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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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Ve

frlC

EDUCACION
Y DESARROLLO
EN COSTA RICA

UNESCO

CEP AL

PNUD

PROYECTO
DESARROLLO Y EDUCACION
EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE

I



Organización de las
Naciones Unidas
para la Educación, la
Ciencia y la Cultura

Naciones

Unidas

Programa de las
Naciones Unidas
para el
Desarrollo

Comisión Económica
para América Latina

Proyecto Desarrollo y Educación
en América Latina y el Caribe

José Fernando García

EDUCACION Y DESARROLLO EN COSTA RICA
(sobre la base de los censos de 1963 y 1973)

Introducción de Germán

W. Rama

Distr.
GENERAL

770301

DEALC/2
28 abril 1977
ORIGINAL: ,ESPAÑOL

INDICE
Capítulo

Página
INTRODUCCION

I.

1

LA ESTRUCTURA SOCIAL



9

1.
2.

Los cambios de la estructura ocupacional y económica

3.

Urbanización y desarrollo de las relaciones salariales

4.

Los cambios de la estratificación social

13

5.
II.

Estilos y condiciones de desarrollo

9

Síntesis

15

. .

10

.

11

EL DESARROLLO EDUCACIONAL

17

1.

Las etapas

17

2.

Evolución de la cobertura educativa en los tramos de edad
joven

18

Concentración de la educación

20

Cobertura del sistema educativo en el decenio de 1960 . .

20

5.

Asistencia escolar y extraedad

21

6.

Síntesis

22

7.

Educación y estratos ocupacionales

26

8.

Educación y distribución del ingreso

27

3.

III.

29

RESUMEN RESUME SUMMARY
IV.

CONCLUSIONES

31

ANEXO ESTADISTICO

35
Lista de gráficos

Gráfico
1.
2.
3.
4.

Costa Rica:
y 1973

Asistencia escolar por edades en la Capital, 1963

Costa Rica:
1963 y 1973

Asistencia escolar por edades en el resto urbano,

Costa Rica:
y 1973

Asistencia escolar por edades en la zona rural, 1963

Costa Rica:
1963 y 1973

Asistencia escolar en edad normal, en la Capital,

23
23

24
24

-iii-

INDICE ( c o n t i n u a c i ó n )
Gráfico
5.
6.

Pagina
Costa Rica: • Asistencia escolar en edad normal, en el resto
urbano, 1963 y 1973

25

Costa Rica: Asistencia escolar en edad normal, en la zona ru
ral, 1963 y 1973

25

Lista de cuadros
Cuadro
1.

Costa Rica:
cogidos

Población y tasas anuales de incremento, años es-

2.

Costa Rica:

Estructura de edades, 1963 y 1973

3.

Costa Rica: Participación de los sectores económicos en el PBI
total y bases de crecimiento, 1965, 1970, 1973

4.

Costa Rica:

37
37

Población ocupada por rama de actividad, 1950, 1963

y 1973
5.
- 6.
7.
8.
9.

Costa Rica:

38
38

Composición de la población, 1963 y 1973

39

Costa Rica: Distribución de la población económicamente activa,
por categoría de ocupación, 1973

39

Costa Rica:
1960

Categorías de ocupación según rama de actividad,
40

Costa Rica:
1970

Categorías de ocupación según rama de actividad,
40

Costa Rica: Población por rama de actividad según categoría de
ocupación, 1960

41

Costa Rica: Población por rama de actividad según categoría de
ocupación, 1970

42

11.

Costa Rica:

Estratos ocupacionales, 1963 y 1973

. . . . . . .

43

12.

Costa Rica:

Distribución del ingreso por deciles, 1961 y 1971

44

13.

Costa Rica: Analfabetismo según zona y sexo, edad 10 - 19 años,
1943, 1953, 1963 y 1973

44

Costa Rica:
1963, 1973

45

10.

14.
15.
16.
17.

Nivel de instrucción, edad 20-29 años 1943, 1953,

Costa Rica: Nivel de instrucción en la Capital, edad 20-29 años,
1943, 1953, 1963 y 1973

45

Costa Rica: Nivel de instrucción en el resto urbano edad 20-29
años, 1943, 1953, 1963, 1973

46

Costa Rica: Nivel de instrucción en la zona rural edad 20-29
años, 1943, 1953, 1963, 1973

46

-iv-

INDICE ( c o n t i n u a c i ó n )
Cuadro
18.

Página
Costa Rica:

Distribución de la educación, Población 20-29

años, 1943, 1953, 1963, 1973

47

19.

Costa Rica:

47

20.
21.

Costa Rica: Nivel de instrucción, 20 y más años, 1963 y 1973
Costa Rica: Nivel de instrucción en la Capital y en la zona urbana 20 y más años, 1963 y 1973
.

22.

Costa Rica:

Analfabetismo, población de 10 años y más . . . .

48
48

Nivel de instrucción en la zona rural, 20 y más

años, 1963 y 1973

49

23.

Costa Rica:

49

24.
25.

Costa Rica: Asistencia escolar según edad, 1963 y 1973
. . .
Costa Rica: Asistencia escolar según edad, resto urbano y zona
rural, 1963 y 1973

50

Costa Rica:
1963 y 1973

51

26.
27.
28.

29.

30.

31.

32.

Asistencia escolar, 1963 y 1973

50

Nivel de instrucción por estratos ocupacionales,

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según
clases de cuantía del ingreso. Asalariados, 1966

51

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según
clases de cuantía del ingreso. Asalariados del area metropolitana, 1966

52

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según
clases de cuantía del ingreso. Asalariados en el area metropolitana, 1971

52

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según
clases de cuantía del ingreso. Asalariados en el resto urbano, 1966
. .

53

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según
clases de cuantía del ingreso. Asalariados en el resto urbano, 1971 . .

53

Costa Rica: Composición de los perceptores activos que declaran ingreso, totales y en cada cuantía de ingreso, de acuerdo
a educación

54

-v-

INTRODUCCION
El proyecto Desarrollo y educación en America Latina y el Caribe se ha
propuesto analizar en forma específica algunos países en los cuales las relaciones entre desarrollo y educación revisten formas diferentes - y en algunos casos
opuestas - a las que prevalecen en la generalidad de los países de la región. El
interés por ellos no proviene ,sólo del afán de conocer la peculiaridad, sino que
la forma en que se presentan las relaciones en esos casos específicos puede constituir un punto de apoyo o una enseñanza respecto a la propuesta de políticas que
el Proyecto debe realizar en su momento oportuno.
En tal sentido, se han escogido situaciones nacionales o subregionales, para,
a partir de ellas, realizar los siguientes estudios:
- Desarrollo y educación en Costa Rica, que se presenta en esta publicación;
- La educación en el proceso de cambio estructural de Ecuador; 1968-1976,
que se realiza en colaboración con.la Junta Nacional de Planificación de
dicho país, y en el que se presentan los efectos de un crecimiento económico acelerado sobre la estructura de una sociedad hasta ese momento marcadamente rural y tradicional;
- Desarrollo y educación en los países de habla inglesa del Caribe, cuyo
propósito es revisar un tipo de relaciones fundadas en la impronta de la
dominación europea vigente hasta hace pocos años. En dichos palíses los
problemas de analfabetismo y falta de cobertura de la población en edad escolar primaria - que aquejan a toda América Latina - han sido resueltos
en virtud de habérseles conferido prioridad en las políticas de desarrollo;
pero hoy, emerge allí el problema de la vinculación de la educación media
con un mercado de empleo de elasticidad limitada,mientras sigue en pie la
consideración de la específica función de la educación en relación con la
tegración nacional y cultural;
- y finalmente un estudio en proceso sobre el Desarrollo y el sistema educacional en Paraguay, en el que se considera el caso de una sociedad rural
con niveles educacionales superiores al de economías similares de predominio agrícola, y con una tendencia histórica en el desarrollo del sistema
educativo hacia el ajuste con el sistema social global.
Dado que cada uno de los estudios cumple la doble finalidad de constituir un
insumo del informe global sobre el Desarrollo y la educación en América Latina,
a elaborar por el Proyecto, y ser una investigación en sí sobre el caso analizado,
parece pertinente una breve introducción que oriente al lector sobre la
diferencia que ostenta el caso nacional con relación al promedio de situaciones latinoamericanas, tanto como sobre los factores estructurales nacionales que explicarían el desarrollo social asumido y el papel de la educación en el mismo.
La presente introducción se limita a una somera reflexión, apoyada en los estudios existentes, con clara conciencia de sus límites en cuanto a profundidad, y
sabiendo que algunas de sus proposiciones tienen el carácter de hipótesis iniciales
cuya mayor virtud sería suscitar en investigadores especializados una consideración
metódica de las específicas relaciones que entre desarrollo y educación se presentan en la evolución de Costa Rica.

La sociedad costarricense muestra caracteres que la distinguen de las restantes sociedades latinoamericanas 1/.
En primer término, el reducido volumen de población y su pequeriez geográfica
enmarcan un tipo de desarrollo que se diferencia cualitativamente del caso de unidades nacionales que poseen un amplio mercado interno.
En segundo término, su desarrollo se cumple en el marco de una sociedad rural,
ya que aún hoy el porcentaje de población que habita localidades de más de 20.000
habitantes está por debajo del promedio de América Latina.
En tercer término, el proceso de desarrollo tiene la peculiaridad de haberse
dado en forma muy gradual y^de haber comenzado muy tempranamente en comparación con
otros países latinoamericanos.
En cuarto término, aunque el país no dispone de recursos naturales de alto valor específico en el mercado mundial, y pese a que su producto anual por habitante
se sitúa históricamente en el promedio latinoamericano o por debajo de él, el proceso de desarrollo se caracterizó por condiciones positivas en cuanto a calidad de
vida.
En quinto término, el estilo de desarrollo que caracteriza al país se articula
con una concepción política democrática y de participación de gran parte de la población en las decisiones, con lo cual la función de arbitro entre los grupos con poder
se convierte en una característica relevante del sistema político.
Los elementos fundamentales que definen la especificidad de Costa Rica tienen
su origen en la matriz histórica en la que se moldeó la sociedad nacional. En ella
la temprana vinculación de la agricultura con los mercados internacionales a través
de la exportación de café jugó un papel clave en la conformación de las relaciones
de producción y sociales. La explotación cafetalera se estableció bajo condiciones
de escasez de mano de obra y de amplia frontera agrícola por colonizar. Dado que
la valorización económica de la tierra sólo era posible con la aplicación intensiva
de fuerza de trabajo, no se establecieron situaciones de monopolio de la tierra en
manos de un grupo social; por el contrario el ciclo cafetalero en el siglo XIX se
dinamizó con las ventas a precios moderados o la donación de parcelas del considerable dominio público. A diferencia de otras experiencias latinoamericanas, el sistema de propiedad en la meseta, no sólo no se constituyó en el período colonial,
sino que tampoco lo hizo, en lo fundamental, con anterioridad a la existencia de población en volumen suficiente como para ocupar la tierra productiva.
Importa destacar que la escasez de fuerza de trabajo y el predominio de la división en pequeñas o medianas fincas, impusieron el sistema asalariado y con remunera-

1/ Véase el cuadro 33 con indicadores comparativos con otros países de América Latina. Información y consideraciones sobre el desarrollo relativos a la situación en la década del 50 se encuentran en los trabajos de Roger Vekemans y J.L.
Segundo, Ensayo de tipología socioeconómica de los países latinoamericanos; Oscar
Vera, La situación y los requisitos educacionales en América Latina ;y Gíno Germani,
Estrategia para estimular la movilidad social,incluidos en Unesco: Aspectos sociales del desarrollo económico en América Latina, 55.61/V.10/S, 1962.

-2-

ciones relativamente altas, de forma tal que aunque se pueden identificar relaciones de gran propiedad con minifundio proveedor de fuerza de trabajo, éstas tienen
un carácter moderno inusual en la sociedad rural latinoamericana.
La estructura económica se expresó en relaciones entre grupos sociales, las
qüe, si bien evidencian el dominio de las grandes familias cafetalero-comerciantes,
implican un reconocimiento a los pequeños y medianos propietarios que participaron
en diversos grados en los beneficios del sistema.
El sistema de poder los incluye en forma tácita o expresa a lo largo del ciclo
cafetalero de la sociedad costarricense y es esta configuración de las relaciones sociales la que está en la base de la emergencia de una sociedad democrática, y en la
cual se destacan la participación y la movilidad social.
Hay otros dos elementos cuyo papel tienen también importancia en la especificidad del proceso. Uno es la integración poblacional en términos de etnia y de
tradiciones culturales, que evitó a la sociedad costarricense los procesos de consolidación de relaciones estamentarias basadas en líneas de diferenciación étnica y
las consiguientes tendencias a la oligarquización de los grupos superiores. El
otro es la concentración de la población en un espacio limitado, constituido por la
meseta; en este espacio se desenvuelve el grueso de las actividades de explotación
agrícola cafetalera, y esta concentración favorece una interacción entre población
rural dispersa y pequeños centros urbanos a cargo del beneficio y acopio del producto exportable y del abastecimiento del área agrícola inmediata. Esta combinación
de circunstancias condujo al establecimiento de una malla de relaciones entre una
pluralidad de centros urbanos y sus comarcas inmediatas.
La presencia con carácter de enclave de las compañías bananeras introdujo desde comienzos del siglo XX un factor de desequilibrio en las relaciones de poder interno. A ellas se les agregaron posteriormente otras explotaciones agrícolas que
tienen en común la considerable concentración de propiedad y la incorporación de nuevas relaciones entre propietarios y asalariados, afectando la estructura global de
poder y por ende las condiciones sociales.
La educación ha revestido también características especiales si se la compara con el resto de América Latina.
El desarrollo moderno de Costa Rica se inició en el siglo XIX, al mismo tiempo que el que experimentaban países como Argentina y Uruguay, y al igual que en
éstos, la política enfatizó la implantación y generalización de la educación primaria. En los tres países la educación cumplió una función eminentemente política,
pues su objetivo primordial fue integrar a la población en una sociedad nacional.
Pero mientras en los dos países del sur el propósito subyacente fue la incorporación
del aluvión inmigratorio y la pacificación política, en Costa Rica lo fundamental
fue la preocupación por definir la nación con rasgos específicos dentro del marco
centroamericano y como expresión de la participación de los grupos inferiores en el
sistema de poder.
La carencia de función económica relevante del sistema educativo, dada la simplicidad de las tareas agrarias, pone de relieve la participación en el sistema de
poder de los grupos rurales anteriormente indicados, que se benefician de políticas de alfabetización y escolarización primaria incompleta desde fines del siglo
pasado.

-3-

En una fecha tan temprana como es la de 1911 se transforma la educación rural del país a partir de las escuelas rurales experimentales aunque, sus logros,
mensurables por la tasa de analfabetismo, distan de ser satisfactorios aún treinta
años después, lo que indica la diferenciación y estratificación de las condiciones
sociales en el área rural y también la pérdida de poder relativo de los pequeños
agricultores y asalariados rurales.
La escasa diferenciación ocupacional en la sociedad costarricense y la continuidad de políticas de desarrollo fundadas en la escuela primaria, explican el hecho de que hasta el decenio de 1940 la educación media tuviera muy escasa difusión
y que la universitaria fuera inexistente 2/. 
Esta estructura del sistema educativo permite explicar cierta homogeneidad
cultural de la población, con un nivel congnoscitivo relativamente menor y con una
discontinuidad inferior a la de otros países latinoamericanos entre la población
urbana y la rural. A partir del decenio de 1940 el distanciamiento entre los niveles educativos en los medios rural y urbano se acentúa. Ello se explica, por una
parte, por la tendencia a la diferenciación productiva en los centros urbanos y. por
otra, por el incremento del papel del Estado y el consiguiente crecimiento de actividades cada vez más diversificadas intrínsecamente asociadas con el desarrollo de
clases medias. Mientras que en el mismo período no se dieron cambios tecnológicos
en el medio rural que exigieran un mayor nivel de educación.
La estructura económica es progresivamente más diferenciada en las tres últimas décadas, en las que se procesa la industrialización y el desarrollo del sector servicios, con paralela disminución de los porcentajes de población ocupada y
producto generado en el sector agropecuario, aunque con un cambio significativo en
los tipos de producciones. Internamente en cada sector económico se producen diferenciaciones en cuanto a concentración de capital y tecnología.
La correlativa diferenciación de grupos sociales implica la emergencia de un
sector obrero, la consolidación y diversificación de clases medias urbanas, la presencia de sectores empresariales nacionales y extranjeros y la de sectores propietarios de grandes extensiones de tierra, sobre todo dedicadas a producciones de exportación diferentes de las del café, que suman en el decenio de 1970 valores superiores al de éste.
Surgen nuevas relaciones sociales, que acompañadas, probablemente, de un aumento en las transferencias de excedentes del medio rural al urbano, se proyectan
en la educación en una etapa que va del decenio de 1940 al de 1960. Durante ese
período se acentúa el distanciamiento educativo en desmedro del sector rural, el
que no sólo no participa de la educación media, sino que al mismo tiempo sus niveles de educación primaria pasan a ser comparativamente muy inferiores a los urbanos por falta de servicios adecuados.
A partir del decenio de 1960 ocurren dos procesos paralelos: por una parte,
mejora la educación primaria en el sector rural, y por otra se expanden en forma
extraordinaria la educación media y superior urbanas. Como consecuencia de ello,

2/ La Universidad de Costa Rica, cerrada en 1888, se reabrió como universidad estatal sólo en 1940. Pero en 1907 se definió el status docente y se instrumentaron desde entonces los institutos normales.

ambos sectores experimentan en la actualidad, aunque a velocidades dispares, un
proceso de cambio. Este no elimina considerables desigualdades, ya que los niveles educativos de la población joven residente en el medio rural son aproximadamente los que tenía el mismo grupo en los centros urbanos diez años antes, y se
asemejan al perfil educativo de la población capitalina veinte años atrás. Desde
el punto de vista de la integración, el hecho de que ambos sectores avancen abona
seguramente el convencimiento de que todos son partícipes del cambio. En otro sentido, sin embargo, las tasas de expansión de la educación media analizadas en el
presente documento, plantean un interrogante cuya dilucidación reviste gran interés:
si existen mecanismos adecuados para que la población escolar rural tenga acceso a
las nuevas oportunidades educacionales urbanas, ya que de ello depende el carácter
democrático de la reciente .expansión educativa.
La aplicación del esfuerzo educativo a la educación primaria era congruente
con el carácter rural de la sociedad anterior. Hoy, cuando la expansión educativa
se registra en la enseñanza media y superior, cabe preguntarse si el mercado de empleo y la diferenciación económica urbana tendrán la suficiente elasticidad como
para absorber esta expansión. El desarrollo de la educación primaria no genera presiones en el mercado de empleo, sino que provee una potencialidad de uso de recursos
humanos. La situación, sin embargo, es distinta cuando se trata de la educación media, en particular la general o humanística, y más aún de la educación superior, que
brindan credenciales válidas en el mercado de empleo. El presente documento demuestra que, debido a las limitaciones de diverso orden del mercado interno centroamericano, y al uso de tecnologías avanzadas, la industrialización carece de elasticidad para absorber porcentajes crecientes de mano de obra. Como consecuencia de esta situación, los egresados del sistema educativo están presionando, y lo seguirán
haciendo, por ingresar al sector de comercio y de servicios no básicos.
Ante este hecho, parece pertinente preguntarse si la educación, que fue un
significativo agente de consenso, podría llegar a transformarse en un agente de disenso. Este primer texto exploratorio no permite responder la pregunta; pero de todas maneras permite señalar la necesidad de investigaciones específicas que consideren cuáles pueden ser los efectos de una expansión educacional continua, cuando el
sector de empleo correspondiente no se expande en forma congruente, y cuáles podrían
ser los tipos de educación que permitieran una formación cultural indefinida y la
capacitación del ciudadano, sin crear simultáneamente un exceso de sujetos postulantes para un limitado tipo de ocupaciones.
La complejidad del problema radica en que sólo una economía con altas tasas
de crecimiento podría permitir el traslado de ingresos considerables para financiar
servicios modernos en incremento permanente, que constituyeran el mercado de empleo
de los egresados con una formación educativa de tipo tradicional y trasmisora de valores vinculados a clases medias.
La educación media y superior en América Latina está intrínsecamente vinculada
al desarrollo de las clases medias, en una relación de tipo circular, pues la primera es efecto y también causa del desarrollo de las segundas. Las clases medias aspiran a desempeñar ocupaciones acordes con una cierta noción de status y reclaman consumos congruentes con la misma. En estas condiciones, el desarrollo de la educación
constituirá un factor de expansión de demandas propias de las clases medias urbanas.
Es difícil saber en qué punto se pueden producir conflictos entre la estructura económica y los grupos de mayor poder frente a esas demandas, pero es evidente que en
algún momento la incongruencia adquiere un carácter conflictivo, que puede derivar

-.5-

en soluciones variadas según la estructura económica y las fuerzas sociales en juego. De lo anterior no debe inferirse un enfoque limitacionista, sino la necesidad
de una indagación sobre las posibles concepciones de un sistema educativo diferente.
Brindar respuestas a este tema constituye una tarea considerable y legítima
del diálogo en una sociedad nacional, pero el mérito del análisis que se presenta
en este documento consiste en que, al exponer el ciclo de desarrollo social y educativo de Costa Rica, permite interrogarse sobre cuál será su futuro, al tiempo que
llama a reflexionar, ya que el futuro mal puede consistir en una nueva proyección de
las etapas cumplidas. Similar perspectiva aparece en los esfuerzos que realizan actualmente los organismos técnicos costarricenses en relación con el estudio y la planificación de la educación media y superior. Estos esfuerzos enriquecen el planteamiento anterior cuando consideran el problema del finaneiamiento como factor clave
en la determinación de la capacidad de la sociedad para sostener la expansión del
sistema educativo.
La experiencia costarricense es, además, relevante para América Latina con referencia a la educación en el sector rural. Los éxitos alcanzados durante el último
decenio, luego de una etapa de relativo enlentecimiento, son significativos porque,
en el conjunto de la región, la educación en el área rural se ha retrasado con respecto al avance registrado en el área urbana; y parecería que en algunos casos, si
se incorpora como variable la calidad de la educación, hubo deterioro en términos
absolutos.
El Ministerio de Educación de Costa Rica tiene en curso un estudio en el que
colabora el Proyecto Desarrollo y educación en América Latina y el Caribe, sobre
las estrategias aplicadas al mejoramiento de la educación en el área rural. Dicho
estudio constituirá una referencia importante en el análisis del eventual diseño de
una estrategia regional para la población rural, objetivamente desfavorecida en el
acceso a los servicios educativos.
Las consideraciones anteriores explican por qué se decidió encarar un análisis del desarrollo y la educación en Costa Rica.
De todas maneras parece necesario agregar unas palabras sobre las fuentes de
este documento. Es sabido que para los estudios de la economía se dispone de un
conjunto de indicadores de la estructura y de los cambios coyunturales. Los indicadores, independientemente de su mayor o menor validez, los establecen y publican
regularmente en forma anual, semestral o mensual, los bancos centrales, los ministerios de economía u otros organismos. En cambio, cuando se trata del desarrollo
social, se advierte un vació considerable en materia de información regular, y sólo
se puede recurrir a los relevamientos censales realizados y procesados, en el mejor
de los casos, cada decenio.
El Proyecto se propuso realizar un uso intensivo de esa fuente, vinculando
sus informaciones con las estadísticas regulares de educación y con los estudios
específicos existentes. Para ello se contó con una generosa colaboración de UNICEF,
que permitió la realización de un programa especial de análisis de las muestras censales disponibles en el Centro Latinoamericano de Demografía. A partir de este programa se elaboró un estudio global titulado Expansión educacional y estratificación
social en América Latina, así como el presente trabajo, que representa una muestra
de la aplicación de dicha metodología a la observación de las situaciones nacionales.

o

-6-

Es indudable que en los censos quedan sin registrar indicadores de gran importancia: se deja escapar la riqueza de una serie de procesos, o no se logra medir el valor de otros, como por ejemplo la educación no formal.
También es fácil anotar que su información responde a la declaración del encuestado y no a una comprobación de la misma. Pero críticas similares o de otro
tipo se pueden formular sobre distintos repertorios de estadísticas sociales, que
serán mayores cuanto más complejo sea el fenómeno registrado y más integrado en diferentes niveles de la realidad social.
A pesar de ello se ha entendido que no existe ningún otro registro comparable
al de los censos, en cuanto a cobertura y periodicidad, que permita vincular indica
dores de estructura social con niveles educativos en distintos puntos del tiempo.
El análisis secundario de este tipo de información permite establecer prioridades
sobre estrategias de investigaciones posteriores, definidas previamente por su vinculación a un reconocimiento global de la estructura de un país. El proyecto de
investigación sobre estrategias de desarrollo educacional, a cargo del Ministerio
de Educación de Costa Rica, es un ejemplo de ello.

Germán W. Rama

I.
1.

LA ESTRUCTURA SOCIAL

Estilos y condiciones de desarrollo

Estudios económicos y sociológicos recientes han planteado el concepto de
estilos de desarrollo. Aunque poco se ha hecho por avanzar más allá del nivel
puramente descriptivo, constituye de todos modos un intento de acercarse a la
gran diversidad de situaciones de los países latinoamericanos.
El concepto
alude, en primera instancia, a la manera como en determinada formación social se
adopta la decisión de qué, cómo y para quienes producir, y en qué forma se organizan los recursos de acuerdo a dicha dec ision. Este proceso es la resultante
de un proyecto político que se apoya, en mayor o menor medida, en clases o alianzas
de clases y que
no se impone sin subordinar o neutralizar al resto de las
fuerzas sociales. El marco que pone límite a las fuerzas actuantes y al proceso
es, fundamentalmente, el medio natural, la tradición histórico-cultural y el
condicionamiento externo. De todo lo anterior se infiere que el concepto estilos
de desarrollo implica a todas y a cada una de las instancias de una formación
social: económica, política e ideológica.
En las páginas que siguen, y respondiendo a las cuestiones previamente planteadas, se intenta una somera caracterización del estilo de desarrollo reciente
en Costa Rica con el propósito de enmarcar su proceso educativo.
Desde antiguo Costa Rica exhibe un estilo de desarrollo peculiar en América
Latina. Este se caracteriza por un tipo de estratificación social, niveles de
educación y provisión de servicios sociales en general, similares a los correspondientes a aquellos países más desarrollados de la región: Argentina, Chile
y Uruguay; y sin embargo - aquí se manifiesta lo peculiar - su desarrollo industrial, urbanización y producto por habitante son notablemente inferiores a los
de esos países. Así por ejemplo, los datos indican que en 1950 Costa Rica tenía
porcentajes idénticos a los de Chile en estratos medios y alfabetismo pero el
porcentaje de su población activa empleada en la industria equivalía a la mitad
del que mostraba este último país 1/.
Este desarrollo peculiar de Costa Rica se explica por ciertas condiciones
históricas que permitieron el éxito de un proyecto democrático liberal en una
sociedad predominantemente rural.
Dichas condiciones, en síntesis, son las
siguientes 2/:
a)

una.cultura cafetalera basada en relaciones de producción salariales y

1/ Gino Germani, Estrategia para estimular la movilidad social,en Aspectos sociales del desarrollo de América Latina, vol. 1, 1962;
Rolando Franco,
Tipología de América Latina, Cuadernos del ILPES, N° 17, Santiago de Chile, 1973.
2/ E. Torres-Rivas, Síntesis histórica del proceso político, en Centro
América Hoy, Siglo XXI, México, 1975; Ciro Cardoso, La formación de la hacienda
cafetalera costarricense en el siglo XIX en Haciendas, latifundios y plantaciones
en América Latina, Siglo XXI, México, 1975\ Ifcídem, Historia económica del café en Centro
América (siglo XIX): estudio comparativo en
Estudios sociales centroamericanos,
enero-abril
de 1975, San José, Costa Rica.

-9-

de libre contratación; esto impidió la sobreexplotación de la fuerza de trabajo
por la coerción extraeconómica; b) la inexistencia de la gran hacienda y la
difusión de la pequeña y mediana propiedad; c) la escasa significación de la
población autóctona no integrada; d) la reducida gravitación de los intereses
vinculados al dominio colonial, lo que permitió a la naciente clase dominante
organizar su hegemonía sin mayor oposición; e) a todo esto cabe agregar que,
desde la colonia, la mayoría de la población habitó en el Valle Central, con una
gran concentración por lo reducido del área. De esta manera el acceso a los servicios elementales se vio facilitado considerablemente.
2.

Los cambios de la estructura poblacional y económica

A partir del decenio de 1950 Costa Rica registró altísimas tasas de crecimiento de su población. Datos disponibles indican que en los años recientes la
tasa de crecimiento declinó debido a una fuerte caída de la tasa de fertilidad.
Én 1960 la tasa bruta de natalidad era de 48 por mil habitantes; en 1971 había
caído a 32 por mil. La tasa de incremento de la población bajó de 3,9% anual en
1960 a 2,5% en 1971 3/. Las altas tasas de fertilidad junto a las decrecientes
de mortalidad infantil en el decenio de 1950 y comienzos del siguiente determinaron una estructura de edades, en que, en 1963, los menores de 9 años representaban el 35% de la población. La fertilidad decreciente de los años siguientes
disminuyó el porcentaje de la población entre esas edades a 29% en 1973. A su
vez, entre 1963 y 1973 la población de 10 a 19 años creció del 22% al 28%; en
cifras absolutas, el aumento fue de 198.806 individuos. La magnitud de los
cambios en la estructura de edades y los números absolutos implicados - en un
país con menos de dos millones de habitantes - difícilmente pueden ser subestimados y debenconstituirun punto de referencia de cualquier análisis que se haga
del periodo. Por lo pronto, la población en edad económicamente activa pasa del
48% en 1963 al 52% en 1973 (cuadros 1 y 2).
En el período intercensal - 1963-1973 - se produjo en Costa Rica un considerable desarrollo industrial debido fundamentalmente al estímulo que significó
su ingreso al Mercado Común Centroamericano. Entre 1960 y 1970 el comercio
intrazonal aumentó del 6 al 25% del comercio total, y la proporción del abastecimiento zonal de manufacturas atendido por importaciones intrazonales pasó de
menos del 2% a casi el 10%.- Se ha estimado que una cuarta parte del aumento del
producto registrado en los países centroamericanos entre 1962 y 1968 es atribuíble
al Mercado Común. La participación de las exportaciones de éste en el valor bruto
de la producción industrial se elevó del 2 al 14% 4/.
En Costa Rica, fundamentalmente como resultado de este proceso, la participación del sector industrial manufacturero en la generación del producto interno
bruto creció de 14% en 1965 a 17% en 1973; la participación del sector servicios
básicos aumentó también en ese período del 6% al 7%. A su vez,decreció la participación de los sectores agropecuario, construcción y otros servicios.
3/ R.W. Fox y J.W. Huguet, Demographic Trends and Urbanization in Costa
Rica, Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, D.C., sin fecha.
4/ El desarrollo latinoamericano y la coyuntura económica internacional,
CEPAL, 1975.

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En 1963 el sector primario generaba el 27% del producto brüto interno y el
sector secundario el 26%; en 1973 el primero disminuyo al 25%, y aumentó el segundo
al 28% (cuadro 3).
Sin embargo, el crecimiento del sector industrial manufacturero no significó
un incremento.de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada,en la misma,
aunque aumentó la proporción de ésta ocupada en comercio, servicios y - en menor
medida - en servicios básicos y construcción. Lo anterior indicarla que el crecimiento industrial del decenio se caracterizó por una alta densidad de capital, con
el consiguiente ahorro de fuerza de trabajo y elevada productividad.
El descenso notable de la PEA empleada en el sector agropecuario,junto a
tasas de crecimiento relativamente altas del PBI generadas por éste indica que.en
dicho sector se produjo también una inversión de capital de características simi^
lares y que su productividad aumentó en gran medida (cuadro 4).
3.

Urbanización y desarrollo de las relaciones salariales.

Entre 1963 y 1973 la población urbana, según definición censal, creció en
Costa Rica del 34% al 41% del total, de donde una tasa de incremento del 5,1% anual;
la población rural en cambio se incrementó en el mismo período en un 2 ,4% anual. Infortunadamente los datos disponibles sobre migración no permiten hacer comparaciones entre los
dos censos, pero la tasa diferencial de incremento de las poblaciones urbana y
rural muestra de manera suficientemente clara que durante este período hubo un
proceso de urbanización comparable al de otros países de América Latina. Costa
Rica probablemente se diferencia de éstos porque la urbanización se produjo en .
mayor medida en ciudades de menos de 10.000 habitantes. Con todo, como se indicó,
en 1973 Costa Rica contaba sólo con un 41% de población urbana, lo que podría
sugerir que es todavía un país predominantemente rural. La composición de la PEA
por rama de actividad muestra, de todos modos, que el sector terciario de la
economía absorbe un porcentaje de la población ocupada equivalente al del sector
primario, y que las ocupaciones urbanas son con mucho las predominantes.
Si ,
tomamos como criterio de urbanización el porcentaje de la PEA empleado en ocupaciones urbanas, Costa Rica en 1973 no sería un país rural. Una prueba adicional
del carácter urbano de la sociedad costarricense se deduce del porcentaje de
trabajadores industriales en las ciudades con menos de 10.000 habitantes, que es
similar al de las siete ciudades con-más de 10.000 habitantes y al registrado en
la población urbana de la provincia de San José. Esto sugiere también que en
Costa Rica el proceso de industrialización se ha asentado en pequeñas ciudades,
donde la diferencia urbano-rural se relativiza mucho, en particular por tratarse
de Un país con gran concentración espacial de su población (cuadros 5 y 6).
La distribución de la PEA con un 65% de asalariados, por categoría ocúpacional muestra que en 1963 Costa Rica era una sociedad donde las relaciones salariales se habían generalizado. La relación empleadores-asalariados era de 18 
asalariados por empleador, lo que indica una relativa concentración de capital
y la inexistencia de un importante estrato de capitalistas medios y bajos.
Para tener un punto de referencia sobre estas relaciones, puede señalarse
que en Argentina, en 1960,. había un 69% de asalariados y un 12% de empleadores,
o sea 6 asalariados por empleador. Como puede advertirse, en ambos países hay
porcentajes similares de asalariados pero diferencias muy marcadas en la propor-

-11-

ción de empleadores. Argentina, en efecto, se caracteriza por la existencia de
una numerosa capa de capitalistas medios y bajos.
Los datos disponibles permiten desagregar la relación asalariados-empleadores por rama de actividad económica. En la industria había 71% de asalariados
y 3% de empleadores, en la agricultura 52% de asalariados y 4% de empleadores,
y en el comercio 52% de asalariados y 8% de empleadores. La relación en la industria era de 23 asalariados por empleador, en la agricultura 12 y en el comercio 7.
En la Argentina por su parte en 1960 hay 7 asalariados por empleador en la industria, 2,6 en la agricultura y 1,5 en el comercio.
La concentración de capital en la industria en Costa Rica es consecuencia
de su proceso de industrialización tardía, lo que implicó - como ya quedó señalado - que se haya desarrollado sobre la base de intensidad tecnológica y con
una elevada dotación de capital por unidad de producción. En la agricultura en
cambio responde al tipo de cultivo predominante, que exige abundante empleo de
fuerza de trabajo.
Los trabajadores por cuenta propia eran en 1963 el 18% de la PEA. No es
clara la significación de esta categoría ocupacional, pues oculta una gama muy
grande de situaciones y relaciones sociales; pueden, no obstante, reducirse a
dos categorías £) pequeños propietarios no empleadores que producen o se vinculan al
mercado; y i i ) trabajadores no propietarios cuya actividad suministra un seryicio. Etl
este último tipo de relaciones se dan situaciones sumamente heterogéneas: profesionales y semiprofesionales libres, como así también toda la gama de trabajos
vinculados a los servicios personales.
Una indicación del peso de distintos trabajadores por cuenta propia lo da
su distribución por rama de actividad económica. Puede suponerse,con cierto grado
de plausibilidad que los trabajadores por cuenta propia que trabajan en industria
manufacturera y agricultura, silvicultura, caza y pesca corresponden en su mayoría
al caso i), y los que trabajan en servicios personales y otros servicios corresponden al ii).
j
A su vez, quienes trabajan en el comercio pertenecen a uno u otro caso, ya
que incluyen propietarios de pequeños establecimientos y vendedores ambulantes,

i

•

En 1963, el 60% de los trabajadores por cuenta propia pertenecía a la rama
agricultura, silvicultura, caza y pesca; el 13% a la industria manufacturera, y
el 17% al sector comercio. Por otra parte, la rama servicios personales tenía
el 3% de los trabajadores por cuenta propia, y otros servicios el 2%.
De acuerdo con el supuesto admitidos se puede concluir a modo de hipótesis
que Costa Rica, en 1963, era una sociedad con una numerosa clase media propietaria,
especialmente en la agricultura, y un escaso sector de trabajadores independientes
no propietarios.
Los trabajadores familiares no remunerados constituían, en 1963, el 10% de
la PEA, un porcentaje muy elevado para esta categoría ocupacional (en Argentina
no alcanzaba al 3% en 1960). Su distribución por rama de actividad muestra que
el 88% pertenecía a agricultura, silvicultura, caza y pesca, el 4,7% a comercio
y el 3,4% a industria manufacturera. Cabe postular por tanto que este tipo de
trabajadores está ocupado en pequeños establecimientos por cuenta propia, los que

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- como se ha visto - se concentran también en su mayoría en la agricultura y actividades afines.
Entre 1963 y 1973 el proceso de concentración de capital se aceleró intensamente; el porcentaje de asalariados ascendió al 73% de la PEA y el de empleadores descendió al 0,8%. La relación empleadores-asalariados quedó en 89 asalariados por empleador. Ahora bien, este proceso de concentración se verificó en
todas las ramas de actividad; y baste señalar que en la agricultura y afines había
en 1973 68 asalariados por empleador, en la industria 78 y en el comercio 27.
Los trabajadores por cuenta propia aumentaron su proporción en la PEA ocupada
en la agricultura y actividades similares. Puede pensarse que este aumento obedece
en parte al hecho de que un sector de los empleadores - que se reduce mucho entre
1963 y 1973 - pasó a ser trabajadores por cuenta propia. En la industria, por el
contrario, este tipo de trabajadores disminuye fuertemente: del 20% pasa al 12%.
En el comercio no son significativas las diferencias perceptibles entre uno y otro
año.
Los trabajadores por cuenta propia de la rama servicios personales aumentaron del 7% al 11%; a su vez quienes trabajan en la rama otros servicios disminuyeron del 5% al 2,8%.
Los trabajadores familiares no remunerados disminuyeron en un 50% en el
transcurso del decenio con relación al total de la PEA, disminución que se observa
en todas las ramas de actividad. Este proceso puede asociarse, por una parte, con
el gran desarrollo de la educación primaria que se produjo entre esos años, en
especial en la zona rural, y, por otra, con el desarrollo de las relaciones salariales.
En resumen, el reciente desarrollo de Costa Rica significó en el ámbito de
las relaciones sociales un notable descenso en el número de propietarios
sobre el total de la PEA - de empleadores y, en menor medida, de pequeños propietarios no empleadores - y una extensión de las relaciones salariales. Se observa
también un ligero aumento de los trabajadores independientes no propietarios.
Los cambios de la estratificación social
El análisis precedente nada informa sobre la estratificación social, ya
que una misma relación social va asociada frecuentemente a pautas de consumo y
cultura muy diferentes. Por ello se incluye un cuadro en que las categorías ocupacionales cruzadas con ocupación se dividen según rama de actividad y se estratifican en dos grandes grupos: media-alta y baja, de acuerdo con los criterios
usados corrientemente (ingreso, prestigio, educación, etc.).
Los cambios de la estratificación social entre 1963 y 1973 revelan que la
llamada movilidad estructural fue en Costa Rica una de las más altas de América
Latina 5 / . Este tipo de movilidad no solamente es inducida por la creación de
nuevas ocupaciones debidas al desarrollo industrial y las derivadas del creciente

5/ Carlos Filgueira, Tendencias de cambio de la estratificación social en
América Latina, 1960-1970, CEPAL, Santiago, 1975, borrador para comentarios.

-13-

peso de la administración en la organización productiva, sino también por decisiones de naturaleza política: políticas redistributivas o de pleno empleo, etc.
Dicha movilidad social adquirió las siguientes características:
a) Se redujo notablemente - del 44% al 35% - el estrato bajo en las actividades primarias y extractivas. La reducción se dio tanto en el subestrato de
asalariados como en el de trabajadores por cuenta propia; b) creció el estrato
bajo en las actividades secundarias también de manera notable - del 18% al 25%.
El incremento se verificó casi exclusivamente en el subestrato de trabajadores
asalariados y, como se ha visto, corresponde a los sectores construcción, servicios básicos y, en una mínima proporción,al sector industria manufacturera; c)
creció en menor medida el estrato bajo en las actividades terciarias - del 10%
al 12%. El incremento corresponde exclusivamente al subestrato trabajadores
asalariados; d ) creció el estrato medio y alto - del 20% al 23%. El crecimiento mayor corresponde al subestrato profesionales dependientes seguido por
los subestrátos personal de dirección y empleados, vendedores y personal subalterno. El estrato empleadores de comercio, industria y servicios decrece, y
permanecen sin modificación los subestrátos profesionales y semiprofesionales
libres y actividades por cuenta propia del comercio.
Desde el punto de vista de la zona, los cambios tuvieron las siguientes
características:
a ) La movilidad social fue menor en la Capital que en el resto urbano y
en la zona rural; b) el estrato medio y alto creció en mayor medida en el resto
urbano; c ) el estrato bajo en las actividades secundarias creció en mayor proporción en la zona rural.
En síntesis: los cambios en la estratificación social arriba anotados
muestran que la PEA desplazada del sector primario se ha incorporado al sector
secundario y terciario, con la singularidad de que dicho desplazamiento ocupacional no implicó una migración a grandes centros urbanos sino a pequeños poblados donde, como ya se expresó, la distinción urbano-rural pierde significación.
Esto puede explicar que el incremento en las ocupaciones de los sectores secundario y terciario parezca haberse producido con mayor intensidad en la zona rural.
Ya se señaló que los incrementos en el estrato medio y alto se produjeron fundamentalmente en la Capital y resto urbano
(cuadro 11).
Los datos indican que durante el período estudiado hubo en Costa Rica una
importante redistribución del ingreso. Entre 1961 y 1971 el estrato correspondiente al 10% más alto de perceptores de ingresos bajó su participación del 47%
al 34% del total, perdiendo el 26%. En el otro extremo, el estrato correspondiente al 20% más bajo disminuyó su participación del 6% al 5,4%, perdiendo el
10% de sus ingresos. El 60% intermedio, por el contrario, subió del 34% al 44%,
ganando el 30%, y el estrato constituido por el 10% que sigue al estrato más alto
subió del 14% al 16%, aumentando su participación en un 16%.
Un autor clasifica a Costa Rica entre los países con un tipo mesocrático
de distribución del ingreso 6/; con este calificativo indica una distribución
6/ Jorge Graciarena, Tipos de concentración del ingreso y estilos políticos
en America Latina, CEPAL, Santiago, borrador para comentarios, 1975.

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que tiende a concentrar el ingreso en los estratos medios-altos y medios en desmedro de los estratos altos y bajos. Citando del Plan Nacional de Desarrollo de
Costa Rica anota: En los estratos altos se advierte una mayor diversificación
al mismo tiempo que una consolidación de su posición social por la concentración
de la riqueza en los medios rural y urbano, que se agudizó en los últimos años.
Los estratos medios se han ampliado y mejorado su percepción de ingresos por la
existencia de fuertes asociaciones que promueven y defienden sus demandas. La
situación es muy diferente para los estratos bajos. Es indudable que una parte
ha mejorado su situación en la medida en que ha logrado incorporarse en los sectores dinámicos de la economía, pero también es cierto que una porción considerable
sigue manteniendo su standard de vida inapropiado (cuadro 12).
5.

Síntesis

El estilo de desarrollo costarricense en el decenio estudiado se caracterizó
por basarse sobre la industrialización sustitutiva de importaciones, con pautas
tecnológicas no generadoras de empleo, coincidente con un proceso de capitalización de las labores agrícolas que liberó de esas tareas, a parte importante de la
población rural, la que fue incorporada fundamentalmente por las ramas comercio y
servicios y - en menor medida - por construcción y servicios básicos. Ambos
procesos, industrialización y capitalización del agro, provocaron una concentración
de la propiedad y el consiguiente aumento del trabajo asalariado. El tipo de
industrialización señalado promovió también una tendencia a la redistribución del
ingreso en favor de los estratos medios. Por otra parte, éstos vieron crecer su
representación en la PEA, presumiblemente como resultado, en lo principal, de
presiones sobre el aparato estatal.
El desarrollo costarricense está vinculado al éxito del proyecto liberal
democrático que organizó la hegemonía de la naciente clase dominante en una democracia con participación limitada, la que fue ampliándose en forma progresiva.
El éxito de dicho proyecto se explica por el conjunto de condiciones económicosociales, cuyo origen quedó señalado; y éstas posibilitaron que los intereses
hegemónicos pudieran imponerse como intereses de toda la sociedad.
En el decenio de 1940, debido a la crisis del mercado internacional, a la
diferenciación de la clase dominante y al surgimiento de una importante clase
media asalariada - consecuencias todas del desarrollo alcanzado en el marco de
la economía agro-exportadora - hubo un proceso de adaptación a las nuevas condiciones que cristalizó en la Constitución de 1949.
Desde entonces la presencia de los sectores medios, junto al nacimiento de
una clase obrera industrial, han sentado las condiciones para un consenso mínimo
entre éstos y los grupos hegemónicos, donde el sistema político abierto y la
difusión de la educación, aparecen como medio de su realización y mantenimiento.

-15-

II.
1.

EL DESARROLLO EDUCACIONAL -

Las etapas

El desarrollo educacional costarricense fue en sus orígenes producto de un
proyecto liberal democrático, establecido a partir de la segunda mitad del siglo
pasado, e influido en el plano ideológico por la filosofía positivista.
Desde un comienzo se proclamó como objetivo la educación primaria universal
y se adoptaron las primeras medidas para alcanzarlo. En este terreno no singulariza tanto a Costa Rica la proclamación de objetivos - común por otra parte a todos
o casi todos los países de América Latina - sino la decisión de cumplir lo proclamado,como lo demuestra la persistencia de las políticas educativas orientadas al
logro de dicho fin.
La importancia atribuida a la educación no se explica sólo por las concepciones ideológicas como así tampoco por los requerimientos del sistema productivo,
ya que éste no necesitó masivamente de fuerza de trabajo calificada. La función
principal de la educación consistió en crear condiciones para el consenso y la
integración en términos de nación, valores de escaso arraigo en el resto de América
Central, dadas las estructuras vigentes en la región y la extrema dependencia externa
que la caracterizó durante el siglo XIX.
El sistema educativo costarricense se caracterizó a la largo de una centuria

7/ En esta parte se toman como fuente principal las tabulaciones hechas por
CELADE sobre las muestras de los censos 1963 y 1973, efectuadas dentro del Programa
OMUECE (Operación muestras censales) y aquéllas agregadas por el Proyecto sobre
Estratificación y Movilidad Social en América Latina de CEPAL-UNICEF.
Para una información completa sobre ambas fuentes puede consultarse el Boletín del
Banco de Datos N° 6 de CELADE y el trabajo de Carlos Filgueira, Proyecto sobre
estratificación y movilidad socal en América Latina, 1960-1970.
Definiciones
operativas, CEPAL, Santiago, 1975.
La principal limitación de las fuentes señaladas para el estudio de una sociedad
determinada se origina en el hecho de que su propósito fue generar información
que permitiera hacer estudios comparativos. Se trata por lo tanto de datos muy
agregados y recodificados para obtener una comparabilidad que por lo general no
permiten los originales, con lo que inevitablemente se pierde información.
Todo esto hace claramente insuficientes estas fuentes para un estudio de caso.
No obstante, por el costo que demandaba no fue posible contar con tabulaciones
específicas para las necesidades de este estudio. De allí que su objetivo no sea
más que describir a grandes rasgos la situación educacional en Costa Rica y señalar
sus relaciones más obvias con la estructura social.
Cabe señalar también que la muestra del censo de 1973 sobrerrepresenta a la población con educación secundaria en desmedro de aquélla con educación superior.
En los datos que se exponen a continuación, dicho sesgo fue corregido según
los datos censales.

-17-

por estar orientado, en lo fundamental, a asegurar un rolnimo dé educación a la mayoría de la población, reservando la secundaria para la formación de los cuadros
administrativos y dirigentes.
Contrariamente a lo que ocurre en la mayoría de los países de América Latina,
donde la universidad no sólo es anterior a la organización de los restantes niveles
educativos, sino que corona y domina el sistema, en Costa Rica se partió del
desarrollo y la organización de la educación básica, y en forma explícita se consideró innecesaria inicialmente la universidad, fundada sólo en 1940.
En los decenios siguientes a 1950 las políticas educativas cambian de orientación, lo que se refleja en el gran crecimiento de la educación media y superior.
Este crecimiento tiene su origen en las reformas derivadas de la Constitución de
1949, entre cuyos objetivos prioritarios estuvo su expansión. Tanto la nueva
Constitución como las reformas al sistema educativo eran la respuesta a los requerimientos surgidos del desarrollo alcanzado por la sociedad costarricense, lo que
se evidenciaba en una diferenciación social ya bastante avanzada, con una clase
media en continua expansión y que presionaba por una mayor participación en los
frutos del desarrollo.
2.

Evolución de la cobertura educativa en los tramos de edad joven

A continuación se intenta un análisis diacronico de la situación educacional
costarricense a partir del decenio de 1940, basándose sobre dos variables: analfabetismo y nivel de instrucción. Este intento de análisis diacronico fundándose
en datos sincrónicos requiere admitir por lo menos dos supuestos:
a) que nunca hubo educación de adultos; es decir, que todos los individuos
fueron alfabetizados y escolarizados en las edades escolares correspondientes;
b) que la mortalidad afectó en la misma proporción a todos los valores posibles
de las variables.
Este último supuesto es el más cuestionable dada la tasa diferencial de
mortalidad entre los estratos socioeconómicos, siendo por tanto mayor la mortalidad
entre los estratos bajos con menor educación. De todas maneras, el análisis revelará en primera aproximación las tendencias del desarrollo educacional en los
decenios anteriores a 1973.
Para el análisis se han elegido dos tramos de edad: 10-19 años para analfabetismo y 20-29 para nivel de instrucción.
La razón de esta elección es que
estos tramos de edad son, primeramente, muy sensibles a los cambios, puesto que
carecen del peso de los sectores de mayor edad que, por su inercia, impedirían
que éstos se reflejen adecuadamente; y, segundo, permiten una mayor amplitud temporal en el análisis.
El cuadro siguiente aclara el procedimiento empleado.

-18-

Edad correspondiente a la fecha indicada
Analfabetismo
1973
10-19
20-29
30-39
40-49
50-59

1963,

1953

Nivel de instrucción
1943

1973

10-19

1963

1953

1943

20-29
10-19

20-29
10-19

20-29
20-29

Ahora bien, el examen de los datos sobre analfabetismo presentados en el
cuadro 13 permite concluir lo siguiente:
a) En el decenio de 1940 ya era manifiesto el éxito de la política de alfabetización en las zonas urbanas. En el tramo de edad 10-19 años había en la Capital
sólo un 4,7% de analfabetos y en el resto urbano un 8,5%; distinta es la situación
en la zona rural: aquí el porcentaje de analfabetos sube abruptamente a 25%, es
decir, es un 428% mayor que en la Capital y un 192% que en el resto urbano. Esto
muestra una gran discontinuidad entre las oportunidades y la oferta educativa entre
el medio urbano y rural; c) dos decenios más tarde se observa que la Capital y el
resto urbano han mejorado su nivel de alfabetización, mientras que la zona rural
queda comparativamente más rezagada; su tasa de analfabetismo es 409% mayor que en
la Capital y 314% más que en el resto urbano; d) entre 1963 y 1973 se produce un
gran descenso del porcentaje de analfabetos en la zona rural, pues llega al 6,9%,
de manera que se aproxima al universo ya homogéneo de la Capital y resto urbano, que
registran 1,7% y 2,0% respectivamente.
En los cuadros 14, 15, 16 y 17 figuran los niveles educacionales para el tramo
20-29 años entre 1943 y 1973, Este es un indicador relevante ya que, como es
sabido, la mera alfabetización asegura cada vez menos la integración y participación
dada la complejidad de la vida contemporánea.
Los cuadros considerados muestran lo siguiente:
Tanto en la Capital como en el resto urbano, en 1943 ya había un escaso porcentaje de marginados del aparato escolar. En la zona rural, por el contrario, la
marginalidad escolar era bastante alta: el 30%. Los demás niveles educativos mostraban también grandes diferencias según el contexto, especialmente entre las zonas
urbanas - Capital y resto urbano - y la zona rural.
En la Capital y en el resto urbano más del 40% de la población entre 20 y 29
años tenía algunos años de primaria superior aprobados (más de tres años). En cambio,
en la zona rural sólo el 24% había alcanzado ese nivel de instrucción. La Capital tenía un elevado porcentaje de indiyiduos con educación secundaria:
24%. En el
resto urbano ése porcentaje decrecía a la mitad y en la zona rural alcanzaba apenas
al 2%.
Entre 1943 y 1973 el perfil educativo sufre cambios notables, y su evolución
puede dividirse en dos etapas. La primera, de 1943 a 1963, en la que se observa un
gran incremento en los niveles educacionales de la Capital y del resto urbano.
Dicho incremento se registró en mayor medida en el segundo, de manera que en 1963 el
resto urbano presentaba un perfil si no similar por lo menos aproximado al de la

-19-

Capital.
La característica más importante de la evolución educacional en ambos contextos urbanos durante ese lapso es el notable crecimiento de la educación secundaria y superior; esta última partió de una base muy reducida ya que la universidad - como se señaló - se creó en el decenio de 1940. En esta etapa la zona
rural queda aún más rezagada con relación a las zonas urbanas; de todas maneras también
aquí se observa un gran incremento en el nivel secundario.
La segunda etapa, entre 1963 y 1973, se distingue de la primera puesto que,
por una parte, la zona rural mejora notablemente sus niveles educacionales, reduciéndose de este modo las diferencias con respecto al contexto urbano. Particularmente considerable es la disminución del porcentaje de marginalidad escolar en
cerca de un cincuenta por ciento. Por otra parte, se observa un explosivo crecimiento en los niveles educacionales secundario y superior, intensificándose la
tendencia de las décadas anteriores. Este aumento se advierte en todos los medios,
incluida la zona rural.
No obstante, la desigualdad entre la Capital y el resto urbano por una
parte y la zona rural por otra puede percibirse claramente si se observa que sólo
en 1973 adquiere ésta un perfil en educación primaria que se asemeja al que ya
tenía la Capital en 1943.
3.

Concentración de la educación

Los índices de concentración de la educación en el tramo de edad 20-29 años,
muestran que entre 1943 y 1973 se produjo una moderada redistribución de la educación 8/, pues entre esos años el índice desciende de 0,4578 a 0,4125. En el
decenio siguiente la educación se distribuyó en una mayor proporción, como que el
índice bajó a 0,3492. Estas cifras se muestran coherentes con el análisis anterior:
la redistribución de la educación en un país de las características de Costa Rica,
con mayoría de población rural, debía estar asociada a una política de incorporación masiva de ésta al aparato escolar.
El cuadro 18 refleja la distribución de la educación en la población de
20-29 años, entre 1943 y 1973, por estratos de ingreso educativo. Puede observarse que los cambios más significativos se producen en el decenio de 1960. En
primer lugar, la participación del estrato constituido por el 20% bajo sube en
más de 150%, y llega al 5%. En segundo término, se observa que las ventajas que
logra este mismo estrato van en detrimento del 70% intermedio, en tanto que el 10%
alto ha recuperado lo perdido en los decenios anteriores. Ambas características
están asociadas probablemente con la ya señalada incorporación masiva de la población rural al sistema escolar, junto al gran incremento producido por entonces en
los niveles educacionales secundario y superior.
4.

Cobertura del sistema educativo en el decenio de 1960
A continuación se pasa revista a los cambios en el perfil del analfabetismo

£/ Cabe advertir que el
unidades homogéneas todos los
ponderarlos según su costo de
modo la real participación de

presente análisis de concentración considera como
cursos, en tanto que un análisis más preciso debería
funcionamiento por alumno, para determinar de este
los distintos estratos en los beneficios de la educación.

-20-

én la población de 10 y más años, y en el nivel de instrucción en la de 20 años y
más entre 1963 y 1973 (cuadros 19, 20, 21 y 22). La situación educacional de esos
años resulta de la evolución anterior, cuyas características más notables ya se
ha intentado reseñar. Se trata ahora de describir la situación derivada de aquella evolución, pero no ya en un determinado grupo de edad sino en toda la población
que por su edad pudo haber alcanzado todos los niveles de educación. Ello implica
considerar en una sola categoría a grupos de edad que tuvieron, como se ha visto,
diferentes oportunidades educacionales, pero en dicho universo es precisamente donde se expresan las tendencias señaladas.
La situación en 1963 era la siguiente:
a) En todo el país el analfabetismo alcanzaba al 14% de la población mayor
de diez años, con diferencias muy notables entre los contextos urbano-rural, y menores, aunque no insignificantes, entre los sexos. El porcentaje menor de analfabetismo era del 3,6% entre los hombres de la Capital, y el mayor, 20%, entre las
mujeres de la zona rural. Entre estos extremos están las restantes cifras que no
se repetirán aquí para no reiterar algo que surge con claridad en el cuadro correspondiente; b) las diferencias de nivel de instrucción son también muy grandes;
en todo el país hay un 19% de individuos sin instrucción y las diferencias según
el medio van de 5,7% en la Capital al 27% en la zona rural. Diferencias muy apreciables se observan también en relación con los niveles secundario y superior.
En 1973 se advierten los siguientes cambios:

a) El analfabetismo en todo el país ha descendido a 10,4%, decreciendo en
un 28%. Las desigualdades según sexo y contexto no se reducen sin embargo. Si
bien se observa una leve disminución de las diferencias entre el resto urbano y la
zona rural, las de estos contextos con respecto a la Capital aumentan entre 1963 y
1973. Sigue también habiendo desigualdades según sexo en Capital y Resto Urbano,
no asi en la zona rural donde las que se observaban en 1963 han desaparecido en
1973; b) el porcentaje de individuos sin instrucción disminuyó en todo el país
en un 25%. Esta merma corresponde sobre todo a la zona rural, que baja del 27 al
21%. En la Capital crecen los porcentajes de individuos con años de educación
secundaria y superior, en mayor proporción los últimos. En el resto urbano
aumentan también los porcentajes correspondientes a secundaria y superior pero la
tasa de incremento es mayor en la primera. En la zona rural crecen los porcentajes correspondientes a primaria superior y secundaria, con una tasa mayor la
segunda. El incremento del porcentaje de individuos con educación superior registrado en la zona rural se produce sobre una base mínima, por lo cual carece de
significación.

5.

Asistencia escolar y extraedad

En los párrafos siguientes se analiza, en la población de 10-24 años, la
proporción de asistentes al sistema educacional, así como los asistentes al curso
correspondiente a la edad normal y en condiciones de extraedad, originada por el
ingreso tardío y/o repetición escolar.
Para no complicar innecesariamente el análisis se ha optado por reducirlo a
las edades de 10, 14, 18 y 22 años. Diez años es la edad normal en que se cursa

-21-

el cuarto y quinto año de primaria; 14 años corresponde a la edad normal para el
paso al tercer año de secundaria; 18 para finalizar el ciclo secundario y 22 para
el término de la educación universitaria.
Una simple mirada a. los gráficos q u e figuran en las páginas siguientes (véanse
también los cuadros 23, 24 y 25) muestra que:
a) En la Capital, en 1963, había una muy elevada asistencia escolar en todas
las edades consideradas. La asistencia cae con mucha regularidad a medida que aumenta
la edad. En 1973 la asistencia aumentó de tal manera que a mayor edad corresponde
una mayor tasa de crecimiento; a los 22 años crece en un 100%, siendo por tanto la
mayor no sólo relativa sino absolutamente; b) en 1963 en el resto urbano no se
observan sino leves diferencias en relación a la Capital en los porcentajes de asistencia escolar; en ésta, la Capital tiene una asistencia escasamente superior en
todas las edades, salvo en la población de 14 años, que es algo menor. En 1973 la
tendencia del cambio sigue la misma pauta señalada en la Capital, con diferencias en
la población de 14 años cuyo incremento de la asistencia es lo suficientemente grande
como para igualar la de aquella; c) en la zona rural la asistencia es mucho menor
que en la Capital y en el resto urbano. Las diferencias,como cabía esperar a
partir de los.datos sobre los niveles de instrucción ya señalados, se reducen en la
población de 10 años, y aumentan en las demás edades. Debe destacarse también que
los aumentos que se observan en la asistencia de la población de 18 y 22 años son
del orden del 100%, los que si bien se producen sobre una base muy reducida no por
ello dejan de tener significación; d) los cuadros sobre asistencia en edad normal
indican de manera clara los progresos registrados en el decenio. Esto sugiere que
las cifras de deserción escolar deben haber disminuido apreciablemente en los años
posteriores a 1973, dada la conocida relación entre los niveles de extraedad y la
deserción escolar; lamentablemente se carece de los datos precisos para verificarlo.
La elocuencia de los gráficos y cuadros correspondientes torna innecesario abundar
sobre este punto.
6.

Síntesis

La revisión de las informacicíes sobre analfabetismo, nivel de instrucción,
asistencia y extraedad escolar no hace sino confirmar lo ya a d e l a n t a d o e n el análisis
sis de la situación educacional de la población joven desde 1943 en adelante.
Costa Rica alcanzó desde temprano niveles relativamente altos de desarrollo educacional en las zonas urbanas, habiendo incorporado progresivamente a la mayoría de
la población a la educación elemental junto con el inicio de un proceso de apertura
de la educación media y superior. En la zona rural, por el contrario, persisten
hasta hoy elevados porcentajes de marginalidad escolar como resultado de la tardanza
en poner en vigor políticas orientadas a expandir la cobertura del aparato escolar.
Sólo a partir del decenio de 1960 comienzan a observarse bajas significativas de
la marginalidad escolar en la zona rural; pero como no se llevó a cabo una política
sistemática de educación de adultos, la incorporación benefició casi con exclusividad a la población joven. A menos que se ejecute dicha política a corto plazo
no cabe esperar una aproximación de la situación educacional de la zona rural a la
de las zonas urbanas. En la misma zona rural es observable también una tendencia
a la polarización; la tasa de crecimiento de la educación secundaria es más elevada
que la tasa de incorporación y retención en el nivel primario.

-22-

Gráfico 1.

100

Costa Rica:

Asistencia escolar

por edades en la Capital, 1963 y 1973

90
80

s
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22
Edad

Gráfico 2. Costa Rica: Asistencia escolar
por edades en el resto urbano, 1963 y 1973

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1963

10

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-23-

22

Edad

100

Gráfico 3. Costa Rica: Asistencia escolar
por edades en la zona rural, 1963 y 1973

90
80

70
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Edad

Gráfico 4. Costa Rica: Asistencia escolar
en edad normal, en la Capital, 1963 y 1973
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-24-

22

Edad

Gráfico 5. Costa Rica: Asistencia escolar
en edad normal, en el resto urbano, 1963 y 1973

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Gráfico 6. Costa Rica: .Asistencia escolár
en edad normal, en la zona rural, 1963 y 1973

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10

14

18
-25-

22

Edad

7.

Educación y estratos ocupacionales

El análisis de la información sobre la PEA agrupada por estratos ocupacio-..
les y según educación
permitirá
señalar las principales características de
dicha relación, como así la importancia de la educación en los mecanismos de selección ocupacional.
La información que presenta el cuadro 26 píermite formular las siguientes
observaciones:
a) En 1963 la educación formal estaba asociada en forma muy estrecha a la
estratificación social. En el Estrato medio y alto en actividades secundarias y
terciarias (EMA), los marginados de la educación apenas constituían el 2,1% del
total mientras que en el Estrato bajo en actividades agrícolas y extractivas
(EBAAE) ascendía al 27%.
Si se considera igual a 100 el porcentaje de marginalidad escolar en el EMA,
en el Estrato bajo en actividades secundarias (EBAS) el índice pasa a 24-3, en el
Estrato bajo en actividades terciarias (EBAT) a 510, en el Estrato medio y alto
en actividades agrícolas y extractivas (EAAAE) a 995 y finalmente en el (EBAAE),
ya citado, el índice asciende a 1305; b) en 1973 los porcentajes de integrantes
sin educación descienden en todos los estratos, salvo en el Bajo en actividades
secundarias que permanece inalterado, pero los descensos de no escolarizados son
proporcionales a cada estrato, de forma tal que las relaciones existentes entre
ellos se mantienen con pocas alteraciones (EMA, 100; EBAS, 319; EBAT, 431; EAAAE,
1114, y EBAAE, 1369); c) si se consideran los niveles educativos de enseñanza
media y superior se comprueba que la distribución de la educación según estratos
está igualmente polarizada. Si se utiliza el sistema de considerar el porcentaje
de individuos con cada uno de esos niveles educativos igual a 100 en el estrato
superior EMA, se observa la siguiente distribución:
EAAAE

EBAAE

EMA
1963

100

30

15

24

100

32

122

20

1963

100

1

4

20

1

1973

Enseñanza superior

EBAT

1973

Enseñanza secundaria

EBAS

100

4

2 .

20

2

4
-

2

En el nivel de la enseñanza secundaria se torna evidente:
i) que los trabajadores manuales en actividades agrícolas y extractivas
están prácticamente excluidos de ese nivel de instrucción;
ii) que el estrato alto y medio en las mismas actividades tiene bajos índices
de educación secundaria;
en 1973 es inferior a los dos estratos de
trabajadores manuales urbanos. Esto puede deberse en parte a que en la definición
de dicho estrato no se distingue a los pequeños propietarios rurales con bajos
ingresos y sin tradición cultural, de los grandes propietarios con rentas y beneficios considerables;
iii) que en la población integrante del estrato bajo en actividades secundarias (EBAS) el acceso a la educación media es muy considerable, y tiende a
acrecentarse;

-26-

iv) que en el estrato similar en actividades terciarias el nivel enseñanza
secundaria tenía en 1963 la mitad de la participación que en el EBAS, pero su incremento en 1973 parecería indicar una tendencia a la igualación de los niveles educativos en los estratos de trabajadores manuales urbanos.
En la educación superior la distribución muestra que este nivel de instrucción
es en realidad un privilegio casi exclusivo del Estrato medio y alto en actividades
secundarias y terciarias, y al que tiene acceso en una relación de 1 a 5 el estrato
similar en actividades primarias, «n tanto permanecen excluidas las categorías de
trabajadores manuales.
La dicotomía entre actividades manuales y no manuales no es sorprendente si
se considera que los sistemas educativos tienen, como función latente, la asignación de posiciones estratificadas de acuerdo a un aparente juicio de neutralidad
que los protege y conserva.
Sin embargo, es evidente que en el período intercensal, si bien se mantienen
las posiciones relativas de los estratos en cuanto a la marginalidad escolar, no
ocurre lo mismo en lo referente a los niveles de educación media.
Se recordará que ya antes se señaló que el EMA había crecido del 20% al 23% ,
entre 1963 y 1973; en el mismo lapso el porcentaje de la PEA con educación media
y superior se elevó del 13% al 21%. Esta expansión diferencial de las oportunidades educacionales y ocupacionales indica que se está dando una tendencia a preparar a un mayor número de individuos que los que la sociedad es capaz de absorber
en tareas no manuales. Esta situación también se obsérva en los datos correspondientes al nivel de instrucción según estratos ocupacionales: es perceptible la
tendencia a que la educación secundaria y superior crezca con tasas muy altas en
los estratos bajos urbanos, es decir, que haya cada vez una mayor proporción de
individuos que trabajan en tareas que no guardan relación con las expectativas
creadas por la educación formal, como así tampoco con su contenido, ya que ésta
casi por definición se orienta - en este nivel - a la formación de individuos destinados a ocupar otros lugares en la división técnica del trabajo.

í

8.

Educación y distribución del ingreso

La distribución del ingreso según nivel de instrucción indica que en Costa
Rica hay una estrecha correlación entre ambos. Al respecto se dispone de información para todo el país, de 1966, y para las zonas urbanas de 1971. Esta se refiere
a ingresos de asalariados y no incluye los ingresos provenientes del capital; por
tanto no se registra la interferencia de éste como fuente autónoma de percepción
de ingresos.
En 1966 (cuadro 27), en el tramo de ingresos menores (menos de 25 colones),
no figuraba ningún asalariado con educación universitaria y quienes tenían sólo
educación primaria eran 7 veces más que los que tenían educación secundaria. A
la inversa, en el tramo de.ingresos mayores (400 y más colones) los perceptores 9/
con educación universitaria son 110 veces más que aquéllos con educación primaria

9/ La información incluye solamente a los perceptores activos, es decir,
a quienes perciben ingreso e integran la PEA.

-27-

y 4,5 veces más que los qué tienen educación secundaria. También en los tramos
intermedios se observa una clara relación entre nivel educacional y nivel de
ingresos.
Con respecto a las diferencias según el número de años aprobados en cada
ciclo, éstas sólo son significativas en la educación media-; en la primaria y universitaria carecen de relevancia.
La comparación entre los años 1966 y 1971 soló puede realizarse para el
área metropolitana y resto urbano , (cuadros 28, 29, 30 y 31) 10/. En la Capital,
entre 1966 y 1971, se observa un gran incremento en los ingresos; crecen fuertemente los porcentajes de perceptores activos situados en los tramos 125-399 colones
y más de 400 colones. Los perceptores con educación primaria fueron los más favorecidos con dicho incremento; en el tramo 125-399 aumenta en un 78% el porcentaje
que corresponde a los individuos con educación primaria y en un 20% el correspondiente a educación secundaria. En el tramo correspondiente a 400 y más colones
el porcentaje de individuos con educación primaria va del 0,7% al 1,3%, es decir,
crece en un 86%; el correspondiente a educación secundaria desciende levemente y
aumenta el porcentaje de individuos con educación universitaria del 26% al 41%,
con un incremento del 62%.
En el resto urbano también se observa un gran crecimiento en los ingresos
de los perceptores activos, y como ocurre en la Capital se benefician en mayor
medida los individuos con educación primaria; el porcentaje correspondiente al
tramo 125-399 colones se incrementa en un 79% en lo que concierne a educación
primaria y en un 15,9% en educación secundaria. Los individuos con educación
universitaria, en este mismo tramo, crecen en el resto urbano en sólo un 4,8%.
En el tramo correspondiente a 400 y más colones sólo crece del 2,9% al 3,4% el
porcentaje de individuos con educación secundaria.
La información contenida en el cuadro 32 permite confirmar la tendencia a
la caida en los ingresos de los individuos con educación secundaria 11/; además
se observa un gran incremento en los porcentajes de perceptores de ingresos con
educación secundaria y universitaria, lo que es coherente con la información antes
analizada.
Ahora bien, en todas las clases de cuantía del ingreso aumentan los porcentajes de población con educación secundaria, con excepción de los ingresos altos,
en que descienden. El aumento es muy marcado en las clases de ingresos inferiores: en el tramo correspondiente a menos de 25 colones aumenta en un 420%; en
el de 25-49 en un 192% y en el de 50-74 en un 145%. En estas tres clases de
cuantía del ingreso - que son las más bajas - aumentan solamente los porcentajes
de población con educación secundaria, permaneciendo los de la población con educación primaria casi inalterados y bajando los correspondientes a aquéllos con
educación universitaria.
10/ Para hacer comparable la información se han deflactado los datos de
1971 a valores de 1966. Sin embargo, los efectos inflacionarios no son idénticos
en todos los estratos de ingreso, entre otras razones por la diferente estructura
del consumo de los individuos que los componen; Este efecto diferencial introduce
distorsiones que no fue posible corregir.
11/ Hay que tomar estos datos con cautela dado los altos porcentajes de la
categoría no declarado o se ignora en 1966.

-28-

III.

CONCLUSIONES

En la primera parte se ha caracterizado el estilo de desarrollo reciente en
Costa Rica y en la segunda el estilo educacional; desde luego, esta distinción
entre uno y otro estilo es puramente analítica. En esta tercera parte se intentará caracterizar la forrtia cómo se inserta la educación en el desarrollo general
de la sociedad costarricense.
En rigor puede decirse que en 1949 comienza una nueva etapa del desarrollo
en Costa Rica; el régimen establecido ese año dio inicio a una política de modernización continuada en mayor o menor medida por casi todos los gobiernos que lo
sucedieron.
Costa Rica, en el marco de la economía ágro-exportadora, había alcanzado un
desarrollo social lo suficientemente importante como para generar un fuerte sector
medio, el que reivindicó e impuso un proyecto de desarrollo que incluyó la industrialización, inversiones en infraestructura, la expansión de las actividades del
Estado - en particular las sociales y educativas - y la consiguiente creación de
canales de movilidad social.
Desde el punto de vista de las correlaciones de poder, la nueva etapa se funda
en una alianza del sector medio emergente, con los grupos antes dominantes, en torno
a un proyecto que intenta compatibilizar sus intereses y demandas.
Entre 1950 y 1973, el PBI creció a una tasa relativamente alta con aportes
de casi todos los sectores. La agricultura y los servicios pierden participación
relativa en la generación del producto y en cambio la incrementan los sectores
industria manufacturera y servicios básicos.
Como ha ocurrido en otros países de América Latina de industrialización
tardía, en Costa Rica la tecnología con alta dotación de capital ha minimizado la
repercusión del crecimiento industrial sobre la generación de empleo. Como ya
se ha señalado en la primera parte, los sectores que han incrementado la proporción de población ocupada fueron casi exclusivamente los correspondientes a servicios y comercio.
En estas condiciones la educación desempeñó un papel central en la estabilidad del sistema al constituirse en el canal más expedito para la movilidad
social, y también por la función de integración social que cumple al generar
expectativas de movilidad futura en los grupos postergados.
En ese sentido, podrían aplicarse al sistema educativo de Costa Rica, afirmaciones enunciadas para contextos similares: Un intensivo desarrollo de la
educación tiende a transformar las presiones movilizantes en expectativas institucionalizadas de movilidad social ya que:
i) legitima el sistema de dominación al presentarlo abierto al cambio en
el poder, presentado como regido por una élite dirigente, mediante una movilidad
individual o de reemplazo;
ii) sustituye la movilidad intrageneracional por la expectativa de movilidad intergeneracional del grupo o la clase social;

-29-

iii) confiere oportunidad de socializar a los grupos movilizados contra el
sistema de dominación en los valores de éste o al menos en las nortnas bajo ias
cuales admite su propio cambio;
iv) adjudica al sistema educativo, de aparente neutralidad en relación a
las clases sociales, el papel de seleccionar a los individuos para las posiciones
estratificadas, con lo cual se legitima en nombre de la cultura la posición de la
clase dominante;
v) promueve la movilidad necesaria al mantenimiento del sistema como legítimo, asegura una renovación de élites captando simultáneamente líderes potenciales
de los grupos sociales movilizados. 12/
Si bien de acuerdo con las condiciones ya señaladas la educación ha sido un
mecanismo útil para reducir tensiones, muy bien podría transformarse en una fuente
de éstas; en efecto, la ocupación en los sectores servicios y comercio difícilmente
podrá: a) asegurar un mercado de empleo en constante expansión; y b) remunerar
con ingresos acordes al desarrollo educacional alcanzado.
Un síntoma de que ésto en cierta medida está ocurriendo en Costa Rica lo
prueba el deterioro relativo de los ingresos de los asalariados con educación
secundaria, como consecuencia de la gran expansión de este nivel educacional en
condiciones de rigidez del mercado de empleo no vinculado al comercio y servicios.
El mismo proceso ha provocado un notable incremento en los porcentajes de individuos de los estratos bajos con educación secundaria.

12/ Germán W. Rama, Educación, imágenes y estilos de desarrollo, CEPAL,
Santiago, 1974, pág. 42.

-30-

RESUMEN

RESUME

SUMMARY

El objetivo de este trabajo es describir la evolución de la educación en
Costa Rica y sus relaciones con el desarrollo general del país.
En la primera parte se analizan las características del desarrollo costarricense a partir de 1960. En este período el mercado común centroamericano, sirvió
de estímulo a la industrialización sustitutiva de importaciones, cuyo aspecto más
importante consiste en haber adaptado pautas tecnológicas ahorradoras de mano de
obra. Por otra parte, se verificó un proceso de capitalización de las labores
agrícolas que desplazó a sectores importantes de la población rural de esas tareas,
la que fue incorporada fundamentalmente por las ramas comercio, servicios y, en menor medida, por construcción y servicios básicos. Ambos procesos han provocado una
concentración de la propiedad y el aumento del trabajo asalariado.
Simultáneamente,
se comprueba una tendencia a la redistribución del ingreso en favor de los estratos
medios. Estos, además, aumentaron su representación en la Población Económicamente
Activa presumiblemente como resultado de presiones sobre el aparato estatal.
En la segunda parte - basada principalmente sobre la información contenida
en los censos de 1963 y 1973 - se pasa revista a la situación educacional. Así,
surge que Costa Rica a partir de los años 40 logró niveles relativamente altos
de desarrollo educacional en las zonas urbanas, habiendo incorporado progresivamente a la mayoría de la población al ciclo elemental junto con el inicio de un
proceso de incremento de la matrícula de los ciclos medio y superior. La zona
rural, por el contrario, permaneció relativamente rezagada durante ese período.
A partir de 1960 se produce, por una parte, un considerable crecimiento de la educación primaria en la zona rural, acortándose por lo tanto las distancias con respecto a las zonas urbanas. Por otra parte, en estas últimas registra un importante crecimiento concentrado fundamentalmente en la educación media y superior.
El análisis de la información disponible sobre la Población Económicamente
Activa agrupada por estratos ocupacionales según nivel educativo, así como por la
distribución del ingreso, permite mostrar el resultado de la evolución educacional
dentro del marco general del desarrollo costarricense. Dado el estilo de desarrollo
antes señalado, es lógico esperar que el mercado de trabajo difícilmente logre absorber la masa de egresados de la educación secundaria en ocupaciones acordes con
su formación y expectativas. Un indicador de que en cierta medida esto está ocurriendo es el deterioro relativo de los ingresos de los asalariados con educación
secundaria y el notable incremento de individuos en ocupaciones correspondientes
a los estratos bajos urbanos con el mismo nivel educativo.

Le but de ce travail est de décrire lévolution de léducation en Costa Rica
et ses rapports au développement général du pays.
Dans la première partie on analyse les caractéristiques du développement

-31-

costa-riciena partir de 1960. Celui-ci sest lié au Marché Commun de lAmérique
Centrale qui a servi de stimulation a lindustrialisation de substitution des importations dont laspect le plus important consiste au fait davoir adopté des
modèles technologiques épargnant la main doeuvre. Dailleurs, on a vérifié un
processus de capitalisation des travaux agricoles qui a déplacé a dautres travaux
dimportants secteurs de la population rurale, étant celle-ci incorporée surtout
aux branches du commerce, des services (ceux de leau, ceux de lêlêctricité, etc.)
et à une moindre échelle a celles du bâtiment et des services modernes (ceux de la
banque, ceux de lassurance, ceux de lenseignement et ceux des recherches scientifiques). Ces deux processus ont provoqué une concentration de la propriété des
moyens de productions et de laugmentation du travail salarié. En mêhie temps, on
constate une tendance à la redistribution des revenus â faveur des clases moyennes.
En plus, celles-ci ont augmenté leur représentation dans la population active, probablement comme le résultat des pressions sur lappareil de lEtat.
Dans la deuxième partie, basée principalement sur linformation contenue dans
les recensement
de 1963 et de 1973, on.fait la révision de la situation êducationnelle. On y voit que depuis les années 40, Costa Rica a atteint des niveaux assez
hauts du développement de léducation dans les zones urbaines ayant incorporé peu
a peu la population au premier cycle; on remarque aussi laccroissement de linscription aux cycles seconde et supérieur. En revanche, pendant tout ce temps, la
zone rurale est restée relativement retardée. Depuis 1960, il y a dune part, un
considérable développement de léducation primaire dans la zone rurale étant donc,
plus petit le déphasage par rapport aux zones urbaines. Dailleurs, on remarque
chez ces dernieres un important développement, particulièrement concentré sur léducation secondaire et supérieure.
Lanalyse de linformation disponible sur la population active, groupée par
des couches de travail daprès le niveau éducatif et la redistribution des revenus,
permet de montrer le résultat de lévolution de léducation dans le cadre général
du développement costa-ricien. Etant donné le genre de développement signalé cidessus, il nest pas facile a croire que le marché de travail réussisse â absorber
la masse de sortants de léducation secondaire dans des travaux en accord avec
leur formation et leur expectative. La relative détérioration des revenus des salariés ayant une éducation secondaire et le remarquable accroissement des individus
dans des travaux correspondants aux clases urbaines basses font preuve de la situation actuelle.

The purpose of this study is to,describe the development of education in
Costa Rica and its relationship with the general development of the country.
In the first part, the characteristics of Costa Ricas development since
1960 are analysed. During this period the Central American Common Market spurred
industrialization on the basis of import substitution, the most important aspect of
which was the adoption of labour-saving technological methods. A process of capitalization of agricultural activities also took place and led to the migration of
large sectors of the rural population, which were absorbed essentially by commerce,

-32-

services and, to a lesser extent, construction and basic services. These two processes have resulted in a concentration of ownership and an increase in paid labour.
At the same time, there was a trend towards the redistribution of income in favour
of the middle strata. These, moreover, increased their representation in the economically active population, presumably as a result of pressures exerted on the State
apparatus.
In the second part - mainly based on information contained in the 1963 and 1973
censuses - the state of education is reviewed. Thus it emerges that, starting in the
1940s, Costa Rica achieved fairly high levels of education in urban areas, progressively incorporating the majority of the population in the elementary cycle and initiating a process of expanded enrolment in the secondary and higher cycles. The rural
area, in contrast, lagged relatively far behind during that period. From 1960 onwards there was a considerable increase in primary education in the rural areas,
thus narrowing the gap with respect to the urban areas, while the latter areas also
recorded significant growth, especially in secondary and higher education.
Analysis of the available information on the economically active population,
grouped by employment strata according to educational level and by income distribution, shows the result of the development of education within the general context
of Costa Rica l s development. Logically enough, in view of the style of development
described above, the labour market can scarcely be expected to absorb all those
graduating from secondary education in occupations compatible with their training
and expectations. An indication that this is indeed what is happening to some extent
is the relative deterioration of the income of wage-earners with secondary education,
and the marked increase in the number of persons with that educational level in occupations usually filled by those in the lower urban strata.

i
-33-

IV.

A N E X O

E S T A D I S T I C O

Cuadro 1.

Costa Rica:

Población y tasas anuales de incremento, años escogidos
(personas y porcentajes)

Fecha del censo

Población

Tasa anual de incremento

mayo 1927

471 524

1,88

mayo 1950

800 875

2,30

abril 1963

1 336 274

3,98

mayo 1973

1 871 780

3,33

Fuente : R.W. Fox y J.W. Huguet, Demographic Trends and Urbanization in
Costa Rica, Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, D.C., sin fecha.

Cuadro 2.

Costa Rica:

Estructura•de edades, 1963 y 1973

(personas y porcentajes)

1973

1963
Edades

Personas

Porcentaje

Personas

Porcentaje

Menos de 10

466 223

29,3

547 948

34,9

10 - 19

300 360

26,7

499 166

22,4

20 - 29

188 265

15,5

290 896

1 M

30 - 39

144 658

10,2

191 572

10,8

40 - 49

98 778

7,7

143 279

7,4

50 - 59

68 154

5,1

94 806

5,1

60 - 69

40 677

3,3

62 126

3,1

70 - 79

27 059

1,6

30 188

2,0

2 100

0,6

11 799

0,2

80 y más

Fuente: Costa Rica, Dirección General de Estadística y Censos, Censos
Nacionales de 1963 y 1973.

-37-

Cuadro 3.

Costa Rica:

Participación de los sectores económicos

èn el PBI total y bases de crecimiento, 1965, 1970, 1973
(porcentajes)

Sectores

Part, en el PBI

Tasas de crecimiento

1965

1973

1965-1970

1970-1973

1)

Sector agropecuario

27,3

24,8

5,1

6,2

2)

a/
Sector industria manufacturera —

13,5

16,5

9,5

9,5

3)

Sector construcción

5,3

4,7

4,8

6,0

4)

Sector servicios básicos —^
c/
Sector otros servicios
—

6,4

7,1

8,2

8,4

47,6

47,0

7,3

5,5

5)

Fuente:

CEPAL, sobre la base de datos oficiales,

a/

Incluye minas y canteras.

b/

Incluye electricidad, gas, agua, transporte y comunicaciones.

c/ Incluye comercio, finanzas, propiedad de la vivienda, administración pública, defensa y otros servicios.

Cuadro
Costa Rica: Población ocupada por
rama de actividad, 1950, 1963 y 1973
(porcentajes)
Rama de actividad

1950

1963

1973

Agricultura

54,7

49,7

37,1

Minas e industria

11,3

11,7

11,8

Construcción

4,3

5,5

6,5

Servicios básicos —

4,0

4,8

4,9

Comercio

7,9

9,9

13,5

17,8

18,4

26,2

c/
Servicios -

Fuente: Costa Rica, Ministerio del Trabajo y Seguridad Social,
Plan global de empleo y mano de obra, 1974.
a/

Incluye electricidad, gas, agua, comunicaciones y transportes.

b/

Incluye comercio al por mayor y menor y bancos.

c/

Incluye resto de los sectores y actividades no bien especificadas.

-38-

Cuadro 5.

Costa Rica:

Composición de la población, 1963 y 1973

(miles y porcentajes)

Población

Personas

1963

Personas

Porcentaje

1973

Porcentaje

Tasa acumulativa
anual de incremento

40,6

5,1

2,
.4

Total del país
Urbana

460,5

Rural

34,5

760,1

875.7

65,5

1 111,7

59,4

1 336,2

100,0

1 871,8

100,0

En ciudades de
más de 10.000
habitantes
(8 ciudades)

367.8

79,9

574,9

75,6

4,6

Resto de población urbana

92,7

20,1

185,2

24,4

7,2

460,5

100,0

760,1

100,0

Total

Poblac ión urbana

Total

a

Fuentes: Costa Rica, Dirección General de Estadística y Censos, censos nacionales de 1963 y 1973;
R.W. Fox y J.W. Huguet, op. cit.

Cuadro 6. Costa Rica: Distribución de la población económicamente activa,
por categoría de ocupación, 1973
(personas y porcentajes)
Categoría

Provincia de San José
población u r b a n a

Profesionales, técnicos

22 199

15,8

7 ciudades restantes con
10.000 y más habitantes
8 118

15,4

Resto de población urbana
6 168

14,0

5 532

3,9

1 354

2,6

992

2,3

Empleados

18 667

13,3

4 984

9,5

3 334

7,6

Vendedores

18 286

13,0

6 270

11,9

3 069

2,2

2 822

5,4

Directores, administradores

Agricultores, ganaderos

5 422  12,3
6 000

13,7

5 241

3,7

2 621

5,0

2 485

5,7

24 506

17,4

8 943

17,0

7 154

16,3

Otros artesanos y trabajadores

6 966

4,9

2 818

5,4

2 114

4,8

Trabajadores no calificados

7 304

5,2

5 084

9,7

2 854

6,5

27 625

19,6

9 181

17,5

1 078

16,1

1 286

0,9

405

0,8

336

0,8

140 681

100,0

52 600

100,0

43 948

100,0

Trabajadores del transporte
Trabajadores industriales

Trabajadores de servicios
Actividades no especificadas
Total
Fuente:

R.W. Fox y J.W. Huguet, op. cit.

-39-

Cuadro 7. Costa Ricat

Categorías de ooüpaeiön aegfin rama de actividad» 1960
(porcentajes)
.
.
Familiares
no remunerados

Empleadores

Trabajadores
por cuenta propia

Empleados

48,3

58,4

59,9

38,5

88,1

0,2

0,1

0,3

0,2

0,3

11,6

10,1

12,9

12,7

3,4

- 5,4

0,8

1.5

7,3

0,4

5) Electricidad, gas, agua, servicios sanitarios

0,9

.0,4

0,1

1,2

0,0

6) Comercio

9,6

21,8

17,2

7,7

4,7

3,3

0,2

0,2

4,8

0,0

8) Transporte

3,6

2,4

2,0

4,5

0,6

9) Servicios personales

8,0

2,8

2,9

10,9

1,7

IO) Otros servicios

6,8

2,0

1,9

?,5

0,2

11) Actividades no bien especificadas

2,3

0,9

1,1

2,6

0,6

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

Total

Rama de actividad

1) Agricultura, silvicultura, caza
y pesca
2) Minas y canteras
3)

Industria

4)

Construcción

7)

Seguros, bancos, bienes inmuebles y servicios gubernamentales

Total

CEFAL, Proyecto sobre estratificación y movilidad social en América Latina, Santiago, 1974.

Fuente:

Cuadro 8.

Costa Rica:

Rama de actividad

Categorías de ocupación según rama de actividad, 1970
(porcentajes)
Total

Empleadores

Trabajadores
por cuenta propia

Empleados

Familiares
no remunerados

36,0

37,4

56,2

28,9

88,8

0,3

0,4

0,4

0,2

0,4

Industria

11,9

15,5

8,7

14,2

4) Construcción

 6,9

4,3

3,2

8,6

1,0

5) Electricidad, gas, agua, servicios sanitarios

0,7

0,0

0,0

1,0

0,0

6) Comercio

8,9

24,2

17,8

7,5

4,9

Seguros, bancos, bienes inmuebles,, 6,8
servicios gubernamentales

1,8

9,0

0,2

1) Agricultura, silvicultura, caza
y pesca
2) Minas y canteras
3)

7)

,  1,6

4,3

4,3

3,1

5,1

0,5

10,9

9,1

7,4

13,9

2,0

IO) Otros servicios

7,8

2,6

1,3

10,4

0,3

11) Actividades no bien especificadas

5,4

0,4

0,4

2,0

0,2

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

8) Transporte
9)

Servicios personales

Total
Fuente:

Ibidem.

-IO-

Cuadro 9.

Rama

Costa Rica; población por» rama de actividad
según categoría de ocupación, 1960
(porcentajes)

Total

Empleadores

Trabajadores
por cuenta
propia

Empleados

No clasifi
Familiares no recado y no
munerados
se aplica

1.

Agricultura,
silvicultura,
caza y pesca

100,0

4,3

22,7

51,8

18,3

2,9

2.

Explotación de
minas y canteras

100,0

1,6

19,3

59,7

11,3

8,1

3.

Industria

100,0

3,1

20,4

70,8

3,0

2,7

4.

Construcción

100,0

0,5

5,0

87,3

0,7

6,4

5.

Electricidad,
gas, agua y servicios sanitarios

100,0

1,5

2,9

91,8

0,0

3,9

6.

Comercio

100,0

8,0

32,8

51,9

4,9

2,4

7.

Seguros, bancos, bienes inmuebles y servicios gubernamentales

100,0

0,2

1,1

95,1

0,1

3,4

8.

Transporte

100,0

2,3

10,1

82,2

1,6

3,7

9.

Servicios personales

100,0

1,2

6,6

88,8

2,1

1,3

LO.

Otros servicios

100 ,0

1,0

4,9

91,4

0,4

2,2

Ll.

Actividades no
bien especificadas

100,0

1,5

9,2

73,5

2,6

13,3

100,0

3,5

18,3

65,0

10,0

3,2

Total

Fuente:

Ibidem.

-41-

Cuadro 10.

Rama

Costa Rica: Población por rama de actividad
según categoría de ocupación, 1970
(porcentajes)

Total

Empleadores

Trabajadores
por cuenta
propia

Empleados

FamiliaNo clasifires no re- cado y no
munerados
se aplica

1.

Agricultura,
silvicultura,
caza y pesca

100

0,8

26,1

58,4

14,6

0,0

2.

Explotación de
minas y canteras

100

1,2

23,8

66,7

8,3

0,0

3.

Industria

100

1,0

12,2

85,9

0,8

0,0

4.

Construcción

100

0,5

7,9

90,7

0,8

0,0

5.

Electricidad,
gas, agua y
servicios sanitarios

100

0,0

0,0

100,0

0,0

0,0

6.

Comercio

100

2,2

33,6

60,8

3,3

0,1

7.

Seguros, bancos,
bienes inmuebles
y servicios gubernamentales

100

0,2

3,3

96,2

0,2

0,0

8.

Transporte

100

0,8

12,3

86,1

0,8

0,1

9.

Servicios personales

100

0,7

11,4

86,8

1,1

0,0

10.

Otros servicios

100

0,3

2,8

96,7

0,2

0,0

11.

Actividades no
bien especificadas

100

0,1

1,1

26,1

0,1

72,5

100

0,8

16,7

72,6

5,9

3,9

Total

Fuente:

Ibidem.

-42-

0
Cuadro 11.

Costa Rica:

Estratos ocüpacionales, 1963 y 1973
(porcentajes)

Estratos ocüpacionales
I.

1963

Medios y altos en ocupaciones secundarias y
terciarias

1973

19,50

22,60

a)

Empleadores de comercio, industria y servicios

1,50

0,50

b)

Personal de dirección de comercio, industria y
servicios

1,00

1,30

c)

Profesionales y semiprofesionales libres

0,40

0,40

d)

Profesionales dependientes

4,50

6,90

Subtotal categorías a, b, C y d

7,40

9,10

e)

Actividades por cuenta propia del comercio

3,20

3,20

f)

Empleados, vendedores y personal subalterno
de industria, comercio y servicios

8,90

10,40

12,10

13,50

18,20

24,90

14,40

21,50

3,80

3,40

9,70

11,90

Subtotal categorías e y f
II.

Bajos en actividades secundarias
a)
b)

III.

Trabajadores asalariados
Trabajadores por cuenta propia y familiar sin
remuneración

Bajos en actividades terciarias
a)

9,20

11,40

b)

IV.

Trabajadores de servicio asalariado
Trabajadores de servicio por cuenta propia y
familiar no remunerado

0,50

0,50

2,00

0,30

2,00

0,30

44,30

35,00

Medios y altos en actividades primarias
a)

V.

Empleadores agrícolas y en actividades
extractivas

Bajos en actividades primarias extractivas
a)

24,50

20,30

b)

VI.

Asalariado rural
Trabajadores por cuenta propia, no empleadores
y familiar no remunerado

19,80

14,70

6,30

5,30

Otros

Fuente:

Ibidem.

-43-

Cuadro 12.

Costa Rica:

Distribución del ingreso por deciles, 1961 y 1971
(porcentajes)

Estratos de ingresos

1961

6,0

5,4

- 60% intermedio (3o. a 8o. decil)

34,0

44,0

- 10% debajo de decil superior (9o decil)

14,0

16,2

- 10% más alto (10o,decil)

46,0

34,4

(35,0)

(22,8)

- 20% más bajo (lo. y 2o. decil)

(5% más alto)

Fuente: V. H. Céspedes, La distribución del ingreso y el consumo de algunos
alimento^, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Costa Rica, 1973.

Cuadro 13. Costa Rica: Analfabetismo según zona y sexo,
edad 10 - 19 años, 1943, 1953, 1963 y 1973
(porcentajes)

Afio

País

Hombres

Mujeres

Capital

Hombres

1913,

16,4

15,6

17,2

4,7

3,7

5,6

1953

13,5

13,3

13,7

M.

2,8

1963

7,3

7,2

7,3

2,2

1973

4,8

5,3

4,3

1,7

Mujeres

Hombres

Mujeres

8,5

7,0

5,0

6,1

2,2

2,3

1,7

1,7

Fuente : OMUECE.

-44-

Resto
urbano

Zona
rural

Hombres

Mujeres

9,9

-24,8

23,3

26,5

5,0

7,2

20,3

20,0

20,5

2,7

2,2

3,2

11,2

10,9

11,5

2,0

2,3

1,9

6,9

7,4

6,2

Cuadro 14.

Costa Rica : Nivel de instrucción, edad 20-29 años
1943, 1953 , 1963, 1973
( porcentajes)

1943

1953

1963

1973

Sin instrucción

20,0

17,3

13,7

6,9

Primaria inferior

35,2

34,1

30,2

19,7

Primaria superior

33,7

35,8

37,2

43,6

Secundaria

10,2

11,4

16,5

24,0

Superior

0,9

1,4

2,4

5,7

No declarado

0,0

0,0

0,0

0,0

100,0

100,0

100,0

100,0

Nivel

Total

Fuente:

OMUECE.

Cuadro 15. Costa Rica: Nivel de instrucción en la Capital,
Edad 20-29. años, 1943, 1953, 1963 y 1973
(porcentajes)
1943

1953

1963

1973

7,2

5,6

4,0

2,1

Primaria inferior

20,6

20,0

15,9

8,7

Primaria superior

45,8

45,1

41,5

35,4

Secundaria

24,2

25,8

33,1

40,0

Superior

2,2

3,4

5,5

13,7

No declarado

0,0

0,1

0,0

0,1

100,0

100,0

100,0

100,0

Nivel
Sin instrucción

Total

Fuente : OMUECE.

-45-

Cuadro 16.

Costa Rica: Nivel de instrucción en el resto urbano
edad
20-29 años, 1943, 1953, 1963, 1973
(porcentajes)

1943

1953

1963

1973

Sin instrucción

11,8

8,5

6,4

2,6

Primaria inferior

32,2

27,1

20,9

12,0

Primaria superior

42,9

47,0

42,9

40,2

Secundaria

12,3

16,0

26,6

38,0

Superior

0,8

1.3

3,0

7,2

No declarado

0,0

0,1

0,2

0,0

100,0

100,0

100,0

100,0

Nivel

Total

Fuente:

OMUECE.

Cuadro 17. Costa Rica: Nivel de instrucción en la zona rural
edad 20-29 años, 1943, 1953, 1963, 1973
(porcentajes)
1943

1953

1963

1973

Sin instrucción

30,1

26,1

20,5

10,7

Primaria inferior

43,8

43,1

39,7

27,5

Primaria superior

23,6

27,1

33,2

48,4

Secundaria

2,1

3,2

5,7

11,7

Superior

0,4

0,5

1,0

1,6

No declarado

0,0

0,0

0,0

0,1

100,0

100,0

100,0

100,0

Nivel

Total

Fuente : OMUECE.
-46-

Cuadro 18. Costa Rica: Distribución de la educación,
Población
20-29 años, 1943, 1953, 1963, 1973
(porcentajes)
1943

1953

1963

1973

0,0

Proporción

1,0

2,0

5,0

20%

más bajo

70%

intermedio

71,0

70,5

71,0

66,0

10%

alto

29,0

28,5

27,0

29,0

100,0

100,0

100,0

100,0

Total

Fuente:

OMUECE.

Cuadro 19. Costa Rica: Analfabetismo,
población de 10 años y más
(porcentajes)
Rubro

1963

1973

14,4

10,4

Hombres

14,0

10,3

Mujeres

14,7

10,5

4,8

3,6

Hombres

3,6

2,9

Mujeres

5,7

4,2

6,6

5,5

Hombres

4,8

4,8

Mujeres

8,0

6,2

Zona rural

19,8

15,1

Hombres

19,2

15,0

Mujeres

20,4

15,2

País

Capital

Resto urbano

Fuente : OMUECE.
-47-

Cuadro 20. Costa Rica: Nivel de instrucción,
20 y más.años, 1963 y 1973
(porcentajes).
Nivel

1963

1973

Sin instrucción

19,1

14,3

Primaria inferior

35,7

28,4

Primaria superior

33,0

37,8

Secundaria

9,0

15,1

Superior

3,0

No declarado

0,2

0,0

100,0

100,0

Total
Fuente:

OMUECE.

Cuadro 21. Costa Rica: Nivel de instrucción en la Capital
y en la zona urbana 20 y más años, 1963 y 1973
(porcentajes )
1963

1973

5,7

4,9

Primaria inferior

20,8

16,2

Primaria superior

43,4

40,3

Secundaria

22,5

27,8

Superior

7,3

10,8

No declarado

0,3

0,0

100,0

100,0

Nivel
Capital
Sin instrucción

Total

Zona urbana
9,2

7,9

Primaria inferior

29,5

21,8

Primaria superior

43,4

42,1

Secundaria

12,5

22,7

Superior

5,0

5,5

No declarado

0,4

0,0

100,0

100,0

Sin instrucción

Total

Fuente : OMUECE.
-48-

Cuadro 22.

Costa Rica: Nivel de instrucción en la zona rural,
20 y más años, 1963 y 1973
(porcentajes)

Nivel

1963

1973

Sin instrucción

27,0

21,0

Primaria inferior

42,2

36,5

Primaria superior

26,1

34,9

Secundaria

2,7

6,1

Superior

0,8

1,5

No declarado

0,2

0,0

100,0

100,0

Total

Fuente:

OMUECE.

Cuadro 23.

Costa Rica:

Asistencia escolar, 1963 y 1973

(porcentajes)
País
1963 1973

Edad

Capital
1963 1973

Resto urbano
1963 1973

Zona rural
1963 1973

10 - 24

38,9

50,3

49,9

60,4

52,1

62,0

32,3

42,2

10

87,1

93,1

93,1

96,4

91,9

97,0

84,6

91,0

14

39,6

59,4

67,4

78,1

59,8

80,3

26,6

44,8

18

15,3

29,3

31,0

45,9

36,6

47,4

5,3

14,1

22

5,5

15,3

13,4

28,0

10,5

22,9

2,0

6,8

Fuente:

OMUECE.

-49-

Cuadro 24.

Costa Rica: Asistencia escolar según edad,
1963 y 1973
(porcentajes)

Edad

Asistencia en edad normal
1963

1973

Asistencia con un año de atraso
1953

1973

Asistencia con dos o más año3
de atraso
1973
1963

Todo el país
10

47,6

74,5

30,9

18,7

21,5

. 6,8

14

30,9

52,1

18,7

20,9

50,4

27,1
51,1
70,1

18

18,6

29,3

22,1

19,6

59,3

22

2,7

19,8

8,1

10,0

89,1

10

69,4

85,7

29,0

11,2

1,6

3,1

37,6

15,0

Capital
14

46,1

70,3

16,2

14,7

18

22,3

38,7

27,2

19,6

50,5

41,6

22

5,5

32,4

13,9

13,0

80,7

54,5

Fuente:

OMUECE.

Cuadro 25.

Costa Rica: Asistencia escolar según edad, resto urbano
y zona rural, 1963 y 1973
(porcentajes)

Edad

Asistencia en edad normal

Asistencia con un año de atraso .

1963

1973

1963

10

61,6

82,2

27,8

14

30,7

62,2

18

7,8

29,8

22

0,0

11,4

1973

Asistencia con dos o más años
de atraso
1963
1973

Resto urbano
14,2

10,6

3,6

28,1

20,1

41,2

17,7

9,1

22,4

83,1

47,7

0,0

9,1

100,0

79,5

Zona rural
10

38,3

68,6

34,3

22,5

27,4

8,9

14

19,2 

34,0

15,9

25,2

64,9

40,8

18

13,7

14,6

17,6

15,7

68,6

69,7

22

0,0

7,3

5,9

5,9

94,1

86,8

Fuente : OMUECE.

-3954-

Cuadro 26. Costa Rica: Nivel de instrucción por estratos ocupacionales, 1963 y 1973

Nivel

1963

1) Sin instrucción

12,9

3) Primaria superior

36,5

4) Secundaria
5) Superior

-III
1963 1973

1,6

IV
1963 1973

1963

V

1973

5,1

5,1

10,7

6,9

20,9

18,3

27,4

21,9

30,1

22,9

39,4

25,0

40,3

43,0

45,5

36,4

28,4

54,9

56,2

44,4

57,4

26,8

25,8

25,7

38,9

31,5

46,8

9,6

15,1

4,6

10,4

7,6

9,8

1,3

2,5

16,4

6) No declarado

Fuente:

II

1963 1973

1973

2,1

2) . Primaria inferior

I

15,7

0,2

0,6

0,6

0,3

3,3

3-.1

0,1

0,3

0,5

0,0

0,1

0,0

0,3

0,0

1,1

0,0

0,1

0,0

7,4 

t

Proyecto de estratificación y movilidad social en América Latina, op. cit.

X:

Estratos ocupacionales medios y altos én ocupaciones secundarias y terciarias

II:

Estratos ocupacionales bajos en actividades secundarias

III: Estratos ocupacionales bajos en actividades terciarias
IV:

Estratos ocupacionales medios y altos en actividades agrícolas y extractivas

V:

Estratos ocupacionales bajos en actividades primarias y extractivas

Cuadro 27. Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional
según clases de cuantía del ingreso. Asalariados, 1966
(Clase de cuantía del ingreso semanal,en colones)

Nivel

Total

Menos de
25

25-124

125-399

i

400 y más

No

especie

declarado

Ignorado

Total

10,8

66,8

17,6

2,1

0,4

0,0

2,3

100

Primaria
3 años o menos
4 años o más

12,7
13,6
. 12,0

74,0
77,9
70,9

10,7
6,2
14,1

0,2
0,1
0,4

0,5
0,6
0,3

0,1
0,2
0,1

1,8
l.t
2,2

100
100
100

Media
3 años o menos
4 años o más

1,9
3,2
0,0

47,0
58,4
30,4,

42,1
32,4
56,6

4,8
2,0
8,9

0,0
0,0
0,0

0,2
0,0
0,0

4,0
4,0
4,2

100
100
100

Universitaria
3 años o menos
4 años o más
Graduado

0,0 •
0,0
0,0
0,0

70,3
74,4
70,0
68,7

22,7
14,8 20,0
26,1

0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,3
0,0
0,0

2,3
2,1
0,0
2,6

100
100
100
100

0,0

0,9

0.1 J.
V ,
.

2 9

1 fifi
iUU

Se ignora o no
declarado

14,9

4,7
8,4
10,0
. 2,6
7-6,8

.

4,4

Fuente:
CEPAL, Proyecto sobre medición y análisis de la distribución del ingreso en
América Latina, Santiago, 1975.

~
—

- 51-

Cuadro 28.

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según clases de cuantía
del ingreso. Asalariados del area metroplitana, 1966
(porcentajes)
Menos de
25

Nivel

25-124

125-399

400 y más

Sólo
especie

Nò
declarado

Ignorado

Total

Total

5,6

58,7

28,3

4,2

0,3

0,0

2,9

100

Primaria
3 años o menos
4 años o i t s
rá

7,5
9,0
.6,8

71,5
72,2 •
69,2

17,6
10,6
20,8

0,7
0,5
0,7

0,3
0,5
0,2

0,0
0,1
0,0

2,5 .
2,1
2,3

100
100
100

Media
3 años o menos
4 años o más

1,3
2,0
0,0

44,7
56,0
28,1

44,3
35,7
57,3

5,8
2,8
10,4

0,0
0,0
0,0

0,1
0,0
0,0

3,8
3,5
4,2

100
100
100

Universitaria
3 años o menos
4 años o más
Graduado

0,0
0,0

0,0
0,0

5,9
13,3
12,5
0,0

66,3
70,0
75,0
62,6

25,5
13,3
12,5
35,4

0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,1
0,0
0,0

2,3
3,3
0,0
2,0

100
100
100
100

Se ignora o no
declarado

16,7

63,8

11,1

0,0

2,8

0,0 .

5,6

.100

Fuente:

Ibidem.

Cuadro 29.

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según clases de cuantía
del ingreso. Asalariados en el area metropolitana, 1971
(porcentajes)

Nivel

Menos de
25

25-124

125-399

400 y más

Sólo
especie

No
declarado

Ignorado

Total

Total

1,6

44,1

40,0

8,7

0,0

0,0

5,5

100

Primaria
3 años o menos
4 años o más

2,3
3,5
2,2

61,3
.65,1
60,4

31,4
27,9
32,3

1,3
0,0
1,6

0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0

3,7
3,5
3,5

100
100
100

Media
3 años o menos
4 años o más

0,9
1,8
0,0

30,6
43,2
17,6

 53,4
48,6
58,3

8,2
2,7
13,9

0,0
0,0 
•0,0

0,0
0,0
0,0

6,8
3,6
10,1

100
100
100

•Universitaria
3 años o menos
4 años o más

0,0
0,0
0,0

. 47,4
.
53,3
37,5 .

41,2
30,0
50,0

0,0
.0,0
0,0

0,0 .
.
0,0
0,0

9,3
10,0
12,S

100
100
100

Se ignora o no
declarado

8,3 •

0,0

0,0

0,0

8,3

100

Fuente:

Ibidem.

•2,1
6,7
0,0
66,7

16,6

Cuadro 30.

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según clases de cuantía
del ingreso. Asalariados en el resto urbano, 1966
(porcentajes)

400 y más

S61o
especie

No
declarado

Ignorado

Total

26,8

2,8

0,2

0,0

3,4

100

66,1
68,6
65,0

16,7
11,8
18,8

0,3
0,0
0,4

0,3
1,0
0,0

0,0
0,0
0,0

3,5
2,0
4,2

100
100
100

48,6
57,5 
36,4

42,7
33,8
54,5

2,9
0,0
6,8

0,0
0,0
0,0

0,0
0,2
0,0

2,9
3,4
2,3

100
100
100

3,7
0,0
0,0

72,2
91,0
50,0
68,4

20,4
9,1
50,0
21,9

0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0

3,7
0,0
0,0
4,9

100
100
100
100

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Menos de
25

25-124

Total

10,2

56,6

Primaria
3 años o menos
4 años o más

13,1
16,7
11,7

Media
3 años o menos
4 años o más

2,9
5,1
0,0

Universitaria
3 años o menos
4 años o más
Graduado

0,0
0,0
0,0
0,0

Se ignora o no
declarado

0,0

Nivel

Fuente:

125-399

Ibidem.

Cuadro 31.

Costa Rica: Perceptores activos por nivel educacional según clases de cuantía
del ingreso. Asalariados en el resto urbano, 1971
(porcentajes)

Nivel

Menos de
25

124
21-,

125-399

400 y más

Sólo
especie

No
declarado

Ignorado

Total

Total

3,5

48 ,8

40,4

3,4

0,0

0,0

3,9

100

Primaria
3 años o menos
4 años o más

5,0
5,6
4,2

60 ,5
63
59 ,3

29,9
26,8
31,3

0,4
0,0
0,5

0,4
0,0
0,5

0,0,
0,0
0,0

3,8
4,2
4,2

100
100
100

Media
3 años o menos
4 años o mas

2,1
3,4
0,0

41 ,7
50 ,8
24

46,8
40,6
63,4

4,2
0,0
7,3

0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0

5,2
5,1
4,9

100
100
100

Universitaria
3 años o menos
4 años o más
Graduado

0,0
0,0
0,0
0,0

1,8
.
0,
,0
0,
0

19,3
16,7
66,7
16,7

0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0

3,5
8,3
0,0
2,4

100
100
100
100

Fuente:

2,
,3

75,4
75,0
33,3
78,6 

Ibidem.

-53-

Cuadro 32. Costa Rica: Composición de los perceptores activos que declaran ingreso,
totales y en cada cuantía de ingreso, de acuerdo a educación
(en colones)

Nivel

Menos
de 25

25 a
49

50 a
74

75 a
99

100 a
124

125 a
174

175 a
249

250 a
399

400 a
699

700
y más

$6lo
especie

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

1966

82,4

78,2

80,5

74,7

72,7

54,9

30,6

24,4

10,6

5,5

76,9

70,4

1971

. 81,3

83,3

77,1

74,3

69,-2

60,2 

33,4

21,7

9,5

3,5

0,0

57,4

1966

2,4

7,0

17,3

20,0

28,8

34,2

41,0

32,0

27,8

0,0

13,2

1971

12,5

11,1

17,2

23,5

26,4

33,8

37,4

38,1

34,9

10,3

0,0

27,0

1966

0,0

0,0

. 0,1

0,2

2,2

12,6

32,9

34,6

57,4

66,7

0,0

5,5

1971

0,0

0,0

0,6

0,0

1,3

3,6

28,7

40,2

55,6

86,2

0,0

13,0

No declarado

1966

15,2

18,0

12,4

7,8

5,1

3,7

2,3

0,0

0,0

0,0

23,1

10,9

6 se ignora

1971

6,2

5,6

5,1

2,2

3,1

2,4

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

2,6

Año

Total
Primaria

Media
-

Universitaria

Fuente:

Ibidem.

3,8.

Total

Cuadro 3 3 .

Indicadores

Argentina
1950

P o b l a c i ó n en ciudades de más
de 20 000 h a b i t a n t e s
PBI por h a b i t a n t e
(dólares 1970)

Algunos i n d i c a d o r e s de d e s a r r o l l o de p a í s e s l a t i n o a m e r i c a n o s ,

Brasil
1950

1960

1970

1950

1960

1970

1950

1960

1970

48,0—^59,9

67,4

20,0—^28,8

38,8

22,0—^31,1

43,1

18,0—23,5

32,2

PEA en A g r i c u l t u r a
Industria y Servicios básicos
Servicios

27,7^19,1
27,8^38,0
40,6^ 42,9

15,2
37,0
47,8

Esperanza de vida a l n a c e r

5, 6 ,
91 6 7
1. 8 , 7 4
36 6 ,

Ga3to en educación
( p o r c i e n t o d e l PBI)

E l Salvador

1970

1 213

Tasa de e s c o l a r i d a d P r i m a r i a ( 7 - 1 3 )
Media
(114-19)
Superior ( 2 0 - 2 4 )

Costa Rica

1960

922

Tasa de a n a l f a b e t i s m o en
p o b l a c i ó n de 15 y más anos

Colombia

1960-1970.

817

232

331

445

60,3^53,7

44,2

1 , ^ 7 9 2,
3 5 1 , 21
26,0^-28,4
42,0
50,6

33,7

58,8

39,4

33,6

370

426

55,5^49,6
16,1^.26,1
24,8^24,3
45,0
37,6

509

4.
27
26.8
30,5

57,5

27,1

2,1
55/

344

474

656

54,^49,7
15,9^ / .22,0
26,2^-28,3

46,3
22,6
31,1

55,9
20,6

15,6

10,4

115,4
38,1
15,2

39,3^/58,0
5,7-l3,6
0,9^ 1,6

74,0
32,7
5,3,

2

1960

1,£l,
3/74
265

Uruguay

1970

1950

18,6

5,^5,
00/61

319

397

1960

1970
70,2

897

927

6,/28
346,
14,4g16,7
18,9— 2 0 , 4

64,1

3,—5, 7,
6 0 . 7 6 5 0 61,4—y84,0 9 9 , 7
3,9—^12,5 c 2 , 5 , 9 ^ 1 8 , 4
» (¿i
56
25,7
4 7 l.S - 4,8 10,2
,
0,9— 1 , 7
1:
,
2
2 3 30- 1 9 / 1 0 29- 33, . / ,  , ,®/ ,^Z
2 3 / 1 5 / 1 , 5 5,2^/ 5,4B-/
,^ ,^

,3
10,9—.27,6
5,2£ll,3

1950

r0;Ü/

53,2

68,8

51,0

43,1

61,1-/69,7

73,0

60,6

2 9 / . 1,
. f « 5 99

0,6-

1,1

3,3

2,8£/ 2 8 /
,^

9,5

87
.*

101,0
95,8
38,0 61,7 
7,8
9,8
3  7 £ / 3t

j£

Fuente•• S a l v o o t r a i n d i c a c i ó n , l a f u e n t e para 1960 y 1970 e s CEPAL,. I n d i c a d o r e s d e l d e s a r r o l l o económico s o c i a l en América L a t i n a , S a n t i a g o de C h i l e ,
1 9 7 6 ; para 1950, CEPAL, B o l e t í n e s t a d í s t i c o de América L a t i n a , S a n t i a g o de C h i l e , 1966.
Mota: Los p a í s e s que f i g u r a n en e l cuadro s e han e l e g i d o con e l p r o p ó s i t o de comparar a Costa R i c a con o t r o s p a í s e s de tamaño y e s t i l o de d e s a r r o l l o
d i f e r e n t e s . Algunos datos pueden r e f e r i r s e a un p e r í o d o l i g e r a m e n t e a n t e r i o r o p o s t e r i o r a l i n d i c a d o .
a/

Germani, Gino,  E s t r a t e g i a para e s t i m u l a r l a movilidad s o c i a l  , en Aspectos s o c i a l e s d e l d e s a r r o l l o económico en América L a t i n a . UNESCO, 1 9 6 2 .

bf

Unión Panamericana, América L a t i n a en c i f r a s , Washington,

c/

S t a t i s t i c a l Yearbook, UNESCO, 1 9 6 3 .

d/

IV Censo de P o b l a c i ó n y I I de V i v i e n d a , D i r e c c i ó n General de E s t a d í s t i c a s y Censos,

1960.

e/

Estimación.

f/

Encuesta de h o g a r e s , muestra 1 9 7 0 , p o b l a c i ó n de 10 aflos y ais.

g/

S t a t i s t i c a l Yearbook. UNESCO, 1 9 7 3 . Los d a t o s que f i g u r a n en l a columna de 1960 corresponden a 196S.

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