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        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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6(5,(

85

financiamiento del desarrollo

A

lternativas de política para
fortalecer el ahorro de los
hogares de menores ingresos:
el caso del Perú

Gerardo M. Gonzales Arrieta

Proyecto CEPAL/Gobierno de Holanda
“Políticas financieras para incrementar el ahorro
y promover la equidad”
Santiago de Chile, septiembre de 1999

Este documento fue preparado por el Sr. Gerardo M. Gonzales Arrieta,
consultor del Proyecto Conjunto CEPAL/Gobierno de Holanda “Políticas
financieras para incrementar el ahorro y promover la equidad” de la CEPAL. El
autor agradece los comentarios de Raquel Szalachman a una primera versión de
este trabajo.
Las opiniones expresadas en este documento, el cual no ha sido sometido a
revisión editorial, son de la exclusiva responsabilidad del autor y pueden no
coincidir con las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
LC/L.1245-P
ISBN: 92-1-321517-7
Copyright © Naciones Unidas, septiembre de 1999. Todos los derechos reservados.
No de venta: S.99.II.G.29
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile

La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N. Y.
10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales
pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la
fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

No 85

Índice

Resumen .......................................................................................5
Introducción ......................................................................................7
I. Política financiera y marco institucional del sector
financiero....................................................................................9
A. Contenido y orientación de la política financiera..................9
B. Evolución del ahorro financiero interno..............................11
C. Base institucional del mercado de depósitos financieros ....14
II. Opciones de ahorro financiero para hogares de
menores ingresos en la banca peruana...........................19
A. Instrumentos financieros disponibles ..................................19
B. Situación actual del ahorro financiero de bajo monto .........24
III. Conclusiones y recomendaciones ....................................31
A. El ahorro de bajo monto vis-à-vis las alternativas del
mercado ...............................................................................31
B. Políticas financieras y el ahorro de bajo monto...................33
C. Instrumentos para promover el ahorro de bajo monto:
una propuesta.......................................................................35
Bibliografía .....................................................................................41
Serie financiamiento del desarrollo: números
publicados .......................................................................................43

3

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

Índice de cuadros
Cuadro 1
Cuadro 2
Cuadro 3
Cuadro 4
Cuadro 5
Cuadro 6
Cuadro 7
Cuadro 8
Cuadro 9
Cuadro 10
Cuadro 11
Cuadro 12
Cuadro 13
Cuadro 14
Cuadro 15

Las reformas financieras en América Latina ............................................................... 12
Coeficiente de ahorro financiero.................................................................................. 14
Ahorro financiero real por instituciones ...................................................................... 15
Tamaño y estructura del sistema financiero peruano................................................... 16
Número de oficinas del sistema bancario peruano....................................................... 16
Cartera de créditos y contingentes del sistema bancario peruano................................ 16
Crecimiento de las principales variables del sistema bancario
peruano, 1993-1998 ..................................................................................................... 17
Concentración por instituciones de las colocaciones y de los depósitos
del sistema bancario peruano ..................................................................................... 18
Dolarización de las colocaciones y de los depósitos del sistema bancario
peruano ........................................................................................................................ 18
Características principales de los depósitos de ahorros en el sistema
bancario peruano.......................................................................................................... 20
Características principales de los depósitos a plazo en el sistema
bancario peruano.......................................................................................................... 22
Características principales de los depósitos CTS en el sistema
bancario peruano.......................................................................................................... 24
Depósitos en el sistema bancario peruano, 1994-1998 ................................................ 26
Depósitos de personas naturales según escalas de montos en el
sistema bancario peruano............................................................................................. 29
Montos críticos de ahorros para obtener intereses en el
sistema bancario peruano............................................................................................. 32

Índice de gráficos
Gráfico 1
Gráfico 2
Gráfico 3
Gráfico 4

4

Tasa de interés pasiva en moneda nacional, 1993-1999 .............................................. 27
Tasa de interés pasiva en moneda extranjera, 1993-1999............................................ 27
Tasas de interés pasivas en moneda nacional, 1997-1999 ........................................... 28
Tasas de interés pasivas en moneda extranjera, 1997-1999......................................... 28

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

No 85

Resumen

El presente estudio contiene un diagnóstico de las alternativas
que ofrece el sistema bancario peruano para canalizar el ahorro de las
familias de menores ingresos, señalando las características que podrían
estar contribuyendo o entorpeciendo su movilización, así como
algunas pautas para el diseño de productos bancarios apropiados para
fomentar el ahorro de bajo monto.
El estudio destaca la ausencia de productos de ahorro financiero
con un fin específico predeterminado (e.g., ahorro para la vivienda),
así como la ausencia de productos dirigidos a la población de menores
ingresos. El diagnóstico revela que los productos de ahorro financiero
de la banca peruana están diseñados para estimular la apertura y/o el
mantenimiento de cuentas de mayor valor. Pese a las poco alentadoras
condiciones de rentabilidad efectiva, el estudio verifica que existe un
significativo número de cuentas de bajo monto (i.e., saldos de hasta
US$2 000), especialmente en el caso de depósitos de ahorro. Esta
constatación llevaría a pensar que, en muchos casos, la preferencia de
las familias hacia los depósitos de ahorro de bajo monto obedece más
que a una opción de refugio de valor, a una opción por el servicio de
liquidez o de facilitación de pagos que ofrece el sistema bancario.
A fin de impulsar una estrategia de captación de ahorros de
familias de menores recursos, no parece ser suficiente mejorar las
condiciones de rentabilidad de los productos bancarios existentes o por
implementarse. Así, el estudio recomienda que para el caso de dichas
familias, las alternativas de ahorro con carácter metódico que lo
vinculan con un destino específico pueden ser muy relevantes y, en tal
sentido, el estudio ofrece algunos lineamientos que pudieran guiar el
diseño de productos bancarios con tales propósitos.
5

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

No 85

Introducción

La promoción del ahorro interno, y particularmente del ahorro
canalizado a través del sistema financiero, está llamada a ocupar un
lugar gravitante en las políticas de desarrollo de los países
latinoamericanos. En esta perspectiva, uno de los problemas que
aqueja a muchas de las economías de la región es no sólo la
relativamente baja tasa de ahorro interno en relación con el producto,
sino la limitada participación del ahorro de las familias,
particularmente en activos financieros.
Por diversas razones, una mayor movilización de ahorros de las
familias de bajos ingresos por parte del sistema financiero puede ser de
la mayor importancia e interés como parte de las políticas de
desarrollo. Primero, porque la metódica acumulación de recursos por
parte de estos segmentos puede contribuir a facilitar el acceso a bienes
o servicios que son altamente valorados por dichas familias, como
puede ser la vivienda y la educación de un miembro del hogar, con las
consiguientes mejoras en el bienestar y la productividad de tales
familias. Segundo, porque dada la creciente importancia relativa de
estos segmentos de la población dentro de nuestras economías y
sociedades, dichas familias podrían constituir una atractiva masa que
sirva de base no sólo para la expansión sino también para la estabilidad
de la actividad bancaria.
Sin embargo, muchas veces las oportunidades que ofrece el
sistema financiero para la captación de ahorros no están precisamente
orientadas a atraer a los sectores de menores ingresos, debido en gran
parte a los mayores costos de transacción asociados con las
operaciones de captación de bajo monto.

7

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

A pesar de estas limitaciones, existen experiencias de países e instituciones que han logrado
diseñar alternativas y productos bancarios con adecuadas características de liquidez, rentabilidad y
riesgo para responder a los requerimientos de acumulación de capital de las familias de bajos
ingresos con miras a atender una serie de necesidades insatisfechas.
En esta perspectiva, el estudio tiene como objetivo realizar un diagnóstico de las alternativas
que ofrece el sistema bancario peruano para canalizar el ahorro de las familias de menores ingresos,
señalando las características que podrían estar contribuyendo o entorpeciendo una mayor
movilización de este tipo de ahorro. El estudio destaca que para el caso de las familias de menores
ingresos, las alternativas de ahorro con carácter metódico que lo vinculan con un destino específico
(e.g., financiamiento para la adquisición de un bien) pueden ser muy relevantes y, en tal sentido, el
estudio también está orientado a ofrecer algunos lineamientos que pudieran guiar el diseño de
productos bancarios que tengan como propósito la movilización de ahorros de bajo monto con tales
fines específicos.
El estudio está organizado como sigue. El primer capítulo ofrece un panorama general sobre
la política financiera y el marco institucional que predomina en el sistema financiero peruano a
partir de comienzos del decenio de los noventa. Así, se reseña el contenido y la orientación de la
reforma financiera implementada caracterizada por la liberalización del sector, la evolución del
ahorro financiero interno en los últimos años, y la base institucional vigente en el mercado de
depósitos financieros.
El segundo capítulo reseña las principales características de los instrumentos de captación de
ahorros disponibles en el sistema bancario peruano, destacando sobremanera aquellas que pudieran
estar estimulando o entorpeciendo una mayor movilización de ahorros provenientes de las familias
de menores ingresos, así como presenta un diagnóstico sobre la situación actual del ahorro
financiero de bajo monto en el Perú.
El tercer y último capítulo contiene algunas conclusiones generales, destacándose las
condiciones macroeconómicas y demográficas básicas para promover el ahorro privado y,
particularmente, familiar, así como la necesidad de diseñar productos bancarios de captación de
ahorros ligados a algún tipo de financiamiento o acceso a determinados bienes, como una forma de
atraer hacia el sistema bancario un mayor volumen de ahorros de las familias de menores ingresos.
En esta perspectiva, se ofrecen lineamientos generales para el diseño de instrumentos de ahorro
bancario que sirvan para este propósito.

8

No 85

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

I.

Política financiera y marco
institucional del sector financiero

A.

Contenido y orientación de la política
financiera

Desde inicios del presente decenio, el sistema financiero en el
Perú se vio inmerso en un profundo proceso de reforma sectorial con
una clara orientación hacia la liberalización. En este sentido, se
tomaron medidas encaminadas a eliminar los controles a las tasas de
interés, derribar los programas de crédito dirigido, reducir los
coeficientes de encaje legal, y privatizar o liquidar bancos y otras
entidades financieras de propiedad estatal. También ha constituido un
componente importante de estas reformas la expedición de nuevas leyes
de bancos incorporando medidas conducentes a mejorar la regulación y
supervisión bancaria, así como nuevas reglamentaciones aplicables en
el mercado de capitales.
Westley (1995) en un estudio que analiza las principales
reformas financieras emprendidas desde 1988 por cada uno de los 26
países miembros prestatarios del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), clasifica al Perú como uno de los siete países latinoamericanos
que han tenido “reformas integrales”, es decir, los que más han
avanzado en el proceso de reforma financiera (véase el cuadro 1). Tal
como se anota en dicho estudio, en el caso del Perú los aspectos más
destacados que comprende la reforma emprendida son los siguientes:

9

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

(a)

Se han liberalizado las tasas de interés tanto activas como pasivas, las cuales
actualmente se determinan en el mercado;

(b)

Los encajes legales son mucho menores respecto de los vigentes antes de la reforma; 1

(c)

Se han reducido a cero los programas de crédito dirigido; y

(d)

Se han modernizado las leyes y reglamentaciones del sistema bancario y del mercado
de capitales.

Asimismo, Westley da cuenta que la fracción del mercado de préstamos que ha sido
privatizado o liquidado entre 1992 y 1994 asciende a un 40%, y que se ha producido un cambio de
facto hacia una “mayor autonomía” en la actuación del banco central (emisor).
Un componente importante de la reforma financiera en el Perú ha sido la promulgación de
sendas leyes bancarias en 1991 y en 1993, las cuales, en términos generales, consagraban los
principios de libre mercado y competencia en el sector financiero, así como las normas prudenciales
inspiradas en los estándares propuestos por el Comité de Basilea. En este sentido, destacan medidas
tales como el establecimiento de un sistema de banca múltiple, libertad para que operen entidades
financieras con accionariado de propiedad extranjera, límites de apalancamiento que relacionan los
activos ponderados por riesgo con el patrimonio efectivo, requerimientos de capital mínimo, límites
a la concentración de créditos relacionados, un fondo de seguro de depósitos para proteger los
ahorros de bajo monto, entre otros.
En diciembre de 1996, se promulgó en el Perú la Ley No 26 702 que contiene la nueva Ley
General del Sistema Financiero y de Seguros y Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros,
actualmente vigente. El nuevo marco de regulación y supervisión que incorpora dicha ley tiene
como objetivo afianzar la solidez del sistema bancario y propiciar una mayor competencia entre los
intermediarios, procurando así reducir las tasas de interés en el mediano plazo y los sobrecostos
financieros que afectan a la actividad productiva.
La nueva ley destaca por la incorporación de conceptos modernos, tales como la supervisión
consolidada y los requerimientos de capital por riesgos de mercado. Para permitir la supervisión
consolidada de los conglomerados financieros y mixtos, la legislación permite a la autoridad
supervisora la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) a solicitar información consolidada
e individual por empresas, y a celebrar convenios con entidades similares de otros países.
Asimismo, la nueva ley de bancos contempla el establecimiento de provisiones genéricas para
créditos normales con miras a generar una labor más preventiva. La nueva ley también pretende
permitir una labor más promotora del acceso al crédito al privilegiar las bondades de los proyectos y
no solamente las garantías de los prestatarios. En agosto de 1997 se aprobó el Reglamento para la
Evaluación y Clasificación del Deudor y la Exigencia de Provisiones (Resolución SBS No 572-97),
en concordancia con la nueva Ley de Bancos.
La nueva ley también incorpora un conjunto de nuevos instrumentos financieros y
operaciones tales como las cédulas hipotecarias, la factura conformada, los derivados financieros, el
factoring, el fideicomiso, la titulización de activos, entre otros, lo cual amplía las posibilidades de
movilización de recursos y otorgamiento de financiamiento.
En la búsqueda de fortalecer la solvencia del sistema financiero, se ha modificado la regla de
apalancamiento estableciéndose que los activos y créditos contingentes ponderados por riesgo no

1

10

En el Perú se aplica una tasa de encaje legal para los depósitos en moneda nacional bastante baja (7%), aunque las tasas de encaje
medio y marginal para los depósitos en moneda extranjera –que están permitidos en el sistema financiero peruano– son bastante altas,
pese a que últimamente se han producido algunas reducciones (actualmente dichas tasas son de 39.5% y 20%, respectivamente). Las
autoridades monetarias han apelado a estas tasas de encaje relativamente altas a fin de ejercer control sobre los influjos de capitales en
la forma de depósitos y, por esta vía, aminorar eventuales presiones hacia la apreciación cambiaria.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

No 85

pueden exceder de 11 veces el patrimonio efectivo (anteriormente la relación era de 12.5 veces). Se
ha previsto un proceso gradual de adecuación a esta regla: al 30 de junio de 1997 el límite no podía
exceder de 11.5 veces, mientras que la adecuación al nuevo límite de 11 veces deberá producirse a
más tardar a fines de 1999. También se han reducido las ponderaciones para cada una de las cinco
categorías de riesgo de los activos crediticios.
La nueva ley contempla un amplio espectro de entidades de operaciones múltiples (i.e.,
bancos, financieras, cajas municipales de ahorro y crédito, cajas rurales de ahorro y crédito, etc.),
pero se establece un esquema modular de operaciones y requisitos que deberán acreditarse ante la
SBS para que las entidades que originalmente tienen una menor exigencia de capital, puedan ir
ampliando sus operaciones. La nueva ley también contempla el funcionamiento de entidades
especializadas, algunas ya existentes como las empresas de arrendamiento financiero, y otras que
recién se iniciarían, tales como las empresas de capitalización inmobiliaria (ECI).2

B.

Evolución del ahorro financiero interno

En un estudio que analiza la cuestión del ahorro interno en el Perú en el período 1960 - 1985,
Thorne (1987) destaca tres aspectos fundamentales que caracterizan el problema del financiamiento
en el país: (a) la drástica reducción del ahorro interno (definido como la suma de los niveles de
ahorro de las familias, el sector público y las empresas privadas) desde comienzos del decenio de los
sesenta; (b) las empresas privadas contribuyen con la mayor parte del financiamiento, mientras que
las familias y el sector público casi no ahorran, registrándose períodos en los que estos últimos han
contribuido negativamente al esfuerzo de ahorro interno; y (c) la escasez de ahorro en activos
financieros. La vigencia de esta última característica estaría indicando que el sistema financiero no
ha desempeñado un verdadero rol de intermediación entre ahorradores e inversionistas.
La estructuralmente baja tasa de ahorro financiero en el Perú se vio aún más disminuida como
consecuencia del proceso hiperinflacionario que sufrió la economía peruana en el segundo lustro del
decenio de los ochenta. Como puede observarse en el cuadro 2, el ahorro financiero como
proporción del producto interno bruto se había reducido casi a su mínima expresión hacia 1990,
significando apenas un 3.4% del PIB.
Como consecuencia del proceso de estabilización económica emprendido desde comienzos
del decenio de los noventa y las reformas estructurales introducidas no sólo en el sector financiero
sino también en otros ámbitos de la economía (por ejemplo, la reforma previsional consistente en la
formación de fondos de pensiones bajo la modalidad de capitalización individual, administrados por
agentes privados especializados bajo regulación y supervisión estatal, y la modernización y
expansión del mercado doméstico de capitales, entre otras), se ha producido un sostenido proceso de
profundización de los mercados financieros y de capitales durante la presente década, lo que se
expresa en un crecimiento del ahorro financiero real (tal como puede apreciarse en el cuadro 3), así
como en la elevación del ahorro financiero como proporción del producto (véase nuevamente el
cuadro 2).

2

Una ECI es una empresa cuya actividad consistirá en comprar y/o edificar inmuebles y, en relación con ellos, celebrar contratos de
capitalización inmobiliaria individuales con terceros, entregando en depósito al inversionista la correspondiente unidad inmobiliaria.
Tal como se explicará en el tercer capítulo, la creación de estas entidades responde al afán de establecer mecanismos idóneos para la
incorporación de la gran masa de familias del sector informal al sistema financiero formal para la atención de necesidades de vivienda
u otro tipo de bienes inmuebles.

11

País

Primer año de
Se han liberado las
reforma
tasas de interés

Pasivas

Activas

Variación del encaje (con
respecto a los encajes
vigentes antes de la
reforma)c/

MN

¿Se ha
reducido el
crédito
dirigido (al
menos a la
mitad)?

¿Se han
¿Se han
modernizado las modernizado las
leyes/
leyes/
reglamentación reglamentación de
de los mercados
los bancos?
de capital?

ME

PAÍSES DE REFORMA INTEGRAL
Argentina

1992

__a/

__

Bolivia
Colombia

1990
1990

Sí
Sí

MM

MM

Sí

Sí

Sí

Sí

LM
MM

Igual
NA1

Sí
Sí

No
Sí

__a/

Sí
Sí

El Salvador
Nicaragua
Perú
Uruguay

1990
1990
1990
1985

Sí
Sí
Sí

Sí
Sí
Sí

LM
MM
MM
MM

MM
MM
MM
MM

Sí
Sí
Sí
Totalmente

Sí
Sí
Sí
No

Sí
Sí
Sí
Sí

__a/

__a/

No
Sí
No
No
Sí

Sí
Sí
Sí
Sí
No

PAÍSES DE REFORMA SUSTANCIAL
República Dominicana
Ecuador
Guatemala
Guyana
México

1991
1992
1991
1988
1989

Trinidad y Tobago

1990

Venezuela

1989

Sí
Sí
Sí
Sí

Sí
Sí
Sí
Sí
Sí

LM
LM
LM
LM
MM

__a/

__a/

Igual

MM

Sí

Sí

Sí

Sí

Sí

MM

NA1

Sí

No

No

__a/

NA2
LM
NA1
Igual
MM

Sí
No varió
Sí
Sí
Sí

(continúa)

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

12
Cuadro 1

LAS REFORMAS FINANCIERAS EN AMÉRICA LATINA

País

Primer año de
Se han liberado las
reforma
tasas de interés

Pasivas

Activas

Variación del encaje (con
respecto a los encajes
vigentes antes de la
reforma)c/

MN

¿Se ha
reducido el
crédito
dirigido (al
menos a la
mitad)?

¿Se han
¿Se han
modernizado las modernizado las
leyes/
leyes/
reglamentación reglamentación de
de los mercados
los bancos?
de capital?

ME

PAÍSES DE ALGUNA REFORMA
Bahamas

1994

a

a

LM

Igual

Nunca hubo

Sí

No b/

Barbados

1995

a

Sí

Igual

MM

Totalmente

No b

Sí

Belice
Brasil
Chile

1995
1988
1989

Sí
Sí

Sí
Sí

a

__

Igual
MU
Igual

Igual
NA1
MM

No varió
Sí
No varió

No
Sí
Sí

Sí
No
No b

Costa Rica
Honduras

1988
1991

Sí
a

Sí
Sí

LI
LI

Igual
Igual

Sí
Sí

No
No

Sí
Sí

Jamaica

1992

__

__

LI

NA2

Sí

Sí

No

Paraguay

1988

Sí

Sí

LM

Igual

Por menos de
la mitad

Sí

No

Sí

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

Cuadro 1 (conclusión)

PAÍSES DE POCO O NINGUNA REFORMA
1995

__a/

No

No

Panamá

__

__a/

__a/

No

No

Suriname

__

__

__

No

No

Haití

LI

Igual

Nunca hubo

Fuente: Westley (1995).
a
Indica que las tasas de interés de interés ya eran libres antes del período de reforma financiera.
b
Indica que ya estaba en vigor una ley moderna de mercados de capital, una ley bancaria o un conjunto de normas antes del período de reforma
financiera.
c
MN= moneda nacional; ME= moneda extranjera; MM= mucho menor; LM= ligeramente menor; MU= mucho mayor; LI= ligeramente mayor.
Mucho significa una variación de 20 puntos porcentuales o más. NA1= actualmente no se permiten los depósitos en moneda extranjera.
NA2= no se permitían los depósitos en moneda extranjera antes del período de reforma.

No 85

13

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

Cuadro 2

COEFICIENTE DE AHORRO FINANCIERO
(en porcentajes del PIB)

Ahorro
Moneda
Nacional
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997

6.3
2.5
3.1
1.4
1.6
2.2
1.7
2.2
3.0
4.0
4.8

Total
7.4
4.0
4.7
3.4
5.9
8.5
10.1
11.3
12.6
16.1
18.1

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.

Como es típico en mercados financieros y de capitales incipientemente desarrollados y poco
profundos, en el Perú los depósitos bancarios son el principal componente de las tenencias de
activos líquidos. Ello explica por qué el ahorro financiero canalizado a través del sistema bancario
ha registrado un crecimiento cercano o por debajo del promedio, mientras que otros agentes
institucionales, tales como los fondos de pensiones y los fondos mutuos de aparición relativamente
reciente, han tenido un crecimiento muy por encima del promedio en los últimos años.

C.

Base institucional del mercado de depósitos financieros

La legislación actualmente vigente que regula el funcionamiento del sistema financiero
peruano comprende la posibilidad de operación de dos grandes grupos de empresas financieras: (a)
las empresas de operaciones múltiples, entre las que se cuentan los bancos, las financieras, las cajas
municipales de ahorro y crédito, las entidades de desarrollo a la pequeña y microempresa (Edpyme),
las cooperativas de ahorro y crédito autorizadas para captar recursos del público, y las cajas rurales
de ahorro y crédito; y (b) las empresas especializadas, entre las que figuran las empresas de
capitalización inmobiliaria, las empresas de arrendamiento financiero, las empresas de factoring, las
empresas afianzadoras y de garantías, y las empresas de servicios fiduciarios.
Entre las empresas de operaciones múltiples, en el Perú hoy existen operando 25 bancos,3
siete empresas financieras, 14 cajas municipales de ahorro y crédito, 14 cajas rurales de ahorro y
crédito, y siete entidades de desarrollo a la pequeña y microempresa (Edpyme). Teniendo en cuenta
estos distintos segmentos que componen el sistema financiero, puede señalarse, tal como se muestra
en el cuadro 4, la notable preponderancia del sector bancario. Por lo tanto, en lo que sigue, el
trabajo se concentrará en ofrecer indicadores de este último segmento.
El sector bancario peruano contaba al 31 de diciembre de 1998 con 945 oficinas en todo el
país, de las cuales dos tercios se localizan en Lima y Callao (véase el cuadro 5). Lo anterior es un
indicador de la alta concentración geográfica de los puntos de atención de la banca, aun cuando ello
guarda relación con la concentración demográfica y productiva en la ciudad capital.

3

14

En noviembre de 1998 la autoridad competente intervino un banco, el cual se encuentra en proceso de liquidación.

No 85

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

Cuadro 3

AHORRO FINANCIERO REAL POR INSTITUCIONES

Millones de nuevos soles de
1997
1995

1996

1997

Variaciones
porcentuales
a

1996/1995

1997/1996

I. Moneda Nacional

5 686

7 358

9 816

29.4

33.4

1. Sistema bancario

3 617

4 176

5 050

15.5

20.9

2. Sistema no bancario

2 069

3 182

4 766

53.8

49.8

Empresas financieras

97

47

75

-51.6

59.7

167

178

223

6.7

25.7

1 605

2 627

4 108

63.7

56.4

112

212

110

89.6

-48.0

Cajas municipales de ahorro y crédito

60

71

87

18.6

22.7

Fondos mutuos

14

14

111

-0.1

711.3

Resto

15

33

50

120.0

52.9

17 296

22 806

24 613

31.9

7.9

16 494

21 695

22 506

31.5

3.7

2. Sistema no bancario

802

1 111

2 107

38.7

89.6

Empresas financieras

412

147

182

-64.3

5.6

Cooperativas de ahorro y crédito

232

277

292

19.3

-82.5

Empresas de arrendamiento financiero

46

143

25

207.7

43.0

Cajas municipales de ahorro y crédito

27

47

68

78.5

316.4

1

356

1482

28 774.5

321.8

83

141

58

70.2

-58.7

22 981

30 165

34 429

31.3

14.1

Cooperativas de ahorro y crédito
Fondos de pensiones
Empresas de arrendamiento financiero

II. Moneda Extranjera

b

1. Sistema bancario

Fondos mutuos
Resto
III. Total

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.
a
Preliminar.
b
Valuada al tipo de cambio promedio compra y venta de fin de período.

A fines de 1998 la banca mantenía una cartera de créditos y contingentes equivalente a
US$17 809 millones, de los cuales el 86.6% correspondía a créditos comerciales, el 7.7% a créditos
de consumo y apenas el 5.7% a créditos hipotecarios (véase el cuadro 6). Como puede apreciarse,
estos dos últimos tipos de créditos de consumo e hipotecarios que coincidentemente son para la
banca negocios relacionados con personas, son relativamente incipientes en la banca peruana.
Existe un conjunto de bancos que han venido estableciéndose desde 1994 en adelante y que se
especializan en la concesión de créditos de consumo. Por otro lado, a raíz de la estabilización
económica alcanzada en la presente década, en años recientes la banca ha venido incursionando en
el negocio de créditos hipotecarios para vivienda, aun cuando los productos diseñados han estado y
aún están primordialmente orientados a la población con ingresos altos y medio-altos.

15

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

Cuadro 4
a

TAMAÑO Y ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO PERUANO
(al 31 de diciembre de 1998)
No de
instituciones
Bancos

Activos
Millones
US$

%

Colocaciones
Millones
US$

Depósitos
Millones
US$

%

Patrimonio
Millones
US$

%

%

25

Cajas rurales de ahorro y
crédito
Entidades de desarrollo a
la pequeña y micro
empresa

13 320

96.7

13 060

98.3

1 926

94.0

434

1.9

301

2.2

132

1.0

79

3.9

14

Cajas municipales de
b
ahoro y crédito

97.0

7

Empresas financieras

22 052

157

0.7

95

0.7

73

0.5

25

1.2

14

83

0.4

52

0.4

20

0.2

14

0.7

7

16

0.0

12

0.0

___c

___

4

0.2

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Las cifras publicadas en moneda nacional han sido convertidas al tipo de cambio contable de S/.3,13 por dólar.
b
Incluye la Caja Municipal de Lima y las cajas municipales de provincias.
c
No están autorizadas a captar depósitos del público.
Cuadro 5
a

NÚMERO DE OFICINAS DEL SISTEMA BANCARIO PERUANO
(al 31 de diciembre de 1998)
En Lima y
Callao
No

En provincias
No

%

Total
No

%

%

Tres bancos más grandes

304

32

171

18

475

50

Resto de bancos

325

34

145

15

470

50

Total

629

67

316

33

945

100

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Incluye oficina principal, sucursales y agencias.
Cuadro 6
a

CARTERA DE CRÉDITOS Y CONTINGENTES DEL SISTEMA BANCARIO PERUANO
(al 31 de diciembre de 1998)

Créditos comerciales

Créditos de
consumo
%

Millones
US$

%

Total

Millones US$

%

Tres bancos más grandes

8 238

46

532

3

421

2

9 191

52

Resto de bancos

7 190

40

832

5

595

3

8 617

48

15 428

87

1 365

8

1 016

6

17 809

100

Total

Millones
US$

Créditos
hipotecarios

Millones
US$

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Las cifras publicadas en moneda nacional han sido convertidas al tipo de cambio contable de S/.3,13 por dólar.

16

%

No 85

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

Cuadro 7

CRECIMIENTO DE LAS PRINCIPALES VARIABLES DEL SISTEMA BANCARIO PERUANO
1993-1998
Tasas de
b
crecimiento

a

Proporción del
PIB

(%)

Saldos en millones de US$

(%)

19931998

19971998

1993

1997

9 892 13 129 17 088 22 015 22 051

35.5

15.3

18.9

34.5

3 052

5 281

7 481 10 051 12 715 13 320

44.7

20.5

8.2

20.0

5 428

7 523

9 317 11 539 13 511 13 060

28.5

11.2

14.6

21.2

Adeudados y otras
obligaciones
financieras

333

675

1 550

2 472

4 308

4 422

80.8

18.1

0.9

6.8

Patrimonio

650

952

1 211

1 537

1 869

1 926

34.0

18.6

1.7

2.9

1993

1994

Activos totales

7 027

Colocaciones
Depósitos

1995

1996

1997

1998

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Las cifras publicadas en moneda nacional han sido convertidas al tipo de cambio contable de cada año.
b
Calculadas en función de los valores en soles.

La banca peruana ha tenido un importante crecimiento entre 1993 y 1998, tal como lo
muestran los indicadores consignados en el cuadro 7. En efecto, los activos se expandieron a una
tasa interanual promedio de 35.5%, las colocaciones crecieron a una tasa de casi 45% y el
patrimonio de los bancos lo hizo a una tasa de casi 34%.4 Los pasivos bancarios también se
incrementaron de una manera significativa; así mientras los depósitos crecieron un 28.5%, los
adeudados y otras obligaciones financieras lo hicieron en un 81% como promedio anual. Cabe
anotar que como secuela de la desaceleración del crecimiento de la economía, influida notablemente
por shocks exógenos tales como el Fenómeno del Niño y la crisis financiera internacional, todas
estas variables registraron tasas de crecimiento más modestas en el curso del año 1998.5
Este acelerado crecimiento del sistema bancario en un contexto de mayor estabilización, ha
dado lugar a una mayor profundización de la intermediación financiera de la banca en la economía
peruana. Así, mientras que en 1993 las colocaciones y los depósitos de la banca representaban el
8% y el 15% del PIB, respectivamente, cuatro años más tarde, es decir, en 1997, dichas variables
eran equivalentes al 20% y al 21% del producto, respectivamente (véase nuevamente el cuadro 7).
Dentro del panorama general que caracteriza a la banca peruana, es importante destacar dos
características sumamente importantes. Por un lado, el sistema bancario peruano es altamente
concentrado por instituciones: los tres bancos más grandes (de un total de 25) dan cuenta del 53%
de las colocaciones y el 63% de los depósitos (véase el cuadro 8). De hecho, el sistema bancario
peruano es uno de los más concentrados en el mundo. Todos los bancos de primer piso existentes
hoy día son de capitales privados, con la tendencia a una creciente incursión del capital extranjero
en la propiedad de las instituciones bancarias, sea mediante la compra y/o fusión de entidades
4

5

Cabe destacar que como parte del proceso de liberalización y privatización de la banca, en los últimos años se ha producido una
significativa incursión de capitales extranjeros en el sector, sea mediante el establecimiento de nuevos bancos o mediante la
adquisición o aportes de capitales en bancos existentes.
Estas tasas de crecimiento están calculadas sobre la base de valores nominales en moneda nacional. Desde luego, dichas tasas de
crecimiento se reducen en todos los casos (y muy sustancialmente en el período 1997-98), si se descuenta la inflación y la
devaluación realizadas.

17

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

existentes o mediante el establecimiento de nuevas entidades. Transcurridos algunos años, la
reforma financiera implementada en el Perú no ha sido muy eficaz en alterar esta característica del
sistema bancario, pese a haberse permitido la participación de la banca extranjera y alentado una
mayor competencia entre los intermediarios.

Cuadro 8

CONCENTRACIÓN POR INSTITUCIONES DE LAS COLOCACIONES
a
Y DE LOS DEPÓSITOS DEL SISTEMA BANCARIO PERUANO
(al 31 de diciembre de 1998)
Colocaciones

%

(Millones US$)

Depósitos

%

(Millones US$)

Tres bancos más grandes

7 552

53

8 213

63

Resto de bancos

6 681

47

4 847

37

14 233

100

13 060

100

Total

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Las cifras publicadas con moneda nacional han sido convertidas al tipo de cambio contable del
S/.3,13 por dólar.

Por otro lado, se trata de un sistema bancario altamente dolarizado: a fines de 1998, el 81.5% de
las colocaciones y el 72.5% de los depósitos estaban denominados en moneda extranjera (véase el
cuadro 9). La dolarización del sistema bancario peruano es un asunto de larga data y muy complejo
que refleja la falta de confianza de los agentes económicos en la estabilidad de la moneda nacional,
volcándose hacia los activos financieros en dólares como una mejor alternativa para mantener el valor
de éstos frente a la inflación y la devaluación. Esta situación no ha sido posible revertir pese a la
notable reducción de la inflación y la relativa estabilidad cambiaria de los últimos años.

Cuadro 9

DOLARIZACIÓN DE LAS COLOCACIONES Y DE LOS DEPÓSITOS
DEL SISTEMA BANCARIO PERUANO
(al 31 de diciembre de 1998)
Colocaciones

Depósitos

(en % del total)

(en % del total)

MN
Tres bancos más grandes
Resto de bancos
Total

ME

MN

ME

10.1

42.9

16.0

46.9

8.5

38.5

11.5

25.6

18.5

81.5

27.5

72.5

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
MN= moneda nacional.
ME= moneda extranjera.

18

No 85

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo

II. Opciones de ahorro financiero
para hogares de menores
ingresos en la banca peruana

A.

Instrumentos financieros disponibles

El sistema bancario peruano ofrece básicamente tres tipos de
depósitos remunerados: depósitos de ahorros, depósitos a plazo fijo, y
los llamados depósitos CTS (Compensación por Tiempo de Servicios).
En este capítulo, se presentarán y evaluarán las principales
características de dichas opciones, poniendo especial énfasis en
aquellas que pueden estimular o desalentar la canalización de ahorros
de bajo monto a través del mercado financiero.

1.

Depósitos de ahorro

La banca peruana, en todos los casos salvo uno, ofrece
productos de ahorro tanto en moneda nacional cuanto en moneda
extranjera. Éstos depósitos son, por definición, de disponibilidad
inmediata. Estos productos se caracterizan porque no están vinculados
a un propósito específico, digamos que sirvan para constituir un ahorro
previo para acceder a un crédito. Esto es así en todos los 21 bancos
para los cuales se cuenta con información, la cual se resume en el
cuadro 10.

19

¿Tiene monto ¿Establece monto
mínimo de
no remunerable?
b
apertura?

¿Ofrece tasas diferenciadas por
los depósitos según monto?

¿Tiene costos de mantenimiento
mensual en función del saldo?

¿El número de operaciones
libres por ventanilla está en
función de los saldos?

¿La consulta de saldos
en ventanilla tiene
cargo?
¿Está en función del
saldo?

Banco 1
Banco 2
Banco 3

Sí, US$200
Sí, US$500
Sí, US$300

Los primeros $220
No
Los primeros $100

Sí, rango mínimo hasta US$50 000
Sí, rango mínimo hasta US$200
No

Sí, rango mínimo hasta US$500
Sí, rango mínimo hasta US$200
No, tasa única

Banco 4
Banco 5
Banco 6
Banco 7
Banco 8

Sí, US$250
Sí, US$250
Sí, US$100
Sí, US$250
Sí, US$150

Los primeros $220
No
No
No
Los primeros $150

No
Sí, rango mínimo hasta US$1 000
Sí, rango mínimo hasta US$1 000
No
Sí, rango mínimo hasta US$1 000

No, tasa única
Sí, rango mínimo hasta US$200
No, tasa única
Sí, rango mínimo hasta US$500
No, tasa única

Sí
Sí
Impone límite fijo,
función del saldo
Sí
Sí
No impone límite
No impone límite
No impone límite

Banco 9
Banco 10
Banco 11
Banco 12
Banco 13
Banco 14
Banco 15
Banco 16
Banco 17
Banco 18
Banco 19
Banco 20
Banco 21

Sí, US$1 000
Sí, US$250
Sí, US$300
Sí, US$500
Sí, US$100
Sí, US$500
Sí, US$500
No
Sí, US$500
Sí, US$100
Sí, US$200
Sí, US$20
No

No
No
No
No
No
No
Menos de US$250
No
Los primeros $500
No
No
No
No

Sí
Sí, rango mínimo hasta US$2 500
No
No
No
No
No
No
Sí, rango mínimo hasta US$5 000
No
Sí, rango mínimo hasta US$1 000
No
No

No, tasa única
No, sin costo
Sí, sólo para saldos hasta US$500
Sí, sólo para saldos hasta US$500
Sí, sólo para saldos hasta US$300
Sí, sólo para saldos hasta US$500
Sí, rango mínimo hasta US$250
No, sin costo
No, tasa única
No, sin costo
Sí, rango mínimo hasta US$500
No, sin costo
No, tasa única

No impone límite
No impone límite
No impone límite
No impone límite
No impone límite
No impone límite
Sí
No, impone límite
No, impone límite
No, impone límite
No, impone límite
No, impone límite
No, impone límite

Fuente: Asociación de Bancos del Perú (ASBANC).
a
Por razones de simplicidad, sólo se consignan las características relativas a los depósitos en moneda extranjera.
b
Para personas naturales.

no

en

Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sin costo
Sí (a partir de la 3era.
consulta), no
Sin costo
Sin costo
Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sí, no
Sin costo
Sí, no
Sin costo
Sin costo
Sin costo
Sin costo

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

20
Cuadro 10
a

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LOS DEPÓSITOS DE AHORROS EN EL SISTEMA BANCARIO PERUANO

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo

No 85

De todos los bancos considerados, sólo uno de ellos6 tiene establecida alguna precondición en
términos de nivel de ingresos o nivel socioeconómico para tener acceso a las alternativas de
depósitos de ahorros que ofrecen. Sin embargo, existe un conjunto de características que
condicionan las posibilidades y la rentabilidad de los distintos productos en función de los montos
de dinero comprometidos. A continuación analizaremos las más relevantes.
En prácticamente todos los casos, salvo en dos, se establece un monto mínimo de apertura: en
15 de los casos este monto es de US$300 o menos y en los seis restantes es de US$500 como
mínimo.
Por otro lado, la gran mayoría de bancos (15 de los 21 considerados) no establece un monto
mínimo de saldo por debajo del cual la cuenta deja de ser remunerada. En los casos que sí rige esta
limitación, dicho monto mínimo se ubica en el rango de US$100-250 en cinco de ellos y solamente
en uno de los bancos tal monto ha sido fijado en US$500. Cabe destacar que tal limitación está
vigente en tres de los cuatro bancos más grandes del sistema.
Los niveles de rentabilidad basados en las tasas de interés que pagan los depósitos están en
no pocos casos en función de los saldos mantenidos en las cuentas, y la regla general en los casos en
que prevalece este tipo de segmentación es cuanto mayor el saldo, mayor es la tasa de interés. Así,
en nueve de los 21 casos existe una segmentación explícita de esta índole, mientras que en los 12
restantes no la hay (es decir, la tasa de interés es la misma independientemente del saldo).
Existen otras características que influyen sobre los costos de transacción de los distintos
productos. En primer lugar, en 10 de los 21 casos considerados los costos de mantenimiento
mensual están segmentados en función de los saldos (a menor saldo, mayor costo), en siete de los
casos el costo es único independientemente del saldo, y en los cuatro restantes el banco
correspondiente no aplica ningún cargo por concepto de mantenimiento de cuenta. Cabe señalar que
en seis de los diez casos en los que los cargos por mantenimiento varían en función del saldo del
ahorro, el monto por debajo del cual se aplica la tarifa más alta es de US$500. En segundo lugar, en
cinco de los 21 casos analizados el número de operaciones libres por ventanilla está limitado en
función de los saldos (cuanto menor el saldo, menor el número de operaciones libres permitidas);
tres de esos cinco casos son bancos que se ubican entre los cuatro más grandes del sistema. En
tercer lugar, la consulta de saldos tiene un cargo en 13 de los 21 casos (en uno de ellos a partir de la
tercera consulta), pero éste es único, es decir independiente del saldo de la cuenta. En cuarto lugar,
son pocos los casos (4 de 21) en que los bancos involucrados imponen otro tipo de cargos, como
por ejemplo por concepto de portes.
La legislación bancaria vigente contempla una garantía explícita por los depósitos de ahorro
respaldada por el Fondo de Seguros de Depósitos (FSD). Hasta el trimestre julio-setiembre de 1998
este seguro amparaba a los depósitos que no superaban los 13 587 soles (es decir, cerca de US$4 500).
En diciembre de 1998, el Congreso de la República aprobó una ley que elevó el tope para este seguro,
llevándolo hasta los 62 000 soles (equivalentes hoy a cerca de US$19 000).

6

Un banco dispone de un producto explícitamente dirigido a los dos niveles socioeconómicos más altos en la escala de ingresos.
Recientemente, en junio de 1999, un banco pequeño, con una cuota menor al 1% del mercado de ahorros y claramente orientado a la
banca personal, acaba de establecer un producto de captación de ahorros que, al decir de sus ejecutivos, está orientado a los
segmentos no bancarizados, tales como las amas de casa no usuarias de bancos, quienes generalmente son las administradoras del
ahorro familiar. Dicho producto, que busca captar el ahorro que se forma para cubrir eventualidades, no establece monto mínimo de
apertura ni cargos de mantenimiento, estimándose que el promedio por cuenta se ubicará en unos US$250.

21

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

2.

Depósitos a plazo

Los productos de depósitos a plazo que ofrece la banca peruana tampoco están, en caso
alguno, vinculados a determinado propósito específico, teniendo en cuenta los 22 casos para los
cuales se cuenta con información, la que se resume en el cuadro 11.7
Cuadro 11

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LOS DEPÓSITOS A PLAZO EN EL SISTEMA BANCARIO
PERUANO
¿Tiene monto
mínimo de
a
apertura?

¿Ofrece tasas diferenciadas por los
depósitos según montos?

¿Permite disponibilidad inmediata?
¿Establece penalidad por retiros
anticipados?

Banco 1

Sí, US$5 000

Sí, rango mínimo hasta US$100 000

Sí. Paga la tasa de ahorros menor vigente

Banco 2

Sí, US$250

Sí, rango mínimo hasta US$5 000

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 3

Sí, US$1 000

Sí, rango mínimo hasta US$100 000

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 4

Sí, US$500

No

Sí. Paga sólo intereses generados a la fecha

Banco 5

Sí, US$1 000

Sí, rango mínimo hasta US$10 000

Sí. Paga la tasa del plazo anterior

Banco 6

Sí, US$500

Sí, rango mínimo hasta US$50 000

Sí. Paga tasa con castigo

Banco 7

Sí, US$1 000

No

No. Paga la tasa del plazo anterior

Banco 8

Sí, US$1 000

Sí, rango mínimo hasta US$10 000

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 9

Sí, US$5 000

No

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 10

Sí, US$2 000

No

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 11

Sí, US$1 000

No

Sí. Paga tasa con castigo

Banco 12

Sí, US$1 000

Sí, rango mínimo hasta US$20 000

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 13

Sí, US$1 000

No

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 14

Sí, US$1 000

No

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 15

Sí, US$1 000

No

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 16

Sí, US$1 000

No

Sí. Paga tasa proporcional

Banco 17

Sí, US$5 000

Sí, rango mínimo hasta US$25 000

Sí. Paga la tasa de ahorros menor vigente

Banco 18

Sí, US$500

No

Sí. Paga la tasa del plazo transcurrido

Banco 19

Sí, US$500

No

Sí. Paga la tasa del plazo transcurrido

Banco 20

Sí, US$200

No

Sí. Paga la tasa de ahorros

Banco 21

Sí, US$150

No

No. No se paga intereses

Banco 22

Sí, US$100

No

No. Paga la tasa del plazo vigente

Fuente: Asociación de Bancos del Perú (ASBANC).
a
Para personas naturales.

Si bien en ningún caso se establece alguna precondición relacionada con el nivel de ingresos
del ahorrador, en todos los casos existe un monto mínimo de apertura del depósito: en ocho de los
casos, es decir, en más de un tercio, el monto establecido es de US$500 o menos; en 11 de los casos
se ubica entre US$1 000 y US$2 000; y en los tres restantes el monto mínimo es de US$5 000.

7

22

Sólo se consigna la información relacionada con los productos de depósitos a plazo en moneda extranjera, por ser los más
significativos cuantitativamente. En todo caso, las características de los productos similares en moneda nacional no son
sustancialmente diferentes.

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo

No 85

En algunos casos, los niveles de rentabilidad de los depósitos a plazos también pueden estar
asociados en función de los montos ahorrados: en ocho de los 22 casos evaluados, se han
establecido tasas de interés más elevadas para depósitos de mayor monto. La rentabilidad de estos
depósitos también está en todos los casos, salvo en uno, en función del plazo de maduración del
depósito.
La rentabilidad de estos depósitos puede verse afectada por el grado de cumplimiento del
ahorrador en cuanto a mantener sus depósitos por todo el plazo originalmente pactado. Si bien en
todos los casos, salvo en tres de ellos,8 se establece una disponibilidad inmediata de los ahorros, en
todos los casos se aplica una penalidad cuando se produce un retiro parcial o total del depósito antes
del plazo originalmente pactado. Algunas de las penalidades contempladas son no pagar intereses o
pagar la menor tasa de ahorros vigente o pagar la tasa del plazo anterior (que ciertamente es menor)
o pagar la tasa establecida con un castigo.
Salvo lo antes mencionado en caso no se cumpla con mantener el depósito por el plazo
originalmente pactado, no existe a diferencia de los depósitos de ahorro ningún costo que
pudiera influir sobre la rentabilidad efectiva de estos depósitos. De manera análoga a los depósitos
de ahorro, este tipo de depósitos también está protegido por el Fondo de Seguro de Depósitos hasta
por el monto que contempla la legislación vigente (unos US$19 000).

3.

Depósitos CTS

Los depósitos CTS (Compensación por Tiempo de Servicios) son una modalidad de ahorro
compulsivo y que consiste en que, por ley, el empleador debe depositar el equivalente a una
remuneración mensual (en dos partes, el 50% en los meses de mayo y el otro 50% en los meses de
noviembre) en una cuenta a favor del empleado en un banco señalado por éste. El beneficiario, es
decir, el empleado, puede acceder a dicho fondo sólo al concluirse el vínculo laboral, aunque la
legislación permite disponer de hasta un 50% para cualquier uso incluso cuando dicho vínculo se
mantiene.9
Esta es una modalidad de ahorro implementada en los primeros años del presente decenio, y
el monto acumulado bajo esta modalidad ha alcanzado una cifra importante: a fines de 1998, los
depósitos CTS sumaban casi US$1 200 millones, equivalentes al 41% de los depósitos de ahorro de
personas naturales, y a poco más de cuatro veces el monto de depósitos a la vista de personas
naturales.
Dada la creciente importancia de los fondos canalizados hacia el sistema bancario bajo esta
modalidad, todos los bancos han desarrollado un producto apropiado a este fin, tanto en moneda
nacional cuanto en moneda extranjera. La estrategia seguida por los bancos con miras a conceder
atractivos a sus respectivos productos ha considerado principalmente tres factores. El primero de
ellos es establecer, aunque esto se verifica en sólo siete de los 21 casos considerados (véase el
cuadro 12), tasas de interés pasivas mayores en función directa de los montos acumulados. En
segundo lugar, en 13 de los 21 casos se ha configurado un producto de préstamo, respaldado por el
fondo CTS, sea con vencimientos a corto o mediano plazos. El monto del préstamo puede llegar
hasta el 50% del fondo CTS acumulado en seis de los casos, al 90% en otros dos casos, y al 100%
en otros cuatro. En tercer término, en 14 de los 21 casos se otorga al depositante alguna o varias
coberturas de seguros, sea de vida y/o accidentes personales (muerte natural o accidental, invalidez
temporal o permanente), médico, de desempleo, educacional o desamparo súbito.
8

9

En dos de estos casos excepcionales, que coincidentemente se tratan de bancos de crédito de consumo, los montos mínimos de
apertura son muy bajos, entre US$100 y US$150.
Recientemente, en junio de 1999, el gobierno dispuso, mediante Decreto de Urgencia No 003-99, la ampliación de la libre
disponibilidad de los depósitos CTS desde el 50% señalado al 65%, con carácter excepcional, por única vez y por un plazo de 60
días. Esta medida ha sido tomada con el objetivo expreso de aumentar la capacidad de consumo de la población que mantiene estos
depósitos y, por ende, estimular la demanda agregada en un contexto de recesión por el que atraviesa la economía peruana.

23

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

De manera análoga a las modalidades tradicionales de depósitos de ahorro y a plazo,
este tipo de depósitos también está protegido por el Fondo de Seguro de Depósitos hasta por el
monto que contempla la legislación vigente (unos US$19 000).
Cuadro 12

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LOS DEPÓSITOS CTS
EN EL SISTEMA BANCARIO PERUANO
¿Tiene producto de préstamo vinculado
al fondo?

¿Ofrece cobertura
de por lo menos
algún seguro?

¿Ofrece tasas diferenciadas por
depósitos según montos?

Banco 1

Sí, hasta 100% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$1 000

Banco 2

Sí, hasta 100-120% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$2 000

Banco 3

Sí, hasta 100% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$50 000

Banco 4

Sí, hasta 45% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$50 000

Banco 5

Sí, hasta 90% del saldo disponible

Sí

No, tasa única

Banco 6

Sí, según criterios generales del banco

Sí

No, tasa única

Banco 7

No brinda

Sí

No, tasa única

Banco 8

Sí, hasta 100% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$10 000

Banco 9

No brinda

No

No, tasa única

Banco 10

Sí, hasta 50% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$2 500

Banco 11

Sí, hasta 50% del saldo disponible

Sí

No, tasa única

Banco 12

No brinda

Sí

No, tasa única

Banco 13

Sí, hasta 50% del saldo disponible

No

No, tasa única

Banco 14

No brinda

Sí

No, tasa única

Banco 15

Sí, hasta 40% del saldo disponible

No

No, tasa única

Banco 16

Sí, hasta 50% del saldo disponible

No

No, tasa única

Banco 17

No brinda

No

No, tasa única

Banco 18

No brinda

No

No, tasa única

Banco 19

Sí, hasta 90% del saldo disponible

Sí

Sí, rango mínimo hasta US$1 000

Banco 20

No brinda

Sí

No, tasa única

Banco 21

No brinda

No

n.d.

Fuente: Asociación de Bancos del Perú (ASBANC).
n.d.: Información no disponible.

B.

Situación actual del ahorro financiero de bajo monto

Las tres alternativas de depósitos antes descritas sumaban un total equivalente a casi
US$10 300 millones a fines de 1998 (véase el cuadro 13). Más aún, en el quinquenio que va
desde 1994 hasta 1998 las tres alternativas han registrado un crecimiento significativo, tanto en
términos nominales cuanto en términos reales, e incluso se observa una ligera tendencia hacia
una mayor participación como proporción del PIB, lo que estaría denotando un proceso de
mayor “bancarización” de la economía.
24

CEPAL - Serie Financiamiento del desarrollo

No 85

Es interesante también mostrar el comportamiento de las tasas de interés pasivas durante el
decenio de los noventa. En los gráficos 1 y 2 se muestra la evolución de las tasas de interés pasivas
en términos nominales y en términos reales,10 tanto para el total de depósitos en moneda nacional
como en moneda extranjera, respectivamente. Como puede apreciarse en el gráfico 1, hasta el tercer
trimestre de 1994 las tasas de interés fueron fuertemente negativas en términos reales, coincidente
con un período en el cual la tasa de inflación se encontraba a la baja pero a niveles de dos dígitos
aún significativos (más de 20% anual). Desde entonces y hacia 1996 las tasas de interés reales
continuaron siendo negativas pero a niveles mucho más modestos, mientras que a partir de 1997 las
tasas reales pasan a ser crecientemente positivas. A partir de mediados de 1998 se registra un
aumento de las tasas nominales, que se acentúa a partir del último trimestre de 1998 cuando se
produce una fuerte restricción de liquidez en el sistema bancario, y dado que la inflación se
mantiene a niveles muy bajos de un dígito, las tasas reales aumentan sustancialmente en ese mismo
período.
En el caso de los depósitos en moneda extranjera, el patrón de comportamiento de la
rentabilidad real de éstos ha estado marcado por la evolución de la devaluación vis-à-vis la
inflación, ya que las tasas de interés nominales se han mantenido bastante estables alrededor de 56% anual. En los tres primeros trimestres de 1993, la rentabilidad real de estos depósitos fue muy
alta debido a la vigencia de tasas de devaluación sumamente altas (de más del 50% anual), a pesar
de las elevadas tasas de inflación. Desde entonces hasta fines de 1995, la rentabilidad real se torna
negativa coincidente con un período en el cual se produjo una fuerte apreciación cambiaria en
términos reales. Hacia el segundo trimestre de 1996 en adelante se observa una sostenida tendencia
hacia la realización de una rentabilidad real positiva, hecho que se acentúa notoriamente durante el
segundo semestre de 1998.
Por su parte, los gráficos 3 y 4 muestran la evolución reciente (desde enero de 1997 hasta
mayo de 1999) de las tasas de interés pasivas tanto por los depósitos en moneda nacional cuanto en
moneda extranjera, respectivamente, distinguiendo, en cada caso, entre depósitos de ahorro y
depósitos a plazo, y entre estos últimos, distinguiendo en función de los plazos (cuatro tramos).
Como puede apreciarse, en ambas monedas, las tasas de interés por depósitos a plazos son
apreciablemente mayores a las correspondientes a los depósitos de ahorro; incluso, si se comparan
las tasas por depósitos a más de un año plazo con las tasas por los depósitos de ahorros, las primeras
casi llegan a duplicar a las segundas. En un contexto de creciente estabilidad de precios como ha
sido característico en la economía peruana en los años recientes, estas diferencias de rentabilidad
deben haber más que compensado la menor liquidez que ofrecen los depósitos a plazo vis-à-vis los
depósitos de ahorro, lo que a su vez estaría explicando la recomposición de la estructura de
depósitos que se muestra en el cuadro 13 antes aludido, donde se advierte que los depósitos a plazo
son los que han venido creciendo a una mayor tasa y, por lo tanto, han venido adquiriendo un mayor
peso relativo dentro de la captación de ahorros en el sistema bancario peruano.

10

Para el cálculo de la tasa pasiva en términos reales para depósitos en moneda nacional se ha descontado la inflación realizada,
medida por el índice de precios al consumidor. En el caso de los depósitos en moneda extranjera, se ha agregado la devaluación
realizada y se ha descontado la inflación realizada. Se han utilizado cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos
(inflación), del Banco Central de Reserva del Perú (devaluación) y de la Superintendencia de Banca y Seguros (tasas de interés).

25

b

Saldos a fin de año en millones de US$
1994
Monto

1995

1996

Depósitos a plazo
Depósitos CTS
Total

d

% del

total
Depósitos de ahorro

% del Monto

total

1997

c

Porcentaje del PIB (%)

1998

Monto % del Monto % del
total

Tasas de crecimiento (%)

Monto

total

% del

1994/95 1995/96 1996/97 1997/98

1994

1995

1996

1997

total

3 132

52

3 553

47

3 872

43

4 238

41

3 704

36

19.7

21.7

15.4

0.6

6.3

6.2

6.7

6.6

2 088

35

3 031

40

3 962

44

4 879

48

5 404

53

53.1

46.0

29.8

27.5

4.2

5.3

6.8

7.7

794

13

923

12

1 093

12

1 133

11

1 159

11

22.6

32.3

9.3

17.7

1.6

1.6

1.9

1.8

6 014

100

7 507

100

8 927

100 10 250

100

10 267

100

31.7

32.8

21.1

15.3

12.1

13.1

15.4

16.1

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Incluye depósitos del sistema financiero y organismos internacionales.
b
Las cifras en dólares corrientes han sido calculadas utilizando el tipo de cambio contable de cada año.
c
Calculadas sobre la base de los montos en soles nominales.
d
Incluye certificados bancarios.

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

26
Cuadro 13
a

DEPÓSITOS EN EL SISTEMA BANCARIO PERUANO , 1994-1998

-5.0

Nominal
Jan-99

Oct-98

Jul-98

Apr-98

Jan-98

Oct-97

Jul-97

Apr-97

Jan-97

Oct-96

Nominal

Jul-96

Apr-96

Jan-96

Oct-95

Jul-95

Apr-95

Jan-95

Oct-94

Jul-94

Apr-94

Jan-94

Oct-93

Jul-93

Apr-93

Porcentajes

Jan-99

Nov-98

Set-98

Jul-98

May-98

Mar-98

Jan-98

Nov-97

Set-97

Jul-97

May-97

Mar-97

Jan-97

Nov-96

Set-96

Jul-96

May-96

Mar-96

Jan-96

Nov-95

Set-95

Jul-95

May-95

Mar-95

Jan-95

Nov-94

Set-94

Jul-94

May-94

Mar-94

Jan-94

Nov-93

Set-93

Jul-93

May-93

Mar-93

Jan-93

-5.0

Jan-93

Porcentajes

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo
No 85

TASA DE INTERÉS PASIVA EN MONEDA NACIONAL, 1993-1999

Gráfico 1

20.0

15.0

10.0
5.0

0.0

-10.0

-15.0

-20.0

-25.0

-30.0

Real

TASA DE INTERÉS PASIVA EN MONEDA EXTRANJERA, 1993-1999
Gráfico 2

40.0

35.0

30.0

25.0

20.0

15.0

10.0

5.0

0.0

-10.0

-15.0

Real

27

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

Gráfico 3

TASAS DE INTERÉS PASIVAS EN MONEDA NACIONAL, 1997-1999

24.0

21.0

18.0

Porcentajes

15.0

12.0

9.0

6.0

3.0

0.0
Jan-97

Abril

Julio

AHORRO

Octubre

Jan-98

Abril

HASTA 30 DÍAS

DE 31 A 179

Julio

DE 180 A 359

Octubre

Jan-99

Abril

DE 360 A MÁS

Gráfico 4

TASAS DE INTERÉS PASIVAS EN MONEDA EXTRANJERA, 1997-1999

10.0
9.0
8.0
7.0

Porcentajes

6.0
5.0
4.0
3.0
2.0
1.0
0.0
Jan-97

Abril

Julio

AHORRO

28

Octubre

Jan-98

HASTA 30 DÍAS

Abril

DE 31 A 179

Julio

DE 180 A 359

Octubre

Jan-99

DE 360 A MÁS

Abril

No 85

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

Ahora bien, las cifras de dicho cuadro 13 relativas a volúmenes de ahorro incluyen, además
de los depósitos de personas naturales, los depósitos de personas jurídicas, cuyo comportamiento no
es materia de análisis del presente trabajo. Así, el cuadro 14 presenta la distribución de los depósitos
de ahorros, depósitos a plazo y depósitos CTS de las personas naturales según rangos de montos y
relacionando dos aspectos número de cuentas y montos de ahorro con las correspondientes
cifras de ahorro total de cada rubro (es decir, incluyendo el perteneciente a personas jurídicas).
Como puede apreciarse, en el caso de los depósitos de ahorros, el número de ahorradores
está prácticamente concentrado 91% del total de depósitos de ahorro de personas naturales en
la escala más baja (i.e., con saldos de hasta US$1 981), mientras que dentro de dicha escala
predomina el ahorro de las personas naturales (98% del número de cuentas y del monto total de
dicha escala), a diferencia de lo que sucede, por ejemplo, en la escala más alta (i.e., a partir de
US$19 808, es decir que no está cubierta por el seguro de depósitos), en la cual el 15% de cuentas,
que representa el 47% del monto en esa escala, pertenece a personas jurídicas. Similares tendencias
se registran en el caso de los depósitos a plazo, aunque las proporciones son menores en todos los
aspectos comentados. En lo que respecta a los depósitos CTS, los cuales son estrictamente depósitos
de personas naturales, también se verifica una muy elevada concentración de éstos en la escala más
baja 84% del total de depósitos CTS, aun cuando esto puede responder no sólo a personas que
tienen un nivel de ingreso bajo sino también a personas que tienen poco tiempo de servicios a la
fecha para la cual se exhibe la información.
Cuadro 14

DEPÓSITOS DE PERSONAS NATURALES SEGÚN ESCALAS DE MONTOS
EN EL SISTEMA BANCARIO PERUANO
(Cifras al 31 de diciembre de 1998)
o

N Libretas

a

% del total

Montos

% del total

a

(Millones US$)

Depósitos de ahorros
•
Hasta $1 981
•
Desde $1 981 hasta $4 952
•
Desde $4 952 hasta $9 904
•
Desde $9 904 hasta 19 808
•
Más de $19 808
Depósitos a plazos
•
Hasta $1 981
•
Desde $1 981 hasta $4 952
•
Desde $4 952 hasta $9 904
•
Desde $9 904 hasta 19 808
•
Más de $19 808
Depósitos C.T.S.
•
•
•
•
•

Hasta $1 981
Desde $1 981 hasta $4 952
Desde $4 952 hasta $9 904
Desde $9 904 hasta 19 808
Más de $19 808

3 340 246
3 051 154
163 956
69 886
34 445
20 805
306 651
119 124
85 791
47 137
30 277
24 322
834 548
702 502
71 246
36 957
17 497
6 346

98
98
97
96
93
85
91
91
96
94
92
79
100
100
100
100
100
100

2 824
488
506
474
462
894
2 508
98
243
300
404
1 464
1 159
229
225
254
233
217

77
98
97
96
93
53
43
97
95
93
93
31
100
100
100
100
100
100

Fuente: Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).
a
Es decir, incluyendo los depósitos de personas jurídicas.

29

No 85

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

III. Conclusiones y
recomendaciones

A.

El ahorro de bajo monto vis-à-vis las
alternativas del mercado

El diagnóstico efectuado en el capítulo anterior sobre las
alternativas de captación de ahorros en el sector bancario peruano
permite identificar algunos rasgos relevantes para la adopción de
políticas e instrumentos que contribuyan a estimular la movilización de
ahorros de bajo monto.
En primer lugar, queda claro que no existen en el sistema
bancario alternativas de ahorro orientadas con un fin específico
predeterminado en el instrumento (por ejemplo, que el ahorro sea
precondición para la concesión de un crédito, que el ahorro tenga un
carácter contractualmente metódico para la consecución de un
determinado bien, etc.). La modalidad de depósitos de ahorro es de
libre disponibilidad, y la modalidad de depósitos a plazo fijo por
definición sólo impone una condición de un plazo predeterminado, el
cual incluso puede soslayarse aunque con una penalidad. La excepción
viene a ser la alternativa de depósitos CTS los cuales tienen un
objetivo específico y, además, no son de libre disponibilidad sino hasta
que concluya el vínculo laboral. Sin embargo, esto último no es
estrictamente así, puesto que, como se anotara, los bancos permiten el
retiro parcial del monto acumulado para cualquier fin a criterio del
beneficiario.

31

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

En segundo término, también puede afirmarse que no existen productos de ahorro
financiero que estén principal o exclusivamente dirigidos a los segmentos de la población de
menores ingresos. De hecho, como se ha señalado, los productos disponibles en ningún caso
establecen como precondición un determinado nivel de ingreso, por lo que desde este punto de vista
no existe ninguna discriminación. Esta característica parece obedecer fundamentalmente a la falta
de una estrategia corporativa del sector bancario de incorporar (“bancarizar”) a estos segmentos de
población en calidad de ahorradores, pese a que la banca peruana sí ha venido desarrollando en los
últimos años un esfuerzo corporativo por ampliar el espectro de sus clientes activos (es decir, la
base de prestatarios personales) de manera de incorporar a sectores que antes, básicamente por
limitaciones de ingresos, no tenían acceso al crédito formal.
Cuadro 15

MONTOS CRÍTICOS DE AHORROS PARA OBTENER INTERESES
EN EL SISTEMA BANCARIO PERUANO
Capitalización

1er. banco más grande

Mensual

Monto
mínimo de
apertura
(US$)

Monto no
remunerable
(US$)

Tasa de
interés
anual
(%)

200

220

4

1.50

670.05

3

2.00

800.00

4

1.50

549.24

2do. banco más grande

Mensual

500

___

3er. banco más grande

Diaria

300

100

Costo de
Monto crítico
mantenimiento
(US$)
mensual
(US$)

Fuente: Cálculos del autor a base de información de la Asociación de Bancos del Perú (ASBANC).

Antes bien, los productos de ahorro financiero de la banca peruana están diseñados en buena
medida a desestimular la apertura de cuentas y/o el mantenimiento de saldos de ahorros de menor
volumen, que debieran estar asociados a la capacidad de ahorro de los estratos de menores ingresos.
Esto puede verse claramente no sólo por la aplicación de montos mínimos de apertura sino también
por el establecimiento, en algunos casos, de montos que no son sujetos de remuneración, de tasas de
interés en función directa de los saldos, y de cargos de mantenimiento en función inversa de los
saldos. Como puede apreciarse en el cuadro 15, teniendo en cuenta los indicadores vigentes para
estos criterios en el caso de los tres bancos más grandes del sistema, la apertura y/o mantenimiento
de cuentas por montos que no superan entre los US$550 y US$800, según sea el caso, genera una
rentabilidad negativa en términos nominales. Más aún, estas simulaciones no consideran otros
cargos que suelen ser independientes del saldo (e.g., por consulta de saldos) o que sí lo son (e.g.,
por excederse del número de operaciones libres en ventanilla, que, como se ha dicho, suele ser
menor cuanto menor sea el saldo de ahorro).
Esta orientación de la banca de desestimular, mediante sus productos financieros de
captación, la formación y el mantenimiento de ahorros de menor valor suele ser atribuida
fundamentalmente a los relativamente altos costos administrativos relacionados con las cuentas de
menor volumen. Ahora bien, en principio existe la posibilidad de que como parte de una estrategia
corporativa que tenga como principal objetivo ampliar la base de ahorradores incorporando
(“bancarizando”) a segmentos de la población con menores ingresos, se pueda considerar el
establecimiento de subsidios para liberar, total o parcialmente, a los ahorradores de bajo monto de
los distintos cargos que sirven para cubrir los costos administrativos inherentes a dichas cuentas.
Una opción podría ser que estos subsidios sean eventualmente asumidos por las propias
instituciones bancarias o, en su defecto, que se establezcan subsidios cruzados, es decir, se
dispersen estos costos hacia las cuentas de mayor volumen. Ambas opciones no dejan de tener sus
limitaciones, teniendo en cuenta sobre todo un contexto de menor actividad bancaria, un deterioro
de la calidad de la cartera, mayores exigencias de provisiones y menores utilidades en un caso, y un
32

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

No 85

contexto de mayor competencia en pos de alcanzar una mayor cuota en el mercado de depósitos y,
por ende, la necesidad de ofrecer la mayor rentabilidad posible también para el segmento de cuentas
de mayor volumen en el segundo caso.
Ahora bien, la existencia de un significativo número11 de cuentas en el rango más bajo de la
escala (saldos de hasta US$1 981), especialmente en el caso de depósitos de ahorro, a pesar de estas
condiciones poco alentadoras en términos de rentabilidad efectiva, lleva a pensar que en muchos de
estos casos, la preferencia hacia los depósitos de ahorro de bajo monto por parte de las familias
obedece más que a una opción de refugio de valor, a una opción por el servicio de liquidez o de
facilitación de pagos o, incluso, por razones de seguridad, que ofrece el sistema bancario. Esta
observación tiende a corroborarse teniendo en cuenta, como fuera anteriormente anotado, que, por
un lado, las tasas de interés pasivas han comenzado a ser positivas en términos reales de manera
sostenida recién a partir de comienzos de 1997 en el caso de los depósitos en moneda nacional y del
segundo trimestre de 1996 en el caso de los depósitos en moneda extranjera; y, por otro lado, que
aunque las tasas de interés por depósitos a plazo son significativamente mayores que las tasas de
interés por depósitos de ahorro, éstos continúan siendo preponderantes sobre todo en el ámbito de
las personas naturales.12 Esta suerte de racionalidad aparece como un factor crítico que debe ser
tomado muy en cuenta para delinear productos bancarios que tengan posibilidades de éxito para
movilizar ahorros de bajo monto.

B.

Políticas financieras y el ahorro de bajo monto

La principal motivación de las familias hacia el ahorro es constituir un fondo de recursos que les
permita enfrentar contingencias o necesidades futuras, entre las cuales destacan el deseo de adquirir una
vivienda u otros bienes duraderos, el riesgo de desempleo o drástica reducción del ingreso real, la
atención de requerimientos de educación y salud, y la previsión para la época de jubilación, entre otras.
El nivel y la composición del ahorro familiar es el resultado de una combinación de factores,
dependiendo no sólo de la importancia relativa de las motivaciones antes anotadas, sino también de
factores tales como la tasa de dependencia, cuanto mayor la proporción de la población en edad de
trabajar, mayor es el ahorro familiar (véase Masson et al., 1998); el nivel de ingreso de las familias; y
las alternativas disponibles para canalizar el ahorro. Es claro que en la base del éxito de las políticas
financieras que se puedan emprender con el afán de estimular el ahorro financiero de las familias de
menores ingresos estarán los factores macroeconómicos y demográficos. Una investigación reciente del
Banco Mundial (1999) destaca los siguientes factores críticos:
(a)

(b)

11

12

El ingreso real por habitante está positivamente correlacionado con las tasas de ahorro
privado, de manera tal que las políticas que estimulen el desarrollo son una manera eficaz
de elevar el ahorro privado. Más aún, esta influencia es mayor en los países en desarrollo
que en los países industrializados.
El crecimiento y el ahorro están positivamente correlacionados, aun cuando la relación
causa-efecto parece ir del crecimiento al ahorro antes que del ahorro al crecimiento. Esto
se explica porque un incremento sostenido en el nivel de ahorro va seguido típicamente
por una aceleración del crecimiento que persiste por varios años pero eventualmente
desaparece. Por el contrario, incrementos sostenidos en el crecimiento están asociados con
aumentos permanentes en la tasa de ahorro. Dicha investigación ha estimado que un

Téngase en cuenta que en el Perú existen aproximadamente 4,5 millones de hogares y que, según una medición oficial para 1996 del
Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI), el 44% de la población, es decir, unos dos millones de hogares era calificado
como “pobre”.
Mientras que la relación número de cuentas de ahorro/número de cuentas a plazo en las personas naturales es de 11 a 1, dicha
relación en el caso de las personas jurídicas es apenas de 2.3 a 1.

33

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

incremento de un punto porcentual en la tasa de crecimiento eleva el ahorro privado
también en un punto porcentual.
(c)

Un mayor ahorro público puede incrementar la tasa de ahorro nacional, aunque los
incentivos tributarios probablemente no sirvan para aumentar la tasa de ahorro privado.

(d)

En el largo plazo, los efectos indirectos de las reformas previsionales probablemente
incrementen el ahorro. En el corto plazo, sin embargo, el bienestar de los trabajadores de
bajos ingresos puede reducirse si la reforma previsional los fuerza a ahorrar más de lo que
ellos hubieran optado voluntariamente.

(e)

Contrario al enfoque tradicional, la liberalización financiera puede reducir el ahorro
privado en el corto plazo: si la liberalización expande la oferta de crédito a sectores que
antes no tenían acceso a él, esto puede reducir el ahorro debido a que la mayor facilidad
para acceder al crédito disminuye la necesidad de reservar recursos anticipándose a
cambios adversos en los ingresos. Sin embargo, en el largo plazo los efectos indirectos
probablemente aumenten el ahorro.

(f)

Mayores niveles de endeudamiento externo tienden a reemplazar al ahorro privado (y, por
ende, al ahorro nacional). Pero el efecto de la ayuda externa sobre el ahorro no es claro.

(g)

La estabilización macroeconómica puede aumentar o disminuir el ahorro. Por un lado,
aquélla reduce el motivo de precaución del ahorro, disminuyéndolo. Por otro lado, el
ajuste fiscal a través de un mayor ahorro público eleva el ahorro nacional. El efecto neto
sobre el ahorro probablemente sea positivo debido a que el crecimiento aumentará como
resultado de la estabilización.

(h)

Desde el punto de vista demográfico, esta investigación también encuentra que un
aumento en la proporción de la población en edad de no trabajar (sea población joven o
anciana) tiende a reducir el ahorro privado.

Ahora bien, reconocida esta importancia de los factores macroeconómicos y demográficos que
afectan los niveles de ingresos y ahorros familiares, en lo que sigue pondremos énfasis en los elementos
que configuran las políticas financieras que afectan las posibilidades o limitaciones para canalizar una
mayor proporción del ahorro familiar a través del sistema bancario.
Un factor que aparece como importante para que las familias canalicen su ahorro a través del
sistema financiero es la confianza que inspire éste. Rojas-Suárez y Weisbrod (1996) han encontrado
que en América Latina las empresas mantienen, con respecto a los hogares, un porcentaje de depósitos
bancarios mucho más elevado que en los sistemas financieros de Asia y los países industriales,
concluyendo de que el hecho de que este coeficiente sea tan elevado es un indicador de la falta de
confianza en los mercados financieros nacionales. En el caso del Perú, las empresas dan cuenta del
23% de los depósitos de ahorros y el 57% de los depósitos a plazo. Ahora bien, dado que los depósitos
bancarios son el principal componente de las tenencias de activos líquidos hecho que se corrobora en
el caso del Perú y que la liquidez es probablemente el servicio más importante que presta el sistema
financiero, tanto a las familias como a las empresas, cuando hay poca confianza en el sistema
financiero cabría esperar que las familias y también las empresas aunque en menor medida13
siguieran recurriendo a él con fines de liquidez, aun mucho después de haber dejado hacerlo con otros
fines. Esta lógica –aprovechamiento del servicio de liquidez que ofrece el sector bancario a pesar de la
poca confianza que inspira- podría contribuir a explicar la elevada proporción de cuentas de ahorro en
relación con cuentas a plazo (a pesar de la mayor rentabilidad de estas últimas) una relación de 11 a
1 y, en el caso de la escala de más bajo monto, de 26 a 1 en el sistema bancario peruano.
13

34

Por una serie de razones, las empresas tienden a estar más firmemente vinculadas al sistema bancario que las familias (e.g., pago de
impuestos, retención de impuestos sobre los salarios, contribuciones a la seguridad social, etc., obligaciones que no son sustituibles
por pagos en efectivo).

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Las condiciones de rentabilidad no parecen haber constituido condiciones muy propicias para
canalizar el ahorro particularmente de bajo monto a través del sistema bancario. Esto resulta
bastante claro en los primeros años del decenio de los noventa, período en el cual la economía peruana
estaba saliendo de un proceso hiperinflacionario y las tasas de interés pasivas registraban aún niveles
significativamente negativos en términos reales. En este período, la tasa de ahorro financiero como
proporción del producto registró niveles muy bajos. Cuando el proceso de estabilización alcanzó el
control de la inflación a tasas de un dígito, se han logrado alcanzar sostenidamente tasas de interés
reales positivas, aunque modestas en determinados períodos. Asimismo, como se ha señalado, algunas
condiciones que caracterizan a los productos bancarios de ahorro financiero afectan desfavorablemente
la rentabilidad de los ahorros de más bajo monto. Teniendo en cuenta todos estos hechos, el servicio de
liquidez que ofrece el sistema bancario parece haber sido un importante factor para atraer ahorros hacia
dicho sistema.
Ahora bien, es claro que hace falta que el sistema bancario desarrolle una estrategia de llegar con
productos de captación de ahorros hacia los hogares de menores ingresos. En los últimos años, desde el
punto de vista de las operaciones activas, ha habido un importante avance en este sentido. Un ejemplo
lo constituye el surgimiento de la banca de crédito de consumo, que permitió que familias de ingresos
moderados o bajos pudieran comenzar a tener acceso al crédito, que aunque muy costoso en términos
financieros, antes le era sencillamente vedado. Lo propio sucede con el surgimiento de algunas
opciones de financiamiento para micro y pequeñas empresas. Empero, algo similar aún no se ha
producido en el ámbito de la captación de ahorros. A fin de impulsar un proceso de esta índole, no
pareciera ser suficiente mejorar las condiciones de rentabilidad de los productos bancarios con el
propósito de quebrar la suerte de inercia que supone la sola preferencia por el servicio de liquidez.

C.

Instrumentos para promover el ahorro de bajo monto: una
propuesta

Teniendo en cuenta los elementos analizados precedentemente, en el caso de las familias de
menores ingresos, y tal como también lo indican algunas experiencias de otros países, la principal
motivación para canalizar su ahorro a través del sistema bancario resulta ser la posibilidad y facilidad
que le brinde éste para acceder a un bien duradero por ejemplo, la vivienda o atender una
inversión que le permita en el corto o mediano plazos mejorar sus perspectivas de ingresos, por
ejemplo, obtener un crédito para mejorar un taller de trabajo o invertir en la educación de los hijos. En
este sentido, se advierte en el Perú una clara ausencia de productos bancarios que tengan una
orientación de este tipo. A continuación se sugieren dos alternativas que podrían considerarse y
encararse para reforzar una estrategia de esta índole y que recogen los elementos que son necesarios
para alcanzar una implementación exitosa.

1.

Ahorro financiero y acceso a la vivienda

La vivienda constituye quizá el más importante activo físico duradero de la mayoría de familias,
cuyo precio es varias veces superior a los ingresos de éstas. Por esta razón, la adquisición de vivienda,
en los más de los casos, sólo es viable mediante un crédito a largo plazo. La adquisición de una
vivienda significa una importante motivación para el ahorro familiar, postergando consumo
presente por consumo futuro. En los países desarrollados, los ahorros familiares depositados en
instituciones financieras formales es una fuente importante de fondos para los créditos para vivienda
(USAID, 1987).
Como lo indica la experiencia de varios países latinoamericanos (Gonzales Arrieta, 1997), la
utilización de los subsidios habitacionales directos (SHD) puede ser un factor catalítico relevante para
promover la formación de ahorros familiares canalizados a través del sistema financiero formal. El
SHD es un aporte explícito que entrega el Estado con carácter no reembolsable, por una sola vez a las
35

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

familias es decir, se trata de un subsidio a la demanda y no a la oferta— que cumplan con los
criterios de elegibilidad previamente determinados prioritariamente, familias de menores ingresos
con necesidades de vivienda insatisfechas—, de modo tal de permitirles el acceso a una solución
habitacional acorde con sus posibilidades económicas. El SHD trata de estimular el esfuerzo propio de
las familias en pos de acceder a una vivienda, y la típica expresión de dicho esfuerzo debe ser la
conformación metódica de un ahorro previo que complemente el subsidio directo y, si es el caso, el
crédito hipotecario a largo plazo.
El ahorro previo, por mínimo que sea, constituye un medio muy eficaz para forjar un sistema de
calificación transparente y objetivo de los postulantes al SHD, el cual debe estar orientado a premiar el
monto, la antigüedad y la permanencia, así como el carácter metódico del ahorro previo. Más aún, la
exigencia de un ahorro previo resulta ser un criterio de más fácil y menos costoso manejo y control que,
por ejemplo, un proceso de elegibilidad basado en el nivel de ingresos. Desde luego, la exigencia de un
ahorro previo para postular y ser adjudicado un SHD debe guardar armonía con los diferentes niveles
de ingresos, precios de vivienda, y cargas familiares, entre otros criterios, a fin de que la ayuda estatal
atienda prioritariamente a las familias de más bajos ingresos.14
Los antecedentes también muestran que los SHD han actuado como un estímulo importante para
la formación de ahorros destinados a la vivienda canalizados a través del sistema financiero formal. En
Chile, por ejemplo, siendo el ahorro previo una condición indispensable para postular al SHD, en el
transcurso de los años noventa se observa un notable aumento no sólo del número de cuentas de ahorro
para la vivienda en el sistema financiero, sino también un muy importante incremento real del ahorro
acumulado y del ahorro pactado (Domínguez, 1994). Se estima que los ahorros para la vivienda dan
cuenta de un 16-17% del total de depósitos del mercado de ahorros chileno.
Un logro de esta índole no sólo demanda la vigencia de un escenario macroeconómico favorable,
sino también de que dichos ahorros gocen de una rentabilidad positiva en términos reales a lo largo del
tiempo. En escenarios inflacionarios como los que prevalecieron en el pasado reciente, no ha sido poco
común que los ahorros para vivienda expresados en dinero y depositados en los sistemas financieros
hayan cedido paso a ahorros para vivienda mediante la adquisición de terrenos y materiales que
cumplían un mejor papel de refugio de valor en el tiempo. Asimismo, dichos ahorros deben constituir
activos financieros lo suficientemente líquidos, claro está sujeto a determinadas restricciones, dado su
carácter metódico y contractual, y deben constituir activos financieros seguros, lo que puede
potenciarse con garantías estatales, sobre todo para ahorros de bajo monto, y también con la solidez de
un sistema financiero debidamente regulado y supervisado.
Aun cuando en el Perú no se ha adoptado la decisión política de implementar un esquema de
subsidio habitacional directo, puede afirmarse que el escenario macroeconómico y financiero así como
la legislación vigentes en el Perú aparecen propicios para asegurar estos tres elementos —rentabilidad,
liquidez y seguridad en instrumentos que, de implementarse, procuren movilizar el ahorro de bajo
monto con este fin específico. A este respecto, cabe destacar que recientemente el gobierno ha puesto
en marcha un nuevo programa de financiamiento para la adquisición de viviendas, especialmente de
interés social, que incorpora un requerimiento mínimo de ahorro por parte de los beneficiarios. Se trata
de un fondo —denominado Fondo Mivivienda que cuenta con un aporte inicial del Estado de unos
US$450 millones, que será administrado por una institución financiera estatal de segundo piso —la
Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE) la que a su vez celebrará contratos con las
entidades financieras privadas de primer piso interesadas en participar en la canalización de los
14

36

Por ejemplo, el sistema de puntajes para la adjudicación de subsidios empleado en el régimen de SHD en el Uruguay pondera
debidamente el hecho de que las familias de más bajos ingresos tienen una capacidad de ahorro menor, poniendo a éstas en igualdad
de condiciones para competir a base de este criterio con familias de ingresos más altos, lográndose con ello que la población con
mayores carencias tenga una mayor probabilidad de resultar beneficiaria. Así, en una primera evaluación del programa respecto a los
requerimientos de ahorro, las familias con condición relativamente más favorable debieron hacer un esfuerzo de ahorro cuatro veces
mayor que los hogares más pobres para poder resultar beneficiarias; asimismo, los hogares con mayores carencias han ahorrado
durante nueve meses y los que presentan mejor situación social debieron ahorrar por más de 50 meses para resultar beneficiarios.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

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recursos. El reglamento de operación del Fondo ha establecido que el crédito que otorguen las
entidades financieras intermediarias no podrá exceder del 90% del valor de la vivienda, el cual no
podrá superar las 35 Unidades Impositivas Tributarias que hoy día equivalen a unos US$30 000-; es
decir, por lo menos el 10% de éste consistirá en un aporte inicial del beneficiario.
Este programa ofrece a los bancos privados que al conceder los créditos para adquisición
de viviendas canalizarán los recursos del Fondo, mas no aportarán sus propios recursos la
oportunidad de diseñar productos bancarios para atraer ahorros de las familias de menores ingresos
interesadas en adquirir una vivienda mediante este mecanismo a los efectos de conformar
metódicamente, en un plazo determinado, el aporte previo exigido. Si consideramos que el gobierno
tiene como meta financiar en un plazo de tres años un total de 50 000 viviendas, y que el valor de
éstas no puede superar los US$30 000, este mecanismo de financiamiento puede llegar a demandar
la movilización de ahorros familiares de hasta US$150 millones en dichos tres años, lo que señala
un importante potencial.
En conclusión, la adquisición de una vivienda supone típicamente una decisión privada y un
esfuerzo de largo plazo que tiene como uno de sus principales sustentos el ahorro familiar. Éste es
un elemento que le otorga a la familia protagonismo en la solución de su problema de vivienda.
Dado que es necesario complementar la capacidad de compra de una vivienda mediante un crédito
hipotecario de largo plazo o, en el caso de las familias con menores ingresos, eventualmente con un
SHD, ambas opciones pueden inducir a diseñar productos bancarios que contribuyan a revalorar y
premiar una sostenida actitud hacia el ahorro teniendo como meta un fin específico, como es en este
caso la adquisición de una vivienda.

2.

Sistemas de capitalización inmobiliaria

Las familias de bajos ingresos con necesidades de vivienda (o de otro tipo) insatisfechas,
cuando cuentan con cierta capacidad de pago que podría permitirles asumir deudas hipotecarias de
largo plazo con el sistema bancario, enfrentan dos restricciones adicionales. En primer lugar, no
cuentan con garantías satisfactorias que les permitan acceder a créditos hipotecarios de la banca. Los
principales activos que poseen estas familias están constituidos, por lo general, por viviendas que si
bien contienen una inversión no desdeñable en materiales y mano de obra, no se encuentran ni
tituladas ni debidamente registradas, por lo que representan un “capital dormido”, que les impide a
estas familias integrarse a la economía de mercado con respaldo de dichos activos. En segundo
lugar, dichas familias, dedicadas a un amplio espectro de actividades económicas, pueden tener
flujos regulares de ingresos, pero no están en capacidad de acreditarlos, por lo que a base de los
procedimientos estándares de la banca formal, no pueden ser sujetos de crédito.
Teniendo en cuenta lo anterior, la actual Ley de Bancos, promulgada en diciembre de 1996,
en su artículo 295, contempla la implementación de un mecanismo denominado Sistema de
Capitalización Inmobiliaria, con la intención de fomentar la movilización de los ahorros de la gran
masa de familias de bajos ingresos con necesidades de vivienda insatisfechas hacia el sistema
financiero formal.15 En esencia, se trata de un mecanismo que busca atraer y conformar ahorros de
familias de menores ingresos hacia canales formales del sistema financiero con un fin específico.
El Sistema de Capitalización Inmobiliaria (SCI) prevé comprender una relación contractual
entre dos agentes en lo que podría denominarse un mercado primario de contratos de capitalización
inmobiliaria. Por un lado, una Empresa de Capitalización Inmobiliaria (ECI), cuya actividad
consistirá en comprar y/o edificar inmuebles y, en relación con ellos, celebrar contratos de
capitalización inmobiliaria individual con terceros, entregando en depósito al inversionista la
15

Actualmente, la SBS viene elaborando el reglamento que normará las operaciones relacionadas con el SCI y las ECI. En lo que
sigue, se explicarán las características generales de este mecanismo, con la salvedad de que algunas precisiones finalmente podrían
diferir.

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Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

correspondiente unidad inmobiliaria. Las ECI estarán sujetas a la regulación y supervisión de la
Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). Por el otro lado, intervendrá un inversionista,
entendido este agente como aquel interesado en destinar metódicamente una cantidad de recursos en
una ECI para conformar un fondo de capitalización inmobiliaria que le permita la cancelación del
precio de un inmueble de su interés y necesidad.
En un contrato de capitalización inmobiliaria, el inversionista asume el compromiso de pagar
a la ECI cuotas mensuales, que incluyen un componente de capital destinado a conformar
progresivamente un fondo de capitalización inmobiliaria a nombre del inversionista, cuyo importe
será aplicado en su momento a la cancelación del precio del inmueble vinculado al respectivo
contrato de capitalización inmobiliaria. Está pensado que este compromiso que asume el
inversionista no requerirá la acreditación de sus flujos de ingresos, lo que constituye una
característica muy relevante para alcanzar el objetivo de atraer al sistema a familias de bajos
ingresos con actividades informales.
Por su parte, la ECI entrega al inversionista la unidad inmobiliaria libremente elegida por este
último para que la ocupe y la utilice. Cabe precisar, sin embargo, que el contrato de capitalización
inmobiliaria no configura un contrato de arrendamiento de inmueble, ni tampoco constituye al
inversionista, durante la vigencia del contrato de capitalización inmobiliaria, en propietario del
inmueble. La única calidad que le confiere al inversionista como ocupante del inmueble es la de
depositario. Todo esto representa un mecanismo de seguridad jurídica muy relevante para la ECI,
pues en el eventual caso que el inversionista incurra en mora en el pago de un determinado número
de cuotas de capitalización y se rehuse a devolver la unidad inmobiliaria luego de ser requerido por
la ECI a hacerlo, el inversionista, teniendo la calidad de depositario del inmueble, estaría
incurriendo en responsabilidad penal por apropiación ilícita.
El contrato de capitalización inmobiliaria le concedería una serie de derechos al inversionista
que es del caso destacar, y que constituirían motivaciones para las familias de menores ingresos a
participar: (a) le confiere el derecho de aplicar su fondo de capitalización inmobiliaria para
cancelar, en cualquier momento, el precio del inmueble materia del contrato; (b) le confiere el
derecho de ocupar y utilizar la unidad inmobiliaria mientras no haya cancelado el precio íntegro de
dicha unidad, aunque en calidad de depositario; (c) le confiere el derecho de opción de compra del
inmueble que ocupe en cualquier momento durante la vigencia del contrato; y (d) le confiere el
derecho de introducir mejoras en el inmueble, con autorización previa de la ECI, cuyo valor hará
suyo el inversionista en caso ejerza su opción de compra.
El contrato de capitalización inmobiliaria además le confiere al inversionista otro derecho
muy relevante para la viabilidad de este mecanismo: se trata del derecho de cesión de su posición
contractual a un tercero en caso que eventualmente no pueda o no desee continuar vinculado a su
contrato de capitalización inmobiliaria. En otras palabras, el SCI contempla la posibilidad de un
mercado secundario de contratos de capitalización inmobiliaria. Esta alternativa es un elemento
que contribuye a atraer la participación de los inversionistas (o “aportantes”), puesto que dado que
los aportes al fondo de capitalización inmobiliaria no estarán sujetos a retiro (aun siendo una
operación pasiva para las ECI, no tendrán la naturaleza jurídica de cuenta de ahorro para el
inversionista), la única manera en que éste podrá recuperar su inversión, en caso que eventualmente
no pueda o no desee continuar con los compromisos asumidos en el contrato de capitalización
inmobiliaria, es buscando y consiguiendo en el mercado secundario a algún otro inversionista que
tenga interés en el inmueble que ocupa y en asumir los compromisos del contrato vigente. Se
contempla que el precio de las cesiones sea libremente pactado entre cedente y cesionario, aunque
el cedente deberá haber cubierto todas obligaciones de pagos vencidas de su cargo hasta la fecha de
efectividad de la cesión de su posición contractual. En estos casos, el cesionario pasa a asumir todos
los derechos y obligaciones del cedente: ocupar el inmueble siempre en calidad de depositario;
recibir el derecho sobre el fondo de capitalización inmobiliaria, cualquier plusvalía que incorpore el
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inmueble y el derecho de opción de compra, así como la obligación de efectuar los pagos mensuales
comprometidos en el contrato vigente.
A partir de la breve descripción de cómo estaría diseñado el SCI, es fácil advertir que
contiene una serie de ventajas para sus eventuales participantes así como para el logro de los
objetivos propuestos.
En primer lugar, constituiría un mecanismo de ahorro y financiamiento formal para el
acceso a la vivienda en una economía con vastos sectores de población de bajos ingresos y/o que
desarrollan ocupaciones informales. Particularmente para estos últimos, dicho mecanismo
constituye una alternativa a la imposibilidad de poder acreditar flujos regulares de ingresos con el
fin de ser sujetos de crédito para el sistema financiero formal.
En segundo término, el negocio involucrado en una SCI la construcción y/o
comercialización de inmuebles, la movilización de ahorros por parte de los inversionistas, la
emisión y colocación de título-valores hipotecarios en los mercados de capitales puede significar
un estímulo de proporciones para la economía en su conjunto y para la integración de mercados,
pues estará comprometida la actividad en el mercado inmobiliario (i.e., una mayor construcción y/o
comercialización de inmuebles), bancario (i.e., los bancos encontrarán una nueva alternativa para
desprenderse de bienes inmuebles adjudicados que les representan activos no rentables), financiero
(i.e., ingresarán nuevos recursos al sistema a través de los fondos de capitalización inmobiliaria), de
capitales (i.e., se generarán nuevas alternativas de inversión financiera para los inversionistas
institucionales) y de seguros (i.e., los que involucren los contratos aludidos).16
En tercer lugar, el mecanismo está concebido para dotar de una gran seguridad jurídica a las
inversiones bajo esta modalidad. El hecho de que una ECI entregue a su contraparte un inmueble de
su propiedad solamente en calidad de depositario, le confiere a este mecanismo una enorme ventaja
comparándolo, por ejemplo, con un sistema de arrendamiento financiero. En este último, puede
existir un enorme riesgo legal (y eventualmente político) en la dificultad de desalojo de los
arrendatarios incumplidos. Además, para una ECI un contrato de capitalización inmobiliaria no
constituye una operación activa y, por lo tanto, no le supone a la ECI un riesgo crediticio. Esta
característica sirve además para proteger a las ECI en las operaciones de cesión de la posición
contractual que se permitirán, pues no le demandará a ésta evaluar la “capacidad crediticia” del
cesionario. Se trata más bien de una operación pasiva de “ahorro” forzoso del inversionista cuyos
fondos en ningún caso son restituibles al inversionista por la ECI, pues no constituye un ahorro en
los términos convencionales de la práctica bancaria. Esta característica podría constituirse en un
mecanismo de protección de la solvencia de las ECI en un eventual escenario de recesión
generalizada y disminuida capacidad de pago en la población involucrada en estos contratos.
En cuarto término, y a pesar de los mecanismos de protección concebidos para las ECI, el
SCI también ampara a los potenciales inversionistas o “aportantes”. Primero, porque facilita el
acceso a la vivienda desde el momento de la suscripción del contrato. Segundo, porque no demanda
la acreditación de los flujos de ingresos, lo que no quiere decir tampoco que aliente la adopción de
compromisos de pagos que las familias conscientemente sepan que no están en condiciones de
cumplir. Y tercero, porque así como la entrada al SCI es completamente voluntaria para el
inversionista, éste contará con un mecanismo de mercado secundario que otorgará liquidez a este
tipo de aportes, permitiéndole salir del sistema recuperando total o parcialmente su inversión en el
eventual caso que no pueda o no desee continuar manteniendo su posición contractual, todo ello sin
afectar la solvencia de las ECI y, a fin de cuentas, la credibilidad y la viabilidad del SCI.

16

Debe hacerse hincapié que si bien hasta el momento nos hemos referido al alcance del SCI como mecanismo que facilite el acceso a
la vivienda a las familias, también está concebido con un alcance análogo, para facilitar el acceso a un local comercial, industrial o de
negocios a una pequeña y mediana empresa (PYME), que enfrenta también la dificultad de acreditar sus flujos de ingresos para ser
sujeto de crédito ante la banca formal.

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Ana Jimena Vargas Cullel (LC/L.1004), 1997.
Choques, respostas de politica economica e distribucao de renda no Brasil, André Urani, Ajax Moreira y
Luis Daniel Willcox (LC/L.1005), 1997.
Distribución del ingreso, shocks y políticas macroeconómicas, L. Felipe Jiménez (LC/L.1006), 1997.
Pension Reforms in Central and Eastern Europe: Necessity, approaches and open questions, Robert
Hollzmann (LC/L.1007), 1997.
Financiamiento de la vivienda de estratos de ingresos medios y bajos: la experiencia chilena, Sergio
Almarza Alamos (LC/L.1008), 1997.
La reforma a la seguridad social en salud de Colombia y la teoría de la competencia regulada, Mauricio
Restrepo Trujillo (LC/L.1009), 1997.
On Economic Benefits and Fiscal Requirements of Moving from Unfunded to Funded Pensions, Robert
Hollzmann (LC/L.1012), 1997.
Eficiencia y equidad en el sistema de salud chileno, Osvaldo Larrañaga (LC/L.1030), 1997.
La competencia manejada y reformas para el sector salud de Chile, Cristián Aedo (LC/L.1031), 1997.
Mecanismos de pago/contratación del régimen contributivo dentro del marco de seguridad social en
Colombia, Beatriz Plaza (LC/L.1032), 1997.
A Comparative study of Health Care Policy in United States and Canada: What Policymakers in Latin
America Might and Might Not Learn From Their Neighbors to the North, Joseph White (LC/L.1033), 1997.
Reforma al sector salud en Argentina, Roberto Tafani (LC/L.1035), 1997.
Hacia una mayor equidad en la salud: el caso de Chile, Uri Wainer (LC/L.1036), 1997.
El financiamiento del sistema de seguridad social en salud en Colombia, Luis Gonzalo Morales
(LC/L.1037), 1997.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

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Las instituciones de salud previsional (ISAPRES) en Chile, Ricardo Bitrán y Francisco Xavier Almarza
(LC/L.1038), 1997.
Gasto y financiamiento en salud en Argentina, María Cristina V. de Flood (LC/L.1040), 1997.
Mujer y salud, María Cristina V. de Flood (LC/L.1041), 1997.
Tendencias, escenarios y fenómenos emergentes en la configuración del sector salud en la Argentina,
Hugo E. Arce (LC/L.1042), 1997.
Reformas al financiamiento del sistema de salud en Argentina, Silvia Montoya (LC/L.1043), 1997.
Logros y desafíos de la financiación a la vivienda para los grupos de ingresos medios y bajos en Colombia,
Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda (LC/L.1039), 1997.
Acesso ao financiamento para moradia pelos extratos de média e baixa renda. A experiência brasileira
recente, José Pereira Goncalves (LC/L.1044), 1997.
Acceso a la vivienda y subsidios directos a la demanda: análisis y lecciones de las experiencias
latinoamericanas, Gerardo Gonzales Arrieta (LC/L.1045), 1997.
Crisis financiera y regulación de multibancos en Venezuela, Leopoldo Yáñez (LC/L.1046), 1997.
Reforma al sistema financiero y regulación de conglomerados financieros en Argentina, Carlos Rivas
(LC/L.1047), 1997.
Regulación y supervisión de conglomerados financieros en Colombia, Luis Alberto Zuleta Jaramillo
(LC/L.1049), 1997. ZZZ
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Argentina, 1980-1992. Un análisis
descriptivo, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1055), 1997.
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Colombia, 1980-1992. Un análisis
descriptivo, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1060), 1997.
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Chile, 1987-1992. Un análisis descriptivo,
L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1067), 1997.
Un análisis descriptivo de la distribución del ingreso en México, 1984-1992, L. Felipe Jiménez y Nora
Ruedi (LC/L.1068), 1997.
Un análisis descriptivo de factores que inciden en la distribución del ingreso en Brasil, 1979-1990, L.
Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1077 y Corr.1), 1997.
Rasgos estilizados de la distribución del ingreso en cinco países de América Latina y lineamientos
generales para una política redistributiva, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1084), 1997.
Perspectiva de género en la reforma de la seguridad social en salud en Colombia, Amparo Hernández
Bello (LC/L.1108), 1998.
Reformas a la institucionalidad del crédito y el financiamiento a empresas de menor tamaño: La experiencia
chilena con sistemas de segundo piso 1990-1998, Juan Foxley (LC/L.1156), 1998. ZZZ
El factor institucional en reformas a las políticas de crédito y financiamiento de empresas de menor tamaño: la
experiencia colombiana reciente, Luis Alberto Zuleta Jaramillo (LC/L.1163), 1999. ZZZ
Un perfil del déficit de vivienda en Uruguay, 1994, Raquel Szalachman (LC/L.1165), 1999. ZZZ
El financiamiento de la pequeña y mediana empresa en Costa Rica: análisis del comportamiento
reciente y propuestas de reforma, Francisco de Paula Gutiérrez y Rodrigo Bolaños Zamora
(LC/L.1178), 1999.
El factor institucional en los resultados y desafíos de la política de vivienda de interés social en Chile,
Alvaro Pérez-Iñigo González (LC/L.1194), 1999.
Un perfil del déficit de vivienda en Bolivia, 1992, Raquel Szalachman (LC/L.1200), 1999.
La política de vivienda de interés social en Colombia en los noventa, María Luisa Chiappe de Villa
(LC/L.1211-P), Número de venta: S.99.II.G.10 (US$ 10.0), 1999.
El factor institucional en reformas a la política de vivienda de interés social: la experiencia reciente de
Costa Rica, Rebeca Grynspan y Dennis Meléndez (LC.L.1212-P), Número de venta: S.99.II.G.11 (US$
10.0),1999.
O financiamiento do sistema público de saúde brasileiro, Rosa María Márques, (LC/L.1233-P),
Número de venta: S.99.II.G.14 (US$ 10.0), 1999.
Un perfil del déficit de vivienda en Colombia, 1994, Raquel Szalachman, (LC/L.1234-P), Número de
venta: S.99.II.G.15 (US$10.0), 1999.
Políticas de crédito para empresas de menor tamaño con bancos de segundo piso: experiencias
recientes en Chile, Colombia y Costa Rica, Günther Held, (LC/L.1259-P), Número de venta:
S.99.II.G.34 (US$10.0), 1999.

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Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Perú

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Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso del Perú.
Gerardo Gonzales Arrieta, (LC/L.1245-P), Número de venta: S.99.II.G.29 (US$10.0), 1999.

Otras publicaciones de la CEPAL relacionadas con este número
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“Fortalecer el desarrollo: interacciones entre macro y microeconomía”, Libros de la CEPAL, No 42
(LC/G.1898/Rev. 1-P), 1996.

-

“Quince años de desempeño económico: América Latina y el Caribe 1980-1995”, Libros de la CEPAL No
43 (LC/G.1925/Rev. 1-P), 1996.

-

“Sistema financiero y asignación de recursos. Experiencias latinoamericanas y del Caribe: Colombia,
Costa Rica, Chile, República Dominicana, Venezuela”, Colección estudios políticos y sociales, Carlos
Massad y Günther Held (comps.), 1990.

-

“Ahorro y asignación de recursos financieros. Experiencias latinoamericanas: Bolivia, Colombia, Ecuador,
Perú, Uruguay y Venezuela”, Colección estudios políticos y sociales, Günther Held y Raquel Szalachman
(comps.), 1990.

-

“Ahorro y formación de capital. Experiencias latinoamericanas: Argentina, Brasil, Chile, El Salvador y
México”, Colección estudios políticos y sociales, Carlos Massad y Nicolás Eyzaguirre (comps.), 1990.

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El lector interesado en números anteriores de esta serie puede solicitarlos dirigiendo su correspondencia a la Unidad de
Financiamiento de la División de Comercio Internacional y Financiamiento para el Desarrollo, CEPAL, Casilla 179-D, Santiago,
Chile. No todos los títulos están disponibles.
Los títulos a la venta deben ser solicitados a la Unidad de Distribución, CEPAL, Casilla 179-D, Santiago, Chile, Fax (562) 210 2069,
publications@eclac.cl.
: Disponible también en Internet: http://www.eclac.cl

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