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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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E
I
E R
S

46

políticas sociales

G

estión de programas
sociales en América Latina
Análisis de casos
Vol. I: Proyecto Joven de Argentina

Ernesto Cohen
Rodrigo Martínez
Cecilia Navarrete

División de Desarrollo Social

Santiago de Chile, febrero de 2001

Este documento fue preparado por Ernesto Cohen y Rodrigo Martínez expertos
de la División de Desarrollo Social de la CEPAL, y por Cecilia Navarrete,
Consultora de esta División. El documento fue elaborado en el marco del
Proyecto conjunto CEPAL/GTZ, Gestión de Programas Sociales de América
Latina.
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión
editorial, son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir
con las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
LC/L.1470-P
ISBN: 92-1-321798-6
Copyright © Naciones Unidas, febrero de 2001. Todos los derechos reservados
N° de venta: S.01.II.G.36
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York,
N. Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones
gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les
solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Índice

Resumen ........................................................................................ 5
Introdución ........................................................................................ 7
I. El marco global ......................................................................... 9
A. Crecimiento económico y empleo ......................................... 9
B. El problema del desempleo.................................................. 11
C. Las políticas activas de empleo ........................................... 11
D. El financiamiento del programa .......................................... 12
II. Descripción del modelo de organización ........................ 13
A. Los principios y lineamientos centrales .............................. 13
B. La organización y su contexto ............................................. 14
C. Los procesos de la gestión .................................................. 17
III. El programa desde una perspectiva estratégica .......... 21
A. Objetivos y supuestos de impacto ....................................... 22
B. La gestión del servicio......................................................... 27
C. La adecuación de la organización a la gestión .................... 31
D La capacidad de aprendizaje organizacional ....................... 34
Anexo
...................................................................................... 41
Bibliografía ...................................................................................... 51

3

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos. Vol. I, Argentina

Índice de cuadros
Cuadro 1
Cuadro 2
Cuadro 3
Cuadro 4

Argentina: Evolución de algunos indicadores socioeconómicos, 1990-1996............ 10
Costos del Programa según categoría de inversión (en miles de US$)
junio de 1998.............................................................................................................. 12
Destinatarios, clientes directos y proveedores del servicio ....................................... 16
Composición de la población objetivo, estimada y beneficiaria, por
variables consideradas................................................................................................ 30

Índice de recuadros
Recuadro 1

Componentes del Programa de Apoyo a la Reconversión Productiva....................... 12

Índice de gráficos
Gráfico 1

Evolución tasas de desempleo total y de jóvenes (menores de 25 años)
octubre 1991-octubre 1995 ........................................................................................ 10

Índice de diagramas
Diagrama 1
Diagrama 2
Diagrama 3
Diagrama 4
Diagrama 5
Diagrama 6

Procesos involucrados en la gestión de programas .................................................... 17
Esquema de procesos de gestión ................................................................................ 18
Los procesos de soporte en el modelo de gestión ...................................................... 19
Proyecto Joven: áreas de intervención ....................................................................... 23
Ejecución de cursos: debilidades o restricciones del modelo de gestión................... 32
Aspectos de la descentralización que contribuyen a la gestión
(Facilitadores) ............................................................................................................ 32
Diagrama 7 Restricciones a la descentralización........................................................................... 33
Diagrama 8 Monitoreo y evaluación: nodos estratégicos.............................................................. 35
Diagrama 9 Restricciones del monitoreo....................................................................................... 38
Diagrama 10 Evaluación de impacto: indicadores considerados..................................................... 39

Índice de anexo
Cuadro A.1 Características principales del modelo de organización y gestión............................. 42
Cuadro A.2 Cambios en la gestión de procesos: recomendaciones de los actores........................ 45
Diagrama A.1 Diseño de cursos: debilidades o restricciones del modelo de gestión ....................... 48

4

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Resumen

Este documento ha sido preparado en el marco del Convenio
CEPAL/GTZ para investigar la gestión de los programas sociales de
América Latina.
Presenta una síntesis del estudio sobre el Proyecto Joven de
Argentina, iniciado en 1994 con el propósito de contribuir a la
inserción laboral de los jóvenes desocupados en condiciones de
vulnerabilidad y brindar capacitación en áreas donde existe demanda
de mano de obra.

5

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Introducción

La División de Desarrollo Social de la CEPAL, con la
participación de cinco equipos nacionales y el patrocinio de la GTZ
realizó una investigación sobre Gestión de Programas Sociales en
América Latina, que analizó el Programa de Reconversión Laboral
(PARP) de Argentina; el Programa Nacional de Control de DST-AIDS
de Brasil; el Programa de Apoyo a la Microempresa de Chile; el
Programa de Restaurantes Escolares de Medellín; y el Fondo de
Inversión Social de Paraguay. Dicha investigación realizada entre
1997 y 1998, analiza los requerimientos de la gestión de los programas
y proyectos sociales para aumentar el impacto sobre la población
objetivo y la eficiencia en su gestión.
Este documento presenta una síntesis del estudio sobre el
Proyecto Joven de Argentina que se inició en 1994 con el objetivo de
contribuir a la inserción laboral de los jóvenes desocupados en
condiciones de vulnerabilidad social y brindar capacitación en áreas
donde existe demanda manifiesta de mano de obra. Se identifican los
factores que facilitan y obstaculizan la gestión del programa, así como
los requerimientos de la externalización de servicios de los sistemas de
monitoreo y evaluación.
El enfoque de esta investigación otorgó relevancia a la
sistematización de los procesos involucrados en la gestión del
Programa, a efectos de constituir una base que permitiera anclar de un
modo integrador el análisis de los distintos factores que inciden en la
eficiencia y el impacto.

7

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos. Vol. I, Argentina

Tanto la descripción de los procesos cuanto su análisis han partido de la identificación de los
requerimientos estratégicos, como condiciones que deberían estar presentes en la organización y
gestión del Programa, para lograr el impacto comprometido.
La identificación de los requerimientos estratégicos fue realizada en dos niveles de aproximación.
En primer lugar, se analizaron los siguientes elementos presentes en el marco lógico-analítico del
Programa: diagnóstico del problema social; definición de la demanda social a cubrir, según el alcance de
la intervención; caracterización del servicio y la definición del impacto.
En segundo lugar, se consideraron los lineamientos centrales del modelo- terciarización,
mecanismos de contratación, personal, tecnología, etc.-, respecto de los cuales se definieron las
condiciones de organización y gestión que debían ser garantizadas para producir los servicios ofrecidos.

8

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

I.

El marco global

A.

Crecimiento económico y empleo

En los primeros años de la década de los ´90, Argentina
experimentó profundas transformaciones que se tradujeron en un
fuerte crecimiento de la economía del país.
La estrategia global de consolidación de la estabilidad
macroeconómica se ha articulado con una política orientada a la
modernización y reforma del Estado. En el nuevo esquema, se intentó
privilegiar el desarrollo de la actividad económica del sector privado y
construir condiciones que garanticen el cumplimiento de las funciones
indelegables del Estado (salud, educación, seguridad y justicia), con
criterios de equidad tributaria y distributiva.
Pero las altas tasas de crecimiento económico no se tradujeron
en un cambio positivo en la distribución del ingreso, aumentándose la
distancia entre el ingreso medio del 10% más rico y el 40% más pobre
de la población. En Gran Buenos Aires, se observa que la
participación en el ingreso del 10% de los hogares más ricos alcanzó
el 34.6% en el año 1994, alrededor de cinco puntos más que en 1980.
En cambio, la participación en el ingreso de los hogares pertenecientes
a los cuatro deciles más pobres fue del 14.4% en el mismo año,
inferior en cerca de cuatro puntos a la alcanzada en 1980 (18.0%).
Mientras el crecimiento promedio anual del PBI entre 1990 y
1996 fue del 4,4%, el empleo se incrementó en alrededor del 1%
anual. La tasa de desempleo pasó del 6.3% en 1990 a alrededor del
18% a mediados de 1995.
9

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

La recuperación económica después de la crisis de 1995, favoreció el descenso del
desempleo hasta valores cercanos al 14%, con cambios en la estructura del empleo. Si se considera
el caso del Gran Buenos Aires para el período 1991-1997, se verifica que en mayo de este último
año la población económicamente activa (PEA) con enseñanza primaria incompleta había visto caer
su nivel de ocupación en cerca del 30%, y la con primaria completa y secundaria incompleta, en
poco más del 6%. Los ocupados entre las personas con secundaria completa o universitaria
incompleta, en cambio, aumentaron en alrededor del 20% durante el mismo período. Si sólo se
contempla a los que tienen la educación superior completa, el aumento de la ocupación supera el
30%.
Por otra parte, se observa una tendencia de empeoramiento en algunos segmentos de la
población ocupada: en el trienio 1995-1997 aumentó el subempleo y el porcentaje de empleo
asalariado no registrado subió del 31% en 1994 al 38% en mayo de 1997.1
Cuadro 1

ARGENTINA: EVOLUCIÓN DE ALGUNOS INDICADORES SOCIOECONÓMICOS, 1990-1996
Año

1990
1992
1994
1995
1996

PIB por
habitante
(en US$ de
1990)

4 346
5 093
5 636
5 288
5 402

Ingreso por
habitante
(en US$ de
1990) a/

Desempleo
urbano
(en %)

Variación
Media mensual
del índice de
precios al
consumidor

7.5
7.0
11.5
17.5
17.2

30.38
1.87
0.30
0.28
0.01

4 320
5 236
5 880
5 556
5 737

Período

Variaciones porcentuales
PIB por
Ingreso por
Salario
habitante
habitante a/ mínimo
urbano

1990-1996
1990-1992
1992-1994
1995-1996
1994-1996

24.3
17.2
10.7
2.2
-4.2

32.8
21.2
12.3
3.3
-2.4

251.4
103.7
78.6
-0.2
-3.4

Fuente: CEPAL, Panorama Social de América Latina, Edición 1997. Santiago de Chile, 1998. Anexo Estadístico,
Cuadro 1.a/ Se refiere al ingreso bruto nacional real por habitante.
Gráfico 1

EVOLUCIÓN TASAS DE DESEMPLEO TOTAL Y DE JÓVENES
(MENORES DE 25 AÑOS) OCTUBRE 1991 – OCTUBRE 1995
joven
35

total

30

29

25
23.1

20

19.8

15
10

13.1

14.5

16.6
12.2

9.3
6

7

0
1991

1992

5

1993

1994

1995

Fuente: MTSS, PARP, Situación actual y perspectivas del mercado de trabajo. enero
de 1997.

1

10

CEPAL, Panorama Social de América Latina. Edición 1997, Capítulo I, pág.25.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

B.

N° 46

El problema del desempleo

En el contexto de la formulación del Programa, la desocupación abierta involucraba al 6% de
la fuerza de trabajo y la subocupación alcanzaba una tasa del 28%, lo que implicaba que un 34% de
la PEA tenía problemas de empleo2.
La marginalidad laboral era concebida como un factor asociado a la pobreza, podía profundizar la
exclusión social, especialmente en aquellos grupos con mayores desventajas culturales o por su condición
de género. Las menores posibilidades de inserción laboral y de acceso a empleos o actividades
independientes con mayores ingresos aparecían asociadas a la salida temprana del sistema educativo.
La población pobre, con un bajo nivel de instrucción (secundaria incompleta o menos y que no
asistían a la escuela), y con dificultades ocupacionales fue estimada en alrededor de 1 millón y medio de
personas. La participación de los jóvenes de 16 a 29 años en esta población era significativa: representaba el
56.7% de los 350.923 desocupados, el 40.9% de los 276.502 subocupados horarios de bajos ingresos y el
39.6% de 1 millón setenta mil subocupados por ingresos.
El desempleo de los jóvenes - que casi duplicaba al de la población activa total - se veía agravado por
el bajo nivel educativo, en contraste con la mayor exigencia de competencias para ingresar al mercado de
trabajo, en un contexto de reconversión productiva.
La decisión de intervenir en esta problemática se sustentó en dos concepciones
•

El imperativo social de desarrollar acciones concretas, y con impacto en el corto plazo, que
apuntaran a la integración de un amplio sector de la población enfrentado a problemas de
marginalidad laboral.

•

La importancia de la formación de recursos humanos de acuerdo a la estructura de la demanda
del sector productivo, en el marco de una economía en transformación que requería de nuevas
calificaciones y mayor productividad.

La capacitación para el desempeño laboral de la población objetivo fue considerada el medio
calificado para incrementar sus posibilidades de inserción en el mercado de trabajo. Adicionalmente, se
incorporaron acciones destinadas a la orientación para la búsqueda de empleo y el mejoramiento de la
información sobre la oferta y la demanda laboral.

C.

Las políticas activas de empleo

Para el momento de su lanzamiento (año 1994), el Programa de Apoyo a la Reconversión Productiva
(PARP) constituye un antecedente en lo relativo a la capacitación laboral.
A partir del año 1995, se crearon nuevos programas de capacitación y empleo a cargo del Ministerio
de Trabajo y Seguridad Social, lo que cobró mayor impulso con la creación en su estructura de la Secretaría
de Empleo y Capacitación Laboral.
El diseño de las políticas de empleo se estructuró en torno a los siguientes ejes3:

2

3

Realizado con base en los Censos Nacionales de Población de 1980 y 1991 y las Encuestas Permanentes de Hogares
correspondientes a las ondas de octubre de esos mismos años. Las cifras aquí citadas han sido extraídas del documento
Dimensionamiento y caracterización de la población objetivo. PARP, agosto de 1993.
El financiamiento de estos proyectos proviene del Fondo Nacional de Empleo y de Créditos Internacionales. El FNE. creado en 1991
por Ley 24.023, es una cuenta especial presupuestaria del MTSS y posee dos partidas, una destinada a la generación de empleo
(programas de empleo y formación profesional) y otra, a cubrir los subsidios por desempleo.

11

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

Recuadro1

COMPONENTES DEL PROGRAMA DE APOYO A LA RECONVERSIÓN PRODUCTIVA

Programa de Apoyo a la Reconversión Productiva

Proyecto Joven

OBJETIVOS
DESTINATARIOS

D.

Proyecto MicroEmpresas

Proyecto Imagen

Capacitación
y pasantía laboral

Capacitación
y asistencia técnica

Orientación para la
búsqueda de empleo

Incrementar las posibilidades
de inserción laboral

Jóvenes de ambos sexos que
están desocupados o
subocupados
y provienen de hogares
con bajos ingresos.
Tienen bajo nivel educativo
y escasa experiencia
laboral.

Contribuir a la formulación,
implementación o desarrollo
de proyectos de microempresa

Mejorar las estrategias
y técnicas de búsqueda
de empleo

Personas desplazadas de sus
empleos en el sector público o
privado, que disponen de
recursos o ideas pero requieren
apoyo para la actividad
independiente

Personas de ambos sexos
que provienen de hogares con
ingresos bajos o medio-bajos,
tienen competencias laborales
pero requieren apoyo para
obtener un empleo

Fortalecimiento de
oficinas de empleo

Fortalecer las acciones
de intermediación laboral
(sistemas de información,
capacitación de personal o
mejoramiento de
infraestructura)
Oficinas de empleo
públicas y privadas

El financiamiento del Programa

El costo total para la primera fase del Programa de Apoyo a la Reconversión Productiva fue
estimado en US$ 221.000.000, de los cuales cerca del 80% estaba destinado a la ejecución de
Proyecto Joven.
Cuadro 2

COSTOS DEL PROGRAMA SEGÚN CATEGORÍA DE INVERSIÓN
(EN MILES DE US$) JUNIO DE 1998.
Categoría

Costos de administración a/
Costos directos
Capacitación y pasantías
Autoempleo y microempresas
Apoyo a inserción ocupacional
Costos concurrentes
Fortalecimiento de
Oficinas de empleo
Promoción y evaluación
Costos financieros
Total

Subtotal
Previsto
Ejecutado

Monto total
Previsto
Ejecutado

Total (en %)
Previsto Ejecutado

30 003
164 398

2 622
6 629

14.5
74.4

15.7
75.2

9 251

149 893
9 251
2 844

31 328
149 532

5 206

4.2

2.6

15 348
221 000

12 865
198 931

6.9
100.0

6.5
100.0

140 702
6 501
2 321

312
4 894

Fuentes: Contrato de Préstamo celebrado con el BID; PARP, Informe de ejecución presupuestaria, junio de
1998. a/ Incluye el monto previsto para gastos “sin asignación específica” según acuerdos posteriores con el
BID.

El aporte financiero del BID asciendió a US$ 154 millones, a través de dos préstamos4 que
representan el 70% de los costos previstos. Los fondos de contrapartida local, estimados en US$ 67
millones, provineron del Presupuesto Anual de la Nación.

4

12

La suma se distribuye en US$ 132 millones en divisas de Capital Ordinario (CO) y US$ 22 millones del Fondo para Operaciones
Especiales (FOE) en moneda local. La alta participación porcentual del financiamiento del Banco se justificó oportunamente por el
carácter social del Programa, dado que más de la mitad de los beneficiarios potenciales se encontraban bajo la línea de pobreza.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

II. Descripción del modelo de
organización

A.

Los principios y lineamientos centrales

El modelo de organización y gestión de Proyecto Joven se ha
definido a partir de dos orientaciones estratégicas5:
•

Contribuir a la articulación de la capacitación con las
demandas del sector productivo, a fin de asegurar la
pertinencia del servicio brindado a la población destinataria.

•

Configurar una gestión que garantice la transparencia,
eficacia y eficiencia en la utilización de los recursos
públicos.

Se delega en instituciones de capacitación (ICAP) públicas y privadas
la elaboración y ejecución de los proyectos de capacitación. La intervención
estatal se circunscribe al diseño general, la contratación del servicio a
terceros, la supervisión y el financiamiento.
A fin de lograr que los requerimientos del aparato productivo
definan los contenidos de la capacitación, se asigna a las ICAP la
detección de la demanda de mano de obra por parte de empresas, sin
restricciones respecto de las áreas de actividad.

5

El contenido de este punto es una síntesis de lo expresado en la documentación oficial del Programa.

13

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

El único requisito es que las ocupaciones seleccionadas sean adecuadas a las características
del perfil de los beneficiarios, de modo tal de asegurar que podrán adquirir durante el curso las
competencias requeridas para el desempeño laboral.
La estrategia adoptada se traduce en los siguientes lineamientos:

1.

La implementación de mecanismos de mercado para la
asignación de recursos

El Estado asume el rol de demandante de cursos de capacitación laboral, a través de
convocatorias a licitaciones públicas periódicas, en las que compiten instituciones públicas y
privadas.

2.

La focalización en la población objetivo

El diseño del Programa se ha orientado a la autofocalización de la población destinataria. Se
han incluido la realización de otras acciones que tienen por objeto asegurar una correcta
focalización acreditando, la condición de potenciales beneficiarios por medio de entrevistas.

3.

La igualdad de oportunidades para hombres y mujeres

El Programa pone especial énfasis en la prevención y sanción de posibles prácticas
discriminatorias por razones de sexo, raza, religión o discapacidades funcionales que no resulten un
impedimento para el desempeño laboral.

4.

Pago por resultados

Los montos a pagar se determinan en función directa de los resultados de las acciones
realizadas por las instituciones: cantidad de beneficiarios efectivamente capacitados y
cumplimiento de las condiciones ofertadas. Las instituciones se perjudican si los beneficiarios no
completan el curso y, eventualmente, si incurren en incumplimientos contractuales, son
susceptibles de sanciones y multas.
En cuanto a la organización interna, los principios establecidos son los de centralización
normativa, a fin de garantizar transparencia e igualdad de tratamiento y descentralización
operativa, para asegurar una adecuada vinculación con el contexto y una oportuna atención de las
demandas de los distintos actores.

B.

La organización y su contexto
1.

La organización

En los dos primeros años de ejecución, Proyecto Joven estuvo a cargo de una unidad
ejecutora de proyectos especiales, creada ad hoc, dependiente del Ministerio de Economía y Obra y
Servicios Públicos (MEyOSP), la que fue transferida a principios del año 1996 al Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
La organización se constituyó con una unidad central con sede en la Capital Federal y un
nivel regional. Este último se conformó a través de la progresiva instalación de 27 oficinas
regionales6, alcanzando la cobertura nacional a partir de 1995.
6

14

En abril de 1994 se habían instalado tres oficinas en el área metropolitana y siete en el interior del país: La Plata, Misiones,
Mendoza, Neuquén, Tucumán, Rosario y Santa Fé. Entre septiembre y noviembre del mismo año, se crearon oficinas en Bahía
Blanca, Comodoro Rivadavia, Resistencia, Salta, Concordia, Jujuy y Formosa. Finalmente, en los primeros meses del año 1995,

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Entre 1994 y 1997 se aprobaron cuatro estructuras formales. No obstante estos cambios,
existen aspectos que muestran la continuidad de algunas características durante todo el período:
•
•
•
•
•

2.

Centralización normativa;
Tendencia creciente hacia la desconcentración operativa;
Estructura especializada;
Alta formalización de los procesos principales (normas, procedimientos, instrumentos);
Utilización de tecnología informática de soporte a la gestión y a la toma de decisiones.

El contexto

La organización se vincula con actores del contexto que participan de modo diverso en la
gestión del Programa. Los actores del entorno “activo” y la organización estatal se implican en
múltiples relaciones que pueden integrarse en un “sistema proveedor-cliente”, a partir de las
funciones y papeles asignados en el modelo de organización y gestión.
a) Los clientes
La organización identifica clientes diferenciados, respecto de los cuales asume distintos
compromisos7. Son clasificados en dos grandes grupos, a saber:
• Los clientes destinatarios, que son quienes reciben un servicio del Programa que permite
satisfacer, total o parcialmente, las demandas identificadas en el análisis del problema que
los afecta. Esta categoría refiere a los beneficiarios/as de la capacitación y de otros
aportes (becas, subsidios) y a las empresas, en particular las que reciben pasantes.
• Los clientes constitutivos, que son aquellos que han asignado fondos públicos para la
gestión del Programa, en forma directa o a través de organismos representativos, con
capacidad legítima de demandar una gestión eficiente y eficaz del Programa. El
compromiso del Programa en este caso refiere a brindar información sobre lo actuado,
observar los principios y normas establecidos y asegurar el beneficio de la inversión
realizada.
b) Los proveedores
Son clasificados según los recursos, bienes o servicios que brindan a la gestión:
• Servicios para los destinatarios: Instituciones de Capacitación (ICAP), Instituciones
colaboradoras de difusión y promoción (INCODI’s), Hospitales, Compañías de seguros;
• Recursos financieros: Banco Interamericano de Desarrollo, organismos competentes del
gobierno nacional;
• Asistencia técnica y apoyo a la gestión: Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD) y otros organismos gubernamentales nacionales, provinciales y
municipales; y
• Bienes y servicios varios: entidades supervisoras, empresas o firmas consultoras,
organizaciones académicas.

7

antes del 4° llamado a licitación, se constituyeron las oficinas restantes en Mar del Plata, San Juan, Tierra del Fuego, Santa Rosa,
Paraná, San Luis, Córdoba, Santiago del Estero y La Rioja. Las provincias de Corrientes, Río Negro, Catamarca y Santa Cruz no
contaban con sede local, siendo cubiertas por oficinas cercanas.
Se entiende por cliente externo a todo aquél que demanda al Programa (o necesita) un determinado servicio, bien o beneficio, cuya
valoración depende de la satisfacción de la necesidad original.

15

Magnitud

Beneficiarios

Empresas

Heterogeneidad

700.000 potenciales
Más de 150.000 acreditados
108.088 inscriptos encursos

Todas las interesadas
en incorporar personal.
68.423 empresas
oferentes de pasantías.

Baja heterogeneidad respecto de
ingresos del hogar y condición de
actividad.
Alta variabilidad respecto de edad y
competencias básicas.
Alta heterogeneidad según
tamaño, sector y actividad, nivel
tecnológico, ubicación
geográfica, etc.

Condiciones especificadas

Restricciones para la participación

Condiciones objetivas consideradas
para la acreditación (características
de población objetivo).
Requisitos especificados para
el ingreso a los cursos (propuestos
en las ofertas y aprobados por el
Programa).

No se especifican
prioridades respecto
de los destinatarios.

Alta variabilidad

ICAP

Empresas
de pasantías

INCODI’s

3.264 oferentes de
cursos
1.393 adjudicatarias
de cursos

25.580 corresponden a
ofertas adjudicadas
22.685 que recibieron
pasantes

268 “formales” con convenio
(74,3% públicas, municipales o
comunales, 19% nac. o prov.,
6,7% privadas)
Numerosas “informales” (s/d)

Hospitales o
centros de salud

380 establecimientos

Alta heterogeneidad según
tipo institucional, trayectoria,
cantidad de cursos
adjudicados;
Variabilidad media
Alta heterogeneidad según
tamaño; antigüedad, tipo de
personería jurídica; actividad;
personal total; etc.
Alta variabilidad

Alta heterogeneidad según
población que atiende, actividad
principal; tipo de entidad u
organismo; redes establecidas,
etc.
Alta variabilidad según región,
organismo de dependencia
Conocimiento sobre las
entidades y las experiencias
realizadas en el marco del
Proyecto

Ofrecer cursos de capacitación
con ajuste a demandas de
mano de obra insuficiente y
acorde a las características
y necesidades de los
beneficiarios, y al modelo
y lineamientos del Programa
Manifestar demanda de mano
de obra; colaborar en establecer
perfil requerido y un plan
de pasantías acorde; designar
tutor.
Firmar cartas de intención
y convenios

No se aceptan organizaciones
vinculadas con partidos políticos.

Ser acreditado por el Programa.
Reunir las condiciones requeridas
para la inscripción en los cursos.
y aprobar la revisación médica.
Para empresas que reciben pasantes:
estar constituidas según normas de
derecho privado, con capacidad
jurídica para contratar personal en
relación de dependencia.
Relación adecuada entre el personal
ocupado y las pasantías ofrecidas.

Estar inscripta en el Registro
de Instit. de Capacitación y
habilitada para ofertar.
Adjudicación de la oferta
presentada.
Firma del contrato.
Aprobación de las pasantías
según relación personal –
pasante y tipo de actividad.
Antecedentes de inserción
laboral de los pasantes, para
empresas presentadas en más
de una oportunidad
No tener antecedentes de
mal desempeño.
Firma de convenio para
prestación del servicio
especificado por el Programa
Firma del convenio para prestación del
servicio especificado por el Programa

Entidades públicas

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

16

Cuadro 3

DESTINATARIOS, CLIENTES DIRECTOS Y PROVEEDORES DEL SERVICIO

CEPAL - SERIE Políticas sociales

C.

N° 46

Los procesos de la gestión

Para la identificación de los procesos, se ha partido del esquema general que se muestra en el
siguiente diagrama:
Diagrama 1
PROCESOS INVOLUCRADOS EN LA GESTIÓN DE PROGRAMAS

Procesos
de
diseño

Procesos
de producción
y distribución
del servicio

Procesos
de
monitoreo y evaluación

Procesos de soporte

Como inicio del ciclo de gestión, se indican los procesos de diseño, cuyos objetivos son la formulación y
el ajuste de la estructura organizacional y de los procesos de gestión, así como la especificación de las
actividades y recursos necesarios para el logro de los objetivos y metas. Estos son los procesos de
planeamiento y programación.8
En la parte central del diagrama, se ubican los procesos de producción y distribución, los que se
definen a partir de los requerimientos centrales derivados del tipo de servicio que el programa pretende
entregar a los destinatarios.
El ciclo se “cierra” con los procesos de monitoreo y evaluación, cuya actividad principal es la de
analizar a los procesos y actividades, según los resultados, efectos e impactos obtenidos. Permiten la
realización de acciones correctivas de la formulación y gestión del Programa.
Finalmente, en la parte inferior se ubican los procesos de soporte cuyo valor agregado radica en el
apoyo que brindan al resto de los procesos.

1.

Los procesos de producción y distribución

El camino seguido para la identificación de estos procesos y, lo que agregaría valor en la cadena de
gestión, ha partido de los requerimientos estratégicos derivados del tipo de servicio propuesto y de la
población destinataria.
Las preguntas son: qué se requiere para gestionar el servicio (calidad de insumos); cómo debe ser
ejecutado (calidad de las acciones), y a quiénes debe ser entregado (eficacia de los mecanismos de
distribución).
La primera de ellas refiere al diseño de la capacitación. En la producción de estos insumos
intervienen tanto el organismo estatal como los terceros, realizando diversas actividades que contribuyen a
dos objetivos: obtener un conjunto de ofertas suficientes en cantidad, calidad y precio adecuado para
asegurar la cobertura social comprometida, y seleccionar las que reúnan las mejores condiciones. Estos dos

8

Se parte del supuesto que el planeamiento, la programación y el monitoreo están presentes en la gestión de los programas sociales, y
son transversales respecto de los demás procesos de gestión.

17

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

objetivos o resultados intermedios en la producción permiten recortar dos “macroprocesos”: Generación de
ofertas y Contratación de cursos.
La segunda pregunta refiere a la calidad de ejecución del servicio. El Programa debe garantizar a los
jóvenes destinatarios una capacitación práctica y adecuada a sus características, con una pasantía en
empresas, que les permita desempeñarse eficazmente en una ocupación. Para ello, el organismo estatal debe
asegurar el cumplimiento de las obligaciones por parte de las ICAP, pero también garantizar las condiciones
comprometidas en cuanto a la administración de los cursos, los pagos y transferencias de fondos para las
becas.
En consecuencia, puede delimitarse un macroproceso de Ejecución del servicio, que involucra la
capacitación propiamente dicha, la administración de los cursos y los pagos, entre otros. Todos ellos inciden
en la calidad del servicio.
En cuanto a la distribución del servicio, el Programa debe asegurar la focalización en la población
objetivo y generar los mecanismos que permitan que los jóvenes accedan a una capacitación acorde con sus
posibilidades y expectativas, en igualdad de condiciones que otros con similares características. Así, se
identifica un macroproceso de Incorporación de beneficiarios en el cual se realizan un conjunto de
actividades de promoción y selección.

2.

Los procesos de diseño

Los resultados del proceso de planeamiento definen una gran parte de las características
distintivas del modelo de organización y gestión.
Diagrama 2

ESQUEMA DE PROCESOS DE GESTIÓN

PROCESOS
DE DISEÑO

PROCESOS DE
APRENDIZAJE

PROCESOS DE PRODUCCIÓN Y DISTRIBUCIÓN

Generación de
ofertas

Contratación de
cursos

Incorporación de
beneficiarios

Ejecución del
servicio

Planeamiento

Monitoreo

Programación

Evaluación
Administración de
recursos

Gestión de
personal

Soporte
tecnológico

Asistencia
técnica a
Rrgionales

PROCESOS DE SOPORTE

La creación de las oficinas regionales y las nuevas convocatorias a licitación generaron
nuevas necesidades de planeamiento, especialmente en lo relativo a los procedimientos contenidos
en los procesos de administración de cursos, incorporación de beneficiarios, seguimiento y
supervisión externa y los sistemas de información de soporte.

18

CEPAL - SERIE Políticas sociales

3.

N° 46

Procesos de monitoreo y evaluación

a) Monitoreo
En el modelo de gestión analizado, el monitoreo no se configura, en rigor, como un proceso
o sistema, pero es posible definir dos ámbitos de intervención: el monitoreo estratégico del
Programa y el monitoreo de la gestión de procesos. En el primero, se incluyen las acciones de
seguimiento de indicadores sobre aspectos críticos del Programa. Se corresponde con el análisis de
indicadores de cobertura, producto y resultados (eficacia, eficiencia e impacto) de la gestión, en
relación con las metas programadas y su correspondencia con los objetivos. Se realiza
principalmente sobre los resultados de los procesos de producción y distribución del servicio
(cursos ofertados y contratados, beneficiarios incorporados, cursos ejecutados y beneficiarios
egresados). Dada la terciarización del servicio, también incluye el seguimiento del desempeño de
los proveedores en el proceso de ejecución.
En la misma línea, se integra el seguimiento de la ejecución presupuestaria, a fin de velar
por el cumplimiento de las metas de distribución del servicio a la población objetivo.
El segundo ámbito comprende el seguimiento que se realiza del desempeño en la ejecución
de las actividades y en la utilización de los insumos, en distintos procesos de trabajo. Incluye
acciones realizadas por los mismos responsables de cada proceso, por otras unidades de la
organización y por organismos externos.
b) La evaluación de impacto
El objetivo es medir el impacto en la población destinataria, a fin de determinar la incidencia
del Programa en el cambio de la situación de base de los beneficiarios, en cuanto a la mejora de sus
posibilidades de inserción laboral.
El Programa ha realizado evaluaciones de impacto sobre egresados correspondientes a los
cursos contratados en la prueba piloto y en los llamados a licitación segundo, tercero y quinto.

4.

Los procesos de soporte

Estos procesos brindan servicios y apoyo a la organización, permitiendo su mantenimiento y
la generación de condiciones adecuadas para la gestión. La contribución de valor que realizan
consiste en la provisión de servicios específicos requeridos para el funcionamiento, tales como la
administración de los recursos o la contratación del personal, y en el desarrollo de acciones o
productos orientados al incremento de la eficiencia de la organización, a través del desarrollo de
tecnologías, capacitación del personal y asistencia técnica a la gestión.
Se han identificado cuatro procesos de soporte: Administración de recursos, Gestión de
personal, Soporte tecnológico y Asistencia técnica a regionales.

19

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

Diagrama 3

LOS PROCESOS DE SOPORTE EN EL MODELO DE GESTIÓN

Procesos de
diseño

Planeamiento

Generación
de ofertas

Programación

Contratación
de cursos

Incorporación
de
beneficiarios

Ejecución del
servicio

Gestión de
personal

Soporte
tecnológico

Monitoreo

Evaluación

PROCESOS DE SOPORTE

Administración
de recursos

20

Procesos de
aprendizaje

Procesos de producción y distribución

Asistencia
tcnica a
regionales

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

III. El Programa desde una
perspectiva estratégica

La integralidad pretendida para el estudio del modelo de
organización y gestión del Programa no se ha traducido en un análisis
exhaustivo de las distintas variables consideradas. Desde una
perspectiva estratégica, el interés se ha centrado en los aspectos que
aparecen como factores facilitadores de la gestión o nodos
estratégicos9, en relación con la eficiencia y la orientación al logro del
impacto.
Los resultados del análisis han sido organizados en torno a los
siguientes ejes:
•
•
•
•

Objetivos y supuestos de impacto.
La gestión del servicio.
La adecuación de la organización a los requerimientos de la
gestión.
La capacidad de aprendizaje organizacional.

En el primero, se analizan los objetivos de impacto del
Programa y los logros alcanzados, según la información disponible.
Respecto de los tres siguientes, cabe advertir sobre la forzada
separación entre el análisis de la gestión del servicio, la efectividad y
la capacidad de aprendizaje organizacional.

9

Se entiende por nodo estratégico a la configuración de factores de diseño, gestión u organización que, por acción u omisión,
permiten explicar la generación de brechas entre los logros alcanzados y la imagen objetivo del Programa

21

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

Esta distinción es útil en la medida en que combina distintas miradas sobre lo mismo: en la
primera, se focaliza en los aspectos de formulación y gestión que definen e inciden en la eficacia
del servicio, en el ámbito de “concurrencia” del Programa con los terceros en la gestión; en la
segunda, los puntos de atención están más centrados en la capacidad de gestión del organismo
estatal, identificando algunos de los factores internos o externos que permiten caracterizarla; en la
tercera, se analizan los factores que inciden en la capacidad efectiva de introducir mejoras en la
gestión.
La presentación de los temas seleccionados es acompañada por algunas conclusiones y
recomendaciones que surgen del análisis.

A.

Objetivos y supuestos de impacto

Los objetivos centrales de Proyecto Joven están orientados a satisfacer dos demandas
diferenciadas: la formación de mano de obra semicalificada, que permita responder a los
requerimientos de empresas en proceso de reconversión, y el incremento de las posibilidades de
inserción laboral y social de jóvenes que enfrentan problemas de marginalidad socio-laboral.
La opción escogida fue por una estrategia única de intervención orientada al logro de ambos
objetivos. A priori el Programa contribuiría a disminuir la demanda insatisfecha de mano de obra a
través de la capacitación laboral de la población objetivo, que estaría así en mejores condiciones de
obtener su inserción laboral. Se intenta de este modo resolver la problemática del desajuste entre
oferta y demanda que afectaría en forma simultánea a ambos destinatarios del Programa.
Existe una diferencia en el peso relativo de ambos objetivos en la misión organizacional. La
satisfacción de las demandas de mano de obra de las empresas adquiere un carácter instrumental,
que la ubica más como un efecto positivo de la gestión que un impacto esperado. Conviene
precisar, entonces que, la noción de impacto se circunscribe al cambio esperado en los jóvenes
beneficiarios respecto de su situación de partida, producido como consecuencia de acciones del
Programa.
En el caso de otros objetivos que no se expresan bajo esta modalidad, se consideran bajo el
carácter de efectos o externalidades esperados como resultado de la ejecución. Este es el caso de
los objetivos de apoyo a las empresas y de contribución a la conformación de un mercado de
capacitación.

1.

Objetivos: El impacto obtenido

La información disponible permite a priori estimar que la capacitación brindada por el
Programa ha producido efectos e impactos diferenciales en la población destinataria.
Al respecto, los resultados de la evaluación10 muestran ciertas tendencias de impacto positivas
o neutras en la condición de los beneficiarios:
• Los impactos diferenciales aparecen asociados al sexo, experiencia laboral previa de los
destinatarios y a las regiones en las que residen;
• Los indicadores de impacto positivo se concentran en mujeres y varones menores con
escasa experiencia laboral, los que corresponden al 70% de la población atendida por el
Programa;

10

22

Los comentarios sobre el impacto se han elaborado a partir de: PARP. Evaluación de impacto de Proyecto Joven. Beneficiarios del
5º Llamado a Licitación. Informe de Avance, 7 de agosto de 1998.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Diagrama 4

PROYECTO JOVEN: ÁREAS DE INTERVENCIÓN
Objetivo económico

Objetivo social

Apoyar el proceso de reconversión
productiva a través de la formación
de recursos humanos

Adecuar la oferta de mano
de obra a la demanda
laboral

Cambios en la demanda de
mano de obra

Desempeño
económico
general

Incrementar las posibilidades de
inserción laboral de jóvenes con bajo
nivel educativo y poca o nula
experiencia laboral

Marco
regulatorio del
mercado de
trabajo

Capacitación
laboral para
ocupaciones
demandadas

Garantizar la
capacitación
gratuita de
individuos de
bajos recursos

Contribuir al
desarrollo de
una oferta de
servicios de
capacitación

Educación
formal

Fuente: Elaboración propia con base en documentos del Programa.

• Los indicadores positivos de impacto en las mujeres ocupadas se distribuyen en forma
más homogénea, independientemente de la condición de edad o experiencia labora;
• No hay información que permita inferir impacto alguno del Programa en beneficiarios
varones con mayor experiencia laboral o edad, no observándose diferencias favorables en
relación con el grupo de comparación en ninguna zona del país;
• Mientras que el impacto positivo en el nivel de ocupación de varones con menor
experiencia se observa en regiones en las que se distribuye cerca del 40% de la población
total de ese sexo, en el caso de las mujeres los impactos positivos se distinguen con
mayor nitidez en el conjunto de regiones en las que se distribuye alrededor del 80% del
total de beneficiarias;
• La persistencia del desempleo promedio en las beneficiarias mujeres desocupadas
presenta mayor gravedad, similar a lo que ocurre a las mujeres del grupo de comparación,
en tanto triplica el período de búsqueda promedio de los beneficiarios varones
desocupados.;
• La capacitación produce efectos importantes en el incremento de la autoestima, las
relaciones personales y actitudes de los beneficiarios varones y mujeres, aspectos
asociados a la empleabilidad;
• El Programa contribuye a la “recuperación” de la educación como alternativa en jóvenes
que han abandonado tempranamente la escuela.

2.

Los supuestos de impacto

En el marco de formulación del Programa, es posible distinguir tres supuestos centrales
vinculados con la demanda social y los objetivos de impacto: a) existe una demanda de mano de
obra “semicalificada” en ocupaciones para las que la oferta de mano de obra es insuficiente, lo que
23

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

representa una oportunidad para los jóvenes capacitados de incrementar sus posibilidades de
inserción laboral; b) la capacitación laboral que brinda el Programa incrementa las posibilidades de
inserción laboral y social de los jóvenes beneficiarios; y c) la definición del servicio es pertinente
para responder a la demanda de la población objetivo en general.
a) Existe una demanda de mano de obra “semicalificada” en ocupaciones para las que la
oferta de mano de obra es insuficiente, lo que representa una oportunidad para los jóvenes
capacitados de incrementar sus posibilidades de inserción laboral.
El análisis de este supuesto se ve limitado a priori por la insuficiencia de información sobre
oferta y demanda en los distintos mercados de trabajo locales y regionales del país. No sólo resulta
difícil determinar la demanda, sino también su vinculación con la oferta potencial.
No está suficientemente contrastado el hecho de que las empresas en reconversión
productiva demanden competencias profesionales en el nivel de semicalificación. Más bien
pareciera que dichos procesos exigen mayores niveles de productividad y competitividad, asociados
a ocupaciones cuyo desempeño requiere competencias de mayor complejidad y nivel de
calificación.
Desde la perspectiva de los beneficiarios, cabe preguntarse si la calificación en los niveles
más bajos resulta un elemento de discriminación positiva para su inserción laboral, especialmente
en un mercado donde la mayor complejidad de las tecnologías de producción no siempre va
acompañada por un mayor requerimiento de competencias y en el que las exigencias de calificación
para la contratación de personal exceden muchas veces a las necesidades técnicas del trabajo.
El incremento del desempleo abierto y las mayores exigencias del mercado de trabajo
conforman un escenario de fuerte competencia para los jóvenes con los trabajadores que
permanecen en el empleo, con los que pugnan por reinsertarse y con sus pares generacionales que
presentan mayores ventajas competitivas asociadas a su formación y condiciones socioeconómicas.
Desde el punto de vista del comportamiento del mercado laboral, ¿es previsible la inserción
laboral de los beneficiarios en niveles profesionales de semicalificación o, por el contrario, el
mercado asignará esos empleos a desempleados con calificación superior o a personas no
calificadas dispuestas a trabajar en condiciones precarias?. Podría ocurrir que la inserción
sociolaboral de una parte de los beneficiarios se produjera por sustitución de los actuales
empleados o bien, en empleos donde otros demandantes se negaran a trabajar por las condiciones
de salario y desempeño. 11
El modelo supone que una propuesta de capacitación de baja complejidad, se encuentra más
cerca de las posibilidades reales de empleo de la población objetivo. Sin embargo, es en ese rango
donde podría darse mayor competencia y menores posibilidades de inserción, al existir un flujo
social importante de personas con bajos niveles de calificación que pugnan por obtener un empleo.
Estos interrogantes adquieren mayor peso a la luz de algunas tendencias que muestran los
estudios realizados por el Programa:
• Los más jóvenes o con menor experiencia laboral acceden a empleos que presentan - en
promedio - condiciones de precariedad en cuanto a ingresos, estabilidad y calidad medida
en beneficios laborales. Si bien su situación es ventajosa en relación con el grupo de
comparación, lo que habla de un impacto positivo, no hay elementos suficientes para
inferir una mejora en sus condiciones de vida asociadas al empleo.

11

24

Del estudio realizado por el Programa surge que cerca del 70% de las empresas que contrataron pasantes - un 45% del total de la
muestra - cubrieron nuevos puestos de trabajo, mientras que en el 30% restante las contrataciones han sido por reemplazo de otras
personas.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

• En el caso de los varones con mayor edad o experiencia laboral, la capacitación no mejora
su condición de actividad ni la calidad de los empleos en relación con el grupo de
comparación. Podría presumirse que estos grupos ya disponen de un nivel de
semicalificación (a lo que el Programa no habría agregado un valor significativo
discriminante), que sin embargo no les permite mejorar su empleabilidad en relación con
las demandas actuales en el mercado de trabajo y la oferta disponible.
• Las beneficiarias mujeres que no logran ocuparse (cerca de un 50%) presentan una
situación de desempleo de larga duración, cerca de once meses al momento de la
medición, similar a la del grupo de comparación. Si bien operan factores culturales que
inciden en la selección de mujeres, el dato pone en cuestión a la supuesta brecha entre
oferta y demanda en estos niveles de competencia profesional.
b) La capacitación laboral que brinda el Programa incrementa las posibilidades de
inserción laboral y social de los jóvenes beneficiarios.
El modelo se orienta a que los jóvenes adquieran conocimientos, habilidades y destrezas
requeridos para el desempeño de una ocupación, así como la formación de valores y actitudes que
posibiliten la inserción en el medio laboral. El incremento de la empleabilidad se asocia a las
competencias transferidas.
i) La capacitación eminentemente práctica
La estrategia del modelo intenta vincular la capacitación con formas profesionales del hacer
a través de modalidades de enseñanza que construyan situaciones de aprendizaje eminentemente
prácticas, en lo posible semejantes a las del ámbito laboral.
Son varios los supuestos subyacentes. En primer lugar, ciertas consideraciones de índole
pedagógica vinculadas con la necesidad de los jóvenes de construir el aprendizaje a partir de
experiencias organizadas bajo el principio de utilidad y de concreción de la acción en productos de
posible apropiación por los sujetos. También en este sentido, se parte de la conveniencia de recrear
situaciones de enseñanza diferenciadas de las prácticas tradicionales educativas, de las cuales no
sólo la visión de los jóvenes es crítica sino desesperanzada sobre sus propias posibilidades de
aprender (el fracaso aparece fuertemente asociado a “ese” tipo de aprendizaje).
En esta línea, los datos provistos por la evaluación de impacto muestran además una
revalorización de los jóvenes respecto de la educación y la capacitación como alternativa posible
para sí mismos.
El papel de la pasantía en la capacitación responde a una concepción orientada a estructurar
el proceso formativo en contextos concretos de aplicación, que permitan resignificar lo aprendido y
construir nuevos aprendizajes a partir de la práctica y la interacción con otros trabajadores.
Interesa señalar la confirmación del supuesto inicial sobre el agregado de valor que
representa la pasantía para la capacitación, desde la perspectiva de los diferentes actores
consultados.12
Un dato interesante a considerar es que más de la mitad de las beneficiarias que ejercían el
servicio doméstico antes de ingresar al Programa, un año después del egreso se desempeñaban en
otras ocupaciones.
ii) Las competencias contempladas en la capacitación

12

Al respecto, resulta significativa la opinión de los responsables de empresas sobre el momento en el que los jóvenes alcanzan el nivel
de rendimiento esperado: el 35% señalan que luego del primer mes de pasantía y el 43% al finalizarla.

25

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

Uno de los aspectos destacables es el énfasis en el carácter práctico de la capacitación que
posibilite la adquisición de habilidades operativas observables. Se busca así garantizar a los
jóvenes un saber hacer demostrable al momento de postularse en un empleo.
El modelo otorga centralidad a las competencias técnico operativas. Esta característica de la
formación aparece fuertemente valorada, en tanto que los empresarios indican a esta aptitud como
criterio utilizado en primer lugar al momento de evaluar la potencial contratación de los jóvenes y
como factor de discriminación positiva de los beneficiarios del Programa, en relación con otros
postulantes.
Sin embargo, surgen algunos interrogantes respecto de la contribución de la capacitación
laboral que se propone a la empleabilidad de los jóvenes. Uno de ellos, enunciado en el punto
anterior, refiere al potencial de empleabilidad que conlleva el nivel de semicalificación.
Otra cuestión central refiere al concepto mismo de empleabilidad.
Cabe preguntarse sobre el impacto de la capacitación laboral de corta duración en la
empleabilidad de la población objetivo. Se corre el riesgo de intentar compensar el fracaso escolar
con medidas de acotado valor, siempre mejores que el abandono a la propia suerte, pero a todas
luces insuficientes en el escenario montado para esta juventud. Las mismas opiniones de las ICAP
y las empresas, ponen de relieve que al menos un 20% de los beneficiarios presentan problemas de
“otro orden” que la capacitación propuesta no logra compensar, sin capacidad efectiva de
garantizar ciertos mínimos de inserción sociolaboral.
iii) La gestión de la carrera profesional
El acercamiento a la noción de empleabilidad no sólo implica el intento de capturar la
vinculación existente entre las competencias ofrecidas y demandadas en el mercado laboral.
También refiere a las relaciones que se establecen entre los potenciales empleadores y empleados.
La experiencia de los cursos puso en evidencia la necesidad de incluir en el curriculum a las
competencias requeridas para la búsqueda del empleo.
Desde la perspectiva de la demanda social, puede fundamentarse la necesidad de articular
medidas de capacitación con acciones sistemáticas de intermediación y orientación laboral que
distribuyan con mayor equidad las posibilidades de postulación y acceso al empleo, así como la
construcción de proyectos de formación y trabajo.
Este requerimiento, también reposa en la necesidad de acompañar el proceso de transición de
los jóvenes hacia una mayor estabilidad del proyecto laboral, evitando los efectos nocivos del
desempleo de larga duración sobre la autoestima y la capacidad emprendedora13.
Los operadores señalan adicionalmente el requerimiento de desarrollo de medidas
sistemáticas e intencionales de promoción de la inserción de estos jóvenes en las empresas. En un
contexto en el que el mercado laboral incrementa sus exigencias selectivas, sus posibilidades de
ingreso se ven restringidas, aún en los casos en que dispongan de las competencias requeridas, por
la renuencia de los empresarios a la contratación de personas de esta procedencia social.
c) La definición del servicio es pertinente para responder a la demanda de la población
objetivo en general.
Las diferencias de los proyectos de capacitación obedecen en principio a la diversidad de
ocupaciones para las cuales se pretende capacitar. Los distintos contenidos y duración se explican
por la adecuación de la capacitación a las distintas ocupaciones demandadas, pero se ajustan a los
13

26

Cerca del 40% de los jóvenes entrevistados - parte de los cuales estaban ocupados al momento de la entrevista - señalan que el curso
les “hizo mal” porque no consiguieron empleo.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

parámetros definidos por el Programa que imponen una estandarización del servicio en lo relativo al
nivel de calificación, esquema intensivo y práctico, pasantía en empresas, tiempos máximos y
mínimos de duración y tipo de contenidos.
En este sentido, la orientación del diseño de los cursos responde en primer lugar a la
demanda de competencias identificadas y presupone un perfil de ingreso determinado respecto de
los potenciales demandantes de capacitación.
Si bien no todos los cursos son para todos los beneficiarios, por la restricción de ingreso señalada,
la estandarización del servicio contiene una cierta idea de universalidad sólo limitada en general por los
años de escolaridad. De este modo, los requisitos oscilan entre “saber leer y escribir”, haber completado
la escuela primaria o el ciclo básico de la escuela media en algunos casos.
Lo anterior podría no ser objetable si realmente se cumpliera el supuesto de una cierta
homogeneidad de la población destinataria, aún segmentada según su escolaridad previa. Si bien la
población objetivo es caracterizada por ciertos atributos socioeconómicos comunes y su condición de
juventud, la diversidad presentada admite la idea de perfiles de beneficiarios con necesidades
diferenciadas por edad (experiencia previa y madurez), nivel formativo (saberes previos de los
beneficiarios adquiridos de modo formal, no formal e informal) y condiciones de pobreza (entorno
sociocultural).
Aún en el caso de programas de gran masividad como Proyecto Joven, el desafío reside en
profundizar el conocimiento sobre la población objetivo y de implementar al menos acciones adicionales
o complementarias, orientadas a incrementar la equidad. Si bien esto puede representar costos
incrementales, habría que analizarlos a la luz de la relación costo-impacto de las acciones actuales y de
los beneficios que resultarían de aumentar la productividad de los jóvenes y su integración social.
Desde el punto de vista de la gestión, el desafío es áun mayor respecto de la definciión de
mecanismos que permitieran eventualmente asignar recursos diferenciales a distintos proyectos o
beneficiarios. En cualquier escenario, la importancia del monitoreo y la evaluación de impacto es
central, en tanto contribuyen no sólo a un mayor conocimiento de las demandas a satisfacer sino,
fundamentalmente, de los factores de la capacitación asociados al logro de impactos significativos.

B.

La gestión del servicio

A partir de las opiniones de los distintos actores involucrados en la ejecución y de los
supervisores externos, es posible identificar tres segmentos de calidad diferenciada en lo que
refiere a la eficacia de la capacitación:
•
•
•

Cursos con desempeño excelente (oscila según la mediciones entre el 16 y 20%)
Cursos con desempeño satisfactorio (alrededor del 70%)
Cursos que no alcanzan la totalidad de los resultados esperados (entre el 10 y el 14%
según las mediciones)
Los efectos del proceso de capacitación en los beneficiarios, a su vez, no son homogéneos
para la totalidad de los participantes en un mismo curso. Los datos obtenidos a partir de las
entrevistas en profundidad a las ICAP indican una distribución de los efectos - excelente,
satisfactorio e insuficiente - similar a la de cursos.
•

El mecanismo de identificación de demanda a través de la articulación de las ICAP con
empresas, es eficiente cuando:
a)

Las empresas contactadas por la ICAP efectivamente demandan mano de obra
capacitada para ocupaciones, para las cuales no existe suficiente oferta o la
disponible no reúne el perfil requerido. Se presupone una demanda actual o en el
27

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

futuro inmediato que los empresarios no pueden satisfacer por los medios
habituales.
b)
•

Las ICAP y/o empresas pueden definir adecuadamente las competencias
demandadas para el desempeño profesional.

El diseño y ejecución de los proyectos de capacitación es eficiente cuando las ICAP disponen
de la capacidad técnica requerida y logran una articulación satisfactoria con las empresas en el
desarrollo de la pasantía, lo que garantiza que los egresados de los cursos reúnan las
competencias demandadas.

El modelo presenta debilidades o restricciones que impiden garantizar que la totalidad de las
acciones reúnan la calidad y pertinencia esperadas. Los factores que explicarían la brecha pueden
ubicarse en distintos procesos de la gestión que inciden en la calidad del diseño y de la ejecución
de los cursos.

1.

La calidad de los diseños

En los procesos de generación de ofertas y de contratación de cursos, se identifican deficiencias
que tienen como consecuencia que parte de los cursos tengan falencias de diseño. Esto puede
determinar: i) capacitación inadecuada o de menor calidad a la esperada, explicable por
insuficiencias en los insumos y ii) capacitación para ocupaciones para las cuales no exista demanda
de mano de obra. En ambas alternativas, que pueden presentarse en forma conjunta, aparece
cuestionada a priori la contribución del diseño del servicio al logro del impacto esperado en los
destinatarios.
a) La pertinencia de los cursos propuestos
Las ICAP se enfrentan a un pedido para el cual, en su mayoría, no disponen de la tecnología
necesaria para su realización. Personal con las competencias profesionales necesarias, metodología
e instrumentos de relevamiento y análisis ocupacional, contacto con las empresas, acceso a otras
fuentes de información, entre otros, se requieren para realizar esta tarea, aspectos que en muchos
casos no forman parte de la capacidad instalada en las instituciones.
Ante esta debilidad de los proveedores del Programa, se verifica una insuficiente
especificación de los requisitos metodológicos para la actividad, así como limitaciones evidentes de
las “cartas de intención” de empresas, como medio de acreditación de la demanda identificada y de
verificación de lo realizado por las ICAP.
Varios supuestos de comportamiento de los actores subyacen a esta valoración de las cartas
de intención: a) las ICAP han identificado la demanda a partir de su vinculación con empresas y
consulta de otras fuentes; b) han requerido cartas de intención para realizar las pasantías en la
totalidad o parte de las empresas demandantes; c) las empresas que firman las cartas de intención
tienen una demanda o necesidades de personal, que les permiten asignar una tarea significativa para
la capacitación de los pasantes; d) las demandas de personal no pueden ser satisfechas por los
medios habituales, por lo que habría insuficiente o inadecuada oferta de mano de obra a los
requerimientos de las empresas; e) la firma de las cartas de intención por parte de las empresas,
implica la conformidad respecto del contenido de la carta de intención, en términos de las
competencias laborales contempladas14 pero la carta de intención en rigor, acredita únicamente, que

14

28

En el modelo de carta, la intención de la empresa queda circunscrita a recibir benefciarios, en carácter de pasantes, para que
completen la capacitación impartida en la primera fase del curso. También manifiestan su conocimiento del plan de actividades de
pasantía contemplado en el diseño del curso, lo que sería un indicador de su aceptación del perfil propuesto. En el Pliego del 8o
llamado, se agrega al modelo de nota que la empresa ha participado en la definición de los objetivos y del plan de capacitación.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

existió una vinculación entre la ICAP y la empresa para su firma, no obligando a éstas respecto de
la demanda acreditada.
En este sentido, aceptan recibir pasantes, tienen diversos motivos y diferentes expectativas
respecto de su contribución o del beneficio que obtendrán, como resultado de la participación en el
Programa15. También es posible que las ICAP, ante el requerimiento de completar la oferta de
vacantes de pasantías, gestionen las mismas con otros objetivos y mensajes diferentes a los
definidos por el Programa.
También en el caso de las empresas, el ofrecimiento de pasantías ha respondido a distintas
expectativas sobre su contribución o el beneficio que esperan obtener. Al respecto, basta considerar
que cerca del 64% de las empresas consultadas manifiesta que aceptó pasantes para su eventual
contratación, mientras que el 32% lo hizo a fin de brindar una oportunidad de práctica laboral a
jóvenes en situación de desventaja.
El carácter “laxo” de la carta de intención de las empresas introduce incertidumbre en la
gestión del Programa, que afecta no sólo la labor del organismo responsable sino también la de los
operadores externos:
a) El organismo licitante no dispone de información suficiente y común a todas las ofertas
que permita determinar a priori si han sido elaboradas en respuesta a demandas
insatisfechas de las empresas y a qué objetivos responde la carta de intención de las
empresas (intención de contratación u oportunidad de práctica).
b) No existe una retroalimentación clara a los proveedores respecto de lo que se pretende y
de la evaluación que merecen los servicios ofertados.
Debe destacarse además que tanto las ICAP como el organismo licitante se ven
condicionados en su actividad por una restricción de contexto, que reside en la falta de información
sistemática, actualizada e integrada de oferta y demanda de los mercados de trabajo locales y
regionales.
De este modo, uno de los aspectos centrales asociados a la calidad del servicio, no puede ser
asegurado en la selección final de los proyectos de capacitación. El problema reside entonces en la
restricción estructural para garantizar que la capacitación propuesta responde a demandas de mano
de obra, que podrán ser satisfechas por los beneficiarios en la medida que la oferta disponible es
insuficiente o inadecuada.
b) Los diseños
Respecto del diseño curricular, las ICAP han asumido esta labor de diferente manera.
Algunas lo han realizado con el equipo técnico docente de la entidad, otras han requerido los
servicios ad hoc de consultores externos o han convocado a participar a trabajadores de las
empresas, y en una pequeña cantidad, han “comprado“ los diseños.
Las ICAP evidenciaron serias dificultades para el diseño de cursos “eminentemente
prácticos”, tanto en lo relativo a las actividades como a las previsiones de equipamiento e insumos
para prácticas de todos los beneficiarios. Otra debilidad frecuente residía en la selección de los
contenidos del curso, que no contemplaban satisfactoriamente los requisitos de la ocupación
descrita por los mismos oferentes.

15

Esta debilidad en la especificación del objetivo y significado de la pasantía se ve incrementada por la insuficiente promoción
dirigida al sector empresarial.

29

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

Como resultado de la evaluación, se obtiene para la selección final un conjunto de cursos
aprobados que, si bien reúnen los niveles mínimos de calidad, presentan diversidad de puntaje técnico en
lo relativo al diseño del curso y los recursos propuestos.
Al respecto, la experiencia ha mostrado que estos criterios no pueden satisfacerse en forma
simultánea. La mejor oferta - según puntaje - es insuficiente y una parte de ella presenta precios
excesivos. En consecuencia, la oferta del Programa a la población beneficiaria se configura con base en
la casi totalidad de cursos aprobados (que reúnen o superan los mínimos de calidad garantizados), cuyo
precio permite alcanzar, en conjunto, la cobertura esperada. Se traslada así al proceso de selección la
restricción de la programación, que implica la adjudicación de ofertas que presentan fuertes diferencias
en cuanto a puntajes de calidad.

2.

La focalización de las acciones

Si se compara la composición de la población atendida con las previsiones iniciales respecto de la
población objetivo, se observa una fuerte correspondencia en lo relativo a edad, nivel educativo e
ingresos familiares, y una leve disminución de la participación femenina respecto de lo estimado. La
mayor proporción de participación de jóvenes desocupados resulta congruente con el incremento de la
tasa de desempleo ocurrido a posteriori del planeamiento inicial.
Cuadro 4

COMPOSICIÓN DE LA POBLACIÓN OBJETIVO, ESTIMADA
Y BENEFICIARIA, POR VARIABLES CONSIDERADAS
Variable

Composición estimada de
Composición de la
población objetivo (en %) a/ población beneficiaria
(en %) b/

Sexo
40
60

Mujeres
Varones
(en años)

Nivel educativo
Primaria incompleta
Primaria completa
Secundaria incompleta
Secundaria completa
Condición de actividad
Desocupados
Subocupados
Inactivos
Ingreso mensual del hogar per capita (en pesos)
Menos de 120
121-240
Más de 240

16-17
18-29

17
83

30 y más

Edad

10

40.4
59.6
16-19
20-24
28-29
30 y más

44
29.4
11.5
14.6

19
40
41
0

9.0
40.9
43.2
6.9

56
40
4

85
8.6
5.6

85
15
0

82.8
14.9
2.3

a/ Extraído de PARP. Dimensionamiento y caracterización de la población objetivo. Agosto de 1993.
b/ Extraído de PARP. Boletín Estadístico. Mayo 1998. (Sobre 108.088 casos).

En pocos casos, la supervisión externa ha informado de posibles desvíos en cuanto al nivel
educativo alcanzado, correspondientes a algunos beneficiarios de cursos de capacitación para
administración con informática o de servicios especializados (operación de turismo y control de calidad,
por ejemplo), los que de por sí tienen una muy escasa representación en el total. Las ICAP y las empresas
en general coinciden en que los beneficiarios reúnen las condiciones establecidas.
El compromiso o alineamiento de buena parte de las ICAP con los objetivos del Programa es
importante pero no suficiente. La efectividad en la gestión del servicio está condicionada,
principalmente, por la capacidad técnica de los proveedores. Asimismo, existen otras restricciones que
30

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

pueden encontrarse en el modelo de gestión y organización cuya revisión podría contribuir a la mejora de
la gestión.
Los problemas identificados son de distinto orden:
a) De organización y gestión de los proveedores: insuficiencia de competencias profesionales en
las ICAP y/o en las empresas para cumplir las funciones comprometidas, así como dificultades
para la coordinación de acciones entre las ICAP y las empresas.
b) De planeamiento de procesos: insuficiencia de mecanismos de orientación a los beneficiarios,
insuficientes especificaciones sobre evaluación inicial, formativa y sumativa de los
beneficiarios realizada por la ICAP, falta de previsión de acciones de verificación sobre
resultados de evaluación de aprendizajes.

C.

La adecuación de la organización a la gestión

Aquí aparecen como puntos centrales, las estrategias adoptadas sobre la centralización y
descentralización en partricular, la descentralización operativa y los alcances y limitaciones de la
regulación.

1.

Las estrategias de centralización y descentralización

Los principios de centralización normativa y descentralización operativa constituyen los
pilares estratégicos definidos para la configuración del modelo de organización y gestión del
Programa.
La centralización permite construir la base de conocimiento especializado y asegurar el
cumplimiento de las normas, sin embargo, la centralización encierra limitaciones en cuanto a la
posibilidad de manejo de información sobre los mercados locales, la pertinencia de las ofertas y la
capacidad de los proveedores.
La principal falencia del nivel central se encuentra en la vinculación que establece con el
nivel regional. En esta relación muestra una menor efectividad, vinculada con el
desaprovechamiento de las oportunidades que éste último podría brindarle y con la generación de
condiciones que limitan el incremento de la eficiencia de las gerencias regionales.
La gerencia regional constituye el punto de contacto privilegiado con la realidad social. La
instalación de las gerencias fue un medio para transferir las pautas de las actividades, pero
fundamentalmente un mecanismo utilizado para la coordinación y control de las acciones alejadas
del nivel central.
Las gerencias regionales han tenido un papel estratégico en el seguimiento de la ejecución a
cargo de terceros, en términos de apoyo y control. Ello ha asegurado la presencia del organismo
estatal en la ejecución, en un modelo de gestión “concurrente” con los ejecutores directos del
servicio, que ha contribuido a reducir la brecha de eficiencia en la ejecución.
No obstante, la capacidad de descentralización de la organización presenta restricciones. La
mayor delegación de poder a las unidades y al personal de contacto, no se ha traducido en una
efectiva descentralización. Se han otorgado mayores responsabilidades funcionales al nivel
regional, pero no se han establecido y especificado totalmente las condiciones que permitan
asumirlas en forma plena.

31

Procesos relacionados con la ejecución de los proyectos de capacitación

Orientación a
inscripción a cursos
Deficiencias o restricciones
del modelo de gestión

Restricciones para
determinar que todos los
beneficiarios reúnen el
perfil de ingreso
requerido

Inscripción a
cursos

Restricciones para orientar en la
elección de cursos de acuerdo
con los intereses y posibilidades
de los interesados

Debilidad técnica de las ICAP para
evaluar el perfil de los beneficiarios y
fundamentar el rechazo de postulantes
que no reúnen las condiciones

Restricciones de oferta
de capacitación (según cursos
contratados y no iniciados)

No se puede evitar la inscripción de
beneficiarios por condiciones que no hayan
sido contempladas en los requisitos de
ingreso aprobados

Ejecución de cursos

ICAP:
El tiempo disponible y los requerimientos grupales limitan la posibilidad del
docente de realizar acciones compensatorias o de apoyo individual que
exceden a lo previsto
Restricciones para intervenir en problemas de aprendizaje por desinterés en los
contenidos del curso o problemas psicofísicos que afectan el desempeño.
Restricciones económicas para implementar acciones complementarias extra
curso no previstas en el contrato.
ICAP:
Insuficiente tratamiento de los contenidos de capacitación
Insuficiente o inadecuada práctica relacionada con las tareas
habituales de la ocupación
Metodología de enseñanza inadecuada a contenidos o a las
necesidades del aprendizaje
Insuficientes materiales didácticos o equipamiento

Debilidades para
garantizar la adecuada
capacitaciòn de los
beneficiarios

Formación inadecuada o falta de experiencia del docente
PROGRAMA:
Insuficientes especificaciones y falta de verificación sobre evaluación
de los beneficiarios
Estímulo indirecto a la aprobación (por mecanismo de pagos)
Restricciones para intervenir ante problemas de aprendizaje de los beneficiarios
o irregularidades de los cursos

ICAP:
Insuficiente seguimiento del docente y apoyo a beneficiarios
Restricciones para intervenir en las empresas ante irregularidades
Debilidades para
garantizar una adecuada
práctica laboral

EMPRESAS:
Insuficiente o inadecuada práctica laboral
Inadecuada tutoría
PROGRAMA:
Restricciones para intervenir ante irregularidades de las pasantías
Insuficientes especificaciones y verficación sobre evaluación final

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

32

Diagrama 5

EJECUCION DE CURSOS: DEBILIDADES O RESTRICCIONES DEL MODELO DE GESTIÓN

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Diagrama 6

ASPECTOS DE LA DESCENTRALIZACIÓN QUE CONTRIBUYEN A LA GESTIÓN (FACILITADORES)

Participación limitada de las gerencias
regionales en los procesos y actividades
de planeamiento y programación
GR

GR

O
EXT
NT
CO

GR

CONTEXTO

Insuficiencias en la definición de responsabilidades
en procesos compartidos entre nivel central y regional

GR

GR

Insuficiencias en las definiciones de los
procesos de seguimiento de cursos y
monitoreo

Nivel Central

Insuficiencias en la definición de estándares
de producción y gestión

GR

GR

Dificultades en la articulación entre niveles
GR

GR

GR

Déficit de capacidad institucional
Limitadas políticas de desarrollo compensatorias

GR
Deficiencias en la programación
Recursos escasos para máximo nivel de ejecución
Capacidad de respuesta limitada

El aspecto más crítico reside en la escasa autonomía de las gerencias para la toma de
decisiones y resolución de conflictos en la ejecución del servicio. Ello afecta la posibilidad de dar
una respuesta adecuada y oportuna a los emergentes.
La inversión en recursos para las gerencias también debería contemplar la heterogeneidad de
necesidades derivadas de la conformación de los equipos o de los cambios producidos durante la
ejecución. Las características diferenciales de los contextos de actuación de las gerencias requieren
el desarrollo de acciones de capacitación y asistencia técnica que den un sustento adecuado a las
nuevas respuestas.
Diagrama 7

RESTRICCIONES A LA DESCENTRALIZACIÓN

Cobertura nacional

Cercanía a actores
contextuales. Alta respuesta
de actores
Fuerte desarrollo de
procesos a nivel regional

GR

GR

CONTEXTO

Desarrollo de redes
sociales locales y
regionales

CONTEXTO

GR
Conocimiento de
contextos locales
y regionales

GR

GR
Nivel Central

GR

GR

GR

GR

GR

GR

Capacitación de los
equipos locales
Capacidad de control
y seguimiento de la
ejecución del servicio

Atención de los
beneficiarios

.

Cambios frecuentes en la estructura del nivel central, la estrategia de rotación de consultores
en distintos puestos, la prioridad de los mecanismos de ajuste mutuo para la coordinación, han
33

teñido de “ruidos” los canales de comunicación y la articulación entre niveles no ha sido totalmente
clara.
Las gerencias regionales observan la existencia de diferentes interlocutores en el nivel
central y con diversas prioridades, frente a las cuales su capacidad de respuesta es limitada. Esto
apunta a una dificultad del nivel central - , lo que involucra a las distintas unidades y direcciones de
la Secretaría -, para la coordinación y programación de acciones que afectan al nivel regional.

2.

La capacidad de regulación

Desde el punto de vista interno y de la modalidad de vinculación con el contexto, los
distintos factores facilitadores pueden resumirse en:
•

El rol que cumple la normativa como herramienta para la especificación de los
requerimientos, la gestión y la capacidad de sanción;

•

Los procesos y su organización que brindan el resguardo operativo al Programa,
permitiéndole establecer reglas de juego, coordinar las acciones internas y con los
proveedores, controlar y sancionar incumplimientos o irregularidades; y

•

El estilo de gestión, que refuerza las orientaciones sustentadas en la norma y en el
planeamiento, con una dirección hacia el logro de los resultados.

El modelo formaliza el comportamiento a través del diseño de los procesos, siendo éste el
mecanismo privilegiado para el control y la coordinación de acciones. La formalización se expresa
en la definición de procedimientos, instrumentos, pautas y estándares de acciones y/o resultados.
Otro aspecto que contribuye a la efectividad es la definición de responsables de los procesos.
No obstante, en aquellos que presentan una fuerte intervención del nivel central y el regional (en
forma articulada), se presenta cierta indefinición respecto de la delimitación de los objetivos y/o
responsabilidades de cada nivel.

D.

La capacidad de aprendizaje organizacional

La capacidad para sostener e incrementar la eficiencia y el impacto de la gestión, se
construye particularmente a través de los procesos y funciones relacionados con la posibilidad de
aprendizaje. Desde esta perspectiva, el monitoreo y la evaluación de impacto - en tanto productores
de información - se constituyen en una condición necesaria.

1.

La contribución del monitoreo y la evaluación de impacto

Estos procesos presentan deficiencias que son explicadas por la falta de un sistema integrado de
monitoreo y evaluación. Así, las restricciones del monitoreo vinculadas con la producción de
información, parecieran responder a una falta de claridad o explicitación acerca de los insumos que este
proceso entrega a la evaluación y los estándares que deben ser observados a los efectos del análisis16.
El monitoreo dice de los cursos y la evaluación lo hace respecto de la situación de los
egresados. Sobre lo que vincula a ambos, sólo existen un conjunto de interrogantes y algunas pistas
sobre la gestión y los efectos producidos en los beneficiarios. La limitación se encuentra en que no
es posible determinar con rigurosidad el alcance de las acciones ni integrarlas en la “cadena” de la
gestión.

16

34

Un indicador de esta insuficiencia en el diseño, puede encontrarse en las distintas estructuras de los informes periódicos sobre los
cursos, que no evidencian un seguimiento sistemático de la evolución de indicadores y presentan un diferente tratamiento según los
casos.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

En el esquema siguiente se sintetizan las principales limitaciones observadas:
a) El monitoreo
Respecto del tratamiento de los aspectos críticos de la gestión, el monitoreo tiene límites que
podrían ubicarse en tres aspectos centrales:
•

Insuficiente información sobre los efectos del servicio en los beneficiarios

•

Insuficiencia de indicadores analizados para algunas de las variables consideradas

•

Producción de información relativamente “homogénea” de proveedores, productos y
destinatarios
Diagrama 8

MONITOREO Y EVALUACIÓN: NODOS ESTRATÉGICOS

Restricciones del monitoreo y la evaluación que limitan las posibilidades de maximizar la eficiencia y el impacto

NODOS ESTRATÉGICOS

MONITOREO

El insuficiente tratamiento integrado de indicadores sobre insumos, procesos,
productos y efectos no permite discriminar los factores asociados a una
mayor eficacia e impacto de la capacitación.
La centralización del diseño y de la producción no incorpora información
disponible en el nivel local y en los operadores directos del servicio.
Falta de claridad y optimización de la contribución al monitoreo de otros
procesos o actividades de producción y soporte.

FALTA DE UN SISTEMA INTEGRADO
DE MONITOREO Y EVALUACION

EVALUACIÓN
DE IMPACTO

El diseño de la evaluación no prevé el análisis del impacto observado
en relación con indicadores de productos y costos del servicio, efectos
en los beneficiarios y variables de contexto.
Insuficiente contrastación de las hipótesis de impacto del Programa (demanda
social a satisfacer y calidad del servicio requerido)
Restricciones de la comparación, entre grupos con y sin participación en el
Programa, para la elaboración de conclusiones.

A continuación se presenta un resumen de los problemas identificados.
i) Acerca del monitoreo del servicio

Decir que el monitoreo es insuficiente para discriminar los factores de la capacitación
asociados a los efectos logrados, implica que algún punto de la “cadena” de gestión del servicio no
se ha contemplado en forma adecuada o suficiente o que el tratamiento de la información no
permite vincular los puntos entre sí.
Puede afirmarse que la omisión central reside en la falta de monitoreo sobre los efectos de la
capacitación en los beneficiarios, al menos de los que son observados en la medición de impacto.
Los logros del aprendizaje son la “bisagra” entre el servicio y el impacto, el punto calificado
que permite aproximarse a la incidencia del Programa en los jóvenes. Cuestión de difícil
constatación si se utilizan calificaciones sobre logros grupales, relevados durante el proceso de
capacitación, y no se dispone de información suficiente sobre los perfiles de ingreso de los
alumnos. El conocimiento de los resultados del aprendizaje resulta aún más relevante ante la
35

presunción de diferenciales de logro, para parte o todos los beneficiarios de unos cursos en relación
con los de otros y entre los de un mismo curso.
La tendencia al tratamiento homogéneo de los cursos, no permite develar las diferencias que
refieren al nivel de calificación (una proporción estaría en un nivel más alto que la media), a los
recursos y tecnología propuestos, a los docentes y equipos técnicos que asisten al proceso, a las
instituciones y empresas que imprimen a la capacitación otros “contenidos” y acciones
complementarias, a la duración, a los precios, entre otros.
Al respecto, no se aprecia mayor profundización en el análisis de aquellos cursos que se
ubican en los extremos de la distribución de comportamientos de desempeño. En este sentido, los
“mejores” y “peores” podrían ser una fuente significativa para identificar las variables que más
discriminan respecto de los logros alcanzados.
El monitoreo de proveedores, así como el seguimiento de indicadores sobre la relación de los
costos con la calidad de los insumos y productos, también resultan insuficientes. En el primer caso,
no se dispone de información que dé cuenta de la incidencia de distintos aspectos sobre el
desarrollo y resultados de la capacitación, tales como formas organizativas, estilos de conducción,
contratación y sistemas de compensaciones a los docentes, vinculación con el contexto u otros
aspectos institucionales. Asimismo es insuficiente el relevamiento y análisis sobre la capacidad
técnica de las ICAP.
En el caso de los costos, la restricciones de información sobre dimensiones de calidad se
trasladan a las posibilidades de analizar la relación costo-eficiencia. No se han estimado costos
adicionales en que se incurre por el seguimiento y apoyo de irregularidades detectadas en la
ejecución (tiempos de personal administrativo y técnico para atender y solucionar problemas o
desvíos, u otras gestiones).
ii) La centralización del monitoreo
El monitoreo integra acciones realizadas por diferentes actores de la organización del nivel
central y regional. Sin embargo, tanto el diseño de indicadores e instrumentos, como gran parte del
procesamiento, análisis de la información y producción de informes están a cargo de los equipos
técnicos centrales. Esto a priori implica, la renuncia a obtener mayores insumos que eventualmente
redunden en una mejora del proceso.
Por otra parte, la escasa participación de las gerencias regionales debilita la contribución del
monitoreo a la propia gestión del nivel local.
iii) La contribución de otros procesos al monitoreo
El monitoreo es una función que atraviesa a toda la gestión. Ciertas actividades del monitoreo son
realizadas por otros procesos de producción o de soporte, pero bajo un carácter teñido por los
requerimientos y compromisos derivados de sus incumbencias específicas. El caso paradigmático es el
de evaluación de ofertas, cuyos resultados se han asimilado al monitoreo de insumos. Produce informes
sobre ofertas e informes globales sobre causales de desestimación, cursos aprobados, instituciones, etc.
Pero mucha de la información que dispone, crítica para el monitoreo, no es utilizada con tal finalidad.
También, en mayor o en menor medida, esta situación se presenta con los restantes procesos.
La observación sobre la falta de un sistema integrado de monitoreo y evaluación también
está en la base del desaprovechamiento de información valiosa, disponible y fácilmente
incorporable al monitoreo general. La revisión del mapa de la gestión y la identificación de puntos
críticos de monitoreo, permitiría una asignación y distribución de la función a las distintas unidades
y procesos, con una clara delimitación de responsabilidades y estándares esperados de actuación.
36

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

b) La evaluación de impacto
Interrogar a la gestión, desde la perspectiva del impacto, implica la posibilidad de construir
una mirada integradora, que se sustente en el despliegue de competencias vinculadas con la
naturaleza del servicio, las características de los destinatarios y del modelo de gestión y
organización.
Puede decirse que la evaluación de impacto debería acompañar el “trayecto” que recorren los
beneficiarios en el Programa: parten de una situación inicial, en la que se presume disponen de
escasas competencias que los habiliten para la búsqueda de empleo; reciben una capacitación que
las incrementa y les permite estar en una mejor situación para ingresar al mercado de trabajo, lo
que debe ser confirmado un tiempo después.
Si se consideran los principales indicadores utilizados para observar y analizar cada
momento del trayecto de los beneficiarios, el déficit se ubica en la variable “cursos” y respecto de
los aprendizajes logrados por los beneficiarios (efectos), aspectos ya observados como restricciones
del monitoreo. El esquema siguiente permite visualizar lo antedicho:
En cuanto al perfil de ingreso de los beneficiarios, la experiencia ha mostrado la
insuficiencia de los indicadores utilizados: el nivel de instrucción alcanzado o los años de
experiencia laboral no dan cuenta de los saberes previos de los beneficiarios o de aspectos
“psicosociales” relacionados con la empleabilidad.
La insuficiencia de información sobre el perfil de ingreso afecta no sólo a la posibilidad de
aproximarse a los efectos de la capacitación en los beneficiarios - qué se agrega a quién - sino
también a la comparabilidad del grupo de beneficiarios con acreditados que no han sido
capacitados.
La heterogeneidad de los jóvenes en cuanto a sus potencialidades resulta un dato
insoslayable: más allá del nivel educativo o de la experiencia previa, algunos beneficiarios
presentan grandes limitaciones, mientras que otros disponen de mayores conocimientos para el
desempeño laboral17.
Respecto de la consideración de los efectos y de los productos, la cuestión remite a lo ya
observado sobre el monitoreo. La formulación de un sistema integrado de evaluación y monitoreo
permitiría delimitar con mayor claridad los requerimientos de información para analizar el impacto
del Programa, y anticipar restricciones en cuanto a los momentos de realización. Resulta obvio que
cuestiones vinculadas con los insumos o actividades o el perfil de egreso de los beneficiarios, sólo
pueden ser analizadas oportunamente por el monitoreo.
Para la evaluación de la situación observada en los jóvenes egresados, la incorporación de
indicadores del contexto permitiría disponer de criterios para analizar las condiciones del empleo
obtenido por los jóvenes y la revisión de los supuestos sobre demanda laboral no satisfecha. Esto es
especialmente relevante en un país con marcadas diferencias en cuanto al desarrollo de los
mercados locales y las modalidades de producción.

17

Algunos beneficiarios han participado en el Programa para incrementar sus posibilidades laborales pero partiendo de una
experiencia anterior en la ocupación. En este caso, las expectativas refieren a sistematizar su formación, tener un certificado,
ponerse en contacto con la empresa de pasantía o que la ICAP los coloque.

37

Monitoreo de insumos
(características y calidad
de diseño de los cursos
contratados)

La información disponible no da
cuenta de la heterogeneidad de
los insumos en cuanto a: *
- pertinencia (indicadores de demanda,
participación de empresas en el diseño)
- nivel tecnológico de los recursos
- competencias contempladas
- equipo docente
- esquema de pasantía
- perfil de tutor

Monitoreo de cursos
(procesos y producto)

La información disponible no da
cuenta de la heterogeneidad de los
cursos en cuanto a:*
- Requisitos de ingreso
- Perfil de los alumnos
- Perfil de docente y tutor asociado al desempeño
- Equipo institucional de apoyo técnico al docente
(responsable y staff técnico de la ICAP)
- Metodologías de enseñanza (para cursos con
desempeño excelente y regular)
- Estrategias vinculadas con actividades
compensatorias de competencias básicas (ídem
anterior)

Restricciones para construir indicadores
de costo-insumos

Restricciones para construir indicadores de
costo-producto

Monitoreo de efectos
(aprendizajes logrados)

Insuficiente información
sobre perfil de ingreso (saberes
previos, experiencia laboral
vinculada, motivación)
Insuficiente información de perfil
de egreso de beneficiarios evaluados
(sólo para desempeño grupal y no
individual)
Alto nivel de subjetividad en la
recolección de información
No se ha previsto el procesamiento
de datos disponibles sobre evaluaciones
de las ICAP (dato insuficiente pero
disponible - no procesado)
No se dispone de evaluación de
perfil de beneficiarios por parte de
las empresas
(estudios con información grupal)

* Listado al sólo efecto de ejemplificar la restricción.

Monitoreo de desempeño
de
proveedores

Idem cursos sobre recursos y capacidad técnica
instalada.
No se dispone de información sobre acciones
complementarias realizadas por las ICAP con el
grupo de beneficiarios (articulación con otras
entidades, apoyo a la inserción laboral, oferta de
módulos complementarios de capacitación, etc.)
Participación en el mercado: oferta de otros servicios,
diversificación de clientela y actividades, inversión)
Desarrollo y/o vinculación con proyectos de
investigación y desarrollo de recursos humanos

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

38

Diagrama 9

RESTRICCIONES DEL MONITOREO

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Diagrama 10

EVALUACIÓN DE IMPACTO: INDICADORES CONSIDERADOS

INFORMACIÓN
CONSIDERADA
MOMENTO

Edad y sexo
Estado civil e hijos
Posición en el hogar
Ingresos familaires per cápita
Nivel educativo alcanzado
Años de experiencia laboral
Tipo de ocupación anterior

Situación de
partida

INFORMACIÓN
CONSIDERADA O
NO DISPONIBLE

Saberes previos y tipo de
experiencia laboral previa
(insuficiencia del indicador
de educación formal y años
de experiencia)

BENEFICIARIOS - GRUPO DE COMPARACIÓN

BENEFICIARIOS

BENEFICIARIOS - GRUPO DE COMPARACIÓN

Condición de actividad
Tiempo de búsqueda de empleo
Tipo de empleo y área ocupacional
Ingresos
Beneficios laborales
Estabilidad
Reingreso o continuidad de estudios
formales
Asistencia a cursos de capacitación

Puntaje técnico de
la oferta *
Tipo de ICAP *
Área de especialidad
de los cursos
Ubicación geográfica

CAPACITACIÓN
Y PASANTÍA

Calidad de los insumos (diseño)
Calidad del curso (producto)
Costos (directos e indirectos)
Tipo de ICAP
Tipo de empresa

Egreso del
curso

Efectos de la capacitación
en los beneficiarios (logros
de aprendizaje, desempeño
en la pasantía)

Situación
posterior al
egreso

Variables de contexto
(empleo e ingresos)
Motivos por los que no
obtiene empleo
Acceso a servicios de
intermediación

Motivaciones para la
elección del curso

* No consignado en los informes por no encontrarse asociación con
datos de impacto.

39

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Anexo

41

Variables
Criterios básicos de
desempeño (ideas fuerza)

Características
El logro de la eficacia y eficiencia en la producción y distribución del
servicio.
La satisfacción de los clientes

Forma de la estructura

Pirámide achatada (pocos niveles jerárquicos)
- Diferenciación vertical más pronunciada entre nivel central y
regional y más diluida al interior de cada nivel.
- Diferenciación horizontal basada en criterios de delimitación de
procesos.

Indicadores o ejemplos
Valores
Control de resultados y costos
Énfasis en la calidad de atención a los beneficiarios y otros actores
Organización y monitoreo de procesos
Tres niveles jerárquicos en las unidades: gerentes, mandos medios, y operadores.
Escala salarial (relación 1 a 5 aprox., entre mínimo y máximo nivel jerárquico).
Descentralización operativa al nivel regional de procesos y actividades vinculados
con los proveedores y los destinatarios.
Delegación en terceros de la ejecución del servicio.

CEPAL - SERIE Políticas sociales

Cuadro A.1

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DEL MODELO DE ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN

Desconcentrada

Componente clave de la
estructura

Criterio de departamentalización

Matricial / equipos de trabajo (temporario)
El nivel estratégico de la organización (alta gerencia) en las etapas
de diseño y lanzamiento, así como en los momentos de cambio de
contexto institucional (exoestructura) y de reorganización.
Los niveles táctico y operativo (gerencia de procesos, mandos
medios y operadores) en las etapas de operación en régimen del
Programa.
Se adopta un esquema mixto según criterios:

Constitución de equipos de trabajo transversales para proyectos de diseño, o apoyo
a la gestión ante situaciones de excepción.
Delegación de funciones de la Dirección a las gerencias del nivel central.
Desconcentración al nivel de contacto.

Gerencias de Administración y Finanzas, Soporte Tecnológico o Sistemas, Gestión
de Personal, Estadísticas y Estudios Especiales, Licitaciones.

Funcional: áreas o unidades especializadas
Gerencias de Evaluación de Ofertas, Seguimiento y Asistencia Técnica
Posiciones de asistente técnico y oficial de curso (atención de ICAP) y de atención
de beneficiarios en gerencias regionales.
Alto nivel de definición, formalización y aplicaciones estandarizadas.

Procesos multidisciplinarios

Organización del trabajo

Por producto y cliente: áreas sustantivas del nivel central y
gerencias regionales
Procesos integrados

Planeamiento, promoción, evaluación de ofertas, seguimiento y supervisión.
Procesos de soporte, acreditación de beneficiarios.

Programabilidad de las
tareas de producción
Conocimiento requerido
(componente clave)

Procesos con alta especialización disciplinar
Alta programabilidad de tareas para la mayoría de los procesos
Baja programabilidad de recursos en procesos o actividades que
dependen de la respuesta del contexto.
Generalista para el nivel estratégico
Generalista para el nivel operativo

Profesionalizado para el nivel táctico u operativo especializado

Evaluación de ofertas, incorporación de beneficiarios, administración de cursos
(requerimientos de inicio de ejecución)
Requerimientos para promoción, apoyo a la oferta, administración y seguimiento de
cursos (transferencia y aplicación de lineamientos del modelo, negociación y
adaptación a contingencias, coordinación y comunicación a actores heterogéneos,
etc.)
Integración de distintas disciplinas en el diseño y ejecución de los procesos.

N° 46

43

Características
Estandarización de tareas

Indicadores o ejemplos
Formalización y producción normativa general

Estandarización de destrezas

Ajuste mutuo entre equipos de trabajo

Mecanismos de control

Diseño de procesos de acreditación de jóvenes, evaluación de ofertas, supervisión y
seguimiento.
Importancia en la capacitación y manuales internos.
Convocatorias y gestión de licitaciones, programación de presupuesto anual,
producción de informes de seguimiento anual ( involucran a distintos procesos y
unidades).
Fuerte presencia de instancias informales de coordinación.
Alta formalización y sistemas que integran puntos de control. Definición de tiempos,
costos presupuestados y características de productos intermedios.

Estándares de producción y metas de producto

Supervisión

Orientación de la gestión

Por la demanda

Estilo de conducción

Orientado a las tareas y las personas. Participativo (con mayor
énfasis intranivel).

Proceso de toma de
decisiones

Centralización de la toma de decisiones vinculadas con el diseño,
asignación de recursos, monitoreo y evaluación.
Desconcentración de decisiones vinculadas con el contexto y la
ejecución del servicio.

Propensión al cambio

Alta

Comunicación

Mixta

Ejecución del servicio (ICAP)
Auditorías externas sobre administración financiero – contable y de gestión
(organismos internacionales y nacionales).
Auditoría interna de gestión
La oferta del Programa se construye a partir de las propuestas presentadas por las
ICAP según las demandas de mano de obra identificadas (generación de ofertas y
contratación de cursos).
Participación y compromiso de los líderes en el planeamiento y ejecución.
Participación en la toma de decisiones de actores clave.
Perfil técnico de las personas identificadas como líderes por el personal.
Valoración de los miembros sobre el trato “horizontal” y confianza en los individuos.
Fuerte compromiso del personal con las misión.
Informalidad en las relaciones interpersonales, con escasa manifestación de
diferencias jerárquicas.
Asignación flexible de funciones y tareas.
Ampliación y enriquecimiento de las tareas
Planeamiento y programación
Contratación de cursos
Monitoreo
Evaluación de impacto
Acreditación de beneficiarios
Administración y seguimiento de cursos
Aprobación de pagos parciales a proveedores
Relaciones institucionales
Promoción y apoyo a la oferta
Cambios de estructura y reformulación o ajustes al diseño de procesos.
Valoración del personal sobre las mejoras introducidas.
Evaluación autocrítica de la gestión (informes de área y propuestas de cambios).
Alta producción de información por mecanismos formales e informales.

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

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Cuadro A.1 (cont)
Variables
Mecanismos de
coordinación

Características
Desarrollo de know how

Soporte tecnológico a la gestión y a la decisión

Cultura

Orientación por la tarea (soft facts)
Satisfacción del cliente

Valores destacados

Aprendizaje
Transparencia
Satisfacción del cliente

Estímulo del trabajo en
equipo

Alto

Mecanismos de solución
de conflictos
Contexto en que se aplica

Consenso
Relativamente estable e
imprevisible

Cuadro A.1 (cont)
Indicadores o ejemplos
Focalización y atención de beneficiarios
Evaluación y selección final de cursos
Articulación de capacitación con pasantía (ICAP)
Administración financiero-contable
Diseño de procedimientos e instrumentos
Operaciones administrativas automatizadas y/o controladas por el sistema
informático
Aplicaciones estratégicas para procesos centrales
Bases de datos concentradoras y distribuidas en unidades de gestión interna
Comunicaciones organizacionales en línea
Compromiso con las tareas
Confianza en la capacidad de logro
Pertenencia institucional pronunciada
Prioridad a la calidad y oportunidad de respuesta
Seguimiento de calidad de procesos y resultados
Cumplimiento de metas programadas
Compromiso y sensibilidad con el problema social
Estímulo a la polivalencia y autonomía de los miembros de la organización
Asignación flexible de funciones y tareas
El trabajo interdisciplinario como fuente de aprendizaje
Ampliación y enriquecimiento de las tareas (tendencia al “empoderamiento”)
La norma como herramienta y criterio de gestión.
Énfasis en oportunidad y calidad de respuestas
Fomento del trabajo interdisciplinario e interáreas
Talleres de discusión interna
Creación de equipos transversales por proyecto
Percepción de la estructura formal como un instrumento modificable
Cambios en la estructura
Valoración de la producción grupal
Valoración de alternativas y posiciones. Decisiones consensuadas a nivel de
responsables.
Alta variedad y cantidad de actores institucionales (ICAP, empresas,
organismos públicos, INCODI)
Diferencias regionales
Insuficiente información y disponibilidad de diagnósticos sobre proveedores y
mercados locales
Iniciativa y respaldo político acerca de los principios y lineamientos del modelo
en el contexto institucional inmediato - exoestructura - (especialmente en los
primeros dos años de ejecución). Delegación de alto grado de autonomía para
la ejecución
Apoyo de distintos organismos y actores del nivel provincial y local

CEPAL - SERIE Políticas sociales

Variables
Tecnología

N° 46

45

Características
Media

Cuadro A.1 (concl)
Indicadores o ejemplos
Ajustes de procesos y organización según respuesta y requerimientos de los actores.
Restricciones del monitoreo para incorporar información sobre el contexto
Restricciones normativas para contratar acciones no previstas. Centralización y
formalización del proceso de contratación

Vinculación con el
contexto

Fuerte posicionamiento ante terceros (estrategia
defensiva y preventiva)

Apoyo a destinatarios y proveedores (estrategia proactiva
y preventiva)

Articulación con otros organismos (estrategia proactiva y
de optimización de recursos y resultados)

Orientación contingente
(reacción, aprendizaje y
adaptación ante cambios de
contexto)

Orgánica a nivel táctico y operativo

Contratación de servicios a través de concursos públicos (mecanismos de mercado
para la asignación de recursos). Fuerte especificación normativa de las condiciones
de los servicios y de los actos administrativos. Formalización de procedimientos con
supervisión de organismos internacionales
Concentración de decisiones sobre distribución del servicio (acreditación de
beneficiarios)
Pago por resultados
Supervisión del cumplimiento de los contratos
Aplicación de las normas frente a excepciones o reclamos externos
Aplicación de sanciones por incumplimientos
Atención y derivación a otras instituciones de beneficiarios con problemáticas
específicas
Apoyo y estímulo a la participación de beneficiarias mujeres
Promoción y apoyo a la generación de ofertas
Asesoramiento durante la ejecución de cursos
Vinculación con organismos públicos provinciales y municipales y organizaciones sin
fines de lucro (convenios de cooperación y difusión). Promoción, atención de
beneficiarios, articulación de actores en proyectos de interés comunitario
Producción de diagnósticos, interpretación según normas y lineamientos, respuesta
autorizada. Difusión de novedades e instrucciones para la actuación. Estandarización
posterior (en caso que corresponda)

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

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Variables
Permeabilidad del sistema
(alta, media o baja)

Proceso
Planeamiento/Programación

Generación de ofertas

Contratación de cursos

Principales recomendaciones
Generar mecanismos que contribuyan a una mayor participación del personal de las gerencias regionales en el diseño o ajuste de los
procesos de gestión.
•
Dar una mayor prioridad en la asignación de recursos a los requerimientos del nivel regional, especialmente en lo relativo a acciones en
terreno (personal especializado y traslados).
•
Prever mecanismos de asignación y utilización de recursos extraordinarios ante picos de gestión en el nivel regional (campañas de
promoción y de atención de beneficiarios, momentos de mayor ejecución simultánea de cursos).
•
Desarrollar estrategias y planes de capacitación y desarrollo del personal para atender los reemplazos y generación de nuevos posiciones.
•
Definir estrategias y planes de acción integrados que no afecten el normal desempeño de la administración regional de los distintos
programas (requerimiento de mayor coordinación y articulación de las distintas dependencias y direcciones del nivel central de la SEyCL).
•
Realizar diagnósticos que contribuyan a una definición más exigente de los proveedores (ICAP y empresas). Definir estrategias y planes de
promoción al sector empresarial
•
Producir y/o sistematizar información sobre oferta y demanda en el mercado de trabajo (para la promoción y orientación de los potenciales
proveedores)
•
Apoyar el análisis funcional de las ocupaciones y el diseño curricular (producción de módulos, guías, capacitación de personal técnico de
las ICAP)
•
Incrementar la información sobre demanda requerida a las empresas. Revisar la información solicitada a las ICAP para su eventual
simplificación.
•
Insistir en la promoción sobre las presentaciones de las ofertas (cumplimiento de aspectos formales y ordenamiento de la información).
•
Incrementar la cantidad de convocatorias anuales (estímulo a la presentación en condiciones de la oferta).
•
Reducir la cantidad de consultas durante el proceso de evaluación (ídem anterior y para reducir los tiempos del proceso).
•
Dar mayor preponderancia a indicadores objetivos (equipamiento y horas de práctica por ejemplo).
•
Definir indicadores que permitan calificar con puntaje la pertinencia de las propuestas (ajuste de la capacitación a la demanda laboral).
•
Sistematizar la información disponible sobre oferta y demanda laboral, y antecedentes de capacitación del Programa y otros programas
similares del MTSS y/o de otros organismos públicos para contrastar la pertinencia de las propuestas.
•
Instrumentar mecanismos de participación de las gerencias regionales con mayor incidencia en los resultados de evaluación del ajuste a la
demanda laboral: producción de información, diseño de procedimientos y fuentes de verificación de información sobre demandas,
capacitación del personal técnico, articulación con otros organismos locales y regionales, etc.
•
Generar estrategias de progresiva descentralización del proceso (experiencias piloto).
•
Estimular la reducción de los precios.
•
Estimular el incremento de la calidad de los diseños a través de la selección de aquellos que sólo presenten puntajes medios o altos.
•
Incorporar en los factores de homogeneización de precios la consideración de ciertos costos diferenciales según las regiones geográficas.
•
Incorporar mecanismos de excepción para la selección de cursos, cuando se acredite en forma fehaciente la pertinencia y contribución al
impacto, en caso de propuestas que presenten un precio mayor justificable por la calidad ofrecida (dentro de un margen determinado ex
ante).
Prever mecanismos ágiles de contratación ante la suspensión de cursos por fuerza mayor o irregularidades graves, a fin de no afectar la calidad
de atención a los beneficiarios inscriptos.
•

CEPAL - SERIE Políticas sociales

Cuadro A.2

CAMBIOS EN LA GESTION DE PROCESOS: RECOMENDACIONES DE LOS ACTORES

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Proceso
Incorporación de
beneficiarios
Ejecución del
servicio

•
•
•
•
•
•
•
•

Monitoreo

•
•
•
•
•

Evaluación de
impacto

Procesos de
soporte

•
•
•
•
•
•
•

Principales recomendaciones
Desarrollar sistemas de orientación para la elección de cursos y apoyo a la inserción laboral posterior (intermediación).
Incorporar nuevos indicadores sobre perfil de entrada de los beneficiarios (para orientación, seguimiento y evaluación de impacto).
Supervisar la pertinencia de los mecanismos de selección de los postulantes a los cursos.
Definir con mayor claridad la articulación entre el seguimiento regional y el realizado por el nivel central.
Incrementar la capacitación y autonomía del personal técnico de las gerencias para intervenir ante irregularidades. Proveer recursos que permitan el
cumplimiento de las acciones. Reducir los tiempos de tramitación de acciones por irregularidades detectadas.
Dotar de mayor flexibilidad y accesibilidad al sistema informático de soporte a los usuarios del nivel regional.
Evaluar alternativas de producción de información con soporte informático (soft ware) en las ICAP, que simplifiquen la gestión interna.
Compatibilizar la administración de cursos con la de otros programas de capacitación y empleo.
Generar mecanismos - con asignación de recursos específicos - para una mayor participación de las gerencias regionales en el análisis sobre cursos y
evaluación de desempeño de proveedores, y producción de informes.
Incorporar información sobre contexto disponible en las gerencias y no reflejada en los informes (empresas, por ejemplo).
Ajustar la producción de informes a los requerimientos de la gestión regional y de los actores de contexto (contenido y oportunidad).
Mayor difusión de resultados a los proveedores y otros actores sociales.
Revisar la articulación del seguimiento regional y la supervisión externa en el actual contexto. Garantizar una mayor homogeneidad en la calidad de
prestación del servicio de la supervisión externa (perfiles más integrados en lo técnico y pedagógico, competencias para producción de informes y
exposición de diagnósticos).
Rediseño del modelo vigente: incorporación de indicadores de costo y eficiencia sobre variable independiente (cursos) y sobre contexto regional.
Capacitación y desarrollo del personal técnico. Mayor articulación con técnicos de otras áreas especializados en capacitación y orientación.
Revisión de los tamaños muestrales y técnicas de procesamiento estadístico de los datos.
Utilización y comparación con parámetros y resultados de experiencias similares nacionales e internacionales.
Actualización de tecnología informática. Mejoras en la integración de las aplicaciones estratégicas del sistema.
Desarrollo de evaluación de desempeño del personal.
Mayor sistematización y articulación con otras dependencias de la SEyCL en lo relativo a la asistencia técnica a las gerencias regionales.

La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

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Cuadro A.2 (concl)

Procesos relacionados con el diseño, la evaluación
ex-ante y la selección de los proyectos de capacitación

Convocatoria
Deficiencias o restricciones
del modelo de gestión

Promoción y apoyo
a la oferta
Elaboración de
ofertas
Evaluación de
ofertas

Debilidad de mecanismos
y recursos para identificar
demanda de mano de obra
con oferta insuficiente

Insuficientes
especificaciones sobre
metodología de análisis
de la demanda

Debilidad de
instrumento de
acreditación (carta
de intención de
pasantía)

CEPAL - SERIE Políticas sociales

Diagrama A.1

DISEÑO DE CURSOS: DEBILIDADES O RESTRICCIONES DEL MODELO DE GESTIÓN

Selección final de
cursos
Insuficiente
información sobre
oferta y demanda
laboral para orientar
las acciones de
promoción y apoyo a
la oferta

Falta de información
y competencia para
identificar demandas
de mano de obra con
insuficiente oferta en
el mercado local

No se dispone de
información sistemática
sobre oferta y demanda
laboral que permita
contrastar la pertinencia
de las propuestas
No puede determinarse
si las pasantías
acreditan demanda de
mano de obra

Falta de especificación
sobre compromiso
de las empresas

El puntaje utilizado
para la selección
final no incluye a los
ítem sobre demanda
laboral

Restricciones para
calificar la oferta según
la pertinencia de la
elección de ocupaciones

Debilidad técnica para
analizar las competencias
laborales requeridas y/o
traducirlas en unidades
formativas con recursos
adecuados

Dificultades de las
empresas para
formular sus
demandas
Insuficiente
competencia técnica
para el análisis de la
demanda
Insuficiente competencia
técnica para el diseño
o menor disponibilidad
de recursos para la
capacitación

Restricciones para
identificar si las
competencias
contempladas en el
diseño satisfacen
la demanda

La cantidad de
cursos aprobados
limita las posibilidades
de seleccionar a los
de mayor puntaje

N° 46

49

CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Bibliografía

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Beneficirios del 5o llamdado a Licitación, Infome de Avance, agosto.

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CEPAL - SERIE Políticas sociales

N° 46

Serie
políticas sociales

Números publicados
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La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

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(US$10.00), enero de 2000.
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umbral del siglo XXI (LC/L.1249–P), Número de venta: S.00.II.G.5 (US$ 10.00), enero de
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Francisco León, Modernización y comercio exterior de los servicios de salud (LC/L. 1250–
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John Durston, ¿Qué es el capital social comunitario? (LC/L.1400-P), Número de venta
S.00.II.G.38 (US$ 10.00), julio de 2000.

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Ana Sojo, Reformas de gestión en salud en América Latina: los cuasimercados de Colombia,
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Ernesto Cohen y otros ¿Hacia dónde va el gasto público en educación? Logros y desafíos,
Volumen I: La búsqueda de la eficiencia, (LC/L.1432-P) Número de venta S.00.II.106,
(US$10.00), octubre de 2000.
Sergio Martinic y otros ¿Hacia dónde va el gasto público en educación? Logros y desafíos.
Vol.II: Reformas sectoriales y grupos de interés, (LC/L.1432/Add.1-P), Número de venta
S.00.II.G.110. (US$10.00), noviembre de 2000.
Antonio Sancho y otros ¿Hacia dónde va el gasto público en educación? Logros y desafíos.
Vol. III: Una mirada comparativa (en prensa).
Silvia Montoya y Pedro Luis Barros Silva, ¿Hacia dónde va el gasto público en educación?
Logros y desafíos. Vol.IV: Una mirada comparativa: Argentina y Brasil (en prensa).
Lucía Dammert, Violencia criminal y seguridad pública en América Latina: la situación en
Argentina, (LC/L.1439-P), Número de venta S.00.II.G.125, (US$10.00), noviembre de 2000.
Eduardo López Regonesi, Reflexiones acerca de la seguridad ciudadana en Chile: visiones y
propuestas para el diseño de una política, (LC/L.1451-P), Número de venta S.00.II.G.126
(US$10.00), noviembre 2000.
Ernesto Cohen y otros, Los desafíos de la reforma del Estado en los programas sociales: tres
estudios de casos, (LC/L.1469-P), Número de venta S.01.II.G.26 (US$10.00), enero de 2001.
Ernesto Cohen y otros, Gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos,
Vol.I, Proyecto Joven de Argentina (LC/L 1470-P), Número de venta, S.01.II.G.35 (US$
10.00), febrero de 2001.

Otras publicaciones de la CEPAL relacionadas con este número
CEPAL, División de Desarrollo Social, Gestión de programas sociales en América Latina. Análisis de casos.
Vol. II: Brasil; Vol. III: Colombia; Vol. IV: Chile y Vol. V: Paraguay, diciembre 2000.
CEPAL, División de Desarrollo Social, Gestión de programas sociales en América Latina. Marco conceptual,
Vol. I (LC/L. 1114), mayo 1998.
CEPAL, División de Desarrollo Social, Gestión de programas sociales en América Latina. Metodología para
su análisis, Vol. II (LC/L.1114/Add.1), mayo 1998.

El lector interesado en números anteriores de esta serie puede solicitarlos dirigiendo su
correspondencia a la División de Desarrollo Social, CEPAL, Casilla 179–D, Santiago de Chile.
No todos los títulos están disponibles.
• Los títulos a la venta deben ser solicitados a Unidad de Distribución, CEPAL, Casilla 179–D,
Santiago, Chile, Fax (562) 210 2069, publications@eclac.cl.
•

www: Disponible también en Internet: http://www.eclac.cl

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La gestión de programas sociales en América Latina: análisis de casos, Vol I., Argentina

Nombre: ...................................................................................................................................
Actividad:.................................................................................................................................
Dirección:.................................................................................................................................
Código postal, ciudad, país: .....................................................................................................
Tel.: ............................ Fax:......................................E.mail: ....................................................

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