<rdf:RDF
    xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"
    xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:bibo="http://purl.org/ontology/bibo/"
    xmlns:dspace="http://digital-repositories.org/ontologies/dspace/0.1.0#"
    xmlns:foaf="http://xmlns.com/foaf/0.1/"
    xmlns:void="http://rdfs.org/ns/void#"
    xmlns:xsd="http://www.w3.org/2001/XMLSchema#" > 
  <rdf:Description>
        <dcterms:issued>1995</dcterms:issued>
        <dc:language>es</dc:language>
        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
        <dcterms:available rdf:datatype="http://www.w3.org/2001/XMLSchema#dateTime">2014-01-02T14:51:16Z</dcterms:available>
        <bibo:handle>hdl:11362/5848</bibo:handle>
        <foaf:homepage rdf:resource="http://repositorio.cepal.org"/>
<dcvalue rdf:element="bodyfulltext">
E
I
R
S

E

121

mujer y desarrollo

L

as relaciones de género entre
la población rural del Ecuador,
Guatemala y México

Liudmila Ortega Ponce

División de Asuntos de Género
Santiago, diciembre de 2012

Este documento fue preparado por Liudmila Ortega Ponce, consultora de la División de Asuntos de Género de la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el marco del proyecto “Mejorando la
cuantificación del trabajo no remunerado de las mujeres para las políticas de erradicación de la pobreza” de la
Cuenta de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El documento contó con la colaboración de Soledad Parada
en el procesamiento de los datos de las encuestas de uso del tiempo del Ecuador (2007), Guatemala (2006) y
México (2009).
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva
responsabilidad de la autora y pueden no coincidir con las de la organización.

Publicación de las Naciones Unidas
ISSN 1564-4170
LC/L.3561
Copyright © Naciones Unidas, diciembre de 2012. Todos los derechos reservados
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les
solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Índice

Introducción .............................................................................................. 7
I.

El modelo patriarcal de familia y los procesos
socioeconómicos en las áreas rurales .............................................. 9

II. Los roles de las mujeres y los hombres rurales respecto
al modelo patriarcal de familia...................................................... 13
A. La carga de trabajo total de mujeres y hombres ....................... 13
B. Las mujeres rurales como productoras de bienes y servicios
(dentro de la frontera de producción del SCN) ......................... 17
1. Aportes en tiempo a la producción para el mercado
y el autoconsumo .............................................................. 17
2. La inserción laboral de las mujeres en actividades
agrícolas y no-agrícolas .................................................... 18
3. Las mujeres en la producción para el autoconsumo ......... 22
4. Del trabajo para el autoconsumo a la medición de la
participación laboral de las mujeres ................................. 23
C. Las mujeres en el trabajo de cuidado (fuera de la frontera de
producción del SCN) ................................................................ 26
III. La división sexual del trabajo dentro de las parejas ................... 29
IV. Conclusión ....................................................................................... 35
Bibliografía.............................................................................................. 39
Anexos...................................................................................................... 41
Anexo 1 Notas metodológicas ............................................................... 42
Anexo 2 Cuadros .................................................................................. 46
Serie Mujer y desarrollo: números publicados .................................... 55

3

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Índice de cuadros
CUADRO 1
CUADRO 2
CUADRO 3
CUADRO 4
CUADRO 5
CUADRO 6
CUADRO 7
CUADRO 8
CUADRO 9
CUADRO A.1
CUADRO A.2
CUADRO A.3
CUADRO A.4
CUADRO A.5
CUADRO A.6
CUADRO A.7
CUADRO A.8

ECUADOR, MÉXICO Y GUATEMALA: CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y
MUJERES AL TIEMPO TOTAL DE TRABAJO EN LA PRODUCCIÓN
DENTRO DE SCN Y FUERA DE SCN ............................................................................... 14
ECUADOR, MÉXICO Y GUATEMALA: CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y
MUJERES AL TIEMPO TOTAL DE TRABAJO EN LA PRODUCCIÓN DENTRO
DE SCN Y FUERA DE SCN ................................................................................................ 14
POBLACIÓN FEMENINA ECONÓMICAMENTE ACTIVA DE 15 AÑOS Y MÁS,
SEGÚN AÑOS DE INSTRUCCIÓN, ZONAS URBANAS Y RURALES.......................... 19
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: EL EMPLEO AGRÍCOLA RURAL ................ 19
ECUADOR: PARTICIPACIÓN Y TIEMPO PROMEDIO SEMANAL EN LAS
ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN OCUPADA RURAL DE 15 AÑOS
Y MÁS, SEGÚN CATEGORÍA OCUPACIONAL, POR SEXO......................................... 20
GUATEMALA: PARTICIPACIÓN Y TIEMPO PROMEDIO DIARIO EN LAS
ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN OCUPADA RURAL DE 15 AÑOS
Y MÁS, SEGÚN CATEGORÍA OCUPACIONAL, POR SEXO......................................... 21
MÉXICO: PARTICIPACIÓN Y TIEMPO PROMEDIO SEMANAL EN LAS
ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN OCUPADA RURAL DE 15 AÑOS
Y MÁS, SEGÚN CATEGORÍA OCUPACIONAL, POR SEXO......................................... 21
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS
HOGARES SEGÚN COMBINACIÓN LABORAL DE JEFE Y CÓNYUGE .................... 30
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y
MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO EN PRODUCCIÓN DENTRO DE SCN Y
FUERA DE SCN SEGÚN COMBINACIÓN LABORAL DE LA PAREJA ....................... 31
TASAS DE DESOCUPACIÓN DE LA POBLACIÓN RURAL DE
15 AÑOS Y MÁS ................................................................................................................. 46
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y
DIARIO DE ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS
SEGÚN RELACIÓN DE PARENTESCO, POR SEXO ...................................................... 46
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TASA GLOBAL
DE FECUNDIDAD (TGF) ................................................................................................... 47
ECUADOR Y GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y DIARIO DE
ACTIVIDADES Y TASAS DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS EN
HOGARES SEGÚN FUENTE DE INGRESOS, POR SEXO .............................................. 48
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y
DIARIO DE ACTIVIDADES Y TASAS DE LA POBLACIÓN RURAL DE
15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN NIVEL DE CARGA, POR SEXO ........................................... 49
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO DIARIO Y
SEMANAL DE ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS
Y MÁS, SEGÚN SEXO DEL JEFE DE HOGAR, POR SEXO ........................................... 50
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO DIARIO Y
SEMANAL DE ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y
MÁS, SEGÚN ESTADO CIVIL, POR SEXO...................................................................... 51
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y
DIARIO DE ACTIVIDADES DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y
MÁS, SEGÚN ACCESO AL AGUA, POR SEXO .............................................................. 53

4

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Índice de gráficos
GRÁFICO 1
GRÁFICO 2
GRÁFICO 3
GRÁFICO 4
GRÁFICO 5
GRÁFICO 6

CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO
EN LA PRODUCCIÓN DENTRO DEL SCN Y FUERA DEL SCN,
SECTOR RURAL ................................................................................................................. 15
CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO
EN LA PRODUCCIÓN DENTRO DEL SCN Y FUERA DEL SCN,
SECTOR URBANO .............................................................................................................. 16
CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO
EN LA PRODUCCIÓN DE MERCADO Y DE AUTOCONSUMO,
SECTOR RURAL ................................................................................................................. 17
MÉXICO: TASAS DE PARTICIPACIÓN LABORAL AMPLIADA POR
TRAMOS DE EDAD, 2009 .................................................................................................. 24
CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO
EN ACTIVIDADES NO REMUNERADAS, SECTOR RURAL ........................................ 27
ECUADOR: DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO DEDICADO A LOS QUEHACERES
DOMÉSTICOS POR LA POBLACIÓN RURAL SEGÚN SEXO Y LA RELACIÓN
DE PARENTESCO CON EL JEFE DE HOGAR................................................................. 28

Índice de recuadros
RECUADRO 1 LA SITUACIÓN SOCIAL Y EL TIEMPO DE LAS MUJERES
INDÍGENAS RURALES ..................................................................................................... 16

Índice de esquemas
ESQUEMA 1
ESQUEMA 2
ESQUEMA 3

UNA REPRESENTACIÓN DEL MODELO PATRIARCAL.............................................. 30
UNA VARIANTE DEL MODELO PATRIARCAL EN ECUADOR.
JEFE DE HOGAR Y CÓNYUGE TIENEN EMPLEO ........................................................ 31
UNA VARIANTE DEL MODELO PATRIARCAL EN ECUADOR.
JEFE DE HOGAR NO TIENE EMPLEO Y CÓNYUGE SI TIENE ................................... 32

5

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Introducción

En América Latina las mujeres rurales constituyen en promedio el
19,2% de la población femenina. En Ecuador, Guatemala y México este
segmento de la población representa 14,4%, 15,9% y 11,0%
respectivamente. El trabajo de las mujeres rurales se ha mantenido
tradicionalmente invisible, no solamente en lo que atañe al segmento no
remunerado del trabajo, sino también a aquel que está vinculado
directamente con la producción agrícola y además con la provisión de
recursos indispensables para el funcionamiento de los hogares como el
agua y la energía, labor que realizan mayormente ellas, jugando así un
papel decisivo en el aseguramiento de la alimentación, además de otros
bienes y servicios que contribuyen a la economía y al bienestar de sus
hogares y de la sociedad.
El presente trabajo aspira a revelar los patrones de uso del tiempo
desde la noción del trabajo total para el análisis de las configuraciones
que presenta en la actualidad el sistema patriarcal de familia en el
mundo rural. El trabajo total comprende aquel que se realiza en la
actividad económica y las labores aparejadas dentro de la frontera de
producción del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) sumado al trabajo
que se realiza fuera de esta frontera de producción. Como sistema
patriarcal de familia se considera la construcción socioeconómica y
cultural que define al hombre como el jefe y proveedor del hogar,
investido de poder y autoridad sobre las mujeres, consideradas como
personas subordinadas, cuyo papel principal es la dedicación a las
labores domésticas y de cuidado.
Para ello es necesario dilucidar el peso de la contribución de las
mujeres rurales al bienestar del hogar y a la economía como productoras
de bienes y servicios, tanto dentro como fuera de la frontera de la
producción del SCN.

7

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

En el primer capítulo se aborda el tema del modelo patriarcal de familia a la luz de los procesos
que afectan a las mujeres en las zonas rurales de los tres países estudiados. El segundo capítulo
analiza la contribución de hombres y mujeres al trabajo total en los sectores que se encuentran dentro
y fuera del Sistema de Cuentas Nacionales. Se hace una descripción del papel de las mujeres rurales
como productoras de bienes y servicios con aplicación de resultados obtenidos en el procesamiento de
las Encuestas de Uso del Tiempo. El tercer capítulo aborda la participación y la contribución de
hombres y mujeres al trabajo remunerado y no remunerado en el marco de las combinaciones que las
parejas constituyen según la inserción al empleo del jefe del hogar y la mujer cónyuge. Ello, con el fin
de dilucidar el peso que tiene el sistema patriarcal de familia en los hogares rurales de los tres países
en estudio.
Se pretende también sobre la base de estos análisis, extraer conclusiones que permitan generar
políticas que contribuyan a la equidad de género y el mejoramiento de las condiciones de vida de la
población rural y de las mujeres rurales en particular.
Para la realización del estudio se ha utilizado la información de las Encuestas de Uso del Tiempo
(EUT) de Ecuador, Guatemala y México para los años 2007, 2006 y 2009 respectivamente. Asimismo,
1
otras fuentes secundarias de información, documentos y estudios de diversos autores e instituciones .

1

La información sobre la metodología se encuentra en el anexo.

8

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

I.

Las relaciones de género entre la población rural…

El modelo patriarcal de familia y
los procesos socioeconómicos
en las áreas rurales

El concepto de patriarcado remite a cuestiones complejas del desarrollo
de la sociedad humana que deben ser abordadas desde diversas
disciplinas pues se trata de un sistema que permea los ámbitos
económico, social, político y cultural y ha estado presente a lo largo de
la historia. No es el objetivo de este trabajo tratar dicha complejidad,
pero si mantener presente su comprensión como sistema de organización
social en el que los atributos claves de poder pertenecen exclusiva o
mayoritariamente a los varones, lo cual ofrece pautas para comprender la
situación de las mujeres rurales respecto a su acceso a los recursos
materiales e intangibles; a las posibilidades de aprovechamiento de sus
capacidades y al reconocimiento de sus aportes a la producción, la
sociedad y la economía.
Se ha planteado que el modelo patriarcal de familia, con sus
rasgos predominantes de autoridad y poder centralizados en el hombre
proveedor y la cónyuge mujer subordinada y relegada a la esfera
doméstica, dedicada a las tareas de reproducción y de cuidado de la
descendencia, estaría en retroceso en América Latina, aunque en
diversos grados en los distintos países. Los indicadores de ese fenómeno
se hallan en los fuertes cambios que las familias han experimentado en
su composición y en otros procesos económicos, demográficos, sociales
y culturales que han tenido lugar desde el siglo pasado (Rico y
Maldonado, 2011; Cerrutti y Binstock, 2011; Hopenhayn, 2011).
Además, se plantea que los reductos de este sistema se conservan sobre
todo en la esfera cultural y jurídica que no se corresponde con los
cambios en la realidad socioeconómica de los países (Batthyány, 2011).

9

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Es interesante preguntarse en qué grado estos planteamientos reflejan las condiciones en el mundo
rural, pues por lo general, los análisis y estudios sobre el tema se han centrado en la población total o
urbana de los países y una de las necesidades que se plantea al abordar este tópico en las zonas rurales es
contar con investigaciones que den cuenta de las especificidades en este ámbito.
A la luz de lo que será expuesto en los próximos capítulos de este trabajo, es posible referirse a
este problema, (conscientes de las limitaciones que se presentan debido al vacío anteriormente
mencionado) por la posibilidad que ofrecen las EUT de contar con la distribución del tiempo destinado
al trabajo remunerado y no remunerado entre hombres y mujeres de los hogares rurales y sobre todo de
los jefes y las cónyuges como se mostrará más adelante.
Los trabajos que han abordado la naturaleza de las relaciones de género dentro de la familia actual
teniendo como referente el modelo patriarcal señalan como un paso adelante muy significativo la
intensidad de la inserción al mercado laboral de la población femenina, lo que tiene lugar en gran medida
por la aspiración a la identidad propia, a la autonomía y la independencia económica, como resultado de
fuertes cambios culturales. En lo que respecta al ámbito rural, en efecto, estudios recientes señalan la
incorporación de las mujeres rurales al mercado del trabajo, fenómeno que se ha acentuado en los
últimos 15 años (Ballara y Parada, 2009; Dirven, 2011; FAO/IFAD/ILO, 2010).
Si nos remitimos a los análisis que serán expuestos más adelante y a los indicadores sociales y
demográficos de la población femenina que predominan en las áreas rurales, asalta la pregunta de en qué
grado la inserción laboral de la mayoría de ellas no es solamente una estrategia de sobrevivencia que,
además de sus consecuencias beneficiosas a la postre, en la etapa actual del agro ha contribuido a
incrementar su ya pesada carga de trabajo, en condiciones donde, a diferencia de las ciudades, se carece
en mayor proporción de la infraestructura y los servicios requeridos y adecuados a la vida laboral.
Siendo las tasas de inserción al trabajo de las mujeres rurales elevadas en los últimos años, la
desocupación laboral femenina rural se mantiene en Ecuador y México en porcentajes que cuadruplican
a las tasas de los hombres. En Guatemala es más alta, ya que muestra un multiplicador de 8 (véase
cuadro 1 del anexo).
Las EUT muestran que en el trabajo de mercado, las mujeres, sean jefas de hogar, cónyuges o
hijas, tienen una participación menor que los hombres y una contribución (tiempo) que puede ser similar
o menor que los hombres en las categorías respectivas; así, en Ecuador el tiempo medio semanal de las
mujeres cónyuges es de 10 horas menos que los hombres cónyuges y de las hijas es 5 horas menos que
los hijos. Por otro lado, se observa un proceso de cambio en las nuevas generaciones de mujeres ya que
aunque las hijas todavía tienen la mitad de participación que los hijos y su tiempo medio puede ser
menor que el de éstos, entre las mujeres, por ejemplo en Guatemala, muestran el mayor tiempo en el
trabajo de mercado y en México el tiempo medio de las hijas es similar al de los hijos varones (véase
cuadro 2 del anexo).
Otro aspecto a señalar es que, con la excepción de ciertas actividades de agricultura moderna,
destinada a los mercados internacionales, la inserción laboral femenina se produce mayoritariamente en
empleos precarios, informales y temporales (FAO/CEPAL/OIT, 2010). No obstante lo dicho, es
interesante que en Ecuador y México el 50% o más de las mujeres rurales ocupadas en el empleo rural
no agrícola (ERNA) estén empleadas como asalariadas, lo que indica que en muchas áreas rurales están
teniendo lugar ciertos procesos de dinamismo económico que podrían romper las relaciones
2
tradicionales entre hombres y mujeres . El porcentaje de mujeres rurales que trabajan por cuenta propia
3
en ERNA (36 %) en los dos países mencionados apunta también en ese sentido .

2

3

En Ecuador, desde los años noventa, ha tenido lugar una mayor vinculación campo-ciudad; ha habido ubicación de industrias o
agroindustrias en el sector rural y el desplazamiento de importantes contingentes de mano de obra con residencia rural hacia las
ciudades para trabajar en fábricas, en la construcción y en el sector servicios. Estas actividades generan el mayor volumen de mano
de obra asalariada permanente (66.6%) en lo rural (Martínez, 1991).
Con la salvedad de que esta inserción laboral puede ser de refugio, como se ha planteado también para el caso de Guatemala donde el
porcentaje de mujeres ocupadas en la categoría de cuenta propia en el ERNA (50%) tiene una alta vinculación con el pequeño
comercio y la artesanía de bajo perfil mercantil.

10

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Entre los indicadores positivos, señalados respecto a la decadencia del sistema patriarcal, se
encuentra la reducción drástica de la tasa de fecundidad. En las áreas rurales también se ha
experimentado un declive de este indicador; sin embargo, como muestran las cifras (véase cuadro 3 del
anexo) todavía se mantienen muy altas respecto a las tasas de fecundidad entre las mujeres urbanas,
sobre todo en Guatemala. Se ha señalado también la vinculación que esto tiene con las cifras de baja
instrucción y el alto analfabetismo que muestran las zonas rurales, lo que indica una fuerte marginación
de los progresos del conocimiento y la información (Paz, Jorge y otros, 2004). Ello remite también a uno
de los rasgos del sistema patriarcal rural predominante en las sociedades latinoamericanas en el
comienzo de su vida independiente: los hijos son una inversión para contar con mano de obra para el
predio agrícola y para el cuidado de la vejez, cuando la familia es el reducto principal para la
sobrevivencia. En la cultura urbana de los países más adelantados de la región esta concepción de los
hijos ha cambiado pero surge la pregunta de en qué grado en el ámbito rural ha sido así.

11

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

II. Los roles de las mujeres y los
hombres rurales respecto al
modelo patriarcal de familia

A.

La carga de trabajo total de mujeres
y hombres

El concepto de carga total de trabajo da cuenta de la suma del tiempo
dedicado a la producción dentro del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN)
y el tiempo destinado a las actividades que se encuentran fuera del SCN
por hombres y mujeres, tal como se presentan en los cuadros 1 y 2 para las
zonas rurales y urbanas. En ambos cuadros se recogen las horas de tiempo
social, es decir, las horas promedio destinadas al trabajo por el conjunto de
la población (urbana y rural) de 15 años y más.
Se observa que en los tres países, el tiempo total invertido por las
mujeres es mayor al de los hombres tanto en las zonas rurales como en
las urbanas. Sin embargo, la brecha entre hombres y mujeres es mayor
en las zonas rurales que en las urbanas. En Ecuador y México se trata de
11,3 y 13 horas semanales más y en Guatemala, 1,3 horas diarias en lo
rural. En las zonas urbanas esa diferencia es de 8,6; 11,9 y 0,56 en el
mismo orden de países; es decir, la brecha entre mujeres y hombres es
menor en las ciudades.
La mayor contribución de las mujeres al tiempo total se debe a la
sobrecarga que tienen respecto a los hombres en el trabajo fuera de la
frontera del SCN. En las zonas rurales de Ecuador y México las mujeres
dedican 30 y 44 horas semanales más al trabajo doméstico y de cuidado y
en Guatemala, lo hacen 6 horas diarias más. En las ciudades, en el mismo
orden de países la diferencia es de 25,8; casi 33 y 4,5 horas.

13

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO 1
ECUADOR, MÉXICO Y GUATEMALA: CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO
TOTAL DE TRABAJO EN LA PRODUCCIÓN DENTRO DE SCN Y FUERA DE SCN
(Población rural total de 15 años y más)
Ecuador (horas semanales)

México (horas semanales)

Actividad
Hombre

Mujer

Total

Hombre

Mujer

Total

Guatemala (horas diarias)
Hombre

Mujer

Total

T.T.
producción
en SCN

41,72

22,84

32,40

45,17

13,72

28,87

7,23

2,44

4,66

T.T.
producción
fuera SCN

9,99

40,17

24,89

15,73

60,21

38,78

0,65

6,70

3,90

51,72

63,01

57,29

60,90

73,92

67,65

7,88

9,14

8,56

Total

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009), Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador (2007).

CUADRO 2
ECUADOR, MÉXICO Y GUATEMALA: CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES
AL TIEMPO TOTAL DE TRABAJO EN LA PRODUCCIÓN DENTRO
DE SCN Y FUERA DE SCN
(Población urbana total de 15 años y más)
Ecuador (horas semanales)

México (horas semanales)

Hombre

Mujer

Total

Hombre

Mujer

Total

T. T. en la
producció
n en SCN

39,97

22,75

31,00

41,54

20,71

T. T. en la
producció
n fuera de
SCN

11,60

37,43

25,05

18,12

Total

51,57

60,18

56,05

59,66

Actividad

Guatemala (horas diarias)
Hombres

Mujeres

Total

30,53

6,81

3,55

5,03

50,88

35,44

0,95

5,45

3,41

71,59

65,97

7,76

9,00

8,44

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009), Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador (2007).

Los siguientes gráficos muestran esta distribución del tiempo entre los sexos en las áreas rurales
de los tres países comparándola con la que tiene lugar en las zonas urbanas (gráficos 1 y 2).
En las zonas rurales la contribución de los hombres al trabajo total en la producción dentro del
Sistema de Cuentas Nacionales es mayor que la de las mujeres con un ratio de 1,8; 2,5 y 3,0 en Ecuador,
Guatemala y México respectivamente. En las zonas urbanas estas cifras oscilan entre 1,6 para Ecuador y
Guatemala y 1,8 para México. Es decir, la diferencia entre el tiempo para dicho trabajo de hombres y
mujeres en las zonas rurales es más pronunciada que en las urbanas. En esto influye, como se verá más
adelante, la menor contribución de las mujeres rurales al tiempo para el trabajo de mercado.

14

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

GRÁFICO 1
CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO EN LA PRODUCCIÓN
DENTRO DEL SCN Y FUERA DEL SCN, SECTOR RURAL
(En porcentajes)
100%
7,8

90%

19,5

20,3

80%
70%

65,2
71,9

75,4

60%
50%
92,2

40%

80,5

79,7

30%
20%

34,8
28,1

24,6

10%
0%
En SCN

Fuera SCN

En SCN

Ecuador

Fuera SCN
Guatemala

Mujeres

En SCN

Fuera SCN
México

Hombres

Fuente: ENEMDU, Ecuador (2007); ENCOVI, Guatemala (2006); ENUT, México (2009).

Respecto al tiempo de trabajo en la producción fuera de SCN4 la situación es inversa: la
contribución de las mujeres bordea el cuádruple de tiempo del que aportan los hombres en ambas zonas en
Ecuador y México (Un poco mayor en las zonas rurales). Guatemala sobresale respecto a los otros países
mostrando una extrema inequidad contra las mujeres. Así, el aporte de tiempo por la población femenina
respecto a aquel de los hombres en las zonas urbanas tiene un múltiplo de 7; pero en el caso rural es de 12.
Como se ve, en las ciudades la contribución al trabajo fuera de SCN (trabajo no remunerado) de
los hombres es un poco mayor que en las zonas rurales; pero igualmente, la brecha en la participación de
hombres y mujeres en estas actividades es muy grande desfavoreciendo a las mujeres, pues se trata de
tiempo y trabajo no valorado económica ni socialmente.
En suma, si se consideran las diferencias en la participación de hombres y mujeres en las
actividades dentro y fuera del Sistema de Cuentas Nacionales, es posible afirmar que el modelo
patriarcal tiene aún más fuerza en el ámbito rural que en el urbano.

4

En los casos de Ecuador y México el tiempo de trabajo fuera de SCN contempla los quehaceres domésticos, el cuidado, el apoyo a
otros hogares y el apoyo a la comunidad. En la información de Guatemala, solamente los quehaceres domésticos y el cuidado.

15

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

GRÁFICO 2
CONTRIBUCIÓN DE HOBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO EN LA
PRODUCCIÓN DENTRO DEL SCN Y FUERA DEL SCN, SECTOR URBANO
(En porcentajes)
100%
12,6
90%

22,2

24,1

80%
70%

61,4

61,8

64,1

60%
50%
87,4
40%

77,8

75,9

30%
20%

38,6

38,2

35,9

10%
0%
En SCN

Fuera SCN

En SCN

Ecuador

Fuera SCN
Guatemala

Mujeres

En SCN

Fuera SCN
México

Hombres

Fuente: ENEMDU, Ecuador (2007); ENCOVI, Guatemala (2006); ENUT, México (2009).

RECUADRO 1
LA SITUACIÓN SOCIAL Y EL TIEMPO DE LAS MUJERES INDÍGENAS RURALES
Ecuador, Guatemala y México cuentan con 14 %, 50 % y 29 % de población indígena. Las tasas de analfabetismo
de las mujeres indígenas de 15 años y más urbanas y rurales pueden llegar a ser hasta 4 veces más altas que las de las
mujeres no indígenas. Tanto en la zona urbana como en la rural, el analfabetismo entre las mujeres indígenas es mayor
al de los hombres y su promedio de años de instrucción es menor en comparación con el de ellos.
Este rezago social de las mujeres en particular, frena sus posibilidades de obtener una mejor inserción en el
mercado laboral y de abatir la condición de pobreza (CEPAL, 2003; Reardon T, Berdegué J. y Escobar G. 2000?).
El fuerte vínculo documentado entre la pobreza, el rezago educacional y las altas tasas de fecundidad (Paz, Jorge y
otros, 2004) se hace evidente entre la población indígena, considerando los datos anteriores y su tasa global de fecundidad.
Esta siempre es mayor en los tres países respecto a la población no indígena y entre ellos sobresale Guatemala.
A la luz de estos datos, los bajos niveles de educación se muestran como uno de los nudos centrales a romper
para eliminar ese rezago, que también es un factor de discriminación social y económica y funciona como un obstáculo
para salir de la pobreza, debido a que en las condiciones actuales esos indicadores educacionales no permiten llegar
muy lejos en la obtención de mejores empleos y salarios.
Ahora bien, a la luz de la información que proporcionan las Encuestas de Uso del Tiempo, es necesario considerar
el recurso tiempo con que cuentan las mujeres indígenas para acceder a la educación y /o capacitación, si se abrieran
esas oportunidades; este es un factor hasta hace poco invisible que explica en gran medida las fuertes restricciones que
enfrentan las mujeres en general y las indígenas en particular, para lograr mejores condiciones de vida.
Así, ellas tienen tasas de participación tres veces más bajas que los hombres en el trabajo de mercado y su
contribución (tiempo) es también mucho menor que el de ellos. En cambio, en el trabajo de autoconsumo, su tasa de
participación es mayor que la de los hombres. En Ecuador y Guatemala con un ratio de 1,3 y 1,6 respectivamente. La
contribución (tiempo) de ellas en los mismos países en este trabajo es similar a la de los hombres.
En el trabajo de cuidado (fuera de la frontera de producción del SCN o trabajo no remunerado), en Ecuador y
México las mujeres indígenas muestran tasas de participación de 10 y 6 puntos porcentuales más que los hombres. Sin
embargo, estas cifras son pequeñas comparadas con Guatemala donde esta brecha alcanza la cifra de 60 puntos
porcentuales. Asimismo sucede cuando se compara la contribución en tiempo, donde las mujeres indígenas y no
indígenas aportan casi 5 veces más horas que los hombres.
Estos datos arrojan luces sobre las bajas posibilidades de las mujeres indígenas para mejorar su situación
socioeconómica si no existe una voluntad expresa por parte del Estado para cubrir el tiempo que ellas dedican al trabajo
no remunerado proporcionando la infraestructura y las instituciones adecuadas para el trabajo de cuidado (quehaceres
domésticos y cuidado directo).

16

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

B.

Las relaciones de género entre la población rural…

Las mujeres rurales como productoras de bienes y servicios
(dentro de la frontera de producción del SCN)
1.

Aportes en tiempo a la producción para el mercado
y el autoconsumo

La contribución de las mujeres rurales al tiempo de trabajo de mercado es menor a la de los hombres. La
contribución de éstos en comparación con las mujeres presenta ratios para Ecuador, Guatemala y México
de 2, 1; 3,3 y 3,5 respectivamente (véase gráfico 3). La menor brecha en Ecuador se puede deber al
incremento en la última década de cultivos no tradicionales para exportación como las flores, que ha
5
aumentado el empleo de las mujeres rurales .
Al contrario, en lo que respecta al tiempo de trabajo en producción para el autoconsumo se
observa que en los tres países la contribución de las mujeres rurales al tiempo total es del mismo orden
de la de los hombres, destacándose Guatemala donde ellas invierten en esta producción 20,4 puntos
porcentuales más que ellos, a diferencia de Ecuador y México donde el aporte de hombres y mujeres está
más equilibrado.
GRÁFICO 3
CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO EN LA
PRODUCCIÓN DE MERCADO Y DE AUTOCONSUMO, SECTOR RURAL
(En porcentajes)
100%

90%

80%

39,8

44,9

58,3

70%
68,3
76,8

60%

78,2

50%

40%

30%

60,2

55,1

41,7

20%
31,7
23,2

10%

21,8

0%
T Trab de merc

T Trab autoconsumo

Ecuador

T Trab de merc

T Trab autoconsumo

Guatemala

Mujeres

T Trab de merc

T Trab autoconsumo

México

Hombres

Fuente: ENEMDU, Ecuador (2007); ENCOVI, Guatemala (2006); ENUT, México (2009).

5

En 2009, la floricultura generaba 115,696 empleos directos y 150,000 fuentes de empleo indirecto. La contratación de las mujeres
superaba el 55% del total (Salazar, 2009)

17

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

2.

Las relaciones de género entre la población rural…

La inserción laboral de las mujeres en actividades agrícolas
y no-agrícolas

No obstante la conclusión anterior sobre la menor contribución femenina al trabajo total de mercado,
como se señaló antes ha tenido lugar una fuerte incorporación de las mujeres rurales al mercado del
trabajo, fenómeno que se ha acentuado en los últimos 15 años (Ballara y Parada, 2009). Se estima, por
ejemplo, que el aumento de la PEA rural de este período se explica en gran parte por el incremento en
44% de la participación laboral de las mujeres rurales (FAO/CEPAL/OIT, 2010), no sólo en la
agricultura, sino sobre todo en las actividades rurales no agrícolas. En doce países que incluyen aquellos
de nuestro estudio, en el período 2000-2008 ha aumentado su participación en el empleo agrícola y no
agrícola (ERNA) en 2,3% y 29% respectivamente (Dirven, 2011).
En Ecuador, Guatemala y México se está empleando en actividades rurales no agrícolas
aproximadamente 30%,70% y 75% de las mujeres rurales ocupadas respectivamente (Ballara y Parada,
2009); es interesante por eso indagar sobre las modalidades de esa inserción. Así, en un estudio que
incluye Guatemala y México, los países de mayor cifra en este ítem (véase cuadro 4), se encontró que las
mujeres poseen la mayor probabilidad relativa de participación en el autoempleo y que además su
incorporación se dé a través de los servicios domésticos y el comercio minorista, ocupaciones que
exigen bajos niveles de escolaridad (CEPAL, 2003). Respecto a Ecuador, se ha señalado que la artesanía
y el comercio aparecen como actividades netamente femeninas en el medio rural y representan el 62.8%
y el 58% del empleo en estas dos ramas (Martínez, 2000)
No sólo se ha constatado que las mujeres ingresan mayormente al trabajo no agrícola dedicándose
al trabajo por cuenta propia en el pequeño comercio, sino que también se les plantean fuertes barreras de
entrada a aquellas actividades rurales no agrícolas asalariadas que garantizarían mayores ingresos, sobre
todo porque incluyen especialidades que requieren mayor nivel educativo. Si observamos los indicadores
de instrucción de las mujeres rurales veremos que un alto porcentaje de ellas tienen pocas posibilidades
para aspirar a empleos mejor remunerados (ver cuadro 3).
Sobre todo en Guatemala, es muy bajo el porcentaje de mujeres con secundaria completa y/o
estudios técnicos (13 años y más) que son los requeridos mayormente cuando confluyen determinadas
condiciones que hacen propicia la generación de empleos no agrícolas de mayor nivel de productividad y
6
de salarios .
Ello es debido a distintos procesos –la aplicación de políticas económicas neoliberales y el abandono
por parte del Estado de las políticas sectoriales agropecuarias y de desarrollo rural– acaecidos en las dos
últimas décadas que afectaron el entorno económico en que se desenvuelven las actividades agrícolas y
rurales y, por ende, la estructura del empleo de hombres y mujeres y las condiciones socioeconómicas de la
población (Deere, 2005; FAO/CEPAL/OIT ,2010; Lastarria-Cornhiel, 2008; Chiappe, 2005).
Las familias involucradas en la pequeña agricultura se han enfrentado al empeoramiento de sus
condiciones de vida, lo que las ha obligado a asumir variadas estrategias como la incorporación de la
población femenina rural al empleo remunerado, la diversificación del empleo rural agrícola (ERA)
sobre la base del desarrollo más o menos importante de cultivos de exportación y la agro-industria, la
diversificación de las ramas de actividad hacia el empleo no agrícola (ERNA) tanto de hombres como de
7
mujeres, la emigración de hombres y mujeres rurales que se ha reflejado en el incremento de las jefas
de hogar y de las mujeres sostenedoras del hogar (Bentancor y Modrego, 2011).

6

7

Estudios especializados sobre ERNA señalan que se requiere la confluencia de varios factores para que este empleo, que puede ser
por cuenta propia o asalariado, responda a actividades de alta productividad y mejores salarios de los que se generan en la agricultura
y en el ERNA de refugio de la pobreza. Entre ellos están el dinamismo económico en el territorio por “motores de crecimiento”
(turismo, industria, agroindustria, servicios etc.); conectividad entre el ámbito rural y el urbano (infraestructura) y la presencia de
fuerza de trabajo con niveles adecuados de educación e información (Reardon T.,Berdegué J. s/f; CEPAL, 2003; Dirven, 2011;
Bentancor y Modrego, 2011.
En Ecuador y Guatemala –países con elevadas tasas de migración–migran más hombres que mujeres en las edades entre 20 y 24 años
(Ballara y Parada, 2009).

18

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO 3
POBLACIÓN FEMENINA ECONÓMICAMENTE ACTIVA DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN AÑOS
DE INSTRUCCIÓN, ZONAS URBANAS Y RURALES
(En porcentajes)
Zonas urbanas
País

Años de instrucción

Año

Zonas rurales
Años de instrucción

0a5
años

0a5
años

6a9
años

10 a 12
años

13 años
y más

2007

10,8

30,4

28,1

30,8

37,8

44,4

12,5

5,3

10,7

30,0

27,9

31,3

36,3

44,7

13,3

5,8

10,8

28,3

28,5

32,3

36,2

43,5

13,9

6,3

2002

34,7

30,0

24,7

10,6

76,4

17,3

5,5

0,8

2004

39,3

29,3

22,1

9,2

75,8

16,6

6,3

1,3

2006

39,0

27,4

22,2

11,3

74,9

18,0

6,4

0,7

2005

14,1

38,3

23,1

24,5

38,9

42,6

10,2

8,4

2006

12,1

39,2

24,2

24,4

38,8

42,3

13,4

5,5

2008

México

13 años
y más

2009
Guatemala

10 a 12
años

2008

Ecuador

6a9
años

12,2

38,4

24,7

24,7

32,2

45,1

14,5

8,2

Fuente: CEPAL, Panorama Social de América Latina, 2010.

El siguiente cuadro muestra las modalidades de inserción laboral de la población económicamente
activa ocupada rural en los últimos años (véase cuadro 4).
CUADRO 4
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: EL EMPLEO AGRÍCOLA RURAL
(en porcentajes)

Países

Proporción
de ocupados
en la
agricultura
2008

Inserción laboral de la población económicamente activa ocupada rural

2006/08

Asalariados
agrícolas
2006/08

Asalariados
no agrícolas
2006/08

Cuenta propia
agrícola
2006/07

Cuenta propia
no agrícola
2006/07

Empleadores

Ecuador
(08)

28,0

3,8

26,0

19,4

40,6

10,2

Guatemala
(98-06)

30,6

1,9

16,0

21,6

40,0

20,6

México
(02-08)

13,2

6,5

14,4

43,6

18,6

16,8

Fuente: CEPAL/FAO/IICA, Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América y
el Caribe 2010, Santiago, 2010.

19

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Como se puede observar en el cuadro 4, en Ecuador y Guatemala casi el tercio de la población total
está ocupada en el sector agrícola y el mayor porcentaje (40%) de población rural pertenece al estrato de
8
cuenta propia agrícola que se puede asimilar con la agricultura familiar (CEPAL/FAO/IICA, 2010) .
Es interesante que en México más del 43 % de la población rural esté inserta como asalariada en
sectores no agrícolas siendo la cifra más alta entre las categorías de inserción laboral de la población
rural, lo que seguramente está dando cuenta de prolongadas crisis en el sector de las pequeñas y
medianas explotaciones, como se ha señalado al constatar la fuerte reducción en el financiamiento y el
crédito agrícola (CEPAL, 2007).Otra causa más que se ha establecido es el hambre de tierra de un alto
porcentaje de pequeños productores. En 2002 sólo un 49% de los hogares rurales tenían tierras (ejidales
y privadas). Ello ha obligado a que más del 50% de hogares no tenga otra opción que trabajar como
asalariado agrícola o en alguna actividad no agrícola, en la localidad o fuera de ella (Dirven M, 2011).
Los siguientes cuadros sobre las categorías de ocupación nos permiten conocer con mayor detalle
la inserción de hombres y mujeres rurales en el empleo (ver cuadros 5,6 y 7).
En los cuadros se observa que la cifra de mujeres en cuenta propia bordea la tercera parte de las
ocupadas y es Guatemala el país que presenta la cifra más alta (42,3%), además, en los tres países el
porcentaje de mujeres supera al de hombres en esta categoría, (este es uno de los países donde se ha
encontrado que el mayor porcentaje de mujeres en el ERNA se observa en el pequeño comercio). En
cambio el porcentaje de hombres empleados supera al de las mujeres en una proporción de 2,2; 1,8 y 1,1
en Ecuador, Guatemala y México respectivamente, mostrando más oportunidades a éstos para trabajar
con un salario, que si es en el ERNA abre la posibilidad de ser mayor que el del empleo agrícola
(CEPAL, 2003; Bentancor y Modrego, 201, Martínez, 2000).
CUADRO 5
ECUADOR: PARTICIPACIÓN Y TIEMPO PROMEDIO SEMANAL EN LAS ACTIVIDADES
DE LA POBLACIÓN OCUPADA RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN CATEGORÍA
OCUPACIONAL, POR SEXO

Categoría

Porcentaje

Trabajo de mercado
Horas

Tasa

Trabajo para
autoconsumo

Trabajo fuera del
SCN

Horas

Tasa

Horas

Tasa

5,0

47,5

99,7

11,1

53,9

14,7

89,9

Empleado
Hombres

Empleador

53,2

45,7

98,7

5,7

41,4

11,8

76,7

Cuenta Propia

30,8

42,0

99,6

11,2

57,4

15,1

85,8

No remunerado

10,7

35,3

99,7

9,5

49,5

11,0

72,9

0,3

49,3

97,9

3,3

58,1

22,8

91,2

100,0

43,4

87,5

8,2

46,0

12,8

78,2

Servicio
Doméstico
Total

2,0

36,9

100,0

12,9

67,1

43,6

93,9

Empleada
Mujeres

Empleadora

24,1

42,2

95,8

5,7

47,8

38,9

89,2

Cuenta Propia

35,1

30,7

99,6

10,7

71,0

47,9

92,5

No remunerado

34,7

35,0

99,6

11,9

63,6

43,0

85,1

4,1

39,3

89,7

3,9

44,5

44,9

80,7

100,0

34,6

52,3

7,8

60,9

45,2

88,8

Servicio
Doméstico
Total

Fuente: ENEMDU, 2007, Ecuador.

8

Hay que señalar que en Ecuador el porcentaje de pequeñas explotaciones es de 43% con el 2.0% de la tierra y que estudios
especializados dan cuenta de que en el sector rural existe un neto predominio de la economía campesina que igualmente es la que
genera más empleo. Por su parte, en Guatemala el 65% de los predios cuenta con el 7,8 % de la tierra, lo que indica que también en
ese país existe una alta proporción de economía campesina (Martínez, 2000; INE/MAGA, 2005).

20

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO 6
GUATEMALA: PARTICIPACIÓN Y TIEMPO PROMEDIO DIARIO EN LAS ACTIVIDADES
DE LA POBLACIÓN OCUPADA RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN CATEGORÍA
OCUPACIONAL, POR SEXO

Categoría

Porcentaje

Trabajo de mercado

Trabajo de
autoconsumo

Trabajo fuera del SCN

Horas

Tasa

Horas

Tasa

Horas

Tasa

2,8

8,99

83,7

1,34

25,0

2,53

41,8

Empleado

48,4

9,37

85,4

1,49

26,5

2,17

29,0

Cuenta Propia

35,2

8,32

82,0

1,77

38,0

2,13

28,4

No remunerado

13,6

7,43

77,9

1,98

35,0

2,12

26,1

Total

100,0

8,75

83,2

1,68

31,7

2,17

28,7

1,0

7,07

72,3

1,10

36,9

7,48

95,5

Empleada

26,9

8,55

75,6

1,09

23,9

4,81

81,3

Cuenta Propia

42,3

5,96

61,0

1,33

49,9

6,84

96,2

No remunerado

29,8

5,19

64,9

1,52

53,1

6,15

96,9

Total

Hombres

Empleador

100,0

6,54

66,2

1,36

43,7

6,15

92,4

Mujeres

Empleadora

Fuente: ENCOVI, Guatemala, 2006.
Nota: La deficiencia en los datos sobre las tasas de participación en la producción dentro de la frontera de producción
del SCN que muestra el cuadro de Guatemala remite a la necesidad de perfeccionar la encuesta de uso del tiempo. Al
examinarla en comparación con la de empleo se observa que respectivamente 16,8% de los hombres y 32,4% de las
mujeres informan tiempo en el módulo de empleo y no en el módulo de uso del tiempo, lo cual llama a hacer una
indagación sobre posibles fallas en su diseño o su ejecución; quizás se relacione, por ejemplo, con el día real de
referencia pues los patrones de uso del tiempo son distintos según se trate de días de fin de semana o de entre semana.

CUADRO 7
MÉXICO: PARTICIPACIÓN Y TIEMPO PROMEDIO SEMANAL EN LAS ACTIVIDADES DE
LA POBLACIÓN OCUPADA RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN CATEGORÍA
OCUPACIONAL, POR SEXO
Trabajo de mercado
Categorías

Porcentaje

Trabajo para
autoconsumo

Horas

Tasa

Horas

Tasa

Trabajo fuera del SCN
Horas

Tasa

1,8

60,11

97,8

17,78

44,2

21,16

91,9

Empleado

62,4

52,43

98,8

8,60

40,1

16,97

92,0

Cuenta Propia

28,2

48,73

99,2

13,46

65,7

16,38

95,7

No remunerado

7,5

42,43

98,2

11,00

66,9

16,34

93,7

100,0

49,50

81,2

10,50

47,0

16,83

93,2

1,5

56,44

100,0

3,53

42,2

51,67

100,0

Empleada

57,8

45,93

98,7

6,21

33,0

47,89

98,8

Cuenta Propia

31,5

34,43

99,3

8,67

55,0

63,63

100,0

No remunerado

Hombres

Empleador

9,2

35,67

100,0

8,32

62,1

62,78

97,2

100,0

41,26

25,3

6,80

48,4

54,30

99,0

Total

Mujeres

Empleadora

Total

Fuente: ENUT, México, 2009.

21

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

3.

Las relaciones de género entre la población rural…

Las mujeres en la producción para el autoconsumo

Es importante destacar que las mujeres, además de su contribución al trabajo de mercado,
destinan otra porción de tiempo a la par y similar a la de los hombres al trabajo para autoconsumo, en
todas las categorías. Su tasa de participación es mayor a la de los hombres en Ecuador y Guatemala,
sobre todo en las categorías de empleadora, por cuenta propia y no remunerada. En México en cambio,
en el trabajo de autoconsumo la tasa de participación y el tiempo destinado por los hombres es mayor en
todas las categorías respecto a las de las mujeres. Esto posiblemente esté vinculado a que el porcentaje
de mujeres rurales ocupadas en la agricultura es sólo 27% y están predominantemente empleadas como
asalariadas en actividades no agrícolas (52%) lo que implica desplazarse del territorio de la explotación.
Por la misma razón, a diferencia de la categoría de cuenta propia, la de empleados, de ambos
sexos, tiene la menor tasa de participación en el autoconsumo en los tres países.
En Ecuador, las dos terceras partes de la población rural de ambos sexos pertenece a hogares
agrícolas y mixtos; en Guatemala en los hogares agrícolas se encuentra el 40% de la población de ambos
sexos y en los mixtos casi el 24 % (véase cuadro 4 del anexo). Ello sugiere que los cuentapropistas (que
son la tercera parte de la población rural ocupada) tienen como actividad principal la agricultura y los
espacios están interconectados desde la parcela al solar y la vivienda; pero que una parte de la población
desempeña además otras labores en otra actividad (como el pequeño comercio, la artesanía de las
mujeres y diversos oficios de los hombres).
En los cuadros que nos ocupan es de destacar sobre todo la información que concierne a los
trabajadores no remunerados. En lo que respecta a las mujeres rurales son la expresión de la tradicional
invisibilidad de su trabajo y se asocian en forma primordial con los hogares dedicados a la agricultura.
Como se observa, ellas alcanzan mayores porcentajes que los hombres. En Ecuador, Guatemala y
México constituyen el 34,7%; 29,8% y 9,2% respectivamente contra 10,7%; 13,6% y 7,5 % de los
hombres en el mismo orden. Las cifras de México para ambos sexos dicen relación con el bajo
porcentaje de población cuya inserción laboral se observa en la modalidad de cuenta propia agrícola.
Las trabajadoras no remuneradas, además de su aporte al trabajo de mercado, también muestran
tasas similares de participación al resto de las categorías en el trabajo de autoconsumo y lo mismo se
puede decir para su contribución (tiempo). Además, presentan las mismas características en el tiempo de
trabajo fuera de SCN (no remunerado). En este ítem su tiempo puede ser más del triple del de los
hombres en la misma categoría. Se trata de trabajadoras con altas tasas de participación en todos los
tipos de trabajo y que destinan magnitudes de tiempo similares a las categorías que obtienen ingresos, lo
que revela una extrema inequidad y explotación, de la que ellas mismas pueden no estar conscientes por
la tendencia de las mujeres rurales a considerar su participación y contribución a la producción como un
complemento y ayuda al trabajo de la familia.
Según la información recogida en las EUT, en Ecuador y Guatemala, la mayor tasa de
participación en el trabajo de mercado de las mujeres se encuentra en los hogares diversificados o mixtos
seguida de los hogares no agrícolas. Respecto al tiempo destinado por ellas, es en los hogares mixtos de
ambos países donde se observan las cifras más altas. Si recordamos que el 36,8% y el 22,9 % de las
mujeres pertenece a hogares diversificados o mixtos en Ecuador y Guatemala respectivamente (ver
cuadro 4 del anexo), existe entonces la probabilidad de que un alto porcentaje de las mujeres de hogares
en explotaciones pequeñas hayan agregado tareas de pequeño comercio y artesanías al abanico de
labores que realizan dentro de los predios. Eso con el fin de utilizarlas como un refugio y diversificar el
ingreso para evitar el impacto de las fluctuaciones en los ingresos monetarios, amortiguando así el riesgo
de la agricultura, que a ese nivel tecnológico es en alto grado dependiente de los procesos naturales.
Lo dicho es comprensible si se recuerda la naturaleza de los predios agrícolas: las tareas
agropecuarias son un componente de la totalidad del trabajo en dichas unidades y además, la producción
se organiza a partir del factor dado que es la fuerza de trabajo familiar; la frontera entre el espacio y el
tiempo entre lo productivo agrícola y no agrícola y lo que concierne a la esfera doméstica es difusa en
grados diversos en las diversas organizaciones espaciales de las pequeñas y medianas explotaciones.
Además, en su desarrollo y las oportunidades de los miembros de los hogares juega un fuerte papel su
22

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

aislamiento o conexión y conectividad territorial con otros espacios periurbanos o urbanos que también
pueden ser de distinta jerarquía y dinamismo económico. En estos predios, que en las nuevas
condiciones económicas, se han vuelto más polifuncionales (Bentancor y Modrego, 2011) todos los
miembros de la familia tienen participación en su manejo, (aunque ésta puede darse en grado diverso y
de acuerdo a los roles establecidos), pues la supervivencia familiar depende de hacer todas las tareas
involucradas en las funciones de un ámbito y otro. Otro rasgo importante de reconocer en estas
explotaciones es la flexibilidad en la asignación de las tareas productivas (Campillo, 1994; Kleyson y
Campillo, 1996, Chiappe, 2005).
Se ha constatado que el tiempo de las mujeres en los predios agrícolas se mueve sin linderos
durante cada jornada entre las tareas remuneradas y no remuneradas cumpliendo también labores
simultáneas. Así, en Ecuador, tanto en la sierra como en la costa, el trabajo de la mujer se realiza
mayoritariamente en el mismo hogar o finca (Martínez, 2000). En uno de los proyectos más completos
sobre este tema se deja establecido, con apoyo de encuestas en 18 países de América Latina que su
trabajo en el tiempo remunerado se aplica no solamente a la producción de solar o patio sino también a
tareas específicas y cruciales en la ganadería mayor (pastoreo y alimentación) y los cultivos en la parcela
familiar que tradicionalmente se han considerado predominio de los hombres (Kleyson y Campillo,
1996, Campillo, 1994). Además, ha quedado revelado que la especialización por género es baja y que la
asignación flexible de tareas en el ámbito productivo que se mencionó antes las obliga a sustituir a los
hombres asumiendo labores agropecuarias que por tradición han sido asignadas a ellos en la medida que
los otros miembros masculinos del hogar se insertan en el trabajo asalariado o los hogares en la
economía de mercado.

4.

Del trabajo para el autoconsumo a la medición de la
participación laboral de las mujeres

La aclaración sobre la contribución de hombres y mujeres al trabajo de autoconsumo es decisiva
para valorar el aporte económico de las mujeres porque se trata de una diversidad de tareas
comprometidas no solo con la provisión de alimentos y otros bienes para el bienestar del propio hogar
sino porque muchas veces sirve de margen de seguridad para cubrir la necesidad de insumos para la
actividad agrícola cuando se carece de recursos financieros (Campillo F., 1994).
Como quedó establecido anteriormente, las Encuestas de Uso del Tiempo han permitido develar
la contribución de las mujeres rurales en este ítem en los tres países estudiados y sabemos que puede
abarcar 50 % o más del tiempo total invertido en este trabajo. Se han podido identificar además, sus
tasas de participación según categoría ocupacional en las actividades remuneradas y no remuneradas y
establecer que las mujeres en cuenta propia tienen las mayores tasas de participación en el trabajo de
autoconsumo. Asimismo, que las trabajadoras no remuneradas pueden alcanzar el primer lugar entre
todas las categorías de mujeres ocupadas como en Guatemala y México (véanse los cuadros 5,6 y 7).
Al hacer una comparación exploratoria en el ejemplo de México entre los resultados de la
Encuesta de Uso del Tiempo y el Módulo de Empleo (es decir, la forma tradicional de medir las tasas de
actividad), se observa que entre uno y otro método existe una brecha, mayor para las mujeres, que
muestra indirectamente cierta área de invisibilidad de un porcentaje de trabajadores rurales, a pesar de
que el método “tradicional” debe en principio abarcar tanto el trabajo para el mercado como el de
autoconsumo e incluir en ambos a los trabajadores no remunerados como lo ha establecido la OIT, de
acuerdo al Sistema Nacional de Cuentas Nacionales que valora dichos trabajos como actividad
económica (véase gráfico 4).
Al comparar los dos instrumentos, salta a la vista la necesidad de trabajar en la correspondencia
metodológica entre el Módulo de Empleo y la Encuesta de Uso del Tiempo con el fin de captar mejor los
tiempos de trabajo de hombres y mujeres. Como primera medida, respecto a los periodos de referencia
de ambos instrumentos que en la actualidad son distintos, por ejemplo para el caso de Guatemala, donde
para el Módulo de Empleo es la semana anterior y para el módulo de Uso del Tiempo es el día anterior.
El procedimiento de las EUT de contabilizar el tiempo dedicado a las diversas tareas realizadas en el
ámbito del huerto o patio familiar y el acarreo del agua y la leña, además de otras que comprende el trabajo
23

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

de autoconsumo permite rescatar mayor participación de las mujeres9 en la actividad económica y sacar a
la luz diversos aspectos de la interrelación entre géneros en el ámbito de la producción de bienes.
Se puede decir que las EUT ayudan a subsanar la invisibilidad de un porcentaje de las
trabajadoras, a lo cual se había hecho referencia en investigaciones anteriores. En la segunda mitad de
los años noventa, por ejemplo, se había detectado que en líneas generales el número de mujeres que
aparecían participando en las economías agropecuarias en las estadísticas oficiales de Centroamérica se
debía multiplicar entre dos a cinco veces y que en la agricultura de la Región Andina existían 5 millones
de mujeres invisibles (Kleyson y Campillo, 1996, Campillo, 1994)10.

GRÁFICO 4
MÉXICO: TASAS DE PARTICIPACIÓN LABORAL AMPLIADA POR
TRAMOS DE EDAD, 2009
(En porcentajes)

100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
12 a 19

20 a 29

30 a 39

Módulo empleo hombres

40 a 49
EUT hombres

50 a 59
Módulo empleo mujeres

60 a 69

70 y más
EUT mujeres

Fuente: ENUT, México, 2009.

Sin embargo, es posible que todavía existan vacíos en la recolección de los datos sobre el
abanico de labores que las mujeres realizan en el ámbito de la producción mercantil y no mercantil de
las explotaciones. Cuando el principal informante es una mujer responsable de los hogares
agropecuarios, se revela que las mujeres participan en todo el ciclo productivo: preparación de tierra,
siembra, manejo y cuidado de los cultivos, fertilización, cosecha, labores de post cosecha (transporte,
almacenamiento, secado, empaque), la recolección de frutos, de huevos y el ordeñe; el procesamiento
de alimentos en la finca, además de la comercialización11. Todo eso sin contar las labores pecuarias
9

10

11

Para conocer en detalle las actividades comprendidas en los diversos ítems de las EUT por países se remite al lector a las notas
metodológicas en los anexos.
Tales resultados se obtuvieron al aplicar varias metodologías en un proyecto IICA/BID donde se hicieron 2000 entrevistas
individuales a mujeres de 18 países de América Latina y otras tantas colectivas en los pequeños predios agrícolas; entre ellas,
adicionar a la lista de mujeres activas a aquellas consideradas inactivas que declararon realizar labores productivas agropecuarias
como segunda actividad; asumir que por lo menos una mujer adulta trabajaba en cada pequeña unidad de producción y aplicar esta
cifra al número de unidades de pequeña producción; aplicar a la población en edad de trabajar vinculada a la agricultura el promedio
de los porcentajes de participación económica que se obtuvieron en las encuestas de tiempo realizadas por el proyecto; reelaborar los
tabulados de los resultados de los módulos especiales usados anteriormente en las encuestas de hogares (Kleyson y Campillo, 1996).
La mayoría de explotaciones donde tuvieron lugar las entrevistas en 18 países de Latinoamérica fueron de índole semi-comercial.

24

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

del ganado menor y mayor (pastoreo, alimentación) y los cultivos de huerto; además, la elaboración de
artesanías. En algunas de estas tareas la participación de las mujeres es mayor que la de los hombres.
A todas estas labores se suma la recolección de leña y el acarreo del agua que ya es recogida por las
EUT (Kleyson y Campillo, 1996).
En los años noventa también se determinó que en la Región Andina y Centroamérica el día de
trabajo de las mujeres es largo pues dedican de 14 a 19 horas diarias; la mitad de ese tiempo se destina al
trabajo de cuidado; la otra mitad a las tareas agrícolas; entre ellas 4,5 horas al trabajo en la parcela familiar;
2 horas a atender el ganado y aproximadamente 1,5 horas al cuidado del huerto y a elaborar productos para
la venta y que como se señaló antes, tienden a realizar dos o más actividades al mismo tiempo.
Las fallas en el registro de las actividades de las mujeres también pueden tener lugar debido a que
ellas mismas y su familia no consideren trabajo determinadas tareas que cumplen en ese espacio y
tiempo común a lo productivo y doméstico12; además, puede darse un registro incompleto del tiempo
que las productoras dedican a otras actividades no agrícolas realizadas simultáneamente o a causa de la
época agrícola en que se hacen las encuestas por lo que pueden quedar invisibles muchas tareas. Por
ejemplo, se estableció que desde la siembra a la cosecha las mujeres se dedican mayormente al cuidado
de animales mayores y menores y al ordeño porque en los cultivos las labores disminuyen, aunque en
éstas su contribución es permanente.
De no menor importancia es que todavía pese la mirada patriarcal de los encuestadores (llámense
instituciones o funcionarios) que hace equivalente la sustentación económica de los hogares con la
provisión exclusiva de los hombres, entre otras cosas porque la tradición impone que sean ellos los que
conduzcan los contactos con el exterior y si no se hace una encuesta o censo donde específicamente se
consulte a las mujeres, la información sobre su trabajo puede quedar incompleta. En este sentido, el
perfeccionamiento de la recolección de datos en las EUT y en censos agrícolas que consideren un
enfoque de género y otorguen a las mujeres el reconocimiento merecido, serían de mucha utilidad para
recolectar mejor información.
Subsanar los vacíos en el registro del tiempo que destinan las mujeres productoras a todas las
labores de los ciclos agropecuarios en los distintos espacios en que ellas participan daría pié a la
evaluación económica de su aporte a la economía nacional. Ello no sólo es una medida de justicia sino
también perfeccionaría el conocimiento de las economías de la región; sentaría las bases para el
mejoramiento de las políticas públicas y el mejor retorno de las inversiones en el agro y, no es nada
menor, coadyuvaría en grado sumo al empoderamiento de las mujeres.
En la década de los años noventa se estimó que el aporte de las mujeres productoras al ingreso de
los hogares oscila entre 30% y 45% en América Latina. En la Región Andina se consideró que es del
37% al 66% (Kleyson, 1996). Un levantamiento de las labores agrícolas y no agrícolas de mujeres
rurales en regiones de México encontró que aproximadamente el 30% de los ingresos de hogares es
aportado por ellas (López, 2006).
Cálculos realizados en zonas de desastre para cuantificar los daños y las pérdidas en la producción
agropecuaria de las mujeres rurales tomando como base las viviendas destruidas, han permitido
acercarse a la magnitud de su aporte a la economía y han dejado establecido que éste alcanza altos
valores. Por ejemplo, el monto en aves de corral destruidas por una inundación y que se criaban en los
solares con propósitos de venta en la Navidad próxima en Tabasco, México, alcanzaron el monto de 4,5
Millones de Pesos, el 13 % del valor de la producción de aves de ese Estado al momento del desastre.
Así también en Guatemala, la cuantificación del valor de los tejidos indígenas (productos de gran
demanda en los mercados turísticos) y la materia prima destruidos por el Huracán Stan alcanzó 43
millones de Quetzales (CEPAL, 2005, 2007).

12

En Centroamérica, mientras el 70% de las mujeres encuestadas por el proyecto IICA/BID realizaban en la mitad de los años 90
actividades agropecuarias, tan solo 30% se identificaban como productoras.

25

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

C.

Las relaciones de género entre la población rural…

Las mujeres en el trabajo de cuidado (fuera de la frontera de
producción del SCN)

La significativa incorporación de las mujeres rurales al mercado de trabajo ha coincidido con la
existencia de grandes vacíos en la protección social de los trabajadores rurales, en los servicios de
cuidado y en la infraestructura; asimismo, con el abandono por el sector público de las políticas de
desarrollo rural en la últimas décadas.
Como se mencionó antes, la nueva situación ha intensificado dos fenómenos que impactan, sobre
todo, el tiempo de las mujeres: la emigración temporal o de largo plazo de los miembros del hogar en
edad de trabajar y más jóvenes y el incremento de la multiactividad de las familias. Ello redunda
seguramente en la extensión de su jornada laboral y en la necesidad de ajustar con otros familiares los
tiempos domésticos para tener más tiempo en la producción, lo que es imperioso sobre todo para las
mujeres que se encuentran solas al frente de los hogares y de su manutención. Ello se explica por el
hecho de que son los requisitos de producción los que dominan la asignación del tiempo del trabajo
femenino en el agro ya que las mujeres no dedican el tiempo que les sobra de sus actividades no
remuneradas, sino que es más bien un aspecto integrado en su día de trabajo (Kleyson, 1996).
Las encuestas estudiadas permiten ver que la carga de las mujeres en el trabajo no remunerado
(quehaceres domésticos y cuidado directo) es muy alta y no se observa flexibilidad entre los géneros en
la asignación de las tareas no remuneradas (que sí tiene lugar en la parte remunerada del tiempo de
trabajo). En consecuencia, las mujeres se empobrecen en tiempo y no están en condiciones de destinarlo
a actividades que potencien sus capacidades como ciudadanas y trabajadoras.
Como se puede observar en el gráfico 5, en los casos de Ecuador y México, el aporte de las
mujeres al tiempo total destinado a los quehaceres del hogar es del 80% y el 85,7 % y al trabajo de
cuidado directo es de 80% y 73,5% respectivamente. La contribución de los hombres es la cuarta parte
de la de las mujeres.
El análisis del tiempo destinado a la ayuda a otros hogares y ayuda a la comunidad devela una
brecha más en las oportunidades de desarrollo de hombres y mujeres. En efecto, en México, la
contribución de los hombres a las actividades de ayuda a la comunidad, que encierra participación en
actividades públicas (lo que significa aprendizaje político y social en su acepción más amplia), es el
triple respecto a la de las mujeres. En Ecuador se observa una situación más equilibrada; pero el aporte
de los hombres es mayor. Eso es posible porque ellos disponen de más tiempo, el que les deja la menor
participación y baja contribución a los quehaceres domésticos y el cuidado.
Por su parte, las mujeres aparecen con una muy alta contribución en el ítem de apoyo a otros
hogares (74,1% y 80,5% respectivamente para los mismos países), lo que posiblemente se relacione en
su mayor parte con los rubros de quehaceres del hogar, cuidado y otras labores no remuneradas en el
ámbito de la familia ampliada y los espacios domésticos.
Las encuestas utilizadas en este estudio dan cuenta que en Ecuador, Guatemala y México el 13,0%;
el 12,2% y el 37,6 % respectivamente de mujeres rurales son jefas de hogar, mientras que 0,7 %; 0,6 % y
1,9 % de hombres son cónyuges en el mismo orden de países (Ver cuadro 2 de anexo). El bajísimo
porcentaje de hombres cónyuges en relación al porcentaje de jefas de hogar permite deducir que una alta
proporción de estas mujeres se encuentra sin pareja y que son sostenedoras solas al frente de los hogares.
Es un dato a tomar muy en cuenta por la relación que tiene con la situación de pobreza, que en las
zonas rurales muestra más altos indicadores que el promedio de los países. Se ha establecido que en un
conjunto de 18 naciones de América Latina los hogares monoparentales han seguido dependiendo desde
1990 de mujeres que fungen como las principales proveedoras, al tiempo que estos han tendido a ser más

26

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

frecuentes entre aquellos en situación de pobreza, indigencia o bien en el quintil con menores ingresos
(Rico y Maldonado, 2011)13.
GRÁFICO 5
CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE TRABAJO EN
ACTIVIDADES NO REMUNERADAS, SECTOR RURAL
(En porcentajes)
100%
90%

19,9

19,8

14,3
25,9

19,5
26,5

80%
56,4

70%

70,7

60%
50%
40%

80,1

80,2

85,7
74,1

80,5
73,5

30%
43,6

20%

29,3

10%
0%
Quehaceres
hogar
Ecuador

Cuidado

T Ayuda otros
hogares

T Ayuda
comunidad

Quehaceres
hogar
México

Mujeres

Cuidado

T Ayuda otros
hogares

T Ayuda
comunidad

Hombres

Fuente: ENEMDU, Ecuador, 2007; ENUT, México, 2009.

Los ajustes de tiempo que las mujeres deben hacer han implicado que los niños y niñas asuman
parte del trabajo que las mujeres deben delegar para participar en el mercado laboral o cubrir el tiempo que
han dejado los hombres en las labores agrícolas (o ambas cosas). Se ha observado la transferencia intergeneracional de esa carga de trabajo: las hijas ya lo están asumiendo y los hijos repiten el mismo
comportamiento de los hombres adultos. Hay evidencias de que esta situación, cuando se relaciona con la
participación en el mercado de trabajo de las mujeres adultas puede generar deserción escolar entre las
niñas (Lastarria-Cornhiel, 2008). El siguiente gráfico en el ejemplo de Ecuador es elocuente respecto a la
contribución de las hijas en los quehaceres domésticos (véase gráfico 6). Como se ve, su contribución está
en segundo lugar después del abrumador aporte de las mujeres jefas o cónyuges y es mayor al de los hijos.
Los resultados de las Encuestas de Uso del Tiempo ponen en evidencia además, que los adultos
mayores se ven involucrados en el trabajo para el mercado, el autoconsumo y para el cuidado
(quehaceres del hogar y cuidado directo). Ello arroja luces sobre la necesidad que existe de recurrir a su
trabajo para afrontar situaciones socioeconómicas adversas y suplir las carencias en los servicios de
cuidado (ver cuadro 5 del anexo)14.
En los tres países se observa un porcentaje de población que pertenece a hogares con sólo
dependientes; es decir, personas mayores de 65 años y menores de 15. La población de ambos sexos en esa
categoría constituye aproximadamente en Ecuador el 4,6%; en Guatemala casi 2 % y en México 3,8%. Es
posible pensar que se trata de hogares donde la población en edad de trabajar ha emigrado y por el hecho
de que hay niños es posible también que un porcentaje de estos hogares sea de mujeres solas.
13

14

En los 18 países los hogares monoparentales encabezados por mujeres pasaron de representar el 13,9% de los hogares pobres al
19,3%, de 1990 a 2008. En ese mismo período, entre aquellos en situación de indigencia, este tipo de hogares con jefatura femenina
aumentaron su porcentaje de 14,9% al 20,8% de los hogares indigentes.
El cuadro 5 del anexo presenta la distribución de la población de ambos sexos de 15 años y más, en los hogares clasificados según
nivel de carga, es decir, según el número de dependientes. Una de las categorías es aquella donde solo hay dependientes (Véanse las
notas metodológicas).

27

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

GRÁFICO 6
ECUADOR: DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO DEDICADO A LOS QUEHACERES DOMÉSTICOS
POR LA POBLACIÓN RURAL SEGÚN SEXO Y LA RELACIÓN
DE PARENTESCO CON EL JEFE DE HOGAR
(En porcentajes)

Hijas
13%

Otras mujeres
1%

Hombres jef es o
cónyuges
10%
Hijos
4%
Otros hombres
1%

Mujeres jef as o
cónyuges
71%

Fuente: ENEMDU, Ecuador 2007.

En estos hogares la tasa de participación, tanto de hombres como de mujeres, en el trabajo para el
mercado es la menor, aunque mayor al 50% y no existe una diferencia dramática de su contribución
(tiempo) respecto a las otras categorías.
Los hombres de los hogares con “sólo dependientes” en Ecuador y México muestran la más alta
participación en el trabajo de autoconsumo. En el primer país, ambos sexos muestran la mayor
contribución (tiempo) entre todas las categorías de hogares según el nivel de carga, sobresaliendo en
alrededor de 2 horas. En Ecuador, las mujeres de los hogares con sólo dependientes presentan la menor
tasa de participación de todas las categorías de hogares en el trabajo de autoconsumo, pero el tiempo que
dedican es el mayor de todos. En Guatemala, la tasa de participación de los hombres es similar a la que
se observa en la carga alta y la de las mujeres se acerca a esa magnitud.
En lo que respecta al trabajo de cuidado, en Ecuador y México ambos sexos presentan tasas de
participación de mayor o igual magnitud que el resto de categorías y el tiempo también puede ser mayor
o igual a la carga baja o media.
Esto se hace más evidente en Guatemala donde en el tiempo de trabajo fuera de SCN la tasa de
participación de los hombres de los hogares con solo dependientes es la mayor en relación a sus pares de
otras categorías y su contribución en tiempo es similar. Por su parte, la tasa de participación de las
mujeres muestra una magnitud cercana (88%) a la de aquellas en hogares con carga alta. Es interesante
Ecuador, ya que la participación de ambos sexos es la mayor en los quehaceres del hogar; pero en el
cuidado directo es mínima (7% y 9%) como sería lo normal tratándose de adultos mayores, aunque el
tiempo medio de los hombres es el mayor entre todas las categorías. Lo mismo sucede en México
aunque aquí la participación de ambos sexos es aproximadamente la mitad del resto de categorías (46%).
Lo antes expuesto sugiere que los adultos mayores están encargados en parte de la manutención y
el cuidado de esas familias. Es decir, quienes necesitan cuidado y atención están ocupados en ese
trabajo, lo que apunta a un déficit muy grande de protección social y servicios para el cuidado tanto de
los menores como de los abuelos/as y a que estas categorías de personas no tienen acceso al derecho de
una atención adecuada a sus necesidades.

28

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

III. La división sexual del trabajo
dentro de las parejas

Para abordar el tema de la división sexual del trabajo utilizamos como
referencia el esquema estilizado que recoge los rasgos esenciales del
modelo patriarcal “puro” (Majnoni d’Intignano, 1999) ajustándolo a las
condiciones de los estratos mayoritarios de la población en las zonas
rurales (véase esquema 1). La corrección se refiere a la contribución que
hacen hombres y mujeres a la producción para el autoconsumo,
importante para la agricultura familiar.
Con el fin de aquilatar el peso del modelo patriarcal en la sociedad rural
de los tres países se ha elaborado una tipificación de los hogares sobre la
base de la combinación laboral de los miembros de la pareja. El cuadro
siguiente (véase cuadro 8) muestra los porcentajes de hogares según la
inserción o no de ambos en el empleo, en el universo de los hogares
rurales15. Como se observa, los porcentajes predominantes son aquellos
donde jefe y cónyuge mujer tienen empleo y aquellos donde el jefe tiene
empleo y el cónyuge mujer no tiene.

15.

Se consideró solo a los hogares en que ambos estaban presentes.

29

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO 8
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: DISTRIBUCION PORCENTUAL DE LOS
HOGARES SEGÚN COMBINACIÓN LABORAL DE JEFE Y CÓNYUGE
(En Porcentajes)

Categoría

Ecuador

Ninguno de los dos tiene empleo

Guatemala

México

4,4

21,8

11,3

Jefe y cónyuge tienen empleo

48,6

25,3

18,0

Jefe tiene empleo y cónyuge no tiene

45,6

52,3

68,7

Jefe no tiene empleo y cónyuge tiene

1,4

0,6

1,9

100,0

100,0

100,0

Total

Fuente: ENUT, México, 2009; ENCOVI, Guatemala, 2006; ENEMDU, Ecuador, 2007.

Las cifras de la segunda combinación mencionada indican un peso aún muy grande de las
relaciones de tipo patriarcal “clásico” en las sociedades rurales sobre todo en Guatemala y México
habida cuenta de que ello significa la dedicación casi exclusiva de las mujeres a la vida doméstica y al
trabajo en la producción de autoconsumo16; de que posiblemente no tengan ingresos propios aunque los
produzcan y por lo tanto carezcan de independencia económica y autonomía. En el caso de Ecuador se
puede decir que está teniendo lugar un proceso de cambio, ya que es el país con el menor porcentaje de
hogares en esta situación y además la combinación donde ambos miembros de la pareja tiene empleo es
la predominante.
ESQUEMA 1
UNA REPRESENTACIÓN DEL MODELO PATRIARCAL

Fuente: Adaptado de Majnoni d’Intignano (1999).

16

Se hace este señalamiento tomando en cuenta las limitaciones de las propias encuestas y la falta de reconocimiento social de una
parte del trabajo de las mujeres en el ámbito mercantil de los predios.

30

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

En el cuadro siguiente se muestra la distribución por sexo del tiempo que se destina al trabajo
dentro del SCN (remunerado) y al trabajo fuera del SCN (no remunerado) cuando en los hogares con
pareja la mujer tiene o no empleo (véase cuadro 9).
CUADRO 9
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: CONTRIBUCIÓN DE HOMBRES Y MUJERES AL TIEMPO DE
TRABAJO EN PRODUCCIÓN DENTRO DE SCN Y FUERA DE SCN SEGÚN COMBINACIÓN
LABORAL DE LA PAREJA
(En porcentajes)

Ecuador
Categoría

En SCN

Guatemala

Fuera SCN

En SCN

México

Fuera SCN

H

M

H

M

H

M

H

M

52,7

47,3

23,9

76,1

57,7

42,3

32,0

55,5

44,5

22,6

77,4

63,4

36,6

Jefe tiene empleo y
cónyuge no tiene

89,9

10,1

17,3

82,7

84,2

Jefe no tiene
empleo y cónyuge
si tiene

15,0

85,0

28,3

71,7

31,5

Ninguno de los dos
tiene empleo
Jefe y cónyuge
tienen empleo

En SCN
H

M

68,0

70,3

23,5

76,5

15,8

20,6

68,5

35,4

Fuera SCN
H

M

29,7

24,9

75,1

60,5

39,5

23,2

76,8

79,4

89,7

10,3

18,0

82,0

64,6

34,4

65,6

29,4

70,6

Fuente: ENUT (2009) México; ENCOVI (2006), Guatemala; ENEMDU (2007) Ecuador.

Como se observa, cuando ninguno tiene empleo, ellas dedican hasta más del triple del tiempo
de los hombres al trabajo no remunerado, como es el caso de Ecuador. En México y Guatemala la
brecha es menor.
Llama la atención que cuando los dos tienen empleo, la contribución de las mujeres a este trabajo
igualmente es más del triple respecto al de los hombres y es mayor que cuando ambos no tienen empleo
en los tres países. Esta situación se ilustra con el Esquema 2, para el caso de Ecuador.
ESQUEMA 2
UNA VARIANTE DEL MODELO PATRIARCAL EN ECUADOR

Fuente: Adaptado de Majnoni d’Intignano (1999).

31

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Cuando el varón no tiene empleo y el cónyuge mujer si tiene, a favor de ellos hay que decir que la
brecha entre hombres y mujeres se reduce en esta combinación, más en Guatemala; pero la contribución
femenina al trabajo no remunerado de todas maneras sobrepasa el tiempo de los varones en 2 y más
veces como en Ecuador (véase Esquema 3).
ESQUEMA 3
UNA VARIANTE DEL MODELO PATRIARCAL EN ECUADOR

Fuente: Adaptado de Majnoni d’Intignano (1999).

Las anteriores consideraciones apuntan a que la distribución del tiempo destinado al trabajo no
remunerado (quehaceres domésticos y cuidado directo) no está en dependencia directa del aporte en
tiempo al trabajo remunerado (dentro de SCN) que hombres y mujeres realicen, situación que se observa
también en el ámbito urbano y es común a otros países y sociedades (Batthyány, 2011, Aguirre, 2005,
Ironmonger, 1996).
El desequilibrio desfavorable a las mujeres en la distribución del tiempo destinado al trabajo no
remunerado permea todas las categorías según el parentesco (ver cuadro 2 de anexo). Así, si el hombre
es jefe de hogar participa menos y dedica menos tiempo a esta actividad que la mujer jefa. Asimismo,
existe una fuerte disparidad entre hijos e hijas: además de que la participación de ellas es mucho más
alta, el tiempo puede ser el doble del de aquellos.
Es interesante que las mujeres tengan una participación similar o mayor independientemente de si
el jefe de hogar es hombre o mujer (Ver cuadro 6 del anexo). Pero el tiempo dedicado a esta actividad
por ellas, es mayor cuando el jefe del hogar es hombre. En cambio, la participación de los hombres es
menor cuando el jefe del hogar es mujer; pero el tiempo es similar indistintamente de si el jefe es
hombre o mujer.
Asimismo, con apoyo de las EUT se ha establecido que la condición de casada o unida para las
mujeres implica un incremento de la tasa de participación y el tiempo invertido en los quehaceres
domésticos y el cuidado directo respecto a los hombres en igual condición conyugal y también es mayor el
tiempo medio que dedican en comparación con las mujeres solteras y separadas (véase cuadro 7 en anexo).
En Ecuador y México, las tasas de participación en quehaceres domésticos entre hombres y
mujeres casados no tienen una diferencia tan elevada, lo que llama la atención es que la media del
tiempo de las mujeres es 6 veces mayor.
En Guatemala, los hombres presentan una tasa de participación de 29 %, sin mayor diferencia
entre solteros y casados y es la tercera parte de la tasa que muestran las mujeres. El tiempo medio de las
mujeres es casi 4 veces más que el de los hombres.
32

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

El hecho de pertenecer a hogares donde el ingreso proviene exclusivamente de la actividad
agrícola familiar incide en que la tasa de participación de las mujeres en el trabajo no remunerado sea
mayor. También el tiempo medio de las mujeres puede ser mayor en estos hogares, como en Guatemala,
donde es casi de 8 horas. Ello es congruente con las condiciones socioeconómicas de estas
explotaciones, donde como se señaló en apartados anteriores de este trabajo, las mujeres productoras
flexibilizan el aporte de su tiempo durante el día entre el territorio económico (parcela y solar) y el
territorio que queda fuera del SCN (quehaceres domésticos y cuidado). En este país y en esta categoría
de hogares, las mujeres aparecen con una baja participación en el trabajo de mercado (13,9%) y con la
mayor en el trabajo para el autoconsumo.
En Ecuador, la mayor participación de las mujeres en quehaceres domésticos y en cuidado se
observa en hogares no agrícolas. En cuanto al tiempo, en esta categoría es sólo un poco menor que en
hogares agrícolas. Esto lo podría explicar el importante porcentaje de asalariados ubicados en la
artesanía mercantil bajo la modalidad de “trabajo a domicilio” en numerosos pueblos y sectores rurales
de determinadas provincias (21.6% en la sierra y 18.9% en la costa) (Martínez, 1991).
Se puede decir que son muy fuertes aún las connotaciones ideológicas y culturales que establecen
que son las mujeres quienes deben hacerse cargo del trabajo no remunerado, a pesar de que su
participación en el trabajo para la producción dentro del Sistema de Cuentas Nacionales en las zonas
rurales alcanza aproximadamente el 80% respecto a la de los hombres.

33

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

IV. Conclusión

Las relaciones de género en la distribución del tiempo para el trabajo
remunerado y no remunerado encierran todavía mucha inequidad. Así,
en el total del trabajo social (dentro del SCN y fuera de SCN), las
mujeres contribuyen con más horas que los hombres, lo que se debe a un
aporte triple de parte de ellas a las actividades no remuneradas (de
cuidado o fuera de SCN).
La sobrecarga del tiempo de las mujeres en las actividades de
cuidado se evidencia en todos los análisis en que se consideran las
distintas categorías según el parentesco, el estado conyugal y el sexo de
los jefes de hogar. Esa desigual distribución del trabajo en este ítem se
observa también entre hijos e hijas, mostrando cierta transferencia a la
nueva generación de esos patrones de división del trabajo entre los sexos.
Esta situación se manifiesta también en el análisis de los hogares
según la inserción o no de los miembros de la pareja en el empleo,
indicando que la distribución del tiempo destinado al trabajo no
remunerado no está en dependencia directa del aporte en tiempo al
trabajo remunerado que hombres y mujeres realicen.
Los vacíos en las políticas públicas respecto al cuidado, sumados
a la inserción laboral de las mujeres, la emigración rural y la
pluriactividad de los hogares rurales obligan a que sean los adultos
mayores quienes deban ocuparse muchas veces de la manutención, los
quehaceres domésticos y el cuidado de un porcentaje de las familias,
mostrando así la desatención al derecho de adultos y niños al cuidado
adecuado a sus necesidades.

35

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

No obstante lo que se ha señalado, tiene lugar un proceso de cambio desde el sistema patriarcal
clásico en los tres países, aunque en grados diferentes. Así lo indican los porcentajes en la distribución
de los hogares según las combinaciones en la inserción laboral de los miembros de la pareja. En ese
sentido, se puede decir que en Ecuador hay un mayor equilibrio entre los hogares donde ambos en la
pareja tienen empleo y aquellos donde sólo el jefe del hogar lo tiene. En Guatemala y México todavía
predominan con más del 50% los hogares donde según la ideología, el hombre es el proveedor y las
mujeres no tienen ingresos propios. Pero como hemos visto, la presencia del sistema patriarcal no se
reduce a esta causa y persisten en alto grado otras características que se reflejan en el desequilibrio entre
los sexos del tiempo destinado al trabajo no remunerado que sobrecarga a las mujeres; la falta de
remuneración de un sector de trabajadoras en las entidades agrícolas; los vacíos en el conocimiento de
las labores que cumplen las mujeres, entre otras.
Otra cuestión importante a subrayar es que a la par de actividades no agrícolas que en cierto
grado han traído aparejado el empleo asalariado, también para las mujeres rurales, en los tres países
mantiene gran peso la agricultura familiar donde las mujeres están jugando un papel decisivo en el
mantenimiento de esa producción a pesar de los vacíos en las políticas públicas hacia este sector de las
últimas décadas y el desmejoramiento de las condiciones de producción de las pequeñas explotaciones
y de la vida de las familias.
Por eso, un grupo medular de políticas se refiere al apoyo a los procesos productivos agrícolas y
no agrícolas. En los tres países y sobre todo en Ecuador, la agricultura familiar y particularmente aquella
en manos de las mujeres, requiere medidas en el ámbito del financiamiento, la asesoría técnica, la
capacitación y la asociación de los productores con miras a su conversión en eslabones de las cadenas
agroindustriales y comerciales.
El caso de las trabajadoras no remuneradas amerita mayor atención pues se trata de un estrato de
personas que destinan su tiempo a las actividades económicas y aquellas no remuneradas en
proporciones iguales a quienes cuentan con ingresos y salario, lo que indica que carecen de
independencia y autonomía económica, que es la base para el menoscabo y el maltrato. Se requiere de
una legislación adecuada y medidas prácticas para hacer valer su derecho a un salario y a las
prestaciones sociales pertinentes.
Es necesario desarrollar programas y proyectos que consideren la carga de trabajo de las mujeres
productoras. El apoyo en tecnología debe estar orientado al ahorro de su tiempo y a elevar su
productividad tanto en el área económica como en el trabajo no remunerado. En este punto es
indispensable recordar que una parte de su tiempo está destinado al acarreo de agua. Construir
infraestructura o encontrar mecanismos adecuados para suplir del líquido a los hogares aliviaría su carga
de trabajo y ahorraría su tiempo17.
De esto se desprende la necesidad de mayor investigación económica y sociológica con las
mujeres como protagonistas en la recolección de los datos, lo que daría pautas para encontrar las
soluciones congruentes a su situación. Mejorar los instrumentos de captación de la información
subsanaría los vacíos en el registro del tiempo que las mujeres destinan a todas las labores de los ciclos
agrícolas, en particular la simultaneidad de las tareas y permitiría la evaluación de su aporte a la
economía nacional. Ello no sólo es una medida de justicia sino también perfeccionaría el conocimiento
de las economías de la región; sentaría las bases para el mejoramiento de las políticas públicas y el mejor
retorno de las inversiones en el agro y, no es nada menor, coadyuvaría en grado sumo al
empoderamiento de las mujeres.
El progreso social y económico de las sociedades latinoamericanas y del agro en particular, tendrá
fuertes frenos en tanto no se reconozca como un recurso valioso el tiempo que ahora las mujeres (la
mitad de la población) se ven obligadas a entregar al trabajo no remunerado.
17

La ausencia de agua de cañería en el hogar limita la participación, principalmente de las mujeres en el trabajo de mercado y alarga su
tiempo en el trabajo de autoconsumo y quehaceres del hogar en comparación con los hogares con agua por cañería (véase cuadro 8
del anexo).

36

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Surge la pregunta de cuál es el problema medular a resolver. La búsqueda de la respuesta refiere a
los nuevos procesos que se están abriendo paso en los países, relacionados con la mejor conexión de los
espacios rurales a espacios urbanos de dinamismo económico, por lo tanto con apertura de empleos de
mayor productividad y con mejores salarios, y que sin duda son resultado de mayores inversiones tanto
públicas como privadas que han abierto la posibilidad para la inserción en esos empleos de hombres y
mujeres con la educación pertinente para aprovecharlos.
Pero este planteamiento remite también a los negativos indicadores sociales y demográficos
actuales de la población femenina y a la calidad y volumen del tiempo de las mujeres rurales de las
generaciones presentes y de las futuras y, en particular, alude a la interrogante sobre si la mayoría de
ellas cuenta con el tiempo indispensable para estudiar o capacitarse y aprovechar las oportunidades que
se presenten, incorporándose al empleo con mejores habilidades. De tener lugar esta circunstancia,
saldría favorecida la sociedad y la economía en su conjunto, pues está demostrado lo decisivo que es este
18
escenario en la reducción de la pobreza rural .
Que las mujeres puedan aprovechar de mejor manera el tiempo para elevar su capital humano, su
derecho inalienable, requiere una nueva concepción de las políticas de Estado que se traduzca en
inversiones en el mundo rural que, por una parte aceleren el progreso económico, social y tecnológico de
las zonas rurales y por otra, generen redes adecuadas de establecimientos para la atención de los niños y
los adultos mayores, con el fin de que las mujeres puedan incorporarse a sistemas educativos formales o
informales y de capacitación, tanto públicos como privados y de ONGs, entidades éstas que también
deben ser respaldadas por la institucionalidad pública.
No obstante la pertinencia de las medidas arriba enunciadas, este fenómeno obliga a la sociedad a
encarar nuevos contenidos culturales y un avanzado andamiaje jurídico que rompa los estereotipos que
permiten la subvaloración de los derechos y el aporte de las mujeres en el seno de los hogares, la
economía y la sociedad, apoyando a ambos sexos para compartir en igualdad de condiciones el tiempo
remunerado y el no remunerado.

18

Entre 1990 y 2005 la tasa de participación femenina rural aumentó, en Chile 70%, en Ecuador 129 % y en México 103 % y en estos
mismos países la pobreza y la pobreza extrema rurales disminuyeron más del doble que el promedio de Latinoamérica (CEPAL/OIT/
FAO, 2010).

37

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Bibliografía

Aguirre, Rosario (2005), “Trabajo no remunerado y uso del tiempo.
Fundamentos conceptuales y avances empíricos. La encuesta Montevideo
2003”, El tiempo, los tiempos, una vara de desigualdad. Serie mujer y
desarrollo No. 65, LC/L.2324-P, Santiago de Chile, julio. Publicación de
las Naciones Unidas, N° de venta: S.05.II.G.71.
Ballara, Marcela y Soledad Parada (2009), El empleo de las mujeres rurales.
Lo que dicen las cifras, Santiago de Chile, FAO/CEPAL.
Batthyány, Karina (2011), “Autonomía de las mujeres y división sexual del
trabajo”, Las familias latinoamericanas interrogadas. Hacia la
articulación del diagnóstico, la legislación y las políticas, Serie
Seminarios y conferencias N° 61, Santiago de Chile, CEPAL.
Bentancor Andrea y Félix Modrego , (2011), Estrategias de sustento de los
Hogares Rurales y su evolución. Análisis de cuatro países
latinoamericanos, Documento de Trabajo N° 5, Santiago de Chile,
Proyecto Conocimiento y Cambio en Pobreza Rural y Desarrollo, Rimisp.
Campillo Fabiola (1994), Productoras de alimentos: políticas agrícolas frente
a las mujeres productoras de alimentos en América Latina y el Caribe.
San José, Costa Rica, IICA/BID.
CEPAL (2010), Panorama Social de América Latina, noviembre, Santiago
de Chile.
_____ (2008), Tabasco: características e impacto socioeconómico de las
inundaciones provocadas a finales de octubre y a comienzos de noviembre
por el frente frío número 4, México D.F.
_____ (2007), Notas sobre el financiamiento rural y la política crediticia
agropecuaria, México, D.F.
_____ (2005), Efectos en Guatemala de las lluvias torrenciales y la tormenta
tropical Stan, México, D.F.
_____ (2003), Empleo e ingreso en las actividades rurales no agropecuarias
de Centroamérica y México, México, D.F.
CEPAL, FAO, IICA (2010), Perspectivas de la agricultura y el desarrollo
rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe,
Santiago de Chile, FAO.

39

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CEPAL,OIT, FAO (2010), Políticas de mercado de trabajo y pobreza rural en América Latina, FAO.
Cerrutti, Marcela y Georgina Binstock (2011), “Cambios en las familias latinoamericanas y demandas para la
acción pública”, Las familias latinoamericanas interrogadas. Hacia la articulación del diagnóstico, la
legislación y las políticas, Serie Seminarios y conferencias N° 61, Santiago de Chile, febrero, CEPAL.
Chiappe, Marta B. (2005), La situación de las mujeres rurales en la agricultura familiar de cinco países de
América Latina, Montevideo, mayo, ALOP.
Deere Carmen. D. (2005), The Feminization of Agriculture? Economic Restructuring in Rural Latin America,
UNRISD, ( United Nations Research Institute for Social Development).
Dirven, M artine ( 2011), El Empleo rural no agrícola y la disminución de la pobreza rural. ¿Qué sabemos En
América Latina en 2010?. Documento de trabajo N° 2, RIMISP, Santiago de Chile.
Gómez Luna, M.E., s/f, Directrices y referentes conceptuales para armonizar las encuestas sobre uso del
tiempo en América Latina y el Caribe. UNIFEM, INMUJERES, CEPAL, INEGI.
Hopenhayn, Martín (2011), “Igualdad y derechos: una mirada a las familias”, Las familias latinoamericanas
interrogadas. Hacia la articulación del diagnóstico, la legislación y las políticas, Serie Seminarios y
conferencias N° 61, Santiago de Chile, CEPAL.
INEGI (2009), Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo. ENUT 2009. Síntesis metodológica.
http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/espanol/metodologias/encuestas/hogares/sm_ENUT2009.pdf, México.
INEGI(2009),http://www.inegi.org.mx/sistemas/microdatos2/Microdatos_archivos/enut/2009/doc/cuest_enut
2009.pdf.
Ironmonger, Duncan (1996) “Counting Outputs, Capital Inputs and Caring Labor: Estimating Gross
Household Product”, Feminist Economics Vol 2 (3) , Melbourne.
Kleyson, Brenda (1996), Productoras agropecuarias en América del Sur, Instituto Interamericano de
Cooperación para la Agricultura (IICA), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), San José, Costa Rica.
Kleyson Brenda y Fabiola Campillo (1996 ), Productoras de alimentos en 18 países de América Latina y el
Caribe: síntesis hemisférica, Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), San José, Costa Rica.
Lastarria-Cornhiel, Susana (2008), Feminización de la agricultura en América Latina y África, Tendencias y
fuerzas impulsoras, RIMISP, Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, Santiago de Chile.
Majnoni d’Intignano, Beatrice (1999), Égalité entre femmes et hommes: Aspects économiques, París, Conseil
d’Analyse Économique.
María Nieves Rico y Carlos Maldonado Valera (2011), “¿Qué muestra la evolución de los hogares sobre la
evolución de las familias en América Latina?”, Las familias latinoamericanas interrogadas. Hacia la
articulación del diagnóstico, la legislación y las políticas, Serie Seminarios y Conferencias N° 61,
Santiago de Chile, CEPAL.
Martínez, Luciano (2000), “La especificidad del empleo rural”, Antología de estudios rurales, Quito, Ecuador,
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), International Legume Database and
Information Service (ILDIS).
Martínez, Luciano (1991), Dinámica de los campesinos artesanos en la Sierra Central del Ecuador. Quito,
Ecuador, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
Newman, Constance (2002), “ Gender, Time Use, and Change: The Impact of the Cut Flower Industry in
Ecuador”, The World Bank Economic Review, Vol. 16, No. 3.
Reardon, Thomas, Julio Berdegué y Germán Escobar (s.f.), Empleo e ingresos rurales no agrícolas en
América Latina: síntesis de implicaciones de políticas, Serie Seminarios y Conferencias No. 35, Santiago
de Chile, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Salazar Salinas, M.G. (2009), Una visión empresarial de la Responsabilidad social en la Floricultura,
Parroquia Ayora, Cayambe, Quito, Ecuador, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

40

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Anexos

41

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Anexo 1
Notas metodológicas
1. Fuentes de información
Se utilizaron las Encuestas de Uso del Tiempo de Ecuador, Guatemala y México.
Ecuador: Se trata de un módulo con bastante información sobre los hogares dentro de una
encuesta de empleo, desempleo y subempleo (ENEMDU) en el área urbana y rural de cobertura nacional
realizada en diciembre de 2007 por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Tamaño de la
muestra:
Hogares: 18933 hogares.
Población: 76922 habitantes.
Hogares expandidos: 3405347
Población expandida: 13682302
Número de variables: 364
Guatemala: Es un módulo con algunas preguntas dentro de la Encuesta Nacional de Condiciones
de Vida ( ENCOVI), de cobertura nacional ejecutada de marzo a septiembre de 2006 por el Instituto
Nacional de Estadística (INE). Tamaño de la muestra:
Hogares: 13 686
Población: 68 739
Hogares expandidos: 2 653 000
Población expandida: 12 987 829
Número de variables: 955
México: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT). Se trata de una encuesta específica,
independiente, de cobertura nacional ejecutada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (INEGI) en el período de octubre a noviembre de 2009. Tamaño de la muestra:
Viviendas: 16 925
Hogares expandidos: 28 669 293
Población expandida: 107 837 971
Las bases de datos de Ecuador y Guatemala fueron preparadas por la División de Estadística y
Proyecciones Económicas de la CEPAL, quien además tuvo a su cargo evaluar la consistencia de la
información y generar un conjunto de nuevas variables en un contexto de capacidad de comparación con
los demás países de América Latina. La base de datos de México fue obtenida directamente del Instituto
de Estadísticas, Geografía e Informática (INEGI) de México.
Se utilizaron las variables de los módulos de uso del tiempo, de empleo y otras variables
clasificatorias existentes en las encuestas de hogares y en la encuesta de uso del tiempo de México.
La construcción de variables de grupos de uso del tiempo se hizo de acuerdo con la codificación a
dos dígitos y a un dígito de la Clasificación de Actividades de Uso del Tiempo para América Latina y el
Caribe (CAUTAL).

42

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Variables contenidas en las encuestas:
Ecuador
A) Actividades productivas en el SCN:
Tiempo de producción de mercado y actividades conexas: trabajo de mercado, busca trabajo y se
traslada al trabajo.
Tiempo de producción para uso propio: actividad en el huerto, cuida animales de corral,
confecciona y remienda ropa, fabrica algún otro artículo, prepara empanadas, hace muebles, acarrea y
recoge agua.
B) Actividades productivas fuera del SCN
Servicios no remunerados de hogares:
Quehaceres del hogar: tiempo destinado a : cocinar, poner la mesa , lavar la vajilla, limpiar el
lugar donde cocina , llevar la comida, realizar actividades previas a preparar la comida, prender el fogón,
preparar dulces, tender camas + limpiar el baño, limpiar la casa + calentar el agua, lavar el carro +
cuidado mascotas, realizar jardinería sacar la basura+ limpiar el calzado , lavar la ropa , plancha la ropa,
llevar la ropa a servicio de lavado, doblar la ropa + realizar compras semanales, realizar compras diarias,
comprar medicinas, compra de útiles escolares, compra de utensilios + compra para todos los miembros
del hogar, compra de vehículo, compras de Navidad +estar pendiente del gas, realizar pagos, cobrar
Bono de Desarrollo Humano, ordenar papeles, supervisar quehaceres domésticos, llevar presupuesto,
ocuparse de la seguridad de la casa, ocuparse del reacomodo de la casa, pagar servicios, preparar
remedios caseros, reparar la vivienda, supervisar la reparación de la vivienda, reparar el carro, realizar
arreglos de electrodomésticos.
Cuidado directo: tiempo destinado a dar de comer a niños, bañar a niños, jugar con niños,
realizar ejercicios niños, estar pendiente de niños, reuniones en centros educativos, realizar actividades
escolares con niños llevar miembros del hogar, acompañar a miembros del hogar, cuidar enfermos ,
acompañar enfermos , dar de comer a persona con discapacidad , asear persona con discapacidad ,
terapia persona con discapacidad , velar persona con discapacidad , estar pendiente de persona con
discapacidad , dar comida persona con discapacidad , llevar al médico a persona con discapacidad,
limpiar pieza a persona con discapacidad, lavar y planchar ropa de persona con discapacidad.
Servicios no remunerados para otros hogares: Tiempo en que prestó ayuda a otros hogares.
Guatemala
A) Actividades productivas en el SCN:
Tiempo de producción de mercado y actividades conexas: trabajo de mercado, trabajó ayudando en
la finca, parcela o negocios del hogar o de otras personas sin percibir ingresos, traslado al lugar de trabajo.
Tiempo de producción para uso propio: tiempo durante el que tejió, bordó, confeccionó o remendó
prendas de vestir para los miembros del hogar, al cuidado y/o crianza de animales del hogar tales como:
gallinas, pollos, pavos, cerdos o vacas, etc. o efectuó reparaciones a su vivienda de cualquier tipo como:
eléctricas, de fontanería, de albañilería, etc. acarreó agua, recogió, cortó o rajó leña para el hogar.
B) Actividades productivas fuera del SCN
Servicios no remunerados en los hogares:
Quehaceres del hogar: tiempo durante el que limpió la casa, tiró o botó la basura, atendió y/o
cuidó niños, del hogar, lavó y/o planchó ropa del hogar ,realizó compras del hogar, fue a la tienda, al
supermercado, etc., realizó pagos de servicios de la vivienda, tales como pago de agua, de luz eléctrica,
teléfono, etc.

43

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

México
A) Actividades productivas en el SCN:
Tiempo de producción de mercado y actividades conexas: trabajo de mercado, busca trabajo y
se traslada al trabajo.
Tiempo de producción para uso propio: tiempo en que cuidó o crió animales de corral, sembró
y cuidó el huerto o la parcela, recolectó, acarreó o almacenó leña, recolectó frutas, hongos o flores;
pescó o cazó, acarreó o almacenó agua, elaboró o tejió ropa, manteles, cortinas u otros.
B) Actividades productivas fuera del SCN
Servicios no remunerados en los hogares:
Quehaceres del hogar: tiempo en que desgranó maíz, coció o molió el nixtamal o hizo tortillas
de maíz o trigo, encendió el fogón, horno o anafre de leña o carbón, cocinó o preparó alimentos o
bebidas para el desayuno, comida, cena o entre comidas, calentó alimentos o bebidas para el desayuno,
comida, cena o entre comidas, puso la mesa, sirvió la comida o levantó los platos, lavó, secó o acomodó
los trastes, llevó comida a algún integrante del hogar al trabajo, escuela u otro lugar, limpió o recogió la
casa, realizó limpieza exterior de la vivienda, separó, tiró o quemó la basura, lavó, puso a secar o tendió
la ropa, dobló, separó o acomodó la ropa, planchó la ropa, reparó ropa, manteles, cortinas o sábanas,
llevó o recogió ropa o calzado a algún lugar para su limpieza o reparación, boleó, pintó o limpió el
calzado, construyó o hizo una ampliación a su vivienda, hizo alguna reparación o instalación a su
vivienda, supervisó la construcción o reparación de su vivienda, realizó reparaciones de aparatos
electrodomésticos, computadora, muebles o juguetes, llevó o supervisó la reparación de aparatos
electrodomésticos, computadora, muebles o juguetes, lavó o limpió el automóvil u otro medio de
transporte, reparó o dio mantenimiento al automóvil u otro medio de transporte, llevó a lavar, dar
mantenimiento o reparar el automóvil u otro medio de transporte, hizo las compras para su hogar,
compró refacciones, herramientas, materiales de construcción, compró trastes, manteles, muebles,
juguetes, ropa o calzado, compró algún automóvil, terreno, departamento o casa, realizó pagos o trámites
personales, o del hogar así como servicios de la vivienda, llevó las cuentas y los gastos del hogar, aplicó
medidas de protección para los integrantes del hogar y sus bienes, esperó el gas , la pipa de agua, camión
de basura u otro servicio.
Cuidado directo: tiempo en que dio de comer a algún menor de 6 años, bañó, aseó, vistió o
arregló a algún menor de 6 años, cargó o acostó a un menor de 6 años, llevó o recogió de la guardería o
escuela a algún menor de 15 años, ayudó en las tareas de la escuela a algún menor de 15 años, asistió a
juntas, festivales o actividades de apoyo en la guardería o escuela de algún menor de 15 años, llevó,
acompañó o recogió a algún menor de 15 años para recibir atención médica, estuvo al pendiente de algún
menor de 15 años mientras usted hacía otra cosa, llevó, acompañó o recogió a algún adulto mayor de 60
años para recibir atención médica, estuvo al pendiente de algún adulto mayor de 60 años mientras usted
hacía otra cosa, llevó, acompañó o recogió a algún integrante del hogar a algún lugar, consoló, aconsejo
o conversó con algún integrante del hogar, le dio de comer a algún miembro del hogar o le ayudó a
hacerlo, bañó, aseó, vistió o arregló a algún miembro del hogar o le ayudó a hacerlo, le administró
medicamentos a algún integrante del hogar, monitoreó o estuvo al pendiente de sus síntomas, llevó o
acompañó a algún miembro del hogar para recibir atención médica, le dio terapia especial a algún
miembro del hogar o le ayudó a realizar ejercicios, cuidó o estuvo al pendiente de algún miembro del
hogar mientras usted hacía otra cosa,
Servicios no remunerados para otros hogares: Tiempo en que ayudó a otro(s) hogar(es) en los
quehaceres domésticos de manera gratuita, ayudó a otro(s) hogar(es) en el cuidado de personas de
manera gratuita.
Servicios no remunerados para la comunidad: Tiempo en que realizó trabajo comunitario
o voluntario.

44

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Variables de cuadro 4 del anexo
En este caso se formaron cuatro tipos de hogares, según la proveniencia de los ingresos de los
hogares, a saber:
• Hogares Agrícolas: aquellos en que el 100% de los ingresos proviene de la agricultura
• Hogares No Agrícolas: aquellos en que el 100 % de los ingresos proviene de
actividadeseconómicas diferentes a la agricultura.
• Hogares Orientados a Ingresos No Laborales: aquellos en que el 100 % de sus ingresos
• proviene de transferencias.
• Hogares diversificados o mixtos: aquellos en que no se da ninguna de las situaciones
anteriores, y que combinan ingresos agrícolas con no agrícolas y con transferencias, ya sea
del Estado o de remesas.

Variables de cuadro 5 del anexo.
La información se ordenó según la tasa de dependencia demográfica, clasificando los hogares en:
• Hogares con tasa de dependencia alta
• Hogares con tasa de dependencia media
• Hogares con tasa de dependencia baja
• Hogares con solo con dependientes
Se estimó la tasa de dependencia demográfica (población menor de 15 años y mayor de 65/
población entre 15 y 64 años). A continuación se dividió a los hogares agrupándolos en tres tercios
iguales, con lo cual se determinaron los límites de las categorías baja, media y alta. Además, se
determinó un grupo en que sólo había dependientes y uno donde había solo personas entre 15 y 64 años.

45

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Anexo 2
Cuadros
CUADRO A.1
TASAS DE DESOCUPACIÓN DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS
(En porcentajes)
Categoría

Ecuador

Guatemala

México

86,9

92,3

79,6

Desocupados e inactivos

Hombres

Ocupados

13,1

7,7

20,4

100,0

100,0

100,0

Total

50,8

38,8

25,4

Desocupados e inactivos

Mujeres

Ocupados

49,2

61,2

74,6

100,0

100,0

100,0

Total

Fuente: Encuestas de Uso del Tiempo de Ecuador (2007), Guatemala (2006) y México (2009).

CUADRO A.2
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y DIARIO DE ACTIVIDADES DE
LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN RELACIÓN DE PARENTESCO, POR SEXO

Porcentaje

Sexo

ECUADOR: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL

Categoría

Hombres

Jefe

58,9

Cónyuge

T.T producción
en el SCN

T.T producción
de mercado

T.T producción
autoconsumo

T.T producción
fuera SCN

Media
horas
48,8

Media
horas
45,2

Tasa
%
93,5

Media
horas
9,0

Tasa
%
51,9

Media
horas
14,5

Tasa
%
96,2

Tasa
%
84,0

T.T
quehaceres
del hogar
Media
Tasa
horas
%
11,0
83,1

T.T cuidado
Media
horas
7,9

Tasa
%
31,8

0,7

44,8

80,6

41,6

80,6

10,0

26,4

13,2

63,8

10,0

63,8

8,4

20,6

31,6

Hijos

39,8

86,2

40,0

79,5

6,5

38,7

9,7

70,8

7,7

69,7

6,0

21,5

8,8

41,4

80,8

40,5

77,0

6,8

33,8

9,6

66,8

7,3

64,7

7,7

20,2

100,0

45,6

91,6

43,4

87,5

8,2

46,0

12,8

78,2

9,8

77,1

7,4

27,4

Jefa

13,0

35,3

86,5

35,1

67,3

10,2

67,7

41,2

92,4

33,9

92,3

16,9

36,5

Cónyuge

51,9

26,4

87,0

34,2

51,5

7,7

70,2

52,8

93,7

41,4

93,6

17,9

57,0

Hijas

25,3

30,0

73,2

35,8

52,8

6,7

45,4

32,2

81,4

24,2

81,3

14,5

42,9

Otros

9,8

23,0

60,9

32,0

35,0

6,5

43,1

38,4

77,6

28,4

77,3

21,0

36,6

Total

Mujeres

Otros
Total

100,0

28,2

80,9

34,6

52,3

7,8

60,9

45,2

88,8

35,3

88,7

17,3

48,8

GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO DIARIO
Sexo

Categoría

T.T producción
en el SCN
Horas
Tasa %

T.T producción
de mercado
Horas
Tasa %

T.T producción
autoconsumo
Horas
Tasa %

T.T producción
fuera SCN
Horas
Tasa %

9,0

87,1

8,9

81,3

1,6

33,9

2,3

0,6

8,5

85,7

8,6

69,1

6,2

21,7

3,1

26,2

33,1

8,0

78,8

8,3

70,5

1,7

27,5

2,1

28,4

Otros

7,0

8,3

78,8

8,7

69,3

1,9

25,5

2,1

29,8

100,0

8,6

83,8

8,7

76,8

1,7

31,1

2,2

29,2

Jefe o jefa
Mujeres

59,3

Total

Hombres

Jefe

%

12,2

4,3

69,0

6,6

35,0

1,3

50,3

6,8

94,3

Cónyuge

48,0

3,2

66,3

5,8

23,7

1,4

54,2

8,2

96,8

Hijas

26,9

4,7

62,5

7,2

32,7

1,6

39,2

5,6

90,3

Otros

12,8

3,6

53,4

6,0

21,9

1,6

38,2

6,6

89,6

Total

100,0

3,8

64,0

6,4

27,3

1,5

47,6

7,1

Cónyuge
Hijos

29,7

93,8

(continúa)

46

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Cuadro A.2 (conclusión)
MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL

Sexo

Categoría

Jefe

%

T.T producción
en el SCN

62,3

Media
horas
54,3

Tasa
%
91,8

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%
50,7
86,8

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%
11,3
51,5

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%
18,6
93,4

T.T
quehaceres
del hogar
Media
Tasa
horas
%
8,2
86,1

Media
horas
13,7

Tasa
%
71,1

T.T cuidado

52,5

85,8

56,6

73,1

10,7

34,1

30,7

97,0

13,0

88,4

24,6

71,2

29,1

45,0

81,6

46,1

71,5

9,1

41,6

13,3

89,6

7,1

79,8

9,0

65,1

Otros

6,6

48,1

80,5

49,5

73,1

7,7

32,5

14,5

89,1

7,5

79,7

9,8

67,9

100,0

51,4

87,9

49,5

81,2

10,5

47,0

17,1

92,1

7,9

83,9

12,4

69,2

Jefa

14,6

30,4

70,8

46,1

38,0

7,7

52,1

57,3

98,8

37,4

98,1

27,7

66,1

Cónyuge

52,2

16,6

64,7

35,3

19,9

6,8

54,3

74,7

99,3

46,2

98,8

32,1

84,7

Hijas

23,7

28,7

58,7

46,8

31,1

6,2

37,2

36,8

96,6

23,1

95,7

17,6

73,1

Otros

9,4

20,0

51,5

38,3

20,6

6,3

38,3

53,5

94,6

30,4

91,9

29,6

75,8

Total

Hombres

1,9

Hijos
Total

Mujeres

Cónyuge

100,0

21,8

62,9

41,3

25,3

6,8

48,4

61,4

98,1

38,1

97,3

28,1

78,4

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009); Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador, (2007).

CUADRO A.3
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO:TASA GLOBAL
DE FECUNDIDAD (TGF)

País

TGF indígena

TGF no indígena

Urbano

Urbano

Ecuador (2001)

3,60

2,70

Guatemala (2002)

5,10

3,20

México (2000)

3,30

2,40

Rural

Rural

Ecuador (2001)

5,80

3,70

Guatemala (2002)

7,20

5,80

México (2000)

4,90

3,50

Total

Total

5,30

3,00

Guatemala (2002)

6,50

4,10

México (2000)

4,30

2,60

Ecuador (2001)

Fuente: CELADE, Banco de datos de pueblos indígenas.

47

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO A.4
ECUADOR Y GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y DIARIO DE ACTIVIDADES Y
TASAS DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS EN HOGARES SEGÚN
FUENTE DE INGRESOS, POR SEXO
ECUADOR: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL
T.T
quehaceres
del hogar

T.T cuidado

Sexo
Hombres

Hogares
agrícolas
Hogares no
agrícolas
Hogares
con
ingresos no
laborales
Hogares
mixtos

Mujeres

Total
Hogares
agrícolas
Hogares no
agrícolas
Hogares
con
ingresos no
laborales
Hogares
mixtos
Total

T.T producción
de mercado

T.T producción
autoconsumo

T.T producción
fuera SCN

Media
horas

Tipos de
hogares

T.T producción
en el SCN
Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

40,0

46,6

95,1

43,0

92,4

8,4

54,0

12,6

80,4

9,9

79,1

7,0

27,3

19,2

49,3

90,7

49,1

87,4

5,9

31,1

13,2

78,3

9,6

77,2

8,5

30,1

5,6

33,7

73,0

36,7

55,9

8,6

47,7

14,7

75,0

11,8

74,4

8,8

21,3

35,2

43,8

91,4

41,4

87,6

8,5

44,7

12,3

76,1

9,4

75,3

6,9

27,3

100,0

45,6

91,7

43,4

87,7

8,1

46,0

12,7

78,2

9,8

77,1

7,4

27,5

35,4

25,6

81,7

34,8

45,7

7,5

66,7

47,1

90,5

36,9

90,4

17,5

50,9

19,6

30,3

79,4

37,5

54,4

7,0

52,8

47,7

91,3

35,8

91,1

19,0

54,4

8,2

23,0

71,1

29,5

38,3

8,8

57,3

40,2

86,4

32,8

86,4

17,5

34,0

36,8

30,5

83,0

33,8

60,7

8,0

60,5

42,9

86,3

33,7

86,2

15,9

47,2

100,0

28,2

80,9

34,6

52,3

7,7

60,9

45,2

88,8

35,2

88,7

17,3

48,8

%

Sexo

GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO DIARIO

Tipo de hogares

%

T.T producción
en el SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%

Hombres

Hogares agrícolas

41,1

8,41

86,7

8,40

79,9

1,63

35,5

2,25

27,9

Hogares no agrícolas

31,8

8,94

80,8

9,22

74,8

1,64

20,2

2,45

36,0

Hogares mixtos

24,8

8,62

84,3

8,67

77,8

1,77

29,4

2,13

26,2

Dependen de transferencias

2,4

4,45

44,7

6,89

20,0

1,89

32,2

3,09

44,3

100,0

8,57

83,2

8,72

76,3

1,67

29,1

2,33

30,4

Hogares agrícolas

37,8

2,60

63,7

5,74

13,9

1,51

56,7

7,66

95,9

Hogares no agrícolas

34,1

4,92

60,8

7,00

36,0

1,29

36,4

7,00

91,9

Hogares mixtos

22,9

4,76

69,9

6,57

40,8

1,47

43,8

6,60

91,2

5,2

1,42

42,4

3,85

1,4

1,31

41,7

7,01

93,1

100,0

3,87

63,0

6,60

26,9

1,43

46,1

7,17

93,3

Mujeres

Total

Dependen de transferencias
Total

Fuente: ENEMDU, Ecuador (2007) y ENCOVI, Guatemala (2006).

48

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO A.5
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y DIARIO DE ACTIVIDADES Y
TASAS DE LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN NIVEL DE CARGA, POR SEXO

Sin
dependientes
Baja

T.T
producción
autoconsumo

T.T
quehaceres
del hogar

T.T
producción
fuera SCN

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

18,6

46,8

93,6

43,6

90,8

8,6

49,5

20,4

43,3

89,2

42,0

84,4

7,9

39,8

T.T cuidado

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

12,8

83,1

11,8

82,9

7,2

6,0

10,2

73,4

7,7

72,4

6,4

25,0

Media

39,0

46,4

91,6

44,4

88,0

7,7

43,9

12,5

77,2

8,9

75,8

7,2

34,1

Alta
Solo
dependientes
Total
Sin
dependientes
Baja

17,6

47,4

93,6

44,6

90,1

8,4

49,8

14,5

78,2

9,6

76,7

8,4

43,1

4,4

35,2

86,2

32,4

73,8

10,3

62,5

19,0

88,0

17,5

88,0

12,2

7,0

100,0

45,6

91,6

43,4

87,5

8,2

46,0

12,8

78,2

9,8

77,1

7,4

27,4

15,7

31,8

82,9

36,4

57,3

8,9

61,3

35,5

89,7

34,1

89,7

8,1

8,6

18,5

27,5

76,3

34,5

49,8

7,1

53,2

39,7

87,3

31,9

87,1

13,8

46,7

Media

41,1

27,6

80,7

34,7

51,9

7,2

59,7

47,4

87,9

35,5

87,8

17,3

57,7

Alta
Solo
dependientes
Total

19,9

27,6

85,0

34,4

52,5

7,8

69,4

56,1

90,9

39,4

90,8

20,2

73,3

4,8

26,6

76,9

27,8

48,1

10,9

65,5

34,2

91,8

32,3

91,6

16,8

9,2

100,0

28,2

80,9

34,6

52,3

7,8

60,9

45,2

88,8

35,3

88,7

17,3

48,8

GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO DIARIO
Sexo

Hombres

%

T.T
producción
de mercado

Media
horas

Categoría

%

T.T producción
en el SCN
Media
horas

Tasa %

T.T producción
de mercado
Media
horas

75,8

T.T producción
autoconsumo
Media
horas

1,7

Tasa %

28,1

T.T producción
fuera SCN
Media
horas

2,1

Tasa %

11,3

8,4

81,7

Baja

16,2

8,4

78,9

8,5

72,4

1,6

25,7

2,3

30,1

Media

40,1

8,7

83,7

8,9

76,7

1,7

27,9

2,3

29,0

Alta

30,5

8,7

85,7

8,8

78,5

1,7

32,4

2,5

30,2

Solo dependientes

8,4

Tasa %

Sin dependientes

Hombres

Mujeres

Categoría

32,9

1,9

7,0

70,8

7,3

60,3

1,7

32,1

2,6

47,8

100,0

8,6

83,0

8,7

76,1

1,7

29,0

2,3

30,4

9,8

4,5

62,0

7,1

30,7

1,4

41,9

5,7

93,2

Baja

15,2

4,3

62,4

6,8

29,8

1,5

42,8

6,1

91,6

Media

39,5

3,9

61,6

6,6

27,4

1,4

44,1

7,2

92,5

Alta

33,7

3,5

65,7

6,3

24,5

1,5

51,1

8,1

95,3

1,9

3,0

52,2

6,2

15,5

1,4

46,0

5,8

88,5

100,0

3,9

62,9

6,6

26,9

1,4

46,1

7,2

93,3

Total
Sin dependientes

Mujeres

Sexo

ECUADOR: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL
T.T
producción
en el SCN

Solo dependientes
Total

(continúa)

49

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Cuadro A.5 (conclusión)

Sexo

MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL
Categoría

%

T.T
producción
en el SCN

T.T
producción
de mercado

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

50,5

88,1

49,1

Tasa
%

T.T
producción
autoconsumo

T.T
producción
fuera SCN

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

9,8

44,1

14,7

Tasa
%

T.T
quehaceres
del hogar

T.T cuidado

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

90,0

9,1

86,7

9,0

57,8

22,9

Baja
Hombres

Sin
dependientes

19,3

50,2

85,7

49,1

79,0

9,5

44,2

13,6

90,0

6,6

78,1

9,3

66,0

Media

38,7

52,3

89,3

50,1

83,0

11,1

46,8

19,1

90,0

7,7

84,8

14,1

76,1

Alta

15,2

52,9

90,4

50,4

83,5

11,1

52,4

19,5

90,0

7,5

85,0

14,4

78,4

3,9

45,2

74,8

44,4

60,7

11,7

58,7

18,3

90,0

11,2

82,5

15,4

46,5

Solo
dependientes

100,0

51,4

87,9

49,5

81,2

10,6

47,0

17,1

90,0

7,9

83,9

12,4

69,2

Sin
dependientes

20,9

23,4

64,5

42,2

28,1

6,8

47,1

41,7

100,0

34,3

97,1

9,1

61,4

Baja
Mujeres

Total

81,9

18,5

25,5

60,9

43,8

29,1

6,8

40,9

52,0

100,0

34,6

97,5

21,3

76,8

Media

39,7

21,3

62,7

40,6

24,9

6,6

49,5

68,5

100,0

39,5

97,7

32,9

86,0

Alta

17,2

18,1

66,1

39,2

20,8

6,7

56,7

83,0

100,0

44,5

97,5

40,9

90,9

3,7

16,8

52,1

32,1

14,6

9,2

44,2

41,4

90,0

33,5

92,9

15,9

43,3

100,0

21,8

62,9

41,3

25,3

6,8

48,4

61,4

100,0

38,1

97,3

28,1

78,4

Solo
dependientes
Total

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009); Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador, (2007).

CUADRO A.6
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO DIARIO Y SEMANAL DE ACTIVIDADES DE
LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS SEGÚN SEXO DEL JEFE DE HOGAR, POR SEXO
ECUADOR: TIEMPO PROMEDIO DIARIO
T.T
quehaceres
del hogar

Hombres
Mujeres

Categoría

Jefa
mujer
Jefe
hombre
Total
Jefa
mujer
Jefe
hombre
Total

T.T producción
de mercado

T.T producción
autoconsumo

T.T producción
fuera SCN

Media
horas

Sexo

T.T producción
en el SCN
Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

8,4

42,6

84,7

41,8

79,7

7,2

38,0

11,9

72,3

9,2

72,0

7,6

22,5

91,6

45,8

92,2

43,5

88,3

8,3

46,7

12,9

78,7

9,9

77,6

7,4

27,9

100,0

45,6

91,6

43,4

87,5

8,2

46,0

12,8

78,2

9,8

77,1

7,4

27,4

20,4

34,6

82,8

35,1

65,0

9,6

60,5

39,4

88,1

31,6

88,1

16,6

38,1

79,6

26,6

80,4

34,4

49,0

7,3

61,0

46,7

89,0

36,2

88,9

17,4

51,5

100,0

28,2

80,9

34,6

52,3

7,8

60,9

45,2

88,8

35,3

88,7

17,3

48,8

%

T.T cuidado

(continúa)

50

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Cuadro A.6 (conclusión)
GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO DIARIO

Mujeres

Hombres

Sexo

T.T producción
en el SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%

Categoría

%

Jefa mujer

91,1

8,7

84,4

8,8

77,7

1,6

31,5

2,2

28,9

8,9

8,0

77,3

8,2

67,3

2,3

27,6

2,1

33,1

100,0

8,6

83,8

8,7

76,8

1,7

31,1

2,2

29,2

Jefe hombre
Total
Jefa mujer

79,2

3,6

63,5

6,2

25,3

1,5

48,2

7,3

94,3

Jefe hombre

20,8

4,6

66,0

6,9

34,8

1,4

45,2

6,4

92,0

100,0

3,8

64,0

6,4

27,3

1,5

47,6

7,1

93,8

Total

MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL
T.T
quehaceres
del hogar

Hombres
Mujeres

Categoría

Jefa
mujer
Jefe
hombre
Total
Jefa
mujer
Jefe
hombre
Total

T.T producción
de mercado

T.T producción
autoconsumo

T.T producción
fuera SCN

Media
horas

Sexo

T.T producción
en el SCN
Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

89,8

51,59

88,4

49,40

81,7

10,67

48,8

17,22

92,0

7,96

83,8

12,41

69,5

10,2

49,19

84,3

50,82

76,2

8,82

31,0

15,93

92,8

7,72

85,2

11,79

66,4

100,0

51,36

87,9

49,53

81,2

10,55

47,0

17,09

92,1

7,94

83,9

12,35

69,2

77,5

18,92

61,8

38,31

22,0

6,66

49,1

63,38

98,2

39,32

97,5

28,18

81,2

22,5

30,96

66,9

47,35

36,6

7,32

46,0

54,35

97,8

33,94

96,5

27,82

68,7

100,0

21,80

62,9

41,26

25,3

6,80

48,4

61,36

98,1

38,12

97,3

28,11

78,4

%

T.T cuidado

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009); Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador, (2007).

CUADRO A.7
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO DIARIO Y SEMANAL DE ACTIVIDADES DE
LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN ESTADO CIVIL, POR SEXO
ECUADOR: TIEMPO PROMEDIO DIARIO
T.T
quehaceres
del hogar

Hombres

Categoría

T.T cuidado

Casados
o unidos
Solteros,
separados
y viudos

Mujeres

Total
Casadas
o unidas
Solteras,
separadas
y viudas
Total

T.T producción
de mercado

T.T producción
autoconsumo

T.T producción
fuera SCN

Media
horas

Sexo

T.T producción
en el SCN
Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

57,8

48,8

96,5

45,4

94,3

8,8

48,5

13,4

81,4

9,5

80,2

8,0

34,2

42,2

40,5

84,9

40,0

78,3

7,3

42,5

11,9

73,7

10,2

72,9

5,8

18,2

100,0

45,6

91,6

43,4

87,5

8,2

46,0

12,8

78,2

9,8

77,1

7,4

27,4

59,7

26,9

85,4

34,5

51,6

7,7

67,5

52,4

92,8

40,5

92,7

18,5

57,5

40,3

30,5

74,2

34,8

53,3

8,0

51,2

33,3

83,0

26,6

82,8

14,4

35,8

100,0

28,2

80,9

34,6

52,3

7,8

60,9

45,2

88,8

35,3

88,7

17,3

48,8

%

(continúa)

51

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Cuadro A.7 (conclusión)
GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO DIARIO

Sexo

Categoría

T.T producción
en el SCN
Media
Tasa
horas
%

%

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%

65,4

9,0

86,8

9,0

81,2

1,7

32,6

2,3

28,5

Soltero, separado o viudo

34,6

7,8

78,1

8,2

68,5

1,8

28,4

2,1

30,6

100,0

8,6

83,8

8,7

76,8

1,7

31,1

2,2

29,2

Casada o unida

Hombres

Casado o unido

62,0

3,3

64,7

5,8

24,0

1,4

52,1

8,0

96,7

Soltero, separada o viuda

38,0

4,7

62,9

7,2

32,7

1,5

40,3

5,5

89,1

100,0

3,8

64,0

6,4

27,3

1,5

47,6

7,1

93,8

Mujeres

Total

Total

Sexo

Categoría

Hombres

MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL

Casado o
unido
Soltero,
separado
o viudo

Mujeres

Total
Casada o
unida
Soltera,
separada
o viuda
Total

%

T.T producción
en el SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T
quehaceres
del hogar
Media
Tasa
horas
%

T.T cuidado
Media
horas

Tasa
%

64,8

54,8

92,7

51,2

88,1

11,3

49,9

18,9

93,4

7,6

85,5

13,9

75,2

35,2

43,9

79,2

45,5

68,3

8,8

41,7

13,7

89,6

8,6

81,0

8,6

58,0

100,0

51,4

87,9

49,5

81,2

10,5

47,0

17,1

92,1

7,9

83,9

12,4

69,2

63,1

17,6

64,4

37,3

20,8

6,7

53,3

74,7

99,2

45,0

98,6

33,5

85,1

36,9

29,4

60,3

45,6

32,8

6,9

40,2

37,9

96,3

25,9

95,1

16,4

67,0

100,0

21,8

62,9

41,3

25,3

6,8

48,4

61,4

98,1

38,1

97,3

28,1

78,4

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009); Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador, (2007).

52

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

CUADRO A.8
ECUADOR, GUATEMALA Y MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL Y DIARIO DE ACTIVIDADES DE
LA POBLACIÓN RURAL DE 15 AÑOS Y MÁS, SEGÚN ACCESO AL AGUA, POR SEXO
ECUADOR: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL
T.T
quehaceres
del hogar

T.T producción
fuera SCN

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

Media
horas

Tasa
%

58,3

47,2

90,3

44,5

87,3

9,9

37,3

13,4

77,5

10,2

76,6

7,4

27,9

41,0

43,4

93,4

41,7

87,9

6,7

58,0

12,0

79,0

9,2

77,8

7,5

26,5

Otro

0,7

44,2

93,1

41,5

89,5

7,0

57,2

12,7

83,0

9,8

83,0

5,4

41,1

100,0

45,6

91,6

43,4

87,5

8,2

46,0

12,8

78,2

9,8

77,1

7,4

27,4

62,1

33,3

81,3

36,6

60,1

9,0

56,8

44,7

88,2

34,8

88,1

17,1

48,1

37,1

19,7

80,2

29,6

39,4

6,1

67,4

45,9

89,9

36,0

89,8

17,5

49,7

Otro

0,8

26,7

87,4

36,1

47,6

7,6

81,1

49,5

89,6

35,6

89,6

20,7

58,9

Total

Hombres

T.T producción
autoconsumo

Total

Mujeres

T.T producción
de mercado

Media
horas

Sexo

T.T producción
en el SCN

100,0

28,2

80,9

34,6

52,3

7,8

60,9

45,2

88,8

35,3

88,7

17,3

48,8

Categoría

%

De
cañería
No de
cañería

De
cañería
No de
cañería

T.T cuidado

GUATEMALA: TIEMPO PROMEDIO DIARIO

Mujeres

Hombres

Sexo

T.T producción
en el SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%

Categoría

%

De cañería

63,9

8,7

83,1

8,8

76,4

1,8

29,4

2,2

29,8

No de cañería

36,1

8,5

85,0

8,7

77,5

1,6

34,2

2,2

28,3

100,0

8,6

83,8

8,7

76,8

1,7

31,1

2,2

29,2

De cañería

65,5

4,1

60,8

6,3

30,1

1,5

41,7

6,9

93,4

No de cañería

34,5

3,3

70,0

6,6

21,9

1,4

58,8

7,5

94,6

100,0

3,8

64,0

6,4

27,3

1,5

47,6

7,1

93,8

Total

Total

MÉXICO: TIEMPO PROMEDIO SEMANAL

Mujeres

Hombres

Sexo

Categoría
De
cañería
No de
cañería
Total
De
cañería
No de
cañería
Total

%

T.T producción
en el SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
de mercado
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
autoconsumo
Media
Tasa
horas
%

T.T producción
fuera SCN
Media
Tasa
horas
%

T.T
quehaceres
del hogar
Media
Tasa
horas
%

T.T cuidado
Media
horas

Tasa
%

69,5

51,4

87,4

49,9

81,4

10,2

42,0

17,8

91,8

8,0

84,1

13,2

69,4

30,5

51,3

90,3

48,8

81,6

11,1

59,1

15,5

93,7

7,7

84,4

10,5

69,4

100,0

51,4

88,3

49,5

81,5

10,5

47,2

17,1

92,4

7,9

84,2

12,4

69,4

70,3

23,8

61,4

41,4

27,9

6,8

44,8

63,4

98,0

38,4

97,3

30,1

78,7

29,7

17,6

66,9

40,7

19,2

6,9

57,2

56,6

99,1

37,5

98,0

23,5

78,2

100,0

21,8

63,0

41,3

25,3

6,8

48,5

61,4

98,3

38,1

97,5

28,1

78,6

Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), México (2009); Encuesta Nacional de Condiciones de Vida
(ENCOVI), Guatemala (2006); Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo en el Área Urbana y Rural (ENEMDU),
Ecuador, (2007).

53

CEPAL - Serie Mujer y desarrollo N° 121

Las relaciones de género entre la población rural…

Serie
mujer y desarrollo

.

Números publicados
Un listado completo así como los archivos pdf están disponibles en
www.cepal.org/publicaciones
121. Las relaciones de género entre la población rural de Ecuador, Guatemala y México, (LC/L.3561), 2012.
120. Protección social y redistribución del cuidado en América Latina y el Caribe: el ancho de las políticas,
(LC/L.3560), 2012.
119. La utilización de las encuestas de uso del tiempo en las políticas públicas, (LC/L.3557), 2012.
118. Políticas públicas e institucionalidad de género en América Latina (1985-2010). (LC/L.3531), 2012.
117. La población uruguaya y el cuidado: Persistencias de un mandato de género. Encuesta nacional sobre
representaciones sociales del cuidado: Principales resultados, (LC/L.3530), 2012.
116. Protección social y trabajo no remunerado: Redistribución de las responsabilidades y tareas del cuidado. Estudio de
caso Costa Rica, (LC/L.3519), 2012.
115. Protección social y trabajo no remunerado: Redistribución de las responsabilidades y tareas del cuidado. Estudio de
caso Ecuador, (LC/L.3518), 2012.
114. Inventario de la información estadística, indicadores y explotación de fuentes sobre etnia, raza y género en los países
de América Latina y el Caribe, (LC/L.3441), 2012.
113. Enquêtes auprès des ménages en Haïti et perspective de genre (1999-2005), (LC/L.3442), 2012.
112. Cuidado y subjetividad: Una mirada a la atención domiciliaria, (LC/L.3417), 2012.
111. Medición de los ingresos monetarios individuales: Una mirada desde la perspectiva de género, (LC/L.3440), 2012.
110. Una mirada analítica a la legislación sobre interrupción del embarazo en países de Iberoamérica y el Caribe,
(LC/L.3417), 2011.
109. Programas de transferencias condicionadas de ingreso e igualdad de género ¿Por dónde anda América Latina?,
(LC/L.3416), 2011.
108. La paridad política en América Latina y el Caribe. Percepciones y opiniones de los líderes de la región, (LC/L.
3407), 2011.
107. Uso del tiempo de mujeres y hombres en Colombia. Midiendo la inequidad, (LC/L.3298–P), N° de venta:
S.11.II.G.19, 2011.
106. Honduras: una aproximación a la situación de las mujeres a través del análisis de los indicadores de género,
(LC/L.3283–P), N° de venta: S.11.II.G.8, 2011.
105. Agendas legislativas y parlamentarias para el desarrollo de los derechos de las mujeres en América Latina y el
Caribe, (LC/L.3234–P), N° de venta: S.10.II.G.36, 2010.
•

El lector interesado en adquirir números anteriores de esta serie puede solicitarlos dirigiendo su correspondencia a la Unidad de
Distribución, CEPAL, Casilla 179-D, Santiago, Chile, Fax (562) 210 2069, correo electrónico: publications@cepal.org.

Nombre: ...................................................................................................................................
Actividad: ................................................................................................................................
Dirección: ................................................................................................................................
Código postal, ciudad, país: .....................................................................................................
Tel.: ............................ Fax:...................................... E.mail: ....................................................

55


</dcvalue>
  </rdf:Description>
</rdf:RDF>
