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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/45525</bibo:handle>
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 Documento de proyecto 
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 
Escenarios futuros  
en políticas de vejez 
Estudio Delphi comparado  
en países seleccionados 
Sandra Huenchuan 
Coordinadora 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Este documento fue elaborado bajo la dirección de Dirk Jaspers_Faijer, Director del Centro Latinoamericano y Caribeño 
de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, y la coordinación de Sandra Huenchuan. Es el resultado 
de una investigación realizada en el marco del proyecto ITA04/001 “Seguimiento de los Acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre el Envejecimiento”, financiado por la Cooperación Italiana y el Fondo de Población de 
las Naciones Unidas (UNFPA). Participaron en la investigación, además de la autora, Daniela González, quien estuvo a 
cargo de la redacción del tercer capítulo de este documento, Mariana Paredes, Karina Aparicio, Antonio Tintori, Dora 
Arosemena, Clara Baez, Laura García y Fernanda Stang. También se contó con el apoyo del Instituto de Investigación en 
Población y Políticas Sociales de Roma (Italia) y de las Oficinas nacionales del UNFPA en Panamá, la República 
Dominicana y el Uruguay. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva 
responsabilidad de la autora y pueden no coincidir con las de la Organización. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Publicación de las Naciones Unidas 
 
 
LC/W.262 
Copyright © Naciones Unidas, marzo de 2009. Todos los derechos reservados 
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile 
 
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al Secretario de la Junta de Publicaciones, 
Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N. Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones 
gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la fuente e 
informen a las Naciones Unidas de tal reproducción. 
 
Diseño de portada: Alejandro Vicuña Leyton. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
3 
Índice 
Resumen .................................................................................................................................. 7 
Introducción .................................................................................................................................. 9 
I. El análisis de las políticas públicas y la construcción de consensos .................................... 13 
 1. Las políticas públicas ..................................................................................................... 13 
1.1 El marco secuencial ............................................................................................... 14 
1.2 La génesis de una política ..................................................................................... 15 
1.3 Asuntos de valencia y controversia ....................................................................... 17 
2. Las políticas de vejez ..................................................................................................... 18 
 2.1 Los componentes ................................................................................................... 18 
 2.2 La construcción del problema ................................................................................ 20 
II. Hacia la construcción de consensos: metodología de la investigación................................. 23 
 1. Objetivo del estudio........................................................................................................ 23 
2. Ámbito de la investigación ............................................................................................. 24 
3. El panel .......................................................................................................................... 24 
4. El instrumento de recolección de datos ......................................................................... 26 
5. Las etapas de la investigación....................................................................................... 27 
 5.1 Etapa de descubrimiento........................................................................................ 27 
 5.2 Etapa de imaginación............................................................................................. 29 
 5.3 Etapa de creación................................................................................................... 30 
 5.4 Etapa de destino..................................................................................................... 32 
III. El proceso de envejecimiento demográfico y sus tendencias futuras................................... 35 
1. Transición demográfica en los países en estudio.......................................................... 35 
2. Causas del envejecimiento demográfico ....................................................................... 36 
 2.1 Fecundidad............................................................................................................. 36 
 2.2 Mortalidad............................................................................................................... 38 
3. El envejecimiento de la población.................................................................................. 40 
 3.1 Evolución y situación del envejecimiento poblacional............................................ 40 
 3.2 Principales tendencias demográficas futuras......................................................... 42 
IV. Los escenarios de las políticas dirigidas a las personas de edad: análisis comparado ....... 49 
 1. Sinopsis de la situación actual ....................................................................................... 49 
 2. Las aspiraciones para el futuro: oportunidades y garantías en la vejez........................ 54 
 3. Los caminos por recorrer ............................................................................................... 57 
  3.1 Etapa de creación: la conveniencia y viabilidad de las áreas de estudio .............. 57 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
4 
  3.2 Etapa de destino: la definición de los problemas y sus alternativas  
de solución ............................................................................................................. 59 
V. Recomendaciones: políticas que fortalezcan la protección e inclusión  
de las personas de edad........................................................................................................ 63 
 1. Una política que apueste por niveles más amplios de protección y seguridad ............. 63 
 2. Una política que favorezca la autonomía y los cuidados............................................... 65 
 3. Una política que transversalice el enfoque intergeneracional y la solidaridad .............. 68 
Bibliografía..................................................................................................................................... 71 
Anexos ....................................................................................................................................... 75 
 
 
Índice de Cuadros 
Cuadro 1  Composición del panel de entrevistados de la investigación  
Delphi-Envejecimiento............................................................................................ 25 
Cuadro 2  Segunda ronda de cuestionarios del método Delphi: escala de conveniencia...... 29 
Cuadro 3  Segunda ronda de cuestionarios del método Delphi: escala de importancia. ....... 30 
Cuadro 4  Tercera ronda de cuestionarios del método Delphi: escala de conveniencia........ 31 
Cuadro 5  Tercera ronda de cuestionarios del método Delphi: escala de viabilidad.............. 31 
Cuadro 6  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: indicadores básicos  
del envejecimiento demográfico, 1950, 1975 y 2005............................................. 41 
Cuadro 7  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: aspiraciones futuras  
sobre las oportunidades y garantías para las personas de edad  
en las tres áreas de estudio ................................................................................... 55  
Cuadro 8  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: objetivos de política 
seleccionados según nivel de conveniencia y viabilidad ....................................... 58 
 
 
Índice de Gráficos 
Gráfico 1  América Latina (países seleccionados): trayectoria de la transición  
demográfica, 1950-2010......................................................................................... 37 
Gráfico 2  América Latina y el Caribe (países seleccionados): tasa global  
de fecundidad, 1950-2010...................................................................................... 38 
Gráfico 3  América Latina y el Caribe (países seleccionados): tasa bruta  
de mortalidad, 1950-2010. ..................................................................................... 39 
Gráfico 4  América Latina y el Caribe (países seleccionados): esperanza  
de vida al nacer, 1950-2010................................................................................... 39 
Gráfico 5  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: relación de feminidad  
de las personas de 60 años y más, 2005-2050 ..................................................... 42 
Gráfico 6  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: población  
según grandes grupos de edades, 2005-2050. ..................................................... 44 
Gráfico 7  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: población  
de 60 años y más según subgrupos de edades, 2005-2050 ................................. 45 
Gráfico 8  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: grado  
de urbanización de la población de 60 años y más, 2005-2050............................ 46 
Gráfico 9  Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: población de 60 años  
y más según área de residencia,  2005-2050. ....................................................... 46 
Gráfico 10 Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: áreas de políticas  
según nivel de conveniencia y viabilidad asignado................................................ 59 
 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
5 
Índice de Esquemas 
Esquema 1 Ciclo de vida de las políticas públicas.................................................................... 15 
Esquema 2 Definición del problema y áreas de intervención de una política pública .............. 16 
Esquema 3 Componentes de una política de vejez. ................................................................. 18 
Esquema 4 Las secciones del cuestionario en la primera y cuarta ronda de entrevistas......... 27 
Esquema 5 El ciclo de diálogo apreciativo de las cuatro “D” .................................................... 28 
Esquema 6 Escenarios posibles según nivel de conveniencia y viabilidad .............................. 32 
Esquema 7 Pasos metodológicos de la investigación Delphi-Envejecimiento ......................... 33  
Esquema 8 Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: objetivos de política  
del escenario seleccionado en la cuarta ronda de entrevistas .............................. 61 
Esquema 9 Chile, Panamá, República Dominicana y Uruguay: definición del problema  
(primera ronda de entrevistas) y alternativas de solución (cuarta ronda  
de entrevistas) ........................................................................................................ 62  
 
 
Índice de Recuadros 
Recuadro 1 Agenda pública y agenda de gobierno................................................................... 16 
Recuadro 2 Definición de la vejez desde el enfoque de la pobreza y la integración ................ 21 
 
 

CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
7 
Resumen 
El documento presenta los resultados de una investigación llevada a cabo por el CELADE - División 
de Población de la CEPAL, entre 2004 y 2008, destinada a entregar herramientas para incrementar la 
efectividad en la toma decisiones sobre las políticas dirigidas a las personas de edad en cuatro 
países seleccionados (Chile, Panamá, la República Dominicana y el Uruguay). Los temas tratados 
en el estudio estuvieron directamente relacionados con la aplicación de la Estrategia Regional de 
Implementación para América Latina y el Caribe del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre 
el Envejecimiento, por lo que las principales áreas de políticas abordadas fueron la seguridad 
económica, la salud y los entornos. El trabajo ofrece un análisis comparado de los resultados de los 
cuatro estudios de caso correspondientes a cada uno de los países escogidos, en base a las 
particularidades y semejanzas de los hallazgos de cada proceso de investigación nacional. 
El primer capítulo provee antecedentes teórico-conceptuales sobre las políticas públicas, lo 
que entrega elementos para ampliar la comprensión de algunos tópicos vertidos en el estudio, 
especialmente el rol de la construcción de consensos en el posicionamiento de los asuntos vinculados 
a la vejez en el quehacer gubernamental. El segundo apartado expone ampliamente la metodología de 
la investigación —la técnica Delphi modificada, desarrollada por el Instituto de Investigación en 
Población y Políticas Sociales de Italia—, debido sobre todo a su contribución en la construcción de 
acuerdos para el diseño de políticas públicas. El capítulo tercero describe el panorama demográfico 
del envejecimiento y de la situación de las personas de edad en los países analizados, poniendo de 
relieve los desafíos particulares que supone este proceso para cada uno de ellos, en tanto que el cuarto 
analiza comparativamente los resultados de la investigación: el diagnóstico de los panelistas sobre la 
situación de las personas de edad en sus países, las aspiraciones de los entrevistados en torno al tema, 
y las alternativas de solución propuestas para los problemas identificados. El quinto y último capítulo 
entrega las recomendaciones surgidas a partir de este análisis, en tres áreas de acción: protección y 
seguridad, autonomía y cuidados, y solidaridad intergeneracional, que son precisamente las 
orientaciones que los paneles de los cuatro países coincidieron en privilegiar. 

CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
9 
Introducción 
En este documento se presentan los resultados de la investigación realizada por el Centro 
Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL en el 
marco del proyecto ITA04/001 “Seguimiento de los acuerdos de la Conferencia Regional 
Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”, financiado por la Cooperación Italiana y el 
Fondo de Población de las Naciones Unidas.  
El propósito de esta investigación ha sido entregar herramientas para incrementar la 
efectividad en la toma decisiones sobre las políticas dirigidas a las personas de edad, que se 
desarrollan en cuatro países seleccionados (Chile, Panamá, la República Dominicana y el Uruguay). 
Aunque sus resultados y recomendaciones también pueden ser útiles para realidades semejantes en 
la región, puesto que los criterios de selección de estos países consideraron cierto nivel de 
representatividad cualitativa en cuanto a la etapa de la transición demográfica que atraviesa cada 
uno de ellos y el grado de desarrollo de las políticas públicas relativas a la vejez.  
Los temas tratados en el estudio estuvieron directamente relacionados con la aplicación de 
la Estrategia Regional de Implementación para América Latina y el Caribe del Plan de Acción 
Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, y las principales áreas de políticas abordadas 
fueron la seguridad económica, la salud y los entornos. La metodología empleada, de carácter 
cualitativo, corresponde al método Delphi modificado, aplicado por el Instituto de Investigación en 
Población y Políticas Sociales (IRPPS) de Italia para el estudio de temas de población en 14 países de 
la Comunidad Europea, y que ha tenido un efecto directo en el desarrollo de políticas de este campo 
de la realidad social en ese continente. 
Este estudio forma parte de las cinco publicaciones desarrolladas en el marco de este 
proyecto. La primera corresponde al reporte del Uruguay, que llevó por título “Escenarios futuros en 
políticas de vejez en Uruguay: continuidades y rupturas”; la segunda fue el informe de la República 
Dominicana, titulado “Escenarios futuros de políticas de vejez en República Dominicana: la 
persistente demanda por derechos básicos”; la tercera dio a conocer los resultados de la investigación 
en Chile, y se denominó “Protección y participación en la vejez: escenarios futuros y políticas 
públicas para enfrentar el envejecimiento en Chile:”, y la cuarta hizo lo mismo para Panamá, y llevó 
por título “Familia y solidaridad intergeneracional: escenarios futuros en políticas de vejez en 
Panamá”. Cada una, como sus títulos lo indican, se concentró en los resultados del estudio de caso, 
situando el énfasis y el análisis en aquellas preocupaciones nacionales más apremiantes en relación al 
tema, así como en las propuestas surgidas a partir de la investigación. Esta quinta y última 
publicación, en cambio, contiene un análisis comparado de los resultados de estos cuatro trabajos 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
10 
precedentes. Para ello, tales resultados fueron sometidos a un examen metódico, poniendo el acento en 
las particularidades y semejanzas de los hallazgos de la investigación entre los casos en estudio. 
Los países que formaron parte de la investigación presentan algunas similitudes, pero también 
ciertas diferencias propias de su nivel de desarrollo y de la etapa de la transición demográfica en que 
se encuentran. El Uruguay, Chile, Panamá y la República Dominicana han seguido trayectorias 
diferentes en la evolución de la natalidad y la mortalidad. En consecuencia, mientras que los dos 
primeros se encuentran actualmente en etapas más avanzadas de la transición demográfica, Panamá y 
la República Dominicana aún presentan ciertos rezagos en este sentido. Por lo tanto, también se hallan 
en distintas fases del proceso de envejecimiento: Panamá y la República Dominicana se ubican en una 
etapa moderada, mientras que Chile se sitúa en una moderadamente avanzada. El Uruguay, en cambio, 
pertenece a la categoría que agrupa a los países más envejecidos de la región. 
Respecto de sus avances institucionales y programáticos en el tema del envejecimiento, también 
se observa una amplia heterogeneidad entre los países analizados. El Uruguay cuenta con una cobertura 
casi universal en materia de seguridad social y salud en la edad avanzada, mientras que en la República 
Dominicana hay rezagos en el acceso y la cobertura de la seguridad social, y se presentan elevados 
niveles de pobreza en la vejez. Por su parte, Chile ha seguido una trayectoria diferente, reinaugurando en 
la década de 1990 las acciones públicas dirigidas a las personas de edad, y logrando avanzar de manera 
sistemática en la construcción de una institucionalidad específica a cargo de los asuntos de la vejez. 
Panamá, en cambio, cuenta con una política nacional, y ha desarrollado acciones en diferentes sectores 
del aparato gubernamental (seguridad social, salud y desarrollo social), aunque aún resta ampliar la 
continuidad de las intervenciones que se ponen en práctica. 
La heterogeneidad demográfica, institucional y programática de los cuatro países en estudio, 
sin embargo, no fue un obstáculo para encontrar amplias similitudes en torno al diagnóstico sobre la 
situación de las personas de edad. Como se documenta en este informe, los panelistas fueron bastante 
pesimistas en su evaluación, incluso aquellos pertenecientes a los países donde el acceso a los 
sistemas de protección social está extendido. En este sentido, llama la atención el carácter 
problemático que va adquiriendo el envejecimiento demográfico para los entrevistados. Para algunos 
de ellos, esto puede ser consecuencia de la novedad que implica el aumento de la esperanza de vida en 
un contexto caracterizado por la falta de nuevas formas de vivir esta etapa, puesto que la vejez es una 
formación social de reciente irrupción (Fericgla, 1992). De ahí que haya dificultades para aprehender 
el tema desde una perspectiva que no implique forzosamente una carga, una pérdida o una necesidad 
en aumento. Para otros, en cambio, la tendencia a reforzar los puntos negativos sobre el 
envejecimiento en sus apreciaciones responde a una intención de elevar el perfil político de este grupo 
social y lograr su visibilización, posición a la que recurren con mayor insistencia aquellos 
entrevistados más ligados a los asuntos del envejecimiento, y para quienes la escasa atención pública 
del tema amerita llamar la atención sobre los puntos críticos del proceso, con el fin de alcanzar cierta 
posición entre los asuntos que preocupan a la opinión pública. 
Las aspiraciones respecto de la evolución futura de las acciones dirigidas a las personas de edad 
también dan cuenta de la heterogeneidad aludida, aunque es posible detectar elementos comunes, que se 
ubican en la base de la percepción de las y los panelistas. Se trata de la identificación de ciertos 
parámetros mínimos, que deberían garantizarse para asegurar un nivel básico de satisfacción de aquellas 
necesidades más elementales que permitan a las personas de edad vivir con tranquilidad. Por ejemplo, 
los resultados de las entrevistas en los cuatro países coinciden plenamente en que se requiere la actuación 
de los poderes del Estado y de los particulares en los asuntos del envejecimiento, con el fin de superar las 
barreras que impiden a las personas de edad tener una participación activa en la sociedad. Es por ello que 
reclaman una acción positiva del aparato público en términos de asignación de determinadas 
prestaciones monetarias (pensiones y jubilaciones), acceso a servicios (de atención en salud) y remoción 
de las barreras socioculturales que segregan a las personas mayores a partir de su edad (discriminación y 
violencia). En este sentido, las aspiraciones planteadas por los panelistas están dirigidas a promover la 
igualdad de oportunidades en la vejez y proteger a las personas mayores frente a las contingencias de la 
pobreza y la enfermedad.  
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
11 
A partir de lo anterior, y de los elementos surgidos en los estudios de caso, es posible concluir 
algunas orientaciones en relación al abordaje deseado de los asuntos de la vejez en el ámbito público 
en tres áreas de acción: protección y seguridad, autonomía y cuidados, y solidaridad intergeneracional, 
que pueden servir para un examen más pormenorizado a nivel nacional y contribuir a reforzar las 
intervenciones dirigidas a las personas de edad en cada uno de los países analizados. 
Este documento se inicia con antecedentes teórico-conceptuales sobre las políticas públicas, 
para entregar elementos que permitan comprender de mejor manera algunos tópicos analizados en el 
estudio, tales como la construcción del problema en los países, las alternativas de solución 
visualizadas por los entrevistados, los actores que intervienen, y sobre todo, el rol de la construcción 
de consensos en el logro de una ubicación precisa en el quehacer gubernamental para los asuntos 
vinculados a la vejez. A continuación se expone con amplitud la metodología de la investigación, 
debido a la contribución que realiza a la construcción de acuerdos en torno a los ejes temáticos del 
estudio, y con ello, a la posibilidad de vislumbrar las eventuales perspectivas de abordaje de tales 
temas a nivel público. Luego se continúa con el panorama demográfico del envejecimiento y de la 
situación de las personas de edad en los países analizados, básicamente con el fin de resaltar la 
diversidad de situaciones y poner de relieve los desafíos particulares que conlleva el envejecimiento 
para cada uno de ellos. Se prosigue con los resultados de la investigación, trabajados desde distintas 
aproximaciones: primero se presenta el diagnóstico que realizan los panelistas sobre la situación de las 
personas de edad; luego se analizan las aspiraciones de los entrevistados en torno al tema, y 
finalmente se concluye con las alternativas de solución propuestas para los problemas identificados. 
Por último, se entregan las conclusiones del estudio, a manera de recomendaciones en las tres áreas ya 
mencionadas. El documento incluye la bibliografía citada y un anexo para profundizar en el método 
de la investigación y conocer con más detalle los resultados específicos de cada país. 
Se agradece la contribución técnica del IRPPS, así como el tiempo y la colaboración de los 
entrevistados de los cuatro países, que dieron origen a este estudio. 
 

CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
13 
I. El análisis de las políticas públicas  
y la construcción de consensos 
1. Las políticas públicas 
No existe un significado unívoco para el término “política pública”. Tampoco hay una única forma 
que pueda adquirir a nivel programático y operativo. Algunas definiciones identifican sus 
contenidos en términos descriptivos, y otras intentan homogeneizar algunos criterios básicos para su 
distinción y significación (Subirats, 1989).  
La definición de política pública que se utilice depende del tipo de análisis que se realice y de 
los fines con que se lo emprenda; por ejemplo, un estudio de la génesis de la política se centrará en los 
motivos y procedimientos de su adopción, mientras que otro acerca de su impacto se concentrará en 
medir el grado de cumplimiento de sus objetivos. Para un análisis del proceso político (es decir, del 
juego de intereses), Oszlack y O`Donell (1990) definen una política pública como un conjunto de 
acciones u omisiones que manifiesta una determinada modalidad de intervención del Estado en 
relación a un asunto que concita atención, interés o movilización de otros actores sociales, pudiendo 
inferirse una cierta discrecionalidad y una determinada orientación normativa, que previsiblemente 
afectará el curso del proceso social hasta entonces desarrollado en torno a la cuestión.   
Como ya se advirtió, algunos autores prefieren, antes que dar una definición concisa y cerrada 
de política, atribuirle determinadas características (Meny y Thoenig, 1992). En este sentido, Aguilar 
(1996) afirma que una mirada a los diccionarios de ciencia política arroja los siguientes componentes 
comunes de una política pública, a partir de los cuales es posible definir su existencia y diferenciarla 
de las acciones aisladas: 
• Componente institucional: la política es elaborada o decidida por una autoridad formal 
legalmente constituida, en el marco de su competencia, y es colectivamente vinculante. 
• Componente decisorio: la política es un conjunto-secuencia de decisiones relativas a la 
elección de fines y/o medios, de largo y corto alcance, en una situación específica y en 
respuesta a problemas y necesidades. 
• Componente conductual: implica la acción o inacción, hacer o no hacer, pero una política 
es, sobre todo, un curso de acción y no solo una acción singular. 
Otros autores agregan elementos adicionales a esta definición descriptiva. Pierre Muller 
(2006), por ejemplo, añade el componente causal, que alude a los efectos en el sistema político y 
social de las acciones desarrolladas en el marco de la política, y el componente político, toda vez 
que las políticas constituyen un proceso, un conjunto de acciones que involucra un cúmulo 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
14 
complejo de decisiones y operaciones. En este sentido, el autor define como política a la estrategia 
de acción colectiva, deliberadamente diseñada y calculada en función de determinados objetivos. 
De lo brevemente descrito —sobre lo que la literatura abunda—, se deduce que la política no 
es un fenómeno que se autodefina, sino una categoría analítica. Se trata sobre todo de un 
comportamiento propositivo, intencional, planeado, y no simplemente reactivo, casual o instantáneo. 
Una lectura atractiva consiste en concebir las políticas como teorías tentativas, relacionadas con la 
naturaleza de los procesos sociales y el funcionamiento de las instituciones, lo que Luis Aguilar 
(1996) llama “analogías institucionales de las teorías sociales”.  
En este trabajo, la política pública se definirá como una toma de posición de parte del Estado 
respecto de un problema público —sobre el cual se ahondará más adelante—, y que cumple con los 
siguientes atributos, que pueden fundamentar su existencia como una política pública: 
• Está constituida por un conjunto de medidas concretas, que forman la verdadera sustancia 
de la intervención.  
• Comprende decisiones o unas formas de asignación de los recursos. 
• Se inscribe en un marco general de acción, lo que permite distinguirla de las medidas aisladas. 
• Tiene un público, es decir, individuos cuya situación está afectada por la política. 
• Define obligatoriamente metas u objetivos a lograr, establecidos en función de las normas 
y valores aceptados por la sociedad (Meny y Thoenig, 1992). 
En resumen, una política pública, más que un dato dado, es un hecho construido por 
los actores involucrados. 
1.1 El marco secuencial  
El enfoque de las etapas de las políticas públicas ha sido ampliamente difundido y aceptado porque 
permite abarcar de manera particularmente coherente los múltiples aspectos de la acción política. Su 
principal utilidad es que aporta algunos conceptos y esquemas para el análisis de esta temática, con la 
precaución de no aplicarlo de manera demasiado sistemática ni rígida (Muller, 2006; Lahera, 2002). 
Desde esta perspectiva, se considera que toda política pública atraviesa por un ciclo de vida, y que sus 
etapas estarían secuencial y cronológicamente ordenadas (véase el esquema 1).  
Este esquema de las fases sucesivas del policy making es útil como herramienta de análisis, y 
tiene una amplia difusión entre los científicos sociales, pese a que se ajusta sobre todo a los modos 
top-down y prescriptivos de hacer gobierno (Toledo, 2003). Un complemento del enfoque por etapas 
de la construcción de una política distingue dimensiones que pueden desarrollarse simultánea o 
traslapadamente, y que se relacionan recursivamente, a saber:   
• Dimensión simbólica o conceptual: proceso de construcción de problemas, explicitación 
de demandas, elaboración de discursos apoyados en determinados valores, marcos 
cognitivos, sistemas de creencias y finalmente la conformación de la agenda pública de 
actuación (formación de la agenda pública). 
• Dimensión sustantiva: proceso en que se negocian los contenidos y opciones de fondo, o 
se formalizan por medio de decisiones jurídicamente respaldadas (formación de la agenda 
de gobierno). 
• Dimensión operativa: proceso en que se ponen en marcha los mecanismos de producción 
de servicios, programas y proyectos (implementación) (Toledo, 2003). 
El estudio de las políticas puede centrarse en el análisis de su ciclo de vida o en el de sus 
dimensiones. Los resultados que arroja este ejercicio son importantes para, entre otros propósitos, 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
15 
identificar la definición de la cuestión, las redes de política y la posición del Estado respecto de 
demandas colectivas específicas. 
 
ESQUEMA 1 
CICLO DE VIDA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS 
conduce a
produce
produce
conduce a
produce
conduce a
Formación de la agenda Agenda de gobierno
Formulación de las políticas
Proposiciones de las políticas 
(fines, metas y medios 
efectivos de actuación)
Implementación de las 
políticas
Acciones de las políticas
Efectos de las politicas. 
Evaluación de sus efectos, 
decisiones sobre su futuro
  
Fuente: elaboración propia en base a L. Aguilar, “Estudio introductorio”, La hechura de las políticas públicas, México, 
D.F., Miguel Ángel Porrúa, 1996. 
 
1.2 La génesis de una política 
El primer momento de una política es la constitución del problema como un asunto de interés 
colectivo, y su consecuente ingreso en la agenda pública. Una vez aceptado en la agenda de gobierno, 
se inicia la disputa por su definición (véase el recuadro 1). 
Los problemas surgen de una demanda generada por las carencias que existen en la sociedad. 
Desde esta perspectiva, y tomando en consideración que toda demanda nace en el ámbito privado, y 
que solo algunas consiguen traspasarlo y convertirse en asuntos públicos1, la pregunta clave que surge 
es: ¿por qué solo algunos problemas logran ser parte de la atención de los gobiernos? 
Distintos autores han abordado este aspecto central de la construcción de las políticas públicas, 
siendo también objeto de las estrategias de incidencia y del desarrollo de mecanismos de abogacía. 
Desde un punto de vista analítico, Bárbara Nelson (1978) afirma que tienen que prevalecer dos 
condiciones para que se adopte un asunto a nivel gubernamental. La primera es que quienes están a 
cargo de las decisiones compartan la percepción pública que el problema es una responsabilidad 
gubernamental legítima para actuar sobre él. La segunda es que tienen que creer, en caso de acoger ese 
problema, que es posible encontrar una propuesta apropiada para abordarlo (y mantenerlo en la agenda). 
                                                     
1  Por cierto, cuando se trata de un problema social, la transformación de una demanda en política pública parte desde 
un asunto de caridad privada hacia un asunto público de derechos sociales. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
16 
RECUADRO 1 
AGENDA PÚBLICA Y AGENDA DE GOBIERNO 
Agenda pública: integrada por todas las cuestiones que los miembros de una comunidad política perciben 
comúnmente como merecedoras de atención pública, y como asuntos que caen dentro de la jurisdicción 
legítima de la autoridad gubernamental existente. Entre los requisitos para que un asunto ingrese a la 
agenda pública se encuentran: 
       − que sea objeto de atención amplia o al menos de conocimiento público,  
       − que buena parte del público considere que se requiere algún tipo de acción, y 
       − que el público conciba que la acción es competencia de alguna entidad gubernamental. 
El estudio de la agenda pública busca saber cómo determinados asuntos y problemas logran expandirse, 
obtener visibilidad y consenso general para alcanzar a constituirse como un problema público. 
 Agenda de gobierno: conjunto de problemas, demandas, cuestiones o asuntos que los gobernantes han 
seleccionado y ordenado como objetos sobre los que han decidido actuar.  
La agenda pública es por lo general más abstracta, general y amplia en extensión y dominio que la agenda 
de gobierno. Esta última tiende a ser más concreta y acotada, definiendo los problemas específicos. La 
naturaleza y dinámica de ambas agendas es diversa y a veces abiertamente conflictiva. 
Fuente: Ch. Elder y E. Cobb, “Formación de la agenda. El caso de la política de ancianos”, Problemas 
públicos y agenda de gobierno, México, D. F., Miguel Ángel Porrúa, 2003. 
 
En este sentido, hay dos aspectos cruciales a tomar en consideración: primero, la definición 
de la cuestión, y segundo, la existencia de opciones de acción para abordarla. Un problema es un 
producto político, genera un discurso, localiza responsabilidades y moviliza las acciones hacia 
determinados elementos “iluminados” por su definición (Elder y Cobb, 2003). Este es el momento 
más importante en el proceso de formulación de una política, puesto que aquellos elementos no 
contenidos en la definición quedarán fuera de ella. Además, de la calidad de esta definición depende la 
posibilidad de encarar la resolución del problema. Una vez lograda entonces la definición, se 
identifican las causas y las alternativas de solución, las que pueden dar origen a ámbitos de 
intervención específicos (véase el esquema 2). 
 
ESQUEMA 2 
DEFINICIÓN DEL PROBLEMA Y ÁREAS DE INTERVENCIÓN  
DE UNA POLÍTICA PÚBLICA 
Definición del 
problema
Identificación de    
las  causas
Identificación de las  
alternativas  de solución
Definición de áreas      
de intervención
 
Fuente: S. Huenchuan, Marco legal y de políticas a favor de las personas mayores en América Latina, serie 
Población y desarrollo N° 51 (LC/L.2115-P), Santiago de Chile, CEPAL, 2004. Publicación de las Naciones 
Unidas, Nº de venta: S.04.II.G.44. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
17 
Un aspecto importante de este proceso es lo que Giandomenico Majone (1996) llama 
“factibilidad de las políticas públicas”, es decir, el hecho que constituyan en sí mismas soluciones que 
logren enfrentar con éxito las restricciones relevantes que pudieran surgir (sociales, políticas, 
económicas, administrativas, técnicas e institucionales). Por eso, el conocimiento de la realidad y el 
manejo de determinados conceptos, teorías y herramientas técnicas permiten identificar los obstáculos 
existentes y plantear soluciones más eficientes y eficaces para enfrentar los problemas públicos.  
Para aumentar la factibilidad de las políticas es preciso cumplir regularmente un paso en el 
proceso de su elaboración: la construcción de una informada línea de base de la situación que se busca 
cambiar. La valoración del problema, su intensidad y calidad evita una inadecuada suboptimización en 
la búsqueda de una solución, y permite evaluar críticamente los componentes factuales o causales que 
conllevan ciertas definiciones. En este sentido, la complejidad, interdependencia y variabilidad de los 
asuntos públicos requiere cada vez más información confiable para reducir el riesgo en la toma de 
decisiones respecto del curso de acción a seguir, y ello es independiente de que se trate de generar una 
política completamente nueva o de rediseñar la intervención2. 
1.3 Asuntos de valencia y controversia 
Una política es también una intencionalidad comunicativa (Majone, 1978), puesto que el diálogo y la 
discusión abierta y manifiesta son elementos constitutivos de su elaboración. Las políticas son un 
producto de la discusión y persuasión recíproca de muchos actores políticos y gubernamentales 
participantes en su formulación, aceptación y puesta en práctica (Muller, 2006). 
Por este motivo, las políticas relativas a asuntos específicos de intenso interés público de los 
grupos y las comunidades son un lugar crítico del consenso o del conflicto, porque ellas cristalizan o 
malogran la representatividad, constitucionalidad, publicidad y racionalidad de los gobiernos (Aguilar, 
2003). Es decir, las cuestiones que una política quiere tratar y la manera como las aborda (objetivos, 
instrumentos, operadores) terminan por fortalecer o debilitar los intereses y las expectativas de los 
grupos sociales interesados en ella (juego de actores). 
El análisis de las políticas públicas está en conexión con la subjetividad plural y polémica de 
los ciudadanos que tratan de encontrar una salida al problema. En muchos casos, la materia prima para 
definir este problema la constituyen los prejuicios, saberes convencionales e informaciones inexactas 
(Muller, 2006). Por lo tanto, el que una situación específica se llegue a constituir en un problema 
depende no solo de los hechos objetivos y reales o del conocimiento técnico, sino también de las 
creencias y los valores de la sociedad (Elder y Cobb, 2003). 
En efecto, la singularidad del problema y su solución están dadas por las percepciones y 
valoraciones que los ciudadanos tienen frente a determinadas situaciones de su vida. En consecuencia, 
su definición, así como las restricciones ideológicas que predeterminan las soluciones aceptables, 
tienen sus raíces en los valores y creencias culturales, así como en el conocimiento aceptado por la 
sociedad (Elder y Cobb, 2003), incluyendo dentro de ello la manera en que los problemas han sido 
tratados en otras partes (Polsby, 1984).  
Por este motivo, y con el fin de facilitar la construcción de un problema como asunto público, 
Bárbara Nelson (2003) propuso un esquema de análisis a partir de tres elementos: la naturaleza 
controversial o consensual del asunto; la caracterización técnico-científica o social, y su clasificación 
como nacional o internacional. A partir de ello construyó una tipología de los problemas, que permite 
clasificarlos como asuntos de valencia (valence issues) o asuntos de posición (position issues).  
                                                     
2  Es importante reconocer que las alternativas de solución son hipótesis tentativas acerca de los cursos de acción que 
pueden conducir a resolver los diferentes aspectos de los problemas existentes (Bardach, 2003), y que son contadas 
las ocasiones en que los planificadores tienen que asumir la responsabilidad de inventar una política completamente 
nueva (Bardach, 1974). Generalmente se apoyan en prácticas ya probadas y validadas en otros países o 
internacionalmente. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
18 
Los asuntos de valencia son aquellos que despiertan respuestas afectivas fuertes bastante 
unánimes en la sociedad, y que por lo tanto se caracterizan como no conflictivos o controversiales. En 
cambio, los asuntos de posición se distinguen por comportar dos o más conjuntos optativos de 
preferencias. Por ejemplo, un asunto de valencia podría ser el maltrato contra los niños, y un asunto de 
posición, la obligatoriedad del voto.  
Este esquema de análisis permite distinguir dos escenarios distintos en un proceso político. 
Para disminuir la controversia de un problema ⎯y, consecuentemente, para que pueda transformarse 
en un asunto de interés colectivo, por el cual se ponen en juego recursos organizacionales y 
liderazgo⎯, es fundamental “etiquetar” las situaciones utilizando aquellas expresiones que generen 
mayor consenso en la opinión pública. Junto con ello, es indispensable que simultáneamente se 
identifiquen las soluciones factibles, de lo contrario, tampoco suscitará una atención seria como 
problema de política pública, y seguirá siendo solo un hecho fatal de la vida (Elder y Cobb, 2003). 
2. Las políticas de vejez 
2.1 Los componentes 
Se denomina “políticas de vejez” a aquellas acciones organizadas por el Estado frente a las 
consecuencias sociales, económicas y culturales del envejecimiento poblacional e individual 
(Huenchuan, 1999 y 2004). Entre sus componentes principales se destacan una institucionalidad, una 
normatividad, medidas programáticas y un presupuesto (véase el esquema 3).  
La institucionalidad alude a la entidad responsable de la implementación, seguimiento y rediseño 
de la política, la cual puede ser un instituto, servicio, consejo u otra base institucional. La normatividad 
hace referencia al mandato legal de su cumplimiento, expresado en una ley y un marco de procedimientos. 
Las medidas programáticas suponen la identificación de intervenciones concretas, expresadas en objetivos 
y resultados, así como la articulación de actividades que llevarán a su consecución. Y el presupuesto está 
compuesto por los recursos para financiar la implementación adecuada de los servicios, prestaciones y 
beneficios de la política. 
 
ESQUEMA 3 
COMPONENTES DE UNA POLÍTICA DE VEJEZ 
 
Fuente: S. Huenchuan, Marco legal y de políticas a favor de las personas mayores en América Latina, serie 
Población y desarrollo N° 51 (LC/L.2115-P), Santiago de Chile, CEPAL, 2004. Publicación de las Naciones 
Unidas, Nº de venta: S.04.II.G.44. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
19 
Es preciso advertir que el esquema anterior no es más que una forma analítica de presentar 
una política, puesto que en la práctica se admiten distintas expresiones de cada uno de estos 
componentes. En efecto, en general no existe una única institución encargada de la cuestión a nivel 
gubernamental, sino que puede haber varias instancias en las que los asuntos relacionados con el 
envejecimiento se entrecruzan, superponen y, en el mejor de los casos, se coordinan o complementan. 
De igual manera, no en todos los países el sustento legal específico existe como tal, o bien 
puede adquirir distintos formatos. En algunos las acciones se fundan en la Constitución ⎯que 
puede contener disposiciones particulares en favor de las personas mayores⎯, otros cuentan con 
mandatos constitucionales junto con leyes especiales más operacionales. Incluso están aquellos que 
solo disponen de leyes especiales. 
La planificación de las intervenciones también puede tomar diferentes formas. Una de ellas 
es aquella en que la misma política contiene los lineamientos programáticos específicos para 
llevarla a cabo, o bien se cuenta con un plan nacional que diseña la implementación o con 
programas sectoriales de intervención.  
Por último, en la mayoría de las leyes especiales de protección de las personas mayores 
existentes en los países de la región no se menciona el presupuesto que se debería asignar para 
garantizar los derechos establecidos en ellas. Solo algunas incorporan las normas usuales, que 
mencionan que el Estado determinará los fondos en la ley de presupuesto anual del ejercicio fiscal, o 
facultan a las instituciones a gestionar o utilizar los recursos que provengan de donaciones o fondos 
recaudados por multas y loterías, entre otras formas.  
Como resultado de lo anterior, existe en la región una amplia diversidad de acciones públicas 
dirigidas a las personas de edad. Muchas de ellas no traspasan la temporalidad de los gobiernos, otras 
experimentan profundas variaciones en su orientación y las prestaciones que brindan, originadas en 
los cambios de administración, pudiéndose encontrar también casos que suponen un franco retroceso 
de las acciones dirigidas a este grupo social.   
En este marco, resulta conveniente contar con un esquema de análisis para establecer si las 
intervenciones que se están poniendo en práctica constituyen o no una política pública. Al respecto, 
pueden distinguirse tres situaciones: 
• Política pública: existe una política concreta con una base institucional que cuenta con un 
sustento legal para su implementación —generalmente una ley especial—, que traspasa la 
temporalidad de los gobiernos y que por lo tanto ha logrado un consenso mucho más 
amplio en su construcción. 
• Política de gobierno: hay un documento titulado “política” o “plan”, que no 
necesariamente requiere un sustento legal y depende de las prioridades del poder 
ejecutivo. Por lo tanto, su existencia puede fácilmente no perdurar más allá de la 
administración de turno.  
• Política de gobierno dirigida a consolidar una política pública: existe una política 
concreta que plantea intervenciones específicas e incluye medidas que apuntan a 
influenciar el aparato del Estado (transversalidad), lograr una coordinación 
interinstitucional, desarrollar cierta institucionalidad, o contemplan la realización de una 
ley especial o reformas legales (Huenchuan, 2004). 
En definitiva, debe existir claridad respecto de que las políticas públicas de vejez no son un 
hecho aislado y discontinuo dentro del quehacer gubernamental. Por lo tanto, es imprescindible 
preservar los logros de una administración en materia de institucionalidad, legislación, servicios, 
prestaciones y presupuesto público, con el fin de asegurar la permanencia de las acciones en el tiempo, 
y avanzar así hacia umbrales más amplios de protección. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
20 
2.2 La construcción del problema 
La atención de las personas de edad es un asunto que no debería causar un conflicto muy profundo en la 
sociedad. Hay ciertos valores y creencias asociadas al cuidado de los antecesores, quienes con frecuencia 
suelen ser calificados como débiles y/o frágiles. En sí, es incluso políticamente incorrecto oponerse al 
despliegue de esfuerzos para que este grupo social tenga una vida más plena.   
Desde esta perspectiva, la atención de la vejez podría calificar fácilmente como un asunto de 
valencia, toda vez que hay cierto acuerdo en que la sociedad tiene la responsabilidad de preservar 
determinados niveles de bienestar de las personas de más avanzada edad, y su abordaje remite a los 
asuntos más básicos de la convivencia social. Es por esto que llama la atención que, a pesar de las 
posibilidades que tienen los asuntos referidos a las personas de edad de ser incluidos en la agenda de 
gobierno ⎯y más aún en la agenda pública, por la sola razón de desatar emociones relativamente 
unánimes⎯, ello no facilite el avance efectivo en la construcción de este tema como una cuestión que 
debe ser de competencia pública y colectiva, y que incluso llegue a provocar resistencias explícitas en 
algunos sectores de la sociedad. 
Ello puede deberse a motivos de racionalidad presupuestaria (para los que la concepción 
hegemónica es que la inversión en los jóvenes sería más rentable que en la edad avanzada), pero sobre 
todo se trata de cuestiones de juego político. En este sentido, las políticas hacia las personas de edad, y 
en particular las controversias sobre el estado de sus necesidades y las obligaciones de la sociedad 
hacia ellas, constituyen un buen ejemplo de cuán importantes son la elección de los problemas y sus 
definiciones en el proceso de desarrollo de una política (Elder y Cobb, 2003).  
Para algunos autores (Neugarten, 1982; Cohen, 1981), la controversia sobre ambas cuestiones 
—es decir, el problema y su definición— gira alrededor del significado operacional de los problemas 
de la vejez, en el que el criterio para la asignación de derechos sería la edad y no la necesidad (Cohen, 
1981). Desde esta perspectiva, se cuestiona la legitimidad de las personas mayores como grupo 
demandante y merecedor de atención pública, puesto que el solo hecho de compartir una edad 
cronológica no las habilitaría como fuerza organizacional con conciencia de grupo para ser 
consideradas un colectivo distinto. Por otra parte, la edad no implicaría un atributo particularmente 
vulnerable, equivalente al de los niños o las mujeres, para hacerse beneficiario de las garantías, 
beneficios y protección que la sociedad brinda a los más necesitados. 
El principal argumento en este sentido es que la heterogeneidad de las personas de edad ⎯por 
cierto, más profunda que en otros grupos sociales definidos en función de un criterio cronológico 
(como los niños), debido a que las generaciones envejecen históricamente de manera diferente 
(Hagestad, 1998)⎯ impediría que surjan organizaciones masivas, con autoridad para hablar en 
nombre de ellas (Binstock, 1983), y por lo tanto para reivindicar un tratamiento especial que vaya más 
allá del disfrute de los derechos individuales.  
Pese a la elocuencia de estos argumentos, hay que advertir que no se trata de un abordaje 
inocuo. Muy por el contrario, el análisis de los problemas de las personas de edad y sus soluciones se 
debe contextualizar necesariamente dentro del debate sobre el sector público y la naturaleza del Estado 
social. Incluso más allá del deber moral hace referencia, particularmente, a los derechos de ciudadanía. 
En efecto, la concepción predominante sobre las personas de edad y sus problemas parte de la 
construcción de la vejez como una etapa de carencias económicas, físicas y sociales (Huenchuan, 
1999 y 2004). De ahí que gran parte de las intervenciones se concentren en lo que las personas 
mayores no poseen en comparación con otros grupos sociales, y de acuerdo a un modelo 
androcéntrico de la organización y el funcionamiento de la sociedad. Por antonomasia, los 
instrumentos de política más comunes ofrecen paliativos para superar esas pérdidas o carencias, y 
muchas veces se enfocan solo en aquellos individuos y sectores que dependen estrictamente del 
Estado para lograr niveles mínimos de subsistencia. Excepcionalmente, las políticas de vejez están 
destinadas a ofrecer los mayores estándares de vida posibles a las personas de edad por su sola 
condición de miembros de la sociedad y sus legítimas aspiraciones de ciudadanía.  
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
21 
Todas estas consideraciones forman parte del debate en que se construyen los asuntos de la 
vejez como una cuestión pública y de interés gubernamental. De cierta manera, su resultado reflejará 
la concepción de la sociedad en torno a la vejez, y dará cuenta de la toma de posición del Estado en 
relación con los asuntos que atañen a las personas de edad. 
Sin embargo, este momento de la formulación de las políticas sigue pasando inadvertido para 
los actores involucrados en la búsqueda del bienestar de las personas de edad. Es frecuente que las 
organizaciones de defensa de derechos en la vejez breguen incesante e incansablemente para que el 
Estado asuma un rol más activo en el bienestar de este grupo social, pero pasan por alto el proceso de 
“etiquetaje” del asunto (véase el recuadro 2), los marcos cognitivos de quienes toman decisiones y sus 
sistemas de creencias. Por lo mismo, resulta fundamental generar y ampliar el debate público en torno 
al tema, y conocer las opiniones y opciones de los distintos actores involucrados.  
Los resultados de la investigación que se presenta en estas páginas se dirigen precisamente a 
fortalecer este último aspecto y fomentar el diálogo y la puesta en común de las posiciones de distintos 
actores en torno a los asuntos de la vejez en cuatro países latinoamericanos y, como corolario, a analizar 
los posibles futuros sociales de las políticas dirigidas a las personas de edad en cada uno de ellos.  
 
 
RECUADRO 2 
DEFINICIÓN DE LA VEJEZ DESDE EL ENFOQUE DE LA POBREZA Y LA INTEGRACIÓN 
Por mucho tiempo se consideró que los problemas del envejecimiento y de los viejos formaban parte de la vida 
natural, y que había que resolverlos en el ámbito individual. Solo se convirtieron en problemas públicos cuando 
se empezó a definir a la vejez como una categoría social distinta, compuesta por personas que en razón de su 
edad merecían consideraciones especiales (Elder y Cobb, 1993). 
 La vejez como asunto de pobreza: la primera concepción que se detecta en las políticas destinadas a las 
personas de edad es la construcción social de la vejez como un asunto de pobreza. El origen de esta 
concepción se encuentra en las sociedades industriales de finales del siglo XIX y principios del XX. 
Atemperados los primeros rigores del liberalismo económico, se elaboraron y pusieron en marcha los 
sistemas de pensiones contributivas, que pretendían garantizar la subsistencia de los trabajadores 
demasiado viejos para ser considerados mano de obra. La otra cara de la moneda eran aquellos individuos 
que, por circunstancias diversas, no habían logrado trabajar a lo largo de su vida un lapso de tiempo 
suficiente como para merecer una pensión, o lo habían hecho en sectores marginales: eran los paupers o 
“pobres estructurales”, el objeto fundamental de la política de beneficencia hacia la vejez de la época 
(Miranda, 1998). El modelo asistencialista diseñado para lo viejos pobres en este período no era diferente 
del ideado para los jóvenes en la misma condición: el asilo, que cumplía la doble función de mantenerlos 
con vida (proveerles subsistencia) y apartarlos de la sociedad (protegerla de sus malos ejemplos o del 
desagradable espectáculo de su miseria) (Miranda, 1998).  
La condición de pobreza de los viejos y viejas está relacionada con determinadas fases de vulnerabilidad en su 
ciclo de vida (Woolf, 1989). En términos simples, la edad de la vejez constituiría una condición de fragilidad 
en que los individuos descienden bruscamente del nivel de subsistencia al de pobreza con más facilidad que en 
otras etapas. En los países desarrollados, la definición de la vejez como un asunto de pobreza ha ido perdiendo 
poco a poco la legitimidad de la que gozaba, debido a que la insuficiencia de ingresos se está trasladando 
paulatinamente a otras edades, y la competencia cada vez más aguda que se producirá entre los diferentes 
grupos etarios para tener acceso a unos recursos de transferencia cada vez más exiguos podría desembocar en 
una verdadera guerra de edades (Woolf, 1989). 
 La vejez como un asunto de integración social: la noción de “integración social” puede encontrarse en 
los trabajos de Durkheim, quien partiendo de una concepción de la sociedad como un sistema de orden que 
incluye un complejo de normas reguladoras, instala la discusión en torno a que las sociedades modernas 
producen y mantienen un orden social, entendiendo en consecuencia a la integración social en referencia a 
los medios y modos de esta organización y regulación (Alfaro y Baez, s/f). Otros autores comprenden la 
integración social como un proceso donde los elementos tienden a coordinarse en un todo unificado y 
homogéneo (Pratt, 1987), o como una interdependencia dentro de un sistema funcional que mantiene lo 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
22 
diverso en la unidad, orden y coherencia en un cierto espacio y tiempo (Scioveletto, 1986). En general, el 
concepto de integración social comprende a la sociedad como un sistema —armónico o en conflicto— que 
debe tender al orden, sincronización y disciplinamiento de las partes. Los sujetos, por tanto, deben adherir 
al sistema y mantener la estructura.  
En el caso de la vejez, ciertas teorías sugieren que en esta etapa de la vida existe un proceso de desapego 
paulatino. Por ejemplo, la teoría funcionalista del envejecimiento considera la vejez como una forma de 
ruptura social, y en términos de la teoría del rol se la concibe como una pérdida progresiva de funciones, 
mientras que la teoría de la desvinculación plantea que esta etapa vital se caracteriza por un alejamiento 
mutuo: la persona mayor reduce voluntariamente sus actividades y compromisos, mientras que la 
sociedad estimula la segregación generacional presionando, entre otras cosas, a que se retire (Huenchuan 
y Toledo, 1999). Esto significa, en términos de integración social, que son necesarias intervenciones que 
mantengan a las personas mayores vinculadas al sistema, y que su comportamiento sea funcional a la 
reproducción de la estructura y sus componentes.  
A partir de la década de 1970, las políticas de vejez y los sistemas de protección social europeos 
comenzaron a detectar nuevas necesidades, que remitían a objetivos de carácter social, contemplando 
fundamentalmente los problemas que concernían a la integración social de los viejos y viejas y a la pérdida 
de la autonomía principal (Castells, 1992), y procurando así evitar que la muerte social se adueñara de ellos 
antes que los hubiera abandonado la vida biológica (Guillermard, 1992). En materia de protección social, 
esta opción supuso conceder preferencias a las acciones de ayuda a domicilio y a las soluciones alternativas 
a la institucionalización y la hospitalización, a fin de mantener a las personas mayores en su entorno 
habitual y prevenir los riesgos de desinserción que implican las separaciones bruscas de este ambiente 
(Guillermand, 1992). 
Fuente: Ch. Elder y R. Cobb, “Formación de la agenda. El caso de la política de ancianos”, en L. Aguilar, 
Problemas públicos y agenda de gobierno, México, D. F., Miguel Ángel Porrúa, 1993; J. Miranda, 
“Internamiento y derechos humanos en la tercera edad”, El derecho al desarrollo o el desarrollo de los 
derechos, Madrid, Editorial Complutense de Madrid, 1998; S. Woolf, Los pobres en la Europa moderna, 
Barcelona, Editorial Crítica, 1989; J. Alfaro y X. Baez, “La integración social como modelo teórico 
metodológico para la observación de procesos sociales”, Psicología Científica, Bogotá, D.C., sin fecha; 
Scioveletto, Diccionario de Sociología, Editorial Paulinas, 1986; S. Huenchuan y V. Toledo, Adultos 
mayores, diversidad y políticas públicas, Santiago de Chile, Fondo para el Estudio de las Políticas Públicas 
e Instituto de Normalización Previsional, 1999; M. Castells, Análisis de las políticas de vejez en España en 
el contexto europeo, Madrid, Ministerio de Asuntos Sociales, Instituto de Servicios Sociales, 1992; A. 
Guillermand, Análisis comparativo de las políticas de vejez en Europa, Madrid, Ministerio de Asuntos 
Sociales-Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO), 1992.  
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
23 
II. Hacia la construcción de consensos: 
metodología de la investigación 
Un proceso de investigación dirigido a construir una imagen del futuro tiene que reflejar la 
complejidad cada vez mayor del presente, a partir del cual ese futuro puede imaginarse. Para 
responder a esa necesidad, esta investigación ha utilizado un enfoque metodológico que combina 
datos fidedignos con creatividad, complejidad y constructivismo social. Este método fue desarrollado 
por el Instituto de Investigación en Población y Políticas Sociales de Italia, y está basado en la 
aplicación de la técnica Delphi y del diálogo apreciativo. 
La combinación de datos estadísticos con la creatividad que surge de un grupo de panelistas 
diverso y complejo ayuda a diseñar escenarios que contribuyen a definir una imagen del futuro 
desconocido. Esto es posible porque la creatividad y la innovación son el resultado de un proceso 
estructurado, en el que las manifestaciones individuales no reducen los efectos ni la importancia del 
pensamiento grupal. 
Se trata de un enfoque pragmático y generativo, pues el escenario futuro se basa en la 
evolución histórica de las tendencias de la población (en los últimos 30 años) y en el conocimiento, la 
creatividad, las aspiraciones e intuiciones de las y los panelistas. Estos tres últimos factores se miden 
según escalas de conveniencia, viabilidad e importancia durante el proceso de investigación. 
1. Objetivo del estudio 
El propósito de esta investigación es entregar herramientas para incrementar la efectividad de las 
políticas de vejez, mediante la construcción de consensos crecientes en torno a las intervenciones que 
el Estado y la sociedad pueden realizar en pos de mejorar la calidad de vida de las personas de edad. 
Los temas tratados en el estudio están directamente relacionados con la aplicación 
nacional de la Estrategia Regional de Implementación para América Latina y el Caribe del Plan 
de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. 
La Estrategia fue adoptada en la primera Conferencia Regional Intergubernamental sobre el 
Envejecimiento, celebrada en Santiago de Chile del 19 al 21 de noviembre de 2003 (CEPAL, 2004). 
Contiene metas, objetivos y recomendaciones para la acción en favor de las personas mayores en tres 
áreas prioritarias: Personas de edad y desarrollo, que abarca la protección de los derechos humanos de 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
24 
las personas mayores, el acceso al empleo decente y al crédito para microemprendimientos, la inclusión 
laboral formal de las personas mayores, el mejoramiento de la cobertura de pensiones no contributivas y 
contributivas, la creación de condiciones para la participación en la vejez y el acceso a la educación 
durante toda la vida. También entrega recomendaciones en el área de Salud y bienestar en la vejez, que 
incluye la cobertura universal de los servicios de salud, la adaptación de los servicios sanitarios a las 
necesidades de las personas mayores, la promoción de conductas y ambientes saludables a través de 
programas sectoriales, la normatividad de los servicios de largo plazo, la formación de recursos humanos 
y el seguimiento del estado de salud de las personas mayores. En el área de los Entornos propicios y 
favorables, las recomendaciones comprenden la adaptación de las viviendas y el transporte para una vida 
independiente en la vejez, los sistemas de apoyo sostenibles y adecuados, y la promoción de una imagen 
positiva de la vejez y el envejecimiento (Huenchuan y Paredes, 2007). 
2. Ámbito de la investigación 
Los países seleccionados para realizar esta investigación fueron Chile, Panamá, la República 
Dominicana y el Uruguay. En cada uno de ellos se llevó a cabo un estudio particular, que dio origen a 
sendos informes nacionales3. Las características del proceso de envejecimiento demográfico de cada 
uno de estos países se exponen con detalle en el tercer capítulo de este documento. 
3. El panel 
Según el enfoque metodológico adoptado, el panel es el actor principal del proceso de 
investigación, y está compuesto por personas que representan distintos ámbitos del quehacer 
nacional, quienes facilitan la información necesaria durante todo el estudio. Entre sus características 
más importantes se encuentran: 
• Composición amplia y pluralista, que implica el cumplimiento de los siguientes atributos: 
− inclusión de una heterogénea variedad de participantes, que comprende tanto a 
“expertos” en el tema del envejecimiento como a personas que desarrollan actividades 
no estrictamente relacionadas con la situación de las personas mayores (por ejemplo, 
empresariales, artísticas, periodísticas, entre otras); 
− consideración de la amplitud de posiciones ideológicas existentes en el país, 
incluyendo a panelistas que representen el espectro político nacional; 
− distribución equitativa por sexo y zona geográfica, lo que se traduce en que al menos 
el 40% del panel debía estar representado por mujeres y el 13% debía residir fuera de 
la capital del país. 
• Participación anónima: con el fin de evitar las filtraciones de respuestas y la influencia 
entre un panelista y otro, los miembros del panel no conocen a los demás participantes. 
• Sostenibilidad: el panel es el mismo durante todo el proceso de investigación, por ello la 
selección de sus miembros requiere su compromiso previo, para disminuir la probabilidad 
de deserción. 
• Participación democrática: el o la panelista habla desde su percepción personal, lo que 
permite la interacción de las opiniones de todos los miembros, pues en el procesamiento 
                                                     
3  Véanse Huenchuan y Paredes (2006); Huenchuan, Paredes y González (2006); Huenchuan, González, Paredes y 
Guzmán (2007) y CELADE y UNFPA (2008). 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
25 
de las respuestas no se asigna un valor distinto según la categoría de panelista que está 
representando la entrevistada o el entrevistado. 
Las categorías a las que pertenecían los participantes del panel fueron comunes para los 
países en estudio, y su composición se presenta en el cuadro 1. 
 
CUADRO 1 
COMPOSICIÓN DEL PANEL DE ENTREVISTADOS  
DE LA INVESTIGACIÓN DELPHI-ENVEJECIMIENTO 
Categoría Nº de panelistas por país 
Total de 
panelistas 
Gobiernos (nacionales, locales) 2 8 
Banco Central u otro organismo afín 1 4 
Instituciones internacionales 1 4 
Universidades 1 4 
Organizaciones de personas mayores 1 4 
ONG que trabajan con personas mayores 1 4 
ONG de mujeres 1 4 
Iglesia 1 4 
Partidos políticos 2 8 
Medios de comunicación (periodistas) 1 4 
Medio artístico (música, danza, teatro o literatura) 1 4 
Colegios profesionales o sindicatos 1 4 
Empresariado 1 4 
Total 15 60 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
 
El proceso de selección de los panelistas fue deliberado e intencional. Esto significa que los 
miembros fueron elegidos uno a uno, de acuerdo con el grado en que se ajustaran a los criterios 
establecidos en la investigación. Para lograrlo, se evaluaron exhaustivamente las características de 
los posibles candidatos y candidatas. Los atributos establecidos para su selección fueron: 
• Profundo conocimiento de su país, es decir, implicación actualizada de la o el panelista 
con su cultura y con la idiosincrasia de su sociedad. 
• Interés en el estudio: las y los panelistas participan en forma anónima y gratuita, por lo 
tanto, fue fundamental motivarlos para que les interesara ser parte de la investigación, 
aunque sus nombres no se hicieran públicos y su tiempo no fuera retribuido 
económicamente. 
• Disposición de tiempo suficiente para participar en el estudio, lo que significaría estar 
dispuestos para las cuatro rondas de entrevistas y tener flexibilidad para ser contactados 
en los momentos establecidos por la investigación. 
• Capacidad de “hablar por sí mismo”: aunque pertenecieran a una institución u 
organización determinada, las y los panelistas debían contestar los cuestionarios en base a 
su propia visión del mundo. Obviamente esta podría estar influenciada por su 
adscripción, pero se les instó a expresar su posición personal, no la de la institución o de 
la organización a la que pertenecían.  
El procedimiento que se llevó a cabo para seleccionar a las y los panelistas fue el siguiente: 
• Búsqueda de posibles candidatas y candidatos en cada una de las categorías establecidas. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
26 
• Conocimiento de las características personales y las circunstancias asociadas a la 
pertenencia institucional u organizacional de candidatas y candidatos. 
• Valoración de sus ventajas y desventajas. 
• Sondeo del interés por participar en la investigación que mostraban las candidatas y los 
candidatos preseleccionados. 
• Selección final de las y los panelistas. 
• Aceptación voluntaria de la solicitud para formar parte del panel Delphi en cada uno 
de los países. 
4. El instrumento de recolección de datos 
El cuestionario es un instrumento que induce a la deliberación y el acuerdo entre el panel. A través de 
él se ponen en común las opiniones y las aspiraciones del conjunto de sus miembros y se espera que 
los entrevistados dialoguen entre sí, facilitando un proceso de comunicación e interacción que en la 
vida cotidiana puede resultar difícil lograr. 
Se trata de una herramienta compleja y dinámica, que se va adecuando a cada una de las 
etapas de la investigación. Su construcción requiere un conocimiento acabado del tema, y la 
adaptación a la realidad de cada uno de los países en estudio.  
La fase preparatoria del instrumento de recolección de datos incluyó la búsqueda 
documental sobre el tema en estudio: se revisaron las estrategias regionales de envejecimiento para 
América Latina, Europa y Asia, y las políticas de vejez de países de América Latina y el Caribe, 
Norteamérica, Europa y Asia. Además, se realizó una búsqueda por Internet de aquellos temas más 
importantes en cada uno de los tópicos del estudio. Posteriormente se organizó y sistematizó la 
información recopilada, y se procedió a su clasificación para seleccionar aquellos contenidos más 
amplios y relevantes para la investigación. 
La última actividad de esta fase correspondió al cálculo de 15 indicadores en el tema del 
envejecimiento dentro del período comprendido entre 1970 y 2000 para cada uno de los países 
seleccionados, y a la construcción de los gráficos que pudieran formar parte de la sección del 
cuestionario referida a las tendencias de la población. 
En la fase de elaboración se produjo un primer borrador del cuestionario, el cual trataba de 
manera general los tópicos de la investigación y, cuando fue necesario y posible, se hizo una 
adecuación a la realidad nacional de cada país.  
La fase de pre-test consistió en una evaluación del borrador del cuestionario, para adaptar sus 
contenidos a la realidad nacional. Se lo aplicó en cada país a personas que correspondieran a una categoría 
del panel. Los resultados entregaron los insumos necesarios para corregir y adecuar el instrumento. 
En la fase de elaboración definitiva se produjo el primer cuestionario para cada país. En estricto 
rigor, se trató de cuatro cuestionarios diferentes, cuyo contenido final incluyó una sección narrativa, 10 
indicadores de envejecimiento poblacional, 36 objetivos de política (12 por cada tópico del cuestionario), 
468 factores de éxito (156 por cada tópico del cuestionario) y 15 controversias de políticas. 
Cada etapa de la investigación demandó que la estructura y los contenidos del cuestionario 
fueran modificándose, y que el nivel de complejidad vaya aumentando paralelamente, para inducir a la o 
el panelista en la valoración cada vez más profunda de sus respuestas. Por lo tanto, los cuestionarios de 
cada ronda son específicos de la etapa de la investigación y del país en estudio (véase el esquema 4). 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
27 
ESQUEMA 4 
LAS SECCIONES DEL CUESTIONARIO EN LA PRIMERA  
Y CUARTA RONDA DE ENTREVISTAS 
PRIMERA RONDA DE ENTREVISTAS CUARTA RONDA DE ENTREVISTAS
Sección introductoria 
narrativa
Sección 1
Tendencias de la 
población
Sección 2
Objetivos de política y
 factores de éxito
Seguridad
económica
Salud y 
bienestar
Entornos 
favorables
Sección 3
Controversias de 
política
Sección 1
Escenarios
Sección 2
Análisis SWOT*
Sección 3
Lista de aspiraciones
Sección 4
Asuntos de política
Sección 5
Tendencias de la 
población
Seguridad
económica
Salud y 
bienestar
Entornos 
favorables
 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia Regional 
Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
* SWOT: puntos de fortaleza (strenghts), debilidad (weaknesses), oportunidades (opportunities) y amenazas (threats). 
 
 
5. Las etapas de la investigación 
Los escenarios se elaboran según el Ciclo de Diálogo Apreciativo de las “4 D” —por las siglas de 
su denominación en inglés—: descubrimiento, imaginación, creación y destino (Cooperrider y 
Srivastva, 1987) (véase el esquema 5), y sobre la base de un proceso reiterado, dividido en cuatro 
rondas consecutivas de cuestionarios, durante las cuales se recogen las opiniones y comentarios de 
las y los panelistas. En el centro del ciclo se encuentran las tres áreas que se investigan (seguridad 
económica, salud y entornos). 
5.1 Etapa de descubrimiento 
Su finalidad principal es evaluar lo “mejor” de la realidad actual, lo que se logra vinculando los 
conocimientos, comentarios y deseos de las y los panelistas con antecedentes sobre la misma. Esta 
etapa comprende dos fases, la preparatoria y la de interacción. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
28 
ESQUEMA 5 
EL CICLO DE DIÁLOGO APRECIATIVO DE LAS CUATRO “D” 
Descubrimiento (Discovery )
Conocer y evaluar el presente
Destino (Destinity )
Innovación y sustento. Crear 
y aplicar las innovaciones 
identificadas durante el 
Imaginación (Dream )
Imaginar el futuro de los 
objetivos de política y los 
factores de éxito propuestos
Creación (Design ) 
Crear la imagen de futuro 
como una realidad. Creación 
en conjunto
 
Fuente: elaboración propia en base a Instituto de Investigación en Población y Políticas Sociales (IRPPS), 
“Methodological approach and round management”, Roma, mimeo, 2003. 
 
 
En la fase preparatoria las y los panelistas adquieren conocimientos sobre el tema mediante la 
lectura de un “Documento de Situación Nacional” (DSN), en el que se resumen las características más 
destacadas de las tendencias actuales del envejecimiento poblacional y de la población adulta mayor. En la 
de interacción, contribuyen a crear una realidad futura provisional mediante sus comentarios y opiniones. 
En este momento se realizó el siguiente ejercicio: 
• Descripción: en aproximadamente 15 minutos, la o el panelista narró la realidad actual, la 
realidad futura y la realidad deseada en los próximos 25 años con respecto a los tres 
temas del estudio (estas declaraciones relativas a la realidad deseada se utilizaron 
posteriormente, en la etapa de destino, para describir futuras situaciones hipotéticas bajo 
la modalidad de una lista de aspiraciones). 
• Proyección: la o el panelista trabajó con las tendencias de la población, y sobre la base de 
datos históricos y de sus deseos, trazó la evolución de cada uno de los indicadores 
considerados hasta 2030. Este deseo se expresó materialmente a través de una línea al 
interior del gráfico respectivo. 
• Selección de tres objetivos de política por cada uno de los tres temas principales, elegidos 
de una lista previamente establecida, que comprendió 12 objetivos de política por cada 
uno de los tres temas principales (36 en total). Dos de los objetivos se debieron 
seleccionar de la lista predefinida, mientras que el tercero podía ser sugerido por la o el 
panelista, o bien elegido de la lista. Para dar mayor diversidad a esta enumeración, y 
evitar la convergencia en la primera etapa del proceso, se motivó a las y los panelistas a 
sugerir el tercer objetivo.  
• Selección de tres factores de éxito por cada uno de los objetivos elegidos en los tres 
temas. Dos de ellos debieron elegirse de la lista predefinida, mientras que el tercero podía 
ser sugerido por la o el panelista o bien escogido del listado. De igual modo que con los 
objetivos de política, se los motivó a sugerir el tercer factor de éxito. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
29 
• Decisión de controversias de políticas a partir de la lista, para medir la polarización a 
través de declaraciones tipo “se debe” o “no se debe”4.  
5.2 Etapa de imaginación 
El objetivo de esta etapa es visualizar un futuro posible a partir de los “indicios” que existen en el 
presente (la realidad actual). Es un momento práctico y a su vez generativo, porque se basa en las 
tendencias históricas y prevé escenarios deseables con respecto al tema de la investigación. 
La información y los datos recogidos en la etapa de descubrimiento se analizaron y se 
volvieron a presentar a las y los panelistas en forma resumida durante la segunda ronda de entrevistas. 
Para esto se preparó un nuevo cuestionario, que comprendió tres secciones: 
• Tendencias de población: se solicitó a las y los panelistas que reformulasen las 
tendencias de población deseadas sobre la base de los aportes obtenidos en la primera 
ronda. Las tendencias se les presentaron en formato gráfico, e indicaban los rangos 
mínimo y máximo surgidos de la etapa anterior, los cuales reflejaron una gama de 
realidades futuras posibles y provisionales en esta etapa del proceso. 
• Objetivos de política: en esta ronda se consideraron solamente aquellos que registraron 
una alta frecuencia de adhesiones en la etapa de descubrimiento (superaron el umbral 
preestablecido) y los que fueron sugeridos por los entrevistados. En esta ocasión, las y los 
panelistas clasificaron todos los objetivos que pasaron a la segunda ronda según una 
escala de conveniencia (véase el cuadro 2).  
 
 
CUADRO 2 
SEGUNDA RONDA DE CUESTIONARIOS DEL MÉTODO DELPHI:  
ESCALA DE CONVENIENCIA 
Conveniencia (efectividad o beneficios) 
Muy conveniente 
Tendrá efectos positivos y ningún efecto negativo 
Extremadamente beneficioso 
Justificable por mérito propio 
Conveniente 
Tendrá efectos positivos y podría tener un efecto negativo menor 
Beneficioso 
Justificable como subproducto o en conjunto con otros ítems 
Ligeramente 
conveniente 
Modestamente conveniente 
No llama particularmente la atención de los panelistas 
Su presencia no tendrá grandes efectos sobre el cambio de la realidad 
Inconveniente 
Tendrá efectos negativos 
Perjudicial 
No justificable 
Fuente: Harold A. Linstone y Murray Turoff (eds.), The Delphi Method. Techniques and Applications, 2002 [en línea] 
http://www.is.njit.edu/pubs/delphibook/. 
 
Una vez clasificados los objetivos según este primer criterio, la o el panelista seleccionó hasta 
tres factores de éxito de la lista por cada uno de ellos, y los tipificó según la escala de importancia 
(véase el cuadro 3). Esta operación se realizó solo con respecto a los objetivos definidos como 
convenientes y muy convenientes, dejando de lado aquellos considerados inconvenientes o 
ligeramente convenientes. 
                                                     
4  Para mayor detalle sobre la aplicación del cuestionario correspondiente a esta etapa de la investigación, véase el anexo 1. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
30 
CUADRO 3 
SEGUNDA RONDA DE CUESTIONARIOS DEL MÉTODO DELPHI:  
ESCALA DE IMPORTANCIA 
Importancia (prioridad o relevancia) 
Muy importante 
Sumamente relevante 
Prioridad de primer orden 
Tiene relación directa con aspectos principales 
Debe resolverse, abordarse o tratarse 
Importante 
Pertinente al tema 
Prioridad de segundo orden 
Efectos significativos pero no hasta tratar otros ítems 
No debe resolverse completamente 
Ligeramente 
importante 
Muy poco relevante 
Prioridad de tercer orden 
Tiene poca importancia 
No es un factor esencial de un tema principal 
Sin importancia 
No tiene prioridad 
Sin relevancia 
No tiene efectos mensurables 
Debería eliminarse de la lista de ítems que han de considerarse 
Fuente: Harold A. Linstone y Murray Turoff (eds.), The Delphi Method. Techniques and Applications, 2002 [en línea] 
http://www.is.njit.edu/pubs/delphibook/. 
 
 
• Controversias de políticas: luego de la primera ronda de entrevistas se midió la polarización 
de las declaraciones, y en esta segunda ronda las y los panelistas identificaron los efectos de la 
existencia o desaparición de las controversias en cuestión. 
En esta etapa se consideraron únicamente las controversias de políticas que en la ronda 
anterior registraron un alto nivel de polémica. Esto significa que se mantuvieron solo 
aquellas que suscitaron gran polarización, mientras que las demás se archivaron. A 
diferencia de la primera ronda, las controversias de políticas se presentaron como 
declaraciones afirmativas.  
5.3 Etapa de creación 
Luego de analizar los datos recogidos en la segunda ronda de cuestionarios, se volvió a terreno con el 
fin de recabar los comentarios, sugerencias y evaluaciones de los panelistas. 
Los objetivos se agruparon según el grado de conveniencia, y en esta nueva etapa se tuvieron 
en cuenta solo aquellos que registraron una conveniencia positiva (muy conveniente y conveniente).  
Como en las dos rondas anteriores, los cuestionarios tuvieron en cuenta tres aspectos, a saber: 
• Tendencias de población: las y los panelistas reformularon una vez más las tendencias de 
población deseadas sobre la base de los aportes obtenidos en la segunda ronda. 
• Objetivos de política: luego seleccionaron tres objetivos por cada uno de los tres temas 
derivados de la segunda ronda de entrevistas, en primer lugar según la escala de 
conveniencia (véase el cuadro 4) y en segundo término de acuerdo a la de viabilidad 
(véase el cuadro 5). 
Después de haber clasificado los objetivos de acuerdo con los dos criterios, se invitó a las 
y los panelistas a seleccionar tres factores de éxito por cada uno de los objetivos 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
31 
convenientes y muy convenientes elegidos (los considerados inconvenientes se dejaron 
de lado), y a clasificarlos según la escala de importancia. Los factores de éxito que no 
superaron el umbral preestablecido en la segunda fase fueron excluidos durante la tercera. 
• Controversias de políticas: se informó a todos los panelistas sobre los probables efectos 
de la existencia o inexistencia de diversos aspectos normativos, y se les pidió que 
clasificaran todas las controversias de políticas según las escalas de conveniencia (véase 
el cuadro 4) y viabilidad (véase el cuadro 5), de acuerdo con la información adicional5. 
 
CUADRO 4 
TERCERA RONDA DE CUESTIONARIOS DEL MÉTODO DELPHI:  
ESCALA DE CONVENIENCIA 
Conveniencia (efectividad o beneficios) 
Muy conveniente 
Tendrá efectos positivos y ningún efecto negativo 
Extremadamente beneficioso 
Justificable por mérito propio 
Conveniente 
Tendrá efectos positivos y podría tener un efecto negativo menor 
Beneficioso, con efectos modestos en el cambio de la realidad 
Justificable como subproducto o en conjunto con otros ítems 
Inconveniente 
Tendrá efectos negativos 
Perjudicial 
No justificable, solamente como subproducto de un ítem muy 
conveniente, no se justifica como subproducto de un ítem conveniente 
Fuente: Harold A. Linstone y Murray Turoff (eds.), The Delphi Method. Techniques and Applications, 2002 [en línea] 
http://www.is.njit.edu/pubs/delphibook/. 
 
 
CUADRO 5 
TERCERA RONDA DE CUESTIONARIOS DEL MÉTODO DELPHI:  
ESCALA DE VIABILIDAD 
Viabilidad (practicidad) 
Definitivamente viable 
No hay obstáculos para su instrumentación 
No se necesita investigación y desarrollo 
No se presentan obstáculos políticos 
Aceptable para el público 
Posiblemente viable 
Algunos indicios de que se puede instrumentar 
Se necesita investigación y desarrollo 
Más consideración o preparación para someterse a la reacción 
política o pública 
Inviable 
Todos los indicios son negativos 
Impracticable 
No puede instrumentarse 
Fuente: Harold A. Linstone y Murray Turoff (eds.), The Delphi Method. Techniques and Applications, 2002 [en línea] 
http://www.is.njit.edu/pubs/delphibook/. 
                                                     
5  Para mayor detalle sobre la aplicación del cuestionario correspondiente a esta etapa de la investigación, véase el anexo 2. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
32 
5.4 Etapa de destino 
El propósito de la cuarta y última etapa es crear nuevas imágenes del futuro, lo que se logra 
fomentando un sentido de destino colectivo. Para ello, entre la etapa de creación y la de destino se 
procesó la información recogida y se prepararon los escenarios. Los objetivos de política que pasaron 
a la cuarta ronda se dispusieron en la matriz que figura en el esquema 6, de acuerdo a su nivel de 
conveniencia y viabilidad. De este modo, se logró una distribución de estos objetivos según su 
ubicación en los cuadrantes. 
 
ESQUEMA 6 
ESCENARIOS POSIBLES SEGÚN NIVEL DE CONVENIENCIA Y VIABILIDAD 
Escenario 1 
 
Muy conveniente y posiblemente viable 
 
Escenario 2  
 
Muy conveniente y definitivamente viable 
Escenario 3  
 
Conveniente y posiblemente viable 
 
Escenario 4  
 
Conveniente y definitivamente viable 
 
 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
 
Los demás elementos que compusieron el cuarto cuestionario fueron: 
• Una lista de aspiraciones que surgió de la fase de descubrimiento y describe el futuro 
deseado por el panel, obtenido de la sección narrativa de esta etapa. 
• Un listado de asuntos de política procesado según las escalas de conveniencia y 
viabilidad, surgido del análisis de las controversias de políticas. 
• Las tendencias futuras y deseadas de la población6. 
Como se deduce de la detallada descripción del proceso, el desarrollo de la 
investigación requirió una minuciosa planificación, cuyos principales pasos metodológicos se 
presentan en el esquema 7. 
 
                                                     
6  Para mayor detalle sobre la aplicación del cuestionario correspondiente a esta etapa de la investigación, véase el anexo 3. 
C
on
ve
ni
en
ci
a 
Viabilidad 
 33 
C
EPA
L – C
olección D
ocum
entos de proyectos                                                                            Escenarios futuros en políticas de vejez
 
33
ESQUEMA 777 
PASOS METODOLÓGICOS DE LA INVESTIGACIÓN DELPHI-ENVEJECIMIENTO 
Conocimiento de la 
realidad nacional
Realización de la 
primera ronda de 
entrevistas
Descripción del 
presente y futuro 
deseado
Proyección de las 
tendencias de 
población
Selección de 
objetivos de 
política (OP)
Selección de 
factores de éxito 
(FE) para OP 
seleccionados
Decisión en torno a 
controversias de 
políticas
Elaboración del
 cuestionario de la 
segunda ronda 
Realización de la 
segunda ronda de 
entrevistas
Reformulación de 
proyecciones de las 
tendencias de 
población
Selección de OP y 
evaluación a partir de 
escala de 
conveniencia
Selección de FE   y 
evaluación a partir de 
escala de importancia
Identificación de 
efectos positivos y 
negativos de las 
controversias de 
políticas
Las tendencias de 
población con 
elevados rangos de 
disenso pasan a la 
segunda ronda
Los OP que 
traspasan el umbral 
de consenso mínimo 
pasan a la segunda 
ronda
Los FE de los OP 
seleccionados y que 
superan el umbral 
mínimo de consenso 
pasan a la segunda 
ronda
Las controversias de 
políticas que generan 
disenso pasan a la 
segunda ronda
Las tendencias de población  que lograron 
consenso  pasan  a la cuarta ronda
Las tendencias de 
población con elevados 
rangos de disenso pasan 
a la tercera ronda
Los OP seleccionados 
como convenientes  
pasan a la tercera ronda
Los FE de los OP  
seleccionados y que fueron 
calificados como muy 
importantes pasan a la 
tercera ronda
Se organizan los efectos 
positivos y negativos de las 
controversias para 
presentar en la tercera 
ronda
Reformulación de 
proyecciones de las 
tendencias de 
población
Selección de tres 
OP y evaluación a partir de 
su conveniencia 
Evaluación según escala de 
viabilidad de los OP 
convenientes y muy 
convenientes
Selección de tres FE para OP 
calificados como convenientes 
y muy convenientes y 
evaluación según escala de 
importancia
Información sobre efectos 
positivos y negativos de 
controversias y clasificación 
según conveniencia y 
viabilidad
Elaboración del 
cuestionario de la 
tercera ronda 
Realización de  la 
tercera ronda de 
entrevistas
Organización de 
objetivos según 
conveniencia y 
viabilidad y creación de 
cuatro escenarios
Elaboración de la 
versión narrativa 
de los escenarios
Análisis cualitativo e 
identificación de las 
aspiraciones de futuro
Elaboración de las 
tendencias de población 
con los rangos mínimos 
de consenso
Elaboración de 
asuntos de política
Elaboración del 
cuestionario de la 
cuarta ronda
Envío a los 
panelistas de los 
escenarios 
narrativos
Realización de la 
cuarta ronda de 
entrevistas
Selección de un 
escenario narrativo
Selección de 
aspiraciones futuras de 
acuerdo al escenario
Análisis SWOT
Selección de asuntos de 
política acordes con el 
escenario seleccionado
Proyección final de las 
tendencias de población
Resultados de la 
investigación
Las controversias de políticas que 
lograron consenso  pasan a la cuarta 
ronda
 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, 
Santiago 2003”. 
 34 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
35 
III. El proceso de envejecimiento demográfico 
y sus tendencias futuras 
Los países que formaron parte de este estudio presentan algunas similitudes, pero también ciertas 
diferencias propias del nivel de desarrollo y de la etapa de la transición demográfica en que se 
encuentran. El Uruguay, Chile, Panamá y la República Dominicana han seguido trayectorias diferentes 
respecto de la evolución de la natalidad y la mortalidad. En consecuencia, mientras que los dos primeros 
se encuentran actualmente en etapas más avanzadas de la transición demográfica, Panamá y la República 
Dominicana aún presentan ciertos rezagos en este proceso. Por tanto, estos países también se hallan en 
distintas fases del proceso de envejecimiento: Panamá y la República Dominicana se ubican en una fase 
moderada, mientras que Chile se sitúa en una etapa moderadamente avanzada. El Uruguay, en cambio, 
pertenece a la categoría que agrupa a los países más envejecidos de la región. 
Respecto de las tendencias futuras del envejecimiento, se aprecia que los cuatro países 
tendrán un mayor porcentaje de mujeres que de hombres de edad, pues el índice de feminidad será 
superior a cien en todos ellos durante la primera mitad de este siglo. Asimismo, los cuatro 
experimentarán modificaciones en la estructura por edades de la población: los grupos etarios 
extremos —de 0 a 14 años y de 60 años y más— mostrarán los cambios más significativos, pues la 
proporción de los menores de 15 años en el total irá disminuyendo, y la de las personas mayores se 
incrementará gradualmente. Sin embargo, estas transformaciones no ocurrirán al mismo tiempo en 
todos los países: antes de 2025 el Uruguay ya habrá equiparado la proporción de menores de 15 
años con la de las personas de 60 años y más, en 2025 lo hará Chile y en 2040 Panamá, mientras 
que la República Dominica aún en 2050 no lo habrá conseguido. Al igual que el de las personas 
mayores, el peso de los más viejos entre la población adulta mayor se incrementará en los cuatro 
países, debido al aumento de la esperanza de vida. 
1. Transición demográfica en los países en estudio 
Los países en estudio no han estado ajenos al proceso de transición demográfica que ha experimentado 
la región (descenso de la mortalidad y la fecundidad y crecimiento de la población) 
(CEPAL/CELADE, 2008). Todos ellos se han encaminado hacia etapas más avanzadas de la 
transición demográfica y en la actualidad se aprecia una consolidación de este proceso, pues las tasas 
de natalidad y mortalidad son en general muy inferiores a las observadas en décadas pasadas: la 
natalidad no supera, en promedio, los 19,9 nacimientos por cada mil habitantes, y la mortalidad las 6 
defunciones por mil (CEPAL/CELADE, 2007a). Sin embargo, cada uno de estos países ha seguido 
trayectorias diferentes respecto de la evolución de la natalidad y la mortalidad. Por tanto, mientras que 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
36 
algunos de ellos se encuentran actualmente en etapas más avanzadas de la transición demográfica, 
otros aún presentan ciertos rezagos en estos indicadores.   
En el gráfico 1 se ubican los países según el valor de las tasas de natalidad y mortalidad que 
registraron en tres períodos distintos (1950-1955, 1975-1980 y 2005-2010). Según estos indicadores, 
se aprecia que Chile y el Uruguay son los países más avanzados en la transición demográfica, aunque 
han tenido trayectorias demográficas muy distintas.  
El Uruguay se caracterizó por un descenso temprano de las tasas vitales, ya que registró 
transiciones tanto de la fecundidad como de la mortalidad en la primera mitad del siglo pasado, y ya a 
partir de 1950 exhibió niveles de fecundidad cercanos a los tres hijos por mujer (CEPAL/CELADE, 
2008). La tasa de mortalidad en los años cincuenta coincidió con los valores que tuvo la región 25 
años después, y solo en el año 2000 América Latina alcanzó la tasa de natalidad uruguaya del mismo 
período. Sin embargo, en las décadas siguientes la declinación de las tasas se atenuó, lo que se explica 
principalmente por el paulatino envejecimiento de la estructura por edades de su población 
(CEPAL/CELADE, 2007a). 
En el caso de Chile, el descenso de las tasas vitales fue un tanto posterior y no tan acentuado 
como en otros países de la región. Estas tasas decrecieron de manera considerable durante el primer 
período (1950-1980), y en 1980 y 2005 permanecieron por debajo del promedio regional; actualmente 
es el segundo país que ya se encuentra por debajo del nivel de reemplazo de su población. Aunque el 
ritmo de cambio fue más acentuado que el del Uruguay, ambos registran tasas de crecimiento 
demográfico inferiores a un 1%. 
La República Dominicana y Panamá se encuentran en plena transición demográfica. Estos 
países lograron considerables descensos de la fecundidad a comienzos de los años ochenta. 
Actualmente tienen un nivel de fecundidad caracterizado como “intermedio”, y sus tasas de 
mortalidad están dentro del promedio regional. 
El descenso de las tasas de fecundidad y mortalidad de la República Dominicana se ha 
destacado por su celeridad (véase el gráfico 1). Las variaciones en estos indicadores dan cuenta del 
gran cambio demográfico por el cual transita el país, que se ha traducido también en un ritmo de 
crecimiento de la población más lento que en el pasado y un cambio en su estructura por edades. 
Panamá ha seguido una tendencia similar, ya que sus tasas vitales han descendido notoriamente; 
actualmente la mortalidad es del 5,1 por mil y la natalidad del 22,9 por mil. El ritmo de crecimiento se 
ubica alrededor del 1,5%. 
2. Causas del envejecimiento demográfico 
Los cambios en la fecundidad y la mortalidad que se han registrado en estos países  
—con independencia de la intensidad y del tiempo que han tomado— trajeron consigo profundas 
transformaciones demográficas, que han derivado en la disminución del crecimiento de la población y 
un progresivo envejecimiento de su estructura por edades (CEPAL/CELADE, 2007a).  
2.1 Fecundidad 
Una de las transformaciones más significativas dentro del cambio demográfico de estos países fue 
el descenso sostenido de la fecundidad. Esta modificación tan profunda de la conducta reproductiva 
trasunta un complejo de cambios sociodemográficos y culturales (CEPAL/CELADE, 2007a). A 
medida que fue descendiendo la fecundidad, especialmente en el Uruguay y Chile, la población 
experimentó un proceso paulatino de envejecimiento, pues la fecundidad es la principal fuerza 
remodeladora de la estructura etaria, y sus alteraciones provocan un impacto sobre el 
envejecimiento que es mayor y más directo que los cambios en la mortalidad (CELADE, 2006; 
CEPAL/CELADE, 2007a). De esta forma, las diferencias en la estructura por edades se hacen 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
37 
mayores cuando se consolida la baja fecundidad, fenómeno que constituye un componente decisivo 
del proceso de envejecimiento.  
 
GRÁFICO 1 
AMÉRICA LATINA (PAÍSES SELECCIONADOS): TRAYECTORIA  
DE LA TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA, 1950-2010 
0
10
20
30
40
50
60
0 5 10 15 20 25
Tasa bruta de mortalidad (por mil)
Ta
sa
 b
ru
ta
 d
e 
na
ta
lid
ad
 (p
or
 m
il)
América Latina Chile Panamá
República Dominicana Uruguay
1 = 1950-1955
2 = 1975-1980
3 =  2005-2010
1
2
3 1
23
1
2
3
1
3
1
2
3
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade/proyecciones/basedatos_BD.htm.  
 
La relación directa entre el descenso de la fecundidad y el envejecimiento de la población 
obedece a que, al incorporarse un menor número de personas en el grupo etario comprendido entre los 0 
y los 4 años, el peso del resto de los grupos de edades aumenta, y por ende la proporción de personas 
mayores tiende a incrementarse, lo que se expresa en la contracción del escalón inferior de la pirámide 
de población. A medida que pasa el tiempo, y que el descenso persiste por un período prolongado, se 
genera un “envejecimiento por el centro”. El peso de los grupos de edades centrales se incrementa, y la 
pirámide tiende hacia una forma rectangular. Posteriormente, y en la medida en que su efecto se combina 
con el de la disminución de la mortalidad en las edades avanzadas, origina estructuras etarias con una 
cúspide amplia y una base estrecha (CELADE, 2006; CEPAL/CELADE, 2007a). Como se aprecia más 
adelante, en general el efecto del descenso de la fecundidad es más importante que el de los cambios 
experimentados por la mortalidad, ya que esta última actúa directamente en las etapas más avanzadas del 
envejecimiento (Chesnais, 1990). 
Ciertamente, la intensidad del descenso de la fecundidad no ha sido homogénea en estos cuatro 
países, sin embargo, la disminución sostenida se ha observado en todos ellos (véase el gráfico 2). La tasa 
global de fecundidad (TGF)7 varía desde niveles inferiores al de reemplazo en Chile (1,9 hijos por 
mujer) hasta cifras cercanas a los tres hijos por mujer en la República Dominicana.  
Como se aprecia en el gráfico 2, la fecundidad comenzó a disminuir primero en el Uruguay, 
debido principalmente al mayor desarrollo económico y social que experimentó este país durante la 
primera mitad del siglo XX y a la influencia sociocultural de la inmigración europea. Ya en 1950 
registraba una tasa global de fecundidad en torno a los tres hijos por mujer (CEPAL/CELADE, 2007a; 
Villa y González, 2004). El nivel de fecundidad de Chile, algo menor que el promedio regional en 
                                                     
7  Es el número medio de hijos que tendrían las mujeres al final de su ciclo fértil en ausencia de mortalidad, si 
estuvieran sujetas a las tasas específicas por edad de un determinado período. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
38 
1950, aumentó antes de descender de manera muy acelerada durante los años sesenta y setenta, para 
estabilizarse después, pero en la década de 1990 volvió a disminuir. A raíz de esta evolución, su TGF 
llegó a 1,9 hijos por mujer en el quinquenio 2005-2010 (Villa y González, 2004). 
Panamá y la República Dominicana comenzaron a mostrar un descenso de la tasa global de 
fecundidad más tardíamente. En ambos la disminución de esta tasa, que sobrepasaba los 5,8 hijos por 
mujer en 1950, ha sido superior al 55% en el caso de Panamá y al 63% en la República Dominicana en 
el último medio siglo (véase el gráfico 2).  
 
GRÁFICO 2 
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (PAÍSES SELECCIONADOS):  
TASA GLOBAL DE FECUNDIDAD, 1950-2010 
(En número de hijos por mujer) 
0
1
2
3
4
5
6
7
8
1950-
1955
1955-
1960
1960-
1965
1965-
1970
1970-
1975
1975-
1980
1980-
1985
1985-
1990
1990-
1995
1995-
2000
2000-
2005
2005-
2010
Chile Panamá República Dominicana 
Uruguay América Latina y el Caribe
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
 
 
2.2 Mortalidad 
El descenso de la mortalidad es otro factor que influye en el envejecimiento de la población. Sin 
embargo, actúa de manera diferente dependiendo de la etapa transicional en que se encuentre el país. 
La disminución de la mortalidad, y especialmente de la mortalidad temprana, inicia el proceso de 
transición demográfica, y además aumenta el número de años de vida de la población. 
En los últimos 55 años, la mortalidad regional descendió unos 10 puntos, lo que se tradujo en 
una tasa bruta de mortalidad de 6 muertes por cada mil habitantes en el quinquenio 2005-2010. El 
Uruguay registra la tasa bruta de mortalidad más elevada (9,4 por mil), y Panamá la más baja (5,1 por 
mil) (véase el gráfico 3). Las diferencias en las tasas de mortalidad de estos dos países se explican por 
el hecho que la estructura por edades de la población uruguaya es mucho más envejecida que la de 
Panamá; es decir, una proporción mayor de la población del Uruguay está expuesta a los elevados 
riesgos de muerte que afectan a las personas de edad avanzada. Además, con el avance sanitario 
asociado a la transición epidemiológica, se agudiza el contraste entre riesgos en ascenso (como las 
enfermedades crónicas, que se hacen más frecuentes a medida que aumenta la edad) y riesgos que 
declinan (como las enfermedades infecciosas).  
En virtud del descenso de la mortalidad, la población latinoamericana y caribeña ha elevado 
su expectativa de vida al nacer, alcanzando los 73,4 años en el quinquenio 2005-2010. Aunque el 
aumento de este indicador ha sido generalizado, existen ciertas diferencias entre los países en 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
39 
estudio: Chile y el Uruguay presentan los valores más altos (78,5 años y 76,2 años 
respectivamente), luego les sigue Panamá, con una esperanza de vida al nacer de 75,6 años, y 
finalmente se encuentra la República Dominicana, con un valor más bajo (72,2 años), pero muy 
cercano al promedio regional (véase el gráfico 4).  
 
GRÁFICO 3 
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (PAÍSES SELECCIONADOS):  
TASA BRUTA DE MORTALIDAD, 1950-2010 
(En número de defunciones por cada mil habitantes) 
0
5
10
15
20
25
1950-
1955
1955-
1960
1960-
1965
1965-
1970
1970-
1975
1975-
1980
1980-
1985
1985-
1990
1990-
1995
1995-
2000
2000-
2005
2005-
2010
Chile Panamá
República Dominicana Uruguay
América Latina y el Caribe
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
 
 
GRÁFICO 4 
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (PAÍSES SELECCIONADOS):  
ESPERANZA DE VIDA AL NACER, 1950-2010 
(En años) 
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
1950-
1955
1955-
1960
1960-
1965
1965-
1970
1970-
1975
1975-
1980
1980-
1985
1985-
1990
1990-
1995
1995-
2000
2000-
2005
2005-
2010
Chile Panamá
República Dominicana Uruguay
América Latina  y el Caribe 
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
40 
3. El envejecimiento de la población 
El envejecimiento demográfico se define como el aumento progresivo de la proporción de personas de 
60 años y más en la población total, lo que resulta de una gradual alteración del perfil de la estructura por 
edades, cuyos rasgos clásicos (una pirámide con base amplia y cúspide angosta) se van desdibujando, 
para darle una fisonomía rectangular y tender, posteriormente, a la inversión de su forma inicial (una 
cúspide más ancha que su base) (Chesnais, 1990).  
El envejecimiento de la población es uno de los resultados de la evolución de los 
componentes del cambio demográfico (fecundidad y mortalidad). Este cambio incide tanto en el 
crecimiento de la población como en su composición por edades. A través del análisis de los datos de 
los cuatro países en estudio se pudo constatar que, en la medida en que avanza la transición 
demográfica, se producen descensos de la mortalidad, y principalmente de la fecundidad, y se asiste a 
un proceso paulatino de envejecimiento (CELADE, 2006 y CEPAL/CELADE, 2007a).  
El ritmo de crecimiento de la población muestra un incremento mucho más acelerado en el 
tramo de 60 años y más con el avance de este proceso. Ello se produce por efecto de la disminución de 
la mortalidad adulta, y por la entrada en las edades adultas de generaciones numerosas nacidas en la 
etapa de alta fecundidad, mientras que, a causa de la disminución en la fecundidad, la población 
menor de 15 años comienza a desacelerar su ritmo de incremento. 
3.1 Evolución y situación del envejecimiento poblacional 
Los cuatro países en estudio se encuentran en distintas fases del proceso de envejecimiento, debido 
a sus diferentes avances en la transición demográfica. Panamá y la República Dominicana se hallan 
en una etapa moderada, pues sus tasas de fecundidad se ubican entre los 2,6 y los 2,8 hijos por 
mujer y el índice de envejecimiento8 oscila entre las 28,5 y las 23,7 personas de edad por cada cien 
menores de 15 años, respectivamente. Chile, en tanto, atraviesa una fase moderadamente avanzada, 
ya que su tasa de fecundidad es de 1,9 hijos por mujer y el índice de envejecimiento de 46,1 
personas mayores por cada cien menores de 15 años. Finalmente, el Uruguay se encuentra entre los 
países más envejecidos de la región, pues tiene los menores niveles de fecundidad (bajo el nivel de 
reemplazo) y un índice de envejecimiento que supera las 74 personas mayores por cada cien 
menores (CEPAL/CELADE, 2007a y CELADE, 2006). 
Como se aprecia en el cuadro 6, el porcentaje de población de 60 años y más ha ido en 
aumento desde 1950, aunque la proporción de personas mayores varía entre los países. El Uruguay 
tenía ya en 1950 un 11,8% de personas de edad, porcentaje que siguió incrementándose en las 
décadas siguientes, y que actualmente alcanza el 17,7%. Si bien Chile registraba solo un 6,9% de 
personas mayores al comienzo del período considerado (es decir, 1950), el incremento de este grupo 
etario fue más acelerado que en otros países de la región, y en 2005 alcanzó un 11,5%. Panamá 
tenía un porcentaje muy similar al de Chile por 1950, sin embargo, dada la trayectoria que han 
seguido sus tasas vitales, el ritmo de incremento de su población adulta mayor ha sido más lento, y 
en 2005 presentó solo un 8,7% de población mayor de 60 años. La República Dominicana, en tanto, 
exhibía al inicio del período la proporción más baja de personas mayores (4,4%), la cual se mantuvo 
hasta 1975, y solo comenzó a incrementarse más rápidamente en las últimas décadas, alcanzando un 
7,9% en 2005 (véase el cuadro 6). 
 
                                                     
8  Es la razón de personas mayores sobre el total de menores en una población, y se interpreta como el número de 
personas mayores por cada 100 menores de 15 años. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
41 
CUADRO 6 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: INDICADORES BÁSICOS  
DEL ENVEJECIMIENTO DEMOGRÁFICO, 1950, 1975 Y 2005 
Chile Panamá República Dominicana Uruguay 
Indicadores de envejecimiento 
1950 1975 2005 1950 1975 2005 1950 1975 2005 1950 1975 2005 
Porcentaje de personas  
de 60 años y más 6,9 7,8 11,5 6,5 6,5 8,7 4,4 4,4 7,9 11,8 14,1 17,7 
Índice de dependencia total 77,2 81,2 57,2 87,8 97,5 64,1 104,2 100,2 70,8 65,8 71,9 71,0 
Índice de dependencia  
en la vejez 12,1 14,2 18,0 12,2 12,8 14,2 8,9 8,9 13,6 19,5 24,3 30,2 
Índice de envejecimiento 18,7 21,1 46,1 16,1 15,2 28,5 9,3 9,7 23,7 42,3 51,0 74,2 
Edad mediana 22,2 21,0 30,5 20,2 18,4 26,0 16,6 16,9 23,9 27,9 30,0 32,6 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
 
El proceso de envejecimiento que están experimentando estos países es aún más evidente al 
revisar las cifras de tres indicadores asociados al análisis de la estructura de la población. El primero 
de ellos es la relación de dependencia demográfica total, que permite analizar los efectos del 
envejecimiento sobre la estructura de las generaciones, considerando la relación entre las personas que 
tienen una alta probabilidad de ser dependientes —mayores y niños— y la población en edad de 
trabajar (CEPAL/CELADE, 2007a). Asociado a este indicador también está el índice de dependencia 
en la vejez, que se utiliza para medir la necesidad potencial de soporte social de la población adulta 
mayor por parte de la población en edades activas (CELADE, 2006).  
Si se analiza la trayectoria de estos indicadores desde 1950, se aprecia que el índice de 
dependencia total fue elevado en algunos momentos y en otros tendió al descenso, debido a los 
cambios en la estructura por edades de la población. La República Dominicana presentaba los 
índices de dependencia más altos en 1950 y 1975, por efecto del alto número de menores de 15 
años, ya que el peso de las personas mayores no era elevado —el índice de dependencia en la vejez 
no superaba las 9 personas de 60 años y más por cada cien personas potencialmente activas (de 15 a 
59 años) —. Si bien Panamá registraba valores más bajos en el índice de dependencia total, estos 
bordeaban las 90 personas potencialmente dependientes por cada cien potencialmente activas, cifras 
que también eran abultadas principalmente por el alto número de niños, ya que había solo 12 
personas mayores por cada cien personas potencialmente activas. Chile tenía en 1950 un índice de 
dependencia total de 77 personas potencialmente dependientes por cada cien potencialmente 
activas, cifra que en 1975 ya había subido al 81,2 por cien. En tanto, el Uruguay presentaba al 
comienzo del período observado un índice de dependencia más bajo, cercano a las 66 personas 
potencialmente dependiente por cada cien potencialmente activas, y un índice de dependencia en la 
vejez mucho más alto que el resto de los países bajo análisis (véase el cuadro 6). Actualmente, el 
índice de dependencia total ha descendido en los cuatro países, debido sobre todo a la disminución 
del número de personas menores de 15 años. Las alzas de este indicador en los próximos años se 
deberán principalmente al aumento del índice de dependencia en la vejez, que ha ido en ascenso 
sostenido a causa del aumento del número de personas mayores.  
El índice de envejecimiento es un indicador de la estructura demográfica por edades, y el 
aumento de su valor pone en evidencia el mayor nivel de envejecimiento de la población. En el cuadro 
6 se aprecia que los valores de este índice han ido incrementándose, y que en Chile y el Uruguay han 
aumentado más rápidamente. Así, por ejemplo, en Chile alcanzó un valor de 18,7 personas mayores 
por cada cien menores de 15 años a inicios de 1950, y en 2005 superaba el 46 por cien. El Uruguay 
siguió una tendencia similar, aunque ya en 1950 registraba un índice de envejecimiento de 42,3 por 
cien, el cual fue aumentando con una velocidad un tanto menor en los primeros 25 años, hasta 
alcanzar las 74,2 personas mayores por cada cien menores de 15 años en 2005. Panamá y la República 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
42 
Dominicana presentaron cifras bastante más bajas, y solo durante el período 1975-2005 aumentaron 
considerablemente el índice, aunque muy por debajo de Chile y el Uruguay. 
Al mismo tiempo, la evolución de la edad mediana de la población9 ⎯indicador del grado de 
envejecimiento de la estructura por edades⎯ muestra cómo ha ido en aumento el proceso de 
envejecimiento. El caso más evidente es el de Chile, que pasó de una edad mediana de 22,2 años en 
1950 a otra de 30,5 años en 2005, mientras que el Uruguay tuvo un incremento un poco más modesto 
durante estos últimos 50 años, pasando de 27,9 años en 1950 a 32,6 años en 2005. Panamá y la 
República Dominicana se han ubicado en una situación intermedia, aunque aumentaron en seis y siete 
años su edad mediana en el mismo lapso, respectivamente, pese al leve rejuvenecimiento que 
experimentó Panamá en 1975.  
3.2 Principales tendencias demográficas futuras 
Relación entre los sexos 
Actualmente hay en América Latina y el Caribe 121,7 mujeres de 60 años y más por cada cien 
hombres de la misma edad. Este predominio femenino en las personas mayores es más acentuado en los 
países con una esperanza de vida mayor a los 60 años (CEPAL/CELADE, 2007a). En el gráfico 5 se 
aprecia que todos los países que formaron parte de esta investigación presentan una preponderancia 
femenina entre las personas de edad.  
 
GRÁFICO 5 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: RELACIÓN  
DE FEMINIDAD DE LAS PERSONAS DE 60 AÑOS Y MÁS, 2005-2050 
(Número de mujeres por cada cien hombres) 
60
80
100
120
140
160
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
Chile Panamá República Dominicana Uruguay
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
 
 
                                                     
9  Es una medida estadística de posición, que se expresa como la edad que divide a la población en dos grupos de 
igual número de personas. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
43 
El Uruguay y Chile registran hoy en día los índices de feminidad más altos en este grupo de 
población, los cuales se ubican entre las 143 y las 128 mujeres por cada cien hombres, 
respectivamente. En cambio, Panamá y la República Dominicana exhiben los valores más bajos, 
aunque superiores a cien. Las proyecciones de población muestran que en los casos del Uruguay y 
Chile este indicador comenzará a descender muy levemente, aunque no bajará de las 120 mujeres por 
cada cien hombres en la primera mitad de este siglo; probablemente la sobrevivencia de los hombres 
tenderá a aumentar modestamente, y por tanto el índice se mantendrá en los valores proyectados. En 
cambio, Panamá y la República Dominicana seguirán ampliando la brecha entre hombres y mujeres, 
pues la relación de feminidad irá en ascenso hasta 2050, cuando alcanzará cifras cercanas a las 120 
mujeres mayores por cada cien hombres de la misma edad.    
 
Relación entre las generaciones 
Se advierten cambios notables en los distintos grupos de edades para los próximos 50 años 
(CEPAL/CELADE, 2008), pero estas transformaciones no ocurrirán al mismo tiempo en todos los 
países. El gráfico 6 muestra que en el Uruguay y Chile los mayores cambios entre los grupos etarios se 
apreciarán 20 años antes que en Panamá y la República Dominicana, ya que estos últimos están en una 
fase más atrasada de la transición demográfica. 
Durante el período 2005-2050 las personas menores de 15 años disminuirán en términos 
absolutos y relativos en los países estudiados: en el Uruguay y Chile decrecerán a un ritmo medio anual 
del orden del -0,5%, mientras que en Panamá y la República Dominicana lo harán al -0,1%. En cambio, 
las personas de 60 años y más crecerán a un ritmo medio anual del 2,9% en la República Dominicana y 
del 3,1% en Panamá. En Chile esta tasa tenderá a ser un poco más baja (2,5%), pues su proceso de 
envejecimiento está más avanzado; algo similar ocurrirá con el Uruguay, que registrará la tasa de 
crecimiento de las personas mayores de 60 años más baja del grupo (1,2%) para ese mismo período.  
Si se analiza a la población desde el punto de vista de los tres grandes grupos etarios  
—menores de 15 años, personas de 15 a 59 años y mayores de 60 años—, se observa que los de 
edades extremas son los que mostrarán los cambios más significativos, ya que mientras la proporción 
de los menores de 15 años en el total de la población irá disminuyendo, la de las personas mayores se 
incrementará gradualmente. En el Uruguay, la proporción de estos dos segmentos de edades se 
equiparará aproximadamente en el año 2022, mientras que en Chile ello ocurrirá en 2025. Panamá 
alcanzará a igualar la proporción de niños y personas de edad en niveles del 20% recién en el año 
2040, pero la República Dominicana no lo conseguirá sino hasta el final del período. En los cuatro 
países en estudio, el segmento de edades activas es el que muestra la mayor estabilidad en su peso 
relativo durante los 45 años considerados, ya que permanecerá estable en niveles cercanos al 55% y al 
60%, aunque se producirán modificaciones internas, provocadas por el envejecimiento dentro del 
grupo (véase el gráfico 6). 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
44 
GRÁFICO 6 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: POBLACIÓN  
SEGÚN GRANDES GRUPOS DE EDADES, 2005-2050 
(En porcentajes) 
Chile Panamá 
0
10
20
30
40
50
60
70
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
Menores de 15 años 15 a 59 años 60 años y más
 
0
10
20
30
40
50
60
70
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
Menores de 15 años 15 a 59 años 60 años y más 
 
República Dominicana Uruguay 
0
10
20
30
40
50
60
70
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
Menores de 15 años 15 a 59 años 60  años y más
0
10
20
30
40
50
60
70
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
Menores de 15 años 15 a 59 años 60 años y más 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
 
 
Envejecimiento interno 
Tal como se aprecia respecto de las personas mayores en estos cuatro países, también el peso 
de las personas más viejas en la población adulta mayor se incrementará, debido al aumento de la 
esperanza de vida. En los próximos 50 años se producirá un rápido envejecimiento del propio grupo 
de personas mayores, dado que la población de 75 años y más será el segmento de edad que crecerá 
más vertiginosamente (véase el gráfico 7).  
En 2005 la proporción de personas mayores de 75 años representaba menos del 30% en Chile, 
Panamá y la República Dominicana, y en el Uruguay alcanzaba el 33%. Las proyecciones revelan que 
en 2025 se mantendrá en valores similares a los actuales, sin embargo, un cuarto de siglo después los 
porcentajes se ubicarán por el 40% en el caso del Uruguay y Chile, mientras que en Panamá y la 
República Dominicana bordearán el 35%. Probablemente el menor aumento de las personas mayores 
de 75 años en estos dos últimos países se deberá a que durante el período 2005-2050 seguirán 
integrándose a este segmento de población cohortes más numerosas que en el pasado, lo que influirá 
en el dinamismo demográfico interior de este grupo etario. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
45 
GRÁFICO 7 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: POBLACIÓN  
DE 60 AÑOS Y MÁS SEGÚN SUBGRUPOS DE EDADES, 2005-2050 
(En porcentajes) 
Chile Panamá 
0
10
20
30
40
50
60
70
80
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 a 74 años 75 años y más
 
0
10
20
30
40
50
60
70
80
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 a 74 años 75 años y más
 
República Dominicana Uruguay 
0
10
20
30
40
50
60
70
80
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 a 74 años 75 años y más
0
10
20
30
40
50
60
70
80
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 a 74 años 75 años y más
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
 
 
Urbanización 
Siguiendo la misma tendencia que la población total, las personas de edad se localizan 
principalmente en las áreas urbanas —en el año 2005 alrededor del 93% de las personas mayores en el 
Uruguay, el 84% en Chile, el 63% en Panamá y el 60% en la República Dominicana vivían en el 
ámbito urbano—. Las proyecciones de población para estos países muestran que este porcentaje 
seguirá aumentando, ya que el proceso de urbanización regional continuará avanzando. Si bien en las 
próximas décadas este incremento será más lento en el Uruguay y Chile, el grado de urbanización de 
este grupo etario crecerá en todos los países, especialmente en la República Dominicana y Panamá, 
que están más rezagados en la transición urbana (véase el gráfico 8). 
Si bien según las proyecciones la mayoría de las personas mayores continuará residiendo en 
las áreas urbanas, actualmente las zonas rurales de estos países están más envejecidas que aquellas, a 
excepción de las del Uruguay. Lo anterior se constata en el gráfico 9, donde se observa que Chile, 
Panamá y la República Dominicana presentarán en las próximas décadas un envejecimiento mayor en 
las áreas rurales que en las urbanas, pues exhiben porcentajes más altos de población de 60 años y más 
en este ámbito de residencia.  
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
46 
GRÁFICO 8 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: GRADO  
DE URBANIZACIÓN DE LA POBLACIÓN DE 60 AÑOS Y MÁS, 2005-2050  
(En porcentajes) 
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
Chile Panamá República Dominicana Uruguay
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm.  
 
GRÁFICO 9 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: POBLACIÓN  
DE 60 AÑOS Y MÁS SEGÚN ÁREA DE RESIDENCIA, 2005-2050 
(En porcentajes) 
Chile Panamá 
0
5
10
15
20
25
30
35
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 años y más área urbana 60 años y más área rural
 
0
5
10
15
20
25
30
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 años y más área urbana 60 años y más área rural
 
República Dominicana Uruguay 
0
5
10
15
20
25
30
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 años y más área urbana 60 años y más área rural
 
0
5
10
15
20
25
30
2005 2010 2015 2020 2025 2030 2035 2040 2045 2050
60 años y más área urbana 60 años y más área rural
 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL, 
“Estimaciones y proyecciones de población”, [en línea] www.eclac.cl/celade_proyecciones/basedatos_BD.htm. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
47 
Este contexto sociodemográfico, marcado por evoluciones históricas disímiles y tendencias 
futuras también dispares —en algunos aspectos—, pero signado por el hecho irrefutable de un 
envejecimiento progresivo es el que operó como escenario del proceso de investigación. También es el 
que proveyó los insumos a partir de los cuales los panelistas de los cuatro países proyectaron 
imágenes acerca del envejecimiento de sus sociedades, y arribaron a ciertos consensos respecto de los 
tópicos que deben privilegiar aquellas políticas públicas desarrolladas para hacer frente a esta nueva 
realidad. Este es, precisamente, el tema que se aborda en el próximo capítulo. 
 
 
 

CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
49 
IV. Los escenarios de las políticas dirigidas  
a las personas de edad: análisis comparado 
En la primera ronda de entrevistas de la investigación, se introdujo a los panelistas en el complejo 
proceso de pensar el futuro del envejecimiento y de las personas de edad, a través de una pregunta que 
indagaba sobre su imaginario en relación al tema. Se trató de una interrogante abierta, que dio la 
oportunidad a las y los panelistas de explayarse en base a su conocimiento y experiencia acerca de la 
materia objeto del estudio.  
En primer lugar, los miembros del panel describían su percepción sobre la situación actual en 
cada uno de los tópicos de la investigación (seguridad económica, salud y entornos), proseguían 
comunicando sus ideas acerca de la evolución de esa percepción —vale decir, haciendo una lectura 
del devenir sin que mediara alguna intervención que cambiase el curso de los acontecimientos—, y 
concluían abordando cómo sería la realidad si tuvieran la posibilidad de manejar las variables que 
intervienen y el futuro dependiera solo y únicamente de su deseo.  
1. Sinopsis de la situación actual 
La primera pregunta que interrogaba a los panelistas sobre la situación actual de las personas de edad 
entregó abundante material para el análisis, a partir del cual es posible elaborar un diagnóstico general 
sobre aquellos aspectos que más preocupan a la opinión pública. Hubo notables diferencias entre los 
países, y ciertamente también algunas coincidencias interesantes. 
Los panelistas de los cuatro países dieron a conocer su percepción sobre la situación general 
de las personas de edad, salvo contadas excepciones, que se concentraron en sus experiencias 
individuales. Como una constante, los niveles de cobertura y calidad de los sistemas de protección 
social, tanto formales como informales, fueron parte de su diagnóstico. Al respecto, en la República 
Dominicana se manifestó una elevada preocupación por la profunda desprotección en que se 
encontraría este grupo social, tanto de parte del Estado como de la familia: 
“Es una población que no tiene quién la proteja… todavía a los sesenta, setenta u 
ochenta años tiene que trabajar para poder mantenerse, para poderse proveer lo 
más mínimo de la alimentación, porque no tiene una protección por parte ni de la 
familia, porque vienen de una familia muy pobre a los cuales ellos tienen que 
contribuir a generar también los ingresos para la manutención. Tampoco tienen una 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
50 
protección del Estado, ni de ninguna institución que se dedique realmente a 
proveerle las necesidades básicas de ellos” (panelista del ámbito universitario, 
República Dominicana). 
Esta percepción se basa en hechos contundentes, puesto que cerca el 48% de los hogares con 
personas de edad es pobre y la mitad de la población de 60 años y más se encuentra en la misma 
situación, según datos de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR) de 
2005. De esta manera, las personas mayores siguen el patrón nacional, caracterizado por elevados 
índices de pobreza, pese al crecimiento económico que ha experimentado el país de forma casi 
sostenida en los últimos 50 años (Cañete y Dotel, 2007). 
En el Uruguay, la evaluación del acceso tanto a la seguridad social como a la salud es 
generalizadamente positiva: 
“La salud en Uruguay es muy buena, si lo medimos por indicadores de salud, 
esperanza de vida, mortalidad infantil, movilidad, acceso a servicios. Los servicios 
de salud en Uruguay también diría que son buenos. La gente que manifiesta 
insatisfacción creciente con los servicios de salud lo hace dentro de una valoración 
general genéricamente muy positiva” (panelista del ámbito empresarial, Uruguay). 
“La seguridad económica no está tan mal, en el sentido que según las cifras un alto 
porcentaje recibe por lo menos algo de parte del Estado. Está también la pensión a 
la vejez a partir de los setenta años, o sea que cierto aporte del Estado los adultos 
mayores tienen, aunque en muchos casos sea insuficiente. Y también creo que hay 
otra parte de la población que ha sido beneficiada por los sistemas jubilatorios y que 
hoy cuenta con un buen o muy buen nivel de ingresos que les permite incluso hacer 
aporte a sus descendientes de los hijos y de los nietos” (panelista del ámbito 
universitario, Uruguay). 
La seguridad social se universalizó en el Uruguay a mediados del siglo pasado, y a causa de 
ello, en la actualidad el 91% de la población de 65 años y más recibe prestaciones económicas 
(jubilaciones y pensiones, contributivas y no contributivas) y el 96,8% de las personas de edad goza 
de alguna cobertura de salud (Gobierno de Uruguay, 2007). Por lo tanto, si bien los entrevistados 
manifestaron algunas críticas al funcionamiento de los sistemas de protección social, las dificultades 
identificadas no se relacionaron con la cobertura, sino con la modernización de la oferta disponible. 
En Panamá también fue una apreciación generalizada el que los sistemas de protección social 
deben mejorar, aunque esta demanda no adquirió el mismo carácter que el planteado en la República 
Dominicana. La preocupación principal en Panamá fue la desigualdad en el ingreso, y la forma en que 
ella se expresa en la protección de los distintos sectores de la población: 
“En Panamá existe una desigualdad que prevalece en la sociedad en términos de los 
recursos. Se nota que pocos tienen mucho y otros prácticamente no tienen nada. Sólo 
un pequeño sector pasa más o menos bien, y este hecho se reproduce en el sector de 
los ancianos. Son proporcionalmente pocos los que tienen un buen pasar en términos 
económicos, para atender todas sus necesidades, acceder a servicios de salud 
especializados, contar con oportunidades y no pasar angustia y preocupación” 
(panelista del ámbito universitario, Panamá). 
“Existe un segundo grupo que enfrenta una vejez con serias dificultades, con un 
deterioro de su calidad de vida al terminar su vida laboral, al no tener ningún tipo 
de ahorro para esta etapa de la vida. Además las coberturas sociales en materia de 
salud son insuficientes… y han ido a parar a instituciones que no tienen ni las más 
mínimas condiciones” (panelista del ámbito de los partidos políticos, Panamá). 
La desigualdad no es un tema nuevo para este país. En 2002, el primer informe nacional sobre 
desarrollo humano halló que el 45% de los panameños vivía en situación de pobreza, y reveló las 
profundas desigualdades en el acceso a la salud, la vivienda, el conocimiento y los ingresos que hay 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
51 
entre aquellos que viven en la ciudad y los que residen en el campo (PNUD, 2002). En congruencia 
con ello, algunos entrevistados expresaron su inquietud en torno a las desigualdades en la vejez según 
la zona de residencia y el origen étnico de las personas de edad. 
Por último, en Chile la protección social como sistema público fue un tema abordado 
únicamente por los panelistas con cargos de responsabilidad dentro del gobierno, los que plantearon la 
necesidad de avanzar hacia una reforma del sistema previsional en general e incorporar mayores 
mecanismos de solidaridad: 
“Actualmente el sistema opera simplemente como una cuenta de ahorro individual, o 
sea en que tú vas juntando la plata, en que la administradora te da una tasa de 
interés por lo que tienen acumulado y en función de eso se va generando un saldo 
que va a estar disponible al momento que te jubiles. Ese mecanismo no tienen ningún 
componente de solidaridad implícita… Es decir, es absolutamente individual” 
(panelista del Banco Central u organismo afín, Chile).  
Los demás entrevistados abordaron la seguridad social desde una perspectiva individual, 
relacionada con la capacidad personal de ahorro y la de precaver frente a las contingencias vitales: 
“Uno trabaja y da todos los meses una parte como para estar tranquilo, incluso lo 
del ahorro previsional voluntario es un tema que también me ha preocupado, y 
también opté por eso, para poder mejorar en ese minuto [de jubilarse] las 
condiciones. Entonces si es un tema que no va a funcionar, claro que es 
preocupante” (panelista del ámbito empresarial, Chile). 
Esta percepción no se repite cuando se trata del acceso a las prestaciones de salud, tema para 
el que sí se estableció una interconexión muy estrecha entre la oferta de salud pública ⎯e incluso el 
papel regulador del Estado en esta materia⎯ y las condiciones de salud de la población de edad 
avanzada. Ello puede obedecer a que en este país el 86,3% de las personas de 60 años y más está 
afiliado al sistema público de salud, y que el seguro privado concentra solamente a la población de 
ingresos autónomos altos (MIDEPLAN, 2008). 
Los entrevistados también manifestaron opiniones diversas cuando se refirieron 
exclusivamente al bienestar de las personas de edad, y fue en la República Dominicana donde la 
apreciación del panel fue más negativa:  
“La situación es penosa, dado el caso que la mayoría de las personas que pasan de 
60 años no tienen ninguna protección de salud, no tienen protección en el trabajo… 
no tienen ninguna seguridad” (panelista de una organización de personas de edad, 
República Dominicana).  
Asimismo, advirtieron cierta indolencia en relación a los problemas que afectan a las personas 
de edad en el país. Ella se expresaría no solamente en el quehacer de las autoridades, sino también en 
el conjunto de la sociedad, en la familia y en la propia idiosincrasia, en la que la vejez y sus 
consecuencias son construidas negativamente y no forman parte del imaginario colectivo, erigido a 
partir de una joven estructura por edades de la población: 
“Todos los lugares que tú miras están hechos para gente joven y gente vamos a decir 
con cierta fortaleza y energía... de ahí entonces, en este país los viejos ya es como si 
fuera una población invisible, que no existe y que nadie nota” (panelista del ámbito 
artístico, República Dominicana). 
“Uno de los problemas serios de la población anciana es el aislamiento social, en el 
que cae lamentablemente, pero es la misma sociedad la que lo va aislando, lo aísla 
la familia, comenzando por los hijos, por los nietos y esa es la desvalorización que 
hay en nuestra sociedad de lo que es anciano” (panelista del ámbito universitario, 
República Dominicana). 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
52 
También en Panamá se expresó una percepción relativamente similar en este punto. Los 
panelistas concordaron en la persistencia de una visión generalizada de país joven, que no ha asimilado 
las transformaciones demográficas que han modificado los patrones de supervivencia ⎯especialmente el 
descenso de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida⎯, extendiendo los vínculos familiares a 
una duración sin precedentes en el país. Los entrevistados advierten estos cambios, y llaman la atención 
sobre la escasa capacidad de contención de las familias y de la comunidad en general. 
“Nosotros vivimos en una sociedad donde la familia descuida mucho a sus 
progenitores, no le dan la importancia, casi sufren de abandono… No hay lugares que 
puedan frecuentar donde puedan alternar, visitar, pasar un rato de esparcimiento… 
No se le toma en cuenta en la comunidad…” (panelista del gobierno local, Panamá). 
“Hay una situación general de desprotección, de poca comprensión de la sociedad 
hacia la situación y condición de las personas de edad. De poca tolerancia, con muy 
pocos espacios de participación. Es una situación donde se les relega y por lo tanto 
disminuye el ejercicio de sus derechos” (panelista del gobierno nacional, Panamá). 
En el Uruguay y Chile, en cambio, los panelistas tuvieron cierta claridad respecto al cambio en 
la composición de la estructura por edades de la población ⎯toda vez que las personas mayores 
representan alrededor del 12% y el 18% del total, respectivamente⎯, y expresaron preocupación por las 
consecuencias del envejecimiento en las finanzas públicas, el desarrollo y el bienestar de la sociedad. 
La construcción de la equidad intergeneracional como problema nacional ha ido ganando 
espacio entre aquellos que inquietan a la opinión pública uruguaya. De acuerdo a las conclusiones de 
un estudio desarrollado en el marco del Programa de Investigación Pobreza y Exclusión Social, la 
mayor pobreza entre los niños del país se debería a una sobreinversión en la población adulta mayor 
(IPES, 2008). Si bien hay opiniones divergentes en relación a este tópico, es claro que se trata de un 
tema que signa la agenda social del país. 
Para algunos, el hecho que las personas de edad disfruten de determinado nivel de bienestar 
socioeconómico afecta al resto de la población, porque este descansa principalmente en transferencias:  
“El Uruguay es un país que avanzó tempranamente en la transición demográfica, sin 
avanzar simultáneamente en su desarrollo económico. De este modo, inaugura una 
situación relativamente nueva en el mundo, en la que los países pobres envejecen su 
estructura por edad… Esto conllevó a la resolución de un conflicto por una vía que 
claramente está dejando inequidades intergeneracionales que perjudican a la 
población más joven. Ello no quiere decir que la situación de los adultos mayores en 
el Uruguay sea espléndida, sino que simplemente es menos mala que la de otros 
sectores de la población” (panelista de un organismo internacional, Uruguay). 
Para otros, las políticas que singularizan y separan los grupos de edades con frecuencia crean 
obstáculos para comprender las complejas pautas de interdependencia generacional, en particular entre 
niños y personas de edad (Hagestad, 1998): 
“Me gustaría una sociedad en que todos estuvieran bien, que no estén peleando los 
recién nacidos contra los viejos, que los viejos les sacan recursos. El conflicto no 
es intergeneracional, sino que es entre vulnerables, porque no da la cabeza cuando 
se distribuyen los recursos y se diseñan las políticas” (panelista del gobierno 
nacional, Uruguay). 
También hay otros temas que preocupan a los uruguayos, y están relacionados con aspectos 
más específicos de una sociedad envejecida: la institucionalización en la vejez, el incremento de la 
demanda por servicios gerontológicos y geriátricos, la influencia de las personas de edad en las 
decisiones públicas y el posible conservadurismo que ello conllevaría. 
En Chile se comparte una visión individual sobre la vejez y el envejecimiento, no solo en 
términos de seguridad social, sino también en los asuntos relacionados con el bienestar físico, el 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
53 
acceso a servicios y bienes en el mercado, la preparación para la jubilación, entre otros. Al construir el 
asunto como un “problema individual”, prima el sentimiento de incertidumbre, debido a que cada 
persona es responsable de generar su propia riqueza y sus propios dispositivos de seguridad, los que 
no siempre se fundan en la familia, ni menos aún en la comunidad. En este sentido, prevalece un 
miedo generalizado a envejecer, y suele ser algo que se evita abordar plenamente: 
“Yo creo que hay un pánico a envejecer que va unido a una incertidumbre… Hay un 
ambiente de incertidumbre hacia el futuro y que se va a ir acrecentando sin duda a 
medida que Chile va envejeciendo” (panelista del ámbito de los medios de 
comunicación, Chile). 
También se expresan otros temores, por ejemplo, a arrastrar a los hijos en el fracaso o perder 
los ahorros de toda la vida por un mal funcionamiento del sistema de capitalización individual. De la 
misma manera, y aunque se reconoce que los últimos gobiernos han emprendido acciones a favor de 
las personas de edad, se teme a la autocomplacencia con respecto a este punto, a que no haya 
capacidad de ir más allá del ámbito meramente recreativo y como consecuencia se institucionalice la 
infantilización de la vejez. Hay un rechazo a que se trate a las personas de edad como si fueran niños, 
frente a la falta de un modelo de intervención que los habilite para su plena integración en la sociedad. 
Como se observa, los panelistas de los cuatro países fueron bastante pesimistas en su evaluación 
de la situación de las personas de edad, incluso en aquellos donde el acceso a los sistemas de protección 
social está extendido. Llama la atención el carácter problemático que va adquiriendo el envejecimiento 
demográfico para los entrevistados. En algunos países, ello puede ser consecuencia de la novedad que 
implica el aumento de la esperanza de vida en un contexto caracterizado por la falta de nuevas formas de 
vivir esta etapa. La vejez es una formación social de reciente irrupción (Fericgla, 1992); muchas 
personas mayores nunca esperaron alcanzar la edad actual, y por cierto sus familias y la sociedad en 
general están tan sorprendidas como ellas con la extensión de la vida después de los 60 años (Hagestad, 
1998). De ahí que haya dificultades para aprehender el tema desde una perspectiva que no implique 
forzosamente una carga, una pérdida o una necesidad en aumento.  
Sin embargo, hay que advertir que si bien esto puede ser válido para algunos de los 
entrevistados, para otros, la tendencia a reforzar los puntos negativos sobre el envejecimiento 
responde a una intención de elevar el perfil político de este grupo social y lograr su visibilización 
como tal. Ello se expresa claramente en esta afirmación: 
“Yo sueño que pase algo que estremezca al país, que verdaderamente genere la 
posibilidad de tomar conciencia para que esta sea una cuestión positiva… Se va a 
construir un problema cuando la gente no tenga ningún tipo de protección social…” 
(panelista de una ONG, Chile). 
Esto se debe a que en los países que formaron parte del estudio, la pobreza y su 
erradicación son los ejes de la política social, por lo que se hacen esfuerzos para construir un 
discurso a partir de este enfoque, con el propósito que las personas de edad puedan formar parte de 
los problemas que interesan a los gobiernos. A diferencia de lo que ocurre con otros grupos 
sociales, la principal dificultad de esta estrategia es que refuerza la imagen negativa que se pretende 
eliminar. A ello se suma el hecho que, en los países analizados, las personas mayores disfrutan de 
un estatus económico superior al resto de los grupos de edades, y los pobres actuales son los 
jóvenes y los niños. Aunque las estadísticas pueden esconder desigualdades internas entre la 
población adula mayor, hay que reconocer que en términos generales la mayoría de las personas de 
edad no vive en la pobreza, por lo que el “etiquetaje” de los asuntos de la vejez bajo este enfoque 
puede conllevar el riesgo que se debilite su causa. 
Es fundamental, entonces, plantearse los desafíos que emanan de esta situación. En primer 
lugar, hay que elaborar el envejecimiento actual y futuro como un problema de interés gubernamental, 
sin construir a las personas de edad como una categoría social deprimida (Estes, 1986). Una 
alternativa podría ser, por una parte, concentrar la atención en las reglas y recursos que influyen o 
limitan la vida cotidiana de las personas de edad, para situar los problemas que les afectan en la 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
54 
estructura social, y no en los individuos (Mc Mullin, 1995), y por otra, abordar los asuntos de las 
personas de edad como un asunto de titularidad de derechos humanos, más que de carencia o 
dependencia (Huenchuan, 1999). Ello facilitaría incluso la construcción de una identidad colectiva 
positiva, y ampliaría las posibilidades de solidaridad intergeneracional. 
2. Las aspiraciones para el futuro: oportunidades  
y garantías en la vejez 
Como era de esperar, a partir de esta primera evaluación los panelistas fueron identificando 
aquellos aspectos de la realidad que anhelan que experimenten cambios en el futuro. La imagen 
deseada intentaba superar algunas de las dificultades más apremiantes del presente, llegando a 
resultados relativamente coincidentes en cuanto a la importancia que se le otorga a algunos temas 
en los cuatro países en estudio. 
En Chile prevaleció el anhelo que haya un mayor protagonismo del Estado en los asuntos que 
atañen a las personas de edad, sobre todo en aquellos relacionados con la protección económica, de manera 
que esta no dependa únicamente de la trayectoria laboral y la capacidad contributiva del trabajador:  
“El enfrentar un futuro incierto supone también tomar precauciones, y la primera es 
no arrastrar con esa incertidumbre a tus hijos. Ahí hay una mirada de Estado que a 
mi juicio debe hacerse en el sentido de incentivar las políticas que pudieran abrir 
espacios de inserción real de cambios en las políticas de seguridad social y que por 
lo menos permitan y que no solamente sea el propio imponente, en este caso el 
trabajador, el que tenga que hacer su monto de recursos que le permita jubilar” 
(panelista de un colegio profesional, Chile). 
También se espera que el envejecimiento sea incorporado plenamente en las políticas 
públicas, y no esté circunscrito únicamente a una institución específica. Junto con ello, se aspira a que 
las personas de edad vayan asumiendo un mayor protagonismo social, con el fin de construir mejores 
condiciones para las generaciones futuras:  
“Más que nada deseo que los gobiernos abran sus mentes y nosotros seamos más 
consecuentes los viejos, que luchemos… que nos enseñen a generar recursos, que nos 
enseñen a sobrellevar todo esto, a prepararnos y a dejar un futuro para las 
generaciones que vienen” (panelista de una organización de personas de edad, Chile). 
En el Uruguay, una vez superado el debate sobre las inequidades intergeneracionales, el panel 
espera que se amplíe el abanico de posibilidades para vivir “una buena vejez”, lo que implica ir más 
allá de la cobertura de seguridad social y de salud, y expandir las perspectivas de trabajo hacia otros 
ámbitos del desarrollo personal y comunitario. Ello responde al reconocimiento, por parte de los 
panelistas, que la situación de las personas de edad en el país es, en términos generales, satisfactoria. 
Por lo tanto, se espera que las políticas de envejecimiento prevean respuestas también a otras 
necesidades importantes o a temas emergentes, relacionados con los cuidados y la inclusión social: 
“Sería buena cosa que la sociedad los hiciera sentirse productivos…, en el aporte 
que pueden hacer a la sociedad… Hay que integrarlos, ese es el problema que tiene 
el Uruguay, no solo que no los integra, sino que los separa de los ámbitos de 
socialización” (panelista del ámbito de los partidos políticos, Uruguay). 
En este mismo sentido, en Panamá y la República Dominicana se planteó con insistencia la 
integración de las personas de edad. Aunque el diagnóstico en ambos países no se acercó a lo 
constatado en el Uruguay, la inclusión de este segmento de población fue parte de la solución que 
identificaron los panelistas para superar los problemas de desprotección y desigualdad en la vejez: 
“Yo desearía para dentro de treinta años, que los adultos mayores pudieran tener 
una vida, más años de vida, pero con calidad, una vida con dignidad y tolerancia. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
55 
Una sociedad que supiera respetar a sus adultos mayores y que supiera valorar las 
grandes potencialidades de aportes que las personas mayores tienen para la 
sociedad. Quisiera una población que envejeciera con salud, aun en esos años de 
vejez. Quisiera que siempre pudieran tener una espacio para aportar, para ser 
valorados y sentirse ciudadanos de primera categoría y con toda la capacidad para 
aportar a la sociedad” (panelista del gobierno nacional, Panamá). 
“El escenario ideal es un entorno propicio, un entorno, una sociedad que valore al 
envejecimiento, una sociedad que integre al envejeciente, porque el envejeciente se 
ve en la sociedad como una persona que ya terminó y ya no hace más nada y yo creo 
que el entorno lo valore, incluso la posibilidad de hasta insertarse en el mercado de 
trabajo de manera parcial, ¡por qué no!” (panelista del Banco Central u organismo 
afín, República Dominicana). 
Cuando se abordaron los aspectos específicos relacionados con la calidad de vida de las 
personas de edad, nuevamente se apreciaron coincidencias. Por ejemplo, en lo relativo a la seguridad 
económica, los panelistas de tres de los cuatro países concordaron en que hay que mejorar el sistema 
de seguridad social para brindar una efectiva protección a la vejez. En Chile se planteó el tema como 
un asunto de solidaridad previsional, en Panamá como de equidad de género y en la República 
Dominicana como una certeza jurídica. Una posición diferente emergió en el Uruguay, donde el panel 
se concentró, por las razones ya expuestas, en superar las inequidades en la distribución del ingreso 
entre las generaciones (véase el cuadro 7). 
 
CUADRO 7 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: ASPIRACIONES  
FUTURAS SOBRE LAS OPORTUNIDADES Y GARANTÍAS PARA  
LAS PERSONAS DE EDAD EN LAS TRES ÁREAS DE ESTUDIO 
País Seguridad económica Salud Entornos 
Chile 
Que existan mecanismos  
de mayor solidaridad 
previsional 
Que mejore globalmente el 
sistema de salud público 
Que las políticas públicas 
incorporen el 
envejecimiento 
Panamá Que se entregue un salario mínimo a las dueñas de casa 
Que se garantice la atención 
en salud a la población 
panameña 
Que disminuya la violencia 
con que se trata a las 
personas de edad, que no  
se les abandone en un asilo  
u hospital 
Rep. Dominicana 
Que la reforma de la 
seguridad social esté 
implementándose en toda  
su amplitud 
Que exista un mecanismo 
real y efectivo que garantice 
que las personas mayores 
reciban atención en salud 
Que se trabaje un cambio 
cultural para modificar la 
visión, percepción, juicio  
y valoración de la vejez 
Uruguay 
Que disminuya la 
desigualdad generacional en 
la distribución del ingreso 
Que exista una cultura  
de hábitos saludables  
y prevención 
Que existan posibilidades de 
prepararse para la jubilación  
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
 
Estos énfasis de los países son coincidentes con el contexto en el que se desarrolló la 
investigación. En dos de ellos había un fuerte debate público a partir del impulso de reformas 
previsionales. En Chile, la reforma se encontraba en plena discusión, y uno de sus aspectos más 
controvertidos y centrales era la construcción de un pilar solidario, que ofrecería beneficios de vejez, 
invalidez y sobrevivencia con recursos fiscales, para reducir la incertidumbre del sistema previsional 
chileno (Consejo Asesor Presidencial para la Reforma Previsional, 2006). Mientras que en Panamá, 
luego de un arduo proceso, se había aprobado en 2005 la Ley de reforma a la seguridad social, que 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
56 
aumenta la edad de jubilación de las mujeres de los 57 a los 60 años y de los hombres de los 62 a los 
65 años entre 2007 y 2015, e incrementa las cotizaciones. Se trata de dos países con historias 
previsionales diferentes, y cuyas reformas, emprendidas durante los últimos años, intentaron corregir 
el sistema (Chile) o mejorar su sostenibilidad (Panamá). Por eso, la repercusión pública de ambos 
procesos tuvo un impacto importante durante la investigación. 
Por su parte, la República Dominicana, uno de los países con los niveles de cobertura 
previsional más bajos de América Latina, aprobó en 2003 la ley de reforma de seguridad social, en 
base a una implementación gradual. La norma puso término a un sistema basado en el régimen de 
reparto, con carácter obligatorio para todos aquellos que prestaran servicios por cuenta ajena, aunque 
sujetos a un tope salarial de exclusión que dejaba fuera de la protección social a la gran mayoría de la 
población activa. De acuerdo a la nueva ley, el principio de gradualidad consiste en la puesta en vigor 
(por partes, seguros o regímenes) de un Sistema de Seguridad Social en un período prolongado de 5, 
10, 15 y hasta 20 años, dependiendo de la realidad y condiciones económicas y/o demográficas del 
país (Hernández, 2004). De ahí que la preocupación de los dominicanos por este tema fuera constante 
y repercutiera en todos los asuntos asociados a la vejez.  
En el Uruguay, la equidad intergeneracional en la distribución de los recursos está muy 
asociada a la forma en que se comporta la pobreza según los grupos de edades y a la asignación del 
gasto público social. En relación a lo primero, la incidencia de la pobreza en los menores de 5 años 
pasó de un 30% a mediados de los años noventa a un 56% en 2004, mientras que la población mayor 
de 65 años en esa condición pasó de un 10% en 2002 a un 16% dos años más tarde (Universidad de la 
República y MIDES, 2008). La explicación de estos diferenciales puede deberse a que los niños 
dependen económicamente de los adultos, quienes experimentan las dificultades del mercado del 
trabajo expresadas en inestabilidad e informalidad. En cambio, las personas de edad disfrutan de una 
cobertura de seguridad social que las mantiene por sobre el umbral de la pobreza. Ello puede 
redundar, para la lógica de algunos panelistas, en que se agudice la competencia entre los diferentes 
grupos etarios para tener acceso a unos recursos de transferencia cada vez más exiguos. 
Sin embargo, sería un error atribuir la inequidad intergeneracional exclusivamente al 
envejecimiento de la población. Como indican otros panelistas, mas bien sería el resultado de la forma 
en que se diseñan e implementan las intervenciones, con un Estado que ha ido perdiendo 
competencias y funciones de bienestar social, derivándolas a las familias en el caso de los niños. 
Desde esta perspectiva, más que socializar los riesgos de la pobreza en la niñez, afectando con ello las 
garantías de las personas de edad, lo que se requiere es crear servicios y prestaciones sociales 
incluyentes, que ayuden a superar la inequidad distributiva y garanticen determinados derechos, sin 
retroceder en los ya protegidos. 
En el área de la salud, las aspiraciones de las y los panelistas nuevamente coincidieron. Los 
entrevistados de Chile, Panamá y la República Dominicana concordaron en el deseo de un 
mejoramiento global del sistema de salud, tanto en términos de calidad como de cobertura. Para Chile, 
la preocupación principal se centró en la calidad de la atención, mientras que los otros dos países 
sumaron a ello la ampliación de la cobertura, no solo para la población de edad avanzada, sino para 
todos los ciudadanos. En el Uruguay, en cambio, el panel seleccionó como principal aspiración la 
promoción de una cultura de hábitos saludables y de prevención. Por último, en el área de los 
entornos, hubo acuerdo entre Panamá y la República Dominicana, que centraron sus expectativas en la 
disminución de la violencia contra las personas de edad y la construcción de una imagen positiva de la 
vejez. En Chile el panel enfocó sus anhelos en que las políticas públicas incorporen el envejecimiento 
como un asunto de relevancia, y en el Uruguay, las y los panelistas consideraron como prioritario que 
la población se prepare para la jubilación. En este país, los énfasis en la prevención tuvieron que ver 
con controlar ciertas enfermedades irreversibles y retardar la aparición de las enfermedades crónicas, 
cuando se trató de la salud, y con mejorar la inserción social de las personas de edad, cuando se aludió 
a los entornos. Ambos son temas muy propios de un país que se ubica en una etapa avanzada de su 
envejecimiento demográfico. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
57 
En definitiva, existen elementos comunes que se ubican en la base de la percepción de las y 
los panelistas. Se trata de la identificación de ciertos parámetros mínimos, que deberían garantizarse 
para asegurar un nivel básico de satisfacción de aquellas necesidades más elementales que permitan 
a las personas de edad vivir con tranquilidad. Los resultados de las entrevistas en los cuatro países 
coinciden plenamente en que se requiere la actuación de los poderes del Estado y de los particulares 
en los asuntos del envejecimiento, con el fin de superar las barreras que impiden a las personas de 
edad tener una participación activa en la sociedad. Es por ello que reclaman una acción positiva por 
parte del aparato público en términos de asignación de determinadas prestaciones monetarias 
(pensiones y jubilaciones), acceso a servicios (de atención en salud) y remoción de las barreras 
socioculturales que segregan a las personas mayores a partir de su edad (discriminación y 
violencia). En este sentido, las aspiraciones planteadas por los panelistas están dirigidas a promover 
la igualdad de oportunidades en la vejez y proteger a las personas mayores frente a las 
contingencias de la pobreza y la enfermedad. 
3. Los caminos por recorrer 
Para la selección de los objetivos de las políticas dirigidas a las personas de edad en los países en 
estudio, el panel trabajó en base a una metodología que le exigió debatir las diversas posiciones 
existentes y deliberar en base a distintos criterios de complejidad, para arribar a un consenso como 
grupo. En la tercera etapa, los entrevistados habían clasificado los objetivos de política en base a sus 
niveles de conveniencia y viabilidad, a partir de lo que se procedió a construir los escenarios que se 
presentaron en la cuarta y última entrevista. A continuación se exponen los resultados de ambas etapas 
de la investigación: la de creación y la de destino. Cada una de ellas entrega resultados particulares en 
torno a la conceptualización de los asuntos de la vejez y las alternativas de solución previstas por los 
panelistas, los que son útiles para comprender más profundamente la materia de estudio. 
3.1 Etapa de creación: la conveniencia y viabilidad  
de las áreas de estudio 
Como se ha explicado, a partir del resultado de las tres primeras rondas de entrevistas se generaron los 
escenarios construidos por los paneles de cada país, de acuerdo a sus niveles de conveniencia y 
viabilidad. Se arribó así a cuatro escenarios, diferenciados según la cantidad de objetivos de política 
que contenían y los temas puntuales que abordaban, debido a que en esta etapa de la investigación ya 
se había descartado una cantidad importante de objetivos, y a que existía un elevado acuerdo entre los 
panelistas en relación al nivel de conveniencia y viabilidad de las medidas propuestas. 
La mayoría de los objetivos que lograron pasar los umbrales de selección, exigidos en las 
anteriores rondas de entrevistas, se concentraron en el eje de “muy conveniente y definitivamente 
viable” (véase el cuadro 8). Esto significa, por una parte, que los paneles de entrevistados evaluaron 
que su puesta en práctica tendría efectos positivos y era justificable por mérito propio, y por otra, que 
no existían obstáculos para su instrumentación y serían aceptados por la opinión pública.  
A partir de una mirada preliminar de los resultados de la tercera ronda de entrevistas de la 
investigación es posible deducir que, en los cuatro países en estudio, hay un elevado consenso respecto 
de que el envejecimiento y la situación de las personas de edad constituyen temas que deben ser objeto 
de políticas públicas. Desde esta perspectiva, se trataría de un asunto de valencia, toda vez que despierta 
respuestas afectivas bastante unánimes entre los panelistas y no genera objeciones en relación a su 
importancia. En los cuatro países las opiniones de los entrevistados convergen en este sentido.  
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
58 
CUADRO 8  
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: OBJETIVOS DE POLÍTICA 
SELECCIONADOS SEGÚN NIVEL DE CONVENIENCIA Y VIABILIDAD 
Escenario 1 
Muy conveniente y posiblemente viable 
Escenario 2 
Muy conveniente y definitivamente viable 
País Total Seguridad económica Salud Entornos País Total 
Seguridad 
económica Salud Entornos 
Chile 3  2 1 Chile 18 6 6 6 
Panamá 7 3 3 1 Panamá 19 4 7 8 
Rep. Dominicana 9 4 4 1 Rep. Dominicana 18 8 4 6 
Uruguay 7 4 1 2 Uruguay 16 5 6 5 
Total 26 11 10 5 Total 71 23 23 25 
Escenario 3 
Conveniente y posiblemente viable 
Escenario 4 
Conveniente y definitivamente viable 
País Total Seguridad económica Salud Entornos País Total 
Seguridad 
económica Salud Entornos 
Chile 2 1  1 Chile 1 1   
Panamá 1 1   Panamá 1   1 
Rep. Dominicana 1  1  Rep. Dominicana     
Uruguay 2   2 Uruguay 1  1  
Total 6 2 1 3 Total 3 1 1 1 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
 
Sin embargo, cuando hubo que tomar decisiones en torno a la conveniencia y viabilidad de las 
áreas de políticas a abordar en el mediano y largo plazo, no todas lograron la misma evaluación entre 
los entrevistados. Por ejemplo, las medidas propuestas en el ámbito de los entornos fueron 
consideradas con mayores posibilidades de concretarse en los próximos 30 años, mientras que 
aquellas de seguridad económica se estimaron importantes y necesarias, pero con una menor 
viabilidad de implementación en el futuro (véase el gráfico 10). 
El análisis por país revela la misma tendencia. En el Uruguay, por ejemplo, el principal 
diferenciador para la posición de los objetivos en uno u otro escenario fue su viabilidad. La totalidad 
de los objetivos de seguridad económica fue evaluada por los panelistas como muy conveniente. No 
obstante, cuando tuvieron que calificar su viabilidad, las opiniones fueron matizándose y 
prácticamente la mitad fue considerado solo como posiblemente viable (Huenchuan y Paredes, 2006). 
La misma tendencia se verificó en la República Dominicana (Huenchuan, Paredes y González, 2007). 
Esta situación puede deberse a que los asuntos ligados a los entornos suelen visualizarse 
como de más fácil implementación que aquellos relacionados con la seguridad económica, por 
distintas razones, entre ellas, que la seguridad social ⎯principal mecanismo de provisión de ingresos 
en la vejez⎯ tiene una institucionalidad y legislación propia; que las dificultades del mercado laboral 
afectan al conjunto de la población, y no únicamente a las personas de edad avanzada, y que se 
requieren amplios consensos nacionales para impulsar reformas o contrarreformas a los sistemas de 
seguridad social. En cambio, los asuntos vinculados a los entornos se perciben como más 
estrechamente ligados al ámbito social, y la decisión e implementación de programas de ocupación del 
tiempo libre y de educación, por ejemplo, suelen considerarse más fáciles. No obstante, y como se 
verá más adelante, cuando los asuntos del área de los entornos se abordan desde la perspectiva de 
construcción de la ciudadanía, prevención de la violencia o la discriminación por edad, cuidados y 
desarrollo de servicios sociales, se tornan más “problemáticos”, debido a que tienen que ver con 
decisiones más profundas de la sociedad en torno a la forma de vivir la vejez, los actores y las 
condiciones que deben propiciarse para ello.  
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
59 
GRÁFICO 10 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: ÁREAS DE POLÍTICAS  
SEGÚN NIVEL DE CONVENIENCIA Y VIABILIDAD ASIGNADO 
0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%
Seguridad económica
Salud
Entornos
Muy conveniente y posiblemente viable Muy conveniente y definitivamente viable
Conveniente y posiblemente viable Conveniente y definitivamente viable
  
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
3.2 Etapa de destino: la definición de los problemas  
y sus alternativas de solución 
Durante la cuarta ronda de entrevistas, en la que los panelistas debieron elegir un escenario de un 
abanico de cuatro presentado en cada país, la decisión de los entrevistados no expresó un consenso 
absoluto en el Uruguay, donde hubo una votación muy estrecha entre el escenario “muy conveniente y 
posiblemente viable” y el calificado como “muy conveniente y definitivamente viable”. En los demás 
países sí se produjo un acuerdo mayoritario, aunque a diferencia de Chile y Panamá ⎯donde los 
entrevistados eligieron el escenario “muy conveniente y definitivamente viable”⎯, en la Republica 
Dominica se seleccionó el evaluado como “muy conveniente y posiblemente viable”. Esto último 
obedece a que ese escenario contenía dos elementos que marcaron el proceso de deliberación de los 
panelistas de este país, el primero referido al funcionamiento y la cobertura de la seguridad social, y el 
segundo ligado a los mismos aspectos pero en relación al sistema de salud. Esto significa que, más allá 
de la conveniencia y viabilidad de los objetivos de política, la selección de los entrevistados estuvo 
concentrada en aquellos objetivos considerados más emblemáticos por la población en general y las 
personas de edad en particular (Huenchuan, Paredes y González, 2007).  
Un análisis de los contenidos de los objetivos de política de los escenarios seleccionados en la 
cuarta y última ronda de entrevistas revela un solo tema común para los cuatro paneles: la cobertura de 
la seguridad social, el que está claramente instalado en la agenda pública (véase el esquema 8). Pese a 
que los panelistas pudieron diferir en relación a si se trataría de avanzar hacia una cobertura universal 
⎯garantizando una renta básica a todas las personas de edad⎯ o focalizada ⎯concentrar los 
esfuerzos en la población de edad en situación de pobreza⎯, lo cierto es que no hubo mayor discusión 
en torno a que la seguridad social debe ser garantizada, con independencia de la viabilidad que se le 
asignara a esa medida. Ningún objetivo del área de la salud o de los entornos alcanzó tal nivel de 
consenso entre los panelistas de los cuatro países. 
Entre los objetivos de política coincidentes en tres de los cuatro países en estudio se observó 
una amplia dispersión, tanto en las áreas que abordan como en los problemas que buscan resolver. El 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
60 
área que alcanzó un mejor posicionamiento en este caso fue la de los entornos (44,4% del total de los 
objetivos comunes a tres de los cuatro paneles nacionales). Los objetivos de política en este campo 
abordan la imagen social de la vejez y la discriminación, las redes de apoyo social, el transporte, el 
espacio urbano y el envejecimiento en casa. Los objetivos de salud con este nivel de coincidencia 
fueron la formación de recursos humanos, la promoción de estilos de vida saludables y el monitoreo 
de la situación en salud de las personas de edad.  
Los restantes objetivos de política en el ámbito de la salud, los entornos y la seguridad 
económica que llegaron a la cuarta etapa de la investigación solo fueron elegidos por dos de los 
paneles, o nada más que por uno. Entre ellos se ubican algunos que fueron ampliamente debatidos y 
valorados por los panelistas en la primera ronda de entrevistas, como por ejemplo el maltrato, los 
cuidados de largo plazo y el acceso a la atención en salud. Ello puede ser consecuencia del proceso 
deliberativo del que participaron los entrevistados durante la investigación. Como consecuencia, si 
bien hubo algunos temas que pudieron alcanzar una amplia relevancia durante la primera entrevista 
⎯cuando las opiniones aún son de carácter individual y no ha empezado el diálogo con el panel⎯, 
posteriormente, en base a la información compartida y las exigencias del método de investigación, la 
jerarquización fue postergando algunos problemas que tenían una alta valoración en el inicio del 
estudio. Es el caso del maltrato contra las personas de edad y los cuidados. 
Otro aspecto que llama la atención en torno a la congruencia de los objetivos seleccionados en 
la cuarta ronda de entrevistas es que los asuntos de género y de participación hayan sido poco atrayentes 
para la decisión de los paneles. Por ejemplo, la participación fue un tema relevante únicamente para los 
panelistas de Chile, y las cuestiones de género lograron una mayor visibilidad en Panamá. 
De este modo, cada uno de los paneles de los países en estudio hizo su propia 
jerarquización de las alternativas de solución a los problemas identificados en la primera ronda de 
entrevistas, los cuales difirieron de país en país. Para los entrevistados de la República Dominicana 
el problema central fue la desprotección de las personas de edad, para los de Panamá la desigualdad 
en la vejez, en Chile la incertidumbre asociada al hecho de envejecer y en el Uruguay la inequidad 
intergeneracional (véase el esquema 9). Como resultado principal de la cuarta ronda de entrevistas y 
de la consecuente elección de un escenario de políticas, la cobertura de la seguridad social, el 
acceso a la salud y la inclusión de las personas de edad corresponderían a las áreas de trabajo que 
hay que fortalecer en la República Dominicana para alcanzar mayores niveles de protección de las 
personas mayores. En Panamá, en cambio, la equidad de género en la seguridad social, el acceso 
equitativo a los servicios de salud y la protección de los derechos de las personas de edad son 
percibidos como asuntos prioritarios para avanzar en la disminución de la desigualdad en la vejez. 
En Chile, la incorporación de mecanismos solidarios al sistema de seguridad social, el 
mejoramiento de la calidad de los servicios de salud y la garantía de derechos a las personas de edad 
son las herramientas que los entrevistados consideraron fundamentales para atenuar la 
incertidumbre que hoy en día acompaña a la vejez. Por último, la promoción de la equidad 
intergeneracional, el desarrollo de servicios integrales de salud y los derechos en la vejez son 
elementos que deberían considerarse en las políticas dirigidas a las personas de edad en el Uruguay, 
los que a su vez coadyuvarían a disminuir las inequidades entre las generaciones.  
Como se observa, si bien hay elementos comunes en los cuatro países en estudio, los énfasis 
en las alternativas de solución propuestas por los panelistas marcan las diferencias en la 
conceptualización de los asuntos ligados a las personas de edad en cada uno de ellos. Esto se expresa 
muy claramente en uno de los objetivos de política coincidente en tres de los cuatro países analizados: 
los derechos en la vejez. Mientras en Chile esta demanda se tradujo en participación y en el Uruguay 
en cuidados y servicios sociales, en Panamá se empleó para referirse al desarrollo de un marco 
regulatorio, expresado en una ley de protección de los derechos de las personas de edad. 
 
 
 61 
C
EPA
L – C
olección D
ocum
entos de proyectos                                                                            Escenarios futuros en políticas de vejez
 
61
ESQUEMA 8 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: OBJETIVOS DE POLITICA DEL ESCENARIO  
SELECCIONADO EN LA CUARTA RONDA DE ENTREVISTAS  
7
5
%
 
[
3
 
p
a
í
s
e
s
]
1
0
0
%
 
[
4
 
p
a
í
s
e
s
]
Aumentar la 
cobertura de la 
seguridad social
Desarrollar planes de 
formación de recursos 
humanos en geriatría
Promover un estilo de 
vida saludable 
durante toda la vida
Fortalecer las 
estrategias de 
solidaridad 
intergeneracional
Monitorear la 
situación en salud de 
las personas de edad
Adaptar el transporte 
y el espacio urbano 
Promover una imagen 
positiva y no 
discrminatoria de la 
vejez
Establecer un marco 
jurídico de protección 
de los derechos en la 
vejez
Fortalecer las redes 
de apoyo familiares y 
comunitarias
Propiciar el 
envejecimiento en 
casa
Promover el acceso al 
empleo decente en la 
vejez
Garantizar la equidad 
de género en el 
sistema de seguridad 
social
Fortalecer las 
instituciones de 
beneficencia
Monitorear la 
situación de pobreza 
en la vejez
Promover el acceso al 
conocimiento, 
educación y 
capacitación 
Promover ambientes 
saludables 
Regular instituciones 
de cuidado de largo 
plazo
Garantizar el acceso 
de las personas de 
edad a programas de 
salud integral
Lograr la cobertura 
universal de salud en 
la población de edad
Proteger los bienes 
materiales y 
económicos de las 
personas de edad
Desarrollar programas 
específicos para 
personas de edad con 
discapacidad
Garantizar una 
nutrición adecuada 
en la vejez
Desarrollar 
programas de apoyo 
a cuidadores
Desarrollar 
programas de salud 
integral con 
enfoque de género
Fortalecr espacios 
de participación 
ciudadana en la 
vejez
Prevenir el maltrato 
contra las personas de 
edad 
2
5
%
 
[
1
 
p
a
í
s
]
5
0
%
 
[
2
 
p
a
í
s
e
s
]
 
      Objetivo perteneciente al área de seguridad económica            Objetivo perteneciente al área de salud               Objetivo perteneciente al área de entornos 
 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
62 
ESQUEMA 9 
CHILE, PANAMÁ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY: DEFINICIÓN DEL PROBLEMA 
(PRIMERA RONDA DE ENTREVISTAS) Y ALTERNATIVAS DE SOLUCIÓN  
(CUARTA RONDA DE ENTREVISTAS) 
Primera ronda de 
entrevistas
Cuarta ronda de
entrevistas
Desprotección de las 
personas de edad
‐ Cobertura de la 
seguridad social
‐ Acceso a la salud
‐ Inclusión de las 
personas de edad
Desigualdad en la vejez
‐ Equidad de género
‐ Acceso equitativo a 
servicios de salud
‐ Protección de 
derechos en la vejez
Incertidumbre asociada 
al hecho de envejecer
‐ Solidaridad en el 
sistema de seguridad 
social
‐ Calidad de los 
servicios de salud
‐ Protección de 
derechos en la vejez
Inequidad 
intergeneracional
‐ Equidad 
intergeneracional
‐ Servicios integrales de 
salud
‐ Proteccion de 
derechos en la vejez
República Dominicana Panamá Chile Uruguay
 
Fuente: elaboración propia, en el marco del proyecto ITA/04/001 “Seguimiento a los acuerdos de la Conferencia 
Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, Santiago 2003”. 
 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
63 
V. Recomendaciones: políticas que fortalezcan  
la protección e inclusión de las personas de edad 
A partir del análisis de los resultados de la investigación es posible concluir algunas orientaciones en 
relación al abordaje deseado por los panelistas para los asuntos de la vejez en el ámbito público. A 
continuación se presentan recomendaciones organizadas a partir de tres áreas de acción: protección y 
seguridad, autonomía y cuidados, y solidaridad intergeneracional. 
1. Una política que apueste por niveles más amplios  
de protección y seguridad 
Como se indicó en el primer capítulo de este documento, la concepción predominante de las personas 
de edad y sus problemas parte de la construcción de la vejez como una etapa de carencias económicas, 
físicas y sociales, las primeras expresadas en la falta de ingreso, las segundas en una escasa autonomía 
y las terceras en un vacío de roles sociales (Huenchuan, 1999 y 2004).  
Sin embargo, las estadísticas demuestran que esta concepción no siempre responde a la 
realidad. Por ejemplo, en los países en estudio las personas mayores siguen asumiendo roles activos en 
sus familias, y ejercen, entre otras funciones, la jefatura del hogar. En los cuatro países, en promedio, 
el 26% de las personas que se declaran jefas del hogar tiene 60 años o más. Esta cifra es más alta en el 
Uruguay, donde alcanza el 38,2% según la Encuesta de Hogares Ampliada de 2006, le sigue Chile con 
un 24,2%, mientras que en Panamá y la República Dominicana alcanza al 20,7% y al 20,1%, 
respectivamente (Sistema Regional de Indicadores sobre Envejecimiento, SISE). De igual manera, las 
personas de edad continúan teniendo una participación activa en el mercado del trabajo. En Chile, la 
tasa de participación de la población de 65 años y más creció del 14,6% al 18,5% entre 1990 y 2006 
(MIDEPLAN, 2008), y de acuerdo a los resultados de la ronda de censos de 2000, en Panamá la 
participación económica de la población de 60 años y más fue del 26,1%, mientras que en la 
República Dominicana ascendió al 46,5%. Las personas mayores también realizan aportes 
significativos al ingreso del hogar. En la República Dominicana proveen más de la mitad del ingreso 
familiar en el 55% de los hogares pobres, en Chile esta situación se verifica en el 17% de los hogares 
en esa condición, en Panamá en el 22% y en el Uruguay en el 9%. Se trata de hogares que dependen 
de los ingresos que aportan las personas mayores, los que se convierten en los más significativos 
dentro del grupo familiar (CEPAL/CELADE, 2007b). 
La estrategia en materia de envejecimiento proyectada por los entrevistados durante la 
investigación hace hincapié en los recursos y las posibilidades de las personas de edad, sin dejar de 
reconocer la diversidad de condiciones de vida y las necesidades específicas de este grupo social. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
64 
Procura además ampliar la protección y la seguridad de la población en general frente a las 
contingencias de la vejez, y en particular las de las personas de edad con respecto a los riesgos 
asociados a la edad mayor. En el mundo moderno, abordar ambas cuestiones como asuntos de 
protección social se ha convertido en un criterio fundamental (OIT, 2001), que sin embargo no se 
aplica de la misma manera en los países analizados, pues en algunos casos las estructuras familiares 
continúan soportando la carga y el costo de la salud y el bienestar.  
Los panelistas propusieron una serie de medidas para alimentar una estrategia 
dirigida a aumentar la protección y la seguridad en la vejez. Entre las principales, se 
encuentran las siguientes: 
• Establecer un marco jurídico para la protección de los derechos en la vejez. En la 
República Dominicana y el Uruguay existe un marco legal que protege los derechos de las 
personas de edad (Ley 352 de 1998 en el primer país y Ley 17796 de 2005 en el segundo). 
Sin embargo, en opinión de los entrevistados, ambas normas adolecen de problemas que 
impiden su adecuada implementación. En el caso de la República Dominicana se trata 
principalmente de la falta de presupuesto para una apropiada puesta en marcha, y en el 
Uruguay de un marco de procedimientos que permita y agilice su ejercicio oportuno. En 
Chile, la legislación existente (Ley 19828 de 2002) está dirigida a la creación y regulación 
de la institucionalidad a cargo de los asuntos de la vejez, y no incorpora medidas explícitas 
destinadas a proteger los derechos de las personas de edad, mientras que en Panamá no 
existe un instrumento legal específico que proteja los derechos de las personas mayores. 
 Es por ello que los entrevistados incorporan el marco jurídico como un asunto central de sus 
aspiraciones. Su existencia e implementación aseguraría la permanencia de las acciones en 
beneficio de las personas de edad más allá de los gobiernos de turno. 
• Aumentar la cobertura del sistema de seguridad social. La seguridad social es un derecho 
humano reconocido en un amplio abanico de instrumentos internacionales, desde la 
Declaración Universal de Derechos Humanos, pasando por el Pacto Internacional de 
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, hasta la Convención sobre la eliminación de 
todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención para la Eliminación de 
todas las formas de Discriminación Racial.  
 Desde luego, sería justo que la seguridad social protegiera a todos los miembros de la 
comunidad, cualquiera fuese su situación individual en la vida. En otras palabras, sería 
ideal que la cobertura fuera realmente universal. Una protección de este tipo expresaría 
la solidaridad de la comunidad considerada como un todo, idea que subyace a la noción 
de seguridad social. Sin embargo, ni siquiera los países con formas más avanzadas de 
protección social logran una cobertura completa o plenamente adecuada (OIT, 2001). Es 
por ello que el de la seguridad social se trata como un derecho progresivo, para el cual 
se establecen parámetros mínimos con el fin de avanzar hacia mayores y mejores 
niveles de cobertura. 
 Los entrevistados ambicionan la cobertura universal de la seguridad social; sin embargo, en 
términos prácticos, adhieren a la ampliación progresiva de la cobertura y la calidad de las 
prestaciones. Este tema fue especialmente preocupante para los panelistas de la República 
Dominicana10, aunque en los demás países, en los que la cobertura de la seguridad social es 
más elevada, los entrevistados también expresaron demandas específicas en torno a este tema, 
las que tenían que ver con la situación particular de cada país. Como se dijo en los apartados 
anteriores, a los panelistas panameños les preocupaba cómo superar la desigualdad en el 
                                                     
10  Hay que recordar que en este país solo el 14% de la población de 65 años y más recibía ingresos por jubilación y 
pensión en 2005, y la pobreza estaba muy extendida en este grupo de edad (afectaba al 50,7% de este segmento etario). 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
65 
acceso; a los chilenos, cómo ampliar la solidaridad del sistema previsional, y a los uruguayos, 
cómo asegurar la sostenibilidad del sistema y sus prestaciones.  
• Establecer la cobertura universal en salud para las personas de edad. La salud es un 
derecho humano que debería disfrutarse durante toda la vida, con independencia de los 
riesgos asociados al ingreso y a la enfermedad de las personas. Sin embargo, las reformas 
sanitarias emprendidas en la región durante las últimas décadas no siempre se han traducido 
en el desarrollo de sistemas de salud que promuevan mejoras colectivas y equitativas. Por 
eso, el objetivo del acceso universal a la atención en salud tropieza con numerosos 
obstáculos, en particular la falta de recursos financieros, de personal calificado, y la 
persistencia de desigualdades en el acceso y la calidad de los servicios (CEPAL/CELADE, 
2007b). El envejecimiento de la población plantea retos adicionales a los sistemas de salud, 
que van más allá de la extensión de la cobertura de las prestaciones. La adaptación de la 
oferta sanitaria, la calificación de personal especializado, el acceso a los medicamentos y la 
rehabilitación médica son algunos de los aspectos que deberán enfrentar los países de la 
región en el futuro.  
 El diagnóstico en materia de salud efectuado por los panelistas en los cuatro países 
investigados detectó amplios problemas relacionados con la atención de las personas de 
edad, y puso énfasis en la necesidad de ampliar las prestaciones de salud y mejorar su 
calidad. Para ello, es esencial que el Estado participe directamente, avanzando en el logro de 
la equidad, garantizando a la población el acceso a los servicios de salud, aumentando su 
eficiencia y corrigiendo las fallas del mercado. 
• Propiciar el envejecimiento en casa. La atención médica institucional se ha convertido en 
un problema en los países desarrollados, y como alternativa a esta situación se plantea la 
desinstitucionalización de la vejez. En la actualidad, la mayoría de los países europeos 
coincide en considerar que el objetivo último de las acciones a favor de las personas de edad 
debe ser favorecer la inserción social normal durante el mayor tiempo posible. En materia 
de protección social y sanitaria, esta opción supone conceder preferencias a las acciones de 
ayuda a domicilio y a las soluciones alternativas a la institucionalización y la 
hospitalización, a fin de mantener a las personas de edad en su entorno habitual y prevenir 
los riesgos de desinserción que implican las separaciones bruscas de este ambiente 
(Guillermand, 1992). Desde esta perspectiva, el envejecimiento en casa y la provisión de los 
servicios sociales y de salud necesarios para ello han pasado a constituir el eje de las 
políticas de atención de las personas de edad en situación de dependencia.  
 En los países en estudio, estas reflexiones también han sido parte del debate sostenido por 
los panelistas, quienes anhelan evitar los efectos no deseados de la institucionalización, 
incluyendo sus costos financieros y de segregación, y optan por promover el 
envejecimiento en casa. 
2. Una política que favorezca la autonomía y los cuidados 
Como se indicó en el tercer capítulo de este informe, la esperanza de vida al nacer ha ido en aumento 
paulatino en los países en estudio. Junto con ello, la esperanza de vida a los 60 años ha seguido 
incrementándose, y en el quinquenio 2005-2010 alcanza los 22,8 años en Chile, 21,9 años en Panamá, 
21,5 años en el Uruguay y 19,4 años en la República Dominicana. Las proyecciones de población 
muestran que este indicador aumentará en el período 2025-2030 en 2,3 años en la República 
Dominicana, 1,9 años en el Uruguay y 1,3 años en Chile y Panamá (UN/DESA, 2007). A esto hay que 
agregar el envejecimiento interno de la población adulta mayor, rasgo distintivo de la trayectoria 
demográfica de este grupo social. Como ya se anticipó, en 2005 la proporción de personas mayores de 
75 años representaba menos del 30% de la población adulta mayor en Chile, Panamá y la República 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
66 
Dominicana, y en el Uruguay superaba el 33%, pero en 2050 los porcentajes se ubicarán por el 40% 
en el Uruguay y Chile, mientras que en Panamá y la República Dominicana bordearán el 35%. 
En estas nuevas condiciones demográficas, los vínculos familiares tienen una duración 
sin precedentes y permiten varias décadas de vida compartida entre hermanos, padres e hijos, 
inclusive entre abuelos y nietos. Se trata de un escenario nuevo para muchas personas mayores, 
que nunca esperaron alcanzar la edad actual porque cuando nacieron, en los albores del siglo XX, 
eran comunes las vidas truncadas y los vínculos rotos a causa de enfermedades infecciosas y otros 
riesgos. En la actualidad, la ganancia en la supervivencia se ve moderada por las diferencias 
dramáticas en las oportunidades de vida (Hagestad, 1998). Estas se tornan más profundas al 
alcanzarse la edad más avanzada, cuando se va perdiendo autonomía y se depende de terceros 
para realizar los actos más elementales de la cotidianidad. En ese momento, aquellas personas de 
edad que lograron cierto bienestar económico o cultivaron sus redes de apoyo social tienen más 
oportunidades para vivir de manera más digna esta etapa. 
Este destino no debiera ser el único posible. En opinión de los entrevistados, hay que diseñar 
e implementar alternativas de políticas tendientes a promover y preservar el mayor tiempo posible el 
papel activo y útil de las personas de edad en la sociedad, y disminuir los riesgos que involucra la 
dependencia en la vejez. Entre las medidas identificadas por los panelistas en este sentido, se 
encuentran las siguientes: 
• Regular las instituciones de cuidados de largo plazo. Se trata de un tipo de servicio poco 
explorado y documentado en la región, pero en franco proceso de crecimiento11, aunque se 
carece de información comparable sobre la cantidad de instituciones existentes en cada país, 
debido a que no todos los servicios han recibido la autorización para su funcionamiento de las 
entidades competentes. Las cifras oficiales indican que en Chile existen 663 Establecimientos 
de Larga Estadía autorizados, el 56% concentrado en la Región Metropolitana (Gobierno de 
Chile, 2007). En Panamá se informó en 2004 de la existencia de 34 Instituciones de Protección 
Familiar, de las cuales 13 recibían aportes del Estado y 20 eran privadas (Secretaría Técnica 
del Gabinete Social y MINJUNMFA, 2004). En el Uruguay, el Banco de Previsión Social 
cuenta en su Registro Nacional de Instituciones con 87 Hogares de Ancianos sin fines de 
lucro. Algunos corresponden a servicios de Centro Diurno y Estancia Temporal para los 
convalecientes o de respiro para familiares (Gobierno de Uruguay, 2007), y no se dispone de 
datos sobre la cantidad de residencias con fines de lucro.  
Tampoco se cuenta con información pormenorizada sobre los mecanismos existentes en los 
países para garantizar el cuidado y el tratamiento médico adecuado a las personas de edad de 
conformidad con los estándares internacionales, ni sobre la forma de establecer la capacidad 
legal de las personas mayores. De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, 
muchos asilos de personas mayores en la región no proporcionan un cuidado de salud 
adecuado, y a causa de la falta de personal médico en estas instituciones, las personas mayores 
son a menudo abandonadas, ignoradas y maltratadas (OPS, 2008).  
 En definitiva, se trata de un área de trabajo que, en opinión de los entrevistados, hay que 
fortalecer. Para ello, la OPS (2008) ha propuesto, entre otras acciones, que los directores de los 
centros de atención médica y asilos aseguren que el ingreso, el trato, la retención y el manejo 
                                                     
11  En Panamá se denominan “Instituciones de Protección Familiar” y son reguladas por la Dirección de Adultos 
Mayores del Ministerio de Desarrollo Social, en virtud del Decreto Ejecutivo Nº 3 de 1999 (Secretaría Técnica del 
Gabinete Social y MINJUNMFA, 2004). En Chile se llaman “Establecimientos de Larga Estadía para Adultos 
Mayores”, se regulan a partir de un reglamento publicado en el Diario oficial el 7 de junio de 2005, y son 
fiscalizados, controlados y supervisados por las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud (Gobierno de Chile, 
2007). En el Uruguay se denominan “Hogares” cuando no persiguen fines de lucro y ofrecen vivienda permanente, 
alimentación y servicios tendientes a promover la salud de las personas de edad, y “Residencias” cuando son 
establecimientos privados y tienen fines de lucro. Ambas instituciones son reguladas por la Ley 17006 de 1998, y la 
fiscalización es atribución del Ministerio de Salud Pública (Gobierno de Uruguay, 2007).    
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
67 
de las personas de edad se apegue a los estándares y a las normas que protegen los derechos 
humanos, además de cerciorarse que todo el personal esté enterado y comprenda claramente 
estas normas. Asimismo, insta al personal de enfermería y otros trabajadores relacionados con 
la atención médica en asilos y otros establecimientos a que se familiaricen con los derechos de 
las personas de edad, que los practiquen y se aseguren de que sean respetados y protegidos en 
cada caso de contacto con personas mayores. De la misma manera, la OPS ha instado a los 
gobiernos a que las legislaciones que regulen este tipo de instituciones sean consistentes con 
los tratados y normas de derechos humanos que han ratificado, y de los que se deriva una 
gama de obligaciones financieras, sociales y educativas. 
• Desarrollar programas específicos para personas de edad con dependencia. El aumento de 
la población adulta mayor y el paulatino incremento en la esperanza de vida han suscitado 
interés por el funcionamiento de los sistemas de cuidados. El énfasis en este tema se debe, 
principalmente, a tres factores. Primero, el envejecimiento aumenta la demanda de servicios de 
asistencia, debido a que las personas mayores experimentan con frecuencia cierto deterioro de 
sus condiciones de salud (física y/o mental) y un debilitamiento de las redes sociales por la 
pérdida de la pareja, los amigos y los parientes. En segundo lugar, el cuidado ha recaído 
tradicionalmente en las mujeres, y estas —debido a presiones económicas, sociales u opciones 
personales— se han ido alejando progresivamente de estas tareas. Como contrapartida, la 
inserción de las mujeres en el mercado del trabajo extradoméstico no siempre es acompañada 
con el mismo énfasis por una mayor presencia de los hombres en las responsabilidades de 
cuidado, sea por socialización de género o porque quienes precisan de cuidado valoran menos 
el aporte que los hombres puedan realizar en esta tarea. Y en tercer término, los servicios 
sociales de apoyo a la reproducción social de la población adulta mayor no han logrado un 
pleno respaldo público, y la familia —y, en menor medida, el mercado— actúa como principal 
mecanismo de absorción de los riesgos asociados a la pérdida de funcionalidad en la vejez 
(Huenchuan, 2008a). 
 El aumento de la población adulta mayor no debería ser un problema para los sistemas de 
cuidados. La dificultad estriba en que las sociedades no han creado los mecanismos 
adecuados para enfrentar el fenómeno del envejecimiento y sus consecuencias. Los países de 
la región son particularmente sensibles ante este tema, debido a que su proceso de 
envejecimiento ha sido más acelerado que en los países desarrollados, a que aún persiste la 
demanda por cuidado en las edades preescolares, y a que las condiciones socioeconómicas 
estructurales no siempre han permitido implementar medidas públicas suficientes para cubrir 
las necesidades de asistencia, privilegiándose —en el mejor de los casos— otros ámbitos de 
protección social (CEPAL/CELADE, 2007b).  
 Entre las principales orientaciones de políticas para fortalecer los sistemas de cuidados 
analizadas por los panelistas se encuentra la creación de servicios sociales destinados a 
propiciar y potenciar la autonomía. Estos incluyen tanto los servicios de ayuda a domicilio 
(que se refieren a un programa individualizado, de carácter preventivo y rehabilitador, que 
articula un conjunto de prestaciones que van desde la atención personal y doméstica hasta el 
apoyo psicosocial y familiar), los centros de día (que se definen como un recurso socio-
sanitario y de apoyo familiar que ofrece durante el día la atención a las necesidades 
personales básicas, terapéuticas y socioculturales de las personas mayores afectadas por 
algún tipo de dependencia) y los programas de adaptación de la vivienda, que tienen por 
objetivo dotar a aquellas residencias ocupadas por una persona mayor de las adecuadas 
condiciones de habitabilidad y accesibilidad, entre otros (Puga, 2002). 
• Adaptar el transporte y el espacio urbano a las necesidades de las personas de edad. 
Aunque en la vejez pueden existir limitaciones para que las personas se mantengan 
integradas a la sociedad, el riesgo de fragilización es más elevado que las propias 
dificultades individuales para participar de la vida en comunidad. Si las condiciones fueran 
óptimas y adecuadas a las necesidades de las personas mayores —y por cierto de otros 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
68 
grupos sociales—, seguramente habría menos posibilidades de segregación generacional. 
Como han resaltado las Naciones Unidas (2006), si las personas de edad no pueden tener 
movilidad, nunca serán verdaderamente independientes. Se necesita, por tanto, crear 
entornos alentadores y propicios, que brinden a las personas mayores la opción de envejecer 
en el hogar si no tienen necesidad o deseo de dejarlo. 
 Los barrios y las ciudades deben contar con una propuesta de accesibilidad —tanto social 
como física—, para facilitar a las personas mayores una vida independiente y la 
participación plena en la sociedad. La Convención sobre los derechos de las personas con 
discapacidad establece algunas directrices en este ámbito, que también son aplicables a las 
personas de edad. Por ejemplo, indica que los Estados partes deben adoptar medidas 
pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad, en igualdad de 
condiciones, al entorno físico, el transporte, la información y las comunicaciones, incluidos 
los sistemas y las tecnologías de la información, y a otros servicios e instalaciones abiertos 
al público o de uso público, tanto en zonas urbanas como rurales. Estas medidas, que 
incluirán la identificación y eliminación de obstáculos y barreras de acceso, se aplicarán, 
entre otras cosas, a los edificios, las vías públicas, el transporte y otras instalaciones 
exteriores e interiores como escuelas, viviendas, instalaciones médicas, lugares de trabajo y 
a los servicios de información, comunicaciones y de otro tipo, incluidos los servicios 
electrónicos y de emergencia. La convención también insta a los Estados a desarrollar, 
promulgar y supervisar la aplicación de normas mínimas y directrices sobre la accesibilidad 
de las instalaciones y los servicios abiertos al público o de uso público (Naciones Unidas, 
2007). La puesta en práctica de estas medidas será útil no solamente para las personas con 
discapacidad, sino también para las personas mayores, los niños y las mujeres embarazadas, 
y para todos quienes se desplacen por las áreas urbanas y rurales, generando de este modo 
entornos propicios.  
3. Una política que transversalice el enfoque  
intergeneracional y la solidaridad 
Existe una estrecha relación entre los problemas que afectan a la población adulta mayor y el resto de 
la sociedad, puesto que frente a la escasez de recursos, la visibilidad que logren los asuntos ligados al 
envejecimiento y su asignación presupuestaria y técnica también afectarán a los demás grupos 
sociales. Desde este punto de vista, es fundamental que los problemas de las personas mayores —y 
sus soluciones— se sitúen en el marco más amplio de la construcción de una sociedad para todos. Esto 
significa que las intervenciones, además de avanzar hacia una cobertura amplia, deben perseguir 
objetivos como la solidaridad y la cohesión social, en tanto condiciones clave para alcanzar 
determinados niveles de bienestar, así como el ejercicio de derechos para toda la población 
(CEPAL/CELADE, 2007b). 
La idea de una sociedad para todas las edades, cuyo origen se remonta al Programa de Acción 
adoptado en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de Copenhague, en 1995, implica que cada 
persona, con sus propios derechos y responsabilidades, tiene una función activa que desempeñar en su 
comunidad (Huenchuan, 2008b). Esta idea no está limitada por el tiempo ni el espacio, y en 
consecuencia intensifica la perspectiva según la cual las generaciones presentes y futuras tienen 
derecho a igualdad y justicia social, por lo que las decisiones que hoy se toman afectan la estructura de 
integración social actual y venidera, así como las oportunidades derivadas de ella.  
Por su parte, la equidad intergeneracional conlleva la idea que cada generación atenderá sus 
propias necesidades de una manera que no perjudique a la siguiente, ni la sitúe en una situación de 
desventaja. Por lo tanto, al producirse cambios en la sociedad y en su composición demográfica, hay 
que replantear las responsabilidades de las distintas generaciones y ajustarse a las nuevas realidades 
(Naciones Unidas, 2005). 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
69 
El rápido envejecimiento de la población en la región trae consigo múltiples desafíos y exige 
acciones que garanticen la distribución justa de los recursos, para responder adecuadamente a las 
necesidades de todos los grupos etarios. Demanda, asimismo, cambios en las actitudes, políticas y 
prácticas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores (CELADE, 1997). En este marco, la 
efectiva inserción comunitaria de las personas de edad se relaciona con la equidad en el acceso a 
diferentes servicios sociales y económicos, así como con la garantía de sus derechos.  
A partir de la investigación se identificaron tres ideas fuerza en relación con este marco, que 
los panelistas concordaron en promover en los países en estudio: 
• Fortalecer las estrategias de solidaridad intergeneracional. Como ya se anticipó, esta 
forma de solidaridad supone compartir con las demás generaciones los derechos y 
obligaciones de una convivencia en democracia, igualdad y libertad. Desde este punto de 
vista, las personas de edad contribuyen a la sociedad en el marco de un trato entre iguales, 
pero diferentes.  
 Una sociedad para todas las edades remueve las barreras físicas o simbólicas entre niños, 
adultos y personas de edad, y facilita el contacto y la comunicación entre ellos. Sin 
embargo, en muchas sociedades industrializadas, las personas mayores y los jóvenes pasan 
gran parte de su tiempo en lugares diferenciados por edades, y una proporción elevada de 
personas termina su vida en condiciones de máxima segregación. Es por ello fundamental 
prevenir y combatir la discriminación por razones de edad y avanzar hacia sociedades más 
inclusivas, que cuiden y habiliten. Existen complejas pautas de interdependencia entre los 
distintos grupos etarios, en especial entre niños y personas mayores. Por una parte, el 
cuidado de estos dos grupos está íntimamente relacionado con el ámbito familiar, y por otra, 
la calidad de vida en la vejez refleja las oportunidades y limitaciones que se tuvieron a lo 
largo de la vida —en especial en las edades más tempranas— (Hagestad, 1998). 
 En opinión de los entrevistados, hay que reducir al máximo las posibilidades de segregación 
por edad y, simultáneamente, instituir políticas que frenen el crecimiento del número de 
personas dependientes, fomentando el envejecimiento sano, la prevención de accidentes y la 
rehabilitación de cualquier enfermedad. Esto obliga también a replantear y modificar 
prácticas e instituciones obsoletas, y a aunar esfuerzos en torno a una estrategia que capacite 
y motive a las personas de edad para continuar participando activamente en sus familias y 
comunidades, tanto desde el punto de vista económico como social (Comisión de las 
Comunidades Europeas, 1999). 
 Todas las generaciones obtendrán provecho de las acciones que capaciten y motiven a las 
personas de edad para seguir activas. De igual manera, la adopción de un conjunto de medidas 
de estímulo e integración coadyuvaría a reconciliar el deseo de tener una vida larga y de mejor 
calidad con las preocupaciones legítimas de la sociedad sobre los modos de minimizar los 
costos del envejecimiento demográfico (Comisión de las Comunidades Europeas, 1999). 
• Promover una imagen positiva y no discriminatoria de la vejez. La discriminación es el 
resultado de una diferenciación en el trato, la negación de derechos o el uso de imágenes 
estereotipadas de las personas, en este caso, solo por su edad cronológica.  
 Hay acuerdo en que la discriminación por edad debe ser erradicada, pero persiste 
socialmente una imagen negativa del envejecimiento y las personas mayores. En parte, ello 
es producto de que los cambios en la estructura por edades de la población no han sido 
acompañados por una modificación de los conceptos predominantes hace décadas atrás en 
relación a la población adulta mayor. Se suele insistir en relacionar el envejecimiento con 
situaciones de dependencia, rezago u otras categorías socialmente “disfuncionales”, lo que 
conlleva también el riesgo de reforzar las percepciones negativas de los sujetos de más 
avanzada edad. Aunque es correcto que en la vejez hay desventajas o pérdidas, la insistencia 
en esos problemas atenúa o invisibiliza a menudo la existencia de poblaciones “nuevas”, de 
personas de edad que conservan su salud y vitalidad (Hagestad, 1998). 
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70 
 Las actitudes y prácticas que discriminan a las personas de edad, además de ser injustas, 
ocasionan un despilfarro de recursos (Comisión de las Comunidades Europeas, 1999). Para 
los entrevistados durante esta investigación, es fundamental remover los obstáculos creados 
socialmente —como la imagen negativa de la vejez—, con el fin de garantizar el pleno 
respeto de la dignidad y la igualdad de derechos de todas las personas. Las políticas y 
actitudes correctas en tal sentido facilitarán a la sociedad el empleo efectivo del potencial de 
las personas de edad. 
• Fortalecer las redes de apoyo social familiares y comunitarias. En los países en desarrollo, 
donde el proceso de envejecimiento ha sido más rápido y reciente, las históricas condiciones 
socioeconómicas no han permitido implementar medidas suficientes para cubrir las 
necesidades de la población adulta mayor. La escasez en los servicios de salud, el reducido 
acceso a los planes de pensión y la exclusión del mercado laboral formal que se verifican en 
muchos países advierten sobre la existencia de un segmento de la población envejecida que 
no tiene acceso a mecanismos institucionales para satisfacer sus necesidades, y que 
“aparentemente” depende de su familia para la sobrevivencia cotidiana, pero también de 
otras expresiones de las redes sociales de apoyo para mantener vínculos afectivos, conservar 
información estratégica en la cotidianidad, y en conjunto preservar cierta calidad de vida 
(Guzmán, Huenchuan y Montes de Oca, 2003). 
 La incidencia del apoyo social en la calidad de vida de las personas mayores, sobre todo en 
lo referido al bienestar psicosocial, se da, de acuerdo a Barros (1994), en dos sentidos:  
i) directamente, permitiendo que el individuo se sienta parte integrante de un conjunto de 
personas unidas por lazos de solidaridad y responsabilidad mutua, con las que puede contar 
en el caso que lo necesite, e ii) indirectamente, atenuando o protegiendo de los efectos de las 
condiciones estresantes, o aumentando la capacidad de respuesta frente a las situaciones 
cotidianas (Huenchuan y Sosa, 2003). 
 Los entrevistados en este estudio, en general, opinaron que las familias deben asumir 
funciones de seguridad y protección —ante todo en contextos de ausencia de mecanismos 
formales de protección—. Sin embargo, consideraron que esta tarea debe ser apoyada por el 
Estado, a través de distintos mecanismos que fortalezcan la capacidad familiar de cuidar a 
los miembros de más avanzada edad, y aunque no fue generalizada, también hubo 
preocupación por el peso de la carga de cuidados que descansa en las mujeres, con 
independencia de su edad. Se requieren estrategias para replantear los cuidados como 
valiosos y productivos, un paso clave para asegurar que las personas que los brindan reciban 
el reconocimiento que merecen y el apoyo necesario para realizar su trabajo sin que se 
vulneren sus derechos y su dignidad. Hay varias opciones de políticas para apoyar a las 
personas proveedoras de cuidado no remunerado en el trabajo que realizan. Algunas se 
centran en reducirles esta carga por medio de la provisión de servicios accesibles de 
electricidad y agua, o de servicios públicos de cuidados subsidiados. Otras procuran mitigar 
las desventajas que experimentan, proporcionándoles transferencias en efectivo o créditos 
fiscales para contrarrestar los costos en que incurren al proporcionarlos (Esplen, 2009). 
En definitiva, si bien hay preocupaciones particulares en cada uno de los países en estudio, un 
balance general permite identificar también una elevada sintonía entre ellas. Aunque las medidas a 
poner en práctica para su solución responderán a las particularidades de cada lugar, priman algunas 
orientaciones generales que enmarcarían el quehacer en el tema del envejecimiento. 
La realización de esta investigación en cuatro países con una trayectoria demográfica, 
institucional y programática muy diferente arroja luces sobre la heterogeneidad del proceso de 
envejecimiento demográfico en la región y las respuestas desarrolladas para enfrentar este fenómeno. 
De igual manera, aporta información sobre los anhelos y aspiraciones en torno a la evolución futura de 
este tema en la agenda pública y de gobierno, que pueden ser útiles para el diseño y mejoramiento de 
las intervenciones dirigidas a las personas de edad en los países estudiados.  
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CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
75 
Anexos 
 76 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
77 
Anexo 1 
Recomendaciones para la aplicación  
de la primera ronda de cuestionarios 
En este apartado se presentan recomendaciones generales para llevar adelante la primera ronda de 
cuestionarios del proyecto “Delphi Envejecimiento”. Se sugiere la lectura de este documento con 
anterioridad a la realización de la primera entrevista. 
Preparación de la entrevista 
 Este es el primer contacto con el panelista y, en consecuencia, es importante que el ambiente sea 
cómodo y no resulte amenazador. 
 Es importante que al explicar la entrevista asegure al panelista que bajo ninguna circunstancia se 
identificará la información que brinda. La fuente es estrictamente confidencial.  
 Cuando establezca la fecha de realización de la entrevista con los panelistas, debe informarles que 
cada encuentro durará probablemente 45 minutos, y sugerirle: 
o Compromiso a utilizar el tiempo necesario. 
o Lectura del documento de situación nacional, previa a la realización de la entrevista. 
 Haga todo lo posible por garantizar un ambiente libre de interrupciones, de modo que el panelista 
pueda concentrarse en las preguntas en forma distendida.  
 Se sugiere no grapar los cuestionarios, debido a que durante la realización de la entrevista se 
manipularán las hojas de manera intermitente. 
 Se debe colocar el nombre del panelista al cuestionario una vez que haya sido contestado, para 
identificarlo internamente con un código al momento de procesar los datos. De todos modos, se 
sugiere no hacerlo antes ni durante la entrevista, ni tampoco en presencia del panelista.  
Explicación de la entrevista 
 La entrevista puede ser diferente de otras en las que el panelista haya participado. Deberá 
explicarle su enfoque y expectativas.  
 Explique exactamente lo que hará, las preguntas que formulará, la clase de información que 
espera que le brinden.  
 Garantice la confidencialidad al panelista e indique cómo se utilizarán los datos en el proceso de 
planificación de los escenarios, en caso de ser necesario. 
La entrevista 
 Durante la entrevista en sí, es importante que su comportamiento facilite las respuestas y no las 
oriente ni predisponga.  
 Presente la entrevista y formule las preguntas en la forma en que están escritas.  
 Si el panelista no conoce la técnica Delphi, es probable que responda en forma muy extensa. Es 
una buena idea ofrecer algunos ejemplos de la forma en que le gustaría que realizara sus 
comentarios. Estos deben ser breves, específicos y de carácter singular.  
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
78 
Sección narrativa  
 Durante la primera ronda, le pedirá al panelista que describa la realidad presente y futura y que 
imagine ese futuro. La información recogida en esta etapa es fundamental para conducir al 
panelista al ejercicio de la imaginación, lograr que esté cómodo y distendido y que contribuya 
positivamente con la entrevista.  
 Es recomendable indicar al panelista que dispone de 15 minutos como máximo para realizar el 
ejercicio narrativo, y así contar con tiempo suficiente para las restantes etapas. 
 Para facilitar el proceso de imaginación y recabar información apropiada, se puede alentar al 
panelista a reflexionar sobre sus respuestas mediante algunos comentarios como: 
− ¿Podría decirme más al respecto? 
− ¿Por qué piensa de ese modo? 
− ¿Qué otra cosa se puede agregar? 
− Si continuara imaginando un poco más, ¿qué otra cosa podría agregar?  
 Es importante escuchar atentamente. No manifieste su opinión personal al entrevistar a los panelistas. 
Ellos son los sujetos de la investigación y se necesitan sus aportes, información y aspiraciones. 
 Esta sección de la entrevista se debe grabar y tomar registro de algunos aspectos puntuales, 
cuando sea necesario que los conozca el equipo central de la investigación. 
 La desgrabación debe ser textual y no debe ser editada previamente. 
 Los registros relevantes tomados por el investigador deben adjuntarse a las desgrabaciones. 
Objetivos de política 
 Si un panelista propone un nuevo objetivo de política, debe plantear, consecuentemente, tres factores 
de éxito, si no logra hacerlo, debe elegir de la lista de objetivos de política preestablecidos. 
 Es preciso explicar al panelista que puede proponer objetivos de política e instarlo a hacerlo, en el 
caso en que demuestre interés en ello. 
 Los objetivos de política y factores de éxito propuestos por el panelista no deben exceder las 30 
palabras cada uno. 
 Los panelistas pueden proponer un factor de éxito, en caso que el listado preestablecido no 
cumpla con todas sus aspiraciones, pero no debe proponer más de uno. 
Comportamientos que facilitan la entrevista 
 Para ayudar al panelista a ser creativo y lograr que esté cómodo, puede ser útil adoptar 
comportamientos que faciliten el desarrollo adecuado de la entrevista, como por ejemplo:  
− Aceptar sentimientos. 
− Reflexionar sobre los sentimientos. 
− Permitir que el entrevistado piense y se sienta cómodo durante los momentos de silencio. 
− Emplear preguntas que no suponen un juicio, como: “Ya veo, ¿le gustaría decir algo más?”. 
Los investigadores también pueden adoptar ciertos comportamientos no verbales, entre ellos: 
− Establecer un contacto visual, pero sin mirar fijamente al entrevistado. 
− Adoptar una postura que revele interés y distensión. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
79 
− Evitar gestos que muestren distracción (como observar o mirar fijamente objetos dentro de 
la habitación). 
Comportamientos que perjudican la entrevista 
 Al contrario de los comportamientos que facilitan la entrevista, algunas actitudes pueden 
perjudicarla, entre ellas las que se citan a continuación: 
− Comportamientos verbales: 
o Proporcionar directrices y prescripciones (aconsejar, hacer sugerencias y otras). 
o Interrumpir al entrevistado cuando está respondiendo. 
o Realizar comentarios o preguntas que interrumpan la cadena de pensamientos 
del entrevistado. 
o Cambiar de tema repentinamente. 
o Hablar mientras el panelista piensa. 
− Comportamientos no verbales: 
o Contacto visual (mirar fijamente o apartar la vista del entrevistado). 
o Postura (acercarse o alejarse demasiado del entrevistado). 
o Comportamientos o gestos nerviosos, actitud distraída. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
80 
Anexo 2 
Recomendaciones para la aplicación 
de la segunda ronda de cuestionarios 
Se exponen en este apartado algunas recomendaciones generales para la realización de la segunda 
ronda de cuestionarios del Proyecto “Delphi Envejecimiento”. Al igual que respecto de las 
sugerencias anteriores, se estima conveniente la lectura de este documento con anterioridad a la 
aplicación de las entrevistas. 
Sección 1: Tendencias de la población 
En esta instancia del proceso de investigación, las tendencias registradas por los panelistas fueron 
procesadas y el resultado ha dado origen a una expresión gráfica de curvas con forma de tijera, cuyos 
vértices representan los rangos de los valores de las respuestas de la primera ronda de cuestionarios.  
En esta segunda ronda, el investigador debe pedir a los panelistas que expresen sus deseos 
dentro del margen establecido. 
- Pregunta al panelista: ¿Podría reformular una vez más las tendencias de la población 
futuras que desea que se concreten dentro de los próximos 30 años, esta vez dentro del 
margen establecido en el gráfico? 
 Gráfico 1 ..., Gráfico 2 ..., Gráfico 3 ..., Gráfico x 
 
GRÁFICO 1 
URUGUAY: RELACIÓN DE FEMINIDAD DE LA POBLACIÓN DE 60 AÑOS Y MÁS, 1970-2030 
95
100
105
110
115
120
125
130
135
140
145
150
155
160
1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2020 2025 2030
 
Es importante recordar al panelista lo siguiente: 
 Que debe establecer la tendencia dentro de los márgenes establecidos en el gráfico. 
 Que debe delinear la tendencia de acuerdo a sus aspiraciones al año 2030. 
márgenes 
establecidos 
aspiración 
panelista 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
81 
Los gráficos de esta nueva ronda de cuestionarios han sido diseñados en un formato más 
amigable, que provoque en el panelista la impresión que las tendencias históricas no son las 
determinantes, y que sus aspiraciones son tan válidas como el dato empírico. 
Sección 2: Objetivos de política y factores de éxito 
Objetivos de política 
De acuerdo a los aportes y el procesamiento de la primera ronda de cuestionarios, se ha 
elaborado una nueva lista de objetivos de política y factores de éxito. El listado actual corresponde a 
aquellos objetivos y factores que cumplieron con dos criterios: i) fueron seleccionados por los 
panelistas, y ii) han obtenido una determinada frecuencia en el rango de preferencias. Esta lista ha 
sido enriquecida con las propuestas de los panelistas, cuando han incorporado nuevos objetivos de 
política o factores de éxito.12 
En esta segunda ronda se presentará al panelista esta nueva lista de objetivos de política 
para registrar su opinión, y se incorporará un nuevo nivel de complejidad al cuestionario: la 
escala de conveniencia. 
 
ESCALA DE CONVENIENCIA PARA LOS OBJETIVOS DE POLÍTICA 
Conveniencia (efectividad o beneficios) 
Muy conveniente 
Tendrá efectos positivos y ningún efecto negativo 
Extremadamente beneficioso 
Justificable por mérito propio 
Conveniente 
Tendrá efectos positivos y podría tener un efecto negativo menor 
Beneficioso, con efectos modestos en el cambio de la realidad 
Justificable como subproducto o en conjunto con otros ítems 
Ligeramente 
conveniente 
Modestamente conveniente 
No llama particularmente la atención de los panelistas 
Su presencia no tendrá grandes efectos sobre el cambio de la realidad 
Inconveniente 
Tendrá efectos negativos 
Perjudicial 
No justificable, solamente como subproducto de un ítem muy conveniente 
 
En esta ronda, el investigador deberá mostrar y explicar al panelista la tabla en la que se 
indica el significado de cada uno de los cuatro niveles, y debe conducirlo a establecer la conveniencia 
de los objetivos de política. 
- Pregunta al panelista: ¿Podría decirme cuál es a su juicio el nivel de conveniencia de 
cada uno de los siguientes objetivos de política? 
 
                                                     
12  En algunos casos, la redacción de los objetivos y/o factores de éxito ha sido modificada para una mejor 
comprensión y mayor coherencia. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
82 
 
 1 
Muy 
conveniente 
2 
Conveniente 
3 
Ligeramente 
conveniente 
4 
Muy 
inconveniente 
1. Promover el acceso al empleo en la vejez 1 2 3 4 
2. Aumentar la cobertura del sistema de seguridad 
social 
1 2 3 4 
3. Garantizar la equidad de género en el sistema  
de seguridad social 
1 2 3 4 
4. Fortalecer las estrategias de solidaridad 
intergeneracional al interior de la familia 
1 2 3 4 
5. Mantener la capacidad de consumo de los 
ingresos de las personas mayores 
1 2 3 4 
6. Desarrollar sistemas de monitoreo del progreso 
logrado en la reducción de la pobreza en la edad 
avanzada 
1 2 3 4 
 
- El panelista tendrá ante sí la lista de objetivos de política y deberá marcar su opción para 
cada uno.  
- Es importante incentivar al panelista a realizar un juicio respecto del nivel de 
conveniencia de los objetivos de política, a fin de asegurar que esté registrando 
efectivamente su opinión.  
- El investigador debe recordar que la siguiente fase de la entrevista consiste en consultar 
al panelista por el nivel de importancia de los factores de éxito correspondientes a los 
objetivos de política “convenientes” y “muy convenientes”, por lo que debe invitárselo a 
realizar una concienzuda evaluación del listado. 
Factores de éxito 
Para esta nueva ronda, se elaboró una lista de los principales factores de éxito ligados a 
cada uno de los objetivos de política, de acuerdo a los aportes recibidos en la primera ronda de 
entrevistas y su procesamiento.  
Debido a requerimientos metodológicos, excepcionalmente se han consignado algunos 
factores de éxito no seleccionados por los panelistas, cuando no se ha completado el número mínimo 
de estos por cada objetivo de política. También se ha complementado la lista con los objetivos de 
política sugeridos por los panelistas y sus tres factores de éxito correspondientes, para asegurar que 
comprenda al menos seis factores de éxito.  
En esta ronda se presentará al panelista esta nueva lista de factores de éxito por cada objetivo 
de política que haya valorado como “conveniente” y “muy conveniente”, y se incorporará un nuevo 
nivel de complejidad al cuestionario: la escala de importancia. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
83 
ESCALA DE IMPORTANCIA DE LOS FACTORES DE ÉXITO 
Importancia (prioridad o relevancia) 
Muy importante 
Sumamente relevante 
Prioridad de primer orden 
Tiene relación directa con aspectos principales 
Debe resolverse, abordarse o tratarse 
Importante 
Pertinente al tema 
Prioridad de segundo orden 
Efectos significativos pero no hasta tratar otros ítems 
No debe resolverse completamente 
Ligeramente 
importante 
Muy poco relevante 
Prioridad de tercer orden 
Tiene poca importancia 
No es un factor esencial de un tema principal 
Sin importancia 
No tiene prioridad 
Sin relevancia 
No tiene efectos mensurables 
Debería eliminarse de la lista de ítems que han de considerarse 
 
En esta ronda, el investigador deberá mostrar y explicar al panelista la tabla en la que se 
indica el significado de cada uno de los cuatro niveles, y debe conducir al entrevistado a establecer el 
nivel de importancia de los factores de éxito seleccionados. 
- Pregunta al panelista: Seleccione tres factores de éxito por cada uno de los objetivos que 
ha considerado convenientes y muy convenientes. Deberá indicar el nivel de importancia 
de cada uno de los factores de éxito seleccionados.  
1. Promover el acceso al empleo en la vejez 
1 
Muy 
importante 
2 
Importante 
3 
Ligeramente 
importante 
4 
Sin 
importancia 
1.1  Establecer horarios de trabajo flexibles para 
los trabajadores de edad (6 horas por día) 
1 2 3 4 
1.2  Aplicar medidas de seguridad y salud 
ocupacional para los trabajadores de edad 
1 2 3 4 
1.3  Implementar programas de capacitación 
laboral para las personas mayores 
1 2 3 4 
1.4  Eliminar la obligatoriedad del retiro laboral 1 2 3 4 
1.5  Otorgar un subsidio económico para las 
dueñas de casa de edad avanzada 
1 2 3 4 
1.6  Crear un fondo de indemnización para las 
personas de 45 años en adelante, que las 
proteja en caso de retiro del servicio en  
que trabajan 
1 2 3 4 
 
- El panelista tendrá ante sí el nuevo listado de factores de éxito, y deberá marcar el nivel 
de importancia de aquellos seleccionados. 
- El entrevistado debe tener claro que puede seleccionar un factor de éxito que considere 
“muy importante” o “importante” u otro que estime “ligeramente importante” o “sin 
importancia”. Es decir, puede seleccionar aquellos que evalúe como claves para el 
cumplimiento del objetivo de política o aquellos que considere irrelevantes o que 
perjudican su cumplimiento. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
84 
- La posibilidad de calificar un factor de éxito como “ligeramente importante” o “sin 
importancia” le da al panelista la opción de valorarlo negativamente o considerarlo 
indiferente, y por lo tanto de dialogar con los demás panelistas al momento del 
procesamiento. 
Se deberá seguir el mismo procedimiento con cada uno de los objetivos de política considerados 
“convenientes” y “muy convenientes”, con respecto a los tres temas de investigación. 
Sección 3: Controversias de política 
En esta instancia se ha reformulado la lista de controversias de política de acuerdo con los aportes 
recibidos durante la primera ronda y su respectivo procesamiento. El listado actual de controversias 
reúne solo aquellas que se constituyeron como asuntos de debate en los respectivos países. 
En esta ronda, el investigador debe mostrar al panelista el nuevo listado de controversias y 
solicitarle que indique sus efectos positivos y negativos.  
- Pregunta al panelista: Lea esta nueva lista de controversias de política y dígame cuáles 
podrían ser a su juicio los efectos derivados de la aplicación de cada una de ellas. 
 
Efectos Controversias de política Positivos Negativos 
1. ¿Cuáles son, según su punto de vista, los 
efectos positivos o negativos del aumento 
de la edad de jubilación de las mujeres? 
  
2. ¿Cuáles son, según su punto de vista, los 
efectos positivos o negativos derivados de 
entregar subsidios a las instituciones de 
larga estadía que cumplan con los 
requisitos de calidad? 
  
3. ¿Cuáles son, según su punto de vista, los 
efectos positivos o negativos derivados de 
autorizar la eutanasia en casos 
médicamente sustentados? 
  
4. ¿Cuáles son, según su punto de vista, los 
efectos positivos o negativos derivados de 
la creación de un seguro de medicamentos 
universal para las personas mayores de 75 
años? 
  
 
- Es importante que el panelista establezca tanto los efectos positivos como los negativos. 
Para lograrlo, se le puede solicitar que en primera instancia indique todos los efectos 
positivos de cada una de las controversias y luego continúe con los negativos. 
Para estimular al panelista y facilitar su proceso de razonamiento, de modo que reflexione y 
brinde al investigador datos e información pertinentes para la creación de escenarios más complejos y 
exhaustivos, se pueden realizar preguntas similares a las que figuran a continuación. 
- Pregunta al panelista: Si pudiera reflexionar un poco más, ¿qué otros efectos ocurrirían? 
Después de releer los efectos que indicó hasta ahora, ¿se le ocurre alguna otra 
sugerencia? ¿Hubo alguna otra controversia de política que llamara su atención y para la 
que quisiera señalar otros efectos? 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
85 
Otras recomendaciones 
 Es importante que al explicar la entrevista se asegure al panelista que bajo ninguna circunstancia 
se identificará la información que brinda. La fuente es estrictamente confidencial.  
 Cuando se establezca la fecha de realización de la entrevista con el panelista, el investigador debe 
informarle que cada encuentro durará probablemente una hora, y sugerirle el compromiso a 
utilizar el tiempo necesario. 
 Haga todo lo posible por garantizar un ambiente libre de interrupciones, de modo que el panelista 
pueda concentrarse en las preguntas en forma distendida.  
 Se sugiere no grapar los cuestionarios, debido a que durante la realización de la entrevista se 
manipularán las hojas de manera intermitente. 
 Coloque el nombre del panelista al cuestionario una vez que haya sido contestado, para 
identificarlo internamente con un código al momento de procesar los datos. Se sugiere no hacerlo 
antes ni durante la entrevista, ni tampoco en presencia del panelista. También se recomienda 
codificar los cuestionarios en el mismo orden que en la primera ronda. 
 La entrevista será diferente a la efectuada en la primera ronda. Deberá explicar al panelista su 
enfoque y expectativas.  
 Explique exactamente lo que hará, las preguntas que formulará y la clase de información que 
espera que le brinden.  
 Durante la entrevista en sí, es importante que su comportamiento facilite las respuestas y no las 
oriente ni predisponga.  
 En la sección 2 del cuestionario, sobre los Objetivos de Política y Factores de Éxito, el 
procedimiento a utilizar es consultar al panelista por los objetivos y factores en cada área, aplicando 
cada una de las escalas. Es decir, primero objetivos de política y factores de éxito de “Seguridad 
económica”, luego de “Salud y bienestar” y finalmente de “Entornos propicios y favorables”. 
 En las controversias de política, considere las siguientes posibilidades: 
 Grabar las respuestas del panelista. 
 Que el panelista exponga su pensamiento y le solicite a usted consignar sus respuestas de 
manera escrita. 
 Que el panelista prefiera escribir personalmente sus respuestas. 
Todas estas opciones son válidas. Utilice la que mejor se acomode al panelista, instándolo a 
indicar para cada una de las controversias los efectos positivos y negativos. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
86 
Anexo 3 
Recomendaciones para la aplicación  
de la cuarta ronda de cuestionarios 
1. Las secciones del cuestionario en esta ronda 
En la cuarta ronda de cuestionarios de esta investigación, el instrumento de recolección de los datos es 
diferente a los empleados en las etapas anteriores. La disposición de las secciones cambia, y las 
exigencias a las que se verán sometidos los panelistas también. 
Las secciones del cuestionario se aprecian en el siguiente esquema: 
 
SECCIONES DEL CUESTIONARIO EN LA CUARTA RONDA  
DE LA INVESTIGACIÓN DELPHI-ENVEJECIMIENTO 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
A continuación se describen los contenidos de cada una de estas secciones. 
Sección 1: Escenarios de política 
Los escenarios están compuestos por dos unidades: i) listado de objetivos de política, y  
ii) relato narrativo.  
• El listado corresponde a los objetivos de política que pasaron a la cuarta ronda luego del 
análisis de conveniencia y viabilidad, y los respectivos factores de éxito seleccionados de 
acuerdo a su nivel de importancia. 
Sección 1 
Escenarios
Sección 2 
Análisis SWOT 
Sección 3 
Lista de aspiraciones 
Sección 4 
Asuntos de política 
Sección 5 
Tendencias           
de población 
Sección 6 
Autoevaluación 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
87 
• El relato narrativo corresponde a la descripción de los objetivos de política con sus 
respectivos factores de éxito, que se detallan en el listado que se adjunta en el documento. 
Se trata de la construcción de un ambiente creado al 2030, donde los objetivos de política y 
los factores de éxito que pasaron a la cuarta ronda se han cumplido y suponen una 
continuidad y/o un cambio respecto de la situación que cada uno de los países vive en la 
actualidad. 
El procedimiento utilizado para elaborar los escenarios fue el que se detalla a continuación: 
o Entre las fases de creación y destino se procesó la información recogida durante la tercera 
etapa y se prepararon los escenarios. Los objetivos de política que pasaron a la cuarta ronda 
se dispusieron en la matriz que figura en el siguiente esquema, de acuerdo a su nivel de 
conveniencia y viabilidad. 
 
ESCENARIOS QUE SE UTILIZARÁN PARA REDACTAR EL INFORME 
 
Escenario 1: 
Muy conveniente  
y posiblemente viable 
 
 
Escenario 2: 
Muy conveniente  
y definitivamente viable 
 
 
Escenario 3: 
Conveniente y posiblemente viable 
 
 
Escenario 4: 
Conveniente  
y definitivamente viable 
 
 
 
 
De este modo se logró una distribución de los objetivos de política según su ubicación en 
alguno de los cuadrantes (véase el ejemplo 1).  
 
EJEMPLO 1 
ESCENARIOS GENERADOS PARA CHILE CON SUS RESPECTIVOS OBJETIVOS DE 
POLÍTICA (OP), ORGANIZADOS SEGÚN NIVEL DE CONVENIENCIA Y VIABILIDAD 
 
Escenario 1:  
Salud: OP1, OP7 
Entornos: OP3 
 
 
Escenario 2:  
Seguridad económica: OP1, OP2, 
OP3, OP4, OP7, OP8 
Salud: OP2, OP4, OP5, OP6, OP8, 
OP9 
Entornos: OP1, OP2, OP4, OP5, 
OP6, OP7 
 
Escenario 3:  
Salud: OP3 
 
 
Escenario 4:  
Seguridad económica: OP6 
 
 
 
 
o Posteriormente se elaboró un listado de los objetivos de política y los factores de éxito 
respectivos para cada uno de los escenarios (véase el ejemplo 2). 
C
on
ve
ni
en
ci
a 
Viabilidad 
C
on
ve
ni
en
ci
a 
Viabilidad 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
88 
EJEMPLO 2 
DISPOSICIÓN DE OBJETIVOS DE POLÍTICA Y FACTORES DE ÉXITO  
DE LA UNIDAD OPERACIONAL DE UN ESCENARIO 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
OP1 
1.1 
1.3 
1.4 
1.6 
1.7 
1.8 
OP7 
7.1 
7.6 
7.8 
7.9 
Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
OP3 
3.1 
3.2 
3.4 
3.6 
 
o Se continuó con la elaboración del relato narrativo de los escenarios, que implicó, entre 
otras cosas, una jerarquización de los objetivos de política y de los factores de éxito 
respectivos, así como una investigación documental respecto del estado de avance de cada 
uno de ellos en la realidad nacional actual. Esto permitió detectar el nivel esperado de 
cambio y/o continuidad a 2030 reflejado en las opciones de los panelistas. 
Sección 2: Análisis SWOT 
Tiene por objetivo brindar al panelista la oportunidad de analizar con mayor profundidad el 
escenario que ha seleccionado en la “sección 1” del cuestionario, para recoger su opinión sobre los 
siguientes aspectos: 
• Puntos de Fortaleza (Strengths): se refieren a los rasgos positivos internos del escenario 
seleccionado que facilitan su concreción. 
• Puntos de Debilidad (Weaknesses): aluden a los rasgos internos del escenario seleccionado 
que son inconsistentes o imposibles de realizar. 
• Oportunidades (Opportunities): se refieren a las posibilidades que contribuyen a la 
realización del escenario seleccionado en el tiempo presente. 
• Amenazas (Threats): también se sitúan en el tiempo presente, y se refieren a las situaciones 
que coaccionan u obstaculizan la realización del escenario seleccionado. 
Sección 3: Lista de aspiraciones 
Esta lista fue elaborada en base a la sección narrativa del primer cuestionario de la 
investigación, en la que los panelistas se expresaron libremente en relación con algunos tópicos 
propuestos en el cuestionario. 
Para lograr el listado que da contenido a esta sección, los relatos obtenidos en la primera 
ronda fueron procesados cualitativamente, para identificar los sueños de los panelistas en cada uno de 
los temas en estudio, a saber: seguridad económica, salud y entornos. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
89 
Sección 4: Asuntos de política 
Tienen su origen en las controversias de política de las tres rondas anteriores. Se trata de 
aquellas cuestiones sobre las que existe un alto nivel de acuerdo entre los panelistas. 
El listado de los asuntos de política presentado en el cuarto cuestionario proviene de las 
originales controversias de política que llegaron a consenso en la primera ronda, y aquellas que 
cruzaron el umbral de conveniencia en la tercera. Estas controversias han sido reformuladas, con el 
propósito de darles el carácter de asuntos de política. 
Sección 5: Tendencias de población 
Esta sección tiene las mismas características que en los dos cuestionarios anteriores. En base 
al procesamiento de los resultados de la tercera ronda, se construyeron gráficos en forma de “tijera”, y 
nuevamente los panelistas deben expresar sus aspiraciones en los rangos predeterminados. 
2. Los procedimientos previos a la entrevista de la cuarta ronda  
de cuestionarios Delphi-envejecimiento 
La cuarta ronda se caracteriza por reducir ampliamente los contenidos de las tres anteriores, y por el 
activo papel que los panelistas tienen antes y durante la realización de la entrevista. 
Para evitar la improvisación del panelista en relación a sus opciones, se ha establecido un 
procedimiento preparatorio que se detalla a continuación: 
o Entre una o dos semanas antes de la entrevista con el panelista, el punto focal le envía (vía 
correo electrónico y correo postal) un documento titulado Escenarios de Política, que 
contiene un máximo de cuatro escenarios que resumen los objetivos de política 
convenientes y viables y sus correspondientes factores de éxito. Los escenarios están 
presentados en forma narrativa y como una lista de objetivos de política y factores de éxito 
relacionados. 
o Junto con este documento, el punto focal envía una carta a los panelistas, invitándolos 
expresamente a realizar la siguiente actividad: 
 
 
 
 
 
 
o Para asegurarse que el panelista cumpla con la actividad solicitada, el punto focal toma 
contacto directamente con él, con el propósito de cerciorarse que ha dado lectura al 
documento y que está en condiciones de ser entrevistado por el investigador nacional. Una 
vez obtenida la confirmación del panelista, el punto focal informa al entrevistador para que 
proceda a contactarlo y aplicar la cuarta ronda de cuestionarios. 
 
− Lectura previa del documento Escenarios de Política. 
− Selección de un escenario del conjunto de propuestas presentadas.  
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
90 
3. Cómo conducir la entrevista final de la investigación  
Delphi-envejecimiento 
En la fecha concertada para realizar el encuentro, el investigador se reúne con el panelista para la 
entrevista final, la cual estará estructurada de acuerdo a cada una de las secciones del cuestionario. 
Sección 1: Escenarios de política 
 
Pregunta al panelista:  
Nuestra entrevista de hoy se estructura de manera diferente en comparación con 
las anteriores. ¿Podría indicarme el escenario que usted seleccionó de las 
propuestas presentadas?  
 
El investigador registra la opción del panelista, que se utilizará para el procesamiento final 
de los datos. El panelista debe sí o sí elegir un escenario. Si este no le satisface plenamente, tendrá 
la oportunidad de dar a conocer su opinión al respecto en la siguiente sección del cuestionario. 
Sección 2: Análisis SWOT 
Se trabaja sobre el escenario seleccionado. 
 
Pregunta al panelista:  
A continuación, me gustaría que nos indicara cuáles son a su juicio las 
Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas del escenario seleccionado. 
 
El registro de las respuestas de los panelistas puede hacerlo el mismo entrevistado por escrito, 
en la sección dispuesta en el cuestionario, el investigador a solicitud del panelista ⎯conservando 
estrictamente las expresiones de este⎯ o efectuarse mediante una grabación. 
Es importante instar al panelista a ser conciso y preciso en sus respuestas. 
Sección 3: Lista de aspiraciones 
Se relaciona con el escenario que el panelista seleccionó. 
 
Pregunta al panelista:  
Ahora, de la siguiente lista de aspiraciones, ¿podría indicarme tres afirmaciones 
en uno de los siguientes temas que usted considera coherentes con el escenario 
que seleccionó? 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
91 
En esta sección se debe instar al panelista a seleccionar tres aspiraciones del listado 
presentado por cada uno de los temas del cuestionario. Vale decir: 
o Tres aspiraciones para seguridad económica. 
o Tres aspiraciones para salud. 
o Tres aspiraciones para entornos. 
Sección 4: Asuntos de política 
Se trabaja con independencia del escenario seleccionado. 
 
Pregunta al panelista:  
Ahora le mostraré la lista de asuntos de política. ¿Podría seleccionar aquellos 
que le gustaría que hubiera en el futuro que usted desea? 
 
El panelista debe seleccionar todos aquellos asuntos de política que figuran en la lista y que desee 
ver concretados en el futuro, con independencia de si se corresponden o no con el escenario que eligió. 
Sección 5: Tendencias de la población 
Se trabaja con independencia del escenario seleccionado. 
 
Pregunta al panelista:  
¿Podría reformular una vez más las tendencias de población futuras que desea 
que se concreten dentro de los próximos 30 años, y marcar su preferencia dentro 
de los márgenes establecidos en el gráfico? 
Sección 6: Autoevaluación 
Se trabaja con independencia del escenario seleccionado. 
 
Pregunta al panelista:  
En la escala del 1 al 10, indique cuánta experiencia tiene usted en cada uno de 
los temas. Por favor, marque la celda correspondiente. 
 
Se ha establecido un listado de temas relevantes para la investigación y se requiere que los 
panelistas califiquen su experiencia en cada uno de ellos, entendiendo por “experiencia” el conjunto 
de conocimientos, prácticas o vivencias del panelista en cada uno de los temas que se indican. El nivel 
más bajo es 1 y el más alto es 10. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
92 
Cierre de la entrevista 
 
El investigador al panelista:  
Muchas gracias por su dedicación, sus aportes y sugerencias. Le daremos una 
copia de los resultados tan pronto como estén disponibles. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
93 
Anexo 4 
Escenarios seleccionados en cada país 
Chile: escenario muy conveniente y definitivamente viable 
 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Promover el acceso al 
empleo decente en la vejez 
Establecer horarios de trabajo flexibles para los trabajadores de edad de 
seis horas por día 
Implementar programas de capacitación laboral para las personas mayores 
Generar incentivos para que la empresa privada contrate a personas 
mayores 
Otorgar un subsidio económico para las dueñas de casa de edad avanzada 
Incluir expresamente en el código del trabajo y textos afines la tipificación 
de las conductas de discriminación por edad 
Modificar actitudes y prácticas para favorecer el acceso y la permanencia 
de las personas mayores en la actividad laboral y empresarial 
Ampliar a las mujeres rurales el acceso a la propiedad de la tierra y los 
derechos de agua, a los recursos financieros y a la capacitación 
Aumentar la cobertura del 
sistema de seguridad social 
Promover la pensión universal no contributiva a partir de los 70 años, 
financiada de manera mixta, con aportes propios y del Estado 
Eliminar la discriminación por edad en el acceso al empleo y en la 
continuidad laboral después de los 45 años 
Implementar medidas e incentivos que faciliten la jubilación progresiva  
y programada, así como la preparación para la misma 
Retener los impuestos de las empresas con deudas previsionales 
Garantizar la equidad  
de género en el sistema  
de seguridad social 
Incluir a los trabajadores del mercado de trabajo informal en el sistema de 
seguridad social 
Exigir a las mujeres menos años de cotización como forma de compensar 
su inferior densidad contributiva 
Igualar el monto de las pensiones entre hombres y mujeres sin considerar 
la expectativa de vida diferenciada 
Considerar en el sistema de pensiones los años que dedican las mujeres al 
cuidado de los hijos sobre la densidad de sus cotizaciones 
Capacitar a las mujeres para facilitar su inserción laboral durante todo el 
ciclo de vida 
Modificar actitudes y prácticas para favorecer el acceso, la permanencia y 
el progreso de las mujeres en la actividad laboral y empresarial 
Modificar las prácticas discriminatorias hacia las mujeres casadas en la 
administración de los bienes propios y de la sociedad conyugal 
Eliminar la discriminación de género en el acceso a los beneficios sociales 
(salud, educación y seguridad social) 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
94 
 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Fortalecer las estrategias  
de solidaridad 
intergeneracional  
al interior de la familia 
Entregar subsidios a los hogares multigeneracionales pobres en cuyo seno 
existan personas mayores con condiciones de salud deterioradas 
Considerar a la familia —y no al individuo— como el sujeto de atención 
de las políticas sociales 
Crear mecanismos de apoyo familiar que desincentiven la residencia 
solitaria en la vejez 
Favorecer la inserción y la promoción laboral de mujeres e incorporar 
medidas que permitan conciliar la vida familiar y profesional 
Integrar el envejecimiento en el currículo educativo de la enseñanza básica 
con la perspectiva del ciclo de vida 
Usar todos los medios comunicacionales (inclusive educativos) para 
fomentar el valor de la familia entre todos sus miembros 
Establecer una pensión 
básica para las personas 
mayores que no acceden a 
una pensión contributiva 
Financiar las pensiones no contributivas a través de impuestos generales 
Establecer beneficios complementarios de salud que garanticen la 
satisfacción de necesidades 
Establecer mecanismos eficientes de evaluación de la situación de las 
personas mayores 
Mejorar globalmente el 
sistema de protección social 
Crear un diseño integrado de los beneficios que eviten desincentivar la 
cotización 
Asegurar el financiamiento público y de los propios beneficiarios 
Eliminar las inequidades en el acceso a beneficios por razones de género 
Fortalecer el control y la regulación por parte del Estado a las instituciones 
privadas que administren el sistema de pensiones 
Fuente: S. Huenchuan; D. González; M. Paredes y J. M. Guzmán, Protección y participación en la vejez: escenarios 
futuros y políticas públicas para enfrentar el envejecimiento en Chile, colección Documentos de Proyecto Nº 139 
(LC/W.139), Santiago de Chile, CEPAL, 2007. 
 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Desarrollar planes de 
formación de recursos 
humanos en geriatría 
Incorporar herramientas básicas de geriatría en la educación médica 
universitaria 
Establecer modelos de capacitación para los equipos de salud de atención 
primaria para ser impartidos por instituciones educacionales 
Establecer un plan nacional de formación de recursos humanos en salud 
pública y envejecimiento 
Fortalecer el intercambio de experiencias entre profesionales de salud a 
nivel latinoamericano 
Aplicar un plan de actualización permanente para los equipos locales de 
salud que atienden a las personas mayores 
Crear la especialización para los profesionales de la salud (enfermeras, 
kinesiólogos, etc.) en geriatría 
Fomentar efectivamente la idea de equipos de salud para la atención 
geriátrica 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
95 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Monitorear la situación  
en salud de la población  
de edad avanzada 
Crear una base de datos con información epidemiológica de la población 
adulta mayor 
Implementar un programa de información y comunicación sobre la 
situación en salud de la población adulta mayor 
Establecer un protocolo de referencia sanitaria para personas mayores, de 
acuerdo a niveles de complejidad y patología 
Implementar un sistema de vigilancia epidemiológica para el monitoreo de 
la situación en salud de la población adulta mayor 
Incluir el envejecimiento como un tema relevante en los fondos nacionales 
para investigación y desarrollo 
Evaluar periódicamente la calidad y pertinencia de los servicios de salud 
que se prestan a las personas mayores 
Incluir módulos específicos sobre la situación en salud de la población 
adulta mayor en la encuesta nacional de caracterización socioeconómica 
Promover un estilo de vida 
saludable durante todo  
el ciclo de vida 
Crear programas locales en que participen personas mayores prestando 
servicios a las comunidad 
Fortalecer las campañas de sensibilización sobre la importancia de los 
hábitos saludables y el ejercicio físico 
Realizar investigaciones sobre los factores que influyen en un 
envejecimiento saludable 
Incorporar la promoción de hábitos saludables en los programas de 
educación escolar 
Fomentar el ejercicio de la actividad física desde la educación pre-escolar 
Desarrollar campañas permanentes de prevención del abuso del tabaco, 
alcohol y drogas 
Establecer incentivos tributarios para el desarrollo de proyectos 
inmobiliarios que incluyan áreas verdes y lugares de esparcimiento 
Garantizar una nutrición 
adecuada en la vejez 
Entregar información a las personas mayores sobre pautas de autocuidado 
alimentario y nutricional 
Promover el consumo de alimentos balanceados, propios de la zona, en la 
población adulta mayor 
Capacitar a quienes prestan cuidado a las personas mayores para prevenir 
y tratar problemas alimentarios 
Fomentar el consumo de complementos nutricionales para prevenir la 
osteoporosis en las mujeres de edad avanzada 
Asegurar el acceso gratuito a la alimentación complementaria en la vejez 
Disponer en el mercado de alimentos de nutrientes adecuados a las 
necesidades de las personas mayores 
Establecer en los centros de atención primaria programas de seguimiento y 
evaluación nutricional en la edad avanzada 
Regular las instituciones de 
cuidados de largo plazo 
Establecer estándares de calidad de infraestructura y de servicios que 
deben cumplir las instituciones de larga estadía 
Establecer un protocolo de atención de la población residente que incluya 
actitud, conocimiento de cuidados, calificación profesional, etc. 
Exigir capacitación permanente en temas de salud y cuidados al personal 
que trabaja en instituciones de larga estadía 
Establecer normas de acreditación de las instituciones de cuidado de 
largo plazo 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
96 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Implementar programas  
de apoyo a cuidadores 
Desarrollar modelos de formación para cuidadores 
Garantizar una interconexión entre cuidadores y los centros de salud local 
Establecer un subsidio para cuidadores 
Ofrecer capacitación permanente en salud y cuidados generales a quienes 
tengan a su cargo a las personas mayores 
Fuente: S. Huenchuan; D. González; M. Paredes y J. M. Guzmán, Protección y participación en la vejez: escenarios 
futuros y políticas públicas para enfrentar el envejecimiento en Chile, colección Documentos de Proyecto Nº 139 
(LC/W.139), Santiago de Chile, CEPAL, 2007. 
 
Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Adaptar el transporte  
y el espacio urbano  
a las necesidades  
de las personas mayores 
Subvencionar por parte del Estado el 70% de las tarifas del transporte para 
las personas mayores 
Promover incentivos tributarios para que las empresas inviertan en la 
creación de áreas verdes con infraestructura intergeneracional 
Integrar las necesidades de las personas mayores en los planes de 
crecimiento urbano 
Eliminar barreras arquitectónicas y urbanísticas que obstaculicen la 
accesibilidad de las personas mayores 
Asegurar la gratuidad del transporte colectivo público para las personas mayores 
Implementar un sistema de vigilancia ciudadana para el cumplimiento de 
normas que eliminen las barreras arquitectónicas 
Promover una imagen 
positiva y no 
discriminatoria  
de la vejez 
Eliminar todas las normas discriminatorias en base a la edad existentes en 
la legislación nacional 
Incluir en los planes de educación el tema del envejecimiento desde la 
perspectiva del ciclo de vida 
Promover el reconocimiento efectivo del rol de las personas mayores en la 
transmisión de la cultura y las historias locales 
Sensibilizar a los medios de comunicación para que incluyan programas 
informativos y de educación sobre el envejecimiento 
Apoyar iniciativas destinadas a impulsar valores, prácticas y actitudes 
democráticas solidarias y pluralistas en relación al envejecimiento 
Penalizar la discriminación por edad en el acceso a servicios públicos y 
privados 
Lograr que los medios de comunicación (TV, radio) promuevan una 
imagen positiva de la vejez 
Fortalecer los espacios  
de participación ciudadana 
en la edad avanzada 
Instaurar mecanismos de participación de las organizaciones de personas 
mayores en las instituciones que les prestan servicios 
Capacitar a los dirigentes de organizaciones de personas mayores para 
mejorar la democracia y la gestión de sus organizaciones 
Favorecer el desarrollo de organizaciones autogestionadas de personas 
mayores que promuevan su autonomía y ciudadanía 
Favorecer prácticas de inclusión ciudadana de las personas mayores en los 
espacios establecidos a nivel municipal y nacional 
Favorecer la creación y el aprovechamiento de oportunidades para que las 
personas mayores presten servicios a la comunidad 
Apoyar a las organizaciones de jubilados y pensionados para que se 
constituyan en actores relevantes del quehacer nacional 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
97 
 
Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Establecer un marco 
jurídico para la protección  
y el ejercicio de derechos 
en la vejez 
Establecer legalmente el deber del Estado en la provisión gratuita de 
medicamentos, especialmente aquellos de uso continuado 
Evitar la discriminación de las personas mayores en el acceso a la salud 
estableciendo aranceles diferenciados en razón de la edad 
Establecer el derecho a la educación, la cultura, el deporte, las diversiones, 
espectáculos y los servicios que respeten la condición de edad 
Penalizar la discriminación por edad en el acceso y la mantención de un 
trabajo 
Establecer una Convención Interamericana de los derechos de las personas 
mayores de orden vinculante para los países signatarios 
Fortalecer las redes  
de apoyo social familiares  
y comunitarias de las 
personas mayores 
Priorizar la atención de la persona mayor por su propia familia en 
detrimento de las instituciones de larga estadía 
Promover estrategias de coordinación interinstitucional para el desarrollo 
de servicios comunitarios para personas mayores solas 
Fomentar la creación de grupos locales de voluntariado formados por 
personas mayores 
Ofrecer capacitación sistemática y de alta calidad para los cuidadores de 
personas mayores 
Garantizar el cuidado y protección de las personas mayores por parte de la 
familia y la comunidad de acuerdo a los valores de su sociedad 
Fortalecer los mecanismos tradicionales de apoyo social en las 
comunidades rurales e indígenas 
Desarrollar programas de educación en que las personas mayores pongan 
su conocimiento a disposición de otras generaciones 
Favorecer el acceso  
al conocimiento, educación  
y capacitación en la vejez 
Establecer el derecho a la educación, la cultura, el deporte, las diversiones, 
los espectáculos y los servicios que respeten la condición de edad 
Promover el aprovechamiento de potencialidades y habilidades de las 
personas mayores en actividades regulares y remuneradas 
Preparar a los trabajadores para la jubilación con dos años de anticipación, 
conforme a sus intereses y habilidades 
Crear oportunidades de alfabetización y regularización de estudios para 
personas mayores 
Fortalecer a las universidades de la tercera edad 
Crear incentivos para las empresas que destinan parte de sus impuestos a 
pagar la capacitación de trabajadores de edad avanzada 
Crear programa de habilitación laboral para mujeres mayores de escasos 
recursos 
Fuente: S. Huenchuan; D. González; M. Paredes y J. M. Guzmán, Protección y participación en la vejez: escenarios 
futuros y políticas públicas para enfrentar el envejecimiento en Chile, colección Documentos de Proyecto Nº 139 
(LC/W.139), Santiago de Chile, CEPAL, 2007. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
98 
Panamá: escenario muy conveniente y definitivamente viable 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Promover el acceso al 
empleo decente en la vejez 
Aplicar medidas de seguridad y salud ocupacional para los trabajadores 
de edad 
Implementar programas de capacitación laboral para las personas mayores 
Distinguir a las empresas que favorezcan la inserción y la promoción 
laboral de las personas mayores 
Incluir expresamente en las leyes laborales y textos afines la tipificación de 
las conductas de discriminación por edad 
Modificar actitudes y prácticas para favorecer el acceso y permanencia de 
las personas mayores en la actividad laboral y empresarial 
Ampliar a las mujeres rurales el acceso a la propiedad de la tierra y los 
derechos de agua, a los recursos financieros y la capacitación 
Fortalecer las instituciones 
de beneficencia que prestan 
servicios a las personas 
mayores pobres  
Entregar subsidios estatales a las instituciones privadas que ofrecen 
servicios a las personas mayores 
Crear un fondo mixto de apoyo (recursos estatales y privados) para 
financiar proyectos de instituciones de beneficencia 
Implementar un plan de apoyo a las instituciones de beneficencia para 
mejorar la eficiencia y eficacia en la gestión de recursos 
Fomentar el intercambio de experiencias entre instituciones de beneficencia 
dentro y fuera del país 
Facilitar mecanismos para que las personas mayores de altos ingresos 
realicen aportes directos a instituciones de beneficencia 
Subvencionar por parte del Estado el 40% de becas de perfeccionamiento 
en geriatría para el personal de instituciones de beneficencia 
Realizar campañas de sensibilización pública para fomentar la participación 
de la sociedad en las acciones realizadas por las instituciones de 
beneficencia 
Fortalecer las estrategias  
de solidaridad 
intergeneracional  
al interior de la familia 
Entregar subsidios a los hogares multigeneracionales pobres en cuyo seno 
existan personas mayores con condiciones de salud deterioradas 
Crear igualdad de oportunidades para las personas jóvenes a fin de 
fortalecer la capacidad de ayuda mutua al interior de la familia 
Considerar a la familia —y no al individuo— como sujeto de atención de 
las políticas sociales 
Crear mecanismos de apoyo familiar que desincentiven la residencia 
solitaria en la vejez 
Generar normativas que protejan el acceso de las mujeres a los recursos 
económicos producidos dentro de las uniones de hecho 
Integrar el envejecimiento en el currículo educativo de la enseñanza 
primaria y secundaria con la perspectiva del ciclo de vida 
Fortalecer los mecanismos de apoyo tradicional en las comunidades rurales 
Fortalecer el núcleo familiar con capacitaciones en la atención y 
comprensión de las personas mayores 
Promover en las comarcas indígenas el desarrollo de experiencias de 
intercambio intergeneracional de los conocimientos, experiencias, 
tradiciones y culturas 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
99 
 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Entregar beneficios 
estatales a las personas  
que no acceden al sistema 
de seguridad social 
Crear una pensión asistencial de vejez para personas mayores de 60 años 
Entregar asistencia médica gratuita en el sistema público de salud a partir 
de los 60 años 
Entregar un bono semestral en dinero a las personas mayores sin ingresos 
propios 
Entregar un bono anual para las personas mayores que practican la  
agricultura de subsistencia 
Entregar  un bono para microempresas de personas mayores que les ayude a 
formalizar su empresa 
Otorgar créditos para microempresas de personas mayores para financiar 
infraestructura, mercancía, entre otros 
Entregar una pensión a personas mayores con discapacidad  
Crear una pensión asistencial de vejez para personas mayores pobres 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía y Fondo de Población de las Naciones Unidas 
(CELADE/UNFPA), Familia y solidaridad intergeneracional: escenarios futuros en políticas de vejez en Panamá, 
Panamá, 2008. 
 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Garantizar el acceso  
de las personas mayores a 
los programas de atención 
integral en salud 
Crear mecanismos que garanticen la cobertura universal de las personas 
mayores en los servicios públicos de salud 
Capacitar al personal sanitario en la eliminación de barreras de acceso de 
las personas mayores a los servicios de salud 
Definir un plan de ahorro a partir de los 45 años para cubrir el alza de los 
precios de la atención en salud 
Establecer un  programa de detección precoz de enfermedades en todos los 
establecimientos de primer y segundo nivel de atención 
Garantizar que las personas mayores de 85 años tengan acceso gratuito a 
los medicamentos básicos 
Garantizar que las instalaciones físicas de los centros de atención en salud 
sean adecuados a las necesidades de las personas mayores 
Promover la creación de servicios de atención domiciliaria para personas 
mayores con discapacidad 
Desarrollar planes de 
formación de recursos 
humanos en geriatría 
Incorporar herramientas básicas de geriatría en la educación médica 
universitaria 
Establecer un plan nacional de formación de  
recursos humanos en salud pública y envejecimiento 
Aplicar un plan de actualización permanente para los equipos locales de 
salud que atienden a las personas mayores 
Monitorear la situación de 
salud en la edad avanzada 
Crear una base de datos con información epidemiológica de la población 
adulta mayor 
Incluir el envejecimiento como tema relevante en los fondos nacionales 
para investigación y desarrollo 
Realizar encuestas especiales sobre la situación en salud de las personas 
mayores a nivel nacional 
Evaluar periódicamente la calidad y pertinencia de los servicios de  salud 
que se prestan a las personas mayores 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
100 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Promover un estilo de vida 
saludable durante todo el 
ciclo de vida 
Crear programas locales en que participen personas mayores prestando 
servicios a la comunidad 
Combatir la expansión de prácticas poco saludables como el tabaquismo y 
el alcoholismo 
Realizar campañas de sensibilización sobre la importancia de los hábitos 
saludables y el ejercicio físico 
Realizar investigaciones sobre los factores que influyen en un 
envejecimiento saludable 
Incorporar la promoción de hábitos saludables en los programas de 
educación escolar 
Desarrollar campañas permanentes de prevención del abuso del tabaco, 
alcohol y drogas 
Establecer incentivos tributarios para el desarrollo de proyectos 
inmobiliarios que incluyan áreas verdes y lugares de esparcimiento 
Establecer la cobertura 
universal en salud para la 
población de edad avanzada 
Potenciar los programas de vacunación gratuita contra la influenza para las 
personas mayores de 60 años 
Garantizar la atención en salud de las personas mayores a nivel terciario en 
hospitales geriátricos 
Establecer un sistema diferenciado de atención en salud para jubilados y 
pensionados 
Subvencionar la atención en instituciones especializadas para el tratamiento 
de enfermedades específicas de la edad avanzada 
Desarrollar un eficiente sistema de referencia para personas mayores entre 
los diversos niveles de atención en salud 
Eliminar la edad máxima de acceso a los seguros privados de salud 
Destinar parte de los ingresos del Canal de Panamá para atender las 
necesidades de salud de las personas mayores 
Desarrollar programas para la subvención de costos de medicamentos para 
las personas mayores no aseguradas 
Regular las instituciones de 
cuidados de largo plazo 
Establecer a nivel gubernamental una instancia nacional que supervise a las 
instituciones de larga estadía 
Establecer estándares de calidad de infraestructura y de servicios que deben 
cumplir las instituciones de larga estadía 
Establecer un subsidio para instituciones de larga estadía de acuerdo a la 
población residente 
Exigir capacitación permanente en temas de salud y cuidados al personal 
que trabaja en instituciones de larga estadía 
Entregar certificaciones a las instituciones de larga estadía que cumplan con 
estándares sanitarios y de atención 
Crear un programa integral 
de salud para las personas 
mayores 
Crear un programa de atención integral de salud para las personas mayores 
a nivel domiciliario 
Establecer un equipo multidisciplinario para la atención en salud de las 
personas mayores 
Establecer un control de calidad de la atención en salud para las personas mayores
Fomentar la creación de centros de atención diurna para personas mayores 
Asegurar el acceso gratuito a la alimentación complementaria en la vejez 
Entregar un tratamiento adecuado a las personas mayores que sufren 
enfermedades crónico-degenerativas  
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía y Fondo de Población de las Naciones Unidas (CELADE/UNFPA), 
Familia y solidaridad intergeneracional: escenarios futuros en políticas de vejez en Panamá, Panamá, 2008. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
101 
Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Adaptar el transporte y espacio 
urbano a las necesidades de las 
personas mayores 
Crear medios de transporte especiales para las personas mayores con 
discapacidad 
Promover una cultura urbana amigable a través de campañas 
publicitarias en radioemisoras locales 
Integrar las necesidades de las personas mayores en los planes de 
crecimiento urbano 
Eliminar barreras arquitectónicas y urbanísticas que obstaculicen la 
accesibilidad de las personas mayores 
Promover una imagen positiva y 
no discriminatoria en la vejez 
Legislar para penalizar a las familias que abandonen a las personas 
mayores en hospitales o instituciones de larga estadía 
Legislar para penalizar a cualquier persona que se apropie de bienes,  
pensión o cualquier ingreso de una persona mayor 
Incluir en los planes de educación el tema del envejecimiento desde la 
perspectiva del ciclo de vida 
Sensibilizar a los medios de comunicación para que incluyan 
programas informativos y de educación sobre el envejecimiento 
Apoyar iniciativas destinadas a impulsar valores, prácticas y actitudes 
democráticas solidarias y pluralistas en relación al envejecimiento 
Implementar actividades de intercambio intergeneracional en las 
escuelas rurales con apoyo de los gobiernos locales 
Establecer penas severas para los familiares, cuidadores u otra persona 
que abuse económica, emocional, físicamente de las personas mayores 
Facilitar la permanencia de las 
personas mayores en su propio 
hogar el mayor tiempo posible 
Apoyar económicamente a las familias de escasos recursos que tengan  
una persona mayor a su cargo 
Crear programas de apoyo para el mejoramiento de viviendas de 
personas mayores con escasos recursos 
Penalizar el abandono de personas mayores en hospitales u otros 
centros de atención médica 
Establecer sistemas de voluntariado que apoyen a las personas mayores solas
Entregar, desde las organizaciones privadas, ayudas domiciliarias en la 
realización de tareas domésticas y servicios de comida para personas 
mayores 
Crear servicios de asistencia médica y enfermería a domicilio para las 
personas mayores 
Establecer un sistema de visitas domiciliarias con equipo 
interdisciplinario para personas mayores 
Erradicar el maltrato contra las 
personas mayores  
Crear un servicio especial de prevención y atención de víctimas de 
negligencias, malos tratos y abusos en la edad avanzada 
Establecer medidas de protección legal que resguarden a las personas 
mayores del abuso patrimonial 
Establecer como agravante las lesiones personales infringidas en las 
personas mayores por parte de quienes le cuidan 
Establecer una Convención Interamericana de los derechos de las 
personas mayores de orden vinculante para los países signatarios 
Incorporar en las políticas de seguridad ciudadana el derecho a la libre 
circulación de las personas mayores asegurándoles su integridad 
Legislar para penalizar el abandono de las personas mayores en 
hospitales u otros centros de atención médica 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
102 
 
Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Establecer un marco jurídico 
para la protección y ejercicio  
de derechos en la vejez 
Prestar atención preferencial inmediata e individualizada en los 
órganos públicos y privados prestadores de servicios a la población 
Destinar preferencialmente recursos públicos a las áreas relacionadas 
con la protección de derechos de las personas mayores 
Establecer legalmente el deber del Estado en la provisión gratuita de 
medicamentos, especialmente aquellos de uso continuado 
Evitar la discriminación de las personas mayores en el acceso a la 
salud, estableciendo aranceles diferenciados en razón de la edad 
Penalizar la discriminación por edad en el acceso y mantención de un 
trabajo 
Establecer que las personas mayores de 70 años que no poseen medios 
económicos, deben ser provistos por sus familiares 
Penalizar con 5 años de cárcel el maltrato contra las personas mayores 
Fortalecer las redes de apoyo 
social familiares y comunitarias  
de las personas mayores 
Priorizar la atención de las personas mayores por su propia familia en 
detrimento de las instituciones de larga estadía 
Promover estrategias de coordinación interinstitucional para el 
desarrollo de servicios comunitarios para persona mayores solas 
Ofrecer capacitación sistemática y de alta calidad para los cuidadores 
de personas mayores 
Garantizar el cuidado y protección de las personas mayores por parte 
de la familia y la comunidad de acuerdo a los valores de su sociedad 
Desarrollar medidas específicas de apoyo a las familias migrantes o 
desplazadas con miembros de edad avanzada 
Fortalecer los mecanismos tradicionales de apoyo social en las 
comunidades rurales e indígenas 
Desarrollar programas de educación en que las personas mayores 
pongan su conocimiento a disposición de otras generaciones 
Favorecer el acceso al 
conocimiento, la educación  
y capacitación en la vejez 
Promover el aprovechamiento de potencialidades y habilidades de las 
personas mayores en actividades regulares y remuneradas 
Fomentar la capacitación e-learning en personas mayores que tienen 
acceso a la tecnología 
Crear programas de alfabetización y nivelación de estudios para 
mujeres mayores rurales 
Fortalecer a las universidades de la tercera edad 
Proteger los bienes económicos 
y materiales de las personas 
mayores 
Prohibir el uso ilegal o indebido de la propiedad de las personas 
mayores 
Penalizar la modificación forzada del testamento u otros documentos 
jurídicos 
Penalizar las estafas de cualquier tipo realizadas a las personas 
mayores 
Penalizar la utilización sin autorización de los bienes de las personas 
mayores, ocultárselos o apropiárselos 
Fuente: Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía y Fondo de Población de las Naciones Unidas 
(CELADE/UNFPA), Familia y solidaridad intergeneracional: escenarios futuros en políticas de vejez en Panamá, 
Panamá, 2008. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
103 
República Dominicana: escenario muy conveniente  
y posiblemente viable 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Aumentar la cobertura del 
sistema de seguridad social 
Implementar programas de pensiones no contributivas para personas 
mayores pobres 
Crear medidas legales para que todos los mayores de 18 años estén 
obligados a cotizar en el sistema de seguridad social 
Implementar medidas para controlar el impacto de los cambios 
inflacionarios y fluctuaciones del mercado de pensiones 
Orientar a las mujeres mayores sobre técnicas de búsqueda de empleo, 
incluyendo en ellas enfoques desde la perspectiva de género 
Promover la pensión universal no contributiva, financiada de manera mixta, 
con aportes propios y del Estado 
Promover la igualdad de género en el acceso a la protección social, recursos 
y oportunidades que ofrece la sociedad 
Eliminar la discriminación por edad en el acceso al empleo y en la 
continuidad laboral después de los 45 años 
Implementar medidas e incentivos que faciliten la jubilación progresiva y 
programada, así como la preparación para la misma 
Establecer metas viables de ampliación progresiva de la cobertura de las 
pensiones no contributivas 
Fortalecer a las 
instituciones de 
beneficencia que prestan 
servicios a las personas 
mayores pobres 
Entregar subsidios estatales a las instituciones privadas que ofrecen 
servicios a personas mayores 
Traspasar los recursos y funciones de asistencia social pública a 
instituciones privadas de beneficencia 
Establecer beneficios tributarios para entidades que donan recursos a 
instituciones de beneficencia 
Crear un fondo mixto de apoyo (recursos estatales y privados) para 
financiar proyectos de instituciones de beneficencia 
Implementar un plan de apoyo a las instituciones de beneficencia para 
mejorar la eficiencia y la eficacia en la gestión de recursos 
Fomentar el intercambio de experiencias entre instituciones de beneficencia 
dentro y fuera del país 
Desarrollar sistemas de 
monitoreo del progreso 
logrado en la reducción  
de la pobreza en la edad 
avanzada 
Realizar investigaciones sobre el impacto del género en los actuales 
sistemas de seguridad social 
Crear un sistema de indicadores que mida el nivel de avance en la 
disminución de la pobreza en la edad avanzada 
Crear un observatorio regional de las vivencias y percepciones desde un 
enfoque de género y edad 
Fomentar el acceso a los 
recursos económicos 
considerando la 
heterogeneidad de la 
población adulta mayor 
Facilitar el ingreso al mercado de los productos generados a través de los 
microemprendimientos de las personas mayores 
Promover la creación de cooperativas autogestionadas por personas mayores 
Capacitar a las organizaciones de personas mayores en la formulación de 
proyectos 
Fuente: S. Huenchuan; M. Paredes y D. González, Escenarios futuros en políticas de vejez en República Dominicana: la persistente 
demanda por derechos básicos, colección Documentos de Proyecto Nº 103 (LC/W.103), Santiago de Chile, CEPAL, 2006. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
104 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Promover ambientes sanos 
que ayuden a reducir los 
riesgos de enfermar 
Desarrollar mecanismos adecuados para hacer accesible a toda la población 
la información sobre hábitos saludables 
Insertar el tema del envejecimiento en los programas de educación primaria 
y secundaria con la perspectiva del ciclo de vida 
Incluir en los programas de atención primaria de salud componentes de 
autocuidado y promoción de la salud 
Desarrollar programas de prevención de riesgos en el hogar dirigidos a 
hogares con personas mayores 
Desarrollar programas 
específicos para las 
personas mayores con 
discapacidad 
Implementar centros especializados de cuidados temporales para personas 
mayores con discapacidad 
Subsidiar prótesis y órtesis para personas mayores con discapacidad 
Establecer incentivos para alternativas comunitarias de cuidados para 
personas mayores con discapacidad 
Crear programas de atención domiciliaria para personas con discapacidad 
Desarrollar un programa específico de salud para las personas mayores 
discapacitadas 
Desarrollar programas  
de salud integral con 
enfoque de género 
Desarrollar investigaciones sobre salud, envejecimiento y género 
Fomentar el consumo de complementos nutricionales que se consideren 
saludables en las mujeres mayores 
Incluir las terapias de salud posmenopáusica en los programas de salud del 
adulto mayor 
Desarrollar indicadores específicos sobre la situación en salud de las mujeres 
mayores 
Incorporar a las mujeres mayores en los programas de salud de la mujer 
Potenciar el desarrollo de habilidades por parte de las mujeres mayores que 
les permitan ocuparse de su salud 
Ampliar la cobertura del paquete básico de salud para responder a las 
necesidades de las personas adultas mayores desde un enfoque de género 
Establecer la cobertura 
universal en salud para la 
población de edad 
avanzada 
Garantizar el acceso a la salud a los cónyuges de personas mayores 
pensionadas y jubiladas 
Garantizar la atención en salud de las personas mayores a nivel terciario en 
hospitales geriátricos 
Subvencionar la atención en instituciones especializadas para el tratamiento 
de enfermedades específicas de la edad avanzada 
Establecer mecanismos apropiados de derivación de personas mayores entre 
organismos privados y públicos de salud a nivel local 
Desarrollar un eficiente sistema de referencia para personas mayores entre 
los diversos niveles de atención en salud 
Establecer la discriminación positiva para personas de edad avanzada en el 
otorgamiento de horas médicas 
Eliminar la edad máxima de acceso a los seguros privados de salud 
Fuente: S. Huenchuan; M. Paredes y D. González, Escenarios futuros en políticas de vejez en República Dominicana: 
la persistente demanda por derechos básicos, colección Documentos de Proyecto Nº 103 (LC/W.103), Santiago de 
Chile, CEPAL, 2006. 
 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
105 
 
Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Facilitar la permanencia de las 
personas mayores en su propio 
hogar el mayor tiempo posible 
Apoyar económicamente a las familias de escasos recursos que tengan 
una persona mayor a su cargo 
Crear programas de apoyo para el mejoramiento de viviendas de 
personas mayores de escasos recursos 
Crear servicios de atención médica ambulatoria para personas mayores 
postradas 
Reservar el 3% de las viviendas sociales para personas mayores 
autovalentes 
Establecer sistemas de voluntariado que apoyen a las personas mayores 
solas 
Crear servicios de asistencia médica y enfermería a domicilio para las 
personas mayores 
Facilitar ayudas técnicas para promover la autonomía funcional de las 
personas mayores 
Fuente: S. Huenchuan; M. Paredes y D. González, Escenarios futuros en políticas de vejez en República Dominicana: 
la persistente demanda por derechos básicos, colección Documentos de Proyecto Nº 103 (LC/W.103), Santiago de 
Chile, CEPAL, 2006. 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
106 
Uruguay: escenario muy conveniente  
y definitivamente viable 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Garantizar la equidad  
de género en el sistema  
de seguridad social 
Fortalecer los mecanismos de fiscalización del cumplimiento del pago de 
las cotizaciones de las trabajadoras del servicio doméstico 
Incluir a los trabajadores del mercado de trabajo informal en el sistema de 
seguridad social  
Igualar el monto de las pensiones entre hombres y mujeres sin considerar la 
expectativa de vida diferenciada 
Diseñar mecanismos compensatorios para cubrir la intermitencia laboral de 
las mujeres debido al desempeño de funciones de cuidado 
Capacitar a las mujeres para facilitar su inserción laboral durante todo el 
ciclo de vida 
Eliminar la discriminación de género en el acceso a los beneficios de la 
protección social (salud, educación y seguridad social) 
Fortalecer las estrategias  
de solidaridad 
intergeneracional  
al interior de la familia 
Crear igualdad de oportunidades para las personas jóvenes a fin de 
fortalecer la capacidad de ayuda mutua al interior de la familia 
Considerar a la familia —y no al individuo— como sujeto de atención de 
las políticas sociales 
Crear mecanismos de apoyo familiar que desincentiven la residencia 
solitaria en la vejez 
Favorecer la inserción y la promoción laboral de mujeres e incorporar 
medidas que permitan conciliar la vida familiar y profesional 
Establecer espacios de intercambio intergeneracional en las escuelas básicas 
Integrar el envejecimiento en el currículo educativo de la enseñanza básica 
con la perspectiva del ciclo de vida 
Desarrollar sistemas  
de monitoreo del progreso 
logrado en la reducción  
de la pobreza en la edad 
avanzada 
Adecuar los tradicionales métodos de medición de la pobreza (línea de la 
pobreza, NBI) a la realidad de las personas mayores 
Incorporar la perspectiva de la edad y el género en el análisis de la 
explotación de los datos censales y encuestas de hogares 
Incorporar módulos especiales sobre la situación económica de las personas 
mayores en las encuestas de hogares 
Mejorar los sistemas de registro de las instituciones que implementan 
programas de erradicación de la pobreza en la población adulta mayor 
Utilizar el método de la línea de la pobreza ajustada por gastos de salud en 
la edad avanzada 
Entregar beneficios 
estatales a las personas 
mayores que no acceden al 
sistema de seguridad social 
Crear una pensión asistencial de vejez para personas mayores de 60 años 
Entregar asistencia médica gratuita en el sistema público de salud a partir 
de los 60 años 
Entregar una asignación familiar respecto de los descendientes que viven a 
cargo de la persona mayor 
Entregar una doble pensión de invalidez cuando la persona tenga más de 60 años 
Entregar una pensión mínima a las personas que no cotizaron por 20 años y 
no alcanzaron a cumplir los requisitos de pensión 
Entregar ayuda económica por un máximo de un año para los trabajadores 
de edad avanzada que se encuentren cesantes 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
107 
 
Seguridad económica 
Objetivos de política Factores de éxito 
Crear alternativas de 
capacitación para las 
personas mayores  
Crear incentivos para las empresas que destinan parte de sus impuestos a 
pagar la capacitación de trabajadores de edad avanzada 
Implementar programas de capacitación con inserción laboral para 
trabajadores de edad avanzada 
Implementar programas de educación de adultos para iniciar o completar estudios 
Fortalecer a las universidades para la tercera edad 
Promover la preparación y formación de las personas cercanas a la 
jubilación para insertarse en nuevas actividades productivas 
Fuente: S. Huenchuan y M. Paredes, Escenarios futuros en políticas de vejez en Uruguay: continuidades y rupturas, 
Montevideo, Ediciones Trilce, 2006. 
 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Garantizar el acceso de  
las personas mayores a  
los programas de atención 
integral en salud 
Crear mecanismos que garanticen la cobertura universal de las personas 
mayores en los servicios públicos de salud 
Establecer un programa de detección precoz de enfermedades en todos los 
establecimientos de primer y segundo nivel de atención 
Eliminar los cobros de valores diferenciados en salud por motivos de edad 
Garantizar que los sistemas privados de salud constituyan una alternativa 
viable para la atención de las personas mayores 
Fomentar que las instituciones de cuidados de largo plazo realicen 
actividades de promoción y prevención en salud 
Garantizar que las instalaciones físicas de los centros de atención en salud 
sean adecuadas a las necesidades de las personas mayores 
Promover la creación de servicios de atención domiciliaria para personas 
mayores con discapacidad 
Desarrollar planes de 
formación de recursos 
humanos en geriatría 
Incorporar herramientas básicas de geriatría en la educación médica 
universitaria 
Crear programas de especialización a distancia en temas de geriatría y 
gerontología para el personal no médico  
Establecer un plan nacional de formación de recursos humanos en salud 
pública y envejecimiento 
Capacitar a los médicos generales y personal del nivel de atención primaria 
en salud en herramientas básicas de geriatría 
Aplicar un plan de actualización permanente para los equipos locales de 
salud que atienden a las personas mayores 
Promover ambientes sanos 
que ayuden a reducir los 
riesgos de enfermar 
Desarrollar mecanismos adecuados para hacer accesible a toda la población 
la información sobre hábitos saludables 
Incluir en los programas de atención primaria de salud componentes de 
autocuidado y promoción de la salud 
Mantener el acceso universal a la atención en salud durante todo el ciclo de vida 
Descentralizar la atención primaria en salud, delegándola a los gobiernos locales 
Prevenir y controlar los factores de riesgo de las enfermedades crónico-
degenerativas, infecciones y otras 
Controlar los niveles de contaminación, reduciendo la exposición a 
contaminantes que afecten la salud de niños y personas mayores 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
108 
 
Salud y bienestar en la vejez 
Objetivos de política Factores de éxito 
Monitorear la situación  
en salud de la población  
de edad avanzada 
Implementar un sistema de vigilancia epidemiológica para el monitoreo de 
la situación en salud de la población adulta mayor 
Evaluar periódicamente la calidad y pertinencia de los servicios de salud 
que se prestan a las personas mayores 
Incluir en las encuestas de hogares módulos específicos sobre la situación 
en salud de la población adulta mayor 
Promover un estilo de vida 
saludable durante todo el 
ciclo de vida 
Crear programas locales en que participen personas mayores prestando 
servicios a la comunidad 
Realizar campañas de sensibilización sobre la importancia de los hábitos 
saludables y el ejercicio físico 
Realizar investigaciones sobre los factores que influyen en un 
envejecimiento saludable 
Incorporar la promoción de hábitos saludables en los programas de 
educación escolar 
Focalizar adecuadamente los programas de alimentación complementaria 
dirigidos a niños 
Desarrollar campañas permanentes de prevención del abuso del tabaco, 
alcohol y drogas 
Aumentar los fondos destinados a deportes y recreación en el presupuesto 
nacional 
Desarrollar programas educativos con componentes psicosociales para 
conocer y prepararse para la vejez 
Desarrollar programas 
específicos para las 
personas mayores con 
discapacidad 
Subsidiar prótesis y órtesis para personas mayores con discapacidad 
Establecer incentivos para alternativas comunitarias de cuidados para 
personas mayores con discapacidad 
Crear programas de atención domiciliaria para personas con discapacidad 
Establecer una pensión no contributiva especial para personas mayores 
pobres con discapacidad 
Desarrollar un programa específico de salud para las personas mayores 
discapacitadas 
Fuente: S. Huenchuan y M. Paredes, Escenarios futuros en políticas de vejez en Uruguay: continuidades y rupturas, 
Montevideo, Ediciones Trilce, 2006. 
 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
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Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Adaptar el transporte  
y el espacio urbano a las 
necesidades de las personas 
mayores  
Crear medios de transporte especiales para las personas mayores con 
discapacidad 
Promover incentivos tributarios para las empresas que inviertan en la 
creación de áreas verdes con infraestructura intergeneracional 
Promover una cultura urbana amigable a través de campañas publicitarias 
en radioemisoras locales 
Integrar las necesidades de las personas mayores en los planes de 
crecimiento urbano 
Eliminar barreras arquitectónicas y urbanísticas que obstaculicen la 
accesibilidad de las personas mayores 
Fomentar que las empresas de transporte interdepartamental descuenten el 
50% en el valor de los pasajes a personas mayores con renta inferior a tres 
salarios mínimos 
Asegurar el acceso a servicios urbanos de alta necesidad (cajero 
automático, telecentros, policlínicas, etc.) 
Promover una imagen 
positiva y no 
discriminatoria  
de la vejez 
Legislar para penalizar a las familias que abandonen a las personas mayores 
en hospitales o instituciones de larga estadía 
Legislar para penalizar a cualquier persona que se apropie de bienes,  
pensión o cualquier ingreso de una persona mayor 
Eliminar todas las normas discriminatorias en base a la edad existentes en 
la legislación nacional 
Incluir en los planes de educación el tema del envejecimiento desde la 
perspectiva del ciclo de vida 
Promover el reconocimiento efectivo del rol de las personas mayores en la 
transmisión de la cultura y las historias locales 
Apoyar iniciativas destinadas a impulsar valores, prácticas y actitudes 
democráticas solidarias y pluralistas en relación al envejecimiento 
Penalizar la discriminación por edad en el acceso a servicios públicos y privados 
Crear formas alternativas de 
convivencia para personas 
mayores solas 
Construir departamentos individuales o bipersonales en edificios con 
servicios comunes o vinculados a instituciones de larga estadía 
Construir viviendas compartidas por pequeños grupos de personas mayores 
que cuenten con sala y servicios comunes 
Crear sistemas de acogida familiar para personas mayores 
Crear centros de atención diurna para personas mayores al amparo de 
hospitales geriátricos 
Establecer un marco 
jurídico para la protección  
y ejercicio de derechos  
en la vejez 
Destinar preferencialmente recursos públicos a las áreas relacionadas con la 
protección de derechos de las personas mayores 
Establecer legalmente el deber del Estado en la provisión gratuita de 
medicamentos, especialmente aquellos de uso continuado 
Evitar la discriminación de las personas mayores en el acceso a la salud 
estableciendo aranceles diferenciados en razón de la edad 
Establecer que las personas mayores de 70 años que no poseen medios 
económicos, deben ser provistos por sus familiares 
Establecer que todas las instituciones de larga estadía o centros diurnos 
deban firmar un contrato con la persona mayor atendida 
Establecer que toda persona mayor incapacitada debe contar con un 
representante legal pagado por la familia o el Estado 
CEPAL – Colección Documentos de proyectos Escenarios futuros en políticas de vejez 
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Entornos propicios y favorables 
Objetivos de política Factores de éxito 
Fortalecer las redes de 
apoyo social familiares  
y comunitarias de las 
personas mayores 
Priorizar la atención de las personas mayores por su propia familia en 
detrimento de las instituciones de larga estadía 
Promover estrategias de coordinación interinstitucional para el desarrollo 
de servicios comunitarios para persona mayores solas 
Ofrecer capacitación sistemática y de alta calidad para los cuidadores de 
personas mayores 
Garantizar el cuidado y protección de las personas mayores por parte de la 
familia y la comunidad de acuerdo a los valores de su sociedad 
Promover mecanismos innovadores de apoyo social para las personas 
mayores que vivan en zonas rurales y/o aisladas 
Desarrollar programas de educación en que las personas mayores pongan su 
conocimiento a disposición de otras generaciones  
Fuente: S. Huenchuan y M. Paredes, Escenarios futuros en políticas de vejez en Uruguay: continuidades y rupturas, 
Montevideo, Ediciones Trilce, 2006. 
 


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