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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/5132</bibo:handle>
        <foaf:homepage rdf:resource="http://repositorio.cepal.org"/>
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E
I
R
S

E

147

financiamiento del desarrollo

C

recimiento, competitividad y
equidad: rol del sector financiero
Molly Pollack
Álvaro García

Unidad de Estudios Especiales
Secretaría Ejecutiva
Santiago de Chile, noviembre del 2004

Este documento fue preparado por Molly Pollack y Álvaro García, consultores
del Proyecto Cuenta Especial de Naciones Unidas para el Desarrollo para
“Aumentar la capacidad de las políticas de desarrollo económico y social de los
gobiernos de América Latina y El Caribe”(ROA-16). Este es un proyecto que la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) lleva a cabo en
la Unidad de Estudios Especiales de la Secretaría Ejecutiva. Los autores
agradecen los comentarios de Daniel Titelman, experto en Política Monetaria y
Financiera de la Unidad mencionada, a una primera versión de este trabajo.
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a
revisión editorial, son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no
coincidir con las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
ISSN impreso 1564-4197
ISSN electrónico 1680-8819
ISBN: 92-1-322532-6
LC/L.2142-P
N° de venta: S.04.II.G.69
Copyright © Naciones Unidas, noviembre del 2004. Todos los derechos reservados
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York,
N. Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones
gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les
solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Índice

Resumen ........................................................................................7
I. Antecedentes .............................................................................9
1. Crecer con equidad: la promesa incumplida en América
Latina......................................................................................9
2. La competitividad y productividad, base del crecimiento en
un mundo globalizado ..........................................................11
3. El sector financiero: instrumento para el crecimiento con
equidad .................................................................................18
II. Desarrollo y competitividad del sector financiero
latinoamericano........................................................................23
1. Indicadores de competitividad del sector financiero ............24
2. El desarrollo empresarial como factor de competitividad ....25
3. La estructura del sistema bancario........................................28
4. El desempeño del sistema bancario ......................................31
III. El sector financiero y la equidad: acceso de la Pyme
a la banca en América Latina...............................................33
1. La Pyme en América Latina .................................................33
IV. Instrumentos para reducir los mayores costos de
transacción y riesgo que tiene la banca para atender
a la Pyme ...................................................................................43
1. Sistemas de credit scoring para la Pyme ..............................43
2. Créditos analizados con información sobre las relaciones
financieras de la Pyme..........................................................45
3. El “factoraje” o asset-based finance.....................................45
4. La securitización de créditos y activos .................................46

3

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

V.

Acceso de la Pyme a la banca: Chile un estudio de caso ....................................... 47
1.
Empleo y productividad en la Pyme .............................................................................. 47
2.
La Pyme y el sistema financiero. ................................................................................... 49
3.
Percepción de la Pyme sobre la banca ........................................................................... 55
3.2 Existen condiciones para contar con instrumentos que reduzcan el riesgo de
crédito de la Pyme 56
3.3 Existen condiciones para ampliar la gama de servicios que ofrece la banca:
reduciendo sus costos y exposición al riesgo ....................................................... 57
VI. Conclusiones y recomendaciones ................................................................................ 61
1.
Cambios en el ámbito regulatorio .................................................................................. 62
2.
Modificaciones legales para ampliar el acceso de la pequeña empresa al crédito ......... 63
3.
Mejorar los sistemas de información crediticia ............................................................. 64
Bibliografía
............................................................................................................................ 65
Anexo
............................................................................................................................ 67
Anexo Metodológico............................................................................................................... 69
1.
Metodología para cálculo de indicadores de competitividad del Instituto para la
administración del desarrollo de Suiza (IMD)............................................................... 69
2.
Reporte de competitividad global del World Economic Forum .................................... 70
3.
Índice de crecimiento de la competitividad ................................................................... 70
4.
Índice de competitividad microeconómica (ICM) ......................................................... 70
5.
Índice de libertad económica de la fundación Heritage................................................. 71
6.
Algunos indicadores de competitividad del sector bancario.......................................... 72
Serie financiamiento del desarrollo: números publicados............................................... 77

Índice de cuadros
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro

1
2
3
4
5
6

Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro

7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19

Cuadro

20

Cuadro

21

4

Brechas en la productividad .................................................................................. 11
Evolución Ranking de competitividad 1998 – 2002 ............................................. 16
Ranking de eficiencia empresarial......................................................................... 16
Puntaje actividad bancaria y financiera................................................................. 18
Ranking indicadores de competitividad del sector financiero............................... 24
Efectos brechas en infraestructura y desarrollo financiero sobre el tamaño
de la empresa......................................................................................................... 27
Estructura del sistema bancario en el mundo ........................................................ 29
Desempeño del sistema bancario en el mundo...................................................... 31
Número de trabajadores y facturación según tamaño empresa ............................. 34
Universo de PYME e importancia en la economía ............................................... 35
Obstáculos financieros crecimiento de las empresas en América latina ............... 38
Acceso de las PYMES al crédito bancario............................................................ 38
Tasa de interés según país ..................................................................................... 39
Evolución empleo Pyme ....................................................................................... 48
Empleo por tamaño de empresa ............................................................................ 48
Participación en las ventas por tamaño de empresa .............................................. 49
Participación en las ventas por tamaño de empresa .............................................. 49
Productividad por segmento productivo ............................................................... 49
Participación de las empresas con deuda en el sistema financiero en el total
de empresas de su mismo tamaño (1994-2000) .................................................... 51
Participación de las empresas con deuda en el sistema financiero en el total
de empresas del país (1994-2000)......................................................................... 51
Participación deuda vigente de los distintos tamaños de empresa en
la deuda vigente total en el sistema financiero (1994-2000) .......................................51

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

Cuadro

22

Cuadro

23

Cuadro

24

Cuadro
Cuadro

25
26

Cuadro

27

Cuadro
Cuadro

28
29

Cuadro

30

Cuadro
Cuadro
Cuadro
Cuadro

31
32
33
34

Cuadro
Cuadro

35
36

N° 147

Participación deuda vencida de los distintos tamaños de empresa sobre
la deuda total en el sistema financiero (1994-2000) ....................................................52
Porcentaje de deuda vencida en el sistema financiero nacional de
los distintos estratos (1994-2000) ................................................................................52
Participación deuda vigente por tramo en la deuda vigente total y
participación deudores por tramo sobre el total de deudores del sistema
financiero (1994-2000) ................................................................................................52
Principal fuente financiamiento operaciones empresa.................................................55
Evaluación servicio del banco o institución financiera con que opera más
frecuentemente la empresa...........................................................................................55
Evaluación aspectos relacionados al servicio que entrega el banco o
institución financiera con que opera más frecuentemente la empresa ........................55
Evolución hasta 2001 de las 67.310 empresas creadas en Chile desde 1996 ..............56
Servicios financieros que obtiene del banco para finanzas personales
y de la empresa.............................................................................................................57
Áreas de la empresa que requerirían de asesoría de un banco especialista
en Pymes ......................................................................................................................57
Ventas de las empresas según canal.............................................................................58
Ventas de las empresas según plazo ............................................................................58
Areas en las que la empresa ha considerado invertir en los próximos meses ..............58
Confianza en internet como medio para acceder productos y servicios que
ofrecen los bancos e instituciones financieras .............................................................58
Frecuencia realiza trámites por internet .......................................................................59
Disponibilidad a ser recomendado ante los bancos por organizaciones que
representan a la Pyme ..................................................................................................59

Índice de recuadros
Recuadro
Recuadro
Recuadro

1
2
3

Recuadro

4

Escala de la calificación de la actividad bancaria y financiera ....................................17
Tamaño de empresas y productividad .........................................................................20
Definiciones de los distintos estratos empresariales en varios países de
Latinoamérica ..............................................................................................................34
Criteros de clasificación de empresas según tamaño ...................................................37

Índice de gráficos
Gráfico
Gráfico
Gráfico
Gráfico
Gráfico
Gráfico
Gráfico
Gráfico
Gráfico

1
2
3
4
5
6
7
8
9

Gráfico

10

Gráfico

11

Índice de competitividad..............................................................................................13
Crecimiento de la productividad en los años 90 ..........................................................13
Competitividad de países de América Latina...............................................................14
Competitividad y crecimiento promedio 1998-2001 ...................................................14
Ranking total de competitividad 2002 .........................................................................15
Competitividad e ingreso per cápita............................................................................17
Obstáculos más importantes para el desarrollo empresarial en América Latina..........25
Financiamiento como obstáculo para el crecimiento de la empresa ............................26
Gravedad de los obstáculos para el crecimiento de la empresa:
comparación regional...................................................................................................26
El financiamiento como obstáculo para el crecimiento de la firma:
comparación regional y por tamaño.............................................................................27
Tasa del crédito según monto.......................................................................................53

5

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Resumen

En el presente estudio se busca demostrar el crucial papel que le
cabe al sector financiero latinoamericano en una estrategia de
crecimiento con equidad. Se comienza demostrando que su actual
contribución a este objetivo es claramente perfectible. Luego, se
demuestra que el sector financiero presenta un claro rezago
competitivo, lo que ayuda a entender por qué los empresarios de la
región lo identifican como el principal obstáculo para su crecimiento.
Por otra parte, la falta de acceso y el alto costo del financiamiento para
las Pymes, es un obstáculo para el crecimiento de la productividad y
los ingresos de este sector donde labora el 70% de los pobres, por lo
que constituye una causal del lento ritmo de superación de la pobreza y
la permanencia de la inequidad distributiva que caracteriza a la región.
Los análisis de países que se hace en el estudio ratifican las
afirmaciones anteriores y también dan cuenta de una gran variedad de
situaciones en la región. Las mejores prácticas regionales señalan las
oportunidades que existen para superar las actuales deficiencias. A
partir de ellas se hace una serie de sugerencias de política que cubren
tres ámbitos: cambios en la institucionalidad y los marcos regulatorios;
modificaciones legales que amplíen al acceso de la Pyme al crédito
bancario; y mejoras en los sistemas de información crediticia. Estos
cambios, particularmente el darle mayor transparencia al mercado,
permitirá usar para la Pyme una serie de instrumentos que ya se
utilizan con gran éxito en otros mercados: credit scoring, factoraje,
securitización de créditos y activos. Lo que, sin duda, incrementará el
flujo de financiamiento y reducirá su costo para la Pyme.

7

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

En este estudio se termina sugiriendo que el importante esfuerzo de modernización del sector
financiero que vivió la región en la década de los noventa, debe ser complementado por una segunda ola
de reformas que tenga como objetivo explícito profundizar el sistema financiero. La falta de
profundidad de éste es el principal rezago competitivo de la región en este ámbito. A la vez el estudio da
cuenta de una relación estadísticamente significativa entre profundidad financiera y distribución del
ingreso. Por lo mismo, la segunda ola de reformas financieras que se propone contribuiría tanto al
crecimiento como a la equidad.

8

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

I.

Antecedentes

1.

Crecer con equidad: la promesa
incumplida en América Latina

Crecimiento, equidad y democratización fueron los objetivos
declarados por la totalidad de los gobiernos de América Latina desde
1990 en adelante. Los resultados obtenidos demostraron que ésta no
era una tarea fácil de lograr. De hecho, García (2002) demuestra que
en los años noventas en esta región aumentó el ingreso per cápita en
1,4% por año (entre 1980 y 1990 había decrecido 0,1% al año).
Además, entre 1980 y el 2000 la distribución del ingreso se hizo más
regresiva, terminando el período con un coeficiente de Gini de 0,54,
mayor que el de cualquier otra región en el mundo.
En las últimas dos décadas el 40% más pobre de los
latinoamericanos mantuvo su ingreso prácticamente constante;
mientras el decil más rico lo duplicaba. A la vez, la incidencia de la
pobreza permaneció casi inalterada (según CEPAL esta era de 34,7%
en 1980 y 35,3% en 1999). El estudio de LatinBarómetro (2002)
señala que el 76% de los latinoamericanos está descontento con los
resultados económicos y responsabiliza a los gobiernos de esta
situación. El mismo estudio marca un deterioro en el apoyo a la
democracia, con el consecuente debilitamiento de las instituciones de
la región.
La búsqueda del crecimiento con equidad se correspondía con
las necesidades de los países de América Latina, pero se ha mostrado
difícil de lograr. La literatura económica tampoco ha sido capaz de
9

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

mostrar certezas sobre esta relación. La discusión sobre la existencia o no de conflictos entre
crecimiento y distribución va a cumplir cincuenta años de historia. Kuznets (1955) fue el primero en
señalar que, al menos en una etapa inicial, el crecimiento aumentaría la desigualdad. Veinte años
después se postuló una causalidad inversa, Chenery y Ahluwalia (1974) señalaban que la pobreza y la
regresividad distributiva constituían un obstáculo al crecimiento. De ahí en adelante, la discusión ha
sido amplia, rica, pero inconclusa. La evidencia estadística (ver, por ejemplo, Bruno, Ravallion y Squire,
1998) señala que la relación entre crecimiento y distribución es indeterminada, éste y otros estudios
también demuestran una alta estabilidad en la estructura distributiva (ver Li, Squire y Zou, 1998).
En esta dilatada discusión también han surgido importantes consensos. El primero, bastante
obvio, es que a menores niveles de desigualdad, aumenta el impacto del crecimiento sobre la reducción
de la pobreza. El segundo, es que el aumento en la productividad de los sectores rezagados mejora
simultáneamente el ritmo de crecimiento y la equidad distributiva. El tercero, es que el crecimiento
depende de más y más complejas variables que las que supusieron los modelos iniciales (capital físico y
humano); remarcando la importancia de las variables institucionales o, lo que se ha denominado, capital
social.
La incorporación de las variables institucionales, a su vez, hace mas compleja la relación entre
crecimiento y distribución. Rodrik (1999) demuestra que la lenta recuperación del crecimiento
económico después de shocks externos en América Latina se debe a la precariedad de sus instituciones
para lidiar con los conflictos distributivos que generan los mismos shocks externos. Algo similar señala
García (2002) al demostrar una alta correlación entre equidad distributiva y apoyo a la democracia en
América Latina. La estabilidad política tiene, por otra parte, una alta correlación con el crecimiento.
La tríada “crecimiento–equidad–fortalecimiento de las instituciones” buscada por los gobiernos
de América Latina no sólo se corresponde con la realidad de la región, también es coherente con los
últimos descubrimientos en términos de resultados exitosos en materia de desarrollo. El estudio de
Elbadawi y Randa (2003) demuestra que aquellos países que buscan un desarrollo más integral,
persiguiendo la tríada mencionada, obtienen mejores resultados en los tradicionales indicadores de
desarrollo: crecimiento ingreso per capita, reducción de la pobreza o desarrollo humano. Remarca este
estudio que buscar simultáneamente estos tres objetivos es más difícil, pero también más necesario para
que crezcan los países con mayores diferencias sociales y mayor precariedad institucional, como es
América Latina.
Los estudios hechos sobre el impacto de políticas estrictamente distributivas en América Latina
tampoco señalan un camino claro para recorrer. Aquellas que distribuyen activos (típicamente la
reforma agraria) no ha mostrado impactos significativos sobre la distribución del ingreso, ni sobre la
reducción de la pobreza (ver Thiesenhusen, 1989). La explicación es que no han contado con los
recursos fiscales –las mas de las veces de gran significancia- requeridos para apoyar la producción
eficiente y con orientación de mercado de campesinos pobres, hasta ese momento sin tierra. Por otra
parte, la tributación como mecanismo distributivo tampoco se ha mostrado eficaz, fundamentalmente
por la alta evasión en los impuestos a la renta de los grupos de altos ingresos (Alesina, 1998).
Ello subraya la importancia de buscar instrumentos que actúen simultáneamente sobre el
crecimiento y la equidad. La literatura económica ha identificado al menos dos, además correlacionados
entre sí. El más claro y consensuado es el mejoramiento en la cobertura y calidad de la educación, pero
sus impactos sólo se sienten en el largo plazo. El segundo, como ya se señalara, es el aumento en la
productividad de los sectores rezagados.
La validez de estos instrumentos se constata al comparar la situación de América Latina con la de
los países del sudeste asiático que han tenido éxito en materias de crecimiento y distribución. En los
últimos 20 años los países asiáticos aumentaron la productividad total de factores a un ritmo promedio
anual de 2,1%, mientras América Latina la redujo en 0,3% al año. Este es precisamente el período en

10

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

que América Latina se estancó en términos de crecimiento y distribución. Ello no ocurrió en las décadas
anteriores donde los indicadores de productividad eran significativamente mejores.
Cuadro 1

BRECHAS EN LA PRODUCTIVIDAD
(Porcentajes)
PNB
Promedio Ponderado
Asia del Este y Pacífico
LAC

1960- 1969
1,14
1,50

CRECIMIENTO ANUAL
Productividad Total de Factores
1970-1979
1980-1989
1,28
2,27
1,15
-0,93

1990-1999
2,01
0,45

Fuente: Doryan, Eduardo A., “La Agenda Global: Lecciones para la banca y el desarrollo”. Presentación
Asociación Bancaria Costarricense, Banco Mundial.

También se aprecia un déficit relativo en materia educacional (que ayuda a explicar la brecha de
productividad, por las menores habilidades de los trabajadores). Los adultos de América Latina tienen
1,4 años menos de educación, y los adultos del este asiático 0,4 más años de educación que lo que se
esperaría para su nivel de ingreso. También contribuye a explicar esta brecha de productividad la
enorme diferencia tecnológica. Mientras América Latina destinó el año 2000 el 7,7% de su producto a
importar bienes de capital, los países del sudeste asiático destinaron el 29,5%.
Aumentar la productividad, esto es la capacitación de los trabajadores y el acceso a las
tecnologías más competitivas, es un requisito para crecer más rápido. Si este crecimiento en la
productividad es más acelerado en los sectores rezagados, además se logrará que el crecimiento sea más
equitativo.

2.

La competitividad y productividad, base del crecimiento en
un mundo globalizado

El esfuerzo por aumentar la productividad debe ser analizado en el contexto de la competitividad
que exige la economía global en que se desenvuelve América Latina. El concepto de competitividad se
relaciona estrechamente con la productividad, ambos son la fuente del crecimiento económico La
competitividad es hoy una preocupación central, tanto de los países desarrollados como de los en
desarrollo. Sin embargo, a pesar de la tremenda preocupación por el tema, el concepto es a menudo mal
interpretado.
El concepto de “competitividad país” es erróneamente entendido como la participación del país
en el mercado mundial de sus productos. No obstante, muchos países con alta participación en las
exportaciones continúan siendo pobres, y en muchos casos con una muy regresiva distribución de
ingreso. También se da la situación inversa, países con baja participación en el comercio mundial tienen
menores niveles de pobreza y una mejor distribución de ingreso. El verdadero reto del crecimiento
económico es crear las condiciones para un rápido y sostenido crecimiento en la productividad, de las
personas, de las empresas, y por ende, del país. Esto es competitividad.
La mayor parte de la discusión sobre competitividad se ha centrado en las condicionantes
macroeconómicas, políticas y legales del comportamiento de las economías. Como se ha dicho, existe
consenso en que la conjunción de políticas fiscales y monetarias sanas con instituciones políticas
estables, un contexto legal confiable, y una sociedad integrada, contribuye significativamente al éxito de
las economías. Si bien las condiciones macroeconómicas son necesarias, no son suficientes para lograr
un buen comportamiento de la economía. El contexto macroeconómico proporciona oportunidades para
la creación de riqueza, pero no crea directamente la riqueza. Esta se genera en los fundamentos
microeconómicos de la economía, los cuales dependen de las estrategias y prácticas de gestión de las
empresas, de la calidad de los insumos, de la infraestructura e instituciones existentes, de los marcos
11

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

regulatorios y de otras políticas que constituyen el entorno de negocios en el cual compiten las
empresas. El mejoramiento a nivel microeconómico es una condición necesaria para que las reformas
monetarias, fiscales, políticas y legales realmente den sus frutos (Porter, 2001).
Los fundamentos microeconómicos de la productividad se encuentran en dos áreas
interrelacionadas: el grado de sofisticación de las empresas y la calidad del entorno de negocios, lo que
quiere decir que el nivel de productividad de un país está determinado por la productividad de sus
empresas. A su vez, la productividad de las empresas no sólo depende de sus estrategias, sino que para
que estas estrategias sean exitosas, se requiere un entorno favorable: recurso humano calificado,
información, infraestructura, instituciones que funcionen, etc.
Los indicadores de competitividad tienen como objetivo explicar la capacidad de un país para
producir bienes y servicios con estándares internacionales de tecnología y calidad logrando altos niveles
de productividad y de ingreso. En la actualidad existe una variedad de estos indicadores, algunos
centrados en variables económicas, otros en variables que reflejan más directamente la calidad de vida
de sus habitantes o las características de los factores productivos que influyen en la competitividad. Los
dos indicadores más conocidos son los elaborados por el Foro Económico Mundial (WEF) y por el
Instituto de Administración de Suiza (IMD). Además de estos dos indicadores globales de
competitividad, existen otros, como el de transparencia (Transparency International), el de libertad
económica (Heritage Foundation), el de trabajo decente (OIT), el de desarrollo humano (PNUD) y otros
que abordan factores específicos que influyen en la competitividad de los países. Los indicadores
muestran en forma global o parcial la situación relativa de los países en su capacidad competitiva. Las
metodologías son distintas, pero en general, se basan en información cuantitativa y cualitativa.
En esta sección se analiza la situación de competitividad de algunos países de América Latina,
según tres indicadores: el del IMD, el del WEF y el de Libertad Económica. Se seleccionó a estos
indicadores por incluir en sus componentes distintos aspectos del sector financiero que inciden en la
competitividad del sector empresarial y, por ende, del país.1
La región de América Latina logró durante la década pasada, avances importantes en áreas
esenciales para la competitividad, en particular en el área macroeconómica, lo cual permitió que la
región retomara la senda del crecimiento, manteniendo, sin embargo, su histórica inestabilidad. Lo
anterior no ha sido suficiente para reducir las brechas de productividad e ingreso que separan a la región
de los países desarrollados.
En el gráfico 1 se observa que la región latinoamericana se encuentra en una situación de bastante
desventaja competitiva en relación con las otras regiones, exceptuando Africa y algunos países de Asia.
El crecimiento promedio de los países de la región durante los 90 fue de apenas 3,3%, muy inferior al
alcanzado por otros grupos de países en desarrollo, como los del Sudeste Asiático (5,1%), Oriente
Medio (4,0%) o el resto de Asia (5,2%) (BID, 2001). En la década pasada se incrementó la brecha de
productividad entre los países desarrollados y los en desarrollo. En América Latina sólo unos pocos
países experimentaron aumentos de productividad: Chile, Argentina y Uruguay, como se observa en el
gráfico 2. Retrocesos significativos en la productividad experimentan casi todos los países de la región
en ese período, incluyendo Brasil y México.

1

12

Para explicación sobre los indicadores, ver Anexo.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147
Gráfico 1

ÍNDICE DE COMPETITIVIDAD
(Posición ordinal entre 77 países)

Fuente: World Economic Forum (2001).
Nota: La posición del país típico es la mediana de los países incluidos en cada grupo.
Gráfico 2

CRECIMIENTO DE LA PRODUCTIVIDAD EN LOS AÑOS 90
(Porcentajes)

Fuente: Cálculos del BID.
Nota: Crecimiento anual de la productividad total de los factores (promedio años 90).

Lo anterior se traduce en que la mayoría de los países se encuentran mal posicionados en los
ranking de competitividad (gráfico 3). Entre 79 países, el índice de competitividad del WEF muestra
que Chile es el país que se encuentra mejor en el ranking, en el lugar 27, seguido de Costa Rica (lugar
35).

13

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero
Gráfico 3

COMPETITIVIDAD DE PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
(Posición ordinal entre 75 países)

Fuente: World Economic Forum (2001).

De acuerdo con el índice de competitividad del WEF, América Latina estaría enfrentando serios
problemas de competitividad. Como consecuencia del mal desempeño de la productividad, las brechas
de ingreso per cápita de América Latina respecto de los países desarrollados estarían aumentando. Lo
anterior no es sorprendente dada la estrecha asociación entre estos índices y los niveles de ingreso de los
países. Los países que tienden a crecer más son aquellos que ofrecen condiciones de competitividad
mejores que las que corresponden a su nivel de ingreso. En el caso de América Latina, solamente Chile
está en esta situación. Según este índice, las deficiencias se originan en las tres áreas incluidas en el
índice: calidad del ambiente macroeconómico, calidad de las instituciones públicas y capacidad
tecnológica, lo cual se traduce en que la región tiene un enorme desafío para aumentar el crecimiento de
la productividad y del ingreso.
El siguiente gráfico muestra la relación existente entre la competitividad promedio de cada país
(dada por el ranking total de competitividad) para el período comprendido entre los años 1998-2001 y el
crecimiento promedio del PIB per cápita ajustado por PPC (poder de compra de paridad).
Gráfico 4

COMPETITIVIDAD Y CRECIMIENTO PROMEDIO 1998-2001

Crecimiento promedio PIB per cápita
PPC 1998-2001

(Porcentaje)

10,0%
8,0%
6,0%
4,0%
2,0%
0,0%
-2,0%

41

31

21

11

1

-4,0%
Ranking total promedio 1998-2001
Fuente: IMD (2002).

14

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

La tendencia muestra que los países que en promedio estuvieron en las primeras posiciones del
ranking total de competitividad durante los últimos cinco años presentaron tasas promedios de
crecimiento del PIB per cápita más altas que los países que ocuparon posiciones posteriores. Este hecho
muestra lo importante que es, en el proceso de generación de riqueza, contar con un ambiente que
sostenga la competitividad de las empresas, que fomente la creación y adopción de nuevas tecnologías,
la inversión en capital físico y el desarrollo del capital humano. Así, en un mundo en donde los países
están cada día más integrados, la única forma de poder crear un mayor valor agregado en la producción
es siendo más competitivos que el resto.
Los países de América Latina no sólo deben compararse entre ellos, sino con aquellos países con
quienes tendremos el principal intercambio comercial y por ende, con quienes constituirán la verdadera
competencia para nuestros productos. En esta sección se compara a los países de la región con una
selección de países que cumplen con esas condiciones. Al realizar dicha comparación, el panorama se
hace un poco desalentador, pues los países de la región se encuentran en lugares por debajo de la
mayoría de los países pertenecientes a la Unión Europea y muy lejos de Estados Unidos (gráfico 5).
Esto significa que de no existir un esfuerzo por implementar políticas que mejoren la competitividad
regional, surgirán problemas para insertar productos en dichos mercados y para que la industria
sustituidora de importaciones compita con los productos de otras regiones.
Gráfico 5

RANKING TOTAL DE COMPETITIVIDAD 2002
(Posición ordinal entre 49 países)
0

(1) Estados Unidos 1
(9) Canadá 8
(8) Suecia 11
(12) Alemania 15
(21) Nueva Zelanda 19
(25) Francia 22
(28) Corea 27
(32) Italia 32
(36) México 41
(48) Venezuela 48

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

(1) Estados Unidos 1
(3) Finlandia 2
(9) Canadá 8
(7) Irlanda 10
(8) Suecia 11
(11) Australia 14
(12) Alemania 15
(19) Gran Bretaña 16
(21) Nueva Zelanda 19
(24) Chile 20
(25) Francia 22
(23) España 23
(28) Corea 27
(26) Japón 30
(32) Italia 32
(31) Brasil 35
(36) México 41
(46) Colombia 44
(48) Venezuela 48
(43) Argentina 49

Fuente: Pollack, M. y otros (2003 ) en base a IMD (2002)

En el cuadro 2 se presenta la evolución del ranking de competitividad, según el IMD, el cual
incluye 49 países. Los países de América Latina son los peor posicionados y, además, mantienen su
posición durante los últimos cinco años. La única excepción la constituye Chile, país que se encuentra
en el lugar 20 en el año 2002, subiendo desde el lugar 27 en el año 1998.

15

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Cuadro 2

EVOLUCIÓN RANKING DE COMPETITIVIDAD 1998 – 2002
(Lugar en el ranking entre 49 países)

2002
Estados Unidos
Finlandia
Canadá
Irlanda
Suecia
Australia
Alemania
Gran Bretaña
Nueva Zelandia
Chile
Francia
España
Corea
Japón
Italia
Brasil
México
Colombia
Venezuela
Argentina

2001
1
2
8
10
11
14
15
16
19
20
22
23
27
30
32
35
41
44
48
49

2000
1
3
9
7
8
11
12
19
21
24
25
23
28
26
32
31
36
46
48
43

1999
1
4
8
5
14
10
11
16
18
25
22
23
28
24
32
31
33
45
46
41

1998
1
5
10
8
14
11
12
19
17
25
23
20
41
24
30
34
35
45
44
33

1
6
8
7
16
12
15
13
17
27
22
26
36
20
31
35
34
45
46
30

Fuente: Pollack, y otros (2003) en base a IMD (2002)

Uno de los componentes de la competitividad global es la eficiencia empresarial, la cual afecta
la productividad y la comopetitividad de las empresas. Los países de la región también muestran una
situación de desventaja (cuadro 3), con la excepción de Chile. Este país experimenta un significativo
mejoramiento, subiendo desde el lugar 19 al 9 entre los 49 países incluidos en el informe del WEF.
Brasil muestra una leve mejoría (lugar 36 al 33), Argentina cae fuertemente en el ranking (28 al 48) y
el resto se mantiene en los últimos lugares.
Cuadro 3

RANKING DE EFICIENCIA EMPRESARIAL
(Lugar en el ranking entre 49 países)

2002
Estados Unidos
Finlandia
Canadá
Irlanda
Chile
Suecia
Australia
Gran Bretaña
Alemania
Nueva Zelandia
España
Francia
Corea
Italia
Brasil
Japón
México
Colombia
Venezuela
Argentina

1
3
5
8
9
10
15
17
21
22
24
26
27
29
33
35
39
42
47
48

2001
1
2
11
7
17
5
14
21
15
22
23
24
31
27
28
30
38
45
49
42

2000
1
3
9
4
21
12
14
19
15
23
24
22
27
30
28
26
33
43
46
40

1999
1
3
11
9
19
17
14
21
20
16
22
24
40
27
37
32
35
43
44
28

1998
1
2
7
6
19
14
18
15
22
16
24
20
35
30
36
29
39
42
45
28

Fuente: Pollack y otros (2003) en base a IMD (2002)

16

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Como se explicitó antes, los fundamentos de la competitividad no son exclusivamente
macroeconómicos.
También se aprecia una relación entre el ranking de competitividad
microeconómica y el PIB per cápita (ajustado por PPC) promedio, para el período 1998-2001 (gráfico
6).
Gráfico 6

COMPETITIVIDAD E INGRESO PER CÁPITA

PIB per cápita PPC promedio 1998-2001

(Correspondencia entre posición ordinal y PIB per cápita promedio)

40 000
35 000
30 000
25 000
20 000
15 000
10 000
5 000
0
-5 000 81

71

61

51

41

31

21

11

1

-10 000
Ranking promedio ICM 1998-2001
Fuente: IMD (2002)

Se puede observar que países con una mejor ubicación en el ranking del ICM disfrutaron, en
promedio, de un PIB per cápita ajustado por PPC más alto que el resto de los países. Así, el ICM explica
un 81% de la variación del PIB per cápita entre los países incluidos. Este hecho confirma el importante
rol que juegan las reformas microeconómicas en aumentar la productividad. La estrategia de las
empresas y las prácticas operacionales, así como la influencia del entorno de negocios, son factores
cruciales para el crecimiento.
Otro índice que indaga sobre la situación competitiva de la región es el Indice de Libertad
Económica (ILE), el cual, como se explica en el Anexo Metodológico, también incluye entre sus
componentes variables relacionadas al sector financiero. El componente que interesa en este trabajo es
el factor de actividad bancaria y financiera, el cual evalúa la relativa apertura del sistema financiero y
bancario de los países. De acuerdo con una escala de 1 a 5, en la cual el 1 significa la existencia de muy
pocas restricciones al sistema financiero y el 5 un estado casi caótico de las entidades financieras (ver
recuadro), la situación en el período 1998-2003 en los países latinoamericanos y en los otros
seleccionados para la comparación es la que se presenta en el cuadro 4.
Recuadro 1

ESCALA DE LA CALIFICACIÓN DE LA ACTIVIDAD BANCARIA Y FINANCIERA
PTJE

RESTRICCIONES A
LOS BANCOS

1

Muy baja

2

Baja

3

Moderada

4

Alta

5

Muy alta

CRITERIOS
Participación gubernamental sector financiero insignificante; existen muy pocas restricciones sobre las
instituciones financieras extranjeras. Los bancos pueden participar en todo tipo de servicios financieros.
La participación gubernamental en el sector financiero es mínima; existen pocos límites sobre los
bancos extranjeros. Pueden existir alguna barreras para la apertura de bancos nacionales.
La influencia gubernamental sobre los bancos es considerable. El gobierno es propietario o dirige
algunos bancos y ejerce control sobre el crédito. Pueden existir barreras importantes para la apertura de
bancos nacionales.
Existe gran participación gubernamental en el sector financiero. El sistema bancario se halla en
transición. Los bancos son estrictamente controlados por el gobierno. Posible presencia de corrupción.
La apertura de bancos nacionales es prácticamente inexistente.
Las entidades financieras se encuentran en estado caótico. Los bancos operan de manera rudimentaria.
La mayor parte del crédito está controlado por el gobierno y se destina sólo a las empresas estatales.
La corrupción es incontrolable.

Fuente: Heritage Foundation, Informe de Libertad Económica 2003

17

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Cuadro 4

PUNTAJE ACTIVIDAD BANCARIA Y FINANCIERA
(Puntajes entre 1 y 5)

País

2003

2002

2001

2000

1999

1998

Australia

1

1

1

1

1

1

Irlanda

1

1

1

2

2

2

Nueva Zelandia

1

1

1

1

1

1

Suecia

1

1

2

2

2

2

Gran Bretaña

1

1

1

1

1

1

Estados Unidos

1

1

1

2

2

2

Canadá

2

2

2

2

2

2

Chile

2

2

3

3

3

3

Colombia

2

2

2

2

2

2

Finlandia

2

2

3

3

3

3

Italia

2

2

2

2

2

2

México

2

2

3

4

4

4

España

2

2

2

2

2

2

Brasil

3

3

3

3

3

3

Francia

3

3

3

3

3

3

Alemania

3

3

3

3

3

3

Japón

3

3

3

3

3

3

Corea

3

3

3

3

3

2

Venezuela

3

3

3

3

3

3

Argentina

4

2

2

2

2

2

Fuente: Heritage Foundation, Informe de Libertad Económica 2003

El valor de este índice es que se enfoca en la medición exclusiva de los factores institucionales
que determinan si los agentes tienen o no incentivos correctos para alcanzar mayores tasas de
crecimiento. A diferencia del ACM, no se centra en factores que son consecuencia de los incentivos
existentes en la economía, sino en los factores que determinan la calidad de dichos incentivos como son:
la corrupción, barreras al comercio, carga impositiva de gobierno, el estado de derecho, la carga
regulatoria, restricciones a los bancos, regulaciones del mercado laboral, actividades del mercado negro,
etc. Por lo tanto, este índice permite identificar los factores que debe abordar una política para corregir
los incentivos de una economía en pro del crecimiento.

3.

El sector financiero: instrumento para el crecimiento con
equidad

La relación entre crecimiento y desarrollo del sector financiero, es clara. El desarrollo del sector
financiero reduce el costo del capital y mejora la asignación de recursos (aumentando la cantidad y
calidad de los proyectos de inversión), impulsando con ello el crecimiento económico. Se ha
demostrado que el crecimiento aumenta más que proporcionalmente la demanda por servicios
financieros, permitiendo una mayor profundización de este sector. Si bien la causalidad no es clara, sí
hay consenso en que la relación entre crecimiento y profundización financiera es positiva y no son
pocos los estudios que demuestran que el desarrollo financiero está positivamente correlacionado con
las futuras tasas de crecimiento. (Ver King y Levine (1993) y De Gregorio y Guidotti, 1994).
Crecer en una economía globalizada, por otra parte, tiene una condición básica: aumentar la
competitividad de la economía y sus sectores productivos. Ello es particularmente válido para el sector
financiero cuya competitividad relativa tiene un directo impacto sobre el conjunto de la economía, al
determinar el costo del capital. Por ello, todos los informes de competitividad a nivel mundial
18

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

contemplan al sector financiero como uno de los factores que determinan la “eficiencia de los
negocios”.
Li, Squire y Zou (1998) han encontrado una relación negativa y estadísticamente significativa
entre la profundidad del sistema financiero y la equidad distributiva, incluso después de incorporar gran
cantidad de variables independientes para controlar por otros factores que pudieran explicar las
diferencias en distribución del ingreso entre países. Westley (2001), por su parte, demuestra que un
incremento en la profundidad del sistema financiero (medido como la razón M2/PGB) en 10 puntos
porcentuales, está asociada a una reducción en el coeficiente de Gini de 1,15 puntos porcentuales. De ser
así, la diferencia en la profundidad del sector financiero latinoamericano respecto del sudeste asiático
(que es de 50% según el indicador M2/PGB) explicaría el 50% de la diferencia en los coeficientes de
Gini de ambas regiones.
Este trabajo busca identificar las formas en que el sector financiero puede contribuir al
crecimiento de la economía y a la equidad distributiva. A priori estas dos variables pueden ser
excluyentes, ya que un sector financiero altamente competitivo, que induzca el crecimiento, puede
excluir a los grupos de mayor riesgo –para incrementar su competitividad- y por esa vía fortalecer la
regresividad distributiva. Por otra parte, un mercado financiero más profundo, induce tanto el
crecimiento como a la equidad.
En América Latina parece haber una gran demanda por profundizar el sistema financiero. De
hecho, los estudios de ambiente de negocios demuestran que el acceso al financiamiento es el principal
obstáculo para el desarrollo empresarial en América Latina, duplicando en importancia relativa al que
sigue (impuestos y regulaciones) (gráfico 7). Lo mismo concluye un estudio del BID y del Banco
Mundial, llevado a cabo en 1999-2000, que señala que el 38% de los empresarios de la región
–independiente de su tamaño– destacaron la falta de acceso al financiamiento como su principal
obstáculo para crecer (ver Lora, Cortes y Herrera 2001). Si a lo anterior se suman las mayores
restricciones que tienen las pequeñas empresas para acceder a la Banca, se deduce la importancia que
incrementar este acceso puede tener.
Por otra parte, el acceso al financiamiento por parte de los grupos de menores ingresos ha sido
visto como un excelente medio para incrementar la productividad y, con ello, la equidad, al tiempo que
se estimula el crecimiento. El raciocinio es simple, el acceso al crédito le permitirá a las personas de
bajos ingresos modificar sus patrones de gasto, invirtiendo más en educación (entre otras cosas) en los
períodos de su ciclo vital en que ganan menos y así habilitar, al menos a sus hijos, para producir y ganar
más. Lo mismo ocurre con las pequeñas empresas que, al disponer de capital para invertir, aumentan el
empleo y la productividad de los grupos de menores ingresos que en ellas laboran. Mayor sería el éxito
si estos dos esfuerzos están coordinados, esto es simultánea y coherentemente se estimula –por la vía de
ampliar el acceso al crédito– la inversión en educación-capacitación y en modernización de la Pyme.
Se debe reconocer, sin embargo, que aumentar la productividad, especialmente de los sectores
rezagados, no es una tarea simple, ni que pueda ser asumida por un sector en particular. Menos aun en
estos tiempos de globalización, donde la competitividad es sistémica y, por lo mismo, deben concurrir
muchos elementos para que una empresa, sector productivo o país logre crecer y competir en el
concierto de una economía global. El sector financiero tiene la virtud de abrir puertas a muchas de estas
condiciones (tecnología, educación/capacitación, infraestructura) de manera simultánea.
Si se trata de obtener resultados en el corto plazo, el incremento en el acceso al crédito de las
micro, pequeñas y medianas empresas es un instrumento eficaz para reducir las brechas de
productividad y generar crecimiento con equidad. Ello, porque estas empresas generan casi la totalidad
de los empleos de baja productividad. Lo que desde ya señala que la exclusión de estos sectores
productivos del sistema financiero es regresiva, ya que mantiene a la población pobre en las precarias
condiciones de empleo (desempleo o empleo de baja productividad) que, en gran medida, explican su
situación de pobreza.
19

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

En América Latina existen varias experiencias que validan esta hipótesis. Buena parte de ellas
surgieron de organismos no gubernamentales sin fines de lucro que, las más de las veces con apoyo del
Estado, iniciaron programas de microcrédito e incluso terminaron convirtiéndose en Bancos o sumando
Bancos privados a su esfuerzo crediticio. Entre las experiencias mas destacables se encuentra la de
BancoSol y Caja de los Andes en Bolivia y la del Programa Micro Global en Paraguay. En estas
experiencias no sólo se integró al financiamiento a pequeños empresarios, si no además, se hizo de
manera rentable y sostenible para las instituciones financieras que los otorgaban (ver Tembergen, 2003).
También existen positivas experiencias en el ámbito de la educación y capacitación. Es el caso
del Banco del Desarrollo en Chile que creó una atractiva área –en términos de crecimiento y
rentabilidad– de “Servicio Integral para la Educación” que financia el esfuerzo de padres y apoderados,
de los colegios y de los profesores por mejorar la calidad de la educación de los grupos de menores
ingresos. Este mismo banco, como también otros en Chile, ha creado programas de crédito para la
educación superior y, también, para que la Pyme reciba anticipadamente los subsidios que el Estado da
para la capacitación de sus trabajadores (que por ser un crédito tributario, la empresa debe esperar hasta
el período de devolución de impuestos para recuperar los recursos invertidos, con el consecuente costo
financiero). Por lo tanto, existen en la región experiencias positivas, pero ciertamente éstas aun tienen
una cobertura e, incluso conocimiento, limitado.
Recuadro 2

TAMAÑO DE EMPRESAS Y PRODUCTIVIDAD
Al respecto, recuérdese que la tasa de desempleo del decil más pobre en América
Latina es en torno a diez veces superior a la del decil más rico y que el ingreso promedio de
los trabajadores informales y de pequeñas empresas es un tercio inferior al de las empresas
formales (con mayor productividad y acceso al crédito, ver García, 2002). Ello está
directamente relacionado con que la productividad de la Pyme es aproximadamente la
mitad de la de las grandes empresas. Las diferenciales de productividad entre estos
distintos tamaños de empresa, por lo tanto, mas que explican las diferenciales de salarios
entre sus trabajadores y, consecuentemente, la regresividad distributiva que esto conlleva.
El mismo estudio de García demuestra que prácticamente la totalidad de los empleos
creados en América Latina en los últimos 12 años, fueron creados en estos sectores de baja
productividad. Aumentar el acceso al crédito de los pequeños productores, por lo tanto,
puede tener un alto impacto distributivo.
Fuente: García (2002)

Un mayor acceso al crédito por parte de las pequeñas empresas tiene un impacto distributivo
(más empleo y salarios para los pobres) y sobre el crecimiento y la competitividad, al incrementar la
productividad media de la economía. Incluso más, existen buenos argumentos para pensar que la
productividad marginal del capital es superior en las pequeñas empresas que en las grandes. Una clara
demostración de ello es que éstas están dispuestas –y de hecho lo hacen- a pagar tasas de interés que
más que triplican las de las grandes empresas. Ello ocurre incluso en experiencias positivas como las
antes mencionadas. El Programa Micro Global en Paraguay estimuló la participación de la banca en el
otorgamiento de microcréditos con tasas efectivas de interés de 60% anual, en un momento en que la
tasa de inflación no llegaba al 10%.
Partimos de la constatación de que el sector financiero, por razones económicas que más adelante
se comprueban, discrimina en contra de la Pyme, cobrándole tasas mas altas y ofreciéndole menores
plazos. Nuestra hipótesis es que existen razones e instrumentos de mercado que pueden alterar esta
situación. La razón es que el sistema financiero Latinoamericano, como parte de su esfuerzo de
globalización e incremento en la competitividad, avanza hacia una mayor profundidad y competencia,
por ende requiere de nuevos nichos. Los consumidores de ingresos medios-bajos y la Pyme son claros
candidatos. El mercado de personas, en muchos países de América Latina, ya tiene o experimenta ahora
una rápida expansión en su cobertura. La Pyme debe ser la siguiente frontera.
20

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

A la vez, en los países desarrollados se han creado nuevos instrumentos para la toma de
decisiones crediticias, más adecuados a la realidad de la Pyme y que no conllevan los costos de
transacción y riesgo que los anteriores sistemas implican. Sí requiere mayor información ambiental y
sobre la empresa de la que han tenido los bancos hasta el momento.
Por otra parte, la Pyme está dispuesta a usar el financiamiento bancario en mayor proporción que
la actual, como también a demandar otros servicios que podría proveer la banca. Ello aportaría más
información a los sistemas de análisis crediticio (menor riesgo) y reduciría los costos de transacción de
la banca. Lo anterior podría implicar un incremento en el plazo y una reducción en los costos del
financiamiento para la Pyme, aumentando su competitividad y, por ende, crecimiento y solvencia.
Haciéndolas así mas atractivas para los bancos. Un círculo virtuoso que beneficia a los dos actores y que
genera crecimiento con equidad.
Avanzar en la demostración de esta hipótesis y definir las acciones que podrían acelerar su
aprovechamiento pleno es el objetivo de este trabajo.

21

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

II. Desarrollo y competitividad del
sector financiero latinoamericano

América Latina desarrolló, durante la década de los noventa, un
importante esfuerzo de modernización económica. Entre las reformas
que emprendió destaca por su importancia y resultados la del sector
financiero. Como lo demuestra CEPAL (2002), ésta es la reforma que
más avanzó, con un indicador de 72 en 1990 (de un máximo de 100),
llegó a uno de 92 el año 2000.
Prácticamente todos los países se movieron hacia regulaciones
prudentes, pero más estrictas; como también redujeron los niveles de
encaje (hasta un máximo de un 20%); eliminaron los controles a las
tasas de interés, aunque mantuvieron la fijación de sus techos;
desarmaron los mecanismos de inversiones forzosas y también los de
créditos dirigidos. Adicionalmente, en varios países se reestructuraron
las instituciones financieras, mejorando su solidez y solvencia y se
privatizaron algunos bancos públicos. En general, el sistema bancario
latinoamericano transitó al sistema de banca universal.
Aunque hubo progresos en la transparencia y eficacia del
sistema financiero, está todavía pendiente reducir las brechas de acceso
que las empresas de distinto tamaño enfrentan en la banca. En el
pasado reciente, esta brecha se agudizó como resultado de las políticas
monetarias restrictivas que se aplicaron para reducir la inflación y/o
para atraer el ahorro externo requerido en el contexto de crisis
financiera internacional que se vivió hacia fines de la década. Aun
cuando el año 2000 se empezó a relajar la política monetaria, el
sistema financiero mantuvo los volúmenes de crédito relativamente
estables y no se experimentaron reducciones en los spreads.
23

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

A pesar de los esfuerzos realizados por los países de la región en la modernización de su sector
financiero, aún se encuentra en situación de desventaja respecto de países desarrollados e incluso de
otros en desarrollo, como se demuestra en la sección siguiente.

1.

Indicadores de competitividad del sector financiero

Al comparar la situación relativa de una muestra de países latinoamericanos (aquellos que figuran
en los informes de competitividad internacional), se constata que éstos mantienen claras desventajas
respecto de otras regiones del mundo. Estos informes de competitividad consideran dos tipos de
variables: cuantitativas y cualitativas. Las últimas provienen de encuestas a empresarios del respectivo
país. (Ver Anexo 2).
Cuadro 5

RANKING INDICADORES DE COMPETITIVIDAD DEL SECTOR FINANCIERO
(Posición ordinal entre 49 países: cifras en paréntesis corresponden a posición ordinal el año anterior)
Indicador

Argentina

Activos sector bancario (% PIB)
(2001) (1995)
Servicios bancarios ampliamente
desarrollados (2002)
Mercados accionarios proveen
adecuado financiamiento a empresas
(2002)

Brasil

Chile

Colombia

México

Venezuela

48 (45)

43 (40)

20

45 (42)

47 (43)

49 (39)

48

22

16

39

43

35

47

42

26

45

40

49

49

35

14

39

48

37

32

39

35

41

40

38

21

17

33

44

22

45

Derechos y responsabilidades
accionistas bien definidos (2002)

44

27

7

43

37

47

Flujo de caja suficiente para
autofinanciamiento empresas (2002)

49

35

21

44

39

47

47

21

6

40

39

42

24 (13)

25 (35)

3 (34)

30 (39)

20 (33)

29 (12)

49 (27)

24 (31)

3 (21)

29 (28)

39 (40)

40 (44)

49

30

2

27

38

34

22 (10)

25 (31)

1 (11)

23 (33)

28 (37)

27 (22)

48

36

1

42

30

47

44

34

38

49

37

48

49 (27)

27 (31)

17 (21)

35 (28)

44 (40)

39 (44)

Transacciones con tarjetas de crédito
(US$ per cápita) (2000)

***

7

36

***

***

37

Incentivos invertir atractivos
inversionistas extranjeros (2002)

49

15

9

37

21

48

Capital riesgo fácil disposición
desarrollo negocios (2002) (1997)

49 (19)

36 (32)

33 (20)

44 (41)

46 (38)

47 (34)

Facilidad crédito fluye de los bancos
a las empresas (2002)
Número de tarjetas de crédito
emitidas (2000)
Capitalización del mercado accionario
(US$ mm) (2000)

Confiabilidad de las transacciones
financieras (2002)
Inst. financieras extranjeras acceso
mercado doméstico (2002) (1997)
Regulación legal para las
instituciones financieras adecuada
para la
estabilidad financiera (2002) (1997)
Transparencia de las instituciones
financieras (2002)
Acceso al mercado de capital local no
restringido para las compañías
extranjeras (2002) (1997)
Plan de protección a la inversión
disponible contra nacionalización,
expropiación etc. (2002)
Montos transados mercado
accionario (US$ per cápita) (2000)
Regulación bancaria no impide
competitividad país (2002)

Fuente: Elaboración propia en base a IMD World Competitiviness Yearbook 2002.

24

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Al analizar las variables cuantitativas (informe IMD) se constata que los países de América
Latina, en general, se sitúan en los rangos inferiores de competitividad al nivel internacional
(cuadro 1). Es el caso de la profundidad del sistema financiero (activos del sector bancario como
porcentaje del PIB), donde sólo destaca Chile con un nivel cercano al promedio (106), todo el resto se
sitúa al final de la muestra con un promedio simple para Brasil, Colombia, México, Argentina y
Venezuela de 40. Lo mismo ocurre con el número de tarjetas de crédito per capita, donde todos los
países se sitúan en los últimos lugares del ranking.
Al analizar las variables cualitativas la situación relativa de los países latinoamericanos mejora,
aunque siguen situándose en la parte inferior del ranking de competitividad. Los empresarios chilenos
y brasileños tienen una buena percepción del nivel de desarrollo de su sistema financiero (8,7 y 8,2
respectivamente de un máximo de 9,6), seguido de Venezuela (6,7) y Colombia (6,2), mientras
México (5,6) y Argentina permanecen rezagados. Por lo mismo, chilenos y brasileños, muestran una
alta confianza en las transacciones financieras (8,6 y 7,6 respectivamente de un máximo de 9,4), pero
todo el resto se sitúa en los últimos lugares de competitividad con un promedio simple de 5,5. En lo
que a facilidad de acceso al crédito sólo Chile muestra un buen indicador (7,3 de un máximo de 8,7) el
resto presenta un promedio simple de 3,3. Tampoco se aprecia la existencia de capital de riesgo donde
todos los países figuran en los últimos lugares del ranking.
El avance logrado en las reformas emprendidas durante la década sí es más apreciado por los
empresarios, como se explica en la sección siguiente.

2.

El desarrollo empresarial como factor de competitividad

Es un hecho aceptado que la región en general, y la mayoría de los países que la forman, se
encuentran en situación de desventaja en su competitividad respecto de los países más desarrollados.
Una de las causas de este hecho es el tamaño de las empresas y su baja productividad.
De acuerdo con una encuesta realizada por el World Business Environment Survey a empresarios
de la región, el financiamiento constituye uno de los obstáculos más importantes para el desarrollo de
las empresas a través de aumentos de productividad. Esto se observa claramente en el gráfico 7, donde
el financiamiento resulta lejos ser el factor que frena el crecimiento empresarial, seguido por impuestos,
regulaciones e inestabilidad en las políticas. El 35% de los empresarios de la región considera que el
financiamiento constituye el problema que más incide en el desarrollo de su empresa.
Gráfico 7

OBSTÁCULOS MÁS IMPORTANTES PARA EL DESARROLLO EMPRESARIAL EN AMÉRICA LATINA
(Porcentaje)

Fuente: BID (2001)

25

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Sin embargo, el problema no es percibido como de igual intensidad en todos los países (gráfico
8). Sólo el 25% de los empresarios de Chile, Belice y Panamá consideran a este factor como obstáculo
al crecimiento de su empresa, mientras en Haití, Ecuador y México la proporción de empresarios que
opina así aumenta a porcentajes que fluctúan entre 55% y 70% aproximadamente.
Gráfico 8

FINANCIAMIENTO COMO OBSTÁCULO PARA EL CRECIMIENTO DE LA EMPRESA
(Porcentaje)

Fuente: BID (2001)

Una comparación entre regiones muestra que América Latina enfrenta más problemas que el
resto de las regiones para el crecimiento de sus empresas (gráfico 9). En cuanto a la gravedad del
problema de financiamiento la región es sólo superada por Europa Oriental. Los países desarrollados
cuentan con un mejor ambiente para el desarrollo de los negocios. No sólo enfrentan menos problemas
de financiamiento sino que de todos los otros factores como impuestos, inestabilidad de políticas y
otros.
Gráfico 9

GRAVEDAD DE LOS OBSTÁCULOS PARA EL CRECIMIENTO DE
LA EMPRESA: COMPARACIÓN REGIONAL

A.L.

E.O.

Asia

A.L.
África

África

E.O.

E.O.
Asia

P.d.

P.d.

P.d.

África

Asia

África

P.d.

P.d.

Asia

A.L.

A.L.

A.L.

E.O.

E.O.

(Porcentaje)

Fuente: BID (2001)

26

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Además de las diferencias regionales y entre países, se observan diferencias según tamaño de
empresas, lo que es válido en todas las regiones y en países de distinto nivel de desarrollo. En el gráfico
10 se observa que las empresas pequeñas tienen mayor dificultad para obtener financiamiento en todas
las regiones y esta dificultad está inversamente relacionada con el tamaño de las empresas. Resulta
notable, que el tamaño de las empresas sea un factor decisivo en el acceso al crédito en todos los países,
independientemente del nivel de desarrollo. En todos los países las de mayor tamaño gozan de una
situación preferencial en el acceso al crédito, lo que estaría mostrando una limitación al desarrollo de las
pequeñas empresas.
Gráfico 10

EL FINANCIAMIENTO COMO OBSTÁCULO PARA EL CRECIMIENTO DE
LA FIRMA: COMPARACIÓN REGIONAL Y POR TAMAÑO
(Porcentaje)

E.O.
A.L.

Asia
Africa
P.d.

Fuente: BID (2001)

A su vez la brecha que existe en el desarrollo financiero entre los países desarrollados y los de
América Latina tiene efectos significativos sobre el tamaño de las empresas. Un estudio realizado por el
BID muestra el impacto que tendría el desarrollo financiero sobre el tamaño de las empresas en los
países de la región. En el cuadro 6 se observa que este impacto oscila entre 15 y 36% del tamaño de las
empresas de los distintos países.
Cuadro 6

EFECTOS BRECHAS EN INFRAESTRUCTURA Y DESARROLLO
FINANCIERO SOBRE EL TAMAÑO DE LA EMPRESA
(Porcentaje en que crecería el tamaño de las empresas si se cerrara la brecha en:)

País
Argentina
Brasil
Chile
Colombia
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Perú
Venezuela

Infraestructura
0
5,8
0
55,6
48,4
39,6
18,9
52,9
0
74,3
19,4
24,4
6,6

Desarrollo financiero
29,1
22,2
0
17,7
31,3
0
31,8
21,1
30,3
15
0
28,9
35,5
Fuente: BID (2002)

27

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

El desarrollo del sistema bancario, como se explicó anteriormente, es crucial para el desarrollo de
la economía y su competitividad. El sistema bancario es un componente importante del sistema
financiero e incluso, en algunas economías como las de América Latina es el componente dominante.
En esta sección se presentan algunos indicadores para los países de la región, comparándolos con
promedios de países de distintos niveles de ingreso. Por una parte, se muestran indicadores de la
estructura del sistema bancario y por otra indicadores de desempeño del sistema bancario.

3.

La estructura del sistema bancario

Durante la década recién pasada los estudios se han centrado en la importancia que tiene el
desarrollo del sistema bancario, el grado de propiedad gubernamental y extranjera y la concentración
del poder económico sobre la estructura bancaria. La mayoría ha concluido que existe una fuerte
correlación entre estos aspectos de la industria bancaria con el crecimiento, el desarrollo económico y la
estabilidad.
¿Cómo se relacionan estos factores con el desarrollo económico? Las principales conclusiones de
los estudios al respecto se resumen en un estudio de Barth, Caprio y Nolle (2003):
i)

los sistemas financieros movilizan ahorros, ofreciendo a los ahorrantes una variedad
de instrumentos de ahorro,

ii)

los sistemas financieros distribuyen los ahorros, utilizando experiencia que los
ahorrantes individuales no tienen para evaluar a los prestatarios,

iii)

los sistemas financieros reducen el riesgo de los ahorrantes individuales a diversificar
los activos entre distintas oportunidades de inversión,

iv)

los sistemas financieros generan liquidez, permitiendo a los ahorrantes acceder en
forma oportuna a sus ahorros, mientras al mismo tiempo, los intermediarios
financieros financien proyectos de largo plazo, y

v)

los intermediarios financieros contribuyen a la administración del riesgo, al monitorear
a los prestatarios y a los administradores de las empresas a quienes el crédito se ha
asignado.

Utilizando información de una serie de países, diversos estudios se han llevado a cabo con el fin
de determinar la relación entre desarrollo del sector financiero y desarrollo económico, los cuales se han
centrado en el sistema bancario. Uno de estos estudios, de King y Levine (1993) encuentra una relación
positiva entre varias medidas de desarrollo financiero, incluyendo el total del crédito entregado por el
sector bancario al sector privado y el crecimiento económico, utilizando datos para 80 países en el
período 1960-1989.
En el cuadro 7 se presenta una serie de indicadores de estructura del sistema bancario para países
de la región latinoamericana y para promedios de países de alto, mediano y bajo ingreso. En el cuadro
se presentan cinco indicadores, todos ellos con una columna en la que se muestra el valor del indicador
y una segunda columna en la que se presenta el lugar del ranking entre los 55 países incluidos en el
estudio.
El primer indicador es una medida del tamaño del sistema bancario en relación con la economía
(razón entre activos del sistema bancario y PIB). Se observa que las economías con alto nivel de
ingreso tienen sistemas bancarios más desarrollados que las de menor nivel de ingreso. A medida que
disminuye el nivel de ingreso, también disminuye el tamaño del sector bancario. Con la excepción de
Panamá, que es un centro financiero, el resto de los países de la región presenta tamaños del sector
bancario muy inferior al promedio de los países más desarrollados. Más aún, con la excepción de Chile
y Panamá, el sector bancario del resto de los países es más pequeño que el promedio de los países con
28

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

un ingreso promedio medio bajo, e incluso en muchos casos, es inferior al promedio de los países de
bajo ingreso. Respecto del lugar del ranking que los países de la región ocupan entre los 55 países del
estudio la cifras confirman su mala situación relativa.
Cuadro 7

ESTRUCTURA DEL SISTEMA BANCARIO EN EL MUNDO
(Porcentajes y posición ordinal)
País

Activos Lugar
% Activos
Lugar
Bancarios/
Bancarios de
PIB
Propiedad
Gubernamental
(%)

% Activos
Bancarios
de
Propiedad
Extranjera

Lugar

% Activos Lugar Margen Neto Lugar
Bancarios en
de Interés
los 3 Bancos
como % del
Mayor
Total de
Importancia
Activos

América Latina
Argentina

54,24

45

30,00

14

49,00

9

29,80

46

4,90

43

Brasil

55,17

43

51,50

4

16,70

28

44,70

33

5,30

45

Chile

96,58

27

11,70

26

32,00

18

41,24

39

3,82

37

México

30,48

49

25,00

16

19,90

24

49,52

28

5,55

46

Panamá

385,68

4

11,56

27

38,33

14

28,30

47

2,30

23

6,03

55

4,87

34

33,72

16

44,27

34

13,20

53

Bolivia

65,61

39

0,00

41

42,30

12

49,00

30

5,60

47

El Salvador

62,39

40

7,00

31

12,50

30

58,20

18

4,89

42

Guatemala

27,65

51

7,61

29

4,93

46

25,67

48

6,12

48

Jamaica

74,34

35

56,00

3

44,00

11

89,90

4

6,90

51

Perú

36,35

47

2,50

36

40,40

13

59,90

15

4,80

41

Promedio América
Latina (*)
Promedio
Alto Ingreso
Promedio Ingreso
Medio Alto
Promedio Ingreso
Medio Bajo
Promedio Bajo
Ingreso

48,28

15,58

27,94

44,70

6,02

343,66

11,20

18,95

49,60

1,85

91,26

17,41

36,89

54,35

4,23

79,94

20,40

27,53

50,53

4,53

52,34

36,33

20,95

49,86

5,36

Venezuela

Fuente: Barth, James; Caprio Jr., Gerard and Nolle, Daniel (2003) “Comparative International Characteristics of Banking”.
(*)

El promedio no contempla los datos para Panamá y Jamaica, producto de la importante dispersión que muestran estos
valores respecto a los presentados por los otros países.

El segundo y tercer indicador que se presentan en el cuadro 7, se refieren a la propiedad de los
bancos: propiedad gubernamental y propiedad extranjera respectivamente. La hipótesis en que se basan
estos indicadores es que mientras la participación de los gobiernos en la propiedad de los bancos es
mayor, habrá más probabilidades de incidir en la reducción de presiones de mercado sobre los bancos
para decisiones de inversión y de créditos basadas en evaluación económica del riesgo y retornos. La
probabilidad de problemas de crédito y de rentabilidad sería mayor en los bancos de propiedad de los
gobiernos, lo cual se traduciría en menor crecimiento económico.
En este indicador la situación es distinta, ya que se observa una gran diversidad en los países de la
región, desde Bolivia, con un valor igual a cero (en cuyo caso no existen bancos de propiedad
gubernamental) hasta Brasil y Jamaica, países en que más del 50% de los bancos son de propiedad
estatal. Como promedio, la región se encuentra cercana a los países de ingreso medio alto. Los países de
más alto ingreso se caracterizan por un sistema bancario con poca participación estatal. En este caso,
sólo uno de cada diez bancos es de propiedad estatal.

29

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Respecto de la propiedad extranjera o doméstica de los bancos, la literatura existente no llega a
consensos respecto de la relación entre el nivel de ingreso del país y la participación extranjera en la
propiedad de los activos bancarios. Los resultados de los estudios concluyen que el impacto global es
incierto, siendo distinto según el nivel de ingreso de la economía.
Lo que sí muestran algunas investigaciones, es que la entrada de bancos extranjeros tiene efectos
positivos sobre los países en los que se insertan, especialmente en las economías emergentes. Por una
parte, estas instituciones estimulan la competencia, lo que se traduce en mayor eficiencia en los bancos
nacionales; y por otra, aumenta el acceso a servicios financieros de empresas y personas del país.
Adicionalmente, la entrada de bancos extranjeros puede contribuir a la transferencia de tecnología y
capacidades a los bancos nacionales, y puede facilitar el acceso del país a capitales internacionales, e
incluso puede incidir en mejoramientos en la supervisión y regulación bancaria.
Siguiendo con el análisis del cuadro 7, el indicador de propiedad extranjera de los activos
bancarios se mueve en un amplio rango en los países de la región, entre 4,93 en Guatemala y 49 en
Argentina. El promedio de la región supera en 50% al promedio de los países de alto ingreso y equivale
al del promedio de los países de ingreso medio bajo. Lo que resulta notable es que este indicador es
similar en el grupo de países de bajo ingreso y en el de altos ingresos, lo que lleva a concluir que no hay
una correlación clara entre propiedad extranjera de activos bancarios y nivel de ingreso de los países.
Un cuarto indicador que se presenta en el cuadro 7 es el de la proporción que los activos
bancarios de los tres bancos de mayor tamaño representan en el total de activos del sector. Este
indicador se utiliza para mostrar el grado de competencia existente en el sistema.
De los estudios al respecto se puede concluir que la concentración puede jugar un papel
importante sobre el crecimiento económico y el desarrollo. Un sistema bancario más concentrado puede
conducir a menores préstamos a altas tasas a empresarios de las Pymes, lo cual, a su vez, tiene un
impacto sobre el crecimiento y el desarrollo. Sin embargo, otros estudios (Rajan (1992), Cetorelli
(2003), muestran que a mayor concentración, aumenta la probabilidad de que los bancos inviertan en
recolectar información sobre las firmas, ya sea porque pueden asumir los mayores costos o porque
pueden usufructuar de las rentas monopólicas provenientes de esta información. En otras palabras, una
mayor concentración podría reflejarse en mayor acceso al crédito a las Pymes y por ende, en mayor
crecimiento y desarrollo. Se puede concluir de lo anterior que la evidencia empírica no es concluyente:
no se observahay una relación clara entre concentración y desarrollo económico.
En el cuadro 7 se presenta, además del indicador de concentración de activos de los tres bancos
de mayor tamaño, un indicador del poder de los bancos, el cual se refiere a los márgenes netos de interés
como proporción del total de activos. Al igual que la participación de los tres bancos de mayor tamaño
varía bastante entre los países, el margen neto del interés cobrado por los bancos también tiene un
comportamiento semejante. Sin embargo, en este caso sí se observa una correlación clara entre el
margen neto de interés y el nivel de ingreso de los países. A mayor nivel de ingreso, menor es el poder
de los bancos en el mercado.

30

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

4.

N° 147

El desempeño del sistema bancario

La eficiencia del sistema bancario difiere en los países, como se muestra en el cuadro 8. Allí se
presenta a cuatro indicadores de desempeño, los que, al igual que los indicadores de estructura bancaria
se estimaron para 55 países del mundo y para promedios de países por nivel de ingreso. En dicho cuadro
se presentan estos indicadores para los países de América Latina y para los grupos de países por nivel de
ingreso.
El indicador de rentabilidad de los activos bancarios muestra una enorme dispersión entre los
países de la región. Se observa que existe una cierta correlación entre el valor de este indicador y el
nivel de ingreso de los países. Los países de menor ingreso y los promedios de estos países son muy
inferiores a los de los grupos de países con mayor ingreso. Esta relación es mucho más clara en el caso
del segundo indicador, de rentabilidad de las acciones.
Cuadro 8

DESEMPEÑO DEL SISTEMA BANCARIO EN EL MUNDO
(Porcentajes y posición ordinal)

País

América Latina
Argentina
Brasil
Chile
México
Panamá
Venezuela
Bolivia
El Salvador
Guatemala
Jamaica
Perú
Promedio América
Latina (*)
Promedio
Alto Ingreso
Promedio Ingreso
Medio Alto
Promedio Ingreso
Medio Bajo
Promedio Bajo
Ingreso

Lugar
Préstamos
Ingresos
Lugar
Rentabilidad Lugar Rentabilidad Lugar
(Nonperforming)
distintos de
de las
de los
Interés / Total
Acciones
Activos
como % de los
de Ingresos
Prestamos
(%)
(%)
Totales
(%)
0,30
1,60
0,73
0,68
1,40
1,92
0,70
0,33
1,16
1,20
0,3
0,86

48
6
30
35
11
5
31
46
17
15
49

1,80
17,50
9,37
6,54
15,90
15,89
7,90
2,53
11,57
13,00
3,80
8,54

48
12
35
43
16
17
41
47
30
26
45

30,70
0,00
41,62
19,48
12,90
----42,00
12,35
89,75
10,40
23,80
28,85

25
51
15
35
41
14
43
1
45
31

8,10
9,10
1,67
10,20
2,40
7,13
6,60
2,91
10,45
14,00
7,00
7,02

0,91

15,76

39,98

4,20

1,21

12,88

19,37

9,45

0,19

-2,36

28,54

13,11

-0,03

-4,94

31,44

31
34
12
35
14
29
25
17
37
43
28

25,53

Fuente: Barth, James; Caprio Jr., Gerard and Nolle, Daniel (2003) “Comparative International Characteristics of Banking”.
(*) El promedio no contempla los datos para Panamá y Jamaica, producto de la gran dispersión que muestran estos
valores respecto a los presentados por los otros países.

El tercer indicador, de ingresos bancarios distintos a los provenientes del interés cobrado,
también muestra una relación directa con el nivel de ingreso de los países. Este índice da una medida del
grado en el cual el banco depende de ingresos distintos al interés cobrado. Es decir, muestra la
diversificación bancaria hacia actividades no tradicionales. Este puede ser una variable proxy para medir
el grado de innovación en que incurren los bancos y/ o una medida de su capacidad para diversificar
riesgos.
De acuerdo con la interpretación anterior, los resultados estarían mostrando que los países de
mayor ingreso cuentan con un sistema bancario más diversificado en sus actividades y más innovativos.
31

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Un último indicador que se presenta en el cuadro 8 es el de préstamos no pagados como
porcentaje del total de préstamos realizados por el sector. Este indicador muestra una correlación
negativa con el nivel de ingreso de los países.
De los indicadores de estructura y de desempeño analizados antes se puede concluir que los
países menos desarrollados cuentan con sistemas financieros más débiles y menos eficientes. Esto
último se apoya además, en el indicador de márgenes netos de interés, el que estaría mostrando que los
países de mayor ingreso tienen un sistema bancario en el que el spread entre intereses cobrados y
pagados es menor, lo que implicaría una mayor eficiencia.
Todo lo anterior contribuye a la baja productividad, competitividad y menor crecimiento de los
países de la región, lo cual afecta más que proporcionalmente a las pequeñas y medianas empresas.
Este tema se aborda en la sección siguiente.

32

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

III. El sector financiero y la equidad:
acceso de la Pyme a la banca en
América Latina

1.

La Pyme en América Latina

La información sobre Pymes en América Latina es heterogénea
y poco actualizada. La definición de Pymes difiere entre los distintos
países latinoamericanos. Todos los países cuentan con una definición,
aunque no homogénea, basada en el número de trabajadores que tiene
la empresa (ver cuadros 9 y 10). Algunos, además, las diferencian por
el nivel de facturación o ventas que ellas presentan. La heterogeneidad
de definiciones no permite hacer una comparación estricta. Sin
embargo, sí se puede afirmar que éstas son agentes económicos de
relevancia para la implementación de una estrategia de crecimiento con
equidad.
La razón es clara: la mayoría de los pobres trabajan en pequeñas
empresas. Estas empresas muestran bajos niveles de productividad (y,
por ende, pagan salarios bajos), señalando que su principal obstáculo
para crecer es la falta de recursos financieros. El acceso al
financiamiento permitiría incrementar la inversión y la productividad,
aumentando el ingreso de las familias pobres.

33

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

1.1 Producto, empleo y productividad en la Pyme
En prácticamente todos los países de América Latina más de la mitad de los empleos son
generados en micro, pequeñas o medianas empresas. La Pyme genera en torno al 40% del empleo total
(el promedio simple de la muestra analizada es de 43%), Ello, sin considerar los empleos creados por la
microempresa, que fluctúa entre el 20 y el 40% del total (Colombia presenta una inusual cifra de 3,9%
para la microempresa). Sólo en Venezuela la gran empresa genera más del 50% del empleo total,
aunque en este país la definición de gran empresa es más amplia, ya que incluye a todas las empresas
con más de 100 trabajadores.
Recuadro 3

DEFINICIONES DE LOS DISTINTOS ESTRATOS EMPRESARIALES
EN VARIOS PAÍSES DE LATINOAMÉRICA
La mayoría de los países de la región definen a la microempresa como toda entidad con
1 a 10 trabajadores y a las Pymes como empresas con entre 11 y 200 trabajadores, aunque
existen diferencias en la demarcación entre las pequeñas y las medianas empresas. No
obstante, algunos países presentan diferencias. Brasil, por ejemplo, define a las
microempresas como empresas con 1 a 9 trabajadores en lugar de 10 y a las medianas, al
igual que México, como empresas con hasta 249 o 250 trabajadores. Ambos, Chile y
Venezuela utilizan 4 trabajadores como límite para las microempresas. Si bien Chile sigue el
mismo criterio que el resto de países para las otras categorías, Venezuela diferencia las
medianas entre mediana superior y mediana inferior. Hay que destacar que para Venezuela,
sólo se dispone de información sobre el sector industrial (manufacturero), no del comercial o
de servicios. Los datos, por lo tanto, no son comparables con los otros países.

Fuente: Elaboración propia y Banco Interamericano de Desarrollo, Grupo DFC, “Acceso de las Pequeñas y
Medianas Empresas al Financiamiento”; Informe de Trabajo. Washington D.C. - Marzo 2002
Cuadro 9

NÚMERO DE TRABAJADORES Y FACTURACIÓN SEGÚN TAMAÑO EMPRESA
(Números y dólares)

País

Trabajadores

Facturación

Micro

1 a 10

N.A.

Pequeña

11 a 50

N.A.

Media

Argentina 1993

51 a 200

N.A.

Grande
Brasil 1994

Más de 200

N.A.

Micro

0a9

N.A.

Pequeña

10 a 49

N.A.

Media

50 a 249

N.A.

Grande
Chile 1996*

250 y más

N.A.

Micro

1a4

 US$ 74 400

Pequeña

5 a 49

US$ 4 431 a 775 000

Media

50 a 199

US$ 775 031 A 3 100 000

Grande

 US$ 30 000

10 a 50

US$ 30 000-US $750 000

51 a 200

Grande

Más de 200

 US$ 750 000

Micro

1 a 10

 US$ 23 000

Pequeña

11 a 50

US$ 23 0001 – US$ 170 000

Media

51 a 99

US$ 170 000 – US$ 570 000

Grande

34

 US$ 3 100 031

1a9

Media
El Salvador

Más de 200

Micro
Pequeña

Colombia 1991

 99

 US$ 570 000

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

País

Cuadro 9 (conclusión)
Facturación

Micro

1 a 15

$180 000

Pequeña

16 a 100

$181 000 - $1 807 000

Media

México 1998**

Trabajadores

101 – 250

$1 808 000 - $4 096 000

Grande

$4 097 000

1 a 10

$40 000

11 a 20

$40 000 - $750 000

Media
Venezuela 1995

Más de 250

Micro
Pequeña

Perú 1994

Más de 20

$750 000

Micro

Menos de 5

N.A.

Pequeña

Hasta US $3 000 000

21 – 50

$3 000 000 – 10 000 000

Mediana Superior

51 – 100

Más de $10 000 000

Grande

Más de 100

Micro

Hasta 20

Pequeña

Hasta 100

Hasta US$ 1 000 000

Media

Hasta 300

Hasta US$ 10 000 000

Grande

Mercosur

5 – 20

Mediana Inferior

 300

US$ 10 000 000

Hasta US$ 400 000

Fuente:
BID (2002): Acceso de las pequeñas y medianas empresas al financiamiento, Grupo DFC,
Washington D.C.
* Chile: Según valoración de la UF (Unidad de Fomento) A 31.12.98 IUF=31US$
**México: Definición de NAFIN. Aunque esta definición varía por sector de la forma siguiente: microempresa
(industria –1 a 30 empleados, comercio – 1 a 5 y servicios – 1 a 20); pequeña empresa (industria – 1 a 30
empleados, comercio – 1 a 5 y servicios –1 a 20); pequeña empresa (industria – 31 a 100, comercio – 6 a 20 y
servicios –21 a 50); mediana empresa (industria – 101 a 500, comercio – 21 a 100 y servicios – 51 a 100)
según presentación COINFIN, octubre 2000.
Cuadro 10

UNIVERSO DE PYME E IMPORTANCIA EN LA ECONOMÍA
(Números y porcentajes)

Argentina 1993
Micro

Nº de empleados

Porcentaje

Nº establecimientos

Porcentaje

1 614 365

46,60

852 791

Pequeña

731 069

21,10

36 209

95,79
4,07

Media

569 561

16,44

6 170

0,69

Grande

549 357

15,86

1 263

0,14

PYMES

1 300 630

37,54

42 379

4,76

Micro

3 389 784

21,53

1 446 966

88,30

Pequeña

2 986 674

18,90

154 213

9,41

Media

3 039 827

19,31

30 096

1,84

Grande

6 329 662

40,20

7 361

0,45

PYMES

6 026 501

38,28

184 309

11,25

Micro

2 024 300

40,35

423 319

82

Pequeña

1 834 000

36,56

77 798

15,10

Media

653 000

13,02

10 721

2,10

Grande

505 000

10,07

4 670

0,90

PYMES

2 487 000

49,58

88 519

17,20

Brasil 1994

Chile 1996

Colombia 1997
Micro

nr

3,9%

657 952

95,99

Pequeña

nr

18,5%

nr

nr

Mediana

nr

31,2%

nr

nr

Grande

nr

46,4%

821

0,12

PYMES

nr

49,7%

26 694

3,89

35

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

El Salvador 1993
Micro
Grande
PYMES
México 1993*
Micro
Pequeña
Media
Grande
PYMES
Perú 1994
1 a 10
11 a 200
 200
MyPE
Venezuela** 1995
Pequeña
Mediana Inferior
Mediana Superior
Grande
PYMES
Argentina 1993
Micro
Pequeña
Media
Grande
PYMES
Brasil 1994
Micro
Pequeña
Media
Grande
PYMES
Chile 1996
Micro
Pequeña
Media
Grande
PYMES
Colombia
Micro
Pequeña
Media
Grande
PYMES

36

Cuadro 10 (continuación)
Nº establecimientos
Porcentaje
109 955
91,0
936
0,8
9 960
8,2

Nº de empleados
n.r.
n.r.
n.r.

Porcentaje
n.r.
n.r.
n.r.

657 142
649 668
497 811
1 465 472
1 147 479

20,10
19,87
15,22
44,81
35,09

246 403
16 974
3 184
2 317
20 158

92,74
6,39
1,20
0,87
7,59

175 144
487 107
313 533
662 251

17,95
49,92
32,13
49,92

226 497
9 471
485
235 968

95,79
4,01
0,21
99,80

71 316
60 661
42 560
267 368
103 221

16,14
13,73
9,63
60,50
37,54

5 751
1 723
581
809
2 304

64,88
19,44
6,55
9,13
25,99

Producción (Millones de dólares)
37 935,90
32 374,56
32 981,47
49 729,59

Porcentaje
24,79
21,16
21,55
32,50
42,71

84 348,31
93 213,46
123 164,19
357 505,90

12,81
14,16
18,71
54,31
32,89

6 930,00
19 740,00
17 640,00
107 765,00

4,56
12,98
11,60
70,86
24,58

n.r.
n.r.
n.r.
n.r.
n.r.

2,4
12,5
26,9
58,3
39,4

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

México* 1993
1 – 10 empleados
11 – 50 empleados
51 – 100 empleados
101 – 250 empleados
+ 250 empleados
PYMES
Perú 1994
1 a 10
11 a 200
 200
Venezuela ** 1995
Pequeña
Mediana Inferior
Mediana Superior
Grande
PYMES

N° 147

Producción (Millones de dólares)
12 939,38
14 693,13
11 974,79
24 776,96
120 784,97
Producción (Millones de dólares)
N.A.
N.A.
N.A.
Producción (Millones de dólares)
14 992,76
24 180,73
166 633,93
245 737,48

Cuadro 10 (conclusión)
Porcentaje
6,99
7,93
6,47
13,38
65,23
27,78
Porcentaje
N.A.
N.A.
N.A.
Porcentaje
3,32
5,36
36,90
54,42
45,59

Fuentes: INDEC, Centro Nacional Económico, Argentina.
BGE, Censo Cadastro, Brasil.
CORFO, Chile.
DANE, Censo Económico Nacional, Colombia
Recuadro 4

CRITEROS DE CLASIFICACIÓN DE EMPRESAS SEGÚN TAMAÑO
No suele utilizarse el criterio de facturación para clasificar a las empresas, por lo que no
suele encontrarse este dato. En este caso tan solo se encontró para Chile, México y Perú.
Algunos autores en la literatura revisada incluso sugieren utilizar el valor del capital o una
combinación del número de asalariados, la facturación y el capital. No obstante podemos
constatar que es probable que la categoría de microempresa en los países más grandes
como Brasil y México abarca lo que se clasificaría como pequeña empresa
en países mas pequeños como El Salvador, Ecuador y Bolivia.
Fuente: Elaboración propia

Al analizar la contribución de la Pyme a la producción, se observa que ésta fluctúa entre el 25 y
el 45%, con un promedio simple de 36%. La microempresa, por su parte, genera entre el 2,5 y el 13%
de la producción, con la sola excepción de Argentina, donde alcanza al 25%. En todos los casos, la
participación en la producción es inferior a su contribución al empleo, dando cuenta de que su
productividad es inferior al promedio de la economía.
Al analizar la productividad relativa de la Pyme respecto de la gran empresa en todos los países,
nuevamente con la excepción de Venezuela, se comprueban diferencias bastante significativas, que -en
promedio- implica que la productividad de la Pyme fluctúa en torno al 50% de la de la gran empresa.
Sin embargo, la varianza en esta materia es muy amplia. Va desde una productividad entre tamaños de
empresa relativamente parecida en Colombia a una gran brecha (7 veces entre la Pyme y la gran
empresa) en Chile.
El estudio de Westley (2001) que cubre 15 países de la región para el período 1997-99, concluye
que el 70% de los trabajadores de hogares pobres trabaja en microempresas (incluyendo trabajadores
por cuenta propia) o en pequeñas empresas. De éstos, aproximadamente la mitad son trabajadores de
pequeñas empresas y el resto trabajadores por cuenta propia.
Lo anterior corrobora lo ya señalado respecto del crucial rol que tiene la Pyme en una estrategia
de crecimiento con equidad, ya que emplea a un amplio número de personas pobres con una baja
productividad. Revertir esto último permitiría, simultáneamente, aumentar las remuneraciones de los
trabajadores de menores ingresos y elevar el ritmo de crecimiento del producto.
37

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

1.2 Las pymes y el sistema financiero
Consultadas las Pymes sobre cuáles son sus principales obstáculos para crecer señalan que son
las condiciones con que acceden al sistema financiero, particularmente: el elevado costo financiero, la
exigencia de garantías y los cortos plazos de endeudamiento.
Cuadro 11

OBSTÁCULOS FINANCIEROS CRECIMIENTO DE LAS EMPRESAS EN AMÉRICA LATINA
(Porcentajes)

Argentina

Brasil

Chile

Colombia El Salvador México

Perú

Venezuela

Total
América
Latina

Tasas de Interés
Elevadas
Garantías

50

55

40

49

46

42

40

64

43

5

12

11

11

28

12

8

7

15

Otros Factores

20

14

35

16

11

10

19

19

20

5

5

4

5

7

4

5

6

4

19

12

7

7

6

11

16

2

11

0

1

0

9

2

17

7

3

4

1

1

3

3

1

5

5

0

3

Burocracia de la
Banca
Plazos Demasiado
Cortos
Falta Liquidez de
la Banca
Falta Conexiones

Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo, Grupo DFC, “Acceso de las Pequeñas y Medianas Empresas al
Financiamiento”; Informe de Trabajo. Washington D.C. - Marzo 2002.

Esta impresión de los empresarios Pyme es corroborada por la realidad. Aunque la información
sobre el acceso de la Pyme a la banca es más escasa y heterogénea que la de empleo y producto,
demuestra que alrededor de la mitad de las Pymes accederían a la banca. Esta cifra fluctúa entre un 31%
en México a un 72% en Chile y no considera la labor que realizan las instituciones de microcrédito
(cuadro 12).
Cuadro 12

ACCESO DE LAS PYMES AL CRÉDITO BANCARIO
(Porcentajes)

Pequeñas
Medianas
PYMES

Argentina
(1999)
n.a.
n.a.
49

Chile
(2000)
68
76
72

México
(2000)
25
36
31

El Salvador
(1999)
44
69
57

Colombia
(1996)
n.a.
n.a.
68

Perú
(1996)
n.a.
n.a.
63

Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo, Grupo DFC, “Acceso de las Pequeñas y Medianas Empresas al
Financiamiento”; Informe de Trabajo. Washington D.C. - Marzo 2002

Las instituciones –formales e informales– que otorgan microcrédito no tienen una importancia
cuantitativa. El estudio de Westley (2001) concluye que sólo el 2,6% de las 59 millones de
microempresas en América Latina han tenido acceso a estas instituciones. A la vez, el volumen global
de recursos prestados por ellas en 1999 equivalió a medio punto porcentual de lo que el sistema
financiero le prestó al sector privado.
Al analizar el costo del crédito se comprueba que éste al menos duplica el de las grandes
empresas. Si bien no existen estudios homogéneos para varios países que analicen el costo del crédito,
los estudios parciales demuestran que el del crédito informal es significativamente más caro. De acuerdo
con un estudio de la CEPAL (2001), en Honduras los prestamistas informales cobraban 1% diario de
interés, en Costa Rica entre 7% y 10% mensual, en El Salvador 10% diarios, y en Guatemala 10%

38

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

mensual, 5% diario y 36% anual con garantías hipotecarias. El estudio de Westley (2001) concluye que
la tasa de interés real promedio para la pequeña empresa es de 34.
Cuadro 13

TASA DE INTERÉS SEGÚN PAÍS
(Porcentajes)

País
Bolivia
Bolivia
Bolivia
Chile
Colombia
República Dominicana
Ecuador
El Salvador
Guatemala
Paraguay
Perú

Institución Financiera

Tasa de Interés (%)

Banco Sol
Caja los Andes
FIE
Banco de Desarrollo
Finamérica
Banco Ademi
Banco del Pacífico
Financiera Calpiá
Banrural
Financiera Visión de Finanzas
Mibanco

25
25
28
44
32
n.a.
27
30
n.a.
37
61

Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo, Grupo DFC, “Acceso de las Pequeñas y Medianas
Empresas al Financiamiento”; Informe de Trabajo. Washington D.C. - Marzo 2002.

Estudios de caso del BID (2002) señalaban que la banca formal prestaba al 18% a la pequeña y al
15% a la mediana empresa en El Salvador y al 30% a la pequeña y 24% a la mediana en Perú. El estudio
de caso para Chile, que se presenta más adelante, demuestra que las pequeñas empresas se endeudan al
30% anual con la banca formal. En general, estas tasas son dos veces superiores a la que la banca cobra al
sector corporativo.
Al analizar la información sobre acceso al crédito, se detecta una mayor similitud entre la situación
de la pequeña y la microempresa que entre estas y las medianas empresas. De hecho, estas últimas se
asimilan más a las condiciones en que accede la gran empresa al sistema financiero. Por cierto, en esta
materia existen diferencias entre países –parte de ellas explicables por las distintas definiciones que existen
de empresas-, pero es evidente que las mayores falencias de acceso y sus condiciones existen en las
empresas mas pequeñas, como también de que en ellas labora la mayoría de los pobres.
Estos costos del crédito a la Pyme explican por qué ésta los considera como su principal obstáculo
para crecer, ya que inviabilizan una gran cantidad de proyectos de inversión que son viables en las grandes
empresas. Ello incrementa las brechas de productividad que ya se señalaran. A la vez, comprueba el alto
retorno al capital que tienen las pequeñas empresas, ya que la gran mayoría logra financiar estas tasas de
interés con el retorno a sus inversiones.
La revisión de la literatura sobre acceso de la pequeña empresa al financiamiento que hace Sebstad y
Chen (1996), demuestra que los que en ellas laboran se benefician de importantes incrementos en sus
ingresos, cuando la empresa accede al financiamiento. Comprueba también que con el acceso al crédito,
éstas incrementan su contratación de mano de obra y su nivel de producción. Por último, este estudio
señala que estos beneficios son crecientes en el tiempo, ya que la incorporación al crédito va creando
historia bancaria de la empresa lo que, posteriormente, le facilita aun más y en mejores condiciones este
acceso.

3. La Pyme enfrenta barreras económicas para acceder al
financiamiento en igualdad de condiciones
Las pequeñas empresas normalmente recorren un camino financiero que dificulta su crecimiento.
A medida que la empresa crece y gana historia financiera, acceden al sistema bancario. En sus inicios
deben descansar fundamentalmente en el insuficiente financiamiento interno y, en menor medida, en el
crédito de sus proveedores.
39

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Mientras en América Latina aproximadamente el 50% de las Pymes accede a la Banca, esta cifra
para Estados Unidos es de 92%. De hecho, en Chile, que presenta la mayor cobertura bancaria a la
Pyme de Latinoamérica, las Pymes obtienen el 68% de su financiamiento del capital propio y en
Argentina el 74%, mientras en Estados Unidos el 50% del financiamiento proviene de los bancos y sólo
20% de capital propio. Estas últimas cifras se repiten en otros países desarrollados. En Alemania los
fondos propios sólo representan el 22,3% de los pasivos de las Pymes, en Japón el 26,7% y en Italia el
26%.
Ello ocurre porque atender a la Pyme importa mayores riesgos y costos para el sistema
financiero, especialmente en los países de menor desarrollo. Ello porque mientras menor sea el tamaño
de empresa, mayor es el costo de transacción en relación al tamaño del crédito y mayor es también la
opacidad en la información que presenta, lo que dificulta la evaluación de riesgo por parte del banco.
Adicionalmente, las legislaciones bancarias en América Latina normalmente exigen altas provisiones
para los créditos a la Pyme (de acuerdo a su morosidad histórica) y, por lo mismo, limitan la
masificación en su acceso al crédito. Esto explicaría las dificultades de acceso al crédito, que ya se
demostró, enfrenta la Pyme.
Los mayores costos de transacción de atender a la Pyme no parecen ser un obstáculo
significativo. De hecho, estudios de campo (BID 2001) señalan que en algunos países de la región estos
mayores costos de transacción no son de un volumen significativo. En los casos de El Salvador y Perú
estos mayores costos ascendían a 1 ó 2 puntos porcentuales, muy inferior a las brechas en tasas de
interés que está pagando la Pyme (las pequeñas empresas en Perú sí mostraban una diferencia de costos
significativa, 10 puntos porcentuales). Ello lleva a pensar que es la falta de información adecuada y el
mayor riesgo que ello conlleva, la principal barrera económica para que la Pyme acceda a la banca.
La opacidad de información como fundamento al racionamiento en el acceso al crédito de la
Pyme tiene buenas explicaciones en la teoría económica. La asimetría de información entre el
empresario Pyme y el Banco, lleva a que los bancos racionen el crédito –en cambio de aumentar su
precio– porque las mayores tasas ahuyentarán buenos proyectos de empresarios mas conservadores que
son atractivos para la banca (selección adversa) o porque los mas arriesgados incrementarán su nivel de
riesgo para esperar lograr financiar el mayor costo crediticio (riesgo moral).
Como ya se señalara, existen positivas experiencias en América Latina, de ONG y de
instituciones financieras no tradicionales (greenfield banks), que se han orientado a atender este estrato
de empresas. Sin embargo, éstas no son suficientes para afirmar con certeza de que ellas permitirán
masificar el acceso de los más pobres a la Banca.
En la banca tradicional, especialmente en países con un mercado de capitales más profundo, ha
surgido el interés por integrar a la Pyme en su cartera de clientes. Esta posibilidad, que en los países
desarrollados ya es una realidad, es la que quisiéramos explorar en este documento.
La Banca utiliza diversos medios para superar los mayores riegos y costos que conlleva atender a
la Pymes. Los mayores costos que éstas implican, ya se vio, son compensados con altas tasas de interés;
las que se correlacionan inversamente con el tamaño de la empresa.
A ello se suman otras condiciones, como son el casi exclusivo uso de garantías reales para
atender a la pequeña empresa. El uso de garantías reduce el costo de transacción, ya que éstas son
normalmente más fáciles de evaluar que el negocio de la empresa o el proyecto de inversión que esta
pretende financiar. De hecho, en Chile, el 43% de las Pymes que acceden al crédito lo hacen con
garantías reales, mientras que en las grandes empresas esa cifra alcanza al 22%. La exigencia de
garantías reales para la Pyme es también frecuente en los países desarrollados. Sin embargo, el universo
de garantías aceptadas como válidas es mayor; básicamente se utilizan mas las cuentas por cobrar e
inventarios como garantías. A lo anterior se suma el hecho de que en América Latina, en general, la
ejecución de garantías es un proceso difícil y caro por la lentitud de los procesos judiciales y en el
cumplimiento de sus sentencias; como también por la falta de mercados secundarios que permitan
40

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

liquidar las garantías. Todo contribuye a explicar el restrictivo uso de garantías para atender
financieramente a la pequeña empresa.
Otro instrumento utilizado para reducir los costos de atención a la Pyme por parte de la banca, es
la elección del plazo de la deuda. La pequeña empresa tiende a recibir exclusivamente créditos de corto
plazo porque ésto le permite al banco mantener un mayor control, reduciendo los costos de opacidad de
la información que impide apreciar los posibles cambios en el perfil de riesgo a largo plazo de sus
clientes Pyme. Una secuencia de créditos de corto plazo permite renegociar con mayor facilidad que lo
que permiten los covenants de un crédito de largo plazo.
La Pyme, al ver limitado su acceso a los créditos de largo plazo, se ve forzada a financiar sus
inversiones de largo plazo con estos créditos, lo que las lleva a un apalancamiento peligroso y debe
contribuir a explicar los mayores niveles de morosidad que éstas presentan. A lo anterior se suma un
mínimo nivel de diversificación en los instrumentos financieros a que puede acceder la Pyme, casi todos
ellos son alguna forma de crédito de corto plazo (sobregiros, tarjetas de crédito o similares).
El cobro de mayores tasas de interés, la exigencia de garantías reales y la falta de créditos de
largo plazo no sólo constituyen barreras de entrada para la Pyme al sistema financiero, sino además, las
pone en una desventaja competitiva (mayores costos) respecto de las empresas de mayor tamaño con el
consecuente impacto negativo sobre el empleo, la productividad y, consecuentemente, la equidad
distributiva.

41

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

IV. Instrumentos para reducir los
mayores costos de transacción y
riesgo que tiene la banca para
atender a la Pyme

Frente a esta realidad de acceso de la Pyme a la banca, han
surgido nuevas modalidades de atenderla que buscan superar, al menos
parcialmente, los mayores costos de hacerlo. El común denominador
de estas propuestas es que exigen mas información sobre las Pymes. El
punto que requiere ser demostrado es si existe o no una convergencia
de intereses entre la Pyme y el Banco para crear estos sistemas de
información. A continuación describiremos los instrumentos
existentes, para posteriormente analizar la eventual convergencia de
intereses en un caso específico, Chile, que cuenta con la información
para hacerlo.

1.

Sistemas de credit scoring para la Pyme

El instrumento más amplia y exitosamente utilizado para
incrementar el acceso de la Pyme a la Banca y reducir sus costos
financieros es el sistema de “credit scoring”. Este consiste en asignar
un puntaje al potencial deudor que, a su vez, representa una estimación
del desempeño del crédito para el banco. En Estados Unidos, este
sistema se usa masivamente para otorgar tarjetas de crédito y otros
créditos a las personas. También, crecientemente, para atender a las
Pymes.

43

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

De hecho, una encuesta de 1995 que apareció en American Banker (mayo) demostró que el 8%
de los bancos pequeños y el 23% de los grandes usaba este método para atender a la Pyme. Sólo dos
años mas tarde, una encuesta del Federal Reserve concluía que el 70% de los bancos ya usaba el credit
scoring para atender a las pequeñas empresas. Este alto crecimiento, en parte, ocurrió porque a partir de
1995 estuvieron disponibles modelos de credit scoring que podían ser adquiridos, al no estar sólo
alimentados con la información que tuviera el banco.
La implementación de este método exige conocer información histórica de la empresa y/o el
empresario, complementada con información de carácter ambiental referida al medio –geográfico y/o
sectorial– en que se desenvuelve la empresa (muy especialmente una base de datos con las
características de los clientes que pagaron y las de los que no pagaron sus créditos). La dificultad de
acceder a esta información –las más de las veces disponible, pero cuya sistematización tiene un alto
costo– ha sido el principal cuello de botella para aplicarla. Ciertamente la calidad predictiva del modelo
de credit scoring dependerá de la información con que éste se construya y su permanente actualización.
Hay que tener conciencia que las características de los antiguos clientes pueden ser distintas de los que
recién se incorporan (incluso el propio uso de este método motivará el ingreso de nuevos clientes al
mercado). Como también de que los mismos clientes modifican su comportamiento en los distintos
momentos del ciclo económico. Como consecuencia estos modelos sólo serán adecuados si incluyen
información sobre períodos de auge y de recesión.
Por la misma razón, el Estado o las Asociaciones de Bancos podrían estimular la creación de
mecanismos centralizados de credit-scoring que reduzcan el costo de evaluar el riesgo de las pequeñas
empresas. Si además, esto se acompaña de una mayor flexibilidad en la política de provisiones –acorde
con los nuevos mecanismos de evaluación de riesgo- más crecerían las posibilidades de las Pymes de
acceder a financiamiento a costos razonables.
Las ventajas de aplicar el método de credit scoring, son muy significativas. Por una parte, reduce
costos y riesgo y, por otra, aumenta la transparencia. Reduce costos, porque limita el contacto cara a
cara entre el banco y el cliente. Las instituciones financieras pueden otorgar créditos sobre la base de
datos ambientales o enviados por el cliente de manera electrónica. Un estudio del Business Bank Board
para Estados Unidos, demostró que el tiempo promedio requerido para aprobar un crédito a la Pyme era
de 12,5 horas (había tiempos máximos de hasta dos semanas), y que el método de credit scoring lo
reducía a menos de una hora (ciertamente si se utilizaba sólo ese método para asignar el crédito), con un
costo promedio por crédito de U$ 1,5 a U$ 10.
El credit scoring reduce radicalmente los tiempos de revisión de las solicitudes, incluso –de estar
disponible la tecnología- se puede hacer en línea desde la empresa solicitante. Ello exige, sin embargo,
incrementar el uso de tecnologías de la información en la Pyme. De ser así, se reducen los costos de
personal para el banco y, por ende, los costos de transacción; haciendo mas rentable el otorgamiento de
créditos de menor tamaño relativo. Por ejemplo, Hibernia Corp. redujo de U$ 200.000 a U$ 50.000 el
tamaño del crédito que le permitía cubrir sus costos sin modificar las tasas de interés. El Wells Fargo,
que otorga todos sus créditos inferiores a U$ 100.000 a través de un método centralizado (para todo
Estados Unidos) de credit scoring (que incluso determina la tasa de interés) tiene un monto promedio de
crédito para la pequeña empresa de U$ 18.200. Si se logra automatizar el proceso de otorgamiento de
créditos, se reducen aun más los costos y es posible aumentar el volumen de créditos otorgados.
Adicionalmente, el uso de información histórica y ambiental reduce notablemente la necesidad de
requerir información sobre los estados financieros de la Pyme. Información que, en general, está poco
disponible y no es muy confiable. Por lo mismo, introduce mayor objetividad y transparencia en la
asignación de créditos, al exigir las mismas condiciones a cualquier cliente, independiente de su tamaño,
género u otro factor que en el pasado haya discriminado a algunos. Si el sistema de información que
alimenta el credit scoring es confiable, los bancos harán una mejor evaluación de riesgo, reduciendo sus
pérdidas y creando espacio para reducir la tasa de interés que se le cobra a la Pyme.
44

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

2.

N° 147

Créditos analizados con información sobre las relaciones
financieras de la Pyme

Este instrumento surge en los bancos de nicho de Estados Unidos con el nombre de “relationship
loans”. La idea consiste en que el banco capta de manera continua información sobre sus clientes Pymes
a través de la provisión de múltiples servicios financieros, lo que reduce los riesgos asociados al crédito.
Ello, sin embargo, exige dos condiciones no siempre presentes en América Latina. La primera, es que
las instituciones financieras y las pequeñas empresas mantengan relaciones de largo plazo (en Estados
Unidos el promedio es de nueve años, en América Latina la mitad de las empresas no acceden al sistema
financiero); la segunda, es que la banca ofrezca una variedad de servicios financieros que permita una
relación más continua y diversificada con sus clientes.
Si bien en el mundo y, en menor medida, en América Latina se aprecia una tendencia hacia la
conformación de conglomerados financieros que ofrecen múltiples servicios (bancarios, seguros y
previsionales), en América Latina este proceso es más limitado y, en general, no se orienta hacia la
Pyme. Aun mas, los marcos regulatorios existentes las más de las veces prohíben la existencia de estos
conglomerados o le impiden compartir información sobre el cliente entre las filiales que proveen los
distintos servicios, limitando así la posibilidad de aplicar el concepto de “relationship loans”.
Las restricciones a la formación de conglomerados financieros tiene argumentos a favor y en
contra. Por una parte, estos conglomerados son objetivamente más difíciles de regular –actividad que es
aún incipiente en América Latina- a la vez que presentan mayores necesidades de regulación, porque
aumentan los eventuales conflictos de interés. Adicionalmente, aumenta su poder de mercado y político,
lo que dificulta aun más su disciplinamiento. Los aspectos positivos residen en la reducción de costos y
riesgos que conlleva ofrecer múltiples servicios a un mismo cliente, como también en el incremento de
ingresos que implica la diversificación de servicios. Ambos argumentos pueden implicar la posibilidad
para la banca de atender a más clientes con menores costos, lo que indudablemente beneficiaría a la
Pyme.
En general, la bibliografía (Barth, Caprio  Nolle 2003) coincide en valorar más los aspectos
positivos de la formación de estos conglomerados. Así y todo para América Latina, que aun se
encuentra en la etapa de consolidación de sus marcos regulatorios, la pregunta debiera ser qué
actividades adicionales permitirle a la banca, más que si desregular este aspecto del todo o prohibirlo del
todo. Para responder esta pregunta es útil conocer la opinión de los propios empresarios Pyme, en el
sentido de identificar qué servicios estarían dispuestos a comprar de la banca.

3.

El “factoraje” o asset-based finance

Otro instrumento, más masivamente utilizado en la región, es el “asset-based finance” que utiliza
las cuentas por cobrar y/o los inventarios como colateral para garantizar las líneas de crédito. La
modalidad más recurrentemente utilizada es el factoraje, que reduce el riesgo de crédito al hacerlo
menos dependiente de los flujos de caja. Sin embargo, éste mantiene altas tasas de interés en la región
porque el riesgo de crédito sigue vinculado a la Pyme proveedora y no a la normalmente gran empresa
con menor nivel de riesgo, la cual adquirió los bienes o servicios y, consecuentemente, el compromiso
de pago futuro.
La existencia de título ejecutivo para las facturas (documento válido de garantía) y la
implementación, en algunos países, del factoraje electrónico y los descuentos automáticos, ha permitido
aumentar el factoraje y trasladar la toma de riesgo por parte de la Banca, desde la Pyme proveedora al
adquirente, sin mayores costos de transacción -todo se hace de manera informatizada- y con menor
riesgo.

45

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

La permanencia en el tiempo del uso de este instrumento puede alimentar un sistema de
información para el “credit scoring” o los “relationship loans”, facilitando así aun más el acceso de la
Pyme al sistema financiero formal.

4.

La securitización de créditos y activos

En los países desarrollados, desde los años setenta y más masivamente durante los ochenta, se ha
implementado la securitización de créditos o activos. Ello puede ser una excelente manera de masificar
el acceso de la Pyme al financiamiento. Ello exigiría que una entidad securitizadora –probablemente
filial del Banco, ya que los marcos regulatorios normalmente exigen que las securitizadoras sean de giro
exclusivo- agrupen diversificadamente, para reducir riesgo, los créditos Pyme del Banco, y emitan y
vendan una obligación con el respaldo de esos activos. Ciertamente la securitizadora puede incorporar
en su paquete activos adicionales a los créditos e incluso flujos futuros, aumentando la diversificación y
consiguiendo un mejor balance de riesgo. La mayor liquidez de los instrumentos securitizados y los
bajos costos de transacción que el proceso genera, simultáneamente reduce los costos de financiamiento
para la Pyme e inyecta mayor liquidez en el Banco que la atiende. Este puede ser un buen instrumento
para que, de manera indirecta, los cuantiosos recursos administrados por los Fondos de Pensiones
lleguen a la Pyme, incrementando de paso las opciones de inversión que estos Fondos hoy tienen.
La actividad de securitización está permitida en todos los países de la región, aunque está
restringida en México, Guatemala y Jamaica.
El uso de todos los instrumentos antes descritos permitiría incrementar muy significativamente el
acceso de la Pyme al sistema financiero sin mediar apoyos públicos a este proceso. Evidentemente el
Estado puede jugar un papel clave en facilitar este proceso. Desde luego, es el único que puede
promover los cambios requeridos en los marcos regulatorios del sistema financiero para implementar
estos instrumentos (facilitar la securitización, factoraje electrónico, flexibilizar las exigencias de
provisiones, regulación de conglomerados financieros permitiendo el uso de información e
infraestructura común para los distintos servicios, etc.). Adicionalmente, puede realizar acciones
específicas que aumenten el interés de la Banca privada por atender a la Pyme (central de garantías,
sistemas de información). Estas se comentarán más latamente en la sección final de este documento.
Lo atractivo de estos instrumentos es que son de mercado y, por lo tanto, no exigen la
participación del Estado para su desarrollo, aunque pueden ser facilitados por éste. Sí exigen la
disposición de los Bancos y de los clientes para adecuarse a ellos.
Los Bancos tienen crecientes incentivos para buscar integrar a la Pyme a su clientela. Como ya se
señalara, la gran empresa avanza hacia la desintermediación financiera y/o la búsqueda de
financiamiento más barato en el exterior. Simultáneamente, ha crecido de manera muy significativa la
cobertura de la banca de personas. La Pyme es, por lo tanto, una nueva frontera natural para el sistema
financiero.
Resta conocer en mayor detalle la percepción de los empresarios Pyme sobre el actual sistema
financiero, sus demandas sobre él y su disposición a realizar los cambios que exige la implementación
de estos nuevos instrumentos. Se trata de conocer asuntos como el uso de tecnologías de información, la
compra de servicios adicionales a los crediticios a la banca, la provisión de la información requerida
para evaluar sus proyectos o la disposición a premiar a los bancos que hacen estas innovaciones. Los
usuarios Pyme son probablemente el área menos estudiada de aquellas que se requiere conocer para
impulsar reformas que incrementen su acceso al crédito. En esta dirección se avanza en el siguiente
estudio de caso para Chile.

46

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

V. Acceso de la Pyme a la banca:
Chile un estudio de caso

La información disponible para Chile corrobora las
afirmaciones hechas previamente sobre la relación de la Pyme con el
sistema financiero y su importante rol en la consecución del objetivo
de crecimiento con equidad. La Pyme en Chile es una importante
generadora de empleo, pero con bajos niveles de productividad,
siendo en la microempresa esta situación aun más aguda. También se
constata que mientras más pequeña es la empresa, menos accede a la
banca y lo hace a mayores costos. Por último, las encuestas de
percepción de los empresarios Pyme sobre los obstáculos que ellos
enfrentan para crecer, identifican al acceso y condiciones del crédito
como uno de los principales de ellos.
A continuación presentamos los principales estudios y cifras
que avalan lo anterior. Todas estas referencias se pueden encontrar en
el estudio de García (2002b), por lo tanto, no se presentará un
recuento pormenorizado de cada fuente.

1.

Empleo y productividad en la Pyme

Los datos sobre generación de empleo de la Pyme en Chile,
difieren dependiendo de la definición que de esta se haga: por número
de trabajadores o por volumen de ventas. Con la primera definición
(encuesta Casen) la Pyme el año 2000 en Chile representaba el 60%
del empleo total, los empleados por cuenta propia el 19,4% y los que
laboran en empresas de 50 y más trabajadores 20,5%. Al utilizar el

47

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

nivel de ventas para segmentar a las empresas (encuesta INE), se descubre que las microempresas
(ventas inferiores a U$ 58.000 al año) generan el 41% del empleo y las grandes empresas (ventas
superiores a U$ 2.420.000 al año) el 20,4% del empleo. Las Pymes, de acuerdo a la definición por
volumen de ventas, generaron el 38% del empleo el año 2001.
Cuadro 14

EVOLUCIÓN EMPLEO PYME
(Números)

1996
PYME
Total

1998

PYME/Total

2 486 461

48

PYME

2000

PYME/Total

1 951 663

37

PYME
1 960 983

PYME/Total
36

Fuente: García (2002a)
Cuadro 15

EMPLEO POR TAMAÑO DE EMPRESA
(Porcentaje)

96

98
2000
1 persona
19,5 21,6
2,1

96
20,9

98
Micro
19,0

2000
26,2

96

98
2000
Pequeña
36,6
25,3
31,5

96

98
2000
Mediana
13,0
12,9
15,2

96
10,1

98
2000
Grande
21,1
25,0

Fuente: García (2002a)

Ambos estudios demuestran una gran caída en la participación de la Pyme en el empleo total.
Según Casen ésta cae 10 puntos porcentuales (70 a 60%) entre 1996 y 2000. Según INE cae en un
punto porcentual (38 a 37%) en un período mas breve, 1999-2001. Ambos estudios también señalan un
muy reducido nivel de generación de empleo del conjunto de la economía (1,5% según Casen y
1% según INE) para todo el período analizado.
Es evidente que la caída en los empleos generados por la Pyme en un período que, entre otras
cosas, enfrentó una mayor restricción al acceso al crédito, contribuyó al importante aumento que se
experimentó en las tasas de desempleo. De hecho, la tasa de desempleo aumentó de un promedio de
5,4% en 1996 y 1997 a un promedio de 8,6% en 1999 y 2000. Ello, a pesar de que en el mismo período
se redujo la fuerza de trabajo. En el último trimestre de 1997, ésta era 1% superior a la de igual
trimestre del año 2000.
La clasificación por niveles de venta permite también acercarse al tema de la productividad. La
gran empresa tiene una participación del 77% en las ventas y 20,4% en el empleo; la Pyme participa
con el 19,6% de las ventas y el 38% del empleo; las micro empresas con el 3,6% de las ventas y el
41% del empleo. Ello lleva a concluir que la microempresa tiene una productividad equivalente al 15%
de la gran empresa, la pequeña 28% y la mediana 46%. Estas diferencias en productividad son mucho
mayores que las que se encuentran en el nivel de remuneraciones. Según García (2002b) en el año 2000
las remuneraciones promedio de la pequeña empresa eran 74,8% y las de las medianas 93,5% de las
equivalentes a las grandes empresas.2 En el período analizado, a pesar de la expulsión de trabajadores
de la Pyme, la productividad de ésta creció menos que la de la gran empresa. También las ventas de la
Pyme crecieron a un ritmo bastante menor (1/3) que las de la gran empresa.

2

48

La comparación de salarios y productividad es deficiente porque la información sobre remuneraciones proviene de una encuesta que
considera a las grandes empresas como aquellas mayores de 50 trabajadores. Es probable por lo tanto que las brechas sean mayores
que las detectadas.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Cuadro 16

PARTICIPACIÓN EN LAS VENTAS POR TAMAÑO DE EMPRESA
(Porcentajes)

Tamaño
Micro
Pequeña
Mediana
PYME
Grande
TOTAL

1994
4,9
13,8
12,1
25,9
69,2
100

1995
4,6
13,2
11,8
25,0
70,4
100

1996
4,6
13,0
11,6
24,6
70,8
100

1997
4,4
12,5
11,2
23,7
71,9
100

Fuente: CORFO, sobre la base de información del SII
Cuadro 17

PARTICIPACIÓN EN LAS VENTAS POR TAMAÑO DE EMPRESA
(Porcentajes)

Tamaño

1994

Micro

1996

1998

1999

2000

4,11

3,72

3,50

3,96

3,69

Pequeña

11,85

10,66

10,56

10,93

10,17

Mediana

10,95

9,97

10,17

10,19

9,46

PYME

22,80

20,63

20,73

21,12

19,63

Grande

73,09

75,65

75,77

74,92

76,68

TOTAL

100

100

100

100

100

Fuente: SII, elaborado por “IG”
Cuadro 18

PRODUCTIVIDAD POR SEGMENTO PRODUCTIVO
(Porcentajes)

Micro
PROMEDIO

Pequeña

Mediana

Pyme

Grande

Total

0,2523

0,48

0,776923

0,5685

1,696923

0,5954

Fuente: García (2002ª)

Para la determinación del tamaño de empresa se usó la siguiente clasificación:
Micro

=

2a5

Pequeña =
Mediana =

50 a 199

Grande

2.

6 a 49
+ de 200

=

La Pyme y el sistema financiero

La relación de la Pyme con el sistema financiero en Chile ha ido creciendo en los últimos años
pero, la falta de financiamiento es percibida como el mayor obstáculo para el desarrollo de la Pyme.
En Chile desde hace ya varios años la cobertura del sistema financiero a las Pymes ha tendido a
aumentar de manera significativa. De hecho, en el período 1995-2000 que se caracteriza por una
relativamente rápida expansión de la economía (6% anual) y del sistema financiero; el crecimiento en
las colocaciones a la pequeñas empresas creció un 9,6% anual y a las medianas empresas -que ya
presentaban mayores niveles de cobertura- en un 7,0% anual.
Así y todo, una encuesta a Pymes de al U de Chile en 1997 detectó que el 42% de las empresas
consideraba que su principal obstáculo era la falta de financiamiento. Un estudio similar (Fundes) para
el año 2001 concluía que las mayores restricciones para el desarrollo de la Pyme eran: la competencia
49

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

desleal, la lentitud de los trámites públicos, el lento crecimiento económico y el pobre acceso y
condiciones del financiamiento. Particular mención tuvieron las garantías exigidas por la banca y el alto
costo del crédito. De hecho, éstas presentan las más altas puntuaciones de todos los obstáculos
identificados.
El mismo estudio de Fundes señala que el 65% de los empresarios Pyme usa como principal
fuente de financiamiento el capital propio, el 17% lo obtiene de bancos y el 11% de proveedores. Estas
proporciones cambian dependiendo de la zona geográfica. En general, en la región metropolitana es
mayor el acceso a la banca y en el resto del país se aprecia un mayor acceso al crédito de proveedores.
Se ratifica también el hecho de que a mayor escala de empresa, mayor es el acceso a todo tipo de
crédito, como también lo hacen aquellas empresas que cuentan con balances y proyecciones financiera.
Al analizar la participación de la Pyme en el sistema financiero, para el período 1994-2000,
también se corroboran las afirmaciones ya hechas. A mayor tamaño de empresa, mayor es su acceso al
crédito. Mientras el 78% de las grandes empresas y el 72% de las medianas accede al crédito, sólo el
39% de las microempresas y el 62% de las pequeñas lo hace. Dichos porcentajes no cambian de
manera significativa en el período analizado, salvo para las micro empresas, que aumenta de 32 a 39%.
Solo este incremento explica el significativo aumento en la cobertura del sistema financiero del total de
empresas que pasa de 37 a 52%.
Al analizar la participación de los distintos tamaños de empresas en las deudas vigentes del
sistema financiero se constata que la microempresa y la gran empresa aumentan su participación entre
1994 y 2000. Las Pymes la mantienen estable en torno al 25% del total. Sin embargo, este promedio
esconde una leve, pero persistente, alza en la participación de la Pyme hasta la crisis económica de
1997-98, cuando empieza a perder participación.
La participación de la Pyme en las deudas vigentes no difiere de manera significativa de la
participación de estas en las ventas totales. Los dos estudios que existen sobre esta última materia
señalan que las Pymes generan entre el 23 y el 25% de las ventas totales en el país y, como se señaló,
reciben el 25% del crédito. La participación de las Pymes en las ventas totales ha ido disminuyendo de
manera continua a favor de la gran empresa desde 1994 al 2000, caída que es más aguda a partir de
1997, lo que es coherente con lo que ocurre con el crédito bancario.
Al contrastar las cifras de participación en las ventas con las de participación en los créditos
vigentes se encuentra una relación inversa a la esperada. Las microempresas que realizan en torno al
4% de las ventas (porcentaje que cae a través del tiempo) aumenta de manera continua su participación
en el crédito, situándose al final del período, en torno al 9% de éste. La pequeña empresa, por su parte,
reduce su participación en las ventas de 13 a 11% y mantiene estable su participación en el crédito en
torno al 13%. Las medianas que también pierden participación en las ventas, situándose en torno al
11% del total, reducen de 12 a 11% su participación en el crédito. O sea, a menor tamaño de empresa,
mayor es la relación entre la participación en el crédito y la participación en las ventas.
Lo anterior puede corroborar lo ya planteado respecto de que el mayor costo de transacción en
relación al crédito otorgado a la pequeña empresa (lo que es efectivo, ya que la microempresa recibe el
33% del número de créditos otorgados, pero el 9% del volumen de los recursos prestados); no
constituye un obstáculo de significancia. Sin embargo, las cifras corroboran que mientras menor es el
tamaño de la empresa, mayor es la exposición al riesgo para el banco. De hecho, al analizar la
participación de los distintos tamaños de empresa en la deuda vencida del sistema financiero, se
comprueba que la microempresa tiene un porcentaje creciente (de 24% en 1994 a 30% en el año 2000),
mientras las pequeñas decrecen en su participación de 37 a 27% en el mismo período. Como ya se
viera, en el mismo período ocurre exactamente lo contrario con la participación de éstas en el crédito
vigente del sistema bancario. La mediana empresa, por su parte, se comporta de acuerdo a lo que se
debiera esperar, incrementa su participación en la deuda vencida (de 9 a 12%) y reduce su participación
en la deuda vigente de 12 a 11%.
50

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Lo anterior es corroborado por la información sobre el porcentaje de deuda vencida respecto de
su deuda total que tienen los distintos tamaños de empresa. Este es mayor y creciente en la
microempresa (5,6% el año 2000), para reducirse a 3,4% en la pequeña empresa, 2% en la mediana y
0,2% en la gran empresa.
Cuadro 19

PARTICIPACIÓN DE LAS EMPRESAS CON DEUDA EN EL SISTEMA FINANCIERO
EN EL TOTAL DE EMPRESAS DE SU MISMO TAMAÑO (1994-2000)
(Porcentajes)

Estrato

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Tramo 0

32,66

35,10

38,32

38,61

34,84

32,51

29,75

Micro

32,03

36,18

41,70

43,79

42,10

40,49

39,43

Pequeña

63,44

65,40

66,53

65,53

63,60

62,31

61,85

Mediana

75,08

77,26

77,55

74,87

73,83

72,47

72,13

Grande

84,14

83,91

84,26

81,22

79,64

78,75

78,32

Total

36,86

52,74

56,75

60,93

55,45

54,09

51,57

Fuente: SBIF, elaborado por “IG”

Cuadro 20

PARTICIPACIÓN DE LAS EMPRESAS CON DEUDA EN EL SISTEMA FINANCIERO
EN EL TOTAL DE EMPRESAS DEL PAÍS (1994-2000)
(Porcentajes)

ESTRATO

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

7,66

10,72

10,06

12,63

8,99

9,45

7,86

20,08

29,50

34,02

35,49

34,30

33,43

32,54

Pequeña

7,31

10,03

10,15

10,23

9,77

9,02

8,98

Mediana

1,21

1,67

1,68

1,71

1,60

1,47

1,47

Tramo 0
Micro

Grande
Total

0,60

0,82

0,83

0,86

0,80

0,73

0,73

36,86

52,74

56,75

60,93

55,45

54,09

51,57

Fuente: SBIF, elaborado por “IG”

Cuadro 21

PARTICIPACIÓN DEUDA VIGENTE DE LOS DISTINTOS TAMAÑOS DE EMPRESA
EN LA DEUDA VIGENTE TOTAL EN EL SISTEMA FINANCIERO (1994-2000)
(Porcentajes)

ESTRATO

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

14,03

14,19

15,41

8,78

7,12

7,69

6,73

7,83

7,75

8,50

9,04

8,92

9,34

9,23

Pequeña

13,38

12,90

14,06

14,20

14,13

13,90

13,95

Mediana

11,75

10,87

11,56

11,64

12,03

11,44

10,74

Grande

53,01

54,29

50,47

56,34

57,80

57,63

59,35

100,00

100,00

100,00

100,00

100,00

100,00

100,00

Tramo 0
Micro

Total Deuda

Fuente: SBIF, elaborado por “IG”

51

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Cuadro 22

PARTICIPACIÓN DEUDA VENCIDA DE LOS DISTINTOS TAMAÑOS DE EMPRESA
SOBRE LA DEUDA TOTAL EN EL SISTEMA FINANCIERO (1994-2000)
(Porcentajes)

ESTRATO

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Tramo 0

11,02

18,81

15,14

13,92

12,27

23,31

24,68

Micro

24,10

29,84

27,48

30,50

22,73

27,28

30,06

Pequeña

36,72

25,59

33,16

25,50

26,90

28,73

27,32
12,20

Mediana

9,08

8,31

11,76

8,95

14,72

13,46

Grande

19,08

17,45

12,46

21,13

23,38

7,22

5,74

100,00

100,00

100,00

100,00

100,00

100,00

100,00

Total Deuda

Fuente: SBIF, elaborado por “IG”
Cuadro 23

PORCENTAJE DE DEUDA VENCIDA EN EL SISTEMA FINANCIERO NACIONAL
DE LOS DISTINTOS ESTRATOS (1994-2000)
(Porcentajes)

ESTRATO

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Tramo 0

0,79

1,17

0,88

1,46

2,56

5,23

6,30

Micro

3,10

3,40

2,88

3,11

3,77

5,03

5,61

Pequeña

2,77

1,75

2,10

1,66

2,82

3,56

3,37

Mediana

0,78

0,67

0,91

0,71

1,81

2,03

1,96

Grande

0,36

0,28

0,22

0,35

0,60

0,22

0,17

Total

1,01

0,88

0,89

0,92

1,48

1,72

1,72

Fuente: SBIF, elaborado por “IG”
Cuadro 24

PARTICIPACIÓN DEUDA VIGENTE POR TRAMO EN LA DEUDA VIGENTE TOTAL Y PARTICIPACIÓN
DEUDORES POR TRAMO SOBRE EL TOTAL DE DEUDORES DEL SISTEMA FINANCIERO (1994-2000)
(Porcentajes)

Estrato

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Tramo 0
Deuda Vigente sobre Total Deuda Vigente

14,03

14,19

15,41

8,78

7,12

7,69

6,73

Deudores sobre Total Deudores

20,77

20,33

17,74

20,73

16,20

17,45

15,23

Microempresas
Deuda Vigente sobre Total Deuda Vigente

7,83

7,75

8,50

9,04

8,92

9,34

9,23

54,48

55,93

59,95

58,25

61,86

61,80

63,09

Deuda Vigente sobre Total Deuda Vigente

13,38

12,90

14,06

14,20

14,13

13,90

13,95

Deudores sobre Total Deudores

19,83

19,02

17,89

16,80

17,61

16,68

17,41

11,75

10,87

11,56

11,64

12,03

11,44

10,74

3,29

3,17

2,96

2,80

2,89

2,72

2,85

53,01

54,29

50,47

56,34

57,80

57,63

59,35

1,63

1,55

1,46

1,42

1,44

1,35

1,42

Deudores sobre Total Deudores
Pequeñas Empresas

Medianas Empresas
Deuda Vigente sobre Total Deuda Vigente
Deudores sobre Total Deudores
Grandes Empresas
Deuda Vigente sobre Total Deuda Vigente
Deudores sobre Total Deudores

Fuente: SBIF, elaborado por “IG”

Existen varias posibles razones para explicar esta aparente contradicción. La primera, es que los
datos de ventas, que provienen del servicio de impuestos internos, estén mas subvalorados para las
micro y pequeñas empresas, que presentan mayores niveles de informalidad, que para las medianas y
grandes. Sin embargo, esta explicación requeriría que los bancos estén informados sobre los reales
52

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

volúmenes de ventas de las microempresas; lo que es incoherente con el argumento de mayor opacidad
en la información de las empresas mas pequeñas.
Una segunda área de razones, con mayor racionalidad económica, es la necesidad que enfrentan
los bancos de expandir las fronteras de sus clientes, hacia los de menor tamaño. Ello como resultado de
la mayor desintermediación financiera que ocurre en las grandes empresas y la continua profundización
del mercado de capitales. En este proceso los bancos podrían preferir a nuevos clientes de menor
tamaño relativo porque su actual cobertura es mucho menor, como también los recursos
comprometidos en cada operación y, por lo tanto, a pesar de tener una mayor morosidad promedio, la
cuantía de recursos involucrados compromete menos al sistema y su diversificación es mayor. Lo
anterior sería especialmente válido si los bancos pueden transferir sus mayores costos de transacción y
riesgo con mayor facilidad a la micro y pequeña empresa que a la mediana.
Si bien no existe información global sobre el costo del crédito por tamaño de empresa, un buen
proxy para ello es la tasa de interés cobrada para distintos tamaños de crédito. En el gráfico se
distinguen tres tamaños de crédito 0-200 UF (hasta U$ 5.000 aproximadamente), desde 200 UF hasta
5.000 UF (hasta U$ 120.000) y mayores a 5.000 UF. Prácticamente todas las microempresas se
endeudan en montos equivalentes a la primera categoría, las pequeñas fluctúan entre la primera y la
segunda categoría, mientras las medianas empresas lo hacen en los montos contemplados en la segunda
categoría o más baratos.
Gráfico 11

TASA DEL CRÉDITO SEGÚN MONTO
(Porcentajes)

Fuente: SBIF (2003)

Puede apreciarse que las tasas promedio pagadas por la micro y pequeña empresa más que
duplican las tasas pagadas por las grandes empresas y son 10 puntos porcentuales superiores a la que
pagan las medianas empresas. Estas diferencias ciertamente más que compensan la mayor exposición al
riesgo de atender a las pequeñas empresas (estas eran 2 puntos porcentuales superior al de la mediana
empresa y 4 puntos superior al de la gran empresa). Pareciera, por lo tanto, que con los actuales niveles
de costo del crédito es atractivo para los bancos atender a las empresas de menor tamaño relativo.
Lo anterior es particularmente cierto en los últimos años analizados (2000-2001), ya que la
brecha de tasas entre distintos tamaños de empresa tiende a crecer. Mientras mayor es el tamaño de la
empresa, más rápido se benefician de las reducciones de costo de los bancos. En el período analizado
caen, de manera significativa, las tasas de interés en venta de instrumentos financieros del Banco
Central. Los pagarés reajustables a 90 días promediaron 7% en 1996/7, subieron a 9% en 1998, para
posteriormente bajar hasta 5,4% el año 2000. En el mismo período también bajaron los índices de
cartera vencida (2,55 a 2,37%); de riesgo (2,08 a 1,9%) y las provisiones requeridas a la banca. Las
53

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

provisiones de cartera sobre las colocaciones totales se reducen de 1,87 a 1,62%. No pareciera, por lo
tanto, existir fundamentos técnicos que expliquen el persistentemente alto costo del crédito que enfrenta
la Pyme y, en particular las empresas más pequeñas, como tampoco la lentitud con que se le transfieren
las reducciones de costo que experimente la banca. Pero sí explica la mayor cobertura (en relación a su
participación en las ventas) que presenta la microempresa.
Esta tendencia a incrementar el margen bruto que se les cobra a la pequeñas empresas, en parte
puede deberse a regulaciones públicas que encarece el costo de los créditos de bajo monto: provisiones
crecientemente exigentes, prohibición de cobrar comisiones, rigidizando la estructura tarifaria de los
bancos, límites a los cobros por cobranza extrajudicial, definición de la tasa máxima convencional que
pueden cobrar los bancos.
Una segunda causal, siempre presente en los casos de cobros excesivos, es la falta de
competencia o transparencia en el mercado bancario. De hecho existen múltiples impedimentos a la
competencia, algunos de ellos también nacen de la autoridad regulatoria. Entre estos últimos destaca los
elevados requerimientos de capital para instalar un banco (son más altos que en Estados Unidos). El
monto (U$ 10 millones) puede ser un impedimento para un banco de nicho cuyo mercado objetivo sea
la Pyme o segmentos de bajos ingresos.
Por otra parte, existen varias deficiencias en el mercado financiero: la información sobre tasas de
interés es poco transparente. Las transferencias electrónicas, ya sea vía cajeros automáticos o entre
bancos, son un monopolio con serias barreras de entrada y discriminación de precios.
Sin embargo, también se aprecian situaciones que pueden inducir cambios en esta situación.
Particularmente importante es la enorme varianza que existe en las tasas de interés que cobran los
distintos bancos para el mismo tamaño de crédito. Por ejemplo, en el tramo de 0-200 UF para
operaciones reajustables de más de 90 días, que son las que reciben las empresas mas pequeñas, las
diferencias entre bancos fluctúa entre 20 y 40%. Incluso para pequeños rangos de diferencia en el
volumen del crédito, 150 a 200 UF por ejemplo, los rangos son de 20 a 33%. La disposición y
capacidad para cambiarse de banco que tenga la Pyme puede tener un gran efecto en reducir sus costos
de financiamiento.
A la mayor competencia que conllevaría la mayor movilidad de los clientes Pyme se suma la
mayor necesidad que tiene la banca de ellos. Esto por la ya alta cobertura del sistema financiero
respecto de sus clientes tradicionales (grandes empresas y consumidores de altos ingresos), reforzado
por la creciente desintermediación financiera que ha ocurrido con las grandes empresas. Estas
crecientemente recurren a los inversionistas institucionales (Compañías de Seguro y Fondos de
Pensiones) que disponen de recursos equivalentes al 86% de los del sistema bancario. Lo anterior ha
sido reforzado por recientes reformas al mercado de capitales que facilita y abarata (al haberse
eliminado los tributos a las transacciones) las emisiones de bonos de corto plazo y amplía las
oportunidades de los inversionistas institucionales para invertir en ellos.
Por lo tanto, tanto factores de demanda como de oferta han permitido incrementar la cobertura
bancaria de la Pyme a lo largo de la década de los noventas en Chile. El potencial de expansión de la
banca en la micro y la pequeña empresa en Chile es todavía de gran significancia, alrededor de la mitad
de estas empresas aun no están siendo atendidas. De allí que se perciba un creciente interés por atender
a este sector, de hecho por primera vez empieza a desarrollarse la banca de nicho especializada en este
sector.

54

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

3.

N° 147

Percepción de la Pyme sobre la banca

Con el propósito de conocer la viabilidad de implementar reformas que faciliten el acceso de la
Pyme al sistema financiero, desde la perspectiva de los usuarios, se realizó una encuesta en noviembre
del año 2002. Esta lleva a las siguientes conclusiones:

3.1 Los usuarios Pyme aprecian, pero piden más de su Banco
Al igual que en otros estudios ya mencionados, se comprueba la falta de acceso a ciertos
servicios de la Banca. A pesar de que el 81% de los empresarios Pyme tiene cuenta corriente, el 67,9%
financia sus inversiones con capital propio, el 13,3% lo hace con proveedores y sólo el 12,6% con la
banca. Ello ocurre a pesar de que el 71,5% recurre a la banca cuando requiere crédito y el 32% ha
tenido línea de crédito de largo plazo.
Cuadro 25

PRINCIPAL FUENTE FINANCIAMIENTO OPERACIONES EMPRESA
(Porcentaje)
Capital del
dueño
empresa
1º
2º

Crédito
de proveedores

67,9
22,0

13,3
16,7

Crédito
de bancos
comerciales
12,6
24,9

Crédito
personal
al dueño

Capital
pequeños
inversionistas

2,7
8,0

Capital
de
riesgo

1,9
1,7

1,0
1,0

Crédito del
estado para
apoyo de la
empresa
0,7
1,2

Crédito
No sabe
instituciones
no
no financieras responde
0,0
3,6

0,0
2,2

Fuente: García (2003a)

Así y todo los usuarios Pymes muestran un alto nivel de satisfacción con el servicio que le
entrega la banca (alrededor del 70% lo estima bueno). La valoración es notoriamente mas positiva en
el trato al cliente que en los servicios que ofrece el Banco. Los mayores reclamos a la banca se refieren
a su lentitud (32,4%), la falta de apoyo en el diseño de proyectos (31,9%) y el alto costo del crédito
(27,1%).
Cuadro 26

EVALUACIÓN SERVICIO DEL BANCO O INSTITUCIÓN FINANCIERA
CON QUE OPERA MÁS FRECUENTEMENTE LA EMPRESA
(Porcentajes)

57,7
25,0
11,0

Bueno
Regular
Malo

Fuente: García (2003a)
Cuadro 27

EVALUACIÓN ASPECTOS RELACIONADOS AL SERVICIO QUE ENTREGA EL BANCO
O INSTITUCIÓN FINANCIERA CON QUE OPERA MÁS FRECUENTEMENTE LA EMPRESA
(Porcentaje)
Ubicación Trato a Disponibilidad Entrega
Sucursales Clientes
Ejecutivos
Informació
n

Positiva
Negativa

86,5
7,7

80,7
11,6

75,6
15,9

74,9
15,5

Cantidad Servicio de Rapidez Convenienci
personal
atención
para
a de los
para
telefónica
resolver
Créditos
atender
problemas

61,6
29,2

59,4
22,7

59,2
32,4

52,4
27,1

Funcion
amiento
sitio en
Internet

45,9
5,1

Apoyo
diseño
financiero
proyectos

26,3
31,9

Fuente: García (2003a)

La principal demanda Pyme hacia el sistema financiero es que los Bancos conozcan a sus
clientes. Esto es, que los atiendan de acuerdo a su realidad y que se premie a los buenos clientes con
mayores facilidades en términos de costo y acceso al crédito. La demanda porque se conozca a sus
55

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

clientes se relaciona con la esperanza de que el banco reaccione rápido, sea flexible y tenga productos a
la medida del empresario. Además, a la Pyme le gustaría recibir asesoría de su banco para emprender
nuevos negocios.
Ello implícitamente señala la muy buena disposición que tiene la Pyme a que los bancos mejoren
sus sistemas de información, con la colaboración de la Pyme. Ello, sin duda, facilita la utilización de
instrumentos tipo credit scoring o relationship loans. El empresario acepta que el banco discrimine
entre los clientes Pymes según el riesgo que ellos implican. Esto, por supuesto, si la discriminación no
sólo implica castigar a los malos deudores sino también premiar a los que cumplen. El conocer a los
clientes es un atributo muy importante para la Pyme y una necesidad para la Banca. Ello también
permite lograr lo que tanto los bancos, como los empresarios pymes desean: bancos confiables,
seguros.
Para completar este análisis convendría encuestar empresas Pyme para conocer qué información
está disponible, su confiabilidad y la disposición del empresario a compartirla con el banco o un asesor
financiero.

3.2 Existen condiciones para contar con instrumentos que
reduzcan el riesgo de crédito de la Pyme
No sólo existe buena disposición de los empresarios para que el banco conozca mejor su
situación, sino también, la mayoría de las Pymes tienen historia como para alimentar los sistemas de
información de la banca. El 14,2% de las empresas tienen menos de dos años, el 20,8% tienen entre 3 y
6 años, el 13,6% entre 7 y 10 años y el 51% mas de 10 años. O sea, la gran mayoría ha superado el
período de mayor mortandad en la vida de una empresa.
Cuadro 28

EVOLUCIÓN HASTA 2001 DE LAS 67.310 EMPRESAS CREADAS EN CHILE DESDE 1996
(Cifras porcentuales)

Inactiva
Micro
Pequeña
Mediana
Grande
Nace
Total

Inactiva
35,40
14,70
10,56
6,00
3,30
34,88
27,13

Micro
14,69
40,75
21,68
8,17
5,01
53,73
36,89

Pequeña
3,41
4,02
39,22
21,59
6,72
9,72
8,52

Mediana
0,55
0,18
4,60
37,24
12,09
1,24
1,40

Grande
0,27
0,04
0,61
10,68
59,61
0,43
0,67

Muere
45,61
40,31
23,33
16,21
13,26
0,00
25,40

Total
100
100
100
100
100
100
100

Fuente: Investigación de Gustavo Crespi sobre la base de información del SII El Mercurio - Agosto 13, 2003.

Al respecto, es importante recordar que en Chile no existen apoyos públicos de importancia para
la Pyme que pudieran alargar de manera artificial la vida de estas empresas. De hecho, en el año 2000
los dos principales programas de apoyo a la Pyme sumaron U$ 24 millones, con 6.500 beneficiarios en
el Fondo de Asistencia Técnica (FAT) y 3.600 en los Proyectos Asociativos de Fomento (Profos).
Téngase presente que en ese año había 93.842 pequeñas y 13.159 medianas empresas en Chile. Por lo
tanto, alrededor del 10% de las Pymes reciben algún tipo de apoyo fiscal.

56

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Cuadro 29

SERVICIOS FINANCIEROS QUE OBTIENE DEL BANCO
PARA FINANZAS PERSONALES Y DE LA EMPRESA
(Porcentajes)
Cuenta
Corriente
Bancaria
Personas
Empresas

Tarjeta
Débito
(Red
Compra)

Línea
Crédito
C/P

Línea
Crédito
L/P

77,8
83,1

37,7
18,6

40,8
44,9

25,4
31,6

Crédito
Garantía
Tarjeta
para
Hipotecaria
de
Vehículo
Crédito
s
10,9
9,9

16,4
17,1

53,9
21,7

Crédito
Consum
o
28,5
19,3

Crédito
Hipotecario

28,5
14,7

Leasin
g

4,6
6,8

Factorin
g

1,7
7,7

Fuente: García (2003a)

Por otra parte, la mayoría (80%) de las empresas tiene cuenta corriente bancaria. La mitad del
total de empresas tiene su cuenta corriente hace más de 6 años. De ellos, el 64% tiene cuentas
diferenciadas para la empresa y personal. Aunque estas cifras varían de banco a banco y aquellos que
tienen una mayor relación con la Pyme tienen clientes más nuevos que el resto, todos tienen una alta
proporción de su clientela con una larga historia bancaria. Los servicios bancarios más frecuentemente
utilizados son la cuenta corriente (83,1%) y el crédito de corto plazo (44,9%). Sin embargo, un
porcentaje no despreciable (31,6%) accede a créditos de largo plazo.
Conociendo estas cifras se aprecia con claridad que la información disponible debiera permitir
contar con sistemas de información que permitan incrementar el 12,6% de participación que tiene la
banca en el financiamiento de las inversiones de la Pyme con adecuados niveles de riesgo para ella y,
deseablemente, mejores tasas para sus clientes.

3.3 Existen condiciones para ampliar la gama de servicios que
ofrece la banca: reduciendo sus costos y exposición al
riesgo
La gran mayoría de los empresarios Pyme no sólo acepta la posibilidad de que su banco ofrezca
otros servicios, además del financiero, sino lo demanda. El 65% quiere que el banco le dé asesoría en
inversiones. Donde las áreas preferidas son: asesoría en proyectos, en estrategia comercial y en análisis
financiero. Adicionalmente aceptan, en orden decreciente de importancia, la participación en seguros
(34%), previsión (29%) y salud (28%).
Cuadro 30

ÁREAS DE LA EMPRESA QUE REQUERIRÍAN DE ASESORÍA
DE UN BANCO ESPECIALISTA EN PYMES
(Porcentajes)

Total

Asesoría
en
Inversiones
59,7

Cotizaciones
Previsionales
(AFP)
8,9

Seguros
Generales
5,6

Cotizaciones
en Salud
(Isapres)
4,6

Ninguna

21,0

No sabe no
responde
0,2

Fuente: García (2003 a)

Esta información da importantes luces respecto de cómo flexibilizar los marcos regulatorios para
permitir que los bancos ofrezcan servicios adicionales. La asesoría en inversiones desarrollada por
filiales del banco, en general, no constituye un problema para los actuales marcos regulatorios. La venta
de seguros también ya es permitida en la mayoría de los países de la región, aunque en muchas
ocasiones con restricciones. Estas dos actividades permitirían avanzar en la consecución de los frutos
de los conglomerados financieros sin generar mayores dificultades desde el punto de vista regulatorio.
El factoraje, un servicio que ya ofrece la banca, es un instrumento importante, pero insuficiente.
Sólo el 30% de las ventas de la Pyme se hacen a mayoristas, todo el resto directamente al público.
57

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Además, el 61% de las ventas totales se hace al contado. Por lo tanto, es un instrumento con cobertura
potencial limitada.
Cuadro 31

VENTAS DE LAS EMPRESAS SEGÚN CANAL
(Porcentaje)

Venta directa a
público
70,0

Total

Venta a
mayoristas
30,0

Exportaciones
0,0
Fuente: García (2003a)
Cuadro 32

VENTAS DE LAS EMPRESAS SEGÚN PLAZO
(Porcentaje)

Total

Al Contado
61,0

A Plazo
39,0

Fuente: García (2003a)

El asset based finance ofrece mayores oportunidades de expansión. La expectativa de la Pyme
es que al menos la mitad de sus recursos para inversión provengan de créditos bancarios, ello implicaría
triplicar los actuales niveles. Las principales razones para invertir son la compra de maquinarias y
herramientas (15,4%), infraestructura (9,5%) e insumos (8,6%), todas áreas donde este tipo de
financiamiento puede realizarse. El monto promedio de la inversión, por otra parte. es de $24 millones
(U$ 34.000), monto perfectamente compatible con los costos administrativos de este tipo de operación.
Cuadro 33

ÁREAS EN LAS QUE LA EMPRESA HA CONSIDERADO INVERTIR EN LOS PRÓXIMOS MESES
(Porcentaje)

Maquinarias,
herramientas

Total

15,4

Infraestructura,
ampliación
9,5

Insumos,
materias
primas
8,6

Ampliación
locales,
nuevas
sucursales
5,6

Ampliación
del
rubro
5,3

Bs. inmuebles,
propiedades,
terrenos
5,0

Ninguna

34,1

Fuente: García (2003a)

Existe, por lo tanto, una buena oportunidad para desarrollar el esquema de conocimiento del
cliente a través de los servicios relacionados (relationship loans), para reducir riesgos y, de paso,
reducir los costos para la banca, ya que comparte sus costos fijos y comerciales con otros servicios.
A esta oportunidad de reducción de costos y mayor conocimiento del cliente se potencia con las
tecnologías de la información (menores costos de transacción en el área comercial y en el área de
crédito). El uso de internet como modalidad de acceso a la relación con la banca tiene una buena
recepción. Sólo el 25,4% manifestó poca o ninguna confianza en ella. Aunque hay un 24,4% que
requiere mas información para opinar. El 54% de las pymes ya hace traspaso de fondos por internet y el
62,6% paga cuentas a través de ella.
Cuadro 34

CONFIANZA EN INTERNET COMO MEDIO PARA ACCEDER PRODUCTOS Y SERVICIOS QUE
OFRECEN LOS BANCOS E INSTITUCIONES FINANCIERAS
(Porcentaje)

Mucha
confianza
Total

Alguna
confianza

21,3

26,8

Poca o
ninguna
confianza
25,4

No tiene
suficiente
información
24,4

No sabe no
responde
2,2

Fuente: García (2003a)

58

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Cuadro 35

FRECUENCIA REALIZA TRÁMITES POR INTERNET
(Porcentaje)

Siempre
A veces
Nunca
No tiene Internet

Consulta de
Saldos en
Cta. Cte.
29,2
14,3
33,3
21,5

Traspaso de
Fondos

Búsqueda de
Información
sobre Pymes
8,5
17,6
50,0
22,0

10,1
11,8
54,3
22,0

Pago de
Cuentas
4,6
9,4
62,6
22,0

Fuente: García (2003a)

Ello se complementa con el rol de proveedores de información que pueden tener las asociaciones
gremiales de la Pyme. Si bien éstas presentan como clara desventaja el que sólo agrupan al 15,5% del
total, tienen un gran potencial ya que el 73,4% de la Pyme está dispuesta a que éstas jueguen un rol de
recomendación frente a la Banca.
Cuadro 36

DISPONIBILIDAD A SER RECOMENDADO ANTE LOS BANCOS
POR ORGANIZACIONES QUE REPRESENTAN A LA PYME
(Porcentajes)

Sí
Total

73,4

No
21,3

No sabe
no
responde
5,3

Fuente: García (2003a)

59

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

VI. Conclusiones y
recomendaciones

El análisis previo conduce claramente a la conclusión de que el
sector financiero puede y debe jugar un crucial rol en la consecución
del objetivo de crecimiento con equidad. Ello, además, puede lograrse
a través de instrumentos de mercado que estimulen simultáneamente
ambas variables.
Se constató que América Latina presenta un claro rezago en
materia de competitividad y productividad, lo que indudablemente
deteriora sus perspectivas de crecimiento en el contexto de una
economía globalizada. Dicho rezago competitivo tiene múltiples
causas, pero, según la percepción de los empresarios, el principal
obstáculo para el desarrollo empresarial es el escaso acceso al
financiamiento. Este obstáculo más que duplica en importancia relativa
al que lo sigue (impuestos y regulaciones) y es seis veces más
importante que otras variables (inflación, tipo de cambio,
infraestructura, delincuencia, corrupción) que tradicionalmente se han
considerado cruciales.
El sistema financiero latinoamericano, a su vez, presenta un
claro rezago competitivo. Todos los países analizados –con la sola
excepción de Chile– se sitúan en las últimas posiciones del ranking
internacional. Una clara desventaja relativa del sistema financiero
latinoamericano es su falta de profundidad, como también su limitado
número de instrumentos. Estas características, a la vez, son importantes
barreras para que accedan las pequeñas empresas al endeudamiento, lo
que a su vez deteriora la equidad distributiva.

61

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

Se ha descubierto una relación negativa y estadísticamente significativa entre profundidad del
sistema financiero y distribución del ingreso.
Se concluye, por lo tanto, que la falta de acceso de las pequeñas empresas al sistema financiero es
un importante obstáculo para avanzar en crecimiento y en equidad. Ello, por la importante contribución
que estas empresas hacen al Producto Regional (en torno a un tercio) y porque en ellas labora el 70% de
los pobres de América Latina.
Se constató también que en los últimos años América Latina ha hecho un importante esfuerzo de
modernización de sus sectores financieros, aumentando su competencia al reducir las barreras de
entrada (especialmente para bancos extranjeros), mejorando la regulación, eliminando distorsiones
(tasas máximas, subsidios o asignaciones forzosas y reducciones en la política de reservas técnicas). Ello
ha permitido –especialmente en los países que muestran mayores avances- aumentar significativamente
la cobertura social y productiva del sistema financiero. No obstante, existe actualmente un importante
desajuste entre la demanda y la oferta de financiamiento a las Pymes, el cual tuvo una tendencia a la
baja en la primera mitad de los años noventa cuando la mayoría de los países experimentaron un auge
en el crédito al sector privado acompañando reformas de liberalización de sus sectores financieros y un
crecimiento macroeconómico sostenido en la mayoría.
Se concluye que el acceso al crédito de las Pymes varía de un país a otro en la región, pero en
general las condiciones de acceso al crédito para las Pymes son poco competitivas internacionalmente
en todos los países de la región, caracterizándose la oferta de crédito por altas tasas, plazos cortos y
exigencias elevadas de garantías, lo cual, en teoría, se justificaría por la morosidad del sector. Sin
embargo, la percepción de riesgo de la banca serías mayor a la que se podría justificar por la morosidad
del sector.
Entre los obstáculos para acceder al financiamiento de las Pymes desde el punto de vista de la
demanda se encuentran el alto costo del crédito, la falta de confianza de los bancos respecto de los
proyectos, el exceso de burocracia de los intermediarios financieros, y la petición de excesivas garantías.
Nuestra propuesta es avanzar en una segunda generación de reformas que tenga como explícito
propósito seguir profundizando el sistema financiero e integrar a los grupos de menores recursos en él.
Entre las acciones públicas mejor probadas para lograr este propósito se pueden mencionar:
• Modificar los marcos regulatorios.
• Inyectar liquidez en la banca privada para atender a la Pyme, el Estado opera como banca
de segundo piso.
• Crear una central de garantías que permita una mayor movilidad de los clientes Pyme
entre bancos –estimulando así la competencia en este mercado–.
• Apoyar la creación de un sistema de información que alimente los métodos de credit
scoring que utilizan los bancos privados y/o crear una central de riesgo que provea
información sobre deudas comerciales y con las instituciones financieras supervisadas de
los empresarios Pyme.

1.

Cambios en el ámbito regulatorio

Las pequeñas empresas en la actualidad están siendo atendidas por la banca tradicional y por
instituciones no bancarias (ONG, Cooperativas de Ahorro y Crédito o similares). En general, no existen
bancos de nicho y aquellas instituciones no bancarias que atienden a la pequeña empresa no cuentan con
adecuados marcos regulatorios, lo que limita su disponibilidad de recursos y aumenta su nivel de riesgo.
Parece conveniente, por lo tanto, que los marcos regulatorios den mejor cuenta de esta situación.
62

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Para hacer viable la existencia y, por ende, regulación de bancos nichos para la Pyme o de las
actuales ONG, en general, es necesario reducir los requerimientos de capital mínimo para que operen.
En general, a los bancos en América Latina se les exige un capital mínimo de entre $5 y 10 millones de
dólares. Pareciera que con un capital mínimo de no más de U$ 1 millón (que es la exigencia en EEUU)
sería posible permitir la existencia de Bancos de nicho o de ONG financieras y supervisadas. Ello
permitiría aumentar la competencia en este sector, introduciendo una mayor igualdad de condiciones
entre los oferentes de crédito (al permitirles tomar depósitos) y mayores oportunidades para los
pequeños empresarios. Esto le sumaría profundidad a los sistemas financieros de la Región y extendería
su cobertura a empresas y personas de menores recursos.
La reducción en los requerimientos de capital mínimo no debiera implicar, sin embargo, alterar
las exigencias de la razón capital/riesgo de los activos. Incluso más, parece recomendable que esta razón
sea superior para las instituciones financieras no tradicionales, ya que en general ellas enfrentan mayor
riesgo por su menor diversificación (operan en ámbitos limitados del territorio con una cartera de
clientes de similares características). Como también porque, hasta el momento, la mayoría de estas
instituciones son de propiedad de organizaciones sin fines de lucro (al menos parcialmente) y por ende
sus directorios tienen objetivos distintos o adicionales al de la rentabilidad, lo que aumenta su
disposición a asumir riesgo.
En la mayoría de los casos también se requerirá disminuir los requerimientos de información
sobre la empresa que actualmente se les exige a los bancos, sobretodo si se quiere impulsar el uso de
metodologías de credit scoring u otras no tradicionales en la banca (uso de garantías grupales).
Diversos estudios han demostrado, ver Westley (2001), que la supervisión de estas nuevas
instituciones financieras debiese recaer en la misma autoridad que hoy fiscaliza al sistema bancario. Sin
duda sería mas caro crear una nueva institución que forzosamente tendría que duplicar muchos de los
sistemas que ya dispone la autoridad regulatoria. Para impedir que esta nueva tarea ponga en peligro la
eficacia que se requiere para fiscalizar al actual sistema financiero, podría cobrarse el costo de la
regulación a las propias empresas demandantes de crédito. El estudio de Christen y Rosenberg (2000)
demuestra que esto puede tener un costo adicional de tres a cuatro puntos en la tasa de interés, lo que es
probablemente muy inferior a los beneficios de formalizar los sistemas de crédito a la pequeña empresa.

2.

Modificaciones legales para ampliar el acceso de la pequeña
empresa al crédito

Como ya se señalara a la pequeña empresa normalmente se le exigen más garantías reales y de un
abanico de posibilidades mas restringido. En muchos países de la Región la ley limita el tipo de bienes
que se pueden utilizar como garantía. Junto con ampliar y flexibilizar el tipo de bienes que se puede
utilizar como garantía, sería conveniente contar con un registro central de garantías que le de mayor
certeza al sistema financiero. Si este registro, además de contar con información sobre los bienes dados
en garantía (para reducir riesgo), centralizara las garantías, podría permitir una mayor movilidad de los
clientes entre instituciones financieras, aumentando la competencia entre ellas. En los estudios de países
se constataron enormes diferencias en las tasas de interés pagadas por el mismo estrato de clientes en
diferentes bancos. Más competencia y transparencia tendería a aplanar hacia abajo estas tasas en
beneficio de la pequeña empresa.

63

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

En paralelo se deberá, además, mejorar la capacidad del acreedor de ejecutar las garantías si fuese
necesario. En la actualidad la ley no sólo limita el tipo de garantías que se puede utilizar, también lo
hace la dificultad que enfrenta el banco para tomar posesión de las garantías (especialmente de las
inmuebles, que constituyen mas de un tercio del capital de la pequeña empresa) y posteriormente para
liquidarlas
(o ejecutar la sentencia judicial). Ello también constituye un desincentivo para que el banco tome
garantías inmuebles aunque la ley se lo permita.

3.

Mejorar los sistemas de información crediticia

La mayoría de los países de la Región cuentan en la actualidad con sistemas, muchas veces
imperfectos, de registros de deudores. Estos son claves para reducir el riesgo de los bancos y para
disciplinar a los que recién se incorporan al sistema financiero. El desafío en este terreno es asegurar la
máxima cobertura y transparencia (accesibilidad) en estos sistemas de información, para que comprenda
todas las posibles fuentes de endeudamiento y todos los eventuales acreedores puedan consultarlo. La
disponibilidad de información ha demostrado ser importante para las decisiones de crédito. La
información fidedigna tiene un poder predictivo mayor sobre el desempeño de las empresas que la
información de sus estados financieros. Los prestamistas que cuentan con mayor información pueden
proveer mejores servicios financieros a los prestatarios. Como se vio, en aquellos países en que la
información crediticia está más desarrollada, las empresas enfrentan menos limitaciones en su
crecimiento.

64

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

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Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

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DC.

66

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Anexo

67

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

Anexo Metodológico
1.

Metodología para cálculo de indicadores de competitividad
del Instituto para la Administración del Desarrollo de Suiza
(IMD)

El Anuario de Competitividad Mundial del IMD (ACM), analiza y compara desde 1989 la
habilidad de las naciones para proveer un ambiente que permita la competitividad de las empresas de
modo sustentable. Cubre una muestra de 49 países, incluyendo a 30 miembros de la OECD y 19
economías emergentes y recientemente industrializadas. La calificación general se obtiene como
resultado del análisis de cuatro aspectos fundamentales de la economía de cada país (factores de
competitividad). Cada uno de esos factores ha sido dividido en 5 sub-factores que destacan diferentes
facetas de la competitividad. A su vez, cada uno de esos sub-factores están divididos en categorías que
definen diferentes temas de manera más explícita. En total son 314 criterios los criterios utilizados para
el análisis y comparación agrupados según el cuadro 1.
Cuadro 1

FACTORES DE COMPETITIVIDAD SEGÚN EL IMD
Desempeño Económico (74 criterios)
Evaluación macroeconómica de la economía
doméstica
•
•
•
•
•

Economía Doméstica
Comercio Internacional
Inversión Extranjera
Empleo
Precios

Eficiencia Gubernamental (84 criterios)
Grado en que las políticas del gobierno
incentivan la competitividad
• Finanzas Públicas
• Política Fiscal
• Marco Institucional
• Legislación Empresarial
• Educación

Eficiencia Empresarial (66 criterios)
Grado en el cual las empresas se están
desenvolviendo de modo innovativo, rentable y
responsable
• Productividad
• Mercado del Trabajo
• Mercado Financiero
• Prácticas Empresariales
• Impacto de la Globalización

Infraestructura (90 criterios)
Grado en el cual los recursos básicos,
tecnológicos, científicos y humanos satisfacen
los requerimientos de las empresas
• Infraestructura Básica
• Infraestructura Tecnológica
• Infraestructura Científica
• Salud y Medio Ambiente
• Sistema de Valores
Fuente: IMD, 2002

El ACM utiliza de datos cuantitativos y cualitativos para medir distintas variables. Los
indicadores estadísticos son recopilados de organizaciones nacionales, internacionales y regionales,
instituciones privadas y de una red de 36 socios alrededor del mundo. Las estadísticas incluyen 128
criterios utilizados para determinar dos tercios del ranking total y 71 criterios presentados como
información complementaria, pero que no es usada en el cálculo de los rankings. Los restantes 115
criterios, que determinan el tercio restante del ranking total, se obtienen de la Encuesta a Ejecutivos.
Estas encuestas son enviadas a ejecutivos (3.532 durante el 2002) de todos los sectores empresariales y
sólo incluyen preguntas acerca del país en donde el ejecutivo trabaja o ha residido en los últimos años.
Las encuestas son diseñadas de manera de cuantificar temas que no son fácilmente medibles, como son
69

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

las prácticas gerenciales, relaciones laborales, corrupción, calidad de vida, etc. La escala de las
respuestas va de 1 a 6, indicando este último valor la mejor percepción sobre el tema consultado. Se
calcula el promedio para cada país, y luego, la escala es transformada de 1-6 a 0-10. Por último, se
calculan los valores estandarizados.

2.

Reporte de competitividad global del World Economic Forum

El Reporte de Competitividad Global fue creado en 1979 y, desde entonces, desarrolla dos
enfoques diferentes, pero complementarios, para medir la competitividad de los países: el Índice de
Crecimiento de la Competitividad (ICC) y el Índice de Competitividad Microeconómica (ICM). El
reporte utiliza diferentes tipos de datos para medir de manera cuantitativa y cualitativa distintos temas.
Los datos incluyen indicadores estadísticos recopilados de organizaciones nacionales, internacionales y
regionales, instituciones privadas y de una red de socios alrededor del mundo. Además, se recopilan
datos de la Encuesta a Ejecutivos que realiza el Foro Económico Mundial anualmente y que el año
2002 se realizó a 4700 altos ejecutivos de los 80 países que analiza el reporte. Las encuestas son
diseñadas de manera de cuantificar temas que no son fácilmente medibles como son las prácticas
gerenciales, relaciones laborales, corrupción, calidad de vida, etc. La escala de las respuestas va de 1 a 7,
indicando este último valor la mejor percepción sobre el tema consultado. Por su parte, las estadísticas
son convertidas a una escala 1-7 para poder agrupar dichos datos con la información recolectada de las
encuestas

3.

Índice de crecimiento de la competitividad

El índice de crecimiento de la competitividad mide la capacidad de una economía para lograr un
crecimiento sostenido en el mediano plazo (5 años), controlando por el actual nivel de desarrollo. los
factores que explican este índice son fundamentalmente de tipo macroeconómico. el índice vincula el
crecimiento del PIB per cápita a estos factores y, a su vez, hace predicciones respecto de la habilidad de
un país para aumentar su ingreso per cápita en el tiempo.
A diferencia de los reportes del año 2000 y anteriores que focalizaban el ICC en la creatividad
económica (innovación económica y transferencia efectiva de tecnología), aspectos financieros (en
particular, la eficiencia del sistema financiero) y la internacionalización (nivel de integración comercial
y financieros de la economía con el resto del mundo), desde el año 2001 se consideran tres tipos de
variables fundamentales para el crecimiento económico de mediano y largo plazo:
• Tecnología
• Instituciones públicas
• Entorno macroeconómico

4.

Índice de competitividad microeconómica (ICM)

El Índice de competitividad microeconómica del WEF evalúa las condiciones que definen el
nivel actual de productividad. Este índice, examina las bases microeconómicas del PIB per cápita de los
distintos países. Es una medida agregada de la competitividad a nivel microeconómico que muestra si
un país está creciendo sobre o bajo su potencial en el corto y mediano plazo. El ICM proporciona una
visión respecto del grado de sustentabilidad del PIB per cápita actual en el largo plazo.
Se acepta que políticas macroeconómicas adecuadas, un sistema legal eficiente y la solidez de las
instituciones contribuyen fuertemente al enriquecimiento de la economía. Sin embargo, tales factores
son necesarios, pero no suficientes, pues generan la oportunidad para crear riqueza, pero no crean la
70

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

riqueza por sí mismos. La riqueza, hoy en día, es creada a nivel microeconómico y depende de la
habilidad de las firmas para crear bienes y servicios de valor, usando procesos eficientes. Como se
explicó anteriormente, la productividad nacional está determinada en última instancia por la
productividad de las empresas de un país. Un país no puede ser competitivo a menos que las empresas
que operan en él también lo sean. La prosperidad se basa en mejorar las capacidades de un país a nivel
microeconómico, cuyas bases se encuentran en dos áreas que están claramente interconectadas: el grado
de sofisticación con el que las empresas de un país compiten y la calidad microeconómica del entorno
de negocios. La evidencia empírica indica que los factores microeconómicos explican el 81% de la
diferencia en el nivel del PIB per cápita entre los países. Es por ello que para sostener aumentos de
productividad, las empresas deben transformar la forma en que compiten, desde ventajas comparativas
(bajo costo de mano de obra o recursos naturales) a ventajas competitivas (productos y procesos únicos).
Las que fueron fortalezas en las primeras etapas del desarrollo serán debilidades en las etapas
posteriores. La etapa de desarrollo en que se encuentra un país determinará los desafíos que debe
enfrentar.
El ICM se construye a partir de mediciones de la competitividad micro, basadas principalmente
en la Encuesta a Ejecutivos realizada por el Foro Económico Mundial. Utiliza como variable de
productividad el PIB per cápita ajustado al poder de compra de paridad. Las variables se agrupan de
acuerdo a dos criterios, con ponderación de 0,37 y 0,63 respectivamente3: el grado de sofisticación de
las compañías (0,37) y la calidad del ambiente de negocio de la economía (0,63)
Las variables incluidas en el grado de sofisticación de la operación y estrategia de las
compañías, incluye entre otras, a variables como: la sofisticación del proceso de producción, la
capacitación del personal, la capacidad para innovar y el gasto en ID. Por su parte, la calidad del
ambiente de negocio de la economía incluye componentes relacionados con las condiciones de los
factores de producción y factores de demanda: infraestructura física, administración tecnológica y
ciencia y tecnología. Entre los factores considerados en infraestructura física se debe mencionar la
calidad de la infraestructura total, de la infraestructura ferroviaria, portuaria, del transporte aéreo, del
abastecimiento de electricidad y de la infraestructura telefónica. Entre los factores considerados en
ciencia y tecnología se incluye a cuatro indicadores del mercado financiero: sofisticación del mercado
financiero, disponibilidad de capital de riesgo, acceso fácil a préstamos, y acceso al mercado accionario
local.

5.

Índice de libertad económica de la fundación Heritage

El índice de libertad económica elaborado por Heritage Foundation realiza, desde 1995, una
medición empírica y sistemática del nivel de libertad económica de los países del mundo, definiendo
libertad económica como: “la ausencia de coerción o restricción gubernamental sobre la producción, la
distribución o el consumo de bienes y servicios más allá de lo necesario para que los ciudadanos
protejan y mantengan la libertad en sí misma”.
Para evaluar la libertad económica y calificar a cada uno de los 161 países que incluye el índice,
se analizan 50 variables independientes que se subdividen en 10 categorías o factores de libertad
económica, tales como política comercial, carga impositiva, intervención del gobierno en la economía,
política monetaria, flujos de capital e inversión extranjera, actividad bancaria y financiera, salarios y
precios, derechos de propiedad y regulaciones.
El factor de actividad bancaria y financiera evalúa la relativa apertura del sistema financiero y
bancario de un país. Se califica este factor mediante la determinación de la apertura del sistema bancario
y financiero de un país: específicamente, se evalúa si los bancos extranjeros y las firmas que
3

La ponderación para los dos subíndices está determinado por los coeficientes de una regresión múltiple entre el PIB per cápita y los
subíndices.

71

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

suministran servicios financieros pueden operar libremente, qué dificultad existe para abrir bancos
locales y otras firmas que suministran servicios financieros, en qué medida está regulado el sistema
financiero, la presencia de bancos estatales, si el gobierno ejerce influencia sobre la asignación de los
créditos y si los bancos son libres de proveer seguros a sus clientes e invertir en valores y viceversa. Así,
se consideran las siguientes variables dentro de este factor: posesión de bancos por parte del gobierno,
restricciones a la capacidad de los bancos extranjeros para abrir sucursales y filiales, influencia
gubernamental sobre la asignación de créditos, regulaciones gubernamentales y libertad para ofrecer
todo tipo de servicios financieros, valores y pólizas de seguro.

6.

Algunos indicadores de competitividad del sector bancario
ACTIVOS DEL SECTOR BANCARIO

SERVICIOS BANCARIOS AMPLIAMENTE
DESARROLLADOS EN EL PAÍS

(Porcentaje PIB)
2000

150
100
50

12,0
166
152
139 131

10,0
126
116106
98

8,9 8,8 8,7 8,7 8,3

8,2 8,1 8,0

8,0
90 87 85 82 80
72

55 52

6,0
33 32 28

7,7

6,7 6,2

5,9 5,9 5,6 5,5
4,4

4,0
2,0

Irlanda
Al emania
Japón
G Bretaña
Francia
España
Corea
Chile
Italia
Canadá
N Zelanda
E.E.U.U.
Australia
Finlandia
Suecia
Brasil
Colombia
México
Argentina
Venezuela

0

NÚMERO DE TARJETAS DE CRÉDITO
EMITIDAS (P/CÁPITA)

G Bretaña
E.E.U.U.
Alemania
España
Canadá
Irlanda
Japón
Suecia
Corea
Australia
Francia
N Zelanda
Italia
Finlandia
Argentina
Chile
Venezuela
Brasil
México
Colombia

2000
2,0 1,91,7
1,8
1,6
1,31,2
1,4
1,0
1,2
1,0
0,70,70,70,70,60,6
0,8
0,50,5
0,6
0,30,2
0,4
0,20,10,10,10,1
0,2
0,0

72

9,6 9,4 9,2 9,1

0,0
Finlandia
E.E.U.U.
Canadá
Australia
N Zelanda
Suecia
Chile
G Bretaña
Alemania
Brasil
Irlanda
España
Francia
Venezuela
Colombia
Japón
Corea
México
Italia
Argentina

200

2002

CONFIABILIDAD DE TRANSACCIONES
FINANCIERAS
2002
10,0 9,4
8,7 8,6
8,2 8,2 8,1 8,0 7,9
9,0
7,7 7,6 7,5
7,2
8,0
6,8 6,5 6,5
6,2 6,1
7,0
5,6 5,3
6,0
4,3
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Finlandia
N Zelanda
Chile
Canadá
Irlanda
Australia
Suecia
E.E.U.U.
Alemania
Brasil
G Bretaña
España
Japón
Italia
Francia
México
Colombia
Venezuel
Corea
Argentina

250

238

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

REGULACIÓN BANCARIA NO IMPIDE
COMPETITIVIDAD EN EL PAÍS

CAPITAL DE RIESGO DE FÁCIL DISPOSICIÓN
PARA EL DESARROLLO DE LOS NEGOCIOS
2002

10,0 9,2
8,6 8,5 8,4
9,0
7,9 7,8 7,8 7,6 7,6
7,5 7,4
8,0
6,9 6,9
7,0
5,9 5,6
5,3 5,3 5,0
6,0
4,8
5,0
4,0
3,0
3,0
2,0
1,0
0,0

9 8,2
7,7
8
6,66,6 6,5
7
6,4
5,8 5,65,6
6
5,3
4,8
4,6
5
4,14,0
3,4 3,2
4
2,8
2,3
3
2,0
2
1,2
1
0
E.E.U.U.
Finlandia
Irlanda
Suecia
G Bretaña
Canadá
Alemania
Corea
Australia
Francia
España
N Zelanda
Italia
Chile
Brasil
Japón
Colombia
México
Venezuela
Argentina

Finla ndia
E.E.U.U.
N Zelanda
Suecia
Irlanda
Canadá
Chile
Australia
G Bretaña
España
Alemania
Brasil
Francia
Colombia
Venezuela
Italia
Corea
México
Japón
Argentina

2002

MERCADOS ACCIONARIOS PROVEEN DE
ADECUADO FINANCIAMIENTO A LAS COMPAÑÍAS

FACILIDAD CON QUE EL CRÉDITO FLUYE
DE LOS BANCOS A LAS EMPRESAS

2000

2002

250 238
200

12,0

166
152
139131
126
116106
98

150
100

10,0
8,0

90 87 85 82 80
72

50

9,6 9,49,2 9,1

8,9 8,88,78,7 8,3

8,28,1 8,07,7

6,0

55 52

33 32 28

6,76,2

5,9 5,9 5,65,5

4,4

4,0
2,0

Irlanda
Alemania
Japón
G Bretaña
Francia
España
Corea
Chile
Italia
Canadá
N Zelanda
E.E.U.U.
Australia
Finlandia
Suecia
Brasil
Colombia
México
Argentina
Venezuela

CAPITALIZACIÓN DEL MERCADO ACCIONARIO (2000)
(US$ billones)
2000

2002

1,7
1,3 1,2

1,0
0,7 0,7 0,7 0,7 0,6

0,6

DERECHOS Y RESPONSABILIDADES
DE LOS ACCIONISTAS ESTÁN BIEN DEFINIDOS

0,5 0,5

0,3 0,2

0,2 0,10,1

0,1 0,1

10,0 9,4
8,7 8,6
8,2 8,2 8,1 8,0 7,9
9,0
7,7 7,6 7,5
7,2
8,0
6,8 6,5 6,5
6,2 6,1
7,0
5,6 5,3
6,0
4,3
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Finlandia
N Zelanda
Chile
Canadá
Irlanda
Australia
Suecia
E.E.U.U.
Alemania
Brasil
G Bretaña
España
Japón
Italia
Francia
México
Colombia
Venezuela
Corea
Argentina

1,9

G Bretaña
E.E.U.U.
Alemania
España
Canadá
Irlanda
Japón
Suecia
Corea
Australia
Francia
N Zelanda
Italia
Finlandia
Argentina
Chile
Venezuela
Brasil
México
Colombia

2,0
1,8
1,6
1,4
1,2
1,0
0,8
0,6
0,4
0,2
0,0

Finlandia
E.E.U.U.
Canadá
Australia
N Zelanda
Suecia
Chile
G Bretaña
Alemania
Brasil
Irlanda
España
Francia
Venezuela
Colombia
Japón
Corea
México
Italia
Argentina

0,0

0

73

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

FLUJO DE CAJA SUFICIENTE PARA PERMITIR UN
AUTO FINANCIAMIENTO DE LAS COMPAÑÍAS

INSTITUCIONES FINANCIERAS EXTRANJERAS
TIENEN ACCESO AL MERCADO DOMÉSTICO
2002

2002
9 8,2
7,7
8
6,6 6,6 6,5
6,4
7

10,0 9,2
8,6 8,5 8,4
9,0
7,9 7,8 7,8 7,6 7,6
7,5 7,4
8,0
6,9 6,9
7,0
5,9
5,6 5,3 5,3
6,0
5,0 4,8
5,0
4,0
3,0
3,0
2,0
1,0
0,0

6

5,8 5,6 5,6

E.E.U.U.
Finlandia
Irlanda
Suecia
G Bretaña
Canadá
Alemania
Corea
Australia
Francia
España
N Zelanda
Italia
Chile
Brasil
Japón
Colombia
México
Venezuela
Argentina

Finlandia
E.E.U.U.
N Zelanda
Suecia
Irlanda
Canadá
Chile
Australia
G Bretaña
España
Alemania
Brasil
Francia
Colombia
Venezuela
Italia
Corea
México
Japón
Argentina

2000

Chile

Venezuela

Italia

Canadá

Irlanda

Finlandia

5

TRANSPARENCIA DE LAS
INSTITUCIONES FINANCIERAS
2002

38892
30845
24977
22712
21224
20641

596

458 400 161
28

9

E.E.U.U.
Suecia
Finlandia
G Bretaña
España
Corea
Japón
Canadá
Francia
Italia
Alemania
Australia
Irlanda
N Zelanda
Brasil
México
Chile
Argentina
Venezuela
Colombia

2816

9,0
8,0
7,0
6,0
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0

8.3 8.2 8.1 8.1
7.8 7.8 7.5
7.2

6.9 6.8

6.1 5.9 5.9 5.8

5.4

5.1 5.0 4.9
3.4 3.2

Finlandia
Chile
Canadá
E.E.U.U.
Australia
N Zelanda
Suecia
Alemania
G Bretaña
Irlanda
Francia
Colombia
España
Brasil
Venezuela
Corea
Italia
México
Japón
Argentina

43972

74

España

Alemania

G Bretaña

Suecia

Brasil

Francia

Irlanda
Chile
E.E.U.U.
Canadá
Brasil
G Bretaña
México
España
Finlandia
Corea
Suecia
Francia
Australia
Alemania
Colombia
Italia
Japón
N Zelanda
Venezuela
Argentina

1800 1620
1600
00
1400
00
00
1200
00
1000
6611
800
00
516148394416
600
00
3946
3102
00
400
2128
1240
200
240 10
00
00 0

2000

0

2,0
1,2

120 000 112497

20 000

2,3

(per cápita US$)

(US$ per cápita)

40 000

2,8

TRANSACCIONES CON TARJETAS DE CRÉDITO

MONTOS TRANSADOS EN EL MERCADO ACCIONARIO

18395
13479
13035
11812
3808

3,4 3,2

0

10,0
8,6
9,0
7,4 7,3 7,2
8,0
7,0 7,0
6,6 6,5
6,2 6,2 6,2 5,8
7,0
5,8 5,5
6,0
5,0 4,8
5,0
4,1
3,6
3,2 2,8
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0

60 000

4,1 4,0

2
1

2002

80 000

4,8 4,6

3

INCENTIVOS PARA INVERTIR ATRACTIVOS
PARA LOS INVERSIONISTAS EXTRANJEROS

100 000

5,3

5
4

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 147

ACCESO AL MERCADO DE CAPITAL LOCAL NO
RESTRINGIDO PARA LAS COMPAÑÍAS EXTRANJERAS

PLAN DE PROTECCIÓN A LA INVERSIÓN DISPONIBLE
CONTRA NACIONALIZACIÓN, EXPROPIACIÓN, ETC.

2002

7.4

6.9

10.0
9.0
8.0
7.0
6.0
5.0
4.0
3.0
2.0
1.0
0.0

8.8

8.3 8.0
7.8 7.8 7.6 7.6 7.5
7.2 7.0
6.8 6.7 6.7 6.5 6.4
6.2 6.0

5.5

4.8

4.4

Chile
Finlandia
Irlanda
E.E.U.U.
Canadá
Suecia
España
Alemania
Italia
Francia
México
Australia
Japón
Brasil
G Bretaña
Corea
Colombia
N Zelanda
Venezuel
a
Argentina

9.4 9.3 9.1 9.1 9.1
8.8 8.7 8.5 8.5 8.5 8.4
8.4 8.3 8.3 8.1 8.1 8.1
8.0

Chile
Finlandia
N Zelanda
Suecia
Irlanda
Alemania
E.E.U.U.
Argentina
Colombia
G Bretaña
Brasil
España
Venezuel
México
Italia
Canadá
Francia
Australia
Japón
Corea

10.0
9.0
8.0
7.0
6.0
5.0
4.0
3.0
2.0
1.0
0.0

2002

75

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

Serie
financiamiento del desarrollo

N° 147

.

Números publicados:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.

17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25.
26.
27.
28.
29.

Regulación y supervisión de la banca en la experiencia de liberalización financiera en Chile (1974-1988), Günther
Held y Raquel Szalachman (LC/L.522), 1989.
Ahorro e inversión bajo restricción externa y focal. El caso de Chile 1982-1987, Nicolás Eyzaguirre (LC/L.526), 1989.
Los determinantes del ahorro en México, Ariel Buira (LC/L.549), 1990.
Ahorro y sistemas financieros: experiencia de América Latina. Resumen y conclusiones, Seminario (LC/L.553), 1990.
La cooperación regional en los campos financiero y monetario, L. Felipe Jiménez (LC/L.603), 1990.
Regulación del sistema financiero y reforma del sistema de pensiones: experiencias de América Latina, Seminario
(LC/L.609), 1991.
El Leasing como instrumento para facilitar el financiamiento de la inversión en la pequeña y mediana empresa de
América Latina, José Antonio Rojas (LC/L.652), 1991.
Regulación y supervisión de la banca e instituciones financieras, Seminario (LC/L.655), 1991.
Sistemas de pensiones de América Latina. Diagnóstico y alternativas de reforma, Seminario (LC/L.656), 1991.
¿Existe aún una crisis de deuda Latinoamericana?, Stephany Griffith-Jones (LC/L.664), 1991.
La influencia de las variables financieras sobre las exportaciones bajo un régimen de racionamiento de crédito:
una aproximación teórica y su aplicación al caso chileno, Solange Bernstein y Jaime Campos (LC/L.721), 1992.
Las monedas comunes y la creación de liquidez regional, L. Felipe Jiménez y Raquel Szalachman (LC/L.724), 1992.
Análisis estadístico de los determinantes del ahorro en países de América Latina. Recomendaciones de política,
Andras Uthoff (LC/L.755), 1993.
Regulación, supervisión y desarrollo del mercado de valores, Hugo Lavados y María Victoria Castillo (LC/L.768),
1993.
Empresas de menor tamaño relativo: algunas características del caso brasileño, Cézar Manoel de Medeiros
(LC/L.833), 1994.
El acceso de las pequeñas y medianas empresas al financiamiento y el programa nacional de apoyo a la PYME
del Gobierno chileno: balance preliminar de una experiencia, Enrique Román González y José Antonio Rojas
Bustos (LC/L.834), 1994.
La experiencia en el financiamiento de la pequeña y mediana empresa en Costa Rica, A.R. Camacho (LC/L.835), 1994.
Acceso a los mercados internacionales de capital y desarrollo de instrumentos financieros: el caso de México,
Efraín Caro Razú (LC/L.843), 1994.
Fondos de pensiones y desarrollo del mercado de capitales en Chile: 1980-1993, Patricio Arrau Pons (LC/L.839), 1994.
Situación y perspectivas de desarrollo del mercado de valores del Ecuador, Edison Ortíz-Durán (LC/L.830), 1994.
Integración de las Bolsas de valores en Centroamérica, Edgar Balsells (LC/L.856), 1994.
La reanudación de las corrientes privadas de capital hacia América Latina: el papel de los inversionistas
norteamericanos, Roy Culpeper (LC/L.853), 1994.
Movimientos de capitales, estrategia exportadora y estabilidad macroeconómica en Chile, Manuel Agosín y
Ricardo Ffrench-Davis (LC/L.854), 1994.
Corrientes de fondos privados europeos hacia América Latina: hechos y planteamientos, Stephany Griffith-Jones
(LC/L.855), 1994.
El movimiento de capitales en la Argentina, José María Fanelli y José Luis Machinea (LC/L.857), 1994.
Repunte de los flujos de capital y el desarrollo: implicaciones para las políticas económicas, Robert Devlin,
Ricardo Ffrench-Davis y Stephany Griffith-Jones (LC/L.859), 1994.
Flujos de capital: el caso de México, José Angel Guirría Treviño (LC/L.861), 1994.
El financiamiento Latinoamericano en los mercados de capital de Japón, Punam Chuhan y Kwang W. Ju
(LC/L.862), 1994.
Reforma a los sistemas de pensiones en América Latina y el Caribe, Andras Uthoff (LC/L.879), 1995.

77

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

30.
31.
32.
33.
34.
35.
36.
37.
38.
39.
40.
41.
42.
43.
44.
45.
46.
47.
48.
49.
50.
51.
52.
53.
54.
55.

Acumulación de reservas internacionales: sus causas efectos en el caso de Colombia, Roberto Steiner y Andrés
Escobar (LC/L.901), 1995.
Financiamiento de las unidades económicas de pequeña escala en Ecuador, José Lanusse, Roberto Hidalgo y
Soledad Córdova (LC/L.903), 1995.
Acceso de la pequeña y microempresa al sistema financiero en Bolivia: situación actual y perspectivas, Roberto
Casanovas y Jorge Mc Lean (LC/L.907), 1995.
Private international capital flows to Brazil, Dionisio Dias Carneiro y Marcio G.P. Gracía (LC/L.909), 1995.
Políticas de financiamiento de las empresas de menor tamaño: experiencias recientes en América Latina, Günther
Held (LC/L.911), 1995.
Flujos financieros internacionales privados de capital a Costa Rica, Juan Rafael Vargas (LC/L.914), 1995.
Distribución del ingreso, asignación de recursos y shocks macroeconómicos. Un modelo de equilibrio general
computado para la Argentina en 1993, Omar Chisari y Carlos Romero (LC/L.940), 1996.
Operación de conglomerados financieros en Chile: una propuesta, Cristián Larraín (LC/L.949), 1996.
Efectos de los shocks macroeconómicos y de las políticas de ajuste sobre la distribución del ingreso en Colombia,
Eduardo Lora y Cristina Fernández (LC/L.965), 1996.
Nota sobre el aumento del ahorro nacional en Chile, 1980-1994, Patricio Arrau Pons (LC/L.984), 1996.
Flujos de capital externo en América Latina y el Caribe: experiencias y políticas en los noventa, Günther Held y
Raquel Szalachman (LC/L.1002), 1997.
Surgimiento y desarrollo de los grupos financieros en México, Angel Palomino Hasbach (LC/L.1003), 1997.
Costa Rica: una revisión de las políticas de vivienda aplicadas a partir de 1986, Miguel Gutiérrez Saxe y Ana
Jimena Vargas Cullel (LC/L.1004), 1997.
Choques, respostas de politica económica e distribucao de renda no Brasil, André Urani, Ajax Moreira y Luis
Daniel Willcox (LC/L.1005), 1997.
Distribución del ingreso, shocks y políticas macroeconómicas, L. Felipe Jiménez (LC/L.1006), 1997.
Pension Reforms in Central and Eastern Europe: Necessity, approaches and open questions, Robert Hollzmann
(LC/L.1007), 1997.
Financiamiento de la vivienda de estratos de ingresos medios y bajos: la experiencia chilena, Sergio Almarza
Alamos (LC/L.1008), 1997.
La reforma a la seguridad social en salud de Colombia y la teoría de la competencia regulada, Mauricio Restrepo
Trujillo (LC/L.1009), 1997.
On Economic Benefits and Fiscal Requirements of Moving from Unfunded to Funded Pensions, Robert
Hollzmann (LC/L.1012), 1997.
Eficiencia y equidad en el sistema de salud chileno, Osvaldo Larrañaga (LC/L.1030), 1997. www
La competencia manejada y reformas para el sector salud de Chile, Cristián Aedo (LC/L.1031), 1997.
Mecanismos de pago/contratación del régimen contributivo dentro del marco de seguridad social en Colombia,
Beatriz Plaza (LC/L.1032), 1997.
A Comparative study of Health Care Policy in United States and Canada: What Policymakers in Latin America
Might and Might Not Learn From Their Neighbors to the North, Joseph White (LC/L.1033), 1997. www
Reforma al sector salud en Argentina, Roberto Tafani (LC/L.1035), 1997. www
Hacia una mayor equidad en la salud: el caso de Chile, Uri Wainer (LC/L.1036), 1997.
El financiamiento del sistema de seguridad social en salud en Colombia, Luis Gonzalo Morales (LC/L.1037), 1997.
www

56.
57.
58.
59.
60.
61.
62.
63.

78

Las instituciones de salud previsional (ISAPRES) en Chile, Ricardo Bitrán y Francisco Xavier Almarza
(LC/L.1038), 1997.
Gasto y financiamiento en salud en Argentina, María Cristina V. de Flood (LC/L.1040), 1997.
Mujer y salud, María Cristina V. de Flood (LC/L.1041), 1997.
Tendencias, escenarios y fenómenos emergentes en la configuración del sector salud en la Argentina, Hugo E.
Arce (LC/L.1042), 1997.
Reformas al financiamiento del sistema de salud en Argentina, Silvia Montoya (LC/L.1043), 1997.
Logros y desafíos de la financiación a la vivienda para los grupos de ingresos medios y bajos en Colombia,
Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda (LC/L.1039), 1997.
Acesso ao financiamento para moradia pelos extratos de média e baixa renda. A experiência brasileira recente,
José Pereira Goncalves (LC/L.1044), 1997.
Acceso a la vivienda y subsidios directos a la demanda: análisis y lecciones de las experiencias latinoamericanas,
Gerardo Gonzales Arrieta (LC/L.1045), 1997.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

64.
65.
66.

N° 147

Crisis financiera y regulación de multibancos en Venezuela, Leopoldo Yáñez (LC/L.1046), 1997.
Reforma al sistema financiero y regulación de conglomerados financieros en Argentina, Carlos Rivas
(LC/L.1047), 1997.
Regulación y supervisión de conglomerados financieros en Colombia, Luis A. Zuleta Jaramillo (LC/L.1049), 1997.
www

67.
68.
69.
70.
71.
72.
73.
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75.
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85.
86.
87.
88.
89.
90.
91.
92.

Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Argentina, 1980-1992. Un análisis descriptivo,
L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1055), 1997.
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Colombia, 1980-1992. Un análisis descriptivo,
L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1060), 1997.
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Chile, 1987-1992. Un análisis descriptivo,
L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1067), 1997.
Un análisis descriptivo de la distribución del ingreso en México, 1984-1992, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi
(LC/L.1068), 1997.
Un análisis descriptivo de factores que inciden en la distribución del ingreso en Brasil, 1979-1990, L. Felipe
Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1077 y Corr.1), 1997.
Rasgos estilizados de la distribución del ingreso en cinco países de América Latina y lineamientos generales para
una política redistributiva, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1084), 1997.
Perspectiva de género en la reforma de la seguridad social en salud en Colombia, Amparo Hernández Bello
(LC/L.1108), 1998.
Reformas a la institucionalidad del crédito y el financiamiento a empresas de menor tamaño: La experiencia
chilena con sistemas de segundo piso 1990-1998, Juan Foxley (LC/L.1156), 1998. www
El factor institucional en reformas a las políticas de crédito y financiamiento de empresas de menor tamaño: la
experiencia colombiana reciente, Luis Alberto Zuleta Jaramillo (LC/L.1163), 1999. www
Un perfil del déficit de vivienda en Uruguay, 1994, Raquel Szalachman (LC/L.1165), 1999. www
El financiamiento de la pequeña y mediana empresa en Costa Rica: análisis del comportamiento reciente y
propuestas de reforma, Francisco de Paula Gutiérrez y Rodrigo Bolaños Zamora (LC/L.1178), 1999.
El factor institucional en los resultados y desafíos de la política de vivienda de interés social en Chile, Alvaro
Pérez-Iñigo González (LC/L.1194), 1999. www
Un perfil del déficit de vivienda en Bolivia, 1992, Raquel Szalachman (LC/L.1200), 1999. www
La política de vivienda de interés social en Colombia en los noventa, María Luisa Chiappe de Villa (LC/L.1211-P),
N° de venta: S.99.II.G.10 (US$10.0), 1999. www
El factor institucional en reformas a la política de vivienda de interés social: la experiencia reciente de Costa Rica,
Rebeca Grynspan y Dennis Meléndez (LC.L.1212-P), N° de venta: S.99.II.G.11 (US$10.0),1999. www
O financiamiento do sistema público de saúde brasileiro, Rosa María Márques, (LC/L.1233-P), N° de venta:
S.99.II.G.14 (US$10.0), 1999. www
Un perfil del déficit de vivienda en Colombia, 1994, Raquel Szalachman, (LC/L.1234-P), N° de venta:
S.99.II.G.15 (US$10.0), 1999. www
Políticas de crédito para empresas de menor tamaño con bancos de segundo piso: experiencias recientes en Chile,
Colombia y Costa Rica, Günther Held, (LC/L.1259-P), N° de venta: S.99.II.G.34 (US$10.0), 1999. www
Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso del Perú. Gerardo
Gonzales Arrieta, (LC/L.1245-P), N° de venta: S.99.II.G.29 (US$10.0), 1999. www
Políticas para la reducción de costos en los sistemas de pensiones: el caso de Chile. Jorge Mastrángelo,
(LC/L.1246-P), N° de venta: S.99.II.G.36 (US$10.0), 1999. www
Price-based capital account regulations: the Colombian experience. José Antonio Ocampo and Camilo Ernesto
Tovar, (LC/L.1243-P), Sales Number: E.99.II.G.41 (US$10.0), 1999. www
Transitional Fiscal Costs and Demographic Factors in Shifting from Unfunded to Funded Pension in Latin
America. Jorge Bravo and Andras Uthoff (LC/L.1264-P), Sales Number: E.99.II.G.38 (US$10.0), 1999. www
Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de El Salvador.
Francisco Angel Sorto, (LC/L.1265-P), N° de venta: S.99.II.G.46 (US$10.0), 1999. www
Liberalización, crisis y reforma del sistema bancario chileno: 1974-1999, Günther Held y Luis Felipe Jiménez,
(LC/L.1271-P), N° de venta: S.99.II.G.53 (US$10.0), 1999. www
Evolución y reforma del sistema de salud en México, Enrique Dávila y Maite Guijarro, (LC/L.1314-P), N° de
venta: S.00.II.G.7 (US$10.0), 2000. www
Un perfil del déficit de vivienda en Chile, 1994. Raquel Szalachman (LC/L.1337-P), N° de venta: S.00.II.G.22
(US$10.0), 2000. www

79

Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

93.
94.
95.
96.
97.
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109.
110.
111.
112.
113.
114.
115.
116.
117.
118.
119.
120.

80

Estudio comparativo de los costos fiscales en la transición de ocho reformas de pensiones en América Latina.
Carmelo Mesa-Lago, (LC/L.1344-P), N° de venta: S.00.II.G.29 (US$10.0), 2000. www
Proyección de responsabilidades fiscales asociadas a la reforma previsional en Argentina, Walter Schulthess,
Fabio Bertranou y Carlos Grushka, (LC/L.1345-P), N° de venta: S.00.II.G.30 (US$10.0), 2000.www
Riesgo del aseguramiento en el sistema de salud en Colombia en 1997, Humberto Mora Alvarez, (LC/L.1372-P),
N° de venta: S.00.II.G.51 (US$10.0), 2000.www
Políticas de viviendas de interés social orientadas al mercado: experiencias recientes con subsidios a la demanda en
Chile, Costa Rica y Colombia, Günther Held, (LC/L.1382-P), N° de venta: S.00.II.G.55 (US$10.0), 2000.www
Reforma previsional en Brasil. La nueva regla para el cálculo de los beneficios, Vinícius Carvalho Pinheiro y
Solange Paiva Vieira, (LC/L.1386-P), N° de venta: S.00.II.G.62 (US$10.0), 2000.www
Costos e incentivos en la organización de un sistema de pensiones, Adolfo Rodríguez Herrera y Fabio Durán
Valverde, (LC/L.1388-P), N° de venta: S.00.II.G.63 (US$10.0), 2000.www
Políticas para canalizar mayores recursos de los fondos de pensiones hacia la inversión real en México, Luis N.
Rubalcava y Octavio Gutiérrez (LC/L.1393-P), N° de venta: S.00.II.G.66 (US$10.0), 2000. www
Los costos de la transición en un régimen de beneficio definido, Adolfo Rodríguez y Fabio Durán (LC/L.1405-P),
N° de venta: S.00.II.G.74 (US$10.0), 2000.www
Efectos fiscales de la reforma de la seguridad social en Uruguay, Nelson Noya y Silvia Laens, (LC/L.1408-P),
N° de venta: S.00.II.G.78 (US$10.0), 2000. www
Pension funds and the financing productive investment. An analysis based on Brazil’s recent experience, Rogerio
Studart, (LC/L.1409-P), Sales Number: E.00.II.G.83 (US$10.0), 2000. www
Perfil de déficit y políticas de vivienda de interés social: situación de algunos países de la región en los noventa,
Raquel Szalachman, (LC/L.1417-P), N° de venta: S.00.II.G.89 (US$10.0), 2000. www
Reformas al sistema de salud en Chile: Desafíos pendientes, Daniel Titelman, (LC/L.1425-P), N° de venta:
S.00.II.G.99 (US$10.0), 2000.www
Cobertura previsional en Chile: Lecciones y desafíos del sistema de pensiones administrado por el sector privado,
Alberto Arenas de Mesa (LC/L.1457-P), N° de venta: S.00.II.G.137 (US$10.0), 2000.www
Resultados y rendimiento del gasto en el sector público de salud en Chile 1990-1999, Jorge Rodríguez C. y
Marcelo Tokman R. (LC/L.1458-P), N° de venta:S.00.II.G.139 (US$10.00), 2000.www
Políticas para promover una ampliación de la cobertura de los sistemas de pensiones, Gonzalo Hernández Licona
(LC/L.1482-P), N° de venta: S.01.II.G.15 (US$10.0), 2001.www
Evolución de la equidad en el sistema colombiano de salud, Ramón Abel Castaño, José J. Arbelaez, Ursula
Giedion y Luis Gonzalo Morales (LC/L.1526-P), N° de venta: S.01.II.G.71 (US$10.0), 2001.www
El sector privado en el sistema de salud de Costa Rica, Fernando Herrero y Fabio Durán (LC/L.1527-P), N° de
venta: S.01.II.G.72 (US$10.00), 2001.www
Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay,
Fernando Lorenzo y Rosa Osimani (LC/L.1547-P), N° de venta: S.01.II.G.88 (US$10.00), 2001.www
Reformas del sistema de salud en Venezuela (1987-1999): balance y perspectivas, Marino J. González R.
(LC/L.1553-P), N° de venta: S.01.II.G.95 (US$10.00), 2001.www
La reforma del sistema de pensiones en Chile: desafíos pendientes, Andras Uthoff (LC/L.1575-P), N° de venta:
S.01.II.G.118 (US$10.00), 2001.
International Finance and Caribbean Development, P. Desmond Brunton and S. Valerie Kelsick (LC/L.1609-P),
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Pension Reform in Europe in the 90s and Lessons for Latin America, Louise Fox and Edward Palmer
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El ahorro familiar en Chile, Enrique Errázuriz L., Fernando Ochoa C., Eliana Olivares B. (LC/L.1629-P), N° de
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Reformas pensionales y costos fiscales en Colombia, Olga Lucía Acosta y Ulpiano Ayala (LC/L.1630-P), N° de
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La crisis de la deuda, el financiamiento internacional y la participación del sector privado, José Luis Machinea,
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Políticas para promover una ampliación de la cobertura del sistema de pensiones en Colombia, Ulpiano Ayala y
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La banca multilateral de desarrollo en América Latina, Francisco Sagasti, (LC/L.1731-P), N° de venta:
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Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos en Bolivia, Juan Carlos
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CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

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N° 147

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El crédito hipotecario y el acceso a la vivienda para los hogares de menores ingresos en América Latina, Gerardo
M. Gonzales Arrieta, (LC/L.1779-P), N° de venta S.02.II.G.94 (US$10.00), 2002. www
Equidad de género en el sistema de salud chileno, Molly Pollack E., (LC/L.1784-P), N° de venta S.02.II.G.99
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Alternativas de políticas para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Costa Rica, Saúl
Weisleder, (LC/L.1825-P), N° de venta S.02.II.G.132 (US$10.00), 2002. www
From hard-peg to hard landing? Recent experiences of Argentina and Ecuador, Alfredo Calcagno, Sandra
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Un análisis de la regulación prudencial en el caso colombiano y propuestas para reducir sus efectos procíclicos,
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Hacia una visión integrada para enfrentar la inestabilidad y el riesgo, Víctor E. Tokman, (LC/L.1877-P), N° de
venta S.03.II.G.44 (US$10.00), 2003. www
Promoviendo el ahorro de los grupos de menores ingresos: experiencias latinoamericanas., Raquel Szalachman,
(LC/L.1878-P), N° de venta: S.03.II.G.45 (US$10.00), 2003.www
Macroeconomic success and social vulnerability: lessons for Latin America from the celtic tiger, Peadar Kirby,
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Vulnerabilidad del empleo en Lima. Un enfoque a partir de encuestas a hogares, Javier Herrera y Nancy Hidalgo,
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Seguros de desempleo, objetivos, características y situación en América Latina, Mario D. Velásquez Pinto,
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Incertidumbre económica, seguros sociales, solidaridad y responsabilidad fiscal, Daniel Titelman y Andras Uthoff
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Políticas macroeconómicas y vulnerabilidad social. La Argentina en los años noventa, Mario Damill, Roberto
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Política fiscal y protección social: sus vínculos en la experiencia chilena, Alberto Arenas de Mesa y Julio Guzmán
Cox, (LC/L.1930-P), N° de venta S.03.II.G.86 (US$10.00), 2003. www
La banca de desarrollo y el financiamiento productivo, Daniel Titelman, (LC/L.1980-P), N° de venta
S.03.II.G.139 (US$10.00), 2003. www
Acceso al crédito bancario de las microempresas chilenas: lecciones de la década de los noventa, Enrique Román,
(LC/L.1981-P), N° de venta S.03.II.G.140 (US$10.00), 2003. www
Microfinanzas en Centroamérica: los avances y desafíos, Iris Villalobos, Arie Sanders y Marieke de Ruijter de
Wildt, (LC/L.1982-P), N° de venta: S.03.II.G.141 (US$10.00), 2003. www
Régime de croissance, vulnérabilité financière et protection sociale en Amérique latine. Les conditions «macro»
de l’efficacité de la lutte contre la pauvreté, Bruno Lautier, Jaime Marques-Pereira, et Pierre Salama,
(LC/L.2001-P) N° de vente: F.03.II.G.162 (US$10.00), 2003. www
Las redes de protección social: modelo incompleto, Olga Lucía Acosta y Juan Carlos Ramírez, (LC/L.2067-P),
N° de venta S.04.II.G.10 (US$10.00), 2003. www
Inserción laboral desventajosa y desigualdades de cobertura previsional: la situación de las mujeres, Jessica
Cuadros y Luis Felipe Jiménez, (LC/L.2070-P), N° de venta S.04.II.G.13 (US$10.00), 2003. www
Macroeaconomía y pobreza: lecciones desde latinoamérica, Luis Felipe López-Calva y Mabel Andalón López,
(LC/L.2071-P), N° de venta S.04.II.G.14 (US$10.00), 2003. www
Las reformas de pensiones en América Latina y su impacto en los principios de la seguridad social, Carmelo
Mesa-Lago, (LC/L.2090-P), N° de venta S.04.II.G.29 (US$10.00), 2003. www
Microfinanzas en Bolivia, Jorge MacLean, (LC/L. 2093-P) N° de venta: S.04.II.G.32 (US$10.00), 2003. www
Asimetrías, comercio y financiamiento en el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y en América
Latina y el Caribe, Héctor Assael, (LC/L.2094-P), N° de venta S.04.II.G.31 (US$10.00), 2003. www
Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero, Molly Pollack y Alvaro García, (LC/L.2142-P)
N° de venta: S.04.II.G.69 (US$10.00), 2004. www

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Crecimiento, competitividad y equidad: rol del sector financiero

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El lector interesado en adquirir números anteriores de esta serie puede solicitarlos dirigiendo su correspondencia a la Unidad de
Distribución, CEPAL, Casilla 179-D, Santiago, Chile, Fax (562) 210 2069, correo electrónico: publications@eclac.cl.
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