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        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
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        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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(
,
5
6

(

110

medio ambiente y desarrollo

E

l sistema municipal y la
superación de la pobreza en
Colombia

Alberto Maldonado

División de Desarrollo Sostenible y
Asentamientos Humanos
Proyecto CEPAL (ROA/28),
“Pobreza urbana: estrategia orientada a la
acción para los gobiernos e instituciones
municipales de América Latina y el Caribe”

Santiago de Chile, octubre del 2005

Este documento fue preparado por Alberto Maldonado, consultor de la CEPAL,
en el marco del proyecto CEPAL “Pobreza urbana: estrategia orientada a la
acción para los gobiernos e instituciones municipales de América Latina y el
Caribe” (ROA/28).
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión
editorial, son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con
las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
ISSN impreso 1564-4189
ISSN electrónico 1680-8886
ISBN: 92-1-322760-4
LC/L.2380-P
N° de venta: S.05.II.G.124
Copyright © Naciones Unidas, octubre del 2005. Todos los derechos reservados
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York,
N. Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones
gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les
solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Índice

Resumen ........................................................................................ 5
Introducción....................................................................................... 7
I. Esquema general de la organización del
estado y los gobiernos territoriales en
Colombia ..................................................................................... 9
1. Distribución de competencias .............................................. 11
2. Distribución de recursos ...................................................... 13
3. Aspectos políticos ................................................................ 22
II. Características generales del proceso de
descentralización territorial ................................................. 23
1. Antecedentes del proceso de descentralización ................... 23
2. Objetivos del proceso........................................................... 24
3. Instrumentos......................................................................... 25
4. Evolución de la pobreza....................................................... 34
5. Tendencias en el desempeño de los
gobiernos locales.................................................................. 36
6. Capacidad de los gobiernos locales ..................................... 39
III. Perspectivas del proceso de descentralización
y del papel de los gobiernos locales en el
combate a la pobreza............................................................. 47
Bibliografía ...................................................................................... 51
Serie medio ambiente y desarrollo:
números publicados ............................................................. 53

3

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Índice de cuadros
Cuadro 1
Cuadro 2
Cuadro 3
Cuadro 4
Cuadro 5
Cuadro 6
Cuadro 7
Cuadro 8
Cuadro 9
Cuadro 10
Cuadro 11
Cuadro 12
Cuadro 13
Cuadro 14
Cuadro 15

Colombia: tipo y número de gobiernos subnacionales ...............................................10
Colombia: distribución de la población por
categorías municipales 2004.......................................................................................10
Colombia. Principales competencias asignadas a los distritos y municipios .............12
Colombia. Distribución de los ingresos tributarios por niveles
de gobierno .................................................................................................................14
Colombia: distribución de los ingresos corrientes y tributarios por
categorías de municipios, 2002...................................................................................16
Colombia. Sistema general de participaciones ...........................................................17
Colombia. Distribución sectorial de la inversión municipal ......................................19
Colombia: distribución de la inversión total por
categorías de municipios, 2002...................................................................................20
Colombia: participación del ingreso y gasto de las entidades
territoriales en el PIB 1990-1999................................................................................21
Colombia: objetivos e instrumentos del proceso de descentralización
territorial .....................................................................................................................26
Colombia. Estructura de la participación por tamaño de municipios.........................33
Colombia. Indicadores de NBI por zona. Personas. Nacional, 1993-2000.................35
Colombia: pobreza según ingresos por zona. Nacional 1991-2000............................36
Colombia: nivel académico de los alcaldes 2004 .......................................................41
Colombia: acciones de apoyo al fortalecimiento institucional de las
entidades territoriales 1986-2002 ...............................................................................43

Índice de recuadros
Recuadro 1
Recuadro 2

Colombia: fuentes de recursos propios de los gobiernos municipales .......................15
Sobre la certificación ..................................................................................................28

Índice de gráficos
Gráfico 1

4

Nivel de desempeño de los municipios, período 1998-1999 ......................................37

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Resumen

Este documento presenta una descripción de la dimensión
territorial del Estado colombiano y examina el proceso de
descentralización territorial que se ha venido desarrollando en Colombia
desde la década de los ochenta. El proceso de descentralización ha
otorgado a los gobiernos locales instrumentos políticos, fiscales y
administrativos para que desempeñen un papel importante en la
provisión de bienes y servicios públicos que pueden reducir la pobreza
de la población. Las normas nacionales han asignado a los municipios
competencias en materia de educación primaria y secundaria, salud,
agua potable y saneamiento básico, infraestructura vial, vivienda,
ordenamiento territorial, gestión del suelo, atención a grupos
vulnerables y apoyo al desarrollo rural, entre otros sectores.
Las transferencias nacionales han aumentado desde el año 1986
mediante esquemas automáticos por fórmula, que han garantizado
estabilidad y continuidad al proceso, y en su distribución se han
contemplado criterios redistributivos tanto entre territorios como entre
personas. En términos generales ha habido un mejoramiento importante
en muchos sectores pero existen diferencias notables en el desempeño
entre los distintos gobiernos locales. Esto indica que existe un potencial
de mejoramiento muy grande, aun dentro del esquema normativo
vigente.
Aunque existen factores del diseño del proceso que afectan el
desempeño, los problemas principales se encuentran en la capacidad de
gestión y, sobre todo, en el tipo de gestión. En numerosos municipios
del país predomina una gestión orientada por intereses particulares o por
el aprovechamiento del aparato público para intereses electorales, que le
resta eficacia y eficiencia a la acción del Estado.
5

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Introducción

Este documento es el informe final del trabajo desarrollado en
el tema del sistema municipal y la superación de la pobreza y la
precariedad urbana en Colombia. El estudio tiene como objetivo
general “identificar las capacidades, fortalezas y debilidades que
presenta el sistema municipal del país, para desarrollar y colaborar en
acciones y programas para superar la pobreza. Interesa de manera
especial conocer las posibilidades de que los municipios asuman y
lleven adelante una agenda que favorezca a los grupos más pobres en
las áreas de acceso al suelo, la vivienda y los servicios públicos,
gestión de espacios públicos y creación de empleo, en el marco de una
articulación efectiva con los distintos niveles territoriales y
administrativos”.
El documento contiene tres partes. En la primera, se presenta
una descripción de la organización del Estado colombiano con énfasis
en su dimensión territorial, con miras a exponer el papel de los
gobiernos locales dentro del conjunto de la administración. En la
segunda parte, se realiza una descripción del proceso de
descentralización que se ha venido desarrollando en Colombia desde
mediados de la década de los ochenta. Se muestra cómo se ha venido
fortaleciendo el papel de los gobiernos locales y los instrumentos para
su gestión, destacando lo relativo a su papel en cuanto a la reducción
de la pobreza. Finalmente, se presentan unas conclusiones.

7

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

I.

N° 110

Esquema general de la
organización del estado y los
gobiernos territoriales en
Colombia

La Constitución define a Colombia como un estado social de
derecho organizado en forma de república unitaria pero
descentralizada y con autonomía de sus entidades territoriales.1 Desde
comienzos de los años ochenta el país diseñó y puso en marcha un
proceso de descentralización territorial con los propósitos de mejorar
la provisión de bienes y servicios locales y democratizar la
administración de municipios y departamentos mediante la adopción
de medidas en materia política, fiscal y administrativa.
Por tratarse de una República Unitaria, las decisiones sobre el
tipo de gobiernos locales e intermedios son tomadas por las asambleas
constituyentes nacionales y por el Congreso Nacional. Igualmente las
decisiones sobre distribución de funciones y recursos entre niveles de
gobierno y sobre distribución del poder político son tomadas a nivel
nacional. Esto significa que la autonomía de los gobiernos locales e
intermedios es limitada políticamente por cuanto no tienen poder
constitucional y legislativo.
Colombia tiene tres niveles subnacionales de gobierno: los
departamentos, los distritos y los municipios. Los departamentos están
1

Colombia es un Estado social de derecho organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus
entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la
solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general. (Artículo 1).

9

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

conformados por municipios. Los distritos son municipios especiales que desempeñan además la
mayoría de las competencias de los departamentos. La Constitución los denomina “entidades
territoriales”, las cuales tienen autonomía para la gestión de sus intereses dentro de los límites
establecidos por la Constitución y la ley.
Cuadro 1

COLOMBIA: TIPO Y NÚMERO DE GOBIERNOS SUBNACIONALES
Tipos de gobiernos subnacionales
Existentes
actualmente

Número

Departamentos

32

Distritos

4

Municipios

1 098

Regiones (agrupación de departamentos)

No creadas

Provincias (agrupación de municipios)

No creadas

Entidades territoriales indígenas

Potenciales*

No creadas

Fuente. Cuadro elaborado por el autor.
*Estas son nuevas formas de gobiernos subnacionales que la Constitución autoriza crear pero el
Congreso no ha expedido la ley que regule su creación y funcionamiento.

La Constitución asigna a las entidades territoriales los siguientes derechos: a) gobernarse por
autoridades propias, b) ejercer las competencias que les correspondan, c) administrar los recursos y
establecer los tributos necesarios para el cumplimiento de sus funciones, y d) participar en las
rentas nacionales.
La Constitución estableció la posibilidad de crear otras entidades territoriales como las
regiones y las provincias pero no se ha expedido la ley que reglamente su creación y
funcionamiento. Igualmente pueden crearse áreas metropolitanas y asociaciones de municipios
como formas administrativas pero no como niveles de gobierno.
Actualmente Colombia está dividida en 32 departamentos y en 1.098 municipios. Las
diferencias en cuanto a tamaño, población, ingresos y actividad económica son muy grandes, lo
cual incide sobre su capacidad fiscal y administrativa para el manejo de determinados bienes y
servicios públicos.
Cuadro 2

COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN POR CATEGORÍAS MUNICIPALES 2004
Tamaño poblacional

Población

Número
municipios

Población

Número
municipios

(Porcentaje)

(Porcentaje)

10 000

2 297 521

378

5,0

34,4

10 000 – 20000

4 595 054

320

10,0

29,1

20 000 – 50 000

8 312 063

274

18,1

25,0

50 000 – 100 000

4 955 211

73

10,8

6,6

100 000 – 500 000

9 870 817

45

21,5

4,1

1 841 720

3

4,0

0,3

 1 millón

14 119 938

5

30,7

0,5

Total general

45 992 324

1 098

100,0

100,0

500 000 – 1 millón

Fuente: Departamento Nacional de Planeación y Departamento Administrativo Nacional de Estadística.

Un municipio comprende un territorio que incluye tanto la zona urbana como la rural. La ley
nacional establece una estructura administrativa mínima (alcalde, concejo, personería, contraloría
10

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

en algunos casos) y autoriza a los concejos municipales para determinar la estructura específica y el
personal requerido. Hasta el año de 1998 los alcaldes eran nombrados por el gobernador del
departamento. Un departamento está conformado por municipios. Desde 1992 los gobernadores son
elegidos por votación popular.

1.

Distribución de competencias

La Constitución establece algunas funciones a cada uno de los niveles de gobierno y delega
en la ley la distribución detallada de los servicios que debe prestar cada uno de ellos.
La nación tiene la función básica de legislar sobre todas las materias. Igualmente,
corresponde al gobierno nacional las funciones de defensa, seguridad, relaciones internacionales,
administración macroeconómica, infraestructura vial nacional, minas y energía, comercio exterior y
planeación y regulación de los sectores sociales. Los departamentos son responsables de la
planificación y promoción del desarrollo económico y social dentro de su territorio y ejercen
funciones administrativas, de coordinación de complementariedad de la acción municipal, de
intermediación entre la nación y los municipios y de prestación de los servicios que determinen la
Constitución y las leyes. Al municipio le corresponde prestar los servicios públicos que determine
la ley, construir las obras que demande el progreso local, ordenar el desarrollo de su territorio y
promover la participación comunitaria y el mejoramiento social y cultural de sus habitantes.
La constitución asigna a los gobiernos subnacionales la responsabilidad básica por la
prestación de los servicios de salud y los servicios de educación preescolar, primaria, secundaria y
media. La ley deberá determinar las funciones específicas de cada nivel de gobierno.
La distribución legal de funciones entre niveles de gobierno se ha realizado mediante dos
grandes procedimientos normativos: a) mediante la expedición de leyes generales de distribución
de funciones y recursos que regulan fundamentalmente las transferencias de la Nación a las
entidades territoriales y b) mediante leyes sectoriales que regulan integralmente los diversos
sectores de la gestión pública. De este modo existen leyes en materia de educación, salud, servicios
públicos, desarrollo agropecuario, infraestructura vial y prevención de desastres, entre otros
sectores.
La ley general que regula la distribución de funciones y recursos entre niveles de gobierno es
actualmente la ley 715 de 2001. Esta ley desarrolla con mucho detalle lo relativo a los sectores de
educación y salud y establece una reglamentación básica para otros sectores. Mientras que existen
recursos fijos y condicionados para educación, salud y agua potable, en los demás sectores la ley
autoriza a los gobiernos locales a asignar recursos de la transferencia pero otorga autonomía para
que cada uno de ellos decida en qué actividades específicas realizar inversiones. En cada sector se
han expedido normas particulares que precisan y complementan la distribución de funciones y
recursos entre niveles de gobierno. En este marco, los gobiernos municipales y los distritos son
responsables principales del ordenamiento urbano, de la provisión de servicios de acueducto y
alcantarillado, de la infraestructura vial local y en forma compartida de los servicios de educación,
salud, bienestar, cultura, recreación, deporte y vivienda.

11

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Cuadro 3

COLOMBIA. PRINCIPALES COMPETENCIAS ASIGNADAS A LOS DISTRITOS Y MUNICIPIOS
Sector y
norma

Competencias

Educación
Ley 715 de
2001

Dirigir, planificar y prestar el servicio educativo en los niveles de preescolar, básica y media, en
condiciones de equidad, eficiencia y calidad. Los municipios menores de 100 mil habitantes
deben certificarse para poder asumir estas funciones.

Salud
Ley 715 de
2001

Asegurar la población pobre al régimen subsidiado, identificarla y financiar y cofinanciar el
aseguramiento, y promover la afiliación al régimen contributivo.
Formular y ejecutar el Plan de atención básica municipal (acciones de salud pública).

Bienestar y
población
vulnerable
Ley 715 de
2001

Podrán establecer programas de apoyo integral a grupos de población vulnerable, como la
población infantil, ancianos, desplazados o madres cabeza de hogar.
Corresponde a los distritos y municipios garantizar el servicio de restaurante para los estudiantes
de su jurisdicción.

Cultura
Ley 397 de
1997
Ley 715 de
2001

Fomentar el acceso, la innovación, la creación y la producción artística y cultural en el municipio.
Apoyar y fortalecer los procesos de información, investigación, comunicación y formación y las
expresiones multiculturales del municipio.
Apoyar la construcción, dotación, sostenimiento y mantenimiento de la infraestructura cultural del
municipio y su apropiación creativa por parte de las comunidades; y proteger el patrimonio
cultural en sus distintas expresiones y su adecuada incorporación al crecimiento económico y a
los procesos de construcción ciudadana.
Apoyar el desarrollo de las redes de información cultural y bienes, servicios e instituciones
culturales (museos, bibliotecas, archivos, bandas, orquestas, etc.), así como otras iniciativas de
organización del sector cultural.

Deporte
Ley 181 de
1995
Ley 715 de
2001

Planear y desarrollar programas y actividades que permitan fomentar la práctica del deporte, la
recreación, el aprovechamiento del tiempo libre y la educación física en su territorio.
Construir, administrar, mantener y adecuar los respectivos escenarios deportivos.

Vivienda
Ley 3 de 1991

Participar en el Sistema Nacional de Vivienda de Interés Social.
Promover y apoyar programas o proyectos de vivienda de interés social, otorgando subsidios
para dicho objeto, de conformidad con los criterios de focalización nacionales.

Servicios
públicos
Ley 142 de
1994
Ley 715 de
2001

Asegurar que se presten a sus habitantes, de manera eficiente, los servicios domiciliarios de
acueducto, alcantarillado, aseo, energía eléctrica, y telefonía pública básica conmutada, por
empresas de servicios públicos de carácter oficial, privado o mixto, o directamente por la
administración central del respectivo municipio.
Realizar directamente o a través de terceros en materia de servicios públicos además de las
competencias establecidas en otras normas vigentes la construcción, ampliación rehabilitación y
mejoramiento de la infraestructura de servicios públicos.

Ambiente
Ley 99 de 1993
Ley 715 de
2001

Tomar las medidas necesarias para el control, la preservación y la defensa del medio ambiente
en el municipio, en coordinación con las corporaciones autónomas regionales.
Promover, participar y ejecutar programas y políticas para mantener el ambiente sano.

Infraestructura
de transporte
Ley 105 de
1993
Ley 715 de
2001

Construir y conservar la infraestructura municipal de transporte, las vías urbanas, suburbanas,
veredales y aquellas que sean propiedad del municipio, las instalaciones portuarias, fluviales y
marítimas, los aeropuertos y los terminales de transporte terrestre, en la medida que sean de su
propiedad o cuando éstos le sean transferidos directa o indirectamente.
Planear e identificar prioridades de infraestructura de transporte en su jurisdicción y desarrollar
alternativas viables.

Ordenamiento
territorial
Ley 388 de
1997

Formular y ejecutar los planes de ordenamiento territorial

Equipamiento
municipal
Ley 715 de
2001

Construir, ampliar y mantener la infraestructura del edificio de la Alcaldía, las plazas públicas, el
cementerio, el matadero municipal y la plaza de mercado y los demás bienes de uso público,
cuando sean de su propiedad.

(continúa)

12

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Cuadro 3 (conclusión)
Sector y
norma

Competencias

Desastres
Decreto 919
de 1989
Ley 715 de
2001

Prevenir y atender los desastres en su jurisdicción.
Adecuar las áreas urbanas y rurales en zonas de alto riesgo y reubicación de asentamientos

Desarrollo
rural

Promover, participar y/o financiar proyectos de desarrollo del área rural.
Prestar, directa o indirectamente el servicio de asistencia técnica agropecuaria

Ley 160 de
1994
Orden
público,
seguridad y
justicia
Ley 715 de
2001

Desarrollo
económico y
empleo

Los municipios en coordinación con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, podrán
apoyar la creación, fusión o supresión, dirección, organización, administración, sostenimiento y
vigilancia de las cárceles para las personas detenidas preventivamente y condenadas por
contravenciones que impliquen privación de la libertad.
Los municipios podrán financiar las inspecciones de policía para la atención de las
contravenciones y demás actividades de policía de competencia municipal.
Apoyar con recursos la labor que realiza la fuerza pública en su jurisdicción.
Preservar y mantener el orden público en su jurisdicción, atendiendo las políticas que establezca
el Presidente de la República.
Promover asociaciones y concertar alianzas estratégicas para apoyar el desarrollo empresarial e
industrial del municipio y en general las actividades generadoras de empleo.
Promover la capacitación, apropiación tecnológica avanzada y asesoría empresarial.
Promover el empleo y la protección a los desempleados.

Ley 715 de
2001
Participación
Ley 715 de
2001

Promover mecanismos de participación comunitaria para lo cual podrá convocar, reunir y
capacitar a la comunidad

Fuente: cuadro elaborado por el autor.

2.

Distribución de recursos

La Nación tiene la facultad de definir cuáles son los impuestos correspondientes a nivel de
gobierno y establecer las condiciones para su recaudo. Por tanto, los departamentos y municipios
no tienen autonomía para la creación de tributos y sus funciones se limitan a reglamentarlos dentro
del marco de lo dispuesto por la ley nacional.
Tradicionalmente el gobierno nacional ha reservado los impuestos más dinámicos, siendo los
más importantes el impuesto de renta y el impuesto al valor agregado. Los departamentos cuentan
con los impuestos a la cerveza, el tabaco, los licores y la gasolina, y los gobiernos municipales
dependen principalmente del impuesto predial, el impuesto de industria y comercio y la sobretasa a
la gasolina.
El gobierno nacional recauda cerca del 80% del total de los impuestos del país lo cual
conduce a que los gobiernos territoriales necesiten recursos de transferencia para completar sus
ingresos y poder cumplir con las funciones asignadas.

13

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Cuadro 4

COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS TRIBUTARIOS POR NIVELES DE GOBIERNO
Año

Gob. Central

Departamentos

Municipios

1987

83,1

9,7

7,2

1988

83,1

9,3

7,6

1989

82,4

9,3

8,3

1990

82,9

9,1

8,0

1991

83,9

8,2

7,9

1992

83,6

8,0

8,4

1993

84,2

7,2

8,7

1994

83,0

6,6

10,4

1995

82,5

6,5

10,9

1996

82,5

6,6

10,8

1997

82,6

6,4

11,0

1998

81,9

6,0

12,1

1999

81,8

5,9

12,3

Fuentes: Contraloría General de la República, Banco de la República,
Departamento Nacional de Planeación, Datos suministrados por Giovanni
Martínez, funcionario de la Dirección de Desarrollo Territorial del DNP.

Recursos propios de los municipios
Los recursos propios de los municipios se clasifican en tributarios (directos e indirectos), no
tributarios y contribuciones, tal como se muestra en la siguiente tabla. Son aquellos recursos que se
recaudan con base en el potencial económico de cada municipio y que dependen de sus procesos
administrativos. Las fuentes de recursos tributarios establecidos en la normatividad son más de 20
pero en la práctica solamente 3 ó 4 de ellos concentran la mayoría de los ingresos que recaudan los
gobiernos locales: impuesto predial, impuesto de industria y comercio, circulación y tránsito y la
sobretasa a la gasolina. Dentro de los recursos no tributarios se destacan las tasas o tarifas de los
servicios públicos y las multas que pueden establecer los gobiernos locales por infracción a las
normas. Finalmente, dentro de las contribuciones se destacan la valorización y la participación en
la plusvalía. La valorización consiste en un cobro realizado a los predios que se benefician
directamente por la construcción de infraestructura física. La participación en plusvalía es una
contribución creada recientemente que se cobra sobre el mayor valor generado en los predios como
consecuencia de decisiones administrativas tales como el cambio en los usos del suelo o en las
normas de edificación. La valorización ha sido una fuente importante para algunos municipios en
algunos períodos y la participación en plusvalías es una fuente nueva que apenas comienzan a
explorar los gobiernos locales.

14

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Recuadro 1

COLOMBIA: FUENTES DE RECURSOS PROPIOS DE LOS GOBIERNOS MUNICIPALES
1. Recursos Tributarios
a. Impuestos Directos
1. Predial
2. Circulación y tránsito
b. Impuestos Indirectos
3. Industria y Comercio
4. Avisos y Tableros
5. Espectáculos Públicos
6. Sacrificio de Ganado menor
7. Degüello de Ganado menor
8. Casinos (Juegos Permitidos)
9. Rifas y Apuestas
10. Ventas por el Sistema de Clubes
11. Apuestas Mutuas
12. Estampilla Pro-Electrificación Rural
13. Extracción de Material de Río
14. Delineación Urbana
15. Uso del Subsuelo
16. Sobretasa a la Gasolina
17. Ocupación de vías
18. Registro de Patentes, Marcas y Herretes
19. Impuesto a la Explotación de Oro, Plata y Platino
20. Otros (transferencia del sector eléctrico, impuesto sobre el servicio de alumbrado público,
impuesto al transporte de hidrocarburos, gravámenes a concursos hípicos y caninos)
2. Recursos no tributarios
a. Tasas (tarifas)
Se cobran como contraprestación por los servicios municipales (agua, energía, teléfono).
b. Multas y Sanciones
Cobro de multas y sanciones por contravenciones a las normas y reglamentos de policía y
disposiciones administrativas locales.
c. Contribuciones
Contribución de valorización
Contribución especial sobre contratos de obra pública
Participación en la plusvalía

Fuente: www.dnp.gov.co/descentralizacion/recursos propios.

Los dos impuestos principales que recaudan los gobiernos municipales son el impuesto
predial y el impuesto de industria y comercio. En el año 2000 el primero representó el 40% y el
segundo el 33%; la sobretasa a la gasolina alcanzó en dicho año el 18,4%, mientras que los
restantes cerca de 20 impuestos acumulan el 8,6% faltante. Los cambios principales que se han
producido en la estructura tributaria territorial en las últimas décadas son el aumento en la
importancia del impuesto de industria y comercio (aunque en 2000 haya disminuido
sustancialmente su participación con relación a 1990), la aparición durante la década de los
noventa de la sobretasa a la gasolina que llega a ser una quinta parte de los ingresos, la disminución
sustancial de la importancia de la valorización y la disminución de la importancia relativa de otros
impuestos. En los municipios pequeños del país, los ingresos provienen principalmente del
impuesto predial, dado que su actividad económica es muy reducida.
Durante el año 2002 los municipios que reportaron información tuvieron ingresos totales por
valor de $14,5 billones, cifra equivalente a US$ 5.800 millones. De este total de ingresos
15

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

correspondieron a ingresos corrientes $11,6 billones el 80%, $2,1 billones a recursos de capital, el
15% y $737 mil millones a ingresos de los establecimientos públicos.
Dentro de los ingresos corrientes la principal fuente de financiación son las transferencias
nacionales que representan el 60% del total de los municipios, aunque existen diferencias
importantes por categorías. En efecto, las transferencias tienen un peso muy grande en los
municipios pequeños donde representa 80% o más de los ingresos corrientes para todas las
categorías por debajo de 50 mil habitantes. En la categoría más pequeña, municipios con población
inferior a 5 mil habitantes, las transferencias aportan el 86,5% del total de los ingresos corrientes.
En el otro extremo el peso es importante aunque menor. En el caso de los municipios mayores de
500 mil habitantes las transferencias representan el 40%, proporción que aumenta a 55% en la
categoría de 100 a 500 mil habitantes y a 68% en la categoría de 50 a 100 mil. Es claro que el
modelo de descentralización territorial en Colombia se basa en una gran concentración del recaudo
tributario en la Nación que luego se traduce en transferencias a los departamentos y municipios en
proporciones muy elevadas. En la práctica, los municipios pequeños dependen casi completamente
del sistema general de participaciones (en el anexo 3 se presenta información detallada sobre la
distribución de ingresos por categoría municipales).
Cuadro 5

COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS CORRIENTES Y TRIBUTARIOS POR
CATEGORÍAS DE MUNICIPIOS, 2002
Rango

Número de
municipios

Población
total

Porcentaje
Población

Ingresos
corrientes

Porcentaje
ingresos
corrientes

Porcentaje
ingreso
tributarios

Menores de 5 000
habitantes

123

457 515

1,1%

289 442

2,5%

0,3%

Entre 5 001 y 10 000
habitantes

245

1 804 808

4,2%

739 110

6,3%

1,3%

Entre 10 001 y 20 000
habitantes

311

4 422 934

10,2%

1 271 050

10,9%

3,6%

Entre 20 001 y 50 000
habitantes

275

8 289 555

19,2%

1 926 241

16,5%

6,9%

Entre 50 001 y 100 000
habitantes

71

4 955 451

11,5%

1 033 403

8,9%

6,9%

Entre 100 001 y 500 000
habitantes

40

9 303 360

21,5%

1 783 345

15,4%

17,6%

7

14 492 737

33,5%

4 590 303

39,4%

63,4%

1 072

43 268 845

100%

11 642 893

100%

100%

Mayores a 500 000
habitantes
Total

Fuente: DNP-DDT, Base de datos de ejecuciones presupuestales, cálculos del autor.

Los ingresos tributarios, complementariamente, tienen un peso importante en los municipios
mayores de 500 mil habitantes donde alcanza una proporción del 60%. En los municipios menores
de 20 mil habitantes los ingresos tributarios representan el 10% o menos del total, alcanzando el
valor más bajo en la categoría de menos de 5.000 habitantes con apenas 4%.
Los municipios obtienen recursos de 25 impuestos pero en la práctica 3 de ellos representan
la gran mayoría: el impuesto predial, el impuesto de industria y comercio y la sobretasa a la
gasolina, con un 91% para el total de recaudos. La importancia de estos tres impuestos es similar en
todas las categorías pero solamente en los municipios mayores el impuesto de industria y comercio
es la fuente más importante. En todas las demás el impuesto predial es la fuente más grande de
recursos y la proporción va aumentando a medida que disminuye el tamaño poblacional.

16

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

La concentración de los ingresos tributarios es muy amplia a favor de los municipios más
grandes. Los municipios de más de 500 mil habitantes que representan el 34% de la población
recaudan el 64% de todos los ingresos tributarios y si se añade la participación de los mayores de
100 mil habitantes se alcanza un 80%, muy superior a su participación en la población total que es
de 55%.

Sistema general de participaciones
La Constitución Política creó un sistema general de participaciones que consiste en un monto
fijo equivalente a cerca del 50% de los ingresos corrientes de la Nación en el año 2001 (En pesos
de este año el monto de las transferencias es de cerca de 11 billones aproximadamente US$ 4.000
millones). Este monto crece en términos reales actualmente al 2% anual y entre 2006 y 2008 lo
hará al 2,5%. A partir de este año crecerá a la misma tasa en que se incrementen los ingresos
corrientes de la Nación. Esta transferencia a los departamentos y municipios deberá destinarse a la
financiación de los servicios a su cargo, con especial atención a educación y salud.
El sistema general de participaciones es regulado por la ley 715 de 2001 que, de acuerdo con
lo dispuesto por la Constitución, divide la transferencia en tres grandes partes: a) la participación
para educación que debe representar el 58.5% de los recursos; b) la participación para salud que
debe representar el 24,5%; y c) la participación de propósito general que representa el 17%.
En cada uno de estos fondos la ley establece los criterios para distribuir los recursos entre
municipios y departamentos y las condiciones para su utilización. El fondo correspondiente a la
participación de propósito general se destina en un 41% a agua potable y saneamiento básico, el
7% a recreación y deporte, el 3% a cultura y el resto a una lista de sectores y finalidades de gasto,
como servicios públicos, transporte, desarrollo agropecuario, etc.
Cuadro 6

COLOMBIA. SISTEMA GENERAL DE PARTICIPACIONES
Aspecto
Objetivos

Participación para
educación
Aumentar coberturas y
calidad del servicio
educativo.

Participación para salud
Aumentar coberturas y
calidad en salud pública,
seguridad social en salud y
oferta pública de servicios.

Participación de
propósito general
Aumentar oferta de
bienes y servicios
locales en las demás
competencias
municipales.

Fuente

Presupuesto de la Nación.
Se fijó un monto en 2001
cercano a $11 billones
que crece en términos
reales según tasas fijadas
en la Constitución.

Presupuesto de la Nación.

Presupuesto de la
Nación.

Cantidad

58,5% del total de la
transferencia.

24% del total de la
transferencia.

17% del total de la
transferencia.

Entidad

Departamentos y
municipios.

Departamentos y
municipios.

Municipios.

Método de
asignación

Los recursos se
distribuyen según costo
de la población atendida.
Si hay excedentes se
distribuyen según la
población por atender en
condiciones de eficiencia
y según equidad.

Los recursos se distribuyen
considerando diversos
factores como población,
equidad, eficiencia
administrativa, valor per
cápita de la población
pobre atendida mediante
subsidios y de la población
pobre por atender.

40% según pobreza
relativa.
40% según población
urbana y rural.
10% según eficiencia
fiscal.
10% según eficiencia
administrativa.
(continúa)

17

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Aspecto
Condiciones para
su utilizacion

Contrapartida

Participación para
educación
Los recursos se deben
destinar al pago del
personal, la construcción de
infraestructura, la provisión
de la canasta educativa y a
la calidad.

Participación para
salud
Los recursos se deben
destinar a financiar las
acciones de salud
pública, a ofrecer
subsidios a la población
pobre para su vinculación
al sistema de seguridad
social y a financiar la
oferta de servicios
públicos de salud.

No se exige ninguna
contrapartida.

No se exige ninguna
contrapartida.

Cuadro 6 (conclusión)
Participación de
propósito general
Los municipios
pequeños pueden
destinar hasta el
28% para cualquier
destinación
incluyendo gastos de
funcionamiento.
41% para agua
potable y
saneamiento básico.
7% deporte y
recreación.
3% cultura.
49% para las demás
funciones locales
contempladas en la
ley.
No se exige ninguna
contrapartida.

Fuente: Ley 715 de 2001, cuadro elaborado por el autor.

Dependencia de los gobiernos locales con relación a las transferencias. Las transferencias se
han convertido en la principal fuente de ingreso de la gran mayoría de municipios. Según cifras del
indicador de desarrollo municipal del Departamento Nacional de Planeación de Colombia, en el
año 2000 los municipios menores de 10 mil habitantes dependen en promedio en un 77% de las
transferencias, mientras que los municipios mayores de 500 mil habitantes dependen en promedio
el 36%. El grado de dependencia disminuye en la medida en que aumenta el tamaño municipal en
número de habitantes: en la categoría de 10 a 20 mil habitantes el grado de dependencia es de 74%,
en la categoría de 20 a 50 mil habitantes es de 70%, en la categoría de 50 a 100 mil habitantes es de
61% y en la categoría de 100 mil a 500 mil es de 46%.
Los gobiernos departamentales y municipales están autorizados por la Constitución y las
leyes para endeudarse y para emitir bonos de deuda pública, en el marco de las condiciones y
límites establecidos. Adicionalmente a las entidades financieras privadas, las entidades territoriales
pueden recurrir a la Financiera de Desarrollo Territorial y a otras fuentes de financiación estatales.
La Constitución creó el Fondo Nacional de Regalías con el objeto de destinar recursos
adicionales para la financiación de proyectos de inversión por parte de las entidades territoriales
con destino principalmente a la promoción de la minería, a la preservación del medio ambiente y a
apoyar proyectos regionales de inversión prioritarios para las entidades territoriales.
Adicionalmente, en 1992 se creó un sistema nacional de cofinanciación por parte del Gobierno
Nacional pero se encuentra actualmente en proceso de liquidación.
El desempeño fiscal de los municipios es muy diferente según su tamaño y desarrollo
económico. Las ciudades intermedias y mayores tiene capacidad para generar recursos propios en
una proporción importante pero de todas formas reciben un apoyo significativo por parte de las
transferencias nacionales. La gran mayoría de los municipios pequeños, menores de 20.000
habitantes, subsisten con las transferencias de la nación, incluso para financiar sus gastos de
funcionamiento, dado que sus recursos propios son muy reducidos. Con la descentralización se ha
producido un mayor esfuerzo fiscal por parte de los gobiernos locales. Complementariamente, se ha
aumentado la utilización del crédito para la financiación de proyectos de inversión. La mayor parte
de los recursos locales, en todas las categorías de municipios, se destinan a los sectores de
educación, salud, agua potable y saneamiento básico e infraestructura vial. En la gran mayoría de

18

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

municipios del país la financiación de otros sectores depende casi exclusivamente de los recursos
de las transferencias.
Cuadro 7
(a)

COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN SECTORIAL DE LA INVERSIÓN MUNICIPAL
(Cifras en millones de pesos)
Inversión municipal 2002
Sector

Total

Porcentaje

Salud

2 600 396

25,0%

Educación

2 437 555

23,4%

Transporte

1 536 355

14,8%

Agua Potable

1 135 754

10,9%

Fortalecimiento Institucional

471 232

4,5%

Servicios Públicos

301 047

2,9%

Deporte

249 891

2,4%

Grupos Vulnerables

240 733

2,3%

Vivienda

228 381

2,2%

Otros

210 383

2,0%

Ambiente

197 916

1,9%

Equipamento Municipal

171 902

1,7%

Cultura

158 275

1,5%

Agropecuario

105 617

1,0%

Alimentación Escolar

104 226

1,0%

Prevención y atención de
desastres

75 402

0,7%

Justicia

62 661

0,6%

Desarrollo Comunitario

62 042

0,6%

Promoción del Desarrollo

55 152

0,5%

8 654

0,1%

10 413 574

100,0%

Centros de Reclusión
Total inversión

Fuente: Ejecuciones presupuestales de los municipios.
Procesamiento de la Dirección de Desarrollo Territorial Del
Departamento Nacional de Planeación.
(a)
En la información fiscal en Colombia se utiliza, para ciertos
fines, un concepto de inversión que incluye no solamente la
formación bruta de capital fijo sino también el gasto social, como
el pago de maestros y funcionarios de la salud. Este es el
concepto utilizado en este documento.

En el año 2002 los municipios que reportaron información (1.072 sobre un total de 1.099) al
Departamento Nacional de Planeación, ejecutaron inversiones por un valor total de $10.3 billones,
cifra que equivale aproximadamente a US$ 4.000 millones. Este total se distribuyó por categorías
municipales según tamaño poblacional en la forma en que se presenta en el cuadro siguiente. La
mayor proporción fue realizada por los municipios y distritos con población superior a 500 mil
habitantes que concentraron el 43% de la inversión, aunque tienen solamente el 34% de la
población. Esta inversión proviene tanto de recursos de transferencia de la Nación como de
ingresos propios y de crédito. Por esta razón, aunque las transferencias tienden a beneficiar a los
municipios más pequeños, los municipios grandes cuentan con mayor capacidad tributaria y de
endeudamiento y por tanto con mayor capacidad para financiación de obras y servicios. Las cifras
de inversión por habitante muestran cómo los municipios menores de 10 mil y 5 mil habitantes, 368
19

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

en total pero que concentran apenas el 5,3% de la población, tienen un nivel superior al de los
demás municipios (en el anexo 3 se presenta información detallada sobre la distribución de la
inversión por categorías municipales).
Cuadro 8

COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN DE LA INVERSIÓN TOTAL POR CATEGORÍAS DE MUNICIPIOS, 2002
Rango

Número de
municipios

Población
total

Porcentaje
Población

Inversión
total

Inversión
por
habitante

Menores de 5 000
habitantes

123

457 515

1,1%

180 248 164

1,8%

394

Entre 5 001 y 10 000
habitantes

245

1 804 808

4,2%

653 793 239

6,4%

362

Entre 10 001 y 20 000
habitantes

311

4 422 934

10,2%

1 072 151 919

10,5%

242

Entre 20 001 y 50 000
habitantes

275

8 289 555

19,2%

1 644 243 175

16,0%

198

Entre 50 001 y 100 000
habitantes

71

4 955 451

11,5%

853 007 467

8,3%

172

Entre 100 001 y 500 000
habitantes

40

9 303 360

21,5%

1 412 275 881

13,8%

152

7

14 492 737

33,5%

4 441 916 882

43,3%

306

1 072

43 268 845

100%

10 257 636 727

100 %

237

Mayores a 500 000
habitantes
Total

Fuente: Departamento Nacional de Planeación-Dirección de Desarrollo Territorial, Base de datos de ejecuciones
presupuestales, cálculos del autor.

La distribución sectorial de los recursos muestra un énfasis muy grande hacia los sectores
sociales y hacia aquellas finalidades del gasto que pueden tener un mayor efecto en la reducción de
la pobreza, tanto en términos de la satisfacción de necesidades básicas insatisfechas y
mejoramiento de la calidad de vida, como de incremento de los ingresos. En efecto, el 23% de la
inversión total realizada se destinó al sector educativo y el 25% al sector salud, para un total de
48%, la mitad de los recursos asignados a dos finalidades que en Colombia benefician casi
exclusivamente a la población más pobre. Esto significa que los municipios colombianos cuentan
con un flujo de recursos importante y continuo para estos sectores, que ascendió en el año 2002 a
cerca de US$ 2.000 millones.
El sector transporte, especialmente infraestructura vial, representa el tercer sector en
importancia en cuanto a la magnitud de los recursos transferidos. No es posible determinar con la
información disponible el efecto redistributivo de esta inversión, pero una buena proporción se
dirige a beneficiar a la población de menores ingresos, tanto en las zonas rurales como en los
barrios de las ciudades. En el caso de los municipios más pequeños se destina una proporción
importante a la población rural, tradicionalmente con mayores niveles de pobreza. En el caso de
Bogotá, por ejemplo, las inversiones en el sistema de transporte masivo tienen un impacto mucho
mayor sobre la población más pobre.
El cuarto sector en importancia es agua potable y saneamiento básico, que representa el 11%
del total (aproximadamente US$ 440 millones), otro sector que en su gran mayoría beneficia a la
población más pobre, tanto en las ciudades como en las zonas rurales. Estos cuatro sectores
concentran el 74% de los recursos de inversión realizados por los municipios.
El 24% restante
participación reducida,
menores ingresos. Este
(2%), deporte (2%)
20

se distribuye entre 16 finalidades de gasto, cada una de ellas con una
algunas de las cuales tienen una clara orientación hacia la población de
es el caso de atención a grupos vulnerables (2%), vivienda (2%), cultura
alimentación escolar (1%), sector agropecuario (1%) y desarrollo

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

comunitario (1%). Dejando por fuera el sector de infraestructura vial, podríamos afirmar que los
municipios cuentan con por lo menos un 70% de los recursos de inversión para destinar a programas
y proyectos que combaten la pobreza en su territorio, monto que en el año 2002 fue de
aproximadamente US$ 2.800 millones.
La composición del gasto es muy similar en las distintas categorías de municipios, aunque se
observan algunas variaciones. En todos los grupos examinados los sectores de educación, salud y
agua potable y saneamiento básico concentran entre un mínimo del 56% y un máximo del 64%.
Durante la década de los noventa aumentó la participación en el PIB de los municipios tanto
en ingresos y gastos, al tiempo que disminuyó la de los departamentos en ingresos y creció
ligeramente en los gastos. La importancia de los departamentos en el conjunto de los ingresos
nacionales disminuyó durante la década del noventa como consecuencia de la reducida tasa de
crecimiento de sus ingresos tributarios y no tributarios. En efecto, mientras que en 1990 los
recursos propios de los gobiernos centrales departamentales representaban el 1,33 del PIB en 1999
la participación se había reducido a 1,05%, después de haberse situado la mayoría de años
intermedios alrededor de 1,2%. Este desempeño contrasta con la participación de los gobiernos
centrales municipales que aumentaron en el mismo período de 1,01 a 1,99% en el mismo período,
habiendo alcanzado un máximo de 2,27% en 1998.
En cuanto al gasto, el cuadro siguiente muestra que los gobiernos municipales aumentan su
participación de 1,59% a 3,96%, como consecuencia tanto del aumento en las transferencias como
en los recursos propios. En el caso de los departamentos, el incremento es mucho menor, de 3.26%
a 3,47%. Sin embargo, esta variación resulta tan pequeña por cuanto se incluye como gasto
departamental el situado fiscal desde 1990, a pesar de que efectivamente comenzó a hacer parte de
los presupuestos departamentales en 1996. Si se excluyera el situado fiscal se observaría un
incremento importante en la evolución del gasto departamental durante el período, de cerca de 2%
en 1990 a 4% en 2000. Adicionalmente, se observa que en términos de gasto, los municipios y
departamentos tienen un peso similar en 1999, 3,96% frente a 3,47%.
Cuadro 9

COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DEL INGRESO Y EL GASTO DE LAS ENTIDADES TERRITORIALES
EN EL PIB 1990-1999
Concepto

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

Recursos propios subnacionales

2,34

2,18

2,22

2,42

2,7

2,71

3,17

3,39

3,46

3,04

Gobiernos centrales
departamentales

1,33

1,2

1,17

1,23

1,17

1,12

1,16

1,2

1,19

1,05

Gobiernos centrales
municipales

1,01

0,98

1,05

1,19

1,53

1,59

2,01

2,19

2,27

1,99

Gastos subnacionales

4,85

4,36

4,83

5,37

6,03

5,93

7,43

7,68

7,49

7,43

Gobiernos centrales
departamentales*

3,26

2,79

3,14

3,08

3,28

3,14

3,69

3,54

3,52

3,47

Gobiernos centrales
municipales

1,59

1,57

1,69

2,29

2,75

2,79

3,74

4,14

3,97

3,96

Fuente: Contraloría General de la República. Incluye situado fiscal. Tomado de SANCHEZ, Fabio, Descentralización y
macroeconomía, en DNP, PNUD, ACCI, GTZ, FONADE, Evaluación de la descentralización municipal en Colombia,
balance de una década, Tomo II, Análisis y resultados sectoriales, pp.417-464.

21

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

3.

Aspectos políticos

Desde el año de 1988 se eligen en Colombia los alcaldes y desde 1992 los gobernadores.
Estas han sido las principales medidas políticas de la descentralización por cuanto anteriormente
estos funcionarios eran nombrados y no respondían políticamente frente a sus comunidades. Los
departamentos tienen una asamblea elegida también por voto popular y los municipios un concejo.
Aunque dentro del esquema institucional colombiano el ejecutivo tiene un poder muy grande en
comparación con las corporaciones de elección popular, éstas tienen funciones importantes como la
aprobación de los planes de desarrollo, de los presupuestos anuales y de la estructura y planta de
personal. Los municipios y departamentos han adquirido cada vez mayor importancia política por
la gran responsabilidad que tienen en cuanto a la política social y el combate a la pobreza.
La Constitución establece un conjunto de instrumentos de participación ciudadana que
pretenden incrementar el control y la toma de decisiones por parte de los habitantes de los
departamentos y municipios. Adicionalmente, las normas sectoriales han creado un conjunto de
comités orientados a permitir y estimular la participación ciudadana en la gestión pública.

22

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

II. Características generales del
proceso de descentralización
territorial

1.

Antecedentes del proceso de
descentralización

El proceso de descentralización territorial en Colombia inició en
la década de los ochenta en un contexto de reformas políticas que
apuntaban a una mayor apertura democrática y a crear condiciones
para negociaciones de paz con los grupos guerrilleros. En 1981 el
gobierno nacional organizó la misión Bird-Wiesner que elaboró un
informe sobre la situación de las finanzas intergubernamentales y
formuló varias propuestas en materia de descentralización.
Igualmente, en la misma década, Jaime Castro (1984), quizá el
principal promotor de la descentralización territorial en Colombia,
realizó un diagnóstico de la situación territorial en el cual señaló que
se había producido un proceso de aguda centralización donde el
gobierno nacional concentró los ingresos tributarios, el crédito, el
personal público y buena parte del gasto público, incluyendo la
realización de un número grande de funciones de naturaleza local.
Al tiempo que se había producido esta centralización, los
departamentos y municipios se habían quedado sin recursos y
funciones, salvo las ciudades mayores y algunas capitales de
departamento, lo cual sumado al nombramiento de los alcaldes y
gobernadores por sus superiores en la estructura administrativa,
23

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

conducía a gobiernos locales sin capacidad alguna de satisfacer necesidades y a una población
apática y lejana del Estado. Este esquema de organización del Estado entró en crisis por la
incapacidad de atender adecuadamente las necesidades de un gran número de municipios pequeños
y medianos, sumidos en el atraso, lo cual condujo en muchos casos a protestas ciudadanas mediante
paros cívicos y movilizaciones. De otra parte, consideraba Castro que el departamento se había
burocratizado y convertido en un botín político, por lo cual prácticamente no prestaba ninguna
función importante a favor del desarrollo de las regiones.

2.

Objetivos del proceso

La descentralización se concibió como una estrategia para aumentar la legitimidad y
gobernabilidad del Estado que comprendía los siguientes objetivos.
Objetivos finales
1.
2.
3.

Fortalecer la democracia local,
capacidad de elegir gobernantes,
aumento de la responsabilidad con electores,
promover surgimiento de alternativas políticas,
aumentar participación ciudadana,
garantizar presencia estatal en el territorio.
Mejorar la cobertura y calidad de los servicios,
educación,
salud,
agua potable y saneamiento básico,
cultura, recreación y deporte,
infraestructura.
Mejorar en mayor proporción la situación de municipios pequeños y atrasados y de la
población pobre.

Objetivos intermedios
4. Aumentar capacidad fiscal,
5. Mejorar capacidad de gestión.
Objetivo complementario
6. Promover empleo y actividad económica.
El primer objetivo de la estrategia consistía en fortalecer la democracia política local
otorgando a las comunidades la capacidad de elegir sus propios gobernantes, buscando, de este
modo, un incremento en la participación electoral y una mayor responsabilidad de los gobernantes
con sus electores. Esto, aunado a un período fijo para los alcaldes, debería conducir por una parte a
una mejor gestión local, por la posibilidad de elaborar y ejecutar planes de desarrollo, y por la otra,
a una mayor responsabilidad y compromiso de los alcaldes con la población de su territorio.
Adicionalmente, se pretendía crear un marco para una mayor participación ciudadana en los
diversos asuntos de la localidad en sus distintos niveles, desde la consulta y la iniciativa, pasando
por la concertación y la fiscalización, hasta la participación en la toma de decisiones. El
diagnóstico oficial señalaba que la falta de condiciones mínimas para la democracia local alejaba a
los habitantes de la preocupación por los asuntos públicos y los conducía a la apatía y la
abstención. Complementariamente se buscaba consolidar a los municipios como unidad
fundamental del Estado (propósito mucho más claro desde la Constitución de 1991) y crear las
condiciones para el ejercicio de una política local que sirviera, no solamente de base para la
24

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

educación política de los ciudadanos, sino de medio para estimular la participación de nuevas
alternativas políticas.
El segundo objetivo de la descentralización era el mejoramiento en la cobertura y la calidad
de los bienes y servicios públicos domiciliarios y sociales y en la infraestructura básica, tanto a
nivel urbano como rural. En una primera etapa de la descentralización la Nación no estableció
prioridades o asignaciones fijas a estos servicios pero en la segunda claramente se orientó hacia los
servicios de educación, salud y agua potable y saneamiento básico.
El tercer gran objetivo ha sido la redistribución hacia los municipios más pequeños y
atrasados y hacia la población pobre dentro de los municipios. Coherentemente con el diagnóstico,
la estrategia de descentralización definió claramente una orientación hacia garantizar la operación
de los municipios pequeños (así no fueran viables) y hacia aumentar en mayor proporción su
capacidad fiscal, con mayor énfasis durante la primera etapa del proceso. Adicionalmente, se
estableció la prioridad de asignar los recursos para satisfacer la necesidad de los grupos en miseria
y pobreza.
Los tres grandes objetivos anteriores son objetivos misionales o finalistas. La estrategia
descentralista pretendió consolidar gobiernos locales más democráticos políticamente y mejorar los
servicios prestados a la población, con un cierto énfasis en los municipios más pequeños y
atrasados. Para alcanzar estos objetivos era necesario alcanzar algunos objetivos intermedios o de
apoyo como el aumento de la capacidad fiscal y de la capacidad de gestión.
Aumentar la capacidad fiscal de los municipios ha sido un objetivo intermedio de gran
importancia de la reforma descentralista. El cumplimiento de su nuevo papel como fundamento de
la democracia política y como entidad prestadora de bienes y servicios públicos debería basarse en
una mayor disponibilidad de recursos, con base en diferentes fuentes.
Adicionalmente a la capacidad fiscal, los municipios deberían fortalecer su capacidad de
gestión, lo cual constituyó el quinto gran objetivo de la reforma. Este fue, y continúa siendo un
tema de gran discusión tanto en su enfoque, como en los medios para lograr la transformación
municipal. Al momento de discutirse las medidas descentralistas, especialmente el aumento de las
transferencias, diversos analistas manifestaron su preocupación debido a la reducida capacidad de
gestión de los municipios, especialmente los pequeños y atrasados. Se argumentaba que estos no
tendrían la capacidad suficiente para utilizar adecuadamente los nuevos recursos, lo cual conduciría
a su despilfarro. La discusión en el Congreso contempló esta posición pero primó una posición
pragmática que sostenía que con ese argumento prácticamente sería imposible adelantar la reforma
por cuanto la forma de desarrollar la capacidad era precisamente asignando recursos y
responsabilidades. Finalmente, se optó por este camino de confiar en el desarrollo gradual de la
capacidad de gestión de los municipios.
Por último, hemos incluido el objetivo de promover el empleo y la actividad económica que
solamente se hizo explícito en la reciente ley 715 de 2001. Hasta este momento no podría afirmarse
tajantemente que dentro de los objetivos de la descentralización se encontrara la promoción del
desarrollo económico local. Podría asumirse como un objetivo derivado de la intervención del
municipio en los servicios sociales y la infraestructura, elementos que contribuyen a la creación de
un contexto favorable para la actividad económica. Sin embargo, aunque no fuera un objetivo
explícito de la estrategia descentralista, en la práctica algunos alcaldes comenzaron a explorar
acciones en este campo.

3.

Instrumentos

La mayoría de instrumentos diseñados para alcanzar los objetivos señalados son comunes y
generales a todos los municipios. Esto ha conducido a señalar como un problema de la política de
25

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

descentralización la homogeneidad2 de las normas que desconocen la heterogeneidad de la realidad
municipal. Sin embargo, es posible encontrar que el diseño de los instrumentos si contempló ciertas
diferencias en las realidades municipales y actuó en consecuencia definiendo medidas diversas, así
no se haya hecho con la mayor precisión posible. A continuación examinaremos rápidamente estos
instrumentos mostrando donde sea el caso la manera en que se abordó la situación particular de los
municipios más pequeños y atrasados.
Cuadro 10

COLOMBIA: OBJETIVOS E INSTRUMENTOS DEL PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN TERRITORIAL
Objetivo
Fortalecer democracia local

Mejorar cobertura y calidad de los
servicios

Redistribución
Aumentar capacidad fiscal

Mejorar capacidad de gestión

Promover empleo y actividad
económica

Instrumentos
Elección de alcaldes
Período fijo de los alcaldes
Espacios de participación ciudadana
Funciones de promoción de la participación
Recursos para funcionamiento de municipios no viables
Redistribución de funciones entre niveles de gobierno.
Asignación de responsabilidades a los municipios
Fortalecimiento de recursos
Fortalecimiento de la capacidad
Mayor proporción de transferencias para municipios pequeños.
Focalización
Fortalecimiento recursos propios
Aumento de las transferencias
Crédito
Cofinanciación
Funciones Escuela Superior de Administración Pública
Papel de los departamentos
Programa de Desarrollo Institucional de los Municipios PDI
Programa Mejor Gestión Departamentos
Programas sectoriales
Recursos transferencias para desarrollo institucional
Asignación de transferencias para promoción de empleo
Fuente: cuadro elaborado por el autor.

a. Instrumentos para fortalecer la democracia local
Las principales medidas para fortalecer la democracia local son la elección popular de los
alcaldes, el establecimiento de un período fijo para los alcaldes, la asignación a los municipios de
la función constitucional de promover la participación comunitaria, la creación de un número de
espacios y procedimientos para la participación ciudadana y la asignación de recursos de
transferencia para garantizar el funcionamiento de un aparato mínimo administrativo. Los cuatro
primeros instrumentos son comunes a todos los municipios y representan un reconocimiento
importante para los municipios pequeños por cuanto varias propuestas previas consideraban
conveniente la elección en las ciudades o municipios intermedios pero no en los más pequeños. La
reforma descentralista otorgó a todos esta facultad mínima y básica para poder estimular la
democracia local.
El último de los instrumentos está dirigido solamente a los municipios pequeños y tiene
como propósito garantizar que todos los municipios, especialmente aquellos con menor viabilidad
financiera, tengan los medios para operar sus instituciones básicas. Esta ha sido una decisión
2

26

La homogeneidad no debe verse como un problema en sí mismo. Por ejemplo, la elección popular de los alcaldes es una medida
homogénea claramente conveniente para todos los municipios. O la asignación de la responsabilidad por la prestación del servicio
de acueducto y alcantarillado es necesaria y conveniente para todos los municipios. La ley no impide que la prestación del servicio
sea muy diferente en cuanto a su magnitud y formas: Bogotá necesitará una empresa enorme y sofisticada, un municipio de 5.000
habitantes, dos o tres funcionarios.

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

política, incluso en contravía de muchas de las propuestas técnicas.3 De este modo, tanto la ley 12
de 1986, como la ley 60 de 1993, el acto legislativo No 1 de 1995 y la reciente ley 715 de 2001 han
permitido la utilización de parte de las transferencias para cubrir los gastos de funcionamiento de
las administraciones municipales, así hayan variado los grupos objetivo y las magnitudes.4
La ley 60 de 1993 buscó suprimir paulatinamente la destinación de las transferencias a la
financiación de los gastos de funcionamiento. Estableció un régimen gradual en el cual en 1994 se
podía destinar libremente el 50% de la transferencia y en 1998 el 10%. A partir de 1999, para poder
destinar este 10% a gastos de funcionamiento, los municipios deberían tener aprobación de las
oficinas de planeación departamental, en forma justificada y previa evaluación del esfuerzo fiscal
propio y el desempeño administrativo, según criterios impartidos por el Departamento Nacional de
Planeación. La ley 60 de 1993 fue reformada por el acto legislativo No 1 de 1995, que estableció
un régimen más suave de transición y determinó que a partir del año 2000, los municipios
clasificados en las categorías cuarta, quinta y sexta, de conformidad con las normas vigentes,
podrían destinar libremente, para inversión o para otros gastos, hasta un quince por ciento de los
recursos que perciban por concepto de la participación.
El acto legislativo Nº 01 de 2001 y la ley 715 de 2001 modifican sustancialmente el sistema
de transferencias y eliminan la asignación preferencial para los municipios pequeños. Sin embargo,
estos continúan jugando un papel importante en la provisión de bienes y servicios locales y,
además, la ley mantiene la autorización para financiar parte de sus gastos de funcionamiento con
cargo a las transferencias.5
b.

Instrumentos para mejorar la prestación de los servicios y la
infraestructura
El mejoramiento en la prestación de los servicios depende tanto de las medidas políticas (por
ejemplo el período fijo de los alcaldes como su mayor compromiso con los electores) como de
medidas administrativas y fiscales. Entre estas últimas medidas se destacan las siguientes:
a)

Asignación de responsabilidades específicas a los gobiernos locales en la
prestación de servicios.
La reforma descentralista en sus diferentes etapas ha venido asignando funciones a los
gobiernos locales y reduciéndolas o eliminándolas en entidades nacionales. En la primera etapa, la
ley 12 de 1986, el decreto 77 de 1987 –estatuto general de la descentralización– y la ley 10 de 1990
sobre salud, establecieron la obligación de destinar todos los aumentos en las transferencias a
inversión en una lista de sectores fijada en la ley y asignaron funciones en agua potable y
saneamiento básico (alcantarillado, aseo, mataderos, plazas de mercado), educación y salud con
énfasis en infraestructura, desarrollo urbano, transporte y asistencia técnica agropecuaria, entre los
más importantes.
Esta primera etapa se caracteriza porque otorgó una mayor libertad a los municipios,
confiando en sus procesos internos de toma de decisiones con la comunidad, para decidir en qué
proporción destinar los recursos a los distintos sectores y finalidades. Se trató de un modelo más
cercano a la idea del federalismo fiscal en cuanto al gasto, que reclama autonomía local para
3

4

5

En 1978 el Departamento Nacional de Planeación proponía la eliminación de los municipios pequeños y la creación de distritos
municipales con una población mínima de 50.000 habitantes.
Sin embargo, la ley 617 de 2000 establece unos límites a la proporción entre gastos de funcionamiento y los ingresos corrientes de
libre destinación; en caso de cumplirlos en un plazo fijado por la ley el municipio deberá someterse a programas de ajuste, por su
propia iniciativa en primer lugar y por iniciativa de la gobernación en segundo lugar. En caso de no cumplir con los criterios de la
ley después de este proceso, la asamblea a iniciativa del gobernador podrá ordenar la fusión del municipio.
Artículo 78. Destino de los recursos de la participación de propósito general. Los municipios clasificados en las categorías 4ª, 5ª y
6ª, podrán destinar libremente, para inversión u otros gastos inherentes al funcionamiento de la administración municipal, hasta un
veintiocho por ciento (28%) de los recursos que perciban por la Participación de Propósito General.

27

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

adecuarse a las preferencias de los ciudadanos. En la segunda etapa, la Constitución de 1991 le
otorgó prioridad a la inversión social y la ley 60 de 1993 estableció porcentajes mínimos para la
asignación de los recursos; de este modo, las transferencias para inversión forzosa deberían
destinarse en un 30% para educación, en 25% para salud, en 20% para agua potable y saneamiento
básico y en un 5% para recreación, cultura y deporte, dejando un 20% para la libre decisión de los
municipios dentro de una lista de sectores fijados por la ley. La ley avanzó también en el esfuerzo
de clarificación de funciones y de delimitación entre los tres niveles de gobierno.
Evidentemente, la ley 60 de 1993 limitó la autonomía de los municipios al fijar estas cuotas
(paradójicamente al desarrollar una constitución política que reforzó el carácter descentralista del
país y la autonomía de las entidades territoriales) y concretó un enfoque más sectorial que
territorial: ahora más que financiar a los territorios (municipios y departamentos) se financia la
función (la educación y la salud). La ley 715 de 2001 culminó este tránsito hacia un enfoque
netamente sectorial, al modificar las transferencias para departamentos y municipios en
transferencias para educación, salud y otros sectores.
El criterio principal dejó de ser el territorio y pasó a ser el sector. Ahora primero se
distribuye por sectores y luego por entidades territoriales. La ley, dentro de este esquema, avanzó
en la clarificación de funciones de los municipios en relación con los otros niveles de gobierno y
estableció una diferenciación en los sectores de salud y educación, según la capacidad para asumir
el manejo de los servicios. De este modo, la ley contempla funciones diferentes para los municipios
certificados y los no certificados.
Recuadro 2

SOBRE LA CERTIFICACIÓN
Dentro del proceso de descentralización territorial en Colombia se han asignado casi siempre
las mismas competencias a todos los municipios y departamentos, sin establecer diferencias
con base en sus características o capacidad. Igualmente, buena parte de las transferencias a los
municipios han sido automáticas y no exigen del receptor el cumplimiento de requisitos
específicos.
Sin embargo, el diseño del proceso y las normas han incorporado algunas medidas que
apuntan a reconocer las diferencias en la capacidad de las entidades territoriales para el
cumplimiento de las competencias y a establecer procedimientos para mejorar la capacidad de
gestión con el fin de poder asumir las competencias y administrar los recursos transferidos.
Estos últimos procedimientos se conocen como los procesos de certificación.
La primera referencia a un proceso de certificación se encuentra en la ley 10 de 1990, por la
cual se reorganizó el sistema nacional de salud, en el marco de la descentralización territorial.
Esta ley distribuyó las competencias entre niveles de gobierno y estableció que los recursos del
sector que la nación venía administrando deberían ser transferidos a los departamentos, distritos
y municipios. Sin embargo, para tener acceso al manejo de estos recursos, los municipios
deberían cumplir con los requisitos establecidos en el artículo 37 de la ley, que apuntaban a
garantizar la existencia de unas condiciones institucionales indispensables para la adecuada
prestación del servicio.
La idea de establecer requisitos para acceder a la administración de los recursos fue
retomada por la ley 60 de 1993, que reguló la distribución de competencias y recursos entre
niveles de gobierno, en desarrollo de lo dispuesto en la Constitución de 1991.
La ley 60 de 1993 estableció dos pasos en los procesos de acreditación necesarios para
administrar los recursos del situado fiscal para los sectores de educación y salud. En primer
lugar deberían acreditarse los departamentos y distritos, de acuerdo con las condiciones y
procedimientos establecidos en los artículos 14 y 15. Estas condiciones consistían en demostrar
la existencia de recursos o procesos administrativos requeridos para una adecuada
administración de los servicios: sistemas de información, metodologías de planeación y
elaboración de planes sectoriales, planes para asumir la prestación de los servicios, reglas y
procedimientos aprobados por la Asamblea para distribuir los recursos dentro del departamento,
organización de la estructura administrativa y de la planta de personal. La ley daba un plazo de
cuatro años para la acreditación de los departamentos y distritos.
(continúa)

28

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Recuadro 2 (conclusión)
En segundo lugar, una vez acreditados los departamentos, estos podían a su vez adelantar procesos
de acreditación de sus municipios siguiendo las condiciones y procedimientos establecidos en el artículo
16, que son muy similares a los señalados anteriormente. En caso de incumplimiento de las reglas por
parte de los municipios, los departamentos podían, con autorización del Ministerio, subordinar el ejercicio
de las funciones al cumplimiento de planes de desempeño.
Las disposiciones de la ley 60 de 1993 sobre acreditación fueron reglamentadas por los decretos
2886 de 1994 y 1060 de 1995, los cuales básicamente precisan y organizan los requisitos establecidos a
las entidades territoriales para lograr su certificación y la autorización para el manejo de los recursos de
transferencia.
En el año 2001 mediante el acto legislativo No 1 se modificó el sistema de transferencias existente
hasta ese momento, consistente en una participación de los municipios en los ingresos corrientes de la
Nación y en el situado fiscal para financiar la educación y la salud en los departamentos y distritos del
país. Dicho acto legislativo creó el sistema general de participaciones conformado por una participación
para educación, otra para salud y una tercera de propósito general. Mediante la ley 715 de 2001 se
desarrollaron los nuevos mandatos constitucionales y se reorganizó la distribución de competencias y
recursos entre niveles de gobierno. El esquema de la certificación del cumplimiento de requisitos como
paso previo para la asunción de las competencias y la administración de los recursos transferidos, se
mantuvo en el sector educativo, aunque con algunas modificaciones.
En su artículo 20, la ley estableció que los departamentos y distritos están certificados por mandato
de la norma. Igualmente dispuso que la Nación certificaría a los municipios mayores de cien mil
habitantes antes de finalizar el año 2002. Los municipios menores de cien mil habitantes podrán
certificarse si así lo desean y si cumplen con los requisitos que señale el gobierno. Le corresponde a los
departamentos decidir sobre la certificación de estos municipios, para lo cual tienen un plazo de seis
meses contados a partir de la presentación de la solicitud por parte del municipio.
Los municipios certificados están en la obligación de demostrar en cualquier momento que mantienen
la capacidad necesaria para administrar el servicio educativo. En caso de no poder hacerlo podrán perder
la certificación y el servicio será administrado nuevamente por el departamento.
El proceso de certificación está reglamentado actualmente por el decreto 2700 de 2004, emitido por
el Ministerio de Educación. Los requisitos que los municipios menores de 100 mil habitantes deben
acreditar para ser certificados son:
Plan de desarrollo municipal armónico con las políticas nacionales.
Establecimientos educativos organizados para ofrecer el ciclo de educación básica completa.
Planta de personal definida de acuerdo con los parámetros nacionales.
Capacidad institucional para asumir los procesos, y el sistema de información del sector educativo.
El decreto precisa el contenido y alcance de cada uno de los requisitos señalados. En lo
correspondiente a la capacidad institucional establece lo siguiente en el artículo 6:
Artículo 6º. Capacidad institucional para asumir los procesos y el sistema de información del sector
educativo. Previamente a la solicitud de certificación y con base en los lineamientos del Ministerio de
Educación Nacional el municipio ejecutará el plan de modernización que le permita asumir técnicamente
las funciones para la administración del servicio educativo. Una vez culminada la ejecución del plan de
modernización, el municipio acreditará que ha implantado los procesos misionales y de apoyo, los
sistemas de información adecuados a los mismos y que los responsables los operan de acuerdo con los
procedimientos establecidos.
Los departamentos deberán prestar apoyo a los municipios para que adelanten su proceso de
certificación.

Fuente: elaboración propia.

Es posible entrar a discutir sobre la conveniencia de que se asignen funciones iguales (con
las salvedades mencionadas) a todos los municipios; pero lo que es un hecho concreto es que las
diferentes leyes de la descentralización han venido asignando, delimitando y precisando las
responsabilidades de los gobiernos locales, incluidos los más pequeños y atrasados, lo cual
constituye el principal y primer instrumento para garantizar su prestación eficiente y eficaz. En la
parte siguiente de este documento se presenta con detalle la información relativa a la distribución
de competencias entre niveles de gobierno.
29

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Al tiempo que se han precisado responsabilidades a los gobiernos locales también se han
introducido cambios en la forma de prestación de los servicios, lo cual es evidente en agua potable
y saneamiento donde se promueven las formas empresariales y la privatización y en salud donde se
estimula el enfoque de apoyo a la demanda y el desarrollo de entidades privadas. De este modo, el
papel de los gobiernos locales se dirige hacia la regulación y control pero no a la prestación directa.
b.
Aumento de la capacidad fiscal
Complementariamente a la asignación de responsabilidades a los gobiernos locales es
preciso definir los recursos requeridos para su adecuado cumplimiento. En un país unitario con una
elevada centralización del recaudo de los principales impuestos, como es el caso colombiano, las
transferencias adquieren una importancia aún mayor. Los instrumentos utilizados dentro de la
reforma descentralista son los siguientes:
b.1 Incremento de los recursos propios, especialmente los tributarios
La descentralización ha buscado aumentar los recursos propios de los gobiernos locales
mediante medidas de racionalización tributaria, la introducción de nuevos impuestos, el estímulo al
esfuerzo fiscal a través de factores en la fórmula de cálculo de las transferencias y mediante el
mejoramiento de la gestión fiscal. La ley 14 de 1983 expidió medidas para aumentar el recaudo del
impuesto predial y el impuesto de industria y comercio, dentro de las cuales se destaca la
actualización automática de los avalúos y los procesos de formación y actualización catastral. Esta
ley se basó en las recomendaciones de la misión de finanzas intergubernamentales de 1981 y
aunque sus disposiciones son generales estuvo orientada primordialmente a fortalecer la situación
fiscal de los municipios grandes y medianos. No se esperaban resultados sustanciales en el caso de
los municipios pequeños. Posteriormente se efectuaron reformas tendientes a racionalizar estos
tributos y se introdujo la sobretasa a la gasolina, que se ha convertido en una fuente importante de
ingresos, especialmente en los municipios más grandes. Las medidas tributarias, por tanto han
tenido un claro énfasis hacia este grupo de municipios. Adicionalmente, desde la ley 12 de 1986 se
han introducido en las fórmulas de cálculo de las transferencias a los municipios factores de
esfuerzo fiscal, principalmente basados en el comportamiento de los ingresos tributarios, que tiene
como objetivo estimular a los municipios a incrementar sus recaudos. Finalmente, se esperaba que
la reforma en su conjunto impulsara en los municipios una mejor gestión en la provisión de los
servicios y por tanto una mayor disposición de la ciudadanía a cancelar los impuestos y a
aumentarlos.
b.2 Incremento de las transferencias automáticas
El principal instrumento fiscal de la descentralización hacia los gobiernos locales ha sido las
transferencias del gobierno nacional. Esta situación es común a la mayoría de países y es un
resultado de los desbalances verticales y horizontales6 existentes. En el caso de Colombia, donde el
gobierno nacional recauda el 80% o más de los ingresos tributarios del país, la necesidad de las
transferencias para financiar la descentralización es aún más evidente. En la primera etapa del
proceso se estableció un incremento de las transferencias del impuesto a las ventas (luego al valor
agregado) de cerca del 25% al 50% en un período de 6 años. Este incremento se dirigió
principalmente a los municipios menores de 100.000 habitantes que recibirían 16 de los 25 puntos
porcentuales de incremento. Esta medida fue coherente con el diagnóstico que consideraba que los
problemas principales se concentraban en este grupo de municipios. La Constitución de 1991 elevó
a rango constitucional las transferencias a los municipios y las calculó como un porcentaje de los
ingresos corrientes de la nación que continuaría aumentando durante el período establecido por la
6

30

Por desbalance vertical se entiende el déficit entre los ingresos disponibles por los gobiernos locales y las necesidades de gasto con
relación a los ingresos y gastos del gobierno nacional; por desbalance horizontal se entienden las diferencias en capacidad fiscal
entre los propios gobiernos locales.

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

ley. La ley 60 de 1993 estableció que las transferencias a los municipios (ahora denominadas
participación en los ingresos corrientes de la nación), aumentarían del 14% de los ingresos
corrientes al 22% entre 1994 y 2002. Igualmente, la ley estableció una destinación especial para los
municipios menores de 50.000 habitantes y para los resguardos indígenas. La ley 715 de 2001
eliminó estas partidas específicas para los municipios menores, al adoptar un enfoque de
asignación de recursos según capitación en educación y salud, y estableció unos porcentajes de
crecimiento real anuales.
b.3 Incremento de otras transferencias
Además de las transferencias automáticas, los municipios han contado con recursos
provenientes del Fondo Nacional de Regalías a los cuales pueden acceder mediante la presentación
de proyectos en sectores específicamente reglamentados en la ley. Durante la década del noventa se
puso en marcha el Sistema Nacional de Cofinanciación que llegó a tener recursos cuantiosos para
la financiación de proyectos regionales y locales en los sectores de educación, salud, agua potable y
saneamiento básico, infraestructura urbana y desarrollo rural. Esta transferencia constituyó un
recurso adicional de la nación hacia las entidades territoriales que dejó de ser sostenible
fiscalmente y comenzó a desaparecer, además por razones de transparencia en su administración y
su utilización como herramienta de negociación entre el ejecutivo y el legislativo.
b.4 Crédito
En la medida en que se aumenta la capacidad fiscal de las entidades territoriales por el
incremento de las transferencias y los recursos propios, disponen de un mayor margen para el
endeudamiento. La reforma descentralista esperaba que los municipios apalancaran esta mayor
capacidad fiscal para financiar aquellos proyectos de inversión que requerían de períodos largos de
ejecución y maduración. Se mantuvo la facultad de endeudarse dentro de ciertos requisitos y se
creó en 1989 la Financiera de Desarrollo Territorial como entidad especializada en crédito a las
entidades territoriales. Debido a los problemas de inadecuado y excesivo endeudamiento, la
Constitución vinculó la capacidad de endeudamiento a la capacidad de pago y la ley 358 de 1997
reglamentó las condiciones para su utilización.
c)
Mejoramiento de la capacidad de gestión
Las deficiencias en la capacidad de gestión constituyen uno de los problemas principales que
atentan contra la puesta en marcha de un proceso de descentralización territorial. En el caso
colombiano los diagnósticos realizados a finales de los setenta y comienzos de los ochenta
mostraban una situación preocupante, especialmente con relación a los municipios más pequeños y
atrasados: ausencia de personal profesional, incluyendo los propios alcaldes; carencia de
experiencia y conocimiento sobre la normatividad básica y los procedimientos fundamentales de la
administración; planeación, información, presupuesto, proyectos, organización control y
evaluación; ausencia de herramientas financieras mínimas; carencia de sistemas de información
tanto operativos como de sustento a la planeación, carencia de archivos y memoria institucional.
Por esta razón, para varios analistas, la transferencia de mayores recursos a estos gobiernos locales
conduciría a su despilfarro. Sin embargo, la decisión política expresada en la ley 12 de 1986,
consistió en considerar que los municipios irían poco a poco aumentando su capacidad, en la
medida en que tuvieran recursos y responsabilidades.
Complementariamente a esta decisión, se tomaron algunas medidas para contribuir al
fortalecimiento de la capacidad de gestión. La ley 12 de 1986 estableció una asignación especial de
las transferencias a la Escuela Superior de Administración Pública –ESAP, para que adelantara
acciones de fortalecimiento administrativo municipal. La ley 60 de 1993 autorizó a utilizar las
transferencias de libre inversión para programas de desarrollo institucional y el gobierno Gaviria
(1990-1994) en el marco de un proyecto de fortalecimiento territorial, con apoyo del Banco
31

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Mundial, incluyó un componente denominado Programa de Desarrollo Institucional Municipal
(PDI). El PDI desarrolló una estrategia para apoyar a los municipios menores de 100.000
habitantes, que combinaba la elaboración de programas municipales de desarrollo institucional y la
organización de la oferta de servicios de apoyo. Al mismo tiempo los ministerios sectoriales
iniciaron diversos programas de apoyo institucional a las entidades territoriales y se ratificaba a los
departamentos la función de prestar asistencia técnica, administrativa y financiera a los municipios.
Posteriormente se organizó la Misión Social con el objeto de apoyar la implantación de la ley
60 de 1993 y los procesos de certificación de municipios y departamentos, y el Departamento
Nacional de Planeación (DNP) con la Agencia alemana de cooperación internacional GTZ crearon
el programa de mejoramiento institucional de los departamentos. En 1995 el Banco Mundial y el
DNP realizaron un estudio conjunto sobre la capacidad de los gobiernos locales que evidenció que
en algunos municipios se había cumplido la hipótesis del aprendizaje en la práctica y que el
liderazgo y la participación comunitaria eran factores claves para el desarrollo de la capacidad
local, al tiempo que criticó los enfoques tradicionales de asistencia técnica fundamentados en una
visión desde la oferta.
De acuerdo con disposiciones constitucionales y legales, los municipios por intermedio de
sus alcaldes y concejos tienen la facultad para determinar su estructura administrativa, sus plantas
de personal y la creación de las entidades y empresas que consideren necesarias para el
cumplimiento de sus funciones. No obstante, las normas establecen una estructura mínima
conformada por la alcaldía, el concejo, la personería y la contraloría (no es obligatoria para los
municipios más pequeños). Adicionalmente, diversas normas sectoriales nacionales exigieron a los
municipios la creación de oficinas específicas pero en el año 2000 la ley 617 determinó que los
municipios no estaban obligados a cumplir con dichas disposiciones.
Las características y magnitud de la estructura y la planta de personal depende de la
disponibilidad de recursos del gobierno local. En el caso de los municipios más pequeños, se ha
permitido que destinen una porción de los recursos de las participaciones nacionales para financiar
sus gastos de funcionamiento, con el objeto de permitir que cuenten con una estructura
administrativa mínima. Debido al crecimiento excesivo de los gastos de funcionamiento en muchos
departamentos y municipios el Congreso, por iniciativa del gobierno nacional, expidió la ley 617 de
2000 que estableció límites a los gastos de funcionamiento por categorías municipales. De este
modo, los gobiernos locales perdieron cierta autonomía para determinar sus plantas de personal y
gastos de funcionamiento, lo cual podría estar afectando la capacidad de gestión de muchos
municipios.
De acuerdo con el código de régimen municipal, los municipios deben realizar programas de
capacitación de sus funcionarios para lo cual están obligados a destinar un porcentaje mínimo de su
presupuesto anual. Los municipios están facultados para asociarse7 con el propósito de prestar
determinados servicios en forma colectiva.
Promoción del desarrollo económico local
La reforma descentralista incluyó recientemente instrumentos orientados directamente a
promover el desarrollo económico local. La estrategia se concentró en crear condiciones para
mejorar las condiciones sociales de la población; podría decirse que estaba enfocada a resolver la
pobreza según necesidades básicas insatisfechas y no la pobreza por ingresos. Evidentemente, al
disponer de recursos para infraestructura y servicios públicos domiciliarios y sociales, así como
d)

7

32

ARTÍCULO 148. ASOCIACIÓN DE MUNICIPIOS: Dos o más municipios de uno o más departamentos podrán asociarse para
organizar conjuntamente la prestación de servicios públicos, la ejecución de obras o el cumplimiento de funciones administrativas,
procurando eficiencia y eficacia en los mismos, así como el desarrollo integral de sus territorios y colaborar mutuamente en la
ejecución de obras públicas.

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N° 110

herramientas para el ordenamiento urbano, los municipios podrían contribuir a crear un contexto
favorable para el desarrollo de actividades productivas. Algunos lo hicieron y se han documentado
ciertas experiencias de iniciativas locales para promover actividades productivas y el empleo. La
ley 715 de 2001 incluyó dentro de las actividades que se pueden financiar con los recursos de la
transferencia de propósito general, la promoción del empleo y las actividades económicas,
otorgando de este modo un nuevo instrumento a los gobiernos locales.
e)
Enfoque redistributivo
En el caso colombiano las transferencias a los gobiernos locales han tenido un enfoque
redistributivo entre entidades territoriales y hacia la población más pobre; en la primera etapa (ley
12 de 1986) se orientaron principalmente hacia los gobiernos con población inferior a cien mil
habitantes. En la segunda etapa (ley 60 de 1993) se redujo este énfasis pero aun así se conservó una
asignación especial para los municipios con población inferior a cincuenta mil habitantes. La
distribución en la ley 60 le otorgó mayor importancia a los factores de pobreza tanto absoluta como
relativa. La ley 715 de 2001, que regula actualmente las transferencias, tiene un enfoque en
educación y salud en el cual da prioridad a la población atendida y por atender, con lo cual se
coloca el énfasis en la población pobre sin acceso; en los demás sectores, la distribución incluye
criterios de pobreza.
En 19958 y 1996 las transferencias por habitante pobre fueron muy superiores en los
municipios más pequeños. Asimismo, las transferencias per capita entre 1985 y 1990 fueron muy
superiores en los municipios con población inferior a 100 mil habitantes. En 1990, por ejemplo,
mientras que los municipios mayores de 500 mil habitantes recibían 2.289 pesos por persona los
menores de 20 mil habitantes recibían 7.400 pesos por persona, una suma tres veces superior
(Wiesner, 1992, p. 275). Los datos de Planeación Nacional confirman que los municipios más
pequeños reciben un monto por habitante pobre mayor al de las otras categorías municipales.
Cuadro 11

COLOMBIA. ESTRUCTURA DE LA PARTICIPACIÓN POR TAMAÑO DE MUNICIPIOS
(Millones de pesos corrientes)
Rango
Poblacional

Número de
Municipios

Población
pobre

 5 000

159

383 883

68 943

179 594

5 001-20 000

586

4 220 248

463 622

109 857

20 001-50 000

221

4 047 443

362 774

89 630

50 001100 000

54

1 909 289

165 713

86 793

100 001500 000

36

2 854 839

233 881

81 924

 500 000
TOTAL

PICN
1996

Asignación por
pobre (pesos)

5

2 822 545

248 248

87 952

1 061

16 238 247

1 548 181

95 034

Fuente: Documento Conpes 2942, Evaluación de la destinación de la participación de
los municipios y de los resguardos indígenas en los ingresos corrientes de la nación para
la vigencia de 1996. DNP-UDT, 13 de agosto de 1997, p.5.

8

Los municipios menores de 50 mil habitantes, que representan el 91% del país y concentran el 37.9% de la población, obtuvieron el
55% de los recursos de la participación en los ingresos corrientes de la nación, en la vigencia 1995. El sistema de distribución de la
participación garantiza los promedios per cápita más altos a los municipios de menor población (cuadro 4), de esta manera el
sistema de transferencias está logrando el objetivo de compensar los desequilibrios en capacidad fiscal entre los municipios,
asumiendo que estos son los de menor capacidad fiscal. (p. 18, Evaluación de la participación municipal y de los resguardos
indígenas, vigencia 1995. DNP-UDT, en Revista de Planeación y Desarrollo, volumen XXVII, Número 3, julio-septiembre de
1996.

33

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Adicionalmente, los recursos transferidos deben destinarse a los sectores de educación, salud
y agua potable y saneamiento básico, que benefician a la población más pobre, y los gobiernos
locales deben focalizar el gasto hacia la población más necesitada. La ley 715 de 2001 en Artículo
94 establece lo siguiente: “Definición de focalización de los servicios sociales. Focalización es el
proceso mediante el cual se garantiza que el gasto social se asigne a los grupos de población más
pobre y vulnerable. El Conpes Social definirá cada tres años los criterios para la determinación,
identificación y selección de beneficiarios, así como los criterios para la aplicación del gasto social
por parte de las entidades territoriales. En todo caso, las entidades territoriales al realizar inversión
social, especialmente mediante la asignación de subsidios, deberán aplicar los criterios de
focalización, definidos por el Conpes Social.”
La descentralización ofrece un conjunto de instrumentos favorables para una mejor gestión
en la reducción de la pobreza y la promoción del desarrollo económico local
En su conjunto, la descentralización en Colombia ha combinado instrumentos políticos,
administrativos y fiscales que han fortalecido los gobiernos locales y ha ofrecido oportunidades
para una mejor gestión. En el nuevo contexto los gobiernos municipales tienen una gran
responsabilidad en la reducción de la pobreza por necesidades básicas insatisfechas. Dentro de este
marco, los municipios pequeños y más atrasados, como hemos visto, han recibido un tratamiento
especial.
El esquema de descentralización en Colombia ha hecho énfasis en el papel que deben
cumplir los municipios en cuanto a la reducción de la pobreza para lo cual se han establecido
diferentes instrumentos y criterios:
• Énfasis constitucional en el gasto social.
• Condicionamiento de las transferencias a los sectores con mayor impacto social y en la
reducción de la pobreza: educación primaria y secundaria, salud, agua potable y
saneamiento básico.
• Criterios redistributivos entre territorios en la distribución de las transferencias a favor de
los municipios más pequeños y atrasados
• Criterios redistributivos en la asignación de los recursos al interior de los municipios
(focalización del gasto).

4.

Evolución de la pobreza

El diseño del proceso de descentralización en Colombia debería conducir a una reducción de
la pobreza medida en términos de necesidades básicas insatisfechas y no por ingresos, teniendo en
cuenta que los recursos se han destinado en su gran mayoría a la provisión de bienes y servicios
públicos básicos para la población, especialmente la más pobre. Los datos disponibles para los
últimos años muestran que efectivamente se ha producido una reducción importante de la
proporción de pobres según NBI pero que en los dos últimos años ha aumentado la pobreza según
nivel de ingreso.

34

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Cuadro 12

COLOMBIA. INDICADORES DE NBI POR ZONA. PERSONAS. NACIONAL, 1993-2000
Inasistencia
escolar

Servicios
inadecuados

Porcentaje
de pobreza
(Una NBI)

Porcentaje en
miseria
(+ 1 NBI)

Total

37,2

14,9

Cabecera

26,8

9,0

4,8

7,2

Resto

62,5

30,3

16,4

19,2

Total

26,0

8,9

4,0

5,5

Cabecera

16,9

4,1

2,1

2,6

Resto

48,6

20,7

8,5

12,8

Total

25,9

8,6

4,2

5,4

Cabecera

17,8

4,5

2,8

2,8

Resto

46,5

19,1

7,8

11,9

Total

26,0

8,2

4,7

4,7

Cabecera

17,4

4,1

2,5

2,0

Resto

47,8

18,6

10,2

11,5

Total

24,9

7,3

3,9

4,0

Cabecera

17,5

3,9

2,7

2,1

Resto

43,7

15,9

7,0

8,8

Total

23,0

6,5

3,2

3,6

Cabecera

16,4

3,5

2,4

1,7

Resto

40,4

14,2

5,3

8,5

Zona

1993
8,0

10,5

1996

1997

1998

1999

2000

Fuente: Cálculos GCV–Dirección de Desarrollo Social- Departamento Nacional de
Planeación, con base en DANE, Encuesta Nacional de Hogares, septiembre. Tomado
de la página Nº 4, Boletín Nº 30 SISD. Se considera como pobre por NBI si no tiene
una vivienda con materiales adecuados, si su vivienda tiene servicios públicos de
acueducto y alcantarillado inadecuados, si tiene un nivel de hacinamiento considerado
como crítico, si el grado de dependencia económica es alto o cuando uno de sus niños
entre 7 y 11 años no asiste a un establecimiento escolar.

Estos datos muestran lo siguiente:
• Entre 1993 y 1996 se observa una disminución sustancial en la proporción de habitantes
pobres según el índice de necesidades básicas insatisfechas y a partir de este año hasta el
2000 una disminución continua pero de menor magnitud. Para el conjunto del período
observado el índice de pobreza se reduce de 37,2 a 23,0 y el de miseria de 14,9 a 6,5 y se
destaca especialmente el mejoramiento en las zonas rurales.
• Todos los componentes del indicador presentan mejoramientos pero se destacan
especialmente los relativos a inasistencia escolar y a servicios inadecuados, áreas en las
cuales incide directamente el proceso de descentralización.
• El indicador de inasistencia escolar, que hace parte de la medición de pobreza según NBI,
muestra un mejoramiento entre 1993 y 2000, al pasar de 8,0% de los hogares con
35

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

inasistencia a 3,2%. El mayor cambio se produce entre 1993 y 1996 cuando se reduce a la
mitad pero continúa disminuyendo en los años siguientes. En el caso de las cabeceras la
reducción es de 4,8 a 2,4 por ciento pero el mejoramiento más importante se observa en la
zona rural, donde se reduce a la tercera parte pasando de 16,4% a 5,3%.
• En el caso de los servicios públicos inadecuados el indicador pasa de 10,5 a 3,6 en el total
siendo muy importante el mejoramiento tanto en las cabeceras (de 7,2 a 1,7) como en el
resto del territorio (19,2 a 8,5).
Medición de la pobreza a partir de los ingresos: línea de pobreza y línea de indigencia.9
Los datos disponibles muestran al comparar 1991 con el año 2000 un deterioro tanto en
términos de línea de pobreza como línea de indigencia. El porcentaje de pobres aumentó del 53,8%
a 59,8% y el de indigentes de 20,4% a 23,4% (concentrándose el deterioro principalmente en las
zonas rurales). Durante este período el índice había mostrado una tendencia a disminuir hasta 1996
y 1997 pero el deterioro de la situación económica condujo a un aumento sustancial de la pobreza
en 1999 y, principalmente en 2000.
Cuadro 13

COLOMBIA: POBREZA SEGÚN INGRESOS POR ZONA. NACIONAL 1991-2000
(Porcentaje)
Año y
zona

Línea de indigencia
Total

Cabecera

Línea de pobreza
Resto

Total

Cabecera

Resto

1991

20,4

13,8

35,2

53,8

47,3

68,4

1993

19,4

11,6

37,7

51,7

43,6

70,7

1996

18,7

10,0

40,3

52,8

42,8

77,4

1997

18,1

8,3

42,9

50,3

39,1

78,9

1998

17,9

10,1

37,5

51,5

41,8

75,8

1999

19,7

11,7

40,3

56,3

47,2

79,6

2000

23,4

15,8

43,4

59,8

51,0

82,6

Fuente: Cálculos GCV-DDS-DNP- Con base en Dane, Encuesta Nacional de Hogares,
Departamento Nacional de Planeación, Bogotá.

La información disponible permite concluir que la gestión de los gobiernos municipales y
departamentales muy probablemente ha contribuido a que continúen disminuyendo los índices de
pobreza, medidos en términos de las necesidades básicas insatisfechas, pero que la intervención
territorial tiene limitaciones para incidir en el empleo y los ingresos de la población.

5.

Tendencias en el desempeño de los gobiernos locales

El proceso de descentralización territorial en Colombia aumentó en forma importante las
responsabilidades y recursos de los gobiernos municipales con el propósito principal de que
ofrecieran bienes y servicios públicos que pueden mejorar las condiciones de vida de sus habitantes
9

36

Esta metodología informa que cierto porcentaje de la población no cuenta con los ingresos necesarios con respecto a un valor dado,
Línea de pobreza, o que sus ingresos no son suficientes para satisfacer los requerimientos nutricionales básicos de una familia. El
valor de una canasta normativa de costos mínimo (que cubra los requisitos nutricionales mínimos diarios; que respete, en lo posible
los hábitos alimentarios de una población; tenga en cuenta la disponibilidad de alimentos; tenga un costo mínimo) es la línea de
indigencia, LI. Un hogar cuyos ingresos no alcancen para comprar esa canasta para todos sus miembros se considera que está en
indigencia. La línea de pobreza, toma en consideración la carencia de otros bienes y servicios básicos. (En 1997 el valor de la LP per
cápita era de 135.000 pesos, para una familia de 4 personas de 540.000 pesos).

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

y reducir los niveles de pobreza. De acuerdo con las cifras sobre inversión del cuadro 8 los
de educación y salud, cuyos recursos están dirigidos primordialmente a la población
más pobre, representaron en el año 2002 el 48% del total de la inversión reportada por los
municipios al Departamento Nacional de Planeación. Si a estos dos sectores sumamos los recursos
de agua potable, grupos vulnerables, vivienda, sector agropecuario y alimentación escolar,
obtendríamos que el 65% del total de la inversión local se destina a sectores sociales que inciden
directamente en la satisfacción de necesidades básicas y en la reducción de la pobreza; sin
embargo, no existe información adecuada por sectores y municipios que permita realizar un
balance del desempeño de los gobiernos locales durante los últimos años.10

[U1]sectores

Los informes del Departamento Nacional de Planeación sobre evaluación de la
descentralización municipal (2002), [U2]a pesar de señalar múltiples problemas y deficiencias,
evidencian una tendencia general de mejoramiento en los sectores de educación, salud y agua
potable (ver recuadro). Sin embargo, esta entidad presenta un panorama menos positivo cuando se
utiliza una combinación de variables de resultados y de gestión. El indicador sintético de
desempeño municipal del DNP (2002) elaborado para una muestra de 150 municipios del país,
señala que el 53% tuvo un nivel medio y el 40% bajo. El 5% tuvo un nivel aceptable y alto y el 1%
un nivel muy bajo de desempeño. Un comportamiento similar se observa en los indicadores de
educación, salud y agua potable y en los demás componentes considerados en esta evaluación.
Gráfico 1

53

60
50
40
30
20
10
0

40

Y =100)

6. MUY

ALTO (90

0
=90)

(70 Y

5. ALTO

1
(60 y =70)

4.

3. MEDIO

(40 y =60)

2. BAJO

(20 y =40)

=20)

1. MUY

ACEPTABLE

4

1
BAJO (0 y

Porcentaje de municipios

NIVEL DE DESEMPEÑO DE LOS MUNICIPIOS, PERÍODO 1988 - 1999

Calificación

Fuente: DNP – DDT - Departamento Nacional de Planeación, Dirección de Desarrollo
Territorial, (2002), Evaluación de la descentralización municipal en Colombia: balance de
una década, Bogotá.

Sin embargo, es preciso tener en cuenta algunas consideraciones de orden metodológico que
pueden haber conducido a mostrar unos resultados peores que los que posiblemente se están
obteniendo. Primero, debido a las dificultades de información, el indicador prácticamente no tiene
variables de evolución del período considerado (1988-1999); la gran mayoría son variables para un
año determinado o un grupo de años, lo que hace que se trate principalmente de un análisis de
comparación estática. Esto conduce a que obviamente los municipios más desarrollados
económicamente tiendan a obtener mejores resultados y a ignorar los avances que se han alcanzado
a pesar de tener todavía un nivel inferior en la lista comparativa (un municipio puede haber
aumentado su cobertura de agua potable de 20% a 60%, un mejoramiento importante, pero aparecer
muy mal en comparación con Bogotá). Segundo, el indicador del DNP incluyó un indicador de
promoción del desarrollo económico local en el cual la mayoría de municipios obtuvo resultados
10

Para efectos de este trabajo se hicieron consultas con 20 ministerios y entidades descentralizadas nacionales pero prácticamente
ninguna cuenta con estadísticas locales confiables. Aún en los sectores con mayor asignación de recursos y con mayor tradición en
sistemas de información no fue posible obtener los datos requeridos.

37

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

muy malos, lo cual se debe a que es un terreno donde existen menos instrumentos y además [U3]no
era un objetivo explícito del proceso de descentralización. La inclusión de este indicador
seguramente indujo a la baja el valor del indicador global de desempeño.
El indicador sintético permitió a Planeación Nacional elaborar un listado comparativo del
desempeño municipal ordenado de mayor a menor: conviene destacar que dentro de los municipios
con mejor desempeño se encuentran varios pequeños como Nobsa, Santo Tomás, Tibasosa,
Versalles, Rivera, Tesalia, Circasia y San Vicente (Antioquia) para mencionar algunos, superando
a municipios mayores como Armenia, Cartago o Cúcuta. Estos datos evidencian que dentro del
mismo marco legal se han obtenido resultados diferentes, lo cual llama la atención sobre las
posibilidades de mejoramiento existente mediante intervenciones en la capacidad de gestión y sus
factores determinantes.
Avances de la descentralización- textos del informe de evaluación de la descentralización de
Planeación Nacional.
• Educación
“En materia de educación, los datos disponibles muestran una tendencia positiva en la
ampliación de la matrícula en los niveles de preescolar, primaria y secundaria a pesar de las
serias restricciones existentes. Un análisis realizado por el Departamento Nacional de
Planeación sobre el período 1985-1997, caracteriza el comportamiento del sector en el
período en la siguiente forma: “El crecimiento sostenido de la matrícula de primaria, la
extraordinaria expansión de la matrícula de secundaria liderada por el sector oficial y el
aumento notable de las tasas de cobertura, son los hechos más sobresalientes del período
estudiado.” (página 87, DNP, Tomo I). De acuerdo con el índice de desempeño del DNP, de
la muestra de 150 municipios estudiados el 80% tuvo un desempeño medio y el 20% bajo.
• Salud
“El Informe de Profamilia hace notar además que desde 1986 la atención prenatal por
profesionales pasó de coberturas del 67% hasta llegar al 91%. Al respecto la encuesta CAPS,
del Instituto Nacional de Salud, coincide en señalar el 68.2% como el nivel de atención
profesional prenatal antes de iniciado el proceso de descentralización. Específicamente los
médicos pasaron de atender el 68% de los partos para llegar al 83%” (páginas 92-93). “La
tasa de mortalidad infantil disminuyó desde 44 por mil en el quinquenio 1975-1980 hasta 21
por mil en los últimos cinco años, una disminución del 52%. La tasa de mortalidad neonatal
disminuye 39% al pasar de 24 por mil en 1975-1980 a 15 por mil, y la postneonatal se reduce
en un 63%, de 19 a 7 por mil. De igual manera, la mortalidad durante los primeros cinco
años de vida (25 por mil para el período 1995-2000) ha experimentado un decrecimiento del
58 por ciento desde 1975-1980, cuando estaba en 59 por mil” (página 93). “En la década la
cobertura de la seguridad social pasó del 20% al 58%, en donde la parte atribuida a la
creación del régimen subsidiado ha sido financiada en un 65% con recursos de la
descentralización; no obstante, para toda la población en conjunto (asegurada o no) la
cobertura de servicios médicos esenciales se incrementó del 68% de la población en 1989
hasta llegar al 91% en 1999-2000.” “En suma, el principal avance de la descentralización de
la salud ha sido la expansión de la red pública de servicios que hoy responde por el 63% de
la población colombiana en comparación con 1990 que solo llegaba al 35%.” (página 95).
Sin embargo, según el índice de desempeño en salud solamente el 25% de los municipios
tuvo un desempeño medio y el 74% bajo.

38

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

• Agua potable y alcantarillado
“Para 1998, la cobertura promedio nacional nominal del servicio de acueducto en las
cabeceras municipales alcanzó el 89,2%. Se destaca que los municipios con una mayor
cobertura son los menores de 2.500 habitantes, alcanzando en promedio el 93,6% y el grupo
de menor cobertura corresponde a las capitales de departamento con población menor a
100.000 habitantes. Con base en los resultados globales, se calcula que la población urbana
sin servicio de acueducto con conexión domiciliaria para 1998 fue de aproximadamente el
11% de los habitantes de la zona urbana” (página 100). “En la zona rural, la cobertura de
conexiones domiciliarias de acueducto para 1998 alcanzó el 41,7%, de los cuales solo el
10% dispone de agua de buena calidad. En lo referente al servicio de alcantarillado,
solamente el 16,6% de la población rural dispone de aguas servidas, en condiciones
sanitarias aceptables.” (página 101). De acuerdo con el índice de desempeño en agua potable
del DNP, el 48% de los municipios tuvo un desempeño medio y el 50% bajo.

6.

Capacidad de los gobiernos locales

El proceso de descentralización en Colombia ha creado condiciones para que los municipios
cumplan un papel activo en las acciones para la superación de la pobreza. Les ha asignado
responsabilidades en la provisión de bienes y servicios que afectan directamente la satisfacción de
necesidades básicas y el mejoramiento de la calidad de vida: educación, salud, agua potable y
saneamiento básico, vivienda, regulación del suelo, bienestar social, cultura, recreación, deporte e
infraestructura vial. Ha facultado a los gobiernos locales para adelantar acciones de promoción del
desarrollo económico local y de generación de empleo. Ha establecido condiciones en la utilización
de dichos recursos con el objeto de que se enfoquen principalmente hacia la población más pobre
de los municipios. Ha aumentado los recursos de transferencia para la financiación de dichos
servicios y estimulado condiciones para un incremento de los recursos propios. Y finalmente, ha
creado un marco de mayor responsabilidad política con la elección de los alcaldes y la creación de
diversas instancias de participación ciudadana.
Existe por tanto un contexto institucional favorable para que los municipios desempeñen un
papel activo en el mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes y en la reducción de la
pobreza. Sin embargo, la concreción de este potencial depende de la puesta en marcha de esquemas
de gestión efectivos por parte de las administraciones locales y de factores de contexto como la
situación económica y el conflicto armado. Dentro de los riesgos que tradicionalmente enfrenta un
proceso de descentralización se destacan dos que pueden afectar significativamente el desempeño
municipal: la capacidad institucional, especialmente de los municipios más pequeños y de menor
desarrollo relativo, y la existencia de prácticas políticas contrarias a los intereses comunes y la
corrupción.
Para muchos analistas el principal obstáculo para el adecuado desarrollo de un proceso de
descentralización es la baja capacidad de gestión de los gobiernos locales. Se considera que la
transferencia de funciones y recursos debe tener como requisito la construcción de una capacidad
mínima. En el caso colombiano este punto se discutió al momento de aprobarse las leyes que dieron
inicio al proceso en la década del ochenta y finalmente se asumió que la capacidad de gestión se
desarrolla en la medida en que los gobiernos locales adquieran responsabilidades. Por tanto, se
decidió transferir los recursos y funciones y esperar que el nuevo contexto generara los estímulos
para fortalecer la capacidad de gestión, aunque complementariamente se adelantaron distintas
acciones de apoyo por parte de entidades del orden nacional y departamental.
En Colombia no hay estudios sistemáticos sobre la capacidad y el desempeño de los
gobiernos locales; el Informe Final de la Misión de Finanzas Intergubernamentales en 1981
39

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

consideró que la gran mayoría de municipios colombianos eran “no viables” y durante la
administración del presidente López (1974-1978) el Departamento Nacional de Planeación preparó
un estudio sobre el régimen departamental y municipal en el cual proponía la eliminación de un
gran número de gobiernos locales, por considerar que no tenían la capacidad de gestión requerida,
y la creación de Distritos con una población mínima de 20.000 habitantes. En 1980 el Centro
Interdisciplinario de Estudios Regionales (CIDER) de la Universidad de los Andes realizó un
estudio sobre los gobiernos locales en Colombia en el cual se planteaban las siguientes
conclusiones:
• El municipio colombiano se encuentra en un profundo estado de deterioro como
consecuencia tanto de problemas estructurales como de la tendencia a la centralización de
funciones en el nivel nacional. Este deterioro es diferente según las categorías
municipales:
− “Aunque los municipios mayores enfrentan serios problemas, han logrado desarrollar
una capacidad propia para cumplir sus funciones y sus problemas internos pueden, en
general, ser resueltos con sus propios recursos técnicos y económicos (p. 4).
− “Los municipios intermedios presentan un grado variable de deterioro y puede decirse
que son los más afectados, porque en general la brecha entre las exigencias técnicas y
administrativas y las capacidades existentes son las máximas” (p. 5).
− “Los municipios menores son en general entidades administrativas muy simples,
donde es menos propio hablar de deterioro. Por razones de escasez de recursos y
capacidades técnicas, su evolución ha sido muy poca y más bien se puede hablar de
escaso desarrollo. Algunos de ellos han conseguido satisfacer algún número de
demandas sociales dentro del rango de aquellas más tradicionales. En alguna medida
ello es también producto de un menor nivel de exigencias y la menor complejidad y
magnitud de los problemas. Su problema fundamental parece ser su escasa capacidad
de generar respuestas nuevas y/o instalar nuevas capacidades, en lo cual son
completamente dependientes de agencias externas” (p. 6)
• Uno de los principales factores deteriorantes de la capacidad institucional de las
administraciones locales es la práctica de utilizar los instrumentos y recursos municipales
para la lucha electoral. El personal es vinculado por recomendaciones políticas y además
se produce una continua rotación: “Por ello no debe sorprender el fracaso casi completo
de intentar racionalizar la selección de personal. Confrontado con la disyuntiva de
seleccionar personal en función de capacidades técnicas y de lealtades políticas, la
autoridad local termina por lo general inclinándose hacia ésta última” (p. 10).
• La participación comunitaria en el municipio es escasa y fragmentaria, lo cual se debe a
varios factores; al modo de designación de los alcaldes, que hace que la población se
sienta poco representada e identificada con la administración; los programas de apoyo a la
participación se encuentran centralizados; no existe estructura que ayude a canalizar la
participación.
El documento presentó en ese momento un conjunto de recomendaciones para la
descentralización y el fortalecimiento municipal e hizo énfasis en los siguientes criterios: a) las
acciones deben adelantarse gradualmente; b) los contenidos de la reforma y la profundidad de la
descentralización no pueden ser simultáneas en el tiempo ni homogéneas para cada tipo de
municipio. Igualmente, insistió en que para que una estrategia de descentralización sea factible,
“sería necesario un amplio programa de fortalecimiento” (p. 22).

40

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

A pesar de las advertencias con relación a los problemas de capacidad de los municipios,
especialmente de los más pequeños, el país tomó la decisión de impulsar el proceso de
descentralización territorial, el cual en su primera etapa estuvo concentrado principalmente en los
municipios más pequeños, precisamente aquellos donde se asumía existía menor capacidad para el
cumplimiento de las funciones.
Posterior al estudio mencionado del CIDER el único realizado hasta el momento es el
estudio de capacidad de los gobiernos locales por parte del DNP y el Banco Mundial en 1994 y un
breve análisis en el marco del estudio de evaluación de la descentralización territorial del DNP en
2002. Las políticas y programas diseñados durante los últimos diez años no se han basado en
diagnósticos actualizados y completos de los problemas y como veremos, los planes de desarrollo y
documentos conpes se limitan a afirmaciones generales sin suficiente sustentación. Las consultas
realizadas en el proceso de preparación de este documento indican que el gobierno nacional y la
federación de municipios no cuentan con información estadística organizada sobre aspectos básicos
de la capacidad institucional como tamaño y calidad de las plantas de personal, estructuras
administrativas, recursos físicos y tecnológicos y procesos administrativos.11 La única información
encontrada en la FCM fue la relativa al nivel profesional de los alcaldes en ejercicio actualmente.
Las funcionarias entrevistadas consideran que el nivel de los alcaldes y la capacidad local ha
aumentado sustancialmente durante la descentralización pero no cuentan con información
estadística para sustentar dicha posición. De otra parte, señalaron que las restricciones fiscales y el
control a los gastos de funcionamiento pueden estar afectando el fortalecimiento institucional local.
Cuadro 14

COLOMBIA: NIVEL ACADÉMICO DE LOS ALCALDES
2004
Nivel académico
Bachilleres
Primaria
Tecnólogo

Cantidad
5

Porcentaje
0,8

7

1,1

14

2,2

Con Postgrado

119

18,8

Secundaria

155

24,5

Universitario

333

52,6

Total general

633

100,0

Fuente: Base de datos de la Federación Colombiana
de Municipios, suministrada por Mónica Ayala.
Es una muestra no aleatoria de 633 municipios sobre
un total de 1.099 existentes.

En el año 2002 el Departamento Nacional de Planeación elaboró un informe de evaluación
de la descentralización municipal en el cual presentó alguna información y conclusiones sobre el
tema de la capacidad de gestión, con base en un balance realizado sobre una muestra de 148
municipios de distintas características. No fue posible obtener en este ejercicio información
suficiente y detallada sobre la capacidad de gestión local en sus aspectos básicos y la evaluación
debió conformarse con algunas aproximaciones. La mayoría de municipios se ubicó en un nivel de
desempeño medio (41%) y bajo (53%) y solamente el 2% tuvo un desempeño aceptable. El informe
concluye: “A pesar de que existe una mejoría generalizada en la gestión administrativa de los
municipios, hace falta mejorar aspectos específicos. Es relevante desarrollar e implementar
sistemas eficientes de información que logren avanzar en la gestión administrativa local, partiendo
11

Entrevistas con Luz Estella Carrillo, Subdirectora de Fortalecimiento Institucional del Departamento Nacional de Planeación y con
Mónica Ayala de la Federación Colombiana de Municipios.

41

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

de un análisis de la administración municipal en su conjunto y teniendo en cuenta los procesos y
elementos de gestión que se están llevando a cabo en cada municipio” (p. 122).
Las conclusiones generales son las siguientes:
− “Mayor institucionalización del proceso de planeación (instancias especializadas,
múltiples, sectoriales o funcionarios encomendados a la tarea).
− Mayores soportes técnicos en el proceso de planeación, no solamente por la experticia
o la tecnología empleada al efecto, sino por la disposición de una masa crítica mayor,
aplicada a dicho proceso.
− Deficiencias en el proceso de planeación, expresas todavía en aspectos como
existencia y consistencia de indicadores para medir los resultados de los planes de
desarrollo; armonización entre los proyectos y el ejercicio de programación de la
inversión; innovaciones en la planeación y el seguimiento y evaluación; importancia
de la concertación y la participación ciudadana; obras inconclusas, entre otros.
− El desarrollo institucional tendiente al mejoramiento de la capacidad de gestión, como
queda dicho en el documento, ha tenido responsables sectoriales o programas
especiales, pero no ha confluido ni se ha consolidado como un sistema con
permanencia y propósitos sostenibles.
− De otra parte, nunca se ha logrado establecer un verdadero sistema de seguimiento,
evaluación y monitoreo del avance de la capacidad de gestión local. La información
financiera se captura y se lleva secuencialmente, pero específicamente las variables
institucionales han sido poco consideradas” (p.120).

Las políticas y acciones de fortalecimiento
En la descentralización colombiana se tomó la decisión de transferir los recursos, asignar las
funciones y confiar en que el nuevo esquema institucional estimularía los gobiernos locales para un
adecuado desempeño. Sin embargo, en la reglamentación de las normas básicas, a las distintas
entidades nacionales se les asignaron funciones de asistencia técnica a los gobiernos locales y se
iniciaron múltiples actividades dirigidas a apoyar el desarrollo institucional territorial.
En una primera etapa del proceso de descentralización se asignaron recursos a la Escuela
Superior de Administración Pública (ESAP), con destino a labores de capacitación y difusión; en
un segundo momento, con el liderazgo del Departamento Nacional de Planeación (DNP), se intentó
construir un Sistema de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios y se puso en marcha el
Programa de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios (PDI), enmarcado dentro de una
estrategia más amplia de desarrollo territorial y con financiación del Banco Mundial; en un tercer
momento se abandonó el énfasis hacia los municipios y el DNP se concentró en el apoyo a los
gobiernos departamentales, bajo el criterio que corresponde a este nivel el apoyo a los gobiernos
locales. Adicionalmente, se asignaron al Ministerio del Interior las funciones de coordinación del
proceso de descentralización y de las acciones de fortalecimiento institucional.
Paralelamente, durante todo el período 1986-2002 diferentes entidades nacionales
–Ministerios e institutos descentralizados–, han diseñado y puesto en marcha programas de
fortalecimiento institucional en las áreas de su competencia, así como los 32 departamentos del
país, que legalmente tienen la función de prestar asistencia técnica, administrativa y financiera a los
municipios. Adicionalmente, diversas organizaciones no gubernamentales (ONG), universidades y
entidades de cooperación técnica internacional han desarrollado diversos programas de promoción
de la capacidad de gestión de municipios y departamentos.
42

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

Es claro entonces que durante este período
tendientes a fortalecer la capacidad de gestión de
recursos significativos para tal fin. Adicionalmente,
fortalecimiento y desde 1994 tienen la obligación
actividades de capacitación.

N° 110

numerosos actores han realizado acciones
las entidades territoriales y han destinado
los municipios realizan acciones propias de
de destinar una parte de su presupuesto a

A pesar de tantas acciones y recursos canalizados se cuenta con muy poca información sobre
los resultados de dichos programas y sobre la evolución de la capacidad local. Los documentos
oficiales sobre la materia se basan en discursos generales y no en evidencias sobre el
comportamiento de las administraciones locales. La carencia de información limita la
reformulación de las políticas en la materia.
Cuadro 15

COLOMBIA: ACCIONES DE APOYO AL FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL DE
LAS ENTIDADES TERRITORIALES 1986-2002
Período
1986-1990

Acciones
Incremento de los recursos y responsabilidades de los municipios gradualmente pero sin acciones
previas de fortalecimiento.
Asignación de un porcentaje de las transferencias municipales a la Escuela Superior de Administración
Pública (ESAP) para adelantar acciones de divulgación y capacitación a los gobiernos locales.
Creación de un esquema de control a los recursos transferidos que exige a los municipios la preparación
y aprobación de un Plan de Inversiones con cargo a los recursos transferidos.

1990-1994

Diseño y puesta en marcha de una política para el Desarrollo Institucional de los Municipios.
Creación del Sistema de Apoyo al Desarrollo Institucional de los Municipios.
Montaje del Programa de Desarrollo Institucional de los Municipios (PDI), con apoyo del Banco Mundial y
el objetivo de asistir a 700 gobiernos locales.
Creación en el Departamento Nacional de Planeación de la División de Fortalecimiento Institucional de
las Entidades Territoriales.
Realización de estudio conjunto DNP-Banco Mundial sobre la capacidad de los gobiernos locales en
Colombia.
Programas nacionales sectoriales y programas departamentales.

1994-1998

Asignación al nuevo Ministerio del Interior de las funciones de coordinación de la descentralización y de
las acciones de apoyo al fortalecimiento institucional territorial.
Programas nacionales sectoriales y programas departamentales.
Estudios de evaluación del PDI.
Montaje del Programa Mejor Gestión Departamental.

1998-2002

Estrategia de fortalecimiento de la gestión territorial.
- Redefinición de competencias entre instancias de gobierno.
- Modernización de la gestión pública territorial.
- Fomento del desarrollo económico territorial.
- Fortalecimiento de las relaciones intergubernamentales.
Fuente: Cuadro elaborado por el autor.

Las políticas actuales
El actual plan nacional de desarrollo considera que siguen existiendo problemas de
capacidad de gestión:
“A pesar de la descentralización política, administrativa y financiera, persisten problemas de
eficiencia en la inversión social, de equidad en la asignación del gasto y de baja capacidad de
gestión de las entidades territoriales. Para fortalecerlas y alcanzar mayor eficiencia y equidad, se
promoverá una política basada en el afianzamiento de la descentralización y la autonomía regional.
Esta política se emprenderá a través de tres líneas estratégicas: a) fortalecimiento de la democracia
local y participación de la sociedad civil en la gestión pública; b) profundización de la
descentralización administrativa y fiscal; y c) ordenamiento territorial”.
Para fortalecer la capacidad de gestión de las entidades territoriales, el Plan Nacional de
desarrollo propone las siguientes acciones:
43

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

Redefinir la asignación de competencias según las potencialidades y requerimientos de
diferentes tipologías de municipios y departamentos, en aquellos sectores que la Ley 715 de 2001
no consideró.
Propiciar la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, desarrollando plenamente
los principios de concurrencia, complementariedad y subsidiaridad.
Identificar y analizar experiencias exitosas de asociación en la prestación de servicios, para
adoptarlas en procesos de cooperación horizontal entre entidades territoriales.
Diseñar y establecer un observatorio de la descentralización en cabeza del Departamento
Nacional de Planeación, que permita revisar periódicamente los avances y realizar ajustes para
asegurar el éxito del proceso.
Apoyar a las entidades territoriales en el diseño e implementación de políticas, metodologías
y procedimientos que permitan una gestión pública transparente y eficiente. Así mismo, crear una
red de asistencia a la gestión local, orientada por el sector público.
Mejorar los instrumentos y procesos de gestión técnica y administrativa, y simplificar las
metodologías para la gestión territorial en materia sectorial.
Fortalecer la carrera administrativa en los entes territoriales, la evaluación del desempeño de
los funcionarios y el ascenso por méritos. Asegurar estructuras administrativas ajustadas, eficientes
y profesionalizadas.

Balance de la experiencia
Colombia ha acumulado experiencia en materia de acciones de fortalecimiento institucional
de las entidades territoriales pero desafortunadamente no se ha producido una adecuada
documentación y balance de sus avances y resultados. A pesar de que muchas de ellas no han sido
exitosas, han generado aportes interesantes tanto en enfoques, procedimientos e instrumentos, que
pueden ser de utilidad tanto para futuras formulaciones de política como de referencia para otros
países. A continuación presento algunos de los problemas que se han identificado en la manera de
abordar los problemas de capacidad local.
• Falta de claridad sobre el problema y carencia de información sobre su magnitud y
tendencias. El tema de la capacidad no se ha vinculado adecuadamente al tema del
desempeño de los gobiernos locales, aunque hay ciertos avances en este sentido. Con
mucha frecuencia la atención se concentra en la capacidad local como un fin en sí mismo
y no como un instrumento o medio para lograr mejores resultados por parte de las
administraciones municipales y departamentales. Tanto el PDI como el estudio sobre
capacidad local llamaron la atención sobre este punto. Lo primordial es mejorar los
resultados de la gestión de los gobiernos locales en términos de la provisión de bienes y
servicios que les corresponden. Este mejoramiento requiere de la existencia de una cierta
capacidad administrativa y técnica pero puede darse el caso de que aun existiendo dicha
capacidad no se obtengan los resultados previstos debido a problemas de corrupción o
predominio de intereses particulares.
• El análisis debe por tanto determinar que tanto corresponde a problemas de capacidad de
gestión o a problemas de carencia de voluntad para adelantar una mejor administración.
El punto central por tanto es determinar qué incentivos podrían introducirse para
estimular una mejor gestión y el interés de los gobiernos locales por fortalecer su
capacidad de gestión.

44

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

• Además de los problemas de precisión conceptual, una característica generalizada de las
políticas de fortalecimiento institucional es la carencia de información sobre la situación
de capacidad local. Las políticas se formulan y se reformulan con afirmaciones
absolutamente generales, sin ninguna referencia a los problemas concretos que se
pretenden resolver o modificar. Basta revisar los dos últimos planes de desarrollo del
gobierno nacional para comprobar esta situación.
• El tema no ha adquirido suficiente importancia política en el gobierno nacional. A pesar
de las constantes manifestaciones de preocupación por el inadecuado uso de los recursos
en los gobiernos locales, no se han planteado lineamientos de política eficaces. El
tratamiento del tema se destaca por la pobreza analítica y la carencia de objetivos e
instrumentos adecuados.
• Ha habido una cierta tendencia a la centralización del tema en el Departamento Nacional
de Planeación, especialmente durante el período 1990-1994. Aunque luego se revierte en
parte esta tendencia, los actores tradicionales son descuidados a pesar de que continúan
manejando importantes recursos.
• Los intentos de coordinación no han funcionado. Evidentemente la coordinación no es un
proceso fácil y en general no hay muchas experiencias que funcionen en la administración
pública. Sin embargo, esto se agrava por el hecho mencionado de la falta de compromiso
de alto nivel con el tema. Convendría hacer esfuerzos mayores por vincular a los distintos
actores desde el comienzo, a preparar la política, y no simplemente como ejecutores de
decisiones del Departamento Nacional de Planeación.
• No se ha puesto suficiente énfasis en el hecho de que la responsabilidad es
primordialmente local. Además de la coordinación entre las entidades del nivel nacional
es necesario que la formulación de políticas en la materia se haga con la activa
participación de sus ejecutores y directos beneficiarios: los departamentos y municipios.
En gran medida los obstáculos de los distintos programas de apoyo han sido resultado de
enfoques que pretenden determinar desde el nivel nacional los programas que deben
ejecutar las entidades territoriales.

45

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

III. Perspectivas del proceso de
descentralización y del papel de
los gobiernos locales en el
combate a la pobreza

La descentralización territorial en Colombia condujo a que las
principales acciones para reducir la pobreza, especialmente en
términos de satisfacción de las necesidades básicas insatisfechas y
mejoramiento en la calidad de vida por acceso a bienes y servicios
públicos, sea una responsabilidad que corresponde principalmente a
los gobiernos territoriales –departamentos, distritos y municipios-,
aunque la formulación de las políticas sectoriales continúa siendo
responsabilidad del gobierno nacional por intermedio de los distintos
ministerios. Igualmente, la nación tiene importancia en ciertos sectores
y programas como la atención de poblaciones vulnerables,
especialmente la familia y la niñez, la financiación de las pensiones o
la capacitación laboral.
Sin embargo, el Plan Nacional de Desarrollo para el período
2003-2006 y su programa de inversiones no contienen ningún
programa o estrategia general de combate a la pobreza. Se pueden
encontrar en su interior diversos programas que apuntan en mayor o
menor medida a mejorar las condiciones de vida de la población más
pobre, especialmente mediante el acceso a bienes y servicios públicos.
Algunos de estos programas son los siguientes:
• Desarrollo en zonas deprimidas y de conflicto.
• Impulso a la vivienda y la construcción.
47

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

• Generación de empleo y capacitación laboral.
• Ampliación de la cobertura en educación preescolar, básica, media y superior.
• Ampliación y mejoramiento de la protección y la seguridad social.
• Bienestar familiar y nutrición.
• Manejo social del campo.
• Calidad de vida urbana.
• Agua potable y saneamiento básico.
En algunos de estos sectores las metas nacionales se basan principalmente en el desempeño
de los departamentos y municipios, por cuanto la gran mayoría de los recursos provienen de las
transferencias del sistema general de participaciones; este es el caso de educación, salud y agua
potable. En los otros sectores la financiación es compartida en diversas proporciones. En el caso de
bienestar familiar o ciertas acciones de promoción de empleo, la importancia de los recursos y la
actuación nacional es mucho mayor. En el agregado, la política social y las acciones para reducir la
pobreza debido al proceso de descentralización son cada vez más una responsabilidad de los
departamentos y municipios.
El sector social (corresponde a Salud, Trabajo, Educación, Cultura, Vivienda, Saneamiento
Básico y Regalías) ocupa dentro de la proyección de inversiones total para el período 2003-2006
con recursos del sector central y descentralizado del gobierno nacional, el 30% del total, con lo
cual se complementa la inversión realizada por los departamentos y municipios. En el presupuesto
para el año 2004, los Ministerios de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial; Cultura;
Educación y Protección Social, que concentran el gasto social, representaron el 42% de la inversión
total presupuestada. Sin embargo, si excluyéramos el Ministerio de Protección Social, que incluye
recursos para salud, pensiones, capacitación laboral y bienestar social, así como el Ministerio de
Cultura, cuyos programas no están necesariamente orientados a la reducción de la pobreza,
encontraríamos que el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial representa apenas
el 3,5% del total de la inversión nacional, y no toda ella se destina a programas para combatir la
pobreza urbana, y el Ministerio de Educación el 3,7% (ver anexo 9). Sin embargo, la información
no está claramente separada en cada una de las entidades de forma tal que se encuentre
explícitamente cuáles proyectos se enfocan directamente al combate a la pobreza.
El proceso de descentralización territorial que se ha venido adelantando en Colombia desde
mediados de la década del ochenta ha fortalecido los gobiernos municipales y les ha entregado
herramientas importantes para que cumplan un papel importante en la reducción de la pobreza de
sus habitantes y el mejoramiento de las condiciones de vida.
En materia de competencias, se han asignado a los gobiernos locales responsabilidades en
todos los asuntos locales y precisando las funciones que deben cumplir en los diferentes sectores de
intervención del Estado. De este modo, los municipios colombianos tienen responsabilidades en
educación (con diferencias según sus capacidades), salud, agua potable y saneamiento básico,
cultura, recreación y deporte, infraestructura vial, ordenamiento territorial, vivienda, ambiente,
desarrollo rural y promoción del desarrollo económico, para mencionar los más importantes. En
algunos sectores tienen la responsabilidad principal por la provisión del servicio, como es el caso
de agua potable o vías urbanas, mientras que en otros se encargan de algunos componentes como
en salud y educación. Desde la perspectiva de la reducción de la pobreza los municipios
colombianos tienen un papel importante que cumplir.
En materia de recursos la descentralización aumentó las participaciones de los municipios en
los ingresos corrientes de la nación con el propósito de financiar principalmente los sectores de
48

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

educación, salud y agua potable y saneamiento básico, y en menor medida, la cultura, la recreación
y el deporte. De acuerdo con el esquema de participaciones vigente, estos sectores reciben la mayor
parte de los recursos y por tanto tienen garantizado un flujo constante de ingresos. Estos sectores
benefician principalmente a la población más pobre que es usuaria de los servicios estatales de
educación y salud, y que presenta las mayores necesidades en materia de servicios públicos. En los
demás sectores, las posibilidades de intervención municipal dependen de su capacidad económica y
de recaudo tributario. Dentro del proceso de descentralización se han tomado medidas para hacer
más eficaces los sistemas tributarios locales y para introducir nuevas fuentes de financiación como
la sobretasa a la gasolina y la contribución de la plusvalía, pero estos esfuerzos se han orientado
principalmente hacia los municipios más grandes. Dado que la gran mayoría de municipios del país
tiene un nivel de producción económica muy reducido, dependen en proporción muy alta de las
participaciones y por tanto la financiación para otros sectores es reducida.
Las participaciones municipales se han repartido con criterios redistributivos que apuntan a
beneficiar a los municipios con mayores niveles de pobreza y atraso. Igualmente, el diseño de las
normas de transferencia ha previsto que al interior de los municipios se destinen hacia la población
más pobre (mediante mecanismos de focalización) y que involucren a las zonas rurales, que
tradicionalmente presentan mayores deficiencias.
En forma complementaria a la asignación de competencias y recursos, se otorgó mayor
autonomía política a los municipios, mediante la elección de los alcaldes por un período fijo, y se
promovieron diversos procedimientos de participación ciudadana en la gestión local. De este modo,
se ha impulsado una política local y una mayor responsabilidad de los gobernantes con sus
electores.
Este esquema ha creado unas condiciones básicas para estimular una gestión adecuada de los
gobiernos locales que sea eficaz y eficiente en la provisión de bienes y servicios públicos y
contribuya a la reducción de los niveles de pobreza. Existen obviamente diversos problemas en el
diseño del proceso de descentralización (restricciones a la autonomía local, confusión en la
distribución de funciones en algunos sectores, poca claridad en el papel del departamento y sus
relaciones con los gobiernos locales), pero puede afirmarse que en conjunto configura un esquema
integral de fortalecimiento de los municipios.
La obtención de resultados positivos en la provisión de servicios y la reducción de la pobreza
depende no solamente del diseño sino de factores específicos de contexto de los gobiernos locales.
Tradicionalmente, la situación económica y los rasgos del sistema político son elementos que
favorecen u obstaculizan la gestión local. En el caso colombiano es preciso mencionar
adicionalmente como un obstáculo serio el conflicto armado y las restricciones a la democracia
local y la gestión administrativa que generan las diversas fuerzas participantes. En muchas regiones
del país la presión es tan grande que ha producido un éxodo de las autoridades locales o el control
directo o indirecto de las administraciones municipales. De otra parte, la debilidad en la capacidad
de gestión de las administraciones municipales puede ser un obstáculo serio para la buena marcha
del proceso de descentralización. Sin embargo, no existe en el país un esquema coherente de
asistencia técnica y administrativa a los municipios ni sistemas de información sobre la situación y
evolución de su capacidad de gestión.
Los indicios existentes parecerían estar señalando que la gestión local ha contribuido al
mejoramiento en la provisión de bienes y servicios y a la reducción de la pobreza medida en
términos de necesidades básicas insatisfechas. Sin embargo, no existe un adecuado sistema de
evaluación y por tanto la información disponible no es concluyente y adecuada para la toma de
decisiones. El estudio del Departamento Nacional de Planeación en 2002 es una prueba de las
enormes dificultades para evaluar el proceso de descentralización; sin embargo, a pesar de los

49

El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

vacíos, muestra como muchos municipios han logrado mejoras sustanciales lo cual evidencia el
potencial existente.
La revisión de la situación de los gobiernos locales en Colombia permite señalar,
tentativamente, la necesidad de intervenir con mayor energía en los siguientes aspectos:
a) Establecer mecanismos formales de coordinación y trabajo conjunto entre niveles de
gobierno con el fin de obtener mejores resultados en la reducción de la pobreza.
b) Mejorar los sistemas de seguimiento y evaluación de la gestión municipal. A pesar de
todos los avances y de los enormes recursos que administran los gobiernos locales, no
existe información suficiente y adecuada sobre su desempeño, información que debería
ser la base principal para la reorientación y ajuste del proceso.
c) Poner en marcha esquemas coordinados de asistencia técnica y administrativa a los
gobiernos locales.
d) Apoyar a las administraciones municipales en el diseño y puesta en marcha de programas
de promoción del desarrollo económico local y del empleo.
e) Apoyar a las administraciones municipales en el diseño y puesta en marcha de programas
de gestión del suelo y de captación de los beneficios del desarrollo urbano mediante
mecanismos como las contribuciones de valorización y de plusvalía.
f) Fortalecer al departamento en su papel de apoyo a los gobiernos municipales más
pequeños.

50

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

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CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Serie

medio ambiente y desarrollo
Números publicados
1.
2.
3.
4.
5.
6.

7.

8.

9.

10.

11.

12.

13.
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15.

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Hacia un cambio de los patrones de producción: Segunda Reunión Regional para la Aplicación del
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CEPAL/Comisión Europea “Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina” (LC/L.1121),
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“Promoción del uso eficiente de la energía en América Latina” (LC/L.1159), noviembre de 1998. E-mail:
fsanchez@eclac.cl 
Financiamiento y regulación de las fuentes de energía nuevas y renovables: el caso de la geotermia
(LC/L.1162) diciembre de 1998. E-mail: mcoviello@eclac.cl 
Las debilidades del marco regulatorio eléctrico en materia de los derechos del consumidor. Identificación
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El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

17. Marco legal e institucional para promover el uso eficiente de la energía en Venezuela, Proyecto

18.

19.

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21.

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(LC/L.1331-P), Nº de venta: S.00.II.G.46 (US$ 10.00), diciembre de 1999. E-mail: mschaper@eclac.cl



23. Trade liberation and industrial pollution in Brazil, Claudio Ferraz and Carlos E.F. Young (LC/L.1332-P),

Sales Nº: E.00.II.G.47 (US$ 10.00), December, 1999. E-mail: mschaper@eclac.cl 

24. Reformas estructurales y composición de las emisiones contaminantes industriales. Resultados para

México, Fidel Aroche Reyes (LC/L.1333-P), Nº de venta: S.00.II.G.42 (US$ 10.00), mayo de 2000. Email: mschaper@eclac.cl 
25. El impacto del programa de estabilización y las reformas estructurales sobre el desempeño ambiental de
la minería de cobre en el Perú: 1990-1997, Alberto Pascó-Font (LC/L.1334-P), Nº de venta: S.00.II.G.43,
(US$ 10.00), mayo de 2000. E-mail: mschaper@eclac.cl 
26. Servicios urbanos y equidad en América Latina. Un panorama con base en algunos casos, Pedro Pírez
(LC/L.1320-P), Nº de venta: S.00.II.G.95 (US$ 10.00), septiembre de 2000. E-mail: dsimioni@eclac.cl



27. Pobreza en América Latina: Nuevos escenarios y desafíos de políticas para el hábitat urbano, Camilo

28.
29.
30.

31.

32.

33.

Arraigada (LC/L.1429-P), Nº de venta: S.00.II.G.107, (US$ 10.00), octubre de 2000. E-mail:
dsimioni@eclac.cl 
Informalidad y segregación urbana en América Latina. Una aproximación, Nora Clichevsky (LC/L.1430P), Nº de venta: S.99.II.G.109 (US$ 10.00), octubre de 2000. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
Lugares o flujos centrales: los centros históricos urbanos, Fernando Carrión (LC/L.1465-P), Nº de venta:
S.01.II.G.6 (US$ 10.00), diciembre de 2000. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Indicadores de gestión urbana. Los observatorios urbano-territoriales para el desarrollo sostenible.
Manizales, Colombia, Luz Stella Velásquez (LC/L.1483-P), Nº de venta: S.01.II.G.24 (US$ 10.00), enero
de 2001. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Aplicación de instrumentos económicos en la gestión ambiental en América Latina y el Caribe: desafíos y
factores condicionantes, Jean Acquatella (LC/L.1488-P), Nº de venta: S.01.II.G.28 (US$ 10.00), enero de
2001. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
Contaminación atmosférica y conciencia ciudadana. El caso de la ciudad de Santiago, Cecilia Dooner,
Constanza Parra y Cecilia Montero (LC/L.1532-P), Nº de venta: S.01.II.G.77 (US$ 10.00), abril de 2001.
E-mail: dsimioni@eclac.cl 
Gestión urbana: plan de descentralización del municipio de Quilmes, Buenos Aires, Argentina, Eduardo
Reese (LC/L.1533-P), Nº de venta: S.01.II.G.78 (US$ 10.00), abril de 2001. E-mail: rjordan@eclac.cl



34. Gestión urbana y gobierno de áreas metropolitanas, Alfredo Rodríguez y Enrique Oviedo (LC/L.1534-P),

Nº de venta: S.01.II.G.79 (US$ 10.00), mayo de 2001. E-mail: rjordan@eclac.cl 

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CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

35. Gestión urbana: recuperación del centro de San Salvador, El Salvador. Proyecto Calle Arce, Jaime Barba

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y Alma Córdoba (LC/L.1537-P), Nº de venta: S.01.II.G.81 (US$ 10.00), mayo de 2001. E-mail:
rjordan@eclac.cl 
Consçiêcia dos cidadãos o poluição atmosférica na região metropolitana de São Paulo - RMSP, Pedro
Roberto Jacobi y Laura Valente de Macedo (LC/L.1543-P), Nº de venta: S.01.II.G.84 (US$ 10.00), mayo
de 2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
Environmental values, valuation methods, and natural damage assessment, Cesare Dosi (LC/L.1552-P),
Sales Nº: E.01.II.G.93 (US$ 10.00), June, 2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
Fundamentos económicos de mecanismos de flexibilidad para la reducción internacional de emisiones en
el marco de la Convención de cambio Climático (UNFCCC), Jean Acquatella (LC/L.1556-P), Nº de
venta: S.01.II.G.101 (US$ 10.00), julio de 2001. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
Fundamentos territoriales y biorregionales de la planificación, Roberto Guimarães (LC/L.1562-P), Nº de
venta: S.01.II.G.108 (US$ 10.00), julio de 2001. E-mail: rguimaraes@eclac.cl 
La gestión local, su administración, desafíos y opciones para el fortalecimiento productivo municipal en
Caranavi, Departamento de La Paz, Bolivia, Jorge Salinas (LC/L.1577-P), Nº de venta: S.01.II.G.119
(US$ 10.00), agosto de 2001. E-mail: jsalinas@eclac.cl 
Evaluación ambiental de los acuerdos comerciales: un análisis necesario, Carlos de Miguel y Georgina
Núñez (LC/L.1580-P), Nº de venta: S.01.II.G.123 (US$ 10.00), agosto de 2001. E-mail:
cdemiguel@eclac.cl y gnunez@eclac.cl 
Nuevas experiencias de concentración público-privada: las corporaciones para el desarrollo local,
Constanza Parra y Cecilia Dooner (LC/L.1581-P), Nº de venta: S.01.II.G.124 (US$ 10.00), agosto de
2001. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Organismos genéticamente modificados: su impacto socioeconómico en la agricultura de los países de la
Comunidad Andina, Mercosur y Chile, Marianne Schaper y Soledad Parada (LC/L.1638-P), Nº de venta:
S.01.II.G.176 (US$ 10.00), noviembre de 2001. E-mail: mschaper@eclac.cl 
Dinámica de valorización del suelo en el área metropolitana del Gran Santiago y desafíos del
financiamiento urbano, Camilo Arraigada Luco y Daniela Simioni (LC/L.1646-P), Nº de venta:
S.01.II.G.185 (US$ 10.00), noviembre de 2001. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
El ordenamiento territorial como opción de políticas urbanas y regionales en América Latina y el Caribe,
Pedro Felipe Montes Lira (LC/L.1647-P), Nº de venta: S.01.II.G.186, (US$ 10.00), diciembre de 2001.
E-mail: rjordan@eclac.cl 
Evolución del comercio y de las inversiones extranjeras e industrias ambientalmente sensibles:
Comunidad Andina, Mercosur y Chile (1990-1999), Marianne Schaper y Valerie Onffroy de Vèréz
(LC/L.1676-P), Nº de venta: S.01.II.G.212 (US$ 10.00), diciembre de 2001. E-mail: mschaper@eclac.cl

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47. Aplicación del principio contaminador-pagador en América Latina. Evaluación de la efectividad

ambiental y eficiencia económica de la tasa por contaminación hídrica en el sector industrial colombiano,
Luis Fernando Castro, Juan Carlos Caicedo, Andrea Jaramillo y Liana Morera (LC/L.1691-P), Nº de
venta: S.02.II.G.15, (US$ 10.00), febrero de 2002. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
48. Las nuevas funciones urbanas: gestión para la ciudad sostenible (varios autores) (LC/L.1692-P), Nº de
venta: S.02.II.G.32 (US$ 10.00), abril de 2002. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
49. Pobreza y políticas urbano-ambientales en Argentina, Nora Clichevsky (LC/L.1720-P), Nº de venta:
S.02.II.G.31 (US$ 10.00), abril de 2002. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
50. Políticas públicas para la reducción de la vulnerabilidad frente a los desastres naturales, Jorge Enrique
Vargas (LC/L.1723-P), Nº de venta: S.02.II.G.34 (US$ 10.00), abril de 2002. E-mail: dsimioni@eclac.cl

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51. Uso de instrumentos económicos para la gestión ambiental en Costa Rica, Jeffrey Orozco B. y Keynor

Ruiz M. (LC/L.1735-P), Nº de venta: S.02.II.G.45 (US$ 10.00), junio de 2002. E-mail:
jacquatella@eclac.cl 
52. Gasto, inversión y financiamiento para el desarrollo sostenible en Argentina, Daniel Chudnovsky y
Andrés López (LC/L.1758-P), Nº de venta: S.02.II.G.70 (US$ 10.00), octubre de 2002. E-mail:
cdemiguel@eclac.cl 
53. Gasto, inversión y financiamiento para el desarrollo sostenible en Costa Rica, Gerardo Barrantes
(LC/L.1760-P), Nº de venta: S.02.II.G.74 (US$ 10.00), octubre de 2002. E-mail: cdemiguel@eclac.cl

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El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

54. Gasto, inversión y financiamiento para el desarrollo sostenible en Colombia, Francisco Alberto Galán y

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56

Francisco Javier Canal (LC/L.1788-P), Sales Nº: S.02.II.G.102 (US$ 10.00), noviembre de 2002. E-mail:
cdemiguel@eclac.cl 
Gasto, inversión y financiamiento para el desarrollo sostenible en México, Gustavo Merino y Ramiro
Tovar (LC/L.1809-P) NÛ GH YHQWD 6,,* 86  QRYLHPEUH GH  (-mail:
cdemiguel@eclac.cl 
Expenditures, Investment and Financing for Sustainable Development in Trinidad and Tobago, Desmond
Dougall and Wayne Huggins (LC/L.1795-P), Sales Nº: E.02.II.G.107 (US$ 10.00), November, 2002. Email: cdemiguel@eclac.cl 
Gasto, inversión y financiamiento para el desarrollo sostenible en Chile, Francisco Brzovic (LC/L.1796P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86  QRYLHPEUH GH 2. E-mail: cdemiguel@eclac.cl 
Expenditures, Investment and Financing for Sustainable Development in Brazil, Carlos E. F. Young and
Carlos A. Roncisvalle (LC/L.1797-P), Sales Nº: E.02.II.G.109 (US$ 10.00), November, 2002. E-mail:
cdemiguel@eclac.cl 
La dimensión espacial en las políticas de superación de la pobreza urbana, Rubén Kaztman (LC/L.1790P) Nº de venta: S.02.II.G.104 (US$ 10.00), mayo de 2003. E-mail: dsimioni@eclac.cl 
Estudio de caso: Cuba. Aplicación de Instrumentos económicos en la política y la gestión ambiental, Raúl
J. Garrido Vázquez (LC/L.1791-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86  PD\R GH  (-mail:
jacquatella@eclac.cl 
Necesidades de bienes y servicios ambientales en las micro y pequeñas empresas: el caso mexicano, Lilia
Domínguez Villalobos (LC/L.1792-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86  PD\R GH  (-mail:
mschaper@eclac.cl 
Gestión municipal para la superación de la pobreza: estrategias e instrumentos de intervención en el
ámbito del empleo, a partir de la experiencia chilena, Daniel González Vukusich (LC/L.1802-P), NÛ GH
venta: S.02.II.G.115 (US$ 10.00), abril de 2003. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Necesidades de bienes y servicios para el mejoramiento ambiental de las pyme en Chile. Identificación de
factores críticos y diagnóstico del sector, José Leal (LC/L.1851-P), NÛ GH YHQWD 6,,*
(US$ 10.00), marzo de 2003. E-mail: mailto:mschaper@eclac.cl 
A systems approach to sustainability and sustainable development, Gilberto Gallopín (LC/L.1864-P),
Sales NÛ E.03.II.G.35 (US$ 10.00), March, 2003. E-mail: ggallopin@eclac.cl 
Sostenibilidad y desarrollo sostenible: un enfoque sistémico, Gilberto Gallopín (LC/L.1864-P), NÛ GH
venta: S.03.II.G.35 (US$ 10.00), mayo de 2003. E-mail: ggallopin@eclac.cl 
Necesidades de bienes y servicios ambientales de las pyme en Colombia: identificación y diagnóstico
Bart van Hoof (LC/L.1940-P), NÛ GH YHQWD S.03.II.G.98 (US$ 10.00), agosto, 2003. E-mail:
mschaper@eclac.cl 
Gestión urbana para el desarrollo sostenible de ciudades intermedias en el departamento de La Paz,
Bolivia, Edgar Benavides, Nelson Manzano y Nelson Mendoza (LC/L.1961-P), NÛ GH YHQWD
S.03.II.G.118 (US$ 10.00), agosto de 2003. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Tierra de sombras: desafíos de la sustentabilidad y del desarrollo territorial y local ante la globalización
corporativa, Roberto P. Guimarães (LC/L. 1965-P), N° de venta: S.03.II.G.124) (US$ 10.00), septiembre
de 2003. E-mail: rguimaraes@eclac.cl 
Análisis de la oferta de bienes y servicios ambientales para abastecer las necesidades de las pyme en
Chile. Base de datos y evaluación de potencialidades, José Leal (LC/L.1967-P), NÛ GH YHQWD
S.03.II.G.127 (US$ 10.00), septiembre de 2003. E-mail: mschaper@eclac.cl 
Servicios públicos urbanos y gestión local en América Latina y El Caribe: problemas, metodologías y
políticas, Ivonne Antúnez y Sergio Galilea O. (LC/L.1968-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00),
septiembre de 2003. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Necesidades de bienes y servicios ambientales de las pyme en Colombia: oferta y oportunidades de
desarrollo, Bart van Hoof (LC/L.1971-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00), septiembre de 2003. Email: mschaper@eclac.cl 
Beneficios y costos de políticas públicas ambientales en la gestión de residuos sólidos: Chile y países
seleccionados, José Concha Góngora, (LC/L.1992-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00), octubre de
2003. E-mail: rguimaraes@eclac.cl 
La responsabilidad social corporativa en un marco de desarrollo sostenible, Georgina Núñez (LC/L.2004P), NÛ de venta: S.02.II.G.165 (US$ 10.00), noviembre de 2003.E-mail: gnunez@eclac.cl 

CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

73. Elementos claves y perspectivas prácticas en la gestión urbana actual, Francisco Sagredo Cáceres y

74.

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90.

91.

Horacio Maximiliano Carbonetti (LC/L.2015-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00), noviembre de
2003. E-mail: rjordan@eclac.cl 
Análisis comparativo de las necesidades ambientales de las pyme en Chile, Colombia y México, Ursula
Araya (LC/L.2016-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00), noviembre de 2003. E-mail:
mschaper@eclac.cl 
Pobreza y acceso al suelo urbano. Algunas interrogantes sobre las políticas de regularización en América
Latina, Nora Clichevsky (LC/L.2025-P), NÛ GH YHQWD 6,,.G.189 (US$ 10.00), noviembre de 2003. Email: rjordan@eclac.cl 
Integración, coherencia y coordinación de políticas públicas sectoriales (reflexiones para el caso de las
políticas fiscal y ambiental), Juan Carlos Lerda, Jean Acquatella y José Javier Gómez (LC/L.2026-P), NÛ
de venta: S.03.II.G.190 (US$ 10.00), diciembre de 2003. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
Demanda y oferta de bienes y servicios ambientales por parte de la pyme: el caso argentino, Martina
Chidiak (LC/L.2034-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00), diciembre de 2003. E-mail:
mschaper@eclac.cl 
Cláusulas ambientales y de inversión extranjera directa en los tratados de libre comercio suscritos por
México y Chile, Mauricio Rodas (LC/L.2038-P), N° de venta: S.03.II.G.204 (US$ 10.00), diciembre de
2003. E-mail: gacuna@eclac.cl 
Oferta de bienes y servicios ambientales para satisfacer las necesidades de micro y pequeñas empresas: el
caso mexicano, David Romo (LC/L.2065-P), NÛ GH YHQWD 6,,* 86 10.00), enero de 2004. E-mail:
mschaper@eclac.cl 
Desafíos y propuestas para la implementación más efectiva de instrumentos económicos en la gestión de
América Latina y el Caribe: el caso de Perú, Raúl A. Tolmos (LC/L.2073-P), N° de venta: S.04.II.G.16
(US$ 10.00), febrero de 2004. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
Desafíos y propuestas para la implementación más efectiva de instrumentos económicos en la gestión de
América Latina y el Caribe: el caso de Argentina, Eduardo Beaumont Roveda (LC/L.2074-P), N° de
venta: S.04.II.G.17 (US$ 10.00), febrero de 2004. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
Microcrédito y gestión de servicios ambientales urbanos: casos de gestión de residuos sólidos en Argentina,
Martina Chidiak y Néstor Bercovich (LC/L.2084-P), N° de venta: S.04.II.G.23 (US$ 10.00), marzo de
2004. E-mail: mailto:mschaper@eclac.cl 
El mercado de carbono en América Latina y el Caribe: balance y perspectivas, Lorenzo Eguren C.
(LC/L.2085-P), N°
de
venta:
S.04.II.G.24
(US$ 10.00), marzo de 2004. E-mail:
mailto:jacquatella@eclac.cl 
Technological evaluation of biotechnology capability in Amazon institutions, Marília Coutinho (LC/L.2086P), Sales N°: S.04.II.G.25 (US$ 10.00), March, 2004.E-mail: jgomez@eclac.cl 
Responsabilidad social corporativa en América Latina: una visión empresarial, María Emilia Correa, Sharon
Flynn y Alon Amit (LC/L.2104-P), N° de venta: S.04.II.G.42 (US$ 10.00), abril de 2004. E-mail:
gnunez@eclac.cl 
Urban poverty and habitat precariousness in the Caribbean, Robin Rajack and Shrikant Barhate (LC/L.2105P), Sales Nº: E.04.II.G.43 (US$ 10.00), April, 2004. E-mail: rjordan@eclac.cl 
La distribución espacial de la pobreza en relación a los sistemas ambientales en América Latina, Andrés
Ricardo Schuschny y Gilberto Carlos Gallopín (LC/L. 2157-P), N° de venta: S.04.G.85 (US$ 10.00),
junio de 2004. E-mail: ggallopin@eclac.cl 
El mecanismo de desarrollo limpio en actividades de uso de la tierra, cambio de uso y forestería
(LULUCF) y su potencial en la región latinoamericana, Luis Salgado. (LC/L. 2184-P), N° de venta:
S.04.II.G.111 (US$ 10.00), octubre de 2004. E-mail: jacquatella@eclac.cl 
La oferta de bienes y servicios ambientales en Argentina. El papel de la Pymes, Andrés López (LC/L.
2191-P), N° de venta: S.04.II.G.118 (US$ 10.00), octubre de 2004. E-mail: jleal@eclac.cl 
Política y gestión ambiental en Argentina: gasto y financiamiento. Oscar Cetrángolo, Martina Chidiak,
Javier Curcio, Verónica Guttman (LC/L. 2190-P), N° de venta: S.04.II.G.117 (US$ 10.00), octubre de
2004. E-mail: cdemiguel@eclac.cl 
La sostenibilidad ambiental del desarrollo en Argentina: tres futuros. Gilberto Carlos Gallopín (LC/L.
2197-P), N° de venta: S.04.II.G.123 (US$ 10.00), octubre de 2004. E-mail: ggallopin@eclac.cl 

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El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia

92. A coordenação entre as políticas fiscal e ambiental no Brasil: a perspectiva dos governos estaduais. Jorge

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Jatobá (LC/L. 2212/Rev.1-P), N° de venta: S.04.II.G.134 (US$ 10.00), novembro de 2004. E-mail:
jgomez@eclac.cl 
Identificación de areas de oportunidad en el sector ambiental de América Latina y el Caribe. Casos
exitosos de colaboración entre industrias para formular alianzas. Ana María Ruz, Hernán Mladinic
(LC/L.2249-P), N° de venta: S.05.II.G.7 (US$ 10.00), enero de 2005. E-mail: jleal@eclac.cl 
Políticas e instrumentos para mejorar la gestión ambiental de las pymes en Colombia y promover su
oferta en materia de bienes y servicios ambientales. Bart van Hoof (LC/L.2268-P), N° de venta:
S.02.II.G.21 (US$ 10.00), febrero 2005. E-mail: jleal@eclac.cl 
Políticas e instrumentos para mejorar la gestión ambiental en las pymes y promover la oferta de bienes y
servicios ambientales: el caso mexicano. David Romo (LC/L.2269-P), N° de venta: S.04.II.G.22 (US$
10.00), febrero 2005. E-mail: jleal@eclac.cl 
Políticas para mejorar la gestión ambiental en las pymes argentinas y promover su oferta de bienes y
servicios ambientales. Néstor Bercovich, Andrés López (LC/L.2270-P), N° de venta: S.05.II.G.23 (US$
10.00), febrero 2005. E-mail: jleal@eclac.cl 
Evolución de las emisiones industriales potenciales en América Latina, 1970-2000. Laura Ortíz M.,
Andrés R. Schuschny, Gilberto C. Gallopín (LC/L.2271-P), N° de venta: S.04.II.G.24 (US$ 10.00),
febrero 2005. E-mail: ggallopín@eclac.cl 
Crédito y microcrédito a la mipyme mexicana con fines ambientales: situación y perspectivas. David
Romo Murillo (LC/L.2281-P), Nº de venta: S.05.II.G.33 (US$ 10.00), abril 2005. E-mail:
jose.leal@cepal.org 
Sustainable human settlements development in Latin America and the Caribbean. Lucy Winchester
(LC/L.2287-P), Sales Nº: E.05.II-G.39 (US$10.00), February, 2005. E-mail: lucy.winchester@cepal.org

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100. Coordinación de las políticas fiscales y ambientales en la República Dominicana. Magdalena Lizardo y

Rolando M. Guzmán (LC/L. 2303-P), Nº de venta: S.05.II.G.51 (US$ 10.00), marzo 2005. E-mail:
jose.gomez@cepal.org 
101. Evaluación de la aplicación de los beneficios tributarios para la gestión e inversión ambiental en
Colombia. Diana Ruiz Benavides, Gerardo Viña Vizcaíno, Juan David Barbosa Mariño y Alvaro Prada
Lemus. (LC/L.2306-P), Nº de venta: S.05.II.G.55 (US$ 10.00), abril 2005. E-mail:
jose.gomez@cepal.org 
102. Coordinación entre las políticas fiscal y ambiental en el Perú. Manuel Glave Tesino (LC/L.2327-P), Nº de
venta: S.05.II.G.72 (US$ 10.00), junio 2005. E-mail: jose.gomez@cepal.org 
103. El gasto medio ambiental en Perú: exploración inicial. Javier Abugattás (LC/L.2349-P), Nº de venta:
S.05.II.G.88 (US$ 10.00), julio 2005. E-mail: carlos.demiguel@cepal.org 
104. Panorama do comportamento ambiental do setor empresarial no Brasil. Karen Pires de Oliveira
(LC/L.2351-P), Nº P.05.II.G.90 (US$ 10.00), julio 2005. E-mail: carlosdemiguel@cepal.orgÃ
105. Ecoeficiencia: marco de análisis, indicadores y experiencias. José Leal (LC/L.2352-P), Nº de venta:
S.05.II.G.91 (US$ 10.00), agosto 2005. E-mail: jose.leal@cepal.org 
106. Gasto y desempeño ambiental del sector privado en Colombia. Carlos Manuel Herrera Santos
(LC/L.2356-P), Nº de venta: S.05.II.G.94 (US$ 10.00), agosto 2005. E-mail: carlos.demiguel@cepal.org Ã



107. Política fiscal para la gestión ambiental en Colombia. Mary Gómez Torres (LC/L.2357-P), Nº de venta:

S.05.II.G.95 (US$ 10.00), agosto 2005. E-mail: jose.gomez@cepal.org 

108. Oportunidades para a coordenação de políticas agrícolas e ambientais no Brasil. Aércio S. Cunha

(LC/L.2358-P), Nº de venta: P.05.II.G.96 (US$ 10.00), agosto 2005. E-mail: jose.gomez@cepal.org

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109. O sistema municipal e o combate à pobreza no Brasil. Beatriz Azeredo, Thereza Lobo (LC/L.2379-P), Nº

de venta: P.05.II.G.123 (US$ 10.00), septiembre 2005. E-mail: daniela.simioni@cepal.org 

110. El sistema municipal y la superación de la pobreza en Colombia. Alberto Maldonado (LC/L.2380-P), Nº

de venta: S.05.II.G.124 (US$ 10.00), septiembre 2005. E-mail: daniela.simioni@cepal.org 

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CEPAL - SERIE Medio ambiente y desarrollo

N° 110

Algunos títulos de años anteriores se encuentran disponibles

Otras publicaciones de la CEPAL relacionadas con este número

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El lector interesado en adquirir números anteriores de esta serie puede solicitarlos dirigiendo su correspondencia a la Unidad de
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