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        <dcterms:issued>1995</dcterms:issued>
        <dc:language>es</dc:language>
        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/8038</bibo:handle>
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LA AGRICULTURA CAMPESINA Y EL MERCADO
DE ALIMENTOS: LA DEPENDENCIA
EXTERNA Y SUS EFECTOS EN
UNA ECONOMIA ABIERTA

NACIONES UNIDAS

. J .. ^ Jy

O

\\

9

, feo

LA AGRICULTURA CAMPESINA Y EL
MERCADO DE ALIMENTOS: LA
DEPENDENCIA EXTERNA Y
SUS EFECTOS EN UNA
ECONOMIA ABIERTA

NACIONES UNIDAS

SANTIAGO

DE

CHILE,

1984

E/CEPAL/G.1272
Enero de 1984

Los documentos incluidos en este número de la serie Estudios e Informes fueron presentados a la
Reunión de Trabajo sobre Agricultura Campesina y Mercados de Alimentos, organizada por la
División Agrícola Conjunta C E P A L / F A O en el ámbito del proyecto CEPAL/Gobierno de Holanda
Agricultura campesina y mercados de alimentos en Santiago de Chile, del 12 al 15 de julio de 1983.
Otros documentos presentados en esa ocasión están incluidos en esta misma serie.

PUBLICACION DE LAS NACIONES U N I D A S
N ú m e r o de venta: S.84.II.G.6

INDICE
Página
INTERNACIONALIZACION DE LA ECONOMIA Y EL ABASTECIMIENTO
DE ALIMENTOS

I

RESUMEN

3

I.

INTRODUCCION

5

II.

POLITICAS AGRICOLAS DE LA COMUNIDAD ECONOMICA
EUROPEA Y DE LOS ESTADOS UNIDOS RESPECTO AL
MERCADO INTERNO Y EXTERNO
A.
B.

III.

PARTICIPACION DE LAS ECONOMIAS CENTRALES CAPITALISTAS SOBRE EL COMERCIO MUNDIAL DE ALIMENTOS.........
A.
B.
C.
D.

IV.

La política agrícola común (PAC) de la CEE ....
La política agrícola de los Estados Unidos ....

Producción y comercio mundial de productos
básicos
El proteccionismo agrícola
Los acuerdos sobre productos básicos
Comercio mundial de alimentos y agricultura
latinoamericana

EL CAMPESINADO LATINOAMERICANO Y SU IDENTIFICACION
COMO PRODUCTOR DE ALIMENTOS BASICOS
A.
B.
C.
D.
E.

Conceptualización del campesinado
La agricultura campesina
Caracterización de la economía campesina
La economía campesina y los mercados
El campesinado latinoamericano como productor
de alimentos básicos

7
8
12
21

22
33
37
40
55
55
56
56
57
58

I

Página

V.

IMPACTO DEL COMERCIO INTERNACIONAL SOBRE LAS
ECONOMIAS CAMPESINAS LATINOAMERICANAS
A.
B.
C.
D.
E.

VI.

Antecedentes generales
Desarrollo agrícola latinoamericano
Presiones ideológicas sobre los modelos de
desarrollo latinoamericanos
El problema de los excedentes agrícolas y la
ayuda alimentaria
°
Los cambios de hábito de consumo en la población
latinoamericana

ALIMENTACION Y CAMPESINADO:
RICANO

EL DESAFIO LATINOAME-

65
65
66
71
76
79
85

A.

85

B.
VII.

Hacia un equilibrio alimentario
El gobierno ante este desafío

86

CONCLUSIONES

91
92

Notas
CAMPESINADO Y MERCADO DE ALIMENTOS EN UN MODELO DE
ECONOMIA ABIERTA

97
99

RESUMEN

II.

ANTECEDENTES GENERALES

1°3

A.
B.

I.

103

El concepto de lo campesino
La agricultura campesina: algunos elementos que
la caracterizan

104

I
I

LA AGRICULTURA CAMPESINA EN CHILE

107

A.
B.
C.
D.
E.

107
109
110
114

El origen de la agricultura campesina en Chile
Recursos humanos y tipos que la conforman
El marco ecológico
Disponibilidad de recursos naturales
Algunos antecedentes de la situación social del
campesinado chileno

115

Pagina
III.

LA POLITICA AGRARIA CHILENA ............
A.
B.
C.
D.

IV.

121
121

EL MERCADO DE PRODUCTOS AGRICOLAS
A.
B.
C.

V.

.......

Política agraria: breve sinopsis histórica ...
Política agraria (1973-1982). El modelo de
economía abierta. Generalidades
Políticas específicas mas relevantes para la
agricultura campesina
Evolución de la agricultura chilena durante el
período

123
124
138
143

Características de la oferta de los principales
productos de la agricultura campesina
143
Características de la demanda de productos
agrícolas en Chile
152
Evolución de los principales precios de productos
de la agricultura campesina ................... 158
165

A.
B.
C.
VI.

INGRESO Y EMPLEO DE ASALARIADOS AGRICOLAS .........

165
167
169

Empleo agrícola
Subempleo y desempleo agrícola ................
Ingresos de los asalariados agrícolas .........

CONCLUSIONES

173

Notas
ANEXO

176
............

191

m

INTERNACIONALIZACION DE LA ECONOMIA
Y EL ABASTECIMIENTO DE
ALIMENTOS */

Este documento fue preparado por el señor Gonzalo Ibañez R.,
Consultor de la División Agrícola Conjunta CEPAL/FAO, con
la colaboración del señor Rodrigo Vega.
Las opiniones expresadas en este trabajo son de la exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las
de la institución.

RESUMEN
Este estudio tiene como objetivo analizar el comercio
mundial de algunos productos agrícolas básicos y establecer su relación con algunos países industrializados
exportadores de alimentos, para advertir finalmente el
impacto de estos países sobre las economías campesinas
latinoamericanas.
En el segundo capítulo se refiere a las políticas
agrícolas de la CEE y los Estados Unidos, y trata de
explicar la importancia de estos dos centros
económicos en la producción y comercio mundial de alimentos muestra que ambos practican una fuerte intervención
en los mercados, usando para ello diversos mecanismos,
que van desde regulaciones de precios hasta el subsidio
directo a los productores agrícolas. Estas políticas de
intervención estatal tienen objetivos muy claros, entre
los cuales se destacan la independencia alimentaria,
estabilización de los ingresos del sector agrícola y
creciente participación en los mercados internacionales.
En el tercer capítulo se estudia la importancia de
los Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea en la
producción y comercio mundiales de productos agrícolas
básicos.
Ponen en evidencia dicha importancia algunas cifras
sobre trigo, maíz, soya y leche. En el caso del trigo,
los Estados Unidos genera el 15$ de la producción mundial
y domina el k1% del comercio mundial. En el maíz, este
mismo país entrega el kC# de la producción mundial y controla el 70% de las exportaciones. La soya es producida
en un 60% por los Estados Unidos, y su comercio mundial
está en más de 80% manejado por este mismo país. La
Comunidad Económica Europea produce alrededor del 25% de
la leche fresca y un 50$ de la leche en polvo, participando con un 70% en las exportaciones mundiales de leche
en polvo y cremas»
En este capítulo también se analiza el proteccionismo agrícola, señalándolo como un instrumento principal
usado por las economías centrales para expandir sus mercados. Por último, se hace referencia a la evolución de
las importaciones de productos alimenticios básicos por
la región» Se aprecia que las importaciones de cereales

m

para América Latina (exceptuando Argentina), se han incrementado más de 200$ entre 1970 y 1980. Los índices de
dependencia del trigo importado (exceptuando Argentina y
Uruguay) llegan a más del 60$. Esta dependencia es directa de los Estados Unidos en el caso del trigo y el maíz,
y de la Comunidad Económica Europea en el caso de la
leche.
En el cuarto capitulo se advierte que este progresivo deterioro de la autosuficiencia alimentaria de la
región va en perjuicio directo del sector de pequeños productores campesinos, quienes son los que principalmente
tienen a su cargo la producción y abastecimiento interno
de productos agrícolas básicos. Se establece, que a pesar
de poseer alrededor del 18$ del total de tierra agrícola
y el 7$ de la tierra arable, estos pequeños agricultores
generan más del ^0$ de la producción con destino al mercado interno, teniendo especial importancia en el caso del
maíz (más del 50$), la papa (sobre el 60$) y el frijol
(cercano al 80$).
En el capítulo quinto se analiza con detenimiento
el efecto del comercio internacional sobre las economías
campesinas latinoamericanas. Se señala que el origen del
fuerte incremento en la dependencia alimentaria de la
región tiene causas internas y externas. Entre las causas
internas se encuentran la falta de apoyo que ha tenido la
agricultura orientada a los mercados nacionales, y muchas
veces la discriminación de los gobiernos hacia este
sector. De las causas externas, cabe señalar las ayudas
alimentarias, la adopción de estrategias de ventajas
comparativas, la transnacionalización de la alimentación
en la región y la venta de productos alimenticios subsidiados por parte de los países desarrollados.
El último capítulo muestra algunas orientaciones
que podrían tomar los gobiernos de los países latinoamericanos ante los problemas de producción y abastecimiento
alimentario de la región. Dentro de estas orientaciones
se plantea el mejoramiento de la estructura de tenencia
de la tierra, que mantiene sustanciales diferencias. Es
así como para el año 1973 el 70$ de la población agrícola
latinoamericana contaba con sólo un 2,*+$ de las tierras
cultivadas, mientras que un 2$ de esta población controlaba el k7fó de estas tierras.
Otros de los lineamientos planteados en torno a dar
solución a los problemas de alimentación y pobreza del
campesinado son: reforma del sistema de comercialización,
fomento a la adopción- de tecnología apropiada, control de
los oligopolios alimentarios, apoyo a los planes de coordinación económica e integración latinoamericana, formulación de planes de seguridad alimentaria regional y
otros.

m

lo

INTRODUCCION

Ha sido realmente significativa la creciente importancia
que han adquirido Estados Unidos y la Comunidad Económica
Europea (CEE) en los últimos años, tanto en la producción
como en las exportaciones de alimentos» Desde luego, muy
pocos afirman hoy en día que los mercados internacionales
son perfectos, pues basta analizar someramente el mercado
de alimentos para darse cuenta que no sólo son imperfecto^,
sino que además son fácilmente manejados por un grupo
reducido de países»
Sin embargo, aún existen defensores de esquemas de
desarrollo con apertura irrestricta al comercio, en los
cuales bajo el influjo ideológico de doctrinas monetaristas neoliberales, se desprotegen las agriculturas nacionales y se las deja compitiendo con un sistema olígopólico mundial que protege fuertemente sus agriculturas.
Lo anterior como es fácil prever ha producido un considerable deterioro de la capacidad productiva de la Región y
ha determinado en última instancia una progresiva
dependencia alimentaria»
Muchos de los países de la región no tienen este
esquema de desarrollo, pero sin embargo, recurren a estos
proveedores internacionales, quienes están dispuestos a
ofrecerles alimentos a precios menores que los costos de
producción internos. De esta forma el resultado es el
mismo: caída de la producción y aumento de la depen=
dencia»
El presente estudio se preocupa fie analizar el
comercio mundial de alimentos, advirtiendo sus imperfecciones, y el impacto que tiene sobre las agriculturas
de los países latinoamericanos, especialmente sobre el
sector más débil de la agriculturas el pequeño productor campesino»
Cabe señalar que este trabajo es una aproximación
al tema que trata fie presentar de manera muy general ®1
problema de abastecimiento alimentario de la región latinoamericana» Se recomienda por lo sisao examinar con
mayor profundidad y en forma especifica fiicho problema,,
dada la importancia que él tiene y la urgencia en solucionarlo o

m

11=

POLITICAS AGRICOLAS DE LA COMUNIDAD ECONOMICA
EUROPEA Y DE LOS ESTADOS UNIDOS RESPECTO
AL MERCADO INTERNO Y EXTERNO

En este Capítulo se tratan en forma somera los aspectos
fundamentales de las políticas agrícolas de la Comunidad
Económica Europea (CEE) y de los Estados Unidos, con el
objeto de comprender en mejor forma, el por qué de la
gran importancia que tienen estos dos centros en la producción mundial de alimentos y su gran participación relativa en el comercio mundial de éstos.
Tanto la CEE como los Estados Unidos aplican medidas
de intervención en el mercado agrícola a través de diferentes instrumentos. Estas intervenciones se dan a
través de los precios, créditos, compra de los gobiernos
de parte de la producción agrícola, apoyo a la comercialización interna y externa de los productos de origen
agropecuario y subvenciones a la exportación de éstos con
el fin de alcanzar mayor competitividad en el mercado internacional. Al mismo tiempo, cuentan con políticas de
regulación de las importaciones a través de medidas paraarancelarias -en su mayoría de carácter proteccionistade manera que no se perturben los mercados internos.
Según algunos especialistas, la intervención de organismos públicos a través de la fijación de un sistema
de precios internos para los productos agropecuarios
tiene en Estados Unidos un sentido diferente al del sistema de la CEE, ya que en el primer caso su objetivo no
es reemplazar a las leyes del mercado, sino regular los
precios para minimizar el efecto económico de la sobreproducción. En cambio la CEE altera estas leyes del mercado a través de dichos sistemas, con el objeto, entre
otros, de asegurar un nivel de ingreso al agricultor y
estabilizar los precios agrícolas.
No obstante lo anterior, esta interpretación es
discutible porque ambos alteran las leyes de la oferta y
la demanda de productos agropecuarios, dado que si estas
políticas no existiesen, la realidad sin duda, sería
completamente diferente y e6tos países no ocuparían los
lugares que hoy tienen en el concierto mundial.

7

A,

La Política Agrícola Común (PAC)
de la CEE V

Desde que en 1962 los seis miembros originales de la Comunidad Económica Europea acordaron suprimir sus políticas
agrícolas nacionales y reemplazarlas por una Política
Agrícola Común (PAC), la producción en este sector creció
rápidamente» Hoy más del 95% de los bienes agropecuarios
se maneja a nivel comunitario.
La tierra constituye, en la Comunidad, la fuente
principal de ingresos para ocho millones de personas que
trabajan a tiempo completo con el objeto además, de abastecer de alimentos a su población sin tener que depender
del exterior.
El Tratado que dio origen a la CEE destina un lugar
importante a la agricultura. Cuando éste se firmó, los
seis países vivían situaciones muy diferentes, lo
que hacía bastante difícil la implementación de un rr.ercado común agrícola.
El porcentaje de la población activa empleada en el
sector, el aporte de la agricultura al producto nacional,
la productividad, la participación de los productos alimenticios en los intercambios con el exterior,•los precios
de los productos, diferían notablemente de un país a otro.
Las políticas agrícolas de los seis eran muy diferentes,
incluso contradictorias. Ellas se referían a situaciones
naturales y económicas extremas, como las del sur de
Italia y el norte de Alemania. Algunos países acudían a
mecanismos liberales, otros a sistemas más proteccionistas.
A pesar de esta heterogeneidad no se podía dejar al
margen a un sector económico tan importante, excluyendo a
cerca de 15 millones de personas de la integración. Por
otra parte, los países agrícolas no aceptarían privarse
de sacar las mismas ventajas que los industriales de la
apertura de las fronteras y la supresión de las barreras
a los intercambios.
Mantener políticas agrícolas divergentes significaba también crear serios obstáculos a la realización de
los otros objetivos del Tratado: un mercado común industrial y de servicios, la libre competencia, el progreso
social, etc.
Para poner en práctica el mercado común industrial,
la CEE necesitó sólo levantar las barreras aduaneras y
otros obstáculos, fijar reglas de libre competencia e
instalar un arancel aduanero único y común; en cambio en
el área agrícola fue mucho más complejo debido a ciertas
limitantes. Unas de orden natural: dificultad de aumentar la productividad, acortar los ciclos de producción,
cambiar productos. Otras de tipo socioeconómico: rigidez

8

de las estructuras agrarias, necesidad de mantener explotaciones agrícolas en zonas amenazadas por la desertificac ion.
El Tratado de Roma, en su Artículo 39, definió los
cinco objetivos de la Política Agrícola Común. Estos son:
Incrementar la productividad agrícola promoviendo
el progreso técnico; asegurar el desarrollo nacional de la
producción agrícola y la utilización óptima de los factores de la producción, especialmente los del factor traban
jo;
Asegurar un nivel de vida justo para los agricultores miembros de la CEE, en particular mediante el
incremento de los ingresos individuales de las personas
que integran el sector;
Estabilizar los precios de los mercados de productos agrícolas;
Asegurar la oferta de productos agrícolas;
Asegurar q-ue los productos agrícolas lleguen al
consumidor a precios razonables.
Para lograr estos objetivos se organizaron progresivamente los diferentes mercados de productos agrícolas
sobre la base de tres principios:
La unidad de mercado,
la preferencia comunitaria,
la solidaridad financiera.
La unidad de mercado implica la libertad total de
los intercambios y, por lo tanto, la supresión de los derechos de aduanas y de las barreras para-arancelarias; y
la armonización de las reglamentaciones administrativas,
sanitarias, etc. Esta unidad implica también normas
comunes de administración, precios, comunes, posibilidades idénticas de libre competencia y un dispositivo único
de protección en las fronteras de la Comunidad.
Todas estas normas aplicadas al conjunto de la CEE
presentan rasgos particulares de acuerdo a las características de los diferentes productos. A éstas se les
denomina organizaciones comunes de mercado.
La mayor parte de ellas se basan en medidas de
intervención. Para los principales cereales, el azúcar,
los productos lácteos y la carne bovina hay un precio de
intervención: cuando los precios del mercado caen al
nivel del precio de intervención, los organismos comunitarios están obligados a adquirir estos productos y almacenarlos para posteriormente venderlos.
Para otros productos -la carne porcina, ciertas
frutas y legumbres, los vinos de mesa- la defensa del
mercado descansa en la práctica en medidas más flexibles,
como la ayuda a la formación de existencias, la adquisición por agrupaciones de productores y el subsidio a la
destilación.

9

La preferencia comunitaria es el corolario indispensable de la unidad del mercado» La protección del
mercado europeo contra las importaciones a bajos precios
y las fluctuaciones del mercado mundial se asegura
mediante los derechos de aduanas y/o las deducciones, que
hacen el papel de esclusas en las fronteras de la CEE»
La solidaridad financiera deriva de los principios
precedentes» Si la administración es comunitaria, es
lógico que los gastos y entradas también lo sean»
Esta solidaridad financiera se expresa a través del
Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA),
que integra el presupuesto de la Comunidad. Este Fondo
tiene dos secciones: garantía y orientación.
La sección garantía financia el conjunto de los
gastos públicos derivados de la implementación de las
organizaciones comunes de mercado, o sea, las diversas
intervenciones destinadas a regularizar el mercado
interior y las restituciones de la exportación.
La sección orientación contribuye al financiamiento
de la política común de perfeccionamiento de las estructuras agrícolas: reorganización de mercados, modernizaciones, etc.
El instrumento más importante Política Agrícola
Común (PAC) es el de los precios; a través de ellos se
regula y orienta el mercado comunitario con el fin de
alcanzar los objetivos estipulados.
Pero para alcanzar esta meta, no se podían solamente
fijar precios suficientes, sino que también se tenía que
tomar en cuenta que:2/
el nivel de precios interno no fuera perturbado
por la importación, desde el mercado mundial, de productos extranjeros mucho más baratos;
el mercado interno quedara protegido también
contra una oferta desmesurada de producción interna que
tiende a abatir los precios;
se debía tomar medidas para enfrentar
situaciones de escasez que pudieran amagar el abastecimiento de la población;
se debía escalonar o graduar todas esta6 medidas
de manera que los productos domésticos gocen siempre de
una ventaja de precio frente a los terceros países,
siguiendo el principio de la preferencia comunitaria.
Es por ello entonces que se implemento el sistema
de precios que a continuación se explica y que se puede
observar en el Gráfico 1.
Tres tipos de precios de la Política Agrícola Común
son los fundamentales; el precio indicativo, el preciode
intervención y el precio umbral: a éstos se agregan
dos instrumentos para-arancelarios, los impuestos s las
.

10

Gráfico 1
M E C A N I S M O S D E P R E C I O S DE LA P O L I T I C A
A G R I C O L A C O M U N (PAC)

TM

S(x)

CEE

Mercado

internacional

Precio indicativo
Precio umbral
Precio de intervención
Precio
Fuente:

Come rcio
de CEE
ron. otros
países
TM
:
s(x) !

Impuesto
Subsidio

la
la

importación
exportación

internacional

R e v i s t a C o m e r c i o E x t e r i o r , V o l u m e n 31 NQ k, M é x i c o ,
a b r i l de 1981.

las importaciones y los subsidios a las exportaciones con
el objeto de mantener las relaciones deseadas con el
mercado internacional-5/
a)
Precio indicativo (target price). Este no es un
precio efectivo de mercado directamente garantizado, sino
que es una magnitud indicativa establecida sobre la base
de una ponderación de los objetivos y necesidades de la
Política Agrícola Común. Este precio se establece cada
año por parte del Consejo de Ministros y se fija para
aquel centro comercial de la CEE en el que los precios de
mercado son regularmente más altos dentro de ella.
b)
Precio de intervención (intervention price or
3upport__Erlce). Es el nivel de precios garantizados a los
productores. Cuando los precios caen hasta este nivel,
las agencias nacionales compran la producción al precio
de intervención. Los volúmenes de ¿ompra al precio de
intervención pueden estar limitados a una cuota determinada establecida para ciertos productos.
c)
Precio umbral (threshold price). Es el precio
mínimo que puede tener un producto fuera de la Comunidad
para ingresar en ella. Este precio se determina restándole al precio indicativo el costo de transporte desde un
punto hipotético de entrada hasta aquella zona en que el
precio es más alto.
11

d)
Mecanismos para-arancelarios que afectan al comercio
exterior comunitario. Impuesto variable a las importaciones (variable levy). El precio umbral es el precio
internacional del producto más un gravamen protector del
mercado interno de la CEE. Este gravamen se obtiene
restando el precio umbral del precio internacional en un
punto hipotético de entrada, según constataciones diarias
acerca de la evolución de aquellos precios internacionales.
e)
Subsidio a las exportaciones (refund). La contrapartida de los impuestos variables a las importaciones y
gravámenes adicionales está representada por los subsidios a las exportaciones. Dichas restituciones operan
como un subsidio que tiende a igualar el precio interno
con el precio internacional.
B.

La política agrícola de los Estados Unidos

Desde los años treinta, Estados Unidos cuenta con una
legislación agrícola clara y coherente con el objetivo de
dar a sus productores la estabilidad necesaria para el
desenvolvimiento del sector, y que al mismo tiempo haga
remunerativa su labor; con ello se intenta conseguir una
oferta adecuada para satisfacer la demanda por productos
de origen agropecuario.
Los principales instrumentos de la política agraria
se pueden clasificar en cuatro categorías:
programas de sostenimiento de precios;
programas para la limitación de la producción;
programas para la disposición de excedentes;
programas varios, con diferentes objetivos.
De estos programas los más importantes son los de
sostenimiento de precios y los de disposición de excedentes, aunque los de limitación de la producción están
alcanzando creciente importancia durante los últimos años.
Estos programas están bajo la conducción del Departamento de Agricultura (USDA) a través de diferentes
instituciones y organismos, dentro de los cuales uno de
loe más importantes es la Commodity Credit Corporation
(CCC). La CCC fue instituida en 1933 y actualmente
cumple las funciones de sustentación de precios de
productos agrícolas a través de préstamos, compras, pagos
y ottas operaciones; además, proporciona materiales e
instalaciones requeridas en la producción y comercialización de productos agrícolas. También puede vender esos
productos a otras agencias gubernamentales y a gobiernos
extranjeros; puede hacer donaciones de alimentos dentro
del país, a otros países o bien a agencias internacionales. La CCC también asiste financieramente al desarrollo de la comercialización de los productos agrícolas.

112

Las operaciones de sustentación de precios de productos agrícolas son llevadas a cabo primeramente a través
de préstamos, compras y programas de pagos, para cereales
tanto de consumo humano como animal, algodón, lana,
poroto soya, tabaco, leche y productos láctsos, maní,
azúcar y lana. Las tasas de préstamo están diseñadas
para mantener la competitividad de los productos agrícolas y los precios indicativos para reflejar los costos
de producción y así alcanzar los niveles de ingresos
deseados»
La CCC también posee programas para transportar,
almacenar, procesar y disponer de varios productos agrícolas que maneja.
A continuación se han esquematizado los diferentes
programas de la política agrícola norteamericanas^/
a)
Programa de sostenimiento de precios:
~ P r o g r a m a s de préstamos (loan programe);
Pagos por precios deficientes (deficiency
payments;
- Acuerdos de compra (purchase agreements);
Compras directas (direct purchases)®
b)
Programa para la limitación de la producción
Asignaciones de superficie de cultivo y cuotas
de venta (acreage allotments and marketing
quotas)?
Pagos por diversificación de cultivos (land
divereification payments)
Programa de ajuste de la tierra de cultivo
(cropland adjustment program).
c)
Programa para la disposición de excedentes
- Mercado interior
/Acuerdos internacionalea
- Mercado exterior
lLey Pública b0
d)
Otros programas.
1o

Algunos conceptos básicos

Algunos conceptos básicos de la política agrícola de los
Estados Unidos que conviene explicar son los siguientes?
a)
Precio de paridad (parity price).
El precio de
paridad de un producto con base decimal es aquel que
proporcionaría a estos productos un poder adquisitivo
idéntico al obtenido diez años atrás«
El Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos (USDÁ) calcula y publica mensualmente este precio
para una serie de productos, utilizando la siguiente
fórmula:
Indice de precios
Precio
Precio medio del
pagados por los
de
_ producto durante
agricultores
Paridad
los últimos diez
..
.
T
Indice de precios agrarios
agoe

13

b)
Tasa de préstamo (loan rate). Es el porcentaje del
precio de paridad garantizado al agricultor a través de
los programas de préstamos y de los acuerdos de compra»
Este puede variar entre el 65% y el 90% del precio de
paridad, a discrecióñ del Secretario de Agricultura, quiei
además está facultado para aumentarlo hasta 100% cuando
razones de bienestar o seguridad nacional lo justifiquen»
c)
Precio de préstamo (loan price). Es el precio
expresado en dólares y centavos por bushel o por libra
aplicado en los programas de préstamo y en los acuerdos
de compra. Según las temporadas, de acuerdo a la legislación vigente en cada momento, los precios de préstamo
han sido establecidos por ley o bien a través de la Tasa
de Préstamo fijada para este efecto por el Secretario de
Agricultura. En este último caso resulta:
Precio de préstamo = Tasa de préstamo x precio de paridad
d)
Precio indicativo (target price). Este concepto,
introducido por la Agriculture and Consumer Act, de 1973«
constituye el nivel deseable del precio de mercado y
sirve de base para el cálculo de algunas subvenciones.
Con anterioridad a la Ley de 1973, cumplió sus
funciones el 100% del precio de paridad de una determinada fecha, según el producto del que se tratase.
2.

Programas de sostenimiento de precios

Estos programas son utilizados con el fin de incentivar
la producción o mantener los ingresos agrícolas a un
determinado nivel.
a)
Programas de préstamo. En este marco se implementan dos tipos de créditos:
i) Crédito normal, otorgado por un período
inferior al del ciclo productivo.
ii) Crédito de hasta tres años plazo (término
dentro del cual el producto queda inmovilizado
en la reserva).
Las diferencias entre estos dos tipos de créditos
son:
- El importe del préstamo (medido por unidad de
peso del producto) que recibe el agricultor en el caso i),
es inferior al obtenido en el ii). Estos importee son
los precios de préstamo.
En el crédito normal se acepta el retiro anticipado del producto para su venta en el mercado libre,
antes de la fecha de vencimiento, en cuyo caso el agricultor debe reintegrar el capital y pagar intereses (que
de todos modos resultan inferiores a I06 vigentes en el
ámbito financiero).

14

- E n el crédito de hasta tres años plazo se debe
pagar intereses por el primer año de depósitos en la
reserva, pero no por los dos años siguientes. La evolución de los precios del mercado condiciona el sostenimiento o la suspensión de los préstamos por parte del gobierno. Si durante un mes el nivel de precio en el mercado supera un mínimo previamente estipulado (release
level), los productores deben comenzar a pagar intereses
sobre su deuda respecto de los granos que continúen en
depósito.
b)
Pagos por precios^deficientes.
Bajo este programa
se subvenciona a los agricultores cuando obtienen precios
inferiores al precio indicativo. Este programa no es
incompatible con la participación en los programas de
préstamog y al contrario de lo que sucede con éstos, no
fomenta la acumulación de existencias.
Los agricultores.dan cuenta al Agricultural
Marketing Service (AMS) de todas sus ventas. El AMS
calcula la media de los precios percibidos por los agricultores para un determinado producto, en los
cinco
primeros meses de la temporada, ponderada por las cantidades vendidas. Sólo si el precio medio ponderado,
calculado de esta forma es inferior al precio indicativo
se pone en marcha el programa de pagos por precios deficientes, pues en caso contrario, no se realiza ninguna
subvención.
El monto de la subvención es la diferencia entre el
precio indicativo y el precio que resulte más alto entre
el precio medio ponderado de los cinco primeros meses de
la temporada y el precio de préstamo.
E l importe de la subvención es el producto del
precio de la misma por la asignación de superficie y por
el rendimiento medio por acre»
Por este sistema, la subvención que efectivamente
percibe cada agricultor es independiente de la cantidad
vendida por él y del precio que haya obtenido.
c)
Acuerdos de compra»
Son precontratos de compraventa entre la CCC y el agricultor, mediante los
cuales, la CCC se compromete a recibir en ana fetrtia
determinada, generalmente al vencimiento de los programas
de préstamos, una cantidad especifica de un determinado
producto, siendo el precio de la operación el precio de
préstamo bruto. La otra parte, el agricultor, se reserva
la facultad de cumplir total o parcialmente o no cumplir,
la entrega del producto. Evidentemente, la decisión del
agricultor vendrá determinada por el precio que pueda
conseguir en el mercado.

15

d)
Compras directas.
Pueden consistir en el anuncio
por parte del USDA, que la administración está dispuesta a
comprar una cantidad limitada o ilimitada de una mercancía a un precio establecido.
Otra modalidad de las
compras directas es la constituida por las operaciones de
mercado abierto; es decir, la adquisición de determinados
productos agrarios, como un comprador más entre los que
habitualmente operan en el mercado.
3-

Programas para la limitación de la producción

E s t o s programas están orientados a disminuir la oferta de
productos agropecuarios por efecto de los programas de
incentivos a la producción y que llevan a la generación
de excedentes.
a)
Asignaciones de superficie de cultivo y cuotas de
ventas
Las asignaciones de superficie nacieron como un
primer intento para limitar la producción y evitar la
gran acumulación de existencias causada durante unos años
por ciertos programas de sostenimiento.
E s por ello que
se hizo necesario una cierta planificación de las producciones agrarias antes de una determinada fecha tope para
cada cosecha.
La Secretaría de Agricultura determina la
superficie máxima a sembrar en la temporada siguiente,
superficie que es asignada luego por estados, en cada uno
de ellos por condados y, finalmente, entre loe agricultores de cada condadoDe esta forma, a cada agricultor le es asignada una
determinada superficie para cada cultivo. El resto de
estas asignaciones es condición para acogerse a los programas de sostenimiento de precios, pero en la actualidad
su incumplimiento no conlleva ningún otro tipo de sanción.
Debido a la ineficacia de las asignaciones de superficie como medida de reducción de la producción agraria,
fue necesario reforzarla con medidas más drásticas.
Surgieron así las cuotas de ventas, que implicaban la
comercialización de la producción obtenida estrictamente
en las respectivas asignaciones de superficies, bajo
multa de alrededor del 50% del precio de paridad.
b)
Pagos por diversificación de cultivos
Comunmente designado por set-aside acreage - e s
decir, superficie sustraída a determinado cultivo- este
instrumento persigue reducir la superficie de cultivo para
un determinado producto por debajo de las superficies así
asignadas a los agricultores, destinándola a cultivos
alternativos o simplemente dejándola sin cultivar.
La
superficie que se sustrae al cultivo en cuestión suele
estar comprendida entre el 0 y el 30% de las asignaciones
de superficie.

16

Los agricultores reciben en compensación de las
rentas perdidas una subvención cuya cuantía es el resultada del siguiente producto:
superficie sustraída al
cultivo por el agricultor multiplicada por el rendimiento
medio por acre y esto a la vez multiplicado por el precio
del producto en cuestión. Este precio es fijado por el
USDA, pudiendo alcanzar como máximo el precio de préstamo,
c)
Programa de ajuste de las tierras de cultivo

El objetivo de este programa es la reducción a
largo plazo de la superficie cultivada, para lo cual se
establece un contrato entre la Administración y los agricultores, cuya duración depende del nuevo uso a que se
vaya a destinar el suelo: conversión de las tierras de
cultivo en bosques, equipamientos recreativos, etc. A
cambio el agricultor percibe una compensación que no
puede exceder del valor de la cosecha perdida, durante
el tiempo de vigencia del contrato.
t

K

Mecanismos de financiamiento de las exportaciones
de excedentes 5 /

Los sistemas de financiamiento para las exportaciones de
excedentes agropecuarios se originan en las disposiciones
del título IV de la Agricultural Trade Development
Assistance Act de 195^, conocida como Public Law ^80, con
sus modificaciones posteriores. A este sistema original,
mediante el cual se proveía de préstamos de largo plazo
-20 a ^0 años- y con bajo interés a países en desarrollo,
para la compra de productos agropecuarios de origen estadounidense, se fueron incorporando nuevas variantes, que
en la actualidad conforman el siguiente cuadro:
i) Préstamos de largo plazo, concebidos a través
del mecanismo de la PL W O cuya vigencia se renueva periódicamente ;

ii) Préstamos de corto plazo -1 a 3 años- otorgados
por la Commodity Credit Corporation (CCC), mediante los
cuales el Departamento de Agricultura concede créditos a
compradores extranjeros;
iii) Préstamos a mediano plazo -3 a 10 años- instituido por Agricultural Trade Act de 1978. Sin las exigencias requeridas para el otorgamiento de los créditos
de largo plazo; este mecanismo exige para su puesta en
marcha, que la Secretaria de Agricultura determine que
la venta beneficiada con el préstamo desarrolle, expanda
o mantenga la capacidad del país beneficiado como mercado
para los productos agropecuarios estadounidenses;
iv) Préstamos ligados a inversiones estadounidenses
en países en desarrollo, destinados a la crianza de
ganados y procesamiento industrial de productos agropecuarios.

17

Los préstamos otorgados para exportaciones realizadas por las empresas estadounidenses radicadas en los
países desarrollados con el mencionado objetivo, sor. otorgados también por la CCC; pero en coordinación con la
Overseas Prívate Investment Corporation (OPIC), que provee
los seguros contra riesgos involucrados en la operación,
con inclusión de los riesgos políticos,
a)
El mecanismo de la Ley Pública **80 6 /
Por ser este el modelo en el cual se han basado
posteriormente los diferentes instrumentos con el fin de
financiar las exportaciones de excedentes, a continuación
se señalan las principales características que definen
esta ley:
i) Los países importadores y las entidades comerciales privadas, directamente
o con la intervención de
agentes autorizados, deben presentar una solicitud de
importación. Las compras pueden efectuarse mediante
negociaciones con oferentes estadounidenses y libremente
elegidos por los importadores, o bien sobre las b a s e s de
invitaciones dirigidas a los compradores para efectuar
ofertas públicas.
ii) La autoridad administrativa -el Administrador
del Servicio Exterior Agrícola del Departamente de Agricultura de Estados Unidos- emite la autorización de
compra, que define las características de la operación»
Cada autorización de compra a crédito deberá especificar
el producto que se desea comprar -únicamente excedentes
de productos agrícolas- la cantidad aproximada, el monto
máximo en dolares, el método de financiamiento en representación de la CCC y los plazos dentro de los cuales se
pueden celebrar y entregar contratos.
iii) La CCC emite cartas de compromiso (letter of
commitment), dirigidas a los bancos designados en cada
operación, tiediante las cuales asegura el reembolso al
banco que pague dentro de los términos de la carta de
crédito correspondiente.
Ello implica una facilidad para el país importador,
que es sustituido en el pago por la CCC, organismo que
a su vez recibirá el reintegro cuando el crédito concedido a favor del importador extranjero sea cancelado por
éste.
La importancia de la carta de compromiso se refleja
en el hecho de que, en caso de conflicto, sus términos
prevalecen sobre los de la carta de crédito.

18

5-

El empleo de restricciones cuantitativas
en las importaciones 7/

L a defensa del sistema interno de producción y de
los
precios de los productos agropecuarios es implementada,
respecto del comercio exterior, a través del empleo de
las llamadas restricciones cuantitativas.
E s t a s restricciones están legalmente previstas en
dos tipos de cuerpos legales:
i) de carácter general;
ii) específicas para productos definidos en la
nomenclatura arancelaria, que se ponen en práctica cuando
las condiciones previstas por las normas justifican su
aplicación.
E l Ejecutivo, como resultado de las investigaciones
respectivas, puede imponer un derecho de hasta un 50$
ad valorem, o bien restricciones cuantitativas, pero que
en ningún caso impliquen restringir el ingreso del
producto en más de 50$ de los volúmenes importados
durante un período representativo anterior. En casos
de emergencia, el Ejecutivo puede tomar esas mismas
medidas aún sin contar con el informe de la US International Trade Commission.
Esta legislación fue utilizada en diversas
ocasiones con el objeto de imponer restricciones cuantitativas a la importación de productos agropecuarios, en
especial productos lácteos y carne,
a)
Aplicación de derechos compensatorios
La Ley de Acuerdos Comerciales de 1979 procuró,
entre otros objetivos, incorporar a la legislación de
los Estados Unidos los acuerdos logrados en la Ronda
de Tokio.
El Titulo I modifica a la Ley Arancelaria de 1930
al introducir un Séptimo Título:
Derechos Compensatorios y Antidumping.
Entre las enmiendas introducidas en la materia,
se destaca la nueva exigencia de probar el daño invocado, a los efectos de obtener la imposición de derechos
compensatorios sobre importaciones subsidiadas en el
país de origen.
L a Comisión de Comercio Internacional (CCI), y el
Departamento del Tesoro tienen asignadas funciones
específicas. E s t e último debe determinar la existencia
del subsidio; la CCI, por su parte, debe dirigir la
investigación destinada a establecer el daño material
causado a la producción local en virtud de las importaciones subsidiadas.

19

XXIo

PARTICIPACION DE LAS ECONOMIAS CENTRALES
CAPITALISTAS SOBRE EL COMERCIO
MUNDIAL DE ALIMENTOS

Los países industrializados, principalmente los Estados
Uaidoe y aquéllos que conforman la Comunidad Económica
Europea, se han transformado de importadores de alimentos
básicos ®n exportadores de ellos« El caso más notable
es el de los cereales en Estados Unidos y el de los
lácteos y azúcar en la Comunidad Económica Europea«
Al hacer un análisis histórico de esta situación
se puede ver que en estas economías centrales capitalistas fueron tomadas las decisiones políticas de incentivo
y apoyo a sus agriculturas hace ya bastantes años»
Quisás tales decisiones fueron tomadas teniendo presente
consideraciones relativas a la seguridad alimentaria,
a evitar migraciones masivas campo-ciudad, o por consideraciones económicas® Entre estas últimas sobresale
©1 principio planteado por algunos autores que afirman
que los países con agriculturas estables tienen economías estables.
En este capítulo se hace un análisis de la producción y comercio mundial de los principales alimentos
consumidos por la población, tales como el trigo, maíz,
soya, azúcar y productos lácteos« Para estos productos
se muestra su participación relativa en la producción y
comercio de exportación mundial, y las tendencias para
la década de los setenta«
En esta forma se puede apreciar claramente la alta
participación de estas economías en la producción y
comercio mundial de los productos antes señalados.
Posteriormente se trata, grosso modo, el fenómeno del
proteccionismo agrícola, el cual es un importante elemento en el desarrollo de las políticas agrícolas de
expansión de dichas economías? al mismo tiempo se
advierten los graves efectos que este proteccionismo
tiene sobre el comercio internacional de productos de
origen agropecuario y principalmente sobre Latinoamérica,
ea donde una de las principales fuentes de ingresos de
exportación proviene de los productos básicos agropecuarios«
21

Con el objeto de aportar otros elementos al
análisis de la influencia de los Estados Unidos y la CEE
en el campo del mercado mundial de alimentos, se hace
referencia a los acuerdos internacionales que se han
logrado y el resultado de éstos para los países industrializados en la implementación y evolución de ellos.
Finalmente, se hace un análisis de la evolución de
las importaciones, de los productos en cuestión por parte
de Latinoamérica en su conjunto, por países y grupos de
países, mostrando de esa manera la creciente dependencia
externa y principalmente de los Estados Unidos y la CEE
Con ello se pone de manifiesto el peligro que corre la
seguridad alimentaria de la región, dejando un sector
altamente vulnerable al exterior, lo que puede tener
serias consecuencias ante cualquier coyuntura en el ámbito
mundial, ya sea ésta política, econ6mica~o social.
A.
1.

Producción y comercio mundial
de productos básicos

Producción y comercio mundial de trigo

Para el periodo 1979-81 Estados Unidos alcanzó alrededor
de un 15$ de la producción mundial de trigo, controlando más de un b f é del comercio mundial de este
Ci
producto. Para ese mismo período la CEE originó
el
11$ de la producción mundial y controló alrededor del 18$
del comercio internacional. En síntesis, sólo el 26$
de la producción mundial de trigo controla el 58$ del
comercio de este producto. (Véase los Cuadros 1 y 2.)
A esta alta concentración se agrega el hecho que
la comercialización de este cereal en el mercado mundial
está en manos de poderosas empresas transnacionales, las
cuales manejan más del 85$ del mercado internacional
(Bunges and Born, Cargill, Northamerican Continental
Grain Dreyfuss y André Europeas).8/
Las cifras presentadas hablan por sí solas de la
influencia que tiene los Estados Unidos en el mercado
mundial de este importante cereal. Aún más importante
se torna este influjo si se considera el caso latinoamericano, región que tiene su principal aporte de proteínas vegetales en los cereales, que entregan un 55$ del
total de proteínas vegetales consumidas por la
población.9/
Del análisis de las cifras, (ver Cuadros 1 y 2) se
aprecia claramente la importancia creciente de los
Estados Unidos en la producción mundial de trigo. Este
país ha sido el único, entre los grandes productores de
este grano, que ha incrementado su participación relativa
en forma significativa para el período 1961/65 y 1979/81.
22

Cuadro 13
PRODUCCION Yí EXPORTACION MUNDIAL DE TRIGO EN LOS
PRINCIPALES PAISES Ó REGIONES
(Miles de toneladas)

País o realón

PEcduccifSm

ABo

61/65

Estados Uatetoa
Canadá

33. 040
15.364

Australia j Nuo•57a Zelandia

8.470
7. 441

Argentina

31.835

C E E a/

Mundo

254. 534

I

9

S

69/71

79/81

40. 034
13,901

66. 242
20. 287

9. 371
5. 873
36.633

14. 8Î0
7. 993



49. 963

i

327. 922

443. 8S8

Fuente: FAO, Anuarios de tfrodueción y C o a e r c i O ;
a/ Europa-(§).

ExportaciSe

! 75/77

I



79/81

28.176
112. -619

38. 890
15.353

10.824

1

10. 856

3.723

4. 230 .

12.641

18.035

72. 026

95. 233

varias edioionas«

Cuadro 2
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA PRODUCCION Y EXPORTACION
MUNDIAL DE TRIGO EN LOS PRINCIPALES
PAISES Y REGIONES

Pafo o regién



AEo

I

W Zelandia
Argenêtaa
C E E a/

Fuente:

1

61/65

69/71

79/81

75/77

79/81

13. 0
6. 03

12. 2
4. 2 4

15. 0
4.57

39.12
17.52

40. 8
16.12

3.32

Estados Unidos
Canadá
Australia y M m ei- S

URSS.
Mura! o

Esportee Mira

ProduccMSa

2.85
1. 8
11. 2
28,3
100. 0

3.33
1. 8
11. 25
20.8
SO®. 0

15.02
5.17

11.4
4.44

2.9
12. 5
25.2
100. 0

17.69
100. 0

19.0
IOS. 0

FA0, Anuarios de Producción y Comercio,, varias ediciones«

i (9ir


23

Entre ambos períodos la producción de trigo de los
Estados Unidos se ha incrementado en 100$, lo que significa una tasa de crecimiento promedio anual de 4,2$,
mientras el mundo lo ha hecho a tasas del 3,3$«
Cabs
destacar que entre los períodos 1961/65 - 1969/71 la tasa
de crecimiento en la producción de trigo por parte de los
Estados Unidos fue de 2,8$, mientras que la tasa de
crecimiento mundial fue de un 3,7$- Por otra parte, en
el período 1969/71 - 1979/81 la tasa de crecimiento para
los Estados Unidos fue de 5,2$ y la mundial de 3,1$»
Con respecto a la evolución del comercio mundial de
trigo, (véase los Cuadros 1 y 2), las cifras muestran que
entre los períodos 1975/77 - 1979/81 los únicos países
entre los productores más importantes de este cereal que
incrementaron su participación relativa en el comercio,
son los Estados Unidos y los miembros de la CEE.
Las tasas de crecimiento anual de las exportaciones
para el período indicado fueron de 8$ para Estados Unidos
y de 9,2$ para la CEE, mientras que la tasa de crecimiento mundial fue de 7,2$.
2.

Producción y comercio mundial de maíz

En los Cuadros 3 y 4 se puede observar que para el año
1980 el principal productor de maíz en el mundo es los
Estados Unidos, que origina 43$ del total mundial, luego
China con 15$, Brasil con 5,2$, la CEE con un 4,2$,
México con 2,8$, Unión Soviética con el 2,2$, Argentina
con 1,6$ y Canadá con 1,4$.
Para el período comprendido entre 1971 y 1980 se
puede señalar que la tasa de crecimiento anual media de
la producción mundial fue del 2,83$. Para los países
considerados el mayor crecimiento medio anual lo presenta
China con un 7,9$, luego Brasil con 4,2$, a continuación
México con un 1,92$, los Estados Unidos con 1,8*1$ y la
CEE con 1,7$. Argentina ha experimentado una tasa de
decrecimiento de 48$ anual.
En cuanto a las exportaciones mundiales, según el
Cuadro 4, se puede observar que para el año 1980 los
Estados Unidos maneja el 69,5$ del mercado mundial, y la
Argentina 11,5$ del total, proporcionando así estos dos
países alrededor del 81$ de las exportaciones mundiales
de este grano.
La tasa de crecimiento medio anual de las exportaciones mundiales entre 1971 y 1981 fue del 9,8$, sobresale Canadá con una tasa del 42,9$ anual, los Estados
Unidos con 15,6$ y Argentina con 4,0$. Cabe destacar
que las tasas de crecimiento anual medio de
producción y exportación mundial para idéntico período

24

Cuadro 3
PRODUCCION Y EXPORTACION MUNDIAL DE MAIZ EN
LOS PRINCIPALES PAISES Y REGIONES
(Miles de t o n e l a d a s )

País 0 región
AHo
S o t a d o s Unidos
CEE (9)
Brasil
Argentina
México
Canadá
hiña
URSS
IMundo

1971
143. 290
14. 106
14.130
9. 930
9. 339
2. 946
30. 053
13.076
305. 001

Producción
1975
146. 487
13. 950
16. 491
9. 700
9. 030
3. 623
33.120
9.993
322. 536

1980
168. 855
16. 425
20. 377
6. 410
11. 081
5. 462
59. 705
8.609
392. 245

1971

Exportación
1975

12. 884
1. 5 1 8 a /
-

6.128
-

3495

30. 965

1981
34. 855
1435/

33. 502
266
4. 001

1

9.112
-

-

05

1. 207
123

51.659

1 78. 930

F u e n t e : FAO, Anuarios de Producci6n y Comercio, v a r i a s e d i c i o n e s .
Europa (6)1 Además corresponde a c i f r a s de l a OCDE, p a r a e x p o r t a c i o n e s a l
mundo, e x c l u i d o e l comercio i n t r a c o m u n i t a r i o .
b / Por no d i s p o n e r de c i f r a s p a r a 1981 se tomó e l año 1980.

Cuadro 4
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA PRODUCCION 1 EXPORTACION MUNDIAL
DE MAIZ EN LOS PRINCIPALES PAISES Y REGIONES

P a f s 0 región
AHo

Producción
1971

1975

Exportación
1980

1971

1975

45. 45
47. 0
43. 05
41. 61
64. 85
Sotados Unidos
4. 2
4. 33
4. 9
0. 5
CEE (9)
4.62
5.12
5.12
Brasil
4.63
7. 74
3. 01
1.63
Argentina
3. 26
¡9. 8
2. 8
2. 8
3. 06
México
4. 0
1. 12
0. 2
0. 97
1. 39
Canadá
15. 22
10. 28
0. 3
0. 22
3hina
9. 85
3.10
2.2
_
4.20
URSS
100. 0
100. 0
100. 0
100.0
100. 0
^íundo
F u e n t e : FAO, Anuarios de Producción y Comercio, v a r i a s e d i c i o n e s
a / Por no d i s p o n e r de c i f r a s p a r a 1981 se tomó e l año 1980.

1980
69.5
Q. 18(e)
-

11. 54
-

1. 53
0.16

_

100. 0

25

fueron del 2.8$ y 9*8$, respectivamente; en forma análoga
loe Estados Unidos tuvo tasas del 1.84$ y 15.6$ para
producción y exportación, respectivamente. Las causas
del fuerte incremento en las exportaciones de maíz por
parte de los Estados Unidos ha estado relacionada básicamente a los programas de sostenimiento de precios,
créditos y otros aplicados por este país en su política
agrícola.
3.

Producción y comercio mundial de soya

La situación mundial, tanto para la producción como para
el comercio de soya en la década 1971/81, eetá presentada en los Cuadros 5 y 6.

Cuadro 5
PRODUCCION Y EXPORTACION MUNDIAL DE SOYA EN LOS
PRINCIPALES PAISES Y REGIONES
(Miles de toneladas)

Pafs o región

ProducciSn

Exportación

1971

1975

1980

1971

1975

1980

Estados Unidos
China
Brasil
Canadá
Paraguay

33. 006
11. 741
2. 218
280
74

41. 406
12. 062
10. 200
367
216

49. 454
10. 026
15.153
713
600

11. 521
460
213
34
12

12. 496
360
3. 334
8
102

21. 859
124
1. 450
120
601

Inundo

48. 664

68. 356

83. 481

12. 281

16. 459

26. 569

Año

Fuente! Anuarios de Producci6n y Comercio de F A O , varias ediciones.
Cuadro 6
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA PRODUCCION Y EXPORTACION MUNDIAL
DE SOYA EN LOS PRINCIPALES PAISES Y REGIONES

País o región
Año
Estados Unidos
China
Brasil
Canadá
Paraguay

Exportación

Producción
1971

1975

66.0
24. 0
4.6
0. 6
0.15

61.
18.
15.
0.
0.

0
0
0
5
32

1971

1980
59.
12.
18.
0.
0.

0
0
2
9
72

93.
3.
1.
0.
0.

81
74
73
3
1

1975
86.
2.
20.
0.
0.

8
2
26
05
6

1980
82. 3
0. 5
5.45
0. 5
2. 26

Mundo
100. 0
100. 0
100. 0
100. 0
100. 0
100. 0
Fuente: Anuarios de ProducciSn y Comercio de F A O , varias ediciones

26

En el año 1980, el primer productor mundial de
soya fue Estados Unidos que abarcó 59% de la producción
mundial, luego Brasil con un 18,2% y China con un 12%,
conformando estos tres países el 89% de la producción
mundial»
La tasa media anual de crecimiento de la producción
mundial para el período 1971/80 fue del 6,2%« Destacan
Paraguay con 26,2%, Brasil con 2 3 , C a n a d á con 10,9% y
Estados Unidos con 5%°
En cuanto a exportaciones, podemos señalar que para
el año 1981 Estados Unidos controla el 82,3% de las
exportaciones mundiales y Brasil el 5,5%= Es decir, el
77% de la producción mundial -en poder de estos paísescontrola el 88% del comercio mundial de soya« Las
exportaciones mundiales de soya crecieron a una tasa
media anual de 8% en el período 1971/81= Destaca
Paraguay (48%), Brasil (21%), Canadá (1J,4%) y Estados
Unidos (6,6%).
El cultivo ha tenido un gran desarrollo, sobre
todo en Brasil, donde se han implementado políticas
específicas de fomento a la producción de esta leguminosa»
4o

Producción y comercio mundial de azúcar

De los Cuadros 7 y 8 se concluye que la CEE es el
principal productor de azúcar centrifugada bruta, con el
15% de la producción mundial para el año 1980? luego
viene Brasil con 9,7%, la Unión Soviética con 8,9%, Cuba
con 7,9% y los Estados Unidos con 6,1%, contribuyendo asi
estos países con el 47,6% de la producción mundial«
La tasa de crecimiento media anual de la producción
mundial para el período comprendido entre 1971 y 1980
fue de 1,47%« La CEE -creció a un ritmo del 2,6% anual,
Brasil lo hizo al 4,2%, Cuba al 1,47% y Filipinas al
1,95%« La Unión Soviética, Estados Unidos y la República
Dominicana, tuvieron tasas negativas de crecimiento«
En relación al comercio de exportación, en el año
1981 -excepto la CEE, cuya cifra corresponde a 1980Cuba ocupa el primer lugar con un 23,7%, luego la CEE con
un 15s7%, Brasil con 9,3%, Filipinas con 4,3%, Estados
Unidos con 3,52%, la República Dominicana con 2,9% y la
Unión Soviética con 0,6% de las exportaciones mundiales
de azúcar. Para el período 1971/81, la tasa de crecimiento media anual de las exportaciones mundiales de
azúcar fue de 3,38%. La CEE sobresale en cuanto a crecimiento de exportaciones se refiere, ya que sostuvo una
tasa de 14,4$ como promedio anual. La del Brasil fue de
8,2% y la de Cuba 2,52%«

27

Cuadro 13
PRODUCCION Y EXPORTACION MUNDIAL DE A Z U C A R E N LOS
PRINCIPALES PAISES Y REGIONES
(Miles de toneladas)

País 0 Región
ABo

1971

C E E (9)
URSS
Brasil
Cuba
Estados Unidos
Filipinas
Rep. Dominicana

Exportación

Producción

10.160
8. 021
5. 730
5. 950
5. 434
2. 058
1. 131

1975

1980

10. 185
7. 702
5. 950
5. 700
6. 058
2.396
1. 245

12.
7.
8.
6.
5.
2.
1.

801
600
300
787
202
450
090

1975

1971
1.
1.
1.
5.

702 (a)
58
1. 750
5. 744
203
972
949

288 (a)
089
261
510
-

1. 422
994

1980
4.

325 (
i
184
2. 780
7. 071
1. 049
1. 278
855

21. 661
Mundo
74. 917
80. 059
85. 431 21. 365
29. 818
Fuente; Anuarios d e Producción y Comercio de F A O , varias ediciones
a) Cifras de International Sugar Organisation(ISO)
b/ Por no disponer de la cifra correspondiente al aBo 1981 se uoó la
correspondiente al aBo 1980.
Cuadro 8
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA PRODUCCION Y EXPORTACION MUNDIAL
DE AZUCAR EN LOS PRINCIPALES PAISES Y REGIONES

Exportación

Producción

País 0 región

Mundo

1971
13.6
10. 7
7.6
7.9
7. 2
2. 8
1. 5

1975
11. 2
9.6
7. 4
7. 1
7. 6
3. 0
1. 6

1980
15. 0
8.9
9.7
7.9
6.1
2. 9
1.3

1971
6. 03
5. 1
5. 9
25. 8
6. 66
4. 7

1975
3. 24
0. 27
8. 08
26. 5
0. 94
4. 5
4. 4

100. 0

ABo
C E E (9)
URSS
Brasil
Cuba
Estados Unidos
Filipinas
Rep. Dominicana

100. 0

100. 0

100. 0

100. 0

-

1980
15. 72
9.62
9.35
23. 7
3. 52
4. 3
2. 9
100. 0

Fuente: Anuarios de Producción y Comercio de F A O , varias ediciones

Es importante destacar que la CEE, de ser importador
neto hasta medidados de los años setenta, se ha convertido
en el segundo exportador mundial y primer exportador en
el mercado libre azucarero.10/
5»

Producción y comercio mundial
de productos lácteos

Los principales productores de leche fresca están representados por la CEE, la Unión Soviética, Estados Unidos,
Australia y Nueva Zelandia. Se puede apreciar que sobre
el 63$ de la producción mundial de leche está concentrada
en estos cinco países. De éstos, el 25$ de la producción
mundial lo aporta la CEE, el 21$ la Unión Soviética, los
Estados Unidos en el trienio 1969/71 aportaron el 11.6$
28

y en la actualidad casi alcanza el 15%t mostrando con ello
un crecimiento sostenido. (Véase los Cuadros 9 y 1C0
Por otra parte, la producción de leche en polvo
está más concentrada aún que la producción de leche
fluida. De esta forma la Comunidad Económica Europea
representa el 50% de la producción mundial, los Estados
Unidos alrededor de 18%, la Unión Soviética cerca de un
7% y Australia y Nueva Zelandia en conjunto, aproximadamente un 4%. (Véase los Cuadros 11 y 12«)
En lo que respecta al comercio internacional de
productos lácteos, se puede decir que éste representa una
baja proporción de la producción mundial. En el caso de
la leche en polvo, el comercio mundial equivale a alrededor de un 37% de la producción mundial; en mantequilla
y Ghee, oscila entre el 6% y el 11%, y en quesos aproximadamente a un 5%.
En el análisis del comercio mundial de lácteos se
observa que para 1980 la CEE absorbe más del 70% del
mercado mundial, los Estados Unidos alrededor de 5%,
Nueva Zelandia aproximadamente 11% y Canadá y Australia
en conjunto alrededor del 7%= En estos países descansa
más del 90% de la exportación mundial de productos
lácteos. (Véase los Cuadros 13 y 1*0

29

Cuadro 9
PRODUCCION MUNDIAL DE LECHE FLUIDA
(Millones de litros)

País/
Año

1969-71

1978

1979

1980

1981

171
967

105 579
94 177

107 972
92 800

110 827
90 200

11 797
88 000

173

55 093

55 978

58 252

60 161

468
269

5 643
5 878

5 837
6 395

5 625
6 770

5 324
6 500

Subtotal

241 043

263 370

268 982

271 674

270 782

Mundo

364 682

418 804

423 804

427 162

428 213

CEE
92
URSS
81
Estados
53
Unidos
Australia
7
Nueva Zelandia 6

Fuente :

FAO, Anuarios de Producción y Comercio, varias
ediciones

Cuadro 10
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA PRODUCCION
MUNDIAL DE LECHE FLUIDA

1969-71

1978

1979

I98O

1981

CEE
25- 27
URSS
22. 47
EE.UU.
11. 58
2. 04
Australia
Nueva Zeland ia1. 71

.20
25.
22,
.48
13.
.15
.34
1.
.40
1.

25 .47
21 .89
13 .20
1 .37
1 • 50

25 .94
21 .11
13 -63
1 • 31
1 • 58

25..87
20..55
14. 05
1. 24
1.51

Subtotal

63- 07

63-.60

63 .46

63 .60

63. 23

100. 00

100.
.00

100 .00

100 .00

100. 00

Mundo
Fuente :

30

FAO, Anuarios de Producción y Comercio, varias
ediciones.

Cuadro 11
PRODUCCION DE LECHE EN POLVO (TODOS LOS TIPOS)
(Miles de toneladas)
País/ /ano

1969/71

CEE

1978

1979

1980

1981

1 9^1

3 314

3 263

3 384

3 467

URSS
Estados
Unidos

211

533

505

518

495

911

799

806

881

1 256

Australia

125

168

166

146

Nueva Zelandia 192

259

278

306

131
216

Subtotal

3 380

5 073

5 018

5 235

5 565

Mundo

4 526

6 759

6 684

6_891

7 045

Fuente:

FAO, Anuarios de Producción y Comercio, varias ediciones»

Cuadro 12
COMPOSICION PORCENTUAL DE LA PRODUCCION DE LECHE EN POLVO
(TODOS LOS TIPOS)

PaiS

/año

CEE
URSS
Estados
Unidos

1978

1979

1980

1981

49.03
7.88

48o8i

50o62

4.66

7o55

7=74

49.21
7o 02

20o 12

11082

12o 05

13 = 18

17 = 82

1969/71
42=88

Australia

2o 76

2O48

2o 48

2ol8

1o86

Nueva
Zelandia

4o 24

3-83

4O16

4O57

3 o 06

Subtotal

74.68

75¿05

75° 07

78.32

79.00

100.00

IOO0OO

100o00

100o00

100o00

Mundo
Fuente;

FAO, Anuarios de Producción y Comercio, varias ediciones»

31

Cuadro 13
E X P O R T A C I O N D E L E C H E E N POLVO Y C R E M A S
(Miles de t o n e l a d a s )

Paf8

/afio

DESECADAS

1978

1979

1980

CEE
EE. UU
Nva. Z e l a n d i a
Australia
Canadá

1 631
109
238
106
145

I 871
73
196
84
109

1 797
138
284
108
80

Subtotal

2 229

2 333

2 407

2 468

2 567

2 364

Total
Fuente:

FAO, A n u a r i o s

de C o m e r c i o

Cuadro

Exterior.

14

C O M P O S I C I O N P O R C E N T U A L DE L A S E X P O R T A C I O N E S
LECHE EN POLVO Y CREMAS DESECADAS

Paf8

/aao

DE

1978

1979

1980

CEE
EE. UU
Nva. Z e l a n d i a
Australia
C anadá

69.0
4. 6
10,06
4. 4 8
6.13

75.
2.
7.
3.
4.

70.
5.
11.
4.
3.

Subtotal

94. 29

94. 53

Total
Fuente;

32

100. 0

81
95
94
40
41

100. 0

FAO, Anuarios de Comercio

00
37
06
20
11

93. 76
100. 0

Exterior.

6.

Resumen de la participación de los Estados Unidos
y la Comunidad Económica Europea en el comercio
mundial de algunos productos básicos

La participación mundial relativa a los Estados Unidos
y a la CEE en la exportación de trigo, maíz, soya, azúcar
y productos lácteos en la década del setenta se presenta
en el Cuadro 15Cuadro 15
PARTICIPACION RELATIVA DE LAS EXPORTACIONES
MUNDIALES EN 1980
(En porcentajes)

País 0
Región

Trigo

Maíz

CEE

19.0

0.18

EE.UU.

40.8

69-50

Total

59.8

69.68

Fuente :

Azúcar

Productos
lácteos

15.75

7O.O

82.3

3.52

5.0

82.3

19.24

Soya

-

2¿iS

Cuadros 1 al 14.

Se puede observar la gran influencia que tienen
estos dos países centrales con economía de mercado en el
comercio internacional de estos alimentos. De esta
forma se tiene que entre ambos controlan cerca del 60%
del comercio mundial de trigo, 70% del de maíz, más del
80% del de la soya y en 75% del de los productos lácteos.
B.

El proteccionismo agrícola

El proteccionismo agrícola es relativamente alto en la
mayoría de los países desarrollados, especialmente en
la CEE y el Japón y bajo en los países en desarrollo.11/
Las barreras impuestas al comercio por las
políticas proteccionistas causan gran daño a los países
subdesarrollados, ya que afectan directamente a las
exportaciones de éstos a los países industrializados,
que son sus principales mercados.

33

Las características más destacadas del proteccionismo actual son las siguientes:
El debilitamiento del principio incondicional de
las negociaciones multilaterales por la tendencia a
negociar acuerdos bilaterales al margen de las normas y
los principios bilaterales del comercio internacional, lo
que da lugar a la discriminación entre los diferentes
exportadores.12/
La preferencia por medidas flexibles en vea de
medidas fijas.
- La mayor participación de los gobiernos en las
actividades de las empresas comerciales.
Este nuevo marco de referencia, dado el bajo
interés por la instancia de negociación multilateral,
tiene una particular importancia para los países en los
que el volumen del comercio es pequeño, los que sin duda
salen perjudicados.13/
Los motivos del proteccionismo pueden ser muchos,
pero principalmente se señalan los siguientes:14/
i) Obtener ingresos;
ii) proteger industrias incipientes;
iii) salvar dificultades del balance de pagos;
iv) proteger las industrias estratégicas;
v) impedir la perturbación del mercado en las
industrias nacionales.
Los tres primeros se aplican más a los países en
desarrollo, mientras que los países industrializados han
actuado movidos, en general, por las dos últimas.
Si se piensa que la agricultura es un sector estratégico, entonces es comprensible que los países desarrollados destinen grandes cantidades de recursos financieros para evitar las perturbaciones del mercado de
alimentos, con el objeto de reducir al máximo la vulnerabilidad que podría existir ante coyunturas económicas
y/o políticas en el ámbito mundial.
Los principales instrumentos utilizados por el
proteccionismo son las barreras no arancelarias, tales
como los impuestos variables, las restricciones cuantitativas a las importaciones, las cuotas de exportación
voluntarias, las prácticas discriminatorias y los
subsidios a la producción y exportación. Todas ellas
tienden a hacer bajar los precios internacionales y a
reducir los volúmenes de exportación de los países en
desarrollo.
La protección es aumentada progresivamente, ya que
pone restricciones comerciales cada vez más altas a las
mercancías semielaboradas, y desalienta a los países en
desarrollo, para que no elaboren sus materias primas._13/

34

Según Alberto Valdés, algunos de los problemas
relativos al proteccionismo agrícola y al marco internacional de las negociaciones multilaterales son:
a)
Las preferencias comerciales y el limitado efecto
del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) y señala
la escasa importancia que ha tenido hasta el momento y la
poca relevancia que tendría en el futuro, dado que la
característica unilateral de las preferencias, determina
que los países menos desarrollados no se basen en él para
fomentar sus exportaciones»
b)
Los subsidios a la exportación de productos
agrícolas que plantean actualmente uno de los conflictos
mas serios en el comercio internacional, ya que impiden
una correcta planificación de las políticas internas de
los países importadores, y al mismo tiempo han hecho
perder a los exportadores tradicionales el acceso a
mercados como la CEE» Además, éstos ahora deben competir
con ella en el mercado mundial, ya que se ha transformado
en exportadora» Fuera de los problemas causados por los
subsidios directos, hay problemas inherentes al financiamiento de exportaciones a base de créditos favorables para
para los importadores»
c)
El bilateralismo, cuya actual tendencia es bastante
peligrosa porque tiende a debilitar el sistema comercial
de los países pequeños debido a que se basa en la capacidad de represalia de los países»
En el estudio realizado por Alberto Valdés se
evalúa cuantitativamente los efectos que tendría una
reducción arancelaria de 50% en los países de la OCDE,
para aproximadamente cien productos agrícolas en 56
países menos desarrollados»
Su resultado es un aumento en el comercio mundial
de alrededor de 8 500 millones de dólares anuales» Los
ingresos provenientes de las exportaciones de los 56
países menos desarrollados aumentarían por lo menos en
3 000 millones de dólares anualmente, lo que equivaldría
aproximadamente al 11% de las exportaciones agrícolas de
estos países» Cuando se calcula el costo de los recursos
nacionales utilizados para generar exportaciones adicionales, el aumento del ingreso real de los países menos
desarrollados, aplicando el programa de liberalización,
llega aproximadamente a 1 000 millones de dólares anuales
para estos 56 países menos desarrollados» Existen significativas diferencias en las ganancias potenciales entre
los países y los principales productos» Es así como
América Latina recibe el 60%, Asia el 21% y el Medio
Oriente y Africa subsanarían alrededor del 9% cada uno»
El estudio antes mencionado habla por sí solo de
las ventajas de una liberalización del comercio internacional, en donde los mayores beneficiados con esta

35

 apertura serían los países del Tercer Mundo, y en
especial Latinoamérica. Sin duda los países de la OCDE
también se beneficiarían con una liberalización del
comercio, pero esto significa también una expansión de
las exportaciones de los países menos desarrollados y
quizás esa sea la causa de que la anhelada liberalización
no se produzca.
1.

El neoproteccionismo

En un artículo publicado por la Bolsa de Cereales de
Buenos Aires 16/ se plantea que se está reemplazando la
moneda y el crédito como medio de intercambio internacional con una imaginativa serie de variaciones del
trueque; son transacciones conocidas con el nombre
genérico de contracomercio, que representan en la actualidad, una magnitud del orden del 25% al 30% del comercio
mundial y se ven estimuladas por los esfuerzos de los
gobiernos para mantener exportaciones hacia mercados
restringidos por la recesión. La lista de países que
aceptan esta modalidad se amplía constantemente incluyendo
tanto países desarrollados como subdesarrollados;
asimismo países de economías capitalistas, como de planificación centralizada.
En el contracomercio también se señala como un
artificio, potencialmente distorsionador, los requisitos
de desempeño de inversiones, que establecen, entre
otros países, Brasil, México y Canadá. Consiste en
exigir, además de compensaciones de mercaderías contra
mercaderías, la vinculación de la aprobación oficial de
propuesta de inversiones con los compromisos por parte
de los inversionistas extranjeros de exportar los bienes
producidos en esos países, como consecuencia de la
inversión.
Algunos de los términos que se han incorporado en
esta nueva modalidad de intercambio son:
Contracompra. Es una serie de acuerdos de ventas
paralelas, al contado, en las que se compran productos
no relacionados para compensar.
Recompra. Es el compromiso de adquirir parte de
la producción de la planta que se instala por un núnero
determinado de años.
Compensaciones. Es un intercambio de productos
para lograr un volumen de comercio acordado, tabulado en
unidades de cuenta no convertibles y compensada.

36

C.

Los acuerdos sobre productos básicos

La importancia de los productos básicos dentro del
comercio internacional es evidente, sobre todo para los
países del Tercer Mundo, ya que éstos son su principal
fuente de ingresos«
En un estudio realizado por el Centro de Estudios
Económicos y Sociales del Tercer Mundo, A.C. %VJJ se
señala que el Tercer Mundo contribuye al mercado mundial
con el 98% de las exportaciones de cacao, 97% de las de
café, 97% de las de fibras duras, 96% de las de yute,
93% de las de plátanos, 79% de las de té, 71% de las de
azúcar, 48% de las de algodón y 34% de las de oleaginosas® También se señala que las mayores exportaciones
de estos productos están dirigidos a países industrialigados, que se encargan de procesarlos y distribuirlos,
para su propio consumo y para la exportación«
Al mismo tiempo se indica que estas actividades se
encuentran bajo el dominio de las empresas transnacionales que controlan la producción de insumos, el transportes la elaboración y los canales de comercialización»
Estas empresas transnacionales monopolizan aproximadamente del ?0 al 75% de las exportaciones de bananos,
arroz y caucho natural? entre el 85% y el 90% de las de
cacao, tabaco, café, té, trigo, algodón, yute y productos
forestales»18/ El mecanismo de control de mercado es el
comercio intrafirma, en el cual desaparecen las fronteras
nacionales para convertirse en una operación interna de
laa empresas.
Si a la situación anterior se agrega que el
comercie internacional de granos, oleaginosas y lácteos
está controlado mayoritariamente por Estados Unidos y la
CEE, cuyos principales agentes comerciales son empresas
transnacionales, se hace innecesario demostrar el alto
grado de imperfección que presenta el mercado mundial de
productos básicos, y particularmente el de los alimentos.
Este mercado mundial de productos básicos es entonces
fácilmente manejado por esas economías y empresas, ya que
ea ellas quedan principalmente las decisiones respecto de
loe precios, volúmenes y condiciones de las transacciones
comereíales.
Por estas razones principalmente, es que en general
todos los países del orbe han realizado grandes esfuerzos
por establecer acuerdos internacionales respecto de estos
productos, ya sea en su posición de exportadores o importadores de ellos« Dado los disímiles intereses en juego
para lograr beneficios de estos acuerdos, y por las
presiones ejercidas sobre los distintos países negociafieras, influidos por aquellos intereses, los resultados

37

han sido exiguos y en general los países poderosos son
los que han sacado mayor provecho de ellos»
1o

Él programa integrado de productos básicos Vy/

Como se señaló anteriormente, la importancia de los
productos básicos es relevante sobre todo para los países
en desarrollo. Es por ello entonces, que durante la
Conferencia sobre Cooperación Económica Internacional
llamada Diálogo Norte-Sur, celebrada en París desde 1975=
1977, se acordó iniciar las discusiones sobre un ambicioso Programa Integrado de Productos Básicos, tal vez
influido por el éxito de la OPEP en esos años. Este
programa fue aprobado por consenso de la comunidad internacional en el marco de la resolución 93 (IV) de la
UNCTAD, en Nairobi, el año 1976.
El programa tiene dos aspectos fundamentales. El
primero contempla la estabilización del comercio de
productos básicos a través de convenios entre productores
y consumidores y el segundo la negociación de un fondo
común para el financiamiento de reservas reguladoras, así
como de otras medidas relacionadas específicamente con
los convenios respectivos.
El programa pretende estabilizar el comercio internacional de productos básicos, evitando así fuertes
fluctuaciones de sus precios; tomar en cuenta la inflación mundial y los cambios en la situación monetaria,
y promover el equilibrio entre la oferta y la demanda.
El Programa Integrado de Productos Básicos incluye
18 productos: café, cacao, estaño, azúcar, caucho
natural, cobre, té, yute, fibras duras, algodón, aceites,
semillas oleaginosas, mineral de hierro, bauxita,
plátano, carne, maderas tropicales, fosfato y manganeso.
Hacia antes de 1976 sólo existían algunos acuerdos
internacionales respecto de algunos productos básicos
(cacao, café, estaño y azúcar) en los cuales los países
en desarrollo tenían el control o una alta proporción de
la producción y comercio mundial, y por lo tanto, era de
interés para los países industrializados tener algún
poder de decisión en materia de precios a través de
convenios. También Jiabía acuerdos sobre productos ®n
que los países industrializados eran los principales y
casi únicos exportadores y querían regular mejores mercados, entre ellos, el caso del trigo.

38

2.

Resultados del Programa Integrado de
Productos Básicos

A través de más de seis años de reuniones, se logró la
negociación de dos acuerdos nuevos: caucho y yute, así
como la renegociación de los cuatro acuerdos internacionales ya existentes: azúcar, cacao, café y estaño y la
negociación del convenio constitutivo del fondo común
para los productos básicos»
Los resultados que han surgido de estas negociaciones están muy por debajo de las expectativas que
tenían los países en desarrollo al adoptarse la resolución 93 (IV) de la UNCTAD. Del análisis de ellos
mismos se extrae que los más beneficiados han sido los
países industrializados»
3»

La Convención de Lomé 20/

Uno de los importantes acuerdos es la llamada Convención
de Lomé, quizás el acuerdo multilateral más importante en
cuestión de productos básicos» La Convención, celebrada
entre la CEE y k5 países de Africa, el Caribe y el
Pacífico (llamados países ACP) entró en vigor en febrero
de 1975» Contiene principalmente disposiciones comerciales, tales como el acceso de los productos agrícolas
manufacturados de los países ACP hacia la CEE sin derecho
derechos aduaneros y sin obligación de reciprocidad»
Incluye ayudas financieras que proporcionan el Fondo
Europeo para el Desarrollo (FED) y el Banco Europeo de
Inversión (BEI).
Una de las principales demandas de los países ACP
era el establecimiento de un mecanismo de financiamiento
compensatorio, que eliminara las pérdidas que sufren como
consecuencias de la caída de los precios de los productos
básicos.
La Convención de Lomé estableció el sistema de
estabilización de ingresos de exportación Stabex. Este
contempla la transferencia de recursos financieros que se
hace de la siguiente forma: se calcula un nivel de referencia de ingresos de cada país por las exportaciones
anuales de cada producto» Ese nivel de referencia es el
promedio de ingresos en los cuatro años anteriores»
Los
países ACP tienen el derecho de solicitar compensaciones
financieras si los ingresos por exportación se reducen en
un 7s5% por debajo del nivel de referencia (2,5% para los
países menos desarrollados, sin litoral y los que sean
islas)» El monto de la compensación es igual a la diferencia entre los ingresos de un año determinado y el
precio de referencia» La compensación debe ser devuelta
sin intereses»

39

En marzo de 1979, entró en vigencia el sistema
Stabex II en el marco de la Segunda Convención de Loméo
Aquí ingresaron 13 nuevos países ACP (haciendo un total de
de 58), cubriendo otros productos que incluían específicamente minerales.
Las disposiciones son aparentemente favorables.
Sin embargo, habría que considerar que:21/
a)
Los fondos son muy reducidos. Si por ejemplo, se
relaciona el monto financiero total de la Convención de
Lomé con la población de los países ACP, la ayuda representaría alrededor de 5 dólares por persona al año.
b)
El mecanismo compensatorio no toma en cuenta niel
índice inflacionario ni el aumento relativo a los precios
de las manufacturas con respecto a los de las materias
primas.
c)
La balanza comercial entre la CEE y los países ACP
es, desde 1976, desfavorable a estos últimos.
d)
Las importaciones de la comunidad provenientes de
los países ACP han disminuido, a partir de 1978, del
al 6,8% en relación con el total de las importaciones
de la CEE.
La Convención de Lomé y su sistema Stabex, lejos de
representar un mejoramiento en términos de intercambio
entre la CEE y los países ACP, propició y aseguró el
abastecimiento de materias primas en condiciones ventajosas para la CEE, y al mismo tiempo desvinculó el
comercio entre los países ACP.
Esta modalidad de acuerdos multilaterales tiene una
particular importancia debido a que señala un nuevo tipo
de relaciones comerciales, en el cual se establece en
cierta forma un circuito comercial cerrado: países
productores de materias primas venden a países productores
de manufacturas, conformando así una dupla insumoproducto, impidiendo con ello el ingreso de otros oferentes de insumos al mercado tradicional de éstos, y eliminando también la necesidad de la CEE de competir por la
compra de materias primas en el mercado internacional.
D.

Comercio mundial de alimentos y agricultura
latinoamericana

Como se ha mostrado, el comercio y la producción mundial
de alimentos básicos está siendo dirigido en forma cada
vez mayor por un número reducido de países de economías
industrializadas exportadoras de alimentos.
Por el contrario, la región latinoamericana ha descuidado cada vez más el mercado interno de productos
agrícolas básicos, convirtiéndose en una región dependiente, y por ello, en un mercado seguro para los países
que dominan el comercio mundial de estos productos.

40

Existen tres elementos que tienden a favorecer el
incremento de la dependencia de la región por estos productos básicos. El primero de ellos, lo constituye la promoción realizada, bajo distintas formas, por los países que
manejan el comercio mundial de alimentos, determinando un
desplazamiento de los patrones de consumo tradicionales
en favor de los alimentos que ellos ofrecen. El segundo
elemento está representado por otro tipo de promoción
dirigida a la región y que corresponde a una promoción
ideológica consistente en impulsar como criterio central
para el desarrollo latinoamericano la noción de las
ventajas comparativas, dejando a merced del comercio
mundial la alimentación de su población. El tercer y
último elemento está dado por el relativo estancamiento
productivo de alimentos básicos de la Región y que es
originado por un sinnúmero de factores tanto internos
como externos.
Las altas tasas de crecimiento de la población
latinoamericana constituyen un factor coadyuvante para
hacer mayor el desnivel entre producción y consumo» De
esta forma se tiene un conjunto de elementos que determinan un incremento del peso relativo de las importaciones sobre el consumo de estos alimentos, acrecentando
así la inseguridad alimentaria de la población latinoamericana.
1.

Dependencia alimentaria de la región

Las cifras confirman la progresiva importancia en el
comercio mundial de granos de los países desarrollados
capitalistas, y al mismo tiempo el fuerte deterioro en
este comercio de los países en desarrollo» (Véase el
Cuadro 16.)
Como se puede apreciar, América del Norte ha
incrementado su participación relativa en el comercio de
granos en forma sorprendente, más que triplicando sus
exportaciones netas en un período de veinte años (19601980).
Asimismo se muestra que Europa occidental ha disminuido su dependencia absoluta de las importaciones de
granos. Mientras tanto, se puede constatar que los
países en desarrollo cada vez se hacen más dependientes,
constituyendo un caso verdaderamente impactante el continente asiático. Por otra parte, Latinoamérica aparece
cada vez más dependiente, en especial si no se considera
a Argentina, que es un exportador neto de granos»
Para hacer más ostensible aún esta dependencia
latinoamericana respecto de sus alimentos básicos, se
presenta la dependencia cerealera para algunos países y

41

Cuadro 13
COMERCIO MUNDIAL DE GRANOS
(Millones de toneladas)

1960

1970

1980

23

39

56

131

Europa Occidental

-22

-25

-30

- 16

Europa Oriental y
Rusia

0

0

0

- 46

Australia y Nueva
Zelandia

3

6

12

19

Africa

0

- 2

- 5

- 15

- 6

-17

-37

- 63

4

- 10

- 6

- 19

Región

América del
Norte

Asia
América Latina
América Latina a/

19^8/52

1
- 2

-

- 3

Fuente; Lester R. Brown, Building a Sustainable Society,
Worldwatch Institute,
a/ Excepto Argentina.

grupos de países de la región. Esta dependencia corresponde al porcentaje del total consumido que no es producido internamente, y por lo tanto tiene que ser
importado. (Ver Cuadro 17«)
México constituye el caso más espectacular de
crecimiento de la dependencia cerealera, puesto que ha
pasado de una autosuficiencia casi absoluta a una dependencia que bordea el 20$. El caso brasilero no es
menos importante, apreciándose un incremento de su
dependencia cerealera de más del 50*£ entre el primer y
último trienio. En los países andinos, el aumento de la
dependencia en un período aproximado de veinte años llega
a casi 65$- En los países centroamericanos el incremento ha sido superior al 50$ para igual periodo.

42

Cuadro 13
COEFICIENTE DE DEPENDENCIA CEBEALERA
Región

1959/61

Brasil
México
Países Andinos a/
Ce ntroamé rica b/

1969/71

11.8
0.8
22 e 1
12» 6

1978/80

8.6
2o 3
28» 3
13.3

18.0
19»9
36.4
19.5

Fuente i PEEDESAL eobre la base de FAQ, Anuarios de Producei6n
^_Somercio de varios años»
a/ Incluye a: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perd y Venezuela,
b/ Incluye a: Costa Rica, El Salvador» Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá

a)

Dependencia del trigo importado
Tratando de mostrar con mayor especificidad esta
dependencia cerealera, a continuación se expone los
coeficientes de dependencia para uno de los cereales más
consumidos en la región, como lo es el trigo»
A continuación se presenta una serie de Gráficos
en que se puede observar la evolución de las variables
consumo, producción e importación de trigo para los
distintos países de la región. Esta serie servirá como
complemento para interpretar los coeficientes de dependencia mostrados en el Cuadro 18.

Cuadro 18
COEFICIENTE DE DEPENDENCIA DE TRIGO

Región
Brasil
México
Países andinos a/
América Latina b/

1960/62

19?0/?2

1979/81

88
1.5
4-9
56

59
15
69
57

62
29
77
62

Fuente: Cálculos propios a partir de información del
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
a/ Incluye Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay,
Perú y Venezuela.
, .,
b/ Latinoamérica, El Caribe, excluidos Argentina y Uruguay.
43

La baja en el coeficiente de dependencia triguera
para Brasil entre el primer y segundo bienio 1960/62 y
1 9 7 0 / 7 2 , señalada en el Cuadro 18, tiene su explicación
en el fuerte aumento de la producción, a partir del año
1968 y hasta 1971, acompañado por un decrecimiento de la
importación desde el año 1968; esto último es fácilaente
observable en el Gráfico 2 . El posterior incremento de
esta dependencia para el último bienio, es provocado por
una tasa de crecimiento del consumo superior a^la tasa de
crecimiento de la producción que se empieza a manifestar
a partir del año 1973-

Miles de toneladas

80

Gráfico 2
BRASIL: EVOLUCION DEL CONSUMO, PRODUCCION E
IMPORTACIONES DE TRIGO

63

66

69

72

75

78

81 añ¿

En el Gráfico 3 se advierte una tendencia considerable hacia el consumo de trigo, lo que a partir de
1970 tiene dificultades para ser cubierto por la
producción interna, determinando de esta forma un uso
cada vez mayor de las importaciones. Así se explica
entonces, el fuerte incremento de la dependencia que
muestra el Cuadro 18 y que llega para el período 1979/81
a casi 30$.

44

Gráfico

1

MEXICO: EVOLUCION DEL CONSUMO, PRODUCCION E
IMPORTACIONES DE TRIGO
M i l u de toneladas

Los- países llamados andinos denotan según el
Cuadro 18 un fuerte incremento de la dependencia, lo que
llega para el último trienio 1979/81 a casi 80%. Las
causas de este fuerte aumento pueden observarse en los
siguientes Gráficos.

Gráfico 4
CHILE: EVOLUCION DEL CONSUMO
PRODUCCION E IMPORTACIONES
OE TRIGO

Gráfico 5
PERU: EVOLUCION DEL CONSUMO
PRODUCCION E IMPORTACIONES
DE TRIGO
Miles do toneladas
1 100

Miles de toneladas

1800,1 600 f:

.
A . A /

V

r
f


Consumo

Consumo

660

1 200

400

0

«40 ^

Producción

800

V
JL.
69

63

68

69

/

4
75

~

220

Importación

72
eflos

,./

78

81

0

v

Importación

/
Producción

63

66

69

72
Sfi GS

75

78

81

45

Gráfico 6
ECUADOR: EVOLUCION DEL CONSUMO,
PRODUCCION E IMPORTACIONES
DE TRIGO

Gráfico 7
BOLIVIA: EVOLUCION DEL CONSUMO,
PRODUCCION E IMPORTACIONES
DE TRIGO

Miles de toneladas

Miles de toneladas

350

-

350

280

-

210

-

Consumo

140
70
0

l
60

63

78

66

81

años

Gráfico 9
VENEZUELA: EVOLUCION DEL
CONSUMO OE T R I G O

Gráfico 8
COLOMBIA: EVOLUCION DEL CONSUMO,
PRODUCCION E IMPORTACIONES
DE TRIGO
Miles de toneladas
650 h

.

260

y

800

520
390

Miles de toneladas
1 000

Consumo

600
Importación

_

/

400

Vv
Consumo

Importación

130

63

66

69

72
años

75

78

81

Como se advierte, en todos los Gráficos se aprecia
una caída en la producción, la que es bastante pronunciada para los casos de Chile, Ecuador y Colombia. Por
otra parte, el consumo tiene crecimientos bastante considerables, lo que se ve en forma notable para Ecuador,
Perú, Colombia y Venezuela. De aquí entonces que ante un
enorme aumento en el consumo, unido a un importante deterioro en la producción, las importaciones empiecen a ser
cuantiosas, con el consiguiente incremento de la dependencia.
El Gráfico 10 expone la evolución de las variables
consumo, producción e importaciones de la región latinoamericana, con excepción de Argentina y Uruguay. De
igual forma, aquí se aprecia un dinámico incremento del

46

consumo y un crecimiento lento de la producción, lo que
en definitiva provoca un progresivo aumento de j.a dependencia en materia de trigo, -como está expresado en el
Cuadro 18- la que para el trienio 1979/81 llega al 62%.
Gráfico 10
AMERICA LATINA (EXCEPTO ARGENTINA Y URUGUAY): EVOLUCION
DEL CONSUMO, PRODUCCION E IMPORTACIONES DE TRIGO
Miles de toneladas

60

63

66

69

72

75

78

81 años

b)

Dependencia del maíz importado
Si bien es cierto que la dependencia de este
alimento no es tan marcada como en el caso del trigo, la
evolución dinámica de ella crea inquietud por el desarrollo futuro de las variables producción e importación.
(Véase el Cuadro 19«)
Cuadro 19
COEFICIENTE DE DEPENDENCIA DE MAIZ

Región
Brasil
México
Países andinos a/
América Latina b/

1960/62

1970/72

1979/81

0
3
6
2

0
5
14

3
21
31
13

h

Fuente: Cálculos propios a partir de información del
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA),
/ Ver Cuadro 18, nota a/,
b/ Ver Cuadro 18, nota b/.

47

Del mismo modo que para el caso del trigo, se
presentan los Gráficos de algunos países de la región
latinoamericana, en donde se observa la evolución de las
variables consumo, producción e importación en un período
de veintiún años, y que sirva para el mejor examen de la
dependencia en las importaciones de maíz.
En el primer trienio 1960/62 las importaciones de
maíz en México son marginales y por lo tanto su dependencia es insignificante. Luego, hasta el año 1968 la
producción es mayor que el consumo; esto significa que
en este período se puede exportar maíz. Del año 1969 en
adelante, aunque la producción lleva una tendencia
creciente, el consumo la sobrepasa, creándose así una
cada vez mayor importación de maíz y llegando a dependencias del orden del 20$ para el trienio 1979/81.
Los países andinos tienen una evolución bastante
acelerada en su dependencia, la que se ha quintuplicado
en un período aproximado de 20 años, llegando el último
trienio a un coeficiente de dependencia de casi un
tercio. (Véase el Cuadro 19.) Los Gráficos que presentamos a continuación para algunos países de la región
andina, servirán para interpretar mejor esta situación.
En los casos de Perú y Venezuela se observa una
fuerte caída en sus producciones; para Chile un repunte
en los últimos años y en el caso de Colombia una caída
en la producción hacia el último trienio. Con respecto
al consumo, en general, se notan fuertes tasas de crecimiento para los últimos años, lo que hace que las produccciones no lo puedan satisfacer, encontrándose estos
países en la obligación de importar.
Para el caso latinoamericano en su conjunto (exceptuando Argentina y Uruguay) la dependencia no es tan
considerable como lo es para el caso del trigo. Pero la
evolución que ha tenido esta dependencia comienza a ser
preocupante, pues entre los trienios 1970/81 y 1979/81
el coeficiente de dependencia se ha triplicado.22/ .

48

Gráfico 11
MEXICO: EVOLUCION DEL CONSUMO, PRODUCCION E
IMPORTACIONES DE M A I Z

Miles de toneladas
15 000
13 500

Consumo

12 0 0 0

Producción

10 500
9 000
7 500
6 000
4 500
3 000
1 500

0

L

•V
60

63

66

69

72

Gráfico 12
•CHILE: EVOLUCION DEL CONSUMO,
PROQUCCION E IMPORTACIONES
DE M A I Z
Miles da toneladas

75

78

Importac ión
81

años

Gráfico 13
VENEZUELA: EVOLUCION DEL
CONSUMO, PRODUCCION E
IMPORTACIONES DE M A I Z
Miles da toneladas

49

Gráfico 16

Gráfico 14
-COLOMBIA: EVOLUCION DEL CONSUMO,
PRODUCCION E IMPORTACIONES
DE MAIZ
Miles de toneladas
1 000 900
\
A.
800
700
600
500 400
300 200 •
100 0
60 63 66

PERU: EVOLUCION DEL CONSUMO,
PRODUCCION E IMPORTACIONES
DE MAIZ
Miles de toneladas

Consumo

Consuma

í

000
900

800

700
600
500
400
300
200
100

Producción

Importación

69

72
años

75

78

0

81

Producción

60

63

66

ImportüEln

/X;

JÚ

69
72
aAot

I
I

7S

i—

78

Gráfico 16
AMERICA LATINAIEXCEPTO ARGENTINA Y URUGUAY): EVOLUCION
DEL CONSUMO, PRODUCCION E IMPORTACION DE MAIZ
Miles de toneladas

60

50

63

66

69

72

76

78

81 ados

81

2.

Origen de la dependencia latinoamericana en
algunos productos agrícolas básicos

A continuación se presenta algunos Cuadros, que ponen de
manifiesto el origen de la dependencia para algunos de
los productos de mayor consumo en la región; como son la
leche, el maíz y el trigo»
Ya se había observado una gran dependencia de los
países latinoamericanos en el consumo de trigo» (Véase
el Cuadro 18«) Se puede comprobar en el Cuadro 20 que
esta fuerte dependencia, para la gran mayoría de los
países de la región, se traduce en una subordinación casi
esclusi^a a las exportaciones de trigo por parte de los
Estados Unidos«
Cuadro 20
PORCENTAJE DE IMPORTACION DE TRIGO DESDE LOS
ESTADOS UNIDOS CON RESPECTO
AL TOTAL IMPORTADO

País

1979

1980

1981

Solivia
Brasil
Colombia
Costa Rica
Chile
Ecuador
El Salvador
Guatemala
Haití
Honduras
Jamaica
México
Nicaragua
Panamá
Perú
Venezuela

34
45
88
100
78
100
98
100
72
87
9
87
100
100
53
92

64
55
96
100
97
100
97
100
60
71
20
98
100
100
55
87

23
61
93
100
100
100
95
92
57
96
23
95
26
97
99
97

Fuente; Cálculos propios a base de informaciones
del Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos (USDA).
El Cuadro 21 pone de manifiesto la dependencia casi
absoluta, en las importaciones de maíz, de Latinoamérica
con respecto a los Estados Unidos«

51

Cuadro 13
PORCENTAJE DE IMPOSTACION DE MAIZ DESDE LOS
ESTADOS UNIDOS CON RESPECTO
AL TOTAL IMPORTADO

País

1980

1981

100
78
100
63

1979

100
97
100
79
100
93
85
100

88

Brasil
Colombia
Costa Rica
Chile
Ecuador
Guatemala
Honduras
Jamaica
México
Nicaragua
Panamá
Perú
Venezuela

83
25
27

-

-

100
100
100
98

100
100
100
100
100
100
100
57

-

100
75
4

100
60
98
100
.99

Fuente: Elaboración propia a base de informaciones
del Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos (USDA).
Cuadro 22
PORCENTAJE DE IMPORTACION DE LECHE Y CREMAS FRESCAS,
EVAPORADAS, CONDENSADAS O EN POLVO DESDE
LA CEE CON RESPECTO AL TOTAL IMPORTADO

País

1972

Bolivia
Brasil
Colombia
Costa Rica
Chile
Ecuador
México
Perú
República
Dominicana
Venezuela
Fuente:
52

24
3
31
43
49
13

1974

.

4

53
53
50
45
66
43
7

11

50

22

85

11

1976

1978

1980

55

44
40
37
4
24
15

66
97
86
37
83
68
8
27

68
63
93
17
90
32
0

-

44

53

68

86

11

72

Elaborado según datos de FAO y de la OCDE.

-

En general los países andinos tienen una dependencia
bastante grande de la CEE respecto a sus importaciones de
leche, a excepción de Perú que lo hace en forma preferente de Nueva Zelandia» El comportamiento ha sido errático,
aunque en los últimos cuatro años, el porcentaje que
proviene de la CEE ha sido en términos generales superior
al 60%0 México por otra parte, no tiene una dependencia
muj- marcada respecto a la CEE en su importación de leche
y ello es debido a que la proximidad geográfica al Canadá
hace más conveniente importar su leche de este país»
(Véase el Cuadro 22»)

53

IV.

EL CAMPESINADO LATINOAMERICANO Y SU
IDENTIFICACION COMO PRODUCTOR
DE ALIMENTOS BASICOS

En el capítulo anterior ha quedado en evidencia la
creciente dependencia de la región latinoamericana en
algunos productos agrícolas básicos. Esta dependencia,
que está dada por el fuerte incremento de las importaciones, tiene como causas más evidentes, el crecimiento
progresivo del consumo y el deterioro de la capacidad
productiva de la región.
Este capítulo expone la considerable importancia
que tienen las economías campesinas en la producción y
abastecimiento interno de productos agrícolas básicos.
Para ello se presentarán los resultados de algunos
estudios que muestran la magnitud de su participación,
avalando con ello la idea de que los pequeños productores
sustentan parte importante del abastecimiento interno de
alimentos.
A.

Conceptualización del campesinado

Se ha convertido en casi una obligación para muchos
estudiosos del problema agrario, el participar en el
debate sobre la interpretación y definición del campesino o de lo campesino. En este contexto aparece una
diversidad de teóricos que, en su intento de precisar un
concepto cabal de la problemática, origina una multiplicidad de corrientes interpretativas.
Algunos establecen que el campesino no se puede
definir sin tener en cuenta el tipo de relaciones que
lo identifican.23/ A partir de esto se puede señalar
que el campesino está relacionado con la población homogénea que realiza labores propias de la agricultura,
pudiendo ser desde asalariado hasta agricultor independiente. El carácter homogéneo de la población que identifica al campesino se refiere al hecho de ser todos
habitantes rurales, trabajar la tierra, asemejarse en la
forma de vida y costumbres y, además, de tener afinidad
en los valores que regulan su vida.

55

ñ.

La agricultura campesina

Emiliano Ortega 24/ establece los siguientes criterios
factibles de utilizar, para identificar la agricultura
campesina;
i) Tamaño de las unidades agrícolas;
ii) capacidad de la unidad agrícola para emplear
la fuerza de trabajo familiar;
iii) reproducción de las unidades campesinas;
iv) patrones tecnológicos en los que se basa la
producción;
v) forma y grado de integración de los mercados;
vi) diferenciaciones agroecológicas;
vii) condición de la familia campesina.
Como se puede apreciar, el caracterizar la agricultura campesina no es una tarea fácil, dada la cantidad y
complejidad de elementos que la definen. Al inten-ar
identificar este tipo de agricultura, se encuentra con un
sinnúmero de problemas, que conducen en definitiva a
simplificar estos criterios de reconocimiento. Es por
ello que lo más común es hacer supuestos respecto al
tamaño de las explotaciones y también fijar criterios
respecto al uso de mano de obra asalariada que es usada
en estas explotaciones, dado que ambos datos con seguridad están tabulados en los censos nacionales agropecuarios.
C.

Caracterización de la economía campesina

En términos económicos el campesino puede definirse:
Un pequeño productor agrícola con recursos de capital
muy limitados que basa su estrategia económica en la .
autoexplotación de la mano de obra familiar no remunerada,
sin poder lograr un proceso sostenido de acumulación de
capital.25/
Además de estas importantes características que
están definiendo la economía campesina, se puede enumerar
algunas otras, que de alguna forma constituyen atributos
típicos de ella, como son las siguientes:
i) Fuerte atomización de las unidades productivas»
Esto trae como consecuencia una situación de desventaja
con relación a otros productores más grandes, como así
también frente a los acopiadores e intermediarios;
ii) las unidades productivas campesinas suelen
aportar al mercado, productos con bajo valor agregado lo
que significa que su consumo está orientado más bien a
estratos urbanos de bajos ingresos. Ello trae c i . resuloro
tado que muchos gobiernos discriminen en contra de los
precios de estos productos, como una forma de favorecer a
estos estratos urbanos de bajos ingresos;

56

iii) Una parte importante de la producción de las
economías campesinas no va al mercado, sino que pasa a
constituir autoconsumo;
iv) Lo que maximiza la agricultura campesina es el
ingreso familiar Ello es muy importante, puesto que
muchas veces se da el caso, que ante bajas en el precio
fie los productos que ellos ofrecen, se produce un incremento en la cantidad ofrecida, como una forma de mantener
sus ingresos;
v) Las economías campesinas recurren al trabajo
asalariado como una fuente generadora de ingresos extras;
vi) Existe una sobreexplotación de la mano de obra
familiar en la unidad productiva campesina;
vii) Una de las formas de minimizar el riesgo que
tienen estas economías es diversificar la producción y
utilizar tecnología barata y de esta manera evitar una
pérdida muy grande de capital.

La producción de excedentes agrícolas, por parte de las
explotaciones campesinas, conduce al intercambio de esta
producción sobrante por otros productos o medios de pago
que requiere el agricultor y su familia. Según como se
presenten las relaciones de intercambio de estos excedentes, será la gravitación y el desarrollo de estas
economías campesinas.
Cada vea es más complejo y sofisticado el sistema
d© intermediación, lo que determina una dificultad
enorme para el campesino, al intentar participar directamente en la comercialización de sus productos. Unido a
ello está la inconveniencia de hacerlo, dado el peligro
de alejarlo de su actividad productiva con el consecuente
debilitamiento de esta esencial labor para la cual posee
una mayor eficiencia relativa.
Dado estos elementos, entre el productor campesino
j el consumidor se inserta un mecanismo de intermediarios
encargados de transportar, seleccionar, transformar,
embalar, almacenar y por último, comercializar los
productos» Es aquí donde se produce la transferencia de
un excedente económico hacia este sector comercial constituido por los intermediarios.
Las economías campesinas tienen como meta la satisfacción de las necesidades familiares, retribución al
trabajo y reposición del capital, y no se plantean como
objetivo el enriquecimiento; a diferencia del intermediario, que por tratarse de un empresario, sí tiene como
meta el enriquecerse.26/ Por ello y dada la discontinuiLel proceso agropecuario, en el que existe un período
que el campesino no recibe ingresos® el intermediario

57

se aprovecha de esta situación y le otorga crédito a
cambio de una promesa de venta de su futura producción. 2jJ Se establece de esta forma una doble dependencia del campesino respecto del intermediario, quien en
su proceso de acumulación continúa extrayendo excedentes
de las economías campesinas.
Es importante señalar que, si bien es cierto que
una de las características que identifica a las economías
campesinas es la peculiaridad de destinar parte de su
producción al autoconsumo, esto no significa que ellas
tengan importancia sólo en el autoconsumo. Gabuardi ,_28/
estima que en América Central las economías campesinas
producen alrededor del 60% de los granos básicos.
Graziano da Silva 29/ advierte que alrededor de un 30% de
la producción agrícola de 1972 en Brasil que se comercializó en los mercados, provenía de economías campesinas. Cifras respecto al porcentaje sobre el total de
ventas para Ecuador 30/ muestran que el maíz, arroz,
garbanzos y frijoles, en más de 50%, provienen de predios
de menos de 10 hectáreas. En el caso de Bolivia, la
División Agrícola Conjunta CEPAL/FAO 31/ indica que
luego de la reforma agraria en la región del Altiplano
y Valles, las ventas se incrementaron fuertemente
respecto a sus respectivas producciones, llegando a un
75% para el caso del maíz y cerca de 70% para el trigo.
Como se puede apreciar, es evidente la importancia
de las economías campesinas en la comercialización de sus
productos. Ya no se perciben como agriculturas encerradas y con escasa conexión con los mercados. Por el
contrario, mientras la agricultura de tipo empresarial
se orienta en forma preferente hacia los mercados
externos, las agriculturas campesinas se vuelcan progresivamente hacia los mercados internos, dirigidos por un
fuerte sector de intermediarios determinantes en este
proceso de articulación.
E.

El campesinado latinoamericano como
productor de alimentos básicos

A base de los censos agropecuarios de los distintos
países latinoamericanos, se ha estimado 32/ que a principios de la década del setenta, los pequeños agricultores, dentro de los cuales están las economías familiares, constituyen alrededor de un 80% del total de las
unidades agrícolas. A pesar de esta inmensa cantidad de
pequeños agricultores, la cantidad de tierra que poseen
es desproporcionada, puesto que es sólo un 18% del total
de la tierra agrícola y un 7% del total de la tierra
arable.

58

Algunos ejemplos concretos los dan Barraclough y
Collarte,33/ quienes señalan que Colombia tiene 58$ de
la mano de obra rural en sólo el 5$ de la tierra, y
Guatemala un 68$ de,la mano de obra rural en sólo 15$ de
la superficie agrícola.
A pesar de esta evidente desventaja de los pequeños
agricultores en cuanto a poseer una pequeña porción del
recurso tierra, constituyen un importante sector productor y abastecedor de productos agrícolas básicos«
Es
así como se ha establecido 3¡*/ que en América Latina más
del h0% de la producción con destino al consumo interno
es originada por estos pequeños agricultores, teniendo
más importancia aún cuando se trata de productos de
consumo popular. De esta forma el maíz es producido en
un 50$ por estos pequeños productores, la papa en más de
60$ y el frijol en cerca de un 80$*35/
La población relacionada con la agricultura campesina latinoamericana a mediados de los años setenta,
constituía más de la mitad de la población rural y cerca
de un 20$ de la población latinoamericana.36/
El tamaño de las explotaciones de pequeños productores es bastante reducido; se ha estimado que aproximadamente un 39$ de las unidades campesinas latinoamericanas poseen menos de dos hectáreas, constituyendo casos
extremos El Salvador y Jamaica, con cerca del 75$ de
estas unidades campesinas con una superficie menor a
dos hectáreas.
Dado que las economías campesinas son empresas de
tipo familiar, en las que existe una dependencia relativa
menor respecto de los mercados, parte de su producción
es destinada al autoconsumo. Esto último, unido al bajo
nivel de ingresos que perciben y por lo tanto, la
exigencia de suplir primordialmente necesidades básicas
como la alimentación, hace que su producción se oriente
preferentemente hacia alimentos básicos, los que generan
una satisfacción inmediata, prescindiendo en esta forma
de las relaciones totalmente monetarizadas y riesgosas.
Este fenómeno es conocido desde hace mucho tiempo,
pero a lo que no se le ha dado la importancia debida es
a la magnitud de su alcance en el suministro de alimentos
al resto de la población, menoscabando así el rol primordial de este conglomerado en la economía y desarrollo
general del país.
A continuación se verá la importancia de estas
economías campesinas en la producción nacional de alimentos básicos para algunos países de la región 0 recurriendo para ello a estudios que permitan visualizar e
identificar productos típicos en la estructura productiva campesina.

59

Un reciente estudio hecho por la CEPAL 37/ nos da
una clara visión de la estructura productiva por estrato
en México. A continuación se muestra la importancia de
las economías de tipo campesino en la producción de
algunos alimentos básicos. (Véase el Cuadro 23.)
Cuadro 23
PORCENTAJE SOBRE TOTAL DE PRODUCTORES EN CADA CULTIVO

Maíz
Campesino
Transición
Empresario

frijol

88.4
10.3
1.3

85.8
12.3
1.7

Tri K o

Arroz

71 .8
21 ,1
7.1

66.7
27.8
5.5

Fuente: C E P A L , s o b r e la base de un r e p r o c e s a m i e n t o del V
C e n s o A g r í c o l a G a n a d e r o y Ejidal, 1970.
Es manifiesta la importancia absoluta de los
sectores campesinos en la producción de maíz, frijol,
trigo y arroz. Pero si se considera que cerca del 87%
de los productores agrícolas son campesinos, es necesario tener en cuenta la importancia relativa para poder
inferir una preferencia de los campesinos por producir
estos alimentos básicos.
El 89% de los productores campesinos se dedica al
cultivo de maíz, frijol o trigo; el porcentaje es menor
para los otros dos estratos, salvo en el trigo, que tiene
un sesgo hacia la producción empresarial. (Véase el
Cuadro 24.)
De todas maneras, dadas las cifras del Cuadro 23
y considerando que el sector campesino tiene en su poder
el 57SIÍ del total de la tierra arable, estos productos
tienen su origen mayoritariamente en explotaciones de
tipo campesino. Es muy distinto el caso para productos
como algodón, tabaco, caña, forrajes y otros, en que se
nota un. claro predominio tanto absoluto como relativo
de la agricultura empresarial.
Para el caso del Brasil, un estudio publicado en
1978.38/ se refiere a la importancia de los campesinos
brasileros en la producción de alimentos básicos. Las
explotaciones que no usan asalariados permanentes y que

60

caracterizan este tipo de agricultura, ocupan alrededor de
un 80$ de la superficie cosechada de alimentos básicos.
Cuadro 24
PORCENTAJE POR ESTRATO DE PRODUCTORES EN CADA CULTIVO

Fréjol
uno
Trámele iém

{1.1

58.B
42.3

T^igo

S?.4
114.3
n.8

Arsos

4.2
5.8
15.3

Fuentes C E P A L , Economía campesina y agricultura empre»
sarial, Tipología de productores del agro mexicano,
México, 1982, p. 302.
Según el censo agropecuario de 1970, el 73$ del
frijol, el 79$ de la yuca y el maíz en un 64$ son producidos en unidades pequeñas inferiores a 50 hectáreas. Esto
significa, que en este país la mayor parte de la producción agrícola, de consumo preferencial para los sectores
de más bajos ingresos, es producida por pequeñas unidades que tienen un carácter eminentemente campesino.
En Perú, según los datos del Censo Nacional Agropecuario, 39/ los productores campesinos producían el
55$ del total de cereales para alimentación humana, el
73$ de tubérculos y raíces, el 80$ de legumbres frescas
y el 79$ de las hortalizas. Todo ello confirma lo que
hasta ahora se ha visto para los demás países, respecto
a la importancia del campesinado en la producción de
alimentos básicos.
En Colombia una investigación señala k0/ que en
1976 los pequeños agricultores campesinos producían 100$
del ñame, 90$ de yuca, 75$ del trigo, 82$ de las hortalizas, 75$ del ajonjolí, 68$ del maíz, 46$ de las papas y
80$ de los plátanos. A diferencia de la agricultura
empresarial, dedicada más a cultivos de exportación
(como el banano y el café) y a la producción pecuaria,
la agricultura campesina orienta su producción al mercado
interno y con preferencia a los productos de consumo
masivo como los ya mencionados.
En Bolivia, son innumerables los cultivos a los
cuales se dedican mayoritariamente los agricultores
campesinos, en donde se destacan la quinua, centeno, trigo,
maíz, avena, papas, frijoles, yuca, arroz, etc. Como se
puede ver es innumerable la cantidad fie cultivos a los

61

que en forma preferente se dedican los campesinos bolivianos; tanto es así que sería más fácil identificar lee
rubros de la agricultura empresarial, que corresponderían
básicamente a algodón, caña de azúcar, soya y frutas»
Para Ecuador un trabajo sobre la agricultura ecuatoriana 4*1/ indica que el 90% de las explotaciones qu©
producen trigo, poseen menos de 10 hectáreas y representan 60% de la superficie con este cultivo.
Otras cifras que darían luces sobre la importancia
de las economías campesinas en la producción de alimentos
básicos, sería la participación de las unidades productivas en la comercialización de estos productos para ®1
año 1975Para analizar el Cuadro 25 hay que tener en cuenta
dos elementos muy importantes. El primero de ellos dice
relación con la superficie total reducida que ocupan las
unidades menores de 10 hectáreas (sólo un 13% de la
superficie total). El segundo elemento es que parte de
la producción de estas explotaciones, no llega a comercializarse, dada la característica de autoconsumo de las
economías de tipo familiar. Es así entonces, que el
Cuadro 25, a la luz de los elementos antes señalados,
muestra la gran importancia de la agricultura campesina
en la producción y abastecimiento interno de productos
básicos.

Cuadro 2¿
PORCENTAJE SOBRE EL TOTAL DE VENTAS

Productos
Mafz
Arroz
Garbanzos
Frejoles
Trigo
Yuca
Papa

Explotaciones
hasta 5 h á s .
52
41
39
25
17
16
16

Explotaciones
h a s t a 10 háu.
71
56
68
51
42
32
29

Fuente; PRONAREG/MAG en BIRF, Ecuador, Problemas y
perspectivas de desarrollo, 1980

62

En Centroamérica, Gabuardi señala 42/ que en las
economías campesinas minifundistas se produce alrededor
del 60$ de los granos básicos destinados al consumo de
la región centroamericana.
Ortega 43/ indica que según los censos agropecuarios de los años setenta, a base de la producción se
estimó que las explotaciones de menos de 20 hectáreas
consideradas unidades de producción campesina, generaban
un 35,6$ de la producción destinada a consumo interno en
Costa Rica, 62,1$ en El Salvador y 63,9$ en Honduraso
Mientras que Guatemala constituía un caso espectacular
en donde el 53,2$ de los productos de consumo interno
eran producidos por explotaciones de menos de siete
hectáreas«
Para el caso de Chile, Alvaro Rojas 44/ elaboró
un cuadro, en que se aprecia tanto la superficie como la
producción por cultivo que proviene de agriculturas de
tipo campesino. (Véase el Cuadro 26.)
Cuadro 26
PORCENTAJE PROVENIENTE DE LA AGRICULTURA CAMPESINA
Promedio año agrícola
(1970/80)=(1980/81)
Trigo
Cebada
Arroz
Maía
Frijoles
Arvejas
Garbanzos
Lentejas
Papas

_
.. . ~ 
Superficie
57
47
64
58
66
83
78
76
74

1 ,
. ,=
Producción
46
34
60
42
61
84
76
75
62

Fuentes Alvaro Hojas, La agricultura campesina y 
9/R.12,
a
mercado de alimentos e¡ Chile, E/CEPAL/SEM,
27 de mayo de 1983=

COMO se puede apreciar, la función del campesinado
chileno, en la producción de alimentos de consumo masivo
es aás que gravitante. Este mismo autor además establece
la importancia fie este sector en la producción pecuaria,
estimando que aproximadamente un 40$ de las unidades
anisales del país, están en manos de campesinos.

63

A la luz de los antecedentes presentados, la
conclusión es obvia: los campesinos actúan como importantes abastecedores de la demanda interna de alimentos»
Ellos están produciendo la mayor parte de los alimentos
básicos destinados a alimentar a la población de la
región latinoamericana.
Es hora de tomar conciencia de lo anterior y reconocer cabalmente el rol que le cabe al campesinado, para
ubicar a éste en el lugar que le corresponde como agente
fundamental en el progreso de las economías de la región»
Con mayor razón aún, si se considera que la gran mayoría
de los campesinos latinoamericanos vive en condiciones de
pobreza extrema y es victima permanente de los abusos del
sistema y de los agentes que conforman la estructura
económico-administrativa de los paiBes de la región.

64

Vo

IMPACTO DEL COMERCIO INTERNACIONAL SOBRE LAS
ECONOMIAS CAMPESINAS LATINOAMERICANAS
Ao

Antecedentes generales

11 porcentaje en que se incrementaron las importaciones
alimentos entre 1965 y 1980 en la región fue de 300$,
lo que significa una tasa media anual de crecimiento del
10$« Sn este porcentaje tan elevado sobresalen los
cereales, sacárinos, oleaginosas y lácteos, que para los
p e r í e i @ B 1969/71 - 1978/80 han tenido las siguientes
tasas anuales de variación; cereales 9 , 3 $ s sacarinos
oleaginosas 11,1$ y leche 6,7%„¿5/
El déficit en el comercio de cereales en 1975 era
á® 2 aillones de toneladas, pasando a 9 millones de tonelaáas en 1980; esto significa un aumento en cinco años
á© 350$; es decir, un incremento promedio anual del
35%okS/

De continuar con estas tendencias en la importa»
eién de aliaentcs, afieaás de producirse un progresivo
interioro fie la balanza comercial agrícola, una eventual
falta Se divisas traería nefastas consecuencias tanto
sociales como políticas, al no poder satisfacerse la
ássanda de alimentos fundamentales en la dieta de la
población«
Cabe áestacar que entre los trienios 1969/71 y
1978/80 la tasa de crecimiento anual de las exportaciones
fie la región fue de un 2,8$ anual, lo que contrasta fuertemente con la tasa áe importaciones.
La gran incertidurabre existente, es la disponibilidad áe estos alisgatos en el futuro, para los países
importadores® Cálculos fie FAQ,47/ señalan que existiría
la caatiáaá suficiente para abastecer a estos países,
p©r© el fiamnciasiento no sería tan expedito, lo que
signifiea que lo® países latinoamericanos podrán seguir
importando estos alimentos, pero en la medida en que
dispongan áe las divisas necesarias para adquirirlos«
Para algunos la explicación del fuerte incremento
®a la importación de alimentos de la región estaría
relacionada con una mayor apertura general hacia el
eenesci® anterior, pero la evidencia señala que el sector
a l i ® a a t @ s ©s ©1 que mayor importancia relativa tiene en

65

el crecimiento de las importaciones de los países latino»
americanoso
Es así como en el año 1973 el porcentaje d®
importación de alimentos sobre el total de las importa»
ciones de la región era de aproximadamente 7%, y siete
años más tarde, es decir, en 1980 este porcentaje se
había incrementado a cási el doble.
Unida a esta creciente dependencia, existen dos
elementos importantes que considerar, que hacen ver esta
situación con persistente inquietud. El primer elemento
es el que se mencionaba en el capítulo II, respecto al
carácter oligopólico que posee el comercio internacional
de alimentos; tanto así, que aproximadamente un 70$ d® la
importación de alimentos de la región tiene su origen ®n
una reducida cantidad de países desarrollados. E s más
impactante aún comprobar que una parte no despreciable de
ese porcentaje lo constituyen alimentos elaborados, cuya
materia prima paradojalmente tuvo su origen en países de
la región Vorno es el caso del cacao y café para algunos
países del área. El otro elemento que debe considerarse
es la importancia del sector campesino en la producción
y abastecimiento de alimentos básicos, lo que unido a su
relativa inmovilidad productiva lo convierte en el cospe»
tidor obligado del comercio internacional para abastecer
el mercado interno de estos productos.
El presente capítulo abordará el problema del
comercio internacional en la perspectiva de la economía
campesina, ejemplificando y advirtiendo los fundamentos
teóricos que identifican el problema.
Bo

Desarrollo aerícola latinoamericano

Hace algunas décadas la industria tenía una importancia
relativa menor que la agricultura. Esta última contri»
buía en forma importante al crecimiento de las demás
actividades productivas.
El desarrollo urbano-industrial latinoamericano no
alcanzó las dimensiones suficientes para poder constituir
un incentivo para que el sector agrícola se desarrollara
y permitiera la estructuración de mercados que agilizaran
su comercio. De. esta forma la agricultura se mantuvo sin
mayores estímulos para modernizarse y poder desarrollara®
c onvenient emente.
La incapacidad del sector agrícola para dar trabajo
productivo a todos los habitantes rurales, unida a las
expectativas de mejorar la calidad de vida, hizo que se
estableciera una creciente migración hacia los centros
urbanos.
De esta forma se expandió el sector urbano el cual €
más organizado y unido a los centros de poder que el
sector rural ejerció eficazmente su presión política

66

sobre los gobiernos, en pos de satisfacer las demandas
más urgentes, representadas principalmente por la alimentación- Es por ello que los gobiernos vieron en el
sector productor de alimentos básicos una importante
fuente de transferencia de recursos hacia el sector
urbano.
Lo anterior, como es dable esperar, hizo creciente
el deterioro de los términos de intercambio del sector
productor de alimentos básicos, lo que inevitablemente
dio por resultado un fuerte aumento de la migración
campo-ciudad, que no pudo ser recibida por el sector
industrial, dando forma a un creciente sector de marginados urbanos»
Es este deterioro progresivo el que determina un
estancamiento y baja en la producción de algunos cultivos,
lo que redunda en un aumento de las importaciones« Estas
importaciones además se ven favorecidas por los grandes
excedentes que generan los países desarrollados y que
ellos tratan de colocar a precios muy convenientes en
los países de la región. De esta manera los gobiernos
empiezan a ver las importaciones de alimentos como la
herramienta que permite mantener un nivel de precios
bajos y un óptimo nivel de abastecimiento. En este punto
aparecen las importaciones debido a la baja producción y
una baja de la producción causada por las importaciones.
Así entonces se tiene completo este círculo vicioso de
pobreza y dependencia.
Todo lo anterior es apoyado desde fuera por los
grandes excedentes de los países desarrollados como
Estados Unidos, que este país coloca bajo la forma de
ayuda alimentaria y desde dentro por los oligopolios
agroindustriales, muchas veces relacionados con empresas
transnacionales.
Cabe destacar que en Ecuador el trigo es importado
sólo por tres empresas que se distribuyen así: Industria
Molinera el 46,7$; Molinos Ecuador el 30,6$, ambas fuertemente transnacionalizadas y Ecuatoriana de Granos que
opera a partir de 1974, el 27,7$. Estas empresas, además
de ser importadoras únicas, sustentan la distribución
exclusiva interna.48/
Estas empresas cambian los patrones de consumo
incorporando en la dieta de la población sofisticados
productos de alto valor agregado y con escaso valor
nutritivo y que, además, frecuentemente tienen como
insumo alimentos básicos importados. El mismo Estado
juega muchas veces un rol estimulante para la generación
de este marco de dependencia y deterioro de sus economías
campesinas, al dirigir su apoyo técnico y financiero a
los sectores empresariales, descuidando al sector productor de alimentos básicos.

67

En Chile la participación del sector financiero
privad© en ®1 financiamiento del sector de asignatarios
de la reforma agraria, léase campesinos, es casi nulao49/
Mientras tanto, hay que advertir que en el año 1974, casi
el total del crédito de capitalización era colocado por
el sector estatal (BECH, INDAP, CORFO) que era de 99,9%
sobre el total y ya en el año 1981 se había reducido a
sólo un 26,2% Q Los créditos de fomento de origen estatal
se haa canalizado de preferencia a los rubros de exportación. En lo que a subsidios a la producción se
refiere, sólo existen para la forestación, al cual opta
de preferencia aquel sector que puede soportar un período
de inversión-beneficio relativamente prolongado.
E incluso se dan casos concretos en que el Estado
subsidia las importaciones de productos básicos, las que
vende a agroindustrias relacionadas más de alguna vez con
las mismas empresas t.ransnacionales que vendieron estos
productos al gobierno. En este sentido el caso peruano
es elocuente: existen cinco empresas transnacionales
que abastecen de granos al país, el cual es comercializado a través del Estado, que otorga un subsidio al
comprador interno. Paradojalmente, este grano es recomprado internamente por agroindustrias relacionadas con
las abastecedoras externas. Esta situación afecta al
80% del trigo importado y al 85% del maíz importado, y
en soya el monto es del 77%.50/
Otros países en los que el Estado subsidia la
importación de productos básicos son, por ejemplo, Venezuela, que 1© hacía para el trigo hasta 1976, y también
Brasil, para el mismo producto aunque este último
recientemente (junio de 1983) lia dejado de hacerlo, al
parecer por las exigencias del FMI en el marco de las
condiciones de renegociación de la cuantiosa deuda
externa de este país.
En la actualidad algunos gobiernos latinoamericanos han optado por políticas globales de apertura al
exterior, lo que deja a las economías campesinas compitiendo con las ventajas absolutas de los países desarrollados, y además enfrentadas a una competencia desleal
dada por éstos a través de los subsidios a la producción y exportación de sus productos.
En Chile los aranceles nominales de importación
(ad valorem), bajaron para el trigo de 36% en 1°74 a
10% en 1982, y para el maíz de 62% a 10%,51/ lo que
produjo una caída de la superficie cosechada superior
al 35%.
Estas han sido políticas perniciosas para la agricultura y la economía en general, en las cuales la única
estrategia de desarrollo, si es que se puede llamar así,

68

es la de las ventajas comparativas, existiendo una
clara ausencia de políticas que incluyan a los más
amplios sectores de la agricultura.
Las ventajas comparativas en la agricultura da por
resultado una tendencia cada vez mayor a tener dos
sectores claramente identificables. Uno de ellos es el
sector empresarial, que cuenta con capital y los mejores
recursos naturales, con lo que obtiene una movilidad
óptima para dirigir sus recursos hacia aquellos rubros
que generen mayor rentabilidad, normalmente asociados a
la exportación, ganadería y la agroindustria. El otro
sector es el de los pequeños propietarios campesinos,
quienes sin recursos financieros y con suelos marginales,
deben competir con la tecnología y subsidios que llevan
implícitos los productos importados. El sector empresarial no tiene grandes necesidades de mano de obra permanente; más aún, no la desea, pero sí precisa preservar
las economías campesinas de autosubsistencia, que le
puede proporcionar mano de obra barata en forma temporal,
permitiéndole un aprovechamiento óptimo del recurso
trabajo. De todoüo anterior se concluye que las mejores
tierras no son las que producen los alimentos para consumo masivo interno, porque su producción se orienta a
los mercados externos y a los sectores internos de más
altos ingresos.
En México el trigo, el maíz y los frijoles ocupaban en 1960 el 78$ de la superficie cultivada y en 1970
el 58$. La producción pecuaria se ha incrementado en los
últimos 15 años a un ritmo de 3 , 7 $ anual, mientras que
la agrícola lo ha hecho a tasas del 2,1$ anual.
La elección de una estrategia de desarrollo basada
en las ventajas comparativas y la consecuente discriminación hacia el sector productor de alimentos determina:
a)
Cambios en la tendencia de la oferta, demanda y
composición de los productos intercambiados, generándose
así una mayor dependencia de los alimentos básicos y una
mayor especialización de la agricultura.
b)
Marginación y postergación del desarrollo del
sector campesino, productor de alimentos básicos. La
capacidad de compra de los productos campesinos en Chile
ha caído considerablemente en las últimas décadas; así,
el índice de capacidad de compra, que para el trienio
1965/1967 era igual a 98,7$ en promedio, descendió a
45,7$ para el trienio 1977/1979.52/
c)
Aumento del desempleo urbano y rural que conlleva
un creciente aumento de los grupos marginales.
d)
Mayor vulnerabilidad de los países a las crisis
externas.

69

e)
Creación de la división internacional del trabajo,
que desemboca en la creación de oligopolios en el comercio
internacional de algunos productos básicos, como sucede
con los cereales y la soya, los que Estados Unidos usa
eficazmente como herramienta de expansión comercialo
(El
caso de la soya es muy decidor, pues ese país generaba en
19^0 sólo el 2,1% de la producción mundial, y ahora es el
primer productor mundial, con alrededor del 60%.)
f)
En una perspectiva de largo plazo, incremento cada
vez mayor de la demanda de alimentos importados, le que
puede ser aprovechado por los países que manejan el
comercio mundial de alimentos.
g)
Incorporación del patrón alimentario de los países
desarrollados, produciendo cambios en los hábitos de
consumo y elevando cada vez más la demanda de alimentos
importados. Gran responsabilidad tiene en esto la agroindustria alimentaria, como se observa en muchos casos.
Por ejemplo, en México un estudio sobre la industria alimentaria, 53/ señala que el mayor dinamismo de esta industria está dado por aquellas empresas que fabrican productos más elaborados dirigidos a los estratos de más
altos ingresos, y que se han deformado los patrones de
consumo alimentario, a influjo de la publicidad. Así
mismo, en las zonas andinas del Perú, se ha reducido la
superficie cultivada de algunos productos tradicionales
(autóctonos) de gran valor nutritivo, como la papa, la
cañihua, la quinua y otros (como caso ilustrativo, la
quinua, que en el trienio 1963/1965 ocupaba 14.958 hectáreas, en el trienio 1974/1976 ocupaba solamente 10.545
hectáreas).54/
h)
Incorporación de patrones tecnológicos que han
tenido efectos nefastos en el aprovechamiento de los
recursos propios, en especial de la mano de obra, y consecuencias inciertas para el patrimonio ecológico de los
países de la región.
i)
Pérdida de control del Estado sobre las políticas
específicas de producción y abastecimiento alimentario.
De esta forma el conflicto entre países desarrollados y en desarrollo
se va acentuando cada vez más
en torno a la producción y abastecimiento de alimentos
básicos, a lo que contribuyen los elementos antes señalados, como muestran las cifras siguientes de la FAO
sobre el maíz, que indican porcentajes de incremento:
Población Superficie Rendimiento Producción
Latinoamérica

29,3

1,6

16,7

18,5

Países desarrollados

9,1

15,9

23,4

43,0

70

Las cifras son elocuentes y auguran un oscuro
futuro alimentario para América Latina si esta tendencia
continúa.
Todo lo antes dicho constituye un llamado de atención y un desafío para los gobiernos latinoamericanos,
con objeto de que dirijan su mirada hacia las economías
campesinas y las visualicen en una perspectiva de largo
plazo, reconociendo en ellas un sector dinámico y estratégico, que necesita la oportunidad de demostrar que
tiene su lugar en el desarrollo de un país.
C.

Presiones ideológicas sobre los modelos de
desarrollo latinoamericanos

El resurgimiento de la escuela neoclásica -en manos de los
monetaristas, encabezados por Milton Friedman de la
escuela de Chicago, es sin duda la gran presión ideológica y doctrinal que enfrenta el tercer mundo y en especial América Latina. Los campos de experimentación de
sus planteamientos han sido principalmente algunos países
latinoamericanos, como Argentina, Chile y Uruguay.
La antigua teoría de las ventajas comparativas que
se impuso al amparo de gobiernos autoritarios 55/ es la
que a continuación ee tratará, dada su concepción y
supuestos erróneos que tanto daño han provocado a estos
países.
La teoría de David Ricardo planteaba que los países
debían especializarse en la producción de aquellos bienes
en los cuales eran eficientes, lo que traía consigo una
óptima productividad del trabajo y del capital. Ricardo
suponía una inmovilidad tanto del trabajo como del
capital, lo que implicaba que el valor de un bien importado no estaba relacionado con el trabajo y el capital
implícito en el bien, sino más bien por la cantidad de
otro bien que se entregara a cambio. Para Ricardo la
dotación de recursos naturales y el grado de desarrollo
de las fuerzas productivas de un país, determinaba la
eficiencia y el tipo de bienes que se debería producir.
Los neoclásicos parten de la premisa de que los
factores productivos de cada país son fijos y por lo
tanto, la especialización de la producción obedece a las
características de cada bien y a las diferentes dota=
ciones de factores productivos de cada país.
La teoría neoclásica del intercambio asociada a
los nombres de Eli Heckscher y Burtil Ohlin plantea que
cada país debe especializarse en usar aquellos recursos
que, en términos relativos, posea en abundancia mayor,
lo que significa que debe exportar aquellos bienes que
hagan uso intensivo del factor relativamente más abundante, e importar aquellos bienes que hap;an uso intensivo
del factor que en el país es relativamente más escaso.
71

Si esta teoría se aplica a países desarrollados
€3mo Estados Unidos, significaría que éste debería exportar bienes que hiciesen uso intensivo de capital e importar bienes con uso intensivo de mano de obra. Por el
contrario, los países latinoamericanos, poseedores de una
gran dotación de mano de obra en relación al capital,
fiebería actuar de manera inversa.
Sin embargo, estudios empíricos realizados a comienzos de los años cincuenta por W. Leontief 56/ demostraron
que Estados Unidos, país con abundancia relativa del
factor capital exportaba bienes intensivos en el factor
trabajo e importaba bienes intensivos en capital. Con
ello la teoría de Hecksher-Ohlin dejaba de tener validez
empírica, aunque de las múltiples explicaciones dadas por
los economistas para aclarar este fracaso sobresalía una
que se alejaba de las consideraciones de los supuestos
teóricos y se achacaba el problema a que, en la práctica,
el comercio no era libre y que por lo tanto el resultado
observado por Leontief derivaba de las distorsiones del
comercio existentes.
A pesar de todo lo anterior la teoría de HeckscherOhlin, sigue teniendo plena válidez para los teóricos y
economistas defensores del librecambismo, por tratarse de
una teoría que usa rigurosamente todos los elementos
teóricos de la economía neoclásica.
Otras teorías que han tratado de dar una interpretación al intercambismo, como la de I.B. Kravis 57/
señalan que algunos países poseen una estructura de controles al comercio internacional, para importar solamente
los bienes que no están disponibles internamente. Hla
Myint,58/ postula que existen países con un superávit de
producción en determinados bienes, c.uando aún no se abren
al comercio internacional y que con la apertura se puede
dar salida a estos excedentes para los cuales no hay un
mercado interno capaz de absorberlos sin producir una
baja marcada de los precios. Lo que aquí se supone es
que en esos países se está operando dentro de la curva de
transformación, y que al abrirse al comercio internacional se empieza a UBar recursos ociosos, incrementando de
esta forma su oferta total.
Pablo Ruiz Nápoles, en un reciente estudio,59/
fustiga con elementos teóricos de bastante peso esta
promoción que se hace desde los países desarrollados
capitalistas a las ventajas comparativas y al libre
intercambio. El examen contiene predicciones bastante
cercanas a la realidad que hoy están viviendo algunos
países de la región y que optaron por este tipo de estrategias
Si en el mercado internacional los precios no
varían sustancialmente, sino que varía el costo del

72

crédito, las ventajas absolutas del país más desarrollado
persisten, con lo que su balanza comercial se hace permanentemente superavitaria, mientras que el país subdesarrollado, aunque tenga algunas ventajas en la producción de
unas pocas mercancías, será en términos generales menos
eficiente y por lo tanto, su balanza comercial arrojará
saldos persistentemente negativos ... Esta situación no
puede continuar indefinidamente, pues las reservas de este
país tienden a agotarse, por lo tanto este país deberá
seguir endeudándose para importar los bienes que su economía requiere. Este endeudamiento crecerá a medida que
la inversión interna declina ante la invasión de mercaderías importadas y el crecimiento paulatino de la tasa
de interés. Además, los intereses y las amortizaciones
de la deuda presionarán cada vez más a la de por sí
deficitaria balanza comercial, aumentando las necesidades
de divisas ... Ni los préstamos oficiales ni los privados
resolverán el desequilibrio comercial ocasionado por una
diferencia absoluta en la eficiencia productiva. Por
último Nápoles añade: Es importante señalar que aunque
los teóricos de la economía de los países desarrollados
capitalistas han aceptado como válida la teoría de las
ventajas comparativas y el libre intercambio como política comercial, sólo la han propiciado para los países
subdesarrollados, puesto que la historia muestra que el
proteccionismo ha sido la vía por la cual los países desarrollados han llegado a serlo. Justamente ahora cuando
el proteccionismo es la práctica más común entre estos
países, es cuando se proponen políticas liberalizadoras
para el comercio de las naciones subdesarrolladas.
Hoy más que nunca son válidas las aseveraciones de
Ruiz Nápoles; basta observar las deudas externas de Argeittina, Brasil, Chile y México,60/y el deterioro industrial
y agrícola de gran parte de los países latinoamericanos,
para darse cuenta que la región fue embarcada en una
aventura desafortunada y con proyecciones inciertas a
plazos corto, mediano y largo.
En el sector agrícola es donde se hacen más evidentes las concepciones erróneas de la teoría de las ventajas comparativas y del libre intercambio. Es además
donde se aprecian en forma más clara los ominosos efectos,
dadas las desigualdades y distorsiones del intercambio
comercial.
En el caso de Chile, las pruebas a la aseveración
anterior son categóricas: caída de la superficie sembrada con cultivos tradicionales, invasión de productos
importados de toda especie y cuasi destrucción de la
industria alimentaria y en especial de la lechera. En un
reciente estudio 61/ se muestran las graves consecuencias
que esta política ha tenido para la lechería chilena,

73

provocando hasta el momento una caída de la producción  ®
2
35% entre 1981 y 1982 y una gran matanza de vientres, pos=
tergando con ello el desarrollo futuro del subsector«
La introducción de los conceptos neoclásicos de la
economía y en particular del comercio internacional,
determina que los países latinoamericanos, con una dotación relativa - más alta del factor trabajo, especialice eu
producción en bienes que lo utilizan con intensidad» Es.
general la agricultura de estos países hace uso intensiTO
de mano de obra, por lo que, a la luz de esta teoría,
deberían tender a especializarse en la mayor parte de las
producciones agrícolas básicas» La pregunta que nace de
inmediato es ¿por qué no sucede así?
Ruth Rama y Fernando Relio 62/ explican esta situación a partir del surgimiento de los Estados Unidos como
potencia mundial, lo que exige a este paÍ6 consolidar una
política de comercio exterior libre, sin barreras ni
restricciones de tipo proteccionista por parte de los
demás países, favoreciendo en esta forma la apertura de
grandes mercados para la venta de sus productos. Recuerdan que ya en 1952 este país, en un documento llamado
Bases para el progreso y la seguridad mundial, había
formulado una estrategia que perseguía como finalidad
garantizarle el suministro de alimentos y materias primas
industriales. Sostiene que esta estrategia llevó a
replantear la división internacional del trabajo, para lo
cual Estados Unidos recurrió al reforzamiento del GATT y
el FMI a fin de evitar trabas al comercio internacional;
al establecimiento de acuerdos bilaterales entre Estados
Unidos y países en desarrollo para el financiamiento de
proyectos de desarrollo rural, ayuda alimentaria y asistencia tecnológica; a la creación de instituciones financieras manejadas por este país, y a la creación de la
Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), a fin de
financiar proyectos de desarrollo para países pobres.
De esta forma se estructuró un sector financiero
internacional, dirigido preferentemente a financiar
proyectos del sector exportador agrícola, orientando a
los países en desarrollo para satisfacer las demandas de
los países desarrollados, y modificando con ello progresivamente la oferta de los primeros, que tradicionalmente
abastecían a los segundos de productos agrícolas básicos
como cereales, oleaginosas y otros.
En cereales, por ejemplo, éntrelos años 193^ y 1938
América del Norte y Europa occidental eran deficitarios
en 19 millones de toneladas, mientras que América Latina
eran superavitaria en 9 millones de toneladas. En 1976
América del Norte y Europa occidental eran superavitarias
en 77 millones de toneladas y América Latina tenía un
déficit de 17 millones de toneladas.^63/

74

Así se fue rompiendo la dependencia inicial de los
países desarrollados para su abastecimiento de productos
básicos. Esta evolución fue apoyada por la tecnología,
el capital, un alto grado de organización, un fuerte proteccionismo y mucha promoción comercial; invirtiéndose la
subordinación y haciendo cada vez más dependientes de
importaciones de estos productos agrícolas básicos a países
países que habían sido exportadores de ellos.
Para tener el cuadro completo de esta adecuación de
los países en desarrollo a la estrategia de ventajas
comparativas, hábilmente dirigida desde el exterior por
los países desarrollados, es necesario hacer un alcance
de sus efectos sobre la agricultura de los países en
desarrollo.
La mayor especialización agrotecnológica de los
países desarrollados se suma a los demás factores antes
mencionados, como la organización, el capital, el subsidio a sus productos agrícolas y la promoción de estos
productos y todo ello se inserta en un marco de libre
intercambio, para los países en desarrollo. La agricultura de estos últimos países procura adecuarse a tal
estrategia de ventajas comparativas a través de la6
siguientes medidas.
a)
Los productores de alimentos básicos se ven obligados a bajar sus costos para mejorar su competitividad.
Para lograrlo puede optar por:
i) disminuir el uso de insumos, lo que se traduce
en una baja de la producción y por lo tanto una mayor
dependencia.
En Chile el consumo de fertilizantes en 1974 era de
57.867 toneladas de nitratos; 103.480 de fosfatos y
1 6 . 1 7 6 de fertilizantes potásicos, cifras que cayeron en
1981 a 49.253 toneladas, 56,458 toneladas y 13-170 toneladas, respectivamente.64/
ii) Reducir los salarios reales de los obreros
agrícolas lo que se traduce en un creciente empobrecimiento de la masa salarial campesina.
(En Chile, los salarios rurales se deterioraron
entre 1971 y 1979 en un 31,4$).65/
b)
Se acelera el proceso de reorientación de la producción hacia aquellos productos de mayor rentabilidad,
que normalmente coinciden con productos exportables pecuarios y agroindustriales. En Chile, por ejemplo,
mientras la superficie ocupada por frutales aumentó GCfíí
entre 1965 y 1931, la superficie destinada a cultivos
sufrió una baja de 24$ entre los trienios 1964/1966 y

1980/1982.66/

c)
Se incorpora tecnología avanzada al sector agrícola,
lo que obviamente puede hacer sólo cierto sector de la
agricultura de tipo empresarial.

75

El proceso de reorientación y de incorporación tecnológica afectan directamente a la agricultura campesina
en dos sentidos.
En primer lugar, la agricultura empresarial, con un
una evidente ventaja en su capacidad de adaptación y una
estrecha relación con el capital, inicia una acción depredadora de las superficies agrícolas que pueden generar
mayor rentabilidad. Esto ha ocurrido ya en la región.
En Brasil, por ejemplo, la concentración de la tenencia
de la tierra, medida por los establecimientos agrícolas,
se incrementa durante el periodo 1970-1975 y el coeficiente de Gini 62/ salta de 0.844 a 0.855, (la variación
es importante, si se tiene en cuenta que este coeficiente
subió de 0.840 a 0.845 durante casi cincuenta años).68/
En otras palabras, se despoja de las mejores tierras a
quienes, cercados por la inmovilidad, la falta de recursos y el hambre, se ven obligados a entregar a cualquier
precio sus explotaciones, pasando de esta manera a engrosar la inmensa masa de los proletarios del campo, dejando
como remanente un sector de campesinos con suelos marginales que pasan a ser los competidores forzados de un
sector empresarial tecnificado y con mejores recursos, y
de un sector externo con ventajas abrumadoras.
En segundo lugar, la mano de obra se ve desplazada
por maquinaria sofisticada, creando un amplio sector de
desempleados que engrosan la migración campo-ciudad y
que concluye con un creciente sector de empobrecidos
urbanos víctimas de una doble etapa de frustración, una
en la tierra que los vio nacer y otra en una ciudad aplastante, que los deja más indefensos y desamparados aún.
D.

El problema de los excedentes agrícolas
y la ayuda alimentaria

Entre tanto, tenemos motivos para preocuparnos por los
adversos efectos secundarios de la Ley Pública 480, sobre
los precios de los productores del campo y la producción
agrícola en los países receptores de la ayuda americana...
¿Es que pueden los países receptores de esta ayuda permitirse esta depreciación y desanimar la producción nacional de artículos del campo? 69/
Los Estados Unidos ocupan el primer lugar en el
mundo como exportadores de productos agrícolas, alcanzando alrededor de un 20% del total mundial. La CEE,
por otra parte, llega al 10% de las exportaciones mundiales, ocupando el segundo lugar.70/
El que los Estados Unidos y la CEE sean los más
grandes productores de alimentos del mundo obedece a
políticas internas con objetivos explícitos, entre los
cuales se puede señalar la autosuficiencia o seguridad en

76

el abastecimiento interno de alimentos, el mejoramiento
de los ingresos de sus agricultores, la estabilización del
mercado y precios razonables al consumidor.7V
Tanto los Estados Unidos como la CEE han tenido un
importante crecimiento en sus respectivos sectores agrícolas, lo que les ha permitido cumplir en gran parte con
los objetivos planteados, incluso sobrepasando sus demandas internas de productos agrícolas, lo que ha conducido
a la creación de excedentes.
A principios de los años cincuenta, Estados Unidos
comienza a generar fuertes excedentes. Para poder deshacerse de éstos se elabora una política que culmina con la
dictación en 1954 de la Ley Pública 480 que permite a los
Estados Unidos, vender sus productos en condiciones altamente favorables para los países receptores.
Los efectos que este programa podía tener sobre los
países importadores fueron tema de amplias discusiones;
sin embargo, los países receptores de esta ayuda, la
acogieron con gran beneplácito.
En un estudio publicado en 1970 72/ se analizaron
trece países importadores de trigo entre el período
1964-1966, cuyas importaciones se ajustaban en 70% a la
modalidad de la Ley Pública 480. Al respecto el estudio
señala que sin tal programa, estos países hubiesen consumido menos cantidad de trigo y las producciones internas
se habrían incrementado. Además se demuestra que si los
excedentes se hubiesen canalizado hacia el mercado regular
en vez de hacerlo en virtud de la Ley Pública 480, el
precio internacional hubiese descendido 21%. De estos
análisis se concluye que tal programa, al menos en el
período 1964/1966, favoreció en forma evidente a los
Estados Unidos, pues este país obtuvo ganancias mayores
que si hubiese colocado el producto en los mercados
regulares.
En otro estudio 73/ sobre los efectos de las exportaciones de trigo de los Estados Unidos sobre cuatro
países latinoamericanos, el autor se pregunta: ¿Hasta
qué punto esta política de producción de excedentes, no
fue deliberada para cumplir objetivos no explícitos y dar
a los Estados Unidos una posición importante en el comercio mundial de productos agrícolas? Al respecto señala
que esta política se justifica en los tiempos de escasez,
pero una vez que comienzan a generarse excedentes esta
política se vuelve ambigua. A modo de conclusión señala:
El gran programa de colocación de excedentes al final
permite que los Estados Unidos tomen una mayor porción
del mercado, que se arruine la producción de algunos
países exportadores y de algunos países consumidores y
que el nivel de precios del trigo, llegue a niveles que
haga posible colocarlo en los mercados mundiales por vías
comerciales corrientes.
77

La interrogante planteada por Valderrama tiene plena
vigencia a la luz de las•circunstancias actuales; ante
una eventual crisis de alimentos, el tema de la seguridad
alimentaria se ha ido haciendo cada vez más importante y
es necesario abordarlo en bien del desarrollo estable y
autónomo para los países de la región.
A principios de los años setenta y en el marco de
la crisis internacional -financiera, monetaria,y energética, principalmente- se comienza a hablar del poder alimentario, el cual se hace explícito en boca de Earl Butz,
Secretario de Agricultura de los Estados Unidos en la
Administración Ford: La alimentación es un arma, • es uno
de nuestros principales instrumentos de negociación.
Para reforzar la afirmación antes mencionada, en un
documento elaborado por la CIA y que se conoció a fines
de 1974, se preconiza el abastecimiento alimentario como
instrumento de poder, por medio del cual los Estados
Unidos recuperarían su hegemonía.74/
El debilitamiento de la mayoría de las agriculturas
latinoamericanas, por diversas razones, hace que los
países de la región sean altamente susceptibles al posible
uso del arma alimentaria. Dada su situación de dependencia tecnológica y financiera, su creciente dependencia
alimentaria y las repetidas crisis económicas que afectan
al mundo y en especial a la región, es imperioso adoptar
estrategias que protejan susagriculturas y en especial
la que produce alimentos básicos, sector estratégico para
crear condiciones de estabilidad y autonomía.
Por otra parte, la CEE también enfrenta el problema
de los excedentes agrícolas, sobre todo en el caso de los
productos lácteos,y aplica también mecanismos especiales
para disponer de estos excedentes más allá de susfronteras. Estos mecanismos son fundamentalmente dos: la
ayuda alimentaria a países de bajos ingresos, y la política de subsidios a la exportación.
Dada la modalidad de la Política Agrícola Común de
la CEE, es muy difícil para la Comunidad reducir estos
excedentes a través del control de la producción, por lo
que buscar hacerlo fomentando el consumo interno y expandiendo los mercados a través de los procedimientos antes
señalados.
Cuando los precios caen hasta los niveles de garantía, la CEE debe comprarlos en su totalidad, lo que significa un altísimo costo que debe ser solventado por el
Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA).
Al exportar estos productos en condiciones de dumping, en
el fondo lo que está haciendo es recuperar parte de los
subsidios ya otorgados durante los procesos de producción,
industrialización, almacenaje y comercialización. Si los
gastos que hace el FEOGA son considerados como pérdida,
78

después de la exportación se ha perdido menos, puesto que
los consumidores y agricultores de los países importadores
han ayudado a cubrir parcialmente esos gastos.
En resumen, se puede decir que estas ayudas alimentariadhan cooperado fuertemente para que se produzca la
división internacional del trabajo. La Ley Pública 480
evidentemente se concibió para poder colocar los excedentes de los Estados Unidos, como se hace con los cereales
acumulados en gran cantidad luego de haberse promovido
fuertemente su producción. Esta ley además tenía por
propósito buscar nuevos mercados para estos productos
excedentes; por lo tanto, tenía como objetivo no explícito desalentar la producción interna de los países en desarrollo, los cuales ante los bajos precios y con otras
garantías preferían comprarlos a producirlos.
En esta forma se fue creando en estos países la
necesidad de obtener alimentos desde fuera a precios convenientes y en las cantidades requeridas. Lo anterior
derivó inexorablemente en el deterioro progresivo de la
producción interna de los productos básicos que era posible importar por este mecanismo, y en un cambio también
progresivo del patrón alimentario, volcado al consumo de
aquellos alimentos baratos, de mejor calidad que los
producidos en la región, e insumos favoritos de la agroindustria alimentaria. Todo ello determinó el desplazamiento de ciertos productos alimenticios tradicionales y
un deterioro del ingreso de sus productores, fundamentalmente campesinos.
En los siguientes Cuadros 27 y 28 se entregan
cifras sobre la ayuda alimentaria en cereales otorgada
por los Estados Unidos y la CEE al tercer mundo en los
últimos años.
En cuanto a productos lácteos, la CEE otorga alrededor de 150 000 toneladas de leche descremada y
000
toneladas de buter oil«, Los Estados Unidos dados sus
grandes excedentes en los últimos años, se incorporaría
como donante dentro del rubro lácteo.
E.

Los cambios de hábito de consumo en la
poblacion latinoamericana

Ha sido notable la tendencia en las últimos décadas al
cambio de los patrones de consumo de la población latinoamericana .
A continuación se resumirán brevemente las causas
que pueden haber generado esta variación en los patrones
de consumo:

79

Cuadro 27
AYUDA ALIMENTARIA EN CEREALES
(En miles de toneladas de grano equivalente)

donante

^S/79

1979/80

I980/8I

1981/82

1982/83

CEE

1 159

1 205

1 263

1 449

1 650

Estados
Unidos

6 237

5 338

5 212

5 344

5 353

Otros

2 106

2 343

2 433

2 233

2 358

Total

9 502

8 886

8 908

9 026

9 361

Fuente: FAO, Boletín del Programa Mundial de Alimentos,
PMA, enero de 1983«

Cuadro 28
ESTADOS UNIDOS: AYUDA ALIMENTARIA a/
(En toneladas de grano equivalenteT

Trigo y derivados

3 84o 253

Maíz, sorgo y derivados

571 929

Arroz

368 366

Total cereales

4 789 548

Fuente:
FAO, Boletín del Programa Mundial de Alimentos,
PMA, enero de 1983.
a / E n virtud de la Ley Pública 480 para el ejercicio
económico de 1982 (1 de octubre de 1981-30 de septiembre
de 1982).

80

i) Cambios de los precios relativos de los alimentos, debido a la creciente importación de alimentos baratos. En esta forma se va desplazando además la producción
de alimentos tradicionales, que mantienen su importancia
en los sectores rurales como cultivos para autoconsumo.
ii) Mejor calidad y más fácil elaboración de los
productos importados, lo que además determina un menor
gasto de combustible en su preparación.
iii) Intromisión de patrones alimentarios de países
desarrollados, a través de muchas empresas de la agroindustria alimentaria que, para gran parte de los países de
la región, están asociadas a poderosos consorcios transnacionales. Estos consorcios muchas veces actúan como
abastecedores de los mismos países en que tienen filiales.
En el caso específico de los cereales, cinco empresas
transnacionales (Cargill, Continental Grain, Cook, Bunge
y Born y Dreyfuss), colocan el 88% de los granos exportados por los Estados Unidos.75/
En general, la agroindustria transnacional se dirige más a los estratos de mayores ingresos para vender sus
productos, ya que se trata de alimentos de alto valor
agregado y que estos estratos pueden aquirir con mayor
facilidad.
Sin embargo, tras las intensas campañas publicitarias para la promoción de tales productos, éstos son
también ampliamente aceptados por los estratos de menores
ingresos, los que acosados por este método persuasivo
gastan gran parte de sus ingresos en comprarlos. Al
respecto, Susan George cita en un trabajo publicado en
1976 76/ una parte de un discurso del Presidente de una
empresa alimentaria, la International Flavor and
Fragances, que dice textualmente: Cuántas veces vemos
en países subdesarrollados, que el pequeño lujo de un
refresco aromatizado o de un cigarrillo se vuelve tanto
más importante cuando más pobre sea la apariencia económica ... Muchos bienhechores eventuales perciben, decepcionados, que los más pobres y subnutridos son los más
susceptibles en gastar desproporcionadamente en algún
lujo en lugar de adquirir lo que necesitan ... Observen,
estudien y aprendan cómo vender en sociedades rurales
que están en proceso de cambio rápido ...
De los alimentos tradicionales que son desplazados,
gran parte tienen mucho más poder nutritivo que los alimentos que los reemplazan. Pero por la tecnología aplicada, la poca investigación respecto a ellos y otros
factores como mercados, gustos, etc., hacen que muchos
de estos alimentos tengan bajos rendimientos y no sean de
la mejor calidad, por lo que sus mercados se restringen
y se deteriora finalmente su consumo.

81

A modo de ejemplo de estos cultivos tradicionales,
se analizarán dos de ellos, tratando de comprobar si es o
no racional reemplazarlos.
La papa está siendo desplazada lentamente de la ali~
mentación latinoamericana, aunque constituye uno de los
alimentos más nutritivos dentro de los vegetales. Las
cifras siguientes muestran la importancia relativa de la
papa en cuanto a valor biológico al indicar el porcentaje
de nitrógeno que absorbe el cuerpo para crecimiento o
para mantención:77/
Alimentos

Porcentajes

Harina de trigo
Huevo
Maíz
Papa
Soya

53
96
54
73
72

También está siendo sustituida la quinua, cereal
que junto con la cañihua era usado en el Perú, a la
llegada de los españoles. Posee una proteína de gran
valor biológico, comparable a la proteína animal, y supera
en calidad y en cantidad de proteína a otros cereales
como el trigo, la cebada, el arroz y el maíz.
(Véase el
Cuadro 30.)

Cuadro

30

C O M P A R A C I O N DE LA CALIDAD A L I M E N T I C I A DE LA
(En

QUINUA

porcentajes)

Quinua

Trigo

Cebada

Maíz

Arroz

Proteínas

14,8

12,8

12,9

11,0

12,2

Carbohidratos

67,5

63,7

67,5

71,3

78,8

Fósforo

0,40

0,19

0,22

0,28

0,12

Calcio

0,16

0,04

0,08

0,04

0,06

F u e n t e : J. G a r c í a ,  C o m p o s i c i ó n de los a l i m e n t o s p e r u a n o s  , M i n i s t e r i o
de Salud P ú b l i c a y A s i s t e n c i a S o c i a l e I n s t i t u t o de A s u n t o s
I n t e r a m e r i c a n o s , en Desarrollo rural en las A m é r i c a s , V o l u m e n
X I V , N Q 1, e n e r o - a b r i l 1982, p . t a .

82

A estos antecedentes que hacen aparecer a la quinua
como un alimento altamente nutritivo, se contraponen los
bajos rendimientos y la mínima investigación para obtener
variedades de mayor calidad. El deterioro de los mercados
y precios por la intromisión de otros cultivos más rentables ha contribuido al cuasi abandono de este alimento por
gran parte de la población. Sólo constituye un cultivo
importante de autoconsumo en las zonas andinas de Perú,
Bolivia y Ecuador. En Perú actualmente hay alrededor de
10 mil hectáreas de quinuas y estudios bastante moderados
han estimado que fácilmente podrían aumentar a 200 mil,
con lo cual se contribuiría a sustituir alimentos importados como el trigo y se alentaría la actividad de un gran
número de campesinos andinos, mejorando a la vez notablemente la nutrición de la población.

83

VI.

ALIMENTACION Y CAMPESINADO;
LATINOAMERICANO

EL DESAFIO

La dependencia alimentaria lleva implícita, además de la
connotación económica, una significación política. Al
descuidar gravemente el sostenimiento alimentario de la
población se entrega al comercio internacional hábilmente
manejado por empresas transnacionales y a los gobiernos de
de países desarrollados, la estabilidad de precios y el
abastecimiento de productos esenciales para alimentar a la
población. Se pierde en esta forma la soberanía y autonomía para plantear con libertad las estrategias de desarrollo de los países.
Al subrayar la necesidad de equilibrio alimentario
no se pretende encasillar a la región en un esquema de
desarrollo autárquico, sino llegar a una aceptable proporción en la producción y abastecimiento de alimentos. Al
mismo tiempo se intenta promover la producción y el consumo de aquellos alimentos de gran valor nutritivo que
han sido tradicionales.
La autosuficiencia alimentaria relativa sería una
forma de mantener el control de la alimentación de la
población, y al mismo tiempo robustecer a esa gran masa
de campesinos por siempre postergados.
Para lograrla, los gobiernos deben plantear sus
,
estrategias de desarrollo retomando el valor económico y
político qu® tiene la alimentación de la población, y al
mismo tiempo incluir en sus programas medidas claras y
especificas para lograr el progreso sostenido del sector
productor de alimentos.
Es necesario dejar en claro, que la adopción de una
estrategia de desarrollo basada.en el abastecimiento
óptimo de alimentos, no excluye una política paralela de
incentivo a las exportaciones. Loa gobiernos deben crear
las condiciones económicas necesarias para poder llevar a
cabo estos dos importantes objetivos -abastecerse y
exportar- como una forma segura de lograr las metas de
crecimiento equilibrado.,

85

B.

El gobierno ante este desafío

Las condiciones de subdesarrollo en las que se ve inserta
la región tienen su causa en factores estructurales, es
decir, en el modo y forma en que se articula el sistema
económico mundial. No tiene por tanto su origen en elementos circunstanciales ni en las variaciones cíclicas a
que estas economías han estado sujetas.78/
Las relaciones entre centro y periferia, referidas
a las interrelaciones de países desarrollados y en desarrollo, también constituyen elementos significativos para
dar explicación a las condiciones de subdesarrollo de
América Latina. Estas relaciones -comerciales, tecnológicas, de consumo y otras- van restringiendo la capacidad
de dirigir y manejar los instrumentos de política pública
para planificar y redefinir las acciones de los gobiernos.
Los gobiernos de la región deben tomar conciencia,
ante todo, de que cualquier modificación importante que
se quiera realizar con objeto de instaurar un nuevo orden
económico y social, debe llevar implícita una reforma
estructural de su organización interna, así como de sus
relaciones con los demás países.
De aquí nace la necesidad de que los gobiernos de
los países latinoamericanos reinventen su política
económica, adaptándola a sus necesidades reales y a sus
posibilidades, pero en un marco de cambio profundo y a la
vez paulatino. Así se logrará asentar un desarrollo equilibrado y trascendente en el logro de los objetivos de
crecimiento y equidad.
En este marco deben realizarse las transformaciones
económicas y sociales de los distintos sectores productivos.. Con este espíritu se debe replantear la situación
y crear las condiciones para que el sector productcr de
alimentos básicos desempeñe un papel eminente en pcs de
un nuevo orden económico y social.
Con miras al logro de este último objetivo se
presentan aquí los siguientes lineamientos:
1.
Hacer una redistribución ordenada, pacífica y lenta
de tierras, otorgando el Estado seguridad absoluta de
tenencia a todos los medianos y pequeños agricultores;
reconociendo que todos no pueden tener acceso a la tierra
pero promoviendo a la vez la organización de quienes
quedaran como campesinos sin tierra.
Fundamenta esta política la situación de tenencia
de la tierra en la región. En 1973 el 70% de la población agrícola poseía sólo el 2,b% de las tierras cultivadas, mientras que el 2% de la población controlaba el
k7% de esas tierras. En la actualidad, cerca del 75°/° de
las mejores tierras agrícplas de América Lactina

86

pertenece a grandes propietarios, mientras que el 75% de
la población agrícola cultiva tierras de mala calidad, en
general a nivel de subsistencia«J79/
Una buena distribución del ingreso de la población
agrícola significa la incorporación masiva de un gran
número de consumidores, que pasan a constituir ¡aereado
seguro de la industria nacional y le abren mayores posibilidades de desarrollo»
2»
Reformar el sistema de comercialización, puesto qu®
actualmente el acceso de los campesinos a los aereados s®
hace principalmente a través de un fuerte sector comercial que actúa como intermediario en el proceso de comer»
cialización de sus productos» Estos intermediarios absorben una porción cada vez mayor del excedente económico,
con el consiguiente empobrecimiento y creciente dependencia de los productores campesinos»
Para modificar la estructura actual de mercado
puede hacerse uso de diversas medidas tendientes a eliminar esa dependencia y a intervenir en esas relaciones
comerciales, entre ellas las siguientes;
a) Promover la organización del sector productor
campesino, con el objeto de sustituir algunas de las
actuales etapas de la comercialización«
b) Crear mercados locales y regionales en donde
los campesinos puedan vender sus productos»
c) Establecer centros de acopio y distribución
repartidos en múltiples zonas rurales»
d) Reglamentar rigurosamente la comercialización
de algunos productos, con la finalidad de obligar a seguir
determinados canales de comercialización»
e) Crear centros regionales de información de
mercado, en donde se pueda obtener con facilidad datos sobre precios y mercados»
3»
Fomentar la adopción de tecnología apropiada, como
una forma de dar al sector campesino cierto grado fie
independencia respecto al capital» Se consideran apropiadas las tecnologías que persiguen los siguientes objetivos;
a) Dar mayor independencia al pequeño productor
campesino con respecto al capital»
b) Aumentar la productividad, sin afectar el empleo
ni el patrimonio ecológico»
c) Elevar la rentabilidad de los productos agrícolas campesinos»
d) Complementar la tecnología que se esté usando®
4»
Establecer una política dual, en la que se de justa
importancia tanto al abastecimiento interné de alimentos
como a la producción para la exportación» En ella debe
definirse clara y objetivamente el papel de las exportaciones en el comercio exterior y su función en el desarrollo del país»

87

El deterioro progresivo del balance de pagos, con
los consiguientes endeudamiento y dificultad para conseguir alimentos, tiene que hacer mirar a los gobiernos
hacia sus agriculturas campesinas, proveedoras de alimentos de consumo interno para una población con altas tasas
de crecimiento.
5.
Adecuar el sistema de investigación y transferencia
tecnológica, orientándolo en forma preferente a la actividad estratégica del abastecimiento alimentario interno.
6.
Adecuar el sistema financiero para satisfacer en
forma particular y con ciertas ventajas al sector de pequeños productores.
7Impulsar el desarrollo de la agroindustria rural,
que permite a los pequeños productores tener un mercado
adicional para la venta de sus productos, a la vez que se
convierte en fuente generadora de empleos rurales.
8.
Restringir mediante diferentes mecanismos la importación de alimentos básicos que pueden producirse internamente. Estas restricciones tienen que tomar en cuenta
los costos de producción internos, de forma tal que las
importaciones que se realicen no vayan en desmedro de la
producción nacional.
9.
Incentivar en todas sus formas el consumo de los
productos básicos que se producen con ciertas ventajas
en la región, o que constituyen alimentos tradicionales
de su población.
10.
Hacer una activa política de conservación de recursos y preservación del medio ambiente, pues el mercado ha
dado evidencias de su incompetencia para protegerse de la
depredación ecológica. Esto es urgente ya que en la medida que los recursos se sigan deteriorando, la capacidad
productiva de la región también irá en descenso.
11.
Quebrar el control oligopólico nacional y extranjero
sobre la industria alimentaria, mediante mecanismos de
precios, regulaciones de tipo legal o ambos a la vez.
12.
Apoyar e integrar los planes de coordinación económica e integración latinoamericanas, como asimismo reforzar los lazos comerciales con todos los países en desarrollo de otras regiones.
13«
Formular planes de seguridad alimentaria regional,
para lo cual pueden ser útiles las siguientes orientaciones:
i) Negociación conjunta de la compra de alimentos
provenientes de fuera de la región.
ii) Promoción de los sistemas de información regionales sobre precios, producción, comercio y existencias
mundiales y regionales.
iii) Instauración de centros regionales de investigación y de transferencia tecnológica, en los que se
coordinen planes generales y se examinen y den a conocer
experiencias de los distintos países.
88

iv) Formación de un fondo de emergencia regional,
para mantener reservas de alimentos utilizables en casos
de dificultades de abastecimiento.
Es evidente que los lineamientos sugeridos no son
fáciles de llevar a cabo. Por un lado, los gobiernos se
ven enfrentados a restricciones de tipo financiero que
limitan ciertas acciones tendientes a dar solución a los
problemas planteados. Por otro, existe una clara falta
de disposición de los gobiernos para iniciar la transformación de las estructuras, en las que radican los mayores
problemas de la economía latinoamericana. Por último,
los gobiernos se ven enfrentados a problemas políticosociales provocados por grupos económicos dominantes que
se niegan a transferir parte de sus recursos a los
sectores más necesitados. Sin embargo, y pese a tales
problemas, hoy más que nunca es necesario comprender la
urgencia de desarrollar la agricultura latinoamericana,
orientándola a resolver el problema de abastecimiento
alimentario de la región y por ende el de la miseria en
que viven millones de campesinos.

89

Vilo

CONCLUSIONES

1»
Las políticas agrícolas de los Estados Unidos y de
la CEE tienen un carácter proteccionista, puesto que el
Estado apoya la producción, comercialización, almacenaje
y exportación de productos agropecuarios a través de préstamos en condiciones especiales, subsidios a la producción y/o a la exportación de ellos, y a la vez impone
barreras a la importación de los mismos productos desde
terceros países» Estas políticas -de mucha permanencia
en el tiempo- son coherentes con los objetivos planteados
por sus respectivos gobiernos, sean ellos de tipo político, social o económico.
2.
Tanto los Estados Unidos como la CEE tienen una
fuerte gravitación en la producción y exportación mundial
de alimentos y han desarrollado diferentes estrategias
para alcanzar estas posiciones de privilegio en el ámbito
mund ial.
3.
La gran mayoría de los países latinoamericanos, en
los últimos años, ha debido aumentar ostensiblemente las
importaciones de alimentos debido a la calda de las producciones domésticas. El crecimiento de estas importaciones tiene su origen en el descuido de la agricultura
primordialmente productora de alimentos (agricultura campesina) en favor de la agricultura de exportación (agricultura empresarial); de esta forma la dependencia alimentaria de la región se ha ido haciendo cada vez mayor, con
la consiguiente inseguridad de abastecimiento alimentario
para su población.
Los gobiernos latinoamericanos han adoptado políticas erráticas respecto del sector productor de alimentos
básicos, por presiones externas o internas. Dichas presiones tienen su origen en las características del mercado mundial de alimentos básicos (las relaciones de precios, financiamiento, etc.), que en definitiva permiten a
los gobiernos disponer de alimentos baratos para una población urbana cada vez mayor que exige precios bajos para
estos alimentos.
5«
Dadas las condiciones antes señaladas, los patrones
alimentarios de la región se han alterado por efectos de
la presión de los productos provenientes de los países
industrializados. Estos alimentos son comercializados en
su mayoría por empresas transnacionales y cuentan así con
gran publicidad y una industria alimentaria dispuesta a
procesarlos con el objetivo de aumentar su valor agregado.
91

Notas
V Comunidad Económica Europea (CEE), Revista
Europa Verde, NS 161, Año XV, Bruselas, septiembreoctubre de 1982, pp. 11-14.
2/ Peter Kalbe, Modelos y líneas directrices de
la Política Agrícola Común, Comunidad Económica Europeas
Segunda Conferencia Internacional sobre América Latina y
la Economía Mundial, Delegación de las Comunidades Euroíes ~ para América Latina, Buenos Aires, agosto de 1980.
1
-ence General dinformation Agricole, (AGRA),
Diccde la Política Agrícola Común (PAC), París,
1981.
4/ S a l v a n r Curcoll Gallemi, La política agraria
de los Estados Unidos y su incidencia en el mercado internacional en Revista de Economía NQ 545, Información
comercial española, Ministerio de Comercio y Turismo,
Madrid, enero de 1979, pp. 113-128.
5/ Marcelo Halperin, Subvención a las exportaciones y restricciones a la importación de productos agropeecuarios: el caso de Estados Unidos en Revista Integración Latinoamericana, NQ 72, año 7, septiembre de 1982,
pp. 32-45.
6/ Ibíd.
7/ Tbid.
8/ Dam Morgan, Merchants of Grains, Nueva York,
1979.
9/ P.L. Octavio y N. Yoja Gallardo, Comercio
Exterior, Vol. 31, Número 3, mayo de 1981, pp. 247-253.
10/ GEPLACEA, Reporte de mercado NQ 127, Antecedentes y análisis de los diferentes convenios de productos básicos, Primera quincena, noviembre de I982.
11/ Alberto Valdés, El proteccionismo agrícola: su
influencia sobre los países menos desarrollados, en
Revista CERES, noviembre-diciembre de 1982, pp. 13-25«
12/ UNCTAD, El proteccionismo y el ajuste estructural, Documento TD/3/888, 15 de enero de 1982, XXIV
Período de Sesiones, Ginebra, marzo de 1982.
13/ A. Valdés, op.cit.
Tí/ UNCTAD, op.cit.
•15/ A. Valdés, op.cit.
31/ Bolsa de Cereales de Buenos Aires, El neoproteccionismo, NQ 2978, noviembre de 1982, pp. 14-19.
17/ Tercer Mundo y Economía Mundial, Vol. 1,
septiembre-diciembre de 1981, México, pp. 37-67«
18/ G. Martner y E. Calcagno, Progresos en el establecimiento de un nuevo orden económico internacional,
Conferencia UNITAR/CEESTEM, México, 1979, p. 7.
19/ Véase el documento E/CEPAL/R.335/Rev.1,
Aspectos de una política latinoamericana en el sector
de los productos básicos, abril de 1983.
92

20/ Tercer Mundo y Economía Mundial, op.cit.
21/ J. Pierre Dubois y Raúl Ramodier, Un balance
limitado de las relaciones entre la CEE y sus socios del
tercer mundo, Le Monde Diplomatique, junio de 1980.
¿2/ Todos los gráficos presentados en este subcapítulo han sido elaborados por el autor, en base a antecedentes tomados del USDA. El consumo que aparece en los
gráficos es el consumo real, es decir: producción +
importación _ variaciones de existencias.
+
23/ A. Warman, Y venimos a contradecir: los campesinos de Morelos y el Estado Nacional, Ediciones de la
Casa Chata, Número 2, México, 1976.
24/ Emiliano Ortega, La agricultura campesina en
América Latina. Situaciones y tendencias, en Revista
de la CEPAL, Número 1 6 , Santiago, abril de 1982.
25/ John Durston, Clase y cultura en la transformación del campesinado en Revista de la CEPAL, Número 16,
Santiago, abril de 1982.
26/ C. Servolin, L 1 absorption de 1agriculture
dans le mode de production en LUnivers Politique des
Paysans, A. Colin, 1972.
27/ Ibán de Rementería, La economía campesina y
el mercado agropecuario en Estudios rurales latinoamericanos, Vol. 4, NC 3, septiembre-diciembre de 1981.
28/ Carlos Gabuardi, El sector agrícola y el desarrollo económico de Centroamérica, SIECA, Edición INTA/
IICA, Guatemala, 1975»
29/ J. F. Graziano da Silva, Estructura agraria e
produ$ao de subsistencia na agricultura brasileira, 1978.
30/ PRONAREG/MAG. Problemas y perspectivas de
desarrollo, Ecuador, 1980.
3 V División Agrícola Conjunta CEPAL/FAO, La
agricultura y las relaciones intersectoriales. El caso
de Bolivia, (E/CEPAL/R.205), Santiago, septiembre de
1979.
32/ Luis López Cordovez, Agricultura y alimentación. Evolución y transformaciones más recientes en
Revista de la CEPAL, Número 16, Santiago, abril de 1982.
33/
Barraclough y J. C. Collarte, El hombre y
la tierra en América Latina, Santiago, 1972»
34/ Luis López Cordovez, op. cit.
35/ Ibíd.
32/
Ortega, op. cit.
37/ CEPAL, Economía campesina y agricultura empresarial(Tipología de productores del agro mexicano),
México, 1982.
38/ J. F. Graziano da Silva, op. cit.
39/ Oficina Nacional de Estadísticas y Censos del
Perú, Censo Nacional Agropecuario 1972»

93

40/ Departamento Nacional de Planeación, El subsector de pequeña producción y el Programa DRI, Programa de
Desarrollo Rural Integrado, documento mimeografiado,
Bogotá, 1979.
41/ Alex Carril y otros, Empresas transnacionales
y agricultura en Ecuador, en Desarrollo agroindustrial y
la agricultura latinoamericana,1981.
42/ C. Gabuardi, op. cit.
¥ 5 / E. Ortega, op. cit.
]¡í/ Alvaro Rojas, La agricultura campesina y el
mercado d e alimentos en un modelo de economía abierta.
El caso de Chile, (E/CEPAL/SEM.9/R. 12), Santiago, 12 al
15 de julio de 198?.
4$/ División Agrícola Conjunta CEPAL/FAO, a base de
cifras de la FAO.
46/ Nurul Islam, La agricultura latinoamericana.
Perspectivas hasta fines de siglo, en Revista de la
CEPAL, Número 16, Santiago, abril de 19^2¡
~~
4?/ FAO, La agricultura hacia el año 2000, Roma,
1981.
48/ Alex Barril, Graciela Schamis y Favio Villalobos,
Etapresas transnacionales y agricultura en Ecuador, en
El desarrollo agroindustrial y la economía latinoanericana, SARCH.
49/ E. Muchnik y C. Zegers, El sector agrícola
chileno, 1974-80. Análisis de tendencias y perspectivas
Departamento de Economía Agrícola; Universidad Católica
de Chile, Santiago, 1980, pp. 28-29.
50/ Manuel Lajo, Perú: monopolio y vulnerabilidad
alimentaria, en Revista de Coaercio Exterior, Vol. 32,
Número 1, enero de 1982, p. 90.
5 V E. Muchnik y C. Zegers, op. cit.
¿i2/ Jaime Crispi, Neoliberalismo y campesinado en
Chile, en Revista Estudios rurales latinoamericanos,
Vol. 5, Número 2, marzo-abril de 1982.
™
53/ Sosa Elena Montes de Oca y Gerardo Escudero, en
Revista de Comercio Exterior, Vol. 31, Número 9, septiembre de 1981, pp. 986-1009.
$4/ Faustino Ccama, La quinua y la cañihua en el
desarrollo de los Andes Altos. El caso del Perú,
Revista Desarrollo rural de las Américas, IICA, Vol. XIV,
Número 1, enero-abril de 1982.
Véase, Chile, Mensaje presidencialGobierno
Militar, 1976.
p6/ W. Leontief, Domestic production and foreign
trade. The American capital position re-examined, en
Proceedings o f t h e American Philosophical Society,
¡septiembre de 1963«
57/ I.B. Kravis, Availability and other influences
on the commodity conposition of trade, Journal of
Politlcal Economy. Vol. 64, 1956.
94

5,8/ Hla Myint, The classical theory of international trade and underdeveloped countries, Economice
Journal, junio de 195859/ Pablo Ruiz Ñapóles, El comercio entre países
desarrollados y subdesarrollados. Algunos aspectos
teóricos y de política económica, en Revista de Comercio
Exterior, Vol. 31, Número 10, octubre de 195T7
6*0/ La deuda externa de Argentina, Brasil, Colombia,
Chile, Ecuador México, Perú y Venezuela, sumaba al 31 de
diciembre de 1982 la suma de 278,1 mil millones de dólares. Véase Morgan Guaranty Trust Company of New York,
World Financial Markets, febrero de 1983»
61/ Rodrigo Vega, Proteccionismo agrícola: el
subsidio a los productos lácteos, Universidad de Chile,
Facultad de Ciencias Agrarias, Forestales y Veterinarias,
junio de 1 9 8 3 .
62/ Fernando Relio y Ruth Rama, La internacionalizacion de la agricultura mexicana en Estudios rurales
latinoamericanos, Vol. 2,Número 2, 1979«
Oficina de Planificación Agrícola (ODEPA) de Chile.
6 5 / Silvia Galleguillos, Remuneraciones agrícolas
1971-79, mimeo, 1 9 8 0 .
ropecuaria (INE).
una medida de concentración
que varia de cero kconcentración nula) hasta 1 (concentración absoluta). Cuanto más alto es el valor de este
índice, mayor es el grado de concentración de una distribución cualquiera.
68/ Graziano da Silva, op. cit.
£9/ Theodore Schultz, Economic crisis in world
agriculture, Ann Arbor, University of Michigan Press,
1965.
70/ Luis López Cordovez, op. cit.
12/ Anjaria y otros, El proteccionismo, en Finanzas y desarrollo. Volumen 20, Ne 1, marzo de 1983.
/¿y r. nnstrup-Andersen y L. G. Tweteen, The
impact of food, en Revista de estudios rurales latinoamericanos, Vol. 2, Numero 2, Bogota, mayo-agosto de 1979.
73/ Mario Valderrama, Efectos de las exportaciones
norteamericanas de trigo en Bolivia, Perú, Ecuador y
Colombia en Estudios rurales latinoamericanos, Vol. 2,
Número 2, mayo-agosto de 1979»
74/ Central Intelligence Agency (CIA),Directorate
of Intelligence, Office of Political Research, Potential
implication of trends in world population, food production and climate, agosto de 1974.
75/ Fernando Relio y Ruth Rama, op. cito
~76/ Susan George, How the other half dies, the real
reason for world hunger. Penguin Books. England. 1976.
95

77/ CEBES, enero-febrero de 1982.
7 o / Ricardo Cibotti y Enrique Sierra, El sector
público en la planificación del desarrollo, Editorial
Siglo XXI, Sexta edición, México, 1977.
79/ FAO, Développement de la petite agriculture.
Comité de la agricultura, marzo de 1977«

96

CAMPESINADO Y MERCADO DE ALIMENTOS EN
UN MODELO DE ECONOMIA ABIERTA */

^J Este documento fue preparado por el señor Alvaro Rojas M.
Consultor de la División Agrícola Conjunta CEPAL/FAO, con
la colaboración de los señores Tonci Tomic y Rodrigo Vega

RESUMEN
La presente investigación tiene por objeto describir y analizar la agricultura campesina chilena. Se revisan tanto
aquellas características que le son propias, como su posición
e inserción en el modelo económico imperante.
El capítulo I analiza aquellos rasgos inherentes a lo
campesino y a la agricultura campesina, destacándose lo relacionado con su transítoriedad, dependencia ecológica, apego
a lo tradicional y marginalidad.
El capítulo II describe a la agricultura campesina chilena desde el punto de vista de su origen, de los recursos
humanos que la conforman, de la disponibilidad de recursos
naturales, del marco ecológico en el que se desarrolla la
producción y de su situación socioeconómica. Destaca la
relevancia de la agricultura campesina en el sector agrícola
chileno; unas 300 000 familias pueden ser incorporadas al
concepto de agricultura campesina, familias que disponen alrededor de un 30% de la superficie de riego y un 50% de la
superficie agropecuaria del país. La situación social de los
campesinos chilenos es delicada. No solo los indicadores de
participación pasiva acusan sustanciales diferencias con el
sector urbano; la participación activa de los grupos campesinos es limitada. Ellos incorporan sólo marginalmente
inputs al sistema político nacional.
El capítulo III analiza la política agraria chilena.
Se discuten las principales directrices de la actual política agraria, detallándose aquellas medidas específicas de
mayor relevancia para la agricultura campesina. Destaca la
política de tenencia que significó la asignación individual
de la tierra, de unas 42 000 unidades agrícolas familiares.
La política de crédito agrícola es analizada en detalle.
INDAP, principal institución pública de apoyo al pequeño
propietario agrícola, canalizó sólo un 6% del total de los
créditos orientados a capitalización del sector agrícola en
1974-81. La política de precios y comercialización está
caracterizada por el término progresivo de las intervenciones
en el mercado, situación que es lograda completamente en
1980 con la derogación del sistema de bandas de precios para
trigo y raps. A nivel de transferencia tecnológica y de
asistencia técnica el estado disminuye también su participaciSn directa, limitándose dicha acción casi exclusivamente a

99

la esfera de INIA e INDAP. Destaca el Programa de Asistencia
Técnica Empresarial que beneficio a unos 8 000 productores
campesinos promedio anual entre los años 1976-82. También es
analizada la política de tributación agrícola y la evolución
del sector agrícola chileno. Noexiste coincidencia entre
diferentes investigaciones respecto a la tasa de crecimiento
anual. Ella ha sido similar a la tendencia histórica, es
decir, del orden de un 2,8% anual.
El capítulo IV analiza el mercado de productos agrícolas
en Chile, tanto desde el punto de vista de la oferta como de
la demanda. Respecto a la oferta, el aporte relativo de la
agricultura campesina es de consideración. Alrededor de un
57% de la superficie destinada a cultivos anuales y un 70% de
hortalizas es cultivada por productores campesinos. Para los
años agrícolas 1979-80 y 1980-81 se estima que la agricultura
campesina aportó un 46% de la producción nacional de trigo,
42% de maíz y 62%de papas y frijoles, para citar los mas
relevantes. El nivel tecnológico de la agricultura campesina
es sustancialmente inferior al de la no campesina. La
reacción de los productores a cambios en los precios es discutida en base a antecedentes de la literatura mundial y nacional. Destacan las bajas elasticidades oferta-precio del
sector en general y de la agricultura campesina en particular.
También la demanda interna de productos es analizada considerándose aquellos elementos demográficos, estructurales y
económicos que pueden haber dinamizado la demanda interna de
productos. En general se concluye que cambios significativos
de dicha naturaleza no han ocurrido. Importante es, eso si
el considerable aumento de la demanda externa, situación en
la que la agricultura campesina ha participado sólo marginalmente. Una situación que preocupa es la baja elasticidad de
ingresos (demanda) de los principales productos cultivados por
los campesinos, situación que podría generar problemas de consideración en la estructura de producción en el medianolargo plazo,
Los precios de los principales productos son deflactados
por un índice combinado del IPC e IPMAGR. Se advierte un
deterioro en los precios reales de los principales productos
de la agricultura campesina hacia finales del período de
análisis. El poder de compra de dichos productos, en términos
de insumos agropecuarios tiene un curso similar. Un comportamiento algo diferente se observa si el poder de compra de los
productos agropecuarios en referencia es expresado en bienes
alimenticios de consumo popular, en los que se observa una
leve recuperación del poder de compra hacia finales del
período.
Finalmente, el último capítulo analiza la situación de
empleo e ingreso de los asalariados agrícolas. Diversos
estudios que han intentado expresar en términos de desempleo
el subempleo rural, estiman tasas de cesantía anuales en el

100

sector, del orden del 10% a 11%. Una situación cuya tendencia
se ha hecho evidente en- los últimos años es la disminución del
número de cotizaciones de obreros agrícolas al Servicio de Seguro Social, situación que tiene severas implicancias sociales
si ella no ha sido acompañada por un incremento correspondiente en los nuevos instrumentos previsionales creados en
virtud de la nueva legislación. El ingreso mínimo agrícola,
a diferencia de los resultados de otras investigaciones, ve
disminuida su expresión real en los últimos cuatro años del
período de análisis. Expresado en términos de productos agrícolas, se observa una cierta correspondencia con dicho
detrimento.

101

I, ANTECEDENTES GENERALES
A. El concepto de lo campesino
Delimitar lo Campesino de lo No Campesino en la sociedad rural
latinoamericana, dada la heterogeneidad y polivalencia del
término, presenta dificultades analíticas de consideración.
Desde el enfoque antropológico tradicional de Kroeber,l_/ a las
interpretaciones contemporáneas de la sociedad y economía campesina, el concepto ha ido adquiriendo un carácter más amplio
que lo aleja de las posiciones autárquicas iniciales.2/
Foster,3/ avalando observaciones de Firth,4/ destaca la necesidad de separar el concepto de lo típicamente ocupacional.
Para ambos autores las necesidades económicas de la familia
campesina hacen que sus integrantes adopten diferentes tareas,
lo que hace a la definición más estructural y relacional, que
ocupacional. La propiedad de los medios de producción por otra
parte no define a lo campesino. Parte importante de los campesinos latinoamericanos son tenedores precarios, o bien ocupantes de terrenos; muchos otros arrendatarios y medieros. Destacable es eso sí que la tenencia legal hace a los campesinos
menos vulnerables del control externo. Wolf,5/ establece que
la diferencia entre el campesino y el empresario comercial
está fundamentalmente en el objetivo principal que cada uno
persigue. El primero de ellos maneja un hogar y no un negocio.
El restringido grado de organización social y el grado de aislamiento en que viven diferenciaría a su vez a los productores
primitivos de los campesinos.
El amplio grado de aculturización de la sociedad rural
latinoamericana, en la cual situaciones autárquicas y de relaciones no monetarizadas constituyen una excepción y, la necesidad de considerar a la comunidad campesina como una entidad
no autónoma, sino que, es un aspecto o una dimensión de la
civilización de la cual forma parte,6/ hace pertinente suscribir la definición de A. Pearse,7/ para quien el campesino
es el productor agrícola y constructor de viviendas de sociedades preindustriales y parcialmente industrializadas, quien
produce para el aprovisionamiento de su propio hogar, y para
el intercambio en el mercado, y vive en grupos rurales

103

(comunidades jurídicas, aldeas de pequeños propietarios y asentamientos rurales) con otros de su misma condición, con quienes
comparte ciertas facilidades y servicios y otras interacciones
cotidianas.
B. La agricultura campesina: algunos
elementos que la caracterizan
Caracterizar la agricultura campesina esencialmente en base a
su componente campesino nos parece insuficiente. Ello por
cuanto existen elementos sociales y económicos que la hacen
convertirse en una entidad analítica. La naturaleza específica del hogar campesino parece constituir la característica
más significante del campesinado como un fenómeno social,
específico.8/
Cuatro son a nuestro juicio los elementos que más básicamente definen a la agricultura campesina.
1. Lo tradicional de la agricultura campesina
La sociedad y subcultura campesina ha sido utilizada frecuentemente para caracterizar uno de los componentes de la dicotomía
moderno-tradicional, enfoque que ya completa varias décadas de
la sociología clásica.9/
La agricultura campesina latinoamericana está inserta por
lo general en sistemas sociales indiferenciados y con predominio de lo primario en lo organizacional. La tradición es la
institución dominante. En ese marco indifereneiado se organiza
el proceso productivo y se relaciona externamente, dando lugar
a una forma de vida particular y que los teóricos del cambio
social la consideran como un freno para su propio desarrollo y
de la sociedad como un todo.
En lo tradicional el trabajg está relacionado con la
necesidad. Es por esto que la agricultura campesina sea caracterizada más como consumidora que productora, situación que en
Latinoamérica es muy variable. El hecho que la unidad de consumo y producción sea la misma la hace tener objetivos múltiples,^/ dentro de los cuales el proceso productivo es uno de
ellos, conllevando muchas veces a la generación de conflicto y
mecanismos de elección en el uso del tiempo, disposición del
trabajo, destino de los recursos disponibles y orientación del
excedente. El espacio para innovaciones de la agricultura campesina es muy limitado, toda vez que ellas pueden comprometer
a la subsistencia misma, si se trata de productores netamente
de subsistencia. La actitud de los agricultores de carácter
tradicional frente al proceso de producción se podría sintetizar de acuerdo a lo que Schickele 11/ hace 30 años planteaba:
Primero la supervivencia, después los altos ingresos.

104

2. La transitoriedad de la agricultura campesina
A la agricultura campesina no la caracteriza el statu quo. La
tendencia al cambio, consecuencia de la modernización de las
correlaciones sociales y económicas y del progresivo avance de
las comunicaciones, ha comprometido su estructura y organización social. No sólo las transformaciones que se pueden producir a nivel de la estructura social campesina tienen implicaciones directas sobre las bases de la organización de la
producción; nuevas combinaciones tecnológicas también lo han
tenido en la estructura social.12/ La agricultura campesina
en Latinoamérica se desarrolla en un marco de relaciones cuya
complejidad es creciente y que cada vez rompen con más fuerza
el aislamiento comunitario. La vida nacional ha hecho converger prácticamente a todas las unidades sociales a ella. El
abandono paulatino -vía innovación- del marccj tecnológico
tradicional, eje de la persistencia de las formas de producción
tradicionales, fenómenos demográficos y presiones por recursos
escasos (tierra, agua, mano de obra), han ido comprometiendo la
capacidad de reproducción económica y cultural del campesinado . _ / En la mayoría de los países de Latinoamérica la acción
13
o inacción (directa o indirecta) del Estado compromete las
características de dicho tipo de agricultura y de la nación
misma.
3.

Su dependencia del ecosistema donde se ubica

La agricultura campesina, en cualquier parte donde ella se
desarrolle, aprovecha al máximo las ventajas comparativas de
la región agroclimática donde se ubica. Es precisamente el
factor ecológico el que le está determinando sus posibilidades
productivas, dado al limitado uso que se hace del instrumental
tecnológico moderno, que en el corto y mediano plazo puede
ofrecerle soluciones técnicas o posibilidades de artificialización diferentes. La dependencia del ecosistema y el uso de
tecnologías adaptadas a dicha situación condicionan un dobla
efecto; se tiene por una parte una alta vulnerabilidad a variaciones ambientales y, por otra, la obtención de una producción
limitada, muchas veces incierta. La performance que obtiene
la agricultura campesina, producto de dichas tecnologías y de
una organización del trabajo particular, le ha garantizado su
subsistencia y persistencia.14/
Estos tres elementos que se han caracterizado si son considerados a su vez en conjunto con: a) la naturaleza de los
procesos de industrialización y urbanización ocurridos en el
hemisferio; b) las características y consecuencias que ha
traído consigo la dinamización de los mercados, tanto internos
como externos; c) el mecanismos mediante el cual operan las
relaciones económicas entre Norte y Sur y, d) el desarrollo y
aplicación de políticas de estímulo del sector -consecuencia

105

o no de lo anterior- que se han concentrado en grupos objetivo
con una mayor capacidad de reacción y de acción, se puede concluir que ellos han restringido las posibilidades de desarrollo
de la agricultura campesina latinoamericana. Ello se expresa
en la deficiente participación pasiva y activa del estrato campesino, ya sea haciendo uso de los beneficios y servicios que
el Estado distribuye entre sus integrantes, o bien, incoporando demandas específicas de su interés al sistema políticosocial .
Lo anterior establece la cuarta característica que tipifica a la agricultura campesina, cual es,^su posición marginal
o deficientemente integrada de la vida económica, política,
social y cultural donde ella se hace presenteTÍ

106

II. LA AGRICULTURA CAMPESINA EN CHILE
A.

El origen de la agricultura campesina en Chile

I. La agricultura campesina hasta antes de la aplicación
de la Ley de Reforma Agraria (1967)
La agricultura campesina chilena se ha desarrollado en diferentes momentos y circunstancias. Parte de su origen se circunscribe a la colonia misma, fundamentalmente como consecuencia
del proceso de cerealización de las haciendas en el siglo
XVIII.15/ En dicho período surge la institución del Inquilinaje, base del aporte de mano de obra de las haciendas y latifundios, y que perdurara hasta avanzado el siglo XX.16/ El
arraigamiento de españoles pobres, mestizos e indios a las
instituciones coloniales, en un particular sistema social,
marca el inicio de formas de agricultura campesina.17/
Mientras las grandes haciendas permanecían invidisas -vía
mayorazgo-, las pequeñas propiedades (peonías-caballerías) se
subdividían al ritmo del crecimiento biológico de las familias
que las poseían. Familias que poseyendo en sus orígenes un
bien de escasa extensión, muy pronto se dejaron aprisionar en
el marco de una economía de subsistencia basada en la explotación directa y luego en el engranaje de subdivisiones automáticas. 1J}/ De esta forma se da origen al fenómeno minifundiario en Chile, haciéndose manifiesto ya a fines del período
colonial, dinamizándose notablemente en la segunda mitad del
siglo XIX, comienzos del presente. En el minifundio externo
se producirá una agricultura típicamente campesina, orientándose el excedente de mano de obra a los requerimientos estacionales que irá demandando la propiedad latifundiaria.
Paralelo a la estructuración de la propiedad minifundiaria, se desarrollan en el país dos tipos particulares de propiedad comunitaria, una de ellas, la sucesorial, en el norte
del país y la indígena, en el sur. Las primeras tienen su
origen en mercedes ubicadas en terrenos poco productivos o con
limitaciones para la producción agrícola. Aunque si bien en
un comienzo se trataba de vastas extensiones, sus descendientes
no hicieron valer sus derechos, lo que por falta de incentivos
económicos, no motivó inscripciones legales. El dominio de
los bienes heredados se fue transmitiendo de generación en
107

generación, o los obtuvo la sucesión, continuando en propiedad
comunitaria. Las comunidades indígenas por otra parte tienen
su origen a fines del siglo pasado, cuando por iniciativa del
gobierno se entregaron concesiones de tierra (reducciones) a
sus expropietarios, chilenos de origen mapuche. Finalmente
otro grupo de productores agrícolas que se ve involucrado en
el concepto de agricultura campesina, corresponde a los propietarios familiares. Estos, según región (recursos) y origen
(campesinos mergentes, minifundios descendentes, o, producto
de procesos de colonización, a partir del año 1928) presentan
características típicamente campesinas, transicionales o capitalistas. Para Franco 19/ su aparición ha ocurrido en momentos
diversos. La falta de estudios sistemáticos de este estrato
hace difícil su caracterización y análisis. Diversos estudios
han asimilado las características de los propietarios familiares a las del estrato inferior.
2.

La agricultura campesina durante y después
del proceso de reforma agraria

El proceso de reforma agraria chileno, proceso que se incluye
hacia mediados de la década del setenta alteró sustancialmente
las características de la agricultura campesina, tanto cualitativa como cuantitativamente. La reforma agraria benefició
directamente al componente campesino alojado al interior de los
latifundios existentes en la agricultura chilena. Los predios
expropiados en virtud del marco legal de la reforma agraria
fueron dotados por lo general de formas comunitarias de organización del trabajo y de la producción,20/ lo que en alguna
medida interpretó parcialmente la aspiración de numerosos campesinos que apuntaba a la propiedad individual de la tierra.21/
Lo anterior no significa rechazar un modelo de producción de la
naturaleza descrita, sino que más bien destacar las exigencias
que le imponían al Estado la implementación de dicho modelo y
la favorable acogida que recibió posteriormente la asignación
individual de la tierra.
A partir de 1974, en virtud del cese y regularización del
proceso de reforma agraria, se consolidarán en el agro dos
tipos de propiedad: el mediafundio 22/ y la propiedad familiar,
esta última producto de la asignación individual de las sociedades agrícolas de reforma agraria y que benefició principalmente a inquilinos de los exlatifundios.23/ Las propiedades
familiares generadas de la asignación individual tienen una
extensión del orden de 8-10 HRB.24/
El panorama cuanti-cualitativo para el restante grupo
integrante de la agricultura campesina definido para el período
de prerreforma, no varió sustancialmente en esta fase,25/ destaca sí el efecto que el DL. 2.568 de 1978 ha tenido al interior de las comunidades indígenas, al tratar de sanearse la
situación de los títulos de dominio en la propiedad indígena,
108

mediante la generación de minifundio y un tipo de relación
hombre-tierra desacorde con la mentalidad y tradición del
pueblo mapuche.
Una consideración especial merece el régimen de asalariados en la agricultura chilena, ello por cuanto su expresión
productiva individual, ya sea en goces, huerta familiar o medierías, corresponde a rasgos típicos de agricultura campesina. La legislación laboral tenida lugar con motivo del proceso
de reforma agraria,26/ marcó el virtual fin del sistema de
inquilinaje,27/ masificando el régimen de asalariados en el
agro. Paralelo a lo anterior, la tecnificación de la agricultura chilena -a partir de la década del sesenta- permitió
reducir la fuerza del trabajo integrando nuevamente el recurso
tierra a formas de agricultura no campesina,28/ Las posibilidades actuales de los asalariados de obtener goces en tierra y
con ello, desarrollar producción agrícola de autoconsumo,
varían en una importante medida según la zona agroclimática
donde la explotación se localice. Desde escasísimas en aquellos
orientados al mercado externo, a relativamente amplias en zonas
de agricultura extensiva con orientación al mercado interno.
B. Recursos humanos y tipos que la conforman
El concepto de agricultura campesina de acuerdo a los antecedentes señalados en el capítulo anterior compromete a diferentes tipos de relación hombre-tierra. Entre los principales se
destacan los siguientes;
a)
Unas 38 000 familias beneficiarlas directas del proceso
de reforma agraria.29/ La población total comprometida en
este estrato sería de unas 280 000 personas,30/ lo que representa a unos 60 000 activos rurales.
b)
Las 152 000 familias que se agrupan en las 3 670 concentraciones minifundiarias detectadas en el país 31/ (minifundio
cuasifamiliar, de subsistencia y residencial). La población
total de este estrato debe alcanzar a unas 900 000 personas.32/
El numero de activos rurales se estima en unas 250 000
personas.
c)
Unos 40 000 propietarios familiares de predios entre 5 y
50 hectáreas.33/ La localización agroecológica de estos propie*tarios es determinante para entender su pertenencia más bien a
sectores de agricultura campesina o moderna. No existen mayores antecedentes que permitan desagregar aún más la información.
La población comprendida en este estrato es de unas 220 000 personas y de unos 65 000 activos.
d)
Finalmente pueden ser incorporados al concepto de economía campesina unos 100 000 asalariados permanentes, estrato que
compromete a unas 500 000 personas y a unos 160 000 activos
rurales.34/ El Cuadro 1 resume los estratos considerados en el
concepto.
109

Cuadro

27

RECURSOS HUMANOS DE LA AGRICULTURA
CAMPESINA CHILENA 1982

Humero
de
activos
rurales

Número
de
familias

Total
de
personas

38 000

280 000

60 000

Minifundistas

152 000

900 000

250 000

Propietarios
familiares

40 000

220 00Ó

65 000

Asalariados a/

100 000

500 000

160 000

Total

330 000

1 900 000

535 000

Beneficiarios del
proceso de reforma agraria

Fuente:

Elaborado en base a datos del Servicio Agrícola Gana-

aj Han sidorexcluilós los asalariados estacionales, que por lo
general corresponden a familias minifundistas.
Lo anterior, según los anticipos del Censo de Población
de 1982 significaría que la población total comprometida en la
agricultura campesina representa un 85% de la población rural.
C.

El marco ecológico

El marco ecológico donde la economía campesina se desarrolla
constituye un elemento fundamental, no sólo para su tipologización sino que para sus posibilidades productivas y de desarrollo. El tipo de agricultura desarrollado en una región es
función de la tendencia racional de los agricultores a utilizar las ventajas comparativas de su área ecológica, más aún
si se considera que las posibilidades de alterar la arquitectura y funcionamiento de un ecosistema determinado son limitadas para la agricultura campesina.
Lo anterior no significa desconocer la inexistencia a
nivel de cultivadores campesinos,de estímulos artificiales
que aplicados corresponden al operador de artificialización.35/

110

A.Chayanov 36/ identificaba a comienzos de siglo seis subsistemas diferentes para la agricultura rusa. R. Dumont 37/ se
refiere al significativo rol que juega en el desarrollo agrícola la localización geográfica y las formas de organización
predial. En relación a ello analiza distintos tipos de organización en diferentes ecosistemas del mundo, bajo diferentes
condiciones demográficas, técnicas y políticas. J. Franco 38/
destaca la importancia de considerar algunos elementos agroecológicos como diferenciadores de la agricultura campesina.
Para ello propone una caracterización basada en diez situaciones agrícolas diferentes (siete de secano y tres de riego).
Sobre esa base y considerando otras características adicionales de tipo económico productivo, se presenta a continuación
una tipologización cualitativa basada en ocho subsistemas
ecológicos que comprometen a la mayoría de los integrantes de
la economía campesina chilena. El hecho de que la mayoría de
las estadísticas nacionales se dispongan en términos de la
organización político-administrativa del país hace muy difícil
la cuantificación de los recursos productivos comprometidos a
nivel de subsistemas.
i) Producción en base a trigo y ganadería caprina. Este
subsistema se localiza preferentemente en la IV región, unos
300 kilómetros al norte de Santiago. Es una agricultura fundamentalmente de secano, de carácter marginal, muy dependiente
de ciclos climáticos (lluvia). Los grupos campesinos involucrados en este subsistema son asimilados a categorías minifundiarias, los que dado el carácter particular de explotación comunitaria, son denominados comuneros. La actividad
minera y el trabajo estacional en zonas de agricultura de
riego complementa el ciclo de subsistencia de la mayoría de
estos productores. La ganadería caprina y el cultivo de trigo
son los rubros de mayor significancia productiva. El sobretalaje y deficiente manejo de los suelos ha conducido a fenómenos erosivos de real magnitud.
ii) Producción en base a cereal, leguminosas, hortalizas y
viñas. Casi en forma superpuesta al subsistema anterior, pero
en zonas de riego -a la orilla de los ríos Huasco, Copiapó,
Elquí, Limarí, Choapa- se desarrolla una agricultura de altas
posibilidades productivas en función de las particulares condiciones ecológicas de la zona. El mercado externo y la producción de primores posibilitan condiciones excepcionales en
la comercialización de los productos. La agricultura campesina está estructurada principalmente por propietarios familiares y asignatarios de la reforma agraria. La disponibilidad de capital es decisiva en la orientación a rubros intensivos -hortalizas, frutales- o extensivos -cultivos anuales.
iii) Producción en base a a leguminosas, cereal y ganadería
ovina. Eñ una faja litoral de unos 500 kilómetros de extensión se localiza un subsistema que concentra a parte importante de la economía campesina de la zona central. Se trata de

111

una agricultura principalmente de secano, con acceso esporádico al riego, en una región con una estación seca manifiesta.
El producto tipo lo constituye el trigo y leguminosas de secano (lentejas y arvejas). En algunas areas microclimáticas
la producción se intensifica y se diversifica. La agricultura es combinada con la actividad ovejera de doble proposito.
La forma de propiedad predominante es la pequeña propiedad.
El uso del suelo inadecuado en términos de rotación de cultivos y sobretalaje, ha producido en algunos sectores fenómenos
erosivos de consideración.
iv) Agricultura en base a maíz, hortalizas y frutales.
En el valle central,fundamentalmente a lo largo de los ríos
Aconcagua, Maipo, Cachapoal y Tinguiririca, se desarrolla gran
parte de la agricultura orientada al mercado externo. Se
trata de una agricultura eminentemente de riego, que se
complementa óptimamente con facilidades extraprediales de
transporte, almacenamiento y despacho internacional. Por
otra parte, más del 60% del consumo nacional se localiza en la
zona. Los suelos son de un alto potencial productivo, lo que
sumado a sus ventajas ecológicas le dan la orientación señalada, La agricultura campesina se hace presente con un sector
asignatario de cierta consideración y con propietarios familiares de extensión diversa. De acuerdo al grado de capitalización la estructura de producción evoluciona del maíz a
los frutales. Dado a la intensidad de producción de la zona
existen buenas posibilidades de trabajo estacional. La rentabilidad conseguida en rubros de exportación ha repercutido en
la movilidad del factor tierra, hecho que ha tendido a desplazar al sector campesino de este subsistema.39/
v) Agricultura en base a maíz, leguminosas, frutales y
viñas. Como una degradación del subsistema anterior, entre
la VI y parte de la VIII región del país -siempre en el Valle
Central- se desarrolla este subsistema, el que junto con algunas posibilidades de mercado internacional -frijoles y manzanas- destina la mayor parte de la producción al consumo interno -trigo, maíz, frijoles. La agricultura es en su gran mayoría de riego. El sector beneficiario de la reforma agraria,
grupos de propietarios familiares y también ciertas concentraciones minifundiarias se encuentran bien representadas en el
subsistema. La distancia de los centros de consumo y de despacho internacional, sumado a limitantes de carácter climático lo van haciendo progresivamente menos competitivo a medida
que se avanza hacia el sur. Las posibilidades de trabajo
extrapredial están en estrecha relación con la presencia de
zonas de producción mis intensiva.
vi) Agricultura en base a cereal, leguminosas, viña
ganadería bovina y ovina. Desde la hoya hidrográfica del río
Maule al Bío-Bío se extiende una amplia faja agrícola, la que
dado al mayor volumen de precipitaciones se empieza a ser
independiente del riego. La producción de la zona se orienta

112

fundamentalmente al mercado interno. Cultivos industriales,
viñedos y ganadería bovina son el panorama predominante en
explotaciones capitalizadas. Trigo, papas, frijoles y ganadería ovina son la base de la producción campesina. El cultivo
de algunos rubros industriales -remolacha, raps, maravillahan sido en años agrícolas pasados también de importancia.
Los suelos arcillosos predominantes en los subsistemas
anteriores son reemplazados progresivamente por los de origen
volcánico, de buen potencial productivo, pero de manejo más
complejo. Propietarios familiares y asignatarios de la reforma agraria se encuentran bien representados en el valle central,
del subsistema. El minifundio se ubica preferentemente en la
precordillera. Distancias de mercado, deficiencias en la infraestructura de transporte y escasa diversidad productiva le
imponen rigideces a la economía campesina en el proceso de
comercialización.
vii) Agricultura en base a cereal, papa, ganadería ovina
y bovina. Desde el río Bío-Bío hasta la región del sur de
Chiloé -incluyendo la isla grande- se extiende una amplia zona
agrícola de aptitud cerealera y ganadera. Altas precipitaciones hacen insignificante el rol del riego en la producción
agrícola. El cultivo de la papa, el trigo y la ganadería
ovina son la base de la subsistencia para la agricultura campesina. El cultivo de leguminosas -arvejas, lentejas y garbanzos- en la región costera es de significación. El monocultivo del trigo ha producido daños de consideración al recurso suelo. La población chilena de origen mapuche se concentra en esta zona. La base de la propiedad indígena -comunidades indígenas- son asimiladas al minifundio. La explotación forestal en la zona es de real consideración. En la
agricultura capitalizada predomina la explotación bovina doble
propósito de buenos niveles de productividad, cultivos industriales y cereales. Al igual que el subsistema anterior la
agricultura campesina se enfrenta a problemas de colocación de
sus productos en el mercado.
viii) Agricultura en base a ganadería ovina. Se desarrolla
fundamentalmente en la estepa frío de Aysén y Magallanes. En
las provincias de Aysén y General Carrera -XI región- área de
colonización tardía, se concentra un importante grupo de propietarios familiares cuya actividad, al igual que en toda la
región, gira fundamentalmente en torno a la explotación ovina
doble propósito. En la provincia de Magallanes -XII regiónlas explotaciones se hacen sustancialmente mayores. Dado las
características del rubro de explotación y el entorno ecológico, se trata de una actividad productiva eminentemente extensiva. Parte importante de la producción de lana y carne ovina se orienta a mercados internacionales. La agricultura
comercial dispone de sistemas de explotación y material genético de buena calidad. La explotación ovina ha comenzado a
ser reemplazada por ganado bovino de carne. Tanto para este

113

subsistema como para el anterior existen limitadas posibilidades de trabajo extrapredial.
Los ocho subsistemas descritos incorporan prácticamente
a toda la agricultura campesina chilena, se ha excluido la
escasa actividad agrícola de oasis desarrollada en el extremo
norte del país y la ganadería extensiva esteparia de altura
-camélidos- por su escasa significación productiva y poblacional. El Cuadro 2 resume cualitativamente las principales
variables definidas para cada subsistema campesino.
Cuadro 2
ASPECTOS CUALITATIVOS SUBSISTEMA DE
LA AGRICULTURA CAMPESINA
Subsistema

(1)
(ü)
(iü)
(iv)
(V)
(vi)
(vi i)
(viii)

Calidad
Vulnerabi- Predomi- Diversidad Orientac. Trabajo Facilidades
de coraer—
extra
recursos na lidad cli nancia
produca
tura!es
cializa
mática
en el
tiva.
mercado predial
a/
área.
ción.
+++

+

+

++

+

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+

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+

+

++
++
++

++

++

•

+
++

++

+

+

+

+

Fuente:
Elaboración propia.
a/ »Posibilidades urbanas o rurales, permanentes o estacionales.
• • + s alta o buena.
«+
++ = mediana o regular.
+
= baja o mala.

D.

Disponibilidad de recursos naturales

Del total de predios agrícolas existentes en el país, 305 000,
quedan involucrados en el concepto de agricultura campesina
unos 235 000,40/ vale decir, un 77% del total de las explotaciones. En función de los últimos antecedentes censales y de
otras investigaciones realizadas en el sector campesino,41/
la disponibilidad de recursos naturales sería la que se expone
en el Cuadro 3.
En términos generales se puede apreciar la real significación de la agricultura campesina en el país. Una apreciación mesurada nos permite señalar que la agricultura campesina
dispone algo más de la mitad de la superficie arable del país.
La calidad de los recursos naturales guarda una estrecha
relación con el marco agroecológico donde ellos se sitúan. De
acuerdo a antecedentes de expropiaciones y asignaciones de la
Corporación de la Reforma Agraria, el sector asignatario se
localiza en forma homogénea a través de los diferentes

114

Cuadro 3
ESTIMACION DE LA SUPERFICIE AGRICOLA
DE LA AGRICULTURA CAMPESINA
(Miles de hectáreas)

CHILENA.

Superficie
riego

Superficie
secano

Total
agropecuario

350

2.590

2.940

- Pequeños^ propietarios

104

4.278

4.382

- Propietarios

105

1.185

1.290

559

8.053

8.612

54

51

Tipo de
propietario

-

Asignatarios
Reforma Agraria a/

familiares

TOTAL

Relación con total país
28b/
-

en porcentajes

Fuente: Cálculos

propios.

a/

Se ha castigado el valor inicial de la superficie asignada en un 20%,
cifra conservadora de ventas y traspasos de derechos que han hecho cam
pesinos beneficiarios del proceso de Reforma Agraria.

b/

Permanente y

eventual.

sújsistemas ecológicos descritos -con menor intensidad en los
puntos i) e iii)- en forma relativamente independiente de la
calidad de los recursos naturales.
La situación es un tanto diferente para el sector roini—
fundista. P. Vergara 42/ establece una alta correspondencia
entre las zonas de mayor densidad de minifundio y las áreas
de más baja dotación relativa de recursos naturales. DEAUC 43/ establece una relación entre concentraciones minifundiarias y su localización en suelos con procesos erosivos,
situación que había sido determinada con anterioridad por
ICIRA-INDAP.44/
E. Algunos antecedentes de la situación social
del campesinado chileno
Parte importante de lo que se ha dado en llamar en el país
la extrema pobreza se localiza en áreas con una alta ruralidad. El concepto de pobreza extrema basado en el estudio de
ODEPLAN-Universidad Católica de Chile 45/ centra su atención
en indicadores de vivienda, indicador que sin lugar a dudas
correlaciona en forma efectiva la situación que se pretende

115

medir, pero que no incluye otros elementos tales como salud,
educación previsión social y trabajo, para citar algunos. Un
estudio detallado a nivel nacional de la situación social del
campesinado chileno no se dispone. Parte de las investigaciones que hiciera ICIRA, con anterioridad DESAL -Centro para
el Desarrollo Económico y Social de America Latina- y con
anterioridad el Ministerio de Agricultura 46/ sientan una base
de la situación en la que se desenvolvían los campesinos chilenos arraigados a las empresas mayores de la época o, en una
directa relación de dependencia. En función de antecedentes
estadísticos globales y ciertas encuestas realizadas en áreas
de agricultura campesina se pueden aportar algunos antecedentes a este respecto. Hemos creído conveniente adoptar el criterio de participación de DESAL,47/ que la divide en aquella
de carácter pasivo o receptivo, es decir, los bienes y servicios que deberían fluir en forma equilibrada entre los distintos segmentos que conforman la sociedad y aquella activa
o contributiva, es decir, la participación en la generación
de las decisiones políticas, o la contribución que se hace
a un sistema político determinado.
1.

Elementos de la participación pasiva

a)

Educación
Las 20 comunas de más alta ruralidad en Chile tenían en
1970 tasas de analfabetismo de un 30%. Estudios realizados
en el sector asignatario de la reforma agraria en los últimos
años demuestran tasas de analfabetismo nacionales de 25,3%
para los jefes de familia,48/ las que en las VII y VIII región
del país sobrepasan el 30% (ICIRA, op.cit., p. 17). En otro
estudio realizado en el área agrícola de la región metropolitana se destacan tasas de analfabetismo entre los jefes de familias del 41,4%A9/ A nivel regional se observa en las cuatro
regiones con mayor proporcion de población rural 50/ -sobre
51%- bajas tasa de sobrevivencia escolar, l°a 8 8 año de la educación básica. La sobrevivencia en este tramo es de sólo un 37%,
porcentaje que contrasta con el área metropolitana (64%).51/
b)

Salud
Al igual que en el subsector educación, las provincias
y regiones de alta ruralidad están caracterizadas por indicadores de salud más deficientes si se les compara con los urbanos. En promedio las cuatro regiones señaladas presentan
tasas de mortalidad general e infantil -por mil habitantesen 1979 de 7.8 y 58% respectivamente, las que son muy superiores a las registradas en el área metropolitana (5,9 y
26,6% respectivamente).52/ En términos de desnutrición
infantil existen diferencias apreciables entre el sector urbano y rural. De acuerdo a la clasificación de Gómez 53/
existen deficiencias sobre un 25% en la relación edad/peso
en un 12% de la población rural menor de un año desde la

116

VI región del sur, este porcentaje es comparable con un 2% de
la población urbana metropolitana. El Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile detecta en minifundistas de la X región, que un 24% de ellos, nunca ha visitado
un médico y un 60% no ha visitado un dentista.54/
c)
Vivienda
En función de estadísticas censales del año 1970 ODEPLAN
y la Universidad Católica estudiaron la localización de la
pobreza en el país. Los indicadores utilizados en el estudio
tienen una directa relación con la vivienda.55/ Según dicho
estudio un 21% de la población del país vive en condiciones
de pobreza. Un 29,5% de los pobres totales tienen en la
agricultura su base de actividad. En las cuatro regiones
rurales que se definieron, un 30% de la población rural vive
en condiciones de extrema pobreza. Esta cifra coincide con
el índice de extrema pobreza que se advierte en las 19 comunas
agrícolas anteriormente señaladas.56/ Un estudio sobre la
situación social del sector asignatario de la provincia de
Santiago refleja que sólo el 5% de las viviendas disponen de
agua potable. En un 88% de ellas el sistema de eliminación
de excretas es la letrina y la mitad de las casas es mayor
a 30 años (INPROA, op.cit. p. 12). En la X región sólo un
2% de los minifundistas encuestados disponía de agua potable,
y sólo un 10% de ellos disponía de luz eléctrica (Departamento de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, op.cit.,
pp. 82-83).
d)
Exposición a medios de comunicación
Al respecto se dispone de un sólo estudio actual respecto al tema. Un 55% de los jefes de familia de los asignatarios de la reforma agraria en la comuna de Talagante -área
metropolitana- escuchan radio, fundamentalmente en la búsqueda de materias relacionadas con la producción y comercialización agrícola. Sólo un 28% dice leer folletos de extensión
o revistas técnicas relacionadas con la actividad agropecuaria (INPROA, op.cit.). En la encuesta a minifundistas de la
X región (Departamento de Ciencias Sociales, Universidad de
Chile, op.cit.„p. 92), sólo un 17% de los encuestados declaraba leer diarios al menos una vez a la semana. La radio se
constituye a este nivel en el medio de comunicación de elección; en efecto, un 81% de los encuestados escucha radio
diariamente.
e)
Empleo
La situación de empleo será analizada con mayores detalles en el capítulo V de la presente investigación.
2. Elementos de la participación activa
Los acontecimientos políticos ocurridos en el país en el último decenio alteran significativamente información que se
pueda obtener de participación política efectiva del campesinado. Las posibilidades de investigar este tema son

117

limitadas. De los tres elementos definidos por DESAL (op.cit.
pp. 37-38) de la participación activa -pertenencia a organizaciones de base, inscripción electoral y opinión sobre asuntos
públicos- es posible encontrar información general y específica sólo para parte del primero.
a)
Pertenencia a sindicatos
No se dispone de estudios actuales de la situación sindical en el campo en los últimos cuatro años, en todo caso
las evidencias demuestran un debilitamiento marcado de ella.
Oficialmente en el país existen cuatro confederaciones sindicales campesinas. Estas cuatro confederaciones agrupaban en
1976 a un total de 117 429 campesinos.57/ Esta cifra es equivalente a la mitad de los campesinos afiliados a sindicatos
agrícolas en el año 1973 y similar a la registrada en el año
1969. No existen antecedentes que permitan hacer pensar en
un aumento de la afiliación sindical campesina hacia el año
1982, toda vez que ella ha sido históricamente de carácter
reivindicativo salarial; esfera de acción en la cual no juega
ningún rol en la actualidad. Por el contrario, rigideces e
existentes relacionadas con capacitación sindical, renovación de directivas y derecho a huelga, haría pensar en un desgaste progresivo del número de campesinos sindicalizados. La
asignación de tierras ha debilitado también en alguna medida
a la estructura sindical, por cuanto no sólo la reivindicación
salarial que es esgrimida por éstas en la etapa anterior a
1973. Las organizaciones sindicales se vuelven elementos
que presionan y exigen una aceleración del proceso reformista. Los futuros asignatarios participan al interior de la
organización sindical en forma proletarizada; al ser asignados se invierte el cuadro hacia una campesinización progresiva .58/
b)
Pertenencia a organizaciones de base cooperativa
Existían en el país en 1980 unas 84 cooperativas de
agricultores campesinos que agrupan a unos 22 000 campesinos.
Vale decir, un 5% de los activos de la economía campesina
están asociados a este tipo de organizaciones. El movimiento
cooperativo campesino chileno se ha visto seriamente comprometido por dos razones fundamentales. Por una parte el
cooperativismo campesino no es un movimiento que haya surgido
en la base misma, sino que fue impulsado desde arriba, sin
que haya alcanzado a adquirir una dinámica propia. Por otra
parte, a partir del año 1974 el movimiento cooperativo no es
un modelo organizacional que sea propugnado por el gobierno,
quedando entregado a su propia capacidad de consolidarse en el
sistema de libre mercado. La connotación más social que económica de las cooperativas, el hecho de que se enfrentan al
mercado con estructuras pobremente capitalizadas, con una
base de socios en condiciones similares y con costos fijos de
no fácil financiamiento, han sido las principales causas de
fracaso. Las cooperativas campesinas persistentes han

118

debido hacerse más permeables en la selección de sus socios.
Se encuentran representados en ella los diferentes integrantes
de la economía campesina, aunque si bien aquéllos provienen de
del sector reformado y los propietarios familiares son los que
concentran las operaciones.
Seguri ICIRA (op.cit. p. 25), a nivel nacional el 51% de
los asignatarios no pertenecen a ninguna organización. Del
saldo restante un 75% pertenece a SOCA.59/ En función de esto
se puede señalar que sobre un 75% del sector asignatario no
está organizado o se encuentra integrado a instancias afuncionales. INPROA (op.cit., p. VIII-5) detecta que un 55% del
sector reformado pertenece a alguna organización, siendo la
SOCA en un 54% de los casos. Una encuesta desarrollada en
1979 por INPROA en seis cooperativas campesinas de la zona
central establece que un 66% de los socios de las cooperativas
participan deficientemente en su estructura organizacional
-asistencia a reunión o menos en el año.
Sólo la mitad de
los entrevistados había participado en las elecciones de la
directiva. De estas cooperativas un 42% de los socios provienen del sector reformado, un 34% son propietarios familiares, un 14% corresponde a minifundistas, un 6% son medieros,
3% arrendatarios y un 4% asalariados.
3. La posición social del campesinado en
la vida nacional
La presencia del campesinado en la vida nacional pasa hoy
inadvertida. De la comunidad chilena ha desaparecido un
actor que tuvo una participación importante durante veinte
años. Su voz es débil. No llega a la opinión pública. En
escasas oportunidades se la puede escuchar o leer en alguna
radio o revista. Hace años que un dirigente campesino no
aparece en la pantalla del televisor.61/ Este llamado de
E. Ortega es un elemento que debe ser incorporado al diagnóstico de su situación social, pero sí debe ser juzgado en el
contexto nacional para apreciarlo en conjunto con los otros
actores de la realidad social del país.
El propio DEA-UC 62/ analizando el tema de la modernización institucional de la agricultura plantea que la agricultura moderna que está surgiendo en Chile, deberá incurrir
en muchos otros cambios institucionales y de organización,
la existencia de más de 200 000 pequeñas explotaciones
-menores de 20 HRB- que controlan aproximadamente la mitad de
las hectáreas de riego básicas del país, hace preever que
importantes cambios estructurales deberán tener lugar, ya
que difícilmente estas explotaciones podrán prosperar en forma
independiente en un sistema de mercado libre y competitivo.
Esta situación ligada a otra que el mismo DEA-UC planteaba
con anterioridad,63/ respecto a la conveniencia de seguir
invirtiendo en la consolidación de los asignatarios de la

119

reforma agraria, considerando su gran heterogeneidad que hace
de unos prósperos agricultores, y otros en los que habría que:
invertir grandes cantidades de recursos materiales para
suplir su falta de capacidad y permitir con ello un uso eficiente en los recursos escasos que estos productores controlan. Este grupo tiene la alternativa de capitalizar hoy día
lo que ha recibido del estado por ende del resto de la
sociedad, a través de vender su tierra arrendada, o asociarse
con otros productores. En última instancia, la decisión de
seguir apoyando a un subgrupo de asignatarios que no han sido
exitosos es de carácter político, por cuanto ello implica dejar de ayudar a otros miembros de la sociedad quizás más necesitados; constituye una base explicatoria central de la
situación social del campesinado.
La posición marginal de los grupos campesinos, no sólo
con respecto a la red de decisiones político-económicas,, sino
que también respecto a los mercados de productos e insumos,
créditos y otros, hace muy difícil su viabilidad en un modelo
de ventajas comparativas y orientación al mercado externo.
Por otra parte no han existido canales eficientes de comunicación entre gobierno e integrantes de la agricultura campesina. Con anterioridad hacíamos mención al origen de las
organizaciones campesinas en el sentido de que ellas habían
sido promovidas desde arriba; pese a ello, la organización
campesina fue capaz de madurar, reivindicaba sus derechos,
negociaba colectivamente y era capaz de presentar ante la
autoridad sus criterios, puntos de vista e inquietudes. No
sólo debe verse a las organizaciones laborales como centros
potenciales de arbitrariedad y conflicto en un modelo de sociedad que se precia de dinámico y moderno. Ella representa
una posibilidad efectiva que tiene el gobernante de captar en
forma directa el sentir de un determinado grupo de la sociedad
y, que por otra parte, tiene el empresario de confrontar y
armonizar los intereses del capital con los del trabajo.
J. Franco 64/ observa un proceso de deterioro continuo
en la posición social de los campesinos. Para él, la evolución de la denominación por parte de personeros de gobierno
y prensa afines, de campesino a habitantes rural, forma parte
de uno de los cambios más radicales en la historia agraria
nacional de los últimos dos siglos. Se trata de un divorcio
entre tierra y gente cuyas consecuencias humanas, socioeconómicas y políticas no han sido suficientemente meditadas.

120

III. LA POLITICA AGRARIA CHILENA
A.

Politica agraria:

breve sinopsis histórica

El período comprendido entre la influencia en la economía
chilena del pensamiento del economista francés Courcelle
Senuil -1850- y del americano Milton Friedmart, está caracterizado por la gran variabilidad en las medidas de política
económica adoptadas, lo que ha obedecido fundamentalmente a
diferentes concepciones que se han ido teniendo respecto al
modelo de desarrollo más conveniente para el país. La política agraria se ha visto directamente comprometida en esa dinámicas jugando ella, muchas veces, un papel de relevancia.
Desde un esquema claramente libre mercadista que caracteriza a la política económica del segundo quinquenio del
siglo pasado, a un centralismo estricto -1973- la intensidad
de las inversiones y reformas que se han sucedido, han sido
de naturaleza muy diversa. El período de postguerra marca
en las economías del mundo la necesidad del desarrollo y crecimiento. Esta situación se visualiza nítidamente en la política agraria chilena. A partir de la década del cincuenta
es posible advertir una coherencia en términos de desarrollo
en las medidas adoptadas. Con anterioridad se tratará de
medidas reactivadoras o desestimuladoras para la producción en
función de determinados parámetros por una parte y, por otra,
de un conjunto de medidas que tendió a beneficiar más a los
agricultores, como dueños de la tierra, pero una desprotección al sector agrícola como productor de bienes.65/ Desde
la década del cincuenta 66/ es posible distinguir las tres
estrategias de desarrollo que tipifica Griffin.67/ Sumariamente pueden ser caracterizadas de la siguiente forma.
1. Estrategia tecnocràtica (1950-1964)
En este período se van haciendo evidentesdos situaciones que
serán la base de la fundamentación del conjunto de medidas
que se adoptarán. La creciente tendencia negativa del saldo
del balance comercial agrícola y, la enorme brecha existente
entre los niveles de desarrollo del sector urbano y agrícola.
La medida más relevante en términos de desarrollo agrícola la constituye el esfuerzo por crear un polo de desarrollo

121

en la provincia de Ñuble -Plan Chillan- en la cual son combinados diferentes instrumentos tecnológicos.
La dictación de la Ley de Reforma Agraria 15.020 que
significó la redistribución del 0,2% de la superficie agrícola
del país en beneficio de 920 familias es otro hecho importante de ser destacado.
Subvenciones al uso de fertilizantes, al transporte,
programas de créditos, inversiones del estado a nivel extrapredial y la restructuración del Ministerio de Agricultura
complementan el conjunto de medidas de esta estrategia. En
materias de precios agrícolas, medidas de precios mínimos y
máximos se alternan según la política antinflacionaria que
los gobiernos van adoptando.
2. Estrategia reformista (1965-1970)
Durante este período existen tres hechos que en nuestra opinión
resultan destacables: i) la elaboración de un diagnóstico
de la situación de la agricultura chilena, que proporcionará
un marco explicativo a la situación económica, política y
social del sector; ii) concepción por parte del gobierno de
una estrategia de desarrollo basada en la decidida acción del
estado, lo que a nivel agropecuario queda expresado en un
Plan de Desarrollo 68/ y,iii) el reconocimiento del rol del
sector agrícola en la estrategia de desarrollo del país.69/
Del conjunto de medidas adoptadas, la reforma agraria
-Ley 16.640- recibe especial mención tanto por las exigencias
que la aplicación de dicha ley significaba, como por los
efectos de ella al interior de la sociedad rural. En el hecho
el instrumento reasignador no fue utilizado para atacar el
problema del minifundio de la agricultura chilena; dicho problema fue abordado, principalmente, a través de paquetes de
medidas de corte tecnocrático, reservándose los beneficios
de la reforma a aquellos grupos campesinos comprometidos internamente en el fenómeno latifundiario.70/ Una acción mis decidida del estado en materia de políticas de precios y comercialización, un incremento significativo de las líneas de crédito
a los agricultores -operación y capitalización-,el diseño de
una política de investigación agrícola y transferencia tecnológica de largo alcance, la intensificación cuantitativa y
cualitativa del estudio de los recursos naturales nacionales y
programas de protección pecuaria, agrícola y forestal, pueden
ser mencionados entre las medidas mas relevantes.
3.

Estrategia revolucionaria (1971-1973)

La superación del capitalismo en Chile y la consecución de
una sociedad socialista eran los objetivos centrales del planteamiento revolucionario. La redefinición de la estructura
de la propiedad, la redistribución del ingreso y el incremento

122

de la participación de los trabajadores en la conducción de la
economía,71/ podría ser alcanzado utilizando el marco legal
vigente en la Constitución Política chilena. La función del
estado y sus instituciones era de central importancia para el
cambio revolucionario, debiendo orientarse la acción a nivel
agrícola para profundizar la revolución agraria.72/ El cambio
en el sistema de interrelaciones económicas entre la agricultura y el resto de la economía,73/ debería permitirle al
ingreso agrícola mejorar su relación con respecto al ingreso
nacional.
Los objetivos centrales de la estrategia revolucionaria
lo constituyeron los cambios en la estructura de tenencia y
el control de la comercialización de productos agropecuarios.
La radicalización del proceso de cambio de tenencia -utilizado
durante el período, prácticamente como sinónimo de política
agraria- significó la expropiación de 6 297 000 hectáreas
-69% del total expropiado- beneficiándose con ellos 37 270
familias campesinas. Sólo un porcentaje del total de .familias
beneficiadas por la reforma agraria recibieron en este período título de propiedad.74/ En materia de precios y comercialización, el estado pasó a intervenir en la mayoría de los
precios de los cultivos tradicionales, cárneos y lácteos. De
esta manera, la demanda para algunos productos agrícolas fue
de carácter claramente monopsónico.
El apoyo técnico y crediticio a sectores minifundistas,
combinados con políticas de fomento tecnológico, pueden ser
considerados también como relevantes dentro del marco de
análisis expuesto.
B. Política agraria (1973-1982). El modelo de
economía abierta. Generalidades
Las circunstancias en las cuales asumió al poder el gobierno
militar son bien conocidas por la opinión pública mundial.
Los lincamientos centrales del programa económico están basados en la libre iniciativa y el rol del mercado como asignador de los recursos, debiendo intervenir el estado sólo cuando
los objetivos públicos y privados no son compatibles.75/
Hasta fines de 1975 se observa un rol relativamente activo del
estado, actividad que se irá reduciendo en el transcurso de
los años posteriores. La política agraria será fiel reflejo
de lo que irá ocurriendo a nivel macroeconómico. El control
de la inflación y la reprivatización de la infraestructura
de producción y comercialización en poder del Estado son las
acciones en las cuales se concentra la actividad inicial del
gobierno.
A nivel tributario la medida más relevante es la
introducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA). En materia
arancelaria, la rebaja general de aranceles y la eliminación
de prácticamente la mayoría de las protecciones específicas
sometió a la producción nacional a la competencia extranjera.

123

La política de gobierno en este sentido expresaba el deseo de
que la asignación de recursos internos debía basarse fundamentalmentes en aquellos rubros con ventajas comparativas internacionales, debiendo reflejar los precios, los costos reales
de producción, entregando de esta manera efectivos indicadores
tanto a productores como consumidores.76/ Lo que se constituyó en la base de la política agraria de los gobiernos anteriores, la reforma agraria, es descontinuada, la tierra en
poder del estado es asignada a campesinos en forma individual
y/o restituida, total o parcialmente, a sus expropietarios.
Las medidas de fomento tecnológico son continuadas en
una magnitud algo más limitada, debido a las medidas restrictivas del gasto fiscal. Las acciones de capacitación y asistencia técnica quedan prácticamente supeditadas a la esfera
de acción de INDAP (Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario) , En materia de precios y abastecimiento la política
evoluciona desde la abierta intervención estatal -fijación de
precios y control del comercio exterior- a una política de
precios cuya determinación queda sujeta al libre juego del
mecanismo del mercado.77/ El rol de ECA (Empresa de Comercio
Agrícola) -tradicional importador de productos deficitarios
y poder comprador de productos de origen agropecuario- quedará reducido en el curso de los años siguientes, al abastecimiento de las zonas más remotas.
La política de crédito agrícola, a excepción de ciertas
líneas internacionales, quedó circunscrita al contexto general
de la economía del país. En términos reales se incrementó
su costo en el período 1976-80.78/ El fomento de las exportaciones no tradicionales significó una intensificación real
en el uso de recursos y factores productivos en la zona central del país.79/ No sólo las exportaciones habrán de incrementarse; las importaciones de productos alimenticios se duplican si se comparan los períodos 1971-73 con 1974-79. En
el año 1980 dicho valor duplica a su vez el promedio del
ultimo período, llegando a una cifra cercana a los mil millones de dólares, lo que genera un déficit en la balanza comercial agropecuaria de unos 600 millones de dólares, excluido el
sector forestal. La situación para el año 1981 se hace mas
favorable, siendo siempre las importaciones de productos alimenticios sustituibles de real consideración durante ese año
y 1982.
C. Políticas específicas más relevantes para la
agricultura campesina
1. Política de tenencia de la tierra
La derogación de la Ley 16.640 en el año 1978,80/ marca el
término oficial de un proceso que ocupó un destacado rol en
el cambio de las estructuras políticas, sociales y económicas

124

del país. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y posterior ministro del ramo, se refirió a éste,
como el triste proceso que duro casi diez años, en el que se
cometió un grave crimen a nuestra agricultura en nombre de
supuestas redenciones sociales.81/ En opinión del gobierno
los resultados económicos y sociales de la reforma agraria
fueron negativos por cuanto no corrigió en lo económico,
las graves deficiencias de la producción, y en lo social no
se logró avances significativos, ya que el número de benefiarios fue bastante inferior a la población total afectada por
la pobreza.
El gobierno declara haber heredado una caótica sitúaciSn en la agricultura, la que solucionó de la forma más sana
y equitativa que le era posible.82/ Sobre la base de un
marco legal que garantiza la inexpropiabilidad de la propiedad agrícola,83/ el libre mercado de tierras y la restitución
del régimen de sociedades anónimas en la agricultura, la solución del gobierno apuntó a dos situaciones definidas: una
decía relación con la regularización de las expropiaciones la
que es entendida por CORA como un conjunto de funciones y
actividades técnicas y legales dirigidas a dar solución a
tres aspectos que han incidido en el sector agrícola en general y reformado en particular. Estos aspectos son: regularización de la tenencia de la tierra, regularización de
indemnizaciones y regularización del dominio de los precios
por parte de la Corporación.84/ La otra, decía relación con
la entrega de títulos individuales de propiedad en unidades
productivas denominadas Unidades Agrícolas Familiares (UAF)
quedando abierta para los beneficiarios cualquier forma de
organización.
No existe una relación detallada de la situación de
tenencia a fines de 1982. A continuación se entregan los resultados de una investigación reciente realizada en la Universidad de Chile 85/ la que considera los resultados de la
reforma agraria hasta mediados de 1979. (Véase el Cuadro 4.)
En términos de HRB se asignó un 54% -35% de la superficie total- de la superficie expropiada, siendo un 20% de dicho
valor asignado en forma de cooperativas con anterioridad a
1973. Un 28% de la superficie de riego básico o bien, un 30%
de la superficie total fue devuelto a sus expropietarios, ya
sea revocando el acuerdo de expropiación o, restituyendo parcialmente el predio. Un 9% de la superficie de riego básico
expropiada fue transferida a instituciones públicas o privadas
sin fines de lucro, o bien rematadas según el DL. N°2.247. El
9% restante dice relación con unas 300 unidades agrícolas familiares que a la fecha no habían sido asignadas y a otras
transferencias y asignaciones que CORA se encontraba pronta
a realizar.

125

Cuadro 3
DISTRIBUCION DE LA SUPERFICIE EXPROPIADA REGULARIZADA Y ASIGKADA
EN HECTAREAS FISICAS Y DE RIEGO BASICO.

Predios
(N°)
- Expropiaciones
- Asignaciones
a)
b)
c)
d)

5.809
-

En Cooperativas
265
En UAF
Según DL 2247
99
Transferencia en sitios 6.185

- Regularización

Héctareas físicas
totales

Hec táreas
Riego 36sico

9.965.900

895.752

3.521.141

487.993

1.087.144
2.031.590
393.129
9.278

95.865
371.367
19.065
1.696

3.809

2.965.640

251.477

a) Revocaciones
1.638
b) Restituciones parciales 2.171

2.273.541
692.099

141.743
109.734

1.587

1.639.772

79.523

1.839.347

76.759

- Transferencias
- Diferencia

Fuente:

-

M. Valdés, EvoluciSn de las políticas de tenencias de la
tierra en Chile, 1958-1980, Tesis de Grado, Facultad de Ciencias
Agrarias, Veterinarias y Forestales, Universidad de Chile,
Santiago de Chile, 1982, p. 196.

Estas Unidades Agrícolas Familiares sumadas a los asignatarios favorecidos en etapas anteriores del proceso, totalizan unos 47 000 beneficiarios.
La permanencia y situación social de los sectores campesinos favorecidos por este proceso fue analizada con anterioridad en el capítulo II.
El proceso de cambio y normalización de la tenencia de
la tierra concluye en diciembre de 1979 cuando la sucesora
legal de CORA, ODENA (Oficina de Normalización Agrícola), cesa
en sus actividades. En el Cuadro 5 se estima el efecto de la
aplicación de la reforma agraria, entre los años 1965-79. La
información está basada en hectareas de riego básico y de
acuerdo a la valoración del Servicio de Impuestos Internos.
2. Política de crédito agrícola
La importancia del crédito en la producción y desarrollo ha
sido tema de numerosos estudios e investigaciones. La posibilidad de financiar el proceso de producción, de ser un instrumento clave en el proceso de modernización agrícola y la
eficiencia demostrada por éste como factor de estímulo, son
algunos de sus roles más significativos. Desde una
126

perspectiva macroeconómica, su incidencia en la emisión vía
crédito interno tiene repercusiones directas sobre la cantidad de dinero de la economía.86/
Cuadro 5
COMPARACION DE LA DISTRIBUCION DE LA PROPIEDAD AGRICOLA
ENTRE EL ASO 1965 Y 1979

1965
Tamaño
equival.
HRB

1979

N° de
% de las
explotac. expíotac.

% de la
sup.tot.

Tamaño
H 0 de
% de las
Equival. explotac explotac.
HRB

189.539

81,4

9,7

5-20

27.877

11,5

12,7

20 - 80

11.633

5,1

22,5

25,6-64

4.876

2,0

55,3

Mayor a 64

232.955

100,0

100,0

Menor a 5

Mayor a 80
TOTAL

0-5,1
5,1-25,6

TOTAL

% de la
sup. total

254.925

75,0

14,6

70.975

20,6

40,3

11.376

3,3

23,1

5.426

1,6

21,9

342.702

100,0

100,0

Fuente: PREALC, Small Farmers and Agricultural Workers in Chile 1973-1979,
Cuadro N° 22 p. 125.

En el período 1965-74 la agricultura nacional recibió
en promedio un 25% de las colocaciones totales en la economía nacional.87/ Esta cifra es de importancia, toda vez que
la tasa de interés estuvo por lo general bajo el nivel de
costo real. En promedio durante dicho período el crédito
se oriento en un 67% a operación y un 35% a capitalización.
Las líneas de crédito operan hasta el inicio del período de
análisis principalmente por instituciones estatales ya sea
el Banco del Estado, CORA, CORFO o INDAP.88/
La política oficial de gobierno en materia crediticia se
enmarca en el esquema general definido para la economía nacional, es decir, el estado no pretende distorsionar la política crediticia por apoyar momentáneamente a las organizaciones
de productores ya que, se ha comprobado que éstos, son efectos
que contribuyen más bien a desorganizar a estas entidades
dado que en pos de la prebenda incorporan nominalmente un sinnúmero de interesados en ella. 89/
En lo que a nuestra investigación interesa, el costo del
crédito para la agricultura campesina ha sido similar al del
resto de la economía. Las tasas de interés real cobradas a
estos agricultores han sido equivalentes a las del mercado;
el sistema de garantías exigidas por las entidades financieras se ha basado en aquellas reales, vale decir, infraestructura, prenda agraria o hipoteca. Tanto el costo del

127

crédito,90/ como el mecanismo de operación de garantía fueson
los que dificultaron el acceso al crédito de los campesinos
chilenos.
A continuación se presentan las colocaciones de les
créditos de temporada y de capitalización por institución para
el período 1974-81. (Véase el Cuadro 6 y 7.) El Cuadro 8
resume el destino de los créditos de capitalización por rubro.
Es difícil precisar exactamente qué porcentaje de las
colocaciones totales de crédito fueron orientadas al sector
agricultura campesina. Se puede inferir sí, ciertos hechos
tales como que las colocaciones de crédito de INDAP y parcialmente de IFICOOP se dirigieron a dicho sector. En los tres
primeros años del período de análisis -algunos campesinos
especialmente del sector reformado- operaron con el Banco del
Estado obteniendo para tal efecto un aval de CORA. Dicho
procedimiento a partir de la temporada 1977-78 fue discontinuado, la importancia que tiene INDAP en el otorgamiento
de créditos para el sector campesino, conviene hacer una
breve referencia a las líneas operadas y al impacto de esta
institución en relación al total de colocaciones nacionales.
Entre los años 1974-81 INDAP operó fundamentalmente las
líneas de crédito: i) Sistema de crédito de operación individual; ii) Sistema de crédito directo a organizaciones.
Las condiciones del crédito fueron las habituales exigidas
por el sistema financiero nacional. En el período 1974-81
INDAP cursó un promedio anual de 4 9 000 solicitudes de crédi
to. El crédito de operación entre los años 1974 y 1979 permitió financiar anualmente un promedio de 10 000 hectáreas.
En el Cuadro 9 se resume para el período 1974-81 el
impacto de las colocaciones crediticias de INDAP respecto al
sistema financieros nacional por rubro.
La información proporcionada por el Cuadro 9 permite
concluir que la participación de INDAP en la asignación de
recursos crediticios de capitalización en el sector agrícola
fue escasa. El impacto de esta institución por subsector
es el siguiente: del total de las inversiones realizadas
en el subsector frutal y viñedos en el período, en moneda
real de 1981, 316 millones de dólares, INDAP canalizó sólo
un 7,8% de dicho monto. En el subsector ganadero de una
inversión real acumulada al año 1981 de 380 millones de dólares, INDAP canalizó un 8,8%. Sólo en el subsector apícola el
impacto de INDAP es de relevancia; un 40% de los recursos
fueron otorgados por dicha institución.
En términos generales, del total de los créditos de
capitalización orientados hacia el sector agrícola, durante
el período 1974-81, INDAP colocó un 6% de los recursos.

128

Cuadro 6
COLOCACIONES EN CREDITOS DE TEMPORADAS POR INSTITUCIONES
(En a i l e s de dólares de cada año e importancia r e l a t i v a )

Añc

INDAP

EECH

CR
OA

Bancos comerciales
y de fomento

IFICOOP

T o t a l

1974

66 872.85 73,3

45.5

0,1

8 243.8

9,0

1975

58 554.5

69,4

6 220.9 11,2

-

-

432.1

0,7

10 380.4

18,7

55 587.9

1976

72 846.2

53,7

6 293.1

4,7

-

-

4 766.9

3,5

51 728.6

38,1

135 636.8

15 516.4

17,0

574,8

0,6

91 253.3

1977

39 710.6

42,1

7 881.9

8,4

-

-

5 635.3

6,0

40 999.9 43,5

1978

107 622.9

70,3

11 330,6

7,4

-

-

3 083.0

2,0

31 137.9 20,3 

153 174.4

1979

132 314.3

62,7

19 639,2

9,3

-

-

4 907.8

2,3

54 309,2 25,7

211 170.5

1930

242 236.9

27,0

19 941.6

2,2

-

-

5 015,2

0,6

628 680.9 ?Q,2

695 67*.6

1931

438 512.2

22,6

20 452.7

1,1

-



1 479 857.0 76,3

1 958 821.9

Fuente»

94 227.7

ODEPA, instituciones financieras y Superintendencia de Bancos.

Cuadro 7
COLOCACIONES DE CREDITOS A®OPECUARIOS DE CAPITALIZACION
(En miles de dólares de cada año e importancia r e l a t i v a )

Año

BECH

CCfiFO

INDAP

Bancos comerciales
y de focsnto

IFICOCP

Tota 1

1974

5 920.8

35,5

9 329,3

55,9

1 275.8

7,6

160.0

1,0

_

_

16 685.9

1975

11 682.6

63,1

4 977.5

26,7

366.0

2,1

1 077.6

5,7

457.5

2,4

18 521.2 100,0

1976

20 652.4

41,2

11 291.5

22,5

4 763.0

9,5

6 403,1 12,8

7 031.1

14,0

50 141,3 100,0

1977

37 237.1

42,5

11 448.3

13,0

4 510.2

5,1

1 274.8

1,5

33 164.2

37,9

87 654,6

100,0

1978

50 624.6

46,9

9 184.8

8,5

6 715.4

6,2

3 914.2

3,6

37 637.7

34,8

106 076.7

100,0

1979

81 628.1

48,1

21 699.8

12,8

10 806.1

6,3

1 223,7

0,7

54 446.9

32,1

169 808.6

100,0

1980

32 686,1

17,0

21 223.3

11,0

16 594.3

8,6

132.5

0,7

121 626.1

63,3

192 262.3 100,0

1961

44 958.5

11,0

44 342.1

10,9

17 370.1

4,3

-

300 505.5

73,8

407 176.2 100,0

Fuente»

100,0

ODEPA, instituciones financieras y Superitendencia de Bancos.

129

Cuadro

3

DESTETO DEL TOIA1 DE COLOCACIONES DE CREDITO AGROPECUARIO DE CAPUALEACIOÍl
(En porcentajes)

1974

1975

1976

1977

1978

1979

1980

1981

Agroindustria

5,0

11,3

18,5

12,8

13,3

19,9

18,5

15,5

Frutales

4,2

11,6

11,2

13,8

17,4

16,5

15,2

27,4

Viñedos

3,1

4,0

8,7

8,0

8,9

6,7

11,4

7,1

52,2

32,1

19,8

29,1

36,9

27,1

18,8

31,0

20,1

23,2

22,4

12,7

6,8

2,9

2,1

0,9

Ganadería
Maquinaria
agrícola

0,4

0,2

1,1

0,6

0,4

0,3

0,8

0,3

Otros

15,0

17,6

18,3

23,0

16,3

26,6

23,1

22,8

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

IOOjO

Apicultura

Fuente: Elaborado por ODEPA en base ti informaciones de las instituciones financieras.

3.

Políticas de precios y comercialización

La política de precios y comercialización ha sido históricamente uno de los puntos más discutidos de la política agraria.
El historial chileno del intervencionismo en este punto se
remonta ya hacia medio siglo atrás como consecuencia de la
depresión salitrera y mundial.91/ Lo que en un comienzo se
inició con un precio mínimo para estimular la producción triguera en 1933, se amplió a otros productos cambiándose la
política en la década posterior a la de precios remunerativos.
Fue precisamente la exacerbación del proceso inflacionario en
la economía chilena la que alteró el tratamiento de los
precios agrícolas los que, segfln programa económico, variaron
de precios mínimos de sustentación, o en algunos casos
libres,92/ a precios máximos fijados a nivel de productor o de
consumidor. La participación del Estado en la política de
comercialización, incluyendo en este concepto las importaciones y exportaciones, fue inicialmente limitada a través de
la Junta de Exportaciones Agrícolas y del Instituto Nacional
de Comercio (INACO), ampliándose el espectro de acción con la
Empresa de Comercio Agrícola (ECA), al complementar los déficit
de la producción chilena vía importaciones y al regular los
precios de los principales productos de la agricultura chilena, vía poderes compradores y/o fijaciones de precios.

130

Cuadro 3

I P R A CA RELATIVA D IAS C L C CO E CREDITICIAS D U O P P R R B O
MO T N I
E
OO A I NS
E T A O UR
E R L CO AL T T L SEL SISTEMA FINANCIERO N CO A
N EA I N
OA
AI N L
(En miles de dolares de cada año)

Subsector

W »

Agroindustrial
Total nacional

826

ITOAP

11 250

14

550

173

-

1.5

1.4

35

198

0.5

35 720

1980

2

-

732

_

1981

62

956
467
0.7

-

143

5 656

12 119

253

91

104

53

815

395

615

3 811

5 709

9

042

24.8

Porcentaje

2.5

14.5

3.5

3.3

13.6

19.5

18

806

28

004

29

9.9

514

-

-

221

616

105

149

115

-

8

737

-

-

-

1.8

6.4

0.9

0.7

0.4

703

349

.3

940

9

929

145

2

685

5.5

IMDAP

2.4

554

5

4

480

IHDAP

Porcentaje

4

304

11

255

157
3.7

967

25 540
2

549

9

11

1.1

175

_

665

11

511

21

916

28

39

819

45

978

55

318

127

4

242

4

697

5

536

6

9.2

122

15.5

Apicultura
Total nacional

6

27.0

519

Porcentaje

10.7

7

-

368

_

10.2

4

-

869

_

10.0

4

025

_

667
650
5.2

5

-

-

906

703

_
-

76

2

534

498

419

501

21

463

320

270

236

201

116

90.1

Porcentaje

34

69

IHDAP

HIIAP

272
-

1979

175

Viñedos
Total nacional
HD P
IA
Porcentaje

Porcentaje

9

1978

6

705

HIDAP

N especificado
o
Total nacional

143

1977

2.1.

Porcentaje

Maquinaria Agrícola
Total nacional

2

1976

20

Frutales
Total nacional

Ganadería
Total nacional

1975

62.5

86.7

64.2

64.4

47.4

15.6

8.5

508

3

272

1

475

1

374

187

20

108

650

45

426

44

547

13

4

677

1

052

775

1

957

5

000

999

0.5

0.1

7.4

5.2

4.4

11.2

1.1

9

17

4.3

92

467

Fuente: Elaborado por O E A en base a informaciones de instituciones financieras y de la Superintendencia de Bancos.
DP

131

Este breve recuento de la política de precios y de
comercialización pretende localizar el punto de partida del
período en esta materia.
La situación inicial está caracterizada por la fijación
de la mayor de los productos agrícolas, el control casi total
de la infraestructura y canales de comercialización 93/ y el
control parcial de la producción vía CEPROS, medierías realizadas por SOCOAGRO, controles sobre la producción avícola,
porcina y otras. Fue un objetivo declarado de la política de
gobierno establecer un régimen de libertad de precios en la
economía, debiendo ser el mercado el asignador de los
recursos.
Los precios deben reflejar los reales costos- de producción, entregando efectivos indicadores tanto a productores y
consumidores.94/ El estado restringe completamente los controles y subsidios que se venían operando, limitando su acción
a aquellos productos en los que existen práctica de dumping
por parte de otros países. Ya desde el inicio de la actual
política agraria se observa el coñcepto de las ventajas comparativas y la inserción de nuestra agricultura en el sistema
económico internacional, diseñándose para tal efecto un sistema que condujera a la liberación del mercado. En materia
arancelaria, salvo excepciones, se inició un programa de rebajas de gravámenes y derechos específicos hasta llegar al
nivel deseado para la economía de un 10% en el año 1979.95/
Recientemente, como consecuencia de la grave crisis económica
que afecta al país se adoptó la medida transitoria de elevar
a un 20% los aranceles aduaneros para un período de 18 meses.
Respecto a la política de precios, el gobierno inicialmente liberó la mayor parte de los precios manteniendo bajo
control el trigo, raps y remolacha, para adaptarlos paulatinamente al sistema. En el período 1973-75 el precio del trigo
fue fijado, confeccionándose para tal efecto una escala de
reajustes diarios preestablecidos y que guardaba cierta
concordancia con el Indice de Precios al Consumidor. A partir
de 1977, con el objeto de relacionar los precios internos con
los internacionales, se introdujo el sistema de bandas de
precios, según el cual el precio del producto podía fluctuar
dentro de determinados rangos preestablecidos, conforme al
precio del trigo en el mercado internacional (10% hacia
arriba y abajo con respecto a un punto medio algo inferior al
costo de importación, aproximadamente un 94%). En la temporada siguiente la banda tuvo una amplitud de un 15% para
finalizar en la temporada 1979-80 con una amplitud de 20%. En
el año 1980 el precio del trigo fue liberado.96/ El rcl
comprador del estado en este producto, a través de la ECA, se
va reduciendo progresivamente, para dejar de operar en el
hecho en el año 1977. El régimen de intervención en el caso

132

del raps es algo similar al del trigo, no operando eso sí un
poder comprador específico del estado de este producto.
Finalmente, otro producto que estuvo sometido a control
fue la remolacha. La fijación del precio que hacía la Industria Azucarera Nacional (IANSA) se basaba en un índice combinado en base a las variaciones en el precio del dólar y del
índice de insumos del producto elaborado conjuntamente por
la empresa y los productores. A partir del año 1976 el precio
interno quedó completamente supeditado al precio internacional
del azúcar. La dependencia fue tal, que en la temporada
1979-80 se sembraron en el país sólo 11 100 hectáreas, período
en el que el precio internacional del azúcar fue extremadamente bajo; representando ello un 21% del promedio total de lo
sembrado en los años 1975-77.
La evolución de los precios agropecuarios de mayor relevancia para la agricultura campesina se presentan en extenso
en el capítulo IV, letra C, del presente documento.
La decisión adoptada por el gobierno en materia de precios agrícolas y política arancelaria, constituye en nuestra
opinión la esencia misma de la política agraria. Así como en
períodos anteriores la política agraria fue identificada con
el cambio de tenencia de la tierra o la reforma agraria, en
el período en análisis las palabras mercado, libertad de
precios y ventajas comparativas respecto al mercado internacional son los conceptos que la caracterizan.
Bajo una perspectiva de política de desarrollo,pueden
aparecer en conflicto las dos funciones esenciales de los
precios; su función redistributiva, en el sentido de que los
precios a fijarse no contribuyen a incrementar las desigualdades en la distribución del ingreso y, su función alocadora, en
términos de que los precios deben permitir la máxima eficiencia en la asignación de recursos y factores de producción.
La intervención en el mercado de productos agrícolas en naciones subdesarrolladas -y también desarrolladas- no obedece a la
idea preconcebida de contrariar las leyes de la oferta y de la
demanda. La persistencia crónica de desequilibrios económicos
y sociales al interior de dichas naciones, o bien, de desigualdades en las tasas de crecimiento en regiones industrializadas, han justificado intervenciones estatales en diferentes
puntos del proceso productivo y del intercambio económico.97/
Por las razones expuestas, la política de precios dista
mucho de ser un instrumento técnico de tipo redistributivo.
No sólo las medidas de fomento tecnológico, de crédito, de
comercialización, de tributación y de cambio de tenencia,
para citar los más importantes, juegan un papel en el desarrollo agrícola. Las posibilidades de influir en los costos y
precios de los productores, de incorporar en forma armónica a
la población rural a niveles salariales compatibles con calidades de vida aceptables son los principales argumentos que
se esgrimen en favor de políticas intervencionistas.

133

4.

Políticas de asistencia tecnica y
transferencia tecnológica

En el transcurso de las últimas tres décadas el país realizó
un serio esfuerzo por lograr de parte de los productores agrícolas cambios tecnológicos que permitieran variaciones en los
parámetros de las funciones de producción agregada. Este
rol fue asumido preferentemente por el estado, el cual a
través de instituciones organizadas para tal efecto, fue
creando los elementos y mecanismos necesarios para la implementación de una política de transferencia tecnológica acorde con
las necesidades de la agricultura tradicional; en esta labor
y en menor medida tuvo también participación el sector privado a través de la SNA.
La mayoría de las instituciones dependientes del Ministerio de Agricultura, hacia comienzos de 1974, jugaban un rol
en el sentido recién señalado. No sólo las reparticiones
públicas orientadas explícitamente a esta labor, tales como
el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), CORA, INDAP y el
Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA),
eran de significación en esta materia. Otros como el Instituto Nacional de Capacitación (INACAP), IANSA, SERCOTEC, CORFO
e ICIRA, orientaban parte importante de su actividad a la
investigación, la capacitación, y a otros mecanismos de transferencia tecnológica. Si bien existía una gran cantidad de
fuentes emisoras que en el hecho producían entrecruzamientos
y descoordinaciones a nivel de receptores, las necesidades del
país y en especial de los nuevos estratos que se pretendía
promover (minifundistas y beneficiarios de la reforma agraria),
eran de consideración.
La política de reducción del gasto fiscal impulsada en
el período bajo análisis,98/ junto con la concepción subsidiaria de la política oficial del gobierno, y el cese en sus
actividades de numerosas instituciones fiscales (CORA, ICIRA),
limitó el ámbito de transferencia tecnológica por parte del
estado, hacia los sectores característicos de la agricultura
campesina, quedando reducido a instituciones como el INIA, a
las universidades, al SAG y al programa de asistencia técnicoempresarial subsidiado por el estado (Programa ATE), operado
por el INDAP.
Este último programa merece atención,por cuanto se trata
de la empresa de mayor aliento emprendida por el estado en
este campo, durante el período. El programa comenzó a implementarse a mediados de 1978, su objetivo era otorgar conocimiento agrotécnico y económico al pequeño productor agrícola
de superficie no mayor a las 15 HRB. Los ejecutores del
programa serían empresas privadas que debían ser autorizadas
y supervisadas por el SAG. El programa poseía un aporte de
ocho millones de dólares por parte del estado repartidos
durante cinco años -hasta fines de 1982- reduciendo

134

progresivamente el estado su aporte, debiendo llegar en su
año terminal a sólo un 20% de los costos. Una vez finalizado
este plazo se tenía estipulado reorientar o reafirmar este
programa en función de los resultados logrados.
En un comienzo las empresas ofrecían no cobrar al beneficiario por lo que en 1980 aparece una resolución que establece una prohibición en este sentido. A partir de 1981 se
tomaron criterios de selección de beneficiarios, optándose por
orientar los recursos a los más receptivos.
En el Cuadro 10 se resume la evolución que tuvo el subsidio estatal, adjuntándose los datos sobre costos y beneficiarios del programa.
No existe un pronunciamiento oficial respecto a los
resultados arrojados por el programa, o una evaluación acabada
de éste. Al parecer los resultados no han sido alentadores;
es posible que por ello, y adelantándose a una política nacional, actualmente en la VII región se lleva a cabo un prograprograma de transferencia tecnológica el que será ampliado
durante el presente año, al resto de las regiones del país.
Este programa intenta utilizar las estructuras municipales
para desarrollar su acción orientándose, de acuerdo a las
ultimas definiciones a medianos agricultores. Los pequeños
agricultores quedarán bajo la tutela de INDAP.

Cuadro 10
RESUMEN DEL PROGRAMA ATS 1378 - 1S32

A Ñ O

Monto del Subsidio
En US$
En raillones $
(1000)
de mayo 1S81

de Beneficiarios
y

Evolución del subsidio
estatal (56)

1978

1.234

85

8.660

70

1973

1.798

113

13.178

65

1980

2.318

103

13.744

60

1981

1.369

64

5.799

60

1982

1.090

55

5.120 C/

56

W

Fuente: Recopilación directa en entidades públicas,
a/

Promedios inicio-término del año.

b/

Estimado,

c/

Inicio del año.

135

Otra institución que concentra una parte importante de
la asistencia técnica a sectores de agricultura campesina es
el INDAP. Este instituto impartió -según promedio de los
años 1980-81- asistencia técnica integral a 1 867 pequeños
propietarios y asistencia técnica básica intensiva a 2 415
productores, siendo la modalidad extensiva la que llegó a
6 567 pequeños propietarios.99/ Para la temporada agrícola
1983-84 se ha iniciado un nuevo programa que tienen como meta
atender a 10 000 campesinos en forma básica e integral.
Sin considerar la labor de asistencia técnica desarrollada por instituciones agroindustriales, las que no fueron de
gran impacto durante el período considerado, se puede señalar
que no más de 20 000 productores campesinos, en promedio, durante
1980/81,fueron beneficiados por la asistencia técnica del estado
o de las empresas que operaban con el subsidio. Esta cifra confrontada con el número de explotaciones controladas por la agricultura campesina representa una cobertura cercana al 10% de
los potenciales beneficiarios.100/ Este valor no parece estar
de acuerdo con lo expresado en numerosas ocasiones por perscneros de gobierno e instituciones afines con respecto de las necesidades de asistencia técnica del sector.101/
Diversos estudios realizados en el sector 102/ y, la
experiencia de varias instituciones que actúan a nivel de
agricultores campesinos destacan la actitud positiva hacia el
uso de nuevas tecnologías, en el marco de la racionalidad
empresarial y económica que le son características.
Una evaluación de las políticas de transferencia tecnológica para los sectores campesinos en función de los antecedentes disponibles es difícil de realizar. La idea general
parece estar inspirada en el recatado postulado del economista austríaco von Hayek quien a este respecto plantea una
excepción a su planteamiento liberal señalando que: Una de
las dificultades reales de la agricultura en una sociedad
dinámica la constituye el hecho de que la población rural, en
relación a otra, tiene un menor contacto con los cambios y
progresos del conocimiento; esto significa -como es el caso
para sectores campesinos apegados a ciertos métodos tradicionales- que una gran mayoría de personas no están en antecedentes de que existe conocimiento útil por el cual es conveniente pagar. Es por lo tanto una inversión ventajosa para
la comunidad nacional asumir parte de los costos que implica
la difusión de él. 103/
5. Política de tributación agrícola
El gobierno ha definido una política de tributación que en lo
posible debe ser lo menos discriminatoria con respecto a los
demás sectores de la economía; con las excepciones del rubro
forestal -Decreto 701- y regiones extremas. La política

136

tributaria forma parte de la política fiscal orientada a
incrementar los ingresos fiscales aboliendo discriminaciones
y exenciones discrecionales.
El régimen de impuestos directos fue modificado dejando
un mínimo de personas exentas. La nueva reforma entro en vigencia en marzo de 1975, estableciendo un impuesto a la renta
progresivo, que no discrimine entre los sectores y que, mediante un mecanismo de corrección monetaria, impide que los
ingresos fiscales se vean deterioriados. La ley de la renta
grava las rentas provenientes de bienes raíces con un impuesto cedular -de monto proporcional no fijo- de primera categoría (se entiende por ello aquellas rentas provenientes de
capital, sin la concurrencia de trabajo, o mixtas, en donde
la renta proviene de la combinación de trabajo y capital).
Dicha tributación varía según la naturaleza jurídica de la
persona o empresa que percibe la renta. La ley de rentas no
establece diferencias entre bienes agrícolas y no agrícolas,
por consiguiente corresponde remitirse a la definición contenida en la Ley 17.235, letra b), del número uno del artículo
20, establece que, tratándose de predios agrícolas explotados
por sus propietarios y que no sean sociedades anónimas, se
presumirá que la renta de dichos bienes corresponde al 10%
del avalúo fiscal (recientemente se efectuó una retasación de
todas las propiedades agrícolas). (Véase el Cuadro 11.) Esta
renta estará afecta a los impuestos de primera categoría,
global complementario y, según sea el caso, a impuestos adicionales -habitacional- sin perjuicio del impuesto con tasa
adicional del artículo 21 de la Ley de Renta, si corresponde.
En el año 1982, se dictaminó otro cuerpo legal sobre el
impuesto a la renta de carácter opcional. Este procedimiento
posibilita pagar en base a la renta efectiva, conforme al
reglamento de contabilidad agrícola o en base a la renta
presunta.
En relación con los impuestos indirectos, el impuesto
a la compraventa fue sustituido por el IVA (Impuesto al Valor
Agregado), que es el principal gravamen al consumo. El IVA
lo pagan todas las empresas cualquiera sea su rol o ubicación
en el proceso productivo. El impuesto grava en cada etapa
el aumento del valor. Los productos primarios no estaban
afectos al IVA durante los primeros cinco años posteriores a
la dictación de la reforma de la Ley (1-3-75).
Dependiendo del nivel de rentas, se puede optar por
un sistema de tributación simplificada, al cual pueden acogerse aquellos contribuyentes que perciban ingresos menores
a las diez unidades tributarias (UT) anuales.
No existen estudios que permitan analizar en profundidad
el efecto de la reforma tributaria al interior de la agricultura campesina. La base opcional del impuesto a la renta
-efectiva o presunta- se adecúa en todo caso más con la situación real del sector campesino.

137

Cuadro 11
EVOLUCION DE LOS AVALUOS AGRICOLAS EN TERMINOS REALES a/

Avalúo en base
a dólares de
enero de 1980

Indice
1974=100

1974

1 650

100

1975

2 520

153

1976

2 600

158

1977

2 700

164

1978

2 810

170

1979

2 800

170

1980

4 150

252

Año

Fuente:
a/

Departamento de Economía Agraria de la Universidad
Católica de Chile, Panorama económico de la agricultura, N®13, Santiago, noviembre de 1980, p. 6.
Equivalente a una hectárea regada de primera clase en
Isla de Maipo.

Finalmente, el Cuadro 11 ilustra la evolución del
avalúo fiscal de una hectárea clase IR en la comuna de Isla
de Maipo. Este cuadro puede servir como referencia de la
base tributaria agrícola.
D.

Evolución de la agricultura chilena
durante el período

La autoridad máxima del Ministerio de Agricultura del período
declaró en 1981 que el crecimiento sectorial promedio en el
período 1973^80 había sido de un 5,8% anual.104/ En concordancia con el DEA-UC, para quien la tasa de crecimiento del
PGB agrícola, en el periodo 1974-80 fue de un 5,8%, algo más
del doble que la del período 1961-70 (2,2%). Entre los años
1974 y 1977 el sector creció más rápido que el resto de la
economía; a partir del año 1978 esta relación se invierte.
L. Jarvis 105/ analiza diversas informaciones oficiales
respecto al comportamiento del sector durante el período
1974-79 concluyendo que la tasa de crecimiento anual del
sector fue sólo de un 2,7%, es decir, la tasa histórica de
crecimiento de la agricultura, inferior en dos puntos a lo

138

estimado por QDEPLAN (Oficina de Planificación Nacional), para
el mismo período. Según Jarvis en un estudio reciente hecho por
ODEPLAN para el período 1975-80 se obtuvo un valor de 2,8%,
muy similar al que estimara él. C. Bravo 106/, con una metodología diferente a la anterior, estima una caída del producto agropecuario total disponible por habitante -excluido el
rubro hortícola- de un 2,5% anual en el período 1974-80. La
cifra anterior es comparable con un incremento anual del mismo
indicador de un 3,2% del período 1965-70 y de menos de 12,6%
del período 1971-73.
C. Zegers 107/ estima que entre los años 1975 y 1980 la
tasa de crecimiento del producto agrícola es de un 2,4%
anual.108/ Este crecimiento, sin embargo, ha sido menor que
el de otros sectores de la economía, ésta en su conjunto,
creció a un 7,5% en los últimos cinco años (1977-81), lo que
hace que la participación de la agricultura en el PGB nacional,
aparezca decreciendo en el período.109/ Para el mismo autor
(C. Zegers, op.cit., p. 12), este crecimiento del valor
agregado agropecuario se logró con un uso decreciente de los
insumos intermedios entre los años 1974 y 1977, lo que a su
vez redundó en un decrecimiento de la producción total hasta
1976, aunque a un ritmo menor del experimentado por los insumos. Es esta diferencia en las tasas de crecimiento, en
el período indicado, lo que permitió la expansión del valor
agregado. Sin embargo, la implicancia del comportamiento de
estas variables es la alteración de la relación insumoproducto sectorial, constituyéndose este cambio, en el factor
clave del desarrollo agrícola chileno de los últimos años.
El DEA-UC plantea que pese a que existió una importante
reasignación de recursos dentro del sector, no ha ocurrido un
cambio importante en la distribución porcentual del valor de
la producción agropecuaria entre los diferentes rubros, para
el período bajo análisis. La disminución del crecimiento en
la segunda mitad del período se debería al deterioro sostenido
de la rentabilidad de los cultivos tradicionales en concomitancia con las altas tasas impositivas. Los productores que
reaccionaron a cambios en la rentabilidad, variaron su composición, dentro del rubro cultivos tradicionales y parte del
rubro ganadería. Para. L. Jarvis la evolución del comportamiento a nivel sectorial entre los años 1974-80 marcó un notable incremento en el caso de los rubros frutícolas y avícolas,
con un 34 y 95%, respectivamente. Los 14 cultivos tradicionales experimentaron un moderado incremento (6%) y una notable baja arrojó la producción de huevos y de carne ovina,
-7% y -16%, respectivamente.no/
C. Bravo señala que la tasa de crecimiento acumulado
promedio anual para cultivos anuales en el período 1974-80
arrojó un detrimento de un 5%, el subsector pecuario en cambio
tuvo una tasa de crecimiento de un 1%; el sector vitivinícola
un crecimiento del 2% y el sector frutícola un 4,2%. En este

139

último rubro, la oferta frutícola hacia el exterior se
incrementó en un 26,2% anual.
Las causas que pueden explicar el lento crecimiento del
sector agrícola en el período de análisis son de naturaleza
diversa. Sin lugar a dudas el efecto precio de la competencia internacional, especialmente a partir de 1976 juega un
rol de relevancia en dicho comportamiento. Se podría señalar
en este sentido que un 40% del PGB agrícola -cultivos tradicionales, leche y carne de ave- y una importante parte del suelo
agrícola chileno estuvieron permanentemente sometidos a la
presión del mercado internacional. La baja de los precios
agrícolas, especialmente de los rubros tradicionales y lácteos
deterioró considerablemente los términos de intercambio de
dichos rubros.111/ La situación anterior concomita con la
paridad cambiaría del peso, especialmente del período 1978-82
-mediados- que favoreció notablemente la importación de productos alimenticios deprimiendo aún más los precios internos.
El incremento en los precios de fertilizantes y pesticidas,
el proceso de asignación de tierras y la fuerte declinación
del mercado interno, en los años 1975-76, son elementos que
también influyeron en el débil crecimiento del sector.
La consecuencia más directa del actual modelo de economía abierta sobre la agricultura, la constituye el evidente
quiebre geográfico que se produjo en las zonas agroclimSticas
con y sin ventajas comparativas.^ El panorama que se observa
entre la difusa línea que impone la hoya hidrográfica del río
Maule hacia el norte y hacia el sur, es de una divergencia
no sólo en las características de la estructura productiva,
sino que también de las relaciones tecnológicas, sociales y
económicas.112/ Dicha situación bipolar ha tenido consecuencias directas para la agricultura campesina. En la zona
agrícola con posibilidades de mercado externo se concentraron
las inversiones prediales y extraprediales -packing, frigoríficos, etc.- se estableció un tipo de propiedad mediana, muy
dinámica, con un uso intensivo del factor capital, con relaciones laborales del tipo industrial que presionó por la
tierra en poder de la agricultura campesina.113/ Lo anterior
contrasta con lo ocurrido en otras áreas agroclimáticas del
país, en las que las relaciones económicas y sociales obedecen más al canon tradicional.
Una corroboración de lo anterior la constituye la
superficie destinada al cultivo de los catorce rubros denominados tradicionales en la agricultura nacional, los que a su
vez son la base sobre la cual descansa la producción e
ingreso de la agricultura campesina chilena, como se apreciará
más adelante. La superficie de estos cultivos ocupó en promedio 906 000 hectáreas, en los años agrícolas 1981-82 y
1982-83, es decir, una disminución global de 400 000 hectáreas,
fundamentalmente derivada de la baja en la producción ce
cultivos industriales (remolacha, raps, maravilla y trigo).

140

Los indicadores analizados permiten concluir que la base
del crecimiento agrícola nacional en los últimos años ha descansado fundamentalmente en el sector frutícola orientado al
mercado externo, producción que se concentra en no más de un
2,5% de la superficie arable del país. En este sentido la
hipótesis que se plantea Bravo 114/ era esperar que el producto agropecuario total creciera en términos reales en un 30%
en 15 años (suponiendo una tasa de crecimiento poblacional de
1,8), la producción frutícola nacional debiera crecer en un
311%, es decir a una tasa anual de un 10%.115/ Este mismo
autor señala que, dado a la imposibilidad real de concretar
dicho objetivo, se hace menester la necesidad de activar la
eficiencia de los subsectores cultivos anuales y pecuarios,
haciendo necesaria la revisión de los criterios y políticas
definidas para el sector.

141

IV. EL MERCADO DE PRODUCTOS AGRICOLAS
A, Características de la oferta de los principales
productos de la agricultura campesina
1.

Estructura de producciSn y aporte relativo

En este capítulo se detallan los principales volúmenes de producción, así como también los rendimientos de los principales
cultivos de la agricultura chilena y la superficie destinada
a éstos; examina también el aporte relativo de la agricultura
campesina, su nivel tecnológico, estacionalidad y regionalidad
de la producción y los posibles cambios que se hayan dado en
la estructura de producción en el período de análisis.
Una estimación exacta de la superficie bajo cultivo en
los diferentes rubros de producción, así como también de los
volúmenes de producción obtenidos es difícil de realizar. La
recopilación de la información que se hace a nivel nacional no
diferencia internamente a los componentes de la agricultura
chilena. Pese a dicha limitación, y en función de antecedentes
censales desagregados, y de otra información anexa, se ha estimado para la agricultura campesina la siguiente estructura de
producción e importancia relativa interna de los principales
rubros. A modo de tener una visión de su aporte relativo al
total nacional dichos valores también se acompañan.
De la información proporcionada por los dos cuadros
12 y 13 se puede concluir cuál es la significación real de
la agricultura campesina en la estructura de producción de
alimentos básicos en Chile. La superficie de cultivos anuales
y hortalizas versus el total arable para la agricultura campesina es del orden del 30%. Dicho valor a nivel de agricultura
no campesina, es decir, el total nacional deducido el aporte
campesino, representa sólo un 22%. La intensidad en el uso de
capital en la superficie arable se puede extrapolar si se relaciœ»ala superficie destinada a frutales, viñedos y praderas
artificiales con el total arable. Mientras en la agricultura
campesina estos rubros participan en un 12%, para la agricultura no campesina dicho valor aumenta al doble (25%).
143

Cuadro 11
. ESTIMACION DE LA ESTRUCTURA DE PRODUCCION DE LA AGRICULTURA CAMPESINA
(En miles de hectáreas)

Superficie
nacional a/

Superficie

Estimación
Agr. Campesina

Importancia
relati. va(%)

665

57

85

1\

202

100

50

680

200

29

12 3 5 0

5.800

47

1 190

Cultivos anuales b /

240

20

880

200

23

21 3 7 8

1.310

5

1 160

Hortalizas

1 2 0 c/

Frutales y v i ñ a s
Praderas artificiales
Praderas naturales
Barbechos
Indirectamente
Forestal e

productivas

improductiva

Fuente: Propios cálculos.
a/

Promedio años agrícolas 1979/80 y 1980/81.

b/

Incluye

c/

Estimación.

tabaco,

Nota: Pese a que se dispone d e la informaci6n d e la superficie semejada p R J r a les
años agrícolas 1981/82 y 1982/83 (intenciones de siembra), se ha preferido realizar
las estimaciones de estructura y producción, referida a los años 1979/80 y 1980/81,
ya que ellos parecen ser más representativos del período de análisis.


En una encuesta realizada por el DEA en la VII región
durante el año agrícola 1976/77,116/ se detectan usos del
suelo de un 44% para cultivos anuales en productores de un
tamaño de explotación menor a 5 HRB, versus un 25% para aquellas explotaciones superiores a las 80 HRB. El porcentaje de
la superficie destinado a viñas y praderas artificiales para
los pequeños es de un 12% en relación al 36% del estrato
mayor.
El grado de subutilización de la superficie arable de la
agricultura campesina y no campesina se puede deducir si se
relaciona la superficie bajo arado con el total arable. Dicho
valor es de un 42% para la agricultura campesina y de un 48%
para el componente no campesino de la agricultura chilena.
La información disponible no permite una estimación aproximada de las existencias de ganado al interior de la agricultura campesina. La liquidación de sociedades agrícolas de
reforma agraria y cooperativas asignatarias significó una
transferencia efectiva de activos pecuarios al sector de agricultura capitalista, permaneciendo en el sector asignatario un
stock de ganado orientado principalmente al autoconsumo, al
trabajo y ahorro. Pese a las limitaciones descritas, una
estimación global del número de unidades animales (UA) que
controlaría la agricultura campesina es del orden de 1 500 000
UA, vale decir, un 40% de la dotación nacional expresada en UA
144

de bovinos, ovinos y caprinos. A nivel de pequeños propietarios minifundistas 117/ la carga animal por hectárea de pradera
(natural, mejorada y artificial) es de 0.2UA, carga que es un
50% inferior al promedio nacional (0.31 UA por hectárea
pradera). ICIRA (op.cit. p. 96) detecta en el sector reformado
asignado una carga animal del orden de 0.4 UA/ha excluidos animales de trabajo, dicho valor -en función de la situación
vivida por el sector reformado- debe ser significativamente
inferior. En términos globales el sector de agricultura campesina tendría en promedio una carga animal de 0.25 UA/ha, un
tercio inferior al sector no campesino, deducida la superficie
de pradera del sector campesino.
Cuadro 13
ESTIMACION DE LOS PRINCIPALES RUBROS DE PRODUCCION
DE LA AGRICULTURA CAMPESINA.
(En miles de hectáreas)

Rubro

Superficie
nacional a/

Estimación
Agrie. Campesina

Importancia
relativa

Cereales
Trigo

490

280

57

Cebada

47

22

47

Arroz

36

23

64

Maíz

121

70

58

Fréjoles

141

75

66

Arvejas

18

15

83

Garbanzos

18

14

78

Lentejas

50

38

76

Papas

89

66

74

80

38

48

Chacras

Cultivos
industriales b/

Fuente: Propios cálculos.
a/

Promedio años agrícolas 1979/80 y 1980/81.

b/

Incluye tabaco.

145

2.

Volúmenes de producción:

nivel tecnológico

Una estimación aproximada de los volúmenes de producción
aportados por el sector campesino se entrega en el Cuadro 14.
Cuadro 14
ESTIMACION DE LOS VOLUMENES DE PRODUCCION Y RENDIMIENTOS UNITARIOS
POR HECTAREA DE LA AGRICULTURA CAMPESINA CHILENA.

Rendimiento
Nacional a/
(qq/há)

Rubro

Rendimiento estim.
Agrie. Campesina

Producción
Nacional
(Ton.)

Agrie. Camp.
(Ton.)

Particip^
relativa
S)

Trigo

16 9

13 5

825 970

378 000

46

Cebada

20 8

15 0

98 170

33 000

34

Arroz

27 0

25 5

97 590

58 650

60

Maíz

38 2

28 0

461 660

196 000

42

Fréjoles

9 7

9 1

111 240

68 250

61

Arvejas

6 9

6 9

12 270

10 350

84

Garbanzos

4 9

4 9

9 010

6 860

76

Lentejas

4 4

4 4

22 270

16 720

75

106 9

90 0

955 167

594 000

62

Papas

Fuente: Propios cálculos.
a/

Promedio años agrícolas 1979-80/1980-81.

Respecto a la producción frutal no existen antecedentes
que permitan cuantificar su aporte relativo. En términos
generales los huertos modernos orientados al mercado externo
predominan en el sector de agricultura capitalista. El sector
reformado asignatario en el que,existía una estructura de producción frutícola, por las características del rubro en la
intensidad de uso de capital,
ha producido un importante
traspaso de derechos al sector particular. Es precisamente en
áreas agroecológicas aptas para la producción frutícola de
exportación donde la presión por tierra ha sido mucho mayor,
desplazando en algunas áreas a la agricultura campesina de
ellas. Algo similar ocurre en el rubro viñedos;- si bien la
agricultura campesina concentra el 50% de la superficie de
viñas, su posición es más bien marginal con respecto a los
centros importantes de producción. Parte importante de dicha
superficie de viñas es de secano, con niveles de productividad
muy por debajo a los promedios nacionales.
En el sector pecuario resulta también difícil hacer una
estimación del aporte relativo de la agricultura campesina al
total nacional. Parte importante de la producción de leche no
llega a planta, orientándose principalmente al autoconsumo y
producción de quesos. La producción de carne no se encuentra
internalizada perfectamente a un esquema de producción pecuaria. Se trata muchas veces de un fondo ceremonial, de ahorro
146

o de autoconsumo. En base a la información disponible se puede
estimar que alrededor de un 28% de la producción de carne bovina nacional es aportada por el sector de agricultura campesina.
El Cuadro 15 permite concluir la real importancia de la
agricultura campesina en la producción de alimentos en Chile,
en especial en lo que se suele llamar, rubros tradicionales.118/
La importancia de la producción campesina en estos rubros coincide con los detectados por E. Ortega 119/ en otros países
latinoamericanos.
El destino de la producción es variable según el tipo de
producto y por ende de productor. IC1RA 120/ detecta que un
72% de los asignatarios a nivel nacional explota mis de un 75%
de la superficie predial, hecho que varía según la localización geográfica y producto. En nuestra conceptualización
jde la distribución ecológica de la agricultura campesina,
en el subsistema
(iv), zona con ventaja comparativa internacional, más de un 80% de los productores orientan mis de un
75% de la superficie a cultivos comerciales, mientras que en
el subsistema (vii), sólo un 26% de los productores asignados
orienta sobre un 70% de la superficie al mercado.
Sobre la misma base muestral, ICIRA (op.cit., p. 7, 1979)
determina que sólo un 50% de los productores de cereales y de
productos de chacarería orientan más de un 50% de la superficie
comercialmente.
Para el sector minifundista la información disponible es
incompleta, este hecho hace difícil una generalización.
S. Barraclough y A. Affonso 121/ señalan que este estrato
comercializa un 45% de su producción, situación que varía
obviamente según su localización geográfica, calidad de recursos naturales y otros.
El nivel tecnológico de la agricultura campesina se
puede visualizar si los rendimientos unitarios por hectárea de
los principales productos son confrontados con los del estrato
no campesino. Ello se puede estimar si a los valores nacionales se les sustrae el componente campesino.
Los rendimientos de la agricultura campesina han sido
estimados en base a antecedentes del V Censo Nacional Agropecuario 1975-76, ICIRA (1977 y 1979) y encuestas de INPROA realizadas en la zona central-122/. Los rendimientos estimados
guardan una cierta relación con los detectados en una encuesta
en la VII región por el DEA 123/ para el estrato de productores inferiores a 10 HRB.
No sólo llama la atención los bajos rendimientos del
sector campesino, sino que también los del sector no campesino
(excepto en el maíz); más aún si éstos están relacionados con
el potencial de los recursos naturales disponibles.
El nivel de uso que hace la agricultura campesina de
insumos tecnológicos modernos es limitado. Si se considera
por ejemplo que sólo en un 60% de la superficie nacional
destinada al cultivo de trigo y un 70% destinada al maíz, se

147

Cuadro 11

RENDIMIENTOS U N I T A R I O S DE LOS PRINCIPALES PRODUCTOS
D E LA AGRICULTURA CAMPESINA
(estimación)

Rendimiento qq/há

Relación

Rubro
Agricultura n o
campesina

Agricultura
campesina

Agr. Camp./Agr. no
camp
(»).

Trigo

21 3

13 5

63

Cebada

26 1

15 0

57

Arroz

30 0

25 5

85

Maíz

52 0

28 0

54

Frejoles a/

11 0

9 1

83

4 9

4 9

-

157 0

90 0

Garbanzos
Papas

57

Fuente: Elaboración propia, según Cuadro 14.
a/

Tanto el rendimiento de la Agricultura Campesina como no c a m p e s i n a en
este rubro puede aparecer como bajo respecto al promedio nacional histórico; incide en este hecho la baja cosecha del año 1979/80 cue
rendimiento promedio nacional de 7,6 qq/há.

utilizaron semillas certificadas. Como hipótesis de trabajo
con cierta evidencia empírica, se puede plantear que sólo una
proporción limitada de dicho insumo es utilizado por la agricultura campesina. Respecto al uso de fertilizantes, existen
numerosos antecedentes de terreno del bajo uso que hace de
estos la agricultura campesina.ICIRA (op. cit., p. 59, 1979)
detecta que un 58% de los productores de cereales utilizó
fertilizantes en su cultivo. Esta relación es un poco inferior
para los cultivos de chararería donde sólo un 41% de los
productores asignatarios fertilizó.124/ A nivel nacional, si
se comparan los niveles de uso en términos de toneladas de
elementos nutrientes del quinquenio 1969-1973 y el promedio
de los años agrícolas 1979-80/1980-81 se observa un consumo
muy similar de nitrógeno (50 000 toneladas), pero una baja del
37% de fósforo (64 000 toneladas en 1979-81) y de un 14% en
el consumo de potasio (13 800 toneladas en 1979-81).125/ Las
causas de la disminución o estancamiento en el consumo de
fertilizantes en Chile puede ser buscada en la pérdida de rentabilidad de los cultivos tradicionales y en la disminución de
la superficie destinada a estos cultivos en los suelos de
trumao, en el sur del país, situación que afecta particularmente al consumo de fósforo.
148

Otro indicador del nivel tecnológico de la agricultura
campesina la constituye el acceso a la asistencia técnica. En
el capítulo de transferencia tecnológica se había hecho
mención a la cobertura de los programas de gobierno. En base
a antecedentes de INDAP-PROPLAN se puede estimar que un tercio
de los propietarios minifundistas recibió asistencia técnica
en el año agrícola 1976-77.
A nivel asignatario según antecedentes de ICIRA, sólo un 32% de los nuevos propietarios
recibió asesoría técnica de alguna naturaleza. Encuestas de
INPROA en la zona central detectan valores cercanos al 50%,
influyendo en ese mayor valor el hecho de estar afiliados
a cooperativas campesinas.
3.

Regionalidad y estacionalidad de la producción

Un factor de cierta incidencia en la oferta de productos agropecuarios, en especial lo referente a los ajustes de oferta y
demanda, lo constituye la regionalidad de la producción. Este
factor tiene una especial influencia si se consideran las
características geográficas y agroecológicas de la agricultura
chilena. El Cuadro 29 resume el aporte relativo regional para
los principales productos de la agricultura campesina. Importante es destacar que la base de la producción triguera se
centra de la VIII a la X región (70%). Los productos de chacarería (maíz) y frijoles se concentran en un 90% y 61%,
respectivamente en la VI-VII región y área metropolitana. La
producción de carne se concentra en un 56% en la IX y X región
y la de leche en un 77% en las mismas regiones.
La concentración regional de la producción y localización
central de los centros de consumo producen desequilibrios a
nivel agregado de difícil solución. Con esta situación concomita la deficiente infraestructura de acopio que permite
conectar en forma más eficiente los mercados.
Otro elemento interesante de considerarse lo constituye
la estacionalidad de la producción, fenómeno que responde
fundamentalmente a razones bio-climáticas. Este hecho tiene
implicancias económicas que se evidencian a través de la oferta
y condicionan un desajuste permanente y dinámico entre oferta
y demanda. La imposibilidad de los productores campesinos de
distribuir en varios meses los peak de producción, ya sea por
razones de capital o tecnológicas, los obliga a vender sus
producciones en momentos de máxima oferta y en condiciones
atomizadas, lo que reduce aún más su poder de negociación.

9

4.

Elasticidad de oferta y reacción de los productores
a cambios en los precios

La teoría neoclásica liberal parte del supuesto que un productor
-bajo condiciones de competencia perfecta- aumenta su producción
hasta el punto en que costo e ingreso marginal coinciden.
El tema de la reacción de los agricultores a cambios en
los precios ha sido motivo de numerosas investigaciones en países del Tercer Mundo.126/ El comportamiento que se ha dado en
llamar perverso o inverso, en el sentido de que las decisiones
de los agricultores de las cantidades a producir serían independientes a variaciones en los precios,127/ ha sido explicado en
iLrtérminos de las necesidades de las familias campesinas de una
j determinada cantidad en efectivo, las características del ahorro
í
1[\y a la alta ponderación que juegan las variables no precio, en
l el proceso de toma de decisiones.128/
La mayor o menor capacidad de respuesta de los agricultores
a cambios en los precios estaría determinada por el grado de
monetarización y orientación a mercado de los productores, En
términos generales, de acuerdo a la literatura consultaa se
puede señalar que aun en condiciones de agricultura poco monetarizada y de subsistencia, se han determinado signos positivos
ante variaciones en los precios.129/
•En Chile, en relación al tema, se. han desarrollados tres
investigaciones que pueden ser destacadas. La primera de
ellas, efectuada por R, Echeverría y J. Soto,130/ mide elasticidades de oferta para diferentes productos utilizando regresiones de precios y superficie. Se obtienen coeficientes de
elasticidades bajos (0.3) para los cereales, los que para el
caso de cultivos industriales (remolacha y maravilla) aumentan
a 1,5 y 1,2 respectivamente. C. Barros 131/ estudiando la
respuesta de la ganadería bovina nacional a cambios en los
precios, determina que la oferta de leche no parece estar influenciada por el precio de ésta; no así la carne, donde se
puede inferir una respuesta de largo plazo en términos de
aumento de stocks. Finalmente, la investigación más completa
respecto al tema es desarrollada por Hurtado et al,132/ quien
determina que la baja de elasticidad -precio e e la oferta agrel
gada del sector agropecuario- 0.02 y 0.04, corto y largo plazo,
respectivamente -ponen de manifiesto una cierta rigidez del
sector para captar o liberar recursos frente a cambios en los
precios intersectoriales. La magnitud de las elasticidades
precios de la oferta de productos individuales y/o grupos es
baja. En cereales, chacras y leguminosas los valores medios
son de 0.12 y 0.28 para el corto y largo plazo, respectivamente.
Sin pretender desconocer la importancia que tiene la estimación de oferta agregada nacional y estando en antecedente
de las deficiencias de información que impiden desagregarla
aun más, especialmente lo referente a la agricultura campesina, parece ser recomendable considerar con cierto Cuidado las

Í5Q

implicaciones que dichos estudios pudieran tener sobre la
política agraria, por cuanto ellos no consideran una de las
características fundamentales de la agricultura chilena, cual
es, su heterogeneidad estructura].
Las situaciones anteriormente descritas reflejan solamente un resultante promedio de la agricultura chilena no diferenciando internamente a los subgrupos que la conforman. A lo
anterior habría que agregar las consideraciones que el propio
H. Nerlove 133/ hiciera dos décadas después de la publicación
de su trabajo que fue el método base de la mayor parte de las
investigaciones sobre elasticidades de oferta en países desarrollados. Para este autor aparece como inadecuado, fcese a
varias modificaciones ingeniosas y otras que se le han agregado»,
entender la naturaleza de la oferta a través de modelos de
optimización, en el contexto de países subdesarrollados (op.
cit.„ p. 886). M. Nerlove plantea que las explicaciones habría
que buscarlas fundamentalmente en el campo de la innovación
tecnológica, inversiones extraprediales, calidad de los insumes tecnológicos, política agraria y crecimiento poblacional.
Finalmente, dada la importancia que el tema tiene en un esquema
de economía abierta, parece conveniente extraer las conclusiones que A. Rojas,134/ en base a un estudio de casos 135/ en la
son® central de Chile obtiene respecto a las características
del proceso de toma de decisiones a nivel de agricultores
campesinos. Este autor concluye en que:
La producción de subsistencia se desarrolla independientemente del precio de dichos productos en el mercado.
La producción orientada a mercado esta influenciada
por diferentes factores. Es por ello que no parece como acon?sejable estudiar las decisiones de producción de la agricultura
easpesina coao reacción a determinados estímulos (fundamental^*
©ente precios)„ sino que más bien en función de las restricciones que las están condicionando y determinando,
- Las principales restricciones dicen relación con las
disponibilidades de recursos (fuerza de trabajo, disponibilidad
de agua y calidad de suelos), utilización de insumos tecnológicos (los que se relacionan directamente con grado de capitalización y disponibilidad de crédito), aspectos relacionados
com el proceso de producción (experiencias con determinados
rubros, tradición, rotaciones culturales, conocimiento de
ciertas técnicas y otros), aspectos relacionados con la comercialización y otros tales como acceso a asistencia técnica,
información de ¡aereado, capacidad empresarial y motivaciones

151

B. Características de la demanda de productos
agrícolas en Chile
1.

La demanda interna de productos

Dentro del conjunto de variables que afectan a la demanda
interna y la cantidad demandada de productos agropecuarios»
podemos distinguir aquellas variables de naturaleza demográficas, económicas y estructurales.
a)
Demográficas
Si bien es cierto la población chilena ha crecido a un
ritmo moderado, su tendencia en los últimos dos decenios ha
declinado, ubicándose dentro de los países de la región que
presentan los valores más conservadores. En América La.ina se
ha observado que a medida que aumenta el tamaño medio de la
familia, el consumo promedio por habitante tiende a disminuir.
Aunque en Chile el tamaño medio familiar ha disminuido, no es
claro que el consumo por habitante se haya incrementado; al
parecer en una relación de causalidad inversa, es decir, tratando de mantener el nivel de consumo per cápita. A modo de
conclusión se puede señalar que la variable demográfica no ha
ejercido una presión significativa sobre la demanda.
b)
Económicas
Es en países de las características de Chile donde el
ingreso disponible es el factor de mayor incidencia en lo que
a demanda se refiere. En este caso, el uso del indicador ingreso per cápita es de carácter limitado, ya que no refleja su
distribución interna, situación que en Latinoamérica es de
relevancia.136/.
La evolución de ingreso mínimo y de la asignación familiar en el período 1974-1982 es la que se presenta en el
Cuadro 16,
En el cuadro se utiliza como deflactor el IPC corregido
por Cortázar y Marshall,137/ situación que lleva a extraer
conclusiones diferentes a las que se hubiesen obtenido de no
efectuar este procedimiento.
Mientras el ingreso mínimo deflactado vía IPC experimenta
una disminución real entre los años 1974-1975 (promedio) y
1981-82 (promedio) de un 37%, al hacerlo por el IPC corregido
dicho detrimento se incrementa a un 73%. Por otra parte, el
valor real de la asignación familiar, componente importante
del ingreso en sectores de bajos ingresos, representa en el
año 1982 un valor equivalente al 38% del valor al inicio del
período si se deflacta vía IPC dicho valor es de un 30% si se
deflacta vía IPC corregido. La III Encuesta de Presupuestos
Familiares 138/ determina que el consumo medio mensual por
hogar, entre los años 1969 y 1978, expresado en moneda de
diciembre de 1974, cae de 5 500 pesos a 4 100 pesos y de
9 240 pesos a 7 350 para el 20% de la población más pobre y 20%
e la población de ingresos medio bajos, respectivamente.
1U

Cuadro 11

EVOLUCION DEL INGRESO MINIMO MENSUAL
Y ASIGNACION FAMILIAR NOMINAL Y REAL PERIODO 1974-81
(En pesos)

Año

Ingreso m í n i m o .
Nominal
Real$
$

Asignac. familiar
Nominal
Real
$
$

Ingreso niinimo
Real!»/

Asign. famiJiar
RealS

$

$

1974

34,1

8.336,5

4,3

1.059,8

10.427,8

1.325,7

1975

163,4

8.405,2

19,7

1.012,2

10.663,2

1.284,1

1976

564,9

6.592,6

66,0

770,3

8.484,4

991,3

1977

1.296,3

5.514,5

120,4

512,1

6.533,4

606,7

1978

2.266,0

5.896,1

174,6

454,3

6.208,8

478,4

1979

3.008,7

6.008,2

232,3

465,8

6.008,2

465,8

1980

4.084,1

5.871,5

314,4

452,0

5.871,5

452,0

1981

5.443,9

5.961,1

373,2

408,6

5.961,1

408,6

1982 c ¿

6.222,8

6.222,8

402,0

402,0

6.222,9

402,0

Fuente: IN£ y propios cálculos.
a7
Deflactado Indice de Precios al Consumidor, en enero de 1982.
b/

Deflactado Indice corregido Cortázar-Marshall
del período con IPC en enero de 1982.

c/

período

1974-78,

resto

Enero de 1982.

El consumo medio mensual por hogar para el 20% del
estrato más rico aumenta en cambio de 34 360 pesos a 40 330
pesos, en igual período.
La composición interna del gasto mensual varía obviamente según estrato. Mientras que el estrato de menores
ingresos destina un 60% a gastos de alimentación, el de mayores ingresos gasta sólo un 32% para tal efecto. El promedio
de la muestra destina un 42% al rubro alimentación.
Un elemento ligado al ingreso que parece conveniente
considerar lo constituye la alta tasa de cesantía que ha
caracterizado al período (del orden de un 15%), lo que en
épocas de crisis, como en los años 1975 y 1982 se ha empinado,
en el gran Santiago, por sobre el 20%.
La cifra anterior no incluye el programa de gobierno
denominado Plan de Empleo Mínimo (PEM), que de 19 000 beneficiarios en marzo de 1975 ha ocupado en promedio durante el
período a unos 190 000 activos; esta cifra se eleva en agosto
de 1982 a 233 500 y a 358 800 durante el primer semestre de
1983.139/ Hacia el mes de septiembre de 1983 unos 550 0QQ
empleos eran financiados por el PEM o POJH (Programa de
ocupación para jefes de hogar), de similar naturaleza al
anterior.

153

La distribución del ingreso, la evolución del ingreso
real por trabajador y los índices de cesantía hacen pensar que
este factor no se ha comportado como un elemento dinamizador
de consideración de la demanda por productos agrícolas.
c)

Estructurales
Los procesos de urbanización ocurridos en Chile en la
década del 50 y 60 movilizaron una gran cantidad de recursos
humanos en el sentido campo-ciudad.140/ Aunque si bien el
flujo migratorio en el período 1970-1982 muestra una tendencia
a disminuir en relación a las décadas anteriores, parece tratarse de un elemento que sí ha presionado sobre la demanda de
productos alimenticios, en especial aquellos de la agricultura
campesina.
Otros elementos estructurales tales como hábitos alimenticios, tradición y otros, se hacen muy dífícil analizarlos en
función de la información disponible. Aparece como evidente
plantear que en el corto plazo cambios de esta naturaleza no
han ocurrido. Es sabido si de que e i el país ciertos hábitos
r
de consumo caracterizados por una alta estacionalidad, existen
de manera constante, lo que no ha inducido a los productores
a modernizar determinadas prácticas.
2.

La demanda externa

Ha sido uno de los objetivos más definidos de la política
agraria del período buscar nuevos mercados para los productos
de la agricultura chilena. El rápido crecimiento de las
exportaciones ha estado relacionado con dicho objetivo y con
la evolución positiva que tuvieron hasta hace poco los precios
internacionales. La política de gobierno en este sentido no
sólo se evidencia por un incremento en el número de productos
exportados, sino que también en el mayor volumen de exportaciones.
El Cuadro 17 ilustra esta situación para los principales
rubros de exportación.
El convencimiento que existió durante años en el sentido
de que la oferta de productos agrícolas de un país pequeño
como Chile no afectaría el precio en el mercado mundial, ya
que se trataba de demandas perfectamente elásticas, empieza a
perder validez. En algunos productos agropecuarios se ha
observado que existirían efectos estacionales de la oferta
chilena sobre el precio internacional de dichos productos.
Los productos chilenos con ventajas comparativas internacionales proceden en una gran proporción de la zona central del
país, fundamentalmente de formas modernas de producción, implicando a la agricultura campesina como productora, sólo en aquellos rubros chacareros poco intensivos en el uso de capital y
marginalmente como aportadora de mano de obra.

154

Cuadro 11

VOLUMNES EXPORTADOS DE PRODUCTOS
P R O M E D I O ANUAL 1966/1970 y

R U B R O S

Cultivos anuales
Avena
Arroz
Lentejas
Garbanzos
Arvejas
Frejoles

AGROPECUARIOS
1976/1981.

PROMEDIO ANUAL
1966/1970
1976/1980
Tons.

517

Indice

1966/1970
= 100

11 .410
5 .049

274

2 .463
1 .499
215
10 .005

1 2 .388
2 .580
1 .542
4 3 .409

503
172
717

1 .295
2 7 .942

3 .006
3 5 .478

232
127

15.047®/

317

-

_

434

Hortalizas
Ajos
Cebollas

4 .752

Vinos y mostos
(miles lts)
Frutales
U v a d e mesa
Manzanas
Peras
N u e c e s c/c
Nectarinas y

duraznos

Pecuarios
Miel natural
Lana oveja
Carne ovina

Fuente:

12. 519
19. 045
4. 284
922
2. 281

49. 057
121. 678
17. 469
3. 1 5 9 a /
7. 577~

783
8 176
476

1. 2 6 6 a /
1 0 . 145a/
3. 353

392
639
408
343
332

162
124
704

1 9 6 6 - 1 9 7 0 y 1 9 7 6 / 1 9 7 9 . P a n o r a m a e c o n ó m i c o d e l a A g r i c u l t u r a N° 2 2 p.5,
1982. 1 9 8 0 / 1 9 8 1 O D E P A ,  E s t a d í s t i c a s A g r o p e c u a r i a s 1 9 8 0 / 1 9 8 1  , 1982.

a/ Promedio

1977/1981.

155

Un elemento interesante de ser considerado, en relación
a la apertura externa de la producción agrícola chilena, lo
constituye las políticas proteccionistas de los países del
hemisferio norte. Si bien es cierto que una parte de los
productos de exportación chilenos son colocados en países de
la región y, recientemente, en países orientales, otra parte
de las exportaciones se orienta a países en los que prevalecen
políticas comunes y acuerdos regionales. Dicha demanda ia
operado en forma relativamente inelástica. Este hecho adquiere
importancia si se toma en consideración las inversiones recientes realizadas en el país, especialmente en la zona central,
cuya producción presionara en dos o tres años más sobre el
mercado internacional. Este hecho, si se considera en concomitancia con el posible ingreso al Mercado Común Europeo de
países con ventajas comparativas en los rubros frutales y hortícolas y las inversiones realizadas en dichos rubros en otros
países del hemisferio sur como Sudáfrica y Argentina, pueden
tener algunas repercusiones de importancia en la agricultura
capitalista de la zona central en el mediano plazo.
3.

Elasticidades de ingreso

J. Mellor 141/ plantea que en países de bajos ingresos, los
aumentos en el ingreso per capíta están asociados con aumentos
cuantitativos en la demanda de alimentos. Efectivamente, en
ciertas etapas del desarrollo, el efecto ingreso sobre la
demanda de alimentos puede ser más importante que el efecto
población.
No sólo existe variación en el indicador de elasticidad
entre grupos sociales homogéneos, sino que también existen
diferencias entre los precios, incluso regionales. La medición de la elasticidad de ingreso por alimentos juega un
importante papel en el planeamiento del desarrollo económico
y agrícola.142/ Determinados niveles o metas de ingresos,
estimados por ejemplo, en un programa de desarrollo, deben ser
ecuacionados con una oferta específica, que en el caso de los
productores de alimentos, incide en su estructura y volúmenes
de producción agropecuaria. Este fenómeno es de especial
importancia para aquellos productos con una elasticidad de
ingreso más elevada. Una insuficiente oferta de estos productos ha desviado los incrementos del ingreso a otros productos
del sector secundario o terciario. En diversos países subdesarrollados la demanda por productos elásticos en términos de
ingreso, ha determinado reacciones significativas de la oferta.
En relación al tema elasticidades de ingreso y demanda
sólo fue posible localizar dos trabajos orientados a medirla en
forma específica.143/ (Véase el Cuadro 18.)

156

Cuadro 11
ELASTICIDAD DE INGRESO PARA ALGUNOS PRODUCTOS
DE ORIGEN AGROPECUARIO

Productos

CIE/UC
1965
1964 a/
empleados
obreros

0.7
Harina
Arroz
0.4
Maíz
0.5
Papas
0.2
Porotos
Lentejas
0.3
Cebollas
0.7
Cítricos
1.0
Leche fresca
0.6
0.6
Huevos
1.6
Carne ave
Carne vacuno
0.6
0.5
Azúcar
Fuente; Elaboración propia.

0.2
0.2
-

0.3
0.1
0.2
0.2
0.6
0.7
0.6
1.2
0.6
0.4

DEA/UC
1978 b/
0.83
0.33
-

0.31
0.26
0.68
0.31
0.73c/
0.83
0.67
0,79
0.82
0.69

a/ Elasticidades de ingreso, CIE/UC, Universidad Católica de
Chile, Proyección de demanda y oferta por productos agrícolas, 1965-80, Santiago de Chile,
b/ Elasticidad ingreso delademanda, citada por E. Muchnik y C.
Zegers, El sector agropecuario chileno 1974-80. Análisis
de tendencias y perspectivas, 1980. PPEA-UC.
cj Promedio limones y naranjas
De la información proporcionada en el cuadro anterior
se puede concluir en las bajas elasticidades de los productos
de un aporte base calórico, sinr llegar a elasticidades negativas encontradas en Estados Unidos y los países europeos. Los
alimentos proteicos animales tienen obviamente elasticidades
mayores.
Destacable es la significativa diferencia detectada en
el trabajo de CIEUC en la elasticidad de los productos tipos
de la agricultura campesina entre obreros y empleados. Estos
valores deberían servir de orientación a los planificadores
agropecuarios en el sentido de concentrar esfuerzos a nivel de
productores campesinos, para variar parte de la estructura de
producción que en estratos de mayores ingresos tienen elasticidades superiores, o que en el mercado mundial también tengan

157

un comportamiento similar. Como conclusión general se puede
señalar la importancia de este indicador en la demanda por
producto agropecuario y la necesidad de profundizar estudios
en esta área.
C.

Evolución de los principales precios de productos
de la agricultura campesina
1.

Evolución de los precios reales

No existe un criterio único para deflactar precios agropecuarios en el país. Algunas publicaciones sobre el tema han utilizado el Indice de Precios al Consumidor (IPC), otros, el
Indice de Precios al por Mayor, en su componente agrícola
(IPMAGR). Nuestras consideraciones sobre la agricultura campesina, al caracterizarla tanto como productora como consumidora, nos obligan a tomar en cuenta los aumentos de precios
habidos en los índices de insumos y productos y los ocurridos
en los precios de los alimentos. Para tal efecto se ha
estructurado un índice compuesto que pondera en un tercio las
variaciones del IPC y en dos tercios las variaciones del
IPMAGR entre los meses de diciembre de cada año. El Cuadro
19 presenta los precios reales expresados en moneda de enero
de 1982, pagados al productos en la época de comercialización.
Los precios han sido comparados con el promedio de
precios reales pagados al productor en el decenio 1960-70,
período que en algunos rubros se aplicaron medidas intervencionistas.
Como primer comentario parece conveniente referirse brevemente al deflactor utilizado. En términos generales, las
variaciones en el IPC y el IPMAGR, en el período de análisis
no son significativamente diferentes, excepto en 1974-75, años
en que el IPMAGR registra importantes diferencias cuya base se
encuentra en el período inmediatamente anterior.
No es objetivo del presente trabajo interpretar dicha
situación; la explicación se encamina en todo caso al régimen
de fijaciones de precios al consumidor que caracteriza a los
años 1972-73 y en parte a 1974, y a la cantidad de dinero
existente en la economía chilena en dichos años, que hace que
el nivel de precios sea superior.144/
La información proporcionada en el Cuadro 19 permite
extraer algunas conclusiones válidas para todos los productos
analizados, excepto los frijoles, rubro que en el período
1979-80 muestra un comportamiento especial, muy similar en
todo caso a lo ocurrido en otros países latinoamericanos. Los
precios reales muestran una tendencia decreciente que alcanza
su nivel más bajo en 1981 y de valores muy similares a los
observados en el decenio 1960-70; en el quinquenio 1977-81 el
trigo muestra una pérdida real en su valor de un 40% siendo
para el maíz de un 34%, para la remolacha un 28% y para la

158

Cuadro 11
PRECIOS REALES PAGADOS AL PRODUCTOR (qq)
(Pesos de enero de 1982)

1974

1975

1976

1977

1979

1978

1980

1981

Promedio
1960-70

Trigo

2.240

3.030

1.650

1.320

1.080

930

860

780

690

Arroz

2.850

4.520

2.560

1.470

1.390

1.020

830

950

810

Maíz

1.530

1.990

U350

880

910

760

710

580

750

Fréjol

3.390

9.350

6.200

2.670

1.570

2.130

4.510

3.390

1.720

Garbanzos

4.050

3.610

a.610

2.860

3.310

3.630

1.960

1.210

1.400

650

890

900

530

340

570

440

320

390

Remolacha 8 / 5 . 3 0 0

8.800

4.300

2.200

1.900

1.700

2.300

1.600

1.700

3.430

5.650

2.920

1.830

1.320

990

1.070

1.120

1.050

Papas
Maravilla

Fuente:
a/

P r e c i o s nominales, I n s t i t u t o Nacional de E s t a d í s t i c a s ,
Pesos/tonelada-

maravilla un 39%. Los frijoles, en función del detrimento en
el rendimiento en los años 1979 y 1981 y del mercado externo,
incrementan su valor real en un 27%. Las papas, pese a su
comportamiento cíclico, muestran también una tendencia decreciente.
La gran variación tenida por los precios reales durante
el período, expresada en términos de coeficiente de variación
es otro elemento interesante de considerarse. En efecto, el
coeficiente de variación en el período 1974-81 del trigo fue
de 53%, del maíz 45%, de la remolacha 72% y de la maravilla
71%. Los mismos productos en el decenio 1960-70 tienen un
coeficiente de variación de 8%, 19%, 14% y 9%, respectivamente.
2.

Poder de compra de los principales productos de la
agricultura campesina

A continuación se examinan los términos de intercambio de los
principales productos cultivados por la agricultura campesina,
en términos de insumos agropecuarios o de bienes de consumo de
la familia campesina,
a)
Insumos agropecuarios
En el Cuadro 20 se resume el poder de compra de los
principales productos en términos de fertilizantes, semillas
y pesticidas tipo de una tonelada de trigo, maíz y papas.
En términos generales se observa una recuperación de
los términos de intercambio hacia el final del período si se
compara con los años 1974 y 1975. Los valores más favorables
para el trigo y maíz se logran en 1977-78, años a partir de
los cuales se observa una leve declinación.

159

Cuadro

11

E O U I N DE.PODES D C M R D U A T N L D D TOIGO,MAIZ Y P P
V L CO
E O PA E N O EA A E
AA

1974

1975

-V 8 
0,61
Sal ; tre (tons.)
Superfosfato
0,28
triple (tons.)
Insecticida (Kgs.)
Semilla de trigo (qq)4,84
llaíz
Salitre (tons.)
Superfosfato t r i ple (tons.)
Insecticida (Kgs.)
Semilla de maíz
(quíntales)
Pa£a
Salitre (tons.)
Superfosfato t r i ple (tons.)
?uente:

1976

1978

1977

1979

1980

1981

Promedio
1960-70

0,93

1,34

1,70

1,32

1,10

1,16

1,23

1,00

0,33

0,67

1,12

0,84

0,62

0,60

0,71

1,00

-

-

4,16

3,44

46,20
4,73

34,10
5,39

41,70
4,88

50,90
5,59

38,50
4,72

5,60

-

0,51

0,61

1,10

1,13

1,10

0,89

0,97

0,90

1,70

0,24

0,21

0,55

0,75

0,71

0,51

0,50

0,52

1,10

-

-

-

30,80

28,90

33,90

42,50

28,40

-

1,10

1,20

0,90

0,60

0,70

0,80

0,90

0,60

0,90

0,18

0,27

0,73

0,68

0,41

0,68

0,60

0,62

0,65

0,10

0,10

0,40

0,50

0,40

0,40

0,30

0,30

0,60

Elaborado en base a cálculos propios*
Cuadro 21
P D R ADQUISITIVO D U QUINTAL D P O U T S AGROPECUARIOS
OE
E N
E R D CO
E RELACION A BIENES D C NU O ALIMENTICIO
N
E OSM

1974
Trigo
Arroz (kilos)
Azúcar (kilos)
Leche ( l i t r o s )
Carne (kilos) a/
Maíz
Arroz (kilos)
Azúcar (kilos)
Leche (litros)
Carne (kilos)
Papas
Arroz (kilos)
Azúcar (kilos)
Leche ( l i t r o s )

Carne (kilos)

1975

1976

1977

1978

1979

1980

1981

4,1

20,9
19,3
76,2
8,9

22,0
76,8
52,6
6,1

30,2
35,8
51,0
5,0

20,0
27,3
40,2
4,1

23,5
25,7
36,2
3,4

26,5
15,9
36,3
3,3

24,7
22,5
35,5
3,5

11,3
11,9
57,3
3,4

13,7
12,6
50,0
5,8

18,1
22,0
42,7
5,0

20,2
23,9
34,1
3,3

16,9
23,1
34,1
3,5

19,1
20,9
29,5
2,8

22,1
13,2
30,3
2,8

18,3
16,6
26,2
2,6

4,0
4,2
20,4

6,1
5,6
22,6
2,6

12,0
14,6

12,1
14,3

28,3
3,3

20,5
2,0

6,2
8,5
12,5
1,3

14,4
15,6
22,8

13,5
8,1
18,5

2,1

1,7

12,5
11,3
17,9
1,8

13,8
14,6
70,4

1,2

*

Fuente: Elaborado según cálculos propios en base a precios al consumidor en Santiago,
a/ Kilo de carne tipo posta.

160

El poder de compra de los productos agropecuarios del
promedio del decenio 1960-70 es considerablemente superior a
lo observado hacia finales del período de análisis. Sólo en
el caso del trigo son comparables los niveles del año 1977 ccn
los del decenio 1960-70. Para el maíz y las papas sus valores
son inferiores.
b)
Bienes de consumo familiar
El Cuadro 21 presenta en forma similar el poder de
compra de estos productos en relación a bienes alimenticios
de consumo familiar. En términos generales se observa un
incremento en el poder de compra hacia fines del período de
análisis en relación a los años 1974-75, en especial para el
arroz y azúcar. La situación es inversa para la leche y
carne. Este hecho podría tener en parte su explicación en las
elasticidades de ingreso de dichos productos. El poder de
compra de pan y papas, productos con elasticidades de ingreso
bajas, tienen una tendencia similar a la observada para el
arroz y azúcar.
3.

Evolución de la rentabilidad de algunos rubros a
nivel del productor campesino

Con el fin de complementar los antecedentes proporcionados en
los subcapítulos anteriores, parece conveniente referirse a
la rentabilidad de los principales rubros cultivados por la
agricultura campesina.
Para tal efecto, se han considerado dos situaciones de
aplicación tecnológica que difieren, en el uso de insumos
modernos y de mecanización y cuyo output es por lo tanto diferente. Ambas situaciones se encuentran presentes en la agricultura campesina y las hemos denominado aplicación tecnológica baja y media.. Los rubros a considerar corresponden a trigo
zona central y sur, maíz v friioles zona central v
papas zona sur. El Cuadro 22 resume los valores encontrados
durante el período de análisis. Estos valores están expresados en utilidad aparente por hectárea 145/ real por jornada
aplicada, deflactada de acuerdo al mismo criterio utilizado
para los precios al productor y expresado en quintales de
producto de cada año. La información básica para la elaboración de las cédulas de cultivo ha sido extraída de diversos
estudios que se disponen sobre el tema•146/
A partir del año 1977 se observa para el nivel tecnológico bajo en los cereales, una disminución de la utilidad
aparente por jornada de trabajo aplicada. En el caso del
trigo, si se comparan los años 1977 y 1981 el valor de este
último año es equivalente a un 30% del obtenido en 1977.
Para el maíz este valor es de un 50%. En el caso de los frijoles, se observa an incremento en el perído 1978-80. Las
papas muestran variaciones cíclicas durante el período de
análisis, sin embargo éstas no se hacen tan manifiestas si la
161

Cuadro

11

EVOLUCION DE LA RENTABILIDAD DE 1 há DE CULTIVOS DE AGRICULTURA CAMPESINA

AÎ0S

NIVEL TECNOLOGICO BAJO
Trigo Zona Central
Utilidad aparente
Jomada
qq

Trigo Zona Sur
Utilidad apar.
Jörn.
N

Hafz Zona Contra!
Utilidad aparente
Jornada
qq

F r é j o l e s Zona Central
Utilidad aparente
jornada
qq

Papas Zona Sur
Utilidad aparente
Jornada
qq

1974

-87

-0,6

-475

-3,6

98

3 2

0

0

159

1975

163

-322

-1,6

158

4 O

505

3,6

280

44,3

1976

209

1.1
2,5

- 36

-0,4

294

10 9

444

5,0

444

69,3

1977

310

4.7

157

2,0

179

10 2

158

4,1

274

75,5

1978

240

4,5

117

1,8

196

10,7

64

2,8

144

60,0

19

0,4

140

9 3

111

3,7

333

81,7

58

1,2
0,8

144

10 1

331

5,1

216

69,6

98

8 5

243

5,0

201

86,9

55,8

34,2

1979

139

3,0

1960

162

3,8

1981

137

3,5

36

1974

1.109

7,0

37

0,2

-158

-4 2

207

3,7

424

1975

2.336

10,8

813

3,8

56

1 1

1.523

9,8

611

77,9

1976

1.706

14,5

862

7,3

590

17 5 

1.170

11,3

1.424

134,9

.

NIVEL TECNOLOGICO MEDIO

1

1977

1.566

16,8

924

9,8

293

129,6

15,8

6S2

3,9

332

175

9.1
6,7

606

1.215

13 3
14 9

403

1976

440

111,6

1979

899

13,6

442

6,7

206

11 0

303

8,6

999

146,8

1980

883

14,5

453

7,4

226

12 7

857

11,4

£44

125,8

1981

821

14,7

422

7,6

150

10 4

626

11,1

600

157,7

Fuente; ElaboraciSn propia en base a CORFO, Inaumos de l a agricultura chilena, 1965.

utilidad aparente es referida a quintales de producto nominales
de cada año. En términos de producto se observa en el caso del
trigo una tendencia similar a la descrita con anterioridad, aunque de una amplitud inferior. Dicha tendencia no es tan evidente en el maíz en el período 1976-81. La tendencia de la utilidad aparente expresada en producto para los frijoles es al alza.
Para el nivel tecnológico medio, las tendencias observadas
son similares a las del nivel bajo, claro que a un nivel supe rior. Para el caso del trigo la rentabilidad obtenida expresada
en términos de utilidad aparente real por jornada es 5 a 20 ve veces mayor respecto al nivel bajo; en el maíz es del doble y
en las papas del triple. Esta situación avalaría los esfuerzos
tendientes a mejorar la rentabilidad del trabajo familiar y que
se refieren a políticas de transferencia tecnológica, crédito,
precios y comercialización, para citar las más relevantes. No
sólo interesa en este caso el incremento del excedente obtenido,
sino que el incremento en la remuneración al trabajo aplicado,
como medio tendiente a elevar las condiciones de vida de la
familia campesina.
Con el Cuadro 22 se ha pretendido ilustrar dos situaciones productivas de la agricultura campesina. Es importante
consignar el hecho de que un sinnúmero de situaciones tecnológicas intermedias, inferiores y también superiores se dan en el
estrato en cuestión. Las implicancias que dicho continuum
162

tecnológico tiene sobre el ingreso y desarrollo de la familia
campesina parece interesante de ser analizado y estudiado en
investigaciones posteriores.
4.

Algunos comentarios sobre la relación de los precios
internos y del mercado internacional

El modelo imperante en la economía chilena y sus efectos sobre
los precios agrícolas de la agricultura hacen conveniente referirse brevemente, a la relación existente entre los precios
en el mercado internacional y los precios internos de dichos
productos.
A modo tentativo se procedió a realizar algunas regresiones lineales entre los precios internos y externos, utilizándose para tal efecto rezagos de uno a tres meses entre los
precios en referencia ya sea expresados en pesos nominales y
reales, o bien, en dólares nominales o reales.
Llama la atención que el coeficiente de determinación
(R^) encontrado,147/ como asimismo las correlaciones existentes fueron por lo general bajas. Sólo la regresión precio
internacional del azúcar y precio interno de la remolacha,
en términos de pesos reales deflactados por el IPMAGR tuvo un
R^ de significación (0.78). Un valor similar obtuvo el tramo
de la curva 1979-81 de maíz, en la que se regresaron precios
nominales en dólares (0.76). La relación encontrada entre el
precio internacional del trigo y el interno es baja, lo que
podría estar indicando algunas imperfecciones en el mercado
del trigo importado. 148/ Algo similar ocurre en el caso del
maíz para toda la serie histórica. La concentración en el tiem
tiempo y en los importadores de los ingresos de maíz importado al país podrían explicar esta situación.149/
Dados los alcances del presente estudio no se procedió
a efectuar un análisis más detallado del tema, en todo caso
la comprobación de la hipótesis nula y la importancia que el
tema tiene en un modelo de economía abierta hacen conveniente
el estudio acabado del tema, con especial referencia a la
naturaleza de las imperfecciones -si es que existen- que provocan las distorsiones.

163

V.

INGRESO Y EMPLEO DE ASALARIADOS AGRICOLAS
A.

Empleo agrícola

Las disposiciones legales sobre el trabajo y sus condiciones
en la agricultura, son un tema relativamente reciente en la
legislación laboral chilena. Aún no se cumplen 30 años desde
que se promulgara el DFL 244 de 1953, que estableció el salario mínimo agrícola. Veinte años mas tarde (RRA 21 de 1963)
se estableció el salario mínimo en dinero, haciéndose similares las condiciones laborales de trabajo a los obreros urbanos;,
gracias a la legislación de la reforma agraria a mediados de
la década del sesenta.150/
Parte importante de las transformaciones que se produjeron en la agricultura tuvieron como fundamentación los problemas relacionados con el empleo. A menudo se argumentó que
las formas particulares que adquieren las relaciones laborales
en el período de prerreforma ayudaron a conformar un cuadro
social desacorde con la realidad de una nación moderna y
además, la situación del mercado laboral agrícola lo hacían a
éste claramente expulsor, impidiendo armonizar el proceso de
industrialización y urbanización que se desarrollaba en el
país.
El proceso de reforma agraria, la sindicalización campesina, la nivelación del salario agrícola con el del sector
industrial y otras medidas, incentivó a muchos productores a
mecanizar algunas labores, lo que junto con hacer a la mediana
explotación menos dependiente del factor trabajo, liberaba
recursos naturales a los que se le imponían crecientes trabas
a su extensión.
Este hecho incidió sin lugar a dudas sobre el mercado de
trabajo agrícola, aún cuando en el sector reformado los
modelos comunitarios de explotación no parecían agravar dicha
situación.151/ Los antecedentes disponibles sobre la fuerza
de trabajo total ocupada y desarrollada en la agricultura en
los últimos años indican un incremento relativo en el número
de ocupados. (Véase el Cuadro 23.)
No existe una única explicación que pueda fundamentar
las causas del crecimiento de la fuerza de trabajo agrícola.
En ello inciden diversos factores. Para PREALC-OIT,152/ uno
de ellos sería la disminución en las oportunidades de empleo
fuera de la agricultura.
165

Cuadro

11

FUERZA DE TRABAJO TOTAL, OCUPADA Y DESOCUPADA
EN LA AGRICULTURA AÑOS 1976-1980.
( Miles de personas)

FUERZA DE TRABAJO

AÑO
TOTAL

TASA DE OCUPACION (J6¡

OCUPADA

DESOCUPADA

1376

506,1

480,9

25,2

95,0

1977

522,5

492,9

29,6

94,3

1978

544,7

506,1

38,6

92,9

1979

543,7

504,1

39,6

92,7

1980

557,3

529,7

27,6

95,0

Fuente:C. Z e g e r s ,  E v o l u c i ó n d e l P r o d u c t o , Ocupación y C a p i t a l en e l S e c t o r
A g r í c o l a C h i l e n o e n t r e 1974-1980, P r o y e c t o IDRC-DEA, 1982, p . 7 0 .

La estructura de la fuerza de trabajo agrícola ha variado en los últimos tiempos. Se ha observado una disminución de
cierta importancia en los trabajadores de tipo permanente, en
relación a aquéllos de temporada. En efecto, mientras en el
año 1965 un 77% del personal era permanente,153/ dicha proporción desciende a un 62% en 1970.
El notable incremento de la superficie destinada a frutales de exportación, principalmente en la zona central del
país, ha sido un elemento que ha producido un aumento en la
demanda estacional de mano de obra. Esta situación ha ayudado
también a capturar en la agricultura a un cierto porcentaje
de la fuerza de trabajo.
Es importante consignar también el incremento del personal no remunerado, el que de un 57% del total en 1965, se
incrementó a un 61% en 1976.154/ El aumento de la importancia
del trabajo no remunerado, en especial aquellos trabajadores
por cuenta propia,155/ tiene su explicación en el proceso de
asignación individual de la tierra de la reforma agraria y en
la mayor productividad del trabajo, alcanzado por el estrato
de trabajadores permanentes remunerados al interior de los
predios agrícolas medianos y grandes, los que han mecanizado
sus labores.156/
Un elemento ligado directamente al anterior y de gran
importancia social lo constituye el número de asegurados con
y sin cargas familiares del sector agrícola. (Véase el Cuadro
24.)

166

Cuadro 11
COTIZACIONES DE LA AGRICULTURA AL SERVICIO
SEGURO SOCIAL
(Según sexo)
AÑO

HOMBRES

MUJERES

TOTAL

1974

391.586

11.696

403.282

1975

450.450

9.450

459.900

1976

505.750

9.460

515.210

1977

364.190

9.650

373.840

1978

323.800

8.700

332.500

1979

300.500

10.100

310.600

1980

286.200

14.300

300.500

1981 a/

142.315

3.629

145.944

Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas» estadísticas laborales 1977-78; Servicio de Seguro Social,
1Q74—80; Comunicación Personal, Servicio de Seguro
Social, 1981.
aj Cifra no oficial.
La importante disminución en el número de cotizantes
tenido lugar en el período es una situación que tiene importantes repercusiones en el campo de la previsión, salud y
seguridad social de la población comprometida. Sin considerar
la información extraoficial de 1981, la disminución en el
número de cotizantes es de un 32%, si se comparan el promedio
de los tres años iniciales y finales del período 1978-80. Es
evidente que el número de trabajadores por cuenta propia no ha
incidido considerablemente en esta situación.157/ Evasiones
en el pago de los impuestos previsionales, una mayor demanda
por trabajo estacional operado en base a tratos y los efectos
del PEM, en el sentido de que algunos de los afectos no cotizan al Servicio Seguro Social para no perder los beneficios
del programa, inciden en la explicación de esta situación.
B.

Subempleo y desempleo agrícola

La desocupación abierta y el subempleo en la agricultura son
dos aspectos relacionados con el empleo que han tenido en los
últimos años un comportamiento un tanto diferente. Las estadísticas de desempleo más afinadas que se poseen en el país,

167

corresponden a aquellas referidas al Gran Santiago, de las
cuales resulta prácticamente imposible efectuar una inferencia
válida para el sector agrícola.
Las tasas de desocupación abierta han sido históricamente en la agricultura de un 3%.158/ Dicha tasa, en el período
1976-80 se incrementó al doble.159/ La misma fuente declara
que en ciertas épocas del año la tasa de desocupación se ha
acercado a las del resto de la economía. PREALC-OIT (op.cit.,
pp. 29-35) señala que las encuestas de empleo agrícola desarrolladas por el INE y que sirven de base a toda la información disponible, son realizadas entre los meses de octubre y
diciembre, período que corresponde al peak de la demanda,
fuera de otros problemas de tipo metodológico que hacen la medición aún más inexacta, en especial la dificultad real de
encasillar el desempleo rural en una dicotomía. La tónica
debe enmarcarse más bien en una estimación más cercana a la
realidad del campo, que permita extraer la situación efectiva
del desempleo en el sector agrícola.
En un estudio de ISP en mayo de 1974, en Colchagua,160/
se realizaron equivalencias de desempleo y subempleo, estableciéndose que mientras a nivel de trabajadores no agrícolas,
dicho valor representaba un 18%, éste aumentaba a un 26% para
minifundistas, propietarios familiares y medieros, valor que
se empina incluso sobre un 40% para los trabajadores ocasionales.
Un estudio más reciente realizado en la zona
central,161/ establece que la tasa de utilización familiar a
nivel de pequeños agricultores es de solamente un 65% sobre
el total disponible, estimándose el subempleo estructural en
un 22%, y el de tipo estacional en un 13%.162/ C. Zegers
(op.cit., pp. 58-59) en base a encuestas de empleo de la Universidad de Chile sobre el número de horas trabajadas en las
zonas rurales, establece en 1981 que la desocupación total es
del orden del 4% en mayo y 5% en septiembre, expresada en
términos de desocupación, lo que sumado a la desocupación real
arroja tasa de 14% y 9%, respectivamente, las que una vez
promediadas significan un 11%. Este último valor coincidiría
en cierta manera con la cesantía de la población urbana ocupada en la agricultura de la VI a la VIII región, reportada por
A. Sanfuentes,163/ en enero de 1977 y 1978 (12,7% y 9,2%,
respectivamente).
Finalmente, un elemento que debe ser analizado en futuras investigaciones sobre el tema y no sólo por las implicancias de él sobre el empleo, lo constituye el Plan de Empleo
Mínimo (PEM) desarrollado por el estado a modo de paliar la
cesantía en las diferentes comunas del país. De acuerdo a las
estadísticas oficiales,164/ alrededor de un 6% de la fuerza de
trabajo total del país se beneficiaría del programa. Pese a
que las regiones con una mayor ruralidad 165/ concentran a
sólo un 20% de la población nacional, reciben un 35% de los
beneficios del programa (diciembre de 1981).

168

C.

Ingresos de los asalariados agrícolas

La fijación de salarios mínimos que ha operado en virtud de
diferentes disposiciones legales han determinado en el hecho
el nivel de salarios y el monto de los pagos previsionales
realizados a los asalariados agrícolas. (Véase el Cuadro 25.)

Cuadro 25
EVOLUCION DE LOS INGRESOS MINIMOS NOMINALES Y REALES
(En pesos)
INGRESO MINIMO
AO
M
NOMINAL
1976

ASIGNACION FAMILIAR

REAL a /

Nominal

Real a /
770,3

564,8

6 592,6

66,0

1977

1.296,3

5 514,5

120,4

512,1

1978

2.265,9

5 396,1

174,6

454,3

1979

3.008,7

6 008,2

232,3

465,8

1980

4.084,1

5 871,5

314,5

452,0

1981

5.443,9

5 .961,1

373,2

408,6

1982 b /

6.222,9

e.222,9

402,0

402,0

Fuente:

I n s t i t u t o Nacional de E s t a d í s t i c a s .

a/

Moneda de enero de 1982, d e f l a c t a d o por IPC, V a r i a c i ó n diciembre a d i ciembre.

b/

Promedio enero a mayo.

En términos reales se observa en el período 1976-82 la
mantención del valor del ingreso mínimo lo que se ha dado en
una importante medida por la política de reajustes automáticos.
Si se deflacta de acuerdo al IPC,Cortazar-Marshall (op.cit.)
se advierte un deterioro del salario mínimo de un 36% si se
compara el año 1976 y 1982. La asignación familiar deflactada vía IPC oficial ha visto disminuido su valor real en el
período en referencia a casi la mitad. Las cifras actualizadas no son coincidentes con los resultados de C. Zegers (op.
cit., pp. 66-67) quien advierte un incremento en el valor del
ingreso mínimo en el período 1976-80 de un 48%. Este mismo
autor señala que el monto de la asignación familiar se incrementó por sobre el IPC. A. Galleguillos 166/ recopila información del ingreso en inquilinos y salariados del Area Metropolitana en el período 1971-79 estableciendo una caída considerable en los salarios de los inquilinos encuestados en el
período 1971-75, año a partir del cual se advierte una leve

169

mejoría, recuperándose en el año 1979, con un 70% de su valor
inicial. El índice de salarios para voluntarios es también de
similar naturaleza.167/ La diferente naturaleza de las regalías recibidas por algunos asalariados permanentes son de
difícil cuantificación económica. Ellas deben ser consideradas en las mediciones del ingreso afectivo de los asalariados.
En el caso de la agricultura chilena si bien es cierto dichas
regalías han tendido a desaparecer en las regiones del centro,
estableciéndose relaciones laborales del tipo industrial, en
la zona sur ellas conforman aún una parte importante del
ingreso de la familia campesina asalariada.
Finalmente, hemos creído conveniente referirnos brevemente al poder de compra del salario mínimo agrícola,168/ el
que ha sido expresado en términos de raciones básicas
diarias 169/ y productos agropecuarios que dicho ingrese
permite adquirir. (Véase el Cuadro 26.)
A modo de conclusión se puede destacar que el ingreso
mínimo tipo ha disminuido su poder de compra en términos de
alimentos básicos, manteniendo su valor en relación a produc-

Cuadro 26
PODER DE COMPRA INGRESO MINIMO FAMILIA CAMPESINA a/

1974

1975

1976

1977

1978

1979

1980

Número de
raciones
básicas

182

161

145

163

170

142

140

Carne bj
(en kilos)

187

299

130

95

90

76

60

10

6

5

6

7

7

7

11

8

6

T

íig0

(en quintales)

Maíz c/
(en quintales)
Fuente:

a/
bj
cj

170

Alvaro Rojas, Agrarpolitik und Kleinbauernförderung
in Chile, 1950-1980, Tesis de Doctorado, T. I.
München, 1982.
Ingreso mínimo = salario mínimo más seis asignaciones
familiares.
Precio consumidor.
Precio productor.

tos agrícolas, situación que en términos reales significa una
pérdida de valor efectiva. La cifra anterior estaría indicando que el precio de estos dos productos incidiría en alguna
medida, o estaría correlacionado con el poder adquisitivo del
salario mínimo agrícola. Este hecho tiene una particular
importancia si se analizan los efectos de la política de
precios agrícolas sobre el ingreso campesino, tema que requiere
de un estudio mis detallado.

171
i

Vio

CONCLUSIONES

1.
La primera observación que resalta al investigador de
la agricultura campesina chilena es la escasa información
disponible sobre el tema. No sólo hay vacíos en los diferentes estudios desde el punto de vista metodológico, sino que
también ellos raras veces constituyen esfuerzos sistemáticos
en el tiempo y en las líneas de investigación, que permitan
extraer ciertas directrices o bien conclusiones sobre un tema
determinado, o al menos, proyectar ciertas evidencias empíricas al contexto nacional. En este sentido se observa una
desproporción franca entre la atención que han recibido los
estudios de ciertos problemas puntuales de naturaleza específica, con la escasa información y estudio de problemas más
generales y centrales, base muchas veces de los anteriores.
. 2.
. )
La importancia de la agricultura campesina en el sector
agrícola chileno queda demostrada tanto en lo que concierne
a su componente humano, como a los recursos naturales de que
dispone y al aporte de alimentos que hace al total de la
producción agropecuaria chilena.
3.
El desarrollo del sector agrícola en el contexto de una
política agraria coherente con la realidad sectorial y nacional, compromete a los diferentes actores que en él participan.
El desarrollo y promoción de la agricultura campesina es en
esencia una decisión política. Ello significa que la comunidad nacional debe concentrar esfuerzos y recursos en un determinado sector o grupo social en pos de un objetivo múltiple,
que intenta flexibilizar y armonizar con el resto de la
comunidad nacional, ciertas rigideces y trabas que atentan
contra su desarrollo y efectiva integración.
4.
El desarrollo y promoción de la agricultura campesina es
por lo tanto una decisión que compromete a toda la comunidad
nacional. Los aumentos de la productividad a nivel campesino,
o bien la diversificación de su estructura de producción,
tienen efectos no sólo para las familias comprometidas con las
medidas específicas. Su impacto sobre el ingreso sectorial,
sobre las tasas de empleo y salario agrícola y sus efectos
para el productor industrial y consumidor urbano, son elementos que deben ser considerados en una estrategia más amplia
de desarrollo. Lo anterior hace posible incorporar progresivamente a los sectores que participan débilmente de los beneficios sociales y económicos que fluyen del sistema político

173

y económico del país, de los diferentes mercados y de los
canales de movilidad social.
5.
La estrategia de desarrollo nacional y sectorial adoptada por el actual gobierno, basa su planteamiento central en el
desarrollo de aquellos rubros que en el mercado internacional
presentan ventajas comparativas para su producción, sometiendo
de igual forma la producción nacional a la competencia internacional. Si bien el modelo ha dinamizado a la agricultura e
infraestructura agroindustrial de parte de la zona regada del
centro, sus efectos para la mayoría de los productores y
superficie agrícola han sido limitados. Los bajos precios de
los precios de los productos agrícolas y el alto costo del
crédito han desincentivado a los productores nacionales, restringiéndose significativamente la superficie bajo arado. La
presión de la competencia internacional, en especial de Argentina, de los países de la CEE y de Estados Unidos ha sido de
real consideración. Incluso se han generado expectativas
entre los cerealeros de este último país, como se puede
extraer de la publicación periódica Foreign Agriculture de
cctubre de 1981, que se titula Chile emerges as important
market for US farmers. Lo anterior habría que conjugarlo a
su vez con las imperfecciones en el mercado interno de productos importados.
6.
La estrategia de desarrollo adoptada que incentiva
especialmente a la producción frutal y parcialmente a la
hortícola y que además estimula la importación de aquellos
rubros que por razones de ineficiencia de la agricultura nacional deben competir con productos extranjeros, no proyecta
las posibilidades reales de expansión del rubro frutícola.
Para que la agricultura nacional crezca a una tasa similar a
la registrada en el período 1965-80, la producción frutícola
chilena deberá tener una tasa de incremento promedio anual
tres veces superior a la registrada en el mismo período. Lo
anterior subraya la necesidad de activar la eficiencia de los
subsectores cultivos anuales y pecuarios.
7.
El análisis específico de las diferentes medidas de
política agraria adoptadas en el período permite concluir que
ellas han tenido un beneficio directo limitado para la agricultura campesina. Si bien es cierto son destacables algunas
acciones desarrolladas en materia de transferencia tecnológica,
la cobertura de la mayoría de las políticas específicas para
el sector han sido insuficientes. En este sentido se ha operado más bien bajo el principio de la subsidariedad que el de
la promoción, situación que se hace evidente al mero análisis
de las cifras correspondientes.
8.
Un punto que aparece deficiente en el proceso de modernización del sector agropecuario chileno lo constituye la
situación social y previsional de importantes grupos campesinos. No fue posible localizar ningún estudio específico

174

sobre el tema que permita ilustrar la magnitud de dicha situación. INPROA detecta que sólo un 14% de los asignatarios del
área de Talagante tienen algún tipo de previsión social.
Son numerosas las investigaciones que han insistido en
la necesidad de mejorar la calidad del capital humano activo
en la agricultura, no sólo desde el punto de vista de la educación -dado a la correlación positiva que ella tiene con la
magnitud del ingreso familiar- sino que también de la salud,
previsión y expectativas de desarrollo personal.
La situación en la que se encuentran inmersos vastos
grupos humanos del sector rural hace a la actividad agrícola
poco atractiva, lo que en el hecho está expulsando del sector
a los elementos más activos y dinámicos. El desarrollo agrícola, en especial de la agricultura campesina, requiere transformar a la actividad agrícola mas que en una alternativa de
sobrevivencia o un espacio de refugio, en una alternativa
eficaz de empleo y de desarrollo personal en concordancia con
el grado de desarrollo que ha alcanzado el país.
9.
La antigua idea de que los campesinos serían insensibles
a los estímulos económicos y señales del mercado, ha ido
cediendo terreno ante la evidencia empírica. La racionalidad
de las decisiones de producción de la agricultura campesina
no se encuentra ligada exclusivamente a variables de índole
económica. Otras, de naturaleza cultural, social e institucional, influyen también significativamente siendo las decisiones finales producto de una combinación racional en la que
el factor subsistencia y la evaluación del riesgo juegan un
papel preponderante. Diversos factores ligados a la incertidumbre institucional son y han sido un estímulo a la mantención de técnicas tradicionales de producción, situación que
tiene consecuencias directas sobre el ingreso y bienestar de
la feiailis campesina. La existencia de una política de precios
que tienda a eliminar parte importante de las incógnitas en
esta materia y que hagan atractivos aumentos en la producción,
la superación de un sinnúmero de ineficiencias que se advierten
en el proceso de comercialización que reducen considerablemente
la participación en el precio oficial del productor campesino,
el establecimiento de un sistema crediticio (operación y capitalización) compatible con la realidad del sector, el refortalecimiento de las organizaciones productivas y sindicales de
los grupos campesinos y las posibilidades de que éstos puedan
disponer de mecanismos eficaces de transferencia y asistencia
tecnológica, son los principales elementos que pueden ayudar
decididamente a despejar parte importante de la incertidumbre
a la que se enfrenta la agricultura campesina.
10.
Finalmente, parece conveniente hacer referencia a las
ultimas medidas de política agraria adoptadas en el curso del
año 1983, medidas que pretenden aliviar de alguna forma la
delicada situación por la que atraviesa el sector agrícola
en su totalidad. La elevación de los aranceles aduaneros de

175

un 10% a un 20%, algunas medidas de precios adoptadas por ejemplo para el caso del trigo, la reapertura de las plantas azucareras en poder del estado, el control más efectivo mediante
medidas antidumping de ciertos productos, el apoyo del estado
a ciertas iniciativas privadas tendientes a generar poderes
compradores, rebajas en la tasa de Ínteres de créditos cerealeros, renegociación de deudas del sector, parecen ser un
indicador de un cambio de actitud del gobierno para con el
sector agrícola. La conocida tendencia a la proliferación de
las medidas de ajuste e intervención en la política agraria
pueden ser la tendencia que caracterizará a los años 1983 y
1984. Las demandas de los agricultores apuntan en este sentido, debiendo el gobierno compatibilizar la pureza de la estrategia de desarrollo y modelo económico adoptado con las necesidades y demandas del sector.
Notas
1/ A. Kroeber, Anthropology, New York, Harcourt,
Brace and World, Inc., 1948, p. 284.
2/ E. Ortega, La agricultura campesina en América
Latina y el deterioro del medio ambiente en Estilos de desarrollo y medio ambiente en América Latina, 0. Sunkel y N.Gligo
(editores), Fondo de Cultura Económica, México, 1980, pp. 538542; K. Heynig, Principales enfoques sobre la economía campesina en Revista de la CEPAL, N°16, 1982, pp, 117-142;
A, Rojas, Agrarpolitik und Kleinbauernfórderung in Chile
1950-1980, Tesis de Doctorado, T. U, München, 1982, pp. 85104.
3/ G. Foster, What is Peasant? en Peasant Society: A
Reader, J. Potter et al (ed), Boston, Little, Brown and Company, 1967, p. 6.
4/ R. Firth, The Peasantry of South East Asia, en
International Affairs, 26, 1950, p, 503
5/ E. Wolf, Peasants, New Jersey, Prenticer-Hall, Inc.,
1966, p. 6.
6/ R. Redfield, The Social Organization of Tradition en
Peasant Society: A Reader, J. Potter, M. Diaz and G. Foster
(ed), Boston, Little, Brown and Company, 1967, pp. 25-34.
U A. Pearse, The Latin American Peasant, London,
Frank Cass, 1975, p. 1.
8/ T. Shanin, Peasant and Peasant Societies, Middlesex,
Penguin Books Ltd., 1979, p. 30,
_9/ En 1887 aparece la primera edición del libro de F.
Tónnies, Gemeninschaft und Gesellschaft, reeditado en
Darmstadt por la Editorial Científica en 1963. También se
puede hacer referencia entre otras al Ascribed and Achives
Status, R. Linton, The Study of Man, New York, Appleton
Century, 1936; a la Folk an Urbanized Society de R. Redfield,
The Folk Society en American Journal of Sociology,

176

Volumen L H , enero, pp. 293-308; a la Vergemeinschaftung y
Vergessellschaftung de las interacciones sociales de M. Weber
Wirtschaft und Gesellschaft Tübingen, J.C.B. Hohr (Paul
Siebek), 1956; a las Rural Pattern Variables y Urban Pattern
Variables de T. Parsons y E. Shils, Toward a General Theory
of Action, Cambridge, Harvard University Press, 1954.
10/ M. Nash, Primitive and Peasant Economic System,
San Francisco, Chandler, 1966, p. 24.
11/ R. Schickele,Farmers Adaptations to Income Uncertainty en Journal of Farm Economics, Vol. 32, 1950, pp.359-361.
12/ E. Rogers, Diffusion of Innovation, New York,
The Free Press of Glencoe, 1962, pp. 271-272.
13/ G. Foster, Traditional Cultures: and the Impact of
Technological Change, New York, Evanston, 1962, pp. 47-58;
E. Hägen, On the Theory of Social Change, Homewood-Illinois,
The Dorsey Press, Inc., 1967, p. 180; B. Galeski, Social
Organization and Rural Social Change en Sociología Ruralis,
Vol. VIII, 1968, pp. 256-258; S. Mintz, A Note on the Definition of Peasantries en Journal of Peasant Studies, Vol. I,
octubre, pp. 91-106.
14/ The economic basis for an attitude which is conservative and not oriented toward change lies with the high risk
associated with change in a traditional agriculture and the
potentially high penalty for failures in change, J. Mellor,
The Subsistence Farmer in Traditional Economic en Subsistence
Agriculture and Economic Development, C. Wharton (ed), London,
Frank Cass, 1970, p. 214.
15/ CIDA, Tenencia de la tierra y desarrollo socioeconómico del sector agrícola, Santiago de Chile, 1966, p. 6;
A. Frank, Capitalism and Underdevelopment in Latin America,
Monthly Review Press, New York-London, 1967, p. 48.
16/ Donde el desarrollo tecnológico es precario, la
fuente de riqueza la constituye la posesión de recursos naturales y la consecución del trabajo para ello. El inquilinaje
abrirá una solución a la hacienda, toda vez que el monopolio
de la tierra en el período colonial dejó a la población en una
clara relación de dependencia.
17/ M. Góngora» Origen de los inquilinos del Chile Central
ICIRA,Santiago,1974,p.71; A.Schejtman,EL inquilino del Valle
Central,ICIRA, 1968, pp.10-11 ; l Urzúa,La demanda campesina,
í.
Ediciones Nueva Universidad, Santiago.1969, OD. 48-50.
18/ J. Borde y M. Góngora, Evolución de la propiedad
rural en el Valle del Puangue Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1956, pp. 111-112; R. Echeverría, Políticas de
precios y redistribución de ingresos agrícolas, ICIRA, Santiago de Chile, 1972, p. 61. Echeverría destaca la influencia
demográfica y el aumento gradual del valor comercial de la
tierra como principales causas del proceso de subdivisiones.
19/ J. Franco, El campesino, las estructuras socioeconómicas y la economía campesina en La economía campesina

177

chilena, H. Ortega (editor), Editorial Aconcagua, Santiago
de Chile, 1981, p. 52.
20/ Asentamientos campesinos, cooperativas asignatarias
de reforma agraria, centros de reforma agraria y centros de
producción.
21/ Ya en el año 1967, A. Jolly, 0. Brevis y 0. Le
Feuvre, Estudio económico de los asentamientos 1966-67 ICIRA,
Santiago de Chile, 1970, detectan dicha aspiración. S. Barraclough y J. Fernández, Diagnóstico de la reforma agraria chilena, Editorial Siglo Veintiuno, Ciudad de México, p. 56, destacan la tendencia de los campesinos beneficiarios de la reforma agraria a explotar individualmente la tierra.
22/ Término utilizado por A. García, Reforma agraria y
dominación social en América Latina, Ediciones SIAP, Buenos
Aires, 1973.
23/ Según ICIRA Análisis de la situación de los asignatarios de tierras a junio de 1978, Santiago de Chile, 1979,
un 78% de los beneficiarios del proceso de reforma agraria
corresponde a ex-inquilinos.
24/ Hectárea de riego básico.
25/ Excluida la legislación que ha tenido incidencia en
el plano organizacional y laboral de grupos campesinos.
26/ Ley 16.250 (1965); Ley 16.455 (1966); Ley 16.525
(1967).
27/ P. Ramírez, Cambios en las formas de pago de la
mano de obra agrícola, ICIRA, Santiago de Chile, 1968, p. 9.
28/ E. Klein, Tipos de dependencia y obreros agrícolas
en Chile en Boletín de Estudios Latinoamericanos y del Caribe,
junio, 1974, p. 22.
29/ Originalmente el número total de beneficiarios fue
de unas 46 000 familias. Una estimación conservadora podría
considerar un 20% de ventas totales de derechos por asignatarios de la ley.
30/ De acuerdo al tamaño familiar detectado por ICIRA,
op. cit. p. 17.
31/ INDAP-PROPLAN,Estudio del minifundio. Diagnóstico
nacional, mimeo, Santiago de Chile, 1977. La información no
es coincidente con la Universidad Católica de Chile, Chile:
Agricultural Sector Overview, PPEA, Santiago de Chile, 1976,
p. VI/56, que habla de 169 270 propiedades minifundiarias.
32/ De
ICIRA-INDAP,
agrícola,

33/
total
le

de

fueron

hasta

acuerdo

mimeo,
El

79

a

estimación

El m i n i f u n d i o
Censo

Santiago
Nacional

restadas
de

las

tamaño

política

de Chile,

1971,

Agropecuario

130 explotaciones

diciembre

de

en u n a

en

este

asignaciones

familiar
de
p.

de

desarrollo
12.

1975-76

estrato.

individuales

destaca

A dicho

un
valor

realizadas

1975.

34/ INDAP, Resumen de las acciones realizadas durante
el sexenio 1974-79, mimeo, Santiago de Chile, 1980, p. 3.

178

35/ J. Gasto, Bases ecológicas de la modernización de
la agricultura en Estilos de desarrollo y medio ambiente en
América Latina, 0. Sunkel y N. Gligo (editores), Fondo de
Cultura Económica, México, 1980, p. 371.
36/ A. Chayanov, Die Lehre von der bäuerlichen Wirtschaft. Versuch einer Theorie der Familienwirtschaft im Landbau, Paul Parey, Berlin, 1923, pp. 41-46.
37/ R. Dumont, Types of Rural Economy, Methven and Co.
Ltd., London, 1970.
38/ J. Franco, El campesino, las ..., op. cit., p. 54.
39/ A este respecto se puede citar el estudio del Departamento de Economía Agraria de la Universidad Católica de
Chile (DEA-UC), (Universidad Católica, 1979, S. 1-4), en que
se establecen las tasas de crecimiento anual en el precio
de 1e tierra en el período 1974-78 en Chile.
40/ Según el V Censo Nacional Agropecuario, 1975-76.
La cifra no incluye al minifundio de tipo residencial que
compromete a unas 40 a 45 000 familias.
41/ Por otra parte, el Censo no contempla el total de
asignaciones individuales hechas en virtud de la reforma
agraria; el total de explotación en 1981 podría estimarse en
unas 330 000, INDAP-PR0PLAN Estudio del minifundio ...
op. cit.; Estadísticas del proceso de asignación de la Corporación de la reforma agraria, CORA.
42/ P. Vergara, Naturaleza, localización geográfica
y condicionantes fundamentales de la pobreza rural. Estudios
de CIEPLAN N°9, Santiago de Chile, abril de 1977, pp. 48-52.
43/ DEA-UC, Chile: Agricultural Sector Overview,
publicación del Programa de Postgrado de Economía Agraria,
Santiago de Chile, enero de 1976, p, VI-57.
44/ ICIRA-INDAP, op.cit,
45/ ODEPLAN-Instituto de Economía de la Universidad
Católica de Chile, Mapa de la extrema pobreza. Santiago de
Chile, marzo de 1975,
46/ Ministerio de Agricultura, Aspectos económicos y
sociales del inquilinaje en San Vicente, Santiago de Chile,
1960.
47/ DESAL, América Latina y desarrollo social. Editorial Antartica, Buenos Aires, 1964.
48/ Estos valores son coincidentes con los reportados
para la IX región por C. Budge y C. Zegers, Análisis de
encuesta a pequeños agricultores de la IX región. Proyecto
IDRC-DEA, 1981, p. 6.
49/ INPR0A, Encuesta al sector campesino del área de
Talagante y El Monte, mimeo, no publicado, Santiago de
Chile, 1979.
50/ VII, IX, X y XI región.

179

51/ De acuerdo con antecedentes del Ministerio de Educación (1970-78) y propios cálculos. Destacable resulta el
hecho que a nivel nacional el promedio de alumnos matriculados en el primer año básico en los años 1977-78 es equivalente a un 87% al registrado en 1970-71. En las regiones de
alta ruralidad esta relación cae al 79%.
52/ Servicio Nacional de Salud, 1979.
53/ Ministerio de Salud, Encuesta sobre el estado nutricional de la población chilena, julio 1974 a 1975, Primer
informe, Perfil encuestal, mimeo, Santiago de Chile, 1976,
pp. 86-87.
54/ Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad
de Chile, Sede sur, El minifundio de la comuna de Puerto
Montt, Provincia de Llanquihue, X región, Santiago de Chile,
1974, p. 81.
55/ (a) tipo de vivienda, especialmente aquellas características cualitativas como tipo de construcción, eliminación de excretas; (b) equipamiento de la vivienda y, (c) existencia de hacinamiento en ella (sobre cuatro personas por
pieza se considera hacinamiento),
56/ Propios cálculos sobre la base de estadísticas de
DDEPLAN-Instituto de Economía, Universidad Católica, op.cit.
57/ En 1976 existían oficialmente seis confederaciones,
dos de las cuales fueron en 1978 declaradas ilegales per el
gobierno (Ranquil y Unidad Obrero Campesino). El número indicado no incluye a los campesinos adheridos a las organizaciones declaradas ilegales,
58/ S. Gómez,La organización campesina y la reforma
agraria en Chile, 1965-77 en Boletín de Estudios Agrarios,
N°2, Santiago, de Chile, 1978, pp. 38-64,
59/ SOCA, Sociedad de Cooperación Agrícola. Según
ICIRA, 1977, p. 24, sólo un 39% de las SOCAS estaban legalmente constituidas. Un 56% de los socios de las SOCAS pensa^
ban que ellas no cumplían con sus funciones.
60/ Es destacable la notoria disminución porcentual del
nümero de asalariados afiliados s. cooperativas campesinas.
En 1971, Barraclough y Fernández,(op. cit. p. 185), indican
que ellos constituyen un 23% de los afiliados nacionales,
61/ E, Ortega, La realidad campesina actual en
Serie de Cuadernos de INPROA, mimeo, Santiago de Chile,
octubre de 1982, p. 3
62/ DEA-UC, Panorama económico de la agricultura,
N°15, marzo de 1981, p. 4
63/ DEA-UC, Asignatarios CORA; ¿cómo están efectivamente?,0^0 11, julio de 1980, p. 6.
64/ J. Franco, De campesino a habitantes rurales en
Revista Mensaje, N°309, Santiago de Chile, junio de 1982,
pp. 259-264.

180

65/ H. Cox, La agricultura chilena, rasgos definitorios, mimeo, Santiago de Chile, 1977, p. 24; M, Ballesteros,
Desarrollo agrícola chileno 1910-1955 en Cuadernos de
Economía, enero-abril de 1965, p. 14, estima el crecimiento
de la producción agrícola por cabeza en el período 1935-54
en un -0.4%.
66/ Con anterioridad existe un intento preliminar denominado el Plan Agrario de 1940, el que fracasa fundamentalmente por falta de fondos,
67/ K, Griffin, Policy Options for Rural Development,
en Oxford Bulletin of Economics and Statistics, Vol. 35,
1973, pp. 240-274.
68/ Ministerio de Agricultura, Oficina de Planificación Agropecuaria, Plan de Desarrollo Agropecuario 1965-80,
Santiago de Chile, 1968.
69/ Mensaje Presidencial, 1965, p, 47, El presupuesto asignado al sector agrícola se incrementa en un 45% entre
1967 y 1970. En el mismo período el presupuesto de la Corporación de la Reforma Agraria es incrementado en un 470%, si
se comparan los años 1970 y 1964, respectivamente.
70/ Durante el período fueron expropiados 1 408 predios
y una superficie total de 3 564 550 hectáreas. De las
20 976 familias beneficiadas por el proceso expropiatorio,
5 586 recibieron títulos de dominio en forma comunitaria,
71/ Mensaje Presidencial, 1972, p. 207.
72/ Ibid, p. VIII y Mensaje Presidencial, 1971,
pp. XIX y 144.
73/ S. Barraclough y J, Fernández, Diagnóstico de la
reforma ..., op. cit,, p. 26,
74/ Las formas de producción transicionales y definiti*vas propiciadas por el gobierno de la época la constituían
los Centros de Reforma Agraria (CERA) y los Centros de
Producción (CEPRO). Una buena discusión sobre el tema se
encuentra en S. Barraclough y J. Fernández, op. cit,, pp, 5657.
75/ Mensaje Presidencial del Gobierno Militar, 1974.
76/ Mensaje Presidencial del Gobierno Militar, 1976,
pp. 196-200.
77/ En julio de 1979 se eliminará el sistema de bandas
de precios del trigo y raps, últimos productos agrícolas
sometidos a intervenciones. Mensaje Presidencial del Gobierno Militar, 1980, p. 231.
78/ Universidad Católica de Chile, Panorama Económico
de la Agricultura, N°16, 1981, p. 30. Aproximadamente un
34% real anual.
79/ En el período 1973-80 la superficie frutal se
incrementó en unas 18 000 hectáreas y las exportaciones de
frutas frescas de 21 millones de dólares a 210 millones de
dólares, respectivamente. Universidad Católica, Panorama
Económico de la Agricultura, N°15, 1981, p. 16.

181

80/ Derogada mediante el Decreto de Ley 2 247 del
19 de junio de 1978..
81/ Alfonso Márquez al inaugurar el año académico de la
Facultad de Agronomía de la Universidad de Chile, abril de
1976, citado por José Franco Mesa en Revista Mensaje,
agosto de 1976, p. 373.
82/ Ministerio de Agricultura, Primera etapa de la
modernización del agro nacional, Santiago de Chile, 1980,p.4.
83/ Con anterioridad al DL 2.247 ya se había dado curso
a dos Decretos de Ley que apuntaban en este sentido, uno el
DL 724 del 16 de noviembre de 1974 que ampliaba la superficie
i.nexpropiable y el DL 993 del 24 de abril de 1975 que derogaba las causales de expropiación.
84/ ICIRA, Análisis de la situación de los asignatarios de tierras a junio de 1978, Tercer diagnóstico,
Santiago de Chile, julio de 1979, p, 4,
85/ M. Valdés, Evolución de las políticas de tenencias
de la tierra en Chile 1958-1980, Tesis de Grado, Facultad
de Ciencias Agrarias, Veterinarias y Forestales, Universidad
de Chile, Santiago de Chile, 1982p p, 196.
86/ C. Cuevas Crédito agropecuario en Chile, Programa
de Postgrado de Economía Agraria (PPEA), Universidad Católica de Chile, Publicación N°20, 1977, p. XV.
87/ Para un aporte al producto geográfico bruto de sólo
un 10% en igual período.
88/ Durante el período 1965-74 el Banco del Estado de
Chile colocó un 63% del capital de capitalización y 52% del
crédito operacional total,
89/ ODEPLAN, Plan nacional indicativo 1977-1982,
Capítulo VII, El sector agrícola, 1977.
90/ Las tasas de interés real para el período 1976-81
fueron 64,2% (1976), 57,07% (1977), 42,32% (1978), 16,88%
(1979), 12,23% (1980) y 38,76% (1981), respectivamente.
91/ Sin considerar los esfuerzos de la Sociedad Nacional de Agricultura en 1888 por introducir un arancel específico a las importaciones de vacunos desde Argentina, las que
con la apertura del ferrocarril de Mendoza a Los Andes amenazaron la producción nacional. Dicho arancel fue introducido
en 1897, A este respecto T, Whright señala: The SNA also
shared the growing economic nationalism which emerged in
Chile around the turn of the century. It encouraged
chilenization of the economy, and frequently invoked economic nationalism as a justification for the cattle duty,
T. Wright, Agriculture and protectionism in Chile 1880-1930
en Journal of Latin American Studies, Vol. 7, 1975, p. 54.
92/ Por ejemplo, durante parte del gobierno del Presidente Ibañez y Alessandri como consecuencia de la recomendación de la Misión Klein-Saks.

182

93/ En 1973 el estado declara el estanco del trigo asumiendo el control total de la comercialización e importación,
Mensaje Presidencial, 1973, pp. 293-296.
94/ Mensajes Presidenciales del Gobierno Militar, 1974
y 1978, pp. 196-197.
95/ J. Morales y H. Ortega, La agricultura chilena
en La economía campesina chilena, Editorial Aconcagua, Santiago de Chile, 1981, p. 98, plantean que la apertura del
comercio exterior sólo fue cuestión de meses. De un arancel
promedio en diciembre de 1974 de 94%, en junio de 1975 era de
67% y en abril de 1977 de un 22%.
96/ Ministerios de Agricultura y Economía sobre precios
y comercialización de productos agropecuarios para las temporadas 1978-79 y 1979-80, Santiago de Chile, 1978 y 1979.
97/ J. Mellor, The Functions of Agricultural Prices
in Economics Development en Indian Journal of Agricultural
Economics, Vol. XXIII, 1968, pp. 26-37; M. Ahlm^alia, The
Scope for Policy Intervention en Redistribution with Growth,
Policies to Improve Income Distribution in Developing
Countries in the Context of Economic Growth, H. Chenery,
et.al., Oxford University Press, London 1974, pp. 73-74;
A. Foxley y 0. Muñoz, Income Redistribution, Economic Growth
and Social Structure. The case of Chile, Cambridge University Press, Cambridge, 1976, pp. 135-162.
98/ El Ministerio de Agricultura redujo el número de
funcionarios de 27 107 el 30 de septiembre de 1973 a 5 139
el 30 de junio de 1980. En 1973 INDAP y CORA ocupaban a un
total de 9 700 funcionarios, en junio de 1980 dicho número se
había reducido a 1 340, Ministerio de Agricultura, 1980,
op. cit.
99/ Antecedentes proporcionados por el Instituto
Nacional de Desarrollo Agropecuario. La cifra no incluye la
asistencia otorgada en términos de información técnica, la
que por la naturaleza de ella se trata de un servicio asistencial de carácter puntual. En este aspecto en promedio
para los años 1980-81 se dió información a 32 840 solicitantes.
100/ Esta cifra coincide con los resultados de la
encuesta realizada en la IX región por C. Budge y C, Zegers,
Análisis de encuestas ..., op.cit.,quienes reportan también
una cobertura del 10%.
101/ Conscientes de que no basta con dar tierra a los
campesinos favorecidos, sino que es necesario otorgarles el
debido respaldo para que estos nuevos propietarios tengan
una opción real del éxito, se ha implementado un programa de
apoyo a los asignatarios de tierras que comprende, por una
parte, su adecuada capacitación empresarial y asistencia
técnica ..., Ministro de Agricultura, Mario Mackay, Discurso
en la FISA, 1976, El campesino, CVII (11), p. 24, 1976. El
Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, Veterinarias y

183

forestales de la Universidad de Chile, José Garrido, plantea
en Comentarios sobre la situación económica, Publicación
¡y,r48, Departamento de la Universidad de Chile, 1977, p. 189,
que: Hasta la fecha se ha reconocido en forma reiterada la
importancia de la asistencia técnica y/o transferencia tecnológica, pero casi todo está basado en un futuro programa de
subsidio para alrededor de 10.000 agricultores menores de
15 hectáreas de riego básicas, que deberían ser atendidos por
empresas privadas. En los cuatro años ya transcurridos es
poco lo que han recibido. El Ministro de Agricultura,
Alfonso Márquez, en el discurso de la FISA, 1978, El campesino
CIX (11), p. 19, destaca la acción del gobierno en apoyo de
los sectores más postergados de la nación, refiriéndose al
programa de asistencia técnica-empresarial recién implementado.
102/ UCADES-USAID, Aspectos de la transferencia tecnológica en la agricultura chilena en la última década,
nimeo, Santiago de Chile, 1977, pp. 125-134; ICIRA, Análisis
de la situación de los asignatarios de tierras a diciembre de
1976, (segundo diagnóstico), Santiago de Chile 1977,
pp. 112-129; ICIRA, Análisis de la situación de los asignatarios de tierra a junio de 1978, (tercer diagnóstico),
Santiago de Chile, 1979, pp. 72-82.
103/ F. von Hayek, Die Verfassung der Freiheit,
Tübingen, J.C.B. Mohr Verlag, 1971, p. 451. Traducción
propia.
104/ Ministro
de Agricultura,José Toro Hevia, a
El Mercurio, Santiago, 9 de abril de 1981.
105/ L. Jarvis,Small Farmers and Agricultural Workers
in Chile 1973-1979, PREALC-OIT, 1981, pp. 4-10. La parte
del comportamiento sectorial apareció publicada por el mismo
autor en la Colección Estudios CIEPLAN, Estudio N°56, diciembre de 1981, pp. 85-116.
106/ C. Bravo Agricultura chilena 1965-1980 cifras y
análisis, en Estudios Sociales, CPU, N°32, 1982, pp. 129-155.
107/ C. Zegers, Evolución del producto, ocupación y
capital en el sector agrícola chileno entre 1974 y 1980 ,
Proyecto IDRC-DEA. Programa de Postgrado de Economía Agraria,
Universidad Católica de Chile, Santiago de Chile, 1981.
108/ 2,8% si se considera el período 1974-1980.
109/ Desde un 9,9% en 1975 a un 7,9% en 1980.
110/ L. Jarvis, Bmall farmers and,.., op. cit., p. 90.
111/ Véase el capítulo IV.
112/ La creciente complejidad de la actividad productiva debe estar asociada a alteraciones en otros campos de la
organización y estructura social y, sobre todo, a cambios en
la estratificación social, B. Hoselitz, La estratificación
social v el desarrollo económico. América Latina 7, (1),
1964, p. 3.

184

113/ U n i v e r s i d a d C a t ó l i c a d e C h i l e ,  P a n o r a m a e c o n ó m i c o
d e la a g r i c u l t u r a  N ° 6 , 1979, p p . 1 - 4 , e s t a b l e c e u n a tasa d e
c r e c i m i e n t o a n u a l en el p r e c i o de la t i e r r a en el p e r í o d o
1 9 7 4 - 7 8 d e u n 1 2 , 2 % en la z o n a d e C o q u i m b o - C u r i c ó (con v e n t a j a
c o m p a r a t i v a ) en r e l a c i ó n a u n solo 2 , 9 % en la zona T a l c a - B í o
Bío (sin v e n t a j a c o m p a r a t i v a ) .
En algunos lugares del Valle
A c o n c a g u a la tasa d e c r e c i m i e n t o a n u a l 1 9 7 4 - 8 0 ha s i d o s o b r e
el 15%.
pp.

114/ C. B r a v o ,  A g r i c u l t u r a c h i l e n a
148-151.

..., o p .

cit.

115/ E n t r e l o s a ñ o s 1 9 6 5 y 1 9 8 0 d i c h a tasa f u e d e u n 3,6%.
116/ D e p a r t a m e n t o d e E c o n o m í a A g r a r i a , U n i v e r s i d a d
C a t ó l i c a d e C h i l e ,  A n á l i s i s d e l s e c t o r a g r í c o l a  , P a r t e I,
Santiago de Chile, mimeo, 1980.
117/ C a l c u l a d o d e a c u e r d o a a n t e c e d e n t e s d e l
d e l m i n i f u n d i o ..., o p . c i t . , I N D A P - P F O P L A N .

Estudio

118/ T r e s d e l o s p r o d u c t o s , t r i g o , f r i j o l e s y p a p a s , e n t r e g a n en su c o n j u n t o el 4 4 % d e l a p o r t e c a l ó r i c o y p r o t e i c o d e
la d i e t a d i a r i a p r o m e d i o c h i l e n a s e g ú n O D E P A ,  E s t a d í s t i c a s
a g r o p e c u a r i a s 1 9 6 5 - 1 9 7 4  , S a n t i a g o d e C h i l e , 1976, p . 3 6 7 .
119/ E. O r t e g a ,  L a a g r i c u l t u r a c a m p e s i n a en ..., o p .
cit., pp. 550-553.
120/ ICIRA,  A n á l i s i s d e la s i t u a c i ó n d e l o s a s i g n a t a r i o s
d e t i e r r a a d i c i e m b r e d e 1 9 7 6  (segundo d i a g n ó s t i c o ) , Santiago,
1977, p. 35.
121/ S. B a r r a c l o u g h y A . A f f o n s o ,  D i a g n ó s t i c o d e la
r e f o r m a a g r a r i a c h i l e n a  en C u a d e r n o s d e la R e a l i d a d N a c i o n a l ,
C E R E N , S a n t i a g o d e C h i l e , 1 9 7 3 , p. 8 1 .
122/ I N P R O A ,  E n c u e s t a al sector ..., o p . c i t . ;
INPROA, Encuesta socioproductiva a las cooperativas campesinas atendidas por INPROA, mimeo, no publicado, 1980.
123/ D E A - U C ,  P a n o r a m a e c o n ó m i c o d e a g r i c u l t u r a  , N ° l l ,
j u l i o d e 1980, p . 1 3 .
124/ La d o s i s d e f e r t i l i z a c i ó n p r o m e d i o f u e r o n d e l o r d e n
d e 26 u n i d a d e s d e n i t r ó g e n o y 92 u n i d a d e s d e f ó s f o r o p a r a el
c a s o d e l trigo y d e 37 u n i d a d e s d e n i t r ó g e n o y 54 u n i d a d e s d e
f ó s f o r o p a r a el m a í z .
125/ V é a s e el C u a d r o 3 0 .
126/ E n t r e o t r o s se p u e d e d e s t a c a r a P . B a u e r y B . V a m e y ,
A C a s e S t u d y of R e s p o n s e to P r i c e in a n U n d e v e l o p e d
C o u n t r y  en E c o n o m i c J o u r n a l , d i c i e m b r e 1959, p p . 8 0 0 - 8 0 5 ;
W . F a l c o n ,  F a r m e r R e s p o n s e to P r i c e in a S u b s i s t e n c e E c o n o m y 
en A m e r i c a n E c o n o m i c R e v i e w , V o l . 54,
1 9 6 5 , pp. 5 8 0 - 5 9 1 ;
D . N a r a i n ,  I m p a c t of P r i c e M o v e m e n t s o n A r e a s U n d e r S e l e c t
C r o p s in I n d i a , 1 9 0 0 - 1 9 3 9  , C a m b r i d g e , C a m b r i d g e U n i v e r s i t y
P r e s s , 1965; V . D a n d e k a r ,  P r i c e s P r o d u c t i o n and M a r k e t
S u r p l u s of F o o d g r a i n s  en I n d i a n J o u r n a l of A g r i c u l t u r a l
E c o n o m i c s , V o l . X I X , B o m b a y , 1964, p p . 1 8 6 - 1 9 5 ; E . D e a n ,  T h e
S u p p l y R e s p o n s e s of A f r i c a n F a r m e r s :
T h e o r y and M e a s u r e m e n t
in V a l o u r s  , N o r t h H o l l a n d P u b l i s h i n g C o m p a n y , A m s t e r d a m , 1966;

185

J. B e h r m a n ,  S u p p l y R e s p o n s e in U n d e r d e v e l o p e d A g r i c u l t u r e 
N o r t h H o l l a n d P u b l i s h i n g C o m p a n y , A m s t e r d a m , 1968.
127/ C. B e l l , A N o t e on Perverse R e s p o n s e  to C h a n g e
in P r i c e s  en P e a s a n t s and G o v e r n m e n t , D . L e h m a n (editor),
H o l m e r and M e i e r P u b l i s h e r s , Inc., N e w Y o r k , 1974, p p . 2 6 2 - 2 6 8 .
128/ P. M a t h u r y H . E z e q u i e l ,  M a r k e t a b l e S u r p l u s of
Food P r i c e F l u c t u a t i o n s in a D e v e l o p i n g E c o n o m y  en K y k l o s ,
1961, p p . 3 9 6 - 4 0 8 ; F A O ,  I n c e n t i v o s y f r e n o s para la p r o d u c c i ó n
a g r í c o l a en los p a í s e s en d e s a r r o l l o  , R o m a , 1967; G. M a d i m a n ,
 N e e d s for a D i f f e r e n t Farm P o l i c y  en E a s t e r n E c o n o m i s t , 1973,
p p . 1 . 1 3 4 - 1 . 1 3 8 ; R . K r i s h n a , Farm S u p p l y R e s p o n s e in I n d i a Pakistan:
A C a s e S t u d y of the P u n j a b R e g i o n  en E c o n o m i c
J o u r n a l , 73, 1963, pp.. 4 7 7 - 4 8 7 .
129/ U n a c o m p l e t a s í n t e s i s d e lo i n v e s t i g a d o e n t o r n o a l
tema es a p o r t a d o por H. A s k a r y y J. C u m m i n g s ,  E s t i m a t i n g
A g r i c u l t u r a l S u p p l y R e s p o n s e w i t h the N e r l o v e M o d e l .
A
S u r v e y  en I n t e r n a t i o n a l E c o n o m y R e v i e w , V o l . 18, J u l y , 1977,
257-292.
130/ I C I R A ,
Departamento de Administración Rural,
 R e s p u e s t a d e los p r o d u c t o r e s a g r í c o l a s a n t e c a m b i o s en l o s
p r e c i o s  m i m e o , S a n t i a g o de C h i l e , 1 9 6 7 .
131/ U n i v e r s i d a d C a t ó l i c a d e C h i l e ,  R e s p u e s t a d e la
p r o d u c c i ó n b o v i n a a n t e c a m b i o s en los p r e c i o s  , S e r i e d e
i n v e s t i g a c i o n e s al P r o g r a m a d e P o s t g r a d o en E c o n o m í a A g r a r i a
(PPEA), S a n t i a g o d e C h i l e , n o v i e m b r e de 1 9 7 3 .
132/ H . H u r t a d o , C . C e l e d ó n , G. G o n z á l e z y A . Gálir.ez,
Respuesta a precios de productos agrícolas.
Enfoques altern a t i v o s de m e d i c i ó n  , D e p a r t a m e n t o d e E c o n o m í a A g r a r i a d e la
Universidad Católica de Chile, Santiago, 1980.
133/ M , N e r l o v e , The D y n a m i c of S u p p l y :
Retrospect
and P r o s p e c t  en A m e r i c a n J o u r n a l of A g r i c u l t u r a l E c o n o m i c s ,
D e c e m b e r , 1979, p p . 8 7 4 - 8 8 0 .
El p r i m e r t r a b a j o d e M . N e r l o v e
es  T h e D y n a m i c of Supply,
E s t i m a t i o n of F a r m e r R e s p o n s e to
Price, The John Hopkins University Press, Baltimore, 1958.
134/ A. R o j a s , o p . c i t . , p p . 1 6 3 - 165,
135/ Se a d j u n t a n

en el A n e x o ,

c i n c o de los c a s o s

indi-

cados .
136/ R. C o r t á z a r ,  D i s t r i b u c i ó n del i n g r e s o , e m p l e o y
r e m u n e r a c i o n e s r e a l e s en Chile, 1 9 7 0 - 1 9 7 8  en C o l e c c i ó n d e
E s t u d i o s de C I E P L A N , N ° 3 , junio d e 1980; d e s t a c a q u e en 1978
en el G r a n S a n t i a g o un 10,4% del i n g r e s o t o t a l se d i s t r i b u y e
e n t r e el 40% d e la p o b l a c i ó n , m i e n t r a s q u e el 20% d e la p o b l a ción d e i n g r e s o s m á s a l t o s c o n c e n t r a b a u n 57,3% d e l i n g r e s o .
137/ R. C o r t á z a r y J. M a r s h a l l ,  I n d i c e d e p r e c i o s al
c o n s u m i d o r en C h i l e , 1 9 7 0 - 1 9 7 8  , C o l e c c i ó n d e E s t u d i o s d e
C I E P L A N , N ° 4 , n o v i e m b r e de 1980
138/

INE, III e n c u e s t a de p r e s u p u e s t o s

139/ INE,  I n f o r m e e s t a d í s t i c o
S a n t i a g o , 1982.

186

familiares1979.

julio-septiembre

1982,

H O / A . R o j a s , o p . cit., e s t i m a c i ó n p a r a el p e r í o d o
1 9 6 0 - 7 0 u n a m i g r a c i ó n p r o m e d i o a n u a l d e u n 2 , 8 % d e l total
d e los a c t i v o s r u r a l e s .
141/ J . M e l l o r ,  E c o n o m í a d e d e s a r r o l l o a g r í c o l a  , F o n d o
d e C u l t u r a E c o n ó m i c a , M é x i c o , 1970, p . 6 2 .
142/ B . J o h n s t o n y J. M e l l o r , El p a p e l d e la a g r i c u l t u r a
en el d e s a r r o l l o e c o n ó m i c o  en D e s a r r o l l o a g r í c o l a , E. F l o r e s
(editor), F o n d o d e C u l t u r a E c o n ó m i c a , M é x i c o , 1972, p. 4, r e c o n o c e n c o m o uno d e los f a c t o r e s b á s i c o s r e s p o n s a b l e s d e la
transformación estructural de una economía a una elasticidad
i n g r e s o d e la d e m a n d a a l i m e n t o s d e c l i n a n t e y m e n o r q u e la
unidad.
143/ U n tercer trabajo de C 0 R F 0  E s t u d i o d e l p r o y e c t o de
c o m e r c i a l i z a c i ó n d e a l i m e n t o s p a r a el G r a n S a n t i a g o  , m i m e o ,
S a n t i a g o d e C h i l e , 1975, c o n s i d e r a l o s v a l o r e s e s t i m a d o s c o n
a n t e r i o r i d a d por C I E C U C en los a ñ o s 1 9 6 3 - 6 4 .
144/ U n a m e j o r p e r c e p c i ó n d e esta s i t u a c i ó n se o b t i e n e
si se a n a l i z a n c o n p o s t e r i o r i d a d los t é r m i n o s d e i n t e r c a m b i o
d e a l g u n o s p r o d u c t o s a g r o p e c u a r i o s en r e l a c i ó n a o t r o s
productos.
145/ L a u t i l i d a d a p a r e n t e para la a g r i c u l t u r a c a m p e s i n a
que n o u t i l i z a t r a b a j o e x ó g e n o - s i t u a c i ó n q u e se a s u m e - se
o b t i e n e r e s t a n d o d e la e n t r a d a b r u t a el t o t a l d e c o s t o s e f e c t i v o s y u n 10% d e d i c h o c o s t o p o r c o n c e p t o d e i m p r e v i s t o s y
costo financiero.
D i c h o v a l o r fue d i v i d i d o p o r el t o t a l d e
j o r n a d a s q u e la r e s p e c t i v a a p l i c a c i ó n t e c n o l ó g i c a por h e c t á rea d e m a n d a , e s t a n d o e x p r e s a d a la u t i l i d a d a p a r e n t e por j o r n a da d e t r a b a j o a p l i c a d a , o b i e n en q u i n t a l e s d e p r o d u c t o , v a l o r
q u e se o b t i e n e d i v i d i e n d o r e s p e c t i v a m e n t e la u t i l i d a d a p a r e n t e
por el p r e c i o d e l p r o d u c t o en r e f e r e n c i a .
146/ C O R F O ,  I n s u m o s d e la a g r i c u l t u r a c h i l e n a  , 1965;
C O R A - I I C A  I n s u m o s d e la a g r i c u l t u r a d e r i e g o  , 1975;
I C A D E S ,  P r o g r a m a d e d e s a r r o l l o a g r o p e c u a r i o d e la C o o p e r a t i v a
M u l t i a c t i v a R a y é n M a h u i d a , IX r e g i ó n  , 1 9 7 6 ; I N P R O A ,  P r o g r a m a d e d e s a r r o l l o a g r o p e c u a r i o d e la C o o p e r a t i v a A l b o r e a r
Campesino, VII región, 1977; Fichas técnicas
del Servicio
A g r í c o l a G a n a d e r o (SAG), B a n c o del E s t a d o y e n c u e s t a s no
publicadas por INPROA.
147/ C o e f i c i e n t e que m i d e el g r a d o d e a s o c i a c i ó n e n t r e
dos variables.
148/ L a s i m p o r t a c i o n e s d e trigo r e p r e s e n t a n un v a l o r del
4 0 % d e la m o l i e n d a d e trigo en el p a í s .
149/ L a s i m p o r t a c i o n e s d e m a í z c o r r e s p o n d e n a a l r e d e d o r
d e u n 30% d e l c o n s u m o n a c i o n a l .
150/ L e y e s N ° s 16.250, 16.455 y 16,625.
151/ A . C o r v a l á n ,  E l e m p l e o en el sector a g r í c o l a .
R e a l i d a d y p e r s p e c t i v a  , C E P L A N , D o c u m e n t o N ° 5 2 , 1976, p, 8;
D E A - U C ,  P a n o r a m a e c o n ó m i c o de la a g r i c u l t u r a  , N ° 1 0 , 1980,
p. 4.
152/ P R E A L C - O I T , Small F a r m e r s and A g r i c u l t u r a l W o r k e r s
in C h i l e , 1 9 7 3 - 1 9 7 9  , 1981, p. 18.

187

153/

DEA-UC,

154/

Ibíd. p.

Panorama

155/ D E A - U C ,
:.982, p .

156/ A una
explotación
cit.p.

..., o p . c i t . ,

económico

Panorama

conclusión

del parque

se l l e g a

p.4.

de

la a g r i c u l t u r a  N°22,

remunerados

por

categoría
cuenta

de

acuerdo

la

al

distribu-

tamaño

Small Farmers

tratara

...,

and

de

la

...,

trabajadores

migratorio

p.

es,

eso

a q u e la

del

no
mantu-

total,

DEA-

11.
sí, u n

mecanismo

expresión

baja.

Es posible

transferencia

de una

1976-1980

de un 37,5%
ibíd.,

significativamente
se m a n t u v i e r a

los

e n el p e r í o d o

relativa
de

158/ El m e c a n i s m o
dicho valor

ocupacional,

propia,

económico

que coadyudó
se

producto
de

en P R E A L C - O I T ,

su p a r t i c i p a c i ó n

UC, Panorama

al

similar,

automotriz

66.

157/ Como
vieron

de

11

ción nacional
op.

económico

3.

de cesantes

absoluta

de

que muchas

veces

del

sector

rural

de..., op.cit.,

p.10.

urbano.
159/ DEA-UC,

Panorama

160/ P R E A L C - O I T ,
pp.

161/ A. M o n a r d e s ,
mía,

El

por un

Agricultural
al

invierno
pleo,

estudio

Sector

y de

estacional

21% en

N°72,

coincidentes
citado

pp.

con

Econo-

los

por DEA-UC,

11-647,

en u n 33%

de

1979.
Chile:

en e l q u e

en los m e s e s

se

ce

primavera.
Características

de Economía,

de Chile,

Primer

o bien

INE,

del

Departamento

semestre,

informativo

sobre un

165/ VII,

10% en

IX, X

empleo

y

desem-

de Economía

Santiago

de

de Chile,

la
1978,

1979, Tesis,

Facultad

vas, Universidad
la d e n o m i n a c i ó n
asalariados
tuación
valor

de

no

parte

ya

familia

rior

de

Schejtman,

que

consiste

pp.
la

familiares,

sobre la

pp.

10-

inquilino

de

continuar

aún

a cierto

institución

como

con

tipo

es una

de

si-

chilena.

agrícola mensual
ingreso

de un

del...,

ración diaria

y 2.600 kilos de calorías,

porotos,

pan,

papas,

1971-

Administrati-

y

el

mínimo

agrícolas.
base

proteína

arroz,

y

e n la a g r i c u l t u r a

de asalariados
El

agrícolas

referirse

salario mínimo

básica

en u n a

cit.,

17-26.

idea

que dicha

superada

Se asume un

169/ Ración

1981,

inquilinos para

seis asignaciones

de una

Remuneraciones

suscribe

permanentes,

en gran

168/

de

op.

de Ciencias Económicas

de Chile,

167/ El a u t o r

estadístico...

1983.

región.

1 6 6 / S. G a l l e g u i l l o s ,

188

agricultura:

Departamento

203-222.
164/

tipo

algo

op. cit.

Sanfuentes,

en Revista

Universidad

serían

de PREALC,

...,

subempleo

163/ A.

e n la p e q u e ñ a

de C h i l e  ,

de Chile, Publicación

162/ E s t o s v a l o r e s

estima

empleo

del Valle Central

Universidad

arrojados

11,

op.cit.,

35.-36.

un e s t u d i o

pp.

económico

Small Farmers and...,

op.

estudio
cit.,

base de unos
compuesta

carnes y grasas.

antep.

164,

59 g r a n o s

por

de

leche,

Dicha

ración

f u e v a l o r a d a para cada año d e a c u e r d o al p r e c i o a l

consumidor

y c o m p a r a d a p a r a cada año en t é r m i n o s n o m i n a l e s .
S o l o se
p r o c e d i ó a r e e m p l a z a r la c a n t i d a d d e g r a s a a n i m a l por su e q u i v a l e n t e en a c e i t e c o m e s t i b l e .

189

ANEXO
L o s c i n c o casos q u e a c o n t i n u a c i ó n se p r e s e n t a n , h a n sido
e x t r a í d o s de la T e s i s d e D o c t o r a d o d e l a u t o r , a p r o b a d a por la
F a c u l t a d de A g r o n o m í a d e la U n i v e r s i d a d T é c n i c a d e M u n c h e n ,
el 29 d e j u l i o d e 1982.
L o s c a s o s e s t u d i a d o s - n u e v e en t o t a l - f u e r o n d e s a r r o l l a d o s en el m e s d e a b r i l d e 1981, en la zona c e n t r a l d e C h i l e .
El o b j e t i v o de e s t u d i o era extraer de l o s e n t r e v i s t a d o s
- a g r i c u l t o r e s c a m p e s i n o s - el m á x i m o de Jos e l e m e n t o s d e j u i c i o
q u e son c o n s i d e r a d o s e n el p r o c e s o d e toma d e d e c i s i o n e s p r o d u c t i v a s , en e s p e c i a l lo r e l a c i o n a d o c o n la v a r i a b l e p r e c i o s .
L o s e n t r e v i s t a d o s e r a n socios a c t i v o s d e c o o p e r a t i v a s
c a m p e s i n a s , c u y o s n o m b r e s f u e r o n f a c i l i t a d o s por d i c h a s o r g a n i z a c i o n e s , s e l e c c i o n á n d o s e los c a s o s f i n a l e s de e s t u d i o al
azar.
L a s d i r e c t i v a s d e las c o o p e r a t i v a s f a c i l i t a r o n las
t a r e a s d e p r e s e n t a c i ó n d e l a u t o r , f a c t o r q u e influyó positiv a m e n t e para l o g r a r un clima apto d e t r a b a j o y c o n f i a n z a .
Los
c a m p e s i n o s e n t r e v i s t a d o s f u e r o n r e s p o n d i e n d o a una p a u t a d e
p r e g u n t a s p r e e s t a b l e c i d a s , la q u e f u e a p l i c a d a con la m a y o r
f l e x i b i l i d a d p o s i b l e con el o b j e t o d e h a c e r d e e l l o s m á s b i e n
una c o n v e r s a c i ó n q u e u n a e n t r e v i s t a .
L o s o b j e t i v o s d e l e s t u d i o , la m e t o d o l o g í a e m p l e a d a y
las c a r a c t e r í s t i c a s o r g a n i z a c i o n a l e s d e los c a m p e s i n o s e n t r e vistados impiden cualquier posibilidad de generalización de
las c o n c l u s i o n e s que se p u e d e n extraer del e s t u d i o .
E l l a s sí
p u e d e n ser c o n s i d e r a d a s como  t i p o s  d e l a s z o n a s d o n d e f u e r o n
realizadas.
E l C u a d r o 27 p r e s e n t a los a n t e c e d e n t e s g e n e r a l e s d e
c a s o s q u e fueron e s t u d i a d o s ,
Caso

1 - Pichidegua, VI

los

región

Para
d o n R.D, el c e n t r o d e su m o t i v a c i ó n c o m o p r o d u c t o r lo
c o n s t i t u y e el p a g o de la t i e r r a r e c i b i d a de la reforma a g r a r i a
(20 a ñ o s de d e u d a ) .
A ú n no ha c a n c e l a d o n i n g u n a c u o t a , ya
q u e se e n c u e n t r a en el p e r í o d o d e g r a c i a , p e r o p i e n s a q u e con
 e s f u e r z o s y s a c r i f i c i o s l o g r a r á salir a d e l a n t e  .
Don R.D.
no t i e n e a s p i r a c i o n e s u r b a n a s .
E s un d e c i d i d o p a r t i d a r i o d e
las n u e v a s t é c n i c a s de p r o d u c c i ó n .
La o p i n i ó n de los técnicos,
la m a n t e n c i ó n de la f e r t i l i d a d d e l r e c u r s o b á s i c o

191

Cuadro 27
D T S G N R L S ESTUDIOS D C S S
AO E E AE
E AO

Tamaño
grupo
familiar

Tamaño
Calidad
.„ „ , , .
. ,
Alfabetismo del pre- recurso
dio (ha) natural

Distancia Rubros
,
.
de mercade
do (Km)
productos

Lugar
.,
region

Tipo de pro.,

Pichidegua
VI región

Beneficiario
reforma agraria

Analfabeto
funcional

Trigomaíz

Puchuncavi
V región

Kinifurtdista

Analfabeto
funcional

Trigogarbanzcs

Putaendo
V región

Arrendatario

Casablanca
V región

Beneficiario
reforma agraria

Destino
. ,
de la producción

Mercado
79*

Cebade.
frijoles

San Fernando Beneficiario
VI región
reforma agraria

Trigoleche
m r y
IV

Mercado
7%

Raíz
zapallo
papas

Mercado
79*

Fuente* Elaboración propia*

-en la medida de sus posibilidades- y el entender a las
nuevas técnicas como superiores a las antiguas, son elementos
que toma en consideración.
Lamenta no tener la educación suficiente para entender
el por qué de las cosas; desea sí que sus hijos no se enfrenten a la vida con las limitaciones que él ha tenido.
Las decisiones de siembra en su huerta familiar se basan
en poder garantizar a su familia un mínimo y que no es del
caso comprar, ya que se puede producir. En la huerta familiar
trabaja toda la familia. El resto de la parcela esta explotada con los rubros: papas, frijoles, en pequeña escala y
fundamentalmente, maíz y trigo. Estos últimos son la base de
la explotaciSn comercial que hace don Ratíl. Las razones para
ello la constituyen: su experiencia en el fundo y posteriormente en el asentamiento, el hecho de que no sean intensivos
en el uso de mano de obra -trabaja s6lo con su hijo mayorlas líneas de crédito que puede obtener en la cooperativa y,
finalmente, los consejos de técnicos y amigos.
El precio para don Raúl, se constituye más que en un
indicador de qué producir, en una señal
a cuánto es lo
mínimo que se puede vender. Las limitantes agroclimáticas y
de mano de obra no le dejan un spielraum más amplio para tomar
otro rumbo en su producción. Consultado sobre dSnde veía los
mayores problemas en el proceso productivo señalo: i) en
el finaneiamiento de las siembras y decisión de qué sembrar;
ii) en la técnica misma del cultivo, o iii) en la comercialización del producto. Cree que en esto ultimo se encuentran
las máximas dificultades. De no existir un esfuerzo de la

192

cooperativa en este sentido, nos encontraríamos sometidos a lo
que comerciantes y transportistas en la época de comercialización determinan. Consciente de los bajos precios que tienen
los productos que él cosecha, intenta desarrollar una ilustración de la pérdida de los términos de intercambio que no logra
desarrollar con exactitud. La venta de la producción la hace
inmediatamente después de la cosecha. No tiene ninguna posibilidad de esperar un mejor precio. El pago del crédito y de
los intereses obligan, según él, a operar de esa manera.
La aplicación tecnológica que hace se basa, en lo que a
preparación de suelos se refiere, en un sistema semimecanizado
-roturas y rastraje mecánico- consiguiendo para ello fuerza
motriz en la localidad con familiares y amigos. El paquete
tecnológico que utiliza está dado por la aplicación de semilla
certificada, calculando el resto de la aplicación -fertilizantes y pesticidas- a lo que dé la parcela; es decir, el
rendimiento que permite retribuir el crédito. Ello es calculado mentalmente de acuerdo al rendimiento histórico que don
Raúl ha tenido u observado y a una consideración pesimista
del precio a obtenerse. El precio calculado es por lo general
bastante pesimista (en dicha temporada aproximadamente un 75%
de lo realmente pagado al productor). No fue posible profundizar más la discusión con respecto al tema, así como tampoco
los supuestos utilizados para las relaciones tecnológicas.
Los rendimientos obtenidos por el entrevistado son aceptables
si se los compara con el rendimiento zonal (obtiene unos 30 a
35 quintales por hectárea en el caso del trigo y 45 a 50 quintales por hectárea en el maíz).
Don Raúl tiene una buena aproximación de cuál se -ía la
óptima utilización de su parcela si no existieran limitantes
en los factores y recursos productivos. Piensa que paltos y
naranjos serían la mejor alternativa -lo que en el hecho es
así- pero para ello se necesita ser empresario. Para él
ello es sinónimo de educación, agilidad comercial y capacidad
de decisión, yo a mí edad, nunca podré serlo.
Consultado finalmente sobre la posibilidad de considerar
aplicaciones tecnológicas no tan demandadoras de recursos
externos -crédito- que si bien le permitirían cosechar menos,
pero también suponen un menor riesgo y una mayor independencia
de la fuente crediticia, cree que ello es imposible de realizar por cuanto él y su familia tienen necesidades económicas
en efectivo, generadas del consumo familiar por una parte
-alimentos, educación de los hijos y movilización, fundamentalmente- y por otra, de las exigencias del pago de la parcela
tales como impuestos, cuotas y contribuciones.

193

Caso 2 - Puchuncaví, V RegiSn
Don J.M. ha dedicado toda su vida a la agricultura, aunque si
bien siempre ha estado pensando en irse a la ciudad. El
hecho de tener asegurada la alimentación con su parcela y la
incertidumbre de los nuevos gastos de la vida urbana lo han
frenado. El centro de su motivación económica lo constituye
el hecho de poderse mantener. En la pequeña parcela de su
propiedad produce lo básico para su subsistencia (papas,
frijoles y conejos). Los terrenos que arrienda y trabaja en
media los destina a la producción de trigo -mediería- y mantención de cinco vacas y dos caballos, según él, su único capital.
No dispone de fuerza de trabajo adicional. Es muy crítico respecto a las nuevas técnicas. No es partidario de la
fertilización, aunque algo aplica (unas 15 unidades de nitrógeno en el trigo). No está consciente de lo degradado de los
recursos que explota fruto del monocultivo. Si bien las
nuevas técnicas son más aliviadas -entiende a las nuevas
técnicas en directa relación con la mecanización- antes era
mejor: se sembraba menos y se cosechaba más. Don Justo no
recibe asistencia técnica y no demanda prácticamente insumos.
En la zona de Puchuncaví converge un problema ecológico
que el entrevistado conoce en detalle. Se trata de una refinería de cobre -Ventanas- cuyos efectos debido a la emanación
de gases sulfurosos han afectado seriamente a la zona. Para
don Justo este hecho se ha transformado en la variable que
explica todos los fracasos. La entrevista transcurre matizada
permanentemente por afirmaciones como por ejemplo: el humo
nos tiene enfermos, por el humo ya no conviene sembrar nada.
Los efectos de las emanaciones los percibe don Justo
desde hace unos cinco años, aunque si bien la refinería lleva
ya bastante más tiempo en operación y frente al hecho de que
ctros productores de la zona han estado invirtiendo en forma
sistemática y con buenos resultados. Los efectos ecológicos
del problema, aunque reales, parecen ser interpretados por
el entrevistado como una dosis de fatalismo.
Los elementos que este pequeño propietario considera en
la toma de decisiones en sus siembras no son de fácil extracción. La rutina en las medierías de trigo y garbanzo -es lo
cue he hecho toda mi vida- y el suponer que la actividad
agrícola es una lotería -desde el punto de vista de los precios
y de los rendimientos- son al parecer los elementos que más
pesan.
Durante la entrevista se detecta sólo una consideración
que hace sugerir que contempla el nivel de precios como variable. Ese año buscó insistentemente mediería de garbanzos,
para jugar a la lotería que él describe, los antecedentes
de precios parecen sugerir otra cosa.
Otro elemento que

194

don Justo considera en la planificación de sus siembras, pero
que no logra ser racionalizado por él, lo constituye la limitación de mano de obra.
El óptimo uso de los recursos que dispone, si no existieran limitantes, lo conoce vía observación de los vecinos
-pasto con riego por aspersión- aunque no logra imaginarse
cómo sería todo si no existieran dichas limitaciones. La
aplicación tecnológica en el caso del trigo es para él una
mera receta: tres sacos de semilla (240 kilos) y un saco de
salitre (unas 13 unidades de nitrógeno). De dicha aplicación
cosecha unos ocho sacos de trigo por hectárea, a veces no se
recupera ni la semilla. La zona no cuenta con buenas posibilidades de trabajo extrapredial, excepto el Plan de Empleo
Mínimo desarrollado por la Municipalidad local.
Caso 3 - Putaendo, V Región
Don C.F. no tiene su lugar de residencia en las cercanías inmediatas de la parcela que arrienda. Su necesidad de tener que
cancelar un arriendo con la renta de la producción que obtiene
lo obligan, según él a tener que usar la técnica. Parece
conocer detalles de las técnicas de cultivo en lo referente a
preparación de suelos, dosis de fertilización, control de
ataques y otros aspectos. Don Carlos está consciente de que
la aplicación tecnológica supone riesgos que hay que correrlos, ya que se trata de salvar lo invertido (incluyendo en
ello los cánones de arriendo).
Los meses de invierno los dedica a buscar leña, la que
vende posteriormente en el pueblo. Piensa que sin su job no
podría resistir los meses de invierno y cancelar la mano de
obra que necesita contratar en la temporada de cosechas
(unas 30 jornadas en total).
El entrevistado piensa que en su caso el precio no es
decisivo en la toma de decisiones del qué producir. Si el
precio está bueno es probable que muchos se dediquen a producir en este sentido y al final se pierde la plata. Este
conocimiento que don Carlos tiene de las leyes de la oferta y
demanda, lo obligan a considerar otras variables, segíln él.
Así, afirma que es importante conocer en qué rubros se puede
conseguir crédito -firmas exportadoras o bien la misma cooperativa- o qué rubro tiene un mercado seguro con los exportadores. Don Carlos trata de obviar dificultades en el proceso
de comercialización lo que para él representa el mayor problema. También es decisivo no tener que contratar demasiada
mano de obra. Don Carlos está consciente de que los tiempos
no son favorables para la actividad agrícola, en la agricultura se vive de ciclos, no siempre los negocios andan bien.
Pese al conocimiento que dice tener, la situaciones de mercando, a veces no tienen respuestas suficientes para justificar
su insistencia en los cultivos tradicionales. Sólo en el caso

195

de los frijoles tiene posibilidades de mercado externo pero
reconoce que el mercado le dejó muy amarrado.
Piensa que él podría hacer buenos negocios en la agricultura, pero no se siente atado al igual que sus colegas. A
veces pienso que soy muy libre de decidir y de actuar, pero al
término del año agrícola, comparo y no es muy diferente, lo que
hago en relación a otros o a años anteriores. Para esa contradicción: libertad sentida en términos de decisiones empresariales y posibilidades concretas de ejercerla, el entrevistado no encuentra una respuesta satisfactoria. Se siente privilegiado en relación a otros campesinos de la zona, por el
hecho de que gracias a su movilidad e inquietudes personales
puede ver o escuchar más que otros, pero que desgraciadamente
la reforma agrariaho consideró gente como yo. Con tierra para
mí, todo sería distinto.
En el transcurso de la conversación aparecen algunas
restricciones que si bien en un comienzo no fueron ocultadas
por él, dado que son obvias, no son racionalizadas por él.
Por ejemplo, el hecho de que sus posibilidades de arriendo se
concentren en terrenos que tienen algunas dificultades de
riego. En los dos últimos años dice no haber tenido problemas,
pero en otras temporadas sí. Los terrenos de riego de
primera clase y los de segunda clase del valle tienen precios
impagables, por eso recurro a lo que puedo pagar; ahora con
los reformados no es tan difícil. Sus observaciones sobre
el mercado externo no están tanto en los mejores precios que
dichos productos consiguen sino que más bien en los anticipos
que las empresas exportadoras dan y que a él le permiten
darse vuelta en determinados meses. La aplicación tecnológica que él realizó -45 unidades de nitrógeno y 92 de fósforo
por hectárea de maíz; 69 unidades de fósforo en el frijol y
32 unidades de nitrógeno y 42 de fósforo por hectárea de
cebada- las que parecen inconsecuentes con sus formulaciones
iniciales.
Don Carlos se siente arriesgando mucho con ellos, más
aún, dice que el resto sería quitarle el pan a mis hijos.
El productor dice conocer al detalle su capacidad de endeudamiento, el pleno uso que él hace de ello, se transforma en
sinónimo de utilización de la técnica. No queda claro sí,
el hecho de que si tuviera menos restricciones de capital
utilizaría algo más.
Caso 4 - Casablanca, V Región
Don J. 0., al igual que la mayoría de los pequeños y medianos
productores de Casablanca, enfrenta con muchas dificultades el
problema del riego. Una pequeña bomba que utiliza le permite
regar con cierta seguridad unas dos hectáreas. El resto debería ser regado con una bomba de propiedad comunitaria, la

196

cual cumple ya su segunda temporada fuera de servicio. El
asentamiento donde trabaja era eminentemente lechero.
Una vez ocurrida la asignación, la lechería fue repartida entre los socios y ese es un capital que poco a poco nos
hemos ido comiendo. De once vacas lecheras que poseía inicialmente, le quedan sólo cuatro, obteniendo de ellas unos
25 litros al día. El resto de la superficie la destina al
cultivo del trigo prácticamente la única alternativa que
tengo sin la seguridad de riego. Durante el período de reformas hizo diversos cursos, lo que según el le abrieron
mucho los ojos. Con anterioridad había trabajado en el fundo,
en la llavería y lechería.
Las dificultades con el riego lo han llevado según él a
buscar otras perspectivas fuera de la agricultura. Hace seis
meses vendió tres vacas lecheras e instaló un pequeño puesto
de frutas y verduras en la ciudad, en éste vende productos de
su chacra, leche, pan que hace su señora y otros productos
que compra a mayoristas. El balance de los seis primeros
meses en esta nueva actividad fue según él positivo, si lo
compara con la aflictiva situación por la que atraviesan sus
excompañeros del asentamiento. Pese a ello se siente atado a
la agricultura. Planea ahorrar un poco de dinero, asegurarle
el riego al menos a unos tres cuartos de su parcela y retomar
el rubro lechero; mejor alternativa de producción de la zona,
lo cual en realidad parece acertado.
Piensa que para él el precio no es un buen indicador de
lo que se debe sembrar, él enumera las siguientes limitaciones
según importancia: factores relacionados con riego, dificultades en la obtención de crédito y problemas en la rentabilidad del cultivo, que se expresan en la dificultad real de
poder cancelar los recursos solicitados. Este último hecho ha
conducido según el entrevistado a que muchos productores traten de guardar semillas para la temporada siguiente, determinando en el hecho futuras decisiones de producción. Otro
factor que también debe ser considerado lo constituye la posibilidad de los productores reformados de contratar mano de
obra estacional. Este hecho limita también las posibilidades
de cultivos. En función de las restricciones señaladas,
según don Jorge, queda muy poco donde elegir. En su caso
existe la alternativa del maíz si el año se ha presentado
más o menos lluvioso.
Para los cultivos no tradicionales existen pocas alternativas por el momento en el valle y aquellos relacionados con
la ganadería requieren de mucho capital.
La aplicación tecnológica que él hace se basa en los
estándares de producción diseñados por INDAP. Piensa que el
tiempo le ha ido demostrando que el gasto de insumos que ha
hecho es un poco elevado en relación a la utilidad que se
obtiene. En el curso de la entrevista surgieron algunas
contradicciones en relación a la aplicación de la tecnología.

197

Al tratar de aclararlos influyeron negativamente sobre la
conversación. La opinión del autor respecto a este punto,
es que el entrevistado demuestra un conocimiento bastante adecuado respecto a algunos aspectos específicos del proceso de
producción pero en otros, la interpretación del entrevistado
es errada. Los conocimientos sobre ganadería son adecuados,
esto se puede explicar por su experiencia laboral y la capacitación que tuvo. En el área agrícola el conocimiento es mas
limitado, por ejemplo las aplicaciones de salitre al trigo las
relaciona con la capacidad que adquiere la planta de retener
humedad. Desconoce también la inconveniencia de dejar semillas para los años agrícolas siguientes, toda vez que se trata
de semillas mejoradas genéticamente. Esto se debe a que previamente las tareas estuvieron especializadas debiendo ahora
enfrentar el proceso de producción como empresarios y productores no teniendo para todos los casos la misma experiencia.
Caso 5 - San Fernando, VI Región
Don H. 0. trabaja la parcela que recibió de la reforma agraria
con un cuñado cesante de Santiago. La zona donde ella se
ubica tiene dificultades de riego, hecho que a el, a diferencia de otros asentados, lo afecta más directamente. Con cierta seguridad logra regar tres hectáreas y eventualmente otras
doce; dedica cinco al cultivo del maíz, dos al zapallo, dos de
praderas y una a varios productos de chacarería.
La conversación transcurre con una fluidez poco frecuente. Don Héctor deja que le pregunten sobre los diversos
aspectos que engloban el cuestionario de preguntas, incluso
va captando la intencionalidad con que algunas preguntas son
formuladas. Su actividad sindical en el pasado lo hace ver
los problemas con una perspectiva diferente. Si bien dice no
tener ninguna ideología, lo campesino, los problemas de los
campesinos han sido y serán siempre motivo de mis preocupaciones.
Don Héctor ve la actual política agraria como definida
con la intención de liquidar a los campesinos de la reforma
agraria. Su motivación central como productor la constituye
el hecho de poder demostrar mediante su testimonio que, pese
a lo adverso de las condiciones, el campesino con su esfuerzo
es capaz de salir adelante. El cree que lo está consiguiendo.
Es un convencido de que en el proceso de comercialización se concentra el nudo de los problemas que hay que enfrentar. Piensa que en materia de precios agrícolas hay discriminaciones evidentes entre lo que se le paga a los patrones
y lo que se le paga a los campesinos. Para ello cita el
caso del maíz (7.5 pesos por kilo patrón, 5.8 pesos por kilo
campesino).

198

Respecto a la calidad de productos, cantidades, compradores y diferencias en la época de comercialización existen
discrepancias que él no considera en la formulación de sus
apreciaciones.
Don Héctor toma sus decisiones de producción principalmente en función de dos elementos. En primer lugar del agua,
ya que no puede orientar su producción a rubros con uso intensivo de este factor; en segundo lugar, considera las posibilidades de comercialización ligadas a lo que produce. En esto
ditimo influye la perecibilidad de los productos, las posibilidades de su transporte y el hecho de ofrecer una variedad
si es que lo hace directamente.
Don Héctor viaja ocho horas en su carreta dos días a la
semana para ir a la feria de San Fernando. En ella vende zapallos, maíz, papas y a veces frijoles. Ha intentado otras veces
ir a las ferias de Santiago -unos 150 kilómetros- para lo cual
ha arrendado un camión y trasladado sus productos. El dice
que trata de huir de los comerciantes y transportistas, que
son un monopolio que se aprovecha de la ignorancia de los
campesinos y que pagan a veces con documentos falsos y eluden
el pago de ciertos impuestos. Piensa que el problema central
de los campesinos es que todos producen casi lo mismo y para
peor, vendemos al mismo tiempo.
En lo que respecta a aspectos técnicos, dice dejarse
asesorar cuando él no esta en condiciones de encontrar una
solución al problema. Señala que confecciona al comienzo de
la temporada una pequeña hoja-presupuesto, donde establece
los principales gastos e ingresos del año. Esta consciente
del riesgo en que incurre cuando adquiere insumos, pero según
él en el control de las pestes y en la fertilización no se
puede ahorrar (en el maíz utilizó semilla híbrida y aplicó
64 unidades de nitrógeno y 100 unidades de fósforo), Esta
consciente que si aplicara más podría cosechar algo más, pero
dada su situación económica no puede arriesgarse.
Necesidades económicas apremiantes como el pago de la
cuota de la parcela, impuestos y otros -unos 60 quintales de
trigo al año en términos de producto- lo obligan a producir
excedentariamente. De no ser así quizás hubiese optado por
técnicas menos intensivas en el uso de insumos. Siempre está
preocupado, según él, de abaratar costos aunque si bien no al
nivel de llegar a prescindir de la técnica, la tierra se va
cansando y el control de algunas malezas se va haciendo muy
difícil,
Don Héctor entrega fundamental importancia a la forma de
educar a sus hijos lo mejor posible, así podran hacer lo que
quieren. Conoce bien cuál sería la óptima combinación de
recursos si no tuviera restricciones de capital y agua, principalmente. Ante esa posibilidad se intenta confrontarlo mediante algunas preguntas, reaccionando a la nueva situación
en forma precisa y detallada.

199

Cuadro

11

APORTE REGIONAL A LA PRODUCCION AGROPECUARIA NACIONAL
PROMEDIO AÑOS AGRICOLAS 1979/80 - 1980/81. (Ton).
Regiór
I
II
III
IV

Trigo

Maíz

Frejoles

283

237

-

101

50

Lentejas

-

Papas

122

13.928

5 057

3 063

1.013

-

65

406

-

16

•

711

Leche _ 2 /

-

167

-

4.478

Carne 1/

306

-

61.644

-

4.109

-

v

14.401

27 640

2 691

R.M.

62.360

118 566

2 581

VI

61.074

232 998

24 835

124

29.537

50.546

VII

89.304

64 426

39 651

2.799

158.172

67.202

VIH

188.348

9 618

31 394

13.943

107.588

91.294

SO. 704

IX

257.560

2 042

6 403

5.302

104.381

193.400

73.814

X

104.280

35

68

-

393.448

265.470

411.138

-

2.441

16.539

-

2.856

XI
XII

TOTAL

570

30

-

81
796.681

461 477

110 .814

22.266

29.228

28.382

7.228

64.679

-

103.385

40.975

1/

Número de c a b e z a s r e m a t a d a s en f e r i a s

2/

-

137

-

820.327

955.172

f u e n t e : Base ODEPA, C h i l e E s t a d í s t i c a s A g r o p e c u a r i a s ,

-

2.093

626.801

1980-81.

Sobre l a r e c e p c i ó n .

regionales.

C u a d r o 29

APORTE RELATIVO REGIONAL A LA PRODUCCION AGROPECUARIA
PROMEDIO AÑOS 1979/80 y 1 9 8 0 / 8 1 a /
Región

Trigo

Maíz

Frejoles

Lentejas

Papas

Carne b /

Carne c /

I
II
III

0,6

IV

1.7

1,1

2,8

-

6,5

0,5

V

1.8

6,0

2,4

-

3,1

3,5

1,2

R.M.

7,8

25,7

2,3

-

6,8

12,6

6,5

6,2

VI

7,7

50,5

22,4

0,6

3,1

VII

11.2

14,0

35,8

12,6

16,6

8,2

VIII

23,6

2,1

28,3

62,6

11,2

11,0

14,5

IX

32.3

-

5,8

23,8

10,9

23,6

11,8

X

13,1

-

41,2

32,4

65,6

-

-

99,8

99,6

XI

-

2,0

XII
TOTAL

99,8

99,4

99,4

F u e n t e : Base ODEPA: C h i l e E s t a d í s t i c a s A g r o p e c u a r i a s 8 0 - 0 1 .
a/

Se d e s p r e c i a r o n l o s v a l o r e s menores a 0,5%.

6/

Sobre l o s r e m a t e s de b o v i n o s en f e r i a s ,

c/

Recepción r e g i o n a l de l e c h e en p l a n t a s .

200

100,0

99,6

Cuadro

11

CONSUMO DB FERTILIZANTES EM CHILE. 1974-1931
(Toneladas de nutrientes)
Año
1974

Nitrógeno
57.967

Fosforo

Potasio

103.480

16.176

37.469

57.545

8.402

1976

42.928

64.289

14.794

1977

38.166

59.323

9.952

1978

50.032

65.950

13.463

1979

56.374

73.465

13.609

1980

52.369

70.954

14.417

1981

49-253

56.458

13.170

1975

Fuente:

Alvaro Rojas, Agrarpolitik und Kleinbauernförderung in
Chile, 1950-1980, Tesis de Doctorado, T. U. München,
19R2,
ODEPA, Chile, Estadísticas Agropecuarias 1980-81.

201

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