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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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I
S

E R

44

medio ambiente y desarrollo

D

inámica de valorización del
suelo en el área metropolitana
del Gran Santiago y desafíos del
financiamiento urbano

Camilo Arriagada Luco
Daniela Simioni

División de Medio Ambiente y
Asentamientos Humanos
Santiago de Chile, diciembre de 2001

Este documento ha sido preparado por Camilo Arriagada Luco y Daniela
Simioni, en el marco de las actividades del Proyecto “Acceso al suelo,
impuestos locales y financiamiento del desarrollo urbano: el caso de Santiago
de Chile”, realizado con el apoyo del Programa 2000 para América Latina del
Lincoln Institute of Land Policy (Institución educacional que apoya al estudio y
docencia en materia de suelo urbano). Los autores agradecen la colaboración
prestada por Jorge Joo en la elaboración de gráficos y de Alejandra Silva en la
de cartografías que incluye este documento y la información básica facilitada
por la Subsecretaría de Desarrollo Regional, el Servicio de Impuestos Internos
de Chile y por Pablo Trivelli. También se agradecen las entrevistas concedidas
por diversos técnicos, los que se mencionan en el documento. Una versión
preliminar de este trabajo fue presentada en el Seminario Gestión de Suelo y
Desarrollo Urbano Sostenible, organizado por CEPAL en el marco del
Diplomado en Asentamientos Humanos (Santiago de Chile, 19 de mayo de
2000).
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a
revisión editorial, son de la exclusiva responsabilidad de los autores y pueden
no coincidir con las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
LC/L.1646-P
ISBN: 92-1-321946-6
ISSN: 1564-4189
Copyright © Naciones Unidas, diciembre de 2001. Todos los derechos reservados
N° de venta: S.01.II.G.185
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al Secretario
de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N.Y. 10017,
Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden
reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la fuente e
informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Índice

Resumen ....................................................................................... 5
Introducción...................................................................................... 7
I. El caso del área metropolitana del Gran Santiago ..... 11
1. Antecedentes generales del caso de Santiago ..................... 11
II. Metodología y enfoque del estudio.......................................17
1. Objetivos y metodología del estudio .................................. 17
2. Indicadores comunales........................................................ 18
3. Clusters de valorización del suelo metropolitano ............... 19
4. Tendencias generales del valor del suelo............................ 23
III. Dinámica interna de valorización del suelo.................... 27
1. Valorización del suelo, presión demográfica y
localización territorial de la pobreza ................................... 28
2. Valorización del suelo y dinámica habitacional .................... 31
3. Valorización del suelo e inversión pública en
mejoramiento urbano..................................................... ……34
4. Valorización del suelo y descentralización fiscal…… ........... 38
IV. Financiamiento urbano: reflexiones en perspectiva
regional.................................................................................... 43
1. Estructura urbana y valorización: síntesis del estudio.......... .44
2. Áreas metropolitanas, valorización del suelo y
financiamiento urbano........................................................... 48
Bibliografía...................................................................................... 53
Anexo estadístico ........................................................................ 57
Serie Medio ambiente y desarrollo: Números publicados ... 75

3

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Índice de cuadros
Cuadro 1:
Cuadro 2:
Cuadro 3:
Cuadro 4:
Cuadro 5:

Clasificación de las comunas del Gran Santiago según estratos del mercado
de suelo urbano, años noventa................................................................................... 21
AMGS (1992-1998): Medidas de segregación absoluta y relativa de los pobres
a escala intercomunal y zonal.................................................................................... 30
Tipología de partidas de inversión pública en mejoramiento urbano........................ 34
AMGS (1992-1997): Estimación de la inversión pública en mejoramiento urbano
según tipo de bien y origen........................................................................................ 35
AMGS (1993-1998): Índice de disimilitud de Duncan intercomunal aplicado
a los cómputos de avalúo y predios afectos y exentos............................................... 40

Índice de gráficos
Gráfico 1:
Gráfico 2:
Gráfico 3:

Precio de suelo comunal y porcentaje de jefes de hogar con bajo capital
educativo ...................................................................................................................... 24
Precio de suelo comunal y porcentaje de NBI ............................................................. 25
Precio de suelo comunal y porcentaje de pobreza........................................................ 25

Índice de mapas
Mapa 1:
Mapa 2:
Mapa 3:
Mapa 4:

4

Clasificación de comunas de acuerdo a las tipologías de mercados de suelo
identificadas ................................................................................................................. 20
Tasa de crecimiento del stock de vivienda por comuna en el AMGS.......................... 32
Inversión en UF per cápita del gobierno central por comunas de AMGS,
período 1992-1997 ....................................................................................................... 37
Inversión en UF per cápita municipal por comunas de AMGS, período
1992-1997 .................................................................................................................... 37

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Resumen

A fines del siglo XX, América Latina es la región más
urbanizada del mundo en desarrollo, estimándose que alrededor del
20% de su población urbana reside en áreas metropolitanas superiores
a los 5 millones de habitantes. La cuestión del suelo urbano y sus
repercusiones sobre el desarrollo de las ciudades fueron tópicos
centrales de las dos Conferencias de Naciones Unidas sobre
Asentamientos Humanos, la de Vancouver en 1976 y la de Estambul
en 1996. El Plan de Acción Regional de América Latina y el Caribe
(CEPAL, 1996) plantea en esta materia desafíos de mejorar la
eficiencia del uso del suelo y expandir substantivamente la provisión
de infraestructura y servicios.
Este documento presenta un estudio de la evolución de los
valores del suelo en el Área Metropolitana del Gran Santiago (AMGS),
durante un período que conjuga, por un lado, rápido crecimiento
económico, construcción habitacional alta y diversificada en términos
sociales y mejoramiento del entorno urbano, y por otro, un alza
sostenida de los precios de la tierra urbana. El estudio de caso se basó
en una tipología de áreas de valorización del suelo en el AMGS puesta
en relación con distintas esferas del dinamismo urbano.
El documento consta de cinco capítulos. En primer lugar, una
introducción conceptual. Segundo, la exposición de antecedentes
generales sobre el caso del AMGS, destacando las particularidades de
esta ciudad en el escenario metropolitano regional. El tercer capítulo
consiste en la metodología y enfoque del estudio, y en la explicación
de la tipología de áreas de valorización con que se realiza
la aproximación a la materia de estudio. El cuarto capítulo analiza
la dinámica de valorización del suelo urbano en el Gran Santiago,
5

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

durante el período 1992-98 con relación al crecimiento demográfico, la evolución del ingreso y la
pobreza, la dinámica habitacional y la inversión pública en mejoramiento urbano. También se
analizó el rendimiento del impuesto predial y su impacto en los ingresos e inversiones municipales.
Finalmente, el quinto capítulo contiene una síntesis del análisis del AMGS y una perspectiva de
nivel regional sobre desafíos del financiamiento urbano frente a los escenarios emergentes de
reorganización interna que muestran las grandes urbes.
Por sus limitaciones, la investigación no plantea conclusiones definitivas, sino que un cuerpo
de hipótesis sobre mecanismos y modalidades de valorización del suelo a escala intraurbana y
consecuencias de política pública. Entre ellas, se plantea que la estructuración mostrada por las
distintas zonas de valorización que reporta la investigación y su dinámica puede ser interpretada
como un proceso de transición espacial interno. Este se vería caracterizado por tres coordenadas.
Una, el sesgo a la homogeneización de los valores de suelo intraurbanos o convergencia bajo
contextos y ciclos como el analizado, producto de una relación inversa entre nivel inicial y ritmo de
valorización. Dos, la existencia de señales a la estabilización de valores en las zonas de mayor valor
nominal y la inestabilización de zonas de más reciente mejoramiento urbano y mayor crecimiento
demográfico relativo. Tres, la importancia de los diferenciales zonales de dinamismo demográfico,
habitacional, de mejoramiento del estándar urbano y evolución socio-económica de la población
como factores diferenciadores del grado de estabilidad relativa de valores del suelo. En el plano de
las implicaciones fiscales, se enumeran una serie de tendencias relevantes para el examen de
fortalezas y debilidades urbanas de los sistemas de contribuciones de bienes raíces, en tanto medios
de posible regulación y financiamiento urbano.
El estudio conduce a reflexiones de escala regional que postulan la necesidad de alinear
mejor el financiamiento y la regulación urbanas, por medio de tres énfasis de la gestión de áreas
metropolitanas en América Latina: i) la modernización del sistema tributario municipal (capacidad
recaudatoria y su aporte al mejoramiento urbano); ii) la diversificación de los instrumentos de
financiamiento de equipamientos e infraestructura urbana nacionales (esto es la generación de
recursos extrapresupuestarios con fines de alimentar fondos de compensación); y iii) la necesidad
de estudio de instrumentos de integración urbana de largo plazo (esto es incentivos al crecimiento
urbano bajo modalidades no segregadas).

6

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Introducción

A fines del siglo XX, la población urbana en América Latina
representa el 75% (380 millones de personas) de la población total,
hecho que sitúa la región como la más urbanizada del mundo en
desarrollo. Aun cuando la mayoría de los países de esta región han
diversificado las pautas de crecimiento, un rasgo nítido de la
urbanización latinoamericana sigue siendo la concentración en grandes
urbes. En la región se cuentan siete áreas metropolitanas superiores a
los 5 millones de habitantes (Buenos Aires, Ciudad de México, Lima,
Rio de Janeiro, Bogotá, D.C., Santiago de Chile y São Paulo),
representando alrededor del 20% de la población urbana de América
Latina (CEPAL, 2000a).
Si bien los procesos de desarrollo urbano de las grandes urbes
muestran importantes diferencias entre ellos, comparten modalidades
de crecimiento que son caracterizadas por la incorporación deficitaria
de nuevas áreas a la ciudad; segregación socio-espacial y
desigualdades persistentes en el acceso al equipamiento y servicios. En
el plano social, esta dinámica está relacionada a mecanismos
endógenos de reproducción de la pobreza y exclusión. Actualmente
entre las cuestiones de política más relevantes se encuentra la dinámica
del suelo urbano y su relación con las modalidades de expansión
urbana , en un contexto de recursos insuficientes para la proveer de
equipamiento y servicios al conjunto de habitantes de las ciudades.
Ya en 1976, la I Conferencia de Naciones Unidas
sobre Asentamientos Humanos de Vancouver planteó entre sus
recomendaciones que el suelo, por su papel crucial en el asentamiento
humano, no podía ser considerado una cuestión librada a presiones
e ineficiencias de mercado. A mediados de los noventa, el Plan de
7

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Acción Regional de América Latina y el Caribe sobre Asentamientos Humanos (CEPAL, 1996)
enfatizó que los nuevos desafíos de competitividad de las ciudades, exigían mejorar la eficiencia del
uso del suelo y expandir substantivamente la provisión de infraestructura y servicios por recursos
públicos, privados y contribuciones.
Este documento presenta un estudio de la evolución de los valores del suelo en el caso del
AMGS (Área Metropolitana del Gran Santiago), área caracterizada por un elevado grado de
formalidad de los mercados de tierra y vivienda, durante un período de seis años caracterizado por
su rápido crecimiento económico, alta construcción habitacional, acceso al suelo de los distintos
grupos socioeconómicos y por una generalizada expansión de los precios de la tierra urbana (19921997). El estudio apunta a mejorar la comprensión de la dinámica de valorización del suelo de la
ciudad, desde el punto de vista de sus variables determinantes y modalidades. De allí se desprenden
reflexiones sobre los posibles procesos de ajuste emergentes en la estructura interna de la ciudad y
posibles alternativas de diversificación de los mecanismos de financiamiento metropolitano.
El cuadro 1 del anexo muestra esquemáticamente el marco de variables de la investigación:
mercado del suelo, renta, intervenciones urbanas y contribuciones municipales. El enfoque principal
es que la dinámica de valorización del suelo urbano constituye un fenómeno económico-social, de
connotaciones tanto a escala macro como micro. Su referencia, por un lado, es inseparable del
contexto conformado por los patrones de distribución espacial y movilidad de la población, la
distribución del ingreso y la dinámica económica, y sus mediaciones a través de la política pública.
Además, constituye un proceso influenciado por el aumento del Producto Interno Bruto del país y
de los ingresos, con importantes consecuencias en la esfera distributiva, la localización de población
y conformación espacial de las ciudades. Varios autores (por ejemplo: Pfeiffer y Krakau, 1999), han
destacado que el consumo de suelo deriva crecientemente del aumento del ingreso y concentración
de la actividad económica, sumándose a las presiones derivadas del crecimiento de la población.
Durante la década de los noventa, la evolución de la economía ha generado importantes
demandas de suelo en las urbes privilegiadas por la globalización que generan fuerte competencia por
tierra urbana, procesos especulativos y nuevas formas de segregación (Furtado, 1997; Clichevsky,
2000). Estas nuevas tendencias se suman a las seculares características de funcionamiento del suelo en
la mayoría de las urbes regionales que, como resume Iracheta (2000) para Ciudad de México han sido:
i) especulación; ii) segregación de la población pobre hacia la periferia; iii) apropiación privada de
plusvalías (transferencias de las inversiones de urbanización) y; iv) crecimiento espacial desordenado,
relacionado con un mercado dominado por decisiones individuales.
A escala local, el funcionamiento de este mercado determina, por un lado, el ordenamiento de
las personas y actividades en la ciudad, moldeando su estructura funcional y social. A través de los
mecanismos de segregación tiene repercusiones directas sobre los grados de integración o
segmentación urbana. En su interacción con la distribución de la población, el mercado de suelo
urbano interviene en la generación de nuevas demandas de infraestructura. Renard (2000) señala
que la plusvalía o valorización del suelo, por un lado, puede ser vista como un índice del éxito
económico y atractivo de una ciudad (deseable), pero por otro, como sesgos contra la inversión
productiva. Esta última opinión es compartida por la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil
(1982), al referirse al problema del suelo urbano en Brasil.
Como lo ilustra el cuadro 1 del anexo, los fenómenos de valorización del suelo (o
desvalorización) son complejos y resultan de la combinación con otros factores que, a nivel micro,
incluyen centralmente los cambios del entorno, en variables como las siguientes:
•
•
•
•
8

La localización de las actividades económicas.
Cambios en las normas de uso del suelo urbano y condiciones de edificación.
La presión demográfica y cambios en el medio social o composición de los residentes.
La localización de vivienda.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

•
•

No 44

El mejoramiento de la accesibilidad.
El aumento de disponibilidad de equipamiento y servicios locales.

La presente investigación explora las relaciones de la dinámica de valorización interna con el
comportamiento de algunas de estas variables en la conformación del área metropolitana de
Santiago de Chile. Seguidamente se exploran las implicaciones fiscales de dicha dinámica mediante
el examen del rendimiento del impuesto a los bienes raíces por zonas, este es el instrumento
destinado a reflejar el proceso de valoración del suelo y su entorno. Finalmente, se establecen
algunas lecciones y propuestas regionales relativas a la problemática del financiamiento y desarrollo
urbano sostenible.
A ese último respecto, cabe señalar que el proceso de valorización del suelo urbano ha sido
identificado como una cuestión estratégica para los desafíos de reingeniería del financiamiento
urbano. Ha sido destacado, por ejemplo, que los problemas de las ciudades son resultado de
esquemas de desarrollo urbano sin adecuada complementariedad de los distintos sistemas que
inciden en valores de suelo: sistema tributario a la propiedad y suelo, normas de uso de suelo y
provisión de infraestructura y servicios (Pfeiffer y Krakau, 1999). Milligan (1994) sostiene que las
estrategias fundamentales frente al problema del crecimiento urbano incluyen: i) la búsqueda de
nuevas alternativas de financiación de infraestructura y servicios urbanos; ii) la actualización de los
tributos locales y generación de ingresos locales, y iii) el cobro de contribuciones para financiar
obras de desarrollo urbano. Su logro favorecería tanto la productividad de las ciudades como la
eficiencia urbana, el acceso a la vivienda de los pobres y el desarrollo de la infraestructura.
Por último, en el caso de las grandes urbes latinoamericanas, todas las implicaciones de
política que se realicen a partir de las relaciones entre valorización del suelo y dinamismo urbano,
exigen considerar la perspectiva del acceso a la vivienda y los beneficios de la ciudad de los
sectores de menores ingresos. La nueva estructura urbana muestra mejoramientos considerables de
las condiciones de vida de sus habitantes, pero también un desfase creciente de los valores del suelo
urbano con respecto a los salarios, en un contexto de insuficiencia de recursos fiscales aplicables a
compensar la brecha social de vivienda y atributos urbanos. Esta tendencia merma por un lado la
capacidad económica de la que disponen las nuevas generaciones de hogares pobres para insertarse
en la economía y espacio metropolitano, y por otro, condiciona la concentración espacial de los
hogares menos preparados para los nuevos contextos de competitividad y empleo, en lugares
definidos por desventajas comparativas para la integración urbana y social (factor que varios
análisis han destacado como agravante importante de las posibilidades de movilidad social futuras).

9

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

I.

El caso del área metropolitana
del Gran Santiago

1.

Antecedentes generales del caso de
Santiago

Con alrededor de cinco millones de habitantes en 1997, Santiago
forma parte del grupo de siete principales áreas metropolitanas de
América Latina. Aunque su tamaño dista de las tres megaciudades de la
región (Villa y Rodríguez, 1995), muestra mayor incidencia sobre la
población urbana nacional, como también mayor primacía en la
estructura nacional de ciudades.
Antes que se manifestaran las secuelas de la crisis asiática, el
AMGS alcanzó hacia 1997 un precio promedio del suelo de alrededor de
180 dólares el metro cuadrado, con una trayectoria ascendente de largo
aliento. Este atributo es especialmente claro y generalizado durante el
período de análisis elegido por la presente investigación (1992-1997), en
el cual se manifiesta un cuadro que conjuga una serie de factores
deseables como es el crecimiento económico alto y sostenido, la
expansión de la actividad de provisión de vivienda, el mejoramiento de
la infraestructura de la ciudad, y la reducción de la pobreza y carencias
de los sectores de menores recursos. Así, el análisis de la dinámica de
valorización del suelo en este caso es especialmente relevante por referir
tanto a los aspectos positivos como paradojas urbanas que derivan de la
dinámica de valorización del suelo en un contexto o ciclo positivo del
desarrollo económico social.

11

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Esta sección presenta los antecedentes generales del caso de Santiago de Chile, en orden a las
principales características y tendencias determinantes del valor de suelo.

a)

Crecimiento de la población

Entre los dos últimos censos (1982-1992), la población del AMGS creció a una tasa medio
anual cercana al 2%, esto es a niveles equivalentes a São Paulo, superiores a los de Buenos Aires y
Rio de Janeiro, y bastante inferiores a la expansión de Lima y Caracas (CEPAL, 1995). Entre
ambos Censos, la expansión de la población manifiesta una fuerte variación a nivel de comunas,
con tasas superiores al 5% en la periferia versus otras de crecimiento negativo, en áreas centrales e
intermedias. Durante los años noventa, el crecimiento relativo de la población continua con pautas
similares (sesgos al borde), pero se revitalizan las zonas centrales de la ciudad.
Para efectos de la demanda o presión por espacio, hay que aclarar que si bien el crecimiento
demográfico actual marca una desaceleración importante respecto a décadas anteriores, el aumento
absoluto es considerable: alrededor de 500 mil nuevos residentes de 1992 a 1998. Además, la
demanda por espacio para nuevas viviendas derivada de la dinámica de los hogares declina menos
del crecimiento demográfico. Su velocidad de aumento sigue siendo alta como resultado de la
estructura más envejecida de la población y del aumento de los ingresos (Mac Donald et al., 1994),1
factores que estimula la formación de familias independientes y la demanda por suelo y vivienda.
En el largo plazo el AMGS ha replicado la tendencia mayoritaria en las grandes urbes de la
región a la expansión geográfica por anexión de bordes (estimándose, entre 1960 y 1998, un
aumento del área urbana de 21 mil a cerca de 50 mil hectáreas (Romero, 2000)). A partir de
mediados de los noventa, las autoridades públicas plantean metas de aumento de la densidad desde
100 hasta 150 Hab/Ha.

b)

Ingreso y desigualdad

El crecimiento económico ha sido destacado por la bibliografía de mercado de suelo, como
uno de los principales factores de consumo y demanda de suelo en la ciudad. En el caso de
Santiago, la ciudad constituye la zona de más alto nivel de ingreso monetario por hogar del país,
con un ritmo de crecimiento del producto que excede varias veces la media nacional y constituye un
buen reflejo del logro de los mejores indicadores nacionales en materia de crecimiento, control de la
inflación y gasto social de los últimos 30 años. Asimismo, la aglomeración metropolitana de
Santiago concuerda con varios de los rasgos básicos de área de “innovación urbana” y de “ciudad
global” descritos, respectivamente, por Pfeiffer y Krakau (1999) y Sassen (1991). Ha sido destacado
que el AMGS constituye el centro de emplazamiento básico del sector terciario moderno, industria
de punta y la residencia de los sectores de mayores ingresos en el país (De Mattos, 1997 y 1999).
Ahora bien, los elevados niveles de ingreso promedio de esta ciudad acontecen
conjuntamente a una importante concentración, dentro de un contexto nacional que conforme a los
datos de CEPAL (1998b), ubica a Chile en uno de los niveles más altos de desigualdad en la
distribución del ingreso de la región latinoamericana. Datos del Departamento de Economía de la
Universidad de Chile sobre distribución del ingreso en el AMGS (citados por Pressaccio, 1999)
muestran que en Santiago la disparidad del ingreso entre los quintiles extremos llegó a su remate en
la década de los ochenta, para disminuir en la primera mitad de los noventa, pero sin recuperar los
niveles precedentes. Otros estudios sobre la región metropolitana,2 muestran que esta es uno de los
conglomerados que manifiesta mayores grados de desigualdad relativa o concentración de ingresos;
mostrando durante los años noventa un fuerte crecimiento del ingreso promedio en la ciudad, que si
1

2

12

En este estudio, se realizó una proyección de hogares, basada en la tasa media anual de variación intercensal del índice de personas
por hogar y proyección de población del Instituto Nacional de Estadística, estimándose que hacia 1997, el área metropolitana alcanzó
1.4 millones de hogares, con un incremento de alrededor de 150 mil potenciales demandantes de vivienda y suelo comparado a 1993.
Se considera el emplazamiento del AMGS, incorporando las demás localidades y población rural.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

bien posibilitó un proceso de importante reducción de la pobreza absoluta hasta 1988, no significó
mejorías en términos de equidad (MIDEPLAN, 1999d).
Si se relacionan los datos de ingreso urbano promedio por quintil que arrojan las Encuestas
CASEN (MIDEPLAN, 1999a) con los valores de suelo promedio del AMGS (cuadro 1), puede
estimarse que durante el período de referencia, el valor promedio del suelo en el AMGS creció más
rápido que el ingreso autónomo o salario medio de los hogares de todos los quintiles, siendo mucho
mayor el desfase con respecto a los grupos intermedios y menores. A modo de ilustración, a 1992,
el valor promedio de un metro cuadrado de suelo representaba el 60% del ingreso medio
correspondiente al primer quintil, subiendo la gravitación al 115% en 1998.

c)

Pobreza y bienestar

Santiago amplifica la significativa tendencia nacional de reducción absoluta y relativa de la
pobreza, medida tanto según el método de la línea de pobreza como de necesidades básicas
insatisfechas.3 Entre 1992 y 1998, los resultados de la Encuesta CASEN muestran que el numero de
habitantes pobres se redujo en alrededor de un tercio (desde alrededor de un 1 200 000 personas, a
menos de 800 000), mientras que el porcentaje de pobreza cayó desde alrededor del 25% de la
población al 15%. Salvo por Montevideo, el porcentaje de pobreza en el AMGS en 1998 es inferior
al registrado por las Encuestas de Hogares para áreas metropolitanas de la región (CEPAL, 1998b).
En el plano de las condiciones materiales de vida, los datos del último Censo de Vivienda (Mac
Donald et al., 1994) confirman que la provisión de red pública de agua potable y alcantarillado
dentro de las viviendas es del 90%, hay un acceso a la electricidad del 100%, a lo que suman
positivos índices de cobertura de salud y educación.

d)

Dinámica de la vivienda

En el curso de la década de los noventa, se hicieron presentes en el AMGS condiciones
óptimas para el incremento de la demanda y oferta de vivienda: expansión y alta competencia del
sistema de crédito bancario, incremento de los presupuestos disponibles para subsidios estatales y
desarrollo del sector inmobiliario. Con dichas bases, Chile logró el récord histórico de producción
habitacional, reduciendo el déficit habitacional de 920 000 a 520 000 unidades entre 1990 y 1998
(MIDEPLAN, 1998). El nivel alto y sostenido de producción habitacional estatal ha estado
sustentado en el aumento del gasto social a contar de 1990. Sumando la actividad de los sectores
público y privado, la construcción habitacional manifestó una importante interrelación con el
crecimiento económico y bajos niveles de desempleo que caracterizan al período de referencia.
A diferencia de la mayoría de las metrópolis latinoamericanas, el AMGS se caracteriza por su
elevada formalidad, y la mayoría de los pobres “viven en áreas urbanizadas cuyas calles principales
están pavimentadas” (Smolka y Sabatini, 2000). En efecto, los asentamientos informales
representan menos del 1% del parque habitacional del área metropolitana, a diferencia de los
porcentajes de informalidad superiores al 40% en ciudades como Bogotá, D.C., Caracas, Ciudad de
México y Lima, y al 20% en Rio de Janeiro y São Paulo (Clichevsky, 2000).
Santiago reporta una participación elevada dentro de la edificación del país y concentra la
vivienda de mayor valor y superficie. La provisión de vivienda constituye la principal intervención
urbana, visible en su gravitación dentro del total de metros cuadrados aprobados de edificación en el
Gran Santiago: más del 70% de la construcción realizada es para fines de vivienda (según datos
tomados del Boletín de la Cámara Chilena de la Construcción).
Otra característica estrecha y recurrentemente destacada respecto al caso del AMGS y el
funcionamiento de sus mercados de vivienda y suelo es la segregación espacial de la población en
función de su nivel socioeconómico. Rodríguez y Winchester (1999) califican al Gran Santiago
3

Estos logros permitieron que Chile fuera catalogado como un modelo de gasto social de los años noventa.

13

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

como una ciudad de alto grado de segregación, donde los sectores de menores recursos se ubican en
un subconjunto de comunas y los servicios sociales muestran diferenciales de calidad asociables al
nivel socioeconómico de los residentes. Aunque la segregación en el AMGS viene de procesos de
larga data, los niveles de fragmentación social fueron exacerbados por la erradicación de
campamentos entre 1979 y 1985 (que significó la relocalización de alrededor de 30 mil hogares
desde zonas de alto valor de suelo a la periferia); la autosegregación de las lites económicas en el
sector oriente de la ciudad, acompañado por un sistema de vivienda social con tendencia al
emplazamiento periférico. Más recientemente, nuevas tendencias del desarrollo inmobiliario han
tendido a localizar proyectos para familias de ingreso medio-alto en zonas habitadas
tradicionalmente por sectores de menores recursos, percibiéndose cambios en el patrón de
segregación residencial de esta ciudad (Sabatini, 1999).
Actualmente las principales propuestas de reforma al sistema de vivienda están referidas al
impacto urbano y su conexión con la segregación. El diagnóstico es que, si bien el crecimiento de la
vivienda social permitió congelar el déficit y mejorar las condiciones materiales de vida de los
pobres, ha adolecido de complementación con la integración urbana. Debido a la localización
periférica de vivienda social, se ha favorecido en el largo plazo, la expansión urbana y la
concentración espacial de los hogares pobres (Cortinez, 1994; CNPCH, 1996; Galilea y Serra, 1996;
Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza, 1999). Con relación a dicha esfera, durante
los años noventa se implementaron medidas destinadas a favorecer la densificación de las zonas con
mejor nivel de infraestructura, como a diversificar la localización y composición socioeconómica de
los conjuntos de vivienda social. Entre estas, la creación del Subsidio Especial para zonas de
Renovación Urbana (que reactivó la construcción habitacional en zonas centrales de las ciudades) y
la diversificación de las modalidades de subsidios (hacia programas donde el usuario decide la
localización). Otra innovación destacable ha sido la concepción de proyectos urbanos
autofinanciados, concepto referido a proyectos en grandes paños de terrenos estatales, donde se
licita el derecho a desarrollar negocios inmobiliarios en una parte del suelo, a cambio de la
localización y financiamiento de componentes sociales en el proyecto (MINVU, 1999).

e)

Inversión pública en mejoramiento urbano

El AMGS puede ser definida como una ciudad con buenos estándares promedio de calidad de
vida y equipamiento, pero de elevadas desigualdades en su distribución espacial y por grupos
socioeconómicos, factores que se relacionan con los diferenciales intercomunales de valor del suelo.
A fines de los años ochenta, el cuadro de necesidades se agravó por las demandas derivadas del tipo
de crecimiento urbano que sucedió a la liberalización y desregulación de la normativa de la ciudad
(áreas urbanizables y sistema de transporte público).
Durante los años noventa, la inversión urbana del sector público ha sido materializada
principalmente por los Ministerios Sectoriales (MIDEPLAN, 1999c), financiados por Presupuesto
General de la Nación. Los programas del Gobierno central experimentaron un crecimiento muy
significativo desde niveles precedentes bajos en los años ochenta, aumentando las obras de
equipamiento, parques, vialidad y pavimentación. Durante los años noventa fueron creados nuevos
programas urbanos (entre éstos, los Parques Urbanos) y los programas de Equipamiento y
Pavimentos Urbanos incrementaron metas o ampliaron su modalidad a esquemas cofinanciados.
Otras innovaciones fueron el congelamiento del déficit urbano de arrastre en 1994, al construirse las
nuevas poblaciones con equipamiento operativo. La Inversión Regional creció también mediante el
aumento del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), financiado por la Ley de Presupuesto
de la Nación y que está orientado prioritariamente a incrementar el bienestar social de sectores de
menores ingresos, aumentando y mejorando la infraestructura de educación, salud, saneamiento y
vías urbanas (MINVU, 1999; MIDEPLAN, 1999b y 1999c).

14

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Respecto a la inversión del gobierno local esta atiende las facultades que le confiere la Ley
Orgánica Municipal relativas a la provisión y mantenimiento de espacios públicos. La distribución
geográfica del gasto e inversión municipal está determinada por los ingresos municipales. En Chile,
el impuesto territorial junto con los permisos de circulación, patentes municipales, derechos de aseo
y pago de multas forman la estructura de ingresos locales. En el caso de las contribuciones estas dan
origen tanto a ingresos propios del municipio que los recauda así como a aportes al Fondo Común
Municipal (fondo creado en 1979 como mecanismo de redistribución horizontal).
Desde la década de los ochenta, cuando se implementó el proceso de municipalización, se ha
venido destacando el hecho de que las posibilidades que el municipio atienda sus necesidades de
inversión urbana se ven constreñidas a las municipalidades de mayor ingreso, mientras que la
mayoría depende de las inversiones del Gobierno central y programas regionales. Si bien los
determinantes son variados, la concentración geográfica de las contribuciones ha sido destacada
como un factor importante en la dependencia local de las inversiones del Gobierno central (CED,
1990; Raposo, 1995; Rojas y Greene, 1995).
Las contribuciones constituyen una de las principales fuentes de ingreso y financiamiento de
los gobiernos locales urbanos. Estas constituyen un impuesto de naturaleza fiscal a los bienes raíces
que se aplica sobre el avalúo de las propiedades, formando parte, por un lado, de la familia de
impuestos directos, y por otro, a los impuestos locales.4 Sumados a los impuestos a la renta, a las
empresas, y a las compañías extranjeras, conforman la estructura de impuestos directos (alcanzando
una importancia del 4% del total de impuestos directos e indirectos de 1996). Las contribuciones
forman parte también de la familia de impuestos locales (junto con las patentes profesionales,
permisos de circulación, impuesto a la venta de autos usados), estimados como conjunto a 1997 en
709 000 000 de dólares (5.2% del ingreso total por impuestos) (www.sii.cl; Jorrat y Barra, 1998).
Hay que destacar que, mientras el sistema tributario chileno no persigue centralmente
objetivos redistributivos, sino que de financiamiento del gasto público (Serra, 1998), el impuesto
territorial cumple funciones redistributivas, dado que solo el 40% del impuesto territorial es ingreso
propio municipal, mientras que el 60% pasa al Fondo Común Municipal5 y las tasas son
progresivas. El diseño del impuesto territorial considera además estímulos al acceso a la vivienda de
los sectores de ingresos medios y bajos, puesto que están exentos de contribuciones las viviendas
cuyo avalúo fiscal sea igual o inferior a alrededor de 19 000 dólares de 1999. En la misma línea, el
DFL N. 2 de 1959 rebaja el impuesto territorial de acuerdo a la superficie de construcción.

f)

Coyuntura del financiamiento urbano en Chile

Si bien la capacidad de financiamiento urbano, en términos históricos es muy superior a la
existente a fines de los años ochenta, existe acuerdo que su nivel actual es insuficiente para abordar
el esfuerzo económico que involucran los déficit de arrastre, el crecimiento de la población, y las
exigencias de eficiencia, equidad y competitividad global de la ciudad. En los últimos años, la
creación de mecanismos nuevos, como son las concesiones urbanas de grandes proyectos de
infraestructura vial conforman un escenario más favorable para el incremento del volumen de
recursos y diversificación de instrumentos de desarrollo urbano; aún si el sistema de financiamiento
urbano se caracteriza por la baja diversidad de instrumentos existentes, dependencia de la Ley de
Presupuestos de la Nación y debilidad del poder de inversión municipal.
Las expectativas respecto a nuevos instrumentos de financiación urbana incluyen, entre otros,
la asociación público-privada en la realización de proyectos de mejoramiento urbano estratégicos, el
desarrollo de sistemas de tarifas de impacto o cobro de externalidades a los desarrolladores de
4
5

La aplicación de este impuesto está regulada por la Ley N. 17.235 de 1969 y sus modificaciones. (www.sii.cl).
Además del impuesto territorial, concurre a este fondo el 50% del derecho por permisos de circulación, una proporción de la
recaudación por pago de patentes municipales y por pago de patentes de alcoholes de tres municipalidades metropolitanas (Las
Condes, Providencia y Santiago).

15

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

nuevas urbanizaciones, la creación de mecanismos de cobro de plusvalías derivadas de obras y
decisiones del sector público y el mejoramiento del diseño del sistema de contribuciones.
Por su relación más directa con la dinámica de valores del suelo cabe detallar las
características del debate alrededor de las últimas dos líneas mencionadas.
Respecto al cobro de plusvalías destaca la existencia de posiciones contrapuestas. Desde un
punto de vista doctrinario, la recuperación de plusvalías se ha visto históricamente dificultada por la
disposición negativa de la población a impuestos, en especial referidos a la apropiación de
plusvalías que son consideradas “beneficios o derechos del propietario”. Cáceres y Sabatini (1998)
destacan que aunque esta iniciativa ha estado presente en la reflexión desde antiguo sobre Santiago,
ha sido frenada por el bajo posicionamiento (entre la autoridad y la población) de la función social
que le cabe a la propiedad en términos urbanos y más actualmente, por un tipo de visión neoliberal
donde el principio de internalizar las externalidades queda subordinado a la doctrina de reducir o
evitar impuestos. Desde el punto de vista práctico, los instrumentos de captura de plusvalías por
obras suponen definiciones de difícil resolución y consenso. Por una parte precisar que tipo de
plusvalías es viable cobrar; cuantificar el impacto de la inversión en el valor (lo que supone resolver
su temporalidad y alcance geográfico), y finalmente resolver cuanto del impacto debe ser pagado y
para cual destino (municipio, gobierno nacional, fondos sociales). Se ha señalado que una política
de inversión supeditada a la recuperación de plusvalías se percibe pueda generar desarrollos
sostenibles por su autofinanciamiento, pero ineficientes, agregándose que puede ser incompatible
respecto a estrategias de desarrollo territorial y funcionar solamente en función de zonas con
capacidad de pago, planteando la compleja tarea de conciliar en su diseño el autofinanciamiento con
objetivos de desarrollo urbano y social (Cámara de Diputados de Chile, 1999).
Otro argumento importante destacado en la discusión sobre cobro de plusvalías es que las
contribuciones de bienes raíces conforman un sistema ya existente de cobro de ellas (Cámara de
Diputados de Chile, 1999). Al respecto, la bibliografía referida al periodo previo a 1995 (año de
reavalúo), destaca la existencia de fuertes desfases de los avalúos y contribuciones con respecto a
los precios comerciales, así como la escasez de perspectiva urbana en su diseño.
En el AMGS, el impuesto predial tuvo un largo período de vigencia del avalúo realizado en
1977, el cuál fue establecido sobre la base de un estudio de 1975 y que hasta 1995 fue reajustado
solo respecto a la inflación. En 1975, los bienes raíces fueron retasados en un momento de crisis
económica o recesión, situación que produjo el estancamiento en los avalúos fijados en 1964. Esta
situación se ha señalado constituyó un incentivo a la especulación por parte de los grandes
propietarios de suelo, lo que se sumó a otras modificaciones de corte liberal realizadas de 1975 en
adelante al régimen tributario (reducción del impuesto de transferencia y eliminación del impuesto a
las ganancias proveniente de la valorización de la tierra para personas fuera del giro inmobiliario)
(Trivelli, 1991). De 1987 a 1989, se realizó un nuevo estudio que culminó con el reavalúo de 1990,
cuya vigencia se vio postergada. Daher (1995) señala que la inercia de los avalúos por dos décadas
se ha visto agravada por diferencias espaciales del subavalúo (concentrado en la región
metropolitana y dentro de esta en los sectores de mayores ingresos) lo que introduce efectos
regresivos y debilitan la función descentralizadora del impuesto. En 1995, la Ley N. 17.235
estableció limites de tiempo al reavalúo,6 facultando a los municipios para adelantar la vigencia del
reavalúo lo que operó en el caso de los municipios del AMGS. También se introdujeron medidas de
beneficio urbano como es una sobretasa a los sitios eríazos, orientada a gravar la especulación.7
6

7

16

La tasación de los inmuebles se basa en tablas de clasificación de las construcciones y los terrenos por valores unitarios
correspondientes a cada tipo de bien. Las primeras se basan en la clase y calidad de la construcción (considerando especificaciones
técnicas, costos de edificación, edad, destino, comuna de localización) mientras que la clasificación de los terrenos se basa en planos
de precios (considerando los sectores de localización y las obras de urbanización y equipamiento de lo que disponen) (República de
Chile, 1998).
Los sitios eríazos urbanos con avalúo fiscal superior a 0.30 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) por metro cuadrado, quedaron
afectos a una sobretasa del 100% sobre el exceso de avalúo respecto del mínimo.

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

II. Metodología y enfoque del
estudio

1.

Objetivos y metodología del estudio
Los objetivos del presente estudio son:
-

-

-

Analizar el proceso de valorización del suelo urbano en el área
metropolitana del Gran Santiago (AMGS) y sus interrelaciones
con factores determinantes.
Distinguir zonas de valorización y modalidades específicas de
relación de la dinámica urbana con la valorización del suelo
urbano.
Discutir los resultados del caso, en el marco de la discusión
sobre equidad y sostenibilidad del financiamiento urbano en
América Latina.

El análisis se materializó a través de las siguientes etapas:
-

-

Creación de un set de indicadores comunales sobre valores de
suelo, población, pobreza, localización de vivienda, inversión
pública en mejoramiento urbano y finanzas locales.
Elaboración de una tipología de segmentación del AMGS en
términos de dinámicas diferenciales de valorización del suelo y
subsiguiente cruce con distribuciones de frecuencia de
variables seleccionados de: población, pobreza, actividad
habitacional, inversión urbana y finanzas locales (rendimiento
del impuesto predial).

17

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

-

2.

Identificación de desafíos en materia de financiamiento urbano, basados en
observaciones del análisis empírico del AMGS, entrevistas a técnicos de los sectores
público y académico.8

Indicadores comunales

El cuadro 2 en anexo describe las distintas variables, estadísticas y fuentes en que se basó el
análisis primario del AMGS.
Los valores del suelo están medidos a través de los precios de suelo ofertado según comunas
del Gran Santiago. Los datos utilizados son promedios anuales del período 1992-1997, elaborados a
partir de las estadísticas trimestrales publicadas en el Boletín del Mercado de Suelo del Área
Metropolitana (Trivelli 1992 y 1997), cuya fuente son los avisos de prensa sobre ofertas de suelo
urbano no edificado. El análisis se focaliza en el período 1992-1997, puesto que constituye un
quinquenio de alza clara y generalizada de los precios del suelo en el AMGS, en el cual el número
de ofertas mejora la base estadística; un período de altos niveles de producción habitacional, de
crecimiento económico y de inversión pública en mejoramiento urbano. Ya en 1998 en el AMGS se
produce una interrupción del incremento de valores derivada de la contracción de la economía y
construcción privada.
En el plano de las limitaciones de la presente investigación hay que subrayar que la fuente de
datos se refiere a precios de oferta (distinto del precio determinado por transacciones), no se
discrimina por tipo de urbanización; en las estimaciones de promedios anuales pueden estar
duplicadas las ofertas que se repiten entre trimestres; y en ciertas comunas que se destacan más
adelante, las medias esconden importantes grados de variabilidad interna o por zonas. Pese a dichas
imperfecciones, el valor promedio de las ofertas de suelo representa una aproximación razonable a
las pautas del comportamiento del mercado de tierras del AMGS, permitiendo discriminar su
heterogeneidad interna y los factores asociados a su dinámica de escala intercomunal.
Los factores vinculados al crecimiento de la población y localización según grupos sociales
fueron controlados mediante los cómputos de población y pobreza a escala comunal de la Encuesta
CASEN 1992-1998 (publicados en MIDEPLAN 1997, 1999a, 1999e). En determinadas secciones
se alude también a indicadores del Censo de 1992 y a datos de densidades totales y urbanas.
También se generaron estimaciones propias de la razón ingreso-precio del suelo por comuna,
combinando datos de ingreso medio de los hogares por comuna (MIDEPLAN 1997 y 1999a) y los
valores medios de suelo por comuna (Trivelli, 1992-1998).
La actividad habitacional fue evaluada a través de tres indicadores comunales:
i)

ii)
iii)

8

9

18

La construcción total de vivienda, medida a través de los permisos de edificación
1992-1997, expresados tanto en términos de numero de viviendas como de superficie,
con base en datos publicados por el Boletín Estadístico de la Cámara Chilena de
Construcción (1992 a 1998).9
La estimación del porcentaje de crecimiento del stock censal que introduce la
edificación.
Estimaciones de la estructura de la edificación según gestión pública o privada (según
aproximaciones del distinto segmento socioeconómico) con base en la discrepancia o
saldo del total de permisos y las obras terminadas por comunas de Programas de
Vivienda Social, publicadas en memorias MINVU (1992 a 1997).

Los autores agradecen el tiempo dedicado a las entrevistas por los Sres. José M. Cortinez, Héctor López, Jaime Silva, Pablo Trivelli,
Alfredo Rodríguez, Rubén Sepúlveda y Rodrigo Durán. Si bien sus aportes han servido a la mejor estructuración de antecedentes y
propuestas del último capítulo, cualquier limitación y énfasis del presente trabajo es exclusiva responsabilidad de los autores.
Se refieren a permisos de vivienda aprobados en el AMGS entre enero y el 24 de diciembre de cada año.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

La inversión en mejoramiento urbano se examinó mediante las siguientes variables:
i) estimación del monto y promedio anual de inversión en desarrollo urbano por comuna
(cuantificando su distribución territorial según estratos del mercado de suelo), tanto en términos
globales, según tipo de bien (local e interlocal) y según origen (Gobierno central versus local);
ii) estimación de la variación relativa de la inversión urbana por comuna, medida como la diferencia
porcentual del promedio anual de inversión 1993-1997 por comuna respecto de la inversión anual a
1992.10
Aun cuando las estadísticas generadas dan cuenta de la distribución espacial de las
inversiones públicas que generan impactos sobre los valores del suelo; las cifras son estimaciones
del orden de magnitud de la inversión y no cifras exactas. Por un lado, los datos presentados no son
un computo exhaustivo del total de inversiones posibles de catalogar como “mejoramiento urbano”,
sino que de aquellas controladas bajo la definición de la presente investigación. En el caso del
Gobierno central, la inversión del Ministerio de Obras Públicas (MOP, 1992 a 1997) citada por el
presente estudio solo cubre el listado de “obras relevantes”, no se ha computado además, una
cuantiosa inversión en hospitales y la línea 5 del Metro de Santiago. Tampoco está registrada la
inversión urbana que asumen los desarrollos privados de loteos y proyectos de vivienda. Respecto a
la exactitud, el criterio que ha sido privilegiado por esta investigación ha sido imputar la inversión
total al año de termino de la obra (lo que ha sido posible en el computo de inversión del Gobierno
central), pero no así en la inversión municipal que se refiere a inversión global por comuna del año
respectivo. Finalmente, para estimar el indicador comunal, en el caso de los proyectos
intercomunales (vialidad urbana) se debió adoptar un conjunto de supuestos de cálculo que se
detallan en la sección respectiva.
Respecto al impuesto predial las variables consignadas según municipios son el avalúo total
desagregado por exento y afecto para 1993 y 1998 (bajo las propias definiciones y cómputos de las
publicaciones de Estadísticas del Impuesto Territorial, SII, 1993 y 1998); estimándose su porcentaje
de variación; y finalmente razones de los ingresos propios municipales por impuesto territorial para
los años 1992 y 1997 respecto al total de ingresos propios municipales (considerando como base de
cálculo el 40% de contribuciones que quedan al Municipio por Ley) y a la inversión municipal con
base en datos de ingresos y gastos municipales de SUBDERE (1999). Las cifras están expresadas en
Unidades de Fomento y el impuesto predial se refiere a todos los usos.

3.

Clusters de valorización del suelo metropolitano

A efectos de establecer una segmentación manejable y que diferenciará distintas modalidades
de valorización del suelo en el AMGS, se elaboró una tipología que identifica grupos de comunas
conforme al cruce que se establece entre la jerarquía del precio promedio del suelo (en 1997) y la
trayectoria precedente (medida por el porcentaje de variación del valor medio del suelo respecto de
1992). El cruce diferencia entre comunas con precios de suelo inferiores y superiores al promedio
de la ciudad, y luego tres rangos de variación porcentual: rápida (incremento superior al 240%
respecto de 1992, lo que más que duplica el promedio del AMGS); media (de 60% a 240%) y lenta
(menos de 60% de incremento acumulado, esto equivale a menos del 12% medio anual, es decir
menos de la mitad del ritmo de valorización del área metropolitana). El siguiente mapa 1 y cuadro 2
clasifican las comunas del Gran Santiago según cuatro grandes categorías del mercado de suelo.

10

Cuando se habla de bienes locales se refiere a la inversión pública en equipamiento (dotaciones complementarias a la vivienda a
nivel de barrio, incluidas las áreas verdes y parques); servicios sociales (salud primaria y equipamiento educativo de nivel básico y
media) y pavimentaciones (de vías intermedias, calles y pasajes), mientras que la inversión en infraestructura vial urbana ha sido
catalogada como interlocal.

19

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Mapa 1

CLASIFICACIÓN DE COMUNAS DE ACUERDO A LAS TIPOLOGÍAS
DE MERCADOS DE SUELO IDENTIFICADAS

Fuente: Elaboración propia de los autores.

El cuadro 3 del anexo presenta los valores de las 34 comunas relativos a precio medio del suelo
1997, tasa de variación en el período 1992-1997, junto a índices del grado de variabilidad interna de
las medias comunales.
La tipología identifica cuatro grupos de comunas según el cruce que se establece entre el
precio promedio del suelo (a 1997) y la variación porcentual manifestada por ese precio respecto de
1992. El primer grupo, denominado “Mercado suntuario consolidado”, se caracteriza por elevados
precios del suelo y un ritmo de variación lento; el segundo, denominado “Mercado medio en
consolidación”, agrupa comunas que presentan valores de suelo superiores al promedio de la
ciudad, pero que han tenido variaciones de rango medio; el tercer grupo, “Mercado denso estable”
son municipios que, al igual que el estrato anterior, han presentado variaciones de nivel medio, pero
persisten con precios inferiores al promedio del área metropolitana. Por último, el cuarto grupo ha
sido denominado “Mercado segregado inestable”, reuniendo un conjunto de comunas que se
caracterizan por precios de suelo inferiores a la media de la ciudad y que han experimentado alzas
aceleradas.
Las categorías comunales que introduce la tipología distinguen patrones diferenciales del
proceso de valorización del suelo que no corresponden a zonas concéntricas circulares o anillos. En
efecto, varios autores (véase por ejemplo, Mac Donald y Bowman, 1979; Mohan y Villamizar,
1982) apuntan que no existe una función única de aumentos del precio del suelo relativa a distancias
al centro y que en América Latina el efecto de esta variable sobre los precios de suelo está mediada
por la accesibilidad a la riqueza y segregación social. Ahora bien, el método de segmentación
aplicado en este trabajo solo es una aproximación a la identificación de áreas homogéneas, sensible
20

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

a limitaciones. En particular, existen casos especiales que se distancian de las pautas delineadas
para cada grupo o cluster.11
Cuadro 1

CLASIFICACIÓN DE LAS COMUNAS DEL GRAN SANTIAGO SEGÚN ESTRATOS DEL
MERCADO DE SUELO URBANO, AÑOS NOVENTA
Porcentaje de variación en precio promedio
del suelo 1992-1997
Valor M2 1997
Alto
Superior al
promedio anual de
la ciudad

BAJO
Inferior al
promedio anual de
la ciudad

Lenta (60% y menos)
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura

(3.3 / 56)
(1.8 / 55)
(3.1 / 13)
(1.7 / 34)
(2.2 / 47)

Media (60%-240%)

Rápida (más de 240%)

Estación Central
Independencia
La Reina
Macul
San Joaquín
San Miguel

(1.1 / 104)
(1.3 / 150)
(1.1 / 159)
(1.1 / 194)
(1.2 / 174)
(1.3 / 184)

Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
Pedro A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón

(0.3 / 229)
(0.7 / 230)
(0.7 / 153)
(0.5 / 99)
(0.5 / 133)
(0.3 / 92)
(0.3 / 237)
(0.2 / 154)
(0.3 / 159)
(0.2 / 67)
(0.6 / 117)
(0.5 / 217)

Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo

(0.2 / 320)
(0.4 / 427)
(0.7 / 466)
(0.9 / 670)
(0.1 / 382)
(0.8 / 260)
(0.3 / 651)
(0.3 / 250)
(1.0 / 265)
(0.2 / 447)
(0.2 / 291)

Fuente: Elaboración propia sobre la base de estimaciones anuales a partir de datos del Boletín del Mercado de Suelo del
Área Metropolitana (Trivelli, 1992-1997).
a

Entre paréntesis: (Precio 1997 expresado como múltiplo del promedio ciudad/porcentaje de variación 1992-1997).

Si bien la clasificación es sensible a la metodología y escala de los datos, en líneas generales
sus resultados muestran dos hechos relevantes. Por un lado, la tendencia a la convergencia de los
valores comunales del suelo, esto es la relación inversa entre ritmo de variación y valor nominal,
habiendo crecido porcentualmente más el valor en las comunas de precios nominales más bajos
(aún cuando existen razones simples de tipo numérico para ello, las consecuencias respecto a
inestabilidad u estabilidad de valores y poblamiento según zonas es relevante). En segundo lugar, en
términos espaciales los resultados guardan consistencia con el modelo de Griffin y Ford para la
ciudad latinoamericana, citado por Brahm (1991) y que discrimina: i) un eje del centro hacia la zona
residencial del sector acomodado (zonas de mayor valor y estabilidad en nuestro estudio); ii) anillos
intermedios que rodean las áreas centrales (con dinámicas de nivel medio) y iii) el anillo de
crecimiento periférico popular (donde se concentra la valorización acelerada desde precios bajos).
A continuación, se establece el perfil general de los cuatro conglomerados identificados
(cuadros 3 y 4 del anexo):

11

El coeficiente de variabilidad intracomunal del precio del suelo (medida del tamaño de la desviación estándar por zonas en relación a
la media del precio del suelo) muestra que la mayoría de las comunas del AMGS son de moderada heterogeneidad, esto es
coeficientes menores a 0.50 (validando la clasificación con base en el promedio comunal). No obstante lo anterior, las comunas de
precios medios-bajos incorporan varios casos de considerable heterogeneidad interna. Los mayores índices de variabilidad a 1997 se
ubican en Maipú, Lo Barnechea, San Bernardo, Peñalolén, P.A. Cerda, Conchalí, Pudahuel y Renca, sumándose otros con índices
también considerables: Puente Alto, La Florida, Cerrillos y Recoleta, además de Vitacura (cuadro 3 del anexo).
Asimismo los criterios utilizados para establecer puntos de corte del ritmo de valorización han resultado en dos casilleros vacíos: por
un lado, zonas de precio bajo estables (Pudahuel, que experimentó un incremento medio cercano al 70%, seria un caso cercano) y por
otro, tampoco se identifican comunas que presenten precios de suelo altos derivados de alzas aceleradas, siendo que Recoleta y, en
especial, La Florida, son excepciones que podrían interpretarse en ese sentido bajo otros puntos de corte.

21

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

• Grupo I: Comunas de Precio de Suelo Alto y Variación Lenta
(“Mercado suntuario consolidado”)
Esta categoría representa el caso de municipios que, en 1997, reportaban un precio del suelo
superior al promedio de la ciudad y que han experimentado una variación relativa lenta respecto de
1992 (60% y menos de incremento). Ahora bien, puede estimarse que en este grupo, el precio
promedio del suelo ha aumentado en términos nominales en 4.6 UF por M2 comparado a 1992, muy
superior al promedio de la ciudad y a las comunas que clasifican con tasas medias y acelerada en
términos de variación porcentual o relativa a 1992.
Está constituido por las comunas de Las Condes, Providencia, Vitacura (sector oriente) más
Ñuñoa y Santiago, las que forman un eje centro-oriente en la ciudad y propiamente un
conglomerado geográfico con fronteras propias, caracterizado por la concentración de servicios
(Santiago, Providencia y Las Condes) y de la función residencial para sectores altos y medio-altos.
El 15% de la población de la ciudad habita en las 5 comunas de este grupo. Sus similitudes
son una baja incidencia de la pobreza (en 1998, menos del 5% de las respectivas poblaciones
comunales) y altos niveles de equipamiento e infraestructura. En este conglomerado se ubican las
tres comunas habitadas por personas de mayor ingreso per cápita (Las Condes, Providencia y
Vitacura) y que han sido desde hace tiempo las localizaciones de mayor valor dentro de la ciudad.
Se agrega el caso de la comuna central (Santiago), que se suma al grupo como efecto de la
revalorización residencial lograda por medio de políticas locales y subsidios de renovación.

• Grupo II: Comunas de Precio de Suelo Alto y Variación Media
(“Mercado medio en consolidación”)
Está constituido por las comunas de Estación Central, Independencia, Macul, San Joaquín,
San Miguel y La Reina, conformando parcialmente un anillo alrededor del eje SantiagoProvidencia-Ñuñoa. En 1997, estas comunas presentan precios de suelo superiores al promedio de
la ciudad, pero con un incremento relativo que alcanzó un nivel medio (60% a 240% respecto del
precio de 1992). Esta situación la hemos interpretado como una consolidación, debido a que su
ritmo de valorización estrecha las distancias históricas con las comunas de mayor valor. El 12% de
la población de la ciudad habita en este grupo de comunas que comparten como características una
conformación socioeconómica de nivel medio y densidades habitacionales relevantes, salvo en el
caso de La Reina.

• Grupo III: Comunas de Precio de Suelo Bajo y Variación Media
(“Mercado denso estable”)
Forman parte de este grupo 12 comunas que, al igual de las que conforman el grupo anterior,
se caracterizan por incrementos relativos moderados del precio del suelo, pero ahora referido a
comunas con precios de suelo inferiores al promedio de la ciudad de Santiago. En términos
espaciales este grupo reporta un patrón de localización más difuso que los grupos antes descritos,
pero que permite reconocer, en primer lugar, una zona conformada por Cerro Navia, Quinta
Normal, Pudahuel, y Maipú hacia el área poniente de la ciudad; y en segundo término, un abanico
conformado por Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, La Cisterna, La Granja, y San Ramón, esto es la
envolvente sur de las áreas centrales de la ciudad, más el caso de Conchalí que comparte igual
atributo en dirección al arco norte. Se agregan dos casos aislados hacia el Oriente, Peñalolén y Lo
Barnechea, que comparten como propia característica una importante heterogeneidad interna, que
incluye desde zonas populares hasta viviendas de alto valor.
El 34% de la población de la ciudad habita en las comunas de este grupo. Las similitudes
internas de este cluster son una incidencia más relevante de la pobreza (salvo el caso de Lo
22

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Barnechea), elevadas densidades (las excepciones son Lo Barnechea, Pudahuel y Maipú), casos en
los que los valores del suelo reportan grados de variabilidad interna importantes.

• Grupo IV: Comunas de Precio de Suelo Bajo y Variación Rápida
(“Mercado segregado inestable”)
Está constituido por comunas periféricas del borde norte (Quilicura y Huechuraba) y sur (San
Bernardo, La Pintana, Puente Alto y La Florida), más áreas intermedias entre el centro y periferias
populares (Recoleta, Renca, Cerrillos y El Bosque). Agrupa comunas que, en 1997, reportaban un
precio del suelo inferior al promedio de la ciudad y que han experimentado la variación relativa más
acelerada respecto de 1992 (superior al 240%, llegando en el caso de La Florida y Puente Alto a
exceder el 600%). Dicha condición lleva a destacar la inestabilidad como atributo de sus valores de
suelo. En las comunas de Quilicura y San Bernardo se concentra un uso del suelo de tipo industrial.
El 40% de la población de Santiago habita en este conglomerado. Aunque la construcción de
la presente tipología no ha considerado como criterio de construcción al nivel socioeconómico de
los habitantes, este conglomerado agrupa las comunas con porcentajes de pobreza más elevados de
la ciudad (o sino con niveles superiores al promedio del Gran Santiago). En el largo plazo, el
poblamiento de las municipalidades que componen este grupo, ha estado conectado (en uno u otro
momento) con la segregación socioespacial de las familias de menores recursos. Esta situación se
modifica en el período analizado por efecto de la reducción de la pobreza y dinamismo del mercado
privado de viviendas.

4.

Tendencias generales del valor del suelo

Previo al estudio de las modalidades de valorización del suelo según la tipología, conviene
establecer las características generales de la estructura interurbana de valores del suelo a 1997,
como de la trayectoria precedente (1992-1997).

a)

Jerarquía de los valores de suelo a 1997

En 1997, el precio de suelo en la AMGS se situó alrededor de 7 Unidades de Fomento (UF)
por m2, con una estructura o jerarquía que reconoce fuertes diferencias comunales (desde un
mínimo de 1.2 UF/m2 hasta valores comunales superiores a 20 UF/m2). Con respecto a las
características generales asociadas a dichas diferencias, deben destacarse las relaciones de esta
variable con la distribución de la población, la superficie urbana, la densidad y los diferenciales
socioeconómicos a escala comunal (cuadro 4 en anexo), que muestran similitudes con otros estudios
de otras áreas metropolitanas de América Latina.
La población en las comunas en 1998 (MIDEPLAN, 1999a) varía desde 53 000 a 415 000
habitantes, con una gran mayoría de municipios con menos de 200 000 habitantes (cuadro 5 en
anexo). La relación de la variable “población” con los valores del suelo es nula; los municipios con
el mayor número de habitantes incluyen valores comunales de suelo extremos (unos superiores al
promedio del área y otros menores a 2 UF/m2) (cuadro 4 del anexo).
Las variaciones de la superficie y densidades totales por comunas no reportan un patrón de
relación con los precios del suelo en 1997, pero si una relación más considerable con la superficie
urbana (R2=0.16) y densidad urbana a 1992 (R2=0.19), aumentando los valores del suelo a mayor
superficie y menor densidad en aquella fecha. Aunque entre las comunas de menor densidad urbana
(menos de 80 Hab/Ha) se cuentan dos comunas con valores del suelo muy bajos (Quilicura y
Cerrillos), la pauta es que las comunas de mayores valores y más alto estrato socioeconómico
presenten menor densidad y mayor superficie (cuadro 4 del anexo).

23

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

La característica más notoria vinculada a la jerarquía de precios del suelo es su relación con
la segmentación social. Esta se percibe a través de la elevada correlación inversa (R2=0.69) con los
porcentajes comunales de jefes de hogar con bajo capital educativo; con los porcentajes de
Necesitadas Básicas Insatisfechas (NBI) (R2=0.54), medidos según la cobertura de red de agua
potable dentro de la vivienda a la fecha del Censo y con los porcentajes de población comunal bajo
la línea de pobreza (R2=0.50). Conforme a lo anterior, los valores más altos de suelo en 1997, se
asocian con la residencia predominante de jefes de hogar de mayor capital educativo, ausencia de
Necesidades Básicas Insatisfechas y mínimos porcentajes de hogares en situación de pobreza. La
localización de la población pobre (ingresos debajo de la línea de pobreza) es profundizada más
adelante con relación a las zonas de valorización de la ciudad y el problema de la segregación.
Como lo muestran los tres siguientes gráficos de correlación (basados en datos del cuadro 4
del anexo), cuando el valor medio del suelo tiende a cero, los jefes de hogar con bajo capital
educativo representan el 61% del total comunal, la NBI alcanza el 15% del stock y la incidencia
de la pobreza es del 21%, y se manifiesta un aumento progresivo del valor del suelo en la medida
que los indicadores comunales de dichas variables decrecen. En suma cuando se distingue
entre valores comunales del precio del suelo, superiores e inferiores al promedio de la ciudad,
aparecen contenidos claros de tipo socioeconómico. Las variaciones más aceleradas del precio
del suelo corresponden a comunas de alta importancia demográfica y concentración de la pobreza
del AMGS.
Gráfico 1

PRECIO DE SUELO COMUNAL Y PORCENTAJE DE JEFES
DE HOGAR CON BAJO CAPITAL EDUCATIVO

% Jefes de Hogares con Bajo
Capital Educativo

REGRESION LINEAL: PRECIO DE SUELO COMUNAL Y PORCENTAJE
DE JEFES DE HOGAR CON BAJO CAPITAL EDUCATIVO

80
70
60
50
40
30
20
10
0

y = -2.6862x + 61.336
R2 = 0.6894

0.0

5.0

10.0

15.0

20.0

25.0

Precio suelo (UF/M2 1997)

Fuente: Elaboración propia.

24

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

Gráfico 2

PRECIO DE SUELO COMUNAL Y PORCENTAJE DE NBI
REGRESION LINEAL: PRECIO DE SUELO COMUNAL Y
PORCENTAJE DE NBI

25
y = -0.7662x + 15.842
R2 = 0.5402

20

%NBI

15
10
5
0
-5

0.0

5.0

10.0

15.0

20.0

25.0

Precio de Suelo (UF/M2 1997)
Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Elaboración propia.

Gráfico 3

PRECIO DE SUELO COMUNAL Y PORCENTAJE DE POBREZA
REGRESION LINEAL: PRECIO DE SUELO COMUNAL Y
PORCENTAJE DE POBREZA

35
y = -1.1991x + 21.136
R2 = 0.5094

30
% POBREZA

25
20
15
10
5
0
-5 0

5

10

15

20

25

-10
Precio suelo (UF/M2 1997)

Fuente: Elaboración propia.

b)

Valorización: trayectoria de los valores de suelo 1992-1997

El cambio nominal del precio medio respecto a 1992 ha sido de 3.6 UF (al pasar de 3.2 a 6.8
UF/m2), lo que a escala de comunas reconoce un rango que va desde 8 UF (Las Condes) hasta
inferior a 1 UF (cuadro 3 del anexo). Aunque lo anterior muestra la tendencia media al alza, hay que
destacar que esta no ha sido lineal, puesto que el incremento se acelera en 1995.
El precio medio del suelo en 1997, representa un incremento del 112% respecto del valor del
año 1992, con variaciones porcentuales inferiores a 15% (Providencia), hasta otras superiores al
600% (La Florida y Puente Alto) (cuadro 3 del anexo). Este indicador es inverso al incremento
nominal de los precios del suelo, puesto que las comunas donde los valores de la tierra urbana han

25

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

crecido más aceleradamente corresponden a incrementos nominales menores y viceversa, lo que
deriva de la distinta magnitud de las bases de calculo a 1992.12
Hay que destacar el efecto que han tenido las distintas tasas de crecimiento del precio de
suelo según comunas. Como efecto del porcentaje de variación más alto en zonas de valores
menores, comparado a principios de la década, las comunas con suelo más caro y más barato han
tendido a converger al valor promedio de la ciudad. Mientras el aumento relativo más significativo
corresponde a las áreas periféricas, hábitat de los hogares de menores recursos; las comunas de
suelo de mayor valor han seguido una trayectoria de menor incremento porcentual, reflejando
mayor estabilidad respecto de la dinámica general de la ciudad.13
Respecto a la relación de esta dinámica con la disponibilidad de suelo, se ha destacado que el
incremento del precio del suelo del AMGS, aunque subsume cambios en la distribución intraurbana
de la oferta (vinculados al tamaño medio de los predios), no constituye una tendencia imputable en
lo sustancial a descensos de la superficie ofertada durante el período de análisis. Aunque la
superficie ofertada ha declinado desde 1996, se estima no existe propiamente un problema de
escasez o agotamiento (Trivelli, 1992 y 1997). Se ha sostenido que una característica notable del
AMGS es que los submercados de la periferia se expandieron durante el período posterior a la
liberalización o eliminación de la norma del límite urbano (1979), sin motivar un descenso del
precio del suelo, sino que el aumento conjunto de precios y oferta (Sabatini, 2000).

12

13

26

Con respecto a los distintos submercados de suelo involucrados tras los promedios comunales, una característica del Gran Santiago
es que el alza de los valores se observó en los distintos rangos de superficie de las comunas (Trivelli, 1997).
Hay que destacar que el proceso de variación porcentual del precio del suelo entre 1992-1997, es distinto del cambio de los valores
nominales a nivel comunal, de manera obvia que este último ha sido significativamente mayor en los sectores de precio más elevado.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

III. Dinámica interna de valorización
del suelo

En las siguientes secciones se analizará la valorización del suelo
urbano en el AMGS a escala intercomunal en relación con: i) la
presión demográfica y localización de los hogares de menores
recursos; ii) el crecimiento del stock de vivienda, distinguiendo sus
grandes grupos: vivienda social y privada; iii) la inversión pública en
mejoramiento urbano, y iv) sus impactos fiscales locales (cuadros 6 a
14 del Anexo Estadístico). El eje ordenador es la referencia a los
cuatro estratos de la Tipología descrita en el anterior capítulo.
Cuando nos refiramos a comunas de precios de suelo altos y
bajos se alude a comunas cuyo precio promedio del suelo a 1997 se
encuentra, respectivamente, por sobre y por debajo del promedio del
AMGS para ese año (6.8 UF/m2). Cuando se mencione el concepto
valorización del suelo estamos aludiendo al porcentaje de variación
1992-1997 del precio medio del suelo (112%), esto es el ritmo de
crecimiento del precio medio del suelo por comuna, que distingue:
valorización lenta como sinónimo de estable (por referencia a
porcentajes comunales de variación acumulada menores al 60%
respecto a 1992); valorización media (porcentajes de variación del
60% al 240%), y valorización acelerada (superior al 240%), entendida
como una característica de inestabilidad. La única salvedad se refiere a
valorización nominal, que es la diferencia o aumento nominal del
precio medio del suelo comunal entre 1992 y 1997, pero cuando se
aluda a ella se señalará expresamente.

27

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Las variables que se analizan a continuación, como conjunto, permitan una buena
aproximación a las variantes comunales del proceso de variación relativa del precio del suelo.14 No
obstante queda de manifiesto, que el modelo de análisis que se desarrolla deja un importante residuo
no explicado del proceso de conformación de los valores del suelo en el área metropolitana,
mostrando la gravitación de otras variables no controladas en este trabajo, como asimismo las
limitaciones inherentes a la escala de análisis empleada (comunas político-administrativas).

1.

Valorización del suelo, presión demográfica y localización
territorial de la pobreza

¿Cuál ha sido la relación de la dinámica de valorización del suelo con la expansión
demográfica y la distribución espacial de la pobreza? (cuadro 5 del anexo).
Los cómputos de población de la Encuesta CASEN (MIDEPLAN, 1997 y 1999a) muestran
que entre 1992 y 1998, el AMGS ha incrementado su población en 585 000 habitantes (un
crecimiento del 12.3%, respecto a 1992) con una distribución muy desigual según comunas.
En el segmento de precios más altos y mayor estabilidad relativa, las tasas de crecimiento
demográfico son positivas, del orden del 5% al 16%, esto es ritmos moderados o cercanos al
promedio del AMGS. Contrariamente, en las comunas de valorización media, salvo el caso de La
Reina, la expansión poblacional ha sido irrelevante o sino de signo negativo.
Aunque la cuantía y velocidad del crecimiento demográfico se incrementan sustancialmente
en las comunas de precios bajos, no existe un patrón único o generalizado. En el grupo de comunas
de valorización media, la expansión poblacional ha sido importante en el caso de las comunas de
borde que forman parte de esta categoría (Lo Barnechea, Maipú, Peñalolén y Pudahuel), mientras
que la población de las restantes 8 comunas del cluster no ha crecido sustancialmente. En el grupo
de valorización acelerada del suelo, la presión demográfica además de incrementarse globalmente
respecto a los otros estratos, aparece nuevamente focalizada con especial fuerza importante en el
caso de las comunas de borde del grupo (La Florida, La Pintana, Puente Alto, Quilicura y San
Bernardo).
Entre 1992 y 1998, el número de personas afectadas por la pobreza ha experimentado una
disminución desde 1 193 000 a 774 000 habitantes del AMGS, como resultado del importante
crecimiento económico y gasto social del período. La reducción absoluta del número de pobres a
escala comunal ha sido generalizada, habiendo también disminuido la prevalencia de la pobreza en
casi todas las comunas del AMGS. No obstante, la distribución intercomunal de la pobreza ha
experimentado cambios en el lapso analizado, que tienen repercusiones en los índices clásicos de
segregación y se vinculan con dinámicas de valorización del suelo específicas.
El cuadro 6 del anexo, con base en datos CASEN 1992 y 1998 (MIDEPLAN, 1997 y 1999a),
presenta el número de personas pobres y no pobres por comuna para los años 1992 y 1998.
Contabiliza también la participación relativa de cada comuna en los totales de ambos grupos
socioeconómicos en el AMGS, y la diferencial de participación (que indica sub o
sobrerrepresentación de uno u otro grupo respecto de la media de la ciudad).
Entre ambos años, el proceso de reducción absoluta y relativa de la pobreza en el AMGS ha
estado acompañado de cambios en la localización relativa de la población de menos recursos. Las
14

28

Mediante ejercicios de regresión múltiple a escala de las 34 comunas político-administrativas se estimó el poder explicativo de la
variación relativa de los precios medios por comuna respecto de 1992 (diferencia porcentual del precio medio del suelo por comuna
de 1997, respecto de 1992), en función de variables independientes, representativas de tres componentes del modelo: dinámica
habitacional, inversión urbana, y presión demográfica y localización grupos sociales. Se obtuvo un R2 ajustado cercano al 60%, con
especial capacidad explicativa de las variantes comunales del aumento demográfico y distribución comunal de la pobreza, y luego
del crecimiento relativo del parque habitacional, distribución del numero de viviendas privadas e inversión urbana del período
expresada en términos per cápita.

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

comunas de precios del suelo elevados y mayor estabilidad de este han reducido su participación en
el total de la pobreza del AMGS, aún cuando ello concuerda con la tendencia a la reducción de su
gravitación demográfica general. Por contraste, las comunas con valores del suelo debajo de la
media metropolitana y valorización más acelerada (Grupo IV), salvo Cerrillos, Lo Prado, Recoleta y
La Florida, incrementaron el porcentaje de pobres del AMGS allí localizados, a la par de absorber
en varios casos una fracción importante del crecimiento demográfico general de la ciudad. El
aumento de la sobrerrepresentación de la pobreza, se advierte también en algunas comunas del
Grupo III: Cerro Navia, Lo Espejo, Pudahuel, y San Ramón. En suma, la población en condiciones
de pobreza reduce su presencia en las zonas de precios altos del suelo, y aumenta su importancia
relativa (aún cuando no su numero) en las zonas de precios medios y bajos, caracterizadas por una
mayor tendencia al encarecimiento relativo durante el período de referencia. Hay que subrayar que
durante el período de estudio han operado cambios en el conjunto de factores que determinan la
magnitud y localización del grupo social analizado: ha habido aumentos en el ingreso de los
hogares (reduciendo la pobreza global del AMGS), el sector de la vivienda experimentó un
crecimiento sustancial (pudiendo haber involucrado desplazamiento de la población pobre en el
radio urbano), y la formación de hogares ha sido cuantiosa (modificando con un efecto adicional la
distribución de la pobreza, de acuerdo a la disponibilidad de recursos que cuenten estas nuevas
familias).
¿Qué significado ha tenido este cambio en términos de segregación residencial?
El siguiente cuadro 2 basado en las cifras del cuadro 6 del anexo presenta para 1992 y
1998, estimaciones relativas a las dos dimensiones de segregación de pobres y no pobres,15 que
distingue Mássey (citadas por Rodríguez, 2001):
-

El Índice de Disimilitud de Duncan (D): aplicado a medir la localización diferencial o
segregación relativa de población pobre y no-pobre, y que varía en un rango de 0 (plena
integración residencial de los grupos analizados) y 1 (máxima segregación de la minoría)
como resultado de la siguiente formula:
D =

1
2

∑

N 1i
N 2i
−
N1
N 2

N1i = Población pobre en la comuna X
N1 = Población Pobre en el AMGS
N2i = Población no-pobre en la comuna X
N2 = Población no-pobre en el AMGS
-

15

Índices de Concentración Urbana del grupo analizado (población pobre) en zonas
geográficas de borde y zonas de valorización más acelerada del suelo, esto es una medida
de segregación absoluta. Su aplicación resulta de la evidencia que los grupos pobres se
localizan predominantemente en puntos fijos de localización dentro de la estructura
urbana. Éstos se miden en el presente estudio a través de la cantidad y proporción de la
población pobre del AMGS emplazada en: i) comunas de variación acelerada de precios
del suelo (mercado de suelo inestable), y ii) comunas de borde o periféricas.

Hay que prevenir que la desagregación de la población del AMGS y su localización en relación a la línea de pobreza si bien
introduce algunas ventajas de claridad, tiene importantes limitantes como medida de la segregación socioeconómica vinculada al
mercado de tierra urbana. Si bien constituye una diferenciación clara y contundente al aludir a poblaciones sin capacidad de financiar
una canasta de consumo normativo básica, muy sensibles a la calidad del entorno, en el caso del AMGS el rotulo de no-pobre
subsume una amplia gama de niveles de ingreso medio-bajo.

29

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Cuadro 2

AMGS (1992-1998): MEDIDAS DE SEGREGACIÓN ABSOLUTA Y RELATIVA
DE LOS POBRES A ESCALA INTERCOMUNAL Y ZONAL
1992

1998

0.214
1 193 911
527 829
487 300
25%

0.292
774 230
396 780
374 100
14%

30%
28%

19%
17%

Porcentaje del total de pobres del AMGS localizado en
comunas de valorización rápida del suelo

44.0%

51.0%

Porcentaje del total de pobres del AMGS localizado en
comunas de borde o periféricas

35.0%

39.7%

D (índice de Disimilitud intercomunal )
Numero pobres total en AMGS
Numero pobres en comunas de valorización rápida del suelo
Numero pobres en comunas de borde
Porcentaje de población pobre total en el AMGS
Porcentaje población pobre en comunas de valorización
rápida del suelo
Porcentaje de población pobre en las comunas de borde

Porcent
aje de
variació
n
+36.4
-35.1
-24.8
-23.0
-42.2
-37.3
-39.0
+15.9
+13.4

Fuente: Cálculos del cuadro 6 del anexo.
Valorización rápida: comunas con porcentaje de variación del precio del suelo (1992-1997) sobre 240%.
Comunas de Borde: Huechuraba, La Florida, La Pintana, Lo Barnechea, Maipú, Peñalolén, Pudahuel, Puente
Alto, Quilicura, San Bernardo.

La medición del índice de disimilitud de Duncan sugiere que la “segregación relativa” de los
pobres ha aumentado entre 1992 y 1998, en concomitancia al proceso de incremento generalizado
de los valores del suelo que acompañó la expansión del acceso a la vivienda de los distintos grupos
sociales. Sin embargo, ello ocurre en el marco de una reducción significativa de la pobreza en la
ciudad, tanto en términos absolutos como relativos. ¿Cuánto del aumento del índice es atribuible a
procesos de redistribución espacial y cuanto a fenómenos locales de especial persistencia de la
pobreza del año base? Los datos no permiten responderlo de manera concluyente,16 pero las
diferencias intercomunales que muestran las tasas de reducción absoluta y relativa de la pobreza, y
que conducen a un aumento del grado de sobrerrepresentación de la pobreza de determinadas zonas,
pueden estar mostrando que la concentración espacial de la pobreza en si misma es un factor que
disminuye las posibilidades de mejoramiento del ingreso de los pobres de esas zonas.
Más expresivo que los índices agregados de segregación, son probablemente las tendencias
absolutas de esta. Sin perjuicio que la cifra absoluta de residentes pobres haya disminuido en
distintas localizaciones, durante el período analizado, se ha incrementado el grado de
sobrerrepresentación de la pobreza en áreas determinadas de la ciudad, esto es comunas de
localización de borde y en especial en las entidades que registran más acelerado ritmo de
incremento del precio medio del suelo.
Los datos del cuadro 2 muestran que, mientras el número de residentes pobres disminuyó en
el AMGS en más de un tercio, la reducción absoluta y relativa de la pobreza fue bastante más lenta
en las zonas de borde y de encarecimiento relativo del suelo más significativo. El resultado es que
ambas categorías zonales aumentaron su carácter de concentraciones de la pobreza. Mientras a
1992, el 35% del total de pobres de la ciudad residía en comunas de borde, a 1998, la proporción ha
aumentado al 40%. Desde la perspectiva de los estratos de valorización del suelo, la segregación
absoluta aumentó del 44% al 51% del total de población bajo la línea de pobreza.
16

30

Rodríguez (2000) probó con datos censales que en el AMGS, las medidas de disimilitud a escala menor arrojan niveles moderados
tanto desde el punto de vista de la escala del índice, como comparadas a los índices de segregación racial obtenidos para países
desarrollados. Esta constatación se cumple con los índices obtenidos con la línea de pobreza en ambos años analizados (0.21 y 0.29).
Considérese que mediciones de D para las poblaciones de color de Los Angeles y Nueva York durante los años noventa bordean 0.80
(US Census Bureau, 2000), mientras que ciudades canadienses destacadas internacionalmente por su calidad de vida, como Toronto,
Montreal y Vancouver reportan D cercanos a 0.60 en el caso de poblaciones negras bajo la línea de pobreza (Fong y Shibuya, 2000).

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Las tendencias comentadas sumadas al estudio de las brechas de crecimiento de los valores
del suelo respecto a los salarios por comuna, permiten plantearse hipótesis respecto a los efectos del
proceso sobre las oportunidades de localización futuras según grupos de ingreso. Para este
propósito, el cuadro 6 del anexo incluye estimaciones del cambio experimentado por la razón del
precio del suelo urbano con el ingreso medio de los hogares por comuna.17
A finales de 1998, el valor comunal del m2 de suelo urbano tiene un impacto sobre el ingreso
medio de los hogares del AMGS, que varía a escala comunal del 2% al 29%, habiendo
experimentado respecto al índice de 1992 un aumento prácticamente generalizado. Salvo el caso del
“Mercado suntuario consolidado”, en todas las restantes comunas del AMGS los salarios e ingresos
medios han crecido menos que los respectivos valores del suelo. Los mayores aumentos de la
brecha ingreso/suelo han ocurrido en las comunas del Grupo IV (“Mercado segregado inestable”),
que reúne las variaciones porcentuales más significativas del precio del suelo junto a niveles de
ingreso monetario más modestos. El cambio descrito también ha sido importante en el Grupo 2
“Mercado medio en consolidación”, sobre todo si se considera que el ingreso medio creció bastante
en varios casos. La razón entre el valor del suelo por comuna en 1998, sobre una constante dada por
el ingreso medio de los hogares del primer quintil (alrededor de 5.8 Unidades de Fomento) muestra
la mayor dificultad para el acceso al suelo por parte de los nuevos hogares con niveles de ingreso
asimilables a la línea de pobreza (cuadro 6 del anexo).
Explicaciones posibles de esta dinámica (que concentra la pobreza, pero a la vez se acompaña
de un encarecimiento de costos del suelo que dificultan las oportunidades de localización de nuevos
hogares pobres, aún en las zonas segregadas), pueden buscarse en cuatro factores que se analizan en
los siguientes capítulos: i) la expansión del sistema de provisión de vivienda con acceso al suelo de
todos los grupos de ingreso de la ciudad; ii) el cambio concomitante en los patrones de segregación
residencial que describen Sabatini (1999) para los años noventa, y Rodríguez (2000) para el periodo
intercensal 1982-92 en la forma de aumentos de heterogeneidad social de los barrios populares;18
iii) la inversión urbana compensatoria realizada por el gobierno central que genera las condiciones
mínimo básicas para la desconcentración espacial de la vivienda privada; y iv) incentivos del
diseño fiscal hacia la construcción en rangos y características de exención.

2.

Valorización del suelo y dinámica habitacional

El cuadro 7 del anexo, resume la dinámica habitacional por año y comuna del período 19921997 expresada en términos del aumento absoluto y relativo del parque habitacional. Se estimó
también la composición de la edificación del período según vivienda social de ejecución directa
(dirigidas a sectores pobres) versus estimaciones de vivienda privada dirigidas a sectores medio y
altos (incluye subsidios privados).
El examen de la construcción de vivienda en relación con el mercado de suelos tiene como
escenario un momento caracterizado por el logro del récord histórico de edificación habitacional
(factor de consumo de suelo por excelencia, y a la vez determinante de la demanda demográfica por
17

18

Este índice relaciona el valor del metro cuadrado de tierra urbana con los medios económicos de los residentes en cada comuna,
expresado como el cuociente del precio medio del suelo (UF/m2) registrado por el boletín del Mercado de Suelo al 4º trimestre de
1992 y 1998 (Trivelli, 1992-1998) en relación al ingreso promedio de los hogares captado a noviembre de dichos años por la
Encuesta CASEN (MIDEPLAN 1997 y 1999a). Debe consignarse que los valores a fines de 1998 (a diferencia del período que
analiza el resto del trabajo) ya internalizan la contracción económica (caídas del precio medio del AMGS), como también que los
cambios del ingreso incluyen la variación de los recursos de los residentes y la llegada de nuevos habitantes.
Sabatini (1999) destaca que en el AMGS ha habido una reducción de la escala de segregación impulsada por la expansión del
desarrollo inmobiliario hacia comunas populares, lo que significa un aumento de la heterogeneidad social intracomunal. Rodríguez
(2000) comprueba grados considerables de segregación a escala de manzanas hacia 1992 en varias comunas de borde y valorización
acelerada posterior. Este factor, además del crecimiento demográfico y habitacional, puede sumarse como presión al aumento de
precios medios por comuna que controla este estudio. De hecho las tasas comunales medias y aceleradas de valorización del suelo
concuerdan en varios casos con índices más considerables de heterogeneidad interna de precios del suelo (señal de islas de precios
y/o sociales): Cerrillos, La Florida, Maipú, Peñalolén, Pudahuel, Puente Alto, San Bernardo (véase cuadro 3 del Anexo).

31

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

nuevas infraestructuras urbanas). Hay que recordar nuevamente que en el AMGS, por una parte, se
han combinado una importante expansión de la producción inmobiliaria junto con una cuantiosa
provisión de vivienda social (esto es un acceso al suelo amplio en términos socioeconómicos), y por
otra que a diferencia de otras urbes de América Latina el asentamiento irregular ha sido bajo.
En 1992, el parque habitacional de la ciudad sumaba 1 100 000 viviendas. Con posterioridad
(hasta 1997) se agregan casi 260 000 permisos de edificación de nuevas viviendas (CCHC, 1992 a
1998) lo que representa un aumento medio del 23% del stock de viviendas en la ciudad, con un
rango de variación entre el 2% al 122% a nivel de comunas (véase mapa 2 a continuación).
Mapa 2

TASA DE CRECIMIENTO DEL STOCK DE VIVIENDA POR COMUNA EN EL AMGS

Lo Barnechea
Quilicura
Huechuraba
Conchali

Vitacura

Recolet a
Las Condes
Independencia
Cerro Navia
ntiago
Q Normal
Providencia
Estacion Central
La Reina
Lo Prado
Sa
Macul
Peñalolen
P A Ceruñoa
Ñda
Sn Joaquin
Sn Miguel
Renca

Pudahuel

Maipu

Cerrillos

La Granja
Lo Espejo
Sn Ramon
La Cist erna Bosque
El

La F lorida

Puente Alt o
San La rniaraoa
BeP ntdn

N
W

E
S

Porcentaje de Crecimiento
0 % - 10 %
bajo
10.1 % - 22.4 % medio
22.5 % - 123 % alto

Fuente: Elaboración propia de los autores sobre la base del cuadro 7 del anexo.

Expresado en términos relativos, el crecimiento del stock muestra patrones claros por anillos
de la ciudad, y un panorama variopinto según las zonas de valorización del suelo que distingue este
estudio. Desde la primera perspectiva mencionada, las tasas de crecimiento más altas corresponden
claramente a comunas de borde y al eje centro-oriente de la ciudad. En términos de la tipología de
zonas de valoración del suelo, la expansión relativa del stock de vivienda ha tenido un efecto más
claro solamente entre el grupo de comunas que manifiestan el aumento acelerado de valores de
suelo inicialmente bajos (Grupo IV “Mercado segregado inestable”).
En efecto, en las comunas de precio de suelo alto y estable (“Mercado suntuario
consolidado”), el stock de las comunas ha crecido más rápido que el promedio del AMGS (salvo
Ñuñoa) y además ha concentrado marcadamente la superficie edificada (39% del total del AMGS).
En el segmento de comunas con ritmos de valorización media, el stock ha crecido a tasas menores a
la media del área metropolitana en unas, mientras que en otras (La Reina y San Miguel) las tasas de
crecimiento están cercanas al 12% acumulado. En el segmento “Mercado denso estable”, junto a

32

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

comunas populares con mínimo dinamismo de expansión del stock, están casos que expandieron
más del 30% su parque habitacional (Lo Barnechea, Maipú y Pudahuel).
El grupo de valorización del suelo más acelerada reporta expansiones significativas del stock
en Huechuraba, La Florida, Puente Alto, San Bernardo y Quilicura. Casi todos los casos
mencionados han tenido aumentos cuantiosos de población y se caracterizan, además, por elevados
grados de heterogeneidad interna del precio medio del suelo, reflejo del hecho que su dinámica se
asocia a una presión habitacional que incorpora demandas por localización de grupos
socioeconómicos distintos.
¿Es el aumento de la heterogeneidad social el factor que vincula presión habitacional con la
mayor inestabilidad de los precios de suelo del mercado segregado? La composición social del
incremento del stock puede ser examinada en líneas gruesas estimando cuanto del total de viviendas
construidas en cada comuna son viviendas sociales de ejecución directa (destinadas a la atención de
población con reducida capacidad adquisitiva) versus viviendas privadas (oferta principalmente
dirigida a sectores de ingreso superiores) (cuadro 7 del anexo).
En las comunas con suelos de precio superior salvo el caso de San Joaquín la
construcción de viviendas ha sido al 100% viviendas privadas (provistas por el mercado, con
auxilio de subsidios de renovación en el caso del centro de la ciudad). En el otro extremo de la
escala de precios, se encuentran comunas como El Bosque, La Pintana, Lo Prado y Renca donde el
porcentaje comunal de vivienda social supera el 50%. Un espacio intermedio lo constituyen un
amplio número de comunas que reportan distintas combinaciones de edificación durante el período
analizado.
Aunque en general, la gravitación de la vivienda social aumenta en el conglomerado de alzas
más aceleradas de los valores de suelo, las tasas más significativas de crecimiento del stock
corresponden a casos donde la expansión habitacional no es por vivienda destinada a sectores de
menores recursos, sino que modalidades de expansión habitacional mixtas (Huechuraba, La Florida,
Lo Barnechea y Puente Alto). Una situación análoga ocurre en el estrato de precios bajos y
valorización media, donde las expansiones más significativas del parque habitacional corresponden
a casos de cohabitación de vivienda social con un aumento más cuantioso por efecto de
construcción de vivienda privada, este es el caso de Maipú, Peñalolén y Pudahuel.
Dicho comportamiento constata el efecto que introduce el cambio del patrón de localización
según grupos de ingreso medio y alto descrito, entre otros, por Trivelli (1999) para los años
ochenta, y por Sabatini (1999 y 2000) para la década de los noventa. En el AMGS, la dinámica del
sector inmobiliario ha sido caracterizada por desarrollar estrategias de modificación del destino
social de áreas o barrios por medio de proyectos de mayor escala dirigidos a sectores de ingreso
medio y alto (Sabatini, 2000). Estudios del cambio del grado de segregación intracomunal entre
1982 y 1992 en el AMGS (Rodríguez, 2000) muestran que las comunas del AMGS que reportan
expansión habitacional rápida en contextos de valores de suelo bajos, venían manifestando
incrementos de la segregación a escala de manzanas en el período intercensal precedente,
explicables por la llegada de grupos poblacionales de nivel social (educacional) superior al base
(específicamente, Lo Barnechea, Peñalolén y Pudahuel en el estrato de valorización media, más
Huechuraba, Puente Alto y Quilicura en el grupo de valorización rápida).
El proceso detrás de este encadenamiento ha sido la adquisición de reservas de suelo por
parte del sector inmobiliario previo al aumento de los precios, posibilitando ofertas competitivas de
vivienda para sectores de ingreso medio, que luego paulatinamente se ajustan a los nuevos valores,
pero manteniéndose en rangos comparativamente económicos dentro de la ciudad.
En suma, la presión que produce la expansión relativa del stock comunal sobre los valores de
suelo por zonas del AMGS, al igual que la expansión demográfica, no manifiesta una relación unívoca,
sino que patrones de orientación geográfica o por anillos y que generan modalidades de impacto
33

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

mediadas por el contenido socioeconómico del aumento demográfico. En el conglomerado de precios de
suelo superior, la densificación de los espacios de mejor calidad urbana se asocia a valores del suelo
relativamente estables en el tiempo, y se realiza por medio de dinámicas de expansión habitacional que
no alteran significativamente la composición socioeconómica de los residentes. La concentración en
estas zonas de la superficie edificada mantiene disponibilidades de espacio residencial unitario
privilegiado, tendencia esta última ya notada por estudios de Rodríguez y Winchester (1999).
En las comunas de precio inferior, aún cuando existen casos donde el alza rápida de los
valores de suelo refleja simplemente una menor disponibilidad de suelo, existen varios casos de
acelerada expansión del stock y población. Estos corresponden a modalidades de edificación mixtas
en términos sociales, que reflejan los efectos de valorización derivados de la competencia por suelo
de sistemas distintos de provisión de vivienda y que resultan en ritmos de valorización inviables
para la localización de nuevas viviendas para sectores pobres.

3.

Valorización del suelo e inversión pública en mejoramiento
urbano

Esta sección analiza la inversión urbana del sector público por comunas clasificadas según la
tipología del mercado de suelo. Con base en la información disponible, el estudio se concentró en
dos coordenadas: el tipo de bien o infraestructura financiada (diferenciando entre bienes locales e
interlocales) y la fuente de financiamiento (Gobierno central, Gobierno local). Deben distinguirse
tres fuentes institucionales de financiamiento público al desarrollo de equipamiento, infraestructura
y servicios sociales: Gobierno central (Ministerios, ya sea mediante programas de decisión central o
inversiones sectoriales de asignación regional); Gobierno regional (mediante el Fondo Nacional de
Desarrollo Regional) y finalmente, la inversión que realizan los municipios, sustentada por recursos
propios y transferencias (los cuales incluyen las contribuciones o impuesto predial ya sea vía directa
o redistribución horizontal entre municipios). Las dos primeras fuentes se financian mediante la Ley
de Presupuesto de la Nación (financiada por impuestos generales), principal fuente de recursos para
inversión urbana del país. La inversión municipal, se aplica a la provisión y mantenimiento de
espacios públicos: mejoramiento de la infraestructura urbana, pavimentación de calles y
construcción de calzadas, alumbrado de calles, transporte urbano, áreas verdes y equipamiento.
Cuadro 3

TIPOLOGÍA DE PARTIDAS DE INVERSIÓN PÚBLICA EN MEJORAMIENTO URBANO
Tipo de Bien
Origen
Gobierno Central

Locales
Equipamiento
Parques
Servicios sociales (salud y educación)

Gobierno Local

Interlocales

Vialidad Urbana
Intercomunal

Pavimentación calles, pasajes y vías intermedias
Obras Municipales

Para el análisis de dichas partidas de inversión, se generaron estimaciones comunales de la
inversión global (UF) del período 1992-1997, su desagregación al año base (1992) y promedio
anual del período posterior (1993-1997) y estimaciones de la respectiva variación porcentual
respecto de 1992. También se realizaron estimaciones de la inversión por habitante.19
19

34

Deben reiterarse las limitaciones que afectan las estimaciones realizadas. Por un lado, el computo se refiere solamente a la inversión
pública en mejoramiento urbano, aceptando la definición asignada a este concepto por el presente estudio (véase capítulo
metodología). No está computada toda la inversión pública en infraestructura de localización urbana, y tampoco ha sido controlada la
inversión privada. Por otro lado, los cómputos de inversión según año, y por tanto las cifras de variación porcentual por comuna, son
sensibles a la metodología utilizada y sus fuentes de información. En el caso de los bienes locales financiados por programas del

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

Sumando las distintas fuentes y destinos, la inversión total estimada desde 1992 a 1997,
asciende a 26 837 000 de UF en el AMGS. El promedio anual estimado para el período 1993-1997
es de 2 400 000 de UF, cifra que involucra un significativo crecimiento respecto al año base, y que
es más marcado aún respecto de fines de los años ochenta (cuadro 8 del anexo).
Previo al análisis de la distribución espacial de la inversión urbana, debe destacarse algunas
características generales de su estructura y evolución por partidas en el AMGS durante el período
de referencia del presente estudio (cuadro 4).
Cuadro 4

AMGS (1992-1997): ESTIMACIÓN DE LA INVERSIÓN PÚBLICA EN
MEJORAMIENTO URBANO SEGÚN TIPO DE BIEN Y ORIGEN
Porcentaje de
columna

Miles UF

Miles UF

1992-1997

Miles UF

1992

Promedio anual

Inversión Municipal

14 305

53.3

2 180 7

1993-1997
2 424 8

Inversión Bienes locales

5 691.6

21.2

563.6

1 025 6

82.0

Subtotal Bienes Locales

19 996.8

74.5

2 744.3

3 450.4

25.7

Vialidad Interlocal

6 840.7

25.5

1 061.9

1 557.7

8.8

TOTAL INVERSIÓN

26 837.5

100.0

3 806.2

4 606.2

21.0

Subtotal Gob.Central (i + ii)

12 532.4

46.7

1 625.5

2 424.8

11.2

Porcentaje
variación
medio anual
11.2

Gobierno Central (i)

Gobierno Central (ii)

Fuente: Cuadro 8 del anexo.

Del total de inversión en mejoramiento urbano del período 1992-1997, cerca del 75%
corresponde a bienes locales (equipamiento comunitario, parques, servicios sociales de salud y
educación, pavimentación y obras municipales). En orden de importancia nominal esta inversión es,
primeramente, obras municipales (sin poder discriminarse tipología), pavimentaciones financiada
por el Gobierno central, servicios sociales, y luego equipamiento y parques.
En promedio para el AMGS, la inversión en mejoramiento urbano del período 1993-1997
marca un crecimiento medio anual del 21% respecto a 1992. La inversión en bienes locales ha
crecido del 26% y la inversión en vialidad interlocal del 8.8% anual, compensando la amplia brecha
existente a comienzos de la década. La expansión de la inversión en bienes locales es explicada
fundamentalmente por la expansión del gasto del Gobierno central (crecimiento del 82% medio
anual), lo que en términos relativos incorpora una expansión estimada superior al 400% en
equipamiento y parques, del 98% en servicios sociales y del 55% en pavimentaciones.

Gobierno central, prácticamente la totalidad del volumen de inversión proviene del costo total por proyecto imputado al año de
término. Igual criterio se aplicó para la construcción de las estimaciones de la inversión en vialidad intercomunal, pero en esta
partida la imputación al año de termino de proyectos de largos años, tiene un efecto importante sobre la desagregación de cifras
según años. En el caso de la inversión municipal, esta se refiere a la inversión del año sin controlarse el año de termino. En relación
al cómputo de inversión en vialidad urbana estructurante, hay que agregar la precaución que las cifras comunales provienen de
imputación por prorrateo simple del costo total a las comunas por donde pasa el tramo intervenido (en varios casos las vías son
límites comunales) y que, en ausencia de información del tramo, el costo se distribuyó entre todas las comunas que recorre la vía. Si
bien estas estimaciones permiten aproximarse a su patrón de localización por grandes zonas del mercado de suelo, se agrega el hecho
que la imputación comunal contraviene el hecho que estas obras son de beneficio urbano general (sirven a todos los usuarios de las
vías, indistintamente de su comuna de residencia) y que su efecto de valorización tiende a ser indirecto. Por último, las estimaciones
omiten la alternativa de bienes interlocales financiados por el Gobierno local, la cual existe en algunas comunas de mayor ingreso.

35

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

El cuadro 8 del anexo presenta la estimación de la inversión global en mejoramiento urbano
de 1992 a 1997 por comuna y estrato del mercado de suelo.20
Según nuestras estimaciones, cerca del 60% de la inversión global del período 1992-1997 en
el AMGS, benefició comunas con precios de suelo bajo. Desde la perspectiva del ritmo de
valorización del suelo, un 45% de la inversión se localizó en comunas de valorización media
(sumando Grupos II y III), y un 27% en comunas de valorización acelerada (Grupo IV).
El tipo de inversión introduce variantes importantes a las cifras comentadas en el párrafo
anterior. En el “Mercado suntuario consolidado” (precios altos estables), la inversión urbana es
principalmente inversión en bienes locales de origen municipal, mientras que la inversión en las
comunas de valorización media (Grupos II y III) reconoce una componente dominante de inversión
en vialidad interlocal.21
Por su parte las comunas de valorización más acelerada reportan una inversión en
mejoramiento urbano diversificada (participando con porcentajes similares sobre el total del AMGS
tanto en la distribución espacial de la inversión en bienes locales, como en la vialidad interlocal).
Ahora bien, en este estrato, aún cuando existen inversiones relevantes en vialidad interlocal (El
Bosque, La Florida, Puente Alto, Quilicura y Renca), las cifras nominales son sistemáticamente
superiores en bienes locales, reflejando la compensación socioterritorial introducida por la inversión
del Gobierno central en equipamiento y parques, servicios sociales y pavimentos (48%). Dado que
los niveles previos de inversión urbana eran de menor cantidad y estaban marcados por fuertes
diferencias intercomunales a favor de las comunas de mayores valores de suelo, el período
considerado significa una modificación importante al patrón previo.
Con la excepción del “Mercado suntuario consolidado” (Grupo I de la Tipología), la gran
mayoría de las restantes comunas ha incrementado la inversión en ritmos más significativos que el
promedio del AMGS (21%), mostrando una distribución geográfica de la inversión del período. Por
lo que se refiere a la inversión en bienes locales, es notable que los incrementos relativos más altos
se ubican en comunas de valorización del suelo media y acelerada.
Aunque la inversión en mejoramiento urbano muestra en términos globales un patrón de
distribución más bien disperso por estratos del mercado de suelo, en el cual la inversión en bienes
locales del Gobierno central ha aminorado las amplias brechas de calidad urbana, la inversión
nominal per cápita persiste marcada por la desigualdad. El factor que explica esta situación es la
concentración geográfica de la inversión municipal.
Los siguientes mapas (basados en el cuadro 9 del anexo) permiten comparar la inversión per
cápita total del período 1992-1997 según origen (Gobierno central y local).

20

21

36

Esta se expresa como total del período y como desglose en bienes locales e interlocales. Para estimar la variación porcentual por
comuna se presentan las estimaciones respectivas de inversión para 1992 (año base) y promedio anual del período 1993-1997, con
las consiguientes tasas o porcentajes de variación.
Esa partida es explicada por obras en comunas pericentrales con ejes viales estratégicos como son las Avenidas General Velázquez,
Departamental, 5 Abril, Anillo A. Vespucio, Avenida I. Riquelme en las comunas de Conchalí, Estación Central, Macúl, San
Joaquín, San Miguel y Pedro Aguirre Cerda.

No 44

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

Mapa 3

INVERSIÓN EN UF PER CÁPITA DEL GOBIERNO CENTRAL POR
COMUNAS DE AMGS, PERÍODO 1992-1997

Lo Barnechea
Huechuraba

Q ilicura
u

Vitacura

Conchali

Recoleta
Independencia
Cerro Navia
Q Normal
Providencia
Lo Prado
Santiago
Ñuñoa
Estacion Central
Macul
P A Cerda
Cerrillos
Sn Joaquin
Sn Miguel
Lo Espejo
La Cisterna La Granja
Sn Ramon
Renca

Pudahuel

Maipu

Las Condes
La Reina

Peñalolen

La Florida

El Bosque
La Pintana

Puente Alto

San Bernardo

N
W

Inversión per cápita (gobierno)
0-1
baja
1.1 - 2.5 media
2.51 - 13 alta

E
S

Fuente: Elaboración propia de los autores sobre la base del cuadro 9 del anexo.
a
Inversión del período según origen/total población residente en 1998, según Encuesta
CASEN.
Mapa 4

INVERSIÓN EN UF PER CÁPITA MUNICIPAL POR
COMUNAS DE AMGS, PERÍODO 1992-1997

Lo Barnechea

Q ilicura
u

Huechuraba
Conchali

Vitacura

Recoleta
Independencia
Cerro Navia
Q Normal
Providencia
Lo Prado
Santiago
Ñuñoa
Estacion Central
Macul
P A Cerda
Cerrillos
Sn Joaquin
Sn Miguel
Lo Espejo
La Cisterna La Granja
Sn Ramon
Renca

Pudahuel

M ipu
a

Las Condes
La Reina
Peñalolen

La Florida

El Bosque
La Pintana

N
W

E
S

Puente Alto

San Bernardo

Inversión per cápita (municipal)
A
baja
0-1
1.1 - 2.5
media
2.51 - 15
alta

Fuente: Elaboración propia de los autores sobre la base del cuadro 9 del anexo.
a
Inversión del período según origen/total población residente en 1998, según
Encuesta CASEN.

37

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Los mapas anteriores muestran que la inversión per cápita de uno y otro nivel de gobierno,
prácticamente son espejos de tendencias divergentes o inversas. Mientras la inversión per cápita del
gobierno central por comunas irradia hacia comunas intersticiales y de borde popular (compensando
déficit previos), la inversión municipal per cápita alcanza su mayor nivel en el mercado suntuario,
periferia norte y Maipú. El efecto es que sólo 14 de las 34 comunas del AMGS se ubican por sobre
el promedio general de inversión per cápita urbana del AMGS (estimada alrededor de 5 UF por
habitante, sumando ambas partidas u orígenes), la mayoría de ellas en zonas de precios de suelo
altos (cuadro 9 del anexo).
¿Cuál es la relación de la dinámica de valorización del suelo a escala intercomunal con la
inversión en mejoramiento urbano del sector público? Pueden esbozarse dos modalidades. Primero,
las mayores plusvalías nominales esto es el aumento absoluto del precio de suelo, independiente
de su significación porcentual respecto de comienzos de la década están localizadas en comunas
donde la inversión urbana es mayor en términos per cápita y se origina casi totalmente en obras
municipales (“Mercado suntuario consolidado”). La dinámica del “Mercado medio en
consolidación”, en especial las comunas pericentrales que localizan ejes de vialidad intercomunal
de alta gravitación, muestra los mayores niveles de incremento nominal de los precios de suelo del
AMGS, acompañados de una relevante localización del mejoramiento vial y escaso dinamismo
demográfico. Segundo, desde la perspectiva de la variación porcentual del precio de suelo, las
comunas que reportan alzas más aceleradas en términos relativos corresponden en varios casos con
comunas pobres e inicialmente subdotadas donde las inversiones compensatorias del Gobierno
central (en servicios sociales, pavimentación, equipamiento y áreas verdes) han sido importantes. Si
se toman en consideración los patrones de localización de la vivienda privada, descritos
anteriormente, la inversión en mejoramiento urbano que se ha localizado en estas comunas aumenta
como efecto de las inversiones que realizan los urbanizadores y empresarios inmobiliarios.22
En suma, puede postularse que los diferenciales nominales del precio del suelo responden a
las diferentes calidades urbanas iniciales y se asocian a importantes diferencias del nivel de
inversión per cápita en mejoramiento urbano. Con respecto, en el período analizado que puede ser
considerado un momento de bonanza económica, la inversión pública en mejoramiento urbano por
su orientación territorial progresiva ha aminorado las brechas de atributos urbanos iniciales e
indudablemente, ha servido por una parte como factor de estimulo a la desconcentración espacial de
la dinámica habitacional y por otra ha intervenido en el proceso de convergencia del valor del suelo
que muestran las tipologías de zonas de valorización del suelo en la ciudad.

4.

Valorización del suelo y descentralización fiscal

En esta sección se analiza la evolución del impuesto predial en la intercomuna del AMGS
(avalúos y predios) en relación con las distintas áreas y dinámicas de valorización del suelo.
Finalmente, se explora su importancia en la estructura de ingresos propios e inversión municipal.

a)

Valorización del suelo, evolución de avalúos e importancia
local del impuesto predial

En esta sección se analiza la información de avalúos y predios afectos y exentos (SII, 1993 y
1998) a escala de estratos de valorización del suelo y comunas del AMGS, como también la

22

38

Que, como ya se ha mencionado, no se han contabilizado en este estudio.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

evolución de las contribuciones y su importancia sobre los ingresos propios e inversión local a lo
largo del período 1992-1997.23
Para efectos de la presente investigación hay que subrayar dos aspectos que otorgan especial
relevancia al comportamiento del impuesto territorial en relación a la dinámica de valorización del
suelo urbano. Por una parte, los avalúos fiscales son el instrumento existente destinado a traducir la
valorización del suelo en ingresos fiscales aplicables al mejoramiento del bienestar, y por otra,
constituyen una tipología de impuesto local que es materia de importantes discusión fiscal y urbana,
existiendo corrientes que destacan a nivel internacional su subutilización respecto a otras partidas
de la estructura impositiva, como también su impacto en la dinámica urbana (materias que se
discuten en el capítulo de conclusiones del presente trabajo).
En el período 1993-1998, el número de predios urbanos en el AMGS puede estimarse creció
del 28%, a un ritmo muy superior al crecimiento porcentual de la población, y cercano al
crecimiento del parque habitacional. Las tasas de crecimiento de los predios no agrícolas a escala
comunal están correlacionadas con la distribución del aumento del stock de vivienda, siguiendo por
tanto las mismas características de intensidad-concentración comentadas anteriormente.24 Respecto
a las pautas de crecimiento de los predios diferenciados por su condición de exentos/afectos a
contribuciones, los primeros crecieron alrededor del 24%, mientras que los segundos se
expandieron alrededor del 34%, reduciéndose por tanto en algunos puntos el elevado porcentaje de
propiedades exentas en esta ciudad, cercano a los dos tercios del total. A escala de comunas, el
crecimiento de los predios exentos ha superado el promedio de la ciudad, principalmente entre las
comunas de valorización del suelo medio y acelerada, mientras que el crecimiento relativo rápido
de los predios afectos ha sido más desparramado (cuadro 10 del anexo).
El cuadro 11 del anexo presenta la evolución del avalúo Total Nominal, exento y afecto por
municipio y por estrato del mercado de suelo para 1993 y 1998, y su porcentaje de variación; con
base en datos del SII (1993 y 1998). También se registra la evolución del avalúo medio por comuna
y estrato (Avalúo Total por comuna/número total de predios por comuna).
En el AMGS, el avalúo medio aumentó de 507 UF a 894 UF entre 1993 y 1998 (un
incremento acumulado del 76%) (cuadro 11). Es notable que el aumento del avalúo medio ha sido
importante en términos relativos en casi todas las comunas y estratos. Aunque no puede aislarse el
efecto propio del reavalúo de aquel propio de la dinámica de crecimiento urbano, el aporte del
primero es significativo si se considera que el crecimiento porcentual del avalúo medio en el AMGS
duplica el incremento relativo del número de predios afectos (con una variación del 35% en el
período 1993-1998)25 (cuadros 10 y 11).
El avalúo total de los predios urbanos del AMGS creció alrededor del 125% entre 1993-1998.
Aún cuando solo 11 comunas (de diferente estrato del mercado de suelo) superaron esa media de
crecimiento, es notoria la dispersión de variaciones porcentuales relevantes a escala de comunas. De
hecho, salvo el Grupo II de la Tipología (“Mercado en consolidación”: valores de suelo altos y
valorización media), los otros conglomerados de la tipología como promedio han crecido todos a
tasas de variación superior al 100% respecto al avalúo total de 1993 (cuadro 11 del anexo).

23

24

25

Hay que señalar que aunque el impuesto predial es importante, no es la única o más significativa fuente de recursos propios,
existiendo otros tributos de recaudación municipal que también reaccionan fuertemente a la dinámica urbana y no son tocados por la
investigación. A saber, los permisos de circulación, que se localizan en función de la distribución del número de vehículos por cada
mil habitantes y diferencias de valor asociadas al nivel socioeconómico de las comunas; las patentes industriales y patentes
comerciales.
Por otra parte existen algunas discrepancias explicadas por las otras partidas de usos presentes en el cómputo total de predios por año
y municipio (eriazo, industria, comercio, oficinas, hotelería y otros destinos no habitacionales).
Hay que notar que, pese a que el avalúo medio por comuna reporta tasas relevantes de crecimiento porcentual en todos los estratos
del mercado de suelo, persisten fuertes brechas entre las comunas de precios de suelo altos (Grupo I de la Tipología), respecto a las
restantes zonas de la ciudad.

39

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Aunque el incremento relativo del avalúo total ha sido significativo en casi todas las
comunas, la evolución del avalúo desagregado según afecto y exento, introduce pautas diferenciales
por zonas de valorización del suelo. Como promedio del AMGS, el avalúo afecto ha crecido del
orden del 152%, esto es a un ritmo muy superior al aumento del avalúo exento en igual período
(101%). La distribución comunal del incremento del avalúo afecto muestra señales de irradiación
hacia comunas de valorización media y rápida. De las 11 comunas del Grupo IV (Valorización
acelerada del precio del suelo, desde precios bajos), 8 reportan tasas de aumento del avalúo afecto
superiores al 100%, mientras que en el Grupo III de la Tipología (valorización media), 7 de las 12
comunas del grupo experimentaron similar tendencia (cuadro 11 del anexo).
En el capítulo de antecedentes del AMGS ya se destacó que una de las características de esta
ciudad es la existencia de fuertes diferenciales de ingresos municipales, asociados con pautas de
concentración espacial de las contribuciones. Para explorar la existencia de cambios en la
distribución espacial de las grandes categorías de bienes raíces con relación a la dinámica descrita a
lo largo de todo este capítulo, el cuadro 12 del anexo presenta la participación porcentual de las
comunas y estratos del mercado de suelo en el avalúo y total de predios urbanos del AMGS
(diferenciados por su condición de afectos/exentos), controlándose los diferenciales respectivos.
Tratándose de variables dicotómicas se estimaron medidas de segregación como es el coeficiente
de Disimilitud de Duncan (ya aplicado antes al análisis de la distribución de poblaciones pobres
versus no pobres) y que se resumen en el siguiente cuadro.
Cuadro 5

AMGS (1993-1998): ÍNDICE DE DISIMILITUD DE DUNCAN INTERCOMUNAL APLICADO A
LOS CÓMPUTOS DE AVALÚO Y PREDIOS AFECTOS Y EXENTOS
1993

1998

Porcentaje de
Variación

Avalúo afecto/exento

0.376

0.361

-4

Predios afecto/exentos

0.628

0.698

+11

Fuente: Cálculos del cuadro 12 del anexo.

Hay que señalar que en el AMGS, tanto el avalúo global como los predios son en mayoría
exentos. Por tanto cuando se analiza la disimilitud intercomunal del recorrido de estas variables, el
índice de Duncan se está refiriendo al grado de segregación de la “minoría”, constituida por el
avalúo y predios afectos (fuentes de ingreso local). Durante el período analizado, los resultados
muestran que ha habido una reducción de los diferenciales de participación comunales en el avalúo
o valor afecto (D=0.361 a 1998, contra 0.376 en 1993), lo que involucra una positiva tendencia a la
desconcentración de los tributos. Contrariamente al valor fiscal, el coeficiente de Disimilitud a nivel
de predios, muestra que la segregación comunal de los predios afectos es elevada, y tiende a
incrementarse (pasando el Coeficiente Duncan de 0.62, en 1993 a 0.698 en 1998).
Dicha evolución deriva de la diversa localización diferencial de los predios afectos y exentos
por comuna, ya comentada a propósito del cuadro 10 del anexo. Aunque el crecimiento relativo
rápido de los predios afectos ha sido desparramado entre comunas de distinta dinámica de
valorización del suelo, entre las comunas de los Grupos III y IV de la tipología del mercado de
suelos, el número de predios exentos por comuna reporta porcentajes de variación sistemáticamente
superiores al respectivo incremento de los predios afectos, conduciendo a un incremento de los
diferenciales de participación relativa en uno y otro segmento (cuadro 10 del anexo).
La alta segregación de predios exentos no guarda relación aparente con la dispersión de
grupos socioeconómicos con que se ha caracterizado al AMGS durante los años noventa. Una
40

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

explicación posible es que, en el caso de la vivienda, los predios del tipo exentos no discriminan
socioeconómicamente. La localización de predios exentos, como ha sido notada por diversos
autores (Coloma y Edwards, 1993), influye en el poder de inversión municipal, debilitando la
eficacia de los avalúos. En el caso del AMGS la rigidez de la distribución espacial de los predios
afectos, contrasta parcialmente con la movilidad mostrada por los grupos de ingresos medios y
altos. Esta situación puede estar involucrando una mengua del mejoramiento de la equidad
interlocal que, desde el punto de vista conceptual, pudiese esperarse de una dinámica como la
mostrada por el AMGS durante el período de referencia: esta es una evolución que conjuga señales
de convergencia de los costos del suelo con otras expresivas de expansión del sistema habitacional
o base tributaria, desconcentración territorial de dicho aumento en su componente de mercado o
privada (en gran parte posibilitada por inversiones de mejoramiento urbano llevadas a cabo por el
sector público) y aumentos de movilidad residencial de los sectores de ingreso medio y alto. Los
datos disponibles no permiten evaluar esta materia, pero la pregunta es relevante para efectos de
equidad y descentralización del financiamiento urbano bajo contextos o ciclos expansivos.

b)

Impacto de las contribuciones en las finanzas municipales

Para finalizar el estudio de las contribuciones, esta sección analiza la evolución de los
ingresos propios municipales por impuesto territorial y se refieren a los tributos del conjunto de
predios (no solamente habitacionales), esto es el 40% de ingresos totales que genera el impuesto y
quedan en el municipio de origen (sin pasar a redistribución).26
Como lo muestra el cuadro 13 del anexo, el impuesto territorial aumentó globalmente los
ingresos propios desde 1 960 000 de UF a 3 600 000 de UF de 1992 a 1997. Dicho aumento
significa un incremento del 84% respecto del año base (1992).
En 1997, las cinco comunas del “Mercado suntuario consolidado” contribuyeron con el 70%
del ingreso del impuesto predial de toda la ciudad, por sobre su importancia en el avalúo total (57%
del total de la ciudad). El resto de las comunas (que sirven al 85% de la población metropolitana)
captaron solo un 30%. Comparado a 1992, los grados de concentración espacial del ingreso propio
total del AMGS se aminoraron ligeramente.
¿Cuál ha sido el impacto de la evolución descrita en las finanzas e inversión municipal? A
nivel del Gran Santiago el ingreso propio por impuesto territorial representaba, en 1998, el 23% del
ingreso propio global de los municipios, habiendo aumentado su gravitación respecto a 1992 (19%)
(cuadro 14 del anexo). El aumento relativo de los ingresos por contribuciones (83.7%) ha sido en
consecuencia más rápido o significativo que el aumento del Ingreso Propio Municipal Total
(51.4%), mostrando un mejoramiento del apoyo a la descentralización fiscal de este tipo de
impuestos en la ciudad analizada (en lo cual influye la medida de actualización de avalúos
emprendida hacia fines del período de referencia) (cuadro 13 del anexo).
En 1992, en el AMGS el monto global de inversión municipal era superior al monto de
ingresos propios por impuesto territorial, situación que se invierte a 1997. No obstante, el aumento
de las contribuciones, se nota una reducción del 3% de la inversión municipal total en el AMGS
entre 1992 y 1997, por lo que al final del período si bien los municipios de la ciudad perciben
mayores ingresos propios por contribuciones, es menor su inversión en obras.
El aumento de la importancia relativa de las contribuciones sobre el ingreso municipal y la
inversión muestra importante diferencias por estratos, como también al interior de las comunas del
mismo grupo. Aún cuando las mayores alzas porcentuales de los ingresos por contribuciones se
ubican en comunas de precio de suelo bajos, Grupos III y IV de la Tipología, la concentración
geográfica de los ingresos persiste en niveles elevados, como se destacó poco antes.
26

Las cifras están expresadas en Unidades de Fomento para los años 1992 y 1997. La fuente de la información es la base de datos de
ingresos y gastos municipales (SUBDERE, 1999).

41

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

A 1997 aun cuando las contribuciones por impuesto territorial han aumentado en términos
absolutos y como proporción de los ingresos propios municipales, y el gasto municipal total
experimentó un importante aumento en el AMGS, la inversión ha perdido importancia como
porcentaje del gasto municipal en 20 de las 34 comunas del AMGS (situación que puede indicar una
mayor canalización a gastos de funcionamiento).
En suma, en el AMGS, la evolución de las contribuciones y finanzas locales permite observar
las siguientes grandes tendencias. Primero, el avalúo medio de los predios urbanos de la ciudad
creció del 76% entre 1993 y 1998, y se manifestaron cambios en la estructura del avalúo y predios,
caracterizados por un más rápido aumento del segmento afecto a contribuciones. Esto marca un
cambio respecto al período precedente caracterizado por la inercia de los avalúos. Segundo, en
consonancia con la dinámica de valorización del suelo y pautas de expansión habitacional del
período, la dinámica de los bienes raíces tendió a la dispersión del valor global y al aumento
porcentual de los ingresos municipales por contribuciones. Tercero, si bien lo anterior aminoró los
fuertes grados de concentración espacial precedentes tanto del avalúo como de los ingresos
municipales, estos siguen siendo altos y contrastan con una dinámica urbana con señales de
dispersión o desconcentración. Por último, por su efecto en las perspectivas de equidad y
financiamiento urbano local, destacan, respectivamente, la elevada segregación intercomunal de los
predios afectos en un período de importante movilidad residencial urbana y el hecho, que el
crecimiento de las contribuciones puede disociarse del incremento de la inversión.

42

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

IV. Financiamiento urbano:
reflexiones en perspectiva
regional

El 40% de la población urbana en la región Latinoamericana
habita ciudades de más de un millón de habitantes, donde se conjugan
tanto importantes oportunidades o ventajas para el desarrollo
económico social, como también importantes desigualdades internas y
riesgos. A escala macro, el panorama de las grandes ciudades distingue
durante la última década del siglo XX sendos procesos de
metropolización e inserción económica internacional que, se ha
planteado, favorecerán el protagonismo económico y la concentración
demográfica en estas ciudades. Existe consenso que el escenario
plantea un nuevo y más complejo contexto a la gestión de suelo,
vivienda e infraestructura. Metas generales de consenso, como es la de
superar la pobreza, mejorar la equidad de oportunidades, descentralizar
y mejorar la infraestructura son todavía preceptos generales que
requieren mayor especificidad en su vinculación al escenario de
desarrollo metropolitano y consecuencias de política pública urbana.27
Una de las características más resaltadas con referencia a
las áreas metropolitanas es su mayor sensibilidad a los ciclos
económicos, como resultado de su mayor integración en la economía
global (fuente tanto de oportunidades como de riesgos). La variación
experimentada por el PIB a nivel nacional se ve amplificada a esta
27

No puede obviarse el diagnóstico que el mal uso del suelo urbano, en especial la marginación de su acceso para los sectores pobres,
ha sido denominado como “el gran pecado social de la ciudad” (Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, 1982). Frente a esta
realidad, La mayoría de la investigación sobre mercados de vivienda y suelo, se ha concentrado en las operaciones y funciones de
costo, pero considerando a estas como independiente de la pobreza y de la segregación (Jones, 1998).

43

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

escala de ciudades. Ya sea como resultado de períodos de expansión o contracción del ingreso
urbano, las grandes urbes experimentan dinámicas de reorganización interna que, según sea el caso
y momento, modelan la cuantía y localización del acceso al suelo y la vivienda, la provisión de
bienes públicos urbanos, y las formas de asentamiento de la población y actividades (y con ello sus
oportunidades relativas).
La valorización del suelo urbano en estas urbes, constituye probablemente el mejor indicador
síntesis de dicha dinámica por sus estrechas relaciones con el conjunto de determinantes del
desarrollo urbano. En un escenario o contexto económico positivo, hay un incremento acelerado de
los precios de la tierra urbana (reflejo tanto de aumentos objetivo del valor de la ciudad, como de
expectativas desmesuradas de ganancias futuras de determinados actores). Este proceso interactúa
con la localización de hogares, las mejoras de la infraestructura de la ciudad, y genera efectos
distributivos como también nuevos y mayores requerimientos de recursos por efecto del dinamismo
urbano derivado del momento económico.
La presente sección presenta una síntesis del estudio del AMGS y, a partir de allí plantea
algunas reflexiones y propuestas alrededor del problema del financiamiento urbano en América
Latina. Si bien el capítulo se plantea como una suerte de lecciones y propuestas a partir del estudio
del caso del AMGS, la discusión sobre consecuencias de política se plantea en un alcance general
de escala regional.28
Hay que reiterar que, en el contexto regional, el estudio del AMGS constituye la revisión de
un momento económico particularmente dinámico y positivo, dentro del cual se manifiesta la
tendencia generalizada en la región a la baja del crecimiento demográfico, con aceleración de la
formación de hogares. Los niveles de pobreza se redujeron en esta ciudad de manera pronunciada
durante los años noventa (siendo el proceso en el AMGS más acelerado que en otras áreas
metropolitanas de la región). Por el lado de las particularidades del AMGS en el cuadro regional,
esta ciudad experimentó una dinámica de vivienda excepcionalmente activa, altamente formalizada,
con fuerte desarrollo tanto del sector inmobiliario como del sistema de vivienda social, permitiendo
un importante acceso al suelo de los distintos grupos socioeconómicos (incluidos los pobres). La
inversión en mejoramiento urbano creció en el período analizado y los avalúos fiscales de bienes
raíces fueron actualizados por los municipios, sobre una línea base caracterizada por un largo
desfase y heterogeneidad de la estructura municipal (problemas reiterados en América Latina).

1.

Estructura urbana y valorización: síntesis del estudio

El objetivo del presente trabajo ha sido explorar la relación de distintas dimensiones de la
dinámica urbana del Gran Santiago con la estructura y dinámica de valorización del suelo a escala
de comunas político administrativas. El estudio se basó en una tipología de segmentación del
mercado de suelo del AMGS y en el examen, bajo dicha óptica, del crecimiento demográfico, la
distribución espacial de los pobres, la dinámica habitacional, la inversión pública en mejoramiento
urbano, y el rendimiento de las contribuciones para efectos de ingresos e inversión municipales. Por
sus limitaciones (explícitas a lo largo del trabajo), este estudio no plantea conclusiones definitivas,
sino que un cuerpo de hipótesis sobre materias trascendentes de la dinámica urbana o lecciones de
política que requieren ser profundizadas.

28

44

De especial utilidad para esta sección del documento fueron las entrevistas concedidas por expertos de los sectores público y
académico.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

El cuadro 15 del anexo permite comparar los porcentajes medio anuales de variación del
precio del suelo por comuna y estrato con los relativos a población, ingreso medio del hogar, stock
habitacional, inversión urbana (global y en bienes públicos locales).29
La heterogeneidad interna mostrada por los factores de dinámica urbana es considerable,
mostrando indicios de algunos mecanismos o modalidades por las cuales se desarrolla la transición
espacial referida en lo anterior.
Desde 1992 a 1997, el precio del suelo en el AMGS ha aumentado del 22.5% medio anual,
esto es un ritmo superior a la mayoría de las variables analizadas. Las tasas más lentas de cambio
del precio se ubican en las comunas de precios altos, mientras que tasas más altas o aceleradas
corresponden a los municipios de valores del suelo inferiores en la jerarquía intercomunal (la
tendencia a la convergencia de los precios señalada anteriormente).
La expansión demográfica (variable recurrentemente subestimada en el análisis del proceso
de creación de valores del suelo), y por efecto de ella la habitacional, tiene fuertes variaciones
interurbanas respecto al promedio de expansión del AMGS. Las tasas han sido más moderadas en
zonas de precios altos y estables, definitivamente bajas en zonas intermedias, y de niveles
significativos en comunas de precios bajos, en especial en varios casos de valorización más
acelerada (aunque existen casos que escapan a la tendencia). Gracias al importante aumento del
ingreso medio de los hogares, la pobreza se ha reducido fuertemente, pero ha aumentado la
concentración de este grupo de habitantes en comunas de borde y valorización de suelo acelerada
(aun cuando los coeficientes de Disimilitud, por un asunto de la escala de medición sólo permiten
hablar de un grado de segregación de nivel medio-bajo).
Por su parte la expansión del parque habitacional tiende hacia algunas comunas de
valorización más acelerada y otras localizadas en zonas de valorización media, en la mayoría
comunas de borde popular. La localización de vivienda social es un factor concomitante a la
tendencia a una valorización acelerada pero no es el único. Lo que la explica mayormente es, en
cambio, modalidades de expansión mixtas.
La inversión estimada en mejoramiento urbano del sector público alcanza ritmos generales
más cercanos a la variación del precio del suelo (21%), y aumenta del 26% en el caso específico de
la inversión en bienes públicos locales. La mayoría de la inversión en mejoramiento urbano del
sector público ha concurrido hacia comunas de valorización media o acelerada, no obstante, en
términos de incremento relativo esta inversión ha sido un salto más significativo en comunas de
precio alto y valorización media (donde el mejoramiento de la infraestructura vial intercomunal ha
sido importante). La inversión en bienes locales, por su lado, muestra un incremento en comunas de
valorización acelerada.
Aun cuando los datos sobre evolución del avalúo medio de los predios urbanos no
discriminan el uso habitacional, es interesante notar que este creció del 15% medio anual en el
período 1993-1998, esto es a un ritmo mayor a la expansión habitacional y cercano a la variación de
precios del suelo (22%). La concentración del avalúo fiscal en zonas de valores altos disminuye por
efecto conjunto del reavalúo y por la dinámica urbana del período a la dispersión, en especial el
avalúo afecto aumenta más rápidamente en comunas de precios bajos, no obstante, las
desigualdades persisten siendo elevadas.
Puede concluirse que, durante un momento de alza generalizada y sostenida de los precios del
suelo, en concomitancia con una expansión de los factores de demanda y oferta de suelo en un
contexto de expansión económica; el estudio del caso del AMGS pone de relieve algunos
mecanismos y consecuencias centrales inherentes a la valorización del suelo urbano:
29

Hay que destacar que la variación porcentual de la inversión urbana expresa simplemente el cambio que significa el promedio de
inversión anual del período respecto de la inversión del año base (distinto del valor del stock urbano de vivienda que indica su
incremento).

45

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

1. En líneas generales, surgen tendencias a la homogeneización de los valores de suelo
intercomunales (convergencia), producto de una relación inversa entre nivel inicial y ritmo de
valorización según comunas, bajo el ciclo analizado. Ello significa la estabilización de valores
en las zonas de mayor valor nominal y la inestabilización (o dinamización) de zonas de menor
valor inicial. Los diferenciales de dinamismo demográfico, habitacional, de mejoramiento del
estándar urbano y evolución socioeconómica de la población constituyen factores
diferenciadores de una y otra modalidad, al igual que de sus implicaciones sobre la equidad y la
sostenibilidad del financiamiento urbano.
2. ¿Cuáles son las fuerzas o presiones y sus consecuencias? Respecto al crecimiento demográfico
aunque este no muestra un patrón único o generalizado de relación con las distintas
modalidades de valorización del suelo que distingue la tipología, constituye con claridad un
factor del alza observada en comunas de borde y en el grupo de valorización más acelerada del
suelo. La ausencia de dinamismo demográfico (combinada a inactividad habitacional y
consolidación urbana) parece constituir inversamente un factor de estabilidad en el caso de
ciertas comunas intersticiales o mediterráneas. La presión que introduce la expansión relativa
del stock habitacional comunal sobre los valores de suelo por zonas del AMGS, al igual que la
expansión demográfica muestra patrones de orientación geográfica o por anillos y que generan
modalidades de impacto mediadas por el contenido socioeconómico de la construcción. En los
espacios de mejor calidad urbana el valor del suelo relativamente más estable se ve garantizado
por medio de dinámicas de expansión habitacional que, siendo relevantes, preservan la
exclusividad, mientras que varios casos de más acelerada expansión del stock corresponden a
modalidades de edificación mixtas en términos sociales, que reflejan los efectos de valorización
derivados de la competencia por suelo de sistemas distintos de provisión de vivienda.
3. El impacto de la dinámica descrita sobre los grupos sociales es diferenciado. En el caso de la
población de menos recursos hay que distinguir el efecto inmediato, de aquel de largo plazo. La
expansión de la vivienda social posibilitó un masivo acceso al suelo y a la tenencia de
patrimonio, fortaleciendo las oportunidades de participación de este segmento de población en
la estructura metropolitana. Ahora bien, la dinámica descrita ha concentrado a la población
pobre en comunas de borde (por efecto mixto de cambios en la incidencia de la pobreza por
zonas y localización de la vivienda). Además, la gradiente de densidades por anillos y zonas,
parece mostrar que el incremento de la densidad de la ciudad ha estado sesgado hacia las áreas
de concentración de la población de menores ingresos. Prácticamente, una de cada dos personas
en condición de pobreza en el AMGS reside hacia fines del período en el grupo de comunas de
valorización o encarecimiento del suelo más acelerado, lo que a la luz de las brechas de
evolución con los salarios afecta las oportunidades futuras de retención de los nuevos hogares
modestos que allí se formen (mermando la posibilidad de formación de comunidades en zonas
de más reciente poblamiento). Hay que hacer notar que, esta cadena de segregación no puede
imputarse de manera simple a la localización de la vivienda social, sino que es resultado de un
proceso global, donde se conjugan la heterogeneidad de los diferentes sistemas y segmentos de
financiamiento habitacional, sus patrones de localización convergente en el espacio de la ciudad
y desigualdades internas de la densidad urbana.
4. En el período analizado, la inversión pública en mejoramiento urbano por su orientación
territorial progresiva ha aminorado las brechas de atributos urbanos iniciales e indudablemente,
ha servido como factor de estimulo a la desconcentración espacial de la dinámica habitacional e
intervenido dentro del proceso de convergencia que muestra la tipología de zonas de
valorización del suelo en la ciudad.

46

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

5. La evolución de las contribuciones y finanzas locales permite observar un crecimiento
importante del avalúo medio de los predios urbanos de la ciudad junto a cambios en la
estructura espacial del avalúo y predios diferenciados por tipo. Esto es un cambio positivo
respecto al período precedente caracterizado por la inercia de los avalúos y concentración del
valor global e ingresos municipales por contribuciones. Si bien lo anterior aminoró los fuertes
grados de concentración espacial precedentes tanto del avalúo como de los ingresos
municipales, estos siguen siendo altos y contrastan con una dinámica urbana con señales de
dispersión o desconcentración, y en especial con un período de importante movilidad
residencial urbana. Una explicación posible es que, en el caso de la vivienda, los predios del
tipo exentos no discriminan socioeconómicamente. El crecimiento de las contribuciones en el
caso analizado está disociado además del incremento de la inversión, mostrando en suma la
oportunidad que podrían tener medidas tendientes a mayores grados de correspondencia del
diseño y canalización de este tipo de tributos tanto con la equidad urbana global como con
objetivos de descentralización del mejoramiento urbano hacia los gobiernos locales.
En suma, puede postularse que la estructura de cuatro zonas que reporta la tipología de
valorización del suelo en el AMGS puede ser interpretada como reflejo (si bien imperfecto) de
etapas o fases de un proceso que relaciona la conformación del valor del suelo con la estructuración
del espacio metropolitano. Se puede identificar una trayectoria de la inestabilidad hacia la
estabilidad en valores superiores, en concomitancia a cambios tanto del estándar urbano como de
los determinantes de valor (desde dinámicas fuertemente sensibles a las intervenciones espaciales
del sector público en obras de infraestructura y servicios hacia otras de raíz económica).30
Las comunas del “Mercado suntuario consolidado” son usualmente definidas como un
espacio integrado al mercado moderno, con importante gravitación en la población de mayores
ingresos. A ello se asocia tanto su mayor nivel de precios del suelo como la mayor estabilidad de
estos en el panorama del AMGS. Su dinámica depende menos de las nuevas inversiones públicas
que el resto de la ciudad (salvo el caso de Santiago, donde la revitalización no ha sido promovida
por un proceso de mercado, sino más bien por una acción pública). Aunque reporta la más alta
inversión urbana per cápita, su “dinámica de valorización” manifiesta mayor independencia de ello
que el resto de la ciudad, lo que encuentra su explicación en una dotación de infraestructura y
servicios consolidada con anterioridad y donde la más alta base de calculo aminora la importancia
del aumento de los valores. Está constituido por las comunas del eje centro-oriente en la ciudad,
caracterizado por la concentración de servicios y residencia de sectores de ingreso alto y medioalto, muy baja localización de pobreza, y altos niveles de equipamiento e infraestructura.
En otro extremo está la situación de la mayoría de la población de la ciudad. El segmento
“Mercado segregado inestable” es una zona de más reciente urbanización y sensibilidad a los
factores analizados en la presente investigación. Está constituido por comunas periféricas del borde
norte y sur, más áreas intermedias entre el centro y periferias populares. Agrupa comunas que en
1997 reportaban un precio del suelo inferior al promedio de la ciudad, y que han experimentado la
variación relativa más acelerada. En estas comunas, se detecta un proceso de significativa
expansión demográfica concomitante con incremento de su sobrerepresentación en la pobreza de la
ciudad pero también con localización, en varias comunas, de hogares con mayor capacidad
adquisitiva en el mercado habitacional (lo que ha sido destacado en la bibliografía como aumento
de heterogeneidad social en el AMGS o cambio en la modalidad de segregación).
A diferencia del “Mercado suntuario consolidado”, en esta zona se localizan áreas donde la
valorización rápida del suelo se conjuga con presión demográfica y mejoras locales del estándar
urbano por obras públicas.31 Un circuito de crecimiento periférico y segregación absoluta de la
30
31

No se excluye la existencia de áreas de la ciudad integradas a la transición y de otras marginadas.
La concentración de comunas periféricas en este grupo constata un patrón ya visto en otras ciudades de la región latinoamericana, de
mayor estabilidad en zonas consolidadas y mayor inestabilidad en zonas de periferia (véase Mohan y Villamizar, 1982, para el caso
de Bogotá, D.C.).

47

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

población de menores recursos de la ciudad, son el motor o eje explicativo de su desarrollo en el
largo plazo. La intervención de Estado es un factor central de su dinámica histórica, pero ello
empieza a verse modificado. Se trata de comunas que, como resultado de sus menores valores de
suelo, absorben el grueso del incremento demográfico de la ciudad con importante déficit de
infraestructura y equipamiento durante la década de los años ochenta. Más recientemente, las
inversiones del Gobierno central, aminoran la inequidad de acceso a bienes públicos.
Las comunas de los segmentos “Mercado medio en consolidación” y “Mercado denso
estable” pueden ser interpretadas como situaciones intermedias de la dinámica polar de los dos
grupos anteriores. El segmento “Mercado medio en consolidación” localiza el mayor incremento
nominal de los precios de suelo y un incremento relativo de nivel medio (entre 20% a 39% de
valorización medio anual). Esta dinámica expresa una consolidación del contorno alrededor del
centro y de zonas de precios altos. Su fase se caracteriza por localizar mejoramiento de la
infraestructura vial intercomunal y baja presión habitacional y un bajo crecimiento porcentual del
parque habitacional (salvo en la comuna de La Reina). Finalmente, el estrato de precios de suelo
bajo y variación media, “Mercado denso estable”, muestra un patrón geográfico y dinámica más
difusa. Incluye un eje centro-poniente de la ciudad; como envolvente sur de las áreas centrales de la
ciudad, más casos aislados hacia la periferia norte y oriente. Su importancia demográfica es
relevante (un tercio de la ciudad) con una incidencia relevante de la pobreza y densidades altas. En
el período 1992-1997 el parque habitacional de varias comunas ha aumentado por sobre de la media
del área metropolitana (principalmente viviendas provistas por el mercado privado), aunque en otras
el desarrollo habitacional está estancado y tiende a la perdida de población. La inversión pública en
desarrollo urbano es relevante, sobre todo considerado su peso demográfico. En suma, incluye tanto
comunas de alto dinamismo versus otras signadas por el estancamiento.

2.

Áreas metropolitanas, valorización del suelo y financiamiento
urbano

La dinámica examinada ilustra algunos dilemas centrales del circuito que vincula dinámica
del mercado de suelos con necesidades de modernización de los conceptos de regulación y
financiamiento urbano en la región. Aunque el financiamiento es una cuestión relativa a las fuentes,
instrumentos y medios de asignación de recursos para el desarrollo de la ciudad, su discusión es
inseparable de la orientación o regulación del desarrollo de la ciudad en función de aspiraciones de
bienestar general. Ello implica que el instrumental de financiamiento no es neutro respecto a las
tendencias que plantea la dinámica urbana y que este debe considerar sus alcances en términos tanto
de crecimiento económico como equidad y sostenibilidad.
A ese respecto, se destacan tres posibles orientaciones del financiamiento metropolitano en
América Latina:
i)
ii)

Diversificar los instrumentos de financiamiento del Gobierno central para sustentar
mejorías de la equidad.

iii)

48

Modernizar el sistema tributario municipal para fortalecer el papel del municipio en el
mejoramiento urbano.

Delinear instrumentos de incentivo a la integración urbana o prevención de la
segregación.

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

a)

No 44

Mejoramiento del sistema tributario local y fortalecimiento
local

En el XI Seminario Regional de Política Fiscal (CEPAL, 2000c) se destacó que la
descentralización enfrenta importantes problemas para el financiamiento de la oferta de bienes
públicos e infraestructura en grandes urbes, planteando riesgos de deterioro social, dependencia
endémica de los programas y presupuestos nacionales y perdida de competitividad urbana. Los
impuestos al patrimonio en la región ocupan una baja importancia en la estructura tributaria
regional (sesgadas hacia el impuesto al consumo), existiendo espacios importantes para su
mejoramiento en la suficiencia tributaria (magnitud de recursos) y equidad respecto a la capacidad
contributiva, con los límites que plantea no afectar la base económica sobre la que incide y no
alterar la asignación de recursos.
El impuesto predial ha sido destacado por su capacidad de conducir o promover mejores
decisiones fiscales y de gasto público y por su visibilidad o capacidad de suministrar señales a los
contribuyentes sobre los costos de los servicios y programas públicos (Oates, 1999). Los impuestos
locales a la propiedad y suelo han sido destacados por CEPAL (1998a) y la estrategia urbana del
Banco Mundial (World Bank, 1999) como un importante espacio para el mejoramiento de la
política tributaria general y la sustentabilidad financiera local (bankability).
Desde el punto de vista del rendimiento, en América Latina es generalizado que el impuesto a
la propiedad se basa en subvaluación y largos períodos sin actualización. Esta situación disminuye
la recaudación de ingresos locales, contrastando con países como los Estados Unidos de América
donde los ingresos que genera este impuesto son importantes, en gran parte por la actualización de
los avalúos. Otra línea de críticas es que un margen de las exenciones no tiene contrapartida en
situaciones de pobreza o incapacidad de pago, situación que también limita las posibilidades de
aporte de este instrumento a la descentralización del gasto.32 El debate urbano agrega un conjunto
de cuestiones en la reflexión internacional alrededor de este impuesto. Por un lado, la diferencia de
las bases impositivas por localidades es alta, situación que genera importantes desigualdades del
gasto municipal per cápita. Este problema según Oates (1999) debilita al impuesto, pero no es
intrínseco al impuesto sino que un resultado de las diferentes condiciones fiscales y económicas de
tipo territorial, siendo el desafío ocuparse de dichas diferencias. En segundo término, las practicas
imprecisas de tasación y actualización de los catastros han desajustado las posibilidades de este
impuesto respecto de los mercados de propiedades y suelo urbano. Aunque las transferencias y
programas del Gobierno central no han incentivado el interés de los municipios por corregir esos
factores, actualmente han recobrado interés por un nuevo consenso regional en orden a proveer
localmente mayores estándares de infraestructuras públicas y mayor equidad (Furtado, 1999).
Además de las inercias y desajustes de los avalúos fiscales respecto a valores comerciales, en
esta sección se pone énfasis en cuatro posibles áreas de mejoramiento:
-

-

32

El mejoramiento de los sistemas de exención y sus impactos. Esto es, por un lado, revisar
la progresividad de los sistemas de exención por la naturaleza del bien y su congruencia
con el principio básico de la contribución proporcional a la capacidad de pago. Bajo
dinámicas de movilidad residencial como la descrita para el caso de Santiago,
deficiencias en dicho sentido pueden significar que los aumentos de heterogeneidad
social que promueve la dispersión de la dinámica inmobiliaria, no se traduzcan en
recursos frescos para los gobiernos locales.
Por otro, se plantea que las exenciones destinadas a favorecer el acceso a vivienda de
sectores de la población sin capacidad de pago pidiera ser compensado en parte con

A este respecto se ha sostenido que las exenciones que determina el Gobierno central constituyen acciones redistributivas, con
recursos que le tocarían al municipio (Coloma y Edwards, 1993).

49

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

recursos nacionales, bajo el concepto que la localización de población genera costos fijos
de mejoramiento urbano y servicios para el gobierno local. Esta materia abre una
discusión sobre políticas de exenciones derivadas de objetivos sociales que no vinculen el
derecho de acceso a vivienda social de los hogares pobres a la residencia en zonas
servidas por municipios sin poder de proveer servicios y equipamientos urbanos.
-

Mejorar la función del impuesto en el esquema de financiamiento municipal,
orientándolo principalmente a inversión. Ello puede ser facilitado tanto por incentivos a
su aplicación a inversión, como mediante normas que establezcan cuotas mínimas de
destino de los ingresos del impuesto a inversiones. Se ha resaltado en comentarios
anteriores la tendencia de las finanzas municipales a aplicar sus contribuciones de manera
solo parcial a inversiones, lo que muestra que un tema es mejorar la capacidad del
sistema para recaudar contribuciones y otro es que estos recursos sean reinvertidos en
mejoramiento urbano.

-

La efectividad de la actualización de avalúos exige la continuidad de los esfuerzos de
inversión y desarrollo de sistemas de información, propendiendo a calidades homogéneas
de información por zonas de las ciudades (corrigiendo las desigualdades de capacidad
técnica municipal y la distorsión que involucran, por un lado, los mercados informales de
tierra y vivienda en gran parte de las urbes latinoamericanas, y por otro los desfases que
derivan de largos períodos sin actualización de avalúos.

-

Otros desafíos posibles se refieren a reforzar la función urbana del impuesto a través de
incentivos o gravámenes vinculados a objetivos de desarrollo urbano concordados, como
pueden ser impuestos progresivos a sitios eriazos en zonas con ventajas de infraestructura
e incentivos tributarios tanto a la construcción en densidad como a la retención de
población. Esto es un enfoque renovado del instrumental tributario como medio
coayudante al ordenamiento territorial (que incentiva desarrollos deseables y
desincentiva situaciones contradictorias con los objetivos de planificación urbana).

b)

Diversificación de los instrumentos de financiamiento del
gobierno central

El mejoramiento de las contribuciones y con ello de la capacidad de los gobiernos locales de
proveer equipamiento e infraestructura urbana, no suple toda una línea de posibles medidas extratributarias destinadas a movilizar recursos al mejoramiento urbano, entre estas la captura de
plusvalías.33
En América Latina existen instrumentos puntuales aplicados al cobro de plusvalías, pero la
regla general ha sido no aplicar mecanismos con dichos objetivos. Los instrumentos de cobro
existentes en América Latina han sido la contribución de mejoras (Colombia), Operaciones
Interligadas (São Paulo) e Impuesto Predial Progresivo (Porto Alegre) (Furtado, 1997). Esta escasa
aplicación en la región se relaciona con la existencia de argumentos encontrados respecto a la
justificación, factibilidad y función del cobro de la plusvalía.34
Furtado (1997 y 2000) expone claramente que en América Latina, el cobro de plusvalías ha
sido principalmente adoptado como mecanismo de generación de ingresos, sin tener una clara
vinculación a la solución del problema de la desigualdad al interior de las ciudades. Una política de
33

34

50

Se refiere al cobro por parte del Estado de incrementos del valor de la tierra originados por obras o instrumentos de zonificación,
sustentado por el concepto que el valor de la tierra es el resultado del esfuerzo de la sociedad en el mejoramiento del entorno (Brown
y Smolka, 1999; Einsweiler y Mines, 1993).
Respecto a lo primero, es materia de discusión si la plusvalía misma es deseable o si los sistemas de cobro debieran orientarse a
reducir su generación, lo que lleva a una discusión compleja de resolver acerca de los mecanismos que crean valor en la ciudad.
Respecto a su factibilidad de cobro, se suma otro debate relativo a las definiciones operativas necesarias de resolver en el diseño de
instrumentos de captura de plusvalías (Cámara de Diputados de Chile, 1999).

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

inversión basada en la recuperación de plusvalías es sostenible por su autofinanciamiento, pero
restringido a zonas con capacidad de pago. Por tanto, cualquier sistema de recuperación de
plusvalías por proyectos debe enmarcarse en una estrategia que permita vincular los recursos
recaudados a fondos sociales. Alternativas son aplicar estos sistemas a costear obras extraordinarias
en zonas con capacidad de pago (liberando recursos del presupuesto del Gobierno para inversión de
interés social) y, dado que las contribuciones son principalmente de destino local o municipal,
generar mecanismos que permitan el subsidio cruzado mediante fondos sociales.

c)

Instrumentos económicos para la integración urbana

A diferencia de décadas anteriores cuando la pobreza de las grandes ciudades se expresaba a
través de la marginalidad, hoy se relaciona más estrechamente al problema de la exclusión de los
beneficios de la aglomeración, pudiendo hablarse en propiedad de segmentos de población y
comunidades vulnerables al mercado de tierra urbana.
La vulnerabilidad ha sido definida por CEPAL (2000a) “como un fenómeno social que da
cuenta de sentimientos de riesgo, inseguridad e indefensión y de la base material que los sustenta,
provocado por la implantación de una nueva modalidad de desarrollo que introduce cambios de
gran envergadura que afectan a la mayoría de la población”. La vulnerabilidad se relaciona
centralmente con la cantidad y calidad de los activos que controlan los individuos y con su
posibilidad de utilizarlos en las circunstancias económicas que definen este proceso, ya sea para
elevar su bienestar o para defenderlo ante fuerzas al empobrecimiento. Esto es su connotación de
medio, o activo, para el aprovechamiento de la estructura de oportunidades existente.
La aglomeración es por excelencia uno de los principales medios o espacios de integración
social y desarrollo, una estructura de oportunidades, entre estas de bienestar y movilidad social. La
valorización del suelo es una fuerza que modela dicha estructura. La dinámica puede ser integradora
o excluyente según sea su efecto en la distribución de activos de los cuales disponen las personas y
hogares para participar o acceder a la distribución de oportunidades. De allí situaciones variables
desde la integración a la exclusión urbana.
¿La valorización del suelo es fuente de vulnerabilidad? ¿Por medio de qué fuerzas?
En las grandes ciudades de la región, todos los grupos de ingresos son sensibles al
funcionamiento del mercado de suelos, pero en distintas dinámicas y resultados. Los sectores de
ingreso alto valoran más el equipamiento, la exclusividad y la baja densidad, además de disponer de
recursos para financiar esa demanda. Por su parte, los sectores de ingreso medio son sensibles a los
costos de vivienda con relación a sus ingresos y a la aparición de nichos que permitan aminorar la
brecha, tendiendo a la dispersión y copamiento del suelo. Los sectores de menores recursos, por
efecto de la segregación, son afectados por la desvalorización o minusvalía del activo habitacional
que acompaña a los barrios pobres (aún en contextos cercanos de alza de valores), y en ausencia de
tenencia, a la exclusión urbana. Como señala Katzman (2000) “para los pobres la tierra y la
vivienda constituyen el capital físico o activo por excelencia”, mediando con la formación de su
capital humano, social y financiero en el largo plazo. De allí que las fuerzas que modelan la
cantidad y calidad del acceso a esos activos, van a repercutir en la estructura de oportunidades.
Dichas tendencias y situación permiten revisar si el problema de la equidad sigue siendo un
tema o competencia exclusivamente nacional, y no aplicable en las políticas de desarrollo y manejo
local de las grandes urbes. La región muestra el desarrollo de varías generaciones de políticas:
primero, políticas centradas en la producción de vivienda y planificación normativa de los usos de
suelo, con dinámicas de expansión de la ciudad sin contrapartida de inversión urbana y con
problemas de segregación. Luego, políticas de construcción de barrios por medio de la integración
de la vivienda con la gestión urbana y el desarrollo de intervenciones de reciclaje urbana de zonas
desaprovechas. Puede plantearse que la consolidación de la política anterior, tiene un espacio
51

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

importante en el desarrollo de instrumentos tributarios de incentivo a la integración urbana y social
que entreguen señales de costos a la actuación al conjunto de actores (desarrolladores, gobiernos
locales, y comunidad), posibilitando pasar de etapas de mitigación de la segregación y
fragmentación urbana a la prevención de ésta.
En dicha línea se plantea el estudio de posibles mecanismos que se traduzcan en:
i) gravámenes a zonas y proyectos que contribuyen a la segregación, cuyo destino sean fondos de
compensación para mejoramiento de barrios pobres (enfoque similar a la función planteada por
Fernanda Furtado a los mecanismos de cobro de plusvalías); ii) incentivos a proyectos que
contribuyen a la integración urbana de sectores de menores recursos, ya sea por localización o
valorización de su activo habitacional y; iii) incentivos tributarios para que grandes empresas
inviertan en la recuperación/provisión de espacios públicos en un contexto donde la filantropía y
responsabilidad social conforma un factor de competitividad emergente, en especial en las áreas
metropolitanas caracterizadas por ser centros de concentración de grandes empresas y mayores
grados de competencia por las preferencias de consumidores.
Lo anterior es distinto de políticas que intervienen directamente en la localización de grupos
sociales. El propósito planteado es aminorar las fallas de mercado que favorecen y promueven una
situación no deseable a través del mercado de la vivienda, cuyo ajuste solo puede aumentar el
bienestar general de la comunidad en el largo plazo. Hay que considerar que, en la región, se ha
sumado investigación que muestra que la concentración geográfica de poblaciones de menores
recursos en zonas de atributos desfavorecidos, tiene efectos propios negativos. Entre estos, sobre la
reproducción de la pobreza (demanda de gasto social directo) y situaciones de riesgo social que
merman el capital educativo y potencial productivo de las nuevas generaciones (restricción al
producto futuro), a la par de relaciones con el aumento de las tasas de delincuencia urbana.

52

CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

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CEPAL – SERIE Medio ambiente y desarrollo

No 44

Anexo estadístico

57

Cuadro 1
VARIABLES DE ANÁLISIS

URBANIZACIÓN
DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
ECONOMÍA
POLÍTICA URBANA

DEMANDA SUELO
INTERVENCIONES
URBANAS

MERCADO DEL
SUELO

OFERTA SUELO

PRIVADA
-

NORMAS
USO DEL
SUELO

DINÁMICA
INMOBILIARIA

RENTAS

PRECIOS
VALORIZACIÓN

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

-

PÚBLICA

INVERSIONES URBANAS
EN
INFRAESTRUCTURA

CONTRIBUCIONES

INGRESOS MUNICIPALES
IMPUESTO TERRITORIAL
PÚBLICA

VIVIENDA SOCIAL

PRIVADA

-

-

PRIVADA

VIVIENDAS
OFICINAS
INDUSTRIAS
COMERCIO

PÚBLICA

GOBIERNO
CENTRAL

GOBIERNO
REGIONAL

MUNICIPIO

LEY PRESUPUESTO/IMPUESTO A LA RENTA Y A LA EMPRESA

N° 44

59

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Cuadro 2

VARIABLES, DATOS BASE Y FUENTES SEGÚN DIMENSIÓN DE ANÁLISIS
Dimensión

Variable

Dato base

Fuente

Valores del suelo

Precios (UF/M2) anual

Valor global ofertas y
metros cuadrados
ofertados por trimestre.

Estimaciones propias a partir de
datos trimestrales del Boletín de
Mercado de Suelo, Cuadro 5,
Boletines No 39 al 62.

Crecimiento de la
población y
localizacion pobres

Población
Ingreso
Población por línea de
pobreza

N° Habitantes
Promedio Ingreso
Hogares
Población pobre/no-pobre

Encuesta CASEN

Dinámica
habitacional

Construcción total

- No permisos

Construcción por origen

- M2 construidos

Permisos aprobados por comunas,
del 01 Enero al 24 de Diciembre,
Boletín Estadístico Cámara Chilena
Construcción (1994 a 1998)
Obras terminadas, memoria MINVU

Equipamiento

Equipamiento
Comunitario

Costo total según
año de término

Memorias
MINVU 1992 a 1997

Parques urbanos

Costo total según
año de entrega

Sergio León (1997)

Salud Primaria

Costo total según
año de inicio

Listado Proyectos FNDR,
SUBDERE

Educación
(escuelas, liceos)

Costo total según
año de inicio

Listado Proyectos FNDR,
SUBDERE

Vialidad
intermedia

Costo total según
año de término

Memorias
MINVU 1992-97

Pavimentos
participativos

Costo total según año de
término
(Sector e ISAR)

Memorias
MINVU 1992-97

Reparación y
conservación

Costo total según año de
término

Memorias
MINVU 1992-97

Pavimentaciones

Costo total según
año de inicio

Listado Proyectos FNDR,
SUBDERE

Vialidad Urbana

Costo total según año de
término

Memorias
MINVU 1992-97

Mejoramiento
Infraestructura
vial urbana

Costo total según año de
término
(“proyectos relevantes”)

Memorias
MOP 1992-97

Inversión, ingresos y
gasto municipal

Todos los destinos

Inversión real en el año
respectivo

Base datos ingresos y gastos
(SUBDERE)

Impuesto predial

Avalúos y predios

Exentos-Afectos

SII (1993, 1998)

Servicios
sociales

Pavimentación

Vialidad urbana

60

(Mideplan 1997 y 1999)

1992
UF/m2
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A.Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
Gran Santiago

14.2
7.9
18.7
8.8
10.3
13.9
3.5
3.5
2.8
2.6
3.0
3.1
2.9
0.6
1.5
1.8
1.8
1.5
1.0
0.5
0.6
0.7
0.7
1.7
1.0
0.9
0.3
0.6
0.8
0.8
0.2
1.5
0.2
0.6
1.9
0.3
0.4
0.5
3.2

1997
UF/m2
22.2
12.2
21.1
11.8
15.1
18.5
7.2
8.8
7.3
7.6
8.3
8.7
7.8
1.9
4.8
4.5
3.6
3.5
1.8
1.8
1.5
1.8
1.2
3.8
3.2
2.5
1.4
2.9
4.8
5.8
0.9
5.5
1.9
2.1
6.8
1.5
1.6
2.8
6.8

Desviación
Standard
1997

Coeficiente
Variabilidad
intracomunal
1997

9.82
1.88
5.36
5.44
13.96

0.44
0.15
0.25
0.46
0.92

3.53
2.59
3.34
1.44
3.58
1.98

0.49
0.29
0.46
0.19
0.43
0.23

0.29
1.99
0.45
0.62
5.44
0.00
3.56
1.94
2.34
1.46
1.10
0.21

0.15
0.42
0.10
0.17
1.55
0.00
1.98
1.29
1.30
1.22
0.29
0.07

0.83
1.39
1.55
3.43
0.09
0.70
1.27
0.66
3.38
1.77
2.40

0.59
0.48
0.32
0.59
0.10
0.13
0.67
0.31
0.50
1.18
1.50

Múltiplos del Precio
Ciudad
1992
1997
4.4
2.4
5.8
2.7
3.2
4.3
1.1
1.1
0.9
0.8
0.9
1.0
0.9
0.2
0.5
0.6
0.6
0.5
0.3
0.2
0.2
0.2
0.2
0.5
0.3
0.3
0.1
0.2
0.3
0.2
0.1
0.5
0.1
0.2
0.6
0.1
0.1
0.2
1.0

3.3
1.8
3.1
1.7
2.2
2.7
1.1
1.3
1.1
1.1
1.2
1.3
1.1
0.3
0.7
0.7
0.5
0.5
0.3
0.3
0.2
0.3
0.2
0.6
0.5
0.4
0.2
0.4
0.7
0.9
0.1
0.8
0.3
0.3
1.0
0.2
0.2
0.4
1.0

Variación 1992-1997
Porcentaje
UF
56.4
55.1
12.7
34.3
46.7
33.1
104.1
149.5
159.3
194.2
174.0
184.0
169.0
229.1
230.5
153.5
99.2
133.2
91.7
237.6
154.4
159.1
66.8
116.7
216.8
177.8
320.5
427.0
466.3
669.2
381.8
259.9
651.3
239.1
264.8
446.6
290.7
460.0
112.3

8.0
4.3
2.4
3.0
4.8
4.6
3.7
5.3
4.5
5.0
5.3
5.6
4.9
1.3
3.4
2.7
1.8
2.0
0.9
1.3
0.9
1.1
0.5
2.0
2.2
1.6
1.1
2.4
3.9
5.1
0.7
4.0
1.6
1.5
5.0
1.2
1.2
2.3
3.6

N° 44

61

Fuentes datos y notas: Valores medios del suelo: estimaciones anuales a partir de datos trimestrales de Trivelli (1992 y 1997), Boletín del Mercado de Suelo, cuadro 5.
Múltiplos del precio Ciudad: (Valor medio comuna/Valor medio área metropolitana).
Porcentaje variación precio del suelo 1992-1997: (Valor medio 1997-Valor medio 1992)/Valor medio 1992 *100. UF Variación precio suelo 1992-1997: Valor medio 1997 - Valor medio 1992.
Coeficiente variabilidad intracomunal: (Desviación Estándar Intracomunal Precio suelo/Valor medio comunal), basado en estimaciones analizadas a partir de datos trimestrales por zonas de
Trivelli (1997) cuadro 7.

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Cuadro 3
VALORIZACIÓN DEL SUELO URBANO SEGÚN TIPOLOGÍA DE COMUNAS DEL GRAN SANTIAGO 1992-1997

Densidad 1992
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A.Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
GRAN SANTIAGO
R2 Precio Suelo 97

Porcentaje
Población 1998
4.2
3.3
2.0
4.3
1.6
15.4
2.5
1.4
1.9
2.3
2.0
1.5
11.6
3.1
2.8
1.7
2.8
1.3
2.2
6.5
2.2
3.9
3.1
2.0
1.9
33.6
1.4
3.6
1.2
7.8
4.4
2.2
7.2
1.0
3.1
2.8
4.5
39.3
100.0

Superficie Has
Total
9 940
1 690
1 440
2 240
2 830
18 140
1 410
740
2 340
1 290
970
950
7 700
1 110
1 070
1 000
1 010
102 370
720
13 300
970
5 420
19 740
1 240
650
148 600
2 100
1 410
4 470
7 080
3 060
670
8 820
5 750
1 620
2 415
15 510
52 905
227 345
0.01

Urb 1992
3 590
1 630
1 440
2 240
2 830
11 730
1 340
740
1 780
1 230
970
950
7 010
910
1 060
1 000
1 000
1 540
720
2 770
860
1 560
860
1 160
650
14 090
1 200
1 390
640
3 250
1 290
660
2 760
560
1 500
1 180
2 360
16 790
49 620
0.16

Total
21.1
102.0
78.2
103.0
28.4
44.4
99.5
106.4
39.9
93.4
119.2
88.1
82.1
140.3
142.9
94.4
133.3
0.5
166.3
20.6
133.9
33.7
7.1
93.3
155.0
11.1
34.9
124.1
13.9
47.2
57.8
165.1
30.6
7.3
101.8
54.3
12.6
32.8
20.3
0.00

Urbana
58.5
105.7
78.2
103.0
28.4
68.7
104.7
106.4
52.5
98.0
119.2
88.1
90.2
171.2
144.3
94.4
134.7
33.6
166.3
98.7
151.1
117.1
163.1
99.7
155.0
117.2
61.1
125.8
97.2
102.9
137.1
167.6
97.8
75.4
109.9
111.2
82.7
103.4
93.0
-0.19

Porcentaje Jefes Hogar
con bajo nivel educac.
1992
11.00
17.00
8.70
32.00
6.60
15.06
45.00
36.00
20.00
36.00
50.00
36.60
37.3
68.00
53.60
39.60
57.00
40.80
63.70
35.60
53.00
60.80
60.00
50.00
64.60
53.9
51.00
56.40
67.10
39.70
70.00
54.00
42.80
51.80
51.90
63.30
56.20
54.9
-0.68

Porcentaje
NBI 1992
2.4
1.7
0.5
6.0
2.0
2.5
9.7
7.0
4.0
7.8
9.3
9.1
7.8
19.0
12.7
11.0
15.0
18.8
11.6
7.9
9.2
18.2
17.0
15.2
17.3
14.4
12.5
12.4
21.3
8.2
10.3
14.0
10.0
21.0
13.0
14.9
15.4
13.9
-0.54

Porcentaje
Pobreza 1998
1.4
2.7
0.0
4.8
0.7
1.9
16.0
6.2
2.7
13.2
11.4
5.4
9.2
26.7
12.8
5.5
15.1
8.5
31.4
9.1
16.3
19.7
19.2
12.3
25.3
16.8
11.6
30.8
24.2
9.6
30.9
12.7
19.6
22.3
13.1
18.7
19.9
19.4
14.6
-0.50

Fuentes datos y notas: Población: datos de CASEN 1998 (MIDEPLAN, 1999). Superficie total y urbana: SERPLAC/ILPES (2000) con base en IGM (Total) e INE (Urbana). Densidad
1992: Población 1992 / Superficie (total o urbana). Porcentaje jefes de hogar con bajo nivel educativo: porcentaje con menos de 10 años escolaridad (elaboración propia a partir de
INE, Censo Población, Cuadro 47). Porcentaje NBI: porcentaje de viviendas censales sin red pública de agua potable dentro de la vivienda, en Mac Donald et al (1994).
Porcentaje pobreza 1998: porcentaje comunal de pobreza en PNUD (1999) con base en CASEN 1998. Los índices sociales por zonas son promedios simples.

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

62

Cuadro 4

POBLACIÓN, SUPERFICIE, DENSIDADES E ÍNDICES SOCIOECONÓMICOS SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGIA

Población
Ñuñoa
Santiago
Las Condes
Providencia. Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A.Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
GRAN SANTIAGO

1992
165 019
214 590

1998
174 196
229 663

359 746
739 355
137 907
75 582
88 911
121 173
112 882
79 104
615 559
158 112
153 540
93 366
135 884
45 686
111 128
270 444
130 640
183 825
141 321
115 687
102 102
1 641 735
72 576
175 695
62 645
342 260
180 042
119 940
265 283
42 960
163 098
131 856
193 748
1 750 103
4 746 752

418 493
822 352
135 277
73 192
100 523
125 166
107 354
79 320
620 832
166 613
150 166
93 235
148 992
67 777
116 512
347 482
119 577
206 732
163 963
108 337
101 623
1 791 009
76 478
190 607
65 420
414 929
236 435
114 972
386 236
53 870
165 476
151 574
241 910
2 097 907
5 332 100

Aumento
Porcentaje
N
Variación
9 177
5.6
15 073
7.0
58 747
82 997
-2 630
-2 390
11 612
3 993
-5 528
216
5 273
8 501
-3 374
-131
13 108
22 091
5 384
77 038
-11 063
22 907
22 642
-7 350
-479
149 274
3 902
14 912
2 775
72 669
56 393
-4 968
120 953
10 910
2 378
19 718
48 162
347 804
585 348

16.3
11.2
-1.9
-3.2
13.1
3.3
-4.9
0.3
0.9
5.4
-2.2
-0.1
9.6
48.4
4.8
28.5
-8.5
12.5
16.0
-6.4
-0.5
9.1
5.4
8.5
4.4
21.2
31.3
-4.1
45.6
25.4
1.5
15.0
24.9
19.9
12.3

Razón Valor suelo/
Ingreso Medio

Ingreso Medio Hogar (UF)

Razon Ing
Quintil 1
Porcentaje
variación
-0.82
-9.52

1992
53.0
28.3

1998
80.0
40.7

1992
0.157
0.323

1998
0.155
0.292

120.9
67.4
32.0
28.3
102.6
29.6
27.6
50.0
45.0
18.0
20.8
40.5
19.1
130.0
15.7
25.5
18.2
20.9
19.7
26.0
20.6
31.2
26.2
19.5
19.5
24.8
17.6
23.9
33.2
21.3
26.5
22.8
23.6
23.5

124.0
81.5
26.8
35.9
112.4
38.7
28.3
41.9
47.3
19.5
25.4
36.8
24.6
186.6
19.3
32.3
25.3
30.8
25.4
23.8
22.3
39.3
31.8
23.2
28.0
40.6
18.6
32.8
25.5
25.4
25.5
22.8
24.3
27.1
41.0

0.137

0.136

-0.48

2.9

0.119
0.107
0.033
0.140
0.135
0.089

0.122
0.129
0.061
0.207
0.147
0.197

143.19
96.73
136.75
125.25
167.15
238.98

0.6
0.8
1.2
1.4
0.7
1.4

0.029
0.079
0.042
0.059
0.017
0.098
0.027
0.020
0.044
0.022
0.088
0.048

0.091
0.170
0.121
0.111
0.022
0.103
0.067
s.d
0.066
0.160
0.139
s.d

204.47
171.30
178.91
54.77
62.42
55.70
166.16
s.d
75.45
29.52
136.91
192.15

0.3
0.7
0.8
0.5
0.7
0.3
0.4
sd
0.3
0.7
0.6

0.040
0.041
0.063
0.057
0.013
0.066
0.010
0.030
0.110
0.011
0.019

0.077
0.294
0.157
0.123
0.106
sd
0.084
0.061
0.192
0.132
0.083

247.52
342.72
294.47
368.91
354.66

0.0
0.4
1.2
0.8
0.9
0.3

878.04
184.52
279.96
447.12
279.11

0.4
0.3
0.8
0.5
0.3

s.d

0.12

0.88

63

N° 44

Fuentes datos y notas: UF 1992: $ 8.577,94. UF 1998: $ 14 673.35.
Razón precio terreno/Ingreso: (Precio promedio suelo UF/m2 al IV trimestre año respectivo en Trivelli, 1992 y 1998 / Ingreso promedio hogar a Noviembre año respectivo).
Fuente datos Población e Ingreso Medio de los Hogares: MIDEPLAN (1999), Encuesta CASEN 1998: Tomo V Modulo Comunal RM, División Social, Dpto. Información Social.
MIDEPLAN (1997) Encuesta CASEN 1992: Modulo Comunal, Tablas 9 y 13, División Social. Promedio ingreso quintil 1 en 1998: $86.075 (5.8 UF).

1998
2.1
2.0

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Cuadro 5

PRESIÓN DEMOGRÁFICA, INGRESO PROMEDIO DE LOS HOGARES Y RAZÓN PRECIO SUELO/INGRESOS
SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGIA, 1992-1998

Ñuñoa
Santiago
Providencia, Vitacura,
Las Condes
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macul
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A.Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
GRAN SANTIAGO

Pobres
1992
11 842
50 370
3 372
65 584
36 019
15 276
5 661
27 547
23 562
14 420
122 485
55 449
52 020
14 616
46 207
11 554
36 893
52 080
49 128
55 255
40 913
30 459
33 439
478 013
15 936
60 333
23 986
78 916
79 476
45 265
64 999
15 216
39 546
39 196
64 960
527 829
1 193 911

No pobres
1992
153 177
164 220
356 374
673 771
101 888
60 306
83 250
93 626
89 320
64 684
493 074
102 663
101 520
78 750
89 677
34 132
74 235
218 364
81 512
128 570
100 408
85 228
68 663
1 163 722
56 640
115 362
38 659
263 344
100 566
74 675
200 284
27 744
123 552
92 660
128 788
1 222 274
3 552 841

Porcentaje
pobres
AMGS
1.0
4.2
0.3
5.5
3.0
1.3
0.5
2.3
2.0
1.2
10.3
4.6
4.4
1.2
3.9
1.0
3.1
4.4
4.1
4.6
3.4
2.6
2.8
40.0
1.3
5.1
2.0
6.6
6.7
3.8
5.4
1.3
3.3
3.3
5.4
44.2
100.0

Porcentaje
no pobres
AMGS
4.3
4.6
10.0
19.0
2.9
1.7
2.3
2.6
2.5
1.8
13.9
2.9
2.9
2.2
2.5
1.0
2.1
6.1
2.3
3.6
2.8
2.4
1.9
32.8
1.6
3.2
1.1
7.4
2.8
2.1
5.6
0.8
3.5
2.6
3.6
34.4
100.0

Diferencial
-3.3
-0.4
-9.7
-13.5
0.1
-0.4
-1.9
-0.3
-0.5
-0.6
-3.6
1.8
1.5
-1.0
1.3
0.0
1.0
-1.8
1.8
1.0
0.6
0.2
0.9
7.3
-0.3
1.8
0.9
-0.8
3.8
1.7
-0.2
0.5
-0.2
0.7
1.8
9.8

Pobres
1998
4 703
11 024

No pobres
1998
169 493
218 639

3 749
19 476
21 644
4 538
2 714
16 522
12 238
4 283
61 940
44 486
19 221
5 128
22 498
5 761
36 585
31 621
19 491
40 726
31 481
13 325
25 711
296 034
8 871
58 707
15 832
39 833
73 058
14 601
75 702
12 013
21 677
28 344
48 140
396 780
774 230

414 744
802 876
113 633
68 654
97 809
108 644
95 116
75 037
558 892
122 127
130 945
88 107
126 494
62 016
79 927
315 861
100 086
166 006
132 482
95 012
75 912
1 494 975
67 607
131 900
49 588
375 096
163 377
100 371
310 534
41 857
143 799
123 230
193 770
1 701 127
4 557 870

Fuente datos y notas :
1998: MIDEPLAN (1999) Encuesta CASEN 1998, Tomo y Módulo Comunal RM, División Social, Dpto. Información Social
1992: MIDEPLAN (1997) Encuesta CASEN 1992: Módulo Comunal, Tablas 9 y 13, División Social.

Porcentaje
pobres
AMGS
0.6
1.4
0.5
2.5
2.8
0.6
0.4
2.1
1.6
0.6
8.0
5.7
2.5
0.7
2.9
0.7
4.7
4.1
2.5
5.3
4.1
1.7
3.3
38.2
1.1
7.6
2.0
5.1
9.4
1.9
9.8
1.6
2.8
3.7
6.2
51.2
100.0

Porcentaje
no pobres
AMGS
3.7
4.8
9.1
17.6
2.5
1.5
2.1
2.4
2.1
1.6
12.3
2.7
2.9
1.9
2.8
1.4
1.8
6.9
2.2
3.6
2.9
2.1
1.7
32.8
1.5
2.9
1.1
8.2
3.6
2.2
6.8
0.9
3.2
2.7
4.3
37.3
100.0

Diferencial
-3.1
-3.4
-8.6
-15.1
0.3
-0.9
-1.8
-0.2
-0.5
-1.1
-4.3
3.1
-0.4
-1.3
0.1
-0.6
3.0
-2.8
0.3
1.6
1.2
-0.4
1.7
5.4
-0.3
4.7
1.0
-3.1
5.9
-0.3
3.0
0.6
-0.4
1.0
2.0
13.9

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

64

Cuadro 6

DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LA POBLACIÓN POBRE Y NO POBRE 1992-1998 SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGÍA

STOCK 1992
Comunas
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
GRAN SANTIAGO

52 120
45 177
35 161
60 574
18 156
211 188
32 423
19 359
21 884
28 534
25 328
19 482
147 010
34 039
33 954
22 174
30 334
10 320
25 189
62 246
29 012
41 225
31 872
28 020
22 367
370 752
16 732
38 795
13 114
80 216
38 119
26 155
60 736
9 324
37 713
28 463
41 417
390 784
1 119 734

Número permisos
1992-1997
20 616
7 388
12 427
14 913
5 294
60 638
1 188
332
2 502
1 568
407
2 270
8 267
1 006
1 671
812
1 338
3 274
941
48 619
378
7 791
16 140
474
598
83 042
1 547
1 933
3 296
17 618
3 691
1 996
50 019
11 423
1 719
689
11 276
105 207
257 154

Porcentaje crecimiento
stock 1992-1997
39.6
16.4
35.3
24.6
29.2
28.7
3.7
1.7
11.4
5.5
1.6
11.7
5.6
3.0
4.9
3.7
4.4
31.7
3.7
78.1
1.3
18.9
50.6
1.7
2.7
22.4
9.2
5.0
25.1
22.0
9.7
7.6
82.4
122.5
4.6
2.4
27.2
26.9
23.0

Vivienda privada
porcentaje del aumento
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
ALTA
MEDIO-ALTA
ALTA
ALTA
MEDIO-BAJA
ALTA
MEDIO-BAJA
BAJA
ALTA
BAJA
ALTA
MEDIO-BAJA
MEDIO-ALTA
MEDIO-ALTA
ALTA
BAJA
MEDIO-ALTA
ALTA
BAJA
ALTA
MEDIO-ALTA
BAJA
BAJA
MEDIO-BAJA
MEDIO-BAJA
MEDIO-ALTA
BAJA
BAJA
MEDIO-BAJA
MEDIO-ALTA

M2 permisos
1992-1997
3 284 493
641 983
1 272 928
1 117 196
1 101 517
7 418 117
90 314
26 242
319 765
97 316
19 456
186 810
739 903
40 917
95 063
55 095
57 839
693 854
39 432
2 446 078
14 751
682 118
932 839
27 496
24 171
5 109 653
80 213
85 562
283 073
1 384 615
153 027
89 215
2 413 378
563 030
98 584
33 826
541 760
5 726 283
18 993 956

N° 44

65

Fuentes datos y notas: Stock habitacional (Censo 1992) y número permisos: Boletín Estadístico Cámara Chilena de la Construcción (1994 a 1998).
Permisos: edificación aprobada en el AMGS entre el 1 de Enero y 24 de Diciembre de cada año.
Porcentaje crecimiento stock = (Número permisos/ stock)*100.
Porcentaje vivienda privada: estimación por diferencia del número de permisos con obras del Serviu terminadas en Memorias MINVU.
Rangos porcentajes vivienda privada:
BAJA: Menos del 50% de los permisos de edificación.
MEDIO-BAJA: 50 a 75%. MEDIO-ALTA: 75 a 90%. ALTA: más del 90%.

Porcentaje M2
AMGS 1992-1997
17.3
3.4
6.7
5.9
5.8
39.1
0.5
0.1
1.7
0.5
0.1
1.0
3.9
0.2
0.5
0.3
0.3
3.7
0.2
12.9
0.1
3.6
4.9
0.1
0.1
26.9
0.4
0.5
1.5
7.3
0.8
0.5
12.7
3.0
0.5
0.2
2.9
30.1
100.0

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Cuadro 7

DINÁMICA HABITACIONAL 1992-1997 SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGÍA

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

66

Cuadro 8
ESTIMACIÓN INVERSIÓN PÚBLICA EN MEJORAMIENTO URBANO SEGÚN TIPO DE BIEN POR COMUNAS CLASIFICADAS SEGÚN TIPOLOGÍA
TOTAL INVERSIÓN
Subtotal Bienes locales
Subtotal Interlocal
VARIACIÓN INVERSIÓN TOTAL
Variación Subtotal Bienes locales
Comunas
1992-1997 Porcentaje 1992-1997 Porcentaje 1992-1997 Porcentaje
1992
1993-1997 Porcentaje
1992
1993-1997 Porcentaje
AMGS
AMGS
AMGS
Promedio
Variación
promedio
variación
Las Condes
1 731 922
6.5
1 731 922
8.7
0
0.0
264 498
293 485
11.0
264 498
293 485
11.0
Ñuñoa
614 652
2.3
374 806
1.9
239 847
3.5
213 845
80 162
-62.5
50 536
64 854
28.3
Providencia
1 623 689
6.1
1 623 689
8.1
0
0.0
317 485
261 241
-17.7
317 485
261 241
-17.7
Santiago
2 522 160
9.4
2 178 745
10.9
343 416
5.0
444 033
415 626
-6.4
361 455
363 458
0.6
Vitacura
712 342
2.7
712 342
3.6
0
0.0
52 968
131 875
149.0
52 968
131 875
149.0
GRUPO I
7 204 766
26.8
6 621 503
33.1
583 262,5
8.5
1 292 828
1 182 388
-8.5
1 046 941
1 114 912
6.5
Est. Central
855 222
3.2
355 069
1.8
500 153
7.3
25 670
165 910
546.3
25 670
65 880
156.6
Independencia
149 543
0.6
146 678
0.7
2 865
0.0
7 016
28 505
306.3
7 016
27 932
298.1
La Reina
361 087
1.3
361 087
1.8
0
0.0
36 063
65 005
80.3
36 063
65 005
80.3
Macúl
924 408
3.4
261 042
1.3
663 366
9.7
18 027
181 276
905.6
18 027
48 603
169.6
San Joaquín
647 388
2.4
331 812
1.7
315 576
4.6
66 175
116 243
75.7
66 175
53 127
-19.7
San Miguel
542 402
2.0
255 908
1.3
286 493
4.2
39 638
100 553
153.7
39 638
43 254
9.1
GRUPO II
3 480 051
13.0
1 711 597
8.6
1 768 454,5
25.9
192 589
657 492
241.4
192 589
303 801
57.7
Cerro Navia
652 636
2.4
546 891
2.7
105 745
1.5
85 103
113 507
33.4
85 103
92 358
8.5
Conchalí
1 453 643
5.4
396 739
2.0
1 056 904
15.5
513 048
188 119
-63.3
105 025
58 343
-44.4
La Cisterna
302 108
1.1
236 277
1.2
65 831
1.0
118 248
36 772
-68.9
118 248
23 606
-80.0
La Granja
547 997
2.0
286 181
1.4
261 816
3.8
60 239
97 552
61.9
60 239
45 188
-25.0
Lo Barnechea
449 577
1.7
449 577
2.2
0
0.0
14 497
87 016
500.2
14 497
87 016
500.2
Lo Espejo
475 784
1.8
214 337
1.1
261 447
3.8
19 382
91 280
370.9
19 382
38 991
101.2
Maipú
2 022 212
7.5
1 893 249
9.5
128 963
1.9
159 628
372 517
133.4
159 628
346 724
117.2
P.A.Cerda
784 665
2.9
322 380
1.6
462 285
6.8
32 448
150 444
363.6
32 448
57 986
78.7
Peñalolén
664 084
2.5
533 892
2.7
130 192
1.9
102 174
112 382
10.0
102 174
86 344
-15.5
Pudahuel
649 677
2.4
457 462
2.3
192 215
2.8
30 847
123 766
301.2
30 847
85 323
176.6
Quinta Normal
373 431
1.4
204 184
1.0
169 247
2.5
28 034
69 079
146.4
28 034
35 230
25.7
San Ramón
353 900
1.3
282 898
1.4
71 002
1.0
36 537
63 473
73.7
36 537
49 272
34.9
GRUPO III
8 729 714
32.5
5 824 067
29.1
2 905 646,5
42.5
1 200 186
1 505 906
25.5
792 163
1 006 381
27.0
Cerrillos
226 091
0.8
195 454
1.0
30 637
0.4
29 703
39 278
32.2
29 703
33 150
11.6
El Bosque
809 548
3.0
485 600
2.4
323 947
4.7
44 083
153 093
247.3
44 083
88 304
100.3
Huechuraba
403 501
1.5
320 765
1.6
82 736
1.2
18 310
77 038
320.8
18 310
60 491
230.4
La Florida
1 158 127
4.3
1 026 028
5.1
132 099
1.9
100 901
211 445
109.6
100 901
185 025
83.4
La Pintana
724 839
2.7
647 273
3.2
77 567
1.1
74 263
130 115
75.2
74 263
114 602
54.3
Lo Prado
313 222
1.2
280 856
1.4
32 366
0.5
58 686
50 907
-13.3
58 686
44 434
-24.3
Puente Alto
906 195
3.4
696 530
3.5
209 666
3.1
74 787
166 282
122.3
74 787
124 348
66.3
Quilicura
944 018
3.5
535 994
2.7
408 023
6.0
470 467
94 710
-79.9
62 443
94 710
51.7
Recoleta
494 713
1.8
491 881
2.5
2 832
0.0
53 860
88 171
63.7
53 860
87 604
62.7
Renca
558 539
2.1
375 060
1.9
183 479
2.7
109 199
89 868
-17.7
109 199
53 172
-51.3
San Bernardo
784 215
2.9
784 215
3.9
0
0.0
86 409
139 561
61.5
86 409
139 561
61.5
GRUPO IV
7 323 008
27.3
5 839 656
29.2
1 483 353
21.7
1 120 668
1 240 468
10.7
712 644
1 025 402
43.9
Gran Santiago
26 837 539
100.0
19 996 823
100.0
6 840 716
100.0
3 806 271
4 606 254
21.0
2 744 337
3 450 497
25.7
R2 Porcentaje Variación
Suelo 1992-1997
0.01
0.01
0.00
0.00
0.00
Rr2 Variación UF Suelo
1992-1997
0.00
0.01
0.00
0.00
0.00
Fuente datos y notas: Elaboración propia en base a memorias MINVU, MOP, Subdere (1999) y León (1998).
Inversión Pública: Sumatoria inversión global ministerios, gobierno regional y municipal.
Promedio anual 1993-1997: (inversión global 1993-1997 / 5 años}.
Porcentaje variación 1992-1997: (Promedio anual inversión 1993-1997 - Inversión año 1992) / Inversión año 1992 *100.

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 44

Cuadro 9
ESTIMACIÓN INVERSIÓN (UF) PER CÁPITA EN MEJORAMIENTO URBANO SEGÚN ORIGEN
POR COMUNAS CLASIFICADAS SEGÚN TIPOLOGÍA
Inversión per cápita 1992-1997
(UF/Hab.)
COMUNA

Total

Gobierno Central

Municipal

Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macul
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P. A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
AMGS
R2 porcentaje Variación del
suelo 1992-97
R2 Variación UF
Suelo 1992-97

7.72
3.53
14.75
10.98
8.47
8.76
6.32
2.04
3.59
7.39
6.03
6.84
5.61
3.92
9.68
3.24
3.68
6.63
4.08
5.82
6.56
3.21
3.96
3.45
3.48
4.87
2.96
4.25
6.17
2.79
3.07
2.72
2.35
17.52
2.99
3.68
3.24
3.49
5.03
-0.11

0.01
1.81
0.03
1.63
0.02
0.85
5.12
0.85
1.04
6.02
4.72
4.62
4.00
2.43
8.18
1.60
2.85
0.60
3.36
0.76
5.73
2.03
2.67
2.48
2.88
2.80
1.87
2.89
2.74
1.40
1.57
1.72
1.59
12.06
1.19
2.01
1.86
2.02
2.35
0.00

7.71
1.72
14.72
9.35
8.45
7.91
1.20
1.19
2.55
1.37
1.31
2.22
1.60
1.48
1.50
1.64
0.83
6.04
0.72
5.06
0.83
1.18
1.29
0.97
0.60
2.08
1.09
1.36
3.43
1.39
1.49
1.01
0.76
5.46
1.80
1.67
1.38
1.47
2.68
-0.14

0.00

0.01

0.03

Fuente: Elaboración propia en base a memorias MINVU (1992-1997), MOP, Subdere (1999) y León (1997) y CASEN 1998
en MIDEPLAN 1999.
UF 1992-97 por habitante: sumatoria inversión 1992-97/ población según CASEN 1998.
Inversión del Gobierno Central: sumatoria de la inversión en vialidad, equipamiento, pavimentos y servicios locales del
MINVU, MOP y FNDR.

67

Comunas
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
AMGS

Número predios
1993
1998
82 356
138 455
48 266
64 028
67 865
98 038
98 179
110 983
27 031
41 138
323 697
452 642
30 805
31 855
18 365
18 625
21 675
25 056
27 052
28 785
23 706
24 526
17 950
24 256
139 553
153 103
28 535
28 819
29 073
29 078
19 921
21 100
25 795
29 191
9 296
15 598
21 824
23 036
57 552
99 644
26 206
27 727
32 977
41 020
25 123
41 662
22 460
22 516
18 878
19 473
317 640
398 864
14 372
14 985
35 117
38 182
10 293
13 645
76 106
91 611
36 197
40 574
22 581
23 385
54 478
93 631
7 296
19 173
35 487
36 629
24 857
26 137
36 436
47 833
353 220
445 785
1 134 110
1 450 394

Porcentaje
Variación
1993-1998
68.1
32.7
44.5
13.0
52.2
39.8
3.4
1.4
15.6
6.4
3.5
35.1
9.7
1.0
0.02
5.9
13.2
67.8
5.6
73.1
5.8
24.4
65.8
0.2
3.2
25.6
4.3
8.7
32.6
20.4
12.1
3.6
71.9
162.8
3.2
5.1
31.3
26.2
27.9

Número predios exentos
1993
1998
5 820
5 520
17 802
19 721
4 473
5 089
29 139
29 757
343
259
57 618
60 201
24 475
25 931
14 137
13 823
4 717
5 079
17 552
20 043
18 519
19 821
7 741
8 130
87 081
92 780
26 471
26 896
26 144
26 465
11 480
11 770
23 859
27 421
1 859
3 567
20 662
21 796
49 387
90 547
20 988
24 399
29 180
34 901
23 444
39 918
17 737
17 030
17 201
18 113
268 406
342 624
11 242
11 908
30 603
34 825
9 671
12 008
60 696
77 369
35 370
39 710
20 245
21 009
51 204
89 855
6 460
17 630
26 343
26 091
23 472
24 847
30 015
42 268
305 182
397 640
718 451
893 516

Porcentaje
Variación
1993-1998
-5.2
10.8
13.8
2.1
-24.5
4.5
5.9
-2.2
7.7
14.2
7.0
5.0
6.5
1.6
1.2
2.5
14.9
91.9
5.5
83.3
16.3
19.6
70.3
-4.0
5.3
27.7
5.9
13.8
24.2
27.5
12.3
3.8
75.5
172.9
-1.0
5.9
40.8
30.3
24.4

Número predios afectos
1993
1998
76 536
132 935
30 464
44 307
63 392
92 949
69 040
81 226
26 688
40 879
266 079
392 441
6 330
5 924
4 228
4 802
16 958
19 977
9 500
8 742
5 187
4 705
10 209
16 126
52 472
60 323
2 064
1 923
2 929
2 613
8 441
9 330
1 936
1 770
7 437
12 031
1 162
1 240
8 165
9 097
5 218
3 328
3 797
6 119
1 679
1 744
4 723
5 486
1 677
1 360
49 234
56 240
3 130
3 077
4 514
3 357
622
1 637
15 410
14 242
827
864
2 336
2 376
3 274
3 776
836
1 543
9 144
10 538
1 385
1 290
6 421
5 565
48 038
48 145
415 659
556 878

Fuente datos y notas: Elaboración propia a partir de avalúo 1998: Estadísticas de Bienes Raíces No Agrícolas, Primer semestre 1998 (SII, 1998).
Avalúo 1993: Estadísticas de Bienes Raíces, Informativo N° 003, cifras al 1° de julio de 1993 (SII, 1993).
Santiago acumula datos de los distritos catastrales de Santiago Centro, Oeste, Sur.
En 1998, salvo Lo Espejo, la totalidad de las comunas están reavaluadas.

Porcentaje
Variación
1993-1998
73.7
45.4
46.6
17.7
53.2
47.5
-6.4
13.6
17.8
-8.0
-9.3
58.0
15.0
-6.8
-10.8
10.5
-8.6
61.8
6.7
11.4
-36.2
61.2
3.9
16.2
-18.9
14.2
-1.7
-25.6
163.2
-7.6
4.5
1.7
15.3
84.6
15.2
-6.9
-13.3
0.2
34.0

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

68

Cuadro 10
EVOLUCIÓN PREDIOS NO AGRÍCOLAS 1992-1997 POR TIPO SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGÍA

Comunas
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
AMGS

Avalúo Promedio
UF/predio
1993
1998
936
1 809
660
1 016
878
1 308
1014
1 759
1301
2 360
937
1 626
439
623
497
776
818
1 663
511
879
463
677
640
962
549
923
184
284
267
433
437
713
229
311
1313
3 513
229
235
344
501
322
396
200
384
224
321
347
602
211
296
306
538
490
957
276
367
243
593
301
478
129
180
224
371
241
350
313
930
369
727
238
397
320
453
277
461
507
894

Porcentaje
Variación
1993-1998
93.2
53.9
49.1
73.6
81.4
73.6
42.0
56.2
103.3
72.1
46.3
50.4
67.9
54.2
62.6
63.0
36.2
167.6
3.0
45.6
23.0
91.5
43.1
73.3
40.4
75.9
95.0
32.7
143.9
58.8
39.3
65.5
45.0
197.3
96.7
66.7
41.6
66.1
76.4

Avalúo Total UF
1993
1998
77 103 914
250 446 845
31 858 450
65 041 601
59 565 911
128 274 381
99 505 602
195 242 173
35 168 923
97 092 916
303 202 800
736 097 915
13 521 452
19 852 708
9 123 263
14 450 039
17 731 366
41 678 277
13 825 133
25 313 737
10 975 373
16 616 341
11 488 598
23 341 813
76 665 184
141 252 914
5 253 463
8 181 456
7 752 015
12 605 119
8 712 214
15 036 816
5 898 379
9 090 497
12 201 700
54 790 147
4 988 251
5 423 934
19 819 074
49 946 095
8 429 701
10 974 142
6 603 848
15 732 955
5 628 078
13 354 937
7 798 321
13 544 814
3 978 388
5 759 889
97 063 430
214 440 800
7 049 294
14 334 541
9 705 488
14 003 252
2 503 946
8 097 185
22 889 878
43 759 879
4 675 614
7 298 304
5 054 198
8 665 003
13 130 452
32 731 222
2 281 782
17 825 515
13 111 828
26 623 836
5 915 985
10 369 584
11 650 718
21 650 899
97 969 182
205 359 220
574 900 596
1 297 150 849

Porcentaje
Variación
1993-1998
224.8
104.2
115.3
96.2
176.1
142.8
46.8
58.4
135.1
83.1
51.4
103.2
84.2
55.7
62.6
72.6
54.1
349.0
8.7
152.0
30.2
138.2
137.3
73.7
44.8
120.9
103.3
44.3
223.4
91.2
56.1
71.4
149.3
681.2
103.1
75.3
85.8
109.6
125.6

Avalúo Afecto UF
1993
1998
45 512 508
168 258 761
12 422 235
28 422 191
37 545 453
83 207 322
66 533 077
131 705 810
22 578 462
69 542 882
184 591 735
481 136 966
3 504 039
6 013 608
2 537 734
4 925 302
8 431 227
23 307 824
4 862 565
10 867 271
4 199 534
6 844 265
4 759 981
10 602 196
28 295 080
62 560 466
657 739
1 309 462
1 157 531
3 174 215
2 547 402
4 838 739
691 730
1 090 755
8 868 431
44 520 314
349 478
501 426
4 393 915
12 459 476
1 351 300
1 829 905
851 712
4 553 324
1 043 141
2 515 517
2 642 862
5 213 820
456 641
658 375
25 011 882
82 665 328
2 808 645
7 073 596
1 063 495
1 494 068
454 708
4 900 213
3 216 437
9 159 537
247 504
409 664
449 925
770 510
1 915 106
4 586 873
902 495
12 373 190
4 266 193
10 463 597
1 664 446
3 975 606
3 054 114
7 223 159
20 043 069
62 430 014
273 351 499
688 792 775

Porcentaje
Variación
1993-1998
269.7
128.8
121.6
98.0
208.0
160.6
71.6
94.1
176.4
123.5
63.0
122.7
121.1
99.1
174.2
89.9
57.7
402.0
43.5
183.6
35.4
434.6
141.1
97.3
44.2
230.5
151.9
40.5
977.7
184.8
65.5
71.3
139.5
1 271.0
145.3
138.9
136.5
211.5
152.0

Avalúo Exento UF
1993
1998
31 591 406
82 188 084
19 436 215
36 619 409
22 020 458
45 067 059
32 972 525
63 536 362
12 590 461
27 550 034
118 611 065
254 960 949
10 017 413
13 839 099
6 585 529
9 524 737
9 300 139
18 370 453
8 962 568
14 446 465
6 775 839
9 772 075
6 728 617
12 739 617
48 370 104
78 692 448
4 595 724
6 871 993
6 594 485
9 430 904
6 164 812
10 198 078
5 206 649
7 999 742
3 333 269
10 269 832
4 638 773
4 922 508
15 425 159
37 486 619
7 078 400
9 144 237
5 752 135
11 179 631
4 584 937
10 839 420
5 155 459
8 330 993
3 521 747
5 101 515
72 051 548
131 775 472
4 240 649
7 260 945
8 641 993
12 509 184
2 049 238
3 196 971
19 673 441
34 600 341
4 428 109
6 888 641
4 604 273
7 894 492
11 215 346
28 144 349
1 379 287
5 452 325
8 845 634
16 160 239
4 251 539
6 393 978
8 596 604
14 427 740
77 926 113
142 929 206
301 549 097
608 358 074

Porcentaje
Variación
1993-1998
160.2
88.4
104.7
92.7
118.8
115.0
38.2
44.6
97.5
61.2
44.2
89.3
62.7
49.5
43.0
65.4
53.6
208.1
6.1
143
29.2
94.4
136.4
61.6
44.9
82.9
71.2
44.7
56.0
75.9
55.6
71.5
150.9
295.3
82.7
50.4
67.8
83.4
101.7

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Cuadro 11
EVOLUCIÓN AVALÚO NO AGRÍCOLA 1992-1997 POR TIPO SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGÍA

Fuente datos y notas: Elaboración propia a partir de avalúo 1998: Estadísticas de Bienes Raíces No Agrícolas, Primer semestre 1998 (SII, 1998).
Avalúo 1993: Estadísticas de Bienes Raíces, Informativo N° 003, cifras al 1° de julio de 1993 (SII, 1993).
Santiago acumula datos de los distritos catastrales de Santiago Centro, Oeste, Sur.
En 1998, salvo Lo Espejo, la totalidad de las comunas están reavaluadas.
Avalúo promedio = Avalúo total / Total predios
N° 44

69

Comunas
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
Gran Santiago

Porcentaje avalúo AMGS 1993
Exento
Afecto
Diferencial
10.5
6.4
7.3
10.9
4.2
39.3
3.3
2.2
3.1
3.0
2.2
2.2
16.0
1.5
2.2
2.0
1.7
1.1
1.5
5.1
2.3
1.9
1.5
1.7
1.2
23.9
1.4
2.9
0.7
6.5
1.5
1.5
3.7
0.5
2.9
1.4
2.9
25.8
100.0

16.6
4.5
13.7
24.3
8.3
67.5
1.3
0.9
3.1
1.8
1.5
1.7
10.4
0.2
0.4
0.9
0.3
3.2
0.1
1.6
0.5
0.3
0.4
1.0
0.2
9.2
1.0
0.4
0.2
1.2
0.1
0.2
0.7
0.3
1.6
0.6
1.1
7.3
100.0

-6.2
1.9
-6.4
-13.4
-4.1
-28.2
2.0
1.3
-0.0
1.2
0.7
0.5
5.7
1.3
1.8
1.1
1.5
-2.1
1.4
3.5
1.9
1.6
1.1
0.7
1.0
14.7
0.4
2.5
0.5
5.3
1.4
1.4
3.0
0.1
1.4
0.8
1.7
18.5
0.0

Porcentaje avalúo AMGS 1998
Exento
Afecto
Diferencial
13.5
6.0
7.4
10.4
4.5
41.9
2.3
1.6
3.0
2.4
1.6
2.1
12.9
1.1
1.6
1.7
1.3
1.7
0.8
6.2
1.5
1.8
1.8
1.4
0.8
21.7
1.2
2.1
0.5
5.7
1.1
1.3
4.6
0.9
2.7
1.1
2.4
23.5
100.0

24.4
4.1
12.1
19.1
10.1
69.9
0.9
0.7
3.4
1.6
1.0
1.5
9.1
0.2
0.5
0.7
0.2
6.5
0.1
1.8
0.3
0.7
0.4
0.8
0.1
12.0
1.0
0.2
0.7
1.3
0.1
0.1
0.7
1.8
1.5
0.6
1.0
9.1
100.0

-10.9
1.9
-4.7
-8.7
-5.6
-27.9
1.4
0.9
-0.4
0.8
0.6
0.6
3.9
0.9
1.1
1.0
1.2
-4.8
0.7
4.4
1.2
1.2
1.4
0.6
0.7
9.7
0.2
1.8
-0.2
4.4
1.1
1.2
4.0
-0.9
1.1
0.5
1.3
14.4
0.0

Porcentaje predios AMGS 1993
Exentos
Afectos
Diferencial
0.8
2.5
0.6
4.1
0.0
8.0
3.4
2.0
0.7
2.4
2.6
1.1
12.1
3.7
3.6
1.6
3.3
0.3
2.9
6.9
2.9
4.1
3.3
2.5
2.4
37.4
1.6
4.3
1.3
8.4
4.9
2.8
7.1
0.9
3.7
3.3
4.2
42.5
100.0

18.4
7.3
15.3
16.6
6.4
64.0
1.5
1.0
4.1
2.3
1.2
2.5
12.6
0.5
0.7
2.0
0.5
1.8
0.3
2.0
1.3
0.9
0.4
1.1
0.4
11.8
0.8
1.1
0.1
3.7
0.2
0.6
0.8
0.2
2.2
0.3
1.5
11.6
100.0

-17.6
-4.9
-14.6
-12.6
-6.4
-56.0
1.9
1.0
-3.4
0.2
1.3
-1.4
-0.5
3.2
2.9
-0.4
2.9
-1.5
2.6
4.9
1.7
3.1
2.9
1.3
2.0
25.5
0.8
3.2
1.2
4.7
4.7
2.3
6.3
0.7
1.5
2.9
2.6
30.9
0.0

Fuente datos y notas: Elaboración propia a partir de avalúo 1998: Estadísticas de Bienes Raíces No Agrícolas, Primer semestre 1998 (SII, 1998).
Avalúo 1993: Estadísticas de Bienes Raíces, Informativo N° 003, cifras al 1° de julio de 1993 (SII, 1993).
Santiago acumula datos de los distritos catastrales de Santiago Centro, Oeste, Sur.
En 1998, salvo Lo Espejo, la totalidad de las comunas están reavaluadas.

Porcentaje predios AMGS 1998
Exentos
Afectos
Diferencial
0.6
2.2
0.6
3.3
0.0
6.7
2.9
1.5
0.6
2.2
2.2
0.9
10.4
3.0
0.0
1.3
3.1
0.4
2.4
10.1
2.7
3.9
4.5
1.9
2.0
38.3
1.3
3.9
1.3
8.7
4.4
2.4
10.1
2.0
2.9
2.8
4.7
44.5
100.0

23.9
8.0
16.7
14.6
7.3
70.5
1.1
0.9
3.6
1.6
0.8
2.9
10.8
0.3
0.5
1.7
0.3
2.2
0.2
1.6
0.6
1.1
0.3
1.0
0.2
10.1
0.6
0.6
0.3
2.6
0.2
0.4
0.7
0.3
1.9
0.2
1.0
8.6
100.0

-23.3
-5.7
-16.1
-11.3
-7.3
-63.7
1.8
0.7
-3.0
0.7
1.4
-2.0
-0.4
2.7
-0.5
-0.4
2.8
-1.8
2.2
8.5
2.1
2.8
4.2
0.9
1.8
28.2
0.8
3.3
1.0
6.1
4.3
1.9
9.4
1.7
1.0
2.5
3.7
35.9
0.0

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

70

Cuadro 12

PARTICIPACIÓN RELATIVA DE LAS COMUNAS EN EL AVALÚO Y PREDIOS DEL AMGS POR TIPO (EXENCIÓN/AFECTO)
SEGÚN COMUNAS CLASIFICADAS POR TIPOLOGÍA

COMUNAS
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
Gran Santiago

Ingreso propio municipal UF
1992
767 532
466 304
884 968
1 857 234
329 485
4 305 523
225 069
146 617
221 829
220 281
246 906
199 475
1 260 177
242 357
275 073
184 765
165 789
118 603
216 037
276 609
239 838
102 988
198 389
162 744
174 049
2 357 242
123 636
283 967
119 772
399 901
224 999
174 890
244 270
73 230
328 820
213 930
282 807
2 470 222
10 393 164

1997
1 633 420
577 041
1 175 564
2 407 287
785 265
6 578 578
297 885
173 463
265 634
316 197
264 454
279 684
1 597 317
258 017
284 352
208 254
247 992
412 478
229 780
618 529
223 281
376 706
376 751
240 412
163 298
3 639 849
236 479
303 897
227 097
663 757
342 262
189 261
578 998
291 905
377 071
298 998
412 303
3 922 027
15 737 771

Porcentaje
variación
112.8
23.7
32.8
29.6
138.3
52.8
32.4
18.3
19.7
43.5
7.1
40.2
26.8
6.5
3.4
12.7
49.6
247.8
6.4
123.6
(6.9)
265.8
89.9
47.7
(6.2)
54.4
91.3
7.0
89.6
66.0
52.1
8.2
137.0
298.6
14.7
39.8
45.8
58.8
51.4

Inversión municipal UF
1992
261 399
43 554
315 634
354 221
51 294
1 026 102
7 833
4 803
19 790
10 887
56 671
14 390
114 374
70 218
73 602
113 156
31 062
12 824
12 383
120 547
13 277
79 284
13 286
15 595
20 286
575 520
12 164
23 256
14 654
53 356
48 598
27 673
53 221
53 887
40 469
78 123
59 335
464 737
2 180 733

1997
372 417
37 706
159 591
342 181
159 397
1 071 292
8 461
16 056
24 852
18 325
21 703
6 231
95 627
27 337
14 791
9 057
484
100 609
9 105
327 843
20 462
17 873
32 312
11 376
7 469
578 719
19 523
16 605
24 666
69 607
39 956
3 543
34 110
82 196
18 767
18 789
36 162
363 924
2 109 563

Porcentaje
variación
42.5
(13.4)
(49.4)
(3.4)
210.7
4.4
8.0
234.3
25.6
68.3
(61.7)
(56.7)
(16.4)
(61.1)
(79.9)
(92.0)
(98.4)
684.5
(26.5)
172.0
54.1
(77.5)
143.2
(27.1)
(63.2)
0.6
60.5
(28.6)
68.3
30.5
(17.8)
(87.2)
(35.9)
52.5
(53.6)
(75.9)
(39.1)
(21.7)
(3.3)

Ingreso propio por impuesto predial
(UF)
1992
363 590
96 994
291 353
585 823
77 431
1 415 192
27 650
17 177
55 267
39 457
37 839
41 139
218 530
5 387
14 456
18 924
4 217
40 440
1 654
50 175
6 238
7 007
10 333
21 422
3 942
184 194
15 721
5 247
2 448
22 537
3 020
3 744
17 016
7 871
21 709
13 068
29 044
141 426
1 959 341

1997
898 266
136 517
435 212
696 489
372 565
2 539 049
31 424
26 671
90 668
47 093
40 494
47 017
283 368
6 578
18 855
24 461
5 690
210 382
10 005
77 554
13 319
24 284
16 386
30 167
4 205
441 884
32 771
6 885
26 963
46 922
2 749
10 060
24 565
67 109
44 536
29 020
42 820
334 402
3 598.703

Porcentaje
variación
147.1
40.7
49.4
18.9
381.2
79.4
13.6
55.3
64.1
19.4
7.0
14.3
29.7
22.1
30.4
29.3
34.9
420.2
504.8
54.6
113.5
246.6
58.6
40.8
6.7
139.9
108.5
31.2
1001.4
108.2
-9.0
168.7
44.4
752.6
105.2
122.1
47.4
136.5
83.7

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Cuadro 13
INGRESOS PROPIOS MUNICIPALES, INVERSIÓN MUNICIPAL E INGRESOS PROPIOS POR IMPUESTO TERRITORIAL SEGÚN COMUNAS
CLASIFICADAS POR TIPOLOGIA

Fuente: Datos SUBDERE, 1999.
Nota: Ingreso por impuesto se refiere al 40% de las contribuciones del impuesto territorial.
N° 44

71

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

Cuadro 14

INGRESOS PROPIOS MUNICIPALES DEL IMPUESTO PREDIAL POR COMUNA Y ESTRATO
EXPRESADOS COMO PORCENTAJE DEL INGRESO PROPIO MUNICIPAL
Y DE LA INVERSIÓN MUNICIPAL 1992 Y 1997
Comunas

Como porcentaje del ingreso
propio total

Como porcentaje de la inversión local

1992
Las Condes
Ñuñoa
Providencia
Santiago
Vitacura
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macul
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
Gran Santiago

1997

1992

1997

47.4
20.8
32.9
31.5
23.5
32.9
12.3
11.7
24.9
17.9
15.3
20.6
17.3
2.2
5.3
10.2
2.5
34.1
0.8
18.1
2.6
6.8
5.2
13.2
2.3
7.8
12.7
1.8
2.0
5.6
1.3
2.1
7.0
10.7
6.6
6.1
10.3
5.7
18.9

55.0
23.7
37.0
28.9
47.4
38.6
10.5
15.4
34.1
14.9
15.3
16.8
17.7
2.5
6.6
11.7
2.3
51.0
4.4
12.5
6.0
6.4
4.3
12.5
2.6
12.1
13.9
2.3
11.9
7.1
0.8
5.3
4.2
23.0
11.8
9.7
10.4
8.5
22.9

139.1
222.7
92.3
165.4
151.0
137.9
353.0
357.6
279.3
362.4
66.8
285.9
191.1
7.7
19.6
16.7
13.6
315.3
13.4
41.6
47.0
8.8
77.8
137.4
19.4
32.0
129.2
22.6
16.7
42.2
6.2
13.5
32.0
14.6
53.6
16.7
48.9
30.4
89.8

241.2
362.1
272.7
203.5
233.7
237.0
371.4
166.1
364.8
257.0
186.6
754.6
296.3
24.1
127.5
209.1
109.9
23.7
65.1
135.9
50.7
265.2
56.3
76.4
167.9
41.5
109.3
67.4
6.9
283.9
72.0
81.6
237.3
154.5
118.4
91.9
170.6

Fuente: Elaboración propia a partir del cuadro 13.
Nota: Ingreso por impuesto se refiere al 40% de las contribuciones del impuesto territorial (esto es su ingreso propio).
Porcentaje del ingreso propio municipal: (Ingreso municipal por impuesto / Total ingresos propios * 100.
Porcentaje de la inversión municipal: (Ingreso municipal por impuesto / Inversión Municipal) * 100.

72

Medio anual
Comunas
Ñuñoa
Santiago
Providencia. Vitacura.
Las Condes
GRUPO I
Estación Central
Independencia
La Reina
Macúl
San Joaquín
San Miguel
GRUPO II
Cerro Navia
Conchalí
La Cisterna
La Granja
Lo Barnechea
Lo Espejo
Maipú
P.A. Cerda
Peñalolén
Pudahuel
Quinta Normal
San Ramón
GRUPO III
Cerrillos
El Bosque
Huechuraba
La Florida
La Pintana
Lo Prado
Puente Alto
Quilicura
Recoleta
Renca
San Bernardo
GRUPO IV
AMGS

Porcentaje variación
precio del suelo
11.0
6.9

Porcentaje variación
población
0.9
1.2

7.3
6.6
20.8
29.9
31.9
38.8
34.8
36.8
33.8
45.8
46.1
30.7
19.8
26.6
18.3
47.5
30.9
31.8
13.4
23.3
43.4
35.6
64.1
85.4
93.3
133.8
76.4
52.0
130.3
47.8
53.0
89.3
58.1
92.0
22.5

2.7
1.9
-0.3
-0.5
2.2
0.5
-0.8
0.0
0.1
0.9
-0.4
-0.0
1.6
8.1
0.8
4.7
-1.4
2.1
2.7
-1.1
-0.1
1.5
0.9
1.4
0.7
3.5
5.2
-0.7
7.6
4.2
0.2
2.5
4.1
3.3
2.1

Porcentaje
variación ingreso
8.5
7.3
0.4
3.5
-2.7
4.5
1.6
5.1
0.4
-2.7
0.9
1.4
3.6
-1.5
4.8
7.3
3.9
4.5
6.5
7.9
4.8
-1.4
1.4
4.3
3.5
3.2
7.3
10.7
1.0
6.2
-3.9
3.2
-0.7
-0.0
0.5
2.5
2.7

Porcentaje variación
stock vivienda
3.3
4.9
7.3
5.7
0.7
0.3
2.3
1.1
0.3
2.3
1.1
0.6
1.0
0.7
0.9
6.3
0.7
15.6
0.3
3.8
10.1
0.3
0.5
4.5
1.8
1.0
5.0
4.4
1.9
1.5
16.5
24.5
0.9
0.5
5.4
5.4
4.6

Porcentaje variación
inversión urbana total
-62.5
-6.4
8.1
-8.5
546.3
306.3
80.3
905.6
75.7
153.7
241.4
33.4
-63.3
-68.9
61.9
500.2
370.9
133.4
363.6
10.0
301.2
146.4
73.7
25.5
32.2
247.3
320.8
109.6
75.2
-13.3
122.3
-79.9
63.7
-17.7
61.5
10.7
21.0

Porcentaje variación
inversión bienes locales
28.3
0.6
8.1
6.5
156.6
298.1
80.3
169.6
-19.7
9.1
57.7
8.5
-44.4
-80.0
-25.0
500.2
101.2
117.2
78.7
-15.5
176.6
25.7
34.9
27.0
11.6
100.3
230.4
83.4
54.3
-24.3
66.3
51.7
62.7
-51.3
61.5
43.9
25.7

Porcentaje variación
avalúo medio
10.8
14.7
15.4
14.7
8.4
11.2
20.7
14.4
9.3
10.1
13.6
10.8
12.5
12.6
7.2
33.5
0.6
9.1
4.6
18.3
8.6
14.7
8.1
15.2
19.0
6.5
28.8
11.8
7.9
13.1
9.0
39.5
19.3
13.3
8.3
13.2
15.3

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Cuadro 15
PORCENTAJES DE VARIACIÓN MEDIA ANUAL DEL PRECIO DEL SUELO, POBLACIÓN, INGRESO PROMEDIO DEL HOGAR. INVERSIÓN EN MEJORAMIENTO URBANO
Y DEL AVALÚO PROMEDIO POR COMUNAS CLASIFICADAS SEGÚN TIPOLOGÍA

Fuente: Datos de los cuadros 3, 5, 7, 8 y 11.
Nota: Porcentaje de variación llevado a tasas medias anuales.
N° 44

73

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 44

Serie

medio ambiente y desarrollo1
Números publicados
1
2
3
4
5
6

7

8

9

10

11

12

13
14

Las reformas del sector energético en América Latina y el Caribe (LC/L.1020), abril de 1997. E-mail:
fsanchez@eclac.cl - haltomonte@eclac.cl
Private participation in the provision of water services. Alternative means for private participation in
the provision of water services (LC/L.1024), mayo de 1997. E-mail: ajouravlev@eclac.cl
Management procedures for sustainable development (applicable to municipalities, micro-regions and
river basins) (LC/L.1053), agosto de 1997. E-mail: adourojeanni@eclac.cl, rsalgado@eclac.cl
El Acuerdo de las Naciones Unidas sobre pesca en alta mar: una perspectiva regional a dos años de su
firma (LC/L.1069), septiembre de 1997. E-mail: rsalgado@eclac.cl
Litigios pesqueros en América Latina (LC/L.1094), febrero de 1998. E-mail: rsalgado@eclac.cl
Prices, property and markets in water allocation (LC/L.1097), febrero de 1998. E-mail: tlee@eclac.cl ajouravlev@eclac.cl www
Los precios, la propiedad y los mercados en la asignación del agua (LC/L.1097), octubre de 1998. Email: tlee@eclac.cl - ajouravlev@eclac.cl www
Sustainable development of human settlements: Achievements and challenges in housing and urban
policy in Latin America and the Caribbean (LC/L.1106), March 1998. E-mail: dsimioni@eclac.cl
www
Desarrollo sustentable de los asentamientos humanos: Logros y desafíos de las políticas
habitacionales y urbanas de América Latina y el Caribe (LC/L.1106), octubre de 1998. E-mail:
dsimioni@eclac.cl www
Hacia un cambio de los patrones de producción: Segunda Reunión Regional para la Aplicación del
Convenio de Basilea en América Latina y el Caribe (LC/L.1116 y LC/L.1116 Add/1), vols. I y II, en
edición. E-mail: cartigas@eclac.cl - rsalgado@eclac.cl
La industria del gas natural y las modalidades de regulación en América Latina, Proyecto
CEPAL/Comisión Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina”
(LC/L.1121), abril de 1998. E-mail: fsanchez@eclac.cl www
Guía para la formulación de los marcos regulatorios, Proyecto CEPAL/Comisión Europea “Promoción
del uso eficiente de la energía en América Latina” (LC/L.1142), agosto de 1998. E-mail:
fsanchez@eclac.cl
Panorama minero de América Latina: la inversión en la década de los noventa, Proyecto
CEPAL/Comisión Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina”
(LC/L.1148), octubre de 1998. E-mail: fsanchez@eclac.cl www
Las reformas energéticas y el uso eficiente de la energía en el Perú, Proyecto CEPAL/Comisión
Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina” (LC/L.1159), noviembre de
1998. E-mail: fsanchez@eclac.cl
Financiamiento y regulación de las fuentes de energía nuevas y renovables: el caso de la geotermia
(LC/L.1162), diciembre de 1998. E-mail: mcoviello@eclac.cl
Las debilidades del marco regulatorio eléctrico en materia de los derechos del consumidor.
Identificación de problemas y recomendaciones de política, Proyecto CEPAL/Comisión Europea
“Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina” (LC/L.1164), enero de 1999. E-mail:
fsanchez@eclac.cl www

75

Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del financiamiento urbano

15

16

17

18

19

20

21

22

23

24

25

26

27

28

29
30

31

32

76

Primer Diálogo Europa-América Latina para la Promoción del Uso Eficiente de la Energía, Proyecto
CEPAL/Comisión Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina”
(LC/L.1187), marzo de 1999. E-mail: fsanchez@eclac.cl
Lineamientos para la regulación del uso eficiente de la energía en Argentina, Proyecto
CEPAL/Comisión Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina”
(LC/L.1189), marzo de 1999. E-mail: fsanchez@eclac.cl
Marco legal e institucional para promover el uso eficiente de la energía en Venezuela, Proyecto
CEPAL/Comisión Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina”
(LC/L.1202), abril de 1999. E-mail: fsanchez@eclac.cl
Políticas e instituciones para el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe, José Antonio
Ocampo (LC/L.1260-P), N˚ de venta: S.99.II.G.37 (US$ 10.00), septiembre de 1999. E-mail:
jocampo@eclac.cl www
Impactos ambientales de los cambios en la estructura exportadora en nueve países de América Latina y
el Caribe: 1980-1995, Marianne Schaper (LC/L.1241/Rev1-P), N˚ de venta: S.99.II.G.44 (US$ 10.00),
octubre de 2000. E-mail: mschaper@eclac.cl www
Marcos regulatorios e institucionales ambientales de América Latina y el Caribe en el contexto del
proceso de reformas macroeconómicas: 1980-1990, Guillermo Acuña (LC/L.1311-P), N˚ de venta:
S.99.II.G.26 (US$ 10.00), diciembre de 1999. E-mail: gacuna@eclac.cl www
Consensos urbanos. Aportes del Plan de Acción Regional de América Latina y el Caribe sobre
Asentamientos Humanos, Joan MacDonald y Daniela Simioni (LC/L.1330-P), N˚ de venta:
S.00.II.G.38 (US$ 10.00), diciembre de 1999. E-mail: dsimioni@eclac.cl www
Urban consensus. Contributions from the Latin American and the Caribbean Regional Plan of Action
on Human Settlements, Joan MacDonald y Daniela Simioni (LC/L.1330-P), Sales N˚: E.00.II.G.38
(US$ 10.00), June 2000. E-mail: dsimioni@eclac.cl www
Contaminación industrial en los países latinoamericanos pre y post reformas económicas, Claudia
Schatan (LC/L.1331-P), N˚ de venta: S.00.II.G.46 (US$ 10.00), diciembre de 1999. E-mail:
mschaper@eclac.cl www
Trade liberalization and industrial pollution in Brazil, Claudio Ferraz and Carlos E.F. Young
(LC/L.1332-P), Sales N˚: E.00.II.G.47 (US$ 10.00), diciembre de 1999. E-mail: mschaper@eclac.cl
www
Reformas estructurales y composición de las emisiones contaminantes industriales. Resultados para
México, Fidel Aroche Reyes (LC/L.1333-P), N˚ de venta: S.00.II.G.42 (US$ 10.00), mayo de 2000. Email: mschaper@eclac.cl www
El impacto del programa de estabilización y las reformas estructurales sobre el desempeño ambiental
de la minería de cobre en el Perú: 1990-1997, Alberto Pascó-Font (LC/L.1334-P), N˚ de venta:
S.00.II.G.43 (US$ 10.00), mayo de 200. E-mail: mschaper@eclac.cl www
Servicios urbanos y equidad en América Latina. Un panorama con base en algunos casos, Pedro Pírez
(LC/L.1320-P), N˚ de venta: S.00.II.G.95 (US$ 10.00), septiembre de 2000. E-mail: dsimioni@eclac.cl
www
Pobreza en América Latina: Nuevos escenarios y desafíos de políticas para el hábitat urbano, Camilo
Arriagada (LC/L.1429-P), N˚ de venta: S.00.II.G.107 (US$ 10.00), octubre de 2000. E-mail:
dsimioni@eclac.cl www
Informalidad y segregación urbana en América Latina. Una aproximación, Nora Clichevsky
(LC/L.1430-P), N˚ de venta: S.99.II.G.109 (US$ 10.00), octubre de 2000. E-mail: dsimioni@eclac.cl
www
Lugares o flujos centrales: los centros históricos urbanos, Fernando Carrión (LC/L.1465-P), N˚ de
venta: S.01.II.G.6 (US$ 10.00), diciembre de 2000. E-mail: rjordan@eclac.cl www
Indicadores de gestión urbana. Los observatorios urbano-territoriales para el desarrollo sostenible.
Manizales, Colombia, Luz Stella Velásquez (LC/L.1483-P), N˚ de venta: S.01.II.G.24 (US$ 10.00),
enero de 2001. E-mail: rjordan@eclac.cl www
Aplicación de instrumentos económicos en la gestión ambiental en América Latina y el Caribe:
desafíos y factores condicionantes, Jean Acquatella (LC/L.1488-P), N˚ de venta: S.01.II.G.28 (US$
10.00), enero de 2001. E-mail: jacquatella@eclac.cl www
Contaminación atmosférica y conciencia ciudadana. El caso de la ciudad de Santiago, Cecilia Dooner,
Constanza Parra y Cecilia Montero (LC/L.1532-P), N˚ de venta: S.01.II.G.77 (US$ 10.00), abril de
2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl www

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

33

34
35

36

37
38

39
40

41

42

43

44

N° 44

Gestión urbana: plan de descentralización del municipio de Quilmes, Buenos Aires, Argentina,
Eduardo Reese (LC/L.1533-P), N˚ de venta: S.01.II.G.78 (US$ 10.00), abril de 2001. E-mail:
rjordan@eclac.cl www
Gestión urbana y gobierno de áreas metropolitanas, Alfredo Rodríguez y Enrique Oviedo (LC/L.1534-P),
N˚ de venta: S.01.II.G.79 (US$ 10.00), mayo de 2001. E-mail: rjordan@eclac.cl www
Gestión urbana: recuperación del centro de San Salvador, El Salvador. Proyecto Calle Arce, Jaime
Barba y Alma Córdoba (LC/L.1537-P), N˚ de venta: S.01.II.G.81 (US$ 10.00), mayo de 2001. E-mail:
rjordan@eclac.cl www
Consçiência dos cidadãos e poluição atmosférica na região metropolitana de São Paulo – RMSP, Pedro
Roberto Jacobi y Laura Valente de Macedo (LC/L.1543-P), N˚ de venta: S.01.II.G.84 (US$ 10.00),
mayo de 2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl www
Environmental values, valuation methods, and natural disaster damage assessment, Cesare Dosi
(LC/L.1552-P), Sales N˚: E.01.II.G.93 (US$ 10.00), June 2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl www
Fundamentos económicos de mecanismos de flexibilidad para la reducción internacional de emisiones
en el marco de la Convención de Cambio Climático (UNFCCC), Jean Acquatella (LC/L..1556-P), N˚
de venta: S.01.II.G.101 (US$ 10.00), julio de 2001. E-mail: jacquatella@eclac.cl www
Fundamentos territoriales y biorregionales de la planificación, Roberto Guimarães (LC/L.1562-P), N˚
de venta: S.01.II.G.108 (US$ 10.00), julio de 2001. E-mail: rguimaraes@eclac.cl www
La gestión local, su administración, desafíos y opciones para el fortalecimiento productivo municipal en
Caranavi, Departamento de La Paz, Bolivia, Jorge Salinas (LC/L.1577-P), N˚ de venta: S.01.II.G.119
(US$ 10.00), agosto de 2001. E-mail: jsalinas@eclac.cl www
Evaluación ambiental de los acuerdos comerciales: un análisis necesario, Carlos de Miguel y Georgina
Nuñez (LC/L.1580-P), N˚ de venta: S.01.II.G.123 (US$ 10.00), agosto de 2001. E-mail:
cdemiguel@eclac.cl y gnunez@eclac.cl www
Nuevas experiencias de concertación público-privada: las corporaciones para el desarrollo local,
Constanza Parra y Cecilia Dooner (LC/L..1581-P), N˚ de venta: S.01.II.G.124 (US$ 10.00), agosto de
2001. E-mail: rjordan@eclac.cl www
Organismos genéticamente modificados: su impacto socioeconómico en la agricultura de los países de
la Comunidad Andina, Mercosur y Chile, Marianne Schaper y Soledad Parada (LC/ 1638-P), N˚ de
venta: S.01.II.G.176 (US$ 10.00), noviembre de 2001. E-mail: mschaper@eclac.cl www
Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del
financiamiento urbano, Camilio Arriagada Luco y Daniela Simioni (LC/L.1646-P), No de venta:
S.01.II.G.185 (US$ 10.00), noviembre de 2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl www

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El lector interesado en números anteriores de esta serie puede solicitarlos dirigiendo su
correspondencia a la División de Medio Ambiente y Asentamientos Humanos, CEPAL, Casilla 179-D,
Santiago de Chile. Utilice esta página como formulario, indicando en el recuadro el ejemplar de su
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