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        <dc:language>es</dc:language>
        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/43740</bibo:handle>
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La Unión Europea y  
América Latina y el Caribe
Estrategias convergentes 
y sostenibles ante  
la coyuntura global
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Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva
Mario Cimoli
Secretario Ejecutivo Adjunto
Raúl García-Buchaca
Secretario Ejecutivo Adjunto  
para Administración y Análisis de Programas
Ricardo Pérez
Director de la División de Publicaciones y Servicios Web
Este documento fue preparado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores 
de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea, celebrada en Bruselas, los días 16 y 17 de julio de 2018.
La coordinación del documento estuvo a cargo de Álvaro Calderón y Sebastián Rovira, funcionarios de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial 
de la CEPAL. Contribuyeron a su preparación Leandro Cabello, Mathilde Closset, Marco Dini, Valeria Jordán, Jorge Patiño, Wilson Peres, Cecilia 
Plottier, Laura Poveda, Nunzia Saporito y Giovanni Stumpo de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial; Daniel Titelman, Jürgen Weller y 
Cecilia Vera de la División de Desarrollo Económico; Sebastián Herreros y Javier Meneses de la División de Comercio Internacional e Integración; 
Simone Cecchini, Beatriz Morales y Daniela Trucco de la División de Desarrollo Social; Eduardo Alatorre, David Barrio Lamarche y Carlos de Miguel 
de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos; y Jeannette Sánchez de la División de Recursos Naturales e Infraestructura.
Este documento fue elaborado en el marco del proyecto “Mejores políticas para las micro, pequeñas y medianas empresas en América Latina 
(EUROMIPYME)”, financiado por la Unión Europea. 
Los puntos de vista expresados en este documento no reflejan necesariamente la opinión de la Unión Europea, de la Comunidad de Estados 
Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) o de la Fundación Unión Europea-América Latina y el Caribe (EU-LAC).
Los límites y los nombres que figuran en los mapas de esta publicación no implican su apoyo o aceptación oficial por las Naciones Unidas.
Publicación de las Naciones Unidas  •  LC/TS.2018/56/Rev.1  •  Distribución: L  •  S.18-00903
Copyright © Naciones Unidas, 2018  •  Todos los derechos reservados  •  Impreso en Naciones Unidas, Santiago
Esta publicación debe citarse como: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes 
y sostenibles ante la coyuntura global (LC/TS.2018/56/Rev.1), Santiago, 2018.
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), División de Publicaciones 
y Servicios Web, publicaciones.cepal@un.org. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin 
autorización previa. Solo se les solicita que mencionen la fuente e informen a la CEPAL de tal reproducción.
3Prólogo 5
I. América Latina y el Caribe y la Unión Europea frente a la nueva coyuntura global 7
A. Los últimos años han sido testigos de un punto de inflexión en el avance de la globalización 9
B. Ha aumentado la incertidumbre con respecto al crecimiento potencial de los países, aunque se vislumbra  
cierta mejora de las perspectivas económicas 10
C. El posicionamiento global y las capacidades de crecimiento dependerán en gran medida del desarrollo manufacturero  11
D. En un mundo que avanza exponencialmente en la digitalización, el grado de desarrollo tecnológico de los países  
tendrá un papel protagónico 12
E. Conjuntamente con el desarrollo digital, el grado de madurez para impulsar la cuarta revolución industrial  
será clave en los procesos de desarrollo 13
F. La dinámica migratoria es otro factor relevante en los procesos de desarrollo, sobre todo para los países más avanzados 14
G. En este marco, y con miras a avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible,  
cada vez es más importante fortalecer el multilateralismo  15
H. El  vínculo histórico y cultural entre ambas regiones refuerza la importancia estratégica de América Latina  
y el Caribe para la Unión Europea 17
I. El compromiso que ha demostrado la región con los ODS, que se ha materializado en el Foro de los Países  
de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible, complementado con la experiencia de la Unión Europea,  
puede constituirse en un pilar clave para el cumplimiento de la Agenda 2030  18
II. Panorama económico, social y ambiental  21
A. Situación macroeconómica  23
B. Situación social 35
C. Situación ambiental 46
III. Claves para un desarrollo productivo más inclusivo: el rol del conocimiento y la digitalización 57
A. La productividad es un requerimiento fundamental para que los países puedan desarrollarse y América Latina  
y el Caribe está al debe en ese ámbito 59
B. Ciencia, tecnología e innovación son ingredientes que no pueden estar ausentes en las estrategias de crecimiento 
y competitividad de los países  60
C. Los 10 años de bonanza de América Latina y el Caribe no han permitido revertir la escasez en materia de innovación  
ni avanzar hacia un cambio estructural progresivo 61
D. Este limitado compromiso con el desarrollo tecnológico se ha traducido en una exigua complejidad exportadora  
en los países de la región, comportamiento que contrasta con las economías europeas,  
que muestran un comportamiento dinámico y superavitario 64
E. El menguado grado de diversificación de las economías latinoamericanas es especialmente preocupante en un mundo  
que avanza aceleradamente hacia la economía del conocimiento y la digitalización 65
F. Por otra parte, el desarrollo y avance de la Internet de las cosas, la analítica de los grandes datos, la robotización  
y la inteligencia artificial determinarán el posicionamiento geopolítico y la distribución del ingreso y la riqueza mundial 68
G. La convergencia entre las tecnologías físicas y digitales, pilares de la cuarta revolución industrial, requiere un enfoque  
más colaborativo e integrado 69
Índice
4Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
H. La conectividad y la inversión en infraestructura serán así elementos fundamentales para que la región pueda avanzar  
en la economía y sociedad digitales  71
I. El desarrollo de capacidades y habilidades digitales también serán factores clave  72
J. En este contexto, reforzar la continuidad de la Agenda Digital para América Latina y el Caribe se transforma  
en un blanco móvil 73
K. Por otra parte, aunque el acceso a las plataformas digitales ha permitido a los países y habitantes de América Latina  
acceder a una serie de servicios inimaginables, el desarrollo tecnológico digital continúa siendo exógeno 74
L. Para avanzar en la expansión de la economía digital es necesario avanzar hacia el desarrollo de un mercado  
digital regional, lo que permitiría potenciar el comercio e impulsar la integración regional 75
M. Pero no se trata solamente de avanzar en la innovación y lo digital; la preocupación por el cambio climático  
y el medio ambiente es cada vez más importante y requiere un nuevo enfoque que vincule innovación  
y sustentabilidad ambiental  76
IV. Integración comercial y productiva entre la Unión Europea (UE) y América Latina y el Caribe  79
A. Comercio y cadenas de valor 81
B. Inversión extranjera directa (IED) para modernizar y fortalecer las estructuras productivas 93
V. Las microempresas y pequeñas y medianas empresas (MIPYMES): actores clave para el desarrollo 107
A. Características y desempeño de las MIPYMES 109
B. Principales avances de las políticas de fomento de las MIPYMES 115
VI. Nuevas instituciones para avanzar en el proceso de desarrollo de América Latina y el Caribe 133
A. Las economías en transición enfrentan viejos retos y nuevos desafíos 135
B. La mejora de las tasas de crecimiento y los niveles de inclusión en los países de América Latina y el Caribe  
se ha traducido en un aumento de la clase media y una reducción sustantiva de la pobreza 136
C. La clase media emergente de América Latina y el Caribe tiene mayores demandas y es más crítica  
en cuanto a la calidad de los servicios ofrecidos por el Estado  137
D. La percepción sobre la corrupción y la baja moral tributaria son elementos preocupantes en la región  138
E. El refuerzo y la reestructuración de las instituciones públicas son factores clave para que los países de América Latina  
y el Caribe puedan mejorar su bienestar y avanzar en el proceso de transición al desarrollo 139
F. Para repensar las instituciones se requiere un nuevo nexo entre el Estado, el mercado y la sociedad  140
VII. Espacios de cooperación entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe  141
A. Ámbito de las políticas macroeconómicas 143
B. Espacios de cooperación para impulsar el desarrollo social 147
C. La mitigación del cambio climático, una prioridad urgente 149
D. Ciencia, tecnología e innovación, un espacio fértil para la cooperación birregional 153
E. Hacia una cooperación birregional estratégica en comercio e inversiones 154
F. La experiencia europea, un referente para el desarrollo de las empresas de menor tamaño y de las instituciones  
para su fomento 156
G. Cerrando brechas en materia de infraestructura: nuevos espacios para la cooperación birregional 158
5Prólogo
Durante la última década, el mundo ha sido testigo de una serie de cambios tectónicos en los ámbitos geopolítico, 
económico y tecnológico que han marcado un punto de inflexión en el proceso de globalización e inserción 
internacional de los países. A estos cambios estructurales se suman otros factores relacionados con nuevas demandas 
globales vinculadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
El lento crecimiento económico y el menor dinamismo del comercio mundial experimentados a partir de la crisis 
de 2008-2009, junto con la acelerada revolución tecnológica impulsada por las plataformas digitales globales, la 
mayor preocupación por el cambio climático, los efectos medioambientales y los flujos migratorios, son el telón de 
fondo de un nuevo contexto mundial. En este escenario, China se ha posicionado como uno de los protagonistas.
Entre los recientes cambios en el contexto político global se destacan las modificaciones en la estrategia comercial 
y tributaria de los Estados Unidos, que han tensionado las relaciones entre los principales bloques económicos. 
Los Estados Unidos pasaron de un apoyo directo a la globalización sobre la base de negociaciones multilaterales a 
una orientación más centrada en acciones bilaterales y con una preeminencia nacional (America First, “los Estados 
Unidos ante todo”), abandonando, cuestionando o renegociando grandes alianzas como el Acuerdo de Asociación 
Transpacífico (TPP) o el propio Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Estos cambios en las 
estrategias económicas y políticas tienen importantes repercusiones en varios países miembros de la Comunidad de 
Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y tensionan los modelos de especialización productiva vigentes, 
los equilibrios de la balanza de pagos y los flujos de inversión, así como los flujos migratorios y de remesas. 
Asimismo, la positiva dinámica económica que los países de América Latina y el Caribe han vivido en las últimas 
décadas ha llevado a que varios de ellos se posicionen como economías de ingreso medio alto y comiencen a 
experimentar nuevas demandas sociales, económicas e institucionales. Esto constituye un reto sin precedentes, 
sobre todo a la luz de la reciente y futura clasificación de muchos de estos países.
Estos y otros factores abren un espacio para repensar la cooperación entre los países miembros de la CELAC y 
la Unión Europea: una cooperación renovada y dinámica, con base en el multilateralismo, que vaya más allá de 
la integración comercial, que potencie la visión y los valores compartidos entre ambas regiones, que impulse la 
inversión y la conformación de una verdadera integración productiva, que propicie la transferencia tecnológica 
y la innovación, que favorezca la inclusión de las micro, pequeñas y medianas empresas, y que, en definitiva, 
permita avanzar en la consecución de un cambio estructural progresivo con mayores niveles de productividad, 
con más y mejores puestos de trabajo, además de mayores salarios. Es decir, una cooperación que permita avanzar 
hacia sociedades más modernas, productivas e inclusivas. 
6Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
El presente documento constituye un esfuerzo conjunto de la Comisión Económica para América Latina 
y el Caribe (CEPAL), la Unión Europea y la Fundación Unión Europea-América Latina y el Caribe 
(EU-LAC), que con una óptica comparada de la experiencia vivida por los países en ambas regiones, intenta 
identificar espacios y líneas de cooperación birregional que permitan avanzar en este ámbito considerando el 
nuevo contexto en el que muchas de las economías de América Latina se empiezan a configurar como de desarrollo 
en transición.
 
Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva
Comisión Económica para  
América Latina y el Caribe (CEPAL)
Stefano Manservisi
Director General
Dirección General de  
Cooperación Internacional y 
Desarrollo de la Comisión Europea
Leonel Fernández
Presidente
Fundacion EU-LAC
7I. América Latina y el Caribe y la Unión Europea 
 frente a la nueva coyuntura global
A.
9Los últimos años han sido testigos de un punto de inflexión en el avance 
de la globalización
 ■ En los últimos años se han producido cambios económicos, 
sociales y geopolíticos que constituyen un punto de inflexión 
o de crisis de la globalización que afecta directamente la 
inserción internacional de América Latina y el Caribe y 
sus relaciones multilaterales, incluidas las que mantiene 
con la Unión Europea. 
 ■ Dos grandes cambios políticos signaron ese proceso de 
cambio: la decisión del Reino Unido de abandonar la 
Unión Europea (brexit) y las políticas y decisiones llevadas 
adelante por el nuevo Gobierno de los Estados Unidos que 
asumió en enero de 2017. Estos eventos ocurrieron con 
un telón de fondo de largo plazo, entre cuyos hechos más 
relevantes se incluyen el lento crecimiento de la economía 
y el comercio mundiales después de la crisis de 2008-2009, 
la aceleración de la revolución tecnológica, el avance de 
China en la economía y geopolítica globales, la acentuación 
de la desigualdad en gran parte de los países del mundo 
y la persistencia y agudización de la crisis ambiental. El 
impacto de esos procesos en la dinámica socioeconómica 
de la región difiere ampliamente según los países y sus 
patrones de inserción internacional, resultado de su 
heterogeneidad productiva.
 ■ El bajo crecimiento de la economía global, concentrado 
inicialmente en las economías más desarrolladas (Estados 
Unidos, la Unión Europea y Japón) y extendido luego a 
las que sufrieron fuertes choques por el deterioro de los 
precios de los productos básicos basados en recursos 
naturales (América Latina y el Caribe, y África) se refleja 
en la lenta evolución de los flujos de comercio de bienes 
y servicios, de financiamiento y de inversión extranjera 
directa. Si bien algunos de esos flujos se han recuperado en 
términos absolutos, con relación al producto se mantienen 
en niveles similares o inferiores a los anteriores a la crisis. 
En particular, el comercio de bienes ha perdido su papel 
de dinamizador del crecimiento económico y sus tasas de 
crecimiento son las más bajas de la posguerra.
 Gráfico I.1 
Principales flujos comerciales, de inversión y financieros 
en el mundo, 1990-2015
(En índice 2003=100) 
 50
 100
 150
 200
 250
 300
 350
 400
1990 1994 1998 2002 2006 2010 2014
Exportaciones de bienes Exportaciones de servicios
IED Otros flujos financieros
0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
CEPAL, Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe, 
2016 (LC/G.2697-P), Santiago, 2016. 
A.
10
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Ha aumentado la incertidumbre con respecto al crecimiento potencial de los países, 
aunque se vislumbra cierta mejora de las perspectivas económicas
 ■ En general, las perspectivas de crecimiento se han visto 
beneficiadas por un entorno económico y financiero global 
relativamente favorable, mientras que persiste una serie de 
riesgos de origen geopolítico. A nivel global, a finales de 2017 
las señales apuntan a mayores ritmos de crecimiento del 
producto y del comercio, aunque con tasas más bien bajas 
para un período de recuperación, lo que se combina con 
una fuerte incertidumbre sobre la solidez de este repunte, 
que influye en el comportamiento de los mercados y las 
preocupaciones de los encargados de tomar decisiones, en 
particular en las áreas macroeconómicas. 
 ■ En América Latina y el Caribe también hay indicios de 
aceleración del crecimiento, aunque con tasas agregadas 
muy bajas en términos históricos. Una vez más hay que 
resaltar la heterogeneidad entre países. Mientras la gran 
mayoría de las economías está creciendo —algunas incluso 
a tasas superiores al 5%—, los malos resultados agregados 
se explican por tres economías: las de Argentina, el Brasil 
y Venezuela (República Bolivariana de); sin embargo, en 
los primeros dos casos hay señales de recuperación que 
podrían acentuarse en 2018.
 ■ Tales previsiones se formulan en un contexto incierto. Por 
un lado, no está claro el impacto sobre el crecimiento de 
los cambios políticos que se produjeron en la región en el 
bienio pasado, que han aumentado el peso de gobiernos 
más favorables a la economía de mercado y a una inserción 
internacional congruente con el patrón dominante. Este hecho 
se ha traducido en cambios en la estrategia de relaciones 
económicas internacionales (Argentina) y en fuertes 
reformas internas, como las que se observan en el Brasil en 
las áreas fiscal, laboral y de privatizaciones. Por otra parte, 
se modifica la estrategia comercial de los Estados Unidos, 
que pasa de un apoyo e impulso a la globalización sobre 
la base de negociaciones multilaterales a una orientación 
más centrada en la preeminencia nacional (America First, los 
Estados Unidos ante todo) y en el abandono de megaacuerdos 
como el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) o la 
renegociación desde posiciones de fuerza de acuerdos de 
menor alcance geográfico como el Tratado de Libre Comercio 
de América del Norte (TLCAN). Estos cambios aumentan 
la incertidumbre para la inversión extranjera directa en 
plataformas de exportación, fenómeno ya patente en el 
caso de México, con posibles efectos sobre acuerdos que 
tuvieron como base el TLCAN (como el Tratado de Libre 
Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y 
los Estados Unidos y los acuerdos bilaterales con países 
como Chile, Colombia y el Perú).
 Gráfico I.2  
Mundo, Unión Europea y América Latina y el Caribe:  
crecimiento y proyecciones 
(En porcentajes)
-1,5
-1,0
-0,5
0
0,5
1,0
1,5
2,0
2,5
3,0
3,5
2013 2014 2015 2016 2017 2018
Mundo Unión Europea América Latina y el Caribe
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de datos del Banco Mundial.
C.B.
11
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
El posicionamiento global y las capacidades de crecimiento dependerán 
en gran medida del desarrollo manufacturero 
 ■ La reformulación de la estrategia de globalización de los 
Estados Unidos —sujeta a cómo evoluciona la correlación 
de fuerza entre los grupos proteccionistas y los favorables 
al patrón previo de globalización— responde a razones 
ideológicas, a una lectura de la dinámica de los mercados 
laborales y de manera importante a los persistentes 
desequilibrios comerciales, exacerbados por la magnitud 
y continuidad de los superávits de China y, en menor 
medida, de Alemania, el Japón y México.
 ■ Dado que esos cuatro superávits se sustentan en 
exportaciones manufactureras, esa industria ha vuelto 
a ocupar un lugar central en la discusión de políticas, 
que no tenía desde los años ochenta, cuando diversos 
países europeos pusieron en marcha sus programas de 
reconversión industrial. El debate sobre el efecto de la 
globalización en la capacidad manufacturera de los países, 
en este caso los Estados Unidos, aún está abierto. Por un 
lado, se acentúa el peso del cambio tecnológico como 
el principal determinante de la reducción del empleo 
manufacturero y de la dinámica salarial, asignando un 
papel secundario a las políticas industriales y comerciales, 
y a la estrategia de globalización. Por el contrario, hay 
posiciones que resaltan que, sin desconocer el peso de 
la disrupción tecnológica, los acuerdos comerciales y 
las políticas industriales de los socios comerciales de los 
Estados Unidos —en particular China— han reforzado 
la desindustrialización, con la consiguiente pérdida de 
empleos relativamente bien pagados.
 Cuadro I.1  
Estados Unidos: balanza comercial con los principales países, 2016a
(En millones de dólares y porcentajes)
Total Porcentaje Manufacturas No manufacturas Energía
Mundo -735 462 100 -635 935 -40 097 -59 431
China -347 038 47 -368 885 19 778 2 069
Japón -68 938 9 -81 455 10 598 1 919
Alemania -64 865 9 -61 022 -4 080 236
México -63 192 9 -68 628 -6 140 11 576
Irlanda -35 948 5 -33 227 -2 714 -7
Viet Nam -31 958 4 -32 623 712 -47
Italia -28 457 4 -25 283 -3 645 472
República de Corea -27 666 4 -33 217 6 266 -716
Otros países -67 401 9 68 405 -60 873 -74 933
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos (USITC), Interactive Tariff and 
Trade DataWeb [en línea] https://dataweb.usitc.gov/. 
 a Sobre la base de USITC, “A Note on U.S. Trade Statistics”, 22 de agosto de 2014 [en línea] https://www.usitc.gov/publications/research/tradestatsnote.pdf.
C.
12
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
En un mundo que avanza exponencialmente en la digitalización, el grado 
de desarrollo tecnológico de los países tendrá un papel protagónico
 ■ La aceleración de la revolución tecnológica, en particular 
la digital, es ampliamente reconocida. Sobre la base 
de regularidades empíricas como la ley de Moore (la 
capacidad de procesamiento se duplica cada dos años) 
y la ley de Butter (la capacidad de transmisión por fibra 
óptica se duplica cada nueve meses), se ha afirmado la 
existencia de tendencias exponenciales en el desarrollo de 
las tecnologías. Si bien tales tendencias son insostenibles 
en el largo plazo, sí es posible que caractericen el momento 
actual de creciente dinamismo en materia de hardware, 
plataformas y aplicaciones.
 ■ La masificación de las tecnologías móviles y del uso de 
Internet han impulsado la ubicuidad de las tecnologías 
digitales, dando lugar a nuevos patrones de consumo, de 
relacionamiento y de producción. En ese proceso —que se 
traduce en bloques tecnológicos como los de computación 
en la nube, grandes datos e Internet de las cosas— cumplen 
un papel central las plataformas globales de agregación, 
tales como Google o Facebook en Occidente o Baidu o 
Alibaba en China. Las tecnologías más avanzadas en 
materia de robótica e inteligencia artificial se construyen 
sobre la base de esas plataformas, lo que tiene fuertes 
connotaciones geopolíticas en términos del equilibrio 
entre los grandes bloques.
 Gráfico I.3  
El crecimiento exponencial de las capacidades de cómputo 
y conexióna 
1
10
100
1 000
10 000
100 000
0 2 4 6 8 10
Moore (CPU: 18)Butter (Optical Link: 9)
C
re
ci
m
ie
nt
o 
en
 u
na
 e
sc
al
a 
lo
ga
rít
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a 
Años
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de la Ley de Moore (1965) y la Ley de Butter (2011).
a La Ley de Moore predice que las unidades de procesamiento central duplican su 
capacidad cada 18 meses. Este crecimiento permite que cada nuevo dispositivo 
aumente su capacidad de capturar y analizar más tráfico de datos. Sin embargo, ante 
el incremento del tráfico, se requiere mayor capacidad de almacenamiento. La Ley de 
Kryder estima que la densidad de almacenamiento se duplica cada 12 meses. Así, 
se consolida un escenario donde la velocidad de tráfico crece más rápido que la 
capacidad de procesamiento y de almacenamiento. La Ley de Butter de la fotónica 
muestra que la capacidad de la red óptica se duplica en solo 9 meses. 
E.D.
13
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Conjuntamente con el desarrollo digital, el grado de madurez para impulsar 
la cuarta revolución industrial será clave en los procesos de desarrollo
 ■ En este contexto, China ha avanzado en la economía mundial, 
inicialmente sobre la base de su capacidad manufacturera 
y luego gracias a su creciente poder tecnológico y como 
inversionista en el exterior. Estos avances, así como su 
cada vez más importante rol geopolítico, han acentuado las 
percepciones de que aumenta el desequilibrio en el sistema 
multilateral y han provocado reacciones proteccionistas, 
por ejemplo en el freno de inversiones chinas en empresas 
tecnológicas estratégicas tanto en los Estados Unidos como 
en Europa. En particular, la combinación del peso del país 
asiático en manufacturas cada vez más avanzadas y de su 
desarrollo de plataformas digitales fortalece su capacidad 
de desarrollar iniciativas geopolíticas de amplio alcance, 
que alteran el equilibrio aceptado cuando se pensaba que 
China solo sería “la fábrica del mundo”. 
 ■ A pesar de que las estrategias para impulsar la Industria 4.0 
o la manufactura avanzada permiten aumentos significativos 
de competitividad para el sector manufacturero, el beneficio 
potencial que se obtendrá dependerá de la preparación 
de los países para adoptarlas también en los demás 
sectores económicos y sociales. En particular, el tamaño 
y el dinamismo de la base industrial preexistente, las 
condiciones comerciales y el desarrollo de la tecnología 
serán fundamentales para determinar quién dirigirá el 
juego. De acuerdo a una encuesta realizada recientemente 
por Infosys, por el momento, China parece ser quien tiene 
una ventaja sobre sus competidores más cercanos (Alemania, 
Estados Unidos y Reino Unido).
 Gráfico I.4  
China, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania: madurez en la 
implementación y desarrollo de la cuarta revolución industrial 
(En porcentajes de entrevistados que creen que el país está preparado 
para la adopción temprana de la estrategia Industria 4.0)
0
10
20
30
40
50
60
China Estados Unidos Reino Unido Alemania
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Infosys [online] www.infosys.com.
E.
14
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
La dinámica migratoria es otro factor relevante en los procesos de desarrollo,  
sobre todo para los países más avanzados
 ■ La recuperación de China a una posición preeminente 
en el mundo, como la que tenía hasta el siglo XVIII, fue 
acompañada de una fuerte urbanización de su economía 
y de una importante disminución de la pobreza. Este 
resultado, que comparte en menor medida la India, 
ha contribuido a reducir la desigualdad en el mundo a 
nivel agregado, pese a su aumento en muchos países. En 
este proceso, los avances en una de las zonas de mayor 
crecimiento poblacional (el África subsahariana) no han 
bastado para retener a grandes masas de su población y han 
impulsado ingentes corrientes migratorias, principalmente 
hacia Europa. Se observan fenómenos similares, aunque 
de menor intensidad, entre países de América Latina y el 
Caribe con diferentes niveles de desarrollo, al tiempo que 
las presiones políticas parecen haber frenado la migración 
desde México y Centroamérica hacia los Estados Unidos.
 ■ Mientras que en 1990 el total de migrantes en el mundo 
era de 152,5 millones, en 2015 esta cifra ascendía a más de 
243 millones, lo que representa un incremento del 60% en 
el período considerado. De esta manera, en tanto en 1990 la 
tasa de migrantes con respecto a la población total mundial 
representaba el 2,9%, dos décadas y media más tarde esta 
supera el 3,3%. Al analizar el comportamiento entre regiones 
destaca la aceleración de los procesos migratorios sobre 
todo en Europa, América del Norte y Oceanía. 
 ■ A la insuficiencia del crecimiento del PIB en regiones con 
altas tasas de crecimiento demográfico se han sumado 
crisis humanitarias derivadas de dos décadas de guerra 
en el Oriente Medio y regiones aledañas. El efecto de las 
nuevas corrientes migratorias ha sido un resurgimiento 
de sentimientos y movimientos políticos antiinmigración, 
o mejor dicho antiinmigrantes. Los impactos que sectores 
de la población perciben que las corrientes migratorias 
han tenido en el mercado laboral y en la composición 
cultural de las sociedades receptoras son una de las 
explicaciones más poderosas de los resultados de la elección 
presidencial de los Estados Unidos en 2016 y del brexit 
en el Reino Unido. En esta se ve claramente el peso de la 
razón antiinmigrantes: el Reino Unido busca preservar el 
libre comercio de bienes y servicios y de flujos financieros 
con la Unión Europea, frenando al mismo tiempo la libre 
movilidad de las personas.
 Gráfico I.5 
Principales regiones: tendencias de la migración internacional, 1990-2015 
(En porcentajes de la población total)
0
5
10
15
20
25
África Asia Europa América del Norte Oceanía
1990 1995 2000 2005 2010 2015
América Latina y el Caribe
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de datos de la División de Población de las Naciones Unidas, 2015.
G.F.
15
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
En este marco, y con miras a avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030 para 
el Desarrollo Sostenible, cada vez es más importante fortalecer el multilateralismo 
 ■ En este marco de incertidumbre en el comercio y la 
inversión internacionales, de dificultades de los países 
más desarrollados para asimilar el nuevo papel de 
China, de temor ante los efectos aún desconocidos de la 
revolución digital (en particular, el impacto de la robótica 
y la inteligencia artificial en el empleo) y de la percepción 
negativa de las principales corrientes migratorias, el sistema 
multilateral de gobernanza de la globalización está en 
problemas. No ha sido capaz de responder a tiempo a los 
nuevos desafíos, como tampoco pudo reaccionar frente a 
la crisis financiera global, y está cuestionado por uno de 
sus principales actores e impulsores. Un ejemplo de esto 
ha sido el retiro de los Estados Unidos del Acuerdo de 
París en virtud de la Convención Marco de las Naciones 
Unidas sobre el Cambio Climático y de la Organización 
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la 
Cultura (UNESCO), así como las fuertes críticas de este 
país a la Organización Mundial del Comercio (OMC). 
Si bien todavía es muy temprano para identificar sus 
efectos definitivos, el retiro del Acuerdo de París ha sido 
un golpe contra uno de los puntos centrales de acuerdo 
de la comunidad internacional.
 Diagrama I. 1 
Potenciales impactos del cumplimiento de la Agenda 2030
La Agenda 2030 es necesaria para...
Corregir el sesgo 
recesivo producido
 por persistentes 
desequilibrios 
comerciales
y potenciar
la integración
regional
6% 
es la participación 
de América Latina 
y el Caribe en las 
exportaciones 
mundiales 
en los últimos
15 años
10 
veces 
más que el PIB 
global era el valor 
de los activos 
financieros 
mundiales en 2013
Reducir los
altos niveles
de inestabilidad
e incertidumbre 
generados por
la globalización 
financiera
8 
personas 
poseían la riqueza 
equivalente
al 50% más pobre 
de la población 
mundial en 2016
1,5% 
de la población
 de América Latina 
y el Caribe 
migró a otro país 
en 2015
Reducir
la desigualdad 
retomar
la construcción
del estado
de bienestar
y proteger el 
mundo del trabajo
Relanzar
la agenda
del desarrollo 
sostenible, 
condición 
imprescindible 
para la prevención 
y lograr la paz
8,4% 
de los gases de 
efecto invernadero 
mundiales emitió 
América Latina
y el Caribe en 2013
Cambiar 
los patrones
 de producción
 y consumo
 y dirigirlos hacia 
senderos bajos 
en carbono
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
G.
16
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ En este contexto, las acciones de la Unión Europea, América 
Latina y el Caribe y los países de Asia oriental en favor del 
sostenimiento del marco multilateral de gobernanza de la 
globalización son cruciales. En última instancia, ahí reside 
una de las fuerzas fundamentales para la implementación 
de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y de sus 
17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que permiten 
avanzar en la consecución de metas concretas en pro de la 
igualdad, el progreso y la sostenibilidad.
 ■ Como ha señalado la CEPAL en Horizontes 2030: la igualdad 
en el centro del desarrollo sostenible, el avance en el logro de 
los ODS demanda una nueva gobernanza internacional 
orientada a la generación de bienes públicos globales, que 
consiste en aumentar el peso de los países en desarrollo 
en las decisiones estratégicas, compatibilizar las reglas de 
comercio e inversión con los ODS, coordinar las políticas 
cambiarias y financieras, a fin de evitar la evasión y elusión 
fiscal, crear mecanismos que faciliten la transferencia y el 
desarrollo de tecnologías ambientales y abordar de forma 
conjunta los fenómenos migratorios.
  Diagrama I.2  
Bienes públicos globales y el multilateralismo como eje clave 
Aumentar el peso
de los países
en desarrollo
en las decisiones
de las instituciones 
financieras 
internacionales
Compatibilizar las 
reglas de comercio 
e inversión
con los ODS
Definir acciones 
conjuntas
para abordar
la dinámica de
los flujos 
migratorios
Crear 
mecanismo 
para facilitar
la transferencia 
de tecnologías 
ambientales
Participar en
el debate
sobre gobernanza 
de Internet y
de la sociedad 
de la información
Coordinar 
medidas para 
reducir la evasión
 y la elusión 
fiscales
Coordinar políticas 
cambiarias
y financieras
Multilateralismo
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
H.
17
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
El  vínculo histórico y cultural entre ambas regiones refuerza la importancia 
estratégica de América Latina y el Caribe para la Unión Europea
 ■ Europa y América Latina y el Caribe comparten una historia y 
principios comunes en diferentes ámbitos (político, económico, 
social, cultural, académico y de ayuda al desarrollo) que 
explican el fuerte vínculo que han mantenido ambas regiones 
a lo largo de la historia. Entre estos factores se destacan la 
cultura grecolatina y el derecho, la racionalidad científica, la 
democracia y las instituciones, las libertades y la economía de 
mercado. América Latina, a través de la migración europea 
y el vínculo con las instituciones y sociedad de esta región, 
ha incorporado muchos de estos elementos en su ADN, pero 
enriquecido por su propia cultura y saberes ancestrales. 
 ■ El fuerte vínculo entre América Latina y el Caribe y la 
Unión Europea se ha expresado de diversas formas. Un 
ejemplo de ello es la conformación de la Fundación Unión 
Europea-América Latina y el Caribe (Fundación EU-LAC): 
en mayo de 2010 los países de ambas regiones suscriben un 
acuerdo internacional para crear dicha institución con el 
objetivo de fortalecer y promover la asociación estratégica 
birregional, mejorando su visibilidad y fomentando la 
participación de la sociedad civil. 
 ■ La región de América Latina y el Caribe es importante para 
la Unión Europea. Y así lo refleja la estrategia global para 
la política exterior y de seguridad de la Unión Europea de 
2016, en que se alude a la necesidad de reforzar un espacio 
atlántico más amplio y se propone establecer asociaciones 
más intensas con los países de la región. 
 Mapa I.1 
Índice de desarrollo humano, por países
Muy alto MedioAlto Bajo Sin datos
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Informe sobre Desarrollo Humano 
2015: trabajo al servicio del desarrollo humano, Nueva York, 2015. 
H.
18
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ América Latina y el Caribe ha recobrado su relevancia como 
región estratégica; una muestra de ello es su representación 
en el Grupo de los 20 (G20), ya que actualmente hay tres 
países representados en dicho grupo (Argentina, Brasil y 
México). El avance económico y social que ha experimentado 
la región durante las últimas décadas, así como su actual bono 
demográfico, su clase media ascendente y su desarrollo humano 
le permiten posicionarse como una región muy dinámica, estable, 
segura y muy atractiva para las inversiones internacionales y 
el desarrollo de nuevos negocios. En su conjunto, los países 
de América Latina y el Caribe tienen un índice de desarrollo 
humano de 0,751 —sobre un máximo de 1—, situándose 
en niveles similares a los países que conforman el grupo de 
Europa y Asia central y por delante de otras regiones como 
Asia oriental y el Pacífico (0,72), las naciones árabes (0,687), 
el sur de Asia (0,621) o el África subsahariana (0,523).
 ■ Se trata de una región en plena transición, con un alto 
potencial para el desarrollo e implementación de tareas 
conjuntas en áreas de diversa índole: infraestructura, 
educación, salud, energías renovables, ciencia y tecnología, 
y desarrollo productivo, entre muchas otras. 
 Gráfico I.6 
Principales regiones emergentes: desarrollo humano, 1990-2015
0,30
0,35
0,40
0,45
0,50
0,55
0,60
0,65
0,70
0,75
0,80
1990 2000 2010 2015
Estados árabes
Asia oriental y el Pacífico
Europa y Asia central América Latina y el Caribe
Asia meridional África subsahariana
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Informe sobre Desarrollo 
Humano 2015: trabajo al servicio del desarrollo humano, Nueva York, 2015.
El compromiso que ha demostrado la región con los ODS, que se ha materializado 
en el Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo 
Sostenible, complementado con la experiencia de la Unión Europea, puede 
constituirse en un pilar clave para el cumplimiento de la Agenda 2030 
 ■ Ante la nueva coyuntura de la globalización, es preciso 
sostener el concepto de una gobernanza sobre la base del 
multilateralismo y considerarla un bien público global. 
Pero esa gobernanza no puede ser el mero sostenimiento 
del marco global previo. Debe mantenerse lo positivo 
de ese marco, pero corregir los grandes problemas 
económicos, sociales y ambientales a que ha dado lugar. 
En última instancia, se necesita una nueva gobernanza de 
la globalización diseñada e implementada en un marco de 
negociación y no de imposición de proyectos que buscan 
ser dominantes. La larga experiencia de cooperación y 
coordinación entre la Unión Europea y América Latina y 
el Caribe es una base sólida para la construcción de esa 
nueva globalización en consonancia con la Agenda 2030 
y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.
 ■ Los países de la región están cumpliendo un papel 
fundamental en estos esfuerzos, como lo demuestra su 
compromiso colectivo explicitado en la primera Reunión 
del Foro de los países de América Latina y el Caribe sobre 
el Desarrollo Sostenible, realizada en Ciudad de México 
en abril de 2017. En sus conclusiones, reafirmaron su 
compromiso y el de la región con la Agenda 2030, en su 
calidad de agenda centrada en las personas, universal y 
transformadora, que conjuga las dimensiones económica, 
social y ambiental del desarrollo sostenible.
I.
19
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Diagrama I.3 
Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible 
Órgano subsidiario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Mecanismo regional intergubernamental invitado a proporcionar 
insumos y contribuciones al Foro. 
Foro de los Países de América Latina y 
el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible
DIMENSIÓN REGIONAL Y GLOBAL DE LA AGENDA 2030 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE
ALBAALADI CAN
CELAC
OEA
IICA
CARICOM
ALBAALADI
SISCA
UNASUR
Alianza
del Pacífico
MERCOSUR
CAN
SICA
SELA
AEC 
Proyecto 
Mesoamérica
OECO
OTCA
SEGIB
SISTEMA INTERAMERICANO Y BLO
QUES
 DE I
NTE
GRA
CIÓ
N R
EG
IO
NA
L Y
 S
UB
RE
GI
ON
AL
  
UNESCO
ONU-
Hábitat
ACNUR
OMC
ACNUDH
OIM
ONUSIDA
UNOPS
UNISDR
UNODC
UNICEF
UNCTAD
PNUMA
UNFPA
PMA
PNUD
ONU-
Mujeres
OMS/OPS
FAO
OIT
UPU
UIT
FIDA
ONUDI
OMT
OCHA
ORGANISMOS ESPECIALIZADOS, FONDOS Y PROGRA
MAS 
DE L
AS 
NA
CIO
NE
S U
NI
DA
S
c
Banco Centroamericano de Integración 
Económica (BCIE)
Banco Interamericano 
de Desarrollo (BID)
Banco de Desarrollo 
del Caribe (BDC)
Banco de Desarrollo de 
América Latina (CAF)
BANCOS DE DESARROLLO
Fondo Monetario 
Internacional (FMI) 
Banco Mundial (BM)
ESTADO
 
S
O
CIEDAD CIVIL 
S
EC
TO
R
 P
R
IV
A
DO
 
Foro de Ministros de Medio 
Ambiente de ALCb
Foro Ministerial 
para el Desarrollo de ALC
Conferencia Regional sobre 
Desarrollo Social de ALC
Conferencia Regional 
sobre la Mujer de ALC
Comité de Desarrollo y 
Cooperación del Caribe
Comité de 
Cooperación Sur-Sur
Conferencia de Ciencia, 
Innovación y TIC
Consejo Regional
de Planificación
Conferencia 
Estadística 
de las Américas
Conferencia Regional sobre 
Población y Desarrollo de ALC
 Comité de Expertos Gubernamentales 
de Alto Nivel (CEGAN) 
Comité de Cooperación  Económica 
del Istmo Centroamericano
 Y REUN
IONE
S IN
TER
GUB
ERN
AM
EN
TA
LE
S 
ÓRGANO
S SUB
SIDI
ARI
OS 
  DE
 LA
 CE
PA
La
 
Acuerdo de ParísAgenda de Acción de Addis Abeba
Comisión Estadística 
de las Naciones Unidas
Comisión de la Condición 
Jurídica y Social de la Mujer 
Comité de Alto Nivel de las 
Naciones Unidas para la 
Cooperación Sur-Sur
Conferencia Internacional 
sobre la Financiación 
para el Desarrollo
Conferencia de las Partes en la 
Convención Marco de las Naciones 
Unidas sobre el Cambio Climático
 Cumbre Mundial sobre la 
Sociedad de la Información
Comisión de Desarrollo Social 
de las Naciones Unidas
Comisión de Población y Desarrollo
de las Naciones Unidas
Comisión de Ciencia y 
Tecnología para el Desarrollo 
de las Naciones Unidas
ASAMBLEA GENERAL/ ECOSOC
(FPAN)
FORO POLÍTICO DE 
ALTO NIVEL SOBRE EL 
DESARROLLO 
SOSTENIBLE 
FORO DE LOS 
PAÍSES DE AMÉRICA 
LATINA Y EL CARIBE 
SOBRE EL DESARROLLO 
SOSTENIBLE
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Establecimiento del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible, resolución 
aprobada en el trigésimo sexto período de sesiones de la CEPAL, 27 de mayo de 2016.
a Algunos nombres han sido abreviados en beneficio de una mejor comprensión de la imagen. Para ver un listado detallado de los órganos subsidiarios de la CEPAL ingrese a 
http://www.cepal.org/es/organos-subsidiarios.
b PNUMA/ORPALC actúa como Secretaría del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. Cuenta además con un Comité Técnico Interagencial (CTI) 
conformado por el PNUMA, el PNUD, la CEPAL, el BID y el Banco Mundial.
c Listado no exhaustivo. Para ver un listado completo de los organismos especializados, fondos y programas de las Naciones Unidas ingrese a http://www.unsceb.org/content/
unsystemchart-dpi-2015. 

21
II. Panorama económico, social y ambiental 

23
A. Situación macroeconómica 
1. La economía mundial muestra señales de recuperación, aunque con bajo dinamismo
 ■ El panorama mundial sigue expuesto a diversos factores 
negativos. Por una parte, se acrecientan los riesgos asociados 
a los posibles efectos de una política monetaria más restrictiva 
de los Estados Unidos, que afectarían a los flujos financieros 
que se dirigen a mercados emergentes y a las cotizaciones de 
las monedas y los precios de los activos financieros. Por otro 
lado, el aumento de las tensiones comerciales ha generado 
nuevas incertidumbres en torno al futuro de la economía 
mundial. Desde la crisis financiera internacional de 2008 la 
economía mundial registra bajas tasas de crecimiento. En 
particular, se frenó el dinamismo que mostraba el comercio 
global. Asimismo, diferentes episodios económicos y políticos 
han generado de manera recurrente elevados grados de 
incertidumbre. Los países exportadores de recursos naturales, 
entre ellos muchos de América Latina y el Caribe, sufrieron 
una contracción de la demanda externa y un deterioro de sus 
términos de intercambio, lo que tuvo un impacto negativo en 
sus cuentas fiscales y en la balanza de pagos.
 ■ Después de crecer solo un 2,5% en 2016, la economía mundial 
mostró mayor dinamismo en 2017, alcanzando un crecimiento 
promedio del 3,2%, y se espera que en 2018 y 2019 esta 
tendencia se mantenga. La recuperación está teniendo lugar 
tanto en los países industrializados como en las economías 
en desarrollo y en transición. 
 ■ En 2017, la tasa de crecimiento de las economías en desarrollo 
—que ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos 
años— repuntó a un 4,6%, y se espera que esta tendencia se 
prolongue con una expansión que llegue al 4,7% en 2018 y 
2019. La desaceleración de la economía de China prevista para 
2017 no tuvo lugar, pero se prevé que ocurra en 2018, puesto 
que se atenuará el apoyo normativo y las políticas fiscales se 
volverían menos flexibles. La India tuvo un crecimiento del 
6,7% en 2017, mientras que otras dos economías emergentes 
de gran tamaño, el Brasil y la Federación de Rusia, pasaron de 
una contracción en los últimos dos años a tasas de crecimiento 
positivas en 2017, lo que continuaría en 2018 y 2019. 
 ■ En 2017 las economías desarrolladas registraron una tasa 
de crecimiento del 2,4%, superior a la registrada el año 
anterior. En este grupo, los Estados Unidos resaltan como 
el motor de crecimiento, particularmente luego de la 
aprobación del paquete fiscal en diciembre de 2017. En las 
demás economías avanzadas, por el contrario, se espera un 
menor dinamismo en 2018.
 Cuadro II.1  
Tasas de crecimiento del PIB y proyecciones, 2013-2019
(En porcentajes)
 2013 2014 2015 2016 2017 2018a 2019a
Mundo 2,5 2,7 2,7 2,5 3,2 3,3 3,2
Economías desarrolladas 1,2 1,9 2,2 1,6 2,4 2,3 2,1
Estados Unidos 1,7 2,6 2,9 1,5 2,3 2,8 2,3
Japón 2,0 0,3 1,1 0,9 1,7 1,1 1,5
Unión Europea 0,3 1,7 2,3 1,9 2,4 2,1 2,0
Economías emergentes y en desarrollo 4,7 4,3 3,9 4,0 4,7 4,8 4,8
China 7,8 7,4 6,9 6,7 6,9 6,6 6,3
Indiab 6,4 7,5 7,6 7,1 6,7 7,3 7,5
Brasil 3,0 0,5 -3,5 -3,5 1,0 2,2 2,7
Economías en transición 2,4 0,9 -2,2 0,3 2,0 2,1 2,2
Federación de Rusia 1,8 0,7 -2,8 -0,2 1,5 1,7 1,7
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Naciones Unidas, World Economic Situation and Prospects, 2018: Update as of Mid-2018, 
Nueva York, 2018 [en línea] https://www.un.org/development/desa/dpad/wp-content/uploads/sites/45/WESP_2018_Mid-year_Update.pdf; CEPAL, Estudio Económico de 
América Latina y el Caribe, 2018. Documento informativo, Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; 
y Comisión Europea, “European economic forecast: summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/
info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
a Las cifras de 2018 y 2019 son proyecciones. 
b Las cifras corresponden al año fiscal que comienza en abril de cada año y termina en marzo del año siguiente.
24
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
2. El mayor dinamismo reciente del comercio mundial estaría favoreciendo el moderado repunte  
 de la economía global
 ■ El comercio mundial, después de crecer solamente un 1,5% 
en 2016, comenzó a mostrar un repunte, que se inició en 
noviembre de ese año, en línea con la aceleración de la 
actividad económica a nivel global.
 ■ Aunque persisten aspectos estructurales que frenan un 
mayor aumento del comercio mundial —como una potencial 
reversión de la segmentación de la producción en cadenas 
de valor—, en 2017 el ciclo económico hizo crecer un 4,6% 
el volumen del comercio mundial. Sin embargo, continúa 
latente la incertidumbre causada por el proceso de salida del 
Reino Unido de la Unión Europea (brexit) y la posibilidad 
de un aumento de la aplicación de políticas comerciales 
restrictivas. En este escenario, las tasas de crecimiento 
interanuales se han ido moderando en los primeros cinco 
meses de 2018.
 ■ En general, para la Unión Europea y América Latina y 
el Caribe las perspectivas de crecimiento del comercio se 
ven beneficiadas por un entorno económico y financiero 
global relativamente favorable, mientras que persisten una 
serie de riesgos de origen geopolítico.
 Gráfico II.1  
Tasa de variación interanual del índice desestacionalizado del volumen de comercio mundial, enero de 2003 a mayo de 2018 
(En porcentajes)
2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018
E
ne Ju
n
N
ov A
br
S
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b
Ju
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ay O
ct
M
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A
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b
Ju
l
D
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M
ay O
ct
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ar
A
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E
ne Ju
n
N
ov
2017 
4,6%
-20
-15
-10
-5
0
5
10
15
20
Enero de 2003 
a junio de 2007
8,0% 
Julio de 2011 
a diciembre de 2015
2,0%
2016
1,5%
Proyección 
para 2018a
3,1% 
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento informativo, 
Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf.
a Se trata del límite inferior de la proyección de la Organización Mundial de Comercio (OMC) de abril de 2018.
3. América Latina y el Caribe vuelve a tasas de crecimiento positivas, aunque todavía bajas,  
 mientras que la Unión Europea continúa creciendo a tasas moderadas
 ■ En 2017, después de dos años de contracción del PIB 
regional (de un -0,2% en 2015 y un -0,8% en 2016), la 
economía de América Latina y el Caribe alcanzaría un 
modesto crecimiento positivo del 1,2%. Este aumento del 
PIB regional se traducirá en un incremento del PIB regional 
por habitante del 0,2%. Si bien se trata de un aumento leve, 
representa un desempeño superior al que este indicador 
presentó en los dos años anteriores, cuando se redujo, en 
promedio, un 1,6% anual. 
 ■ Este comportamiento del PIB está impulsado por una 
mejora de la demanda interna, proveniente tanto del 
consumo como de la inversión, así como por el aumento de 
25
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
la demanda de origen externo. En 2017, el consumo privado 
y las exportaciones de bienes y servicios hicieron la mayor 
contribución al crecimiento económico regional. A pesar de 
que existen marcadas diferencias según la composición de 
las canastas de bienes exportados e importados de los países, 
como promedio regional, los mayores precios de la energía 
y los minerales permitieron una mejora de los términos de 
intercambio de un 4%. Por otra parte, en el cuarto trimestre 
de 2016 la inversión inició una trayectoria positiva que se 
ha traducido en un aumento de su contribución, si bien 
modesta, al crecimiento. En 2017, tras haber caído durante 
tres años consecutivos a una tasa promedio anual del 4,7%, 
la inversión de la región aumentó un 2,8%.
 ■ En el período reciente, la economía de la Unión Europea 
ha crecido con más fuerza de lo esperado. En el tercer 
trimestre de 2017, completó un año con crecimientos 
trimestrales iguales o superiores al 0,7%, lo que sugiere el 
fortalecimiento de una tendencia de crecimiento moderado 
y duradero. El crecimiento económico ha sido respaldado 
por todos los componentes internos (inversión y consumo 
privado y público), que continuaron beneficiándose de 
condiciones de financiamiento más favorables, gracias 
a políticas monetarias flexibles, una mejor situación del 
mercado laboral, la reciente recuperación de la producción 
y el comercio mundial, y la reducción de la incertidumbre 
política y económica. En este contexto, el PIB de la Unión 
Europea alcanzó un crecimiento del 2,4% en 2017, superior 
al 1,9% registrado en 2016.
 Gráfico II.2  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: crecimiento del PIB, 
2008-2017
(En porcentajes)
-6
-4
-2
0
2
4
6
8
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
Unión Europea
(28 países)
América Latina y el Caribe
(33 países)
Mundo
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Naciones Unidas, World Economic Situation and Prospects, 2018: Update 
as of Mid-2018, Nueva York, 2018 [en línea] https://www.un.org/development/
desa/dpad/wp-content/uploads/sites/45/WESP_2018_Mid-year_Update.pdf; 
CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento 
informativo, Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/
bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, 
“European economic forecast: Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, 
Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/
info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
4. América Latina crece menos que la Unión Europea y se atenúa la tendencia anterior  
 de desempeño diferenciado entre agrupaciones de países
 ■ A fines de 2017, comienza a disiparse, al parecer, la marcada 
diferencia que ha prevalecido entre las subregiones de 
América Latina desde 2013. En América del Sur se produjo 
un punto de inflexión en el primer trimestre de 2016, cuando 
se inició una dinámica de recuperación, favorecida por los 
efectos positivos de un mayor crecimiento global y, por 
ende, de la demanda agregada externa, tras las mejoras de 
los precios de los productos básicos, que benefician no solo 
los términos de intercambio y el valor de las exportaciones, 
sino también los ingresos fiscales. Sin embargo, en el primer 
semestre de 2018, el crecimiento se ralentizó. Por su parte, 
las economías de Centroamérica, la República Dominicana 
y México mantienen estable la trayectoria de los últimos 
años, sustentada en los efectos positivos de los ingresos 
por remesas, que muestran una fuerte expansión, a lo 
que se agregan mayores expectativas de crecimiento de la 
economía mundial, en general, y de los Estados Unidos, 
su principal socio comercial, en particular.
 ■ En el primer semestre de 2018, el crecimiento del PIB se 
apoyó en el impulso de la demanda interna que ha generado 
la recuperación del consumo privado y la inversión. 
26
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico II.3  
América Latina (agrupaciones seleccionadas): tasa de variación del PIB y contribución de los componentes del gasto al crecimiento, 
primer trimestre de 2014 a primer semestre de 2018
(En porcentajes, sobre la base de dólares constantes de 2010)
A. Centroamérica y México
-6
-4
-2
0
2
4
6
8
2014 2015 2016 2017 2018
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
-6
-4
-2
0
2
4
6
8
2014 2015 2016 2017 2018
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
Tr
im
 2
Tr
im
 3
Tr
im
 4
Tr
im
 1
B. América del Sur
PIBConsumo público Consumo privadoFormación bruta 
de capital fijo
Exportaciones de bienes
y servicios
Importaciones de bienes
y servicios
Existencias
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento informativo, 
Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf.
27
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
5. En América Latina y el Caribe hay una mayor dispersión de las tasas de crecimiento  
 que en la Unión Europea 
 ■ En 2016, algunas de las mayores economías latinoamericanas 
registraron una contracción del PIB, lo que afectó negativamente 
el promedio regional. Sin embargo, en 2017 la gran mayoría 
de las economías de la región han presentado tasas positivas 
de crecimiento, con la excepción de la República Bolivariana 
de Venezuela —cuyo PIB habría caído un 13%— y dos 
países del Caribe (Dominica y Trinidad y Tabago). Entre 
las economías que muestran mayor dinamismo destacan 
Panamá, Granada, Nicaragua, el Paraguay, Honduras y la 
República Dominicana, en ese orden.
 ■ En el Caribe de habla inglesa o neerlandesa se registró un 
crecimiento nulo en 2017, como resultado de los daños 
causados por los huracanes Irma y María en algunos países 
de la subregión.
 ■ En la Unión Europea, se diferencian los países fuertemente 
afectados por la crisis económico-financiera que se inició 
en 2008 y los que lograron superar esta crisis con mayor 
holgura. Entre 2008 y 2012, el PIB se contrajo en 13 de 
los 28 países miembros de la Unión Europea, destacando 
Grecia (-5,4%), Letonia (-2,6%), Portugal (-1,4%) y 
España (-1,3%). En la actualidad, sin embargo, se han 
recuperado en forma generalizada todas las economías 
de la Unión Europea, que se adentra en su quinto año de 
recuperación, esperándose una tasa de crecimiento positiva 
para todos los países miembros. En 2017, por primera vez 
desde 2007 se cumplen tres años consecutivos en que la 
gran mayoría de los países miembros, con la excepción 
de Grecia en 2015 y 2016, presentaron una expansión del 
PIB. Entre las economías de mayor crecimiento destacan 
Irlanda, Rumania, Malta, Eslovenia y Estonia, en ese orden.
 Gráfico II.4  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: crecimiento proyectado del PIB, 2017
(En porcentajes)
A. América Latina y el Caribe
-14 -11 -7 -4 0 4 7
Venezuela (Rep. Bol. de)
Dominica
Trinidad y Tabago
Jamaica
San Vicente y las Granadinas
Barbados
Belice
Brasil
Haití
Bahamas
América Latina
Saint Kitts y Nevis
Chile
Suriname
Cuba
Colombia
México
Guyana
El Salvador
Perú
Uruguay
Guatemala
Argentina
Ecuador
Antigua y Barbuda
Costa Rica
Santa Lucía
Bolivia (Est. Plur. de)
Rep. Dominicana
Honduras
Paraguay
Nicaragua
Granada
Panamá
28
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
B. Unión Europea
0 1 2 3 4 5 6 7 8
Grecia
Italia
Bélgica
Reino Unido
Alemania
Francia
Dinamarca
Luxemburgo
Suecia
Unión Europea
Finlandia
Portugal
Croacia
Países Bajos
Austria
España
Eslovaquia
Bulgaria
Lituania
Chipre
Hungría
Chequia
Letonia
Polonia
Estonia
Eslovenia
Malta
Rumania
Irlanda
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento informativo, 
Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, “European economic forecast: 
Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
 Cuadro II.2  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: tasas de crecimiento económico, 2013-2018
(En porcentajes)
2013 2014 2015 2016 2017 2018a
América Latina 2,9 1,2 -0,2 -0,8 1,2 1,5
Argentina 2,4 -2,5 2,7 -1,8 2,9 -0,3
Bolivia (Estado Plurinacional de) 6,8 5,5 4,9 4,3 4,2 4,3
Brasil 3,0 0,5 -3,5 -3,5 1,0 1,6
Chile 4,0 1,8 2,3 1,3 1,5 3,9
Colombia 4,6 4,7 3,0 2,0 1,8 2,7
Costa Rica 2,3 3,5 3,6 4,2 3,2 3,3
Cuba 2,8 1,0 4,4 0,5 1,6 1,5
Ecuador 4,9 3,8 0,1 -1,6 3,0 1,5
El Salvador 2,4 2,0 2,4 2,6 2,3 2,4
Guatemala 3,7 4,2 4,1 3,1 2,8 2,9
Haití 4,2 2,8 1,2 1,5 1,2 1,8
Honduras 2,8 3,1 3,8 3,8 4,8 3,9
México 1,4 2,8 2,6 2,9 2,0 2,2
Nicaragua 4,9 4,8 4,8 4,7 4,9 0,5
Panamá 9,6 5,1 5,6 5,0 5,4 5,2
Paraguay 14,0 4,7 3,0 4,0 4,8 4,4
Gráfico II.4 (conclusión)
29
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Cuadro II.2 (conclusión)
2013 2014 2015 2016 2017 2018a
Perú 5,9 2,4 3,3 4,0 2,5 3,6
República Dominicana 4,9 7,6 7,0 6,6 4,6 5,4
Uruguay 4,6 3,2 0,4 1,7 2,7 3,0
Venezuela (República Bolivariana de) 1,3 -3.9 -5,7 -9,7 -13,0 -12,0
El Caribe 0,9 0,7 1,1 -1,8 0,0 1,7
Antigua y Barbuda -0,1 5,1 4,1 5,3 3,1 4,2
Bahamas -0,4 -0,1 1,0 -1,7 1,4 2,5
Barbados 0,0 0,0 0,9 2,0 0,6 0,0
Belice 0,7 4,0 3,8 -0,5 0,7 2,6
Dominica -0,6 4,4 -2,6 2,5 -9,5 -6,4
Granada 2,4 7,3 6,4 3,7 5,1 3,5
Guyana 5,0 3,9 3,1 3,4 2,2 3,0
Jamaica 0,5 0,7 0,9 1,4 0,5 1,3
Saint Kitts y Nevis 5,5 6,1 2,1 2,2 1,3 2,4
San Vicente y las Granadinas 1,8 1,0 1,8 1,3 0,5 1,3
Santa Lucía -1,3 3,6 -0,9 3,4 3,8 2,1
Suriname 2,9 0,3 -2,7 -5,1 1,5 2,7
Trinidad y Tabago 1,0 -0,3 1,5 -6,0 -2,3 1,5
Unión Europea 0,0 1,7 2,3 1,9 2,4 2,1
Alemania 0,5 1,9 1,7 1,9 2,2 1,9
Austria 0,0 0,8 1,1 1,5 3,0 2,8
Bélgica 0,2 1,3 1,4 1,4 1,7 1,7
Bulgaria 0,9 1,3 3,6 3,9 3,6 3,8
Chequia -0,5 2,7 5,3 2,5 4,3 3,0
Chipre -5,9 -1,4 2,0 3,4 3,9 3,6
Croacia -1,1 -0,1 2,4 3,5 2,9 2,6
Dinamarca 0,9 1,6 1,6 2,0 2,3 1,6
Eslovaquia 1,5 2,8 3,9 3,3 3,4 3,9
Eslovenia -1,1 3,0 2,3 3,1 5,0 4,4
España -1,7 1,4 3,4 3,3 3,1 2,8
Estonia 1,9 2,9 1,7 2,1 4,9 3,5
Finlandia -0,8 -0,6 0,1 2,1 2,6 2,8
Francia 0,6 1,0 1,1 1,2 2,2 1,7
Grecia -3,2 0,7 -0,3 -0,2 1,4 1,9
Hungría 2,1 4,2 3,4 2,2 4,0 4,0
Irlanda 1,6 8,3 25,6 5,1 7,8 5,7
Italia -1,7 0,1 1,0 0,9 1,5 1,3
Letonia 2,6 1,9 3,0 2,2 4,5 3,3
Lituania 3,5 3,5 2,0 2,3 3,8 3,1
Luxemburgo 3,7 5,8 2,9 3,1 2,3 3,5
Malta 4,6 8,1 9,6 5,2 6,4 5,4
Países Bajos -0,2 1,4 2,0 2,2 2,9 2,8
Polonia 1,4 3,3 3,8 3,0 4,6 4,6
Portugal -1,1 0,9 1,8 1,6 2,7 2,2
Reino Unido 2,1 2,9 2,3 1,8 1,7 1,3
Rumania 3,5 3,1 4,0 4,8 6,9 4,1
Suecia 1,2 2,6 4,5 3,2 2,3 2,4
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento informativo, 
Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, “European economic forecast: 
Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/economy-finance/ip084_en.pdf. 
a Las cifras de 2018 son proyecciones. 
30
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
6. En ambas regiones el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos se mantiene  
 relativamente estable en el contexto de un mayor dinamismo
 ■ En la Unión Europea el saldo de la cuenta corriente de la 
balanza de pagos está fuertemente determinado por la 
balanza de bienes. En contraste, en América Latina y el Caribe 
otros componentes influyen marcadamente en este saldo, 
en particular el déficit en la balanza de renta generado 
por el pago de ganancias e intereses, solo parcialmente 
contrarrestado por el flujo generado por las remesas de 
migrantes, concentrados en un grupo de países.
 ■ En 2017, la recuperación de los precios de los principales 
productos de exportación de América Latina y el Caribe 
permitió que sus términos de intercambio aumentaran un 4% 
respecto de los registrados el año anterior. Este crecimiento 
es el primero tras cinco años de disminuciones. En 2017, los 
países exportadores de productos básicos de América del Sur 
fueron los más favorecidos. En 2018, el alza de los precios 
del petróleo permitiría que los términos de intercambio de 
los países exportadores de hidrocarburos aumentaran un 
13%. Por otra parte, en los países exportadores de minerales 
y productos agropecuarios se produciría una leve mejoría 
de los términos de intercambio de alrededor del 3% y el 2%, 
respectivamente. Finalmente, los países de Centroamérica 
y los del Caribe sufrirían un deterioro de sus términos de 
intercambio del 2% y el 3%, respectivamente. 
 ■ Durante los últimos años la Unión Europea se benefició de 
menores precios de bienes básicos y registró una mejora 
de sus términos de intercambio entre 2013 y 2016. En este 
contexto se generó un superávit de un 1,8% del PIB en la 
cuenta corriente de la balanza de pagos. En 2017, se registró 
el primer deterioro de los términos de intercambio desde 
2012, aunque la apreciación del euro incidió en un leve 
aumento de este superávit a un 2,2%.
 Gráfico II.5  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: saldo de la balanza de 
bienes y de la cuenta corriente de la balanza de pagos, 2013-2017
(En porcentajes del PIB)
-3,5
-3,0
-2,5
-2,0
-1,5
-1,0
-0,5
0
0,5
1,0
1,5
2,0
2,5
2013 2014 2015 2016 2017a 2013 2014 2015 2016 2017
América Latina y el Caribe Unión Europea
Saldo de la balanza de bienes Saldo de la cuenta corriente
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento 
informativo, Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/
bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, 
“European economic forecast: Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, 
Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/
info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
31
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
7. La inflación se mantiene baja en la Unión Europea, mientras que ha empezado a descender  
 en los países de América Latina y el Caribe
 ■ Hasta mediados de 2016, como promedio ponderado de los 
países de América Latina y el Caribe, la inflación aumentó, 
con lo que se mantuvo la tendencia iniciada en 2014. A nivel 
regional, la inflación —excluida la República Bolivariana 
de Venezuela— llegó a un máximo de un 8,9% en junio 
de 2016. Sin embargo, esta tendencia se revirtió a partir de 
mediados de 2016 y la inflación regional empezó a declinar, 
llegando a un 5,9% en junio de 2018. A ello contribuyeron 
procesos de apreciación cambiaria y la estabilización de 
los precios de los productos energéticos. 
 ■ Sin embargo, se ha acentuado la diferencia entre la 
dinámica inflacionaria de las diferentes subregiones que 
integran América Latina y el Caribe. Entre diciembre de 
2016 y diciembre de 2017, mientras la inflación disminuía 
en América del Sur (del 9,1% al 5,3%), se incrementaba en 
las economías del grupo conformado por Centroamérica 
y México (del 3,7% al 6,4%). La dinámica del tipo de 
cambio y las políticas antiinflacionarias fueron los factores 
más importantes para explicar esta diferencia. En efecto, 
mientras que en las economías del sur la apreciación de 
las monedas ha favorecido la reducción de los precios, 
en el grupo integrado por Centroamérica y México la 
depreciación de las monedas ha contribuido al aumento 
de la inflación. Por otra parte, en la Argentina, el Brasil 
y Colombia la adopción de políticas de desinflación ha 
permitido un rápido descenso de la inflación. 
 ■ En la Unión Europea, la inflación ha registrado una sostenida 
caída desde 2011. Sin embargo, a partir de mediados de 2016, 
los precios comenzaron a aumentar, como consecuencia de 
mayores precios de los productos energéticos.
 ■ En la zona del euro, el Banco Central Europeo mantuvo su 
política acomodaticia para fortalecer el repunte del crecimiento 
y está estimulando el aumento del crédito. También otros 
bancos centrales de países miembros de la Unión Europea, 
entre ellos el Banco de Inglaterra, mantuvieron sus tasas de 
interés rectoras en niveles históricamente bajos. En junio 
de 2018 la inflación llegaba al 1,9%.
 Gráfico II.6  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: tasas de variación 
del índice de precios al consumidor (IPC) en 12 meses, promedio 
ponderado, 2008-2017
(En porcentajes)
0
1
2
3
4
5
6
7
8
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017a
América Latina y el Caribeb Unión Europea (28 países)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento 
informativo, Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/
bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, 
“European economic forecast: Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, 
Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/
info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
a Las cifras de 2017 corresponden a proyecciones para la Unión Europea y abarcan hasta 
octubre para América Latina y el Caribe.
b No incluye a la República Bolivariana de Venezuela. 
32
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
8. En América Latina y el Caribe el deterioro del mercado de trabajo continúa,  
 mientras que en la Unión Europea se registran mejoras graduales
 ■ En 2017, la tasa de desempleo urbano de América Latina y 
el Caribe alcanzó un 9,3%. Este es el peor resultado desde 
2005 y representa un retroceso con respecto a los notorios 
avances alcanzados durante la década de 2000 y los primeros 
años de la década de 2010. El aumento del desempleo urbano 
se debió, entre otros factores, a la persistente debilidad de la 
generación de empleo, como expresión del bajo crecimiento 
económico y la débil demanda laboral correspondiente. 
 ■ El reciente deterioro de las condiciones del mercado de 
trabajo ha sido bastante generalizado entre los países 
de América Latina y el Caribe, si bien a nivel regional 
su magnitud estuvo determinada en gran medida por 
la debilidad de la generación de empleo y el persistente 
aumento del desempleo en el Brasil. 
 ■ Además, durante los últimos años se observa un deterioro 
de la calidad del empleo, dado que en un contexto de una 
débil generación del empleo asalariado la mayor parte de los 
nuevos puestos de trabajo emergen en condiciones precarias, 
sobre todo como trabajo informal por cuenta propia. 
 ■ La tasa de desempleo a nivel nacional suele ubicarse en 
niveles más bajos, debido a que en muchos países en las zonas 
rurales el desempleo abierto no es un fenómeno relevante para 
medir los problemas del mercado laboral. Específicamente 
para 2016, la tasa de desempleo a nivel nacional se ubicó en 
un 7,9%, y en 2017 aumentó hasta el 8,3%. Por otra parte, 
en la mayoría de los países los salarios reales aumentaron 
levemente, apoyados por una inflación declinante. 
 ■ En la Unión Europea, en contraste, la tasa de desempleo 
cayó entre 2016 y 2017, de un 8,6% a un 7,6%, gracias a un 
aumento de la tasa de ocupación de un 60,4% a un 61,3%. En 
febrero de 2018, la tasa de desempleo en la Unión Europea 
llegó a su nivel más bajo desde septiembre de 2008. A pesar 
de una disminución sustancial en los últimos cuatro años, 
el desempleo en la zona del euro sigue siendo más alto de 
lo que era antes de la crisis económica y financiera. 
 ■ De esta manera, la tasa de desempleo de la Unión 
Europea, después de haber superado por varios años la 
de América Latina y el Caribe, en 2017 caería por debajo 
del nivel que se registraría en esa región. Sin embargo, 
en varios países la tasa de desempleo se mantiene muy 
elevada y a nivel de la Unión Europea en su conjunto las 
tasas correspondientes a grupos específicos —jóvenes y 
personas con bajos niveles de educación formal— siguen 
evidenciando graves problemas del mercado laboral. 
 ■ Si bien en la Unión Europea los aumentos de los salarios 
nominales se están acelerando, la mayor inflación en 2017 
reduce los aumentos en términos reales. En efecto, mientras 
que en 2015 y 2016 los salarios reales medios aumentaron 
alrededor de un 1%, para 2017 se estima un incremento 
de solo alrededor del 0,4%, lo que afecta la demanda de 
consumo de los hogares.
 Gráfico II.7  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: tasas de desempleo, 
promedio ponderado, 2008-2017
(En porcentajes)
5
6
7
8
9
10
11
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
América Latina y el Caribea
América Latina y el Caribe
Unión Europeab
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento 
informativo, Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/
bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, 
“European economic forecast: Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, 
Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/
info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
a  La serie se refiere a la tasa de desempleo a nivel urbano.
b  La serie se refiere a la tasa de desempleo a nivel nacional.
33
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
9. Los déficits fiscales de ambas regiones se mantienen manejables, siendo relativamente  
 estables en América Latina y el Caribe y declinantes en la Unión Europea
 ■ El déficit fiscal promedio de los países de América Latina 
se mantuvo relativamente estable, en torno a un -3,1% del 
PIB en 2016 y 2017. A pesar de esta estabilidad relativa, 
el déficit fiscal habría aumentado durante el año en 7 de 
los 17 países de la región considerados. En particular, en 
el grupo formado por Centroamérica, Haití, la República 
Dominicana y México, el déficit fiscal completó el cuarto 
año consecutivo de reducciones significativas de un -2,1% 
a un -1,9% del PIB. Por el contrario, en América del Sur el 
déficit fiscal se mantuvo constante en 2017, como reflejo de 
las medidas de consolidación fiscal adoptadas por varios 
países del continente.
 ■ En el Caribe el déficit fiscal disminuyó, pasando del -2,4% del 
PIB en 2016 al -2,1% del PIB en 2017. El resultado primario se 
mantuvo superavitario, en un 1,1% del PIB, reflejando el alto 
costo del servicio de la deuda pública en esta subregión. Los 
gastos públicos totales llegaron al 27,8% del PIB en 2017, en 
parte debido a las exigencias impuestas a los Gobiernos como 
consecuencia de la devastación causada por los huracanes. 
Asimismo, se registró un repunte de los ingresos públicos, 
del 27,4% del PIB en 2016 al 27,7% del PIB en 2017.
 Gráfico II.8  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: indicadores fiscales 
de los Gobiernos, 2013-2017
(En porcentajes del PIB)
-2,6 -2,8 -2,9 -3,0 -2,9
-6
-4
-2
0
2
4
6
8
10
12
10
12
14
16
18
20
22
24
2013 2014 2015 2016 2017
Resultado global (eje derecho)
Ingreso total (eje izquierdo)Gasto total (eje izquierdo)
A. América Latinaa
B. El Caribeb
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-2,8 -2,5
-2,1 -2,3
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-4
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12
10
15
20
25
30
35
2013 2014 2015 2016 2017
C. Unión Europeac
-3,3 -2,9
-2,3
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8
10
12
42
43
44
45
46
47
48
49
2013 2014 2015 2016 2017
Resultado global (eje derecho)
Ingreso total (eje izquierdo)Gasto total (eje izquierdo)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
CEPAL, Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2018. Documento 
informativo, Santiago, agosto de 2018 [en línea] https://repositorio.cepal.org/
bitstream/handle/11362/43964/133/S1800545_es.pdf; y Comisión Europea, 
“European economic forecast: Summer 2018 (Interim)”, Institutional Paper, 
Nº 084, Luxemburgo, julio de 2018 [en línea] https://ec.europa.eu/info/sites/
info/files/economy-finance/ip084_en.pdf.
a Promedio simple de 17 países. No se incluye a Bolivia (Estado Plurinacional de), Cuba 
ni Venezuela (República Bolivariana de). 
b Promedio simple de 17 países. No se incluye a Dominica.
c Los datos son promedios ponderados y corresponden a los gobiernos generales.
34
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ En la Unión Europea, el déficit del gobierno general cayó 
de un 2,3% del PIB en 2015 a un 1,0% en 2017, debido a una 
contracción del gasto del 47,0% al 45,8% del PIB, mientras 
que los ingresos se mantuvieron relativamente estables en 
términos del PIB. A la reducción del gasto contribuyeron 
las bajas tasas de interés, que impactaron en la caída del 
pago por concepto de intereses, que pasó de un 2,2% a 
un 2,0% del PIB. Otro factor fue el funcionamiento de 
los estabilizadores automáticos, dado que las mejoras 
en el mercado laboral se tradujeron en una reducción de 
las transferencias sociales. Asimismo, la deuda bruta del 
gobierno central continuaría bajando gradualmente (del 
86,1% del PIB en 2015 al 84,8% en 2016 y el 83,1% en 2017). 
10. Los altos niveles de evasión condicionan la eficacia de los regímenes tributarios  
 de América Latina
 ■ La persistencia del déficit fiscal (global y primario) en 
América Latina, así como el creciente peso de la deuda 
pública —aún moderada—, han impulsado a varios países 
a tomar medidas para consolidar sus cuentas públicas con 
el fin de resguardar la sostenibilidad de su deuda pública 
en el mediano y largo plazo. Aunque las últimas medidas 
generalmente se han enfocado en el control del gasto 
público, hay que remarcar que existe todavía espacio para 
aumentar la presión tributaria, que sigue por debajo del 
nivel de desarrollo de la región.
 ■ Una de las características fundamentales de los regímenes 
tributarios de América Latina es la baja recaudación de 
impuestos directos. Esto es especialmente cierto en el caso del 
impuesto sobre la renta personal, cuya recaudación alcanzó 
un promedio de solo un 1,6% del PIB en América Latina en 
2014 en comparación con el 8,4% del PIB en la Organización 
de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), donde 
destacan algunos países de la Unión Europea —Dinamarca 
(25,4%), Finlandia (13,3%), Bélgica (12,6%), Suecia (12,5%), 
Italia (11,3%), Austria (10,6%) y Alemania (9,9%). No resulta 
sorprendente que dicho impuesto sea especialmente débil 
como instrumento de redistribución en América Latina. 
En cambio, la recaudación de los impuestos sobre bienes 
y servicios se aproximan a los niveles registrados entre los 
países de la OCDE.
 ■ Una de las principales debilidades de los sistemas tributarios 
en la región es el elevado nivel de evasión y elusión fiscal. 
Se estima que los países de América Latina pierden más del 
50% de sus ingresos potenciales por concepto de evasión 
del impuesto sobre la renta personal. La CEPAL estima que 
el incumplimiento del impuesto sobre la renta (personal 
y corporativa) asciende al 4,3% del PIB en la región y, 
cuando se añade la evasión del impuesto al valor agregado 
(IVA), se advierte que la región perdió 340.000 millones 
de dólares en 2015. 
 ■ El fortalecimiento de los impuestos directos y la lucha 
contra la evasión y la elusión fiscal han tomado cada vez 
más importancia en el debate regional. En este sentido, 
destacan los esfuerzos para fortalecer las administraciones 
tributarias, por ejemplo, con la introducción de la 
facturación electrónica, así como con la adecuación de los 
marcos tributarios a las nuevas buenas prácticas a nivel 
internacional. Al mismo tiempo, cabe señalar que algunos 
países están participando en el intercambio automático 
de información financiera, lo cual ayudaría también en la 
detección de la evasión fiscal. En este sentido, destacan 
los resultados de recientes programas de regularización 
de activos no declarados en la región (Argentina, Brasil y 
Chile), en que la recaudación realizada superó ampliamente 
las previsiones de las autoridades.
 ■ Igual importancia reviste la creación de una cultura impositiva 
en la que se penalice eficazmente a los evasores y se entienda 
que los ingresos tributarios constituyen la piedra angular 
del financiamiento básico de un Estado moderno. Esta idea 
de intercambio fiscal exige una amplia transparencia, no 
solo de parte de la administración tributaria sino también 
de las instituciones y las estructuras de donde emanan las 
decisiones más trascendentales relativas al gasto público.
B.
35
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Situación social
1. Mientras en América Latina la reducción de la pobreza relativa se detiene, en la Unión Europea 
 aumenta levemente
 ■ En América Latina las tasas de pobreza no se han alterado 
en forma significativa en años recientes. Entre 2006 y 2015, 
la pobreza relativa se redujo en la mayoría de los países, 
aunque la variación ha sido leve a partir de 2013. Si bien la 
región está volviendo a crecer tras dos años de contracción, 
la tasa de crecimiento económico en 2017 (1,2%) fue baja y 
estuvo acompañada por un aumento del desempleo, que 
en zonas urbanas alcanzó un 9,4%. En el caso de la Unión 
Europea, tanto el contexto económico como el aumento 
del flujo migratorio han influido en una tendencia inversa, 
con un leve aumento de las tasas de pobreza relativa. La 
tasa de pobreza relativa en esa región ha aumentado un 
punto porcentual en la última década.
 ■ Aunque la brecha se ha reducido, persiste una diferencia de 
más de siete puntos porcentuales entre la pobreza relativa 
de ambas regiones. Más aún, todos los países de América 
Latina tienen una incidencia de pobreza relativa mayor 
que el promedio europeo. Chile es el país de la región con 
una menor tasa de pobreza relativa y alcanza a un 19%, 
dos puntos porcentuales más que el promedio europeo. 
No obstante, existen países de la Unión Europea —como 
Rumania, Bulgaria, España y Lituania— que tienen una 
incidencia de pobreza relativa cercana a la del promedio 
latinoamericano (cercana al 24%).
 Gráfico II.9  
Unión Europea (28 países) y América Latina (18 países): 
incidencia de la pobreza relativa, 2006-2016a
(En porcentajes)
27,6 27,1 26,4 26,0 26,0 25,6 25,5 24,9 24,8 24,6
16,2 16,0 16,3 16,2 16,0 16,2 16,3 16,4 16,8 17,0 17,1
0
5
10
15
20
25
30
35
40
2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
América Latina Unión Europea
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
tabulaciones especiales de las encuestas de hogares de los respectivos países 
y datos de EuroStat.
a Personas con ingresos per cápita equivalentes (escala de la Organización de Cooperación 
y Desarrollo Económicos (OCDE) modificada) inferiores al 60% de la mediana del 
ingreso nacional.
B.
36
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico II.10  
Unión Europea (28 países) y América Latina (18 países): incidencia de la pobreza relativa, 2015-2016a
(En porcentajes)
24,6
17,1
0
5
10
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20
25
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Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de tabulaciones especiales de las encuestas de hogares de los respectivos países y datos de EuroStat.
a Personas con ingresos per cápita equivalentes (escala de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) modificada) inferiores al 60% de la mediana del ingreso nacional.
b Los datos de la Argentina, Bolivia (Estado Plurinacional de), Guatemala, México y Venezuela (República Bolivariana de) corresponden a 2014 y los de Nicaragua a 2009. 
c Dato correspondiente a 2015.
2. Se han mantenido las mejoras leves de la distribución del ingreso personal y de la distribución 
 funcional del ingreso
 ■ En América Latina, en términos agregados y en promedio, 
la desigualdad en la distribución del ingreso personal 
ha ido disminuyendo. En 2015 y 2016, de acuerdo con la 
última información disponible, la región alcanzaba un valor 
promedio del coeficiente de Gini de 0,446. Sin embargo, aún 
existe una apreciable dispersión entre países: se sitúa por 
encima de 0,500 en Colombia y Guatemala, mientras que 
en el Uruguay, la Argentina y la República Bolivariana de 
Venezuela se ubica en menos de 0,400, distribuyéndose el 
resto de los países entre los dos valores señalados.
 ■ En cambio, en la Unión Europea, el nivel de desigualdad de 
ingresos es menor, alcanzando un promedio de 0,34 en los 
años 2015 y 2016 y con grados de heterogeneidad bastante 
menores que los de América Latina. Los países con mayor 
nivel de desigualdad son Bulgaria y Lituania, con un índice 
de Gini de 0,38, menor que el promedio de América Latina.
 ■ A partir de 2006, además de la tendencia de reducción del 
coeficiente de Gini en América Latina, se registró también 
una recuperación de la participación de los salarios en 
el PIB en la mayoría de los países, con la excepción de 
Bolivia (Estado Plurinacional de), Guatemala, México y 
Panamá, en los que continuó la tendencia negativa en 
la distribución funcional del ingreso registrada desde 
inicios de la década. 
 ■ Las diferencias en la participación salarial en el PIB a 
nivel agregado entre países o las variaciones de esta tasa 
a lo largo del tiempo en un mismo país pueden obedecer 
tanto a cambios en la forma en que se distribuye el valor 
agregado entre el trabajo y el capital en los diferentes 
sectores económicos como a cambios en la importancia 
relativa del valor agregado entre sectores. 
37
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico II.11  
Unión Europea (28 países) y América Latina (18 países): índice de Gini, alrededor de 2015-2016a
0,446
0,304
0
0,1
0,2
0,3
0,4
0,5
0,6
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Fuente:  Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de tabulaciones especiales de las encuestas de hogares de los respectivos países y datos de EuroStat.
a  Calculado sobre la base de ingresos per cápita equivalentes (escala de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) modificada).
b  Los datos de la Argentina, Bolivia (Estado Plurinacional de), Guatemala, México y Venezuela (República Bolivariana de) corresponden a 2014 y los de Nicaragua a 2009.
c Dato correspondiente a 2015. 
3. En los últimos años, con una mayor cobertura en educación secundaria, América Latina  
 cierra brechas de formación de capacidades con la Unión Europea 
 ■ La producción y generación de conocimiento han 
adquirido un carácter central en la economía global de 
las últimas décadas y en las transformaciones que están 
ocurriendo gracias a la revolución tecnológica en curso. 
Por lo tanto, el proceso educativo se ha convertido en 
un pilar fundamental para el desarrollo sostenible. Los 
individuos más educados aumentan sus capacidades para 
contribuir más y de modo más diversificado y eficiente 
al desarrollo productivo de un país. Esto es decisivo 
para el carácter sustentable del crecimiento en el largo 
plazo, en la medida en que exige cambios estructurales 
en la matriz productiva, con incorporación sostenida de 
conocimiento e innovación, y selectividad sectorial con 
alto componente de valor agregado, todo lo cual demanda 
recursos humanos más capacitados y con destrezas que 
requieren expandirse y actualizarse.
 Gráfico II.12  
América Latina y el Caribe (20 países) y Unión Europea (17 países): 
matrícula neta en educación secundaria para ambos sexos, 2015
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
19
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20
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20
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20
03
20
04
20
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06
20
07
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08
20
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20
10
20
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20
12
20
13
20
14
20
15
a
América Latina y el Caribe Unión Europea
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de información estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la 
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
 a Promedio simple.
38
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ En América Latina y el Caribe y en la Unión Europea se 
han alcanzado niveles de cobertura de educación primaria 
casi universales. No obstante, es a nivel secundario y 
terciario donde aún se mantienen brechas importantes. 
Desde 1999, América Latina y el Caribe ha incrementado 
la matrícula neta en el nivel secundario desde un 60% a 
un 74,5% en 2015. Aun cuando la matrícula neta en los 
países de la Unión Europea es mayor (alrededor del 90%), 
la brecha se ha reducido seis puntos porcentuales en los 
últimos 15 años. 
 ■ Sin embargo, los promedios regionales esconden brechas 
internas en cada región. En el caso de América Latina, 
Guatemala y Honduras tienen las menores coberturas 
y alcanzan solo un 48% y un 49% de matrícula neta en 
este nivel. Distinta es la situación en la Unión Europea, 
donde los menores niveles de matrícula neta se dan en 
Rumania (83,9%), Bulgaria (88,3%) y Malta (88,8). En el 
otro extremo, en el caso de América Latina y el Caribe, 
solo Chile está cerca de alcanzar un 90% de cobertura con 
una matrícula neta del 88%, lo que contrasta con Letonia 
(98,3%) y Lituania (98%), con cobertura cercana al 100%. 
4. En América Latina la desigualdad es una barrera para una mayor formación de las capacidades  
 requeridas para un salto hacia el desarrollo
 ■ Los avances en cobertura educativa esconden brechas 
importantes entre los países de la región, pero también y de 
manera significativa dentro de ellos. Esta desigualdad debe 
analizarse a partir de un enfoque multidimensional, tomando 
en consideración los diferentes ejes que la estructuran en 
esta región. La desigualdad que se produce y reproduce 
a partir de la estructura productiva se extiende y refuerza 
en los ámbitos laboral y social y se entrelaza de diversas 
maneras con las relaciones de género, las relaciones étnicas 
y raciales, las relaciones a lo largo del ciclo de vida y las 
desigualdades territoriales. 
 ■ La educación secundaria se vuelve cada vez más un piso 
mínimo desde el cual incorporarse tanto a la dinámica de 
aumentos de productividad requerida para el crecimiento 
sostenible como para mitigar la reproducción intergeneracional 
de la desigualdad y la exclusión, esencial para avanzar hacia 
sociedades con mayor cohesión social. Las brechas educativas 
no solo tienen que ver con el nivel de desarrollo de los 
países; hay factores internos de desigualdad que afectan los 
logros dentro de cada país. El primero que cabe destacar es 
el nivel de ingresos económicos del hogar. La estratificación 
y desigualdad de ingresos tan importante en la región se 
reproduce en los sistemas educativos. Mientras más del 80% 
de los jóvenes de 20 a 24 años del quintil de ingresos superior 
concluye este nivel educativo, solo un 34,5% lo logra en el 
quintil de menores ingresos. Las desigualdades por área 
geográfica y origen étnico y racial también se acrecientan 
en este ciclo educativo.
 Gráfico II.13  
América Latina (18 países): conclusión de la educación 
secundaria entre jóvenes de 20 a 24 años de edad,  
por quintil de ingresos y sexo, alrededor de 2015
(En porcentajes)
58,9
34,5
46,8
56,1
68,1
82,4
56,0
61,8
0
10
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Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de procesamientos especiales de las encuestas de hogares de los países.
39
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
5. La población juvenil presenta mayores dificultades de inserción laboral 
 ■ Las oportunidades de inserción laboral en el período 
juvenil constituyen un pilar de la inclusión social y 
económica. El trabajo remunerado es el principal —si 
no el único— elemento que entrega independencia 
económica y familiar. En este sentido, los jóvenes aspiran 
a oportunidades laborales de calidad, que les permitan 
participar plenamente en el desarrollo ciudadano y 
productivo, y acceder a mejores condiciones de bienestar 
y desarrollo personal. Los avances en el campo educativo 
no se han trasladado completamente al terreno laboral, 
donde persisten brechas respecto a la población adulta.
 ■ La desocupación entre los jóvenes es superior a la de los 
adultos y las personas de 65 años y más, y significativamente 
más elevada entre la población vulnerable. Los países de 
la Unión Europea enfrentan un desafío más importante 
que América Latina en términos de desempleo, tanto 
entre la población adulta como la juvenil. Adicionalmente, 
la brecha entre jóvenes es también mayor en la Unión 
Europea (12 puntos porcentuales) que en América Latina 
(9 puntos porcentuales). Sin embargo, este tema debe ser 
considerado también bajo las diferencias en los marcos de 
protección social entre ambas regiones, comprendiendo 
que las personas desempleadas en la Unión Europea se 
encuentran en marcos más protegidos que las de América 
Latina para enfrentar esta situación con niveles de bienestar 
mínimos asegurados.
 Gráfico II.14  
América Latina (18 países) y Unión Europea (28 países): tasas de desempleo juvenil (15 a 24 años de edad)  
y adulto (25 a 74 años de edad), alrededor de 2015-2016
(En porcentajes)
13,3
4,3
0
5
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15
20
25
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35
40
45
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15 a 24 años 25 a 74 años
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de procesamientos especiales de las encuestas de hogares de los países y EuroStat.
a Los datos de la Argentina, Bolivia (Estado Plurinacional de), Guatemala, México y Venezuela (República Bolivariana de) corresponden a 2014 y los de Nicaragua a 2009.
40
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
6. La exclusión del mercado laboral y de la educación de los jóvenes es mayor en América Latina, 
 principalmente por la situación de las mujeres
 ■ El sistema educativo y el mercado laboral son los dos 
canales principales para la inclusión social. Sin embargo, 
una parte importante de los jóvenes no están empleados 
y no cursan estudios. La proporción de jóvenes en esta 
situación es mayor para los jóvenes de América Latina y 
ha experimentado un leve aumento en los últimos años, 
llegando a casi un 24% de la población de 15 a 29 años. 
En Europa, en cambio, se ha mantenido entre el 14% y el 
15% a lo largo de la década. Esta diferencia entre ambas 
regiones se da principalmente por la situación de inclusión 
de las mujeres jóvenes de América Latina. El promedio 
de hombres jóvenes que no estudia ni se encuentra 
ocupado en el mercado laboral registra una tendencia 
y valores similares en ambas regiones (en torno al 13%). 
En contraste, el promedio de mujeres jóvenes en esta 
situación en América Latina es 17,6 puntos porcentuales 
mayor que el de mujeres jóvenes de la Unión Europea. 
 ■ Estas diferencias expresan, por una parte, los efectos 
discriminatorios de los mercados de trabajo latinoamericanos 
en términos de oportunidades de participación y de 
remuneración equitativas entre hombres y mujeres. 
Pero, además, existe evidencia de que muchos jóvenes 
latinoamericanos que ni estudian ni tienen empleo en 
realidad trabajan en tareas domésticas no remuneradas y en 
la prestación de cuidados personales, y en su mayoría son 
mujeres. Según ciertas normas y expectativas sociales que 
persisten en esta región, el trabajo en el hogar corresponde 
a la mujer, lo que las excluye de participar en el mercado 
laboral o disfrutar de la educación.
 Gráfico II.15  
América Latina (18 países) y Unión Europea (28 países): jóvenes de entre 15 y 29 años que no estudian ni están ocupados 
en el mercado laboral, 2005-2016
(En porcentajes)
15,0 14,0 13,2 13,1
14,7 15,2 15,4 15,8 15,9 15,4 14,8 14,2
22,6 22,3 22,3 22,1 21,9 21,5 21,4 21,2
22,4 21,9
23,6
0
5
10
15
20
25
30
35
40
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
Total Unión Europea Hombres Unión EuropeaMujeres Unión Europea
Total América Latina Hombres América LatinaMujeres América Latina
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de procesamientos especiales de las encuestas de hogares de los países y EuroStat.
41
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
7. La estructura demográfica de América Latina ha cambiado de manera significativa,  
 acercándose a la distribución presente en la Unión Europea 
 ■ La modificación de la estructura demográfica, las 
transformaciones socioculturales y tecnológicas, el 
funcionamiento de los mercados laborales, las desigualdades 
de género y las características y carencias de los sistemas de 
protección social, entre otros elementos, han contribuido 
a modificar las brechas intergeneracionales del bienestar. 
Estos factores también van transformando las necesidades, 
las oportunidades y la experiencia general de las cohortes 
de cada etapa del ciclo de vida, lo que a su vez incide en las 
desigualdades sociales. En la actualidad las experiencias de 
la vejez, la juventud o la infancia presentan características 
diferentes de las de hace cinco decenios.
 ■ No cabe duda de que el impacto social y económico asociado 
con diferentes grupos de edad de la población varía, atendiendo 
a sus contribuciones productivas y a sus presiones de 
consumo. Como resultado de los importantes descensos de la 
fecundidad, junto con las mejoras registradas en la esperanza 
de vida, la estructura de edad de la población latinoamericana 
ha experimentado un cambio sustancial, acercándose a la 
tendencia de la Unión Europea. Ya a inicios del siglo XXI, en 
la Unión Europea la transición demográfica transformó su 
carga poblacional de dependencia, pasando de una mayor 
carga de población infantil a una de adulto mayor. Eso mismo 
va a ocurrir en la región de América Latina a partir de 2045. 
 Gráfico II.16  
América Latina y el Caribe (37 países y territorios) y Unión Europea (28 países): significación poblacional de los niños  
de 0 a 14 años de edad y de las personas mayores de 65 años y más
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
19
50
19
55
19
60
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75
19
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20
00
20
05
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10
20
15
20
20
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20
30
20
35
20
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20
45
20
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20
60
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20
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20
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20
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20
90
20
95
21
00
Personas mayores Unión Europea
Personas mayores América Latina y el Caribe
Niños Unión Europea
Niños América Latina y el Caribe
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Naciones Unidas, World Population Prospects: The 2017 Revision, junio de 2017.
42
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
8. El cambio demográfico tiene importantes consecuencias sobre los sistemas de protección social 
 y América Latina enfrenta estos desafíos con baja cobertura en pensiones y salud 
 ■ América Latina y el Caribe atraviesa una profunda 
transformación demográfica, en que la mayor esperanza 
de vida se traduce en que las personas mayores no solo 
son un porcentaje más grande de la población, sino que 
también vivirán más años. Esto representa un enorme 
desafío para convertir estos logros en acceso efectivo y 
universal a niveles adecuados de bienestar, realización, 
goce de derechos y vida social para toda la población.
 ■ La evolución positiva que tuvo el mercado del trabajo en 
las últimas décadas, en cuanto a la reducción de las tasas de 
desempleo y el aumento de la ocupación y formalización, 
ha propiciado una mayor afiliación a los sistemas de 
protección social de salud y pensiones en América Latina. 
 ■ Así y todo, en América Latina el acceso a los sistemas de 
protección social es altamente estratificado y desigual y, 
además, cubre una proporción bastante menor que en la 
Unión Europea. En esta última región, al menos el 50% 
de la población de todos los países cotiza activamente en 
un régimen de pensiones contributivo y en promedio, 
casi el 70% de la población europea se encuentra en esta 
situación. En contraste, en América Latina el promedio 
de la cobertura no alcanza al 40% de la población en edad 
de trabajar, lo que implica que los sistemas no estarán 
preparados para recibir una mayor masa de personas 
mayores, con niveles de dependencia por períodos 
más prolongados.
 Gráfico II.17  
América Latina y el Caribe (18 países y territorios) y Unión Europea (21 países): cotizantes activos sometidos a un régimen 
contributivo de pensiones respecto de la población en edad de trabajar
(En porcentajes)
38,8
69,4
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
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Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “Protección social: estableciendo pisos de 
protección social y sistemas integrales de seguridad social” [en línea] http://www.social-protection.org/gimi/gess/ShowSearchIndicators.action. 
43
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
9. La revolución tecnológica exige una población con altos niveles de calificación y América Latina  
 está lejos de la Unión Europea en este ámbito
 ■ La revolución tecnológica genera cambios no solo en los 
sistemas de producción y consumo, sino también en la 
forma en que se establecen las relaciones sociales. Estos 
cambios requieren que la población desarrolle una serie de 
habilidades y capacidades para incorporarse a la revolución 
digital en curso.
 ■ En términos de proporción de la población que accede a 
la educación superior, América Latina está más distante 
que la Unión Europea. En casi todos los países europeos 
la tasa bruta de matrícula en la educación terciaria supera 
el 50%. Por el contrario, en América Latina y el Caribe solo 
la mitad de los países con información disponible tienen 
más del 50%. 
 ■ La principal diferencia en las preferencias entre hombres 
y mujeres, tanto en los países de América Latina como en 
los de la Unión Europea, radica en el campo científico, 
dado el reconocimiento social y la valoración económica 
que tiene en el campo laboral este ámbito. Esto tiene claras 
implicancias en los retornos económicos de su inserción 
laboral y explica en parte la brecha salarial de género.
 Gráfico II.18  
América Latina y el Caribe (14 países y territorios) y Unión Europea (23 países): tasa bruta de matrícula en educación terciaria
(En porcentajes) 
49
70
0
20
40
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Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la 
Ciencia y la Cultura (UNESCO).
10. Europa recibe gran parte de los flujos migratorios a nivel global, mientras que en América Latina  
 los flujos migratorios intrarregionales han ido en aumento
 ■ Entre 1990 y 2013, los migrantes internacionales han 
incrementado su participación en la población mundial de 
un 2,9% a un 3,2%. En 2013, los migrantes internacionales 
alcanzaban el 10,8% de la población total en los países 
industrializados y solo el 1,6% en las regiones en desarrollo. 
En la década de 2000, la migración registró un gran 
crecimiento, aportando unos 4,6 millones de migrantes 
anuales, principalmente en economías desarrolladas. En 
2013, se identificaron unos 232 millones de migrantes 
internacionales, dos tercios de los cuales se concentraron 
44
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
en Europa (72 millones) y Asia (71 millones). Más 
atrás se ubican América del Norte (53 millones), África 
(19 millones), América Latina y el Caribe (9 millones) y 
Oceanía (8 millones).
 ■ En América Latina y el Caribe se estaría produciendo 
una reducción de los flujos de migrantes hacia fuera de 
la región. En esta tendencia confluyen varios factores, 
entre los que destacan el impacto de la crisis sobre 
los mercados laborales y los salarios, en conjunto con 
medidas de recorte fiscal, directivas específicas sobre 
el ingreso a los territorios y una serie de dificultades 
para los migrantes establecidos. En la región, el peso 
de la población inmigrante sobre la población nativa es 
más o menos homogéneo entre las distintas subregiones 
y oscila entre un 0,9% y un 2,8%. La emigración, en 
tanto, presenta marcadas variaciones por subregión, 
destacándose el Caribe y Centroamérica por la alta 
proporción de emigrantes con relación al volumen de 
la población nativa (11,1% y 10,2%, respectivamente).
 Gráfico II.19  
América Latina y el Caribe: porcentaje de población inmigrante, 
según procedencia, 1970-2010
(En porcentajes)
76
63
51
43
37
24
37
49
57
63
0
10
20
30
40
50
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70
80
90
100
1970 1980 1990 2000 2010
Inmigrantes nacidos en otros países del mundo (migración de ultramar)
Inmigrantes nacidos en América Latina y el Caribe (migración intraregional)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
J. Martínez Pizarro, V. Cano y M. Soffia, “Tendencias y patrones de la migración 
latinoamericana y caribeña hacia 2010 y desafíos para una agenda regional”, 
serie Población y Desarrollo, N° 109 (LC/L.3914), Santiago, 2014.
11. Las corrientes de remesas han seguido creciendo, impulsadas por la recuperación económica  
 en Europa y los Estados Unidos
 ■ Las remesas procedentes de trabajadores en el exterior 
son una importante contribución al consumo de los 
hogares en muchas economías de América Latina. En 
los últimos años, salvo en 2009, como consecuencia de 
la crisis financiera internacional, los flujos de remesas 
han mostrado tasas de crecimiento positivas. Mientras 
que la balanza de transferencias corrientes —compuesta 
principalmente por flujos de remesas de los migrantes— 
alcanzó un 1,5% del PIB en 2016 para el promedio de 
América Latina, para Centroamérica representó cerca 
de un 8% del PIB. 
 ■ Los Estados Unidos son el principal país de origen 
de las remesas recibidas por la mayoría de los 
países latinoamericanos, con la excepción del Estado 
Plurinacional de Bolivia y el Paraguay, donde España 
ocupa el primer lugar. 
45
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Cuadro II.3  
América Latina: transferencias corrientes en 2016
(En porcentajes del PIB)
Argentina 0
Bolivia (Estado Plurinacional de) 4
Brasil 0
Chile 1
Colombia 2
Costa Rica 1
Ecuador 3
El Salvador 17
Guatemala 12
Haití 31
Honduras 18
México 3
Nicaragua 12
Panamá 0
Paraguay 3
Perú 2
República Dominicana 7
Uruguay 0
Venezuela (República Bolivariana de) 0
América Latina 1
América del Sur 1
MERCOSUR 0
Países exportadores de productos mineros (Chile y Perú) 1
Países exportadores de hidrocarburos (Bolivia (Estado Plurinacional de), Colombia, Ecuador y Venezuela (República Bolivariana de)) 1
Centroamérica, Haití y República Dominicana 8
Exportadores de productos agroindustriales (Argentina, Paraguay y Uruguay) 0
Resto de países integrados financieramente (Brasil, Colombia y México) 1
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de cifras oficiales.
46
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
12. Los flujos migratorios se concentran en personas en edad de trabajar: desafíos para los sistemas  
 de seguridad social 
 Situación ambiental
 ■ En 2015, tres cuartas partes de todos los migrantes 
internacionales tenían entre 20 y 64 años. De los 177 millones 
de migrantes internacionales en edad de trabajar, la mayoría 
(60%) residía en países desarrollados. Entre 2000 y 2015, 
esta proporción ha cambiado muy poco. En este período, 
en las economías en desarrollo, el número de migrantes en 
edad de trabajar aumentó un 57% (pasando de 46 millones 
a 72 millones), mientras que en los países industrializados 
se observó un aumento del 36%, es decir de 77 millones 
a 105 millones. 
 ■ Las personas migrantes, ya sea que se desplacen de forma 
voluntaria o forzada y se encuentren en situación de tránsito 
o ya hayan arribado a su destino, y sin importar su estatus 
migratorio, son sujetos de derechos que deben ser respetados 
y que aluden a varios ámbitos de atención prioritaria. 
Entre ellos se menciona el acceso a la identidad jurídica, al 
trabajo decente, a la atención de salud, a la educación y la 
vivienda, a servicios de cuidado y a la inclusión financiera. 
Estos flujos significativos de personas sin duda tensionarán 
los sistemas de protección social. 
 ■ En América Latina, los trabajadores inmigrantes muestran 
niveles más altos de informalidad que sus pares nativos. 
Adicionalmente, si se compara la situación de hombres y 
mujeres, se observa que la brecha entre migrantes y nativos 
es más desfavorable para mujeres migrantes en las tasas 
de cobertura de los sistemas de seguridad social.
 Gráfico II.20  
Países desarrollados y en desarrollo: distribución por edad 
de los migrantes internacionales, 2015
(En millones)
0
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Países desarrollados Países en desarrollo
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Naciones Unidas, “International Migration. Monitoring global population trends” 
[en línea] http://www.un.org/en/development/desa/population/migration/data/
estimates2/estimates15.shtml.
1. Las manifestaciones del cambio climático son cada vez más preocupantes
 ■ Las emisiones de gases de efecto invernadero, provenientes 
de actividades humanas, han mantenido un aumento 
continuo desde la era preindustrial. Esto ha generado que 
la concentración de CO2 en la atmósfera haya crecido de 
aproximadamente 280 ppm (partes por millón) a 407 ppm, 
siendo los niveles más altos en por lo menos los últimos 
800.000 años. Este aumento constituye la causa dominante 
del alza de la temperatura global. 
 ■ 2016 ha sido el año con el registro de temperatura más 
alto desde 1880, cuando se comenzaron a registrar las 
temperaturas con estándares modernos. La temperatura 
en 2016 se ubicó aproximadamente 1 °C por encima del 
promedio del período 1951-1980, lo que implica que 16 de 
los 17 años más calurosos de los que se tiene registro han 
ocurrido desde 2001.
 ■ El nivel del mar también ha ido en aumento. Las mediciones 
satelitales realizadas a partir de 1993 muestran un alza 
de 86 mm a una tasa de 3,4 mm al año. Asimismo, se ha 
experimentado una reducción de la superficie de hielo 
ártico, que a la larga se traducirá en mayores aumentos 
del nivel del mar. 
 ■ América Latina y el Caribe, por sus condiciones geográficas, 
económicas y sociales, es particularmente vulnerable a los 
efectos del cambio climático. 
C.
47
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico II.21  
Origen y manifestaciones del cambio climático
320
330
340
350
360
370
380
390
400
410
420
1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015
Promedio mensual Tendencia
-1,0
-0,5
0
0,5
1,0
1,5
Promedio anual Promedio de 5 años
0
20
40
60
80
100
1993 1998 2003 2008 2013 2018
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
19
79
19
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19
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19
99
20
01
20
03
20
05
20
07
20
09
20
11
20
13
20
15
D. Extensión de hielo ártico en el mes de septiembre, 1979-2016
    (en millones de kilómetros cuadrados)
C. Variación del nivel medio del mar, 1993-2017
    (en milímetros)
B. Índice de temperatura terrestre-oceánica global,
    1880-2016
    (anomalía en °C respecto del promedio del período 1951-1980)
A. Concentración de CO2 en la atmósfera a nivel global, 
     promedio mensual, 1980-2017
     (en partes por millón)
18
80
18
84
18
88
18
92
18
96
19
00
19
04
19
08
19
12
19
16
19
20
19
24
19
28
19
32
19
36
19
40
19
44
19
48
19
52
19
56
19
60
19
64
19
68
19
72
19
76
19
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19
84
19
88
19
92
19
96
20
00
20
04
20
08
20
12
20
16
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de datos del Organismo Nacional del Océano y de la Atmósfera de los Estados Unidos (NOAA), 
Earth System Research Laboratory [en línea] www.esrl.noaa.gov/gmd/ccgg/trends/; y del Instituto Goddard de Estudios Espaciales y el Centro Nacional de Datos de Hielo 
y Nieve (NSDIC) de los Estados Unidos.
48
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
2. Las emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global,  
 siguen aumentando
 ■ Las emisiones a nivel global continúan aumentando, lo 
que dificulta el logro de la meta de mantener el aumento 
de temperatura por debajo de 2°C con respecto a la era 
preindustrial. En 2013, las emisiones mundiales de gases 
de efecto invernadero alcanzaron las 47,5 gigatoneladas 
de CO2 equivalente (GtCO2 eq). 
 ■ Actualmente, la Unión Europea y América Latina y el Caribe 
tienen el mismo nivel de emisiones (~4 GtCO2eq). Mientras que 
las emisiones de la segunda se han mantenido relativamente 
constantes, las emisiones de la Unión Europea han decrecido 
de manera relevante durante los últimos 30 años. 
 ■ Una fracción considerable del incremento de las emisiones 
se debe al crecimiento experimentado por la región de 
Asia oriental y el Pacífico, en particular de economías 
como China y la India. Se espera que el crecimiento de las 
regiones emergentes continúe siendo mayor que el de las 
economías desarrolladas, por lo que la participación de las 
emisiones siga aumentando en estas regiones.
 ■ Tanto la Unión Europea como América Latina y el Caribe 
han reducido su participación en el total de las emisiones a 
nivel global. En 1990, la Unión Europea participaba con el 
16% de las emisiones globales y América Latina y el Caribe 
con el 10%. Actualmente esta participación ha decrecido 
a niveles cercanos al 8% para ambas regiones. Esto se 
debe, entre otros factores, a las políticas de mitigación 
implementadas en la primera región y a la reducción de la 
deforestación experimentada en América Latina y el Caribe. 
 Gráfico II.22  
Emisiones de gases de efecto invernadero, por regiones, 1990-2013
(En gigatoneladas de CO2 equivalente)
0
2
4
6
8
10
12
14
16
18
20
19
90
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
97
19
98
19
99
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
Asia oriental y el Pacífico Unión Europea (28 países) Europa y Asia central
América Latina y el Caribe Oriente Medio y África septentrional
América del Norte
Asia meridionalÁfrica subsahariana
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Instituto de Recursos Mundiales (WRI), “CAIT 2.0. WRI’s Climate Data Explorer”, Washington, D.C., 
2014 [en línea] http://cait2.wri.org.
49
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico II.23  
Emisiones de gases de efecto invernadero globales, participación por región, 2013
(En porcentajes)
22,0
15,6 14,8
10,4
4,2
19,3
4,7
9,0
25,6
13,1
10,1 10,8
5,5
20,0
5,9
9,0
37,7
8,5
8,2 8,3 7,0
15,2
7,8 7,3
0
5
10
15
20
25
30
35
40
Asia oriental
y el Pacífico
Unión Europea
(28 países)
Europa y
Asia central
América Latina
y el Caribe
Oriente Medio y
África septentrional
América del Norte Asia meridional África subsahariana
1990 2000 2013
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Instituto de Recursos Mundiales (WRI), “CAIT 2.0. WRI’s Climate Data Explorer”, Washington, D.C., 
2014 [en línea] http://cait2.wri.org.
3. El sector energético es responsable de la mayor parte de las emisiones en la Unión Europea  
 y en América Latina y el Caribe 
 ■ A nivel global, el sector de la energía constituye la principal 
fuente de emisiones de gases de efecto invernadero. En la 
actualidad, las emisiones del sector energético —electricidad 
y calefacción, manufactura y construcción, transporte y 
otros rubros— representan casi tres cuartas partes del total 
de emisiones a nivel global.
 ■ En la Unión Europea la participación del sector energético 
representa el 86% del total, siendo uno de los sectores 
clave para las políticas de mitigación. En particular, la 
generación de electricidad y calefacción representa el 40% 
de las emisiones del sector. 
 ■ Actualmente, en América Latina y el Caribe, el sector 
energético es el más relevante y representa el 46% de las 
emisiones totales, siendo la principal fuente el consumo 
de combustible para el transporte. Es por ello que este 
sector es uno de los principales motores de las emisiones 
en la región.
 ■ Es importante destacar que las emisiones provenientes de 
las actividades agropecuarias y del cambio de uso de suelo 
y silvicultura son aún relevantes en América Latina y el 
Caribe, alcanzando el 42% de las emisiones de la región. 
Sin embargo, las políticas de reducción de la deforestación 
han permitido reducirlas de forma significativa.
50
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico II.24  
América Latina y el Caribe y Unión Europea: emisiones de gases de efecto invernadero, por sector, 2013
(En porcentajes)
44,3
18,2
17,8
12,1
7,6
40,7
24,8
12,0
20,5
2,0
31,4
32,1
17,1
11,8
7,6
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50
Electricidad
y calor
Transporte
Manufactura
y construcción
Quema de otros
combustibles
Emisiones
 fugitivas
América Latina y el Caribe Unión Europea (28 países) Mundo 
71,4
10,6
6,3
6,4
3,2
2,2
85,5
10,0
-10,5
5,0
3,5
6,6
46,2
22,7
19,0
4,0
6,2
2,0
-20 0 20 40 60 80 100
Energía
Actividades
agropecuarias
Cambio de uso
de suelo
y silvicultura
Procesos
industriales
Residuos
Combustibles del
transporte marítimo
B. Sector de la energía, participación de las emisiones por subsectorA. Emisiones de gases de efecto invernadero por sector
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Instituto de Recursos Mundiales (WRI), “CAIT 2.0. WRI’s Climate Data Explorer”, Washington, D.C., 
2014 [en línea] http://cait2.wri.org.
4. Dentro del sector de la energía, la generación de electricidad y energía necesarias para el 
 transporte son fundamentales para lograr una transición hacia economías bajas en carbono
 ■ La participación de combustibles fósiles —carbón, hulla, 
petróleo y gas natural— en la matriz energética determina, 
en gran medida, la generación de emisiones de gases de 
efecto invernadero. Actualmente, la participación de los 
combustibles fósiles en la matriz energética de América 
Latina y el Caribe y la Unión Europea es similar, tanto en lo 
que respecta a la generación de electricidad, el combustible 
para transporte y la matriz en su totalidad, que es menor 
que el promedio mundial. 
 ■ Más del 90% de la energía destinada al transporte proviene 
de fuentes fósiles, tanto a nivel global como en ambas 
regiones. Esto implica que la transición hacia nuevas fuentes 
de energía requiere un esfuerzo masivo si se considera 
la forma en que ha aumentado la tasa de motorización a 
nivel mundial.
 ■ Actualmente la región de América del Norte (el Canadá y 
los Estados Unidos) presenta la tasa de motorización más 
alta del mundo, 806 vehículos por cada 1.000 habitantes, 
seguida de la Unión Europea, con 577 vehículos por cada 
1.000 habitantes. La tasa de motorización de América 
Latina y el Caribe es aproximadamente tres veces menor 
que la de la Unión Europea y cuatro veces menor que la 
de América del Norte. 
 ■ Sin embargo, la tasa de motorización de las regiones 
emergentes han experimentado un drástico aumento. En 
Asia meridional y la región de Asia oriental y el Pacífico la 
tasa ha aumentado un 120% y un 88% respectivamente, en 
tanto que en América Latina y el Caribe ha crecido un 61% 
entre 2005 y 2015. Esto tiene implicaciones importantes para 
la generación de emisiones de gases de efecto invernadero, 
así como de otros contaminantes a nivel local.
51
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico II.25  
Participación de los combustibles fósiles en la matriz energética: electricidad, transporte y total, 2014
(En porcentajes)
67
96
81
43
94
72
44
92
74
33
4
19
57
6
28
56
8
25
0
20
40
60
80
100
TotalTransporte
América Latina y el Caribe
Electricidad TotalTransporteElectricidad TotalTransporteElectricidad
Unión Europea (28 países)Mundo
FósilOtras fuentes de energía
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), OECD iLibrary [en línea] 
http://www.oecd-ilibrary.org/.
 Gráfico II.26  
Tasa de motorización, 2005 y 2015
(Vehículos en uso por cada 1.000 habitantes)
85
529
186
124
92
783
9
23
160
577
289
199
134
806
21
29
0 100 200 300 400 500 600 700 800 900
Asia oriental
y el Pacífico
Unión Europea
(28 países)
Europa y
Asia central
América Latina
y el Caribe
Oriente Medio y
África septentrional
América del Norte
Asia meridional
África subsahariana
2015 2005
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA).
52
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
5. Las acciones globales son aún insuficientes para alcanzar la meta mundial de reducción  
 de emisiones de alrededor de dos toneladas por habitante
 ■ Se estima que para mantener la temperatura en niveles no 
catastróficos es necesario reducir las emisiones globales a 
un máximo de dos toneladas per cápita en 2050 y a menos 
de uno y cerca de cero o incluso generar absorciones de 
emisiones a finales de siglo. 
 ■ Actualmente América Latina y el Caribe emite 6,3 toneladas 
de CO2 eq por habitante al año, mientras que la Unión 
Europea emite 7,5 toneladas de CO2 eq por habitante.
 ■ En América Latina y el Caribe solamente Chile, Haití, 
Costa Rica y El Salvador tienen emisiones en torno a las 
dos toneladas per cápita, mientras que Letonia y Rumania 
son los únicos países que cumplen estos requisitos en la 
Unión Europea. 
 ■ La reducción de emisiones que se requiere involucra esfuerzos 
en todos los sectores de la economía, así como cambios en 
los patrones de producción y de consumo. Por lo tanto, es 
preciso coordinar políticas para facilitar una inversión masiva 
en sectores favorables con el medio ambiente.
 Gráfico II.27  
Unión Europea y América Latina y el Caribe: emisiones de gases de efecto invernadero por habitante, 2013
(En toneladas de CO2 eq por habitante)
B. América Latina y el CaribeA. Unión Europea 
-0,1
0,5
0,8
2,0
2,2
2,4
2,4
2,7
2,9
3,8
3,8
4,9
5,2
5,9
6,0
6,3
6,3
6,4
6,4
6,7
6,9
8,0
10,1
10,3
11,2
12,3
12,8
15,3
18,8
18,9
26,6
28,1
39,0
-5 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45
Chile
Costa Rica
Haití
El Salvador
Guatemala
Rep. Dominicana
Nicaragua
San Vicente y las Granadinas
Cuba
Colombia
Jamaica
Dominica
Perú
Ecuador
México
Honduras
América Latina y el Caribe
Santa Lucía
Brasil
Panamá
Uruguay
Saint Kitts y Nevis
Argentina
Bahamas
Venezuela (Rep. Bol. de)
Antigua y Barbuda
Bolivia (Est. Plur. de)
Suriname
Trinidad y Tabago
Granada
Guyana
Paraguay
Belice
-2,7
0,9
4,6
4,9
5,5
5,7
5,8
5,9
6,1
6,2
6,2
6,4
6,5
6,7
7,0
7,5
7,9
8,3
8,7
8,8
9,3
9,9
10,3
10,4
11,2
12,7
12,8
20,8
21,0
-5 0 5 10 15 20 25
Rumania
Letonia
Croacia
Suecia
Francia
Eslovenia
Chipre
España
Portugal
Hungría
Bulgaria
Italia
Eslovaquia
Lituania
Malta
Unión Europea
(28 países)
Grecia
Reino Unido
Austria
Polonia
Dinamarca
Bélgica
Chequia
Alemania
Países Bajos
Finlandia
Irlanda
Luxemburgo
Estonia
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Instituto de Recursos Mundiales (WRI), “CAIT 2.0. WRI’s Climate Data Explorer”, Washington, D.C., 
2014 [en línea] http://cait2.wri.org.
53
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
6. Detener la deforestación es uno de los mayores retos de América Latina y el Caribe,  
 en tanto que la Unión Europea ha aumentado su superficie forestal 
 ■ Los bosques son uno de los mayores recursos naturales de 
América Latina y el Caribe. Con 927 millones de hectáreas 
de superficie de bosques y selvas, esta región es una de las 
que tiene mayor cobertura forestal y representa alrededor de 
una cuarta parte del total global. En contraste, la cobertura 
forestal en la Unión Europea ascendió a 161 millones de 
hectáreas, alcanzando un 4% del total global.
 ■ La conservación y explotación sostenible de bosques y 
selvas es uno de los mayores retos de América Latina 
y el Caribe. En la región, de 1990 a 2015 se han perdido 
alrededor de 97 millones de hectáreas, lo cual tiene una 
marcada repercusión en la generación de emisiones por 
cambio de uso de suelo. La agricultura es el factor más 
importante de la deforestación en el mundo.
 ■ Se estima que América Latina y el Caribe es la región que 
más emisiones ha producido, solo por detrás del África 
subsahariana entre 1990 y 2013. Durante este lapso, la región 
ha producido 3,8 GtCO2eq de gases de efecto invernadero 
por este concepto. Por el contrario, la Unión Europea ha 
logrado aumentar su cobertura forestal y así absorber 
alrededor de 1 GtCO2eq.
 ■ Sin embargo, la pérdida de bosques en América Latina y 
el Caribe se ha reducido durante las últimas dos décadas, 
lo cual ha permitido disminuir las emisiones por este 
concepto. Detener la deforestación es prioritario para la 
región, tanto para mantener la riqueza natural como para 
enfrentar el cambio climático. 
 ■ Chile, Colombia, Costa Rica, el Ecuador, El Salvador, 
México, Panamá, el Perú y la República Dominicana, y la 
Unión Europea han ratificado la Declaración de Nueva 
York sobre los Bosques, formulada durante la Cumbre 
sobre el Clima de 2014. Esta declaración tiene entre sus 
objetivos reducir a la mitad la tasa de deforestación en 
2020 y eliminarla en 2030. 
 Cuadro II.4  
Cobertura forestal mundial y sus tendencias, 1990-2015
Región
Superficie de bosque 
(1000 ha)
Tasa de cambio 
(porcentaje anual)
1990 2000 2010 2015 1990-2000 2000-2010 2010-2015
Asia oriental y el Pacífico 619 824 618 451 631 390 636 255 -0,02 0,21 0,15
Unión Europea 147 924 154 736 159 235 161 081 0,45 0,29 0,23
Resto de Europa y Asia central 872 061 873 874 881 673 882 288 0,02 0,09 0,01
América Latina y el Caribe 1 024 230 979 717 938 115 927 232 -0,44 -0,43 -0,23
Oriente Medio y África septentrional 19 929 20 500 23 130 23 199 0,28 1,21 0,06
América del Norte 650 724 651 339 656 023 657 165 0,01 0,07 0,03
Asia meridional 78 919 79 023 82 714 83 395 0,01 0,46 0,16
África subsahariana 698 966 661 795 628 521 614 285 -0,54 -0,51 -0,46
Mundo 4 112 577 4 039 434 4 000 800 3 984 901 -0,18 -0,10 -0,08
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Banco Mundial, World Development Indicators.
54
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico II.28  
Cambio acumulado en la cobertura forestal mundial y emisiones acumuladas por cambio de uso del suelo y silvicultura
B. Emisiones acumuladas por cambio de uso del suelo y silvicultura, 1990-2013
(en gigatoneladas de CO2 equivalente)
25,6
-8,3
-1,1
34,9
0
-3,7
0,5
44,1
92,0
-20 0 20 40 60 80 100
Asia oriental
y el Pacífico
Unión Europea
Resto de Europa
y Asia central
América Latina
y el Caribe
Oriente Medio y
África septentrional
América del Norte
Asia meridional
África subsahariana
Mundo
A. Cambio acumulado en la cobertura forestal mundial, 1990-2015
(en millones de hectáreas)
Asia oriental
y el Pacífico
Unión Europea
Resto de Europa
y Asia central
América Latina
y el Caribe
Oriente Medio y
África septentrional
América del Norte
Asia meridional
África subsahariana
Mundo
16
13
10
3
6
4
0 20 000 40 000
-97
-85
-128
-140 000 -120 000 -100 000 -80 000 -60 000 -40 000 -20 000
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Banco Mundial, World Development Indicators.
7. El compromiso global frente al cambio climático se tradujo en una ratificación acelerada  
 del Acuerdo de París 
 ■ La respuesta de los países ha hecho posible la entrada en 
vigor del Acuerdo de París a una velocidad sin precedentes 
en la historia reciente de los acuerdos internacionales. 
Esto confirma el nivel de compromiso de la comunidad 
internacional para alcanzar la meta climática de mantener 
el aumento de temperatura por debajo de los 2 °C y hacer 
lo posible por mantenerlo por debajo de 1,5 °C. 
 ■ El Acuerdo de París entró en vigor el 4 de noviembre de 
2016, 30 días después de que se lograra la condición de 
que al menos 55 de las Partes firmantes responsables de 
al menos 55% del total de las emisiones globales de gases 
de efecto invernadero depositaran sus instrumentos de 
ratificación, aceptación, aprobación o adhesión. 
 ■ En junio de 2018, de las 195 Partes firmantes, 178 países han 
ratificado el Acuerdo de París. Entre ellos, el Acuerdo de 
París fue firmado y ratificado por la Unión Europea y fue 
firmado por los 33 países que conforman la Comunidad 
de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). 
De estos 33 países, 31 ya lo han ratificado, faltando solo 
Colombia y Suriname.
 ■ El Acuerdo de París exige a todas las Partes que hagan 
sus mejores esfuerzos a través de las contribuciones 
determinadas a nivel nacional y que fortalezcan estos 
esfuerzos en los próximos años. Esto incluye requisitos 
de que todas las Partes informen regularmente sobre sus 
emisiones y sobre sus esfuerzos de implementación. Este 
instrumento refleja el nivel de ambición de cada país para 
reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y 
para adaptarse al cambio climático.
 ■ La Declaración de Lima, acordada en la Quinta Cumbre 
de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y 
el Caribe y la Unión Europea (mayo de 2008), estableció 
EUROCLIMA como un programa conjunto entre la Unión 
Europea y América Latina enfocado al cambio climático. La 
Declaración de Santiago, resultado de la Primera Cumbre 
de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de 
Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y de la 
Unión Europea (Chile, enero de 2013), reiteró la importancia 
de acciones frente al cambio climático. En este marco de 
cooperación se han desarrollado insumos técnicos que 
han permitido la evaluación de los impactos económicos 
y sociales, además de instrumentos de política climática, 
entre ellos el apoyo para el diseño de las contribuciones 
determinadas a nivel nacional.
55
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Mapa II.1  
Países que han ratificado o firmado el Acuerdo de París, junio de 2018
Ratificó No firmó/se está retirandoFirmó
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 
(CMNUCC).

57
III. Claves para un desarrollo productivo más inclusivo:  
el rol del conocimiento y la digitalización
A.
59
 ■ Si bien los países de América Latina y el Caribe han logrado 
mejoras sustanciales en sus índices de pobreza y acceso 
a los servicios, como se desprende de la sección anterior, 
la región aún se encuentra muy rezagada en términos de 
productividad, brecha que se ha venido ampliando en las 
últimas décadas, más allá de los períodos de fuerte crecimiento 
que han experimentado varios países de la región. 
 ■ Aunque el crecimiento explosivo de la productividad de China 
durante los últimos 25 años puede llamar la atención, cabe 
señalar la situación inicial en que se encontraba dicho país a 
fines de los años ochenta, con índices de productividad que 
correspondían al 10% de los de América Latina y el Caribe. 
Sin embargo, al analizar lo que ocurre con otras regiones 
o países durante el período considerado, se observa que, 
mientras que en los años noventa los niveles de productividad 
de América Latina y el Caribe y los de la República de Corea 
eran prácticamente los mismos, luego de dos décadas y media, 
el país asiático es 2,3 veces más productivo que la región. 
 ■ Por otra parte, el análisis del crecimiento de los índices de 
productividad dentro de la región da cuenta de la gran 
heterogeneidad que existe así como la volatilidad en su 
comportamiento. Aunque en casi todos los países de la 
región aumentan los niveles de productividad, en algunos 
casos el aumento es leve (por ejemplo México, Nicaragua, 
Colombia o el Brasil), mientras que otras economías muestran 
un comportamiento mucho más dinámico (tal es el caso 
de la República Dominicana, Panamá y Chile), conducta 
que contrasta con la observada en el caso de la República 
Bolivariana de Venezuela, donde se ha observado una 
fuerte caída de la productividad.
 Gráfico III.1 
Evolución del índice de productividad, 1991-2016
(Índice con base en 1991 en logaritmos)
4,0
4,5
5,0
5,5
6,0
Lo
ga
rit
m
o 
(ín
di
ce
 d
e 
pr
od
uc
tiv
id
ad
)
Lo
ga
rit
m
o 
(ín
di
ce
 d
e 
pr
od
uc
tiv
id
ad
)
6,5
7,0
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
97
19
98
19
99
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
China
Unión Europea
Rep. de Corea
América LatinaEstados Unidos
Singapur
A. Algunos países y regiones seleccionadas B. Países de América Latina y el Caribe
4,0
4,2
4,4
4,6
4,8
5,0
5,2
5,4
5,6
1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003 2005 2007 2009 2011 2013 2015
Argentina
Bolivia (Est. Plur. de)
Brasil
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba
Rep. Dominicana
Guatemala
México
Nicaragua
PanamáPerú
Paraguay
Uruguay
Trinidad y Tabago
Venezuela (Rep. Bol. de)
Ecuador
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de datos del Banco Mundial.
La productividad es un requerimiento fundamental para que los países puedan 
desarrollarse y América Latina y el Caribe está al debe en ese ámbito
A.
60
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Ciencia, tecnología e innovación son ingredientes que no pueden estar ausentes  
en las estrategias de crecimiento y competitividad de los países 
 ■ Si bien no hay una relación lineal entre crecimiento e innovación, 
y son muchos los factores que intermedian e influyen en este 
vínculo, lo que sí parece innegable es que, a medida que los 
países desarrollan nuevos productos, procesos y formas de 
organizar la producción, cambian cuantitativa y cualitativamente 
sus estructuras económicas y sociales, lo que les permite 
lograr mejoras en sus niveles de productividad e ingreso por 
habitante. Se crea así un círculo virtuoso entre capacidades 
de innovación, crecimiento económico y desarrollo, el que se 
autoalimenta y potencia en el tiempo. 
 ■ Con el avance de la economía y la sociedad del conocimiento, la 
inversión en investigación y desarrollo (I+D) se ha manifestado 
como uno de los principales indicadores del esfuerzo 
tecnológico e innovador de los países. A nivel mundial, es 
innegable la alta correlación entre esa inversión y el ingreso 
por habitante de una economía. Si bien este vínculo no es 
determinístico ni unidireccional pues también depende de 
variables como las capacidades de los recursos humanos, 
la eficiencia de las instituciones (centros de investigación y 
universidades) y el patrón de especialización productiva, 
entre otros, da una idea de la situación de los países en la 
materia y de sus posibilidades de crecer y competir. 
 ■ El análisis comparado de este indicador permite verificar el 
mayor compromiso con la innovación por parte de los países 
desarrollados y de algunos emergentes. Más allá de los factores 
coyunturales y de crisis que pueden haber experimentado 
estos países, a lo largo de los años se observa un esfuerzo 
mayor en I+D, lo que se relaciona con sus estrategias de 
desarrollo con fuerte base en el conocimiento y la tecnología. 
 ■ Así pues, se advierte un ensanchamiento de la brecha en 
materia de inversión en innovación entre los países de 
América Latina y el Caribe y los de la Unión Europea y 
otras economías emergentes como China, tanto en niveles 
absolutos (dimensionados por el tamaño de las esferas) 
como en términos relativos, lo que revela el potencial que 
aún existe para avanzar en este ámbito en la región. 
 Gráfico III.2  
Países seleccionados: PIB per cápita y gasto en investigación y desarrollo 
A. Promedio 1996-2000
ARG
AUS
AUT
BEL
BOL
BRABGR
CAN
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9
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11
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0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5
 Porcentaje del PIB destinado a I+D 
P
IB
 p
er
 c
áp
ita
y = 0,5599x + 9,1677
B.
C.
61
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Los 10 años de bonanza de América Latina y el Caribe no han permitido 
revertir la escasez en materia de innovación ni avanzar hacia un cambio 
estructural progresivo
 ■ De acuerdo a la CEPAL, una manera de avanzar hacia un 
desarrollo más inclusivo es a través de una estrategia en 
que el cambio estructural progresivo sea el eje principal del 
proceso. Esto consiste en un proceso de transformación hacia 
actividades y procesos productivos que: i) sean intensivos en 
aprendizaje e innovación; ii) estén asociados a mercados y a 
la provisión de bienes y servicios en rápida expansión, que 
permitan aumentar la producción y el empleo, y iii) favorezcan 
la protección del medio ambiente y el desacople entre el 
crecimiento económico y las emisiones de carbono.
 ■ En tal sentido, la diversificación e intensidad tecnológica de 
la economía tienen efectos sobre el crecimiento tanto desde la 
demanda como desde la oferta. Por el lado de la demanda, un 
aumento de los sectores intensivos en tecnología representa 
para el país la posibilidad de insertarse en mercados (internos 
y externos) más dinámicos, cuya demanda crece más 
rápidamente que el promedio. Por el lado de la oferta, un 
aumento del peso de estos sectores, dadas sus características, 
contribuye a elevar el crecimiento de la productividad y por 
ende el de la economía en su conjunto.
 ■ Un análisis de la correlación entre algunos indicadores relativos 
a las capacidades de innovación e intensidad tecnológica de la 
estructura productiva y la diversificación de las exportaciones 
permite avizorar la confluencia entre estos factores y su 
relevancia para insertarse en el comercio mundial. 
B. Promedio 2010-2015
ARG
AUS
AUT
BEL
BRA
BGR
CAN
CHL
CHNCOL CRI
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7
8
9
10
11
12
0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5 4,0 4,5
P
IB
 p
er
 c
áp
ita
 
 Porcentaje del PIB destinado a I+D 
y = 0,3198x + 9,6905
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) 
y Banco Mundial. 
Gráfico III.2 (conclusión)
C.
62
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico III.3  
Países seleccionados: diversificación, complejidad y especialización productiva, década de 2000
A. Patentes, exportaciones tecnológicas y manufacturas intensivas en ingeniería
ARG
NOR AUT
BEL
BOL
BRA
CAN
CHL
CHN
COL
CRI
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ECU
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SYR
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GBR
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0,8
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to
 a
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uf
ac
tu
ra
Correlación 
EHT,EI = 0,54
EHT,PAT = 0,34
EI,PAT = 0,58
Exportaciones de alta tecnología con respecto al total de las exportaciones
B. Complejidad y exportaciones tecnológicas
ARGAUS
AUTBEL
BOL BRA
CAN
CHL
CHN
COL
CRI
DNK
ECU SLV
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GRC
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GBR
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-0,2
-0,1
0,1
0,2
0,3
0,4
0,5
0,6
0,7
-1,0 -0,5 0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0
Correlación=0,62
E
xp
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la
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ex
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ne
s
Índice de complejidad económica
63
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
C. Complejidad y manufacturas intensivas en ingeniería
Correlación=0,76
Va
lo
r s
ec
to
r i
ng
en
ie
ría
 c
on
 re
sp
ec
to
 a
 m
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uf
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Índice de complejidad económica
ARG
AUS
AUT
BEL
BOL
BRA
CAN
CHL
CHN
COL
CRI
DNK
ECU
SLV
FIN
FRA
DEU
GRC HKG
HUN
IND
IDN
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ISR
ITA JPN
JOR
KOR
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MEX
MAR
NLD
NZL
NOR
PAK
PAN
PER
PRT
SGP
ESP
LKA
SWE
SYR
THA
TUR
GBR
USA
URY
-0,4
-0,2
0,2
0,4
0,6
0,8
1,0
1,2
1,4
-1,0 -0,5 0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) 
y Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICYT).
 ■ El indicador que capta la participación relativa de los sectores 
de ingeniería con respecto al total del valor agregado de 
la industria manufacturera guarda una estrecha relación 
con las posibilidades de exportar bienes de alta tecnología 
así como con la capacidad de patentamiento (medido 
por el tamaño de las esferas), que son un indicador de 
los insumos y el resultado del proceso de innovación. 
El índice de complejidad económica, entendida como 
una combinación entre diversificación y capacidades 
altamente sofisticadas en la producción e innovación, 
se encuentra fuertemente correlacionado tanto con el 
indicador que mide la participación de las exportaciones 
de alta tecnología en el total de exportaciones (0,62) como 
con el índice de participación relativa (0,76). En cualquiera 
de los tres gráficos (III.3.A, III.3.B o III.3.C), los países de 
América Latina y el Caribe se ubican en el cuadrante inferior 
izquierdo, lo que refleja su bajo nivel de sofisticación y 
complejidad productiva, así como un muy bajo nivel de 
patentamiento, situación que contrasta con la de los países 
de la Unión Europea. 
Gráfico III.3 (conclusión)
64
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Este limitado compromiso con el desarrollo tecnológico se ha traducido  
en una exigua complejidad exportadora en los países de la región, comportamiento 
que contrasta con las economías europeas, que muestran un comportamiento 
dinámico y superavitario
 ■ Los países que basan su competitividad en la exportación 
de productos de alta intensidad tecnológica demandan 
capacidades científicas muy avanzadas y un alto nivel de 
inversión en I+D, al tiempo que mantienen una estrecha 
vinculación entre la base productiva y el sistema de 
ciencia y tecnología. Los sectores de alta intensidad 
tecnológica muestran una menor exposición a la entrada 
de competidores, mientras que los de baja intensidad 
tecnológica están mucho más expuestos a la competencia 
internacional, generando rentas más bajas. De esta manera, 
la exportación de productos tecnológicamente avanzados 
es una característica de casi todos los países desarrollados.
 ■ Por otra parte, los países con un mayor nivel de exportaciones 
de productos de intensidad tecnológica alta y media también 
exhiben un comportamiento mucho más dinámico en cuanto 
a la importación de este tipo de bienes. Entre 2006 y 2016, 
la mayoría de los países ha aumentado la comercialización 
de este tipo de bienes. Asimismo, los países desarrollados 
exportan por encima de los 2.000 dólares per cápita de bienes 
de media y alta tecnología, en promedio, mientras que, en 
los países latinoamericanos, solo México alcanza esa cifra. 
Costa Rica exporta alrededor de 1.000 dólares per cápita, 
mientras que los restantes tienen cifras inferiores a 500 dólares. 
Además, los países tecnológicamente avanzados mantienen 
un superávit en su balanza comercial de esta clase de bienes, 
lo que no ocurre con las economías latinoamericanas.
 Gráfico III.4  
Países seleccionados: exportaciones e importaciones per cápita de productos de intensidad tecnológica media y alta, 2006 y 2016 
(En dólares corrientes) 
A. 2006
-20 000
-15 000
-10 000
-5 000
0
5 000
10 000
15 000
20 000
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A
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a
B
él
gi
ca
Importaciones de productos de tecnología media Importaciones de productos de tecnología alta
Exportaciones de productos de tecnología mediaExportaciones de productos de tecnología alta
Saldo de la balanza comercial 
D.
E.
65
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
B. 2016
Importaciones de productos de tecnología media Importaciones de productos de tecnología alta
Exportaciones de productos de tecnología mediaExportaciones de productos de tecnología alta
Saldo de la balanza comercial 
-20 000
-15 000
-10 000
-5 000
0
5 000
10 000
15 000
20 000
Ja
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A
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ia
Ir
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a
B
él
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ca
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Sistema Interactivo Gráfico de Datos de Comercio Internacional (SIGCI) y Banco Mundial.
Gráfico III.4 (conclusión)
El menguado grado de diversificación de las economías latinoamericanas  
es especialmente preocupante en un mundo que avanza aceleradamente  
hacia la economía del conocimiento y la digitalización
 ■ A diferencia de lo que ocurría hace algunos años, actualmente 
las empresas con mayor valor de mercado a nivel mundial 
corresponden a la industria digital. Sin embargo, este no es 
el caso de los países de América Latina y el Caribe, donde 
el valor de mercado de las empresas más importantes está 
muy por debajo de las empresas más valoradas a nivel 
global. Además, las empresas se desempeñan en sectores 
tradicionales como alimentos y bebidas, servicios financieros 
y recursos naturales, lo que incluso se ha fortalecido en los 
últimos años, y de estas solamente una empresa del sector 
de telecomunicaciones figura entre las diez primeras (la 
mexicana América Móvil).
 ■ Esto se vincula con la capacidad de generar oferta de servicios 
digitales, que en su mayoría se concentra en los Estados 
Unidos y, en menor medida, en Asia. Ahora bien, cuando se 
analiza el potencial de la demanda de las distintas regiones, 
que se puede aproximar a través de una variable que mida 
el nivel de penetración digital (“porcentaje de usuarios 
activos de la red social más popular en cada región”), los 
valores son muy similares entre regiones (América del Norte, 
59%; Europa occidental, 48%; Europa oriental y Oceanía, 
45% y América del Sur y Centroamérica, 49%, al igual que 
Asia oriental). Este desequilibrio entre las capacidades de 
generar servicios digitales y su utilización es preocupante 
tanto para América Latina y el Caribe como para los países 
europeos, ya que el efecto neto sería la transferencia de 
recursos de ambas regiones hacia afuera, lo que asimismo 
muestra el potencial que tiene el desarrollo de plataformas 
regionales que permitan atender una demanda creciente.
E.
66
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico III.5  
América Latina y el mundo: principales empresas, según valor de mercado, 2006 y 2017
(En miles de millones de dólares)
 200  400  600  200  400  600  800
A. Mundo 
0 0
B. América Latina
 20  40  60  80  100  120  20  40  60  80  100
Energía Industrial IT Financiero Salud Bienes de consumo Retail Comida y tabaco Telecomunicaciones Minería Logística y transporte
0 0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de P. Evans, “Emerging platform economy. Global platform survey”, ponencia realizada en la 
Cumbre sobre Estrategia de Plataforma, Cambridge, Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), 15 de junio de 2016; Fortune y Bloomberg.
67
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico III.6  
Oferta y penetración digital, 2016
Apple
Amazon
Uber
B2W Global
Mercadolibre
Naspers
SAP Alibaba
Tencent
Microsoft
Google
Facebook
A. Oferta
Estados Unidos
3.350 dólares
Europa
128 dólares
África
73,9 dólares
Asia
854,7 dólares
América Latina
13,5 dólares
59%
45%
48%
45%
26%
11%
6%
11%
48%
37%
45%
Centroamérica 
y América del Sur
Asia Central
Asia meridional
Asia
Oriental
Europa 
occidental
Europa Oriental
África
Oriente Medio
Asia sudoriental
Oceanía
América 
del Norte 
B. Demanda
Despegar.com
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de P. Evans, Global Platform Database, Nueva York, Center for Global Enterprise, 2016.
68
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Por otra parte, el desarrollo y avance de la Internet de las cosas, la analítica  
de los grandes datos, la robotización y la inteligencia artificial determinarán  
el posicionamiento geopolítico y la distribución del ingreso y la riqueza mundial
 ■ La nueva revolución industrial se genera a partir de la 
incorporación de tecnología avanzada en los procesos 
productivos; en sectores estratégicos, esta agregación 
permitiría incrementar los niveles de competitividad 
y productividad de la economía. Los países que están 
utilizando intensivamente estas tecnologías van a desplazar 
a los demás en el mercado global, lo que creará mayores 
brechas en la generación de ingresos y riqueza.
 ■ Esta tecnología avanzada comprende, entre otros elementos, 
la contratación de servicios en la nube, la incorporación 
de sensores y el desarrollo de la Internet de las cosas, la 
generación y gestión de grandes datos y la incorporación 
de la robótica e inteligencia artificial. 
 ■ En ese contexto, es necesario revisar las políticas orientadas 
a incentivar el acceso y uso de servicios digitales, 
principalmente de Internet, ya que la mayor parte de las 
medidas que se han adoptado en la región se han orientado 
a promover el uso de Internet residencial. Para incentivar 
la apropiación de esta tecnología, es clave promover su 
uso de manera intensiva así como facilitar el acceso a las 
plataformas y la incorporación de tecnologías digitales 
en los procesos productivos. 
 ■ Este paso de la Internet del consumo a la Internet de la 
producción no implica descuidar el cierre de brechas de acceso 
de los usuarios individuales, sino más bien complementarlas 
con acciones de masificación del uso de Internet en el 
ámbito productivo. De acuerdo a la información de las 
encuestas industriales, en general existe un alto grado de 
adopción de tecnologías maduras (Internet, banda ancha, 
informática) en las empresas, independientemente de su 
tamaño. Sin embargo, su asimilación o incorporación como 
parte de los procesos productivos todavía es muy escasa, 
concentrándose el uso en elementos tales como correo 
electrónico, búsqueda de información y uso de servicios 
financieros. Esta incorporación debe abarcar todos los 
estadios de la producción, desde la adquisición de insumos 
y procesamiento hasta la distribución.
 Diagrama III.1  
De la Internet del consumo a la Internet de la producción
Computación
en la nube
Internet de 
las cosas
Grandes
datos
Robótica 
e inteligencia 
artificial
Innovación impulsada por las TIC y los datos
Energía y
transporte
Manufactura
avanzada
Educación
y salud Comercio
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 2015.
F.
G.
69
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico III.7  
América Latina y el Caribe: uso de Internet por parte de las empresas 
A. Porcentaje de empresas que usan Internet por tamaño de empresa
(porcentaje sobre el total de empresas) 
B. Principales actividades desarrolladas por las empresas a través de Internet
(porcentaje de empresas sobre el total de empresas con internet) 
0 20 40 60 80 100
Pequeña
Mediana
Grande
México Brasil Chile 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
Correo electrónico
Obtener información
de bienes y servicios
Banca electrónica
Servicio al cliente
Interacción con
org. gubernamentales
Fuente: Observatorio Regional de Banda Ancha (ORBA), sobre la base de datos de los institutos nacionales de estadística de los países seleccionados.
La convergencia entre las tecnologías físicas y digitales, pilares de la cuarta 
revolución industrial, requiere un enfoque más colaborativo e integrado
 ■ La convergencia de los mundos digital y físico, donde el 
hardware avanzado se combina con el software avanzado, 
sensores y análisis de grandes datos, contribuye a lograr 
productos y procesos más inteligentes, así como a conectar 
más estrechamente a clientes, proveedores y fabricantes. De 
acuerdo a un estudio reciente de PricewaterhouseCoopers 
(PwC), la cuarta revolución industrial está impulsada por 
tres factores principales, que se apoyan en la analítica 
de los grandes datos y utilizan diferentes tecnologías, 
plataformas y procesos.
 ■ Los pilares fundamentales para el desarrollo de la cuarta 
revolución industrial y sobre los que es necesario avanzar 
en la región son los siguientes:
 — Digitalización e integración de cadenas de valor horizontales 
y verticales: en la cuarta revolución industrial se 
digitalizan e integran los procesos de forma vertical en 
toda la organización, desde el desarrollo y la compra de 
productos hasta la fabricación, la logística y el servicio. 
La integración horizontal se extiende más allá de las 
operaciones internas, desde los proveedores hasta los 
clientes y todos los socios clave de la cadena de valor. Se 
incluyen tecnologías desde dispositivos de seguimiento 
y rastreo hasta la planificación integrada en tiempo real 
con la ejecución.
 — Digitalización de la oferta de productos y servicios: la 
digitalización de productos incluye la expansión de 
productos existentes, mediante la adición de sensores 
inteligentes o dispositivos de comunicación que pueden 
utilizarse con herramientas de análisis de datos, así como 
la creación de nuevos productos digitalizados que se 
centran en soluciones completamente integradas. Al 
integrar nuevos métodos de recolección y análisis de 
datos, las empresas pueden generar datos sobre el uso 
del producto y refinar los productos para satisfacer las 
crecientes necesidades de los clientes finales.
G.
70
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 — Modelos comerciales digitales y acceso al cliente: las principales 
empresas industriales también expanden su oferta 
incorporando soluciones digitales disruptivas, como 
servicios completos basados en datos y soluciones de 
plataforma integrada. Los modelos de negocios digitales 
disruptivos a menudo se centran en generar ingresos 
digitales adicionales y optimizar la interacción y el 
acceso del cliente. A menudo los productos y servicios 
digitales buscan atender a los clientes ofreciéndoles 
soluciones completas en un ecosistema digital único.
 ■ Para alcanzar estas metas es preciso contar con instituciones, 
estrategias, políticas e instrumentos mucho más dinámicos 
y focalizados, que impulsen una colaboración y un vínculo 
mucho más estrecho y permanente entre los diversos actores, 
así como entre las áreas de generación y aplicación del 
conocimiento y desarrollo tecnológico. Se trata de un reto 
especialmente importante para una región como América 
Latina y el Caribe que, a pesar de haber logrado avances en 
algunas áreas, aún no dimensiona la relevancia y disrupción 
que conllevan la convergencia y la cuarta revolución industrial, 
ni el espacio que se abre para fortalecer la integración regional.
 Diagrama III.2  
Cuarta revolución industrial: factores, componentes y herramientas
Industria
4.0 
Da
to
s y
 an
alít
ica 
com
o una de las capacidades principales
Datos y analítica como una de las capac
idad
es 
pri
nc
ipa
les
Dispositivos móviles
Plataformas de la Internet
de las cosas
Tecnologías de
detección de
localización  
Interacción
humano-máquina
avanzada
Autenticación y
detección de
fraudes  
Impresión 3DSensores
inteligentes
Análisis de macrodatos
y algoritmos avanzados
Interacción multinivel 
con clientes y perfiles
de clientes  
Realidad
aumentada/
tecnología ponible
Computación
en la nube
D
igitalización e integración
de cadenas de valor
horizontales y verticales
Di
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 y
 s
er
vi
ci
os
Modelo de negocio digital
Servicio al cliente digital
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de PwC, “Industry 4.0: building the digital Enterprise”, 2016 [en línea] https://www.pwc.com/
gx/en/industries/industries-4.0/landing-page/industry-4.0-building-your-digital-enterprise-april-2016.pdf.
H.
71
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
La conectividad y la inversión en infraestructura serán así elementos 
fundamentales para que la región pueda avanzar en la economía  
y sociedad digitales 
 ■ En cuanto a la conectividad a Internet, si bien los países 
de la región lograron significativas mejoras en los 
últimos años, principalmente en el acceso móvil, aún se 
advierten importantes brechas con los países y regiones 
más avanzadas, sobre todo en el acceso a banda ancha fija 
de alta velocidad, ya que además de las diferencias en el 
número de suscripciones existen profundas diferencias 
con relación a las velocidades de conexión.
 ■ Las velocidades de conexión, incluso las de los países mejor 
posicionados en la región, están muy por debajo de las de 
otros países y regiones más avanzadas, como la Unión 
Europea, lo que constituye tanto una barrera para acceder 
a servicios y aplicaciones digitales más sofisticados como 
para desarrollarlos.
 ■ Para reducir estas diferencias es necesario incrementar las 
inversiones en infraestructura de redes de banda ancha de 
alta velocidad, tanto de fibra óptica, para el caso de las redes 
fijas, como de redes 4G y 5G, para el caso de las móviles. 
 ■ Existen varias tendencias que presionan la demanda de 
ancho de banda, tales como la movilidad, la reducción de 
los costos de los dispositivos y la convergencia tecnológica. 
Hay aspectos que continúan siendo cruciales para el 
despliegue de las redes y los servicios de conectividad 
de alta velocidad: promoción de puntos de intercambio 
de tráfico, gestión del espectro y adopción de la versión 6 
del protocolo de Internet. Otros retos son perfeccionar los 
entornos regulatorios para que promuevan la competencia, 
la innovación y la inversión, y mejorar las fuentes de 
financiamiento combinando recursos privados y públicos. 
 Gráfico III.8  
América Latina y el Caribe y la Unión Europea: suscriptores de banda ancha fija y móvil, velocidad de conexión y requerimientos, 
según actividad 
A. Suscriptores de banda ancha fija y móvil, 2010 y 2016 B. Velocidad de conexión y requerimientos, según actividad, 2017
Banda ancha fija Banda ancha móvil
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
2010 2016 2010 2016
América Latina y el Caribe Unión Europea (27 países)
0
2
4
6
8
10
12
14
16
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7 
pa
ís
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U
ru
gu
ay
Correo electrónico y navegación
en páginas del Gobierno
Navegación en páginas
interactivas, videos cortos
y videoconferencia básica
Video, videoconferencias
y teleaprendizaje en calidad HD
Telemedicina básica
Velocidad necesaria para: 
Ve
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Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Observatorio Regional de Banda Ancha (ORBA), sobre la base de Comisión Federal de 
Comunicaciones y Akamai Technologies, Q1 2017 State of the Internet/Connectivity Report, 2017.
H.
72
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
El desarrollo de capacidades y habilidades digitales también serán factores clave 
 ■ Las brechas de capital humano son un desafío tanto para 
economías avanzadas como emergentes. Sin embargo, en 
el caso de América Latina y el Caribe estos retos son aún 
mayores. Esta tendencia se observa revisando la evolución 
histórica de los índices de digitalización y de capital humano 
entre regiones1. Por ejemplo, si comparamos Europa 
occidental con América Latina y el Caribe, las diferencias 
son evidentes en ambos casos, pero se advierte también 
que para América Latina y el Caribe la tasa de crecimiento 
de la oferta de capital humano aumenta de forma más 
lenta que el índice de digitalización, en comparación con 
Europa occidental.
1 El índice de digitalización es un indicador compuesto por 24 variables 
agrupadas en seis pilares (asequibilidad, confiabilidad de infraestructura, 
accesibilidad, capacidad de redes de telecomunicaciones, uso de 
tecnologías digitales y capital humano), mientras que el índice de 
capital humano está compuesto por dos variables: ingenieros 
como porcentaje de la población y fuerza de trabajo con educación 
secundaria o terciaria como porcentaje de la fuerza de trabajo). Véase 
R. Katz, “Iniciativas empresariales y políticas públicas para acelerar el 
desarrollo del ecosistema digital latinoamericano”, ponencia realizada 
en la conferencia “Políticas Públicas para el desarrollo del Ecosistema 
Digital”, Universidad ESAN, Lima, 23 de mayo de 2017.
 ■ El desfase entre las variables de capital humano y 
digitalización se puede atribuir en parte al impulso que el 
acceso, la oferta de servicios y la asequibilidad han dado 
a la adopción tecnológica. Por ejemplo, entre 2004 y 2015, 
el acceso tecnológico aumentó un 175% mientras el uso 
creció un 169%. Sin embargo, el índice de capital humano 
avanzó solo un 35%. La digitalización desde la demanda es 
una tendencia evidente, pero la brecha de capital humano 
condiciona de forma significativa la adopción de tecnologías 
más sofisticadas y la oferta tecnológica local. Para lograr 
un impacto sostenido de estas tecnologías es imperativo 
fortalecer los ecosistemas de innovación y educación. 
 ■ América Latina es la región que tiene la mayor brecha entre 
la formación que ofrece el sistema educativo y las habilidades 
que demanda el sector productivo. Poner en marcha sistemas 
eficientes en el mercado laboral es también un requisito 
fundamental para fortalecer las economías de la región, 
lo que se podría impulsar mediante el uso de tecnologías 
digitales que permitan acercar la oferta y la demanda de 
competencias. Estos sistemas a su vez pueden servir para 
proporcionar información para el diseño de políticas y la 
identificación de brechas sobre habilidades digitales. 
 Gráfico III.9  
América Latina y el Caribe y Europa Occidental: índice de digitalización e índice de capital humano, 2004-2014
0
10
20
30
40
50
60
70
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014
V
al
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el
 ín
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Digitalización
América Latina y el Caribe  
Capital humano
América Latina y el Caribe 
Digitalización
Europa Occidental 
Capital humano
Europa Occidental 
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de R. Katz, “Iniciativas empresariales y políticas públicas para acelerar el desarrollo del ecosistema 
digital latinoamericano”, ponencia realizada en la conferencia “Políticas Públicas para el desarrollo del Ecosistema Digital”, Lima, Universidad ESAN, 23 de mayo de 2017.
1 El índice de digitalización es un indicador compuesto por 24 variables agrupadas en seis pilares (asequibilidad, confiabilidad de infraestructura, 
accesibilidad, capacidad de redes de telecomunicaciones, uso de tecnologías digitales y capital humano), mientras que el índice de capital humano está 
compuesto por dos variables: ingenieros como porcentaje de la población y fuerza de trabajo con educación secundaria o terciaria como porcentaje de 
la fuerza de trabajo). Véase R. Katz, “Iniciativas empresariales y políticas públicas para acelerar el desarrollo del ecosistema digital latinoamericano”, 
ponencia realizada en la conferencia “Políticas Públicas para el desarrollo del Ecosistema Digital”, Universidad ESAN, Lima, 23 de mayo de 2017.
J.I.
73
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
En este contexto, reforzar la continuidad de la Agenda Digital  
para América Latina y el Caribe se transforma en un blanco móvil
 ■ La Agenda Digital para América Latina y el Caribe (eLAC) 
ha tenido como misión fortalecer el proceso de integración 
regional en materia digital, atendiendo al dinamismo 
tecnológico y los cambios sociales provocados por la 
digitalización. Este proceso se inició en 2005 en Río de 
Janeiro, durante la Primera Conferencia Ministerial 
Regional de América Latina y el Caribe preparatoria de la 
segunda fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de 
la Información (CMSI), donde se aprobó la primera versión 
del Plan de Acción sobre la Sociedad de la Información de 
América Latina y el Caribe (eLAC2007)2. Posteriormente, 
este proceso se mantuvo vigente con los planes eLAC2010, 
eLAC2015, eLAC2019 y el plan de trabajo con acciones 
específicas para el período 2013-2015 y 2018-2020. 
 ■ Durante la Sexta Conferencia Ministerial sobre la Sociedad 
de la Información en América Latina y el Caribe, celebrada 
en abril de 2018 en Cartagena de Indias (Colombia), se 
aprobó la última versión de la Agenda Digital para América 
Latina y el Caribe (eLAC2020), renovando los acuerdos de 
la Conferencia con una visión hacia 2020 e incorporando 
en las prioridades de la Agenda un conjunto de desafíos 
emergentes vinculados a la digitalización. Entre los 
2 Se hace referencia al inicio del proceso de aprobación de un plan 
de acción; sin embargo, las conferencias regionales se iniciaron en 
2000 con la Declaración de Florianópolis, continuando en 2003 con la 
preparación regional de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la 
Información y la Declaración de Bávaro.
acuerdos de la Conferencia se contempló la organización 
de la Séptima Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de 
la Información en América Latina y el Caribe en el Brasil 
en 2020. Estos acuerdos evidencian la continuidad y el 
compromiso de los Gobiernos con este proceso. 
 ■ En la Agenda Digital para América Latina y el Caribe 
(eLAC2020) se establecieron un conjunto de acciones con 
una mirada regional, priorizando los factores críticos que 
condicionan el desarrollo digital, como el fortalecimiento 
de los marcos institucionales y normativos, el despliegue 
de la banda ancha, la construcción de capacidades y 
habilidades, el desarrollo de contenidos y aplicaciones y el 
monitoreo y evaluación de los objetivos propuestos. Dentro 
de este enfoque, los Gobiernos de la región definieron 30 
objetivos, interdependientes y complementarios, cuyos 
resultados se afectan mutuamente y se ordenan en un mapa 
de referencia de siete áreas de acción: i) infraestructura 
digital; ii) transformación y economía digital; iii) mercado 
digital regional; iv) gobierno digital; v) cultura, inclusión 
y habilidades digitales; vi) tecnologías emergentes para el 
desarrollo sostenible, y vii) gobernanza para la sociedad 
de la información. 
 Diagrama III.3  
Proceso de la Agenda Digital para América Latina y el Caribe (eLAC2020)
eLAC2007 
Plan de acción
eLAC2010 
Plan de acción
San Salvador
eLAC2015 
Plan de acción
Lima
eLAC2015 
Plan de acción
Montevideo
2005
2008
2010
2013
2015
eLAC2018
Plan de acción
México
eLAC2020        
Colombia
2018
CMSI
2003-2005
Agenda 2030
ODS
2030
Ginebra-Túnez
Río de Janeiro
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
2 Se hace referencia al inicio del proceso de aprobación de un plan de acción; sin embargo, las conferencias regionales se iniciaron en 2000 con la Declaración 
de Florianópolis, continuando en 2003 con la preparación regional de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información y la Declaración de Bávaro.
J.
74
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Por otra parte, aunque el acceso a las plataformas digitales ha permitido a 
los países y habitantes de América Latina acceder a una serie de servicios 
inimaginables, el desarrollo tecnológico digital continúa siendo exógeno
 ■ La intensidad de uso de ciertas plataformas digitales en 
América Latina alcanza, e incluso supera, los niveles de 
uso de estos servicios en economías más avanzadas. Por 
ejemplo, al comparar las tasas de penetración de redes 
sociales en América Latina con Europa Occidental, se 
observa un uso elevado de este tipo de servicios para la 
región latinoamericana. Esto puede indicar que el uso de 
ciertos servicios digitales no está directamente relacionado 
con los niveles de ingreso o educación y reafirma el acelerado 
ritmo del consumo digital. 
 ■ Al observar ciertos indicadores, se reafirma que el desarrollo 
de nuevos servicios digitales es un proceso particularmente 
exógeno. La Internet de las cosas implica la interconexión 
de dispositivos físicos (como vehículos, sensores, edificios, 
entre otros) y su integración con redes de conectividad, lo 
que permite crear una serie de oportunidades que aportan 
una mayor eficiencia, precisión y beneficio económico. Sin 
embargo, al revisar el porcentaje de desarrolladores de 
software que crean dispositivos conectados a la Internet 
de las cosas por región, se observa que América Latina es 
la región más rezagada en este ámbito. 
 ■ Los países de la región continúan rezagados en el desarrollo 
tecnológico de nuevas tecnologías basadas en Internet. 
Asimismo, si bien se registran avances en las áreas de 
infraestructura y aprovisionamiento de insumos, existen 
países rezagados en la digitalización de sus procesos 
productivos. En este contexto, la región debe acentuar 
sus esfuerzos para diseñar e implementar políticas para 
la adopción de las tecnologías de la Internet de las cosas, 
aumentando la utilización de sistemas ciberfísicos en la 
producción. Algunas iniciativas destacadas que intentan 
avanzar en este sentido son el Mapa de Ruta para Internet 
of Things (IOT) de México, el Programa Estratégico de 
Industrias Inteligentes de Chile y el anunciado plan nacional 
de la Internet de las cosas del Brasil.
 Gráfico III.10  
América Latina y Europa occidental: penetración de redes 
sociales, 2013-2018
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
2013 2014 2015 2016 2017 2018
Usuarios de Internet Europa occidental Usuarios de Internet América Latina 
Población Europa occidental Población América Latina
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de eMarketer.
Nota: Las cifras de 2014 a 2018 son estimaciones.
 Gráfico III.11  
Desarrolladores de software que crean dispositivos conectados a 
la Internet de las cosas, por región, 2016
(En porcentajes)
7
24
27
41
0
5
10
15
20
25
30
35
40
45
América Latina Europa, Oriente
Medio y África 
América del Norte Asia y el Pacífico
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Evans Data Corporation, 2016.
L.K.
75
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Para avanzar en la expansión de la economía digital es necesario avanzar  
hacia el desarrollo de un mercado digital regional, lo que permitiría potenciar  
el comercio e impulsar la integración regional
 ■ El comercio electrónico transfronterizo tropieza con diversos 
factores que traban su expansión. Parte de estos aspectos 
incluyen los ámbitos fiscales, normativos, de regulación, 
logísticos y de idioma. Las empresas se ven obligadas a 
cumplir con distintos marcos fiscales y legales, lo que puede 
ser un desincentivo para el comercio en línea. Asimismo, 
las diferentes leyes de derechos al consumidor que rigen los 
procedimientos para la resolución de reclamos y devoluciones 
difieren de un país a otro. Las normativas sobre privacidad 
y protección de datos pueden dificultar el intercambio de 
datos interregionales pero las similitudes idiomáticas pueden 
ser una ventaja competitiva para las empresas de la región.
 Gráfico III.12  
Comercio electrónico transfronterizo entre empresas y 
consumidores (B2C), 2014-2020
(En billones de dólares y porcentajes)
0
5
10
15
20
25
30
35
0
0,5
1,0
1,5
2,0
2,5
3,0
3,5
4,0
2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020
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B2C transfronterizoB2C B2C transfronterizo/B2C
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de AliResearch, “Global cross border B2C e-commerce Market 2020: report 
highlights  methodology sharing”, 2016 [en línea] http://unctad.org/meetings/
en/Presentation/dtl_eweek2016_AlibabaResearch_en.pdf. 
 Gráfico III.13  
Principales barreras al comercio electrónico transfronterizo  
a nivel global
(En porcentajes de encuestados)
Distintos marcos fiscales
(24)  
Normativa y regulaciones locales
(27)  
Logística
(18)
Idioma
(31)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de K. McDermott, Key Business Drivers and Opportunities in Cross-Border 
Ecommerce, Payvision, 2015.
 ■ Según estimaciones recientes, el comercio electrónico entre 
empresas y consumidores (B2C) en el ámbito transfronterizo 
alcanzará aproximadamente 1 billón de dólares por año para 2020, 
llegando a representar el 30% del comercio electrónico minorista. 
Si bien se debe ser cauteloso con estas estimaciones, es importante 
notar el creciente peso del comercio digital —especialmente de 
productos digitales— en los flujos comerciales en un escenario 
de pérdida de dinamismo del comercio mundial, la inversión 
extranjera directa y el financiamiento internacional.
 ■ Para hacer frente a los elementos que afectan la expansión 
de la economía digital a nivel regional, es necesario que los 
países avancen en una agenda estratégica que permita definir 
un conjunto de principios, objetivos y acciones que guíen 
las decisiones de política para formar un mercado digital 
regional que contribuya a mejorar la conectividad y aumentar 
la eficiencia comercial, reduciendo las asimetrías normativas 
y los costos de transacción. La decisión de avanzar hacia la 
configuración de un mercado digital regional es un elemento 
que puede fortalecer los procesos de integración regional.
L.
76
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Pero no se trata solamente de avanzar en la innovación y lo digital; la preocupación 
por el cambio climático y el medio ambiente es cada vez más importante y requiere 
un nuevo enfoque que vincule innovación y sustentabilidad ambiental 
 ■ En la actualidad se reconoce la necesidad de disociar 
el crecimiento económico de los efectos sobre el medio 
ambiente y aprovechar nuevas fuentes de crecimiento 
sostenible. Para avanzar hacia la consecución de un modelo 
de crecimiento económico que incluya trabajo decente y 
mejor calidad de vida, serán críticas las capacidades de 
administrar y restaurar los recursos naturales de los que 
depende toda la vida y la actividad económica. Esto es muy 
relevante para los países de América Latina y el Caribe, una 
región sumamente dependiente de los recursos naturales 
y expuesta a los vaivenes del cambio climático.
 ■ En el contexto de la economía verde, uno de los esfuerzos 
esperados por parte de las empresas es desacoplar el 
consumo de recursos de la producción. Por lo tanto, las 
empresas deberían adoptar estrategias empresariales que 
maximicen la eficiencia de los recursos y una producción 
más limpia, adoptando estrategias tipo “4R”, es decir, 
que permitan reducir, reutilizar, reciclar y recuperar. Esto 
requiere maximizar la eficiencia con la que utilizan la 
energía y las materias primas, a través de una producción 
más limpia, para evitar la contaminación y aumentar la 
productividad. Las propias empresas, a través del uso de 
fuentes de energía renovables y de materiales reciclables o 
reutilizables, también pueden promover el desacoplamiento. 
En este sentido, es importante asimismo avanzar en la 
implementación de sistemas de gestión que tengan en 
cuenta los insumos humanos y financieros, la formación, 
la innovación y la certificación como el medio más eficaz 
para que una empresa asegure la aplicación eficiente y 
continua de las estrategias 4R.
 ■ La generación y difusión de tecnologías limpias y modelos 
de producción más sostenibles tienen el potencial de 
desencadenar procesos de cambio tecnológico y nuevos ciclos 
de innovación. Para ello, el capital humano y el desarrollo 
científico y tecnológico son insumos clave. El índice global 
de innovación en tecnologías limpias refleja la capacidad 
de los países de generar actividad empresarial basada en 
tecnologías limpias que pueden ser comercializadas con 
éxito. En el gráfico III.14 se relacionan dos elementos clave 
para comprender la capacidad de los países en cuanto a la 
generación y desarrollo de innovaciones sustentables. Por 
un lado, los factores específicos que impulsan las tecnologías 
limpias: políticas gubernamentales, gastos públicos en I+D, 
acceso a la financiación privada, infraestructura para energías 
renovables y organizaciones industriales de tecnologías limpias. 
Por el otro, la evidencia del surgimiento de innovaciones y 
tecnologías limpias: inversión privada en etapas tempranas, 
empresas de alto impacto y patentes ambientales. 
 ■ Se identifican cuatro grupos de países diferentes. Un 
primer grupo de países que realiza un escaso esfuerzo en 
materia de tecnologías sustentables, que se encuentran por 
debajo del promedio tanto en inversión e instituciones que 
impulsan este tipo de innovación como en los resultados 
que se obtienen. Dentro de este grupo se encuentran los 
países latinoamericanos incluidos en el estudio así como 
algunos países europeos (España, Grecia, Chequia, Eslovenia 
y Noruega, resultado fundamentalmente de la importancia 
de la industria petrolera en este país nórdico). Luego, un 
segundo grupo de países que realizan un esfuerzo superior 
al promedio en cuanto a los factores impulsores pero con 
resultados por debajo del promedio (Italia, Portugal y 
Hungría, entre otros); después, un grupo de países con un 
gran compromiso con las tecnologías ambientales y con un 
importante nivel de desarrollo de estas (Israel, los países 
nórdicos, los Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido, 
entre otros) y por último la República de Corea que, dada 
su estrategia y compromiso con lo sustentable en cuanto 
a los factores impulsores, muestra un compromiso muy 
fuerte con la tecnología limpia, aunque aún no se refleja 
de igual forma en los resultados obtenidos. 
M.
77
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico III.14  
Tecnología limpia: compromisos y resultados, 2014 
ARG
AUS
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BRA
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og
ía
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lim
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as
Factores específicos que impulsan las tecnologías limpias
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Fondo Mundial para la Naturaleza /Cleantech Group, The Global Cleantech Innovation Index 2014: 
Nurturing Tomorrow´s Transformative Entrepreneurs, 2014.

79
IV. Integración comercial y productiva  
entre la Unión Europea (UE) y 
América Latina y el Caribe 
A.
81
Comercio y cadenas de valor
1. La Unión Europea se mantiene como el tercer socio comercial de América Latina y el Caribe,  
 tras los Estados Unidos y China
 ■ La participación de la Unión Europea en el comercio exterior 
de América Latina y el Caribe no ha sufrido grandes cambios 
durante el presente siglo. Mientras que en 2000 el mercado 
comunitario absorbía el 12% de las exportaciones regionales, 
desde 2013 su peso ha sido del 11%. En igual período, la 
participación de la Unión Europea en las importaciones 
regionales se ha mantenido prácticamente inalterada en torno 
al 14%. Esto contrasta con la evolución que ha registrado el 
intercambio de la región con China en el mismo período. 
En efecto, entre 2000 y 2017, la participación de ese país en 
el comercio regional se multiplicó por nueve (desde una 
base muy reducida), pasando del 1% al 10% en el caso de 
las exportaciones y del 2% al 18% en las importaciones. 
De este modo, en 2014 China desplazó a la Unión Europea 
como el segundo socio comercial de la región, detrás de 
los Estados Unidos. 
 ■ En 2017, China representó el 14% del comercio exterior regional 
(considerando exportaciones e importaciones), mientras el 
peso de la Unión Europea fue del 12%. Si bien esta última 
continúa siendo el segundo mercado para las exportaciones 
de la región, ya en 2010 fue desplazada por China como el 
segundo origen de sus importaciones. Para los productores 
de la Unión Europea, la competencia china en la región ha 
sido especialmente marcada en el sector de la electrónica. 
 Cuadro IV.1 
Unión Europea y China: participación en las importaciones de América Latina y el Caribe de productos seleccionados, 2000 y 2016
(En porcentajes)
Producto
2000 2016
Unión Europea China Unión Europea China
Partes de equipos de telefonía 32,3 1,0 3,8 59,6
Aparatos emisores de radiodifusión o televisión 15,9 0,3 0,3 76,7
Partes de aparatos emisores de radiodifusión o televisión 24,3 2,7 1,3 64,8
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
A.
82
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Gráfico IV.1 
América Latina y el Caribe: participación de socios seleccionados en el comercio de bienes, 2000-2017
(En porcentajes)
Unión Europea (28 países)Estados Unidos China
A. Exportaciones B. Importaciones
0
10
20
30
40
50
60
70
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
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20
09
20
10
20
11
20
12
20
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20
14
20
15
20
16
20
17
0
10
20
30
40
50
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20
00
20
01
20
02
20
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20
04
20
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20
07
20
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20
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11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
2. El comercio entre América Latina y el Caribe y la Unión Europea se recuperó en 2017  
 luego de registrar una fuerte contracción en los tres años previos
 ■ En 2017, el comercio de América Latina y el Caribe con la 
Unión Europea alcanzó los 231.000 millones de dólares, un 9% 
más que su valor en 2016. Cabe notar que entre 2014 y 2016 el 
intercambio bilateral acumuló una caída del 23% con respecto 
a su nivel máximo de 278.000 millones de dólares, registrado 
en 2013. En dicho período, tanto los envíos regionales a la 
Unión Europea como sus importaciones desde esta cayeron 
al mismo ritmo, lo que refleja el escaso dinamismo económico 
reciente de ambas regiones. A ello se sumó, en el caso de 
América Latina y el Caribe, el efecto de los menores precios 
de los productos básicos que dominan sus envíos a Europa. 
 ■ El comercio de la región con la Unión Europea fue bastante 
equilibrado hasta 2011, en que los superávits de América 
del Sur compensaban los déficits de México, Centroamérica 
y el Caribe. Sin embargo, desde 2012 América del Sur 
también pasó a tener una balanza comercial deficitaria con 
la Unión Europea, en un contexto de fuertes caídas tanto de 
las exportaciones como de las importaciones. En contraste, 
el intercambio comercial de México, Centroamérica y el 
Caribe con la Unión Europea ha mostrado una mayor 
resiliencia en los últimos años.
83
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico IV.2 
América Latina y el Caribe: comercio de bienes con la Unión Europea, 2000-2017 
(En miles de millones de dólares)
A. América Latina y el Caribe B. América del Sur
-50
0
50
100
150
200
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
-20
0
20
40
60
80
100
120
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
C. México, Centroamérica y el Caribe
BalanceExportacionesImportaciones
-40
-30
-20
-10
0
10
20
30
40
50
60
70
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio de 
Productos Básicos (COMTRADE).
84
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
3. La participación de la Unión Europea en el comercio total varía ampliamente  
 entre los países de la región
 ■ En 2017, solo para dos países latinoamericanos la Unión 
Europea fue el destino de más del 20% de sus exportaciones: 
Honduras y Costa Rica. Por otro lado, para igual número 
de países, Suriname y el Brasil, la Unión Europea fue el 
origen de más del 20% de las importaciones totales. 
 Gráfico IV.3 
América Latina y el Caribe (21 países): participación de la Unión Europea en el comercio de bienes, 2017
(En porcentajes)
A. Exportaciones B. Importaciones
3
6
7
8
8
9
10
10
11
12
13
13
14
15
15
15
16
17
18
22
29
0 5 10 15 20 25 30 35
El Salvador
México
Venezuela (Rep. Bol. de)
Rep. Dominicana
Nicaragua
Guatemala
Bolivia (Est. Plur. de)
Barbados
Uruguay
Suriname
Chile
Paraguay
Colombia
Perú
Argentina
Jamaica
Brasil
Ecuador
Guyana
Costa Rica
Honduras
6
6
7
7
7
8
10
11
11
11
12
12
12
13
13
15
15
16
17
21
22
0 5 10 15 20 25
Nicaragua
Honduras
El Salvador
Guatemala
Jamaica
Guyana
Venezuela (Rep. Bol. de)
Paraguay
Rep. Dominicana
Bolivia (Est. Plur. de)
México
Costa Rica
Perú
Barbados
Ecuador
Colombia
Chile
Uruguay
Argentina
Brasil
Suriname
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
85
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
4. La participación de América Latina y el Caribe en el comercio exterior de la Unión Europea 
 es inferior al 3% en bienes y en servicios
 ■ El bajo crecimiento que afectó a buena parte de la Unión 
Europea desde la irrupción de la crisis internacional 
de 2008 se ha traducido en un menor dinamismo del 
comercio intracomunitario. La participación de este en las 
exportaciones totales de bienes de la Unión Europea cayó 
casi cinco puntos porcentuales entre 2008 y 2016, situándose 
en un 62%. En este contexto, han ganado participación los 
Estados Unidos y China.
 ■ En el caso de los servicios, la participación del mercado 
comunitario en las exportaciones de la Unión Europea al mundo 
es menor que en los bienes (55%) y también ha caído menos. 
 ■ La participación de América Latina y el Caribe en el comercio 
exterior de la Unión Europea ha variado marginalmente 
en los últimos años, permaneciendo en niveles inferiores 
al 3% tanto para los bienes como para los servicios, y tanto 
para las exportaciones como para las importaciones.
 ■ En 2016, si se excluye el comercio intracomunitario, 
América Latina y el Caribe fue el destino del 6% de las 
exportaciones de bienes de la Unión Europea al resto del 
mundo, y el origen del 5,3% de sus importaciones. Al hacer 
el mismo ejercicio en el caso de los servicios, se obtiene que 
la región fue en 2015 (último año para el que se dispone de 
estadísticas para todos los socios) el destino del 6% de las 
exportaciones de la Unión Europea al mundo, y el origen 
del 7% de sus importaciones. 
 ■ Cabe señalar que, a diferencia de lo que ocurre en el comercio 
de bienes, América Latina y el Caribe continúa siendo un 
socio más importante que China para la Unión Europea en 
el comercio de servicios (tanto medido por exportaciones 
como por importaciones). 
 Cuadro IV.2 
Unión Europea: participación de socios seleccionados 
en el comercio
(En porcentajes)
A. Bienes, 2008-2016
  Socio 2008 2010 2012 2013 2014 2015 2016
E
xp
or
ta
ci
on
es
América Latina y el Caribe 2,1 2,3 2,7 2,6 2,4 2,5 2,3
China 1,9 3,0 3,3 3,3 3,6 3,6 3,7
Estados Unidos 6,3 6,4 6,7 6,4 6,8 7,7 7,9
Japón 1,0 1,1 1,3 1,2 1,2 1,2 1,3
Unión Europea 66,5 64,4 61,6 61,1 62,2 62,1 61,9
Im
po
rt
ac
io
ne
s 
América Latina y el Caribe 2,6 2,5 2,6 2,4 2,3 2,2 2,1
China 6,5 8,0 7,3 7,2 7,7 8,4 8,4
Estados Unidos 5,1 5,2 5,3 5,2 5,3 6,0 5,8
Japón 2,2 2,1 1,8 1,6 1,5 1,6 1,8
Unión Europea 59,3 58,3 56,8 58,6 59,1 59,5 60,0
B. Servicios, 2010-2015
  Socio 2010 2011 2012 2013 2014 2015
E
xp
or
ta
ci
on
es
 América Latina y el Caribe 3,1 3,3 3,1 3,0 2,8 2,7
China 1,5 1,6 1,7 1,7 1,7 2,0
Estados Unidos 10,7 10,9 11,5 11,6 11,7 12,2
Japón 1,5 1,4 1,6 1,5 1,5 1,5
Unión Europea 56,3 56,0 54,7 54,4 54,6 55,0
Im
po
rt
ac
io
ne
s
América Latina y el Caribe 1,9 2,0 2,0 1,8 2,6 3,0
China 1,5 1,5 1,5 1,6 1,6 1,6
Estados Unidos 12,5 12,1 12,4 12,3 13,1 13,2
Japón 1,2 1,3 1,2 1,1 1,0 1,0
Unión Europea 59,6 59,9 59,6 59,6 58,4 57,4
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el 
Comercio de Productos Básicos (COMTRADE) (comercio de bienes) y Organización 
de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) (comercio de servicios).
86
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
5. El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) es el principal exportador regional de bienes  
 a la Unión Europea, pero México ha pasado a ser el principal importador desde ese mercado
 ■ En 2017, los cinco países miembros del MERCOSUR 
exportaron 47.300 millones de dólares a la Unión Europea, 
cifra que representa el 46% de los envíos regionales de 
bienes a ese mercado. Por países, el 34% de los envíos 
regionales a la Unión Europea en ese año provino del 
Brasil, seguido por México, con el 23%. La participación de 
este último país en las exportaciones regionales a la Unión 
Europea es equivalente a la que registraron conjuntamente 
los países miembros de la Comunidad Andina, los países 
centroamericanos y los del Caribe.
 ■ En el caso de las importaciones regionales desde la Unión 
Europea, el MERCOSUR representó el 36% del total en 
2017, nueve puntos porcentuales menos que en 2013. Ello 
 Gráfico IV.4 
América Latina y el Caribe: composición del comercio de bienes con la Unión Europea,  
por asociaciones y países seleccionados, 2017
(En porcentajes)
MERCOSUR
(36)
Comunidad
Andina
(12) Chile(8)
México
(38)
Centroamérica
(4)
El Caribe
(3)
MERCOSUR
(46)
Comunidad
Andina
(16) 
Chile
(9)
México
(23)
Centroamérica
(5)
El Caribe
(1)
A. Exportaciones B. Importaciones
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
refleja la desaceleración del crecimiento y la posterior 
contracción económica sufrida por las principales economías 
de dicha agrupación en los últimos años. Por el contrario, 
en igual período, México aumentó 11 puntos porcentuales 
su participación, pasando del 27% al 38%, con lo cual 
desplazó al MERCOSUR como principal destino de los 
envíos comunitarios a la región. 
 ■ México importa una amplia gama de bienes intermedios 
desde Europa, los que son incorporados en bienes 
manufacturados finales exportados a otros mercados, en 
particular los Estados Unidos. Un ejemplo destacado es la 
industria automotriz, ya que México registra una amplia 
presencia de fabricantes europeos instalados en su territorio. 
87
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
6. Los bienes primarios representan el 51% del valor de las exportaciones de América Latina y el Caribe 
 a la Unión Europea, por debajo de su peso en los envíos a China (72%) pero muy por encima 
 de su participación en los envíos a los Estados Unidos (14%) y a la propia región (23%)
 Gráfico IV.5 
América Latina y el Caribe: composición de las exportaciones de bienes a destinos seleccionados, por contenido tecnológico, 1990-2016
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
19
90
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
97
19
98
19
99
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
A. Unión Europea
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
19
90
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
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19
98
19
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20
00
20
01
20
02
20
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20
04
20
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20
06
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07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
B. China
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
19
90
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
97
19
98
19
99
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
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20
16
0
10
20
30
40
50
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70
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90
100
19
90
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
97
19
98
19
99
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
C. Estados Unidos D. América Latina y el Caribe
Bienes primariosManufacturas basadas en recursos naturales
Manufacturas de baja tecnologíaManufacturas de tecnología mediaManufacturas de alta tecnología
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
88
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
7. Los países de América Latina y el Caribe exportan menos productos a la Unión Europea  
 que a la propia región, pero muchos más que a sus principales mercados asiáticos 
 Cuadro IV.3 
América Latina y el Caribe (21 países): número de productos exportados a destinos seleccionados, 2017
(A seis dígitos del Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías)
País América Latina y el Caribe Estados Unidos Unión Europea(28 países) China Japón
Argentina 3 353 1 388 1 517 410 326
Belice 420 438 70 138 15
Bolivia (Estado Plurinacional de) 529 221 253 54 76
Brasil 3 957 3 039 3 063 1 488 1 263
Chile 3 702 1 436 1 535 409 288
Colombia 3 305 1 933 1 497 224 161
Costa Rica 2 831 1 749 1 005 207 112
Ecuador 1 978 1 154 891 112 121
El Salvador 2 592 1 216 523 72 53
Guatemala 3 281 1 584 904 144 129
Honduras 1 448 1 503 823 786 204
Jamaica 966 1 100 220 56 30
México 3 858 4 239 2 901 1 460 1 344
Nicaragua 1 956 935 247 41 40
Panamá 3 228 1 607 729 49 41
Paraguay 1 093 324 461 51 37
Perú 3 144 1 843 1 729 338 451
República Dominicana 2 549 2 353 1 307 158 41
Santa Lucía 756 1 323 511 148 5
Uruguay 1 455 556 889 134 48
Venezuela (República Bolivariana de) 1 415 374 813 112 30
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
Nota: Los valores de Colombia, Costa Rica, Guatemala y Santa Lucía son de 2016 y los de la República Bolivariana de Venezuela corresponden a datos espejo.
89
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico IV.6 
América Latina y el Caribe: número de productos exportados a destinos seleccionados, 2000-2017
(A seis dígitos del Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías)
ChinaJapónAmérica Latina y el Caribe Unión Europea (28 países)Estados Unidos
1 000
2 000
3 000
4 000
5 000
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
8. Con escasas excepciones, las exportaciones de la región a la Unión Europea 
 siguen concentradas en pocos productos, generalmente básicos
 Cuadro IV.4 
América Latina y el Caribe (16 países): cinco principales productos de exportación a la Unión Europea, 2017
(En porcentajes del valor de las exportaciones totales)
País Primero Segundo Tercero Cuarto Quinto Cinco primeros
Argentina Tortas y demás 
residuos sólidos de 
soja (29)
Los demás camarones 
y langostinos 
congelados (6)
Biodiésel y sus mezclas 
(5)
Carne de bovino 
fresca o refrigerada (5)
Cacahuetes (4) 56
Belice Azúcar de caña sólido, 
en bruto (79)
Jugo de naranja (8) Obras y piezas de 
carpintería para 
construcciones (2)
Aceites esenciales  
de naranja (2)
Los demás camarones 
y langostinos 
congelados (2)
93
Bolivia (Estado 
Plurinacional de)
Minerales de cinc y 
sus concentrados (37)
Minerales de plata y 
sus concentrados (14)
Nueces de Brasil, 
frescas o secas (13)
Estaño en bruto,  
sin alear (12)
Minerales de plomo y 
sus concentrados (6)
81
Brasil Tortas y demás 
residuos sólidos  
de soja (8)
Café sin tostar ni 
descafeinar (7)
Minerales de hierro y 
sus concentrados sin 
aglomerar (6)
Porotos de soja (6) Pasta química de 
madera distinta de  
la de coníferas (6)
32
Chile Minerales de cobre y 
sus concentrados (25)
Cátodos y secciones 
de cátodos de cobre 
refinado (19)
Los demás vinos; mosto 
de uva en recipientes 
hasta 2 litros (5)
Pasta química de 
madera distinta de  
la de coníferas (3)
Paltas (aguacates) (3) 56
90
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
País Primero Segundo Tercero Cuarto Quinto Cinco primeros
Ecuador Plátanos frescos  
o secos (30)
Atunes, listados y 
bonitos en conserva, 
enteros o en trozos (22)
Los demás camarones y 
langostinos congelados 
(21)
Cacao en grano, 
entero o partido crudo 
o tostado (6)
Flores y capullos, 
cortados para ramos 
o adornos (4)
83
El Salvador Atunes, listados y 
bonitos en conserva, 
enteros o en trozos (33)
Café sin tostar ni 
descafeinar (20)
Azúcar de caña  
en bruto (8)
Melaza de caña  
de azúcar (6)
Aceites livianos ligeros 
y preparaciones de 
petróleo (5)
72
Honduras Café sin tostar ni 
descafeinar (63)
Aceite de palma,  
en bruto (17)
Los demás camarones y 
langostinos congelados 
(6)
Aceites de palmiste 
o de babasu y sus 
fracciones, en bruto (4)
Minerales de cinc y 
sus concentrados (2)
92
Jamaica Los demás óxidos  
de aluminio (89)
Ron y aguardiente de 
caña o tafia (3)
Langostas congeladas 
(2)
Los demás moluscos 
e invertebrados vivos, 
frescos o refrigerados (2)
Café sin tostar ni 
descafeinar (1)
96
México Aceites crudos  
de petróleo (16)
Automóviles de 
cilindrada entre 1.500 y 
2.500 cc (13)
Otros automóviles de 
cilindrada entre 1.500  
y 3.000 cc (7)
Otros automóviles de 
cilindrada entre 1.000  
y 1.500 cc (5)
Teléfonos, incluidos 
los celulares (4)
46
Nicaragua Café sin tostar ni 
descafeinar (36)
Los demás camarones 
y langostinos 
congelados (17)
Semillas de cacahuete, 
para siembra (13)
Plátanos frescos  
o secos (9)
Langostas congeladas 
(6)
80
Paraguay Porotos de soja (46) Tortas y demás 
residuos sólidos de 
soja (29)
Cueros y pieles de 
bovino o de equino (6)
Carne de bovino fresca 
o refrigerada (3)
Aceite de soja  
en bruto (2)
86
Perú Minerales de cobre y 
sus concentrados (17)
Gas natural licuado (8) Minerales de cinc y sus 
concentrados (7)
Café sin tostar ni 
descafeinar (6)
Oro en bruto, excepto 
en polvo, para uso  
no monetario (6)
45
República 
Dominicana
Plátanos macho 
(plantains) (15)
Cacao en grano, entero 
o partido crudo o 
tostado (11)
Plátanos frescos o secos 
(11)
Los demás 
instrumentos y 
aparatos de medicina, 
cirugía o veterinaria (7)
Preparaciones 
y artículos 
farmacéuticos (7)
51
Uruguay Carne de bovino fresca 
o refrigerada (30)
Carne de bovino 
congelada (12)
Las demás maderas en 
plaquitas o en partículas, 
excepto las de coníferas (8)
Las demás lanas 
peinadas, excepto  
a granel (6)
Porotos de soja (5) 61
Venezuela 
(República 
Bolivariana de) a
Aceites crudos  
de petróleo (62)
Productos férreos (10) Otros aceites de petróleo 
y preparaciones (5)
Coque de petróleo,  
sin calcinar (3)
Ron y aguardiente  
de caña o tafia (2)
82
América Latina  
y el Caribe
Tortas y demás 
residuos sólidos  
de soja (7)
Minerales de cobre y 
sus concentrados (6)
Aceites crudos  
de petróleo (6)
Café sin tostar ni 
descafeinar (4)
Automóviles de 
cilindrada entre 1.500 
y 2.500 cc (3)
26
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Base de Datos Estadísticos de las Naciones Unidas sobre el Comercio 
de Productos Básicos (COMTRADE).
a La información de la República Bolivariana de Venezuela corresponde a datos espejo.
Cuadro IV.4 (conclusión)
91
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
9. Los países de la región que han suscrito acuerdos comerciales con la Unión Europea 
 han mejorado sustancialmente su acceso a ese mercado, aunque mucho menos 
 en el sector agrícola que en el industrial
 ■ En términos agregados, las exportaciones de los países 
de la región que han suscrito acuerdos comerciales con la 
Unión Europea enfrentan un arancel medio de entre un 
0% y un 2%, mucho menor que el arancel medio de nación 
más favorecida de la Unión Europea para el conjunto 
de todos los productos (6,3%). Sin embargo, existe una 
gran asimetría entre productos industriales y agrícolas. 
Mientras los primeros acceden al mercado comunitario 
libres de aranceles, los envíos agrícolas enfrentan un 
arancel medio que oscila entre el 4% (para el Perú) y el 
8,9% (para Chile). La única excepción corresponde a los 
envíos agrícolas del Foro del Caribe del Grupo de Estados 
de África, del Caribe y del Pacífico (CARIFORUM), 
que prácticamente no enfrentan aranceles en la Unión 
Europea. El acuerdo comunitario con el CARIFORUM 
es fuertemente asimétrico a favor de este último. 
 ■ Mientras que prácticamente el 100% de los productos no 
agrícolas exportados por los países de la región a la Unión 
Europea ingresa libre de aranceles, en el caso de los productos 
agrícolas dicha participación se reduce a un rango de entre 
un 55% y un 60% (para Chile, Centroamérica, el Ecuador y 
México) o levemente superior al 70% (para Colombia y el 
Perú). Nuevamente, la situación es mucho más favorable 
para los países del CARIFORUM. 
 ■ La Unión Europea mantiene aranceles medios especialmente 
elevados en lácteos (36%), azúcares y dulces (27%) y 
carnes (19%), que suelen coincidir con los productos 
excluidos de la liberalización en los acuerdos suscritos 
con países de la región. Esta situación impide a los países 
latinoamericanos aprovechar plenamente su potencial en 
los sectores agrícola y agroindustrial, y además contribuye 
a que las exportaciones a la Unión Europea se mantengan 
concentradas en relativamente pocos productos. 
 Cuadro IV.5 
Unión Europea: aranceles aplicados a socios seleccionados, 2016 
(En porcentajes)
A. Arancel promedio simple
Socio Todos los productos
Productos 
agrícolas
Productos 
no agrícolas
Nación más favorecida 6,3 14,1 4,3
CARIFORUMa 0,0 0,1 0,0
Centroaméricaa 1,3 6,4 0,0
Chile 1,9 8,9 0,0
Colombiaa 1,0 4,7 0,0
Ecuadora 1,8 8,7 0,0
México 1,7 8,2 0,0
Perúa 0,8 4,0 0,0
B. Porcentaje de líneas arancelarias libres de aranceles
Socio Todos los productos
Productos 
agrícolas
Productos 
no agrícolas
Nación más favorecida 26,1 19,1 28,1
CARIFORUMa 99,0 96,5 99,8
Centroaméricaa 90,8 58,7 99,8
Chile 89,9 55,0 99,7
Colombiaa 93,6 71,3 99,9
Ecuadora 89,2 54,6 99,0
México 90,6 57,9 99,8
Perúa 94,0 73,2 99,9
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización Mundial del Comercio (OMC), Trade Policy Review. European 
Union , 2017, cuadro 3.1.
a El programa de desgravación arancelaria aún no se ha completado.
92
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
10. La Unión Europea dispone de la mayor red mundial de acuerdos comerciales con América Latina 
y el Caribe, lo que representa una gran oportunidad para ambas partes 
 ■ En noviembre de 2016 el Ecuador accedió al acuerdo 
comercial vigente desde 2013 entre Colombia y el Perú, 
por una parte, y la Unión Europea, por la otra. Con ello, 
la Unión Europea ya tiene acuerdos comerciales vigentes 
con 26 países de América Latina y el Caribe, siendo el socio 
extrarregional que dispone de una mayor red de pactos 
de este tipo en la región. Le siguen los Estados Unidos, 
que tienen acuerdos vigentes con 11 países. A diferencia 
de otros socios, la Unión Europea ha privilegiado las 
negociaciones de “bloque a bloque” con los principales 
mecanismos subregionales de integración de la región.
 ■ De concluir exitosamente las negociaciones entre el 
MERCOSUR y la Unión Europea, esta última dispondría de 
acuerdos comerciales con 30 de los 33 países de la CELAC. 
Ello sentaría las bases para establecer mecanismos que 
vinculen a todos esos acuerdos, permitiendo a los países 
de América Latina y el Caribe acumular origen entre sí 
—y con los países europeos— en sus exportaciones a la 
Unión Europea.
 ■ Ya existe un régimen de acumulación de origen operativo 
entre la Unión Europea, los miembros de la Asociación 
Europea de Libre Comercio (AELC), algunos países de 
los Balcanes, Turquía y varios países del norte de África 
y el Oriente Medio. La implementación de un régimen 
similar entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe 
contribuiría a fortalecer la integración productiva entre los 
países de la región, así como entre estos y Europa. 
 ■ México y la Unión Europea concluyeron exitosamente 
en abril de 2017 las negociaciones que habían iniciado en 
mayo de 2016 para modernizar su acuerdo comercial. Este, 
vigente desde 2000, es el más antiguo suscrito por la Unión 
Europea con un país de la región. Asimismo, en noviembre 
de 2016 se iniciaron las negociaciones para la modernización 
del acuerdo con Chile, vigente desde 2003 y el segundo 
más antiguo de la Unión Europea en América Latina y el 
Caribe. A diferencia de los acuerdos más recientes con los 
países andinos y Centroamérica, los acuerdos originales de 
la Unión Europea con Chile y México no tienen capítulos 
sobre comercio electrónico ni sobre comercio y desarrollo 
sostenible, entre otras materias. La Comisión Europea ha 
indicado que, como resultado de la modernización, ambos 
acuerdos deberán ser comparables en su contenido con el 
Acuerdo Económico y Comercial Global (AECG) suscrito 
por la Unión Europea y el Canadá en octubre de 2016. 
 ■ En los próximos años, el proceso de modernización iniciado 
con México y Chile probablemente se extenderá a los demás 
acuerdos de la Unión Europea con países y agrupaciones de 
la región. Ello será necesario para adaptar dichos acuerdos 
a los rápidos e intensos cambios en curso en el comercio 
y la producción mundiales, en particular su creciente 
digitalización. En ese contexto, otro tema que debiera ser 
abordado de manera prioritaria es el insuficiente grado de 
liberalización del comercio agrícola en los actuales acuerdos 
(excepto el de la Unión Europea con el CARIFORUM).
 Cuadro IV.6 
Unión Europea: acuerdos comerciales con agrupaciones 
y países de América Latina y el Caribe
Año de firma Año de entrada 
en vigor
Agrupaciones
CARIFORUMa 2008 2009
Centroamérica 2012 2013
Países andinosb 2012 2013
Países
Chile 2002 2003
México 1997 2000
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de información oficial.
a Incluye a 14 países miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y la República 
Dominicana. 
b Colombia, Ecuador y Perú. 
93
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Inversión extranjera directa (IED) para modernizar y fortalecer 
las estructuras productivas
1. En 2017 la inversión extranjera directa mundial cayó, por menores flujos  
 hacia los Estados Unidos y el Reino Unido
 ■ Los flujos globales de inversión extranjera directa (IED) 
cayeron un 23% en 2017 hasta los 1,43 billones de dólares, 
dadas las menores entradas en las economías desarrolladas, 
en particular en los Estados Unidos y el Reino Unido. En 
los Estados Unidos entró un 40% menos de IED respecto 
a 2015 y 2016, debido principalmente a un ajuste de las 
regulaciones que frenó las operaciones transfronterizas 
usadas por las empresas de este país para reducir sus 
impuestos. En el Reino Unido las entradas cayeron hasta 
menos de la décima parte de lo recibido en 2016, que había 
sido extraordinariamente alto como consecuencia de algunas 
grandes fusiones y adquisiciones. De esta forma, los países 
on el 50% de la IED en el mundo.
 ■ La IED hacia las economías en desarrollo se mantuvo estable 
en 2017, y Asia fue la única región que subió respecto al año 
anterior. Los flujos hacia África (41.772 millones de dólares) 
fueron un 21% inferiores a los del año anterior, la IED fue 
un 27% menor en las economías en transición de Europa 
Oriental (46.767 millones de dólares) y un 3% menor en 
América Latina y el Caribe. China recibió 136.320 millones de 
dólares y fue el segundo mayor receptor de IED del mundo 
tras los Estados Unidos. China también fue el tercer mayor 
inversor en el extranjero, tras los Estados Unidos y Japón, 
a pesar de que un ajuste de sus políticas redujo las salidas 
de IED un 36% en 2017.
 ■ Tomando una visión de largo plazo, se puede destacar 
el estancamiento de los flujos globales de IED, que solo 
en 2015 y 2016 igualaron su máximo de 2007, antes de la 
crisis financiera global, y desde entonces han oscilado en 
torno a los 1,5 billones de dólares, en valores nominales. La 
tendencia creciente de los dos decenios anteriores a la crisis 
financiera parece haberse interrumpido, a pesar de que en 
los últimos años se han dado condiciones para el aumento de 
la IED, con tasas de crecimiento positivas en las principales 
economías del mundo, alta liquidez, cotizaciones altas de 
los activos financieros y un cambio tecnológico que impulsa 
la restructuración de muchas industrias.
 Gráfico IV.7 
Corrientes mundiales de inversión extranjera directa,  
por grupos de economías, 1990-2017
(En miles de millones de dólares)
Economías en desarrollo
Economías desarrolladasEconomías en transición
 200
 400
 600
 800
 1 000
 1 200
 1 400
 1 600
 1 800
 2 000
19
90
19
91
19
92
19
93
19
94
19
95
19
96
19
97
19
98
19
99
20
00
20
01
20
02
20
03
20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), 
World Investment Report 2018 (UNCTAD/WIR/2018), Ginebra, 2018.
B.
94
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
2. En las fusiones y adquisiciones transfronterizas se evidencia aún más la concentración 
 en economías avanzadas y la irrupción de China como comprador
 ■ En 2017 el valor de las fusiones y adquisiciones transfronterizas 
netas mundiales cayó un 22%, fundamentalmente por las 
operaciones en economías desarrolladas, que concentraron 
el 82% de las ventas (un 32% en Europa y un 45% en los 
Estados Unidos). El origen de estas fusiones y adquisiciones 
también tiene un fuerte componente de economías avanzadas 
(un 67% del total). En 2017, sin embargo, China irrumpió 
como un fuerte comprador en el contexto global y concentró 
el 15% del valor total de compras, duplicando con creces 
la participación alcanzada en 2010 (6%). 
 ■ De hecho, China se consolida entre los países inversionistas 
líderes y en 2016 los flujos de salida de IED alcanzaron el máximo 
histórico de 196.149 millones de dólares. Así, la participación de 
China creció del 1,3% de las salidas globales en 2006 al 13,3% 
en 2016, ubicándose como el segundo mayor inversor tras los 
Estados Unidos. El sostenido superávit comercial, el acceso 
a créditos con bajas tasas por parte de los bancos públicos y 
la dificultad para sostener ganancias elevadas en el mercado 
interno impulsaron este comportamiento. 
 ■ Esta dinámica perdió impulso en 2017  debido al aumento 
de los controles por parte de las autoridades monetarias de 
China. La IED hacia el exterior de este país cayó un 36,5%. 
Dichas medidas buscaban evitar el impacto negativo de los 
flujos de salida de la IED sobre la balanza de pagos y las 
presiones sobre la moneda nacional; asimismo, demostraban 
la preocupación por el elevado endeudamiento de algunas 
empresas transnacionales chinas y la búsqueda de ajustar 
la IED al plan estratégico del país. 
 Gráfico IV.8 
Participación en el valor de fusiones y adquisiciones transfronterizas netas, por país o región, 2016-2017 
(En porcentajes) 
42 
12 
Europa ingresos
Europa egresos
Estados Unidos ingresos
Estados Unidos egresos
África ingresos
África egresos
América Latina y el Caribe ingresos
América Latina y el Caribe egresos
China ingresos
China egresos
38
40 
3
15
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), World Investment 
Report 2017 (UNCTAD/WIR/2017), Ginebra, 2017.
95
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 ■ No obstante, las operaciones transfronterizas de China 
sugieren que además el país busca un rol protagónico en las 
nuevas dinámicas industriales y tecnológicas globales. La 
gran mayoría de los flujos de IED de China correspondió a 
fusiones y adquisiciones, operaciones que permiten adquirir 
rápidamente conocimientos, capacidades tecnológicas, 
marcas, una base de clientes y acceso a mercados y que 
se dirigieron principalmente hacia los Estados Unidos 
y Europa. Estas operaciones están diversificadas por 
sector, aunque las industrias de alta tecnología tienen una 
elevada participación. En los Estados Unidos se destacaron 
operaciones en hardware, electrónica de consumo, bienes 
raíces e industria del espectáculo, mientras que en Europa 
se registraron varias operaciones en tecnologías de la 
información y las comunicaciones, transporte, energía e 
infraestructura y maquinaria industrial.
 ■ En la misma dirección, los esfuerzos por adquirir activos 
industriales estratégicos han generado preocupaciones 
en Europa y en los Estados Unidos. Las operaciones de 
gran magnitud en sectores de tecnología avanzada han 
impulsado un nuevo marco jurídico dentro de la Unión 
Europea con el cual el bloque busca profundizar los 
mecanismos de protección para la IED, mientras que en 
los Estados Unidos el Comité de Inversiones Extranjeras 
(CIE) adquirió protagonismo aconsejando el bloqueo de 
dos grandes operaciones.
3. La Unión Europea tiene un perfil equilibrado como receptor e inversor de IED, concentrando  
 el 20% y el 32%, respectivamente, de las corrientes globales, mientras que América Latina 
 y el Caribe es un receptor neto, con el 11% de las entradas y el 2% de las salidas 
 ■ En 2017 los flujos de IED hacia América Latina y el Caribe 
cayeron un 3,6%, totalizando 161.911 millones de dólares. 
Así, la región representó el 11% del total mundial, cuando 
había alcanzado una participación máxima del 15% en 
2014. Las inversiones basadas en la búsqueda de recursos 
naturales se desaceleraron una vez concluido el auge de 
precios y las estrategias de inversión que buscan mercado 
también se frenaron ante el lento crecimiento de la región, 
que llegó a recesión en algunas de las economías más grandes 
como el Brasil, mientras que el desarrollo de plataformas de 
exportación hacia los Estados Unidos, que atrae inversiones 
hacia México y países de Centroamérica, enfrenta un 
panorama incierto, reflejado en la renegociación del Tratado 
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la salida 
de los Estados Unidos de las negociaciones del Acuerdo 
de Asociación Transpacífico (TPP). En este escenario, la 
IED mantuvo la retracción en 2017 y acumuló una caída 
del 19% con respecto al máximo de 2011. 
 ■ Las salidas de IED desde América Latina y el Caribe 
también cayeron en 2017. La orientación de las empresas 
translatinas hacia el mercado regional determina que hayan 
sido afectadas por los mismos factores que impulsaron las 
tendencias generales de IED, a lo que se suma el fuerte peso 
que tenían las empresas brasileñas, cuyas operaciones, 
en muchos casos, se han visto afectadas ante los casos de 
corrupción que se suscitaron en el último año en el país. 
 ■ Como bloque, la Unión Europea es el principal receptor de 
IED e inversor del mundo. En 2017 la IED hacia la Unión 
Europea cayó fuertemente (42%) y recibió 303.580 millones 
de dólares, un 21% del total mundial. La actividad de las 
empresas trasnacionales europeas se desaceleró en 2017 y 
las salidas de inversión desde el bloque cayeron un 4% a 
435.736 millones de dólares, lo que equivale al 30% de las 
salidas mundiales de IED. 
 ■ La composición geográfica de las fusiones y adquisiciones y 
de los anuncios de nuevos proyectos de inversión muestra 
96
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
las diferentes estrategias de las inversiones transnacionales 
por región. Los anuncios de nuevos proyectos de inversión 
(greenfield) tienen una clara orientación hacia economías 
en desarrollo, las que acumularon el 65% de los ingresos 
por este concepto entre 2010 y 2017. La Unión Europea 
participó como receptora del 19% de los nuevos proyectos 
anunciados, cifra inferior a su participación general como 
receptora de IED, mientras que América Latina y el Caribe 
tuvo una participación del 12%, débilmente superior a 
su participación en el total de flujos de IED (11%). Por su 
parte, como ya se mencionó, en las operaciones de fusión 
y adquisición el mayor peso lo tienen las economías 
avanzadas y la Unión Europea fue destino del 36% del 
monto acumulado en el período, mientras que un 5% tuvo 
como destino a América Latina y el Caribe. 
 Gráfico IV.9 
Distribución de las corrientes mundiales de inversión 
extranjera directa, por regiones, 2000-2017
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
2000 2010 2017 2000 2010 2017
IED recibida IED dirigida hacia el exterior
Unión EuropeaAmérica del Norte
Otras economías desarrolladasChina y Hong Kong (China)
América Latina y el CaribeOtras economías en desarrollo
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), 
World Investment Report 2018, (UNCTAD/WIR/2018), Ginebra, 2018.
 ■ Las economías desarrolladas han sido los principales 
orígenes, tanto de nuevos proyectos como de fusiones y 
adquisiciones, aunque tienen una mayor participación 
relativa como generadores de nuevos proyectos que como 
compradores de firmas ya existentes. Entre 2010 y 2017, 
los anuncios de inversión transnacionales realizados por 
empresas europeas representaron el 35% del total, mientras 
que su participación como origen de operaciones de fusión y 
adquisición fue del 24%. Las empresas de América Latina y 
el Caribe han tenido una participación menor en ambos tipos 
de inversión, con apenas el 2% del monto total de anuncios 
de nuevos proyectos y el 2% de las fusiones y adquisiciones.
 Gráfico IV.10 
Distribución del valor de las inversiones anunciadas en nuevos 
proyectos y fusiones y adquisiciones transfronterizas 
por regiones, acumulado 2010-2017 
(En porcentajes)
Unión EuropeaAmérica del Norte
Otras economías desarrolladasChina y Hong Kong (China)
América Latina y el CaribeOtras economías en desarrollo
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Nuevos proyectos Fusiones y 
adquisiciones
Nuevos proyectos Fusiones y 
adquisiciones
IED recibida IED dirigida hacia el exterior
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), 
World Investment Report 2018 (UNCTAD/WIR/2018), Ginebra, 2018.
97
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
4. La IED en América Latina y el Caribe se concentra en las economías de mayor tamaño,  
 y el Brasil recibió el 43% del total en los últimos cinco años; por el contrario, en la Unión Europea 
 los tres mayores receptores acumularon el 50% en el mismo período 
 ■ Entre 2013 y 2017, la IED en América Latina y el Caribe se 
dirigió hacia dos destinos predominantes, el Brasil (43%) y 
México (20%). En 2017, la IED hacia el Brasil disminuyó un 
9,7% producto de una caída sostenida de las inversiones 
en recursos naturales, y destacó la predominancia de las 
inversiones en manufacturas y servicios, en particular en 
electricidad y gas. También en México cayó la IED (8,8%), 
aunque se mantuvo en un nivel similar a la media de los 
últimos cinco años; la industria manufacturera fue el sector 
más atractivo para el capital extranjero (45% del total), seguido 
de las inversiones en servicios. Tanto en el Brasil como en 
México, las inversiones en la industria automotriz han sido 
particularmente dinámicas en el último año. La Argentina, 
Colombia, Chile y el Perú siguen a México en importancia 
como receptores de IED; se produjo un aumento en la 
Argentina, que se recuperó de una fuerte caída en 2016, un 
leve crecimiento en Colombia y una reducción en Chile y el 
Perú. En 2017 destacó el crecimiento de la IED en los países 
del Caribe y Centroamérica, como en el caso de Panamá, que, 
con una estrategia de atracción de inversiones en servicios, 
ha crecido sostenidamente durante los últimos cinco años, 
y el elevado crecimiento de la República Dominicana. 
 ■ En la Unión Europea, los principales tres receptores 
acumularon el 50% del total en los últimos cinco años. 
Irlanda, Luxemburgo y los Países Bajos reciben grandes flujos 
de IED por su condición de centros financieros, logísticos 
y de servicios con sistemas tributarios favorables para las 
transacciones globales de empresas transnacionales. En 
el Reino Unido la IED se desplomó en 2017, tras el fuerte 
crecimiento del año previo, cuando se completaron tres de 
las cuatro mayores operaciones de fusión y adquisición. 
Alemania, Francia, Italia y el Reino Unidos son países 
con sistemas productivos (en particular manufactureros) 
sofisticados, que los hacen atractivos como destino de la 
IED, al igual que España y Polonia, que se han constituido 
en plataformas exportadoras.
 Gráfico IV.11 
América Latina y el Caribe y Unión Europea: principales economías receptoras de inversión extranjera directa, promedio 2012-2017
(En miles de millones de dólares)
0 20 40 60 80
Irlanda
Reino Unido
Países Bajos
Luxemburgo
Francia
España
Alemania
Italia
Bélgica
Polonia
A. América Latina y el Caribe B. Unión Europea
0  20  40  60  80  100
Brasil
México
Chile
Colombia
Argentina
Perú
Panamá
Costa Rica
Venezuela (Rep. Bol. de)
Rep. Dominicana
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de CEPAL, La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe, 2018. Documento 
informativo, Santiago, 2018; y Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), World Investment Report 2018 (UNCTAD/WIR/2018), Ginebra, 2018.
98
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Cuadro IV. 7 
América Latina y el Caribe y Unión Europea: flujos de ingresos de inversión extranjera directa, por países receptores, 2007-2017
(En millones de dólares)
 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
América Latina 
y el Caribe
131 223 153 095 94 601 168 242 207 225 204 754 194 111 203 043 186 743 168 426 161 911
Antigua y Barbuda 341 161 85 101 68 138 101 155 154 146 …
Argentina 6 473 9 726 4 017 11 333 10 840 15 324 9 822 5 065 11 759 3 260 11 517
Bahamas 1 623 1 512 646 1 097 1 409 1 034 1 133 3 244 408 943 928
Barbados 476 615 255 446 458 548 56 559 69 230 286
Belice 143 170 109 97 95 189 95 153 65 33 26
Bolivia (Estado 
Plurinacional de) 
366 513 423 643 859 1 060 1 750 657 555 335 725
Brasila 44 579 50 716 31 481 88 452 101 158 86 607 69 686 97 180 74 718 78 248 70 685
Chileb 13 475 18 473 13 855 16 020 24 150 30 293 20 825 23 736 21 051 12 374 6 419
Colombiaa 8 886 10 564 8 035 6 430 14 647 15 039 16 209 16 167 11 723 13 850 13 924
Costa Ricac 1 896 2 078 1 615 1 907 2 733 2 696 3 205 3 242 2 956 2 958 2 997
Dominica 48 57 58 43 35 59 25 35 36 33 …
Ecuador 194 1 057 309 166 644 567 727 772 1 322 755 606
El Salvadora 1 455 824 366 -226 218 466 179 306 396 348 792
Granada 172 141 104 64 45 34 114 38 61 63 0
Guatemalad 745 754 600 806 1 026 1 245 1 295 1 389 1 221 1 185 1 147
Guyana 152 178 164 198 247 294 214 255 122 58 212
Haití 75 29 55 178 119 156 161 99 106 105 375
Honduras 928 1 006 509 969 1 014 1 059 1 060 1 417 1 204 1 139 1 186
Jamaicae 866 1 437 541 228 218 413 545 582 925 928 888
Méxicof 33 070 32 188 19 455 20 990 24 320 17 570 47 229 30 287 36 519 34 776 31 726
Nicaraguaf 382 627 434 490 936 768 816 884 950 899 897
Panamág 1 777 2 402 1 259 2 363 3 132 2 980 3 943 4 459 5 058 5 995 6 066
Paraguay 202 263 71 462 581 697 245 412 306 320 356
Perú 5 491 6 924 6 431 8 455 7 341 11 788 9 800 4 441 8 272 6 863 6 769
República 
Dominicanah
1 667 2 870 2 165 2 024 2 277 3 142 1 991 2 209 2 205 2 407 3 570
Saint Kitts y Nevis 141 184 136 119 112 110 139 120 78 69 …
San Vicente y  
las Granadinas 
121 159 111 97 86 115 160 110 121 104 …
Santa Lucía 277 166 152 127 100 78 95 93 95 97 …
Suriname -247 -231 -93 -248 70 174 188 164 279 309 163
Trinidad y Tabagoi 830 2 801 709 549 41 -1 904 -1 130 661 194 -24 -374
Uruguay 1 329 2 106 1 529 2 289 2 504 6 044 755 3 830 2 435 -379 27
Venezuela 
(República 
Bolivariana de)j 
3 288 2 627 -983 1 574 5 740 5 973 2 680 320 1 383 … …
99
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Unión Europea 823 661 305 478 391 169 362 685 434 756 492 007 344 675 259 933 515 866 524 010 303 580
Alemania 80 212 8 127 23 806 65 643 67 514 28 181 15 573 4 863 33 276 16 982 34 726
Austria 25 484 7 226 9 268 2 575 10 616 3 989 5 720 4 577 1 270 -9 001 9 630
Bélgica 93 429 -12 272 65 381 43 231 78 258 6 516 25 125 -12 390 23 872 30 307 740
Bulgaria 12 389 9 855 3 385 1 549 2 052 1 697 1 837 1 540 2 746 1 194 1 071
Chequia 10 444 6 451 2 927 6 141 2 318 7 984 3 639 5 492 465 9 815 7 412
Chipre 2 226 1 934 3 703 17 268 -11 725 47 199 -6 495 736 7 466 2 118 6 343
Croacia 4 633 5 317 3 048 1 155 1 699 1 510 958 2 877 267 1 756 2 104
Dinamarca 6 638 -742 1 045 -8 977 11 939 776 908 4 682 3 616 -159 -3 115
Eslovaquia 4 017 4 868 -6 1 770 3 491 2 982 -604 -512 106 -295 2 277
Eslovenia 757 1 218 -476 105 1 087 339 -151 1 050 1 674 1 260 702
España 64 264 76 993 10 407 39 873 28 379 25 696 37 436 25 238 19 560 19 660 19 086
Estonia 2 311 1 830 1 839 1 509 1 005 1 565 769 655 13 915 784
Finlandia 12 451 -1 144 718 7 359 2 550 4154 -169 18 304 1 484 11 644 1 328
Francia 63 500 37 593 30 733 13 890 31 642 16 062 34 270 2 669 45 347 35 165 49 795
Grecia 2 111 4 499 2 436 330 1 143 1 740 2 817 2 688 1 272 3 069 4 046
Hungría 3 951 6 327 1 995 2 193 6 300 14 409 3 402 7 807 -14 751 -5 855 2 492
Irlanda 24 707 -16 453 25 715 42 804 23 545 46 923 46 625 37 414 215 791 14 523 28 975
Italia 43 849 -10 835 20 077 9 178 34 324 93 24 273 23 223 19 628 22 243 17 077
Letonia 2 324 1 264 94 379 1 453 1 109 903 780 710 148 721
Lituania 1 984 1 964 -14 799 1 446 700 469 -23 870 264 595
Luxemburgo -29 679 7 117 27 255 39 129 8 843 143 003 19 616 22 747 11 320 45 123 6 623
Malta 39 620 12 689 2 907 5 409 21 876 14 184 12 004 11 343 4 645 3 813 3 185
Países Bajos 114 161 -6 776 38 752 -7 184 24 156 25 013 51 105 44 974 69 565 85 778 57 957
Polonia 19 836 12 283 10 039 12 796 15 925 12 424 2 734 14 269 15 271 13 928 6 434
Portugal 2 875 3 549 1 611 2 424 7 428 8 858 2 702 2 999 6 926 6 310 6 946
Reino Unido 176 839 92 158 89 709 58 200 42 200 55 446 51 676 24 690 32 720 196 130 15 090
Rumania 9 733 13 492 4 665 3 041 2 363 3 199 3 601 3 211 3 839 4 997 5 160
Suecia 28 593 36 947 10 147 97 12 929 16 257 3 930 4 030 6 897 12 177 15 396
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de cifras y estimaciones oficiales al 5 de julio de 2018 y Conferencia de las Naciones Unidas 
sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), World Investment Report 2018: Investment and New Industrial Policies, Ginebra, 2018. 
a Los datos son normalizados según la metodología MBP6.
b Desde 2003 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
c Desde 2009 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
d Desde 2008 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
e Desde 2012 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
f Desde 2006 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
g Desde 2015 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
h Desde 2010 hasta 2016 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
i Desde 2011 hasta 2015 los datos son normalizados según la metodología MBP6.
j Los datos de 2015 corresponden solo a los tres primeros trimestres.
Cuadro IV.7 (conclusión)
100
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ En los últimos años, las empresas transnacionales europeas 
lideraron los anuncios de nuevas inversiones en América 
Latina y el Caribe. Entre 2010 y 2017, un 39% del valor total 
de los nuevos proyectos que se anunciaron en la región 
correspondió a firmas de la Unión Europea, relegando al 
segundo lugar a firmas de América del Norte (31% del total). 
Las empresas transnacionales de Asia y el Pacífico, junto con 
China y Hong Kong (Región Administrativa Especial de 
China), concentraron el 16% y en cuarto lugar se ubicaron 
las empresas translatinas, que anunciaron emprendimientos 
transfronterizos que representaron el 9% del valor total de 
nuevos proyectos anunciados. 
 Gráfico IV.12 
América Latina y el Caribe: distribución de las entradas de inversión 
anunciadas, por región de origen, 2010-2017
(En porcentajes)
Unión Europea
(39)
América
del Norte
(31)
Otras economías
de Asia y el Pacifico
(11)
América Latina
y el Caribe
(9)
China y Hong Kong
(China)
(6)
Europa (otros)
(3) África y Oriente Medio
(1)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Financial Times, fDi Markets.
Nota: En este análisis se excluye el anuncio del canal de Nicaragua, realizado en 2013, 
con un valor de 40.000 millones de dólares de Hong Kong (Región Administrativa 
Especial de China). 
 ■ En el mismo período, las empresas de la Unión Europea 
anunciaron nuevos proyectos transfronterizos con una 
importante diversificación de destinos geográficos, donde 
América Latina y el Caribe representó el 13% del valor 
total. Los proyectos dentro de la Unión Europea han 
sido mayoritarios (28%) y en segundo lugar se ubicaron 
los anuncios en Asia, incluidos China y Hong Kong 
(Región Administrativa Especial de China) y países del 
Pacífico (25%). 
 Gráfico IV.13 
Unión Europea: distribución de las salidas de inversión 
transfronteriza anunciadas, por región de destino, 2010-2017
(En porcentajes)
África y Oriente Medio
(13)
América del
Norte
(14)
América Latina
y el Caribe
(13)
China y Hong Kong
(China)
(9)
Euopa (otros)
(7)
Otras economías
de Asia y el Pacifico
(16)
Unión Europea
(28)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Financial Times, fDi Markets.
5. La Unión Europea tiene un perfil de inversión diversificado y es el mayor inversionista 
 en América Latina y el Caribe 
101
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
6. En América Latina y el Caribe han aumentado fuertemente las inversiones 
 en telecomunicaciones y energías renovables
 ■ Entre 2005 y 2017, la composición sectorial de los proyectos de 
inversión anunciados en América Latina y el Caribe cambió 
de manera significativa, reflejando el fin del ciclo de auge 
de los precios de las materias primas, el creciente desarrollo 
de las energías renovables, el desarrollo de la industria 
automotriz —principalmente en México y el Brasil—, así como 
el avance de la economía digital, que requiere del permanente 
escalamiento de la infraestructura de telecomunicaciones. 
 ■ Los montos de inversión anunciados en proyectos extractivos 
disminuyeron sensiblemente. Entre 2011 y 2017, la participación 
de la minería metálica en el monto total cayó de un 18% 
a un 9%. En 2017 se observa una pequeña recuperación 
(representaban el 4% en 2016), pero es poco probable que 
se anuncien nuevos megaproyectos, incluso ante el reciente 
repunte de precios, ya que existe una importante capacidad 
instalada. Por su parte, la explotación de litio y otros minerales 
necesarios para las nuevas tecnologías productivas se ha 
transformado en un sector atractivo para la IED, pero no se 
han anunciado aún proyectos de la envergadura que tenían 
los de la minería metálica. Por su parte, la participación de 
las inversiones en hidrocarburos disminuyó del 30% en 
2006 al 7% en 2017. 
 ■ Esta caída fue compensada por el aumento de las inversiones 
en otros sectores, especialmente en telecomunicaciones, 
energías renovables e industria automotriz. Las energías 
renovables aumentaron del 1% del valor total de proyectos 
anunciados en 2005 al 12% en 2017. Por otra parte, desde 2005 
las inversiones en telecomunicaciones han experimentado 
un incremento sostenido hasta posicionarse como el primer 
receptor de la región en 2017, con el 15% del total. En un 
contexto de cambio tecnológico que se acelera cada vez más 
y ante la importancia que adquiere la economía digital, las 
telecomunicaciones son un sector clave para el desarrollo 
de la región y para mejorar su capacidad de adaptación 
y reconversión frente a la cuarta revolución industrial.
 ■ El sector del ensamblaje de vehículos y la producción de 
autopartes ha mostrado una participación sustantiva y estable, 
representando el 13% del monto de proyectos anunciados 
entre 2006 y 2017. Las inversiones provienen en su mayoría 
de la Unión Europea (36%), seguida de América del Norte 
(29%) y el Japón y la República de Corea (26%). Sin embargo, 
a diferencia de los otros sectores que tienen cierta dispersión 
geográfica, los montos dirigidos a la industria automotriz 
están altamente concentrados en los países con capacidades 
manufactureras en el sector: México, el Brasil y la Argentina 
acumularon el 58%, el 31% y el 7% del monto de proyectos 
anunciados en el período analizado. 
 ■ Otro sector muy concentrado geográficamente es el turismo, 
que representa alrededor de un 4% del total anunciado 
para la región, pero es un sector clave para los países 
del Caribe. Entre 2010 y 2017, el 42% de las inversiones 
totales anunciadas en turismo en la región se destinaron 
al Caribe, en segundo lugar México, con el 25%, y tercero 
Centroamérica, con el 14% del valor total.
 Gráfico IV.14 
América Latina y el Caribe: distribución sectorial de los montos 
de los proyectos de inversión transfronteriza anunciada, 2005-2017
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Servicios financieros
Sector inmobiliario, hoteles y turismo Bebidas, alimentos y tabaco
Minería metálica (extracción y procesamiento)
Carbón, petróleo y gas natural Sector automotor y de componentes
Telecomunicaciones Energías renovables
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Financial Times, fDi Markets.
102
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
7. Las empresas europeas son clave para avanzar hacia una matriz energética sostenible: el 26% del 
 monto total anunciado desde la Unión Europea apunta a emprendimientos en energías renovables
 ■ La composición sectorial de las nuevas inversiones de 
empresas de la Unión Europea en América Latina y el 
Caribe también ha cambiado sensiblemente. Las industrias 
extractivas que representaban el 43% del monto anunciado 
en 2005 cayeron al 14% en 2017, mientras que aumentaron 
considerablemente los proyectos en telecomunicaciones y 
energías renovables. 
 ■ Las energías renovables incrementaron su participación 
en la cartera de inversiones de las empresas europeas en 
la región. Entre 2005 y 2017, su participación pasó del 
3% al 26% del total de la inversión europea anunciada en 
América Latina y el Caribe. Por otro lado, la participación 
de las telecomunicaciones subió del 7% al 14% en igual 
período. En este lapso, las inversiones en telecomunicaciones 
se concentraron en el Brasil (39%), la Argentina (13%) y 
Chile (9%), con anuncios que provinieron especialmente 
de empresas de España (48%), Italia (16%), Francia (10%) 
y el Reino Unido (10%). 
 ■ El sector automotor se mantiene como un sector de interés 
para las empresas europeas, con una participación promedio 
del 12% en el monto total de proyectos anunciados entre 
2005 y 2017. El liderazgo le correspondió a las empresas 
automotrices de Alemania, cuyos proyectos representaron 
el 54% del valor total anunciado para la región en el sector, 
los que fueron acompañados por proyectos de firmas de 
Italia (19%) y Francia (12%).
 Gráfico IV.15 
América Latina y el Caribe: distribución sectorial de los montos 
de los proyectos de inversión transfronteriza anunciada por 
empresas de la Unión Europea, 2005-2017
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Alimentos y tabaco Transporte
Papel y editorial Hoteles y turismo
Servicios financieros Sector automotor y de componentes
Carbón, petróleo y gas natural Metales
Telecomunicaciones Energías renovables
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Financial Times, fDi Markets.
103
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
8. La Unión Europea lidera las inversiones en energías renovables en América Latina y el Caribe, 
 y Chile se destaca como el país con mayores inversiones para modificar la matriz energética
 ■ Las energías renovables no convencionales han registrado 
un notable desarrollo en los últimos años en América Latina 
y el Caribe. En 2016 este sector fue el principal receptor de 
los nuevos proyectos de inversión extranjera directa (un 
18% del monto total anunciado), y el segundo en 2017 (12%). 
El crecimiento de este sector refleja el enorme potencial 
que poseen los países de la región para desarrollar energías 
renovables, así como para apoyar un cambio global que 
permita abordar y mitigar los efectos del cambio climático 
mediante el desarrollo de fuentes energéticas alternativas, 
limpias y eficientes.
 ■ La Unión Europea es un actor clave en este proceso y se 
ha consolidado como el principal inversionista en energías 
renovables en América Latina y el Caribe, concentrando el 
63% del monto total anunciado para la región desde 2005. 
En este período, España ha sido el país con mayor presencia 
en la región, concentrando el 29% del monto de anuncios 
para el desarrollo de energías renovables, seguida por Italia 
(8%), Alemania (8%) y Francia (7%). Otro país inversionista 
importante en este sector han sido los Estados Unidos (un 
18% del total anunciado). 
 ■ Entre 2005 y 2017, Chile fue el país de la región donde se 
anunciaron más inversiones en energías renovables, las 
que representaron el 31% del monto total, seguido por 
el Brasil (21%) y México (21%). En 2016, cabe señalar la 
implementación de reformas en el mercado energético 
mexicano. En 2017 México recibió el 57% de los anuncios 
de la región.
 Gráfico IV.16 
América Latina y el Caribe: inversión transfronteriza anunciada en energías renovables, por región de origen y país de destino, 2005-2017
(En porcentajes)
A. Por región de origen B. Por país de destino
Unión Europea
(65)
América
del Norte
(22)
Otras economías
de Asia y el Pacífico
(4)
América Latina
y el Caribe
(4)
China y Hong Kong
(China)
(2)
Europa (otros)
(2)
África y Oriente Medio
(1)
Chile
(31)
Brasil
(21)México(21)
Panamá
(6)
Argentina
(4)
Perú
(3)
Rep. Dominicana
(3)
Uruguay
(3)
Centroamérica
(otros)
(4)
El Caribe (otros)
(2) América del Sur
(otros)
(2)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Financial Times, fDi Markets.
104
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
9. La cuantiosa inversión en nuevas fuentes de generación de energías renovables ha modificado 
 de manera sustancial la matriz energética de ambas regiones 
 ■ En los últimos años, las energías renovables no convencionales, 
principalmente eólica y solar, han ganado relevancia en la 
capacidad instalada mundial, así como en la Unión Europea 
y América Latina y el Caribe.  No obstante, la estructura 
y dinámica del desarrollo de las energías renovables en 
ambas regiones han tenido diferencias.
 ■ En la Unión Europea, mientras la energía solar tuvo un fuerte 
auge hasta 2011, para luego estancarse, la energía eólica ha 
mantenido una tasa de crecimiento prácticamente constante 
en los últimos diez años. En la actualidad, la mayor capacidad 
instalada de energía solar y eólica se concentra en Alemania.
 ■ En América del Sur, la capacidad instalada tiene un 
fuerte sesgo hacia la hidroelectricidad, que ha seguido 
experimentando un marcado incremento en los últimos 
tres años, básicamente debido a la incorporación de 
nuevas centrales de pasada de tamaño pequeño-mediano. 
Paralelamente, la energía solar comienza a aparecer en 
la nueva matriz renovable, puntualmente en Chile, y la 
energía eólica ha experimentado un auge importante, 
especialmente en el Brasil, Chile y el Uruguay.
 ■ En América Central y el Caribe, mientras la energía solar 
experimentó un importante incremento en los últimos 
dos años, especialmente en Honduras, la energía eólica 
ha registrado un crecimiento sostenido en Costa Rica, 
Panamá, Nicaragua y Honduras.  Finalmente, México ha 
mostrado un fuerte aumento de la capacidad instalada de 
energía eólica y, muy recientemente, comienza a mostrar 
progresos en el ámbito de la energía solar.  
 Gráfico IV.17 
Regiones seleccionadas: capacidad instalada de energías renovables, 2010-2016
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
2010 2016 2010 2016 2010 2016 2010 2016 2010 2016
Mundo Unión Europea América del Sur Centroamérica y el Caribe México
HidroeléctricaEólicaSolarBioenergíaGeotermiaOtro
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). 
105
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Gráfico IV.18 
Regiones seleccionadas: incorporación de nueva capacidad instalada, 2010-2016
(En megavatios)
A. Unión Europea B. América Latina y el Caribe
0
5 000
10 000
15 000
20 000
25 000
30 000
35 000
40 000
2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Hidroeléctrica EólicaSolarBioenergía Geotermia
0
2 000
4 000
6 000
8 000
10 000
12 000
14 000
16 000
18 000
2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). 
10. América Latina y el Caribe tiene una baja intensidad relativa de proyectos anunciados en investigación 
y desarrollo (I+D) y la Unión Europea ha sido el principal origen de estas inversiones
 ■ En comparación con su participación en las corrientes 
globales de IED, América Latina y el Caribe recibió 
un porcentaje menor de proyectos en actividades de 
investigación y desarrollo (I+D). En los últimos seis años, 
la región captó solamente el 4,0% del monto anunciado en 
proyectos de I+D, un tercio de la participación que tuvo en 
el total de anuncios (12,0%). China, por el contrario, tiene 
una participación en el monto total de nuevas inversiones 
anunciadas inferior al 10%, pero recibió un tercio del monto 
anunciado en proyectos transfronterizos de I+D. De igual 
manera, los Estados Unidos, el Japón, la República de Corea 
y Singapur muestran un perfil de elevada participación 
relativa de los proyectos de I+D. 
 Gráfico IV.19 
Distribución de los montos de inversión transfronteriza 
anunciada total y en investigación y desarrollo (I+D),  
por regiones y países de destino, 2012-2017
(En porcentajes)
0 5 10 15 20 25 30 35
China
Estados Unidos
Alemania, Francia
y Reino Unido
Resto de Europa
América Latina y el Caribe
Japón, Rep. de Corea
y Singapur
India
Australia, Canadá
y Nueva Zelandia
Otros
Porcentaje de la inversión mundial total
Porcentaje de la inversión mundial en I+D
40 45
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de 
Financial Times, fDi Markets. 
106
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
la Unión Europea en este tipo de proyectos, ya que el 68% 
del monto anunciado para proyectos de I+D en la región 
fue realizado por empresas europeas. 
 ■ Entre 2007 y 2017, la composición sectorial de este tipo 
de proyectos ha sido diversa, liderada por la industria 
química (27%), seguida por el sector farmacéutico (17%) 
y las telecomunicaciones (12%). No obstante, también 
se anunciaron proyectos de I+D en energías renovables, 
biotecnología, alimentos y tabaco o la industria de las 
tecnologías de la información.
 ■ Por otro lado, en los últimos cinco años, la Unión Europea 
captó el 21% del monto anunciado en nuevos proyectos de 
I+D, porcentaje superior a su cuota en el total de inversiones 
transfronterizas anunciadas. Sin embargo, entre los mayores 
receptores europeos, Alemania, Francia y el Reino Unido 
muestran participaciones similares en ambos tipos de proyectos.
 ■ El monto de inversiones anunciadas en proyectos específicos 
de I+D en América Latina y el Caribe fue cercano a los 
4.300 millones de dólares entre 2007 y 2017. El Brasil captó 
la mayor parte del total (76%), seguido por México (9%) y 
Chile (6 %). Un elemento a destacar es el fuerte impacto de 
 Gráfico IV.20 
América Latina y el Caribe: inversión transfronteriza anunciada total y en investigación y desarrollo (I+D),  
por regiones y países de destino, 2007-2017
(En porcentajes)
Unión
Europea
(68)
Estados
Unidos
(26)
Otros
(6)
3 273
403
237
149
69
69
52
31
0 500 1 000 1 500 2 000 2 500 3 000 3 500
Brasil
México
Chile
Panamá
Perú
Colombia
Argentina
Costa Rica
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Financial Times, fDi Markets.
107
V. Las microempresas y pequeñas y medianas empresas 
(MIPYMES): actores clave para el desarrollo
A.
109
Características y desempeño de las MIPYMES
1. Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) son un sector importante de la realidad 
económica de ambas regiones
 ■ Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) 
son actores relevantes en el proceso de desarrollo de 
ambas regiones, ya que gran parte de la población y la 
economía dependen de su actividad y desempeño. Estas 
firmas conforman un conjunto muy heterogéneo de agentes 
que incluye desde microempresas de subsistencia, que 
responden a necesidades individuales de autoempleo y 
venden exclusivamente en mercados locales, hasta empresas 
medianas, con un alto grado de desarrollo tecnológico, que 
operan en mercados internacionales e invierten una cantidad 
sustancial de sus ingresos para formar su personal, mejorar 
sus activos y desarrollar nuevos conocimientos. El concepto 
de tamaño de empresa, por tanto, oculta una realidad muy 
diversa sobre este tipo de unidades productivas. 
 ■ Las MIPYMES representan alrededor del 99% de las 
empresas y un porcentaje significativo del empleo formal, 
con diferencias no menores entre los países, que en varios 
casos supera el 50% del total. No obstante, su contribución 
a la producción es menos sustantiva y su aporte a las 
exportaciones —particularmente en los países de América 
Latina y el Caribe— es escaso.
 Cuadro V.1  
Unión Europea y América Latina: participación en el número 
de establecimientos, en el empleo y en las ventas/producción, 
según tamaño de la empresa
(En porcentajes)
Micro Pequeña Mediana Grande
Empresas 
América Latina 88,4 9,6 1,5 0,5
Unión Europea 92,9 5,9 1,0 0,2
Empleo 
América Latina 27,4 19,7 14,0 38,9
Unión Europea 29,8 21,3 18,3 30,6
Ventas/
producción
América Latina 3,2 8,8 12,6 75,4
Unión Europea 20,0 17,6 18,6 43,8
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de F. Correa, V. Leiva y G. Stumpo, Mipyme y heterogeneidad estructural en 
América Latina, MIPYME en América Latina: un frágil desempeño y nuevos 
desafíos para las políticas de fomento, M. Dini y G. Stumpo (comps.), Santiago, 
CEPAL, septiembre de 2018, en prensa.
A.
110
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
2. La brecha de productividad entre empresas en América Latina es mucho más pronunciada  
con respecto a los países de la Unión Europea
 ■ En los países de América Latina y el Caribe se observan 
enormes diferencias de productividad entre las micro, 
pequeñas y medianas empresas, por una parte, y las firmas 
de mayor tamaño, por otra. En el caso de las microempresas, 
estas diferencias son frecuentemente superiores a los 80 o 
90 puntos porcentuales. En general, las pequeñas empresas 
no alcanzan el 30% de la productividad de las grandes 
empresas y las medianas solo se acercan al 50% de esa 
productividad.
 ■ En la Unión Europea, estas diferencias son mucho más 
reducidas. En el promedio del bloque, las microempresas 
superan el 40% de la productividad laboral de las empresas 
grandes, mientras que las pequeñas empresas se acercan al 
60% y las medianas superan ampliamente el 70%.
 ■ Mientras que, por ejemplo, en México la productividad de 
una microempresa es apenas el 8% de la de una gran empresa, 
en Francia las microempresas tienen una productividad 
equivalente al 74% de la de las grandes.
 ■ Estas elevadas brechas de productividad laboral relativa 
entre firmas de diferente tamaño impiden la generación 
de relaciones eficientes entre empresas y obstaculizan la 
creación de sistemas económicos dinámicos basados en una 
rápida difusión de los conocimientos entre los productores, 
los proveedores y los consumidores.
 Gráfico V.1  
América Latina (2016) y Unión Europea (2015) (países 
seleccionados): productividad relativa interna
(En porcentajes)
4
22
51
7
17 22
8
30
46
8
24
48
40
69
91
45
70
96
62 64
83
74 76
85
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Microempresa Pequeña Mediana
Brasil Chile Ecuador México Italia
España Alemania Francia
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de F. Correa, V. Leiva y G. Stumpo, Mipyme y heterogeneidad estructural en 
América Latina, MIPYME en América Latina: un frágil desempeño y nuevos 
desafíos para las políticas de fomento, M. Dini y G. Stumpo (comps.), Santiago, 
CEPAL, septiembre de 2018, en prensa. 
111
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
3. Estas brechas de productividad se reflejan también en fuertes diferencias salariales  
entre los distintos tipos de firmas
 ■ En América Latina, las discrepancias de productividad 
también están reflejadas en las brechas salariales, lo cual 
a su vez tiene graves consecuencias sobre la distribución 
del ingreso y la desigualdad.
 ■ Las diferencias de productividad entre empresas están 
estrechamente relacionadas con la estructura productiva y 
la distribución sectorial del empleo. En América Latina, más 
del 70% de los trabajadores se desempeña en sectores de baja 
productividad relativa como la agricultura, la construcción, 
el comercio y los servicios comunales y personales; el 20% 
trabaja en sectores de nivel medio de productividad, como 
la industria manufacturera y el transporte, y el 8% restante 
en sectores de alta productividad como la minería, las 
finanzas y la energía.
 ■ En la región, el empleo de las microempresas se concentra 
en el sector comercio y en algunos servicios de bajo valor 
agregado; en el caso de las pequeñas empresas, el comercio 
minorista, la industria manufacturera (en menor medida) 
y, en algunos países, la construcción reúnen la mayoría del 
empleo. En cambio, en las empresas medianas la industria 
constituye en varios países el sector con el mayor porcentaje 
de ocupados, aunque el comercio mantiene un peso relativo 
relevante. En las grandes empresas, la manufactura y algunos 
servicios de mayor valor agregado (telecomunicaciones e 
intermediación financiera) reúnen la mayoría del empleo.
 ■ La sustancial diferencia de productividad entre las micro, 
pequeñas, medianas y grandes empresas señala una debilidad 
y un dualismo en la economía que pueden plantear serios 
desafíos en el proceso de fomentar los vínculos entre 
empresas de distintos tamaños. 
 ■ Estos rezagos en materia de productividad representan uno 
de los aspectos de la elevada heterogeneidad estructural 
de las economías de la región. Dicha heterogeneidad es 
también una de las causas de la aguda desigualdad social 
latinoamericana, en la medida en que las amplias diferencias 
de productividad (entre sectores y entre empresas) reflejan 
y refuerzan brechas en capacidades, en incorporación de 
progreso técnico, en poder de negociación, en acceso a 
redes sociales y en opciones de movilidad ocupacional 
ascendente a lo largo de la vida laboral.
 ■ En consecuencia, también son reducidas sus posibilidades 
de generar externalidades que permitan incrementar la 
especialización empresarial (y de la fuerza laboral), así 
como la propensión a la innovación y a la productividad.
 Cuadro V.2  
América Latina y Unión Europea (países seleccionados): salarios promedio de las MIPYME como proporción de los salarios promedio 
de las grandes empresas
(En porcentajes)
Micro Pequeña Mediana MIPYME
Argentina 28,50 49,90 63,60 48,20
Brasil 24,50 46,10 68,90 42,20
Chile 18,50 37,80 53,70 37,60
Ecuador 38,20 53,40 69,00 57,90
México 12,80 39,10 66,70 35,00
España 38,80 63,60 78,60 61,40
Francia 55,80 71,60 79,10 67,70
Italia 25,10 62,10 84,30 50,90
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre la base de F. Correa, V. Leiva y G. Stumpo, Mipyme y heterogeneidad estructural en América Latina, MIPYME 
en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos para las políticas de fomento, M. Dini y G. Stumpo (comps.), Santiago, CEPAL, septiembre 2018, en prensa. 
112
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
4. En este entorno productivo, las MIPYMES latinoamericanas presentan un bajo nivel  
de internacionalización
 ■ En términos generales, la participación de las MIPYMES 
en las exportaciones de América Latina es baja, lo que 
demuestra su fuerte orientación hacia el mercado interno 
y su dependencia de la dinámica de la demanda local. 
Así pues, estas empresas se ven altamente influenciadas 
por las condiciones macroeconómicas imperantes en los 
países. No sorprende, por tanto, que durante ciclos de 
alta volatilidad económica, la tasa de mortalidad de las 
empresas esté inversamente relacionada con el tamaño 
de las firmas y, al mismo tiempo, que la tasa de entrada 
de nuevas empresas se contraiga más en el caso de las 
empresas formales más pequeñas.
 ■ Debido a la estructura de las exportaciones de los países de 
América Latina, caracterizada por un fuerte predominio 
de sectores intensivos en capital y recursos naturales con 
baja presencia de MIPYMES, la participación directa de 
estas empresas de menor tamaño en el total exportado es 
bastante baja. La evidencia muestra que, cuanto más grande 
es la empresa, mayor probabilidad tiene de participar 
en el esfuerzo exportador. Además, tal composición de 
las exportaciones regionales contribuye a alimentar la 
heterogeneidad de la estructura productiva de América 
Latina, al no favorecer que las MIPYMES accedan a procesos 
más innovadores gracias al estímulo exportador.
 ■ En contraste, en los países de la Unión Europea, las 
empresas de menor tamaño están más internacionalizadas, 
registrándose una proporción bastante mayor de MIPYMES 
que exportan.
 Cuadro V.3  
América Latina y Unión Europea (países seleccionados): 
participación de las empresas en las exportaciones,  
según tamaño
(En porcentajes)
Países / Empresas Micro Pequeñas Medianas Grandes
Argentinaa 0,3 1,6 6,5 91,6
Brasilb 0,1 0,9 9,5 82,9
Chile - 0,4 1,5 97,9
Alemania 8,0 12,0 18,0 62,0
España 11,1 13,3 22,6 47,1
Francia 17,0 10,0 15,0 58,0
Italia 9,0 19,0 28,0 44,0
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de CEPAL/Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), 
Perspectivas económicas de América Latina 2013: políticas de pymes para el 
cambio estructural (LC/G.2545), Santiago, 2012.
a Corresponde al sector industrial.
b La categoría de pequeñas empresas incluye empresas consideradas especiales, que 
tienen menos de diez empleados y exportaciones superiores a 2,5 millones de dólares.
5. Las diferencias de productividad entre empresas de distintos tamaños de América Latina y el Caribe y 
de la Unión Europea están determinadas, entre otros factores, por las diferencias en la especialización 
sectorial y la diversidad de las estrategias de innovación
 ■ Desde el punto de vista estructural, en América Latina y 
el Caribe las MIPYMES por lo general operan en sectores 
de baja intensidad tecnológica, mientras que en la Unión 
Europea un porcentaje importante de estas empresas 
compiten exitosamente en ramas intensivas en tecnologías. 
En países como Alemania, Chequia e Italia, más del 40% de 
las pequeñas y medianas empresas (pymes) se especializan 
en sectores intensivos en ingeniería. 
 ■ Otro elemento relevante para explicar las brechas de 
productividad son las estrategias tecnológicas y de 
innovación adoptadas por las empresas. Mientras que las 
empresas latinoamericanas de menor tamaño concentran sus 
actividades de innovación en la adquisición de maquinarias 
y equipos, en su mayoría importados, las pymes europeas 
presentan una distribución más homogénea e invierten 
mayores porcentajes en investigación y desarrollo, así 
como en la generación de capacidades tecnológicas propias.
113
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Cuadro V.4  
Unión Europea (países seleccionados): participación de los distintos sectores manufactureros clasificados según intensidad 
tecnológica en valor agregado de las pequeñas y medianas empresas (pymes), promedio 2008-2014
(En porcentajes)
Sector Alemania Chequia España Francia Hungría Italia Rumania
Total de los sectores con uso intensivo de ingeniería 50 47 34 35 28 42 28
Sectores con uso intensivo de ingeniería, excluidos automóviles 46 42 29 30 24 40 24
Automóviles 3 4 4 5 4 3 4
Total de los sectores con uso intensivo de recursos naturales 35 39 49 48 44 36 44
Alimentos, bebidas y tabaco 11 11 20 23 17 11 17
Otros sectores con uso intensivo de recursos naturales 24 28 29 25 27 25 27
Sectores con uso intensivo de mano de obra 15 14 18 17 28 22 28
Total de la industria manufacturera 100 100 100 100 100 100 100
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de información de Eurostat. 
 Cuadro V.5  
América Latina y Unión Europea (países seleccionados): inversión en bienes de capital y en investigación y desarrollo,  
por tamaño de las empresas 
(En porcentajes respecto al estrato)
País Tamaño de las empresas Investigación y desarrollo (I+D) interna
Investigación y desarrollo 
(I+D) externa
Adquisición de maquinaria  
y equipos
Brasil Pequeñas 4,4 1,9 26,2
Medianas 14,9 5,0 34,5
Grandes 34,4 12,8 38,4
Chile Pequeñas 2,1 0,5 6,8
Medianas 10,9 4,3 20,5
Grandes 23,1 7,1 21,6
Uruguay Pequeñas 4,8 0,2 9,4
Medianas 12,1 3,6 25,1
Grandes 22,8 8,9 46,1
Alemania Pequeñas 51,7 16,3 63,8
Medianas 68,8 30,7 74,2
Grandes 89,3 61,3 79,4
España Pequeñas 36,1 16,7 26,4
Medianas 61,6 31,8 21,4
Grandes 75,0 50,2 29,4
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de CEPAL/Fundación UE-ALC, Espacios de diálogo y cooperación productiva: el rol de las pymes, 
Santiago, mayo de 2015 [en línea] http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/38233/espaciosdedialogo_es.pdf.
114
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
B.6. Adicionalmente, la forma en la que las MIPYMES se insertan en la estructura productiva 
condiciona su desempeño
 ■ Un tercer factor que contribuye a perpetuar las anómalas 
brechas de productividad relativa entre las grandes empresas 
y las MIPYMES de América Latina se refiere a la organización 
de la producción y, en particular, a cómo las empresas se 
insertan en la estructura productiva. A diferencia de los 
países industrializados, como los de la Unión Europea, 
las MIPYMES de la región, en su mayoría, no logran una 
articulación eficiente, que podría alcanzarse mediante una 
colaboración con grandes empresas dinámicas o a través 
de la construcción de proyectos de asociación con otras 
firmas pequeñas. Por el contrario, predominan estrategias 
competitivas basadas en acciones individuales, con escasa 
especialización y reducida capacidad de focalización hacia 
nichos específicos de bienes o productos de alta calidad.
 Diagrama V.1  
Países desarrollados y en desarrollo: inserción de las MIPYMES en la estructura productiva
A. Países desarrollados
B. Países en desarrollo
MIPYMES que producen bienes 
personalizados, en series 
pequeñas y de alta calidad
Redes de empresas
MIPYMES que producen bienes
personalizados, en series 
pequeñas y de alta calidad
La mayoría de las MIPYMES compiten
en productos masivos
MIPYMES proveedoras y contratistas
MIPYMES
proveedoras
y contratistas
Redes de empresas
Pocas MIPYMES
compiten en
la producción
en masa
MERCADO EXTERNO
MERCADO EXTERNO
MERCADO INTERNO
MERCADO INTERNO
Grandes
empresas
Grandes
empresas
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de T. Altenburg y U. Eckhardt, Productivity Enhancement and Equitable Development: Challenges 
for SME Development, Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), Viena, 2006.
115
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Principales avances de las políticas de fomento de las MIPYMES
1. En los últimos 30 años ha existido un interés constante, aunque con cambios de enfoque  
y prioridades, por las MIPYMES en las políticas de fomento productivo de ambas regiones
B.
 Diagrama V.2  
Ley de la Pequeña Empresa: principios orientadores de la formulación y ejecución de políticas para las MIPYMES en la Unión Europea 
y los Estados miembros
1
Promoción del espíritu empresarial
2
Segunda oportunidad
3
Pensar primero a pequeña escala
4
Administración con capacidad de respuesta
5
Acceso a los contratos públicos
6
Acceso a la financiación
7
Mercado único
8
Cualificaciones e innovación
9
Convertir los desafíos medioambientales en oportunidades
10
Apoyo a la internacionalización
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Comisión de las Comunidades Europeas, “Comunicación de la Comisión al Consejo, al 
Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones” (COM(2008) 394), Bruselas, 25 de junio de 2008 [en línea] http://eur-lex.europa.
eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52008DC0394from=EN. 
 ■ Las mayores diferencias se encuentran en el grado de 
integración de las políticas de fomento de las MIPYMES 
con las estrategias de desarrollo productivo a nivel 
nacional. Mientras que en Europa estas políticas se fueron 
progresivamente integrando en los planes y acciones 
que apuntaban al fortalecimiento de los territorios, las 
aglomeraciones productivas (clusters) y las redes de 
promoción de los servicios tecnológicos, la formación 
técnico-profesional y la investigación y desarrollo, en 
América Latina, las iniciativas a favor de las empresas 
de menor tamaño se han mantenido aisladas, logrando 
una escasa integración y coordinación con el resto de las 
políticas productivas.
 ■ En gran parte de los años ochenta y noventa, las medidas de 
apoyo a las MIPYMES en América Latina se consideraban 
entre las pocas políticas de fomento productivo aceptadas, 
en un marco de confianza irrestricta en los mecanismos de 
mercado y de desconfianza del rol y las capacidades del 
sector público. En este contexto, las acciones de apoyo se 
justificaban en virtud de las condiciones específicas de 
las firmas y de la presencia de “fallas de mercado” en el 
acceso al financiamiento, la información, la formación de 
los trabajadores y la innovación tecnológica. 
 ■ En el período más reciente, se advierten profundos cambios 
en aspectos institucionales y normativos, que han ampliado 
el espacio para la intervención del Estado, principalmente en 
la promoción de la cooperación empresarial, la simplificación 
de trámites y el financiamiento. En la última década esta 
tendencia se ha consolidado y profundizado. 
 ■ Por otro lado, con el propósito de reforzar el crecimiento 
y la competitividad sostenible de las MIPYMES, la Unión 
Europea implementó la Ley de la Pequeña Empresa. En 
virtud de esta Ley, se establece un nuevo marco político que 
integra los instrumentos estratégicos existentes en materia 
de política de empresa, con el fin de crear una asociación 
política entre la Unión Europea y los Estados miembros, 
articulada a través de diez principios básicos.
116
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
2. En América Latina, muchos países han hecho un esfuerzo por reordenar el marco normativo 
aplicable a las MIPYMES
 ■ La nueva generación de la normativa es más articulada 
y profundiza el reconocimiento de la relevancia y 
especificidades de las MIPYMES.
 ■ Se establecieron criterios cuantitativos precisos para definir 
el universo de referencia, generalmente en función de 
ventas y/o empleo. De este modo, las empresas pueden 
identificarse de manera clara de acuerdo a su tamaño, 
reconociendo —explícita o implícitamente— la real relevancia 
que tienen en las economías nacionales.
 Cuadro V.6  
América Latina (países seleccionados): leyes marco para las MIPYMES
País Principales leyes para las MIPYMES
Argentina En 1995 se promulgó la Ley Pequeña y Mediana Empresa (Ley núm. 24467), que establecía instrumentos de fomento específicos, otorgados 
por la Secretaría de Finanzas (órgano competente).
En 2000 y posteriormente en 2016, este marco normativo fue modificado por la Ley núm. 25300 y la Ley núm. 27264, respectivamente. 
La última modifica la definición de pyme, constituye el Consejo de Monitoreo y Competitividad para las Micro, Pequeñas y Medianas 
Empresas e introduce incentivos para la inversión y el financiamiento, así como incentivos tributarios para las pymes.
Brasil En 1996 se aprobó la Ley del SIMPLES (Ley núm. 9317) y en 1999 el Estatuto de la Microempresa (Ley núm. 9841), derogando 
la regulación previa. 
En 2006, se promulgó la Ley General de la Micro y Pequeña Empresa (Ley Complementaria núm. 123), que se ha modificado en varias 
ocasiones: Ley Complementaria núm. 128 (2008), Ley Complementaria núm. 133 (2009), Ley Complementaria núm. 144 (2014) y Ley 
Complementaria núm. 155 (2016). Entre las modificaciones realizadas destacan: la metodología de cálculo de los impuestos, modalidades 
de acceso al financiamiento, compras públicas y el fomento del asociativismo.
Chile En 2010 se promulgó el Estatuto Pyme (Ley núm. 20416). En 2014, una reforma tributaria introduce un régimen especial para las pymes 
(Ley núm. 20780).
Colombia En 1998 se promulgó la Ley núm. 78 que, además de definir a la MIPYME, establece una serie de instrumentos de fomento para las 
empresas de menor tamaño. Estas medidas fueron revisadas por la Ley núm. 590 (2000) y modificadas sustancialmente por la Ley núm. 905 
(2004) (definición, marco institucional, acceso al mercado, desarrollo tecnológico y creación de empresas). 
El Salvador En 2014 se aprobó la Ley de Fomento, Protección y Desarrollo para la Micro y Pequeña Empresa, que define a este tipo de firmas y establece 
un sistema de coordinación interinstitucional como instrumento de apoyo a las políticas de fomento y desarrollo de las micro y pequeñas 
empresas. Este sistema está dirigido por el Ministerio de Economía y su coordinación corresponde a la Comisión Nacional de la Micro y 
Pequeña Empresa (CONAMYPE). Se instauró también un registro de micro y pequeñas empresas, así como un mecanismo de simplificación 
de trámites para estas empresas.
México En 2002 se aprobó la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa. Se creó el Sistema Nacional 
para el Desarrollo de la Competitividad de las MIPYMES, así como el Consejo Nacional para la Competitividad de la Micro, Pequeña y 
Mediana Empresa y los Consejos Estatales para la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa. En 2015 esta ley fue reformada. 
Perú En 2003 se promulgó la Ley de Promoción y Formalización de la Micro y Pequeña Empresa (Ley núm. 28015). 
En 2008, se dictó la Ley de Promoción de la Competitividad, Formalización y Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa y del Acceso al 
Empleo Decente (conocida como Ley MYPE).
Uruguay En 1992 se promulgó el decreto núm. 54/992, estableciéndose el estatuto de las pymes, y se facultó a la Dirección Nacional de Artesanías, 
Pequeñas y Medianas Empresas para dirigir la política de fomento y promoción a las MIPYMES.
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
117
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
3. La nueva generación de políticas reconoce y legitima un tratamiento diferenciado  
para las MIPYMES 
 ■ Los actuales instrumentos de fomento de las MIPYMES 
reconocen la particularidad de las empresas de menor 
tamaño y legitiman ajustes normativos que establecen un 
tratamiento diferenciado en varios ámbitos, con el propósito 
de eliminar o reducir las distorsiones que estas firmas 
experimentan. En su mayoría, estas acciones apuntan a 
simplificar trámites de formalización y de contabilidad, 
así como al otorgamiento de beneficios impositivos o 
regímenes tributarios especiales. En su mayoría se trata de 
medidas horizontales, que no discriminan a las MIPYMES 
beneficiarias según el sector o la localidad de pertenencia. 
 Cuadro V.7  
América Latina (países seleccionados): políticas horizontales para las MIPYMES
País Ámbito Ley Descripción de la medida
Argentina Contabilidad simplificada Resolución General Conjunta 
4050 de la Administración Federal 
de Ingresos Públicos (AFIP) y la 
Secretaría de Emprendedores  
y PYMES (SEPYME) (2017)
Simplificación de los estados contables para las MIPYMES que se hayan 
registrado en el Registro Único del Ministerio de Producción
Reducción de la carga fiscal Ley núm. 27264 (2016) Incremento del monto mínimo para la retención de ganancias y el impuesto  
de valor agregado (IVA)
Pago del IVA de forma trimestral
Acceso a un certificado de exclusión para las retenciones de los 
principales impuestos 
Brasil Beneficios tributarios  
o regímenes tributarios 
simplificados
Ley SIMPLES (Ley 
Complementaria núm. 123)
Sistema integrado de pago  
de impuestos y contribuciones 
de las microempresas y de las 
empresas de tamaño pequeño
Se establece un tratamiento fiscal diferenciado y privilegiado para la micro  
y pequeña empresa, bajando considerablemente la carga tributaria y 
simplificando procedimientos de formalización
Procedimientos 
simplificados para 
las exportaciones 
Decreto núm. 8870 (2016) Se unifican los registros de operaciones de exportación
Se establece una entrada única de datos para todos los órganos involucrados
Se provee un acompañamiento durante el proceso
Chile Simplificación de los 
trámites de formalización
Ley núm. 20659 de empresa  
en un día (2013)
Permite a personas jurídicas ser constituidas, modificadas, fusionadas, divididas, 
transformadas, terminadas o disueltas mediante un formulario único
El formulario se incorpora en un registro único creado para este efecto
Régimen tributario especial Reforma tributaria (2014) Introduce un régimen tributario especial para las pymes
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
118
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
4. Los países de América Latina avanzan en el fortalecimiento de la institucionalidad de apoyo  
para las MIPYMES
 ■ El desarrollo de las MIPYMES abarca problemáticas muy 
heterogéneas, que van desde aspectos laborales y tributarios 
hasta temas relacionados con el financiamiento, el desarrollo y 
la difusión de nuevas tecnologías, la constitución de estrategias 
colectivas de acción, políticas arancelarias, de educación e 
investigación, la inversión en infraestructura, entre otras. 
Cada una de estas áreas tiene a menudo especificidades 
sectoriales relevantes, sobre las cuales intervienen varios 
organismos reguladores y de fomento, como bancos, 
agencias de innovación, instituciones de promoción de 
exportaciones, institutos públicos de formación, diversos 
ministerios, gobiernos locales y universidades. Todo esto 
 Cuadro V.8  
América Latina (países seleccionados): entes rectores de la política para las MIPYMES
País Ente rector de política pyme Principales entidades relacionadas
Argentina Secretaría de Emprendedores y PYMES  – Secretaría de Integración Productiva
 – Subsecretaría de Articulación Federal y Sectorial
 – Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)
 – Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
 – Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR)
Brasil Secretaría de la Micro y Pequeña Empresa (SEMPE) 
Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas 
(SEBRAE)
 – Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios Banco de Desarrollo del 
Brasil (BNDES)
 – Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI)
 – Financiadora de Estudios y Proyectos (FINEP)
Chile  – División de Empresas de Menor Tamaño (Ministerio de 
Economía, Fomento y Turismo)
 – División de Asociatividad y Economía Social (2014)
 – Corporación de Fomento de la Producción (CORFO)
 – Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC)
 – Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP)
 – Dirección de Promoción de Exportaciones (PROCHILE)
 – Empresa Nacional de Minería (ENAMI)
 – Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE)
Colombia  – Dirección de Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ministerio 
de Comercio, Industria y Turismo) (Decreto núm. 210 de 2003)
 – Artesanías de Colombia 
 – Banco de Comercio Exterior de Colombia (BANCOLDEX)
 – Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación 
(COLCIENCIAS)
 – Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA)
El Salvador Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa 
(CONAMYPE) (Ministerio de Economía)
 
México Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) (2013)  – Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT)
 – Nacional Financiera (NAFIN)
 – Banco Nacional de Comercio Exterior (BANCOMEXT )
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
configura un complejo entramado de entidades cuya 
coordinación representa uno de los grandes desafíos para 
el desarrollo de una política de fomento eficaz. 
 ■ Para abordar estos retos, los países de la región han establecido 
órganos de gobierno con competencias exclusivas sobre las 
políticas de fomento de las MIPYMES. En su mayoría, se 
trata de direcciones, secretarías o subsecretarías ministeriales, 
con personal permanente, pero con poderes y recursos 
limitados. Asimismo, ha sido frecuente que estas estructuras 
experimenten cambios de posición jerárquica, recursos y 
atribuciones como resultado de los cambios de gobierno. 
119
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
5. Chile y el Brasil han llevado la delantera en el desarrollo de una institucionalidad para el apoyo  
a las MIPYMES 
 ■ Los países que más han avanzado en el diseño e implementación 
de estrategias articuladas y de largo plazo de apoyo a las 
MIPYMES son aquellos que —además de un referente 
ministerial para estos temas— han creado una agencia 
especializada dotada de un cierto grado de autonomía, 
recursos suficientes y estables, profesionales motivados y 
especializados en distintas áreas y disciplinas, y autoridad 
y flexibilidad para adaptar sus instrumentos de acción a las 
cambiantes necesidades de las empresas atendidas. 
 ■ En la actualidad, los países que cuentan con este tipo de 
agencias son una minoría en la región. Los pioneros en 
este ámbito fueron Chile y el Brasil, cuyas instituciones 
para las MIPYMES han superado diferentes situaciones 
macroeconómicas, contextos políticos y hasta regímenes 
institucionales. En el período reciente, se crearon el Instituto 
Nacional del Emprendedor (INADEM) de México, la Comisión 
Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE) 
de El Salvador e iNNpulsa Colombia, la Unidad de Gestión 
de Crecimiento Empresarial del Gobierno de Colombia.
 ■ La experiencia indica que la estabilidad de estas instituciones 
requiere a lo menos dos condiciones. Por un lado, la 
permanencia de sus cuadros profesionales intermedios y, 
por otro, un presupuesto adecuado para el desempeño de 
sus funciones. En 2003, Chile introdujo un Sistema de Alta 
Dirección Pública, cuyo principal objetivo es dotar a las 
instituciones de gobierno —a través de concursos públicos 
y transparentes— de directivos de probada capacidad de 
gestión y liderazgo para la ejecución de las políticas públicas 
definidas por la autoridad. En 1990, el Brasil reformó el 
estatuto del Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y 
Pequeñas Empresas (SEBRAE) para otorgarle autonomía 
financiera y establecer un sistema de dirección mixto, con 
una participación relevante del sector privado.
 ■ Asimismo, varios países han impulsado diversas instancias de 
coordinación para fortalecer el proceso de diseño, puesta en 
marcha, difusión, evaluación y ajuste de las políticas. En este 
ámbito destacan, por un lado, la creación de mecanismos de 
articulación entre diferentes entidades públicas y, por otro, 
la puesta en marcha de espacios de diálogo público-privado. 
 Cuadro V.9  
América Latina (países seleccionados): principales organismos públicos de fomento de las MIPYMES, 1950-2017
1950-1970 1970-1990 1990-2017
Chile Servicio de 
Cooperación Técnica 
(SERCOTEC) (1955)
Instituto de Desarrollo 
Agropecuario 
(INDAP) (1963)
Brasil Centro Brasileño de  
Apoyo a la Pequeña 
y Mediana Empresa 
(CEBRAE) (1972)
Servicio Brasileño de 
Apoyo a las Micro y 
Pequeñas Empresas 
(SEBRAE) (1990)
El Salvador Comisión Nacional 
de la Micro y 
Pequeña Empresa 
(CONAMYPE) (1996)
México Instituto Nacional 
del Emprendedor 
(INADEM) (2013)
Colombia iNNpulsa Colombia 
(2012)
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
120
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
6. El diálogo público-público es clave para la eficacia de las medidas de fomento
 ■ En general, los mecanismos de coordinación entre las 
diferentes agencias del sector público buscan formular 
propuestas para el diseño de estrategias de fomento de 
largo alcance, ayudando a las entidades de gobierno a 
garantizar la coherencia entre las medidas específicas de 
apoyo a las MIPYMES y los programas de transformación 
productiva de la economía nacional.
 ■ Asimismo, pretenden maximizar los esfuerzos de coordinación 
y convergencia entre las principales políticas e instituciones 
de apoyo, tanto de la esfera pública como de la privada. 
 ■ Entre las principales medidas adoptadas por estas instancias 
para estimular una cooperación más sistemática y eficiente 
entre las entidades participantes destacan la definición de 
las respectivas áreas de intervención y responsabilidades y 
el establecimiento de encuentros periódicos para estimular 
el diálogo y el intercambio de información. 
 Cuadro V.10  
América Latina (países seleccionados): sistemas públicos de coordinación de la política para las MIPYMES
País Sistema de apoyo Leyes constitutivas Descripción sintética
Argentina Consejo Federal de las Micro, 
Pequeñas y Medianas Empresas 
(2000)
Ley núm. 25300 (2000) Coordinación de políticas públicas entre el Gobierno Nacional y los 
gobiernos provinciales. El Consejo busca armonizar las políticas públicas 
y evitar la duplicidad de esfuerzos. 
Colombia Sistema Nacional de Apoyo y 
Promoción de las MIPYME (2004)
Ley núm. 590 (2000)
Ley núm. 905 (2004) 
Sistema de coordinación interinstitucional —dirigido por el Viceministro 
de Industria, Comercio y Turismo del Ministerio de Comercio Industria 
y Turismo— ordena las actividades y programas enfocados en las 
MIPYMES. 
El Sistema Nacional de Apoyo y Promoción de las MIPYME complementa 
la acción del Sistema de Coordinación Interinstitucional con la 
participación de actores departamentales, municipales y privados, a través 
del Consejo Superior de la Pequeña y Mediana Empresa, el Consejo 
Superior de la Microempresa y los consejos regionales.
El Salvador Sistema Nacional para el Desarrollo 
de las MYPE (2014)
Decreto Ejecutivo núm. 48 
(1996)
Ley de Fomento Protección 
y Desarrollo para la Micro y 
Pequeña Empresa (2014)
El Sistema Nacional para el Desarrollo de las MYPE busca ordenar las 
acciones de las diversas entidades públicas y privadas. El Sistema está 
integrado por un Comité Nacional, Departamental, Municipal y Sectorial.
México Sistema Nacional para el Desarrollo 
de la Competitividad de la Micro, 
Pequeña y Mediana Empresa 
(2002)
Ley para el Desarrollo de la 
Competitividad de la Micro, 
Pequeña y Mediana Empresa 
(2002)
La Secretaría de Economía coordina las diferentes acciones realizadas 
por el sector público para el desarrollo de las MIPYME. 
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
7. El diálogo público-privado es fundamental para la permanencia de las medidas de apoyo 
 ■ En general, las instancias de diálogo público-privado son 
espacios de concertación que actúan como un órgano 
consultivo de las entidades responsables de las políticas 
de fomento de las MIPYMES.
 ■ Entre las metas principales de estos espacios de diálogo 
destacan: a) proponer programas o medidas de apoyo a 
las empresas de menor tamaño; b) verificar el impacto de 
diversas acciones impulsadas por el gobierno central; c) 
colaborar en la supervisión y seguimiento de los programas 
de fomento, así como formular propuestas de ajustes o 
adaptación; d) favorecer la movilización de financiamiento 
privado, y e) generar instancias de comunicación menos 
burocráticas para disminuir las fricciones y aumentar la 
confianza entre las MIPYMES y las instituciones reguladoras.
121
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Cuadro V.11  
América Latina (países seleccionados): instancias formales de diálogo público-privado
País Instancia Fecha Norma Integrantes
Argentina Consejo de Monitoreo y Competitividad para las Micro, Pequeñas  
y Medianas Empresas
2016 Ley núm. 27264 -
Mesas Provinciales de Producción 2016 Resolución núm. 425 - E/2016 -
La Unidad para el Cambio Rural (UCAR) gestiona programas y proyectos  
del Ministerio de Agricultura con financiamiento externo. Entre ellos destacan  
el Plan de Desarrollo y Mejora Competitiva, que tiene por objetivo promover  
la articulación entre actores del sector público y privado
2009
Brasil Foro Permanente de las Micro y Pequeñas Empresas (FOPEME). Instancia 
focalizada en los siguientes temas: desburocratización, ampliación de mercado 
(compras públicas y exportaciones), innovación y crédito.
2000 Decreto núm. 3474 41
Foros Regionales 2007 Decreto núm. 6174 -
Chile Consejo Nacional Consultivo de la Empresa de Menor Tamaño 2010 Ley núm. 20416 15
Consejo Asesor de MIPYMES de la CORFO 2014 Resolución núm. 1309 de la 
Corporación de Fomento de la 
Producción (CORFO)
16
Colombia Consejo Superior de Pequeña y Mediana Empresa 2000 Ley núm. 590 22
Consejo Superior de Microempresa 2000 Ley núm. 590 15
Consejos Regionales de Micro, Pequeña y Mediana Empresa 2000 Ley núm. 590 -
El Salvador Comité Nacional de la MYPE 2014 Decreto núm. 667 -
Comités Departamentales de la MYPE 2014 Decreto núm. 667 -
Comités Municipales de la MYPE 2014 Decreto núm. 667 -
Comités Sectoriales de la MYPE 2014 Decreto núm. 667 -
México Consejo Nacional para la Competitividad de la Micro, Pequeña  
y Mediana Empresa
2002 Ley para el Desarrollo de la 
Competitividad de la Micro, 
Pequeña y Mediana Empresa
31
Consejos Estatales para la Competitividad de la Micro, Pequeña 
y Mediana Empresa
“El consejo es la instancia que promueve, analiza y da seguimiento  
a los esquemas, Programas, instrumentos y acciones que deben desarrollarse  
en apoyo a las MIPYMES” (art. 17)
2002 Ley para el Desarrollo de la 
Competitividad de la Micro, 
Pequeña y Mediana Empresa
-
Consejo Consultivo del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) 2013 Decreto por el que se Reforman, 
Adicionan y Derogan Diversas 
Disposiciones del Reglamento 
Interior de la Secretaría 
de Economía
-
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
 ■ Estas instancias son espacios formales creados mediante 
decretos, que especifican ciertas funciones, normas de 
funcionamiento y, en ocasiones, el número y naturaleza de 
los integrantes. En la década de 2000, comienzan a aparecer 
primero en el Brasil, Colombia y México, y más tarde en 
la Argentina, Chile y El Salvador.
 ■ Sin embargo, en América Latina estas instancias han mostrado 
debilidades importantes: no operan con regularidad, 
carecen de financiamiento permanente y la pertinencia 
de las propuestas formuladas depende de la capacidad 
de los integrantes. 
122
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
8. La nueva generación de políticas de apoyo a las MIPYMES amplía los ámbitos de intervención
 ■ Históricamente, las políticas de fomento de las MIPYMES 
se han centrado en el acceso al crédito, la asistencia técnica, 
la información sobre mercados —y en menor medida, sobre 
tecnologías—, la promoción de la innovación y el apoyo 
al desarrollo de estrategias comerciales, especialmente en 
mercados externos. En los años recientes, se han redoblado los 
esfuerzos por mejorar el acceso al financiamiento, profundizar 
las acciones destinadas a estimular la articulación productiva, 
incrementar la presencia en el territorio de las entidades 
de apoyo y ampliar la promoción del espíritu empresarial. 
 ■ En particular, las acciones destinadas a facilitar el acceso 
al financiamiento para las MIPYMES han registrado un 
importante incremento en términos de los recursos invertidos. 
En el Brasil, por ejemplo, los créditos otorgados por el Banco 
de Desarrollo del Brasil (BNDES) a las MIPYMES pasaron 
del 0,59% al 1,04% del PIB entre 2003 y 2014. Por otro lado, 
en la Argentina, luego de la reforma de la Carta Orgánica del 
Banco Central de la República Argentina (BCRA) en 2012, se 
le otorgó a la institución la facultad de generar medidas para 
fomentar el crédito al sector privado, con especial atención 
en la pyme. En este contexto, el BCRA obligó a las entidades 
financieras a reservar un monto mínimo para otorgar créditos 
al sector privado destinados a inversiones productivas —la 
denominada línea de crédito para la inversión productiva—. 
En la actualidad el 97% de los recursos destinados a las 
pymes provienen de este mecanismo.
 Gráfico V.2  
Argentina: montos de colocación mediante la línea de crédito  
para inversión productiva, por semestre, 2012-2015
(En miles de millones de pesos)
0
10
20
30
40
50
60
S
em
 2
20
12
S
em
 1
20
13
S
em
 2
20
13
S
em
 1
20
14
S
em
 2
20
14
S
em
 1
20
15
S
em
 2
20
15
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de información del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
123
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Cuadro V.12  
América Latina (países seleccionados): programas de fomento de la articulación productiva 
País Impulso a sistemas productivos 
territoriales
Fomento de redes empresariales Apoyo a la creación o consolidación de 
proveedores o cadenas productivas
Argentina  – Programa de Conglomerados 
Productivos (Secretaría de 
Emprendedores y de la Pequeña y 
Mediana Empresa (SEPYME))
 – Iniciativas de Desarrollo de 
Clústers (Unidad para el Cambio 
Rural (UCAR))
 – Programa de Sistemas Productivos Locales (Secretaría de 
Emprendedores y PYMES (SEPYME)): brinda asistencia a 
grupos asociativos a través de apoyo técnico y económico
 – Programa para el Fortalecimiento a la Innovación 
Tecnológica en Aglomerados Productivos (FIT-AP) (Agencia 
Nacional de Promoción Científica y Tecnológica)
 – Iniciativa para grupos asociativos (Fondo Integral para 
el Desarrollo Regional (FONDER) del Banco de la 
Nación Argentina) 
 – Programa para el Fortalecimiento de la 
Innovación Tecnológica en Proyectos de 
Desarrollo de Proveedores (FIT-PDP) (Agencia 
Nacional de Promoción Científica y Tecnología)
Brasil Arreglos productivos locales (APL) Programa Nacional de Encadenamiento 
Productivo (Servicio Brasileño de Apoyo a las 
Micro y Pequeñas Empresas (SEBRAE))
Chile Programas Territoriales Integrados 
(Corporación de Fomento de la 
Producción (CORFO))
 – Proyectos Asociativos de Fomento (CORFO)
 – Programa de Desarrollo de Proveedores (CORFO)
Programas Estratégicos de Especialización 
Inteligente (CORFO)
Colombia Programa Clúster (iNNpulsa)
El Salvador “Un pueblo, un producto” 
(Comisión Nacional de la Micro y 
Pequeña Empresa (CONAMYPE))
México Redes de empresas integradoras (Instituto Nacional del 
Emprendedor (INADEM))
 – Redes de cadenas de valor (INADEM)
 – Programa de Desarrollo de Redes y Cadenas 
Globales de Valor]
 – Programa Cadenas Productivas (Nacional 
Financiera (NAFIN)): brinda liquidez a 
empresas proveedoras mediante factoraje
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo, “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
9. Los programas de articulación productiva son una herramienta clave para impulsar la integración 
de las MIPYMES en proyectos de transformación de sectores, cadenas o sistemas productivos
 ■ Desde la década de 1990, los programas de articulación 
productiva han permitido una mayor vinculación de las 
MIPYMES con algunas de las áreas más dinámicas de la 
economía nacional de varios países latinoamericanos. 
Estos programas se pueden calificar en tres categorías: 
los que apuntan a la promoción de sistemas productivos 
territoriales, los que fomentan la creación o consolidación 
de redes de empresas y los que promueven relaciones de 
proveeduría o cadenas productivas. 
 ■ Las diferentes modalidades de los programas de articulación 
tienen un elemento en común: la generación de proyectos 
colectivos. Sin embargo, en general estas iniciativas tienen 
diferente alcance: grupos de empresas que comparten una 
determinada iniciativa de negocio, cadenas productivas 
—que pueden tener distintos niveles de extensión 
territorial— y sistemas productivos locales. En los tres casos, 
para la generación de actividades asociativas eficaces, es 
determinante el desarrollo de una base de confianza que 
permita a los empresarios e instituciones que participan 
en estas iniciativas intercambiar información, enfrentar 
situaciones no planificadas, resolver imprevistos y combinar 
sensibilidades e intereses diferentes.
124
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ Los centros de desarrollo empresarial —resultantes de 
un esfuerzo conjunto de actores públicos y privados y 
del mundo académico— se han convertido en un valioso 
instrumento de asistencia técnica y apoyo a la gestión para 
las empresas de menor tamaño. 
 ■ En América Latina, los centros de desarrollo empresarial 
están inspirados en los centros creados por la Agencia 
Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa de los 
Estados Unidos, institución que ha apoyado la formación 
de equipos profesionales especializados en varios países 
de la región. La red de centros para el desarrollo de la 
pequeña empresa (Small Business Development Centers) es la 
principal fuente de asesoría técnica y administrativa para 
micro y pequeñas empresas de los Estados Unidos. En la 
actualidad cuenta con más de 1.100 centros, 5.000 asesores de 
tiempo completo y 750.000 empresas asistidas anualmente 
de manera gratuita. También existen experiencias similares 
en Europa, donde los servicios de desarrollo empresarial 
operan desde los años ochenta y donde actualmente funciona 
la Enterprise Europe Network que, con sus 650 integrantes, es 
una de las redes internacionales de atención a MIPYMES 
más amplia del mundo.
 ■ La Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña 
Empresa de los Estados Unidos ha establecido acuerdos 
de cooperación con varios países de la región para la 
adopción del modelo de centros para el desarrollo de la 
pequeña empresa. En Centroamérica, a través del Centro 
Regional de Promoción de la MIPYME (CENPROMYPE), 
se han establecido más de 60 centros y en Chile, el Servicio 
de Cooperación Técnica (SERCOTEC) del Ministerio de 
Economía, Fomento y Turismo ha puesto en marcha 51 
centros en los últimos dos años. En México la iniciativa ha 
sido impulsada por las universidades y hasta el momento 
ha permitido poner 118 centros en operación. 
 ■ A pesar de que los modelos de gestión varían de un país a 
otro, en general los centros de desarrollo empresarial son 
administrados por actores locales del sector privado, público 
o académico, y promueven alianzas con instituciones que 
operan en el territorio para definir de forma conjunta las 
metas y planes, así como para complementar los recursos y 
capacidades del centro. Los centros de desarrollo empresarial 
latinoamericanos poseen una institucionalidad liviana y una 
clara orientación a los resultados que se basa en mecanismos 
de evaluación y seguimiento del impacto generado en las 
empresas atendidas. Entre las virtudes de esta modalidad 
de atención a las MIPYMES destaca la capilaridad, es decir 
la presencia en una vasta porción del territorio nacional. 
Otro factor clave para asegurar la eficacia de los centros de 
desarrollo empresarial es el grado de avance del sistema 
de fomento empresarial que opera en el país.
10. Creando bienes públicos para el desarrollo de las MIPYMES: los centros  
de desarrollo empresarial
 Cuadro V.13  
América Latina (países seleccionados): resultados de los centros de desarrollo empresarial 
País Denominación e institución 
responsable
Fecha de 
inicio
Número de 
CDE
Número de 
empresas 
atendidas
Impactos principales 
Chile Centros de Desarrollo de Negocios 
impulsados por el Servicio de 
Cooperación Técnica (SERCOTEC)
2014 51 15.997
(a junio 
de 2017)
 – Creación de 2.152 puestos de trabajos (2015-2017) 
 – Creación de 1.347 nuevas empresas formales
 – Generación de más de 23.000 millones de pesos de 
ventas adicionales (2015-2017)
El Salvador Centros de Desarrollo para la Micro 
y Pequeña Empresa (CDMYPE) 
impulsados por la Comisión Nacional 
de la Micro y Pequeña Empresa 
(CONAMYPE)
2010 14 3.078 Más de 5.000 empleos creados y 22 millones de ventas 
generadas por intervención de los centros 
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de E. Bravo, M. Dini y M. Rueda, “Centros de desarrollo empresarial: avances, aprendizajes y 
perspectivas de las experiencias de Chile, Colombia, El Salvador y México”, inédito, Santiago, 2017.
125
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
11. La promoción del emprendimiento es una de las áreas de política de fomento productivo  
que más ha crecido en la última década
 ■ Los programas de promoción de nuevos emprendimientos 
o del espíritu empresarial apuntan a facilitar la concreción 
de nuevos negocios en firmas establecidas o a poner en 
marcha nuevas empresas. En general, este tipo de acciones 
combinan una serie de instrumentos: educación para 
estimular la capacidad de emprendimiento en alumnos de 
diferentes niveles de escolaridad, apoyo en la estructuración 
de la idea de empresa o de negocio, acceso preferencial 
al crédito y condiciones especiales de financiamiento 
que incluyen diferentes mecanismos (capitales ángeles o 
capital de riesgo).
 ■ La oferta de acciones vinculadas a la capacitación es variada 
y va desde los programas de educación emprendedora 
del Ministerio de Educación de El Salvador, que suponen 
la modificación de planes de estudio, hasta cursos de 
formación empresarial (entrepreneurship) del SEBRAE en el 
Brasil (Programa Nacional de Educación Emprendedora) 
y la plataforma de aulas virtuales puesta en marcha en la 
Argentina en el contexto del programa Academia Argentina 
Emprende. Asimismo, en varios casos, la capacitación es 
condición para acceder al financiamiento necesario para 
el desarrollo de un nuevo emprendimiento, como sucede 
en el Capital Semilla de CORFO en Chile y el programa 
de emprendimiento del Servicio Nacional de Aprendizaje 
(SENA) en Colombia. Por último, algunos países ofrecen 
líneas especiales de apoyo para el fomento del espíritu 
empresarial entre jóvenes o mujeres, tal es el caso del 
Crédito Joven del INADEM en México, la Ciudad Mujer 
de El Salvador y el Capital Abeja Emprende del Servicio 
de Cooperación Técnica (SERCOTEC) en Chile.
 ■ También existe una amplia gama de instrumentos que 
apoyan nuevas ideas de negocio. En este ámbito destacan 
los que se focalizan en emprendimientos de rápido 
crecimiento —Programa de Incubación de Alto Impacto 
del INADEM en México—, los que promueven la creación 
de empresas de contenido tecnológico —Programa 
Apps.co del Ministerio de Tecnologías de la Información 
y las Comunicaciones (MinTIC) de Colombia y el plan 
Vive Digital para la creación de negocios a partir del uso 
de las tecnologías de la información y las comunicaciones 
(TIC), como aplicaciones móviles, software y contenidos 
digitales— y los que estimulan la creación de empresas 
innovadoras —Programa de Apoyo a Emprendedores 
Innovadores de la Agencia Nacional de Investigación e 
Innovación (ANII) del Uruguay—, que, mediante una 
institución patrocinadora, destinan fondos para la puesta 
en marcha de nuevas empresas que desarrollen productos, 
procesos, servicios o aplicaciones innovadoras. 
 ■ En este ámbito, resulta muy importante la creación de una 
institucionalidad de apoyo, como las redes de incubadoras, 
las aceleradoras de negocio y los parques tecnológicos. En 
general, se trata de entidades públicas, privadas o mixtas 
que acompañan a las nuevas iniciativas empresariales en 
sus primeros pasos, ayudándolas en temas de gestión y 
organización, ofreciéndoles servicios básicos subvencionados 
(alquiler, luz, conexión a internet, entre otros) y apoyándolas 
en la formalización de nuevas oportunidades de negocio. 
 ■ En general, estos programas han tenido dificultades 
para evaluar su impacto. Sin embargo, la experiencia 
de la Asociación Nacional de Entidades Promotoras 
de Emprendimientos Innovadores (ANPROTEC) del 
Brasil indicaría lo contrario. Según esta asociación, entre 
los principales impactos económicos directos de unas 
5.000 empresas incubadas y graduadas, destacan las ventas 
por más de 4.700 millones de dólares y la generación de más 
de 53.000 puestos de trabajo. Entre los indirectos, cuantificados 
con la matriz insumo-producto del Instituto Brasileño de 
Geografía y Estadística (IBGE), destacan 7.500 millones de 
dólares en el sector productivo, ingresos por 4.218 millones 
de dólares y la creación de unos 373.000 empleos.
126
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
12. Sin embargo, a pesar de estos avances aún se mantienen las condiciones que limitan la eficacia 
de las políticas de apoyo a las MIPYMES 
 ■ La mayoría de los países de América Latina y el Caribe 
carece de un conjunto de políticas articuladas y extendidas 
para abordar de manera adecuada la problemática de las 
empresas de menor tamaño. La política MIPYME adolece 
de problemas de visión y coordinación estratégica, lo 
que se traduce en una falta de focalización que lleva a 
la dispersión de los esfuerzos, una escasa convergencia 
entre las instituciones de fomento y una baja valoración 
del diálogo público-privado en las acciones de fomento 
lideradas por las autoridades de gobierno. 
 ■ Los instrumentos de fomento adolecen también de problemas 
de diseño. En general, las políticas de apoyo se fragmentan 
en muchos instrumentos de limitado alcance y escaso 
presupuesto; se trazan múltiples objetivos, a menudo 
contradictorios, sin definir con precisión la contribución 
esperada de las MIPYMES al desarrollo productivo del país; 
no toman en cuenta la heterogeneidad que caracteriza a 
este tipo de agentes, planteando medidas uniformes que 
difícilmente se adaptan a las diferentes características 
de las empresas o territorios beneficiarios, y no incluyen 
acciones de monitoreo y evaluación de los resultados e 
impactos generados, limitando la posibilidad de aprender 
de la experiencia y corregir la eficacia y eficiencia de las 
medidas desplegadas. 
 ■ La institucionalidad de fomento muestra mucha fragilidad. 
En la mayoría de los casos, las políticas de fomento tienen 
una duración muy limitada que se ajusta al ciclo político. 
Asimismo, en la región faltan agencias especializadas en 
las MIPYMES con un grado de autonomía suficiente que 
les permita sostener las acciones de fomento por largos 
períodos de tiempo. 
 ■ Los recursos financieros destinados a las políticas de fomento 
de las MIPYMES son insuficientes y no están asignados de 
manera permanente. 
 Diagrama V.3  
América Latina: principales deficiencias de las políticas  
de fomento
Falta de visión estratégica
Financiamiento 
insuficiente y volátil
Politica de fomento
de las MIPYMES
Instrumentos
con problemas
de diseño
Institucionalidad
frágil
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
127
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
13. Más aún, la transformación digital obliga a pensar en una nueva generación de políticas  
de fomento
 ■ Para diseñar políticas de apoyo a las MIPYMES es importante 
hacerse cargo de los problemas identificados anteriormente. 
Sin embargo, esto no es suficiente, ya que la revolución 
tecnológica está modificando los patrones de consumo, 
las formas de producir y los modelos de negocio de una 
manera y a una velocidad como nunca antes se había 
experimentado en la historia de la humanidad.
 ■ La aceleración de los procesos de innovación y, más aún, la 
integración del conocimiento generado por distintas ramas 
tecnológicas —inteligencia artificial, realidad aumentada, 
robótica, analítica de grandes datos, entre otros— y de 
diferentes disciplinas (biología, ingeniería y nuevos 
materiales) están transformando la manera de operar de 
las empresas de todo tamaño. 
 ■ La propuesta de valor de las empresas está cambiando 
con el avance de la economía digital, el aumento de la 
velocidad de transmisión y la expansión de la analítica, 
permitiendo la integración de nuevos servicios a los 
bienes manufacturados y modificando radicalmente la 
relación con los proveedores y los mercados de destinos, 
entre otros aspectos. La electrónica y las TIC facilitan la 
interacción en tiempo real con los clientes, lo que permite 
adaptar los productos y servicios ofrecidos, hasta el límite 
de ofertas personalizadas. Los costos decrecientes de 
conexión y transmisión de datos a altas velocidades están 
modificando las relaciones entre empresas que integran 
redes productivas o comerciales, facilitando la articulación 
de procesos productivos y generando servicios colectivos 
con una eficiencia nunca alcanzada previamente.
 ■ La incorporación de tecnología también está redefiniendo 
las competencias en las empresas. Por ejemplo, permite 
que obreros escasamente calificados realicen tareas más 
complejas mediante el uso de realidad aumentada, reduce 
la necesidad de mano de obra mediante la incorporación 
de procesos automatizados y robots, genera demandas 
para nuevos puestos de trabajo y modifica radicalmente 
los procesos de formación, capacitación y aprendizaje.
 Diagrama V.4  
Nuevos modelos de negocio de las MIPYMES
Inteligencia artificial (IA)
Propuesta de valor
Creación de redes
Gestión
Analítica de grandes datos 
Robótica
Internet de las cosas (IoT)
Computación en la nube
• Nuevos mecanismos de promoción de los productos
• Reducción de la intermediación
• Control en tiempo real de las opiniones de los clientes
• Personalización de los productos según los gustos de los clientes 
• Digitalización de los procesos manufactureros tradicionales 
• Generación de nuevo valor agregado a los productos mediante 
la integración de servicios 
• Reducción del costo de comunicación entre los integrantes 
de la red
• Creación de nuevos bienes colectivos, por ejemplo gestión 
de inventarios compartidos
• Reducción de los costos de control de las redes, permitiendo 
supervisión objetiva en tiempo real
• Incremento en la eficiencia de los procesos rutinarios
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
128
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
14. En la actualidad, las MIPYMES experimentan enormes dificultades para incorporar la tecnología 
en la gestión, el proceso productivo y el modelo de negocio
 ■ Los esfuerzos de alfabetización digital no bastan. Además de 
que muchas empresas de menor tamaño no cuentan con los 
conocimientos básicos para incorporarse al nuevo escenario 
tecnológico y competitivo, las instituciones de apoyo se 
enfrentan a un problema aún más complejo: ayudar a las 
MIPYMES en el rediseño de su modelo de negocio mediante 
la adaptación y la integración de las nuevas tecnologías. En 
este terreno, la experiencia reciente sugiere la necesidad de un 
acompañamiento especializado y cercano de las instituciones 
de apoyo con las MIPYMES, a fin de generar una base de 
confianza que permita compartir información crítica de 
la empresa. En la Unión Europea se encuentran diversos 
sistemas productivos, con alta densidad de MIPYMES, 
que han abordado este proceso de transformación, donde 
destacan el País Vasco en España y Emilia Romagna en 
Italia. En estos casos, las iniciativas de apoyo son lideradas 
por cámaras empresariales o instituciones regionales que, 
en cooperación con los organismos de formación y los 
gobiernos locales, desempeñan una función de asesoramiento 
y acompañamiento técnico a las empresas de menor tamaño. 
 ■ Para las MIPYMES la transformación digital todavía 
resulta muy costosa. En la actualidad, no es un problema 
de hardware (computadoras, sensores, cámaras, etc.), sino 
más bien de software. La reconfiguración de una empresa, 
donde se integran los distintos componentes de la gestión, 
la producción y la comercialización en un modelo integrado 
y gestionado sobre la base de tecnologías digitales, tiene 
altos costos que muchas empresas de menor tamaño aún 
no pueden asumir.
 ■ Finalmente, las enormes economías de escala relacionadas 
con el desarrollo de competencias y conocimientos clave 
requieren respuestas colectivas que permitan crear nuevas 
redes de servicios empresariales especializados, en el ámbito 
de la formación técnico-profesional, laboratorios de testeo 
y certificación, centros especializados de investigación y 
desarrollo, entre otros. 
 Diagrama V.5  
Dificultades de las MIPYMES para incorporarse  
a la transformación digital en curso
MIPYME
Falta de 
competencias
tecnológicas 
y digitales
Baja articulación
del sistema
productivo
Alto costo
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
129
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
15. Para superar estas limitaciones, las políticas de apoyo deben realizar profundos ajustes,  
en a lo menos dos aspectos clave 
 ■ Las acciones de apoyo a las MIPYMES deben coordinarse con 
políticas habilitantes cuyo propósito es crear o potenciar las 
condiciones competitivas, tanto en los mercados nacionales 
como internacionales. Entre estas medidas destacan las 
destinadas a fortalecer la base tecnológica —ampliación 
de la red de alta velocidad, generación de estándares de 
interoperabilidad, desarrollo de ciberseguridad, entre 
otras—, el capital social y la competencia para evitar 
abusos resultantes de la posición dominante de las grandes 
empresas. En general, las instituciones responsables de 
la política MIPYME no participan en la definición de los 
objetivos estratégicos de las políticas habilitantes. Sin 
embargo, estas últimas son fundamentales para el éxito 
de las acciones que apuntan a la transformación de las 
empresas de menor tamaño. Por lo tanto, es fundamental 
propiciar el diálogo y la coordinación entre estos dos grupos 
de autoridades gubernamentales. 
 ■ Toda acción de fomento de la digitalización de las MIPYMES 
debe tener presente la heterogeneidad de este universo de 
firmas que reaccionan de manera distinta a los desafíos 
que plantea la revolución tecnológica, de acuerdo a sus 
capacidades estratégicas, recursos financieros y conocimientos. 
Los efectos que provocan estas tecnologías dependen, entre 
otras cosas, del grado de especialización de las empresas y 
del tamaño del mercado en el que operan. En este escenario, 
las políticas de fomento deben establecer medidas específicas 
y diversificadas de apoyo a las MIPYMES.
 Diagrama V.6  
Los efectos según el grado de especialización y el tamaño del mercado en el cual operan las empresas 
Pymes de
alta gama
Distritos
industriales
Pymes no especializadas 
en mercados locales
Proveedores
no especializados
+ Amplía su potencial de mercado: hiperlocalización Consolidación del liderazgo internacional gracias
a una mayor capacidad de control del mercado, 
por ejemplo, los distritos industriales de Italia
Involución hacia coaliciones defensivas
y pérdida de competitividad
- Se incrementa la complejidad 
de las estrategias competitivas
+ Se reducen los costos de acceso a nuevos mercados
Tamaño del mercado
Grado de sofisticación del mercado
+ Se incrementan los canales de acceso
a nuevas tecnologías
Desplazados por competidores
tecnológicamente más desarrollados 
Tienden a desaparecer
los mercados locales
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
130
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
16. Según el tipo de empresa, las medidas deberían ser diferentes
 ■ La CEPAL sugiere, de forma esquemática, algunas posibles 
medidas de apoyo a las MIPYMES para mejorar y acelerar 
su inserción en la economía digital.
 Cuadro V.14  
Medidas específicas y diferenciadas para apoyar la integración de las MIPYMES en la economía digital 
Principales riesgos y oportunidades  
de la industria 4.0 Medidas políticas prioritarias 
MIPYMES integradas en sistemas productivos 
dinámicos, como aglomeraciones o 
distritos industriales 
+ Consolidación del liderazgo internacional  
como resultado de una mayor capacidad de control 
del mercado
 – Involución hacia coaliciones defensivas y pérdida  
de competitividad 
 – Definición de estándares productivos para 
reforzar el posicionamiento estratégico de las 
aglomeraciones dinámicas 
 – Fortalecimiento de la conexión con redes 
de centros tecnológicos especializados en 
tecnologías avanzadas
 – Creación de bienes colectivos locales para testeo, 
pruebas y control de calidad
MIPYMES de alta gama + Ampliación de su potencialidad de mercado
 –  Incremento de la complejidad de las 
estrategias competitivas 
 – Creación de estrategias de facilitación de los 
procedimientos de exportación
 – Apoyo para la formación de los empresarios para 
la gestión de las nuevas estrategias competitivas 
 – Creación de nuevas empresas orientadas 
a servicios digitales
Proveedores no especializados + Incremento de los canales de acceso a 
nuevas tecnologías
 – Incremento de la competencia con los países 
de bajos costos en recursos humanos y de 
competidores tecnológicamente más desarrollados
 – Acompañamiento estratégico para identificar nuevas 
oportunidades competitivas
 – Apoyos financieros y técnicos para la digitalización 
Pymes no especializadas que operan 
en mercados locales 
+ Reducción de los costos de acceso a 
nuevos mercados 
 – Tendencia a desaparecer de los mercados locales 
 – Alfabetización digital 
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. Dini y G. Stumpo “Mipyme en América Latina: un frágil desempeño y nuevos desafíos 
para las políticas”, inédito, Santiago, 2017. 
131
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
17. A pesar de estas medidas, aún persiste un peligro real de llegar tarde
 ■ El riesgo que experimentan las economías de los países de 
América Latina es que la transformación tecnológica se 
produzca a una velocidad tan grande que no permita a la 
mayoría de las empresas reaccionar y adaptarse, dejando 
en el camino una gran cantidad de desplazadas. Para evitar 
o mitigar estos efectos, las políticas y las instituciones de 
fomento deberían actuar rápidamente con medidas que 
impacten, en un breve lapso, a una parte significativa del 
conjunto de MIPYMES. 
 ■ En esta dirección, una estrategia posible sería aquella 
que incorpore, por lo menos, dos elementos clave. Por un 
lado, la generación de señales claras que garanticen una 
convergencia de las políticas habilitantes y de las medidas 
específicas y, por otro, la identificación de catalizadores 
que aceleren y acentúen el impacto de las medidas que 
se pongan en marcha.
 ■ Entre los catalizadores que podrían motivar a las MIPYMES 
al cambio destacan: a) las grandes empresas integradas 
a cadenas productivas de firmas de menor tamaño; b) la 
demanda del Estado y la política de compras públicas; 
c) las plataformas digitales que facilitan la movilización 
y coordinación de sectores productivos y de servicios, 
y d) las ciudades inteligentes, dado que el ecosistema 
productivo de las ciudades, con su capacidad de atraer 
conocimientos y capitales, se ha vuelto un crisol de nuevas 
oportunidades y emprendimientos. 
 Gráfico V.3  
Efectos del desplazamiento de la frontera tecnológica sobre  
la población empresarial
Frontera
competitiva 
Cuarta revolución
industrial
Capacidad
empresarial
Número de empresas
Desplazados por los
cambios en el modelo
competitivo  
Acelerar la difusión de nuevas
tecnologías Catalizadores  
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

133
VI. Nuevas instituciones para avanzar en el proceso de desarrollo 
de América Latina y el Caribe

135
 ■ A los retos que enfrentan las economías en transición al 
desarrollo (entre los que destaca avanzar hacia sistemas 
productivos más integrados, efectivos y eficientes; sistemas 
de protección social y bienestar, y sistemas de producción 
y consumo más sostenibles y sustentables) se suman las 
demandas relacionadas con el cumplimiento de la Agenda 
2030 para el Desarrollo Sostenible y la consecución de los 
Objetivos de Desarrollo Sostenible. 
Las economías en transición enfrentan viejos retos y nuevos desafíosA.
 ■ Esto plantea la necesidad de trabajar en una serie de desafíos, en 
particular los vinculados a las instituciones públicas necesarias 
para responder a las nuevas demandas de los ciudadanos y 
mejorar su confianza y su satisfacción con los servicios.
 ■ Para ello también es fundamental fortalecer el espacio de las 
políticas públicas nacionales y su coordinación, la integración 
regional —y cómo esta puede contribuir a los cuatro pilares 
del desarrollo— y el rol de la cooperación internacional y 
el multilateralismo.
 Diagrama VI.1  
Factores clave para repensar al proceso de desarrollo
Políticas públicas y privadas 
coordinadas para fomentar 
la transformación ecológica 
y garantizar la resiliencia de 
los países ante fenómenos 
ambientales extremos
Políticas industriales 
coordinadas que tomen 
en cuenta los problemas 
de transición de la región: 
aumento de la productividad, 
brechas tecnológicas, 
heterogeneidad productiva
Replanteamiento de la 
seguridad social y los 
servicios sociales (sistemas 
de protección social) para 
hacer frente a los desafíos 
derivados de los cambios 
del mercado laboral y para 
garantizar que las personas 
que se quedarían atrás 
puedan acceder a servicios 
sociales de calidad
Mejora de la calidad del 
sistema institucional. Lucha 
contra la corrupción y 
aumento de la confianza 
de los ciudadanos en las 
instituciones públicas (fin 
de la cultura del privilegio)
Transformación
sostenible y gran
impulso ambiental
Inclusión productiva
con más tecnología
Mejores instituciones
Más confianza
Igualdad y acceso
universal a los servicios
sociales                   
C
oo
rd
in
ac
ió
n
na
ci
on
al
Cooperación
internacional
Integración
regional
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
136
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
La mejora de las tasas de crecimiento y los niveles de inclusión en los países  
de América Latina y el Caribe se ha traducido en un aumento de la clase media  
y una reducción sustantiva de la pobreza
B.
 ■ Durante las últimas décadas las mayores tasas de crecimiento 
e inclusión social que ha experimentado la región de América 
Latina y el Caribe han llevado a mejoras en los niveles de 
bienestar y a la expansión de la clase media. 
 ■ Si bien para identificar los distintos grupos socioeconómicos 
lo más adecuado sería tener en cuenta diferentes aspectos 
relacionados con la vida económica y social de los individuos 
(enfoque multidimensional), la falta de información hace que 
muchas veces se considere el ingreso per cápita como una 
aproximación adecuada para la definición de pertenencia 
a un sector u otro de la sociedad. 
 ■ Así, mientras que en 2000 el 21% de la población de América 
Latina era considerado como “clase media consolidada” 
(grupo que gana entre 10 y 50 dólares al día en paridad del 
poder adquisitivo (PPA) de 2005), en 2015 este porcentaje 
ascendía al 34%. Por otra parte, el porcentaje de las personas 
en situación de pobreza (personas con ingresos inferiores 
a 4 dólares al día en PPA de 2005) se redujo drásticamente 
entre 2000 y 2015, pasando de un 43% a un 24 % de la 
población, en tanto que el porcentaje de la población en 
situación de vulnerabilidad pasó de un 34% a un 39% en 
el mismo período.
 Gráfico VI.1  
América Latina y el Caribe: población por grupos 
socioeconómicos
(En porcentajes de la población total)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
2000 2005 2010 2015
Clase mediaEn situación de vulnerabilidadEn situación de pobreza
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)/Banco de 
Desarrollo de América Latina (CAF)/Comisión Económica para América Latina y el 
Caribe (CEPAL), Perspectivas económicas de América Latina 2018: repensando las 
instituciones para el desarrollo (LC/PUB.2017/25), París, OECD Publishing, 2018.
137
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
C. La clase media emergente de América Latina y el Caribe tiene mayores demandas  
y es más crítica en cuanto a la calidad de los servicios ofrecidos por el Estado 
 ■ La mejora de los niveles de satisfacción de la población y la 
mayor proporción de la clase media acarrean nuevas demandas 
económicas y sociales, que deben ser abordadas por las 
instituciones. Estos factores representan un reto particular 
para los Gobiernos de la región, sobre todo a la luz del menor 
dinamismo que los países han experimentado recientemente.
 ■ La expansión de la clase media ha traído consigo un cambio 
de valores que explica en parte la creciente insatisfacción 
de los ciudadanos en América Latina y el Caribe. Los 
ciudadanos de clase media suelen ser más críticos con 
respecto al funcionamiento de las instituciones y los servicios 
ofrecidos por las instituciones públicas. De hecho, cuando 
la clase media alcanza niveles de al menos un 30% de la 
población, sus miembros alcanzan un poder colectivo 
que les permite exigir con mayor eficacia mejores bienes 
y servicios públicos (OCDE/CAF/CEPAL, 2018).
 ■ Además, el aumento de tamaño de la clase media conlleva 
la necesidad de un mayor gasto público en salud, educación 
y seguridad, entre otros. De acuerdo con el último informe 
elaborado por la Organización de Cooperación y Desarrollo 
Económicos (OCDE), el Banco de Desarrollo de América 
Latina (CAF) y la Comisión Económica para América 
Latina y el Caribe (CEPAL), el grado de satisfacción de 
los ciudadanos latinoamericanos y caribeños con las 
instituciones públicas y los Gobiernos se ha deteriorado 
y ha aumentado su desconfianza en dichas instituciones 
(OCDE/CAF/CEPAL, 2018). 
 ■ Más allá de la escasa satisfacción con los servicios públicos 
de la región, lo que llama la atención es la evolución que ha 
experimentado esta satisfacción en los últimos años, que 
se relaciona justamente con las mayores demandas de la 
clase media latinoamericana y caribeña.
 Grafico VI.2  
América Latina: satisfacción con relación a los servicios 
públicos, según grupo económico, 2015
(En porcentajes)
51
45
41
18
49
55
59
82
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
En situación
de pobreza
(menos de 4 dólares
al día)
En situación
de vulnerabilidad
(entre 4 y 10 dólares
al día)
Clase media
(entre 10 y 50
dólares al día)
Población acomodada
(más de 50 dólares
al día)
Satisfechos Insatisfechos
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)/Banco de 
Desarrollo de América Latina (CAF)/Comisión Económica para América Latina y el 
Caribe (CEPAL), Perspectivas económicas de América Latina 2018: repensando las 
instituciones para el desarrollo (LC/PUB.2017/25), París, OECD Publishing, 2018.
 Gráfico VI.3  
América Latina: satisfacción con relación a los servicios 
públicos de salud y educación, 2006-2016
(En porcentajes)
41
56
30
35
40
45
50
55
60
65
2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Satisfacción con la calidad de los servicios de salud
Satisfacción con la calidad de los sistema educativos
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)/Banco de 
Desarrollo de América Latina (CAF)/Comisión Económica para América Latina y el 
Caribe (CEPAL), Perspectivas económicas de América Latina 2018: repensando las 
instituciones para el desarrollo (LC/PUB.2017/25), París, OECD Publishing, 2018.
138
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
La percepción sobre la corrupción y la baja moral tributaria son elementos 
preocupantes en la región 
D.
 ■ La insatisfacción con los servicios públicos ofrecidos se refleja 
en el deterioro de la confiabilidad de los ciudadanos hacia las 
instituciones y en la percepción de corrupción de los Gobiernos. 
Esta situación, que se observa en general en las economías en 
desarrollo en transición y en particular en los países de América 
Latina, plantea la necesidad y urgencia de construir Estados y 
marcos institucionales más eficientes y eficaces con mayores 
capacidades presupuestarias, administrativas y de gestión 
que permitan promover procesos de desarrollo inclusivos y 
sostenibles, que mejoren el acceso a la salud y la educación 
y que también potencien la productividad, la incorporación 
y el desarrollo de nuevas tecnologías, así como la formación 
de nuevas capacidades que favorezcan la empleabilidad. 
 Gráfico VI.4  
América Latina: percepción de corrupción y confianza  
en los Gobiernos, 2006-2016
(En porcentajes)
79
28
20
30
40
50
60
70
80
90
2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Percepción de corrupción en el Gobierno Confianza en el Gobierno
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)/Banco de 
Desarrollo de América Latina (CAF)/Comisión Económica para América Latina y el 
Caribe (CEPAL), Perspectivas económicas de América Latina 2018: repensando las 
instituciones para el desarrollo (LC/PUB.2017/25), París, OECD Publishing, 2018.
 ■ La contracara de esta pérdida de confianza en los Gobiernos 
e instituciones públicas es una menor disposición de las 
personas a pagar impuestos. Así, frente a la pregunta de 
si era justificable o no evadir impuestos, en 2015 el 52% 
de la población de América Latina y el Caribe encontraba 
justificable o ligeramente justificable no pagarlos. Esto 
lleva a un círculo vicioso de menor recaudación, menor 
capacidad de gasto del Estado, menor oferta de servicios y 
empeoramiento de la calidad de estos, mayor descontento 
y menor confianza en las instituciones de gobierno. 
 Gráfico VI.5  
América Latina: opinión de la población sobre la evasión fiscal, 
2008-2015
(En porcentajes)
0
10
20
30
40
50
60
70
2008 2009 2010 2011 2013 2015
Justificable o ligeramente justificable Nunca justificable
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)/Banco de 
Desarrollo de América Latina (CAF)/Comisión Económica para América Latina y el 
Caribe (CEPAL), Perspectivas económicas de América Latina 2018: repensando las 
instituciones para el desarrollo (LC/PUB.2017/25), París, OECD Publishing, 2018.
139
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
El refuerzo y la reestructuración de las instituciones públicas son factores clave 
para que los países de América Latina y el Caribe puedan mejorar su bienestar  
y avanzar en el proceso de transición al desarrollo
E.
 ■ En años recientes también se han deteriorado en América 
Latina y el Caribe los indicadores de percepción del bienestar, 
arrastrados por la creciente desconfianza e insatisfacción 
ciudadana. Algunos de los elementos centrales del bienestar 
de las personas tienen que ver con la satisfacción con la 
democracia y el compromiso político de la sociedad y 
con servicios como la educación y el cuidado de la salud, 
así como con la confianza en las instituciones públicas 
(el Gobierno, el sistema judicial y la policía local), entre otros, 
y también se ve afectado por la percepción de corrupción 
en los servicios públicos (Gallup, 2016). 
 ■ En este sentido, si se hace un análisis comparativo de la 
región en diferentes momentos del tiempo y con relación 
a los países desarrollados, queda patente la necesidad y 
urgencia de repensar el tipo de instituciones que sería 
necesario impulsar en la región, ya que la proporción de 
personas que respondieron favorablemente a preguntas 
relacionadas con el bienestar en América Latina y el 
Caribe disminuyó entre 2006 y 2016 y particularmente a 
partir de 2012.
 Grafico VI.6  
América Latina y Organización de Cooperación y Desarrollo 
Económicos (OCDE): satisfacción de la población respecto  
a indicadores seleccionados de gobernanza y bienestar 
(En porcentajes de encuestados)
0
10
20
30
40
50
60
70
80
Confianza en la honestidad de las elecciones
Opinión expresada
ante un funcionario
Ausencia de corrupción
en el Gobierno
Satisfacción con el
sistema educativo
Satisfacción con la calidad
del sistema de salud
Confianza en el
sistema judicial
Confianza en la
policía local
Confianza
en el Gobierno
Sensación de seguridad
al caminar solo
América Latina 2016 América Latina 2012
América Latina 2006 OCDE 2016
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base 
de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)/Banco de 
Desarrollo de América Latina (CAF)/Comisión Económica para América Latina y el 
Caribe (CEPAL), Perspectivas económicas de América Latina 2018: repensando las 
instituciones para el desarrollo (LC/PUB.2017/25), París, OECD Publishing, 2018.
140
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
F. Para repensar las instituciones se requiere un nuevo nexo entre el Estado,  
el mercado y la sociedad 
 ■ Cuando los ciudadanos perciben que las instituciones públicas 
no son capaces de responder a sus demandas —lo que, como 
se ha visto, es el caso en buena parte de los países de América 
Latina y el Caribe— tienen pocos incentivos para cumplir 
con sus obligaciones. Esto, a su vez, debilita la capacidad del 
Estado para recaudar fondos y proveer bienes y servicios 
públicos de calidad de manera eficaz, lo que repercute de 
manera negativa en el bienestar de los ciudadanos. El resultado 
es una espiral negativa que refuerza el distanciamiento de 
los ciudadanos con respecto a las instituciones públicas. 
Por lo tanto, las políticas públicas deben fortalecer el marco 
institucional de forma que responda mejor a las exigencias 
de los ciudadanos y restablezca la confianza.
 ■ Para incrementar el bienestar de la población de América 
Latina y el Caribe es fundamental propiciar un nuevo contrato 
social, más sólido y con un compromiso de largo plazo 
entre los tres actores involucrados (el Estado, el mercado 
y la sociedad) para explorar y potenciar la interacción 
y promover las sinergias, así como dar prioridad a las 
demandas y el bienestar de los ciudadanos.
 Diagrama VI.2  
La necesidad de una nueva ecuación reforzada entre Estado, mercado y sociedad
Estado Mercado Sociedad 
Instituciones
• Estrategia de desarrollo
• Capacidad fiscal
• Gestión profesional
• Transparencia
• Participación social
• Regulación
• Financiamiento adecuado
• Coordinación con las 
estrategias de desarrollo
• Oportunidades de empleo
de calidad
• Estímulos para 
instituciones más fuertes
• Mayor participación 
y acceso a las 
políticas públicas
• Democracia política, 
social y económica
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
141
VII. Espacios de cooperación entre la Unión Europea 
y América Latina y el Caribe 

143
A. Ámbito de las políticas macroeconómicas
1. Política fiscal, gestión del gasto público y cohesión social y territorial
 ■ La Unión Europea se ha transformado en un referente en 
términos de institucionalidad y coordinación macrofiscal 
a través del establecimiento de reglas para controlar el 
déficit y reforzar la sostenibilidad de la deuda pública. En 
las últimas décadas, los países de América Latina también 
han implementado mecanismos similares; no obstante, 
con frecuencia su funcionamiento ha sido tensionado por 
la volatilidad macroeconómica y el sesgo procíclico de la 
política fiscal aplicada. 
 ■ Esta experiencia revela la importancia de las reglas en la 
articulación de políticas macroeconómicas. Por lo tanto, se 
plantea la necesidad de discutir cambios para reorientar los 
límites y los controles, incluidos mecanismos de política 
contracíclica, además de incorporar incentivos para priorizar 
la inversión pública. De este modo, los Gobiernos tendrían 
una mejor capacidad de respuesta a los vaivenes de la 
economía, mediante políticas contracíclicas que ayudaran 
a la sostenibilidad fiscal.
 ■ Sin embargo, este enfoque tiene que ir acompañado de 
un análisis sobre la calidad de las finanzas públicas. En 
este sentido, resulta de especial interés la revisión de 
experiencias de gestión del gasto público, rendición de 
cuentas y transparencia en el uso de los recursos públicos 
(disponibilidad y armonización de las estadísticas fiscales). 
 ■ En paralelo con la necesidad de mejorar el impacto 
macroeconómico de la política fiscal y la eficiencia y eficacia 
del gasto, también es importante explorar políticas públicas 
para evitar o cambiar el sesgo concentrador de ingresos, a 
través de instrumentos tributarios. De hecho, los niveles de 
tributación de la mayoría de los países de América Latina y 
el Caribe resultan insuficientes para financiar las políticas 
públicas requeridas: mientras que en la región la presión 
tributaria total alcanza un promedio de alrededor del 20% 
del producto interno bruto (PIB), en los países de la Unión 
Europea llega casi al doble (cerca del 40% del PIB). 
 ■ En la actualidad, los sistemas tributarios tienen un débil 
impacto redistributivo en la mayoría de los países de 
América Latina y el Caribe. De hecho, mientras que en los países 
de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos 
(OCDE) el coeficiente de Gini mejora de manera significativa 
con la intervención del Estado a través del sistema tributario, en 
los países de la región la concentración del ingreso disminuye 
de manera marginal después de la aplicación de impuestos. 
 ■ Estos resultados son consecuencia de sistemas tributarios 
fuertemente cargados de imposición indirecta, como 
también de beneficios impositivos y exoneraciones de 
distintos tipos de rentas, concentradas mayoritariamente 
en los sectores de ingresos más elevados, así como de 
altos coeficientes de evasión que benefician a los niveles 
de rentas y patrimonios más elevados. 
 ■ En consecuencia, entre los principales desafíos de la política 
tributaria destacan: el fortalecimiento de la imposición 
directa (renta y patrimonio), de manera de aumentar 
significativamente su participación en los ingresos fiscales, 
y el mejoramiento de los esquemas de administración 
tributaria, de modo que permitan una lucha más eficaz 
contra la evasión.
 ■ La evasión y la elusión fiscal han adquirido una importancia 
creciente en los países desarrollados y, por ende, en la 
agenda internacional. Mientras que los principales avances 
han sido liderados por la OCDE y el Grupo de los 20 (G20), 
en América Latina y el Caribe se reconoce de manera 
creciente su relevancia. En los países en desarrollo, la 
evasión y la elusión fiscal, así como los flujos financieros 
ilícitos, adquieren diferentes formas, dependiendo de la 
estructura de las economías y el nivel de desarrollo de las 
instituciones públicas. Por ende, en las políticas públicas 
para abordar estos desafíos se deben tomar en cuenta 
estas diferencias. En la discusión internacional sobre la 
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Agenda de 
Acción de Addis Abeba se destaca un claro llamamiento 
para la acción en este ámbito, de manera de facilitar el 
financiamiento necesario para el cumplimiento de los 
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
144
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ Entre las prioridades de la Unión Europea está la 
cohesión territorial de sus Estados miembros, principio 
que ha derivado en un sistema de coordinación fiscal 
intergubernamental. Esta es una experiencia con resultados 
particularmente relevantes. Por su parte, en América 
Latina las disparidades territoriales se evidencian en las 
distintas capacidades en el ámbito fiscal de los gobiernos 
centrales, intermedios y locales de los países, lo que también 
determina la cobertura y la calidad de la provisión de 
bienes y servicios públicos. 
 ■ A nivel nacional, uno de los aspectos que más ha 
profundizado la asimetría vertical entre los distintos niveles 
de gobierno es la falta de coincidencia entre la asignación 
de responsabilidades de gasto público y la capacidad para 
generar recursos. Un ejemplo de ello se observa en el aumento 
de las transferencias desde los gobiernos centrales hacia 
los gobiernos intermedios y locales, que contribuyen, en 
algunos casos, al incremento del endeudamiento. 
 ■ También la alta especialización en la explotación de recursos 
naturales y la concentración regional de los yacimientos, 
junto con la asimétrica distribución de los ingresos fiscales 
provenientes de este sector, amplifica las altas disparidades 
territoriales existentes.
 ■ En este contexto, un desafío adicional en el ámbito de la 
cohesión territorial y las relaciones intergubernamentales 
es avanzar en materia de transferencias de igualación y 
mecanismos de compensación para los gobiernos de aquellos 
territorios que cuentan con reducidas bases gravables. En 
este sentido, se deben tener en cuenta criterios relacionados 
con la productividad regional y la localización de los 
recursos naturales, aunados, por cierto, a su organización 
institucional y su naturaleza jurídica.
2. Mercado laboral y procesos migratorios
 ■ En el contexto de los procesos de integración regional, en 
el mediano plazo, los países de América Latina y el Caribe 
enfrentan el desafío de la integración de los mercados 
laborales. En el período reciente, la migración laboral 
intrarregional ha ganado relevancia respecto de otros 
movimientos migratorios y se requieren políticas para 
asegurar los beneficios, tanto para los países receptores 
como para los migrantes y los países de origen. La Unión 
Europea tiene una larga y relevante experiencia acumulada 
en este ámbito, lo que puede ser de gran utilidad para el 
diseño de políticas en América Latina y el Caribe. Algunos 
aspectos claves vinculados a las migraciones intrarregionales 
son: i) los derechos de los migrantes intrarregionales, 
ii)  el reconocimiento de títulos académicos y de formación 
profesional, así como de certificados de competencias, 
iii) el manejo de derechos adquiridos de seguridad social 
y iv) los sistemas de transferencias de recursos (remesas).
 ■ Por otra parte, sería conveniente revisar la situación legal, 
social y laboral de los migrantes de América Latina y el 
Caribe hacia los países de la Unión Europea, para asegurar 
el cumplimiento de derechos de estas personas.
 ■ Los tratados de libre comercio entre la Unión Europea y 
países de América Latina y el Caribe se han caracterizado 
por la incorporación de cláusulas respecto al reconocimiento 
y cumplimiento de los derechos laborales y las normas 
ambientales. En la actualidad, algunos de los acuerdos 
están en fase de renegociación para su actualización y 
modernización, lo que podría significar la revisión y 
evaluación del impacto de estas cláusulas. 
145
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
3. Financiamiento para el desarrollo
 ■ La inclusión financiera ha pasado a ser uno de los temas 
relevantes para la agenda de políticas de los países de 
América Latina y el Caribe y de los organismos internacionales, 
como lo demuestra la resolución sobre inclusión financiera 
para el desarrollo sostenible (A/RES/72/206). 
 ■ El análisis del estado de la inclusión financiera en América Latina 
y el Caribe muestra que la región se caracteriza, por un 
lado, por un bajo y desigual acceso al sistema financiero 
formal de los hogares y de las pequeñas y medianas 
empresas (pymes). Por otro lado, existe un número limitado 
de instrumentos y mecanismos para mejorar la inserción 
financiera de los agentes productivos que forman parte 
del sistema financiero formal. 
 ■ América Latina y el Caribe es una de las regiones del mundo 
que cuentan con menores niveles de inclusión financiera 
relativa. El sector productivo también muestra bajos niveles 
de acceso al sistema financiero formal para las empresas 
de menor tamaño y una elevada desigualdad entre los 
niveles de acceso de las pequeñas y las grandes empresas. 
 ■ La brecha en materia de la inclusión financiera en América 
Latina y el Caribe puede explicarse sobre la base de dos 
conjuntos de factores que limitan el acceso al financiamiento
de los hogares y, sobre todo, de las pymes. Por un lado, están 
los factores de oferta y demanda que atañen directamente a 
las pymes y, por otro, las características del sistema financiero 
regional, incluidos, entre otros aspectos, bajos niveles de 
profundidad y desarrollo, alta concentración, orientación 
al corto plazo, escasez de instrumentos financieros y falta 
de incentivos para orientar las fuentes de financiamiento 
hacia las pymes.
 ■ Los bancos de desarrollo tienen un importante papel que 
desempeñar en la generación de innovación en la forma de 
productos, procesos e institucionalidad para el financiamiento, 
tanto directamente como a través de su articulación con 
otros bancos. Si bien existe una complementariedad entre 
los bancos regionales o subregionales de desarrollo y los 
bancos nacionales de desarrollo, debido a sus objetivos 
e instrumentos comunes, también hay espacio para la 
articulación con la banca privada, en que las posibles 
sinergias podrían conducir a innovaciones de beneficio 
mutuo. La experiencia de la Unión Europea puede ser de 
gran utilidad para el diseño de instrumentos financieros 
innovadores en América Latina y el Caribe.
146
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
4. Brechas estructurales y los países de ingreso medio
 ■ En la actualidad, los flujos de asistencia oficial para el 
desarrollo (AOD) representan el 0,18% del ingreso nacional 
bruto (INB) de América Latina y el Caribe, lo que supone un 
marcado descenso con respecto al 0,4% que se registraba en 
promedio en las décadas de 1970, 1980 y 1990. La evolución 
de la AOD a nivel agregado refleja la lógica del sistema de 
cooperación internacional, basada en el ingreso per cápita 
como variable que explica el nivel de desarrollo de los 
países y, por ende, que guía la asignación de los recursos 
de asistencia oficial.
 ■ La evidencia muestra que el acceso a los recursos externos 
puede depender de una amplia gama de factores más allá 
del criterio del ingreso per cápita, incluidas condiciones 
externas que están fuera del control de los países de renta 
media, como la calificación crediticia, las percepciones de 
riesgo, las condiciones de la demanda externa y el tamaño 
del país. De forma similar, la capacidad de movilizar 
recursos internos también depende de factores que no 
están relacionados con el ingreso per cápita, como el nivel 
de ahorro interno, el grado de inclusión financiera y la 
capacidad que tienen los Gobiernos de recaudar impuestos.
 ■ El enfoque de brechas estructurales constituye una respuesta 
a la demanda de las economías de América Latina y el Caribe 
para la elaboración de un conjunto amplio de indicadores 
que, por un lado, reflejen la realidad propia de cada país 
y, por otro, permitan detectar las principales necesidades 
de cada uno, para evitar que el criterio de renta media sea 
un impedimento a priori para obtener AOD.
 ■ Según ese enfoque, el nivel de ingreso per cápita no puede 
equipararse con el nivel de desarrollo, y el logro del 
desarrollo económico y social implica superar diversos 
obstáculos de mediano y largo plazo (o, de manera más 
precisa, brechas estructurales del desarrollo) que todavía 
persisten. Esos obstáculos no solo dificultan un crecimiento 
económico dinámico y sostenible de los países de la región, 
sino que limitan la posibilidad de transitar hacia economías 
y sociedades más inclusivas. Esas brechas incluyen, entre 
otras, las del ingreso por habitante, la desigualdad, la 
pobreza, la inversión y el ahorro, la productividad y la 
innovación, la infraestructura, la educación, la salud, la 
fiscalidad, el género y el medio ambiente.
 ■ El enfoque de brechas es, a la vez, alternativo y complementario 
al criterio de ingreso per cápita, lo que implica la necesidad 
de incorporar explícitamente en la agenda de cooperación 
para el desarrollo la evaluación de necesidades y carencias 
que no están representadas por indicadores de ingresos, 
sino que reflejan otro tipo de brechas. Se trata de un 
enfoque idóneo e indispensable para visibilizar las áreas 
que requieren una atención ineludible de las políticas 
públicas y contar con una guía para canalizar los recursos 
del sistema de cooperación internacional.
 ■ Esa propuesta cobra aún mayor fuerza ante la nueva 
serie de retos globales en materia de desarrollo, recogidos 
principalmente en la Agenda 2030 para el Desarrollo 
Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático 
(aprobado en el vigesimoprimer período de sesiones de la 
Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las 
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), en 
2015). Dichos instrumentos conforman la principal hoja de 
ruta para las próximas décadas e interpelan directamente 
a los países en la consecución de una serie de metas en los 
ámbitos social, económico y ambiental.
147
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Espacios de cooperación para impulsar el desarrollo social
1. Innovación social, un ámbito de creciente interés para las políticas públicas, pero que aún 
 carece de una sólida institucionalidad que lo sustente 
B.
 ■ Las innovaciones sociales, entendidas como soluciones 
novedosas y sin fines de lucro a problemas de relevancia 
social, están emergiendo a nivel internacional como un 
importante ámbito de acción para superar la pobreza y la 
exclusión social, la falta de acceso a servicios de salud y 
educación de calidad y la desprotección social, entre otros.
 ■ No se trata necesariamente de ideas del todo nuevas y 
nunca ensayadas, sino que también puede tratarse de 
iniciativas que introducen modificaciones significativas a 
procesos ya conocidos para adaptarlos al entorno local o que 
logran mejoras sustanciales a esos procesos, por ejemplo, 
en relación con la eficacia o la sostenibilidad. 
 ■ Un factor clave en el surgimiento de las innovaciones 
sociales ha sido la activa participación de la sociedad civil. 
Además de la participación, entre los factores que potencian 
la innovación social se encuentran el compromiso político 
y los marcos legislativos favorables. En los países donde se 
promueve, fomenta y desarrolla una sociedad civil activa, 
se crea un entorno propicio para la innovación social.
 ■ Por lo tanto, es importante apoyar las innovaciones sociales 
mediante una institucionalidad adecuada. No obstante, si 
bien tanto en los países de la Unión Europea como en los 
de América Latina y el Caribe se ha incrementado el interés 
de los Gobiernos por la innovación social, en la mayoría de 
ellos no existen instituciones públicas que tengan directa 
responsabilidad en esta materia.
 ■ En la actualidad, en los países de la Unión Europea la 
innovación social está siendo tomada en consideración de 
manera creciente, impulsada por un conjunto de desafíos 
sociales emergentes, como el cambio demográfico y la 
persistencia del desempleo —especialmente entre los 
jóvenes—, así como por la migración, la sostenibilidad de 
la movilidad urbana y el cambio climático.
 ■ La Unión Europea ha puesto la innovación social en el 
centro de varias iniciativas, como la estrategia Europa 
2020, la agenda de crecimiento y empleo acordada por los 
Estados miembros en 2010, y el programa Horizonte 2020, 
que financia actividades de investigación e innovación.
 ■ En particular, la Comisión Europea ha financiado el proyecto 
sobre innovación social SI-DRIVE (Driving Force of Social 
Change), que entre 2014 y 2017 ha permitido llevar a cabo 
investigación en materia de innovación social por parte de 
un consorcio internacional, del cual la Comisión Económica 
para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha sido parte 
mediante su División de Desarrollo Social.
148
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
2. Innovación social en América Latina y el Caribe: en búsqueda de respuestas a diversos 
 problemas estructurales, tanto sociales como económicos y ambientales 
 ■ En América Latina y el Caribe han surgido múltiples 
innovaciones sociales que buscan dar respuestas efectivas 
a problemas estructurales en áreas clave del desarrollo, 
como la salud (reducción de la mortalidad materna e 
infantil), la educación (disminución de la deserción escolar 
y mejoramiento de los niveles de aprendizaje), la generación 
autónoma de ingresos y el desarrollo rural, entre otros. 
 ■ Que la región sea un semillero de innovación social se debe en 
parte a la debilidad del Estado de bienestar y la persistencia 
de los problemas de pobreza, desigualdad y exclusión social, 
frente a lo cual —en un entorno democrático— diferentes 
actores de la sociedad civil, las comunidades locales y, en 
algunos casos, los gobiernos locales (municipalidades) han 
diseñado nuevas iniciativas desde un enfoque de derechos 
para alcanzar a la población más vulnerable que no lograba 
ser cubierta por los programas gubernamentales tradicionales. 
 ■ Muchas innovaciones sociales han sido implementadas 
por las comunidades locales para hacer frente a etapas de 
crisis económicas, contando con aportes de financiamiento 
externo a las mismas comunidades. Frecuentemente se han 
desarrollado sinergias entre el conocimiento moderno y el 
conocimiento de los pueblos indígenas. 
 ■ Es indispensable que los responsables de la toma de decisiones 
reconozcan la innovación social como una herramienta para 
el desarrollo de América Latina y el Caribe. Los Gobiernos 
deberían apoyar a la sociedad civil y a las comunidades locales 
en la búsqueda de nuevas alternativas para resolver tanto los 
problemas estructurales como los emergentes. En particular, 
se debería promover la evaluación de las innovaciones 
sociales y, posteriormente, adoptar como políticas públicas 
y aplicar a mayor escala las iniciativas que hayan logrado 
mejorar las condiciones de vida de la población. 
 ■ Aunque la región es muy innovadora, existen muchos 
desafíos a nivel de implementación, de los cuales el mayor 
es la necesidad de aplicar a una escala mayor y replicar 
las innovaciones sociales exitosas. Al respecto, hay que 
tomar en cuenta que el desarrollo, la implementación y la 
consolidación de una innovación social implica un proceso 
de ensayo y error, que requiere de un lapso de tiempo 
(al menos cinco años) que es mayor que la duración de 
un Gobierno. No se pueden esperar resultados a muy 
corto plazo. En este sentido, la experiencia de la Unión 
Europea puede ser inspiradora y motivadora para avanzar 
en esta dirección. 
 Diagrama VII.1 
El escenario de la innovación social en América Latina y el Caribe
 
Desafíos: replicar y
aumentar la escala
Innovación social
• Democracia
• Sociedad civil
• Enfoque de derechos
- Fortaleza de las comunidades locales
- Respuesta a crisis
- Conocimiento moderno y tradicional
- Financiamiento externo
• Debilidad del Estado de bienestar
- Educación
- Salud
- Generación de ingresos
- Desarrollo rural
- Otros (por ejemplo, violencia intrafamiliar)
• Pobreza
• Desigualdad
• Exclusión social
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de M. E. Bernal y S. Cecchini, “Social innovation in Latin America and the Caribbean”, Atlas of 
Social Innovation, SI-DRIVE, 2017.
149
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
La mitigación del cambio climático, una prioridad urgente
1. El cambio climático y su estrecha unión con el desarrollo económico
C.
 ■ América Latina y el Caribe ya ha alcanzado niveles de 
emisiones anuales de gases de efecto invernadero (GEI) 
similares a los de la Unión Europea, pese a su menor nivel 
de desarrollo. En efecto, las emisiones de GEI de la Unión 
Europea han decrecido en promedio un 0,9% anual desde 
1990, mientras que en América Latina y el Caribe ha habido 
un aumento sostenido del 0,6% anual, tasa muy inferior a 
la que presenta Asia.
 ■ Dado que en la región la tendencia de aumento de las 
emisiones continuará en el futuro cercano, debido al 
crecimiento económico, la evolución de la estructura 
sectorial de la producción y la dinámica demográfica, las 
presiones sobre el medio ambiente tenderán a acentuarse. 
Por su parte, la Unión Europea debe mantener los exitosos 
esfuerzos que ha venido realizando. Así, los modelos de 
producción sostenible que ha desarrollado la Unión Europea 
pueden ser una sólida base para nuevas experiencias en 
América Latina y el Caribe.
 ■ En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se reconoce 
que el cambio climático es uno de los mayores retos de 
esta época y que sus efectos menoscaban la capacidad de 
alcanzar el desarrollo sostenible. En este sentido, en diciembre 
de 2015, en el vigesimoprimer período de sesiones de la 
Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las 
Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, se aprobó el 
Acuerdo de París, que se convirtió en el primer acuerdo 
en el que tanto países industrializados como países en 
desarrollo se comprometen a gestionar la transición hacia 
una economía baja en carbono. A principios de enero de 
2018, de las 195 Partes firmantes del Acuerdo de París, 
172 países lo han ratificado, entre los que destacan la Unión 
Europea y sus 28 Estados miembros y 30 de los 33 países de 
la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños 
(CELAC). Como resultado de este rápido “efecto dominó” 
de ratificaciones, el Acuerdo de París entró en vigor el 4 de 
noviembre de 2016, mucho antes de lo previsto.
 ■ Además de estos esfuerzos colectivos, la Unión Europea 
ha sido pionera en el desarrollo de acciones para mitigar el 
cambio climático. Por ejemplo, en el marco de la estrategia 
Europa 2020, se plantean los siguientes objetivos: i) un 
20% de reducción de las emisiones de GEI; ii) un 20% de 
participación de las energías renovables, y iii) una mejora 
de un 20% de la eficiencia energética. Por otro lado, 
América Latina y el Caribe está particularmente expuesta 
a los efectos del cambio climático, aunque con una alta 
heterogeneidad entre los países. En este contexto, se han 
desplegado diversos esfuerzos orientados a instrumentar 
políticas públicas destinadas a la mitigación y la adaptación 
al cambio climático, en particular en los ámbitos de la 
energía, el transporte, el sector agropecuario, el sector 
forestal y el de los residuos.
 ■ En este escenario, la experiencia de la Unión Europea puede 
ser de gran ayuda para acelerar y mejorar las iniciativas 
que los países de América Latina están llevando adelante 
para abordar lo que se ha denominado “la mayor falla de 
mercado de todos los tiempos”.
2. Acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente
 ■ Los países de la Unión Europea y de América Latina y el Caribe 
están firmemente comprometidos con la implementación del 
Principio 10 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente 
y el Desarrollo. El Principio 10 sostiene que toda persona 
debe tener acceso adecuado a la información sobre el medio 
ambiente de que dispongan las autoridades —incluida 
la información sobre los materiales y las actividades que 
representan peligro en sus comunidades—, así como la 
oportunidad de participar en los procesos de adopción de 
decisiones en este ámbito, y que debe proporcionarse acceso 
efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos en 
asuntos ambientales, todo lo cual contribuye al cumplimiento 
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 
150
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ La Unión Europea y sus 28 Estados miembros son Partes 
de la Convención sobre el Acceso a la Información, la 
Participación del Público en la Toma de Decisiones y el 
Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales (Convención de 
Aarhus), aprobada en 1998 bajo los auspicios de la Comisión 
Económica para Europa. Dicha Convención garantiza los 
derechos de acceso a la información, a la participación en 
la toma de decisiones y el acceso a la justicia en asuntos 
ambientales, a fin de contribuir a proteger el derecho de 
cada persona, de las generaciones presentes y futuras, a 
vivir en un medio ambiente sano. 
 ■ El 4 de marzo de 2018, en Escazú (Costa Rica), se adoptó 
el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la 
Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos 
Ambientales en América Latina y el Caribe, con la significativa 
participación de la sociedad civil y el apoyo de la CEPAL 
como Secretaría Técnica. Este Acuerdo Regional es el único 
tratado originado en la Conferencia de las Naciones Unidas 
sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), el primer acuerdo 
vinculante de los países de América Latina y el Caribe en 
materia medioambiental y el único en el mundo en incluir 
disposiciones específicas para garantizar un entorno seguro 
y propicio para los defensores de los derechos humanos en 
asuntos ambientales. Es también el primer tratado concluido 
en el ámbito de la CEPAL, precisamente a 70 años de la 
creación de la Comisión. Inspirado en la Convención de 
Aarhus, el Acuerdo Regional tiene como objetivo garantizar 
la implementación plena y efectiva en América Latina y el 
Caribe de los derechos de acceso a la información ambiental, 
participación pública en los procesos de toma de decisiones 
ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales, así 
como la creación y el fortalecimiento de las capacidades y 
la cooperación, contribuyendo a la protección del derecho 
de cada persona, de las generaciones presentes y futuras, a 
vivir en un medio ambiente sano y al desarrollo sostenible. 
Al centrarse en las personas y grupos en situación de 
vulnerabilidad, coloca la igualdad en el centro del desarrollo 
sostenible y se propone no dejar a nadie atrás. El tratado 
se abrirá a la firma de los 33 países de América Latina y el 
Caribe en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York el 
27 de septiembre de 2018, y entrará en vigor el nonagésimo 
día contado a partir de la fecha en que haya sido depositado 
el undécimo instrumento de ratificación, aceptación, 
aprobación o adhesión. 
 ■ El Principio 10 de la Declaración de Río ofrece importantes 
espacios de colaboración y cooperación entre la Unión Europea 
y sus Estados miembros y los países de América Latina y 
el Caribe. Al mismo tiempo que los derechos de acceso 
son un objetivo y un medio para la implementación de la 
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el acceso a la 
información, la participación pública y el acceso a la justicia 
en materia ambiental son transversales a los acuerdos 
multilaterales ambientales, como el Acuerdo de París sobre el 
cambio climático, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, 
el Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos 
Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación, 
el Convenio de Rotterdam sobre el Procedimiento de 
Consentimiento Fundamentado Previo aplicable a Ciertos 
Plaguicidas y Productos Químicos Peligrosos objeto de 
Comercio Internacional, el Convenio de Estocolmo sobre 
Contaminantes Orgánicos Persistentes o el recientemente 
aprobado Convenio de Minamata sobre el Mercurio, que 
entró en vigor en agosto de 2017. Por otro lado, como Partes 
de la Convención de Aarhus, la Unión Europea y sus Estados 
miembros se han comprometido a promover los principios 
de dicha Convención en las organizaciones y los procesos 
internacionales vinculados con el medio ambiente, lo que 
ha favorecido la colaboración entre ambas regiones. 
 ■ A modo de ejemplo, puede mencionarse que en los últimos 
años los Gobiernos de Italia y los Países Bajos financiaron 
distintas fases del proyecto de colaboración “Construyendo 
puentes entre regiones” (Building Bridges between Regions), 
dirigido a apoyar a los países de América Latina y el Caribe, 
especialmente aquellos del Caribe de habla inglesa, en la 
implementación del Principio 10 de la Declaración de Río 
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. El Gobierno de 
Alemania, a través de la Agencia Alemana de Cooperación 
Internacional (GIZ), también ha apoyado un proyecto con el 
que se busca fortalecer el nexo entre la minería sostenible y la 
democracia ambiental en los países andinos. En la etapa final 
de la negociación del acuerdo regional de América Latina y 
el Caribe, y con miras a favorecer su pronta implementación, 
es de esperar que dicha cooperación se intensifique.
151
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 Mapa VII.1 
América Latina y el Caribe: países en que existe tratamiento constitucional del derecho a un medio ambiente sano, 2017 
Países en que existe tratamiento 
constitucional del derecho 
a un medio ambiente sano
Rep. Dominicana
Venezuela 
(Rep. Bol. de)
Argentina
Belice
Bolivia
(Est. Plur. de)
Brasil
Chile
Colombia
Costa Rica
Cuba
Ecuador
El Salvador
Guyana
Honduras
Nicaragua
Panamá
Jamaica
México
Paraguay
Perú
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base del Observatorio del Principio 10 en América y Latina y el Caribe [en línea] http://observatoriop10.
cepal.org/ y CEPAL, “Acceso a la información, la participación y la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe: hacia el logro de la Agenda 2030 para el 
Desarrollo Sostenible. Panorama 2017. Versión preliminar” (LC/CNP10.8/DDR/1), Santiago.
152
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 Mapa VII.2 
América Latina y el Caribe: países en que existen leyes de acceso a la información, 2017
Países en que existen leyes 
de acceso a la información
Trinidad y Tabago
Rep. Dominicana
Argentina
Belice
Brasil
Chile
Colombia
Ecuador
El Salvador
Guyana
Honduras
Nicaragua
Panamá
Jamaica
México
Paraguay
Perú
Antigua y Barbuda
Bahamas
Guatemala
Uruguay
San Vicente y las Granadinas
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base del Observatorio del Principio 10 en América y Latina y el Caribe [en línea] http://observatoriop10.
cepal.org/ y CEPAL, “Acceso a la información, la participación y la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe: hacia el logro de la Agenda 2030 para el 
Desarrollo Sostenible. Panorama 2017. Versión preliminar” (LC/CNP10.8/DDR/1), Santiago.
153
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
Ciencia, tecnología e innovación, un espacio fértil para la cooperación birregionalD.
 ■ En lo referente al mercado digital regional, en la Declaración 
de México, aprobada en la Quinta Conferencia Ministerial 
sobre la Sociedad de la Información de América Latina y 
el Caribe, realizada en Ciudad de México en 2015, los países 
reconocieron la importancia de estudiar la conveniencia 
y factibilidad de avanzar hacia la configuración de un 
mercado único digital en la región, lo que supone revisar 
las cuestiones legales y regulatorias que dificultan la 
expansión de la economía digital. Los países comparten 
elementos de identidad cultural y lingüística que permitirían 
aprovechar el potencial de un comercio digital regional más 
intenso. En este ámbito se podrían reforzar los espacios de 
cooperación con el propósito de intercambiar experiencias 
sobre la estrategia formulada en la Unión Europea para 
fomentar un mercado único digital (Digital Single Market) 
y los programas derivados de dicha iniciativa. 
 ■ En lo referente a las habilidades digitales, si bien no hay 
consenso sobre el efecto neto de la automatización y la 
robótica en el empleo, no hay duda de que los países deben 
intensificar sus esfuerzos para mejorar las habilidades de los 
trabajadores y hacer más eficiente el funcionamiento del mercado 
laboral. En particular, los jóvenes, las mujeres y otros grupos 
subrepresentados siguen enfrentando obstáculos para acceder 
a empleos de calidad y ser actores de un cambio estructural 
progresivo, un objetivo para el que es crucial la coordinación 
entre diferentes áreas de las políticas públicas. Las competencias 
digitales son centrales para fomentar una industria digital y 
de servicios globales más robusta, promoviendo a la vez la 
inclusión laboral. La cooperación en este ámbito puede dirigirse 
a revisar y aprovechar la experiencia de la Unión Europea para 
reforzar las capacidades iniciales de aprendizaje, anticipar y 
responder de mejor manera a las demandas cambiantes del 
mercado laboral, incrementar las habilidades de los trabajadores 
e incentivar el aprendizaje continuo.
 ■ En el ámbito de la digitalización de la producción, las 
actividades productivas más avanzadas combinan 
tecnologías innovadoras como la manufactura aditiva, 
los equipos de realidad aumentada y virtual, la Internet 
de las cosas, la analítica de grandes datos, la robótica 
y la inteligencia artificial. Estas tecnologías permiten 
desarrollar nuevos procesos y sistemas de producción y 
productos inteligentes. Asimismo, flexibilizan los procesos 
industriales y facilitan el ajuste a diferentes escalas de 
producción, descentralizan la toma decisiones y permiten 
la fabricación productos personalizados. Estos avances ya 
están presentes en diversas industrias manufactureras y 
actividades mineras y agrícolas, pero también en sectores 
como el de la salud —por ejemplo, la tecnología para el 
cuidado y aplicaciones de monitoreo y telemedicina— y 
en las ciudades —por ejemplo, en la optimización de los 
procesos de compraventa de energía. Estos nuevos patrones 
de consumo y producción presentan desafíos para la 
región, en particular porque la producción de esas nuevas 
tecnologías es fundamentalmente exógena. En esta área se 
puede impulsar la cooperación para comprender mejor las 
iniciativas europeas ligadas al impulso de la Industria 4.0 
y la adopción de tecnologías avanzadas en la producción. 
 ■ En el ámbito de la ecoinnovación y la producción verde, la 
creación de nuevas capacidades productivas y la adopción 
de tecnologías verdes es uno de los principales desafíos 
que enfrentan los países de América Latina y el Caribe. Los 
nuevos patrones de consumo y producción están obligando 
a las empresas a transformar procedimientos, procesos y 
productos para mejorar su productividad y su desempeño 
ambiental, efectuando una transición hacia la “producción 
verde” e incorporando actividades de ecoinnovación. En este 
marco, se podría impulsar la cooperación para identificar 
buenas prácticas a nivel europeo sobre políticas e incentivos 
para desarrollar capacidades en materia de ecoinnovación 
en las empresas, con un foco especial en las empresas de 
menor tamaño, con el objetivo de guiar ejercicios similares 
en los países de América Latina y el Caribe. 
 ■ En lo referente a la innovación basada en datos, hacer frente 
a la incertidumbre causada por los cambios económicos 
y sociales es un objetivo fundamental de la era de la 
información. Por ello, la innovación basada en grandes 
datos (big data) es fundamental para la toma de decisiones 
y las estrategias de desarrollo. Aprovechar ese potencial de 
transformación requiere de un ecosistema de innovación que 
integre las nuevas fuentes de información, las capacidades 
de procesamiento y su uso por parte de las personas, las 
organizaciones y las comunidades. En este ámbito se puede 
fortalecer la cooperación con miras a promover el intercambio 
de experiencias sobre redes de innovación y actividades de 
capacitación para apoyar el desarrollo de soluciones basadas 
en el uso de los grandes datos para el desarrollo. 
154
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Hacia una cooperación birregional estratégica en comercio e inversiones
1. Responsabilidad, transparencia e inclusión, elementos claves para una renovada agenda comercial
E.
 ■ En octubre de 2015, la Comisión Europea presentó una 
nueva estrategia en materia de comercio (Comercio para 
todos: hacia una política de comercio e inversión más 
responsable), cuyas directrices han sido incorporadas en 
los acuerdos comerciales más recientes concluidos por 
la Unión Europea (con el Canadá, el Japón, Singapur y 
Viet Nam). Ella se estructura en torno a tres pilares:
 – Una política eficaz que aborde las nuevas realidades 
económicas. Los acuerdos comerciales deben adaptarse 
a fenómenos como las cadenas globales de valor y la 
digitalización. Esto implica un menor énfasis relativo en 
temas tradicionales como los aranceles y un mayor acento 
en los servicios, el comercio digital, la propiedad intelectual, 
la armonización regulatoria y la facilitación del comercio. 
 – Una política más transparente. Los acuerdos comerciales 
han ampliado continuamente su alcance hacia temas como 
los estándares ambientales y laborales, la protección del 
consumidor y las políticas culturales y de salud pública. Esto 
ha generado (en Europa y en todo el mundo) una creciente 
demanda ciudadana por participar en la formulación de 
las posiciones negociadoras y por contar con información 
detallada sobre el desarrollo de las negociaciones. En este 
contexto, la Unión Europea ha implementado inéditas 
medidas de transparencia, como, por ejemplo, hacer 
públicas sus propuestas de negociación.
 – Una política basada en valores. Esta debe promover 
el desarrollo sostenible, los derechos humanos y el 
combate a la corrupción. Los nuevos acuerdos incorporan 
también normas sobre protección de las inversiones, 
tema que hasta la entrada en vigor del Tratado de 
Lisboa era abordado exclusivamente por los Estados 
miembros mediante acuerdos bilaterales. Con el nuevo 
enfoque se busca hacer frente a las preocupaciones 
que han surgido sobre los mecanismos de solución de 
controversias entre inversionista y Estado, mediante la 
creación de una corte sobre inversiones y la inclusión 
de disposiciones que garantizan el derecho del Estado 
anfitrión a regular en favor del interés público. 
 ■ Para América Latina y el Caribe, la importancia de reforzar 
la cooperación con la Unión Europea en materia de comercio 
e inversiones excede largamente la magnitud de la relación 
comercial actual, por dos motivos fundamentales:
– El fuerte peso económico global de la Unión Europea. En 
su conjunto, los 28 países miembros de la Unión Europea 
constituyen la segunda economía de mayor tamaño en el 
mundo después de China (medida en paridad de poder 
adquisitivo). Incluso sin considerar el comercio entre sus 
miembros, la Unión Europea es el segundo exportador 
mundial de bienes (detrás de China), el segundo importador 
mundial de bienes (detrás de los Estados Unidos) y el primer 
exportador e importador mundial de servicios. La Unión 
Europea es también la principal fuente mundial de ayuda 
para el comercio, el principal receptor mundial de inversión 
extranjera directa (IED) y el principal origen de esta, tanto 
a nivel mundial como en América Latina y el Caribe.
– La estrecha identidad de visiones entre ambas regiones. La 
política comercial y de inversiones de la Unión Europea pone 
un fuerte acento en la búsqueda del desarrollo sostenible, 
la promoción de los derechos humanos y la primacía del 
multilateralismo. Estos valores son compartidos por los 
países de América Latina y el Caribe. De hecho, la identidad 
de valores y visiones es más estrecha con la Unión Europea 
que con cualquier otro socio comercial de América Latina 
y el Caribe. Esto ha quedado claramente de manifiesto con 
el giro hacia un mayor proteccionismo que ha tomado la 
política comercial de los Estados Unidos. 
 ■ En suma, existen numerosas áreas en las que la Unión 
Europea y América Latina y el Caribe pueden cooperar en 
los próximos años en torno a una agenda de interés común. 
Entre ellas se cuentan la defensa del sistema multilateral 
de comercio, la búsqueda de sinergias entre las políticas 
comerciales y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible 
y la reforma de la gobernanza internacional de la inversión 
extranjera directa. Asimismo, en el mediano plazo, contar 
con una base común de acuerdos similares entre países o 
agrupaciones de la región y la Unión Europea podría facilitar 
los esfuerzos por fortalecer la convergencia entre los distintos 
mecanismos de integración económica de la propia región. 
155
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
2. Buscando nuevos espacios para dinamizar la inversión entre ambas regiones
 ■ En el último bienio, el avance de la economía digital y 
la estabilidad de los precios de las materias primas en 
niveles inferiores a los alcanzados durante su ciclo de 
auge conformaron un panorama internacional en el que 
los principales movimientos de capitales en la forma de 
inversión extranjera directa se explicaron por la búsqueda 
de activos estratégicos o por procesos de consolidación 
sectorial en las economías avanzadas y en el que China 
irrumpió como un gran jugador global, mediante fusiones 
y adquisiciones en los Estados Unidos y la Unión Europea. 
 ■ En este escenario, las entradas de IED en las economías de 
América Latina y el Caribe se debilitaron y se focalizaron en 
servicios, manufacturas y energías renovables, quedando 
relativamente relegada la inversión extranjera directa 
dirigida a los recursos naturales. En particular, la IED desde 
la Unión Europea logró sostener una tendencia creciente en 
el período posterior a la crisis financiera global de 2008 y 
al finalizar el auge de precios de las materias primas, pero 
en 2015 y 2016 las inversiones europeas en América Latina 
y el Caribe disminuyeron, principalmente como resultado 
de menores inversiones en el Brasil. 
 ■ En este contexto, ambas regiones se enfrentan al desafío de 
identificar y explotar las oportunidades para reforzar sus 
vínculos en materia de inversión y fortalecer así una alianza 
estratégica que aporte al cumplimiento de los Objetivos 
de Desarrollo Sostenible. En este sentido, entre las áreas 
prioritarias de cooperación destacan, por ejemplo, las energías 
renovables, las telecomunicaciones y el fortalecimiento 
de las actividades de investigación y desarrollo (I+D). De 
este modo, las economías de América Latina y el Caribe 
podrán avanzar hacia actividades de manufactura avanzada 
y adaptarse a los nuevos requerimientos de la economía 
digital que están modificando los procesos productivos y los 
patrones de consumo. A su vez, el adelanto en esta dirección 
permite a las empresas de la Unión Europea consolidar 
su liderazgo internacional y avanzar en la exploración de 
nuevas ventajas derivadas de la participación de países en 
desarrollo en sus cadenas de valor. 
 ■ Las empresas de la Unión Europea tienen una presencia 
de larga data en los países de América Latina y el Caribe, 
lo que ha permitido la construcción de relaciones de 
negocio estables y que han sido de gran relevancia para 
las economías de ambas regiones. En la actualidad, las 
empresas transnacionales europeas están desempeñando 
un papel importante al invertir en energías renovables 
y telecomunicaciones, inversiones que representan un 
aporte hacia el desarrollo sostenible y el despliegue de 
infraestructura habilitante para la economía digital. A modo 
de ejemplo, puede mencionarse que en 2016 las energías 
renovables y las telecomunicaciones encabezaron la lista de 
anuncios de nuevas inversiones transfronterizas (greenfield 
investment) en América Latina y el Caribe (de cuyo valor total 
representaron el 18% y el 14%, respectivamente) y que las 
empresas de la Unión Europea lideraron este proceso, con 
el 63% de las inversiones anunciadas en energías renovables 
y el 44% de las anunciadas en telecomunicaciones.
 ■ Los proyectos de empresas de la Unión Europea también 
lideraron las inversiones en investigación y desarrollo 
en América Latina y el Caribe: el 71% de las inversiones 
anunciadas en proyectos de I+D en los últimos cinco 
años corresponden a empresas de la Unión Europea. 
La ubicación de los centros de investigación aplicada, 
como los de Fraunhofer en Chile y el Brasil, demuestra 
la disponibilidad de capacidades de investigación para 
transitar hacia la manufactura avanzada en la región. Por 
otra parte, el espacio para el crecimiento en este ámbito es 
muy amplio, ya que la región todavía tiene una participación 
pequeña en el panorama mundial de las inversiones en 
I+D (un 4% en los proyectos de I+D, frente a un 13% en 
el total de los proyectos anunciados). En este sentido, las 
inversiones necesarias en I+D pueden fomentarse a través 
de una cooperación birregional aún más estrecha. 
 ■ Los flujos de inversión hacia la región deberían verse 
reforzados con el crecimiento y la recuperación económica en 
el horizonte, y con la necesidad cada vez mayor de enfrentar 
los desafíos globales mediante una relación fortalecida entre 
América Latina y el Caribe y la Unión Europea, que puede 
contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, 
mejorar las estructuras productivas y generar las capacidades 
para una economía digital en ambas regiones.
156
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
La experiencia europea, un referente para el desarrollo de las empresas 
de menor tamaño y de las instituciones para su fomento
 ■ La Unión Europea tiene una larga tradición de políticas de 
apoyo a las microempresas y pequeñas y medianas empresas 
(MIPYME). En 2000, el Consejo Europeo de Santa María da 
Feira (Portugal), reconociendo la importancia de estas firmas, 
aprobó la Carta Europea de la Pequeña Empresa y en 2008 
se promulgó la Ley de la Pequeña Empresa, que estableció 
los principios estratégicos y los principales ejes de acción para 
estimular el desarrollo de las empresas de menor tamaño 
de la Unión Europea y de los Estados miembros. 
 ■ A partir de estas definiciones, la Unión Europea ha puesto en 
marcha instrumentos de apoyo de gran alcance, el principal 
de los cuales es el Programa para la Competitividad de las 
Empresas y las Pequeñas y Medianas Empresas (COSME), 
con un presupuesto proyectado de 2.300 millones de euros 
para el período 2014-2020, a fin de estimular el acceso al 
financiamiento y a los mercados, mejorar el entorno de 
negocio y fomentar la cultura empresarial.
 ■ Sobre esta base, mediante un esfuerzo de convergencia 
de las distintas políticas de fomento productivo, la Unión 
Europea y los países miembros han ido desarrollando un 
articulado sistema de apoyo que abarca temas de mucha 
relevancia para el fomento de las MIPYME de América 
Latina y el Caribe, como la incorporación de tecnologías 
digitales en los procesos productivos de las empresas de 
menor tamaño, el desarrollo de tecnologías avanzadas y el 
acceso a ellas (robótica, manufactura aditiva o impresión 
3D y analítica de grandes datos, entre otras) y el diseño e 
implementación de estrategias de desarrollo de los territorios 
y sistemas productivos locales. 
 ■ Un diálogo fluido entre los actores institucionales públicos 
y privados de las dos regiones, el intercambio de buenas 
prácticas y la generación de proyectos de cooperación 
representan una oportunidad muy importante para el 
fortalecimiento de la institucionalidad de fomento de 
América Latina y el Caribe (como lo demuestra la experiencia 
del proyecto Euromipyme y el programa AL-Invest 5.0) y 
para sentar las bases de una mayor integración entre los 
sistemas productivos y empresariales de las dos regiones.
F.
 ■ Entre las principales líneas de la colaboración se deberían 
contemplar, a lo menos, tres aspectos: metodologías y 
formación de capacidades institucionales para el diseño 
de estrategias de fomento; conocimientos en tecnologías 
productivas, especialmente relacionados con aquellas 
que están en el centro de la cuarta revolución industrial, e 
intercambio de experiencias entre empresas.
 ■ Desde el punto de vista metodológico, un diálogo entre 
instituciones de fomento encargadas del tema de las 
pequeñas y medianas empresas puede contribuir de 
manera significativa al desarrollo de las capacidades 
de las instituciones responsables de estos procesos. En 
particular, el análisis de la experiencia europea a la luz 
de la realidad político-institucional de América Latina 
y el Caribe proporciona elementos que pueden ser muy 
valiosos para estimular una reflexión crítica e impulsar 
posibles ajustes en las políticas de fomento de las MIPYME: 
– En la estrategia de desarrollo europea existe un alto 
grado de integración entre las políticas sobre las pymes. 
En primer lugar, la Unión Europea reconoce que las 
pymes tienen un papel decisivo para promover la 
consolidación de una base industrial fuerte —en la 
estrategia Europa 2020 las pymes son claves para alcanzar 
un desarrollo inteligente, sostenible e inclusivo. En 
segundo término, existe un esfuerzo permanente para 
garantizar la convergencia de las iniciativas surgidas 
en el ámbito de la estrategia sobre las pymes y las de 
promoción de la innovación (Horizonte 2020) con las de 
desarrollo territorial, como la estrategia de investigación 
e innovación para la especialización inteligente (Research 
and Innovation Smart Specialisation Strategy (RIS3)).
– La dimensión territorial ha adquirido un rol central 
en la estrategia europea. Las iniciativas públicas para 
impulsar la competitividad y el desarrollo de las pymes 
deben ser diseñadas e implementadas otorgando un 
papel protagónico a la generación y consolidación de 
relaciones de cooperación entre las empresas de distintos 
tamaños y entre estas y las instituciones que conforman 
157
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
su ecosistema productivo. Por ejemplo, en el caso de la 
RIS3 se requiere un enfoque territorial integrado para el 
diseño y ejecución de la política. Las políticas deberán 
adaptarse al contexto local y reconocer que existen 
diferentes trayectorias posibles para la innovación 
y el desarrollo regional. Entre ellas se incluyen: i) el 
rejuvenecimiento de los sectores tradicionales a través 
de actividades de mayor valor agregado y nuevos nichos 
de mercado; ii) la modernización mediante la adopción y 
divulgación de nuevas tecnologías; iii) la diversificación 
tecnológica a partir de las especializaciones existentes 
en los campos relacionados; iv) el desarrollo de nuevas 
actividades económicas a través del cambio tecnológico 
disruptivo y las innovaciones de vanguardia, y v) el 
aprovechamiento de nuevas formas de innovación, 
como la innovación abierta y guiada por los usuarios, 
la innovación social y la innovación de servicios.
– De este modo, se refuerza la idea de que la política debe 
ser concebida como una acción colectiva, en la que el 
diálogo público-privado se vuelve clave para definir las 
prioridades de acción y construir el consenso que permita 
legitimar las intervenciones de fomento productivo.
– El enfoque adoptado por la Unión Europea marca otra 
diferencia importante con respecto a la experiencia 
predominante en América Latina y el Caribe, en lo 
que concierne a los modelos de gobernanza de los 
programas e iniciativas de fomento. Estos contemplan 
una complementariedad de roles y funciones entre actores 
que operan en las instancias comunitarias, nacionales y 
territoriales, destacándose la dimensión regional como 
fundamental para la identificación de potencialidades, la 
movilización de recursos, la valorización de competencias 
y la construcción de espacios operativos de cooperación.
– Otro elemento que caracteriza positivamente la 
experiencia europea es la estabilidad alcanzada por las 
políticas de fomento, lo que garantiza a las iniciativas 
en curso una proyección de mediano y largo plazo que 
trasciende los ciclos políticos de los países miembros 
y de la propia Unión Europea, permitiendo enfrentar 
procesos de transformación más profunda, que requieren 
de horizontes temporales más largos.
 ■ En la esfera de la cooperación en materia de políticas 
públicas, un avance muy importante ha sido el proyecto 
Euromipyme, realizado en conjunto por la CEPAL y la 
Unión Europea. El objetivo principal del proyecto es mejorar 
las políticas de las MIPYME a nivel nacional, subregional y 
regional en los países de América Latina, para fomentar el 
crecimiento económico inclusivo, generando aumentos de 
la productividad y reduciendo la pobreza. Este propósito 
básico se despliega en cuatro dimensiones fundamentales: 
i) apoyar a los países de América Latina en el desarrollo, 
implementación y monitoreo de sus políticas, planes y 
estrategias nacionales, subregionales y regionales sobre las 
MIPYME; ii) fortalecer el diálogo entre los actores públicos 
y privados sobre políticas de MIPYME en América Latina 
para facilitar y mejorar el diseño de políticas en esta materia, 
en coordinación con el programa AL-Invest; iii) fortalecer 
la cooperación entre América Latina y Europa en los 
aspectos institucionales, técnicos y sociales de promoción 
de las MIPYME, y iv) apoyar el proceso de evaluación del 
programa AL-Invest.
 ■ El programa  AL-Invest  es uno de los proyectos de 
cooperación internacional más importantes de la Comisión 
Europea  en  América Latina y el Caribe. Se inició en 
1994, buscando atraer inversiones europeas a la región, 
y con el tiempo su orientación cambió, para  promover 
la internacionalización e impulsar la productividad de 
las MIPYME de América Latina. En 2015 la Comisión 
Europea lanzó la licitación para la quinta fase del programa,  
AL-Invest 5.0, denominada “un crecimiento integrador 
para la cohesión social en América Latina”. La Cámara de 
Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz 
(Estado Plurinacional de Bolivia) (CAINCO) coordina el 
consorcio de 11 organizaciones internacionales que ganó 
la licitación para ejecutar el proyecto en todo la región.
 ■ En el ámbito tecnológico, hay antecedentes interesantes de 
colaboración entre las dos regiones. Entre ellos destacan 
la mencionada experiencia del instituto Fraunhofer de 
Alemania en el Brasil y Chile y la extendida presencia del 
centro tecnológico del País Vasco, Tecnalia Corporación 
Tecnológica, en varios países de América Latina y el Caribe. 
El desarrollo de las nuevas tecnologías y, en particular, los 
desafíos planteados por la digitalización de la economía 
158
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
abren nuevas oportunidades para que este tipo de 
cooperación sea más sistemática y, sobre todo, se oriente 
más decididamente hacia la integración de las MIPYME 
al mundo digital. La situación actual, en la que numerosos 
países de América Latina y el Caribe están revisando sus 
políticas de centros tecnológicos, ofrece además un escenario 
especialmente favorable para la creación de alianzas que 
permitan aprovechar y potenciar las capacidades acumuladas 
de las instituciones tecnológicas de las dos regiones. Las 
redes de centros tecnológicos europeos y los centros de 
innovación digital (Digital Innovation Hubs), que promueven 
proyectos colectivos entre los actores de determinados 
territorios para el desarrollo de tecnologías específicas, 
representan modelos interesantes y son socios potenciales 
para programas conjuntos que apunten a fortalecer las 
estrategias tecnológicas en la región.
 ■ En cuanto a la cooperación productiva entre empresas, las 
experiencias desarrolladas hasta el momento han dado 
resultados poco satisfactorios, especialmente en lo que 
concierne a la participación de las MIPYME. La fuerte 
integración de estas empresas en su entorno local dificulta 
el desarrollo de estrategias de internacionalización basadas 
exclusivamente en los esfuerzos individuales y señala la 
necesidad de considerar como sujeto de estas políticas 
al conjunto de actores que conforman un ecosistema 
productivo. Los estudios y propuestas de cooperación entre 
aglomeraciones productivas (clústeres) de ambas regiones, 
elaborados por la Fundación Unión Europea-América Latina 
y el Caribe (Fundación UE-LAC), representan un buen 
ejemplo de cómo podrían estructurarse programas de 
colaboración entre territorios productivos.
Cerrando brechas en materia de infraestructura: nuevos espacios 
para la cooperación birregional
1. Infraestructura habilitante para el cambio estructural
G.
 ■ Para avanzar en un cambio estructural progresivo, como 
plantea la CEPAL, y cumplir con la Agenda 2030 para el 
Desarrollo Sostenible, América Latina y el Caribe debe 
avanzar en el escalamiento de los servicios de infraestructura 
(transporte, energía, telecomunicaciones, agua y saneamiento). 
En la actualidad, la provisión de estos servicios sigue siendo 
insuficiente, ineficiente e insostenible, lo que contribuye 
a perpetuar los desequilibrios estructurales de la región: 
escasa diversificación de la estructura productiva, rezago 
en el esfuerzo y el desempeño en materia de innovación, 
alta concentración del ingreso y la riqueza, y vulnerabilidad 
frente al cambio climático.
 ■ En este ámbito la política pública ha sido deficitaria. Por 
una parte, los patrones de la inversión pública y privada en 
infraestructura muestran que América Latina y el Caribe 
no ha podido movilizar los fondos necesarios para avanzar 
en el desarrollo del sector, ni siquiera en períodos de auge 
económico y altos precios de los recursos naturales. En 
cambio, la Unión Europea ha mostrado mayor dinamismo 
en la inversión destinada al despliegue y modernización 
de la infraestructura habilitante. Por otro lado, además de 
los bajos niveles de inversión, la escasa focalización de las 
medidas adoptadas por las autoridades en el ámbito de la 
infraestructura ha redundado en una provisión ineficiente 
de servicios y la ausencia de una infraestructura adecuada 
para los fines del desarrollo sostenible. En este sentido, 
destaca el escaso aprovechamiento que los países de la 
región han hecho del potencial de la integración de las 
infraestructuras, de manera de beneficiarse de economías 
de red y de alcance para reducir las brechas existentes. 
159
La Unión Europea y América Latina y el Caribe: estrategias convergentes y sostenibles ante la coyuntura global
 ■ En este panorama, es posible plantear nuevos espacios de 
cooperación birregional que permitan avanzar en el despliegue 
de infraestructura habilitante para el cambio estructural:
– La gobernanza de la infraestructura. La Unión Europea y 
sus países miembros han acumulado una valiosa experiencia 
en materia de políticas públicas de infraestructura, en 
la que destacan algunos elementos como gradualidad y 
permanencia, acumulación de conocimientos técnicos y 
fortalecimiento de la institucionalidad. En este sentido, 
el intercambio de buenas prácticas es una actividad de 
alta relevancia para las autoridades de la región. 
– Diseño de políticas de infraestructura y logística articuladas 
regionalmente. En América Latina y el Caribe, uno de 
los temas recurrentes en la implementación de políticas 
de logística y movilidad es la ausencia de información 
estadística e indicadores de operación que apoyen la toma 
de decisiones, el monitoreo y la evaluación de las acciones 
y políticas. En este ámbito, la experiencia europea en la 
generación de información estadística sectorial homogénea 
y comparable entre países ha sido clave para producir 
cambios en las políticas de transporte (distribución 
modal y eficiencia energética) y avanzar en la integración 
regional en términos de infraestructura y logística. 
– Nueva generación de políticas de logística y movilidad. 
Los Libros Blancos del transporte de la Unión Europea 
y su articulación con los planes y políticas nacionales 
de logística y movilidad constituyen un antecedente 
clave para apoyar el diálogo técnico y político respecto 
a la movilidad y la logística urbana en América Latina 
y el Caribe. En este contexto, destacan algunos aspectos 
como la movilización de la inversión pública y privada, 
el uso de las asociaciones público-privadas y los sistemas 
inteligentes de transporte, así como instrumentos de 
política para avanzar hacia una logística y movilidad 
sostenible. Además, podría aprovecharse la experiencia 
acumulada en mecanismos participativos con el sector 
privado, las universidades y la sociedad civil, para 
impulsar cambios en la manera de diseñar, regular y 
operar la infraestructura, permitiendo compatibilizar las 
necesidades del desarrollo económico con el progreso 
social y ambiental. Una temática de particular interés 
es la relevancia del transporte público en las ciudades 
latinoamericanas, frente a las tasas crecientes de 
motorización y de uso de transporte individual. 
– Integración logística y complementariedad energética 
para estimular el desacople entre crecimiento económico, 
consumo y extracción de recursos naturales. Para ello, 
compartir experiencias sobre mecanismos de fomento de 
la innovación, inversiones con bajo contenido en carbono, 
energías renovables no convencionales, capacitación 
y mayor profesionalización del sector de transporte y 
logística puede favorecer una mejor provisión de estos 
servicios en América Latina y el Caribe desde el punto 
de vista económico, social, ambiental e institucional.
2. Eficiencia energética en consonancia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible 
 y el Acuerdo de París 
 ■ En la Unión Europea, la intensidad energética —es decir, 
la relación entre el consumo energético total y el PIB— 
ha presentado una tendencia virtuosa durante el último 
cuarto de siglo. Con una reducción constante (una caída 
del 40% en 25 años), se evidencia un sensible y positivo 
desacople del consumo de energía en relación con el 
crecimiento económico. Esta dinámica es el resultado, 
principalmente, del diseño e implementación de políticas 
públicas de eficiencia energética en la mayoría de la 
Estados miembros de la Unión Europea, cuyos efectos 
han sido oportunamente medidos a través de indicadores 
de desempeño generados por el programa Odysee-Mure, 
financiado por la Comisión Europea y ejecutado por el 
Organismo de Medio Ambiente y Gestión de la Energía 
(Agence de l’environnement et de la maîtrise de l’énergie (ADEME)) 
de Francia.
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Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
 ■ Por otro lado, América Latina y el Caribe sigue presentando 
una baja intensidad energética en comparación con otras 
regiones. Sin embargo, la tendencia de los últimos 25 años 
no muestra progresos significativos. En consecuencia, 
existe un amplio margen para mejorar el uso productivo 
de la energía e incorporarlo a las estrategias y políticas 
energéticas que apuntan a dar cumplimiento al Objetivo 
7 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En este 
sentido, es necesario impulsar y priorizar las políticas públicas 
de eficiencia energética que ya existen en la mayoría de 
los países de América Latina y el Caribe, pero que —por 
razones tanto políticas como económicas (subsidios y bajo 
precio del petróleo)— no están siendo implementadas. 
 ■ En la experiencia europea, resalta la importancia del monitoreo 
de las políticas públicas de eficiencia energética. En este 
sentido, desde 2011, la CEPAL ha liderado la creación y 
operación de la Base de Indicadores de Eficiencia Energética 
para América Latina y el Caribe (BIEE), una iniciativa 
similar al programa Odysee-Mure, que cuenta con el apoyo 
técnico del organismo ADEME de Francia y la cooperación 
financiera del Gobierno de Alemania. Los resultados de 
esta iniciativa son particularmente positivos: todos los 
países de América Latina se han integrado oficialmente 
al proyecto y cuatro países del Caribe se incorporaron 
en 2017. 
 ■ Sin embargo, en esta materia aún existe mucho espacio 
para profundizar la cooperación entre la Unión Europea 
y América Latina y el Caribe. De hecho, la región podría 
verse beneficiada de la experiencia europea en los 
siguientes ámbitos:
– mecanismos regulatorios y económicos para incentivar la 
implementación de proyectos y programas de eficiencia 
energética, a nivel nacional y local;
– marcos normativos para el fomento de empresas de 
servicios energéticos (energy service companies) dedicadas a 
mejorar la eficiencia de sistemas industriales, residenciales 
y comerciales.
– Incorporación de la eficiencia en las políticas de 
transición hacia sistemas más sostenibles de generación, 
transmisión y distribución de energía, en concordancia 
con los compromisos expresados en la Agenda 2030 
para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París. 
Los recientes cambios económicos, políticos y sociales y la acelerada 
revolución digital, junto con la Agenda 2030 para el Desarrollo 
Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, son el nuevo 
telón de fondo para repensar la cooperación entre los países de la 
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la 
Unión Europea. Una cooperación renovada y dinámica, con base en el 
multilateralismo, que vaya más allá de la integración comercial y que 
potencie la visión y valores compartidos por ambas regiones.
En el presente documento, que constituye un esfuerzo conjunto de 
la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la 
Unión Europea y la Fundación Unión Europea-América Latina y el 
Caribe (EU-LAC), se señala una serie de ámbitos en que es importante 
cooperar, sobre todo para las economías de desarrollo en transición. 
Se trata de factores que impulsan la inversión y la conformación de 
una verdadera integración productiva, que propician la transferencia 
tecnológica y la innovación, que favorecen la inclusión de las micro, 
pequeñas y medianas empresas, y que permiten mejorar la capacidad 
de respuesta de los Estados a las demandas ciudadanas. En definitiva, 
la tarea consiste en identificar cómo avanzar en la consecución de un 
cambio estructural progresivo con mayores niveles de productividad, 
con más y mejores puestos de trabajo y mayores salarios. Es decir, una 
cooperación que permita avanzar hacia sociedades más modernas, 
productivas e inclusivas. 

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