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<dcvalue element="type" qualifier="null" language="es_ES">Texto</dcvalue>
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E
I
R
S

E

56

manuales

P

otencialidades
y aplicaciones de los datos
censales: una contribución
a la explotación del Censo
de Población y Vivienda
de Nicaragua 2005

Centro Latinoamericano y Caribeño
de Demografía (CELADE)-División
de Población de la CEPAL

Santiago de Chile, agosto de 2007

Este documento fue preparado por el Centro Latinoamericano y Caribeño de
Demografía (CELADE)-División de Población de la CEPAL, proyecto CEPALUNFPA Nicaragua (NIC/02/P05), coordinado por Jorge Rodríguez del
CELADE con el apoyo de Daniela González y Sandra Huenchuan. Participaron
en la elaboración de las secciones sustantivas del documento: Alejandra Silva,
José Miguel Guzmán, Jorge Martínez, Fabiana Del Popolo, Guiomar Bay,
Daniela González, Sandra Huenchuan y Jorge Rodríguez. Además, de los
consultores Enrique Peláez que hizo una revisión y actualización sustantiva de
un primer borrador y Fernanda Stang, que realizó una edición final (incluyendo
aportes sustantivos) y diagramó el documento. Cabe consignar que el texto se
benefició de varias rondas de comentarios provenientes de especialistas de
Nicaragua y de la cooperación internacional en dicho país, coordinadas por
Jorge Campos, encargado del proyecto por parte de UNFPA-Nicaragua.
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión
editorial, son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir
con las de la Organización.
Las denominaciones empleadas en los mapas de este documento y la forma en
que aparecen presentados los datos que contienen no implican, de parte de la
Secretaría de las Naciones Unidas, juicio alguno sobre la condición jurídica de
países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto de la
delimitación de sus fronteras o límites.
Publicación de las Naciones Unidas
ISSN impreso 1680-886X
ISSN electrónico 1680-8878
ISBN: 978-92-1-323114-2
LC/L.2786-P
N° de venta: S.07.II.G 119
Copyright © Naciones Unidas, septiembre de 2007. Todos los derechos reservados
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York,
N. Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones
gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les
solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Índice

Resumen ........................................................................................ 9
Introducción .................................................................................... 11
I. Antecedentes ........................................................................... 15
1. Políticas públicas e información estadística: importancia
y utilidad de los censos de población y vivienda................. 15
1.1 El sistema de información estadística en Nicaragua.... 16
2. Usos y aplicaciones específicas de la información censal
en el ámbito público y privado ............................................ 19
II. Aplicaciones demográficas ................................................. 21
1. Tendencias y cambios demográficos ................................... 21
1.1 Estimación y proyección de la población
por componentes .......................................................... 21
1.2 Otras estimaciones y proyecciones de población ........ 22
1.3 Estimación indirecta de las variables demográficas.
Fecundidad y mortalidad infantil ................................. 23
1.4 Estimación de la mortalidad adulta.............................. 27
1.5 Representación cartográfica de fecundidad
y mortalidad. Su uso en políticas de intervención
territoriales ................................................................... 28
2. Distribución espacial, urbanización y migración interna .... 29
2.1 Migración interna.......................................................... 29
2.2 Urbanización, distribución espacial de la población
y sistemas de ciudades................................................... 39
3. Migración internacional y desarrollo................................... 42
3.1 Migración internacional............................................... 42

3

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

III. Aplicaciones socioeconómicas transversales ............................................................. 49
1. Estructuras familiares por tipo de hogar y etapa del ciclo de vida familiar....................... 49
1.1 Los hogares en un contexto de desafíos y transformaciones ..................................... 49
2. Estratificación social y pobreza ......................................................................................... 53
2.1 Medición y caracterización de la pobreza con énfasis en NBI ................................... 53
2.2 Estratificación y segmentación socioeconómica, con especial referencia
a los estudios de mercado y de desigualdad................................................................ 59
2.3 Estimación de la pobreza para áreas menores ............................................................ 65
3. Seguimiento de reuniones cumbre ..................................................................................... 69
3.1 Objetivos de desarrollo del Milenio: operacionalización y seguimiento ................... 69
IV. Aplicaciones socioeconómicas sectoriales y multisectoriales ............................... 77
1. Requerimientos habitacionales y asentamientos precarios ................................................ 77
1.1 Estimación del déficit habitacional: la metodología del CELADE............................ 77
1.2 Identificación y caracterización de los asentamientos precarios (slums)................... 80
2. Anticipación y evaluación de desastres naturales.............................................................. 85
2.1 Estimación de población afectada por desastres naturales......................................... 85
2.2 Metodología de la CEPAL para la evaluación socioeconómica de los desastres ...... 87
3. Diagnóstico de los recursos humanos con énfasis en educación y trabajo ........................ 92
3.1 Rezago escolar............................................................................................................ 92
3.2 Localización de infraestructura educativa.................................................................. 95
3.3 Capital humano a través de los datos censales........................................................... 97
3.4 Estructura de la fuerza del trabajo.............................................................................. 98
4. Grupos específicos de la población.................................................................................. 103
4.1 Adolescentes, con énfasis en la reproducción.......................................................... 103
4.2 Personas mayores, el estudio de su situación........................................................... 105
4.3 Los pueblos indígenas y el reconocimiento de sus derechos ................................... 114
Bibliografía .................................................................................................................................. 123
Anexos
.................................................................................................................................. 131
Serie manuales: números publicados .................................................................................. 149

Índice de cuadros
Cuadro 1
Cuadro 2
Cuadro 3
Cuadro 4
Cuadro 5
Cuadro 6
Cuadro 7
Cuadro 8
Cuadro 9
Cuadro 10
Cuadro 11
Cuadro 12

4

Principales características de un censo de población................................................. 16
Propuesta de líneas de utilización del censo de Nicaragua 2005 ............................... 20
Necesidades básicas: dimensiones y variables censales ............................................ 56
Índices CAPECO........................................................................................................ 68
Indicadores propuestos para el seguimiento de los ODM a partir
de los censos de población de América Latina........................................................... 71
Matriz integrada de déficit habitacional..................................................................... 78
El Salvador: daño e intervención necesaria, por centro educativo, 2005................... 91
Matriz de rezago escolar............................................................................................. 93
Esquema de estratificación ocupacional .................................................................. 100
Esferas problemáticas en un estudio de línea de base sobre envejecimiento
y situación de las personas mayores......................................................................... 110
América Latina (17 países seleccionados): nivel de avance en el uso
de información censal para estudios en población y desarrollo publicados
por los institutos de estadísticas en Internet, 2006................................................... 141
Nicaragua: importancia de los temas en población y desarrollo basados
en información censal otorgado por los entrevistados en sondeo, 2006 .................. 143

CEPAL - SERIE Manuales

Cuadro 13

N° 56

Productos que se pueden elaborar con información censal
en los temas de población y desarrollo priorizados en Nicaragua ........................... 145

Índice de tablas
Tabla 1
Tabla 2
Tabla 3
Tabla 4
Tabla 5
Tabla 6
Tabla 7
Tabla 8
Tabla 9
Tabla 10
Tabla 11
Tabla 12

Nicaragua: estimación de la fecundidad por el método indirecto de Brass, 2005 ..... 25
Nicaragua: estimación indirecta de la mortalidad infantil, 2005 ............................... 26
Nicaragua: matriz de migración origen-destino, migración de cinco años, 1995 ...... 34
Departamento de Managua (Nicaragua): evolución de la población
desde 1950 hasta 1995 ............................................................................................... 40
Chile: población con NBI desagregadas por componentes, comunas
de la región de Tarapacá, 2002 .................................................................................. 58
Chile: población con NBI agregadas, comunas de la región de Tarapacá, 2002 ....... 59
Panamá: proceso de cálculo de los quintiles socioeconómicos usando
información censal y procedimiento de ponderación de los bienes según
su nivel de penetración relativa, 2000........................................................................ 62
Panamá: proceso de cálculo de los quintiles socioeconómicos usando
información censal y procedimiento de ponderación educacional según
su distribución acumulada, 2000................................................................................ 63
Nicaragua: promedio de escolaridad de los jefes de hogar y porcentaje de
hogares hacinados por quintil socioeconómico urbano (equipamiento), 2005.......... 65
El Salvador: tipología de paredes de las viviendas por departamento, 2005............. 90
Nicaragua: distribución de la población de 6 a 14 años según rezago escolar
primario, Departamento de Nueva Segovia, 1995 ..................................................... 94
Nicaragua: tipos de familias con y sin adultos mayores, 1995 ................................ 113

Índice de recuadros
Recuadro 1
Recuadro 2

Procesamiento de la información censal mediante el software Redatam .................. 17
Indicadores sobre envejecimiento y situación sociodemográfica de la población
adulta mayor en base a información censal.............................................................. 111

Índice de gráficos
Gráfico 1
Gráfico 2
Gráfico 3
Gráfico 4
Gráfico 5
Gráfico 6

Nicaragua: cambios en la escolaridad media de los jefes de hogar
por efecto neto y exclusivo de la migración entre 1990 y 1995,
según municipios........................................................................................................ 36
América Latina (países seleccionados): ingreso en la ocupación principal
según estrato socioeconómico y zona de residencia, jefes de hogar
de 20 a 59 años de edad, circa 2000 .......................................................................... 64
Nicaragua: distribución de la población de 6 a 14 años según rezago escolar
primario, por municipios, 1995.................................................................................. 95
Representación gráfica de diferentes estadios del envejecimiento
poblacional en países seleccionados ........................................................................ 106
América Latina (17 países seleccionados): número de institutos
de estadística con productos censales en Internet, según temas
en población y desarrollo, 2006 ............................................................................... 141
Nicaragua: utilización de información censal por parte de usuarios
entrevistados en sondeo sobre estudios en población y desarrollo, 2006 ................ 142

5

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Gráfico 7

Nicaragua: productos censales pertinentes a las necesidades de los
entrevistados en sondeo sobre estudios en población y desarrollo, 2006 ................ 144

Índice de figuras
Figura 1
Figura 2
Figura 3
Figura 4
Figura 5
Figura 6

Nicaragua: estructura jerárquica de la base de datos del censo de 2005
en formato Redatam+G4 ............................................................................................ 42
Ventana principal de acceso a las cuatro cumbres internacionales............................ 73
Ejemplo de ventana de la aplicación de los ODM para el objetivo 2, enseñanza
primaria universal, con despliegue de tabulado ......................................................... 74
Ejemplo de ventana de la aplicación de los ODM para el objetivo 2,
enseñanza primaria universal, con despliegue de gráfico .......................................... 74
Ejemplo de ventana de la aplicación de los ODM para el objetivo 2, enseñanza
primaria universal, con despliegue de mapa............................................................... 75
Nicaragua: módulo sobre asistencia escolar en las boletas censales
de 1995 y 2005, para personas de 5 años y más......................................................... 94

Índice de diagramas
Diagrama 1
Diagrama 2
Diagrama 3
Diagrama 4
Diagrama 5

Indicadores por país desagregados territorialmente en la base de datos
DEPUALC.................................................................................................................. 40
Procedimiento estándar para localizar asentamientos precarios con las bases
de microdatos censales ............................................................................................... 81
Etapas metodológicas para la localización de tugurios.............................................. 83
Etapas para la elaboración de una línea de base en los temas de envejecimiento
y situación de las personas mayores......................................................................... 110
Estrategia de difusión censal .................................................................................... 135

Índice de mapas
Mapa 1
Mapa 2
Mapa 3
Mapa 4
Mapa 5
Mapa 6
Mapa 7
Mapa 8
Mapa 9
Mapa 10
Mapa 11
Mapa 12

6

Gran Santiago (Chile): 10% de manzanas con mayor proporción
de inmigrantes de regiones hacia Santiago, 2002....................................................... 31
Gran Santiago (Chile): decil de manzanas con mayor proporción
de personas que trabajan en la misma comuna en que residen, 2002 ........................ 32
Nicaragua: tasa de crecimiento y porcentaje de población en localidades
de dos mil habitantes y más, 1950-1995 .................................................................... 41
Gran Santiago: 10% de manzanas con mayor proporción de inmigrantes
peruanos en Santiago, 2002........................................................................................ 47
Ciudad de México: porcentaje de población de 15 a 19 años con quinto
grado aprobado, por municipio, 2000 ........................................................................ 76
Asunción (Paraguay): viviendas precarias por manzana, 2002.................................. 84
Peñalolén (Chile): distribución de viviendas precarias por manzana, 2002 .............. 85
El Salvador: eventos naturales, octubre de 2005........................................................ 87
El Salvador: municipios afectados por la erupción del volcán Llamatepec,
octubre de 2005 .......................................................................................................... 89
El Salvador: municipios afectados por inundaciones, octubre de 2005..................... 90
El Salvador: municipios afectados por deslizamientos de tierra,
octubre de 2005 .......................................................................................................... 91
Panamá: promedio de años de estudio de la población de 20 años y más
según condición étnica y sexo, por provincia, 2000................................................. 117

CEPAL - SERIE Manuales

Mapa 13
Mapa 14
Mapa 15

N° 56

Panamá: promedio de años de estudio de la población indígena de 20 años
y más por distrito, 2002............................................................................................ 118
Panamá: porcentaje de emigrantes de la comarca Kuna Yala hacia otras
provincias, últimos cinco años, 2000 ....................................................................... 119
Panamá: porcentaje de inmigrantes de la comarca Kuna Yala desde otras
provincias, últimos cinco años, 2000 ....................................................................... 119

7

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Resumen

Este documento, preparado por el CELADE-División de Población de
la CEPAL, apunta a presentar un conjunto de opciones para la
explotación del último censo de población y vivienda en Nicaragua
(2005). Su objetivo específico es ofrecer a los actores de la sociedad
nicaragüense una propuesta operativa y técnicamente fundada sobre
las múltiples posibilidades de la explotación intensiva y generalizada
de los datos, y en particular de los microdatos, de este relevamiento
censal. Este propósito puntual implica también un objetivo general: la
descripción y análisis de las capacidades y potencialidades del censo
para las políticas públicas y la investigación social.
La propuesta está estructurada en tres capítulos principales,
que siguen a una presentación general de antecedentes. En el
primero se abordan las diferentes posibilidades que brindan los
datos censales para la estimación de variables demográficas:
población, mortalidad, fecundidad, migración interna e
internacional y distribución espacial de la población. En el
segundo módulo se desarrollan aplicaciones socioeconómicas
transversales, como las estructuras familiares, la estratificación
social y la pobreza, y el seguimiento de las agendas de las
conferencias internacionales. Y finalmente, en el tercero, se
desarrollan aplicaciones de los datos censales para el análisis y la
intervención en materias sectoriales (vivienda, educación y
empleo) e intersectoriales (desastres, poblaciones objetivo y
sujetos de derechos).

9

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Introducción

La información es un instrumento estratégico para las políticas
públicas. Tanto para su diseño como para su implementación,
seguimiento y evaluación, la información estadística es una
herramienta indispensable. Desde esta premisa es preciso advertir que,
si bien históricamente destacado, el tema de la explotación de los
censos no se ha desarrollado con la profundidad necesaria. Esto se ha
debido, en gran medida, a las dificultades prácticas para manipular la
información censal y al hecho que, para prácticamente todos los
tomadores de decisiones e investigadores, el censo equivalía a tomos
engorrosos, difíciles de manejar y con información limitada.
Las Naciones Unidas han subrayado que un censo no puede
considerarse completo mientras no se ha llevado a cabo su programa
de difusión (United Nations, 2006a). Este programa incluye varias
etapas: la publicación de los resultados preliminares del censo, tanto
en formato escrito como en versión web; la publicación de los
resultados definitivos y su incorporación en la página web del instituto
de estadísticas y, finalmente, la generación de herramientas
informáticas, como los discos compactos y los portales en Internet,
para que el usuario de la información obtenga sus propios tabulados
(United Nations, 2006a). También han insistido en promover la
utilización de los censos a todas las escalas y para todos los usos
posibles, en particular en los países en que las fuentes alternativas de
información son escasas (United Nations, 2006b).
El tema de la utilización de los censos ha sido revalorizado en
las discusiones relativas a la ronda de 2010, especialmente debido a
que: a) las nuevas tecnologías elevan significativamente sus
posibilidades de explotación; b) la información desagregada
11

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

territorialmente —una característica central del censo— ha experimentado una demanda que crece
a gran velocidad y que proviene de diferentes actores (gobiernos centrales, administraciones
locales, sociedad civil, sector privado, etc.); c) las dificultades de muchos países en desarrollo para
sostener registros estadísticos oportunos, cabales y de calidad han subrayado el papel del censo
como fuente de información básica; d) el censo de población es necesario para establecer marcos
muestrales adecuados para diferentes tipos de encuestas nacionales o subnacionales. Los datos que
no se desprenden del censo pueden obtenerse mediante encuestas por muestreo, y el censo
establece el marco para este tipo de procedimiento de recolección de información, creando un
vínculo operacional entre censo y encuesta, y constituyendo una forma de aprovechar al máximo
los recursos invertidos en el operativo censal (Naciones Unidas, 1992).
Puntualmente, en el caso del censo de Nicaragua 2005, se distinguió por primera vez entre
vivienda y hogar. Esta forma de recoger la información permitirá disponer de un marco muestral
más adecuado para la realización de las encuestas continuas, que utilizan al hogar como unidad de
análisis. Además, ofrece una primera indicación del déficit cuantitativo en materia de vivienda, y
amplía significativamente las posibilidades de hacer estudios sobre condiciones de vida,
necesidades básicas insatisfechas y requerimientos habitacionales.
Las Naciones Unidas han señalado que en muchos países existe una subutilización de la
información censal, y que en ellos sólo una pequeña proporción de estos datos son difundidos. A
pesar que los avances tecnológicos han posibilitado una publicación más oportuna y accesible en
décadas recientes, la principal fuente de difusión de la información censal la siguen constituyendo
los reportes impresos y los resúmenes de los resultados. Varias serían las razones de esta limitada
difusión: “1) Carencia de desarrollo de adecuadas estrategias de difusión en la etapa de
planificación; 2) Los gobiernos no invierten los recursos necesarios para el análisis y la difusión
de los datos después de realizada la enumeración censal; 3) Desconocimiento de tecnologías
disponibles de difusión, carencia de recursos humanos capacitados para atender a las demandas
de los usuarios; y 4) Los usuarios potenciales no saben cómo responder a sus necesidades”
(United Nations, 2006a, traducción libre).
Con el propósito de plantear a los países el desafío de revalorar la utilización de los datos
censales, la División de Estadísticas de las Naciones Unidas convocó en 2004 a una reunión de
expertos para revisar críticamente los temas relativos a la ronda 2010 de censos de población y
vivienda. Uno de los temas de discusión durante esta reunión giró en torno a la pregunta
“¿Aumentando los costos de la operación censal, qué estrategias pueden adoptar los países para
maximizar la difusión y justificar ese aumento de recursos?”. Al respecto, la reunión sugirió la
preparación de una guía de difusión, por parte de un grupo de expertos, para aumentar la visibilidad
de los censos. Entre otras herramientas, la guía debía proveer métodos para mantener la
confidencialidad cuando se difunde información sobre áreas pequeñas. En el encuentro de Expertos
de las Naciones Unidas del Programa de Población de Censos de Población y Hogares del 2010,
celebrado un año después, se reconoció que los principios y recomendaciones surgidas de la
reunión de 2004 no cubrían adecuadamente la problemática de la difusión, y que por lo tanto era
necesario avanzar en nuevas acciones.
En el contexto de estas reflexiones, el presente trabajo tiene por objetivos principales
relevar, describir, ilustrar y discutir las potencialidades y capacidades del censo para las políticas
públicas y la investigación social. Puntualmente, propone concientizar a los actores sociales en el
uso y la explotación del censo de Nicaragua 2005 a través de su difusión y utilización intensiva.
Este documento fue preparado por el CELADE-División de Población de la CEPAL, en el
marco del Memorándum de cooperación entre la Oficina del Fondo de Población de las Naciones
Unidas de Nicaragua y la CEPAL, y apunta a presentar un conjunto de opciones para la explotación
del último censo de población y vivienda en Nicaragua basado en la experiencia acumulada en esta
12

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

materia, sobre todo por el CELADE, en particular en América Latina. Su propósito es ofrecer a los
actores de la sociedad nicaragüense una propuesta operativa y técnicamente fundada sobre las
múltiples posibilidades y potencialidades de la explotación intensiva y generalizada de los datos, y
en particular de los microdatos, de este último relevamiento censal.
Ya que en el censo participa la sociedad toda y la información censal tiene múltiples usos,
esta propuesta debe apuntar más allá del horizonte de los técnicos, académicos y actores
gubernamentales, incorporando los intereses del sector privado, los organismos no
gubernamentales y los grupos organizados de la comunidad. Un aspecto transversal de la propuesta
es que debe asegurar tanto su explotación a escala local como el acceso a la información central a
todos los interesados en forma virtual, usando los avances tecnológicos (Internet y
microcomputadores).
Tal como se señala en una publicación del CELADE, “la globalización de la economía y de
las comunicaciones, los compromisos de las conferencias mundiales, la mayor actuación de los
privados en las políticas públicas, el resurgimiento de identidades sociales basadas en las
diferencias (mujeres, indígenas, niños, jóvenes, viejos), los movimientos migratorios, entre otros,
son una desafío creciente para las instituciones estadísticas que, si bien han avanzado en varias
áreas de producción, especialmente en impulsar un mejor aprovechamiento de los datos censales
poniéndolos a disposición de los usuarios en forma más rápida y en medios más eficientes, aún
presentan importantes rezagos, particularmente los relacionados con las nuevas demandas de
información necesarias para el desarrollo social y económico de los países” (Tacla, 2004).
La propuesta está estructurada en tres capítulos principales, que siguen a una presentación
general de antecedentes. En el primero se abordan las diferentes posibilidades que brindan los
datos censales para la estimación de variables demográficas: población, mortalidad, fecundidad,
migración interna e internacional y distribución espacial de la población. En el segundo módulo se
desarrollan aplicaciones socioeconómicas transversales, como las estructuras familiares, la
estratificación social y la pobreza, y el seguimiento a las agendas de las conferencias
internacionales. Y finalmente, en el tercero, se desarrollan aplicaciones de los datos censales para
el análisis y la intervención en materias sectoriales (vivienda, educación y empleo) e
intersectoriales (desastres, poblaciones objetivo y sujetos de derechos).

13

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

I.

Antecedentes

1.

Políticas públicas e información
estadística: importancia y utilidad
de los censos de población y vivienda

La información es un instrumento estratégico para el diseño de
políticas públicas apropiadas, la adopción de decisiones oportunas
y el ejercicio de gestiones eficientes, transparentes y responsables.
Por tal motivo, todos los países necesitan un sistema de
información estadística confiable y de calidad que alimente el
diseño, la ejecución, el seguimiento y la evaluación de las
políticas, planes y programas públicos, y que además facilite las
decisiones de actores no gubernamentales (privados, ONGs,
cooperación internacional, entre otros).
Los censos son la fuente primaria más importante y amplia de
información estadística. Dada su periodicidad —cada diez años— es
posible comparar los cambios que ha experimentado el país en el
tiempo, es decir, su evolución. En algunos casos también es posible
comparar entre países, facilitando cotejos internacionales. Sus
resultados suministran los antecedentes básicos acerca de viviendas,
hogares y personas. Se trata del único instrumento que proporciona
datos para niveles geográficos menores (véase cuadro 1).

15

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Cuadro 1

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE UN CENSO DE POBLACIÓN
Secreto estadístico

Los datos recopilados no pueden ser usados para identificar a personas
específicas bajo ningún pretexto

Auspicio oficial

Es patrocinado por el Estado

Territorio bien definido

Se realiza en una zona claramente establecida

Universalidad

Es imprescindible que toda la población del territorio censal definido
sea empadronada sin ninguna exclusión

Unidad censal

La unidad censal es el individuo; en el censo de vivienda es la vivienda

Simultaneidad

La información debe referirse a un momento preciso del tiempo

Periodicidad

Se realiza a intervalos regulares

Fuente: C. Welti (ed.), Demografía I, México, D. F., PROLAP-IISUNAM, 1997; Gobierno de Chile, INE (Instituto
Nacional de Estadística), [en línea] www.ine.cl, 2005; United Nations, Draft Principles and Recommendations
for Population and Housing Censuses, Revision 2: Major issues for discussion (ESA/STAT/AC.114/2), United
Nations Statistics Division, New York, [en línea] http://unstats.un.org/unsd/demographic/meetings/egm/
censusegm06/docs/Final_Report_EGM2006.pdf, 2006.1

La información censal forma parte de un programa integrado de recopilación de datos
destinado a obtener un abanico amplio de información estadística. En la formulación de estrategias
de desarrollo a nivel nacional y subnacional, la preparación de insumos con información censal es
fundamental, pues permite una caracterización sociodemográfica de la población objetivo, base
inicial en la formulación de políticas, programas y proyectos nacionales y locales (véase recuadro
1, sobre la utilización del programa Redatam). Los resultados censales tienen un uso directo y
básico en la evaluación y el establecimiento de programas sectoriales (educación, empleo, vivienda,
obras públicas, salud) e intersectoriales (pobreza, medio ambiente, protección social,
competitividad, etc.), así como en la gestión local (localización de infraestructura, uso del suelo,
participación de la comunidad) y otros aspectos de preocupación pública. Además, la información
censal puede ser cruzada con datos provenientes de otras fuentes (registros impositivos, fotografías
aéreas, catastros ambientales, encuestas específicas, etc.), ampliando sus potencialidades. Por otra
parte, el censo es el marco estadístico para las encuestas de muestreo, y constituye una fuente
primordial para el diseño de indicadores sociales. En síntesis, los censos de población tienen una
irreemplazable función, al abarcar diversos temas de interés para el análisis sociodemográfico,
socioeconómico, ambiental y sectorial.

1.1 El sistema de información estadística en Nicaragua
En virtud de la relevancia de la información estadística para las decisiones de política pública, el
gobierno de Nicaragua —mediante el Decreto 98-2004— declaró de interés nacional la Estrategia
Nacional de Desarrollo Estadístico (ENDE). En ella se promueve la consolidación del Sistema
Estadístico Nacional (SEN), por medio de la formulación y ejecución de la Estrategia Nacional al
Desarrollo Estadístico (artículo 8).
El SEN de Nicaragua proporciona información e insumos estadísticos para la formulación
y ejecución de la política nacional a corto, mediano y largo plazo mediante la recopilación, la
elaboración, el análisis y la publicación de la información estadística del país, asegurando la
comparabilidad de la información estadística mediante la unidad metodológica y técnica, y
1

16

Esta última publicación también sirve como material de referencia respecto de los denominados “nuevos” censos de población.

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N° 56

generando información estadística oficial. Está conformado por el Instituto Nacional de
Estadísticas y Censos (INEC) —que recientemente cambió su denominación a INIDE (Instituto
Nacional de Información para el Desarrollo)—, los ministerios de Estado y sus dependencias
departamentales, la Corte Suprema de Justicia, entes autónomos y servicios descentralizados,
municipalidades, empresas gubernamentales y otras entidades productoras de estadísticas de
interés nacional.
Recuadro 1

PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN CENSAL MEDIANTE EL SOFTWARE REDATAM
El acceso y la explotación de los datos censales son operaciones cada vez más sencillas. La
utilización de la información censal ha crecido, principalmente por la disponibilidad de tecnología
y programas computacionales que permiten manejar información desagregada geográfica y
administrativamente. Entre este tipo de softwares puede destacarse Redatam+SP.
Redatam+SP es el acrónimo de REcuperación de DATos para Áreas pequeñas por
Microcomputador. El programa utiliza una base de datos jerárquica comprimida, creada en el
mismo programa, que contiene microdatos y/o información agregada con millones de registros de
personas, viviendas, manzanas de ciudades o cualquier división administrativa de un país. Esos
datos pueden provenir de cualquier combinación de censos, encuestas u otras fuentes. Es
posible además procesar una base de datos en asociación con bases de datos externas de
formatos comunes, como dBASE, Excel, entre otros.
Redatam+SP permite definir, a partir de una base de datos, cualquier área geográfica de
interés (desde manzanas de una ciudad) o combinaciones de esas áreas; crear nuevas variables;
obtener diversos tabulados rápidamente; y exportar salidas a otros formatos como “xls”, “dbf” o
“txt”. Los datos de diferentes niveles geográficos pueden ser combinados jerárquicamente para
crear variables agregadas, y los resultados pueden desplegarse en mapas desde Redatam+SP o
transferirse a un Sistema de Información Geográfica (SIG).
Se usan versiones de Redatam en todos los países de América Latina y el Caribe, en varios de
África y Asia y en algunos países desarrollados; alrededor de 1600 usuarios e instituciones de 80
naciones son usuarios registrados. La primera versión de Redatam para DOS se lanzó oficialmente
en 1987. Todas las versiones del programa han sido desarrolladas y mantenidas por el Centro
Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), División de Población de CEPAL.

Fuente: Carlos Welti (ed.), Demografía I, México, PROLAP-IISUNAM, 1997, y Redatam Informa, [en línea]
www.eclac.cl/celade/redatam.

El SEN tiene a su cargo la realización del censo de población y vivienda y del censo
agropecuario. Bajo su responsabilidad, además de la supervisión de los registros administrativos de
los ministerios, se levantan diversas encuestas, por ejemplo:
• Medición del Nivel de Vida (EMNV).
• Encuesta de Demografía y Salud (ENDESA).
• Encuesta de Hogares para la Medición del Empleo.
• Encuesta de Servicios de la Comunidad (ENCO).
• Encuesta de Establecimientos de Salud.
• Encuesta de Ingresos y Gastos.
Más allá de este panorama actual, el interés por conocer la evolución de la población de
Nicaragua tiene larga data. Ya a fines del siglo XVIII se había realizado el primer recuento de
población en el país (1778), actividad que se repitió en 1867. Ese interés estaba motivado
básicamente por razones fiscales y militares. En julio de 1906 tuvo lugar el primer censo de
población, y le siguieron el de enero de 1920 y mayo de 1940. En el marco del Programa del Censo
de las Américas (COTA), impulsado por las Naciones Unidas, se realizó el primer censo moderno
17

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

de población y vivienda, en mayo de 1950, relevamiento en el que se siguieron las
recomendaciones internacionales. Luego vinieron, con una periodicidad más bien irregular, los
censos de abril-mayo de 1963, abril de 1971, abril de 1995 y abril de 2005.
Entre los principales objetivos de la realización periódica del censo de población y vivienda
en Nicaragua pueden mencionarse: a) la actualización de información socioeconómica y
demográfica de la población del país por área de residencia (urbana y rural) a nivel de localidades y
áreas pequeñas; b) la provisión de información actualizada de variables e indicadores de calidad a
quienes toman las decisiones políticas, las universidades, los organismos internacionales, las
empresas privadas, los entes religiosos y la sociedad civil; c) el apoyo con información de
diagnóstico al gobierno central, a las alcaldías municipales y los organismos de la sociedad civil en
la implementación y el seguimiento de acciones que reduzcan la pobreza y eleven los niveles de
vida de los grupos de población vulnerables.
En el último censo (2005), el INIDE ha trabajado intensamente para entregar los datos de
todo el país en un plazo relativamente corto, hecho que ha sido cumplido parcialmente a causa del
robo de boletas, acaecido a finales de 2005.
El VIII Censo de Población y IV de Vivienda se levantó entre el 28 de mayo y el 11 de junio
de 2005. Al igual que el de 1995, fue un censo de derecho, es decir, que empadrona a la población
en su lugar de residencia, con independencia del lugar en que se encuentra al momento de la
operación censal. Por otra parte, esta es la primera vez que un censo del país distingue entre
vivienda y hogar, permitiendo disponer de un marco muestral más adecuado para las encuestas
continuas, que usan al hogar como unidad de análisis.2 Este tipo de distinción permitirá ampliar las
posibilidades de realización de estudios sobre condiciones de vida, necesidades básicas
insatisfechas, carencias a nivel de viviendas y de hogares, etc.
Una característica de este censo fue la incorporación de temas novedosos en la boleta censal,
que deben ser analizados con especial atención, pues existe poca experiencia nacional e
internacional en estas materias. El interés por estas áreas temáticas reside en su importancia social
y en la dificultad para obtener información a partir de otras fuentes alternativas.
Entre estos tópicos merecen mencionarse: el equipamiento en el hogar, la mortalidad materna
por causas, los hogares con personas con discapacidad, la autoidentificación étnica, las remesas de
dinero del exterior y la distinción entre hogar y vivienda.
En cuanto a los pueblos indígenas y comunidades étnicas, la inclusión de la pregunta por
autorreconocimiento es un avance significativo en su captación. Ello implica un profundo análisis
de la información censal, para que las cifras obtenidas reflejen la realidad cuantitativa y cualitativa
de estos grupos.
Las preguntas sobre movilidad territorial de la población —interna e internacional—
permiten efectuar estimaciones, análisis y estudios sobre el tema. Existe una importante relación
entre la migración internacional y la recepción de remesas, que es estratégica para el país, por lo
que el censo indagó al respecto con preguntas cuya novedad amerita un análisis profundo y
chequeos con fuentes alternativas.
Las evaluaciones efectuadas a la base censal 2005 indican que se dispondrá de un
instrumento sólido para la obtención de datos de gran importancia en el proceso de toma de
decisiones en materia de políticas sociales y económicas.

2

18

Con esta distinción, pueden existir uno o más hogares en una vivienda. El hogar se define de acuerdo a la organización de las
personas que habitan en la vivienda para proveerse de alimentos y otros artículos esenciales para vivir. Si se conforma un
presupuesto único para estos ítems se trata de un hogar, si hay más de uno, se está en presencia de varios hogares en una vivienda.

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N° 56

Es recomendable que el INIDE, una vez que disponga de los resultados censales completos,
ponga en práctica un amplio plan de divulgación de los resultados y de difusión de la base de datos
correspondiente, en procura de facilitar y asegurar su utilización. De esta manera, los tomadores de
decisión e investigadores podrán realizar sus diagnósticos y formular políticas basadas en un
conocimiento cabal y actualizado de la realidad, todo ello en beneficio de la población, sujeto y
objeto del desarrollo social y económico.

2.

Usos y aplicaciones específicas de la información censal
en el ámbito público y privado

La finalidad fundamental de los censos es proporcionar a la administración pública los datos que
necesita para adoptar decisiones de política, de planificación y de gestión. En el plano de la toma
de decisiones sobre políticas públicas, los datos censales permiten producir información sobre
comportamientos actuales y para el desarrollo de estimaciones y proyecciones de población, a los
fines de obtener variables relevantes para tales políticas. En una acepción más genérica, la
información censal contribuye a conocer y analizar los fenómenos sociales sobre los cuales la
administración pública plantea una intervención concreta, y posibilitan la identificación de áreas
temáticas que pueden ser profundizadas con otros estudios específicos.
En el ámbito de la planificación, los resultados de los censos se pueden usar para formular
programas nacionales y subnacionales en esferas como la educación y la alfabetización, el empleo
y los recursos humanos, la planificación familiar, la vivienda, la salud maternoinfantil, el desarrollo
rural, la planificación del transporte y de la red vial. En el de la gestión, la periodicidad de los datos
censales permite evaluar una situación o grupo social específico, y medir los avances logrados en el
cumplimiento de objetivos de políticas y programas en el transcurso de una década, generalmente.
En la actualidad se han incorporado nuevos usuarios de esta información, que demandan el
acceso a los datos censales para llevar a cabo actividades de distinto tipo. Los organismos privados
utilizan la información censal para fines comerciales, por ejemplo, para detectar nuevos segmentos
de consumo, identificar su ubicación geográfica y adecuar su oferta o publicidad. En el caso de la
sociedad civil, la información censal es cada vez más demandada para el control ciudadano o para
mejorar la efectividad de sus propuestas y demandas particulares.
El acceso a una mayor y mejor tecnología, y a softwares específicos dedicados a procesar
información censal, ha ayudado a cumplir los requerimientos de los demandantes y a crear nuevas
aplicaciones y modalidades de explotación censal. En este sentido, el CELADE brinda una
importante función de apoyo a los países de la región, para ampliar su acceso a nuevas tecnologías
y a experiencia de trabajo con los datos censales y otros datos de población. Estos avances lo han
llevado a desarrollar diversas aplicaciones y metodologías nuevas, que facilitan el análisis y la
planificación de los especialistas de organismos que trabajan en diversas áreas en los sectores
público, comunitario y privado.
Este documento aborda tres ámbitos de uso y aplicación de los datos censales (véase cuadro 2
para un mayor detalle de los contenidos):
1) Aplicaciones demográficas: las tendencias y cambios demográficos, la distribución
espacial, urbanización y migración interna e internacional.
2) Aplicaciones socioeconómicas transversales: las estructuras familiares por tipo de
hogar, la etapa del ciclo de vida familiar y la estratificación social y la situación de
pobreza (condiciones de vida, necesidades básicas insatisfechas, hacinamiento).

19

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

3) Aplicaciones sectoriales y multisectoriales: los requerimientos habitacionales y los
asentamientos precarios, las condiciones y el acceso de la población en materia de salud
y educación; el mercado de trabajo y la estructura productiva regional; los detalles
pertinentes relativos a grupos específicos de la población (mujeres, niños, adolescentes y
jóvenes, personas mayores, discapacitados y pueblos indígenas) y una serie de
clasificaciones cruzadas para cada grupo, con miras a analizar sus condiciones
económicas y sociales.
Cuadro 2

PROPUESTA DE LÍNEAS DE UTILIZACIÓN DEL CENSO DE NICARAGUA 2005
Tipos

Categoría

Metodología
a. Proyecciones de población

1) Tendencias y cambios
demográficos

b. Estimaciones de fecundidad y mortalidad infantil
c. Estimación de la mortalidad adulta y cálculo de tabla
de mortalidad
d. Estimación de la mortalidad materna

I) Aplicaciones
demográficas

a. Migración interna
2) Distribución espacial,
urbanización y
migración interna

b. Movilidad diaria
c. Urbanización, distribución espacial de la población
y sistemas de ciudades

3) Migración
internacional
y desarrollo
1) Estructuras familiares
por tipo de hogar y
etapa del ciclo de vida
familiar
II) Aplicaciones
socioeconómicas
transversales

a. Migración internacional: stock de migrantes, determinación
de flujos principales, caracterización sociodemográficas de los
migrantes
a. Tipos de familias u hogares
b. Tipología del ciclo de vida familiar
a. Metodologías con énfasis en NBI

2) Estratificación social
y pobreza

b. Estratificación mercadotécnica
c. Estimación de pobreza para áreas menores

3) Seguimiento
de cumbres

1) Requerimientos
habitacionales
y asentamientos
precarios

III) Aplicaciones
socioeconómicas
sectoriales e
intersectoriales

2) Anticipación
y evaluación de
desastres naturales
3) Diagnóstico de
recursos humanos
con énfasis en
educación y trabajo

Objetivos de desarrollo del Milenio (ODM); Conferencia
Internacional de Población y Desarrollo; Cumbre de Madrid;
Cumbre de Beijing
a. Estimación del déficit habitacional: metodología CELADE y
otras
b. Identificación y caracterización de asentamientos precarios
(slums)
c. Identificación de viviendas/asentamientos en condiciones de
riesgo natural
a. Estimación de población afectada
b. Evaluación socioeconómica
a. Rezago escolar
b. Localización de la infraestructura educativa
c. Capital humano a través de datos censales
d. Estructura de la fuerza de trabajo
a. Adolescentes y jóvenes

4) Grupos específicos
de la población

b Personas mayores
c. Poblaciones indígenas
Fuente: elaboración propia.

20

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N° 56

II. Aplicaciones demográficas3

1.

Tendencias y cambios demográficos
1.1 Estimación y proyección de la población
por componentes

Las estimaciones y proyecciones de población pueden efectuarse a
nivel nacional o subnacional, refiriéndose estas últimas a diversas
áreas político-administrativas: provincias, departamentos, estados,
cantones, distritos, municipios, etc. Otras clasificaciones relevantes
para la planificación de la economía de un país son la categorización
urbana o rural de la población —siendo una de las que más destaca
las diferencias económicas, sociales y demográficas de la población de
un país— y, en segundo término, la proyección de la Población
Económicamente Activa (PEA). Para elaborar estimaciones y
proyecciones de población, cualesquiera sean éstas, resultan
fundamentales los datos provenientes de los censos de población y de
las estadísticas vitales y/o encuestas demográficas.
La principal forma de realización de estos cálculos es el método
de componentes, que consiste en obtener la estimación y proyección
de cada una de las variables (o componentes) que determinan el
crecimiento de la población: las defunciones, los nacimientos y los
saldos migratorios. La información censal es clave para todas las fases

3

Este capítulo no ahonda en las aplicaciones de las estimaciones de variables demográficas, las que pueden ser consultadas en detalle
en los manuales de las Naciones Unidas (http://unstats.un.org/unsd/default.htm).

21

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

de este método.4 En primer lugar, porque permite realizar el ejercicio de conciliación censal, que
consiste en cotejar —siguiendo pasos estandarizados— los tres últimos censos de población de un
país, con el objetivo de obtener estimaciones armonizadas y actualizadas de mortalidad, fecundidad
y migración, para calcular de manera indirecta la omisión censal y la población base del período
histórico. En segundo lugar, porque sometiendo a esta “población base” a estimaciones y
proyecciones de fecundidad, mortalidad y migración se obtiene la población prevista. Estos niveles
son calculados y proyectados usando la información censal, en combinación con otras fuentes.
Un aporte específico del censo en este plano radica en su calidad de única fuente confiable
para estimaciones demográficas desagregadas a escala nacional.5 En efecto, la obtención de
“poblaciones bases” y de los niveles de fecundidad, mortalidad y migración para escalas
subnacionales ⎯Divisiones Administrativas Mayores (DAM) y zona urbana/rural, por ejemplo⎯
sólo parece ser factible haciendo uso del censo, que por definición recoge información hasta las
escalas más desagregadas. No obstante, es necesario hacer un análisis de consistencia de la
información censal. Si es necesario revisar y ajustar los datos censales cuando se usan para
proyecciones nacionales, con mayor razón hay que hacerlo cuando se utilizan para proyecciones
subnacionales, en las que el margen de error es mayor. De hecho, en general no es recomendable
usar el método de componentes para escalas muy desagregadas —por ejemplo, municipios—,
porque los riesgos de cometer errores en las predicciones se multiplican.6 Para proyecciones y
estimaciones de población a esta escala, es más apropiada la utilización del método de las variables
sintomáticas, que emplea no sólo la información censal, sino también otras fuentes no
convencionales como registros electorales, escolares, de catastro o religiosos.
En cualquier caso, la información censal es la base de la actualización de las estimaciones y
proyecciones de población nacionales y subnacionales de Nicaragua.

1.2 Otras estimaciones y proyecciones de población
La información censal es utilizada también para estimaciones subnacionales, a través de métodos
matemáticos, y para estimaciones derivadas de población, tales como las proyecciones de la
Población Económicamente Activa (PEA) y de la demanda educativa. En el caso de las
proyecciones por métodos matemáticos, si no se dispone de la información necesaria para aplicar el
método de componentes a escala urbana-rural, se utiliza el método de proyección de los porcentajes
urbanos, que consiste en proyectar los porcentajes de población urbana total por sexo mediante una
logística de cuatro parámetros: dos valores “observados” (en la mayoría de los casos
correspondientes a los dos últimos censos), una asíntota inferior y otra superior. El procedimiento
supone, además, que los porcentajes de población urbana por edad también siguen un
comportamiento logístico similar al del total. Luego, para obtener la población correspondiente, se
aplican esos porcentajes a las poblaciones totales por sexo y edad arrojadas por las proyecciones
nacionales vigentes. De esta manera, la información censal es relevante en las proyecciones
nacionales, además de servir de base para el cálculo de los porcentajes urbanos totales, tanto por
sexo como por edad.
En la proyección de la PEA ocurre algo similar. El censo aporta información de base
para proyectar la población nacional. Además, sirve para proyectar las tasas de participación
4

5

6

22

Para una visión detallada del método de componentes y de otros métodos de proyección de población, y de la manera en que se usan
los datos censales en su aplicación, se recomienda revisar los siguientes textos: Granados, 1989; Rincón, 1984; CELADE, 1984;
Shryock y otros, 2004, y Teixeira Jardim, 2001. En el apartado dedicado a la bibliografía recomendada pueden encontrarse las
referencias ampliadas de estos textos.
En rigor, la fuente principal para hacer estos cálculos debieran ser las estadísticas vitales. Sin embargo, la experiencia en América
Latina y el Caribe con esta fuente —y Nicaragua no es la excepción— es desalentadora y está marcada por los contrastes regionales,
lo que inhibe su uso para proyecciones subnacionales cabales. Con todo, podrían servir para ejercicios de proyección en áreas en que
el sistema de estadísticas vitales es de alta calidad.
Es muy complejo obtener estimaciones precisas de la evolución de la migración a escala local, por ejemplo.

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laboral, en cuyo caso suele combinarse la información censal con la proveniente de encuestas
especializadas. De la combinación de ambos parámetros (población y propensión a trabajar
por sexo, edad y zona de residencia) se derivan directamente las proyecciones de PEA. Por
cierto, las metodologías existentes para proyectar las tasas de participación por sexo, edad y
zona de residencia varían, pero el CELADE usa un modelo que está vigente desde los años
ochenta (véase el apartado 2 del capítulo III).
En el caso de las proyecciones nacionales y locales, su apertura por edades permite realizar
estimaciones de la evolución de la demanda educativa a nivel primario, medio o superior.7

1.3 Estimación indirecta de las variables demográficas.
Fecundidad y mortalidad infantil
Cuando las estadísticas vitales —que son las fuentes de datos tradicionales para el cálculo de los
numeradores de indicadores de fecundidad y mortalidad— son deficientes, surge la necesidad de
utilizar métodos indirectos para su estimación. Es en este caso que la información censal cobra
particular importancia. Las preguntas formuladas a las mujeres de 13 años y más (consultas 32 a 35
en la boleta del censo de Nicaragua 2005) proporcionan la información necesaria para efectuar
estas estimaciones y obtener, por ejemplo, las tasas de fecundidad por grupos de edades de las
mujeres,8 la tasa global de fecundidad9 y la tasa de mortalidad infantil10 mediante “procedimientos
indirectos” —desarrollados por un conjunto de connotados demógrafos, principalmente durante las
décadas de 1960 y 1970 (Naciones Unidas, 1983).
Utilizando la información que recogió el Censo Nacional de Población y Vivienda de
Nicaragua (CNPV), es posible desarrollar estimaciones indirectas de la mortalidad y la fecundidad
mediante procedimientos demográficos estandarizados, algunos de los cuales están disponibles
como módulos externos (aplicaciones) de Redatam+SP, tales como EIM (Estimación Indirecta de
la Mortalidad) y EIF (Estimación Indirecta de la Fecundidad). Para efectuar tales estimaciones es
necesario revisar y estandarizar todas las secciones sobre fecundidad y mortalidad (que contienen
al menos tres preguntas: hijos tenidos, hijos sobrevivientes e hijos nacidos en el último año). Esta
estandarización implica la evaluación de las variables, y la recodificación y asignación de valores
en caso de ser necesario. Asimismo, los módulos EIM y EIF de Redatam+SP requieren la
indicación de los nombres de las variables genéricas (sexo, edad, hijos nacidos vivos, hijos
sobrevivientes) y los significados de los valores de sus diferentes categorías. En este modelo
también es necesario indicarle al sistema qué variante de tablas de mortalidad del modelo Coale y
Demeny se aplicará (Oeste, Sur, etc.). De esta forma, es posible escoger diferentes modelos de
mortalidad, pero es el investigador quien toma la decisión del modelo más adecuado para la
población en estudio.
Tanto para la estimación indirecta de la mortalidad como de la fecundidad, es preciso tener
en cuenta el criterio seguido para la asignación de fecundidad a aquellas mujeres que no han
respondido a las preguntas sobre esta materia. Si estas mujeres hubieran tenido hijos, se distorsiona
la paridez subestimándola. En muchos casos hay una tendencia a que las mujeres sin hijos
aparezcan como “sin declaración”. Por tal motivo, el criterio más utilizado es asignarles el valor
7
8

9

10

Para más detalle, consultar Welti, 1997 y 1998.
Se calcula como el cociente entre los nacimientos de un grupo de edades, para un período determinado (generalmente un año), sobre
la población femenina media del grupo. Generalmente se utilizan tasas por grupos quinquenales de edad de las mujeres, desde 15 a
49 años cumplidos.
Es el número promedio de hijos que tendría una mujer de una cohorte hipotética de mujeres que durante su vida fértil tuvieran sus
hijos de acuerdo con las tasas de fecundidad por edad del período en estudio, y no estuvieran sometidas a riesgos de mortalidad
desde el nacimiento hasta la finalización del período fértil. Se calcula como la suma de las tasas de fecundidad por grupos de edades
quinquenales de las mujeres, multiplicadas por cinco.
Tanto las defunciones de menores de un año por cada mil nacimientos durante un año calendario, como la probabilidad de morir
antes de cumplir un año.

23

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

cero; otra opción es ajustar las declaraciones de estas mujeres utilizando el método de El-Badry,
que plantea un ajuste gráfico cuando existe una relación lineal entre la proporción de mujeres con
paridez no declarada y la proporción de mujeres sin hijos.11
1.3.1 Estimación de la fecundidad: aplicación y resultados
La aplicación de la estimación indirecta de la fecundidad mediante Redatam+SP (EIF) tiene
incorporados todos los supuestos establecidos en el método de Brass, que se basa en la información
retrospectiva y actual de la fecundidad. Es necesario que el usuario defina las variables genéricas y
sus valores (año del censo, sexo, grupos de edad, hijos nacidos vivos e hijos nacidos el último año),
y así se genera una tabla de salida que contiene todos los cálculos que fue necesario realizar para
obtener las tasas de fecundidad por edad corregidas y la tasa global de fecundidad (véase tabla 1).
La aplicación entrega dos alternativas de resultados, una de ellas utilizando la P/F (paridez
acumulada/fecundidad de momento)12 del grupo de mujeres de 20 a 24 años y el otro un promedio
entre las mujeres de 20 a 24 y 25 a 29 años. La ventaja de esta aplicación es que, además de
obtener la estimación de la fecundidad para todo el país, es posible calcularla para otros niveles
geográficos o administrativos (departamentos, municipios, área urbana y rural) o según el nivel de
instrucción de las mujeres o su estrato socioeconómico. En estudios recientes realizados para
Nicaragua con apoyo del CELADE, esto permitió analizar las tendencias de la fecundidad a nivel
nacional, pero también observar las desigualdades de la fecundidad a nivel departamental y
municipal, y según área urbana y rural.13
En el estudio de Delgadillo (2007) se pudo constatar que la última década es la que muestra
los mayores descensos en la fecundidad nacional. El procedimiento se aplicó con los censos de
1995 y 2005, permitiendo observar la evolución de la fecundidad en dicho período. Se constató que
la tasa global de fecundidad pasó de 4,9 hijos por mujer en 1995 a 3,19 en el año 2005 (véase tabla
1), cifras que implican un caída brusca pero compatible con la información proporcionada por otras
fuentes de datos. Las estimaciones departamentales dieron cuenta de que la caída ha sido
generalizada en todos los departamentos, aunque más pronunciada en algunos de ellos. Por
ejemplo, en 1995 presentaban los índices de fecundidad más altos del país la Región Autónoma del
Atlántico Norte (RAAN), la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) y Río San Juan, las
cuales lograron reducir drásticamente su TGF (Tasa Global de Fecundidad) para 2005. A pesar de
estos cambios, persiste aún el patrón según el cual las más altas tasas de fecundidad se localizan en
las mismas zonas pobres y más aisladas del país.

11
12

13

24

Para más información sobre estimaciones indirectas, consultar la siguiente bibliografía: Naciones Unidas, 1983 y Welti, 1997 y
1998.
En el procedimiento P/F de Brass las estimaciones se basan en un cociente entre la paridez acumulada, que se obtiene mediante la
pregunta por hijos nacidos vivos, y la fecundidad de momento, calculada a través de la pregunta por hijos nacidos vivos el último
año. Los resultados son tasas específicas de fecundidad y tasa global de fecundidad ajustadas (Rodríguez, 2005).
Véase CEPAL, 2005c y Delgadillo, 2007.

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N° 56

Tabla 1

NICARAGUA: ESTIMACIÓN DE LA FECUNDIDAD POR EL MÉTODO INDIRECTO DE BRASS, 2005
1. P/F
Quiebre de área

Resumen

2. P/F

Promedio entre filas

2-2

Promedio entre filas

2–3

Variable de control

TOTAL

TGF

3,1887

TGF

3,2719

Denominador

Total de mujeres

Relación con el total

1,0000

Relación con el total

1,0000

1

2

3

4

Total de
mujeres

Mujeres sin
Información

Hijos nacidos
vivos

Paridez
media

Nf total

Nf sin declarar

HNV

P(i)

5

6

Tasas
Hijos nacidos
específicas
último año
por edad

Grupos
de edad

i

15-19

1

292 485

17 055

71 202

0,24

26 582

0,0909

20-24

2

273 519

9 497

283 187

1,04

40 986

0,1498

25-29

3

212 884

5 920

417 885

1,96

28 182

0,1324

30-34

4

176 968

5 380

500 119

2,83

16 977

0,0959

35-39

5

157 812

5 639

567 334

3,59

8 838

0,0560

40-44

6

132 124

5 822

566 335

4,29

2 891

0,0219

45-49

7

106 902

2 981

542 591

5,08

578

0,0054

HNUA

TGF

2,7617
7
i

8

9

10

Tasa de
fecundidad
acumulada

Paridez
equivalente

Factor de
ajuste

Tasas
específicas
ajustadas

Mi(x+5)

Grupos
de edad

f(i)

F(i)

P/F

5fx

11

12

Tasas
Tasas
corregidas 1 corregidas 2
P/F

P/F

(P/F=1,1576) (P/F=1,1847)
15-19

1

0,4544

0,2085

1,1677

0,1077

0,1244

0,1276

20-24

2

1,2037

0,8967

1,1546

0,1477

0,1705

0,1750

25-29

3

1,8656

1,6158

1,2149

0,1291

0,1490

0,1529

30-34

4

2,3452

2,1722

1,3010

0,0918

0,1060

0,1087

35-39

5

2,6252

2,5272

1,4225

0,0525

0,0606

0,0622

40-44

6

2,7346

2,6961

1,5899

0,0196

0,0226

0,0232

45-49

7

2,7617

2,7551

1,8422

TGF

0,0040

0,0046

0,0048

2,7617

3,1887

3,2719

Fuente: elaboración propia utilizando EIF de Redatam+SP y datos del censo de Nicaragua de 2005.

1.3.2 Estimación de la mortalidad infantil: aplicación y resultados
La aplicación disponible en Redatam+SP para estimar la mortalidad infantil (q1) y en la
niñez (q5) (EIM) se apoya en la información sobre el número de hijos nacidos vivos e hijos
sobrevivientes declarados por las mujeres en el censo. Teniendo en cuenta determinados supuestos,
y aplicando ciertos procedimientos, se calculan probabilidades de morir entre el nacimiento y
ciertas edades exactas.14
Esta metodología fue utilizada para estimar la mortalidad infantil en el mencionado estudio
de Nicaragua (Delgadillo, 2007). Al igual que con el procedimiento para estimar la fecundidad,
hubo que revisar y recodificar las variables genéricas a utilizar, además de seleccionar la familia de
Coale-Demeny adecuada para la población en estudio. Luego de ejecutar la aplicación, se obtuvo
una tabla de salida con una serie de datos relativos a la estimación (véase tabla 2). Las dos últimas
14

Para mayor información sobre la estimación indirecta de la mortalidad infantil, véanse Naciones Unidas, 1983, y Welti, 1997 y
1998.

25

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

columnas entregan información acerca de la probabilidad de morir entre 0 y 1 año exactos (q1) y
hasta los 5 años exactos (q5). Además de aplicar el procedimiento a escala nacional, se realizaron
estimaciones según área urbano-rural, departamentos, municipios, nivel de instrucción de las
madres y estrato socioeconómico, lo que permitió efectuar diversos análisis acerca de las
desigualdades geográficas y socioeconómicas en la mortalidad infantil.
Tabla 2

NICARAGUA: ESTIMACIÓN INDIRECTA DE LA MORTALIDAD INFANTIL, 2005
Quiebre de área

Resumen

Cálculo P1/P2

0,235130

Promedio q(x)
entre filas

3a4

Variable de control

TOTAL

Cálculo P2/P3

0,527440

Promedio q(1)

0,034591

Denominador

Total de mujeres

Proporción hijos
fallecidos

3a5

Familia

Oeste

Proporción D(x)

0,048970

Año del censo

2005,4

Relación con total

1
Grupos
de edad

i

Total de
mujeres
Nf total

2

1,00

3

Mujeres sin
información
Nf sin declarar

Relación con el
total q(1)
Promedio q(5)

0,042534

Relación con el
total q(5)

4

Hijos nacidos
Paridez media
vivos
HNV

1,00

P(i)

1,00

5

6

Hijos actualmente vivos

Proporción
hijos
fallecidos

HAV

D(i)

15-19

1

292 485

17 055

71 202

0,24

69 498

0,023930

20-24

2

273 519

9 497

283 187

1,04

275 433

0,027380

25-29

3

212 884

5 920

417 885

1,96

402 580

0,036620

30-34

4

176 968

5 380

500 119

2,83

476 628

0,046970

35-39

5

157 812

5 639

567 334

3,59

533 389

0,059830

40-44

6

132 124

5 822

566 335

4,29

523 179

0,076200

45-49

7

106 902

2 981

542 591

5,08

487 275

0,101950

7
i

8

Probabilidad
de morir

Años antes

Q(x)

Grupos
de edad

t(i)

9
Nivel Coale
y Demeny

10
Año
calendario

WEST

11
12
Probabilidad de Probabilidad
morir
de morir
q(1)

q(5)

15-19

1

0,021760

1,35

22,62

2 004,05

0,021759

0,026103

20-24

2

0,027130

2,77

22,24

2 002,63

0,024971

0,029906

25-29

3

0,035880

4,71

21,56

2 000,69

0,031273

0,038016

30-34

4

0,047050

6,93

20,87

1 998,47

0,037909

0,047052

35-39

5

0,061270

9,32

20,22

1 996,08

0,044132

0,056187

40-44

6

0,077210

11,89

19,55

1 993,51

0,050857

0,066513

45-49

7

0,102460

14,74

18,70

1 990,65

0,059827

0,080566

Fuente: elaboración propia utilizando EIM de Redatam+SP según datos del censo de Nicaragua 2005.

El estudio advirtió que Nicaragua se enmarca dentro de un proceso de descenso de la
mortalidad infantil, que pasa de un valor de 52,1 por mil en 1995 a 34,1 por mil según la
estimación realizada para el año 2005. Sin embargo, este valor se presenta distante de los logros
que para el año 2000 habían alcanzado algunos países de la región. Asimismo, las tasas nacionales
de mortalidad infantil invisibilizan la heterogeneidad que caracteriza a los departamentos y
municipios en esta problemática, y en mayor medida a su interior, cuando los datos se desagregan
según áreas de residencia, nivel de instrucción de la madre o estrato socioeconómico.

26

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

1.4 Estimación de la mortalidad adulta
En la sección de la boleta censal Nicaragua 2005 dirigida al hogar se incluyó una pregunta que
apuntaba a investigar la mortalidad por edades. Mediante esta interrogante se consultó sobre las
defunciones ocurridas en el hogar desde el 1 de enero de 2004 y al momento del censo. Con esa
información se buscaba estimar las tasas de mortalidad por grupos de edad desde los 5 ó 10 años en
adelante. En general, los datos de muertes a edades menores son de menor confiabilidad.
En ese módulo se preguntaba, para cada defunción, si había sido certificada por el Ministerio
de Salud (MINSA) e inscrita en el Registro Civil. Ambas consultas fueron reportadas sin dificultad,
siendo muy pocos los casos en que no hubo respuesta consignada. En ambas consultas la
proporción de no certificación y no registro fue de aproximadamente un 30%.
La metodología utilizada para estimar la mortalidad adulta se basa en el supuesto que la
distribución relativa por edades de las defunciones registradas es correcta, lo que implica que a partir
de los 5 ó 10 años las muertes de todas las edades están afectadas por el mismo error de cobertura.
La cobertura de la información puede estimarse de diferentes formas. Preston y Coale
plantean un método, sensible a los problemas de declaración de la edad, que mediante la aplicación
de la teoría de las Poblaciones Estables genera una ecuación que relaciona la población de edad
“X” con las defunciones de esa edad. Otro método utilizado es el de la Ecuación de equilibrio de
Brass, el que se basa en el hecho de que en una población estable el ritmo de entrada de la
población de “X” años y más es similar al ritmo de salida por fallecimiento del mismo segmento de
población, más la tasa de crecimiento de la población estable. El método de Brass usa esta relación
para estimar la tasa de crecimiento estable y el grado de cobertura de las defunciones, pero presenta
problemas cuando ocurre un rápido descenso de la mortalidad. También es posible utilizar los
métodos de Generación Extinguida y el de Generación Extinguida Ajustado.
Una vez calculado el error de cobertura, se obtiene la estimación de las defunciones adultas
por sexo y grupos de edades. El procedimiento puede ser aplicado con datos de registros o con
datos censales, como se hizo en la evaluación del censo 2005 de Nicaragua.15 De todas maneras, los
primeros análisis permitieron detectar errores de subestimación en la declaración de los datos, y
calcular un factor de corrección de los mismos igual a 1,19. Estas tasas son coherentes con las
utilizadas en las estimaciones vigentes para Nicaragua en el período 2000-2005. Sin embargo, cabe
consignar que no se obtuvieron resultados coherentes en las estimaciones desagregadas por zona de
residencia urbana y rural. Ello podría estar afectado por una declaración sesgada, sobre todo en el
área rural, tanto por problemas de declaración de la información como por el no cumplimiento de
los supuestos del método.
Luego, combinando la mortalidad infantil y en la niñez obtenidas a partir de la información
de hijos nacidos vivos y sobrevivientes del censo con las tasas de mortalidad de edades superiores a
5 años (con la corrección de 1,19), se pudo construir una tabla de mortalidad con carácter
preliminar. Como referencia, la esperanza de vida al nacer así estimada es de 70,9 años. Este valor,
aparentemente alto, es sin embargo razonable, si se considera que en las estimaciones y
proyecciones para el período 2000-2005 se fija una expectativa de vida al nacer próxima a 70 años,
y la estimación para América Latina en el mismo período es de 72 años.
1.4.1 Estimación de la mortalidad materna
La mortalidad materna constituye uno de los principales indicadores de salud que revelan
disparidades entre los países pobres y ricos. En la Conferencia sobre Maternidad Segura de Nairobi
(1987) se estimó que los niveles de mortalidad materna de los países en desarrollo son cien veces
15

Al respecto puede consultarse: http://www.inec.gob.ni/estadisticas/proyecciones/Proyeccion07.pdf.

27

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

mayores que los de los países desarrollados. En los últimos años esta preocupación se ha reflejado
en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo (1994); en la
Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing (1995) y en los objetivos de desarrollo del Milenio.
A pesar de la importancia de estos indicadores de mortalidad materna,16 existe una carencia
generalizada de informaciones precisas sobre las muertes de las madres a escala nacional, y en
mayor medida a escala local.
Hill, Stanton y Gupta (2001) plantean una metodología que, a través de preguntas censales,
permite la estimación de los niveles de mortalidad materna de un país como un todo, y la obtención
del mismo indicador para áreas geográficas menores. Para poder aplicar el método hay que
incorporar en el cuestionario censal preguntas sobre defunciones recientes de los integrantes del
hogar. Sobre estas defunciones es preciso saber el sexo, la edad y preguntar —en el caso de
defunciones de mujeres adultas— si la mujer difunta estaba en situación de embarazo, parto o
puerperio. Asimismo, es necesario indagar sobre la fecundidad, es decir, sobre los hijos tenidos
vivos en el último año, para obtener los denominadores de la tasa de mortalidad materna.
Las ventajas de calcular el indicador a través de datos censales son su cobertura universal y
su representatividad a escala local aseguradas. Las primeras estimaciones realizadas con el censo
de Nicaragua de 2005 indican tasas superiores a las estimadas a partir de los registros
administrativos. Debe tenerse en cuenta que estas estimaciones están afectadas por altos riesgos de
volatilidad, habida cuenta del escaso número de estos eventos. Por tal motivo, es recomendable la
utilización de la información censal como base para la realización de auditorías de muertes de
mujeres en edad reproductiva, en particular las producidas por causas asociadas a la maternidad.

1.5 Representación cartográfica de fecundidad y mortalidad.
Su uso en políticas de intervención territoriales
La disponibilidad de información censal a niveles desagregados permite identificar en representaciones
cartográficas aquellos sectores que presentan altos niveles de fecundidad y/o de mortalidad. Así pueden
detectarse áreas prioritarias para la aplicación de políticas de intervención territorial.
En el caso de bolsones de mortalidad elevada, es necesario profundizar en las causas de esta
situación, tales como la mala calidad del agua, los problemas ambientales (basurales, fumigaciones
cercanas, desechos patógenos, radioactividad, polución, etc.). Una vez determinadas las causas, es
posible implementar una política de intervención local.
Respecto de bolsones de alta fecundidad, pueden estudiarse las causas del fenómeno una vez
identificados cartográficamente, como lo demuestran diversos estudios. Coale y Watkins (1985),
por ejemplo, llevaron a cabo una investigación en la que realizaron un mapa del descenso de la
fecundidad en Europa, asociado a patrones culturales comunes. En esta línea, Rosero y Casterline
(1993) utilizaron un modelo matemático para estudiar las implicancias de la difusión de prácticas de
control de la natalidad mediante interacción social en la transición de la fecundidad. El estudio
demuestra un alto impacto de la proximidad geográfica, la que puede observarse a través de cartografía.

16

28

La tasa de mortalidad materna es calculada como el número de muertes debido a causas relacionadas con la maternidad cada cien
mil nacimientos.

CEPAL - SERIE Manuales

2.

N° 56

Distribución espacial, urbanización y migración interna
2.1 Migración interna

2.1.1 Antecedentes básicos
Los censos de población y vivienda son la principal fuente para el estudio de los flujos
migratorios, ya que son el único instrumento que captura información sobre residencia actual y
pasada a una escala geográfica o político-administrativa desagregada y sin limitaciones de orden
muestral. La información que recogen los módulos de migración permite, casi sin excepciones,
estimaciones de la migración según diferentes grados de desagregación territorial y según distintas
referencias temporales. Respecto de la primera distinción, la desagregación depende de la escala
usada para captar el lugar de residencia habitual y el anterior. Aunque este último puede llegar
hasta niveles muy desagregados, como la localidad ⎯de hecho, así se hizo en algunos censos de la
ronda de 2000, como los de Bolivia y Panamá⎯, en la práctica, la migración entre municipios o
comunas ha sido la mayor desagregación alcanzada. Cabe destacar que en algunos pocos países,
entre ellos Nicaragua en 2005, se incluye una consulta para detectar el tipo de localidad (rural o
urbana) dentro del municipio de residencia anterior, permitiendo estimar de manera directa la
mayor parte de la migración campo-ciudad en sus cuatro modalidades (campo-campo, campociudad, ciudad-campo, ciudad-ciudad), así como el grueso de la migración intramunicipal
(específicamente la que ocurre entre un ámbito urbano y otro rural dentro del mismo municipio).
La distinción de referencia temporal, por su parte, remite a la migración absoluta (de toda la
vida), por una parte, y a la migración en un período determinado (a veces denominada “migración
reciente”), por otra. Mientras la primera se define según la comparación entre el lugar de residencia
habitual y lugar de nacimiento ⎯en algunos países el lugar de residencia de la madre cuando nació
la persona empadronada⎯, la segunda se refiere a un desplazamiento en una fecha fija anterior, no
muy distante del momento censal; en la mayoría de los censos de la región esa fecha es 5 años
antes del censo. También se puede usar la combinación de consultas sobre duración de la
residencia y último lugar de residencia para efectuar cálculos de la migración en diferentes
momentos del tiempo. En general, la opción de utilizar una fecha fija es la recomendada, aunque
trabajos recientes destacan las ventajas de la combinación de consultas sobre duración de la
residencia y lugar de residencia anterior (Bell, 2005). La combinación de las consultas sobre lugar
de residencia habitual, lugar de nacimiento y lugar de residencia anterior en una fecha fija del
tiempo permite construir una tipología de migrantes que incluye algunos de los tópicos citados en
la bibliografía especializada, como los migrantes de retorno y los migrantes múltiples.
Con las consultas mencionadas pueden calcularse tanto flujos migratorios (incluyendo sus
rasgos, es decir, indicadores de los flujos) como identificar migrantes según tipos y sus
características. Las preguntas formuladas en el censo 2005 de Nicaragua permiten determinar con
bastante precisión geográfica ⎯hasta manzana o sectores de manzana si el censo incluye esta
entidad geográfica⎯ el destino y el patrón de localización en la llegada de los migrantes; en
cambio, su origen sólo puede ser identificado hasta escalas de municipio o localidad, en el mejor de
los casos. En el mapa 1 se presenta un ejemplo sobre el Gran Santiago (Chile, censo de 2002), y se
destaca el decil de manzanas con mayor proporción de inmigrantes de los últimos 5 años
provenientes de otras regiones del país. El resultado muestra una clara agrupación de estas
manzanas en el centro de la ciudad y en los alrededores del principal corredor vial de la metrópoli.
Las políticas, programas, inversiones o empresas dirigidos a estos migrantes debieran considerar
con atención este patrón de localización.

29

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

En la ronda de censos de 2000 muchos países incorporaron una consulta que puede incluirse
dentro del módulo de migración. Se trata de una pregunta relativa a los desplazamientos diarios
para trabajar o estudiar, que permite capturar la movilidad de la población. Con esta interrogante, la
identificación del origen y del destino opera a la inversa de las consultas sobre migración (es decir,
residencia anterior), ya que se puede identificar con precisión el lugar de origen pero no el de
destino. En efecto, sólo se puede saber el municipio donde trabaja o estudia la persona censada,
pero no el lugar específico del municipio donde lo hace. En el mapa 2 se vuelve a ejemplificar la
potencialidad de esta consulta, nuevamente para el Gran Santiago, representándola
cartográficamente a escala altamente desagregada. En este caso se destaca el 10% de manzanas con
mayor proporción de “trabajadores no móviles”, es decir, personas que trabajan en la misma
comuna (municipio) en que residen. Claramente, hay una conglomeración en el centro de la ciudad,
lo que no es extraño por la alta concentración de puestos de trabajo en esta zona. La planificación
del transporte público y de la inversión vial, así como las decisiones sobre localización de
empresas, pueden utilizar intensamente esta información.

30

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Mapa 1

GRAN SANTIAGO (CHILE): 10% DE MANZANAS CON MAYOR PROPORCIÓN
DE INMIGRANTES DE REGIONES HACIA SANTIAGO, 2002

O

Kilómetros

Decil
Deciles 1 a 9
Decil 10

Fuente: CELADE, procesamiento especial de la base de microdatos del censo de 2002 (usando Redatam) e interfase
con cartografía censal digital oficial del INE de Chile.

31

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Mapa 2

GRAN SANTIAGO (CHILE): DECIL DE MANZANAS CON MAYOR PROPORCIÓN DE PERSONAS
QUE TRABAJAN EN LA MISMA COMUNA EN QUE RESIDEN, 2002

O

Kilómetros

Decil
Deciles 1 a 9
Decil 10

Fuente: CELADE, procesamiento especial de la base de microdatos del censo de 2002 (usando Redatam) e interfase
con cartografía censal digital oficial del INE de Chile.

32

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

2.1.2 Información, indicadores e instrumental claves en materia
de migración interna
No obstante sus potencialidades y su condición de fuente única en muchos sentidos,
tradicionalmente los censos han sido poco explotados en el estudio de la migración interna. Una
razón de este bajo aprovechamiento es que, hasta hace poco, la información censal sobre migración
disponible para la amplia mayoría de los usuarios se restringía a la que ofrecían las publicaciones
censales, cuyas limitaciones físicas —y en algunos casos técnicas— sólo hacían accesibles las
matrices básicas de migración entre divisiones político-administrativas mayores (DAM: Estados,
regiones, provincias o departamentos, dependiendo del país). Su alto grado de agregación impedía
el conocimiento detallado de los flujos, necesario para la toma de decisiones y la planificación de
políticas tales como transporte público e inversión vial.
Estos obstáculos pueden superarse con el procesamiento de los microdatos mediante
Redatam+SP. Durante el período 2000-2003 se lograron importantes avances técnicos y
metodológicos en este campo. Al respecto, es interesante detenerse en los estudios de Rodríguez
(2004a) y la base de datos MIALC (Migración Interna en América Latina y el Caribe).17 En ella se
realizó el procesamiento de más de 30 bases de microdatos censales (censos de las rondas de 1980,
1990 y 2000), permitiendo identificar dificultades conceptuales, metodológicas y computacionales
en el procesamiento del módulo de migración de los censos de la región, y proceder a su
resolución. Adicionalmente, este trabajo condujo a la estandarización de tipologías y a la
ampliación de procedimientos para identificar y caracterizar a los migrantes, así como para obtener
matrices de migración novedosas y de múltiples aplicaciones (véase Rodríguez, 2004b).
2.1.3 Matrices básicas de migración
Un primer uso del censo estriba en la construcción de las matrices básicas de migración, que
corresponden al cruce entre la variable de lugar de residencia habitual (lugar de empadronamiento
en un censo de derecho, como el de Nicaragua 2005) y alguna variable del lugar de residencia
anterior. En el caso del CNPV de Nicaragua 2005 estas variables son: la consulta sobre el lugar de
residencia de la madre cuando el empadronado nació (y sobre condición urbana o rural de dicho
lugar), y la pregunta sobre el lugar de residencia cinco años antes del censo (y sobre condición
urbana o rural de dicho lugar).
Por su diseño, ambas preguntas permiten construir matrices de migración (de toda la vida y
reciente) para al menos dos escalas: a) entre divisiones político administrativas mayores (DAM, es decir,
departamentos en el caso de Nicaragua); b) entre divisiones político administrativas menores (DAME, es
decir, municipios en el caso de Nicaragua). Incluso se pueden construir matrices más complejas,
considerando la consulta sobre condición urbana o rural del lugar de residencia actual y anterior, que
habilita, en principio, estimaciones directas de la migración entre zonas urbanas y rurales.
Las matrices no siempre son fáciles de interpretar. Cuando tienen muchas categorías ⎯las
matrices de migración entre municipios de Nicaragua serán de 150 por 150 aproximadamente⎯
resultan extremadamente difíciles de manejar. Por tanto, además de ser sólo manipulables en formato
electrónico,18 es útil incluir un cuadro resumen con la información básica de migración para cada
entidad político-administrativa. En tal sentido, se recomienda considerar la modalidad de presentación
expuesta en la base de datos MIALC. Así desplegada, permite usar la información sobre migración
(inmigrantes, emigrantes, migración neta, tasas, etc.) para productos adicionales: a) agrupaciones y
clasificaciones; b) elaboración de mapas temáticos, y c) análisis estadísticos. En la tabla 3 se observa
un ejemplo de matriz básica origen-destino por DAM para el censo de Nicaragua de 1995.
17
18

Disponible en: http://www.eclac.cl/migracion/migracion%5Finterna/.
Lo que ahora no entraña mayor dificultad y supone un progreso notable respecto de la etapa en que los tomos censales eran el
material usado para los análisis de migración.

33

Potencialidades y aplicaciones de los datos del censo de Nicaragua 2005: orientaciones técnicas

Departamento
empadronamientoa

Departamento de residencia hace 5 años
Nueva
Segovia

Atlántico
Norte

Atlántico
Sur

Jinotega

Madriz

Estelí

Chinandega

León

Matagalpa

Boaco

Managua

Masaya

Chontales

Granada

Carazo

Río San
Juan

Rivas

Total

Nueva Segovia

112 664

24

55

795

1 457

1 284

112

220

142

11

220

17

13

7

16

9

5

117 051

Atlántico Norte

171

142 327

340

785

29

329

52

131

4 051

120

434

74

56

32

25

18

20

148 994

81

509

203 287

85

75

322

172

286

1 307

1 604

963

90

3 507

55

44

24

387

212 798

799

224

57

194 906

464

1 760

75

310

2 270

77

410

85

27

24

32

13

8

201 541

Atlántico Sur
Jinotega
Madriz
Estelí
Chinandega

566

7

42

103

85 905

595

70

89

54

7

175

13

9

3

2

9

12

87 661

1 249

120

87

1 063

960

140 865

199

614

607

37

573

32

44

13

16

36

20

146 535
288 133

62

44

100

70

106

326

282 492

2 922

232

37

1 192

88

80

72

145

99

66

León

103

49

102

82

43

312

1 932

276 952

321

48

1 359

89

41

33

54

53

20

281 593

Matagalpa

155

1 130

314

1 933

62

818

169

399

303 190

672

775

39

125

35

81

24

23

309 944

Boaco
Managua

34

30

215

54

4

41

58

45

636

109 599

454

56

303

59

19

33

19

111 659

1 218

1 761

2 830

1 341

855

1 998

4 320

7 368

5 648

2 487

877 629

3 059

2 474

2 081

3 103

2 180

362

920 714

Masaya

61

48

114

61

43

93

211

257

185

135

2 445

195 358

205

713

555

159

35

200 678

Chontales

35

38

1 119

44

27

42

79

111

176

502

651

60

115 087

60

52

35

137

118 255

Granada

32

143

52

67

26

61

171

99

167

72

831

497

90

126 477

287

383

129

129 584

Carazo

31

33

87

37

5

48

204

202

111

34

1 372

882

50

375

121 141

229

22

124 863

Rivas

40

34

69

20

4

67

228

177

254

44

807

201

34

481

395

115 004

32

117 891

Río San Juan

40

34

5 269

48

13

413

916

1 050

212

357

388

62

1 987

179

88

199

41 695

52 950

117 341

146 555

214 139

201 494

90 078

149 374

291 460

291 232

319 563

115 843

890 678

200 702

124 132

130 699

126 055

118 507

42 992

3 570 844

Total

Fuente: CELADE, base de datos MIALC, [en línea] http://www.eclac.cl/migracion/migracion%5Finterna/.
Nota: se excluyen las categorías de residencia hace 5 años en el extranjero e ignoradas, y a los menores de 5 años.
a

Censo de derecho. La variable de residencia habitual coincide con los códigos de empadronamiento.

34

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

34

Tabla 3

NICARAGUA: MATRIZ DE MIGRACIÓN ORIGEN-DESTINO, MIGRACIÓN DE CINCO AÑOS, 1995

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

2.1.4 Matrices de migración derivadas
Corresponden a un subproducto de las matrices básicas, que se obtienen por la adición de
alguna variable (normalmente categórica) generando tantas submatrices como categorías tiene esta
variable. Por ejemplo, en el caso de sexo se generarían dos submatrices: una para migrantes
hombres y otra para migrantes mujeres.
Son muy sencillas de definir y su análisis es directo, ya que siguen la misma lógica de las
matrices básicas, especialmente si se presentan como matrices separadas y no como matrices
integradas y complejas (esta última es la presentación de la base de datos MIALC).
Caben dos advertencias sobre estas matrices, válidas para toda esta sección sobre migración,
y en alguna medida también para todo el documento —en particular la primera advertencia—:
primero, la cantidad de información (tabulados, indicadores, etc.) que puede obtenerse con la base
de datos del censo es casi infinita, por lo que la orientación de este texto es más bien precisar la
información que importa y las metodologías que existen, y no realizar una descripción exhaustiva
de todas las opciones disponibles. Segundo, las características de los migrantes siempre son captadas
en el momento del censo y en el lugar de destino. No se conocen sus características en el lugar de
origen de la migración y, salvo para los rasgos que no cambian o casi no cambian (como el sexo), este
punto tiene implicaciones analíticas significativas que escapan al contenido del presente documento.
2.1.5 Matrices de indicadores de flujos y aplicaciones novedosas
Además de las matrices básicas y derivadas de migración, en la base de datos MIALC se
despliegan matrices con escolaridad y edad media de los flujos, índice de masculinidad, índice de
dependencia y tasa de desempleo. Este tipo de matrices proporciona información muy relevante al
caracterizar los flujos ⎯en el caso de cualquier entidad, tan importante como la cantidad de gente
que recibe o sale de ella son las características de esta gente⎯, permitiendo estimar, mediante un
procedimiento simple, el impacto neto y exclusivo de la migración sobre las características de la
población.
La gran ventaja de este procedimiento, además de su simplicidad, es la obtención de un valor
resumen que condensa gran cantidad de información. El procedimiento ha sido descrito y usado en
varios trabajos recientes (véanse Rodríguez, 2004b y Rodríguez y González, 2006). Dicho valor
resumen se basa en los valores marginales de las matrices de migración reciente. La columna
corresponde al valor presente del indicador para cada entidad que se ve afectada por la migración
ocurrida en los cinco años previos al censo. La fila indica al valor presente del indicador que
tendría cada entidad si no hubiese habido migración. La diferencia entre ambos valores es el efecto
neto y exclusivo de la migración.19
En el gráfico gráfico 1 se presenta una aplicación de este procedimiento para examinar el
efecto de la migración entre municipios en la educación media de los jefes de hogar de los
municipios, usando datos del censo de Nicaragua 1995. La relación es débil, pero estadísticamente
no despreciable —por tratarse del universo de municipios—, y con pendiente negativa. Esto
significa que, en promedio, la migración entre 1990 y 1995 en Nicaragua contribuyó, aunque
levemente, a reducir las disparidades educativas entre los jefes de hogar de los municipios. Los
resultados indican que, en el caso de Managua, el intercambio migratorio con otros municipios
implicó una pérdida neta de capital educativo de los jefes de hogar del orden del 0,7% del
promedio que tendría el municipio sin migración.
19

El valor actual de varios indicadores (años de escolaridad, condición de actividad, ocupación) puede estar afectado tanto por la
migración como por la localización del individuo, lo que hace impropio el procedimiento para algunos de ellos (por ejemplo, la
condición de desempleo en el momento del censo no es independiente de la localización en dicho momento). El procedimiento es
más robusto cuando se trata de un atributo invariable en los cinco años previos al censo (sexo, escolaridad para mayores de 30 años)
o independiente de la localización (edad).

35

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Gráfico 1

NICARAGUA: CAMBIOS EN LA ESCOLARIDAD MEDIA DE LOS JEFES DE HOGAR POR EFECTO
NETO Y EXCLUSIVO DE LA MIGRACIÓN ENTRE 1990 Y 1995, SEGÚN MUNICIPIOS

Efecto neto de la migración sobre la escolaridad

15
10
Managua

5
0
-5
-10

y = -0,2838x + 0,4113
2

R = 0,0068

-15
-20
-25
-30
-35
0

1

2
3
4
5
6
Escolaridad actual de la población residente en 1990

7

8

Fuente: cálculos a partir de la base MIALC, con los datos del censo de Nicaragua de 1995.

2.1.6 Movilidad diaria
Las encuestas de origen-destino han sido históricamente la principal fuente de información
sobre la movilidad diaria, es decir, los desplazamientos con propósitos laborales, estudiantiles o
algún otro objetivo cotidiano. Estas encuestas han sido usadas intensamente para la toma de
decisiones y la gestión del sector de transporte. En los estudios sociales y demográficos su empleo
ha sido mucho más restringido y, en algunos casos, ni siquiera ha habido acceso a ellas. Por otra
parte, pese a tratarse de encuestas que normalmente relevan muestras grandes, su representatividad
geográfica está lejos de la cobertura universal del censo.
Estas encuestas han sido útiles en términos genéricos, porque han hallado algunas regularidades
relevantes en materia de desplazamientos diarios: amplio predominio del transporte público entre los
sectores populares, lo que contrasta con el uso del automóvil privado por parte de los estratos más
acomodados; persistente atractivo de la zona céntrica como lugar de trabajo, y enorme gasto de
tiempo y dinero por desplazamientos laborales o educacionales diarios para los segmentos pobres de
la población (Figueroa, 2005; Montgomery y otros, 2004; Dureau y otros, 2002).
Los censos se han convertido en una fuente adicional de datos sobre movilidad, porque
varios de ellos (Brasil, México, Chile) incluyeron una consulta específica al respecto en la ronda de
2000 (Rodríguez y González, 2006; Duhau, 2003; Sobrino, 2003). La gran ventaja de los censos
respecto de las encuestas es que sus resultados no están afectados por problemas de
representatividad muestral, por lo que es posible trazar un cuadro mucho más detallado de los
desplazamientos. También tienen desventajas respecto de las encuestas, y la principal es que no
captan información específica sobre el medio de transporte usado (debilidad fácilmente superable
mediante la adición de una consulta al respecto). Como ya se explicó, en la práctica la forma de
36

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

hacer la pregunta impide desagregar geográficamente el destino de los desplazamientos. Si bien se
puede llegar hasta la manzana de origen, sólo es posible identificar hasta el municipio de destino.20
El censo de Nicaragua de 2005 se sumó a esta corriente innovadora, y por primera vez se
consultó por el municipio en que se ubica el lugar de trabajo, permitiendo tener matrices similares a
las antes descritas y calcular un conjunto de indicadores sobre la movilidad diaria.
2.1.7 Usos de política
La información, los indicadores y el instrumental descritos sirven para generar insumos de
política en materia de asignación territorial de recursos e infraestructura, determinación de
incentivos para la radicación o la salida de población de zonas específicas; la estructuración en la
conectividad física y simbólica, el ofrecimiento de información y el apoyo a los migrantes y sus
redes. En síntesis, para planificar y tomar medidas relativas a un crecimiento armónico e integrado
de las regiones y ciudades de un país.
Las matrices básicas permiten examinar la totalidad de los flujos y reconocer la existencia de
redes, circuitos y cadenas migratorias. Además, para las autoridades regionales y locales ⎯que
tienden a preocuparse del origen de los inmigrantes que llegan a su propia entidad y del destino de
los emigrantes que la dejan⎯, tales matrices son claves para entender y reconocer los vínculos
migratorios de su entidad e incluso detectar aglomeraciones territoriales de migrantes. Por otra
parte, los cuadros resúmenes sirven para identificar las entidades político-administrativas
receptoras y expulsoras netas de población, y vincular esta condición con factores sociales
explicativos de su atractivo o rechazo. Son útiles, por tanto, para definir zonas de intervención de
las políticas de desarrollo regional y local y de los programas de redistribución territorial de la
población, como también para decidir la localización de infraestructura y el equipamiento y tomar
decisiones acerca de la inversión social y productiva. Se pueden usar para evaluar el impacto de
proyectos de inversión, de programas sociales territoriales o de intervenciones de desarrollo
regional. Cuando se trata de matrices entre comunas, a ciertas escalas —por ejemplo en el caso de
aglomerados metropolitanos compuestos por varias comunas—, ofrecen pistas sobre los procesos
de reconfiguración urbana, lo que a su vez es clave para la planificación del transporte y la
inversión territorial.
Sin detallar todas las posibilidades —lo que excede el alcance de este texto—, las matrices
derivadas por sexo, grupos de edad, estado civil, nivel educativo, rama de actividad y grupo étnico
permitirían detectar con un alto grado de detalle la selectividad de los flujos migratorios. En tal
sentido, puede observarse que algunas zonas son atractivas para los adultos mayores mientras que
otras lo son para los jóvenes, y lo mismo podría decirse de los indígenas, de los universitarios, de
los trabajadores agrícolas. En general, se aprecia que los centros de las ciudades latinoamericanas
tienen una mayor concentración de adultos mayores, mientras que los jóvenes y las nuevas familias
se ubican en sectores periféricos, aunque esto podría modificarse si tienen éxito algunos programas
de recuperación urbana en curso en los países de la región.
Las matrices de indicadores de flujo, y en particular el procedimiento que usa sus marginales
para estimar el efecto neto y exclusivo de la migración sobre el indicador, permiten precisar para
cada entidad si la migración la envejece o no, la masculiniza o no, aumenta su escolaridad o no.
Algunas aplicaciones recientes del procedimiento han mostrado poderosos efectos de la migración
intrametropolitana sobre la edad y la escolaridad media en varias ciudades de la región, revelando
procesos de acentuación de la segregación residencial que coexisten con fenómenos de
acercamiento entre estratos socioeconómicos en algunas comunas (Rodríguez y González, 2006).
Sus resultados son útiles para la adopción de intervenciones genéricas y de alcance nacional
20

Lo anterior obedece a que la pregunta estandarizada refiere a la comuna (municipio) en que trabajan o estudian las personas
(trabajadores y estudiantes) y no al lugar específico en que lo hacen.

37

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

(promover o desincentivar ciertos flujos), y para la evaluación de la migración desde cada entidad
(o al menos para sus autoridades).
La consulta sobre movilidad puede servir para varios propósitos. En primer lugar, para la
planificación del transporte, tanto en materia de medios como de vías. Siguiendo un procedimiento
similar al usado con las consultas sobre migración, es posible construir matrices de movilidad
diaria para identificar todos los flujos cotidianos con propósitos laborales entre municipios del
país, lo que ofrece una información básica sobre la demanda y los requerimientos de medios y vías
de transporte. Este análisis puede efectuarse para cada manzana del país. En efecto, podría
conocerse hasta esta entidad, sumamente desagregada en términos geográficos, cuánta es la gente
que se desplaza diariamente a trabajar y hacia qué municipio se dirige para hacerlo. Y, por cierto,
este conocimiento podría enriquecerse caracterizando a las personas que se desplazan (así como a
los flujos). Más aún, puede explorarse la utilización de algunas variables proxi para suplir, aunque
sea parcialmente, la información sobre el medio usado para ir a trabajar. Dado que la consulta
censal no indaga al respecto, pese a tratarse de un asunto clave para la planificación de transporte,
puede tratarse de imputar el medio de transporte usado según distancia y disponibilidad de vehículo
en el hogar. Por ejemplo, en el caso de desplazamientos “largos” (concepto que habría que definir),
es posible suponer que se efectúan mediante medios motorizados; si en el hogar hay uno o más
autos, se imputaría el viaje a tal vehículo, y si no lo hay, al transporte público. Se trata de un
procedimiento rudimentario, pero ante la ausencia de otra opción puede servir. Demás está decir
que el empalme de esta información con otras capas relevantes, como la red vial, es una
herramienta muy poderosa para la gestión del transporte y la inversión vial en un Sistema de
Información Geográfica (SIG).
En segundo lugar, la pregunta sobre movilidad puede ser útil para la identificación de
municipios “centrales” que concentran los desplazamientos, y que por ende requieren una atención
especial y de recursos específicos que escapan a la distribución basada en el criterio de “población
residente”. En tercer lugar, permitiría estimar tiempos medios de transporte diario y efectuar
cálculos de los costos directos e indirectos que tienen los desplazamientos para las personas (según
diferentes grupos sociales) y, en esa línea, los efectos económicos que pueden derivarse de cambios
en los precios relativos al transporte o el impacto de subsidios en este plano.
Por último, cabe destacar que en algunos de los países se formularon consultas sobre la
constitución de áreas metropolitanas en la ronda censal de 2000. Al respecto, Sobrino (2003)
plantea cuatro criterios para identificar los municipios aglomerados en uno donde se localiza una
ciudad central: carácter urbano; integración funcional; dinámica demográfica; importancia
económica. La integración funcional se mide como “viajes por motivo de trabajo al municipio
central y a los municipios integrantes de la zona metropolitana, que presentaran al menos 15% de
la PEA del municipio, o que 25% de la población ocupada en el municipio en cuestión residiera en
el municipio central y en periféricos de la zona metropolitana”. El Consejo Nacional de Población
de México (CONAPO) ha usado intensamente esta consulta para su ejercicio de identificación de
las áreas metropolitanas que componen el sistema de ciudades mexicano.21

21

38

Véase: www.conapo.mx.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

2.2 Urbanización, distribución espacial de la población y sistemas
de ciudades
2.2.1 Antecedentes básicos
La gran importancia adquirida por el ámbito local en la última década hace que disponer de
información a una escala menor que la nacional, y saber utilizarla, sea una necesidad para el
ejercicio adecuado de la gestión local, tanto en materia económica como social y ambiental. La
formulación y aplicación de políticas de desarrollo local implica mayores niveles de
autodeterminación, y delegación de gestión y poder a comunidades y localidades subnacionales.
Existe una tendencia a dar mayor autonomía a las gestiones locales, que están más cerca de quien
sufre los problemas y por tal motivo pueden tomar decisiones más oportunas. Para tales efectos, la
difusión y el acceso a la información ⎯en este caso, específicamente, la información censal⎯
adquieren un valor muy importante.
La gestión metropolitana integrada debe considerar la unidad del aglomerado y la
especificidad de sus componentes, sean estos municipios, barrios o localidades, y para ello los
censos de población y vivienda son una fuente privilegiada, sino la única, para medir y analizar
detalladamente estos procesos, pues recolectan información hasta escalas geográficas altamente
desagregadas (Rodríguez, 2006). Así, una línea de explotación de la información censal radica en
la construcción de la imagen más precisa y detallada del sistema de asentamientos humanos
prevaleciente en el país. De hecho, sólo el censo provee información respecto de todos los
asentamientos humanos y, por ende, es la única fuente relevante para este propósito.
Un ejemplo de este uso de la información censal, orientado exclusivamente a la
comparación internacional de la morfología básica del patrón de localización de la población,
con especial referencia al sistema de ciudades, es la base de datos Distribución Espacial de la
Población y Urbanización en América Latina y el Caribe (DEPUALC), desarrollada en el
CELADE (CELADE, 2005).22
En el diagrama 1 se presenta la estructura de la base de datos DEPUALC. Como puede apreciarse,
sólo se muestran dos indicadores ⎯población y tasa de crecimiento⎯ para un conjunto seleccionados de
localidades ⎯las que han tenido más de 20 mil habitantes en algún censo desde la ronda de 1950⎯.
Teniendo la base de microdatos, pueden ampliarse estos indicadores a toda la gama factible de obtención
con las consultas censales, y también calcularlos para todas las localidades que se considere pertinentes.
Un ejercicio tal permitiría una caracterización detallada del sistema de asentamientos humanos,
constituyéndose en información valiosa y relevante para potenciales migrantes, para decisiones públicas
y para empresarios y organismos de cooperación internacional.
En la tabla 4 se observa la información que ofrece DEPUALC sobre la evolución de la
población de Managua desde 1950 hasta 1995.

22

Véase: www.eclac.org/celade/depualc/.

39

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Diagrama 1

INDICADORES POR PAÍS DESAGREGADOS TERRITORIALMENTE EN LA BASE DE DATOS DEPUALC

1. Población total, urbana, rural
2. Porcentaje de población total, urbana y rural
3. Población en localidades de dos mil habitantes y más
y en localidades de 20 mil habitantes y más
4. Porcentaje de población en localidades de dos mil
habitantes y más y en localidades de 20 mil habitantes
y más
5. Tasas de crecimiento
6. Densidad
7. Tasa de urbanización
8. Diferencial de crecimiento

PAÍS

División
Administrativa
Mayor (DAM)

Aglomerados metropolitanos
o ciudades de 20 mil habitantes
y más (individualizadas)

•
•

Población
Tasas de crecimiento

Fuente: elaboración propia.
Tabla 4

DEPARTAMENTO DE MANAGUA (NICARAGUA): EVOLUCIÓN
DE LA POBLACIÓN DESDE 1950 HASTA 1995
Región
Departamentos
Municipios

Población

Tasa de crecimiento
(por cien)
195019631971- 19501963
1971
1995
1995

1950

1963

1971

1995

Población total

161 513

318 826

485 850

1 093 760

5,2

5,3

3,4

4,8

Población urbana total

114 389

243 307

396 281

974 188

5,8

6,2

3,7

2,1

47 124

75 519

89 569

119 572

3,6

2,2

1,2

4,9

Población localidades
2 mil hab. y más

109 352

240 591

393 474

972 709

6,0

6,2

3,8

4,6

Managua

109 352

234 580

384 904

864 201

5,9

6,3

3,4

8,6

1 398

3 600

5 674

67 925

7,3

5,8

10,3

Managua

Población rural total

Tipitapa

4,3

Fuente: base de datos DEPUALC, [en línea] www.eclac.org/celade/depualc/.

Entonces, con los censos de Nicaragua en formato Redatam+SP puede alimentarse un
sistema de información territorial de varios niveles. Dos niveles naturales serían de carácter
político-administrativo, específicamente a escala de DAM (departamentos) y de DAME
(municipios). Un punto relevante para ambos es que la cartografía digital de estas dos
subdivisiones está disponible, lo que permite la representación gráfica de los indicadores censales y
su superposición y/o interacción con indicadores de otras fuentes (véase mapa 3).

40

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Mapa 3

NICARAGUA: TASA DE CRECIMIENTO Y PORCENTAJE DE POBLACIÓN
EN LOCALIDADES DE DOS MIL HABITANTES Y MÁS, 1950-1995

Fuente: base de datos DEPUALC, CELADE, 2005, en base a censos de población.

Pero en forma adicional a estos niveles están los que rescata la base de datos DEPUALC, es
decir, las localidades, que si bien no siempre tienen reconocimiento político-administrativo, son
referencias muy concretas para las personas y los agentes económicos. La primera tarea es
construir el listado de localidades, lo que exige estudio y decisiones fundadas, sobre todo para las
aglomeraciones urbanas. La segunda es efectuar la selección geográfica de cada localidad en la
base de microdatos de Redatam+SP (véase figura 1). El tercer paso consiste en definir los
indicadores y calcularlos para cada una de las localidades.23
Bases de datos o sistemas de indicadores como los propuestos son una contribución
importante para los análisis urbano-territoriales, y una de las principales fuentes de datos para los
estudios de distribución espacial y urbanización en Nicaragua. Se destaca su uso, tanto a nivel
nacional como subnacional, para el análisis de sistemas de ciudades, conurbaciones y formación de
áreas metropolitanas extendidas, entre varios otros. La identificación de los aglomerados
metropolitanos y sus componentes es el punto de partida para otras investigaciones o análisis, como
los estudios de segregación residencial, de migración intrametropolitana, de desigualdad social y
pobreza, y otros. Finalmente, en el ámbito local es de gran ayuda la georreferenciación de las
localidades analizadas, para determinar la población objetivo de políticas y programas de
desarrollo. Esta georreferenciación permite mayores posibilidades de intervención local, y está
vinculada con otras líneas de explotación de la información censal tales como la localización de
inversión pública, que serán expuestas más adelante.
23

Para una síntesis de las consideraciones que deben tenerse en cuenta para estos cálculos, puede revisarse el texto de Cecchini,
Rodríguez y Simioni (2006), sobre cálculos de indicadores del Milenio para el seguimiento de ciudades y de sectores dentro de las
ciudades.

41

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Figura 1

NICARAGUA: ESTRUCTURA JERÁRQUICA DE LA BASE DE DATOS DEL CENSO
DE 2005 EN FORMATO REDATAM+G4

Fuente: base de datos del censo de Nicaragua 2005 en formato Redatam.

3.

Migración internacional y desarrollo
3.1 Migración internacional

3.1.1 Antecedentes básicos
La generación de conocimiento para explicar la migración internacional y diseñar políticas
exige datos apropiados, relevantes y oportunos. La ausencia de fundamentos empíricos sólidos
inhibe el examen riguroso de los comportamientos y tendencias, la predicción de cambios y la
evaluación de las consecuencias de la migración internacional. La falta de información de calidad
⎯que conspira en contra del conocimiento de la migración internacional y de la posibilidad de
actuar sobre ella⎯ se origina principalmente en las limitaciones de las fuentes de datos. Como se
reconoce en un documento de la División de Población de las Naciones Unidas, “en todos los
debates sobre la migración internacional hay tres denominadores comunes: la falta de datos sobre
la migración, la falta de una teoría coherente que explique la migración internacional y una
comprensión muy inadecuada de la compleja relación entre la migración y el desarrollo”
(Naciones Unidas, 1997).
Si bien la mayoría de los países de la región dispone de registros de entradas y salidas por sus
puertos internacionales, los problemas de esta fuente de datos son extremadamente serios. Como el
propósito de estos registros es dejar constancia de los cruces de frontera, que suelen ser muy
numerosos, la identificación de los migrantes propiamente tales se convierte en una tarea difícil; la
42

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

cobertura de entradas y salidas suele diferir entre los diversos lugares de control; los antecedentes de
las personas que ingresan o egresan de los países son escasos y presentan un reducido potencial
analítico; los datos recopilados no siempre son procesados de manera adecuada y, cuando ello ocurre,
su publicación sufre retrasos. Además, y pese a los esfuerzos por establecer criterios comparables, las
modalidades de registro de entradas y salidas no son similares entre los países. Las limitaciones que
afectan a otras inscripciones administrativas —como las referidas a pasaportes, visados, extranjeros
presentes o permisos de trabajo— no son menores.
A raíz de estas agudas deficiencias de las fuentes alternativas, los censos de población
constituyen la principal vertiente de información para el estudio de la migración internacional. Dadas
su universalidad y la amplia gama de datos demográficos y socioeconómicos que reúnen, presentan
ventajas todavía insustituibles. Para la indagación sobre este tema se utiliza la información solicitada
sobre lugar de nacimiento y año de llegada al país para las personas nacidas en el exterior. También
es de utilidad ⎯en especial cuando no se recoge el año de llegada⎯ indagar la residencia habitual
de las personas cinco años antes del censo, pues permite determinar los movimientos más recientes.
Finalmente, resultan muy relevantes los datos colectados por algunos países a partir de preguntas
censales respecto a la emigración de sus nacionales y el envío de remesas (Villa y Martínez, 2001).
3.1.2 El Proyecto IMILA
El Proyecto de Investigación de la Migración Internacional en Latinoamérica (IMILA) del
CELADE ⎯creado mediante el intercambio de información entre países⎯ permite organizar la
información sobre la población empadronada en los censos de países diferentes al de su
nacimiento, y reúne datos recabados por los censos nacionales que posibilitan cuantificar la
migración y caracterizar a los migrantes.24
En su expresión más simple, el Proyecto IMILA permite la construcción de una matriz de
origen y destino de los migrantes entre países. La calidad migratoria se especifica ⎯dependiendo de
las preguntas contenidas en los censos nacionales⎯ según el lugar de nacimiento de las personas, el
año de llegada al país y el lugar de residencia en una fecha previa a la del censo. Merced a la
combinación de los datos disponibles, los países pueden disponer de diversas estimaciones sobre
inmigración y emigración. Así, las personas registradas como inmigrantes en el censo de un país serán
también emigrantes en sus países de origen. Si la información sobre migración se obtiene mediante la
pregunta sobre el lugar de nacimiento, se asumirá que el fenómeno ocurrió una sola vez a lo largo de
la vida de los individuos; en cambio, si se dispone de la pregunta sobre el año de llegada al país ⎯o
de aquella relativa al lugar de residencia en una fecha fija anterior al censo⎯ la migración podrá
estudiarse por períodos.
En procura de una utilización más intensa del caudal de información suministrado por los
censos, los organismos nacionales de estadísticas entregan al CELADE los registros de personas
nacidas en el extranjero,25 con los que se generan tabulados especiales, que incluyen características
biodemográficas (sexo, edad, fecundidad, mortalidad infantil) y sociodemográficas (estado conyugal,
educación e inserción laboral). Además de proporcionar insumos para preparar proyecciones de
24

25

El proyecto IMILA fue creado en el CELADE a comienzos de los años setenta, y su puesta en práctica a mayor escala ha sido
recomendada por la Unión Internacional para el Estudio Científico de la Población (IUSSP) y la División de Población de las
Naciones Unidas. En diversas reuniones internacionales se ha estimulado el desarrollo de este proyecto, que representa un claro
ejemplo de cooperación horizontal.
Si bien el proyecto IMILA se concentra en los datos censales de los países de América Latina, el CELADE obtiene cifras sobre
latinoamericanos empadronados en los censos de países de fuera de la región, en especial los Estados Unidos y Canadá. También se
dispone de datos sobre las personas nacidas fuera de la región que residen en los países de América Latina. Como el fundamento
sobre el que descansa IMILA es la promoción del intercambio de información entre los países, el CELADE envía copia de los
cuadros obtenidos con las bases de datos nacionales, y proporciona antecedentes sobre los nativos de cada país que han sido
empadronados en los restantes. El Boletín Demográfico publica periódicamente algunos de estos datos, y esa información está
disponible en el sitio web del CELADE en la página de la CEPAL (www.cepal.org).

43

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

población, el banco de datos del Proyecto IMILA se utiliza en numerosos estudios sobre la migración
internacional latinoamericana, en los que se abordan los posibles factores determinantes y las
eventuales consecuencias de la migración internacional.
La base de datos IMILA contiene en la actualidad un conjunto de cuadros estándares de la
población nacida en el extranjero, según país de origen, sexo, edad, período de llegada, estado civil,
nivel de instrucción, características económicas y número de hijos tenido por las mujeres. Estos
cuadros presentan diferencias entre países y según los distintos censos, dependiendo de la forma en
que se hayan investigado los temas y las categorías definidas en cada caso. Así, la información
ingresada en IMILA permite recomponer, para cada país de la región, la población residente en el
extranjero (siempre que se trate de países de la región cuya base de datos esté presente en IMILA)
y sus características (Villa y Martínez, 2001).
Actualmente el CELADE mantiene en su página electrónica una base de datos en línea que
reúne los tabulados de IMILA proveniente de los censos nacionales de población y vivienda de 1990 y
2000 disponibles. Se contabilizan stocks de migrantes, de acuerdo con su país de nacimiento (12
tablas) y país de residencia cinco años atrás (una tabla). La información está ordenada según dos
condiciones: a) país de origen o nacimiento: se obtiene el número de personas nacidas en un país
determinado según el país de residencia (al momento del censo) que se elija; b) país de destino o
residencia en la fecha censal: se identifica directamente el país con la fecha del censo y se debe
especificar el país de origen (nacimiento). En esta modalidad, al seleccionar el país de origen
(nacimiento) se incluirán países extrarregionales con presencia migratoria superior a las 500 personas.
3.1.3 Emigración y remesas: datos a nivel de hogares
En América Latina y el Caribe las remesas de los emigrados son un fenómeno de mucho
interés e importancia económica, y de análisis del funcionamiento a la distancia de las redes
familiares. Su dinámica sin precedentes y sus montos las convierten en objeto de estudio a través
de las balanzas de pagos, las encuestas de hogares y encuestas específicas. Estas fuentes de
información proveen evidencias que sugieren que las transferencias ocupan un lugar protagónico en
los ingresos de los países, y que las familias destinan pequeñas proporciones de esos recursos al
ahorro y a la inversión productiva. Los organismos internacionales de ayuda al desarrollo, como el
Banco Mundial, el FMI y el BID, dedican especial atención a las remesas como instrumento de
potencial reducción de la pobreza y contribución al desarrollo de los países de origen de la
migración internacional.
Las balanzas de pago registran el monto aproximado de estas transferencias, y son la fuente
habitual para conocer los impactos macroeconómicos. Las encuestas y los métodos indirectos para
estimar las remesas proporcionan abundante información sobre su impacto en los hogares y sobre
las conductas de los emisores (remittances behavior). En el primer caso, lo común ha sido estudiar
las remesas como parte del ingreso familiar y se descubrió que, por lo general, constituyen un
ingreso “ordinario” que se agrega a otras fuentes del ingreso familiar (Canales, 2004). En el
segundo caso, los estudios han explorado los vínculos que establecen los migrantes con sus
familias y comunidades.
Los censos de población y vivienda pueden ser un complemento importante para los estudios
sobre remesas y migración, si se considera que tienen carácter universal y pueden entregar valiosa
información sobre los emigrados y los hogares receptores de remesas a cualquier escala territorial. La
incorporación de preguntas relativas a remesas es reciente, se ha llevado a cabo en unos pocos países
de la región y tiene gran importancia para el conocimiento de las características de las personas que
emigran, del momento en que lo hicieron y de los vínculos que mantienen con el país de origen.

44

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Los censos, los emigrados y las remesas en la región
En la ronda censal de 2000, siete de los países de América Latina (Belice, Ecuador,
Honduras, México, República Dominicana, Nicaragua y Guatemala) incluyeron preguntas sobre las
características sociodemográficas de sus nacionales que emigraron a otros países. Entre ellos,
Belice, México, República Dominicana y Nicaragua incluyeron también dos preguntas más (a nivel
de hogares en los dos últimos casos): consultando si reciben remesas desde el extranjero y cuál es
su monto aproximado (en Nicaragua también se pregunta por la frecuencia de los envíos). En el
Caribe son muchos más los países que indagan sobre estos asuntos. No obstante, en todos los casos
mencionados es posible conocer las condiciones de vida de los hogares receptores de remesas y
sólo muy indirectamente las características de quien las envía. En México se han explotado
abundantemente los datos del censo de 2000, cruzándose indicadores de intensidad migratoria con
recepción de remesas y otras características socioeconómicas a nivel de municipios (Tuirán, 2002).
La disponibilidad de información sobre características de los emigrados varía entre los
cuatro países que indagan sobre la recepción de remesas: en República Dominicana se puede
conocer solamente el sexo del emigrado; en el caso de México y Belice existen más preguntas
sobre las características sociodemográficas de estas personas: país de destino, edad al emigrar, año
de emigración y sexo. En Belice se pregunta, además, por la ocupación y el último nivel
educacional completado al emigrar.
Remesas y emigrados en Nicaragua
El censo de 2005 de Nicaragua incluyó, a nivel de hogar, dos preguntas sobre la recepción de
remesas: “¿Recibió este hogar remesas en los últimos 12 meses de alguna persona fuera del
país?” y “¿Cada cuánto y cuál es el monto en dólares que recibió?”.
Sobre la emigración internacional se pregunta el número de miembros del hogar que
actualmente viven en otro país y algunas de sus características: el sexo, el año de emigración, el país
de residencia actual, la edad al emigrar y el grado educacional más alto que tenía aprobado al emigrar.
En líneas generales, con la combinación de preguntas sobre emigrados y remesas se puede
obtener información cuantitativa de cuatro tipos de hogares: a) el total de hogares que recibe
regularmente remesas y que tiene al menos un miembro residiendo fuera del país; b) el total de
hogares que reciben regularmente remesas pero que no cuenta con miembros viviendo fuera del
país ; c) el total de hogares que tiene al menos un miembro en el exterior, pero que no recibe
ningún dinero desde el extranjero, y d) el total de hogares que no recibe remesas ni tiene alguno de
sus miembros en el exterior. Con esos aspectos es posible realizar cruces de variables a los fines de
conocer las características de cada tipo de hogar. Por ejemplo, pueden cruzarse la distribución
territorial de los hogares receptores de remesas con el régimen de tenencia de la vivienda, las
necesidades básicas insatisfechas o el acceso a medios tecnológicos.
El conjunto de preguntas incluidas en el censo a nivel de hogar y personas está
contribuyendo a un mejor diagnóstico de la migración internacional. El uso combinado de toda esta
información y la proveniente de otras fuentes permite mejorar el conocimiento de la dinámica
demográfica nacional, mostrando de manera fehaciente que en el país se han intensificado los
procesos de emigración.
La pregunta sobre los miembros del hogar residentes en el exterior no entrega resultados que
permitan una medición de su verdadero volumen, aunque sí ofrece indicios sobre la intensificación
del fenómeno en los años recientes. Esto concuerda con el panorama que aportan las cifras de
entradas y salidas de los registros de viajeros y los datos aportados por censos de otros países en el
marco del proyecto IMILA, los cuales confirman el carácter creciente que está teniendo este
fenómeno en el país.
45

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

3.1.4 Trabajo fronterizo
Una carencia habitual de los censos ocurre respecto de la proporción de información sobre los
casos de residencias múltiples, o los de personas que residen en un país y trabajan en otro, como suele
ocurrir con las poblaciones fronterizas, en las que las diferencias en el costo de vida y en las
condiciones de los mercados laborales tornan conveniente residir en un país y trabajar en otro.
Cobra particular importancia la consulta incluida en el censo de Nicaragua respecto a la
ubicación del lugar de trabajo, donde se incluye la categoría “otro país” y, además, si el trabajo es
permanente o temporal. Estas preguntas permiten el cruce de las demás características
biodemográficas y sociodemográficas de la población con la ubicación del lugar de trabajo,
posibilitando la caracterización sociodemográfica de los trabajadores temporales nicaragüenses en
Costa Rica, uno de los principales fenómenos en el estudio de las migraciones de este país, y que
hasta ahora sólo podía ser estudiado con profundas limitaciones a través de los resultados de los
censos costarricenses o de las encuestas de hogares.
3.1.5 Segregación residencial de inmigrantes
La información censal permite realizar estudios a nivel local de la localización de los
inmigrantes, para verificar si presentan indicios de segregación espacial. Generalmente los
inmigrantes tienden a localizarse en los lugares en los que existen compatriotas que les permitan
mantener una red de capital social. Asimismo, suelen ubicarse en sitios en los que haya
disponibilidad de viviendas para arrendar y con fácil acceso a los lugares de trabajo, a fin de
minimizar los costos de transporte.
El mapa 4 ilustra la potencialidad de esta información, graficando cartográficamente la
concentración de los migrantes peruanos en el centro y oriente de Santiago (Chile).

46

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Mapa 4

GRAN SANTIAGO: 10% DE MANZANAS CON MAYOR PROPORCIÓN
DE INMIGRANTES PERUANOS EN SANTIAGO, 2002

O

Kilómetros

Decil
Deciles 1 a 9
Decil 10

Fuente: elaboración propia utilizando Redatam+SP en base a datos del Censo de Población y Vivienda de Chile
de 2002.

47

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N° 56

III. Aplicaciones socioeconómicas
transversales

1.

Estructuras familiares por tipo de hogar
y etapa del ciclo de vida familiar
1.1 Los hogares en un contexto de desafíos
y transformaciones

1.1.1 Antecedentes generales
Los hogares y la familia constituyen el entorno más inmediato
en el que las personas se reproducen, se forman, definen sus vidas,
interactúan, consumen y se potencian para participar en el resto de la
vida social. Por estos motivos, las políticas sociales, las intervenciones
no gubernamentales y también las estrategias de mercadeo privadas
consideran a los hogares y las familias como su unidad de referencia y
centro de atención (Banco Mundial, 2003; Barquero y Trejos, 2003;
Ariza y de Oliveira, 2004, Iceland y otros, 2004).
La estructura y el ciclo de vida del hogar contribuyen de manera
decisiva a conocer su perfil de requerimientos. Es posible realizar una
analogía entre los hogares y los individuos, porque de manera similar a
la forma en que varían las necesidades de las personas según su edad
(ciclo de vida), también cambian los requerimientos de los hogares
según su fase en el ciclo de vida. Por tal motivo, resulta importante
aproximarse a la composición de los hogares y su dinámica en el
tiempo. En esta tarea es crucial aprovechar el aporte de la información
49

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

censal ⎯como ya se ha hecho con las encuesta de hogares (ver, por ejemplo, Barahona, 2006)⎯,
en especial a la luz de las nuevas definiciones adoptadas en el censo de Nicaragua de 2005 —que
incluyen al hogar como unidad de enumeración y recolección de información⎯ y por las
potencialidades en materia de desagregación territorial de sus cifras.
A continuación se exponen las posibilidades de explotación del censo para indagar en los
diferentes tipos de hogar.
1.1.2 Tipología “estructura de los hogares”26
La estructura de los hogares (y la tipología en que suele clasificársela, que luego se detalla,
basada en las relaciones de parentesco de los miembros del hogar con el jefe), es un aspecto de esta
temática que cobra una renovada importancia en un contexto regional en el que los nuevos
enfoques de políticas sociales transversales e integrales y los programas de superación de la
pobreza tienden a centrarse en las familias (CEPAL, 2004). Se transforma en un imperativo,
entonces, conocer de manera actualizada las nuevas estructuras de los hogares, que han cambiado
en virtud de las transiciones sociodemográficas, las crisis económicas, sus repercusiones sociales, y
las transformaciones culturales (Arriagada, 2002).
Objetivo de los procedimientos
Identificar los tipos de familias u hogares para facilitar el conocimiento de sus características
y su asociación con otras variables determinantes de las condiciones de vida de sus integrantes.
Principales utilidades
El análisis de los tipos de hogar y familia permite analizar los efectos que provocan
fenómenos asociados a factores económicos, políticos y culturales sobre la sociedad. Asimismo,
aporta elementos de análisis para comprender las estrategias que las personas y las familias adoptan
para responder a su necesidad de desarrollo personal y comunitario. En un contexto de
implementación de programas y políticas de desarrollo que implica la necesaria asignación de
recursos limitados, un análisis de esta tipología facilita la identificación de grupos y localidades
que requieren mayor atención.
Procedimiento
Dado que la información básica que se quiere utilizar para construir la tipología de hogares y
familias proviene de la información censal, los pasos necesarios para la caracterización de los
hogares son los siguientes:
A. Determinar, a partir de la tipología propuesta, la información necesaria.
1) Los datos deben proporcionar información a nivel de hogares o la posibilidad de
generarla a este nivel.
2) Es necesario identificar a los(as) jefes(as) de hogar.
3) Se requiere identificar la existencia de cónyuge/compañera(o) a nivel de hogar.
4) Se necesita identificar la existencia, o no, de: hijo(as), otros parientes y no parientes
(excluido el personal doméstico) a nivel de hogares.
B. Determinar cuáles de las preguntas incluidas en la boleta censal permiten construir las
categorías de diferenciación entre los hogares y las familias.
26

50

Aun cuando es habitual referirse de manera indistinta al hogar y la familia, es necesario considerar que se trata de dos entidades
diferentes. De hecho, la familia se constituye a partir de relaciones de consanguinidad y parentesco que no se encuentran
necesariamente en los hogares. Así, se suele caracterizar a estos últimos como entidades formadas por una o más personas, con o sin
relaciones de parentesco, que comparten un presupuesto y que se alimentan en común.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

En el censo de Nicaragua 2005 se preguntó a todas las personas “¿qué parentesco tiene
con el jefe o jefa del hogar?”, y las alternativas de respuesta eran:
01
02
03
04
05
06
07
08
09
10
11
12
13
14

Jefe o jefa
Esposa(o) o compañera(o)
Hijo(a)
Hijastro(a)
Nuera / yerno
Nieto(a)
Bisnieto(a)
Madre / padre
Abuelo(a)
Suegra(o)
Hermano(a)
Otro pariente
Sin parentesco
Empleada(o) doméstica(o)

C. Considerar la manera en que está organizada la información (base de datos).
Existe más de una alternativa al momento de organizar los datos censales para construir
una base de datos. Sin embargo, para efectos de la presente propuesta, se considera una
base de datos organizada de manera jerárquica y en formato Redatam+SP. Esto implica
que la información de viviendas está un nivel más alto que la de hogares, y ésta se ubica
al nivel inmediatamente superior respecto de la de personas.
En primer lugar debe crearse y llevar a nivel de hogar cada una de las variables que intervienen
en la tipología. La información básica corresponde a atributos de personas, y lo que se necesita es
caracterizar los hogares. Con este procedimiento, los datos de las personas caracterizan al hogar que
habitan. Por ejemplo, analizando la relación de parentesco de los integrantes de un hogar (variables a
nivel de personas) se pueden identificar los hogares con hijos o los hogares sin hijos.
El paso siguiente es combinar las variables generadas en el paso anterior y así obtener una
nueva variable a escala de hogar, cuyas categorías correspondan a la tipología que se pretende
crear, que son las siguientes (CEPAL, 2004; Arriagada, 2002):
Hogares no familiares:
Hogares unipersonales: constituidos por una sola persona.
Hogares sin núcleo: aquellos donde el jefe no tiene pareja ni relación filial.
Hogares familiares: los que cuentan con una pareja conyugal y/o con una relación filial.
Hogares nucleares: padre o madre o ambos, con o sin hijos.
Hogares nucleares biparenteles: cuando el núcleo consiste en una pareja con hijos.
Hogares nucleares monoparenteles: cuando el núcleo consiste en un solo
progenitor con sus hijos (generalmente los hogares monoparentales son liderados
por mujeres).
Hogares extendidos: padre o madre o ambos, con o sin hijos y otros parientes.
Hogares compuestos: padre o madre o ambos, con o sin hijos, con o sin otros
parientes y otros no parientes.

51

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

1.1.3 Tipología “ciclo de vida familiar”
Mientras la composición de los hogares y/o familias se articula en torno a las relaciones de
parentesco con el jefe o jefa del hogar, y da origen a los “tipos de hogar”, el “ciclo de vida
familiar” hace referencia a las distintas etapas por las que normalmente suele pasar una familia
desde el momento de su origen hasta su disolución o renovación en nuevos núcleos familiares.
Objetivo del procedimiento
El concepto “ciclo de vida familiar”, operacionalizado a través de variables censales, busca
dar cuenta de las transformaciones que se producen en las familias a medida que cambia la edad y
aumenta o disminuye el número de sus integrantes.
Principales utilidades
El procedimiento descrito facilita la toma de decisiones en la asignación de recursos e
implementación de programas en base a la composición de las familias, de acuerdo al número de
hijos y su edad y la de sus padres.
La información censal permite conocer la distribución y localización geográfica de las
familias, convirtiéndose en un buen instrumento de focalización territorial y social.
Procedimiento
A. Definir, a partir de la tipología propuesta, la información que se necesita.
1) Los datos deben proporcionar información para identificar la familia. Como la
pregunta censal se refiere al jefe de hogar, se necesita detectar la existencia de
cónyuge o esposa(o) y de hijos de la pareja.
2) Cuando hay hijos, se necesita identificar al hijo mayor y conocer su edad, así como la
edad del cónyuge.
3) Toda la información se trabaja a nivel de hogar/familia.
B. Determinar qué preguntas, de las incluidas en la boleta censal, permiten construir las
categorías para el ciclo de vida familiar.
El Censo de Nicaragua de 2005 incluye las siguientes preguntas, para todas las personas:
b.1 Parentesco: “¿Qué parentesco tiene con el jefe o jefa del hogar?”
b.2 Sexo: “¿Es varón o mujer?”
b.3 Edad: “¿Cuántos años cumplidos tiene?”
C. Considerar la forma en que se encuentra organizada la información (base de datos).
Las categorías que se desea construir son las siguientes (Barquero y Trejos, 2003;
Retamoso, 2002):
Etapa inicial: pareja joven sin hijos, donde el(la) jefe(a) de hogar o cónyuge es
menor de 36 años.
Etapa I de constitución de familia: hogares donde el hijo mayor del jefe de hogar tiene
menos de 13 años.
Etapa II de familia: hogares donde el hijo mayor del jefe de hogar tiene entre 13 y 18 años.
Etapa III de familia: hogares donde el hijo mayor del jefe de hogar tiene 19 años o más.
Etapa del nido vacío: pareja adulta sin hijos donde el cónyuge es mayor de 35 años y no
tienen hijos que vivan con ellos.

52

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Cabe mencionar que los programas Redatam+SP para construir estas tipologías ya han
sido preparados por el CELADE, y están disponibles para los interesados en profundizar
en el procesamiento informático de los datos.
Uso sustantivo
Los hogares por sí mismos son fuentes de demandas y requerimientos, como puede
apreciarse en el caso de la vivienda, que será examinado con detalle más adelante. Estos
requerimientos, al igual que acontece con las personas, varían según las características de los
hogares. Son muchos los rasgos que ejercen influencia sobre las necesidades y preferencias de los
hogares, destacando entre ellos el nivel socioeconómico. Varios de estos rasgos pueden ser
clasificados como sociodemográficos. Algunos son relativamente obvios y fáciles de estimar, como
la localización ⎯no hay dudas que la ubicación de un hogar, por ejemplo si se trata de uno urbano
o uno rural, influye decisivamente en sus requerimientos⎯ y su tamaño. Otros también son
sencillos de calcular, pero su medición suele ser controversial y su interpretación requiere
precaución, como es el caso de la situación de género del jefe de hogar. Algunos están recién
comenzando a investigarse y aún no es clara la forma de proceder, como el caso de la composición
étnica o migratoria de los integrantes del hogar.
Dos ejemplos pueden ilustrar la riqueza de datos y el valor de la información que la consideración
de estas dos tipologías de los hogares ⎯según su estructura y el ciclo de vida de la familia⎯ puede
aportar a la toma de decisiones de política. Uno de ellos es un estudio de las condiciones de
vulnerabilidad sociodemográfica en Costa Rica, a partir del análisis de los cambios en los tipos de hogar
y el ciclo de vida de las familias en condiciones de pobreza. Los principales hallazgos revelaron
modificaciones importantes en la estructura y la composición de los hogares y las familias en el período
de estudio (1987-2002), asociadas a cambios en la dinámica sociodemográfica de la sociedad
costarricense. La evolución en la pobreza por tipo de hogar mostró una mayor incidencia entre los
hogares nucleares que cuentan con hijos y entre los que se convierten en monoparentales (Barquero y
Trejos, 2003). El otro ejemplo es el capítulo cuarto del Panorama Social de 2004 (CEPAL, 2004), en el
que se muestran los cambios ocurridos en las familias latinoamericanas entre 1990 y 2002, tanto en
relación con la estructura de los hogares como con el ciclo vital familiar: aumento notable de los hogares
unipersonales y de la jefatura femenina, disminución de las familias nucleares y biparentales, y
concentración de las familias en las etapas de expansión y consolidación (cuando ya no se tienen hijos y
los mayores permanecen en el hogar). En directa relación con la traducción política de la información
obtenida, este trabajo propone intervenciones de conciliación entre la vida laboral y la familiar,
considerando la creciente incorporación de las mujeres al mercado laboral.
La línea de explotación del censo aquí esbozada apunta tanto a las relevantes y simples
tareas de cuantificar y localizar hogares, como a la más compleja labor de caracterizarlos. Con
estas tareas cumplidas, las políticas públicas, las decisiones privadas y las iniciativas de la
cooperación internacional pueden ser mucho más efectivas y precisas en sus impactos.

2.

Estratificación social y pobreza
2.1 Medición y caracterización de la pobreza con énfasis en NBI

2.1.1 Antecedentes generales
Existen diversas aproximaciones teóricas y empíricas a la segmentación social, la
desigualdad y la pobreza. Sin profundizar en el debate conceptual ⎯que supera con creces los
objetivos del presente documento⎯, la discusión actual gira entre la multidimensionalidad de la
pobreza y la mejor manera de captarla. Los enfoques operativos que subrayan la complejidad del
53

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

estudio de la multidimensionalidad de la pobreza, plantean la pertinencia de reducirla a un solo
gran eje, que pueda resumir todas sus dimensiones. El eje preferido ha sido el de los recursos
monetarios, básicamente porque en una economía de mercado éstos permiten el acceso a bienes y
servicios. Al respecto, se define al procedimiento clásico para medir la pobreza usando ingresos (o
consumo) como línea de pobreza. Sobre este procedimiento existen diferentes alternativas, que en
general se denominan indirectas, porque no se centran en las privaciones efectivas para hacer el
cálculo, sino en el medio que permite evitarlas, distinguiéndose entre un enfoque absoluto —
cantidad mínima para acceder a un conjunto básico de bienes— y otro relativo —capacidad para
funcionar en la sociedad, y que en los países europeos se mide según la posición del hogar en la
distribución de los ingresos.27
Generalmente los censos de población no consultan por ingresos. En aquellos pocos casos en
que sí lo hacen (en la ronda de 2000: Brasil, México, Panamá y República Bolivariana de
Venezuela) los resultados parecen ser consistentes en materia de estructura —vale decir, sirven
para examinar la desigualdad—, pero no en materia de nivel (subestiman los ingresos reales, y por
ello arrojan índices de pobreza sobreestimados). Por ende, la explotación del censo en materia de
estratificación y pobreza se ha vinculado más con sus aspectos no monetarios, es decir, con las
manifestaciones concretas de la privación, y por eso suelen denominarse estimaciones directas de
la pobreza. Entre estas manifestaciones sobresalen las denominadas necesidades básicas. Por otra
parte, la creciente incorporación de una serie de preguntas sobre tenencia de bienes en el hogar ha
servido para extender el uso de la información censal al terreno de la estratificación social, en
particular en relación con patrones de consumo. Por otra parte, el censo es una fuente crucial para
el análisis de la estructura social, puesto que capta con detalle (variables desagregadas y con
cobertura universal) la distribución de la población según ocupación y rama de actividad. Sin
embargo, tanto por debilidades de la información base, como por inexperiencia y dificultad en el
manejo del módulo económico de la información censal, son aún muy escasos los estudios que los
han explotado con este propósito en la región.28
En general, los estudios de estratificación social distinguen entre una pobreza coyuntural
medida a través del método de línea de pobreza, ligada a los cambios en las tendencias
económicas y a la inestabilidad del mercado laboral propia de la globalización; y una pobreza
estructural, más independiente de los avatares económicos y ligada a carencias históricas. Dentro
de este último tipo de pobreza se enmarca el método de las Necesidades Básicas Insatisfechas
(NBI), que se describe a continuación.
2.1.2 El método de las NBI y su uso con datos censales
El método directo de medición de la pobreza más conocido y utilizado en América Latina es
el de las NBI. Introducido por la CEPAL a comienzos de los años ochenta, aprovecha la
información de los censos de población y vivienda para cuantificar, caracterizar y localizar la
pobreza. Con este método se selecciona una serie de indicadores censales, para constatar si los
hogares satisfacen o no algunas de sus necesidades principales (Feres y Mancero, 2001). Una vez
establecida la satisfacción o insatisfacción de esas necesidades, se pueden construir “mapas de
pobreza”, que ubican geográficamente las carencias anotadas.
Este método utiliza la información de los censos acotada a las características de bienestar
provistas por algunas variables de las viviendas —tales como el tipo de materiales, el acceso al
agua potable, el sistema de eliminación de excretas o el número de cuartos— y a ciertos rasgos
27
28

54

Para mayores detalles véase el capítulo 1 de CEPAL (2006), Panorama social de América Latina 2006 (LC/G.2326-P/E), Santiago
de Chile.
Tal vez el más importante con un alcance regional fue el estudio “Transformación ocupacional y crisis social en América Latina”, de
la CEPAL (1989), pero que se elaboró usando las publicaciones y no los microdatos censales y las posibilidades que entrega la
informática actual.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

demográficos del hogar —número de miembros dependientes, inasistencia escolar de los menores,
nivel educativo del jefe del hogar y condición de ocupación del jefe—. De esta forma, el concepto
de pobreza implícito en el método NBI se limita, en la práctica, a unas pocas necesidades
específicas, y deja de lado otros elementos relevantes del bienestar más coyunturales, que sí son
considerados en los métodos indirectos (en particular la dimensión de ingresos).
2.1.3 Principales utilidades
Este método es útil como instrumento de caracterización de la población en términos de la
insatisfacción de determinadas necesidades básicas, más que como metodología de medición de la
pobreza. Se aplica en la planificación del desarrollo local y en la generación de políticas públicas
sociales. En estos ámbitos se deben utilizar todas las fuentes de información sociodemográfica
disponibles, principalmente la información censal, que proporciona los insumos necesarios para
obtener las características socioeconómicas de los habitantes y la cuantificación y calificación de las
viviendas y servicios básicos del país. En esta perspectiva ⎯y considerando la existencia de los
censos de población⎯, es necesario potenciar todas las capacidades y dotar con los instrumentos que
permitan procesar, analizar y proyectar esa información para la identificación de poblaciones objetivo.
2.1.4 Procedimiento
Los datos censales son muy relevantes como fuente de información para elaborar un mapa de
pobreza o de carencias, al permitir un nivel de desagregación que ninguna otra fuente provee. Pero
también imponen restricciones en cuanto al tipo de necesidades que van a considerarse y los
indicadores disponibles para evaluar su satisfacción (utilizando las variables que existen en los
censos). Aunque es de mucha utilidad contar con información sobre el ingreso o el gasto de los
hogares para medir su capacidad económica, los censos no suelen contener datos sobre esas
variables y, cuando los contienen, son poco fiables (Feres y Mancero, 2001). El método NBI
debiera tener en cuenta necesidades básicas elementales, tales como la salud y la nutrición, pero las
variables respectivas no están disponibles en los censos de la región.
Dadas estas limitaciones, el primer paso en el proceso de selección de indicadores consiste
en determinar las dimensiones medibles dentro de cada necesidad básica y qué variables censales
(con sus criterios) se usarán para dar cuenta de dichas dimensiones (véase cuadro 3 para un
ejemplo). Estos criterios se traspasan a variables y categorías concretas. Luego ⎯utilizando un
programa de procesamiento de grandes volúmenes de información como Redatam+SP⎯ se deben
contabilizar los hogares y personas que viven bajo las condiciones establecidas. Una vez
contabilizados esos hogares, se crean tablas de salida con los resultados a un nivel determinado
(provincia, departamento, municipio). También es posible traspasar estos resultados a una
cartografía digital, a los fines de localizar las zonas con mayores carencias.

55

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Cuadro 3

NECESIDADES BÁSICAS: DIMENSIONES Y VARIABLES CENSALES
Necesidades básicas

Dimensiones

Variables censales

a) Calidad de la vivienda
Acceso a vivienda

Materiales de construcción utilizados en piso,
paredes y techo

b) Hacinamiento

1) Número de personas en el hogar
2) Número de cuartos de la vivienda

a) Disponibilidad de agua potable
Acceso a servicios
sanitarios

Acceso a educación

Fuente de abastecimiento de agua en la vivienda

b) Tipo de sistema de eliminación
de excretas

1) Disponibilidad de servicio sanitario

Asistencia de los niños en edad
escolar a un establecimiento educativo

2) Sistema de eliminación de excretas
1) Edad de los miembros del hogar
2) Asistencia a un establecimiento educativo
(entre 7 y 12 años)
1) Edad de los miembros del hogar

Capacidad económica

Probabilidad de insuficiencia
de ingresos del hogar

2) Último nivel educativo aprobado
3) Número de personas en el hogar
4) Condición de actividad
Fuente: elaboración propia.

Algunas variables censales aparecen recurrentemente utilizadas en los mapas de pobreza de
América Latina, ya que se consideran las mejores opciones disponibles para representar las
necesidades de vivienda, condiciones sanitarias, educación y capacidad económica de los hogares.
Para medir el acceso a una vivienda apropiada se utilizan normalmente dos variables: sus
materiales de construcción y el grado de hacinamiento de los miembros del hogar. La evaluación de
las condiciones sanitarias en las que vive un hogar también se realiza a través de dos variables: el
acceso al agua potable y la disponibilidad de un sistema de eliminación de excretas. La inasistencia
de algún miembro en edad escolar a un establecimiento educativo es la variable generalmente
utilizada para dar cuenta del acceso a educación en el hogar. Por último, el indicador que muestra
la capacidad económica del hogar se suele construir en base a una combinación entre el nivel
educativo del jefe del hogar y la relación numérica entre perceptores y no perceptores de ingresos.
2.1.5 Descripción detallada y un ejemplo ilustrativo
La División de Medio Ambiente de la CEPAL discrimina entre la satisfacción o
insatisfacción de necesidades básicas mediante una serie de indicadores generados por la
información proporcionada por los censos de población y vivienda. La georreferenciación de
dichos indicadores da origen a los llamados mapas de pobreza, que contemplan cuatro componentes
(véase más adelante, en Definición de Componentes del NBI).
A continuación se describen las variables que resumen las condiciones de carencia de las
viviendas.29 En caso de presencia de la carencia, la variable asume el valor uno, de lo contrario
asume el valor cero.
Componentes separados (cuatro dimensiones)
1. CARACCESOV (viviendas que cumplen o no con la carencia en acceso).
2. ACCESOSERV (viviendas que cumplen o no con la carencia de acceso a servicios
sanitarios).
3. CAREDUC (viviendas que cumplen o no con la carencia de acceso a la educación).
4. CARSUBSIST (viviendas que son o no carentes en cuanto a capacidad de subsistencia).
29

56

Cuando existe la entidad “hogar” en el censo, ésta es la que se usa como referencia. Las variables que se miden a escala de vivienda
se imputan a todos los hogares que hay en ella.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Componentes sumados (indicador NBI sintético)
Finalmente se calcula un índice resumen, que realiza una sumatoria de las carencias
existentes en la vivienda:
NBITOTAL = CARACCESOV + ACCESOSERV + CAREDUC + CARSUBSIST
(viviendas con 0 NBI, 1 NBI, 2 NBI, 3 NBI o 4 NBI).
Se desarrollan los indicadores de acuerdo a los criterios nacionales, extraídos principalmente
de Feres y Mancero (2001). Si en dicha publicación no hay criterios definidos para un determinado
país o año, se utiliza un país vecino como punto de referencia para los criterios a utilizar, o criterios
de NBI extraídos de fuentes nacionales idóneas.
Primer paso: definición de los componentes del NBI
Estos componentes se forman a partir de variables básicas existentes en las bases de datos
censales, ya sea a nivel de vivienda, hogar o persona. Los criterios varían de país en país, y también
según sea zona urbana o rural. En el estudio de Feres y Mancero (2001) se hace una compilación de
criterios en varios países de América Latina, lo que es muy ilustrativo para determinar los
componentes y criterios necesarios para hacer comparaciones de NBI entre diferentes países.
• Acceso a la vivienda. Este componente mide el déficit en infraestructura de la vivienda y
hacinamiento. Por lo tanto, evaluará las características de los materiales del piso, techo,
pared, junto con el indicador de hacinamiento dentro de la vivienda.
• Acceso a servicios básicos. Mide el déficit en servicios básicos de la vivienda. Por lo
tanto, evaluará si cuenta con el mínimo requerido en agua potable, eliminación de
excretas y electricidad.
• Educación. Mide la vulnerabilidad económica del hogar en términos de educación, lo que
se hace contabilizando los hogares en donde al menos uno de los niños de entre 7 y 12
años no está asistiendo a la escuela.
• Capacidad económica. Mide la vulnerabilidad económica de un hogar, expresada en la
baja educación del jefe del hogar y una alta dependencia económica del hogar respecto de
su trabajo.
A cada uno de estos componentes se le asigna un criterio de vulnerabilidad, carencia o
déficit y se crean cuatro componentes de NBI. Se calcula el total de viviendas, de hogares y de
población que vive bajo estas condiciones, por separado y como sumatoria de los cuatro
componentes, junto con el porcentaje para cada nivel geográfico (segundo o tercer nivel de
desagregación).
Segundo paso: definición de criterios para cada componente
A modo de ejemplo, se describen los criterios utilizados en Chile con los datos del censo de 2002:
1. Calidad de la vivienda, urbanas y rurales: son consideradas con carencias las viviendas
con techo de fonolita, paja embarrada, desechos (lata, cartones, plásticos, etc.), o paredes
exteriores de desechos (lata, cartones, etc.); o pisos de tierra.
2. Hacinamiento: se refiere al número de personas por cuarto. La presencia de más de 2,5
personas por dormitorio es considerada vivienda hacinada.
3. Disponibilidad de agua potable: en el caso de poblaciones urbanas se considera vivienda
carente a aquella cuyo origen del agua es de pozo o noria o río, vertiente, estero, es decir,
a viviendas que no usan agua de la red pública o que no tienen agua por cañería dentro
57

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

de la vivienda. En el caso de poblaciones rurales, son consideradas carentes aquellas
viviendas cuyo origen del agua es de río, vertiente, estero, es decir, viviendas que no
usan agua de la red pública ni de pozo o noria, o que no tienen agua por cañería.
4. Sistema de eliminación de excretas: son consideradas carentes aquellas viviendas cuyo
sistema no está conectado al alcantarillado o fosa séptica.
5. Educación: se consideran con carencias aquellas viviendas en las que al menos hay un
niño de entre 7 y 12 años que no cursó ningún año de educación básica.
6. Capacidad económica: se consideran viviendas carentes aquellas en las que hay más de tres
personas por habitación ocupada dentro del hogar, y cuyo jefe no terminó la escuela primaria.
Tercer paso: obtención de resultados a escalas territoriales desagregadas
Se utiliza el programa Redatam+SP para generar las variables de carencias a nivel de
hogar o vivienda. Los resultados obtenidos con el caso de Chile se presentan en las tablas 5 y
6, bajo el formato de salida de “lista de área” a escala de comuna. Nótese que los mismos
resultados pueden obtenerse a escala de manzanas, si este nivel geográfico existe en la base de
datos Redatam del censo.
Tabla 5

CHILE: POBLACIÓN CON NBI DESAGREGADAS POR COMPONENTES,
COMUNAS DE LA REGIÓN DE TARAPACÁ, 2002
Acceso a vivienda

Acceso a servicios

Nombre

Pob.

Iquique

7 219

3,43

46 398

22,02

50 793

24,11

Camiña

247

19,46

612

48,23

726

Colchane

487

34,22

673

47,29

Huara

149

6,39

838

35,95

Pica

101

3,20

819

25,93

%

Material

Pozo
Almonte

Pob.

%

Hacinamiento

Pob.

%

%

Pob.

%

Pob.

10 828

5,14

4 166

1,98

11 745

57,21

306

5,57

24,11

1 074

84,63

1 094

86,21

927

65,14

937

40,20

558

39,21

555

39,00

759

53,34

501

21,49

857

36,77

978

41,96

872

27,60

236

7,47

270

8,55

300

9,50
18,24

NBI resumen

Pob.
WC

Agua

%

NBI resumen

426

4,90

2 294

26,41

2 605

29,99

1 250

14,39

1 436

16,53

1 584

3 983

2,23

34 709

19,45

37 421

20,97

1 805

1,01

4 129

2,31

4 482

2,51

Camarones

194

20,70

319

34,05

425

45,36

347

37,03

717

76,52

728

77,70

Putre

142

12,13

345

29,46

454

38,77

306

26,13

466

39,80

522

44,58

Gral. Lagos

142

18,18

344

44,05

427

54,67

372

47,63

561

71,83

588

75,29

Arica

Fuente: elaboración propia utilizando Redatam+SP con datos del censo 2002.

58

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Tabla 6

CHILE: POBLACIÓN CON NBI AGREGADAS, COMUNAS DE LA REGIÓN DE TARAPACÁ, 2002
NBI
resumen

Sin NBI

Una NBI

Dos NBI

Tres NBI

Cuatro NBI

Código

Nombre

01101

Iquique

01102

Camiña

1 269

121

9,54

469

36,96

665

52,40

14

1,10

0

0,00

01103

Colchane

1 423

320

22,49

491

34,50

594

41,74

18

1,26

0

0,00

01104

Huara

2 331

912

39,12

868

37,24

551

23,64

0

0,00

0

0,00

01105

Pica

3 159

2 086

66,03

870

27,54

200

6,33

3

0,09

0

0,00

01106

Pozo
Almonte

01201

Arica

01202

Camarones

01301

Putre

01302

Gral.
Lagos

02101

Antofagasta

TOTPOB

Pob.

%

Pob.

%

Pob.

%

210 707

152 091

72,18

50 007

23,73

8 275

3,93

Pob.
334

%
0,16

Pob
0

%
0,00

8 686

5 080

58,48

2 723

31,35

831

9,57

52

0,60

0

0,00

178 480

136 306

76,37

37 881

21,22

4 228

2,37

65

0,04

0

0,00

937

156

16,65

409

43,65

364

38,85

8

0,85

0

0,00

1 171

451

38,51

434

37,06

277

23,65

9

0,77

0

0,00

781

77

9,86

373

47,76

301

38,54

30

3,84

0

0,00

279 542

214 000

76,55

59 726

21,37

5 555

1,99

261

0,09

0

0,00

Fuente: elaboración propia utilizando Redatam+SP con datos del censo 2002.

2.1.6 Uso sustantivo
El método para estimar la pobreza mediante el indicador de NBI se utiliza en prácticamente
toda Latinoamérica. Permite establecer comparaciones entre diferentes países, aunque en su
aplicación aparecen divergencias metodológicas en el cálculo, debido a diferencias entre los
cuestionarios censales. Estas diferencias no impiden realizar comparaciones, sin embargo, plantean
algunas dudas acerca del alcance y las conclusiones a las que permiten arribar.
Entre los antecedentes de estudios comparativos podemos citar a Gutiérrez y Sandoval
(2003), que compararon Costa Rica y Panamá. Otros criterios utilizados durante la década de 1990
fueron analizados por Feres y Mancero (2001), que hacen una comparación de las variables
utilizadas en cada país.

2.2 Estratificación y segmentación socioeconómica, con especial
referencia a los estudios de mercado y de desigualdad
2.2.1 Antecedentes generales
La identificación de los grupos socioeconómicos sirve para muchos propósitos, y algunos de
ellos están relacionados con las políticas sociales, en particular los programas destinados a
combatir la pobreza. Saber dónde se localizan los pobres es crucial para destinar recursos
territoriales, localizar inversiones y equipamiento, ubicar programas de promoción y apoyo, etc.
Asimismo, identificar zonas pobres, en particular si se trata de entidades político-administrativas
(como los municipios), es relevante para definir áreas prioritarias para la acción pública, para la
operación de mecanismos de compensación o promoción regionales y municipales, y para el
cálculo de algoritmos de distribución y redistribución de recursos territoriales. Las metodologías
descritas en los puntos previos sobre NBI, pobreza y marginación han sido usadas extensamente
con esos propósitos.
En otros casos, la estratificación persigue propósitos claramente diferentes. A veces se usa la
noción de estrato socioeconómico para examinar la estructura social teniendo como referencia a la
noción de clase social. Ese propósito escapa a este documento, pues requiere un fundamento
teórico que dificulta la elaboración de un procedimiento de medición estándar y pragmático.

59

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

En ocasiones la estratificación se utiliza con fines comerciales, como en los estudios de
mercado, ya que para lograr sus objetivos las empresas deben identificar nichos o segmentos
atractivos y sensibles a su oferta. En tal sentido, el primer paso es segmentar sus mercados, que
difieren en su ubicación geográfica, actitudes, intención y conducta de compra, entre muchas otras
variables. Los estudios de mercado no están ajenos al debate conceptual y académico que hay detrás
de la noción de estrato socioeconómico, y han desarrollado metodologías operativas y prácticas para
clasificar a las personas en el plano social y económico, y con ello definir estrategias comerciales.
Dentro de las metodologías y procedimientos usados para estratificar a la población con una
mirada socioeconómica, hay algunas orientadas específicamente al uso de los microdatos censales.
Esto obedece a que los ejercicios de estratificación no están sujetos a cuestionamientos de
representatividad muestral, porque permiten estimaciones directas de la cuantía de cada estrato y
porque es posible efectuar estratificaciones geográficas altamente desagregadas, muy útiles para las
decisiones de localización de inversiones. En algunos casos esta estratificación territorial llega
hasta niveles de manzana. Estos procedimientos generalmente excluyen a la variable ingresos —ya
que en la mayor parte de los censos no se consulta—, pero si es consultada, es la variable
fundamental para hacer las estratificaciones relevantes de mercadotecnia. En caso de carecer de la
variable “ingresos”, las variables que suelen incluirse en estos ejercicios son aquellas relacionadas
con: a) condiciones habitacionales, incluyendo el hacinamiento; b) el equipamiento o artefactos en
el hogar; c) nivel educacional del hogar, normalmente medida para el jefe de hogar y, d) ocupación
del jefe de hogar (Cárdenas, 2006).
Algunos procedimientos similares han sido utilizados para estudios de las desigualdades
demográficas relacionadas con el nivel y el calendario de la fecundidad y la probabilidad de
morir en la infancia (CEPAL, 2005d). Aunque también se pueden examinar otras
clasificaciones socioeconómicas para realizar un seguimiento intertemporal de las
desigualdades sociodemográficas, éstas requieren ser trabajadas con estratos socioeconómicos
cuya representación no se modifique en el tiempo, pues así se evita el efecto composición
sobre las desigualdades.30
De este modo, es posible operar con una variable cuantitativa (índice) que pueda ser dividida
en cuantiles (terciles, cuartiles, quintiles, etc.). Cuando se tiene la variable “ingreso”, es natural
usarla para obtener, por ejemplo, quintiles de ingreso, y así dar seguimiento intertemporal a las
desigualdades sociodemográficas. Sin embargo, en la mayoría de los censos no se cuenta con esta
variable, y en las encuestas demográficas no se la mide adecuadamente. Por tal motivo, se han
desarrollado procedimientos para calcular un índice de estratificación socioeconómica que permita
cuantilizar a la población. Todos estos procedimientos están basados en la clasificación de los
hogares que se imputa automáticamente a sus miembros, por lo cual los cuantiles pueden ser
construidos para los hogares o para la población. En estos procedimientos hay dos aspectos
centrales: a) las dimensiones y los indicadores específicos que se usarán; b) la obtención de
ponderadores, pues hay consenso en que los índices sumatorios simples no sirven. Un primer
ejercicio en esa línea fue efectuado por los equipos técnicos de las encuestas DHS (Demographic
and Health Surveys)31 y del Banco Mundial, que usaron indicadores de bienes en el hogar y acceso
a servicios, y los ponderaron por parámetros obtenidos mediante el procedimiento estadístico de los
“componentes principales” (Gwatkin y otros, 2000).

30

31

60

El efecto de composición se produce cuando, en los análisis de convergencia basados en encuestas, se utilizan grupos
socioeconómicos cuya representación varía en el tiempo (población urbana y rural; segmentos educacionales; otros), por lo que las
eventuales diferencias en las dos fechas tienen significación cuantitativa y sustantiva diferente.
Véase: www.measuredhs.com.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

2.2.2 Aplicación
Recientemente se desarrolló un ejercicio con datos censales para la elaboración del capítulo
sobre población del Panorama Social 2005 de la CEPAL, que aborda el tema de las desigualdades
sociodemográficas. La variable estrato socioeconómico se construyó combinando dos subíndices:
uno relativo al equipamiento con que cuenta el hogar y el otro relacionado a la educación del jefe
del hogar. El subíndice de equipamiento se basó en el módulo sobre bienes en el hogar que la
mayoría de los censos de la región incluye (en el de Nicaragua 2005 hay una sección detallada al
respecto), aunque con diferencias entre países en el tipo de bienes que se consulta. El subíndice de
educación proviene de la clasificación del jefe de hogar32 en una variable de seis categorías
educativas jerárquicas: a) sin educación; b) educación primaria/básica incompleta; c) educación
primaria/básica completa; d) educación secundaria/media incompleta; e) educación
secundaria/media completa; f) educación universitaria (incompleta y completa). En algunos países,
esta última categoría se subdividió en técnica superior y universitaria superior.
La metodología para construir el índice se apoyó en los ejercicios de mercadotecnia ya
comentados, y que habían sido usados con datos censales. A diferencia del ejercicio hecho con las
DHS, los ponderadores se basaron más en un criterio sustantivo que en uno estrictamente
estadístico: en el caso de los bienes, el ponderador es la inversa del grado de penetración, es decir,
es un indicador del grado de escasez del bien. Los bienes elegidos son “normales”, en el sentido
que no reflejan un estilo de vida particular (como puede ser una moto, por ejemplo), y además
cumplen la condición de “distribución convergente”, es decir, un hogar que tenga un bien escaso es
altamente probable que posea también los bienes menos escasos de la lista. El índice se estandariza
a 1000, para que los hogares que tienen todos los bienes obtengan dicho puntaje máximo. En la
tabla 7 se ilustra el procedimiento de cálculo del subíndice de equipamiento con datos de Panamá
2000. En la sintaxis del programa Redatam+SP cada hogar acumula el peso del bien (si lo posee), y
luego se suman todos esos pesos, obteniendo con ello el puntaje final del índice de equipamiento.

32

Se optó por el jefe por tratarse de un figura representativa del hogar y tener un perfil de formación educativa concluida.

61

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Tabla 7

PANAMÁ: PROCESO DE CÁLCULO DE LOS QUINTILES SOCIOECONÓMICOS
USANDO INFORMACIÓN CENSAL Y PROCEDIMIENTO DE PONDERACIÓN
DE LOS BIENES SEGÚN SU NIVEL DE PENETRACIÓN RELATIVA, 2000

0,085

18,451

120 912

Radio

395 422

62 785 458 207

0,863

0,137

29,696

188 030

Teléfono residencial

253 528

204 679

458 207

0,553

0,447

96,808

26 921

217 870

Teléfono celular

139 212

318 995

458 207

0,304

0,696

150,877

15 392

Refrigeradora

355 424

102 783

458 207

0,776

0,224

48,614

Lavadora

276 047

182 160

458 207

0,602

0,398

Abanico eléctrico

360 290

9 7 9 1 7 458 207

0,786

Acondicionador
de aire

58 752

399 455

458 207

Computadora

57 091

401 116

Automóvil

152 841

305 366

Totales para la estandarización

66,629

56 761 244 791

0,768

0,232

30,529

244 791

0,11

0,89

117,182

229 399

244 791

0,063

0,937

123,383

74 409

170 382

244 791

0,304

0,696

91,64

86,158

51 731

193 060

244 791

0,211

0,789

103,838

0,214

46,313

77 345

167 446

244 791

0,316

0,684

90,061

0,128

0,872

188,933

3 390

241 401

244 791

0,014

0,986

129,838

458 207

0,125

0,875

189,719

2 667

242 124

244 791

0,011

0,989

130,227

458 207

0,334

0,666

144,431

27 864

216 927

244 791

0,114

0,886

116,675

4,61

123 879

1 000 Totales para la estandarización 7,595

Peso

0,506

No tiene

0,494

Sí tiene

244 791

Peso

Escasez

0,915

Penetración

39 011 458 207

Total de
hogaresa

Escasez

419 196

Bienes

No tiene

Televisor

Sí tiene

Penetración

Zona rural

Total de
hogaresª

Zona urbana

1 000

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Panorama Social de América Latina 2005
(LC/G.2288-P/E), Santiago de Chile, 2005. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta: S.05.II.G.161.
a

Particulares ocupados.

En el caso de la educación, se asigna el puntaje máximo (1000) al nivel universitario, y el
resto aporta en forma descendente con una escala que depende de la distribución de la población
según categorías educativas. En este caso, la distribución acumulada es el ponderador sustantivo,
para asegurar que la clasificación sea consistente, es decir, que el puntaje de cada categoría en el
subíndice respete su jerarquía en términos de logro educativo. En la tabla 8 se ilustra el
procedimiento de cálculo del subíndice de educación con datos de Panamá 2000. En la sintaxis del
programa Redatam+SP cada hogar obtiene el peso de la categoría educativa de su jefe.

62

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Tabla 8

PANAMÁ: PROCESO DE CÁLCULO DE LOS QUINTILES SOCIOECONÓMICOS
USANDO INFORMACIÓN CENSAL Y PROCEDIMIENTO DE PONDERACIÓN
EDUCACIONAL SEGÚN SU DISTRIBUCIÓN ACUMULADA, 2000

Secundaria incompleta

Peso

Total jefes
de hogar

Frecuencia
relativa

Acumulado

Escasez

Peso

Secundaria completa

Escasez

Ingresa a nivel
superior técnico

Acumulado

Ingresa a nivel
superior universitario

Frecuencia
relativa

Categorías
educativas de los
jefes de hogar

Rural

Total jefes
de hogar

Urbano

92 382

0,202

0,202

0,798

1000,000

8 071

0,033

0,033

0,967

1000,000

7 723

0,017

0,219

0,781

978,776

788

0,003

0,036

0,964

996,666

90 509

0,198

0,418

0,582

730,041

16 283

0,067

0,103

0,897

927,778

125 324

0,275

0,692

0,308

385,629

29 464

0,121

0,223

0,777

803,125

Básica completa

86 187

0,189

0,881

0,119

148,772

75 964

0,311

0,534

0,466

481,745

Básica incompleta

41 279

0,090

0,972

0,028

35,331

68 637

0,281

0,815

0,185

191,363

Sin educación

12 856

0,028

1,000

0,000

0,000

45 232

0,185

1,000

0,000

0,000

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Panorama Social de América Latina 2005
(LC/G.2288-P/E), Santiago de Chile, 2005. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta: S.05.II.G.161.

La metodología asigna igual peso a las dos dimensiones consideradas, de manera que el
índice socioeconómico final resulta de la media simple de los dos subíndices. Cabe subrayar que el
procedimiento se aplicó separadamente para zona urbana y rural, determinando que los
ponderadores usados fueran específicos para cada zona. De esta manera, el estudio siempre opera
con cuantiles diferentes y particulares para áreas urbanas y rurales.
Dada la importancia y novedad de esta variable, se hicieron numerosas pruebas de validación
de sus resultados. Éstas se concentraron en la capacidad de discriminación del índice de
equipamiento, por tratarse de la dimensión más innovadora y discutible. Los resultados fueron muy
satisfactorios, ya que los cuantiles así construidos mostraban tanta discriminación de la escolaridad
media como los cuantiles comparables de ingreso en las encuestas de hogar. En el gráfico 2 se
presenta la validación del índice final, presentado en quintiles para la zona urbana y terciles para la
rural. Como puede apreciarse, en ambos casos se verifica un patrón sistemático de aumento de la
remuneración en la ocupación de los jefes de hogar, al punto que en Brasil el estrato superior tiene
un ingreso que es 10 veces el del estrato inferior. El hecho que las diferencias se disparen en el
quintil superior se corresponde perfectamente con la distribución del ingreso en la región altamente
concentrada en el 20% de la población con mayor nivel socioeconómico.

63

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Gráfico 2

AMÉRICA LATINA (PAÍSES SELECCIONADOS): INGRESO EN LA OCUPACIÓN
a
PRINCIPAL SEGÚN ESTRATO SOCIOECONÓMICO Y ZONA DE RESIDENCIA,
JEFES DE HOGAR DE 20 A 59 AÑOS DE EDAD, CIRCA 2000
1000
Brasil, 2000

Panamá, 2000

Venezuela, 2001

Ingreso del estrato de menor NSE=1000

900
800
700
600
500
400
300
200
100

Urbano
Estrato socioeconómico y zona de residencia

8. Estrato III
(superior)

7. Estrato II

6. Estrato I
(inferior)

5. Estrato V
(superior)

4. Estrato IV

3. Estrato III

2. Estrato II

1. Estrato I
(nferior)

0

Rural

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Panorama Social de América Latina
2005 (LC/G.2288-P/E), Santiago de Chile, 2005. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta:
S.05.II.G.161.
a

Total para República Bolivariana de Venezuela.

2.2.3 El caso de Nicaragua 2005
La metodología antes descrita fue aplicada a los datos del censo de Nicaragua 2005 para
el análisis de la desigualdad en materia de fecundidad y mortalidad. En la tabla 9 se valida
externamente la capacidad de discriminación del índice socioeconómico de equipamiento,
usando como validadores a la escolaridad de los jefes de hogar y al porcentaje de hogares
hacinados por estrato urbano.

64

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Tabla 9

NICARAGUA: PROMEDIO DE ESCOLARIDAD DE LOS JEFES DE HOGAR
Y PORCENTAJE DE HOGARES HACINADOS POR QUINTIL
SOCIOECONÓMICO URBANO (EQUIPAMIENTO), 2005
Categorías

Quintil urbano I

Casos

Porcentaje de hogares
hacinadosa

Promedio de escolaridad
de los jefes de hogar

120 156

54,9

4,2

Quintil urbano II

121 223

44,8

5,8

Quintil urbano III

120 846

37,9

6,7

Quintil urbano IV

120 998

28,1

7,8

Quintil urbano V

120 916

12,8

10,3

Fuente: cálculos propios en base a datos del censo 2005.
a

Más de 2,5 personas por dormitorio.

Según estos datos, el quintil urbano V tiene sólo el 12,8% de los hogares en condición de
hacinamiento y un promedio de escolaridad de 10,3 años para los jefes de hogar, mientras que el
primer quintil tiene más del 54% de los hogares con hacinamiento y un promedio de escolaridad de
los jefes de apenas 4,2 años de estudio.

2.3 Estimación de la pobreza para áreas menores
En los últimos años se ha incrementado la demanda de información demográfica para áreas menores
debido a motivos como el incremento de la descentralización política —que otorga mayor poder a los
gobiernos locales— y la necesidad de los gobiernos centrales de focalizar los recursos destinados a
programas sociales. En muchos casos, este incremento en la demanda de información no ha sido
acompañado por una mayor disponibilidad de los datos. En el presente apartado se discuten diferentes
propuestas metodológicas para contar con información sobre pobreza a escala local.
Como ya se ha dicho, los estudios sobre pobreza han estado signados por dos visiones
complementarias. En primer lugar, el enfoque estructural de la pobreza, generalmente estudiado a
través de fuentes de datos censales, como en el caso del método de las NBI (Feres y Mancero,
2001). Los hogares con estas carencias tienen un acceso inadecuado a la vivienda y a la
infraestructura de servicios, y por ello deben ser atendidos por una política social (Álvarez, 2002).
El carácter permanente de los indicadores medidos por este método no permite reconocer aquellos
hogares afectados por una reciente movilidad social descendente. De todas maneras, es un método
que ha permitido realizar adecuados diagnósticos socioeconómicos de la población latinoamericana
con desagregaciones a nivel local, ya que la principal fuente de información es la censal.
En segundo lugar se encuentra el método de la línea de pobreza (LP), que es el que permite
identificar aquellos hogares que, aunque cuenten con vivienda digna, no pueden satisfacer
adecuadamente sus necesidades debido a un bajo nivel de ingresos. Al percibir ingresos
insuficientes, este tipo de pobres debe ser asistido por políticas económicas que incrementen sus
posibilidades para mejorarlos (Álvarez, 2002). Este indicador mide la pobreza coyuntural, más
relacionada a los avatares económicos. Puede afirmarse que mientras la pobreza medida por NBI
tiende a disminuir, la pobreza medida por LP presenta las fluctuaciones propias de la economía
(Beccaria y López, 1996).
Generalmente los gobiernos carecen de políticas orientadas a los nuevos pobres. Debido a su
nivel educativo, redes sociales y experiencia laboral, ellos presentan mayores posibilidades de
mejorar su situación en caso de una recuperación de la actividad económica.
El problema del método de la línea de pobreza lo constituyen las fuentes de información.
Como en general los censos de la región no indagan respecto de los ingresos, la información que se
65

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

dispone proviene de encuestas, que tienen representatividad nacional o regional, pero no local. Para
solucionar esta carencia es que se han realizado diversas propuestas metodológicas, que apuntan a
estimar indirectamente los ingresos de los hogares a escala local.
En primer lugar puede mencionarse la propuesta de Bravo (2001), quien combina
información de censos y encuestas para realizar estimaciones de ingreso y pobreza por el método
de la línea de pobreza a nivel desagregado. Este método selecciona, en primer lugar, variables
comunes a ambas fuentes, homogeniza los códigos y valida su comparabilidad. Posteriormente
construye un modelo de regresión, ya sea lineal o logística, para estimar el ingreso o la proporción
de hogares pobres en función de variables individuales, de la vivienda y de la zona de residencia a
una escala local. El método ha sido aplicado en Perú (1990), Uruguay (1997), Nicaragua (1997),
República Dominicana (1997) y Ecuador (2000). En todos los casos ha sido utilizado para
evaluaciones, diagnósticos y asignaciones de recursos de programas sociales, como el Plan
Nacional de Desarrollo Social de Nicaragua.
Las principales ventajas del método son:
• Generar indicadores que no es posible obtener por otro método.
• Complementar el análisis de la pobreza realizado a través del método NBI.
• Permitir la realización de un análisis de distribución y brechas de ingresos a nivel local.
Entre sus limitaciones pueden mencionarse:
• Al necesitar información censal, las estimaciones pierden vigencia al tomar distancia de
la fecha del relevamiento.
• Los errores de omisión de los censos y encuestas le restan confiabilidad.
• Como el procedimiento se basa en un conjunto de información común al censo y a la
encuesta, los modelos estadísticos no necesariamente captan cabalmente el conjunto de
factores asociados al ingreso, el consumo o la probabilidad de ser pobre.
En la aplicación de Ecuador 2000, desarrollada por Hentschel y otros (2001), se combinan
los datos de encuestas por muestreo con datos censales, para predecir porcentajes de pobreza de la
población cubierta por el censo. Esta combinación se realiza aprovechando lo mejor de ambas
fuentes de datos, para construir mapas de pobreza desagregados que tengan al mismo tiempo
medidas de bienestar en función de los ingresos y del consumo.
En el estudio se comprueba que la precisión del método es adecuada para niveles de
desagregación elevados. Los autores señalan que los mapas de pobreza tienen un valor considerable
para decidir la focalización de gastos para mitigar la pobreza, pero se encuentran con la dificultad de
la escasez de datos desagregados —los mapas de pobreza son más útiles cuanto más preciso sea el
nivel de desagregación—. Consideran al método de las NBI —que utiliza la información desagregada
que proporciona el censo— como poco preciso para medir la pobreza por niveles de consumo,
planteando entonces una estimación de modelos de los gastos de consumo utilizando información de
las encuestas de condiciones de vida, restringiendo las variables explicativas del consumo a aquellas
que también pueden obtenerse del censo más reciente. Luego, se aplican las estimaciones de los
parámetros de estos modelos para predecir la probabilidad de que un hogar esté o no en situación de
pobreza. Posteriormente se verifica la estimación, comparándola con la incidencia de la pobreza en
seis grandes regiones de acuerdo a los valores de la encuesta de hogares.
Para poder aplicar este método es necesario disponer de una encuesta de hogares de un
período similar al del censo. Asimismo, debe disponerse de los microdatos censales para el
procesamiento. Como se menciona anteriormente, el primer paso es estimar un modelo de consumo
66

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

utilizando datos de la encuesta de hogares. Estos datos deben pertenecer a variables presentes en el
censo, como el tamaño del hogar y su composición en términos de edad y género; información
sobre ocupación y educación de cada miembro del hogar; datos sobre la calidad de la vivienda
(paredes, techo, piso, conexión a red de agua, electricidad, etc.); datos sobre la ubicación de la
vivienda; condición de hacinamiento. En el caso estudiado, la variable dependiente en los modelos
de regresión es el logaritmo del gasto de consumo per cápita del hogar. Las variables
independientes son comunes al censo y a la encuesta. El paso siguiente consiste en aplicar las
estimaciones de los parámetros de las regresiones a los datos del censo. De esta forma se obtiene un
valor imputado (del logaritmo) del gasto de consumo per cápita, que permite estimar la
probabilidad de que el hogar sea pobre. Finalmente, la incidencia de la pobreza se calcula como
promedio de las estimaciones correspondientes a los hogares de la población de una región
determinada del censo. Se calculan asimismo los errores estándar del modelo, que resultan
aceptables. La precisión del modelo disminuye inevitablemente a medida que se aumenta
significativamente el grado de desagregación espacial. Los autores sostienen que el método puede
utilizarse hasta un grado relativamente alto de desagregación, complementándose con fuentes de
información adicionales.
En segundo lugar, puede mencionarse la propuesta del índice Capacidad Económica del
Hogar (CAPECO) (Álvarez, 2002). Este índice —que es calculado íntegramente con datos
censales— es presentado como una aproximación indirecta a la insuficiencia de ingresos del hogar,
y permite estratificar a los hogares según diferentes niveles de capacidad económica. Al ser
calculado mediante la información censal, permite realizar mediciones de la pobreza a escala local.
El índice parte de los supuestos de que existe una estrecha relación entre la educación y los
ingresos de las personas, y que la combinación de altas tasas de dependencia con bajos niveles de
educación resultan en insuficiencia de ingresos para atender las necesidades de los hogares. Está
construido a partir de la relación de años de educación formal aprobados de los perceptores de
ingresos y la cantidad de integrantes del hogar. Es decir, presenta una tasa de dependencia
ponderada por los años de escolaridad de los integrantes del hogar ocupados o que perciben una
jubilación o pensión. Los componentes del CAPECO, entonces, son:
N
CP

Miembros del hogar.
Condición de perceptor: 1 para ocupados; 0,75 para jubilados o pensionados; 0 para no
ocupados ni jubilados.
AE
Años de escolaridad aprobados en el sistema de enseñanza formal.
El índice CAPECO varía entre cero, cuando no existen perceptores de ingreso en el hogar, y
un valor máximo que depende de la extensión del sistema de educación formal vigente en el país. A
los efectos de definir grandes niveles se diferencian, en general, cuatro estratos de hogares de
acuerdo a la capacidad de obtención de ingresos (véase cuadro 4).

67

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Cuadro 4

ÍNDICES CAPECO
Capacidad económica del hogar

Valor de CAPECO

Muy baja

0 a 1,74

Baja

1,75 a 2,49

Media

2,50 a 4,49

Alta

4,50 y más

Fuente: Gustavo Álvarez, “Capacidad económica de los hogares.
Una aproximación censal a la insuficiencia de ingresos”, revista
Notas de Población Nº 74 (LC/G.2148-P/E), Santiago de Chile,
CEPAL, 2002. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta:
S.02.II.G.61.

La coexistencia de las dos formas de medir la pobreza —NBI y LP— confirma la
multidimensionalidad de este fenómeno social. Ante estas formas complementarias de
medición, Boltvinik (1992) propone combinar ambos métodos con la aplicación del Método
Integrado de la Pobreza (MIP). Por esta vía, el fenómeno de la pobreza presenta las siguientes
categorías: 1) pobreza crónica (por NBI y LP), 2) pobres inerciales (sólo por NBI) y, 3)
nuevos pobres (sólo por LP).
En este sentido es interesante mencionar la propuesta de Meichtry y Fantin (2004), a través
del Índice de Privación de Medios de Vida (IPMV), que intenta aproximar los métodos LP y NBI.
Este índice se compone de dos partes: el Índice de Capacidad de Subsistencia (ICS), derivado del
índice CAPECO —que incorpora una diferenciación por género de los perceptores de ingresos y la
consideración de los niveles completos de educación formal de acuerdo a la estructura de las
demandas del mercado laboral— y la Condición Habitacional (CH), que busca incorporar la
pobreza estructural medida por las NBI. Su notación sería:

IPMV = ICS * CH
La medición del índice ICS se expresa matemáticamente como:

ICS = (∑ I =1 Pi * NEi ) / N
n

Donde:
N
Número de integrantes del hogar.
Pi
Perceptor de ingresos con los siguientes ponderadores: 0 cuando no percibe ingresos; 1
perceptor varón; 0,75 perceptora mujer; 0,5 perceptor jubilado o pensionado.
NE
Máximo nivel educativo alcanzado: 1 no asistió o primaria incompleta; 2 primario o EGB
completo; 3 media completa; 4 terciario o universitario completo. El indicador puede variar
entre un mínimo de 0 y un máximo de 4.
La Condición Habitacional (CH) se basa en el tipo de vivienda y su condición de
hacinamiento. Las combinaciones posibles de esta variable son:
Casa o apartamento sin NBI con hasta dos personas por cuarto
CH = 2
Casa o apartamento sin NBI con más de dos personas por cuarto
CH = 1,5
Casa o apartamento con NBI con hasta dos personas por cuarto
CH = 1
Casa o apartamento con NBI con más de dos personas por cuarto
CH = 0,5
Rancho o choza con hasta dos personas por cuarto
CH = 1
Rancho o choza con más de dos personas por cuarto
CH = 0,5
68

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

En resumen, hay diferentes alternativas que permiten maximizar la utilización de la
información censal para obtener estimaciones certeras acerca de los niveles de pobreza con alto
nivel de desagregación, que hagan posible la focalización adecuada de los recursos de los planes
sociales destinados a promover al sector poblacional afectado por esta problemática.

3.

Seguimiento de reuniones cumbre
3.1 Objetivos de desarrollo del Milenio: operacionalización
y seguimiento

3.1.1 Antecedentes
La Declaración del Milenio reafirma los propósitos generales de las Naciones Unidas y, de
cierta manera, sintetiza y resume las metas mínimas de conferencias anteriores, planteando como
tarea general convertir en fuerza positiva el proceso de globalización, de tal modo que sus
beneficios se distribuyan de manera más equitativa entre todas las personas.
El documento de la declaración se relaciona con los valores humanos fundamentales que han
estado presentes en el ideario de las Naciones Unidas desde un comienzo: la libertad, la igualdad,
la solidaridad y la tolerancia, además de preocuparse por demarcar el rol de las Naciones Unidas en
el mundo actual. Asimismo, propone medidas para lograr la paz, la seguridad y el desarme en el
mundo. Respecto a la temática del desarrollo, considera que un punto clave para crear un entorno
que lo propicie es eliminar la pobreza mediante, entre otras cosas, la búsqueda de mecanismos de
alivio de la deuda para los países pobres (CEPAL, 2005b).
La Declaración del Milenio ha definido ocho objetivos, conocidos como los objetivos de
desarrollo del Milenio (ODM):
1. Erradicar la extrema pobreza y el hambre.
2. Lograr la enseñanza primaria universal.
3. Promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna.
6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
3.1.2 Principales utilidades
Para el seguimiento de los ODM, las Naciones Unidas, con el apoyo de organizaciones como
el Banco Mundial y el FMI, entre otros, han definido un conjunto de 48 indicadores básicos a
escala mundial, que permitirán monitorear el cumplimiento de las citadas metas. La CEPAL definió
un juego de doce indicadores adicionales, diseñados especialmente para adecuar los ODM a la
particular realidad latinoamericana.33
En el caso latinoamericano, y como a nivel nacional es factible alcanzar las metas en varios
de los países, se pone énfasis en que este logro se realice con equidad, teniendo en cuenta las
33

Véase el listado completo de los indicadores en: www.cepal.org/mdg/db_es_list.asp. Los indicadores diseñados para América Latina
se encuentran en proceso de reformulación.

69

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

enormes desigualdades que muchas veces las grandes cifras nacionales aún ocultan. De allí surge la
necesidad de desagregar los indicadores por grupos sociales y áreas geográficas, realizando un
monitoreo más detallado en cada país. Por lo tanto, el censo de población constituye una fuente
primordial para el seguimiento de estas metas, ya que por su carácter universal facilita la obtención
de indicadores desagregados, inclusive a escalas territoriales menores.
Los censos permiten desarrollar un sistema de indicadores para el seguimiento de cumbres a
nivel nacional y subnacional. Por ejemplo, la Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo (CIPD, El Cairo, 1994), la Conferencia Internacional sobre la Situación de la Mujer
(Beijing, 1995), o la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento (Madrid, 2002). La
propuesta del CELADE para este propósito apuntó a desarrollar un sistema regional integrando a
las cumbres mencionadas, puesto que un indicador puede ser útil para más de una de ellas. Se trata
de un sistema complementario, pero no sustitutivo de los sistemas nacionales. En este caso, se
aporta con las desagregaciones geográficas y por grupos socioculturales. El sistema regional
presentado en este documento puede servir de modelo para la aplicación y el desarrollo de un
sistema nacional en Nicaragua.
3.1.3 Procedimiento
Definición de los indicadores a partir del censo
En términos operativos, además de la Declaración del Milenio se seleccionaron los
indicadores mínimos propuestos por las Naciones Unidas. El primer paso fue identificar cuáles de
ellos eran calculables a partir de los datos censales. El censo de población permite obtener algunos
de los indicadores para los Objetivos 2, 3, 4, 7 y 8 de los ODM, que se detallan en el cuadro 5.
La complejidad y el costo de los censos de población hacen que su periodicidad sea cercana
a los diez años. Además, las medidas calculadas con información retrospectiva se refieren a un
período de entre 2 y 5 años (o más) anteriores a la fecha del censo, lo que equivale a decir que en el
año 2000 se tendría información correspondiente, en promedio, a los últimos cuatro años de la
década de 1990 (en el caso de la mortalidad infantil y la fecundidad). Para el resto de los
indicadores, los resultados se refieren al momento del censo (asistencia escolar, empleo,
analfabetismo, etc.).
A pesar de estos problemas, es indiscutible el aporte del censo en estos asuntos. Su principal
ventaja es la desagregación de las estimaciones demográficas según sexo, edad, zona urbano-rural
de residencia, para los grupos indígenas, grupos vulnerables y, finalmente, por áreas geográficas
menores, incluso en algunos casos hasta nivel de manzana. Por tanto, para cada indicador del
cuadro 5 corresponde definir las desagregaciones nacionales, tanto geográficas como entre grupos
sociales, incorporando los enfoques de género, étnico y generacional.

70

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Cuadro 5

INDICADORES PROPUESTOS PARA EL SEGUIMIENTO DE LOS ODM
A PARTIR DE LOS CENSOS DE POBLACIÓN DE AMÉRICA LATINA
ODM/ Meta

Tema

Indicador

2/3

Educación

6. Tasa neta de asistencia en la escuela primaria (Proxy del indicador “Tasa neta
de matrícula de la escuela primaria”).

2/3

Educación

7.

Porcentaje de estudiantes de 15 a 19 años con primaria completa (Proxy del
indicador “Porcentaje de población que empieza un grado y llega al quinto
de la primaria”).

2/3

Educación

8.

Tasa de alfabetización de las personas entre los 15 y los 24 años.

3/4

Género

9.

Relación entre niñas y niños en la educación primaria, secundaria y superior
(asistencia).

3/4

Género

10. Relación entre las tasas de alfabetización de mujeres y hombres entre los 15
y 24 años.

3/4

Género

11. Proporción de mujeres entre los empleados remunerados en el sector no agrícola.

4/5

Mortalidad
infantil

13. Probabilidad de muerte de niños menores de 5 años.

4/5

Mortalidad
infantil

14. Tasa de mortalidad infantil.

7/10

Vivienda

30. Porcentaje de población con acceso adecuado a fuentes de abastecimiento de
agua potable (Proxy del indicador “Porcentaje de población con acceso a fuentes
de abastecimiento de agua potable”).

7/10

Vivienda

31. Porcentaje de la población con acceso adecuado a servicios de saneamiento
(Proxy del indicador “Porcentaje de población con acceso a mejores servicios
de saneamiento”).

7/11

Tugurios

32. Población en tugurios como porcentaje de la población urbana.

8/16

Empleo

45. Tasa de desempleo de las personas comprendidas entre los 15 y los 24 años
(por sexo)

8/18

Tecnología

47. Número de líneas de teléfono por 100 habitantes (Proxy del indicador “Número
de líneas de teléfono y móviles por cada 100 habitantes”).

8/18

Tecnología

48. Número de computadoras por 100 habitantes (Proxy del indicador “Número
de computadoras personales por cada 100 personas”).

Fuente: Fabiana Del Popolo y Ana María Oyarce, “Población indígena de América Latina: perfil sociodemográfico en el
marco de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y de las Metas del Milenio”, revista Notas de
Población, Nº 79 (LC/G.2284-P/E), Santiago de Chile, CEPAL, 2005.

En el caso de Nicaragua, los indicadores 47 y 48 pueden obtenerse con mayor detalle, puesto
que la pregunta censal III.7 discrimina entre teléfono convencional y móvil, computadora e Internet.
Procesamiento de los indicadores con Redatam+SP
Para la elaboración de los indicadores se utiliza el procesador estadístico de Redatam+SP,
cuyo lenguaje de programación permite estimar cada indicador tanto a un nivel nacional como a
otras escalas de desagregación geográfica o de grupos sociales. Por ejemplo, la tasa de
alfabetización de jóvenes nicaragüenses de 15 a 24 años puede calcularse, en principio, por sexo y
grupos étnicos, y al menos al primer nivel político-administrativo. Si la desagregación geográfica
es menor, se debe prestar atención al número de casos. Se sugiere no considerar los resultados cuyo
denominador del indicador sea pequeño (inferior a 500 casos).

71

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Generación de la base que alimenta la aplicación final
El sistema regional de Seguimiento a Cumbres Internacionales fue desarrollado utilizando el
módulo Redatam+SP xPlan. Este módulo está concebido para desarrollar ágilmente (a través de un
archivo en ASCII) sistemas de indicadores cuyas bases de datos estén en formato Redatam+SP
destinados a usuarios finales.
Existen dos alternativas de desarrollo de la aplicación: la primera opera directamente con los
microdatos censales y sólo considera como fuente al censo de población; la segunda alternativa
incorpora, además de los datos censales, datos de otras fuentes como encuestas específicas,
estadísticas vitales, estimaciones y proyecciones, etc., y almacena datos agregados a un nivel
geográfico subnacional (por ejemplo, departamentos) en una base Redatam+SP. En estos casos, los
indicadores se deben generar utilizando el procesador estadístico de Redatam+SP, creando nuevas
variables para cada una de las desagregaciones que se vayan a utilizar en el sistema. Por ejemplo:
para obtener la tasa de analfabetismo por departamentos, zona rural-urbana y grupo de edad (15 a
24 años, 25 a 59, 60 y más), se deberían generar seis variables nuevas:
1. Porcentaje personas analfabetas zona urbana 15 a 24 años.
2. Porcentaje personas analfabetas zona urbana 25 a 59 años.
3. Porcentaje personas analfabetas zona urbana 60 años y más.
4. Porcentaje personas analfabetas zona rural 15 a 24 años.
5. Porcentaje personas analfabetas zona rural 25 a 59 años.
6. Porcentaje personas analfabetas zona rural 60 años y más.
Los indicadores desagregados se vuelcan a una base “dbf” externa, donde cada registro
contiene el valor del indicador más un campo por cada desagregación propuesta, en el que se carga
el código que identifica dicha desagregación (por ejemplo, urbano=1, rural=2).
Luego se genera la base final, con una estructura más simple que la original:
PAIS
DEPARTAMENTO
PERIODO
INDICADOR
VALOR
ZONA (DESAGREGACION 1)
EDAD (DESAGREGACION 2)
…….
Desarrollo de la aplicación XPlan con los indicadores seleccionados
La configuración del sistema se escribe en un archivo fuente de tipo ASCII (con la extensión
“inl”) que contiene todos los parámetros que deben utilizarse en la aplicación final, ya sea para
distribuir en un CD (xPlan) y/o usando la página web con Redatam+SP Web Server. En estas
aplicaciones pueden anexarse a cada indicador sus metadatos, describiendo el método de cálculo,
fuente de información utilizada y cualquier otra explicación referente al indicador. Estos metadatos
se anexan al sistema como un archivo de ayuda de tipo “hlp” o tipo “htm” en el caso del
Redatam+Sp Web Server.

72

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

3.1.4 Productos
Entre los productos desarrollados puede mencionarse el Sistema de Indicadores de
Seguimiento de Conferencias Internacionales en América Latina y el Caribe, que se habilita para
procesar on line o descargar desde la web.34 Permite que los usuarios construyan sus propias tablas,
mapas y gráficos a partir de los indicadores disponibles. Además, el sistema proporciona notas
técnicas para cada indicador y documentos de base de cada conferencia.
Las figuras siguientes muestran las ventanas del sistema, que permiten ingresar a cuatro
cumbres con sus respectivos indicadores, y procesarlos a nivel nacional y por grupos sociales y
área urbana-rural (véase figura 2).
Figura 2

VENTANA PRINCIPAL DE ACCESO A LAS CUATRO CUMBRES INTERNACIONALES

Fuente: [en línea] http://www.eclac.cl/celade/indicadores/default.htm.

En este ejemplo la operación realizada consideró el objetivo 2, es decir, la enseñanza
primaria universal, y puntualmente el indicador referido a la tasa de alfabetismo entre los
15 y los 24 años.

34

Véase: www.cepal.org/redatam.

73

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Figura 3

EJEMPLO DE VENTANA DE LA APLICACIÓN DE LOS ODM PARA EL OBJETIVO 2,
ENSEÑANZA PRIMARIA UNIVERSAL, CON DESPLIEGUE DE TABULADO

Fuente: [en línea] http://www.eclac.cl/celade/indicadores/default.htm.

En el panel izquierdo de la figura 3 se listan los indicadores, y allí aparece uno de los que
corresponde al objetivo 2, “Enseñanza primaria universal”: la tasa de alfabetismo entre los 15 y 24
años. En el panel derecho superior de esta ventana se eligen parámetros como países, períodos o
indicador específico. El indicador se procesó con Redatam+SP Web Server y se obtuvo un tabulado.
Figura 4

EJEMPLO DE VENTANA DE LA APLICACIÓN DE LOS ODM PARA EL OBJETIVO 2,
ENSEÑANZA PRIMARIA UNIVERSAL, CON DESPLIEGUE DE GRÁFICO

Fuente: [en línea] http://www.eclac.cl/celade/indicadores/default.htm.

74

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Para este indicador se eligieron todos los países de Latinoamérica, y ambos períodos, es decir,
previo y posterior a 2000, en el panel derecho superior. El resultado se muestra desplegado en un
gráfico (véase figura 4). La figura 5, en tanto, ilustra la representación cartográfica del indicador.
Figura 5

EJEMPLO DE VENTANA DE LA APLICACIÓN DE LOS ODM PARA EL OBJETIVO 2,
ENSEÑANZA PRIMARIA UNIVERSAL, CON DESPLIEGUE DE MAPA

Fuente: [en línea] http://www.eclac.cl/celade/indicadores/default.htm.

3.1.5 Usos sustantivos
Por su naturaleza, el censo proporciona sólo información relacionada con algunas de las
metas de los objetivos de desarrollo del Milenio. En varios casos, los indicadores que permite
calcular no son exactamente los recomendados oficialmente.35 En tal sentido, cuando se trata de
indicadores nacionales, el uso de otras fuentes (encuestas, cuentas nacionales, estadísticas y
registros públicos, etc.) probablemente resulta más apropiado. En cambio, para el cálculo de
indicadores a escalas geográficas desagregadas o de grupos específicos de población (indígenas,
migrantes, etc.), el censo aparece como la principal, sino la única, fuente disponible.
Una experiencia reciente en este plano puede encontrarse en un trabajo de la CEPAL
(Cecchini, Rodríguez y Simioni, 2006), en el que se usaron los censos para estimaciones de los
indicadores de los ODM a escala de ciudades en algunos países seleccionados de la región. El
ejercicio fue efectuado a solicitud de UN-HABITAT, y aunque en rigor sólo tiene validez para las
operaciones censales de los países considerados en el análisis, los resultados y lecciones surgidos
durante su aplicación son transferibles a cualquier operación censal. El mapa 5, donde se observa el
porcentaje de población de 15 a 19 años con quinto grado aprobado por municipios de la Ciudad de
México, es un ejemplo de esta aplicación.
35

Disponibles en línea en el sitio web http://www.un.org/spanish/millenniumgoals/index.html.

75

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Mapa 5

CIUDAD DE MÉXICO: PORCENTAJE DE POBLACIÓN DE 15 A 19 AÑOS
CON QUINTO GRADO APROBADO, POR MUNICIPIO, 2000

Fuente: Simone Cecchini, Jorge Rodríguez y Daniela Simioni, La medición de los objetivos de desarrollo del Milenio
en las áreas urbanas de América Latina, serie Estudios Estadísticos y Prospectivos, Nº 43 (LC/L.2537-P), Santiago
de Chile, CEPAL, 2006. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta: S.06.II.G.64..

Las dos principales conclusiones respecto de este ejercicio radican en la capacidad de
generar indicadores relevantes para el seguimiento de los ODM con microdatos censales y la de
delimitar ciudades a partir de selecciones geográficas, de mayor o menor complejidad, con las
mismas bases de datos. Esto permite obtener indicadores para el total de la ciudad y también para
sus componentes, en principio municipios, pero podrían haberse obtenido sin problemas para
niveles inferiores aún. Como procedimiento regular de verificación, los resultados fueron cotejados
con los de las publicaciones oficiales de los diferentes institutos de estadísticas de cada país. Una
vez obtenidos los resultados a escalas comparables (total país, total urbano) o identificada la fuente
de alguna eventual inconsistencia, se procedió a replicar los programas para ciudades y municipios
constituyentes. De esta manera, se buscó asegurar que los resultados obtenidos para las ciudades
respondieran a los criterios usados por el país y en tal sentido permitieran, dentro de lo posible, su
comparabilidad con los criterios oficiales para generar los indicadores.

76

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

IV. Aplicaciones socioeconómicas
sectoriales y multisectoriales

1.

Requerimientos habitacionales
y asentamientos precarios
1.1 Estimación del déficit habitacional:
la metodología del CELADE

1.1.1 Antecedentes
El déficit habitacional es una de las principales demandas de la
población en el área de las políticas públicas. El censo tiene grandes
potencialidades en su diagnóstico, debido a que: a) proporciona
información desagregada hasta el menor nivel geográfico permitido
por el secreto estadístico; b) recoge información de dos entidades
relevantes para su análisis: vivienda y persona. Asimismo, en la
mayoría de los censos de la región, también se obtiene información de
una tercera entidad relevante: el hogar (Rodríguez, 1999). Este es el
caso del censo de Nicaragua 2005, que a diferencia del de 1995
distingue entre vivienda y hogar.
1.1.2 Objetivo del procedimiento
Estimar el déficit habitacional cuantitativo y cualitativo a partir
del aprovechamiento de los microdatos censales.

77

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

1.1.3 Procedimiento
Considerando las ventajas que ofrecen los censos, y teniendo en cuenta que la información
censal ha sido poco aprovechada en el campo de la vivienda, el CELADE elaboró, a fines del
decenio pasado, un procedimiento destinado a estimar el déficit habitacional a partir de su uso. Éste
se basa en la producción de una matriz integrada de resultados, que combina déficit habitacional
cuantitativo y cualitativo (véase cuadro 6). Aprovechando la versatilidad de Redatam+SP para el
manejo de información jerárquica (CELADE, 1996), esta matriz se presenta para tres entidades
relevantes (viviendas, hogares y personas).
Cuadro 6

MATRIZ INTEGRADA DE DÉFICIT HABITACIONAL
Tipos de déficit
Por calidad de la vivienda
(cualitativo y cuantitativo):
VARIABLE CARENCIA

Por falta de vivienda (cuantitativo): VARIABLE ALLEGA

Viviendas sin
allegamiento

Viviendas sólo con
allegamiento externo

Viviendas sólo con
allegamiento
interno

Viviendas con
ambos tipos de
allegamiento

Viviendas sin deficiencias

1

2

3

4

Viviendas con deficiencias
recuperables

5

6

7

8

Viviendas con deficiencias
irrecuperables

9

10

11

12

Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), “Déficit habitacional y datos censales
sociodemográficos: una metodología”, serie B - CELADE Nº 114 (LC/DEM/R.267), Santiago de Chile, CEPAL, 1996.

La metodología trabaja con las viviendas particulares ocupadas con moradores presentes
(normalmente este segmento del parque debiera superar el 90% del total de viviendas). Los pasos
necesarios para aplicarla son:
Primero: identificar las preguntas que permiten medir aspectos cualitativos de la vivienda y
de esa manera detectar situaciones de déficit habitacional cualitativo, que se relaciona con:
1) La materialidad de la vivienda: paredes exteriores, techo y piso, cuyas categorías de
respuesta se clasifican en: no deficitarias, deficitarias recuperables y deficitarias no
recuperables —según la realidad habitacional, social y ambiental de las regiones del
país—. En el caso de Nicaragua, el organismo técnico sectorial debiera efectuar esta
clasificación.
2) El espacio físico, es decir, el hacinamiento, que se mide a escala de hogar como
número de residentes por dormitorio, y cuyos resultados se clasifican en: sin
hacinamiento, con hacinamiento recuperable y con hacinamiento irrecuperable. Los
umbrales numéricos para efectuar esta clasificación también deben ser definidos
nacionalmente por el organismo competente, pero están relativamente aceptados los
niveles de menos de 2,5 como sin hacinamiento, entre 2,5 y 5 para hacinamiento
recuperable, y más de 5 para hacinamiento irrecuperable.
3) Los servicios: alumbrado eléctrico, agua potable y servicio higiénico, cuyas
categorías de respuesta se clasifican nuevamente en: no deficitarias, deficitarias
recuperables y deficitarias no recuperables.
Segundo: identificar las preguntas que permiten medir la falta de vivienda y, por esa vía,
detectar el componente tradicional del déficit cuantitativo. El procedimiento propuesto procura una
determinación precisa de la unidad que requiere vivienda. Este último aspecto es de una
complejidad mayor, pues la unidad teóricamente correcta es el núcleo familiar, y tal unidad no
78

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

existe como entidad en la mayor parte de los censos de la región, incluido el de Nicaragua 2005
—que llega sólo hasta la identificación del hogar—. Que no exista como entidad significa que no
se recoge información primaria para ella, lo que se expresa en su inexistencia como nivel jerárquico
en la base de datos.
Para identificar núcleos familiares, el procedimiento imputa su existencia dentro de los
hogares considerando algunos supuestos y convenciones (una parte de ellas esencialmente
arbitrarias) y el uso combinado de varias consultas. La principal de ellas es la pregunta por
parentesco del jefe de hogar (el servicio doméstico se excluye por definición), pero también se
utilizan las preguntas por edad, estado conyugal, paridez total y de hijos sobrevivientes. A través de
estas preguntas el procedimiento identifica: a) núcleo principal; b) núcleos de hijos/as del jefe; c)
núcleos de hermanos del jefe; d) núcleos de padres del jefe; e) núcleos de otros parientes del jefe, f)
núcleos de no parientes del jefe.36 Las revisiones posteriores del procedimiento sugieren que los
principales problemas teóricos, metodológicos y de programación en este terreno se encuentran en
la identificación de núcleos de hijos/as del jefe de hogar. En los otros casos, los eventuales
problemas atañen a las convenciones usadas para contabilizar núcleos. La operación sólo logra
imputar un valor de número de núcleos por hogar, pero no permite tener información específica
sobre esos núcleos, impidiendo caracterizar a aquellos afectados por el déficit.
1.1.4 Ejemplos
El procedimiento ha sido aplicado con algunas adaptaciones en varios países de la región
(Chile México, Brasil, Perú). En Chile se usó en los dos últimos censos, y permitió obtener la
primera estimación oficial del déficit habitacional (Chile, MINVU, 2006).
Los resultados demostraron una reducción del déficit habitacional del orden del 30%; en
términos relativos a la población, el déficit redujo su incidencia de 58,9 a 36,7 carencias por cada
mil habitantes, lo que obedecería a un ritmo de construcción de viviendas que superó el crecimiento
de los hogares y de la población, y en el que los programas con subsidio estatal habrían sido claves.
Otro hallazgo importante al que arriba el estudio es la evolución disímil de los tres componentes
del déficit habitacional en la década analizada (1992-2002): el principal aporte en el descenso
corresponde al reemplazo de viviendas irrecuperables; el allegamiento interno tuvo un descenso
moderado, explicado sobre todo por el descenso del problema del hacinamiento y no propiamente
del de núcleos secundarios. El allegamiento externo, en cambio, ha reportado un aumento.
Una aplicación interesante de la metodología que se realiza en este trabajo es el análisis de la
presencia de población vulnerable dentro de la afectada por déficit habitacional, justamente una de
las potencialidades que ofrece el empleo de los microdatos censales. Al compararse la incidencia
de esta forma de carencia en cuatro grupos prioritarios de política social (adultos mayores, pueblos
originarios, mujeres jefas de hogar y discapacitados), tanto entre ellos como respecto del promedio
de la población nacional para ambos relevamientos censales, se llega a la conclusión que los ritmos
de reducción del déficit en estos grupos son aleatorios y empujados por las tendencias favorables
de acceso a la vivienda en los sectores de menores recursos. Sin embargo, también se pudo explorar
un campo de especificación de cuotas y mecanismos de focalización de los planes de vivienda para
estos grupos específicos de población (Chile, MINVU, 2006).
Otra investigación sobre déficit habitacional, realizada a partir de los últimos dos censos
disponibles para Brasil y México —los países más populosos de la región— (Arriagada, 2005),
también es un importante aporte en materia de provisión de insumos para la elaboración de
políticas sectoriales. La particularidad de este trabajo es que posibilita la fijación de metas de
36

Explicar los algoritmos, supuestos y convenciones necesarias para identificar estos núcleos supera los objetivos del presente
documento, pero se encuentran detallados en CELADE, 1996; Rodríguez y Carrasco, 2002; Arriagada, 2005 y Chile-MINVU, 2004
y 2006.

79

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

cobertura según distintos escenarios (desde políticas de máxima atención familiar hasta las metas
más restringidas, pasando por esquemas focalizados en grupos de ingreso y habitabilidad más
críticos). Además, destaca la necesidad de coordinar el diseño de programas de subsidio a la
vivienda con políticas de familia y desarrollo de las ciudades.
1.1.5 Uso sustantivo
Aprovechando la versatilidad de Redatam+SP para análisis jerárquicos, es posible efectuar
caracterizaciones no sólo de las viviendas y sus requerimientos, sino también de los hogares y las
personas residentes en ellas. De este modo, se puede contar con mayores elementos para el diseño e
implementación de políticas y programas más cercanos a las necesidades habitacionales de las
personas, y de manera indirecta, a sus demandas por una mejor calidad de vida. Las potencialidades
en el campo de la investigación social también son muy amplias, como se deduce de la revisión
sintética de los ejemplos citados.

1.2 Identificación y caracterización de los asentamientos
precarios (slums)
1.2.1 Antecedentes
Los residentes en asentamientos precarios (AP) ⎯denominación genérica37 aplicada a los
agrupamientos de viviendas improvisadas en terrenos usualmente ocupados de manera irregular y
frecuentemente carentes de servicios y/o expuestos a amenazas ambientales⎯ viven en condiciones
desmedradas, en ocasiones infrahumanas, ameritando una atención especial dentro de las políticas
públicas. Pero generalmente la información sobre estos asentamientos en la región es escasa y
fragmentada. Desde la década de 1960 ⎯cuando la urbanización acelerada hizo que se
multiplicaran en la periferia de las grandes ciudades⎯, se han ejecutado diversas operaciones para
localizarlos, enumerarlos y caracterizarlos, pero sus resultados frecuentemente han sido
cuestionados, han quedado obsoletos rápidamente o se han subutilizado.
Aunque existen estimaciones relativamente recientes sobre la cantidad de asentamientos
precarios y su cuantía demográfica para algunas ciudades de la región (CEPAL, 2001), en general,
la falta de información actualizada, completa (en términos de cobertura geográfica y temática),
confiable y georreferenciada sobre los asentamientos y su población es una limitación seria para las
intenciones de los gobiernos del mundo, y en particular de la región ⎯refrendadas explícitamente
en acuerdos internacionales⎯,38 de intervenir sobre ellos.
1.2.2 Objetivos del procedimiento
Localizar, cuantificar y caracterizar los asentamientos precarios y su población, oportunidad
que brinda la disponibilidad de la base de microdatos censales, en tanto proporciona antecedentes
sobre las características de las viviendas y de sus habitantes.
1.2.3 Procedimiento
En el diagrama 2 se exponen los pasos básicos de un procedimiento estándar, con algunas
alternativas, para cumplir con el objetivo de localizar asentamientos precarios a través del
procesamiento con el software Redatam.

37
38

80

Cada país tiene una expresión para referirse a ellos: campamentos y callampas (Chile); villas miseria (Argentina); cantegrilles
(Uruguay); pueblos jóvenes (Perú); favelas (Brasil); etc. En el lenguaje de las Naciones Unidas se usa la expresión tugurios (slums).
En su punto 19, la Declaración del Milenio se compromete a: “Para el año 2020, haber mejorado considerablemente la vida de por
lo menos 100 millones de habitantes de tugurios, como se propone en la iniciativa ‘Ciudades sin barrios de tugurios’”
(www.un.org/spanish/millenniumgoals/ares552.html ). Y UN-Habitat es la agencia del sistema de las Naciones Unidas a cargo de
dar seguimiento al cumplimiento de dicha meta (UN-Habitat, 2003).

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Diagrama 2

PROCEDIMIENTO ESTÁNDAR PARA LOCALIZAR ASENTAMIENTOS
PRECARIOS CON LAS BASES DE MICRODATOS CENSALES
1. Análisis,
definición y
aplicación de un
índice que se usa
para identificar
viviendas “propias
de asentamientos
precarios” (nueva
variable, a escala
de vivienda, en
base de
microdatos)

2. Cuantificación a
escala de entidades
censales menores de las
viviendas clasificadas
como “propias de
asentamientos precarios”
(nueva variable en la
base de microdatos) y
generación de salidas
cartográficas de prueba
con distintos umbrales

3. Cotejo empírico
(inspección en terreno o
uso de herramientas
como GoogleEarth) de
las entidades censales
menores que quedan
seleccionadas, según
diferentes umbrales,
para clasificarlas como
“integrantes de
asentamientos precarios”
o “con asentamientos
precarios en su interior”

4. Definición de un
criterio y generación de
nueva variable que
asigna a cada entidad
censal menor el código
y el nombre del
asentamiento precario
que contiene o del cual
forma parte (o
simplemente que
contiene o forma parte
de “algún” asentamiento
precario)

Fuente: Jorge Rodríguez y Sebastián Carrasco, “Localización de asentamientos precarios usando microdatos censales y
Redatam”, en Redatam Informa, Nº 9 (LC/L.1951), Santiago de Chile, CEPAL/CELADE, 2003.

Las viviendas propias de asentamientos precarios pueden definirse con arreglo a tres
dimensiones relevantes: a) tenencia irregular; b) materiales desechables; c) carencia de servicios
básicos. Con respecto a la primera, la práctica censal sugiere que la consulta por tenencia no
proporciona antecedentes muy precisos sobre la situación legal efectiva de la vivienda o el terreno.
Sobre la segunda, las categorías de materiales desechables en las preguntas sobre pared y techo
suelen tener muy baja frecuencia de respuesta. La alternativa sería, al parecer, apostar a las
variables de servicios para la identificación de las viviendas propias de asentamiento precario.
La opción recomendada por el CELADE (Rodríguez y Carrasco, 2003) es un índice que use
y combine con algún grado de flexibilidad varios indicadores de precariedad habitacional. La
flexibilidad estará dada por el uso de indicadores que operen como “condición suficiente” (por
ejemplo: tipo de vivienda improvisada) con otros que actúen como predictores parciales según
criterios de combinación (por ejemplo: no tener cañería con agua potable dentro la vivienda y tener
piso de tierra en zonas urbanas). Por cierto, no hay índices universales para tales efectos y, por
tanto, su confección debe considerar las especificidades nacionales de los asentamiento precarios y
de las mediciones censales.
Otra alternativa es el uso de la consulta sobre el tipo de vivienda, que en la mayoría de los
censos de la región contiene una categoría de respuesta que corresponde exacta o aproximadamente
a las viviendas que podrían considerarse propias de asentamientos precarios (“mejora o mediagua”
en Chile, 2002; “covacha o rancho” en Ecuador, 2001; “improvisada” en Nicaragua, 1995 y 2005;
“rancho” en República Bolivariana de Venezuela, 2001, entre otras). Una última opción es la
captura directa de antecedentes sobre el tipo de asentamiento, lo que puede efectuarse con una
consulta o con una instrucción en la sección de localización geográfica. Brasil, 2000 aplicó esta
opción con resultados satisfactorios.
1.2.4 Ejemplos
La metodología propuesta por el CELADE para la identificación, localización y
caracterización de asentamientos precarios utilizando los microdatos del censo de población y
vivienda fue probada con éxito en Chile, en un trabajo realizado en 1998, y sus resultados fueron
empleados intensivamente para el diseño y la ejecución de uno de los programas de
mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de estos asentamientos más conocidos
en la región (Chile Barrio).

81

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Entre las ventajas de la metodología son mencionables su costo relativamente bajo y el alto
grado de desagregación geográfica de sus resultados, lo que permite tener un retrato
sociodemográfico de cada asentamiento precario.
En la aplicación realizada en Chile se definió un plan de tabulados que permitió caracterizar
sociodemográficamente a la población residente en los asentamientos precarios del país y
establecer comparaciones a nivel nacional. Los temas abordados fueron: a) magnitudes
habitacionales y demográficas de los asentamientos analizados; b) características
sociodemográficas básicas de su población; c) características educacionales básicas; d)
características laborales básicas; (e) características socioeconómicas de las unidades domésticas de
los asentamientos analizados: dependencia, clima educacional, ciclo de vida y jefatura; e) los jefes
de hogar; f) grupos vulnerables: niños y jóvenes; f) las viviendas y las condiciones de vida.
Recientemente se realizó un estudio que cubrió a varios países de la región (Candia, 2005)
—Paraguay, Chile, Ecuador, República Dominicana y Brasil—, utilizando esta metodología en
procura de brindar antecedentes teóricos y técnicos a los gobiernos para el logro del Objetivo 7 de
las Metas del Milenio (Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente), específicamente la meta
11 (mejorar considerablemente la vida de por lo menos 100 millones de habitantes de tugurios para
el año 2020). Con ese objetivo se seleccionaron y procesaron una serie de datos censales,
graficados espacialmente utilizando cartografía digital, y se emplearon antecedentes teóricos e
históricos junto a imágenes de satélite para apoyar y validar los resultados obtenidos.
En el diagrama 3 se presenta una operacionalización del procedimiento utilizado para este
estudio. Los mapas 6 y 7 muestran aplicaciones del procedimiento a dos ciudades de la región; el
segundo de ellos incluye el uso de las imágenes satelitales disponibles en Google Earth como
medio de verificación de la identificación censal de los asentamientos.
Aunque el procedimiento supone el uso de cartografía, mejor aún si es digital y corresponde
exactamente a la censal, técnicamente es posible aplicarlo sin ella para tener estimaciones
aproximadas de la magnitud de los asentamientos precarios, pero su identificación precisa resulta
imposible sin su ayuda.39
1.2.5 Uso sustantivo
La información generada a través de este procedimiento es un insumo determinante en el
diseño de políticas públicas que apunten a actuar sobre esta problemática. Las intervenciones que
se apoyan en estos datos pueden apuntar a: 1) mejorar las condiciones de vida de la población de
los asentamientos precarios, incluyendo la consolidación de sus viviendas; 2) dotarlos de servicios,
equipamiento, vías de acceso, etc., que faciliten su integración social; 3) promover la organización,
la identificación y el empoderamiento comunitario, en un contexto de promoción del capital social
que suele existir en los AP y, 4) en casos especiales, trasladarlos hacia nuevos asentamientos mejor
edificados, con adecuados medios de transporte y lejos de riesgos ambientales.

39

82

Más detalles sobre los criterios usados pueden leerse en Candia, 2005 y Rodríguez y Carrasco, 2003.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Diagrama 3

ETAPAS METODOLÓGICAS PARA LA LOCALIZACIÓN DE TUGURIOS

Fuente: David Candia, Metas del Milenio y tugurios: una metodología utilizando datos censales, serie Población y
Desarrollo, N° 63 (LC/L.2456-P), Santiago de Chile, CEPAL, 2005. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta:
S.05.II.G.201.

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Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Mapa 6

ASUNCIÓN (PARAGUAY): VIVIENDAS PRECARIAS POR MANZANA, 2002

Fuente: David Candia, Tugurios, migración y objetivos de desarrollo del Milenio, serie Población y Desarrollo, Nº
74 (LC/L.2654-P), Santiago de Chile, CEPAL, 2007. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta:
S.07.II.G.03.

84

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Mapa 7

PEÑALOLÉN (CHILE): DISTRIBUCIÓN DE VIVIENDAS PRECARIAS POR MANZANA, 2002

Fuente: David Candia, Tugurios, migración y objetivos de desarrollo del Milenio, serie Población y Desarrollo, Nº
74 (LC/L.2654-P), Santiago de Chile, CEPAL, 2007. Publicación de las Naciones Unidas, Nº de venta:
S.07.II.G.03.

2.

Anticipación y evaluación de desastres naturales
2.1 Estimación de población afectada por desastres naturales

Los desastres naturales han aumentado su frecuencia en la última década. Todos los días, en
algún lugar del mundo, hay un nuevo desastre, ya sea un terremoto, huracán, tsunami,
inundación, incendio, sequía, etc. Dado que la población crece cada vez más, y considerando
su distribución geográfica, se aprecia un escenario global en que cada vez será mayor la
población afectada por estos eventos.
Desastres: clasificación y dimensiones
Los desastres pueden diferenciarse y clasificarse según su naturaleza, es decir, por el agente
que los causa (tectonismo, vulcanismo, huracanes, inundaciones, tornados, epidemias, fuga de
sustancias químicas, explosiones y bombardeos en tiempos de guerra, entre otros); según sea su
origen, de tipo natural o antrópico; según su grado de probabilidad y posibilidad de prevención;
según la rapidez con que sobrevienen (instantáneos o progresivos); por su área de influencia
(localizados o difusos) y por sus efectos destructivos sobre la población, infraestructura o medio
ambiente (Reyna, 2005a; véase mapa 8).
Existe una dimensión social vinculada a los desastres, ya sea porque han sido provocados por
el ser humano o porque éste resulta mayormente afectado por el hecho. Los desastres tienen efectos
85

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

directos e indirectos sobre las características de la población, algunos pueden devastar
comunidades enteras, afectando inmediatamente su dinámica demográfica. Tal es el caso de las
inundaciones de 2005 en Guatemala, donde el poblado completo de Panajachel fue enterrado bajo
el lodo y más de mil personas quedaron sepultadas (Reyna, 2005b).
2.1.1 Principales utilidades
El estudio de las variables demográficas de una determinada población expuesta o no al
riesgo de desastres sirve para: 1) determinar la población con mayor o menor riesgo de ser afectada,
identificando y definiendo sus perfiles; 2) estimar el impacto demográfico del desastre, es decir, la
población y las viviendas afectadas por el evento; 3) prevenir y planificar acciones ante el evento;
4) generar planes de evacuación o de ayuda en prevención de desastres. Adicionalmente, las
características sociales de una población son factores que aumentan o disminuyen la exposición al
riesgo de daño; el nivel de instrucción, el nivel socioeconómico, la estructura por edad de la
población y el sexo, el acceso a servicios, la estructura de la familia, entre otros rasgos, influyen en
la incidencia diferencial del evento. Por ende, la caracterización que puede efectuarse con la
información censal aporta un valor esencial a la hora de evaluar la población expuesta al riesgo o
afectada por un desastre natural.
Las fuentes de información disponibles para el cálculo de la población afectada una vez
acontecido el desastre, más allá del levantamiento de damnificados que se realiza en terreno,
definirán la escala y temporalidad de las estimaciones posibles. Las fuentes de datos tradicionales
son las encuestas de hogar, las encuestas de salud (DHS) y los censos de población y vivienda. Las
encuestas tienen una mayor periodicidad, ya que se realizan cada dos años, pero su
representatividad llega sólo hasta el nivel de comuna. Los censos alcanzan una desagregación
mayor, permitiendo la georreferenciación de la información de la población hasta el nivel de
manzanas y zonas, pero su periodicidad hace que en algunas circunstancias sea obsoleto al
momento del desastre.
En un plan de evacuación, el uso de datos sobre la población a nivel local puede ser de gran
utilidad si es combinada con información sobre las vías de acceso, la localización de centros de
acogida o de puntos críticos al momento de un desastre. Al combinar esta información con un SIG,
es posible planificar acciones de evacuación con anterioridad a la ocurrencia de un desastre.

86

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Mapa 8

EL SALVADOR: EVENTOS NATURALES, OCTUBRE DE 2005

Fuente: El Salvador, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Servicio Nacional de Estudios Territoriales.

2.2 Metodología de la CEPAL para la evaluación
socioeconómica de los desastres
2.2.1 Introducción
La metodología de la CEPAL para evaluar los desastres se utiliza básicamente para
cuantificar sus efectos socioeconómicos y priorizar las necesidades que surgen en el proceso de
reconstrucción. Además, sirve para evaluar las necesidades financieras y los proyectos prioritarios
que debieran atenderse a raíz del evento.
El manual de la CEPAL en el que se expone esta metodología describe la forma de clasificar
los daños y efectos de un desastre, y se apoya en dos objetivos principales: primero, que la
metodología refleje en toda su magnitud el impacto socioeconómico y ambiental en el momento de
producido el fenómeno y sus secuelas; segundo, que sea adecuada para los distintos niveles
(sectores y regiones) en los que sea relevante efectuar la evaluación (CEPAL, 2003).
2.2.2 Procedimiento
En el manual aludido se presenta una metodología para estimar la población afectada luego de
un desastre. En la evaluación de los daños, el analista debe primero delimitar el territorio afectado. En
segundo lugar, se deben determinar la magnitud y características de la población afectada y, de ser
posible, formular apreciaciones acerca de la situación post desastre, que proporcione una idea general
de daños (o beneficios) intangibles que afectan a las condiciones de vida.

87

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Es habitual encontrar grandes discrepancias, tanto en el concepto como en la medición de la
población afectada, de manera que casi invariablemente el analista debe efectuar sus propias
estimaciones. Los datos más frecuentemente utilizados provienen de los últimos censos de
población y vivienda y de las estimaciones y proyecciones de población derivadas de éstos, además
de otras fuentes. Esos datos pueden complementarse con información de encuestas de hogares o
con registros vitales o administrativos.
La estrategia para estimar la población del área afectada varía en función de diversos
factores: la disponibilidad de información actualizada de población a nivel desagregado, ya sea
censal o de proyecciones, la ocurrencia de cambios demográficos no previstos en algunas de las
áreas y que invaliden los supuestos implícitos en las proyecciones, y, en consecuencia, de la
distancia o proximidad de las fechas del desastre con el último censo disponible. En cualquier caso,
mientras más lejana sea la fecha del levantamiento del último censo, mayores serán los supuestos
necesarios en que debe basarse la estimación y, por tanto, más riesgosa la proyección. Cuando se
trabaja con niveles más agregados se corren menos riesgos que cuando se lo hace a nivel más
pequeño. En caso que el desastre haya ocurrido en una fecha muy cercana al censo, es probable
que, ante la necesidad de una apreciación rápida, se acepte simplemente la versión oficial de su
información, sobre todo si en el área del desastre no se han dado hechos demográficos relevantes
post censales (como movimientos migratorios importantes, aperturas de zonas de colonización, etc.).
2.2.3 Ejemplos
A continuación se presentan dos experiencias concretas para determinar el área y la
población afectada por sendos desastres ocurridos recientemente.
Primera experiencia: en un sismo que ocurrió recientemente en un país
centroamericano, y ante versiones contradictorias sobre el territorio y la población afectados,
el analista procedió de la siguiente forma:
1) Señaló en un mapa político-administrativo todo el territorio donde la población
“percibió” el sismo (concepto más amplio). En la escala de intensidad corregida de
Mercalli equivale a la intensidad II o más (véase mapa 9).
2) Redujo el territorio marcado a las áreas que informaban sobre víctimas o daños y
compatibilizó las cifras parciales oficiales, las extraoficiales, las obtenidas de un
análisis completo del contenido de la prensa desde el día de ocurrencia del desastre, y
las estimaciones recogidas en un reconocimiento en terreno.
3) Algunas de las zonas marcadas de esa manera eran prácticamente inaccesibles,
contenían población muy dispersa, o carecían de datos confiables en el último censo;
se eliminaron de estas zonas las que presentaban daños de mínima cuantía y se
incluyeron estimaciones conjeturales en el resto (un ajuste inevitable considerando el
tiempo disponible para completar la evaluación de daños).
4) En base a la información censal, se seleccionó el tipo de unidad políticoadministrativa de menor nivel de agregación que contaba con datos de población, se
delimitó el territorio y se efectuaron los ajustes y proyecciones necesarios para definir
la estimación de la población afectada por el sismo.
5) Una vez determinada el área y la población afectada, se analizaron las características
de las viviendas de esas personas mediante Redatam+SP. Las variables de tipo de
vivienda, material del techo, pared y pisos, número de cuartos en el hogar y existencia
de servicios básicos, permitieron delinear un perfil de las viviendas afectadas por el
desastre (véase tabla 10).

88

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Segunda experiencia: una tormenta, inundaciones, deslizamientos de tierra y erupción
volcánica asolaron El Salvador en 2005. Para estimar y cuantificar el daño ocurrido, tanto a la
población como a las viviendas, se utilizó la metodología de la CEPAL. En este caso se siguieron
los siguientes pasos:
1) Se obtuvo del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) el material que
permitió detallar con suficiente precisión los municipios afectados por la erupción
volcánica, las inundaciones y los deslizamientos de tierra ocurridos en el mismo
período (véanse mapas 10 y 11).
2) Con la información relativa a pérdidas materiales y número de damnificados, el
analista estimó los daños y la población afectada. Se realizaron misiones de
reconocimiento a lugares cercanos, para confrontar la confiabilidad y validez de las
cifras. También fue posible clasificar a la población severamente afectada.
3) Utilizando el software Redatam+SP se procesó la información del censo y se
cuantificaron las viviendas existentes antes del desastre, se comparó con el número de
viviendas post desastre y se clasificó el daño a partir del material de construcción.
4) Conociendo la ubicación de las escuelas, se hizo un inventario del daño, generándose
el cuadro 7.
Mapa 9

EL SALVADOR: MUNICIPIOS AFECTADOS POR LA ERUPCIÓN
DEL VOLCÁN LLAMATEPEC, OCTUBRE DE 2005

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Efectos en El Salvador de las lluvias
torrenciales, tormenta tropical Stan y erupción del volcán Ilamatepec (Santa Ana), octubre
del 2005 (LC/MEX/R.892), Santiago de Chile, CEPAL 2005.

89

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Tabla 10

EL SALVADOR: TIPOLOGÍA DE PAREDES DE LAS VIVIENDAS POR DEPARTAMENTO, 2005
(Porcentajes)
Departamento

Viviendas
afectadas

Muros
Muros de Muros de
de
bahareque
adobe
concreto

Muros
de
madera

Muros
de
lamina

Muros
de paja
y palma

Otros
materiales

Santa Ana

4,34

62

3

29

1

4

0

1

Sonsonate

19,07

66

1

13

5

13

1

1

San Salvador

18,94

89

2

2

1

5

0

1

La Libertad

20,48

71

3

11

1

12

1

1

La Paz

12,11

65

2

12

3

16

1

1

6,02

46

4

31

11

5

1

2
1

Ahuachapán
Cuscatlán

2,37

56

7

23

0

13

0

San Vicente

8,46

64

4

9

2

19

0

2

Usulatán

5,48

61

4

12

2

15

2

4

Cabañas

0,23

52

8

35

1

2

1

1

La Unión

0,02

53

3

35

3

3

1

2

Morazán

0,7

29

6

52

4

5

1

3

San Miguel

1,35

65

5

17

5

4

1

3

Chalatenango

0,43

46

2

50

1

1

0

0

Fuente: El Salvador, Ministerio de Obras Públicas, Transporte, Vivienda y Desarrollo Urbano, Dirección General de
Estadística y Censos, gerencia de vivienda con base en el relevamiento del desastre, realizado en 2005, y la Encuesta de
Hogar de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2004.
Mapa 10

EL SALVADOR: MUNICIPIOS AFECTADOS POR INUNDACIONES,
OCTUBRE DE 2005

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Efectos en El Salvador de las lluvias
torrenciales, tormenta tropical Stan y erupción del volcán Ilamatepec (Santa Ana), octubre
del 2005 (LC/MEX/R.892), Santiago de Chile, CEPAL 2005.

90

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Mapa 11

EL SALVADOR: MUNICIPIOS AFECTADOS POR DESLIZAMIENTOS
DE TIERRA, OCTUBRE DE 2005

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Efectos en El Salvador de las lluvias
torrenciales, tormenta tropical Stan y erupción del volcán Ilamatepec (Santa Ana), octubre
del 2005 (LC/MEX/R.892), Santiago de Chile, CEPAL 2005.
Cuadro 7

EL SALVADOR: DAÑO E INTERVENCIÓN NECESARIA, POR CENTRO EDUCATIVO, 2005
Clasificación de daño

Nº de centros escolares

Intervención

Albergues

210

Reparación sanitarios/ limpieza/ pintura/ techos

Tormenta Stan

400

Sanitarios/ techos/ obras exteriores

Afectados por volcán

42

Limpieza y reparación de techos
Construcción de 42 escuelas

Tormenta/ volcán

652

Programa de refuerzo escolar

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), Efectos en El Salvador de las lluvias torrenciales, tormenta tropical Stan y erupción del volcán
Ilamatepec (Santa Ana), octubre del 2005 (LC/MEX/R.892), Santiago de Chile, CEPAL, 2005.

2.2.4 Productos
Las estimaciones de la población afectada forman parte de un estudio general sobre los
efectos socioeconómicos que provoca un desastre. Como producto de esta evaluación se obtiene un
estudio completo del daño, y de esta manera es posible diseñar las estrategias y prioridades para la
reconstrucción. En los estudios de impacto de daños se presentan, por lo general:
• Descripción del impacto del evento.
• Población y área afectada.
• Daños y pérdidas por sectores afectados.
• Sector social (vivienda, educación, salud, condiciones de vida y empleo).
• Sector económico (agricultura, ganadería, pesca, industria, comercio, turismo).
• Infraestructura (agua y saneamiento, electricidad, transporte y comunicaciones).
• Medio ambiente.
91

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

• Impacto económico global.
• Estrategias y prioridades en la reconstrucción.
2.2.5 Uso sustantivo
La experiencia del CELADE en la evaluación de desastres naturales se centra en la forma de
análisis descrita en la segunda experiencia. En algunos eventos catastróficos el CELADE ha
procedido a estimar la población afectada ⎯mediante los SIG⎯ para determinar el área afectada a
partir de la cartografía física, fotografías aéreas e imágenes satelitales de la zona, y luego traspasar
estos límites geográficos (utilizando como base la cartografía censal) a la información censal. Con
Redatam+SP es posible procesar la información censal seleccionando el área del desastre, y de este
modo obtener información sobre la población y las viviendas afectadas, por ejemplo, la cantidad de
población, las viviendas y hogares destruidos, la estructura etaria y por género de la población, la
estructura de las familias, la calidad de las viviendas, el material de construcción predominante, la
calidad de los servicios, etc.
Con base en la metodología de la CEPAL, y manteniendo sus criterios básicos de evaluación,
algunos países han desarrollado un método más preciso y aplicable a todo tipo de desastres,
incluidos los de menor magnitud. En México, por ejemplo, se realizó además una investigación
para medir el efecto acumulado de los desastres (CEPAL, 2005a).

3.

Diagnóstico de los recursos humanos con énfasis
en educación y trabajo
3.1 Rezago escolar

3.1.1 Introducción
La educación constituye uno de los principales determinantes de las diferencias en el grado
de inserción de las personas en el mercado laboral, influyendo en las posibilidades de desarrollo y
bienestar de una sociedad.
Un indicador que da cuenta del acceso y permanencia en el sistema educativo, de acuerdo a
las normas que establecen los rangos de edad de la población escolar para cada nivel y grado del
sistema de enseñanza, es el rezago escolar. La identificación y localización de la población afectada
por este fenómeno permite diseñar proyectos específicos, que definan con precisión las condiciones
que determinan la situación de rezago. Los censos nacionales constituyen una herramienta
privilegiada a tal efecto, debido al nivel de desagregación territorial que alcanzan y a la
información recabada sobre escolaridad.
A continuación se describe un procedimiento para la estimación del rezago escolar utilizando
información censal.
3.1.2 Objetivo del procedimiento40
Identificar el número y peso relativo de la población que registra retraso educativo,
expresado en la diferencia entre el último año de estudios aprobado y aquel que debiera declarar la
persona según su edad si su permanencia en el sistema educativo se ajustara a la normativa
educacional. Los niños que presenten un retraso de dos años o más se considerarán en situación de

40

92

En este caso, y con independencia de otras acepciones asociadas al indicador, su cálculo se circunscribe a la población de 6 años o
más, que constituye el universo al que se dirige la educación básica o primaria.

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

rezago escolar. Por extensión, y con el propósito de estudiar otras variables asociadas, pueden
identificarse los hogares con niños en esta condición.
3.1.3 Principales utilidades
El método permite identificar grupos de población que requieren políticas especiales
enfocadas en la permanencia en el sistema educativo. En particular, facilita la definición de
programas dirigidos a las personas más pobres, que en razón de su condición pueden presentar
mayores dificultades para cumplir en el tiempo adecuado las etapas del proceso de educación. La
posibilidad de identificar su cuantía y distribución, en virtud de los niveles de desagregación que
ofrece la información censal, facilita la tarea de focalizar la distribución de recursos destinados a
políticas para disminuir el rezago escolar.
3.1.4 Procedimiento
1. Determinar la población cuya condición de rezago se analizará.41
2. Analizar las preguntas captadas por el censo y que aportan información para la
construcción del indicador.
3. Escribir un programa Redatam+SP para identificar a los niños con rezago escolar.
3.1.5 Ejemplo
El ejemplo que se expone a continuación se basa en la población censada en el departamento
nicaragüense de Nueva Segovia durante el censo de 1995. Primero se identifica a las personas con
edades de entre 6 y 14 años que presentan rezago escolar, y luego a las viviendas en la misma
condición (la base de datos censales empleada en este ejemplo no identifica hogares).
El universo considerado corresponde a la población con edades de entre 6 (edad mínima de
ingreso) y 14 años. El cuadro 8 muestra la matriz empleada para la detección de la condición de
rezago, y en la figura 6 aparece el módulo de la boleta censal con el que se recoge la información
necesaria para este procesamiento, tanto el del censo de 1995 como el de 2005.
Cuadro 8

MATRIZ DE REZAGO ESCOLAR
Edad

6
7
8
9
10
11
12
13
14

Último grado aprobado

0
0,1º
0,1º,2º
0,1º
0,1º,2º
0,1º,2º,3º
0,1º,2º,3º,4º
0,1º,2º,3º,4º,5º
0,1º,2º,3º,4º,5º,6º

Condición
de rezago

No
No
No
Sí
Sí
Sí
Sí
Sí
Sí
Fuente: elaboración propia.

41

En Nicaragua, la educación primaria contempla seis años de educación, a la que pueden ingresar los niños con 6 ó 7 años de edad.

93

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Figura 6

NICARAGUA: MÓDULO SOBRE ASISTENCIA ESCOLAR EN LAS BOLETAS
CENSALES DE 1995 Y 2005, PARA PERSONAS DE 5 AÑOS Y MÁS

Censo 1995

Censo 2005

Fuente: boletas censales de los censos nacionales de población y vivienda de Nicaragua
para 1995 y 2005.

3.1.6 Productos
En la tabla 11 y en el gráfico 3 se presentan los resultados para el Departamento de Nueva
Segovia, obtenidos con datos del censo de 1995.
Tabla 11

NICARAGUA: DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE 6 A
14 AÑOS SEGÚN REZAGO ESCOLAR PRIMARIO,
DEPARTAMENTO DE NUEVA SEGOVIA, 1995
Categorías

Sin rezago
Con rezago
Total

Casos

742 090

Porcentaje

59,1

Porcentaje acumulado

59, 1

513 763

40,9

100,0

1 255 853

100,0

100,0

Fuente: elaboración propia basada en microdatos censales procesados con
Redatam+SP, censo de Nicaragua de 1995.

94

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Gráfico 3

NICARAGUA: DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE 6 A 14 AÑOS
SEGÚN REZAGO ESCOLAR PRIMARIO, POR MUNICIPIOS, 1995
8 000
7 000
6 000
5 000
4 000
3 000
2 000

Sin rezago

Sta. María

S. Fernando

Quilalí

Ocotal

Murra

Mozonte

Macuelizo

Jalapa

El Jícaro

Dipilto

Ciudad Antigua

1 000

Con rezago

Fuente: elaboración propia basada en microdatos censales procesados con Redatam+SP, censo de Nicaragua de 1995.

En el gráfico se puede observar que el mayor número absoluto de alumnos con rezago
escolar aparece en el municipio de Jalapa. Se destacan los casos de los municipios de Quilalí y
Murra, en los que el número de alumnos con rezago supera visiblemente al número de
alumnos sin rezago.
El análisis puede profundizarse cruzando los hogares con niños con rezago escolar y sus
condiciones, por ejemplo, el nivel de instrucción del jefe, las condiciones de la vivienda, la
condición de hacinamiento o no, entre otras posibilidades.

3.2 Localización de infraestructura educativa
3.2.1 Introducción
Uno de los principales costos en los que incurre el Estado para garantizar el acceso a la
educación de la población es el relativo a la infraestructura educativa necesaria. El censo puede
constituirse en una herramienta fundamental para realizar un estudio de localización óptima de este
tipo de infraestructura en una localidad.
3.2.2 Objetivo del procedimiento
Optimizar la localización de nueva infraestructura educativa en base a los datos censales y
los relativos a la ubicación de la infraestructura ya instalada.
3.2.3 Principales utilidades
Optimizar la localización de la infraestructura educativa permite un importante ahorro en los
costos de educación que el Estado tiene. Asimismo, mejora las posibilidades de acceso de la
población a las ofertas educativas.
95

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

3.2.4 Procedimiento
Cohen y otros (2003) aplican una metodología para optimizar la localización de
infraestructura educativa en localidades de la provincia de Buenos Aires, en Argentina. El costo
social que supone la inversión y la operación de las escuelas de una localidad se divide en cuatro
grandes ítems: inversión (terreno, construcción y equipamiento), mantenimiento, gestión y
transporte. Los costos de inversión y acceso son una consecuencia directa de la localización de la
infraestructura educativa. Por tal motivo, la ubicación se transforma en un elemento central al
momento de evaluar la inversión en infraestructura educativa.
A los fines de optimizar la localización de esta infraestructura, se diseña un modelo de
programación lineal que incluye todas las variables asociadas:
• Educativas: matrícula, promoción y repitencia por grado y nivel, rezago por edad,
cantidad de escuelas y de edificios educativos.
• Oferta: alumnos por sala en cada turno, superficies —de aula, cubierta y exterior—,
relación superficie-matrícula, potencial.
• Demanda: población por edad —2000 y 2010—, demanda por educación, relación entre
oferta y demanda, según nivel.
• Transporte: recorridos de locomoción colectiva (autobuses y trenes).
• Distancia y costos: costos de acceso de la población a cada centro educativo.
• Alternativas de localización de nuevos centros: y/o relocalización de los existentes.
• Localización: área de influencia de los centros educativos, localización alternativa.
• Valor de terreno: construcción, mantenimiento y gestión.
• Inversión requerida.
En el modelo es necesario contar con la información de las unidades educativas existentes,
con su capacidad utilizada y remanente. Se debe calcular la oferta educativa, que se estima a partir
de la cantidad de alumnos matriculados en el año por escuela, y la oferta potencial, que es la
cantidad de alumnos que podrían ser educados con esa misma infraestructura.
Es necesario, asimismo, estimar la demanda educativa. Para este fin es de fundamental
importancia la disponibilidad de los datos censales. Si el cálculo se hace para fechas cercanas al
relevamiento censal, se puede utilizar directamente su información; en caso de aplicarse el modelo
para una fecha posterior, es necesario realizar una estimación de la población escolar basándose en
la información del censo. Al calcular la demanda, es importante tener en cuenta el porcentaje de
población con rezago escolar. Asimismo, como el modelo se aplica para la educación pública, hay
que estimar el porcentaje de población que asiste a escuelas privadas en base a datos de registros
administrativos.
Posteriormente, se estudia la relación entre oferta y demanda educativa. La demanda
existente en cada sector censal es comparada con la oferta educativa y la potencial. Con apoyo de
un SIG, se distribuye la oferta de cada escuela por los sectores censales de la localidad. El supuesto
es que cada escuela debiera tener su área de influencia en el sector más cercano a ella. En caso de
tener un estudio origen-destino de la población, este tipo de análisis puede ser más complejo.
A continuación se incorporan al modelo la normativa con respecto a los espacios cubiertos
para escuelas; el costo de la infraestructura; el costo de mantenimiento; el costo de acceso y el
costo de localización. Finalmente, se plantean las distintas alternativas de localización de
infraestructura educativa, y se aplica el modelo de programación lineal para optimizarla.
96

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

3.2.5 Uso sustantivo
Este modelo demuestra que la información censal, combinada con datos de registros
administrativos, datos de infraestructura educativa y de costos de mantenimiento y de transporte,
puede convertirse en una herramienta utilísima para optimizar los costos de localización de nueva
infraestructura educativa.

3.3 Capital humano a través de los datos censales
3.3.1 Introducción
La educación y su relación con el mercado de trabajo son elementos esenciales del bienestar
de una sociedad; el empleo influye en las oportunidades de los individuos y sus familias,
determinando su nivel de ingresos. En este sentido, la educación se transforma en una fuente de
oportunidades laborales e influye en la movilidad social (Montiel y Rivas, 1997).
La rápida universalización de la oferta escolar ha sido fundamental en la transformación
social de América Latina. El mejoramiento del nivel general de instrucción se combina con otras
transformaciones, como el crecimiento de las nuevas cohortes y la mayor participación económica
de las mujeres. Actualmente se requieren más años de estudio para acceder a los mismos puestos de
trabajo que hace 20 años.
El capital humano puede entenderse como el conjunto de habilidades y conocimientos que
tiene una persona para desempeñarse en actividades productivas (Pérez Brignoli, 2004). Este
capital cambia a lo largo de la vida, y la educación formal constituye un componente fundamental
pero no exclusivo del mismo. Existen otros factores importantes que lo afectan, como el contexto
cultural e institucional. El capital humano es, por tanto, un concepto complejo del que una de sus
aristas principales, la educación formal, puede ser medida a través de la información censal.
3.3.2 Objetivo del procedimiento
Determinar el capital humano de los hogares mediante los datos censales.
3.3.3 Principales utilidades
Conocer el capital humano de los hogares permite determinar los diferenciales en el acceso a
la educación de las diversas desagregaciones de la población, y la forma en que pueden afectar la
igualdad de oportunidades.
3.3.4 Procedimiento
El estudio del capital humano a través de información censal puede realizarse, en primer
lugar, procesando el nivel de educación alcanzado por los mayores de 25 años, entendiendo que a
esta edad se ha completado la educación formal. El concepto de clima educativo del hogar está
dado por la suma de años de escolaridad de los mayores de 25 años que viven en él. Pero la
variable “años de escolaridad” muchas veces no es sencilla de calcular en los censos, en particular
porque en algunos no es consultada directamente, y debe derivarse a través de algoritmos de
estimaciones.
El promedio de años de estudio es otra posibilidad. Resume los avances que ha tenido el
sistema educativo y, por tanto, un promedio más bajo en la población refleja la inequidad de acceso
a este bien público. Esta variable puede desagregarse por sexo, zona de residencia, condición étnica
y condición de ocupación. Otra variable que suele utilizarse en el análisis del capital humano son
los años de escolaridad de los jefes de hogar, ya que muchas veces condiciona el acceso del hogar
a los ingresos y la asistencia de los niños a la educación.

97

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

3.3.5 Uso sustantivo
El conocimiento del déficit de capital humano a nivel desagregado permite el desarrollo de
políticas orientadas a universalizar el acceso a la educación, elemento indispensable para mejorar el
acceso a oportunidades laborales de los sectores más vulnerables.

3.4 Estructura de la fuerza del trabajo
3.4.1 Introducción
La información censal permite un análisis detallado geográficamente, aunque menos preciso
que las encuestas de hogares, respecto de las características del mercado de trabajo. Al estudiar la
estructura de la fuerza del trabajo mediante información censal es necesario tener en cuenta los
márgenes de error y omisiones, tales como la subenumeración de mujeres activas en la agricultura.
Por tal motivo, los datos censales pueden utilizarse para señalar grandes contrastes entre grupos
socioeconómicos o grandes cambios a través del tiempo, pero no para medir precisamente
diferencias sutiles.
Otra consideración necesaria al utilizar datos del censo para el análisis de la estructura de la
fuerza del trabajo es la existencia de una diferencia entre el lugar de residencia captado por el
censo y el lugar de trabajo, que es el sitio pertinente para conocer la estructura productiva.
A través del estudio de la fuerza de trabajo puede categorizarse a la población en estratos,
como los propuestos por la CEPAL (1989) y detallados en el cuadro 9. Asimismo, la información
sobre la composición y evolución de la estructura laboral permite estudiar el proceso de
modernización social, que implica la disminución del porcentaje de ocupados en el sector primario
de la economía (agricultura) y el aumento de la proporción de ocupados en el sector terciario. Este
proceso ocurre por la difusión de formas capitalistas de producción. De esta manera, se reduce la
PEA agrícola y aumenta el proceso de asalarización progresiva, aunque esto último no se verifica
en la región, por el alto peso del sector informal. En este proceso tiene fundamental importancia la
educación, como instrumento de integración social y nacional.
Por otra parte el envejecimiento demográfico, que puede ser medido con información censal,
tiene sus consecuencias sobre el mercado laboral. Acerca de las implicancias de los cambios en la
composición por edades de la población, Chackiel (1999) señala que el crecimiento relativo del
grupo de edades potencialmente activas en una economía recesiva puede implicar una creciente
demanda de empleos, que conduzca a problemas de desempleo y pobreza. El envejecimiento
interno de la población en edades activas podría ser favorable, afirma el autor, porque implicaría
contar con una mano de obra con mayor experiencia y calificación. Pero debe tenerse en cuenta que
una mano de obra más envejecida tiene mayores inconvenientes para adaptarse a las nuevas
tecnologías, es menos propensa a los cambios y flexibilidades laborales, y por su antigüedad y
mayor calificación es más costosa que la mano de obra joven, por lo que este cambio en la
composición por edades podría afectar su productividad. Al respecto, y atenuando estas
afirmaciones, en una investigación sobre el envejecimiento en Uruguay, Veronelli (1999) cita un
informe de la OIT que señala que “la capacidad para el trabajo físico parece disminuir más pronto
que la capacidad mental (…), no existe prueba alguna que demuestre que el aspecto cognoscitivo y
la capacidad de aprender disminuyen con la edad (...), existen pruebas abundantes de que el ser
humano puede seguir aprendiendo a cualquier edad. La capacidad intelectual, entendida en un
sentido amplio, no disminuye”.

98

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

3.4.2 Objetivo del procedimiento
Analizar las posibilidades de la información censal para estudiar las características
particulares que asume la estructura de la fuerza de trabajo en el país, su evolución y sus
características propias por región.
3.4.3 Principales utilidades
El estudio de la fuerza laboral mediante la información censal permite clasificar a la
población en estratos sociales; analizar la evolución de los mismos; estudiar el efecto de la edad, la
educación, el sexo, la condición étnica, la relación de parentesco con el jefe de hogar y las
particularidades de cada región en la inserción laboral de la población.
3.4.4 Procedimiento
Los resultados de las preguntas censales sobre actividad económica de las personas
generalmente confirman las limitaciones del censo en esta materia, en particular en la medición de
la participación laboral y del desempleo.
El censo suele registrar una mayor proporción de asalariados, jornaleros y similares, en
detrimento de los que declaran trabajar por cuenta propia. Por tal motivo, es conocido que la
investigación de las características económicas de la población y la obtención de indicadores sobre
mano de obra basada en los censos de población presenta mayores dificultades. De cualquier
manera, es importante desarrollar un plan de análisis a nivel local en el que la información puede
ser de interés para establecer, a grandes rasgos, las condiciones ocupacionales que no es posible
obtener a partir de las encuestas, debido al potencial del censo para hacer análisis de la inserción
laboral y las características ocupacionales a escalas desagregadas. En este análisis se pueden
estudiar los diferenciales en los determinantes de la participación económica.

99

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Cuadro 9

ESQUEMA DE ESTRATIFICACIÓN OCUPACIONAL
Estratos y
subestratos

Nombre usado por
Filgueira y Geneletti*

I. Estratos no
manuales
compuestos por:

Categoría
ocupacional

I.1 “Medios y
Superiores”

Ocupaciones

Empleadores

I.2 y I.3 Empleadores

Empleador

Todas

Gerentes

I.2b Gerentes

Todas excepto
empleador

Gerentes, administradores,
directores

Profesionales
independientes

I.2c Profesionales
independientes

Trabajador por cuenta
propia

Todos los profesionales,
semiprofesionales y técnicos

Profesionales
dependientes

I.2d Profesionales
dependientes

Asalariado

Todos los profesionales,
semiprofesionales y técnicos

Cuenta propia en
el comercio

I.2e Cuenta propia en
comercio

Cuenta propia y
familiar no
remunerado

Comerciante;

Oficinistas y
vendedores

I.2f Oficinistas y
vendedores

Asalariado y cuenta
propia asalariado
(vendedores)

Oficinista;

Empleado

Conductor: todos los artesanos y
operarios;

II. Obreros manuales
en sectores
secundario y terciario

Vendedor, dependiente de tienda

II. “Inferior en
ocupaciones
secundarias”

Compuestos por:

II.a Asalariados

Obreros
asalariados

II.b Profesional
y familiar no
remunerado

Obreros por
cuenta propia

II.b Cuenta propia y
familiar no
remunerado

III. Trabajadores en
servicios personales

Vendedor (excepto ambulante)

Jornalero de construcción,
cargador, etc., y vendedor
ambulante
Cuenta propia y
familiar no
remunerado

Conductor: todos los artesanos y
operarios;
Jornalero de construcción,
cargador, etc., y vendedor
ambulante

III. Estrato inferior en
ocupaciones terciarias

Asalariados

III.a Asalariados

Asalariados

Empleado doméstico, lavandero,
cocinero, mozo de restaurante,
camarero, portero, guardián,
aseador, barbero, bombero, etc.

Por cuenta propia

III.b Cuenta propia y
familiar no
remunerado

Trabajador por cuenta
propia y familiar no
remunerado

Empleado doméstico, lavandero,
cocinero, mozo de restaurante,
camarero, portero, guardián,
aseador, barbero, bombero, etc.

IV. Trabajadores
manuales en sector
primario

IV. “Inferior en
ocupaciones
primarias”

Asalariados

IV.a Asalariado

Asalariado

Agricultor, ganadero, pescador,
minero

Por cuenta propia

IV.b Por cuenta propia

Por cuenta propia y
familiar no
remunerado

Agricultor, ganadero, pescador,
minero

V. “Inferior no
especificado” y

Fuerzas Armadas,
buscan empleo por
primera vez, sin
información

V. Otros

VI. “Otros”

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (1989), Transformación ocupacional y crisis social
en América Latina, Libros de la CEPAL, Nº 22 (LC/G.1558-P), Santiago de Chile. Publicación de las Naciones Unidas,
Nº de venta: 90.II.G.3.

* C. Filgueira y C. Geneletti, Estratificación y movilidad ocupacional en América Latina, Santiago de Chile, CEPAL, 1981.

100

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

3.4.5 Ejemplo
En un estudio realizado por Trejos Solórzano (2004) se estudian estos determinantes en
Costa Rica, observándose que:
1) La participación de la mujer es limitada.
Si bien la participación laboral de las mujeres es subestimada por el censo, sus tasas
son alrededor de la mitad de las de participación masculina.
2) La participación aumenta en las edades activas.
La participación por edades muestra una forma de U invertida, con una menor
inserción en edades inferiores por la asistencia a la educación formal, y en las edades
avanzadas por la disminución física y la cobertura de la seguridad social.
3) La presencia de alguna discapacidad limita marcadamente la participación.
La presencia de discapacidad reduce a la mitad la participación económica de las
mujeres y a un tercio entre los hombres.
4) A mayor calificación, mayor participación.
La educación es una de las características que más influencia tiene en la inserción
laboral de las personas. Se observa que a mayor educación, mayor es el salario de
mercado, y que en las regiones urbanas las mujeres menos instruidas tienen más
oportunidades laborales que en las regiones rurales.
5) 5) El origen étnico genera diferencias en la participación de las mujeres.
Las mujeres indígenas son las que menos participación económica tienen; las
culturas negras o chinas tienen las mayores tasas de participación femenina. En el
caso de los hombres es al revés, los hombres indígenas presentan las mayores tasas
de participación.
6) Los migrantes participan más activamente.
Por razones económicas, como un capital humano que ayuda a mejorar el
rendimiento y que refleja un comportamiento más emprendedor y más dispuesto a
asumir riesgos, los migrantes tienen mayores tasas de participación que los nativos.
7) Mayores responsabilidades inducen a una mayor participación.
Los jefes de hogar presentan la mayor tasa de actividad de todos los integrantes del
hogar. El papel de proveedor obliga a una mayor participación. En general, la
presencia de niños puede inhibir o reducir la participación económica de las mujeres.
Los hijos y las cónyuges son los que tienen menor tasa de participación.
8) La ruralidad de la residencia afecta la participación femenina.
La participación femenina se reduce conforme menos urbana es la zona de
residencia.
En el estudio de la dinámica del mercado laboral puede analizarse la estructura de la
producción utilizando la información sobre rama de actividad. Se puede calcular el porcentaje de la
PEA empleado en el sector primario, que corresponde a la agricultura, la pesca y la minería. En el
caso de Costa Rica, este sector ocupa al 20% de la PEA, es altamente diferencial por regiones,
supera el 30% en sectores rurales y es inferior al 10% en sectores urbanos. El sector secundario,
que corresponde a las manufacturas y la construcción, emplea al 23% de la PEA; mientras que el
57% restante trabaja en el sector terciario (servicios).
101

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

3.4.6 Análisis sectorial de la fuerza de trabajo en salud
La información censal constituye una valiosa fuente de información sobre la distribución a
nivel nacional y subnacional de la fuerza laboral en salud (médicos, enfermeras, etc.). Gupta y otros
(2003) plantean que las disparidades en la distribución de los recursos en salud son un elemento
importante a considerar en las políticas sociales de los países.
En la planificación de los sistemas de salud generalmente se le ha prestado menor atención al
rol de los recursos humanos. Esto contradice las indicaciones de la OMS, en el sentido que estos
recursos constituyen el elemento más importante de tales sistemas. La carencia o escasez de
recursos humanos capacitados en salud en las áreas rurales y periféricas de los países trae
consecuencias adversas para los sistemas sanitarios, generando el cierre de servicios, el aumento en
los tiempos de espera o, incluso, la ocupación de personal poco calificado para cubrir estas
carencias, con un claro efecto sobre la calidad de las prestaciones sanitarias.
Los factores que influyen en la disparidad de la distribución de los recursos humanos
sanitarios son numerosos. Entre otros pueden mencionarse: paga inadecuada, carencia de
incentivos para la movilidad, preferencia por habitar en zonas urbanas con mayores oportunidades
de empleo y desarrollo profesional e, incluso, un reclutamiento de personal de salud capacitado
desde los países ricos, absorbiendo mano de obra calificada de los países pobres.
La disparidad en la distribución de estos recursos se presenta tanto en los países
desarrollados como en los países en desarrollo. Según afirman Nigenda y Machado (2000) para el
caso de Nicaragua, en Managua reside el 50% de los recursos humanos en salud del país, mientras
que sólo se concentra el 15% de la población nicaragüense.
La información censal permite realizar un estudio de las diferencias en la distribución de los
recursos humanos en salud entre las diversas unidades geográficas del país. El censo brinda una
información precisa acerca del número y la composición sociodemográfica de la fuerza laboral en
salud, así como su distribución por unidades espaciales desagregadas.
La medida generalmente utilizada para calcular la distribución de estos recursos humanos es
el número de médicos y/o enfermeras por número de habitantes. Este índice es simple de construir
a partir de la información censal. Tiene la desventaja que supone necesidades uniformes en salud
de acuerdo al número de población. Esta relación es mucho más compleja, porque depende de otras
condiciones como sexo, edad, necesidades básicas, etc. Una vez obtenido este índice puede
analizarse la homogeneidad de la distribución entre las distintas regiones del país utilizando el
Coeficiente de Gini, generalmente empleado para medir la distribución de ingresos.
El conocimiento de estos indicadores y de su evolución en el tiempo permitirá una
planificación más adecuada de los sistemas sanitarios nacionales y subnacionales, estableciendo las
áreas de demanda insatisfecha de este tipo de profesionales, para fijar políticas de incentivos de
radicación de recursos humanos en salud calificados en áreas prioritarias.
3.4.7 Uso sustantivo
La información censal permite estudiar los rasgos característicos de la población ocupada:
tipo de profesión, sector productivo al que pertenece, características del empleo, capital humano,
relación empleo-educación, distribución regional del empleo. Además, abre líneas de investigación
acerca de la influencia de los determinantes de la participación laboral: sexo, educación, edad,
posición en el hogar, cultura de adscripción, presencia de discapacidad de las personas, condición o
no de migrante y zona de residencia. En este sentido, en la evolución del empleo en cada región
participan aspectos propios de la dinámica laboral nacional, la composición productiva de cada
región y la dinámica particular que tienen las distintas ramas productivas en las diferentes regiones.
A través del análisis de esta dinámica se pueden coordinar estrategias que busquen crear en las
102

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

regiones periféricas tanto capacidades como oportunidades de inserción laboral, apuntando a
equilibrar el desarrollo por regiones de un país.

4.

Grupos específicos de la población
4.1 Adolescentes, con énfasis en la reproducción

4.1.1 Antecedentes
A pesar que desde la década de 1970 la fecundidad ha caído fuertemente en América Latina, a
causa de una combinación de factores (socioeconómicos, culturales, tecnológicos, y la
implementación de políticas y campañas en algunos casos), la fecundidad antes de los 20 años
muestra una tendencia distinta desde finales de los años ochenta, con un comportamiento refractario a
la baja primero, y de propensión al aumento en algunos países después. Si bien de acuerdo a los dos
últimos relevamientos censales (1995 y 2005), Nicaragua forma parte del reducido grupo de países de
la región en que desciende el porcentaje de madres entre los 15 y 19 años (hasta 7,6 puntos en las de
19 años), los altos valores que sigue mostrando este indicador tornan evidente la necesidad de contar
con datos para la implementación o reformulación adecuada y oportuna de políticas públicas en este
ámbito (las madres de 19 años aún representaban el 38,4% del total de las mujeres de esta edad en
2005, las de 18, el 28,9, y las de 16, un 19,8%) (Rodríguez, 2007).
Pero la problemática de la maternidad adolescente en la región no sólo es preocupante por
esta persistencia de valores importantes —en el caso de Nicaragua—, o su resistencia al descenso e
incluso incremento en algunos países. Otras aristas del fenómeno justifican esta preocupación: el
alto porcentaje de embarazos no deseados entre las muchachas —y las implicancias de ello en el
ejercicio de los derechos reproductivos de este grupo etario—; los mayores riesgos de salud
reproductiva que involucra; la exclusión social a la que se ven empujadas las madres adolescentes a
lo largo de su vida, puesto que la mayoría son pobres,42 con poca educación presente y a futuro
—en buena medida como consecuencia de la maternidad—, solteras y sin pareja. Además, las
desventajas no se limitan a la madre y su hijo, sino que también afectan a la generación precedente,
es decir, la de los padres de la adolescente o joven, que son quienes frecuentemente actúan como
soporte de la crianza.
En Nicaragua, los nacimientos anuales entre las mujeres de 15 a 19 años ocuparon el
segundo lugar entre los alumbramientos de las mujeres en edad fértil (15 a 49 años) en el
quinquenio 1995-2000, con un valor de 43 mil (en el caso de Uruguay, en el mismo período, fueron
9 mil) (CELADE, 2001a). Sin duda, un desafío para las políticas públicas que procuran incidir en
este campo, y en consecuencia, para la generación de insumos que provean información para tomar
decisiones apropiadas.
4.1.2 Objetivo del procedimiento
Analizar las posibilidades que ofrece el empleo de los microdatos censales para conocer las
tendencias de la maternidad adolescente43 y las características demográficas y socioeconómicas de
las jóvenes madres y sus hogares.

42

43

La disparidad en la fecundidad adolescente entre los estratos de mayor y menor nivel socioeconómico es más marcada que la que se
observa en la fecundidad total. En Chile, Brasil, Paraguay, Panamá y República Bolivariana de Venezuela, por ejemplo, el riesgo de
procreación entre las jóvenes de 15 a 19 años del estrato socioeconómico inferior es cuatro o cinco veces más alto que en el superior
(CEPAL, 2005c).
Es relevante aquí enfatizar la diferencia entre “fecundidad adolescente” y “maternidad adolescente”. Mientras que el concepto de
fecundidad se refiere a la cantidad de hijos que tienen las mujeres durante su trayectoria reproductiva, y puede ser calculada como el
promedio de hijos de una cohorte real o como suma de las tasas específicas de fecundidad por edad, la maternidad clasifica a las

103

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

4.1.3 Procedimiento
Tradicionalmente, los datos censales han sido utilizados para estimaciones indirectas de la
fecundidad mediante procedimientos desarrollados por demógrafos (Naciones Unidas, 1983), que
hacen uso de preguntas por el total de hijos nacidos vivos y de hijos tenidos el último año (captados
en algunos casos con la consulta sobre la fecha de nacimiento del último hijo). La experiencia
indica que esta información tiende a subestimar la fecundidad adolescente, por la alta frecuencia de
la falta de respuesta a estas preguntas entre las mujeres menores de 20 años —en el censo de
Nicaragua de 1995, por ejemplo, la proporción de no respuesta a la pregunta por hijos nacidos
vivos entre las mujeres de 15 a 19 años fue de 16,7%—. Para corregir esta subestimación, se
aplican procedimientos con datos agregados que permiten llegar a estimaciones relativamente
confiables, pero se agrupa al tramo de edad de 15 a 19 años como un todo.44
La discusión anterior refleja la forma en que se indagaba sobre la maternidad adolescente
antes de que existiese el acceso fluido a los microdatos censales. Actualmente, muchas
interrogantes sobre la fecundidad adolescente pueden comenzar a responderse gracias a esta
posibilidad. En primer lugar, puede estudiarse detalladamente su tendencia, ya que existen señales
de que está aumentando, generando un serio desafío para las políticas públicas. En segundo lugar,
es posible estimar la fecundidad y la maternidad adolescente por edades simples, hecho muy
relevante pues los riesgos de esta maternidad aumentan con su precocidad. La escasa evidencia
disponible sugiere que el incremento de la maternidad adolescente está concentrado en las mujeres
más jóvenes (Rodríguez, 2005; CEPAL-OIJ, 2004).45
En tercer término, es posible aplicar procedimientos de imputación a las no respuestas (y a la
mala declaración) más sofisticados y sustantivos que los usados anteriormente con datos publicados
(del tipo “no respuesta = 0 hijos”).46 Por último, el procesamiento de los microdatos censales
permitirá un aumento considerable de antecedentes relevantes para efectos de política, ya que no
sólo se podrá contabilizar el número de madres adolescentes y ubicarlas en el territorio (clave para
los programas de apoyo para ellas y sus hijos), sino también realizar un detallado análisis de su
situación social (¿con quién viven?, ¿tienen pareja?, ¿qué estudios tienen?, ¿trabajan?), que es un
aspecto fundamental para definir las estrategias públicas de intervención y apoyo.
4.1.4 Ejemplo
A partir del empleo de estadísticas vitales y las bases de microdatos censales en formato
Redatam para las tres últimas rondas censales realizadas en Chile (1982, 1992 y 2002), Rodríguez
(2005) aporta información actualizada para comprender la reproducción durante la adolescencia en
el país, y algunas connotaciones para las jóvenes y sus familias.
La primera conclusión importante a la que permiten arribar estas fuentes es la resistencia al
descenso de la fecundidad adolescente, pues esta tasa específica es la única que no ha caído

44

45
46

mujeres por la dicotomía madres/no madres (nulíparas). En el plano de las políticas, en la adolescencia más que el promedio de hijos
lo importante es la distinción entre haberlos o no haberlos tenido.
Los datos censales publicados han sido utilizados generalmente para estimar la cantidad absoluta y relativa de las madres
adolescentes, operación en la que debe considerarse la alta frecuencia de no respuesta habitual al módulo de preguntas sobre
fecundidad entre las adolescentes. Como la experiencia de investigación en este tema indica que la gran mayoría de las muchachas
que no responden son nulíparas, ante la ausencia de información adicional o de procedimientos de ajuste se adopta el supuesto que
las que no responden no tienen hijos. Aunque seguramente la estimación no es exacta, ello implica un error menor que si se calcula
la proporción de madres sólo con las mujeres que respondieron la pregunta (lo que sobreestimaría la maternidad de las
adolescentes).
Véase: www.measuredhs.com.
En Rodríguez (2005) se imputó un valor 1 ó 0 a las adolescentes que no respondieron a la pregunta al momento de ser censadas,
usando un algoritmo simple según el cual: a) si su estado civil era soltera, fue clasificada con 0 hijos; b) si su estado civil era casada,
conviviente, separada o anulada, fue clasificada con 1 hijo. Además, producto de los errores que presenta el censo, se procedió a dar
valores máximos de hijos que una adolescente puede biológicamente tener. Para ello se procedió a recodificar de la siguiente
manera: a) adolescentes entre 15 y 17 años: el número máximo de hijos que pueden declarar es 3; b) adolescentes entre 18 y 19
años: el número máximo de hijos que pueden declarar es 4.

104

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

abruptamente entre 1960 y 2001. Estos datos contribuyen a la visibilización de la emergencia de un
patrón diferente al tradicional, desde mediados de la década de 1980, al que el autor llama de
modernidad reproductiva (o sexual) truncada, y que se caracteriza por el hecho que una trayectoria
reproductiva final moderada (de dos a tres hijos) es antecedida por una maternidad temprana.
Otra conclusión importante, y que abona la tendencia que se verifica a nivel regional, es que
la probabilidad de ser madre a edad temprana es más alta en los grupos pobres, excluidos o
desaventajados socialmente. Empleando como variable de estratificación socioeconómica un índice
de equipamiento simple, que permite segmentar los hogares en terciles socioeconómicos
específicos para zonas urbanas y rurales —lo que atempera las brechas detectadas—, se comprueba
que mientras el 50% de las mujeres del tercil socioeconómico inferior en el campo tienen su primer
hijo antes de cumplir los 20 años, esa situación se verifica sólo en el 15% de las mujeres del tercil
socioeconómico más alto en la ciudad.
El análisis de los microdatos censales aporta otras evidencias relevantes: 1) la generalización
de un contexto no matrimonial para la maternidad adolescente; 2) el efecto protector que ejerce la
permanencia en la escuela, y que se activa pasado un umbral educativo que se eleva con el tiempo;
y 3) el protagonismo de los progenitores de las madres adolescentes, pues ellas residen
mayoritariamente en los hogares de sus padres.
4.1.5 Uso sustantivo
La explotación de los microdatos censales permite la obtención de información estratégica
para un tema prioritario de la agenda pública como el embarazo y la maternidad adolescente, y por
ende, para la gestación y coordinación de programas públicos.
La posibilidad de analizar las tendencias de la fecundidad; de conocer el estado civil en que
la muchacha vive la maternidad; la estructura del hogar en que reside; su condición de actividad; su
trayectoria educativa y condición socioeconómica, entre otros elementos, son datos valiosos para
las decisiones de política pública.
Es importante recalcar que tales decisiones deben contemplar un criterio de transversalidad,
atendiendo a las raíces complejas y múltiples de la problemática. Pero además deberán considerar
las peculiaridades de este grupo etario y de sus necesidades, reconociéndolos como sujetos
potencialmente activos en materia sexual.

4.2 Personas mayores, el estudio de su situación
4.2.1 Antecedentes
El envejecimiento es un fenómeno social sin precedentes, cuya naturaleza demográfica es
puesta en evidencia tanto por sus causas como por sus repercusiones, ya que unas y otras se
enraízan en factores sociales, económicos y culturales (Villa y Rivadeneira, 2000) que pueden
dimensionarse (cuantificación), reconocer su estructura (composición y distribución) y evolución
en el tiempo (dinámica) (San Martín y Pastor, 1990).
¿Qué es el envejecimiento poblacional? En primer lugar, para definirlo es preciso no
confundirlo con el envejecimiento biológico, fenómeno individual y natural que se inicia con el
nacimiento de un individuo, quien a partir de una determinada edad pasa a ser considerado adulto
mayor de acuerdo a patrones sociodemográficos, legales y laborales. El envejecimiento poblacional
es un fenómeno del conjunto de la población, que implica un aumento en la proporción de adultos
mayores con respecto al total de dicha población.
El fenómeno del envejecimiento es una consecuencia de la transición demográfica. Chackiel
(1999) afirma que esta transición implicaría el pasaje de un régimen demográfico de equilibrio,
105

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

caracterizado por elevada mortalidad y fecundidad, a una nueva etapa de equilibrio, con bajos
niveles de mortalidad y fecundidad.
El envejecimiento de la población surge así de la acción combinada de dos transiciones con
fuerte relación entre sí: la demográfica y la epidemiológica. Definidas brevemente, la primera se
refiere a los cambios en la estructura de la población, producidos principalmente por las bajas de la
fecundidad y la mortalidad. La transición epidemiológica alude al cambio hacia menores
incidencias, prevalencias y letalidad de las enfermedades infecciosas y agudas, junto con el
incremento en las incidencias, prevalencias y letalidad de las enfermedades crónicas degenerativas
e incapacitantes.
Una primera etapa del envejecimiento se origina con el descenso de la fecundidad, fenómeno
conocido como “envejecimiento por la base” de la pirámide de población, reduciendo las
proporciones de jóvenes y aumentando por ende la importancia relativa de los mayores. En una
etapa posterior, cuando la fecundidad ya ha descendido, la reducción de la mortalidad en las edades
mayores hace que se produzca el llamado “envejecimiento por la cúspide”, que también contribuye
a aumentar la proporción de mayores.
La forma de la pirámide de población es una herramienta gráfica de particular ayuda para
observar a una población envejecida (Chackiel, 1999). En tal sentido, una población joven con alto
nivel de fecundidad se caracteriza por una pirámide de base ancha, mientras que una población que
comienza a envejecer a través del descenso de la fecundidad está identificada con una pirámide de
base rectangular. En tanto, una población con la fecundidad ya baja, en la que comienza a disminuir
la mortalidad en las edades avanzadas, estará caracterizada por invertir la forma de la pirámide
original, teniendo una cúspide mayor que la base. Esta evolución puede observarse en las pirámides
de población para el año 2000 tanto de Guatemala (población joven) como de Brasil (población con
envejecimiento por la base), y para Cuba en 2050 (población con envejecimiento por la cúspide)
(véase gráfico 4).
Gráfico 4

REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE DIFERENTES ESTADIOS DEL ENVEJECIMIENTO
POBLACIONAL EN PAÍSES SELECCIONADOS
Guatemala 2000
Brasil 2000
Cuba 2050

10

5

0

5

10

10

5

0

5

10

10

5

0

5

10

Fuente: elaboración propia en base a estimaciones del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE),
Boletín Demográfico Nº 69, América Latina y el Caribe: Estimaciones y Proyecciones de Población. 1950-2050 (LC/G.2152-P),
Santiago de Chile, CEPAL, 2002.

El proceso de envejecimiento no se da de la misma manera en todo el mundo; en
Latinoamérica ocurre a un ritmo mucho más rápido que en el mundo desarrollado. Mientras en
Europa demoró entre 150 y 200 años, en la región tomó entre 40 y 60 años. Además, y a diferencia
de Europa, América Latina envejece como una sociedad empobrecida, con graves desigualdades en
la distribución del ingreso. Puede decirse que Europa se enriqueció antes de envejecer, mientras
que América Latina envejece antes de enriquecerse.

106

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Al hablar de los adultos mayores, suele diferenciarse a la tercera edad —entre 65 y 80
años—, etapa de la vejez en que las personas son relativamente autónomas, activas y socialmente
integradas, y ligada al disfrute de la vejez; de una cuarta edad, la de los mayores de 80 años, fase
en la que los ancianos se hacen más dependientes, y el deterioro de la salud es más notorio. Esta
clasificación es muy relativa según las condiciones socioeconómicas de las personas. La población
perteneciente a un estrato social más bajo se saltaría la etapa de disfrute de la vejez, ya que debe
mantenerse en actividad para subsistir, pasando directamente a una etapa de vejez dependiente,
deteriorada y más breve, debido a su menor esperanza de vida. Dentro de estos dos grupos de edad,
a medida que avanza el proceso de envejecimiento gana importancia relativa el segundo.
Las principales particularidades del estudio del envejecimiento son, en primer lugar, la
complejidad para definir una etapa de la vida a partir de un criterio cronológico (60 años en la
mayoría de los países de la región). En segundo, las dificultades para lograr la suficiencia,
exactitud y accesibilidad de los datos sobre personas mayores, que si bien existen, no se publican a
menudo o no son de fácil acceso. Tercero, las dificultades para el estudio de las diferencias etarias
en la vejez por la tendencia a analizar los datos por cohortes de edad que incluyen en una misma
categoría a las personas de más de 60 años.47 De este modo, el significado y las mediciones de
conceptos especialmente importantes en la vejez, como la discapacidad, la estructura y
composición familiar, la tenencia de la vivienda, entre otros, a menudo son difíciles de cuantificar y
de comparar entre países.
Los estudios sobre el envejecimiento y la situación de las personas mayores desde el punto
de vista demográfico constituyen un asunto de reciente evolución en los países en desarrollo, y su
inclusión en la agenda de investigación fue motivada, por una parte, porque las proyecciones
demográficas anunciaban el envejecimiento de la población como producto del descenso de la
fecundidad y la mortalidad —particularmente en Asia y América Latina— y, por otra, por las
consecuencias para las políticas públicas que este proceso implica. A ello se suma el aporte de la
Primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento (Viena, 1982), que visibilizó el
envejecimiento poblacional como un asunto que afectaba a los procesos de desarrollo de los países
industrializados, hecho que más tarde, al iniciarse la década de 2000, fue reforzado en la Segunda
Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento (Madrid, 2002), pero entonces con énfasis en las
consecuencias del envejecimiento para los países en desarrollo.
Los primeros estudios demográficos sobre este tema, en la década de 1980, llamaban la
atención sobre los efectos del envejecimiento de la población en los sistemas de pensiones y en los
servicios de salud, anunciando un futuro alarmista para las precarias economías en desarrollo. Si
bien esta lectura no varió sustantivamente en las décadas posteriores, hoy se constata una evolución
más positiva y realista del envejecimiento poblacional.
4.2.2 Objetivo del procedimiento
Mostrar los usos de los datos censales para el estudio del envejecimiento poblacional y de la
situación de la personas mayores; específicamente, evidenciar la contribución de este tipo de información
para la construcción de líneas de base48 que ayuden a tomar decisiones de política pública.

47
48

Véase INSTRAW (1991).
Entendiendo por línea de base a la etapa de formulación de las políticas públicas, en la que se construye un diagnóstico de la
situación inicial —previa al momento de la intervención— que busca describir el estado actual del proceso de envejecimiento y la
situación sociodemográfica de la población adulta mayor. Esta etapa es diferente al diagnóstico, momento en el cual se identifican
los problemas que se abordarán y se intenta dar una explicación del fenómeno en cuestión, respondiendo a preguntas como “qué”,
“por qué”, “cómo”, “dónde”. Se trata de un momento deliberativo que afecta el diseño global de la intervención, en tanto visibiliza
algunos problemas como prioritarios y se constituye en la base para la toma de decisiones en relación al orden de prioridad de los
fenómenos y la consecuente asignación de recursos.

107

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Para la definición de políticas de vejez y la focalización de programas y proyectos asociados
a la población adulta mayor es esencial el análisis de su situación mediante una caracterización
sociodemográfica, para cuyo efecto se debe contar con indicadores sobre la distribución geográfica
(urbana o rural), el estado conyugal, el nivel educacional, la pertenencia étnica, la relación de
parentesco con el jefe de hogar, el nivel educativo alcanzado, la cobertura de salud y el tipo de
hogar en que residen las personas mayores. En definitiva, indicadores que permiten un análisis
sociodemográfico de este grupo poblacional.
Conocer el número absoluto de personas mayores, por ejemplo, posibilita el análisis de las
demandas de políticas públicas, ya que da cuenta de la cantidad real de personas que podrían ser
objeto de acciones en su favor. Su patrón nupcial es un rasgo de gran interés, ya que su situación de
pareja está muy relacionada con las relaciones de parentesco intradomésticas y las redes de apoyo
familiar a las que pueden acceder. Las características educacionales de las personas mayores son
otro elemento importante del análisis sociodemográfico, pues su nivel incidirá en su calidad de vida
y en su destreza para acceder a servicios sociales. Asimismo, debe señalarse que no es suficiente la
focalización de los análisis en las personas mayores; es necesario también conocer el número de
hogares envejecidos y la estructura familiar en que los adultos mayores viven, puesto que el
impacto de su aumento a nivel de la sociedad es superior al que indican las proporciones de
personas mayores.
4.2.3 Principales utilidades
Los censos son una fuente de datos importante en el estudio de las características
sociodemográficas de la población adulta mayor y de sus hogares; es decir, más allá del análisis
concurrente de la actual situación del envejecimiento poblacional a escala nacional, los datos
censales permiten construir una panorámica de las diversos atributos y comportamientos de una
generación determinada de personas mayores.
El examen de la situación de la población adulta mayor hace posible la identificación de las
trayectorias individuales y generacionales que habilitan a las personas mayores para estar en
mejores condiciones (o no) para afrontar su vejez en distintos contextos (es el caso de los
indicadores sobre escolaridad, situación conyugal, tipo de hogar, etc.). Una esfera afín de interés
surge de la utilidad potencial de los indicadores sobre características sociodemográficas de la
población adulta mayor y de sus hogares para identificar problemas y/o disparidades sociales entre
distintos grupos de la actual población de edad avanzada (personas mayores rurales, indígenas,
mujeres, discapacitados), que pueden utilizarse para establecer algunas causas de contraste y
observar su evolución.
Tal como se observa en la tabla 12, el fenómeno del envejecimiento es más frecuente a escala de
hogares (viviendas en el caso de Nicaragua 1995) que a escala de individuo. Esto tiene implicaciones
simbólicas ⎯el envejecimiento no atañe sólo a los adultos mayores, también afecta directamente a todos
aquellos que viven con ellos⎯ y prácticas, pues las políticas hacia los adultos mayores afectarán no sólo
al 5% de la población envejecida, sino al 21% de los hogares (viviendas) del país.

108

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Tabla 12

NICARAGUA: TIPOS DE FAMILIAS CON Y SIN ADULTOS MAYORES, 1995
Con adultos mayores

Tipos de familias u hogares

Total

Porcentaje

Sin adultos mayores
Total

Porcentaje

Unipersonales

11 317

6,5

18 145

3,1

Nucleares

31 430

18,0

361 334

62,7

Extensas

101 784

58,2

150 263

26,1
5,0

Compuestas

12 721

7,3

28 928

Sin núcleo

17 683

10,1

18 032

3,1

174 935

100,0

576 702

100,0

Total

Con adultos mayores

Porcentaje de hogares

21,3

Sin adultos mayores

78,7

Fuente: CELADE-División de Población de la CEPAL, en base al censo de población de Nicaragua de 1995.

4.2.4 Procedimiento
La construcción de una línea de base para políticas públicas sobre envejecimiento parte de la
decisión de analizar la situación de las personas mayores, utilizando las estadísticas básicas de cada
país. A continuación se enumera una serie de procedimientos técnicos desarrollados para tal efecto:
•

Selección de los indicadores y fuentes de datos.
Se deben identificar y evaluar los elementos para medir las diferentes temáticas
relacionadas a la problemática del adulto mayor y las fuentes disponibles para obtener la
información.

• Procesamiento de datos.
Se procesan los datos existentes y/o se obtienen nuevos datos a través de encuestas
especiales u otro tipo de procedimiento.
• Descripción de indicadores en estudio.
Se elabora un informe de carácter preliminar, que constituye el primer producto del
proceso.
Posteriormente, y siguiendo las recomendaciones de la Comisión de Desarrollo Social de las
Naciones Unidas en su resolución 44/01 y la Resolución 616 del trigésimo primer periodo de
sesiones de la CEPAL49 —que llaman la atención sobre la incorporación y participación de los
interesados en los procesos que los involucran—, es recomendable agregar dos etapas adicionales:
• Validación: se incluye la participación de las personas mayores y/u otros actores
relevantes que, dependiendo de las circunstancias nacionales y los recursos disponibles,
pueden involucrarse tanto en actividades de información como de consulta o
asociatividad.
• Elaboración de informe definitivo: se incluyen los resultados del proceso técnico de
recopilación y análisis de datos, junto con las interpretaciones y/o jerarquización de temas
emanados del proceso de validación (véase diagrama 4).

49

Véanse Naciones Unidas (2006) y CEPAL (2006), respectivamente.

109

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Diagrama 4

ETAPAS PARA LA ELABORACIÓN DE UNA LÍNEA DE BASE EN LOS TEMAS
DE ENVEJECIMIENTO Y SITUACIÓN DE LAS PERSONAS MAYORES
Decisión
Selección
de
p a rá m e t ro s ,
variables y fuentes de datos
Procesamiento de datos

Descripción de las variables
e n e s tu d i o
Proceso de
validación
Elaboración del
informe

Fuente: elaboración propia.

En cuanto a las áreas temáticas que se abordan en el estudio de una línea de base sobre la
situación de las personas mayores, es fundamental considerar un parámetro común para todos los
países. Este requisito puede cumplirse si son tenidos en cuenta los estándares internacionales
emanados de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento y, más específicamente, de la
Estrategia Regional de Implementación para América Latina y el Caribe del Plan de Acción
Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (véase cuadro 10).
Cuadro 10

ESFERAS PROBLEMÁTICAS EN UN ESTUDIO DE LÍNEA DE BASE SOBRE
ENVEJECIMIENTO Y SITUACIÓN DE LAS PERSONAS MAYORES
Esferas temáticas

Concepto

Seguridad económica

Capacidad de disponer y usar de forma independiente una cierta cantidad de recursos
económicos regulares y en montos suficientes para asegurar una buena calidad de
vida en la vejez. Los mecanismos de provisión de seguridad económica son varios: el
trabajo generador de ingresos, los ahorros (activos físicos y financieros), los sistemas
de seguridad social y las redes de apoyo, principalmente las familiares.

Salud

Estado de completo bienestar físico, psicológico y social, y no sólo la ausencia de
enfermedad, que incluye en la edad avanzada la ausencia de la dependencia y la
prolongación de mayores niveles de autonomía.

Entornos

Condiciones de desarrollo social esenciales para una vejez con dignidad y seguridad.
Incluye los entornos físicos (espacio y vivienda) y los entornos sociales (maltrato,
imagen, redes de apoyo, participación, etc.).

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe/Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía
(CEPAL/CELADE) (2003), Las personas mayores en América Latina y el Caribe: diagnóstico sobre la situación y las
políticas, Síntesis (LC/L.1973), documento preparado para la Conferencia regional intergubernamental sobre
envejecimiento: hacia una estrategia regional de implementación para América Latina y el Caribe del Plan de Acción
Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, Santiago de Chile, 19 al 21 de noviembre.

Ninguna fuente de datos proporciona por sí sola toda la información que necesitan los
distintos países y usuarios para describir y analizar las esferas temáticas indicadas en el cuadro 10.
Sin embargo, los censos de población y vivienda son entre ellas, probablemente, la fuente más
completa de datos sociales y económicos para construir indicadores sobre adultos mayores. Si bien
110

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

algunos aspectos deben ser complementados con encuestas de hogares, registros administrativos y
encuestas especiales, el censo recoge una gran variedad de datos para describir el tamaño y las
características del proceso de envejecimiento de la población y las características
sociodemográficas de los adultos mayores, de acuerdo a un conjunto mínimo de indicadores
seleccionados (véase el recuadro 2).
Recuadro 2

INDICADORES SOBRE ENVEJECIMIENTO Y SITUACIÓN SOCIODEMOGRÁFICA
DE LA POBLACIÓN ADULTA MAYOR EN BASE A INFORMACIÓN CENSAL
* Indicadores de envejecimiento poblacional
Índice de envejecimiento poblacional
Relación de dependencia
Relación de apoyo
Relación de femineidad
Edad mediana de la población
Personas de más de 60 años
Personas de más de 65 años
Personas de más de 80 años
* Características sociodemográficas de la población adulta mayor
Estado civil
Zona de residencia
Nivel de instrucción
Origen étnico
» Características de los hogares con personas mayores
Hogares con personas mayores
Hogares con personas mayores por número de generaciones
Hogares con jefatura adulta mayor
» Participación económica en la vejez
Tasa de participación económica de la población adulta mayor
Tasa de desempleo
Población adulta mayor asalariada por rama de actividad
Población adulta mayor económicamente activa por tipo
de ocupación
Tasa de participación económica por nivel de instrucción
Población adulta mayor no económicamente activa
» Pobreza en la vejez
Hogares pobres con personas mayores (NBI)
» Esperanza de vida
Esperanza de vida al nacer
Esperanza de vida a los 60 años
* Vivienda y servicios básicos
Tenencia de la vivienda
Acceso al agua limpia
Acceso a saneamiento
Acceso a electricidad
Hacinamiento
- Calidad de pisos y muros

Fuente: elaboración propia.

Las principales ventajas de los censos para la construcción de una línea de base sobre el
envejecimiento y la situación de las personas mayores son:
• Son de carácter universal dentro del territorio, permitiendo de esta manera la cobertura de
la totalidad de la población del país y el análisis comparativo intergeneracional, entre
subpoblaciones y, sobre todo, una documentación de la heterogeneidad del
envejecimiento y de las personas mayores.
111

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

• Son la fuente principal de estadísticas básicas y abarcan a la población asentada y a las
personas sin alojamiento, permitiendo analizar, entre otros aspectos, la estructura y
composición de los hogares con o sin personas mayores, las características de las
viviendas y sus habitantes.
• Suministran datos para áreas geográficas pequeñas, de difícil acceso para otras fuentes,
permitiendo localizar la territorialidad de la vejez y realizar un análisis a nivel micro,
asunto fundamental en los estudios de envejecimiento, ya que el municipio constituye el
espacio privilegiado para las intervenciones dirigidas a las personas mayores.
• Su carácter universal hace posible, además, la investigación de subpoblaciones, por
ejemplo, el estudio del envejecimiento en poblaciones indígenas, rurales, femeninas, etc.,
enriqueciendo de esta manera el análisis de brechas diferenciales en la vejez.
4.2.5 Ejemplos
Un ejemplo del cálculo de indicadores sobre adultos mayores utilizando datos censales lo
constituye el índice de Madrid, propuesto por Durán (2005). Este índice permite calcular la
demanda general de trabajo de cuidado para una población determinada. Se apoya en el supuesto
que cada persona menor de 18 y mayor de 64 años requiere de un número determinado de unidades
de cuidado: los niños de 0 a 4 años necesitan dos unidades; los de 5 a 14 años, 1,5 unidades; los
adolescentes de 15 a 17 años, 1,2 unidades, al igual que las personas de 65 a 74 años; los mayores
de 75 a 84 años requieren 1,7 unidades de cuidado, y los mayores de 85 años dos unidades de
cuidado por persona.
Las demandas de cuidado necesarias pueden ser satisfechas ya sea a través de trabajadores
no remunerados (voluntarios o familiares) o a través de trabajadores pagos. Este índice es de
fundamental importancia para calcular la demanda de recursos cubiertos por la seguridad social que
no puede ser absorbida por familiares. En la medida que se reduce el tamaño de las familias por la
caída de la fecundidad, y aumenta la esperanza de vida por la disminución de la mortalidad,
aumentará la relación de adultos mayores por cada adulto, reduciendo las posibilidades que los
mayores tienen de ser cuidados por familiares.
Generalmente, la demanda de cuidado no pago es satisfecha por los hijos. Al aumentar la
edad de los ancianos, la generación de sus hijos también estará representada por adultos mayores,
disminuyendo su capacidad y recursos físicos y económicos para prestar este tipo de ayuda. Por tal
motivo, este índice proporciona un buen indicador para conocer las demandas que la seguridad
social presentará en los próximos años en el ámbito de los cuidados.
Otro indicador de utilidad, estrechamente vinculado con los aspectos del envejecimiento
poblacional a los que se aproxima el anterior, es la relación de apoyo a los padres, una medida
comúnmente usada para expresar la demanda familiar de apoyo a sus personas mayores. Se trata de
un indicador aproximado de los cambios en los sistemas familiares de apoyo, calculado como el
cociente entre las personas de 80 años y más y las personas de entre 50 y 64 años, y que puede ser
obtenido a través de información censal.
Las redes de apoyo familiar han jugado un rol muy importante en la región para garantizar el
bienestar de las personas de edad. La elevada fecundidad y los patrones culturales han contribuido
en este comportamiento. En la mayoría de los países latinoamericanos, por ejemplo, más del 50%
de los ingresos de los adultos mayores proviene aún de su red de apoyo familiar. Sin embargo, el
descenso de la fecundidad hará disminuir el número de hijos sobrevivientes por adulto mayor,
reduciendo la posibilidad de contar con estas redes; de ahí el valor de la información que provee
este indicador para las decisiones de índole política.

112

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

La información censal permite, además, el cálculo de este índice a nivel desagregado, y su
combinación con el porcentaje de cobertura de seguridad social. Esta vinculación hace posible la
determinación de áreas en las que la seguridad social tiene baja cobertura, y en las que las redes
familiares estarían siendo debilitadas por el descenso de la fecundidad, identificando zonas de
intervención necesaria de las políticas sociales.
4.2.6 Uso sustantivo
La metodología descrita en este apartado ha sido utilizada en la elaboración del documento
titulado “Las personas mayores en América Latina y el Caribe: diagnóstico sobre la situación y las
políticas”, presentado como documento base en la Conferencia Regional Intergubernamental sobre
el Envejecimiento (CEPAL/CELADE, 2003). Su realización requirió un esfuerzo de procesamiento
de datos para convertirlos en información de apoyo al análisis del envejecimiento y la vejez en la
región. De esa forma se contribuyó a la discusión —y posterior adopción— de la Estrategia
Regional de Implementación para América Latina y el Caribe del Plan de Acción Internacional de
Madrid sobre el Envejecimiento.
En la actualidad, el tratamiento de la problemática del adulto mayor se incorpora cada vez
con mayor frecuencia en los estudios sobre la vejez realizados en diversos países de la región, y se
encuentran experiencias específicas en Chile, Costa Rica, Puerto Rico, México, Brasil, entre otros
países, algunas de los cuales tratan asuntos específicos de la población adulta mayor en las
unidades administrativas menores.50 Pero subsisten numerosos desafíos en materia de estudios de la
vejez.
Se espera que la revisión y evaluación de la implementación del Plan de Acción
Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento y su respectiva Estrategia Regional (en el año
2007) derive en un nuevo impulso para estos estudios en países que no los han hecho.
Es importante insistir en el uso de los censos como fuente de datos más completa para el
análisis de la situación de las personas mayores, debido a la amplitud de los aspectos temáticos que
aborda. Si bien pueden ser insuficientes para un estudio en profundidad, permiten establecer
parámetros mínimos para caracterizar fenómenos y problemáticas específicas de la vejez y, sobre
todo, llevar a cabo análisis a niveles espaciales menores.
Existen aún otros desafíos en relación al tema:
• Publicar los datos disponibles y hacerlos accesibles en bases de datos amigables.
• Ampliar la difusión de información y promover su utilización por parte de investigadores,
académicos y redes de personas mayores en estudios sobre la vejez y sus necesidades.
• Desagregar los datos por edad, incluyendo el grupo de 60 años y más.
• Repasar periódicamente los conceptos y métodos para la recolección, análisis y
publicación de los datos censales sobre envejecimiento.
• Intercambiar experiencias en el uso de datos censales sobre envejecimiento y su
complementariedad con otras fuentes de datos.

50

Se han realizado estudios sobre indicadores de adultos mayores en Panamá y en Chile. En el primer caso contribuyeron a sentar las
bases de la actual política nacional a favor de las personas mayores, y en el segundo el estudio sobre el proceso de envejecimiento
comunal sirvió para profundizar el conocimiento del tema.

113

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

4.3 Los pueblos indígenas y el reconocimiento de sus derechos
4.3.1 Antecedentes
Desde finales de la década de 1980 se viene produciendo una inflexión en la relación entre
los pueblos indígenas latinoamericanos y los Estados, traducida en reformas constitucionales que
reconocen, en la mayoría de los países, su carácter multiétnico y pluricultural. Se constatan avances
notorios en materia jurídica y normativa, que apuntan al reconocimiento de los derechos humanos y
colectivos de los pueblos originarios, con una significativa participación de los propios pueblos en
la toma de decisiones. No obstante, los estudios sociodemográficos muestran sostenidamente que
los grupos indígenas siguen presentando diferencias desfavorables respecto al resto de la población,
en el nivel de su mortalidad, su esperanza de vida, su educación formal y sus condiciones
socioeconómicas.
Los procesos de cambio brevemente enunciados implican un punto sin retorno en materia de
reconocimiento de derechos de los pueblos indígenas. Se observa una creciente demanda por la
visibilidad de estos grupos en las sociedades regionales, y por considerarlos como activos actores
sociales en el diseño e implementación de políticas y programas que garanticen el ejercicio de sus
derechos. Este proceso trasciende los ámbitos nacionales; el tema viene siendo incluido en diversas
cumbres internacionales, en particular en la Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo (CIPD, 1994). Se retoma además en las evaluaciones periódicas, conocidas como
ICPD+5, ICPD+10 y Beijing+10. Actualmente, se extiende también a los objetivos de desarrollo
del Milenio.
Entre sus diversas actividades, el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las
Naciones Unidas recomienda y promueve la recopilación y el desglose de datos relativos a los
pueblos indígenas (Naciones Unidas, 2004). La inclusión de preguntas de identificación étnica en
el censo 2005 de Nicaragua constituye un avance en esta materia, y ofrece la oportunidad de
proporcionar información y elaborar estudios y diagnósticos que sirvan de base para la acción.
Existe consenso acerca de la importancia de los censos como fuente para el estudio de los grupos
originarios. Permiten obtener indicadores que son imposibles de derivar de otras fuentes (ya sea por
la no identificación étnica en los instrumentos de recolección y/o por el limitado número de casos
en las muestras).
4.3.2 Objetivos del procedimiento
Documentar, a partir de los datos censales, las brechas de acceso a los servicios sociales
según condición étnica, con el fin de proveer información sobre los pueblos indígenas para la toma
de decisiones de políticas públicas encaminadas a promover la equidad social y económica,
considerando sus particularidades socioculturales. La “aplicación” permite disponer de un
diagnóstico social y de un atlas sociodemográfico de los pueblos indígenas presentes en el país.
4.3.3 Principales utilidades
La visualización de los pueblos indígenas frente a los “no indígenas” contribuye al proceso
de reconocimiento y de construcción de la ciudadanía social. Por otra parte, se requieren datos e
indicadores oportunos, confiables y pertinentes, a fin de adoptar decisiones en el ámbito de las
políticas públicas y medir los avances y el grado de cumplimiento de las metas de desarrollo
nacionales y de estándares internacionales en cuanto a las brechas existentes entre los diferentes
subgrupos poblacionales. Esta información es imprescindible para responder a las demandas de las
organizaciones indígenas, que la requieren como una herramienta técnica y política.
Además de diagnósticos y bases de datos sobre pueblos indígenas que satisfagan las
necesidades de información de entidades tanto públicas como privadas, esta “aplicación”
114

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

contribuye a que el país alcance una mayor experiencia sobre los aspectos metodológicos y
conceptuales de la utilización de este tipo de información.
4.3.4 Procedimiento
Diagnóstico sociodemográfico de los pueblos indígenas de Nicaragua
Este acápite se basa en la experiencia del proyecto CELADE/CEPAL-BID “Los pueblos
indígenas y la población afrodescendiente en los censos”, que incluyó a Bolivia, Ecuador y Panamá
(CEPAL-BID, 2005a, b, c, d, e, f). En la elaboración del diagnóstico sociodemográfico debe
incluirse un capítulo con una breve mención a los acontecimientos históricos más relevantes hasta
llegar al contexto actual, y considerando los siguientes elementos: a) la ocupación del espacio,
diferenciando a los distintos pueblos; b) los aspectos jurídicos, resaltando avances y/o retrocesos
más significativos (cambios en la Constitución, ratificación de acuerdos internacionales, por
ejemplo, el convenio 169 de la OIT, etc.); c) la evolución de las políticas institucionales, en
términos de programas y proyectos y, d) una visión de la situación actual.
Posteriormente, corresponde incluir aspectos conceptuales-metodológicos sobre quién es
considerado indígena y sobre los alcances y limitaciones del censo para este fin.51 En términos
operativos, la experiencia latinoamericana indica que en la ronda de los censos de 2000 los países
optaron por la identificación de los grupos originarios con el criterio de autopertenencia étnica, que
es el que ha seguido Nicaragua en el relevamiento de 2005. La ventaja de este país es que incluye
la identificación concreta del pueblo de pertenencia y la lengua hablada.
Se define como “indígena” a aquellas personas que en la pregunta VII.6 del censo —“¿se
considera perteneciente a un pueblo indígena o a una etnia?”— responden afirmativamente y
que, además, en la pregunta VII.7 se declaran pertenecientes a aquellos pueblos que en el país se
consideran indígenas, excluidos los afrodescendientes y otros grupos étnicos (en principio se
excluirían a los Creole y mestizos de la costa Caribe, y debe examinarse la respuesta en la
categoría “otro”).52
El diagnóstico de la situación de los pueblos indígenas debe tener en cuenta las dimensiones
incluidas en el censo, abarcando: tamaño y distribución territorial, situación demográfica
(fecundidad, mortalidad, estructura por edades y sexo), educación, características económicas,
características habitacionales, hogar y familia. La información se desagrega siempre para indígenas
y no indígenas y, cuando es pertinente, por sexo, área de residencia y grupos etarios. Se profundiza
el análisis para la población indígena, con datos por pueblo de pertenencia y por lengua hablada.
Aunque los indicadores incluidos en el estudio son casi todos los convencionales, durante el
análisis de la información debe hacerse una interpretación en el contexto territorial y sociocultural
de cada pueblo, en la medida de lo posible.
Como un aspecto novedoso, en el caso nicaragüense puede explorarse la posibilidad de
calcular tablas de mortalidad para indígenas y no indígenas, a partir de la pregunta sobre las
muertes ocurridas en el hogar y las estimaciones de mortalidad infantil y en la niñez que se derivan
de las preguntas sobre hijos tenidos e hijos sobrevivientes. En el caso de las muertes ocurridas en el
hogar, no se conoce la pertenencia étnica del fallecido y debe realizarse una adjudicación indirecta,
por ejemplo, a partir de la condición étnica del jefe de hogar. Este procedimiento fue aplicado en el
caso de Panamá, utilizando el método de la distribución por edades de las muertes. Los resultados
fueron satisfactorios: fue posible visualizar, entre otros aspectos, las brechas en la esperanza de
vida al nacer por condición de indígena o no indígena (Chackiel, 2005).
51

Una discusión al respecto, como mirada regional, puede leerse en Schkolnik y Del Popolo (2005).

115

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Atlas sociodemográfico de pueblos indígenas de Nicaragua
El atlas sociodemográfico de pueblos indígenas es una herramienta complementaria al
estudio mencionado, y por tanto considera la misma temática incluida en el diagnóstico nacional.
Siguiendo el contenido del estudio, se elaboran mapas temáticos sobre los principales indicadores
demográficos y socioeconómicos derivados del censo, con énfasis en las brechas étnicas y de
género.
En general se dispone de dos mapas para cada indicador. Un mapa al primer nivel políticoadministrativo, en el que pueden visualizarse las brechas entre indígenas y no indígenas según sexo
(y en algunos casos por área de residencia urbano-rural) mediante gráficos de barras. Se puede
apreciar además el volumen de población indígena asociado al indicador. Así, en el caso de
Panamá, se aprecia en el mapa 12 que en las comarcas indígenas Ngöbe-Buglé, Kuna Yala y
Emberá los hombres indígenas de 20 años y más alcanzan entre 3 y 5 años de escolaridad, y que en
las mujeres indígenas ese promedio no llega a 3. En otras provincias —Panamá, por ejemplo—,
logran en promedio terminar la primaria. Sin embargo, las brechas étnicas y de género persisten.
Además, en el mapa es posible apreciar el volumen aproximado de la población indígena adulta
sobre la cual se calculó el indicador (fondo del mapa).
El segundo tipo de mapa muestra el indicador a nivel municipal para el total de la población
indígena (véase mapa 13).53 Siguiendo con el ejemplo panameño, se presenta el promedio de años
de estudio de la población indígena adulta a nivel de distrito, y se identifican aquellas áreas
geográficas en que los adultos indígenas prácticamente no saben leer ni escribir (promedio entre 1
y 2 años de estudio), y aquellas en donde el acceso a la educación formal ha sido relativamente
mejor.
Respecto a la migración, la existencia de territorios indígenas y su posible identificación
cartográfica permiten visualizar hacia dónde migran determinados pueblos y la intensidad de este
hecho en los 5 años previos al censo. En los mapas 14 y 15 se ilustra el caso del pueblo Kuna en
Panamá, con la emigración e inmigración de indígenas y no indígenas desde y hacia la comarca
Kuna Yala. El mismo análisis se hizo para cada una de las comarcas indígenas panameñas.

52

53

Esta propuesta enfatiza la importancia y consideración de los pueblos indígenas; sin embargo, para el caso de Nicaragua es
totalmente factible incluir al resto de las comunidades étnicas. En el caso de Ecuador, por ejemplo, el estudio y atlas desarrollados
consideraron tres categorías básicas: indígenas, afrodescendientes y resto de la población.
En el caso de Ecuador hay dos mapas de este tipo, uno para indígenas y otro para afrodescendientes.

116

CEPAL - SERIE Manuales

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Mapa 12

PANAMÁ: PROMEDIO DE AÑOS DE ESTUDIO DE LA POBLACIÓN DE 20 AÑOS
Y MÁS SEGÚN CONDICIÓN ÉTNICA Y SEXO, POR PROVINCIA, 2000

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Banco Interamericano de Desarrollo (CEPALBID), Atlas sociodemográfico de los pueblos indígenas de Panamá (LC/R.2124), Proyecto CEPAL/CELADE-BID
”Los pueblos indígenas y la población afrodescendiente en los censos”, CELADE-División de Población, Santiago
de Chile, CEPAL, 2005.

117

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Mapa 13

PANAMÁ: PROMEDIO DE AÑOS DE ESTUDIO DE LA POBLACIÓN
INDÍGENA DE 20 AÑOS Y MÁS POR DISTRITO, 2002

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Banco Interamericano de Desarrollo
(CEPAL-BID), Atlas sociodemográfico de los pueblos indígenas de Panamá (LC/R.2124), Proyecto
CEPAL/CELADE-BID ”Los pueblos indígenas y la población afrodescendiente en los censos”, CELADEDivisión de Población, Santiago de Chile, CEPAL, 2005.

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Mapa 14

PANAMÁ: PORCENTAJE DE EMIGRANTES DE LA COMARCA KUNA YALA
HACIA OTRAS PROVINCIAS, ÚLTIMOS CINCO AÑOS, 2000

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Banco
Interamericano de Desarrollo (CEPAL-BID), Atlas sociodemográfico de los pueblos
indígenas de Panamá (LC/R.2124), Proyecto CEPAL/CELADE-BID ”Los pueblos
indígenas y la población afrodescendiente en los censos”, CELADE-División de
Población, Santiago de Chile, CEPAL, 2005.
Mapa 15

PANAMÁ: PORCENTAJE DE INMIGRANTES DE LA COMARCA KUNA YALA
DESDE OTRAS PROVINCIAS, ÚLTIMOS CINCO AÑOS, 2000

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe y Banco
Interamericano de Desarrollo (CEPAL-BID), Atlas sociodemográfico de los pueblos
indígenas de Panamá (LC/R.2124), Proyecto CEPAL/CELADE-BID ”Los pueblos
indígenas y la población afrodescendiente en los censos”, CELADE-División de
Población, Santiago de Chile, CEPAL, 2005.

119

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Un punto importante a considerar en este análisis se refiere al número de casos, que al
desagregar la información para áreas geográficas menores puede resultar insuficiente para extraer
conclusiones válidas. Tal como se aprecia en el mapa 12, algunos distritos panameños aparecen en
blanco, puesto que la población indígena afectada por dicho indicador era demasiado pequeña, y
los resultados se distorsionaban y podían inducir a errores de interpretación. En esta aplicación se
decidió, luego de examinar los resultados, no realizar mapas sobre el indicador cuando hubiese
menos de 30 casos en el denominador. Este filtro debe aplicarse en cada mapa.
Finalmente, cada mapa se acompaña de un breve texto que facilita su interpretación.
Además, en algunos casos se relativizan ciertos resultados a la luz de las diferencias culturales, por
ejemplo, los referidos a la fecundidad. En otros, se reconocen las limitaciones que impone el censo,
que a veces no permite construir indicadores adecuados para identificar situaciones de desigualdad
desde la mirada indígena, por ejemplo, las relativas a la vivienda.
4.3.5 Talleres de validación, difusión y capacitación
Es altamente recomendable la participación de los pueblos indígenas en talleres de consulta y
validación. En estos talleres participan representantes indígenas y técnicos del instituto nacional de
estadística y otros sectores, que: a) presenten los alcances y las limitaciones de la información
censal para lograr indicadores demográficos y socioeconómicos para pueblos indígenas; b) trabajen
en conjunto con los profesionales y técnicos indígenas en la interpretación y en el uso de la
información censal como insumo en el diseño, seguimiento y evaluación de políticas y programas,
considerando la desagregación geográfica específica y mediante un enfoque étnico, de género y
generacional; c) intercambien experiencias y den a conocer la perspectiva y valoración que hacen
los pueblos indígenas acerca de la información que aporta el censo, y se recojan propuestas que
enriquezcan la construcción de indicadores apropiados a la realidad cultural de estos pueblos.54
4.3.6 Productos
De acuerdo a la experiencia mencionada, se obtuvieron los siguientes productos:
a) Diagnóstico sociodemográfico de los pueblos indígenas del país (publicación impresa y
electrónica).
b) Atlas sociodemográfico de los pueblos indígenas del país (publicación impresa y
electrónica).
c) Tabulados básicos con toda la información procesada, disponibles en el INE y utilizados
por el CELADE en diversas aplicaciones.
d) Informes de relatoría con las reflexiones y recomendaciones emanadas de los talleres.
4.3.7 Uso sustantivo
La documentación producida es ampliamente distribuida a los organismos de gobierno,
organizaciones indígenas, agencias especializadas en cada país y universidades. Existe una
demanda permanente del material desde distintas entidades, en particular, los entes
gubernamentales de asuntos indígenas y las propias organizaciones.55

54
55

En este sentido, está a disposición del INIDE la metodología de trabajo y los resultados obtenidos en los talleres realizados en
Bolivia, Ecuador y Panamá.
Entre las organizaciones nacionales que han solicitado el material se cuentan: Central de Pueblos indígenas de La Paz (CPILAP);
Consejo de Jóvenes Indígenas de El Alto; Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qollasuyo; Confederación de Nacionalidades
Indígenas del Ecuador (CONAIE); Congreso Nacional de Mujeres Indígenas y Negras del Ecuador; Federación Ecuatoriana de
Indígenas Evangélicos (FEINE); Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de Panamá; Coordinadora Nacional de los Pueblos
Indígenas de Panamá; Instituto de Tradiciones Étnicas y Culturales de la Universidad de Panamá; Instituto para el Desarrollo
Integral Kuna Yala (IDIKY); Centro de Desarrollo de Kuna Yala (CEDEKY); Movimiento de la Juventud Kuna, entre otros.

120

CEPAL - SERIE Manuales

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En el caso de Bolivia,56 se ha seguido trabajando con la metodología propuesta por el
CELADE para definir a la población indígena (combinando tres criterios: pertenencia, lengua
hablada y lengua materna).57 También el Ministerio de Salud de Bolivia, en un trabajo conjunto con
la Cooperación de la Comunidad Europea, ha utilizado el material en talleres locales con efectores
de salud y planificadores.
En el ámbito internacional, la Unidad de Pueblos Indígenas y Desarrollo Comunitario del
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) utiliza los estudios y atlas como insumo de referencia en
sus actividades, y los ha difundido en las organizaciones indígenas nacionales con las que trabaja.
Asimismo, los productos constituyen insumos para el Foro Permanente para las Cuestiones
Indígenas de las Naciones Unidas, las oficinas regionales del Fondo de Población de las Naciones
Unidas (UNFPA) en Bolivia, Ecuador y Panamá, y el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas de América Latina y el Caribe.

56
57

Un dato anecdótico: la cifra del 66% de indígenas que se maneja en Bolivia es la derivada de la metodología que desarrolló el
CELADE en oportunidad del estudio CEPAL-BID.
Una aplicación de la propuesta del CELADE puede verse en Molina y Albó, 2006.

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Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

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130

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Anexos

131

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Anexo 1
Modalidades de difusión y acceso a la información censal
Introducción
En la actualidad, la difusión y el acceso a la información ⎯en este caso la información censal⎯
adquiere un gran valor para los gobiernos de la región y para los diversos usuarios. Entre los
objetivos del Plan de Acción Regional para la Sociedad de la Información,58 se propone “avanzar
hacia una sociedad de la información que beneficie a todos los habitantes de América Latina y el
Caribe”. Esta propuesta implica fomentar el acceso de los ciudadanos a la información, y se
circunscribe no sólo a los tomadores de decisiones, sino también a los investigadores, empresarios,
inversionistas, estudiantes, representantes de la comunidad, entre otros actores de la sociedad civil.
Es en este contexto que democratizar la información censal implica que sus datos y sus
resultados sean accesibles a una amplia variedad de audiencias y usuarios. Para ello es necesario
contar con un plan de difusión amplio, completo y eficiente, que debe ser considerado parte
fundamental del operativo censal.59 Sin él, todo el esfuerzo de este operativo pierde sentido, al no
retornar a la sociedad. En este plan deben atenderse aspectos tales como las categorías de usuarios,
las formas y medios de difusión, las características de las publicaciones, el plan de tabulados y las
políticas de recuperación de costos.
La recomendación de la División de Estadísticas de las Naciones Unidas señala que: “un
censo no está completo mientras la información reunida no se ponga a disposición de los posibles
usuarios en una forma adecuada a sus necesidades” (Naciones Unidas, 1998). Tradicionalmente,
los datos se entregan en cuadros de información (para la distribución general), en cuadros
originales (para la distribución restringida), o se almacenan en una base de datos para entregarlos a
solicitud de los interesados en medios informáticos. Cada medio de difusión presenta sus ventajas y
desventajas, y el avance de las tecnologías de la información hace que se exploren nuevos ámbitos
en este campo (Naciones Unidas, 1998).
En este módulo se identifican y describen las modalidades de difusión y acceso a la
información censal, desde los más tradicionales ⎯como la publicación de informes descriptivos,
informes estadísticos e informes temáticos o analíticos⎯ hasta los más recientes e innovadores
⎯por ejemplo, el uso de SIGs y productos en medios informáticos de distribución masiva (CD,
DVD) o acceso y procesamiento en línea (Intranet, Extranet e Internet).

Elaboración y difusión de los resultados censales
Los censos atraviesan etapas previas y posteriores al levantamiento censal propiamente tal. Estas
últimas se relacionan con la creación de la base de datos y su procesamiento, para obtener
resultados y luego difundirlos y usarlos. Los equipos técnicos encargados del censo ⎯que
generalmente dependen de los institutos nacionales de estadística⎯ son responsables de validar los
datos mediante procedimientos estándares de cotejo, consistencia y verificación de regularidades.
La base de datos censal recién se encuentra apta para ser procesada una vez que ha sido
validada, y corregida de ser necesario, a través de componentes de consistencia e imputación. Una
58

59

Aprobado oficialmente en la Conferencia Preparatoria Regional Ministerial de América y Latina y el Caribe para la Cumbre
Mundial sobre la Sociedad de la Información, el 10 de junio de 2005, en Río de Janeiro, Brasil. Para más detalles visitar:
www.cepal.org/socinfo/elac/.
La operación censal implica un conjunto de operaciones: recoger, recopilar, evaluar, analizar y divulgar la información.

133

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

vez pasada esta etapa, es factible desarrollar el plan de tabulación oficial. Del mismo modo, la
distribución de la base de datos (cualquiera sea su formato y alcance), o la habilitación de sistemas
para su procesamiento en línea, debe hacerse con la base de datos validada. Además, la difusión de
los resultados puede presentar problemas que deben considerarse al iniciar la etapa de divulgación.
En un informe de las Naciones Unidas (1998) se identifican tres problemas presentes en esta etapa:
• Control de calidad: la calidad de los datos es un elemento prioritario, ya que los usuarios
deben recibir información que les permita evaluar su calidad y mejoras. Por lo tanto, se
recomienda divulgar documentos sobre la metodología y las fuentes utilizadas en la
preparación de las estadísticas, al igual que detalles relativos a los componentes,
conciliaciones con datos conexos y marcos estadísticos que permitan cotejar los datos y
asegurar su validez (Quintero, 2004).
• Riesgos de divulgación de datos sobre declarantes identificables: se deben proteger
los datos relacionados con las unidades estadísticas individuales que se obtienen
directamente. Esto implica, además de garantizar el cumplimiento de las normas de
secreto estadístico vigentes en cada país, la prevención de la utilización de datos para
fines no previstos en la ley (Quintero, 2004).
• Derechos de autor y de propiedad: en algunos casos hay leyes de propiedad intelectual
que protegen los datos del censo, y permiten cobrar derechos de autor y cuotas por el uso
de los datos con la finalidad de obtener ingresos. De ser elevados, estos costos pueden
constituirse en un obstáculo para la difusión y el acceso a la información censal.
Difícilmente pueda recuperarse el elevado costo de los censos a través del cobro por el
acceso a las diversas formas de difusión. Por tal motivo, el operativo censal es justificado cuando
hay un aprovechamiento máximo de su potencial por todos los sectores sociales, públicos y
privados. Es importante, entonces, diseñar una estrategia de difusión que contenga acciones de
promoción y mercadotecnia.

Propuesta de estrategia de difusión
La estrategia de difusión tiene por lo menos tres etapas (véase diagrama 5), y es recomendable que
la divulgación y el acceso se inicien con la presentación de los resultados preliminares en un plazo
corto, para que, una vez concluido el procesamiento de toda la información, se inicie la difusión de
los resultados definitivos.
La principal forma de difundir la información censal ha sido tradicionalmente a través de
productos impresos que, pese a sus elevados costos de producción, aseguraban un mayor número de
usuarios potenciales. Sin embargo, con el avance de la tecnología y el mayor acceso a Internet, se
han creado métodos más novedosos, que permiten al usuario acceder de manera expeditiva a
información más completa y con posibilidades de generar sus propios tabulados.

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CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Diagrama 5

ESTRATEGIA DE DIFUSIÓN CENSAL
Etapa 1
Difusión de
metodologías y
resultados
preliminares

Etapa 2
Difusión de
resultados
definitivos

Etapa 3
Difusión final

- Producto impreso: a) informe de difusión, b) informe
metodológico y, c) publicación de tabulados.

- Productos impresos: a) publicación de resultados
definitivos básicos, b) publicación síntesis nacional.
- Productos en medios informáticos: a) CD con
sistemas de consulta, b) base de datos censal en
formato Redatam+SP; c) aplicación para procesar
información en línea utilizando Redatam+SP
WebServer.
- Productos impresos: a) temáticas y subpoblaciones
- Productos en medios informáticos: a) sistema de
indicadores nacionales, provinciales y distritales.
- Seminario “Censo de Nicaragua 2005”.

Fuente: elaboración propia.

A continuación se describen detalladamente las etapas de la estrategia de difusión, y se
identifican y describen sus principales productos.
Primera etapa: difusión de metodologías y resultados preliminares
a) Informe de difusión
En la primera etapa de difusión es recomendable publicar un informe de los diversos
productos que estarán disponibles. Este documento debe describir brevemente cada producto e
indicar la fecha tentativa de la publicación, lo que es de gran utilidad para los usuarios del censo,
ya que conocerán con anticipación los materiales a los que tendrán acceso. La versión impresa debe
ser distribuida a los usuarios y publicar una versión electrónica en la página web del censo.
b) Informe metodológico y diccionario del censo
Esta publicación debe contener la metodología y el diseño utilizado para la preparación del
censo. Se pueden incluir el informe de evaluación censal, las definiciones completas de los
términos y conceptos y las clasificaciones detalladas utilizadas para presentar los resultados. Debe
ser una publicación impresa, y también es recomendable contar con una versión electrónica en la
página web del censo.
c) Publicación de tabulados básicos preliminares
Mediante cuadros estadísticos con los resultados censales preliminares, se presentan datos
relativos a la distribución por sexo, edad y distribución geográfica (urbano-rural, DAM), distribución
geográfica de viviendas u hogares y población por tipo de vivienda. El tiempo necesario para elaborar
estos tabulados es relativamente reducido, pues se utilizan equipos de computadoras modernas que
facilitan el procesamiento de información. Estos resultados deben presentarse a la brevedad. Si su
publicación se aleja mucho del momento del levantamiento censal hay que evaluar su publicación
⎯especialmente la impresa⎯, ya que no tiene utilidad si se acerca a la fecha acordada para publicar los
resultados definitivos. En tal caso, se recomienda elaborar sólo una versión electrónica para la página
web del censo y distribuirla a los medios de comunicación.
135

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Segunda etapa: difusión de resultados definitivos
a) Publicaciones impresas
Resultados definitivos en volúmenes censales
Estas publicaciones son de gran tamaño: contienen tablas, cuadros estadísticos y gráficos que
describen las características de la población y la vivienda a nivel del país y de las DAM, vale decir,
departamentos en el caso de Nicaragua. La información está referida a la estructura por edad, sexo,
migración, fecundidad, estado civil, características económicas y sociales, tipos de vivienda,
tenencia de la vivienda, materiales de construcción predominantes, disponibilidad de habitaciones y
sus usos, disponibilidad de servicios básicos de las personas que en ellas habitan, y los tipos de
hogares a los que pertenecen y su disponibilidad de equipamiento. Se incluyen las explicaciones
básicas para una mejor comprensión de los datos que contienen. Por lo general son varios
volúmenes, y a veces se publican en tomos separados (por DAM).
La difusión de la información censal en este formato es muy utilizada en los países de la
región, pues es mayor el número de posibles usuarios que tiene acceso a los datos impresos. Sin
embargo, el costo de producción de este tipo de difusiones resulta elevado. Por tal motivo, se
plantea la conveniencia de buscar otros tipos de publicaciones impresas menos costosas,
especialmente si se ha incrementado el porcentaje de usuarios que utilizan equipos
computacionales con manejo de bases de datos en Internet, los que tendrán acceso virtual a la
información censal.
Síntesis de resultados
Esta publicación resume los resultados más significativos del censo y contiene cuadros
estadísticos, gráficos, mapas y comentarios sobre los cambios referidos a población, vivienda y
hogares ocurridos en períodos intercensales. Su ventaja es que disminuye el costo de producción.
Sin embargo, sólo entrega información agregada, limitando el acceso a información más específica,
y desaprovechando uno de los mayores beneficios del censo, que es su explotación para la
planificación local.
b) Publicaciones en medios informáticos
Con la importancia que han adquirido los medios informáticos ⎯y en especial Internet⎯, la
difusión censal por estos medios toma cada vez más relevancia, especialmente por la velocidad y el
bajo costo de acceso a la información para los usuarios y el menor costo de producción para el
instituto estadístico. En particular, durante la última década se ha desarrollado un nuevo producto
duradero y de producción poco costosa para difundir la información censal: los discos compactos
interactivos. Esta aplicación permite combinar en una versión interactiva textos, cuadros, gráficos y
mapas que exponen la información recogida en el censo. Adicionalmente, y gracias a su capacidad
de almacenamiento, es posible incluir una gran cantidad de información. Se pueden elaborar discos
compactos temáticos, que entreguen información específica por tema del censo. Este producto
apunta a usuarios más específicos; por ejemplo, se desarrolla una aplicación con toda la
información del módulo de vivienda, hogar, educación o empleo, grupos indígenas, adultos
mayores, entre otros.
Una alternativa diferente es generar discos compactos con la información censal de cada una
de las DAM para distribuirlos a los organismos subnacionales, en este caso departamentales. Estas
aplicaciones permiten apoyar proyectos de gestión local y llegar a usuarios que no cuentan con
conexión a Internet, pero que necesitan utilizar información en formato electrónico para elaborar
sus propios cuadros, gráficos o mapas específicos para la investigación o análisis.

136

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

c)

Distribución de bases de datos censales en formato Redatam
para los gobiernos locales y organismos públicos
Una alternativa interesante que han adoptado los institutos nacionales de estadísticas en la
ronda censal de 2000 es distribuir la base de datos del censo en formato Redatam+SP (véase
recuadro 1) a las divisiones administrativas menores (DAME) y a los organismos públicos
pertinentes, con el objetivo que cuenten con las bases de datos originales de su respectiva división
administrativa y usen el software Redatam+SP en los procesamientos de indicadores necesarios
para sus actividades de gestión, formulación de proyectos, detección de poblaciones objetivo o
focalización de distintos tipos de situaciones. El módulo xPlan de Redatam+SP facilita el
desarrollo de aplicaciones para distribuir datos en discos compactos, dirigidos hacia temas o
usuarios específicos, por ejemplo, funcionarios locales que desean procesar los datos censales de su
propio municipio. Asimismo, es importante que los municipios se acostumbren a utilizar la
información censal para los diagnósticos sociales que justifiquen el pedido de fondos de promoción
a gobiernos centrales u organizaciones internacionales.
d) Sistema de consulta en línea vía Internet, Extranet y/o Intranet
En este sistema los usuarios pueden acceder directamente a través de Internet a las bases de
datos censales, sin necesidad de tenerlas en forma local. Este acceso remoto permite procesar de
manera fácil y rápida la información censal. Para tal efecto, se utiliza el módulo Redatam+SP Web
Server, el más reciente integrante de la cuarta generación de la familia Redatam. Al igual que los
otros miembros de esta familia, Redatam+SP WebServer se fundamenta en el motor de
procesamiento Redatam, que permite el procesamiento de gran cantidad de registros organizados en
una base de datos con diferentes jerarquías.
La implementación del sistema es sencilla: se colocan las bases de datos en línea para que
los usuarios puedan procesar a través de Redatam+SP Webserver la información en el servidor, y
no en sus propios computadores. Ello proporciona una mayor protección a las bases de datos, ya
que los usuarios solamente obtienen los resultados de un proceso que es controlado por quien
generó la base y autorizó el procesamiento hasta un determinado nivel de desagregación. Las
aplicaciones pueden ser dirigidas a usuarios finales, y los más avanzados pueden trabajar con los
datos en línea con sus propios programas de Redatam+SP para procesar la base de datos en pos de
análisis más complejos. Para todos los usuarios, el diccionario de la base de datos censal en
formato Redatam+SP, que describe variables y entidades, está siempre disponible junto con otra
documentación de la base de datos.
Tercera etapa: difusión final del censo
Esta última etapa está dedicada a difundir productos específicos que apunten a determinados
usuarios y necesidades, y se requiere un mayor tiempo para su elaboración, puesto que se trata de
investigaciones sustantivas con términos de referencia específicos.
a) Publicaciones temáticas o de subpoblaciones
En busca de profundizar temas sociodemográficos de interés nacional captados con la
información del censo, se propone desarrollar una serie de estudios que abarquen diferentes temas:
dinámica demográfica, migración interna, migración internacional, urbanización, distribución
espacial de la población y sistemas de ciudades, segregación residencial, seguimiento de metas de
los objetivos de desarrollo del Milenio, seguimiento de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo de El Cairo, seguimiento de la Agenda de Beijing, seguimiento de la
Agenda de Madrid, población indígena, fecundidad adolescente, deserción escolar, estructura
familiar, envejecimiento, entre otras.

137

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

b) Sistemas de indicadores
En esta etapa, la información censal ya fue procesada y generó una serie de tabulados e
indicadores. Resulta apropiado tener un sistema de información a nivel nacional, que debe ser
permanentemente actualizado, e integrar en una sola plataforma de fácil uso y acceso los
indicadores para el desarrollo existentes. Este tipo de sistema utiliza diferentes tipos de fuentes de
datos, tales como estadísticas vitales, encuestas específicas, registros administrativos, aunque la
información censal ocupa un rol importante, especialmente por la periodicidad y universalidad del
censo. El sistema permite representar gráficamente y analizar indicadores a varios niveles
geográficos, incluyendo mapeo de variables.
c) Seminario técnico
Una apropiada culminación del proceso de difusión es la realización de un seminario técnico,
en el que se haga un análisis detallado de los datos del censo. Una opción conveniente es que los
investigadores encargados de los estudios sustantivos sobre población y desarrollo presenten sus
ponencias, con el objetivo de difundir los estudios y generar un debate entre los diferentes sectores
de la sociedad (gubernamental, académico, privado y organizaciones civiles).
Se debe generar un grupo de trabajo intergubernamental que coordine el seminario, que
deberá organizar su programa (fecha de realización, tiempo de duración, áreas temáticas, etc.),
elegir las ponencias e invitar a los participantes. Se sugiere que el seminario se realice en una fecha
próxima al término de las investigaciones, ya que ayudará a su difusión sin perder su vigencia.60.
Resumiendo el contenido del presente módulo, puede afirmarse que el plan de difusión del
censo es tanto o más importante que el propio levantamiento censal. La sociedad toda hace un gran
esfuerzo de movilización de recursos humanos y financieros en el operativo, y para que se
justifique es imprescindible que la información vuelva a los actores sociales públicos y privados,
para mejorar sus diagnósticos y poder optimizar la toma de decisiones que redunden en un
desarrollo del país.

60

Los países que han realizado esta actividad lo han hecho después de dos o tres años del censo.

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CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Anexo 2
Estudios con especial referencia al tema “población y desarrollo”
Introducción
A partir de los datos censales es posible realizar estudios de interés nacional. La División de
Estadísticas de las Naciones Unidas (2001) recomienda que los temas que se investigan a partir de
los datos del censo se establezcan en función de los siguientes criterios: a) priorización de las
necesidades nacionales, b) comparabilidad subnacional e internacional, c) idoneidad de los temas, y
d) recursos disponibles.61
Tradicionalmente, los censos de población se utilizan para formulación de políticas,
planificación, administración e investigación en los sectores público y privado. Además, permiten
obtener datos indispensables para el análisis y la evaluación científica de los temas de población y
desarrollo.
En el primer semestre de 2006, el CELADE realizó un análisis de los estudios de población y
desarrollo basados en información censal que han efectuado los institutos de estadísticas de 17
países de la región (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El
Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y la
República Bolivariana de Venezuela),62 y que están disponibles en sus respectivas páginas web.
Adicionalmente, se procedió a realizar un breve sondeo sobre los usos y necesidades de estudios en
población y desarrollo en Nicaragua. Ambas tareas se llevaron a cabo bajo la premisa que sus
resultados aportan algunos antecedentes para definir más acertadamente las recomendaciones para
la elaboración de estudios específicos, considerando los criterios ya indicados.
En el primer acápite de este anexo se presentan los resultados del cotejo realizado en los
institutos de estadísticas, y se dan a conocer los temas estudiados y el formato utilizado para su
difusión. Es importante recalcar que —a fin de circunscribir el ámbito de estudio— este apartado
se centra única y exclusivamente en los productos generados por estas instituciones públicas.
En la segunda parte se presentan los resultados del sondeo realizado en Nicaragua, y se da a
conocer la utilización que los usuarios hacen de la información censal, los productos censales
evaluados como más pertinentes y el formato de información censal más acorde a las necesidades
locales. También se presenta una jerarquización de los temas en población y desarrollo según el
nivel de importancia otorgado por los entrevistados.
En la tercera sección se subrayan algunas experiencias nacionales que otros países de la
región han aplicado para el abordaje y tratamiento de los temas evaluados como importantes en el
sondeo de Nicaragua.

Estudios en población y desarrollo en países seleccionados
La utilización de la información censal es un tema que no se ha instalado completamente en la
región. Si bien existe bastante evidencia en relación a su utilidad, su uso aún es incipiente, en parte
debido a que la información censal no siempre está a disposición pública, y a que su empleo suele
asociarse estrictamente a expertos. Sin embargo, en la actualidad los usuarios tradicionales y
61
62

Véase Naciones Unidas (2001).
Estos países, excluidos El Salvador y Uruguay, han realizado sus últimos censos en la entrada a la década de 2000.

139

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

potenciales de estos datos demandan cada vez con mayor frecuencia que esta información —y otras
que permitan conocer con relativa profundidad al país, el territorio y sus habitantes— sea más
accesible.
A partir de la década de 1990, gracias a los avances de las tecnologías de la información,
algunos países latinoamericanos empezaron a ofrecer su información censal al público que tenía
acceso a Internet. Este rumbo, sin embargo, no se siguió con la misma velocidad en toda la región,
y el adelanto fue más evidente en algunos países que en otros. De igual modo, los productos
censales ofrecidos en la red contenían información ya procesada y en formato cerrado, y cada vez
se hacía más inminente la necesidad que la información publicada pudiera ser manipulada
directamente por los usuarios.
Los institutos de estadísticas son los organismos que tienen a cargo la orientación y dirección
de las actividades estadísticas oficiales de cada país. Su creación y funcionamiento está
reglamentado por una ley, la que por lo general confiere responsabilidad en el diseño
metodológico, organización y dirección de los operativos nacionales de relevamiento a través de
censos y/o encuestas específicas. Estas instituciones se convierten en agentes claves de producción,
mantenimiento y difusión de la información censal. En adelante se presentan los temas en
población y desarrollo más frecuentemente abordados por estas instituciones, y el formato de los
productos censales ofrecidos a la comunidad en las respectivas páginas web.
Como se aprecia en el gráfico 5, los productos elaborados utilizando información censal que
se encuentran disponibles en los sitios web de los institutos estadísticos de los 17 países estudiados
son los que abordan las características generales de la población, principalmente en base a las
variables sexo, edad y zona de residencia. También son habituales los productos sobre estimaciones
y proyecciones de población, y los datos sobre la tenencia y calidad de la vivienda. En un rango
intermedio —y con menor frecuencia— están los estudios para unidades administrativas menores,
población económicamente activa y educación. Entre los temas menos estudiados se encuentran
aquellos referidos a grupos sociales específicos, como mujeres, niños y adolescentes, personas
mayores, indígenas, discapacitados, entre otros.

140

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Gráfico 5

AMÉRICA LATINA (17 PAÍSES SELECCIONADOS): NÚMERO DE INSTITUTOS DE ESTADÍSTICA CON
PRODUCTOS CENSALES EN INTERNET, SEGÚN TEMAS EN POBLACIÓN Y DESARROLLO, 2006
Características generales de la población

18

Proyección y estimación de la población

16

Vivienda

14

Características generales por zonas
territoriales
Educación

12

Ocupación
Fecundidad y salud reproductiva

10

Migración
Poblaciones indígenas

8

Disparidades urbano-rural

6

Niños y adolescentes
Familia

4

Discapacidad

2

Situación de la mujer
Género

0

Personas mayores

Fuente: elaboración propia en base a información de los censos de la región.

Los países que se destacan por la amplitud de temas estudiados en base a los datos censales
son Brasil, Argentina, Perú y Chile, con más de trece estudios en los que usó información censal y
que fueron publicados por los institutos de estadísticas en sus páginas web (véase cuadro 11). En el
extremo inferior se ubican Nicaragua63 y El Salvador (el primer país realizó su último censo en el
2005 y el segundo en 1992).
Cuadro 11

AMÉRICA LATINA (17 PAÍSES SELECCIONADOS): NIVEL DE AVANCE EN EL USO
DE INFORMACIÓN CENSAL PARA ESTUDIOS EN POBLACIÓN Y DESARROLLO
PUBLICADOS POR LOS INSTITUTOS DE ESTADÍSTICAS EN INTERNET, 2006
Nivel

Países

Avanzado (más de 13 temas)

Brasil, Argentina, Perú, Chile

Moderado (entre 9 y 12 temas)

México, Bolivia, Colombia, Rep. B. de Venezuela, Paraguay

Incipiente (entre 5 y 8 temas)

Ecuador, República Dominicana, Honduras, Costa Rica, Uruguay y Cuba

Mínimo (menos de 5 temas)

Nicaragua, El Salvador
Fuente: elaboración propia en base a datos de los censos de población de la región.

El formato más común para presentar estos estudios son cuadros estadísticos y algunos
informes con cuadros, gráficos y textos. Hay una baja utilización de otro tipo de formato (mapas
temáticos, por ejemplo), y menor aún es la presencia de bases de datos en línea con indicadores
seleccionados. Las excepciones se ubican con mayor frecuencia en el tema de las características
generales de la población y de la vivienda. Los países que destacan por sus innovaciones son
Argentina, Brasil, Chile y Perú.
63

Es importante mencionar que en Nicaragua se han emprendido otras experiencias innovadoras para el uso de los datos censales, las
que han sido auspiciadas por la Oficina Nacional del UNFPA con la colaboración técnica del CELADE.

141

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Uso y necesidad de estudios en población y desarrollo
basados en información censal en Nicaragua
El sondeo realizado en Nicaragua buscaba conocer los usos de los datos censales e identificar los
temas más importantes, para invertir los esfuerzos de investigación en el país y los productos
censales de mayor utilidad para la comunidad.
El instrumento de recolección de datos se dirigió a informantes clave, cuya ubicación
profesional y/o institucional los hace usuarios tradicionales o potenciales de los datos censales. Los
resultados del sondeo revelaron que la utilización de la información censal se concentra en dos
aspectos. En primer lugar, la identificación y descripción de condiciones de vida de grupos sociales
específicos, y en segundo lugar, el análisis de la situación sociodemográfica de poblaciones regionales
o locales. Otros temas destacados fueron el análisis de temáticas laborales y las investigaciones en
ámbitos de interés particular. Los resultados demuestran que existe poco uso de la información censal
para el análisis de los temas de vivienda, pobreza y comercio (véase gráfico 6).
Gráfico 6

NICARAGUA: UTILIZACIÓN DE INFORMACIÓN CENSAL POR PARTE DE USUARIOS ENTREVISTADOS
EN SONDEO SOBRE ESTUDIOS EN POBLACIÓN Y DESARROLLO, 2006
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10

Identificación y descripción de condiciones
de vida de grupos sociales vulnerables
(mujeres, niños y adolescentes, personas
mayores, etc.)
Análisis de la situación sociodemográfica
de poblaciones regionales o locales

Determinación o cuantificación de la
población nacional y las divisiones
geográficas con fines políticos, de
programación y administrativos
Elaboración de estimaciones y
proyecciones demográficas nacionales,
subnacionales y desagregadas por temas
Elaboración de estadísticas de referencia
sobre vivienda para formular programas o
proyectos habitacionales
Asignación presupuestaria según el
tamaño de la población y características de
pobreza
Selección de emplazamientos para
instalaciones comerciales o de servicios

0

Fuente: elaboración propia basada en un sondeo sobre usos y necesidades de estudios sobre población y desarrollo,
Nicaragua, 2006.

Los temas priorizados para la elaboración de estudios específicos en población y desarrollo
revelaron cierta congruencia con los déficits descritos. Se considera prioritario el tema de la
estratificación social y la pobreza, en procura de suplir las carencias actuales.
También se evalúa como importante la elaboración de diagnósticos de recursos humanos con
énfasis en salud, educación y trabajo (véase cuadro 12). Llama la atención que los temas de familia,
migración internacional, requerimientos habitacionales y asentamientos precarios ocupen un menor
nivel de importancia para los entrevistados. Esto puede deberse a las limitaciones que los datos

142

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

censales ofrecen para su estudio en profundidad, lo que podría indicar que en la investigación en
estos ámbitos serían necesarias otras fuentes de datos para profundizar el análisis.
Cuadro 12

NICARAGUA: IMPORTANCIA DE LOS TEMAS EN POBLACIÓN Y DESARROLLO BASADOS
EN INFORMACIÓN CENSAL OTORGADO POR LOS ENTREVISTADOS EN SONDEO, 2006
Temas

Muy importante

Importante

Distribución espacial, urbanización y migración
interna

Sin
importancia

√

Migración internacional y desarrollo

Ligeramente
importante

√

Estructuras familiares por tipo de hogar y etapa
del ciclo de vida familiar
Estratificación social y pobreza

√
√
√

Seguimiento de conferencias mundiales
Requerimientos habitacionales y asentamientos
precarios

√

Diagnóstico de recursos humanos con énfasis
en salud, educación y trabajo

√

Condiciones de vida de grupos específicos
de la población (mujeres, niños y adolescentes,
personas mayores, población indígena)

√

Fuente: elaboración propia en base a sondeo sobre usos y necesidades de estudios sobre población y desarrollo en
Nicaragua, 2006.

Otro tema que atrajo la atención de los entrevistados fue el de los estudios
sociodemográficos sobre grupos específicos de la población —entre los que destacaron la situación
de la mujer, de los niños y adolescentes, de las personas mayores y de las poblaciones indígenas—.
Si bien algunas de estas temáticas están siendo tratadas en la actualidad en base a datos censales, se
piensa que es necesario invertir amplios esfuerzos económicos y técnicos para abordarlas con
mayor profundidad, amplitud y rigor metodológico. Esto es congruente con la escasa utilización de
los datos censales para la elaboración de productos en estas áreas por los institutos de estadísticas.64
En cuanto a los productos censales de mayor pertinencia para los usuarios, se destacaron, en
primer lugar, los informes estadísticos básicos con los resultados principales del censo, como los
relativos al sexo, la edad y la distribución geográfica de los habitantes, e informes estadísticos
temáticos que desarrollan en profundidad un análisis interpretativo de algunos temas específicos.
En segundo lugar, se ubicaron los mapas temáticos y las bases de datos (véase gráfico 7).

64

Esta carencia no es menor, si se considera que en el enfoque hegemónico de política social en varios países de la región estos
mismos grupos son catalogados como vulnerables, y atraen recursos financieros y técnicos para las intervenciones dirigidas a
mejorar sus condiciones de vida y su estatus social. En Nicaragua, el enfoque de los grupos vulnerables está instalado en el quehacer
gubernamental y de las organizaciones civiles.

143

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Gráfico 7

NICARAGUA: PRODUCTOS CENSALES PERTINENTES A LAS NECESIDADES DE LOS
ENTREVISTADOS EN SONDEO SOBRE ESTUDIOS EN POBLACIÓN Y DESARROLLO, 2006

100
90
80
70
60

Informes estadísticos básicos (contiene los
resultados principales del censo, como los relativos
al sexo, edad y distribución geográfica de los
habitantes)
Informes estadísticos temáticos o analíticos
(contiene un análisis interpretativo de temas de
población y/o vivienda)
Mapas temáticos (expresión gráfica de
características demográficas, socioeconómicas de
la población o de los hogares)
Base de datos

50
40
30
20
10
0

Informes descriptivos (catálogo con información
sobre los tipos de productos que estarán
disponibles a raíz del censo)
Tomos impresos y/o formato electrónico (CD) con
tabulados básicos
Mapas de identificación (contiene límites
administrativos, ubicación de ciudades,
identificación de áreas urbanas, calles, etc.)

Fuente: elaboración propia en base a sondeo sobre usos y necesidades de estudios sobre población y desarrollo
en Nicaragua, 2006.

La información anterior vuelve a recalcar que los usuarios necesitan información estadística
general, pero que ésta no cubre todas sus necesidades. Por tal razón demandan, por una parte,
mayor tecnificación de los productos disponibles (mapas temáticos y bases de datos) y, por otra,
mayor valor agregado (informes temáticos).
En cuanto al formato de la información censal, el total de entrevistados concordó en que
mientras más amplio sea el abanico ofrecido, mayores serán las posibilidades de usar los datos
censales. Coincidieron en que era imprescindible la existencia de productos impresos, en medios
electrónicos y en línea, a fin de satisfacer las necesidades de los diferentes tipos de usuarios y de
los temas que deben abordarse.

Experiencias en el estudio de los temas en población
y desarrollo priorizados en Nicaragua
Del sondeo realizado por el CELADE surgió que los temas de población y desarrollo priorizados en
Nicaragua son: estratificación social y pobreza; recursos humanos con énfasis en salud, educación
y trabajo, y estudios sociodemográficos sobre grupos específicos de la población.
Una rápida revisión del abordaje de temas en los estudios realizados por los institutos de
estadísticas de algunos países de la región muestra una tendencia relativamente común en el
tratamiento de estos tópicos:
• En el tema de la estratificación social y la pobreza, se han centrado en la estimación de la
pobreza utilizando la metodología de las NBI y, en el caso del Perú, se ha trabajado con
algunos indicadores en línea. Es importante mencionar que esta metodología se ha usado
complementando otros métodos, con el fin de identificar y describir más acertadamente
las situaciones de pobreza.

144

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

• El tema de los recursos humanos se ha abordado desde diferentes perspectivas. Desde el
punto de vista de la salud, el énfasis ha estado en la generación de datos sobre
fecundidad, incorporando en algunos casos tabulados por edad y zona de residencia.
• Desde el punto de vista del trabajo, se ha enfatizado en la generación de datos sobre
población económicamente activa según sexo, edad y/o escolaridad.
• Respecto de la educación, los estudios se han centrado en la generación de datos sobre
analfabetismo y niveles de escolaridad de la población. Es importante mencionar que en
estos temas el formato más común son los datos presentados en cuadros estadísticos, y
aún es escaso el análisis de la información.
• En concordancia con lo mencionado con anterioridad, sobre el tema de los grupos
específicos de la población las evidencias son incluso menores. Los institutos de
estadísticas que han realizado trabajos sobre el tema ahondan en la jefatura de hogar para
el caso de las mujeres —exceptuando Chile y Perú, que incorporaron mayor valor
agregado a este tipo de análisis.
• En relación a los niños y adolescentes destaca lo realizado por Argentina, donde se
construyó un perfil sociodemográfico de este grupo social. En los demás países la
información es todavía muy débil.
•

En la temática de las personas mayores y las poblaciones indígenas, los países que han
trabajado estas materias sólo han producido información con características generales.

Pese a lo anterior, existen otras experiencias destacables, pero que están fuera del ámbito
específico de los organismos estadísticos —e incluso en colaboración con éstos, pero el rol central
de análisis y difusión de información censal ha estado a cargo de instituciones externas—. Se trata
de la labor que han llevado a cabo diversos organismos internacionales, centros académicos,
instituciones públicas y/o privadas.
La experiencia del CELADE en relación a los temas priorizados en Nicaragua permite
identificar algunos productos que pueden elaborarse con datos censales (véase cuadro 13), y para
cada uno existe una metodología probada y validada y que ya se detalló con anterioridad.
Cuadro 13

PRODUCTOS QUE SE PUEDEN ELABORAR CON INFORMACIÓN CENSAL EN LOS TEMAS
DE POBLACIÓN Y DESARROLLO PRIORIZADOS EN NICARAGUA
Categoría

Estratificación social y pobreza

Productos censales
• Diagnósticos de pobreza hasta escala municipal (incluye
expresiones cartográficas) con metodología NBI
• Estudio de desigualdades demográficas y desigualdad social
• Estudio sobre indicadores de rezago y logro escolar

Recursos humanos con énfasis
en salud, educación y trabajo

• Estudio sobre estructura de la fuerza de trabajo, características de
la oferta de empleo
• Estudio de trabajadores y empleos y su relación con los clusters
productivos

Grupos específicos de la población

• Estudio de perfil sociodemográfico de grupos vulnerables
(mujeres, niños y adolescentes, personas mayores y
poblaciones indígenas)
Fuente: elaboración propia.

145

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

Un estudio realizado en la Universidad de Córdoba (Argentina), sobre estratificación social y
pobreza en base a datos censales, ha entregado información desagregada a las administraciones
públicas para el desarrollo de acciones específicas tendientes a reducir la incidencia de la pobreza.
El estudio mencionado tuvo por objetivo identificar y ubicar geográficamente a los sectores más
carenciados con el mayor nivel de desagregación posible y, junto con ello, reconocer el tipo de
pobreza que afecta a los hogares y sus características sociodemográficas. (Santillán, 2004).
En cuanto a los recursos humanos, en México se ha investigado el rezago escolar a partir de
datos censales, vinculando el tema con la migración y la pobreza (Yurén y otros, 2004). En el
CELADE se han realizado estudios sobre fecundidad y maternidad en adolescentes de Chile,
utilizando microdatos censales, y se establecieron lineamientos de política en relación al tema
(Rodríguez, 2005). En Costa Rica, el Centro Centroamericano de Población de la Universidad de
Costa Rica ha estudiado las características y la evolución de los mercados regionales de trabajo
utilizando los censos de población como fuente primaria (Trejos Solórzano, 2004).
Los estudios sociodemográficos sobre grupos específicos de población realizados por
entidades externas nacionales y/o internacionales han permitido, por una parte, entregar elementos
para la toma de decisiones en política pública, supliendo la escasez de información específica
disponible y, por otra, analizar estadísticamente algunos elementos que dan cuenta de cómo las
diferencias de género, edad y origen étnico se traducen en desigualdades.
En el caso de las mujeres, en Costa Rica y Chile los estudios llevados a cabo por un centro
académico y el Servicio Nacional de la Mujer respectivamente —ambos en colaboración con los
institutos de estadísticas— han permitido analizar algunos elementos básicos de la relación entre
mujer y desarrollo, como hogar y familia, segregación por género en la estructura ocupacional y
comportamiento reproductivo, entre otros (Ramos, 2004; Sandoval, 2004; Collado, 2004 y Chile,
SENAMA-INE, 2004).
Para enfrentar la situación de los niños y adolescentes, en México se creó un sistema de
seguimiento de la situación de la infancia y de la adolescencia, desarrollado por el Gabinete de
Desarrollo Humano y Social y el Instituto Nacional de Estadística, Geográfica e Informática, que
tiene su propia página web y reúne estadísticas ordenadas y presentadas conforme a los tema del
Programa de Acción a favor de la Infancia y la Adolescencia 2002-2010. Este sistema se alimenta
de datos censales y de otras fuentes.
En el caso de las personas mayores, el estudio hecho en Panamá sobre la situación del
envejecimiento y las personas de edad avanzada, por el Ministerio de Desarrollo en colaboración
con el CELADE y la Oficina Nacional del UNFPA, constituyó el insumo básico para la toma de
decisiones en política pública (Panamá, Ministerio de Desarrollo Social, 2004).
En Costa Rica, para el caso de las poblaciones indígenas, el uso de la información censal ha
permitido estudiar los contrastes y brechas existentes entre las poblaciones indígenas y no
indígenas, demostrando estadísticamente las diferencias entre ambas y la forma en que se traducen
en situaciones de desventaja para los indígenas y los territorios que habitan (Solano, 2004).
Estas últimas experiencias aportan algunas lecciones en torno a la forma de abordar los
estudios en población y desarrollo en base a datos censales. En primer lugar, demuestran que el
mecanismo de colaboración entre instituciones académicas, internacionales y organismos
estadísticos es efectivo, ya que permite agregar valor a los productos y generar mayor nivel de
profundidad en el estudio de los temas. Un resultado adicional y no menor es la democratización de
la información a través del acceso a los datos y la difusión de productos de orden más analítico.
En segundo lugar, llaman la atención sobre la necesidad de complementar las fuentes para
fortalecer la utilización de los datos censales, los cuales aportan información en dos sentidos. Uno,
146

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

para estudiar los aspectos generales del fenómeno que se está analizando, para luego profundizarlo
en base a otras fuentes de datos o estudios monográficos específicos; y otro, para examinar
detenidamente un fenómeno ubicado como relevante y que requiere caracterizarse
demográficamente. Con independencia de cual sea la función que se le otorgue a los datos censales,
es evidente que éstos adquieren mayor fuerza cuando se complementan con otras fuentes de datos.

147

CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

Serie

manuales
Números publicados
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

América Latina: Aspectos conceptuales de los censos del 2000 (LC/L.1204-P), N° de venta: S.99.II.G.9 (US$ 20.00),
1999. www
Manual de identificación, formulación y evaluación de proyectos de desarrollo rural (LC/L.1267-P), N° de venta:
S.99.II.G.56 (US$ 20.00), 1999. www
Control de gestión y evaluación de resultados en la gerencia pública (LC/L.1242-P), N de venta: S.99.II.G.25 (US$
10.00), 1999. www
Metodología de evaluación de proyectos de viviendas sociales (LC/L.1266-P), N° de venta: S.99.II.G.42 (US$
10.00), 1999. www
Política fiscal y entorno macroeconómico (LC/L.1269-P). N° de venta: S.00.II.G.25 (US$ 10.00), 2000. www
Manual para la preparación del cuestionario sobre medidas que afectan al comercio de servicios en el hemisferio
(LC/L.1296-P), N° de venta: S.99.II.G.57 (US$ 15.00), 1999. www
Material docente sobre gestión y control de proyectos (LC/L.1321-P), N° de venta: S.00.II.G.87 (US$ 15.00), 2000.
www

8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.

Curso a distancia sobre formulación de proyectos de información (LC/L.1310-P), N° de venta: S.00.II.G.44 (US$
10.00), 2000. www
Manual de cuentas trimestrales, Oficina de Estadísticas de la Unión Europea (EUROSESTAT) (LC/L.1379-P), N° de
venta: S.00.II.G.52 (US$ 20.00), 2000. www
Procedimientos de gestión para el desarrollo sustentable (LC/L.1413-P), N° de venta: S.00.II.G.84 (US$ 20.00),
2000. www
Manual de cuentas nacionales bajo condiciones de alta inflación (LC/L.1489-P), N° de venta: S.01.II.G.29 (US$
15.00), 2001. www
Marco conceptual y operativo del banco de proyectos exitosos (LC/L.1461-P), N° de venta: S.00.II.G.142 (US$
10.00), 2000. www
Glosario de títulos y términos utilizados en documentos recientes de la CEPAL (LC/L.1508-P), N° de venta:
S.01.II.G.43 (US$ 20.00), 2001 www
El papel de la legislación y la regulación en las políticas de uso eficiente de la energía en la Unión Europea y sus
Estados Miembros, Wolfgang F. Lutz (LC/L.1531-P), N° de venta: S.01.II.G.75 (US$ 15.00), 2001. www
El uso de indicadores socioeconómicos en la formulación y evaluación de proyectos sociales (LC/L.1617-P), N° de
venta, S.01.II.G.157 (US$ 10.00), 2001. www
Indicadores de sostenibilidad ambiental y de desarrollo sostenible: estado del arte y perspectivas (LC/L.1607-P), N°
de venta: S.01.II.G.149 (US$ 15.00), 2001. www
Retirado de circulación.
Desafíos y propuestas para la implementación más efectiva de instrumentos económicos en la gestión ambiental de
América Latina y el Caribe (LC/L.1690-P), N° de venta: S.02.II.G.4, (US$ 20.00), 2002. www
International trade and transport profiles of Latin American Countries, year 2000 (LC/L.1711-P), Sales N°:
E.02.II.G.19, (US$ 20.00), 2002. www
Diseño de un sistema de medición para evaluar la gestión municipal: una propuesta metodológica, Ricardo Arriagada
(LC/L.1753-P), N° de venta: S.02.II.G.64, (US$ 15.00), 2002. www
Manual de licitaciones públicas, Isabel Correa (LC/L.1818-P), N° de venta: S.02.II.G.130, (US$ 10.00), 2002. www
Introducción a la gestión del conocimiento y su aplicación al sector público, Marta Beatriz Peluffo y Edith Catalán
(LC/L.1829-P), N° de venta: S.02.II.G.135, (US$ 10.00), 2002. www
La modernización de los sistemas nacionales de inversión pública: Análisis crítico y perspectivas (LC/L.1830-P), N°
de venta: S.02.II.G.136, (US$ 10.00), 2002. www
Bases conceptuales para el ciclo de cursos sobre gerencia de proyectos y programas (LC/L.1883-P), N° de venta:
S.03.II.G.48, (US$ 10.00), 2003. www

149

Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y Vivienda de Nicaragua 2005

25. Guía conceptual y metodológica para el desarrollo y la planificación del sector turismo, Silke Shulte (LC/L.1884-P),
N° de venta: S.03.II.G.51, (US$ 10.00), 2003. www
26. Sistema de información bibliográfica de la CEPAL: manual de referencia, Carmen Vera (LC/L.1963-P), N° de venta:
S.03.II.G.122, (US$ 10.00), 2003. www

27. Guía de gestión urbana (LC/L.1957-P), N° de venta: S.03.II.G.114, (US$ 15.00), 2003. www
28. The gender dimension of economic globalization: an annotated bibliography, María Thorin (LC/L.1972-P), Sales Number:
E.03.II.G.131, (US$ 10.00), 2003. www

29. Principales aportes de la CEPAL al desarrollo social 1948-1998, levantamiento bibliográfico: período 1948-1992, Rolando
Franco y José Besa (LC/L.1998-P), N° de venta: S.03.II.G.155, (US$ 15.00), 2003. www

30. Técnicas de análisis regional, Luis Lira y Bolívar Quiroga (LC/L.1999-P), N° de venta: S.03.II.G.156, (US$ 15.00), 2003.
www

31. A methodological approach to gender analysis in natural disaster assessment: a guide for the Caribbean, Fredericka Deare
(LC/L.2123-P), Sales Number: E.04.II.G.52, (US$ 10.00), 2004. www

32. Socio-economic impacts of natural disasters: a gender analysis, Sarah Bradshaw (LC/L.2128-P), Sales Number:
E.04.II.G.56, (US$ 10.00), 2004. www

33. Análisis de género en la evaluación de los efectos socioeconómicos de los desastres naturales, Sarah Bradshaw y Ángeles
Arenas (LC/L.2129-P), N° de venta: S.04.II.G.57, (US$ 10.00), 2004. www

34. Los sistemas nacionales de inversión pública en Centroamérica: marco teórico y análisis comparativo multivariado, Edgar
Ortegón y Juan Francisco Pacheco (LC/L.2160-P), N° de venta: S.04.II.G.88, (US$10.00), 2004. www

35. Políticas de precios de combustibles en América del Sur y México: implicancias económicas y ambientales, Hugo
Altomonte y Jorge Rogat (LC/L.2171-P), N° de venta: S.04.II.G.100, (US$ 15.00), 2004. www

36. Lineamientos de acción para el diseño de programas de superación de la pobreza desde el enfoque del capital social: guía

37.
38.
39.
40.

41.
42.
43.
44.
45.
46.
47.
48.

49.
50.
51.
52.

conceptual y metodológica, Irma Arriagada, Francisca Miranda y Thaís Pávez (LC/L.2179-P), N° de venta: S.04.II.G.106,
(US$ 10.00), 2004. www
Evaluación social de inversiones públicas: enfoques alternativos y su aplicabilidad para Latinoamérica, Eduardo Contreras
(LC/L.2210-P), N° de venta: S.04.II.G.133, (US$ 10.00), 2004. www
Pobreza y precariedad del hábitat en ciudades de América Latina y el Caribe, Joan Mac Donald y Marinella Mazzei
(LC/L.2214-P), N° de venta: S.04.II.G.136, (US$ 15.00), 2004. www
Metodología general de identificación, preparación y evaluación de proyectos de inversión pública, Edgar Ortegón, Juan
Francisco Pacheco, Horacio Roura (LC/L.-2326-P), N° de venta: S.05.II.G.69, (US$ 15.00), 2005. www
Los sistemas nacionales de inversión pública en Argentina, Brasil, México, Venezuela y España como caso de referencia
(cuadros comparativos), Edgar Ortegón, Juan Francisco Pacheco (LC/L.2277-P), N° de venta: S.05.II.G.53, (US$ 15.00),
2005. www
Manual para la evaluación de impacto de proyectos y programas lucha contra la pobreza, Hugo Navarro (LC/L.2288-P), N°
de venta: S.05.II.G.41, (US$ 10.00), 2005. www
Metodología del marco lógico para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos y programas, Edgar
Ortegón, Juan Francisco Pacheco, Adriana Prieto (LC/L.2350-P), N° de venta: S.05.II.G.89, (US$ 15.00), 2005. www
Estadísticas del medio ambiente en América Latina y el Caribe: avances y perspectivas, Reyén Quiroga Martínez
(LC/L.2348-P), N° de venta: S.05.II.G.110, (US$ 15.00), 2005. www
El sistema de inversiones públicas en la provincia de San Juan, República Argentina, Edgar Ortegón, Juan Francisco
Pacheco y Ana Carolina Cámpora Rudolff (LC/L.2387-P), N° de venta: S.05.II.G.130, (US$ 10.00), 2005. www
Indicadores de desempeño en el sector público, Juan Cristóbal Bonnefoy y Marianela Armijo (LC/L.2416-P), N° de venta:
S.05.II.G.163, (US$ 10.00), 2005. www
Los sistemas nacionales de inversión pública en Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad Tabago, Edgar Ortegón y Diego
Dorado (LC/L.2436-P), N° de venta: S.05.II.G.182, (US$ 10.00), 2005. www
Evaluación del impacto, Cristián Aedo (LC/L.2442-P), N° de venta: S.05.II.G.185, (US$ 10.00), 2005. www
Pauta metdológica de evaluación de impacto exante y expost de programas sociales de lucha contra la pobreza −Aplicación
metdológica, Hugo Navarro, Kaiuska King, Edgar Ortegóny Juan Francisco Pacheco (LC/L.2449-P), N° de venta:
S.06.II.G.18, (US$ 15.00), 2006. www
Opciones y propuestas estratégicas para la superación de la pobreza y precariedad urbana en América Latina y El Caribe,
Ricardo Jordán (LC/L.2473-P), N° de venta: S.05.II.G.219, (US$ 15.00), 2006. www
Regularizando la informalidad del suelo en América Latina y el Caribe. Una evaluación sobre la base de 13 países y 71
programas, Nora Clichevsky (LC/L.2474-P), N° de venta: S.06.II.G.3, (US$ 15.00), 2006. www
Manual de prospectiva y decisión estratégica: bases teóricas e instrumentos para América Latina y el Caribe, Javier Medina
Vásquez y Edgar Ortegón (LC/L.2503-P), N° de venta: S.06.II.G.37, (US$ 20.00), 2006. www
Modelo de análisis del impacto social y económico de la desnutrición infantil en América Latina (LC/L.2650-P), N° de
venta: S.06.II.G.175, (US$ 15.00), 2006. www

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CEPAL - SERIE Manuales

N° 56

53. El modelo GTAP y las preferencias arancelarias en América Latina y el Caribe: reconciliando su año base con la evolución
reciente de la agenda de liberación regional, Andrés R. Schuschny, José E. Durán y Carlos J. de Miguel (LC/L.2679-P), N°
de venta: S.07.II.G.29, (US$ 15.00), 2007. www

54. Potencialidades y aplicaciones de los datos censales: una contribución a la explotación del Censo de Población y
Vivienda de Nicaragua 2005, CELADE (LC/L.2786-P), N° de venta: S.07.II.G.119, (US$ 15.00), 2007. www

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