<rdf:RDF
    xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"
    xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:bibo="http://purl.org/ontology/bibo/"
    xmlns:dspace="http://digital-repositories.org/ontologies/dspace/0.1.0#"
    xmlns:foaf="http://xmlns.com/foaf/0.1/"
    xmlns:void="http://rdfs.org/ns/void#"
    xmlns:xsd="http://www.w3.org/2001/XMLSchema#" > 
  <rdf:Description>
        <dcterms:issued>1995</dcterms:issued>
        <dc:language>es</dc:language>
        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
        <dcterms:available rdf:datatype="http://www.w3.org/2001/XMLSchema#dateTime">2014-01-02T14:51:16Z</dcterms:available>
        <bibo:handle>hdl:11362/40855</bibo:handle>
        <foaf:homepage rdf:resource="http://repositorio.cepal.org"/>
<dcvalue rdf:element="bodyfulltext">
macroeconomía
del desarrollo
ISSN 1680-8843
Programas de empleo público 
en América Latina
Stefano Farné
S
E
R
I
E
Programas de empleo público  
en América Latina 
Stefano Farné  
 
185 
Este documento fue preparado por Stefano Farné, Consultor de la Comisión Económica para América Latina y 
el Caribe (CEPAL), en el marco de las actividades del proyecto “Fortalecimiento de las capacidades de América 
Latina y Asia para desarrollar y mejorar los sistemas de capacitación laboral y proteger a los trabajadores del 
desempleo” (ROA-236-8), financiado por la cuenta de las Naciones Unidas para el Desarrollo. 
Las opiniones expresadas en este documento, que no ha sido sometido a revisión editorial, son de exclusiva 
responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de la Organización.  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Publicación de las Naciones Unidas 
ISSN 1680-8843 
LC/L.4279 
Copyright © Naciones Unidas, diciembre de 2016. Todos los derechos reservados 
Impreso en Naciones Unidas, Santiago 
S.16-01334 
 
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse a la Comisión Económica para América 
Latina y el Caribe (CEPAL), División de Publicaciones y Servicios Web, publicaciones@cepal.org. Los Estados Miembros de 
las Naciones Unidas y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Solo se les 
solicita que mencionen la fuente e informen a la CEPAL de tal reproducción. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
3 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 Índice 
Resumen ..................................................................................................................................................... 5 
Introducción .............................................................................................................................................. 7 
I. Consideraciones generales ............................................................................................................. 9 
A. Financiación ........................................................................................................................... 10 
B. Salario (mínimo) versus transferencia de ingresos................................................................. 10 
C. Focalización ........................................................................................................................... 11 
D. Generación de activos ............................................................................................................ 11 
E. Participación de las comunidades locales .............................................................................. 11 
F. Formación .............................................................................................................................. 11 
G. Externalidades ........................................................................................................................ 12 
II. Tipologías de PEPs ....................................................................................................................... 13 
A. Programas de Inversiones Intensivas en Empleo-PIIE ........................................................... 13 
B. Programas de Obras Públicas “Plus” ..................................................................................... 14 
C. Programas de Empleo de Emergencia-PEE ........................................................................... 15 
D. Ruta de estabilización de ingresos y de empleos de emergencia  
(en situaciones de post conflicto) ........................................................................................... 15 
E. PEPs con piso de protección social ........................................................................................ 16 
F. Sistemas de Garantía de Empleo-EGS ................................................................................... 17 
G. Innovaciones en los programas de empleo público:  
de temporales a permanentes ................................................................................................. 17 
III. PEPs en América Latina: algunas referencias recientes ........................................................... 19 
A. Programa de Inversión en la Comunidad, Chile..................................................................... 19 
B. Programa de Empleo Temporal, México ............................................................................... 20 
C. Uruguay Trabaja .................................................................................................................... 22 
D. Programa de Empleo Comunitario, Argentina ....................................................................... 23 
E. Trabaja Perú ........................................................................................................................... 24 
F. Trabajo por Dinero y Producto, Haití..................................................................................... 25 
G. Empleo Rural Temporal, Colombia ....................................................................................... 26 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
4 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
IV. Resumen y consideraciones finales ................................................................................................. 29 
Bibliografía .............................................................................................................................................. 33 
Serie Macroeconomía del Desarrollo: números publicados ................................................................ 35 
 
Cuadros 
 
Cuadro 1  Beneficiarios y duración de la contratación de los PET/PEE  
en siete países de América Latina ......................................................................................... 30 
Cuadro 2  Remuneraciones y prestaciones reconocidas en los PET/PEE  
en siete países de América Latina ......................................................................................... 31 
Cuadro 3  Entidades proponentes y responsables de los PET/PEE  
en siete países de América Latina ......................................................................................... 32 
 
 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
5 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
Resumen 
Tradicionalmente, en los países en desarrollo los Programas de Empleo Temporal han consistido en 
contrataciones de corta duración en sectores intensivos en trabajo (fundamentalmente servicios para la 
comunidad o labores de limpieza, y construcción y mantenimiento de infraestructura física) dirigidas a 
personas de escasos recursos afectadas por crisis económicas y/o situaciones de emergencia. 
El presente documento pretende revisar y categorizar unas experiencias recientes en materia de 
PEPs en algunos países en desarrollo seleccionado y en especial en América Latina.  
Consta de cinco secciones de las cuales la introducción es la primera. En la sección 2 se 
plantean algunas consideraciones generales acerca de los objetivos, características y principios de 
funcionamiento de los PEPs. En la sección 3 se hace una breve revisión de las tipologías de los PEPs. En 
el capítulo 4 se relacionan algunos de los PEPs actualmente en operación en países de América Latina. 
Finalmente, en la quinta y última sección se resumen las conclusiones más importantes del trabajo. 
 
 
 
 
 

CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
7 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 Introducción 
Tradicionalmente, en los países en desarrollo los Programas de Empleo Temporal han consistido en 
contrataciones de corta duración en sectores intensivos en trabajo (fundamentalmente servicios para la 
comunidad o labores de limpieza, y construcción y mantenimiento de infraestructura física) dirigidas a 
personas de escasos recursos afectadas por crisis económicas y/o situaciones de emergencia. 
Dado que solían, y todavía suelen, financiarse con recursos públicos o con recursos que el Estado 
obtiene de donaciones o de préstamos de agencias internacionales, los Programas de Empleo Temporal con 
frecuencia se clasifican también como Programas de Empleo Público (Public Employment 
Programmes―PEPs). 
Los PEPs se han concebido como herramientas de corto plazo dirigidas a aumentar la demanda 
de trabajo en periodos de crisis mediante las cuales el Estado contrata directamente y por su cuenta a 
personas para que ejecuten ciertas obras o actividades sin que ello implique una expansión de la planta 
de la función pública. En estos casos el Gobierno crea directamente plazas de trabajo mediantes 
programas de empleo, adoptando un enfoque pasivo con respecto al mercado de trabajo para no 
“distorsionarlo”, es decir, evitando, por ejemplo, brotes inflacionarios, escasez local de mano de obra o 
incrementos injustificados de los salarios (Liew-Kie-Song et al., 2012). 
Más recientemente los PEPs han sido utilizados por los Gobiernos no solo para generar 
directamente plazas de trabajo y no solo para responder a situaciones de crisis o emergencia, sino para 
enfrentar problemáticas permanentes de largo plazo. Como, por ejemplo, para complementar la creación 
de empleo del sector privado en mercados incapaces de generar empleo en medida suficiente, para 
solucionar déficits estructurales de infraestructura y de servicios, establecer un piso de protección social 
y contribuir a la reducción de la pobreza. 
Igualmente, la variedad de tipos de trabajo ha cambiado. A los tradicionales Programas de Obras 
Públicas (Public Works/Workfare Programmes-PWPs) y Sistemas de Garantía del Empleo (Employment 
Guarantee Schemes-EGS) que se vinculan fundamentalmente con obras de infraestructura y construcción 
se han sumado trabajos en otros sectores como el sector social, de los servicios ambientales, el trabajo 
comunitario y las actividades vinculadas a la formación (Liew-Kie-Song et al., 2012). 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
8 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
Además, “… tras la reducción de la escala del sector público y la tendencia hacia la 
contratación y la tercerización en los noventa y principios de la década de 2000, se pasó a utilizar 
consultores y contratista locales para el diseño y la puesta en marcha de los proyectos”  
(Liew-Kie-Song et al., 2012: 33). 
Asimismo, los PEPs pueden desarrollarse bajo el enfoque de los contratos comunitarios, donde, 
previo un proceso de negociación entre administraciones públicas y grupos comunitarios, son las 
comunidades las que organizan gran parte de las obras por sí mismas. Con siempre mayor frecuencia, 
entonces, el Estado financia los PEPs, pero no propone, ni ejecuta directamente los proyectos, 
limitándose a fijar los lineamientos generales a seguir y acompañando y monitoreando la ejecución de 
los mismos. 
En conclusión, hoy en día el término PEPs es utilizado para categorizar un amplio abanico de 
programas de empleo de carácter temporal propiciados por el Estado que incluye los programas de obras 
públicas, de garantía de empleo, de empleo de emergencia, de inversiones intensivas en empleo, entre 
otros. En algunas ocasiones se han asimilado a programas de transferencias condicionadas (a la 
prestación de algún tipo de trabajo). 
El presente documento pretende revisar y categorizar unas experiencias recientes en materia de 
PEPs en algunos países en desarrollo seleccionado y en especial en América Latina. Consta de cinco 
secciones de las cuales esta introducción es la primera. En la sección 2 se plantean algunas 
consideraciones generales acerca de los objetivos, características y principios de funcionamiento de los 
PEPs. En la sección 3 se hace una breve revisión de las tipologías de los PEPs. En el capítulo 4 se 
relacionan algunos de los PEPs actualmente en operación en países de América Latina. Finalmente, en la 
quinta y última sección se resumen las conclusiones más importantes del trabajo. 
 
 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
9 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
I. Consideraciones generales  
La contratación de personas de escasos recursos por periodos de tiempo relativamente breves puede 
tener diferentes prioridades de política. 
Según Liew-Kie-Song et al. (2012), son tres las principales prioridades de política que 
incorporan los PEPs: el empleo (para los participantes), los ingresos o las transferencias (para los 
participantes) y la creación de activos y/o la prestación de servicios públicos y/o sociales (no 
necesariamente solo para los participantes). Y los principales objetivos perseguidos tienen a que ver con 
la reducción del desempleo, la estabilización del consumo, la solución de déficit de infraestructura y de 
servicios, la respuesta a situaciones de crisis o emergencia, la reducción de la pobreza y el mejoramiento 
de la protección y seguridad social. Con una característica transversal: que se dirigen a colectivos de 
menores recursos y vulnerables. 
La adopción de uno, en vez que otro, de estos enfoques influye sobre el diseño y los objetivos 
del programa. Y al momento de evaluar sus resultados es indispensable tener en cuenta estas diferencias. 
Así, si el objetivo es reducir la pobreza y proporcionar protección social los resultados del programa con 
respecto a la creación y mantenimiento de infraestructura suelen ser modestos. Y viceversa, en el caso en 
que el enfoque de diseño se basa en la creación de infraestructura no siempre puede darse un uso 
prioritario de la mano de obra meno calificada sobre la maquinaria por razones de economías de escala y 
las repercusiones en materia de seguridad social son limitadas. Asimismo, si el objetivo es generar 
empleos es importante distinguir entre EGS y la provisión de empleos de emergencia de corto plazo. 
Dada la capacidad de los PEPs de contribuir a la consecución de múltiples objetivos es 
importante definir desde un principio cuáles son las prioridades que se les quieren atribuir. A nivel de 
política, suelen plantearse los siguientes temas durante la planificación y diseño de un PEP1. 
 
                                                        
1  Evidentemente, los temas objeto de discusión dependen de los objetivos y prioridades específicos de cada PEP. Los 
argumentos tratados a continuación son los más recurrentes en la literatura. La reseña se basa en Devereux y Solomon 
(2006), del Ninno et al., 2009, Lieuw-Kie-Song et al (2012), Subbarao et al (2013), Solomon (2013), Núñez (2013) y 
en la bibliografía que estos autores citan. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
10 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
A. Financiación 
Por lo general, los PEPs se financian con una partida asignada por el Gobierno dentro del marco de un 
proceso presupuestario ordinario. Sin embargo, en países pobres, sobre todo de África, las donaciones 
internacionales y los préstamos a tasas preferenciales de entidades multilaterales han tenido una 
importancia preponderante. Asimismo, el programa argentino Trabajar acudía al Fondo Nacional de 
Empleo y se financiaba con un impuesto a la nómina. En la India el Employment Guarantee Scheme en 
Maharashtra obtenía la mitad de los recursos requeridos de un impuesto a la renta con destinación 
específica que pagaban los más ricos del Estado.  
B. Salario (mínimo) versus transferencia de ingresos 
En principios, los PEPs deberían ajustarse a la legislación laboral básica y por ende reconocer a sus 
beneficiarios un salario por lo menos igual a lo establecido por la legislación nacional como mínimo. 
Esto es particularmente cierto si el objetivo del PEP es reducir el desempleo y generar empleo en el 
marco de EGS, en el cual caso no existen razones para propiciar trabajos de menor calidad y protección. 
Sin embargo, cuando el objetivo es otro, por ejemplo la reducción de la pobreza, la 
reconstrucción rápida de zonas afectadas por desastres ambientales, la necesidad urgente de proporcionar 
empleos e ingresos en situaciones de crisis o emergencia, o garantizar una protección social mínima, 
pueden justificarse excepciones a la legislación laboral. Puede retribuirse a los participantes con una 
transferencia, es decir con una remuneración inferior al salario mínimo o de mercado, y obviar a algunos 
requisitos legales. 
Evidentemente, la posibilidad de fijar remuneraciones por debajo del salario mínimo legal o del 
salario de mercado permitiría ampliar la cobertura del programa y adaptarlo a las condiciones locales. 
Muy probablemente el pago de un salario mínimo seria apenas indispensable en las principales áreas 
urbanas de un país, pero estaría muy por encima de las condiciones salariales prevalecientes en zonas 
rurales apartadas.  
Las consecuencias ocupacionales pueden ser relevantes. Devereux y Solomon (2006) revisan en 
detalle el caso del programa indio Employment Guarantee Scheme en el cual inicialmente se pagaban 
salarios por debajo del mínimo. En 1988, sin embargo, la Alta Corte decretó que a los trabajadores 
rurales beneficiarios del programa se les pagara el salario mínimo legal vigente, lo cual dobló el valor de 
su remuneración y la colocó por encima del salario rural prevaleciente.  
El número de persona-días trabajado pasó de 186.7 millones en 1986/87 a 78 millones en 
1989/90. Si bien esta caída en la generación de empleo no puede atribuirse en su totalidad al aumento 
salarial, es innegable que se dio un importante racionamiento que afectó a los más pobres. 
Un salario (comparativamente alto) puede afectar no solo la generación de empleo directa del 
programa, sino también tener efectos adversos sobre otras actividades que pueden ver reducida su oferta 
de trabajo que prefiere participar en los PEPs. 
Utilizar una transferencia puede ayudar a focalizar el programa hacia los más necesitados y los 
desempleados. Ofrecer una transferencia relativamente baja, junto con el pago en especie y una intensa 
carga de trabajo, desincentiva la participación de quienes no necesitan el trabajo y evita que se dé un efecto 
sustitución por parte de ocupados que dejan su empleo en otras actividades para ir a trabajar en un PEP.  
La transferencia puede fijarse por debajo del salario mínimo pero no puede ser tan baja. Una 
transferencia muy baja termina no teniendo efectos sobre la reducción de la pobreza (si este es el objetivo 
del PEP), puede profundizar la discriminación entre sexos en el mercado laboral (dado que el costo de 
oportunidad de las mujeres es inferior al de los hombres) y estigmatizar socialmente los participantes 
(comprometiendo sus oportunidades de encontrar un trabajo en el sector formal en un futuro). 
  
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
11 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
En fin, lo ideal sería poder fijar el apoyo económico reconocido a los participantes de los PEP a un 
nivel apenas por debajo del salario de mercado vigente para la mano de obra no calificada. Cuando este 
último, sin embargo, es inferior al salario mínimo legal vigente surgen problemas de índole legal y ético.  
C. Focalización 
Evidentemente, fijar una transferencia baja es una forma económica de (auto) focalizar los participantes 
dado que reduce los costos de información y de administración relacionados con la identificación y 
selección de los beneficiarios. La focalización podría alcanzarse también con indicadores alternativos 
simples y de fácil acceso como la no propiedad de activos/inmuebles, la jefatura femenina de hogar o 
involucrando las comunidades locales. En palabras de Devereux y Solomon (2006), “como regla 
general, una elevada participación femenina en programas de empleo puede usualmente tomarse como 
un indicador de una efectiva focalización hacia los pobres”. 
D. Generación de activos 
Aunque los PEPs pueden tener diferentes objetivos, la generación de activos es un aspecto que siempre 
cobra relevancia. Con frecuencia se ha puesto en tela de juicio si los activos generados a través de los 
PEPs tienen valor ―tienen utilidad, calidad y mantenimiento― para beneficiar a los participantes del 
programa. Es apenas evidente que si el principal objetivo de un PEP es favorecer ciertos colectivos (los 
pobres, los desempleados, los afectados por desastres) entonces los activos creados también deberían 
considerarlos como los principales beneficiarios. Esto no siempre se da, especialmente en el caso de 
obras de infraestructura de gran envergadura como aeropuertos o autopistas, por ejemplo. 
En general, si las decisiones se adoptan de manera central es muy probable que los activos 
generados solo produzcan efectos limitados sobre los beneficiarios del programa. Y peor aún, que las 
obras no sean sometidas al necesario mantenimiento. Por el contrario, los activos entregados por los 
PEPs responden más a las necesidades locales, son mejor realizados y mantenidos cuando se involucran 
las comunidades locales, dados sus conocimientos del territorio y de sus residentes. Idealmente, el 
involucramiento de las comunidades locales debería comprender la identificación, priorización y 
selección de los proyectos a realizar, una contribución a la financiación de las obras y la participación en 
la implementación, operación, monitoreo y mantenimiento de los proyectos mismos. 
E. Participación de las comunidades locales 
Una participación activa de las comunidades locales en la evaluación, selección, priorización y 
aprobación de las obras a construir y los servicios a ofrecer es deseable porque aumenta la probabilidad 
de que los proyectos satisfagan las necesidades y las circunstancias locales, se construyan a un menor 
costo, ofrezcan mayores oportunidades a las empresas locales y a los trabajadores residente en la zona y 
reciban un buen uso y un adecuado mantenimiento.  
La existencia de instancias participativas locales, además, permite una más fácil identificación 
de los potenciales beneficiarios. La selección de los participantes, sin embargo, debe ser objeto de 
particular transparencia. Debería ser sujeta a estrictos y claros criterios de priorización y cuando los 
postulantes superan el número de cupos disponibles debería ser efectuado a través de un sorteo para 
evitar errores de focalización. 
F. Formación 
Como estrategia de “salida” muchos PEPs incorporan cursos breves de formación técnica en el 
entendimiento de que la falta de competencias es el impedimento principal de los participantes a la hora 
de transitar hacia un empleo regular o trabajar como independientes. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
12 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
En general, estos cursos no han resultado en ventajas significativas para sus beneficiarios y no 
siempre han llevado a una mejor empleabilidad en relación a futuros empleos e incluso a futuras 
actividades por cuenta propia. Lo anterior se ha atribuido al exceso estructural de mano de obra no 
calificada en los países menos desarrollados y al tipo de formación impartida que por su corta duración 
puede mejorar las competencias, pero no es suficiente para empoderar los individuos en trabajos donde 
hay escasez de mano de obra, y de los trabajos calificados.  
Naturalmente, los beneficios que se derivan de la formación dependen también del tipo de 
competencias impartidas (más generales, mejor) y si la estrategia de salida es acompañada por otros 
servicios, como la acreditación de los cursos, el ahorro forzoso, la disponibilidad de financiación y en 
especial aquellos de un eficiente servicio público de empleo. 
A pesar de lo anterior, resultaría útil ofrecer durante la duración del contrato una capacitación en 
proyectos de vida y destrezas básicas. Se trataría de cursos cortos llevados a cabo en los sitios de trabajo, 
antes o después del horario de trabajo, en conocimientos matemáticos básicos, alfabetismo, contaduría, 
educación nutricional, entre otros.  
G. Externalidades 
Además de las ventajas propias que se derivan de los objetivos intrínsecos de los PEPs, estos programas 
pueden provocar importantes efectos indirectos que vale la pena resaltar y tener en cuenta al momento de 
diseñar un PEP. Por ejemplo: 
 Contribuyen a la formalización del trabajo 
Para muchos de los participantes, el PEP es el primer contacto con alguna forma de 
reglamentación de las relaciones laborales. Contribuye a la formalización laboral enterando y 
beneficiando a sus participantes de figuras tales como los contratos escritos, los pagos mediante el 
sistema financiero, los mecanismos formales de reclamación y el reconocimiento efectivo de los 
derechos en el trabajo. 
 Favorecen la inserción y empoderamiento laboral y social de las mujeres 
Los PEPs amplían las posibilidades laborales de las mujeres participantes en trabajos por fuera 
del hogar y facilitan su empoderamiento, pues ellas reconocen sus habilidades en oficios nuevos, se 
identifican como personas empleables y generadoras de recursos para la economía familiar y aprenden 
que no tienen que depender del hombre como cabeza de hogar y proveedor. 
 Promueven la cohesión social 
Los PEPs contribuyen a que sus beneficiarios desarrollen un sentido de dignidad y valor 
personal derivado de la posibilidad de ejercer una actividad laboral el cual favorece su integración social. 
Además, pueden promover la cohesión social impulsando la participación comunitaria y local en la 
identificación, selección, operación y monitoreo de los proyectos realizados. 
 Incrementan la productividad 
Los activos creados con la ejecución de PEPs permiten mejorar la productividad de las 
actividades existentes. En especial, la construcción y mantenimiento de caminos, sistemas de riego y 
aprovechamiento del agua y otras pequeñas obras de infraestructura se han demostrados particularmente 
efectivos en mejorar el acceso a los mercados y en incrementar la productividad del sector agrícola. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
13 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
II. Tipologías de PEPs 
Como se ha mencionado, los PEPs comprenden una amplia oferta de planes públicos de empleos 
temporales y por lo tanto pueden ser categorizados bajo diferentes criterios. A continuación se hace una 
breve reseña de los tipos de PEPs más relevantes para los objetivos de esta investigación. 
 
A. Programas de Inversiones Intensivas en Empleo-PIIE 
Los PEPs pueden ser utilizados para tener significativos impactos ocupacionales de corto plazo, sobre 
todo en el caso de inversiones en proyectos de obras públicas de pequeñas y medianas dimensiones. 
Este es el propósito de los Programas de Inversiones Intensivas en Empleo, una intervención de 
política liderada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que pretende “orientar las 
inversiones en infraestructura hacia la creación de niveles mayores de empleo productivo y hacia el 
mejoramiento del acceso a los bienes y servicios para los pobres”2. La esencia de los PIIE radica en la 
utilización eficiente de métodos basados en el factor trabajo (labour-based methods), es decir, en el uso 
prioritario de la mano de obra sobre la maquinaria, allí donde sea factible, rentable y con estándares 
similares de calidad3. 
Particularmente en el caso de las inversiones de menor escala en el campo de la infraestructura 
más básica y social, como la pequeña construcción de diques, pozos, alcantarillados, escuelas, centros de 
salud, plazas de mercado, etc., la pavimentación y el mantenimiento de caminos, la conservación del 
suelo y la reforestación, los sistemas de irrigación, es posible dirigir los métodos de producción hacia un 
uso más intensivo de mano de obra, especialmente de aquella no calificada. 
 
                                                        
2  Ver www.ilo.org/public/spanish/employment/recon/eiip/about/index.htm. 
3  Los métodos basados en el factor trabajo se diferencian de los métodos intensivos en trabajo porque estos últimos 
maximizan la generación de empleos manteniendo bajos los gastos en herramientas, equipos, gerencia y supervisión y 
porque generalmente son aplicables a proyectos de infraestructura y servicios más elementales. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
14 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
Efectivamente, para estos proyectos de pequeña infraestructura básica se han encontrado 
significativas ventajas, en términos de costo de la inversión y empleo ―el primero puede bajar entre un 
10 y un 30% y el segundo puede ser hasta cinco veces mayor―, derivables de la utilización de métodos 
productivos basados en mano de obra en vez que en equipamiento, para montos de inversión y resultados 
cualitativamente comparables. 
En especial, en Colombia se ha comparado el costo de la construcción de algunas obras de 
infraestructura básica llevadas a cabo por el extinto programa Empleo en Acción – en cuyos proyectos el 
gasto promedio en mano de obra no calificada fue de 29% del gasto total ―y el fondo FINDETER― 
entidad que a la misma fecha financiaba proyectos de infraestructura similares, pero en los cuales el 
porcentaje promedio de mano de obra no calificada solo alcanzaba el 13%. Se constató que “en las obras 
de construcción de redes de acueducto y alcantarillado, el costo unitario por metro lineal de redes es casi 
un 63% más bajo en Empleo en Acción que en FINDETER. De manera similar, el costo por metro 
cuadrado de pavimentación vial fue en ambos programas muy similar” (IFS y Econometría, 2007: 78).  
Parte de las comentadas ventajas se deriva de la posibilidad de ejecutar los pequeños proyectos 
de inversión a través de mypimes y organizaciones comunitarias, respecto a una ejecución por grandes 
contratistas privados4. 
La aplicación de tecnologías basadas en el factor trabajo requiere de contratistas especializados 
y de proponentes de proyectos y de personal de supervisión capacitados específicamente para la 
formulación, gestión y supervisión de estas inversiones. La OIT a través de su PIIE ofrece apoyo a los 
países interesados en implementar estos métodos de utilización eficiente de mano de obra. 
B. Programas de Obras Públicas “Plus” 
Inicialmente, los Programas de Obras Públicas se entendieron como “programas cuyo objetivo es 
desarrollar infraestructura y que están concebidos expresamente para proporcionar empleo, de 
carácter urgente, a determinado sector de la población, mediante la ocupación más amplia posible de la 
mano de obra disponible y con una inversión mínima de capital” 5, fundamentalmente de capital físico. 
Las obras públicas dejaron así de ser proyectos aislados y empezaron a concebirse como programas y 
entraron a hacer parte integrante de una política de empleo.  
Los Programas de Obras Públicas Plus van más allá de la generación de infraestructura y de la 
temporal generación de empleos e ingresos y simultáneamente ofrecen servicios y ayudas dirigidos a 
favorecer la consecución de un empleo o la iniciación de una actividad independiente una vez concluida 
la participación en él. 
Según Subbarao et al. (2013) que hacen una breve reseña de algunos ejemplos de estos tipos de 
PEPs, los principales servicios ofrecidos se relacionan con cursos de formación, competencias básicas y 
laborales, de educación financiera, el acceso al crédito, la remisión a otros programas y servicios, etc., cuyo 
aprovechamiento lleva a la “graduación” y acompaña la salida de los beneficiarios de estos programas. 
  
                                                        
4  Keddman (2004) afirma que “los pequeños contratistas tienen un margen de utilidad del 15% mientras que los grandes 
contratistas generalmente llegan al 30% o más” (nota 38: 18). En todo caso, los métodos basado en el factor trabajo no 
siempre dan lugar a economías de escala y por tanto tienen poca aplicación en obras de mayor envergadura. 
5  Costa et al. (1981): 2. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
15 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
C. Programas de Empleo de Emergencia-PEE 
Una categoría especial de PEPs es representada por los PEEs. En estos prima la urgencia sobre las tres 
prioridades de política enunciadas arriba. 
Los PEEs son mecanismos de corta duración diseñados para enfrentar situaciones de emergencia 
―económicas, medioambientales, antropogénicas― que deben ser implementados con rapidez y que 
concentran recursos hacia la atención de la población afectada y a la estabilización de sus condiciones, 
en particular de su consumo, con el fin de evitar que los hogares entren en una espiral descendiente 
como consecuencia de la emergencia sobrevenida. Por ejemplo, que no vendan los activos que les han 
quedado o que no dejen de curarse en el caso de una enfermedad. 
En los PEEs, la brevedad de la relación contractual y el exceso de mano de obra que se genera a 
raíz de la crisis, justifican el pago de compensaciones inferiores al salario mínimo y, eventualmente, 
otras excepciones a la legislación laboral. 
Consisten en una forma de intervención donde las obras que se ejecutan son de pequeñas 
dimensiones y, más que a una generación de activos, miran a una recuperación de los mismos y a una 
reparación de los daños. Los PEE comprenden intervenciones estándares que aplican en casos de 
emergencias y que consisten en remoción de escombros, limpieza de calles, caminos y parques, drenaje 
de canales, (re)construcción de muros de contención y en general de pequeñas obras de infraestructura o 
de servicios sociales y comunitarios.  
Igualmente, más que por una capacitación para el trabajo, deberían ser acompañados por 
programas de asesoría nutricional y psico-social estructurados para sobreponerse de las pérdidas, no solo 
materiales, provocadas por el fenómeno que causó la emergencia. 
Naturalmente, los PEE se desactivan una vez haya terminado la emergencia. 
D. Ruta de estabilización de ingresos y de empleos de 
emergencia (en situaciones de post conflicto)  
Los PEPs son parte fundamental de las primeras intervenciones requeridas en situaciones de post 
conflicto y son un componente esencial de la ruta de estabilización de ingresos y empleos de emergencia 
que proponen las Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo en estas circunstancias 
(UN, 2009 e ILO, 2010a). 
En este contexto los PEPs son utilizados para generar empleos de corta duración que tienen 
como objetivo, por un lado responder a las urgentes necesidades de ingresos de los grupos afectados por 
el conflicto, y por el otro (re)construir infraestructura y proporcionar servicios esenciales –como por 
ejemplo, la (re)construcción de centros de formación y salud, de escuelas, carreteras, pequeña 
infraestructura de transporte, acopio e irrigación. Las actividades de desminado y la construcción de 
infraestructura en las zonas de concentración de los ex combatientes son también opciones.  
Asimismo, los PEPs deben comprender cursos de alfabetización, aritmética y formación de corta 
duración y deben ser acompañados por la entrega de subsidios para el sustento básico y para la puesta en 
marcha de pequeños negocios. 
Un aspecto importante a tener en cuenta en el momento de definir la población beneficiaria de 
los PEPs de post conflicto es que resultaría contraproducente y poco equitativo focalizarse solo en 
atender a los ex combatientes. Debe también darse una oportunidad a los desplazados, a los que regresan 
a su tierra, a las poblaciones locales y a las víctimas de la violencia en general  
(ILO, 1997 y UN, 2009). 
En entornos de postconflicto los PEPs pueden representar una fuerza estabilizadora importante 
tanto a nivel económico como social (Subbarao et al., 2013) y pueden prevenir el regreso a actividades 
ilegales (UN, 2009). En la práctica enfrentan un gran desafío inherente a su capacidad de preparar e 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
16 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
impulsar la transición hacia la generación de empleos sostenibles y no subsidiados en el sector público y 
privado. Este es el principal desafío que enfrentan las políticas de empleo diseñadas para situaciones de 
postconflicto (UN, 2009). Pensar, por ejemplo, en la generación de empleos en actividades rurales 
(incluido el turismo, las guarderías) más que agrícolas; en orientar la inversión en infraestructura y 
formación, las ayudas y la asistencia de manera tal que favorezcan la producción de bienes que pueden 
ser vendidos no solo en el mercado local, sino también a nivel nacional y eventualmente internacional. 
Particularmente en situaciones de post conflicto la OIT se hace promotora de la Recuperación 
Económica Local (REL).  El principal propósito de los programas REL consiste en aprovechar los mayores 
flujos de recursos financieros que se hacen disponibles en situaciones de post conflicto para adoptar 
iniciativas que contribuyan a la reconstrucción del tejido productivo y al desarrollo de largo plazo. 
En el corto plazo los programas REL crean oportunidades de empleos temporales a través de 
proyectos de infraestructura de pequeña escala y de servicios básicos y facilitan el acceso de los 
desempleados locales a las oportunidades de trabajo existentes, al tiempo que inyectan liquidez en la 
economía local, aumentan el poder de compra de sus habitantes y procuran reducir gradualmente la 
dependencia de las ayudas nacionales e internacionales. 
En el mediano plazo buscan restablecer las funciones productivas y comerciales en los mercados 
que han sido afectados por el conflicto, promoviendo el uso óptimo de oportunidades y activos locales, 
fomentando la participación y la concertación, el uso intensivo del trabajo, alentando la adquisición de 
bienes y servicios producidos en el territorio y removiendo los cuellos de botella eventualmente 
existentes en los mercados.   
En el mercado laboral procuran recuperar e incrementar la productividad de las empresas –
apoyando la creación de nuevas actividades, promoviendo la cultura empresarial y el acceso a los 
servicios financieros y de desarrollo empresarial, garantizando un marco regulatorio adecuado y la 
logística e infraestructura necesarias- así como mejorar la empleabilidad de los trabajadores –asegurando 
la capacitación de la mano de obra y favoreciendo el encuentro entre demanda y oferta de trabajo. 
Dentro de los países que la OIT ha apoyado para desarrollar estos programas se encuentran la 
República Democrática del Congo, el Líbano, la Somalia, el Kosovo, la Sierra Leona, la Croacia, el 
Uganda, entre otros (ILO, 2010b).   
E. PEPs con piso de protección social 
Los PEPs pueden constituirse en una importante herramienta para la construcción de un piso nacional de 
protección social. Así como lo propone la OIT, este representa una vía para ampliar rápidamente la 
protección social en situaciones aun no cubiertas por los regímenes tradicionales contributivos y está 
centrado en cubrir las necesidades de garantía del ingreso y el acceso a servicios de salud esenciales6. 
Efectivamente, los PEPs pueden incluir inversiones en infraestructura en servicios esenciales 
―tales como agua, saneamiento, salud y educación― y prever la financiación de la prestación de estos 
servicios. Adicionalmente, sin embargo, deben “ofrecer un empleo predecible y estable, al igual que 
seguridad de ingresos” (ILO, 2014b: 65).Muchos PEPs han sido utilizados para proporcionar a la 
población pobre algún nivel de seguridad de ingresos por un limitado periodo de tiempo; sin embargo, 
muy pocos PEPs reconocen el derecho a percibir un ingreso por parte de los participantes en caso de que 
no puedan trabajar. 
Los Sistemas de Garantía de Empleo como el (Mahatma Gandhi) Sistema Nacional de 
Garantía de Empleo Rural (MGNREGS) de la India y el Programa de Red de Seguridad Productivas 
(PSNP) de Etiopia son programas de empleo temporal que la OIT resalta como ejemplos de 
construcción de un piso nacional de protección social. En el primer caso el estado garantiza un ingreso 
a los inscritos a los cuales no puede suministrar trabajo en las zonas rurales, en el segundo el estado 
                                                        
6  Ver OIT (2012). 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
17 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
garantiza un ingreso cuando un hogar residente en distritos donde se reconoce que existe inseguridad 
alimentaria no puede proporcionar mano de obra apta para trabajar (Lieuw-Kie-Song et al., 2012  
e ILO, 2014a). 
F. Sistemas de Garantía de Empleo-EGS 
Los EGS representan una particular categoría de PEPs que se caracteriza por el hecho de que “asignan al 
estado la función de dar trabajo a todos quienes aspiren y estén en condiciones de trabajo, siempre que 
el mercado de trabajo no sea capaz de ofrecerlo… La distinción clave entre una garantía de empleo y 
otras formas de empleo público es que la garantía da acceso al trabajo en calidad de derecho… no 
necesariamente basado en una ley, pero que cuenta con un sistema de recursos o un mecanismo que 
permita atender reclamaciones en caso de que no se respete el derecho al trabajo” (Lieuw-Kie-Song et 
al., 2012: 5 y 6).  
Los EGS no constituyen una respuesta del estado a situaciones de crisis o emergencias sino que 
hacen parte de una política de empleo de más largo aliento. Brevemente a continuación se describen al 
PSNP de Etiopia y el MGNREGS de la India. 
El MGNREGS es el primer PEPs que lleva incorporado el derecho al trabajo. Inició en 2006 como 
NREGS y solo en 2010 pasó a denominarse Mahatma Gandhi National Rural Employment Guarantee 
Scheme―MGNREGS. En cada año fiscal garantiza 100 días de empleo remunerado en programas de 
obras públicas a cada hogar residente en zonas rurales que decide registrarse en él.  
El empleo debe ser proporcionado dentro de los 15 días siguientes de presentada la solicitud; en 
caso contrario el solicitante tiene derecho a una indemnización diaria. Los beneficiarios del MGNREGS 
reciben como remuneración por su trabajo el salario mínimo agrícola y, en caso de no poder trabajar, una 
indemnización por desempleo igual a 1/4 de este salario.  
El PSNP está diseñado para proporcionar transferencias monetarias o en especie (alimentos) a 
grupos poblacionales en situación de inseguridad alimentaria durante ciertos períodos del año cuando la 
producción agrícola resulta insuficiente debido a la vulnerabilidad e imprevisibilidad climática.  
Los beneficiarios reciben la transferencia a cambio de su trabajo en programas de obras públicas 
que ofrecen empleos a tiempo parcial por seis meses al año en proyectos de pequeña infraestructura rural 
escogidos por las comunidades locales. Los hogares vulnerables que debido a circunstancias personales son 
incapaces de proporcionar mano de obra para las obras públicas tienen derecho a recibir transferencias no 
condicionadas bajo la forma de alimentos7.  
G. Innovaciones en los programas de empleo público: de 
temporales a permanentes 
Según la OIT, la crisis económica internacional de 2008-2009 ha sido ocasión para reflexionar sobre el 
papel de los Gobiernos en la creación directa de empleo y en particular de los PEPs a nivel mundial. Lo 
anterior ha dado lugar a importantes innovaciones en estas herramientas de política, en su esencia 
originadas por un cambio desde una perspectiva de corto plazo a una de mediano y largo plazo: “los 
programas se convierten en un instrumento permanente de creación de empleo, que se reducirá o 
expandirá según cambien las condiciones económicas, pero que requiere un nivel básico de capacidad y 
un marco institucional que lo mantenga en pie” (Liew-Kie-Song et al., 2012: 12).  
La importancia de este cambio ha sido resaltada sobre todo por la OIT que ha propiciado cursos de 
capacitación y talleres denominados Innovaciones en los Programas Públicos de Empleo para difundir este 
nuevo enfoque de los PEPs. Salomón (2013, producto 1) revisa los principales aspectos de estos 
innovadores programas en Etiopía―Programa Red de Seguridad Productiva, India―Ley Mahatma Gandhi 
                                                        
7  www.acdi-cida.gc.ca. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
18 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
de Garantía del Empleo Rural Nacional, Indonesia―Programa Nacional de Empoderamiento Comunitario, 
Sudáfrica―Programa Ampliado de Obras Públicas, México―Programa de Empleo Temporal, y 
Perú―Trabaja Perú. 
Cuando los PEPs toman un carácter permanente la duración de la contratación y los tiempos de 
implementación toman particular relevancia. “Idealmente, el mejor momento para su implementación es 
cuando el costo de oportunidad del trabajo es bajo y más personas necesitan una fuente temporal de 
ingresos” (Subbarao et al., 2013: 64). 
En las zonas rurales el clima y el ciclo de las cosechas determinan claros patrones de estacionalidad 
que pueden ser aprovechados cuando la actividad productiva en el campo es menor. En general, el desempleo 
cíclico puede ser enfrentado con la introducción de mecanismos automáticos de expansión y contracción de 
las obras y de los trabajadores a contratar, y con aumentos y disminuciones de las remuneraciones pagadas. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
19 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
III. PEPs en América Latina: algunas  
referencias recientes 
A continuación se relacionan algunos de los PEPs en operación en países de América Latina. Se discuten 
sus objetivos y principales características con el propósito de resaltar aspectos de su funcionamiento 
merecedores de profundización en una segunda fase de la consultoría.  
A. Programa de Inversión en la Comunidad, Chile 
El Programa de Inversión en la Comunidad (PIC) es un programa de empleos de emergencia 
financiado por el estado chileno que, junto con otros programas de fomento a la empleabilidad, hace 
parte del más amplio Programa de Pro Empleo administrado por el Ministerio del Trabajo y 
Protección Social. 
El PIC ofrece empleos de corta duración a desempleados de familias vulnerables que habitan en 
regiones de alto desempleo mediante su vinculación a proyectos intensivos en el uso de mano de obra, 
orientados a generar un impacto positivo en la comunidad. En términos generales estos proyectos 
consisten en pequeñas obras de interés local y en la prestación de servicios comunitarios. 
El programa consta de dos líneas de ejecución, una a través del Servicio Nacional de Capacitación y 
Empleo ―Línea SENCE― y otra que está a cargo de las Intendencias ―Línea Intendencia. 
Mensualmente, en cada una de las quince Regiones del país se evalúan las emergencias 
ocurridas8 y se estima el requerimiento de puestos de trabajo de emergencia a ser financiados por el 
Programa, solicitud que es formalizada por el Intendente Regional ante el Subsecretario del Trabajo del 
Ministerio del Trabajo y Protección Social. 
Una vez aprobada la cobertura a financiar, la Subsecretaria del Trabajo transfiere los recursos a 
las dos líneas del Programa. 
                                                        
8  Tanto por catástrofes climáticas como por crisis económica. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
20 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Mediante la Línea Intendencia se financian directamente proyectos presentados por las 
Intendencias mismas o por Gobernaciones y Municipalidades. Su ejecución puede hacerse en forma 
directa por la Intendencia o por esta a través de convenios con organismos públicos o mediante contrato 
con agentes privados. 
Por su lado el SENCE llama a concurso para que personas jurídicas sin ánimo de lucro 
―fundamentalmente ONG― presenten propuestas para el financiamiento de obras que sean intensivas 
en el uso de mano de obra y traigan beneficios a la comunidad local. 
Dado que el programa financia empleos por ciclos de cuatro meses, cuatrimestralmente, en los 
meses de enero, mayo y septiembre se renueva el ciclo de proyectos en ejecución. 
Pueden ser beneficiarios del PIC los mayores de edad desempleados, no beneficiarios de otro 
programa de empleo directo, afiliados a un fondo de pensiones, con certificado vigente de la Ficha de 
Protección Social (o de otro instrumento de focalización socioeconómica que lo reemplace) e inscripción 
vigente en la Oficina Municipal de Información Laboral (o en otras instituciones que en las 
municipalidades cumplan funciones similares). 
Los beneficiarios son contratados por las entidades ejecutoras por periodos entre uno y cuatro 
meses, conforme a una de las modalidades contempladas en el Código del trabajo. Su remuneración 
podrá ser a lo sumo equivalente a un ingreso mínimo mensual. 
La mayor parte de los beneficiarios logra permanecer en el Programa más allá de los cuatro 
meses subscribiendo otro contrato con otro organismo ejecutor. El PIC benefició a 19.930 personas en 
2013, 25.166 en 2014 y aproximadamente 26.000 en 2015. 
B. Programa de Empleo Temporal, México 
En México existe un Programa de Empleo Temporal estándar (PET) que lleva a cabo operaciones 
regulares y un Programa de Empleo Temporal Inmediato (PETi) que se activa cuando se declara el 
estado de emergencia y que por tanto es un PEE a todos los efectos. 
El PET estándar financia con recursos fiscales del Gobierno Federal la ejecución de obras 
públicas en varios campos con el objetivo de proporcionar ingresos temporales a poblaciones 
desempleadas y vulnerables. 
El PETi es una línea del PET orientada a la atención de emergencias y como tal apoya a los 
hogares que han sido afectados por un desastre a través de actividades de socorro y recuperación con el 
objetivo de proporcionarles una fuente de ingreso y ayudas para mitigar los daños causados por las 
emergencias y para evitar estrategias de supervivencia negativas como la venta de activos remanentes o 
la mal utilización de los recursos naturales. El programa utiliza un fondo para contingencias, 
denominado Reserva PET Inmediato, para financiar servicios y obras de limpieza, y estabilización de los 
activos de las comunidades afectadas, eventualmente, también para la compra de insumos y elementos 
de seguridad para el trabajo.  Fundamentalmente, se trata de un programa cash for work cuya duración 
máxima no va más allá de las cuatro semanas. 
Mientras que los proyectos financiados por el PET son normalmente propuestos y elegidos por 
la comunidad entre un abanico bastante amplio de intervenciones en infraestructura local, manejo de 
recursos naturales y servicios a la comunidad, en el caso del PETi la selección de proyectos por parte de 
la comunidad es limitada a intervenciones post-desastres que se concentran en actividades de limpieza de 
viviendas y áreas públicas y campañas de salud. 
La institución que coordina y es responsable de la operación y gestión del PET es la Secretaria de 
Desarrollo Social (SEDESOL). Comparten la supervisión y responsabilidades de implementación la 
Secretaria de Comunicación y Transporte (SCT), con competencias sobre la construcción y rehabilitación 
de carreteras rurales, y la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) que tiene 
competencias similares en materia de obras de preservación del medio ambiente. Adicionalmente, la 
Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS), que no es responsable directa de proyectos de obras 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
21 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
públicas, participa en la dirección estratégica del PET y coordina el reclutamiento de los beneficiarios que 
se realiza preferentemente a través del Servicio Nacional de Empleo. 
El Comité Técnico del PET es el órgano responsable de establecer las normas y estándares y de 
presentar anualmente las Normas de Operación. Lo integran representantes de las cuatro Secretarias. 
Luego, con base en las Normas de Operación cada ministerio establece sus criterios y requisitos de 
elegibilidad y funcionamiento que deben ser aprobados por el Comité Técnico. 
Esta estructura interinstitucional existente a nivel federal se replica a nivel estatal con el Comité 
Estatal del PET, el cual integra, además de los representantes de los cuatro ministerios, también 
representantes de las autoridades estatales. Estos Comités supervisan la ejecución del Programa, revisan 
los planes de trabajo y a través de ellos se solicita el apoyo a nivel nacional. 
Cualquier persona, comunidad local, municipalidad o entidad pública puede proponer un 
proyecto, siempre que este cumpla con los requisitos exigidos y siendo el criterio básico que la obra 
beneficie a una familia o a una comunidad. 
El Comité Estatal del PET recibe las propuestas, las examina y evalúa técnicamente su 
viabilidad. Una vez aprobada a nivel estatal, la propuesta es enviada a la Comisión Técnica (federal) del 
PET para su aprobación final y disposición de financiación. 
Con el propósito de afianzar la participación de las comunidades en la toma de decisiones que 
las involucran, SEDESOL ha desarrollado una Estrategia de Red Social, la cual aplica al PET, así como 
a los demás programas sociales. Esta propende a la formación de redes de facilitadores comunitarios y 
formadores que ayudan a las comunidades a conformar asambleas comunitarias y a desarrollar su 
capacidad de participación en los programas sociales. En el marco del PET, las asambleas comunitarias 
tienen la función de seleccionar los proyectos de obras públicas propuestos por las autoridades locales y 
las organizaciones sociales. Una vez que el proyecto haya sido aprobado por la asamblea comunitaria se 
remite al Comité Estatal del PET. 
Beneficiarios del PET (y del PETi) son todas las personas de 16 y más años de edad que ven 
disminuidos sus ingresos o patrimonio a causa de situaciones económicas y sociales adversas, 
emergencias o desastres, y que residen en municipios declarados con alta pérdida de empleo y con 
índices de muy alta, alta o media marginación. Tienen prioridad las personas beneficiarias de 
PROSPERA Programa de Inclusión Social y las inscritas al Servicio Nacional de Empleo. 
Como contraprestación por sus labores en los proyectos de obras públicas se les otorga un 
apoyo económico consistente en jornales equivalentes al 99% del salario mínimo diario vigente en el 
área en que se desarrolla el proyecto o en donde se realizan tareas para la superación de emergencias y 
hasta por un monto máximo equivalente a dos jornales diarios y 132 jornales por ejercicio fiscal por 
beneficiario (en el caso de proyectos a cargo de SEMARNAT  el monto máximo es menor, de un 
jornal diario y 88 jornales anuales)9. 
El PETi se activa una vez la Secretaría de Gobernación declare el estado de emergencia o la alerta 
temprana de un peligroso fenómeno natural10. Inmediatamente se reúne en sección extraordinaria el Comité 
Estatal del PET que hace el punto de la situación, visita la zona afectada, verifica y registra los daños 
causados y levanta una encuesta entre los afectados de la zona que serán los beneficiarios de las ayudas del 
PETi.  El Comité determina el número de familias y el número de jornales a financiar y solicita la 
asignación de recursos a la Dirección General de Atención a Grupos Prioritarios de SEDESOL. 
                                                        
9  Además de la línea de apoyos económicos directos descrita en el texto, el PET prevé también una línea de apoyos 
económicos para la adquisición o arrendamiento de materiales, herramientas, maquinaria o equipo, así como la 
financiación de costos de transportes necesarios para realizar proyectos de inversión que sean de beneficio social, 
familiar o comunitario.  
10  Emergencias locales y de menores magnitudes pueden ser declaradas por el Comité Estatal del PET o por la Dirección 
de Protección Civil.  En todo caso, el estado de emergencia debe ser validado por el Comité Estatal del PET.  
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
22 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Del total de recursos asignados en el ejercicio fiscal, para la atención de zonas que demanden la 
aplicación prioritaria de recursos la SEDESOL deberá reservar el 30% (y de ser necesario podrá 
disponer de hasta el 100% de los recursos disponibles no comprometidos) y las SCT y SEMARNAT 
deberán reservar hasta el 20% (y de ser necesario podrán disponer de hasta el 100% de los recursos 
disponibles no comprometidos)11. Estos recursos si no se usan pueden ser ejecutados posteriormente a 
través de la programación regular del PET. 
Algunos de los procedimientos administrativos previstos en el PET estándar son obviados en el 
PETi con el fin de asegurar que las ayudas lleguen a tiempo y de forma adecuada. Asimismo, el proceso de 
focalización se modifica y la participación se limita a los hogares residentes en los municipios afectados 
por la emergencia que son priorizados con base a los daños sufridos por sus viviendas.  
En los últimos tres años el PET aumentó el número de beneficiarios de 339.577 en 2013 a 
440.485 en 2014 y a 452.479 en 2015, distribuidos en 1.678 municipios del país12. 
C. Uruguay Trabaja 
Uruguay Trabaja consiste en un acompañamiento social y formativo para el desarrollo de procesos de 
inserción laboral en el marco del cual los participantes realizan trabajos temporales de interés público 
por 30 horas semanales por un periodo de hasta 9 meses. 
El Programa está focalizado hacia personas con grandes dificultades para ingresar al mercado 
laboral y que tienen un bajo nivel educativo. Pueden ser beneficiarios de Uruguay Trabaja todas las 
personas entre 18 y 64 años, residentes urbanos y rurales, en condiciones de vulnerabilidad 
socioeconómica, que no hayan concluido la educación secundaria básica y que se encuentran 
desocupados hace más de dos años al momento de la inscripción al programa13.  
Los beneficiarios participan en actividades laborales de interés comunitario (por 24 horas) y 
formativas (por las restantes 6 horas)14 y reciben durante su permanencia en el Programa una prestación 
mensual sin naturaleza salarial ni retributiva ―el Apoyo a la Inserción Laboral― de 2,35 valores de 
Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC), pagaderos a través del Banco de Previsión Social y 
equivalente a aproximadamente 242 dólares. 
Las actividades laborales y formativas son organizadas y gestionadas por Cooperativas de 
Trabajo y Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) ―entidades sin ánimo de lucro mayoritariamente 
ONG― que desarrollan tareas de valor social en instituciones públicas que hayan manifestado su interés 
en participar en el programa. Las tareas realizadas por los participantes incluyen predominantemente 
encuestas y obras de albañilería, pintura, reparaciones de mobiliario y en general, reacondicionamiento 
de áreas verdes, refacciones edilicias y de sanitaria básica15.  
Los organismos públicos deben coordinar y planificar con las OSC la realización de estas 
actividades y deben proporcionar la totalidad de los materiales y otros elementos necesarios para su 
cabal desarrollo. Las actividades formativas incluyen talleres y capacitaciones en oficios, alfabetización 
digital, técnicas de búsqueda de empleo, habilidades emprendedoras, derechos laborales, salud 
ocupacional, seguridad social, prevención de adicciones, derechos sexuales y prevención de violencia 
doméstica. Se prevé también asesoría y apoyos para presentar exámenes y culminar estudios formales. 
                                                        
11  Adicionalmente, si estos fondos no resultan suficientes para cubrir las necesidades de empleos de emergencia el 
Fondo de Desastres Naturales de la Secretaría de Gobernación puede proporcionar recursos adicionales. 
12  Fuente: http://www.gob.mx/sct/prensa/creciente-inversion-y-numero-de-beneficiarios-en-el-programa-de-empleo-temporal-pet, 
3 enero 2016. 
13  Se admiten hasta tres meses de aportes laborales dentro del período de los dos años. En realidad, dado que la 
situación de desempleo se certifica con base en los aportes a la seguridad social hechos en el Banco de Previsión 
Social, además de los desempleados entran como beneficiarios también los ocupados informales y los inactivos.  
14  A partir del quinto mes, las actividades operativas pueden bajar a 18 horas y las de formación subir a 12. 
15  El Programa prohíbe la realización de obras nuevas y de obras de limpieza, desmalezamiento y de empedrado de 
calle o que impliquen riesgos directos para los participantes. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
23 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Adicionalmente, las OSC deben facilitar el acceso de los participantes a los servicios de salud 
bucal y ocular y de turismo social. Asimismo, los beneficiarios del Programa tienen derecho a la 
asistencia médica gratuita por parte de los Servicios de Salud del estado y el tiempo en que participan es 
computado por el Banco de Provisión Social como de actividad para efectos pensionales y habilita a 
recibir los subsidios por maternidad y por enfermedad común. 
El Programa está a cargo del Ministerio de Desarrollo Social que selecciona y contrata las OSC 
luego de un proceso de licitación pública en el cual las OSC presentan sus propuestas de tareas operativas y 
capacitación. El Programa prevé un pago económico a las OSC por cada participante que logra insertarse 
formalmente en el mercado laboral y mantiene su empleo por cuatro meses como mínimo. 
Las inscripciones al Programa se habilitan anualmente en fecha establecida por el Ministerio de 
Desarrollo Social a través de convocatorias públicas. El Programa tiene una meta poblacional anual de 
3.000 personas beneficiadas repartidas en cupos territoriales preestablecidos. Si las inscripciones superan 
estos cupos se procede a un sorteo de beneficiarios. El Ministerio realiza los controles para confirmar 
que no exista ningún tipo de incompatibilidad por parte de los beneficiarios y luego proporciona a las 
OSC la lista de personas que conforman el grupo a ser convocado. 
D. Programa de Empleo Comunitario, Argentina 
El Programa Empleo Comunitario (PEC) es una iniciativa del Ministerio de Trabajo, Empleo y 
Seguridad Social (MTySS) que tiene por objeto ofrecer una ocupación transitoria a personas 
desocupadas a través de su inclusión en actividades que mejoren la calidad de vida de su comunidad y/o 
que las vinculen con las prestaciones de empleo y capacitación ofrecidas por las Oficinas de Empleo de 
la Red de Servicios de Empleo y por el MTySS de su localidad. 
En especial, se dirige a personas mayores de 18 años en busca de un empleo, con bajas 
calificaciones laborales que no perciben prestaciones previsionales o seguro de desempleo, ni se 
encuentran participando en otros programas de empleo o capacitación. El Programa es incompatible con 
la percepción de otros beneficios de la seguridad social o pensiones no contributivas –excepto las 
otorgadas a las madres de siete o más hijos, a los ex combatientes y a los minusválidos. 
El PEC se articula en dos estrategias denominadas de Proyectos Comunitarios de Interés Social 
y de Proyectos de Inclusión en Acciones de Empleo. Los primeros consisten fundamentalmente en 
servicios sociales y comunitarios prestados a la comunidad donde residen las personas beneficiarias. Los 
segundos hacen referencia a servicios en favor de los beneficiarios de asistencia en la búsqueda de un 
empleo y de asesoramiento sobre cómo acceder el Seguro de Capacitación y Empleo y otros programas 
de empleo y capacitación implementados por el MTySS en la localidad. Ambos tipos de Proyectos 
pueden tener un plazo de ejecución de entre uno y tres meses. 
Pueden presentar propuestas de proyectos los organismos públicos nacionales, provinciales o 
municipales y las personas jurídicas privadas sin ánimo de lucro que se encuentran inscritas en el 
Registro de Instituciones de Capacitación y Empleo. Las propuestas deben incluir la cantidad de 
beneficiarios solicitados y la información personal de los potenciales participantes. 
Los pliegos van presentados a la Gerencia de Empleo y Capacitación Laboral del MTySS 
correspondiente al domicilio de la entidad proponente. Esta Gerencia remite mensualmente a la 
Dirección de Gestión y Asistencia Técnica del mismo ministerio una propuesta de aprobación con los 
proyectos que considera viables. A su turno, la Dirección evalúa la pertinencia de las propuestas 
recibidas y, de resultar pertinente, las envía a la Secretaria de Empleo para su consideración y 
aprobación final.  
Los beneficiarios del PEC reciben una ayuda económica, de naturaleza no salarial, ni retributiva, 
de 150 pesos mensuales y tienen derecho a la cobertura de salud. La carga horaria destinada a la 
realización de actividades sociales y comunitarias (en los Proyectos Comunitarios de Interés Social) no 
puede superar las cuatro horas diarias y las 15 horas semanales. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
24 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Desde el año 2010 el MTySS ha puesto en marcha un proceso destinado a promover la 
migración de los participantes del PEC a los Programas Seguro de Capacitación y Empleo, y Jóvenes 
con Más y Mejor Trabajo. A pesar de ello, a través de sucesivas prórrogas, el PEC ha estado vigente 
hasta principios de 2016. Consecuentemente, su cobertura ha pasado de un máximo de 585.466 
beneficiarios en 2009 a 55.423 en 2014 y 49.255 en 2015. 
E. Trabaja Perú 
Trabaja Perú es un Programa del Ministerio de Trabajo y Promoción de Empleo cuyo objetivo es generar 
empleos temporales mediante el (co)financiamiento de proyectos de inversión pública de infraestructura 
básica intensivos en mano de obra no calificada para personas desempleadas, de 18 y más años, en 
condiciones de pobreza, residentes en áreas tanto urbanas como rurales de los distritos que 
comparativamente presentan mayores niveles de desempleo y pobreza. 
El Programa reserva una cuota de hasta el 65% del total de postulantes para padres o madres de 
familias que tienen a cargo por lo menos un hijo menor de 18 años; una de hasta el 30% del total para 
jóvenes hasta los 29 años que, sin ser padres de familia, tienen carga familiar; y una de hasta el 5% del 
total para personas discapacitadas. 
Como retribución por su labor en los proyectos de obras públicas los participantes reciben un 
incentivo económico igual al 70% de la remuneración mínima vital por un máximo de cuatro meses que 
es la duración máxima prevista para dichos proyectos. La semana de trabajo es de cinco días y el 
incentivo corresponde a 30 soles diarios por una jornada laboral de ocho horas. Adicionalmente, a los 
participantes se les ampara con un seguro de accidentes. 
La convocatoria e inscripción de postulantes, la selección de participantes ―que se realiza por 
sorteo en una Asamblea Pública, de conformidad a los requisitos exigidos y las cuotas establecidas― y 
su contratación están a cargo de los Organismos Ejecutores16. 
El programa cofinancia y/o financia pequeñas obras de infraestructura urbana, vial, turística, 
sanitaria, de riego y protección ambiental por montos de hasta 450.000 soles por proyecto. Esta cifra 
debe incluir el pago del incentivo económico a los participantes el cual debe representar como mínimo el 
65% del valor total (co)financiado.  
Trabaja Perú prevé dos estrategias de intervención, una por concurso de proyectos y otra no 
concursable. Estas estrategias permiten al programa mantener un tamaño promedio en épocas de 
crecimiento económico para apoyar a las personas que presentan mayores dificultades para insertarse en 
el mercado de trabajo y de expandirse en cobertura y presupuesto en épocas de recesión económica y en 
ocasión de desastres naturales.  
Con la primera modalidad el Programa recibe anualmente recursos financieros del presupuesto 
nacional y los asigna a un fondo concursable el cual se reparte entre los distritos focalizados.  Al abrirse 
concurso los Organismos Proponentes de cada distrito presentan propuestas de proyectos de inversión 
básica que posteriormente son seleccionados y priorizados por un comité de priorización del Programa 
conformado por representantes del mismo, de la municipalidad, ONGs, universidades y Cámaras de 
Comercio.  El monto máximo que aporta el Programa para estos proyectos es de 150.000 soles.    
A su turno, con la modalidad de acceso no concursable ―denominada Acción de 
Contingencia― el Organismo Proponente solicita la financiación de proyectos de inversión pública en 
casos excepcionales, para mitigar los daños ocasionados por desastres naturales, antropogénicos y crisis 
internacionales. Las propuestas son enviadas al Ministerio de Economía y Finanzas que procede a su 
evaluación y priorización.  Luego de ser aprobados los proyectos son atendidos de acuerdo a la 
disponibilidad presupuestal del Programa. En este caso el monto máximo que aporta el programa para 
                                                        
16  Los Organismos Ejecutores son los mismos Organismos Proponentes de los proyectos de inversión, es decir los 
gobiernos regionales y las municipalidades provinciales y distritales.  
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
25 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
cada proyecto aprobado es de 450.000 soles.  En el caso en que el Gobierno declare el estado de 
emergencia, el fondo no concursable recibe recursos adicionales a los presupuestados inicialmente para 
ser asignados a los distritos afectados. 
Trabaja Perú a través de sus Unidades Zonales (y/o personal externo) proporciona asistencia 
técnica a los Organismos Proponentes para la adecuación de los expedientes técnicos de las propuestas. 
Entre agosto 2011 y abril 2016 Trabaja Perú ha tenido 219.107 participantes17 y ha generado 156.870 
empleos temporales, de dos a cuatro meses de duración promedio. 
F. Trabajo por Dinero y Producto, Haití 
El terremoto que golpeó Haití el 12 de enero de 2010 no solo provocó la muerte de por lo menos 
150.000 personas, sino que dejó 1.500.000 desplazados viviendo en campamentos improvisados y una 
cantidad de escombros que se estimó entre 10 y 11 millones de metros cúbicos (Echevin et al., 2011). 
La concomitancia de un exceso de mano de obra inmediatamente disponible y una gran cantidad 
de escombros fueron aprovechados para da vida a unos masivos programas de “Dinero por Trabajo” 
(cash for work). 
Dinero por Trabajo es un término utilizado por las agencias humanitarias para indicar programas 
de empleo temporal de muy corta duración ―generalmente de 15 días a un mes― cuyo principal objetivo 
es proporcionar dinero, de forma rápida y oportuna, a poblaciones vulnerables a cambio de trabajo en 
actividades de interés público, con el fin de estimular la demanda de la economía en el corto plazo. 
Así que, a los pocos meses de haber ocurrido el sismo, en coordinación con el Gobierno de Haití 
varias agencias internacionales, entre las cuales el Programa Mundial de Alimentos, el Programa de 
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización Internacional del Trabajo, el Gobierno de 
Francia, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el Banco Mundial y el Banco 
Interamericano de Desarrollo, financiaron programas de Dinero por Trabajo. Numerosas ONG 
internacionales participaron como entidades ejecutoras, en muchos casos aportando fondos propios. 
Los empleos generados fueron de muy corta duración, 15 días en promedio. A cambio de un 
pago diario máximo (aproximadamente de cinco dólares) equivalente al salario mínimo vigente, los 
residentes damnificados laboraban en jornadas de 6-8 horas en trabajos de limpieza de calles, remoción 
de escombros, drenaje de canales, rehabilitación de espacios urbanos y caminos, construcción de 
pequeña infraestructura comunitaria, etc. 
Estos primeros proyectos se basaron en la contratación individual de trabajadores temporales, 
seleccionados directamente de la comunidad por recomendación de alcaldes y funcionarios públicos 
locales, líderes comunales y organizaciones privadas que operaban en el territorio. 
Ya a mediados de 2010, sobre la base de las lecciones aprendidas de los primeros proyectos 
desarrollados, el Ministerio de Obras, Transporte y Comunicación de Haití, el Programa de las Naciones 
Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HABITAT), la Oficina de las Naciones Unidas de 
Servicios para Proyectos (UNOPS), la OIT, las alcandías y las organizaciones comunitarias locales, y 
varias ONG nacionales e internacionales, bajo la coordinación del PNUD pusieron en marcha un nuevo 
esquema de intervención y contratación, denominado de manejo de escombros. 
Por un lado se abandonó la visión de corto plazo implícita en los primeros programas de Dinero 
por Trabajo y a cambio se adoptó una visión integrada y de más amplio aliento basada en el reciclaje de los 
escombros, la reconstrucción de edificaciones e infraestructura básica con material reciclado y a través de 
la promoción de las micro y pequeñas empresas, y en la eliminación definitiva del material inservible. 
                                                        
17  Se consideran participantes las personas que aportaron su mano de obra por lo menos un día en un proyecto financiado 
por el Programa (ver: http://www.trabajaperu.gob.pe). 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
26 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Al mismo tiempo se dio paso a un esquema de remuneración de Dinero por Producto (cash for 
production). Bajo este nuevo enfoque, a los participantes se les empezó a pagar de acuerdo con los 
metros cúbicos de los escombros que alcanzaban demoler y de los desechos que lograban remover y 
trasportar, lo cual resultó más productivo18 y generador de mayores ingresos para los beneficiarios. La 
contratación pasó de ser individual a ser por equipos de trabajo, generalmente, de unos 10-15 miembros. 
En este contexto, la OIT apoyó la creación de nuevas (micro y pequeñas) empresas y se encargó de la 
capacitación de empresarios y trabajadores de la construcción.  
Los nuevos programas de manejo de escombros de la ciudad de Leogane y Debris I y II 
(ejecutados en la ciudad de Port-au-Prince) tuvieron una especial orientación hacia la participación de las 
comunidades intervenidas. De hecho, las organizaciones comunitarias fueron consultadas para 
determinar las áreas con problemas y definir las prioridades de intervención; asimismo, para la 
identificación y conformación de los equipos de trabajo. También fueron consultadas en la evaluación, 
selección, priorización y aprobación de los planes de reconstrucción de los barrios y de desarrollo 
urbanístico y económico. 
Dadas las precarias condiciones en las cuales se vieron obligadas a operar y el gran número de 
entidades involucradas, bien sea como agencias financiadoras o como entidades ejecutoras, no existe 
información estandarizada y unanimidad acerca de los resultados ocupacionales conseguidos. Según 
Lamante-Drisson (2013), de enero 2010 a junio 2012 los proyectos de Dinero por Trabajo generaron 
aproximadamente 270.000 empleo temporales, mientras que los proyectos Debris Leogane y Debris I y 
II fueron responsables de unos 20.000 empleo adicionales19. 
G. Empleo Rural Temporal, Colombia  
Después de casi un mes de paro propiciado por las principales organizaciones campesinas, el 12 de 
septiembre de 2013 el Presidente de la República firmó el Decreto 1987 por el cual “se organiza el 
Sistema de coordinación de actividades públicas, privadas y de inclusión social para el cumplimiento del 
Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural”, o Pacto Agrario. 
“El Pacto Agrario es un proceso incluyente de construcción colectiva para recoger necesidades, 
prioridades y propuestas desde todas las veredas, municipios y departamentos del país con el fin de 
reformular la política pública del sector agropecuario y de desarrollo rural”20. 
Entre las iniciativas que el Gobierno Nacional se comprometió a cofinanciar para atender las 
necesidades de los pobladores rurales se incluyó el Programa Empleo Rural Temporal, cuya operación 
quedó a cargo de la Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo, entidad adscrita al 
Ministerio del Trabajo.  
El proceso empezó con una convocatoria pública para la presentación de proyectos de obras 
públicas que quedó abierta durante el primer semestre de 2014. Las obras podían incluir la adecuación y 
mantenimiento de vías veredales, la construcción de centros de acopio, plazas de mercados, sistemas de 
riego e invernaderos comunitarios, y el mantenimiento de vías fluviales, canales de agua, drenajes, 
cunetas y vallados. 
Por parte del Gobierno Nacional la cofinanciación estaba destinada a cubrir únicamente el pago 
de las remuneraciones a trabajadores no calificados, hasta por un monto de 400 salarios mínimos legales 
vigentes mensuales, y de las dotaciones laborales. Los demás recursos y elementos necesarios para la 
ejecución de las obras debían ser proporcionados por los proponentes y debían representar por lo menos 
un 20% del valor del proyecto. 
                                                        
18  Según UNDP (2013), la productividad de los programas al pasar de un esquema de Dinero por Trabajo a uno de 
Dinero por Producto se incrementó hasta en cinco veces. 
19  Ver Lamante-Drisson (2013), Cuadro 3: 48. 
20  www.mintrabajo.gov.co/pacto-agrario. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
27 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Los proponentes podían ser entidades territoriales, empresas comunitarias, cooperativas y 
asociaciones gremiales agropecuarias, juntas de acción comunal y grupos étnicos. Ellos recibieron 
asesoría documental por funcionarios del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y del Ministerio 
del Trabajo para presentar las propuestas de proyectos a los Consejos Municipales de Desarrollo Rural y 
a los Consejos Seccionales de Desarrollo Agropecuario. Estos Consejos fueron responsables de evaluar 
la viabilidad técnica, económica y financiera de los proyectos presentados, de priorizarlos21 y de 
seleccionar un número máximo de cinco por Consejo para postular ante el Ministerio de Agricultura y 
Desarrollo Rural. Luego, este ministerio se hizo cargo de repartir los proyectos seleccionados a la 
Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo. 
A la Unidad llegaron 434 proyectos. Todos fueron sujetos a revisión documental y técnica y a 
una nueva clasificación basada fundamentalmente en criterios tendientes a favorecer las iniciativas más 
intensivas en mano de obra. Finalmente, fueron aprobados 175 proyectos. El 95% de ellos contemplaba 
la adecuación de vías terciarias para las cuales la Unidad estimó que el costo de la nómina representa un 
90% del valor del programa. 
La ejecución de los proyectos empezó a principios de 2016 y concluyó en los meses de abril y 
mayo. Actualmente el Programa está en proceso de liquidación. 
Los 175 proyectos emplearon a unas 7.800 personas. Los beneficiarios debían ser mayores de edad 
desempleados de los niveles I y II del Sisben22. Venían contratados por cuatro meses bajo la modalidad de 
tiempo completo y con una remuneración mensual de un salario mínimo y el pago de todas las prestaciones 
legales previstas por el Código del Trabajo en favor de los trabajadores asalariados. 
Los interesados eran convocados conjuntamente por el operador del programa y el proponente 
de la obra en los municipios donde se llevarían a cabo los trabajos. La selección y priorización de los 
postulantes se establecía con base en un puntaje que tenía en cuenta la edad ―jóvenes y mayores de  
50 años eran acreedores de un mayor puntaje―, la carga de dependencia económica familiar, la 
experiencia certificada en las actividades objeto del empleo temporal, la inclusión en la RED UNIDOS y 
en el registro de víctimas, la pertenencia a organizaciones campesinas y el puntaje Sisben de cada 
postulante. La selección y priorización estuvieron a cargo del solo operador. Además de estas labores, el 
operador contratado por la Unidad ―la Federación Nacional de Departamentos― era responsable de la 
contratación y pago de los salarios a los trabajadores beneficiarios y de supervisar diariamente el 
cumplimiento y avance de las obras.  
Por su parte, las entidades proponentes cuyos proyectos fueron aprobados nombraron23 un 
responsable de la obra a ejecutar el cual dirigió las labores de los trabajadores participantes y administró 
la obra. 
Los recursos para el pago de los salarios de los participantes de Empleo Rural Temporal se originaron 
en una sobretasa al impuesto de renta que pagan las empresas colombianas, el impuesto de destinación 
específica CREE24. El Gobierno Nacional no tiene previsto dar continuidad al Programa25. 
                                                        
21  Según criterios que tenían en cuenta el número de beneficiarios, su contribución al desarrollo de la región y a la 
generación de ingresos. 
22  El Sisben es un instrumento de focalización que identifica los hogares y los individuos más pobres y vulnerables que 
son potenciales beneficiarios de los programas sociales en Colombia. 
23  En la gran mayoría de los casos se trató de alcaldías que, dado el nivel básico de las obras a ejecutar, nombraron uno 
de sus funcionarios. 
24  Las dotaciones se financian con una partida del presupuesto de la nación.  
25  Aunque se piensa aprovechar esta experiencia para implementar un PET conjuntamente con el PNUD una vez se 
firme la paz con la guerrilla de la FARC. 

CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
29 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
IV. Resumen y consideraciones finales 
Los PEPs se caracterizan por ser un instrumento de política dotado de extraordinaria flexibilidad que 
permite responder a situaciones diferentes y muy específicas. En el presente documento se ha analizado 
una particular categoría de PEPs: los PET y los PEE. 
Este último capítulo recapitula y resume lo encontrado en siete países de América Latina y el 
Caribe en materia de PET/PEE y complementa con una mirada a estos países los argumentos 
desarrollados en el capítulo 2 de este mismo informe. En Colombia y Haití los respectivos PET fueron 
implementados como consecuencia de eventos extraordinarios, cuales un paro nacional en el primer caso 
y un terremoto en el segundo. 
En los demás países de la Región estos tipos de programas vienen operando desde hace tiempo: 
desde 2001 el PIC chileno, 2003 el PEC argentino, 2008 Uruguay Trabaja. En México el PET se 
remonta al año 1997 y el PETi al año 2003. Trabaja Perú empezó actividades en 2011 pero fue precedido 
por programas similares; antes, A Trabajar Urbano y luego Construyendo Perú. En estos cinco países se 
podría hablar de la existencia de Programas de Empleo Temporal “permanentes”. 
Algunos de los programas reseñados clasifican como PET, otros como PEE, pero solo en 
México y Perú existe, al interior de una estructura de carácter permanente de un PET, un esquema de 
PEE que se expande y encoge para atender las necesidades que pueden sobrevenir como consecuencia de 
un desastre natural o antropogénico, o de una crisis económica. El PIC de Chile representa la excepción 
por tratarse de un PEE permanente. 
En los siete países los beneficiarios son personas mayores de edad26 desempleadas ―pero los 
criterios para establecer tal condición son más bien laxos (excepto que en Uruguay) y en todo caso 
terminan permitiendo la inclusión de personas inactivas y trabajadores informales― en precarias 
condiciones económicas o damnificados por algún evento. 
El periodo de contratación es muy corto y no va más allá de los cuatro meses, excepto en el caso 
de Uruguay donde se extiende hasta los nueve meses. 
                                                        
26  Excepto en México donde se aceptan postulante desde los 16 años. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
30 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
 
Cuadro 1 
Beneficiarios y duración de la contratación de los PET/PEE en siete países de América Latina 
 
País Beneficiarios Duración de la contratación 
Argentina Personas de 18 años y más 
desempleadas 
Entre 1 y 3 meses 
Chile  Personas de 18 años y más 
desempleadas 
Entre 1 y 4 meses 
Haití  Personas de 18 años y más 
damnificadas 
15 días en promedio 
México Personas de 16 años y mas que 
sufren una disminución de ingresos o 
patrimonio 
Máximo 132 jornales (poco mas de 4 
meses) por ejercicio fiscal 
Perú  Personas de 18 años y más 
desempleadas 
Máximo 4 meses 
Uruguay Personas entre 18 y 64 años 
desempleadas de largo plazo 
Máximo 9 meses 
Colombia Personas de 18 años y más 
desempleadas 
4 meses (exactos) 
Fuente: elaboraciones propias con base en los respectivos documentos países. 
 
La remuneración nunca supera el salario mínimo vigente en los diferentes países (véase cuadro 2); 
sin embargo, con frecuencia se asocia a compromisos laborales inferiores a las ocho horas diarias. La 
compensación diaria va de 0,6 dólares (por un máximo de 15 horas de trabajo semanales) en Argentina 
hasta 14 dólares en Chile (si el trabajador es contratado de tiempo completo).  
En Haití fue de 5 dólares, en México actualmente es de 3,9 dólares, en Perú de 9, en Colombia de 7,8 
y en Uruguay de 9,7 dólares (por un máximo de 30 horas semanales de actividades laborales y formativas)27. 
Tenidas en cuentas las horas trabajadas, los anteriores montos implican que en Colombia, Chile, 
Haití, México y Uruguay los beneficiarios reciben una compensación proporcionalmente igual ―o muy 
similar― a un salario mínimo vigente en los respectivos países.  
En cambio en Argentina y Perú el pago es notablemente inferior. Solo en Colombia y Chile, sin 
embargo, los beneficiarios reciben prestaciones como cualquier trabajador asalariado, incluidas 
vacaciones, primas, indemnizaciones, etc. En cambio, en México los beneficiarios solo reciben un jornal, 
sin derecho a prestaciones28. 
Los proyectos de obras a construir y de servicios a proporcionar en todos los países deben 
satisfacer los intereses de las comunidades donde se ejecutan.  
 
  
                                                        
27
  En todos los países se aplicó la tasa de cambio vigente en mayo de 2016. 
28
  Se supone, sin embargo, que los beneficiarios están afiliados al régimen subsidiado de salud, Seguro Popular.  Si no lo 
son, son asesorados para que lo hagan. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
31 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Cuadro 2 
Remuneraciones y prestaciones reconocidas en los PET/PEE en siete países de América Latina 
 
País Remuneración Remuneración diaria en dólares Prestaciones 
Argentina 150 pesos argentinos mensuales por máximo de 
15 horas de trabajo semanales 
0,6 Cobertura de Salud 
Chile Máximo un salario mínimo. Contratación según 
modalidad prevista en el Código del Trabajo 
14, 0 Todas las legales 
Haití Máximo un salario mínimo diario por 6-8 días  
de trabajo 
5,0 NA 
México  Pago por jornal, equivalente al 99% del salario 
mínimo vigente 
3,9-7,8 Ninguna 
Perú Pago por jornal, equivalente un 70% del salario 
mínimo vigente 
9,0 Cobertura accidentes 
laborales 
Uruguay 2,35 BPC mensuales (70% del salario mínimo 
vigente) por un máximo de 30 horas semanales 
de actividades laborales y formativas 
9,7 Pensión y Salud 
Colombia Un salario mínimo por 8 horas diarias de trabajo 7,8 Todas las legales 
Fuente: elaboraciones propias con base en los respectivos documentos países. 
 
Existen dos modelos (véase el cuadro 3). Uno que consulta principalmente (aunque no 
exclusivamente) los intereses de las entidades públicas nacionales y territoriales, tal como sucede en 
Argentina, Chile, Perú y Uruguay, y otro que ausculta más de cerca las necesidades de las comunidades, 
como en Colombia, Haití y México.  
En este último caso se hace indispensable garantizar la consolidación de las organizaciones 
comunitarias y locales y brindarles asesoría técnica en la formulación de los proyectos. 
Finalmente, en cuanto a mejora del capital humano de los beneficiarios se han encontrado referencias 
explicitas a procesos de formación que acompañan el desarrollo de las actividades de los participantes solo en 
Haití, donde se capacitaron empresarios y trabajadores de la construcción, y Uruguay donde los inscritos en el 
programa Uruguay Trabaja reciben alfabetización digital y capacitación en oficios y en derechos laborales y 
sociales. Adicionalmente, este programa apoya la terminalidad escolar de sus participantes. 
  
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
32 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Cuadro 3 
Entidades proponentes y responsables de los PET/PEE en siete países de América Latina 
 
País  ¿Quién propone/ejecuta los proyectos? Entidad responsable Tipología de intervención 
Argentina Organismos públicos nacionales, provinciales y 
municipales, y personas jurídicas privadas sin 
ánimo de lucro 
Ministerio de Trabajo, 
Empleo y Seguridad 
Social 
PET 
Chile Instituciones privadas sin ánimo de lucro; 
Intendencias, Gobernaciones y 
Municipalidades 
Ministerio del Trabajo y 
Previsión Social 
PEE 
Haití  Principalmente obras de demolición, reciclaje y 
transporte de escombros ejecutadas por 
empresas e instituciones privadas sin ánimo de 
lucro 
PNUD entidad 
coordinadora 
PEE 
México Cualquier persona, comunidad local, 
municipalidad o entidad publica 
Secretaría de Desarrollo 
Social 
PET/PEE 
Perú Gobiernos regionales y municipalidades 
provinciales y distritales 
Ministerio del Trabajo y 
Promoción del Empleo 
PET/PEE 
Uruguay  Cooperativas de Trabajo y Organizaciones de 
la Sociedad Civil en colaboración con 
instituciones públicas que manifiestan su 
intereses en participar en el Programa 
Ministerio de Desarrollo 
Social 
PET 
Colombia Entidades territoriales, empresas comunitarias, 
cooperativas u asociaciones gremiales 
agropecuarias, juntas de acción comunal y 
grupos étnicos 
Unidad Administrativa 
Especial del Servicio 
Público de Empleo 
PET 
Fuente: elaboraciones propias con base en los respectivos documentos países. 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
33 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Bibliografía 
Banco Integrado de Proyectos Sociales (2015), “Informe de Descripción de Programas Sociales”, Santiago de 
Chile, junio 
Costa E., Guha S., Hussain M., Thuy N. y Fardet A. (1981), “Pautas para la Organizacion de Programas 
Especiales de Obras Públicas, Organización Internacional del Trabajo, Ginebra, disponible en: 
http://www.ilo.org/dyn/asist/asistdocs.details?p_lang=esp_accessionno=140051  
Del Ninno C., Subbarao K. y Milazzo A. (2009), “How to Make Public Works Work: A Review of the 
Experiences”, SP Discussion Paper, No 0905, The World Bank, may 
Devereux S. y Solomon C. (2006), “Employment creation programmes: The international experience”, Issues 
in Employment and Poverty Discussion Paper, No 24, Economic and Labour Market Analysis 
Department, International Labour Office, Geneva, august 
Dutta P., Murgai R., Ravallion M. y van de Walle D. (2012), “Does India’s Employment Guarantee Scheme 
Guarantee Employment?” Policy Research Working Paper No 6003, the World Bank, March 
Echevin D., Lamanna F. y Oviedo A.M. (2011), “Who Benefit from Cash and Food-for-Work Programs in 
Post-Earthquake Haiti?” MPRA Paper No 35661, December 
Institute of Fiscal Studies –IFS- y Econometría (2007), “Programa Empleo en Acción. Impactos del Programa 
sobre los Beneficiarios y sus Familias”, Evaluación de Políticas Públicas No 5, Departamento Nacional 
de Planeación-Sinergia-Banco Interamericano de Desarrollo-Banco Mundial, Bogotá, septiembre 
International Labour Organization –ILO (2014a), “World Social Protection Report 2014/2015”, International 
Labour Office, Geneva 
International Labour Organization –ILO (2014b), “Employment Policies for Sustainable Recovery and 
Development”, International Labour Conference, 103rd Session, Report VI, Geneva 
International Labour Organization –ILO (2010a), “Socio-Economic Reintegration of Ex-Combatants. 
Guidelines”, ILO Crisis Response and Reconstruction Programme, Geneva 
International Labour Organization –ILO (2010b), “Local Economic Recovery in Post-Conflict. Guidelines”, Geneva 
International Labour Organization –ILO (1997), “The Manual on Training and Employment Options for  
Ex-Combatants”, Turin 
Lamaute-Brisson N. (2013), “Sistemas de Protección Social en América Latina y el Caribe: Haití”, Colección 
de Documentos de proyectos, CEPAL, Santiago de Chile, enero 
Lieuw-Kie-Song M., Philip K., Tsukamoto M. y Van Imschoot M. (2012), “Hacia el derecho al trabajo: 
Innovaciones en Programas de Empleo Público (IPEP)”, Documento de Trabajo No 69, 
Organización Internacional del Trabajo, Sector de Empleo, Ginebra 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
34 
 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía del D
esarrollo N
°1171  
Lal R., Miller S., Lieuw-Kie-Song M. y Kostzer D. (2010), “Public Works and Employment Programmes: 
Towards a Long-Term Development Approach”, International Policy Centre for Inclusive Growth, 
Working Paper No 66, June 
Ministerio de Desarrollo Social de la República Oriental del Uruguay -MIDES (2015), “Programa Uruguay 
Trabaja. Licitación Pública Nº 45/2015. Pliego de Bases y Condiciones Particulares” 
Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la República de Argentina –MTySS (2011), Resolución 
44, Secretaría de Empleo, enero 
Ministerio del Trabajo y Previsión Social de Chile (2010), Decreto No 1, 9 de marzo 
Ministerio de Trabajo y Promoción de Empleo de Perú –MTPE (2016), “Trabaja Perú. Bases para el 
Concurso de Proyectos Regulares”, febrero 
Ministerio de Trabajo y Promoción de Empleo de Perú –MTPE (2015), “Trabaja Perú. Lineamientos de 
intervención para presentación de proyectos en la modalidad de Acción de Contingencia”, abril 
Núñez J. (2013), “Evaluación de los programas para la atención del fenómeno de la niña 2010-2011”, 
Fedesarrollo y Fondo Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres, Bogotá, noviembre 
Organización Internacional del Trabajo –OIT (2012), “Recomendación sobre los pisos de protección social, 
2012 (núm. 202)”, Ginebra, junio 
Pardo I. (2011), “Usar métodos combinados para la evaluación de programas sociales. El caso de Uruguay 
Trabaja”, Memoria para obtener el grado de doctor, Universidad Complutense de Madrid, Facultad 
de Ciencias Políticas y Sociología 
Reglas de Operación (2015), “Acuerdo por el que los integrantes del Comité Técnico del Programa de 
Empleo Temporal emiten las Reglas de Operación del Programa de Empleo Temporal para el 
ejercicio fiscal 2016”, en Diario Oficial, 31 de diciembre 
República Oriental del Uruguay (2007), Ley 18.240 
Salomón E. (2013), “Elaboración de una propuesta de Programa de Empleo de Emergencia en Colombia”, 
informe de consultoría, Bogotá, octubre 
Subbarao K., Del Ninno C., Andrews C. y Rodriguez-Alas C. (2013), “Public works as a Safety Net: Design, 
Evidence, and Implementation”, The World Bank, Washington 
United Nations -UN (2209), “United Nations Policy for Post-conflict Employment Creation, Income 
Generation and Reintegration”, United Nations Secretary-General, Geneva 
United Nations Development Programme –UNDP (2013), “Debris Management: the Door to Development. 
Systematization of the Debris Management Programme UNDP Haiti 2010-2012” 
United States Agency for International Development (2010), “Audit of USAID’S Cash-for-work Activities in 
Haiti”, Office of Inspector General, Audit Report No 1-521-10-009-P, September 
Vaidya K. (2013), “Towards acceptable wages for public employment programmes”, Employment Working 
Paper No 150, International Labour Office, Employment Sector, Geneva 
World Bank (2013), “Mexicos Temporary Employment Program (PET): case study”, June. 
 
CEPAL - Serie Macroeconomía del Desarrollo N° 185 Programas de empleo público en América Latina 
35 
C
epal –Serie M
acroeconom
ía
delD
esarrollo N
°1171 
Serie 
Macroeconomía del Desarrollo . 
Números publicados 
Un listado completo así como los archivos pdf están disponibles en 
www.cepal.org/publicaciones 
185. Programas de empleo público en América Latina, Stefano Farné (LC/L.4279), 2016.
184. La concentración de los altos ingresos utilizando datos impositivos. Un análisis para Ecuador, Darío Rossignolo,
Nicolás Oliva, Néstor Villacreses (LC/L.4278), 2016.
183. Flujos financieros ilícitos en América Latina y el Caribe, Andrea Podestá, Michael Hanni, Ricardo Martner
(LC/L 4277), 2016.
182. Estado de situación del sistema nacional de educación y formación técnico profesional de la República Dominicana,
Oscar Amargós (LC/L 4270), 2016.
181. El desafío de aumentar la pertinencia de la formación profesional: propuesta de metodología para vincular profesiones y 
ocupaciones y para identificar la demanda de calificaciones por sector. Alfredo Sarmiento y Edgar Baldión
(LC/L 4266), 2016.
180. Evolución del empleo y de la productividad en el sector agropecuario en México, Luis Gómez Oliver.
(LC/L 4254), 2016.
179. Los desafíos de la protección contra el desempleo: opciones para Colombia y la República Dominicana, Mario D.
Velásquez Pinto (LC/L 4253), 2016.
178. Tendencia del empleo agropecuario en Guatemala, Luis Linares, Rubén Narciso y Pedro Prado (LC/L.4251), 2016
177. Tendencias del empleo y la productividad laboral en el sector agropecuario de Chile, George Kerrigan
(LC/L.4234), 2016.
176. Empleo y productividad laboral agropecuaria en Colombia, Armando Corredor (LC/L.4233), 2016.
175 Impuestos y gasto público: un ejercicio de equidad fiscal para el Uruguay, Oficina de Planeamiento y Presupuesto,
Presidencia de la República Oriental del Uruguay (LC/L.4210), 2016. 
174. Transformaciones y rezagos: la evolución del empleo agropecuario en América Latina, 2002-2012, Jürgen Weller
(LC/L.4209), 2016.
173. Política fiscal y ciclo en América Latina: el rol de los gobiernos subnacionales, Juan Pablo Jiménez y Teresa
Ter-Minassian (LC/L.4192), 2016.
172. Evasión tributaria en América Latina. Nuevos y antiguos desafíos de la cuantificación del fenómeno en los países de la
región, Juan Carlos Gómez-Sabaíni y Dalmiro Morán (LC/L.4155), 2015.
171. Reformas de gasto público y crecimiento económico: el caso de las APPs en el Perú y la inversión “impulsada”,
Nelson Shack (LC/L.4153), 2015.
macroeconomía del desarrollo
COMISIÓN ECONÓMICA PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
ECONOMIC COMMISSION FOR LATIN AMERICA AND THE CARIBBEAN
www.cepal.org
185

</dcvalue>
  </rdf:Description>
</rdf:RDF>
