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<dcvalue element="type" qualifier="null" language="es_ES">Texto</dcvalue>
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E
I
R
S

E

235

financiamiento del desarrollo

E

l futuro de las microfinanzas
en América Latina: algunos
elementos para el debate
a la luz de las transformaciones
experimentadas

Ramón Pineda
Pablo Carvallo

Sección de Estudios del Desarrollo
Santiago de Chile, noviembre de 2010

Este documento fue preparado por Ramón Pineda, Oficial de Asuntos Económicos y Pablo Carvallo, Asistente de
Investigación de la Sección de Estudios del Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL), en el marco de las actividades del proyecto Social protection and social inclusión in Latin
America and the Caribbean (SWE/09/001), ejecutado por la CEPAL con el apoyo financiero de la Swedish
International Development Cooperation Agency (SIDA). Los autores agradecen los valiosos comentarios
realizados por Daniel Titelman y Esteban Pérez, Jefe y Oficial de Asuntos Económicos de la Sección de Estudios
del Desarrollo, respectivamente.
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva
responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
ISSN versión impresa 1564-4197
ISBN: 978-92-1-323455-6
LC/L.3263-P
N° de venta: S.10.II.G.68
Copyright © Naciones Unidas, noviembre de 2010. Todos los derechos reservados
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se
les solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Índice

Introducción.............................................................................................. 5
I.

Alcance y cobertura de la industria microfinanciera
en América Latina y el Caribe (2003 – 2008)................................. 9
1. Dimensiones del mercado......................................................... 10
2. Importancia relativa de la industria del microcrédito
respecto al sistema financiero tradicional ................................ 12
3. Importancia del microcrédito respecto al ingreso
y al consumo per cápita............................................................ 12
4. Diferencias intrarregionales en la industria microfinanciera.... 14

II. ¿Cuán diferentes son las IMF de las instituciones
financieras tradicionales? .............................................................. 17
1. ¿Son las tasas de interés cobradas por las IMF
muy diferentes a las de las instituciones tradicionales? ........... 18
2. ¿Son los costos de intermediación del las IMF mayores
a los de las instituciones financieras tradicionales? ................. 20
3. ¿Son las utilidades de las IMF mucho mayores a las
de las instituciones financieras tradicionales?.......................... 25
III. Papel del Estado en el desarrollo de la industria
microfinanciera en América Latina y el Caribe .......................... 27
1. El Estado como regulador de las actividades de las IMF
en América Latina y el Caribe.................................................. 28
2. Políticas de apoyo al sector microfinanciero ............................ 32
IV. Síntesis y conclusiones .................................................................... 37
Bibliografía .............................................................................................. 41

3

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Serie Financiamiento del desarrollo: números publicados ................................................................. 43

Índice de cuadros
CUADRO 1
CUADRO 2
CUADRO 3
CUADRO 4
CUADRO 5
CUADRO 6
CUADRO 7
CUADRO 8

INDUSTRIA MICROFINANCIERA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE .................11
DIFERENCIAS INTRAREGIONALES DE LA INDUSTRIA
MICROFINANCIERA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE .......................................14
EVOLUCIÓN DE LA INDUSTRIA MICROFINANCIERA EN AMÉRICA
LATINA Y EL CARIBE: ALGUNOS INDICADORES (2003-2008).................................15
IMPORTANCIA RELATIVA DE LA INDUSTRIA MICROFINANCIERA
EN ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (2003-2008)................16
COSTO DEL FONDEO PARA LAS IMF REGULADAS EN
NICARAGUA: LOS CASOS PROCREDIT Y FINDESA...................................................23
EVALUACIÓN DEL ESQUEMA REGULATORIO PARA ALGUNAS
ECONOMÍAS EN DESARROLLO .....................................................................................31
FONDOS Y SISTEMAS DE GARANTÍAS AL CRÉDITO EN AMÉRICA LATINA .......34
BANCA DE OPORTUNIDADES. COLOMBIA
(RESUMEN AL 30 DE JULIO DE 2008)............................................................................35

Índice de recuadros
RECUADRO 1 OTRAS FORMAS DE LA ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA
EL CASO BANCA DE OPORTUNIDADES – COLOMBIA..............................................33

Índice de gráficos
GRÁFICO 1
GRÁFICO 2
GRÁFICO 3

GRÁFICO 4
GRÁFICO 5

GRÁFICO 6
GRÁFICO 7

GRÁFICO 8

GRÁFICO 9

VARIACIÓN PORCENTUAL DE LA CARTERA DE MICROCRÉDITOS
Y DEL NÚMERO DE PRESTATARIOS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE ..........11
EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE INSTITUCIONES MICROFINANCIERAS
EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE .............................................................................12
RECEPTORES DE MICROCRÉDITOS RESPECTO A POBLACIÓN ENTRE
15 Y 65 AÑOS DE EDAD Y CARTERA BRUTA DE CRÉDITOS DE IMF
RESPECTO A LA CARTERA DEL SISTEMA FINANCIERO TRADICIONAL .............13
MICROCRÉDITO PROMEDIO RESPECTO AL CONSUMO PER CAPITA
Y AL PIB PER CAPITA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE ....................................13
TASAS DE INTERÉS ASOCIADA AL MICROCRÉDITO, TASAS
ACTIVA PROMEDIO Y EL SPREAD EN ALGUNOS PAÍSES
DE AMÉRICA LATINA ......................................................................................................19
COSTOS DE OPERACIÓN RESPECTO A LA CARTERA DE CRÉDITO:
INSTITUCIONES FINANCIERA TRADICIONALES Y MICROFINANCIERAS ...........20
CARTERA DE CRÉDITOS PROMEDIO POR EMPLEADO DE
LA INSTITUCIÓN: INSTITUCIONES FINANCIERA TRADICIONALES
Y MICROFINANCIERAS ALGUNOS PAÍSES DE CENTRO-AMERICANOS...............22
RELACIÓN DE COSTOS POR AGENCIA ENTRE LAS
MICROFINANCIERAS Y LAS INSTITUCIONES FINANCIERA
TRADICIONALES (ALGUNOS PAÍSES CENTRO-AMERICANOS)..............................24
RENTABILIDAD SOBRE PATRIMONIO: INSTITUCIONES
FINANCIERA TRADICIONALES Y MICROFINANCIERAS..........................................25

4

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Introducción

América Latina y el Caribe es una de las regiones con menor nivel de
acceso a servicios financieros tradicionales en el mundo en desarrollo,
situación que se hace más patente cuando se analizan los sectores más
vulnerables de la sociedad, aquellos de menor nivel de ingreso y los que
habitan en zonas rurales1.
En virtud de este hecho, los hogares “excluidos” del sistema
financiero tradicional se ven en la necesidad de recurrir a métodos
“informales” de financiamiento, que tienden a tener elevados costos
financieros, plazos muy reducidos y suelen exigir “alguna forma” de
garantía para el otorgamiento de créditos.
Si bien su historia es de larga data, en los últimos años la industria
microfinanciera ha contribuido a cerrar la brecha en cuanto al acceso de
servicios financieros en la región, y en la actualidad moviliza más de
US$ 27.000 millones y atiende a cerca de 13 millones de usuarios,
incrementando de esta forma el bienestar de una larga fracción de la
población de la región.
Pero a lo largo de su historia la industria microfinanciera ha
experimentado una importante transformación, y ha dejado de ser una
industria fundamentalmente operada por ONG que trabajan con aportes
de donantes o de cooperativas rurales integradas por pequeños
productores agrícolas, para convertirse en una industria dinámica en la
que participan de manera creciente actores que pudiera pensarse que
operan con criterios económicos-financieros más cercanos a los de las
instituciones bancarias tradicionales.

1

Ver Navajas y Tejerina (2006), Tejerina y Westley (2007), Bebzuck y Haimovich (2007) y Westley (2001).

5

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Para algunas instituciones microfinancieras (IMF), las consideradas como las más cercanas a la
visión tradicional de las microfinanzas, la idea es conceder microcréditos a microempresarios agrícolas y
urbanos para expandir sus capacidades productivas y de esta forma ayudarlos a combatir la pobreza. En
estos casos el microcrédito es acompañado de otros servicios complementarios, que por lo general
incluyen algún tipo de instrucción no sólo financiera sino de cómo incrementar las capacidades
productivas de los receptores de microcrédito. Esta es la realidad de muchas ONG en zonas rurales en la
región, que operan con recursos provenientes de donantes internacionales (agencias de cooperación) que
si bien buscan la sostenibilidad de las operaciones de las ONG, su fin último no es la rentabilidad
financiera de las IMF.
Por otro lado, y en parte producto del buen desempeño exhibido por la industria, muchos
inversionistas privados nacionales e internacionales han visto que el proveer de servicios financieros y
complementarios a personas que en un principio no los tenían, es una buena oportunidad de negocios
que ofrece niveles de rentabilidad y riesgos “atractivos”. Bajo esta óptica, deben garantizarse los niveles
de rentabilidad de las IMF para que el interés de los inversionistas en la actividad perdure y con ello se
garantice la sostenibilidad de la industria.
Esta diferencia de motivaciones ha desencadenado una serie de debates sobre las implicaciones
sociales y económicas de la industria microfinanciera, que se ha traducido en diferencias en la forma
como la opinión pública, los reguladores y, en general, los gestores de política se aproximan al tema.
Pues para algunos, resulta un tanto inmoral que se busque hacer dinero financiando a los sectores más
pobres de la sociedad, lo que claramente estaría desvirtuando el fin inicial de las microfinanzas. Para
otros, el principal reto de las IMF a futuro está en comprender que el éxito de esta actividad, que
complementa a la actividad financiera tradicional y que atiende a sectores comúnmente excluidos,
depende de su capacidad para atraer recursos, ofreciendo niveles de rentabilidad competitivos y
garantizando la sostenibilidad de la inversión.
En este sentido, el mercado de las microfinanzas se caracteriza por la heterogeneidad de quienes
lo conforman. La misión, visión, estructura, productos ofrecidos, condiciones financieras (tasas, plazos y
comisiones) y los requisitos para obtener un microcrédito cambian dependiendo de la IMF en cuestión.
Por otro lado, las necesidades de los clientes no son siempre las mismas, pudiéndose distinguir las de
grupos rurales, que están geográfica y culturalmente alejados de los sistemas financieros tradicionales,
las de sectores urbanos concentrados en bolsones de pobreza, y las necesidades existentes en grupos de
mujeres emprendedoras, entre otras. De esta diversidad, tanto desde el lado de la oferta como desde el
lado de la demanda, surgen relaciones de complementariedad y grados de especialización específicas al
tipo de necesidad que se pretenda cubrir. Es por tal motivo que resulta difícil, e incluso inconveniente,
establecer una única visión acerca del mercado de las microfinanzas.
A la luz de esta discusión, el presente estudio pretende, en primer lugar mostrar de manera
sintética cuál ha sido el alcance de la industria microfinanciera, en términos de su impacto en el aumento
del acceso de servicios financieros en la región. Para ello, se presenta la evolución registrada por la
cartera de microcréditos, el número de usuarios atendidos por la industria, la participación relativa
respecto al sistema financiero tradicional y dar una idea de cuán importante resulta el microcrédito para
aquellos que lo reciben. En segundo lugar, se presentan algunos de los debates que existen en torno a la
industria microfinanciera, en particular en lo concerniente al fin social que persigue la industria. En este
sentido, nos centraremos en dos aspectos que la literatura y las discusiones con gestores de política han
puesto en el centro del debate: la dinámica de la tasa de interés cobrada por las IMF, y la discusión sobre
la razón social de la industria de las microfinanzas a la luz de los beneficios que algunos operadores
obtienen. Por último, el informe identifica algunas áreas donde las políticas públicas pueden actuar para
contribuir con el desarrollo de la industria microfinanciera y facilitar su tarea de incrementar el acceso a
servicios financieros en la región.
Para tal fin utilizaremos tres herramientas fundamentales. La primera, una base de datos sobres las
IMF en América Latina y el Caribe, consolidada por la Sección de Estudios del Desarrollo de la CEPAL
(SED). La segunda viene dada por los resultados de una serie de estudios patrocinados por la Agencia de
6

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Cooperación Sueca y la Agencia de Cooperación Alemana y coordinados por la Sección de Estudios del
Desarrollo, donde se incluyen 15 estudios de diferentes economías de la región (Argentina, el Estado
Plurinaicional de Bolivia, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua y la República Bolivariana
de Venezuela). La tercera, son las conclusiones de seminarios y encuentros internacionales donde se
presentaron los estudios antes mencionados, amén de diversas entrevistas realizadas a expertos en el
tema y a los gestores de políticas responsables del área de las microfinanzas en la región.
Del análisis efectuado en el presente trabajo queda en evidencia que en el transcurso de la larga
historia del financiamiento alternativo en América Latina, los diversos operadores y la industria como un
todo han enfrentado una serie de retos y dificultades que, por un lado, han condicionado la forma en que
la industria microfinanciera de cada país se ha desarrollado y, por otro, la forma como los operadores
interactúan con las autoridades encargadas de la supervisión y la regulación de los proveedores de
servicios financieros alternativos.
El crecimiento de la industria microfinanciera, el mayor nivel de cobertura y sofisticación que ha
alcanzado recientemente, ha venido acompañado de un incremento igualmente importante de las
tensiones que se originan entre las instituciones que prestan servicios en esta industria, los entes
reguladores de estas instituciones y los usuarios de estos servicios.
Estas tensiones se han traducido en una serie de debates sobre cuán distante se encuentra el
objetivo actual de las microfinanzas respecto a su objetivo inicial, el combate a la pobreza, dados los
niveles de las tasas de interés cargada por los servicios, los excedentes que obtienen y sobre las razones
que están detrás de los costos que reportan las IMF.
Estas discusiones también han desencadenado una serie de reacciones por parte de los gestores de
política, que en algunos casos han buscado estrategias para colaborar con las IMF para reducir costos y
barreras que justifican tasas de interés más altas que las de instituciones financieras tradicionales,
mientras que en otras han decidido jugar un papel más intervencionista en la industria, controlando tasas
y llamando a cesación de pagos.
Con la finalidad de apoyar el desarrollo de la industria, la mayoría de los gobiernos de la región
han adoptado reformas a sus marcos legales, en la dirección planteada por muchos de los trabajos
coordinados por la SED. Se han abierto espacios para que los operadores de las IMF puedan incrementar
el grado de formalización de sus instituciones, de modo que cuando las normas regulatorias lo permitan,
las IMF puedan captar depósitos del público.
La industria microfinanciera afronta importantes retos a futuro, que incluyen enfrentar las
presiones que provienen del mundo político dado el importante caudal electoral que los usuarios de las
IMF representan. Pero por otro lado, también debe enfrentar los retos provenientes de la mayor
competencia que supone una mayor participación de instituciones financieras tradicionales en este
mercado, y de incorporar a un gran número de habitantes de la región, que por razones geográficas y
socio-económicas aún no se han beneficiado del avance de la industria.
El resto del documento está estructurado de la siguiente manera. El capítulo I muestra cuál es el
alcance actual de la industria microfinanciera, con especial énfasis en la cobertura de esta industria en
términos de la cartera de créditos otorgados, el número de instituciones que participan y el número de
usuarios atendidos. El capítulo II presenta elementos sobre el debate de la efectividad de la industria
microfinanciera para luchar contra la pobreza a la luz de las tasas cobradas y de las ganancias obtenidas
por los operadores. En ésta también se abordan temas relacionados a los costos enfrentados por las IMF.
El capítulo III presenta elementos para la formulación de políticas públicas, resaltando el papel del
Estado tanto en el desarrollo de la industria, al actuar como un participante que altera el proceso de
formación de precios en ella, como en su rol regulador y de supervisión de la acción de las IMF. El
capítulo IV contiene algunas consideraciones finales sobre el tema, y posibles áreas de extensión.

7

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

I.

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Alcance y cobertura de la
industria microfinanciera
en América Latina y el
Caribe (2003 – 2008)

Diversos trabajos se han dado a la tarea de cuantificar el tamaño de la
industria microfinanciera en América Latina y el Caribe. Westley (2001),
Marulanda y Otero (2005), Navajas y Tejerina (2006), Bebczuk (2007) y
Minzer (2009) son algunos de los trabajos que recientemente han
estimado el financiamiento total otorgado por las instituciones
microfinancieras en la región.
Una clara limitación que enfrenta este tipo de investigaciones la
constituye lo dispersa y fragmentada que se encuentra la información
sobre la industria microfinanciera. En general, los estudios se sustentan en
información recopilada y divulgada por instituciones como MixMarket y
Acción Internacional, organizaciones privadas sin fines de lucro que
constituyen redes mundiales de IMF2.
Una diferencia fundamental del presente estudio respecto a la
mayoría de los antes mencionados, es que en este, además de la
información utilizada por aquellos, se incluye información suministrada

2

Estas organizaciones buscan servir de foro para posibles oferentes y demandantes de recursos en este mercado, al facilitar la
identificación de necesidades y potencialidades. Al mismo tiempo, buscan divulgar experiencias de funcionamiento que puedan
servir para el aprendizaje de buenas prácticas a otras IMF a nivel mundial. De igual forma, las agrupaciones nacionales, regionales y
subregionales de IMF a sus diferentes niveles han hecho un esfuerzo significativo por consolidar la información existente en
instituciones como MixMarket, RedCamif y Acción Internacional. Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la
Corporación Andina de Fomento (CAF), FELABAN, ALIDE, BCIE y CEPAL han acometido esfuerzos muy significativos para
difundir información sobre el estado de las microfinanzas en la región. Para información adicional ver http://www.mixmarket.org.

9

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

por las agencias reguladoras de entidades financieras y microfinancieras de la región, así como información
proporcionada por diversas agrupaciones gremiales que congregan a muchas IMF de la región3.
Esto nos ha permitido ampliar la muestra de IMF bajo consideración, al incluir tanto a aquellas
que por voluntad propia deciden informar de su actividad financiera a las instituciones antes
mencionadas, como a las que, dado su carácter de reguladas, están obligadas a hacer lo propio ante los
organismos nacionales de supervisión de los sistemas financieros. Mediante este ejercicio, se incrementa
la precisión de las estimaciones sobre el tamaño de la cartera de créditos otorgados por la industria.

1.

Dimensiones del mercado

Uno de los estudios pioneros en lo concerniente a la medición del tamaño de la industria microfinanciera
en América Latina lo constituye el trabajo realizado por Navajas y Tejerina (20064). En dicho trabajo, se
estima que para el año 2005, la industria microfinanciera en América Latina estaba constituida por 336
IMF que movilizaban cerca de US$ 5.437 millones y atendían a unos 5,9 millones de prestatarios.
Acorde con dichas estimaciones, las 336 IMF, de las que se disponía información, otorgaban un crédito
medio cercano a U$ 913 por prestatario.
En virtud de las revisiones antes mencionadas, nuestras estimaciones difieren de las obtenidas por
Navajas y Tejerina, y dan cuenta de un mercado de microcréditos compuesto por 564 IMF en el año
2005, con una cartera de créditos superior a los US$ 15.600 millones y en el que se atiende a un total de
8,8 millones de prestatarios. No obstante, hay que señalar que las cifras de prestatarios siguen mostrando
una marcada subestimación en virtud de que la información suministrada por los entes reguladores, en
general, no incluye datos sobre el número de prestatarios5(ver cuadro 1).
El Cuadro 1 también muestra que para 2008, el número de IMF de las que se dispone información
fue de 617, y que la cartera total de microcrédito en América Latina y el Caribe asciende a US$ 27.692
millones. De igual forma, y nuevamente considerando las limitaciones de información, se estima que el
número de prestatarios es cercano a 12,7 millones6.
Los valores registrados por la cartera de microcréditos dan cuenta de un crecimiento cercano al
338% entre 2003 y 2008, con una tasa de crecimiento anual promedio de 34,4%, crecimiento superior al
registrado por la cartera de créditos del sistema financiero tradicional, que creció en promedio un 23%
durante igual periodo. Por su parte, el número de usuarios reportado por las IMF creció cerca de un
300% (3,2 millones de prestatarios en 2003 a 12,7 millones en 2008) (ver gráfico 1).
No obstante el gran crecimiento registrado por la industria microfinanciera, tanto en términos de
la cartera como del número de usuarios atendido, la reducción experimentada por la tasa de crecimiento
anual pareciera indicar que el mercado podría estar alcanzando límites en términos de su capacidad para
continuar creciendo7. En cuanto al número de instituciones de las que se dispone información de su
cartera de microcréditos, el crecimiento registrado fue de 49%, un 8% interanual (ver gráfico 2).

3

4

5

6

7

Adicionalmente, se incorporó información proveniente de estudios de casos recientemente elaborados por investigadores de la
región, coordinados por la Sección de Estudios del Desarrollo-CEPAL, y bajo el patrocinio de las Agencias de cooperación de
Alemania y Suecia.
En este estudio se emplea fundamentalmente información recopilada por Mix Market y Acción Internacional. Ver Navajas y
Tejerina (2006, pág. 3).
De las 564 IMF de las que para 2005 hemos logrado recopilar información sobre su cartera de microcréditos, sólo se dispone
información sobre el número de prestatarios activos en 340 casos.
Nótese que los niveles aquí indicados son mayores a los reportados en BID-FOMIN-MIX (2010), para los años 2005-2009, y que los
reportados por Minzer (2009), para el año 2006.
Sin embargo, el menor dinamismo de la cartera de créditos registrada en esa época también puede responder a los efectos de la
crisis financiera internacional y a sus repercusiones sobre las distintas economías de la región.

10

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

CUADRO 1
INDUSTRIA MICROFINANCIERA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Cartera de Microcréditos
(MM US$ 2008)

Año

2003

Prestatarios
(Millones de personas)

6,0

Número de IMF

3,2

Monto Promedio
del Microcrédito
por prestatario
(US$ 2008)

414

1 171

2004

9,5

5,5

466

1 269

2005

15,4

8,8

564

1 194

2006

19,3

10,8

600

1 422

2007

25,9

11,9

628

1 787

2008

27,7

12,7

617

1 709

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida de
fuentes nacionales y de Mix Market.

De igual forma, vale la pena destacar que dada la dinámica registrada por la cartera total de
microcréditos y el número de usuarios atendidos, el microcrédito medio otorgado creció cerca de un
35% entre 2003 (US$ 1.269) y 2008 (US$ 1.709).

GRÁFICO 1
VARIACIÓN PORCENTUAL DE LA CARTERA DE MICROCRÉDITOS Y DEL NÚMERO DE
PRESTATARIOS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
80

2 000
1 800

70

1 600
60
1 400
50

1 200

40

1 000
0 800

30

0 600
20
0 400
10

0 200

0

0 000
2004

2005

Cartera de créditos (US$ 2008)

2006
Prestatarios

2007

2008

Crédito medio (US$ 2008)

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información
obtenida de fuentes nacionales y de Mix Market.

11

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

GRÁFICO 2
EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE INSTITUCIONES MICROFINANCIERAS
EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
650

Número de IMF

600
550
500
450
400
350
2003

2004

2005

2006

2007

2008

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de
información obtenida de fuentes nacionales y de Mix Market.

2.

Importancia relativa de la industria del microcrédito
respecto al sistema financiero tradicional

La Figura 3 muestra dos indicadores para poner en perspectiva el dinamismo registrado por la industria
microfinanciera en la región. En primer lugar, la línea sólida muestra cuánto representa la cartera total de
microcréditos respecto al crédito total otorgado por instituciones financieras tradicionales. Pese a que la
cartera total de microcréditos representa sólo una pequeña fracción del crédito otorgado por el sistema
tradicional, la importancia relativa de las IMF como intermediarios financieros se ha venido
incrementando, y ha pasado de representar un 0,7% del total de créditos otorgados por el sistema
financiero tradicional de América Latina y el Caribe en 2002, a un 1,1% en el año 20088.
En segundo lugar, la línea con puntos muestra la importancia relativa de la industria microfinanciera
al comparar el número de prestatarios de la industria con la población con edades comprendidas entre 15 y
65 años de la región. De acuerdo a este indicador, en 2003 el total de prestatarios reportados representaba
un 0,9% de la población entre 15 y 65 años, mientras que para 2008 llegó a un 3,5%.

3.

Importancia del microcrédito respecto al ingreso
y al consumo per cápita

Otro indicador que da cuenta ya no del tamaño de la industria de microcréditos, sino que de la importancia
económica para sus receptores, lo constituyen la razón del monto medio del microcrédito otorgado respecto
al PIB per cápita (línea con puntos) y al consumo per cápita (línea sólida) en el gráfico 4.
En este sentido, ambos indicadores muestran que el monto promedio del microcrédito ha venido
cayendo entre 2003 y 2008. En particular, el gráfico 4 muestra como en 2003 el microcrédito promedio
representó un 33,2% del PIB per cápita y 50,8% del consumo per cápita de la región, mientras que en
2008 los niveles de estos indicadores fueron 22,9% y 36,6%, respectivamente.

8

Un fenómeno interesante en algunos países de la región es el papel jugado por las casas comerciales que han venido jugando un rol
cada vez más importante como proveedores de servicios financieros, al ofrecer créditos al consumo a muchos de sus clientes. Ver
Zahler (2007) para un análisis de esta situación en el caso chileno.

12

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

GRÁFICO 3
RECEPTORES DE MICROCRÉDITOS RESPECTO A POBLACIÓN ENTRE
15 Y 65 AÑOS DE EDAD Y CARTERA BRUTA DE CRÉDITOS DE IMF RESPECTO
A LA CARTERA DEL SISTEMA FINANCIERO TRADICIONAL
4.0%
3.5%
3.0%
2.5%
2.0%
1.5%
1.0%
0.5%
0.0%
2003

2004

2005

2006

Prestatarios/Pob mayor 15

2007

2008

Micro total/Total cartera

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida
de fuentes nacionales y de MixMarket.

GRÁFICO 4
MICROCRÉDITO PROMEDIO RESPECTO AL CONSUMO PER CAPITA Y
AL PIB PER CAPITA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
55%
50%
45%
40%
35%
30%
25%
20%
2003

2004

2005

Micro/Consumo Medio

2006

2007

2008

Micro/PIB per capita

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de
información obtenida de fuentes nacionales y de MixMarket.

13

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

4.

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Diferencias intrarregionales en la industria microfinanciera

Como es tradicional en nuestra región, existen importantes diferencias cuando se compara a nivel de los
países el crecimiento de la industria microfinanciera, su importancia relativa y la significancia del monto
medio del crédito respecto a indicadores como el PIB y el consumo per cápita.
Los cuadros 2 y 3 muestran que el importante crecimiento que ha exhibido la industria
microfinanciera en la región en términos de su capacidad para intermediar recursos financieros está
fundamentalmente asociado al nivel que esta industria ha alcanzado en países como Perú, Colombia,
México, el Estado Plurinacional de Bolivia y Ecuador. Para 2008, estos cinco países concentraban más
de un 75% de la cartera de microcréditos de la región, cerca de un 70% de las IMF de las que se dispone
información y 77% del total de prestatarios. De igual forma, hay que destacar el crecimiento que ha
mostrado la cartera de microcréditos en países como Chile, Argentina, la República Bolivariana de
Venezuela, El Salvador y Guatemala, en los cuales la tasa de crecimiento anual promedio excede el 60%
entre 2003 y 2008.
Adicionalmente, el cuadro 3 indica que el número de IMF ha exhibido un importante crecimiento en
países como Brasil, la República Bolivariana de Venezuela, Chile y Honduras, con variaciones que exceden
el 100% entre 2003 y 2008.
Por otra parte, para tener una idea del grado de cobertura de esta industria en los países de la región,
el cuadro 4 muestra que en economías como las de Perú, Nicaragua y el Estado Plurinacional de Bolivia, el
número de prestatarios reportados representa más de 12% de la población con edades comprendidas entre
15 y 64 años.
El cuadro 4 también muestra que si bien la cartera total de microcréditos representa un porcentaje
relativamente bajo del total de créditos otorgados al sector privado de las economías, el microcrédito
medio llega a representar más del 100% del PIB per cápita en el Estado Plurinacional de Bolivia y Costa
Rica, y más del 200% del consumo per cápita en dichos países.
CUADRO 2
DIFERENCIAS INTRAREGIONALES DE LA INDUSTRIA MICROFINANCIERA
EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
(Millones de US$ de 2008)
2003

2007

2008

3 978,2

5 397,8

6 699,7

2 483,9

3 377,8

4 651,2

4 381,0

1 862,4

2 851,6

3 623,2

4 223,9

3 855,1

Bolivia (Estado Plurinacional de) 1 273,3

1 512,2

1 741,4

2 095,7

2 578,9

3 525,9

Ecuador

815,4

1 257,2

1 743,7

2 201,8

2 633,2

3 098,7

5 174,1

7 846,8

11 867,1

15 276,7

19 485,0

21 560,4

30,4

276,2

1 378,6

1 912,9

2 606,1

2 266,2

Costa Rica

336,3

444,2

602,4

821,8

1 276,9

1 408,8

El Salvador

53,8

176,3

513,0

55,2

672,6

742,8

Nicaragua

102,1

210,9

308,2

409,8

525,9

543,7

77,3

116,8

194,3

285,1

546,2

519,7

México

Sub total

a

Chile

Brasil
R. Dominicana
Honduras
Venezuela (República
Bolivariana de)

2006

2 465,7

3 046,5

449,6

749,3

1 156,8

Colombia

2005

1 479,0

Perú

2004

52,8

98,9

105,8

134,9

164,3

188,2

143,9

176,4

197,9

105,5

194,3

167,7

6,9

14,4

59,5

110,7

285,1

136,1

(continúa)

14

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Cuadro 1 (conclusión)
2003

2004

2005

2006

2007

2008

8,2

38,8

38,7

109,7

70,3

90,3

Paraguay

40,0

40,0

39,9

39,9

39,9

39,9

Haití

13,7

20,3

26,8

43,6

50,9

36,3

0,8

2,2

5,1

8,1

16,5

19,9

12,1

10,3

11,6

12,9

14,9

Guatemala

Argentina
Panamá
Trinidad y Tobago
Total ALC

3,3
6 040,32

3,9

3,9

4,4

4,4

9 477,60

15 351,50

19 329,44

25 951,30

27 739,30

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida de fuentes
nacionales y de Mix Market.
a

5 primeros países de acuerdo a la cartera de 2008.

CUADRO 3
EVOLUCIÓN DE LA INDUSTRIA MICROFINANCIERA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE:
ALGUNOS INDICADORES (2003-2008)
(En porcentajes)
Países

Crecimiento promedio anual
Cartera de
microcrédito

Número de
prestatarios

Número de IMF
Variación
porcentual

Microcrédito medio
(US$ 2008)

Perú

90

61

60

475

Colombia

20

29

20

1 900

México

46

38

867

1 163

137

38

300

1 513

Ecuador

58

38

40

1 065

Chile

33

38

32

7 505

Costa Rica

29

42

100

907

El Salvador

31

22

62

1 232

Nicaragua

69

27

122

1 232

Brasil

62

58

100

698

República Dominicana

21

18

0

464

3

45

180

517

Venezuela (República Bolivariana de)

27

78

18

519

Guatemala

40

23

15

769

5

3

0

1 422

Haití

53

31

100

829

Argentina

35

14

66

1 384

Panamá

8

-20

-50

1 901

81

48

700

1 696

Bolivia (Estado Plurinacional de)

Honduras

Paraguay

Trinidad y Tobago

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida de
fuentes nacionales y de Mix Market.
Nota: Ordenados de acuerdo al tamaño de la cartera de 2008.

15

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

CUADRO 4
IMPORTANCIA RELATIVA DE LA INDUSTRIA MICROFINANCIERA EN ALGUNOS PAÍSES
DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (2003-2008)
(En porcentajes)
País
Perú

Coberturaa

Peso relativob

Importancia relativa
Ingresoc

Consumod

13,0

0,2

46,2

69,8

Colombia

4,6

0,1

32,0

49,1

México

3,1

0,0

6,0

9,0

Estado Plurinacional de Bolivia

8,9

0,5

164,2

250,4

Ecuador

5,9

0,2

40,8

62,6

Chile

2,0

0,0

19,2

33,3

Costa Rica

0,4

0,1

146,1

218,1

El Salvador

4,1

0,1

41,7

44,7

Nicaragua

12,1

0,2

82,0

92,1

Brasil

0,5

0,0

23,2

38,3

República Dominicana

1,8

0,0

29,9

37,1

Honduras

3,3

0,0

33,0

42,3

República Bolivariana
de Venezuela

0,2

0,0

25,2

48,8

Guatemala

1,8

0,0

31,8

36,7

Paraguay

6,7

0,0

53,7

72,8

Haití

1,4

0,0

98,6

n.a.

Argentina

0,1

0,0

8,8

14,6

Panamá

0,5

0,0

22,2

42,7

Trinidad y Tobago

0,3

0,0

10,8

30,3

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida de
fuentes nacionales y de Mix Market.
Nota: Ordenados de acuerdo al tamaño de la cartera de 2008.
Número de prestatarios/Población entre 15-64 años.
b
Cartera bruta de microcréditos/Total de créditos al sector privado.
c
Microcrédito promedio/PIB per cápita.
d
Microcrédito proemdio/Consumo per cápita.
a

16

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

II. ¿Cuán diferentes son las
IMF de las instituciones
financieras tradicionales?

Desde hace mucho tiempo la literatura ha destacado cómo un mayor
acceso a servicios financieros puede incrementar el nivel de bienestar de
los hogares que se benefician de dicha oportunidad. En estas
investigaciones se ha destacado la importancia del desarrollo de mercados
financieros para promover no sólo el crecimiento sino también el
desarrollo económico. En principio, un proceso sano de intermediación
financiera permite por un lado que los individuos puedan transferir
recursos intertemporalmente (mediante el ahorro o el endeudamiento), así
como también entre posibles estados de la naturaleza (diversificación de
riesgos y contratar seguros). En este sentido, la literatura destaca que el
proceso de intermediación financiera afecta de manera determinante el
nivel de bienestar de los individuos, condicionando el proceso de
acumulación de capital físico y, en especial, de capital humano, en la
forma de salud, educación y en la formación de capacidades, con lo que
también afecta las posibilidad de participación de determinados sectores
socio-demográficos (como mujeres y jóvenes) en el proceso productivo y
en la toma de decisiones9.

9

Balkenhol (2006) muestra cómo las microfinanzas afectan la creación de empleo. Bekele-Haile (2010) muestra los efectos que
programas de microfinanzas que tienen como grupo objetivo a mujeres casadas tienen sobre el proceso de acumulación de capital
(ganado) y en las actividades desarrolladas en el hogar en Etiopía. Raj-Sharma (2007) realiza un estudio similar al de Bekele-Haile
pero en el caso de Nepal.

17

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

La sección dos muestra cómo en América Latina y el Caribe el número de personas atendidas por
la industria de la microfinanzas se ha incrementado de manera significativa entre 2003 y 2008, pasando
de atender poco más de tres millones de usuarios en 2003 a atender 12,7 millones de usuarios en 2008.
Esto implica un alza importante del número de personas que ganan acceso a servicios financieros, dado
que posiblemente una fracción importante de ellos no tenían esa oportunidad previamente, con el
consiguiente incremento de bienestar que entrega la posibilidad de endeudarse para financiar ya sea
consumo o sus actividades productivas.
Sin embargo, pese a las ganancias experimentadas por el aumento del acceso por muchos hogares
en la región, entre los participantes de la industria (IMF, donantes, inversionistas, reguladores, gestores
de política y usuarios) se ha presentado un intenso debate sobre la efectividad de las microfinanzas para
combatir la pobreza. Pues si bien existe consenso sobre las ganancias en acceso, se han expresado serias
dudas sobre el impacto que pueden tener las tasas de interés cobradas por las IMF sobre el bienestar de
los usuarios, las posibles excesivas utilidades que muchos operadores pueden estar obteniendo, y sobre
el papel que puede jugar el sector público para promover por un lado, un aumento en la inclusión y por
otro, una reducción de los costos que enfrentan los usuarios. Esta sección estará dedicada a evaluar
algunos de estos aspectos.

1.

¿Son las tasas de interés cobradas por las IMF muy
diferentes a las de las instituciones tradicionales?

Una de las principales áreas de disputa entre los gestores de política, el público y los operadores de
instituciones microfinancieras lo constituye el nivel que presentan las tasas de interés cobradas por las IMF.
Por un lado, los usuarios y los gestores de política argumentan que las tasas de interés cobradas
por las instituciones microfinancieras son muy elevadas, y en algunos casos las tildan de tasas de usura,
y señalan que detrás de ellas se esconden muchas ineficiencias administrativas y financieras de las IMF.
Muchos usuarios y gestores de política sostienen que los costos de estas ineficiencias son traspasados a
los consumidores gracias a la capacidad que tienen las IMF para ejercer poder de mercado, dada la
inelasticidad precio de la demanda del microcrédito. Los elevados excedentes que esta situación conlleva
parece alejar a las IMF de su espíritu inicial, cual es ser un medio para contribuir a superar la pobreza10.
De acuerdo a Minzer (2009), las tasas promedio cobradas por el microcrédito en la región se
ubican en promedio en torno a un 26% para el período 2002-200611. El gráfico 5 compara la dinámica de
las tasas de interés activa y la del microcrédito para un grupo de países de la región, quedando en
evidencia que, al menos para el período 2002-2006, las tasas asociadas al microcrédito superan a la tasa
activa en cerca de 8 puntos porcentuales12.

10

11

12

En este sentido ver http://www.multinoticiastv.com/index.php?option=com_contenttask=viewid=1091, donde se cita al
Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en julio de 2008 en pleno conflicto con el sector microfinanciero, quien sostuvo que: “No
es como dicen los medios de la derecha, enemigos de los pobres, que aplauden a las financieras y aseguran que yo estoy diciendo
que no hay que pagar. Hay que pagar, pero con intereses justos”.
De igual forma, Minzer (2009) muestra que para la muestra analizada las IMF no reguladas tienden a exhibir mayores tasas que
aquellas reguladas, 35,2% en promedio vs. 24,1%. Estimaciones similares a las de Minzer son las presentadas por Rosengerg,
González y Narain (2009). En dicho trabajo también se muestran diferencias importantes entre las tasas cobradas, dependiendo del
tipo de IMF que se considere, siendo las IMF vinculadas a bancos y las ONG las que cargan las mayores tasas.
Este resultado está afectado de manera crucial por el caso mexicano, en el cual la tasa promedio de las IMF se incrementó
significativamente por efectos de las operaciones de la institución Compartamos. Ver Rosengerg, González y Narain (2009). El
reporte preparado por Economist Intelligence Unit (2009) muestra un resultado similar al comparar las tasas implícitas cobradas
tanto por los bancos comerciales como por las IMF de la región. En este caso, para el 2008 el diferencial de tasas (spread) o la prima
de las microfinanzas como la denominaron es cerca de 15 puntos porcentuales.

18

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

GRÁFICO 5
TASAS DE INTERÉS ASOCIADA AL MICROCRÉDITO, TASAS ACTIVA PROMEDIO
Y EL SPREAD EN ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
(Porcentaje)
30
25
20
15
10

8,6

7,1

7,9

2004

2005

9,6

6,0

5
0
2002

Spread

2003

Tasa Activa (Tradicional)

2006

Tasa IMF

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de
información obtenida de fuentes nacionales y Minzer (2009). Los países incluidos en la
estimación de la tasa activa de instituciones tradicionales son Argentina, Estado
Plurinacional de Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, México, Perú y Rep. Bolivariana de
Venezuela.

Evidencia similar es la que suministran Rosengerg, González y Narain (2009) al estudiar una
muestra compuesta por 36 países en desarrollo para el año 2008, y encuentran que en 19 de estos países
las tasas de las IMF eran menores que las de los créditos al consumo, iguales en 10 países y mayores en
7. Para la región, estas estimaciones arrojaron que en los casos de el Estado Plurinacional de Bolivia y
Nicaragua las tasas eran menores, en Colombia, Ecuador y México eran iguales, y para Perú eran
superiores.
Por su parte, las IMF sostienen que si bien las tasas de interés cobradas por ellas son mayores a
las de instituciones financieras tradicionales, éstas resultan sustancialmente menores a las cobradas por
prestamistas informales, que era el mercado al que muchos de sus clientes tenían acceso inicialmente.
De igual forma, las IMF señalan que es natural que sus tasas sean mayores a la de los bancos,
pues reflejan mayores costos, que a su vez dan cuenta de importantes diferencias entre los mercados
atendidos, pues las IMF atienden a personas que en principio no eran clientes de las instituciones
financieras tradicionales, por el nivel de riesgo asociado y los mayores costos que implican.
Los operadores de IMF señalan que para sus usuarios las tasas son un elemento importante pero
que resulta más importante el poder contar con acceso al crédito, pues de no ser por intermedio de las
IMF, tendrían que buscar el crédito donde los prestamistas, dado que no tienen fuentes alternativas, lo
que implicaría sin duda alguna condiciones menos favorables13.
El crecimiento experimentado por la industria microfinanciera en la región, en términos de la
cartera de créditos y el número de usuarios, hace que este debate alcance relevancia en muchos países de

13

En un estudio realizado en Piura, Perú, Guirkinger (2005) encuentra que la tasa mensual promedio cobrada por prestamistas
informales era cerca del 10% en el 2003, mientras que la tasa de instituciones formales era cercana a 4% mensual. Por su parte,
Lewis (2008) señala que en oportunidades las tasas de interés cobradas por operadores informales y casas de empeño puede llegar a
niveles como el 20% diario en países en vías de desarrollo.

19

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

la región14, y obliga a gestores de política y operadores en la industria a buscar soluciones políticoeconómicas para aliviar tensiones y evitar las trampas que envuelven a la industria15.
Diversos expertos señalan que la génesis de esta discusión está asociada a la poca transparencia
con la que se determinan los precios en la industria microfinanciera, a la poca cultura económicafinanciera que predomina en la región, y, en buena medida, a tensiones políticas dado el potencial
electoral y las características socio-económicas del grupo atendido por la industria16.

2.

¿Son los costos de intermediación del las IMF mayores
a los de las instituciones financieras tradicionales?

Dentro de los principales argumentos esgrimidos por los operadores de IMF para justificar los niveles de
las tasas de interés cargadas al microcrédito destacan los costos de intermediación que enfrentan.
El gráfico 6 refleja cuánto representan los costos de operación de las IMF y de instituciones
financieras tradicionales en América Latina y el Caribe. Dicha figura ilustra que para el promedio de la
región, los costos de operación de las IMF superan en 1,4 puntos porcentuales a los de la banca. Esta
diferencia es mayor si se comparan las IMF de América del Sur (2,6 puntos porcentuales) o de México
(2,2 puntos porcentuales) con instituciones financieras tradicionales. A continuación se presentan
algunos elementos que alimentan el debate sobre estos costos de las IMF.

GRÁFICO 6
COSTOS DE OPERACIÓN RESPECTO A LA CARTERA DE CRÉDITO:
INSTITUCIONES FINANCIERA TRADICIONALES Y MICROFINANCIERAS
(Porcentaje, 2006 - 2007)

9,2

ALC

7,8

8,2
8,1

Centro América

10,1

Sur América

7,5

10,2

México

8,0
0

2

4

6

Bancos

8

10

12

IMF

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de
información obtenida de fuentes nacionales, FELABAN y Minzer (2009).
14

15
16

Ver la opinión de Patricia Padilla, Secretaria Ejecutiva de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (ASOMIF)
y directora de ADIM, expresada en el artículo de la Revista Envío de agosto de 2008, sobre qué hay detrás de la crisis de las
microfinanzas en Nicaragua.
Ver Falck y Ordóñez (2009).
En este sentido hay que destacar los esfuerzos de la organización MFtransparency.org que tiene una campaña para incrementar la
transparencia en el proceso de formación de los precios cobrados por las instituciones microfinancieras en el mundo, de una manera
comparable internacionalmente.

20

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

2.1 Características del mercado
a) Situación socio-demográfica de los clientes. Las características socio-demográficas y
culturales de sus usuarios constituyen el principal escollo para reducir los costos de
intermediación de la industria microfinanciera. La informalidad y falta de cultura financiera17,
la dispersión geográfica en muchos casos y la carencia de instancias centrales para obtener
información sobre el historial crediticio de sus usuarios, ha llevado a las IMF a desarrollar
nuevas técnicas para la evaluación de riesgos, que implican mayores costos y a su vez tasas de
interés más elevadas que las de sus contrapartes tradicionales18.
b) Carencia de colaterales. La no exigencia de garantías y de otro tipo de respaldos para el
otorgamiento de créditos hace que las IMF estén expuestas a un riesgo mayor que el que
enfrentan los operadores financieros tradicionales. Este mayor riesgo asociado a las IMF
implica la necesidad de mayores provisiones, lo que se traduce en tasas de interés que tienden
a ser superiores a las de la banca tradicional.
c) Economías de escala. Se argumenta que la carencia de economías de escala o ámbito en las
IMF incrementa sus costos de intermediación, en particular en lo que se refiere a supervisión,
monitoreo y cobranzas de los créditos. En efecto, administrar un préstamo de un millón de
dólares no es igual que administrar mil préstamos de US$ 1.000. Las necesidades de
infraestructura, de personal, de equipos y software son claramente mayores en el segundo caso.
El gráfico 7 muestra la marcada diferencia que existe entre la cartera que maneja en promedio
un empleado, no necesariamente un oficial de crédito, en IMF y en instituciones financieras
tradicionales para algunos países Centroamericanos. La cartera media de las instituciones
tradicionales es más del doble que la de las IMF, y en el caso de Honduras, la cartera media de
un empleado bancario es más de 40 veces la de un empleado de las IMF. Asumiendo que
ambos empleados tengan una remuneración similar, los costos medios son sustancialmente
menores en el caso de los bancos, explicando, al menos en parte, las diferencias de costos19.

2.2 Costos del financiamiento
a) Límites en las fuentes: Otro factor fundamental en la determinación de los costos de las IMF es sin
duda el costo de financiamiento que las IMF tienen que pagar para obtener recursos para la
intermediación. Dependiendo del tipo de regulación que aplique a cada país y el perfil propio de la
IMF, éstas obtienen sus fondos de cuatro fuentes fundamentales: donantes, inversionistas,
captaciones del público y recursos propios. En general, las IMF argumentan que los costos de estas
fuentes son mayores a los costos de las fuentes empleadas por las instituciones financieras
tradicionales, que fundamentalmente obtienen sus recursos de captaciones del público, y en
ocasiones, de muchos recursos colocados por el sector público. Un ejemplo de esto lo proveen
Salgado y Pasos (2009), donde se muestra el costo del financiamiento para las IMF reguladas en
Nicaragua. El cuadro 5 muestra que la recepción de depósitos del público resulta la fuente menos
costosa de las opciones empleadas, por lo que aquellas IMF que enfrenten esta restricción no
pueden acceder a una de las fuentes más baratas de financiamiento20.

17

18

19
20

Zalles y van Swinderen (2009) muestran ejemplos de las implicaciones del desconocimiento de conceptos como las tasas de interés
real y de metodologías para evaluar proyectos en la toma de decisiones de productores en zonas rurales de Bolivia.
En este sentido Falck y Ordóñez (2009) señalan que dentro de las principales limitaciones que enfrentan las IMF en Honduras lo
constituye la dispersión geográfica y problemas asociados a esto, así como la mayor vulnerabilidad que caracteriza a las actividades
agrícolas. Zalles y van Swinderen (2009) también señalan que las barreras geográficas y la falta de infraestructura y servicios de
apoyo a la actividad microfinanciera constituye uno de los principales inconvenientes para llegar a zonas rurales en Bolivia.
Situaciones similares se destacan en muchos países de la región: ver Sánchez (2010) para el caso de Honduras, De León (2009) para
el caso de Guatemala y Clemente (2009) para el caso de Venezuela.
Helms y Reille (2004) muestran cómo los costos de las IMF son afectadas por el volumen medio de operaciones realizadas.
Rosengerg, González y Narain (2009) muestran como los valores señalados por Pasos (2009), Salgado y Pasos (2009) para
Nicaragua y Sánchez (2010) para el caso de Honduras son similares a los valores que ellos estiman para las IMF, tanto a nivel

21

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

GRÁFICO 7
CARTERA DE CRÉDITOS PROMEDIO POR EMPLEADO DE LA INSTITUCIÓN: INSTITUCIONES
FINANCIERA TRADICIONALES Y MICROFINANCIERAS ALGUNOS PAÍSES DE CENTRO-AMERICANOS
(Miles de dólares de 2007)
B ancos

Panama

Costa Rica

Nicaragua

Honduras

Guatemala

El
Salvador

400 00 0
350 00 0
300 00 0
250 00 0
200 00 0
150 00 0
100 00 0
50 00 0
0

Panama

Costa Rica

Nicaragua

Honduras

El
Salvador

000
000
000
000
000
000
000
000
000
000
Guatemala

4 500
4 000
3 500
3 000
2 500
2 000
1 500
1 000
0 500
0 000

IMF

Razon (Bancos/IMF)

Panama
Costa Rica
Nicaragua
Honduras
El Salvador
Guatemala
0

10

20

30

40

50

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida de fuentes
nacionales, FELABAN y REDCAMIF (2009).

b) Mayor exposición al riesgo. Vinculado al costo de los fondos, y a la naturaleza propia del
negocio, las IMF argumentan que aunque se opere en condiciones macro-económicas parecidas,
los inversionistas y potenciales depositantes de recursos exigirán tasas superiores a las IMF ante
un riesgo país similar, dado que la falta de garantías financieras incrementa el riesgo asociado a
su cartera de créditos. Para muchas IMF, el financiamiento externo es una importante fuente de
recursos para la intermediación, de modo que el impacto de mayores niveles de riesgo país será
más importante en este tipo de instituciones antes que en las tradicionales, pues estas últimas
tendrán acceso a fuentes internas, como los depósitos del público.

mundial como de la región. Asimismo, Rosengerg, González y Narain (2009) señalan que el promedio del costo del endeudamiento
de las IMF a nivel mundial es superior al alcanzado por los bancos comerciales, 5,1% vs. 3%.

22

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

CUADRO 5
COSTO DEL FONDEO PARA LAS IMF REGULADAS EN NICARAGUA:
LOS CASOS PROCREDIT Y FINDESA
(Porcentajes)
Procredit
Dic/2007

Findesa

Jun/2008

Dic/2007

Jun/2008

Depósitos del Público

5,67

5,67

5,8

5,49

Instituciones Financieras Nac.

6,69

7,05

7,27

7,35

Instituciones Financieras Ext.

7,62

6,87

8,53

8,53

Otros finan. de Ins. Financieras

8,91

7,92

8,69

8,62

Deuda Subordinada

6,54

n,d,

9,95

9,57

Promedio

7,11

6,88

8,09

7,89

Fuente: Salgado y Pasos (2009). La industria microfinanciera en Nicaragua: el rol de las instituciones
microfinancieras.

2.3 Costos administrativos y de funcionamiento
a) Costos medios mayores. Con frecuencia se resalta el uso intensivo de mano de obra para el
manejo y análisis de riesgo por parte de las IMF. González-Vega y Villafani-Ibernegaray
(2010) señalan que esto es precisamente una de las principales ventajas de la industria dado
que explica su buen desempeño, conocimiento de los clientes, pero también es su principal
desventaja, dado que implica una elevada inversión para la formación y el desarrollo de este
personal. El gráfico 8 muestra cómo en general, las IMF tienen costos por agencia mayor que
las instituciones bancarias, siendo esta relación de casi cuatro veces en el caso de Guatemala.
b) Dificultades para mantener al personal formado. Adicionalmente, al elevado costo de
formación en capital humano, hay quienes señalan que existe una elevada rotación de
personal en las IMF, pues un trabajador una vez entrenado y provisto de conocimiento
específico se convierte en un “hot-commodity”, que recibe ofertas de otros empleadores,
dentro de los que se encuentran instituciones financieras tradicionales21.
c) Otros servicios complementarios al microcrédito. Otro factor que encarece la operación de las
IMF respecto a la banca tradicional es que la entrega de préstamos por parte de las IMF suele
ir acompañado de la entrega de servicios adicionales. Es así como se ofrece la enseñanza de
métodos administrativos para mejorar la gestión de los recursos financieros y tecnológicos,
entre otros servicios que demandan recursos y por lo tanto encarecen las operaciones
crediticias22. Esto se da fundamentalmente en las ONG, que tal como se mencionó, cobran en
promedio tasas mayores que las demás IMF.

21

22

Sánchez (2010) y Serrano (2009) señalan como para muchas IMF el mantener sus empleados se ha constituido en uno de sus
principales retos actuales, dada la incursión de instituciones bancarias tradicionales en este mercado, las que al contar con mayores
recursos buscan talento ya formado dentro de los empleados de las IMF.
En Colombia se establece una comisión de hasta 7% para cubrir los costos asociados a este tipo de servicios “no financieros”
prestados por las IMF. Ver Serrano (2009) y Gutiérrez, Ma. (2009).

23

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

GRÁFICO 8
RELACIÓN DE COSTOS POR AGENCIA ENTRE LAS MICROFINANCIERAS Y LAS
INSTITUCIONES FINANCIERA TRADICIONALES (ALGUNOS PAÍSES CENTRO-AMERICANOS)

Costa Rica

Nicaragua

El Sal vador

Guatemala

0

1

2

3

4

5

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información
obtenida de fuentes nacionales, FELABAN y REDCAMIF (2009).

2.4 Costos asociados a la regulación (o la falta de ella)
La forma como muchos de los factores señalados afectan la estructura de costos de las IMF dependen de
la regulación a las que las instituciones se encuentren sometidas, o la falta de ella.
a) Limitaciones al financiamiento. Un ejemplo de esto lo constituyen los efectos de la falta de
regulación sobre el costo de los fondos. En primer lugar, en muchos países de la región las
IMF no pueden captar depósitos del público, en virtud de que sólo los pueden recibir aquellas
instituciones reguladas por las superintendencias de bancos o de cooperativas, con lo que se
pierde una posible fuente de recursos para la intermediación. Por otra parte, potenciales
inversionistas, como lo son los bancos de desarrollo subregionales, restringen su portafolio de
inversión a IMF reguladas. Situaciones similares se presentan con agencias públicas
nacionales que por ley están limitadas a financiar IMF reguladas, y con posibles inversionistas
privados que deciden evitar IMF no reguladas o deciden cobrar tasas mayores, por percibirlas
de mayor riesgo que otras instituciones financieras23. Asimismo, una mayor dependencia en
inversionistas privados incrementa la vulnerabilidad, y por tanto los costos de las IMF ante
eventuales variaciones del tipo de interés, cambios en el riesgo país, y movimientos en el tipo
de cambio, dado que muchas de estas inversiones se pagan en divisas.
b) Adecuarse a la regulación es costoso. Adicionalmente, se argumenta que dependiendo del
esquema regulatorio adoptado, el paso de no regulada a regulada puede implicar mayores
costos administrativos y de funcionamiento para las IMF, dado que éstas deben adquirir los
equipos y software solicitados por las superintendencias para la regulación, amén de tener que
contar con el personal especializado para garantizar el cumplimiento de las normas y
dictámenes de los reguladores24.

23

24

Sánchez (2010) señala que el caso de Honduras fundaciones como José María Covelo que actúa con financiamiento de segundo piso
no pueden colocar recursos en IMF no reguladas, situación similar a la que Pasos 92009) y Salgado y Pasos (2009) plantean que
ocurre en Nicaragua con los fondos de la Financiera Nicaragüense de Inversiones. Por su parte Falck y Ordóñez (2009) y De León
(2009) documentan como el BCIE financia algunas IMF de Honduras y Guatemala, siendo un requisito para esto que estén sujetas a
la regulación.
Sánchez (2010) señala que el paso a la regulación para muchas IMF hondureñas ha sido lento y costoso, y en general para algunas IMF
los costos de equipos, software y demás disposiciones de los entes reguladores asciende a niveles entre US$ 237.000 y US$ 384.000.

24

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

3.

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

¿Son las utilidades de las IMF mucho mayores a las
de las instituciones financieras tradicionales?

La discusión sobre las tasas de interés cobradas por las IMF y la percepción de una excesiva rentabilidad por
parte de estas instituciones han sido el centro del debate entre usuarios, gestores de política y las IMF. En
opinión de muchos usuarios y gestores de política las tasas cobradas y los niveles de rentabilidad obtenidos son
sencillamente exagerados y desvirtúan el espíritu original de las instituciones microfinancieras.
El gráfico 9 muestra una comparación del retorno sobre patrimonio (ROE) para las IMF y se muestra
que para la región este indicador alcanza un promedio cercano al 17%. Vale la pena resaltar que muchas
IMF argumentan que la reinversión de utilidades es una de las principales fuentes de recursos para expandir
el negocio, por lo que no todas las utilidades recaudadas en un momento determinado son ingresos para los
“accionistas” de las instituciones, sino que por el contrario, constituye “capital de trabajo”.
De igual forma, dada la importancia que han ganado inversionistas financieros en la actividad, las
IMF para obtener fondos deben poder otorgar tasas de retorno suficientemente atractivas para garantizar
la sustentabilidad del negocio.
Pero para poner en contexto cuán elevados son los niveles de retorno de las IMF, el gráfico 6
también muestra el valor del ROE para instituciones financieras tradicionales en la región. Allí queda en
evidencia que el indicador de rentabilidad de las IMF es en general, inferior al que presentan las
instituciones financieras tradicionales, al menos en el período 2006-2007, con la excepción del caso de
México, en el que el ROE de las IMF supera aquel de los bancos25. Esta evidencia parece indicar que la
rentabilidad de las IMF no fue sustancialmente menor que la de las instituciones financieras tradicionales
para el período analizado.

GRÁFICO 9
RENTABILIDAD SOBRE PATRIMONIO: INSTITUCIONES
FINANCIERA TRADICIONALES Y MICROFINANCIERAS
(Porcentaje, 2006 - 2007)

17

ALC

18
13

Centro América

16
16

Sur América

20
22

México

18
0

5

10
Bancos

15

20

25

IMF

Fuente: Estimaciones Sección de Estudios del Desarrollo - CEPAL sobre la base de información obtenida de fuentes
nacionales, FELABAN y Minzer (2009).

25

Resultados que, al igual que en el caso de las tasas cobradas por las IMF, reflejan el comportamiento de la IMF Compartamos, que
es considerado un “outlier” dentro de la muestra.

25

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

III. Papel del Estado en el desarrollo
de la industria microfinanciera
en América Latina y el Caribe

Una de las principales características de los sistemas financieros en la
región, y para los efectos en el mundo en desarrollo, la constituye el bajo
nivel de acceso de una fracción importante de la población, en especial
aquéllos de bajos nivel de ingreso y los que habitan en zonas rurales. Uno de
los problemas que genera la exclusión a los servicios financieros que
proyectos de inversión que podrían ser rentables, quedan sin realizarse por
problemas de liquidez y de acceso al financiamiento. Esto genera una
situación sub-óptima en términos de asignación de recursos, y de niveles de
producto y empleo menores a los potenciales, todo lo cual produce un menor
nivel de bienestar a aquél que sería al menos potencialmente posible.
Esta situación se ha asociado a posibles imperfecciones que
presentan los mercados financieros, en particular en economías en
desarrollo, y que han motivado una serie de investigaciones que tratan de
identificar áreas donde la participación del Estado no sólo es posible, sino
incluso necesaria26.
En este sentido, Besley (1994) señala que la participación del
Estado se ha justificado en mercados financieros rurales por problemas de
fallas de mercado y bajo nivel de desarrollo de instituciones
complementarias a los sistemas financieros, como los mercados de
seguros y mecanismos para facilitar la obtención y divulgación de
información tanto para prestamistas como demandantes de créditos.

26

Ver Lamberte y Lim (1987), Stiglitz y Weiss (1981), Aleem (1990), De Meza y Webb (1987) y Lapenu (2000).

27

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Además, alude a problemas de alfabetismo funcional y financiero de la población, infraestructura
poco apropiada y falta de mecanismos para hacer cumplir los contratos.
No obstante, Besley (1994) muestra que hay que tener mucha prudencia al examinar
detenidamente varios de los argumentos, pues por un lado, la evidencia empírica parece no apoyar
algunos de los argumentos señalados, y por otro, la forma en que se ha dado la intervención podría
generar incluso más problemas, dificultando aún más el acceso y el buen funcionamiento de los
mercados financieros.
Pero la participación del Estado también puede justificarse por la necesidad de proteger a los
usuarios de servicios financieros ante abusos de los operadores de las instituciones financieras, y como
parte de una estrategia que busca facilitar la labor de la industria microfinanciera en la provisión de
servicios financieros a sectores tradicionalmente excluidos.
Ésta ha sido la principal justificación para la participación del Estado en muchos de los sistemas
financieros en la región y ha sido la motivación para muchos planes y políticas que buscan ampliar el
acceso al financiamiento a sectores que por su orientación productiva, vulnerabilidad socio-económica, y
potencialidad política son considerados estratégicos.
Si bien la intervención del Estado en la región ha tomado diferentes formas, que van desde el
otorgamiento de créditos directos por parte del Estado, la creación de bancos de desarrollo (incluyendo
bancos sectoriales) de primer y de segundo piso, el establecimiento de carteras obligatorias de crédito a
determinados sectores, subsidios directos e indirectos, establecimiento de topes a las tasas de interés
cobradas por las instituciones, constitución de bancos comerciales públicos, creación de burós de riesgo,
sociedades de garantías, entre otros, en esta sección nos concentraremos en sólo algunas de ellas. En
primer lugar, describiremos la acción del Estado en su carácter de regulador (legislador y supervisor) de
la actividad microfinanciera, en segundo lugar, como “protector” de los usuarios y en tercer lugar, como
agente promotor de la iniciativa privada dentro de la industria del microcrédito.

1.

El Estado como regulador de las actividades de las IMF
en América Latina y el Caribe

La labor fundamental de las autoridades encargadas de la regulación de la actividad microfinanciera es
procurar un ambiente propicio para el desarrollo de la industria, sin comprometer los derechos de los
usuarios y la estabilidad del sistema financiero como un todo. Esto implica tratar de evitar normativas
que entorpezcan el desarrollo de la industria microfinanciera, disminuyendo su competitividad por la vía
de un aumento de los costos del proceso de intermediación financiera del sector.
Diversos estudios muestran que para alcanzar estos objetivos es necesario, en primer lugar, que la
regulación cuente con una definición clara de lo que se considera microcrédito, a fin de facilitar las
labores tanto de los encargados de instrumentar las normas, como la de las IMF, a la hora de tener claro
el alcance de éstas27. En este sentido, Jansson, Rosales y Westley (2003) plantean que contar con una
definición precisa de microcrédito simplificaría el establecimiento de normas prudenciales apropiadas, el
establecimiento de criterios de mora adecuados y la adopción de planes y programas de reestructuración
de préstamos28.
Asimismo, esto supone entender que el microcrédito es una actividad, y por tanto, la regulación
debería aplicarse sobre todas las instituciones que desarrollen esa actividad, independientemente de la
27

28

Una definición clara sobre lo que se considera microcrédito es una de las características compartida por el marco regulatorio en
Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, justamente los países de la región que mejor se ubican en el ranking que refleja el estado de la
regulación en el país. Ver cuadro 6.
Crear definiciones específicas para las operaciones definidas como microcréditos es necesario en particular en las áreas de
clasificación y manejo de riesgo, en establecimiento de la documentación requerida a los clientes, provisiones para pérdidas de
préstamos y cuentas incobrables.

28

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

figura bajo la que operen. De este modo, si un banco, una cooperativa, una ONG o una financiera realizan
esta actividad, la regulación no debería generar sesgos asociados a la naturaleza de la institución.
No obstante, las normas reguladoras deben ser lo suficientemente flexibles como para adaptarse a
la diversidad de entidades que ofrecen los servicios microfinancieros, estimulando la introducción de
criterios de eficiencia, rentabilidad y sustentabilidad en la toma de decisiones de las IMF. Esto pasa por
aceptar que la actividad microcrediticia en la actualidad ya no es desarrollada únicamente por ONG y
con recursos de donantes: hoy en día participan muchos inversionistas privados, que desean proveer
recursos a esta actividad, no sólo por las implicaciones socio-económicas que tienen para los
beneficiarios, sino también por el retorno que pueden obtener por su inversión. Estos recursos son una
fuente importante de financiamiento de las IMF, en especial de aquellas que no están facultadas para
captar depósitos del público.
Muchos de estos principios han guiado el marco regulatorio en muchos países de la región, en
particular en Bolivia, que cuenta con unos de los mejores esquema regulatorios del mundo. Este esquema
regulatorio ha posibilitado a la industria microfinanciera convertirse en un líder de la transformación
tecnológica del sistema financiero boliviano, así como también que se incrementase de manera significativa
la profundidad financiera de ese país (González-Vega y Villafani-Ibarnegaray, 2010).
Por otra parte, es necesario que la regulación fortalezca la institucionalidad existente en las IMF
fomentando reglas de transparencia en aspectos claves como la propiedad de las IMF, su estructura
organizacional y de gobierno, en especial de aquellas IMF que están facultadas para captar depósitos del
público, al mismo tiempo que se introducen mejoras en las metodologías de evaluación de créditos y en
los mecanismos de control interno de las IMF.
De igual forma, la regulación debe favorecer la consolidación de las IMF, evitando que
operadores poco sostenibles puedan minar la confianza de los usuarios y con ello la estabilidad del
sistema microfinanciero. En este proceso de consolidación de las IMF y de estimular el paso a la
regulación de aquéllas no reguladas, debe buscarse incrementar la participación de inversionistas
privados, en especial en aquellas ONG que se faculten para recibir depósitos, a fin de reforzar los
criterios de rentabilidad y sostenibilidad financiera en la toma de decisiones.

1.1 Estado de la regulación a la industria de las microfinanzas
en América Latina y el Caribe
La regulación de la actividad microfinanciera en la región es muy heterogénea y ha alcanzado diferentes
niveles. En The Economist Intelligence Unit (2009), se evalúan diversos aspectos vinculados al
funcionamiento de la industria de la microfinanzas para un total de 55 países en desarrollo, incluyendo
20 de América Latina y el Caribe. Destaca que países como el Estado Plurinacinal de Bolivia, Perú y
Ecuador se encuentran dentro de los primeros 10 del ranking de países, por presentar marcos
regulatorios que estimulan el desarrollo de la industria microfinanciera, mientras que otros países como
Argentina, Jamaica, Rep. Bolivariana de Venezuela y Trinidad y Tobago se encuentran dentro de lo
últimos en este ranking, al contar con esquemas legales que de una u otra forma dificultan el desarrollo
de esta industria (ver cuadro 6). Esta asimetría hace que al comparar con otras regiones, América Latina
y el Caribe obtenga el cuarto puesto de las ocho regiones en consideración, estando por debajo de
regiones como África Subsahariana, Europa Central y Asia Central y Asia del Este.
En este sentido, el reporte destaca los esquemas regulatorios de Bolivia, Perú y Ecuador dentro de
los más avanzados, con instancias de supervisión con facultades específicas. En el caso peruano, además
existe una legislación que posibilita el establecimiento de provisiones que son función del status del
crédito, y no del tipo de institución. De igual forma, la legislación ha posibilitado la acción coordinada
de los distintos participantes en estos mercados, como bancos, IMF y otros operadores, para poder
incrementar la escala de operación y para alcanzar niveles de liquidez acordes a las necesidades del
mercado. Una característica que comparten los países de mejor ranking en el ámbito regulatorio es la

29

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

reconocida calidad de sus entes reguladores, y la capacidad y facultad de éstos para supervisar el
accionar incluso de IMF no reguladas, tales como las ONG.
En el otro extremo se encuentra a países como la Rep. Bolivariana de Venezuela y Argentina, que
no sólo no cuentan con esquemas legales que potencien el desarrollo de la industria microfinanciera,
sino que además podría considerarse que ponen trabas para su adecuado funcionamiento. Entre éstas se
puede mencionar los topes a las tasas de interés que se pueden cobrar y legislación no diferenciada
respecto a las normativas aplicadas a las IMF y a las instituciones financieras tradicionales. Por otro
lado, se apunta a que la falta de estándares contables y niveles de transparencia apropiados hacen que
países como la República Bolivariana de Venezuela y la República Dominicana obtengan posiciones tan
bajas en el ranking de desempeño29.
Los resultados de este estudio, al igual que los de los trabajos coordinados por la SED, apuntan a
que es necesario reforzar el funcionamiento de los esquemas regulatorios en la región para fomentar un
mayor desarrollo de la industria microfinanciera. Esta conclusión es ampliamente compartida por
gestores de políticas, expertos y operadores de la industria a lo largo de la región30.

1.2 “Protección” de los usuarios: topes a las tasas
de interés cobradas por las IMF
El mencionado debate sobre los niveles alcanzados por las tasas de interés ha suscitado diversas medidas en
la región, desde anuncios de cesación de pagos, que en el caso de Nicaragua recibió apoyo del gobierno,
hasta el establecimiento de restricciones al nivel que las tasas de interés cobradas podían alcanzar.
El uso de controles de tasas de interés, establecimiento de topes y otros tipos de restricciones al
establecimiento del precio de los créditos es común en la región. Si bien en los años noventa, durante el
llamado proceso de liberalización financiera en el que muchos países de la región flexibilizaron los
mecanismos de determinación de tasas de interés, fue común que los reguladores del sistema financiero
mantuvieran algún tipo de control sobre los niveles que las tasas podrían alcanzar. Helms y Reille (2004)
muestran qué tipo de restricciones a la determinación de las tasas de interés estaban presentes en algunos
países en desarrollo en 2004, quedando de manifiesto que incluso en economías con elevados grados de
liberalización financiera, como Chile y Colombia, existe cierto tipo de control.
Aunque se argumenta que el objetivo de este tipo de mecanismos es proteger a los usuarios de
abusos por parte de las instituciones financieras, la medida podría inducir situaciones de “represión
financiera” que terminan reduciendo la disponibilidad de fondos prestables, especialmente a los sectores
más vulnerables, quienes en principio constituían el grupo que se pretendía beneficiar.
La magnitud de las distorsiones que este tipo de medida pueden generar dependerá
fundamentalmente de dos factores: el nivel propio del tope que se establezca y la capacidad de la que se
disponga para “hacer cumplir” la medida.
Si el tope que se establece es muy bajo, podría comprometer la sostenibilidad financiera de las
IMF, al impedir que se cubran sus costos de funcionamiento. Estos, que ya son elevados (ver sección 2),
lo son aún más en aquellos casos de IMF que están entrando al mercado, que están extendiendo sus
operaciones, que están operando en zonas rurales de difícil acceso o que están adoptando mejoras
tecnológicas o de procedimientos.
Por otro lado, la capacidad de “hacer cumplir” estas medidas por parte de las autoridades también
condiciona los efectos sobre el mercado de microcréditos. En efecto, la transparencia en el proceso de
formación de precios puede comprometerse, pues las IMF pueden tratar de eludir la medida aplicando
comisiones y otro tipo de instrumentos, como pagos de intereses por adelantado, que dificultan la
identificación de la tasa efectiva cobrada por el microcrédito.
29

30

Este bajo nivel de desempeño en el ranking regulatorio pude ser una de las posibles explicaciones del relativamente bajo impulso
que la actividad microfinanciera ha tenido en estos países de la región.
Ver Larraín (2009) para una caracterización adicional del ambiente general en las que operan las IMF en la región.

30

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Asimismo, el empleo del mecanismo de control de tasas requiere tener muy claro sobre cuál producto
se está aplicando la medida, es decir, tener una definición clara de lo que es el microcrédito, dada la variedad
de productos (plazos y estructuras de reembolso) y de operadores que sirven en este mercado.
CUADRO 6
EVALUACIÓN DEL ESQUEMA REGULATORIO PARA ALGUNAS ECONOMÍAS EN DESARROLLO
Ranking

Marco Regulatorio

Puntuación

Ranking

Marco Regulatorio

Puntuación

1

Camboya

87,5

26

Brasil

50,0

1

Filipinas

87,5

26

Camerún

50,0

3

Estado Plurinacional
de Bolivia

81,3

26

Chile

50,0

3

Kenya

81,3

26

Rep. Dominicana

50,0

3

Kyrgyzstan

81,3

26

Guatemala

50,0

3

Perú

81,3

26

Honduras

50,0

7

Ghana

75,0

26

Madagascar

50,0

7

Pakistán

75,0

35

Bangladesh

43,8

7

Uganda

75,0

35

China

43,8

10

Ecuador

68,8

35

Costa Rica

43,8

10

Tajikistán

68,8

35

Etiopía, Haití

43,8

10

Tanzania

68,8

35

Indonesia

43,8

13

Colombia

62,5

35

Mongolia

43,8

13

Congo (RD)

62,5

35

Senegal

43,8

13

El Salvador

62,5

43

Azerbaiján

37,5

13

India

62,5

43

El Líbano

37,5

13

Paraguay

62,5

43

Marruecos

37,5

13

Yemen

62,5

46

Nepal

31,3

19

Georgia

56,3

46

Sri Lanka

31,3

19

México

56,3

46

Uruguay

31,3

19

Mozambique

56,3

46

Vietnam

31,3

19

Nicaragua

56,3

50

Argentina

25,0

19

Nigeria

56,3

50

Jamaica

25,0

19

Panamá

56,3

50

Turquía

25,0

19

Rwanda

56,3

50

Rep. Bolivariana
deVenezuela

25,0

26

Armenia

50,0

54

Tailandia

12,5

26

Bosnia

50,0

54

Trinidad y Tobago

12,5

Fuente: The Economist Intelligence Unit (2009).

1.3 Protección de los usuarios: reduciendo las
asimetrías de información
Otra forma de abordar la defensa de los derechos de los usuarios, es reducir las asimetrías de
información que existen entre las IMF y usuarios a la hora de otorgarse los créditos, además de
establecer instancias de protección al consumidor, para la tramitación de reclamos e imposición de
multas y compensaciones.
En cuanto al incremento de la transparencia, algunas agencias de regulación de la región han
solicitado a las IMF que hagan de conocimiento de sus usuarios, y del público en general, información
31

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

que se considera la mínima necesaria para que cualquier consumidor pueda tomar sus decisiones y
comparar entre los posibles proveedores de microcrédito. Ejemplo de ello es el Reglamento de tasas de
interés que regula las instituciones microfinancieras en el Estado Plurinacional de Bolivia.
Dentro de la información requerida se incluye el monto contratado, especificación de todos los
cobros que hará la institución financiera al momento del desembolso, el detalle de los cargos financieros
que se aplicarán, identificando el momento y periodicidad del cobro, la modalidad de tasa de interés
nominal empleada (fija o variable), y su valor al momento del desembolso, la periodicidad y la forma de
aplicar la tasa de referencia en el caso de tasas variables, las condiciones de aplicación de reajustes de
tasas al alza pero también a la baja, métodos de estimación de los saldos, y otros detalles31.
De igual forma, también se han establecido diversas instancias para que los receptores del crédito
denuncien arbitrariedades y posibles comportamientos fraudulentos por parte de las IMF. Nuevamente,
en este sentido, la regulación boliviana es un ejemplo de estos esfuerzos.
Organizaciones como MFtransparency.org han enfatizado la importancia de reducir la asimetría
de información y se han dado a la tarea de compilar y divulgar información sobre las condiciones
financieras de las diferentes ofertas de microcrédito que existen internacionalmente. Esto se ha hecho
con la finalidad de reducir los costos para los usuarios en indagar sobre opciones para la obtención de
sus créditos, y para proveer a las IMF y a los gestores de política patrones de comparación apropiados
para evaluar su desempeño.

2.

Políticas de apoyo al sector microfinanciero

En las últimas décadas, diversos gobiernos en la región han adoptado medidas para tratar de reducir la
exclusión financiera. No obstante su motivación original es apoyar el desarrollo de la industria
microfinanciera, en ocasiones su fin se ha desvirtuado, haciendo más difícil la tarea original.
Dentro de las medidas que han logrado su propósito original, destacan programas como los de Fondos
de Garantía al microcrédito, aplicados en muchos países de la región, así como esfuerzos por incrementar los
incentivos a las instituciones financieras tradicionales a que incursionen en este mercado. Ejemplo de ello es el
caso del programa Banca de Oportunidades desarrollado en Colombia, los programas similares a bancas de
segundo piso que operan en Guatemala bajo la tutela del ministerio de pyme, y los esfuerzos por crear burós de
créditos como ocurre en el Estado Plurinacional de Bolivia, entre otros.
Por su parte, entre aquellas medidas que han dificultado la tarea, se puede mencionar la existencia de
programas de subsidios y el establecimiento de IMF públicas o semipúblicas que ofrecen tasas por debajo
de los costos, y montos muy grandes en relación al microcrédito tradicional, lo que distorsiona el proceso
de formación de precios en el mercado y que en ocasiones son confundidas con transferencia de recursos en
lugar de microcréditos. Ejemplos de esto hay en toda la región, ver Zalles y van Swinderen (2009), Sánchez
(2010) y Clemente (2009), para casos en el Estado Plurinacional de Bolivia, Honduras y la República
Bolivariana de Venezuela, respectivamente.
Pero además de las iniciativas provenientes del sector público, también pueden verse en la región
experiencias de alianzas público-privadas, en la que cada sector contribuye desde lo que son sus
capacidades particulares. En este contexto, destaca la experiencia de Banca de Oportunidades de
Colombia, gestada por el gobierno para incrementar el bienestar de los sectores más desfavorecidos de la
población, pero que se implementa en cooperación con la banca privada tradicional, a objeto de que
dichos sectores accedan al uso de distintos instrumentos financieros esenciales (ver recuadro 1).
A continuación se presentará una breve descripción de las distintas políticas públicas de apoyo al
sector microfinanciero.

31

Ver Reglamento de tasas de interés de 2007, emitido por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras de Bolivia.

32

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

2.1 Fondos de garantías crediticias
Otra de las maneras como el sector público apoya a la inclusión financiera es mediante el desarrollo o
fortalecimiento de fondos de garantía al crédito otorgado a las MIPYMES, que reducen el riesgo al que
se enfrentan los intermediarios financieros.
Estos fondos operan otorgando garantías parciales a los préstamos que sean concedidos por las
instituciones financieras, y que en principio los solicitantes cumplan con determinadas condiciones, que
pueden ir desde pertenecer a determinados sectores productivos o a determinada región. En este sentido, el
fondo permite aumentar la cantidad de fondos prestados, pues por un lado se reducen las provisiones que
tienen que hacer las instituciones financieras dada su menor exposición al riesgo, con lo que aumenta la cartera
de créditos que pueden ser otorgados, y por otro, el respaldo que da el fondo en principio permite que
MIPYMES con proyectos rentables consigan financiamiento en condiciones más favorables que las que
prevalecerían sin la operación del fondo. En aquellos casos en los que la garantía ofrecida es parcial, los
intermediarios financieros no traspasan todo su riesgo y por tanto, se mantienen los incentivos de hacer una
buena evaluación del crédito, para garantizar su repago. En este sentido, el fondo de garantía sigue empleando
la experticia de la institución financiera (tradicional o de microfinanzas) en lo que se refiere a la evaluación del
crédito, conocimiento del cliente, y de la viabilidad financiera del proyecto.
Los países de América Latina y el Caribe tienen una amplia experiencia en este tipo de instituciones,
que se ha venido empleando desde los años setenta (cuadro 7). De igual forma, el cuadro muestra que en
los últimos años la tendencia se ha profundizado y los esfuerzos nacionales han sido apuntalados por
iniciativas multinacionales, como la Red Iberoamericana de Garantías, la Asociación Latinoamericana de
Garantías y el Fondo Mercosur de garantías para la MIPYME de esta área comercial.
Si bien en la región los fondos de garantía son financiados fundamentalmente con recursos públicos, en
otros países como España y Portugal, este mecanismo también ha permitido una mayor interacción entre
capitales públicos y privados con muy buenos resultados (Pombo, Molina y Ramírez, 2007).
Si bien aumentar la participación del sector privado en estas iniciativas es uno de los principales
retos para las políticas públicas en los próximos años, la legislación que en materia de garantías
recíprocas se ha introducido en algunos países de la región apuntan en esta dirección.
RECUADRO 1
OTRAS FORMAS DE LA ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA
EL CASO BANCA DE OPORTUNIDADES - COLOMBIA
Serrano (2009) describe al Banco de Oportunidades como una estrategia de política de largo plazo acometida por
el Gobierno de Colombia, dirigida a lograr el acceso a servicios financieros para la población de bajos ingresos con el
fin de reducir la pobreza, promover la igualdad social y estimular el desarrollo económico. En este programa el
gobierno facilitará la labor de la red de Banca de Oportunidades a través de reformas al marco regulatorio, la
estrategia de promoción e incentivos y los acuerdos con el sector financiero alrededor de metas específicas de logros
de cobertura. La idea es que mediante este acuerdo entre el Ejecutivo y la Banca privada tradicional, estos últimos,
junto con corresponsales no bancarios (CNB), faciliten el acceso al crédito, ahorro, medios de pago, manejo de
remesas y seguros a los colombianos pobres y que no han tenido acceso a esos servicios, tanto en zonas urbanas
como rurales.
El programa establece incentivos a los establecimientos de crédito para la administración de cuentas de ahorro de
bajo monto y a los usuarios para su apertura, se reglamenta el programa de CNB y se establecen incentivos,
incluyendo subsidios, para la apertura de CNB para electricidad y comunicaciones, ya que por norma los CNB tienen
que operar en línea. Se establece el cofinanciamiento para la apertura de puntos de atención de cooperativas, ONG y
compañías de financiamiento comercial. Se abrieron líneas de crédito en el Banco de Comercio Exterior (Bancoldex),
para financiar a bancos, cooperativas y a ONG. Adicionalmente, se le permite a las ONG endeudarse con fondos
internacionales para financiar operaciones de microcrédito. En el Cuadro 8 se sintetizan algunos aspectos asociados al
funcionamiento del programa, con datos a Julio de 2008.
Fuente: Serrano 2009.
Nota: El tipo de cambio de 2008 era aproximandamente 1,993 pesos colombianos por un dólar.

33

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El futuro de las microfinanzas en América Latina…

CUADRO 7
FONDOS Y SISTEMAS DE GARANTÍAS AL CRÉDITO EN AMÉRICA LATINA
Nombre

Fecha de
Constitución

Nombre

Fecha de
Constitución

Argentina

Fondo de Garantía para la
Micro, Pequeña y Mediana
Empresa (FOGAPyME)

2000

Programa de Garantia
para impulsar la
exportación

1987

Bolivia

Programa de Financiamiento
a Fondos de Garantía de
Instituciones de Garantía
Recíproca

2010

Programa de Garantia
Nacional Financiera

1989

Fundo de Aval (SEBRAE)

1995

Fondo de Apoyo a las
empresas de solidaridad

1991

Fundo de Aval (BNDES)

1997

Programa de Garantia de
la Secretaria de Economía

2003

Fundo de Aval
(Banco do Brasil)

1999

Programa de Garantia
Líquida para la exportación

2005

Asociación de Garantía de
Crédito de sierra Gaúcha

2003

Brasil

México

Panamá

Programa de Financiamiento
a Fondos de Garantía de
Instituciones de Garantía
Recíproca (CORFO)

1991

Paraguay

Fondo de Garantía para el
Pequeño Empresario
FOGAPE

1980

Perú

Fondo de Garantía para
Préstamos a la Pequeña
Industria FOGAPI)

Fondo Nacional de Garantias

1981

Rep.
Dominicana

Anteproyecto de
Compañía de Garantía
para la Pequeña Empresa

Sistema Nacional de Garantia

1995

Trinidad y
Tobago

Small Business
Development Company
LTD. Loan Guarantee Plan

1990

Costa Rica

Fondo Especial para el
Desarrollo de las Micros,
Pequeñas y Medianas
Empresas (FODEMIPYME)

2002

Uruguay

Fondo Cooperativo de
Garantia Uruguay
(FOGAR)

1995

Ecuador

Sistema de Garantia
Crediticia

1983

Venezuela

Sociedad de Garantías
para la Pequeña y
Mediana Industria
(SOGAMPI)

1990

El Salvador

Programa de Garantía para
los Pequeños Empresarios
(PROGRAPE)

2000

Fondo Nacional de
Garantias Reciprocas para
la PYME (FONPYME)

2001

Guatemala

Anteproyecto de Ley de
Sociedades de Garantia
reciprocas

Haití

USAID-SOFIHDES Credit
Guarantee

Chile

Colombia

USAID-Haiti Microcredit
Program Guarantee Fund

Honduras

Anteproyecto de Ley de
Sociedades de Garantia
reciprocas

Anteproyecto de Ley de
Sociedades de Garantia
reciprocas

1979

Ibero América

Red Iberoamericana de
Garantías (REGAR)

1998

América Latina

1998

Asociación
Latinoaméricana de
Garantias

2008

MERCOSUR

Fondo MERCOSUR de
Garantías para Micro,
Pequeñas y Medianas
Empresas

1998

Fuente: Serrano (2009).

34

2009

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

CUADRO 8
BANCA DE OPORTUNIDADES. COLOMBIA (RESUMEN AL 30 DE JULIO DE 2008)
Saldo de cartera crédito a la microempresa

6 700 000 (millones de pesos)

Saldo a julio 2006

3 500 000 (millones de pesos)

Saldo a julio 2002

732 000 (millones de pesos)

Crecimiento, julio 2006 a junio 2008

91,50

Crecimiento SFC, julio 2006 a junio 2008

Junio de 2008

45,30

Desembolso de créditos a microempresas
Monto desembolsado

2 076 168

Créditos a junio 30 de 2008

8 500 000 (millones de pesos)

A junio 30 de 2008

Microempresas que han accedido a créditos
por primera vez

891 198

Agosto 2006 a junio 2008

Bancos y CFC

272 539

30,58

Cooperativas

29 266

3,28

ONG’s

589 393

66,13

Corresponsales no bancarios (CNB)

4 545

Julio 31 de 2008

Citibank

3 880

Bancolombia

258

Banco Agrario

180

HSBC

67

Otros

160

Operaciones a través de CNBs

6 048 796

Junio 2007 a julio 2008

Mpos de más de 100 000 hab.

4 018 380

66,43

Mpos de 50 000 a 100 000 hab.

573 139

Junio 2007 a julio 2008

545 555

Mpos de más de 100 000 hab.

3 64

1 046 223

Monto total operaciones a través CNBs
(millones de pesos)

20,45

220 349

Mpos de menos de 10 000 hab.

9,48

1 236 928

Mpos de 10 001 a 50 000 hab.

52,14

Mpos de 50 000 a 100 000 hab.

96 107

9,49

Mpos de 10 001 a 50 000 hab.

339 188

32,42

65 473

6,26

Mppos de menos de 10 000 hab.
Bancarización de la población mayor a 18 años
Marzo 2008

47,00

Julio 2006

56,00

Fuente: Serrano (2009).
Nota: El tipo de cambio de 2008 era aproximadamente 1,993 pesos colombianos por un dólar.

2.2 Políticas de subsidios al crédito y efectos
sobre la actividad microfinanciera
Existe un arduo debate sobre los efectos que las políticas de subsidio al microcrédito tienen sobre la
industria microfinancieras. Por un lado, las IMF sostienen que cuando el Estado ofrece microcréditos a
tasas muy por debajo de las prevalecientes en el mercado, está causando una distorsión muy importante
en el proceso de formación de los precios que induce, por un lado, a una merma en la voluntad de pago
por parte de los usuarios, y al mismo tiempo, a la pérdida del capital reputacional y político del sector,
dada la generación de falsas expectativas. Por otro lado, algunos gestores de política sostienen que las
tasas subsidiadas son beneficiosas, pues reducen los costos para los usuarios y estimula la competencia,
incentivando a las IMF a reducir sus tasas.

35

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

Muchos de los expertos en el tema sostienen que este es uno de los principales retos al que se
enfrenta la industria microfinanciera en la región, pues la competencia desleal termina sacando a
operadores que no pueden competir a esas tasas y genera desequilibrio fiscal, en la medida que las tasas
subsidiadas son mayores a los costos de operación, por lo que las instituciones que otorgan estos créditos
deben ser asistidas financieramente, y eventualmente saldrán del mercado. Por otro lado, es frecuente
que muchos programas de financiamiento público en la región finalicen con condonaciones masivas de
deudas, reduciendo la moral de pago de los deudores y haciendo más difícil la labor de las IMF.
Este parece ser el caso en el Estado Plurinacional de Bolivia con el Banco de Desarrollo
Productivo y con otras IMF semipúblicas que ofrecen condiciones muy favorables, como plazo de hasta
12 años, tasas de 6% y períodos de gracia de hasta dos años (Zalles y van Swinderen, 2009). En
Nicaragua y Honduras se presenta una situación similar con los recursos provenientes del Fondo del
ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América). Ver Salgado y Pasos (2009) y
Sánchez (201032).

32

Un caso alternativo en la que la participación del Estado ha dado dividendos importantes lo constituye la experiencia del Banco
Estado de Chile. Ver Larraín (2007).

36

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

IV. Síntesis y conclusiones

América Latina ha sido tradicionalmente una región donde una cantidad
importante de personas no cuentan con servicios financieros tradicionales.
Esta situación ha motivado que desde fechas muy remotas grupos de
agricultores y productores agrícolas fundamentalmente, se organizaran en
cooperativas para facilitar el financiamiento de sus actividades
productivas y para la obtención de otros tipos de servicios financieros,
tales como “seguros”.
Esta tradición en el uso de instrumentos “alternativos” de
financiamiento ha ganado fuerzas en los últimos años en diversos países
de la región. En la actualidad, más de 13 millones de latinoamericanos se
cuentan con créditos otorgados por instituciones financieras no
tradicionales o microfinancieras. El crecimiento de la industria
microfinanciera ha sido vigoroso, tal y como lo refleja el comportamiento
de la cartera de créditos otorgados por instituciones microfinancieras, que
experimentó un crecimiento superior al 300%, en términos reales, entre
2003 y 2008 en la región, lo equivale a un crecimiento promedio
interanual superior al 34%.
Si bien un análisis intrarregional de la información disponible
muestra que existen diversos niveles de desarrollo de la industria
microfinanciera en la región, no deja de ser cierto que el crecimiento ha
sido muy generalizado entre los países de América Latina.
En el transcurso de la larga historia del financiamiento alternativo
en América Latina, los diversos operadores y la industria como un todo
han enfrentado una serie de retos y dificultades que, por un lado, han
condicionado la forma en que la industria microfinanciera de cada país se

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CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

ha desarrollado y, por otro, la forma como los operadores interactúan con las autoridades encargadas de
la supervisión y la regulación de los proveedores de servicios financieros alternativos.
El crecimiento de la industria microfinanciera, unido al mayor nivel de cobertura y sofisticación
que ha alcanzado recientemente, ha venido acompañado de un incremento igualmente importante de las
tensiones que se originan entre las instituciones que prestan servicios en esta industria, los entes
reguladores de estas instituciones y los usuarios de estos servicios. Estas tensiones se han traducido en
una serie de debates sobre la efectividad de la industria microfinanciera para combatir la pobreza a la luz
de los niveles de las tasas de interés cargada por sus servicios, los niveles de excedentes que obtienen y
sobre las razones que están detrás de los costos que reportan las IMF.
El debate también se ha dado entre los distintos actores de la industria microfinanciera,
desencadenando reacciones por parte de los gestores de política. Son estos actores quienes en algunos
casos han buscado estrategias que permitan la reducción de costos de las IMF, así como las barreras que
justifican tasas de interés más altas que las de instituciones financieras tradicionales. Pero en otras
ocasiones, el accionar de los gestores de política se ha centrado en jugar un papel más intervencionista
en la industria, controlando tasas y llamando a cesación de pagos.
En el plano de buscar formas para apoyar el desarrollo de la industria, la mayoría de los gobiernos
de la región han adoptado reformas a sus marcos legales, en la dirección planteada por muchos de los
trabajos coordinados por la SED, y se han abierto espacios para que los operadores de las IMF puedan
incrementar el grado de formalización de sus instituciones, facilitando la captación de depósitos del
público para aquellas IMF que las normas regulatorias se lo permitan.
Por otra parte, el Estado también ha fortalecido instituciones de apoyo a las IMF, tales como las
fondos de garantías al microcrédito, el desarrollo de burós de información, y de mecanismos de seguros
que permitan por un lado, aumentar la eficiencia de las IMF, y por tanto reducir costos, y por otro lado,
fomentar una mayor información para los usuarios del mercado.
La industria microfinanciera a futuro afronta importantes retos, que incluyen enfrentar las
presiones que provienen del mundo político, dado el importante caudal electoral que los usuarios de las
IMF representan. Pero por otro lado, también aparece el reto que le imponen la mayor competencia que
supone una mayor participación de instituciones financieras tradicionales en este mercado, y el tratar de
incorporar a un gran número de habitantes de la región, que por razones geográficas y condición
socioeconómica aún no se han beneficiado del avance de la industria.
Se reconoce que la industria como un todo debe hacer esfuerzos para transformarse de una
industria del microcrédito a una industria de la microfinanzas y la experiencia de algunos países en la
región son promisorios en ese sentido.
De igual forma, y para expresarlo en la forma como lo hacen Falck y Ordóñez (2009), la industria
de la microfinanzas debe ser capaz de romper las trampas que la envuelven. En primer lugar está la
trampa de las políticas, pues por un lado el microcrédito, al ser considerado como una pieza fundamental
dentro de la estrategia para reducir la pobreza, debe ser provisto a tasas bajas, pero por el otro, se les
exige a las IMF que adopten políticas financieras que le garanticen la sustentabilidad financiera y un
manejo adecuado del riesgo, lo que supone rentabilidad en sus operaciones, atentando contra tasas bajas
en un contexto de costos crecientes. En segundo lugar, está la trampa que impone la regulación, pues la
falta de una regulación apropiada o carecer de este status limita a muchas IMF el acceso a fuentes menos
costosas y más estables de financiamiento que le permitiría reducir sus costos, y en consecuencia las
tasas que cobran por su servicios. La tercera y última de las trampas señaladas por esta autoras es la
trampa de la inclusión, pues las IMF, en su tarea de incrementar el acceso en aquellos lugares a donde no
ha podido llegar, deben enfrentar barreras geográficas y tecnológicas que implican mayores costos, lo
que impulsan al alza las tasas cobradas por ellas.
En otras palabras, el reto más grande que enfrenta la industria microfinanciera en la región
consiste en integrar dos enfoques, que algunos consideran extremos: el de la pobreza y el de la

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El futuro de las microfinanzas en América Latina…

sostenibilidad. Pues por un lado, se reconoce que constituyen una pieza clave en el combate de la
pobreza, y por tanto con un alto contenido social, pero también se acepta, a veces con timidez, que es
una actividad que debe guiarse por principios de rentabilidad y sustentabilidad, para que su rol dentro
del sistema financiero perdure en el tiempo.
Si bien en este trabajo se exploran algunos de los elementos del debate en el que ha estado
sumergida la industria de las microfinanzas en los últimos tiempos, es necesario profundizar en aspectos
que permitan reducir los costos de las IMF. Al mismo tiempo, es necesario poder encontrar instrumentos
que permitan medir el impacto real de las microfinanzas en términos de bienestar para la sociedad, pues las
discusiones centradas en variables como las tasas de interés pueden desviar la atención sobre los logros que
la industria ha alcanzado en la lucha contra la pobreza, mediante el aumento del acceso. Por otro lado, es
necesario que se busquen otras formas de que la alianza público-privada se potencie y permita que cada
sector ponga lo mejor de sí para reducir la exclusión financiera, y para que los sectores más vulnerables de
la sociedad puedan mejorar sus capacidades productivas y sus condiciones de vida en general.

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CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo No 235

El futuro de las microfinanzas en América Latina…

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Serie

financiamiento del desarrollo
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Un listado completo así como los archivos pdf están disponibles en
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235. El futuro de las microfinanzas en América Latina: algunos elementos para el debate a la luz de las
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2010.
232. Banca de desarrollo en el Ecuador (LC/L.3260-P), No de venta S.10.II. G.65 (US$10.00), 2010.
231. Política cambiaria y crisis internacional: el rodeo innecesario (LC/L.3259-P), No de venta S.10.II.G.64 (US$10.00), 2010.
230. Desenvolvimento financiero e crescimento econômico: teoria e evidência (LC/L.3257-P), No de venta S.10.II. G.62
(US$10.00), 2010.
229. Financiamiento de la inversión de empresas en general y de micro, pequeñas y medianas empresas en particular:
el caso de Uruguay (LC/L.3256-P), No de venta S.10.II. G.61 (US$10.00), 2010.
228. La banca de desarrollo en El Salvador (LC/L.3242-P), No de venta S.10.II. G.47 (US$10.00), 2010.
227. Acceso al financiamiento de las pymes en Argentina: estado de situación y propuestas de política (LC/L.3241-P),
No de venta S.10.II. G.46 (US$10.00), 2010.
226. Financiamiento a las microempresas y las pymes en México (2000-2009) (LC/L.3238-P), No de venta S.10.II.
G.41 (US$10.00), 2010.
225. Financiamiento a la inversión de las pequeñas y medianas empresas: el caso de El Salvador (LC/L.3236-P), No
de venta S.10.II. G.39 (US$10.00), 2010.
224. Protección del gasto público social a través de la política fiscal: El caso de Chile (LC/L.3235-P), No de venta
S.10.II. G.38 (US$10.00), 2010.
223. Microfinanzas en Honduras (LC/L.3193-P), No de venta S.10.II. G.26 (US$10.00), 2009.
222. La industria microfinanciera en Nicaragua: el rol de las instituciones microfinancieras (LC/L.3146-P), No de
venta S.09.II.G.119 (US$10.00), 2009.
221. A summary of the experience of Chile and Colombia with unremunerated reserve requeriments on capital inflows
during the 1990‘s, (LC/L.3145-P), sales No E.09.II.G118 (US$10.00), 2009.
220. ¿Existe un modelo de microfinanzas en América Latina? (LC/L.3147-P), No de venta S.09.II.G.120 (US$10.00),
2009.

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