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<dcvalue element="date" qualifier="issued" language="es_ES">1995</dcvalue>
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<dcvalue element="callnumber" qualifier="null" language="es_ES">382.3 B584L(58739)</dcvalue>
<dcvalue element="contributor" qualifier="author" language="es_ES">Corden, W. Max</dcvalue>
<dcvalue element="doctype" qualifier="null" language="es_ES">Coediciones</dcvalue>
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<dcvalue element="coverage" qualifier="spatialspa" language="es_ES">AMERICA LATINA</dcvalue>
<dcvalue element="subject" qualifier="spanish" language="es_ES">LIBERALIZACION DEL INTERCAMBIO</dcvalue>
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<dcvalue element="subject" qualifier="spanish" language="es_ES">ZONAS DE LIBRE COMERCIO</dcvalue>
<dcvalue element="subject" qualifier="english" language="es_ES">FREE TRADE AREAS</dcvalue>
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<dcvalue element="subject" qualifier="english" language="es_ES">TRADE LIBERALIZATION</dcvalue>
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<dcvalue element="title" qualifier="null" language="es_ES">Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcvalue>
<dcvalue element="description" qualifier="null" language="es_ES">Incluye Bibliografía</dcvalue>
<dcvalue element="relation" qualifier="ispartof" language="es_ES">En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcvalue>
<dcvalue element="project" qualifier="null" language="es_ES">Proyecto Apoyo al Proceso de Liberalización Comercial en el Hemisferio Occidental</dcvalue>
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<dcvalue element="topic" qualifier="spanish" language="es_ES">POLÍTICA COMERCIAL Y ACUERDOS COMERCIALES</dcvalue>
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<dcvalue element="workarea" qualifier="spanish" language="es_ES">COMERCIO INTERNACIONAL E INTEGRACIÓN</dcvalue>
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<dcvalue element="type" qualifier="null" language="es_ES">Texto</dcvalue>
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Miguel Villa*

LA
P O B L A C I O N
C H I L E N A .
La dinámica demográfica del período 1950-1985
y su proyección hacia comienzos del siglo XXI.

900028620 -BIBLIOTECA CEPAL

LA I9a
i
* Con la colaboración

de Juan Carlos Pérez.

INDICE

PERFIL DE LA EVOLUCION DEMOGRAFICA ENTRE 1950 y 1985........
1. Un período de importante expansión demográfica pero con
tendencias atenuadoras...................................
2. Una población rejuvenecida que comienza a envejecer......
3. Un leve predominio femenino que tiende a ascender........
4. Una acelerada transición de las variables demográficas...,
5. Una heterogénea distribución espacial con acentuada
urbanización y reducida ruralidad...... .................
6. Una dinámica demográfica social y espacialmente diferen­
ciada.....................................................
II

PROYECCIONES DE LA DINAMICA DEMOGRAFICA HACIA EL SIGLO XXI...
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Tendencias, implicancias eincertidumbres..................
Algunos supuestos previos.........................
Alternativas de evolución.........................
Urbanización y distribución regional de la población.....
Prosiguen los cambios en las estructuras de la población..
Algunas implicancias de los cambios en las estructuras
de la población..............................
7. Población económicamente activa...................

III

ALGUNAS PERSPECTIVAS FUTURAS.................................

2

2
5
8
10
24
33
38
38

54
60

7
84

- 4 -

Durante lo s

años cincuenta

de crecimiento demográfico se
cercano a l
n ive le s

2.4 por

y h asta mediados del decenio sig u ie n te , la tasa

elevó

gradualmente

ciento anual.

reproductivos

situ a r se

in clu so ,

A p a r t ir de la mitad de la década de lo s sesenta, por
una

un v a lo r

presentaron

progresiva.

in ic ió

que

que,

ascendente,

fecundidad

tanto

a lt o s

insinuación

la

en

Esta tendencia se derivó de la mantención de

moderadamente
en

h a sta

una

la m ortalidad manifestó una d e clin ación

tr a n s ic ió n

e l contrario,

relativam ente veloz h a c ia magnitudes más

reducidas, cuyo efecto sobre e l incremento v e ge tativo superó a l ocasionado por el
sostenido descenso

de la m ortalidad.

En v ir tu d de e sta s condiciones, la tasa de

crecimiento de la población se fue aminorando y

en e l

decenio 1975-1985 alcanzó

a l 1.6 por ciento.
Como

producto

de

la s

v a ria cio n e s

mencionadas,

i n i c i a l comenzó a desacelerarse de modo p au latin o .

la expansión demográfica

M ientras que

a comienzos de

lo s sesenta la velocidad del incremento im plicaba una d u p licació n de la población
to ta l en unos 29 años, hacia lo s años ochenta ese plazo se extendió a algo más de
41 años.-^

En otros términos, e l comportamiento de lo s facto res componentes del

cambio demográfico ha origin ad o un patrón
mucho

de

aquel

observado

un

s i g lo

desprende de valo re s ostensiblemente
Tales

m odificaciones

población

ch ilena

tra n sic ió n
edad.
se

dejan

habría

demográfica,

alcanzado

para
una

entre

lo s

p a íse s

que

la fecundidad

suponer
etapa

importantes

En todo caso, dentro del contexto

ubicó

cuyo ritmo

que

y la m ortalidad.

entre

avanzada

de

1950

y 1985 la

su

proceso de

repercusiones sobre la estru ctu ra por
latinoam ericano, C h ile tradicionalm ente

poseían tasas de crecim iento moderadas; hacia

comienzos de la década de lo s ochenta, se s itú a junto a aq uellos en que
de incremento

es más

reducido, condición

efectos del descenso experimentado por
indicará más

adelante, e l

no d ifie r e

a trá s; s in embargo, ese resultado neto se
menores de

espacio

con

de crecim iento

lo s

e l ritmo

é sta adjudicable principalm ente a lo s
n iv e le s

r e p r o d u c tiv o s .^

Como se

impacto e jercid o por la m igración in te rn a c io n a l sobre

^

Esta duplicación en e l tamaño de la población to ta l se c a lc u la sobre
la base de una supuesta mantención de la s ta sas de crecim iento observadas en cada
momento p a rtic u la r.
-/
Una reseña de la situ a c ió n demográfica de lo s p aíse s de América Latina
aparece en CEPAL, S itu a c ió n demográfica de América Latin a evaluada en 1983:
Estimaciones para 1960-1980 y proyecciones para 1980-2025, en
Notas de
Población. Año X I, No 33 (diciembre, 1983), pp. 9-65.

5 -

la tasa

de crecim iento

de la

población n acio n al ha sido relativamente pequeño,

aunque no despreciable.

2. Una población rejuvenecida que comienza a envejecer
Ya se ha sugerido
dejado

h u e lla s

evaluar

e stas

mostrado la

que la
en

la

evolución demográfica
composición

repercusiones

por

c o n siste

entre 1950

edades de la población.
en

observar

la s

y 1985 ha

Una manera de

flu ctu acio n e s

que ha

edad mediana, in d icad o r que señala la edad bajo la cual se encuentra

e l cincuenta por ciento de la población to ta l.
de la

de Chile

década de

lo s cincuenta

y de

Reflejando la condición expansiva

comienzos de

descendió de 22.2 a 20.2 años, entre 1950 y 1965.
involucró un

lo s sesenta, la edad mediana
T al

dism inución de

dos años

rejuvenecimiento, o am pliación de la base de la pirámide de edades,

que se derivó de una fecundidad moderadamente a lt a y sostenida y, en menor grado,
del descenso
la vida.

de la

m ortalidad, especialmente de aquella que afe cta a l in ic io de

T al tendencia se

hecho que

en 1985

r e v ir t ió en

la edad

reproductivos,

cuyo

Esta

fase de

m a n ifie sta e l

impacto

in cid en cia contrapuesta

como lo

evidencia el

mediana de la población se elevara a 24, cuatro años

más que lo estimado en 1965.
rejuvenecimiento i n i c i a l ,

años p o ste rio re s,

sobre

envejecimiento, que

efecto de

la

e stru ctu ra

sucede a

la de

la dism inución de lo s ritmos
etárea

se

sobrepone

a la

asociada a la reducción de la m ortalidad i n f a n t i l . E n

suma, e l periodo 1950-1985 muestra dos impulsos con signos co n tra rio s: primero un
ensanchamiento en la base de la pirámide y luego un paulatino angostamiento de la
misma.

E l re su ltad o f in a l es una población algo más envejecida que

lo observado

en 1950.
Menos a b strac to

que e l

central de la composición

panorama proporcionado

etárea es

aquel que

por una medida de tendencia

se obtiene

a l observar

cómo se

d istrib u ye n lo s e fe c tiv o s demográficos entre, subconjuntos que poseen im plican cias
económicas y s o c ia le s e sp e c ific a s.
menores de

cinco años,

pues aumentaron su

peso

Un primer grupo es e l

cuya e volución
r e la t iv o

en

formado por

lo s niños

es s im ila r a la que acusa la fecundidad,
la

po blació n

to ta l

hasta

1965, cuando

Como es obvio, a l d ism in u ir la m ortalidad in f a n t il se incrementa la
p ro b ab ilid ad de sobrevivencia de lo s niños en la población originándose una
tendencia rejuvenecedora; a su vez, e l descenso de la fecundidad tiende a
ocasionar un envejecimiento de la e stru ctu ra de edades.

-

representaron cerca de la
d ism in u irlo en

sexta

forma bastante

6

-

parte

de

la

n acio n al,

por este

Tan importante

grupo etéreo

que su

fue la declinación

número absoluto en 1985

re su ltó ser apenas un 39 por cien to mayor que e l observado en
en ese

para luego

intensa, reduciéndose a menos de una novena parte

del to ta l de lo s habitan tes del p a ís en 1985.
porcentual experimentada

población

1950, mientras que

lapso, como ha quedado señalado, la población nacional se duplicó; por lo

expuesto no r e s u lta

sorprendente

que

lo s

menores

de

cinco

años

dejaran de

c o n s t it u ir e l grupo quinquenal de edades más numeroso durante lo s años se te n ta .^
E l subconjunto de 5 a 19 años, que co n figura e l

grueso de

la población escolar,

también re c ib ió e l efecto de lo s cambios de la fecundidad, só lo que a unos plazos
algo mayores que e l grupo p a rv u la rio .
e sc o lar se

incrementó hasta

La proporción de

bastante más

que un

(35.8 por ciento) en 1970, pero a p a r t ir de ese

niños y

te rc io de

jóvenes en edad

la población to ta l

entonces comenzó

a experimentar

una caída de su g ra v ita c ió n proporcional, representando apenas e l 30.5 por ciento
de lo s e fe ctiv o s demográficos con lo s
esta

tendencia

hacía

sesenta, e l grupo modal
gradualmente la

el

que contaba

envejecimiento

entre lo s

e l p a ís

en 1985.

Revelando

que se presenta desde mediados de lo s

e stra to s quinquenales

de edad

fue escalando

pirámide h asta s itu a r se en e l tercero y cuarto peldaños en 1980,

mientras que lo s dos más bajos mostraban una menor a n c h u ra .^

Bastante
potencialmente

diferen te
a c tiv a s

ha

sid o

(15

a

la
64

evolución
años).

rejuvenecimiento, entre 1950 y 1965, este
menor que

de

la

población

Durante

subconjunto

la

cre ció

fase
a

un

en

edades

i n ic ia l

de

ritmo algo

la población to ta l, descendiendo desde e l 60 a l 56 por ciento de ésta,

pero luego se incrementó a

una

tasa

substancialm ente

más

a lt a ,

ganando peso

^

Una muestra a d ic io n a l de e sta d e clin ación l a proporciona e l hecho que
entre 1965 -cuando alcanzaron su máximo (1310406)- y 1980, e l número absoluto de
niños menores de cinco años disminuyó en un 7.7 por ciento. Este descenso es
explicado por la considerable reducción de la fecundidad que se expresó, por
ejemplo, en una dism inución en e l número medio anual de nacimientos entre 1965 y
1980; con p o ste rio rid a d e sta c i f r a tiende a elevarse, pero no porque se
incremente la norma reproductiva, sin o a causa del incremento en la cuantía de
la s mujeres en edad f é r t i l , especialmente entre aq u e lla s de 15 a 34 años (grupo
que concentra e l mayor p o te n cial re p ro d u c tivo ).

^

Mediante
una
agrupación
puede
resumirse
la
tra y e cto ria de
proporción de niños y jóvenes menores de 20 años dentro del conjunto de
población to ta l; aumentaron su p o sic ió n hasta representar c a s i exactamente
mitad ~{U9.1 por ciento) en 1965 y luego la fueron reduciendo hasta lle g a r a l
por ciento en 1985 (cuatro puntos porcentuales menos que en 1950).

la
la
la
42

- 7

r e la tiv o , de

modo que en 1985 agrupó a cerca del 63 por ciento de lo s habitantes

de C h ile .

En

otros términos,

detectado

en

la

acompañado por

década

de

e l aumento
lo s

un detrimento

en la

cincuenta

en la

y

proporción de
comienzos

ponderación de

niños y jóvenes

de

la sigu ie n te fue

la s personas potencialmente

d isp o n ib le s para la producción de bienes y s e r v ic io s .

La importante recuperación

que exhibió este últim o grupo en

in ic io s de

fue, s in

embargo, equivalente

ig u a l lapso por lo s menores.
cambios en

la estructura

lo s años
a la

cual mostró

En r ig o r , para completar e l panorama

nacional y,

personas

en

edades

avanzadas

(65 y

una siste m á tica tendencia ascendente a lo largo de todo el

que forma

1985, su tasa de

glo b a l de lo s

de edades de la población ch ilen a f a lt a por considerar

periodo que se in ic ió en 1950.
población t o t a l

lo s ochenta no

magnitud r e la t iv a de la pérdida exhibida en

otro subconjunto, aquel integrado por la s
más), e l

setenta e

S i bien sigue siendo reducido e l porcentaje de la

parte de este grupo, aproximándose a l 6 por ciento en

crecimiento se

como resultado

ha mantenido

neto, en

lo s 35

bastante por
años del

encima de

la media

período de referencia e l

número absoluto de la s personas de edad avanzada se m u ltip lic ó

por un

facto r de

2.7, es d e cir c a si se t r i p l i c ó . ^
Para co n c lu ir

esta exposición sobre lo s cambios en la composición etárea de

la población del p a ís
dependencia

es importante

demográfica,

medida

indagar qué

que

proporciona

ca rga que se apoyaría sobre lo s hombros
tra b ajar.

de

ha sucedido
una

quienes

con e l

índice de

imagen h ip o té tica de la
se

h a lla n

en

edades de

Debe recalcarse que este in dicador só lo posee un carácter potencial en

e l sentido que establece una re la c ió n por cociente
población que

son demasiado

jóvenes para

entre la s

tra b a ja r (menores

proporciones de la
de 15

años) o que

form arían e l e strato pasivo (mayores de 65) y la de aquellos otros que, en v irtu d
de su

edad, e sta ría n in se rto s en la e sfe ra la b o ra l (15 a 64 a ñ o s ) E n

observó que por cada

m il personas

potencialmente a c tiv a s

1950 se

había 694 h ip o té tico s

i/
Un a n á lis is exhaustivo de lo s cambios en la estructura de edades de la
población ch ilena y otros p a íse s de América L a tin a , con espe cial referencia a l
proceso de envejecimiento, se encuentra en CELADE, Informe Prelim inar sobre lo s
Cambios en la Estructura por Edades de la Población en Países de América Latina.
1950-2025 (Santiago, CELADE, mimeo, 1987).
9/
Se tra ta , por lo tanto, de una medida esencialmente demográfica; como
es sabido, la propensión a in se rta rse en la fuerza de trabajo no depende sólo de
la edad, sin o de otros facto re s que afectan la s Casas de p a rtic ip a c ió n en el
proceso productivo de bienes y s e r v ic io s y que, entre otros efectos, introducen
importantes d ife re n c ia s según sexo.

- 8 -

dependientes;

como

podría

deducirse

de

la s tendencias antes comentadas, este

índice se elevó en lo s años sig u ie n te s, alcanzando
luego comenzó

a aminorarse

en otros términos, a l

a 807

por m il

en 1965, pero

de modo que hacia 1985 lle gab a a 595 por m il.

rejuvenecimiento i n i c i a l

de la

Dicho

población correspondió un

acrecentamiento de la re la c ió n de dependencia, en tanto que desde mediados de lo s
años sesenta se manifestó una evolución co n tra ria que fue afianzándose
ochenta.
cuanto

Pero la
en

su

h ip o té tic o s

medida no

numerador

expresa con

quedan

dependientes,

su fic ie n te c la rid a d estos cambios por

agrupados

niños

y

dos

ancianos;

subconjuntos

en

dife ren tes

década de

aumentó

de

este sentido cabe añadir que

mientras la carga in f a n t il aumentó in icia lra e n te , para dism inuir
de la

hacia lo s

desde la mitad

los sesenta, la que se adjudica a la s personas de edad avanzada

sistemáticamente,

aunque

sigue

siendo

una

proporción

relativamente

baja.i^

3. Un leve predominio femenino que tiende a ascender

Normalmente se

v e r if ic a que

mayoría masculina
corta

edad;

este

en lo s

en la

población to ta l de un p a ís e x iste una lig e r a

nacim ientos, la

d e se q u ilib rio

tiende

cual se
a

mantiene entre

lo s niños de

desaparecer entre lo s adolescentes,

equiparándose la s proporciones de ambos sexos, pero trascendidos lo s 30 ó 40 años
la s mujeres se van haciendo cada vez más predominantes.
todavía más n ítid o s a l
esperanza de

d ism in u ir la

v id a a l nacer.

in cid e n cia de

conjunto

orden s o c ia l
de

o

número

y elevarse la

la in flu e n c ia

y económica, la m igración in te rn acion al.

c ircu n sta n cia s

masculinidad,

la m ortalidad

A estos facto res de índole esencialmente b io ló g ic a ,

cuya naturaleza no es totalmente conocida, se agrega
otro de

Estos p e r f ile s se tornan

la

to ta l

población
de

chilena,

cuyo

e je rcid a por

No escapa a este

ín d ice

promedio

de

hombres por cada cien mujeres, ha descendido

sistemáticamente desde 98.1 en 1950 a 97.3 en 1975, manteniéndose luego alrededor
de

este

v a lo r.

Pero

e sta

medida s in t é t ic a oculta la s v a ria cio n e s entre la s

d is t in t a s edades y no da cabal cuenta de lo s cambios ocurridos, como

se in d icará

a continuación.

— /
La parte del índice de dependencia que es aportada por la s personas de
65 y más años de edad aumentó del 10.4 a l 15.6 por ciento entre 1950 y 1985.
Expresado de otro modo, por cada m il in d ivid u os potencialmente a ctiv o s se
registrab an 72 dependientes en edades avanzadas en 1950; esta re la c ió n se elevó
a 93 en 1985.

- 9 -

El

ín d ice

de

m asculinidad

se

mantiene sobre la centena, mostrando leves

aumentos a lo la rg o del tiempo, en e l caso de lo s menores de 15 años.
los v a lo re s

Hacia 1950

correspondientes a edades mayores sugieren un predominio femenino; a

medida que se avanza en e l

período de

estudio se

observa que

esa situ a c ió n va

re v irtié n d o se en lo s grupos etáreos ju v e n ile s y en 1985 e l índice de masculinidad
es su perior a cien en todos lo s e stra to s
fundamental de

t a l m od ificación

sexo m asculino.

Otro

la s

probabilidades

re fe re n c ia y

de

so b re v iv ir

mostrado un

saldo negativo

m odificó

mayor p a r tic ip a c ió n

su

de la s

tr a d ic io n a l
mujeres; no

sesgo

de lo s

durante el

masculino para

obstante que e l impacto

c u a n tita tiv o de e sta v a ria b le es reducido, su efecto posee c ie rto
personas de

Un facto r

que, a p a r t ir de lo s años setenta no só lo ha su frid o un

importante incremento, sin o que
evidenciar una

años.

elemento a ser tenido en cuenta es la migración

in te rn a c io n a l que en e l caso de C h ile ha
período de

lo s 30

ha sid o e l importante descenso de la mortalidad

in f a n t i l que ha con tribu id o a elevar
niños de

an te rio res a

edad adulta,

especialmente de

aq u éllas con

20 a

peso entre la s
29 años.

En la s

edades su p e rio re s a lo s 40 años lo s ín d ic e s de m asculinidad de la población to ta l
tienden a

red u cirse, como

expresión de la s mayores expectativas de sobrevida de

la s mujeres y que se evidencian en

una

atenuación

gradual

de

lo s

rie sgo s de

muerte de a q u e lla s que han alcanzado la madurez.

Si

bien

la s

e stru ctu ra s

por

edad

de

la población femenina no d ifie re n

mayormente de la s correspondientes a lo s hombres, cabe tener presente que aquella
muestra más a lt a s proporciones en la s edades superiores de la pirámide; es decir,
el

envejecimiento

es

a lgo

su pe rior

entre

la s

mujeres.

Otro

aspecto

de

importancia se re fie r e a l a representación r e la t iv a de la s mujeres en edad f é r t i l
(15 a 49 años)
hasta

1965,

dentro del
cuando

poco

t o t a l; é sta
más

del

disminuye durante

45

por

importante h asta

superar e l

52 por

cincuenta y

ciento de la población femenina se

encuentra en e l tramo etáreo apto para reproducirse,
en forma

lo s años

pero después

ciento en

transcurso d e l tiempo y a l dism in u ir la fecundidad,

se va

1985.

se incrementa
Es decir, en el

elevando e l potencial

reproductivo de l a población, como fru to de la maduración de la s h ija s procreadas
en años a n te rio re s de más a lt a fecundidad.

- 10 -

4. Una acelerada tra n slc lé n de la s v a ria b le s demográficas
Reiteradamente se ha mencionado
población

han

refe re n cia

experimentado

y

que

esas

evolución demográfica,

que

la s

a lte ra c io n e s

m odificaciones
combinando una

componentes

del

cambio de

s i g n i f ic a t i v a s durante e l periodo de

han

motivado

fase de

otra de desaceleración del crecim iento y
inform ación recopilada

v a ria b le s

un

proceso

complejo de

expansión y rejuvenecimiento con

paulatino envejecimiento.

Mediante la

por lo s censos de población y e l r e g is tr o de e sta d ístic a s

v it a le s es p o sib le evaluar la magnitud y e l sentido de la s transform aciones de la
fecundidad y la m o r ta lid a d . ü /
Uno de lo s hechos que ha merecido e sp e cial consideración en e l estudio de la
población ch ilen a a lo la rgo del s i g lo XX ha sido la importante
n iv e le s de

m ortalidad.

Se estima

reducción de lo s

que la tasa bruta correspondiente se elevaba

por a r rib a del 23 por m il todavía en lo s años tre in ta y hay in d ic io s
superaba lo s

30 por

m il en

había descendido a poco
rie s g o s asociados

la s décadas

más del

14 por

a enfermedades

an te riores; hacia
m il, como

1950 este indicador

efecto de

la disminución de

in fe cto -co n ta gio sa s y del aparato re sp ira to rio

cuyo co ntrol se hizo p o sib le mediante la a p lic a c ió n de e str a te g ia s
la introducción de técnicas de salu d p ú b lica de bajo costo.
m ortalidad de la primera
condiciones s a n it a r ia s
la población.

Al

m ortalidad perm itió

del

s i g lo

eran

preventivas y

Los a lto s índices de

sintom áticos

de

la s adversas

y ambientales en la s que se desenvolvía la mayor parte de

in ic ia r s e

lo s

alcanzar una

ser notablemente bajo.
imágenes engañosas

mitad

de que e lla

años

el

sostenido

descenso

de la

tasa bruta de 6.3 por m il, v a lo r que pareciera

S in embargo,

cuando se

ochenta

e sta medida

de la

v a ria b le puede o rig in a r

efectúan comparaciones d iac ró n ic as o se confrontan

la s condiciones de d iferen tes p a íse s; ésto se debe a una r e s tr ic c ió n inherente a l
concepto

mismo

de

una

tasa

ta le s como lo s de la estructura

bruta cuyos resultad os son afectados por factores
por edades

de la

población.

Un indicador más

il/
Sobre e sta materia pueden consultarse, entre o tro s, lo s antecedentes
proporcionados por Fernández, Rogelio, José M. Pujol y Odette Tacla, C h ile: La
m ortalidad y la fecundidad en e l período 1950-1975 (San tiago, CELADE, 1980;
documento de trabajo in é d ito ).

- 11

refinado, lib r e de esos efectos, es e l que

proporciona la

esperanza de

vida a l

n acer. 12/

A través

del periodo

de ambos sexos, ha
deduce del

de 35 años que comienza en 1950 la población chilena,

ganado algo

hecho que

más de

17 años

de esperanza

de vida,

la medida pertinente aumentó de poco menos de 54 a 71 años

entre lo s quinquenios i n ic ia le s de lo s años cincuenta y ochenta.
c if r a s sugieren

un incremento

por cada año calendario, t a l
cambio.

como se

de alrededor
promedio

no

Si

bien estas

de medio año de expectativa de vid a
expresa

apropiadamente

el

ritmo de

En r ig o r , lo s arunentos no han sid o regulares en el tiempo, n i igualmente

compartidos por arabos sexos.
años cincuenta,

se aminoró

Luego de un importante ascenso
la ganancia

de la

sigu ie n te para retomar b r io s a p a r t ir de 1970.

esperanza de
Por

a comienzos

de lo s

vid a en e l decenio

otra parte,

la brecha entre

arabos sexos, en favor de la s mujeres, se acrecentó en este lapso de 35 años desde
3.9 a 7 añ o s.
Parte s i g n i f ic a t i v a de
población ch ile n a

lo s

se d eriva

de la

v alore s fueron tradicionalm ente
cincuenta

se

constataba

que

incrementos

de

la

esperanza

magnitud

quinquenio de
forma, este

había

quedado

lo s años

elevados.Todavía
bastante
reducida

ochenta era

proceso im plica

que la

vida

de la

dism inución de la mortalidad in fa n t il, cuyos
más

en

a

alrededor

de sólo

el

decenio

de lo s

que cien de cada m il nacidos viv o s

f a lle c ía n antes de enterar su primer año; a l in ic ia r s e la
esa

de

23.7 por

p ro b ab ilid ad que

década de

lo s setenta

de la mitad y en e l primer
m il.

Expresado de otra

tenía un recién nacido de

morir dentro de su primer año de v id a se aminoró en un ochenta por ciento durante
lo s

35

años

considerados;

algo

menos

de

la

mitad de todo este descenso se

r e g is tr ó desde mediados de lo s años setenta.

— /
Puede d e fin irs e e sta medida como e l promedio de años de vid a que
correspondería a un conjunto de recién nacidos expuestos a morir según tasas por
edad observadas en un período dado. Se dispone de tablas de vid a que permiten
e stu d iar la evolución de la m ortalidad entre 1920 y 1985; una presentación
general aparece en INE-CELADE, C h ile : Tablas abreviadas de mortalidad: to ta l de
p a ís y regiones. 1980-1985 (San tiago, INE, 1987; F ascículo F/CHI.2).
Durante lo s años tr e in ta la p ro b a b ilid d de morir dentro del primer año
de v id a superaba lo s 200 por m il y a este a lto n iv e l de mortalidad correspondía
una esperanza de v id a de apenas unos 40 años; en la s primeras décadas del s ig lo
XX se estim a que la m ortalidad i n f a n t i l excedía de 250 por m il.

- 12 -

V ario s son lo s facto res que han contribuido a e sta notable
m ortalidad hacia

n ive le s cada

ta l

excede

dism inución

mencionar algunos
lo s esfuerzos

lo s

de lo s

del

vez más reducidos.
p ro p ó sito s

de

tra n sic ió n de la

Aun cuando una explicació n de

e sta

comunicación,

elementos i n t e r v i n i e n t e s P a r e c e

sector

p ú b lico

en

materia

de

protección

es

apropiado

in d is c u tib le que
de

la

salud y

saneamiento ambiental requieren ser an alizados dentro de un horizonte prolongado;
en este sentido, a l cabo de
c ie r ta maduración

de la s

v a rio s años

in v e rsio n e s, por

p r o v is ió n de s e r v ic io s de atención
p ro gre siv a

am pliación

de operación

de

la

lo demás

preventiva,
cobertura

de

de

atenciones

mezclas p r o t e ic a s ),
reflejando

m ortalidad

lo s

programas

que in icialm en te

de

n u tr ic ió n

se d istin g u ie ro n

c r it e r io s

de

e fic ie n c ia

en

Otro fac to r que ha de considerarse
en

el

m a te rn o -in fa n tile s,

también reconocer

complementaria

que ha

in ic io

de

la

v id a

es

la

(leche y

por su carácter amplio y

paulatinamente fueron orientándose específicamente h a cia lo s
pertinentes.

vacunación masiva,

papel especialmente importante en la reducción de la mortalidad

i n f a n t i l post-neonatal a

rie sg o ,

conseguido una

importantes, en cuanto a

campañas

su m inistro de agua potable y a l c a n t a r i l l a d o C a b e
correspondido un

se h abría

grupos de

más a lto

la a sign a c ió n de lo s recursos
a l examinar

e l descenso

de la

su b sta n c ia l

dism inución

de la

fecundidad, que ha involucrado un número menor de h ij o s por madre y un aumento en
el espaciamiento entre su ce sivas parideces, re strin gié n d o se de e sta forma algunos
de lo s más severos p e lig r o s de exposición a la muerte de lo s recién nacidos.
— /
Para un a n á lis is rig u ro so del proceso de d e clin ac ió n de l a mortalidad
s e r ía preciso examinar cómo ha evolucionado la in cid e n c ia r e la t iv a de la s
d iv e rsa s causas de muerte, ámbito en e l que se encuentran la s v a ria b le s
dependientes del a n á lis is pertinente. Sobre e sta materia, véase Taucher, Erika,
C h ile : M ortalidad. 1955-1975.
Tendencias v causas (Santiago, CELADE, 1978) y
O re llana, Hernán y V illa ló n , Gustavo, C o m n atib ilizació n de la s C la s ific a c io n e s
In te rn a cio n a le s de Muerte. A p lic a c ió n a C h ile . 1962-1982 (San tiago, IN E-CELADE,
informe prelim inar, 1986).
15/
Cabe
tener
presente
que
durante
el
periodo
considerado
se
e stab le cie ro n e l Se rv ic io Nacional de Salud (1952) y e l S e r v ic io Médico Nacional
de Empleados (1968), se d e fin ie ro n lo s primeros planes n acionales de salud (1964
y 1970). A l respecto, véanse, L iv in g sto n , Mario y Dagmar Raczynski, eds., Salud
P ú b lica y Bienestar S o c ia l (San tiago, CEPLAN, 1976), Lavados, Hugo, ed. ,
D e sa rro llo S o c ia l v Salud en C h ile
(San tiago, Corporación
de Promoción
U n iv e r s ita r ia , 1979) e Illa n e s , Juan P . , En Torno a la Renovación del Sector
S a lu d , en R e v ísta Economía v Sociedad. N° 23 (marzo, 1984), p p .. 11-15.
Sobre e sta materia véanse
lo s e stu d io s
de Taucher,
Erlka, La
M o rtalid ad In f a n t il en C h ile , en Notas de P o b la ció n . Año V I I , N ^ 20 (agosto,
®
1979), pp.
, Raczynski, Dagmar y César Oyarzo, ¿Por qué cae la tasa de

-

Junto a

13

-

la tra n sic ió n de la m ortalidad es necesario considerar e l patrón de

cambio de la fecundidad, proceso descendente

que

ha

sido

bastante

reciente y

aparentemente v e rtig in o so , además de haber provocado im plicancias demográficas de
gran envergadura.

Una aproximación bastante burda a

la medición

de los n ive le s

reproductivos de la población la proporciona la ta sa bruta de n a ta lid a d que, como
su congénere de la m ortalidad,
demográfica

(sexo

y

también

edad).

r e f le ja

efectos

para i n ic ia r

se empinaba

por sobre

v a ria b le es

la ta sa

m u j e r . H a s t a el
(alcanzando en

la estructura

glo b a l de
a 5.3);

Una

fecundidad, o

quinquenio 1960-1965

ese entonces

lo s 37

por m il,

una profunda dism inución a fin e s de lo s sesenta y

lle g a r , a l cabo de un decenio, a menos de 24 por m il.
de la

de

Este indicador se h a b ria mantenido estable hasta

comienzos de lo s años cincuenta, cuando
fluctuando luego

lo s

esta tasa

quince años

medida más apropiada

número medio
se elevó

más tarde

de h ijo s por

por encima

de 5,

quedaba reducida a

menos de 3, un descenso del 45 por ciento en tan breve lapso.
Tan acentuada dism inución aparece asociada
tasas de
una

de

la

predominantemente ju v e n il.

curva

pertinente,

e sta s

ú ltim a s

daban

cuenta

términos, a l descender lo s n iv e le s de
entre

la s

que

haciendo m arginal, fenómeno
reducción

caida

general

de la s

de

lo s

rie go s

generándose

un

modelo

M ientras que en lo s cincuenta e l 55 por ciento de la

fecundidad correspondía a la s mujeres de

maduras,

una

fecundidad e sp e c ific a s de cada grupo quinquenal de edades, a s i como con

r e d is trib u c ió n

ochenta

con

se

menos
del

de

68

también
m ortalidad

en
pudo

30

por

la s ta sa s,

encuentran
que

de

años,

al

in ic ia r s e lo s

ciento de aquélla; en otros

e l aporte

de la s

mujeres más

su periodo reproductivo, se ha ido
tener

in f a n t i l.

alguna

in flu e n c ia

en la

Otra medida resumen de la

fecundidad es la tasa neta de reproducción, o número medio de h ij a s nacidas v iv a s
por

cada

mujer

de

una

generación

su jeta a c ie r t a ley de m ortalidad desde su

m ortalidad en C h ile ? , en Colección Estud ios CIEPLAN. N° 6 (diciembre, 1981), pp.
45-84; Castañeda, T a r c is io , Contexto Socioeconómico v Causas del Descenso de la
M ortalidad en C h ile (San tiago, Centro de Estudios P ú b lico s, docto, de trabajo N°
28, 1984).
D e fin id a con mayor p re cisió n ,
la tasa g lo b a l de fecundidad indica e l
número de h ijo s que, en promedio, tendría cada integrante de una cohorte
h ip o té tic a de mujeres que durante e l periodo f é r t i l tuviesen sus h ijo s de acuerdo
con la s tasas de fecundidad por edad de la po b lació n e sp e c ific a s in estar
expuestas a r ie s g o s de m ortalidad hasta e l término de aquel período.

-

nacimiento y

a determinadas

14

ta sas de

fecundidad.

Bajo condiciones h ip o té ticas

e sta ta sa es un Indice de reemplazo de la población femenina; por lo tanto, s i su
v a lo r fuera

u n ita r io , s i g n i f i c a r í a un exacto reemplazo de una generación por sus

descendientes.
a

dos

entre

La tasa neta de reproducción observada en Ch ile o sc ila b a en torno
1950

y

1955,

implicando

que la s descendientes de la generación

i n i c i a l de mujeres duplicaban a e stas últim as; en cambio, hacia
e l v a lo r

del in d ice

se acercaba a 1 . 3 . 1 ^

lo s años ochenta

De e sta s estim aciones se in fie re una

d r á s tic a caída en e l potencial de crecim iento de la población.
Como todo cambio que
situ ad o s

en

su

base,

in te rp re ta c io n e s.19/
inciden, d ire c ta

encuentra
el

su

e x p lica ció n

en

lo s

procesos so ciale s

descenso de la fecundidad ha motivado controvertidas

Intervienen

en

e sta

tr a n s ic ió n

m ú ltip les

factores que

o indirectamente, sobre e l conjunto de v a ria b le s más inmediatas

de la fecundidad (que comprenden la s

pautas

de

n u p cialid ad

y

lo s

rie sgo s de

concepción y ge stació n ), configurando modalidades de comportamiento reproductivo,
o conductas asociadas a l hecho de
c ie rto ,

m anifestaciones

tener h ijo s .

so c ia le s

y

cuales serán ilu str a d a s más adelante.
es

importante

tener

presente

fecundidad, como e l que se
mediados de

Esta

e sp a cia le s

últim a noción

d ife ren ciad as,

S in ahondar en un

algunas de la s

intento in te rp re tativo ,

que

un

descenso

sostenido

advierte

en

el

chileno,

caso

y

acentuado de la

especialmente desde

la década de lo s sesenta, supone m odificaciones en e l comportamiento

reproductivo que se expresan en la aceptación bastante generalizada de
de fa m ilia

cobra, por

más pequeño.

En

otros términos,

grupos so c ia le s han su frid o a lte ra c io n e s, que
e stru c tu ra le s asentadas

la s motivaciones
devienen tanto

un tamaño

de lo s diversos

de la s condiciones

en la s dimensiones de la producción y de la d istrib u c ió n

de lo s fru to s derivados, como de c ie r to s componentes

v a ló r ic o s e

id eo ló gico s de

raigambre c u ltu r a l.
— /
Estos va lo re s se han obtenido sobre la base de la información acerca
de la fecundidad y la m ortalidad observadas en e l p a ís durante lo s respectivos años
Una extensa lite r a tu r a aborda este tema; para un a n á lis is detallado de
la s d is t in t a s concepciones te ó ric a s, considerando su a p lic a b ilíd d a l contexto
latinoam ericano, véase, Urzúa, Raúl, E l D e sa rro llo v la Población en América
L atin a (México, S ig lo XXI Editore y PISPAL, 1979), especialmente, pp. 115-185.
Sobre la determinación económica, s o c ia l y c u lt u r a l de lo s cambios de la
fecundidad y la m ortalidad en América Latin a, véanse, además, González, Gerardo
et a l. . E s tra te g ia s de D e sa rro llo v T ra n sic ió n Demoeráflca (Santiago, CELADE,
1982; informe de in v e stig a c ió n ) y CEPAL, Población y D e sa rro llo en América
L a tin a , en Notas de P oblación . Año X I I , N° 34 ( a b r il, 1984), pp. 9-77.

-

Al

e levarse

habitualmente

el

grado

connota

d iv e r s ific a r s e la

de

una

c a lif ic a c ió n de

la fuerza

e strato s medios

y

corresponde añadir

de

in cid en cia

empleo, con

la s
de

fuerzas
la

productivas,

urbanización,

incrementos en

y

que e l

de

grupos

obreros

Estado, sea

la s e stru c tu ra s de poder o

a e le v a r

a

lo s requerimientos de

en

De

otro lado,

por efecto de la s a lia n z a s que conforman

respuesta

en e l

organizados.

a

presiones

medio urbano

so c ia le s

que

se tornan

y bajo condiciones de m ovilización

ru ra l, promueve e s tr a te g ia s r e d is t r ib u t iv a s y de sum inistro de
que tienden

tiende

que

de trabajo, lo que contribuye a una am pliación de lo s

a lto s

particularm ente v i s i b l e s

-

d e sa rro llo

mayor

demanda de

15

la s condiciones m ateriales de vid a.

s e r v ic io s b ásicos

En la medida que este

complejo de fac to re s coadyuve a que lo s valore s

e id e o lo g ía s

e strato s

en

el

sentido

de e n fa tiz a r la

pautas

de

consumo

que,

a lt o s

y

medios

adquieran

v ige n c ia

m ovilidad s o c ia l ascendente y de in ce n tiva r
c o n s titu ir s e

en

sím bolos

ámbito en que e l mismo sea
renovación

c u lt u r a l.

de

p r e s t ig io

p o sib le

Toda

e sta

o

sostenidos por lo s
además de

s o c ia l, estim ulen e l cambio dentro del

perm isible,

se

generará

un

proceso de

se rie de m odificaciones, presentadas aquí de

manera general, tenderán a re fo rzarse recíprocamente ejerciendo impactos sobre la
o rie n tació n

del

comportamiento

reproductivo.

Es probable, por lo demás, que

dentro de este contexto tienda a dism in u ir la con tribución de lo s h ij o s a l sostén
fa m ilia r --asu n to

que pudiera

cam pesinas-- m ientras
cap acitació n .

que

se

ser c r u c ia l

en medios

eleven

costos

Presumiblemente, una

Ip s

mayor in se rción

como e l

inherentes

este fa c to r

su

crianza y

número de h ijo s ;

a rro ja efectos ambivalentes que parecieran a so cia rse a

lo s motivos que o r ig in a n esa necesidad
detectan a l

a

de la mujer en la v id a del

trabajo fuera del hogar c o n t r ib u ir ía también a la reducción del
s in embargo,

de la s economías

de trabajar.

Ambigüedades

sim ila r e s se

co n sid e rar la s eventuales im plican cias del grado de educación de lo s

in d iv id u o s . 2 0 /

20/

Con r e la c ió n a l trab ajo femenino es preciso d is t in g u ir , por lo menos,
entre aquel que r e a liz a la mujer de lo s e stra to s pobres, para la cual e l propio
tamaño de l a f a m ilia --dadas la s re stric c io n e s de ingreso del medio a l que
pertenece-- puede o b lig a r la a p a r tic ip a r en a ctiv id a d e s la b o ra le s, del que
efectúan sus contrapartes de lo s grupos a lto s y medios, cuyas c a lific a c io n e s
educativas le s permiten acceder a ocupaciones en la s que pueden sa tis fa c e r
motivos de r e a liz a c ió n v o cacio n al.
Los impactos derivados de una u otra
modalidades de in se rc ió n en e l mercado de trabajo serán obviamente d iferen tes en
lo que atañe a l a p o sib le in co m p atibilid ad entre tra b a ja r y tener h ijo s.
Respecto a la educación puede reconocerse que habltualmente quienes u t iliz a n en

- 16 -

Tan sumarla exposición de lo s fa c to re s
comportamiento reproductivo

que

só lo proporciona

in cid en

en

la

d e fin ic ió n del

aspectos de lo que c o n s t it u ir ía e l

marco de refe re n cia para l a comprensión del descenso de la fecundidad en
como e l

de C h ile,

A lo la rg o d el período comprendido entre 1950 y 1985 e l p aís

ha experimentado s ig n if ic a t iv o s cambios
desembocado
cuyos

en

impactos

re a rtic u la c io n e s
se

reproductivas de

un caso

han

m ate ria liza d o
han

productiva,

que han

y m odificaciones de índole c u ltu ra l,

en

de la

e stru ctu ra

reorien tacion e s
sociedad.

con tribuido

de

la s

conductas

Las acciones y abstenciones
a lte ra c io n e s

en e l

una aceptación creciente de un tamaño más reducido de fa m ilia .

sentido de

campos

su

s o c ia le s

sectores amplios

del Estado en d ive rso s

en

también

a

Entre

la s dive rsas expresiones de e sta s a lte ra c io n e s suele mencionarse
urbanización de

la generalizada

la población y la s su ce sivas reestru ctu racio n e s de la s formas de

o rganización de la producción a g r a r ia , condiciones é sta s que han coadyuvado
pérdida de

la v ig e n c ia

a la

que en e l pasado tuviesen pautas c u ltu ra le s, apoyadas en

condiciones o b je tiva s que la s tornaban e fe c tiv a s, p r o c liv e s a

n iv e le s mayores de

fecundidad.-2i/

Resta

por

considerar

velo cidad con que operó
p rá c tic a

de

la

la

in tervención

e l descenso

anticoncepción.

en lo s
Es

de

un

agente

ritm os reproductivos,

en la m a te ria liz a c ió n de una conducta previamente conformada.
años

sesenta,

d isp o n ib le só lo
una creciente
neom altusianas.

el

acceso

para c ie rto s
a c tiv id a d

de

S in embargo,

a

lo s

de la

la puesta en

importante r e ite r a r que este elemento no

co nfigura en s í mismo un fa c to r ca u sa l, sin o tan s ó lo un medio
lo s

f a c ilit a n t e

procedimientos

se ctores reducidos
in s titu c io n e s

que pudo a u x ilia r
H acia comienzos de

anticonceptivos

estaba

de la población, registrándose

p rivad as

imbuidas

por concepciones

lo s h a lla z g o s de in v e stig a c io n e s médicas sobre la

mayor grado sus eventuales b e n e fic io s son lo s se cto re s so c ia le s a lto s y medios,
que comportan e s t ilo s c u ltu ra le s modernos, con virtién dose, por lo mismo, en uns
m anifestación a d ic io n a l de sus pro pio s a trib u to s, tan to como lo s e r la e l tamaño
de sus f a m ilia s  (CEPAL, Población y D e s a r r o llo . . .  , o p . c it . , p. 57).
Aquí pudiera hacerse re fe re n cia a o tra de la s re la c io n e s entre la s
v a ria b le s demográficas: e l descenso de la m ortalidad i n f a n t i l y su efecto
probable sobre la fecundidad.
A l aminorarse la primera es probable que la s
parejas perciban que un número mayor de sus h ij o s sobreviven y, por lo tanto,
adoptarían la s medidas para d ism in u ir algunas concepciones. Sobre esta materia
ilu s t r a n R u tste in , Shea y Vilma Médica, The E ffe c ts on In fa n t and C h ild M o rta lity
on F e r t i l i t y in L a tin America (Sa n tia go , CELADE, 1975; mimeo)

-

elevada

in cid e n cia

del

18

aborto

-

inducido

desprotección, con severos r ie s g o s para la

v id a

bajo
de

condiciones
la s

de

mujeres,

absoluta

lle vó

a la s

autoridades de lo s organismos de sa lu d a im pulsar la incorporación de actividades
de p la n ific a c ió n fa m ilia r como
tarde, este

propósito se

a estable ce r

lo s programas

m a te rn o -in fa n tile s.

en cuanto

e l espaciam iento

a optar

por un

in tergen ésico.

número determinado de
Fue a s í

que en 1953 se

in stitu y e ro n e stas a ctiv id a d e s dentro del S e rv ic io Nacional de Salud.
trece años

de operación,
1976;

cobertura e fe c tiv a

ta l p o b l a c i ó n . E n
intervención en

por ciento

lo habían

hecho en

lo s tres años

la atención acumulada en todo este período de funcionamiento

e q u iv a lía a l 36 por ciento de
pero la

A l cabo de

hablan ingresado a esto s programas más de un m illó n de

mujeres, de la s cuales un tr e in t a
an te rio res a

Más

unió a la aceptación y d ifu s ió n del p r in c ip io re la tiv o

a l derecho que posee la p are ja
h ij o s y

parte de

años

este campo,

reducción del ritmo de

la s mujeres

que en

1976 estaban

en edad f é r t i l ,

estimada en e l año se aproximaba a l 20 por ciento de
p o ste rio re s,

el

Estado

ha

tendido

a

reducir su

atendiendo a un d iagn ó stico acerca de la progresiva

crecim iento

demográfico

nacional,

en

re la ció n

con el

considerado deseable por e l gobierno m i l i t a r . ^ ^
22/

A ctivid ade s
D e sarro llad as por lo s
Soto, Zaida,
América Latin a:
Programas de P la n ific a c ió n F a m ilia r. 1976 (San tiago, GELADE, 1978).
La tasa de
cobertura estimada para 1970 era de nueve por ciento de la s mujeres en edades
reproductivas.
E sta s e vid e n cias sugieren que la fecundidad había comenzado a
d e clin ar, independientemente de lo s programas de p la n ific a c ió n fa m ilia r , aunque
su plena puesta en p r á c tic a se a s o c ia r ía con la velocidad adquirida por esa
tendencia;
CELADE, Tendencias Demográficas y D e sa rro llo , en Cuadernos del
CELADE. No.2 (septiembre, 1979), p p . 67-69.
■ 2^
Sistemáticamente la s autoridades c h ile n a s, a p a r t ir de la in stau ració n
del régimen m ilit a r , han declarado su inquietud por e l descenso de la fecundidad
y, consonante con e sta preocupación, como parte del Plan Nacional de D e sa rro llo
(1978-1983), e l gobierno adoptó una P o lít ic a de Población en noviembre de 1978.
La i n ic ia t iv a correspondió a ODEPLAN y en e l documento o f i c i a l se sostiene la
a p lic a b ilid a d d c l p r in c ip io de la su b sid ia rie d a d del Estado en e l campo de la
reproducción b io ló g ic a :  . . . es evidente que e l Estado no puede in te rv e n ir en
modo alguno s in usurpar la lib e r ta d inherente a la pareja ... una unidad menor no
puede abandonar e l cumplimiento de la s respo n sabilid ad e s que le son inherentes...
Luego, aunque es deseable que C h ile experimente un crecimiento s ig n if ic a t iv o de
su población ... no corresponde a l Estado adoptar medidas e in ic ia t iv a s
tendientes a aumentar o d ism in u ir la tasa n a tu ral de crecim iento. Bajo el
acápite sobre población , educación y cambio c u lt u r a l , e l documento sostiene:
Una nación cuyo pueblo pierde e l profundo respeto debido a su progenie minará
lo s propios fundamentos que so stie n e n su pro pó sito de ser y dar lugar a l
sentim iento lib r e de n a c io n a lid a d .
En la sección sobre población y seguridad
n a cio n al se afirm a:  . . . l a nación e stá sufriendo una alarmante c r i s i s debido a
la su b sta n c ia l dism inución en e l número de nacim ien tos... Por esta razón, la

- 19 G r á f i c o
L H íL t :
y

de

la

E v o lu c ió n
e s p e r a n z a

de

Periodos

Periodos

de

3

la

de

v id a

t a s a
a l

n a c e r ,

m o r t a lid a d
p o r

s e x o .

i n f a n t i l
1 9 5 0 -1 9 8 5

- 20 -

Finalmente, luego de
m ortalidad y

haber

la fecundidad,

reseñado

corresponde hacer

demográfica p a rtic ip a n te en e l modelo de
m igración in te rn acio n a l.
más d é b il;
cómputo de

lo s ch ilen os

En

una estim ación

con e l de lo s

del

experimentada

la población

del p a ís:

sald o

m igratorio

ya bastante

externo

puede

la

extraerse del

lo s censos de otros p aíse s en re la ció n
en lo s

sucesivos recuentos demográficos

tiempo este

balance ha tenido un signo

negativo, implicando un mayor número de emigrantes que de inmigrantes,
magnitud absoluta

por la

referencia a la tercera v a ria b le

cambio de

re g istra d o s por

Desde hace

tra n sic ió n

este caso, la base empírica d ispon ible re su lta ser

extranjeros empadronados

n a cio n a le s.— /

la

há exhibido

flu ctu a cio n e s.

aunque su

A lo largo de lo s años cincuenta,

aquel saldo arro jó unas cuarenta m il personas por quinquenio, c i f r a que se redujo
ligeramente en

la década

sig u ie n te y se incrementó posteriormente.

en cada uno de

lo s períodos

de cinco

años comprendidos

entre 1970

Es a s í que,
y 1985, e l

exceso de s a lid a s sobre entradas se había elevado a unas ochenta m il personas.¿¿/

reducción de la s muertes in f a n t ile s y maternas no deben lograrse mediante
sistem as extensivos de re gu la ció n de la fecundidad, que podrían ocasionar una
estagnación a d ic io n a l en l a tasa de crecimiento de la p o blació n ... Sin embargo,
deben mantenerse campañas adecuadas con e l propósito de d ig n if ic a r y estim ular la
m aternidad.
Con re la c ió n a la s p o sicio n e s adoptadas por la s autoridades
ch ilen as, véanse, por ejemplo, C h ile Adopts P r o n a ta lis t P o lic y , en Population
and Development Review. V ol. 5, N° 3 (septiembre, 1979), pp. 553-571; United
N ations, World Population Trends. 1983 M onitoring Report (Nueva York, Naciones
Unidas - Departamento de Asuntos Económicos y S o c ia le s In tern acion ales, 1985;
ST /ESA /SER .A /93/A dd.l), V ol. I I , pp. 154-163.

^

T al estim ación se v e r ía afectada, en e l rubro de la emigración, por
dos facto re s que pudieran ser motivo de omisión: só lo se incluyen datos de lo s
p a íse s que proporcionaron lo s antecedentes pertinentes y se excluye a la s
personas avecindadas en e l e x te rio r que, por carecer de una situ a c ió n regular de
re side n cia, no declaran su condición de n a tivo s chilenos. Es probable que e l
primero de esto s fac to re s no posea mayor s ig n if ic a c ió n , porque la información
re co p ilad a comprende a lo s p a íse s de destino preferente de lo s chilenos, t a l como
se aprecia
en CELADE,
In v e s t ig a c ió n de
la M igración In te rn acio n al en
Latinoam érica (IM IL A ), en B o le tín Dem ográfico. Año XIX, No.37 (enero, 1986).
Con re fe re n cia a lo s procedimientos de estim ación, puede consultarse JaspersF a ije r, D irk, Some Notes on the Estim ation of In te rn a tio n a l M igra tio n (Santiago,
CELADE, mimeo, 1986).

Se ha calculado,
sobre la base de lo s datos reunidos por e l programa
IM ILA del CELADE, que e l número de ch ile n o s residentes en otros países habría
aumentado de 190 m il en 1970 a 321 m il en 1980; de estos to ta le s, algo más del
noventa por ciento corresponde a personas empadronadas en lo s censos de la
A rgentina, lo s Estados Unidos, Venezuela, e l B r a s il y el Canadá. De estas
magnitudes se in fie r e que la tasa media anual de crecimiento de la población

- 21
G r á f i c o
C H IL E :

E v o lu c ió n

t a s a s

de

e s p e c í f i c a s

t a s a
de

4

q lo b a l

f e c u n d id a d ,

de
p o r

f e c u n d id a d
e d a d .

y

de

1 9 5 0 -1 9 8 5

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1933

Periodo

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1985

la s

C H IL E :

E v o lu c ió n
de

4950

de

la

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c o m p o s ic ió n

p o b la c ió n .

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2 3

-

Gráfico 6
C H IL E :

D i s t r i b u c i ó n
se g ú n

p a í s

d e

r e l a t i v a

de

l o s

e m iq r a n t e s

e m p a d ro n a m ie n to .

Iv 7 u

y

c h il e n o s ,
19 yu

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G r à f i c o
C H IL E :

D i s t r i b u c i ó n
la

p o b la c ió n

15
92
18
92

r e l a t i v a

t o t a l ,

s e g ú n

7
y

g r a d o

de

r e g i o n e s .

u r b a n iz a c ió n
1 9 5 2 -1 9 8 2

de

-

Además del

aumento en

24

e l sald o

-

neto negativo, otro cambio detectado en la

m igración in te rn ac io n a l de lo s años setenta
mencionado

acerca

del

reemplazo

del

núcleos fa m ilir e s.

probablemente

también

in sin u ació n

de

un

balances netos.
un efecto

se

Otro

vin cule

lig e r o

con

pudiera e star

aspecto novedoso
la

tendencia

rejuvenecimiento

en

más n o to rio

sid o escaso,

ochenta es

la

asociada a

el ya

una mayor

de este fenómeno, que

recién

aludida,

es

la

estructura por edad de lo s

Aun cuando este intercambio de población con

e l exterior ejerce

entre lo s adultos jóvenes, particularm ente evidente en e l

caso de aq uéllos con 15 a 34 años, su impacto
p a ís ha

de lo s

tr a d ic io n a l predominio masculino por una

p a rtic ip a c ió n de la s mujeres, situ a c ió n que
emigración de

e in ic io s

no llegando

en e l

crecimiento demográfico del

a representar siq u ie ra e l diez por ciento del

v a lo r asumido por e l incremento n a tu r a l.-^ /
5. Una heterogénea d is tr ib u c ió n e sp a c ia l con acentuada
urbanización v reducida ru ra lid a d
Siguiendo e l ritmo de

aumento de

la población,

duplicó entre

1985 hasta

alcanzar a

1950 y

la densidad

lo s 16

media del

habitantes por

indicador tan general no revela, por c ie rto , la

d e sigu a l modalidad

la ocupación

del periodo,

del t e r r it o r io .

Hacia

ch ileno s re s id ía n en la tercera
Coquimbo y

Chiloé;

por lo

e l f in a l

parte

tanto, e l

del

espacio

66 por

nacional

s i g lo

XX,

ha tenido

salvo

por

cambios s ig n if ic a t iv o s

lig e r o s

incrementos

en

km2.

Este

que comporta

nueve de cada diez
comprendido entre

ciento restante de la su p e rficie

estaba habitada por e l diez por ciento restante de la
d is tr ib u c ió n no

país se

población.

durante la
la

Tal patrón de

segunda mitad del

p a rticip a c ió n

r e la tiv a que

corresponde a lo s extremos norte y sur del p a ís.

Las

tres

regiones

más

albergaban a poco más de dos

pobladas
tercios de

--Metropolitana, Bío-Bío y Valparaíso-los habitantes

dentro de

algo más del

ch ilen a en e l e x te rio r alcanzó a l 5.2 por ciento en e l decenio de lo s setenta,
ritmo de crecim iento que im p lic a ría una d uplicación en e l número de e fe ctivo s en
apenas 13 años.
A su vez, lo s extranjeros residentes en Chile habrían
dism inuido, durante ig u a l lapso, en un s e is por ciento (descendiendó a 84 m il personas
Con todo, e sta proporción, que había ido descendiendo desde e l primer
quinquenio de lo s años cincuenta, cuando lle ga b a a l 5.5 por ciento del
crecim iento n atu ral, flu ctu ó en torno a l 9 por cien to de este último en los años
se te n ta .

-

ocho

por

ciento

de

la

25

su p e rfic ie

-

nacion al.

Más específicamente, la Región

M etropolitana ha ido consolidando su condición de área
aumentando su

peso r e la tiv o

desde e l

t o t a l entre 1952 y 1982, aunque
paulatinamente.

Pero t a l

28.7 a l

38.1 por

t a l tendencia

vez re su lte

de re sid e n cia preferente,
ciento de la población

concentradora ha

más notable

ido moderándose

señ alar que todas la s demás

d iv isio n e s re gio n ale s situ a d a s en e l corazón demográfico del p a ís, entre Coquimbo
y Chiloé,
tanto,

perdieron p a rtic ip a c ió n

durante

ig u a l

A n to fa g a sta --, que

lapso,

proporcional entre

la s

todavía en

regiones

del

lo s años mencionados.

Norte

Grande

--Tarapacá y

lo s años cincuenta s u fr ía n lo s depresores efectos

de la p a r á lis is s a lit r e r a , se unieron a la s de Atacama y del Sur Lejano
y

M agallan e s--

para

cuando sus ritm os

de

En

conformar
aumento

espacios

no

se

--Aysén

de mayor dinamismo demográfico, aun

han

alejado

mayormente

de

lo s

que ha

presentado la Región M etropolitana.

Un rasgo

frecuentemente reconocido como d is t in t iv o de la población chilena,

en e l contexto latinoam ericano, es su a lto grado de urbanización.
de lo s

cincuenta algo

Ya a comienzos

más del 61 por ciento de lo s habitan tes se encontraban en

centros c la s if ic a d o s como urbanos y lo s datos del censo de 1982 indicaban que t a l
condición

de

re sid e n cia

empadronados.

era

La re p a rtic ió n

fisonom ía levemente

compartida

por

ge o grá fica de

más

cada diez

82

lo s moradores

por

ciento de lo s

urbanos presenta una

d iferente de la s pautas d is t r ib u t iv a s de la población to ta l,

apreciándose que la s regiones con más a lto grado
más de

del

de urbanización,

donde nueve o

habitantes eran catalogados como urbanos, estaban co n stitu id as

por la s del Norte Grande, M etropolitana, Atacama, Sur Lejano y V alp a ra íso .
Como

s e r ia

incrementos en

de

esperar,

dado

el

a lto

n iv e l

alcanzado,

e l grado de urbanización han ido reduciéndose.

lo s

sucesivos

E l panorama de la

población ru ra l, por otra parte, presenta una suerte de imagen de espejo frente a
ta l

ascenso

de

la

componente

urbana,

como

siste m ático que ha exhibido desde lo s años
e fe ctiv o s no

urbanos reportados

menos numerosos que lo s

por e l

lo

evidencia

cincuenta;
censo de

empadronados tr e in ta

el

tanto

1982 son

años antes.

decrecimiento

es

asi

que lo s

un trece por ciento
Tan

generalizada ha

sid o esta tendencia que, durante ese período, la to ta lid a d de la s regiones vieron
dism inuidas sus re sp e ctivas poblaciones
tanto,

que

el

p a ís

ha

experimentado

parxicularmente acentuado en lo que

ru rale s.

Pudiera

sostenerse,

por lo

un cla ro proceso de d e srru ra liz a c ió n ”,

respecta

a

lo s

grupos

de

edades jóvenes

- 26 -

adultas.

M ientras todavía

en 1952

e x is t ía n s e is regiones donde lo s residentes

ru rale s superaban a lo s urbanos, la s cu ale s quedaron reducidas a cuatro en 1960 y
1970, en

1982 no

había una

so la que presentase t a l predominio.

En este último

año, e l grueso de lo s habitan te s ru r a le s (77 por cie n to ) se encontraban entre la s
regiones V I y X, en la sección ce ntro-m eridional de C h ile .
Frecuentemente

se

ha

puesto

en

te la

d ife re n c ia c ió n entre lo urbano y lo ru r a l.
como para

sospechar acerca

de

j u ic io e l c r it e r io que rige la

E x iste n argumentos

de ambigüedades

en este

de diversa índole

d istin g o ;

más aún,

esta

elemental dicotom ía tiende a s im p lif ic a r lo s síntom as demográficos

de un proceso

tan

menudo,

complejo

como

m ultidim ensional,
c u ltu ra le s.
documento;

el

en

de

v ir tu d

La atención
en

todo

ca ra c te riz a c ió n

urbanización
de

de estos

caso,

parece

Un primer

es

concebido,

connotaciones

a

so c ia le s,

importante
de

centros

aspecto de

mencionar

ta l

proceso,

según

tamaño

y

dos

urbano del

lo s habitantes

urbanos

representaba a l

39.7 por

p a ís

ciento de

que
a

a que

su tasa

de la

se refiere n a la s
sus

modalidades de

en

1982,
e llo s ;

la proporciona

albergaba a l 42 por ciento de

m ientras

que

tre in ta

años antes

pero t a l ímpetu concentrador no ha

mosrado un rimo continuado, sino que p are ciera haberse reducido durante
setenta debido

y

esto s asuntos es e l r e la tiv o a la tendencia

Gran S a n t i a g o . E s t e
del

económicas

elementos

concentradora de la urganízación, cuya m an ifestación más evidente
e l aglomerado

como

requerim ientos excede lo s propósitos de este

ecológico-dem ográfica

e stru ctu ras je rá rq u ic a s de lo s
crecim iento.

sus

que

lo s años

de crecim iento fue ligeramente menor que la de la

población urbana to ta l.
No obstante la atenuación re g is tr a d a por
urbanos en
veces mayor

la concentración

de lo s e fe ctivo s

la c a p it a l del p a ís, e l tamaño de la misma resultaba ser en 1982, 3.3
que la

rangos sig u ie n te s

población combinada

de lo s

dos aglomerados

en la je ra rq u ía n acio n a l de asentamientos

que ocupan lo s

--Gran V alp araíso y

— /
La d e lim ita c ió n de l o s
aglomerados urbanos del p a ís, a s í como l a
inform ación demográfica pertinente, corresponde a la u t iliz a d a e n l a generación
d e la base de datos DEPUALC (D is tr ib u c ió n E s p a c ia l de la Población y U r b a n i z a c i ó n
e n América L atin a y e l Caribe) formada en e l CELADE.

- 27 -

Gran Concepción--, re la c ió n que tr e in t a años antes era de sólo 2 . 6 . ^ ^

E l motivo

más inmediato de este d istanciam iento en la cúspide de la pirámide urbana e strib a
en la s más bajas ta sas de crecim iento de aq u ello s dos aglomerados, en comparación
con la s del

Gran

parecerían

Santiago.

haber

Por

acontecido

consiguiente,

en

o tro s

lo s

segmentos

cambios
de

la

más importantes

je ra rq u ía

particularm ente a e scala de lo s nueve centros que en 1982 tenían entre
200 m il

habitan te s (de

1952) y cuya ta sa
ligeram ente a

e llo s , ninguno

media anual

la del

de crecim iento

más de 70 m il residentes en

durante lo s

con más

urbana nacion al

mantuvieron

tre s decenios superó

de vein te

prácticamente duplicó

m il pobladores,

su

cuota

r e la t iv a

dentro

e l número de

mientras que lo s centros de

tamaño menor su frie ro n un d e te rioro de su porcentaje
aunque

100 m il y

Gran S a n t i a g o . O t r o elemento a ser tenido en cuenta es

que, en aquel lapso, la red
sus componentes

contaba con

urbana,

de lo s

del

habitan tes urbanos,

to ta l

de

lo s

efectivos

demográficos nacionales.
Heterogeneidad

en

la

d is tr ib u c ió n

e sp a c ia l

de

la

población, acentuada

urbanización y d e clin ació n r u r a l son tre s raanifestacines a d ic io n a le s del complejo
de cambios que se
C h ile

durante

hacen parte

la

segunda

de la

mitad

h is t o r ia económica,

del

s i g lo

transform aciones, se hace necesario e n fa tiz a r
re a r tic u la c ió n de
lo s

cuales

ha

acentuando la

la s e stru ctu ra s
cabido

al

XX.
el

s o c ia l y

Dentro de este conjunto de
papel

que

correspondió

Estado

una

importante

intervención,

incrementado también notablemente la
netos

de

ta le s

económicamente

dentro de un

A lo la rgo de este período, se ha

in te gra ció n f í s i c a

del t e r r it o r io .

Entre

transform aciones, se tiene una re d e fin ic ió n de la

d iv is ió n e sp a c ia l del trabajo.
población

primeramente

in d u s tr ia liz a c ió n s u s t it u t iv a , luego activando la reestructuración

modelo de d e sce n tra liz ació n de la s d e cisio n es.
efectos

a la

productivas a través del espació nacional, en

agropecuaria y, más recientemente, co n firie n d o hegemonía a l mercado

lo s

p o lít ic a de

a c tiv a

Hacia

1982,

incorporada

manufacturera, construcción e in fra e stru c tu ra )

cerca
al

del
sector

desempeñaba

74

por

ciento

de la

secundario (in d u stria
sus

labores

en la s

La
medida
convencional
del
índice de prim acía, relacionando la
población del Gran Santiago con la de lo s tre s aglomerados sig u ie n te s, aumentó de
2.3 (1952), a 2.5 (1960), 2.7 (1970) y 2.9 (1982).
En re a lid a d , una docena de centros urbanos cre ció durante este período
de 30 años a ritm os superiores a l del Gran San tiago. Las tasas más elevadas la s
r e g is tr a ro n A ric a , Coyhaique y V alle n ar.

-

tre s regiones

más pobladas

28

-

--M etrop olitan a,

B io -B io y V alp a ra iso .

Más del 71

por ciento de la fuerza de trabajo a g r íc o la se lo c a liz a b a entre la s regiones V I y
X;

mientras

encontraban

que

en

Finalmente, e l

el

la s

64

por

regiones

ciento
de

de

trabajadores

A ntofagasta,

B io -B ío ,

de la minería se

Atacama

y

Coquimbo.

se ctor de lo s s e r v ic io s , que concentraba a l 58.9 por ciento de la

población económicamente a c tiv a del p a ís,
bastante

lo s

s im ila r

al

exhibido

por

el

tendía

a

se gu ir

un

patrón espacial

secundario, correspondiéndole una cuota

especialmente elevada (46 por ciento) a la Región M e tropolitan a.— /
Tras l a d ife re n te dinámica demográfica
operación de
e sp a c ia l de

d iv e rso s facto res
la s fuerzas

e x iste n c ia y

de

asociados con

productivas que,

la s

regiones,

además, han

sentado la s

destacada

de

lo s

Indudablemente, una

cambios

en

e lla s , la
la

lo s n ive le s

m igración interna,

d is tr ib u c ió n

e sp a c ia l

de

la

población.

parte importante de la s d ife re n c ia s de crecimiento exhibidas

de e fe ctiv o s

demográficos .-^i/

po blació n de 1970 que re su lta p o sib le
re fe re n c ia a

de las

la componente más

por la s regiones del p a ís aparece explicada, de modo inmediato,
del intercambio

bases de la

Entre la s conductas

de ta le s e stra to s se encuentran, por c ie rto , la s que regulan
Entre

encuentra la

la s modalidades de estructuración

representación de grupos so c ia le s e sp e c ífic o s.

v a r ia b le s dem ográficas.

se

un período

empadronamiento tenían

la medición

determinado, e l

m igración, comprendiendo dentro de
una

Es só lo

é sta

por lo s impactos

a p a r tir

d ire cta de

del censo de

e sta v a ria b le con

quinquenio previo, en e l que ocurre la
a

la s

personas

re sid e n c ia h a b itu a l

que

diferente de

a

la

fecha del

la que poseían

cinco años antes.
■2.2/
Cabe añadir que la contribución de la s tre s regiones más pobladas a la
form ación del producto ge o gráfico bruto ha o sc ila d o entre e l 67 y el 62 por
ciento, mostrando una concentración decreciente entre 1979 y 1982.
21/
E sta m ateria ha sid o abordada detalladamente por Dagmar Raczynski en
d iv e rso s e stu d io s;
véase, entre o tro s, de e sta autora, lo s sig u ie n te s trabajos:
Empleo, Pobreza y M igraciones en C h ile , en Estudios CIEPLAN. No. 29 (noviembre,
1978);
M igracio n e s In tern as en C h ile: Metodología e Información E s ta d ístic a ,
en Notas Técnicas de CIEPLAN. No. 11 (octubre, 1978); Economía Regional, Empleo
y M ig ra c io n e s, en Notas Técnicas de CIEPLAN. N° 17 (septiembre de 1979);
N aturaleza Rural-Urbana y Patrones G eográficos de la M igración In tern a, en
Colección de E stu d io s CIEPLAN. No. 5 ( j u lio de 1981), pp. 85-115; Determinantes
del Exodo R u ral:
Im portancia de Factores del Lugar de Origen, C h ile, 1965-1970.
Véase,
también. Di F illp p o , Armando y Rosa Bravo, Los Centros Nacionales de
D e sa rro llo y la s M igraciones In te rn as en América Latin a:
un Estudio de Casos,
C h ile , en Documento de Trábalo N^ 16 de PISPAL (marzo de 1977).

-

29

-

Durante e l período 1965-1970, se detectó que s ie te de la s trece regiones del
p a ís resultarort

con sa ld o s

fav o ra b le s en

sus intercambios

de población, e lla s

fueron la s del Norte Grande, del Sur Lejano, Atacama, M etropolitana y V alp araíso .
S i bien se advierte que la s ta sa s de
Tarapacá y

Magallanes, la

por ciento de lo s

inm igración más

Región M etropolitan a

inm igrantes y

emigrantes in te rre gio n a le s

re su ltó ser l a receptora del 41

la o r ig in a r ia

del 21

que

encontraron

en su
en

el

d e stin o

Más

aún,

la

región san tiagu in a

p referid o

del

mayor

co rrie n te s

de

también

la

Inm igrantes

a

Región
otras

M etropolitana

sie te

(que

derivó

sus

mayores

Magallanes (nu trid as por f lu j o s
inte racio ne s, sa lv o

in gresos

procedentes

a q u é lla con

de

de

Tarapacá, la

Los

Coquimbo,

flu id e z demográfica ( a lt a m ovilidad
población).

la

en

primera

lo s

la s

la s

de Aysén y

De

todas estas

región c a p it a lin a obtuvo balances

Atacama

en

y

Lagos).

Las tasas más a lt a s de emigración se re g istra ro n
revelándose

--con

in te rcam bios), la

B ío -B ío )

p o s it iv o s .
y

de sus

o rig in ó la s

regiones

excepciones de Atacama y Coquimbo (en v ir tu d de sus recíprocos
Araucanía

número

- - l a ún ica excepción fue Atacama, cuyo p r in c ip a l flu jo de

s a lid a se d i r i g i ó a Coquimbo--;
p r in c ip a le s

del to ta l de

favor la s co rrie n te s procedentes de o tra s once reglones

a q u é lla

respectivos emigrantes

por ciento

del período, con lo cual configuró e l nodo cen tral de

todo e l c ir c u ito nacional de r e d istrib u c ió n .
lo gró c a p it a liz a r

elevadas correspondieron a

en la s

regiones de

de e lla s c ie r to s in d ic io s de

sentidos

de

in gre só

y

egreso de

Pero, descontando e l papel jugado por la Región M e tro p o llitan a, la s

mayores magnitudes de

em igración

se

o rig in a ro n

en

la s

regiones

de B ío -B ío ,

Araucanía, V alp a ra íso y Los Lagos.
Una segunda medición del proceso m igrato rio interno se d e riva del quinquenio
1977-1982 durante e l cual la s más
M agallanes

y

Tarapacá,

m ientras

a lt a s tasas
que

lo s

de inm igración

correspondieron a

ín d ice s superiores de emigración se

detectaron en Atacama y Los Lagos; la s ta sas netas de m igración mostraron valore s
p o s it iv o s

en

V a lp a r a ís o ).

só lo

cuatro

Nuevamente

regiones
la

Región

(M agallanes,
M etropolitana

Tarapacá,
se

e r ig ió

M etropolitana
como

el

y

foco

Una medida
del efecto
de absorción del movimiento m igratorio la
propvírciona e l ín dice de e f ic a c ia (lEM) que re lacio n a la m igración neta con e l
intercambio t o t a l que ha tenido cada unidad e sp a c ia l ( r e g ió n ) . Este alcanzó sus
mayores v a lo re s p o s it iv o s , entre 1965 y 1970, en la s regiones Metropolitana
(33.3), Tarapacá (20.5) y M agallanes (18.6);

30

fundamental

de

la

m ovilidad

-

t e r r ito r ia l

de

la

población ch ilen a, siendo la

d e stin a ta ria del 44 por cie n to de lo s m igrantes y la o r ig in a r ia del 19 por ciento
de lo s

mismos.

La inspección

de la m atriz de corrien tes m ig ra to rias arroja un

panorama s im ila r a l d e sc rito anteriormente.

En efecto, de lo s p rin c ip a le s flu jo s

de

único

s a lid a

desde

la s

demás

regiones

el

que no se d i r i g í a a la región

c a p it a lin a es e l procedente de Atacama (que se destinaba a
e l origen

Coquimbo); a

su vez,

de la s p r in c ip a le s corrien tes de inm igración a otras ocho regiones era

de la M e tro p o litan a --exceptuándose
M agallanes

(que

mantenían

la s

lo s

casos

pautas

Atacama,

Coquimbo,

Aysén y

ya mencionadas en e l período a n te r io r ).

Nuevamente, Tarapacá fue la única unidad
intercambio con

de

e sp a c ia l que

l a regió n de la c a p ita l.

re su ltó favorecida

en su

Las regiones que aportaban la s mayores

magnitudes de em igrantes, s in considerar a la Metropolitana,

fueron B io -B io , Los

Lagos, V a lp a ra íso , Maulé y A ra u c a n ía .^ ^
Resumiendo

lo

señalado,

puede

sostenerse

que

en

lo s

dos

períodos de

refe re ncia se id e n t if ic a , en general, un mismo panorama m igratorio en e l que cabe
a la

Región M e tro po litan a un papel ce n tral como área de destino, apreciándose la

mantención de un c ie r to grado de atracció n en lo s extremos norte y
más específicam ente

Tarapacá y

poseen un ca rácte r expulsor
contando con
carácter

Atacama.

de población,

importantes f lu j o s

prácticamente neutra.
su

M agallanes.

de

Todas la s demás unidades espaciales
con la

demográfica

afirm ar que

m ovilidad t e r r i t o r i a l son
coincide nte s con

de regiones

está compuesto por Antofagasta, Aysén y
según la

jóvenes,

a l mercado

entre

lo s

edad, la información

de trabajo

15

o con

etapa de c a p a c ita c ió n para incorporarse a la s activ id ad e s
en lo s

que pierden

e l grueso de la s personas que p a rtic ip a n de esta

adultos

e l ingreso

V alp a ra íso que,

de ingreso y s a lid a , se in sin úa como una región

Con r e la c ió n a lo s patrones m igrato rios

d isp o n ib le permite

excepción de

Entre ambos períodos e l conjunto

a tra c c ió n

sur del p aís,

desplazam ientos in te rre gio n a le s

se aprecia

y

24

años, edades

la culm inación de la
productivas.

S i bien

un leve predominio femenino,

éste tiende a acentuar sus efectos en la s co rrie n te s que tienen como destino a la
Región M e tro p o litan a

-*y, en

menor grado,

a V a lp a ra iso --

de modo

mujeres representan e l 63 por ciento del saldo m igrato rio neto

En
este
período
(1977-1982)
lo s
lEM
correspondieron, o tra vez a la s regiones M etropolitana
y Tarapacá (2 7 .3 ); lo s v a lo re s negativos más a lt o s
44.4), B ío -B ío (-3 8 .6 ), Maulé (-3 3 .8 ), Atacama (-2 6 .6 )

de la

t a l que la s
misma.

De

p o s it iv o s
más
elevados
(40.5), Magallanes (33.7)
incluyeron a Los Lagos (y Araucanía (-23.7).

-

31

-

manera análoga, l a em igración femenina tiende a exacerbar

lo s balances negativos

de la s regiones de B ío -B to , Los Lagos, Maulé y Antofagasta.
Estudio s más

e sp e c ífic o s acerca

sus efectos sobre e l

crecim iento

respecto

urbanos

a

centros

de la m igración interna ilu s t r a n acerca de

de

la

población

p a r tic u la r e s.

urbana

y

r u r a l,

Mediante estim aciones in d ire cta s,

haciendo comparaciones in te rc e n sa le s de cohortes de l a población
se

ha

calcu lad o

que

la

tra n sfe re n c ia

a s í como

neta

r u r a l-

t o t a l y urbana,

urbana

--incluyendo lo s

componentes de m igración in te rn a y r e c la s ific a c ió n de lo c a lid a d e s -- represen taría
entre un 37 y un 40 por cie n to del crecim iento demográfico urbano, proporción que
aumentaría a l descender e l ritm o de
a n á lis is

de

la

m igración

incremento n a tu ral

comunal

de la

p o b la c ió n .-2^

Un

con datos del quinquenio 1965-1970 permitió

apreciar que, contrariam ente a lo que suele sostenerse, la m igración rural-urbana
no

co nstituye

la

co rrie n te

más

corresponde a lo s desplazamientos
detectó,

además,

m etropolitana

que

la

sa n tia gu in a

r e s i d e n t e s D e

otro

al

Gran

que

ocurren

p r in c ip a l
provenía
del

observándose
dentro

contribución

del

lado, encuestas

proporcionado antecedentes acerca
inm igrantes

frecuente,

incremento

del
al

S a n t i a g o . T r a s

e sta

sistem a
de

e l lu g a r

predominantemente

últim a

urbano; se

crecim iento

n a tu ra l

aplicad as en

origen

que

del

sus

área

propios

de destino han
urbano

de lo s

este patrón de m ovilid ad e sp a c ia l se

encuentran fenómenos poco conocidos de m igración por etapas y por

su b stitu c ió n o

re lle n o  que aparecen activ a d o s por e l funcionamiento de lo s mercados de trabajo
a través del t e r r it o r io n a cio n a l.

IV
Con re la c ió n a l procedimiento de estim ación, véase Naciones Unidas,
Modalidades del Crecimiento de la Población Urbana v Rural (Nueva York, Naciones
Unidas - Depto. de Asuntos Económicos
y S o c ia le s
In te rn a cio n a le s, 1981
ST/ESA/SER.A/68), esp. c a p ítu lo I I I , pp. 22-41.
^5/
Raczynski,
D .,
N aturale za
Rural-U rban a.. . , 
o p .c ít .
En esta
in v e stig a c ió n se encontró que la propensión a migrar tendia a ser más elevada en
la s áreas urbanas que en la s ru ra le s, asociándose e llo a l hecho que la s ciudades
poseen c a r a c t e r ís t ic a s d iv e rsa s que combinan factores de a tra cc ió n y expulsión de
población.
También se encontró (Raczynski, D . , Determinantes del Exodo
R u r a l. . . ,  o p . c it . ) que la propensión a emigrar en la s áreas rurale s se
incrementaba a l aumentar e l grado de concentración de la población y ser más
expedito e l acceso a alguna ciudad de importancia.
M/

E liz a g a , Juan
C a rlo s, M igraciones
América L a tin a (San tiago, CELADE, 1970).

la s

Areas

M etropolitanas

de

-

32

-

G r á f ic o
C H IL E :

D e s v ia c ió n
a c t i v a ,

p o r

m e d ia
ram a

de

r e l a t i v a

8
de

a c t iv id a d ,

la

p o b la c ió n

se q ú n

.5.4 5 .4-

•
o
■
o

A g r ic u lt u r a
M in e ría
Se cu n d ario
T e r c ia r io

.35.3.2 5 .2.1 5 .1-

o
. os­

□

ai
Q

Region

•

e c o n ó m ic a m e n te

r e q io n e s .

•

1982

-

6.

33

-

Una dinámica demográfica s o c ia l v est?aclalmente diferenciada

Para c o n c lu ir

e sta reseña

de la

situ a c ió n dem ográfica durante la segunda mitad

del s i g lo XX se ha estimado conveniente i l u s t r a r algun os aspectos r e la tiv o s a la s
d ife re n c ia s que

presentan la s

v a ria b le s dem ográficas.

precedente se ha basado en v a lo re s medios para

En r ig o r , la exposición

e l conjunto

de la

población, lo

cual no es más que un resultado neto de comportamientos d is im ile s que se perciben
en su in t e r io r .
sociedad

Como fruto de su p e c u lia r proceso h is t ó r ic o de

ch ile n a

exhibe

una

e sp a c ia l que

es también

co nstatar l a

e x iste n cia de

Estas

pueden

conductas

ser

m ateriales

en

c u ltu ra le s que

d ife re n ciad a.

por

la s

que

en

la

Dentro de
formas

e stru ctu ra
su

efectos,

podrá

este contexto

pro d u ctiva

e sp e c ific o s.

que

m a te ria liz a c ió n

de

id e n t if ic a r

re la cio n e s

lín e a s

causales,

aspectos externos de lo s d e sigu a le s patrones

y

de

la s condiciones

afectadas

tiene en

por pautas

cuenta que la s

s o c ia l, p o l í t i c a y c u lt u r a l- -

comportamientos demográficos son de suyo complejas
propósito

y

S i se

n i guardan
la s

de d is tin ta s

derivados de la in se rció n de lo s

in te rv in ie n te s --económica,
reconocerse

no es extraño

de la dinámica demográfica.

e x iste n c ia ,

no son necesariamente sin c ró n ic a s entre s i
sus

de

o b je tivo s,

desenvuelven

poseen contenidos

d is t in t a s dimensiones

como

fa c to re s

so c ia le s

heterogénea a s i como una formación

v a ria cio n e s im portantes

consideradas

motivadas

dive rso s grupos

co n figu ra ció n

reproducción, la

homogeneidad en
de

determinación

No
sin o

cuanto a

só lo

de

lo s

se persigue

aquí e l

presentar

cie rto s

dem ográficos observados

en e l caso

c h ile n o .

Aun cuando en lo que sigue se hará re fe re n cia a lo s v a lo re s d ife re n c ia le s de
la

fecundidad

heterogeneidad

y
es

la

m ortalidad,

también

e llo

no

co n su b stan cial

im p lica
a

la

o m itir

m ovilidad

el

hecho

te r r ito r ia l

que

la

de la

población; la opción se apoya solamente en que para la s dos primeras v a ria b le s se
cuenta con mayor información.
no conforman
37

un todo

En todo caso, ha de e n fa tiz a rse que quienes migran

homogéneo, sin o

que presentan

d ife re n c ia s so c ia le s cuyas

A este respecto cabe señalar, como un ejemplo, que la s acciones
p ú b lic as en e l campo de la sa lu d pudieran c o n trib u ir a su b sta n c ia le s reducciones
de la m ortalidad s in que un mayor d e sa rro llo económico y s o c ia l sea un re q u isito
necesario para t a l fin .
Análogamente, es p o sib le concebir cambios cu ltu rale s,
incentivados por intenciones p o lít ic a s del Estado, en e l se n tid o de promover una
ace le ración en e l descenso de la fecundida s in que se cumplan condiciones que, en
o tro s contextos so c ia le s y bajo d is t in t a s c irc u n s ta n c ia s h is t ó r ic a s , fueron
entendidas como antecedentes fundam entales.

-

repercusiones en términos de lo s
se le cción

--según

lugar

de

34

-

patrones

o rig e n --

de

desplazamiento

y

modalidades de

y de in se rc ió n --según área de d e stin o --

cobran e sp e cial s ig n if ic a c ió n como parte del proceso más general de
sociedad.

De

esas

dife ren tes tip o s
Además,

no

de

debe

condiciones
m igrantes,

quedar

se

deduce,

por

sin o

también

diferentes

desapercibido

el

hecho

lo
que

id e n tific a c ió n de grupos e sp e c ífic o s de migrantes --y de

demás,

que no sólo hay

tip o s

tan

cambio de la
de migración.

importante como la

la s unidades e spaciale s

in vo lu crad as-- es e l reconocimiento de aq u ello s que no migran, particularmente de
quienes, a pesar de experimentar condiciones o b je tiv a s de expulsión en
de reside ncia,

no adoptan

de cisio n es de tra sla d o .

sus áreas

Este últim o fenómeno re v iste

e sp e c ial in te ré s a l considerar lo s eventuales efectos de c ie rta s transformaciones
so c ia le s

y

económicas,

como

la s

v in cu la d as

con

la

reorganización

de

la s

estructuras a g r a r ia s .
La inform ación sobre m ortalidad general, expresada mediante la

esperanza de

v id a por sexo, permite comparar la s condiciones vigen tes en la s diversas regiones
en lo s periodos 1969-1970
general, lo s

y 1 9 8 0 - 1 9 8 5 . De

V alp araíso ; por
Maulé,

se in fie re

que, en

menores n iv e le s de m ortalidad correspondían a la s regiones extremas

del p a ís --Tarapacá y M a g a lla n e s--,
Bío,

ta le s datos

así

como

a

la

M etropolitana

y

a

la de

e l co n tra rio la s condiciones más adversas se registrab an en Bio-

Araucanía,

in te rre gio n ale s más

A ntofagasta

y

Los

Lagos.

Siendo

la s

variacio n es

acusadas entre lo s hombres, e l rango de la s mismas se redujo

para ambos sexos entre lo s dos períodos considerados; inicialm ente éste

era de 7

y 5.4 años de esperanza de v id a en e l caso de hombres y mujeres, respectivamente,
en tanto que en

e l quinquenio

f in a l e sta s

d ife re n c ia s disminuyen

a 5.8

y 4.3

Con
re la c ió n
a
este
tema, Raczynski (Determinantes del Exodo
R u r a l. . .  , o p . c it . ) ha destacado la menor propensión m igrato ria en zonas de
m inifundio y entre la población indígena.
Otros estudios en lo s que se
relacionan la s acciones de reforma a g r a r ia con m igración muestran comportamientos
contrapuestos acerca de lo s efectos de aq u éllas en cuanto a retención de
población, como lo señala Urzúa, Raúl,
Determinantes y Consecuencias de la
D istrib u c ió n E sp a c ia l de la Población en América L a tin a , en A lb e rts, Joop y
M iguel V i l l a , e d s. R e d istrib u ció n E sp a c ia l de la Población en América Latin a
(Santiago, CELADE, 1980), esp. pp. 56-57. Una in v e stig a c ió n rea liz a d a en la zona
ce n tral de C h ile señala que en áreas donde la s expropiaciones alcanzaron mayor
intensidad tendía a incrementarse e l peso de lo s factores de a rraigo ; Arguello,
Omar, Reforma A gra ria . P a r tic ip a c ió n v M igraciones (Santiago, ELAS-CELADEPROELCE, 1975, mimeo).
39/

INE-CELADE, Ch ile : T a b la s. . . . o p .c it .

35

años.

En otros

términos, la

brecha de

cerrarse a medida que se han alcanzado
situ a c ió n que

se deriva

-

de lo s

m ortalidad entre reglones ha tendido a

más

a lt o s v a lo re s

a la

de vida,

mayores incrementos re g istra d o s en la s unidades

que se encontraban en la s p o sicio n e s más desmedradas.
que atañe

de esperanza

m ortalidad i n f a n t i l

Más específicamente, en lo

lo s menore in d ic e s corresponden a la Región

M etropolitana, a la cual siguen Tarapacá y M agallanes.

También

en este ru b ro--

y con intensidad bastante su pe rior a lo señalado para la m ortalidad general - - lo s
mayores descensos de la
mostraba sus

v a ria b le

valore s más

ocu rrie ro n

elevados.

en

la s

de morir

donde

la misma

No obstante lo s progresos conseguidos, cabe

consignar que la región de la Araucania presentaba,
una p ro b ab ilid ad

regiones

dentro del

en e l

quinquenio 1980-1985,

primer año de v id a que duplicaba e l v a lo r

correspondiente a la Región M etropolitana, su girie n d o una c ie r ta

p e rsiste n c ia de

la s d is im ilit u d e s a través del t e r r it o r io .
Los

antecedentes

an te rio re s,

in f a n t i l, permiten señalar que la s
p ro p ó sito

de

atenuar

la

más

especialmente
mayores

in cid e n c ia
elevada.

lo s

ganancias

r e la tiv o s
en

cuanto

a

mortalidad

a

atender e l

de la m ortalidad se consiguieron en zonas

donde la misma

era

E sta

tendencia

pudiera

derivarse

de una

combinación de

factores; de un lado, es p o sib le suponer que en aq uellas áreas e l

esfuerzo requerido habría sid o de menor envergadura y, de otro, no cabe descartar
que lo s adelantos se a so c ia ría n con una o rie n ta ció n más d ire cta de la atención de
sa lu d hacia lo s conjuntos

demográficos de

e sta

con sid e rar

información

impide

más a lt o

cómo

han

rie sgo .

Desafortunadamente

ido variando la s d ife re n cia s de

m ortalidad entre grupos so c ia le s e sp e c ífic o s, aun cuando lo s in d ic io s d ispon ible s
apuntarían

al

reconocimiento

del

ca rá cte r

generalizado

del descenso de esta

v a ria b le

Un estudio realizado con datos re fe rid o s a mediados de la década del
sesenta apuntaba que la p ro b a b ilid a d de m orir entre e l nacimiento y lo s dos años
de edad variab a Inversamente con e l n iv e l de in stru c c ió n de la madre y que, una
vez controlada esta v a ria b le ,
a q u e lla p ro b a b ilid a d tendía a ser mayor en la s
áreas predominantemente ru ra le s de la s regiones ubicadas en e l segmento central
sur del p a ís.
Estos elementos podrían s e r v ir de base a una h ip ó te s is acerca de
rezagos en e l descenso de la m ortalidad de lo s menores según la p o sició n so c ia l
de lo s padres.
A l respecto, véase Behm, Hugo y Ménica Correa, La M ortalidad en
lo s Primeros Años de Vida en P a íse s de la América L atin a:
C h ile. 1965-1966 (San
José, CELADE, 1977).

36

Mediante información
país (1970

y 1982)

tendencias de

estratos

proporcionada por

ha sido

en

los últimos censos de población del

posible examinar

la fecundidad

inicio del descenso

-

entre 1950

la

tasa

socio-ocupacionales

las diferencias

y 1980.^^

global

se

como

asalariados y trabajadores independientes,

que

quinta

según

parte

de

los

jefes

de

pertinente alcanzaba, en estos
mediados de
setenta.

los años

hogares

estratos, a

Así, se ha detectado que el

manifestó

clasificados

primeramente

alto

estratos agrícolas

superiores a 6

en

los

años

bajos registraban

cincuenta,

a

incluyendo

poco

más

2 hacia

de la

El indicador

3.5 hijos

apenas sobre

entre los

medio,

el último censo.

En contraposición, el conjunto de trabajadores,

integran los

y

comprendían

alrededor de

cincuenta, situándose

inherentes a las

por mujer a
fines de los

asalariados o

no, que

tasas globales de fecundidad

experimentando

luego

una fluctuación

alcista, para iniciar su descenso en la segunda mitad de la década de los sesenta
y llegar a un
intermedia,

valor ligeramente
los

estratos

inferior a

bajos

no

4 en

agrícolas,

1980.

Ocupando una posición

asalariados

o no, que estaban

compuestos por un tercio de los jefes de hogares, iniciaron el período
globales que

oscilaban entre

5 y

con un indicador cercano a 3 hijos
fecundidad dejó

de ser

6, disminuyendo progresivamente para concluir
por

mujer.

mediados de

los años

reducción

del

de

sesenta, cuando

hijos

adquirieron

resultado, al final del período considerado,
tasas

globales

se

En

suma,

el

descenso

de la

un comportamiento exclusivo de los estratos superiores a

contar de

número

con tasas

redujeron

las conductas

un

carácter

las diferencias

considerablemente.

favorables a la

generalizado.

Como

de las respectivas

De la evolución ocurrida se

inferiria que los grupos sociales que han jugado un papel

clave en

la reducción

de los nivels medios de la fecundidad nacional han sido aquellos que integran los
estratos bajos, agrícolas y no agrícolas, los cuales concentran al

grueso de las

mujeres en edades fértiles.

Con relación

a los

contextos geográficos

cincuenta las tasas globales de fecundidad más
mujer, eran

puede señalarse
bajas,

entre

4

que en los años
y

5

hijos por

las correspondientes a las tres regiones más septentrionales y a las

de Valparaíso, Metropolitana y

de Magallanes.

las demás

registraban un

unidades regionales

Contrastando
promedio de

con este conjunto,
6.4 hijos por mujer.

Al/
Tendencias v Diferencias según
INE-CELADE, La Fecundidad en Chile:
Contextos Geográficos v Variables Socioeconómicas.
1950-1980 (Santiago, INE,
1987; en prensa).

- 37 -

Ambos grupos de áreas

manifestaron los

primeros indicios

de disminución

de la

fecundidad durante los primeros años de los sesenta, proceso que se aceleró en la
segunda parte de ese decenio y continuó hasta
ritmo cada vez más moderado.

los setenta

aunque a un

Al iniciarse los años ochenta las diversas regiones

convergen hacia valores de la tasa global de
situados entre

fines de

fecundidad muy

2.5 y 3.5 hijos por m u j e r  . L a s

cercanos entre si,

discrepancias iniciales entre

las divisiones regionales se asocian con una correlación negativa entre
de urbanización

y el

nivel de fecundidad de las mismas en 1960 y 1970, relación

que tiende a diluirse con el tiempo.

Esta situación

con la

diferencia absoluta

disminución paulatina

hijos tenidos por las
descendió de

2.3 a

de la

mujeres residentes

en áreas

se vincula,
en el

rurales y

sólo en parte,
número medio de

urbanas (que sólo

2.1 entre 1967-1969 y 1975-1980), por lo que pudiera deberse

más bien al generalizado incremento en el grado de urbanización
regiones.

el grado

de las distintas

- 38 -

II.

PROYECCIONES DE LA DINAMICA DEMOGRAFICA HACIA EL SIGLO XXI

En
nuestra
preocupación
por
aquéllos que podrían
poblar la Tierra el
año
2000,
no
nos
olvidemos de quienes
ya están acá. Carmen
Miró ante la Tribuna
de
Población;
Bucarest, 1974.

1.

Tendencias, implicancias e íncertldumbres

En una serie de sentidos, el año

2000

constituye

un

hito

bastante

cercano y

probablemente esto es más claro en el ámbito demográfico que en otras dimensiones
de la realidad económica
fascinación

producida

cuando se advierte que
aquel entonces

es algo

Ibid., p. 39,

y

por

social.
el

De

cambio

gran parte

de lo

de

este

modo,

pudiera

decirse

que la

milenio pierde mucho de su atractivo
que será

virtualmente definido.

Aún

la situación

demográfica en

más, salvo que intervengan

- 39 CHILE!

Gráfico 9
Evolución esperada de la población total,
según hipótesis.
1950-2025

- 40 -

circunstancias excepcionales

--por

ende, imprevisibles-,

no menos

del setenta

por ciento de las personas que habitarán el pais al comenzar el nuevo siglo serán
sobrevivientes de quienes ya lo

poblaban

en

1985.

Atendidas

la

magnitud e

intensidad de las modificaciones experimentadas por las variables que componen el
cambio de población

--y considerando el conocimiento que sobre

estas materia se

tiene--, es improbable que en el resto del siglo XX se alteren significativamente
las tendencias como para ocasionar sorpresas en cuanto al tamaño
efectivos demográficos

esperado de los

del año 2000, a sus aspectos de estructura o a los rasgos

generales de sus pautas distributivas.

Los

niveles

alcanzados

por

la
de

interpretados

como

definitorios

demográfica,

dejan

poco

presumiblemente

ocurriá

fecundidad
una

espacio

a

los

quince

en

y

la

etapa

ejercicios

mortalidad, comúnmente
avanzada

especulativos

plazo.
de la

transición

sobre

años siguientes a 1985.

alternativas sobre la evolución futura de estas variables
que pudiesen

de

lo

que

Las hipótesis

no originan resultados

calificarse como trayectorias efectivamente distintas dentro de tal

Bajo tales condiciones, las lineas gruesas del tamaño y de la composición
población aparecen delimitadas entre cotas vecinas.

de urbanización ya obtenidos por
elevados

-y

hasta,

podría

la

población

argumentarse,

chilena
cercanos

A su vez, los niveles
son

lo suficientemente

a su límite--

esperar cambios de importancia en la distribución ecológica de los
ese lapso

de una

década y

media.

Esta última

la población;

habitantes en

consideración sería aplicable,

aunque tal vez con menor grado de certidumbre, en lo
interregional de

como para

que atañe

a la repartición

habida cuenta de la atenuación en el crecimiento

demográfico, es de suponer que los

márgenes de

redistribución de

los efectivos

también tenderán a decrecer.

Ningún
planificador
educativo,
o
de los recursos humanos, podrá
sorprenderse el año 2000 de las demandas que deberá satisfacer.
Ya están
determinadas. Otro tanto ocurre, por ejemplo, con los efectos de las
ganancias en la esperanza de vida o una postergación de la edad de retiro
sobre el finaneiamiento de los sistemas de seguridad social. Igual cosa
vale con referencia a las transformaciones cualitativas que se imponen en
los
servicios
de
asistencia
médica destinados a responder a las
modificaciones en la estructura de la morbilidad y la mortalidad por
causas

CELADE,
La población y el desarrollo.
Hechos y reflexiones, en
Notas de Población. Año XIV, No. 38 (agosto, 1985), pp. 104-105,

CHILE:
^ 2 t(S

Gráfico 10
Evolución esperada de las tasas brutas de natalidad
y de mortalidad, senün hipótesis.
1985-2025
^LDjt©^íSíriiíL©

- 42 -

Si bien es efectivo que se
evaluar las

dispone de

abundantes elementos

implicancias que se derivarán del desenvolvimiento de las tendencias

demográficas, no es propio inferir que éste es un asunto
y, por

de Juicio para

lo mismo,

carente de

relevancia social.

de naturaleza inmutable

Por el contrario, de su misma

definición se deduce que el concepto de dinámica demográfica involucra movimiento
y éste

opera de

modo interactivo con el resto de las dimensiones analíticamente

discernibles dentro de la realidad social,
este sentido,

el grado

de certidumbre

determinan la atención de
sin

duda,

más

todavía

y cultural.

En

acerca de cómo operarán los factores que

las antedichas

desconocido

económica, politice

implicancias es

es

el

impacto

relativamente bajo y,

que

esos mismos factores

ejercerán sobre el ulterior comportamiento de las variables insertas en el cambio
de población.

Aun cuando es razonable aceptar que las tendencias demográficas se revisten,
a corto plazo, de
igualmente

una aparente

breve,

eventualmente

éstos serán de compleja
estrategias y
otra

parte,

inercia, las
se

que

conocimiento de

la

la

Además,

estrecha relación

un lapso

cuanto

intervención
de la

aquel conocimiento

se

desprenderán

sociales.
puede

de las

Cabe añadir, por

derivarse

del

mismo

toma de conciencia sobre sus
puede, a

su vez,

llevar al

que una sociedad, o los grupos de poder existentes en su seno,

demográfica con

acontecimientos.

por

demográfica y

posee la capacidad y la legitimidad
la dinámica

,

diferentes grupos

de

la situación

diversos significados.
reconocimiento de

lógica

dentro de

emprendan acarrearán indudables efectos. Y

especificación

comportamientos de

acciones que,

el objeto

Más aún, pese
entre la

--conferida o asumida--

al

de alterar

consenso

acerca

para

el curso
de

la

natural

de los

existencia

de una

dinámica de la población y el desarrollo económico y

social, así como de la universal declaración sobre la necesidad
políticas demográficas

interferir en

en los

planes de

han sido objeto de programas específicos

de inscribir las

desarrollo, las variables demográficas
Actividades

de esta

Indole se han

Téngase presente el Plan de Acción Mundial aprobado en Bucarest (1974)
y refrendado, con ligeras modificaciones, en México (1984); en ambas ocasiones,
correspondientes a
sendas conferencias internacionales convocadas por las
Naciones Unidas, los representantes oficiales de los gobiernos, tras intenso
debate, arribaron a acuerdos unánimes respecto a los preceptos fundamentales del
Plan. Un riguroso examen de las potencialidades del Plan aparece en Miró,
Carmen,
The World Population Plan of Action: A political instrument whose
potential has not been realized, en Population and Development Review. Vol. 3,
No. 4 (diciembre, 1977), pp. 421-442.
Véase, también, CELADE, Conferencia

- 43

desplegado, por ejemplo, en el caso de la
afecta a

los menores,

diferentes grados
fecundidad;

operándose con

de éxito.

Algo

mortalidad, particularmente

distinta intensidad

similar podria

de la que

para obtener también

apuntarse con

respecto a la

en este caso, tras conocerse resultados de encuestas ad hoc sobre el

número de hijos deseados por las mujeres o las parejas, o como parte de políticas
orientadas

a

modificar

las

conductas

frecuentemente incentivadas por
impulsado

importantes

términos,

la

programas

dinámica

transformaciones

o

los

centros

de

de

reducción

demográfica

reformas

acerca

puede

ser

estructurales

interrogantes relativas a la naturaleza

y

de

del

tamaño

poder
de

la

familia --

internacional--

se han

la m o r t a l i d a d . E n otros

alterada
la

de

con

abstracción

sociedad.

viabilidad

de

Se

las

abren,

de
asi,

futuras acciones

específicamente dirigidas al plano demográfico.^^

Indiscutiblemente, hay otras áreas del devenir social, también estrechamente
vinculadas

con

el

cambio

indeterminación relativa

de

de lo

población,

papel de

la familia

trabazón institucional;

de constitución y disolución de los
sobre el

contribuyen

incrementar

la

de manera

contexto de una

bastante directa

No hay tampoco certeza en lo que atañe a

la prolongación de la duración de la vida mediante el
materia ésta

en el

como parece obvio, los patrones

núcleos inciden

comportamiento reproductivo.

enfermedades degenerativas,

a

que podrían ser las tendencias venideras. Una de

estas áreas se refiere al cambiante
crecientemente compleja

que

en la

progresivo control

de las

que se han obtenido importantes

avances y cuyas repercusiones serían múltiples, como también lo serian, aunque en

Internacional de Población:
México. 1984 (Santiago, CELADE, 1984), volumen que
contiene las declaraciones de las delegaciones de América Latina y del Caribe en
las sesiones plenarias de aquel evento. Por otra parte, la Resolución No. 3 de
la Reunión Latinoamericana Preparatoria de la Conferencia Internacional sobre
Población, aprobada unánimemente por los delegados gubernamentales, incluye en su
párrafo c) la indicación siguiente:
que las políticas de población que adopten
los países...
formen parte integrante de sus políticas de desarrollo económico y
social, y no alternativas a ellas ni independientes de ellas”. (Notas de
Población. Año XI, No. 33 (diciembre, 1983, p.l48)).
CELADE, La población y el..., op.cit., p. 109.
Por cierto que no sólo se trata deimaginar nuevas acciones, sino
también de las orientaciones de las políticas en términos de su efectividad y
eficacia social;
la reducción de las diferencias que presentan los niveles de
mortalidad entre sectores de la población, identificables social y espaclalmente,
no implica adelantos en la tecnología médica, sino principalmente la decisión
política de reasignar recursos.

44 -

otros aspectos, las derivadas de una sustancial merma en las afecciones endógenas
entre los recién n a c i d o s . O t r a área que presenta ciertas incertidumbres es la
relativa a la movilidad inernacional de
por

una

multiplicidad

entre países;
las naciones

de

la población,

determinaciones

está afectado

vinculadas al sistema de relaciones

a pesar del incremento en las restricciones

legales de

entrada a

de mayor grado de desarrollo, las evidencias sugieren que ha habido

un aumento de la migración hacia éstos, a la vez
de los

asunto que

flujos en

sentido contrario,

que una

situación que

sustancial disminución

posee diversas implicancias

todavía no suficientemente aclaradas.

2.

Las proyecciones
propósito de

Algunos supuestos previos

demográficas son

el resultado

de ejercicios

diseñados con el

calcular cuál será la magnitud de los habitantes en fechas futuras,

teniendo como base de sustentación a juegos de

hipótesis sobre

evolucionarán la

la migración.

fecundidad, la

mortalidad y

la forma
Por

en que

lo tanto, al

considerar las cifras proporcionadas por las proyecciones, deberá tenerse siempre
presente

que

realidad;

se

trata

de

éstas resultan

supuestos (de

valores

de la

la fecundidad,

esperados,

discrepancia entre

pequeñas

cuanto

menor

estimaciones de los valores
definida como

base y

a

diferencias con la

los riesgos

y propensiones

la mortalidad y la migración) y aquellos otros que

efectivamente experimenta la población.
más

sujetos

sea

el

de las

mayor asidero

Tales

diferencias tenderán

período

a ser tanto

de la proyección, más exactas las

variables demográficas
posean las

en torno

hipótesis adoptadas.

a la fecha
En otros

términos, si bien se opera a partir de datos captados de la realidad, los que son
históricamente comparables, es preciso reconocer que una proyección de población,
como tentativa
objetivos y

de

acierto,

subjetivos, con

está
que se

sometida

a

la

vigencia

de

los criterios,

examina e interpreta una situación real tal

como la misma aparece representada por cietos indicadores básicos obtenidos de la
información disponible.

Sobre las expectativas de incrementar la mortlaidad véase, por ejemplo,
Bourgeois-Pichat, Jean, Nuevas Fronteras déla Demografia (Santiago, CELADE,
1985).
Con relación a las implicancias del proceso de envejecimiento, véase
Chesnay, Jean Claude, La Transition Démographique (París, Presses Universitaires
de France,. 1986).

-

Al

efectuar

proyecciones

de

45

población

normalmente se toma como referencia lo
décadas recientes

y, de

trayectoria probable.

hecho, se

-

según

ocurrido con

confronta tal

Eso implica que

no

se

la

tendencia histórica,

la dinámica

demográfica en

evolución con algún modelo de

toman

en

cuenta

los eventuales

efectos de grandes transformaciones sociales, económicas y políticas que pudieran
ocurrir en el futuro, sino que se tiende a asumir que el
condiciohado
reciente,

por

factores

considerándose

experiencias.

semejantes
también

a

el

los

que

cambio demográfico será

intervinieron

conocimiento

en el pasado

acumulado

sobre

otras

Si se estima que la información que sirve de base a una proyección

es la más apropiada acerca de la situación demográfica existente en el momento de
su inicio,

es claro

que el

factor crítico

nutren las hipótesis operativas;

estriba en

las consideraciones que

es decir, se trata de precisar los

motivos por

los cuales se estima que la evolución de las variables demográficas se encaminará
por unos determinados rumbos y no por otros.

Cuando se describió la dinámica demográfica chilena del
entre 1950

y 1985, se sostuvo que la fecundidad descendió en forma significativa

hasta alcanzar a poco menos de tres hijos
intenso

desde

aminorarse;
Por

lo

período comprendido

fines

de

los

años

por mujer.

sesenta

hasta

el

conocimiento

que

transicionales, sugiere que difícilmente
acelerarse, siendo

se

los

setenta,

ha tendido a

cada vez

más pausado.

tiene

esta calda

de
de la

distintas

situaciones

fecundidad volverá a

también improbable que ocurra una inversión del procesos, sin

perjuicio que puedan acontecer
norma reproductiva

ritmo de declinación,

un cambio

esto conduciría a la hipótesis de

demás,

El

oscilaciones de

pequeña monta.

Una

vez que la

se ha adaptado a un nivel bajo, lo que supone la readecuacíón

de ciertos valores, resulta extremadamente poco factible un retorno a condiciones
pasadas,

aún

bajo

circunstancias

de

instrumentales para limitar la concepción.

difícil

accesibilidad

Cabría preguntarse,

a

los

medios

entonces, acerca

de los márgenes de reducción que podrían esperarse.

Debe recordarse
población en que las
encima de

la media

que todavía a comienzos de los años ochenta había grupos de
tasas globales

de la

n a c i o n a l . P e r o como

fecundidad se

situaban bastante por

estos grupos poseen una incidencia

Se trata, básicamente, de tres estratos socio-ocupacionales; a) bajo
agrícola de todo el país; b) bajo no agrícola asalariado de las reglones de BíoBío y del centro-sur;
y, c) bajo no agrícola no asalariado de las regiones

- 46 -

relativa

bastante

baja

en

el

conjunto

total, representando alrededor de una

quinta parte de las mujeres en edad fértil
futuras

disminuciones

en

el

valor

en 1982,

de

la

su eventual

variable

contribución a

serán pequeñas, pudiendo

esperarse que ese aporte sea gradual, supuesto que tendría especial validez en el
caso de los grupos familiares que integran economías campesinas.

Otro factor que

apoyarla esta condición gradual de la declinación, es el cambio

de la fecundidad

según

cohortes.

generaciones
favorable

se

y

a

En

un

todo

estima
tamaño

momento
que

las

menor

la

oblación

más

de

está compuesta por distintas

recientes,

familia,

se

socializadas

distinguirán

en

un medio

por aspiraciones

reproductivas asociadas a un menor número de hijos.

De

todo

lo

anterior,

trayectoria descendente,

se

inferiría

que

la

fecundidad

pero con una velocidad cada vez menor.

proseguirá

su

Sin embargo, no

debe descartarse que la siuación examinada al inicio del período de la proyección
sea más heterogénea que lo percibido mediante las fuentes de datos disponibles y,
por lo mismo, la evolución
acontecido

la

realidad.

podría

reflejar

que ha

en el caso

la poderosa

hace

lo

diferentes hipótesis asociadas a un rango de variabilidad, asunto que
crucial dada

observación

fielmente

establecer

fecundidad es

Esta

no

aconsejable

de la

en

supuesta

gravitación de este factor en la

dinámica demográfica.

A continuación, es preciso considerar lo que pudiera
a la

mortalidad.

componentes:
la

gananci

En estas variables han de separirse, por lo menos, dos de sus

infantil y adulta.
en

años

de

chilena, por lo menos en
reducciones de

esperarse con respecto

Como ya fuera señalado, una parte importante de

esperanza
décadas

de

vida al nacer obtenida por la población

recientes,

la mortalidad infantil.

aparece

estrechamente

asociada a

Sin embargo, es indudable que también se

han conseguido progresos en el control de algunas causas de muerte que
la población

adulta, especialmente

índole infecciosa y digestiva.
disminuido

la

evitables (por
ambiental

o

ponderación
prevención,

mediante

una

corresponde a no evitables

En
de

afectan a

aquéllas del

aparato respiratorio

esencia,

el

las

causas

diagnóstico
combinación
a través

en
de

oportuno
de

tales

de acciones

caso

de

definición
y

los

y las de

adultos, ha

calificadas

como

tratamiento, saneamiento

medidas),

aumentando lo que

relativamente simples

septentrionales (INE-CELADE, El descenso de la Fecundidad.... op.cit.).

en el

-

campo de

la s a l u d . D a d a s

47

-

estas circunstancias, aunque resta todavía cierto

margen de reducción en las causas de tipo
futuros descensos

evitable, pudiera sostenerse que los

de la mortalidad adulta se tornarán crecientemente difíciles y

costosos, existiendo indicios de una persistencia de los niveles durante los años
ochenta.Estos
la población y su
residencia;

antecedentes se refieren, por cierto, a la situación media de
representatividad es

desde luego,

diferente según

sería posible

grupo social

lograr adelantos

de importancia en la

medida que las acciones confiriesen especial prioridad a sectores tales
estratos

bajos

rurales

y

los

urbanos

no

y área de

asalariados,

entre

como los

los cuales se

registran carencias más agudas de protección.

Teniendo en cuenta que una proporción elevada de las muertes en la población
corresponden a
especial

menores de

significación

demográficas en

un año, la evaluación de la mortalidad infantil posee

en

el futuro.

el

establecimiento

que se

las

probables

ha obtenido

presentan en

una significativa

el primer

año de

vida.

período de mayor disminución del fenómeno entre 1950 y 1985,
tres cuartas

partes de

tendencias

Ya se ha mostrado que durante lo que ha transcurrido

de la segunda mitad del siglo XX se
las definiciones

de

reducción de
A lo largo del

aproximadamente las

los logros se consiguieron en la componente postneonatal

(entre el primer mes y el primer año de vida),

situación que

aparece asociada a

un mayor control de las afecciones del aparato respiratorio y de las enfermedades
infecto-contagiosas. Como
menores, el

efecto final

la

componente

del proceso

ésta, llegando a representar

neonatal

ha sido

alrededor de

experimentó

un aumento

la mitad

de las

descensos algo

del peso relativo de
muertes infantiles.

Debe tenerse prsente que en la mortalidad neonatal juegan un papel importante las
causas de tipo endógeno que son patologías difíciles de controlar.

Por lo tanto.

Sobre la
clasificación de
causas de muerte según su naturaleza,
evitables o no, así como respecto a su incidencia relativa y patrón de cambio,
véase Taucher, Erica, Chile: Mortalidad.... op.cit.
¿2/
Aún má s , a partir de los 30 años de edad entre los hombres y de los 40
en las mujeres, se observó un incremento de la mortalidad entre los bienios 19811982 y 1983-1984 (INE-CELADE, Chile: Proyecciones___ op.cit., p.lO). Por otra
parte, la creciente importancia relativa de las causas de muerte no evitables
pudiera estar más asociada con la ampliación de la cobertura de certificación
médica que con un aumento real del fenómeno (un indicio en tal sentido lo
proporciona el descenso sustancial de las causas mal definidas);
sin embargo, la
intensidad del incremento en el cáncer del estómago y de las lesiones vasculares
y cerebrales merecería una consideración especial.

- 48 -

es probable que el ritmo futuro de disminución de la mortalidad infantil tienda a
atenuarse, como ya lo sugieren los últimos datos disponibles.
que el
un

pais haya llegado a una suerte de situación limite, porque todavía existe

campo

relativamente

históricamente

se

ha

no

despreciable

observado

que,

de

una

posible

vez

se hacen

lentas.
debidas

podrian

valores

Pero

como los

disminuciones sucesivas

Cabla esperar, en todo caso, un mayor control de las causas de
a

desnutrición,

respiratorio, cuya
las defunciones

reducción.¿i/

conseguidos

registrados en Chile a mediados de los años ochenta, las

muerte

Esto no significa

enfermedades

contagiosas

y

del

aparato

eliminación permitiría evitar no menos de una quinta parte de

acaecidas en

conseguirse

años recientes;

mediante

una

atenuación

magnitudes
de

mayores de reducción

las enfermedades del período

perinatal, pero los recursos requeridos para tal fin son de alto costo.

Consecuentemente, una hipótesis razonable acerca de la mortalidad

futura de

la población chilena consiste en esperar ganancias moderadas en el número de años
de esperanza de vida al nacer.
modificaciones en

el patrón

Básicamente se considera que no ocurrirán mayores
de cambio histórico de los niveles de la mortalidad

de los hombres mayores de 30 años y de las mujeres con más de
atañe a

En lo que

la mortalidad infantil se estima que la misma se reducirá en algo más de

una tercera parte en el resto del siglo XX.
tiende a

40.-^^

moverse dentro

Debido a que la

variable mortalidad

de límites que son relativamente bien conocidos y a que

ejerce un impacto menor que

la

fecundidad

sobre

la

dinámica

demográfica, se

estima apropiado el uso de un supuesto único de evolución futura.

51/
En un
estudio reciente
se efectúa un rigurosos análisis de las
tendencias pasadas y de las expectativas de cambio; así también, se confronta el
caso chileno con el de otros países, afirmándose que restaría aún un margen de
reducción cercano al setenta por ciento para alcanzar niveles como los de
Finlandia a comienzos de los años ochenta (allí la mortalidad postneonatal era un
ochenta por ciento menor que la de Chile en fechas comparables y la neonatal era
un sesenta por ciento inferior). Véase, Guzmán, José Miguel y Hernán Orellana
■Mortalidad Infantil Neonatal v Postneonatal en Países Seleccionados de América
Latina: /Nuevas Tendencias?
Los Casos de Cuba. Chile v Costa Rica (Santiago,
CELADE, 1987, MIMEO).
52/

Ibid.

Como parecerá
evidente, a
raíz de
la disminución
previa de la
fecundidad y el consecuente proceso de envejecimiento de la población, la tasa
bruta de mortalidad tenderá al alza.

-

49

-

G r áfico I 1
CHILE:
E v o lución espe r a d a de la tasa de m o r t a l i d a d infantil v
la e s p e r a n z a de vida al nacer, según hipótesis.
1985-2025

.D

30

Hott)res

Mujeres

Z5.0
-20.0 i
-

i.
§ 10.0 i

5.0

c
1985

1990

1995

2000

2005

P er¡octa

DQ

21

2015

2020

2025

2010

2015

2020

2025

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Hotribres

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1985

1990

1995

2000

2005

P e r io d o

-

50

-

Una menor certidumbre se tiene respecto a lo que eventualmente
la

migración

internacional.

Las

incógnitas

Mediante el examen de las tendencias
observación

con

datos

Se estima

negativos,

que

pero

pasadas, que

imperfectos,

conservadora.

sus

ha

esta materia son numerosas.
corresponden a

optado

por una hipótesis más bien

saldos migratorios

netos mantendrán signos

durante el

último quinquenio

del siglo XX.

puede ser discutible, pero aún si los márgenes de desacierto fuesen

sobre

la

mismos

futura

puedan

dinámica

ocasionar

efectos significativamente

demográfica;

a

menos

circunstancias excepcionales, es difícil imaginar que el país
considerablemente
netos

un periodo de

magnitudes probablemente decrecerán de modo paulatino

grandes, es dudoso que los
distintos

se

que los

hasta alcanzar valores históricos
Tal supuesto

en

ocurrirá con

elevados

absolutamente

Finalmente,

se

de

inmigración

superiores

ha

supuesto

a

los

que

la

migratorios externos será semejante

mediasen

experimente flujos

o de emigración que originen saldos

registrados
estrucura

a la

que

en

por

el

pasado

reciente.

sexo y edad de los saldos

detectada durante

los inicios

de los

años setenta.

3.

De

la

exposición

Alternativas de evolución

precedente

se

desprende que el procedimiento utilizado para

elaborar las proyecciones es el conocido como
noción básica

arranca de

migración.
definirán

los componentes, cuya

la ecuación fundamental de la demografía según la cual

el cambio de una población, entre un
estará determinado

método de

por los

momento

en

el

tiempo

magnitud

futura

composición por sexo y

otro posterior,

comportamientos de la fecundidad, la mortalidad y la

Estas variables, actuando combinadamente sobre la
la

y

edad

de

de

población inicial,

los efectivos demográficos y los patrones de

los

mismos.Obedeciendo

a

una práctica

frecuente, las proyecciones se presentan en forma de variantes que prporcionan un
rango de valores esperados.
sobre

la

evolución

de

las

Cada

variante

descansa

variables demográficas.

en

hipótesis especificas

Una de estas alternativas

suele ser considerada como indicativa de la tendencia que, a la luz de lo
conoce sobre
realidad

pasadas experiencias

particular,

contribuyen a

aparece

como

que se

y en función de los antecedentes acerca de la
la

más

probable.

Las

demás

variantes

acotar la zona de mayor probabilidad, aunque esto no implica negar

Para mayores detalles de naturaleza técnica, véase
para Proyecciones Demográficas (San José, CELADE, 1984).

CELADE, Métodos

-

de

plano

la

posibilidad

que

51

los comportamientos futuros se coloquen fuera de

tales límites.

Como

ha

sido

evolución en

indicado

en

la

sección

las

posteriores,

fecundidad,

pero

de

demográficas

se

una

una esperanza

de vida
a

un

supuestos

de

las

la hipótesis

al nacer

otras

bruta

de

presentaban valores

--y con una

a

cada

debido

al

dos

favor
sexo.

años

de

las

vida

nacer--

Reviste

A su vez, la mortalidad
Por último,

los niveles de

A comienzos de

los años

ochenta, Cuba

y Costa Rica

en

el

primer

inferiores

a

supuesto

que

en 1984.

quinquenio del siglo XXI, en unos seis

los

al

por mil

--expresados por

la esperanza

que se esperan en Chile y otros tres
Con

iniciarse

relación a

el

la migración
siglo, la tasa

pertinente se aproximaría a -0.4 por mil, correspondiente a menos

del cuatro por

la tasa

ha

de 15

próximo

ciento de

se

mil.

interés examinar

lograrían menores índices de mortalidad infantil.
internacional,

se

de esperanza de vida al nacer que ya superaban los 73 años y

proyecciones,

al

mujeres--

factor de la estructura por edades,

países se tendrían niveles de mortalidad general
de

proyecta en

relación al

en

de

en el primero de esos países la mortalidad infantil era
las

variables

en relación con las condiciones observadas y proyectadas en el

ámbito latinoamericano.-^^

Según

la

con

definida

aumentaría ligeramente a 6.6 por mil.
estos indicadores

de

en torno a aquella magnitud

pertinentes

mortalidad,

dos

única se

infantil se reduciría, en el quinquenio 2000-2005, a 14.6 por
tasa

acerca

de 73 años en el primer lustro del

incremento

simétricamente,

indicadores

diferentes

trayectoria

diferencia recíproca de siete años,
los

de

la mortalidad,

siglo XXI, valor que equivale
quinquenio 1980-1985;

derivan
misma

Respecto a

términos de

la

alternativas de

el caso de la población chilena, cuyas implicancias serán objeto de

comentarios

situarán

precedente,

de crecimiento natural aun en el caso de la hipótesis baja de

fecundidad.

Quedan por considerar las alternativas previstas
El

supuesto

al

que

alcanzaría a 2.5 hijos

se

en materia

otorga

mayor

probabilidad

por mujer

en el

quinquenio 2000-2005,

de fecundidad.

indica que la tasa global
significando una

Las referencias corresponden a las últimas proyecciones oficiales del
país, véase INE-CELADE, Chile: Proyecciones.... op.cit.
Estas comparaciones se efectúan
con
datos
de
CELADE,
Situación
demográfica..., op.cit. y de Guzmán, José Miguel y Hernán Orellana, op.cit.

- 52 -

reducción del

once por ciento en el lapso de los quince años posteriores a 1985;

a este valor del indicador correspondería una tasa
La

variante

baja

involucra,

al

comenzar

el

neta de
siglo

reproducción de 1.2.

XXI,

una tasa global de

fecundidad de 2.3 hijos y una tasa neta de reproducción de 1.1,
al nivel

de reposición demográfico.

bastante próxima

Por otra parte, la variante alta supone que

en la fecha de referencia habrá 2.6 hijos por mujer y una tasa de reproducción de
1.3.

Finalmente,

apenas

consiste en

la

estimada en

el primer

como

invariancia

de

elemento de referencia, una cuarta alternativa
la

fecundidad,

quinquenio de

manteniendo

los ochenta;

ésta

la magnitud

es decir, una tasa global de

2.8 y una tasa neta de reproducción de 1.3.

Como

se

implican que
resta del

desprende
el número

actual siglo

de

las

magnitudes

de nacimientos
porque, aun

reproducción es mayor que la unidad.

mencionadas,

todas

las variantes

superará al de las defunciones en lo que

en el

supuesto más

bajo, la

tasa neta de

Por lo demás, si se produjese una reducción

de ésta, todavia no se anularla el efecto del incremento natural a causa del alto
potencial

de

crecimiento

relativamente joven.
tasa bruta

implícito

en

una

estructura

por edades que aún es

De algún modo, este factor se manifiesta en el hecho que la

de natalidad

alcanzaría probablemente

a 19.4 por mil al comenzar el

siglo XXI, teniendo como límites a 18.1 y 20.2 por
alta, respectivamente;

según

mil en

las hipótesis

baja y

el supuesto de constancia, esta tasa alcanzaría a

21.3 por mil.

Al comparar los indicadores anteriormente señalados con los
de América

Latina, se

entre las de más

su

aprecia que la población chilena se sitúa progresivamente

bajo

macrorregión

en

rango
conjunto

reproductivo.
una

tasa

Así,

global

quinquenio 2000-2005, valor semejante al obtenido
setenta;

de otros países

de

se

ha

2.9

en Chile

proyectado

hijos por mujer en el
a fines

de los años

en todo caso, se espera que, por lo menos, otros cuatro países alcancen

valores similares o inferiores a 2.5 hijos al iniciarse el próximo siglo.
demás,

para la

ya

a

comienzos

de

los

años

ochenta

Por lo

Cuba exhibía una tasa global de

Cabe aquí apuntar que, al mantenerse constante la fecundidad mientras
desciende la mortalidad, la tasa neta de reproducción, en virtud de su propia
definición, debería tender a aumentar.
58/
Con algunas fluctuaciones, el ntímero medio anual de nacimientos del
período 1985-2005 tiende a mantenerse constante en el caso de la variante media.

-

53

-

fecundidad de alrededor de 2, cifra que, a su vez, era mayor que la de casi todos
los países europeos en aquel entonces y

similar

a

la

de

otros

dos

del área

angloparlante del Caribe.

Según

las

cuatro

variantes

de

la

proyección,

crecimiento demográfico presentan una clara tendencia
ciento en

el primer

primeros cinco
fecundidad;

años

quinquenio de
del

el rango

siglo

los ocheta,

XXI,

de

las

tasas

anuales

al descenso.

De

de

1.7 por

decrece a 1.2 por ciento en los

acuerdo

con

la

hipótesis

media de

probable de variación estaría entre 1.3 y 1.1 por ciento,

según las alternativas alta y baja, respectivamente,
supuesto de

invariancia de

los niveles

por ciento.

Como resultado, el

mientras que

de acuerdo al

reproductivos el indicador sería de 1.4

incremento

anual

de

la

población

en números

absolutos se

mantendría prácticamente constante entre 1985 y 2000, con alrededor

de

personas,

210

mil

paulatinamente, hasta

según

la

unos 191

variante

media;

mil efectivos

en

en el

cambio,

descendería

caso de la hipótesis baja.

Por su parte, la alternativa alta mostraría algunas fluctuaciones y

en el último

quinquenio del siglo este aumento llegarla a 219 mil.

Finalmente, en el supuesto

de invariancia se observaría un incremento

hasta

personas.

Pero

un

punto

a

probable, la etapa de máximo

paulatino

alcanzr

a

230 mil

destacar es que, considerando los márgenes de lo

crecimiento

absoluto

será

un

asunto

del pasado

cuando se llegue al año nuevo del segundo milenio.

¿Cuál será

el tamaño

de la

población de

Chile el

año 2000?

Las cuatro

respuestas a esta pregunta varían entre 15.1 y 15.5 millones, considerándose como
recomendable

la cifra de 15.3 millones que arroja la variante media.

términos, el aumento neto
siguientes a
un margen

de

los

efectivos

demográficos

en

los

En otros

quince años

1985 serta equivalente a un 26 por ciento de los mismos, existiendo

probable de

+2 por

ciento (aun

el supuesto

origina un incremento no mayor del 28 por ciento).

de fecundidad constante

Las escasas diferencias entre

las variantes ejemplifican los efectos de los cortos plazos en d e m o g r a f í a . S i
se

ampliase

el

brechas mayores;

horizonte
así

temporal,

por ejemplo,

las

en el

distintas hiotesis se traducirían en
año 2025

los resultados

de los tres

Utilizando distintos
supuestos y
un diferente enfoque técnico, un
estudio proyecta la poblacióñ al año 2000 según cuatro escenarios que varían
entre 15.3 y 14.4 millones de personas;
al respecto, véase Báez, Rodrigo,
Escenarios Poblacionales para Chile 2000, en Futurión.

- 54 -

supuestos de mayor probabilidad son:
el caso

18.9, 19.8 y 20.5 millones de

personas (en

de una invarlancia de la fecundidad, la cifra se eleva a 21.8 millones).

Dejando el año 2025 para más

adelante y

retornando al

2000, que

tanto interés

concita, puede agregarse que la población chilena representarla un 2.9 por ciento
de la que residiría en toda la América Latina.
obseirvada en

años precedentes,

Esta proporción

Como parece evidente, esta simple ilustración apenas

neto

disimiles

ritmos

de

que la

habiendo alcanzado a poco más del 3.6 por ciento

en 1960.
de

es menor

cambios

demográfico,

muestra el efecto

aun cuando la misma se ha

prestado a interpretaciones que exceden su sentido estricto.

4.

Urbanización v distribución regional de la población

Mediante un ejercicio
producción,

se

han

realizado
obtenido

con

los

datos

indicaciones

de

la

variante

preliminares

media

acerca de la probable

distribución territorial de la población chilena el año 2000, cuando
media nacional superaría levemente los 20 habitantes por km2.
las diferencias interregionales en los valores de las
crecimiento natural
detectado

que

territorio.

no

y el
se

Así, es

efecto redistribuidor

modificarán

las

de

este

pautas

de

la

ocupación

del

probable que la zona nuclear tradicional, entre Coquimbo y

espacio

ocurriría

incremento demográfico menores que las
regiones, salvo

Teniendo en cuenta

migración interna, se ha

Chiloé, siga siendo asiento de nueve de cada diez chilenos;
interior

la densidad

variables demográficas del

de la

grandes

de la

la Metropolitana.

sin

embargo, en el

un decrecimiento relativo

--con tasas de

del

Esta

país--

y

progresivo

de

todas las

última concentraría al 41.5 por ciento

del total de los habitantes de Chile, pero el conjunto que la misma forma con las
otras

dos

regiones

mayor incremento

en

más
su

pobladas
peso

--Bio-Bío y Valparaíso--

proporcional.

Donde

el

no experimentaría

despoblamiento relativo

Según las proyecciones antes mencionadas (CELADE, La Situación...” ,
op.cit.), la población de América Latina en el año 2000, de acuerdo a la variante
media, llegaría a 534.6 millones de personas y su tasa media anual de crecimiento
irla descendiendo desde 2.3 a 1.7 por ciento entre los años ochenta y el primer
quinquenio del siglo XXI.
La población conjunta de los tres paises vecinos de
Chile alcanzaría a 74.9 millones el año 2000 (en 1985 era estimada en 56.7
millones).
Como parte de una reciente polémica, Juan González, del Instituto
Geopolítico de Chile sostuvo:
si nuestro pais no cambia sus orientacines
prácticas en materia de demografía, el año 2000 estaremos rodeados por 80
millones de personas en los Estados vecinos, ansiosas de sacar sus productos a
los mercados del Pacifico por puertos chilenos, en Creces. Vol. 7, No.7 (julio,
1986), p.44.

-

55

alcanzaría especial incidencia es en las regiones del centro-sur del
OHiggins

y

Los

Lagos.

país, entre

Presumiblemente este rasgo, ocasionado por el efecto

erosionador de la emigración sobre las ya menguadas tasas de crecimiento natural,
connotarla

una

transferencia

demográfica
de

preferentemente
anemia

hacia

en materia

la

región

metropolitana.

Frente a este panorama

de aumento de

población, los

extremos del país, esencialmente Tarapacá, Magallanes y, en menor

medida, Aysén, continuarían su tendencia expansiva, pero no sólo sobre la base de
su incremento
menor-Sur

vegetativo, el

que presumiblemente

sería similar

--tal vez algo

al promedio nacional, sino a través de la i n m i g r a c i ó n . E n el Lejano

las

corrientes

serían

originadas principalmente en las regiones cercanas,

atributo que también estaría presente en Tarapacá, pero en combinación con flujos
desde el centro del territorio.

Corresponde

aquí

introducir

algunos

resguardos.

Existiendo

proyección relativamene aceptables en el caso de la mortalidad de
algo menos

sólidas en

el de

la fecundidad,

la migración

variable de comportamiento altamente incierto.

Y al

bases

de

las regiones y

se constituye en una

ocurrir una

declinación de

la tasa de crecimiento natural, este tercer componente del cambio de población se
torna critico.

Ahora bien, como la movilidad espacial de

confundirse con

los desplazamientos

de la

la población

fuerza de trabajo, ella es altamente

sensible a los factores que regulan los mercados laborales.
ejercicio

realizado

está

expuesto

porque estuvo alimentado por
quinquenios y

se le

último de ellos
inversiones hacia

los

pudiera

determinadas regiones

demográfica que no guarden una relación
general, cabría

esperar que

sobre

ponderación a

Bien

Por consiguiente, el

variaciones despreciables, en particular

antecedentes

otorgó mayor

(1977-1982).

a

tiende a

migración

los patrones

ocurrir

que

en

observados en el

la

motive transformaciones
estrecha

con

apenas dos

tendencias

canalización de
en su dinámica
previas.

En

los efectos adquieran un impacto notorio en el caso

— /
Hacia el último quinquenio del
siglo
XX
se
considera
que los
indicadores demográficos básicos de las regiones presentarán una convergencia en
torno a las medias nacionales. Aún asi, la hipótesis utilizada en el ejercicio
involucra tasas globales de fecundidad que en aquel entonces seguirían cercanas a
3 hijos por mujer en las regiones de la Araucania, Maulé y Aysén; a su vez, los
valores menores se presentarían en Magallanes,
la Región Metropolitana y
Valparaíso. Por otra parte, los índices más elevados de mortalidad infantil
corresponderían a la Araucania, Los Lagos y Bío-Bío, todas ellas con más de 20
por mil,
los niveles inferiores del fenómeno se encontrarían en la Región
Metropolitana, Tarapacá y Magallanes.

- 56 -

de unidades

espaciales con producciones más especializadas y reducida población.

Los avatares

del mercado

pesadamente

sobre

internacional, como

las

bases

vulnerabilidad obviamente

lo muestra
orientadas

económicas

afecta las

la historia, gravitan
al

exterior;

corrientes migratorias.

Se

esta

abre aquí un

campo de especulaciones que requiere, por lo menos, de dos esfuerzos coordinados:
un estudio más profundo de los determinantes de
efectivos

demográficos

y

un

la movilidad

territorial de los

fortalecimiento de las metodologías para efectuar

proyecciones económicas regionales.

El tantas veces comentado sesgo urbano

de la

población chilena continuarla

acentuándose en el futuro y es de esperar que al comenzar el nuevo siglo algo más
de nueve de cada diez chilenos habiten lugares urbanos.
persistencia del

letargo

demográfico

Tal supuesto implica una

en las áreas rurales que, no obstante

sus mayores ritmos de crecimiento natural, sufrirían una
efecto de

la migración.

sistemática pérdida por

Tal situación se vería expresada en el hecho que hacia

el año 2000 el campo chileno albergaría unas 370 mil personas menos
significando una
quince años.

pérdida neta

del 19 por ciento de sus efectivos en el lapso de

Al considerar este cambio, no

una generalización

del empleo

sólo a la relocalización
eventual disponibilidad

que en 1985,

ha de

olvidarse la

tendencia hacia

estacional en el agro, fenómeno que contribuye no

espacial de

la fuerza

para cumplir,

de trabajo,

durante parte

sino también

a su

del año, otras actividades

productivas diferentes a las agropecuarias.

Continuando con el patrón geográfico que se ha venido definiendo
recientes, más
entre

las

del ochenta

regiones

proporciones

a

las

por ciento de los pobladores rurales se encontrarían

de

OHiggins

de

Maulé

habitantes urbanos entre las
variaría sustancialmente

en décadas

y

y
la

Lagos,

Araucania.

divisiones

con respecto

niveles más altos del grado de

Los

correspondiendo

A su vez, el reparto de los

administrativas
a lo

de

detectado entre

urbanización se

las mayores

orden
1970 y

encontrarían en

superior no
1982;

los

las regiones de

Antofagasta, Metropolitana, Tarapacá, Atacama, Valparaíso, Magallanes y Aysén, en
todas las

cuales la

incidencia relativa

de la

población rural

llegaría a ser

francamente marginal.

Un

asunto

más

difícil

es

efectivos urbanos nacionales entre

el

que

atañe a la futura distribución de los

los centros

según el

tamaño de

los mismos.

- 57 C H IL E :

P O B L A C H W T O TAL URBANO r R U R AL, SEG U N R E G IO N E S
C E N SO S 1 9 7 0 T 1 9 S 2 .

1 9 82

1970
FC G IO N

P A IS

TOTAL

8884768

R IM L

6675072

TO TAL

2209696 11329736

1970
RURAL

9316127

2013609

1.000000

0 .7 5 1 2 9 3 0 .2 4 8 7 0 6

1.000000 0 . 8 2 2 2 7 2

1.000000
1.000000

0 .9 0 9 9 9 8 0.0 9 0 0 0 1
0 .9 6 5 5 1 2 0 .03 448 7

1.000000
1.000000

I

175208

159439

1 5 76 9

275144

257846

17298

II

251976

243286

8690

341702

337050

4652

III

1538SS

126783

25105

183407

167282

TOTAL

URBANO

1982

URBAI«3

RURAL

TO TAL

URBANO

R l f íA L

0 .1 7 7 7 2 7

0.93 713 1 0 .0 6 2 8 6 8
0 .9 8 6 3 8 5 0 .0 1 3 6 1 4

1 6 1 2 5 l.OOOCOO 0 . 8 3 6 8 6 1

0 .16 313 8

1.000000 0 . 6 0 5 4 2 5
1.000000 0 . 8 6 0 1 0 0
1.000000 0 . 4 8 4 1 5 2

0 .3 9 4 5 7 4

l.O O iX X K ) 0 . 7 3 6 1 4 6 0 . 2 6 3 9 5 3

0 .1 3 9 8 9 9

1.000000
1.000000

l.O C C C C O 0 . 9 1 2 0 8 0 0 . 0 8 7 9 1 ?

IV

32:6646

205025

1 3 36 21

419956

3i9149

110807

V

966419

331217

135202

1210077

1093162

116915

V I-

487233

235895

2 5 iC v B

586672

575800

210372

V II

617477

292462

325015

730587

409354

3 2 1 2 5 3 1 . 0 0 ( » iXJ 0 . 4 7 3 6 4 0 0 . 5 2 6 3 5 9 l.O O O CO O 0 . 5 6 0 3 0 8 0 . 4 3 9 6 9 1

V III

1152506

125:3865

844148

409717

1516888

IX

602010

298-923

303087

744528

36.8121

50300

32164

XI
X II
RM

89443
3153775

i
2958527

0 .6 4 -0 5 6 2 0 . 3 5 9 4 3 7

3663d2

1.000000

l.O O W iX J 0 . 4 9 6 5 4 i 0 . 3 0 3 4 5 8
l.O iXiO O O 0 . 4 9 4 4 3 5 0 . 5 0 5 5 6 4

1.000000

1.000000
1.000000

0 .6 3 9 4 4 3 0 .3 6 0 5 5 6

l.O C C K X X l 0 . 7 7 0 4 5 2 0 . 2 2 9 5 4 7

0 .8 6 1 8 0 0 0 .1 3 8 1 9 ?

1.000000
1.0 0 C   X 

848699
181:36

1.000000

0 .9 0 3 3 8 2 0 .0 9 6 6 1 7

301285

o ? 2 3 ¿

X

0 .51 584 7

494635

354064

66361

51128

152:33

12361

131914

1’ 9038

12876

195248

4318097

4152230

165367

0 .6 7 3 2 3 6 0 .3 2 6 7 6 3

l.OijO OiXi 0 . 9 3 8 0 9 0 0 . 0 6 1 9 0 9

0 .7 5 8 7 8 -2 0 . 2 4 1 2 1 7

l.O O iX iC O 0 . 5 6 8 5 0 3 0 . 4 3 1 4 9 6
0 .5 8 2 8 1 5 0 .4 1 7 1 8 4

0 .9 0 2 3 9 0 0 .0 9 7 6 0 9
0 .9 6 1 5 3 7 0 . 0 ^ 4 1 2

- 58 -

C H IL E ! D IF E R D J C IA D E C R E C IM IE N T O URBAIID - RU RAL AhWAL M E D IO
r E S T IM A C IO N D EL P O R C E N T A ^ DE P O B L W IIO N

C R E C IM IE N T O ANUAL
R E G IO N

f € D IO . 1 9 7 0 - 8 2

Í RU RAL,

S t G l « R E G IO N E S .

1 9 8 0 -2 0 )0

UlfiANO
1980

1985

1990

1995

2000

P A IS

0 .0 3 5 5 3 3

0 .8 1 2 6 9 3 0 .8 3 8 2 5 1 0 .8 6 0 9 1 8 0 .8 9 0 8 6 1 0.8 9 8 2 8 1

1990

1985

1990

1995

2000

0 .1 8 7 3 0 6 0 .1 6 1 7 4 8 0 .1 3 9 0 8 1 0 . 1 1 9 1 ^ 0 .1 0 1 7 1 8

j

0 .03 235 4

0 .93 359 7

9429 49 0.9 5 1 0 5 3 0 .9 5 8 0 5 8 0 .9 6 4 0 9 7 0 .0 6 6 4 0 2

II

0.07 925 8

0.98 432 2

9 8 9 3 9 7 0 . 9 9 2 8 4 1 0 . 9 9 5 1 7 2 0 . 9 9 6 7 4 6 0 . 0 1 5 6 7 7 0 . 0 1 0 6 0 2 0 . 0 0 7 1 5 8 0. C 0 4 8 2 7 0 . 0 0 3 2 5 3

HI

0 .0 5 8 7 0 2

0.90 519 4

2 5 Í 9 5 0 . 9 4 3 7 6 0 0 . 9 5 7 4 5 7 0 . 9 6 7 9 3 1

IV

0 .0 4 ?e 3 8

0.71 828 6

7 6 5 3 7 5 0 . 8 0 7 5 7 9 0 . 8 4 3 3 7 3 0 . 3 7 3 5 5 2 0 . 2 8 1 7 1 3 0 . 2 ^ 4 1 2 4 0 . 1 9 2 4 2 0 0. 1 5 6 6 2 6 0 . 1 2 6 4 4 7

0 .0 5 7 (1 5 0 0 . 0 4 8 9 4 6 0. 0 4 1 9 4 1 0 . 0 3 5 9 0 2

0 . 0 9 6 8 0 5 0 . 0 7 4 0 0 4 0 . 0 5 6 . 2 3 9 0. 0 4 2 5 4 2 0 . 0 3 2 0 6 8

V

0.05 494 7

0 .6 9 7 7 2 8

9¡26r;

Vi

0 .0 3 5 4 4 5

0 . 6 IS 0 3 7

c7 8 8 4 4 0 . 7 5 4 Í3 5 0 .7 8 2 9 5 1

vH

0 .0 2 9 0 0 5

0 .5 4 7 3 5 8

5 8 2 9 8 0 0 .6 1 7 7 5 c 0 .6 5 1 3 6 6 0.Ó S3 53 5 0 .4 5 2 6 4 1

V IÜ

0.0 9 5 2 7 i

0.7 C 9 3
4.2

7 7 8 7 9 1 O .S .)7 c 7 9

0.8335VV 0.85664/ 0. ¿ 5 3 0 74 0.2^1203

I
X
X
X
I
xn
R1


U . 0 2 4 157

0.55 777 5

5^7500 0 . 6 1 6 2 1 3

0 .6 4 4 3 2 7 0 .6 7 1 4 7 9 0 . 4 4 ? ? ? c

0.02 972 4

O.St??.»

5.05695 0 . 6 4 0 5 7 7 0 . 6 7 4 0 3 5 0 . 7 0 5 3 0 9 0 .4 :3 0 2 9 9 0 . 3 9 4 3 0 4 0 . 5 5 9 4 2 2 0, 3 2 5 9 6 4 0 . 2 9 4 1 9 0

0 .0 3 3 1 7 5

0 .7 5 3 0 1 9

799095 0 .83 841 9 0 .3 7 1 2 8 6 0 .8 9 S2 7 9 0 .2 4 6 9 8 0 0 .2 0 0 9 0 4

0.0 5 2 5 2 1

0.39 704 0

911240 0 . 9 2 3 6 4 3 0 . 9 3 4 4 4 6 0 . 9 4 3 8 1 0

u .u 4 !5 4 i

0 .95 359 5

3 6 2 2 3 0 0 . 9 7 2 4 2 9 0 . 9 7 7 5 1 8 0 . 9 S 1 6 8 4 O . O n i i ) “ 0 . 0 3 3 7 ; ? 0 . 0 2 7 5 7 0 0, 0 2 2 4 8 !

0 .9 2 5 6 4 ? 0 .9 3 6 8 1 6 0.94 640 3 0 . I0 2 2 7 Í

0 . 0 3 7 3 0 c 0 . 0 7 4 8 5 0 0. 0 6 3 1 8 3 0 . 0 S 3 5 9 6

0 .8 2 4 9 4 0 0 .1 ^ 1 9 6 2 0 .3 2 1 1 5 5

0 . 2 6 5 3 6 4 0. 2 1 7 0 4 8 0 . 1 7 5 0 5 9

0 . 4 1 7 0 1 ? y . : 3 8 2 2 4 3 0, 3 4 8 6 3 3 0 . 3 1 6 4 6 4
0 . 1 9 2 3 2 V 0, 1 6 6 4 0 0 0 .1 4 3 :3 5 2

0 .4 i2 t.9 9 0 . 3 8 3 7 8 6 0. 3 5 5 6 7 2 0 . 3 2 ^ 2 0

0.10296V 0.03375^

0 . 1 6 1 5 8 0 0, 1 2 8 7 1 3 0 . 1 0 1 7 2 0
0 .0 7 6 3 5 1

NQ7A: 3e ia suuussio aae l difertncia ce c c i
i
a
c c S3sr.ro urbano - rural
anual r s i se na mantenido conscants para caoa oerioco oc l proyección.
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C H IL E :

E O B LA C IG M TO TAL URBANO Y RURAL E S T IM A D A ,

SEGUN R E u IO N E £ . i9 8 0 - 2 0 0 ú

RURíL

URBANO

E G IO N

A IS

I

1 9 80

1985

905S420 101544c0

1 9 90

í 1322950

1995

2Cm)0

1 9 30

1985

1990

1995

20(X)

12509902 13675353

2086351

1967220

1850399

1727379

1596613

L46487

2 ? Í2 8 8

340563

393132

447703

175U12

Í7 6 2 3

17527

1 7 2 !!

16672

II

332802

25947 7

386759

413479

438*235

5301

3352

278.8

2i » 6

1433

III

165773

177099

186714

1 9 4 Í8 7

199128

17768

14153

11126

8 ;.2 6

6597

IV

297405

34:3624

392833

44:3136

491734

116643

105044

93612

S729t

71179

V

10713:34

1172789

1279199

1384878

1487096

122050

112167

102749

93403

84218

VI

361187

417753

477014

S35680

590428

225223

197636

172749

14.8501

125295

V II

394839

453576

519198

537955

657657

326514

324453

321260

314695

304484

1131412

12:39:369

1352250

14 6 1 8 5 1

1561640

383347

352030

:321992

291809

261327

IX

3.S5600

434956

490464

549732

609825

305720

305646

305468

30:3 436

2983s56

X

484395

535937

590963

645197

695001

365867

348893

331583

312018

289686

XI

48381

57755

67307

77353

87633

16032

14520

12971

11427

9924

112410

127037

147679

169650

192758

12902

12374

12208

11901

11476

4025894

4543802

5091957

5653673

6215820

173453

158807

144366

1 3 0 )2 9

115968

V III

X II
RM

0, 0 6 5 5 5 3 0 . 0 5 6 l S 
0 .0 1 8 3 1 5

-

Como

una

pimera

aproximación,

Santiago albergaria a unos
supone

que

continuaria

59

-

podria

sostenerse

5.7 millones
operando

que

de habitantes

el

efecto

el aglomerado del Gran
en el

año 2000,

concentrador urbano en la capital

nacional, aun cuando lo baria según una intensidad decreciente.
menores tasas

de crecimiento

sus

Santiago

de

intermedio

eleve

a

poco

más

presumiblemente

comportamientos,

magnitudes
3.5.

exhibirán

estimándose

que

tenderá

a

externalidades de la

hacerse

algunas

mayor

emplazamientos (Rancagua,
esperarían incrementos
centros que

aglomeración

este mismo motivo, tenderían a
(Antofagasta,

Temuco,

Arica,

la

ciudades

nacional

en

relativa

un

en

de

tamaño

el espacio

sus cercanos
también se

demográfico de

nacional y que, por

relativa

de

sus funciones
etc.).

Finalmente, en la medida que se acentúe la

descentralización territorial

de los

procesos de

cierta expansión

ocurrir una

Arenas,

absorber

Montt,

gestión, pudiera

Punta

dinamismo

pudieran

virtud

el

futuros

presumiblemente este

que

en

diversificación

Iquique,

del Gran

sus

alcanzarán

considera que

remotas en

una

y

Andes, Peñaflor-Malloco);

importancia

poseen localizaciones

ellas

en

San Felipe-Los

de

heterogeneidad

de

Se

presente

demográficas

De otro lado, las ciudades de tamaño

cierta

superior al de la metrópoli santiaguina.
atributo

En virtud de las

esperadas en los casos de Valparaiso y Concepción,

es probable que la relación entre
se

lo que

Puerto

de las ciudades que

operan como cabeceras regionales.

Por lo general, las expectativas de

evolución de

las ciudades individuales

no deben ser concebidas independientemente de las modalidades de cambio económico
y social de sus respectivos entornos,
atención a

también

que

Esto implica que las observaciones efectuadas a

ejercicio

regional

son

ciudades.

Teniendo

en

un

necesario

carácter

especialmente
cuenta

esta

tentativo.

válidas

en

advertencia,

Con

lo
las

que

En

este

respecto

importancia relativa;
revalorización

de

aun

estos

se

centros

que tenderá

que

indicaciones efectuadas

la pirámide

la mayoría de los núcleos pierdan

generasen circunstancias

pequeños,

ellos consigan aumentar su dinamismo.

a las

igual cautela ha de examinarse la futura

espera

cuando se

propósito del

corresponde

condición de los centros que, por su tamaño, se sitúan en la base de
urbana.

se preste

la naturaleza e intensidad de las interacciones que se definan dentro

de la red urbana.

poseen

siendo

favorables a una

es probable que sólo unos pocos de

Podrá postularse,

de una

manera general,

a aumentar la movilidad ascendente de la poblaclóft hacia ciudades de

tamaño intermedio.

60 -

5.

ProslEuen los cambios en las estructuras de la población

Tomando el esquema de la varíente media de la proyección es fácil apreciar ^ue el
proceso demográfico de envejecimiento seguirá haciéndose presente en lo que resta
del siglo XX.
se eleve

Asi, se espera que en el año 2000 la edad mediana de

a 27.6

años, ocho años más que la estimada en 1960.

percibe también en los resultados que se derivan

de las

la población

Esta tendencia se

hipótesis alternativas;

en efecto, las variantes alta y baja, respectivamente, señalan medianas de 27.3 y
27.9 años (según el supuesto
27.1).^^

A diferencia

tres quinquenios

fecundidad

constante

aquella

los efectos

medida

muestra

heredados del

menores de

indicador

cinco años,

un

incremento

de edades,

total del

país; si

bien el

número absoluto

crecimiento del

de la mitad del
oposición, el

constituido por

por ciento de

1985, la

tasa media

grupo en el periodo es de apenas 0.7 por ciento, menos

valor correspondiente

a la

población n a c i o n a l . E n directa

conjunto de las personas en edades avanzadas, de 65 y más años, ve

aumentada su posición relativa, llegando al año 2000
total de

De

de los pre-escolares

experimenta un aumento (del once por ciento) con relación a
anual de

regular y

disminuye gradualmente desde la década de los

ochenta en adelante, para representar en el año 2000 apenas al 9.9
la población

alcanza a

descenso de la fecundidad.

modo concordante, el escalón inferior de la pirámide
los niños

el

de lo constatado en la etapa previa a 1985, durante los

siguientes

sostenido, reflejando

de

con el

6.7 por

ciento del

los habitantes del país y, en virtud de una tasa de crecimiento del 2.5

por ciento, su número
modalidades de

absoluto se

evolución de

incrementa en

un 46

116 años

Dadas las

estos dos grupos particulares de la población entre

1985 y 2000, el potencial de duplicación de los efectivos
implicarla unos

por ciento.

y el

de los

ancianos tan

menores de

cinco años

sólo 27, diferencia que es

bastante expresiva de la tendencia creciente hacia el envejecimiento.

61/

En lo sucesivo, salvo expresa indicación en contrario,
estará referida sólo a la variante media.

63/

Aunque el grupo de 0 a 4 años se mantiene como el estrato etéreo
quinquenal más nvimeroso en todo el periodo, su magnitud absoluta se va
haciendo cada vez más semejante a la de los tramos de 5 a 15 años,
generándose una estructura trimodal.

la descripción

-

61

El conjunto de niños y jóvenes en edad escolar, de 5 a 19 años,
comportamiento más

complejo que,

haciendo patentes

descenso de la fecundidad y del previo aumento
fértil, se

manifiesta en

reducciones y

cada segmento etáreo quinquenal en

presenta un

los impactos combinados del

en el

número de

mujeres en edad

aumentos sucesivos en las magnitudes de

los

tres

lustros

siguientes

a

1985.

No

obstante estas fluctuaciones y rezagos, el grupo total se distingue por ganancias
crecientes en su número absoluto, de modo que

en el

ciento más

A pesar de ello, estas cohortes de

numeroso que

quince años

antes.

año 2000

será un

16.5 por

personas en edad escolar pierden peso relativo dentro de la población total
cabo del

periodo constituyen

y al

el 28.3 por ciento de ésta, significando una caída

superior a dos puntos porcentuales que se

deriva

de

una

tasa

media

anual de

crecimiento que apenas excede del uno por ciento.

La

población

en

edad

de

trabajar,

relativa dentro del total, pasando del
1985 y 2000 respectivamente.

de 15 a 64 años, aumenta su posición

62.7 al

63.9 por

ciento de

En igual lapso los efectivos potencialmente activos

se ven incrementados en un 21.8 por ciento como fruto de una
del

1.6

por

nacional.

ciento,

éste, entre

levemente

superior

a

tasa de crecimiento

la experimentada por la población

Pero este incremento se distribuye de modo bastante desigual entre los

diversos tramos

quinquenales de edades comprendidos en el grupo.

En general, se

observa que se van haciendo cada vez más importantes los mayores de 35 años y que
el

quinquenio

de

20

histórico de 1985; en
estratos de

25 a

a

24

sufre

el último

34 años

lustro del

siglo se

experimentan mermas.

conjuntos quinquenales, que se
integran el

una pérdida sostenida a partir de su máximo

encuentran

entre

envejecimiento se

Las disminuciones de estos tres
los

más

jóvenes

de

los que

su totalidad,

se advierte

concepto del

aumento en

incrementándose

expresadas por

de

el número
en

el

el incremento

en otros

términos, el

Más aún, al considerar el período 1985-2000, en

que el

crecimiento de los egresos que

Dicho

hace sentir también en el interior del conjunto de

personas potencialmente activas.

1995,

también los

grupo en edad de trabajar, conducen a que sus respectivas magnitudes

absolutas sean bastante similares en el año 2000.
proceso de

advierte que

efecto neto de los cambios conduce a un mayor
los

ingresos

de personas

lustro

siguiente,

de efectivos

al

grupo;

las

entradas, por

de 15 a 19 años, decrecen hasta
en

tanto

que

las

salidas,

de 65 a 69 años, muestran un aumento

continuo, aun cuando el mismo se reduce algo entre 1995 y 2000.

- 62 -

CHILE:

Gráfico 12
Evolución de las tasas específicas de actividad por sexo.
1970-2000.

-

Sintetizando, los cambios en
través de

los grvipos

-

la estructura

por edades

convencionales identificados,

proceso de envejecimiento.
las personas

63

de la

población, a

se manifiestan

Los mayores ritmos de crecimiento se

en un claro

presentan entre

que tienen 65 y más años, en tanto que los menores de cinco años se

incrementan de acuerdo a una tasa media que es inferior a un tercio de aquella de
la población

de la

tercera edad.

Esta

situación, como

ha quedado señalado

reiteradamente, expresa los efectos sucesivos del descenso de
superan a

los derivados

de la disminución de la mortalidad, especialmente de la

infantil, sin ser contrarrestados más

que

aumento

en

en

anteriores.

el
Un

número

mortalidad adulta.

de

mujeres
al

Ahora

la composición etária de
índice

de
menor

aporte

dependencia

parcialmente
edades

proceso

se

que

tal

por

la

incidencia del

reproductivas
deriva

de

durante

la

etapas

reducción

de la

bien, aunque este envejecimiento repercute también en
quienes

son

demográfica

considerados

muestra

una

referencia, dtscendiendo desde 595 a 566 por mil
destacarse

la fecundidad, que

declinación

de

la

potencialmente
reducción

en

el

período de

y 2000.

entre 1985

carga

activos, el

Pero debe

demográfica aparece explicada

únicamente por la disminución relativa de los dependientes

potenciales con menos

de quince años.-^ín/

Finalmente, en

lo que atañe a la composición por sexo de la población total

puede sostenerse que en el resto
predominio

femenino,

aunque

desprende de un ligero
pasará de

97.5 a

del

el

incremento

97.6 hombres

siglo

mismo
del

XX

índice

por cada

de

grupos quinquenales

64/

años y

masculinidad;

cien mujeres
la

menores de

más

esta relación

entre 1985

disminución

numerosos

35 años.

índices de masculinidad irán decreciendo y en el
los 85

un leve

de

y 1995.

Tal

la mortalidad

una mayor probabilidad de sobrevivencia de los niños y,

como efecto concomitante, los hombres serán
todos los

presentándose

irá decreciendo paulatinamente, como se

evolución aparece explicada esencialmente por
infantil, garantizándose

seguirá

A

que

las

partir de

tramo final

de la

mujeres en
esa edad los
pirámide, a

más, se observarán valores cada vez menores de aquella relación a

La incidencia de la población de 65 y más años de edad en el Indice de
dependencia aumenta del 15.6 por ciento en 1985 al 18.7 por ciento en
el 20C0. En este último año, por cada mil personas potencialmente
activas se encuentran 106 dependientes en edades avanzadas. De otro
lado, en 1985 había sets niños y jóvenes menores de 15 años por cada
persona de 65 y más, en el año 2000 la relación se reduce a poco más
de cuatro, lo que implica una progresiva reducción en el ritmo de
reposición de la población potencialmente activa.

64

-

medida que transcurre el tiempo, como efecto de la sobremortalidad de los hombres
ancianos.

Uno de los resultados de estas tendencias será el mayor envejecimiento

relativo de

la población

femenina cuya

edad mediana

superará en dos años a la

masculina, significando una mayor proporción de personas con 65 y más años.

Las mujeres en edad fértil, por último, se verán incrementadas
2000 según

una tasa

media anual del 1.5 por ciento, levemente inferior a la del

total nacional, implicando una
Sin embargo,

entre 1985 y

también este

virtual persistencia

del potencial reproductivo.

grupo presentará los efectos del envejecimiento, como

lo evidencia el hecho que

el conjunto de 30 a 49 años aumentará desde

54 por

a

ciento del

total

lo largo del período.

el 44.7 al

Ahora bien, este cambio en la

distribución relativa de las mujeres en edad fértil contribuirá a la reducción de
la fecundidad

pues, como

se deduce de las

mayores de 30 años a la formación de
valor

total

concentrarse

y,

aún

los

hijos

envejecimiento de

más,

la tasa

esa fracción

entre

las mujeres

las

Casas específicas, el aporté de las
global se

iría

menores

de

limita a

declinando
aquella

con

un tercio del
el

adad.

tiempo al
Luego,

el

en edad fértil se traduce en ritmos reproductivos

decrecientes

6.

Algunas implicancias de los cambios en las estructuras
de la población

Un examen de las consecuencias que se desprenden
requiere,

como

premisa

básica,

tener

de las

presente

tendencias demográficas

que

la

población

decisivamente en el proceso de desarrollo en virtud de que la misma
la

vez,

el

agente

principal

servicios que son generados
sexo y

edades y

de

por una

las pautas

la

consumidores.
tales

65/

factores

sociedad.

El tamaño,

las estructuras por

de distribución territorial de la población son los
disponibles para trabajar;

atributos caracterizan la magnitud y la naturaleza de los

Un intento
no

configura, a

producción y del consumo de los bienes y

determinantes de los efectivos humanos potencialmente
simultáneamente, estos

incide

debe,

de evaluación
por

cierto,

de las

implicancias que

restringirse

al

ámbito

se derivan de
estrictamente

Otra forma de expresar el impacto derivado del envejecimiento femenino
consiste en determinar una relación entre las mujeres que aún no
ingresan al ciclo de fertilidad y aquellas otras que ya lo superaron;
en 1985 había 1.7 de las primeras por una de las últimas y hacia el
año 2000 la relación se reduce a 1.4.

-

65

-

demográfico; es preciso reconocer que tanto
el proceso

de producción,

las modalidades

de participación en

como los niveles y patrones de consumo, se definen en

el contexto de las relaciones sociales, las que involucran componentes económicos
y políticos, además de elementos de índole cultural.

De

este

demográficas

modo,

entonces,

adquieren

productivas y

de la

las

sentido

consecuencias

substantivo,

composición y

social

de

la

producción.

A

su

en

cuantía de

perciben sus íntimas interrelaciones con el
vez,

derivadas
términos

de las tendencias
de

las necesidades,

proceso más

potencialidades
sólo cuando se

general de organización

los cambios inducidos por este último

revierten sobre las variables demográficas --fecundidad, mortalidad y migración-y,

a

través

de

esta

crecimiento, composición

via,

reacondicionan

y distribución

de la

las

ulteriores

población.

modalidades

de

Dados estos efectos

retroalimentadores, la tarea de aislar las consecuencias sociales y económicas de
la dinámica demográfica se torna extremadamente compleja y expuesta a
interpretación

ideológica.Por

pretende resumir algunos de los

lo

impactos

tanto,

la

previsibles,

exposición
a

corto

riesgos de

que sigue sólo
plazo,

de las

tendencias demográficas tal como ellas se manifiestan en las últimas proyecciones
de la población chilena.

Esta presentación tiene

un énfasis

sectorial” y pone

el acento en sus expresiones cualitativas.

66/

Estas complejidades han dificultado el desarrollo de una metodología
apropiada, con apoyo de consenso científico,
que permita identificar
nexos causales en las interrelaciones de población y desarrollo. Una
presentación esquemática de los modelos interpretativos de inspiración
neoclásica es efectuada en Birdsall, Nancy, Analytical Approaches to
the Relationship of Population growth and Development, en Population
and Development Review. Vol. 3, Nos.
1 y 2 (marzo a junio de 1977),
p p . 63-102. En una obra de carácter enciclopédico preparada por la
División de Población de las Naciones Unidas se exploran con mayor
especificidad
los
diversos
enfoques
analíticos
de
esas
interrelaciones,
véase
United
Nations,
The
Determinants and
Consequences of Population Trends (Nueva York, Naciones UnidasDepartmento de Asuntos Económicos y Sociales, 1973; ST/SOA/SER.A/50) 2
vols. Un debate reciente sobre la materia surgió de una publicación
del Consejo Nacional de Investigación de los Estados Unidos: National
Research Council, Population Growth and Economic Development: Policy
Questions (Washington, D.C., NRC - Working Group on Population Growth
and Development, Committee on Population, National Academy Press,
1986); en el debate intervinieron Allen C. Kelley, Julian L. Simon,
Joseph E. Potter y Herman E. Daly, abundando las referencias a Simon
Kuznets, Ansley Coale y Edgar M. Hoover, véase Review Symposium, en
Population and Development Review. Vol. 12, N° 3 (septiembre, 1986),
p p . 563-585.

- 66

La progresiva
descensos

de

mortalidad,
cohortes

modificación de

la

fecundidad

conducirá

más

a

la estrvictura
en

menor

por edades,

grado,

una

desaceleración

en

Por

el

por

como

jóvenes.

crecimiento vigentes

y,

-

en el

contrario,

la

Inducida por los
disminución

la tasa de crecimiento de las
reflejo

de

las

dentro de

la población

total.

que sus

edades mayores

Luego, la pirámide por edades

experimentará una progresiva reducción en su base, la que irá
rectangulares, mientras

escalones superiores

adquiriendo rasgos

se ensancharán; entre las

manifestaciones de estos cambios se encuentra el que las adiciones
de

efectivos

(nacimientos

menos

quinquenio.

netas anuales

defunciones) tenderán a mantenerse constantes

entre 1985 y 2000, insinuándose una ligera disminución
el último

de tales

aportes durante

En suma, se harán más evidentes las modificaciones en la

estructura de la población, con un consecuente envejecimiento de la
es de

prever, los

efectos derivados

según la edad de los individuos.
ser pequeño

al inicio

Así, por ejemplo, el consumo de alimentos suele

en la

cual

aumentando a

más del

nupcialidad, la
educación

proporciones

96 por

ciento hacia

15 a

por

lo

19 años,

del retiro.

según la

menores

programación de

alcanzado;

quinquenal de

existencia.

La

los 25

años y

este nivel hasta aproximadamente los 50 años, cuando comienza a

intervención femenina,

involucra

de la

actividad económica tiende a ser mínima hasta los

declinar sostenidamente como resultado
describe la

Como

de la vida, se incrementa luego, estabilizándose al final

participación masculina

permaneciendo en

misma.

se vincularán con los fenómenos que varían

de la adolescencia y comienza a declinar hacia el término

quince años de edad,

pautas de

pasado y a raíz del incremento en las probabilidades

de sobrevivencia de los adultos, las proporciones de personas con
serán crecientes

de la

de

edad, en

la

la fecundidad
común,

el

Diferente

ingreso

curva que

la fuerza de trabajo, la

población
y, en

es la

y

es

sensible

algún grado,

ocurre

a

a

la

al nivel de

partir

del grupo

elevándose la participación entre los 20 y 30 años

para disminuir subsecuentemente, aunque sufriendo los impactos netos del retiro y
la reincorporación.

El consumo de servicios de salud crece con la edad mostrando

un abrupto incremento hacia el final de
disponible, que
entre

las

es mínimo

personas

la

pirámide.

A

su

vez,

el ingreso

hasta los quince años, crece hasta alcanzar su máximo

activas

de

edades

adultas

mayores

y

luego

declina,

especialmente con motivo del acceso al estamento pasivo.

Obviamente, las

consideraciones anteriores

aspectos económicos, sociales, culturales

no agotan el amplio espectro de

y biológicos

--asi como sicológicos--

-

que varían

con la

edad.

67

-

Es posible imaginar un modelo representativo de estas

funciones de la edad, cada una de las cuales configuran una cuirva específica.

De

otro lado, también puede concebirse otro modelo que se deriva estrictamente de la
distribución de la población
segundo modelo,

vincularon con

las relaciona

deberá’ afrontar

gravosos.

Las variaciones

un rejuvenecimiento--,

de este

asumen realismo en

con los patrones descritos por el primero.

al aumentar el peso de los mayores en

que aquellos

etéreos.

que en el caso chileno se asocian a un envejecimiento --y que en

el pasado reciente se
tanto se

según estratos

la sociedad

implicados

la estructura

por edades,

Por ejemplo,
los costos que

por concepto de salud se harán crecientes, mientras

por

la

educación

regular

tenderán

a

hacerse menos

Si bien la reducción de la mortalidad no ha producido un mayor cambio

en la distribución por edades de la población, esa declinación se relacionará con
modificaciones
adelantos

de

responsables

considerables
la
del

medicina

en

el

que

originan

encarecimiento

de

descenso de la fecundidad no afecta
materia de
este

salud, el

mismo ha

pudiera

sostenerse

modo,

biológica

se

elevan

los

costo

la

de la atención médica; más aún, los
una

menor

salud.

mortalidad

De

directamente la

son

también

otro lado, aún cuando el

curva de

requerimientos en

incidido directamente en el envejecimiento y, de
que

costos

de

al

aminorarse

atención

el

médica.

ritmo

de reproducción

Es decir, los efecto

demográficas originan resultados acumulativos, pero la mortalidad opera

sobre el

modelo de los requerimientos mientras que la fecundidad lo hace con respecto a la
estructura por edades.
modelos ocasionan

De lo

anterior se

deduce que

las variaciones

en ambos

efectos similares y resulta difícil distinguir en ellos cuáles

se derivan como consecuencias específicas de las tendencias demográficas.^^

Quedó sugerido en el ejemplo precedente que la reducción de las proporciones
de

nihos

y

jóvenes

en

edad

escolar dentro de la población total implicarían

menores costos sociales en este rubro.
Primeramente, debe

Es conveniente precisar

esta indicación.

señalarse que se consideran propensos a requerir alguna forma

de enseñanza regular todas aquellas personas de 5 a 19 años de edad, a los cuales
se estima

prudente añadir

los párvulos;

formada por los menores de 20 años.

67/

entonces, la población-objetivo estará

Estos representaban

el 42.8

por ciento de

Un tratamiento más elaborado de estos problemas metodológicos aparece
en Bourgeois-Pichat, Jean, The Economic and Social Implications of
Demographic Trends in Europe up to and beyond 2000, en Population
Bulletin of the United Nations. N° 8 (1976), p p . 34-88.

- 68 los habitantes del país en 1985 y se proyecta que constituirán el 38.2 por ciento
de éstos en el año 2000; siendo efectivo que el número absoluto de estas personas
aumentará, ese crecimiento será evidentemente inferior al de

la población total.

Este

los

menor

dinamismo

implicarla

una

calda

relativa

de

requerimientos

impuestos al sistema educacional y, por lo mismo, un aporte por persona
para contribuir

a su

finaneiamiento.

Pero, como

distintos tipos de enseñanza difieren, es
relativas disminuirán

más en

los costos

importante añadir

más bajo

unitarios de los

que las necesidades

los segmentos pre-escolares y de escuelas básicas,

lo que llevarla a suponer una

eventual transferencia

de las

asignaciones hacia

los niveles medio y superior.

En

términos

generales,

dotación de

medios

cualitativa

de

al

los

podría

sector

sostenerse que, de mantenerse constante la

educación,
niveles

distintos

sería

modalidades educativos, ampliando la

y

cobertura de determinadas áreas, disminuyendo los
extendiendo

el

capacitación.
tendencias

periodo

de

escolaridad

o

factible

comentadas

estableciendo

significarán

la eficacia

coeficientes alumnos/profesor,

Un asunto que debe tenerse en cuenta es que no

demográficas

elevar

un

real

formas

novedosas de

necesariamente las
decrecimiento de la

presión por educación, pues podría ocurrir que al incrementarse la retención en
el sistema

escolar aumenten

las proporciones

de los que requieren de enseñanza

superior.

Por cierto, todas las observaciones efectuadas debieran, en el caso de

emprender

una

evaluación

rigurosa

de

los efectos, especificarse según grupos

sociales y áreas de residencia de la población.

Al disminuir
fértiles que

la proporción

de niños

pequeños y

términos relativos.

De

atenciones materno-infantiles,

modo que

énfasis

en

la

reducción

de

creciente de su componente neonatal.
que

irá

adquiriendo

servicios apropiados a las

por lo

me:-s en

si se mantuviesen constantes las asignaciones

sectoriales, podría pensarse en la extensión

hecho

en las edades

presentan mayores tasas especificas de fecundidad, es esperable que

decrezcan los requerimientos de

mayor

de mujeres

cada
personas

de las

coberturas, asi

como en un

la mortalidad infantil mediante el control
Sin embargo, no debe pasar desapercibido un

vez
de

más gravitación, la necesidad de proveer
edades

avanzadas.

Esto

implica una

reorientación de las prestaciones; el tradicional acento en programas pediátricos
y gineco-obstétricos deberá ceder paso a otros de tipo gerlátrlco.
tal naturaleza

motiva costos

Un

cambio de

de importancia ocasionados por las dificultades de

69

tratamiento inherentes a

los

supone hospitalizaciones

y una

-

complejos

mórbidos

degenerativos,

cuya práctica

serie de especialidades técnicas.

Además de los

requerimientos de insumes directos, la reorientación

aludida demandará esfuerzos

de reorganización institucional que serán también onerosos.

Por otra parte, si bien se proyecta un aminoramiento paulatino de la tasa de
crecimiento de la población, esto no implica que vaya a

ocurrir lo

mismo con la

modalidad de

aumento en el número de hogares y, por ende, con los requerimientos

de vivienda.

Es probable que el descenso en este rubro sea bastante más pausado,

sin que

pueda descartarse

una presión adicional a corto plazo.

tamaño medio de la familia, como
necesidades

unitarias

de

manifestación de

espacio

residencial

una más
tenderán

envergadura, pero en el agregado ésto redundará en un mayor
habitacionales.

Al disminuir el

baja fecundidad, las
a

hacerse

de

menor

número de soluciones

Como contrapartida se tiene que las actividades de construcción

suelen ser intensivas en mano de obra, además de ejercer un impacto significativo
en

la

demanda

de

insumos

generaría un campo de
como es

sabido, las

de

origen

industrial y minero-extractivo, lo cual

probabilidades de

estímulo a

la economía.

Sin embargo,

restricciones de ingreso y los altos costos de edificación,

especialmente en las áreas urbanas, limitan la operación del mercado de vivienda.
Esto ha obligado a una participación del Estado en la atención de vastos sectores
de la población, abriéndose aquí interrogantes acerca de las expectativas
función bajo una concepción subsidiaria del sector público.

de tal

En suma, los efectos

de una atenuación en el ritmo de aumento de la población sólo se harán sentir con
cierto rezago

en lo

que atañe a requerimientos residenciales; no debe omitirse,

además, el hecho que crecientemente los

hogares ampliados

irán subdividiéndose,

sea por migración o por cambios en las pautas de constitución de las familias.

Volviendo

ahora

más

específicamente

a

la

definiéndola como aquella mayor de 55 años, puede
lo

largo

de

toda

la

mitad

del

siglo

XX

población
anotarse que

en edad avanzada y
su crecimiento a

se presenta francamente vigoroso,

involucrando una cuadruplicación en el número original de los efectivos.
mil en

1950 aumentan

a 557

mil en 1975 y a más de un millón en el 2000; dentro

del conjunto, las mujeres son siempre mayoritarias, representando entre el
60 por

ciento del total.

De 259

55 el

Como ha sido mencionado, este importante incremento es

el fruto de la herencia de una alta fecundidad en el pasado y de una reducción de
la mortalidad

en las

edades adultas.

La proporción de este grupo dentro de la

-

población

nacional

se

ve

70

-

acrecentada

por

los

sucesivos

descensos

de

la

fecundidad, de modo que si en 1950 participaban con el 4.3 por ciento, en el 2000
se adelanta que lo harán con el 7.9 por ciento.
define la

tercera edad

Si en el caso de

las mujeres se

a partir de los 60 años, que es el limite convencional

para el ingreso femenino al sector pasivo, la proporción que ambos sexos tendrían
dentro

del

total

de

habitantes

ciento entre 1950 y 2000; de

del

país se incrementaría del 5.6 al 8.3 por

este modo,

la cifra

absoluta de

personas de edad

avanzada llegaría este último año a 1267300.

Si se

adoptase el

supuesto que

todos los

hombres de

65 y más años y las

mujeres de 60 y más estuviesen jubilados y si, por otra parte,
de 15

todos los hombres

a 64 años y las mujeres de 15 a 59 fuesen económicamente activos, entonces

la relación que pudiera establecerse entre ambos grupos daría una medida del peso
de

los

pasivos

con

relación

a

los

activos.

serviría de referencia básica para evaluar
el sistema

de seguridad

La adopción de estos supuestos

los efectos

social, particularmente

del envejecimiento sobre

en el caso de que éste operase

según un régimen de r e p a r t o . E n 1950 esa relación alcanzaba al 9.7 por ciento
y hacia

el año

2000 se anticipa un 13.3 por ciento; es decir, en el año inicial

había un pasivo por cada once activos, al final del
pasivo correspondan

siete a c t i v o s . S i

siglo se

espera que

a cada

el indicador se refina de modo, que en

su denominador aparezca la población económicamente activa estimada y proyectada,
entonces

los

respectivos

valores

involucrando que por cada pasivo
sucesivamente.

del

encuentran

21.7

sólo

al

cinco

27.8
y

por

ciento,

cuatro activos,

Llama la atención que tal aumento ocurra aún bajo condiciones de

incremento neto en la
mayores

se

aumentan

niveles

de

tasa global
participación

de actividad,
femenina.

principalmente a

causa de los

Este último factor, al menos en

teoría, podría compensar los efectos del encarecimiento relativo del sistema; sin
embargo, como

el retiro

se produce

a edades

más tempranas entre las mujeres y

68/

En estas circunstancias, si la cuantía de las jubilaciones fuera
proporcional a los salarios, el cociente sería un indicador de los
aportes de los activos.

69/

Estos valores podrían compararse con el esperado para el conjunto
total de América Latina en el año 2000, éste alcanzará al 10.5 por
ciento. Como situación límite se tiene el caso de Francia, con una
población característicamente envejecida desde ya largo tiempo, donde*
la relación se elevaba al 24.9 por ciento en 1985.

- 71

-

éstas sobreviven en mayores proporciones hasta edades más avanzadas, el efecto de
su mayor intervención en la actividad productiva resulta más que cancelado.

Un

análisis

más

estricto

de

la situación de la seguridad social deberla

considerar los flujos del sector pasivo;
diferenciales según
los de

salida por

concepto de

indicación acerca
sistema

la

los movimientos

de la

brinda

reduciéndose, lo

el

en efecto,

de entrada

defunción o

extensión del
hecho

que

los costos

al alcanzar la edad de retiro y

de emigración.

la

mortalidad

todo caso, una

de

este

grupo

continuará

que, además, implica mayores costos de servicios médicos.
sexos se

Así,

advierte que

más de 80 años dentro de este conjunto aumentan desde el 11 al 18.1

por ciento entre 1950 y 2000; las personas
mil en

En

tiempo que las personas permanecen en el

por ejemplo, si se adopta el límite de 65 años para ambos
aquellos con

del sistema son

el primero

de edad

tan avanzada

apenas eran 28

de esos años y aumentan a 186 mil en el segundo, significando

más que una sextuplicación de
envejecimiento también

los

efectivos.— /

se manifiesta

De

modo,

entonces,

que el

por el aumento en la proporción de los que

tienen más de ochenta años.

7.

Población económicamente activa

La magnitud de la fuerza de trabajo y su crecimiento, que constituyen factor-es de
la oferta

laboral, están determinados por el tamaño y la distribución por sexo y

edad de la población y por las
factor

demográfico

mortalidad

y

la

multiplicidad de

se

tasas

deriva

de

migración,

la

específicas
los

se

actividad.

comportamientos

propensión

a

trabajar

de

la

es

Mientras el
fecundidad, la

afectada

por una

determinantes económicos, sociales y culturales que se expresan

diferenciadamente según el sexo y la
población

de

señaló

que

proporción de personas en

entre
edad

edad.

1985
de

y

Al considerar

la proyección

de la

2000 se producirá un incremento en la

trabajar

dentro

del

total,

situación que

refleja los efectos del descenso de la fecundidad y, en menor medida, del aumento
en la sobrevivencia
disminución de

de

los

la carga demográfica.

crecimiento de esta población
20/

menores.

en edad

Estas

tendencias

entrañan

una ligera

Como es sabido, sin embargo, el ritmo de
de trabajar

puede ser

diferente del que

Hacia el año 2000 en América Latina los mayores de 85 años dentro del
conjunto de las personas de 65 y más años de edad llegaría al 15.5 por
ciento; en Francia, esta relación era del 23.6 por ciento en 1985.

-

C H IL E :

72

IN D IC A D O R E S D EM O G R AFICO S POR P E R IO D O S, SE G IW ^ « G IO ^ E S .

q (0 )
R E G IO N

P A IS

-

1 9 8 0 -2 0 0 0

TG F

1 9 8 0 -8 5

1 9 8 5 -9 0

1 9 9 0 -9 5

1 9 9 5 -0 0

1 9 8 0 -8 5

1 9 8 5 -9 0

1 9 9 0 -9 5

1 9 9 5 -0 0

2 3 .7

1 8 .1

1 6 .9

1 5 .7

2 .8 0

2 .7 3

2 .6 6

2 .6 0

I

1 9 .7

1 5 .0

1 3 .7

1 2 .6

2 .8 2

2 .7 5

2 .6 9

2 .6 3

II

2 6 .2

2 0 .1

1 9 .0

1 7 .6

2 .7 8

2 .7 2

2 .6 5

2 .5 9

111

2 4 .7

1 8 .9

1 7 .9

1 6 .5

2.81

2 .7 4

2 .6 7

2 .6 2

IV

2 9 .4

2 2 .4

1 9 .1

1 7 .6

2 .9 7

2 .9 0

2 .8 3

2 .7 6

V

2 0 .1

1 5 .4

1 4 .3

1 3 .2

2 .5 8

2.51

2 .4 4

2 .3 9

VI

2 3 .4

1 7 .9

1 6 .2

1 5 .0

2 .6 9

2 .6 2

2 .5 6

2 .51

V II

2 7 .2

20.8
‘

1 9 .3

1 7 .9

3 .5 7

3 .4 8

3 .4 0

3 .3 5

V III

3 1 .4

2 4 .0

2 1 .7

2 0 .1

2.91

2 .8 6

2 .8 2

2 .7 3

IX

3 3 .8
• ’ í.
j«; /

2 7 .4

2 5 .0

2 3 .1

3 .7 7

3 .6 7

3 .5 7

3 .4 9

3 .1 2

3 .0 4

2 .9 6

2 .8 9

3 .3 4

3 .2 7

X

X!
XII
Rl
f

2 4 .6

2 2 .3

2 0 .6

29,9

2 2 .9

2 0 .!

18.6

3 .5 2

3 .4 3

19.3

1 5 .1

1 3 .7

1 2 .7

2.51

2 .4 5

2 .3 ?

2 .3 4

1 6 .8

1 2 .9

1 1 .7

1 0 .8

2 .5 2

2 .4 6

2 .4 0

2 .3 4

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s e g ú n g r u p o s d e e d a d e s . 1 9 8 0 -2 0 0 0 .
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En p re n sa .

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t a s a g l o b a l d e f e c u n d id a d

C H IL E .F O B L A C IO N EC O N C H ICA M EN TE A C IIV A TOTA’ PO R RAMA D E A C T I v I líAD,
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SEGUN R E G IO f E S . C EN SO 1 9 S 2

REG IO N

1

-T

3

4

5

6

7

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BTPV

I

1.37

1 .8 0

2.21

2.83

2 .5 5

3 .1 6

4 .2 5

2 ,0 7

3 .0 4

2 .4 4

2 .0 7

11

0 .5 8

2 0 .8 0

2 .0 3

3 .5 5

3 .7 3

2 .7 9

4 .3 5

1.88

2 .9 7

3 .2 2

2 .7 1

III

0.9-3

1 4 .5 2

1 .11

1.9 6

1 .4 3

1.35

1.59

0 ,8 7

1 .2 3

1 .7 0

1 .5 0

1 3 .7 5

1 .6 0

2 .6 2

2 .9 8

2.94

3 .1 2

1.55

2 .9 8

2 .3 3

3 .8 6

IV

5 .0 5

V

7.64

7.61

8 .9 4

1 2 .7 6

1 1 .5 1

1 1 .6 7

1 5 .2 6

8 .8 9

1 1 .1 8

1 0 .6 1

9 .9 0

VI

1 1 .6 0

1 2 .0 0

3 .1 4

3 .9 3

3 .9 3

3 ,9 4

3 .9 7

2.11

3 .3 1

2 .1 7

4 .9 2

V II

1 4 .7 3

0 .7 7

4 .2 9

6.37

4 .9 9

4 .4 6

3 .9 7

2 ,8 0

4 .8 6

5 .7 4

5 .0 2

V III

1 7 .9 2

1 5 .0 2

1 1 .9 0

1 1 .5 2

9 .6 3

9 .2 5

1 0 .0 3

6 .0 4

1 2 .1 0

1 2 .5 7

1 8 .4 1

IX

1 2 .7 4

0 .2 7

3 .2 1

2 .9 5

4 .0 0

3.91

3.21

2 .3 3

5 .0 7

5 .1 0

4 .8 *)

X

1 4 .3 4

0 ,6 5

4 .9 8

4.34

4 .9 5

5 .0 4

5 .2 2

3 ,2 0

7 .2 0

7 .0 6

6 .4 6

1 .1 9
O oo

0.41

0 .6 0

0,31

0 .8 1

0 .6 3

0 .3 9

1.27

1 .S6

1 .4 0

2 .4 2

C .7 1

(\ 0.-J
5
Vt \y

XI

0 .9 2

0 .5 6

0 .2 5

0.61

X II

0 .71

4 .3 2

0 .7 8

1.09

RM

1 1 .4 6

7 .9 3

5 5 .5 7

4 5 .4 7

4 6 .9 9

4 9 .8 0

4 2 .5 7

6 6 .5 4

4 2 .7 8

4 5 .7 1

3 9 .1 2

1 0 0 .0 0

10 0 .0 0

10 0 .0 0

10 0.00

10 0 .0 0

1 0 0 .0 0

10 0 .0 0

1 0 0 .0 0

1 0 0 .0 0

1 0 0 .0 0

1 0 0 .0 0

TO TAL

-

presenta

la

población

73

-

económicamente

activa,

discrepancia

que se debe a las

características adoptadas por las tasas especificas de participación.
el objeto

de disponer

de una

imagen de

Luego, con

lo que eventualmente será la fuerza de

trabajo chilena en el año 2000, se aplicaron a la variante media de la proyección
de población unas tasas de actividad proyectadas de manera independiente

De

acuerdo

a

los

supuestos

involucrados,

económicamente activa se incremente en 1.2
2000, significando

se

millones

de

que

personas

la población
entre

una tasa media anual de aumento del 2 por ciento.

de incremento es equivalente al cuarenta por ciento
1985, lapso

espera

en que

la fuerza

del registrado

Este ritmo
entre 1970 y

de trabajo chilena más que se duplicó.

los requerimientos de empleos, considerados desde

el

ángulo

de

1985 y

la

Por ende,
oferta, se

reducirán ostensiblemente en relación con la experiencia reciente; no obstante lo
dicho, la tasa global
cincuenta y

de participación,

sesenta, seguirá aumentando.

diferente según la edad;
tasas de
menores

en efecto,

participación en
de

que había

veinte

originarían, en

y

a

se espera

mayores

los años

La composición de este incremento será

las llamadas
los

descendido durante

una importante

reducción de las

edades marginales, que comprenden a los
de

55

años.

Estas

disminuciones se

el primer extremo, por una prolongación de la permanencia de los

jóvenes en la escuela y, en el tramo superior, por una generalización del retiro,
merced al aumento de la cobertura de la seguridad social.

Tales

observaciones

ambos

sexos, pero éstos mostrarán

diferencias en cuanto a sus propensiones a trabajar.

Las mujeres presentarán una

tasa global

son

aplicables

a

de participación, en el año 2000, que será un cuarenta por ciento de

la masculina (mostrándose un leve aumento de esta
y, como

resultado, constituirán

el 29.3

relación con

por ciento

respecto a 1985)

de la fuerza de trabajo al

iniciarse el siglo XXI (en 1985 representaban al 28.4 por ciento de ésta).
considerar las

tasas específicas

Al se

de participación entre los 20 y los 54 años se

advierte que, de manera sistemática, en el periodo 1985-2000, las mismas declinan
entre

los

hombres

y

aumentan

en

el

caso

de

las mujeres; de este modo, el

incremento en la tasa global de actividad

masculina

estructura por

Con todo, la tasa de crecimiento de la

edades de esta población.

se

debe

al

cambio

en la

población económicamente activa masculina se muestra ligeramente por debajo de la

21/

Organización Internacional
del Trabajo, Población Económicamente
Activa, 1950-2025 (Ginebra, O.I.T., 1987; edición preliminar).

-

74

-

C H IL E ! P O B L A C IO N E C O N O H IC A fC N T E A C T IV A T O TAL P O R RAMA QE A C T IV ID A D ,
SEG UN R E G IO r C S .

R E G IO N

C EN SO 1 9 8 2

II

2

8826

I

1413

10805

701

5457

16311

9932

879

8650

3756

3

5

1

4

6

7

8

16100

8834

2171

30753

6542

2215

14257

9033

1975

30062

8641

2900

3308

9

0

BTPV

6035

11385

5420

485

3308

69a

914

12984

4570

1603

IV

32613

10785

7816

649

6904

15014

6471

1632

.3 0 1 8 4

6257

4134

V

^9308

5971

43643

3156

26700

59528

31687

9336

113234

28490

10609

VI

74874

9412

15327

971

9112

20120

8249

2220

33556

5813

5268

V II

95081

604

20930

1575

1 1 58 1

22765

8237

2938

49274

15419

5382

1 1 56 51

11776

58135

2850

22339

47173

20828

6343

122580

33750

19728

III

V III
IK

82247

211

15652

729

9281

1 9 93 9

6659

2452

51354

13700

5149

X

92541

511

24337

1 0 73

11478

25716

Í0 8 4 2

3361

72913

18957

6926

XI

5951

440

i 195

152

2753

2058

1240

323

8206

1694

415

X II

4593

3337

3755

270

5375

6454

3555

1470

24524

1909

914

RÜ

74002

6222

27136^

11247

108983

254040

85399

69880

433317

122726

41930

645433

7842S

488340

24737

231923

510117

207642

105025

1012941

268468

107173

7 G T Í1

A.GRIC

SEO JN

MINEft

TERC

8326

1413

16963

57853

3756

16311

194Ó I

55327

6035

113S5

9213

24109

32613

10765

1536?

53301
213795

49303

5971

73499

74874

9412

25410

•75081

604

115651

11776

83324

82247

211

25662

80404

92541

511

36888

112832

64145
33214
196929

5951

440

4103

11S72

4598

3387

9430

36303

74C02

6222

391592

345636

645483

78428

745000

1835725

-

75

-

C H IL E : D E S V IA C IO N H E D IA D E L A PEA TOTAL P u  RAMA D E A C T IV ID A D ,
SEG UN R E G IO IE S .

R E G IO N

1

I

7

e

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 3

-0 .0 6

-0 .0 4

-0 .0 4

-0 .0 5

-0 .0 3

0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 7

0 .0 6

-0 .0 7
-0 .0 3

V

6

-0 .0 5

-0 .0 6

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 7

IV

5

0 .1 3

-0 .0 6

III

4

3

2

II

C E N SO 1982

-0 .0 6
-0 .0 6

9

0

BTPV

-0 .0 6

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 5

-0 .0 4

-0 .0 5

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 5

-0 .0 3

-0 .0 4

.0 0

V II

.

.0 0

0.01

0 .0 5

0 .0 4

0 .0 4

0 .0 8

0.01

0 .0 3

0 .0 3

0 .0 2

0 .0 4

VI

0 .0 4

-0 .0 5

-0 .0 4

-0 .0 4

-0 .0 4

-0 .0 4

-0 .0 6

-0 .0 4

-0 .0 6

-0 .0 3
-0 .0 3

0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 3

-0 .0 1

-0 .0 3

-0 .0 3

-0 .0 4

-0 .0 5

-0 .0 3

-0 .0 2

V III

C . IO

0 .0 7

0 .0 4

0.04

0 .0 2

0 .0 2

0 .0 2

-0 .0 2

0 .0 4

0 .0 5

0 .1 1

IX

0 .0 5

-0 .0 7

-0 .0 4

-0 .0 5

-0 .0 4

-0 .0 4

-0 .0 4

-0 .0 5

-0 .0 3

-0 .0 3

-0 .0 3

X

0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 3

-0 .0 3

-0 .0 3

-0 .0 3

-0 .0 2

-0 .0 4

.0 0

-0 .0 !

-0 .0 1

XI

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .C 7

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 7

X II

-0 .0 7

-0 .0 3

-0 .0 7

-0 .0 7

-0 .0 5

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 6

-0 .0 5

-0 .0 7

-0 .0 7

0 .0 4

.0 0

0 .4 3

0 .3 8

0 .3 9

0 .4 2

0 .3 5

0 .5 9

0 .3 5

0 .3 3

0 .3 1

RM

C L A S IF IC A C IO N

IN D U S T R IA L IN T E R N A C IO N A L UNIFORM E

DE TO DAS h S A C T IV ID A D E S EC O N O M IC AS

cm ,

1= A g r i c u l t i j r a ,

s ilv ic u lt u r a

ÍC IIU ) ,

NU S e n e

M / 4 ,R e v .2

y u e sca

2= E í - p i c v a c i o n d e n i n a s y c a n t e r a s
3=

I n d u s t r i a s M a n u f a c t u f e r a s

4= E la c t r ic id a d ,

o a s y agua

5 = C o n s t ru c c ió n
6 = C o n e r c iO c o r M a y c ^ y p o r M e n o r y r e s t a u r a n t e s y h o t e l e s
7= T ra n sp o rte ,
8= E s t.

a lm a c e n a m ie n t o y c c i r u n i c a c i c n e s

f in a n c ie r o s ,

se gu ro s,

9 - S e r v i c i o s c o m u n a le s ,

b ie n e s

in m u e b le s y s e r v .

s o c i a l e s y p e r s o n a le s

p r e s t a d o s a l a s e m u re sa s

-

que exhiben las mujeres.
presenta la

76

-

Un resultado neto de todos estos cambios

y de

los que

composición por edades de la población nacional, es que las personas

insertas en la producción de bienes y servicios representan el

año 2000

al 29.9

por ciento del total, dos puntos porcentuales por encima de lo estimado en 1985.

Otro

aspecto

de

especial

interés al examinar la población económicamente

activa se relaciona con el progresivo
estimaba

que

el

52.3

por

ciento

envejecimiento de
de

58 por

ciento--, en

En

1985 se

los efectivos tenían menos de 30 años--

proporción que ya revelaba un envejecimiento
era del

la misma.

con respecto

al valor

de 1970 que

el año 2000 tan sólo el 40.8 por ciento será menor

que esa edad.

A su vez, a

lo

largo

de

esos

quince

años,

efectivos con

más de 45 años se verá incrementada en un diez por ciento, pese al

descenso absoluto de los activos con 65 y más años al final
las inferencias

de

calificación

superior

a

la

de jóvenes

media

irá incrementando

la presión

a

tener un

actual, lo cual restringirla las

sobre el

elevarse el tamaño de las cohortes próximas

Por una parte,

que pudieran

posibilidades de adaptación a los requerimientos de cambio
otra, se

proporción de

del periodo. . Entre

que cabe hacer se encuentran dos de importancia.

se irá reduciendo paulatinamente la inserción
grado

la

en la

economía.

Por

sistema de seguridad social al

la

edad

de

retiro.

Pero las

opiniones están divididas sobre al asunto de los efectos del envejecimiento de la
población económicamente activa.
por

lo

mismo,

más

La presencia de trabajadores

experimentados

constituirla

un

de mayor

factor

favorable.

trabajadores de mayor edad, sin embargo, están menos propensos a
programas
virtud

de

de

reentrenamiento,

la

velocidad

envejecimiento

de

la

del
fuerza

algo

que

cambio
de

surge

es

Los

beneficiarse de

como un requisito creciente en

tecnológico.

trabajo

edad y,

Un

que

efecto

aparentemente

negativo

del

reduce

las

expectativas de movilización ocupacional .-2¿/

Finalmente, algunas
inactiva, la

que aumentará

en el año 2000.

72/

observaciones

acerca

de

la

población económicamente

de 8.75 millones de personas en 1985 a 10.7 millones

Es decir, este conjunto crecerá a una tasa que

será ligeramente

Si se conviniese en que las ocupaciones de rango directivo y de
supervisión son asignadas a los mayores de 45 años y que sus
subordinados son reclutados entre los menores de esa edad, entonces al
suponer una relación constante entre ambos conjuntos, se apreciará que
la probabilidad de ascenso decrecerá en un 22 por ciento entre 1985 y
2000.

-

77

-

CHILE: COfPOSICICW DE LA POO-ACION TOTAL POfi GRANDES GRUPOS DE EDAD
SEGIW REGIOICS. 1 9 8 0 -2 0 0 0
1980
2 0 -5 9

1210117

3773520

524788!

29419

86123

131961

16516

308911

^478

3x142

111880

165514

21567

363329

40368

21474

65182

8 4 ví 6

11919

191252

21491

61691

94566

13504

414048

4602!

150557

18184S

35622

446668

51175

146158

212067

39268

1 Í9 3 3 8 4

126533

378606

574976

113214

1284976

134874

371750

651828

126524

584410

63678

206903

264S37

48992

615389

63386

198242

299980

53781

79000

260869

319657

61827

778029

101661

245207

364380

66781

1514759

167735

549528

68:0424

117072

1591399

179182

515785

767149

129’ 8 3
2

69132)

77622

256437

293360

63901

740602

95974

243869

330954

69805

S50262

94188

3 I0 3 S 6

372594

73094

884830

101388

287979

4152«!

80082

64913

8193

23157

29731

3777

72275

9354

24089

34487

4345

125312

1 2 07 8

36117

67748

9-36.9

139411

14409

37580

76353

11069

4 lv y í4 7

444974

1337775

2080215

336383

4702609

519282

1357478

2437820

383029

A IS

P A IS

¡

1

264019

II

333105

III

183541

III
IV

IV

V

V

V
I
vil
VUl

Vi
Vi i
V III

n
i

X

XI

XI

X1
RH
Fuente!

IX

Xil

TO TAL

11144771

721353

TO TAL

913253 12121680

0 -4

5 -1 9

2 0 -5 9

60

1368022

3697128

602^49

1027981

92912

160318

20203

I 14388

183266

25307

Fuente: 1í
€-C£l ADE, Estiaaciones y Provecciones de Población por Regiones
y sexo, según gruoos de edades. 1980-2OJ0. Fasciculo F/CHI.3. En prensa.

1990
total

Y+

5 -1 9

R E G IO N

II

1985

60 y +

0 -4

EG IO N

0 -4

13173349“ 1475776

1995

5 -1 9

2 0 -5 9

60 Y +

3792079

6737064

1168430 14237281

TO TAL

0 -4

5 -1 9

20-59

60 V +

1514-253

4013637

7391624

1317767

358090

40694

102821

189602

24973

410343

449-20

1143.83

220^X1

30239

389547

41567

117546

200264

30170

41 54 :55

42300

117703

219942

35540

197840

2*1416

59558

100894

15972

202815

20275

58235

105112

19193

4 8 t.49 5

56563

144109

241437

44366

525432

58783

150233

266342

50 f)74

1:5:: 1 9 4 8

142781

382431

713407

143329

1478281

144313

401628

773073

159267

649763

67665

189490

332989

59619

684181

68855

185382

363:395

66049

840458

108998

255775

403115

72570

902648

110323

275763

437534

79028

1674242

190537

496265

843869

1 4 35 71

1753660

190721

503839

900617

158483

795932

104847

245414

370578

75093

^ 1 8 8

107826

263106

400936

81318

922546

105714

277500

452037

87295

957215

103757

277627

479548

96283

80278

10148

25508

39532

5090

88780

10708

27579

44280

6213

1598S7

15979

42529

88330

13049

181551

17461

47338

101108

15644

5 2 36 3-2 3

568867

1453133

2760990

453333

5783702

594009

1590321

3^78936

520436

-

TOTA.

0-4

78

-

2000
5-19
20-59

60 y ♦

15271971 1516163 4321019 7963835 1470954
464375
44Ö
368
205725
562913
1571514
71572Í
962141
;22967
9ùSiSl
984637
97557
204234
633P33

4 1 1 129
84
36 250340
42647 120985 236179
0 541
1 8 9 57028 1 7
83
58390 162718 286675
14
4 008 420217 834595
67458 191248 384633
1 9 9 307Û30 459474
030
:3 5 4
13
8 710 527193 9 6 9
9 49
16
0 463 2 :3 0 421659
97985 287618 493822
1 1 9 30130
15
48789
157
87
52829 113850
60’?1 i740728 3389684
6

36003
40557
22317
55130
172494
72402
86247
175470
86650
105262
7479
16 3
8 .7
592260

- 79 -

C H I l E ! ESTRl£TURA R ELA T IV A DE LA POBLACION TOTAL POR GRANEES GRUPOS DE EDAD
REGIONES. 1980-20CO

REGION

PAIS
I
II
III
IV
V
VI
VI!
VIH
IX
X
XI
XII
R
M

T TA
O L

0-4

1580
20-59
5-19

60 Y +

TTL
OA

1985
20-59
5-19

0-4

100.00

10.86

33.86

47.09

8.19

100.00

11.29

30.50

49.73

8.48

1(X).00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.0 ‘
C
lOlj.i»
100,00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00

11.14
11.58
11.70
11.11
10.61
10.90
10.95
11.07
11.23
11.O
S
12.63
9.64
10.60

32.62
33.09
35.51
36.36
31.73
35.40
36.1
6
36.28
37. O
v
36.50
35.67
28.32
31.86

49.98
48.95
46.29
43.92
48.18
45.32
44.31
44.92
42.43
43.82
45.88
54.06
49.54

6.26
6.38
6.49
8.60
9.49
8.38
8.57
7.73
9.24
8.60
5.82
7.48
8.01

100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
liXl.OO
i 00.00
100.1»
100.00
100.00
100.00
KtO O
.O

11.48
11.11
11.24
11.41
10.50
10.30
13.07
11.26
12.96
11.46
12.94
10.34
11.04

30.08
31.48
32.26
32.58
23.93
32.21
31.52
32.41
32.93
32.55
33.33
26.96
28,87

51.90
50.44
49.45
47.27
50.73
43.75
46.83
48.21
44.69
46.94
47.72
54.77
51.84

6.54
6.97
7.06
8.75
9.85
8.74
8.53
8.12
9.43
9.05
6.01
7,94
8.25

Fuente! IfC-CELADE, Esílibaciones y Proyecciones de Pobiacion uor Regiones
y sexo, seguí) grupos de edades.I9S0-2000. Fascículo F/CHI.3. En prensa.

TTL
OA

60 Y +

0-4

19
90
5-19
20-59

1995
60 Y +

TTL
OA

0-4

5-Í9

20-59

60 Y +

100.00

11.20

28.79

51.14

8.87

100.00

10.64

28.19

51.92

9.26

100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
ICO.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00

11.36
10.67
10.82
11.63
10.33
10.41
12.97
11.^
13.17
11.46
12.64
9.99
10.86

28.71
30.18
30.10
29.62
27.67
29.16
30.43
29.64
30.83
30.(»
31.77
26.60
27.75

52.95
51.41
51.00
49.63
51.62
51.25
47.96
50.40
46.56
49.00
49.24
55.25
52.73

6.97
7.74
8.07
9.12
10.37
9.18
8.63
8.58
9.43
9.46
6.34
8.16
6.66

100.00
100.00
100.00
lOO.CO
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00

10.95
10.18
10.00
11.19
9.76
10.06
12.22
10.88
12.64
10.84
12.06
9.62
10.27

27.87
28,33
28.71
28.59
27.17
27.17
30.55
28.73
30.84
29.00
31.06
26.07
27.50

53.81
52.94
51.83
50.69
52.30
53.11
48.47
51.36
46.99
50.10
49.88
55.69
53.23

7.37
8.55
9.46
9.53
10.77
9.65
8.76
9.04
9.53
10.06
7.00
8.62
9.00

80 CHILE: TASA DE CRECIKIENTO DE LA POBUCION TOTAL POR GRANDES GRUPOS DE EDADES Y
PERIODOS, KGUN REGIa^€S. 1980-20C 0.
i

0-4
TO
TAL
1995-00 1980-85 1985-90 1990-95 1995-00
1980-85 1985-90 1990-95

TO
TAL

0-4

2000
5-19
20-59

60 Y *

1.68

I

1.66

1.55

1.40

2.45

1.52

0.51

0.03

100.00

9.93

28.29

52.15

9.6

3.14
1.44
0.82
1.61
i.48
1.02
l.St
0.99
1.38
0.80
2.15
2.13
2.26

2.95
1.39
0.68
1.62
1.46
1.09
1.54
1.01
1.44
0.83
2.10
2.74 ■
2.15

2.72
1.29
0.50
1.54
1.35
1.03
1.43
0.93
1.39
0.74
2.01
2.54
1.99

2.47
1.16
0.23
1.38
1.22
0.90
1.28
0.78
1.25
0.57
1.97
2.35
i.81

3.75
0.62
0.02
2.12
1.27
-0.09
5.04
1.32
4.24
1.47
2.64
3.53
3.09

2.74
0.59
-0.07
2.00
1.14
1.31
1.39
1.23
1.77
0.54
1.63
2.07
1.82

1.98
0.35
--1.09
0.77
0.21
C.35
0.24
0.02
0.56
-0.37
1.07
1.77
0.86

1.39
0.16
-1.47
-0.13
-0.04
-0.42
-0.17
-0.75
-0.25
-1.14
0.83
1.56
O.SO

100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
100.00
o o. co
100.00
lOO.CO
iOü.OO
100.00
ICO.0 0
ICO.00

10.37
9.68
9.16
10.37
9.16
9.42
11.37
10.08
11.72
9.95
11.44
9.24
9.62

27.97
27.47
27.72
23.91
26.-4
26.72
31.91
28.92
32.31
29.21
30.38
25. S7
27.49

53.91
53.63
52.27
50.93
53.11
53.74
47.76
51.33
46.43
50.15
50.01
S.74
53.53

71
.7
9.2:
1«).S¡
9.7
10.
!o.i;
8.^;
?.6:

60 Y +
5-19
20-59
1980-85 1985-90 1990-95 1995-00 1980-85 1 ^ 9 0 1990-95 1995-00 1980-85 1985-90 1990-95 1995-00
-0.41

0.51

1.14

1.48

2.77

2.22

1.85

1.49

2.37

2.56

2.41

2.20

1.52
0.44
-l.IO
-0.59
-0.37
-0.86
-1.24
-1.27
-1.01
-1.50
0.79
0.79
0.29

2.03
0.54
-0.70
-O.M
0.57
-0.90
0.84
-0.77
0.13
-0.74
1.14
2.47
1.36

2.13
0.03
-0.45
0.83
0.98
-0.33
1.50
0.30
1.39
0.01
1.56
2.14
1.80

2.54
0.55
-0.42
1.60
0.90
0.57
2.15
0.91
2.18
0.71
1.77
2.19
1.81

3.89
2.04
2.14
3.07
2.51
2.49
2.62
2.40
2.41
2.17
2.93
2.39
3.17

3.36
1.77
1.30
2.60
1.81
2.09
2.02
1.91
2.26
1.69
2.73
2.91
2.49

3.05
1.87
0.82
1.96
1.61
1.75
1.64
1.30
1.57
1.18
2.27
2.70
2.18

2.51
1.42
0.46
1.47
1.53
1.14
0.98
0.78
1.01
0.59
1.94
2.37
1.92

4.03
3.20
2.50
1.95
2.22
1.87
1.54
1.98
1.77
1.83
2.80
3.33
2.86

4.2«
3.52
3.36
2.44
2.49
2.06
1.66
2.10
1.46
1.72
3.17
3.29
3.11

3.83
3.28
3.67
2.42
2.11
2.05
1.71
1.98
1.59
1.96
3.99
3.63
2.76

3.49
2.64
3.02
1.92
1.60
1.84
l.ra
2.04
1.27
1.78
3.71
3.55
2.59

9.5i

:o.6i
7.09.i;
9,.:=

- SI -

menor que la de la población total y dará lugar a que la relación
decrezca de

2.59 a 2.33 inactivos por cada activo.

de dependencia

Sin embargo, como ya ha sido

sugerido los efectos de los dependientes pueden ser bastante diferentes
edad.

según la

Normalmente los niños pre-escolares son sostenidos primordialmente por las

familias, dado que las asignaciones

pertinentes

no

son

más

que

una fracción

pequeña del ingreso familiar y que la mayoría de los establecimientos parvularios
son controlados por el sector privado.
parcialmente por

la familia

y, en

La población en edad escolar es sostenida

un grado

alto, por el Estado que costea una

porción importante de la instrucción regular.
está formado

por los

retirados quienes

institucionales, por la comunidad.
cada

conjunto

de

dependientes

Un

tercer grupo

son sostenidos, según diversos arreglos

Luego, el significado
varia

de dependientes

económico y

considerablemente.

Cabria añadir que el

grueso de los activos se encuentra entre las personas de 20 y 60 años;
la

casi

totalidad

de

los

hombres

económica y las mujeres de iguales
trabajo

suelen

ser

esposas

de

social de

de hecho,

de tales edades participan en la actividad

edades que
activos

no intervienen

y,

en el

mercado de

por este medio, contribuyen a las

labores productivas.

Reduciendo las categorías de dependientes sólo a los
identificados, pueden

derivarse ciertas implicancias no exentas de interés y que

muestran cambios entre 1985 y el año 2000.
60 años

se registraban

final del periodo.
en cada

una de

tres primeros grupos

3 dependientes

Por cada trabajador masculino de 20 a
en el

año inicial y se anticipan 2 al

De este total, sólo 0.7 y 0.5 son niños menores de cinco años

esas fechas;

otros 1.8 y 1.5 son escolares de 5 a 19 años; y,

finalmente, 0.5 son pasivos de 60

y más

años en

ambas fechas.

Es

decir, a

pesar de que los activos masculinos de 20 a 60 años se incrementan según una tasa
del

2.2

por

dependiente

ciento
por

en
cada

el

periodo,

trabajador,

lo

que

el

grupo

ponderación haciéndose equivalente a la de
ejercicio se

replicase para

efecto del envejecimiento.

origina
de

los menores

años anteriores

una

reducción

retirados

de

un

mantiene

su

pre-escolares.

Si este

resultarla todavía más evidente el

-

82

-

CHILE: POBLACION T TA PO SEXO, KGUN G PO K ED . 1950-2000
O L R
RU S
AD

EIV^

1960
1950
1985
1970
1980
UJERES H M
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H 1 ES M
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O BRES M JERES H M R S M JERES H M
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TT .
O IU

2196963 2270591 2668146 2775869 3388123 3538302 4 5 4 8 4433896 4676381 4874678
2 0 .3

10-14
15-19
20-24

25-29

5i34
;i5-3v
40-44
45-4v
50-54
55-59
60-64
65 1 ■*

311673
287063
262904
224192
201663
180453
169196
142100
131
261
102543
75800
115755

1990
HOMBRES

306912
288888
265426
228511
207500
186427
175151
I477Í3
;29436
109041
62040
143146

418739
366688
29798?
270000
244712
206652
183563
160605
¡46341
17
1 5 )v
95683
159465

2000
M UJERES

W3MERE3

M UJERES

5062474 5274276 6C04975 6242S29
5891S0
69 8
0 .3 9
611588
609421
532810
.5 :2 2
3 47
486
4 3 -2 454283
362426 373a52
.3 6 6 .3 3 8
017
-2 9 1
?:39811 2 .-9 9
W 5
205676 235560
170445 2-05163
3244;:9 46S473
607519

6 57
-2 0 6
623733
Í,í55í0

7 46
4 6 .5
685495
597314
609250
605501
596192
511373
425088
33.319
2 .3 7
7 58

SOóifló

417524

719464
663388
581237
593263
600S60
599806
522188
442352
359759
3 .5 6
0 71
29 4
3 -9 7
609804

410528
361282
296506
276074
251719
215197
194247
171984
1 S.5 3
5 5
129630
108157
201992

573567 564532
492654 485324
4041 3 400766
.3
348797 349822
281:3 5 286028
4
252852 265008
226284 259660
0
1S7090 2 2514
161302 179713
1 56
:3 4 4 1 4 3
571
1 .5 4
1 8 9 í 3 ’1 6
63
2 9 7 6 273998
1 8 :3

637703 623626
636054 625817
553953 546777
467062 4645«6
1^0857 383949
325597 334772
261031 272837
232022 251273
202368 224650
104
681 140
891
131046 15S565
261904 361733

629882
632235
626493
541853
458391
372067
3166.S5
252097
220610
183589
145352
292122

613574
618835
617446
5 76
-3 7 8
459249
378931
3 91
-2 8 1
267717
244703
216053
175530
414976

- 83 C H I L E : TASAS DE ACTIVIDAD TOTAL FOR S EXO , sEGU?: GRlffOS DE ED AD . 1? 5 0 -2000

ED
AD

1970
1980
1 50
9
1 60
9
U
D RSES KU£ k£5 hCM
ERES M JERES
H01E«ES KU.£RES fCilBRES MJJEÍÍS H M
i

T TA
O L

57.15

14.05

51.95

14.20

48.95

13.85

49.70

18.25

10-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-4
50-54
55-59
éL-64
65 Y +

13.30
74.80
94. ÍO
96.80
98. W
97.45
96.00
95.50
93.00
91.60
£3.40
72.80

5.00
28.10
33.00
23,25
18.90
18.35
18.15
16,00.
17,80
17,70
15,70
10.20

8.50
61.70
91.55
96.95
97.55
97.05
95.70
9 «*
o j-j
88,10
83.70
76.65
51.40

3.00
23.50
32.45
27.90
23.75
22.50
22.20
21.30
19.40
16.8.
13.70
7.90

4.00
45. »
X
85.50
96.00
97.00
96.30
95.30
92.70
87.50
82,50
72.05
42. C
O

l.éO
16.70
31.90
29.70
25.50
24.50
23.00

o 00
.
:30.50
78.30
94,00
9o. 50
96.20
95.00
91.00
S4.00
73.10
ó3.00
2S.20

1,00
14.C0
30.30
40.60

22.00

!9.50
16.40
12.00
t. 55

37,20

30.35
29.50
28.15
22.50
iCi.CO

4 c.,
;
6.00

FUENTE: O.I.T, Pei lición Econoracaiorits AcL .va. i50--2025, íoi.ó. I.nsdico.
b

1985

2-’-00

1990

HOMBRES

n U JE R E S

HD^IBRES

MLlüEREb

M UJERES

5 1 ,7 0

19 .r .5

5 2 .8 5

2 0 .6 5

0 .6 0

1 .0 5

0 .2 5

0 .4 0

0 .0 5

99 SA

Í3 .4 5

2 8 .5 5

1 2 .9 0

2 7 .2 5

1 2 . Í5

5 5 .7 0

2 1 .4 :-

7 8 . Ob

4 0 .5 5

7 7 .7 5

4 2 .8 5

7 7 .4 0

4 6 .4 5

9 3 .9 0

4 2 .7 0

9 3 .6 0

4 4 .8 0

9 3 .7 0

4 8 .2 5

9 6 .5 0

3 8 .9 0

9 -:. 30

4 0 .6 5

9 6 .4 5

4 3 .5 0

9 6 .2 0

3 ! . 80

9 6 .1 5

3 3 .2 5

9 6 .1 5

3 5 .7 0

9 4 .9 5

3 0 .8 5

9 4 .9 0

3 2 .2 5

9 4 .8 0

3 4 .5 5

9 0 .8 5

2 9 .4 0

9 0 .7 5

3 0 .7 0

9 0 .5 5

3 2 .8 5

6 3 .7 0

2 3 .4 5

8 3 .4 5

2 4 .3 5

. 8 3 .0 5

2 6 .0 0

7 2 .4 5

1 5 .2 5

7 1 .8 5

1 4 .5 0

7 1 .0 0

1 3 .5 5

6 1 .0 5

1 0 .5 0

5 9 .1 0

9 .5 0

5 6 .6 0

8 .2 0

2 4 .9 0

5 .0 0

2 1 .6 0

4 .0 0

1 7 .3 0

2 .7 0

- 84 -

ALGUNAS PERSPECTIVAS FUTURAS

La población chilena iniciará

el segundo

milenio con

un patrón

de crecimiento

cada vez más moderado, los efectos del proceso de envejecimiento irán adquiriendo
mayor gravitación
superior.

En

y

el

suma,

grado

se

de

urbanización

agudizarán

los

se

más

lejano,

es

de

interés

extensión

del

período

de

Como

mencionar

situación demográfica hacia el año 2025.

a

su asintota

rasgos distintivos de las tendencias

demográficas esperadas en el resto del siglo XX.
futuro

aproximará

Como

una aproximación

a este

algunos grandes atributos de la
fuera sugerido

previamente, esta

referencia permite apreciar discrepancias crecientes

entre las variantes de la proyección, cuyo grado de probabilidad se ve disminuido
por un

margen superior de incertidumbre.

país alcanzará entre 18.9 y 20.5
hipótesis

baja

o

alta;

la

millones de

Cualquiera sea

personas, según

se consideren las

alternativa media se sitúa alrededor de los 19.8

millones de personas y el supuesto
millones.

En ese entonces la población total del

de invariancia

la variante

de la

adoptada, es

fecundidad arroja 21.8

claro que la tasa bruta de

natalidad descenderá todavía más, como expresión de los cambios en
por edades

y que, de modo concomitante, al aumentar la proporción de personas en

edad avanzada, se producirá una elevación
brecha

la estructura

entre

ambos

indicadores

de

de la

flujo

tasa bruta

seguirá

de mortalidad.

cerrándose

y

la

La

tasa de

crecimiento natural disminuirá progresivamente.

Dado que, según las diversas variantes, el número
siendo mayor

que el

2025,

un

habrá

gradualmente,

de las

defunciones durante todo el período que concluye el

incremento

salvo

en

de nacimientos continuará

de

el

los

caso

de

efectivos,
una

sólo

que

éste

fecundidad constante.

se

reducirá

Es importante

precisar que la estructura por edades existente tiene aún en ese año un potencial
implícito

de

crecimiento

tal

que,

experimentadas por la fecundidad

a

pesar

en decenios

de

las

drásticas disminuciones

anteriores, la

población nacional

tardará todavía varias décadas antes de alcanzar su nivel estacionario, mismo que
caracteriza una estructura por edades invariable y una tasa de

crecimiento nulo.

Si, eventualmente, se llegase a una situación en que la tasa neta de reproducción
se redujera a un valor unitario, lo que acontecería después de la mitad del siglo
XXI,

aún

restaría

Luego, todavía

en

bastante
el

2025

tiempo
y

los

para que se presentase una estabilización.
años

creciendo, sólo que con una tónica más baja.

siguientes,

la

población continuará

-

Entre

las

primer cuarto

manifestaciones
del próximo

población de

85

más

siglo cabe

-

notorias del envejecimiento al concluir el
anotar que,

según la

variante media, la

65 y más años se verá aumentada a 2.15 millones, número superior al

doble del anticipado para el año 2000 (y al triple del estimado
ritmo de

en 1985).

Est.

incremento, equivalente a una tasa media anual de crecimiento del 3 por

ciento --mientras el indicador de

la

llevará

edades

a

que

esos

habitantes del pais.
envejecimiento

grupos

de

población

mayores

ciento de las cuales tendrá más de
personas de la tercera edad

es

del

1

por ciento

se aproximen al once por ciento de los

Siguiendo un patrón ya

alcanzará

total

evidenciado en

proporciones

entre

60

el

años

en

años anteriores, el

las mujeres, el 17.8 por

2025.

Al

relacionar las

--hombres de 65 y más años y mujeres con 60 y más-

- con las potencialmente activas, se aprecia que el indice pertinente se eleva al
20.7 por

ciento;

es decir,

cinco activos

potenciales por cada pasivo.

cifras proporcionan algunos signos de lo que eventualmente

serán los

Estas

efectos de

un creciente envejecimiento.

Menor campo

de variabilidad

cabria esperar

del porcentaje urbano de la población.

en lo que atañe a la evolución

Habiéndose

adelantado que

hacia el año

2000 el grado de urbanización será cercano al 90 por ciento, es improbable que el
mismo experimente algún cambio significativo
embargo, dentro

a

contar

de

aquel

entonces. Sin

del espacio de las especulaciones queda la posibilidad de nuevas

modalidades de asentamiento fuera de los centros urbanos mayores, particularmente
en el caso de las personas de edades avanzadas.

Pero si esta suerte de

urbanización se convierte en un fenómeno real, ella
peculiar de

las condiciones

segunda mitad del siglo XX.

dependerá de

contra­

una evolución

de asentamiento que aún no parecen insinuarse en la
Y si las circunstancias no previstas a la luz de las

tendencias observadas impiden señalar, con algún grado de seguridad, cómo será el
futuro urbano de Chile, las incógnitas adquieren todavía
se refiere a la distribución regional de la población.

mayor cuerpo

en lo que

Una mera extrapolación de

aquellas tendencias llevaría a suponer que la Región Metropolitana se convertiría
en el área de residencia para alrededor de la mitad de los chilenos.

Mucho de

lo que

eventualmente pudiera suceder con la dinámica demográfica,

una vez trascendido el
enfrente los

desafíos y

umbral del

2000, dependerá

opciones que

se hagan

de cómo

la sociedad chilena

presente antes

de llegar a esa

- 86 -

fecha.

Las transformaciones de la economía sentarán las bases de utilización del

potencial productivo

y de

la satisfacción

que, en gran medida,

ya existe.

Un

de las

ritmo de

necesidades de una población

crecimiento más

reducido de los

efectivos demográficos, motivado por los descensos ya ocurridos de la fecundidad,
involucra retos antes no experimentados por esta sociedad.
a proporciones

cada vez

ancianos, pero por un
trabajo en ascenso.

menores de

tiempo

Deberá ella adaptarse

niños y jóvenes y crecientemente mayores de

prolongado

seguirá

manteniéndose

una

fuerza de

A los costos sucesivamente mayores de atender a las personas

de edad avanzada, se agregarán implicancias
debieran pasar desapercibidas.

de índole

social y

cultural que no


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