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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/44210</bibo:handle>
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El impuesto óptimo a 
la gasolina en Guatemala
Arturo Sarabia 
Fausto Hernández 
estudios del cambio climático en américa latina
Publicaciones 
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El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
Arturo Sarabia  
Fausto Hernández 
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Este documento fue preparado por Arturo Sarabia y Fausto Hernández Trillo, Consultores de la Unidad de Cambio 
Climático de la  División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Comisión Económica para América 
Latina y el Caribe (CEPAL), en el marco de las actividades del proyecto “Apoyo a la Implementación de la Agenda 2030 
para el Desarrollo Sostenible en América Latina y el Caribe”, en su componente de diseño de políticas públicas de 
mitigación y adaptación frente al cambio climático, ejecutado por la CEPAL en conjunto con la Agencia Alemana de 
Cooperación Internacional (GIZ) y financiado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de 
Alemania. 
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva 
responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Organización.  
Publicación de las Naciones Unidas 
LC/TS.2018/65 
Distribución: L
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Impreso en Naciones Unidas, Santiago  
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La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse a la Comisión Económica para América 
Latina y el Caribe (CEPAL), División de Publicaciones y Servicios Web, publicaciones.cepal@un.org. Los Estados 
Miembros de las Naciones Unidas y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin 
autorización previa. Solo se les solicita que mencionen la fuente e informen a la CEPAL de tal reproducción. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala  
3 
Índice  
Resumen ejecutivo ...........................................................................................................................5 
Introducción ......................................................................................................................................7 
I. Breve repaso de teoría impositiva “verde” ....................................................................................9 
II.  El consumo de gasolina en Guatemala .................................................................................... 11 
III. Experiencia mexicana: algunas lecciones ................................................................................ 15 
IV.  El modelo ................................................................................................................................ 19 
A. Supuestos ............................................................................................................................. 19 
B. El impuesto óptimo a la gasolina .......................................................................................... 20 
V. Calibración ................................................................................................................................ 23 
VI. Resultados ............................................................................................................................... 31 
VII. Discusión y comentarios generales ........................................................................................ 35 
Bibliografía ..................................................................................................................................... 37 
Anexo   Expresiones analíticas para las elasticidades del modelo ............................................... 39 
Cuadros 
Cuadro 1 Parque vehicular por departamento en Guatemala ............................................. 11       
Cuadro 2 Parque vehicular según tipo de vehículo ............................................................. 12 
Cuadro 3 Impuestos por tipo de gasolina ............................................................................ 12 
Cuadro 4 Destino del ingreso recaudado por reformas fiscales verdes .............................. 13 
Cuadro 5 Parque vehicular de gasolina............................................................................... 23 
Cuadro 6 Rendimiento de gasolina por tipo de vehículo ..................................................... 24 
Cuadro 7 Composición y rendimiento por tipo de automóvil ............................................... 24 
Cuadro 8 Listado de parámetros ......................................................................................... 29 
Cuadro 9 Estimación del impuesto óptimo a la gasolina (Escenario base) ........................ 31 
Cuadro 10 Efectos sobre el bienestar de tasas de impuesto a la gasolina ........................... 32 
 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala  
4 
Gráficos 
 
Gráfico 1 Impuestos especiales a la gasolina en el mundo ................................................ 14 
Gráfico 2 Índice de precios al consumidor en México ......................................................... 16 
Gráfico 3 Tasa de inflación mensual y promedio móvil ....................................................... 17 
Gráfico 4 Evolución de los ingresos provenientes del Impuesto Especial  
sobre Producción  y Servicios (IEPS): gasolina y demás bienes ........................ 18 
Gráfico 5 Análisis de sensibilidad ........................................................................................ 33 
 
 
 
 
 
 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
5 
Resumen ejecutivo  
El principal objetivo de este estudio es estimar los costos económicos que ocasionan las externalidades 
negativas que se derivan del consumo de gasolinas en Guatemala, así como el nivel de impuesto 
óptimo para aminorar dichas externalidades. Para ello se utiliza la metodología de Parry y Small 
(2005), la cual permite incluir las peculiaridades de cada país en materia de contaminación y otras 
externalidades por circulación vehicular. Es claro que las externalidades no son homogéneas entre los 
distintos países, ya que éstas se asocian a la edad del parque vehicular, al estado de las 
carreteras/avenidas, y a los reglamentos de tránsito y ambientales, entre otras cosas. De este modo, se 
puede estimar un impuesto óptimo a las gasolinas de acuerdo con sus características específicas. Esta 
tasa óptima puede a su vez compararse y contrastarse con la tasa vigente. La aplicación de esta 
metodología requiere, sin embargo, calibrar diversas elasticidades y parámetros sobre los cuales no 
existe un consenso respecto a su valor apropiado, por lo que las estimaciones realizadas deben tomarse 
con precaución.   
Resulta importante estimar estas externalidades negativas para Guatemala, con el propósito de 
avanzar en el diseño de una reforma fiscal ambiental o “verde”. En efecto, actualmente existe a nivel 
internacional un creciente interés por instrumentar reformas fiscales ambientales. Así, por ejemplo, 
actualmente en casi todos los países desarrollados existen diversos impuestos ambientales a los 
combustibles fósiles que buscan atender las externalidades negativas que ocasiona su consumo, tales 
como la generación de gases de efecto invernadero, la contaminación atmosférica local, la congestión 
o los accidentes viales. Estas reformas fiscales ambientales tienen como objetivo central que los 
agentes económicos internalicen las externalidades negativas que ocasionan en otros agentes 
económicos; y, asimismo, como segundo dividendo, estas reformas fiscales buscan contribuir a 
alcanzar otros objetivos económicos y sociales.  
Este tipo de políticas fiscales tienen su fundamento en el uso de impuestos Pigou, los cuales 
buscan que los agentes económicos interioricen los costos económicos que ocasionan sus 
externalidades negativas a través del establecimiento de gravámenes equivalentes al daño marginal 
que generan. Sin embargo, su aplicación es en extremo compleja ya que, por ejemplo, estimar 
apropiadamente el daño marginal que ocasiona determinada externalidad negativa tiene siempre un 
alto nivel de incertidumbre. Asimismo, instrumentar un sistema administrativo que permita imponer el 
gravamen correspondiente y recolectarlo es en extremo complejo. Por ejemplo, aplicar impuestos 
apropiados a las externalidades negativas generadas por el tráfico vehicular requeriría gravar los 
kilómetros recorridos por automóvil, atendiendo a su eficiencia específica y a su contribución a la 
contaminación y a la congestión vial; también podrían aplicarse otros impuestos relacionados, tales 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
6 
como gravámenes a la circulación o a la misma en horarios de alto flujo vehicular. Estos impuestos 
son, en algunos casos, aún difíciles de instrumentar, por lo que el impuesto a las gasolinas puede 
utilizarse como un substituto imperfecto para gravar dichas externalidades. Finalmente, debe 
considerarse además que estos impuestos pueden tener efectos colaterales importantes sobre la 
distribución del ingreso o la competitividad de la economía. 
 Las estimaciones realizadas indican que el impuesto óptimo para Guatemala se ubica en un 
nivel de 27.5 centavos de dólar por litro. Este impuesto se aplicaría por igual a los dos tipos de 
gasolina que se venden en el país: regular y superior. Utilizando información para el periodo 2010-
2013, se calcula que, en promedio, el impuesto en vigor sobre la gasolina superior es de 16.1 
centavos/litro. Esto significaría un incremento adicional de 11.4 centavos/litro respecto al impuesto 
vigente. Cabe destacar también que el impuesto aplicado hoy en día en Guatemala es bajo en 
comparación con otros países. 
Debe resaltarse que los resultados obtenidos contienen un alto nivel de incertidumbre, debido 
a la falta de consenso sobre la estimación de los costos de las externalidades en general, y a la falta de 
algunas estimaciones específicas para Guatemala. Por ello, éstos deben tomarse con precaución. Sin 
embargo, el análisis de sensibilidad respecto al valor de distintos parámetros sugiere que un nivel de 
impuesto de 27.5 centavos./litro es relativamente robusto. De manera complementaria, dicho análisis 
arroja niveles óptimos de impuesto menores a 40 centavos./litro en general, aunque mayores al nivel 
de impuesto vigente de 16.1 centavos./litro. 
 Estos resultados están basados en la idea de que el consumo de gasolinas genera y/o se asocia 
a diversas externalidades negativas, en donde destacan aquéllas referidas a las emisiones de gases de 
efecto invernadero que propician el cambio climático, y aquéllas referidas a la contaminación 
atmosférica local y a la congestión y accidentes viales. Este impuesto a las gasolinas debe considerar, 
sin embargo, la economía política de su instrumentación, como lo demuestra la experiencia mexicana 
reciente. Por ello, es necesario atender los potenciales efectos colaterales de un aumento al precio de 
las gasolinas. En particular, se deben considerar los efectos de primer y segundo orden de un alza en 
dicho precio sobre la distribución del ingreso. Por una parte, la evidencia disponible muestra que en 
países en desarrollo aún persiste un alto nivel de concentración del consumo de gasolinas en los 
deciles altos y medios, por lo que el efecto directo del alza en el precio de la gasolina sobre la 
distribución del ingreso no es regresiva. Por otro lado, el alza en el precio de la gasolina normalmente 
viene acompañada de un aumento en el precio del transporte público, lo cual impacta 
fundamentalmente a los deciles medios y bajos. Este efecto de segundo orden conlleva a generar una 
fuerte oposición al aumento en el precio de la gasolina y debería, por lo tanto, considerarse algún 
mecanismo de compensación. Esto es, se debe considerar que parte del ingreso derivado del impuesto 
a las gasolinas podría utilizarse para subsidiar el transporte público y/o generar un transporte público 
moderno y eficiente. Asimismo, debe ponderarse la posibilidad de que estos impuestos ambientales 
sean reciclados para mejorar los sistemas de protección social. Finalmente, no debe dejar de 
mencionarse el posible impacto adverso de este impuesto sobre la tasa de inflación. En este sentido, 
las acciones del banco central deben garantizar que dicho impacto sea de una sola vez y que, al mismo 
tiempo, no contamine las expectativas de inflación de los agentes.     
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
7 
Introducción 
Cada día existe más evidencia que confirma que el cambio climático es una realidad. Por ello, los 
países avanzados, tal vez con la excepción de los Estados Unidos que ha dado señales encontradas de 
acuerdo con su ciclo político, han tomado importantes acciones concertadas en foros internacionales. 
Uno de los elementos que han considerado y adoptado es aquél de intentar internalizar las 
externalidades --negativas-- ambientales por medio de una política impositiva “verde” o ambiental. 
Así, se han establecido impuestos sobre carbono, plaguicidas y consumo de gasolina, entre otros. Los 
impuestos sobre este último rubro se han aplicado en la mayor parte de los países de Europa. No 
obstante, estos impuestos no fueron introducidos de manera aislada sino que se incluyeron como parte 
de una estrategia integral que incluyó, entre otras acciones, el acceso a alternativas eficientes de 
transporte urbano; acciones complementarias -no tributarias- para mitigar la generación de la 
contaminación; el manejo de una política monetaria que evitara efectos inflacionarios permanentes (es 
decir, buscando que el gravamen sólo incrementara la tasa de inflación de manera temporal); y el 
otorgamiento de subsidios a esquemas efectivos de seguridad y protección social. Desde esta 
perspectiva, la fijación e implantación de un impuesto a la gasolina es uno de los retos más complejos 
en los países en desarrollo, como es el caso de la mayor parte de los países de América Latina.  
Así, en este estudio se tiene como objetivo calcular el impuesto óptimo a la gasolina para 
Guatemala, utilizando la metodología de Parry y Small (2005). Esta metodología considera una serie 
de externalidades negativas causadas por el uso del automóvil, como son los costos por 
contaminación, congestión y accidentes. De esta manera, el impuesto busca aminorar los efectos 
adversos de dichas externalidades. La estimación central sugiere un nivel de impuesto de 27.5 
centavos de dólar/litro. Este impuesto aplicaría por igual a los dos tipos de gasolina que se venden en 
el país (regular y superior). Debido a la incertidumbre asociada a los parámetros para llevar a cabo 
dicha estimación, se realiza además un análisis de sensibilidad. En general, dicho análisis arroja 
niveles óptimos de impuesto menores a 40 cts./litro, aunque mayores al nivel de impuesto de  
16.1 centavos./litro que se ha cobrado en promedio al consumo de gasolina superior en años recientes. 
Adicionalmente, en el documento se analiza una serie de políticas complementarias como parte de una 
estrategia integral ante el cobro del impuesto, tomando en consideración la experiencia  
mexicana reciente. 
El resto del documento se estructura de la siguiente manera. Primero se da un breve repaso de 
la teoría impositiva sobre el consumo de gasolina. Segundo, se describe la situación del mercado en 
Guatemala. Tercero, se revisa la experiencia mexicana. Cuarto, se presenta y calibra el modelo. Por 
último, se discuten los resultados y se presentan algunas lecciones aprendidas. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
9 
I. Breve repaso de teoría impositiva “verde” 
Arthur C. Pigou, el famoso economista británico, propuso que, para internalizar las externalidades 
negativas que provocan distintas actividades económicas y que a su vez imponen costos sociales (por 
ejemplo, contaminación y congestión en el caso del uso del automóvil), es necesario aplicar un 
impuesto. La determinación de la tasa impositiva debe ser igual al daño social marginal que ocasiona. 
En la práctica, este tipo de impuestos presentan serias dificultades para instrumentarse por varios 
motivos, entre los que destacan los administrativos y los políticos. En específico, resulta difícil 
calcular el costo marginal del daño social. Por otro lado, se requiere contar con sofisticados sistemas 
administrativos que permitan recabar el gravamen de acuerdo con el daño marginal ocasionado. 
Inclusive, se presentan disyuntivas para aplicar gravámenes diferenciados con el objeto de reducir las 
diferencias de desarrollo regional.  
En el caso de la circulación de los Automóviles por las ciudades y carreteras, existen dos 
problemas. Primero, su circulación genera contaminación atmosférica; y, segundo, su circulación 
provoca congestión que acarrea pérdida de horas-hombre productivas para un país. En otras palabras, 
existen varias externalidades derivadas del hecho de conducir un automóvil, y cada una de ellas 
justificaría un impuesto Pigouviano para internalizarla y corregirla. Así, para la contaminación del aire 
sería necesario un impuesto directo sobre emisiones, el cual proveería los incentivos adecuados para 
mejorar la eficiencia energética de los automóviles. Con respecto a la congestión, el impuesto sobre la 
gasolina desincentiva el recorrido y provee incentivos para reducir el kilometraje; más aún, tarifas en 
horas pico harían que la gente evitara circular con su automóvil en dichas horas, con lo que se 
reduciría la congestión. Además, asociado a la circulación vehicular, se encuentran los accidentes. 
Parry y Small (2005) argumentan que, para disminuirlos, es necesario inducir que los usuarios 
reduzcan el uso del automóvil; para ello, lo ideal sería un impuesto sobre el kilometraje recorrido.  
El problema es que imponer este tipo de gravámenes requiere de sistemas muy sofisticados 
para administrarlos y realizar un monitoreo efectivo. Más aún, tendrían que contemplarse mecanismos 
para mitigar los impactos de equidad que generarían dichas medidas
1
. 
La solución, aunque no la ideal, ha sido la de aplicar un impuesto a las gasolinas en lugar de 
impuestos tipo Pigou. Las razones de ello, entre otras cosas, se pueden resumir en cuatro: 
                                                        
1 
 En países en desarrollo, la población menos privilegiada habita en los suburbios de las grandes ciudades, por lo que 
sus traslados son generalmente mayores. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
10 
a) La penalización del consumo de gasolina reduce las emisiones de bióxido de carbono y 
otros contaminantes. 
b) El tributo a la gasolina eleva el costo de circulación en las ciudades, por lo que 
indirectamente reduce el tráfico y congestionamiento de las calles y, con ello, los 
accidentes viales. Sin embargo, no es clara su efectividad cuando se le compara con 
peajes. 
c) El impuesto es altamente generador de ingresos tributarios. Por ejemplo, en Inglaterra y 
Turquía éstos representan más de un cuarto de aquéllos generados por el impuesto sobre 
el ingreso personal.  
d) En algunos países el impuesto se utiliza como sustituto de peajes en carreteras y otras 
vialidades, ya que el costo que implica su recaudación resulta mucho menor. 
Por lo tanto, el impuesto a la gasolina representa un impuesto muy simple y sencillo de 
administrar, el cual tiene cierto poder para corregir las externalidades anotadas arriba. El reto es 
entonces tomar en cuenta las externalidades para determinar el impuesto sobre las gasolinas.  
La evidencia internacional arroja resultados mixtos. Por ejemplo, el uso de la distancia como 
elemento para incluir en un gravamen es muy débil, toda vez que la gente responde a una carga como 
ésta comprando vehículos más eficientes en términos de gasolina. Esto se da sobre todo en países con 
deficientes sistemas de transportación masiva, como es el caso de los Estado Unidos.  Es decir, el uso 
del automóvil es más inelástico en lugares donde no existe posibilidad de sustitución  
(transporte urbano). 
En cuanto a la gasolina y las externalidades asociadas a su consumo, existen diversos 
argumentos desde el punto de vista de la teoría económica que justifican el uso de impuestos y/o 
movimientos en los precios para regularlo (Krupnick, 1991; Eskeland, 1994; y Gunning et al., 1976). 
Sin embargo, la instrumentación adecuada de este tipo de políticas requiere del conocimiento puntual 
de las formas de ajuste y magnitudes de respuesta de los agentes económicos ante modificaciones en 
los precios, así como una certeza relativa de que estas formas de ajuste se mantendrán relativamente 
constantes ante modificaciones en el precio (Galindo y Salinas, 1996). 
En suma, el impuesto sobre gasolina (excise tax) es más bien un segundo-óptimo, ya que de 
manera parcial toma en consideración aspectos ecológicos, de recaudación (armónica con el resto del 
sistema tributario), y de congestión y accidentes de tránsito (cuyos costos incluyen el valor del tiempo 
de los viajes, el costo de accidentes, el “valor asignado” a la vida, etcétera). 
La metodología que se utiliza en este estudio corresponde a aquélla desarrollada por Parry y 
Small (2005), quienes extienden la de Bovenberg y Goulder (1996). Como se verá con detalle más 
adelante, esta metodología permite que el impuesto se pueda desagregar para darle una interpretación 
intuitiva a sus componentes. Más aún, ésta contempla la inclusión de un componente de impuesto a la 
Ramsey.
2
 Pero más importante es que la metodología permite que el impuesto óptimo pueda diferir 
entre países, de acuerdo con las circunstancias e idiosincrasias de cada economía.  
                                                        
2 
 La regla del impuesto de Ramsey sugiere que el Estado debe gravar más los factores y los productos cuya oferta o 
demanda sea más inelástica con respecto al precio. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
11 
II.  El consumo de gasolina en Guatemala 
Guatemala es una nación importadora neta de gasolinas, y su consumo se ha mantenido relativamente 
estable durante los últimos dos años. De acuerdo con información de la Superintendencia de 
Administración Tributaria (SAT), en el país circulan aproximadamente 3.38 millones de vehículos. El 
departamento que más unidades representa es el de la propia Ciudad de Guatemala con 1.5 millones, 
seguido de lejos por Quetzaltenango con 230 mil, como se aprecia en el cuadro 1. 
Cuadro 1 
Parque vehicular por departamento en Guatemala 
Departamento Número de vehículos 
Guatemala 1 507 789 
El Progreso 37 532 
Sacatepéquez 59 475 
Chimaltenango 103 368 
Escuintla 218 378 
Santa Rosa 76 099 
Sololá 26 387 
Totonicapán 38 074 
Quetzaltenango 230 262 
Suchitepéquez 9 268 
Retalhuleu 73 914 
San Marcos 148 243 
Huehuetenango 110 359 
Quiche 67 181 
Baja Verapaz 38 684 
Alta Verapaz 53 141 
Peten 101 306 
Izabal 101 456 
Zacapa 80 045 
Chiquimula 77 603 
Jalapa 46 926 
Jutiapa 100 823 
Total 3 388 313 
Fuente: Elaboración de la CGC con información sobre la base de datos del Sistema de Registro Fiscal de Vehículos de 
la SAT, junio de 2017. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
12 
Cuadro 2  
Parque vehicular según tipo de vehículo 
Tipo de Vehículo Número 
Autobuses, buses, microbuses 116 704 
Automóviles 750 031 
Camiones, cabezales y transporte de carga 157 065 
Camionetas, camionetillas y paneles 401 376 
Carretas, carretones, remolques, etc. 10 038 
Furgones y plataformas 27 596 
Grúas 1 085 
Jeep 21 451 
Motocicletas 1 297 219 
Otros 11 118 
Pick Up 593 618 
Tractores y Mini tractores 1 012 
Total 3 388 313 
 
Fuente: Elaboración de la CGC con información de la base de datos del Sistema de Registro Fiscal de vehículos de la 
SAT, junio de 2007. 
Con respecto a los precios de las gasolinas, éstos se fijan sobre la base de los precios 
internacionales del petróleo, el costo de refinación (en el caso de la gasolina importada, dicho costo 
está incluido en el precio de importación), el costo de distribución y un impuesto. Dicho impuesto se 
implementó en el año de 1992, como parte de una reforma tributaria más amplia que incluyó el 
impuesto sobre la renta, el impuesto al valor agregado, aranceles a la importación, papel sellado y 
timbres fiscales, y un impuesto territorial. 
El impuesto a los productos derivados del petróleo se fijó en el Decreto número 38-92 del 
Congreso de la República. En éste el artículo “A” establece que son productos afectos a la Ley, y 
gravados con tasas específicas por galón americano de 3.785 litros, los distintos tipos de gasolina 
detallados en el cuadro 3
3
. 
Cuadro 3 
Impuestos por tipo de gasolina   
(En quetzales) 
Tipo de gasolina Impuesto por galón 
Gasolina superior 4,70 
Gasolina regular  4,60 
Gasolina de aviación  4,70 
Diesel y gas oil  1,30 
Fuente: Decreto número 38-92 del Congreso de la República. 
Un aspecto interesante del gravamen es que, a diferencia de muchos países de la región, en 
Guatemala se puede etiquetar el uso de los recursos recaudados por este concepto. Así, el artículo 23 
del Decreto 38-92 indica que lo recaudado por concepto del impuesto será asignado 
presupuestariamente a municipalidades (10 centavos de quetzal por galón para la municipalidad de 
Guatemala, y 20 centavos de quetzal por galón al resto de los municipios) para destinarse a servicios 
de transporte y obras de infraestructura vial. Al mismo tiempo, el artículo 23 asigna 1 quetzal por 
galón al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda para la conservación y 
                                                        
3
  El artículo 12 apartado “A” fue adicionado por el artículo 5 del Decreto número 11-2003 del Congreso de la 
República. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
13 
mantenimiento de las carreteras del país.
4
 Esto es una ventaja, puesto que la recaudación puede 
utilizarse para construir una nueva infraestructura vial favorable al transporte público, entre  
otras cosas.  
En muchos países y provincias, la recaudación derivada de reformas fiscales verdes o 
ambientales se utiliza para la mitigación del cambio climático, para subsidiar al transporte masivo, o 
para complementar el presupuesto general, como se aprecia en el cuadro 4. Dado que los recursos se 
pueden etiquetar en Guatemala, sería muy conveniente que éstos pudieran utilizarse (al menos 
parcialmente) en acciones para la mitigación del cambio climático, cuyo rubro incluye el diseño y 
financiamiento de transporte urbano de calidad para disminuir el uso del automóvil. 
Cuadro 4  
Destino del ingreso recaudado por reformas fiscales verdes 
País Año introducción Destino de los ingresos recaudados 
Finlandia 1990 Presupuesto gubernamental general, acompañado de reducción en tasa de ISR 
Holanda 1990 Reducción de otros impuestos; programas de mitigación de cambio climático 
Noruega 1991 Presupuesto gubernamental general 
Suecia 1991 Presupuesto gubernamental general 
Dinamarca 1992 Presupuesto gubernamental general 
Gran Bretaña 2001 Reducción de otros impuestos 
Boulder, CO 2007 Programas de mitigación de cambio climático 
Quebec 2007 Programas de mitigación de cambio climático 
British Columbia 2008 Reducción de otros impuestos 
BAAQMD, California 2008 Programas de mitigación de cambio climático 
Francia 2009 Reducción de otros impuestos 
CARB, California  Programas de mitigación de cambio climático 
Fuente: Sobre la base de datos de Sumner et al. (2009).  
 
Conviene comparar el nivel de impuesto en Guatemala con respecto al registrado en otros 
países. Esta comparación se presenta en el gráfico 1. Como se puede apreciar, excluyendo a los 
Estados Unidos que no tienen un impuesto especial sobre las gasolinas, Guatemala es el país que 
presenta la tasa más baja dentro del grupo de países seleccionados, con una tasa de 28%, seguido por 
México con una tasa de 41%. Como ahí se observa, la tasa de impuestos en los demás países es muy 
alta, con un promedio de 116%. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
                                                        
4
  El remanente, aunque no se especifica, se utilizaría para el presupuesto federal. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
14 
Gráfico 1  
Impuestos especiales a la gasolina en el mundo 
 
Fuente: International Energy Agency. 
a Guatemala y México a precios de marzo de 2017. 
Como se puede observar en el gráfico 1, la tasa de impuesto que internaliza las externalidades 
no es homogénea entre países. De hecho, ésta puede variar de acuerdo con características muy 
particulares de cada nación. Por ejemplo, la edad promedio del parque vehicular, el estado de las 
carreteras/avenidas, los reglamentos de tránsito y ambientales, entre otras. 
Por otro lado, debe recordarse que México, a diferencia de Guatemala, hasta hace dos años 
fijaba un impuesto a la gasolina de una manera heterodoxa (véase Hernández y Antón, 2014). Esta 
política inadecuada de fijación de precios implicaba que la gasolina pudiera subsidiarse 
temporalmente en lugar de gravarse. En términos prácticos, durante varios años (2003-2015) se 
otorgaron subsidios importantes al consumo de gasolina. A raíz de la reforma energética, en el año 
2016 se introdujo un impuesto, y a partir de 2017 se inició un proceso de liberalización del precio de 
la gasolina. Por la similitud de estos dos países es conveniente revisar esta experiencia, ya que puede 
arrojar algunas lecciones relevantes para el caso guatemalteco. 
Promedio 1,16 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
15 
III. Experiencia mexicana: algunas lecciones 
Desde 1987 y hasta 2016, en México el precio de la gasolina era fijado por el gobierno mediante un 
esquema de deslizamiento gradual en el tiempo. Bajo el mismo, el precio formaba una línea con 
tendencia, cuya pendiente dependía de si -discrecionalmente- el gobierno de turno decidía  
incrementar el desliz o disminuirlo. La política de fijación de precios generalmente se establecía al 
principio de cada año. 
En años recientes, México comenzó a importar cerca del 50% de la gasolina consumida en el 
país, con lo cual su precio internacional se convirtió en una variable relevante para las finanzas 
públicas. Así, si el precio internacional se encontraba por arriba del precio predeterminado por el 
gobierno, existía un subsidio; por el contrario, si se ubicaba por debajo, entonces había un impuesto. 
De esta manera, el impuesto/subsidio surgía como resultado del diferencial entre el precio doméstico 
(preestablecido al inicio de cada año) y el precio internacional. Es decir, no existía un esquema de 
fijación del impuesto en función de la cantidad consumida. En 2016 el gobierno decide cambiar esta 
situación, en parte como consecuencia de la reforma energética llevada a cabo en el país. La acción 
contenía dos cambios sustantivos. Primero, se consideró la introducción de un impuesto fijo. Segundo, 
se planteó la liberalización del precio de la gasolina. 
En 2016, el gobierno mexicano introdujo un impuesto a la gasolina de 3.52 y 4.16 pesos por 
litro.
5
 Como se observa en el gráfico 1, esta cantidad representó alrededor de 44% del precio de la 
gasolina en 2017. Este impuesto se introdujo un año antes de que se liberalizara el precio del 
combustible, lo cual ocurrió a partir de 2017. El impacto del impuesto sobre el precio no se percibió 
por el consumidor final con una relación 1 a 1, es decir, el precio no aumentó 3.95 pesos de manera 
abrupta en 2016, sino que el cambio se hizo de manera controlada. Por lo tanto, hacia finales del 2015 
el impuesto a la gasolina bajo el esquema anterior era ligeramente menor a 3.95 pesos en promedio. 
Por ello, cuando se implementó el nuevo esquema a partir de 2016 el efecto sobre el precio al 
consumidor final fue casi imperceptible. Cabe destacar que el impuesto de 3.95 pesos por litro se 
encuentra por debajo del nivel óptimo de 6.3 pesos por litro (a precios de 2011) calculado por Antón y 
Hernández (2014). 
                                                        
5
  En México se venden dos tipos de gasolina: regular (“Magna”) y premium. En 2016, el impuesto sobre la gasolina 
premium fue de 3.52 pesos por litro, y de 4.16 pesos por litro sobre la gasolina regular. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
16 
Sin embargo, cuando se liberalizó el precio de la gasolina a partir de 2017, ésta se incrementó 
en aproximadamente 20% de un día para otro. Esto completó la estrategia de fijación del precio de la 
gasolina con base en precios de mercado, junto con la introducción de un impuesto fijo, lo cual daría 
certidumbre a los ingresos públicos por este concepto.   
Lecciones aprendidas 
El proceso descrito anteriormente arroja algunas lecciones a considerar. Cuando un impuesto a la 
gasolina se introduce, o se eleva de manera perceptible, el precio al consumidor final se eleva de 
manera inevitable. Como se sabe, al ser un insumo importante para las empresas en general y para los 
servicios de transporte en particular, existe siempre un temor de que dicho incremento se traspase a la 
tasa de inflación. 
Desde el punto de vista teórico, este incremento constituiría un aumento en el nivel de precios 
“de una sola vez” bajo un contexto de expectativas de inflación ancladas. Es aún temprano para 
observar este efecto en México, pero la hipótesis de un cambio de una sola vez implicaría que la línea 
de tendencia permanecería con la misma pendiente, y sólo habría un desplazamiento hacia arriba, 
como se observa en el gráfico 2
6
.  
Gráfico 2  
Índice de precios al consumidor en México    
 
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), México. 
Sin embargo, eso no significa que no existan variaciones fuertes en la inflación mensual. El 
gráfico 3 presenta la inflación mensual y la inflación anualizada con promedio móvil. Como ahí se 
observa, el indicador de promedio móvil (línea punteada y eje del lado izquierdo) sugiere que el nivel 
de precios se elevará a poco más de 6% para el 2017, año de la liberalización de precios. Habrá que 
esperar para ver si esa tendencia se revierte para cumplir con la tendencia de largo plazo que se 
muestra en la gráfica 2 (véase también la nota al pie 6). 
Una manera preliminar de verificar esto último es observando la tasa de inflación mensual 
(véase gráfico 3). Como ahí se observa (línea sólida y eje del lado derecho), se nota una disminución 
importante en dicha tasa después del incremento de enero de 2017, lo que sugiere que el cambio en el 
tiempo se interpretará como de una sola vez. 
                                                        
6 
 Cabe señalar que el incremento en la tasa de inflación registrado durante 2017 en México no sólo estaría explicado por 
el aumento abrupto en el precio de la gasolina sino también a otros fenómenos, tales como el incremento en el salario 
mínimo por encima de la inflación esperada, los incrementos en los precios de insumos como el gas y la electricidad, y 
la depreciación del tipo de cambio nominal como consecuencia del cambio en la Presidencia de Estados Unidos. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
17 
La lección preliminar de este comportamiento de precios es que, desde el punto de vista 
inflacionario, el Banco Central debe estar preparado para manejar adecuadamente el cambio en el 
monto del impuesto, de manera que las expectativas inflacionarias no se vean afectadas. En este 
sentido, la comunicación con el público resulta muy importante. 
Gráfico 3  
Tasa de inflación mensual y promedio móvil 
-0,005
0
0,005
0,01
0,015
0,02
-0,05
0
0,05
0,1
0,15
0,2
0,25
Ju
n
 2
0
1
6
Ju
l 2
01
6
A
go
 2
01
6
Se
p
 2
0
16
O
ct
 2
0
1
6
N
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20
16
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 2
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1
6
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0
1
7
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 2
0
17
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 2
01
7
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2
0
1
7
M
ay
 2
01
7
Ju
n
 2
0
1
7
Ju
l 2
01
7
Inflacion Promedio Anual Inf. Anualizada I Mensual
 
Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos de INEGI, México. 
En cuanto a la recaudación, para 2015 y 2016 se observa un incremento abrupto proveniente 
del impuesto a la gasolina (véase el gráfico 4). Estos montos equivalen a 1.2 y 1.4% del PIB, 
respectivamente. Cabe destacar que el nuevo esquema para la determinación del impuesto a la 
gasolina hace que la recaudación por este gravamen sea ahora mucho más estable en el tiempo. 
Infortunadamente, en el caso mexicano no se especificó el destino de estos recursos, los que 
presumiblemente han sido usados para compensar la disminución en los ingresos provenientes de la 
exportación de petróleo. Es decir, este doloroso incremento para el bolsillo de los hogares no vino 
acompañado de mecanismos de compensación para resolver carencias en materia ambiental, de 
educación o de salud, por poner algunos ejemplos. Esto sólo ocasionó que el descontento social se 
incrementara.  
Otro de los factores que son importantes de manejar ex-ante es la identificación de los canales 
de afectación e impacto para la ciudadanía. Para el caso mexicano, Antón y Hernández (2014) 
estimaron la incidencia de la introducción del impuesto por deciles de ingreso de la población. Quizá 
paradójicamente, el resultado es que el impuesto es progresivo, debido a que la mayor parte de la 
población de deciles medios y bajos no posee automóvil. La afectación para esos sectores de la 
población provendría más bien de un aumento en los precios del transporte urbano. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
18 
No obstante lo anterior, la población percibe un aumento en el precio de la gasolina como un 
evento de alto impacto para su bolsillo. En efecto, en general existe un impacto adverso vía el 
aumento en el nivel de precios. En particular, el efecto proviene del incremento en el precio del 
transporte público. 
Para aminorar la carga que sobrellevaría la población, la lección es que la introducción o un 
aumento en el impuesto a la gasolina podrían venir acompañado de programas para incentivar el uso 
de transporte urbano. Específicamente, parte de la recaudación podría utilizarse para subsidiar, 
promocionar y/o expandir la infraestructura del transporte urbano. Éste fue un elemento ausente en el 
caso mexicano. Como se mencionó con anterioridad, a diferencia de México la ventaja que tiene 
Guatemala es que la recaudación de este impuesto puede etiquetarse para usos específicos. 
Gráfico 4 
 Evolución de los ingresos provenientes del Impuesto Especial sobre Producción 
 y Servicios (IEPS): gasolina y demás bienes 
(En millones de pesos a precios de 2008) 
 
Fuente: Elaboración propia sobre la  base de los Informes de Finanzas Públicas, Secretaría de Hacienda y 
Crédito Público, México.  
Muy relacionado con esto, es importante que se haga explícito que la recaudación (además del 
mencionado subsidio) forma parte de una estrategia integral de política social y ambiental. De  
manera paralela, debe especificarse claramente cuál es el destino de los recursos y por qué éstos 
beneficiarán a la población. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
19 
IV.  El modelo 
Una vez descritas las experiencias de Guatemala y México respecto a la implementación de un 
impuesto especial a la gasolina, el siguiente paso es llevar a cabo un planteamiento analítico para la 
determinación del impuesto óptimo. El análisis se basa en el modelo de Parry y Small (2005). En la 
primera parte de esta sección se describen los supuestos del modelo. Posteriormente, se detalla la 
ecuación para determinar el impuesto óptimo. 
A. Supuestos 
Considere un modelo estático de economía cerrada con un agente representativo. La utilidad 
 de dicho agente puede representarse como sigue: 
 .     (1) 
En la ecuación (1) las variables se expresan en términos per cápita, donde  denota el 
consumo del bien numerario,  son los kilómetros de viaje por vehículo,  es el tiempo dedicado a 
conducir,  es el gasto de gobierno,  es ocio,  es la cantidad de contaminación (polución) y  
captura el costo externo de los accidentes de tránsito ajustados por severidad. Las funciones  y 
 son cuasi-cóncavas. A su vez,  y  son funciones débilmente convexas, las cuales 
representan la desutilidad debida a la contaminación y a los riesgos externos de accidentes de tránsito. 
Los viajes en vehículo se “producen” de acuerdo con una función homogénea en términos del 
consumo de gasolina ( ) y de una medida monetaria de otros costos de manejo, que dependen entre 
otras cosas de los atributos y precio del vehículo ( ). El término  incluye los costos internos de 
accidentes de tránsito. De esta manera,  se puede expresar como: 
 .        (2) 
 A su vez, el tiempo de manejo se determina por la siguiente función: 
 ,        (3) 
donde  es el inverso de la velocidad promedio por viaje, y  son los kilómetros manejados 
per cápita a nivel agregado. Para el agente representativo los kilómetros manejados per cápita ( ) 
representan una externalidad negativa, por lo cual éste toma la función  como dada. Dicha función  
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
20 
satisface , es decir, un incremento en kilómetros manejados por vehículo (KMV) implica una 
mayor congestión en las calles.  
Como resultado del uso del automóvil, se consideran dos tipos de contaminantes: dióxido de 
carbono, denotado por , y contaminantes locales del aire, tales como óxidos de nitrógeno, 
hidrocarburos y monóxido de carbono, representados por . El primero de ellos es proporcional al 
uso de combustible, mientras que el segundo es proporcional a los kilómetros manejados. Estos 
contaminantes se combinan de forma lineal para determinar la cantidad de contaminación: 
.       (4) 
En la expresión anterior,  representa el consumo de combustible per cápita a nivel agregado, 
el cual es exógeno al agente representativo. Las funciones satisfacen . La especificación (4) 
supone que los contaminantes están expresados en términos de las mismas unidades y que la 
contaminación es externa al agente; esto es, sus propias decisiones no afectan el nivel agregado de 
contaminación. 
 Por su parte, los costos externos de accidentes de tránsito, , se representan a través de la 
siguiente función: 
 ,       (5) 
donde  es el costo externo promedio de accidentes por kilómetro.  
Los ingresos del agente representativo provienen exclusivamente del trabajo  que ofrece al 
mercado. A su vez, el individuo debe pagar un impuesto ad-valorem  sobre su consumo de gasolina 
y una tasa de impuesto  sobre su ingreso laboral. Sea  el precio al productor de la gasolina. De 
esta forma, la restricción presupuestal del agente se puede expresar como: 
 .     (6) 
En la expresión (6), el salario se normaliza a 1 como se detalla en el siguiente párrafo. Si  
representa la dotación de tiempo del agente, debe ser cierto que . 
 Los bienes de esta economía se producen por empresas idénticas en un contexto competitivo. 
El trabajo es el único insumo para producir bienes y su producto marginal es constante. Con ello, el 
salario se puede normalizar a uno. 
 Finalmente, el gobierno financia un nivel exógeno de gasto  a través de impuestos al 
consumo de gasolina y al ingreso laboral. De esta manera, su restricción presupuestal viene dada por: 
 .                                                                                (7) 
Puesto que  es exógeno, mayores ingresos provenientes de un incremento en el impuesto a la 
gasolina podrían financiar a su vez reducciones en la tasa de impuesto al ingreso laboral, de tal forma 
que la ecuación (7) se satisfaga. 
B. El impuesto óptimo a la gasolina 
Para determinar el impuesto óptimo a la gasolina, , se debe maximizar la utilidad del agente 
representativo con respecto al impuesto a la gasolina , sujeta a su restricción presupuestal, 
incorporando a su vez los efectos de equilibrio general sobre el impuesto al trabajo, la oferta laboral, 
el consumo de combustible y las decisiones de manejo. En dicho cálculo, se consideran también los 
efectos de los costos externos (contaminación, accidentes y congestión) sobre la utilidad del agente. 
Los detalles de estos procedimientos se encuentran en Parry y Small (2004).  
Como resultado, el impuesto óptimo  se determina por la siguiente ecuación: 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
21 
,       
         (8a) 
donde 
 ,      (8b) 
,          (8c) 
,        (8d) 
;  ;  ;  ,    (8e) 
.                                                                    (8f) 
En estas expresiones,  es la elasticidad de la demanda de kilómetros manejados por 
vehículo (KMV) con respecto al ingreso disponible;  es la elasticidad precio de la demanda de 
gasolina;   es la elasticidad de la demanda de KMV con respecto al precio de la gasolina; y  y 
 son las elasticidades de la oferta laboral compensada y sin compensar, respectivamente
7
. A su vez, 
 es la fracción de la elasticidad precio de la demanda de gasolina debida a una reducción en KMV;  
es la utilidad marginal del ingreso;  es el valor del tiempo dedicado a viajar; y  y  
representan el costo marginal externo por el consumo de combustible y la carga tributaria marginal del 
impuesto al trabajo, respectivamente.
8
 
Como se observa en (8a), la fórmula del impuesto óptimo a la gasolina se puede descomponer 
en tres partes
9
. La primera de ellas está determinada por el impuesto Pigouviano , que a su vez 
está compuesto por los costos marginales de las emisiones de carbono , congestión , 
accidentes  y polución relacionada con los kilómetros manejados . Estos tres últimos 
costos están medidos en términos de kilómetros y se multiplican por el factor , donde  
son kilómetros de viaje por litro. Si , sólo una fracción de la elasticidad precio de la gasolina se 
explica por cambios en KMV, por lo que el impuesto debería ser menor respecto al caso donde 
. El impuesto Pigouviano se divide por el término , por lo cual  se 
denomina el impuesto Pigouviano ajustado. Este ajuste obedece al hecho de que el impuesto a la 
gasolina tiene una base impositiva más estrecha que el impuesto al trabajo y, en consecuencia, resulta 
menos eficiente para aumentar los ingresos del gobierno (Bovenberg y de Mooij, 1994; Bovenberg y 
                                                        
7  Las expresiones analíticas para estas elasticidades se presentan en el Anexo. 
8  De manera más precisa,  representa el costo en bienestar del mercado laboral debido a un incremento en la tasa 
de impuesto , dividido por el ingreso marginal del gobierno. Dicho costo es la brecha entre el salario bruto y el 
salario neto, multiplicado por la disminución en la oferta laboral. El término  es positivo si  y además 
tanto  como  son de tal magnitud que el ingreso marginal del gobierno es positivo. 
9  Es importante señalar que la ecuación (8a) no es una expresión que resuelva explícitamente para el impuesto óptimo 
, ya que  aparece en ambos lados de la ecuación. Sin embargo, el impuesto óptimo se puede estimar de forma 
numérica dados los valores de los parámetros del modelo.  
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
22 
van der Ploeg, 1994). El tamaño de este ajuste depende del tamaño de la distorsión en el mercado 
laboral, el cual se explica por la interacción entre la tasa de impuesto  y la elasticidad de la oferta 
laboral sin compensar . 
La segunda parte del lado derecho de la expresión (8a) representa el impuesto de Ramsey. 
Debido a que en (1) el ocio es débilmente separable en la función de utilidad, los viajes en vehículo 
son un sustituto relativamente débil (fuerte) del ocio si la elasticidad  es menor (mayor) que uno. 
Por ello, la gasolina debe pagar un impuesto en la medida que los viajes en vehículo sean un sustituto 
débil del ocio. Este impuesto es mayor mientras más inelástica sea la demanda por gasolina. Éste es un 
resultado familiar en la teoría de impuestos óptimos (véase, por ejemplo, Diamond y Mirrlees, 1971, y 
Sandmo, 1976). 
La tercera parte es el efecto congestión sobre la oferta laboral, que equivale al último término 
del lado derecho de (8a). Esta expresión captura el efecto positivo de una menor congestión vehicular 
sobre la oferta de trabajo. En particular, una menor congestión lleva a una reasignación del tiempo del 
agente representativo hacia la oferta de trabajo y el ocio. Esto mejora el bienestar en la medida que la 
oferta de trabajo se incrementa, ya que el trabajo está sujeto a un impuesto. 
La determinación del impuesto óptimo, , requiere de una forma funcional para la eficiencia 
de combustible, , donde ésta dependa del impuesto a la gasolina. Esta expresión viene dada por: 
,                                                                  (9) 
donde el supra índice 0 representa el valor inicial de la variable.  
Con ello, las ecuaciones (7), (8) y (9) resuelven numéricamente para el impuesto óptimo , 
dados los valores de los parámetros del modelo. En específico, el impuesto al trabajo se determina 
directamente de la expresión (7), la cual se puede reescribir como: 
,                                                                              (10) 
donde  y  representan las fracciones de gasto de gobierno y de consumo de 
gasolina en la producción doméstica. 
Finalmente, se puede evaluar el efecto del impuesto óptimo sobre el bienestar per cápita . 
Al expresarse en términos del gasto inicial en gasolina antes de impuestos, dicho efecto está dado por: 
.                                             (11) 
La ecuación (11) proviene de calcular la derivada total de (1) con respecto a , y de dividir la 
expresión resultante entre la utilidad marginal del ingreso . Tomando como referencia cierta tasa de 
impuesto , la expresión (11) se puede integrar numéricamente sobre  para computar la ganancia 
en bienestar de fijar un nivel de impuesto distinto a . 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
23 
V. Calibración 
En la medida de lo posible, los parámetros del modelo se calibran utilizando datos de la economía 
guatemalteca. En caso contrario, éstos se determinan de acuerdo con los valores reportados en la 
literatura. A menos que se especifique lo contrario, las cifras monetarias se expresan en dólares 
americanos para el año 2016. En tales casos, se utiliza un tipo de cambio de Q7.62 quetzal por dólar, 
que equivale al valor promedio de la divisa norteamericana en 2016 de acuerdo con información del 
Banco de Guatemala. 
a) Eficiencia de combustible inicial (km/litro) 
Para calcular la eficiencia en el uso del combustible, se procede de la siguiente manera. 
Primero, se obtiene la composición del parque vehicular por tipo de vehículo (véase el cuadro 2). 
Posteriormente, se toman en consideración solamente aquellos vehículos que utilizan gasolina. Esto se 
presenta en el cuadro 5. 
Una vez obtenida esta composición, se estima el rendimiento por tipo de vehículo tanto para 
circulación en ciudad como en carretera. Esta información se toma del Instituto Nacional de Ecología 
(INE) de México. La orografía en Guatemala es similar a la de México, lo que posibilita tomarlo como 
modelo. Los datos se presentan en el cuadro 6. 
Cuadro 5 
Parque vehicular de gasolina 
(Cifras a junio de 2017) 
Tipo de Vehículo Número Proporción 
Automóviles 750 031 0,2447 
Camionetas, camionetillas y paneles 401 376 0,1310 
Grúas 1 085 0,0004 
Jeep 21 451 0,0070 
Motocicletas 1 297 219 0,4233 
Pick Up 593 618 0,1937 
TOTAL 3 064 780 1 
Fuente: SAT, Guatemala. 
 
  
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
24 
Cuadro 6  
Rendimiento de gasolina por tipo de vehículo 
Categoría 
Rendimiento ciudad 
(km/l) 
Rendimiento. 
carretera (km/l) 
Rendimiento. 
combinado. (km/l) 
Automóviles compactos 12,00 17,91 14,40 
Automóviles de lujo 9,56 15,91 12,11 
Automóviles deportivos 8,57 14,14 11,06 
Automóviles subcompactos 13,57 19,96 16,33 
Camionetas de uso múltiple (suv) 8,62 13,06 10,35 
Camionetas y pickup grandes 9,24 12,54 11,65 
Camionetas y pickup medianos 7,38 11,19 8,82 
Camionetas y pickup pequeños 9,78 13,79 11,63 
Motocicletas 0,40 0,49 0,42 
Fuente: Instituto Nacional de Ecología, México. 
El siguiente paso es utilizar la base de datos de la SAT de Guatemala y los rendimientos de 
gasolina del INE para calcular el rendimiento promedio de todo el parque vehicular. Se toma como 
supuesto que el 92% del tiempo de recorrido para un vehículo se realiza en la ciudad, mientras que el 
otro 8% restante se hace en carretera (véase el cuadro 7). 
Cuadro 7 
Composición y rendimiento por tipo de automóvil 
 
Composición 
Composición sin 
Motocicletas 
Rendimiento 
Cd/Ponderado por 
tipo 
Rendimiento 
Carr/Ponderado 
por tipo 
Automóviles compactos 0,0979 0,1722 2,0665 3,0839 
Automóviles de lujo 0,0196 0,0344 0,3294 0,5479 
Automóviles deportivos 0,0294 0,0517 0,4429 0,7308 
Automóviles subcompactos 0,0979 0,1722 2,3364 3,4381 
Camionetas de uso múltiple (suv) 0,1300 0,2287 1,9724 2,9862 
Camionetas y pickup grandes 0,0484 0,0852 0,7871 1,0680 
Camionetas y pickup medianos 0,0678 0,1193 0,8805 1,3349 
Camionetas y pickup pequeños 0,0775 0,1363 1,3337 1,8796 
Motocicletas 0,4233       
Rendimiento     10,1490 15,0694 
Fuente: Cálculos propios sobre la base de datos de  SAT, Guatemalae INE, México. 
   Basado en lo anterior, se estima un rendimiento promedio de todo el parque vehicular que 
consume gasolina (con excepción de las motocicletas) de 10.54 km/litro (= 0.92*10.14 km/litro + 
0.08*15.06 km/litro). Ahora bien, la edad promedio del parque vehicular de Guatemala es de 10.24 
años. El INE en México ha estimado que un vehículo pierde 30% de su eficiencia después de nueve 
años. Por ello, considerando que la edad promedio en Guatemala es mayor a esta cifra, el rendimiento 
para Automóviles nuevos reportado en el cuadro 7 se ajusta por un factor de 0.7, lo que arroja un 
rendimiento de 7.37 km/litro. 
b) Daño por contaminación relacionada con distancias (centavos/km) 
Un supuesto razonable es que la contaminación del aire es proporcional a la distancia viajada, 
y que los costos son proporcionales a la cantidad de contaminantes generados (Small y Kazimi, 1995; 
Parry y Small, 2004). Como se discute en Parry y Small (2004), la estimación de estos daños por 
contaminación difiere notablemente en diversos estudios para los Estados Unidos y países europeos. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
25 
Por ello, los autores proponen un valor puntual de este costo para el escenario base, así como un 
intervalo.  
Hasta donde es de nuestro conocimiento, no existen estimaciones de los daños por 
contaminación relacionada con distancias para el caso de Guatemala. Por tal motivo, simplemente 
adoptamos los mismos valores de Parry y Small (2005) y los ajustamos por inflación. Esto resulta en 
un costo con un valor central de 1.7 centavos de dólar/km, con un intervalo de 0.3 – 8.7. 
c) Daño por contaminación relacionada con gasolina (centavos/litro) 
De manera similar al inciso anterior, las estimaciones de los daños ambientales relacionados 
con la gasolina son controversiales y de magnitudes diversas. Esto se debe, entre otras cosas, a que la 
evaluación de los efectos del calentamiento global implica considerar un horizonte de tiempo 
relativamente largo. Al respecto, Parry y Small (2004) revisan cálculos de distintos autores y 
encuentran una variación amplia de dichos costos.  
Nuevamente, no tenemos conocimiento de alguna estimación de los daños por contaminación 
relacionados al consumo de gasolina que se haya hecho para Guatemala. Por ello, decidimos trabajar 
con los mismos costos de Parry y Small (2005). Al actualizar dichos números por inflación, esto 
resulta en un costo de 2.2 centavos/litro, con un intervalo de 0.1 – 8.8. 
d) Costo externo de congestión (centavos/km)  
De acuerdo con Thomson y Bull (2002), “la congestión es la condición que prevalece si la 
introducción de un vehículo en un flujo de tránsito aumenta el tiempo de circulación de los demás”. 
Como esta definición sugiere, la congestión es costosa económicamente. Los efectos negativos de la 
congestión los padecen de manera directa tanto los automovilistas como los usuarios de transporte 
público. Sin embargo, debido a que el modelo no considera al transporte público nos concentramos en 
los efectos de la congestión sobre los automovilistas. Como se detalla más adelante, el costo 
(marginal) de congestión se monetiza tomando en cuenta el costo causado debido al tiempo perdido. 
La estimación de los costos externos por congestión no es trivial y varía de una ciudad a otra. 
A su vez, el costo marginal de una nación entera depende fundamentalmente de la proporción de 
tráfico que ocurre en las áreas densamente pobladas y en horas pico. Como se comenta en Parry y 
Small (2004), no existen muchos estudios a nivel nacional, ya que éstos más bien se concentran en 
ciudades específicas.  
En nuestro caso, adoptamos el método utilizado por Parry y Timilsina (2010). Los autores 
suponen una forma funcional comúnmente utilizada en modelos de ingeniería de tráfico para calcular 
el tiempo promedio de viaje de un pasajero en automóvil por kilómetro, , la cual está dada por: 
,        (12) 
donde  es el tiempo de viaje en automóvil por kilómetro en ausencia de congestión, y  es 
un parámetro. Esta especificación significa que la congestión marginal es igual a , que 
a su vez implica que sea cuatro veces mayor a la congestión promedio . Para estimar el 
costo externo de congestión, se multiplica la congestión marginal por el costo del tiempo medido en 
centavos de dólar por hora
10
.    
                                                        
10  Véase la expresión (8e). Nótese que el costo marginal de congestión equivale al término  bajo esta especificación. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
26 
 Para ello, al igual que Parry y Timilsina (2010) suponemos que la velocidad de viaje en 
automóvil en ausencia de congestión es de 50 km/h., con lo cual . Hasta donde es de 
nuestro conocimiento, no existen estimaciones de la velocidad promedio de automóviles para todo el 
país
11
. En su defecto, tomamos como referencia la información de Blaser (2000) para la ciudad de 
Guatemala en 1995. El autor reporta una velocidad promedio para vehículos particulares de 27.9 
km/hora. Existe evidencia anecdótica reportada en la prensa electrónica de que la velocidad promedio 
en dicha ciudad ha disminuido con el paso del tiempo. Desafortunadamente no pudimos encontrar 
información actualizada al respecto. Por otra parte, es posible que la velocidad promedio en otras 
ciudades del país actualmente sea mayor a 27.9 km/hora. Por todo ello, se decidió tomar el dato de 
Blaser (2000), con lo cual . Al igual que Parry y Timilsina (2010), utilizamos el 
supuesto , con el cual se puede computar el parámetro  de (12). Esto implica fijar 
.  
El siguiente paso consiste en estimar el valor del tiempo en dólares por hora. De acuerdo con 
información del Instituto Nacional de Estadística, el ingreso laboral mensual promedio de la población 
en 2016 fue de 2,131 quetzales. Este ingreso incluye salarios y ganancias del primer empleo del 
trabajador. Si se considera un total de 4.3 semanas al mes y que los trabajadores laboran un promedio 
de 40 horas a la semana, esto resulta en un ingreso de 12.3 quetzal por hora. Al hacer la conversión a 
dólares, el ingreso promedio es de 1.6 dólares por hora. Para calcular el valor del tiempo, se adopta la 
recomendación de Small (1992) de estimar dicho valor en 50% del ingreso laboral por hora. Es decir, 
el valor del tiempo se ajusta a 0.8 dólares por hora. 
Con ello, se cuenta con la información necesaria para estimar el costo externo por congestión. 
Siguiendo a Parry y Timilsina (2010), el costo marginal reportado líneas arriba se evalúa en  
y se multiplica por el valor del tiempo. Esto resulta en un costo por congestión de 5.1 centavos de 
dólar por kilómetro. Sin embargo, como se discute en Parry y Small (2004), esta estimación necesita 
ajustarse por la elasticidad precio de la gasolina. Dichos autores ajustan su estimación en 
aproximadamente 30% a la baja. Siguiendo un procedimiento similar, la estimación final se reduce a 
3.6 centavos de dólar/km.  
Para establecer un intervalo, la estimación puntual anterior simplemente se multiplica por un 
factor de 0.5 y 2. Así, el intervalo propuesto es de 1.8 – 7.2 centavos de dólar/km. Como referencia, 
Parry y Small (2005) proponen intervalos de 1.3 – 7.8 y de 2.6 – 12.9 para Estados Unidos y el Reino 
Unido, respectivamente, una vez que se hace el ajuste a precios de 2016. Los autores justifican su 
propuesta debido, entre otras cosas, a la mayor densidad poblacional en el Reino Unido. En este 
sentido, se puede observar que el nivel inferior propuesto para Guatemala se encuentra por encima del 
nivel inferior para Estados Unidos. Sin embargo, cabe resaltar que la densidad de población promedio 
en Guatemala es aproximadamente 4.6 veces la densidad correspondiente en Estados Unidos. (153 vs. 
33 habitantes por km2). 
e) Costo externo de accidentes (centavos/km)  
Para estimar el costo externo de accidentes, se requiere de tres datos: el valor estadístico de la 
vida (VEV), el costo total por accidentes y el número total de kilómetros recorridos por automóviles. 
En cuanto a la primera estimación, Miller (2000) evalúa 68 estudios sobre el VEV en 13 
países desarrollados. En términos prácticos, el autor propone estimar el VEV para un país en al menos 
                                                        
11  Pérez (2015) reporta una velocidad promedio en Guatemala de 40.1 km/hora para todas las fuentes móviles en ruta. 
Esto incluye automóviles, camiones, autobuses, motocicletas y vehículos de tres ruedas. Desafortunadamente, el autor 
no reporta la velocidad promedio de automóviles, que es nuestro objeto de interés. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
27 
120 veces su nivel de PIB per cápita. Sin embargo, como se discute en Cropper y Sahin (2009), existe 
evidencia de que la razón VEV/PIB per cápita podría ser muy alta para países de ingreso medio. Por 
tal razón, los autores sugieren ajustar dicho número a 80 para este grupo de países. En un estudio 
relacionado, McMahon y Dahdah (2008) hacen una distinción entre fatalidades y lesiones serias. Con 
base en una muestra de países desarrollados y en desarrollo, los autores recomiendan utilizar una 
razón VEV/PIB per cápita de 70 para el caso de fatalidades, con un intervalo de 60 - 80. Para el caso 
de lesiones serias, los autores sugieren fijar un valor central de 17, con un intervalo de 12 - 24. Puesto 
que los datos sobre accidentes viales en Guatemala hacen una distinción entre fallecidos y lesionados, 
decidimos adoptar los números de McMahon y Dahdah (2008).  
De acuerdo con información del World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional 
(FMI), el PIB per cápita en Guatemala fue de 4,089 dólares en 2016. Con ello, la estimación central 
del VEV se estima en 286,226 dólares para el caso de fallecimientos, y en 69,512 dólares por lesiones.  
Por su parte, la Policía Nacional Civil de Guatemala reportó un total de 2,058 fallecidos y 
9,802 lesionados en accidentes viales en 2016. Estas cifras toman en cuenta el total del parque 
vehicular, que incluye automóviles, motocicletas y camiones, entre otros. Al igual que Parry y Small 
(2005), el objeto de estudio se restringe a los automóviles, pickups, camionetas y microbuses. 
Desafortunadamente, la información de fallecidos y lesionados no está desglosada por tipo de 
vehículo. Sin embargo, la misma Policía Nacional Civil reporta que en 45% de los accidentes viales en 
2016 se vieron involucrados automóviles, pickups, camionetas y microbuses. Así, este porcentaje se 
aplica al total de fallecidos y lesionados. Con ello, el total de fallecidos y lesionados por automóviles y 
similares se estima en 926 y 4,411 personas en 2016, respectivamente. 
Sobre la base de esta información más las estimaciones sobre el VEV de fallecidos y 
lesionados, se puede obtener el costo anual total por accidentes de automóvil. Este costo asciende a 
571.7 millones de dólares bajo la estimación central, con un intervalo de 443.6 dólares –735.8 
millones de dólares. Como porcentaje del mismo, estas cifras representan entre 0.6 y 1.1% del  
PIB en 2016
12
. 
La última información requerida es el total de kilómetros recorridos por automóviles al año. 
Para ello, se necesitan datos sobre los kilómetros recorridos por automóvil en promedio, así como el 
número total de Automóviles. Lamentablemente, no se encontraron datos sobre el primer rubro para 
Guatemala. En su lugar, se decidió adoptar las estimaciones realizadas para México. Al respecto, 
Johnson et al. (2009) reportan una distancia promedio de 14,167 km al año por automóvil en 2009. Por 
su parte, Medina (2012) fija dicho número en 15,606 km al año en 2010. Basado en estos dos reportes, 
se utilizó un valor intermedio de 14,900 km al año por auto. A su vez, la Policía Nacional Civil de 
Guatemala refiere un total de 1.8 millones de automóviles, pickups, camionetas y microbuses a 
diciembre de 2016, sobre la base de información de la SAT. Esto arroja un estimado de 27.1 miles de 
millones de kilómetros recorridos al año. 
Finalmente, el costo externo de accidentes se calcula como el costo total por accidentes de 
automóvil reportado líneas arriba entre el total de kilómetros recorridos al año. Con ello, el valor 
central queda en 2.1 centavos de dólar/km, con un intervalo de 1.6 – 2.7. Como referencia, Parry y 
Small (2005) utilizan un valor central de 2.6 y 2.1 centavos/km para los Estados Unidos y el Reino 
Unido, respectivamente, en dólares de 2016. Así, el valor estimado para Guatemala podría parecer alto 
                                                        
12
  Estos números se encuentran por debajo de las estimaciones reportadas por Bhalla (2013) para una muestra de países 
latinoamericanos. En su muestra, la estimación más baja corresponde a Argentina (1.5% del PIB) y la más alta a 
Paraguay (3.9% del PIB). Sin embargo, cabe destacar que Bhalla (2013) considera todos los accidentes viales, 
independientemente del tipo de vehículo. Si los cálculos tomaran en cuenta a todas las clases de vehículos, los costos 
por accidentes en Guatemala se ubicarían entre 1.4 y 2.4% del PIB. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
28 
si se compara con aquéllos para Estados Unidos y el Reino Unido. Sin embargo, dicho costo podría 
ser reflejo de la alta tasa de accidentes viales en países en desarrollo.
13 
f) Elasticidades precio de la gasolina y elasticidad gasto  
de la demanda por KMV  
Las estimaciones para la elasticidad precio de la gasolina son muy diversas, debido entre otras 
cosas al uso de diferentes métodos de estimación, especificaciones distintas o incluso definiciones de 
gasolinas no comparables (Galindo et al., 2015). Con base en la evidencia empírica de 63 estudios distintos, 
Galindo et al. (2015) reportan un promedio para la elasticidad precio de largo plazo de -0.44. Por su parte, 
Parry y Small (2005) utilizan un valor de -0.55. Basado en ello, se decidió adoptar un valor intermedio de 
-0.5 para el escenario central. Debido a que la distribución de las distintas estimaciones referidas en 
Galindo et al. (2015) tiene un sesgo negativo, los intervalos se fijan en -0.2 y -0.7. 
Hasta donde es de nuestro conocimiento, no existen estimaciones de la elasticidad de viajes en 
vehículo respecto a los precios de la gasolina para Guatemala. No obstante, dicha elasticidad se puede 
aproximar dados los valores para  y la elasticidad precio de la gasolina  (véase la ecuación 8c). Para 
ello, se adopta un valor de  de 0.4, que es el valor central utilizado por Parry y Small (2005). De la 
discusión del párrafo previo, esto implica un valor para  de -0.2. Para este análisis de sensibilidad, se 
considera el mismo intervalo para  utilizado por Parry y Small (2005), esto es, 0.2 y 0.6.  
Para propósitos prácticos, la elasticidad gasto de la demanda por kilómetros manejados por 
vehículo (KMV) se supone equivalente a su elasticidad ingreso. Al igual que el caso anterior, no 
tenemos conocimiento de estimaciones de dicha elasticidad para Guatemala. Parry y Small (2005) 
usan valores centrales para dicho parámetro de 0.6 y 0.8 en los casos de los Estados Unidos y el Reino 
Unido, respectivamente. A falta de información, adoptamos el valor intermedio de ambos (0.7), así 
como un intervalo de 0.4 y 1. 
g) Elasticidades (compensada y no compensada) de la oferta laboral 
Nuevamente, no se cuenta con estimaciones para estas elasticidades con datos para 
Guatemala. Por ello, se decidió adoptar los valores empleados por Parry y Small (2005).
14
 Para la 
elasticidad no compensada, se utiliza el valor 0.20 con un intervalo de 0.1 – 0.3. Para la 
elasticidad compensada, se fija  con un intervalo de 0.25 – 0.50.  
Impuesto inicial a la gasolina y precio al productor   
En Guatemala se venden dos tipos de gasolina: regular y superior. De acuerdo con 
información del Ministerio de Energía y Minas, durante el periodo 2013-2016 el 45% del consumo 
total correspondió a la gasolina regular en promedio, y el restante 55% a la gasolina superior. 
Basándose  en ello, la estimación del impuesto inicial a la gasolina y del precio al productor toman 
como referencia a la gasolina superior. Una ventaja adicional de adoptar este criterio es que el 
                                                        
13  WHO (2015) señala que el 90% de los fallecimientos por accidentes viales a nivel mundial ocurre en países de 
ingresos medios y bajos, a pesar de que éstos concentran el 82% de la población mundial y sólo el 54% del total de 
vehículos. Asimismo, la tasa de fallecimientos por accidentes viales en estos países es más del doble de aquélla 
registrada en países desarrollados. 
14
 En Hernández y Antón (2014) se discuten distintos estudios relacionados con la estimación de elasticidades no 
compensadas y compensadas de la oferta laboral para un país en desarrollo como México. Como ahí se reporta, dichas 
estimaciones no son muy distintas de aquéllas encontradas para países desarrollados. Para este último caso, véase Blundell 
y Macurdy (1999). 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
29 
impuesto óptimo resultante puede compararse más fácilmente con otros referentes internacionales, 
debido a que la gasolina regular no es consumida en varios países donde existen impuestos a este bien. 
 El gobierno cobra un impuesto especial en todo el país a la distribución de combustibles 
derivados del petróleo, incluyendo la gasolina. Como se mencionó anteriormente (véase el cuadro 3), para 
el caso de la gasolina superior el impuesto es de 4.70 quetzales por galón. Este monto fue aprobado en el 
año 2003 y desde entonces se ha mantenido en este nivel. Si se considera el tipo de cambio promedio de 
7.72 quetzales/dólar para el periodo 2013-2016, esto significa un impuesto de 16.1 centavos de dólar/litro.  
Por otro lado, toda la gasolina que se consume en el país es importada. Esto implica que el 
precio doméstico está en función del precio internacional. Esta información la provee el Ministerio de 
Energía y Minas. En específico, el Ministerio publica el precio promedio de venta al consumidor final 
en la Ciudad de Guatemala. Las series son diarias y están disponibles a partir del año 2013.  
Al igual que Parry y Small (2004), el precio al productor se calcula como el precio de venta al 
consumidor final menos el impuesto especial a la gasolina. Para el periodo 2013-2016, el precio promedio 
al consumidor final de la gasolina superior fue de 27.8 quetzal/galón. Después de restarle el impuesto, el 
precio al productor se estima en 23.1 quetzal/galón, que equivale a 79 centavos de dólar/litro.  
h) Cociente de gasto de gobierno y de gasto en gasolina a PIB 
De acuerdo con información del World Economic Outlook del FMI, el gasto del gobierno 
general como proporción del PIB promedió 13.6% durante el periodo 1995-2015. Este es el dato 
utilizado en la calibración. 
Finalmente, para estimar el gasto en gasolina (neto de impuestos especiales) como proporción 
del PIB, se utilizan las series de precios y consumo de gasolina para el periodo 2013-2016 descritas en 
el inciso anterior. A su vez, la serie del PIB proviene del Banco de Guatemala. Sobre la base de ello, 
se estima un gasto en gasolina de 2.0% del PIB en promedio para dicho periodo. 
Resumen de parámetros 
En el cuadro 8 se reporta el valor central y el intervalo de los distintos parámetros del modelo. 
Estos valores se utilizan a continuación para la determinación del impuesto óptimo.  
Cuadro 8 
Listado de parámetros 
Parámetro Valor central Intervalo 
Eficiencia de combustible inicial:  (km/litro) 7,38 - 
Daño por contaminación relacionada con distancias:  (ctv. de dólar/km) 1,7 0,3 – 8,7 
Daño por contaminación relacionada con gasolina:  (ctv. de dólar/litro) 2,2 0,1 – 8,8 
Costo externo de congestión:  (ctv. de dólar/km) 3,6 1,8 – 7,2 
Costo externo de accidentes:  (ctv. de dólar/km) 2,1 1,6 – 2,7 
Elasticidad precio de la gasolina:    0,5 0,2 – 0,7 
Fracción de elasticidad precio de la gasolina explicada por la reducción en KMV:  0,4 0,2 – 0,6 
Elasticidad gasto de la demanda por KMV:  0,7 0,4 – 1,0 
Elasticidad no compensada de la oferta laboral:  0,2 0,1 – 0,3 
Elasticidad compensada de la oferta laboral:  0,35 0,25 – 0,50 
Impuesto inicial a la gasolina:  (ctv. de dólar/litro) 16,1 - 
Precio productor de gasolina:  (ctv. de dólar/litro) 79 - 
Gasto público/PIB:  0,14 - 
Consumo de gasolina/PIB:  0,02 - 
Fuente: Elaboración propia. 
Nota: Las elasticidades se reportan en valor absoluto. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
31 
VI. Resultados 
Los resultados del impuesto óptimo a la gasolina se reportan en el cuadro 9. Como se puede observar, 
el impuesto óptimo se estima en 27.5 centavos de dólar por litro. Debido a que actualmente se cobra 
un impuesto de 16.1 centavos/litro, esto significa un incremento adicional de 11.4 centavos/litro 
respecto al impuesto vigente.  
Cuadro 9 
 Estimación del impuesto óptimo a la gasolina (Escenario base) 
(Centavos por litro en dólares de 2016) 
Componentes del impuesto Pigouviano ajustado  
Eficiencia de combustible,  (km/l) 7,6 
Costo marginal externo,  
24,8 
 Contaminación–contribución por gasolina,  2,2 
 Contaminación–contribución por distancia,  5,2 
 Contribución por congestión,  
11,0 
  Contribución por accidentes,  
6,4 
Carga tributaria marginal,  
0,03 
Ajuste a  por la carga tributaria marginal,  
     
 
-0,7 
Componentes del impuesto óptimo  
Impuesto Pigouviano ajustado: 24,1 
   Contaminación por combustible 2,1 
   Contaminación por distancia recorrida 5,1 
   Congestión 10,7 
   Accidentes 6,2 
Impuesto de Ramsey 3,3 
Efecto congestión sobre la oferta laboral 0,1 
Impuesto óptimo a la gasolina,  
27,5 
Fuente: elaboración propia. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
32 
En el cuadro 9 se muestran también los detalles de la estimación del impuesto óptimo. La 
parte superior del cuadro muestra los componentes del impuesto Pigouviano ajustado. En el primer 
renglón, aparece la eficiencia de combustible, la cual se calcula de acuerdo con la ecuación (9). Este 
número se utiliza para la estimación del costo marginal externo. En ausencia de distorsiones en el 
mercado laboral, dicho costo ilustra cuál habría sido el impuesto a la gasolina (24.8 centavos/litro). 
Pero debido a la presencia de distorsiones, se deben hacer tres ajustes a este número. El primero 
proviene del hecho de que la base del impuesto a la gasolina es menor a la base del impuesto al 
trabajo. Sin embargo, la carga tributaria marginal estimada es bastante pequeña (0.03), con lo cual el 
ajuste al costo marginal externo es de sólo 0.7 centavos/litro a la baja. El segundo ajuste se explica por 
el componente de Ramsey, el cual aparece en la parte inferior del cuadro. Este ajuste le añade 3.3 
centavos/litro a la estimación del impuesto óptimo. Finalmente, el efecto congestión sobre la oferta 
laboral también es pequeño y añade sólo 0.1 cts./litro a la estimación. De esta manera, el componente 
Pigouviano resulta ser el más importante para el cálculo del impuesto óptimo (88% del mismo). 
En el mismo cuadro 9 se muestran los elementos del impuesto Pigouviano ajustado. En él se 
observa claramente que el costo por congestión es el más importante de ellos, seguido por el costo por 
accidentes. Ente ambos constituyen el 70% del costo marginal explicado por las externalidades negativas.  
Para complementar el análisis, el cuadro 10 muestra la ganancia en bienestar en función de 
múltiplos del impuesto óptimo. Debido a que el impuesto en vigor es de 16.1 centavos/litro, cualquier 
impuesto menor a esta cantidad genera una pérdida en bienestar. Esto es exactamente lo que se 
observa en las primeras tres filas del cuadro. La ganancia en bienestar bajo el impuesto óptimo es de 
0.4% en términos del gasto en gasolina antes de impuestos. Esta ganancia es relativamente pequeña 
debido a que, entre otras cosas, ya existe un impuesto a la gasolina (véase la ecuación 11). Como es de 
esperarse, cualquier impuesto mayor a 27.5 centavos/litro genera un bienestar menor e, inclusive, 
negativo si el impuesto se incrementa en 50% por encima de su nivel óptimo. 
Análisis de sensibilidad 
Como se ha destacado en la sección de calibración, las estimaciones para los distintos parámetros del 
modelo no siempre se encuentran disponibles para la economía guatemalteca. En otros casos, existe 
incertidumbre sobre cuál es el valor más apropiado para ciertos parámetros, inclusive si se toma en cuenta 
la evidencia disponible para países desarrollados. Por tal motivo, en esta sección se ofrece un análisis de 
sensibilidad respecto a los valores de ciertos parámetros y cómo éstos afectan la estimación del impuesto 
óptimo. Para ello, se realiza un ejercicio típico de estática comparativa, donde sólo se cambia el valor de un 
parámetro a la vez. El intervalo para cada uno de los parámetros de interés se reporta en el cuadro 8.  
 
Cuadro 10  
Efectos sobre el bienestar de tasas de impuesto a la gasolina 
(Respecto a la tasa vigente, expresado como porcentaje del gasto inicial  
en gasolina antes de impuesto) 
Múltiplos de impuesto  
a la gasolina 
Impuesto 
(centavos/litro) 
Cambio en bienestar  
(Porcentaje del gasto antes de impuestos) 
 
0 -2,5 
 
6,9 -1,1 
 
13,8 -0,2 
 
20,6 0,3 
Impuesto óptimo  
27,5 0,4 
 
34,4 0,3 
 
41,3 -0,1 
Fuente: Elaboración propia. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
33 
Los resultados correspondientes se presentan en los gráficos 5 y 6
15
. Para facilitar la 
interpretación, el nivel de impuesto óptimo aparece como un asterisco en cada gráfica. Con excepción 
del daño por contaminación relacionada con distancias, el análisis de sensibilidad arroja niveles 
óptimos de impuesto menores a 40 centavos/litro para todos los parámetros. Por otro lado, con 
excepción de la variación en la fracción de la elasticidad de gasolina por KMV, todas las estimaciones 
se encuentran por encima del nivel de impuesto vigente de 16.1 centavos/litro 
Basándose en ello, el análisis de sensibilidad sugiere que el nivel de impuesto en vigor 
probablemente se encuentra por debajo de su nivel óptimo. Al mismo tiempo, el análisis sugiere que 
dicho impuesto no debería ubicarse por encima de los 40 centavos/litro, a menos que se tenga una 
certeza razonable de que los costos por contaminación relacionada con distancia se ubican por encima 
de los 5.5 centavos/km. 
Estos análisis de sensibilidad muestran que, en general, el resultado bajo el escenario base es 
relativamente robusto a variaciones en el valor de los distintos parámetros. 
Gráfico 5 
Análisis de sensibilidad 
. 
                                                        
15
  En el gráfico 5  se decidió no reportar el análisis de sensibilidad para la elasticidad no compensada de la oferta laboral, 
debido a que el impuesto óptimo varía muy poco ante cambios en este parámetro. 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
34 
 
Fuente: Elaboración propia. 
 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
35 
 
VII. Discusión y comentarios generales 
Actualmente existe a nivel internacional un creciente interés por las reformas fiscales ambientales o 
verdes. Estas reformas fiscales ambientales tienen como objetivo central que los agentes económicos 
internalicen las externalidades negativas que ocasionan a otros agentes económicos. Asimismo, como 
segundo dividendo, estas reformas fiscales buscan contribuir a alcanzar otros objetivos económicos y 
sociales. Uno de los aspectos más utilizados son los impuestos a las gasolinas o a la energía. Por 
ejemplo, es posible observar que actualmente en prácticamente todos los países desarrollados se aplica 
algún tipo de impuesto a las externalidades negativas que ocasiona el consumo de gasolinas.   
 Estas políticas fiscales ambientales tienen su fundamento en el uso de impuestos Pigou que 
buscan que los agentes económicos interioricen los costos económicos que ocasionan sus 
externalidades negativas, a través de gravámenes equivalentes al daño marginal que generan. Sin 
embargo, su aplicación es en extremo compleja ya que, por ejemplo, estimar apropiadamente el daño 
marginal que ocasiona determinada externalidad negativa tiene siempre un alto nivel de 
incertidumbre. Asimismo, instrumentar un sistema administrativo que permita imponer el gravamen 
correspondiente y recolectarlo es en extremo complejo. Finalmente, debe considerarse además que 
estos impuestos pueden tener efectos colaterales importantes sobre la distribución del ingreso o la 
competitividad de la economía.  
 En este contexto, destaca que puede aplicarse un substituto cercano al impuesto Pigou para 
gravar varias de las externalidades negativas generadas por el consumo de gasolina. Así, la 
metodología permite estimar un impuesto óptimo a las gasolinas, la cual permite distinguir sus 
distintos componentes. Esta metodología permite tomar en cuenta las peculiaridades de cada país y el 
hecho de que varias externalidades no sean homogéneas entre países, ya que si éstas se asocian a la 
edad del parque vehicular y a la frecuencia de accidentes de automóvil, entre otras. De este modo, 
puede entonces estimarse un impuesto óptimo a las gasolinas para Guatemala de acuerdo con sus 
características específicas. Esta tasa óptima puede compararse y contrastarse a su vez con la que 
actualmente se aplica. El uso de esta metodología requiere, sin embargo, calibrar diversas 
elasticidades y parámetros sobre los cuales existe cierto grado de incertidumbre, por lo que las 
estimaciones deben de tomarse con precaución.   
 En este estudio se muestra que el consumo de gasolinas genera diversas externalidades 
negativas, en donde destacan aquéllas referidas a las emisiones de gases de efecto invernadero que 
favorecen el cambio climático, y aquéllas referidas a la contaminación atmosférica local y a la 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
36 
congestión y accidentes viales. Aplicar impuestos apropiados a estas externalidades negativas requiere 
gravar, por ejemplo, los kilómetros recorridos por automóvil atendiendo a su eficiencia específica y a 
su contribución a la contaminación y a la congestión vial; y aplicar diversos tipos de impuestos, tales 
como gravámenes a la circulación o impuestos a la circulación en horas pico. Estos impuestos son aún 
en algunos casos difíciles de instrumentar, por lo que el impuesto a las gasolinas puede utilizarse 
como un substituto imperfecto.  
 Como se ha señalado, el impuesto a la gasolina aplicado actualmente en Guatemala es bajo en 
referencia al de otros países. Más aún, las estimaciones realizadas indican que el impuesto óptimo se 
ubica por encima del monto que se cobra actualmente. En específico, el impuesto óptimo se estima en 
27.5 centavos de dólar por litro, mientras que en años recientes aproximadamente se ha cobrado un 
impuesto de 16.1 centavos/litro a la gasolina superior, lo que significaría un incremento adicional de 
11.4 centavos/litro respecto al impuesto vigente.  
 Debe destacarse que los resultados obtenidos contienen un alto nivel de incertidumbre y 
deben, por lo tanto, tomarse con precaución. Las estimaciones se derivan de realizar diversos 
supuestos y calibrar diversas elasticidades y parámetros, varios de ellos para el caso particular de la 
economía guatemalteca. Al respecto, la incertidumbre se debe, entre otras cosas, a la falta de consenso 
sobre el valor adecuado para distintos parámetros del modelo. Sin embargo, el análisis de sensibilidad 
llevado a cabo sugiere que el impuesto de 27.5 centavos de dólar por litro es relativamente robusto a 
valores alternativos de los principales parámetros. Especificamente, dicho análisis sugiere niveles 
óptimos de impuesto menores a 40 cts./litro, aunque mayores a los niveles de impuesto en vigor. 
Este impuesto a las gasolinas debe, sin embargo, considerar la economía política de su 
instrumentación, como lo muestra la experiencia reciente mexicana. Esto es, es necesario considerar y 
atender los potenciales efectos colaterales de un aumento en el precio a las gasolinas, especificamente 
los efectos de primer y segundo orden sobre la distribución del ingreso. En general, la evidencia 
disponible muestra que en países en desarrollo aún persiste un alto nivel de concentración del consumo 
de gasolinas en los deciles altos y medios, por lo que el efecto directo del alza en el precio de la 
gasolina sobre la distribución del ingreso no es regresivo. Sin embargo, dicho incremento es 
normalmente seguido de un aumento en el precio del transporte público, el cual impacta 
fundamentalmente a los deciles medios y bajos. Este efecto de segundo orden conlleva a generar una 
fuerte oposición al aumento en el precio de la gasolina y debe, por tanto, compensarse de alguna 
manera. Esto es, debe considerarse que parte del ingreso derivado del impuesto debe utilizarse para 
subsidiar el transporte público y/o ofrecer un transporte público moderno y eficiente. Además, debe 
ponderarse la posibilidad de que estos impuestos ambientales sean reciclados para mejorar los sistemas 
de protección social, lo cual ayudaría a reducir los efectos negativos del alza en el precio de las 
gasolinas (al respecto, véase Antón et al., 2016).   
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
37 
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CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
39 
Anexo 
CEPAL El impuesto óptimo a la gasolina en Guatemala 
40 
 
Expresiones analíticas para las elasticidades del modelo 
En este anexo se incluyen las expresiones analíticas para las elasticidades que aparecen en las 
ecuaciones (8a), (8c) y (8d) del texto principal: 
  , 
  , 
  , 
 , 
 , 
donde  es la oferta de trabajo compensada. 
El principal objetivo de este estudio es estimar los costos económicos que 
ocasionan las externalidades negativas derivadas del consumo de gasolinas 
en Guatemala, así como el nivel de impuesto óptimo para aminorar dichas 
externalidades. Este tipo de políticas tienen su fundamento en la aplicación 
de impuestos pigouvianos, con los que se busca que los agentes económicos 
incorporen los costos económicos que ocasionan las externalidades negativas 
de su actividad, a través del establecimiento de gravámenes equivalentes 
al daño marginal que generan. Las estimaciones realizadas indican que el 
impuesto óptimo se ubica en un nivel de 27,5 centavos de dólar por litro. Se 
calcula que, en promedio, el impuesto vigente sobre la gasolina superior es de 
16,1 centavos de dólar por litro. En consecuencia, el impuesto óptimo significaría 
un incremento de 11,4 centavos de dólar por litro respecto al impuesto vigente. 
Estos análisis  están basados en la idea de que el consumo de gasolinas genera 
o está asociado a diversas externalidades negativas, entre las que destacan 
aquellas referidas a las emisiones de gases de efecto invernadero, que propician 
el cambio climático, y aquellas referidas a la contaminación atmosférica local y a 
la congestión y los accidentes viales.

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