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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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E
I
E R
S

110

financiamiento del desarrollo

A

lternativas de política
para fortalecer el ahorro de los
hogares de menores ingresos:
el caso de Uruguay
Fernando Lorenzo
Rosa Osimani

Unidad de Estudios Especiales
Secretaría Ejecutiva
Santiago de Chile, mayo de 2001

Este documento fue preparado por Fernando Lorenzo consultor del Proyecto
Conjunto CEPAL/Gobierno de Holanda “Políticas financieras para incrementar
el ahorro y promover la equidad”, en conjunto con Rosa Osimani. Los autores
agradecen los comentarios de Raquel Szalachman a una primera versión de este
trabajo.
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión
editorial, son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir
con las de la Organización.

Publicación de las Naciones Unidas
LC/L.1547-P
ISBN: 92-1-321850-8
Copyright © Naciones Unidas, mayo de 2001. Todos los derechos reservados
N° de venta: S.01.II.G.88
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N.
Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales
pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen
la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Índice

Resumen............................................................................................. 5
1. Introducción............................................................................... 7
2. Determinantes del ahorro de las familias .......................... 9
2.1 Determinantes microeconómicos del ahorro............................... 10
2.2 Metodología econométrica .................................................. 11
2.3 Definición de variables y datos utilizados........................... 12
2.4 Resultados de las estimaciones............................................ 14
3. Descripción del sistema financiero uruguayo y
los instrumentos para ahorro ............................................. 19
3.1. Evolución y composición del sistema financiero ................ 19
3.2. Instrumentos más accesibles para familias de
menores ingresos ................................................................. 23
4. Análisis del sistema de ahorro previo para vivienda.... 31
4.1 Cambios institucionales....................................................... 32
4.2 Descripción del SIAV.......................................................... 34
4.3 El acceso a la vivienda en distintos períodos ...................... 36
4.4 Ahorro previo para vivienda................................................ 37
5. Conclusiones........................................................................... 45
Bibliografía ............................................................................ 49
Anexo...................................................................................................... 51
Caracterización de los hogares de bajos ingresos .............. 53
1.1 Principales características socio-económicas ...................... 53
1.2 Condiciones habitacionales y régimen de tenencia de la
vivienda................................................................................ 53
1.3 Financiamiento de la vivienda............................................. 54
Anexo estadístico .................................................................. 55
Serie financiamiento del desarrollo: números publicados. 65
3

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Índice de cuadros
Cuadro 1
Cuadro 2
Cuadro 3
Cuadro 4
Cuadro 5
Cuadro 6
Cuadro 7
Cuadro 8
Cuadro 9
Cuadro 10
Cuadro 11
Cuadro 12
Cuadro 13
Cuadro 14
Cuadro 15
Cuadro 16
Cuadro 17
Cuadro 18
Cuadro 19
Cuadro 20
Cuadro 21
Cuadro 22
Cuadro 23
Cuadro 24
Cuadro 25

Tasa de ahorro de los hogares uruguayos................................................................... 13
Definiciones de los regresores incluidos en el modelo econométrico estimado ........ 14
Modelos de ahorro...................................................................................................... 16
Pruebas de hipótesis ................................................................................................... 17
Créditos y depósitos bancarios con relación al PBI. Años seleccionados ................. 20
Composición del sistema financiero. Datos a fines 1999........................................... 22
Número de depositantes en los bancos privados. Años seleccionados ...................... 22
Estructura de créditos y depósitos por tipo de institución ......................................... 23
Instrumentos para el ahorro........................................................................................ 23
Estructura de depósitos por tipo de institución. Diciembre de 1998.......................... 24
Participación de las diferentes instituciones por instrumento financiero................... 25
Condiciones para depósitos en caja de ahorro y plazo fijo en moneda nacional
Principales instituciones financieras .......................................................................... 26
Tasa de interés en caja de ahorro en moneda nacional según tramos de ahorro........ 26
Distribución geográfica de las dependencias bancarias. Año 1998 ........................... 27
Rentabilidad de los depósitos en la banca privada. Promedio anual de las
tasas mensuales........................................................................................................... 28
Subsidios otorgados por el SIAV. En unidades reajustables ..................................... 35
Cantidad de viviendas adquiridas con préstamos del BHU ....................................... 36
Cantidad de cuentas y saldos a finales de año del SAYP........................................... 38
No de cuentas (según saldos a noviembre de 1999) SAYP: ahorristas habilitados.... 39
Estructura del número de cuentas según “puntaje” y saldo en UR SAYP:
Ahorristas habilitados................................................................................................. 39
Estructura de saldos de las cuentas del SAYP según puntaje y saldo
Ahorristas habilitados................................................................................................. 40
Inscriptos en el registro nacional de postulantes........................................................ 40
Factor de ponderación del ahorro............................................................................... 41
Ahorro promedio de los núcleos familiares adjudicatarios de NBE .......................... 41
Condiciones crediticias del BHU para distintas soluciones habitacionales
en Uruguay ................................................................................................................. 42

Gráfico
Gráfico 1

Tasas de interés pasivas reales ................................................................................... 29

Índice cuadros anexo estadístico
Cuadro A1
Cuadro A2
Cuadro A3
Cuadro A4
Cuadro A5
Cuadro A6
Cuadro A7
Cuadro A8
Cuadro A9
Cuadro A10
4

Características socio-económicas de los hogares uruguayos (total de país) .............. 57
Características socio-económicas de los hogares de Montevideo.............................. 57
Características socio-económicas del hogar del interior del país............................... 58
Características de la vivienda y su régimen de tenencia (total del país) .................... 58
Características de la vivienda y su régimen de tenencia (Montevideo) ..................... 59
Características de la vivienda y su régimen de tenencia (interior del país) ............... 60
Financiamiento para la compra de vivienda............................................................... 61
Modelos de ahorro. Consumo no incluye bienes duraderos....................................... 62
Valor de la unidad reajustable en pesos y dólares...................................................... 63
Características de los consorcios a 100 cuotas. En moneda nacional ........................ 64

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Resumen

En este trabajo se aborda la temática del fortalecimiento del
ahorro en los hogares de bajos ingresos y la disponibilidad de
instrumentos adecuados para su estímulo en la economía uruguaya. En
primer lugar, se realiza un análisis econométrico que permite resaltar
los determinantes más relevantes en el caso de las familias de bajos
ingresos. Los resultados indican que el comportamiento de dichas
familias tiene algunas características diferenciales, dependiendo del
nivel de ingreso, de la fase del ciclo de vida del hogar y del acceso a
crédito para vivienda. En cambio, no está afectado por la
incertidumbre respecto al nivel de ingreso futuro.
El análisis de los instrumentos disponibles en el mercado,
muestra que el más apropiado para la captación de ahorro de los
sectores de más bajos ingresos son las cajas de ahorro, si bien
adolecen de una gran debilidad: remuneran a los depósitos con tasas
de interés reales poco atractivas y discriminan en contra de los
depósitos de menor cuantía. Por lo tanto, el desarrollo de alternativas
de ahorro en una unidad de cuenta indexada en la inflación o el salario
nominal, podría ser particularmente interesante como mecanismo de
estímulo. Además, la elevada preferencia por la liquidez que prevalece
en estos sectores, implica que la disposición a mantener depósitos en
caja de ahorro en el sistema bancario depende de la inexistencia de
restricciones sobre el número de retiros.
En este contexto, se vuelve especialmente relevante el papel del
ahorro para vivienda como un mecanismo muy apto, tanto por los
requerimientos de ahorro previo para el otorgamiento de algunas

5

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

líneas de crédito, como por el ahorro forzoso que implica el repago de los créditos una vez
asignados. A raíz de la creación de un nuevo sistema, el mecanismo de ahorro previo se ha
extendido hacia la población de menores ingresos. La información disponible y las opiniones de
informantes calificados consultados, sugieren que dicha ampliación aumentó significativamente el
número de cuentas. Asimismo, el último plan de vivienda evalúa que el esfuerzo de ahorro
realizado por las familias de menores ingresos superó ampliamente los mínimos establecidos.

6

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

1. Introducción

Frecuentemente se considera que los hogares de bajos ingresos
no están en condiciones de ahorrar. Sin embargo, existen evidencias
de que en determinados estratos el ahorro es positivo, aunque
reducido. En este trabajo se aborda la temática del fortalecimiento del
ahorro en los hogares de bajos ingresos y la disponibilidad de
instrumentos adecuados para su estímulo en la economía uruguaya.
En la sección 2 se realiza un análisis de los determinantes del
ahorro de las familias. Para ello, se reseñan brevemente los argumentos
teóricos más utilizados para explicar el comportamiento de ahorro de los
hogares. Luego se expone la metodología econométrica y se describe el
procedimiento utilizado para identificar los factores que inciden
específicamente sobre el ahorro de los hogares de bajos ingresos. En
tercer lugar, se presentan los resultados de las estimaciones.
En la sección 3 se realiza una breve reseña de la evolución y
funcionamiento del sistema financiero y se analizan diversos aspectos
relativos a la captación de ahorro. Se muestran la importancia relativa
de los instrumentos disponibles con dicho fin a nivel de distintos tipos
de instituciones financieras.
En la sección 4 se analiza el papel del ahorro previo en el sistema
público de financiamiento de vivienda y su relación con las políticas de
subsidio. Para ello se describe brevemente el marco institucional y sus
cambios recientes y se analiza la evolución del sistema de ahorro y
préstamo del Banco Hipotecario del Uruguay. Asimismo se describe el
Sistema Integrado de Acceso a la Vivienda que es particularmente
relevante para el caso de los hogares de bajos ingresos.
Finalmente, en la sección 5 se exponen las conclusiones
obtenidas y se realizan algunas recomendaciones.
7

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

2. Determinantes del ahorro de las
familias

El estudio realizado recientemente por Noya et al. (1996) aporta
evidencia sobre los determinantes macroeconómicos del ahorro
interno de la economía uruguaya durante las últimas décadas. No se
dispone, en cambio, de estudios previos que hayan investigado los
determinantes microeconómicos del ahorro de los hogares uruguayo.
Tampoco, se cuenta con trabajos que hayan analizado el
comportamiento de ahorro de los sectores de bajos ingresos. Esta
carencia de investigaciones previas constituía una limitación
importante para el desarrollo del presente trabajo y motivó la
realización de un esfuerzo de modelización econométrica tendiente a
elaborar hipótesis sobre los principales factores que inciden sobre el
comportamiento de ahorro a nivel microeconómico.
En esta sección se procede al análisis de los determinantes del
ahorro de los hogares uruguayos a partir de los datos de la Encuesta de
Gastos e Ingresos de los Hogares (EGIH) de 1994-1995 realizada por
el Instituto Nacional de Estadística (INE, 1996). Esta encuesta
contiene información sobre los presupuestos de los hogares
localizados en seis ciudades del país. El objetivo es identificar los
principales factores que inciden sobre el comportamiento de ahorro de
los hogares, poniendo el énfasis en la identificación de rasgos
diferenciales respecto al comportamiento observado en los estratos de
bajos ingresos. Los resultados obtenidos se utilizan para orientar la
discusión de las políticas económicas apropiadas para la expansión del
ahorro de los sectores de bajos ingresos.

9

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Como paso previo al análisis de los determinantes propiamente dicho se analizó la tasa de
ahorro de las familias según deciles de ingreso. También se realizó un estudio de las características
diferenciales de las familias de menores ingresos. Dicha caracterización forma parte de un anexo al
final del trabajo.

2.1 Determinantes microeconómicos del ahorro
Las hipótesis que se manejan con mayor asiduidad en la literatura sobre determinantes
fundamentales del ahorro tienen origen en los enfoques macroeconómicos keynesianos y clásicos.
Una presentación rigurosa de las teorías económicas del ahorro puede encontrarse en Deaton (1992).
La teoría keynesiana sostiene que el ahorro privado depende positivamente del nivel de
ingreso corriente y que la propensión marginal a ahorrar debería ser creciente a medida que
aumenta el ingreso. La teoría keynesiana del ahorro fue desarrollada para su aplicación en
macroeconomía y, por lo tanto, pretende ser útil para analizar la evolución del ahorro en el tiempo.
El traslado de esta hipótesis al análisis microeconómico estático supone postular que el ahorro
depende positivamente del nivel de ingreso disponible y que, por ende, los hogares de menores
ingresos deben presentar una propensión a ahorrar inferior.
Una de las proposiciones básicas de la teoría clásica es que el nivel de ahorro depende
positivamente de la tasa de interés, ya que una tasa de interés más elevada provocaría una
sustitución de consumo presente por consumo futuro.1 Pero, en el marco de la teoría clásica se han
desarrollado otras argumentaciones sobre el comportamiento de ahorro. En primer lugar, se
encuentra la hipótesis del ciclo de vida. Esta argumentación establece que en ausencia de
incertidumbre y no habiendo restricciones de acceso al crédito, los agentes económicos optan
racionalmente por un plan de consumo estable a lo largo de toda su vida. Esto implica que en los
años de juventud, cuando los ingresos son bajos, los agentes se endeudan (desahorran). Más tarde,
en los años de madurez de la vida activa, cuando se logran los mejores niveles de ingreso, los
agentes proceden a acumular activos (ahorran). Finalmente, los activos acumulados se van
reduciendo paulatinamente después de que se produce el abandono de la vida activa (desahorran).
En segundo lugar, se encuentra la hipótesis de ingreso permanente. Esta argumentación
implica que los agentes consumen (ahorran) en función de su nivel de ingreso permanente y no de
sus ingresos corrientes. En cierto sentido el tipo de comportamiento de consumo que postula esta
teoría no es muy diferente del propuesto por la teoría del ciclo de vida, ya que los individuos
estabilizan su consumo teniendo en cuenta los ingresos esperados, los que en buena medida
dependerán de la fase del ciclo de vida del hogar.2 El caso es que no se dispone de información
sobre las expectativas de los hogares sobre los ingresos que obtendrán en el futuro, lo que limita las
posibilidades de estimar el nivel de ingreso permanente de cada hogar. Lo que sí se sabe que cada
hogar presenta un conjunto de características comunes con otros hogares. Por ende, los niveles de
ingreso actuales de agentes con características similares pero de mayor edad podrían utilizarse para
elaborar las expectativas y así estimar el ingreso permanente de cada hogar.
En el análisis empírico se considerará de manera directa la hipótesis del ciclo de vida y se
considerará la influencia sobre el ahorro de un conjunto de variables explicativas adicionales que
se encuentran relacionadas con el ingreso permanente del hogar (ingreso corriente, nivel educativo,
la zona geográfica de residencia, etc.) y relacionadas con el nivel de incertidumbre sobre los
ingresos del hogar (ahorro por motivo precaución).
1

2

10

El análisis empírico de esta hipótesis resulta imposible cuando se trabaja con datos microeconómicos de sección cruzada y, por lo
tanto, no ha podido ser considerada en este trabajo.
Esto ha dado lugar a que en la literatura sobre el tema se haga referencia a la hipótesis de ciclo de vida-ingreso permanente.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

2.2 Metodología econométrica
La metodología econométrica utilizada en este trabajo se basa en la estimación de un modelo
de regresión lineal en que se “anidan” las distintas explicaciones teóricas sobre la determinación
del ahorro de los hogares comentadas anteriormente. Así, en la especificación inicial del modelo
estimado se incluye un conjunto de regresores que pretenden representar los distintos factores que
las teorías subrayan como determinantes fundamentales del comportamiento de ahorro de los
hogares.
La utilización de un procedimiento de anidado de las argumentaciones teóricas tiene una
doble consecuencia. Por un lado, se evita la alternativa de centrar el análisis de los datos en la
corroboración o refutación de una determinada teoría o en el análisis de la significación estadística
de alguna variable. Por otro lado, el enfoque metodológico adoptado admite la posibilidad de que
más de una de las explicaciones teóricas aporten elementos útiles para la comprensión del
fenómeno analizado.
La especificación del modelo estimado inicialmente puede expresarse de la siguiente manera:
(1)

AHORROj = α0 + Σ βiEFECTOij + uj, j = 1, …, N,

i = 1, … I,

donde el ahorro del hogar j, en principio, está determinado por la combinación de un conjunto de i
argumentos teóricos, que en la ecuación (1) se denominan efectos, a lo que se agrega un término de
perturbación aleatoria. Cada uno de los efectos puede estar representado por un cierto número de
variables cuantitativas o cualitativas, lo que implica que los βi son vectores de parámetros.
En una segunda fase se procedió a la identificación de heterogeneidades importantes en el
comportamiento de ahorro de los hogares uruguayos. El análisis realizado abarcó dos aspectos
diferentes. Por un lado, se evaluó la existencia de diferencias estadísticamente significativas en los
comportamientos de ahorro de los hogares localizados en distintos puntos del territorio nacional. A
tales efectos, se analizó la pertinencia de sustituir en el modelo la hipótesis de existencia de un
término constante idéntico para todos los hogares, por una hipótesis más flexible que admite que en
las distintas ciudades del interior del país se observan niveles medios de ahorro diferentes. Desde el
punto de vista econométrico el análisis de este tipo de heterogeneidad implica la inclusión en el
modelo de un conjunto de cinco variables dummies que indican la ciudad del interior del país en
que se ubica cada hogar. De este modo, el modelo a estimar es:
(2)

AHORROj =α0 + Σαk + ΣβiEFECTOij + uj,

k = 1,…,5.

Por otro lado, se investigó la existencia de heterogeneidades en el comportamiento de ahorro
de los sectores de bajos ingresos. En el marco del modelo econométrico considerado anteriormente
la existencia de comportamientos diferenciales puede plantearse en términos de inestabilidad de los
parámetros βi. De este modo, el análisis econométrico de este aspecto puede desarrollarse a partir
de contrastes de estabilidad paramétrica como el propuesto por Chow.
En principio, se ha supuesto los sectores pobres pueden presentar diferencias en su
comportamiento de ahorro en todos y cada uno de los efectos considerados, de modo tal que el
modelo en que existieran heterogeneidades a nivel de todos los efectos podría escribirse como:
(3)

AHORROj = α0 +Σαk + ΣβiEFECTOij + Σβi*EFECTO*ij + uj,

donde las variables incluidas en cada vector EFECTO*ij toma los mismos valores que EFECTOij si
la observación considerada corresponde a un hogar pobre de bajos ingresos y cero en caso
contrario. La presencia de efectos diferenciales en el comportamiento de ahorro de los sectores
pobres puede contrastarse a partir de estadísticos F de las restricciones βi* = 0 para cada uno de los
efectos considerados.
11

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Por último, se procedió a contrastar las hipótesis βi + βi* = 0, para cada uno de los efectos
diferenciales identificados anteriormente. Puede apreciarse que el no rechazo de la hipótesis nula, implica
que el efecto considerado no está presente en el comportamiento de ahorro de los sectores de bajos ingresos,
lo que supone una simplificación del modelo correspondiente a los sectores de bajos ingresos.

2.3 Definición de variables y datos utilizados
La variable dependiente, el ahorro de los hogares, fue definido como el ingreso del hogar
menos el gasto en bienes de consumo no duradero.3 El ingreso considerado no incluye el valor
locativo de la vivienda en propiedad. La cuantificación del valor locativo es realizada por los
propios miembros del hogar, por lo que su consideración podría introducir distorsiones en las
estimaciones.
Para la clasificación de un hogar como perteneciente al segmento de bajos ingresos se adoptó
el criterio establecido por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente
(MVOTMA) para otorgar financiamiento subsidiado para la vivienda. De acuerdo a este criterio,
un hogar es clasificado como de bajos ingresos si su nivel de ingreso corriente mensual es inferior a
60 Unidades Reajustables4 (UR). Dentro de este grupo de familias, el MVOTMA distingue dos
segmentos de ingresos a los que orienta de manera prioritaria y focalizada su política.5 El primer
segmento comprende los hogares cuyo ingreso corriente mensual no supera las 30 UR, mientras
que en el segundo se incluyen aquellos hogares que tienen un ingreso corriente mensual entre 30 y
60 UR. La utilización de este criterio de clasificación es obviamente arbitraria, pero tiene la ventaja
de que permite establecer un vínculo directo entre el análisis que se realiza en esta sección y la
política de ahorro y crédito para vivienda que se analiza más adelante.
Utilizando los datos de la EGIH y aplicando los límites de ingresos del MVOTMA se
concluye que el 8,4% de los hogares uruguayos tienen ingresos que se encuentran por debajo de 30
UR, mientras que el 23% de los hogares tiene ingresos comprendidos entre 30 y 60 UR. En el
Anexo se presenta una caracterización de los hogares clasificados de acuerdo a este criterio y según
su localización geográfica (Montevideo e interior del país). Allí se constata que los hogares de
bajos ingresos exhiben niveles de desempleo más elevados, mayor grado de informalidad en el
empleo, menor nivel educativo y tienen necesidades básicas insatisfechas (NBI), particularmente en
lo que refiere a la vivienda.
En cuanto al ahorro de los hogares, la información aportada en el Cuadro 1 muestra el
comportamiento de los hogares según niveles de ingreso. Como era de esperar, los hogares que
presentan menores niveles de ingreso tienen una tasa de ahorro bastante inferior a la observada en
los hogares que perciben ingresos superiores a 60 UR. Un aspecto interesante es que el segmento
de hogares con ingresos inferiores a las 30 UR presenta tasas de ahorro positivas.
La progresividad de la tasa de ahorro se observa tanto en los hogares de Montevideo como
en el interior del país. No obstante, cabe subrayar que la tasa de ahorro de los hogares de menores
ingresos de Montevideo es considerablemente más baja que la observada en el interior del país.
Para explicar esta heterogeneidad suele argumentarse que el costo de vida en el interior del país es
más bajo que en la capital.
3

4

5

12

La deducción del gasto en bienes de consumo duradero no altera la naturaleza de los resultados que se desprenden del análisis
econométrico realizado. Al presentar los resultados de las estimaciones se aportará evidencia que avala esta afirmación.
La Unidad Reajustable (UR) es una unidad de cuenta utilizada para el reajuste de los créditos hipotecarios creada por ley hace
aproximadamente tres décadas. Su valor en moneda nacional se reajusta de acuerdo a la evolución Indice Medio de Salarios del
Instituto Nacional de Estadística. El valor de la UR, a junio de 1999, equivale a 17,07 dólares americanos.
En la sección 4 de este trabajo se presenta una descripción detallada de las modalidades de instrumentación de la política de
financiamiento y subsidio a la vivienda que ofrece el MVOTMA.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro 1

TASA DE AHORRO DE LOS HOGARES URUGUAYOS (1)
(En porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Montevideo
Interior
Todo el país

 60 UR

 60 UR

2

13

24

11

19

25

8

17

24

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.
Nota: (1) En el consumo de los hogares se incluye el gasto en bienes de consumo duradero.
No se incluyen otros gastos que pueden ser considerados como acumulación de capital o
transferencias a otros hogares.

En el Cuadro 2 se presentan los conjuntos de variables que se han incorporado para
representar cada uno de los efectos que han sido tenidos en cuenta en la especificación del modelo
econométrico.
En primer lugar, se incluye como regresor el ingreso corriente del hogar con el propósito de
contrastar el efecto correspondiente a la hipótesis keynesiana. En segundo lugar, se incluyen las
variables correspondientes a la hipótesis de ciclo de vida. Los regresores considerados son la edad
promedio de los integrantes del hogar y su cuadrado. En principio, se espera un signo positivo del
coeficiente correspondiente a la primera y un signo negativo para la variable al cuadrado, de tal modo
que el perfil temporal del ahorro a lo largo del ciclo de vida presente la forma de una U invertida.
El efecto correspondiente al ahorro por motivo precaución (incertidumbre sobre el nivel de
ingreso del hogar) se aproxima a través de un grupo de variables formado por el número de adultos
mayores que componen el hogar, el número de perceptores de ingresos y el nivel educativo
promedio de los adultos mayores. En primera instancia, a mayor número de perceptores de ingresos
(menor incertidumbre) esperaríamos que el ahorro fuese inferior. Sin embargo, debe tenerse en
cuenta que, en cierta medida esta variable puede estar reflejando el nivel de ingreso del hogar, por
lo que el efecto esperado podría ser de signo contrario.
Con respecto al número de mayores integrantes del hogar también esperaríamos que el signo
fuese negativo, ya que el ingreso al mercado de trabajo de determinados integrantes del hogar
puede considerarse como una respuesta frente al peligro de que otros miembros del hogar puedan
caer en situación de desempleo. El signo negativo del efecto puede estar reflejando, también, una
mayor necesidad de gasto por parte del hogar. El promedio de los años de educación de los adultos
mayores del hogar se incluye en el modelo con el propósito de tener en cuenta que cuanto más
elevado es el nivel educativo mayor facilidad tendrá el hogar para hacer frente a problemas
coyunturales en sus ingresos. De lo dicho se desprende que se espera un signo negativo para el
coeficiente correspondiente a esta variable.
La hipótesis que se encuentra reflejada más débilmente en el modelo es la que busca
representar los problemas de acceso al crédito. En el modelo se incluyen variables cualitativas que
indican la utilización por parte del hogar de líneas de financiamiento para la adquisición de
vivienda.6 Esto elimina la posibilidad de evaluar el impacto sobre el ahorro de otras modalidades de
restricciones crediticias. Debe tenerse en cuenta, además, que existen muchos hogares que no
recurren a este tipo de crédito simplemente porque no lo necesitan, como es el caso de los hogares
que ya cuentan con vivienda.
6

Las variables cualitativas consideradas toman valor uno cuando el hogar dispone de la modalidad de financiamiento para vivienda
considerada y cero en caso contrario.

13

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro 2

DEFINICIONES DE LOS REGRESORES INCLUIDOS EN EL MODELO ECONOMÉTRICO ESTIMADO
Hipótesis

Variables

(1) Keynesiana – ingreso Ing
disponible
Ingb

Definición
Ingreso del hogar (no incluye el valor locativo).

Edadp
Edadpb

Edad promedio de los integrantes de hogares de bajos ingresos.

Edadp2

Edad promedio al cuadrado de los integrantes del hogar.

Edadp2b

(2) Ciclo de vida

Ingreso del hogar sin valor locativo de hogares de bajos
ingresos.
Edad promedio de los integrantes del hogar.

Edad promedio al cuadrado de los integrantes de hogares de
bajos ingresos.

(3)
Incertidumbre
sobre Percing
ingresos (precaución)
Percingb

Número de perceptores de ingresos en el hogar.

Educmp

Años de educación promedio de los mayores de edad del hogar.
Años de educación promedio de los mayores de edad de
hogares de bajos ingresos.

Fbhuotros

Toma valor 1 si el hogar posee financiamiento del BHU para
vivienda que sea distinto al que surge de ahorro individual, 0 en
otro caso.

Fbhuotrosb

Toma valor 1 si el hogar es de bajos ingresos y si posee
financiamiento del BHU para vivienda que sea distinto al que
surge de ahorro individual, 0 en otro caso.

Fbhuin

(4) Acceso al crédito

Número de mayores en hogares de bajos ingresos

Educmpb

(3.2)

Nm
Nmb

(3.1)

Número de perceptores de ingresos en hogares de bajos
ingresos.
Número de mayores en el hogar.

Toma valor 1 si el hogar posee financiamiento del BHU para
vivienda que surge de ahorro individual, 0 en otro caso.
Toma valor 1 si el hogar es de bajos ingresos y posee
financiamiento del BHU para vivienda que surge de ahorro
individual, 0 en otro caso.
Toma valor 1 si el hogar posee financiamiento para vivienda de
bancos privados, 0 en otro caso.
Toma valor 1 si el hogar es de bajos ingresos y posee
financiamiento para vivienda de bancos privados, 0 en otro
caso.
Toma valor 1 si el hogar posee financiamiento para vivienda de
una fuente distinta a las anteriores, 0 en otro caso.
Toma valor 1 si el hogar es de bajos ingresos y posee
financiamiento para vivienda de una fuente distinta a las
anteriores, 0 en otro caso.

Fbhuinb

(4.1)

Fbcopriv
Fbcoprivb
Fotros
Fotrosb

Nota: Se consideran hogares de bajos ingreso los que tienen ingresos inferiores a 60 UR.

2.4 Resultados de las estimaciones
Las estimaciones econométricas fueron realizadas con el programa Eviews versión 3. El
contraste de White reveló la presencia de heteroscedasticidad. Para su tratamiento se hicieron las
correcciones correspondientes, a partir de una estimación consistente de la matriz de varianzas y
covarianzas siguiendo el procedimiento propuesto por White. Los resultados de las estimaciones
iniciales del modelo se presentan en el cuadro A8 incluido en el Anexo Estadístico.

14

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Al analizar las estimaciones iniciales se constata la presencia de un cierto número de
observaciones atípicas. En la parte inferior del cuadro se presenta información sobre la importancia
de este tipo de observaciones. Aproximadamente el 0,5% de las observaciones tiene residuos cuyo
valor absoluto se encuentra a más de cinco desviaciones estándar residuales existiendo varias
observaciones que se alejan en más de diez desviaciones del valor esperado.
Para analizar la influencia de este tipo de observaciones sobre los resultados de las estimaciones se
procedió a incluir variables dummies para cada una de las observaciones que presentaran residuos que en
valor absoluto superaran las cinco desviaciones típicas residuales. Los resultados de estas estimaciones
se presentan en el Cuadro 3. En la parte inferior del cuadro se presenta información sobre la presencia de
observaciones atípicas en el resto de las observaciones incluidas en el modelo.7 Dadas las diferencias
constatadas entre estas estimaciones y las iniciales se ha optado por centrar los comentarios sobre los
resultados expuestos en el Cuadro 3. En este cuadro las estimaciones presentadas en las columnas
designadas como ‘ecuación 3’ son estimaciones de la versión del modelo especificado según la ecuación
3 pero donde se han eliminado las variables no significativas.
Al analizar los resultados el primer aspecto a subrayar es que las estimaciones econométricas
indican que cada una de las argumentaciones teóricas consideradas aporta información útil para
entender el comportamiento de ahorro de los hogares uruguayos. En definitiva, ninguna de las
hipótesis considerada aisladamente ofrece una explicación completa del fenómeno analizado. La
presencia de efectos estadísticamente significativos del ingreso corriente, el ciclo de vida, la
incertidumbre sobre el nivel de ingreso del hogar y las variables que indican el acceso a crédito de
vivienda aportan información útil para entender las disparidades observadas en el comportamiento de
ahorro de los hogares. En definitiva, los resultados obtenidos confirman la pertinencia de la estrategia
de anidado de las distintas teorías en la especificación del modelo econométrico estimado.
Los resultados para el conjunto de los hogares indican que el nivel de ingreso corriente del
hogar es sin lugar a duda la variable más importante en la explicación del comportamiento de
ahorro: la mayor parte de la variabilidad explicada por el modelo es atribuible a esta variable.
Las variables correspondientes al efecto de ciclo de vida tienen el signo esperado, aunque el
coeficiente correspondiente a la edad al cuadrado no resulta estadísticamente distinta de cero. Los
resultados indican que se ahorra más a medida que se incrementa la edad promedio del hogar pero
no aportan evidencia a favor de la existencia de una relación del tipo U invertida como postula la
teoría del ciclo de vida.
Los resultados de las estimaciones indican, asimismo, que la incertidumbre sobre el nivel de
ingreso influye sobre el comportamiento de ahorro de los hogares. Los signos de los coeficientes
estimados para las distintas variables son los esperados. Ello implica que el ahorro es mayor en
hogares compuestos por menos integrantes, que tienen un menor número de perceptores de ingresos
y un menor nivel educativo.
Entre las variables incluidas en el modelo para representar el acceso al crédito de vivienda,
surge con claridad que el acceso a financiamiento del BHU, fundamentalmente el correspondiente a
planes de ahorro individual, contribuye de manera positiva al ahorro de los hogares uruguayos. El
financiamiento ofrecido por la banca privada y las empresas constructoras también tienen un efecto
positivo sobre el ahorro, aunque los coeficientes estimados no son estadísticamente distintos de
cero.

7

Comparando la información aportada en este cuadro con la presentada en el Anexo Estadístico puede apreciarse la magnitud de las
distorsiones provocadas por la presencia de las observaciones atípicas. La mayoría de las estimaciones puntuales expuestas en el
Cuadro A8 no caen dentro de los intervalos de confianza al 95% de las estimaciones que se presentan en el Cuadro 3.

15

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro 3

MODELOS DE AHORRO
(CON VARIABLES DUMMIES PARA OBSERVACIONES CON RESIDUOS SUPERIORES A 5
DESVIACIONES TÍPICAS RESIDUALES)
Hipótesis de
Regresor
ahorro
(1) Keynesiana – Ing
Ingreso Disponible
Ingb
(2) Ciclo de Vida
Edadp
Edadpb
Edadp2
Edadp2b
(3) Incertidumbre Percing
sobre ingresos
Percingb
(3.1)
Nm
Nmb
(3.2)
Educmp
Educmpb
(4) Acceso al
Fbhuotros
crédito
Fbhuotrosb
Fbhuin
Fbhuinb
(4.1)
Fbcopriv
Fbcoprivb
Fotros
Fotrosb
(5) Efectos fijos de C
localización
Colonia
Rivera
Durazno
Maldonado
Salto
R2 ajustado
Desviación estandar de los residuos
Jarque Bera
Nº de residuos entre 3 y 4
desviaciones estandar
Nº de residuos entre 4 y 5
desviaciones estandar

Consumo no incluye bienes duraderos
Ecuación (1)
Ecuación (3)
Ecuación (3´)
0.49 (34.59)***

Ecuación (3´) (+)

0.54 (34.2)***

0.54 (34.36)***

0.45 (22.83)***

-0.22 (-6.27)***
23.1 (2.16)**
-2.36 (-0.24)
-0.02 (-0.15)
-0.10 (-0.81)
-18.7 (-0.24)

-0.30 (-8.79)***
24.2 (3.01)***

-0.20 (-5.38)***
22.2 (2.56)**

-0.08 (-0.93)

-0.01 (-0.11)

-7.63 (-0.15)

-0.06 (-0.00)

-320.0 (-5.50)***
262.1 (5.75)***
-68.3 (-4.92)***
67.8 (4.52)***
284.0 (1.75)*

-286.9 (-4.13)***
252.8 (4.86)***
-67.8 (-4.18)***
72.2 (4.27)***
380.2 (2.13)**

615.4 (4.52)***

653.7 (4.27)***

833.4 (1.14)

1088.9 (1.49)

435.3 (1.30)

615.2 (1.39)

-1226.2 (-5.70)***

-1133.6 (-4.66)***

689.5 (6.11)***
650.4 (7.00)***
785.8 (8.52)***

693.9 (6.155)***
605.8 (6.61)***
759.4 (8.37)***

392.3 (3.08)***
376.7 (3.53)***
605.7 (6.26)***

704.4 (6.19)***
910.8 (9.64)***
Estadísticos de Diagnóstico
0.865
0.868
1910
1885
2629
2754
55
56

688.6 (6.10)***
886.5 (9.40)***

706.6 (5.53)***
866.5 (7.41)***

24.0 (3.82)***
-0.10 (-1.26)
-78.5 (-1.54)

-162.3 (-3.14)***
-49.6 (-3.84)***
198.0 (1.21)

594.1 (4.33)***
885.0 (1.24)
465.2 (1.27)
-766.5 (-3.82)***

23

18.8 (-0.22)
-328.1 (-4.26)***
269.6 (3.24)***
-73.6 (-5.02)***
62.3 (3.76)***
259.2 (1.32)
222.4 (0.91)
679.2 (4.57)***
-459.4 (-1.74)*
756.5 (0.94)
1020.5 (1.26)
453.0 (1.24)
-12.8 (-0.03)
-1205.9 (-5.58)***

22

0.869
1881
2577
56

0.821
2134
3792
52

22

34

Notas: (*),(**),(***) coeficiente significativamente distinto de cero al 90%, 95% y 99%, respectivamente. Estadísticos t entre
paréntesis. (+) En el consumo se incluye el consumo de bienes duraderos.

En la parte inferior del Cuadro 3 puede apreciarse que los hogares localizados en las
ciudades del interior del país ahorran en promedio más que los hogares de Montevideo.
Las estimaciones expuestas en la segunda y la tercera columna del Cuadro 3 permiten extraer
conclusiones sobre la existencia de heterogeneidades importantes en el comportamiento de los
hogares. En el Cuadro 4 se presentan los resultados de las pruebas F correspondientes al análisis de
los distintos efectos diferenciales.
Por otra parte, los resultados indican que los hogares de bajos ingresos presentan una
propensión marginal a ahorrar bastante inferior a la observada en el resto de los hogares. Puede
apreciarse, también, que existen evidentes heterogeneidades en lo que refiere a la influencia del efecto
incertidumbre sobre el ahorro de los hogares ubicados en los estratos más pobres. Por el contrario, no
fue posible identificar diferencias estadísticamente significativas en el comportamiento de los hogares
de bajos ingresos en lo que respecta al efecto ciclo de vida y al acceso al crédito de vivienda.
16

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro 4

PRUEBAS DE HIPÓTESIS
Ecuación (3)
Hipótesis nula
Ingb = 0

Ecuación (3`)
Estadístico F
39,3 ***

Hipótesis nula
Ing + Ingb = 0

Estadístico F
59.6 ***

Edadb = 0

0.0

Educmp + Educmpb = 0

0.0

Edadp2b = 0

0,7

Nm + Nmb = 0

1.5

Percingb = 0

0.1

Nmb = 0

10.5 ***

Educmpb = 0

14.1 ***

Fbhuotrosb = Fbhuinb = 0

2.0

Fbcoprivb = Fotrosb =0

0.8

Notas: (*),(**),(***): rechazo hipótesis nula con 90%, 95% y 99% de confianza, respectivamente.

En el Cuadro 4 se presentan, finalmente, los resultados de los contrastes correspondientes a
la ausencia de determinados efectos en el comportamiento de ahorro de los hogares de bajos
ingresos. El análisis de los mismos muestra claramente que el efecto incertidumbre (motivo
precaución) no incide sobre el ahorro de los estratos de menores ingresos. Esto implica que el
comportamiento de estos sectores depende del nivel de ingreso, el ciclo de vida y el acceso al
crédito para la adquisición de vivienda.
Los resultados obtenidos indican que las políticas tendientes a estimular el ahorro de los
hogares de bajos ingresos pueden tener mayor efectividad si toman en cuenta el nivel de ingreso y
la etapa del ciclo de vida en que se encuentran los hogares objetivo, así como también si vinculan
el ahorro a distintas opciones de crédito para la adquisición de vivienda.

17

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

3. Descripción del sistema
financiero uruguayo y los
instrumentos para el ahorro

3.1 Evolución y composición del sistema
financiero
A mediados de la década del setenta el sistema financiero
uruguayo comienza a ser objeto de una amplia liberalización que se
completa en forma muy acelerada (Noya et al., 1997). A lo largo de
ese proceso se liberaron totalmente las tasas de interés activas y
pasivas, se eliminaron todas las restricciones al movimiento
internacional de capitales, se levantó la prohibición a la entrada de
nuevas entidades financieras, se eliminó el curso forzoso de la moneda
nacional, habilitándose la posibilidad de realizar contratos
denominados en moneda extranjera, etc. Entre otras cosas, estas
medidas dieron lugar a la aparición de una operativa de banca offshore y de una plaza financiera internacional que operó básicamente
en el ámbito regional.
La desregulación del sistema financiero llevó al crecimiento de
la intermediación bancaria, como se observa en el Cuadro 5. Sin
embargo, esta creciente intermediación no fue el reflejo de una
elevación en la tasa de ahorro interno, sino que fue el resultado de
cambios en el portafolio financiero de los agentes privados (Noya,
1996). En particular, se verificó una sustitución de activos financieros

19

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

denominados en dólares que se encontraban fuera del sistema financiero doméstico (en parte
radicados en el exterior), por activos financieros dentro del sistema financiero formal. Dadas las
características de esta sustitución, la intermediación financiera fue restituida mediante una
creciente intermediación en dólares.
Al igual que en otros países latinoamericanos, Uruguay vivió una fuerte crisis financiera
alrededor de 1982, que provocó la insolvencia de buena parte del sistema bancario y que obligó al
gobierno de la época a rescatar a los intermediarios financieros con un costo considerable. Al cabo
de este proceso los bancos privados de capital nacional desaparecieron, fusionándose o siendo
adquiridos por bancos extranjeros. Los tres bancos privados nacionales más importantes
sobrevivieron durante algún tiempo con las dificultades derivadas de la crisis, hasta que entre 1985
y 1987 fueron intervenidos por el Estado (“bancos gestionados”) como paso previo a una operación
de saneamiento y de reprivatización.
Cuadro 5

CRÉDITOS Y DEPÓSITOS BANCARIOS CON RELACIÓN AL PBI.
AÑOS SELECCIONADOS
(En porcentajes)

Créditos
Año

BCU

BROU

BHU

Depósitos

Banca Coop. Total
Priv.

BROU

BHU

Banca Coop. Total
Priv.

1975

0,5

7,6

3,3

6,3

s/d

17,7

2,2

1,1

7,5

s/d

10,8

1980

0,0

7,8

4,3

19,9

s/d

32,1

3,8

1,1

20,7

s/d

25,6

1985

7,5

13,5

10,0

19,0

s/d

50,0

13,0

3,5

21,2

s/d

37,7

1990

0,4

14,7

10,5

11,8

s/d

37,4

20,2

6,0

17,0

s/d

43,2

1995

0,1

10,3

10,6

12,6

1,8

35,5

18,5

6,1

14,3

1,7

40,6

1996

0,1

11,1

11,2

13,7

2,0

38,1

19,7

5,8

14,2

1,9

41,7

1997

0,1

11,6

10,9

15,1

2,5

40,2

20,8

5,5

15,4

2,2

43,9

1998

0,0

12,5

10,7

15,2

1,7

40,1

22,0

5,2

16,7

1,4

45,4

1999

0,2

14,1

11,0

19,1

1,6

46,0

16,0

5,9

17,8

1,4

41,0

Fuente: Banco Central del Uruguay (BCU), Boletín Estadístico, varios números.
Nota: En los créditos, se consideran créditos en moneda nacional y extranjera al sector privado residente. En
los depósitos, se consideran los depósitos a la vista, en caja de ahorro y a plazo fijo, en moneda nacional y
extranjera, excluyéndose los de no residentes. Ambos son promedios anuales de saldos mensuales sobre el
PBI nominal.

Actualmente el sistema financiero uruguayo se compone de dos grupos de instituciones: las
públicas y las privadas. El grupo de instituciones bancarias públicas se compone de tres bancos:
•
•

•

20

Banco Central del Uruguay (BCU). Ejerce las funciones de autoridad monetaria y de
superintendencia y control del sistema financiero.
Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU). Actúa como banco comercial y de
fomento, dado que hace colocaciones de largo plazo a las actividades productivas,
particularmente al sector agropecuario. Capta fondos de corto plazo del sector privado en
moneda nacional y extranjera y tiene el monopolio de los depósitos de las empresas públicas
y del gobierno central.
Banco Hipotecario del Uruguay (BHU). Es un banco de fomento orientado a la canalización
de fondos para la construcción o adquisición de vivienda. Básicamente, otorga préstamos a
largo plazo (de 15 a 25 años) denominados en Unidades Reajustables (UR). Capta fondos del
sector privado a corto y mediano plazo en UR y en moneda nacional o extranjera.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

El grupo de las instituciones privadas, a su vez, reúne tres tipos de instituciones:
•

•
•

•
•

Bancos comerciales. Son veintidós instituciones que operan casi exclusivamente en el corto
plazo, en moneda nacional o extranjera, con clientes residentes y no residentes.
Prácticamente la totalidad de estos bancos son sucursales de bancos extranjeros o son
sociedades anónimas constituidas en el país, cuyas acciones están en poder de no residentes.
La excepción es un “banco gestionado” (Banco Caja Obrera), que fue adquirido por el
Estado para sanearlo y reprivatizarlo. Actualmente, existen negociaciones para su
adquisición por parte de agentes privados.8
Casas financieras. Captan exclusivamente fondos de no residentes y están básicamente
orientadas a las operaciones off-shore, aunque pueden realizar préstamos a residentes.
Actualmente hay ocho casas financieras.
Cooperativas de intermediación financiera o cooperativas de ahorro y crédito. Sólo pueden
intermediar entre sus socios o realizar operaciones con sociedades cooperativas o con el
resto del sistema financiero. Hay seis cooperativas de ahorro y crédito, aunque una de ellas
no está habilitada para recibir depósitos.
Instituciones financieras externas. Son instituciones que surgen a partir de 1989 y sólo
pueden operar en transacciones off-shore. En la actualidad hay doce instituciones de este
tipo.
Consorcios o círculos de ahorro. Desde 1983 se autorizó el funcionamiento de compañías
que organizan consorcios o círculos de ahorro, inicialmente orientados a la compra de
vivienda o automóviles. En el momento actual hay siete empresas administradoras de grupos
de ahorro previo, las que han tenido su mayor desarrollo en actividades relacionadas con la
adquisición de automóviles.

En el Cuadro 6 se presenta la composición actual del sistema financiero según instituciones,
en lo que refiere a la red física y el monto de créditos y depósitos. Como se puede observar, la red
de sucursales es relativamente amplia, existiendo una dependencia cada algo más de 6.000
habitantes. Exceptuando al BHU, todas las instituciones operan fundamentalmente en moneda
extranjera (básicamente, dólares). Sin embargo, hay cierta diferenciación en el peso relativo de la
operativa en moneda extranjera según la institución. Los bancos privados son los que tienen un
mayor grado de dolarización, tanto en los créditos como en los depósitos. En cambio las
cooperativas de ahorro y crédito muestran un porcentaje relativamente elevado de operaciones en
moneda nacional. A pesar de que el BHU otorga sus créditos en UR (orientados a la compra de
vivienda), tiene un alto porcentaje de captación de depósitos en dólares.
La crisis de comienzos de los ochenta tuvo varios efectos sobre el funcionamiento del sistema
bancario. Entre otros, se destaca el aumento del peso relativo de la banca pública, especialmente del
Banco de la República (BROU). En 1980 los dos bancos públicos, el BROU y el Banco Hipotecario
del Uruguay (BHU) atraían depósitos por un monto equivalente al 4,9% del PBI, mientras que en
1990 alcanzaron al 26,2% del PBI (véase nuevamente el Cuadro 5). En el mismo período, los bancos
privados captaron relativamente menos depósitos, pasando del 20,7 al 17% del PBI.
La estrategia adoptada por los bancos privados a partir de la crisis fue la de concentrar sus
créditos en grandes clientes y ofrecer un espectro más amplio de servicios (además de reducir la
nómina de funcionarios y el número de sucursales y agencias). Como resultado de esta estrategia en
la segunda mitad de los ochenta se produjo una clara segmentación del sistema bancario. Los
bancos privados extranjeros se orientaron hacia los grandes clientes, tanto en los créditos como en
la captación de depósitos, mientras que los pequeños clientes fueron relegados al BROU y a las
cooperativas de ahorro y crédito.
8

Este es el único banco que fue intervenido por el Estado a partir de la crisis de los 80 y que aún no ha retornado a manos privadas.
Los demás han sido adquiridos fundamentalmente por parte de capitales extranjeros.

21

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro 6

COMPOSICIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO.
DATOS A FINES 1999
Número de instituciones
Número de sucursales *
Créditos (miles de U$S)
Moneda nacional
Unidades Reajustables (UR)
Moneda extranjera
Participación de moneda
extranjera (%)
Depósitos (miles de U$S)
Moneda nacional
Unidades Reajustables (UR)
Moneda extranjera
Participación de moneda
extranjera (%)

BROU
1
106
3.005
647
0
2.358
78,5

BHU
1
27
2.474
0
2.412
62
2,5

Bancos
22
266
5.580
709
0
4.871
87,3

3.366
375
0
2.990
88,8

1.243
0
399
844
67,9

Cooperativas
6
63
311
113
0
198
63,5

7.543
707
0
6.836
90,6

IFE
TOTAL
12
33
s/d
94
11.464
0
1.469
0
2.412
94
7.583
100,0
66,1

283
94
0
189
66,7

361
0
0
361
100,0

12.795
1.177
399
11.220
87,7

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCU. Boletín Estadístico y Boletín de Información de la
Superintendencia de Instituciones de Intermediación Financiera (varios números).
Nota: * Datos hasta 1998.

En los años noventa se observan nuevos cambios en las estrategias de los bancos privados,
como consecuencia de cambios en el contexto internacional y doméstico que incidieron sobre las
oportunidades de rentabilidad (reducción de las tasas de interés internacional y de los títulos
públicos, aumento del gasto en consumo privado, reducción del déficit fiscal, reducción de la
inflación, etc.). Varios bancos privados extranjeros se volcaron, entonces, a competir con el BROU
y las cooperativas de ahorro y crédito en la atracción de los pequeños clientes, lo cual se evidencia
en el crecimiento del número de depositantes residentes, particularmente los que operan en moneda
nacional (véase el Cuadro 7. Paralelamente, comenzó a revertirse la tendencia a disminuir el
número de funcionarios y de dependencias.
Cuadro 7

NÚMERO DE DEPOSITANTES EN LOS BANCOS PRIVADOS.
AÑOS SELECCIONADOS

Depositantes
en moneda nacional
en moneda extranjera, residentes
en moneda extranjera, no residentes
Número de funcionarios
Número de sucursales

1994
361.235
186.770
137.338
37.127
6.271
316

1996
380.650
197.962
148.835
33.853
6.234
311

1999
532.162
222.963
135.669
28.304
6.474
329

Fuente: Boletín Informativo del BCU (Información al 31/3 de cada año).

En el Cuadro 8 se presenta la estructura de créditos y depósitos según instituciones y
monedas. A pesar de que el BROU ha visto reducida su participación en el mercado en los últimos
años, es notoria su importancia, dado que por sí solo representa algo más de la cuarta parte de la
operativa del sistema financiero en su conjunto. Su peso relativo es significativamente mayor
cuando se trata de créditos y depósitos en moneda nacional.
22

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro 8

ESTRUCTURA DE CRÉDITOS Y DEPÓSITOS POR TIPO DE INSTITUCIÓN
(Porcentajes sobre saldos al 31 de diciembre de 1999)

Créditos (%)
Moneda nacional
UR
Moneda extranjera
Depósitos (%)
Moneda nacional
UR
Moneda extranjera

BROU
26,2
44,1
0,0
31,1
26,3
31,9
0,0
26,7

BHU
21,6
0,0
100,0
0,8
9,7
0,0
100,0
7,5

Bancos
48,7
48,3
0,0
64,2
59,0
60,1
0,0
60,9

Cooperativas
2,7
7,7
0,0
2,6
2,2
8,0
0,0
1,7

IFE
0,8
0,0
0,0
1,2
2,8
0,0
0,0
3,2

TOTAL
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCU. Boletín Estadístico y Boletín de Información de la
Superintendencia de Instituciones de Intermediación Financiera (varios números).

Lo mismo sucede con las cooperativas de ahorro y crédito que tienen una participación baja
en créditos y depósitos pero cuyo peso relativo es claramente mayor cuando se trata de operaciones
en moneda nacional. Esto es un indicador de que tanto el BROU como las cooperativas de ahorro y
crédito se orientan en mayor medida que los bancos privados a atender a pequeños clientes, dado
que éstos son más proclives a operar en moneda nacional que en dólares. El BHU es otra
institución que por su cometido específico resulta apta para captar ahorros de pequeños clientes. El
análisis del ahorro para vivienda que se realiza en dicho banco se presenta en la sección 4.

3.2 Instrumentos más accesibles para las familias de menores
ingresos
El sistema bancario opera con una gama relativamente amplia de instrumentos para el
ahorro, cuyas características se presentan en el Cuadro 9.
Cuadro 9

INSTRUMENTOS PARA EL AHORRO
Tipo de depósitos
Cuenta corriente en moneda nacional

Características
Total disponibilidad, manejables por medio de
cheques. Generalmente no pagan interés.
Caja de ahorro en moneda nacional
Manejables por libretas o tarjetas de cajero
automático. Número de retiros mensuales puede
estar limitado. Interés según monto.
Plazo fijo (entre 30 y 360 días) en moneda Retirables al vencimiento del plazo. Interés según
nacional
monto y plazo.
Cuenta corriente en moneda extranjera
Total disponibilidad, manejables por medio de
cheques. Generalmente no pagan interés.
Caja de ahorro en moneda extranjera
Manejables por libretas o tarjetas de cajero
automático. Número de retiros mensuales puede
estar limitado. Interés según monto.
Plazo fijo (entre 30 y 360 días) en moneda Retirables al vencimiento del plazo. Interés según
extranjera
monto y plazo.
Cuentas de ahorro en Unidades Reajustables
Generalmente asociadas al ahorro previo para
vivienda. Se revelaban mensualmente de acuerdo al
valor de la Unidad Reajustable.

23

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

En Uruguay no existe ningún instrumento específico para el ahorro ligado a la educación, en
la medida en que la educación pública es gratuita a todos los niveles y su cobertura es amplísima.
En 1997 el número de alumnos en instituciones públicas gratuitas representaba el 85% del total a
nivel de educación primaria, 83% del total en secundaria y 94% del total a nivel terciario (MEC,
1998).
Otros instrumentos financieros disponibles en el sistema uruguayo son menos aptos para la
captación de ahorro de las familias de menores ingresos (depósitos en fondos de inversión,
adquisición de papeles públicos o privados, etc.).
Entre los instrumentos descriptos en el Cuadro 9, los más accesibles para el ahorro de las
familias de menores ingresos son las cajas de ahorro, los depósitos a plazo fijo en algunas
instituciones (básicamente, BROU y cooperativas de ahorro y crédito) y las cuentas de ahorro para
vivienda. Los demás instrumentos tienen mayores exigencias de montos mínimos, como se verá
más adelante.
Los depósitos en caja de ahorro en moneda nacional representan sólo el 2,2% del total de
depósitos en el sistema bancario, mientras que los depósitos a plazo fijo en moneda nacional son un
4,5% y los depósitos en UR en el BHU agregan otro 4% (véase el Cuadro 10). Como se señaló
anteriormente, la importancia de estos instrumentos aumenta cuando se considera la estructura de
depósitos en el BROU y en las cooperativas de ahorro y crédito. No obstante, aún en estas
instituciones su significación es muy reducida, lo que muestra que los instrumentos de captación de
ahorro más accesibles para las familias de menores ingresos tienen una importancia marginal en la
operativa global del sistema financiero uruguayo.
Cuadro 10

ESTRUCTURA DE DEPÓSITOS POR TIPO DE INSTITUCIÓN.
DICIEMBRE DE 1998
(En porcentajes)

Instituciones
Moneda nacional
A la vista
Caja de ahorro
Plazo fijo
UR
Moneda extranjera
Residentes
No residentes
Total

BROU
10,8
2,3
4,1
4,4
0,0
89,2
78,0
11,2
100,0

BHU
0,0
0,0
0,0
0,0
74,9
25,1
25,1
0,0
100,0

Bancos privados Cooperativas
11,4
36,0
5,1
6,4
1,6
6,3
4,8
23,3
0,0
0,0
88,6
64,0
45,1
64,0
43,5
0,0
100,0
100,0

Total
10,2
3,6
2,2
4,5
4,0
85,7
53,8
31,9
100,0

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCU. Boletín Estadístico y Boletín de Información de la
Superintendencia de Instituciones de Intermediación Financiera (varios números).

En el Cuadro 11 se presenta la participación de cada tipo de institución en los depósitos
correspondientes a cada instrumento. El BROU acumula más de la mitad de los depósitos en caja
de ahorro en moneda nacional en el sistema bancario. Si se observa la participación de este banco
en el total de depósitos en moneda nacional se comprueba que, en términos relativos, la caja de
ahorro es el instrumento más importante en su captación de depósitos (53,4% comparado con
29,9% del total de depósitos en moneda nacional). Lo opuesto sucede en los bancos privados, cuya
participación en los depósitos en caja de ahorro es claramente inferior a la que corresponde a su
cuota en el total de depósitos en moneda nacional (39,3% comparado con 61%). El BHU, por su
parte, monopoliza los depósitos en UR, dado que es la única institución habilitada para ello.
24

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro 11

PARTICIPACIÓN DE LAS DIFERENTES INSTITUCIONES
POR INSTRUMENTO FINANCIERO. DICIEMBRE DE 1998
(En porcentaje)

Instituciones

BROU

BHU

Bancos privados

Cooperativas

Total

Moneda nacional

29,9

0,0

61,0

8,9

100,0

Depósitos a la vista

18,3

0,0

77,2

4,5

100,0

Caja de ahorro

53,4

0,0

39,3

7,3

100,0

Plazo fijo

28,0

0,0

58,7

13,2

100,0

UR

0,0

100

0,0

0,0

100,0

Moneda extranjera

29,4

6,3

56,8

1,9

100,0

Residentes

41,0

10,0

46,0

3,0

100,0

No residentes

9,9

0,0

74,9

0,0

100,0

Total

29,5

5,6

57,2

2,6

100,0

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCU, Boletín Estadístico y Boletín de Información de la
Superintendencia de Instituciones de Intermediación Financiera (varios números).

Las condiciones para la apertura de una cuenta en caja de ahorro y plazo fijo se presentan en
el Cuadro 12. En casi todas las instituciones las condiciones exigidas para abrir una cuenta en caja
de ahorro en moneda nacional son menores que para realizar un depósito a plazo fijo. Sin embargo,
hay algunos bancos que en determinados períodos no establecen montos mínimos para ninguno de
los dos instrumentos, como forma de atraer nuevos depositantes a quienes después pueden ofrecerle
otros servicios.
El rango de montos mínimos exigidos para abrir una cuenta en caja de ahorro en moneda
nacional es muy amplio, variando entre el equivalente a U$S 40 y el equivalente a U$S 1.600,
según el segmento de mercado al cual se orienta cada institución. En moneda extranjera, los
mínimos requeridos son iguales o mayores que en moneda nacional. Los mínimos exigidos para
depósitos a plazo fijo son aún más variables que en el caso de la caja de ahorro, oscilando entre el
equivalente a U$S 200 y el equivalente a U$S 10.000.
Mas allá del mínimo exigido para los depósitos en caja de ahorro, generalmente hay
diferencias en la tasa de interés aplicable según el monto acumulado en la cuenta. En el Cuadro 13
se presenta la información al respecto para los principales bancos privados, el BROU y la mayor
cooperativa de ahorro y crédito.
De acuerdo a esta información, los depósitos en el BROU son los que resultan más rentables,
cualquiera sea el monto de ahorro acumulado. Los bancos privados en general ofrecen tasas
menores para niveles similares de ahorro acumulado. Si bien la cooperativa de ahorro y crédito
(COFAC) favorece al pequeño ahorrista al exigirle un mínimo muy reducido, sólo remunera el
ahorro con tasas superiores al 5% (nivel aproximado de la inflación anual) a partir de un monto
acumulado equivalente a U$S 4.000.
En la captación de fondos provenientes de pequeños ahorristas no sólo inciden las
condiciones de accesibilidad de los instrumentos financieros específicos, sino también otros
factores que facilitan el acercamiento de ese tipo de depositantes, como por ejemplo, el grado de
liquidez de cada instrumento. Los depósitos en caja de ahorro tienen un grado de liquidez elevado,
dado que en la mayoría de las instituciones no se restringe el número de retiros a través de los
cajeros automáticos (véase nuevamente el Cuadro 12). Obviamente, para los depósitos a plazo fijo
el grado de liquidez es nulo hasta que se cumple el período establecido.
25

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro 12

CONDICIONES PARA DEPÓSITOS EN CAJA DE AHORRO Y PLAZO FIJO EN MONEDA NACIONAL*
PRINCIPALES INSTITUCIONES FINANCIERAS
(Montos expresados en U$S)

Instituciones

Monto
mínimo de
apertura

Caja de ahorro
Plazo fijo
Máximo de Servicios
Cajero
Monto
retiros
conexos Automático mínimo
mensuales

Bancos privados
ABN-AMRO

480

Bank Boston

s/m

No

Sí

Sí

c/c

10000

80

ACAC

No

Sí

Sí

c/c

400

c/c

4

Sí

Sí

c/c

800

Caja Obrera

400

No

Sí

Sí

c/c

400

Citibank

400

No

Sí

Sí

c/c

1000

Comercial

240

4

Sí

Sí

c/c

320

c/c

De Crédito

280

5

Sí

Sí

1000

5

No

Sí

800

No

Sí

Sí

Discount

1500

No

Sí

Sí

c/c

5000

Lloyds Bank

1600

5

Sí

Sí

c/c

10000

Santander

400

No

Sí

Sudameris

800

No

Sí

Sí

c/c

5000

120

No

Sí

Sí

c/c

400

80

No

Sí

Sí

c/c

640

De la N. Argentina
De Montevideo

800
1000

c/c

800

1600

Bancos Estatales
De la República
Hipotecario

Cooperativas de Ahorro y Crédito
CAYCU

40

No

Sí

Sí

c/c

400

COFAC

80

No

Sí

Sí

c/c

3000

FUCAC

200

No

No

Sí

200

Fuente: Datos proporcionados directamente por las Instituciones.
Notas: c/c con costo; s/m sin mínimo. * En moneda extranjera los mínimos son iguales o
mayores que en moneda nacional.
Cuadro 13

TASA DE INTERÉS EN CAJA DE AHORRO EN MONEDA NACIONAL SEGÚN TRAMOS DE AHORRO
(Montos equivalentes en U$S)

Institución

Monto
acum.
ABN AMRO 480 a 4000

Tasa
0%

COFAC

80 a 400

0%

Comercial

240 a 400

0%

Bank Boston

0 a 2000

0%

BROU

120 a 1200

4%

De Crédito

280 a 800

0%

Monto Tasa
Monto
acum.
acum.
4%
12000 a
4000 a
36000
12000
1%
400 a
800 a
800
2000
5%
400 a
1200 a
1200
2400
s/d
Más de
2000
8%
Más de
1200
Más de 2.8% *
800

Fuente: Datos obtenidos directamente en las Instituciones.
Nota: * Tasa de interés en dólares, se paga el equivalente en pesos.

26

Tasa
5%
3%
6%

Monto
acum.
36000 a
60000
2000 a
4000
Más de
2400

Tasa
6%
5%
7%

Monto
acum.
Más de
60000
Más de
4000

Tasa
7%
6%

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Otro aspecto importante para la captación de pequeños ahorristas es la extensión de la red
física del sistema. En el caso uruguayo la extensión de la red física del sistema financiero es
relativamente amplia. En 1997 el número de habitantes por sucursal era 6.639 en Uruguay,
comparado con 3.951 en Estados Unidos y 8.280 en Argentina (Quijano, 1999).
Existen dependencias bancarias en los 19 departamentos en los que está dividido el país,
ubicadas en las capitales departamentales y en los centros urbanos de cierta importancia. El BROU
es el banco que tiene una mayor proporción de dependencias fuera de Montevideo (80,2%), lo cual
revela su fuerte inserción en todo el territorio nacional y su énfasis en las relaciones con el sector
agropecuario. En cambio los bancos privados, en su conjunto, sólo tienen el 47% de sus
dependencias en el interior del país. Esta distribución geográfica pone en evidencia de que en
general los bancos privados concentran su actividad en la ciudad capital, mientras que el BROU
ofrece mejores condiciones de acceso fuera de dicha ciudad (véase el Cuadro 14).
Sin embargo, el 55% de las dependencias de los bancos privados en el interior del país
pertenecen a sólo 3 bancos (ACAC, Comercial y Caja Obrera), que en conjunto cuentan con 41
dependencias en Montevideo y 69 en el resto del país. Esto es consecuencia de las diferentes
estrategias que siguen los bancos privados, algunos de los cuales sólo se orientan a los grandes
clientes, particularmente los de Montevideo, mientras otros ponen más énfasis en los negocios
rurales o en la captación de ahorros de las familias no capitalinas.
Cuadro 14

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LAS DEPENDENCIAS BANCARIAS
AÑO 1998
Bancos
BROU
ACAC
Caja Obrera
Comercial
Resto banca privada
Subtotal privado
Total

Montevideo
Nº
depend.
%
21
19,8
6
20,7
11
34,4
24
49,0
100
64,1
141
53,0
162
43,5

Interior
Nº
depend.
%
85
80,2
23
79,3
21
65,6
25
51,0
56
35,9
125
47,0
210
56,5

Total
Nº
depend.
106
29
32
49
156
266
372

%
100
100
100
100
100
100
100

Fuente: BROU y Asociación de Bancos del Uruguay.

La relevancia del BROU para la captación de fondos provenientes de pequeños ahorristas se
ve reforzada por otros factores. Al ser un banco estatal es percibido por el público como una
institución que brinda mayor seguridad a sus depositantes que los bancos privados. Las dificultades
por las que atravesaron buena parte de los bancos privados a partir de la crisis financiera de los
ochenta están aún muy frescas en la memoria colectiva, y el público no es capaz de evaluar
adecuadamente la seguridad derivada de las normas de regulación prudencial adoptadas desde
entonces. En consecuencia, cuanto menos familiarizado se encuentra el ahorrista con el
funcionamiento del sistema bancario, más importancia le adjudica a la garantía estatal que tienen
los depósitos en los bancos pertenencientes al Estado. Por ende, entre las familias de bajos ingresos
el BROU goza de un alto grado de preferencia.
Si bien la caja de ahorro puede ser un instrumento apto para captar depósitos de las familias de
menores ingresos, su atractivo es relativamente bajo cuando se considera la tasa de interés que reciben.
En el Cuadro 15 se presentan los promedios anuales de las tasas nominales y reales para
cuatro instrumentos diferentes: caja de ahorro en moneda nacional, depósitos a plazo fijo (hasta
27

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

180 días) en moneda nacional, cuenta corriente en moneda extranjera y depósitos a plazo fijo (hasta
180 días) en moneda extranjera.
En la década del noventa se observa una fuerte reducción de las tasas nominales en moneda
nacional, reflejando la caída de la inflación que pasa de 130% anual en 1990 al 5% en el año 2000.
En términos reales, los depósitos en moneda nacional mejoran claramente su rentabilidad, que deja
de ser negativa al final de esta década. En los depósitos en moneda nacional se observa una
diferencia importante de nivel según el instrumento, siendo la rentabilidad de la caja de ahorro muy
inferior a la que corresponde a los depósitos a plazo.
Cuadro 15

RENTABILIDAD DE LOS DEPÓSITOS EN LA BANCA PRIVADA
PROMEDIO ANUAL DE LAS TASAS MENSUALES

Años
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000

TASAS NOMINALES
Moneda nacional
Moneda extranjera
Caja
Pl. fijo
Cuenta
Pl. fijo
ahorro
h/180 d.
cte.
h/180 d.
34,30
81,90
5,84
8,68
32,03
61,70
4,58
6,15
27,83
60,83
3,98
5,61
27,62
67,82
4,28
6,00
27,62
84,70
4,33
6,93
31,01
97,83
4,28
6,53
30,05
75,23
3,43
4,92
24,52
54,47
2,22
3,42
17,18
39,38
1,78
3,09
16,12
36,98
1,58
3,45
15,98
38,24
1,65
4,51
15,00
28,13
1,75
4,84
11,50
19,61
1,69
4,85
7,15
15,09
1,73
4,92
5,40
14,24
1,55
4,98
4,60
12,68
1,45
5,10

TASAS REALES *
Moneda nacional
Moneda extranjera
Caja
Pl. fijo
Cuenta
Pl. fijo
ahorro
h/180 d.
cte.
h/180 d.
-21,67
6,13
11,67
14,67
-25,35
-8,62
-11,01
-9,67
-22,06
-1,91
-5,72
-4,23
-20,94
3,89
2,42
4,11
-28,98
2,70
-2,64
-0,22
-37,33
-5,23
-3,84
-1,76
-36,50
-14,61
-12,15
-10,89
-26,56
-9,10
-9,28
-8,22
-24,06
-9,67
-13,80
-12,68
-19,90
-5,51
-10,36
-8,70
-18,59
-2,99
-10,23
-7,70
-10,54
-0,37
-0,55
2,47
-7,06
-0,31
0,51
3,64
-3,35
3,82
1,80
4,98
-0,26
8,10
4,06
7,58
0,48
6,44
3,05
5,87

Fuente: Elaborado con información del BCU.
Nota: * Rentabilidad medida en moneda nacional.

En el caso de los depósitos en moneda extranjera, las tasas pasivas nominales también
descienden, particularmente en el caso de los depósitos en cuenta corriente. En términos reales no
hay diferencias significativas con los depósitos en moneda nacional para grados similares de
liquidez. En todo caso, se observa que la caja de ahorro en moneda nacional es el instrumento
menos rentable entre los considerados.
En el Gráfico 1 se muestra la evolución mensual de las tasas reales de interés para los
depósitos en caja de ahorro en moneda nacional en comparación con las tasas para depósitos a
plazo fijo (hasta 6 meses) en moneda nacional y en moneda extranjera.9 Si bien todas las tasas
pasivas consideradas tienen una evolución similar, se observa que las correspondientes a los
depósitos en caja de ahorro son las más bajas en nivel. En consecuencia, la tasa de interés no
parece ser un estímulo positivo al ahorro mediante este tipo de instrumento.
9

28

Las tasas utilizadas corresponden al promedio ofrecido por los bancos privados, en la medida en que eran las series más completas
disponibles. No hay diferencias significativas entre éstas y las ofrecidas por el BROU o por las cooperativas de ahorro y crédito.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Gráfico 1

TASAS DE INTERÉS PASIVAS REALES

30

20

00

99

98

97

96

95

94

93

92

91

90

89

88

87

86

0
85

Tasas porcent

10

10

20

30

40

50
C.ahor o m /
r
n

Pl fj m /
. io n

Pl fj m /
. io e

Aunque las tasas pasivas varían según las instituciones y el tipo de depósito, las variaciones
no son demasiado importantes. En el caso de los instrumentos en moneda nacional las variaciones
entre instituciones y según plazos se han reducido a medida que ha caído el nivel de inflación.
De acuerdo a las características del sistema financiero que se han señalado, las instituciones
que parecen mejor preparadas para captar ahorros de las familias de bajos ingresos son el BROU,
algunos bancos privados que cuentan con una red física extendida en el interior del país y las
cooperativas de ahorro y crédito. En todas esas instituciones hay una estrategia expresa de atender
a los pequeños clientes, a diferencia de la mayor parte de los bancos privados que apunta a otros
segmentos de mercado. En lo que respecta a los instrumentos, sólo los depósitos en caja de ahorro
en moneda nacional parecen estar adecuados a ese tipo de ahorristas, dado que es el instrumento
con menores requerimientos de montos mínimos y con un grado de liquidez importante. No
obstante, la tasa de interés ofrecida por esos depósitos no constituye un estímulo al ahorro y, por
consiguiente, las familias de bajos ingresos básicamente acuden a dichas instituciones en búsqueda
de seguridad para sus ahorros.
La alternativa que resta y que será analizada en la sección siguiente es la de los depósitos en
UR destinados a la adquisición o construcción de vivienda con préstamo del BHU.

29

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

4. Análisis del sistema de ahorro
previo para vivienda

En Uruguay existe el mecanismo de ahorro previo como forma
de acceder a un préstamo para la compra de una vivienda. Este sistema
tiene varios años de implementado y constituye un estímulo
importante para el ahorro de las familias. El ahorro debe hacerse
durante un período determinado y deben lograrse ciertos saldos
mínimos. Ambas condiciones le brindan al titular de la cuenta un
“puntaje” que le permitirá acceder al préstamo o incluso a un subsidio
para la compra de una vivienda nueva o usada.
Además del ahorro previo, las familias de menores ingresos a
veces realizan aportes en trabajo efectivo, en la construcción de la
propia vivienda. Este mecanismo, conocido como de “ayuda mutua”,
ha tenido éxito tanto en medios urbanos como rurales.
Independientemente de la existencia o no de ahorro previo, el pago de
una cuota de amortización, luego de entregada la vivienda a los
usuarios, podría ser considerado como un “ahorro forzoso”.
Por otro parte, en el ámbito privado existen círculos de ahorro o
consorcios que realizan un ahorro previo con el objetivo de acceder a
un determinado capital. Si bien dicho capital puede tener diversos
fines, es cada vez más frecuente su utilización para la compra de
vivienda. Actualmente se ha extendido el uso de esta modalidad de
ahorro a la órbita pública.
El marco institucional en el que se desenvuelven las
modalidades de ahorro y las condiciones de los préstamos para

31

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

vivienda ha ido cambiando en el período que abarca este estudio (1985-1999). La modificación más
importante se relaciona con la extensión a la población de menores ingresos de los beneficios de
los préstamos y/o subsidios para la compra de vivienda. Este hecho está íntimamente relacionado
con los cambios en el marco institucional en que se desarrolla la política de vivienda en Uruguay.
Esta sección del trabajo se organiza de la siguiente manera. En la primera parte se realiza una
descripción de los cambios principales en el contexto institucional de la política de vivienda. En
segundo lugar, se presenta el sistema de acceso a la vivienda que rige actualmente, con énfasis en
los requisitos de ahorro previo. Se señalan algunos de los resultados logrados en los últimos años
en materia y su relación con el subsidio. Finalmente se reseñan algunas características de los
círculos de ahorro.

4.1 Cambios institucionales
En 1968 Uruguay estableció por ley un Plan Nacional de Vivienda donde se diseñaban los
mecanismos para que el Estado facilite el acceso a la vivienda a todos los ciudadanos. En ese
momento tres instituciones eran importantes en materia de vivienda: la Dirección Nacional de
Vivienda (DINAVI), el Instituto de Viviendas Económicas (INVE) y el Banco Hipotecario del
Uruguay (BHU). En el medio rural existía además una Comisión Honoraria Pro-Erradicación de la
Vivienda Rural Insalubre que contaba con un fondo para la construcción de viviendas higiénicas en
dicho medio. El Movimiento Pro-Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural (MEVIR), a través
de su Comisión, establece por primera vez en el país, la construcción de grupos de viviendas por el
sistema de “esfuerzo propio” y “ayuda mutua” (véase Arocena et al., 1990).
Otro cambio importante que trajo la mencionada ley fue la creación de una unidad de cuenta,
la Unidad Reajustable (UR), indizada de acuerdo a la variación del índice medio de salarios. Los
préstamos hipotecarios pasaron a denominarse en UR como forma de resguardar al sistema de la
erosión que podía significar el proceso inflacionario que se vivía en ese período, a la vez que se
consideraba la capacidad de repago de los trabajadores. También el ahorro que se realizaba en el
BHU para la compra de vivienda pasó a estar denominado en UR.
En 1974 el BHU queda con las funciones de la DINAVI y el INVE, transformándose en el
órgano central responsable del diseño y ejecución del programa de vivienda y de la captación y
administración de los recursos. La ejecución de la política de vivienda comprendía, entre otras
cosas, la organización del sistema de Ahorro Previo para el acceso a un préstamo, el otorgamiento
de préstamos según determinados criterios, la construcción de viviendas, etc. El Ministerio de
Economía y Finanzas era responsable, por su parte, de la formulación y evaluación de la política
nacional de vivienda.
En 1985 asume el primer gobierno democrático luego de la ruptura del orden constitucional
producida en 1973. El BHU, que había acumulado todas las funciones relacionadas con la política
de vivienda, elabora un plan quinquenal de viviendas para el período 1985-1990. Este plan del
BHU que se caracterizó por ser muy ambicioso, intentaba solucionar los problemas de vivienda que
se habían acumulado a esa fecha.
En particular, en el caso de los sectores de menores ingresos, el plan preveía la construcción
de 5.000 viviendas para la erradicación de viviendas precarias, en convenio con la Intendencia
Municipal de Montevideo (IMM). Los destinatarios aportarían la mano de obra benévola por
mecanismos de ayuda mutua. En el medio rural se preveía la construcción de otras 5.000 viviendas
para erradicar viviendas insalubres del medio rural en convenio con MEVIR. Sin embargo, los
avances logrados no fueron totalmente satisfactorios. Considerando los sectores de menores
ingresos, el plan de erradicación de viviendas precarias de Montevideo realizó menos del 10% de
32

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

las viviendas previstas. El MEVIR será el único programa que alcanzará las metas previstas en el
plan, al construir las 5.000 que habían sido planificadas (Arocena et al, 1990).
En 1990 se crea el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente
(MVOTMA), que tiene como cometido la formulación, ejecución, supervisión y evaluación de los
planes de vivienda, así como la instrumentación de la política nacional en la materia. A partir de la
Ley 16.112 (mayo de 1990) se crean y fijan las competencias del MVOTMA que entra en
funcionamiento al año siguiente. A su vez, otra ley del mismo año crea el Fondo Nacional de
Vivienda y Urbanización. El nuevo marco formal establece que el BHU estará a cargo de la gestión
financiera de la política de vivienda.
El primer Plan de Vivienda elaborado por el MVOTMA, correspondiente al período 19911995, parte de un diagnóstico del déficit habitacional y de las dificultades para el acceso a la
vivienda. Dispone para su financiamiento de los recursos provenientes de tributos, transferencias
de rentas generales o endeudamiento externo, que tengan por destino el financiamiento de
proyectos relativos a vivienda.
Por otro lado, se establece la acción directa del MVOTMA, a través de la Dirección de
Vivienda, se focaliza sobre la población de menores recursos. Dicha población está compuesta por
aquellos núcleos familiares cuyos ingresos mensuales son menores a 60 UR. Entre 1991 y 1995 se
diseña un nuevo sistema de acceso a la vivienda, denominado Sistema Integrado de Acceso a la
Vivienda (SIAV), que faculta al MVOTMA a otorgar subsidios directos a aquellos núcleos
familiares que, formando parte de su población objetivo y habiéndose inscripto en el Registro
Nacional de Postulantes, sean seleccionados de acuerdo a los criterios y objetivos definidos. Al
ministerio le corresponde la planificación, programación y asignación de los Certificados de
Subsidio Habitacional Directo (CSHD) que el Estado prevea otorgar a los sectores de menores
recursos.
En este período, también se intenta que el mercado de capitales tenga un rol más activo. El
BHU deja de ser el único intermediario financiero que presta para la compra de vivienda.10 Los
bancos comerciales privados comienzan a desarrollar líneas de crédito para la compra de vivienda
con garantía hipotecaria. En este caso, no se requiere de ahorro previo. En general, es la población
de ingresos medios y altos la que ha recurrido a los bancos comerciales privados.
El cambio de gobierno de 1995 no trajo cambios en el marco institucional. El nuevo
gobierno elaboró un plan de vivienda que tuvo como objetivo consolidar las nuevas orientaciones
en materia de política de vivienda. El plan 1995-1999 estableció como uno de los logros más
importantes del plan anterior, la racionalización de la política de subsidios, al establecerse el
subsidio directo y explícito a la demanda. En el nuevo plan de vivienda se realizaron, no obstante,
pequeñas modificaciones al sistema SIAV.
Actualmente, el BHU otorga créditos para la compra de viviendas nuevas, para la
construcción de viviendas, para la refacción o ampliación de viviendas usadas e, incluso, existe una
línea de crédito para la adquisición de vivienda usada. Los destinatarios finales de los créditos del
BHU son ahorristas y no ahorristas, aunque en algunas líneas intervienen las empresas
constructoras. Existen, asimismo, sistemas de cofinanciamiento.
Los créditos del BHU son financiados con captación de ahorros y con la recuperación de
créditos otorgados anteriormente. Los montos de los préstamos se fijan, generalmente, en UR pero,
aunque en los últimos años y para algunas líneas existe la posibilidad de denominarlos en dólares

10

También se aprobó una ley que faculta a las entidades de intermediación financiera a otorgar préstamos hipotecarios para financiar
la construcción de edificios en régimen de propiedad horizontal.

33

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

americanos.11 Las cuotas mensuales de construcción o de amortización e intereses también se
reajustan según la evolución de la UR.

4.2 Descripción del SIAV
A partir de un diagnóstico según el cual en el pasado las inversiones del sector público en
materia de créditos de vivienda estuvieron orientadas a satisfacer una demanda minoritaria de
sectores de mayor nivel de ingreso relativo, el plan de vivienda 1991-1995 se propuso solucionar
los problemas habitacionales de la población de menores ingresos. Teniendo en cuenta los datos de
distribución personal del ingreso, se definieron cuatro estratos que, de acuerdo a su ingreso
familiar, tendrían un sistema específico para acceder a la adquisición de una vivienda.
Los objetivos del SIAV son:
i)

Poner énfasis en la demanda, generando condiciones efectivas para la adquisición de
viviendas por parte de las familias beneficiarias del subsidio explícito y cuantificado y
facilitando su acceso al crédito.

ii)

Modificar el papel desempeñado por el Estado, asumiendo funciones de organizador y
planificador del mercado de vivienda.

iii)

Generar un mercado de capitales promoviendo la creación de un mercado secundario de
hipotecas que proporcione fondos para financiar los programas de vivienda social
autónomamente.

El nuevo sistema considera que los hogares deben tener una solución al problema de la
vivienda en función de su nivel de ingreso. Los cuatro estratos tienen las características siguientes:
•
•
•
•

Familias con ingreso alto. Este estrato puede recurrir directamente al mercado inmobiliario
privado, (construcción o financiero) sin la necesidad de la exigencia de refinanciamiento de
los créditos que obtengan.
Familias con ingreso mensual superior a 60 UR (límite superior de los ingresos familiares
para la acción del Ministerio).12 Este segmento puede recurrir directamente al BHU y al
mercado inmobiliario privado.
Familias con ingreso mensual entre 30 y 60 UR. Este estrato de ingresos puede recurrir al
mercado inmobiliario privado, pero, además, se le otorgan subsidios habitacionales directos
(SHD) que complementan el ahorro previo y el crédito hipotecario obtenido.
Familias con ingreso mensual inferior a 30 UR. Se trata de sectores que tienen una
capacidad de ahorro limitada, no pueden recurrir al mercado inmobiliario privado y, por lo
tanto, debe ser atendido directamente por la política de subsidio del MVOTMA. La
participación del Estado en este caso consiste en contratar con el sector privado la
construcción de los denominados núcleos básicos evolutivos (NBE).

Puede apreciarse que el MVOTMA otorga subsidios directos únicamente al tercer y cuarto
estrato. Para ser beneficiarias del subsidio, las familias deben inscribirse en el Registro Nacional de
Postulantes (RNP) y haber integrado en una cuenta bancaria a una fecha límite establecida un
determinado ahorro mínimo. Este monto, al igual que el subsidio y el tipo de solución habitacional
ofrecido, depende del nivel de ingreso del núcleo familiar.
11

12

34

Las líneas denominadas en dólares americanos procuran más adecuación de las monedas entre las fuentes de fondos y el uso de los
mismos. Son el Sistema Contractual de Ahorro, el Sistema Operativo de Cofinanciamiento, los préstamos para vivienda en la
actividad rural, etc.
En el Cuadro A9 del Anexo Estadístico se aporta información correspondiente a la evolución de la cotización de la UR y del dólar
americano.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

En el caso de las familias de ingresos menores a 30 UR la solución habitacional propuesta, el
núcleo básico evolutivo (NBE), fue novedosa en el país y se inscribe en el marco de atención a las
necesidades urgentes de los sectores más carenciados.13 Esta solución abarca la propiedad del suelo
y una vivienda que consta de 1 o 2 ambientes, un baño y un área de cocina que le proporcionan al
usuario un punto de partida. En este caso, el subsidio otorgado abarca la totalidad del costo de
construcción de la vivienda.
En el caso de las familias con ingresos entre 30 y 60 UR se concede un subsidio directo,
cuyo monto depende del nivel de ingreso familiar. En el Cuadro 16 se presentan los datos
correspondientes a junio de 1999.14 La diferencia entre el subsidio otorgado y el precio de la
vivienda es cubierta con un préstamo hipotecario, otorgado por el BHU.
Cuadro 16

SUBSIDIOS OTORGADOS POR EL SIAV
EN UNIDADES REAJUSTABLES
Ingreso familiar
mensual

Tipo de
vivienda

30
31-44
45-54
55-60

N. B. E.
Subsidio I
Subsidio II
Subsidio III

Costo
máximo
vivienda
1150
1850-2190
2210-2450
2550-2700

Ahorro
mínimo
previo
5
65
165
372

Monto del subsidio no
reembolsable
1150
853
725
548
Fuente: MVOTMA.

El sistema no sólo requiere registrar la demanda potencial a subsidiar, sino también conocer
su distribución geográfica e instrumentar el procedimiento de selección de beneficiarios. A estos
efectos la confección del RNP debe tener carácter nacional y permitir actualizar la situación de los
inscriptos, teniendo en cuenta los cambios ocurridos en las condiciones de ingreso de las familias
inscriptas. El registro también supone la confección de una Ficha Socio-Económica Única (FSU)
que contiene toda la información del postulante: composición del núcleo familiar, capacidad de
subsistencia, condiciones habitacionales, situación laboral, número de dependientes, sexo del jefe
del hogar.
En 1995, en ocasión del cambio de gobierno se realizó un balance de lo actuado por el
Ministerio hasta esa fecha y se decidió mantener en lo sustancial el SIAV, mejorando algunos
aspectos puntuales, entre los que se destacan:
•
•
•

13

14

Aplicación prioritaria del gasto a la generación de viviendas nuevas, con el objetivo de
aumentar el stock de viviendas y a la vez apoyar la reactivación de la actividad en el sector
de la construcción.
Ajuste de la solución habitacional mínima, mejorando el NBE a través de un incremento en
la superficie mínima del predio y de la solución habitacional, incorporando un dormitorio
definido, etc.
Modificación de la tabla de componentes de financiamiento (ahorro previo, subsidio y
crédito hipotecario), ajustándola al nuevo valor de la solución básica.

Según el Plan Nacional de Vivienda 1991-1995 “el concepto de vivienda evolutiva implica un cambio en los tipos de viviendas
construidas hasta la fecha, que favorecían la entrega de unidades completas y terminadas cuyas soluciones arquitectónicas no eran
compatibles con las pautas de vida y nivel económico de los usuarios”.
Al comienzo del sistema en 1994 los valores máximos de las viviendas eran inferiores. Para el NBE el valor máximo era de 1000 UR.

35

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

4.3 El acceso a la vivienda en distintos períodos
El plan quinquenal de viviendas 1985-1990 del BHU era un plan muy ambicioso que suponía
financiar 65.300 viviendas nuevas o usadas, con un monto de 90.838 miles de UR.
Entre 1985 y 1989 la cantidad de préstamos otorgados (viviendas escrituradas) por el BHU
contribuyó a la compra de 35.018 viviendas (véase el Cuadro 17). La mayor parte de estas
adquisiciones correspondieron a viviendas construidas por el sistema público (57%). La compra de
vivienda usada, utilizando préstamos del BHU, ocupó el segundo lugar (26%). En tercer lugar
fueron importantes los préstamos para construcción individual.
En el período siguiente (1990-1994), los cambios reseñados en el marco institucional
tuvieron como consecuencia el establecimiento de nuevas bases para la actuación del sistema
público y privado. Entre otros múltiples aspectos, el Plan Nacional de Viviendas 1991-1995
estableció la necesidad de establecer un período de transición para que el BHU se adecuara a las
nuevas condiciones institucionales. Se acordó que hasta diciembre de 1993 debían culminarse las
obras pendientes.
En el cuadro 17 se aprecia la disminución de los préstamos en dicho período. Las viviendas
escrituradas en el BHU se redujeron a menos a la mitad. Los préstamos para la adquisición de
vivienda usada si bien disminuyen pasan a representar más del 40% de los préstamos.
Cuadro 17

CANTIDAD DE VIVIENDAS ADQUIRIDAS CON PRÉSTAMOS DEL BHU
(En número de viviendas y porcentajes)

Tipo de Financiamiento
Construcción
Sistema Público
Cooperativas de Ayuda Mutua
Cooperativas de Ahorro y Crédito
Sociedades Civiles
Fondos sociales
Promotores privados
Plan de fomento de la construcción
Construcción Individual
Sistema operativo de cofinanciamiento
Adquisición de vivienda usada
SIAV
Total

Número de viviendas
85/89
90/94
95/98
25954
9648
7071
20016
2857
2114
890
1232
657
14
265
1178
965
26
0
0
0
99
19
0
0
0
0
20
4050
5268
2334
0
0
669
9064
6913
8215
0
733
1753

85/89
74,12
57,16
2,54
0,04
2,76
0,00
0,05
0,00
11,57
0,00
25,88
0,00

Porcentajes
90/94
58,26
17,25
7,44
1,60
0,16
0,00
0,00
0,00
31,81
0,00
41,74
4,43

95/98
46,26
13,83
4,30
7,71
0,00
0,65
0,00
0,13
15,27
4,38
53,74
11,47

35018

100,00

100,00

100,00

16561

15286

Fuente: Banco Hipotecario del Uruguay.

Para el último quinquenio, no se dispone de cifras correspondientes al último año, por lo cual
en el Cuadro 17 se presenta la información sobre los primeros cuatro años. Allí se observa que la
modalidad de financiamiento más importante corresponde a la adquisición de vivienda usada que
pasa a representar más del 53% de los préstamos. Le sigue en importancia el financiamiento para
construcción individual y luego la construcción por el sistema público. En este último período las
viviendas que fueron escrituradas por el sistema SIAV, representan más del 11% de las viviendas.

36

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

4.4 Ahorro previo para vivienda
•

Ahorro previo: Número de cuentas, montos acumulados, distribución según puntajes

El ahorro previo tiene una gran importancia para la obtención del crédito de vivienda en el
BHU y para establecer las condiciones del mismo. El BHU es el órgano central en la captación de
este ahorro realizado en UR, a través del denominado Sistema de Ahorro y Préstamo (SAYP). El
SAYP constituye una línea de ahorro específica para la compra de vivienda. A través de este
sistema los ahorristas habilitados obtienen ventajas que se materializan en tasas de interés
preferenciales y plazos más largos.
La información proporcionada por el BHU permite caracterizar el funcionamiento del
sistema de ahorro previo realizado por las familias. La apertura de una cuenta en el SAYP implica
el depósito de un fondo mínimo de 5 UR. Cada uno de los depósitos posteriores no puede ser
inferior a 2 UR. Los depósitos en el SAYP generan intereses en UR que se capitalizan anualmente.
Para las familias que tienen un ingreso superior a 60 UR el derecho a obtener un préstamo se
adquiere en función de la antigüedad de la cuenta y del saldo de ahorro previo. Ambos elementos
se toman en cuenta en la definición del “puntaje”. Luego de dos años de la apertura de la cuenta en
el SAYP, el ahorrista pasa a la categoría de “habilitado”, lo que le permite acceder a un crédito
para la compra de vivienda nueva o usada. El monto del préstamo otorgado por el BHU debe
guardar relación con el valor venal del inmueble a comprar, existiendo además un límite máximo
en esta línea de crédito.15 En el momento del otorgamiento del crédito el ahorrista habilitado debe
contar con ingresos suficientes para cubrir las cuotas mensuales del préstamo del BHU.
Entre 1985 y 1989 el número de cuentas abiertas en el SAYP registró un crecimiento muy
importante (véase el Cuadro 18). El incremento abarcó tanto al número de cuentas como a los
saldos en UR. Si se considera la información sobre los saldos en dólares el crecimiento es aún más
espectacular, multiplicándose por cuatro en el mencionado período. Las razones de este aumento de
los ahorristas se relaciona entre otros aspectos con la apertura de nuevas líneas de crédito una vez
restablecida la democracia.
En el segundo gobierno democrático, entre 1990 y 1994 el número de cuentas presenta un
crecimiento más moderado. Los saldos en UR muestran una tendencia descendente, mientras que se
observa una duplicación de los saldos en dólares, como consecuencia de la política cambiaria
seguida durante ese período. La disminución de los saldos se explica, en parte, por el cierre de las
cuentas luego de la obtención de los préstamos hipotecarios. Téngase en cuenta que los ahorristas
que obtienen los préstamos son los que han acumulado mayor “puntaje” y que tienen saldos más
elevados.
Mientras que en los años 1991 y 1992 se observa una disminución del número de cuentas, en
1993 y 1994 se registra una recuperación. Algunas fuentes consultadas sostienen que dicha
recuperación se relaciona directamente con la implantación del sistema SIAV. Si esto pudiera
verificarse, existiría un efecto positivo en el ahorro como consecuencia del mayor ahorro de las
familias de menores ingresos estimulado por una política orientada específicamente a este sector.

15

En general, los ahorristas habilitados son ordenados según el puntaje de la cuenta. En el caso de la concesión de préstamos para la
compra de vivienda usada como los préstamos son limitados es importante encontrarse en los primeros lugares.

37

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro 18

CANTIDAD DE CUENTAS Y SALDOS A FINALES DE AÑO DEL SAYP
Años

Cantidad de
Cuentas

Variación (%)

Saldo
Miles deUR

Variación (%)

Saldo
Miles
deU$S

Variación (%)

1985
1986
1987
1988
1989
1985-1989
1990
1991
1992
1993
1994
1990-1994
1995
1996
1997
1998
1995-1998

46.761
69.740
92.676
112.639
126.701

-.49,14
32,89
21,54
12,48
170,95
5,77
-3,46
-4,05
9,10
12,91
14,11
1,92
-0,40
4,58
4,44
8,79

4.191
5.372
7.811
9.977
11.955

-.28,18
45,41
27,73
19,82
185,25
5,71
-3,36
-7,60
5,25
3,94
-2,31
-6,70
-9,67
0,85
0,56
-8,39

21.759
32.978
51.667
69.133
87.135

-.51,56
56,67
33,81
26,04
300,46
0,24
30,89
3,58
34,58
15,65
111,01
-0,35
-7,08
2,25
2,74
-2,39

134.009
129.376
124.141
135.435
152.920
155.859
155.239
162.356
169.560

12.638
12.213
11.285
11.877
12.345
11.518
10.405
10.493
10.552

87.348
114.333
118.424
159.374
184.317
183.669
170.664
174.497
179.279

Fuente: BHU.

Resulta interesante analizar la distribución de las cuentas del SAYP, teniendo en cuenta los
saldos y los “puntajes” correspondientes. La información disponible corresponde al mes de
noviembre de 1999. En el Cuadro 19 se presenta la estructura de las cuentas del SAYP de
ahorristas habilitados, es decir, con cuentas de más de dos años de antigüedad. Si se considera la
información sobre los saldos se observa que el 56% de las cuentas tienen un saldo menor a 20 UR.
A medida que se consideran niveles de saldos mayores la cantidad de cuentas va descendiendo
conforme a lo esperado. Como puede observarse, las cuentas con saldos menores a 100 UR
constituyen un porcentaje muy elevado del número total de cuentas (84%). Esta información puede
considerarse como un indicador de la importancia de los pequeños ahorristas en el SAYP.16 Un
resultado totalmente diferente al anterior se obtiene cuando se analizan los saldos acumulados en
las cuentas. Las cuentas con saldos inferiores a 100 UR acumulan solamente el 29% del total. Se
aprecia, asimismo, que el volumen de ahorro generado por los pequeños ahorristas es un porcentaje
menor.
En el Cuadro 20 se presenta la distribución de las cuentas según el “puntaje” acumulado.17
Las cuentas que tienen saldos inferiores a 10 UR generan un máximo 1.200 puntos. Para obtener
“puntajes” medios, de más de 5.000, hay que tener saldos superiores a las 30 UR. Los “puntajes”
más elevados corresponden fundamentalmente a cuentas con saldos superiores a las 100 UR.

16

17

38

Dados los requisitos de ahorro previo exigidos por el MVOTMA podría suponerse que la mayoría de las cuentas de estas familias se
encuentra en estos tramos.
Si bien el BHU no dispone de información desagregada, en particular con respecto al ingreso de los titulares, accedió a procesar
información desagregada a partir de los saldos y los puntajes de las cuentas de ahorro.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro 19

NÚMERO DE CUENTAS (SEGÚN SALDOS A NOVIEMBRE DE 1999)
SAYP: AHORRISTAS HABILITADOS
Saldo en UR
entre:
1 y 10
11 y 20
21 y 30
31 y 40
41 y 50
51 y 60
61 y 100
Subtotal 1
101 y 150
151 y 200
201 y 250
251 y 300
301 y 500
501 y 600
Más de 600
Subtotal 2
Total

Cantidad de cuentas
Nº
%
35.870
32,59
25.828
23,46
9.742
8,85
5.629
5,11
3.947
3,59
3.083
2,80
8.281
7,52
92.380
83.93
5.536
5,03
3.280
2,98
2.337
2,12
1.485
1,35
3.105
2,82
655
0,60
1.296
1,18
17.694
16.07
110.074
100,00

Suma de saldos
Nº
%
248.647
3,53
365.220
5,19
238.083
3,38
194.731
2,77
176.557
2,51
168.911
2,40
641.825
9,12
2.033.974
28.91
678.851
9,65
567.200
8,06
520.050
7,39
407.725
5,79
1.194.206
16,97
359.128
5,10
1.274.705
18,12
5.001.864
71.09
7.035.839
100,00
Fuente: BHU.

Cuadro 20

ESTRUCTURA DEL NÚMERO DE CUENTAS SEGÚN “PUNTAJE” Y SALDO EN UR
SAYP: AHORRISTAS HABILITADOS
Puntaje
Hasta 100
Entre 101 y 600
Entre 601 y 1200
Entre 1201 y 2000
Entre 2001 y 5000
Entre 5001 y 10000
Más de 10000
Total

1 y 10
14,9
58,5
25,9
0,5
0,1
0,0
0,0
100,0

11 y 20
4,0
20,5
30,3
30,8
14,1
0,2
0,1
100,0

Saldo de la cuenta entre UR:
21 y 30 31 y 40 41 y 50 51 y 60 61 y 100
2,6
9,0
16,6
19,4
49,2
2,9
0,3
100,0

3,1
6,1
14,0
15,1
47,8
13,7
0,3
100,0

2,2
6,0
10,9
12,3
40,1
27,6
0,8
100,0

2,3
4,9
8,9
12,2
32,1
34,7
4,9
100,0

2,4
4,2
6,2
11,3
27,0
33,8
15,0
100,0

Más Total
de 100
1,4
6,7
2,4
26,0
2,2
19,2
3,1
12,0
14,8
16,9
18,6
8,5
57,4
10,6
100,0 100,0
Fuente: BHU.

De forma similar se pueden analizar los saldos de ahorro generados en el SAYP. En el
Cuadro 21 se presenta información sobre la suma de los saldos de las cuentas según “puntaje”.
Como fue mencionado anteriormente, las cuentas con saldo inferior a 100 UR representan apenas
el 30 % de esta modalidad de ahorro.
Las cuentas con saldos mayores generan lo sustancial de este tipo de ahorro y se caracterizan
por tener “puntajes” superiores a los 2000 puntos. Más del 40 % de estas cuentas tienen “puntajes”
que superan los 10.000 puntos.

39

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro 21

ESTRUCTURA DE SALDOS DE LAS CUENTAS DEL SAYP SEGÚN PUNTAJE Y SALDO
AHORRISTAS HABILITADOS
Puntaje
Hasta 100
Entre 101 y 600
Entre 601 y 1200
Entre 1201 y 2000
Entre 2001 y 5000
Entre 5001 y 10000
Más de 10000
Total

1 y 10
12,3
57,1
29,7
0,7
0,1
0,1
0,0
100,0

Saldo de la cuenta en UR entre:
11 y 21 y 40 41 y 60 61 y
101 y
201 y 301 y Más de
20
100
200
300
500
500
3,9
2,9
2,4
2,6
1,5
1,7
1,5
1,6
18,9
7,6
5,4
4,0
3,3
2,1
1,1
0,2
28,7
15,2
9,8
5,9
2,5
2,4
1,7
0,7
31,5
17,3
12,2
11,1
4,1
2,3
2,0
0,9
16,7
48,7
36,1
27,1
20,8
10,6
6,3
3,8
0,2
8,1
31,2
33,4
22,3
19,0
14,4
5,1
0,2
0,3
2,9
15,8
45,4
62,0
73,0
87,7
100,0 100,0 100,0 100,0
100,0 100,0 100,0
100,0

Total
2,3
5,2
5,7
5,9
15,1
15,2
50,6
100,0

Fuente: BHU.

•

Requisitos de ahorro previo en el sistema SIAV

El ahorro previo que se les exige a las familias de menores ingresos en el sistema SIAV
también es realizado en el BHU, en el SAYP. En este caso, sin embargo, las exigencias de ahorro
se relacionan con la situación socio-económica de las familias. Como ya fue mencionado, para
ingresar al SIAV, es necesaria la inscripción en el RNP y tener un ahorro previo mínimo, integrado
en una cuenta a la fecha límite establecida. A mayor ingreso mensual se puede acceder a una
vivienda de mayor valor, lo que implica realizar un mayor esfuerzo de ahorro y recibir un menor
subsidio.
La evolución del número de inscriptos en el Registro Nacional de Postulantes que lleva el
MVOTMA es un indicador de la cantidad de cuentas abiertas por las familias de menores ingresos
y del ahorro por ellas realizado (véase el Cuadro 22). Allí puede observarse la importante
expansión registrada en los años 1993 y 1994.18 Con posterioridad se observa un crecimiento más
moderado, atribuible enteramente a familias residentes en Montevideo. En el caso del interior del
país el registro se estanca. En setiembre de 1997 la proporción de inscriptos correspondientes a
Montevideo alcanza al 63%.
Cuadro 22

INSCRIPTOS EN EL REGISTRO NACIONAL DE POSTULANTES
Octubre 1993
Octubre 1994
Diciembre 1995
Diciembre 1996
Setiembre 1997

Montevideo
8.459
24.934
26.037
27.577
28.940

Interior
12.474
18.923
16.794
16.670
17.200

Total
20.933
43.857
42.831
44.247
46.140

Fuente: Informes del MVOTMA.

Para seleccionar a los adjudicatarios del RNP, además del nivel de ahorro previo, se toma en
cuenta la ficha socio económica única (FSU) que pretende medir las carencias de la familia.19
Cuanto mayor es la carencia del hogar menor es el puntaje de la FSU asignado. Dada la
importancia otorgada a la situación socio-económica del hogar, el ahorro es ponderado por un
18

19

40

No existe información de lo sucedido con el RNP con posterioridad a 1997. Aparentemente la oferta de soluciones habitacionales
adecuadas a la demanda se ha convertido en un freno al crecimiento del nuevo sistema.
La FSU mide la composición del núcleo familiar (35%), la capacidad de subsistencia dado por el nivel educativo y tipología laboral
(25%) y la situación habitacional actual (40%).

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

factor en una escala de 1 a 5. El factor de ponderación a aplicar depende del “puntaje” de la FSU.
La escala de ponderaciones se exhibe en el Cuadro 23. A partir de los dos puntajes -ahorro
ponderado y FSU- se seleccionan los beneficiarios en función de las características de cada familia.
Cuadro 23

FACTOR DE PONDERACIÓN DEL AHORRO
Puntaje FSU
0-50
51-62
63-75
76-87
88 y más

Factor
5
4
3
2
1
Fuente: MVOTMA.

En el cálculo del “puntaje” correspondiente al ahorro también es importante la antigüedad de
la cuenta, aunque recientemente se han introducido cambios que tienden a otorgar una menor
importancia a este factor. Actualmente, se asigna un punto por cada mes completo a partir de la
inscripción en el RNP.
A partir de información contenida en el Plan de Vivienda para el período 1995-2000 puede
evaluarse algunos resultados obtenidos por el sistema SIAV. En ese documento, el MVOTMA
concluye que el resultado de las cuatro postulaciones realizadas hasta esa fecha es que aquellas
familias de condiciones más críticas tienen mayor probabilidad de ser beneficiarias de los
subsidios.
En materia de ahorro, los resultados muestran que el ahorro previo realizado por los
postulantes fue mucho mayor al mínimo exigido, lo que es un indicador de la importancia que le
otorgan estas familias a la posibilidad de lograr una solución al problema habitacional. Para los
núcleos familiares que fueron adjudicatarios de NBE se efectúa un cálculo del ahorro promedio
según “puntaje” de la ficha socio-económica, que muestra que el ahorro en todos los casos es muy
superior a las 5 UR exigidas como mínimo (véase, cuadro 24).
Cuadro 24

AHORRO PROMEDIO DE LOS NÚCLEOS FAMILIARES
ADJUDICATARIOS DE NBE (POSTULACIÓN 1994)
Puntaje FSU
0-50
51-62
63-75
76-87
88 y más
Total

UR
18.2
26.1
43.1
59.5
83.7
28.3

Fuente: Plan Quinquenal de Vivienda 1995-1999.

•

Relación entre subsidio, ingreso y ahorro

La posibilidad de la obtención de un subsidio implícito o explícito es un motivo importante
para inducir el ahorro con el objetivo de una solución al tema de la vivienda.
Entre 1985 y 1990 existió un subsidio implícito y generalizado al crédito de vivienda, si bien
las disposiciones legales establecían que el subsidio debía otorgarse directamente a cada familia

41

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

necesitada, con carácter transitorio, precario y revocable.20 Hasta el primer semestre de 1990, se
fijaron tasas activas relativamente bajas, en algunos casos del 2% anual. Por otra parte, a fines de
1984 y en 1985 el BHU adoptó medidas tendientes a reducir unilateralmente las tasas de interés
pactadas, creando así un subsidio implícito generalizado que incidió severamente sobre la
rentabilidad de su cartera. Por otra parte, en los años 1985 y 1986 el reajuste anual previsto en la
Ley de Vivienda no fue aplicado en su totalidad, por lo que los deudores pasaron a acumular saldos
impagos (denominados colgamentos). Posteriormente la política de vivienda tratará de revertir esta
situación.
A partir de 1991, se pasó a una política de subsidios explícitos que varían según el nivel de
ingreso de los hogares. El subsidio otorgado mantiene una relación inversa con el ingreso y con el
ahorro previo. En el Cuadro 25 se presentan las condiciones para el otorgamiento de créditos
vigentes en 1999. Los valores venales máximos así como los préstamos eran menores al principio
del programa.21 Este cambio en los valores aparece en el Plan 1995-2000 que introduce la idea de
NBE mejorado que supone una superficie mayor para el predio y para la solución habitacional, lo
que introduce modificaciones en la tabla de componentes.
Cuadro 25

CONDICIONES CREDITICIAS DEL BHU PARA DISTINTAS SOLUCIONES HABITACIONALES
EN URUGUAY
Básico

Nivel I

Nivel II

Nivel III

0-30

31-44

45-54

55-60

5

65

165

372

Valor venal máximo

1150

2190

2450

2700

Subsidio

1150

853

725

548

Niveles
Nivel de ingreso
Ahorro previo mínimo

Préstamo BHU máximo

0

1272

1560

1780

Plazo de pago (años)

5

Hasta 25

Hasta 25

hasta 25

Cuota mensual

2

6 -8.1

8.5-10.05

10.5- 11.6
Fuente: MVOTMA.

Con los nuevos valores presentados en el Cuadro 25 el subsidio otorgado por el MVOTMA
cubre desde un 100% del valor de la vivienda hasta un 20%, a medida que subimos en le escala de
ingresos.
•

Ahorro previo en círculos de ahorro

La información disponible para otros instrumentos de ahorro como los consorcios o círculos
de ahorro en el sector privado es muy escasa. Por este motivo, la información fue obtenida a través
de informantes calificados. La modalidad de los consorcios, se ampara en las normas de la Ley de
Intermediación Financiera y está dentro de la órbita del Banco Central del Uruguay. El ahorro es
realizado con el objetivo de obtener un cierto capital. Los consorcios están conformados por un
grupo fijo de personas que hacen un ahorro mensual, consistente en una cuota determinada. El
20

21

42

Existen trabajos que cuantifican los subsidios implícitos que otorgaba el BHU (véase, CIESU-CINVE, 1985). Sin embargo, de
acuerdo a los resultados de la encuesta realizada en dicho trabajo, se constata que un porcentaje relativamente bajo de las familias de
menores ingresos habrían accedido a los préstamos del BHU para viviendas y por tanto al subsidio del Estado en este ámbito. Otras
estimaciones realizadas en el país para períodos anteriores, señalan que el sector de más bajos ingresos, que abarcaría
aproximadamente el 35% de las familias, no se encuentra prácticamente atendido al no construirse viviendas de un tipo adecuado a
sus necesidades y al no responder a las posibilidades de ingreso de esas familias las exigencias del financiamiento existente (Terra y
Camou, 1983).
Con anterioridad los valores venales máximos eran de 1.000 UR para el Nivel Básico, 1.300 UR para el Nivel I, 1.500 UR para el
Nivel II y 1.700 UR para el Nivel III.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

préstamo, así como las cuotas, pueden estar denominadas en pesos o en dólares. Cada mes se
otorgan, en general, dos préstamos. Uno de ellos es adjudicado por sorteo y el otro por licitación.
Los mecanismos de la licitación varían según los círculos. Si bien no hay requerimientos de
ingresos mínimos se exige que las cuotas no excedan el 25% del ingreso del núcleo familiar.
En el pasado, estos círculos de ahorro tenían distintos objetivos: la compra de casas, autos,
camiones, neumáticos, semirremolques, electrodomésticos y hasta viajes. Actualmente predominan
los círculos de ahorro para la adquisición de bienes inmobiliarios.
Una de las principales empresas administradoras de esta modalidad de ahorro, ha captado en
casi 20 años más de 16.000 ahorristas. El ahorro previo generado por los integrantes del consorcio
no recibe interés. Al contrario, la administradora de los fondos cobra un porcentaje por la
administración. Por ejemplo si se forma un círculo para la obtención de un capital de 10.000
dólares se pagan 100 cuotas mensuales e iguales de 120 dólares. Se paga al final un 20% más que
el capital que le prestan. 22Se beneficia el que sale sorteado rápidamente porque paga muy poco
interés por el préstamo. Pero el que sale sorteado al final no recibe nada por el ahorro que realizó
en el período. También existe lo que se llama plan diferencial que consiste en pagar una cuota
menor hasta el momento en que se adjudica el préstamo (por licitación o sorteo) y luego se paga
una cuota mayor.
El sector público también implementó hace pocos años un sistema parecido a través del
BHU: el Sistema Contractual de Ahorro y Préstamo, en dólares americanos. Este es uno de los
pocos sistemas del BHU expresado en dólares, aunque la tendencia es a expresar cada vez más
líneas en esta moneda. Dicho sistema agrupa un determinado número de personas físicas, que
mediante una cuota fija y predeterminada, genera el derecho a obtener un préstamo que le otorgará
el BHU por intermedio de un sorteo o licitación mensual. Cada interesado se adhiere al grupo que
puede estar integrado por 120, 240 o 360 componentes, con una duración de 180 meses,
concediéndose el préstamo en un plazo máximo de 60 meses. La tasa de interés es variable y se
determina como la tasa LIBOR más un diferencial que se define para cada grupo, acotada
inferiormente por la tasa que paga el Banco por los depósitos a plazo fijo en dólares a un año, más
un punto.
La escasa información disponible no permite sacar conclusiones sobre si el instrumento es
apto para el estímulo al ahorro de los hogares de menores ingresos. Dado que los capitales fueron
utilizados mayormente para la compra de bienes o servicios no esenciales es poco probable que esta
modalidad de “ahorro” sea utilizada por las familias de menores ingresos. De todas maneras podría
ser una alternativa en el caso de aquellos grupos en el que el capital tiene como fin la vivienda o no
es explícito.

22

En el Anexo se presentan tablas con las posibilidades existentes.

43

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

5. Conclusiones

El fortalecimiento del ahorro de los hogares de bajos ingresos
necesariamente debe tomar en cuenta los principales factores que
inciden sobre el comportamiento de las familias en ese aspecto.
Diversos enfoques han planteado hipótesis alternativas sobre el tema,
señalando por ejemplo, la incidencia del nivel de ingreso corriente, del
ciclo de vida, etc.
Del análisis realizado en este trabajo se deduce que ninguna de
las hipótesis teóricas por sí sola ofrece una explicación completa
acerca de los determinantes microeconómicos del ahorro de los
hogares uruguayos. Los resultados obtenidos muestran que el nivel de
ingreso corriente del hogar es la variable más importante que influye
sobre la conducta de ahorro. Empero, otros factores como el ciclo de
vida o la incertidumbre sobre el nivel de ingreso también inciden: se
ahorra más cuanto más elevada es la edad promedio de los integrantes
del hogar y cuanto mayor es la incertidumbre sobre el nivel de ingreso
futuro. El análisis desarrollado permitió comprobar, asimismo, que
otro determinante microeconómico del ahorro de los hogares es el
acceso al crédito para la adquisición de vivienda, en la medida en que
el repago de este tipo de créditos puede considerarse como un ahorro
“forzoso” de los hogares.
A partir de esta identificación de los determinantes
microeconómicos del ahorro a nivel del conjunto de la población, se
observa que el comportamiento de las familias de bajos ingresos tiene
algunas características diferenciales. En este caso el comportamiento
en materia de ahorro depende del nivel de ingreso, de la fase del ciclo
de vida del hogar y del acceso a crédito para vivienda. En cambio, no
está afectado por la incertidumbre respecto al nivel de ingreso futuro.
45

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Sobre la base de este conocimiento acerca de los determinantes del ahorro de los hogares de
bajos ingresos, se analizó la existencia de instrumentos en el sistema financiero que faciliten el
ahorro de esos sectores. Dentro de la gama de instrumentos financieros que ofrece el sistema
bancario uruguayo para el ahorro sin fines específicos, los más accesibles para el ahorro de las
familias de menores ingresos, por sus bajos requisitos de montos mínimos y demás condiciones,
son las cajas de ahorro y los depósitos a plazo fijo en moneda nacional en algunas instituciones
bancarias (básicamente, en el BROU y en las cooperativas de ahorro y crédito). No obstante, el
atractivo que ofrecen estos instrumentos es meramente el de custodia de valor, en la medida en que
las tasas de interés ofrecidas por ese tipo de depósitos han sido permanentemente negativas en
términos reales. Por otra parte, la escasa significación de estos instrumentos de captación de ahorro
en el total de la operativa bancaria, pone en evidencia que el sistema financiero uruguayo no está
orientado a estimular el ahorro de los hogares.
El fortalecimiento de la captación de ahorro de las familias, y en particular de los sectores de
más bajos ingresos, por parte del sistema bancario pasa necesariamente por la atenuación o
eliminación de los principales obstáculos para la expansión de los depósitos en caja de ahorro y a
plazo fijo. La escasa competencia que prevalece en la estructura de mercado se encuentra sin duda en
el centro del problema. En lo que tiene que ver con la atracción de pequeños ahorristas al sistema, la
falta de competencia se manifiesta de manera particularmente intensa en el proceso de captación de
fondos. A esto debe agregarse que la realización de mejoras importantes en la capacidad de los
intermediarios financieros de captar ahorro de las familias va a requerir de una red física más densa,
sobre todo en determinadas zonas de Montevideo y, en general, en las principales ciudades del interior
del país. La debilidad de la red física en el interior afecta fundamentalmente a los bancos comerciales
privados, con excepción del Banco Comercial, ACAC y el Banco Caja Obrera.
El análisis de los requisitos para la apertura de cuentas de ahorro muestra la existencia de
una gran heterogeneidad en las condiciones exigidas por las distintas instituciones, aunque el
BROU y las cooperativas de ahorro y crédito son las que plantean menos exigencias a los
depositantes. Cabe subrayar, por otra parte, que la relevancia del BROU en la captación de fondos
provenientes de pequeños ahorristas se ve reforzada porque su carácter público, que hace que sea
percibido como una institución que brinda mayor seguridad a los depositantes. Entre las familias de
bajos ingresos el BROU goza de un alto grado de preferencia.
Surge con claridad, asimismo, que entre los instrumentos disponibles en la actualidad en el
mercado financiero uruguayo el más apropiado para la captación de ahorro de los sectores de más
bajos ingresos son las cajas de ahorro, aunque éstos adolecen de una gran debilidad: remuneran a
los depósitos con tasas de interés reales poco atractivas y suelen discriminan en contra de los
depósitos de menor cuantía. En este contexto, el desarrollo de alternativas de ahorro en una unidad
de cuenta indexada en la inflación o el salario nominal, como es el caso de la UR, podría ser
particularmente interesante como mecanismo de estímulo a la generación de ahorros en estos
sectores.
Pero no debe perderse de vista que el fortalecimiento de la captación de fondos provenientes
de pequeños ahorristas pasa por otros factores, además, de la rentabilidad de los depósitos. Por
ejemplo, la preferencia por la liquidez que prevalece en estos sectores hace que la inexistencia de
restricciones sobre el número de retiros sea un aspecto fundamental de la disposición a mantener
depósitos en caja de ahorro en el sistema bancario.
Los problemas que presenta actualmente el sistema bancario uruguayo para captar ahorros
vuelven especialmente relevante el papel de las políticas de vivienda como mecanismo apto para
fomentar el ahorro de los hogares de bajos ingresos, tanto por los requerimientos de ahorro previo
para el otorgamiento de algunas líneas de crédito, como por el ahorro forzoso que implica el repago
de los créditos una vez asignados.
46

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

En Uruguay el mecanismo de ahorro previo como forma de acceder a un préstamo para la
compra de una vivienda es un instrumento de larga data y constituye un estímulo importante para el
ahorro de las familias. Sin embargo, en el pasado, este mecanismo resultaba fundamentalmente
estimulante para el ahorro de las familias de ingresos medios y medios-altos, más allá de
experiencias tales como los préstamos para vivienda a través de cooperativas de ayuda mutua y del
programa para la erradicación de la vivienda insalubre en el ámbito rural.
Dentro de un marco institucional caracterizado por múltiples cambios en la política de
vivienda, la modificación más importante en el período reciente se relaciona con la ampliación
hacia la población de menores ingresos de los beneficios de los préstamos y/o subsidios para la
compra de vivienda. Para ello se elabora un nuevo sistema de acceso a la vivienda, denominado
Sistema Integrado de Acceso a la Vivienda (SIAV) que otorga subsidios directos a los núcleos
familiares con ingresos menores a determinado límite.
Así, a partir de la primera mitad de la década del 90, la acción directa del MVOTMA, se
focaliza sobre la población de menores recursos, otorgando subsidios explícitos a la demanda de
vivienda. Las consecuencias sobre el ahorro previo, realizado fundamentalmente en el Sistema de
Ahorro y Préstamo del BHU, son difíciles de evaluar, ya que no hay indicadores directos, que
permitan identificar el nivel de ingreso de los ahorristas. Sin embargo, los datos disponibles y las
opiniones de informantes calificados consultados, sugieren que la implantación del nuevo sistema
aumentó significativamente el número de cuentas. Por otra parte, en el último plan de vivienda
diseñado por el MVOTMA se realizó una evaluación del ahorro de las familias de menores
ingresos, concluyendo que el esfuerzo de ahorro realizado superó ampliamente los mínimos
establecidos. Además, en la medida en que las familias reciben su préstamo a través del SIAV,
comienza a generarse un ahorro forzoso a través del repago del mismo.
Debe tenerse en cuenta, por último, que existe una relación inversa entre el subsidio directo
otorgado a las familias de menores ingresos y el ahorro previo, ya que el subsidio se establece en
función del ingreso y éste mantiene una relación inversa con el nivel de ahorro previo.
Las recomendaciones que surgen del análisis de los sistemas de ahorro previo para la
adquisición de vivienda deben tener en cuenta que el nuevo sistema implementado en Uruguay ha
mostrado una capacidad cierta de generación de ahorro en los estratos de ingresos más bajos.
Aunque los montos ahorrados no tienen significación en el ahorro interno total del sector privado,
puede afirmarse que la posibilidad efectiva de acceso a una vivienda es un motivo fundamental de
la disposición a ahorrar. Los esfuerzos de ahorro previo realizados por las familias de menores
ingresos así lo indica. Obviamente, los sistemas de acceso a la vivienda deben ser perfeccionados,
de forma de adaptarlos a las condiciones reales de las familias de menores ingresos. En este
sentido, la importancia de la continuidad de la política de vivienda y la ampliación de los fondos
parecen aspectos cruciales para fortalecer el ahorro de las familias de bajos ingresos.
Asimismo, en el diseño de la política de vivienda debería tenerse en cuenta la necesidad de
que la oferta se adecue a las características de la demanda de los hogares de bajos ingresos, de
modo de estimular la participación en este programa.

47

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Bibliografía

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C.M. Reinhart (comp.) Accounting for Saving. Financial Liberalization, Capital Flows and growth in
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Terra, Juan Pablo y Camou, Juan E. (1983). El proceso de la vivienda de 1963 a 1980, Serie de
Investigaciones No 33. Montevideo, CLAEH.

50

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Anexo

51

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

1.

N° 110

Caracterización de los hogares de bajos ingresos

La caracterización de los hogares de bajos ingresos uruguayos se realiza a partir de la
información aportada por la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares (EGIH) de 1994-1995
realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE, 1996). Esta encuesta contiene información
sobre 3.749 hogares localizados en seis ciudades: la capital, Montevideo, y cinco capitales
departamentales del interior del país.

1.1 Principales característcas socio-económicas
En los Cuadros A1, A2 y A3 del Anexo Estadístico se presenta información sobre un
conjunto de indicadores socioeconómicos de los hogares uruguayos. Analizando el Cuadro A1
puede apreciarse que los hogares de menores ingresos están expuestos a mayores problemas en el
mercado laboral y, además, exhiben niveles de desempleo más elevados. Esto es especialmente
importante en los hogares cuyos ingresos se encuentran por debajo de las 30 UR. La información
aportada en el cuadro muestra que estos hogares presenten una menor proporción de perceptores de
ingresos si se les compara con el resto de la población.
El análisis de la información disponible muestra, asimismo, que los hogares de bajos
ingresos son los que presentan necesidades básicas insatisfechas (NBI). Es importante subrayar que
las principales NBI están relacionadas con las características de la vivienda en que habitan. Este
dato es particularmente importante a los efectos de este trabajo, ya que permite conectar las
políticas sociales orientadas a atenuar las NBI de la población con las políticas de estímulo al
ahorro de vivienda de los sectores de más bajos ingresos.
También se puede observar que las familias de bajos ingresos tienen un menor nivel
educativo, lo que seguramente repercute en su inserción en el mercado de trabajo. En definitiva, en
los hogares de bajos ingresos coexisten las dificultades para encontrar o mantener un puesto de
trabajo con la “baja calidad” del empleo. Nótese que al analizar los perfiles de ocupación de los
sectores de bajos ingresos se observa una proporción importante de trabajadores por cuenta propia
sin local. Esto podría considerarse como indicador de la calidad del empleo y del grado de
informalidad presente en la inserción laboral de estos estratos.
En los cuadros A2 y A3 puede observarse que las diferencias comentadas anteriormente
entre las los hogares de bajos ingresos y los que tienen ingresos más elevados no se ven alteradas
cuando se considera por separado la información correspondiente a la capital del país y la de los
hogares localizados en el interior del país.

1.2 Condiciones habitacionales y régimen de tenencia de la
vivienda
La identificación de varios problemas de NBI insatisfechas en aspectos relacionados con la
vivienda en hogares de bajos ingresos plantea la conveniencia de analizar con cierto grado de detalle las
características de las viviendas en que habitan los distintos segmentos de la población uruguaya. Esto
puede realizarse a partir de la información expuesta en los cuadros A4, A5 y A6 del Anexo Estadístico.
Si se analiza la información sobre calidad de vivienda puede concluirse que el porcentaje de
hogares de bajos ingresos que habita en viviendas clasificadas como modestas o precarias alcanza
al 56%. Si se considera solamente la situación de los hogares con ingresos inferiores a las 30 UR,
este porcentaje trepa hasta el 77%. Estos porcentajes contrastan con el 19% correspondiente a los
hogares que perciben ingresos por encima de las 60 UR.

53

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Los datos considerados indican que los sectores de bajos ingresos son los que presentan
mayores problemas en lo que refiere a la calidad de la vivienda en que habitan. Puede apreciarse,
asimismo, que en los segmentos más bajos de la escala de ingresos es donde se manifiesta de
manera más evidente el problema de que el tipo de vivienda no sea ni casa ni apartamento. Debe
tenerse en cuenta, por otra parte, que el porcentaje de hogares expuestos a estas condiciones
habitacionales cambia en forma importante si se distingue entre Montevideo e interior del país. En
Montevideo el 9% de los hogares que tienen ingresos inferiores a 30 UR habita en viviendas que no
son ni casas ni apartamento, mientras en el interior del país el porcentaje es bastante menos
importante. Si se considera únicamente la información sobre viviendas precarias, los niveles de
desigualdad resultan aún más acentuados. La precariedad de la vivienda parece ser un problema
que afecta de manera más crítica a los sectores de bajos ingresos que habitan en el interior del país.
Con respecto al estado de conservación de la vivienda, vemos que la situación de los sectores
de bajos ingresos es bastante grave. El porcentaje de viviendas que necesitan reparaciones importantes
oscila entre el 37% y el 54% en los hogares que tienen niveles de ingreso familiar inferiores a 60 y 30
UR respectivamente. La necesidad de reparaciones es más importante en los hogares localizados en el
interior del país, donde los porcentajes se elevan al 41% y 60% respectivamente.
Las viviendas de las familias de ingresos menores a 30 UR también presentan carencias
importantes en lo que refiere a las instalaciones sanitarias (baño) y cocina, situándose nuevamente
la situación más grave en el interior del país.
La información aportada en los cuadros A4, A5 y A6 del Anexo Estadístico pone en evidencia,
también, que la cantidad de metros cuadrados construidos correspondientes a las viviendas de los
hogares de bajos ingresos es bastante inferior a la observada en el resto de los hogares. Esto es un
indicador claro del alto porcentaje de hogares que padecen NBI por hacinamiento.
A los problemas de calidad que presentan las viviendas donde habitan los sectores de
menores ingresos, se suman los relativos al régimen de tenencia. En general, estos segmentos de la
población no son propietarios de las viviendas. Se puede afirmar, entonces, que los hogares de
bajos ingresos presentan problemas importantes de calidad y de tenencia de vivienda. No debe
perderse de vista, no obstante, que la situación no es homogénea según regiones, ya que en el
interior del país se acentúan los problemas de calidad de la vivienda y se atenúan los relativos al
régimen de tenencia.

1.3 Financiamiento de la vivienda
Como se puede apreciar en el cuadro A7, al realizarse la EGIH los hogares de más bajos
ingresos localizados en la capital del país no estaban utilizando créditos para la adquisición de la
vivienda. En el interior del país, en cambio, el 1,3% de los hogares del interior del país hacían uso
de línea de crédito hipotecario. En estos casos la institución que otorgó el crédito fue el Banco
Hipotecario del Uruguay (BHU) y el régimen utilizado fue el de ahorro individual.
Si se desplaza la línea de ingreso de los hogares hasta las 60 UR, se observa que el régimen
de ahorro individual del BHU sigue siendo la principal fuente de financiamiento de que disponían
los hogares de bajos ingresos del interior del país. Esto no es así para los hogares de Montevideo,
donde la principal fuente de financiamiento pasan a ser las otras líneas de crédito del BHU. Por
otra parte, es necesario notar que en el tramo de ingresos comprendido entre las 30 y las 60 UR
existen hogares que han accedido a otras líneas de crédito no relacionadas con el BHU.
En resumen, se puede afirmar, que el BHU es el principal agente en el financiamiento para
vivienda de los hogares de menores ingresos, mientras que la banca privada y otros sistemas
ocupan una posición marginal.

54

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Anexo estadístico

55

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro A1

CARACTERÍSTICAS SOCIO-ECONÓMICAS DE LOS HOGARES URUGUAYOS
(TOTAL DE PAÍS)
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Miembros ocupados en el hogar
Miembros desocupados en el hogar
Miembros perceptores de ingresos en el hogar
Hogares con NBI por tipo de vivienda
Hogares con NBI por hacinamiento
Hogares con NBI por disponibilidad de agua potable
Hogares con NBI por eliminación de excretas
Hogares con NBI por acceso a servicios de educación
Hogares con NBI por capacidad de subsistencia
Años de educación de los miembros del hogar
Años de educación del jefe de hogar
Ocupación del jefe de hogar
Patrón
Trabajador por cuenta propia con local
Trabajador por cuenta propia sin local
Empleado

 60 UR

 60 UR

36
7
51
20
13
3
14
1
3
3.1
5.62

41
4
57
6
10
1
4
1
1
4.1
6.52

49
2
62
1
3
0
0
1
0
6.1
9.06

1
9
24
55

2
7
14
68

10
10
9
67

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.

Cuadro A2

CARACTERÍSTICAS SOCIO-ECONÓMICAS DE LOS HOGARES DE MONTEVIDEO
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Miembros ocupados en el hogar
Miembros desocupados en el hogar
Miembros perceptores de ingresos en el hogar
Hogares con NBI por tipo de vivienda
Hogares con NBI por hacinamiento
Hogares con NBI por disponibilidad de agua potable
Hogares con NBI por eliminación de excretas
Hogares con NBI por acceso a servicios de educación
Hogares con NBI por capacidad de subsistencia
Años de educación de los miembros del hogar
Años de educación del jefe de hogar
Ocupación del jefe de hogar
Patrón
Trabajador por cuenta propia con local
Trabajador por cuenta propia sin local
Empleado

 60 UR

 60 UR

30
6
59
12
13
1
7
0
3
3.1
5.7

38
4
63
7
11
1
6
2
2
4.0
6.7

47
2
64
1
3
0
1
1
0
6.2
9.7

1
4
35
53

2
3
18
71

9
9
10
68

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.

57

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro A3

CARACTERÍSTICAS SOCIO-ECONÓMICAS DEL HOGAR DEL INTERIOR DEL PAÍS
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Miembros ocupados en el hogar
Miembros desocupados en el hogar
Miembros perceptores de ingresos en el hogar
Hogares con NBI por tipo de vivienda
Hogares con NBI por hacinamiento
Hogares con NBI por disponibilidad de agua potable
Hogares con NBI por eliminación de excretas
Hogares con NBI por acceso a servicios de educación
Hogares con NBI por capacidad de subsistencia
Años de educación de los miembros del hogar
Años de educación del jefe de hogar
Ocupación del jefe de hogar
Patrón
Trabajador por cuenta propia con local
Trabajador por cuenta propia sin local
Empleado

 60 UR

 60 UR

39
8
48
23
14
4
16
1
3
3.1
5.62

44
4
53
5
10
1
4
1
1
4.1
6.41

51
3
59
0
3
0
1
0
0
5.8
8.18

0
10
19
57

2
9
12
66

12
11
8
65

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.
Cuadro A4

CARACTERÍSTICAS DE LA VIVIENDA Y SU RÉGIMEN DE TENENCIA
(TOTAL DEL PAÍS)
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Tipo de Vivienda
Casa o apartamento
Piezas
Otro
Calidad de la Vivienda
Lujosa
Mediana
Modesta
Precaria
Estado de Conservación
Necesita reparaciones importantes
Necesita reparaciones pequeñas
No necesita reparaciones
Habitación para cocinar
De uso exclusivo para el hogar
De uso compartido con otro hogar
No tiene
Habitación para baño
De uso exclusivo para el hogar
De uso compartido con otro hogar
No tiene
M2 Construidos
Tenencia
Propietario
Arrendatario
Ocupante

 60 UR

 60 UR

96
4
0

97
3
1

99
1
0

0
23
57
20

0
45
50
6

6
75
18
1

54
36
10

37
44
19

16
42
43

81
2
18

94
2
4

98
1
1

81
10
10
45.2

93
5
2
56.9

98
2
0
84.2

34
42
24

50
29
21

74
15
10

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.

58

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro A5

CARACTERÍSTICAS DE LA VIVIENDA Y SU RÉGIMEN DE TENENCIA
(MONTEVIDEO)
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Tipo de Vivienda
Casa o apartamento
Piezas
Otro
Calidad de la Vivienda
Lujosa
Mediana
Modesta
Precaria
Estado de Conservación
Necesita reparaciones importantes
Necesita reparaciones pequeñas
No necesita reparaciones
Habitación para cocinar
De uso exclusivo para el hogar
De uso compartido con otro hogar
No tiene
Habitación para baño
De uso exclusivo para el hogar
De uso compartido con otro hogar
No tiene
Antigüedad de la Edificación (años)
M2 Construidos
Tenencia
Propietario
Arrendatario
Ocupante

 60 UR

 60 UR

91
7
2

94
6
1

99
1
0

0
21
66
12

0
40
53
7

6
77
16
1

39
48
14

31
46
23

11
41
48

84
5
12

90
5
5

97
3
0

85
12
3
48.1
41.9

87
11
2
45.8
49.2

96
4
0
38.5
81.2

15
61
24

32
45
22

71
19
10

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.

59

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro A6

CARACTERISTICAS DE LA VIVIENDA Y SU RÉGIMEN DE TENENCIA
(INTERIOR DEL PAÍS)
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
 30 UR
Tipo de Vivienda
Casa o apartamento
Piezas
Otro
Calidad de la Vivienda
Lujosa
Mediana
Modesta
Precaria
Estado de Conservación
Necesita reparaciones importantes
Necesita reparaciones pequeñas
No necesita reparaciones
Habitación para cocinar
De uso exclusivo para el hogar
De uso compartido con otro hogar
No tiene
Habitación para baño
De uso exclusivo para el hogar
De uso compartido con otro hogar
No tiene
Antigüedad de la Edificación (años)
M2 Construidos
Tenencia
Propietario
Arrendatario
Ocupante

 60 UR

 60 UR

97
3
0

97
3
1

99
1
0

0
23
54
23

0
46
48
5

6
73
20
0

60
31
9

41
42
17

23
43
34

79
1
20

95
1
4

98
1
2

78
10
12
36
47

94
3
3
33
62

99
1
1
35
87

40
34
26

59
20
20

79
10
12

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGIH 1994-1995.

60

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro A7

FINANCIAMIENTO PARA LA COMPRA DE VIVIENDA
(Porcentajes)

Nivel de ingreso
Fuente del crédito

 30 UR

 60 UR

 60 UR

BHU ahorro individual

0.96

1.79

10.10

BHU otros regímenes

0.00

1.62

3.42

Todo el país

Bancos privados

0.00

0.09

0.35

Otros sistemas

0.00

0.34

1.63

BHU ahorro individual

0.00

0.75

12.62

BHU otros regímenes

0.00

2.01

3.91

Bancos privados

0.00

0.00

0.56

Otros sistemas

0.00

0.00

2.30

BHU ahorro individual

1.30

2.31

9.58

BHU otros regímenes

0.00

1.41

3.88

Bancos privados

0.00

0.13

0.12

Otros sistemas

0.00

0.51

1.09

Montevideo

Interior del País

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la EGI 1994-1995.

61

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro A8

MODELOS DE AHORRO
CONSUMO NO INCLUYE BIENES DURADEROS
Hipótesis de
ahorro

Regresor

Ecuación (1)

Ecuación (3)

Ecuación (3´)

Ecuación
(3´) (+)

(1) Keynesiana - Ing
Ingreso
Ingb
Disponible
(2) Ciclo de Vida Edadp
Edadpb
Edadp2
Edadp2b
(3) Incertidumbre Percing
sobre ingresos
Percingb
(3.1)
Nm
Nmb
(3.2)
Educmp
Educmpb
(4)
Acceso
al Fbhuotros
crédito
Fbhuotrosb
Fbhuin
Fbhuinb
(4.1)
Fbcopriv
Fbcoprivb
Fotros
Fotrosb
(5) Efectos fijos C
de localización
Colonia
Rivera
Durazno

0.64 (9.18)***

0.67 (9.36)***
-0.32 (-4.59)***

0.67 (9.36)***
-0.46 (-6.03)***

0.60 (6.84)***
-0.50 (-5.42)***

18.2 (1.66)*

27.8 (2.09)**
-15.0 (-1.18)
-0.07 (-0.46)
0.03 (0.18)
149.9 (1.20)
-156.5 (-1.22)
-682.0 (-4.57)***
589.0 (4.09)***
-183.1 (-3.14)***
164.4 (2.99)***
495.6 (2.15)**
2.13 (0.00)
784.0 (4.89)***
-616.5 (-2.25)**
465.3 (0.50)
1152.5 (1.25)
393.9 (0.60)
-17.6 (-0.03)
-1102.1 (-4.18)***

24.6 (2.46)**

19.6 (1.67)*

-0.08 (-0.82)

0.01 (0.07)

95.8 (1.17)

85.3 (0.91)

-605.6 (-5.03)***
417.7 (5.23)***
-173.0 (-3.04)***
163.2 (3.16)***
481.6 (2.52)**

-578.5 (-4.07)***
434.0 (4.50)***
-195.3 (-2.82)***
190.6 (3.03)***
621.0 (2.92)***

707.9 (4.82)***

735.7 (4.20)***

556.3 (0.66)

760.9 (0.87)

382.1 (0.64)

755.7 (1.18)

Maldonado
Salto
R2 ajustado
Desviación estandar de los
residuos
Jarque Bera
Nº de residuos entre 3 y 5
desviaciones estandar
Nº de residuos entre 5 y 10
desviaciones estandar
Nº de residuos de más de 10
desviaciones estandar

-0.09 (-0.89)
-37.4 (-0.42)
-460.5 (-4.22)***
-176.6 (-2.9)***
268.1 (1.49)
467.6 (2.77)***
312.0 (0.35)
170.6 (0.26)
49.2 (0.11)

-1098.5 (-4.18)*** -949.0 (-3.01)***

863.1 (6.48)***
872.1 (5.85)***
1056.9 (6.95)***

884.2 (6.61)***
800.5 (5.48)***
1013.5 (6.72)***

656.5 (4.07)***
587.0 (3.28)***
864.9 (4.69)***

899.2 (6.60)***
1128.7 (7.74)***
Estadísticos de Diagnóstico
0.749
0.764
2605
2523

882.7 (6.52)***
1094.2 (7.60)***

960.7 (6.01)***
969.6 (5.03)***

0.764
2527

0.639
3032

945607
42

644092
54

642932
54

855068
48

17

16

16

14

2

2

2

3

Notas: (*),(**),(***) coeficiente significativamente distinto de cero al 90%, 95% y 99%, respectivamente. Estadísticos t entre
paréntesis. (+) En el consumo se incluye el consumo de bienes duraderos.

62

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Cuadro A9

VALOR DE LA UNIDAD REAJUSTABLE EN PESOS Y DÓLARES
Cotizaciones
Años

pesos/UR

pesos/U$S

U$S/UR

1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
Jun-99

0,623
1,105
1,852
3,118
5,86
11,01
23,3
36,54
59,28
83,65
113,42
142,94
167,45
183,79
191,18

0,12
0,18
0,28
0,45
0,804
1,593
2,489
3,482
4,418
5,603
7,113
8,715
10,07
10,818
11,2

5,19
6,14
6,61
6,93
7,29
6,91
9,36
10,49
13,42
14,93
15,95
16,40
16,63
16,99
17,07

Años

pesos/UR

Crec.
U$S/UR
anual
18,25
7,74
4,76
5,19
-5,17
35,44
12,10
27,86
11,27
6,80
2,86
1,38
2,17
0,47

Indices
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
jun-99

100,00
177,37
297,27
500,48
940,61
1767,26
3739,97
5865,17
9515,25
13426,97
18205,46
22943,82
26878,01
29500,80
30687,00

pesos/U$S
100,00
150,00
233,33
375,00
670,00
1327,50
2074,17
2901,67
3681,67
4669,17
5927,50
7262,50
8391,67
9015,00
9333,33

U$S/UR
100,00
118,25
127,40
133,46
140,39
133,13
180,31
202,13
258,45
287,57
307,14
315,92
320,29
327,24
328,79
Fuente: BCU.

63

Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

Cuadro A10

CARACTERÍSTICAS DE LOS CONSORCIOS A 100 CUOTAS
EN MONEDA NACIONAL
Categoría

Capitales

Común

A

119.730

1.436

Plan diferencial
915

2.083

B

143.672

1.724

1.099

2.501

C

191.567

2.299

1.465

3.335

D

239.458

2.874

1.832

4.169

E

287.345

3.448

2.197

5.001

F

383.130

4.597

2.930

6.668

G

574.700

6.896

4.395

10.003

H

766.258

9.196

5.861

13.339

I

957.825

11.494

7.325

16.672

J

1.037.643

12.451

7.935

18.060

K

1.211.892

14.543

9.268

21.095

L

1.494.117

17.929

11.426

26.006

M

1.867.938

22.415

14.285

32.513

Fuente: Consorcio del Uruguay.

64

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

N° 110

Serie

financiamiento del desarrollo
Números publicados
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16

17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27

Regulación y supervisión de la banca en la experiencia de liberalización financiera en Chile (1974-1988), Günther
Held y Raquel Szalachman (LC/L.522), 1989.
Ahorro e inversión bajo restricción externa y focal. El caso de Chile 1982-1987, Nicolás Eyzaguirre (LC/L.526),
1989.
Los determinantes del ahorro en México, Ariel Buira (LC/L.549), 1990.
Ahorro y sistemas financieros: experiencia de América Latina. Resumen y conclusiones, Seminario (LC/L.553), 1990.
La cooperación regional en los campos financiero y monetario, L. Felipe Jiménez (LC/L.603), 1990.
Regulación del sistema financiero y reforma del sistema de pensiones: experiencias de América Latina, Seminario
(LC/L.609), 1991.
El Leasing como instrumento para facilitar el financiamiento de la inversión en la pequeña y mediana empresa de
América Latina, José Antonio Rojas (LC/L.652), 1991.
Regulación y supervisión de la banca e instituciones financieras, Seminario (LC/L.655), 1991.
Sistemas de pensiones de América Latina. Diagnóstico y alternativas de reforma, Seminario (LC/L.656), 1991.
¿Existe aún una crisis de deuda Latinoamericana?, Stephany Griffith-Jones (LC/L.664), 1991.
La influencia de las variables financieras sobre las exportaciones bajo un régimen de racionamiento de crédito: una
aproximación teórica y su aplicación al caso chileno, Solange Bernstein y Jaime Campos (LC/L.721), 1992.
Las monedas comunes y la creación de liquidez regional, L. Felipe Jiménez y Raquel Szalachman (LC/L.724), 1992.
Análisis estadístico de los determinantes del ahorro en países de América Latina. Recomendaciones de política,
Andras Uthoff (LC/L.755), 1993.
Regulación, supervisión y desarrollo del mercado de valores, Hugo Lavados y María Victoria Castillo (LC/L.768),
1993.
Empresas de menor tamaño relativo: algunas características del caso brasileño, Cézar Manoel de Medeiros
(LC/L.833), 1994.
El acceso de las pequeñas y medianas empresas al financiamiento y el programa nacional de apoyo a la PYME del
Gobierno chileno: balance preliminar de una experiencia, Enrique Román González y José Antonio Rojas Bustos
(LC/L.834), 1994.
La experiencia en el financiamiento de la pequeña y mediana empresa en Costa Rica, A.R. Camacho (LC/L.835),
1994.
Acceso a los mercados internacionales de capital y desarrollo de instrumentos financieros: el caso de México, Efraín
Caro Razú (LC/L.843), 1994.
Fondos de pensiones y desarrollo del mercado de capitales en Chile: 1980-1993, Patricio Arrau Pons (LC/L.839),
1994.
Situación y perspectivas de desarrollo del mercado de valores del Ecuador, Edison Ortíz-Durán (LC/L.830), 1994.
Integración de las Bolsas de valores en Centroamérica, Edgar Balsells (LC/L.856), 1994.
La reanudación de las corrientes privadas de capital hacia América Latina: el papel de los inversionistas
norteamericanos, Roy Culpeper (LC/L.853), 1994.
Movimientos de capitales, estrategia exportadora y estabilidad macroeconómica en Chile, Manuel Agosín y Ricardo
Ffrench-Davis (LC/L.854), 1994.
Corrientes de fondos privados europeos hacia América Latina: hechos y planteamientos, Stephany Griffith-Jones
(LC/L.855), 1994.
El movimiento de capitales en la Argentina, José María Fanelli y José Luis Machinea (LC/L.857), 1994.
Repunte de los flujos de capital y el desarrollo: implicaciones para las políticas económicas, Robert Devlin, Ricardo
Ffrench-Davis y Stephany Griffith-Jones (LC/L.859), 1994.
Flujos de capital: el caso de México, José Angel Guirría Treviño (LC/L.861), 1994.

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El financiamiento Latinoamericano en los mercados de capital de Japón, Punam Chuhan y Kwang W. Ju (LC/L.862),
1994.
Reforma a los sistemas de pensiones en América Latina y el Caribe, Andras Uthoff (LC/L.879), 1995.
Acumulación de reservas internacionales: sus causas efectos en el caso de Colombia, Roberto Steiner y Andrés
Escobar (LC/L.901), 1995.
Financiamiento de las unidades económicas de pequeña escala en Ecuador, José Lanusse, Roberto Hidalgo y Soledad
Córdova (LC/L.903), 1995.
Acceso de la pequeña y microempresa al sistema financiero en Bolivia: situación actual y perspectivas, Roberto
Casanovas y Jorge Mc Lean (LC/L.907), 1995.
Private international capital flows to Brazil, Dionisio Dias Carneiro y Marcio G.P. Gracía (LC/L.909), 1995.
Políticas de financiamiento de las empresas de menor tamaño: experiencias recientes en América Latina, Günther
Held (LC/L.911), 1995.
Flujos financieros internacionales privados de capital a Costa Rica, Juan Rafael Vargas (LC/L.914), 1995.
Distribución del ingreso, asignación de recursos y shocks macroeconómicos. Un modelo de equilibrio general
computado para la Argentina en 1993, Omar Chisari y Carlos Romero (LC/L.940), 1996.
Operación de conglomerados financieros en Chile: una propuesta, Cristián Larraín (LC/L.949), 1996.
Efectos de los shocks macroeconómicos y de las políticas de ajuste sobre la distribución del ingreso en Colombia,
Eduardo Lora y Cristina Fernández (LC/L.965), 1996.
Nota sobre el aumento del ahorro nacional en Chile, 1980-1994, Patricio Arrau Pons (LC/L.984), 1996.
Flujos de capital externo en América Latina y el Caribe: experiencias y políticas en los noventa, Günther Held y
Raquel Szalachman (LC/L.1002), 1997.
Surgimiento y desarrollo de los grupos financieros en México, Angel Palomino Hasbach (LC/L.1003), 1997.
Costa Rica: una revisión de las políticas de vivienda aplicadas a partir de 1986, Miguel Gutiérrez Saxe y Ana Jimena
Vargas Cullel (LC/L.1004), 1997.
Choques, respostas de politica economica e distribucao de renda no Brasil, André Urani, Ajax Moreira y Luis Daniel
Willcox (LC/L.1005), 1997.
Distribución del ingreso, shocks y políticas macroeconómicas, L. Felipe Jiménez (LC/L.1006), 1997.
Pension Reforms in Central and Eastern Europe: Necessity, approaches and open questions, Robert Hollzmann
(LC/L.1007), 1997.
Financiamiento de la vivienda de estratos de ingresos medios y bajos: la experiencia chilena, Sergio Almarza Alamos
(LC/L.1008), 1997.
La reforma a la seguridad social en salud de Colombia y la teoría de la competencia regulada, Mauricio Restrepo
Trujillo (LC/L.1009), 1997.
On Economic Benefits and Fiscal Requirements of Moving from Unfunded to Funded Pensions, Robert Hollzmann
(LC/L.1012), 1997.
Eficiencia y equidad en el sistema de salud chileno, Osvaldo Larrañaga (LC/L.1030), 1997. www
La competencia manejada y reformas para el sector salud de Chile, Cristián Aedo (LC/L.1031), 1997.
Mecanismos de pago/contratación del régimen contributivo dentro del marco de seguridad social en Colombia,
Beatriz Plaza (LC/L.1032), 1997.
A Comparative study of Health Care Policy in United States and Canada: What Policymakers in Latin America Might and
Might Not Learn From Their Neighbors to the North, Joseph White (LC/L.1033), 1997. www
Reforma al sector salud en Argentina, Roberto Tafani (LC/L.1035), 1997. www
Hacia una mayor equidad en la salud: el caso de Chile, Uri Wainer (LC/L.1036), 1997.
El financiamiento del sistema de seguridad social en salud en Colombia, Luis Gonzalo Morales (LC/L.1037), 1997.
www
Las instituciones de salud previsional (ISAPRES) en Chile, Ricardo Bitrán y Francisco Xavier Almarza (LC/L.1038),
1997.
Gasto y financiamiento en salud en Argentina, María Cristina V. de Flood (LC/L.1040), 1997.
Mujer y salud, María Cristina V. de Flood (LC/L.1041), 1997.
Tendencias, escenarios y fenómenos emergentes en la configuración del sector salud en la Argentina, Hugo E. Arce
(LC/L.1042), 1997.
Reformas al financiamiento del sistema de salud en Argentina, Silvia Montoya (LC/L.1043), 1997.
Logros y desafíos de la financiación a la vivienda para los grupos de ingresos medios y bajos en Colombia, Instituto
Colombiano de Ahorro y Vivienda (LC/L.1039), 1997.
Acesso ao financiamento para moradia pelos extratos de média e baixa renda. A experiência brasileira recente, José
Pereira Goncalves (LC/L.1044), 1997.
Acceso a la vivienda y subsidios directos a la demanda: análisis y lecciones de las experiencias latinoamericanas,
Gerardo Gonzáles Arrieta (LC/L.1045), 1997.
Crisis financiera y regulación de multibancos en Venezuela, Leopoldo Yáñez (LC/L.1046), 1997.

CEPAL - SERIE Financiamiento del desarrollo

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N° 110

Reforma al sistema financiero y regulación de conglomerados financieros en Argentina, Carlos Rivas (LC/L.1047),
1997.
Regulación y supervisión de conglomerados financieros en Colombia, Luis Alberto Zuleta Jaramillo (LC/L.1049),
1997. www
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Argentina, 1980-1992. Un análisis descriptivo, L.
Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1055), 1997.
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Colombia, 1980-1992. Un análisis descriptivo, L.
Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1060), 1997.
Algunos factores que inciden en la distribución del ingreso en Chile, 1987-1992. Un análisis descriptivo, L. Felipe
Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1067), 1997.
Un análisis descriptivo de la distribución del ingreso en México, 1984-1992, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi
(LC/L.1068), 1997.
Un análisis descriptivo de factores que inciden en la distribución del ingreso en Brasil, 1979-1990, L. Felipe Jiménez
y Nora Ruedi (LC/L.1077 y Corr.1), 1997.
Rasgos estilizados de la distribución del ingreso en cinco países de América Latina y lineamientos generales para una
política redistributiva, L. Felipe Jiménez y Nora Ruedi (LC/L.1084), 1997.
Perspectiva de género en la reforma de la seguridad social en salud en Colombia, Amparo Hernández Bello
(LC/L.1108), 1998.
Reformas a la institucionalidad del crédito y el financiamiento a empresas de menor tamaño: La experiencia chilena con
sistemas de segundo piso 1990-1998, Juan Foxley (LC/L.1156), 1998. www
El factor institucional en reformas a las políticas de crédito y financiamiento de empresas de menor tamaño: la experiencia
colombiana reciente, Luis Alberto Zuleta Jaramillo (LC/L.1163), 1999. www
Un perfil del déficit de vivienda en Uruguay, 1994, Raquel Szalachman (LC/L.1165), 1999. www
El financiamiento de la pequeña y mediana empresa en Costa Rica: análisis del comportamiento reciente y
propuestas de reforma, Francisco de Paula Gutiérrez y Rodrigo Bolaños Zamora (LC/L.1178), 1999.
El factor institucional en los resultados y desafíos de la política de vivienda de interés social en Chile, Alvaro
Pérez-Iñigo González (LC/L.1194), 1999. www
Un perfil del déficit de vivienda en Bolivia, 1992, Raquel Szalachman (LC/L.1200), 1999. www
La política de vivienda de interés social en Colombia en los noventa, María Luisa Chiappe de Villa (LC/L.1211P), Número de venta: S.99.II.G.10 (US$10.0), 1999. www
El factor institucional en reformas a la política de vivienda de interés social: la experiencia reciente de Costa Rica,
Rebeca Grynspan y Dennis Meléndez (LC.L.1212-P), Número de venta: S.99.II.G.11 (US$10.0),1999. www
O financiamiento do sistema público de saúde brasileiro, Rosa María Márques, (LC/L.1233-P), Número de venta:
S.99.II.G.14 (US$10.0), 1999. www
Un perfil del déficit de vivienda en Colombia, 1994, Raquel Szalachman, (LC/L.1234-P), Número de venta:
S.99.II.G.15 (US$10.0), 1999. www
Políticas de crédito para empresas de menor tamaño con bancos de segundo piso: experiencias recientes en Chile,
Colombia y Costa Rica, Günther Held, (LC/L.1259-P), Número de venta: S.99.II.G.34 (US$10.0), 1999. www
Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso del Perú. Gerardo
Gonzales Arrieta, (LC/L.1245-P), Número de venta: S.99.II.G.29 (US$10.0), 1999. www
Políticas para la reducción de costos en los sistemas de pensiones: el caso de Chile. Jorge Mastrángelo,
(LC/L.1246-P), Número de venta: S.99.II.G.36 (US$10.0), 1999. www
Price-based capital account regulations: the Colombian experience. José Antonio Ocampo and Camilo Ernesto
Tovar, (LC/L.1243-P), Sales number: E.99.II.G.41 (US$10.0), 1999. www
Transitional Fiscal Costs and Demographic Factors in Shifting from Unfunded to Funded Pension in Latin
America. Jorge Bravo and Andras Uthoff (LC/L.1264-P), Sales number: E.99.II.G.38 (US$10.0), 1999. www
Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de El Salvador.
Francisco Angel Sorto, (LC/L.1265-P), Número de venta: S.99.II.G.46 (US$10.0), 1999. www
Liberalización, crisis y reforma del sistema bancario chileno: 1974-1999, Günther Held y Luis Felipe Jiménez,
(LC/L.1271-P), Número de venta: S.99.II.G.53 (US$10.0), 1999. www
Evolución y reforma del sistema de salud en México, Enrique Dávila y Maite Guijarro, (LC/L.1314-P), Número
de venta: S.00.II.G.7 (US$10.0), 2000. www
Un perfil del déficit de vivienda en Chile, 1994. Raquel Szalachman (LC/L.1337-P), Número de venta:
S.00.II.G.22 (US$10.0), 2000. www
Estudio comparativo de los costos fiscales en la transición de ocho reformas de pensiones en América Latina.
Carmelo Mesa-Lago, (LC/L.1344-P), Número de venta: S.00.II.G.29 (US$10.0), 2000. www

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Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay

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Proyección de responsabilidades fiscales asociadas a la reforma previsional en Argentina, Walter Schulthess,
Fabio Bertranou y Carlos Grushka, (LC/L.1345-P), Número de venta: S.00.II.G.30 (US$10.0), 2000.www
Riesgo del aseguramiento en el sistema de salud en Colombia en 1997, Humberto Mora Alvarez, (LC/L.1372-P),
Número de venta: S.00.II.G.51 (US$10.0), 2000.www
Políticas de viviendas de interés social orientadas al mercado: experiencias recientes con subsidios a la demanda
en Chile, Costa Rica y Colombia, Günther Held, (LC/L.1382-P), Número de venta: S.00.II.G.55 (US$10.0),
2000.www
Reforma previsional en Brasil. La nueva regla para el cálculo de los beneficios, Vinícius Carvalho Pinheiro y
Solange Paiva Vieira, (LC/L.1386-P), Número de venta: S.00.II.G.62 (US$10.0), 2000.www
Costos e incentivos en la organización de un sistema de pensiones, Adolfo Rodríguez Herrera y Fabio Durán
Valverde, (LC/L.1388-P), Número de venta: S.00.II.G.63 (US$10.0), 2000.www
Políticas para canalizar mayores recursos de los fondos de pensiones hacia la inversión real en México, Luis N.
Rubalcava y Octavio Gutiérrez (LC/L.1393-P), Número de venta: S.00.II.G.66 (US$10.0), 2000. www
Los costos de la transición en un régimen de beneficio definido, Adolfo Rodríguez y Fabio Durán (LC/L.1405-P),
Número de venta: S.00.II.G.74 (US$10.0), 2000.www
Efectos fiscales de la reforma de la seguridad social en Uruguay, Nelson Noya y Silvia Laens, (LC/L.1408-P),
Número de venta: S.00.II.G.78 (US$10.0), 2000. www
Pension funds and the financing productive investment. An analysis based on Brazil’s recent experience, Rogerio
Studart, (LC/L.1409-P), Número de venta: E.00.II.G.83 (US$10.0), 2000. www
Perfil de déficit y políticas de vivienda de interés social: situación de algunos países de la región en los noventa,
Raquel Szalachman, (LC/L.1417-P), Número de venta: S.00.II.G.89 (US$10.0), 2000. www
Reformas al sistema de salud en Chile: Desafíos pendientes, Daniel Titelman, (LC/L.1425-P), Número de venta:
S.00.II.G.99 (US$10.0), 2000.www
Cobertura previsional en Chile: Lecciones y desafíos del sistema de pensiones administrado por el sector privado,
Alberto Arenas de Mesa (LC/L.1457-P), Número de venta: S.00.II.G.137 (US$10.0), 2000.www
Resultados y rendimiento del gasto en el sector público de salud en Chile 1990-1999, Jorge Rodríguez C. y
Marcelo Tokman R. (LC/L.1458-P), Número de venta:S.00.II.G.139 (US$10.00), 2000.www
Políticas para promover una ampliación de la cobertura de los sistemas de pensiones, Gonzalo Hernández Licona
(LC/L.1482-P), Número de venta: S.01.II.G.15 (US$10.0), 2001.www
Evolución de la equidad en el sistema colombiano de salud, Ramón Abel Castaño, José J. Arbelaez, Ursula
Giedion y Luis Gonzalo Morales (LC/L.1526-P), Número de venta: S.01.II.G.71 (US$10.0), 2001.www
El sector privado en el sistema de salud de Costa Rica, Fernando Herrero y Fabio Durán (LC/L.1527-P), Número
de venta: S.01.II.G.72 (US$10.00), 2001.www
Alternativas de política para fortalecer el ahorro de los hogares de menores ingresos: el caso de Uruguay,
Fernando Lorenzo y Rosa Osimani (LC/L.1547-P), Número de venta: S.01.G.88 (US$10.00), 2001.www
Readers wishing to obtain the above publications can do so by writing to the following address: ECLAC, Executive Secretary
Office, Special Studies Unit, Casilla 179-D, Santiago, Chile. Some issues may not be available.
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