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        <dcterms:issued>1995</dcterms:issued>
        <dc:language>es</dc:language>
        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/26058</bibo:handle>
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La economía del cambio climático
en Centroamérica

Reporte técnico 2011

Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva
Antonio Prado
Secretario Ejecutivo Adjunto
Hugo E. Beteta
Director
Sede Subregional de la CEPAL en México
Joseluis Samaniego
Director
División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos
y Punto focal de cambio climático de la CEPAL
Luis Miguel Galindo
Jefe de la Unidad de Cambio Climático
División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos
Julie Lennox
Punto focal de cambio climático de la
Sede Subregional de la CEPAL en México

Esta publicación fue realizada en el marco del Convenio entre el Ministerio Británico para el Desarrollo Internacional (DFID) y la
Sede Subregional en México de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y el Convenio entre la
Cooperación para el Desarrollo de Dinamarca (DANIDA) y la CEPAL, como parte del Proyecto “La economía del cambio climático
en Centroamérica.“
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la
CEPAL y de las instituciones socias del proyecto.
Los límites y los nombres que figuran en los mapas de este documento no implican su apoyo o aceptación oficial por las Naciones Unidas.
El término “dólares” se refiere a la moneda de los Estados Unidos de América.
LC/MEX/L.1016
Copyright © Naciones Unidas, julio de 2011. Todos los derechos reservados.
Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Solo se les solicita
que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.
Diseño de portada: José Luis Lugo.
El interior de este libro fue impreso en papel Pochteca Bond (30% reciclado). Impresión FOC S.A. de C.V.

COMITÉ DIRECTOR DEL PROYECTO
Ministros de Medio Ambiente: Juana Argeñal,
Ministra del Ministerio de Recursos Naturales y
Ambiente de Nicaragua (MARENA); Lucía
Chandeck, Administradora General de la
Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá
(ANAM); Rigoberto Cuellar, Ministro de la
Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente
de Honduras (SERNA); Teófilo De la Torre,
Ministro del Ministerio de Ambiente, Energía y
Telecomunicaciones de Costa Rica (MINAET);
Luis Alberto Ferraté, Ministro del Ministerio de
Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala
(MARN); Herman Rosa Chávez, Ministro del
Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de
El Salvador (MARN); Gaspar Vega, Ministro del
Ministerio de Recursos Naturales y Medio
Ambiente de Belice (MNREI). Autoridades
anteriores: Javier Arias, Ligia Castro, Roberto
Dobles, Carlos Guerrero, Jorge Rodríguez,
Tomás Vaquero.
Ministros de Finanzas/ Hacienda: Dean O.
Barrow, Ministro del Ministerio de Finanzas de
Belice (MOF), Carlos E. Cáceres, Ministro del
Ministerio de Hacienda de El Salvador (MH);
William Chong Wong, Ministro de la Secretaría
de Finanzas de Honduras (SEFIN); Alfredo
Rolando del Cid, Ministro de Ministerio de
Finanzas Públicas de Guatemala (MINFIN);
Alberto José Guevara, Ministro del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público de Nicaragua
(MHCP); Fernando Herrero, Ministro del
Ministerio de Hacienda de Costa Rica (MH);
Alberto Vallarino, Ministro del Ministerio de
Economía y Finanzas de Panamá (MEF).
Autoridades anteriores: Edgar Alfredo Balsells,
Juan Alberto Fuentes, Jenny Phillips, Rebeca
Patricia Santos, Guillermo Zúñiga.

COMITÉ TÉCNICO REGIONAL (CTR)
Delegados de los Ministerios de Ambiente:
Gherda Barreto (MARENA); Antonio Cañas
(MARN El Salvador); Mirza Castro (SERNA);
Ana Rita Chacón (MINAET); Cynthia Deville
(ANAM); Carlos Mansilla (MARN Guatemala);
Marlon Westby (MNREI).
Delegados de los Ministerios de Hacienda/
Finanzas: Rogelio Alvarado (MEF); Rina
Castellanos de Jarquín (MH El Salvador); Juan
Manuel de la Cruz (MINFIN); Lourdes González
(SEFIN); Fernando Rodríguez (MH Costa Rica).
Comisión Centroamericana de Ambiente y
Desarrollo (CCAD-SICA): Jorge Cabrera,
Enlace Presidencia Protempore-CCAD; Raúl
Artiga, delegado en el CTR.
Secretaría de Integración Económica
Centroamérica (SIECA): Ernesto Torres,
Secretario General; Juan Sebastián Blas,
delegado en el CTR. Autoridad anterior:
Yolanda Mayora de Gavidia.
Delegados anteriores del CTR: Guillermo
Barquero, Cecilia Carranza, Edgar Chamorro,
Paul Flowers, Ramón Frutos, Arístides
Hernández, Leonel Lee, Darysbeth Martínez,
José Francisco Rodríguez, Roberto Rodríguez,
Bernardo Torres. Colaboradores del CTR: Luis

Alejandro Alejos, Roberto Araquistain, Beverly
D. Castillo, Carlos Fuller, Carlos Gómez, René
López, Leslie Marin, Roberto Motta, Carlos J.
Pérez, Martha Ruiz, José Francisco Rodríguez,
Bernardo Torres.

UNIDAD COORDINADORA DEL
PROYECTO (UCP)
SEDE SUBREGIONAL DE LA CEPAL
EN MÉXICO (CEPAL México)
Hugo E. Beteta, Director; Jorge Máttar, anterior
Director a.i.; Julie Lennox, coordinadora del proyecto
y punto focal para cambio climático de la CEPAL
México; Horacio Catalán, consultor macroeconomista; Jaime Olivares y Allan Beltrán, asistentes de
investigación; Almudena Fernández, consultora de
programación; Hortensia Altamirano y Gabriela
Santisteban, secretarias; Pedro Cote, oficial de
comunicaciones; Susana Levy, oficial de publicaciones; Ramón Cota, editor; Coralie Dumoux y
Romain Doleux, pasantes; Danny Laird, traductor;
María Eugenia Urzúa, diagramadora. Se agradece
el apoyo de los equipos de dirección, editorial y
administración de la oficina.
La División de Desarrollo Sostenible y
Asentamientos Humanos de la CEPAL
proporcionó asesoría, particularmente:
Joseluis Samaniego, Director; Luis Miguel
Galindo, Jefe de la Unidad de cambio climático;
Carlos de Miguel, Oficial de asuntos
económicos; Graciela Magrin, Daniel Bouille,
Gustavo Nagy, José Marengo y Lincoln Muñiz,
miembros del Panel Internacional de Cambio
Climático de los proyectos ECC.

DFID/ GOBIERNO DEL REINO UNIDO
Tom Kennedy, Embajador del Reino Unido en
Costa Rica y Nicaragua, enlace con el proyecto.
Ian Hughes, Anterior Embajador del Reino
Unido en Guatemala, Honduras y El Salvador.
Lord Nicholas Stern, Chris Taylor y Dimitri
Zenghelis del Equipo Stern; Josceline Wheatley
y Su Lin Garbett-Shiels de DFID; Martin
Johnston, Anterior Jefe de la Oficina de DFID
para Centroamérica.

DANIDA/ COOPERACIÓN PARA EL
DESARROLLO DE DINAMARCA
Søren Vøhtz, Embajador, Embajada Real de
Dinamarca en Nicaragua; Thomas Nielsen,
Asesor Regional.

EQUIPOS TÉCNICOS DEL PROYECTO
Escenarios macroeconómicos y
demográficos sin cambio climático:
Igor Paunovic, anterior Jefe de la Unidad de
Desarrollo Económico (UDE) de la CEPAL en
México y Luis Miguel Galindo, supervisores;
Horacio Catalán, consultor principal, con la
colaboración de Allan Beltrán, Luis Alberto
Sánchez y Jaime Olivares; y Dirk Jaspers y
Guiomar Bay de la División de Población de la
CEPAL (CELADE). Agradecimiento a Manuel
Iraheta, asesor de la Secretaría Técnica,
Consejo Monetario Centroamericano.
Escenarios climáticos: Fernando Cuevas
(QPD) y Hugo Ventura, Jefe de la Unidad de

Energía y Recursos Naturales de la CEPAL
México, supervisores; Carlos Gay, Cecilia
Conde, Francisco Estrada y Benjamín
Hernández del Centro de Ciencias de la
Atmósfera de la UNAM y Walter Fernández,
consultores.
Eventos extremos: Ricardo Zapata, Asesor
Regional en Desastres, y Myriam Urzúa, Punto
focal de desastres de CEPAL México,
supervisores; Elizabeth Mansilla y Horacio
Catalán, consultores; Jaime Olivares,
funcionario.
Recursos hídricos: Hugo Ventura, supervisor;
Blanca Jiménez, consultora principal; María
Inés Navarro, Manuel Basterrechea, Katherine
Vammen y Marittin Valentin, consultores.
Participaron con aportes Horacio Catalán y
Pablo Imbach, consultores; Julie Lennox, Jaime
Olivares y Jenny Alvarado, funcionarios; y Juan
Pablo Vallejo.
Sector agrícola: Braulio Serna, Jefe de la
Unidad de Desarrollo Agrícola de la CEPAL
México, supervisor; José Mora y Diana
Ramírez, funcionarios, Juan Luis Ordaz y
Gerardo Esquivel, consultores.
Cambio de uso de tierra y ecosistemas:
Julie Lennox, supervisora; Pablo Imbach,
consultor principal; Karina Caballero,
consultora; y Abigail Fallot, Luis Molina, Mario
Chacón y Miguel Cifuentes, investigadores de
CATIE.
Turismo: Claudia Schatan, Jefa; Mauricio
Montiel e Indira Romero, funcionarios de la
Unidad de Comercio Internacional e Industria
(UCII), CEPAL México.
Biodiversidad: Julie Lennox, supervisora;
Karina Caballero, consultora principal, con la
colaboración de Erika Rojas. Asesoró Lenin
Corrales de TNC Centroamérica.
Energía: Hugo Ventura, supervisor; Rosa
Estela Félix, Fernando López, Carlos Roldán y
Verónica Flores, consultores; Jennifer Alvarado,
Eugenio Rojas y Ana María Larrauri,
funcionarios.
Valorización económica: Luis Miguel Galindo
y Julie Lennox, supervisores; Horacio Catalán,
consultor principal; y Jaime Olivares.
Opciones de políticas en adaptación y
reducción de emisiones: Julie Lennox,
supervisora, Horacio Catalán, Gabriel Quadrí y
Eduardo Vega, consultores principales, Jaime
Olivares, funcionario autor del análisis IPAT;
con aportes de Anna Coates, Jefa anterior,
Matthew Hammil y Lourdes Colinas de la
Unidad de Desarrollo Social; Igor Paunovic,
Ramón Padilla, Rocío Álvarez (consultora) de la
Unidad de Desarrollo Económico; Claudia
Schatan y Bruno Antunes de la UCII, Miriam
Urzúa, Punto focal de Desastres de CEPAL
México, y Juan Manuel de la Cruz del MINFIN
de Guatemala.
Asistentes de investigación en los países:
Helga María Rojas, René Gamero, José Fermín
Villatoro, Oscar Francisco Delgado.

In memoriam
De Fernando Cuevas, D. E. P.
Nicaragüense, ingeniero y economista,
funcionario del Instituto Nicaragüense de Energía (1976 – 1982),
Viceministro de Energía de Nicaragua (1987 – 1990),
Jefe de la Unidad de Energía y Recursos Naturales de la
Sede Subregional de la CEPAL en México (1993-2009),
Gerente del Proyecto “La economía del cambio climático en Centroamérica” (2008).
Incansable promotor de la eficiencia, equidad y sostenibilidad energética en Centroamérica.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

vii

ÍNDICE

Prólogo

.....................................................................................................................................

1

Mensajes clave

.....................................................................................................................................

3

Introducción

.....................................................................................................................................

9

Capítulo 1

Escenarios climáticos ................................................................................................

11

Introducción ..............................................................................................................
Tendencias globales del clima.................................................................................
Tendencias regionales del clima y del nivel del mar ...........................................
Estudios anteriores sobre escenarios climáticos futuros para Centroamérica .
Escenarios de cambio climático a 2100 para Centroamérica ..............................
Consideraciones finales ...........................................................................................
Bases de datos climáticos generados por el proyecto ..........................................

11
12
15
21
26
43
45

Escenarios macroeconómicos y demográficos ......................................................

47

Introducción ..............................................................................................................
Evolución histórica y contexto actual ................................................................
Los escenarios macroeconómicos a 2100 ...............................................................
Evolución demográfica histórica .................................................................
Escenarios demográficos a 2100..............................................................................
Evolución del PIB per cápita ...................................................................................
Consideraciones finales .........................................................................................

47
47
50
57
60
63
65

Escenarios de cambio de uso de tierra ...................................................................

67

Introducción ..............................................................................................................
Metodología...............................................................................................................
Escenario de cambio de uso de tierra para Centroamérica a 2100 .....................
Cambio en los sumideros de carbono ....................................................................
Consideraciones finales .............................................................................................

67
67
73
89
92

Recursos hídricos ......................................................................................................

94

Introducción ..............................................................................................................
Disponibilidad de agua y “estrés” hídrico actuales .......................................
Demanda de agua actual .......................................................................................
Metodología...............................................................................................................
Escenario de disponibilidad total renovable de agua a 2100 .......................
Escenarios de demanda de agua a 2100 .................................................................

94
94
98
102
108
116

1.1
1.2
1.3
1.4
1.5
1.6
Anexo
Capítulo 2
2.1
2.2
2.3
2.4
2.5
2.6
2.7
Capítulo 3
3.1
3.2
3.3
3.4
3.5
Capítulo 4
4.1
4.2
4.3
4.4
4.5
4.6

viii

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4.7
4.8
4.9
Capítulo 5
5.1
5.2
5.3
5.4
5.5
5.6
5.7
Capítulo 6
6.1
6.2
6.3
6.4
6.5
6.6
6.7
6.8
Anexo

Capítulo 7
7.1
7.2
7.3
7.4
7.5
Capítulo 8
8.1
8.2
8.3
8.4
8.5
8.6
Capítulo 9
9.1
9.2

Escenarios de la intensidad de uso del agua a 2100 ............................................
Estimado inicial de costos asociados al cambio climático ..................................
Consideraciones finales ...........................................................................................

133
137
141

Agricultura ................................................................................................................

143

Introducción ..............................................................................................................
Metodología ..............................................................................................................
Sensibilidad de Índices de producción agropecuaria a las
variables climáticas ..................................................................................................
Sensibilidad de los rendimientos del maíz, frijol y arroz a las
variables climáticas ..................................................................................................
Escenarios del impacto del cambio climático en la agricultura a 2100 .............
Estimado inicial de costos asociados al cambio climático ..................................
Consideraciones finales ...........................................................................................

143
144

153
156
162
165

Biodiversidad en Centroamérica y el impacto del cambio climático ................

167

Introducción ..............................................................................................................
Impactos del cambio climático en la biodiversidad de la región ................
Índice de biodiversidad potencial (IBP) ................................................................
Escenarios de biodiversidad a 2100 .......................................................................
Valoración directa de la biodiversidad..................................................................
Valoración indirecta de la biodiversidad ..............................................................
Estimado inicial de costos asociados al cambio climático ..................................
Consideraciones finales ...........................................................................................
Revisión bibliográfica de estudios de valoración económica de servicios
ecosistémicos en la región .......................................................................................

167
167
171
173
177
179
180
181

Eventos extremos ......................................................................................................

191

Introducción ..............................................................................................................
Tendencias de eventos extremos climáticos .........................................................
Impactos asociados a los eventos extremos climáticos .......................................
Estimado inicial de costos asociados al cambio climático ..................................
Consideraciones finales ...........................................................................................

191
196
204
212
218

Energía .......................................................................................................................

220

Introducción ..............................................................................................................
Balance de energía ...................................................................................................
Indicadores de consumo de energía ...................................................................
Escenario base sobre la demanda de energía 2008-2100 .....................................
Política energética .....................................................................................................
Consideraciones finales ...........................................................................................

220
222
225
229
237
240

Turismo ......................................................................................................................

243

Introducción ..............................................................................................................
Importancia de la actividad turística en Centroamérica .....................................

243
244

148

184

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

9.3
9.4
9.5
9.6
Anexo
Capítulo 10
10.1
10.2
10.3
10.4
10.5
Capítulo 11
11.1
11.2
11. 3
11. 4
11.5
Capítulo 12
12.1
12.2
12.3
12.4
12.5
12.6
Anexo A

ix

Escenarios de temperaturas en los sitios turísticos de Centroamérica a 2050 ..
Otros impactos del cambio climático sobre el turismo ........................................
Estructura institucional y reguladora ....................................................................
Consideraciones finales ............................................................................................
Proyecciones climáticas, 2020 y 2050 .....................................................................

245
247
249
252
254

Valorización económica del impacto del cambio climático ................................

256

Introducción ..............................................................................................................
Estudios a nivel internacional ...............................................................................
Metodología...............................................................................................................
Estimado inicial del costo del cambio climático ..............................................
Consideraciones finales ...........................................................................................

256
257
264
266
280

Vulnerabilidad, pobreza y adaptación ..................................................................

282

Introducción ..............................................................................................................
Factores claves para adaptación y reducción de vulnerabilidades....................
Proyectos de adaptación en Centroamérica ..........................................................
Opciones de políticas enfocadas a la adaptación ............................................
Consideraciones finales ...........................................................................................

282
292
293
305
316

Escenarios de emisiones y opciones de mitigación ..............................................

317

Introducción .............................................................................................................
Inventarios de emisiones en Centroamérica ........................................................
Escenarios prospectivos de emisiones al 2100 con el modelo IPAT ..................
Oportunidades y costos de reducción de emisiones con escenario a 2030 .......
La transición a una economía global baja en carbono .........................................
Consideraciones finales ................................................................................
Emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) por sectores, medidos en
CO2e a 100 años. ...........................................................................................
Cuadro A-1: Belice: Emisiones de GEI en CO2e por sectores ....................
Cuadro A-2: Costa Rica: Emisiones GEI en CO2e por sectores .................
Cuadro A-3: El Salvador: Emisiones GEI en CO2e por sectores ................
Cuadro A-4: Guatemala: Emisiones GEI en CO2e por sectores .................
Cuadro A-5: Honduras: Emisiones GEI en CO2e por sectores ..................
Cuadro A-6: Nicaragua: Emisiones GEI en CO2e por sectores ..................
Cuadro A-7: Panamá: Emisiones GEI en CO2e por sectores ......................

317
318
322
332
344
346

Anexo B Proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) por país ............
Cuadro B-1: Costa Rica: Proyectos mecanismo de desarrollo limpio ........
Cuadro B-2: El Salvador: Proyectos mecanismo de desarrollo limpio ......
Cuadro B-3: Guatemala: Proyectos mecanismo de desarrollo limpio .......
Cuadro B-4: Honduras: Proyectos mecanismo de desarrollo limpio ........
Cuadro B-5: Nicaragua: Proyectos mecanismo de desarrollo limpio ........
Cuadro B-6: Panamá: Proyectos mecanismo de desarrollo limpio ............
Cuadro B-7: Centroamérica: Status de proyectos mecanismo de
desarrollo limpio ......................................................................

350
350
351
352
353
354
355
356
357
357
357
358
359
360
361
361

x

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Cuadro B-8: Centroamérica: Tipos de proyectos mecanismo de
desarrollo limpio ......................................................................
Capítulo 13
13.1
13.2
13.3
Bibliografía

362

Ejes potenciales de opciones de políticas públicas ..............................................

363

Resumen por país de políticas e institucionalidad .........................................
Políticas e institucionalidad ....................................................................................
Opciones de política pública para la adaptación .................................................

363
363
373

.....................................................................................................................................

395

ÍNDICE DE CUADROS
1.1
1.2
1.3
1.4
1.5
1.6
1.7
1.8
1.9
1.10
1.11
1.12
2.1
2.2
2.3
2.4
2.5
3.1
3.2.
3.3
3.4
3.5
3.6
3.7
3.8
3.9
3.10
3.11
4.1
4.2
4.3
4.4
4.5
4.6

Centroamérica: Variación en la precipitación promedio anual, 1950 a 2006 ...................................
Centroamérica: Cambios pronosticados en temperatura y el nivel del mar
en escenarios A2 y B2, 2050 a 2100.........................................................................................................
Centroamérica: Cambios proyectados en temperatura y precipitación, 2020, 2050 y 2080............
Puntaje y desempeño general de los modelos .....................................................................................
Centroamérica: Cambio de temperatura media escenario B2, 1980-2000 a 2100 .............................
Centroamérica: Cambio de temperatura media escenario A2, 1980-2000 a 2100 ............................
Centroamérica: Cambio de precipitación media anual escenario B2, 1980-2000 a 2100 .................
Centroamérica: Cambio de precipitación media anual escenario A2, 1980-2000 a 2100 ................
Centroamérica: Cambio de temperatura media, escenario B2, promedio de los tres
modelos, 1980-2000 a 2100 ......................................................................................................................
Centroamérica: Cambio de temperatura media, escenario A2, promedio de los tres
modelos, 1980-2000 a 2100 ......................................................................................................................
Centroamérica: Cambio de precipitación media anual, escenario B2, promedio de los
tres modelos, 1980-2000 a 2100 ...............................................................................................................
Centroamérica: Cambio de precipitación media anual, escenario A2, promedio de los
tres modelos, 1980-2000 a 2100 ...............................................................................................................
Centroamérica: Tasas de crecimiento promedio del PIB, 1950 a 2009 ..............................................
Centroamérica: Escenarios de la tasa de crecimiento del PIB, 2008 a 2100 ......................................
Centroamérica: Escenarios de crecimiento del PIB por sectores, 2008 a 2100 ..................................
Centroamérica: Escenario demográfico, 2005 a 2100...........................................................................
Centroamérica: PIB per cápita, 2005 a 2100 ..........................................................................................
Centroamérica: Equivalencia entre los sistemas de clasificación de uso del suelo para
los modelos utilizados ............................................................................................................................
Centroamérica: Factores explicativos de la localización del uso del suelo
empleados en el estudio ..........................................................................................................................
Centroamérica: Escenario tendencial de cambio de uso de tierra al año 2100.................................
Belice: Resultados del modelaje al año 2100 .........................................................................................
Costa Rica: Resultados del modelaje al año 2100 .................................................................................
El Salvador: Resultados del modelaje al año 2100 ...............................................................................
Guatemala: Resultados del modelaje al año 2100 ................................................................................
Honduras: Resultados del modelaje al año 2100 .................................................................................
Nicaragua: Resultados del modelaje al año 2100 .................................................................................
Panamá: Resultados del modelaje al año 2100 .....................................................................................
Centroamérica: Acervos totales de carbono bajo escenario tendencial, 2005 - 2100 .......................
Centroamérica: Disponibilidad, extracción, intensidad de uso y uso de agua por sector .............
Indicador de la disponibilidad de agua y clasificación .......................................................................
Centroamérica: Coberturas y tarifas del servicio de agua municipal, 2008 .....................................
Centroamérica: Dotación de agua per capita por cada país, 2005 .....................................................
Centroamérica: Indicadores agropecuarios y de riego .......................................................................
Centroamérica: Valores de la disponibilidad total renovable del agua en función de
las proyecciones de clima en el escenario B2 ........................................................................................

20
24
25
29
36
36
40
40
41
41
43
43
48
56
57
62
64
69
70
73
76
77
79
81
83
86
88
90
95
96
100
100
101
109

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4.7
4.8
4.9
4.10
4.11
4.12
4.13
4.14
4.15
4.16
4.17
4.18
4.19
4.20
4.21
4.22
5.1
5.2
5.3
5.4

5.5

5.6
5.7
5.8
5.9
6.1
6.2
6.3

Centroamérica: Valores de la disponibilidad total renovable del agua en función de
las proyecciones de clima en el escenario A2 .......................................................................................
Centroamérica: Evolución de la disponibilidad total renovable de agua por escenarios
base, B2 y A2, 2000-2004 a 2100, .............................................................................................................
Centroamérica: Reducción de la disponibilidad de agua per cápita, escenarios
base, B2 y A2, 2005 a 2100 .......................................................................................................................
Centroamérica: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola
e industrial con escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ..........................................................................
Centroamérica: Participación de la demanda total de agua por país para los escenarios
base y con cambio climático (escenarios B2 y A2), 2000 a 2100. ........................................................
Belice: Evolución de la demanda de agua total, municipal e industrial con escenario
base, B2 y A2, 2000 a 2100 .......................................................................................................................
Costa Rica: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola e industrial
con escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ...............................................................................................
El Salvador: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola e industrial
con escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ...............................................................................................
Guatemala: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola e industrial
con escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ...............................................................................................
Honduras: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola e industrial
con escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ...............................................................................................
Nicaragua: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola e industrial
con escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ...............................................................................................
Panamá: Evolución de la demanda de agua total, municipal, agrícola e industrial con
escenario base, B2 y A2, 2000 a 2100 ......................................................................................................
Centroamérica: Evolución del índice de intensidad de uso del agua con escenarios
base, B2 y A2, 2000 a 2100 .......................................................................................................................
Centroamérica: Tarifas empleadas en el estudio .................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en los recursos hídricos, 2008 a 2100 ............................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en los recursos hídricos, 2008 a 2100 ...........................................................................
Estimación de los índices de producción ..............................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en la producción de cereales, 2008 a 2100 ....................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en la producción de cereales, 2008 a 2100 ...................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio
climático (solo cambio en la temperatura máxima) (escenario B2 en la producción
pecuaria, 2008 a 2100) ..............................................................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio
climático (solo cambio en la temperatura máxima) (escenario A2) en la producción
pecuaria, 2008 a 2100 ...............................................................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en la producción agrícola, 2008 a 2100 .........................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en la producción agrícola, 2008 a 2100 ........................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en el sector agropecuario, 2008 a 2100 .........................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en el sector agropecuario, 2008 a 2100 .........................................................................
Impactos negativos del cambio climático en los ecosistemas globales .............................................
Centroamérica: Revisión de literatura de impactos esperados del cambio
climático en la biodiversidad ..................................................................................................................
Centroamérica: Evolución del Índice de Biodiversidad Potencial bajo el escenario base
(sin cambio climático), 2005 a 2100 ........................................................................................................

xi

110
111
114
119
119
121
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162

163

163
163
163
164
164
168
169
174

xii
6.4
6.5
6.6
6.7
6.8
7.1
7.2
7.3
7.4
7.5
8.1
8.2
8.3
8.4
8.5
8.6
10.1
10.2
10.3
10.4
10.5
10.6
10.7
10.8
10.9
10.10
10.11
10.12
10.13
10.14
10.15
10.16

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Centroamérica: Evolución del Índice de Biodiversidad Potencial con cambio climático
(escenarios B2 y A2), 2005 a 2100 ...........................................................................................................
Centroamérica: Estimado de valores directos registrados de los servicios
de la biodiversidad ..................................................................................................................................
Centroamérica: Modelo del Producto Interno Bruto Agrícola Regional, 2006 ................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenarios B2 y A2) en la biodiversidad, 2008 a 2100, con costos directos e indirectos ................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenarios B2 y A2) en la biodiversidad con años corte, 2008 a 2100 ..............................................
Centroamérica: Pérdidas económicas causadas por los principales desastres ocurridos ..............
Centroamérica: Índice de riesgo de mortalidad por diferentes causas .............................................
Centroamérica: Estimaciones de la función de producción con efecto de los eventos
extremos (huracanes e inundaciones) ...................................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado ante un aumento de 5%
en la intensidad de las tormentas y los huracanes, 2008 a 2100 .........................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado ante un aumento del 10% en la
intensidad de las tormentas y los huracanes, 2008 a 2100 .................................................................
Centroamérica: Consumo final energético 2008 ..................................................................................
Centroamérica: Tasas de crecimiento de la demanda de energía, escenario base 2010 a 2100 ......
Centroamérica: Demanda total de energía, participación por países, sectores,
combustibles fósiles y fuentes renovables ............................................................................................
Centroamérica: Evolución de demanda de electricidad con escenario base, 2007 a 2100 ..............
Centroamérica: Demanda de energía electrica por sector, escenario base en 2100 .........................
Centroamérica: Generación de energía eléctrica con escenario base en 2100, por fuentes ............
Estados Unidos: Impacto estimado del cambio climático ..................................................................
Países seleccionados y mundo: Costos totales debidos a un incremento doble
de las emisiones de CO2 ..........................................................................................................................
Mundo: Concentraciones de GEI y temperatura media al final del siglo XXI respecto
a los niveles previos a la revolución industrial ....................................................................................
Regiones del Mundo: Impactos del cambio climático .........................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en el sector agrícola a 2100 ............................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en el sector agrícola a 2100 ............................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en el sector agropecuario a 2100 ...................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en el sector agropecuario a 2100 ..................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en los recursos hídricos a 2100 .....................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en los recursos hídricos a 2100 .....................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenarios B2 y A2) en la biodiversidad en 2100, con costos directos e indirectos ........................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenarios B2 y A2) en la biodiversidad con años corte hasta 2100 .................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado ante un aumento de 5%
en la intensidad de las tormentas y los huracanes a 2100 ..................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado ante un aumento de 10%
en la intensidad de las tormentas y los huracanes a 2100 ...................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en cuatro ámbitos a 2100 ................................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en cuatro ámbitos a 2100 ...............................................................................................

176
178
179
180
181
206
211
215
217
217
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233
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236
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271
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275
276

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

10.17
10.18
10.19
10.20
11.1
11.2.
12.1
12.2
12.3
12.4
12.5
12.6
12.7
12.8
12.9
12.10
12.11
12.12
12.13
13.1

Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario B2) en cuatro ámbitos por país a 2100.................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del impacto del cambio climático
(escenario A2) en cuatro ámbitos por país a 2100 ................................................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado del cambio climático en cuatro
ámbitos sin medidas de respuesta por país a diversos años .............................................................
Centroamérica: Estimado inicial del costo anual del cambio climático en cuatro ámbitos
sin medidas de respuesta por país en diversos períodos....................................................................
Centroamérica: Cobertura de la seguridad social, alrededor del 2006 .............................................
Centroamérica: Algunos proyectos regionales, binacionales y nacionales para reducir la
vulnerabilidad y/o promover la adaptación al cambio climático ......................................................
Centroamérica: Emisiones netas de GEI reportadas en inventarios nacionales ..............................
Centroamérica: Emisiones de GEI reportadas en inventarios nacionales, 2000 ..............................
Centroamérica: Supuestos del escenario base, 2008 a 2100 ................................................................
Centroamerica: Proyección de las tasas de crecimiento anual de las emisiones de CO2e
(sin cambio de uso de tierra) a 2100 .......................................................................................................
Centroamérica: Escenario tendencial de emisiones de CO2e (sin cambio de uso de tierra) a 2100
Centroamérica: Escenario tendencial de CO2e per capita (sin cambio de uso de tierra) a 2100 ....
Centroamérica: Tasa de crecimiento anual de la intensidad carbónica (CO2e /energía)
entre 2006 y 2100 requerida para mantener constantes las emisiones de GEI al nivel de 2000 .....
Centroamérica: Estimado inicial del costo acumulado entre 2006 al 2100 de mantener
constantes las emisiones de GEI al nivel de 2000 .................................................................................
Centroamérica: Generación de electricidad por fuente, 1985 - 2100 .................................................
Centroamérica: Consumo final de electricidad, 2007 ..........................................................................
Centroamérica: Estimado de emisiones de GEI indirectas por consumo de electricidad, 2007 ....
Centroamérica: Inventario de emisiones ajustado con electricidad, 2000 ........................................
Centroamérica: Estimado de emisiones de GEI, 2030 .........................................................................
Centroamérica: Sistemas nacionales de áreas protegidas 2003 .........................................................

xiii

277
278
279
279
291
294
319
319
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330
330
331
331
333
333
334
335
337
385

ÍNDICE DE DIAGRAMAS
1.1
2.1
2.2
3.1
5.1
10.1
12.1
12.2
13.1

Impactos asociados con el cambio anual medio mundial de la temperatura ..................................
Técnicas utilizadas en la construcción de escenarios macroeconómicos ..........................................
Construcción de los escenarios demográficos ......................................................................................
Esquema metodológico de modelaje de uso de tierra mediante el modelo CLUE-S ......................
Metodología de función de producción aplicada al cambio climático..............................................
Método de estimación de los costos del cambio climático .................................................................
Escenarios de mitigación con base en el modelo IPAT .......................................................................
Propuesta de curva de transición forestal .............................................................................................
Costa Rica: Estrategia nacional de cambio climatico ...........................................................................

42
50
61
68
145
264
323
342
364

ÍNDICE DE GRÁFICOS
1.1
1.2
1.3
1.4
1.5
1.6
1.7
1.8
1.9
1.10
1.11
2.1

Mundo: Evidencia del cambio climático, año 0 a 2005 ........................................................................
Regiones del mundo: Anomalía de precipitación, 1901 a 2005 ..........................................................
Centroamérica: Temperatura media anual y su filtro Hodrick-Prescott, 1950 a 2006 ....................
Centroamérica: Precipitación acumulada anual y su filtro Hodrick-Prescott, 1950 a 2006 ............
Mesoamérica: Variaciones de la temperatura en el período 2001 a 2100
relativo a 1901-2005 ..................................................................................................................................
Mundo: Escenarios de emisiones de GEI y proyecciones de temperatura asociadas, 2000-2100 ..
Centroamérica: Proyecciones climáticas ...............................................................................................
Centroamérica: Temperatura media anual, escenario B2, 1960 a 2100 .............................................
Centroamérica: Temperatura media anual, escenario A2, 1960 a 2100 .............................................
Centroamérica: Precipitación acumulada anual, escenario B2, 1960 a 2100 .....................................
Centroamérica: Precipitación acumulada anual, escenario A2, 1960 a 2100 ....................................
Centroamérica: Trayectorias y tasas de crecimiento del PIB, 1970 a 2009 ........................................

13
14
17
19
25
27
28
33
34
38
39
49

xiv
2.2
2.3
2.4
2.5
2.6
2.7
2.8
2.9
3.1
3.2
3.3
3.4
3.5
3.6
3.7
3.8
3.9
3.10
4.1
4.2
4.3
4.4
4.5
4.6
4.7
4.8
4.9
4.10
4.11
4.12
4.13
4.14
5.1
5.2
5.3
5.4
5.5
5.6
5.7

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Centroamérica: Filtro Hodrick-Prescott de las tasas de crecimiento del PIB, 1970 a 2007 .............
Centroamérica: Modelos de series de tiempo con valores observados (1970 a 2007)
y pronóstico (2008 a 2100) de la tasa de crecimiento del PIB .............................................................
Centroamérica: Escenarios de crecimiento del PIB con valores observados (1970 a 2007) y
pronóstico (2008 a 2100) ..........................................................................................................................
Centroamérica: Tasas de crecimiento de la población de Centroamérica por décadas, 1960 a 2009
Centroamérica: Características demográficas .....................................................................................
Centroamérica: Escenario demográfico, 2005 a 2100...........................................................................
Centroamérica y países desarrollados: PIB per cápita, 1970 a 2009 ..................................................
Centroamérica: Evolución del PIB per cápita con escenario macroeconómico base, 1970 a 2100 .
Centroamérica y el Caribe: Distribución del uso de la tierra escenario tendencial
derivado de los tres escenarios GEO4, 2000 a 2050 ............................................................................
Belice: Evolución de las demandas impuestas al modelo bajo escenario base
(tendencial), 2005 a 2100..........................................................................................................................
Costa Rica: Evolución de las demandas impuestas al modelo bajo escenario base
(tendencial), 2005 A 2100.........................................................................................................................
El Salvador: Evolución de las demandas impuestas al modelo bajo escenario base
(tendencial), 2005 a 2100..........................................................................................................................
Guatemala: Evolución de las demandas impuestas al modelo bajo escenario base
(tendencial), 2005 a 2100..........................................................................................................................
Honduras: Evolución de las demandas impuestas al modelo bajo escenario
base (tendencial), 2005 – 2100 .................................................................................................................
Nicaragua: Evolución de las demandas impuestas al modelo
bajo escenario base (tendencial), 2005 a 2100 .......................................................................................
Panamá: Evolución de las demandas impuestas al modelo bajo escenario base
(tendencial), 2005 – 2100..........................................................................................................................
Centroamérica: Variación del contenido de carbono en sumideros bajo escenario
tendencial, 2006 – 2100 ............................................................................................................................
Centroamérica: Disminución en acervos de carbono bajo escenario tendencial, 2006 y 2100 .......
Centroamérica: Extensión de las cuencas internacionales ..................................................................
Centroamérica y otros tres países: Productividad industrial del agua .............................................
Centroamérica: Evolución de la disponibilidad total renovable de agua, por escenarios
base, B2 y A2, 2000-2004 A 2100 ............................................................................................................
Centroamérica: Disponibilidad per cápita de agua en 2005 y con Escenarios base,
B2 y A2 en 2100 ........................................................................................................................................
Centroamérica: Evolución de la demanda de agua con escenarios base,
B2 y A2, 2000-2100 ...................................................................................................................................
Belice: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100 .......................
Costa Rica: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100...............
El Salvador: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100 .............
Guatemala: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100 .............
Honduras: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100 ...............
Nicaragua: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100 ..............
Panamá: Evolución de la demanda de agua con escenarios base, B2 y A2, 2000-2100 ..................
Centroamérica: Evolución del índice de intensidad de uso del agua con escenarios
base y B2, 2000-2100 .................................................................................................................................
Centroamérica: Evolución del índice de intensidad de uso del agua con escenarios
base y a2, 2000 a 2100...............................................................................................................................
Centroamérica: Índice de producción agropecuaria ante variaciones de temperatura .................
Centroamérica: Índice de producción agropecuaria ante variaciones de precipitación ................
Centroamérica: Índice de producción agrícola (cultivos) ante variaciones de temperatura ........
Centroamérica: Índice de producción agrícola (cultivos) ante variaciones de precipitación .......
Centroamérica: Índice de producción de cereales ante variaciones de temperatura .....................
Centroamérica: Índice de producción de cereales ante variaciones de precipitación....................
Centroamérica: Índice de producción pecuaria ante variaciones de temperatura .........................

52
53
55
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150
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La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

5.8
5.9
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5.11
5.12
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6.1
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7.1
7.2
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7.9
7.10
7.11
8.1
8.2
8.3
8.4
8.5
8.6

Centroamérica: Impacto de cambios en precipitación y temperatura en la
producción agropecuaria ........................................................................................................................
Centroamérica: Impacto de cambios en precipitación y temperatura
en la producción agrícola ........................................................................................................................
Centroamérica: Impacto de cambios en precipitación y temperatura en la producción
de cereales .................................................................................................................................................
Centroamérica: Variación de los rendimientos de maíz ante variaciones de temperatura ............
Centroamérica: Variación de los rendimientos de maíz ante variaciones de precipitación...........
Centroamérica: Variación del rendimiento del frijol ante variaciones de temperatura .................
Centroamérica: Variación del rendimiento del frijol ante variaciones de precipitación ...............
Centroamérica: Variación del rendimiento del arroz ante variaciones de temperatura ................
Centroamérica: Variación del rendimientosdel arroz ante variaciones de precipitación ..............
Centroamérica: La evolución del índice agropecuario con escenarios B2 y A2
(con filtro Hodrick-Prescott), 2006-2100 ................................................................................................
Centroamérica: La evolución del índice agrícola con escenarios B2 y A2
(con filtro Hodrick-Prescott), 2006-2100 ................................................................................................
Centroamérica: La evolución del índice de cereales con escenarios B2 y A2
(con filtro Hodrick-Prescott), 2006-2100 ................................................................................................
Centroamérica: Evolución del índice pecuario con cambios de la temperatura
máxima escenarios B2 Y A2 (Con filtro Hodrick-Prescott), 2006-2100..............................................
Centroamérica: Evolución de los rendimientos de maíz con cambio climático
(escenarios B2 y A2), del 2006 al 2100 ....................................................................................................
Centroamérica: Evolución de los rendimientos de frijol con cambio climático
(escenarios B2 y A2), del 2006 al 2100 ....................................................................................................
Centroamérica: Evolución de los rendimientos de arroz con cambio climático
(escenarios B2 y A2), del 2006 al 2100 ....................................................................................................
Centroamérica: Evolución del Índice de Biodiversidad Potencial bajo el escenario base
(sin cambio climático), 2005 – 2100 ........................................................................................................
Centroamérica: Evolución del Índice de Biodiversidad Potencial con cambio climático
(escenarios B2 y A2), 2005 a 2100 ...........................................................................................................
Centroamérica: Evolución del Índice de Biodiversidad Potencial, escenarios base y con
cambio climático (B2 y A2), 2005 a 2100 ................................................................................................
Continentes: Número de desastres reportados, 1900-2008 .................................................................
Océano Atlántico Norte: Número de huracanes, tormentas tropicales
y subtropicales, 1878-2006 .......................................................................................................................
Océano Atlántico: Número de tormentas según duración (moderada y corta), 1878-2006 ...........
Océano Pacífico: Intensidad de ciclones y temperatura de la superficie del mar............................
Centroamérica: Distribución de los eventos extremos climáticos, 1931 a 2009................................
Centroamérica: Evolución temporal de los eventos extremos registrados, 1930 a 2009 .................
Centroamérica: Número de inundaciones registradas en dos períodos,
1970-1989 y 1990-2009 ..............................................................................................................................
Centroamérica: Número de tormentas tropicales y huracanes registrados en dos
períodos, 1970-1989 y 1990-2009 ............................................................................................................
Centroamérica: Evolución de número de personas afectadas por inundaciones,
1970-2009 ...................................................................................................................................................
Centroamérica: Evolución de número de personas afectadas por tormentas y
huracanes, 1970 a 2009 .............................................................................................................................
Centroamérica: Costos económicos de 11 eventos hidrometeorológicos .........................................
Centroamérica: Oferta–demanda total de energía (1970–2007) .........................................................
Centroamérica: Energía primaria 2008 ..................................................................................................
Centroamérica: Evolución del consumo final y demanda por sector de hidrocarburos ................
Centroamérica: Generación de energía eléctrica por tipo de fuente, 2008 .......................................
Centroamérica: Indicadores de consumo de energía per cápita, 2008 ..............................................
Centroamérica: Evolución de demanda de hidrocarburos con escenario base,
1970–2100...................................................................................................................................................

xv

151
152
152
153
154
154
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204
205
207
220
222
224
225
226
234

xvi
8.7
8. 8
10.1
10.2
11.1
11.2
11.3
11.4
11.5
11.6
12.1
12.2
12.3
12.4
12.5
12.6
12.7
12.8
12.9
12.10
12.11
12.12
12.13
12.14
12.15
12.16

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Centroamérica: Evolución de demanda de electricidad con escenario base, 1970 a 2100 ..............
Centroamérica: Generación de energía eléctrica, por tipo de tecnología con escenario
base en 2100 ..............................................................................................................................................
Mundo: Estimación de los impactos a nivel global del cambio climático ........................................
Mundo: Costos pronosticados del cambio climático al año 2200 ......................................................
Centroamérica: Niveles de pobreza, 1990 a 2008 .................................................................................
Centroamérica: Pobreza, PIB per cápita y tamaño de población, 2006 .............................................
Centroamérica: Indicador de desigualdad, 1990 a 2008......................................................................
Centroamérica y República Dominicana: Gasto social per cápita, 1990 A 2007 ..............................
Centroamérica: Gasto total en educación, 2008 ...................................................................................
Centroamérica: Gasto en investigación y desarrollo como porcentaje del PIB ...............................
Centroamérica: Emisiones de GEI por sector sin emisiones de cambio de uso
de tierra, 2000............................................................................................................................................
Centroamérica: Emisiones brutas de GEI por sector con cambio de uso de tierra, 2000 ................
Centroamérica: Emisiones brutas de GEI por país con cambio de uso de tierra, 2000 ...................
Centroamérica: Emisiones netas de GEI por sector, 2000 ...................................................................
Centroamérica: Emisiones netas de GEI por país, 2000 ......................................................................
Centroamérica: Emisiones de GEI por sector, brutas y netas, 2000...................................................
Centroamérica: Intensidad energía/PIB, 2000 ......................................................................................
Centroamérica: Intensidad CO2e (sin cambio de uso de tierra)/ energía, 2000 ................................
Centroamérica: Intensidad CO2e (sin cambio de uso de tierra)/PIB, 2000........................................
Centroamérica: Intensidad de CO2e per cápita (sin cambio de uso de tierra), 2000 .......................
Centroamérica: Estructura porcentual de las emisiones de GEI por sector
sin deforestación, 2000.............................................................................................................................
Centroamérica: Estructura porcentual de las emisiones de GEI por país
sin deforestación, 2000.............................................................................................................................
Centroamérica: Estructura sectorial de las emisiones de GEI estimadas
sin cambio de uso de tierra, 2030 ...........................................................................................................
Centroamérica: Estructura por país de las emisiones de GEI estimadas
sin cambio de uso de tierra, 2030 ...........................................................................................................
Centroamérica: Estructura sectorial de las emisiones de GEI estimadas con cambio
de uso de tierra, 2000 y 2030 ...................................................................................................................
Centroamérica: Modelaje inicial de una curva de costos marginales de reducción
de emisiones GEI, 2030 ............................................................................................................................

235
237
259
263
285
285
286
286
287
313
320
320
320
321
321
322
326
326
327
327
335
335
337
337
338
339

ÍNDICE DE MAPAS
1.1
1.2
1.3
1.4
3.1
3.2
3.3
3.4
3.5
3.6
3.7
3.8
4.1
4.2
4.3
4.4
6.1

Centroamérica: Temperatura media, meses de enero, abril, julio y octubre, 1950 a 2000 ..............
Centroamérica: Precipitación, meses de enero, abril, julio y octubre, 1950 a 2006 ..........................
Mesoamérica: Escenarios de temperatura, 2050 y 2080 ......................................................................
Mesoamérica: Escenarios para precipitación 2050 y 2080...................................................................
Centroamérica: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial) .............
Belice: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial).............................
Costa Rica: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial) ....................
El Salvador: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial) ...................
Guatemala: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial) ....................
Honduras: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial) .....................
Nicaragua: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial).....................
Panamá: Escenario de cambio en uso de la tierra, 2005 (base) y 2100 (tendencial) .........................
Centroamérica: Red hídrica ....................................................................................................................
Centroamérica: Cuencas hidrográficas .................................................................................................
Centroamérica: Densidad de población ................................................................................................
Centroamérica: Disponibilidad per cápita del agua para el escenario base y A2 referidos
al índice de estrés hídrico, en 2050 y 2100 ............................................................................................
Centroamérica: Índice de Biodiversidad Potencial, 2005....................................................................

16
18
21
22
74
76
78
80
82
84
86
89
95
97
99
115
173

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

6.2
7.1
7.2
7.3
7.4
7.5
9.1

Centroamérica: Evolución del Índice de Biodiversidad Potencial, 2005,
escenarios base y con cambio climático (B2 y A2) en 2100 .................................................................
Centroamérica: Ubicación espacial de riesgos de los huracanes, 1977-2006 ....................................
Centroamérica: Ubicación espacial de riesgos por deslizamientos ...................................................
Centroamérica: Ubicación espacial de sequías, 1974-2004..................................................................
Centroamérica: Ubicación espacial de incendios forestales, 1997 a 2008..........................................
Centroamérica: Riesgos para la población ante eventos extremos ....................................................
Centroamérica: Ubicación de centros turisticos seleccionados ..........................................................

xvii

175
199
200
201
202
210
246

ÍNDICE DE RECUADROS
4.1
5.1
7.1
7.2
7.3
7.4
7.5
7.6
8.1
8.2
10.1
11. 1
11.2
11. 3
12.1
12.2

Supuestos para estimar el impacto del cambio climático en la demanda
de agua municipal ....................................................................................................................................
Impactos de la temperatura en los rendimientos de granos básicos a nivel global ........................
Esfuerzo reciente de estimar cambios en intensidad y frecuencia de huracanes ............................
El Niño-Oscilación sur (ENOS) ..............................................................................................................
La Niña ...................................................................................................................................................
Nicaragua: Impacto del Huracán Félix en la Región Autónoma del Atlántico Norte (2007) ..........
El Salvador: Impacto por la baja presión asociada a la tormenta tropical Ida, 2009 .......................
Intensidad de huracanes y tormentas y su impacto en costos ...........................................................
Aspectos sobre emisiones vehiculares...................................................................................................
Estrategia energética sustentable de Centroamérica 2020 ..................................................................
El valor presente neto y la tasa de descuento .......................................................................................
Conceptos de vulnerabilidad, adaptación, sensibilidad y resiliencia. ..............................................
Guatemala: Efectos del clima, su variabilidad y cambio climático sobre la salud humana ...........
Costa Rica: Efectos del clima, su variabilidad y cambio climático sobre la salud humana............
Fuentes de información de Centroamérica ...........................................................................................
Comercio y cambio climático: Perspectivas para Centroamérica ......................................................

106
146
194
203
203
208
209
214
228
238
265
283
287
289
324
345

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

1

PRÓLOGO

que el calentamiento global asociado al aumento de
La evidencia científica muestra(GEI) provenientes de actividades antropogénicas está emisiones de
gases de efecto invernadero
ocasionando
cambios climáticos discernibles, como alza de la temperatura, modificación de los patrones de
precipitación, reducción de los glaciares, elevación del nivel de mar y aumento de eventos extremos.
Estos cambios representan una seria amenaza para las sociedades centroamericanas por sus
múltiples impactos previstos en la producción, la infraestructura, los medios de vida, la salud, la
seguridad y el debilitamiento de la capacidad del ambiente para proveer recursos y servicios vitales.
Aunque se estima que Centroamérica seguirá produciendo una mínima parte de las emisiones
de GEI del planeta, ya es una de las regiones más vulnerables a sus consecuencias negativas. Las
vulnerabilidades socioeconómicas históricas de Centroamérica se exacerban por su ubicación
geoclimática en un istmo estrecho que sirve de puente entre dos continentes, situado entre dos
sistemas oceánicos, el Pacífico y el Atlántico. La región es gravemente afectada por sequías, ciclones
y el fenómeno El Niño-Oscilación Sur. El cambio climático está magnificando y ampliando estas
vulnerabilidades sociales, económicas y ambientales e incidirá cada vez más en la evolución
económica de la región, dado que los factores dependientes del clima son aportes significativos a las
actividades económicas, como la agricultura. En términos fiscales constituye un pasivo público
contingente que afectará las finanzas públicas por generaciones.
Por otro lado, la región contiene valiosos acervos que requieren ser preservados y valorados
por su contribución al desarrollo de las generaciones actuales y futuras, como sus ecosistemas y su
biodiversidad abundante, que son proveedores de múltiples servicios. Estos ecosistemas se
deterioran actualmente por el patrón de desarrollo insostenible y serán más afectados aún por el
cambio climático. La población de la región, relativamente joven y con su diversidad cultural, étnica,
lingüística y de estilos de vida, es un tesoro que requiere mayor reconocimiento e inversión para
revalorar y desarrollar sus capacidades de respuesta.
Los Presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), en su Cumbre sobre el
Cambio Climático realizada en mayo de 2008, establecieron mandatos a las instituciones nacionales y
regionales para dar respuesta a este fenómeno, los cuales fueron reiterados en su Cumbre de junio de
2010. En el marco de esta iniciativa, se ejecuta el proyecto “La economía del cambio climático en
Centroamérica”, el cual se lleva a cabo conjuntamente entre la Comisión Económica para América
Latina y El Caribe (CEPAL), los Ministros de Ambiente y Hacienda/Finanzas de los siete países de
Centroamérica, la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) del Sistema de
Integración de Centroamérica (SICA) y la Secretaría de Integración Económica de Centroamérica
(SIECA). Cuenta con el apoyo financiero del Ministerio para el Desarrollo Internacional (DFID) del
Gobierno británico, y más recientemente de la Cooperación para el Desarrollo de Dinamarca
(DANIDA). Su finalidad es alertar a los actores clave en la toma de decisiones de la región sobre la
urgencia de enfrentar el reto de cambio climático y propiciar un diálogo sobre opciones de políticas
públicas y acciones nacionales y regionales, incluyendo la Estrategia Regional de Cambio Climático.

2

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Para ello se analizan los impactos del cambio climático en diversos escenarios de emisiones y se estima
su valor económico. Se exploran los costos de la inacción y los beneficios de potenciales respuestas, de
acciones para la reducción de vulnerabilidad, la adaptación y una transición hacia una economía
sostenible y baja en carbono.
Los resultados a la fecha sugieren que los impactos del cambio climático en Centroamérica en un
escenario tendencial de altas emisiones (tipo A2) con uso intensivo de combustibles fósiles son
significativos y crecientes, reconociendo las incertidumbres inherentes en este tipo de análisis. Se
confirmaría la asimetría de que los países que menos han contribuido al problema sufren mayores
impactos y tienen menos resiliencia. Se confirmaría también el planteamiento de que los costos de los
impactos en este escenario de inacción global, particularmente de los grandes países emisores, serían
más elevados que los de un escenario de emisiones más reducidas (tipo B2) y con un acuerdo
internacional con responsabilidades compartidas pero diferenciadas, y que facilite a los países más
vulnerables, como los centroamericanos, implementar medidas de adaptación y mitigación en un
marco de desarrollo sostenible e incluyente. El reto de adaptación es altamente preocupante porque
exige redoblar esfuerzos para reducir la pobreza, la desigualdad y la vulnerabilidad socioeconómica y
ambiental, y aumentar la capacidad adaptativa de las sociedades y ecosistemas conexos.
Los resultados confirman que el cambio climático es la mayor falla del mercado jamás vista por
no internalizar el valor del clima como bien público global y por no registrar adecuadamente los
impactos sociales y los servicios ambientales. Esto implica que, además de una valorización
económica de estas externalidades, se requiere tomar decisiones éticas respecto al valor que
asignamos a las necesidades de futuras generaciones y a los ecosistemas que nos prestan múltiples
servicios ambientales, los cuales perderemos antes de que el mercado nos dé las señales requeridas
para su adecuado manejo. Debido a que es una falla de mercado, el cambio climático no puede ser
tratado como responsabilidad exclusiva de las instituciones ambientales, sino también como un
problema social y económico central y transversal con serias implicaciones fiscales. Desde la óptica
económica es más rentable actuar ahora que dejar el problema a las generaciones futuras.
El cambio climático presenta una serie de desafíos que tienen que enfrentarse a través del
aporte de diversos actores, incluyendo el sector público, el sector privado, la ciudadanía y sus
organizaciones civiles, el sector académico, las instituciones de integración y la comunidad
internacional. Para estos efectos, el fortalecimiento de capacidades nacionales y regionales ha sido
identificado como prioridad por los socios del proyecto. El presente Reporte técnico tiene la finalidad
de contribuir a las actividades de capacitación y discusión técnica requeridas. Las instituciones socias
del proyecto reiteran su compromiso de seguir profundizando este trabajo conjunto para desarrollar
el conocimiento y las capacidades necesarias para que todos los actores puedan tomar decisiones más
informadas para reducir vulnerabilidades, mejorar la adaptación al cambio climático y encaminar las
economías a sendas sostenibles y bajas en carbono.

Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva
Comisión Económica para América Latina
y el Caribe (CEPAL)

Luis Alberto Ferraté
Ministro
Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de
Guatemala y Presidente Pro Témpore de la
Comisión Centroamericana de Ambiente y
Desarrollo (CCAD)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

3

MENSAJES CLAVE

cuarto reporte del
Intergubernamental de
las
Elconcentraciones GEI y Panelaerosoles han aumentadoCambio Climático encuentra que las
los
considerablemente por efecto de
actividades humanas desde el año 1750. El aumento de las concentraciones de dióxido de carbono
(CO2) se debe principalmente al uso de combustibles de origen fósil, con una aportación menor
aunque perceptible de los cambios de uso de la tierra. Es probable que el incremento de la
concentración de metano (CH4) se deba predominantemente a la agricultura y al uso de combustibles
de origen fósil. El alza de la concentración de óxido nitroso (N2O) se debe principalmente a las
actividades agrícolas. La evidencia científica muestra que el calentamiento global asociado al
aumento de emisiones de GEI provenientes de actividades antropogénicas está ocasionando cambios
climáticos discernibles, como aumento de la temperatura, modificación de los patrones de
precipitación, reducción de la criósfera, elevación del nivel de mar y modificación de los patrones de
eventos climáticos extremos. Existe 90% de seguridad de que el calentamiento global del siglo XX se
debe al incremento de las concentraciones de estos GEI de origen antropogénicas (IPCC, 2007a).
Las vulnerabilidades socioeconómicas de Centroamérica se exacerban por su ubicación
geoclimática en un istmo estrecho que sirve de puente entre dos continentes, situado entre dos sistemas
oceánicos, el Pacífico y el Atlántico, con sus correspondientes procesos climáticos. La región es
gravemente afectada por sequías, ciclones y el fenómeno El Niño-Oscilación Sur (ENOS). En las
últimas tres décadas, la precipitación pluvial muestra una tendencia a disminuir, sobre todo en la
región oeste del istmo, y se registra un aumento de la temperatura entre 0,7 °C y 1 °C. Dado que los
factores dependientes del clima son aportes significativos a las actividades económicas, como la
agricultura, los cambios climáticos incidirán cada vez más en la evolución económica de la región
durante el presente siglo.
Por otro lado, la región contiene valiosos acervos a ser preservados por su contribución al
desarrollo de las generaciones actuales y futuras, como sus ecosistemas de biodiversidad
abundante, bosques, corales y manglares, entre otros, proveedores de múltiples servicios a la
población. Estos ecosistemas menguan y algunos ya están severamente degradados por el actual
patrón de desarrollo insostenible, y serán más afectados aún por el cambio climático. La población
joven y la diversidad cultural, étnica, lingüística y de estilos de vida de la región son tesoros que
requieren inversión para desarrollar sus capacidades. Los conocimientos locales y de los pueblos
indígenas deben ser valorizados.
La evaluación del impacto económico del cambio climático es objeto de intenso debate, cuyo
desarrollo utiliza diversos métodos y técnicas (Nordhaus y Boyer, 2000 y Stern, 2007). Cada método
supone ventajas y sesgos, y no es posible elegir uno superior en todos sus aspectos. El objetivo del
proyecto “La Economía del Cambio Climático en Centroamérica” es realizar una evaluación
económica del impacto del cambio climático en Centroamérica con diferentes escenarios de
desarrollo y trayectorias de emisiones, frente a los costos y beneficios de potenciales respuestas de
inacción (business as usual) y de opciones de políticas públicas de adaptación y mitigación para

4

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

prevenir, reducir o minimizar los impactos negativos. El proyecto es realizado por la Comisión
Económica para América Latina (CEPAL), los Ministerios de Ambiente y Hacienda/Finanzas de los
siete países de Centroamérica, la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) del
Sistema de Integración de Centroamérica (SICA) y la Secretaría de Integración Económica de
Centroamérica (SIECA), con financiamiento del Gobierno Británico (DFID) y más recientemente de la
Cooperación para el Desarrollo de Dinamarca (DANIDA).
La metodología del estudio parte de la definición de una trayectoria tendencial o base de las
actividades económicas, sin incluir los impactos del cambio climático (business as usual), proyectando
trayectorias de crecimiento sectoriales y de la economía en conjunto, y de otros factores claves como
son la población, el cambio de uso de tierra, y el consumo de agua y de energía. A continuación se
evalúan los impactos en ámbitos clave como rendimientos agrícolas y disponibilidad y demanda del
agua, cuyos costos son estimados para establecer trayectorias afectadas por el cambio climático. Las
diferencias entre ambas trayectorias, actualizadas en función de la tasa de descuento elegida,
representan las consecuencias económicas del cambio climático. Se asume que los procesos de
adaptación modificarán significativamente el resultado final y que algunos de los impactos más
relevantes no tienen un valor económico directo.
Los escenarios climáticos del proyecto estiman cambios de temperatura y precipitación,
usando escenarios y modelos climáticos recomendados por el IPCC. 1 En un escenario de emisiones
inferior a la tendencia actual al año 2100 (Escenario B2 del IPCC), la temperatura aumentaría de 2,2
°C a 2,7 °C con variaciones por país, con un promedio regional de 2,5 °C respecto al promedio de
1980-2000. En el escenario A2, que mantiene la tendencia actual de emisiones crecientes, la
temperatura podría aumentar entre 3,6 °C y 4,7 °C con variaciones por país, con un promedio
regional de 4,2 °C.
La trayectoria esperada de los niveles de precipitación es más incierta. En el escenario de
emisiones globales B2 al año 2100, la precipitación disminuiría 3% en Panamá, 7% en Guatemala,
entre 10% y 13% en Costa Rica, Belice, El Salvador y Honduras, y 17% en Nicaragua. Para la región la
reducción promedio sería 11%. El escenario A2 al 2100 sugiere una disminución de la precipitación
de 18% en Panamá, 35% en Nicaragua y entre 27% y 32% en Costa Rica, Belice, El Salvador,
Guatemala y Honduras. Para la región se espera una reducción promedio de 28%.
Tomando en cuenta estos resultados climáticos y escenarios tendenciales de crecimiento
económico, demográfico y de cambio de uso de tierra, se realizaron estudios de sectores y ámbitos
sensibles al cambio climático. Los resultados obtenidos se presentan a continuación.
Eventos extremos. En Centroamérica se han registrado 259 eventos extremos mayores
asociados a fenómenos climáticos entre 1930 y 2009. Ha habido múltiples eventos de menor escala
cuyos efectos acumulativos no se han evaluado. Los eventos más recurrentes son inundaciones,
tormentas, deslizamientos y aluviones, seguidos por sequías, 85% y 10% de los eventos totales
registrados. Los desastres con mayor impacto medido son los asociados a ciclones tropicales, cuya
ocurrencia se acentúa en la costa atlántica. En las tres últimas décadas los desastres registran un
crecimiento anual estimado de 5% respecto a la década de los setenta. Hay consenso de que el
aumento de la intensidad de los huracanes y las tormentas está asociado al cambio climático, y que

1 El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) ha establecido cuatro familias de escenarios de vías de desarrollo, y por
ende, las emisiones de GEI. Para el presente estudio se recomendó utilizar los escenarios A2 y B2 y cuatro modelos de circulación
general, de los cuales se utilizaron tres para el promedio reportado. Véase capítulo 2 para mayor información.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

5

ésta podrá aumentar entre 5% y 10% durante este siglo respecto a las últimas cuatro décadas. Si se
confirma que el incremento de la frecuencia de estos eventos en las últimas décadas también es
atribuible al cambio climático, se tendrán que incluir los costos relacionados con su frecuencia así
como con su intensidad.
Recursos hídricos. Centroamérica es una región privilegiada en disponibilidad de agua, pero
su distribución entre países, regiones y en las vertientes del Pacífico y del Atlántico es muy desigual,
con grandes variaciones intra e interanuales. Esta situación, relacionada con la precipitación, genera
alternativamente inundaciones y períodos de sequía severa. Con el aumento de la población, la
demanda de agua podría crecer casi 300% al año 2050 y más de 1600% al 2100 en un escenario
tendencial sin medidas de ahorro y sin cambio climático. Con cambio climático, la demanda podría
aumentar 20% más que en este escenario base en B2 y 24% más en A2. La disponibilidad total del
agua renovable podrá bajar 35% con B2 en relación con la disponibilidad actual y 63% con A2 a 2100.
En estos escenarios, El Salvador sería el más afectado, seguido por Honduras y Nicaragua. La
combinación de cambios en demanda y disponibilidad con cambio climático genera una posible
intensidad de uso del agua en 2100 de 36% para la región en un escenario sin cambio climático, y de
140% con B2 y más de 370% con A2 si no se toman medidas de adaptación y ahorro. Este nivel sería
muy superior al umbral de 20%, internacionalmente aceptado como crítico para el estrés hídrico, y
similar a Egipto y algunos países de la península arábiga en la actualidad.
Sector agropecuario. Este sector es un motor de la economía de la región, representando 18%
del PIB total incluyendo la agroindustria, y será uno de los sectores más afectados por el cambio
climático. Según las estimaciones iniciales a nivel agregado para la región, que no incluyen el efecto
de medidas de adaptación, con el escenario con cambio climático A2 a 2100 el índice agropecuario
arrojaría una reducción de aproximadamente 9%, siendo particularmente afectado el índice pecuario
con una caída de 13%. La producción de maíz tendería a crecer en el corto plazo, con rendimientos
ligeramente mayores a 2 toneladas por hectárea, pero luego decrecería, hasta llegar posiblemente a
1,4 toneladas por hectárea cerca de 2100. El rendimiento promedio de frijol podrá declinar de más de
0,7 a menos de 0,1 toneladas por hectárea el año 2100. La producción de arroz tenderá a caer del
promedio histórico de 3,5 toneladas por hectárea a entre 2 y 1 toneladas por hectárea. (Existen
análisis adicionales a nivel nacional que reportan diversos resultados.)
Biodiversidad. Centroamérica contiene el 7% de la biodiversidad del planeta y una gran
diversidad geológica, geográfica, climática y biótica. En el escenario de cambio de uso de tierra
tendencial (sin cambio climático), el Índice de Biodiversidad Potencial (IBP) bajará aproximadamente
13% durante este siglo, sobre todo en el período hasta 2050. Con el cambio climático, en los
escenarios B2 y A2, el IBP disminuiría 33% y 58% a 2100 respectivamente. Los países más afectados
serían Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras con reducciones entre 75% y 70% del IBP en el
escenario A2. 2
Las conclusiones globales del estudio “La Economía del Cambio Climático en Centroamérica” son:
El cambio climático es una seria amenaza para las sociedades centroamericanas por sus
múltiples impactos previstos en la población y en los sectores productivos. En términos fiscales
constituye un pasivo público contingente que afectará las finanzas públicas por varias generaciones.
Se estima que Centroamérica produce una muy mínima parte de las emisiones GEI globales
2 El IBP incluye especies y ecosistemas y hace inferencia sobre la probabilidad de encontrar mayor diversidad en función de una
serie de variables relevantes. Por tanto, no necesariamente coincide con el número de especies y ecosistemas actualmente reportados.

6

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(estimada en menos de 0.3% de las emisiones sin cambio de uso de tierra y menos de 0.8% de las
emisiones brutas totales3), pero ya es una de las regiones más vulnerables a los embates del cambio
climático. Los impactos económicos sobre Centroamérica son ciertamente significativos, a pesar de
las incertidumbres por la interacción entre las variables económicas, las condiciones del clima y los
aspectos sociales, políticos y culturales.
El cambio climático podrá afectar todos los sectores económicos y sociales directa o
indirectamente. Los costos presentados en esta publicación son iniciales y asociados a los impactos
analizados en el sector agrícola, recursos hídricos (disponibilidad y consumo municipal y agrícola),
biodiversidad (costos registrados económicamente e impacto indirecto en agricultura) y aumento de
intensidad de huracanes, tormentas e inundaciones (no incluyendo aumento en su frecuencia y otros
tipos de eventos extremos). Entonces, los cálculos representan una visión conservadora e inicial de
los costos completos del impacto económico. Con los resultados de los otros estudios programados
en el proyecto, se ampliará este estimado inicial. En este reporte se incluyen capítulos que presentan
un escenario futuro tendencial de demanda y consumo de energía y estimaciones iniciales de
cambios de temperatura en las principales zonas turísticas a 2020 y 2050.
El estimado inicial del costo medible acumulado a 2100 con A2, basado en los impactos en
sector agrícola, recursos hídricos, biodiversidad, huracanes, tormentas e inundaciones, equivale a 73
mil millones de dólares corrientes o 52 mil millones de dólares a precios de 2002, aproximadamente
54% del PIB regional de 2008 a VPN y tasa de descuento de 0,5%. (Con una tasa de descuento de 4%
el valor equivalente es de 9% del PIB regional de 2008 a VPN, evidenciando la importancia de la tasa
utilizada.) El costo acumulado en el escenario B2 al 2100 equivale a 44 mil millones de dólares
corrientes y 31 mil millones de dólares a precios del 2002, aproximadamente 32% del PIB de 2008 a
tasa de descuento 0,5%. (Con una tasa de descuento de 4% el valor equivalente es de 6% del PIB
regional de 2008 a VPN.) Esto equivale a 60% del valor estimado en el escenario A2 a dólares
corrientes. Es importante resaltar que el mayor aumento de costos ocurriría en la segunda mitad del
siglo, cuando los efectos de las emisiones serían mayores y en general los costos serían bastante
elevados al finalizar el siglo en un escenario de inacción.
A nivel de sectores los costos asociados a la producción agrícola aumentarán de manera
acelerada a partir del año 2070, especialmente con A2 y una tasa de descuento de 0,5%. Según el
análisis inicial del sector hídrico, los impactos en costos se mantendrán relativamente bajos hasta el
2030, y comenzarán a ser altos a partir de 2070, con efectos negativos para todos los países. El costo de
los impactos en la biodiversidad, medida por el IBP, crece de manera exponencial a partir del año 2050,
con mayor peso de los costos agropecuarios indirectos. Los eventos extremos también muestran un
crecimiento acelerado a partir del año 2050, indicando que un aumento de la temperatura se traducirá
en una mayor intensidad de este tipo de fenómenos, con mayores costos para los países.
Los impactos del cambio climático en Centroamérica en un escenario de emisiones crecientes e
inacción global tipo A2 son significativos y crecientes, con cierto grado de heterogeneidad por países.
Se confirmaría la asimetría de que los países desarrollados que más han contaminado sufren menos
impactos y tienen los recursos para adaptarse. En cambio, los países que menos han contribuido al
problema sufren mayores impactos y tienen menos resiliencia. Se confirma también el planteamiento
de que los costos de los impactos en un escenario de inacción global, particularmente de los países
emisores grandes, serían más elevados que los de un escenario con un acuerdo internacional equitativo
3 Estimaciones basadas en los inventarios nacionales de 2000 y cifras globales del IPCC (2007d), y en la base de datos CAIT del World
Resources Institute. Es importante notar la alta incertidumbre relacionada con las emisiones de cambio de uso de tierra.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

7

e incluyente que lograra reducir significativamente las emisiones. Tendría que ser un acuerdo con
responsabilidades compartidas pero diferenciadas entre los países, que facilite a los países más
expuestos tomar medidas de adaptación y mitigación en un marco de desarrollo sostenible.
Desde la óptica económica es más rentable actuar ahora que dejar el problema a las
generaciones futuras, además de las consideraciones éticas de esta posición. Los resultados
confirman que el cambio climático es el mayor fracaso del mercado jamás visto por no internalizar el
valor del clima como bien público global y no registrar adecuadamente los impactos sociales y en los
servicios ambientales. Esto implica que, más allá de la valorización económica, se requiere tomar
decisiones éticas respecto a las inequidades intrageneracionales adicionales y a como valorizar las
necesidades de futuras generaciones y de los ecosistemas, que nos prestan múltiples servicios
ambientales, los cuales perderemos antes de que el mercado nos de señales que pudieran incentivar
su adecuado manejo.
El reto de adaptación para Centroamérica es altamente preocupante porque exige redoblar
esfuerzos para reducir la pobreza, la desigualdad y la vulnerabilidad socioeconómica y ambiental, y
aumentar la resiliencia y la capacidad adaptativa de las sociedades, poblaciones específicas y
ecosistemas conexos. Debe admitirse asimismo que habrá límites a la adaptación, con pérdidas y
daños no reparables aun si hubiera financiamiento abundante, especialmente en el escenario de
inacción con una economía mundial alta en carbono.
Las sociedades centroamericanas necesitan evitar estrategias ad hoc de lógica inercial que
podrían resolver urgencias pero profundizarían los riesgos. En esta lógica el cambio climático puede
considerarse importante pero no atendible a fondo dadas las restricciones presupuestarias
profundizadas por la actual recesión global y las presiones de las urgencias sociales y económicas
que podrían enfrentarse convencionalmente. En las negociaciones internacionales hay una tendencia
a separar las medidas de adaptación de las de mitigación. Esta solución puede ser impráctica para
países con recursos fiscales y de inversión limitados.
Más recomendable sería lograr acuerdos nacionales, regionales e internacionales para impulsar
estrategias adaptativas sustentables que integren las acciones de reducción de vulnerabilidades con
las de adaptación y las medidas de transición a economías más sostenibles y bajas en carbono. Esto
incluye acciones de mitigación diseñadas para generar cobeneficios de adaptación en un conjunto de
instrumentos encaminados al desarrollo sostenible y equitativo. En este escenario la actual recesión
económica global y los riesgos de cambio climático serían convertidos en oportunidad para revisar a
profundidad la especialización productiva de las economías. Esto incluiría sus formas de inserción
en los mercados regional y global, los vínculos entre sus patrones energéticos y las externalidades
negativas por emisiones contaminantes y GEI, pérdidas de salud pública y de cosechas, debilidades
de la infraestructura rural y urbana, degradación de ecosistemas y pérdida de sus servicios que se
traducen en costos sociales y ambientales crecientes.
Las políticas públicas adaptativas sustentables podrían diseñarse ex ante en forma “empaquetada”
y coherente, a partir de sinergias intra e intersectoriales en grandes bloques de políticas, con objetivos
sectoriales y territoriales explícitos. En este sentido, los resultados obtenidos por el proyecto sugieren la
conveniencia de explorar ejes de opciones de políticas agrupados de la siguiente forma:
 Adaptación de la población humana con políticas de reducción de la pobreza y la
desigualdad, incluyendo los ejes de seguridad alimentaria, gestión integral de recursos
hídricos y reducción de impactos de eventos extremos con ordenamiento territorial.

8

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

 Transición a economías sostenibles, bajas en carbono y eficientes en el uso de recursos
naturales, introduciendo cambios estructurales y tecnológicos en torno a los ejes de
seguridad y eficiencia energética, gestión integral de recursos hídricos y reducción de la
deforestación.
 Protección de los ecosistemas naturales, especialmente los bosques, para mejorar su propia
adaptación y asegurar su provisión perdurable de servicios ambientales a los seres humanos,
como un eje clave de transición hacia economías más sostenibles y para la adaptación.
 Medidas previsoras y proactivas de política fiscal y financiamiento como eje transversal,
creando incentivos correctos para la transición económica y la adaptación.
 Apalancamiento de las oportunidades de integración centroamericana, particularmente
crítico para la gestión de recursos hídricos, la seguridad alimentaria y energética, la
competitividad, el comercio y las negociaciones internacionales.
Las sociedades centroamericanas necesitan volverse audaces gestoras del recurso hídrico,
asegurando su uso sostenible y eficiente para beneficio de la población y la producción. Blindar la
seguridad alimentaria ante el cambio climático, particularmente de granos básicos, y transitar hacia
una agricultura más sostenible es un gran reto, pero necesario para proteger a la población pobre,
tanto pequeños productores como consumidores urbanos. La protección de los ecosistemas naturales
y su biodiversidad, incluyendo bosques, sistemas montañosos y fluviales, zonas costero-marinas,
incluyendo corales y manglares, es vital para mantener los múltiples servicios que éstos
proporcionan a la población humana y otros seres vivos. Un elemento esencial de adaptación al
cambio climático y la transición a economías bajas en carbono es el cambio tecnológico, entendido
como acceso a tecnologías modernas y rescate de conocimientos y tecnologías tradicionales y locales,
particularmente de los pueblos indígenas y comunidades campesinas. La región ha desarrollado una
seria dependencia de fuentes energéticas importadas y de origen fósil altamente contaminantes. El
tránsito a una matriz energética basada en fuentes renovables locales mejoraría la seguridad
energética, ahorraría divisas y reduciría los impactos negativos de los combustibles fósiles en la
salud humana y las emisiones GEI y necesita ser diseñado para minimizar impactos ambientales
negativos y beneficiar a la población que vive en pobreza.
Las ventajas y desventajas de estas opciones de respuesta pueden variar entre países y
dependen de los acuerdos internacionales por establecerse. Precisamente por este contexto variable y
por tratarse de escenarios futuros a largo plazo que integran diversas “capas” de análisis con sus
respectivas incertidumbres y dificultades metodológicas, los resultados deben interpretarse como
tendencias y magnitudes relativas, no como cifras exactas.
Es urgente hacer frente al desafío del cambio climático en forma proactiva. De otro modo las
generaciones futuras cargarán un costo muy elevado para mitigarlo y adaptarse a él. El presente
estudio demuestra que el valor presente del costo de los impactos del cambio climático resultará
demasiado alto a la postre si no tomamos medidas ambiciosas e inmediatas. Debido a que es una
falla de mercado, el cambio climático no puede ser tratado como responsabilidad exclusiva de las
instituciones ambientales, sino como problema económico central y transversal con serias
implicaciones fiscales.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

9

INTRODUCCIÓN

E

l cambio climático representa una seria amenaza para las sociedades centroamericanas por sus
múltiples impactos previsibles en la población y en los sectores productivos. En términos fiscales
constituye un pasivo público contingente que afectará las finanzas públicas por generaciones.
Aunque se estima que para 2030 Centroamérica seguirá produciendo una parte muy mínima parte
de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) del planeta, ya es una de las regiones más
vulnerables a sus consecuencias. El incremento de la temperatura atmosférica, la reducción y la
inestabilidad del régimen de lluvias y el aumento de la temperatura y el nivel del mar, aunados a la
intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos —como sequías y huracanes— impactarán
la producción, la infraestructura, los medios de vida, la salud y la seguridad de la población, además
de que debilitarán la capacidad del ambiente para proveer recursos y servicios vitales.
Los presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), en su Cumbre sobre el
Cambio Climático en mayo de 2008, establecieron una serie de mandatos a sus instituciones
nacionales y regionales sobre la respuesta al cambio climático, ratificados en su Cumbre de junio de
2010. En el marco de esta iniciativa y en consulta con los ministros del ramo, la CEPAL y el Comité
Técnico de Cambio Climático de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD)
prepararon el proyecto “La economía del cambio climático en Centroamérica.
El proyecto fue aprobado por los ministerios e inició en enero de 2009 con financiamiento del
Ministerio para el Desarrollo Internacional (DFID) del gobierno británico y más recientemente de la
Cooperación para el Desarrollo de Dinamarca (DANIDA). Su finalidad es alertar a los tomadores de
decisiones y actores clave de la región sobre la urgencia de enfrentar el reto de cambio climático y
propiciar un diálogo sobre opciones de políticas y acciones nacionales y regionales. Su objetivo
específico es realizar una evaluación económica del impacto del cambio climático en Centroamérica
en diversos escenarios de desarrollo y trayectorias de emisiones, frente a los costos y beneficios de
potenciales respuestas de inacción (business as usual), opciones de reducción de vulnerabilidad,
adaptación y transición hacia una economía sostenible y baja en carbono.
El Comité Directivo del proyecto está constituido por los ministros de Ambiente y
Hacienda/Finanzas de los siete países de Centroamérica y cuenta con un Comité Técnico Regional
con delegados de dichos ministerios, la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo
(CCAD) del Sistema de Integración de Centroamérica (SICA) y la Secretaría de Integración
Económica de Centroamérica (SIECA); la Sede Subregional de la CEPAL en México funge como
Unidad Coordinadora del Proyecto. La iniciativa se coordina con varias divisiones de la CEPAL,
especialmente la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos (DDSAH) y la
División de Población (CELADE).
El proyecto es parte de una red global de estudios nacionales y regionales sobre la economía
del cambio climático y tomó como punto de referencia el Informe Stern (2007), que realizó una
valorización económica del fenómeno a nivel global y alertó que los costos de inacción son más
elevados que los de las medidas proactivas y tempranas para mitigar las emisiones. Esta red, que
incluye expertos de la región y miembros del Panel Intergubernamental de Cambio Climático

10

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(IPCC), ha formulado orientaciones metodológicas para adecuar el análisis a las escalas y a la
situación de países en vías de desarrollo.
El estudio establece un escenario macroeconómico tendencial sin cambio climático contra el
cual se mide el costo del fenómeno. Se utiliza un análisis de impactos “abajo hacia arriba”,
analizando sectores y ámbitos clave como la agricultura, los recursos hídricos, los eventos extremos y
la biodiversidad, para después hacer una valorización económica en función del PIB. Se exploran
más ampliamente los retos y las opciones de adaptación y desarrollo de economías baja en carbono.
Se adopta un escenario futuro al año 2100, con cortes a 2020, 2030, 2050 y 2070 para estimar impactos
y costos, manteniendo una perspectiva de largo plazo para evidenciar el crecimiento de los riesgos
en el tiempo, particularmente en la segunda mitad del presente siglo, considerando las limitaciones
de series de datos históricos. Para opciones de mitigación se adopta a un marco temporal hacia 2030
por la incertidumbre sobre cambios tecnológicos, con cortes a 2010 y 2020. Finalmente, se acuerda un
enfoque común para la utilización de tasas de descuento, lo cual se detalla en la sección sobre la
valorización económica. Debe advertirse que prevalece un alto nivel de incertidumbre por tratarse de
escenarios a muy largo plazo, y por la integración de diversas “capas” de análisis, como son los
escenarios climáticos y macroeconómicos tendenciales, los estudios de impactos en diversos ámbitos
y su valorización económica. En este sentido, los resultados deben ser considerados en función de
sus tendencias y magnitudes relativas, no como cifras exactas. Igualmente, hay retos metodológicos
en los diversos ámbitos. Más adelante habrá que explorar la influencia de los cambios en un ámbito
sobre el resto.
Desde enero de 2009 se han desarrollado los siguientes componentes del proyecto: Escenarios
climáticos, Escenarios base macroeconómicos y demográficos, Cambio de uso de tierra, Recursos
hídricos, Agricultura, Biodiversidad, Eventos extremos, Energía, Valorización económica de impactos
(etapa inicial), Pobreza y adaptación (etapa inicial), Escenarios de emisiones y oportunidades/costos de
reducciones, Opciones de políticas (etapa inicial). Actualmente están en proceso estudios sobre
ecosistemas/bosques y sequía, este último en colaboración con el Mecanismo Mundial de la Convención
de Naciones Unidas contra la Desertificación y la Degradación.
En función de los mandatos de los ministros de Ambiente el proyecto proseguirá la evaluación
de los impactos del cambio climático en salud, pobreza y poblaciones vulnerables, zonas marinocosteras, opciones de adaptación, reducción de emisiones y transición a economías bajas en carbono
y sus potenciales costos, implicaciones fiscales y mecanismos de financiamiento, y fortalecimiento de
capacidades. Es importante observar que las ventajas y desventajas de diversas opciones de política
pueden variar entre países y dependen de acuerdos internacionales aún por establecerse. Por este
contexto variable e incierto, el proyecto busca proporcionar un análisis diverso, no necesariamente
vinculado a la posición de algún país en particular. El proceso consultivo con los socios
institucionales principales se ampliará con actividades de divulgación y discusión de los resultados y
de fortalecimiento de capacidades técnicas en los próximos años.
Este Reporte técnico presenta los análisis hechos durante los primeros dos años de trabajo. Es
una ampliación técnica de la Síntesis publicada en 2010 y contiene esta introducción, los mensajes
clave y capítulos que resumen las metodologías, los resultados y recomendaciones iniciales de los
diversos estudios. Fue preparado por la Unidad Coordinadora del Proyecto (UCP) y revisado por el
Comité Técnico Regional (CTR). Esta publicación apoyará los procesos de fortalecimiento de
capacidades técnicas de la región. Es importante seguir desarrollando las metodologías de análisis
del cambio climático por la complejidad multisectorial y multidisciplinaria y las incertidumbres
presentes en las prospectivas futuras y los análisis climáticos.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

11

1. ESCENARIOS CLIMÁTICOS

1.1

INTRODUCCIÓN

clima terrestre un
público
soporte
especies
animales, plantas y
Elotras formas deesvida,bienproductocomún,constantedey millones deinteraccióndede esta vida con la
y
de la
compleja
atmósfera, los océanos, las capas de hielo y nieve y los continentes del planeta. También es uno de los
elementos que determinan el éxito o fracaso de muchas actividades económicas. Sequías,
inundaciones, heladas, ondas de calor, granizadas u otro tipo de condiciones extremas resultan con
frecuencia en baja disponibilidad de agua, pérdida de cultivos, contracción de la producción o baja
producción hidroeléctrica (Landa, Magaña y Neri, 2008). Las formas de variabilidad de clima son
múltiples, así que pronosticarlas es una tarea difícil (Conde y otros, 2006; Landa, Magaña
y Neri, 2008).
La temperatura juega un papel muy importante en las condiciones del clima al afectar los
niveles de evaporización, transpiración y procesos asociados como el ciclo hidrológico y la radiación
absorbida por la superficie de la tierra (Flower, V. G. Mitchell y Codner, 2007; Ekström y otros, 2005).
De esta forma, cambios de magnitud y de la tasa de cambio de la temperatura pueden tener efectos
importantes en las condiciones de clima, los ecosistemas y, en consecuencia, en las actividades
socioeconómicas (Stern, 2007; Walther y otros, 2002; Salinger, 2005; Zhao y otros, 2005; IPCC, 2007c).
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) ha revisado la
evidencia empírica a nivel internacional, la cual muestra que la temperatura media global de la
superficie del planeta se ha incrementado en un rango de 0,7±0,19 °C durante el último
siglo (IPCC, 2007d).
Las consecuencias de un aumento en la temperatura media del planeta para Centroamérica son
múltiples y con elevados costos económicos por sus efectos negativos en la biodiversidad, la
agricultura, la disponibilidad de agua y la ocurrencia de eventos extremos como sequías más
intensas e inundaciones. A pesar del alto nivel de incertidumbre de las simulaciones del clima a largo
plazo, las investigaciones recientes sugieren una disminución de las precipitaciones en la mayor
parte del norte de Centroamérica.
Esta situación muestra la necesidad de contar con una simulación de las principales variables
climáticas (precipitación y temperatura). La evaluación de los impactos del cambio climático en
Centroamérica requiere generar escenarios a largo plazo mediante modelos de circulación general de
la atmósfera (MCG). Éstos permiten estimar las trayectorias futuras de las anomalías de temperatura
y precipitación a escala espacial a nivel país y, donde sea posible, a menor escala, a fin de que sean
utilizadas por los equipos de investigación en estudios sectoriales.
El presente capítulo tiene como objetivo presentar los resultados de los escenarios climáticos
para el conjunto de países de Centroamérica, elaborados por el Centro de Ciencias de la Atmósfera
(CCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los cuales son utilizados en las
evaluaciones de impacto y adaptación.

12

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En la generación de los escenarios de cambio climático para el proyecto “La economía del
cambio climático en Centroamérica”, se utilizaron metodologías del Grupo de Trabajo I y del Grupo
de Trabajo II del Cuarto Reporte de Evaluación del IPCC (AR4) y, principalmente, la actualización
metodológica realizada en junio de 2007 por el TGICA-IPCC (IPCC, 2007e)1. En la primera parte del
capítulo se presentan de manera general las principales tendencias del clima global y regional. En la
segunda parte se exponen los resultados de las simulaciones de los modelos generales de clima bajo
distintos escenarios de emisiones globales.

1.2

TENDENCIAS GLOBALES DEL CLIMA

En el Cuarto Reporte del IPCC (IPCC, 2007d; IPCC, 2007b) se establece que los incrementos de las
temperaturas medias del aire y el océano, el derretimiento generalizado del hielo y la nieve y la
elevación del nivel medio del mar son evidencias inequívocas del calentamiento del sistema
climático. En el reporte se estima que existe un 90% de confianza en que el calentamiento global del
siglo XX se debe al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI)
antropogénicas2. En conjunto, los GEI, medidos por su impacto de calentamiento equivalente en
dióxido de carbono, registraron en el 2005 una concentración aproximada de 430 ppm CO2e (partes
por millón en CO2 equivalente), y aumentan a 2 ppm por año, frente a un nivel preindustrial de
290 ppm CO2e. El crecimiento de la concentración de dichos gases en la atmósfera desde la era
preindustrial se debe en gran parte al uso de combustibles fósiles y al cambio en el uso del suelo
(véase el gráfico 1.1).
La evidencia disponible indica que entre 1998 y 2005 se reportaron las temperaturas de aire
superficial global más altas desde 1850. El período 1995-2006 es considerado el conjunto de 12 años
más cálidos desde mediados del siglo XIX. Asimismo se presentó un aumento de la temperatura
media mundial, ya que la tasa de calentamiento durante los últimos 50 años ha sido en promedio
0,13 °C  0,03 °C por década, duplicando la tasa de los últimos 100 años. Los resultados presentados
en el gráfico 1.1 indican que en los dos períodos de 25 y 50 años la temperatura ha aumentado entre
0,177  0,052 y 0,128  0,026 grados centígrados, respectivamente. Esto representa un incremento
significativo respecto a aumentos históricos registrados en el último siglo o siglo y medio.
En lo que se refiere al cambio del ciclo hidrológico, durante los últimos cien años se ha
observado un aumento significativo de las precipitaciones en algunas regiones, como en las zonas
orientales de América del Norte y de América del Sur, mientras que en otras zonas se ha registrado
una disminución. En términos generales, durante el período 1900-2005 las lluvias se incrementaron a
partir de los 30 grados hacia el norte, pero en los trópicos se registran tendencias a la baja desde el
decenio de 1970. Entre los 10 y los 30 grados norte, la precipitación aumentó en forma notable entre
1900 y la década de 1950, pero disminuyó después de 1970. También se registra una tendencia a la
baja entre los 10 grados norte y los 10 grados sur, en especial después de 1976 y 1977. Los cambios en
los patrones de precipitación presentan mayores variaciones geográfica y temporales en comparación
con los cambios de temperatura (véase el gráfico 1.2).

Se refiere al Grupo de Tarea sobre Datos y Escenarios en Apoyo a los Análisis de Impacto y Clima (Task Group on Data and Scenario
Support for Impact and Climate Analysis).
2 Los principales gases de efecto invernadero GEI son dióxido de carbono, óxido nitroso, metano y ozono, además del vapor de agua.
Otros GEI son los halocarbonos, el hexafluoruro de azufre, los hidrofluorocarbonos y los perfluorocarbonos (IPCC, 2001d; 2001b;
2001a).
1

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.1
MUNDO: EVIDENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO, AÑO 0 A 2005

Fuente: IPCC, 2007c.

13

14

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.2
REGIONES DEL MUNDO: ANOMALÍA DE PRECIPITACIÓN, 1901 A 2005
(Milímetros y porcentaje de cambio)

Fuente: IPCC, 2007c.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

1.3

15

TENDENCIAS REGIONALES DEL CLIMA Y DEL NIVEL DEL MAR

De acuerdo con el IPCC (Magrin y otros, 2007), Centroamérica ha presentado una alta
variabilidad climática en años recientes. En las últimas décadas se han observado
importantes cambios en precipitación y aumentos de temperatura. Las tendencias de los
niveles de precipitación muestran una disminución, sobre todo en la región oeste del istmo y
un aumento de la temperatura en alrededor de 1 °C en Mesoamérica. Estudios específicos
(Aguilar y otros, 2005) muestran tendencias contrastantes en la precipitación de la región
centroamericana, con fuertes diferencias de distribución espacial entre la región del Pacífico
y la región del Caribe. La gran variabilidad de la precipitación en esta región es causada
principalmente por la interacción entre los diferentes sistemas del viento y la topografía.
Las señales de incremento de la temperatura mínima son particularmente claras, no así
en las tendencias de la temperatura máxima. Sin embargo, en el rango diurno de temperatura
(máxima menos mínima) hay un patrón general de disminución en el mismo período
(Fernández, J. Amador y Campos, 2006). El Niño–Oscilación del Sur (ENOS) es la causa
principal de la variabilidad del clima en América Latina y es el fenómeno natural con los
mayores impactos socioeconómicos. Durante las últimas tres décadas, la región ha
enfrentado impactos climáticos relacionados con la intensificación de ocurrencia del ENOS,
con dos eventos extremadamente intensos (en 1982-1983 y en 1997-1998) (Trenberth y
Stepaniak, 2001) 3.
A fin de contar con una visión general de las condiciones climáticas de la región se
construyó una climatología histórica que cubre el período de 1950 a 2000 y cuenta con los
datos de temperatura media anual en grados centígrados (°C) y precipitación acumulada
anual en milímetros (mm). Estos datos fueron generados de la base climática de muy alta
resolución de WorldClim, que consiste en rejillas de valores mensuales de algunas variables
climáticas con una resolución de 30 segundos de arco, cubriendo el período 1950-2000.
(Hijmans y otros, 2010; 2005).
En el mapa 1.1 se hace una representación espacial de la temperatura media para los
meses de enero, abril, julio y octubre. Los mapas muestran las mayores temperaturas en los
meses de abril y julio, relativo a octubre y enero, y en las zonas bajas y costeras relativas a
las zonas de mayor altitud. Las temperaturas más elevadas se presentan en la región del
Pacífico, y se ha identificado cierto patrón entre las anomalías de temperatura y la ocurrencia
del ENOS, lo que implica condiciones más cálidas en +0,5 °C.

3 ENOS es un fenómeno climático que provoca calentamiento de las aguas del Pacífico oriental y cambios de patrones de
precipitación en Centroamérica. En eventos severos se ha registrado una disminución importante de los acumulados de
lluvia y cambios en el inicio de la época lluviosa, con implicaciones de menor disponibilidad de agua y más incendios,
entre otros fenómenos. Más información sobre los cambios climáticos históricos y los estudios realizados anteriormente
en Informe de Factibilidad (CEPAL y DFID, 2009). Más información sobre ENOS en el capítulo VIII sobre eventos
extremos climáticos de este libro.

16

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

MAPA 1.1
CENTROAMÉRICA: TEMPERATURA MEDIA, MESES DE ENERO, ABRIL, JULIO Y OCTUBRE, 1950 A 2000
(En grados centígrados y grados de latitud y longitud)

Fuente: Elaboración propia con base en climatología de WorldClim.

El gráfico 1.3 presenta las tendencias históricas de la temperatura media anual utilizando esta
misma climatología. En la mayoría de los países se aprecia que las series de temperatura siguen una
tendencia ascendente. Belice muestra un ligero ascenso y una mayor estabilidad a partir de mediados
de los años ochenta. En El Salvador, Costa Rica y Guatemala se observa una tendencia ascendente
desde la década de los setenta con un incremento de 0,6 °C. Nicaragua y Honduras muestran un
patrón similar con una ligera contracción en la década de los sesenta y, posteriormente, registran un
crecimiento sostenido con un aumento de 0,4 °C. En Panamá se observa mayor volatilidad desde
1980 con desviaciones respecto a su tendencia de aproximadamente 0,5 °C. De esta forma, los patrones
de temperatura en la región muestran diferencias importantes, con ligeros aumentos en Belice, una
tendencia ascendente marcada en Guatemala y El Salvador, un menor ritmo de crecimiento en
Honduras y Nicaragua, y un aumento en la variabilidad de la temperatura en Panamá.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.3
CENTROAMÉRICA: TEMPERATURA MEDIA ANUAL Y SU FILTRO HODRICK-PRESCOTT, 1950 A 2006
(En grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia con base en climatología CRU TS 3.0.

17

18

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El mapa 1.2 presenta los mapas regionales de los patrones de precipitación observados en la
segunda mitad del siglo XX en los meses seleccionados: enero, abril, julio y octubre, derivados de
WorldClim. Se observa que la región del Pacífico se caracteriza por tener una época seca de
diciembre a abril, y otra húmeda de mayo a noviembre, aproximadamente, con algunas variaciones.
La distribución anual de la lluvia es bimodal con máximos en junio y septiembre-octubre y una
disminución en julio, la cual se conoce como canícula o veranillo (Ramírez, 1983; Magaña, J. A.
Amador y Medina, 1999; García, Zevallos y del Villar, 2003; J. A. Amador y otros, 2006). Las
variaciones de la temperatura superficial en los océanos Pacífico y Atlántico tropicales juegan un
papel importante en el inicio, final y duración de la estación lluviosa (E. Alfaro, Cid y D. Enfield,
1998; D. B. Enfield y E. J. Alfaro, 1999; E. Alfaro y Cid, 1999b; E. Alfaro, 2007a). Temporales asociados
a la ocurrencia de ciclones tropicales son factores importantes de la precipitación observada
(Fernández y Barrantes, 1996). Aún cuando los ciclones tropicales tengan trayectorias parecidas, las
distribuciones de lluvia asociadas pueden ser diferentes (Fernández y Vega, 1996). En la región del
Caribe llueve prácticamente todo el año sin estación seca definida. La precipitación de diciembre a
marzo se asocia principalmente con los empujes polares (Schultz, Bracken y Bosart, 1998).
MAPA 1.2
CENTROAMÉRICA: PRECIPITACIÓN, MESES DE ENERO, ABRIL, JULIO Y OCTUBRE, 1950 A 2006
(En milímetros y grados de latitud y longitud)

Fuente: Elaboración propia con base en climatología de WorldClim

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.4
CENTROAMÉRICA: PRECIPITACIÓN ACUMULADA ANUAL Y SU FILTRO HODRICK-PRESCOTT,
1950 A 2006
(En milímetros)

Fuente: Elaboración propia con base en climatología CRU TS 3.0

19

20

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El gráfico 1.4 presenta la trayectoria de la precipitación media anual en los siete países durante
el período 1950-2006. La tendencia de las series es aproximada por el filtro Hodrick-Prescott
(Hodrick y Prescott, 1997). Las series describen un cierto comportamiento cíclico en torno a un valor
promedio que en Costa Rica es de 2.932 mm, el valor más alto en la región; Guatemala 2.759 mm;
Panamá 2.641 mm y Nicaragua 2.440 mm. Estos cuatro países registran los niveles de precipitación
promedio anual más altos. Belice registra un nivel de 2.165 mm; Honduras 2.028 mm y El Salvador
1.769 mm, el menor nivel. Los gráficos muestran claramente la gran volatilidad de las series de
precipitación, considerando que se refieren al acumulado anual.
Existen factores relevantes como la influencia de los océanos Atlántico y Pacífico y la altitud. Es
importante destacar el efecto de temporales, perturbaciones tropicales que producen lluvia continua
durante lapsos mayores de veinticuatro horas (de cerca de dos a cuatro días, usualmente) y que
afectan las áreas terrestres, el Océano Pacífico y Mar Caribe circundantes. Este fenómeno se
manifiesta en forma diferenciada porque la región está dividida en dos zonas, el Pacífico y el Caribe,
y por un sistema de cordilleras que inducen ascenso orográfico. Consecuentemente, a barlovento de
las montañas se observa un incremento mucho mayor de la lluvia respecto al promedio. Los
temporales del Pacífico ocurren de mayo a noviembre, más frecuentemente en junio y septiembreoctubre. Los temporales del Caribe ocurren con mayor frecuencia durante el invierno del Hemisferio
Norte, cuando la región recibe la influencia de empujes de aire frío desde América del Norte.
Sobre la base de la información de la climatología histórica, es posible identificar una ligera
disminución de la precipitación media anual. Las desviaciones reportadas en el Cuadro 1.1 indican
que en el período de 1980 a 2006 se ha registrado en algunos países una ligera disminución de los
niveles de precipitación en relación al período 1950–1979, siendo El Salvador y Guatemala los más
afectados. También se registran disminuciones en Honduras. En Nicaragua y Costa Rica se observa
cierta estabilidad en los niveles promedio. Belice y Panamá registran una tendencia ascendente.
CUADRO 1.1
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN EN LA PRECIPITACIÓN PROMEDIO ANUAL, 1950 A 2006
(En milímetros y porcentajes)
Período

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

1950-1979

2 941

2 138

1 799

2 795

2 039

2 444

2 599

1980-2006

2 922

2 196

1 735

2 719

2 016

2 435

2 688

Variación (%)

-0,6

2,7

-3,6

-2,7

-1,2

-0,4

3,4

Fuente: Elaboración propia con base de datos de Worldclim (Hijmans y otros, 2005).

El análisis de las principales tendencias de la climatología histórica muestra que:


En los siete países se observa una tendencia ascendente de la temperatura media anual de
entre 0,6 °C y 0,76 °C en las últimas tres décadas.



En general, los países han mantenido niveles de precipitación relativamente estables.



Panamá y Belice registran un ligero crecimiento de la precipitación las tres últimas décadas
respecto al período 1950-1979.

Estos patrones han sido identificados por diversas investigaciones empíricas que sirven de
referencia para el análisis de los impactos del cambio climático en Centroamérica.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

21

1.4 ESTUDIOS ANTERIORES SOBRE ESCENARIOS CLIMÁTICOS FUTUROS
PARA CENTROAMÉRICA
Los trabajos para generar proyecciones climáticas regionales en Centroamérica se iniciaron en 1997
como parte de las Primeras Comunicaciones Nacionales, utilizando los escenarios de emisiones IS92
del IPCC de 1996. Posteriormente se han usado los escenarios propuestos por el Tercer Reporte de
Evaluación del IPCC sobre emisiones y el programa MAGICC/SCENGEN (Hulme y otros, 2000;
Hulme y Sheard, 1999)4. El mapa 1.3 presenta la distribución espacial de los escenarios climáticos
ante distintos escenarios de emisiones globales A1, B1, A2 y B25, señalando los cambios proyectados
en la temperatura anual para los años 2050 y 2080 con respecto al período 1961-1990. El análisis
sugiere que la temperatura de la región podría aumentar entre 0,9 °C y 2,8 °C para 2050 y 1,2 °C y
4,1 °C para 2080. El mapa 1.4 muestra la información sobre precipitaciones, proyectando variaciones
dentro de la región para cada escenario, de tal forma que será probable encontrar aumentos de
precipitación anual en ciertas zonas, como el sureste del istmo, entre 2% y 6% para 2050 y de 3% a 9%
en 2080, según el escenario. El ejercicio arrojó la probabilidad de que en el resto del istmo se registren
reducciones sustanciales de precipitación anual entre 8% y 18% en 2050 y entre 8% y 27% en 2080.
MAPA 1.3
MESOAMÉRICA: ESCENARIOS DE TEMPERATURA, 2050 Y 2080
(Cambios en grados centígrados y grados de latitud y longitud)

(Continúa)

Un análisis detallado de las distintas investigaciones sobre escenarios climáticos se presenta en el documento CEPAL y DFID
(2009).
5 Las características de desarrollo de los escenarios son: Escenario A2: Mundo muy heterogéneo, autosuficiente y conservación de las
entidades locales; Escenario B2: Mundo en el que predominan las soluciones locales a la sostenibilidad económica, social, medio
ambiental, nivel de desarrollo económico intermedio y cambio de tecnología. Escenario A1: Mundo futuro con rápido crecimiento
económico y rápida introducción de tecnologías nuevas y más eficientes. La familia A1 incluye el escenario A1B, que considera una
matriz energética más balanceada. Escenario B1: Mundo convergente preponderante en las soluciones de orden mundial
encaminadas a la sostenibilidad económica, social y medio ambiental (IPCC, 2000b).
4

22

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Mapa 1.3)

Fuente: Hulme y Sheard, 1999.

MAPA 1.4
MESOAMÉRICA: ESCENARIOS PARA PRECIPITACIÓN 2050 Y 2080
(Cambios en porcentajes y grados de latitud y longitud)

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

23

(Continuación Mapa 1.4)

Fuente: Hulme y Sheard, 1999.

El proyecto Impacts and Adaptation to Climate Change and Extreme Events in Central America
(AIACC LA06) (Fernández, Amador y Campos, 2006), coordinado por el Comité Regional de
Recursos Hidráulicos (CRRH), utilizó los escenarios de emisiones A2 y B2 y obtuvo posibles
escenarios de temperatura y aumento de nivel del mar para los años 2050, 2065 y 2100, usando
cinco modelos climáticos de circulación general. Los principales resultados se presentan en el
cuadro 1.2, donde se observa que, bajo el escenario A2, se podría esperar un aumento de la
temperatura de hasta 3,6 °C hacia el 2100, en tanto que en el escenario B2 la anomalía de
temperatura se ubicaría en 2,6 °C para el mismo período. El incremento del nivel medio del
mar en la subregión centroamericana es lento a principios del siglo y más acelerado a
mediados, entre 37 y 44 cm en 2065. El proyecto produjo distribuciones espaciales de los
cambios esperados en la precipitación, comparando la precipitación media anual observada
entre 1961 y 1990, con tres horizontes futuros, para el escenario A2–ASF (usando el modelo
Atmospheric Stabilization Framework). Los resultados de las simulaciones prevén una
disminución de los niveles de precipitación al norte de Honduras, en contraste con un aumento
en el Caribe sur occidental, incluyendo partes de Costa Rica y Panamá.

24

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 1.2
CENTROAMÉRICA: CAMBIOS PRONOSTICADOS EN TEMPERATURA Y EL NIVEL DEL MAR EN ESCENARIOS
A2 Y B2, 2050 A 2100
(En grados centígrados y centimetros)
Horizonte de tiempo
2050

Cambios

2065

A2

B2

Aumento de temperatura (°C)

1,5

1,5

Aumento en el nivel del mar (cm)

18

18

A2

2100
B2

A2

B2

–

–

3,6

2,6

37

44

–

–

Fuente: Echeverría, 2004.

Otra contribución importante es el trabajo realizado en el marco del proyecto Fomento de las
capacidades para la Etapa II de adaptación al cambio climático en Centroamérica, México y Cuba,
coordinado por el Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe
(CATHALAC), con el apoyo del Centro de Investigaciones Geofísicas de la Universidad de Costa
Rica (CIGEF-UCR). El trabajo utilizó la combinación de resultados de varios modelos globales con la
técnica de reducción de escala, Statistical Downscaling System Model (SDSM), para crear escenarios
puntuales referidos a las áreas piloto, en varios casos correspondientes a cuencas prioritarias. El
ejercicio fue completado con un análisis de los cambios proyectados mediante el modelo dinámico
PRECIS6, forzado lateralmente con las salidas del modelo HADCM3 bajo condiciones del escenario
de emisiones A2 para el período 2070–2099 (CATHALAC, PNUD y GEF, 2008).
En dicho estudio se encontró que: a nivel regional, la tendencia es que los totales anuales de
precipitación disminuyan en ambos escenarios (B2 y A2), a excepción de México y Panamá, que
arrojan ascensos o que podrían presentar muy poca variación; la temperatura máxima absoluta
podría elevarse en ambos escenarios entre 1 y 3 °C en abril y mayo; los eventos de temperaturas
máximas absolutas superiores a 38 °C serían superados significativamente en la mayoría de los
países, por lo que la amenaza del cambio climático presenta un comportamiento progresivo
creciente.
Entre los estudios sobre Centroamérica cabe mencionar el realizado por el Grupo de Trabajo I
(WG1) del IPCC (IPCC, 2007d), que estima proyecciones de temperatura y precipitación para el
escenario A1B, según el cual, la media anual de temperatura aumentará entre 1,8 °C y 5 °C para el
período 2080-2099, comparado con el período 1980-1999. El promedio de los modelos regionales
sugiere una disminución de las precipitaciones en la mayor parte del Istmo, donde se espera que la
anomalía de la media anual de precipitación sea –9% a fines del siglo XXI. Tanto en esta proyección
promedio como en la mayoría de los modelos aplicados se prevé descenso de la precipitación en
todas las estaciones de año.
El gráfico 1.5 muestra las anomalías de la temperatura entre 2001 y 2100 respecto al período
1901-2000 para la subregión (línea negra), con datos de múltiples modelos. Las barras a la derecha
indican los cambios proyectados para el período 2091-2100: la azul representa el resultado en el
escenario B1, la naranja el escenario A1B y la roja el escenario A2.

El Instituto de Meteorología de Cuba ha dado acceso a los países de Mesoamérica a las salidas del modelo de alta resolución PRECIS
(INSMET, 2010).

6

25

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.5
MESOAMÉRICA: VARIACIONES DE LA TEMPERATURA EN EL PERÍODO 2001 A 2100
RELATIVO A 1901-2005
(En grados centígrados)

Fuente: IPCC, 2007d.

Mediante el uso de siete modelos generales de circulación y los cuatro escenarios principales del
IPCC, el Cuarto Reporte de Evaluación (IPCC, 2007c) estima los rangos correspondientes a los cambios
de temperatura y precipitación para Centroamérica en dos “estaciones” del año, que se presentan en el
cuadro 1.3. El incremento mayor en la estación húmeda sería de 6,6 °C, mientras que la precipitación
variaría entre una reducción de 30% y un incremento de hasta 5%.
CUADRO 1.3
CENTROAMÉRICA: CAMBIOS PROYECTADOS EN TEMPERATURA Y PRECIPITACIÓN,
2020, 2050 Y 2080
(En grados centígrados y porcentajes)
Estación

Cambios en temperatura °C
2020

2050

2080

Seca

+0,4 a +1,1

+1,0 a +3,0

+1,0 a +5,0

Húmeda

+0,5 a +1,7

+1,0 a +4,0

+1,3 a +6,6

Estación
Seca
Húmeda

Cambios en precipitación (%)
2020

2050

2080

–7 a +7

–12 a + 5

–20 a +8

–10 a + 4

–15 a+ 3

–30 a +5

Fuente: IPCC, 2007c.

Las investigaciones sobre los escenarios climáticos para Centroamérica muestran en general
que se espera un aumento de la temperatura media conforme avance el siglo, en un rango de 3 a 5 °C
hacia el año 2100, dependiendo del escenario de emisiones. Sin embargo, en precipitación se observa
una variación fuerte en todos los escenarios. En general, la tendencia indica una disminución de la
precipitación, aunque en algunas zonas podría aumentar.
Es importante señalar que estas estimaciones tienen algún grado de incertidumbre respecto de
las emisiones de GEI futuras, la variabilidad climática natural y la inherente a los Modelos de
Circulación General Acoplados al Océano (AOGCMs por sus siglas en inglés), cuyos resultados ante
idénticas condiciones de emisiones y horizontes arrojan rangos de variación amplios. En este
contexto, la estimación de los impactos de un aumento de la temperatura y particularmente de

26

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

cambios en los patrones de precipitación, con base en la información de los escenarios regionales, es
un problema de frontera con alto nivel de incertidumbre.
Los escenarios regionales del IPCC (IPCC, 2007c) corresponden a proyecciones de temperatura
y precipitación, pero el concepto regional se refiere a extensiones de nivel casi continental, como
América del Norte, Europa o África. Con resolución espacial tan amplia es difícil definir acciones de
adaptación para cuencas y ecosistemas locales y regionales. No obstante, es factible identificar ciertos
patrones relacionados con la temperatura y la precipitación. Esto permite establecer el marco de los
posibles escenarios del cambio climático en Centroamérica, los cuales sirven de base para analizar
posibles impactos y costos económicos. En este sentido, y como parte de los objetivos del proyecto
“La economía del cambio climático en Centroamérica”, se presentan a continuación los escenarios de
temperatura y precipitación desarrollados para la región.

1.5

ESCENARIOS DE CAMBIO CLIMÁTICO A 2100 PARA CENTROAMÉRICA

En el marco del proyecto “La economía del cambio climático en Centroamérica” se simularon
escenarios climáticos de temperatura y precipitación para el período 2006-2100 en los siete países,
con apoyo del CCA de la UNAM7. El IPCC publicó en el año 2000 el “Special Report on Emissions
Scenarios” (SRES, por sus siglas en inglés; Nakicenovic y otros, 2000), tercera generación de
escenarios preparados por el Panel. Estos escenarios han sido utilizados por el Tercer Reporte de
Evaluación (TAR) y el Cuarto Reporte de Evaluación (AR4). Los escenarios, agrupados en “familias”,
buscan establecer pautas de desarrollo diferenciado futuro de la sociedad humana que podrían
influir en los futuros niveles potenciales de emisiones (véase la nota al pie de página número 5). Los
expertos del CCA recomendaron utilizar principalmente los escenarios A2 y B2 del IPCC, por
algunas características que podrían ser consistentes con el tipo de desarrollo observado en
Centroamérica, sin asumir suposiciones sobre un mayor crecimiento económico de los países, como
lo hacen las familias A1 y B1. Estos escenarios han sido utilizados en estudios regionales de América
del Sur, México y el Caribe, lo que permite mayores posibilidades de comparar los resultados con los
del presente estudio (Estrada, 2009).
Si bien la contribución de Centroamérica a las emisiones globales es muy pequeña, es
importante notar que la selección de estos dos escenarios se justifica por su rango razonable de
supuestos sobre el desarrollo futuro global y, por ende, sobre la creciente acumulación de emisiones
mundiales que impactarán la región. No obstante, se hizo un ejercicio para asegurar que los
escenarios macroeconómicos generados por la modelación basada en las tendencias históricas estén
en el rango generado por los ejercicios de downscaling de los escenarios IPCC realizados por el
Instituto Internacional de Análisis Sistémico Aplicado (IIASA) para la región (véase el cap. 2).
A pesar de que ninguno de los escenarios del IPCC incluye explícitamente acciones de
mitigación, los escenarios A1B (Emisiones medias-altas en el rango de SRES), B2 (emisiones mediasbajas en el rango del SRES) y B1 (las emisiones más bajas de SRES) ofrecen la ventaja de que pueden
ser utilizados como sustitutos de escenarios de estabilización a 750 ppm, 650 ppm y 550 ppm,
respectivamente, debido a la similitud en trayectorias (IPCC, 2007c). El escenario A2 representa una
línea de emisiones alta y no guarda similitud con ningún escenario de estabilización. En este sentido,

Se utilizaron valores históricos mensuales de temperatura media y precipitación proveniente de estaciones meteorológicas y rejillas
climáticas de alta resolución disponibles (en KNMI, 2010) con gran variedad de datos climáticos.

7

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

27

los escenarios B2 y A2 generan un rango de emisiones globales entre medias-bajas y las que siguen la
tendencia en ausencia de esfuerzos de reducción.
Cada uno de los escenarios de emisiones del IPCC está asociado a diferentes proyecciones de
incrementos de temperatura superficial de la tierra para finales del siglo XXI. El escenario de emisiones
A2 se encuentra asociado con un incremento probable de temperatura de 3,4 °C para el período 2090–
2099 relativo a la temperatura media del período 1980-1999, con un intervalo probable de 2,0 °C –
5,4 °C. El escenario B2 corresponde a un incremento probable de temperatura de 2,4 °C y un intervalo
de 1,4 °C – 3,8 °C para el mismo período (véase el gráfico 1.6). Es importante mencionar que estos
valores corresponden a proyecciones a nivel global con distintas representaciones a nivel espacial.
GRÁFICO 1.6
MUNDO: ESCENARIOS DE EMISIONES DE GEI Y PROYECCIONES DE TEMPERATURA ASOCIADAS, 2000-2100
(En GtCO2 equivalente al año y en grados centígrados)

Fuente: IPCC, 2007a.

Además de recomendar los escenarios del IPCC más apropiados, se evaluaron modelos de
circulación general, elemento clave en los estudios prospectivos de clima. Las herramientas más
sofisticadas para estudiar el clima son los modelos acoplados de circulación general océanoatmósfera, los cuales simulan una amplia gama de los procesos complejos que ocurren en el sistema
climático. Si bien estos modelos han evolucionado enormemente durante las últimas décadas, aún
existen deficiencias. Por ello es importante evaluar su capacidad para reproducir el clima observado,
lo cual permite validar resultados y proyectarlos en diversos horizontes, utilizando los escenarios de
emisiones disponibles.
Para seleccionar los modelos de circulación general, se generaron escenarios con 20 de los modelos
del Cuarto Reporte del IPCC (véase el gráfico 1.7B). Las salidas de estos modelos, con todos los escenarios

28

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

de emisiones, fueron construidas para 12 regiones del istmo mediante el uso de las salidas
proporcionadas por el Pacific Climate Impacts Consortium de Canadá (UVIC, 2010) (véase el gráfico 1.7A).
Esta base de datos contiene anomalías de temperatura superficial del aire sobre los continentes con
una resolución espacial de 5° x 5°. Como climatología base se utilizó el período 1961-1990, el cual es
el período con mayor cobertura global de estaciones meteorológicas. Si bien la resolución espacial de
esta base de datos es baja, es posible identificar las tendencias de temperatura asociadas con el
cambio climático inducido por las actividades humanas.
El propósito de generar estos resultados fue proporcionar una estimación del rango de
incertidumbre en los escenarios de cambio climático y que no se perdiera información para la
estimación de impactos y la toma de decisiones. Una vez que se obtuvo un rango de posibles
cambios en las variables climáticas para distintos horizontes de tiempo, y debido a que la mayor
parte de las metodologías disponibles para la estimación de impacto todavía no son capaces de
manejar la incertidumbre, se aplicó una serie de criterios para seleccionar los modelos, asegurando
que el rango de posibles cambios se mantuviera bien representado.
GRÁFICO 1.7
CENTROAMÉRICA: PROYECCIONES CLIMÁTICAS
(En grados centígrados)

Fuentes: A) Elaboración propia.
B) Elaboración propia utilizando la Regional Analysis Tool del Pacific Climate Consortium (UVic, 2010).

29

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Primero se seleccionaron los modelos capaces de reproducir mejor el clima observado (IPCC,
2007e). Los estadísticos utilizados para evaluar el desempeño de los modelos para reproducir el
clima observado (a partir del MAGICC/SCENGEN 5.3), tanto a nivel global como para la región
Centroamericana, son: correlación de patrones (r), la raíz del error cuadrático medio (RMSE), sesgo y
la raíz del error cuadrático medio corregida por sesgo (RMSE-corr)8 (Wigley, 2008). Estos criterios no
garantizan que un modelo que reproduzca adecuadamente el clima actual logre reproducir el clima
futuro bajo condiciones de cambio climático, por lo que la selección no debe ser considerada
definitiva. Un criterio adicional considerado es la resolución espacial de los diferentes modelos y la
disponibilidad de corridas para distintos escenarios de emisiones. Además, los expertos del CCA
reportaron considerar los siguientes criterios establecidos por el IPCC:


Consistencia a nivel regional con las proyecciones globales;



Plausibilidad física y realismo;



Información apropiada para las evaluaciones de impactos (en resolución, horizonte y
variables);



Representatividad del rango potencial de cambio climático regional;



Actualidad de las simulaciones (uso de los experimentos numéricos más recientes);



Resolución espacial (la más alta resolución es generalmente la de la más reciente
generación de modelos);



Validez (que reproduzcan en lo posible el clima observado);



Representatividad de los resultados (seleccionar salidas de modelos que den un rango
representativo de los posibles cambios futuros);



Comparabilidad con estudios anteriores;



Utilidad para los estudios de impactos, vulnerabilidad y adaptación.

A cada uno de los modelos con mejor desempeño se le asignó un punto y a cada uno de los
modelos con peor desempeño un -1. El cuadro 1.4 muestra la clasificación de acuerdo al puntaje
general de los modelos.
CUADRO 1.4.
PUNTAJE Y DESEMPEÑO GENERAL DE LOS MODELOS
Modelo

Puntaje total

Clasificación

MPIECH-5

8

1

MRI-232A

8

1

MIROC-HI

7

2

CCSM-30

6

3

ECHO-G

6

3

UKHAD CM3

5

4

GFDLCM21

2

5

MIROCMED

1

6

UKHAD GEM

1

6

CNRM-CM3

0

7

GISS-EH

-1

8

(Continúa)

8 Todos estos estadísticos fueron ponderados por la función coseno para tomar en cuenta el cambio en el área por cuadro en la rejilla
dependiendo de la latitud.

30

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 1.4)
Modelo

Puntaje total

GISS-ER

-2

Clasificación
9

CSIR0-30

-3

10

IPSL_CM4

-3

10

BCCRBCM2

-4

11

NCARPCM1

-4

11

GFDLCM20

-5

12

CCCMA-31

-7

13

INMCM-30

-7

13

FGOALS1G

-8

14

Fuente: Elaboración propia.

Tomando en cuenta el criterio de representatividad sugerido por el TGICA-IPCC, se
escogieron cuatro modelos capaces de representar el rango de incertidumbre, es decir, que tuvieran
un rango en posibles aumentos de temperatura y, más importante, que proporcionaran incrementos
y reducciones de precipitación. De esta manera, se recomendó usar los modelos ECHAM5,
HADGEM1, GFDL CM2.0, y MIROC32-HIRES, del Cuarto Reporte del IPCC (Conde, 2009). En el
transcurso del proyecto se tuvo que recurrir a otros modelos complementarios. Se utilizó el modelo
MIROC32-MEDRES de mediana resolución porque contiene datos para el escenario A2, los cuales no
están disponibles para el MIROC32-HIRES. Del Tercer Reporte del IPCC (TAR) se utilizaron los
modelos ECHAM4, HADCM3 y GFDL R30 para completar datos para el escenario B2.

METODOLOGÍA
El primer paso fue la construcción de la climatología histórica observada en la región, la cual
constituye el escenario base sobre el cual se pueden cuantificar las variaciones, tanto en precipitación
como en temperatura, asociadas al cambio climático bajo diversos escenarios de emisiones. En la
actualidad hay disponibles varias climatologías interpoladas en rejillas con diversas resoluciones
espaciales. A continuación se describen las diferentes climatologías históricas consideradas en este
proyecto, y que constituyen la base para las proyecciones de clima:


CRU TS 3.0: Se preparó una climatología para Centroamérica utilizando la base CRU TS
3.0, disponible en la página web del Climatic Research Unit (CRU, por sus siglas en inglés)
de la Universidad de East Anglia. Ésta consiste en rejillas de valores mensuales de algunas
variables climáticas con una resolución de 30 minutos de arco, cubriendo el período 19012006. En este proyecto se utilizaron la temperatura, el rango diurno de temperatura y la
precipitación. También se consideró la base de datos denominada CRU TS 2.1 (UEA, 2010)
que consiste en un arreglo de 1224 rejillas con valores mensuales observados de algunas
variables climáticas durante el período 1901-2002. Estos datos cubren las porciones
terrestres del globo con una resolución espacial de 0,5° y representan una actualización a la
base CRU TS 2.0 (T. D. Mitchell y P. D. Jones, 2005). La base CRU TS 3.0 es una
actualización de la base CRU TS 2.0, la cual es muy utilizada por la comunidad
internacional.



WorldClim: Se utilizó la climatología de WorldClim (Hijmans y otros, 2005), que consiste
en una base de datos climáticos de un gran número de estaciones meteorológicas
diseminadas irregularmente sobre el planeta, abarcando primordialmente el período 19502000. Los autores interpolan estos datos con un algoritmo de “splines”, usando latitud,
longitud y elevación como variables independientes y crearon superficies climáticas

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

31

globales. Estas superficies climáticas tienen una resolución espacial máxima de 30
segundos de arco. Las variables consideradas son temperaturas media, máxima y mínima,
así como precipitación, todas con una frecuencia mensual, abarcando el período 1950-2000
(Hijmans y otros 2010). De las dos climatologías de WorldClim consideradas en este
proyecto, una es de muy alta resolución (30 segundos de arco) y la otra de alta resolución
(10 minutos de arco).
Para contar con valores climáticos por país y relacionarlos con otras variables económicas y
sociales, se agruparon los valores de cada celda de las rejillas climáticas de la base CRU TS3.0,
comprendidos en los límites territoriales de cada país, y luego se calculó el promedio, considerando
el área de cada celda y el área total de cada país. En los casos de celdas comprendidas entre dos
países, su valor fue usado para calcular el promedio de ambos países. Las series por país abarcan el
período enero 1901–diciembre 2006. Las variables consideradas fueron precipitación, temperatura
media, mínima y máxima.
Utilizando las coordenadas geográficas de los municipios de Centroamérica se obtuvieron los
valores climatológicos mensuales de temperatura media, máxima y mínima, así como de
precipitación para cada municipio. Para esto se utilizó la base de datos WorldClim con su máxima
resolución de 30 segundos de arco. La orografía es un factor muy importante que las simulaciones
numéricas no toman en cuenta, pero la climatología de alta resolución de la base WorldClim sí lo
hace. Una vez generada una matriz con la climatología para cada variable se obtuvieron los índices
de la celda de la matriz más cercana a las coordenadas de cada municipio. Para cada una de las
celdas se calculó la media del cuadrado de 3 x 3 celdas a su alrededor. El valor así obtenido se tomó
como representativo del municipio en cuestión.

ESCENARIOS CLIMÁTICOS FUTUROS
Utilizando los escenarios y los modelos de circulación general recomendados por los expertos del
CCA se prepararon los escenarios futuros de temperatura y precipitación a nivel de su rejilla
original, de país y de municipio.
Los datos de las proyecciones climáticas reportadas en el AR4 y TAR del IPCC para los
escenarios y modelos recomendados fueron obtenidos (DKRZ, 2010) utilizando las bases de la rejilla
30’ x 30’ para la región, que es la misma característica de la climatología base (Martínez, 2011).
Aunque se dio prioridad a los datos para los escenarios A2 y B2, también se generaron datos para
A1B y B1. En algunos casos los hubo disponibles no solo para precipitación y temperatura media,
sino para temperatura máxima y mínima.
Las proyecciones a nivel de país se generaron a partir de esta rejilla 30’ x 30’ con el mismo
procedimiento aplicado a la climatología histórica, es decir, agrupando celdas y calculando un
valor representativo del país. La única diferencia es que la resolución espacial de los modelos de
circulación general (100 a 200 km) utilizados para obtener las proyecciones es menor a la
resolución de la base CRU TS3.0 (aproximadamente 50 km). Por esta razón, primero se
interpolaron los datos provenientes de los modelos en una rejilla con la misma resolución que la
base CRU TS 3.0, para luego agruparlos por país (Martínez, 2011). Para dicha interpolación se
utilizó el algoritmo “splines” porque las series así generadas tienen un error cuadrático menor que
las generadas por interpolación lineal.

32

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Para hacer estimaciones regionales del cambio climático a partir de los cuatro modelos de
circulación general recomendados en este estudio, lo más simple es interpolar los resultados de estos
modelos con escalas espaciales más pequeñas. Así que una manera muy simple de proceder es
sumar la anomalía interpolada de los modelos a la climatología histórica de alta resolución del CRU
TS 3.0. Por anomalía se entiende la diferencia entre la proyección futura del modelo en un
determinado escenario de emisiones y la corrida histórica simulada del mismo modelo. Si la
climatología simulada tiene un sesgo (por ejemplo, que las temperaturas sean más altas que las
observadas), el sesgo seguirá presente al estimar la climatología proyectada por el modelo. El sesgo
se elimina al calcular la diferencia entre la climatología proyectada y la histórica simulada (la
anomalía). Así se obtuvo una climatología histórica correspondiente a la base del CRU TS 3.0 más las
proyecciones correspondientes al año 2100 sin el sesgo del modelo. Las bases de datos generadas a
nivel de país incluyeron los escenarios A2, B2, A1B y B1 con los variables de temperatura media
y precipitación.
Debido a la necesidad de realizar análisis a escalas menores para los estudios de agricultura y
biodiversidad, entre otros, se prepararon escenarios futuros de temperatura y precipitación a escala
municipal. Para ello se procedió de la manera anteriormente descrita, pero con una climatología
histórica municipal según coordenadas geográficas de los municipios. Igual que en los escenarios
futuros a nivel de país, a nivel municipal se utilizaron “splines” para las interpolaciones. A esta
escala, la orografía se vuelve un factor aun más importante que no es tomado en cuenta en ninguna
simulación numérica. Para considerar la influencia de la orografía en lo posible, se recomendó
utilizar la climatología de alta resolución de la base WorldClim ya descrita. Así, la anomalía
interpolada de los modelos se sumó a la climatología de WorldClim de alta resolución. Al final de
este proceso se obtuvieron proyecciones de temperatura media, máxima, mínima y precipitación de
acuerdo a la información mensual disponible para cada modelo de circulación general en los
horizontes 2016-2025 (para el corte 2020), 2026-2035 (para el corte 2030), 2046-2055 (corte 2050),
2066-2075 (corte 2070) y 2091-2100 (corte 2095) (Martínez, 2011). La lista de las bases de datos
utilizadas en el proyecto está disponible en el anexo de este capítulo, con detalles de escenarios,
modelos, escalas geográficas y variables disponibles.
Para los ejercicios que a continuación se presentan se utilizaron los escenarios generados a
nivel de país según los escenarios B2 y A2 generados con los modelos HADCM3/HADGEM1, GFDL
R30/GFDL CM2.0 y ECHAM4/ECHAM5. Se tomó como referencia la climatología del período 1980–
2000, generada a partir de la base de datos del CRU TS 3.0 y sumándole la anomalía de los tres
modelos al año 2100. Para los ejercicios de valorización económica, los equipos sectoriales utilizaron
un promedio de los tres modelos a nivel país, con excepción de los estudios de biodiversidad y
agricultura (modelo ricardiano), que usaron la escala municipal. Los resultados de la temperatura
media anual bajo el escenario B2 para los países se presentan en el gráfico 1.8 y el cuadro 1.5, y los
resultados para el escenario A2 en el gráfico 1.9 y el cuadro 1.6.
Las principales tendencias indican que en el escenario B2 al año 2050, considerando los tres
modelos, los países de Centroamérica podrían experimentar un aumento de la temperatura
promedio en un rango de 1,1 a 1,6 °C y un promedio para la región entre 1,2 y 1,4 °C, respecto a lo
observado entre 1980 y 2000. No se observa gran dispersión entre los tres modelos. Al 2100, con el
mismo escenario B2 y los mismos modelos, la dispersión entre los países aumenta, y la anomalía de
temperatura media anual podría ubicarse en un rango de 1,8 °C a 3,7 °C y un promedio regional de
entre 2,1°C y 3,3 °C. En el escenario B2, el modelo HADCM3 reporta niveles de temperatura más
altos que los otros dos modelos, señalando que al 2100 Guatemala y El Salvador registrarían el

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

33

mayor aumento de temperatura media anual con 3,7 °C. Los modelos ECHAM4 y GFDLR30
presentan valores de incremento de la temperatura media más bajos al 2100. Panamá podría ser
menos afectado con un aumento de 1,8 °C, según el GFDL R30.
GRÁFICO 1.8
CENTROAMÉRICA: TEMPERATURA MEDIA ANUAL, ESCENARIO B2, 1960 A 2100
(En grados centígrados)

(Continúa)

34

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Gráfico 1.8)

Nota: Para B2 los modelos utilizados para generar las anomalías fueron: HADCM3, GFDL R30 y
ECHAM4. La climatología histórica corresponde a datos generados a partir del CRU TS 3.0.
Fuente: Elaboración propia.

Bajo el escenario A2, considerando los tres modelos, en el año 2050 la región presentaría un
aumento de la temperatura media anual entre 1,4 °C y 2,3 °C dependiendo del país, y un promedio
regional entre 1,6 °C y 1,8 °C respecto a la temperatura del período 1980-2000. De mantenerse esta
tendencia al 2100, la anomalía de temperatura podría ubicarse en un rango de 3,4 °C a 5,2 °C
dependiendo del país y un promedio regional entre 3,7 °C a 4,6 °C. En el escenario A2, los modelos
HADGEM1 y ECHAM5 reportan resultados similares. Las temperaturas más altas se registrarían en
El Salvador y Guatemala, con una anomalía superior a 5 °C en 2100. El modelo GFDL CM2.0 registra
anomalías de temperatura media más bajas, aunque superiores a los resultados más altos del
escenario B2. En general, los resultados en temperatura son consistentes con investigaciones
recientes, indicando que la temperatura media tiende a incrementarse hasta un nivel de 5 °C en el
escenario A2.
GRÁFICO 1.9
CENTROAMÉRICA: TEMPERATURA MEDIA ANUAL, ESCENARIO A2, 1960 A 2100
(En grados centígrados)

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

35

(Continuación Cuadro 1.9)

Nota: Para A2 los modelos utilizados para generar las anomalías fueron: HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5. La
climatología histórica corresponde a datos generados a partir del CRU TS 3.0.
Fuente: Elaboración propia.

36

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 1.5
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE TEMPERATURA MEDIA ESCENARIO B2, 1980-2000 A 2100
(En grados centígrados)
MODELO HADCM3
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

2020

0,6

0,6

0,5

0,6

0,4

0,6

0,7

Centroamérica
0,6

2030

1,0

1,2

1,3

1,3

1,2

1,2

1,0

1,2

2050

1,2

1,4

1,5

1,5

1,5

1,4

1,2

1,4

2070

2,1

2,4

2,4

2,6

2,3

2,0

2,1

2,2

2100

3,1

3,1

3,7

3,7

3,4

3,1

2,8

3,3

MODELO GFDL R30
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

2020

0,7

0,7

0,7

0,7

0,7

0,7

0,6

0,7

2030

0,9

0,9

1,0

1,0

0,9

0,9

0,9

0,9

2050

1,3

1,5

1,5

1,6

1,4

1,3

1,4

1,4

2070

1,6

1,9

1,8

1,8

1,8

1,7

1,6

1,7

2100

1,9

2,1

2,2

2,2

2,1

2,0

1,8

2,1
Centroamérica

MODELO ECHAM4
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

2020

0,3

0,4

0,4

0,4

0,4

0,4

0,2

0,4

2030

0,6

0,6

0,6

0,7

0,6

0,6

0,5

0,6

2050

1,2

1,1

1,2

1,2

1,3

1,4

1,1

1,2

2070

1,6

1,7

1,7

1,9

1,7

1,7

1,4

1,7

2100

2,2

2,0

2,0

2,1

2,1

2,2

2,0

2,1

Nota: Para la anomalía del modelo HADCM3 se tomó la de 2099 ya que el modelo no tiene pronóstico para el año 2100.
Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la climatología 1980-2000 generada a partir del
modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.
CUADRO 1.6
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE TEMPERATURA MEDIA ESCENARIO A2, 1980-2000 A 2100
(En grados centígrados)
MODELO HADGEM1
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

2020

0,5

0,5

0,6

0,6

0,4

0,6

0,5

Centroamérica
0,5

2030

0,7

0,8

1,0

1,0

0,8

0,9

0,6

0,8

2050

1,6

1,6

2,3

2,2

1,8

2,0

1,4

1,8

2070

2,3

2,5

3,3

3,4

2,8

2,9

2,0

2,7

2100

3,8

3,7

5,2

5,2

4,2

4,2

3,4

4,2

Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

2020

0,8

0,8

0,9

0,9

0,9

0,8

0,8

0,8

2030

0,9

0,9

0,9

1,0

1,0

0,8

0,9

0,9

2050

1,6

1,4

1,7

1,7

1,8

1,7

1,5

1,6

2070

2,6

2,2

2,5

2,5

2,7

2,6

2,5

2,5

2100

3,7

3,4

3,8

3,8

3,8

3,8

3,4

3,7
Centroamérica

MODELO GFDL CM2.0

MODELO ECHAM5
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

2020

0,6

0,8

0,8

0,9

0,9

0,8

0,6

0,8

2030

0,7

0,8

0,9

1,0

0,8

0,9

0,8

0,8

2050

1,6

1,6

2,1

2,1

1,9

2,0

1,5

1,8

2070

2,4

2,4

2,9

2,9

2,7

2,7

2,4

2,6

2100

4,2

4,0

5,2

5,2

4,6

4,9

4,0

4,6

Nota: Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la climatología 1980-2000 generada a partir del
modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

37

Los resultados de los escenarios de precipitación bajo el escenario B2 se observan en el gráfico
1.10 y en el cuadro 1.7, y los resultados bajo el escenario A2 se presentan en el gráfico 1.11 y en el
cuadro 1.8. Se observan las siguientes tendencias:


En el escenario B2 al año 2050, los modelos HADCM3 y GFDLR30 indican una disminución
en los niveles de precipitación entre 0% y 16% por país respecto al valor observado en el
período 1980-2000. El modelo ECHAM4 reporta un ligero aumento en los niveles de
precipitación entre 0% y 9% en todos los países menos en Belice, que podría experimentar
una reducción de 1,0%. Los promedios regionales de estos tres modelos son -7%, -10% y
4%, respectivamente.



Los resultados al año 2100 con el escenario B2 y el modelo HADCM3 registran una mayor
contracción en los niveles de precipitación media anual, entre 24% y 67% y un promedio
regional de 45%. Para el período entre los años 2050 y 2100, el modelo GFDL R30 indica
una reversión de la tendencia negativa al final del período y a 2100 la precipitación hubiera
aumentado en casi todos los países con un rango de -2% a 13% y un promedio regional de
6%. Mientras tanto, el modelo ECHAM4 sigue indicando una tendencia ascendente de la
precipitación con aumentos entre 1,0% y 14% y promedio regional de 8%.



En el escenario A2, al año 2050, el modelo HADGEM1 indica una disminución de la
precipitación de 24% a 47%, dependiendo del país, y un promedio regional de 36%.
ECHAM5 señala reducciones del orden de 2% a 19%, salvo en Panamá con un aumento de
4%, y un promedio regional de -9%. Finalmente, el modelo GFDLCM2.0 indica un rango de
cambios, tanto reducciones como aumentos, dependiendo del país, entre -4% y 11% con un
promedio regional de 2,6%.



Al 2100 en el escenario A2, los tres modelos señalan disminuciones de precipitación media
anual de diferentes magnitudes en casi todos los países. Las mayores magnitudes son las
de HADGEM1, en tanto que GFDLCM2.0 señala un menor impacto. El modelo HADGEM1
indica una disminución de la precipitación de 41% a 72%, dependiendo del país, y un
promedio regional de 62%. ECHAM5 señala reducciones del orden de 8% a 32%, salvo en
Panamá con 0%, y un promedio regional de 17%. Finalmente, el modelo GFDL CM2.0
indica un rango de cambios, tanto reducciones como aumentos, dependiendo del país,
entre -16% y 4% con un promedio regional de -7%.



Los escenarios de precipitación arrojan mayor incertidumbre y variabilidad. En general, los
resultados de los modelos HADGEM1 y HADCM3 sugieren una reducción mayor en los
escenarios A2 y B2 en todos los países, aunque Panamá tiende a ser menos afectado. Los
modelos GFDLR30/GFDLCM2.0 y ECHAM4/ECHAM5 indican reducciones menores,
relativa estabilidad o aumentos menores, particularmente con el B2 y para Belice, Panamá y
Costa Rica.



La tendencia a reducciones en precipitación es mayor en el escenario A2 que en el B2.

Estos resultados reflejan el alto nivel de variabilidad ya inherente a los patrones de
precipitación, el cual probablemente aumentará con el cambio climático en períodos intra-anuales e
interanuales, y un alto nivel de incertidumbre en el modelaje de la precipitación y en sus escenarios
futuros. Se observa que la magnitud de los aumentos proyectada por los modelos es menor en
relación con las posibles reducciones, algunas muy serias. Esta situación genera una alta
vulnerabilidad y sugiere que el manejo del recurso hídrico será prioritario en las respuestas al
cambio climático, considerando que la adaptación a los aumentos de temperatura basados en mayor
uso del agua estará condicionada por la incertidumbre sobre los patrones futuros de lluvias.

38

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.10
CENTROAMÉRICA: PRECIPITACIÓN ACUMULADA ANUAL, ESCENARIO B2, 1960 A 2100
(En milímetros)

Nota: Para B2 los modelos utilizados para generar las anomalías fueron: HADCM3, GFDLR30 y ECHAM4.
La climatología histórica corresponde a datos generados a partir del CRU TS 3.0.
Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 1.11
CENTROAMÉRICA: PRECIPITACIÓN ACUMULADA ANUAL, ESCENARIO A2, 1960 A 2100
(En milímetros)

Nota: Para A2 los modelos utilizados para generar las anomalías fueron: HADGEM1, GFDL CM2.0 y
ECHAM5. La climatología histórica corresponde a datos generados a partir del CRU TS 3.0.
Fuente: Elaboración propia.

39

40

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 1.7
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE PRECIPITACIÓN MEDIA ANUAL ESCENARIO B2, 1980-2000 A 2100
(En porcentaje)
MODELO HADCM3
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

2020

-0,1

13,5

6,4

Guatemala
3,6

Honduras
13,2

Nicaragua
6,9

Panamá
4,2

Centroamérica
6,8

2030

-19,2

-11,9

-13,5

-9,2

-13,3

-23,0

-5,7

-13,7

2050

-8,5

-10,5

-5,1

-1,6

-8,6

-13,1

-0,3

-6,8

2070

-28,8

-30,7

-10,7

-14,5

-25,0

-33,1

-15,5

-22,6

2100

-51,3

-43,7

-48,8

-31,7

-51,2

-66,6

-23,8

-45,3

Nicaragua

Panamá

MODELO GFDL R30
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

2020

-8,9

-2,1

4,7

Guatemala
0,6

Honduras
1,2

2,1

4,5

Centroamérica
0,3

2030

-14,5

0,4

-6,4

0,5

-7,6

-6,7

-7,0

-5,9

2050

-7,8

-12,3

-8,8

-7,8

-15,6

-9,1

-10,3

-10,2

2070

13,1

-2,0

2,9

-2,6

-2,4

6,5

0,7

2,3

2100

8,7

5,0

1,4

-1,9

8,8

7,3

12,5

6,0

MODELO ECHAM4
Año

Costa Rica

Belice

El Salvador

Panamá

Centroamérica

2020

6,8

-0,4

5,1

Guatemala
5,7

Honduras
4,1

Nicaragua
6,9

4,4

4,6

2030

8,4

-0,3

9,3

6,9

7,5

10,0

4,7

6,7

2050

7,07

-0,85

6,57

9,09

2,65

0,28

3,53

4,0

2070

11,3

1,4

9,1

7,1

7,9

8,1

5,5

7,2

2100

11,4

0,9

14,3

11,9

5,6

7,0

2,6

7,7

Nota: Para la anomalía del HADCM3 se tomó la del año 2099 ya que el modelo no incluye pronóstico para el año 2100. Para
calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la climatología 1980-2000 generada a partir del modelo
referido.
Fuente: Elaboración propia.
CUADRO 1.8
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE PRECIPITACIÓN MEDIA ANUAL ESCENARIO A2, 1980-2000 A 2100
(En porcentaje)
Año
2020
2030
2050
2070
2100

Costa Rica
0,3
-2,5
-33,2
-40,1
-55,9

Belice
-8,0
-19,8
-35,1
-55,5
-65,6

Año
2020
2030
2050
2070
2100

Costa Rica
2,4
12,1
-2,1
-6,9
-16,2

Belice
6,2
23,2
4,7
13,1
4,0

Año
2020
2030
2050
2070
2100

Costa Rica
2,6
2,0
-2,1
2,5
-7,5

Belice
-8,6
-3,8
-15,3
-8,4
-28,9

MODELO HADGEM1
El Salvador Guatemala
Honduras
-9,8
-9,8
-7,6
-18,1
-17,6
-16,2
-39,3
-31,8
-39,2
-55,0
-50,4
-57,0
-69,9
-61,9
-66,8
MODELO GFDL CM2.0
El Salvador Guatemala
Honduras
0,4
4,9
8,2
18,8
17,4
29,3
1,0
1,2
10,6
7,5
8,2
15,7
-9,3
-9,2
2,7
MODELO ECHAM5
El Salvador Guatemala
Honduras
1,4
0,3
-7,2
-2,6
-3,8
-0,6
-7,4
-7,6
-18,5
0,3
-0,3
-11,0
-14,6
-9,3
-32,0

Nicaragua
-10,5
-16,0
-47,3
-62,7
-71,9

Panamá
2,8
2,2
-24,1
-26,1
-41,4

Centroamérica
-6,1
-12,6
-35,7
-49,6
-61,9

Nicaragua
11,1
31,8
6,2
11,8
-9,1

Panamá
-1,1
1,4
-3,8
-11,6
-11,3

Centroamérica
4,6
19,2
2,6
5,4
-6,9

Nicaragua
-2,4
-1,2
-12,7
-2,3
-23,6

Panamá
2,9
2,3
4,0
7,9
0,1

Centroamérica
-1,6
-1,1
-8,5
-1,6
-16,5

Nota: Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la climatología del período 1980-2000
generada a partir del modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.

41

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Para estimar el costo del cambio climático en términos de su impacto en el PIB de la región,
considerando la dificultad de calcularlo con los diversos resultados de tres modelos y dos escenarios
para todos los sectores analizados, se optó por utilizar un promedio simple de los tres modelos en los
escenarios A2 y B2. En el caso de la temperatura media, los modelos muestran tendencias similares
en cada escenario. Pero en precipitación ocurre una enorme variabilidad, lo cual también se reporta
en otras investigaciones, indicando la gran dificultad de generar escenarios de precipitación en la
región. Con estas consideraciones se estimaron las anomalías de temperatura media, que se
presentan en el cuadro 1.9 para el escenario B2 y en el cuadro 1.10 para el escenario A2. En el caso de
la anomalía de precipitación, los escenarios futuros presentan mayor incertidumbre y variabilidad.
Los resultados se presentan en los cuadros 1.11 y 1.12 para los escenarios B2 y A2, respectivamente.
CUADRO 1.9
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE TEMPERATURA MEDIA, ESCENARIO B2, PROMEDIO
DE LOS TRES MODELOS, 1980-2000 A 2100
(En grados centígrados)
País

2020

2030

2050

2070

2100

Costa Rica

0,53

0,83

1,23

1,77

2,40

Belice

0,57

0,90

1,33

2,00

2,40

El Salvador

0,53

0,97

1,40

1,97

2,63

Guatemala

0,57

1,00

1,43

2,10

2,67

Honduras

0,50

0,90

1,40

1,93

2,53

Nicaragua

0,57

0,90

1,37

1,80

2,43

Panamá

0,50

0,80

1,23

1,70

2,20

Centroamérica

0,57

0,90

1,33

1,87

2,50

Nota: Para la anomalía del modelo HADCM3 se tomó la del año 2099 ya que el modelo no incluye
pronóstico para el año 2100. Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la
climatología del período1980-2000 generada a partir del modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.
CUADRO 1.10
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE TEMPERATURA MEDIA, ESCENARIO A2, PROMEDIO
DE LOS TRES MODELOS, 1980-2000 A 2100
(En grados centígrados)
País

2020

2030

2050

2050

2100

Costa Rica

0,63

0,77

1,60

2,43

3,90

Belice

0,70

0,83

1,53

2,37

3,70

El Salvador

0,77

0,93

2,03

2,90

4,73

Guatemala

0,80

1,00

2,00

2,93

4,73

Honduras

0,73

0,87

1,83

2,73

4,20

Nicaragua

0,73

0,87

1,90

2,73

4,30

Panamá

0,63

0,77

1,47

2,30

3,60

Centroamérica

0,70

0,83

1,73

2,60

4,17

Nota: Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la climatología del
período 1980-2000 generada a partir del modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.

En el diagrama 1.1 se puede apreciar el cambio anual medio mundial de la temperatura
respecto al período 1980-1999, estimado por el IPCC con una relación de los impactos esperados en
diversos ámbitos con diferentes niveles de aumento de temperatura. Para el 2050 Centroamérica
podría sufrir los impactos indicados en el rango entre 1,0 °C a 2,0 °C y, para el 2100, a partir de
aproximadamente 2,5 °C hasta 5 °C en algunos países.

42

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

DIAGRAMA 1.1
IMPACTOS ASOCIADOS CON EL CAMBIO ANUAL MEDIO MUNDIAL DE LA TEMPERATURA
(En grados centígrados, cambio anual medio mundial de la temperatura respecto a la del período 1980 - 1999)

Notas: † Se entiende por apreciable más de un 40%.
‡ Basado en la tasa promedio de aumento del nivel del mar de 4,2 mm/año entre 2000 y 2080.
Fuente: IPCC, 2007a.

43

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 1.11
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE PRECIPITACIÓN MEDIA ANUAL, ESCENARIO B2,
PROMEDIO DE LOS TRES MODELOS, 1980-2000 A 2100
(En porcentajes)
País

2020

2030

2050

2070

2100

Costa Rica

-0,73

-8,43

-3,08

-1,43

-10,40

Belice

3,67

-3,93

-7,88

-10,43

-12,60

El Salvador

5,40

-3,53

-2,44

0,43

-11,03

Guatemala

3,30

-0,60

-0,10

-3,33

-7,23

Honduras

6,17

-4,47

-7,18

-6,50

-12,27

Nicaragua

5,30

-6,57

-7,31

-6,17

-17,43

Panamá

4,37

-2,67

-2,36

-3,10

-2,90

Centroamérica

3,90

-4,30

-4,33

-4,37

-10,53

Nota: Para la anomalía del modelo HADCM3 se tomó la del año 2099 ya que el modelo no incluye
pronóstico para el año 2100. Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado
respecto a la climatología 1980-2000 generada a partir del modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 1.12
CENTROAMÉRICA: CAMBIO DE PRECIPITACIÓN MEDIA ANUAL, ESCENARIO A2, PROMEDIO
DE LOS TRES MODELOS, 1980-2000 A 2100
(En porcentajes)
País

2020

2030

2050

2070

2100

1,77

3,87

-12,47

-14,83

-26,53

Belice

-3,47

-0,13

-15,23

-16,93

-30,17

El Salvador

-2,67

-0,63

-15,23

-15,73

-31,27

Guatemala

-1,53

-1,33

-12,73

-14,17

-26,80

Honduras

-2,20

4,17

-15,70

-17,43

-32,03

Nicaragua

-0,60

4,87

-17,93

-17,73

-34,87

1,53

1,97

-7,97

-9,93

-17,53

-1,03

1,83

-13,87

-15,27

-28,43

Costa Rica

Panamá
Centroamérica

Nota: Para calcular las anomalías se tomó el clima del año señalado respecto a la climatología del período
1980-2000 generada a partir del modelo referido.
Fuente: Elaboración propia.

1.6

CONSIDERACIONES FINALES
1. Considerando el promedio de los tres modelos de clima utilizados, se observa que en el
escenario B2 el aumento de temperatura previsto para Centroamérica puede ser de 2,2 a 2,7
°C al finalizar el presente siglo con un promedio regional de 2,5 °C. El IPCC estimó con B2
un aumento de la temperatura a nivel global con un margen probable de 1,4 a 3,8 °C y un
mejor cálculo de 2,4 °C para el período 2090-2099 relativo al período 1980-1999. Los
resultados regionales son compatibles con lo esperado a nivel global.
2. En el escenario A2 el aumento de temperatura esperado al 2100 es mayor, entre 3,6 °C y 4,7
°C, dependiendo del país, y un promedio regional de 4,2 °C, frente al estimado global del

44

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

IPCC de un margen probable de 2,0 a 5,4 °C y un mejor cálculo de 3,4 °C al período 20902099 relativo al período 1980-1999. Los escenarios de la región se ubican por arriba de los
esperados a nivel global. En el escenario A2, la mayoría de los países registraría aumentos
considerables en de temperatura media anual hasta finales del siglo, siendo Guatemala y El
Salvador los casos más graves.
3. Los escenarios de temperatura para Centroamérica se pueden relacionar con los impactos
estimados por el IPCC ilustrados en el diagrama 1.1. Para el 2050, Centroamérica podría
sufrir los impactos indicados en el rango entre 1,0 a 2,0 °C y, para el 2100, a partir de
aproximadamente 2,5 °C hasta 5 °C en algunos países.
4. En el caso de la precipitación los modelos arrojan mayor incertidumbre. Tomando el
promedio de estos modelos, el escenario B2 al 2050 indica una reducción del 4% como
promedio regional y un rango entre 0% y 8%, dependiendo del país. Al 2100 la reducción
regional sería de 11% y el rango oscilaría entre 3% y 17%.
5. El promedio de los tres modelos bajo el escenario A2 al año 2050 indica una reducción del
14% como promedio regional y un rango entre 8% y 18%, dependiendo del país. Al 2100, la
reducción regional sería de 28% y el rango oscilaría entre 18% y 35%. En el modelaje de la
precipitación se presenta mayor variabilidad e incertidumbre. Por ejemplo, el modelo
HADGEM1 indica una disminución de 41% a 72%, dependiendo del país, y un promedio
regional de 62%. ECHAM5 señala reducciones del orden de 8% a 32%, salvo en Panamá,
que sería 0%, y un promedio regional de 17%. Finalmente, el modelo GFDL CM2.0 indica
un rango de cambios, tanto reducciones como aumentos, dependiendo del país, entre -16%
y 4% con un promedio regional de -7%.
6. La evaluación de los costos potenciales del cambio climático en Centroamérica requiere un
cuidadoso análisis de los escenarios a diversos plazos y a nivel país. El presente ejercicio se
basa en metodologías del estado del arte en reducción de escalas espaciales y temporales.
Sus principales resultados son los de temperatura y precipitación, como en los reportes del
IPCC. Quizá lo más notable del presente trabajo ha sido la posibilidad de regionalizar en
forma eficiente los escenarios utilizados por el IPCC en su tercer y cuarto reporte de
evaluación. Ello permite estimar, a partir de la dispersión de las proyecciones, la
incertidumbre del clima futuro a nivel país.

45

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CAPÍTULO 1.

ANEXO: BASES DE DATOS CLIMÁTICOS GENERADOS POR EL PROYECTO
1.

Rejilla: Información histórica mensual con resolución 30 minutos de CRU TS 3.0 (UEA, 2010),
para el período 1901-2100.
ESCENARIO A1B. TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN

Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL CM2.0

×

×

×

×

×

×

×

HADGEM1

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO A2. PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA MEDIA, MÁXIMA Y MÍNIMA
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL CM2.0

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

MIROC-MEDRES

×

x

x

x

x

x

×

ESCENARIO A2. PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA MEDIA
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

×

×

×

×

×

×

×

HADGEM1

ESCENARIO B1 TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL CM2.0

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO B2. PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA MEDIA, MÁXIMA Y MÍNIMA
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

ECHAM4

×

×

×

×

×

×

×

HADCM3

×

x

x

x

x

x

x

ESCENARIO B2. PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA MEDIA
Modelo
GFDL R30

2.

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

×

×

×

×

×

×

×

Escala nacional: Información histórica mensual y anual de CRU TS3.0 (UEA, 2010) para el
período 1961-1990, 1901-2006.
ESCENARIO A1B TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN

Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL CM2.0

×

×

×

×

×

×

×

HADGEM1

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

46

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ESCENARIO A2 TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL CM2.0

×

×

×

×

×

×

×

HADGEM1

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO B2 TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL R30

×

×

×

×

×

×

×

HADCM3

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM 4

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO B1 TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

GFDL CM2.0

×

×

×

×

×

×

×

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

3.

Escala municipal: Información histórica con cortes de la climatología de 2020, 2030, 2050 2070
y 2095 de WorldClim (Hijmans, y otros, 2010), para el período 1950-2000.
ESCENARIO A1B TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN

Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

MIROC-HIRES

×

×

×

×

×

×

×

HADGEM1

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO A2 TEMPERATURA MEDIA Y PRECIPITACIÓN
Modelo
HADGEM1

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO A2 TEMPERATURA MEDIA, MÁXIMA Y MÍNIMA, Y PRECIPITACIÓN
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

ECHAM5

×

×

×

×

×

×

×

MIROC-MEDRES

×

×

×

×

×

×

×

ESCENARIO B2 TEMPERATURA MEDIA, MÁXIMA Y MÍNIMA, Y PRECIPITACIÓN
Modelo

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

ECHAM4

×

×

×

×

×

×

×

HADCM3

×

×

×

×

×

×

×

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

47

2. ESCENARIOS MACROECONÓMICOS Y
DEMOGRÁFICOS

2.1

INTRODUCCIÓN

económica, el
es
Por tanto,
Desde la óptica como receptáculoclima globalefectoun bien público. representa lasu uso
indiscriminado
de gases de
invernadero (GEI)
mayor
externalidad negativa global que haya existido (Stern, 2007). Los impactos económicos del
cambio climático proyectados para este siglo son impresionantes y, dada su magnitud,
determinarán en gran medida las características y condiciones del desarrollo económico futuro
(Hallegatte, 2009). Asimismo, las opciones tecnológicas y los costos económicos de los procesos
de mitigación son significativos en áreas como energía y transporte, lo que modificará los
patrones de desarrollo económico actuales.
El cambio climático es uno de los temas más relevantes de la agenda política
internacional. Por lo tanto, para los países de Centroamérica es muy importante identificar y
cuantificar sus posibles impactos a fin de instrumentar políticas de adaptación y mitigación
que reduzcan sus efectos negativos. Ahora bien, su valuación económica es una tarea compleja
que obliga a asumir supuestos no siempre seguros sobre la trayectoria de diferentes variables
para simular escenarios que relacionen la evolución económica con su impacto ambiental.
El objeto del presente apartado es presentar escenarios de crecimiento económico y
demográfico para el conjunto de países de la región (Belice, Costa Rica, El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá), considerando el largo período que va desde el
presente hasta el año 2100. Estos escenarios no implican compromisos con metas de
crecimiento de los países de la región, sino que son ejercicios de prospectiva para estimar el
costo económico del cambio climático al año 2100 en el marco del proyecto “La economía del
cambio climático en Centroamérica.”

2.2

EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y CONTEXTO ACTUAL

La dinámica macroeconómica de los países de Centroamérica experimentó cambios
estructurales e inestabilidades importantes durante las últimas seis décadas. En las décadas de
los años cincuenta y sesenta, los siete países tuvieron un crecimiento acelerado (véase el
cuadro 2.1). La tasa de crecimiento promedio del PIB agregado de la región se mantuvo en
alrededor de 5,5%, destacando el desempeño de Costa Rica, sobre todo durante los años
cincuenta, con una tasa promedio de 7%. Los países restantes crecieron entre 4% y 5% anual,
con excepción de Honduras. En la década de los sesenta, todos los países tuvieron un
crecimiento robusto, encabezados por Nicaragua y Panamá, que alcanzaron tasas promedio de
7,5% y 8,1%, respectivamente (Macías, Guy y Hollar, 2007).

48

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 2.1
CENTROAMÉRICA: TASAS DE CRECIMIENTO PROMEDIO DEL PIB, 1950 A 2009
(En porcentajes)
País

Década
50s

60s

70s

80s

90s

00s

Belice

ND

5,2

6,4

4,3

5,2

4,0

Costa Rica

7,0

5,8

6,2

2,3

5,6

4,2

El Salvador

4,4

5,9

4,0

-1,0

4,9

2,1

Guatemala

4,0

5,5

5,9

0,6

4,2

4,7

Honduras

3,2

5,0

5,9

2,7

3,0

4,1

Nicaragua

5,7

7,5

-0,1

-1,5

3,3

2,7

Panamá

4,7

8,1

4,5

0,6

5,3

6,1

Nota: ND = no disponible.
Fuente: Con base en información de CEPAL y Banco Mundial.

El ritmo de crecimiento se redujo hacia finales de los años setenta y durante los años ochenta
por adversidades económicas, sociales y políticas, incluyendo períodos de inestabilidad política,
rupturas institucionales e incluso guerras civiles en varios países (De Gregorio, 1992; 2008; Loayza,
Fajnzylber y Calderón, 2005; Cole y otros, 2005; Elias, 1992). Ocurrieron también choques externos,
como la crisis de la deuda de los años ochenta, que redujo drásticamente el crédito externo y provocó
un largo estancamiento (Agosin y Machado, 2003; Leamer y otros, 1999; Kurtenbach, 2010).
Nicaragua tuvo una fuerte contracción económica en las décadas de los setenta y ochenta; situación
similar atravesó El Salvador, sobre todo en la década de los ochenta. En este mismo período, el
crecimiento de Guatemala y Panamá fue prácticamente nulo, con una tasa promedio de 0,6% anual.
Costa Rica y Honduras redujeron sus tasas de crecimiento prácticamente a la mitad en comparación
con la década de los setenta. Otros choques externos severos fueron la crisis del petróleo y la caída de
los precios internacionales del café y las frutas. El deterioro de las finanzas públicas, la destrucción
de infraestructura y el ambiente general de incertidumbre complicaron aún más la situación
económica durante este decenio (Ros, 2004).
La década de los noventa inició una nueva etapa para la región. La pacificación de varios
países, la reanudación del acceso a los mercados de capital por cambios externos (el Plan Brady y la
disminución de las tasas de interés en los Estados Unidos) y la estabilidad macroeconómica crearon
condiciones favorables para la recuperación económica (Ros, 2004; Leamer y otros, 1999). La
estabilidad macroeconómica fue lograda mediante la reducción del déficit fiscal y de las tasas de
inflación y el inicio de un proceso de reformas estructurales en política comercial, política tributaria,
política financiera, reducción relativa del tamaño del Estado y legislación laboral (Muñoz, 2007;
SECMA, 2003; 2004; Ros, 2004; Agosin, Machado y Nazal, 2002). A consecuencia de estos cambios y
el contexto global, el PIB agregado tuvo un crecimiento promedio del 4,6% anual en los años noventa
en un ambiente de recuperación sostenida en los siete países de la región (véase el cuadro 2.1), que se
manifestó en una tendencia ascendente de la producción por encima de la trayectoria de largo plazo.
Sin embargo, el ritmo de crecimiento se reduce ligeramente en el período 2000-2009 en Belice, Costa
Rica, El Salvador y Nicaragua, con tasas de crecimiento promedio ligeramente menores a las de la
década anterior. Guatemala, Honduras y Panamá reportaron un ritmo de crecimiento mayor. El
gráfico 2.1 muestra la trayectoria del PIB y de su tasa de crecimiento para los países de
Centroamérica durante el período 1971 – 2009.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

49

GRÁFICO 2.1
CENTROAMÉRICA: TRAYECTORIAS Y TASAS DE CRECIMIENTO DEL PIB, 1970 A 2009
(En millones de dólares a precios de 2002 y en porcentajes)

Fuente: Con base en información de la CEPAL.

La recuperación del crecimiento ha estado ligada a la mayor apertura comercial y financiera de
los países, la cual ha provocado una mayor correlación de la región con los ciclos económicos
globales mediante nuevos canales de transmisión e intercambio (CEPAL, 2008d). El buen
desempeño de principios del siglo XXI se explica en buena medida por la expansión de la economía
mundial y la abundante liquidez de los mercados internacionales de capital. Sin embargo, estas
condiciones favorables han sido limitadas por nuevos choques externos, como la nueva ola de
incrementos del precio del petróleo y luego de los alimentos. Esta situación muestra que el
desempeño de los países de la región dependerá en buena medida de la evolución de la economía
mundial, en particular la de los Estados Unidos.
El coeficiente de apertura de la región1 para el año 2009 es bastante elevado, aproximadamente
85% (CEPAL, 2011b), lo que indica una fuerte relación con la dinámica del comercio mundial. Así
por ejemplo, el alza de los precios internacionales de las materias primas en los años 2007 y 2008,
principalmente petróleo y granos básicos, disminuyó el poder adquisitivo vía aumento de la
1 Calculado como: (Importaciones + Exportaciones)/PIB. Incluye: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua
y Panamá.

50

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

inflación. Además del comercio exterior, la actividad económica depende en gran medida del
financiamiento externo, las remesas familiares, el turismo y la inversión extranjera. De tal manera
que la dinámica de crecimiento de la región estará determinada en gran medida por factores externos
y el crecimiento de la economía global. La recurrencia de períodos de crisis prolongados afectará su
potencial de crecimiento de largo plazo. En este contexto incierto, delinear trayectorias de
crecimiento a largo plazo resulta complejo.

2.3

LOS ESCENARIOS MACROECONÓMICOS A 21002

La metodología utilizada para establecer escenarios macroeconómicos al 2100 es una combinación de
distintos instrumentos de análisis econométricos: crecimiento tendencial, modelos de series de
tiempo y modelos de corrección de errores (véase el diagrama 2.1).
DIAGRAMA 2.1
TÉCNICAS UTILIZADAS EN LA CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS MACROECONÓMICOS

Fuente: Elaboración propia.

2 Las estimaciones para este ejercicio se realizaron durante el año 2009, con información histórica hasta el año 2007. Por esta razón,
las cifras para los años 2008 y 2009 son resultado del ejercicio de estimación y no necesariamente corresponden a los datos históricos
observados en ese período.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

51

El crecimiento tendencial, a través de filtros sobre las series de tasas de crecimiento del PIB y
su distribución de frecuencias, permite identificar los rangos probables de crecimiento a largo plazo.
Los modelos de series de tiempo son herramientas ampliamente utilizada en la elaboración de
pronósticos porque permiten identificar los patrones regulares de las variables en el tiempo y así
pronosticar su comportamiento futuro a partir de la historia del proceso estocástico. Los modelos de
corrección de errores se basan en una especificación en la que el nivel de crecimiento a largo plazo es
explicado por un conjunto de variables exógenas, que permiten obtener simulaciones de las
trayectorias futuras del PIB (véase Galindo, 2009). Estas tres técnicas econométricas fueron aplicadas,
utilizando las trayectorias resultantes en una simulación Montecarlo para obtener las bandas de
probabilidad de las tasas de crecimiento promedio anual a largo plazo. Se deben reconocer las
dificultades de aplicar determinadas técnicas econométricas de pronóstico, las cuales serían óptimas
si no existieran problemas de especificación, si los parámetros fueran constantes y si las series fueran
estacionarias. En el caso de los países centroamericanos se desconoce el modelo verdadero, existen
cambios estructurales relevantes y ciertas series económicas no son estacionarias.
El gráfico 2.2 presenta la evolución del filtro HP (Hodrick y Prescott, 1997) de las tasas de
crecimiento del PIB y las bandas de desviación estándar en cada caso entre los años 1970 y 2007,
donde se ubican la mayoría de las observaciones del filtro, indicando los rangos probables de la tasa
promedio de crecimiento futuro. La ubicación de los rangos de crecimiento facilita la realización de
pronósticos de largo plazo, en vez de hacer énfasis en los valores específicos por año. Con este
método se espera que el rango de crecimiento potencial de Belice sería entre 3,10% y 4,95% anual,
similar al de Costa Rica, de 3,20% a 5,32%. Nicaragua sería el país con menor crecimiento potencial,
1,97%, con un límite superior de 4,33%. Para el resto de los países el límite inferior sería de 2,11% a
2,97% y el límite superior de 4,33% a 4,76%.
La tendencia histórica se proyecta hacia el futuro, utilizando modelos de series de tiempo.
Los resultados de las estimaciones se presentan en el gráfico 2.3. De no modificarse las condiciones
estructurales de crecimiento de los países centroamericanos o de la economía internacional, es
difícil esperar tasas reales de crecimiento elevado de largo plazo en la región. Este argumento
considera la experiencia histórica reciente, las dificultades actuales de los países para dinamizar la
formación de capital y los débiles impulsos de la economía mundial, sobre todo en difusión de
tecnología e inversión.
El análisis de las relaciones de largo plazo entre el producto y el conjunto de variables explicativas
fue realizado con base en la metodología de cointegración y un modelo de corrección de errores,
utilizando los modelos de vectores autoregresivos (VAR) y el procedimiento de Johansen (Johansen,
1988). Así, la estrategia econométrica combina las técnicas econométricas modernas con modelos causales
de sentido económico, lo que permite obtener simulaciones y pronósticos razonables. La especificación de
este tipo de modelos se basó en la siguiente ecuación:
(2.1)

∆

∆

Donde representa el producto real,
reales que aproxima la riqueza financiera, y
nivel general de precios.

el capital,
es un agregado monetario en términos
representa la relación de precios de energía con el

52

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 2.2
CENTROAMÉRICA: FILTRO HODRICK-PRESCOTT DE LAS TASAS DE CRECIMIENTO DEL PIB, 1970 A 2007
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia con información de CEPAL y Banco Mundial.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 2.3
CENTROAMÉRICA: MODELOS DE SERIES DE TIEMPO CON VALORES OBSERVADOS (1970 A 2007) Y
PRONÓSTICO (2008 A 2100) DE LA TASA DE CRECIMIENTO DEL PIB
(En porcentajes)

Nota: Nicaragua alcanza una tasa de crecimiento de -26,5% durante el año 1979.
Fuente: Elaboración con información de CEPAL y Banco Mundial.

53

54

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

La inclusión del agregado monetario tiene por objetivo capturar el efecto del sistema financiero
en el crecimiento económico, como lo muestran los efectos de los shocks monetarios (Walsh, 2003). El
sector energético tiene gran importancia para el desempeño económico. La tendencia ascendente de
los niveles de consumo de energía ha seguido muy de cerca la trayectoria del PIB, representando un
insumo clave de la función de producción. Así, las reducciones de la oferta energética pueden tener
consecuencias negativas para el producto, dependiendo de su grado de sustituibilidad o
complementariedad con el empleo. Sus consecuencias negativas para el ambiente han provocado
intensas discusiones sobre las posibles trayectorias y las alternativas para hacer más eficiente y
controlar el consumo de energía.
Los modelos econométricos elaborados permiten identificar algunos patrones sistemáticos. La
trayectoria de largo plazo del PIB de las economías de Centroamérica tiende ajustarse a la
acumulación de capital, mostrando elasticidades positivas en todos los casos, con valores que van de
0,215 a 0,786. El agregado monetario en términos reales arroja un impacto positivo con elasticidades
que van de 0,118 a 0,426, lo que muestra el peso relevante de la expansión del sistema financiero en
las economías. Los precios relativos de la energía tienen impacto negativo a largo plazo y en el ajuste
dinámico a corto plazo, consistente con la hipótesis inicial, asumiendo a la energía como insumo
básico para la producción. No obstante el efecto negativo, las elasticidades de los precios relativos
estimadas en las ecuaciones de largo plazo muestran valores muy cercanos a cero, lo cual podría
evidenciar que las elasticidades no reflejan la estructura de costos de la generación de energía, lo que
hace difícil utilizar esta variable como instrumento de política.
A fin de obtener una trayectoria del crecimiento de las economías a largo plazo, se asumió un
conjunto de supuestos sobre las variables exógenas, que en esencia delinean un escenario muy
similar al comportamiento de las últimas dos décadas, prescindiendo de valores extremos. Estos
supuestos alimentan las variables exógenas que permiten obtener las tasas de crecimiento y las
trayectorias del PIB.
A fin de considerar el nivel de incertidumbre sobre el pronóstico, se realizaron simulaciones
estocásticas sobre un rango de valores de las variables exógenas y se construyeron bandas de
probabilidad de ocurrencia (Fan Charts) sobre las tasas de crecimiento proyectadas (véase el gráfico
2.4). Con una probabilidad del 60%, el crecimiento de la región fluctuará entre 2,34% y 4,05% anual.
Si las condiciones estructurales no se modifican sustancialmente, las economías crecerán en los
rangos estimados por el modelo. Existe un 20% de probabilidad de que la mayoría de las economías
alcancen un crecimiento promedio inferior al 3%.
Así, se definieron tres escenarios de crecimiento a largo plazo. El escenario base asume una
dinámica de formación de capital similar al promedio observado en las últimas dos décadas, un
crecimiento estable del sector financiero, una tendencia a una mayor estabilidad macroeconómica (en
términos de inflación), considerando a la energía como insumo de la producción cuyo precio relativo
afecta la trayectoria de crecimiento. De esta forma, los escenarios prospectivos para las próximas
décadas asumen que la volatilidad de precios de alimentos, energéticos y las crisis financieras serán
más frecuentes. El escenario pesimista asume una probabilidad del 20% de que así ocurra. En
contraste, existe un nivel de probabilidad más bajo (10%) de que la economía de Centroamérica
crezca a tasas elevadas. Los estudios sectoriales usaron la tasa de crecimiento base y ecuaciones
desagregadas preparadas para los productos agropecuario, industrial y de servicios de cada país
(véase el cuadro 2.2).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

55

GRÁFICO 2.4
CENTROAMÉRICA: ESCENARIOS DE CRECIMIENTO DEL PIB CON VALORES OBSERVADOS (1970 A 2007) Y
PRONÓSTICO (2008 A 2100)
(Fan Charts de la tasa de crecimiento con bandas de probabilidad de 90%, 80% y 60%)

Nota: Nicaragua alcanza una tasa de crecimiento de -26,5% durante el año 1979.
Fuente: Elaboración propia con información de CEPAL y Banco Mundial.

56

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El escenario base corresponde a la media entre el límite inferior y el límite superior de la
trayectoria esperada con una probabilidad del 60%. Por lo tanto, se espera que el crecimiento
promedio anual para el período 2008-2100 sea 3,59% para Belice, 3,09% para Costa Rica, 3,22%
para El Salvador, 3,18% para Guatemala, 3,17% para Honduras, 3,07% para Nicaragua y 3,53%
para Panamá.
En el escenario de bajo crecimiento, se decidió utilizar el límite superior de la trayectoria
con 20% de probabilidad. En este escenario, Belice tendría una tasa de 2,81%, Costa Rica 2,42%,
El Salvador 2,26%, Guatemala 2,67%, Honduras 2,76%, Nicaragua 2,34% y Panamá 2,90%.
En el escenario de alto crecimiento, se decidió utilizar el límite inferior de la trayectoria
con 10% de probabilidad. Belice registraría una tasa de 4,11%, Costa Rica 3,77%, El Salvador
3,88%, Guatemala 3,78%, Honduras 4,21%, Nicaragua 3,79% y Panamá 4,11%.
La elección de estos escenarios se justifica por la necesidad de contar con una trayectoria
tendencial del crecimiento como referencia para evaluar los impactos del cambio climático, por
lo cual se considera que la tasa de crecimiento más probable es la ubicada en la media de la
trayectoria con mayor probabilidad de ocurrencia. Los otros dos escenarios, uno con menor
ritmo y otro con mayor ritmo de crecimiento, permiten estimar los impactos bajo distintas
trayectorias de crecimiento y son compatibles con el rango de las tasas de crecimiento
supuestas en los escenarios de emisiones del IPCC.
CUADRO 2.2
CENTROAMÉRICA: ESCENARIOS DE LA TASA DE CRECIMIENTO DEL PIB, 2008 A 2100
(En porcentajes)
País

Escenarios de crecimiento económico
Bajo

Base

Alto

Belice

2,81

3,59

4,11

Costa Rica

2,42

3,09

3,75

El Salvador

2,26

3,22

3,88

Guatemala

2,67

3,18

3,78

Honduras

2,76

3,17

4,21

Nicaragua

2,34

3,07

3,79

Panamá

2,90

3,53

4,11

Centroamérica

2,61

3,25

3,93

Fuente: Elaboración propia.

El segundo bloque de análisis incluye ecuaciones para el producto agropecuario, el
industrial y el de servicios de cada país. Las especificaciones generales toman en cuenta que las
participaciones de estos componentes en el producto tienden a seguir una evolución
relativamente constante hasta cierto punto. Las variables se establecen en función del producto
agregado y se buscó que su proporción se modificara en el tiempo, de acuerdo con el cambio
de otros factores que capturan las características estructurales del proceso de crecimiento. La
especificación general utilizada es:

57

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(2.2)

ya

(2.3)

yi

(2.4)

ys

Donde
representa al PIB del sector agropecuario,
es el PIB industrial,
es el
es el PIB total del país y
es el tipo de cambio real. Por supuesto,
PIB del sector servicios,
esta especificación no representa la complejidad de la estructura productiva en el proceso de
crecimiento. No obstante, el balance general permite simular satisfactoriamente el
comportamiento de las series. Las ecuaciones deben considerarse en todo caso como formas
reducidas para proyectar las variables. Los pronósticos realizados en este segundo bloque son
consistentes con los obtenidos por el primer bloque. Los resultados de las estimaciones para
toda la región se reportan en el cuadro 2.3.
CUADRO 2.3
CENTROAMÉRICA: ESCENARIOS DE CRECIMIENTO DEL PIB POR SECTORES, 2008 A 2100
(En porcentajes)
PIB por sectores

Escenarios de crecimiento económico
Bajo

Base

Alto

PIB agropecuario

2,43

3,03

3,72

PIB industrial

2,60

3,26

3,99

PIB servicios

2,74

3,38

4,13

PIB total

2,61

3,25

3,93

Fuente: Elaboración propia.

2.4

EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA HISTÓRICA

Las transformaciones sociales y económicas de Centroamérica en las décadas de los sesenta y
los setenta mejoraron las condiciones de vida de la población y provocaron cambios
importantes en el perfil demográfico de los países. Muchos de estos adelantos se estancaron o
retrocedieron en la década de los ochenta, provocando un fuerte deterioro social. Sin embargo,
las tendencias demográficas aparentemente no fueron alteradas por tales circunstancias, y los
cambios iniciados a mediados del siglo XX siguieron su curso. En efecto, la tasa de crecimiento
poblacional mantuvo su trayectoria descendente y los cambios en la estructura por edades de
la población se acentuaron.
El gráfico 2.5 ilustra la evolución de las tasas de crecimiento de la población total por
país durante las últimas cinco décadas. Honduras y Nicaragua registraron tasas promedio de
3%, las más altas de la región. Esta tendencia se mantuvo hasta finales de la década de los
ochenta. En contraste, Costa Rica, Panamá y El Salvador han registrado una tendencia
descendente. La tasa actual de El Salvador es inferior a 1% anual, la menor en la región.

58

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 2.5
CENTROAMÉRICA: TASAS DE CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN DE CENTROAMÉRICA
POR DÉCADAS, 1960 A 2009
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia con base en estimaciones de CELADE.

El conjunto de los países de Centroamérica atraviesa la segunda etapa del proceso de
transición demográfica, expresado como un fuerte descenso de la tasa de fecundidad y un aumento
de la esperanza de vida (véase el gráfico 2.6). Es posible afirmar que la región está replicando el
proceso de transición demográfica ocurrido en Europa. Sin embargo, el ritmo de los cambios ha sido
mucho más rápido en Centroamérica y se ha acelerado en las dos últimas décadas, cambiando
rápidamente la estructura de edades. Estos cambios van aunados a la expansión de los centros
urbanos, lo cual está creando diferentes grados de vulnerabilidad de los países en el contexto del
cambio climático.
Respecto a la proporción de la población menor a 14 años, Panamá y Costa Rica muestran una
tendencia descendente que se ha acelerado desde el 1990, seguidos por El Salvador, con una tasa de
descenso menor. Belice, Honduras y Nicaragua también muestran un ligero descenso a partir del año
2000, en tanto que Guatemala se ha mantenido relativamente estable en un nivel de 43%. En
contraste, la trayectoria de la población mayor a 60 años se sitúa en un nivel menor a 10% en la
mayoría de los casos. Destacan Costa Rica, Panamá y El Salvador con una tendencia ascendente
alrededor de 10%; el resto se ubicaba en 6% hacia el 2010.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

59

GRÁFICO 2.6
CENTROAMÉRICA: CARACTERÍSTICAS DEMOGRÁFICAS

Fuente: Elaboración propia con base en estimaciones de CELADE, revisadas de 2011. Los datos para Belice se obtuvieron
de UNFPA, 2010.

60
2.5

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ESCENARIOS DEMOGRÁFICOS A 2100

En la elaboración de los escenarios macroeconómicos se utilizaron las estimaciones y proyecciones de
CELADE (Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, División de Población de la CEPAL)
de la población de cada país. CELADE utilizó el Modelo de los componentes, con el cual, además
de generar proyecciones por sexo y grupos de edad, se deriva una amplia y detallada gama de
indicadores socio-demográficos, así como otros insumos de gran utilidad para la planificación en los
más variados campos. Este modelo permite incorporar de manera integral y sistemática las
propuestas sobre la evolución de las variables determinantes de la dinámica poblacional (mortalidad,
fecundidad y migración) a partir del conocimiento de la evolución histórica correspondiente a los
años de 1950 a 2010 por quinquenios.
La elaboración de proyecciones poblacionales con el método de los componentes requiere
algunas etapas previas para establecer las tendencias históricas (período 1950-2010) y definir a
partir de ellas los insumos requeridos por el modelo (véase el diagrama 2.2). Los supuestos
básicos necesarios son los siguientes:


Una serie de datos históricos de la población, desagregada por sexo y grupos de edad,
evaluada, corregida y conciliada con las cifras históricas de los censos de población y con
las estadísticas de nacimientos, defunciones y saldos migratorios. Para efectos de
utilización de las cifras de las proyecciones, la población base se establece corrientemente al
30 de junio de un año específico.



Un conjunto de relaciones de sobrevivencia, por sexo y grupos de edad quinquenales, que
reflejen las condiciones de mortalidad por sexo y edad de cada quinquenio y las
respectivas esperanzas de vida al nacimiento.



El conjunto de tasas de fecundidad o las distribuciones relativas de la fecundidad por
grupos de edad de las mujeres, que reflejen las probables condiciones de fecundidad de la
población en cada quinquenio. El modelo usa estas tasas para generar los nacimientos
quinquenales por grupos de edad de las mujeres en edad fértil.



Los volúmenes de migrantes netos por sexo y grupos de edad estimados al final de cada
quinquenio.



Una hipótesis sobre cómo se distribuirán los nacimientos futuros por sexo. Actualmente se
usa el factor 105 hombres por cien mujeres o un valor determinado a partir de la tendencia
histórica en la población particular.

Con la serie histórica de la población y las estimaciones de los componentes en grupos
quinquenales, cada grupo inicial se transformará en un nuevo grupo de edad, cinco años más viejo al
transcurrir cada quinquenio. Los cálculos de la población futura se hacen por seguimiento de las
líneas de vida de la población base en grupos homogéneos por sexo y edad, incluidas las nuevas
cohortes de los nacimientos respectivos. Para calcular la población del modelo se utiliza un programa
elaborado por la División de Población de las Naciones Unidas3.

Naciones Unidas, A User’s Manual to the Population Projection Computer Programme of the Population Division of the United Nations,
ESA/P/WP.77, 26 de Enero de 1982.

3

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

61

DIAGRAMA 2.2
CONSTRUCCIÓN DE LOS ESCENARIOS DEMOGRÁFICOS

Fuente: CEPAL y CELADE, 2007.

El escenario poblacional de CELADE a 2100 sugiere que la población de Centroamérica será de
aproximadamente 68 millones de personas en 2050, llegará a su máximo en 2075 con 73 millones y
declinará hasta cerca de 69 millones hacia 2100. Esto implicaría un aumento del 75% a 2050, 86% a
2070 y 78% a 2100 respecto a 2005 (véanse el cuadro 2.4 y el gráfico 2.7).
La población de Centroamérica tendrá una expansión importante en el período 2005-2020,
destacando Guatemala con una tasa de crecimiento del 2,3%, seguida por Honduras y Belice con
1,8% y 1,7%, respectivamente. En un tercer grupo se ubicarán Costa Rica, Nicaragua y Panamá con
una tasa promedio del 1,2% anual. El Salvador tendrá el menor ritmo de crecimiento con una tasa del
0,65%. Todos los países describirían una curva tipo U-invertida, indicando que alcanzarán su nivel
máximo de población en el presente siglo, iniciarán una etapa de estabilización y luego una
tendencia descendente. Este límite será alcanzado en fechas diferentes. Costa Rica será el primero en
alcanzarlo en 2055, y Guatemala será el último, en 2080.
Así, los ritmos de la transición demográfica son diferentes en los países. Panamá y Costa Rica
atraviesan una fase de transición más intensa con tasas de fecundidad más bajas y esperanza de vida
más alta. En un segundo grupo están Belice, Honduras, Nicaragua y El Salvador, cuyas tasas

62

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

muestran similitud. Sin embargo, debido a las perspectivas de un menor ritmo de crecimiento
poblacional de Nicaragua y El Salvador, la situación se modificará en las próximas décadas. La
transición demográfica de Guatemala es lenta en relación al resto, por lo cual se espera que mantenga
su tendencia ascendente. Como quedó dicho, los países muestran un descenso diferenciado de la
población menor de 14 años en relación al total de la población, siendo Panamá y Costa Rica los
países con los porcentajes más bajos. Guatemala es el país con mayor porcentaje de población joven.
De mantenerse estas tendencias, el grado de envejecimiento en Costa Rica y Panamá será más rápido
que en Honduras, Nicaragua y Guatemala.
CUADRO 2.4
CENTROAMÉRICA: ESCENARIO DEMOGRÁFICO, 2005 A 2100
(Habitantes por país)
Año en que
se alcanza
la máxima
población

Nivel de
máxima
población

País

2005

2010

2020

2050

2070

2100

Belice

276 000

306 000

363 000

487 000

523 357

488 155

2079

528 210

Costa Rica

4 321 872

4 694 623

5 313 667

6 220 909

6 098 614

5 441 868

2055

6 243 867

El Salvador

6 049 412

6 183 002

6 601 411

8 076 089

8 390 773

7 757 477

2070

8 390 773

Guatemala

12 699 780

14 361 666

18 055 025

27 928 779

31 476 380

30 861 599

2080

31 970 995

Honduras

6 892 793

7 614 345

9 079 453

12 396 142

13 261 895

12 390 142

2070

13 261 895

Nicaragua

5 450 393

5 815 524

6 518 478

7 932 473

8 238 149

7 631 938

2070

8 238 149

Panamá

3 228 186

3 496 796

3 994 534

4 958 696

5 069 918

4 697 008

2065

5 077 015

38 918 436

42 471 956

49 925 568

68 000 088

72 535 729

69 268 187

2075

73 189 990

Centroamérica

Fuente: Elaboración propia con datos del CELADE.

GRÁFICO 2.7
CENTROAMÉRICA: ESCENARIO DEMOGRÁFICO, 2005 A 2100
(Habitantes por país)

Fuente: Elaboración propia con datos del CELADE.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

2.6

63

EVOLUCIÓN DEL PIB PER CÁPITA

En función de los escenarios macroeconómicos y demográficos, se establecieron estimaciones del PIB
per cápita hasta el año 2100. El gráfico 2.8 presenta el PIB per cápita de los siete países, medido en
dólares del año 2000, para el período 1970-2009. Para comparar, el recuadro superior izquierdo
muestra el PIB per cápita promedio de los países desarrollados. Se observa que desde 1990 a la fecha,
Costa Rica y Panamá muestran un nivel y trayectoria de ingreso per cápita similares, siendo los
países con mayor dinamismo económico y mayor desarrollo. Belice se ubica en un nivel muy
cercano, así que se le puede considerar como parte de este primer grupo.
GRÁFICO 2.8
CENTROAMÉRICA Y PAÍSES DESARROLLADOS: PIB PER CÁPITA, 1970 A 2009
(En dólares de 2000)

Nota: Las cifras de PIB para los años 2008 y 2009 corresponden a datos históricos
observados que se presentan en la sección 2.2 de este capítulo, por lo que pueden no
coincidir con las cifras de PIB pronosticadas y presentadas en la sección 2.3.
Fuente: Elaboración propia con datos de CEPAL y Banco Mundial.

Un segundo grupo es el de El Salvador, Guatemala y Honduras, si bien el primero ha
mostrado un mayor crecimiento los últimos cinco años, con una ligera tendencia a separarse de los
otros dos. Nicaragua tiene el ingreso per cápita más bajo y no ha logrado reducir la brecha con el
resto de los países. Las trayectorias se confirman al considerar la diferencia entre los niveles de
ingreso per cápita del primer grupo (Panamá, Costa Rica y Belice), que tiende a disminuir y a
converger en un PIB per cápita superior a 4.000 dólares del año 2000 (con un rango de diferencia de
300 dólares). En El Salvador, Guatemala y Honduras, el PIB per cápita se ubica entre 1.000 dólares y

64

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

2.000 dólares. El rango de diferencia se ha estabilizado en 550 dólares, mostrando una ligera
tendencia a la baja desde mediados de los años noventa.
El cuadro 2.5 muestra los resultados de las trayectorias esperadas del PIB per cápita al 2100
para los siete países bajo el escenario base, que no considera cambios sustanciales en la estructura
productiva. El gráfico 2.9 muestra los mismos resultados de las trayectorias esperadas del PIB per
cápita para los siete países al 2100.
CUADRO 2.5
CENTROAMÉRICA: PIB PER CÁPITA, 2005 A 2100
(Miles de dólares de 2000)
País

2005

2010

2050

2100

Belice

3,92

4,35

11,69

63,44

Costa Rica

4,51

5,28

13,97

70,61

El Salvador

2,43

2,90

8,21

39,28

Guatemala

1,57

1,74

3,20

13,22

Honduras

1,31

1,51

3,26

15,00

Nicaragua

0,84

0,89

2,09

10,77

Panamá

4,45

5,02

14,71

93,38

Centroamérica

2,14

2,43

5,56

26,49

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la CEPAL.

GRÁFICO 2.9
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL PIB PER CÁPITA CON ESCENARIO
MACROECONÓMICO BASE, 1970 A 2100
(En dólares de 2000)

Fuente: Elaboración propia con datos de CEPAL.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

65

Este análisis del conjunto de países de Centroamérica no encontró evidencia empírica de una
tendencia hacia la convergencia del ingreso per cápita para el período 1970-2007. Sin embargo, entre
países sí las hay. Tal es el caso de Panamá, Costa Rica y Belice, por un lado, y El Salvador, Guatemala
y Honduras, por otro, mientras que Nicaragua se muestra rezagada. Para lograr una convergencia de
ingreso per cápita similar al de los Estados Unidos hacia el año 2100, las tasas de crecimiento
del PIB y PIB per cápita tendrían que ser superiores a las del escenario de alto crecimiento. Los
países que tendrían que hacer un mayor esfuerzo para converger son Nicaragua, Honduras
y Guatemala.
Es importante aclarar que los escenarios establecidos en el presente documento no
representan compromisos con metas de crecimiento, sino que son ejercicios de prospectiva
para estimar el costo económico del cambio climático al 2100 en el marco del proyecto “La
economía del cambio climático en Centroamérica”.

2.7

CONSIDERACIONES FINALES
1. El cambio climático es uno de los temas más relevantes de la agenda política internacional.
Para las economías de Centroamérica resulta crucial identificar y cuantificar los posibles
impactos de este fenómeno a fin de instrumentar políticas de adaptación y mitigación que
reduzcan los impactos negativos del fenómeno. Sin embargo, la valuación económica de
dichos impactos es una tarea compleja que exige asumir supuestos no siempre seguros
sobre la trayectoria de diversas variables. En este sentido, se requiere contar con una línea
base de crecimiento económico de cada economía y cada uno de sus principales sectores
productivos para hacer comparaciones con escenarios alternativos que consideren los
impactos del cambio climático.
2. Durante el período 1960-2007, las economías de Centroamérica mostraron cambios
estructurales en diversas etapas y trayectorias de crecimiento cambiantes. En los últimos 20
años la dinámica de crecimiento se ha recuperado, aunque no al nivel de los años sesenta.
Puede decirse entonces que el crecimiento ha seguido un patrón fluctuante alrededor de
una tendencia creciente, evolución que permite identificar los límites de crecimiento
potencial a largo plazo.
3. Las limitaciones de información y los cambios estructurales en la mayoría de las series
económicas llevaron a elegir métodos econométricos de estimación uniecuacional. Esto
permitió reducir posibles efectos de transmisión del error entre las ecuaciones. Las
estimaciones se apoyaron en la metodología de la econometría moderna, lo que incluye
analizar el orden de integración de las series, la cointegración, el mecanismo de corrección
de errores con un procedimiento de lo general a lo específico y el uso intensivo de pruebas
de mala especificación y de diagnóstico. Con ello se buscó que las ecuaciones finales
representaran una aproximación razonable de la evolución de las series. Los modelos se
apoyan en los pronósticos generados por modelos de series de tiempo y crecimiento
potencial a largo plazo. Las estimaciones del modelo de corrección de errores son
consistentes con los pronósticos de los modelos de series de tiempo y las bandas de
crecimiento potencial.
4. La trayectoria de largo plazo del PIB de los países de Centroamérica tiende ajustarse con la
acumulación de capital. Asimismo, “shocks” asociados al sistema financiero tendrán
impactos en las fluctuaciones de crecimiento a corto plazo. El sector energético tiene gran
importancia en el desempeño económico de la región.

66

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

5. Como resultado de estimaciones econométricas se obtuvieron tres escenarios de pronóstico
para la tasa de crecimiento del PIB de las economías de la región al año 2100: escenario
base, escenario de bajo crecimiento y escenario de alto crecimiento. El escenario base asume
una dinámica de formación de capital similar al promedio de las últimas dos décadas, un
crecimiento estable del sector financiero y una tendencia a una mayor estabilidad
macroeconómica (en términos de inflación), considerando a la energía como insumo de la
producción. El escenario de bajo crecimiento asume una probabilidad de 20% de que las
tasas de crecimiento sean menores. En contraste, el escenario de alto crecimiento estima
razonable un nivel de probabilidad de 10% de que la economía de Centroamérica crezca a
tasas de crecimiento elevadas.
6. Bajo el escenario base se espera que el crecimiento promedio anual para el período 20082100 sea 3,59% para Belice, 3,09% para Costa Rica, 3,22% para El Salvador, 3,18% para
Guatemala, 3,17% para Honduras, 3,07% para Nicaragua y 3,53% para Panamá, con un
promedio regional de 3,25%. Estos escenarios no representan compromisos con metas de
crecimiento, sino son ejercicios de prospectiva para estimar el costo económico del cambio
climático al 2100 en el marco del proyecto “La economía del cambio climático en
Centroamérica”.
7. El escenario poblacional de CELADE al 2100 sugiere que la población de Centroamérica
sería de aproximadamente 68 millones de personas en el 2050, llegará a su máximo el 2075
con 73 millones y declinará hasta cerca de 69 millones hacia el 2100. Esto implicaría un
aumento del 75% al año 2050, 86% al año 2070 y 78% al año 2100 respecto al nivel de
población del año 2005 (véanse el cuadro 2.4 y el gráfico 2.7). Los países de Centroamérica
tendrán una expansión importante de los niveles de población en el período 2005-2020,
destacando Guatemala con una tasa de crecimiento de 2,3%, seguida por Honduras y Belice
con 1,8% y 1,7%, respectivamente. En un tercer grupo se ubicarán Costa Rica, Nicaragua y
Panamá con una tasa promedio de 1,2% anual. El Salvador será el país con menor ritmo de
crecimiento demográfico con una tasa de 0,65%. Todos los países describen una curva tipo
U-invertida, indicando que en el presente siglo alcanzarán su nivel máximo de población,
iniciarán una etapa de estabilización y luego una tendencia descendente. Este límite será
alcanzado en fechas diferentes. Costa Rica será el primero en alcanzarlo, en el 2055 y
Guatemala será el último, en el 2080.
8. En función de los escenarios macroeconómicos y demográficos, se establecieron
estimaciones del PIB per cápita al 2100 en dólares a precios constantes del año 2000. Bajo el
escenario base, las trayectorias esperadas son 63.400 para Belice, 70.600 para Costa Rica,
39.300 para El Salvador, 13.200 para Guatemala, 15.000 para Honduras, 10.800 para
Nicaragua y 93.400 para Panamá.
9. No se encontró evidencia empírica de una tendencia a la convergencia del ingreso per
cápita en Centroamérica para el período 1970-2007. Pero entre países sí se observan
tendencias en este sentido. Tal es el caso de Panamá, Costa Rica y Belice, por un lado, y El
Salvador, Guatemala y Honduras por el otro. Nicaragua muestra el mayor rezago. Para
lograr una convergencia de ingreso per cápita similar al de los Estados Unidos hacia el
2100, las tasas de crecimiento del PIB y PIB per cápita de los países tendrían que ser
superiores a las del escenario de alto crecimiento. Los países que tendrían que hacer un
mayor esfuerzo para converger son Nicaragua, Honduras y Guatemala.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

67

3. ESCENARIOS DE CAMBIO DE USO DE TIERRA

3.1

INTRODUCCIÓN

Este capítulo presenta los resultados de la construcción de un escenario tendencial de cambio de
uso de tierra para Centroamérica hasta el año 2100. El ejercicio exige un modelaje
georeferenciado, para lo cual se aplicó el modelo Cambio de uso de la tierra y sus efectos (Change of
Land Use and its Effects, CLUE por sus siglas en inglés), modelo dinámico que explicita espacialmente
el cambio de uso de la tierra por demandas de las diferentes clases de uso consideradas, sobre la base
de diversos factores explicativos de tales cambios. En este capítulo se expone un resumen del
esquema metodológico, los insumos requeridos por el modelo, consideraciones sobre su aplicación,
los resultados obtenidos y las conclusiones y recomendaciones.

3.2

METODOLOGÍA

El modelado de cambios de uso de tierra se efectuó mediante el modelo CLUE-S por sus siglas en
inglés (Change of Land Use and its Effects at Small Scale) (Verburg y otros, 2002), versión del modelo
CLUE original (Veldkamp y Fresco, 1996). Desde su creación, este modelo ha sido aplicado en
diversos estudios de países como herramienta para tomadores de decisión e involucrados en los
procesos de cambio de uso de tierra, así como para explorar posibles cambios bajo diferentes
escenarios de desarrollo.
El procedimiento metodológico tiene dos etapas. La primera, denominada análisis no espacial,
consiste en calcular los diferentes tipos de demanda de uso de tierra, es decir, cuantificar las áreas
requeridas por tipo de uso por cada año futuro de análisis. Esta cuantificación se basa en modelos
económicos o extrapolaciones de tendencias observadas. En esta etapa se definen los cambios de uso
de tierra a través del tiempo. La segunda etapa consiste en la distribución geográfica de las
demandas, donde el modelo se aplica para distribuir los cambios espacialmente, los cuales resultan
asignados sobre la base de relaciones empíricas entre un tipo de uso y los factores biofísicos y
socioeconómicos imperantes en un punto determinado. Los resultados se presentan en forma de
mapas (véase el diagrama 3.1).
El primer paso del modelado consistió en crear una base de datos de cobertura/uso actual de la
tierra para cada país. Esta base de datos está constituida por mapas a nivel nacional, los cuales varían
en temporalidad de la información, métodos de clasificación y escala. En la mayor parte de los casos
se utilizaron mapas del Mapa de Ecosistema de Centroamérica, de la Comisión Centroamericana de
Ambiente y Desarrollo (CCAD) (Banco Mundial y CCAD, 2000). Para el caso de Costa Rica se
utilizaron mapas adicionales proporcionados por el Ministerio de Agricultura de Costa Rica (MAG)
(1992) y el Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica (MINAET) (1997). En cuanto a la
temporalidad, los mapas cubren diversos períodos entre 1992 (Costa Rica) y 2006 (Nicaragua
y Honduras).

68

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

DIAGRAMA 3.1
ESQUEMA METODOLÓGICO DE MODELAJE DE USO DE TIERRA MEDIANTE
EL MODELO CLUE-S

Fuente: Elaboración propia.

Sobre la base de los tipos de uso disponibles en los mapas, se identificaron cuatro tipos de
interés para este estudio: cultivos, pastos manejados, bosques y un tipo que reúne pastos naturales,
sabanas y arbustales. Las clases de cultivos y pastos manejados sólo pudieron ser diferenciadas en
Guatemala; para el resto de los países se utilizó el tipo denominado uso agropecuario, que reúne
todos los tipos de cultivos y los pastos manejados.
El proyecto preparó escenarios macroeconómico y poblacional tendenciales, los cuales
asumen un desarrollo futuro con supuestos que se traducen en cambios en la sociedad, entre
ellos el uso de la tierra, pero no cuentan con una distribución territorial (véase el cap. 2). Esto
planteó la necesidad de establecer una línea base para el uso de la tierra. Así, se decidió utilizar
los escenarios globales de uso de la tierra del GEO4 (PNUMA, 2007b), que cuantifican distintos
tipos de uso de la tierra en Centroamérica y el Caribe y describen tendencias de desarrollo de la
sociedad: Mercados Primero, Seguridad, Sostenibilidad Primero y Políticas Primero. Mediante la
comparación de la evolución del uso de la tierra de las dos categorías más representativas,
bosques y uso agropecuario, se observó que los tres primeros escenarios presentan una tendencia
similar. Por consiguiente, se acordó calcular un escenario tendencial a partir de un promedio de
los valores del uso de la tierra de estos tres escenarios (véase el gráfico 3.1).

69

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 3.1
CENTROAMÉRICA Y EL CARIBE: DISTRIBUCIÓN DEL USO DE LA TIERRA ESCENARIO TENDENCIAL
DERIVADO DE LOS TRES ESCENARIOS GEO4, 2000 A 2050
(En miles de Km2)

Fuente: Elaboración propia en función de los tres escenarios GEO 4 (PNUMA, 2007b).

Con respecto a la escala de los escenarios, GEO4 cuantifica regiones, no países, así que se
aplicaron los supuestos de Luijten, Miles y Cherrington (2006) para desagregar la demanda del
escenario tendencial. Dado que los escenarios de GEO4 comprenden hasta el año 2050, se utilizó un
segundo modelo, International Futures (IFs por sus siglas en inglés), para distribuir las demandas
tendenciales por país hasta el año 2100 (Hughes, 2008). En relación con los tipos de uso de suelo, los
mapas nacionales, el escenario tendencial y el modelo IFs emplean sistemas de clasificación
diferentes. Por este motivo se estableció una equivalencia entre los tres, siguiendo el método de
Luijten, Miles y Cherrington, como se muestra en el cuadro 3.1.
CUADRO 3.1
CENTROAMÉRICA: EQUIVALENCIA ENTRE LOS SISTEMAS DE CLASIFICACIÓN DE USO
DEL SUELO PARA LOS MODELOS UTILIZADOS
CLASES GEO4
Tasas de cambio regionales
para escenario tendencial
Agricultura (Agricultural land)
Biocombustibles (Biofuels)
Bosques tropicales (Tropical Woodland, Tropical Forest)
Sucesión secundaria (Regrowth Forest, Abandoned 
Timber)
Matorrales (Scrubland)
Sabana (Savanna)

Fuente: Elaboración propia.

CLASES IFs
Tasas de cambio por país

CLASES MODELADAS
Tasas de cambio para CLUE

Cultivos (Crops)
Pastoreo (Grazing)

Agropecuario

Bosque (Forests)

Bosque

Otros (Other)

Pastizales naturales, arbustales, sabanas

70

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El objetivo del modelo CLUE-S es la distribución espacial de las demandas de cada tipo de uso
de tierra. Para lograrlo considera los conceptos de conectividad, jerarquía, estabilidad, resiliencia y
otros factores. La localización de cambios de uso de la tierra se realiza con métodos estadísticos que
estiman las relaciones matemáticas empíricas entre el tipo de uso actual y los factores que explican su
ubicación específica. La selección de los factores explicativos fue realizada mediante una revisión de
la bibliografía y de los resultados del estudio de Luijten, Miles y Cherrington (2006). La lista de los
factores se presenta en el cuadro 3.2. El presente estudio relaciona el uso de la tierra en el año base de
2005 con los factores explicativos y asume la correcta representación de los procesos de conversión
ocurridos hasta esa fecha y que éstos seguirán vigentes en el futuro.
CUADRO 3.2.
CENTROAMÉRICA: FACTORES EXPLICATIVOS DE LA LOCALIZACIÓN DEL USO DEL SUELO
EMPLEADOS EN EL ESTUDIO
Variable

Fuente

1.

Acceso a mercados

CIESIN, IFPRI y CIAT, 2004. Disponible en: CIESIN y otros, 2004.

2.

Índice de Desarrollo Humano (IDH)

Información al año 2007. PNUD, 2007.

3.

Elevación

Jarvis, H.i. Reuter, A. Nelson, E. Guevara, 2009, en Jarvis y otros, 2009.

4.

Pendiente (grados)

Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo. Red vial. Base de Datos SIG de
Mesoamérica / CCAD-BM 2002, en CCAD y Banco Mundial, 2010.

5.

Número de meses secos consecutivos

ND

6.

Capacidad de uso del suelo

CATIE, 2009.

7.

Profundidad del suelo

CATIE, 2009.

8.

Densidad de población

CIESIN y CIAT, 2004. Disponible en CIESIN y otros, 2004.

9.

Precipitación promedio anual

Hijmans, Cameron, Parra, Jones y Jarvis, 2005, en Hijmans y otros, 2010.

10. Temperatura promedio anual

Hijmans, Cameron, Parra, Jones y Jarvis (2005), en Hijmans y otros, 2010.

Fuente: Elaboración propia.

Los factores identificados en el cuadro 3.2 permanecen constantes durante el período de
análisis, salvo la densidad de población, por lo cual se aplicaron los factores de cambio poblacional
estimados por CELADE-División de Población CEPAL para introducir el efecto del incremento
poblacional (véase el cap. 2).
En este estudio se probó la utilidad de este modelaje para los cambios de uso de la tierra
relacionados con escenarios de emisiones A2 y B2 para la temperatura y la precipitación. Estos
escenarios fueron estimados como el promedio de los escenarios simulados con los modelos
ECHAM5, GFDL CM2.0 y HADGEM1 para A2, y ECHAM4, GFDL R30 y HADCM3 para B2 (véase
el cap. 1). Los escenarios futuros de ambas variables climáticas fueron proyectados para cada año
entre 2005 y 2100 como promedio móvil de la anomalía climática de los 15 años anteriores y los 15

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

71

años posteriores a cada año. La anomalía climática fue estimada como la diferencia entre el clima
simulado para cada año y la climatología de referencia simulada de WorldClim (1961-1990).1
El diseño de los mapas de cambio de uso de tierra de CLUE-S está determinado por: (a)
políticas y restricciones espaciales, que identifican zonas de preferencia para la conversión de ciertos
tipos de uso o su restricción; (b) reglas de conversión, que especifican las conversiones de usos de
tierra permitidas y la facilidad con que pueden ocurrir; (c) factores explicativos o de ubicación, que
identifican la idoneidad de la ocurrencia de cada tipo de uso. Estos tres componentes definen la
configuración del modelo, que es específica para cada caso (para cada país en este estudio), pero que
también permite explorar diversas posibilidades, según las preferencias, las políticas y los supuestos
sobre cómo ocurrirán los cambios.

CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS
En el año 2005, el 41% de la región centroamericana estaba dedicada al uso agropecuario, 43% estaba
cubierta por bosques, 12% cubierta por sabanas, arbustales y pastizales naturales, 0,5% correspondía
a uso urbano y 3,6% estaba dedicada a otros usos, ya fuera no clasificados, o a categorías no
consideradas en este estudio.
Es importante recalcar que todos los escenarios evaluados tienen las mismas demandas de uso
de tierra como entrada en el modelaje distributivo. En las corridas hacia el año 2100, las demandas
muestran diferencias, ya que en muchos casos el modelo no cumple la meta especificada, sino que
llega al escenario más cercano dentro del margen de error especificado (hasta un máximo de 1% del
área total del país). Por ello es menos confiable en las categorías con áreas menores, donde el margen
de error puede resultar importante (por ejemplo, en uso urbano). En este sentido, el modelaje del
escenario tendencial impuso demandas que pronostican un aumento del uso agropecuario hasta en
62%. Este uso se incrementó en 50% en el modelaje. En cambio, la cobertura boscosa, tanto como
demanda y como resultado, se reduce en 30%. En el caso de las sabanas, pastizales y arbustales, la
demanda implicó un reducción de hasta 2%, pero la reducción encontrada en los resultados de la
distribución geográfica fue de 81%.
Debido a que se utilizaron los escenarios de cambio climático a nivel de país, la anomalía en
precipitación y temperatura asume que las variaciones climáticas son las mismas para todo el
territorio nacional, sin tomar en cuenta su variación geográfica. Aunque el número de meses secos
consecutivos también es una variable afectada por el cambio climático, no se contó con los datos para
realizar su estimación, por lo cual esta variable se tuvo que mantener constante en el tiempo
considerado en el modelaje.
En cuanto al uso de tierras boscosas, se dejaron fuera tipos de bosque específicos porque es
probable que la aparición de tipos de bosque no obedezca a los determinantes utilizados. Los
estudios de cambios en las composiciones de los ecosistemas requieren modelos ecológicos o
hidroecológicos (Neilson, 1995; Krinner y otros, 2005). Estos efectos serán explorados en los estudios
previstos de ecosistemas y bosques.

1 En este estudio se utilizó la climatología de WorldClim porque cuenta con una distribución georeferenciada a la escala requerida.
Es la misma climatología utilizada en los escenarios municipales del proyecto.

72

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Otro aspecto relacionado con los tipos de bosque es su regeneración debido al abandono del
uso agrícola previo. Para representar esta situación en el estudio, se asume que estos suelos pasan a
ser bosques luego de veinte años de abandono agrícola. Períodos menores quedan clasificados como
cobertura en regeneración, que son las áreas que empezaron su proceso de sucesión sin ser bosques
todavía, sino en un estado más temprano.
Se encontró que las diferencias entre el escenario tendencial y los escenarios de cambio
climático no pueden ser deducidas con este modelo porque las relaciones estadísticas entre uso de la
tierra y sus factores explicativos no capturan la interacción buscada. La inclusión de las variables
climáticas como factores explicativos no mejoró la agudeza predictiva del modelo. No obstante, el
modelo confirma otros factores e interacciones, incluyendo los socioeconómicos, que gobiernan la
presencia de agricultura y cobertura boscosa. Evidencia de esto son los cambios que pueden
asociarse directamente a factores como las carreteras. Tal es el caso de la tierra entre las localidades
de Bocas del Toro y Chiriquí, en el oeste de Panamá, donde la pérdida de cobertura forestal y de
continuidad del bosque está relacionada con la construcción de carreteras en la zona.
Aunque es posible que entre los factores del cambio de uso de suelo efectivamente
predominen los socioeconómicos, no se puede descartar los siguientes:


que el modelo no responde a los factores climáticos, aunque éstos puedan existir, en cuyo
caso habrá que ajustar el primer paso del modelaje, en el cual se determinan los cambios o
“demandas”;



que los impactos de cambios en temperatura y precipitación habrán de modelarse por los
canales de impactos en ecosistemas y sus especies, como en los bosques nubosos, pluvial
montano, tropical húmedo y seco tropical;



el modelaje deberá incluir los canales de impacto indirecto del cambio climático por vía de
la economía: como incentivos o desincentivos de la agricultura y otras actividades
destructivas de los bosques en diferentes zonas, con la consecuente repercusión en las
“demandas” que se deben modelar.

Tipos de uso de tierra como manglares, pantanos, humedales, zonas de producción acuática y
la clase “otros usos” –que no pudieron ser identificados en los mapas– no fueron incluidos en el
modelo porque su presencia está gobernada por factores diferentes a los utilizados en este estudio.
Los problemas de representación también afectan al modelo del uso agropecuario. A causa de las
diversas metodologías de clasificación del uso de la tierra y el propósito de los mapas, la diferencia
entre los cultivos y los pastos manejados se pierde, lo que obliga a manejar categorías muy generales.
Al calcular las relaciones entre un uso de tierra específico y sus determinantes (análisis
estadístico), se excluyeron las áreas protegidas. No obstante, se incluyen en el modelaje sin
considerar su categoría de protección. Por ende, no se incluye el posible efecto disuasivo al cambio
de uso de tierra que las medidas de protección pudieran tener. La complejidad y variabilidad de
estos efectos en cada país queda fuera del alcance del estudio, pero podrán ser explorados por los
análisis de opciones de políticas.

73

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

3.3

ESCENARIO DE CAMBIO DE USO DE TIERRA PARA CENTROAMÉRICA A 2100

Utilizando la metodología descrita, se generaron escenarios tendenciales de cambio de uso de
tierra sin cambio climático a 2100 para la región y cada país. A nivel de la región se puede
hacer las siguientes observaciones sobre la base de un análisis de los mapas generados y los
resultados cuantitativos:


La mayoría de los cambios ocurren entre el presente y el año 2050, con la pérdida de
aproximadamente la tercera parte de la cobertura del bosque que existía en el año 2005. En
el mismo período se pierde aproximadamente el 80% de pastizales, sabanas y arbustales.



El área agropecuaria crece en aproximadamente 50% hasta el año 2050. Dado que las zonas
de bosque más fragmentadas en la actualidad han sido las más afectadas por la
deforestación, el modelo las “deforesta” primero. Entonces, se observa una tendencia de
pérdida de parches de bosques, pastizales y arbustales, sobre todo parches aislados y, en
menor grado, zonas continuas (véanse el cuadro 3.3 y el mapa 3.1).
CUADRO 3.3
CENTROAMÉRICA: ESCENARIO TENDENCIAL DE CAMBIO DE USO DE TIERRA
AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

2005

2100

Agropecuario
y pastoreo

20 492,7

30 975,6

10 482,9

51,15

Bosques

21 324,4

14 565,5

-6 758,9

-31,70

6 043,4

1 055,7

-4 987,7

-82,53

Cuerpos de agua

274,6

274,6

0

0

Urbano

258,1

1 293,5

1 035,4

401,11

Manglares

336,8

336,8

0

0

Humedales/pantanos

546,9

546,9

0

0

Otros

166,6

166,6

0

0

Regeneración

241,3

469,6

228,3

94,58

49 684,8

49 684,8

0

-

Cambio tendencial vs año base

Cobertura

Pastizales/sabanas/
arbustales

Total

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.

Miles ha

% respecto
al año
base

74

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

MAPA 3.1
CENTROAMÉRICA: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA,
2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

75

RESULTADOS NACIONALES
A nivel de países destacan las siguientes observaciones con base en un análisis de los mapas y los
resultados cuantitativos con las reservas indicadas.

BELICE:


Al año 2100, en el escenario tendencial, se perdería gran parte de las sabanas y arbustales,
aunque permanecerían grandes áreas boscosas. Las más compactas del sur del país se
perderían. Se perdería aproximadamente el 15% del bosque (190 hectáreas).



El área agropecuaria crecería casi 72%, equivalente a 310 hectáreas.



Se perdería el 80% de la cobertura de sabana y herbazal.



El cambio impuesto en las metas de uso de suelo urbano resulta sobrestimado en un 140%
en el escenario tendencial.



La regeneración del bosque es total en algunas áreas que no tuvieron bosque en 2005.



Los mayores cambios ocurrirían hasta 2050, pero en la segunda parte del siglo la relación
entre bosque y área agropecuaria se estabilizaría (véanse el mapa 3.2, el gráfico 3.2 y el
cuadro 3.4).
GRÁFICO 3.2
BELICE: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO
BAJO ESCENARIO BASE (TENDENCIAL), 2005 A 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.

76

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 3.4
BELICE: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

Cambio escenario tendencial vs año base

Cobertura
2005

2100

Miles ha

% respecto al año
base

Tasa de
crecimiento anual

Agropecuario

0,43

0,73

0,31

72,07

0,6

Bosque

1,34

1,15

-0,19

-14,55

-0,2

Sabana

0,19

0,04

-0,15

-81,81

-1,8

Manglar

0,06

0,06

0

0

0

Arbustales

0,03

0,02

-0,01

-15,61

-0,2

Urbano

0,02

0,06

0,04

236,91

1,3

Cuerpo de agua

0,01

0,01

0

0

0

Humedal

0,09

0,09

0

0

0

-

0,01

0,01

-

-

2,16

2,16

0

-

-

Regeneración
Total

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.
MAPA 3.2
BELICE: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA,
2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

77

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

COSTA RICA:


Al año 2100 bajo el escenario tendencial, el bosque se reduciría en casi 30%, una pérdida de
685,9 mil hectáreas. Se espera un aumento del área agropecuaria superior al 20%,
equivalente a 521,1 mil hectáreas. Es importante recordar que los escenarios se generan de
los de GEO4 como escenario tendencial y no reflejan impactos de esfuerzos explícitos en
políticas y acciones para reducir la deforestación.



La pérdida de cobertura forestal sería dispersa en el territorio nacional. Esto se explica en
parte porque el mapa de uso del suelo presenta unidades de bosque más pequeñas que
otros países.



El área urbana en el escenario tendencial, al año 2100, sobrepasaría la meta requerida en
1.000 hectáreas, pero su cobertura es muy pequeña respecto al área total.



Las áreas de regeneración en el mapa de uso del suelo del año 2005 corresponden a estados
de sucesión secundaria, los cuales son los que pierden más cobertura frente a la agricultura
en el 2100. La regeneración parece ocurrir en las áreas aledañas a carreteras y en la Gran Área
Metropolitana. Esto parece ser efecto del modelo, que afecta alrededor de 100.000 hectáreas.



En el escenario tendencial, la mayor pérdida de bosque y la mayor expansión del área
agropecuaria ocurrirían en la primera mitad del siglo; después habría una leve
recuperación de la zona boscosa (véanse el gráfico 3.3, el cuadro 3.5 y el mapa 3.3).
GRÁFICO 3.3
COSTA RICA: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO
BAJO ESCENARIO BASE (TENDENCIAL), 2005 A 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.
CUADRO 3.5
COSTA RICA: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Cobertura

Año base
2005

Escenario
tendencial
2100

Cambio escenario tendencial vs año base
Miles ha

% respecto al año base

Tasa de crecimiento anual

Agricultura/Pastoreo

2 362,8

2 883,9

521,1

22,05

0,2

Bosque

2 401,8

1 715,9

-685,9

-28,56

-0,4

146,9

146,9

0

0

0

Pantano/humedal

(Continúa)

78

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 3.5)
Sabanas/Pastizales

50,0

0

-50,0

-100

-13,0

Manglar

29,9

29,9

0

0

0

Urbano

34,0

140,4

106,4

313,46

1,5

Cuerpo de agua

34,2

34,2

0

0

0

Otros

25,3

25,3

0

0

0,2

-

58,4

58,4

-

-

5 035,0

5 035,0

0

-

-

Regeneración
Total

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.
MAPA 3.3
COSTA RICA: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA,
2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

79

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

EL SALVADOR:


Al año 2100, bajo el escenario tendencial, el área agropecuaria crecería 20%, equivalente a
290,6 mil hectáreas, en detrimento de las sabanas y arbustales, que tendrían pérdidas de
más del 80%, de los bosques, que perderían aproximadamente un 60%. Todas las áreas
perderían bosque, aunque en las zonas montañosas limítrofes con Honduras la pérdida
sería menor.



En las zonas de humedales costeros habría una regeneración vegetal modesta.



Las pérdidas mayores de bosque ocurrirían en las próximas décadas, pero después se
estabilizarían (véanse el gráfico 3.4, el cuadro 3.6 y el mapa 3.4).
GRÁFICO 3.4
EL SALVADOR: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO
BAJO ESCENARIO BASE (TENDENCIAL), 2005 A 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.
CUADRO 3.6
EL SALVADOR: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

2005

2100

1 442,8

1 733,4

290,6

20,14

0,2

Bosques

190,5

77,2

-113,3

-59,46

-0,9

Sabanas y arbustales

295,2

53,2

-242,0

-81,97

-1,8

7,9

7,9

0

0

0

Manglares

23,8

23,8

0

0

0

Urbano

23,2

87,9

64,7

278,28

1,4

Cambio escenario tendencial vs año base

Cobertura

Agropecuario

Pantanos y humedales

Miles ha

% respecto al año
base

Tasa de
crecimiento
anual

(Continúa)

80

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 3.6)
Sistemas productivos
acuáticos
Áreas con escasa
vegetación

Regeneración
Total

0

0

0

9,4

9,4

0

0

0

2,1

0

0

0

32,9

32,9

0

0

0

-

-

-

-

-

2 029,3

Cuerpos de agua

1,6

2,1

Otros

1,6

2 029,3

0

-

-

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.

MAPA 3.4
EL SALVADOR: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA,
2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

81

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GUATEMALA:


Al año 2100, bajo el escenario tendencial, se perdería gran parte de los pastizales/sabanas y
arbustales, mientras que las áreas agrícolas y de pastoreo aumentarían. La pérdida de
bosques sería dispersa en todo el país. Se perdería aproximadamente un 15% del bosque, el
85% de pastizales/sabanas y el 80% de arbustales. El área agrícola casi se doblaría (97%) y el
área de pastoreo crecería más del 70%.



El área urbana excedería en 8% el cambio impuesto en la meta. Habría un crecimiento
fuerte alrededor de los núcleos existentes y entre los departamentos de Jutiapa y
Chiquimula (Trifinio y alrededores).



La regeneración vegetal sería insignificante.



Los mayores cambios de uso de tierra ocurrirían durante las próximas décadas, antes del
2050 (véanse el gráfico 3.5, el cuadro 3.7 y el mapa 3.5).
GRÁFICO 3.5
GUATEMALA: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO BAJO
ESCENARIO BASE (TENDENCIAL), 2005 A 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.
CUADRO 3.7
GUATEMALA: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

2005

2100

Cobertura
Agricultura

Cambio escenario tendencial vs año base
Miles ha

% respecto al año
base

Tasa de crecimiento
anual

2 541,8

5 016,8

2 475,0

97,37

0,7

Pastoreo

436,3

750,2

313,9

71,95

0,6

Bosques

4 067,2

3 453,4

-613,8

-15,09

-0,2

935,5

127,3

-808,2

-86,39

-2,1

Pastizales/Sabanas

(Continúa)

82

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 3.7)
Arbustales

2 392,0

Manglares
Urbano

493,7

-1 898,3

-79,36

-1,6

191,2

191,2

0

0

0

16,3

Humedales/Pantanos

16,3

0

0

0

111,2

642,7

531,4

477,69

1,9

Cuerpo de agua

66,1

66,1

0

0

0

Otros

13,3

13,3

0

0

0

Regeneración

-

-

-

-

-

10 771,0

Total

10 771,0

0

-

-

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.
MAPA 3.5
GUATEMALA: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA, 2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

HONDURAS:


Al año 2100, bajo el escenario tendencial, el área agropecuaria crecería casi un 40%, y el
bosque se reduciría más de un 45%. Al 2100 se perderían todas las sabanas y herbazales en
la Mosquitia.



La meta del área urbana está relativamente bien representada.



En el escenario tendencial ocurriría una regeneración de bosque hacia el 2100 en los
departamentos de Colón, Gracias a Dios y Olancho, principalmente en los valles de los ríos

83

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Bajo este mismo escenario, la mayor pérdida de bosque y la mayor expansión del área
agropecuaria ocurrirían en la primera mitad del siglo (véanse el gráfico 3.6, el cuadro 3.8 y
el mapa 3.6).
GRÁFICO 3.6
HONDURAS: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO BAJO ESCENARIO
BASE (TENDENCIAL), 2005 – 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 3.8
HONDURAS: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

2005

Cobertura

2100

Cambio escenario tendencial vs año base
Miles ha

% respecto al año base

Tasa de crecimiento anual

Sistema
agropecuario

5 921,3

8 196,3

2 275,0

38,42

0,3

Bosques

4 239,0

2 288,4

-1 950,6

-46,02

-0,6

560,0

0

-560,0

-100

-13,0

39,8

39,8

0

0

0

6,4

6,4

0

0

0

Urbano

28,5

102,3

73,8

259,46

1,4

Cuerpo de agua

36,8

36,8

0

0

0

Otros

68,6

68,6

0

0

0

Sabana/Herbazal
Manglar
Pantano/Humedal

(Continúa)

84

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 3.8)
Regeneración
Total

-

161,7

161,7

-

-

10 900,4

10 900,4

0

-

-

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.
MAPA 3.6
HONDURAS: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA,
2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

85

NICARAGUA:


Al año 2100, bajo el escenario tendencial, el área de agricultura y pastoreo crecería poco
mas de 70% en detrimento de sabanas/herbazales/arbustivos que se reducirían en casi 90%,
y de la cobertura boscosa (-40%, aproximadamente), incluyendo casi todas las áreas de
bosque del noroeste.



En el escenario tendencial, el área agrícola aumentaría fuertemente al noreste de la Región
Autónoma Atlántico Norte, en una franja norte-sur al este del país y paralela a la costa
Atlántica, y en áreas vastas más dispersas en los departamentos de Nueva Segovia, Madriz,
Estelí y el sur de Jinotega.



La regeneración tendería a aumentar hacia el 2100 con un núcleo de regeneración cercano a
la Reserva de la Biósfera de Bosawás.



El área urbana aumentaría alrededor de un 60% a partir de los grandes núcleos existentes,
considerando una meta de 130.000 hectáreas.



Bajo el escenario tendencial, la mayor pérdida de bosque y la mayor expansión del área
agropecuaria ocurrirían en la primera mitad del siglo, y después habría una leve
recuperación de la zona boscosa (véanse el gráfico 3.7, el cuadro 3.9 y el mapa 3.7).
GRÁFICO 3.7
NICARAGUA: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO
BAJO ESCENARIO BASE (TENDENCIAL), 2005 A 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.

86

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 3.9
NICARAGUA: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

2005

2100

Miles ha

% respecto al año
base

Tasa de
crecimiento anual

Cobertura

Cambio escenario tendencial vs año base

Agricultura/pastoreo

4 510,7

7 764,1

3 253,4

72,13

0,6

Cobertura boscosa

5 260,0

2 977,8

-2 282,2

-43,39

-0,6

211,2

133,9

-77,3

-36,60

-0,5

1 427,5

151,1

-1 276,4

-89,41

-2,3

Manglares

25,6

25,6

0

0

0

Pantanos/Humedales

89,5

89,5

0

0

0

Urbano

24,2

242,1

217,9

900,33

2,5

Otros

27,0

27,0

0

0

0

Cuerpos de agua

78,1

78,1

0

0

0

-

164,6

164,6

-

-

11 653,8

11 653,8

0

-

-

Sabana de pino inundada
Sabanas/herbazales/
arbustivos

Regeneración
Total

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.

MAPA 3.7
NICARAGUA: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA, 2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

87

(Continuación Mapa 3.7)

Fuente: Elaboración propia.

PANAMÁ:


Al año 2100, bajo el escenario tendencial, el área agropecuaria se expandiría
aproximadamente en 35% y el bosque perdería poco menos de 30%, sobre todo alrededor
de las grandes áreas boscosas.



La agricultura crecería en detrimento de la cobertura forestal porque las áreas de sabana
son reducidas. Éstas crecerían en un 778% hacia el 2100.



Crecerían algunas áreas de regeneración dispersas.



El uso de suelo urbano se fijó en este caso pero su evolución no pudo ser modelada,
probablemente por las características del mapa.



En el escenario tendencial, la mayor pérdida de bosque y la mayor expansión del área
agropecuaria ocurrirían en la primera mitad del siglo (véanse el gráfico 3.8, el cuadro 3.10 y
el mapa 3.8).

88

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 3.8
PANAMÁ: EVOLUCIÓN DE LAS DEMANDAS IMPUESTAS AL MODELO
BAJO ESCENARIO BASE (TENDENCIAL), 2005 – 2100
(En miles de hectáreas)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 3.10
PANAMÁ: RESULTADOS DEL MODELAJE AL AÑO 2100
(En miles de hectáreas y porcentajes)
Año base

Escenario
tendencial

2005

2100

Miles ha

Sistemas
agropecuarios

2 852,1

3 899,9

1 047,8

Bosques

4 063,9

2 904,8

Sabanas

4,4

38,6

Páramos

2,3

Pantanos y
humedales
Manglares

Cobertura

Cambio escenario tendencial vs año base
% respecto al año base

Tasa de crecimiento
anual

36,74

0,3

-1 159,1

-28,52

-0,4

34,2

778,77

2,3

2,3

0

0

0

19,4

19,4

0

0

0

139,6

139,6

0

0

0

19,7

19,7

0

0

0

7,2

7,2

0

0

0

Cuerpos de agua

18,3

18,3

0

0

0

Área con escasa
vegetación

9,7

9,7

0

0

0

0

77,1

77,1

-

-

7 136,6

7 136,6

0

-

-

Urbano
Sistemas
productivos
acuáticos

Regeneración
Total

Fuente: Estimación propia, sobre la base del modelo CLUE-S.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

89

MAPA 3.8
PANAMÁ: ESCENARIO DE CAMBIO EN USO DE LA TIERRA,
2005 (BASE) Y 2100 (TENDENCIAL)

Fuente: Elaboración propia.

3.4 CAMBIO EN LOS SUMIDEROS DE CARBONO
Se realizó un modelado de los cambios en los sumideros de carbono asociados al cambio de uso de
tierra bajo el escenario tendencial. Los contenidos de carbono fueron calculados como una síntesis
de los valores reportados en la literatura. De esta forma, el uso agrícola reporta el valor promedio
de los cultivos debido a falta de discriminación de tipos de cultivo en los mapas base por país. El
cálculo fue similar para pastos naturales y sabanas, mientras que para los bosques se utilizó un
modelo biofísico que relaciona el contenido de carbono de los bosques con los promedios anuales
de precipitación y temperatura.

90

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Los acervos totales de carbono para cada tipo de uso de la tierra fueron calculados
multiplicando la estimación de la densidad de carbono (Mg·ha-1) por el área (ha) de cada uso.
Las pérdidas y ganancias de carbono en el tiempo fueron calculadas por diferencia o adición
de los acervos de carbono entre los tipos de uso de la tierra considerados. El acervo total de
carbono para cada país representa la suma de los acervos de carbono de todos los usos de la
tierra identificados.
Los acervos de carbono bajo el escenario tendencial inicial (2005) suman 3.564 millones
de toneladas de carbono (Mton C) en toda la región, variando entre 67 Mton C en El Salvador y
933 Mton C en Nicaragua (véase el cuadro 3.11). El limitado acervo de carbono de El Salvador
obedece en principio a la menor extensión de la cobertura boscosa del país (véanse el cuadro
3.11, los gráficos 3.9 y 3.10)
Entre el inicio de la simulación y aproximadamente el año 2050, los acervos de carbono
disminuirían en forma progresiva en todos los países bajo el escenario considerado. En el 2050
se observan reducciones de carbono respecto del inicio de la simulación, con una pérdida
regional de un poco más de 1.000 Mton C. Así, los acervos de carbono en el 2050 representan el
70% del acervo original en el 2005 bajo el escenario tendencial. Proporcionalmente, la mayor
reducción porcentual de los acervos de carbono del bosque ocurre en Guatemala, aunque su
magnitud absoluta es menor que en Nicaragua. Así, los países con mayor pérdida absoluta de
carbono hasta el año 2050 en el escenario tendencial serían Nicaragua, Guatemala y Honduras
(-322, -261 y -171 Mton C, respectivamente). A pesar de esta reducción, los acervos remanentes
al año 2050 en estos países representan entre 60% y 70% de los acervos originales. Después del
2050, la evolución de los acervos de carbono tendería a estabilizarse (véase el gráfico 3.9).
CUADRO 3.11
CENTROAMÉRICA: ACERVOS TOTALES DE CARBONO BAJO ESCENARIO TENDENCIAL, 2005 - 2100
(En millones de toneladas de carbono (Mton C))
País

2005

2030

2050

2070

2100

Belice

176,5

162,0

151,8

152,1

149,8

Costa Rica

453,7

421,5

384,5

384,5

392,0

El Salvador

67,4

48,5

48,2

45,0

45,0

Guatemala

699,3

521,1

438,4

442,2

439,5

Honduras

590,8

491,4

420,3

425,5

419,8

Nicaragua

933,3

771,0

611,8

599,8

618,8

Panamá

643,0

561,3

498,5

504,1

506,0

3 564,0

2 976,8

2 553,5

2 553,1

2 570,9

Centroamérica

Fuente: Elaboración propia. Resultados de simulación.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

91

GRÁFICO 3.9
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DEL CONTENIDO DE CARBONO EN SUMIDEROS
BAJO ESCENARIO TENDENCIAL, 2006–2100
(En millones de toneladas de carbono Mton C)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 3.10
CENTROAMÉRICA: DISMINUCIÓN EN ACERVOS DE CARBONO BAJO ESCENARIO TENDENCIAL, 2006 Y 2100
(En millones de toneladas de carbono Mton C)

Fuente: Elaboración propia.

Los acervos de carbono de la región bajo el escenario tendencial para el 2100 representan 72%
de los acervos al inicio de la simulación. Para el 2100 se espera que Nicaragua, Guatemala y
Honduras sean los países con las mayores pérdidas absolutas de carbono. El país con la menor
proporción de carbono remanente es Guatemala, quedando con aproximadamente un 63% del
acervo original bajo el escenario tendencial al 2100. El país con la mayor proporción de carbono
remanente sería Belice, que conservaría un 85% del acervo original bajo el ese mismo escenario. Es
importante notar que estos resultados iniciales son sujetos a las incertidumbres de los modelajes
prospectivos y los supuestos utilizados.

92

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El comportamiento de la curva hacia el año 2100 puede deberse a los horizontes de tiempo del
escenarios utilizado. GEO4 simula condiciones hasta el 2050. Para horizontes de tiempo posteriores
se utilizó International Futures. Los patrones observados hacia el final de la simulación también
podrían explicarse por el aumento de la regeneración y la disminución de las demandas de tierras
agrícolas, lo que ocurriría a partir del 2050, como predice el modelo International Futures. La
regeneración boscosa (caracterizada por altas tasas de crecimiento y secuestro de carbono) podría
compensar parcialmente las pérdidas de carbono de los bosques por el cambio climático.

3.5

CONSIDERACIONES FINALES
1. En el marco del proyecto “La economía del cambio climático en Centroamérica” se diseñó
un escenario tendencial de cambio de uso de tierra al año 2100. El proceso consistió en dos
etapas. En la primera se calcularon las demandas de uso de tierra a partir de los mapas de
cobertura disponibles en cada país con diferentes años de referencia, desde 1992 (Costa
Rica) hasta 2006 (Nicaragua y Honduras). En los escenarios de demandas futuras se aplicó
un promedio de tres de los cuatro escenarios futuros de uso de tierra de GEO4 (Mercados
Primero, Seguridad Primero y Sostenibilidad Primero) que alcanzan hasta el año 2050
(PNUMA, 2007b). Se realizó una desagregación geográfica de estos escenarios a nivel
nacional, según los supuestos de Luijten, Miles y Cherrington (2006), y se hizo una
extrapolación del 2050 al 2100 con el modelo International Futures (IFs, por sus siglas en
inglés) (Hughes, 2008). En la segunda etapa se realizó la distribución geográfica de las
demandas en función de factores explicativos de localización de los usos de suelo: acceso a
mercados, índice de desarrollo humano, elevación, pendiente en grados, capacidad de uso
del suelo, profundidad del suelo, densidad de población, precipitación media anual y
temperatura media anual. Para realizar este modelaje georeferenciado se aplicó el modelo
CLUE-S (Verburg y otros, 2002), que usa conceptos de conectividad, jerarquía, estabilidad y
resiliencia, entre otros.
2. En el escenario base del año 2005, el 41% de la tierra de la región estaba dedicada al uso
agropecuario, 43% era de bosque, 12% de sabanas, arbustales y pastizales naturales, 0,5%
de uso urbano y casi 4% de otros usos. De acuerdo con el modelaje, para el 2100 se espera
la pérdida de aproximadamente la tercera parte de los bosques del 2005 y hasta un 80% de
pastizales, sabanas y arbustales, mientras que el área agropecuaria crecería hasta en 50%.
La mayoría de estos cambios ocurrirían hacia el 2050.
3. En general, se espera una tendencia de conversión de bosques dispersos en tierras de uso
agropecuario y después la conversión de los “bloques” más continuos de bosques y de
sabanas/pastizales/arbustos. Los resultados del modelaje en el escenario tendencial al 2100
a nivel de país indican que Belice podría perder gran parte de las sabanas y arbustales,
aunque permanecerían grandes áreas boscosas. Se estiman pérdidas de aproximadamente
un 15% de los bosques y una expansión agropecuaria de casi 72%, mientras que la
cobertura de sabana y herbazal podría perderse en su totalidad. Para Costa Rica se prevé
una reducción de bosques en aproximadamente 30% y un aumento del área agropecuaria
superior al 20%. Para El Salvador los resultados indican un posible incremento de
alrededor del 20% del área agropecuaria en detrimento de las sabanas y arbustales (más del
-80%) y bosques (aproximadamente -60%). En Guatemala se estiman pérdidas de
aproximadamente 15% del área de bosques, 85% de pastizales/sabanas y 80% de arbustales.
El área agrícola podría duplicarse y se espera una expansión del área de pastoreo de más

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

93

del 70%. Para Honduras el área agropecuaria crecería casi un 40%, con una posible reducción
de los bosques de poco más del 45%. Al año 2050 se estima la pérdida casi total de las
sabanas y herbazales. Para Nicaragua el modelo sugiere un crecimiento de alrededor del 70%
del área de agricultura y pastoreo en detrimento de las sabanas/herbazales/arbustivos de casi
90% y de la cobertura boscosa en -40%, aproximadamente. Finalmente, en Panamá el área
agropecuaria se expandiría en aproximadamente 35% con una posible pérdida de bosques de
poco menos del 30%.
4. A partir de estas proyecciones se modelaron los cambios en los acervos totales de carbono
de cada país asociados al cambio de los tipos de uso de la tierra. Los acervos de carbono
iniciales bajo el escenario tendencial sumarían 3.564 Mton C en toda la región, perdiendo
aproximadamente 1.010 MT hacia el 2050 y quedar el 72% del acervo original. La mayor
reducción de los acervos de carbono ocurriría en Guatemala con 37% del total de sus
acervos iniciales. Posterior al año 2050, la evolución de los acervos de carbono tendería a
estabilizarse, igual que la evolución del cambio de uso de la tierra.
5. Se recomienda utilizar el escenario base de cambio de uso de tierra con los escenarios
macroeconómicos y de población, verificando su consistencia y usándolo como línea base
para otros componentes del proyecto. Este escenario tendencial tiene implicaciones: a) para
las negociaciones sobre una línea base frente a la reducción de emisiones por deforestación
y degradación; b) para la capacidad de adaptación de los bosques y otros ecosistemas al
cambio climático; c) para la degradación de recursos como el agua, su contribución a la
producción agrícola y la capacidad de adaptación de los seres humanos. Tales cambios
también pueden generar cambios climáticos locales.

94

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4. RECURSOS HÍDRICOS

4.1

INTRODUCCIÓN

están
una fuerte presión sobre la disponibilidad
Las actividades humanas todo a ejerciendolas últimas cuatro décadas (IPCC, 2007d; Batesde
recursos hídricos, sobre
partir de
y
otros, 2008; Barthel y otros, 2008). Se estima que entre 1.400 y 2.100 millones de personas
disponen de menos de 1.000 m3/año, es decir, casi una tercera parte de la población mundial
enfrenta una situación de estrés hídrico con sus efectos negativos como un mayor riesgo de
enfermedades infecciosas. Las investigaciones sobre los impactos del cambio climático señalan
que la disminución de los recursos hídricos disponibles ante el aumento de la temperatura
media del planeta es uno de los mayores riesgos. El informe Stern (2007) estima que un
aumento de 2 °C de la temperatura media podría disminuir entre 20% y 30% la disponibilidad
de agua en las regiones de África y el Mediterráneo. Un aumento de 3 °C significaría que entre
mil y cuatro mil millones de personas experimentarán estrés hídrico. Otros importantes
cambios esperados en el sistema hídrico son: modificación de los patrones de precipitación y
escurrimiento; intensidad y mayor ocurrencia de eventos extremos; derretimiento de las capas
de hielo; incremento del vapor de agua atmosférico y de la vaporización y cambios de los
niveles de humedad del suelo (Bates y otros, 2008; IPCC, 2007d).

4.2

DISPONIBILIDAD DE AGUA Y “ESTRÉS” HÍDRICO ACTUALES

Centroamérica es una región relativamente privilegiada en disponibilidad de agua, con
aproximadamente 23.000 metros cúbicos anuales por habitante, casi el triple del promedio
mundial (Jiménez y Asano, 2008). Esta situación se explica principalmente por su posición
latitudinal, su condición ístmica y las variaciones topográficas del territorio, características
propicias a la ocurrencia de precipitaciones pluviales y a la existencia de abundantes ríos y
lagos (véase el mapa 4.1).
No obstante esta abundancia promedio, la disponibilidad es muy variada entre y dentro
de los países. El Salvador, por ejemplo, dispone apenas de 1.752 m3 per cápita anual, nivel muy
cercano al considerado como estrés hídrico de 1.700 m3 per cápita anual (Jiménez y Asano,
2008)1. Belice, en cambio, dispone de 66.429 m3 per cápita anual, ocho veces la disponibilidad
media mundial (véanse los cuadro 4.1 y 4.2). Por otro lado, la distribución del recurso es
desigual en el tiempo por los períodos de lluvia y sequías estacionarias y entre años, así como
por la variación de la demanda por los asentamientos humanos densos, el desarrollo industrial
y la producción agrícola intensiva. Históricamente, la mayor demanda de agua ocurre en la
vertiente del Océano Pacífico, cuya disponibilidad es menor que en la vertiente del Mar Caribe.

1 Para el World Resource Institute (WRI, 2009), los países con 1.700 m3 per cápita anual padecen de estrés hídrico, pero las localidades
con menos de 1.000 m3 per cápita anual podrían calificar como de escasez crónica. Las que tienen menos de 500 m3 per cápita anual
podrían calificar como de estrés absoluto y alta vulnerabilidad.

95

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

MAPA 4.1
CENTROAMÉRICA: RED HÍDRICA
(Grados de latitud y longitud)

Fuente: CCAD y Banco Mundial, 2010.

La estimación de la demanda de agua en este estudio se basa en los datos del uso consuntivo
por sector (municipal, industrial y agrícola) del año 2005 preparados en el marco del World Water
Council por su homogeneidad, calidad y disponibilidad (véase el cuadro 4.1). La extracción total
regional es de 12.200 millones m3 al año; Guatemala consume 42% de este total, seguida por Costa
Rica con 22%. En Honduras, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, entre 83% y 54% de la extracción
nacional reportada se dedica a la agricultura, mientras que en Panamá domina el consumo
industrial, con 66%. La información disponible indica una alta variación de la porción de extracción
para consumo municipal, entre 89% en Belice y 3% en Nicaragua. El Salvador padece el mayor índice
de intensidad, 12%, y Belice el menor, 0,7%.
CUADRO 4.1
CENTROAMÉRICA: DISPONIBILIDAD, EXTRACCIÓN, INTENSIDAD DE USO Y USO DE AGUA POR SECTOR
(En varias unidades)
Disponibilidad
País

Per cápita
m3/año

Total
Millones m3/año

Extracción
total
Millones m3/año

Índice de
intensidad
de uso
%

Uso de agua por sector
Agricultura
%

Municipal
%

Industrial
%

El Salvador

1 752

10 600

1 270

12,01

54

46

0,3

Honduras

12 008

82 800

860

1,04

81

11

8

Guatemala

12 197

155 000

5 140

3,32

77

16,2

8,7

Costa Rica

16 859

72 900

2 680

3,67

54

17

29

Nicaragua

23 486

128 000

1 300

1,02

83

3

14

Panamá

29 193

94 200

824

0,87

29

5

66

Belice

66 429

18 300

125

0,68

0

89

11

Promedio

23 132

Fuente: Datos de World Water Council (WWC) y Comisión Nacional del Agua de México (CNA), 2006 para todos los países, excepto
El Salvador, cuyos datos son de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados de El Salvador (ANDA), 2006.

96

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.2
INDICADOR DE LA DISPONIBILIDAD DE AGUA Y CLASIFICACIÓN
Disponibilidad
m3 per cápita/año
 1 700

Sin estrés hídrico

Sin vulnerabilidad a nivel nacional pero posible a nivel local

 1 000

Escasez crónica

Vulnerable

 500

Estrés absoluto

Muy Vulnerable

Clasificación de disponibilidad

Clasificación de vulnerabilidad

Fuente: WRI, 2009 y 2010.

PRECIPITACIÓN PLUVIAL
La disponibilidad natural del recurso hídrico en Centroamérica está asociada a los patrones de
precipitación. Pese a que el nivel de precipitación anual (entre 1.000 mm y 5.000 mm) es bastante
elevado, su distribución es heterogénea en la región y dentro de los países, a lo largo del año y
entre años. Mientras la vertiente del Mar Caribe recibe abundantes precipitaciones casi todo el año,
la del Pacífico experimenta períodos secos por cinco o más meses (López, 2009). Los países con
mayor precipitación anual son Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Guatemala y Belice. No obstante,
también han sufrido períodos de sequía que podrían ser más frecuentes en el contexto del cambio
climático. Según la climatología histórica de 1980-2006, El Salvador, Guatemala y Honduras han
sufrido una disminución de la precipitación media anual respecto al período 1950-1979. Nicaragua
y Costa Rica han tenido cierta estabilidad, en tanto Belice y Panamá registran una tendencia
ascendente (véase el cap.1).

CUERPOS SUPERFICIALES
Los ríos más caudalosos y extensos de Centroamérica desembocan en la vertiente del Caribe. Esta
región es aproximadamente 2,3 veces más grande que la del Pacífico y drena el 70% del territorio.
Las cuencas más extensas de la región del Caribe son las del Río Usumacinta entre Guatemala y
México, que drena al Golfo de México, de los ríos San Juan entre Nicaragua y Costa Rica y Coco
entre Honduras y Nicaragua. Los ríos más cortos y rápidos son los de la vertiente del Pacífico, cuya
cuenca mayor es la del río Lempa que fluye por Guatemala, Honduras y El Salvador.
Centroamérica contiene varios lagos; los más grandes son los lagos Nicaragua y Managua en
Nicaragua; Izabal, Petén Itzá y Atitlán en Guatemala; Ilopango en El Salvador; Caratasca, Brus y
Yojoa en Honduras; Arenal en Costa Rica y Gatún y Bayano en Panamá. Algunos de ellos están
dañados por contaminación de agroquímicos o aguas residuales. Los daños más notorios son los de
Atitlán en Guatemala, Yojoa en Honduras, Cerrón Grande y Managua en Nicaragua (PNUMA,
CCAD y SICA, 2005).
Los humedales y los sistemas acuáticos costeros son de vital importancia socioeconómica para la
región (IPCC, 2007c). Los manglares cubren 1,4% del territorio regional (5.670 km2), 71% de ellos está
en la vertiente del Pacífico, la mitad en Panamá. Tres quintas partes de los humedales y manglares de
la región Caribe se encuentran en Belice. Muchos manglares están amenazados por la actividad
humana (Banco Mundial y CCAD, 2001; SICA, CCAD, PROARCA y UCR, 2001).

CUENCAS TRANSFRONTERIZAS
Centroamérica contiene 23 cuencas principales compartidas entre dos o más países, el 11% del total
mundial (SICA y CCAD, 2005), las cuales abarcan aproximadamente 40% del territorio, sumando
191.449,3 km2, superficie superior a la de cualquier país de la región. Las más grandes son las de los
ríos Usumacinta, San Juan y Coco (Hernández y Ríos, 2006). El hecho de compartir cuencas relaciona

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

97

a los países en forma compleja, unos aguas arriba, otros agua abajo, o bien compartiendo vertientes.
Esta situación crea dependencias respecto al agua disponible, obras de riego, inundaciones,
transporte fluvial y contaminación. La vulnerabilidad y la necesidad de gestión compartida se
incrementan ante escenarios de cambio climático que podrían modificar la cantidad y calidad del
agua, el transporte de sedimentos y la trayectoria de ríos.
Guatemala es el país con más cuencas internacionales, 13, tres de ellas compartidas con
México, una con México y Belice, cinco con Belice, dos con Honduras, una con El Salvador y una con
Honduras y El Salvador. Guatemala también es el país de Centroamérica con la segunda mayor área
de cuenca internacional como porcentaje del territorio nacional (64,6%), siendo Belice el primero
(65,1%) (véanse el gráfico 4.1 y el mapa 4.2). La cuenca del río Lempa es de particular interés por el
serio reto de uso compartido entre El Salvador, Honduras y Guatemala en relación con la cantidad y
calidad del agua, razón por la cual es objeto de varios acuerdos internacionales como el del Trifinio.
GRÁFICO 4.1
CENTROAMÉRICA: EXTENSION DE LAS CUENCAS INTERNACIONALES
(Porcentaje del área nacional)

Fuente: FUNPADEM y UCR, 2000.

MAPA 4.2
CENTROAMÉRICA: CUENCAS HIDROGRÁFICAS

Fuente: CCAD y Banco Mundial, 2010.

98

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ACUÍFEROS
El 75% de la población de Centroamérica se asienta en la vertiente del Pacífico y se abastece de
agua subterránea. Los acuíferos más grandes son los de Managua, Nicaragua y el norte del
Valle Central de Costa Rica, donde la mitad de la población los emplea como fuente de agua
potable. Muchos acuíferos de la vertiente Pacífico de Honduras, El Salvador y Guatemala
presentan alta salinidad, la cual se ha incrementado notablemente desde el año 2005. Su uso
futuro se ve amenazado por la posibilidad de elevación del nivel mar. En los acuíferos de San
Salvador, El Salvador, Managua, Nicaragua y San José, Costa Rica se han identificado
problemas de calidad del agua por infiltración de agroquímicos y de aguas residuales
domésticas sin tratamiento.

4.3

DEMANDA DE AGUA ACTUAL

El cuadro 4.1 muestra que los países de Centroamérica presentan diferencias de demanda de
agua por sectores, según los datos disponibles. En Honduras, Guatemala y Nicaragua el
principal demandante es el sector agropecuario, en Belice el sector residencial y en El Salvador
los sectores municipal y agropecuario, que cubren casi el total. En Costa Rica los sectores
industrial y municipal demandan el 46% del total y en Panamá el principal demandante es el
sector industrial. Si se consideran sectores de uso no consuntivo como la energía
hidroeléctrica, el turismo y el sector ambiental por el uso ecológico, las cifras cambian
significativamente. Por ejemplo, si en Costa Rica se incluyera la utilización del agua para
generar energía, el índice de intensidad de uso aumentaría hasta en 20%. Un aumento similar
se produciría en Panamá al considerar el transporte por el Canal de Panamá.
A pesar de los altos valores de disponibilidad de agua, la población de muchas zonas de
Centroamérica sufre escasez. El gobierno de Guatemala decretó estado de Calamidad Pública
en 2009 por crisis de alimentos, desnutrición y hambruna causadas por una prolongada sequía.
El desequilibrio estacional entre disponibilidad y demanda de agua ha provocado que en
algunas zonas el escurrimiento de ríos se limite a la temporada de lluvias, dejando áreas
rurales sin fuentes de agua durante la mitad del año. La contaminación también limita la
disponibilidad de agua en zonas urbanas y rurales e incrementa el costo de suministro por
tratamiento o transporte del agua desde fuentes más lejanas (A. López, 2009). Finalmente, la
demanda de agua para generación de energía, agua potable, actividades turísticas y riego
agrícola es creciente.
Con respecto al uso municipal del agua, que es consuntivo, los mayores asentamientos
humanos de Centroamérica se concentran en zonas bajas y/o en la vertiente Pacífico, donde
hay situaciones de estrés hídrico por menor disponibilidad de agua, principalmente para
suministro municipal. Como quedó dicho, sólo 27% del agua superficial disponible fluye por la
vertiente del Pacífico. El 71% fluye por la vertiente del Caribe, donde se localizan también las
principales reservas de agua subterránea (véase el mapa 4.3). Los acuíferos de la vertiente
Pacífico están sobreexplotados y, en algunos casos, presentan salinidad. La escasez de agua
para consumo humano afecta a amplios sectores de la población, sobre todo en la época seca
(A. López, 2009).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

99

MAPA 4.3
CENTROAMÉRICA: DENSIDAD DE POBLACIÓN

Fuente: PEN, 2011.

El cuadro 4.3 muestra las principales estadísticas de cobertura del servicio municipal
mejorado y de agua entubada en la región y tarifas promedio de agua potable (OMS y
UNICEF, 2010). De acuerdo con A. López (2009), muchos sistemas de agua potable y
alcantarillado necesitan rehabilitación y ampliación sustantivas y tienen serias deficiencias de
operación, con interrupciones del servicio, pérdidas en la distribución y fallas de desinfección
que limitan la disponibilidad del agua de uso doméstico. Cifras disponibles de Belice, El
Salvador y Panamá estiman pérdidas en la red de distribución de entre 35% y 54% del agua
distribuida (ADERASA, 2008). Por otro lado, el acelerado crecimiento de las ciudades y la falta
de infraestructura, con su proliferación de barrios marginales carentes de servicios básicos,
acumula descargas de aguas residuales sin control e inadecuada disposición de desechos
sólidos, deteriorando aun más la calidad de las fuentes de suministro cercanas (PNUMA,
CCAD y SICA, 2005).
El cuadro 4.4 presenta la dotación de agua per cápita anual al 2005. Belice tiene la mayor
dotación, seguido por Costa Rica, El Salvador y Guatemala. Por otro lado están Honduras,
Panamá y Nicaragua con un nivel inferior a los 14 m3 per cápita anual.

100

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.3
CENTROAMÉRICA: COBERTURAS Y TARIFAS DEL SERVICIO DE AGUA MUNICIPAL, 2008
(En porcentajes y dólares)
Población urbana
País

Belice

Servicio
Servicio
de agua
de agua
mejorada entubada
%
%

Población rural
Servicio
de agua
mejorada
%

Población total

Servicio de
agua
entubada
%

Servicio de
agua
mejorada
%

Servicio de
agua
entubada
%

Tarifa
promedio
agua potablea
Dólares/m3

99

87

100

61

99

75

1,27

Costa Rica

100

100

91

89

97

96

0,49

El Salvador

94

80

76

42

87

65

0,26

Guatemala

98

95

90

68

94

81

0,25

Nicaragua

98

88

68

27

85

62

0,27

Honduras

95

94

77

72

86

83

0,27

Panamá

97

93

83

79

93

89

0,41

97

92

80

58

93

84

0,23b

Latinoaméric
a

Notas: Servicio de agua entubada incluye conexión dentro de la casa o en el terreno. Servicio de agua mejorada incluye otros
conceptos como pozo o nacimientos protegidos.
a Promedio calculado con base en la tarifa reportada en SIECA (2007), para consumos menores a 30 m3/mes.
b Promedio de 16 ciudades de Latinoamérica en 2006, ADERASA (2008).
Fuente: OMS-UNICEF, 2010, para 2008.

CUADRO 4.4
CENTROAMÉRICA: DOTACIÓN DE AGUA PER CAPITA POR CADA PAÍS, 2005
(Metros cúbicos por habitante al año)
País

Dotación de agua
m3 per cápita/año

Belice

403,1

Costa Rica

105,3

El Salvador

96,6

Guatemala

64,8

Honduras

13,7

Nicaragua
Panamá

7,2
12,8

Fuente: Elaboración propia con datos de World Water Council (WWC) y de la
Comisión Nacional del Agua de México (CNA), 2006 para todos los países con
excepción de El Salvador, cuya información es de la Administración Nacional de
Acueductos y Alcantarillados de El Salvador (ANDA), 2006.

La agricultura sigue siendo un sector importante, especialmente en Nicaragua, El Salvador,
Guatemala y Honduras. Ocupa grandes áreas territoriales: 70% en Costa Rica, 68% en El Salvador,
53% en Honduras, 50% en Guatemala, 47% en Nicaragua, 38% en Panamá y 17% en Belice.
Aproximadamente 130.000 hectáreas son de riego, equivalentes a 7,3% de la superficie agrícola
regional, siendo Costa Rica el país con mayor superficie regada (véase el cuadro 4.5). El empleo de
agua para riego medida en m3 por hectárea muestra grandes diferencias entre los países. Aun sin
cambio climático, la demanda de agua para riego podría aumentar por la necesidad de alimentar a
una población creciente y aumentar ingresos con cultivos más rentables.

101

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.5
CENTROAMÉRICA: INDICADORES AGROPECUARIOS Y DE RIEGO
(En porcentajes y metros cúbicos por hectárea por año)
País
Guatemala
Honduras
Belice b
Nicaragua
El Salvador
Costa Rica
Panamá

Notas:

Contribución del sector agropecuario
al PIB nacional
%
13,42
12,56
10,97
19,55
13,42
9,05
5,44

Área de la agricultura
bajo riego
%
6,6
3,7
3,4
3,2
0,8
25,0
4,9

Consumo de agua
de riego a
m3/ha./año
6 867
18 692
333
12 314
9 876
44 816
37 032

Estimación FAO con datos de 1961-2000, citado en Rojas y Echeverría (2003).
Dato aportado para 2008 por CEPAL.
Fuente: PIB aportado por CEPAL, datos de riego de Rojas y Echeverría, 2003.
a

b

La información disponible de la demanda de agua por la industria es escasa en Centroamérica,
así que es difícil realizar un análisis específico y detallado. El gráfico 4.2 presenta el índice de
productividad industrial del agua, entendido como el PIB generado por m3 de agua empleado en la
industria. Con excepción de Panamá, los países tienen una productividad industrial menor al
promedio de América Latina, 5,8 dólares/m3, y mucho menor que la de otros países con economías
diversas que han logrado producir más riqueza sin aumentar el volumen de agua consumida.
GRÁFICO 4.2
CENTROAMÉRICA Y OTROS TRES PAÍSES: PRODUCTIVIDAD INDUSTRIAL DEL AGUA
(Valor agregado industrial en dólares por metro cúbico de agua per cápita y promedio para América Latina (línea roja))

Nota: Datos de Belice no disponibles.
Fuente: Jiménez y Asano, 2008.

Es importante anotar que el uso de agua por el sector energético de Centroamérica es no
consuntivo y representa 3% del total de extracción de agua, lo cual se explica por el uso de plantas
hidroeléctricas, que regresan el agua empleada a la cuenca (Kemp-Benedict, Heaps y Raskin, 2002).
No obstante, debido a que las hidroeléctricas emplean gran cantidad de agua, el cambio climático
podría poner en riesgo su operación.

102

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Este estudio plantea la importancia de reconocer que los ecosistemas, de los cuales depende la
población humana, también necesitan agua, por lo que debemos incluir algún supuesto del volumen
de uso ecológico en el análisis. No obstante, en la literatura internacional no hay acuerdo sobre cómo
calcularlo. En ausencia de datos se asumió que dicho volumen corresponde a la cantidad de agua
remanente en cada país en 2005 después de los usos consuntivos. Este volumen es aproximadamente
88% en El Salvador, 96% en Costa Rica, 97% en Guatemala y 99% en el resto. Se propone que esta
cifra sea ajustada en futuros ejercicios mediante consulta con expertos.

4.4

METODOLOGÍA

Debido a la importancia de los recursos hídricos y del clima en el desarrollo socioeconómico de la
región, las posibles repercusiones del cambio climático son preocupantes y se asocian a los
siguientes factores:


Disminución de la disponibilidad de agua renovable.



Mayor sobreexplotación de acuíferos.



Incremento de la salinidad en acuíferos costeros y en acuíferos con alta evaporación.



Disminución de la calidad del agua.



Problemas de suministro y saneamiento.



Impactos por sequías e inundaciones más frecuentes o más intensas.



Mayor incidencia de inundaciones marinas costeras y de ríos en las zonas bajas, incluyendo
deltas.



Mayor riesgo de desastres en zonas con alta densidad poblacional tierra adentro y en zonas
costeras.



Concentración de sales superior a lo recomendado para consumo humano a causa de la
elevación del nivel del mar en zonas con intrusión salina, lo que elevará el costo del
tratamiento y tornar inviable su empleo agrícola.



Mayor propensión a la erosión en las zonas elevadas a causa de lluvias intensas.
Incremento de la duración, intensidad y frecuencia de las sequías por mayor evaporación y
menor precipitación en regiones áridas y semiáridas.



Mayores conflictos por el suministro de agua cada vez más escasa en condiciones de mayor
demanda.



Necesidad de administrar la demanda de usos consuntivos y no consuntivos como
generación de energía eléctrica y transporte fluvial.



Necesidad de ajustar la capacidad de almacenamiento a una mayor variación de la
disponibilidad del recurso.

La cuantificación de estos impactos es difícil, con un alto grado de incertidumbre y más aún
con respecto a sus costos económicos, sociales y ecológicos. No obstante, es posible identificar ciertos
niveles de riesgo si se comparan posibles escenarios de oferta y demanda de agua a fin de estimar los
costos potenciales de no actuar. Así, la metodología para evaluar los impactos de cambio climático en
los recursos hídricos asume un escenario futuro de la disponibilidad y la demanda de agua sin
cambio climático y luego estima el impacto del cambio climático en las variables bajo los escenarios
de emisiones B2 y A2.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

103

DISPONIBILIDAD DE AGUA
La cantidad de agua disponible se mide con índices: disponibilidad de agua per cápita e intensidad
de uso o de estrés hídrico (Jiménez y Asano, 2008). Ambos índices se basan en un cálculo
simplificado de la disponibilidad de agua renovable.
Un método consiste en usar el coeficiente de escurrimiento superficial, el cual se calcula
con base en el tipo y uso del suelo (SEMARNAT, 2000). Otro se basa en la estimación de la
evapotranspiración o evaporación del agua más transpiración de la vegetación (Maderey y
Jiménez, 2000). Este último es quizá el más adecuado porque, entre los factores que influyen en
el volumen de agua disponible –precipitación, escurrimiento superficial y recarga del acuífero,
entre otros–, la evapotranspiración es el más importante. El efecto más directo del cambio
climático y del uso del suelo en el ciclo hidrológico es la alteración de este proceso, lo que
influye en escurrimientos y calidad del agua (Dow y DeWalle, 2000). La estimación de la
evapotranspiración supone considerar las complejas interacciones entre los sistemas sueloplantas-atmósfera. Esto implica evaluar la radiación solar, el déficit de la presión del vapor, la
humedad relativa, la velocidad del viento, la temperatura del aire, la naturaleza de la
superficie de evaporación (localización geográfica, época del año) y la escala de tiempo
considerada (análisis de la evaporación horaria, diaria, estacional, mensual, o anual).
El procedimiento de evaluación de la evapotranspiración usa varias fórmulas de fácil
aplicación, ecuaciones de balance hídrico y modelos con información fisiográfica,
meteorológica e hidrométrica detallada. Por ejemplo, los métodos de Coutgne, Turc, Keller,
entre otros (Ruiz, 1999), permiten estimar el comportamiento global hídrico de una cuenca. Por
otro lado, se ha encontrado que las ecuaciones de Thornthwaite (1948), Romanenko (1961),
Penman (1948) y Turc (1961), a pesar de su simplicidad, proporcionan una buena estimación de
la evaporación media anual (Xu y Singh, 1998). Las mejores predicciones se han obtenido de la
aplicación de los métodos de Priestley y Taylor (1972), Turc (1961) y Hamon (1963) en el
sureste de los Estados Unidos (Lu y otros, 2003).
La disponibilidad total de agua renovable es el volumen de agua repuesto cada año por
la precipitación menos el que se pierde por evapotranspiración en un territorio determinado
(balance hídrico). Este volumen es el que escurre o se almacena en cuerpos superficiales, o bien
recarga los acuíferos y puede ser fácilmente usado. Este cálculo no ajusta la disponibilidad
para un país del agua que fluye a través de sus fronteras. Para calcularlo en forma simplificada
se emplea la ecuación (4.1) de acuerdo con (Turc, 1954):

(4.1)

4.2

Donde

0,9

300

⁄

25

,

0,05

D = Disponibilidad (m3/año)

104

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

P = Precipitación acumulada anual (mm/año)
E = Evapotranspiración (mm/año)
T = Temperatura (°C)
A = Superficie (km2)
F = Factor conversión igual a 1.000
Ambas ecuaciones permiten estimar la disponibilidad de agua en un escenario base sin cambio
climático y otros con cambio climático. La disponibilidad del escenario base se calculó con el promedio
de 16 años de datos históricos de lluvia acumulada por año y de temperatura media anual entre 1990 y
2006. La disponibilidad con cambio climático se estimó con el promedio simple de lluvia acumulada y
el de la temperatura media anual por país entre los años 2001 y 2100 con los escenarios B2 y A2.
Los cálculos consideran la disponibilidad por país. Por ello debe tenerse presente que no
incluyen los ajustes derivados de los flujos recibidos de las cuencas transfronterizas, lo cual es
importante para los países cuyas principales cuencas tienen una porción aguas arriba en países
vecinos. Por ejemplo, el río Lempa para El Salvador con una parte de la cuenca en Honduras y
Guatemala. En el futuro se podrá proponer mejorar la aproximación partiendo de un análisis a nivel
de cuencas.

DEMANDA DE AGUA
Los escenarios futuros de demanda de agua se diseñaron a partir de la demanda consuntiva de agua
en 2005, considerando la homogeneidad, calidad y disponibilidad de información, reportada en el
cuadro 4.1 por sector en función del escenario macroeconómico base sin cambio climático. La
evolución futura del uso del agua municipal para la línea base sin cambio climático se calculó a partir
del crecimiento poblacional y mantiene la dotación per cápita actual.2 La de uso agrícola se calculó a
partir del crecimiento del PIB sectorial y del consumo de agua por unidad del PIB actual. Para la
industria sólo se consideró el crecimiento del sector. No se aplicaron factores de mejora de eficiencia
del uso de agua.
(4.3)

,

ó

demanda municipal

(4.4)

demanda sector agropecuario

(4.5)

demanda sector industrial

Sobre las estimaciones se deben aclarar los siguientes aspectos. Un factor que influye en la
demanda de agua es el precio, pero no fue posible obtener suficientes datos para calcular relaciones
numéricas. Existe poca uniformidad de políticas de precios, las tarifas varían según el tamaño de las

2 Según los datos del World Water Council reportados en el cuadro 4.1, los niveles de dotación per cápita son muy disímiles, lo que
afecta los cálculos de los escenarios futuros. Se espera verificar estos datos con las instituciones socias del proyecto y las del sector.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

105

comunidades y ciudades, generalmente existen subsidios, en algunos casos las tarifas incluyen los
servicios de saneamiento y disposición de aguas servidas, todo lo anterior sumado a una deficiente
medición del consumo. En general, la evidencia internacional señala que la elasticidad de la
demanda en relación con el precio es muy baja, aun en países en desarrollo donde se cobra una tarifa
más cercana al costo real. Otro aspecto es la mayor conciencia de ahorro de agua como resultado del
mayor estrés hídrico y de la competencia entre usos en una misma región, lo cual no fue tomado en
cuenta en este estudio.
Para estimar la variación de la demanda en escenarios con cambio climático se exploraron
diversas opciones en función de la disponibilidad de datos y se establecieron los siguientes
supuestos para el ejercicio actual.
No fue posible obtener series mensuales oficiales de consumo de agua municipal, las cuales
permitirían hacer inferencias sobre los efectos estacionales y el impacto de variables climatológicas,
en especial de la temperatura. En adición se deben mencionar los problemas de medición del
consumo, la no diferenciación entre consumos industriales, comerciales y residenciales y los sistemas
de tarifas. Ante esa situación se recurrió a la literatura especializada, encontrándose que son pocos
los estudios sobre impactos del clima en la demanda municipal de agua, en contraste con la vasta
literatura sobre la economía del desarrollo de los recursos hídricos. En función de la revisión de
literatura se decidió considerar un incremento de 9 litros per cápita-día (lpcd) por grado centígrado
de incremento de la temperatura. Esto es equivalente a un factor anual de 3,28 por cada grado de
incremento de la temperatura. Así, se aplicó el factor (3,28/1 °C de ∆), que resulta inversamente
proporcional a la dotación municipal per cápita (véase el recuadro 4.1). A menor dotación de agua,
mayor la demanda por cada grado de aumento de la temperatura (Miaou, 1990; Wong, 1972;
Downing y otros, 2003).
Así, las formulas para el cálculo de la demanda municipal son:
1

%

3,28

%

100

%

Donde:
Uso municipal con cambio climático (m3/año).
Uso municipal sin cambio climático (m3/año).
%
Incremento porcentual en el uso municipal per cápita de agua debido al
cambio climático.
Incremento de la temperatura en grados centígrados respecto al período base.
Dotación municipal per cápita base del año 2005 (m3 per cápita anual)
Población

106

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

RECUADRO 4.1
SUPUESTOS PARA ESTIMAR EL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
EN LA DEMANDA DE AGUA MUNICIPAL

En la literatura internacional se encontraron varios estudios que analizan la relación entre
cambios de temperatura y consumo municipal del agua:


Una evaluación del noroeste del estado de Illinois, EEUU, utilizó un modelo que
considera el precio, el consumo promedio por vivienda y la temperatura promedio
en verano. Se encontraron incrementos promedio de consumo por grado
centígrado de incremento de la temperatura, que van de 0,6% para la ciudad de
Chicago al 3,1% para las áreas suburbanas con una variación de temperatura entre
18 °C y 27 °C (Wong, 1972).



Otro estudio de San Diego, California, EEUU, evalúa el consumo de agua
municipal y su tendencia estacional a partir de tres componentes: impacto de la
temperatura y presencia de días sin lluvia (precipitación cero); reducción de la
demanda de agua con el inicio de las lluvias y un componente de error aleatorio
(ruido blanco gaussiano). Los resultados de este estudio muestran incrementos del
consumo de agua de 38 litros per cápita-día (lpcd) por grado centígrado de
incremento de la temperatura (con una variación de temperatura entre 18 °C y
27 °C). Otra evaluación de la ciudad de Austin, Texas, considerando seis modelos,
muestra un rango que va de 35 a 64 lpcd / °C (Miaou, 1990).



Un estudio sobre impactos del cambio climático en la demanda de agua en ocho
regiones de Inglaterra y Gales muestra incrementos del consumo municipal de
agua entre 0,9% y 1,8% para el año 2020, y entre 2,7% y 3,7%, para el año 2050,
considerando cuatro escenarios de emisiones de Gases a Efecto Invernadero (GEI),
que se traducen en incrementos entre 2 y 8 lpcd promedio por año. Los modelos
utilizados consideran análisis estadístico de la demanda municipal de agua, el
juicio y criterio de expertos y simulaciones y optimización dinámica, considerando
uso del suelo, cambios en el comportamiento de los individuos y prácticas de
consumo (Downing y otros, 2003).

Teniendo como referencia los estudios anteriores, para el estudio de Centroamérica
se adoptó una posición conservadora. La evaluación considera un incremento de 9
lpcd/°C (la cuarta parte o menos que la referencia de Texas), equivalente a 3,28 m3/habaño-°C. En porcentaje, este incremento del consumo per cápita de agua municipal podría
llegar al 0,8% anual en los países de mayor tasa demográfica con efecto combinado de
aumento de temperatura y aumento de población.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

107

Para la demanda agrícola se consideró el incremento de la demanda de agua de riego causada
por aumento de la evaporación, resultado, a su vez, del aumento de temperatura. Así, el incremento
del volumen de agua para riego es proporcional a la evaporación para que la lámina de riego
compense la pérdida adicional de agua, manteniendo la misma proporción de tierra agrícola bajo
riego que la actual.
Las formulas para estimar la demanda agrícola son las siguientes:
1

%

si Δ °C Tem  0

si Δ °C Tem  0
%
%

1

%

100

Donde:
Uso agrícola con cambio climático (m 3/año)
Uso agrícola sin cambio climático (m3/año)
Incremento porcentual del uso agrícola de agua debido al cambio
%
climático.
Incremento en grados centígrados de la temperatura respecto al período
base
Extracción de referencia, año 2005 (m3/año)
%

Proporción de la dotación agrícola
%

Tasa de crecimiento del PIB agrícola
Incremento de la Evapotranspiración (mm/año)

E = Evapotranspiración (mm/año)

108

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Para la demanda de la industria, en ausencia de datos para establecer su relación con
cambios en la precipitación y/o la temperatura en forma histórica o geográfica, se optó por
dejar sin cambio el escenario con cambio climático a 2100 frente al escenario tendencial. Esta
situación se debe de tomar en cuenta en la interpretación de los resultados.

4.5

ESCENARIO DE DISPONIBILIDAD TOTAL RENOVABLE DE AGUA A 2100

Los cuadros 4.6 y 4.7 presentan respectivamente los escenarios B2 y A2 de la disponibilidad
neta de agua según la metodología de Turc (1954), aunque sólo con el valor de la precipitación
menos la evapotranspiración. Para distintos valores de temperatura media y precipitación
acumulada anual se calculó la disponibilidad neta en milímetros (mm), utilizando el promedio
de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y el promedio de
HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. Se puede observar que conforme
aumenta la temperatura y disminuye la precipitación acumulada, disminuye la disponibilidad
neta también. Los valores iniciales del año 2000 en los dos escenarios B2 y A2 no
necesariamente son iguales ya que se usan las simulaciones históricas de cada escenario para
derivar la anomalía correcta en cada caso.
Los resultados muestran la disponibilidad de agua por países para los años 2000, 2050 y
2100 en función de las proyecciones de temperatura y precipitación. En el caso del escenario
B2, las reducciones de la disponibilidad son menores, y así las reducciones son las siguientes al
año 2100: Nicaragua 51%, Belice 47%, Honduras y El Salvador 45%, Costa Rica 35%,
Guatemala 32% y Panamá 23% (véase el cuadro 4.6).
Con A2, El Salvador, Honduras, Belice y Nicaragua sufrirán las mayores reducciones al
2100, mientras Costa Rica y Panamá serán los menos afectados en términos absolutos debido a
su mayor disponibilidad neta inicial en el año 2000 y la probable menor reducción relativa en
precipitación. Por ejemplo, Panamá, con la climatología de precipitación acumulada anual
cercana a 2.650 mm y una temperatura media de alrededor de 25,5 °C, tuvo el año 2000 una
disponibilidad neta de 1.157 mm. Para el año 2100, con A2, una climatología de la precipitación
acumulada de 2.200 mm y una temperatura de 29 °C, tendrá una disponibilidad neta de 587
mm, aproximadamente, es decir, una disminución de 49%. El Salvador inicia con una
climatología de precipitación acumulada de 1.718 mm y una temperatura media de 25 °C, las
cuales generan un valor de disponibilidad neta de 464 mm. En el escenario A2, con una
climatología de 1.181 mm de precipitación acumulada y 29,7 °C de temperatura media, tendría
una disponibilidad de 89 mm, lo que representa una reducción de 81%. La reducción de la
disponibilidad neta del año 2000 al año 2100 para el resto de los países es la siguiente:
Honduras 78%, Nicaragua 76%, Belice 74%, Guatemala 66%, Costa Rica 59%.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

109

CUADRO 4.6
CENTROAMÉRICA: VALORES DE LA DISPONIBILIDAD TOTAL RENOVABLE DEL AGUA EN FUNCIÓN
DE LAS PROYECCIONES DE CLIMA EN EL ESCENARIO B2
(Milímetros)

Nota: Los cálculos fueron hechos con la metodología de Turc (1954) e información de la temperatura y
precipitación de cada país en los escenarios B2 con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y
ECHAM4. Para el año 2000 (primer cuadro sombreado para cada país) se tomó la climatología 1980-2000; para
el año 2050 (segundo cuadro sombreado para cada país) se tomó la de 2040-2060 y para el 2100 (tercer cuadro
sombreado para cada país) la del promedio de 2090-2100. Los valores de cada país se han redondeado en
función de las escalas de los ejes en este cuadro.
Fuente: Elaboración propia.

110

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.7
CENTROAMÉRICA: VALORES DE LA DISPONIBILIDAD TOTAL RENOVABLE DEL AGUA EN FUNCIÓN
DE LAS PROYECCIONES DE CLIMA EN EL ESCENARIO A2
(Milímetros)

Nota: Los cálculos fueron hechos con la metodología de Turc (1954) e información de la temperatura y precipitación de
cada país en los escenarios A2 con el promedio HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5. Para el año 2000 (primer
cuadro sombreado para cada país) se tomó la climatología 1980-2000; para el año 2050 (segundo cuadro sombreado
para cada país) se tomó la de 2040-2060 y para el 2100 (tercer cuadro sombreado para cada país) la del promedio de
2090-2100. Los valores de cada país se han redondeado en función de las escalas de los ejes en este cuadro.
Fuente: Elaboración propia.

El cuadro 4.8 y el gráfico 4.3 muestran las estimaciones de la disponibilidad total de agua
renovable en los escenarios base, B2 y A2, utilizando la información de la precipitación acumulada
anual y la temperatura media para la fórmula Turc completa (véase la ecuación 4.1) y para los cortes
2000, 2020, 2030, 2050, 2070 y 2100 con promedios de los diez años anteriores relativo al promedio de
2000-2004. La diferencia entre este cálculo y los reportados en los cuadros 4.6 y 4.7 son las unidades,

111

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

pues en el primer cálculo la disponibilidad total está medida en milímetros, mientras que en el
siguiente la disponibilidad total se mide en miles de millones de metros cúbicos por año, ya que la
conversión se obtiene al multiplicar la primera disponibilidad por la superficie y por 1.000. En el
gráfico 4.3 el nivel de la disponibilidad renovable total en el escenario base de 2005 se representan
con la línea verde oscuro y el volumen ecológico con la línea morada cortada. En los gráficos se
presentan los resultados como promedio móvil de los diez años anteriores para identificar más
fácilmente la tendencia de la disponibilidad total de agua renovable de cada país. Se presentan
además los incrementos porcentuales de cada corte respecto al año 2000 para cada unos de los
escenarios (véase el cuadro 4.8). Los valores del año 2000 para los escenarios A2 y B2 son
estimaciones con sus respectivas simulaciones de precipitación y temperatura promedio, así la
variación porcentual se calculó respecto a la información del mismo escenario.
Los resultados del cuadro 4.8 y el gráfico 4.3 muestran que:


A nivel nacional y regional, la disponibilidad total de agua se reduce significativamente
más en el escenario A2 que en el B2. Las estimaciones al año 2100 en el escenario A2
reflejan una disminución promedio de 63% de la disponibilidad de agua respecto al año
2000. La reducción de la disponibilidad en el escenario B2 al 2100 se estima en 35%.



A partir de la información del cuadro 4.8 se obtiene que en ambos escenarios la
disponibilidad promedio de la región no bajaría significativamente o que podría
incrementarse ligeramente hasta 2030, especialmente en el escenario B2, para luego decaer
significativamente.



Las reducciones son significativamente más altas en las últimas tres décadas del siglo,
especialmente en A2.



El Salvador es el país con la mayor pérdida de disponibilidad al 2100: en el escenario A2 se
estima una reducción del 82%, mientras que en B2 la reducción podría ser del 50%.



La disponibilidad no toma en cuenta el agua que fluya a través de las fronteras.

CUADRO 4.8
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LA DISPONIBILIDAD TOTAL RENOVABLE DE AGUA,
POR ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2004 A 2100
(En miles de millones de metros cúbicos por año y variación porcentual con respecto al promedio 2000-2004 de cada escenario)
Escenario
Base
B2
A2
Escenario
Base
B2
A2
Escenario
Base
B2
A2
Escenario
Base
B2
A2

2000
18,33
17,74
14,32

2020
18,33
16,65
15,31

2000
72,86
77,48
73,66

2020
72,86
68,29
71,50

2000
10,60
10,92
9,85

2020
10,60
10,41
9,21

2000
154,9
145,5
134,0

2020
154,9
147,2
128,6

Belice
2030
2050
18,33
18,33
18,33
14,81
17,97
11,09
Costa Rica
2030
2050
72,86
72,86
64,73
69,58
71,23
54,09
El Salvador
2030
2050
10,60
10,60
11,16
9,89
9,27
5,51
Guatemala
2030
2050
154,9
154,9
150,9
137,0
140,7
100,9

2070
18,33
12,58
9,71

2100
18,33
10,26
5,20

2020
0
-6
7

2070
72,86
69,42
47,81

2100
72,86
47,26
28,89

2020
0
-12
-3

2070
10,60
9,61
4,84

2100
10,60
5,41
1,80

2020
0
-5
-6

2070
154,9
124,3
92,2

2100
154,9
103,3
51,1

2020
0
1
-4

Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
3
-17
-29
25
-23
-32
Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
-16
-10
-10
-3
-27
-35
Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
2
-9
-12
-6
-44
-51
Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
4
-6
-15
-5
-25
-31

2100
0
-42
-64
2100
0
-39
-61
2100
0
-50
-82
2100
0
-29
-62

(Continúa)

112

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 4.8)
Escenario
Base
B2
A2
Escenario
Base
B2
A2
Escenario
Base
B2
A2
Escenario
Base
B2
A2

2000
82,77
84,11
73,50

2020
82,77
77,69
79,15

2000
128,0
124,0
126,5

2020
128,0
121,0
135,0

2000
94,24
83,36
94,96

2020
94,24
98,57
91,05

2000
561,7
543,1
526,8

2020
561,7
539,8
529,8

Honduras
2030
2050
82,77
82,77
89,03
71,40
82,53
48,90
Nicaragua
2030
2050
128,0
128,0
132,6
117,4
130,2
81,4
Panamá
2030
2050
94,24
94,24
90,00
75,43
88,66
73,16
Centroamérica
2030
2050
561,7
561,7
556,8
495,5
540,6
375,1

2070
82,77
66,80
43,54

2100
82,77
46,51
22,66

2020
0
-8
8

2070
128,0
115,1
66,1

2100
128,0
65,8
37,3

2020
0
-2
7

2070
94,24
80,72
66,49

2100
94,24
72,32
46,76

2020
0
18
-4

2070
561,7
478,5
330,7

2100
561,7
350,9
193,7

2020
0
-1
1

Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
6
-15
-21
12
-33
-41
Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
7
-5
-7
3
-36
-48
Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
8
-10
-3
-7
-23
-30
Variación (porcentajes)
2030
2050
2070
0
0
0
3
-9
-12
3
-29
-37

2100
0
-45
-69
2100
0
-47
-71
2100
0
-13
-51
2100
0
-35
-63

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000
corresponde al promedio 2000-2004 y fue estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario. Para los
cortes de 2020, 2030, 2050, 2070 y 2100 se utilizó el Promedio Móvil M10, que es el valor medio de las últimas diez
observaciones, incluido el año indicado.
Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 4.3
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LA DISPONIBILIDAD TOTAL RENOVABLE DE AGUA,
POR ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2004 A 2100
(En millones de metros cúbicos por año con promedios simples de tres modelos)

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

113

(Continuación Gráfico 4.3)

Fuente: Elaboración propia.

La disponibilidad per cápita renovable total en el escenario base, que considera la evolución de la
economía y de la población, y en los escenarios de cambio climático tendría reducciones
substantivas. El cuadro 4.9 y el mapa 4.4 muestran la evolución de esta disponibilidad medida en m3
por habitante al año. El cuadro 4.9 compara la disponibilidad en 2005 con el escenario base y los
escenarios B2 y A2 al año 2100. El mapa 4.4 presenta la estimación para 2050 y 2100 e incluye el límite
de estrés hídrico (véase el cuadro 4.2). Por último, el gráfico 4.4 compara la disponibilidad de agua
per cápita de los países en 2005 y en los tres escenarios a 2100: escenario base sin cambio climático y
escenarios B2 y A2.
En resumen, el cambio entre la disponibilidad per cápita en 2005 y el escenario base a 2100
presenta las siguientes características:


La reducción promedio de la región entre 2005 y 2100 es de 36% con un rango entre el 59%
para Guatemala y el 21% para Costa Rica. En términos absolutos El Salvador tendría la
menor disponibilidad per cápita con 1.366 m3 per cápita anual. Belice sufriría una
reducción de 43% en este escenario al pasar de 66.429 m3 por habitante a 37.558 m3. Aun
así, su disponibilidad per cápita seguiría siendo alta.



Hacia el 2050, Belice, Nicaragua, Costa Rica y Panamá sufren reducciones pero la
disponibilidad se mantendría arriba de 10.000 m3 per cápita anual, mientras que Guatemala
y Honduras tendrían una disponibilidad inferior a los 10.000 m3 y El Salvador estaría por
debajo de los 1.700 m3 y bajo estrés hídrico.



En la segunda parte del siglo, todos los países sufren reducciones adicionales, y
Guatemala baja al rango de 2.000 a 5.000 m3 per cápita anual debido al crecimiento de
la población.

114

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Con cambio climático se tienen los siguientes resultados:


El efecto en los escenarios de cambio climático es muy significativo. La reducción
promedio de la región a 2100 sería de 82% con B2 y de 90% con A2 relativo al 36% en
el escenario base.



Con B2 el rango de reducciones va del 73% en Costa Rica al 88% en Honduras a 2100.
No obstante, en términos absolutos Honduras quedaría bajo el límite de estrés
hídrico. El Salvador llegaría a un nivel de disponibilidad aún más bajo, menos de 400
m3 per cápita al año. Belice mantiene la mayor disponibilidad per cápita en la región.



Con A2 el rango de reducciones va del 77% en Panamá al 97% en Nicaragua. Costa
Rica y Panamá tendrán disminución de 84% y 77%, respectivamente, el año 2100, sin
llegar al estrés hídrico. Honduras y Nicaragua caerían debajo de este límite, donde ya
se encontraba El Salvador, aun en el escenario base. No obstante, el promedio
regional se mantendrá arriba de este límite con casi 2.500 m3, sobre todo por la
disponibilidad en Belice y Panamá. Este último queda con la mayor disponibilidad,
sobrepasando a Belice (véanse el cuadro 4.9 y el mapa 4.5).
CUADRO 4.9
CENTROAMÉRICA: REDUCCIÓN DE LA DISPONIBILIDAD DE AGUA PER CÁPITA,
ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2005 A 2100
(Metros cúbicos per cápita por año y porcentaje de reducción)
DISPONIBILIDAD PER CÁPITA m3/año

REDUCCIÓN EN DISPONIBILIDAD, %

Escenario
Base

Escenario
A2

Reducción de
escenario
base, %

Reducción
escenario
B2, %

Reducción
escenario
A2, %

Al final
período

País

Escenario
B2
Al final
período

Al final
período

Al final
período

Al final
período

Al final
período

2005

Belice

66 429

37 558

10 826

5 051

43

84

92

Costa Rica

16 859

13 389

4 572

2 730

21

73

84

El Salvador

1 752

1 366

374

122

22

79

93

Guatemala

12 197

5 019

2 211

1 467

59

82

88

Honduras

12 008

6 680

1 453

482

44

88

96

Nicaragua

23 486

16 772

3 857

765

29

84

97

Panamá

29 193

20 064

5 382

6 681

31

82

77

Centroamérica

23 132

14 407

4 097

2 471

36

82

90

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

115

MAPA 4.4
CENTROAMÉRICA: DISPONIBILIDAD PER CÁPITA DEL AGUA PARA EL ESCENARIO BASE
Y A2 REFERIDOS AL ÍNDICE DE ESTRÉS HÍDRICO, EN 2050 Y 2100
(Metros cúbicos per cápita por año)

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0
y ECHAM4 para el escenario B2 y con el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL
CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2.
Fuente: Elaboración propia.

El gráfico 4.4 compara la disponibilidad per cápita en 2005 con la de los escenarios base,
A2 y B2 en 2100. De nuevo se evidencia la reducción en el escenario base y una mayor
reducción con cambio climático, especialmente en A2. Este gráfico presenta los montos de
disponibilidad por el año 2100 sin promedio móvil, mientras que en el cuadro 4.8 y el gráfico
4.3 se registra la disponibilidad total con los promedios móviles de los últimos diez años. En el
caso de Panamá, el escenario A2 termina con menor disponibilidad que en B2 con este
promedio móvil.

116

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 4.4
CENTROAMÉRICA: DISPONIBILIDAD PER CÁPITA DE AGUA
EN 2005 Y CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2 EN 2100
(Metros cúbicos por habitante al año)

Nota: Los datos del año 2100 corresponden a la información proyectada para ese año.
Fuente: Elaboración propia.

4.6

ESCENARIOS DE DEMANDA DE AGUA A 2100

DEMANDA A NIVEL REGIONAL
La demanda de agua sin cambio climático fue calculada con las ecuaciones 4.3, 4.4 y 4.5 bajo los
supuestos ya presentados. No se aplicó ninguna variable de mejora tecnológica, entonces la demanda
municipal aumenta con la población, manteniendo la misma dotación per cápita. Para agricultura e
industria los cálculos se hicieron en función del crecimiento de los respectivos PIB sectoriales.
Igualmente, se realizaron las estimaciones del impacto del cambio climático con los supuestos ya
presentados para demanda municipal y agrícola y con las variables climáticas del escenario B2 según
el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4, y el escenario A2 según el promedio
de HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5. Para la demanda de la industria, en ausencia de datos
para establecer su relación con cambios en la precipitación y/o la temperatura en forma histórica o
geográfica, se optó por dejar sin cambio el escenario con cambio climático a 2100 frente al escenario
tendencial, lo cual se debe tener presente en la interpretación de los resultados. Las diferencias entre
los valores iniciales de la demanda en los dos escenarios comparados con el escenario base se deben
a las simulaciones históricas de cada escenario, lo cual permite derivar correctamente la variación en
cada caso.
El gráfico 4.5 y los cuadros 4.10 y 4.11 muestran la evolución de la demanda total de agua por
sector en toda la región, con el escenario base sin cambio climático y los escenarios A2 y B2 de
cambio climático. Lo que se encuentra es lo siguiente:

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

117



Para Centroamérica la demanda total de agua en el escenario sin cambio climático
partiendo de 2000 crece 296% al 2050 y 1.633% al 2100, aumentando de 12.867 millones de
m3 a 212.945 millones de m3. Al final del siglo, la distribución de consumo es 2% municipal,
75% agrícola y 24% industrial en el escenario base.



Con los escenarios B2 y A2, el consumo total aumenta 364% al año 2050. Para el año 2100 el
consumo crece 1.976% en B2 (hasta 255.124 millones de m3) y 2.039% en A2 (hasta 263.206
millones de m3). Entonces, en este año el consumo en B2 es 20% superior al del escenario
base a 2100; y con A2 el valor es 24% mayor. Al final del siglo, la distribución del consumo
con A2 podría ser 2% municipal, 79% agrícola y 20% industrial.



Como la demanda del sector agrícola es mayor que la del resto en términos absolutos,
aumenta de aproximadamente 8.378 millones de m3 en 2000 a 158.871 millones de m3 en el
escenario base a 2100, y a 200.569 y 208.101 millones de m3 en B2 y A2, respectivamente
(véase el cuadro 4.11).



El sector municipal es el que menos agua demandará. Como se observa en el gráfico, la
demanda en la primera mitad del siglo tendrá un incremento importante y similar en los
tres escenarios debido al aumento en población. En los últimos treinta años del siglo, la
demanda se reduce en este sector en el escenario base y B2, pero en A2 sigue aumentando
(véase el gráfico 4.5).



En el escenario base, Guatemala es el país con la mayor demanda de agua, 45% en 2050 y
43% en 2100. Le sigue Costa Rica con 23% y 22% (véase el cuadro 4.10). En el primer caso
los factores determinantes son la extensión territorial y el tamaño de la población; en el
segundo son la actividad económica y el tamaño de la población.



Los países con la menor proporción de demanda de agua respecto al total regional son
Belice y El Salvador con 1% y 5%, respectivamente, para el año 2050. Para el 2100, Belice
disminuye su participación a cerca de 0% y El Salvador a 3%. Honduras mantendría su
participación en 8%, Nicaragua la aumentaría de 10% a 13% y Panamá de 8% a 10% de 2050
a 2100 (véase el cuadro 4.10).



En el sector municipal, Guatemala, El Salvador y Costa Rica son los países con mayor
demanda al 2100, con una participación de 53%, 20% y 15%, respectivamente. Para
Guatemala esto se explica por ser el país con mayor población (véase el cuadro 4.10).



La distribución de la demanda de agua del sector agrícola para el 2100 quedaría así:
Guatemala más de 50%, Costa Rica 17% y Nicaragua 15% (véase el cuadro 4.10).



En el sector industrial, Costa Rica, Panamá y Guatemala son los países con mayor demanda
de agua al 2100 en el escenario base. Su participación sería: 39%, 29% y 19%,
respectivamente, lo cual es consistente con la mayor actividad industrial prevista (véase el
cuadro 4.10).



Los escenarios con cambio climático arrojan una mayor demanda agrícola que el
escenario base, particularmente en la segunda mitad del siglo. A 2100 la demanda en el
escenario base habría aumentado casi 1.800% sobre 2000. Con B2 subiría 26% y con A2
31% adicional. La diferencia entre B2 y A2 para este sector se debe a la variabilidad de
la evapotranspiración de A2 relacionada con mayor variabilidad de la precipitación. En

118

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

los dos escenarios con cambio climático, al año 2100 Guatemala terminará con una
participación de demanda de agua agrícola respecto al total regional de 49%, Costa Rica
17%, Nicaragua 16%, Honduras 10%, Panamá 5% y El Salvador 3%.


Según los supuestos utilizados, después del año 2050 la brecha entre los escenarios A2 y B2
en la demanda municipal se hace más grande tanto entre estos dos escenarios como respecto
al escenario base. Mientras que en este último la demanda aumentaría 89% a 2100, en B2
aumentaría 13% y en A2 aumentaría 27% adicional al escenario base. La participación en la
demanda total de agua en los escenarios de cambio climático sería dominado por Guatemala,
El Salvador y Costa Rica con más de 51%, 18%, y 13%, respectivamente.
GRÁFICO 4.5
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON
ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2100
(En millones de metros cúbicos por año)

Fuente: Elaboración propia.

119

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.10
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA
E INDUSTRIAL CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos por año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

12 286,5
12 306,4
12 242,4

20 740,5
23 926,8
23 876,0

27 453,0
31 659,8
31 442,4

Escenario

2000

2020

2030

Base
B2
A2

2 007,6
1 998,0
1 995,6

2 735,4
2 806,8
2 851,6

3 128,9
3 291,0
3 224,3

Escenario

2000

2020

2030

Base
B2
A2

8 378,0
8 359,7
8 378,0

14 109,0
17 216,2
17 120,7

18 883,2
22 911,6
22 761,0

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

1 932,6

3 895,9

5 441,0

10 369,9

19 664,4

50 270,4

48 625,7
87 343,4 212 944,7
57 096,6 103 399,4 255 626,2
56 855,9 103 123,2 263 708,6
Demanda municipal
2050

2070

3 731,1
4 008,6
4 030,7
4 493,5
3 997,6
4 593,5
Demanda agrícola
2050

2070

2100
3 803,1
4 284,5
4 834,7

2100

34 524,8 63 670,4 158 871,1
42 644,4 79 104,1 200 568,8
42 436,8 78 727,9 208 100,9
Demanda industrial

Variación respecto al año 2000
(Porcentajes)
2020
69
94
95

2030
123
157
157

2050
296
364
364

2070
611
740
742

2100
1 633
1 977
2 054

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
36
40
43

2030
56
65
62

2050
86
102
100

2070
100
125
130

2100
89
114
142

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
68
106
104

2030
125
174
172

2050
312
410
407

2070
660
846
840

2100
1 796
2 299
2 384

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
102

2030
182

2050
437

2070
918

2100
2 501

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y
con el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000
fue estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 4.11
CENTROAMÉRICA: PARTICIPACIÓN DE LA DEMANDA TOTAL DE AGUA POR PAÍS PARA
LOS ESCENARIOS BASE Y CON CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIOS B2 Y A2), 2000 A 2100.
(Como porcentaje del total de Centroamérica)
Belice

Costa Rica

Escenario
Base
B2
A2

2020
1,0
1,0
0,7

2030
2050
1,0
1,0
0,7
0,5
0,7
0,5
El Salvador

2070
0,0
0,4
0,4

2100
0,0
0,3
0,3

Escenario
Base
B2
A2

2020
23,0
22,0
22,3

2030
2050
23,0
23,0
22,5
22,3
22,5
22,3
Guatemala

2070
23,0
21,8
21,9

2100
22,0
21,1
20,8

Escenario
Base
B2
A2

2020
7,0
7,0
7,3

2070
4,0
3,8
3,8

2100
3,0
2,9
3,0

Escenario
Base
B2
A2

2020
45,0
45,0
45,6

2030
2050
45,0
45,0
45,9
45,8
46,0
45,6
Nicaragua

2070
44,0
45,5
45,3

2100
43,0
43,5
43,1

Escenario
Base
B2
A2

2020
8,0
9,0
8,6

2030
2050
6,0
5,0
6,2
4,8
6,2
4,8
Honduras
2030
2050
8,0
8,0
8,7
8,8
8,6
8,8

2070
8,0
8,8
8,7

2100
Escenario
8,0
Base
8,9
B2
9,1
A2
Panamá

2020
9,0
9,0
9,3

2030
9,0
9,4
9,4

2070
11,0
11,6
11,7

2100
13,0
13,9
14,5

2020
7,0
6,0
6,3

2030
7,0
6,6
6,6

Escenario
Base
B2
A2

Fuente: Elaboración propia.

2050
8,0
7,4
7,4

2070
9,0
8,2
8,3

2100
10,0
9,5
9,3

2050
10,0
10,6
10,7

120

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

DEMANDA POR PAÍSES
En las secciones siguientes se presenta el análisis de la demanda futura por usos de agua municipal,
industrial y agrícola en cada país. Este análisis depende de los datos empleados y de las suposiciones
asumidas sobre crecimiento poblacional y económico y sobre la demanda de los sectores, sin
considerar cambios tecnológicos y de eficiencia.
Tanto en los siguientes análisis de la demanda por países, como para el análisis regional, es
importante considerar que cada escenario tiene su propia simulación, por lo que la comparación
debe hacerse con la variación porcentual, que equivale al cambio en la demanda respecto a su
simulación del año 2000. Por ejemplo, en algunos países y sectores la demanda en valores absolutos
resulta mayor en el escenario B2, pero eso no significa que haya aumentado más, solo que el valor
inicial es distinto debido a la simulación histórica de este modelo. Así que la variación porcentual es
la mejor herramienta para el análisis.

BELICE
En Belice la demanda total de agua en el escenario sin cambio climático aumenta aproximadamente
140% al 2050 y 460% al 2100 respecto al año 2000. A 2100 la demanda total proyectada es de 649
millones de m3 y la distribución del consumo es 30% municipal y 70% industrial.
Para el año 2050 el consumo habrá crecido aproximadamente 145% en los escenarios B2 y A2.
Magnitudes similares arrojan los estimados para el año 2100: el consumo crece 468% en B2 (652
millones de m3) y 469% en A2 (655 millones de m3). Tanto en B2 como en A2, este consumo es apenas
1% superior al valor del escenario base al 2100.
La demanda del sector municipal aumenta de aproximadamente 101 millones de m3 en 2000 a
197 millones de m3 en el escenario base, y 200 y 203 millones de m3 en B2 y A2, respectivamente, al
año 2100. Al 2100 en A2, la distribución de consumo podría ser 31% municipal y 69% industrial.
Con los supuestos y los datos utilizados no se detecta mayor diferencia de demanda en los tres
escenarios en el caso de Belice. No obstante, se recomienda una revisión cuando se tengan mejores
datos de consumo, especialmente del sector agrícola (véanse el gráfico 4.6 y el cuadro 4.12).
GRÁFICO 4.6
BELICE: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

(Continúa)

121

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Gráfico 4.6)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 4.12
BELICE: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL E INDUSTRIAL
CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

2030

2050

2070

2100

Base

115,9

174,4

207,4

279,5

377,0

648,7

50

79

141

225

460

B2

114,8

174,9

208,6

281,5

381,8

652,2

52

82

145

233

468

A2

115,1

175,2

208,2

281,1

381,7

654,8

52

81

144

232

469

Demanda municipal
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

2030

2050

2070

2100

Base

101,2

146,3

166,5

196,3

211,0

196,8

45

65

94

109

94

B2

101,1

146,8

167,6

198,3

214,6

200,3

45

66

96

112

98

A2

101,3

147,0

167,2

197,9

214,5

202,9

45

65

95

112

100

Demanda industrial
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

Base

13,8

28,1

40,9

83,2

166,1

451,9

2030

2050

2070

2100

104

197

504

1 105

3 180

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000 fue
estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

122

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

COSTA RICA
Para Costa Rica la demanda total de agua en el escenario sin cambio climático a partir del año 2000
crece 335% al 2050 y 1.715% al 2100 para dar un total de 47.275 millones de m3. Al final del siglo, la
distribución del consumo es 1% municipal, 57% agrícola y 42% industrial en este escenario base.
Con los escenarios B2 y A2, el consumo total aumenta más de 385% al 2050 y
aproximadamente 2.000% al 2100. Entonces, con B2 este consumo es 14% superior al valor del
escenario base al 2100, y con A2 el valor es 16%.
La demanda del sector agrícola es la mayor en términos absolutos y aumenta de
aproximadamente 1.455 millones de m3 en 2000 a 26.970 millones de m3 en el escenario base a 2100, y
33.422 y 34.373 millones de m3 con B2 y A2, respectivamente. Así, con B2 esta demanda es 26%
superior a la del escenario base en 2100 y 31% superior en A2. Al final del siglo con A2, la
distribución del consumo podría ser 1% municipal, 63% agrícola y 36% industrial.
En resumen, este análisis detecta una mayor demanda municipal y agrícola con cambio
climático (véanse el gráfico 4.7 y el cuadro 4.13).
GRÁFICO 4.7
COSTA RICA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

Fuente: Elaboración propia.

123

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.13
COSTA RICA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA
E INDUSTRIAL CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020 2030
2050
2070
2100

Base

2 604,6

4 802,9

6 416,5

11 334,6

20 109,3

47 275,0

84

146

335

672

1 715

B2

2 607,6

5 338,2

7 112,8

12 688,8

22 442,9

53 760,9

105

173

387

761

1 962

A2

2 604,3

5 314,1

7 075,9

12 649,2

22 555,7

54 751,4

104

172

386

766

2 002

Demanda municipal
Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020 2030
2050
2070
2100

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

421,7

559,5

608,5

655,1

642,2

573,0

33

44

55

52

36

B2

421,3

565,4

619,0

677,9

674,4

606,7

34

47

61

60

44

A2

418,0

568,8

616,2

670,9

681,0

646,5

36

47

61

63

55

Demanda agrícola
Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020 2030
2050
2070
2100

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

1 455,4

2 561,2

3 443,1

6 245,7

11 301,3

26 969,8

76

137

329

677

1 753

B2

1 465,7

3 087,2

4 121,7

7 577,1

13 602,7

33 422,1

111

181

417

828

2 180

A2

1 455,4

3 059,8

4 087,7

7 544,5

13 708,9

34 372,8

110

181

418

842

2 262

Demanda industrial
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base,

735,8

1 682,2

2 365,0

4 433,8

8 165,8

19 732,1

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020 2030
2050
2070
2100
129

221

503

1 010

2 582

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000 fue
estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

EL SALVADOR
Para El Salvador la demanda total de agua en el escenario base sin cambio climático partiendo del
2000 crece 83% al 2050 y 365% al 2100 para dar un total de 5.774 millones de m3. Al final del siglo, la
distribución del consumo es 13% municipal, 85% agrícola y 2% industrial en este escenario base.
Con los escenarios B2 y A2, el consumo total aumenta 118% al 2050. Para el año 2100 el
consumo crece 493% en B2 (hasta 7.373 millones de m3) y 530% en A2 (hasta 7.831 millones de m3).
Entonces, con B2 este consumo es 28% superior al del escenario base a 2100, y con A2 el valor es 36%.
La demanda del sector agrícola es la mayor en términos absolutos y aumenta de
aproximadamente 663 millones de m3 en 2000 a 4.910 millones de m3 en el escenario base al 2100, y
6.454 y 6.846 millones de m3 con B2 y A2, respectivamente. Al final del siglo con A2, la distribución
del consumo podría ser 11% municipal, 87% agrícola y 1% industrial (véase el gráfico 4.8).
Se detecta un aumento significativo de la demanda municipal y agrícola debido al cambio
climático, lo cual es claramente mayor en el escenario A2 (véase el cuadro 4.14).

124

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 4.8
EL SALVADOR: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 4.14
EL SALVADOR: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA
E INDUSTRIAL CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

2030

2050

2070

2100

Base

1 240,9

1 514,8

1 713,9

2 270,8

3 154,9

5 773,6

22

38

83

154

365

B2

1 243,6

1 737,5

1 966,7

2 713,3

3 892,6

7 373,2

40

58

118

213

493

A2

1 242,9

1 737,3

1 955,1

2 706,9

3 872,9

7 831,5

40

57

118

212

530

(Continúa)

125

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 4.14)
Demanda municipal

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

2030

2050

2070

2100

Base

575,6

637,5

690,8

779,9

810,3

749,1

11

20

35

41

30

B2

572,6

647,0

711,8

816,5

867,9

803,6

13

24

43

52

40

A2

572,0

651,2

700,4

814,8

883,2

869,9

14

22

42

54

52

Demanda agrícola

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

2030

2050

2070

2100

Base

663,0

868,6

1 010,5

1 466,3

2 298,2

4 909,5

31

52

121

247

641

B2

666,4

1 081,8

1 242,2

1 872,1

2 978,3

6 453,6

62

86

181

347

868

A2

663,0

1 077,4

1 242,0

1 867,3

2 943,3

6 845,6

63

87

182

344

933

Demanda industrial

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)

2100
2020

Base

4,4

8,7

12,6

24,6

46,4

114,9

2030

2050

2070

2100

96

184

453

944

2 485

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario
B2 y con el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información
del año 2000 fue estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

GUATEMALA
Para Guatemala la demanda total de agua en el escenario sin cambio climático partiendo del
2000 crece 324% al 2050 y 1.667% al 2100 para un total de 90.843 millones de m3. Al final del
siglo, la distribución del consumo es 2% municipal, 88% agrícola y 10% industrial en este
escenario base.
A 2050, el consumo total aumenta alrededor de 410% en ambos escenarios climáticos.
Para el año 2100 el consumo crece 2.070% en B2 (hasta 110.987 millones de m3) y 2.119% en A2
(hasta 113.585 millones de m3). Entonces, con B2 este consumo es 22% superior al del escenario
base al 2100, y con A2 el valor es 25%.
La demanda del sector agrícola predomina en términos absolutos y aumenta de
aproximadamente 4.010 millones de m3 en 2000 a 79.488 millones de m3 en el escenario base al
2100, y 99.414 y 101.755 millones de m3 con B2 y A2, respectivamente. Así, en el escenario B2
implicaría una demanda 25% superior a la del escenario base; con A2 la cifra sería 28%. Al final
del siglo con A2, la distribución del consumo podría ser 2% municipal, 90% agrícola y 8%
industrial (véase el gráfico 4.9).

126

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Guatemala enfrentaría un alto aumento de la demanda de agua aun sin cambio climático.
Con cambio climático la demanda aumentaría entre una quinta y cuarta parte más, sin tomar
en cuenta el sector industrial (véase el cuadro 4.15).

GRÁFICO 4.9
GUATEMALA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS
BASE, B2 Y A2, 2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

Fuente: Elaboración propia.

127

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.15
GUATEMALA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA
E INDUSTRIAL CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

5 140,6
5 114,8
5 118,3

9 259,9
10 878,0
10 893,0

12 344,8
14 535,3
14 467,3

Escenario

2000

2020

2030

Base
B2
A2

746,5
738,2
741,6

1 169,9
1 194,3
1 208,7

1 412,8
1 475,7
1 444,5

Escenario

2000

2020

2030

Base
B2
A2

4 010,3
3 953,9
4 010,3

7 270,2
8 862,2
8 862,9

9 801,1
11 925,3
11 888,5

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

402,9

819,8

1 130,9

2 089,3

3 835,8

9 355,5

21 820,0
38 594,7
90 843,2
26 121,7
46 976,7
110 986,6
25 923,4
46 723,7
113 584,6
Demanda municipal
2050

2070

2100

1 809,6
2 039,5
1 999,7
1 936,7
2 264,8
2 217,3
1 918,9
2 293,7
2 473,9
Demanda agrícola
2050

2070

2100

17 921,1
32 719,4
79 488,0
22 095,7
40 876,1
99 413,8
21 915,2
40 594,2
101 755,2
Demanda industrial

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
80
140
324
651
1 667
113
184
411
818
2 070
113
183
406
813
2 119
Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
57
89
142
173
168
62
100
162
207
200
63
95
159
209
234
Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
81
144
347
716
1 882
124
202
459
934
2 414
121
196
446
912
2 437
Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
103
181
419
852
2 222

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000 fue
estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

HONDURAS
Para Honduras la demanda total de agua en el escenario base sin cambio climático partiendo del
2000 crece 332% al 2050 y 1.785% al 2100 para un total de 17.639 millones de m3. Al final del siglo, la
distribución del consumo es 1% municipal, 87% agrícola y 12% industrial en este escenario base.
Con ambos escenarios climáticos, el consumo total aumenta casi 400% a 2050. Para el año 2100, el
consumo crece 2.133% en B2 (hasta 22.673 millones de m3) y 2.275% en A2 (hasta 24.003 millones de m3).
Así, con B2 este consumo es 29% superior al del escenario base a 2100, y con A2 el valor
es 36%.
La demanda del sector agrícola es la mayor en términos absolutos y aumenta de
aproximadamente 778 millones de m3 en 2000 a 15.350 millones de m3 en el escenario base a 2100, y
20.291 y 21.531 millones de m3 con B2 y A2, respectivamente. Así, con el escenario B2 el país podría
enfrentar una demanda 32% superior a la del escenario base y con A2 la cifra sería 40%.
Al final del siglo con A2, la distribución del consumo podría ser 1% municipal, 90% agrícola y
9% industrial (véase el gráfico 4.10).
Honduras enfrentaría un alto aumento de la demanda del agua aun sin cambio climático. Con
cambio climático aumentaría alrededor de una tercera parte y posiblemente aun más en el sector
agrícola en el escenario A2 (véase el cuadro 4.16).

128

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 4.10
HONDURAS: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 4.16
HONDURAS: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA E INDUSTRIAL
CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

Base
B2
A2

935,6
1 015,2
1 010,5

1 709,9
2 065,5
2 050,6

2 281,1
2 753,6
2 703,4

Escenario

2000

2020

2030

2050

Base
B2
A2

87,3
88,2
90,3

124,6
137,9
151,9

142,9
177,1
166,7

170,1
226,5
227,7

Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

778,2
856,4
778,2

1 404,8
1 746,8
1 717,9

1 888,5
2 326,1
2 286,3

3 407,1
4 320,4
4 329,4

6 203,5
7 972,0
7 782,1

15 349,5
20 290,6
21 531,1

2020
43
56
68

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2030
2050
2070
2100
64
95
108
95
101
157
210
197
85
152
225
290

2020
81
104
121

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2030
2050
2070
143
338
697
172
405
831
194
456
900

2100

Base
B2
A2

2020
83
103
103

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2030
2050
2070
144
332
673
171
393
796
168
397
783

2100

4 037,9
7 234,7
17 639,3
5 007,6
9 094,6
22 672,8
5 017,8
8 925,1
24 003,1
Demanda municipal
2070

2100

182,0
170,0
273,4
262,4
293,8
352,2
Demanda agrícola

2100
1 785
2 133
2 275

2100
1 872
2 269
2 667

(Continúa)

129

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 4.16)
Demanda industrial
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

71,9

180,4

249,7

460,7

849,2

2 119,8

2020
151

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2030
2050
2070
2100
248
541
1 082
2 850

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000 fue
estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

NICARAGUA
Para Nicaragua la demanda total de agua en el escenario sin cambio climático partiendo del 2000
crece 249% al 2050 y 1.893% al 2100 para un total de 28.530 millones de m3. Al final del siglo, la
distribución de consumo es 0,2% municipal, 86% agrícola y 14% industrial en este escenario base.
Con ambos escenarios climáticos, el consumo total aumenta más de 350% al 2050. Para el año
2100 el consumo crece 2.551% en B2 (hasta 35.417 millones de m3) y 2.758% en A2 (hasta 38.107
millones de m3). Así, con B2 este consumo es 24% superior al del escenario base a 2100, y con A2 el
valor es 34%.
La demanda del sector agrícola es mayor que la del resto en términos absolutos: aumenta de
aproximadamente 1.209 millones de m3 en 2000 a 24.457 millones de m3 en el escenario base al año
2100, y 31.292 y 33.919 millones de m3 con B2 y A2, respectivamente. Así, en el escenario B2
implicaría una demanda 28% superior a la del escenario base y con A2 la cifra sería 39%.
Al final del siglo con A2, la distribución del consumo podría ser 0,4% municipal, 89% agrícola
y 11% industrial.
Nicaragua enfrentaría un alto aumento de la demanda de agua aun sin cambio climático. Con
cambio climático la demanda aumentaría entre una cuarta y una tercera parte, posiblemente más en
el sector agrícola con A2 (véanse el gráfico 4.11 y el cuadro 4.17).
GRÁFICO 4.11
NICARAGUA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2,
2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

(Continúa)

130

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Gráfico 4.11)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 4.17
NICARAGUA: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA
E INDUSTRIAL CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

1 431,2
1 335,8
1 333,5

1 884,2
2 232,5
2 211,2

2 543,6
2 991,5
2 948,2

4 999,7
6 024,7
6 056,4

10 029,4
12 043,9
12 063,0

28 530,1
35 417,4
38 107,3

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
32
67
66

78
124
121

249
351
354

601
802
805

1 893
2 551
2 758

Demanda municipal
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

37,0
36,7
34,3

46,6
57,2
64,5

50,9
72,0
64,0

56,8
90,5
90,7

58,9
105,3
126,5

54,6
106,3
169,7

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
26
56
88

38
96
87

53
147
164

59
187
269

48
190
395

Demanda agrícola
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

1 209,2
1 108,0
1 209,2

1 554,7
1 891,9
1 863,3

2 102,0
2 527,7
2 492,4

4 174,6
5 165,9
5 197,4

8 460,3
10 418,0
10 415,8

24 456,5
31 292,1
33 918,6

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
29
71
54

74
128
106

245
366
330

600
840
761

1 923
2 724
2 705

Demanda industrial
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

185,6

282,8

390,7

768,3

1 510,1

4 019,0

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
52

110

314

714

2 066

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000 fue
estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

131

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

PANAMÁ
Para Panamá la demanda total de agua en el escenario sin cambio climático partiendo del 2000 crece
375% al 2050 y 2.619% al 2100 para un total de 22.235 millones de m3. Al final del siglo, la
distribución de consumo es 0,3% municipal, 35% agrícola y 65% industrial en este escenario base.
En el escenario B2 el consumo total aumenta 381% y en A2 aumenta 410% al 2050. Para el año
2100 el consumo crece 2.674% en B2 (hasta 24.262 millones de m3) y 2.868% en A2 (hasta 24.274
millones de m3). Así, tanto con B2 como con A2, el consumo total es 9% superior al del escenario base
al 2100, considerando los estimados de aumentos en los sectores agrícola y municipal debidos al
cambio climático.
El sector industrial es el mayor demandante; en términos absolutos esta demanda podría
aumentar casi 2.700%, de aproximadamente 518 millones de m3 en 2000 a 14.477 millones de m3 en el
escenario base al 2100. Al final del siglo con A2, la distribución del consumo podría ser 0,5%
municipal, 40% agrícola y 60% industrial, considerando que no se estimó un aumento por cambio
climático para este último sector.
La demanda del sector agrícola aumentaría 2.840% en el escenario base, mientras que con
cambio climático, escenario B2, aumentaría 3.035% y en el escenario A2 aumentaría 3.595% respecto a
la demanda del año 20003.
Para el caso de Panamá se recomienda un análisis adicional de los posibles impactos en las
industrias más representativas. Aunque el uso de agua dulce por el Canal de Panamá no es
considerado consuntivo, el impacto del cambio climático sobre las cuencas que alimentan su
operación merece ser investigado (véanse el gráfico 4.12 y el cuadro 4.18).
GRÁFICO 4.12
PANAMÁ: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2,
2000-2100
(En millones de metros cúbicos al año)

(Continúa)

3 La demanda en el escenario B2 es mayor que en el escenario A2 desde el inicio del modelaje debido a la simulación histórica hecha
para cada escenario. La diferencia entre los escenarios se evidencia con los porcentajes de cambio y no con los valores absolutos.

132

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Gráfico 4.12)

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 4.18
PANAMÁ: EVOLUCIÓN DE LA DEMANDA DE AGUA TOTAL, MUNICIPAL, AGRÍCOLA E INDUSTRIAL
CON ESCENARIO BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En millones de metros cúbicos al año y porcentajes de variación respecto a 2000)
Demanda total
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

817,7
874,6
817,8

1 394,4
1 500,2
1 494,6

1 945,7
2 091,3
2 084,3

3 883,2
4 207,5
4 169,7

7 843,4
8 476,7
8 511,0

22 234,9
24 261,7
24 274,4

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
71
72
83

138
139
155

375
381
410

859
869
941

2 619
2 674
2 868

Demanda municipal
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

38,3
39,9
38,1

51,0
58,2
59,5

56,5
67,8
65,3

63,3
84,3
76,7

64,7
93,1
100,8

59,9
87,9
119,6

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
33
46
56

47
70
72

65
111
102

69
133
165

56
120
214

Demanda agrícola
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base
B2
A2

261,9
309,3
261,9

449,5
546,3
539,4

638,0
768,6
764,1

1 310,0
1 613,2
1 583,0

2 687,7
3 257,0
3 283,6

7 697,8
9 696,6
9 677,6

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
72
77
106

144
148
192

400
422
504

926
953
1 154

2 840
3 035
3 595

Demanda industrial
Escenario

2000

2020

2030

2050

2070

2100

Base

518,2

893,9

1 251,2

2 510,0

5 091,0

14 477,2

Variación respecto al año 2000
(Porcentaje)
2020
2030
2050
2070
2100
73

141

384

883

2 694

Nota: Los cálculos se hicieron con el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R3.0 y ECHAM4 para el escenario B2 y con
el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y ECHAM5 para el escenario A2. La información del año 2000 fue
estimada con la simulación de las variables climáticas de cada escenario.
Fuente: Elaboración propia.

133

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4.7

ESCENARIOS DE LA INTENSIDAD DE USO DEL AGUA A 2100

La literatura internacional establece que una intensidad de uso superior al 20% del total de agua renovable
disponible coloca a un país en situación crítica (WRI, 2009). Como se ha mencionado, el país
centroamericano con la mayor intensidad en la actualidad es El Salvador con 12%.
Con las estimaciones de disponibilidad renovable total y de la demanda total de agua se
calculó el índice de intensidad de uso del agua para los escenarios base, B2 y A2 al 2100. El cuadro
4.19 presenta el índice de intensidad de uso del agua en los años de corte y los gráficos 4.13 y 4.14 el
resultado del índice para cada año del 2000 al 2100.
A nivel de la región, la intensidad sube de aproximadamente 3,5% en 2000 a 9% en 2050 y 36%
en 2100 con el escenario base (véase el cuadro 4.19). El rango entre los países va de 4% en Belice a
54% y 59% en El Salvador y Guatemala. Con cambio climático, este indicador llega a
aproximadamente 20% en 2050 en ambos escenarios. Para 2100 el estimado para B2 llega a 140% y
para el A2 casi a 375%. Este índice se refiere al agua renovable disponible, es decir, la cantidad de
agua que escurre o se almacena en cuerpos superficiales o acuíferos y que puede ser fácilmente
utilizada, entonces no incluye agua que se podrá recibir de ríos transfronterizos o por desalinización
de agua del mar. Para algunos países de Centroamérica la disponibilidad real de agua se debe no
sólo a la precipitación que reciben, sino a la que ingresa o sale por cuencas transfronterizas. Un
índice superior al 100% indica el volumen de agua necesario para satisfacer la demanda adicional a
la disponible por precipitación menos evapotranspiración (método Turc).
CUADRO 4.19
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE INTENSIDAD DE USO DEL AGUA
CON ESCENARIOS BASE, B2 Y A2, 2000 A 2100
(En porcentaje)
Belice
Escenario
Base
B2
A2

2000
0,63
0,64
0,66

2020
0,95
1,32
0,73

2030
1,13
1,07
0,56
Costa Rica

2050
1,52
3,51
2,45

2070
2,06
7,51
2,67

2100
3,54
12,43
26,74

Escenario
Base
B2
A2

2000
3,57
5,20
4,52

2020
6,59
10,76
7,16

2030
8,81
10,49
7,00
El Salvador

2050
15,56
29,18
26,03

2070
27,60
36,52
47,35

2100
64,88
216,87
369,83

Escenario
Base
B2
A2

2000
11,71
11,77
11,64

2020
14,29
20,43
17,88

2030
16,17
15,21
15,99
Guatemala

2050
21,43
52,63
49,80

2070
29,77
98,77
71,96

2100
54,48
253,88
828,83

Escenario
Base
B2
A2

2000
3,32
3,35
3,29

2020
5,98
8,14
7,90

2030
7,97
9,39
8,62
Honduras

2050
14,09
26,55
19,94

2070
24,92
66,55
52,57

2100
58,65
162,76
251,03

Escenario
Base
B2
A2

2000
1,13
1,39
1,31

2020
2,07
3,25
1,77

2050
4,88
11,89
12,50

2070
8,74
27,70
14,45

2100
21,31
126,04
402,51

2030
2,76
3,03
1,58

(Continúa)

134

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 4.19)
Escenario
Base
B2
A2

2000
1,12
1,39
1,47

2020
1,47
2,40
1,29

Escenario
Base
B2
A2

2000
0,87
1,56
0,87

2020
1,48
2,51
1,54

Escenario
Base
B2
A2

2000
3,19
3,61
3,40

2020
4,69
6,97
5,47

Nicaragua
2030
1,99
1,99
1,02
Panamá
2030
2,06
2,47
1,98
Centroamérica
2030
5,84
6,23
5,25

2050
3,91
9,69
11,44

2070
7,84
16,17
14,97

2100
22,29
120,46
653,67

2050
4,12
9,73
5,54

2070
8,32
11,24
14,15

2100
23,59
96,54
77,81

2050
9,36
20,45
18,24

2070
15,61
37,78
31,16

2100
35,53
141,28
372,92

Fuente: Elaboración propia.

Las estimaciones de intensidad son mayores en todos los países para los escenarios con cambio
climático relativo al escenario base. Salvo para Panamá, los estimados son mayores en A2 que en B2
debido a los cálculos de disponibilidad. Con B2 se estima que El Salvador sufriría la mayor intensidad,
seguido por Costa Rica con más de 250% y 215%, respectivamente. Con A2, los países con mayor
intensidad serían El Salvador con casi 830% y Nicaragua con más de 650%. Dichos niveles son similares
a los que experimentan Egipto y algunos países de la península arábiga en la actualidad (FAO, 2010).
En ambos escenarios Belice tendría las intensidades más bajas con 12% y 27%, respectivamente.
Los mismos resultados se presentan en los gráficos 4.13 y 4.14 para los escenarios base, B2 y A2,
respectivamente, donde la línea roja expresa la intensidad de uso en el escenario base, y la línea naranja
expresa la intensidad de uso con B2 o A2. La línea morada señala el 20% como medida crítica
de estrés.
Se puede detectar los años en que la condición crítica superior al 20% es rebasada. Aun con el
escenario base, Guatemala, El Salvador y Costa Rica sobrepasan este umbral en las décadas posteriores al
2050; Nicaragua, Honduras y Panamá lo alcanzan al final del siglo. En el escenario B2 solo Belice no lo
rebasa. En el escenario A2 todos los países lo rebasan. Los gráficos también evidencian la alta variabilidad
interanual de las estimaciones, relacionada con las fluctuaciones de precipitación y disponibilidad.
GRÁFICO 4.13
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE INTENSIDAD DE USO DEL AGUA
CON ESCENARIOS BASE Y B2, 2000-2100
(En porcentajes)

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Gráfico 4.13)

Fuente: Elaboración propia.

135

136

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 4.14
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE INTENSIDAD DE USO DEL AGUA
CON ESCENARIOS BASE Y A2, 2000 A 2100
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4.8

137

ESTIMADO INICIAL DE COSTOS ASOCIADOS AL CAMBIO CLIMÁTICO

Los cálculos de la diferencia de los costos por empleo de agua entre el escenario base y los escenarios con
cambio climático tomaron en cuenta los conceptos que se explican a continuación:


El costo de recurrir a nuevas fuentes debido al aumento de la demanda por cambio
climático respecto a la demanda sin cambio climático, lo cual resulta en un volumen en m3
a ser cubierto. El costo se obtiene de las tarifas de las nuevas fuentes, considerando que
aumentarán en el tiempo. Dicho incremento refleja la necesidad de efectuar el transporte de
agua a mayores distancias o usar agua de menor calidad. En el caso de uso industrial, el
costo es cero al asumir que no hay cambio entre el escenario base y los escenarios con
cambio climático.



El costo de la oferta insuficiente para la demanda (transvase de una cuenca a otra,
sobreexplotación de acuíferos, etc.). Esta pérdida es el déficit de uso (disponibilidad menos
uso), el cual se calcula para el escenario base sin cambio climático y para los escenarios con
cambio climático. El déficit se calcula como volumen en m3 multiplicado por la tarifa de
cada uso, la cual se supone constante4. Para el caso del déficit de uso en el sector industrial
se tomó el uso de agua sin cambio climático respecto a la disponibilidad con cambio
climático.



El costo de mermar el volumen ecológico disponible, que representa la pérdida de capital
ambiental. Este cálculo está hecho con el volumen ecológico de referencia (volumen
ecológico inicial) menos la capacidad de dotación con cambio climático (disponibilidad
total renovable con cambio climático menos uso total con cambio climático).5

El costo atribuido al cambio climático se calcula mediante la resta del costo del escenario con
cambio climático del costo respetivo del escenario base sin cambio climático. Los cálculos se hicieron a
precios constantes del 2000. La insuficiente oferta de agua para cubrir la demanda total de los usos
consuntivos ocurre cuando el volumen de agua disponible proyectado para cualquiera de los
escenarios resulta menor que la suma de las demandas de agua para todos los usos y para el mismo
escenario, considerando siempre un volumen fijo para la demanda ecológica.
En cuanto a las tarifas aplicadas, se usaron los datos disponibles en cada país. En ausencia de
información se utilizó el promedio de las tarifas existentes en los países con condiciones similares de
disponibilidad en términos de precipitación. Para tal efecto, El Salvador, Costa Rica, Honduras y
Nicaragua se agruparon en una zona, y Costa Rica y Panamá en otra, mientras Belice se ubica como el
país con la tarifa más alta por uso municipal.
Sólo algunos países aplican tarifas específicas para uso industrial y agrícola. Así, para los países
sin tarifas se emplearon las de los países que sí las tienen. Para el uso agrícola se consideró una tarifa
uniforme de 0,005 dólares/m3, que corresponde a la de Costa Rica, puesto que en los otros países no
existen y se cobra por hectárea regada o por usuario. Estas tarifas se utilizaron para el costo por déficit
de uso agrícola. Para uso industrial se empleó un valor promedio para países en condiciones similares.
Por ejemplo, se consideró una tarifa de 0,88 dólares/m3 para Guatemala, El Salvador y Nicaragua, y de
Este déficit (disponibilidad menos uso) se presenta a final de siglo, lo que ocasiona aumento de costos al final del período para
algunos países.
5 Con excepción del uso industrial (ya que no hay cálculos para este sector con cambio climático), en este caso el cálculo fue hecho
como la disponibilidad total menos el uso municipal y agrícola con cambio climático menos el uso industrial sin cambio climático.
Este déficit se multiplica por el porcentaje de uso industrial respecto al total, el cual se multiplica por la tarifa del agua industrial.
4

138

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

0,403 dólares/m3 para Belice y Panamá, 0,62 dólares/m3 para Honduras y 0,78 dólares/m3 para Costa
Rica; estas tarifas se aplicaron al costo de oferta insuficiente por el cambio climático para la demanda.
En el caso del sector industrial, la demanda es la del escenario base.
Para el costo por la creación de nuevas fuentes se utilizaron distintas tasas de crecimiento para
las tarifas de agua antes mencionadas. Se tomó el supuesto de 1% de crecimiento anual de las tarifas
para Belice, 4% para Guatemala y Panamá, 5% para Costa Rica y Nicaragua y 9% para El Salvador y
Honduras, independientemente de los usos. En este punto es importante señalar que se podría utilizar
un abanico de posibles supuestos para estimar los costos de nuevas fuentes y enriquecer el ejercicio.
En cuanto al costo de la merma del volumen ecológico, dado que se consideró penalizarlo
económicamente, se estimó un costo igual para todos los países sobre la base de la tarifa de Costa Rica,
el único país que la aplica. En este sentido se recomienda que los países establezcan una tarifa que
refleje su valor (véase el cuadro 4.20).
CUADRO 4.20
CENTROAMÉRICA: TARIFAS EMPLEADAS EN EL ESTUDIO
(Dólares por metro cúbico de agua utilizado)
País

Uso municipal

Belice

1,265

Guatemala

Uso agrícola

Uso industrial

Uso Ecológico

0,005*

0,403

0,0003

0,25

0,005*

0,88

0,0003

El Salvador

0,26

0,005*

0,88

0,0003

Honduras

0,27

0,005*

0,62

0,0003

Nicaragua

0,27

0,005*

0,88

0,0003

Costa Rica

0,49

0,005

0,78

0,0003

Panamá

0,37

0,005*

0,403

0,0003

Nota: Datos con asterisco (*): cuando no existe una tarifa de agua por volumen, se aplica
un cargo fijo muy bajo según las hectáreas regadas o el servicio prestado.
Fuente: Datos de SIECA y DGTI, 2005.

Se estimaron los costos asociados al cambio climático según la trayectoria de la demanda de
agua por sector. Tales costos equivaldrían al capital acumulado a invertir en los años de corte para
garantizar el abasto ante un cambio de la temperatura media y una menor disponibilidad. Para
compararlos se calcularon los costos anuales a Valor Presente Neto (VPN) a tasas de descuento de
0,5%, 2% y 4% como porcentaje del PIB de 2008. Estos costos anuales permiten estimar el costo del
impacto del cambio climático sobre la demanda de agua en el período 2008-2100 contra el valor
actual de la producción. Los costos estimados se presentan a valor corriente por las tarifas crecientes
de nuevas fuentes y no considera subsidios. Así se proyectaron tasas de inflación al 2100 con la
información del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los últimos años de cada país, con las
cuales se estimaron los costos a precios contantes. Las tasas de inflación en promedio para 2008-2100
son las siguientes: Belice 0,8%, Costa Rica 3,8%, El Salvador 1,7%, Guatemala 3,5%, Honduras 3,7%,
Nicaragua 3,9% y Panamá 2,0%.
Los cuadros 4.21 y 4.22 expresan los costos de los escenarios B2 y A2 sobre los recursos
hídricos como porcentaje del PIB de cada país a VPN a distintas tasas de descuento. A una tasa de
descuento de 0,5% para el período 2008-2100, los costos serían así: Belice 9% y 12% para B2 y A2
respectivamente, Costa Rica 3% y 6%; El Salvador 9% y 16%; Guatemala 6% y 13%; Honduras 6% y
9%; Nicaragua 8% y 14% y Panamá 3% y 4%, y para la región 5% y 10%.

139

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.21
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO B2) EN LOS RECURSOS HÍDRICOS, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasas de descuento

2020

2030

2050

2070

2100

Belice

0,5 %

1,03

1,64

3,29

5,43

9,14

2%

0,94

1,40

2,39

3,36

4,53

4%

0,84

1,15

1,67

2,01

2,28

Tasas de descuento

Costa Rica

0,5 %

0,17

0,33

0,64

0,97

2,71

2%

0,16

0,27

0,46

0,61

1,11

4%

0,14

0,22

0,32

0,37

0,47

Tasas de descuento

El Salvador

0,5 %

0,28

0,64

1,90

3,99

9,17

2%

0,25

0,52

1,29

2,23

3,83

4%

0,22

0,40

0,80

1,14

1,49

Tasas de descuento

Guatemala

0,5 %

0,51

0,96

2,05

3,35

6,26

2%

0,46

0,80

1,47

2,06

2,94

4%

0,41

0,65

1,00

1,21

1,40

Tasas de descuento

Honduras

0,5 %

0,66

1,20

2,63

4,19

6,38

2%

0,60

1,00

1,87

2,59

3,28

4%

0,53

0,81

1,27

1,53

1,68

Tasas de descuento

Nicaragua

0,5 %

1,46

2,33

4,12

5,73

7,83

2%

1,34

1,99

3,08

3,82

4,48

4%

1,20

1,65

2,23

2,49

2,64

Tasas de descuento

Panamá

0,5 %

0,32

0,56

1,21

1,95

3,30

2%

0,29

0,48

0,87

1,20

1,63

4%

0,26

0,39

0,60

0,71

0,81

Tasas de descuento

Centroamérica

0,5 %

0,37

0,73

1,67

2,82

5,43

2%

0,34

0,61

1,19

1,72

2,53

4%

0,30

0,50

0,81

1,00

1,18

Nota: El costo comprende el costo de nuevas fuentes, costo x déficit o uso (demanda) y costo por
merma ecológica, todos con cambio climático, menos costo x déficit o uso (demanda) y costo por
merma ecológica, sin cambio climático.
Fuente: Elaboración propia.

140

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 4.22
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO A2) EN LOS RECURSOS HÍDRICOS, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento

2020

2030

2050

2070

2100

Belice

0,5 %

1,09

1,90

4,22

6,89

12,12

2%

0,96

1,58

2,99

4,19

5,82

4%

0,83

1,26

2,00

2,43

2,79

Tasas de descuento

Costa Rica

0,5 %

0,15

0,27

0,60

1,00

6,31

2%

0,13

0,22

0,42

0,60

2,15

4%

0,11

0,18

0,28

0,34

0,66

Tasas de descuento

El Salvador

0,5 %

0,35

0,74

2,76

5,89

16,22

2%

0,31

0,60

1,79

3,19

6,37

4%

0,26

0,46

1,06

1,56

2,25

Tasas de descuento

Guatemala

0,5 %

0,59

1,06

2,46

4,11

12,95

2%

0,52

0,88

1,72

2,47

5,12

4%

0,45

0,69

1,14

1,40

1,96

Tasas de descuento

Honduras

0,5 %

0,78

1,39

3,09

5,05

9,14

2%

0,69

1,15

2,18

3,07

4,33

4%

0,59

0,91

1,45

1,77

2,05

Tasas de descuento

Nicaragua

0,5 %

1,17

2,14

4,37

6,59

14,28

2%

1,03

1,77

3,12

4,13

6,46

4%

0,88

1,40

2,10

2,47

2,97

Tasas de descuento

Panamá

0,5 %

0,23

0,46

1,10

2,02

3,90

2%

0,21

0,38

0,76

1,18

1,77

4%

0,18

0,30

0,50

0,65

0,78

Tasas de descuento

Centroamérica

0,5 %

0,43

0,81

1,99

3,52

9,80

2%

0,38

0,67

1,39

2,09

4,02

4%

0,33

0,54

0,92

1,17

1,59

Nota: El costo comprende el costo de nuevas fuentes, costo x déficit o uso (demanda) y costo x
merma ecológica, todos con cambio climático, menos costo x déficit o uso (demanda) y costo x
merma ecológica, sin cambio climático.
Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4.9

141

CONSIDERACIONES FINALES

Centroamérica es una región privilegiada por su amplia disponibilidad de agua en comparación con
otras regiones del mundo. Sin embargo, a escala local hay una notable variabilidad anual, estacional
y territorial en cada país, particularmente en las regiones de la vertiente del Pacífico y en el arco seco.
En esta vertiente ha habido históricamente mayor demanda con menor disponibilidad que la
vertiente del Caribe. A esta situación se suman las deficiencias de los servicios de agua y
saneamiento, lo que ocasiona un grave problema de disponibilidad en cantidad y calidad.
Los resultados del análisis de los escenarios futuros se enumeran a continuación:
1. Aun sin considerar los efectos del cambio climático, el escenario futuro de la disponibilidad
de agua es motivo de preocupación, considerando la vulnerabilidad de la región asociada
al alto nivel de pobreza y a los impactos acumulativos de los eventos extremos frecuentes.
2. Al incluir las proyecciones de cambio climático (escenarios B2 y A2) y sus efectos sobre la
disponibilidad de agua, el presente estudio muestra que la disponibilidad futura
disminuirá notablemente respecto de la disponibilidad base. Los efectos más acentuados
ocurrirían en el escenario A2.
3. La mayor disminución de la disponibilidad total de agua entre los años 2000 y 2100
ocurriría en El Salvador, cuyo indicador se reduciría 82%. Otros países con decrecimiento
notable serían Nicaragua y Honduras con 71% y 69%, respectivamente. En promedio, la
reducción proyectada de la disponibilidad de agua en Centroamérica es 35% con B2 y 63%
con A2. Considerando el aumento de población, la disponibilidad de agua per cápita tiende
a reducirse más. En promedio, la reducción estimada con B2 sería 82% y con A2 90%
relativo a la reducción de 36% con el escenario base. Es recomendable realizar un análisis
más profundo de la disponibilidad futura, tomando en cuenta los flujos transfronterizos.
4. La proyección de demanda de agua sin cambio climático refleja una tendencia creciente,
principalmente por la expansión demográfica, el crecimiento del PIB y del consumo
interno, suponiendo ningún esfuerzo de mejora en la eficiencia de su uso. Los países que
experimentarían el mayor aumento en volumen de demanda de agua en este escenario
base son Guatemala, Costa Rica y Nicaragua, en ese orden. En términos porcentuales, los
países con mayor aumento de demanda serían Panamá 2.619%, Nicaragua 1.893% y
Honduras 1.785%.
5. La demanda de agua del sector municipal en ausencia de cambio climático registra un
notable incremento, particularmente en Guatemala, El Salvador y Costa Rica debido al
aumento poblacional y suponiendo ningún esfuerzo de mejora en la eficiencia de su uso.
Con cambio climático hay un aumento significativo adicional relacionado con la
temperatura (según los supuestos del estudio) en todos los países menos en Belice, y una
reducción del volumen en las últimas décadas en Costa Rica por reducción de su
población. Los mayores aumentos por cambio climático en el escenario A2 al año 2100
serían: Nicaragua 395%, Guatemala 234%, Honduras 290% y Panamá 214%.
6. La demanda de agua para uso agrícola representa el mayor requerimiento en la región; en
el escenario base crecerá mucho más en Guatemala que en el resto en términos absolutos;
en términos porcentuales el mayor sería Panamá con un crecimiento de 2.840%. En los
escenarios con cambio climático la demanda se incrementaría sobre el escenario base,

142

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

particularmente en la segunda mitad del siglo por la mayor sensibilidad del sector a las
variaciones del clima, lo que se refleja en los cálculos al compensar la mayor
evapotranspiración en áreas bajo riego. A nivel regional, al 2100 la demanda en el escenario
base habría aumentado casi 1.800% sobre el año 2000. Con B2 subiría alrededor de 2.300% y
con A2 casi 2.400%. La diferencia entre B2 y A2 para este sector se debe a la variabilidad de
la evapotranspiración de A2 relacionada con mayor variabilidad de la precipitación.
7. El indicador de intensidad de uso arroja, aun en el escenario base, que Guatemala, El
Salvador y Costa Rica sobrepasan el umbral crítico de 20% en las décadas posteriores a
2050. Nicaragua, Honduras y Panamá lo alcanzarían al final del siglo. En el escenario B2
sólo Belice no lo rebasa. En el escenario A2 todos los países lo rebasan. A nivel de la región,
la intensidad sube de aproximadamente 3,2% en 2000 a 36% en 2100 en el escenario base.
Con el cambio climático, este indicador llega a 140% con B2 y casi a 375% con A2 al 2100.
En todos los países los estimados de intensidad son mayores para los escenarios con
cambio climático relativos al escenario base y, con excepción de Panamá, los estimados son
mayores para A2 que B2. Con B2 se estima que El Salvador sufriría la mayor intensidad,
seguido por Costa Rica con más de 250% y 215%, respectivamente. Con A2 los países con
mayor intensidad serían El Salvador con casi 830% y Nicaragua con más de 650%. Dichos
niveles son similares a los que experimentan Egipto y algunos países de la península
arábiga en la actualidad. En ambos escenarios, Belice tendría las intensidades más bajas con
12% y 27%, respectivamente.
8. Los estimados iniciales de los costos asociados a los impactos sugieren que los costos en A2
son aproximadamente el doble de los de B2, con 10% y 5% de PIB de 2008 de la región a
VPN y tasa de descuento de 0,5%. Con ambos escenarios habrá diferenciación de costos por
cambio climático entre los países. Con A2 los costos de El Salvador y Nicaragua llegan a
16% y 14% del PIB de 2008, respectivamente. Los de Guatemala y Belice llegan a 13% y
12%. Los menos afectados pero con costos todavía grandes son Honduras (9%), Costa Rica
(6%) y Panamá (4%). Este orden no se corresponde con el nivel de estrés hídrico de algunos
países porque está afectado por la diferencia de las tarifas de agua entre los países. Sin
embargo, está claro que El Salvador tendrá la mayor intensidad de uso y el mayor costo.
Belice y Panamá enfrentarían la menor intensidad de uso y Costa Rica y Panamá tendrán
los menores costos.
9. Se recomienda profundizar las consultas sobre datos disponibles y avanzar con su
homologación para expandir el análisis de demanda; y realizar un análisis de
disponibilidad que integre los flujos transfronterizos.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

143

5. AGRICULTURA

5.1

INTRODUCCIÓN1

sector agropecuario es
motores de la economía de Centroamérica, representando
Elaproximadamente el 11%uno de lostotal. Considerando la contribución de la agroindustria, su
del PIB
aportación es de 18%.2 El sector es también el principal abastecedor de insumos para la industria
y contribuye con el 35% de las exportaciones totales. Junto con el medio rural absorbe una parte
importante de la población económicamente activa y es una fuente importante de ingresos para
los hogares rurales. No obstante, el dinamismo de la producción es lento y sus rendimientos se
han mantenido estancados, afectando la competitividad y las posibilidades de crecimiento. La
baja productividad se explica por la escasa capitalización y los daños provocados por fenómenos
climáticos, entre otros factores.
El clima y sus variaciones constituyen uno de los determinantes de la producción agrícola
y de alimentos; influyen directamente en el crecimiento y el desarrollo de plantas y cultivos, en
el balance hidrológico, en la frecuencia, tipo e intensidad de los cultivos y en la erosión de la
tierra. Los efectos del clima han provocado pérdidas importantes en el sector agrícola de la
región. El fenómeno El Niño se ha traducido en disminución de los niveles de precipitación,
retraso de la época de lluvias, aumento de la temperatura media, reducción de la nubosidad,
veranos más prolongados y mayor insolación. Esto ha aumentado la frecuencia de incendios
forestales y ha ocasionado pérdidas en la producción de granos y desfases en la ejecución de
prácticas de manejo agrícola (siembra, control de plagas y recolección de cosechas).
Ahora bien, estos impactos deben ubicarse en un contexto más amplio, considerando que
la producción y el rendimiento de los cultivos dependen de un conjunto amplio de factores,
como la combinación de insumos, los fertilizantes, la tecnología, la irrigación, la administración
de riesgos, el manejo de plagas, el trabajo y las características del suelo. En este sentido,
identificar los impactos climáticos requiere considerar los efectos de todas las variables en la
evolución de la actividad y la trayectoria tendencial esperada. Así, el principal objetivo del
presente capítulo es identificar y cuantificar los impactos en la producción agropecuaria del
conjunto de los países de Centroamérica, derivados de un aumento de la temperatura y de los
cambios previstos en los patrones de precipitación esperados en el presente siglo.
Las investigaciones empíricas del cambio climático en el sector agropecuario han
identificado que sus efectos están asociados principalmente al aumento de las concentraciones de
CO2, cambios de la temperatura, variación de los patrones de precipitación, disponibilidad de

1

Para mayor información, véase el estudio “Istmo centroamericano: efectos del cambio climático sobre la agricultura” realizado por
la Unidad de desarrollo agrícola de la CEPAL México en el marco del proyecto “La economía del cambio climático en
Centroamérica” (Ramírez, Ordaz y Mora, 2010)
2 Los datos no incluyen a Belice.

144

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

recursos hídricos y presencia anómala de eventos extremos. No obstante, los resultados
muestran relaciones complejas entre estos factores debido a los límites específicos de tolerancia y
resistencia de los cultivos. Los impactos tienden a crecer exponencialmente y pueden alcanzar
puntos de inflexión donde se conjuguen factores que podrían afectar seriamente la producción.
Además, estos impactos son diferenciados, muy heterogéneos e incluso pueden tener efectos en
direcciones contrarias.
Así por ejemplo, el informe regional del Panel Intergubernamental de Cambio Climático
(IPCC) (Magrin y otros, 2007) y el Informe Stern (2007) estiman que el cultivo del maíz en los
Andes y en Centroamérica disminuirá en forma importante por el incremento de los Gases de
Efecto Invernadero (GEI). En algunos países se espera una contracción de la producción de hasta
15% (Nagy y otros, 2006). En cambio, en zonas templadas (sudeste de América del Sur) el
rendimiento de la soja, el trigo y en menor medida el maíz aumentará, por lo menos
inicialmente. Pero en las regiones tropicales y subtropicales la productividad podría reducirse
hasta en un tercio de los niveles actuales por el incremento del estrés térmico y la mayor
sequedad del suelo. También se espera una reducción generalizada de la productividad del arroz
en toda América Latina, pudiendo bajar hasta 31% en Costa Rica (Magrin y otros, 2007). En
general, los modelos de simulación ofrecen resultados complejos con un alto grado de
incertidumbre.
Los eventuales efectos del cambio climático sobre la agricultura de Centroamérica han sido
estimados bajo diferentes escenarios. Un escenario de ascenso de temperatura de 3,5 °C y
disminución de lluvia de 30%, arroja una caída del rendimiento de maíz de hasta 34%, de frijol
de hasta 66% y de arroz hasta 27% en Guatemala. En Costa Rica, según los modelos del Centro
Hadley con los programas MAGICC y SCENGEN y escenarios optimista, moderado y pesimista,
se determinó que los rendimientos de arroz, papa y frijol disminuirán, pero el rendimiento del
café aumentará conforme aumente la temperatura. En Panamá, con un modelo Hadley, se
determinó que los rendimientos del maíz aumentarían casi 10% en el 2010, pero disminuirían
34% en 2050 y 21% en 2100 respecto a la productividad actual. Para Honduras un estudio
determinó que se reducirán los rendimientos de maíz en 22% en 2070 (ANAM, 2000; IMNMINAET, 2000; MARN, 2001; Díaz-Ambrona, Pazos y Tovar, 2004). Los resultados representan
una serie de escenarios y arrojan rangos de probabilidades más que valores precisos.

5.2

METODOLOGÍA

En el proyecto de “La Economía del Cambio Climático en Centroamérica”, el análisis de los
impactos en el sector agropecuario se basa en el enfoque de la función de producción, el cual
permite analizar los efectos del cambio climático sobre la producción y el rendimiento de
diversos cultivos. Una función de producción agrícola Q se puede expresar con variables
endógenas X (trabajo, características de los agricultores, capital y otros insumos) y exógenas Z
(variables climáticas e irrigación). La función de producción agrícola se representa como sigue:

(5.1)

,

Con esta función y datos históricos de producción y clima se puede establecer la relación entre
estos variables, la cual se utiliza para estimar los impactos de los cambios previstos en los escenarios
futuros de cambio climático (véase el diagrama 5.1).

145

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

DIAGRAMA 5.1
METODOLOGÍA DE FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN APLICADA AL CAMBIO CLIMÁTICO

Fuente: Elaboración propia.

En este estudio se analizan en primer lugar los efectos del cambio climático en los índices de
producción agropecuaria, producción de cultivos, producción de cereales y producción pecuaria.
Así, se especificaron las siguientes cuatro funciones de producción:
,
,

i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo
i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo

,

i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo

,

i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo

Una segunda vertiente del análisis busca identificar los impactos de las variables climáticas en
los rendimientos promedio de cultivos particulares claves, como maíz, fríjol y arroz:
í

,

i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo
,

i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo

,

i=1,..., N, países; t=1,...,T, tiempo

Para estimar la función de producción se elige por lo general una forma funcional cuadrática
que capture los cambios en las variables climáticas y su efecto en la producción y en los
rendimientos. La función cuadrática permite calcular el rendimiento o nivel de producción óptimo
ante determinados valores de temperatura y precipitación. De esta manera se pueden obtener la
producción o rendimiento máximo por cultivo y los valores óptimos de cada factor.

146

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

RECUADRO 5.1
IMPACTOS DE LA TEMPERATURA EN LOS RENDIMIENTOS DE GRANOS BÁSICOS
A NIVEL GLOBAL

El informe del IPCC presenta un análisis empírico de los rendimientos de maíz, trigo y
arroz en latitudes media a alta y latitudes bajas, como se muestra en los siguientes gráficos.
Así, en latitudes medias y altas, con un incremento de temperatura entre 1 °C y 3 °C,
podrían ocurrir modestos beneficios en los rendimientos, bajo el supuesto de
disponibilidad de agua. No obstante, habrá efectos negativos en África, y regiones
tropicales, semiáridas y de altitudes bajas. Estos resultados son similares en varios análisis.
Sin embargo, con aumentos superiores a los 3 °C, los impactos negativos se generalizarán.
Los mayores efectos se podrían esperar en las regiones de latitudes bajas, con reducciones
de hasta 60% en rendimiento de maíz (Easterling y otros, 2007).
Diversos estudios de impactos en precios de cereales muestran que aumentos
moderados de la temperatura global media pueden influir en un aumento en la producción
de cultivos y ganado y en un pequeño decremento de precios de los alimentos, mientras
que cambios en la temperatura global media en el rango de 4 a 5 °C pueden traducirse en
reducciones netas de la producción y aumentos pronunciados de los precios a nivel global
(Easterling y otros, 2007).
En el siguiente gráfico se muestra el resultado de 69 estudios que simulan la
sensibilidad de los principales cereales respecto a cambios en la temperatura,
distinguiendo regiones de latitudes media a alta y regiones de latitud baja. Los puntos
rojos indican los rendimientos a los cambios en temperatura sin adaptación; los puntos
verdes oscuros representan las respuestas con adaptación. La adaptación incluye cambios
en plantación, cambios en períodos de cultivos e implementación de riego; las líneas
representan el mejor ajuste de estos resultados. Los puntos de color claro en los gráficos B
y C representan las respuestas de los cultivos bajo escenarios de reducción de la
precipitación.
Los gráficos muestran que en regiones de media a alta latitud, con un incremento de
1 a 3 °C, con un rango de concentraciones de CO 2 y cambios en precipitación, podría haber
pequeños impactos positivos en los principales cereales. Con un calentamiento mayor, el
impacto sería negativo (véanse gráficos A, C y E). Para las regiones de baja latitud estas
simulaciones indican que aumentos moderados en la temperatura tendrían impactos
negativos en los rendimientos de los principales cereales (véanse gráficos B, D y F). Con
aumentos superiores a 3 °C, los impactos promedios serían estresantes para todos los
cultivos evaluados en todas las regiones.
Las regiones de latitud media a alta abarcan la mayor parte del área de la producción
mundial de cereales. Esto sugiere que el potencial de la producción mundial, definido por
Sivakumar y Valentin (1997) como equivalente al rendimiento de los cultivos, se vería
amenazado por aumentos de más de 1 °C en temperatura y difícilmente podría adaptarse
con más de 3 °C. Los estudios indican que cambios en los patrones de precipitación
pueden generar menores rendimientos, tanto en latitudes bajas para el maíz, como para el
trigo en regiones de latitudes medias a altas.
(continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

147

(continuación recuadro 5.1)
SENSIBILIDAD DE LA PRODUCCIÓN DE MAÍZ, TRIGO Y ARROZ AL CAMBIO
DE LA MEDIA LOCAL DE TEMPERATURA
(En grados centígrados y porcentajes)

Nota: Los resultados de los gráficos se desprenden de 69 estudios de múltiples simulaciones. La media local del cambio
en temperatura se utiliza como proxy para indicar la magnitud del cambio climático en cada estudio.
Fuente: Easterling y otros, 2007.

Como primer paso, en este estudio se utiliza el enfoque de la función de producción para
calcular el impacto histórico de los cambios de temperatura y precipitación sobre el sector
agropecuario o productos particulares para el período 1961-2005 y así establecer una relación entre
producción y las dos variables de clima. Para los índices de producción se optó por el método de
Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO) porque proporciona un mejor ajuste y significancia de las
variables climáticas. La muestra total de la estimación por medio de MCO consistió en 315 datos
(para mayor información sobre este estudio, véase Ramírez, Ordaz y Mora, 2010).

148

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En el análisis se utilizaron los índices de producción agropecuaria tipo Laspeyres formulados
por la FAO3 para los siete países. Se utilizaron los escenarios macroeconómicos y climáticos del proyecto
(véanse los cap. 1 y 2 sobre escenarios climáticos y macroeconómicos.) Los datos de la superficie de
tierra arable y cultivos permanentes, la superficie de tierra bajo riego, la población económicamente
activa (PEA) rural y la PEA total provienen de la base FAOSTAT4. Para los índices de producción
agropecuaria, de cultivos y cereales se consideró la precipitación acumulada en la época de lluvias
para capturar el efecto de la variable precipitación en la época de siembra y crecimiento de los
cultivos. Para establecer la relación entre temperatura, precipitación y producción agrícola se realizaron las
simulaciones correspondientes, manteniendo constante el resto de las variables con valores del 2005.

5.3. SENSIBILIDAD DE ÍNDICES DE PRODUCCIÓN AGROPECUARIA
A LAS VARIABLES CLIMÁTICAS
Las funciones de producción permiten hacer un análisis hipotético de los impactos y costos
marginales de las variables temperatura y precipitación. Este análisis se aplicó a los índices de
producción agropecuaria, agrícola, cereales y pecuaria con precios del 2000. Se utilizaron los
escenarios climáticos del proyecto, permitiendo variaciones de temperatura y precipitación en las
funciones de producción y suponiendo la inexistencia de cambios tecnológicos y una adaptación
nula de los agricultores a los efectos del cambio climático.
Los resultados empíricos muestran la sensibilidad de la producción agrícola a variables
climáticas. Las ecuaciones de índices de producción agropecuaria, cultivos y cereales fueron
estimadas con la temperatura máxima anual y la precipitación acumulada en la época de lluvias. Los
resultados se muestran en el cuadro 5.1. Los signos y magnitudes de las variables precipitación y
temperatura máxima son los esperados en el término lineal y cuadrático. Sin embargo, el término
lineal de la precipitación no es significativo en las ecuaciones de los índices de producción
agropecuaria y cereales. En temperatura, el término lineal y el cuadrático son estadísticamente
significativos en todos los casos.
Para el índice de producción pecuaria la precipitación arrojó efectos contradictorios tanto en su
término lineal como en el cuadrático, dando una forma convexa, es decir, mayor producción
pecuaria con poca y excesiva precipitación. Este resultado puede deberse a que la relación entre
producción pecuaria y precipitación es predominantemente indirecta y compleja, incluyendo su
influencia en producción de pastos y granos utilizados como insumos por este sector. Igualmente se
analizó la relación utilizando la desviación de la precipitación respecto a su valor promedio. Esta
desviación identifica los años extremos en los que hay poca o mucha precipitación respecto a la
media. La relación esperada respecto al índice de producción es negativa, pues a mayor desviación
menor producción pecuaria por el riesgo de falta o exceso de agua. El resultado de la ecuación del
índice de producción pecuaria confirma esta relación (véase el cuadro 5.1).

3
Los índices FAO de producción agropecuaria muestran el nivel relativo del volumen global de producción agrícola anual en
comparación con el período base 1999-2001. Están basados en la suma de los precios ponderados de los productos agrícolas
producidos después de deducir los gastos en semillas y alimentación de los animales, ponderados del mismo modo. El agregado
resultante representa la producción disponible para cualquier utilización, salvo semillas y alimentación de animales. Todos los
índices son calculados con la fórmula Laspeyres. Las cantidades de producción de cada producto son ponderadas por la media de
los precios internacionales para el período base 1999-2001 y sumadas cada año.
4 FAO, División de estadísticas.

149

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 5.1
ESTIMACIÓN DE LOS ÍNDICES DE PRODUCCIÓN
Agropecuaria

Cultivos

Cereales

Desviación de la precipitación
Precipitación acumulada en
los meses de mayo a octubre
Precipitación acumulada en
los meses de mayo a octubre2
Temperatura máxima
Temperatura máxima2
Participación de PEA rural /
PEA total
Población

Pecuaria
-0,004974 **
(2,259)

0,029883

0,059692 **

(1,324)

(2,026)

0,013575
(0,504)

-0,000011 *

-0,000019 **

-0,000006

(1,839)

(2,420)

(0,776)

7,832705 ***

5,966663 ***

6,958191 ***

(4,658)

(2,623)

(3,389)

(9,053)

-0,146338 ***

-0,107786 **

-0,142642 ***

-0,195 ***

(3,932)

(2,046)

(3,004)

(5,876)

-144,80477 ***

-147,64344 ***

-79,64499 ***

-179,208276 ***

(13,506)

(9,717)

(5,729)

(16,026)

0,000007 ***

0,000004 ***

-0,000001

0,000005 ***

(3,361)

(0,371)

(7,756)

0,011537 ***

0,015763 ***

(16,128)

Superficie de tierra arable y
cultivos permanentes

(2,795)

0,087658

(-0,269)

Superficie de riego

(3,299)

0,01983

10,225049 ***

(-1,121)
0,002852 ***

0,001069 ***

(4,621)

PIB

(2,806)

Observaciones

315

315

315

315

R2 /a

0,53

0,36

0,46

0,61

Nota: Valores absolutos del t-estadístico entre paréntesis. ***significativo al 1%; ** significativo al 5%; * significativo al 10%.
a Debido

a que se suprimió la constante de las ecuaciones, la R2 no es relevante, sin embargo se reporta la proporcionada por

el programa de E-views.
Fuente: Elaboración propia.

El análisis de función de producción con los datos históricos arroja curvas de producción o
rendimiento en función de cambios de temperatura o precipitación. En ellas se puede identificar el
punto de máxima producción tal como el estimado de producción en función del valor de este
variable en un año dado con el resto de las variables constantes y solo variando la variable climática
correspondiente. Por ejemplo, en el caso del índice de producción agropecuaria, el análisis de datos
de 1961 a 2005 sugiere una curva de producción relativa a temperatura presentada en el gráfico 5.1.
El rango de temperatura con producción es superior a 19 °C hasta 34 °C por la combinación de
productos presentes en el índice de producción regional. La temperatura máxima relacionada con el
máximo de este índice sería 26,8 °C. No obstante, por ejemplo, en 2005 la temperatura máxima
promedio de la región fue de 32,4 °C, lo que sugiere impactos negativos por aumentos de
temperatura. En el caso de la precipitación, con un rango de 500 a 2.250 mm, la estimación indica un
máximo del índice de producción agropecuaria óptima con un nivel de 1.334 mm (véase el gráfico
5.2). Esto significa que con una tendencia de precipitación regional promedio decreciente hasta este
nivel, el índice de producción aumentaría. Los resultados para los índices de producción agrícola y
cereales se presentan en los gráficos 5.3 a 5.6. Por las razones expuestas, en el caso de la producción
agropecuaria solo se presenta el resultado de temperatura (véase el gráfico 5.7).

150
GRÁFICO 5.1
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN
AGROPECUARIA ANTE
VARIACIONES DE TEMPERATURA
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.
GRÁFICO 5.3
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN
AGRÍCOLA (CULTIVOS) ANTE VARIACIONES
DE TEMPERATURA
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 5.5
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN
DE CEREALES ANTE VARIACIONES DE
TEMPERATURA
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 5.2
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN
AGROPECUARIA ANTE
VARIACIONES DE PRECIPITACIÓN
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en milímetros)

Fuente: Elaboración propia.
GRÁFICO 5.4
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN
AGRÍCOLA (CULTIVOS) ANTE VARIACIONES
DE PRECIPITACIÓN
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en milímetros)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 5.6
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN
DE CEREALES ANTE VARIACIONES DE
PRECIPITACIÓN
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en milímetros)

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

151

GRÁFICO 5.7
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE PRODUCCIÓN PECUARIA
ANTE VARIACIONES DE TEMPERATURA
(Índice base promedio 1999-2001=100 y en grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.

Los gráficos 5.8 a 5.10 muestran el comportamiento de los índices de producción agropecuaria,
cultivos y cereales a distintos niveles de temperatura y precipitación, donde se combinan los
resultados de los dos análisis en un gráfico de dos dimensiones. Por ejemplo, el gráfico 5.8 combina
los resultados de las curvas de los gráficos 5.1 y 5.2. El análisis del conjunto del efecto de la
temperatura máxima anual y la precipitación muestra que, dentro de ciertos rangos, es posible
compensar el aumento de temperatura con mayor cantidad de agua. Ello, sin embargo, no es
sustentable a largo plazo y plantea además problemas de uso de agua.
GRAFICO 5.8
CENTROAMÉRICA: IMPACTO DE CAMBIOS EN PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA
EN LA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA
(Índice base promedio 1999-2001=100, grados centígrados y milímetros de precipitación)

Fuente: Elaboración propia.

152

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRAFICO 5.9
CENTROAMÉRICA: IMPACTO DE CAMBIOS EN PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA
EN LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
(Índice base promedio 1999-2001=100, grados centígrados y milímetros de precipitación)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 5.10
CENTROAMÉRICA: IMPACTO DE CAMBIOS EN PRECIPITACIÓN Y TEMPERATURA
EN LA PRODUCCIÓN DE CEREALES
(Índice base promedio 1999-2001=100, grados centígrados y milímetros de precipitación)

Fuente: Elaboración propia.

Con respecto a la temperatura máxima anual y la precipitación acumulada en la época de
lluvias en los siete países, se observa que sus niveles actuales no son óptimos para la producción.
En la mayoría de los casos se observa que ambas variables a nivel regional superan los valores
óptimos para la producción y que se requieren medidas de adaptación desde ahora. En el caso de
la temperatura, el aumento previsto se alejaría aun más del nivel óptimo. En el caso de la
precipitación promedio regional, una reducción menor podría mejorar los rendimientos medios,
pero una reducción mayor pasaría el indicador a la parte de menor rendimiento de la curva. Sin
embargo, este resultado es agregado a nivel regional; a nivel de países y al interior de cada uno
existen diferencias.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

153

5.4 SENSIBILIDAD DE LOS RENDIMIENTOS DEL MAÍZ, FRIJOL Y ARROZ
A LAS VARIABLES CLIMÁTICAS
En el 2007, los países de Centroamérica destinaron 1,76 millones de hectáreas al cultivo del maíz,
732.000 al de frijol y 227.000 al de arroz, representando aproximadamente la mitad del total del área
cultivada de la región. Dada la importancia de estos cultivos en el total de la actividad agropecuaria
y la seguridad alimentaria, se hizo un análisis inicial de los mismos. Se especificaron funciones de
producción sobre los rendimientos (toneladas por hectárea) para estimar el impacto de las variables
climáticas. Los datos empleados comprenden el período 1961-2006. En cada modelo se realizaron
diferentes especificaciones para obtener resultados estadísticamente robustos. Las variables
explicativas empleadas en las especificaciones incluyen: población, superficie de riego, superficie de
tierra arable y, como variables climáticas, temperatura promedio, temperatura media en la estación
seca (de noviembre a abril), o temperatura media de la estación lluviosa, que comprende los meses
restantes, y los respectivos cuadrados.

MAÍZ
A partir de los resultados de los coeficientes estimados, se hacen simulaciones con variaciones de
temperatura y precipitación, manteniendo constantes los demás términos con cifras de 2006. El
gráfico 5.11 muestra los rendimientos del maíz ante distintos niveles de temperatura. Se observa que
el nivel de temperatura óptimo para la región es alrededor de 26,5 °C, alcanzando prácticamente dos
toneladas por hectárea. Considerando los niveles de temperatura actuales (utilizando el nivel de 2005
como ejemplo), existe un margen de entre 1 y 2 grados en el que los rendimientos no se ven afectados
de manera importante. No obstante, si la temperatura media se eleva más de 2 °C, se registrarían
pérdidas de productividad del maíz. Los resultados en precipitación muestran (véase el gráfico 5.12)
que el nivel actual es significativamente menor que el óptimo. Aunque las pérdidas potenciales
asociadas a una mayor temperatura media podrían ser compensadas por un uso mayor y más
eficiente del agua, esta medida puede volverse no sostenible si la precipitación y disponibilidad de
agua se redujera. Considerando una disminución de la precipitación entre 15% y 20% y las
condiciones actuales de producción, los rendimientos se reducirían hasta en 1,5 toneladas por
hectárea. La especificación 2 incluye la variable población, mientras que la primera no la incluye.
GRÁFICO 5.11
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DE LOS RENDIMIENTOS DE MAÍZ ANTE VARIACIONES DE TEMPERATURA
(En toneladas por hectárea y grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.

154

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 5.12
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DE LOS RENDIMIENTOS DE MAÍZ ANTE
VARIACIONES DE PRECIPITACIÓN
(En toneladas por hectárea y milímetros de precipitación)

Fuente: Elaboración propia.

FRIJOL
La especificación de la función de producción para el rendimiento de frijol indica que la temperatura
en la región, ejemplificado por el nivel de 2005, ya llegó al nivel de máximo rendimiento (véase el
gráfico 5.13). El nivel actual de precipitación es ligeramente inferior al de rendimiento máximo (véase
el gráfico 5.14). En este sentido, es probable que aumentos mayores de temperatura y reducciones o
variabilidad de la precipitación afectarían seriamente la producción de frijol y la seguridad
alimentaria de grandes segmentos de la población, considerando que este cultivo, junto con el arroz
y el maíz, es fuente de proteína para las familias de más bajos ingresos. Dado que gran parte de los
productores de frijol son de pequeña escala, con escasos recursos y rendimiento muy bajo, el impacto
de un aumento en la temperatura de entre 1 y 2 °C tendría repercusiones importantes. La segunda
especificación incluye la variable de superficie de tierra arable y ambas incluyen población total.
GRÁFICO 5.13
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DEL RENDIMIENTO DEL FRIJOL ANTE VARIACIONES DE TEMPERATURA
(En toneladas por hectárea y grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

155

GRÁFICO 5.14
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DEL RENDIMIENTO DEL FRIJOL ANTE
VARIACIONES DE PRECIPITACIÓN
(En toneladas por hectárea y milímetros de precipitación)

Fuente: Elaboración propia.

ARROZ
Los resultados de las especificaciones de las funciones de producción para el rendimiento del arroz
(véanse los gráficos 5.15 y 5.16) sugieren que la temperatura actual, ejemplificado por el valor de
2005, es compatible con el nivel óptimo de productividad. Dicha productividad se mantendría
relativamente estable ante un incremento de la temperatura de hasta 1,5 °C. Un incremento mayor
tendría un impacto negativo en el cultivo. Los niveles actuales de precipitación son compatibles con
el rendimiento óptimo. Con una disminución de la precipitación del 15% en adelante se reducirían
los rendimientos del agregado regional. El cultivo de arroz es identificado por diversas
investigaciones como el de mayor riesgo. Se estima que en los Andes y en Centroamérica sufrirá
importantes disminuciones. Según las proyecciones del modelo de clima HadCM2, podría disminuir
15% en promedio (Nagy y otros, 2006). La segunda especificación incluye a la población total.
GRÁFICO 5.15
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DEL RENDIMIENTO DEL ARROZ ANTEVARIACIONES DE TEMPERATURA
(En toneladas por hectárea y grados centígrados)

Fuente: Elaboración propia.

156

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 5.16
CENTROAMÉRICA: VARIACIÓN DEL RENDIMIENTOSDEL ARROZ ANTE
VARIACIONES DE PRECIPITACIÓN
(En toneladas por hectárea y milímetros de precipitación)

Fuente: Elaboración propia.

Los resultados del análisis agregado para los cultivos de maíz, frijol y arroz muestran que en
las condiciones actuales de producción, con un gran número de productores de pequeña escala, bajos
rendimientos y sin acceso al financiamiento, la agricultura es altamente vulnerable al cambio
climático, incluso ante cambios moderados de 1,5 °C de temperatura media. Este resultado es
compatible con investigaciones a nivel internacional y las proyecciones del IPCC, que esperan una
reducción de un tercio de la productividad en las regiones tropicales y subtropicales por el
incremento del estrés térmico y la mayor sequedad del suelo. En las regiones tropicales de bajas
latitudes y con estación seca, la productividad se reduciría aún con incrementos leves de las
temperaturas locales de entre 1 °C a 2 °C.

5.5 ESCENARIOS DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
EN LA AGRICULTURA A 2100
Las funciones de producción establecidas con los datos históricos permiten hacer dos ejercicios
hipotéticos adicionales sobre el impacto en los índices de producción o los rendimientos de los
escenarios climáticos y sobre los costos marginales de los cambios en temperatura y precipitación.
Las funciones de producción permiten calcular los costos que pagaría el productor ante un aumento
de temperatura. Esto se hace derivando la productividad o el rendimiento marginal de la
temperatura y multiplicando el resultado por el precio de la cosecha. Se supone que después de la
temperatura óptima, los productores no estarían dispuestos a cubrir el costo, ya que el rendimiento
marginal del cultivo sería negativo. Este análisis se aplica aquí a los índices de producción de
cereales, producción pecuaria y producción agrícola con precios de 2000.
Para cuantificar los impactos y los costos agropecuarios futuros por el cambio climático, se
utilizaron los escenarios del proyecto con el promedio de los modelos HADGEM1, GFDL CM2.0 y
ECHAM5 para el escenario A2 y el promedio de los modelos HADCM3, GFDL R30 y ECHAM4 para
el escenario B2. Se utilizaron la temperatura máxima anual y la precipitación acumulada en los meses
de mayo a octubre en las funciones de producción agropecuaria y agrícola; el índice de producción
pecuaria solo se utilizan los escenarios para temperatura máxima, suponiendo constante la

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

157

desviación de la precipitación. Los tres índices suponen la inexistencia de cambios tecnológicos y una
adaptación nula a los efectos del cambio climático. Los gráficos 5.17 a 5.20 muestran la modelación
de los índices de producción agropecuaria, agrícola, cereales y pecuaria de acuerdo al promedio de
modelos para los escenarios B2 y A2 con un filtro Hodrick-Prescott (HP). Sin los filtros HP, los
análisis presentarían una significativa variabilidad anual. El filtro permite identificar con mayor
facilidad la tendencia general de las series futuras.
GRÁFICO 5.17
CENTROAMÉRICA: LA EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE AGROPECUARIO
CON ESCENARIOS B2 Y A2 (CON FILTRO HODRICK-PRESCOTT), 2006-2100
(Índice base promedio 1999-2001=100)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 5.18
CENTROAMÉRICA: LA EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE AGRÍCOLA
CON ESCENARIOS B2 Y A2 (CON FILTRO HODRICK-PRESCOTT), 2006-2100
(Índice base promedio 1999-2001=100)

Fuente: Elaboración propia.

158

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 5.19
CENTROAMÉRICA: LA EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE CEREALES
CON ESCENARIOS B2 Y A2 (CON FILTRO HODRICK-PRESCOTT), 2006-2100
(Índice base promedio 1999-2001=100)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 5.20
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE PECUARIO CON
CAMBIOS DE LA TEMPERATURA MÁXIMA ESCENARIOS B2 Y A2
(CON FILTRO HODRICK-PRESCOTT), 2006-2100
(Índice base promedio 1999-2001=100)

Fuente: Elaboración propia.

Los resultados indican consecuencias negativas en todos los índices, especialmente en el
escenario A2 en las últimas décadas del siglo. Por ejemplo, el índice agropecuario se reduce
aproximadamente 3% en B2 y 9% en A2 a 2100. El índice de los cultivos se reduce 3% en B2 y 10% en
A2, el índice de cereales se reduce 1% en B2 y 10% en A2, mientras que el índice pecuario se reduce
aproximadamente 5% en B2 y 13% en A2. Respecto a este último índice, los resultados son indicativos,
ya que la relación entre cambios climáticos y niveles de producción pecuaria no está claramente
identificada. De hecho, el modelaje no pudo establecer la significancia estadística del efecto de cambios
en la precipitación, como ya se explicó.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

159

Los impactos en la producción de maíz, frijol y arroz también fueron analizados. Para el maíz el
nivel de temperatura regional óptimo es alrededor de 26,5 °C, adecuado para alcanzar casi dos
toneladas por hectárea. Considerando los niveles de temperatura actuales, existe un margen entre 1 °C
a 2 °C en que los rendimientos no se ven afectados de manera importante. Pero si la temperatura
promedio aumentara más de 2 °C, la productividad del maíz registraría pérdidas. Los resultados en
precipitación muestran que el nivel promedio actual es menor que el óptimo. La producción de maíz
en el escenario B2 no sufriría mayores impactos hasta finales del siglo. En A2 el rendimiento crecería
alrededor del promedio histórico de dos toneladas por hectárea en el corto plazo, pero luego decrecería
hasta posiblemente 1,4 toneladas por hectárea cerca del 2100 sin medidas de adaptación (véase el
gráfico 5.21). Los análisis de cada país identifican amenazas muy serias al rendimiento del maíz en A2
hacia finales del siglo. En función de las diferentes especificaciones utilizadas, los rendimientos podrían
ser nulos en Guatemala, El Salvador y Panamá, si no se tomaran medidas de adaptación.
GRÁFICO 5.21
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LOS RENDIMIENTOS DE MAÍZ CON CAMBIO
CLIMÁTICO (ESCENARIOS B2 Y A2), DEL 2006 AL 2100
(En toneladas por hectárea)

Nota: La especificación 1 incluye temperatura media de noviembre a
abril y su cuadrado, el promedio anual de la precipitación mensual y
su cuadrado, superficie provista para riego. La especificación 2 incluye
población.
Fuente: Elaboración propia

160

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Los resultados de los rendimientos del frijol indican que la temperatura media anual ya está en el
nivel óptimo de aproximadamente 25 °C. En cuanto a la precipitación, el nivel actual es inferior al del
rendimiento máximo. Es probable que mayores aumentos de temperatura y reducciones o variabilidad
en precipitación afecten seriamente la producción. En los escenarios B2 y A2, el rendimiento sufre
reducciones sustanciales, pasando de más de 0,7 a 0,5 toneladas por hectárea en B2 y a menos a 0,1
toneladas por hectárea en A2 al 2100 sin medidas de adaptación. Los análisis por país identifican
amenazas muy serias al rendimiento del frijol en A2 hacia finales del siglo. En función de las diferentes
especificaciones utilizadas, los rendimientos podrían ser nulos en Guatemala y El Salvador si no se
tomaran medidas de adaptación. En Belice los rendimientos de frijol se mantienen mejores que los de
maíz en B2, pero caen a 0,2 toneladas por hectárea en A2 a final del siglo. Considerando que gran parte
de los productores de frijol son pequeños, tienen escasos recursos y rendimiento muy bajo, el impacto
de un aumento en la temperatura de entre 1 °C y 2 °C tendría repercusiones importantes en toda la
región, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de significativos segmentos de población (véase el
gráfico 5.22).
GRÁFICO 5.22
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LOS RENDIMIENTOS DE FRIJOL CON CAMBIO
CLIMÁTICO (ESCENARIOS B2 Y A2), DEL 2006 AL 2100
(En toneladas por hectárea)

Nota: La especificación 1 incluye temperatura media anual y su cuadrado,
el promedio anual de la precipitación mensual y su cuadrado, superficie de
riego y población. La especificación 2 incluye superficie de tierra arable.
Fuente: Elaboración propia

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

161

La temperatura media anual de la región es compatible con el nivel óptimo de productividad
del arroz, la cual se mantendría relativamente estable ante un incremento de la temperatura de
hasta 1,5 °C. Un incremento mayor tendría impacto negativo. El promedio regional de la
precipitación promedio actual de mayo a octubre es compatible con el rendimiento óptimo, pero
éste se reduciría con una disminución del 15% en delante de la precipitación. En los escenarios a
2100, la producción tendería a caer del promedio histórico de 3,5 toneladas por hectárea a entre 2 y
1 toneladas por hectárea en A2 sin medidas de adaptación. En Panamá el rendimiento de arroz en
A2 podría bajar a cerca de nulo en las últimas décadas del siglo si no hay medidas de adaptación
(véase el gráfico 5.23).
GRÁFICO 5.23
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE LOS RENDIMIENTOS DE ARROZ CON CAMBIO
CLIMÁTICO (ESCENARIOS B2 Y A2), DEL 2006 AL 2100
(En toneladas por hectárea)

Nota: La especificación 1 incluye temperatura media anual y su cuadrado,
precipitación promedio mensual de mayo a octubre y su cuadrado,
superficie de riego. La especificación mensual 2 incluye población.
Fuente: Elaboración propia.

162
5.6

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ESTIMADO INICIAL DE COSTOS ASOCIADOS AL CAMBIO CLIMÁTICO

Sobre la base de las funciones de producción agropecuaria, se estimó el costo del impacto de un
aumento de la temperatura y cambios de la precipitación, asumiendo un valor máximo de
rendimiento/producción asociado a niveles óptimos de las variables climáticas. Una modificación
que se aleje del nivel óptimo implica una disminución en rendimiento/producción. Con este enfoque
se analizan los costos de los índices de producción de cereales, agrícola, pecuario y agropecuario con
precios del 2000 bajo los escenarios B2 y A2 y el promedio de los modelos ECHAM4/ECHAM5,
GDFL2.0/GFDLR30 y HADCM3/HADGEM Se usaron los precios de los productos agrícolas por
tonelada y los precios de carne en canal por tonelada de cuatro especies: bovino, caprino, ovino y
porcino al 2000 (véanse los cuadros 5.2 a 5.9).
Los valores obtenidos son agregados para toda la región, así que a nivel país se pueden
presentar diferencias importantes y, por lo tanto, algunos países tendrán mayores ventajas o
desventajas que otros. Si bien esta metodología se utiliza ampliamente en la producción de cultivos,
existen reservas sobre su aplicación al caso pecuario, pues no existe evidencia sólida de una
asociación medible con las variables climáticas. En el modelaje se estableció significancia estadística
con temperatura, no así con precipitación. Así, los valores resultantes fueron calculados a valor
presente neto a distintas tasas de descuento como proporción del PIB total de Centroamérica en el
2008 (una mayor explicación de la metodología se presenta en el cap. 10).
CUADRO 5.2
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO B2) EN LA PRODUCCIÓN DE CEREALES, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años

0,50%

Tasa de descuento
2%
4%

8%

2020

0,05

0,04

0,03

0,02

2030

0,21

0,17

0,13

0,08

2050

0,53

0,36

0,23

0,11

2070

1,03

0,59

0,32

0,12

2100

1,77

0,83

0,37

0,12

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 5.3
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO A2) EN LA PRODUCCIÓN DE CEREALES, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años

0,50%

Tasa de descuento
2%
4%

8%

2020

0,17

0,16

0,14

0,12

2030

0,32

0,27

0,22

0,16

2050

0,61

0,44

0,31

0,19

2070

1,11

0,67

0,40

0,20

2100

2,44

1,09

0,49

0,20

Fuente: Elaboración propia.

163

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 5.4
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO
DEL CAMBIO CLIMÁTICO (SOLO CAMBIO EN LA TEMPERATURA MÁXIMA)
(ESCENARIO B2 EN LA PRODUCCIÓN PECUARIA, 2008 A 2100)
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años
2020
2030
2050
2070
2100

0,50%
0,24
0,63
1,82
3,69
7,33

Tasa de descuento
2%
4%
0,22
0,51
1,24
2,10
3,26

0,20
0,40
0,79
1,10
1,37

8%
0,16
0,26
0,38
0,43
0,44

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 5.5
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO
DEL CAMBIO CLIMÁTICO (SOLO CAMBIO EN LA TEMPERATURA MÁXIMA)
(ESCENARIO A2) EN LA PRODUCCIÓN PECUARIA, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años

0,50%

Tasa de descuento
2%
4%

8%

2020
2030

0,42
0,80

0,37
0,66

0,32
0,52

0,24
0,35

2050
2070
2100

2,27
4,83
11,30

1,56
2,73
4,75

0,99
1,42
1,87

0,49
0,55
0,57

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 5.6
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO B2) EN LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años
2020
2030
2050
2070
2100

0,50%
0,24
1,60
3,00
5,17
7,30

Tasa de descuento
2%
4%
0,22
1,31
2,15
3,13
3,80

0,19
1,01
1,45
1,79
1,94

8%
0,14
0,61
0,74
0,79
0,80

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 5.7
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO A2) EN LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años

0,50%

Tasa de descuento
2%
4%

8%

2020
2030

1,28
2,48

1,20
2,11

1,11
1,75

0,97
1,22

2050
2070
2100

3,70
5,18
11,13

2,86
3,53
5,40

2,14
2,39
2,80

1,41
1,45
1,47

Fuente: Elaboración propia.

164

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 5.8
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO B2) EN EL SECTOR AGROPECUARIO, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años

0,50%

Tasa de descuento
2%
4%

8%

2020
2030

0,30
2,16

0,26
1,75

0,21
1,32

0,12
0,76

2050
2070
2100

4,73
8,92
13,70

3,32
5,21
6,73

2,15
2,83
3,18

1,01
1,11
1,13

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 5.9
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL
CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO A2) EN EL SECTOR AGROPECUARIO, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Años
2020
2030
2050
2070
2100

0,50%
1,84
3,45
5,36
8,50
18,53

Tasa de descuento
2%
4%
1,72
2,94
4,12
5,55
8,70

1,59
2,44
3,07
3,58
4,29

8%
1,38
1,81
2,00
2,07
2,11

Fuente: Elaboración propia.

Los costos del cambio climático para la producción regional de cereales podrían ubicarse en un
rango del 1,8% al 2,4% del PIB del 2008 a valor presente neto (VPN) hacia el 2100 con B2 y A2,
respectivamente, con una tasa de descuento del 0,5%. Con esta tasa, los costos en la producción
pecuaria (solamente con impacto de temperatura), serían entre 7,3% y 11,3% del PIB y la actividad
agrícola se vería afectada en una magnitud equivalente del 7,3% hasta 11,1% del PIB con el B2 y el
A2, respectivamente. El costo para todo el sector agropecuario regional a 2100 podría ser de 13,7% a
18,5% del PIB del 2008 a VPN con tasa de descuento del 0,5%, respectivamente, en los dos escenarios.
Con una tasa de descuento mayor, el valor relativo se reduce. En todos los casos, el costo asociado al
escenario A2 es mayor que el asociado a B2.
En un análisis regional con el modelo Ricardiano, las ganancias agrícolas se verían reducidas.
Con aumento de un grado de temperatura media anual el ingreso por concepto de valor de la
propiedad se reduciría en la mayoría de los países. El decremento se agudizaría en los deciles de
ingresos más bajos de los hogares rurales. Para los primeros ocho deciles se estiman caídas
importantes del valor de la propiedad, con cierta dispersión por regiones de cada país. Como
resultado de los cambios en la producción agropecuaria, en caso de no tomarse medidas, las
pérdidas acumuladas resultarían significativas con respecto a los PIB nacionales de los años recientes
(véase Ramírez, Ordaz y Mora, 2010; para los análisis de las funciones de producción y el modelo
ricardiano por país véanse Ramírez, Ordaz, Mora, Acosta y Serna, 2010a y 2010b; Ordaz, Ramírez,
Mora, Acosta y Serna, 2010a; 2010b y 2010c; Mora, Ramírez, Ordaz, Acosta y Serna, 2010a y 2010b).
Los efectos en la producción de alimentos procesados, en la economía familiar de pequeños
productores y trabajadores agrícolas, en el sector de manufacturas y en la importación de productos
agropecuarios, significarían un aumento de costos considerable para la región en conjunto.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

5.7

165

CONSIDERACIONES FINALES
1. Considerando los escenarios de cambio climático, en los que se espera un aumento de la
temperatura y una disminución o una mayor variación de la precipitación, los efectos netos
de largo plazo serán negativos para el sector agropecuario de Centroamérica. Los efectos
negativos aumentarán con el avance del siglo, especialmente en el escenario A2, donde las
emisiones de GEI continúan incrementándose sin estabilizarse. Existen importantes
variaciones por país y por cultivos.
2. Los resultados de los ejercicios empíricos a nivel regional indican que el cambio climático
traería efectos adversos sobre los rendimientos, que se traducirían en pérdidas económicas
importantes en algunos casos. El cultivo de maíz muestra cierto margen de tolerancia a
incrementos de la temperatura, cuyos efectos negativos podrían ser compensados con un uso
más eficiente del agua. Esta solución, no obstante, será probablemente inviable a mediano
plazo. La producción del frijol muestra ya signos de riesgos que serán mucho más graves en
un escenario de cambio climático. Este cultivo es el que tendría las mayores pérdidas
económicas, seguido por el arroz. La productividad del arroz se mantiene en niveles óptimos
en relación con la temperatura y la precipitación. Por ende, hay cierto margen de tolerancia a
incrementos de temperatura de hasta 1,5 °C. Por arriba de este nivel, la producción estaría en
riesgo. Estos resultados iniciales hacen evidente la necesidad de compensar las probables
pérdidas en producción con irrigación hasta donde sea posible, uso de variedades más
resistentes a mayores temperaturas y variaciones de precipitación y tecnologías alternas.
3. La agricultura de Centroamérica, caracterizada por bajos niveles de productividad y de
capitalización, así como por una enorme heterogeneidad en las unidades productoras, es
altamente vulnerable a los cambios de la temperatura media, incluso en escenarios de
cambios moderados de entre 1,5 °C a 2 °C. El costo para el conjunto del sector agropecuario
al 2100 podría ser del 14% al 19% del PIB de 2008 a VPN con una tasa de descuento del 0,5%
en los escenarios B2 y A2, respectivamente. Con una tasa de descuento mayor, este valor se
reduce. El costo para la producción agropecuaria en el escenario A2 es mayor que el del B2 y
refuerza la importancia de lograr una reducción global de emisiones.
4. Los costos caerán tanto en la producción agrícola como la pecuaria y crecerán en el tiempo,
con importantes efectos indirectos para las economías de la región. Considerando la relación
con otros sectores de la economía, los efectos en la producción de alimentos procesados, en la
economía familiar de pequeños productores y trabajadores agrícolas, en el sector de
manufacturas y el aumento de la importación de productos agropecuarios se traducirían en
un aumento de costos aun no estimados pero considerables para la región en conjunto.
5. Según los análisis con el modelo Ricardiano, las ganancias agrícolas se verían reducidas. Ante
el incremento de un grado de temperatura media anual habría reducciones en el ingreso por
concepto de valor de la propiedad en la mayoría de los países centroamericanos. Este
decremento se agudizaría en los primeros ocho deciles de ingresos más bajos de los hogares
rurales dónde habría caídas importantes del valor de la propiedad. Estos efectos muestran
una dispersión considerable en las regiones de cada país. Como resultado de los cambios en
la producción agropecuaria, en caso de no tomarse medidas, las pérdidas acumuladas
resultarían significativas con respecto a los PIB nacionales de los años recientes.
6. Más allá de la estimación inicial de impacto económico que estos análisis arrojan, está el
hecho de que el maíz, el frijol y el arroz son fundamentales en la provisión de calorías y

166

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

proteínas de grandes sectores de la población centroamericana. Según el país y el grano,
existe una importante producción de autoconsumo de pequeños agricultores de bajos
ingresos. El efecto del cambio climático sobre las actividades agropecuarias tendrá un
impacto significativo en la seguridad alimentaria al reducir la producción de alimentos y el
acceso directo a ellos por los productores rurales, más un aumento de los precios y/o escasez
para los consumidores, dependiendo de las posibilidades de importaciones compensatorias.
Las implicaciones, entonces, son serias para la seguridad alimentaria y la pobreza y habrá
que ampliar el análisis al respecto.
7. Los resultados iniciales aquí mostrados son consistentes y evidencian la necesidad de actuar
oportunamente con mecanismos que impidan que las pérdidas del sector alcancen las
magnitudes aquí estimadas. Es importante abogar por un acuerdo global de reducciones de
emisiones resultando en la estabilización y la posterior reducción de la concentración de los
GEI, alejando así la trayectoria del escenario A2 y acercándose a una trayectoria menor. Es
fundamental tomar medidas de adaptación a nivel local, nacional y regional, sin esperar a
que haya un acuerdo global.
8. Los mecanismos de adaptación permitirán contener en cierta medida los impactos del
cambio climático, aunque algunos serían inevitables, particularmente en el escenario A2. Por
ello será importante fomentar la investigación y aprovechar las prácticas y las tecnologías
utilizadas tanto en Centroamérica como en otros países para que los cultivos y los
productores puedan adaptarse a climas más cálidos con mayor variabilidad de precipitación.
Así, es importante que las medidas se tomen con rapidez y eficiencia. De lo contrario se
tendrán costos económicos y sociales importantes, los cuales tendrán mayor peso en los
grupos de menores ingresos.
9. En la mayoría de los países ha habido descapitalización del medio rural, desmantelamiento
de programas de extensión y poca inversión en fortalecimiento de las capacidades de la
población y en desarrollo de infraestructura rurales en las últimas décadas. Con honrosas
excepciones, hace falta mucha mayor atención a la protección y fomento de variedades
nativas y otras capacidades tecnológicas locales, autóctonas y nacionales, las cuales son
fuente de resiliencia y adaptación al cambio climático no suficientemente apreciadas.
10. La respuesta agrícola al cambio climático requerirá una estrecha coordinación de políticas para
reducir la deforestación, proteger la biodiversidad y gestionar los recursos hídricos. Habrá que
reconocer y considerar el potencial de expansión de experiencias en la región para fortalecer el
bienestar de poblaciones rurales e indígenas con procesos productivos más sostenibles, como la
agroforestería y la combinación de actividades agrícolas con las de protección de ecosistemas
naturales y pago por servicios ambientales. Esfuerzos para aumentar el acceso de poblaciones
rurales dispersas a fuentes de energía renovables como la solar y presas hidroeléctricas de
menor escala, como las propuestas en La Estrategia Energética Sustentable Centroamericana
2020, también son claves. En general, el ámbito rural, con sus recursos naturales y productivos,
será fundamental para el éxito de una respuesta al cambio climático.
11. Es importante subrayar que los resultados y escenarios aquí presentados deben de
interpretarse como estimados iniciales de las tendencias futuras, no como cifras exactas. Existen
costos no contabilizados y hay costos indirectos por analizar en otros sectores. Como ya se
indicó, los análisis prospectivos que combinan escenarios climáticos, macroeconómicos y
productivos tienen una serie de incertidumbres que deben tomarse en cuenta.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

167

6. BIODIVERSIDAD EN CENTROAMÉRICA
Y EL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO

6.1

INTRODUCCIÓN

países
Centroamérica,
territorio tiene gran
geológica, geográfica, climática
Los biótica,decontienen el 7%cuyo la biodiversidad deldiversidad (INBio, 2004). Además de la
y
de
planeta
deforestación, la contaminación del agua y el suelo y la sobreexplotación de especies silvestres, el
cambio climático emerge como un gran riesgo para la biodiversidad al modificar patrones de
precipitación, aumentar la temperatura y provocar eventos extremos más destructivos y frecuentes.
El objetivo de este capítulo es reportar sobre los posibles impactos de este fenómeno en la
biodiversidad terrestre de la región y en los costos económicos asociados.
La biodiversidad se define como la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente,
incluidos los ecosistemas terrestres y marinos, otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos
de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y entre
los ecosistemas (PNUMA, 1992). Las sociedades se benefician de la biodiversidad por su
colaboración en la producción de bienes y servicios ecosistémicos para las generaciones presentes y
futuras. Sin embargo, la degradación y agotamiento de los recursos biológicos es creciente en todo el
mundo. Un incremento de 1 °C en la temperatura superficial del planeta pone en riesgo de extinción
a 10% de las especies. Con 3 °C de aumento se verían amenazadas entre el 20% y el 50% (Stern, 2007).

6.2

IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA BIODIVERSIDAD DE LA REGIÓN

Hay gran cantidad de evidencia de los impactos negativos del cambio climático sobre la
biodiversidad (Hughes, 2000; Root y otros, 2003; T. E. Lovejoy y L. J. Hannah, 2005; IPCC, 2007c;
Parmesan, 2006). Se han identificado cambios de tamaño y distribución de las poblaciones, de sus
rangos geográficos y su fenología, los cuales ocasionan desacoplamiento de las interacciones entre las
especies, que se acentúa en la interacción de flora y fauna y provoca cambios en los procesos de
evolución y aptitud por la disminución de nutrientes y otros recursos, hasta la extinción de especies.
El cuadro 6.1 presenta un resumen de la evidencia disponible de los impactos del cambio climático
en los ecosistemas globales, asociados a diferentes niveles de incremento de temperatura. Se observa
que los impactos cobran mayores dimensiones conforme el incremento de temperatura es mayor.

168

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 6.1.
IMPACTOS NEGATIVOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LOS ECOSISTEMAS GLOBALES
Aumento de la temperatura
sobre la era pre-industrial

Efecto en los ecosistemas

0,5 – 1,5 °C

Aumento de extinciones de anfibios en las montañas.
Incremento del blanqueamiento en la barrera coralina.
Extinciones de anfibios/riesgos de extinciones en las montañas por enfermedades inducidas
por el cambio climático.
Mayor daño en los ecosistemas polares.
Pérdida del 8% del hábitat de peces de agua dulce en América del Norte.

1,5 – 2,5 °C

Peligro de extinción del 9% al 31 % de las especies.
Blanqueamiento de todas las barreras coralinas.
Pérdida del 47% de la selva en Queensland.
Pérdida del 41% al 51 % de fynbos y del 13% al 80% de fauna en Sudáfrica.
Gran pérdida de la selva del Amazonas y de su biodiversidad.

2,5 – 3,5 °C

Transformación del 16% de los ecosistemas globales.
Alto riesgo de extinción del oso polar.
Riesgo de que la biosfera terrestre sea fuente neta de carbono
50 % de pérdida de tundra.
Extinción del 21% al 52% de las especies del planeta.
Extinción de corales.
Acumulación excesiva de algas en arrecifes.

3,5 – 4,5 °C

Extinción del 14% al 40 % de las especies endémicas en puntos calientes de biodiversidad.
Dificultad de adaptación de los ecosistemas.
50 % de las reservas naturales no cumplirían sus objetivos.
Extinción de 200 a 300 especies de plantas alpinas en Nueva Zelanda.
A más de 4º C, extinciones masivas de especies en todo el mundo.

Fuente: Elaboración propia con datos del IPCC, 2007c.

En la región centroamericana hay fuertes presiones que inciden en la pérdida de
biodiversidad. Las mayores son la deforestación, la contaminación de agua y suelo y la
sobrexplotación de especies silvestres. La deforestación y la degradación del suelo están asociadas a
la extensión de la agricultura, la explotación de madera, la construcción de caminos, los
asentamientos humanos, la ganadería, la explotación de leña y el turismo.
Los impactos identificados del cambio climático en la biodiversidad de la región son múltiples,
de magnitudes diversas e impactos geográficos diferenciados (véase el cuadro 6.2). En términos
agregados se observan tendencias a la sustitución de los ecosistemas húmedos por ecosistemas secos,
de la vegetación hidrófila por no hidrófila en los humedales, de desplazamiento del bosque pluvial
montano, montano bajo y premontano, cambios en el páramo pluvial subalpino y el bosque tropical
muy húmedo, así como aparición del bosque tropical muy seco y del bosque premontano seco.
Todo esto incide en el comportamiento de las especies de anfibios y aves, cuya reproducción
está disminuyendo. Se ha encontrado que los árboles están creciendo menos y produciendo más
dióxido de carbono (aumento de la respiración) por el aumento de la temperatura, lo que altera el
proceso de fotosíntesis. Los escenarios previsibles sugieren pérdida de hábitat como resultado de una
mayor ocurrencia de incendios forestales, de sequías e inundaciones y de cambios sedimentarios en
tierras bajas. En consecuencia, las especies invasoras y los nuevos vectores de enfermedades podrían
propagarse. Se espera un mayor número e intensidad de tormentas tropicales, inundaciones,
deslizamientos, erosión y vientos fuertes que afectarán los ecosistemas.
Los impactos aumentarán en los próximos cien años, si bien resultan impredecibles en buena
medida todavía porque el ritmo e intensidad de los cambios climáticos previstos rebasarían los
rangos naturales conocidos (M. V. Bush, Silman y Urrego, 2004; Overpeck y otros, 2006).

169

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 6.2
CENTROAMÉRICA: REVISIÓN DE LITERATURA DE IMPACTOS ESPERADOS
DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA BIODIVERSIDAD
Referencias

América

Burkett y otros ( 2005)

Cambio en la composición y distribución de la vegetación de humedales, afectación
de las poblaciones de peces, reptiles y anfibios. La vegetación no hidrófila podría
invadir y transformar los humedales. Afectación de los procesos biológicos de las
plantas y animales.

Centroamérica

Rojas y otros (2003)

Cambios drásticos en manglares y algunos estuarios.

Centroamérica

Campos, M. (s/f)

Estancamiento de aguas costeras, aumento del nivel freático, mayor vulnerabilidad
sísmica de áreas costeras propensas a licuefacción.

Centroamérica

Campos, M. (s/f)

Salinización de mantos acuíferos costeros, trastorno del abastecimiento del agua
potable y efectos negativos en turismo.

Centroamérica

Campos, M. (s/f)

Impactos en zonas de baja altitud, como el estuario La Plata, ciudades costeras,
morfología de la costa, arrecifes de coral, manglares, localización de poblaciones de
peces, disponibilidad de agua potable y turismo por el aumento del nivel del mar y
los fenómenos extremos.

Centroamérica

IPCC (2007c y 2007d)

El aumento de la temperatura media global elevará el nivel de los océanos entre 30
cm (escenario optimista) y 1,0 m (escenario pesimista) en los próximos 100 años.
Los tipos de costa predominantes en la región, playas en el frente de llanuras
aluviales y marismas, son los más vulnerables en un escenario optimista. El ascenso
implica una transgresión (retroceso) de la línea ribereña hacia una nueva posición de
equilibrio, escenario pesimista que implica una ampliación de las áreas sujetas a
inundación mareal.

Costa Rica

MINAET y otros (1999)

Disminución de poblaciones de anfibios por cambios en su reproducción y
disminución de períodos de alimentación por incremento de los depredadores.

Neotrópico

Donnelly y Crump
(1998)

Extinción de 20% de las especies de pájaros Manakin, cuya distribución disminuirá y
se fragmentará, sobre todo en las tierras bajas.

Neotrópico

Anchiaes y A. T.
Peterson, (2006)

Cambios en la abundancia de poblaciones y en la diversidad biológica de los
ecosistemas costeros.

Centroamérica

Campos, M. (s/f)

Amenaza de especies por pérdida de hábitat y plantas invasoras.
Impactos en las especies de la región

Región-País

Aumento de ciclones tropicales en el Atlántico y golfo de México, aceleración de la
pérdida de la línea costera y los humedales en la costa oriental de América del
Norte, Centroamérica y América del Sur.

Impactos en humedales y zonas costeras

Impactos

Centroamérica

Anderson y otros (2008)

La sinergia de un rápido aumento de la temperatura y otros factores de estrés, en
particular, la destrucción de hábitats, podrían interrumpir la interdependencia de las
especies y modificar sus comunidades en forma diferenciada, hasta la extinción de
algunas especies.

Centroamérica

Root y otros (2003)

Impactos en las plantaciones forestales de Pinus patula y Pinus Tecunumanii.

Centroamérica

Van Zonneveld y otros
(2009)

Disminución de la población de anfibios (sapo dorado y rana arlequín) de la Reserva
del bosque nuboso de Monteverde.

Costa Rica

Pounds y Crump (1994),
Pounds y otros (2006)
J. A. Pounds, (1999)

La distribución, abundancia, conducta, tamaño y ciclo de vida de especies de
colibríes están cambiando por la variabilidad climática (temperatura, nubosidad,
precipitación), que afecta al néctar, la producción de flores y la polinización.

Costa Rica

Deliso (2007)

Posibles cambios en la distribución espacial y temporal de las especies de colibríes y
plantas, así como un cambio en la abundancia relativa de especies de colibrís en
Monteverde.

Costa Rica

Deliso (2007)

Las tierras bajas tropicales experimentarán una reducción de especies, cambiando a
comunidades de plantas tolerantes al calor.

Costa Rica

Williams, Jackson y
Kutzbach, (2007)
(Continúa)

170

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 6.2)
Costa Rica

Clark (2004)

El calentamiento ha provocado cambios en la distribución y abundancia de especies en los
bosques altos Monteverde. El aumento de la temperatura del aire ha disminuido las
poblaciones de 20 especies de ranas y sapos de un total de 50.

Costa Rica

J. A. Pounds, Fogden
y Campbell (1999)

En la Cordillera, un incremento en la elevación de los rangos superiores de aves en la
vertiente del Pacífico, y falta de niebla en la estación seca en el borde de sotavento del
bosque nuboso de Monteverde. Estos cambios se han atribuido a un aumento en la altura
de la base del banco de nubes orográficas. La frecuencia de los períodos libres de niebla en
la estación seca se relaciona con el aumento de la temperatura superficial del Océano
Pacífico.

Costa Rica

Lawton y otros
(2001)

Cambios demográficos en las comunidades de aves, reptiles y anfibios de los Bosques Altos
Monteverde, asociados a los patrones de frecuencia de niebla en la estación seca,
correlacionados con la temperatura superficial del Océano Pacífico de la zona ecuatorial.

Costa Rica

J. A. Pounds, Fogden
y Campbell (1999)

Las especies del bosque tropical muy húmedo se verán obligadas a adaptarse o a
desplazarse.

Costa Rica

MINAET y otros
(1999)

Disminución sistemática de las poblaciones de anfibios terrestres en la Estación Biológica La
Selva en las tierras bajas de Centroamérica.

Costa Rica

Whitfield y otros
(2007)

Disminución de aves (1/2 de 77 especies), la mayoría de las cuales son especies endémicas.
Siete de las ocho especies de las tierras altas de Costa Rica y Panamá son endémicas.
Impactos en los ecosistemas de la región

Los árboles están creciendo menos y produciendo más dióxido de carbono (aumento de la
respiración) por el aumento de la temperatura, que dificulta el proceso de fotosíntesis.

Costa Rica ,
Panamá

Gasner y otros
(2010)

Disminución sistemática de las poblaciones de anfibios terrestres en la Estación Biológica La
Selva en las tierras bajas de Centroamérica.

Costa Rica

Whitfield y otros
(2007)

Cambios en las tasas de crecimiento de 24% a 71% de las especies de árboles en la Isla
Barro Colorado, Panamá, asociados a cambios de la precipitación anual y de la media de
insolación relativa.

Panamá

Feeley y otros (2007)

Plagas y enfermedades forestales por el cambio del clima en América Latina.

América Latina

EFE (2010)

Aumento de la contaminación de los ecosistemas acuáticos en general por disminución de
los flujos base con implicaciones para el paisaje y la salud pública.

Centroamérica

Campos, M. (s/f)

Impactos críticos en Centroamérica: decoloración de los corales, erosión costera, intrusión
de agua salada, pérdida de hábitats, mayor incidencia de incendios forestales e inundaciones,
con consecuencias en la distribución geográfica de las especies, propagación de especies
invasoras y nuevos vectores de enfermedades.

Centroamérica

Girot (2008)

Pérdida significativa de hábitat y extinción de especies en muchas áreas tropicales de
América Latina, incluidos los bosques tropicales, por temperaturas más altas y pérdida de
aguas subterráneas, con efectos sobre las comunidades indígenas.

Centroamérica

IPCC (2007c y
2007d)

La deforestación tropical y los cambios de uso de suelo tropical continúan. Esto contribuye
a la emisión de Gases a Efecto Invernadero (GEI), a la reducción de la capacidad de los
bosques para regular los climas y al aumento del riesgo de numerosas especies de bosques
lluviosos tropicales.

Centroamérica

Davis (2008)

Para 2080 casi todos los ecosistemas y especies estarán fuera de su zona de confort, lo que
puede implicar migración latitudinal de algunas especies.

Centroamérica

Anderson
(2008)

Alteración de la cobertura nubosa a nivel de la vegetación que modificará los ecosistemas
de montaña.

Costa Rica

Karmalkar, Bradley y
Diaz (2008)

Cambios en la distribución de las zonas de vida de los bosques tropicales.

Costa Rica

Enquist (2002)

Para el 2080 se prevén cambios en el número y zonas de vida respecto a las zonas de vida
actual por el desplazamiento de los bosques pluvial montano, montano bajo y premontano,
del páramo pluvial subalpino, del bosque tropical muy húmedo, de la aparición del bosque
tropical muy seco y del bosque seco premontano.

Costa Rica

Jiménez (2009)

Alteración de los climas tropicales de montaña por las crecientes temperaturas de la
superficie del mar.

Costa Rica

. A. Pounds, Fogden y
Campbell (1999)

y

otros

(Continúa)

171

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Conclusión Cuadro 6.2)
Costa Rica

MINAET y otros
(1999)

El cambio climático alterará los regímenes locales de precipitación y evaporación. Los
recursos hídricos se volverán más vulnerables por disminución de la precipitación. Las
reservas de agua dulce almacenada, principalmente en la capa freática, mermarán,
provocando sequías e inundaciones. La reducción del suministro de agua presionará con
mayor fuerza a la población, la agricultura y el medio ambiente. La lixiviación y la absorción
de agua salada por las reservas de agua freática impedirán usar las capas subterráneas para
usos domésticos y agrícolas.

El Salvador

MARN (2000a)

Las variaciones de temperatura, de los patrones de precipitación y la mayor intensidad y
frecuencias de eventos extremos pueden provocar alternaciones en la cobertura vegetal de
la biomasa.

El Salvador

Cigarán,
Gutiérrez y Gallo
(2009)

Cambios hidrológicos en los sedimentos de las tierras bajas de la región neotropical y en el
lago Petén en los distintos períodos de cambio climático.

Guatemala

Hodell y otros
(2008)

En una simulación de tres escenarios hasta al año 2100 en Nicaragua, aproximadamente un
72% del territorio nacional experimentaría cambios en sus zonas de vida.

Impactos en los ecosistemas de la región

Disminución de los pisos Tropical y Montano y aumento del piso premontano en las zonas
de vida. Las zonas de vida de bosques pluviales en los cuatro pisos también disminuyen.
Disminuirán los bosques secos, húmedos y muy húmedos tropicales y los bosques húmedos
y muy húmedos premontanos.

Nicaragua

MARN (2001)

Fuente: Elaboración propia con base en documentos citados.

6.3

ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL (IBP)

La biodiversidad puede entenderse como la suma o variabilidad de especies, ecosistemas y
diversidad genética en el mundo (L. Hannah y otros, 2002; Núñez, Grosjean y Cartajena, 2001). Las
magnitudes de biodiversidad se calculan normalmente con alguna función de diversidad (Solow,
Broadus y Polasky, 1993; Weitzman, 1992) en términos de la distancia genética entre especies, para
lo cual se utilizan diversos índices de la riqueza o número de especies y la uniformidad de su
distribución por área (Brock y Xepapadeas, 2003).
El estudio “Impactos potenciales del cambio climático en la biodiversidad de Centroamérica,
México y República Dominicana” (CATHALAC y USAID, 2008), presenta un análisis georeferenciado de riqueza de especies de la región, en función de las especies actualmente conocidas.
En cuanto al análisis climático utiliza datos climatológicos y los escenarios de alta resolución de
SERVIR, PRECIS y WorldClim con los modelos HADCM3, “Canadian Centre for Climate Modelling and
Analysis’ third generation coupled global climate model” (CGCM3), “Commonwealth Scientific and
Industrial Research Organization’s Mark 3 of the coupled climate model” (CSIRO MK3), todo ello bajo los
escenarios B2 y A2. Con estos datos se construyó un Índice de Severidad del Cambio Climático
(CCSI, por sus siglas en inglés), que mide cuán lejos se moverá un lugar de su zona de confort
normal. De acuerdo con este análisis, bajo el escenario A2, en la década de 2020 las costas del Caribe
desde Honduras a Panamá y República Dominicana, ricas en biodiversidad, se verán
significativamente afectadas por el cambio climático. En la década de 2080, todos los ecosistemas y
las especies de Centroamérica y la República Dominicana podrían quedar en condiciones fuera de su
zona de habitabilidad natural. El análisis indica también que muchos ecosistemas y especies con
mayor probabilidad de ser afectados por el cambio climático ya están dentro de las áreas protegidas.
El estudio “Estado actual y futuro de la biodiversidad en Centroamérica” fue elaborado por el
Programa estratégico de monitoreo y evaluación de la biodiversidad, órgano de la CCAD ubicado en
la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano (PROMEBIO, 2010). Esta modelación está basada en la
metodología GLOBIO3 (Global Biodiversity Model) desarrollada por la Agencia de Evaluación
Ambiental Holandesa con PNUMA. Considera los factores de presión sobre la biodiversidad
derivados de la actividad humana: uso de suelos, infraestructura, fragmentación de áreas naturales,

172

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

cambio climático y deposición de nitrógeno. El análisis genera un indicador de la Abundancia Media
de Especies (MSA por sus siglas en inglés), que mide la abundancia remanente de la abundancia
original. En la actualidad, el índice arrojó pérdidas por un 52% y un remanente del 48%. La
contribución del cambio climático a la pérdida de biodiversidad fue del 2.5% frente a la contribución
de cambio de uso de suelo del 34%. Se construyeron tres escenarios al año 2030 en función de a) una
proyección de tendencias actuales; b) una estimación considerando la implementación de las
medidas de la Alianza Centroamericana para el Desarrollo Sostenible (ALIDES) y c) una proyección
asociada a la implementación de los tratados de libre comercio. En el año 2030, el MSA cae a 43%41% en los tres escenarios de desarrollo. La contribución del cambio climático aumentó en los tres
casos aproximadamente un 4%.
Es importante aclarar que los estudios basados en el registro actual de especies no consideran
todas las especies existentes, pues no todas han sido identificadas. Considerando que ya había
estudios con el método de riqueza de especies para Centroamérica se optó por otro enfoque. En este
estudio se utiliza un Índice de Biodiversidad Potencial (IBP) el cual indica la mayor probabilidad de
encontrar más biodiversidad e integra variables climáticas y de territorio. Las variables son superficie
total, superficie con ecosistemas diferentes a los urbanos y agropecuarios, latitud, curvas de nivel,
temperatura, precipitación y disponibilidad de agua. Así, un mayor número de curvas de nivel en un
territorio determinado indicaría la posibilidad de mayor número de ecosistemas que en territorios
con menos curvas de nivel. A temperaturas más altas, mayor actividad biológica, como lo muestra la
mayor biodiversidad y concentración de selvas a lo largo del Ecuador.
El IBP fue formulado con información geo-referenciada de los países del Sistema de
Información Geográfica Ambiental Mesoamericano. Para las variables curvas de nivel, latitud y
superficie total se usó información de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo
(CCAD y Banco Mundial, 2010); las variable de precipitación promedio y temperatura promedio se
utilizó información del modelo HADCM3/HADGEM1 presentado en el capítulo 1. Para el uso de
suelo, superficie con ecosistemas no alterados del año 2005 (excluyendo superficies agrícola, urbana
y pastizales) se utilizó la información del capítulo 3. Para formular el índice las variables se
normalizaron y se realizaron estimación de sección cruzada. El ejercicio considera a la región como
un todo con datos de los países a nivel departamental. La especificación para las estimaciones de
sección cruzada es la siguiente:
(6.1)
Donde ib es el índice de biodiversidad potencial, tm la temperatura, pr la precipitación, se la
superficie con ecosistemas no alterados, los β´s son los coeficientes asociados a las variables
incorporadas y ui es el término de error. Donde se espera que los coeficientes 1, 3 y 5 sean positivos
y 2 y 4 sean negativos. Esto indicaría que incrementos de temperatura y precipitación pueden tener
efectos positivos en la biodiversidad pero en cierto punto se tornarían adversos; el coeficiente de uso
de suelo tiene impacto positivo, pues si se mantiene, el índice potencial sin cambio climático no
debería cambiar.
El resultado para el año 2005 se aprecia en el mapa 6.1, evidenciando la probabilidad de mayor
biodiversidad en Costa Rica, Panamá y la costa Atlántica en coincidencia con las áreas boscosas. Es
importante recordar que la medición considera diversas variables y que se trata de un índice
normalizado de la región. Si se extrapolara a una región mayor, el promedio del potencial podría ser

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

173

más alto y Belice no tendría los valores relativamente bajos encontrados. De esta forma, lo que el
índice expresa es el potencial de encontrar un mayor número de especies de plantas y animales en
una determinada región. Así, zonas de agricultura intensiva con variables de curva de nivel,
precipitación y temperatura propicios, como varios departamentos del litoral pacífico de Guatemala,
podrían registrar índices de potencialidad más altos a los que existan actualmente.
MAPA 6.1
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL, 2005
(En escala de cinco niveles con azul oscuro representando un mayor IBP )

Fuente: Elaboración propia.

6.4

ESCENARIOS DE BIODIVERSIDAD A 2100

Para distinguir los impactos del cambio climático de los otros factores que afectan a los ecosistemas y la
biodiversidad, se preparó un escenario base al año 2100. Este escenario toma en cuenta la tendencia de
cambio de uso de tierra presentada en el capítulo 3. En este modelaje geo-referenciado se aplicó el
modelo CLUE-S (Change of Land Use and its Effects at Small Scale, por sus siglas en inglés), modelo
dinámico espacialmente explícito de cambio de uso de la tierra por demandas de las diferentes clases
de uso consideradas según diversos factores explicativos. Las demás variables se dejaron constantes.
Los resultados se muestran en el cuadro 6.3, el gráfico 6.1 y el mapa 6.1, escenario base 2100.

174

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 6.3
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL BAJO EL ESCENARIO BASE
(SIN CAMBIO CLIMÁTICO), 2005 A 2100
(En porcentajes de reducción)
Año

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Regional

2020

2,40

1,41

5,70

7,35

6,22

8,49

3,92

4,85

2050

8,59

5,39

11,58

21,35

14,65

25,75

9,55

13,45

2070

8,53

5,39

13,06

20,77

14,33

26,19

9,26

13,49

2100

8,69

4,76

13,06

21,14

13,95

25,38

9,53

13,36

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 6.1
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL BAJO EL ESCENARIO BASE
(SIN CAMBIO CLIMÁTICO), 2005 – 2100
(En unidades decimales del índice de 0 a 1)

Fuente: Elaboración propia.

En este escenario se estima una reducción aproximada del 13% del IBP en la región. Los países
más afectados serían Nicaragua (25%) y Guatemala (21%); el menos afectado, Costa Rica (5%). Se
observa que la disminución en el escenario base se estabiliza hacia la segunda mitad del siglo,
coincidente con la tendencia en el cambio de uso de suelo y, hasta cierto punto, con los cambios
poblacionales en la segunda mitad del siglo.
A partir de los resultados a nivel municipal/provincial de las proyecciones de temperatura y
precipitación de los modelos de circulación general HADCM3/HADGEM1 para los escenarios A2 y
B2, respectivamente, se realizaron las simulaciones de modificación del IBP para el horizonte
temporal al 2100, considerando el municipio que representa la cabecera departamental en cada caso.
Estos escenarios incluyen los cambios de uso de suelo. Los resultados se muestran en el cuadro 6.4, el
gráfico 6.2 y el mapa 6.2. Se observa que el IBP se reducirá significativamente en todos los países en
ambos escenarios, más para el escenario A2, en el cual los incrementos de temperatura y la
disminución de la precipitación serán mayores. Así, la simulación arroja una reducción del IBP de

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

175

más del 18% y del 36% al 2050 en los escenarios B2 y A2, respectivamente. Para el año 2100, la
disminución del IBP alcanza el 33% y el 58%. A nivel de países, la reducción estimada del IBP en el
escenario B2 fue desde la mitad en Nicaragua a aproximadamente el 22% en Belice. En el escenario
A2 las reducciones son entre el 70% y el 75% para Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras, y
entre el 38% y el 43% para los otros tres países.
MAPA 6.2
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL, 2005,
ESCENARIOS BASE Y CON CAMBIO CLIMÁTICO (B2 Y A2) EN 2100
(En escala de cinco niveles con azul oscuro representando un mayor IBP)

Fuente: Elaboración propia.

176

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 6.4
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL CON CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIOS B2 Y A2), 2005 A 2100
(En porcentajes de reducción)
Año

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Regional

Escenario B2
2020

4,43

5,12

8,59

9,93

8,58

12,55

5,36

7,56

2050

13,56

9,43

17,13

24,33

22,40

32,51

12,06

18,20

2070

18,42

17,50

24,92

29,43

28,55

40,33

20,78

25,12

2100

21,61

25,42

39,34

36,32

38,19

50,63

26,90

33,10

Escenario A2
2020

6,91

5,72

15,71

16,79

16,53

19,11

5,85

11,79

2050

23,25

26,08

40,91

46,46

44,95

55,23

26,07

36,46

2070

31,82

33,45

56,18

61,70

59,42

64,65

31,09

46,87

2100

38,46

43,49

71,96

74,51

70,63

73,70

42,57

57,69

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 6.2
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL CON CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIOS B2 Y A2), 2005 A 2100
(En unidades decimales del índice de 0 a 1)

Fuente: Elaboración propia.

El gráfico 6.3 representa la evolución del IBP regional bajo el escenario base y los dos
escenarios de cambio climático. De nuevo, se observa que la disminución del IBP en el escenario base
se estabiliza hacia la segunda mitad del siglo, pero con los escenarios de cambio climático los
impactos de temperatura y precipitación se intensifican justamente en ese mismo período, más en el
escenario A2.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

177

GRÁFICO 6.3
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE BIODIVERSIDAD POTENCIAL, ESCENARIOS BASE Y CON
CAMBIO CLIMÁTICO (B2 Y A2), 2005 A 2100
(En unidades decimales del índice de 0 a 1)

Fuente: Elaboración propia.

6.5

VALORACIÓN DIRECTA DE LA BIODIVERSIDAD

Los ecosistemas, además de proveer recursos naturales para las sociedades, cumplen funciones
ambientales que sustentan la vida. Estas funciones pueden ser de regulación, hábitat, producción e
información (Groot, 1992). Desde una perspectiva económica, el valor total proporcionado por los
ecosistemas, las especies o cualquier otro recurso, puede dividirse según sus formas de utilización
por los seres humanos: valor de uso directo e indirecto, valor de no uso, incluyendo el valor de
existencia y el valor de la opción (Pearce, 1992). En este estudio enfocamos los valores de uso directo
e indirecto.
La conservación de la biodiversidad puede mejorar la posición competitiva y los rendimientos
de muchas actividades económicas. Los servicios de la biodiversidad que reciben valor de mercado
directo son múltiples. Con base en la información disponible y homogeneizándola lo más posible, se
utilizaron los siguientes elementos:


Agricultura: enfocada en prácticas amigables con la biodiversidad, como producción
orgánica.



Silvicultura: enfocada en manejo sustentable, como madera certificada.



Productos no maderables: uso comercial de especies silvestres, como plantas y flores
ornamentales, frutos, hierbas, especies, hongos, miel, corcho, resinas, paja, ratán, bambú y
una diversidad de productos de plantas y animales de uso medicinal, cosmético, culinario,
cultural y otros.



Bioprospección: investigación y exploración selectiva de la diversidad biológica para
identificar recursos genéticos y bioquímicos actual o potencialmente valiosos desde el
punto de vista comercial, lo que es considerado un valor de opción de la biodiversidad
(Loa y otros, 1996).



Ecoturismo: esparcimiento responsable que conserve áreas naturales y mejore el bienestar
de la población local.

178

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Pago por Servicios Ambientales (PSA) y esquemas por manejos compensatorios de
ecosistemas: atribución de valor a los servicios ambientales y fijación de precios y sistemas
de retribución para prácticas sostenibles. Costa Rica es pionera de los sistemas PSA,
mientras El Salvador se enfoca al manejo y conservación de ecosistemas y cuencas, áreas
naturales protegidas y parques nacionales. En Guatemala existen diversos Fondos
Nacionales para Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas, y cuenta con el Programa de
Incentivos Forestales (PINFOR) el cual, en sus primeros diez años, de 1997 a 2007, ha
facilitado el establecimiento y mantenimiento de 62.2 miles de hectáreas con plantaciones
forestales en tierras que antes no tenían cobertura forestal. Los esquemas compensatorios
de especies y servicios ambientales se están adoptando en varias zonas del mundo.

Bishop, Kapila y Hicks (2008) estiman que el valor de los mercados de servicios ecosistémicos
será de 319.850 millones de dólares anuales en 2050. De acuerdo con la misma fuente, el valor
agregado mundial actual de estos servicios asciende a 41.215 millones de dólares anuales, cuyos
renglones principales son: agricultura certificada, pesquerías, productos maderables certificados y
fondos de conservación del suelo.
Sobre la base de información de cuentas nacionales y mercados formales se calculó el valor
agregado de los servicios asociados a la biodiversidad para cada país (véase el cuadro 6.5). La
información de Belice sobre PSA, programas de manejo y bioprospección es escasa. El valor de la
producción orgánica de toda la región sería de 91,7 millones de dólares. Los países con mayor
participación son Costa Rica y Nicaragua. En segundo lugar está la producción no maderable con
33,44 millones de dólares, seguida por ecoturismo con 29,78 millones de dólares. El rubro con
menor aporte es la exportación de animales vivos. Costa Rica acumula el mayor valor (63,47
millones de dólares), Belice el menor (8,88 millones de dólares).

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

CUADRO 6.5
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO DE VALORES DIRECTOS REGISTRADOS
DE LOS SERVICIOS DE LA BIODIVERSIDAD
(En millones de dólares a precios del 2000)

Ecoturismo

0,53

13,49

ND

0,59

1,42

0,08

13,67

29,78

Animales vivos

ND

0,49

1,51

0,05

0,03

0,08

0,04

2,20

Productos animales

ND

0,95

0,17

0,05

0,14

1,45

0,58

3,35

Producción forestal certificada (sostenible)

1,79

0,09

0,00

5,93

0,09

0,00

0,01

7,91

Producción agrícola orgánica

3,25

23,71

12,09

10,21

6,18

28,57

7,73

91,75

Producción no maderable

1,32

11,37

2,86

6,20

2,48

7,08

2,13

33,44

Bioprospección

1,98

3,18

ND

ND

ND

ND

0,60

5,76

Pagos por servicios ambientales (PSA) y
programas de manejo

ND

10,20

7,81

6,57

ND

0,04

ND

24,62

Total

8,88

63,47

24,44

29,62

10,34

37,30

24,76

198,81

Servicios

Fuente: Elaboración propia con datos de los países.

179

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

6.6

VALORACIÓN INDIRECTA DE LA BIODIVERSIDAD

Los métodos de valoración indirecta suelen diferir entre sí por sus distintas formas de recolección de
información y su aplicación a diferentes situaciones. Existen métodos que emplean encuestas sobre
gastos a realizar, gastos realizados, valores a ordenar, encuestas grupales e individuales, encuestas
telefónicas, etc. Se encontraron 163 estudios de valoración económica de diversos servicios
ecosistémicos con diferentes métodos en la región1: valoración contingente, costos de viaje, función
de producción, costos evitados y meta-análisis, entre otros. El 38% de los estudios se refieren a Costa
Rica, el 19% a Guatemala, el 13% a Honduras, el 13% a Nicaragua, el 5% a Panamá y el 2% a Belice.
Los estudios varían en escala y temporalidad, por lo que no son comparables ni agregables.
Para realizar la valoración indirecta de la biodiversidad se utilizó una función de producción
agrícola. La función de producción (Solow, 1956) relaciona el producto total con sus factores
productivos, que normalmente incluyen capital y trabajo. En forma creciente se incluyen variables de
aspectos ambientales como energía, contaminación, degradación ambiental y biodiversidad (Mabey
y otros, 1997; Coase, 1960). Una función de producción que incluya la biodiversidad como factor
productivo permitirá estimar su contribución marginal a la producción y así estimar el precio sombra
de los servicios ecosistémicos. En este estudio se incluye la contribución de la biodiversidad a la
dispersión de semillas, la polinización y la regulación de plagas y sus impactos negativos. Así, la
función de producción se puede expresar como:
(6.2)

y = f (k, l, bio)

Donde y es el producto agrícola, k los factores de capital, l el empleo en el sector agrícola y bio
la biodiversidad. La estimación de la ecuación (6.2) considera que el mayor impacto directo de la
biodiversidad se concentra en el sector agropecuario. La evidencia disponible sugiere que la
diversidad biológica contribuye a aumentar la biomasa y la producción agrícola al aumentar la
capacidad de resistencia a las plagas y las opciones productivas (Brock y Xepapadeas, 2003). De este
modo, se estimó una función de producción del sector agropecuario para los países con datos de
sección cruzada. Los resultados se muestran en el cuadro 6.6, donde se observa que el IBP es
estadísticamente significativo, con un coeficiente de 0,018, lo que indicaría una menor participación
de esta variable, comparada con el resto de factores de producción considerados.
CUADRO 6.6
CENTROAMÉRICA: MODELO DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO AGRÍCOLA REGIONAL, 2006
(Coeficientes del modelo económétrico)
Variable

Modelo PIB Agrícola
Coeficiente

Error estándar

ÍBP regional (ibri)

0,018

(0,007)

PEA agrícola (lagi)

0,140

(0,001)

Uso de fertilizantes (fei)

0,520

(0,001)

Uso de tractores (tri)

0,345

(0,002)

Nota: El método es estimación con mínimos cuadrados generalizados, los valores entre paréntesis
indican los errores estándar. Año de estimación: 2006.
Fuente: Elaboración propia.

1

Los estudios están resumidos en el cuadro “Valoración económica de la biodiversidad en Centroamérica”, Anexo 1.

180
6.7

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ESTIMADO INICIAL DE COSTOS ASOCIADOS AL CAMBIO CLIMÁTICO

Sobre la base de la valorización de la biodiversidad se estimaron los costos asociados al impacto
sobre el IBP, según los cambios pronosticados en temperatura y precipitación al 2100 a Valor
Presente Neto (VPN) del PIB de 2008 y diferentes tasas de descuento. Los resultados se presentan en
el cuadro 6.7. Se observa que los costos indirectos en la agricultura, comparados con los directos, son
mayores en todos los casos, manteniendo todas las condiciones constantes (incluyendo deforestación
y cambio de uso de suelo). Por ejemplo, para Belice en el escenario B2 con tasa de descuento del
0,5%, los costos directos son el 3% y los indirectos el 12% del PIB de 2008, mientras que en el
escenario A2 los costos indirectos son el 8% y los indirectos el 16% del PIB de 2008.
La estimación del costo regional medio para el 2100 con tasa de descuento del 0,5%,
considerando ambos tipos de valoración, es alrededor de un 12% y un 18% en los escenarios B2 y A2,
respectivamente. Con tasa de descuento del 2% para el escenario B2 es del 4%; para A2 es del 7%. Por
países, en el escenario B2 y tasa de descuento del 0,5%, el país con mayores costos es Nicaragua
(41%); el país con menores costos es El Salvador (5%). En el escenario A2 las cifras varían entre un
58% en Nicaragua y un 9% en El Salvador.
CUADRO 6.7
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIOS B2 Y A2) EN LA BIODIVERSIDAD, 2008 A 2100, CON COSTOS DIRECTOS E INDIRECTOS
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento
País

0,5%
B2

2%
A2

4%

B2

8%

A2

B2

A2

B2

A2

3,41
1,43
0,93
0,97
0,64
4,90
0,47
1,14

0,57
0,30
0,12
0,10
0,09
0,82
0,09
0,17

1,41
0,55
0,39
0,41
0,27
2,12
0,17
0,47

0,17
0,10
0,04
0,03
0,03
0,28
0,03
0,06

0,41
0,14
0,12
0,13
0,08
0,68
0,04
0,14

5,74
2,21
2,58
10,56
6,55
17,17
3,54
5,64

1,33
0,53
0,58
2,44
1,32
4,17
0,92
1,32

1,72
0,64
0,87
3,40
2,06
5,27
1,04
1,77

0,23
0,09
0,14
0,51
0,26
0,76
0,16
0,26

0,28
0,10
0,19
0,66
0,38
0,92
0,17
0,33

9,15
3,64
3,51
11,53
7,19
22,07
4,01
6,78

1,90
0,84
0,70
2,54
1,41
4,99
1,01
1,49

3,13
1,19
1,25
3,80
2,33
7,38
1,21
2,23

0,40
0,20
0,18
0,54
0,29
1,04
0,19
0,32

0,70
0,24
0,31
0,78
0,46
1,60
0,21
0,46

Costos directos
Belice
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Panamá
Regional

3,14
1,59
0,68
0,50
0,49
4,23
0,57
0,95

7,66
3,39
2,10
2,19
1,43
10,73
1,17
2,59

Belice
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Panamá
Regional

11,94
4,60
4,14
18,75
10,93
36,63
8,38
10,76

16,05
6,24
6,77
28,29
17,82
47,29
10,04
15,38

Belice
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Panamá
Regional

15,08
6,19
4,82
19,25
11,41
40,86
8,96
11,71

23,71
9,64
8,87
30,48
19,25
58,02
11,21
17,97

1,38
0,70
0,30
0,22
0,21
1,89
0,24
0,41

Costos indirectos
4,34
1,70
1,63
7,24
4,09
13,40
3,02
4,05
Costos totales

Fuente: Elaboración propia.

5,72
2,40
1,92
7,46
4,30
15,29
3,26
4,46

181

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En el cuadro 6.8, con los cortes temporales de los costos para la región, se observa que éstos
son crecientes y se incrementarían en mayor medida a partir del 2070, cuando el cambio climático
sería más intenso. Así, el costo del cambio climático en la biodiversidad de la región al 2050 es de un
1.6% y un 2.3% en los escenarios B2 y A2, respectivamente, con tasa de descuento del 0.5%. Para el
2070 aumentan al 4% y al 6%, respectivamente, y al 12% y al 18% a 2100.2
CUADRO 6.8
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIOS B2 Y A2) EN LA BIODIVERSIDAD CON AÑOS CORTE, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento
Año

0,5%

2%

4%

8%

B2
2020

A2

B2

A2

B2

A2

B2

A2

0,10

0,16

0,08

0,14

0,07

0,11

0,05

0,08

2030

0,38

0,55

0,30

0,43

0,22

0,32

0,12

0,19

2050

1,63

2,33

1,05

1,50

0,61

0,87

0,24

0,34

2070

4,02

5,98

2,12

3,13

0,98

1,45

0,29

0,42

2100

11,71

17,97

4,46

6,78

1,49

2,23

0,32

0,46

Fuente: Elaboración propia.

6.8

CONSIDERACIONES FINALES
1. La biodiversidad es un activo fundamental que contribuye al bienestar de la humanidad a
través de los diversos bienes y servicios ambientales o ecosistémicos que proporciona.
Centroamérica cuenta con este activo, un verdadero tesoro, el cual compensa hasta cierto
punto el limitado acceso de la población pobre a bienes necesarios para su sobrevivencia
vía el mercado.
2. El conjunto de estos bienes y servicios ambientales contribuye de diversas formas a los
procesos de producción, distribución y consumo; en este sentido, tiene un valor económico
incuestionable. No obstante, este valor no se refleja de forma real en los precios de
mercado; en muchos casos no se refleja en absoluto. Una gran parte de los servicios
ecosistémicos de Centroamérica no son valorizados, así que no se puede esperar su
incorporación a los mercados a tiempo para incentivar decisiones correctas de uso y
preservación. Las señales vía productividad agrícola, disponibilidad de agua y otras
llegarán cuando los activos se hayan agotado, lo que ocurrirá aun sin cambio climático.
3. La influencia de las actividades humanas en los ecosistemas es relevante porque modifica
su disponibilidad, su estructura y su comportamiento sistémico. Esta presión
probablemente aumentará por lo menos hasta que la población se estabilice, aun sin
cambio climático, y hasta transitar a una economía más eficiente en el uso de los recursos
naturales y mucho menos contaminante.

2

Aunque en los primeros años los costos asociados al cambio climático son menores porque los cambios de temperatura y
precipitación también son menores, este período coincide con los años en los que se observan mayores pérdidas en el IBP debido al
cambio de uso de tierra (sin cambio climático). Para la segunda mitad del siglo, estas pérdidas se estabilizan, y los costos asociados al
cambio climático aumentan debido a la intensidad del fenómeno.

182

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

4. La mayoría de los impactos del cambio climático sobre la biodiversidad son negativos y
tienden a intensificar las tendencias actuales a la destrucción de los ecosistemas (IPCC,
2007c). Los factores que inciden en su pérdida y degradación son: pérdida de hábitat,
fragmentación, sobrexplotación, contaminación e impacto de especies invasoras.
5. Con los resultados de las proyecciones de temperatura y precipitación de los modelos de
circulación general HADCM3/HADGEM1 para los escenarios B2 y A2, respectivamente, se
observa que el IBP se reducirá significativamente en todos los países, más en el escenario
A2, donde el incremento de temperatura y la disminución de precipitación son mayores. A
nivel regional, la simulación estima una reducción del índice en más del 18% y del 36% al
2050 para el escenario B2 y A2, respectivamente. Para el 2100 la disminución alcanza un
33% y un 58%. Por países la reducción estimada de la biodiversidad potencial en el
escenario B2 fue desde un 50% en Nicaragua a aproximadamente un 22% en Belice. En el
escenario A2 las reducciones son entre el 70% y el 75% para Guatemala, Nicaragua, El
Salvador y Honduras, y entre el 38% y el 43% para los otros tres países.
6. Una pequeña parte de los servicios proporcionados por la biodiversidad ha sido objeto de
valoración económica. El costo del cambio climático es significativo en todos los casos. Su
estimación en los escenarios B2 y A2 a 2100 es equivalente al 12% y al 18%,
respectivamente, respecto al PIB de 2008 VPN a tasa de descuento del 0,5%, incluyendo
impactos directos e indirectos. Por países, en el escenario B2 y tasa de descuento del 0,5%,
el país con mayores costos es Nicaragua (41%) y el país con menores costos es El Salvador
(5%). En el escenario A2 las cifras varían desde el 58% en Nicaragua hasta el 9% en El
Salvador. Una parte importante de este costo es por pérdidas de producción agrícola, lo
cual probablemente es adicional al costo calculado en el capítulo correspondiente. Estos
cálculos no incluyen los impactos en la biodiversidad por la pérdida de áreas de
ecosistemas, como los bosques, provocada por el cambio de uso de tierra en el escenario
base sin cambio climático.
7. En función de lo que conocemos sobre los ecosistemas, los aumentos previstos de
temperatura y la mayor variabilidad e inestabilidad de la precipitación probablemente son
amenazas mayores y adicionales a la actividad humana, que seguirá creciendo hasta
mediados de este siglo. Responder a este reto requerirá incorporar en la valorización los
servicios ambientales de la biodiversidad y medidas fuera del mercado para generar
incentivos y marcos regulatorios adecuados.
8. Las proyecciones de las respuestas de la biodiversidad al cambio climático presentan un
alto grado de incertidumbre y son muy difíciles de predecir con precisión actualmente (L.
Hannah y otros, 2002). Los resultados de este análisis deben entenderse como indicaciones
de las tendencias, no proyecciones de cifras exactas.
9. La conservación de la biodiversidad es prioritaria más allá de los costos o beneficios
económicos. Es necesario considerar el principio de precaución y establecer un estándar
mínimo, considerando la irreversibilidad de la pérdida biológica, el riesgo y la
incertidumbre (Bauer, 1995).
10. Proteger los ecosistemas naturales puede proveer beneficios sociales económicos y
ambientales de forma directa a través del manejo sustentable de los recursos biológicos e
indirectamente por la protección de los servicios ecosistémicos aun sin cambio climático.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

183

11. En el marco de adaptación al cambio climático, los ecosistemas naturales pueden reducir su
vulnerabilidad a riesgos naturales y eventos climáticos extremos y fungir como
complementos o substitutos de la inversión en infraestructura, que puede tener costos más
elevados (Banco Mundial, 2010). Por ejemplo, las plantaciones forestales y los manglares
costeros proveen protección contra tormentas, inundaciones, huracanes y tsunamis.
12. Las medidas de adaptación de la biodiversidad se orientan a: a) proteger los ecosistemas
terrestres, marinos y de agua dulce, corredores ecológicos y servicios ecosistémicos
asociados (Banco Mundial, 2010); b) restaurar las áreas degradadas e improductivas según
criterios de calidad de la producción primaria y la reforestación; c) identificar los
ecosistemas, la diversidad de especies y los recursos filogenéticos más vulnerables a los
efectos del cambio climático a fin de tomar medidas de protección y conservación
prioritarias (UNDG, 2009).
13. Debido a que el cambio climático y la pérdida de hábitat por otros factores interactúan con
los paisajes, se recomienda aumentar y fortalecer el enfoque de corredor biológico y las
Áreas Naturales Protegidas (más de 550 en la región) para abarcar mayor escala biogeográfica, dar mayor flexibilidad a la definición de zonas de protección y ordenación del
territorio, proporcionar refuerzo para proteger el futuro de refugios climáticos (Girot,
2008), expandir programas transversales entre la agricultura, el aprovechamiento forestal
sustentable y el rescate de cultivos criollos y especies silvestres endémicas con resistencia a
las enfermedades.
14. Los esfuerzos para mitigar el impacto de la agricultura en la diversidad biológica deberían
centrarse no sólo en impedir que la agricultura se extienda a las áreas protegidas existentes
o los hábitats naturales, sino en encontrar formas de intensificar los sistemas de producción
sin impactos negativos en la biodiversidad y fomentar cambios del paisaje que refuercen
las medidas de conservación.
15. Sería recomendable ampliar y precisar los esquemas financieros que incentiven el manejo
sustentable de los bosques y reconozcan el valor económico de sus servicios ambientales,
incluyendo los hidrológicos y de sumidero de carbono. La región tiene experiencias como
el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO) de Costa Rica, el Protected
Areas Conservation Trust de Belice, el Programa de Incentivos Forestales (PINFOR) y el
Programa de Inventivos para Pequeños Poseedores de Tierras de Vocación Forestal o
Agroforestal (PINEP) de Guatemala y el Programa de Certificados de Incentivos Forestales
de Panamá. Asimismo, se ha propuesto la creación de un Fondo Mesoamericano para el
Pago por Servicios Ambientales, cuyo objetivo es contribuir al desarrollo sostenible de la
región centroamericana, fortaleciendo el régimen de cooperación e integración para la
gestión ambiental (PNUMA, CCAD y SICA, 2010).
16. Es preciso analizar el potencial de sinergias entre esfuerzos de conservación y adaptación
de los ecosistemas naturales con los mecanismos de fomento y compensación de medidas
de reducción de emisiones por degradación y deforestación.

Parque Nacional Braulio Carrillo, Costa Rica

Hábitat

Conservación de Áreas Protegidas, Costa Rica

Externalidades de los Recursos Naturales en la sub
cuenca Matanzas del Rio Polochic, Guatemala para
el año 1997

Hábitat

Hábitat

Hábitat

Hábitat

Hábitat

Hábitat

Hábitat



Valoración contingente

Pago por servicios ambientales conservación y
Regeneración en Costa Rica
Pago por servicios ambientales en Tierras altas de
Heredia, por reforestación. Costa Rica
Tierras altas de Heredia, pagos por plantaciones

establecidas, Costa Rica
Valoración del parque nacional Miguel Antonio en
Costa Rica, ofreciendo habitad de selva, playa, flora 
y fauna.
Valoración del Parque Nacional Poas, en Costa Rica
siendo un hábitat de tierras altas tropicales y vistas 
volcánicas

Parque Nacional Tepanti en Costa Rica

Hábitat

Hábitat

Parque Nacional Volcan Poas, Costa Rica
Párque Nacional Cahuita, Costa Rica
Parque Nacional Chirripo en Costa Rica (ingresos
turísticos, belleza escénica, biodiversidad, recursos
hídricos)

Estudio especifico

Hábitat
Hábitat

Servicio ecosistémico
Análisis costo beneficio

Metanálisis

Precios hedónicos

Análisis de Clúster















SERVICIOS DE SOPORTE

Ingreso por turismo

Costos evitados

Función de producción

Costo de viaje

Método de valoración

Mercado

Costo de reemplazo

$0,7 millones de dólares

$23,4 millones de dólares
$4,3 millones de dólares

Estimaciones

$92 dólares/hectárea

$852 dólares /hectárea

$92 dólares /hectárea

$8,92 millones de dólares

(Continúa)

Costo de
Atención médica: $330 dólares /persona
Costo total método defensivo:
Robledo Hernández (2001) $22 885,6 dólares
Costo total con método de reemplazo:$3 205,12 dólares
Costo total de azolvamiento:
$6 133,33 dólares

Fürst y otros (2004)

Shultz, Pinazzo y Cifuentes $11 dólares para residentes
(1998)
y $23 dólares para extranjeros

Shultz, Pinazzo y Cifuentes $13 dólares para residentes
(1998)
y $14 dólares para extranjeros

La Gaceta (2002)

La Gaceta (2002)

La Gaceta (2002)

Jouanno y otros (2009)

$2,5 millones dólares/año por todos los servicios brindados
$43 dólares/año para el área total del parque.
$6,7 dólares /alojamiento/ por persona
$2 dólares /acampar
Alpízar, Carlsson y Naranjo
Promedio: $25 dólares /noche.
(2007)
Costo de entrada: $6 dólares
Para turistas internacionales.

Fürst y otros (2004)

Fürst y otros (2004)
Fürst y otros (2004)

Autor(es)

VALORACIÓN ECONÓMICA DE BIODIVERSIDAD EN CENTROAMÉRICA

ANEXO: REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA DE ESTUDIOS DE VALORACIÓN ECONÓMICA DE SERVICIOS ECOSISTÉMICOS
EN LA REGIÓN

CAPÍTULO 6.

184
La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Valoración contingente

Función de producción

Análisis de Clúster

Costo de viaje

Lago Amatitlan en Guatemala consumo humano de
agua (pública y privada) y consumo industrial

Parque Nacional Tepanti en Costa Rica

Valoración del pago por servicios prestados por las
cuencas en el mundo

Abastecimiento

Abastecimiento de agua

Abastecimiento de agua

Abastecimiento de agua



Valoración total del Lago Amatitlan en Guatemala
incluye (abastecimiento de agua, pesquerías,
recreación y turismo, riego, actividades culturales, 
generación de energía, sumidero de desechos)

Abastecimiento de agua





Oferta hídrica en las subcuencas Molino Norte y
San Francisco en Matagalpa, Nicaragua

Abastecimiento de agua



Cantones del municipio de San Francisco
Menéndez en El Salvador

SERVICIOS DE PROVISIÓN

Servicio de polinización para producción de café
en dos fragmentos de bosque de Costa Rica

Polinización




Control de maleza en el Sistema agrícola de San
Miguel Petén, Guatemala

Control de maleza





SERVICIOS DE REGULACIÓN

Valor económico de la erosión del suelo en San
Miguel Petén en Guatemala



Análisis costo beneficio

Control de erosión

Conservación y manejo
forestal



Costos evitados


Metanálisis


Costo de reemplazo


Bosque Comunal Toncuntín en Honduras
Subcuenca Jones, Biosfera de Sierra de las Minas
en Guatemala (costo de oportunidad)
Costo de oportunidad en Cuencas del Río
Sarapiqui en Costa Rica

Regulación hídrica

Regulación hídrica

Pago por Servicios ambientales en Costa Rica

Estudio especifico

Habitat

Servicio ecosistémico

Precios hedónicos

Método de valoración
Ingreso por turismo

(Continuación Anexo )

Mercado




$0,06 millones de dólares/año

Tradicional: $3 262,5 dólares/año
Barbecho mejorado:
$1 740 dólares /año

Forma tradicional: $31,81 dólares /año
Barbecho mejorado: $2,04 dólares /año
En términos de nutrición:
Forma tradicional: $2 767,5 dólares /año
Barbecho mejorado: $177,6 dólares /año

$ 40 dólares/ha/año

$23 dólares/ha

$27,4 dólares/ha

Centro científico tropical:
$50 dólares ha/año
Fundación neotropical:
$24 dólares ha/año
Inversión 1997:
$14 millones de dólares

Estimaciones

Grigg y Burret (2010)

Jouanno y otros (2009)

Pape e Ixcot (1998)

Pape e Ixcot (1998)

$1 500- $3 000 millones de dólares para 2010

(Continúa)

$ 0,03 dólares/m3.;
$1,8 millones de dólares/año (consumo humano).
$1,1 millones de dólares/año (consumo industrial)
$0,2 millones de dólares/año

$9,8 millones dólares/año.

Rosa, Herrador y González
$6,14 dólares/mes/familia
(1999)
$ 2,46 dólares/mes/familia (modelo paramétrico simple),
Gutiérrez (2002)
$1,5 dólares /mes/familia (modelo no paramétrico).
VET $ 0,16 millones de dólares

Ricketts, Caron y Nelson
(2004)

Oliveira (1996)

Oliveira (1996)

Tattenbach (1999)

V. Hernández (2001)

Talavera (2002)

C. Campos, Baudin y Lain
(2001)

Autor(es)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

185

Parque Nacional la Tigra, Tegucigalpa, Honduras

Abastecimiento de agua

Biodiversidad, Costa Rica

Belice

Farmacéuticos

Bioprospección

Bioprospección

Investigación,
bioprospección y
conservación

Alimentos

Bioprospección

Sistema agrícola de maíz tradicional y maíz en
barbecho mejorado en San Miguel Petén,
Guatemala

Unidad de bioprospección del parque Braulio
Carrillo, Costa Rica
Bioprospección en Costa Rica, conservación de
biodiversidad
Valoración de pesquerías (camarón) en la Región II
de Nicaragua

Lago Amatitlán Guatemala

Alimentos

Abastecimiento de agua

Subcuenca de los Ríos Jucuapa y Calico en
Nicaragua
Municipio de Copán Ruinas en Honduras. Pago por
Servicios Ambientales Hídricos, (PSEH)

Cuenca del Rio en Medio Santa Cruz, Guanacaste,
Costa Rica

Abastecimiento de agua

Valoración contingente




Zona de recarga de “La quebrada Los Arados” en

la comunidad de Los Frijolares en Honduras
Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras
Reserva Natural Cordillera Dipilto – Jalapa en
Nicaragua
Cuenca del Rio en Medio Santa Cruz, Guanacaste,

Costa Rica

Estudio especifico

Abastecimiento de agua

Abastecimiento de agua

Abastecimiento de agua

Abastecimiento de agua

Abastecimiento de agua

Servicio ecosistémico

Análisis de Clúster




Precios hedónicos

Método de valoración
Ingreso por turismo

(Continuación Anexo )

Metanálisis


Análisis costo beneficio






Mercado










$5,6 millones de dólares

$2,7 millones de dólares (1990)

$2,2 millones de dólares

$0,7 millones de dólares/año

$65,15 dólares ha/año (maíz); total:
$2 563 dólares/año
$214,87 dólares ha/año (barbecho mejorado);
total: $9 996 dólares/año
Beneficios adicionales: $149,72 dólares

$150 millones dólares/año

$1 250 dólares/ha

Fürst y otros (2004)

Windevoxhel (1992)

Alpízar, Carlsson y
Naranjo (2007)
Guevara y
C. Rodríguez (2002)

Oliveira (1996)

Pape e Ixcot (1998)

Retamal (2006)

Baltodano (2005)

Salgado (1996)

Merayo (1999)

Merayo (1999)

$0,19 millones de dólares

Barzev (2004)

Balick y Mendelsohn
(1992)

(Continúa)

Voluntad a pagar $1,49 dólares/usuario adicional a la tarifa
que paga.
Costo de producción de agua:
$0,116 dólares/m3; costo de mantenimiento de producción
de agua: $0,0163 dólares/m3; Costo de limpieza del agua:
$0,217 dólares/m3; Fondo de Reserva: $0,0341 dólares/m3;
Costo total: $0,628 dólares/m3
Estrato bajo: $6,07 dólares
Estrato medio: $6,92 dólares
Estrato alto: $9,05 dólares
Estrato superior: $12,29 dólares.
Estrato comercial: $14,36 dólares
DAP total: 0,24 millones de dólares/mes
Costo estimado: $0,012 millones dólares para Jucuapa y
$0,016 millones dólares para Calico
$0,011 millones de dólares/año total; y para municipio:
$3 491 dólares/año

$1,06 millones dólares/año

$0,083 dólares/m3 en efectivo y
$0,43 dólares/m3 en días de trabajo. VET, $2 842,61 dólares

Estimaciones

Barzev (2002)

J. A. D. Rodríguez
(2002)

Autor(es)

186
La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Costo de reemplazo

Costos evitados

Función de producción

Costo de viaje

Hidroeléctricas

Hidroeléctricas

Costo de reemplazo

Análisis costo beneficio

Metanálisis

Análisis de Clúster

Secuestro de carbono

Secuestro de Carbono

Secuestro de carbono y
protección de aguas





Subcuenca del Río Aguas Calientes, Nicaragua
producción de pitahaya

Producción agrícola



Subcuenca del Río Aguas Calientes, Nicaragua
producción de henequén

Producción agrícola

Lago Amatitlán Guatemala
En EU, Costa Rica y Australia se realiza la conservación y gestión de áreas donde se obtienen
servicios específicos mediante la venta de bonos.
Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras (beneficio económico)
Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras
(beneficio económico)



Reserva Natural Cordillera Dipilto – Jalapa en
Nicaragua.

Producción agrícola

Irrigación



Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras (Margen Bruto Total)







Parque Nacional Tepanti en Costa Rica

Ingresos generados por proyectos hidroeléctricos
en Costa Rica

Hidroeléctricas

Lago Amatitlán Guatemala

Sector energético en Costa Rica, producido
principalmente por el recurso hídrico, perdida por
sequías

Hidroeléctricas

Generación de energía
eléctrica
Producción agrícola y
ganadera



Costo de planta Hidroeléctrica Los Escavos en
Guatemala

Hidroeléctricas





Planta hidroeléctrica Aguacapa en Guatemala



Mercado



Costo de viaje

Protección de la calidad del agua en la
hidroeléctrica en Subcuenca Jones, Biosfera de
Sierra de las Minas en Guatemala (costo de
oportunidad)



Función de producción


Valoración contingente


Costos evitados

Hidroeléctricas

Lago Amatitlán Guatemala

Estudio especifico

Recuperación de salud

Servicio ecosistémico

Precios hedónicos

Método de valoración
Ingreso por turismo

(Continuación Anexo )

$6 543 dólares/año

Estimaciones

$23 dólares/ha

Barzev (2004)

Barzev (2002)

Daily y otros (2000)

Pape e Ixcot (1998)

Benegas y otros (2007)

Benegas y otros (2007)

Barzev (2004)

Barzev (2002)

Pape y Ixcot (1998)

Fürst y otros (2004)

Jouanno y otros (2009)

Leguía y otros (2008)

(Continúa)

$0,078 millones dólares/año (bosque conífero);
$0,024millones de dólares/año (bosque latifoliado)

$45,74 millones de dólares

$50 dólares ha/año

$3,39 millones de dólares (granos básicos);
$0,52 millones de dólares (café oro);
$0,95 millones dólares (cabezas
de ganado)
Costos: 3 año (cosecha)$484 dólares
Ingresos: $563 dólares (3 años),
$715 dólares (7 años)
Costo (2 año) $91 dólares
Ingresos: (2 año) $106 dólares, (7° año) $147 dólares,
$129-118 dólares (10° año).
$5 millones de dólares/m3/año

$4,4 millones de dólares

$15,5 millones de dólares/m3/año

$87 millones dólares

$1,7 millones de dólares/año

Pérdida de $8,8 millones de dólares (2001)

W. I. R. Hernández (2003) $0,50 millones de dólares

V. Hernández (2001)

W. I. R. Hernández (2003) $0,076 millones de dólares

Pape e Ixcot (1998)

Autor(es)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

187

Residuos de aserraderos en Costa Rica

Zona norte Atlántica de
Costa Rica

Reserva Natural Cordillera
Dipilto – Jalapa en Nicaragua. Volumen anual
aprovechable de bosque bienes no maderables.

Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras. Madera

Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras. Madera

Bienes maderables

Bienes no maderables

Bienes no maderables

Bienes no maderables

Servicios: Regulación
hídrica, protección de la
Bosque Comunal Toncuntín en Honduras
biodiversidad, fijación de
carbono y Belleza escénica

Residuos

Extracción de madera











Lago Amatitlán en Guatemala

Recepción de desechos

Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras
Reserva Natural Cordillera Dipilto – Jalapa en
Nicaragua. Volumen anual aprovechable de bosque
bienes maderables.



Valor económico de la fijación de nitrógeno en
sistema agrícola en San Miguel Petén en Guatemala

Fijación de nitrógeno

Extracción de madera



Valor económico del secuestro de carbono en
sistema agrícola en San Miguel Petén en Guatemala



Secuestro de carbono

Valoración contingente

Sistemas Agroforestales de Café en la Comarca
Yassica Sur, Matagalpa Nicaragua

Costo de viaje

Almacenamiento de
Carbono

Función de producción



Costos evitados

Bosques privados en el Área de Conservación
Cordillera Volcánica Central, Tirimbina
en Costa Rica

Análisis de Clúster

Fijación y secuestro de
carbono

Metanálisis



Análisis costo beneficio

Bosques privados en el Área de Conservación
Cordillera Volcánica Central, Corinto
en Costa Rica.

Estudio especifico

Costo de reemplazo

Fijación y secuestro de
carbono

Servicio ecosistémico

Precios hedónicos

Método de valoración
Ingreso por turismo

(Continuación Anexo )

Mercado








Barzev (2002)

Barzev (2002)

Barzev (2004)

Corella (2009)

$109 dólares/familia;
$0,81 millones de dólares/año

$620,50 dólares/familia;
$4,59 millones de dólares/año

$0,06 millones de dólares/año (leña);
$1 542 dólares/año (resina);
$2 174 dólares/año (carbón)

VET: mayor a $5 220 dólares/ha y menor a
$13 920 dólares/ha
PSA, $816/5 años
Protección de bosques:
$320 ha/5años

$87,5 dólares/año

$0,22 millones de dólares

Higuera y otros
(1998)
Talavera (2002)

$0,15 millones de dólares/año

utilidad bruta de $0,71 dólares/pie tablar;
VET, $837,06 millones de dólares

$1,7 millones de dólares/año

(Continúa)

Tradicional y barbecho mejorado: $784,74 dólares/año

Tradicional: $9 135 dólares /año
Barbecho mejorado: $9 831 dólares/año

Escenario 1: $16,1TC/año
Escenario 2: $0,6 TC/año
Escenario 3: $15 TC/año

$46 – 52 dólares ha/año (fijación de carbono); $20-22,6 TC
(Servicio ambiental de carbono)

$42-100 dólares ha/año (fijación de carbono);
$18,3 - $43,5 dólares TC (servicio ambiental de carbono)

Estimaciones

Barzev (2004)

Barzev (2002)

Pape e Ixcot (1998)

Oliveira (1996)

Oliveira (1996)

Suárez (2002)

Segura (1999)

Segura (1999)

Autor(es)

188
La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011








Turismo y ecoturismo basado en usos no
consuntivos de la vida salvaje en Costa Rica

Recreación en Parque Nacional Cahuita, Costa Rica

Recreación en Parque Nacional Volcan Poas,
Costa Rica

Reserva Natural Cerro Musún, Rio Blanco y
Matagalpa en Nicaragua

Reserva Natural Cerro Musún, Rio Blanco y
Matagalpa en Nicaragua

Beneficios obtenidos por turismo extranjero en
Costa Rica

Bosque Comunal Toncuntín en Honduras

Región II de Nicaragua,

Lago Cachi en Cartago,
Costa Rica

Lago Cachi en Cartago,
Costa Rica

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación

Recreación









Turismo ecológico en Costa Rica

Recreación





Ecoturismo en Costa Rica

Recreación


Protección de las oportunidades
de recreación en tres parque nacionales, Costa Rica 

Recreación



Parque Nacional Tepanti
en Costa Rica


Análisis costo beneficio

Metanálisis

SERVICIOS CULTURALES

Recreación

Costo de viaje

Parque Nacional Braulio Carrillo Costa Rica

Función de producción

Recreación

Valoración contingente


Costos evitados

Desarrollo de Volcán Barva en Costa Rica

Estudio especifico

Análisis de Clúster

Recreación

Servicio ecosistémico

Precios hedónicos

Método de valoración
Ingreso por turismo

(continuación Anexo )

$0,011 millones de dólares ingreso nacional
$0,92 millones de dólares ingresos locales.
$0,096 millones de dólares
de influencia local
Ingreso regional $0,46 millones dólares

$3,31 dólares/turista extranjero,
$2,0 dólares/ turista nacional

Estimaciones

Sena Jr (1997)

Sena Jr (1997)

Windevoxhel (1992)

Talavera (2002)

Menkhaus y Lober (1996)

Bolaños y Lumbi (2004)

Bolaños y Lumbi (2004)

Fürst y otros (2004)

Fürst y otros (2004)

Tobias y Mendelsohn
(1991)

Inman (1998)

Fürst y otros (2004)

$5,5 millones de dólares

$0,47 millones de dólares

$0,25 millones de dólares/año
Beneficio: $1,45 millones de dólares

$27,4/ha/año; $4 dólares/visitante extranjero

$1 150 dólares/persona/viaje

(Continúa)

$0,027 millones de dólares en inversión; $47 dólares por
persona
$0,035 millones de dólares (nacionales);
$ 0,04 millones de dólares (extranjeros).VET $36 288
millones de dólares.

$0,037 millones de dólares

$ 0,043 millones de dólares

$1,2 millones de dólares/ha

$381 000 millones de dólares

$3,3 millones de dólares/año (2002)

Chase, Randhawa y Lawson
$21,60–24,90 dólares/visitante
(1988)

Alpízar, Carlsson y Naranjo
$0,6 millones de dólares/año
(2007)

Jouanno y otros (2009)

Hearne y Salinas (2002)

Autor(es)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

189

Mercado

Costo de reemplazo

Parque Nacional El Imposible en
El Salvador

Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano
en Honduras “Ceibas”,

Reserva Natural Cordillera
Dipilto – Jalapa en Nicaragua

Turismo en el Bosque Nebuloso Monteverde,
Costa Rica

Valoración de existencia para el Lago Amatitlan en

Guatemala

Belleza escénica

Belleza Escénica

Recreación y belleza
escénica

Turismo doméstico

Valor de existencia





Conservación de las aves acuáticas migratorias en
el corredor central

Costo de viaje


Análisis costo beneficio

Metanálisis

Análisis de Clúster
VALUACIÓN DE ESPECIES





Mercado

Costo de reemplazo

Costos evitados

Función de producción

$7,57 dólares turistas extranjeros
$2,54 dólares turistas nacionales

$4,69 a 6,26 dólares por ave

$1,87 dólares en promedio

$2,5 millones de dólares/año

$35 dólares/familia

$0,16 millones de dólares/año

$0,45 millones de dólares/año (nacionales), $1,11 millones de
dólares/año (extranjeros) en Ceibas, $1,47 millones de
dólares/año (nacionales), $3,44 millones de dólares/año
(extranjeros) en Tegucigalpa.

Desvousges y otros (1993) $59–71 dólares

Pape e Ixcot (1998)

Pape e Ixcot (1998)

Pape e Ixcot (1998)

Tobias y Mendelsohn
(1991)

Barzev (2004)

Barzev (2002)

Estimaciones

$4,87 dólares turistas extranjeros y $1,25 dólares turistas
nacionales
Escenario b: $3,09 dólares extranjeros, $2,58 dólares
nacionales
Ingresos potenciales:
$0,25 a 0,49 millones de dólares
Escenario b: $0,17 millones de dólares $0,34 millones de
dólares/año

Rosa, Herrador y González
$2,84 dólares/ turista
(1999)

Cid Ramírez (2001)

López (1998)

Autor(es)

Nota: Tipo de cambio Guatemala: US$1 = Q6,3947 al 31 diciembre 1998; El Salvador: US$1 = C8,8 a 1999; Costa Rica: US$1=C244,53 al 31 diciembre 1997; 1C= US$ 0,00218 a
diciembre 2004; C1= US$0,00174 a julio de 2009; Honduras: US$1=9,43 en 1995. Fuentes: Banco Central de Costa Rica, Banco de México, Banco Central de Honduras.
VET= Valor Económico Total, DAP = Disposición a Pagar.
Unidades: t/ha unidades = rendimiento toneladas por hectárea; TC = Toneladas de Carbono.
Fuente: Elaboración propia.



Aves acuáticas (Guatemala)

Pescado guapote, tilapia y caracoles (Guatemala)



Ecoturismo en Parque Nacional Montaña de
Celaque, Honduras

Recreación





Ecoturismo en el volcán
San Pedro, Guatemala

Estudio especifico

Valoración contingente

Recreación

Servicio ecosistémico

Precios hedónicos

Método de valoración
Ingreso por turismo

(Continuación Anexo )

190
La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

191

7. EVENTOS EXTREMOS

7.1

INTRODUCCIÓN

Cuarto Reporte del
Intergubernamental de Cambio
de la
Eltemperatura media Panelplaneta, como resultado de lasClimático señala quedeel incrementoefecto
del
concentraciones
gases de
invernadero (GEI), es inequívoca (IPCC, 2007d). Sus proyecciones estiman que al 2100 la temperatura
media podría incrementarse en un rango de 1,8 °C a 4 °C, lo cual afectará la variabilidad del clima a
nivel global. Entre los principales efectos esperados destaca el aumento de eventos extremos tales
como: tormentas, huracanes, inundaciones, sequías y abundantes precipitaciones. Investigaciones
recientes confirman que en la últimas tres décadas la frecuencia y la intensidad de estos eventos se ha
incrementado respecto a las primeras décadas del siglo XX (Meehl y otros., 2007; Emanuel, 2005;
Pielke Jr., y otros, 2003; Raghavan y Rajesh, 2003; Milly, y otros, 2002; Stern, 2007).
Una segunda vertiente de las investigaciones se ha orientado a estimar los costos económicos
asociados a los impactos de tales eventos (Freeman, Keen y Mani, 2003; Skidmore y Toya, 2002;
Sadowski y Sutter, 2005; Kellenberg y Mobarak, 2008; Baritto, 2009; Crompton y McAneney, 2008). Los
estudios concluyen que los países en desarrollo han recibido los mayores impactos en las últimas dos
décadas y que los países con ingreso per cápita menor a los 4.000 dólares han tenido el mayor número
de muertes por estas causas (Freeman, Keen y Mani, 2003; Crompton y McAneney, 2008). De acuerdo
con los escenarios proyectados, los países de Centroamérica tienen mayor probabilidad de sufrir la
ocurrencia de tales eventos.
Entre 1970 y 2002, las pérdidas económicas causadas por los desastres en Centroamérica han
superado los 10.000 millones de dólares, lo que equivale a la pérdida de 318 millones de dólares
anuales en el período (SICA y CEPREDENAC, 2010). El crecimiento poblacional, la pobreza y un
ordenamiento territorial improvisado han llevado a la población a asentarse en zonas propensas a
inundaciones o sequías, incrementando así el potencial de los daños. La deforestación combinada con
el sobreuso de la tierra, particularmente en áreas de alta precipitación, han acelerado la erosión, la
evapotranspiración y la sedimentación fluvial, condiciones que han aumentado la propensión a
inundaciones y deslizamientos de tierra (Duran, 1999; MARENA, 2004). Según una estimación, cerca
del 75% del incremento de la escorrentía de la región está directamente asociado a la deforestación
(Uribe y otros, 1999).
Los riesgos asociados al cambio climático en la región son elevados, pues su exposición
geoclimática la coloca en situación de vulnerabilidad considerable, al tiempo que los asentamientos
humanos y las actividades productivas elevan su nivel de riesgo. El objetivo del presente capítulo es
estimar los impactos de eventos extremos en el contexto del cambio climático para los países de la
región. La ocurrencia de tormentas y huracanes no puede ser evitada, pero dados los escenarios de
probable mayor intensidad, conviene estimar sus potenciales costos económicos con el propósito de
contribuir a la toma de decisiones para prevenir y reducir los impactos en la medida de lo posible.

192

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El gráfico 7.1 muestra la mayor frecuencia de desastres a partir de aproximadamente 1980 a la
fecha, siendo los continentes de América y Asia los que acumulan el mayor número. En los dos
continentes americanos, el 70% de los desastres ha estado asociado a eventos climatológicos,
principalmente tormentas y huracanes.
GRÁFICO 7.1
CONTINENTES: NÚMERO DE DESASTRES REPORTADOS, 1900-2008
(En número de desastres registrados por año)

Fuente: CRED; 2009.

De acuerdo con el Cuarto Reporte del IPCC, en nueve de los diez años del período 1995-2005 la
cantidad de huracanes en el Atlántico Norte aumentó por encima de la tendencia histórica registrada
en 1981–2000 (IPCC, 2007f). Las sequías también han sido más intensas, principalmente en los
trópicos y subtrópicos a partir de 1970. La actividad ciclónica en las latitudes medias también se ha
incrementado en los últimos cuarenta años (Nakamura, Izumi y Sampe, 2002). El gráfico 7.2 presenta
una serie de tiempo del registro de huracanes y tormentas (HURDAT) de la National Oceanic and
Atmospheric Administration (NOAA) para el Océano Atlántico desde 1878 hasta 2006, la cual registra
una enorme volatilidad, con un aumento de tormentas y huracanes en las últimas dos décadas,
aunque no hay claridad de que sea una tendencia fuera de la tendencia histórica (Hegerl y otros,
2007; Vecchi y Knutson, 2008).
GRÁFICO 7.2
OCÉANO ATLÁNTICO NORTE: NÚMERO DE HURACANES, TORMENTAS TROPICALES
Y SUBTROPICALES, 1878-2006
(En número de eventos por año (azul) y promedio móvil de cinco años de los eventos (roja))

Fuente: elaboración propia con base en HURDAT (NOAA, 2010b).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

193

El Cuarto Reporte del IPCC (2007d) cita dos resultados de investigación interesantes: que no
hay evidencia clara de aumento en la frecuencia de ciclones y tormentas tropicales asociable al
cambio climático, cuando menos hasta finales de los noventa, pero sí de su intensidad. Múltiples
factores influyen en la frecuencia de estos eventos y la resolución espacial de los modelos de clima
utilizados no permite su simulación detallada, de modo que las proyecciones presentan un elevado
grado de incertidumbre. Los resultados de estos modelos sugieren que ante un aumento de las
concentraciones de GEI, el número de huracanes disminuye, aunque su intensidad aumenta.
El gráfico 7.3 muestra que, en tanto que la frecuencia de las tormentas tropicales de corta
duración (menos de dos días) en el océano Atlántico ha aumentado, sobre todo desde 1960, las de
duración moderada presentan una posible fluctuación multidecadal, habiendo cambiado su
trayectoria a partir de 1980. La relación entre frecuencia de eventos y cambio climático podrá
identificarse cuando se aclare si el patrón de frecuencia sale de su oscilación histórica en las
próximas décadas.
GRÁFICO 7.3
OCÉANO ATLÁNTICO: NÚMERO DE TORMENTAS SEGÚN DURACIÓN
(MODERADA Y CORTA), 1878-2006
(En número de tormentas cada cinco años por duración moderada (celeste) y corta (naranja))

Fuente: NOAA, 2010b.

Respecto a la relación entre intensidad de eventos y cambio climático, la evidencia es más
sólida. Se estima que los océanos han absorbido alrededor de 20 veces más calor que la atmósfera
durante el último medio siglo, provocando temperaturas más altas en aguas superficiales y
profundas (Barnett y otros, 2005; Levitus, Antonov y Boyer, 2005). Ambos factores contribuyen a la
mayor intensidad de ciclones tropicales sobre el océano (Hansen, 2005). Esta hipótesis se sustenta
en investigaciones que identifican una relación positiva entre la intensidad de los ciclones
tropicales y la temperatura superficial de los océanos (Emanuel, 1987; Holland, 1997; HendersonSellers y otros, 1998). Zeng, Wang y Wu (2007) establece esta correlación entre la intensidad de los
ciclones, medida en metros por segundo (m/s), con la temperatura superficial del océano Pacifico
Norte (véase el gráfico 7.4).

194

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 7.4
OCÉANO PACÍFICO: INTENSIDAD DE CICLONES Y TEMPERATURA DE LA SUPERFICIE DEL MAR
(Intensidad por metros por segundo y temperatura por centígrados)

Nota: a De acuerdo con DeMaría y Kaplan (1994).
Fuente: Zeng, y otros (2007).

Otra vertiente de investigación comprende los estudios basados en modelos de clima con
escenarios de emisiones globales de CO2e y su impacto en la temperatura de los océanos, de donde
derivan estimaciones del cambio en la intensidad de los huracanes y tormentas. Henderson-Sellers y
otros (1998) calculan que si el nivel de emisiones del año 1990 al 2080 se duplicara, el potencial de
intensidad de los ciclones aumentaría en un rango del 10% al 20%. Knutson y Tuleya (1999) estiman
un aumento del 5% al 11% en la intensidad de tifones en la región del Pacifico Norte por incrementos
elevados de emisiones de CO2. Knutson y otros (2001) calculan que un aumento de la temperatura de
2,3 °C a 2,8 °C en la superficie de los océanos por emisiones de CO2 aumentaría la intensidad de los
vientos entre un 3% y un 10%. Shen, Tuleya y Ginis (2000) estiman que la mayor intensidad de los
huracanes por el posible calentamiento de la atmósfera por aumento de CO2 sería menor que la
producida por el calentamiento de los océanos. Bengtsson y otros (2007) estiman que la velocidad
máxima del viento podría aumentar entre un 6% y un 8% en el presente siglo, considerando un
aumento del 1% anual de las emisiones de CO2 en los próximos 80 años.
RECUADRO 7.1
ESFUERZO RECIENTE DE ESTIMAR CAMBIOS EN INTENSIDAD Y FRECUENCIA DE HURACANES

El Laboratorio Geofísico de Dinámicas de Fluidos (GFDL por sus siglas en inglés) exploró el
planteamiento de los estudios que sugieren que la frecuencia de ciclones tropicales en el Atlántico
podría reducirse con el cambio climático, aunque sin reproducir ciclones de categorías de 3 a 5. El
laboratorio usó datos de 18 modelos climáticos globales para alimentar un modelo regional y simular
épocas de huracanes completas y después empleó dos versiones de su propio modelo de predicción
de huracanes para simular de nuevo los huracanes simulados por el modelo regional (Bender y otros,
2010). Su simulación del escenario global de emisiones A1B del IPCC compara los períodos de los
años 2001 a 2020 con el de los años 2081 a 2100, y usa los modelos ECHAM5 (Max Planck Institute),
(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

195

(Continuación Recuadro 7.1)

HadCM3 (Hadley Centre), GFDLCM2.1 y MRI-CGCM. (Los primeros tres son modelos utilizados en
este estudio y el último es de la familia MIROC).
Los resultados de la simulación con los modelos GFDLCM2.1 y ECHAM5 indican que se
espera un incremento en el número de huracanes de categoría 4 y 5 hasta un 110% y una reducción
entre el 8% y el 24% del número total de huracanes. El HadCM3 sugiere una reducción en todas las
categorías, posiblemente porque predice aumentos en cizalladura del viento (“wind shear”) en la
mayor parte del Atlántico al sur de los 22 grados N y en intensidad al sur de 25 grados N.
Considerando las incertidumbres, los resultados sugieren que un aumento significativo del
calentamiento global probablemente aumentará la frecuencia de huracanes de gran intensidad a
partir de 2050, los cuales provocarían mayores pérdidas y daños al alcanzar las costas.
TRAYECTORIA SIMULADA DE LOS HURACANES Y
TORMENTAS TROPICALES CON ESCENARIO A1B

Fuente: Bender y otros (2010).

Las principales tendencias observadas en huracanes y tormentas señalan que:


Aún no existe seguridad de una tendencia ascendente del número de tormentas y huracanes a
nivel global asociada al cambio climático. Desde finales de los noventa se observa un aumento
del número de huracanes y tormentas en el Atlántico Norte, pero podría ser parte de un ciclo
multidecadal histórico o de un aumento de la variabilidad del número de eventos registrados
en diferentes años.

 Existe evidencia de un aumento en la intensidad de huracanes y tormentas desde la década de
los ochenta y existe una correlación entre la temperatura superficial de los océanos y la
intensidad de las tormentas y huracanes.

196
7.2

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

TENDENCIAS DE EVENTOS EXTREMOS CLIMÁTICOS

En este estudio se eligió reportar las tendencias históricas utilizando la base de datos del EMDAT porque contiene información homogénea de todos los países de la región en un mismo
período1. Así, en Centroamérica se han registrado 259 eventos extremos asociados a fenómenos
climáticos e hidrometeorológicos entre los años 1930 y 2009, siendo Honduras el país con
mayor cantidad (56) y Belice el que registra menos (18) (véase el gráfico 7.5). Por origen, los
eventos más recurrentes son los hidrometeorológicos (inundaciones, tormentas, deslizamientos
y aluviones), que representan casi el 85% de los eventos totales. Un 10% corresponde a sequías,
un 3% a incendios forestales y sólo un 2% a temperaturas extremas, principalmente bajas.
GRÁFICO 7.5
CENTROAMÉRICA: DISTRIBUCIÓN DE LOS EVENTOS EXTREMOS CLIMÁTICOS,
1931 A 2009
(En número y porcentaje de eventos registrados)
Por país

Por tipo de evento

Fuente: Elaboración propia con base en EM-DAT (CRED, 2009).

A escala temporal se observa un incremento sostenido del número de eventos,
especialmente a partir de la década de los sesenta, con una acumulación importante entre los
años 1990 y 2009. Por tipo de eventos, las inundaciones y las tormentas también muestran un
incremento sostenido. Los deslizamientos y las temperaturas extremas comienzan a manifestar
una tendencia creciente en los años recientes, igual que las sequías y los incendios forestales a
partir de los años noventa (véase el gráfico 7.6). Como se observa, los eventos que se abaten más
sobre la región son las tormentas y las inundaciones, las cuales han aumentado de manera
importante en las últimas cuatro décadas. Por lo tanto, el análisis que sigue se concentra en ellos. Los

EM-DAT es la base de datos sobre desastres más completa a nivel internacional con registros desde el año 1900 al 2009. Registra
eventos que produjeron diez o más muertos, 100 o más personas afectadas, la declaración de estado de emergencia en un país
determinado o la necesidad de ayuda internacional. No es la definición de fenómeno meteorológico extremo del IPCC. Existen otras
bases en construcción, como DesInventar, la cual incluye eventos de menor escala para algunos países de la región pero carece de
información de periodos amplios para otros.
1

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

197

eventos más frecuentes en la región son las inundaciones. El gráfico 7.7 las presenta por país en los
períodos 1970-1989 y 1990-2009. En las últimas dos décadas las inundaciones han crecido más del
doble en todos los países respecto al período anterior. Los países con mayor número de inundaciones
son Costa Rica, Honduras y Panamá, mientras que El Salvador, Guatemala y Nicaragua mantienen
una frecuencia intermedia.2
GRÁFICO 7.6
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN TEMPORAL DE LOS EVENTOS EXTREMOS REGISTRADOS, 1930 A 2009
(En número de eventos registrados por tipo de evento)

Fuente: Elaboración propia con base en EM-DAT (CRED, 2009).
GRÁFICO 7.7
CENTROAMÉRICA: NÚMERO DE INUNDACIONES REGISTRADAS EN DOS PERÍODOS, 1970-1989 Y 1990-2009
(En número de eventos)

Fuente: Elaboración propia con base en EM-DAT (CRED, 2009).

2 En la base de DesInventar (DesInventar, 2008), El Salvador registra 151 inundaciones en el periodo 1970-1989 y 1,185 en el periodo
1990-2010. Esta cifra es diferente al de EM-DAT ya que incluye eventos menores que no se han registrado en esta base.

198

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El gráfico 7.8 muestra las tendencias de tormentas y huracanes registradas en los dos períodos
de referencia. Nicaragua tiene el registro más alto en el segundo período con 15 eventos. El resto
muestra un promedio de siete a ocho eventos, es decir, una tormenta tropical o un huracán cada tres
años. Sobresalen El Salvador y Guatemala, los cuales no tuvieron este tipo de eventos en el primer
período, pero en el segundo tuvieron el mayor aumento. Belice y Costa Rica registran un número
muy bajo en el primer período y un incremento importante en el segundo. Panamá es el único con
incidencia mínima, aunque muestra un ligero aumento en el segundo período. Si bien la tendencia es
ascendente y compatible con las observadas a nivel global, podría obedecer a otros factores como un
ciclo histórico o a una fase de volatilidad.
GRÁFICO 7.8
CENTROAMÉRICA: NÚMERO DE TORMENTAS TROPICALES Y HURACANES REGISTRADOS
EN DOS PERÍODOS,
1970-1989 Y 1990-2009
(En número de eventos)

Fuente: Elaboración propia con base en EM-DAT (CRED, 2009).

Respecto a la distribución espacial de los eventos ciclónicos, hay una configuración
relativamente identificable de territorios de riesgo, que es importante considerar en las propuestas
para enfrentar el cambio climático. En el caso de los ciclones tropicales entre 1977 y 2006, se observa
que los territorios más expuestos abarcan casi la totalidad de la costa del Caribe o costa atlántica, la
totalidad del territorio de Belice, una gran parte de Honduras y Nicaragua y la parte norte de Costa
Rica. En caso de que la frecuencia o la intensidad de tormentas tropicales y huracanes se
incrementen, Belice sería el más expuesto, seguido por Honduras y Nicaragua.
En cuanto a la intensidad de los fenómenos en el período 1977-2006, el sur de Belice y
Nicaragua son las zonas donde se han registrado las mayores intensidades (entre 3 y 5). Por lo tanto,
ambos países podrían sufrir los efectos más negativos de un aumento en la intensidad de huracanes.
Las intensidades en la costa norponiente de Honduras oscilan entre 2 y 3. A pesar de la
incertidumbre sobre los escenarios futuros, es posible prever que los territorios de la costa
atlántica seguirán siendo los más expuestos (véase el mapa 7.1). Sin embargo, los huracanes del
Caribe inducen o jalan la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) hacia el norte de

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

199

Centroamérica, la cual provoca “temporales” (serie de días con lluvias intensas o con
acumulados altos), generando inundaciones y deslizamientos en zonas más amplias que las
afectadas directamente por un huracán.
MAPA 7.1
CENTROAMÉRICA: UBICACIÓN ESPACIAL DE RIESGOS DE LOS HURACANES, 1977-2006
Frecuencia de los huracanes
Intensidad de los huracanes
(Número promedio de huracanes por año por pixel)
(Intensidad máxima registrada en cada pixel)

Nota: Solamente disponible para ciclones tropicales de
categoría 1 en escala Saffir-Simpson.

Nota: Escala Saffir-Simpson

Fuente: PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010.

Los patrones de inundaciones más recurrentes y abundantes se presentan en los territorios de
inundación natural: las riberas de los ríos, las zonas bajas y las zonas costeras. Las mayores
inundaciones han ocurrido a lo largo de la costa y buena parte del norte de Belice. Las costas y los
territorios circundantes a ríos y lagos de Guatemala presentan una recurrencia similar. El Salvador
muestra un patrón de riesgo muy claro en la costa y particularmente en los territorios ribereños del río
Lempa en todo su trayecto. El patrón de riesgo por inundaciones de Honduras se concentra en ambas
costas. Nicaragua presenta dos territorios significativos de riesgo (TSR) por inundaciones: la región
costera y surponiente de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y la zona costera de
Chinandega. Las inundaciones extremas de Costa Rica afectan principalmente los territorios de
Guanacaste y el norte de las provincias de Alajuela, Heredia y Limón. Panamá es el país con la menor
incidencia de inundaciones extremas. Su territorio más expuesto es una franja de la provincia de
Darién (PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010).
Los deslizamientos causados por precipitaciones cobran mayor importancia de la que
normalmente se les asigna cuando se analizan series históricas largas. El mapa 7.2 ilustra que más del
80% del territorio centroamericano está expuesto a este riesgo. Los TSR por deslizamientos coinciden
ampliamente con las zonas deforestadas o en proceso de deforestación. El riesgo por deslizamientos
se concentra en el centro y sur de Guatemala. El Salvador, con solamente un 10% de su superficie

200

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

aun con bosque, presenta un riesgo sumamente alto. En el mapa se observa que prácticamente todo
su territorio está expuesto, con intensidades alta y muy alta en alrededor de la mitad de él.
En Honduras los TSR por deslizamientos se concentran en el centro y suroeste del país. En
Nicaragua se concentran en los departamentos de Jinotega, Matagalpa, Chinandega y el resto de
la costa pacífica. Casi todo el territorio de Costa Rica, salvo las partes norte de las provincias de
Limón, Heredia y Alajuela, está expuesto a deslizamientos de intensidad entre media y muy alta.
Casi todo Panamá está expuesto al mismo riesgo con magnitudes variables, salvo los territorios
de Herrera y pequeñas porciones de Colón, Panamá, Los Santos y Darién. En Belice sólo los
territorios del oeste están expuestos a riesgos de intensidad baja y muy baja (PNUMA, PNUD,
EIRD y Banco Mundial, 2010).
MAPA 7.2
CENTROAMÉRICA: UBICACIÓN ESPACIAL DE RIESGOS POR DESLIZAMIENTOS
Riesgo por deslizamiento de tierra
Cobertura de bosques 2007
(Escala de intensidad y frecuencia)
(Tipos de bosque)

Nota: Desprendimiento de tierras por precipitación.
Fuente: PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010.

En cuanto a sequías, prácticamente no hay porción de Centroamérica que en los últimos treinta
años no las haya sufrido. Además, existe un corredor de zonas severamente afectado por la sequía en
la vertiente del Pacífico, que cruza todos los países y tiene alta vulnerabilidad (MARENA, 2001;
Ramírez, 1983; CEPAL, 2002). Entre los años 1974 y 2004, la mayor concentración de eventos se ha
registrado en Guatemala, Honduras, Nicaragua, la costa pacífica de Costa Rica y la costa atlántica de
Panamá. Las sequías más severas han ocurrido en los territorios de Alta Verapaz y parte de El Petén
en Guatemala, el norte del departamento de Cortés y la parte norponiente de Gracias a Dios en
Honduras, el departamento de Rivas en Nicaragua y el norte de la provincia de Guanacaste en Costa
Rica (véase el mapa 7.3). Las sequías se asocian ampliamente con procesos de degradación ambiental,
los que, combinados con condiciones climáticas adversas, incrementan su recurrencia y sequedad.
Fenómenos como El Niño suelen causar daños y pérdidas considerables en todos los países de la

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

201

región, lo que podría intensificarse en el corto plazo por los efectos ya pronosticados del cambio
climático (PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010).
MAPA 7.3
CENTROAMÉRICA: UBICACIÓN ESPACIAL DE SEQUÍAS, 1974-2004
Frecuencia de sequías
Severidad de las sequías ocurridas
(Número promedio de sequías por año por pixel)
(Coeficiente de variación)

Nota: Calculado en función del índice estandarizado
de precipitación de 6 meses (SPI6). La definición de
sequia es: evento de tres meses consecutivos de
duración con menos del 50% de precipitación
comparado con el promedio de 1980-2001.

Nota: Medida de la variabilidad de las precipitaciones en
relación con la precipitación media climatológica de
1980-2001.

Fuente: PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010.

Gran parte de los incendios forestales de la región se debe a causas antrógénicas3, pero los
largos períodos de sequía y altas temperaturas en el estiaje incrementan las condiciones propicias
para que se produzcan. En una escala temporal más amplia se observa que los países del norte
(Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) son los que registran el mayor número de eventos
y las más altas densidades (véase el mapa 7.4). Los territorios más expuestos son El Petén y Alta
Verapaz y, en menor medida, algunas zonas de los departamentos de Santa Rosa, Escuintla y
Suchitepequéz en Guatemala y la zona limítrofe de los departamentos de Olancho en Honduras y
Jinotega en Nicaragua.

3 Estudios de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo establecen que las principales causas de los incendios forestales
son: las prácticas agropecuarias, la quema de basura, los cazadores y colmeneros, los fumadores, problemas de tenencia de la tierra e
incendios intencionales (CCAD, 2005a).

202

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

MAPA 7.4
CENTROAMÉRICA: UBICACIÓN ESPACIAL DE INCENDIOS FORESTALES, 1997 A 2008
Incendios forestales ocurridos
Densidad de incendios forestales
(Número de incendios registrados)
(Número de incendios por pixel)

Nota: Detectados por European Space Agency (ESA) / Along Track Scanning Radiometer (ATSR).
Fuente: PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010.

La organización German Watch ha establecido un índice de riesgo climático global que califica
el impacto de los eventos (tormentas, inundaciones, sequías, etc.) sobre los países. Con base en el
número absoluto de muertos, número de muertos por cada 100 mil habitantes, pérdidas totales en
dólares y pérdidas en proporción del Producto Interno Bruto (PIB), el índice crea un ranking de 177
países. El país con el número más bajo es el más vulnerable. Los resultados para 1998 a 2007 indican
que los países menos desarrollados son los más afectados. Los datos muestran que Honduras es el
país con el resultado 1, Nicaragua 3, Guatemala 11, El Salvador 30 y Belice 34 (Anemüller, Monreal y
Bals, 2006).
En resumen, las tendencias principales de eventos extremos en Centroamérica relevantes para
la estimación de escenarios futuros son las siguientes:


La región es afectada principalmente por inundaciones, pero la frecuencia de huracanes y
tormentas tropicales se ha incrementado en las últimas dos décadas respecto a los registros
históricos.



Las tormentas tropicales y los huracanes han causado el mayor número de víctimas, casi el
doble que las causadas por inundaciones.



La frecuencia de las inundaciones se ha duplicado en las últimas dos décadas respecto al
período 1970-1989 según EM-DAT. Los países con mayor número de eventos son Honduras,
Costa Rica y Panamá con casi una inundación por año. El Salvador y Guatemala también
registran una alta frecuencia de este tipo de eventos.



La frecuencia de huracanes y tormentas tropicales se ha incrementado 4,5 veces en la región las
últimas dos décadas. El mayor número de tormentas tropicales ha caído sobre Nicaragua.

 Una mayor frecuencia de huracanes en el Caribe podría provocar que la ZCIT se desplace hacia
el norte con mayor frecuencia, generando más temporales, inundaciones y deslizamientos.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

203

RECUADRO 7.2
EL NIÑO-OSCILACIÓN SUR (ENOS)

Originalmente, El Niño se refirió a flujos de corriente cálida a lo largo de las costas de Ecuador y
Perú en enero, febrero y marzo, y a su impacto meteorológico local. Su segundo nombre, ENOS
(El Niño-Oscilación Sur), se refiere a los eventos de la mitad del Pacífico hasta la costa de
Sudamérica, tomando en cuenta la oscilación irregular de la presión entre el Pacífico oriental y el
Pacífico occidental (Palca, 1986). La tradición atribuye a los pescadores de la costa del desierto de
Sechura (Piura, Perú) haberle dado el nombre original en este siglo por su recurrente aparición
en las proximidades de Navidad.
El ENOS es un fenómeno cíclico que provoca estragos a nivel mundial, con mayor fuerza
en América del Sur, Centroamérica y las zonas entre Indonesia y Australia (Barnett, 1977). En
general comprende un período de entre 12 y 18 meses con temperaturas anormalmente cálidas
en la superficie del mar, particularmente en la mitad oriental del océano Pacifico Ecuatorial.
Aparece de manera irregular, alrededor de una vez cada cinco o seis años (Gray, 1993). Así,
puede presentarse dos años consecutivos para no volver a manifestarse sino después de varios
años. Puede ser de baja, mediana, alta y muy alta intensidad e iniciarse en febrero, mayo o
septiembre y durar meses y hasta varios semestres continuos.
Según (Glantz, 1996), El Niño está relacionado con cambios de la presión a nivel del mar en
el Océano Pacífico y aumentos de la temperatura superficial del Pacífico oriental y central,
ocasionando un flujo cálido hacia el sur, mar adentro de la costa de Perú. Aparece acompañado
de un debilitamiento de los vientos alisios ecuatoriales que fluyen hacia el occidente. Es una
perturbación del sistema Océano-Atmósfera en el Pacífico Ecuatorial, con importantes
consecuencias para el clima del planeta.
En Centroamérica El Niño usualmente se asocia a períodos de sequía leve a severa en el
Pacífico y a un aumento variable de las lluvias sobre la vertiente caribeña (PNUMA, CCAD y
SICA, 2005). En el Pacífico contribuye a una reducción de la provisión de agua a causa de la
precipitación irregular, la prolongación de los días secos, la alta incidencia de incendios
forestales, las lluvias fuertes pero breves que afectan la infiltración de aguas de escorrentía
además de provocar deslizamientos e inundaciones repentinas (Brenes y otros, 2002).

RECUADRO 7.3
LA NIÑA

Este fenómeno se reportó por primera vez en la literatura científica a finales de los años noventa.
El inicio de La Niña o terminación del fenómeno El Niño, se caracteriza por fortalecimiento de los
vientos alisios originados en la zona de convergencia intertropical, así como su desplazamiento
temprano de su posición habitual hacia el norte. Se da un aumento de la temperatura superficial
sobre media (28-29 °C) del Océano Pacifico al oeste del meridiano 180°.
El fenómeno se identifica con cuatro causas. Se evidencia un debilitamiento de la corriente
contra-ecuatorial, ocasionando que las aguas cálidas proveniente de las costas asiáticas afecten
poco las aguas del pacifico de América. Existe normalmente un crecimiento de los afloramientos
marinos por la intensificación de los vientos alisios. Hay un fortalecimiento de la corriente
ecuatorial del sur, especialmente cerca del Ecuador, arrastrando aguas frías que disminuyen las
temperaturas del pacifico tropical oriental y central.
(Continúa)

204

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 7.3)

Finalmente, se da una mayor cercanía de la termoclina (región donde ocurre un rápido
descenso en la temperatura) a las superficie del pacifico tropical, lo que favorece la concentración
de especies marinas por la abundancia de alimento durante períodos largos. La Maduración o
final de La Niña ocurre cuando los vientos alisios cobran normalidad.
El fenómeno La Niña se ha manifestado en enfriamiento atípico de la superficie de los
océanos en zonas tropicales, una estación lluviosa más intensa en toda Centroamérica,
condiciones más secas de lo normal sobre el Océano Pacífico Ecuatorial Central e intensas lluvias
en Colombia, Ecuador, Altiplanos de Bolivia y Perú.
Fuente: OPS, 2007; Klauer, 2005.

7.3

IMPACTOS ASOCIADOS A LOS EVENTOS EXTREMOS CLIMÁTICOS

Las tendencias reportadas de eventos extremos muestran claramente que Centroamérica es
altamente vulnerable a condiciones extremas de tiempo y clima, principalmente a
inundaciones, huracanes y sequías. Los gráficos 7.9 y 7.10 presentan el registro del número de
personas afectadas por inundaciones y tormentas y huracanes, incluyendo personas heridas,
personas en busca de refugio, personas que requieren asistencia inmediata en la emergencia y
personas evacuadas o desplazadas. El gráfico 7.9 presenta el número total de personas
afectadas por inundaciones en los siete países. Se observa que el total de afectados se ha
incrementado en las últimas dos décadas. El grafico 7.10 muestra la evolución de las personas
afectadas por tormentas y huracanes en los siete países. Se observa un incremento de las
personas afectadas en las últimas décadas. Resalta el año de 1998 por el huracán Mitch, que
afectó a todos los países de la región, especialmente a Honduras con dos millones de personas
afectadas y a Nicaragua con 800 mil personas.
GRÁFICO 7.9
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE NÚMERO DE PERSONAS AFECTADAS
POR INUNDACIONES, 1970-2009
(En número de personas afectadas)

Fuente: Elaboración propia con base en EM-DAT (CRED, 2009).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

205

GRÁFICO 7.10
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE NÚMERO DE PERSONAS AFECTADAS
POR TORMENTAS Y HURACANES, 1970 A 2009
(En número de personas afectadas)

Fuente: Elaboración propia con base en EM-DAT (CRED, 2009).

Los eventos hidrometeorológicos extremos se pueden convertir en factores desencadenantes
de desastres. El riesgo de que se produzcan está determinado por la concurrencia de factores de
exposición y vulnerabilidad, todos ellos de índole social y por ende susceptibles de mitigarse o
agravarse mediante políticas públicas y las acciones de las comunidades humanas (Landa y otros,
2008). La instrumentación de políticas públicas requiere una aproximación a la valuación
económica de los efectos catastróficos, de ahí el creciente interés por estimar sus costos
económicos, para lo que se han propuesto estrategias y técnicas de medición (Freeman, Keen y
Mani, 2003; Skidmore y Toya, 2002; Sadowski y Sutter, 2005; Kellenberg y Mobarak, 2008; Baritto,
2009; Crompton y McAneney, 2008).
En el caso de Centroamérica, la estimación de pérdidas económicas por eventos extremos se
inició hace aproximadamente cuatro décadas con un esfuerzo entre las instituciones nacionales y
regionales y la CEPAL con apoyo de otras agencias internacionales. La única información confiable
es la de dichas evaluaciones para determinados tipos y magnitudes de eventos, pero son
insuficientes para análisis de largo plazo. De acuerdo con ellas, once eventos extremos de origen
hidrometeorológico y climático que afectaron a cinco países centroamericanos (Costa Rica, El
Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) han producido pérdidas por 13.642 millones de
dólares a valores de 2008. De los eventos evaluados, el huracán Mitch, ocurrido en 1998, es el que ha
provocado las mayores pérdidas, cerca de 8.000 millones de dólares, equivalente al 58% de las
pérdidas totales causadas por los once eventos evaluados. Le siguen en importancia las pérdidas
producidas por el huracán Joan en 1988 con 1.412 millones de dólares o el 10,4% del total, y las de la
tormenta tropical Stan en 2005 con 1.361 millones de dólares, equivalentes al 10% de las pérdidas
totales (véanse el cuadro 7.1 y el gráfico 7.11).

H. Keith

2000

2007
H. Dean
Total Nacional
1996
H. César
1997
El Niño
1998
H. Mitch
Total Nacional
1998
H. Mitch
2001
Sequía
2005
TT. Stan
Total Nacional
1982
Inundaciones
1998
H. Mitch
2001
Sequía
2005
TT. Stan
Total Nacional
1974
H. Fifí
1998
H. Mitch
2001
Sequía
Total Nacional
1982
Inundaciones
1988
H. Joan
1996
H. César
1998
H. Mitch
2001
Sequía
2007
Félix/
Total Nacional

Evento

Año

398,8

Total sectorial

108,0
506,8
201,3
110,0
120,3
431,6
512,7
37,4
357,6
907,7
180,1
988,0
26,2
1 003,4
2 197,7
523,1
5 010,7
58,5
5 592,3
795,5
1 412,7
68,7
1 303,7
49,1
883,0
4 512,7

Sectores sociales

20,7
76,1
47,1
1,6
4,6
53,3
49,7
…
164,7
214,4
11,5
63,5
…
169,7
244,7
102,6
580,3
…
682,9
100,0
606,5
12,5
356,5
…
94,3
1 169,8

55,4

Vivienda

20,2
70,5
26,5
1,5
3,0
31,0
18,0
…
124,7
142,7
10,9
46,6
…
145,1
202,6
102,6
454,5
…
557,1
59,6
518,3
11,8
258,3
…
77,8
925,8

50,3

Educación

0,3
2,5
15,1
…
0,5
15,6
15,3
…
21,3
36,6
0,2
6,5
…
8,9
15,6
…
82,2
…
82,2
33,5
77,2
0,3
70,1
…
7,7
188,8

2,2

Salud

0,2
3,0
5,5
0,1
1,1
6,7
16,4
…
18,7
35,1
0,4
10,4
…
15,7
26,5
…
43,6
…
43,6
6,9
11,0
0,4
28,1
…
8,8
55,2

2,9

Infraestructura

7,1
72,3
126,6
28,7
33,2
188,5
98,2
4,5
126,6
229,3
50,8
153,0
8,4
492,8
705,0
16,6
911,5
12,6
940,7
400,5
289,3
19,9
448,4
7,7
149,1
1 314,9

65,2

Comunicaciones y
transportes

6,4
67,1
122,0
…
31,9
153,9
93,0
…
113,6
206,6
19,9
118,5
…
474,1
612,5
…
764,9
…
764,9
351,6
261,0
19,2
404,6
…
143,8
1 180,2

60,7

3,1

Electricidad

0,6
3,7
1,6
28,6
0,1
30,3
0,5
4,5
…
5,0
25,4
13,2
8,4
5,6
52,6
16,6
76,5
3,8
96,9
10,7
1,4
0,4
18,6
…
3,6
34,7

0,1
1,5
3,0
0,1
1,2
4,3
3,2
…
13,0
16,2
3,3
21,3
…
13,1
37,7
…
37,5
8,8
46,3
33,5
14,3
0,3
25,2
7,7
1,7
82,7

1,4

Agua y saneamiento

Nota: Deflactado por el índice de Precios al Consumidor (IPC) de los Estados Unidos. H. = Huracán; TT. = Tormenta Tropical.
Fuente: CEPAL, varios años.

Nicaragua

Honduras

Guatemala

El Salvador

Costa Rica

Belice

País

…

Riesgo, drenaje y
otros

…
…
…
…
…
…
1,5
…
…
1,5
2,2
…
…
…
2,2
…
32,6
…
32,6
4,7
12,6
…
…
…
…
17,3

Sectores productivos

76,2
318,6
27,6
71,7
82,5
181,8
355,6
32,9
66,3
454,8
117,8
764,8
17,8
296,3
1 196,7
403,9
3 457,2
45,9
3 907,0
295,0
234,3
36,3
487,4
41,4
74,1
1 168,5

242,4

Agricultura

70,5
161,7
16,6
70,2
82,5
169,3
209,1
31,0
53,7
293,8
117,8
659,6
15,0
85,7
878,1
303,5
2 683,1
39,3
3 025,9
244,8
141,0
31,4
244,6
35,4
74,1
771,3

91,2
…
…
3,8
1,5
…
5,3
97,6
1,9
3,4
102,9
…
81,4
2,8
62,5
146,7
34,9
497,4
6,6
538,9
42,6
52,9
…
126,7
6,0
…
228,2

…

Industria

CUADRO 7.1
CENTROAMERICA: PÉRDIDAS ECONÓMICAS CAUSADAS POR LOS PRINCIPALES DESASTRES OCURRIDOS
(Millones de dólares a precios de 2008)

Comercio

…
33,6
5,1
…
…
5,1
48,9
…
4,7
53,6
…
23,8
…
89,2
113,0
…
276,7
…
276,7
7,6
40,4
4,9
116,1
…
…
169,0

33,6

Turismo

5,7
123,3
2,1
…
…
2,1
…
…
4,5
4,5
…
…
…
58,9
58,9
65,5
…
…
65,5
…
…
…
…
…
…
…

117,6

Medio Ambiente

4,0
39,9
…
8,0
…
8,0
9,2
…
…
9,2
…
6,7
…
44,6
51,3
…
61,7
…
61,7
…
282,6
…
11,4
…
565,5
859,5

35,9

206
La economía del cambio climático en Centroamérica

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 7.11
CENTROAMÉRICA: COSTOS ECONÓMICOS DE 11 EVENTOS HIDROMETEOROLÓGICOS
(Millones de dólares a precios de 2008)

Fuente: Elaboración propia con base en el Cuadro 7.11, excepto para Panamá, que fue hecho con datos de EM-DAT.

207

208

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Otros eventos significativos fueron las inundaciones de 1982 con 975,6 millones de dólares en
daños y pérdidas económicas, y el huracán Félix y las inundaciones que afectaron a Nicaragua en
2007 con pérdidas por unos 883 millones de dólares. A nivel país, los costos estimados (véase el
gráfico 7.11) muestran que Honduras ha sido el país más afectado con 5.592,3 millones de dólares,
equivalentes al 41% de las pérdidas totales, principalmente por el huracán Mitch. Le sigue
Nicaragua con 4.512,7 millones de dólares (33%) y Guatemala con 2.197,7 millones de dólares. El
Salvador y Costa Rica registran el menor volumen con un 7% y un 3% de las pérdidas totales
acumuladas. No obstante, los impactos locales son significativos, como lo evidencian las
evaluaciones del impacto asociado al huracán Félix en Nicaragua y a la tormenta Ida en El
Salvador en 2008 (véanse los recuadros 7.4 y 7.5).
RECUADRO 7.4
NICARAGUA: IMPACTO DEL HURACÁN FÉLIX EN LA REGIÓN AUTÓNOMA DEL ATLÁNTICO NORTE (2007)

En 2007 el huracán Félix dejó una secuela de daños y pérdidas considerables en la Región
Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) de Nicaragua. La fragilidad de la economía
nicaragüense, en particular la de las zonas afectadas, responde a un patrón histórico de eventos
que han afectado el desarrollo del país y las metas de desarrollo social y humano.
La estructura del impacto en la RAAN refleja el gran daño ambiental, sobre todo en
bosques con un 76,0% del total de daños y pérdidas. El daño en agricultura, ganadería, pesca y
silvicultura tiene un peso del 8,8%, en tanto el de los sectores sociales equivale al 11,0%,
altamente concentrado en vivienda. Los daños en la infraestructura son del 4,2%, reflejando la
escasa cobertura de las redes de comunicaciones, transportes y de provisión de energía. El
impacto en la RAAN alcanza los 13.395 millones de Córdobas (716 millones de dólares), lo cual
representa más del 14,4% del PIB del año 2006. La composición de este impacto se concentra en
daños (un 70% del total). El monto de las pérdidas (30%)4 fue sufrido principalmente por la
sociedad de la región. Estas comunidades se encuentran entre las de mayor pobreza y menor
índice de desarrollo humano del país. Por su limitada capacidad de recuperación por sí mismas,
se hace necesario el aporte de recursos públicos y de cooperación internacional para
recuperación y reconversión productiva.
Una primera conclusión de la evaluación es que se requieren cambios en los patrones de
producción que reviertan el deterioro ambiental, recuperen la capacidad de resiliencia del
entorno natural y generen actividades que eleven los niveles de vida y reduzcan los índices de
pobreza y marginación. Una segunda conclusión es que la calidad y cobertura de la
infraestructura básica del país —en particular la vial y los déficits cuantitativo y cualitativo de
vivienda— facilitan daños cuya recuperación exige inversiones cuantiosas y ampliar la cobertura
de servicios básicos y el acceso a vivienda digna. Una tercera conclusión es que la recuperación
del daño y de las pérdidas pasa en primer lugar por una renovada y más integral promoción de
(continúa)

En la metodología de valoración empleada se denominan daños a la destrucción parcial o total de acervos, ya sean naturales o
construidos, infraestructura tanto productiva como de servicios esenciales y líneas vitales. Las pérdidas se refieren a los flujos
afectados por los daños ocurridos, es decir, descenso o pérdida de producción, menor disponibilidad de servicios esenciales –tanto
sociales como atención de salud o educación como de transporte, comunicaciones), y los mayores gastos en que se ha incurrido tanto
en la respuesta inmediata en la emergencia como en la progresiva recuperación de las actividades afectadas.
4

209

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 7.4)

proyectos de desarrollo rural integral y de apoyo a las pequeñas empresas, incluyendo
microcréditos y tecnología adaptada a las condiciones locales. Una cuarta conclusión es que al
recaer el mayor daño sobre el patrimonio ambiental, el mantenimiento de dicho patrimonio se
convierte en una inversión a asumir. Para materializarlo es esencial reducir prácticas
depredadoras de las reservas naturales y el bosque mediante la introducción de actividades
extractivas sustentables relacionadas con la conservación, incrementando la calidad y cantidad
de los medios de vida de la población local, frenando la presión sobre el recurso por la expansión
de la frontera agrícola y la extracción silvícola, introduciendo programas de reforestación y
deforestación evitada.
Fuente: CEPAL, 2008c.

RECUADRO: 7.5
EL SALVADOR: IMPACTO POR LA BAJA PRESIÓN ASOCIADA A LA TORMENTA TROPICAL IDA, 2009

El número de desastres provocados por eventos de origen natural en El Salvador devela el alto
riesgo del país, cuyos costos no han sido bien medidos en general. La tormenta tropical Ida
descargó una precipitación mayor a 450 mm en tres días, durante los cuales ocurrieron
deslizamientos catastróficos. Tal cifra corresponde a cerca de cinco veces la precipitación media
del mes de noviembre.
La población afectada de manera directa e indirecta se estima en poco más de 122.000
personas. Además de la pérdida de vidas humanas, el valor de los daños y pérdidas materiales
ascendió a aproximadamente 315 millones de dólares, lo que representa el 1,44% del PIB del
país. 211 millones de dólares corresponden a destrucción de acervos (el 67% del total de daños y
pérdidas); los restantes 104 millones representan cambios en los flujos económicos e incluyen
tanto pérdidas de producción como mayores costos de servicios (el 33% del total). Del monto
total de daños y pérdidas, un 63% (199 millones) son de propiedad pública, en tanto que el 37%
(116 millones) son en propiedad privada.
A nivel nacional, los efectos del desastre fueron limitados, pero a nivel local fueron grandes.
El impacto se concentró en cinco de los 14 departamentos, acumulándose en ellos cerca del 85% de
los daños y las pérdidas. En este sentido, el impacto en regiones específicas puede ser severo sin
tener su reflejo en los indicadores nacionales, como el PIB o el índice de desarrollo humano.
De este perfil de impacto derivan necesidades de distinta índole y con diferente grado de
urgencia y temporalidad. El monto de las necesidades de recuperación se estima en 106 millones
de dólares, que deberían ser empleados entre diciembre del año 2009 y junio del año 2010, antes
de la siguiente estación lluviosa, en tanto el monto total de las necesidades de reconstrucción se
estimó en 149 millones de dólares, a ser ejecutados entre fines del año 2009 y el año 2014. A ello
se suman necesidades inmediatas de recuperación temprana y acciones sustanciales de
reducción del riesgo a corto y largo plazo.
(continúa)

210

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 7.5)

El país requiere una estrategia de reducción del riesgo explícita ante la recurrencia de este
tipo de fenómenos. Plantea la oportunidad de hacer cambios importantes en el patrón de
desarrollo tanto espacial como de sectores económicos y sociales a los que se debe prestar una
mayor atención. Los principios que fundamentan este marco de gestión de riesgo son que la
pérdida humana y el impacto económico de desastres pueden ser reducidos mediante la
planificación pre-desastres, inversiones en prevención y que el marco estratégico y el plan de
acción sean eficientes en términos de costo e implementación.
Fuente: CEPAL, 2010f.

La exposición de la población a diversos tipos de eventos extremos muestra una coincidencia
entre la ubicación de los eventos y las zonas más densamente pobladas. De acuerdo con el Índice de
Riesgo por Mortalidad (MRI)5 –desarrollado por la Global Resource Information Database del Programa
de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (GRID PNUMA) Europa─, gran parte del riesgo se
concentra en la vertiente del Pacífico, donde se encuentran las áreas más densamente pobladas,
considerando la población del año 2007 (véanse el mapa 7.5 y el cuadro 7.2). De estas cifras del riesgo
de mortalidad por país, se desprende que únicamente Panamá y Belice presentan niveles de riesgo
globales de medios a bajos, mientras que el resto registra valores entre 6 y 8. Guatemala es el país con
mayor riesgo de mortalidad elevada por múltiples amenazas. En promedio, el riesgo de mortalidad
más alto es el de deslizamientos de terreno, seguido del riesgo por inundaciones. El riesgo de
mortandad por ciclones es el más bajo de todas las categorías consideradas.
MAPA 7.5
CENTROAMÉRICA: RIESGOS PARA LA POBLACIÓN ANTE EVENTOS EXTREMOS
Índice de riesgo por mortalidad por amenazas
Densidad de población, 2007
múltiples
(Habitantes / Km2)
(Escala de riesgo)

Fuente: PNUMA, PNUD, EIRD y Banco Mundial, 2010.

5

Basado en las expectativas de pérdidas de vidas humanas por píxel.

211

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 7.2
CENTROAMÉRICA: ÍNDICE DE RIESGO DE MORTALIDAD POR DIFERENTES CAUSAS
(Mortality Risk Index con escala 1 (más bajo) a 10 (más alto))
País
Belice
Guatemala
El Salvador
Honduras
Nicaragua
Costa Rica
Panamá

Mortalidad por Mortalidad por Mortalidad por Mortalidad por Mortalidad por
ciclones
ciclones
inundaciones
inundaciones deslizamientos
(absoluto)
(relativo)
(absoluto)
(relativo)
(absoluto)
2
2

5
2

3
3
1

3
4
2

2
4
3
4
3
2
2

5
3
3
4
4
3
3

2
6
5
4
4
4
4

Mortalidad por
deslizamientos
(relativo)
6
5
5
5
5
5
5

Fuente: EIRD, 2009.

En cuanto a la vulnerabilidad de los sectores económicos, las evaluaciones de pérdidas y daños
dan indicios de los sectores más vulnerables ante mayores impactos de eventos extremos. A nivel
regional se observa que poco más de la mitad de las pérdidas económicas por eventos de gran
magnitud entre los años 1974 y 2007 –de acuerdo con las evaluaciones de la CEPAL–
correspondieron a sectores productivos, mientras que una cuarta parte se concentró en
infraestructura. Los sectores sociales registran el 17% de las pérdidas totales y el ambiente un 7%.
Dentro de los sectores productivos, el agropecuario concentra casi las tres cuartas partes del
total. En infraestructura, telecomunicaciones y transportes registran el 86% de las pérdidas totales a
nivel de la región, principalmente por la destrucción de caminos y vías de comunicación. Dentro del
sector social, el 79% de las pérdidas corresponde a la afectación de viviendas.
Los altos volúmenes de pérdidas del sector agropecuario, infraestructura carretera y vivienda
están estrechamente vinculados a los altos niveles de vulnerabilidad existente. La vulnerabilidad del
sector agropecuario se explica por la degradación ambiental y el atraso tecnológico. Según la FAO, en
2008 únicamente el 2,4% de las tierras agrícolas a nivel regional contaba con infraestructura de riego,
mientras que el resto continuaba siendo de temporal y, en consecuencia, altamente vulnerable a
variaciones de los ciclos de lluvia.
La vulnerabilidad de la infraestructura carretera refiere una larga historia de daños y pérdidas
por desastres de diversa magnitud. Hasta el año 2005, la extensión de caminos pavimentados en la
región era de las más bajas en el mundo. Panamá apenas alcanzaba el 36% de caminos pavimentados
con respecto a la longitud total en 2002. En Guatemala este valor era ligeramente menor, 34% en
2001. Costa Rica sólo contaba con la cuarta parte de su red carretera pavimentada en 2005, mientras
que El Salvador y Honduras registraban el 20% en 2001. Belice registraba el 19% en 2006 y Nicaragua
el 16% en 2005. En los primeros años de este siglo, menos de la tercera parte de la población de
Honduras y Nicaragua tenía acceso a caminos transitables todo el año.6
Las características de la vivienda y la condición socioeconómica de la población tanto en el
área urbana como rural, explican en gran medida los grandes daños a la vivienda por desastres.
Indicadores básicos de la calidad de la vivienda registran que durante los años 2000 la tercera parte
de la población urbana regional habitaba viviendas precarias y únicamente el 43% de los hogares

6

Banco Mundial, 2009. Consulta en línea.

212

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

tenían tenencia segura. En el año 2003 el 43% de las viviendas rurales tenía piso de tierra, el 12%
tenía techo de materiales no permanentes y el 20% tenían paredes de materiales livianos o no
permanentes. Los indicadores de las zonas urbanas son mejores y los valores regionales varían entre
los países, siendo los de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua los más bajos (Banco
Mundial, 2009; BID, 2009; PNUMA, DEWA y GRID-Europe, 2009).
Los desastres pequeños y medianos se están extendiendo rápidamente en muchos países,
abarcando cada vez más zonas geográficas y con una recurrencia mayor, especialmente durante los
últimos diez años. Es importante destacar que las evaluaciones de impactos y costos de los eventos
extremos en la región se han enfocado en los eventos mayores. En el futuro será necesario ampliar el
análisis a los múltiples eventos de menor escala. Solo el 9% de los eventos registrados por
DesInventar para Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá se asocian a eventos de gran
magnitud, mientras que el resto se asocia a condiciones climáticas de temporada en dichos países.
Los eventos con impacto local registrados son un 47% por inundaciones y 24% por deslizamientos,
siendo estos dos tipos los más recurrentes en las series de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y
Panamá. En Costa Rica y El Salvador, tres cuartas partes de la mortalidad y casi el 60% de las
personas afectadas están asociadas a eventos de pequeña y mediana magnitud. En Costa Rica solo el
10% de la afectación de viviendas se asocia a fenómenos de gran magnitud (DesInventar, 2008).

7.4

ESTIMADO INICIAL DE COSTOS ASOCIADOS AL CAMBIO CLIMÁTICO

Dada la limitada información disponible sobre pérdidas económicas causadas por fenómenos
climáticos extremos en la región y sus escasas referencias territoriales en amplia resolución, no es
posible prever las pérdidas probables a mediano y largo plazo mediante la interpolación de valores.
De hecho, son pocos los desastres con impacto directo registrado en los indicadores
macroeconómicos de los países a mediano plazo. De los 11 eventos evaluados por la CEPAL en cinco
países de la región, las variaciones significativas atribuibles a desastres son menores cuando los
efectos se analizan en perspectiva de mediano plazo.
La actividad económica es sensible a la influencia de numerosos factores, incluidos los
impactos de eventos climatológicos extremos, por lo que en la práctica es difícil aislar su impacto de
otros factores internos y externos. Tal situación plantea considerables dificultades metodológicas
para cuantificar la magnitud real y las consecuencias de estos fenómenos sobre las economías
nacionales. Por otra parte, los datos disponibles sobre las consecuencias económicas de los desastres
se limitan a los impactos físicos directos o a las pérdidas de capital fijo y de inventario. Los efectos
indirectos y secundarios sobre la actividad económica (cambios de política fiscal, consecuencias de la
reasignación de recursos a largo plazo y pérdidas de capital humano) son omitidas o subestimadas
(Banco Mundial, 2001). Los datos disponibles ofrecen solo un panorama de los daños directos,
principalmente a la propiedad, la infraestructura, los equipos, los inventarios, etc. (Baritto, 2009).
Por otra parte, no hay consenso sobre la valuación de los eventos extremos en la disciplina
económica (Okuyama, 2007). Una técnica ampliamente utilizada es el análisis de Insumo-Producto
(IO) mediante las matrices de contabilidad social, identificando los sectores y las cadenas
productivas afectadas. Una variante de esta metodología es la de los Modelos de Equilibrio General
Computable (MEGC) basados en parámetros no lineales y que indican la modificación de los
insumos y la producción ante cambios de precios. Pero no permite hacer proyecciones de largo plazo
(Rose y Liao, 2005) y tiende a subestimar el costo de los impactos. En suma, la manera de calcular la
magnitud de los costos asociados a eventos extremos sigue en debate (Pielke Jr, 2007), mientras que

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

213

la mayoría de los estudios se enfocan en países desarrollados y en las regiones de Asia. Así,
por ejemplo:


El Informe Stern (2007) considera que numerosos países en desarrollo ya están encontrando
dificultades para enfrentar sus condiciones climáticas. Aún con aumentos de temperatura
inferiores al 1 °C, los desastres climáticos están retrasando su desarrollo económico y
social. Un cambio climático con incrementos de 3 °C a 4 °C implicaría un enorme aumento
de los riesgos y costos asociados. A nivel global, estima un aumento de costos del 0,5% al
1% del PIB mundial a 2050 a partir de sencillas extrapolaciones. La cifra aumentaría si el
calentamiento global sigue su marcha.



Una investigación reciente de la ABI (2005a y 2005b) estima que un incremento del 4% al
9% en la intensidad de tormentas tropicales y tifones en Estados Unidos, Europa y Japón,
aumentaría los costos hasta en un 65%.



Nordhaus (2006), mediante modelos de regresión y con datos del registro e intensidad de
huracanes para el océano Atlántico, calcula que los daños por huracanes aumentarán en un
0,06% del PIB de los Estados Unidos en promedio anual, valoración sobre la base de una
duplicación de las emisiones de CO2e.

En general, las estimaciones arrojan resultados diversos. Se requiere un meta-análisis para
ubicar los rangos de costos más probables. En el caso de Centroamérica no se dispone de información
detallada sobre una matriz de insumo producto o una matriz social que permita aplicar estas
técnicas. Ante esta situación, el presente estudio utilizó la metodología de modelos econométricos,
que si bien está expuesta a críticas sobre la medición de los impactos, permite aproximar una
trayectoria de los costos asociados a un aumento en la intensidad de los eventos extremos.
En teoría, la evidencia disponible muestra una estrecha relación entre el crecimiento
económico, las principales variables socioeconómicas y la evolución del medio ambiente,
independientemente del debate sobre las formas y magnitudes de estas relaciones. En efecto, es
común considerar que el producto de una economía es función de los factores productivos capital
y trabajo.
(7.1)

,

Donde Yt representa el producto, Kt el capital y Lt el trabajo. Ahora podemos considerar que
los costos asociados a los eventos extremos afectan la trayectoria del crecimiento a largo plazo, y
hasta podrían incluirse eventos geológicos (sismos y erupciones volcánicas), aunque la especificación
solo considera los climatológicos (Baritto, 2009). Así, la ecuación (7.1) se puede especificar como:
(7.2)

,

,

Donde PE es la pérdida económica asociada a la ocurrencia de eventos extremos climatológicos
y se espera que su impacto sea negativo en el largo plazo (véase el recuadro 7.6). Esta especificación
se basa en el trabajo de Baritto (2009), con una variante que utiliza la proporción de la pérdida
económica respecto al capital, toda vez que su objetivo es identificar el impacto en la formación de
capital de las economías.

214

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

RECUADRO 7.6
INTENSIDAD DE HURACANES Y TORMENTAS Y SU IMPACTO EN COSTOS

Investigaciones recientes (Emanuel, 2007; Swanson, 2008) han mostrado que la temperatura
superficial de los océanos se correlaciona positivamente con la intensidad de huracanes y
tormentas tropicales. Existen diferentes medidas de la intensidad, incluyendo el número anual de
huracanes y tormentas tropicales, su duración, velocidad máxima del viento cuando excede cierto
valor crítico y categoría de huracán. Emanuel (2007) reporta una asociación positiva entre la
temperatura de la superficie del océano Atlántico y un índice compuesto que mide la intensidad
de huracanes, denominado PDI, que incluye la velocidad del viento y la duración del huracán
como se observa en la siguiente figura.
OCÉANO ATLÁNTICO: TEMPERATURA DE LA SUPERFICIE DEL MAR E ÍNDICE
DE PODER DE DISIPACIÓN DE HURACANES
(En centígrados en eje izquierdo y PDI en metros cúbicos por segundo en eje derecho)

Fuente: Emanuel (2007), PDI = índice de poder de disipación.

En lo que se refiere a los costos, existe una tendencia ascendente a nivel mundial.
Para el continente americano, los costos por desastres de origen hidrometeorológico han
sido cerca de 400 mil millones de dólares en el período 1991-2005, los más altos por
desastres a nivel región. En este sentido, resulta una hipótesis válida asumir que los costos
están positivamente asociados a la intensidad de eventos extremos. Por lo tanto, el estudio
“La Economía del Cambio Climático en Centroamérica” asume que una mayor intensidad,
derivada en un aumento de la temperatura superficial de los océanos, se traduce en un
aumento de los costos.
(continúa)

215

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 7.6)
MUNDO: EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE INCIDENCIA
DE DESASTRES, 1990-2005
(Número de eventos registrados)

CONTINENTES: COSTOS ACUMULADOS DE
DESASTRES, 1991-2005
(Miles de millones de dólares del año 2005)

Fuente: EM-DAT.

Sobre la base de la literatura se busca una aproximación de la magnitud del impacto de las
pérdidas económicas sobre el producto, como también su significancia estadística. La estimación fue
hecha con un modelo de datos panel, que considera los registros de costos por inundaciones y
tormentas tropicales para los siete países de la región, disponibles en EMDAT, incluyendo las once
evaluaciones coordinadas por CEPAL sobre el período 1970-2007. El nivel de producto se aproxima
por el PIB de cada país, el acervo de capital y el empleo con los datos generados por los escenarios
macroeconómicos del estudio. Considerando las limitaciones de algunas de las series de empleo de
los países, se hizo una estimación solamente con capital usando la ecuación 7.4. La ecuación fue
estimada con la misma metodología de la ecuación 7.3. Los resultados se presentan en el cuadro 7.3.
CUADRO 7.3
CENTROAMÉRICA: ESTIMACIONES DE LA FUNCIÓN DE PRODUCCIÓN CON EFECTO
DE LOS EVENTOS EXTREMOS (HURACANES E INUNDACIONES)
Variables

(7.3)
PIB

(7.4)
PIB

Constante (c)

-1,36*
(-7,22)

0,902*
(2,50)

Capital (lk)

0,552*
(7,49)

0,844*
(23,57)

Empleo (ll)

0,353*
(5,58)

Impacto económico de los eventos
extremos meteorológico (lpe)

-0,012*
(-2,86)

-0,012*
(-2,04)

R2

0,88

0,82

Número de observaciones

231

252

Notas: Estimaciones con el método de Panel para el período 1975-2007 (7.3) y 1972-2007 (7.4).
Los coeficientes con * son estadísticamente significativos al 5%. Todas las variables están en
logaritmo natural.
R2 = coeficiente de determinación.
Fuente: Elaboración propia.

216

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Las variables están en logaritmo natural, por lo tanto los coeficientes muestran las elasticidades
de largo plazo para la región. El acervo de capital en ambas estimaciones, 7.3 y 7.4, y el empleo en
7.3, muestran elasticidades positivas, consistente con la teoría económica. En ambas estimaciones la
pérdida económica por huracanes y tormentas arroja una elasticidad negativa muy cercana a cero, –
0,012. Ambas estimaciones resultaron muy cercanas a este coeficiente, confirmando su robustez, por
lo que se procede a utilizar la estimación de capital. Este coeficiente sugiere que si los costos se
incrementaran en un 10% por una mayor intensidad de los eventos climatológicos durante este siglo,
el costo anual sería de 0,12 puntos porcentuales del PIB, que podría considerase el monto de los
costos directos asociados únicamente a incremento de la intensidad de los eventos. Es decir, los
estimados de los costos podrían ser significativamente más altos si se determina una relación entre
mayor frecuencia de eventos y cambio climático y se incluyeran estimados de los costos indirectos,
que generalmente equivalen al 70% de los costos directos.
Con estas acotaciones es posible diseñar un escenario inicial de los costos de los impactos
directos de un incremento de la intensidad de los eventos extremos sobre la actividad económica
hacia el 2100, con los siguientes supuestos:


Una atmósfera más caliente de lo normal conserva más vapor de agua. Si en una atmósfera
así caliente se mantienen los procesos naturales que forman nubes y precipitan lluvia, las
precipitaciones pueden ser más intensas pero quizá menos frecuentes. Así, es difícil
determinar con precisión cómo los cambios climáticos provocados por el hombre afectan
los regímenes de lluvias regionales.



Un planeta con temperaturas más elevadas engendrará un ciclo hidrológico más intenso,
deshielo de los casquetes polares y glaciares, aumento del nivel del mar, eventos extremos
más frecuentes, huracanes más intensos y quizá ciclos ENOS reforzados.



En las deliberaciones del IPCC no hay consenso sobre la relación entre frecuencia de las
tormentas y huracanes y el cambio climático, pero sí hay suficiente evidencia sobre la
relación entre este fenómeno y la intensidad de tormentas y huracanes.



La mayoría de los estudios delinean escenarios con aumentos de la intensidad de
huracanes del 4% al 12%. El presente análisis considera un aumento del 5% como límite
inferior y del 10% como límite superior.



El escenario base utilizado es la trayectoria del PIB y el acervo de capital calculados por los
escenarios macroeconómicos del proyecto.



Se usa como referencia la trayectoria observada de la pérdida económica como costos
directos en acervos de capital por los eventos extremos de 1970 a 2008 estimados para
Centroamérica.



Se supone un aumento proporcional de costos ante el aumento de una unidad de intensidad.

El cuadro 7.4 presenta los resultados de la estimación del costo directo con valor presente neto
a distintas tasas de descuento sobre un incremento del 5% en la intensidad de los eventos extremos
respecto a la trayectoria observada en las últimas cuatro décadas. Se observa que los mayores costos
podrían recaer en Belice y Honduras, lo cual tendría consecuencias para sus trayectorias de
crecimiento de largo plazo. En un segundo grupo se ubica Costa Rica, seguida por Guatemala,
Panamá, Nicaragua y El Salvador. Mientras los costos de Centroamérica en conjunto van del 7,64% al

217

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

0,25% con tasas de descuento del 0,5 % y el 8%, respectivamente. Esta medición es del aumento en
costos, no de los costos totales provocados por los eventos extremos.
CUADRO 7.4
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO ANTE UN AUMENTO DE 5% EN LA
INTENSIDAD DE LAS TORMENTAS Y LOS HURACANES, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB 2008 a valor presente neto)
Tasa de
descuento

Belice

0,5%

24,12%

10,06%

2,0%

9,16%

4,0%
8,0%

Costa Rica El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

3,45%

4,66%

20,57%

2,98%

4,96%

7,64%

4,13%

1,39%

1,94%

7,98%

1,43%

2,01%

3,09%

2,94%

1,43%

0,50%

0,73%

2,71%

0,66%

0,73%

1,09%

0,58%

0,27%

0,12%

0,19%

0,61%

0,24%

0,19%

0,25%

Fuente: Elaboración propia.

El cuadro 7.5 presenta los resultados de la estimación del costo directo con valor presente neto
a distintas tasas de descuento sobre un incremento del 10% en la intensidad de los eventos extremos
respecto a la trayectoria observada en las últimas cuatro décadas. Se observa que los costos
lógicamente se duplican en relación al escenario anterior y que tendrían un impacto más significativo
sobre las trayectorias de crecimiento de largo plazo. En los casos de Belice y Honduras implican el
equivalente al 47% y al 40% de su PIB del 2008, respectivamente, a valor presente neto con una tasa
de descuento del 0,5%. Estos costos también se duplican para la región en conjunto, con valores del
14,9% al 0,5% con tasas de descuento del 0,5 % y el 8%, respectivamente.
CUADRO 7.5
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO ANTE UN AUMENTO DEL 10% EN LA
INTENSIDAD DE LAS TORMENTAS Y LOS HURACANES, 2008 A 2100
(En porcentaje del PIB 2008 a valor presente neto)
Tasa de
descuento

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

0,5%

47,11%

19,65%

6,73%

9,10%

40,18%

5,81%

9,69%

14,92%

2,0%

17,90%

8,06%

2,72%

3,78%

15,59%

2,80%

3,92%

6,03%

4,0%

5,75%

2,79%

0,98%

1,42%

5,28%

1,29%

1,44%

2,13%

8,0%

1,13%

0,53%

0,23%

0,38%

1,19%

0,47%

0,37%

0,49%

Fuente: Elaboración propia.

Estas estimaciones son iniciales, acotadas a una parte estimable de los costos directos y
sensibles a los datos observados en la última década, donde se ha registrado un aumento de la
frecuencia e intensidad de los eventos extremos. Debido a la falta de información detallada, los
costos comprenden inundaciones, tormentas y huracanes. Por lo tanto, es difícil cuantificar los
impactos por separado, además de que en algunos países son más frecuentes unos eventos que
otros. En todo caso, el ejercicio indica serios aumentos en costos, aun considerando una parte
limitada de los impactos.

218
7.5

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CONSIDERACIONES FINALES

Con base en el análisis anterior, se concluye lo siguiente:
1. Las tendencias de eventos extremos muestran un aumento de la frecuencia e intensidad de
huracanes y tormentas tropicales en las últimas tres décadas a nivel global.
2. Existe una correlación entre la temperatura superficial de los océanos y la intensidad de
tormentas y huracanes, pero no es claro que éstos estén aumentando en frecuencia como
consecuencia del cambio climático. En el Océano Atlántico Norte se observa un crecimiento
del número de huracanes y tormentas desde finales de los años noventa, pero esto podría
estar asociado a una fluctuación multidecadal histórica y/o a un aumento de la volatilidad.
3. Hay evidencia de un aumento en la intensidad de huracanes y tormentas desde la década
de los ochenta. Las proyecciones de diversas investigaciones indican que en el presente
siglo se espera un aumento de la intensidad de estos fenómenos de entre el 5 y el 10%
respecto al siglo anterior. Así, la conclusión del Cuarto Reporte del IPCC es que la
intensidad de los ciclones tropicales probablemente aumentará, pero no hay suficientes
bases para decir que su número aumentará también.
4. Sin embargo, la frecuencia de los huracanes y tormentas tropicales en las últimas dos
décadas se ha incrementado 4,5 veces en toda la región. Nicaragua es el país con mayor
número de tormentas tropicales. Las tormentas tropicales y huracanes han causado casi el
doble de victimas que las inundaciones.
5. En las últimas dos décadas la frecuencia de inundaciones se ha duplicado respecto al
período 1970-1989. Los países con mayor número de inundaciones han sido Honduras,
Costa Rica y Panamá, con casi una inundación por año en promedio. El Salvador y
Guatemala también registran una alta frecuencia de este tipo de eventos.
6. No existen proyecciones de los costos ante un cambio en la intensidad de los eventos
extremos asociada al cambio climático. La literatura identifica un rango de variación entre
el 4% y 12% de incremento en la intensidad de inundaciones, tormentas tropicales y
huracanes. Sin embargo, en los modelos de clima la intensidad de estos eventos está en
función de varios factores que siguen patrones no lineales, difíciles de cuantificar en
escenarios de emisiones.
7. Una estimación conservadora de los costos acumulados a 2100 de un aumento en la
intensidad de las inundaciones, tormentas tropicales y huracanes en función de los costos
directos para las economías centroamericanas por pérdidas en el acervo de capital
solamente, sugiere costos equivalentes a valor presente neto de entre el 3% y el 25% del PIB
de 2008, dependiendo del país con un aumento del 5% en intensidad y entre el 6% y el 48%
con un aumento del 10% en intensidad.
8. Centroamérica sufre un proceso histórico de degradación ambiental severo. Aunque los
primeros resultados de esfuerzos de conservación y recuperación comienzan a verse, los
altos niveles de degradación acumulada y la lentitud de su contención hacen suponer que
en el corto, mediano y largo plazo la degradación ambiental seguirá siendo uno de los
mayores factores de riesgo ante desastres futuros. Además, en Centroamérica, al igual que

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

219

en otras regiones del mundo, existe una estrecha relación entre los desastres de diversa
magnitud y las condiciones de pobreza y desigualdad de la población.
9. Los desastres tienen severos impactos en las economías y las sociedades. La determinación
de su impacto real requiere análisis de largo plazo sobre situaciones locales específicas y
los canales de impacto indirecto sobre la ruta de desarrollo, magnitudes que no podemos
obtener a partir del nivel de agregación con el que se determinan las variables
macroeconómicas.
10. Las evaluaciones de impactos y costos de los eventos extremos en la región se han enfocado
en los eventos mayores. En el futuro será necesario ampliar el análisis a los múltiples
eventos de menor escala, los cuales se están extendiendo rápidamente en muchos países,
abarcando cada vez más zonas geográficas con recurrencia mayor, especialmente durante
los últimos diez años.
11. Los retos históricos de la reducción de riesgos están más vigentes que nunca: degradación
ambiental por actividades económicas, ocupación inadecuada del territorio, pobreza y
desigualdad, carencia de infraestructura adecuada, limitada respuesta institucional tanto del
sector público como del privado y otros muchos tópicos asociados al desarrollo. Adaptarse al
cambio climático implica revertir las condiciones de vulnerabilidad y la contribución social a
la construcción de las llamadas amenazas socio-naturales sobre lo que se fundamenta la
reducción del riesgo y, en consecuencia, la adaptación al cambio climático.

220

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

8. ENERGÍA

8.1

INTRODUCCIÓN1

consumo de energía
la región centroamericana se caracteriza por una alta dependencia de los
Elderivados del petróleoen la biomasa, con poca participación de la generación eléctrica en el balance
y
global. La dependencia de energéticos importados, medida por el nivel de la oferta energética
(moderna y tradicional), es de alrededor del 50%2, constituida principalmente por petróleo crudo y
derivados. Los altos precios de los derivados del petróleo a partir del año 2003 han incidido
negativamente en las economías de los países. El peso de su factura, comparado con la de las
exportaciones totales, llegó a 20% en 2008, mientras que en la década anterior fue cercano al 10%.
La fuerte dependencia de los derivados del petróleo explica la fragilidad centroamericana frente
a las fluctuaciones del mercado petrolero, dado el impacto de las alzas de precio en las economías
locales. Esta condición impone presiones especiales al sector energético de los países, pues los
consumidores exigen medidas para evitar o amortiguar las alzas de precios del combustible y de las
tarifas de los servicios más afectados como son transporte público y electricidad.
Durante el período 1970–2007, la oferta total de energía en los países de la región se
incrementó 3,4% en promedio anual, al pasar de 65,46 millones de barriles equivalentes de petróleo
(Mbep) a 220,62 Mbep, en tanto que la demanda total de energía aumentó a una tasa promedio
anual de 3,1%, al pasar de 57,24 Mbep a 175,14 Mbep (véase el gráfico 8.1).3
GRÁFICO 8.1
CENTROAMÉRICA: OFERTA–DEMANDA TOTAL DE ENERGÍA (1970–2007)
(En miles de barriles equivalentes de petróleo)

(continúa)

Para mayor información véase el “Estudio sectorial regional sobre energía y cambio climático en Centroamérica” (CEPAL, 2011a, por
publicar), realizado por la Unidad de Energía y Recursos Naturales (UERN) de la Sede Subregional de la CEPAL en México y
consultores en el marco de este proyecto.
2 Grado de dependencia de energéticos importados, calculado como el cociente entre las energías primaria y secundaria importadas (petróleo,
derivados del petróleo y carbón) y la oferta total de energía disponible en los mercados nacionales.
3 La unidad Mbep corresponde a un millón de barriles equivalentes de petróleo (1 Mbep = 5.810,0 terajoules).
1

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

221

(Continuación Gráfico 8.1)

Nota: Datos de Belice no disponibles.
Fuente: Estadísticas CEPAL, Series históricas (1970–2007), balances de energía de la Organización
Latinoamericana de Energía (OLADE) y elaboración propia.

Según el tamaño de las economías y su dependencia de las fuentes de energía
tradicionales, Guatemala fue el país con mayor oferta en el período 1970-2008. Los países de la
región produjeron 55,8% de la oferta total. Los principales energéticos producidos son leña,
energía geotérmica, energía hidráulica, bagazo de caña y otros residuos de biomasa. Por países
el mayor consumo de energía se registró en Guatemala, 35,2%, seguido de Honduras, 14,8%,
Costa Rica, 15,3%, El Salvador, Panamá y Nicaragua, 11,7%, 11,1% y 11%, respectivamente, y
Belice 0,9%, cuyas series analizadas son a partir de 2007.

222
8.2

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

BALANCE DE ENERGÍA 4

La oferta de energía primaria corresponde a las fuentes disponibles (renovables y no renovables,
autóctonas e importadas) antes de su transformación. La oferta de energía secundaria corresponde a
la energía disponible para el consumidor final luego de la transformación de la energía primaria
(refinación, conversión de energía, etc.). Ambas ofertas, luego del descuento de las pérdidas de
transformación y transporte, consumos propios de los procesos y transporte, constituyen la energía
entregada para el consumo final. A continuación se describen las principales etapas que conforman
el balance de energía.
La oferta de energía primaria en la subregión alcanzó 142,5 Mbep en 2008. La biomasa
continúa siendo la principal fuente de energía primaria con 62,4%, seguida por las fuentes
hidráulicas y geotérmicas (electricidad primaria), 22,4%, hidrocarburos y carbón mineral, 11,8% y
2%, respectivamente, y otros el 1,3% restante5 (véase el gráfico 8.2). El período histórico analizado es
de 1970 a 2008, en el caso de Belice se cuenta con datos a partir de 2007.
GRÁFICO 8.2
CENTROAMÉRICA: ENERGÍA PRIMARIA 2008
(142,5 millones de barriles equivalentes de petróleo)

Fuente: Sistema de Información Económica-Energética (SIEE) OLADE y
estimaciones CEPAL sobre la base de cifras oficiales.

Para 2007 se estimaba que en Centroamérica alrededor de 19 millones de personas, 50% de la
población, seguía dependiendo de residuos de biomasa (principalmente leña) para satisfacer sus
necesidades energéticas básicas. El 86% de la población dependiente de la leña se ubica en Guatemala,
Honduras y Nicaragua, donde vive la mayor porción de gente en pobreza y pobreza extrema (CEPAL,
2008a; 2009e).

El balance de energía de la región se obtuvo de los balances energéticos de los países según el Sistema de Información Económica
Energética (SIEE) de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE). Las estimaciones de Belice se realizaron sobre la base
de índices demográficos y económicos oficiales. Para calcular la producción de hidrocarburos de Belice se usaron datos del
Departamento de Energía de Estados Unidos y de la Administración de Información Energética (DOE/EIA por sus siglas en
inglés). Los datos de electricidad fueron obtenidos de las estadísticas del subsector eléctrico de la CEPAL.
5 ‘Otros” se refiere a residuos orgánicos, biogás, energía eólica, energía solar, etc.
4

223

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

La mayor proporción de la energía moderna o comercial corresponde a petróleo y sus
derivados; el carbón mineral representa una fracción muy pequeña, aunque su uso crece. Sólo Belice
y Guatemala cuentan con una pequeña producción interna de petróleo, la cual se exporta casi en su
totalidad. La región es importadora neta de hidrocarburos. Alrededor de 81% de combustibles
provenientes del petróleo se emplea como consumo final en la industria, el transporte y el uso
doméstico; 20% se utiliza para generar electricidad (véase el cuadro 8.1).
CUADRO 8.1
CENTROAMÉRICA: CONSUMO FINAL ENERGÉTICO 2008
(En miles de barriles equivalentes de petróleo)
Sector de consumo

2008

%

Transporte

53 260,3

29,1

Industria

31 728,4

17,3

Residencial

82 291,9

45,0

Comercial, servicios públicos

11 900,9

6,5

Agropecuario, pesca, minería

951,9

0,5

Construcción, otros

1 475,4

0,8

181 608,7

99,3

No energético

1 323,76

0,7

Consumo final

182 932,4

100,0

Consumo energético

Fuente: Sistema de Información Económica Energética (SIEE) OLADE
y estimaciones de la CEPAL sobre la base de cifras oficiales.

El consumo final energético por sectores en 2008 fue de 182,9 Mbep, donde el sector residencial
tuvo una participación de 45%, el transporte 29,1%, la industria 17,3%, los sectores comercial y de
servicios públicos en conjunto 6,5%, los sectores agropecuario, pecuario y minero 0,5% y, por último,
0,8% para construcción y otros. El consumo no energético fue 0,7%. Los sectores residencial,
comercial y de servicios públicos requirieron energía para cocción de alimentos, iluminación,
calefacción, calentamiento de agua, usos comerciales y servicios públicos, entre otros. Se estima que
la leña tuvo una participación del 76% del consumo total de estos sectores, la electricidad 16%, el gas
licuado de petróleo (GLP) 5,3%, el diesel 1,3%, las gasolinas, el kerosene, el fuel oil y el carbón
vegetal en conjunto 1,4%.
El sector transporte utilizó básicamente derivados del petróleo (diesel 47,2%, gasolinas 42,8%,
kerosenes y turbo 9,8% y GLP 0,2%). En el caso de los biocombustibles, todos los países reportan
pequeña utilización (biodiesel, principalmente), la cual no es significativa en el balance. Por lo menos
cuatro países realizaron exportaciones de etanol. Solamente Costa Rica tiene un programa aprobado
para utilizar mezclas obligatorias de gasolinas y alcohol.
Los sectores agropecuario, pesquero y minero utilizaron diesel (36,6%), electricidad (27,3%),
energía primaria (12%), GLP (8%), gasolinas (6,5%), leña (3,9%), fuel oil (3,4%), kerosenos (2,3%) y un
monto no significativo de carbón vegetal.
La industria tuvo la siguiente estructura de consumo de energéticos: 18,9% diesel, 18%
electricidad, 17,6% coque, 16% fuel oil, 9% bagazo (productos de caña), 8,8% leña, 5,1% GLP, 3,2%
otras energías primarias, 2% carbón mineral y 1,4% gasolinas, kerosenos y carbón vegetal, este
último con un monto no significativo.

224

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

SUBSECTOR HIDROCARBUROS
Entre 1970 y 2008, el consumo final de hidrocarburos en la región (sin incluir su uso para generar
electricidad) creció a una tasa anual promedio de 4% al pasar de 16,2 Mbep a 79,5 Mbep, cifra
superior al crecimiento promedio de la economía y de la demanda total de energía (CEPAL, 2009i).
Los sectores dominantes en demanda son el transporte, que consume 54%, las centrales eléctricas y
autoproducción con 23% y la industria con 13%. La distribución del consumo por energéticos
corresponde en primer lugar al diesel, 67,3%, seguido del fuel oil, 17,1%, kerosenes 6,2%, gasolinas
5,4% y gas licuado 3,9% (véase el gráfico 8.3).
GRÁFICO 8.3
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DEL CONSUMO FINAL Y DEMANDA POR
SECTOR DE HIDROCARBUROS

Nota: El gráfico de consumo de hidrocarburos no incluye los derivados del petróleo utilizados para producir
electricidad.
Fuente: Estadísticas CEPAL, Series históricas (1970–2007).

SUBSECTOR ELÉCTRICO
Durante el período 1970-2008, el consumo de energía eléctrica creció 6% y el PIB 3,5% en
promedio anual. El 46% de la capacidad eléctrica instalada total corresponde a las plantas
térmicas a base de combustibles fósiles y 54% a fuentes renovables, de las cuales 42%
corresponde a centrales hidroeléctricas, 5% a plantas geotérmicas, 7% a centrales de
cogeneración (bagazo de caña) y menos de 1% a centrales eólicas. La generación eléctrica con
fuentes renovables superó a la que utiliza hidrocarburos con 63%, de la cual la generación
hidráulica fue 50%, la geotérmica 8%, el bagazo de caña (cogeneración) 4% y la eólica menos
de 1% (véase el gráfico 8.4).
De la generación con combustibles fósiles, 93% fue con hidrocarburos y 7% con carbón mineral.
En Costa Rica 93% de la generación eléctrica es con fuentes renovables, en El Salvador y Panamá es
63%, y en Guatemala y Belice es 60%, a diferencia de Honduras y Nicaragua, que sólo generan 37% y
35% de la producción total con fuentes renovables.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

225

GRÁFICO 8.4
CENTROAMÉRICA: GENERACIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA POR TIPO DE FUENTE, 2008
(39 651,9 GIGAWATTS HORA [GWH])

Fuente: Estadísticas del subsector eléctrico y estimaciones de la
CEPAL sobre la base de cifras oficiales.

Las ventas de energía eléctrica en la región fueron 33.240,2 GWh en 2008 para más de 7,6
millones de usuarios. Las mayores ventas se registraron en Costa Rica, 25,1% del total, seguida
por Guatemala, 19,5%, Panamá, 16,4%, Honduras 15,7%, El Salvador, 15,2%, Nicaragua, 6,7% y
Belice, 1,3%. Con relación al tipo de usuario, el sector residencial fue el principal consumidor
con 33,3% de las ventas totales, le siguen el sector industrial, 29,4%, el sector comercial, 28,5%
y otros, 8,8%.
La cobertura eléctrica fue de aproximadamente 82% de la población de la región,
variando entre países de la siguiente forma: Costa Rica 99%, Belice 90%, Panamá 89%, El
Salvador 86%, Guatemala 84%, Honduras 77% y Nicaragua 65%. Las pérdidas promedio en los
sistemas de transmisión y distribución (técnicas y no técnicas) son de 16%, variando entre
Nicaragua con 27,3%, Honduras 23,5%, Guatemala 17,1%, Belice 13%, El Salvador 12,8%,
Panamá 11,8% y Costa Rica 10,6%.

8.3

INDICADORES DE CONSUMO DE ENERGÍA

El consumo de energía per cápita regional fue de 4 bep/habitante. Costa Rica, Panamá y Belice
registraron los mayores consumos con 6 bep/habitante en promedio. El Salvador, Guatemala,
Honduras y Nicaragua consumen alrededor de la mitad del consumo del primer grupo. El
consumo per cápita residencial promedio fue de 1,6 bep/habitante. El mayor valor fue el de
Belice y el menor el de El Salvador. El consumo per cápita de hidrocarburos y de electricidad
fue de 2,5 barriles/habitante y 810 kilo Watt hora (kWh)/habitante. El mayor consumo per
cápita de hidrocarburos fue el de Panamá, que duplicó el promedio regional. En electricidad,
Costa Rica, Panamá y Belice duplican el promedio regional (véase el gráfico 8.5).
La intensidad energética6 de los países fue de 1,85 bep por cada mil dólares de PIB de 2008.
Panamá registró la menor intensidad (1,07) y Nicaragua la mayor (3,95), seguidos por Guatemala y
Honduras (2,77 y 2,54). Las cifras de los otros países son: Belice 1,46, El Salvador 1,30, Costa Rica
1,19. Las cifras más bajas corresponden a los países con menor utilización de energías tradicionales
6

La intensidad energética está expresada en barriles equivalente de petróleo por cada mil dólares de PIB (a precios constantes del 2000).

226

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(biomasa). Debido al alto consumo de leña, las mayores emisiones de Gases a Efecto Invernadero
(GEI) del sector energético son las del sector residencial con 47% (CEPAL, 2007d, con estimaciones
para 2005). Respecto a las emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) asociadas al uso de
combustibles fósiles en 2007, el transporte fue el principal emisor, con 46%, seguido por la
generación eléctrica con 24% y la industria con 20%.7
GRÁFICO 8.5
CENTROAMÉRICA: INDICADORES DE CONSUMO DE ENERGÍA PER CÁPITA, 2008
(En Bep, kWh y barriles de petróleo por habitante)

Fuente: SIEE OLADE, Estadísticas de los subsectores hidrocarburos y eléctrico y estimaciones de la CEPAL sobre la
base de cifras oficiales, datos de 2008.

7

Según el informe de estadísticas energéticas 2007 de la OLADE (OLADE, 2007).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

227

BIOMASA
La biomasa es y ha sido un energético importante en la subregión, pues se utiliza para la producción
de carbón vegetal (leña), generación eléctrica (bagazo de caña de azúcar) y consumo final de los
sectores industrial y residencial. El primero la usa principalmente para producir azúcar y el sector
residencial la utiliza para cocción de alimentos y calefacción. La biomasa atizada para producción de
calor en 2008 fue equivalente a 88.908,5 Mbep. Del total de biomasa producida, 86,2% corresponde a
la leña y 13,8% al bagazo de caña de azúcar. La producción de biomasa representó el 68,8% de la
producción total de energía primaria.
La mayor producción de biomasa se registró en Guatemala, 51,5% del total regional, seguida
por Honduras, 15,6%, Nicaragua, 13,3% El Salvador, 8,1%, Costa Rica, 6,5%, Panamá, 4,3% y Belice,
0,7%. De la producción de leña (76.608,2 Mbep), Guatemala produjo 54,1%, Honduras 15,1%,
Nicaragua 13,3%, El Salvador 7,1%, Costa Rica 5,7%, Panamá 4,1% y Belice 0,7%. En la producción de
bagazo de caña de azúcar (12.300,3 Mbep) prácticamente se observo la misma tendencia con un
ligero cambio entre Nicaragua y El Salvador, aunque con proporciones mucho menores que las de la
leña. Guatemala produjo 35,6% del total, Honduras 19,2%, El Salvador 14,2%, Nicaragua 13%, Costa
Rica 12%, Panamá 5,6% y Belice 0,3%.
Se estima que el 96,3% de la biomasa utilizada corresponda a la leña y 3,7% a bagazo de caña
de azúcar y otros residuos agrícolas. De la leña producida, 2,8% fue enviada a centros de
procesamiento y el 97,2% restante a los usuarios finales, de los cuales el sector residencial consumió
93,7%, el sector industrial 3,7%, los sectores comercial y de servicios públicos en conjunto
consumieron 2,4% y el consumo del sector agrícola fue 0,04%. El bagazo de caña de azúcar se utiliza
para generar electricidad, fabricar alcohol y producción industrial. La generación eléctrica absorbió
76% del bagazo total producido, el sector industrial 22,9% y las destilerías de alcohol 1,1%.
La producción de biocombustibles líquidos es una opción para el transporte como sustitutos de
gasolina y diesel. Estudios de la CEPAL analizaron diferentes escenarios de crecimiento para la
producción de bioetanol y biodiesel en los países del Istmo Centroamericano con consideraciones
sobre beneficios y costos (CEPAL, 2007d; 2006b; 2009i).

TRANSPORTE
Se conoce relativamente poco sobre el sector transporte de Centroamérica, su influencia en el
consumo de energía y su impacto ambiental. Se ha prestado más atención al consumo de energía de
fuentes fijas para generación térmica de electricidad. No obstante, el principal consumidor de
derivados del petróleo en Centroamérica es el transporte. Sus porcentajes de participación respecto al
consumo final de energía van del 24% en Nicaragua al 47% en Panamá, y si se considera solamente el
consumo de derivados del petróleo, los porcentajes van del 47% en Nicaragua al 59% en Guatemala.
Entre los años 2000 y 2007, el parque de vehículos con motor que consume combustible, sin
considerar los de arrastre, creció 5,4% en promedio por importaciones de los seis países (sin incluir a
Belice). El crecimiento más notable fue el de Nicaragua (8,9%) y el menor en Costa Rica (2,8%). Por
países el parque más numeroso es el de Guatemala, mientras que el menor es el de Nicaragua. En el
año 2007 Guatemala representó casi el 34% del parque vehicular de la región. La estructura del
parque automotor a nivel regional presentó cambios en el período 2000-2007 debido a un mayor
crecimiento en Guatemala, Honduras y Nicaragua.

228

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Costa Rica y Panamá presentan una elasticidad del parque automotor menor a uno
respecto al PIB, lo que indica que el número de vehículos en circulación crece a menor velocidad
que su PIB. El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua tienen una elasticidad mayor que
uno, es decir, los vehículos en circulación crecen más rápido que el PIB (Figueroa, 2009). En
todos los casos el coeficiente de correlación entre el parque y el PIB es elevado con parámetros
estadísticos de significación.
RECUADRO 8.1
ASPECTOS SOBRE EMISIONES VEHICULARES

La calidad de los combustibles consumidos por los usuarios de los países centroamericanos está
determinada por las especificaciones de su regulación. Aunque existen algunas variantes entre
países, las regulaciones de la calidad de los combustibles vehiculares en la región son bastante
homogéneas y corresponden a los combustibles de categoría 1 de acuerdo a la clasificación del
Worldwide Fuel Charter.
Sobre las regulaciones de emisiones vehiculares se puede mencionar lo siguiente:


Con excepción de Guatemala, todos los países cuentan con regulaciones del control de
emisiones contaminantes vehiculares mediante sistemas de Inspección y
Mantenimiento (I/M). Sin embargo, en la práctica solamente Costa Rica tiene un
sistema I/M en funcionamiento. El Salvador, Nicaragua y Panamá lo aplican sólo a los
vehículos usados importados, y Honduras no aplica ninguno. Además, las
regulaciones presentan deficiencias en la definición de los procedimientos de prueba
de emisiones o en los límites aplicados.



Actualmente, sólo El Salvador y Costa Rica tienen normas de homologación que
garantizan menores emisiones de los vehículos que se incorporan a la flota vehicular.
Solamente las regulaciones de Costa Rica y Panamá establecen claramente la necesidad
de mejorar la calidad de los combustibles, requisito previo para aprovechar los
beneficios de vehículos con tecnología más limpia. Por lo tanto, es importante cambiar
el enfoque de las políticas de control de emisiones vehiculares y orientarlas hacia la
adecuada renovación de la flota vehicular para sustituir los vehículos más
contaminantes por vehículos de tecnología más avanzada, sin restar importancia a la
implementación de los sistemas I/M, que complementan las regulaciones de
homologación vehicular.



Un desafío pendiente es la reducción de los niveles de azufre de los combustibles. Esto
se traduciría de inmediato en un descenso de las emisiones de los vehículos actuales y
sería un paso para facilitar el uso de catalizadores mejorados, filtros y otras tecnologías
para eliminar la mayor parte de la contaminación provocada por los vehículos que
utilizan gasolina y diesel (PNUMA y PCFV, 2007). El contenido de azufre en el diesel
varía: en Costa Rica es 0,04% (con un máximo de 0,215%), en los otros países son del
orden de 0,50% máximo.

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

229

(Continuación Recuadro 8.1)



En las regulaciones de emisiones vehiculares es notoria la ausencia de mecanismos de
evaluación del impacto de su implementación y divulgación. Tales mecanismos son
importantes para cuantificar los beneficios de los sistemas I/M y de las regulaciones a
la importación de vehículos y justificar los costos que estas regulaciones implican. Esto
cobra aún más relevancia debido a la sensibilidad de la población general y de sectores
como el transporte público ante los costos económicos asociados, no sólo por las
pruebas de emisiones, sino también por el mantenimiento para cumplir con las
regulaciones o por la prohibición de importar vehículos de bajo costo. Es
recomendable, por lo tanto, que, siendo la flota vehicular la principal fuente emisora,
las medidas de control de emisiones formen parte de una estrategia integral de control
de la contaminación atmosférica, cuyo objetivo debe ser la reducción de las emisiones y
la mejora en la calidad del aire en las zonas urbanas.

Fuente: SICA y CCAD, 2007

8.4

ESCENARIO BASE SOBRE LA DEMANDA DE ENERGÍA 2008-2100

Para elaborar la prospectiva a muy largo plazo (2100) y conformar la línea base, se han tomado en
cuenta los estudios y evaluaciones recientes de la CEPAL y las instituciones de la Integración
Centroamericana, en particular la “Estrategia Energética Sustentable Centroamérica 2020”
(Estrategia 2020; CEPAL, 2007b) y los estudios de planificación indicativa del Consejo de
Electrificación de América Central (CEAC).
Ambos estudios y los resultados observados en los últimos años sirvieron de base para
determinar los escenarios de mediano plazo (hasta el 2020 o 2023), y de largo plazo (a partir del
2023 hasta 2100). Las proyecciones del consumo de energía de los países se hicieron a partir del
escenario macroeconómico base del proyecto con el modelo de planeación a largo plazo, LEAP
(Long Range Energy Alternatives Planning System, por sus siglas en inglés).
La estimación del desarrollo del sistema energético se basa en las tendencias del PIB a
largo plazo, derivadas de la inercia de los sistemas económicos y de cambios en su estructura
sectorial (véase el cap. 2). Para cada sector se han modelado funciones de demanda de energía a
partir de las series históricas, de los supuestos de la prospección energética de mediano plazo
(2010–2020), de supuestos conservadores relacionados con mejoras tecnológicas (representados
por una reducción de la intensidad energética) y la universalización del acceso de toda la
población a las energías modernas. Por el lado de la oferta también se ha optado por un examen
realista de las fuentes renovables de energía (FRE), que considera su mayor utilización de
acuerdo con el potencial de los países y la diversificación de los combustibles fósiles con mayor
participación del carbón y el gas natural.
Para cada país se ha construido una matriz energética que registra los flujos de energía
desde los sectores de consumo, pasando por los centros de transformación, hasta los centros de
producción y/o importación y transporte de los energéticos. Se han considerado los ajustes por
pérdidas en la transmisión y transformación. También se evalúan las emisiones de GEI en las
etapas del proceso en que son generadas. Todo ello es posible a partir de una modelación bottom–
up de acuerdo a la filosofía del modelo LEAP.

230

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

La demanda de energía se modela con un sistema de ecuaciones dependientes de las
variables conducentes (drivers) del sistema económico. En este estudio la modelación de la
demanda incluye los siguientes sectores de consumo: residencial (familias), comercial, industrial,
transporte y otros. El sector residencial se ha dividido en viviendas urbanas y viviendas rurales,
cada uno subdividido en viviendas con electricidad y viviendas sin electricidad. Para cada uno
se realizó una modelación de los diferentes usos finales (iluminación, cocción de alimentos,
refrigeración y otros, teniendo en cuenta el energético utilizado en cada aplicación), para lo cual
se utilizó la información de los balances energéticos y los resultados de algunas encuestas de
usos finales en los países.
Los drivers del sector residencial son las proyecciones de población (su evolución
urbana/rural y el número de personas por vivienda) y los supuestos de crecimiento de la
electrificación rural acordes con las metas de la Estrategia 2020, suponiendo que todos los países
logran la meta del acceso universal a las energías modernas entre 2025 y 2050. Los techos de
proyección de la demanda de electricidad e hidrocarburos se fijaron hasta el 2023 de acuerdo al
CEAC y la Estrategia 2020. A partir de ese año se asume un escenario tendencial movido por las
proyecciones de población, del PIB y suponiendo mejoras tecnológicas conservadoras
representadas por una reducción de las intensidades energéticas. Los drivers para los otros
sectores (comercio, industria, transporte y otros) parten de las intensidades energéticas en los
principales usos, manteniendo los dos supuestos referidos en los subperíodos 2009–2023 y
2023–2100.
Para el sector transporte se consideró una valuación reciente, en la que la demanda de
combustibles parte de la estimación del parque automotor total, estructura por tipo de
vehículos, tecnología, rendimientos y recorridos medios, los cuales permiten calcular los
consumos específicos respectivos (Figueroa, 2009).
Para la población se utilizaron las proyecciones del Centro Latinoamericano y Caribeño
de Demografía de la CEPAL (CELADE), que consideran la evolución demográfica urbana y
rural hasta el año 2100. Dicha proyección estima un crecimiento promedio anual de 0,6% en el
período 2007–2100, con diferencias entre países que van de 0,2% en Costa Rica hasta 0,6% en
Guatemala. Esta tendencia generaría un crecimiento de 40,3 millones a 69,3 millones de
habitantes entre los años referidos, con un máximo de 72,3 millones en el año 2075 (véase el
cap. 2). De acuerdo con la evolución histórica reportada en censos y comparaciones con países
de mayor desarrollo, se estimaron las trayectorias de la evolución del número de personas por
vivienda, dato relevante al considerar la unidad habitacional como driver del consumo
energético residencial8.
El proceso de urbanización es un factor determinante para el consumo de energía y la
reducción de la dependencia de las fuentes tradicionales de energía como leña y residuos
vegetales. La urbanización aumentará el grado de dependencia del consumo final de la
electricidad y de los derivados de petróleo, estos últimos principalmente para satisfacer las
necesidades de transporte terrestre de pasajeros y de carga.

8

En el período 2007–2100 el número promedio de personas por vivienda en la región pasa de 4,4 a 2,9 en las zonas urbanas y de 5,6 a
3,7, en las zonas rurales.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

231

La energía hidráulica es la fuente energética autóctona más importante para la
generación de electricidad. La región cuenta con un potencial total de 22.000 MegaWatts (MW),
de los cuales se ha explotado sólo un 17%. Esta evaluación considera una expansión fuerte
durante las primeras décadas y otra más lenta a partir de la mitad del presente siglo, hasta
llegar a un aprovechamiento del 50% del potencial hidroeléctrico identificado. Esta estimación
puede considerarse conservadora, pero debe tenerse en cuenta la creciente oposición social a
este tipo de desarrollos.
El consumo de biomasa como fuente tradicional de los hogares se reduce drásticamente
en las primeras décadas del período de estudio, lo cual concuerda con los planes nacionales de
desarrollo, con la Estrategia 2020 y los consensos internacionales, como los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ODM). La biomasa permanece como insumo de procesos industriales
de cogeneración y puede ser importante en las matrices energéticas de los países.
En cuanto a precios de los energéticos para el período 2010-2023 se han considerado los
supuestos de los estudios referidos, ambos basados en proyecciones de organismos
internacionales de energía. Se supone que a partir de 2023 se mantiene un escenario de precios
relativos constantes. Entonces, el escenario base fue construido considerando escenarios
actuales de precios de petróleo, acordes con los recomendados por las principales agencias y
organismos internacionales de energía. Dichos escenarios de altos precios de los energéticos
eran inimaginables en la década anterior o a principios de la actual, cuando se elaboraron y
publicaron la mayor parte de las comunicaciones nacionales cambio climático.
El resultante escenario energético base (o línea evolutiva básica) no representa lo que
tradicionalmente se conoce como business as usual porque toma en cuenta las respuestas
iniciales de los agentes ante las políticas adoptadas por los gobiernos ante un escenario de
precios altos del petróleo. Esta línea evolutiva permite hacer estimaciones sobre el impacto de
políticas y estrategias energéticas, incluyendo programas específicos de mitigación de GEI. De
igual forma puede servir de base para evaluar los efectos económicos del cambio climático en
actividades específicas de la industria energética, siempre que se cuente con estimaciones de
los impactos esperados en ellas. El horizonte de análisis es al año 2100 de acuerdo a lo
establecido en el proyecto.

SUPUESTOS PARA EL PERÍODO 2010 A 2023
Las tasas de crecimiento del consumo de los derivados del petróleo corresponden a las
utilizadas en la Estrategia 2020 (véanse detalles en el recuadro 8.2). Los años 2007 y 2008
corresponden a los registros históricos.
En el sector eléctrico se utiliza la demanda de electricidad estimada por cada país,
utilizada en el último estudio de planificación indicativa del CEAC (CEAC, 2009). Los
combustibles utilizados por este sector corresponden a los utilizados en un despacho
económico bajo condiciones hidrológicas promedio y suponiendo un plan de equipamiento
conservador en cuanto al desarrollo de las fuentes renovables de energía9.

9

La producción de electricidad se ha estimado a partir de un desarrollo hidroeléctrico medio y de otras fuentes renovables,
congruente con el escenario “A” de CEAC hasta el año 2023.

232

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Las demandas sectoriales fueron construidas a partir de un modelo que va de “lo
particular a lo general” (bottom–up, de acuerdo a la filosofía del LEAP), teniendo en cuenta las
restricciones de los balances de energía, los registros históricos 2007 y 2008 y los dos supuestos
explicados en los párrafos anteriores para el período 2010-2023. Se consideran tasas de
electrificación y reducción del consumo de leña acordes con la Estrategia 2020.
En el caso de Belice se construyó un modelo bottom–up siguiendo los criterios anteriores,
considerando tasas de crecimiento del consumo de derivados del petróleo congruentes con las
observadas en países de la subregión de desarrollo similar y la información existente sobre
nuevos emprendimientos de producción eléctrica, incluyendo las importaciones a través de la
interconexión eléctrica con México.

SUPUESTOS PARA EL PERÍODO 2024 A 2100
Para cada país se extiende el modelo bottom–up siguiendo criterios conservadores de mejora
tecnológica (reducción de la intensidad energética), desarrollo de las fuentes renovables de energía y
penetración de nuevos combustibles para producción de electricidad con una mayor tasa de
penetración del gas natural en países de mayor ingreso y viceversa. El carbón tiene mayor
penetración en países de menor ingreso, tendencia observable en la actualidad.10
En el período 2024–2100 los países continuarán desarrollando sus recursos renovables,
llegando al 50% del potencial hidroeléctrico y al 90% del potencial geotérmico al año 2100, de
acuerdo a las cifras oficiales de cada país. En energía eólica también se ha tomado una posición
conservadora, pero congruente con las tendencias e interés actual por el desarrollo de esa tecnología.
La energía solar y los biocombustibles no han sido considerados en el escenario base de planeación.
En todos los casos se ha supuesto una reducción de la intensidad energética, resultado de
mejoras de procesos, introducción de nuevas tecnologías y en respuesta de la demanda ante precios
crecientes de los hidrocarburos. Esta reducción fue estimada en forma conservadora, teniendo
presente la historia reciente del consumo de derivados del petróleo y las elasticidades observadas en
el período 1980–2006, especialmente después del 2020, congruente con el proceso de urbanización en
marcha, con una mayor utilización de energéticos modernos y la sustitución de la leña.
El consumo de leña en las familias se reduce. A partir de 2040 solo permanece en las
comunidades rurales como resultado de la penetración de las energías modernas y de la tendencia
hacia la urbanización. Todos los países alcanzan el acceso universal a la electricidad en forma
escalonada a partir de 2040, aunque persisten diferencias de consumo asociadas al ingreso. Países de
menor ingreso consumirán menos energía y el consumo guardará congruencia con cada escenario
macroeconómico. Todas estas consideraciones son congruentes con un supuesto de precios relativos
constantes a partir de 2023. El cuadro 8.2 muestra un resumen por subperíodos de las tasas anuales
de crecimiento del consumo de energía en la región y en cada país. El crecimiento de la demanda de
energía está en el rango de 1,4% a 2,6%.

10

Tendencia que resulta de un menor precio de la caloría útil del carbón comparada con la del fuel oil y la del gas natural y la no
existencia de impuestos a las emisiones (carbon taxes). Desde el punto de vista de reservas, las del carbón son sustancialmente
mayores que las de petróleo y gas natural.

233

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 8.2
CENTROAMÉRICA: TASAS DE CRECIMIENTO DE LA DEMANDA DE ENERGÍA,
ESCENARIO BASE 2010 A 2100
(En porcentajes)
País

2010–2025

2025–2050

2050–2075

2075–2100

2010–2100

Costa Rica

2,8

2,5

2,1

1,3

2,1

El Salvador

1,6

2,4

2,0

1,2

1,8

Guatemala

0,5

1,8

1,7

1,1

1,4

Honduras

2,7

2,0

1,7

1,1

1,8

Nicaragua

1,6

2,1

2,0

1,3

1,8

Panamá

3,2

2,9

2,6

1,8

2,5

Belice

4,9

2,5

2,3

1,7

2,6

Promedio Centroamérica

2,5

2,3

2,0

1,4

2,0

Fuente: Estadísticas CEPAL, estimaciones sobre la base de cifras oficiales.

El cuadro 8.3 muestra la evolución de la demanda de energía en el período 2010–2100,
considerando los países, la desagregación de los principales sectores de consumo, los combustibles
fósiles, su desagregación por sectores y las fuentes renovables. La demanda total de energía
aumentaría aproximadamente cinco veces en 2100, a unos 1.103 Mbep. El país con mayor demanda
seguiría siendo Guatemala, pero su participación bajaría de 35% a 23%, mientras las de Costa Rica,
Belice y Panamá aumentarían. La tendencia de participación sectorial sugiere que el transporte, la
industria y el comercio aumentarían significativamente, mientras que el sector residencial se
reduciría. Al final del siglo, el transporte absorbería 48% del total, la industria 30%, el sector
residencial 11% y el sector comercial 10%.
CUADRO 8.3
CENTROAMÉRICA: DEMANDA TOTAL DE ENERGÍA, PARTICIPACIÓN POR PAÍSES, SECTORES,
COMBUSTIBLES FÓSILES Y FUENTES RENOVABLES
(En millones de BEP y en porcentajes)
2010
Demanda total (Mbep)

2025

2050

2075

2100

215,0

282,8

489,3

794,6

1 103,0

Demanda por país (En porcentajes)
Costa Rica

13,7

15,8

17,1

17,5

17,4

El Salvador

13,3

13,0

13,4

13,6

13,3

Guatemala

35,2

28,9

26,1

24,4

23,1

Honduras

16,8

19,0

17,9

16,6

15,9

Nicaragua
Panamá
Belice

9,7

9,3

9,1

9,1

9,1

10,4

12,6

14,8

17,1

19,4

0,9

1,4

1,5

1,6

1,8

Demanda por sector (En porcentajes)
Transporte

28,9

35,4

41,8

45,8

47,9

Industria

17,4

22,0

25,9

28,3

29,8

Residencial

47,0

34,6

22,8

15,3

11,1

Comercial

5,8

7,0

8,5

9,4

10,0

Otros

0,9

1,0

1,1

1,1

1,2

(Continúa)

234

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 8.3)
Demanda de hidrocarburos y otros combustibles fósiles
Demanda total
En porcentajes del total de la
demanda

59,9

72,5

79,5

84,7

108,4

En Mbep

50,4

169,3

354,6

631,5

934,1

Demanda sectorial (%)
Residencial

4,4

4,1

2,9

1,8

1,2

Industrial

16,1

17,5

17,1

17,1

17,0

Comercial

2,5

2,4

2,5

2,6

2,5

Transporte

57,3

59,1

57,6

57,5

56,5

Agropecuario

0,9

0,9

0,9

0,9

0,9

18,8

Eléctrico

16,0

19,0

20,1

21,8

Demanda final de otros energéticos (biomasa y otras fuentes renovables)
En porcentajes del total de la
demanda

49,6

40,1

27,5

20,5

15,3

Fuente: CEPAL sobre la base de cifras oficiales y resultados de la modelación con LEAP.

De la demanda total de energía en 2100, 934,2 Mbep corresponderían a hidrocarburos y
otros combustibles fósiles, aumentando su participación de 50% en 2010 a 85% en 2100. De estas
fuentes, 57% sería utilizado por el transporte y 22% por la generación eléctrica. Las tasas
promedio de crecimiento anual de la demanda de hidrocarburos son de 3,6% en Belice, 2,9% en
Panamá, 2,6% en Costa Rica, 2,4% en El Salvador y Guatemala, 2,2% en Honduras y 2% en
Nicaragua (véase el gráfico 8.6).
GRÁFICO 8.6
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE DEMANDA DE HIDROCARBUROS CON ESCENARIO BASE,
1970–2100
(En millones de barriles equivalentes de petróleo)

Fuente: Cifras oficiales de los países, estadísticas de las bases de datos de la CEPAL y
estimaciones a partir de la modelación con LEAP.

235

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El escenario base supone que la demanda regional de energía eléctrica crecería a una tasa de
2,5% anual, variando entre países: Costa Rica 1,9%, Nicaragua 2,1%, El Salvador 2,2%, Panamá 2,5%,
Belice, 2,6%, Guatemala 2,7% y Honduras 2,8%. En total, la demanda crecería diez veces, de 32.366
GWh en 2007 a 324.159 GWh en 2100. Históricamente Costa Rica ha sido el principal consumidor de
energía eléctrica, pero durante este siglo sería sobrepasado consecutivamente por Guatemala,
Honduras y Panamá (véanse el cuadro 8.4 y el gráfico 8.7).
CUADRO 8.4
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE DEMANDA DE ELECTRICIDAD CON ESCENARIO BASE, 2007 A 2100
(En GWh)
País

2010

2025

2050

2075

2100

Costa Rica

9 102

14 658

24 622

37 274

48 880

El Salvador

5 420

8 659

16 794

27 633

37 662

Guatemala

8 097

17 261

37 311

64 307

92 235

Honduras

5 788

12 275

29 186

50 738

72 838

Nicaragua

2 404

3 896

7 215

11 896

15 981

Panamá

5 478

9 849

19 452

34 132

51 967

465

976

2 123

3 465

4 596

36 754

67 574

136 703

229 445

324 159

Belice
Centroamérica

Fuente: Estadísticas del subsector eléctrico, estimaciones de la CEPAL sobre la base de cifras
oficiales y el modelo LEAP.

GRÁFICO 8.7
CENTROAMÉRICA: EVOLUCIÓN DE DEMANDA DE ELECTRICIDAD CON ESCENARIO BASE, 1970 A 2100
(En GWh)

Nota: tasa media de crecimiento anual –tmca.
Fuente: Estadísticas del subsector eléctrico, estimaciones de la CEPAL sobre la base de cifras
oficiales y el modelo LEAP .

Al final del período la estructura del mercado sería diferente a la actual. El sector residencial,
principal consumidor de energía eléctrica, pasaría al tercer sitio (de 36% en 2007 a 31% en 2100),

236

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

siendo reemplazado por el sector industrial (de 30% a 34%) y por el sector comercial (de 29% a 34%)
(véase el cuadro 8.5). Mientras tanto, la oferta total de energía eléctrica en la región llegaría a 350.863
GWh en 2100, de los cuales 374 GWh serían importados por Belice de países externos a la región. La
generación eléctrica sería de 350.489 GWh. El país con mayor disponibilidad de energía eléctrica
sería Guatemala con 29,7%, seguido por Honduras, 20,9%, Panamá, 16,8%, Costa Rica, 15,2%, El
Salvador, 11%, Nicaragua, 5,2% y Belice, 1,3% (véase el cuadro 8.6).
CUADRO 8.5
CENTROAMÉRICA: DEMANDA DE ENERGÍA ELECTRICA POR SECTOR, ESCENARIO BASE EN 2100
(En GWh)
Sector
Total

Total

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Belice

324 159

48 880

37 662

92 235

72 838

15 981

51 967

4 596

Residencial

99 539

7 932

5 417

24 077

45 462

3 921

10 233

2 497

Comercial

108 911

20 810

10 311

25 355

9 837

5 512

35 721

1 365

Industrial

110 717

18 961

21 797

42 387

15 158

5 947

5 753

714

4 992

1 177

137

416

2 381

601

260

20

Otros

Fuente: Estimaciones CEPAL sobre la base del modelo LEAP.
CUADRO 8.6
CENTROAMÉRICA: GENERACIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA CON ESCENARIO
BASE EN 2100, POR FUENTES
(En miles de GWh)
País

Total

Hidro

Costa Rica

53,3

15,2

2,2

0,7

2,4

1,7

26,5

El Salvador

38,5

6,4

2,8

1,0

2,2

0,6

13,4

5,2

Guatemala

104,2

12,7

5,2

6,8

15,8

1,5

57,3

3,7

1,3

Honduras

73,4

38,1

0,5

0,7

4,6

0,9

13,0

13,8

0,4

1,3

5,3

1,0

0,7

0,2

3,6

1,6

0,4

1,1

2,9

1,4

38,8

1,6

28,5

6,4

95,3

79,4

Nicaragua

18,1

4,1

Panamá

58,8

Geo

11,7

Belice
Centroamérica

4,2

2,2

350,5

90,3

Vapor

Diesel

Gas

Ciclo combinado

Carbón

0,1

1,4
15,9

12,8

Cogeneración Eólica
4,4

6,1

0,9

1,3
1,3

0,3

0,3

11,0

10,8

Nota: Vapor representa las termoeléctricas convencionales que funcionan con fuel, igual que los grupos electrógenos ciclo
diesel. Los Ciclos combinados operan con gas natural, las turbinas de gas (Gas) con diesel y la Cogeneración con residuos de
biomasa.
Fuente: Estimaciones de la CEPAL, sobre la base del modelo LEAP.

En 2100 la producción de energía eléctrica con fuentes renovables habría sido desplazada por
los combustibles fósiles, llegando éstos a 64% de la generación regional relativo al 37% en 2008 (véase
el gráfico 8.8). En relación con la situación de 2008 (véase el gráfico 8.4), la hidroeléctrica bajaría de
50% a 26% en 2100, la térmica de 35% a 14%, la geotérmica de 8% a 5% y la cogeneración de 4% a 3%.
Las fuentes que crecerían serían carbón, de 3% a 23%, ciclo combinado a base de gas natural de
menos de 1% a 27%, y la eólica de menos de 1% a 3%. La contribución de fuentes renovables bajaría
de 63% en 2008 a 36% al final del siglo.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

237

GRÁFICO 8. 8
CENTROAMÉRICA: GENERACIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA, POR TIPO
DE TECNOLOGÍA CON ESCENARIO BASE EN 2100
Total = (350.489 GWh)

Fuente: Estimaciones de CEPAL, sobre la base del modelo LEAP.

Las emisiones de la actividad energética asociadas a este escenario base con los supuestos del
modelo LEAP aumentarían a 429 millones de TCO2e comparado con los 50,6 millones estimados en
2007 por OLADE (OLADE, 2007). Desde el punto de vista de la seguridad y eficiencia energéticas,
como del acceso a la electricidad y emisiones frente al cambio climático, existen propuestas de
esfuerzos superiores a los de este escenario base.

8.5

POLÍTICA ENERGÉTICA

Es conveniente mencionar los cambios drásticos que han experimentado las industrias energéticas de
los países, especialmente a partir de la década de los noventas, cuando los países aprobaron reformas
para liberalizar las actividades del sector, reducir la participación estatal y permitir una mayor
participación del sector privado. Los beneficios y costos de dichas reformas han sido muy discutidos.
En varios casos fue necesario realizar ajustes con el propósito de corregir fallas de mercado (por
ejemplo para el fomento de las FRE y la facilitación de su conexión en las redes de baja tensión).
Durante la presente década, en especial a partir del año 2003, se ha presentado un escenario de
altos precios del petróleo y sus derivados, situación que ha tenido repercusiones a nivel mundial y
ha obligado a muchos países a tomar acciones para promover un mayor uso de las FRE, los
programas de eficiencia energética y la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías. Ello
contrasta con las dificultades de la década de los noventa, cuando los bajos precios del petróleo
dificultaron el desarrollo de las acciones antes referidas, especialmente en países con carencia y/o
debilidad de políticas e instrumentos. Las dificultades fueron aún mayores en los países cuyo
desarrollo energético quedó en manos del mercado.
La reciente crisis de los precios del petróleo perjudicó seriamente a los países centroamericanos
por ser importadores netos. La demanda de energías modernas (derivados del petróleo y
electricidad) ha reaccionado en concordancia con la evolución de las economías de los países, los
precios internacionales de los energéticos y las políticas y sistemas de precios (diferentes en cada
país), observándose un menor ritmo en el crecimiento del consumo de energéticos.
En las próximas décadas la principal preocupación continuará siendo la dependencia
energética externa, la cual se acrecienta en forma sostenida en todo el período de estudio. Por
ejemplo, a nivel de consumo final, actualmente alrededor del 50% de la energía en la región tiene

238

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

origen autóctono: biomasa e hidroelectricidad principalmente. Al final del período de estudio (2100),
dicho indicador habrá caído al 20%. La situación mejorará en la medida que los países incorporen
otros recursos autóctonos y tecnologías a su matriz energética.
Un referente importante es la “Estrategia energética sustentable centroamericana 2020”,
aprobada por los Ministros de Energía a finales de 2007 y posteriormente por los Presidentes de
SICA (CEPAL, 2007b). Su propósito es establecer directivas claras para lograr el desarrollo
sustentable del sector. Para delinearlo se realizaron estudios prospectivos que consideraron, entre
otros factores, las fuentes energéticas disponibles a nivel mundial, los compromisos internacionales
de la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible de Johannesburgo, la sustentabilidad del sector, la
situación socioeconómica, el sistema energético existente, las emisiones de GEI y el ámbito
institucional de la región.
Esta estrategia provee a los países una visión común de desarrollo e integración energética,
estableciendo metas para: i) reducir la dependencia de los hidrocarburos; ii) aumentar la participación
de las fuentes renovables; iii) reducir la emisión de GEI; iv) aumentar la cobertura de energía eléctrica y
v) incrementar la eficiencia de la oferta y la demanda de energía (véase el recuadro 8.2).
RECUADRO 8.2
ESTRATEGIA ENERGÉTICA SUSTENTABLE DE CENTROAMÉRICA 2020
OBJETIVO GENERAL:

Asegurar el abastecimiento energético de Centroamérica en calidad, cantidad y diversidad de
fuentes necesarias para garantizar el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta la equidad social,
el crecimiento económico, la gobernabilidad y compatibilidad con el ambiente, de acuerdo con
los compromisos ambientales internacionales.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:








Reducir la tasa de crecimiento de la demanda de derivados de petróleo (por sectores de
consumo y generación de energía eléctrica).
Reducir la dependencia energética de fuentes importadas, aumentando la oferta de
fuentes renovables de energía.
Mejorar la eficiencia y promover el uso racional de la energía, tanto de los sectores de la
demanda como de la oferta.
Incorporar nuevas tecnologías y fuentes de energía menos contaminantes.
Aumentar el acceso a los servicios energéticos de las poblaciones de menores ingresos y
aisladas.
Mitigar los efectos del uso y producción de energía sobre el ambiente.

METAS DE LA ESTRATEGIA ENERGÉTICA SUSTENTABLE PARA EL AÑO 2020

Acceso a la energía por parte de la población con menos recursos

1. Alcanzar al menos el 90% de cobertura eléctrica en cada país.
(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

239

(Continuación Recuadro 8.2)

Uso racional y eficiencia energética

2. Reducir en 10% el consumo de leña para cocción mediante la utilización de cocinas más
eficientes en un millón de hogares rurales.
3. Reducir en 12% el uso de energía eléctrica en los sectores residencial, comercial, industrial y
alumbrado público mediante la introducción de sistemas de iluminación eficientes.
4. Reducir en 35% el uso de energía eléctrica para refrigeración en el sector residencial mediante la
sustitución de refrigeradores obsoletos por unidades más eficientes en 2,7 millones de hogares.
5. Reducir en 10% el uso de energía eléctrica en el sector industrial mediante motores eficientes.
6. Reducir al menos al 12% las pérdidas de energía en los sistemas eléctricos de los países.
7. Reducir en 10% el consumo de derivados del petróleo en el transporte público y privado
mediante medidas de manejo eficiente, aplicación de normas para la importación de vehículos
y fomento al transporte público, entre otros.
Fuentes renovables de energía

8. Aumentar en 11% la participación de fuentes renovables de producción de electricidad,
principalmente mediante centrales hidroeléctricas.
Biocombustibles para el sector transporte

9. Sustituir el 15% del consumo de derivados del petróleo en el transporte público y privado con
biocombustibles.
Cambio climático

10. Reducir en 20% la emisión de GEI respecto al escenario tendencial en el año 2020,
maximizando la aplicación de los certificados de reducción de carbono.
Fuente: Elaboración propia con base en CEPAL (2007b).

Para esta estrategia se diseñaron y analizaron seis escenarios de desarrollo del sector
energético centroamericano a largo plazo. El primero mantiene la tendencia actual de la industria
energética centroamericana, mientras que los siguientes cuatro consideran la aplicación creciente de
medidas para hacer un uso racional de la energía (disminuir el consumo de leña, usar lámparas,
cocinas y motores más eficientes, entre otros) y aumentan la participación de fuentes renovables. El
sexto escenario incluye todas las medidas anteriores y da lugar al plan eléctrico de menor valor
presente, que resultó ser aquel con la máxima participación de centrales hidroeléctricas.
Si se comparan los dos escenarios extremos, el tendencial y el que incorpora todas las mejorías
de uso y provisión de energía, destacan varios impactos positivos del segundo: i) se reduciría la
importación de 28 millones de barriles de derivados del petróleo, 4 millones de toneladas de carbón
y 1.300 millones de metros cúbicos de gas natural; ii) se emitirían 28 millones de toneladas menos de
GEI y otros contaminantes primarios y secundarios; iii) aumentaría la cobertura eléctrica para
700.000 viviendas y iv) se cumplirían los compromisos de Johannesburgo respecto al porcentaje de la
oferta de energía primaria generada por fuentes renovables.

240

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

La estrategia incluye una estimación de las inversiones correspondientes, entre otras la
expansión del sistema de generación eléctrica, la cogeneración en ingenios azucareros, la expansión
de la infraestructura petrolera y de gas natural y medidas de uso racional de energía, producción de
biocombustibles y ampliación de la cobertura eléctrica para cumplir los ODM. La inversión
requerida para asegurar el suministro de energía a los países de Centroamérica oscilaría entre 13.000
y 18.000 millones de dólares (en valores de 2005) para los escenarios extremos, 92% correspondiente
a las nuevas centrales de generación eléctrica (CEPAL, 2007b; 2009i).
En seguimiento a la implementación, los países han identificado e impulsan más de sesenta
proyectos agrupados en la “Matriz de Acciones para la Integración y Desarrollo Energético de
Centroamérica”. A mediados de 2011 entrará en operación la red troncal del Sistema de
Interconexión Eléctrica de América Central (SIEPAC), inversión cercana a los quinientos millones de
dólares que permitirá la gradual consolidación de un mercado eléctrico regional de mayor escala y
ofrecerá nuevas oportunidades para desarrollar fuentes renovables de energía.

8.6

CONSIDERACIONES FINALES
1. En todos los países de la región se manifiesta la preocupación por la seguridad energética y
la reducción de la vulnerabilidad ante los choques petroleros. Todos los países realizan
grandes esfuerzos para impulsar las fuentes renovables de energía y los programas de
eficiencia energética. Igualmente identifican e impulsan acciones para la diversificación de
los combustibles fósiles. Por ejemplo, una evaluación reciente de CEPAL muestra que,
entre 2009 y 2011, los países centroamericanos incorporarán 1.527 MW de energía
renovable, que representa inversiones de alrededor de 3.400 millones de dólares (CEPAL,
2009e). La mayor parte de los países han aprobado leyes para promover las FRE y han
iniciado proyectos de ahorro y uso eficiente de energía por la industria, el comercio y las
familias. Se estima que en los últimos años se han reemplazado más de cinco millones de
luminarias incandescentes por bombillos fluorescentes compactos en los hogares
centroamericanos.
2. Las FRE tienen un alto potencial para reducir la utilización de combustibles fósiles y las
emisiones de GEI asociadas. Todos los países tienen identificadas carteras de proyectos
hidroeléctricos de diferentes escalas. De igual forma son significativos los recursos eólicos y
geotérmicos. Lo anterior muestra un buen panorama para las FRE pero hacen falta otras
acciones para garantizar su sostenibilidad. Por ejemplo, es necesario facilitar el acceso de
las FRE a las redes de baja tensión y buscar mecanismos financieros favorables para agilizar
su desarrollo.
3. No obstante las buenas perspectivas de corto plazo que actualmente se manifiestan en
todos los países, el desarrollo de nuevos emprendimientos renovables enfrentan cada vez
mayores obstáculos por parte de las comunidades y oposición de los grupos
ambientalistas. Es conveniente ordenar las discusiones en torno al aprovechamiento
integrado de los recursos naturales, valorizando los costos y beneficios sociales locales y la
mitigación de daños ambientales de cada alternativa. El sector enfrenta el reto y la
oportunidad de crear una nueva generación de diseños que protejan los servicios
ecosistémicos y tomen en cuenta las necesidades de las comunidades locales (servicios
sociales, electrificación, acceso a agua de riego y otros insumos productivos) y los aportes
de la gestión sostenible de las cuencas.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

241

4. En el largo plazo los recursos biomásicos y solares son opciones que jugarán un papel muy
importante. Las tecnologías modernas para el aprovechamiento de los residuos biomásicos
en sistemas de aprovechamiento de calor y producción de electricidad –hasta ahora
utilizado solamente por los ingenios azucareros– constituyen una opción de gran potencial
en la región.
5. Los biocombustibles también tienen un gran potencial, sin embargo los países aun deben
hacer esfuerzos para vencer los obstáculos a su incorporación en los mercados nacionales,
entre ellos el ordenamiento territorial para reducir riesgos de seguridad alimentaria y de
pérdida de la cobertura forestal. La conformación de cadenas sustentables de
biocombustibles –producción, distribución, comercialización y consumo– requiere un
considerable esfuerzo que, dependiendo de las características del sector agrícola y de la
organización de la industria de los hidrocarburos, podría enfrentar complicaciones.
6. La energía solar juega actualmente un papel pequeño, siendo utilizada directamente para
calentar agua y como energía fotovoltaica en comunidades rurales. La energía solar
concentrada podría ingresar comercialmente en la región a partir de la tercera década de
este siglo. Indudablemente estas opciones tendrán un papel muy importante, tanto para el
abastecimiento directo a los usuarios, como para su comercialización en redes nacionales.
7. El potencial de incremento de la eficiencia energética en los países de la región es
significativo y se puede concretar por medio de la adopción de patrones de uso más
racionales y mejores tecnologías de conversión energética, traduciéndose en ventajas
técnicas, económicas y ambientales. La eficiencia energética se asocia a la eficiencia
económica e incluye cambios tecnológicos, económicos, institucionales y de
comportamiento. Todos los países han emprendido este tipo de programas, especialmente
en iluminación y en algunos casos en refrigeración de ambientes comerciales y en el uso de
motores eficientes en la industria. No existen cifras auditadas de los beneficios obtenidos a
la fecha. Cálculos iniciales para iluminación y refrigeradores eficientes muestran beneficios
altos, tanto en la reducción de GEI como en la relación beneficio/costo (CEPAL, 2011a, por
publicar). Aun se deben realizar esfuerzos para lograr la efectiva materialización y avance
sustentable de los programas de ahorro y uso eficiente de energía. Quizás el principal
obstáculo son los subsidios y otras distorsiones en algunos países. Adicionalmente se debe
trabajar en la educación y difusión de las posibilidades de acción, buscar esquemas de
financiamiento de los proyectos y adaptar los marcos regulatorios.
8. La preocupación también ha llegado al sector transporte, el mayor consumidor de
derivados del petróleo, especialmente en lo referente a impulsar un transporte público más
seguro y eficiente. La institucionalidad del sector es débil y la información es escasa. Los
registros del parque automotor son incompletos, pero se sabe que su crecimiento ha sido
muy alto. Ningún país ha aplicado una política o regulación coherente para modernizar el
parque automotor y mejorar su rendimiento y emisiones, tampoco para regular la
importación de autos usados. En la mayor parte de los países no existe una vinculación
formal y sólida entre las instituciones encargadas de los sectores de energía y transporte
para tratar asuntos relacionados con la eficiencia energética.
9. No obstante, todos los países reportan iniciativas interesantes para hacer más seguro y
eficiente el transporte público y ordenar las vialidades metropolitanas, la mayor parte
de ellas impulsadas por las municipalidades de las ciudades capitales. Se han creado

242

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

programas para renovar las flotillas de transporte público, introducir autobuses
articulados con carriles dedicados, rehabilitar algunos ferrocarriles e impulsar
proyectos de mayor envergadura como un metro urbano y un tren eléctrico en dos
países. Sin embargo, sobre el impacto que dichos proyectos tendrán en la reducción del
consumo de combustibles y de GEI sólo hay evaluaciones parciales. Las acciones e
iniciativas para reducir la emisión de GEI y otros gases contaminantes deberán
continuar, por ejemplo mediante el uso de biocombustibles y la incorporación de
sistemas inteligentes de transporte para optimizar las rutas. Otro tema importante, que
requerirá la discusión multisectorial y la armonización regional, es la revisión de las
políticas de subsidios al transporte y a los productos derivados del petróleo para emitir
señales correctas a la economía e incentivar la eficiencia y la adopción de sistemas de
transporte sostenibles.
10. Los países de la región son importadores netos de petróleo y sus derivados, por lo cual
sus precios altos y su volatilidad les causan serios perjuicios económicos. Durante las
próximas décadas se esperan precios crecientes de petróleo y sus derivados, tanto por
reducción del balance oferta-demanda, como por costos de producción, aunados a
restricciones ambientales y factores climáticos cada vez más inciertos y agresivos. Todo
ello generaría una situación de mayor vulnerabilidad en la región.
11. En el sector energético, el recurso más afectado por el cambio climático será el hídrico,
tanto por una probable reducción y su mayor variabilidad. Los resultados de cuatro
modelos regionales de clima y tres escenarios analizados permiten visualizar una
tendencia a la reducción de las lluvias, con mayor afectación en los cinco países de la
parte norte del istmo. De igual forma se visualiza que las reducciones se acentuarían en
la segunda mitad del presente siglo (véase el cap. 4). Los resultados anteriores no
pueden considerarse como negativos para los desarrolladores de proyectos
hidroeléctricos en el sentido que la posible merma de los aportes hídricos no debe
reducir los beneficios de los proyectos, por lo menos en un plazo de 20 a 30 años.
12. Actualmente, dados los escenarios de precipitación y disponibilidad de agua con el
cambio climático, se realiza un estudio prospectivo sobre el impacto en la producción
hidroeléctrica en los ríos Chixoy (Guatemala) y Lempa (El Salvador).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

243

9. TURISMO

9.1

INTRODUCCIÓN1

de la
Los resultadosclima investigación científica sobre cambio climático y sus importantes efectos en los
patrones del
(IPCC, 2007d) han provocado preocupación general por el futuro del turismo
en muchas partes del mundo (Todd, 2003). Los efectos de los cambios de temperatura en el sector
han sido tema de investigación importante desde hace mucho tiempo2, pero el interés mayor se ha
ocupado de los efectos sobre la demanda turística en países con variaciones climáticas estacionales
marcadas, no tanto en los de temperaturas cálidas durante todo el año, como los tropicales.
Este capítulo analiza la vulnerabilidad del turismo al cambio climático en Centroamérica y
examina políticas de adaptación que podrían ayudar a que la actividad resista las condiciones
adversas precipitadas por tal fenómeno. El análisis se concentra en el turismo de ocio y en el
orientado a la naturaleza, más que en el gran turismo comercial y familiar. Los propósitos de las
visitas de extranjeros son muy diferentes según los países, y la limitada información estadística hace
difícil entender sus patrones. Las estadísticas de la Organización Mundial de Turismo (2010)
muestran que Belice, Costa Rica y Nicaragua atrajeron una mayor proporción de turistas de ocio en
la región con 95%, 75% y 75% en 2008, respectivamente.
El impacto del cambio climático sobre el turismo en Centroamérica no ha sido muy explorado,
aunque el efecto de los eventos extremos es bien conocido. Desde 2003, las pérdidas económicas por
huracanes han significado caídas del 2% al 3% del PIB del año del evento en Centroamérica y México
(Nagy, G. y otros, 2006). Algunos de los sitios más vulnerables al cambio climático en América Latina
son precisamente los de la región en estudio. Honduras, Nicaragua y El Salvador figuran entre ellos
de acuerdo con el Informe Stern (2007). Las primeras comunicaciones nacionales sobre cambio
climático de los países de Centroamérica identifican fenómenos importantes que muy probablemente
impactarán al turismo.
Este capítulo examina la importancia económica del turismo en Centroamérica, considera los
posibles impactos del cambio climático en este sector, examina las normas y leyes vigentes y
considera otras que podrían ayudar al turismo de la región a adaptarse al cambio climático.

1
2

Este capítulo se basa en el estudio “Cambio climático y retos para el sector turismo de Centroamérica” (Schatan, Montiel y Romero, 2010).
Una compilación bibliográfica exhaustiva se encuentra en Scott, Jones y McBoyle (2006).

244
9.2

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD TURÍSTICA EN CENTROAMÉRICA

La actividad turística en Centroamérica ha sido muy dinámica en los años recientes con una tasa del
10% de crecimiento anual en el período 1995-2008, llegando a representar el 6,4% del PIB regional en
2008 (sin incluir a Belice, donde la contribución fue mucho mayor, el 20,3% del PIB el mismo año).
Estados Unidos proporciona el mayor número de turistas (el 30% en 2008), en parte porque es el país
más grande y desarrollado cercano a la región. Europa contribuyó con el 9% del turismo total el
mismo año, aunque su participación se ha reducido en los años recientes, considerando que en 1995
aportó el 14,5% (OMC, 2008).
El turismo intrarregional también ha crecido rápidamente, representando el 42,4% de las
visitas a Centroamérica en 2008 (OMC, 2008). Esta tendencia se explica por la profundización de la
integración regional y las nuevas facilidades para viajar. La integración económica y comercial ha ido
acompañada del mejoramiento de la infraestructura carretera, mientras que las operaciones
fronterizas se han vuelto más expeditas, lo que ha facilitado los cruces de centroamericanos y
viajeros de otros países.
No obstante, el desarrollo del turismo en la región ha sido heterogéneo. En 2008 Costa Rica y
Guatemala fueron, por mucho, los países que recibieron más visitantes del exterior, 2,4 millones y 1,7
millones, respectivamente. Costa Rica tiene el mayor número de cuartos de hotel para visitantes,
pero la oferta hotelera se ha expandido rápidamente en otros países también (OMC, 2008).
La contribución económica del turismo a los países de la región depende no sólo del número de
visitantes, sino del gasto por turista, la infraestructura aérea, terrestre y marítima y las atracciones. Por
ejemplo, cada turista en Panamá gasta casi seis veces más que lo que gasta uno en Nicaragua. Entre
estos extremos, las diferencias también son muy grandes: el gasto por turista en Costa Rica y El
Salvador es alrededor de un 40% mayor que los de Guatemala y Honduras (CEPAL, 2009j).
Hay esfuerzos regionales específicos para integrar el turismo, lo cual podría ayudar a nivelar el
ingreso turístico de los países. El Plan Estratégico para el Desarrollo del Turismo Sostenible 20092013, llevado a cabo por los ministerios de turismo de los países y el Sistema de Integración del
Turismo Centroamericano (SITCA) (SITCA, 2008), busca desarrollar el turismo regional, facilitando
los procesos y trámites migratorios y habilitando las rutas y sistemas de comunicación para ofrecer
planes adecuados a los intereses específicos de los turistas.
También hay esfuerzos para promover la región en conjunto con diversas ofertas a partir de los
atractivos principales de cada país. Costa Rica destaca como sitio ecoturístico, mientras que Panamá
ha sido tradicionalmente atractivo para las visitas de negocios por ser un importante centro
financiero con intensa actividad comercial (puerto libre de impuestos, localización geográfica y el
Canal de Panamá). Además, Panamá ha empezado a fomentar el turismo “sol-mar-arena” y el
ecoturismo con gran éxito en los años recientes. Guatemala ha aprovechado tradicionalmente su
legado cultural, con renovado impulso en los últimos años. El Salvador se ha beneficiado de su
creciente población migratoria a los Estados Unidos, la cual garantiza un flujo considerable de visitas
familiares. Últimamente ha desarrollado importantes sitios de playa que reciben numerosos
visitantes centroamericanos, principalmente de Guatemala. Honduras ha desarrollado el turismo
(básicamente “sol-mar-arena”) en una pequeña parte de su territorio, aunque su potencial
─considerando sus vastos recursos naturales─ es mucho mayor. Nicaragua posee biodiversidad,
playas y montañas muy atractivas, pero apenas recientemente ha empezado a promover la inversión
en el sector.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

245

Debido a información insuficiente, el presente análisis presenta algunas limitaciones en la
estimación de los efectos del cambio climático en el sector y las medidas de adaptación requeridas.
En primer lugar, no es posible distinguir claramente entre las visitas de ocio y las de otros
propósitos, tales como viajes de negocios, visitas familiares de migrantes e incluso migración (sin
visa legal). Segundo, la mayor parte de la información sobre turismo nacional no está disponible, a
pesar de su importancia, al menos para algunos países. Tercero, el flujo de ciudadanos
estadounidenses retirados que han elegido países centroamericanos como segunda residencia cae en
una categoría muy próxima al turismo, pero la mayoría no está registrada como tal. A pesar de estas
limitaciones, nos enfocaremos principalmente en los posibles efectos del cambio climático en los
sitios de turismo de ocio, lo cual ayudará parcialmente a superar las dificultades mencionadas.
Resumiendo, la industria turística ha crecido en términos de visitas e ingreso. Más aún, es
una importante fuente de empleo. Sin embargo, como discutiremos más adelante, el futuro del
turismo de ocio en Centroamérica dependerá en parte de la preservación del ambiente y del
impacto del cambio climático. Los cambios en las condiciones actuales podrían alterar los frágiles
ecosistemas y las perspectivas de la industria en el futuro. Es posible que el turismo intrarregional,
que no está especializado en turismo de ocio, se vea menos afectado que el proveniente de Estados
Unidos y Europa.

9.3 ESCENARIOS DE TEMPERATURAS EN LOS SITIOS TURÍSTICOS DE
CENTROAMÉRICA A 2050
El cambio climático impactará el desarrollo futuro del turismo en Centroamérica porque la región es
muy vulnerable al fenómeno. En esta sección analizaremos los cambios de temperatura esperados en
los principales sitios de turismo de ocio de Centroamérica en 2020 y 2050. A continuación
consideraremos otros impactos en las áreas turísticas, incluyendo eventos extremos climáticos. Luego
analizaremos características específicas de los países para evaluar sus fortalezas y debilidades frente
al cambio climático. Finalmente, realizaremos un breve análisis de las estructuras legales y
reguladoras del ambiente y el cambio climático de los países, las cuales son parte de las medidas de
adaptación (y de mitigación en algunos casos) que están siendo tomadas.
Uno de los efectos más importantes del cambio climático es el incremento de la temperatura. De
acuerdo con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, 2007a; por sus siglas en inglés),
la región latinoamericana ha experimentado un aumento de 1 ° C en las últimas décadas y
probablemente experimentará aumentos de 1 °C a 4 °C en lo que resta del siglo XXI. El análisis de largo
plazo de los datos climáticos diarios (1961-2003) de Centroamérica y el norte de Sudamérica (Aguilar y
otros, 2005) identifica una variedad de cambios en los valores extremos de temperatura y precipitación
en las últimas décadas. La región en conjunto se ha estado calentando en las últimas décadas, al tiempo
que las temperaturas extremas han variado. El fenómeno está ocurriendo sobre todo en el verano y el
otoño boreal, que coinciden, grosso modo, con la estación lluviosa (véase el cap. 1).
Las mayores temperaturas no han afectado al turismo hasta ahora, pero podrían ser un
elemento adverso en el futuro. Para analizar este problema se eligieron 42 de los sitios de turismo de
ocio más importantes de la región (véase mapa 9.1)3. La mayoría de estos destinos turísticos se
localiza en la costa del Pacífico, otros en la costa del Caribe (principalmente en Belice, Honduras y
Panamá) y unos pocos tierra adentro.
3

La información de importantes sitios de Guatemala no está disponible.

246

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

MAPA 9.1
CENTROAMÉRICA: UBICACIÓN DE CENTROS TURISTICOS SELECCIONADOS

Fuente: Elaboración propia con Google Inc, 2009.

De acuerdo con el Modelo de Investigación Interdisciplinaria del Clima (MIROC) (CCSR y
otros, 2004)4, todos los sitios seleccionados experimentarán aumentos de temperatura por el cambio
climático. Para nuestro análisis elegimos los pronósticos de temperatura promedio (máxima-mínima)
de los años 2020 y 2050, así como las de los meses de julio y diciembre, en los que ocurre la mayor
parte del turismo de ocio en la mayoría de los países de la región. Algunos de los países estudiados
tienen su mayor afluencia turística en junio y enero, pero la elevación de la temperatura en estos
meses es similar a la de julio y diciembre.
Los aumentos de temperatura estimados en la muestra de destinos turísticos son mucho
mayores en julio y diciembre en las proyecciones de 2020 y 2050 (véase el anexo 1). Las temperaturas
en diciembre de 2020 aumentarán entre 1 °C y 1,40 °C. Los menores incrementos se presentarán en
varios sitios de Panamá y los mayores en Nicaragua. Para el año 2050 el aumento de la temperatura
en diciembre será mayor que para 2020, elevándose de 1,50 °C hasta 2,90 °C, siendo Belice el país
menos afectado y Costa Rica, especialmente Guanacaste –el área de turismo de ocio más importante
de este país– el más impactado.
No obstante el aumento de temperatura de diciembre, los valores proyectados no alcanzarían
la línea base de julio o la excederían en alrededor de 2 °C cuando mucho. Considerando que
4 Solo se contó con información del escenario A1B para el tercer trimestre del año 2009. MIROC fue desarrollado por diversas
instituciones de Japón, incluyendo el Centro de Investigación del Sistema Climático de la Universidad de Tokio (IPCC, 2007a).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

247

diciembre es una estación más seca que julio, su clima sería relativamente confortable para los
turistas, incluso en los lugares donde la temperatura aumentara más. Sin embargo, los sitios
turísticos podrían verse afectados por otros problemas derivados de las altas temperaturas y los
cambios en la precipitación, tales como sequías, escasez de agua y pérdida de biodiversidad.
El país que sufriría más por sequías sería El Salvador (Alvarado y otros, 2005). Entre los sitios
turísticos, Guanacaste en Costa Rica podría ser uno de los más dañados. Esta región ya padece
escasez de agua debido a que la precipitación ha disminuido alrededor de un 20% durante la última
década en relación con el período 1961-1990 (IPCC, 2007d). La mayor parte de los efectos negativos
golpearían la parte norte del istmo, mientras la parte sur no sufriría grandes variaciones (IPCC,
2007d; CEPAL y DFID, 2009). Aunque la precipitación podría decrecer menos en las costas que tierra
adentro, las actividades turísticas podrían padecer escasez de agua si su abastecimiento viene de
tierra adentro.
Los pronósticos para julio son más preocupantes. Para julio de 2020, los mayores aumentos de
temperatura ocurrirían tierra adentro en los sitios arqueológicos: Tikal (Guatemala) y Copán
(Honduras), 2,2 °C y 2,1 °C, respectivamente, mientras que los aumentos más moderados ocurrirían
en varios sitios de Panamá. Los mayores aumentos ocurrirían hacia julio de 2050, alcanzando
alrededor de 4 °C en seis sitios ─tres de éstos en El Salvador, uno en Guatemala (Tikal), uno en Belice
(Punta Gorda) y uno en Honduras (Cuzco). Otros veinte sitios sufrirían aumentos de 3 °C a 4 °C, lo
que probablemente causaría incomodidad a los turistas. Algunos aumentos más tolerables ocurrirían
en Panamá, Honduras y algunos lugares de Belice, pero aún ahí los aumentos serían de alrededor de
2,5 °C en julio de 2050. Con estos aumentos la biodiversidad se vería amenazada o se extinguiría.
Además, las temperaturas más cálidas ocurrirían en la estación más húmeda, lo que podría ser
intolerable para el turismo.
Considerando solo los aumentos de temperatura atmosférica por el cambio climático en
Centroamérica, podemos concluir que la región podría seguir ofreciendo condiciones aceptables para
el turismo en diciembre (y probablemente también en enero) en 2020 y 2050. No sería el caso para el
turismo de verano en julio, el cual se volvería muy incómodo por las altas temperaturas. Otros
impactos del cambio climático, distintos a los de temperatura, podrían deteriorar más las condiciones
del turismo, como se analiza a continuación.

9.4

OTROS IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO SOBRE EL TURISMO

Además del aumento de la temperatura, el cambio climático tendrá muchos otros efectos, algunos de
ellos indirectos. La información y/o las proyecciones del comportamiento de estas variables a nivel
municipal no están disponibles, por lo que serán analizadas en un nivel general.
Primero, los impactos que el cambio climático puede tener en los mares y las costas serían muy
grandes para el turismo, pues la línea costera de Centroamérica, donde ocurre u ocurriría gran parte
de la actividad presente y futura, es muy extensa (7.200 km.). Una consecuencia importante del
cambio climático es la elevación del nivel del mar. Aunque hay dificultades para medirla (Miller,
2009), sin duda ha ocurrido y al menos parte de ella puede ser atribuida al cambio climático,
fenómeno que seguirá ocurriendo en el futuro.
Segundo, el aumento de la temperatura del mar está poniendo en riesgo la biodiversidad
marina, la cual es una atracción turística importante. Tal es el caso del Arrecife Mesoamericano, el
segundo más grande del mundo, que se extiende más de 700 kilómetros desde el norte de la

248

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

península de Yucatán, México, a través de Belice y Guatemala, hasta las Islas de Bahía en el norte de
Honduras. Se espera que el cambio climático seguirá calentando la superficie del Mar Caribe,
intensificando el blanqueamiento del coral, del cual han ocurrido al menos dos impactos
importantes: uno en 19985 y otro en 2005 (Vergara, 2009). El arrecife viviente y los ecosistemas
asociados son muy importantes, pues además de ser atracciones recreativas, contribuyen a la pesca
comercial en México, Guatemala, Belice y Honduras ya que proveen refugio a muchas especies
(WWF, 2010), y sirven como barrera natural contra las tormentas severas y la erosión costera.
Tercero, el calentamiento del mar está vinculado a la creciente intensidad de los eventos extremos y
a la intensificación y mayor frecuencia de El Niño-Oscilación Sur (ENOS) en el océano Pacífico. De 1930 a
2008, la región centroamericana registró 248 eventos extremos asociados a fenómenos climáticos o
hidrometeorológicos, pero el 47% de ellos ha ocurrido en los últimos nueve años.
En cuanto a los ciclones tropicales, sus mayores efectos ocurren en la costa caribeña, la totalidad
del territorio de Belice, una gran extensión de Honduras y Nicaragua por el lado del Caribe y la costa
noreste de Costa Rica. Aunque la investigación de la relación entre el cambio climático y el aumento
del número e intensidad de los ciclones y sus patrones futuros aun está en proceso, es probable que
estas áreas, que han sido muy afectadas por éstos en el pasado, continuarán siéndolo en el futuro
(Goldenberg y otros, 2001). Es importante considerar que los huracanes del Mar Caribe tienen efectos
sobre la costa de la región, además de que han empezado a formarse huracanes en el Pacífico mismo,
que afectan la región. De esta forma, la mayor parte de Centroamérica es afectada por los huracanes. A
ello hay que agregar la mayor frecuencia e intensidad de tormentas tropicales con los riesgos
inherentes de inundaciones de zonas costeras y la consiguiente mayor erosión (Schleupner, 2007; véase
el cap. 7).
El poder destructor de los huracanes y de los ciclones ha aumentado de manera progresiva
desde mediados de los años setenta, al cobrar mayor intensidad y duración (CEPAL y DFID, 2009).
Los desastres naturales pueden provocar cambios en el ambiente físico, el ambiente biótico y la
fisonomía del paisaje. Los cambios que podrían tener efectos negativos en el turismo incluyen la
pérdida de áreas forestales, que pueden causar pérdida temporal de los servicios ambientales y las
atracciones ecoturísticas, la acumulación de escombros en las playas y su erosión, lo que puede
resultar en una reducción del turismo de playa. Los daños a la infraestructura de las áreas protegidas
también puede causar pérdida de los servicios recreativos (CEPAL, 2003).
Cuarto, un problema importante provocado por los huracanes y las tormentas es el de las
inundaciones, que también afectan a los centros turísticos. De acuerdo con la investigación de este
proyecto sobre eventos extremos, existen patrones de riesgo de inundación claramente definidos. Los
territorios naturalmente inundables, como las riberas de los ríos, las zonas bajas y las zonas costeras
muestran la mayor recurrencia e intensidad. Toda la costa y el norte de Belice han registrado el
mayor número de inundaciones entre 1975 y 2008. Guatemala ha experimentado problemas
similares en costas, riveras y zonas lacustres, especialmente en los departamentos Alta Verapaz,
Izábal, Zacapa, El Petén y lugares de la costa del Pacífico.

5 El evento del año 1998 no fue severo debido al efecto de enfriamiento del huracán Mitch. Sin embargo, en 2007 un huracán de
categoría 5 se abatió sobre Banco Chinchorro, causando gran daño a los sistemas de manglares y en menor grado a los arrecifes
coralinos (The Nature Conservancy, 2010).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

249

Los mayores riesgos de inundación en El Salvador y Honduras se concentran en las costas,
mientras que en Nicaragua se concentran en la Región Autónoma del Atlántico Norte y Chinandega.
En Costa Rica afectan principalmente a Guanacaste y el norte de Alajuela, Heredia y Limón.
Finalmente, Panamá tiene la menor incidencia de inundaciones extremas; los territorios en riesgo se
localizan en las provincias de Darién y Bocas del Toro, las riberas del río Coclé (Provincia de Colón)
y la provincia costera de Chiriquí.
En suma, la intensificación de tormentas, huracanes, erosión costera, inundaciones, pérdida de
biodiversidad, pérdida de arena de playa, salinización del agua y sequías en algunos lugares, entre
otras consecuencias del cambio climático, tendrán efectos adversos sobre el turismo si no se toman
medidas de adaptación.

9.5

ESTRUCTURA INSTITUCIONAL Y REGULADORA

Estudios importantes del cambio climático proponen políticas de adaptación que resultan clave para
la actividad turística. El Informe Stern (2007) señala que los gobiernos tendrán que jugar un papel
esencial en el diseño de políticas de largo plazo para los bienes públicos vulnerables al cambio
climático, incluyendo la protección de recursos naturales y las zonas costeras. En esta sección
examinaremos brevemente la legislación y regulaciones relacionadas directa e indirectamente con el
cambio climático a través de la protección del ambiente, así como algunos instrumentos económicos
que también pueden promover la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos; en
segundo lugar consideraremos la cooperación entre países porque sus esfuerzos pueden ser esenciales
para las políticas exitosas en cada país y la región en conjunto; finalmente, desarrollaremos un análisis
específico de la adaptación a los efectos del cambio climático en las áreas costeras turísticas.
La legislación relacionada con el cambio climático, sus causas y efectos es incipiente en la
región. Gran parte de la preocupación de los gobiernos ha sido dirigida al ambiente, no a los
impactos del cambio climático. No obstante, la conciencia de los efectos del fenómeno en la economía
y el desarrollo social de Centroamérica es creciente y ya aparece como asunto importante en algunos
Planes Nacionales de Desarrollo (PND), entre los cuales destaca el PND de Costa Rica (2006-2010)
(MIDEPLAN, 2007). Pero la mayoría de los planes de turismo, aún los de turismo sostenible, no
mencionan el fenómeno. La estructura reguladora es una herramienta poderosa para la adaptación y
la mitigación del sector turismo porque podría establecer las reglas que le ayudarán a sobrevivir los
impactos del cambio climático (localización, construcción, etc.).
Una de las debilidades de los países de la región ─que obstaculiza el control de las actividades
que pueden empeorar los efectos del cambio climático─ es la falta de regulaciones adecuadas del uso
de suelo (“ordenamiento territorial”), si bien ha habido esfuerzos para mejorarlo. Los grandes daños
causados por el huracán Mitch en Honduras, por ejemplo, dejaron claro que las inundaciones, los
deslizamientos y otros efectos que cobraron muchas vidas humanas se habrían podido evitar con una
mejor planeación urbana, reglas de asentamientos humanos y administración de los recursos naturales.
A la fecha, todos los países tienen su programa nacional o ley de uso de suelo, excepto Guatemala, que
está en proceso de crearla. Los programas y leyes difieren mucho y hay temas de integración
pendientes entre las leyes locales y las nacionales, pero las nuevas leyes indudablemente ayudarán. No
obstante, los problemas del cambio climático probablemente requerirán de una nueva revisión de las
regulaciones a fin de mejorar las capacidades de adaptación a las nuevas circunstancias.
El cambio climático representa un reto especial para las actividades turísticas. Si la
infraestructura turística no respeta las reglas del uso del suelo (suponiendo que éstas sean adecuadas)

250

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

puede destruir defensas naturales contra tormentas y huracanes, erosionar playas y acelerar la pérdida
de biodiversidad, entre otros daños. A pesar de la relevancia de la sustentabilidad, muchos intereses
económicos del sector turístico pueden obstaculizarla.
Todos los países tienen una institución de alto nivel a cargo del turismo (incluso a nivel
ministerial algunos de ellos) y programas de promoción de la actividad. Algunos incluyen la
sostenibilidad, pero casi ninguno considera el cambio climático. Hay, sin embargo, políticas de cambio
climático en todos los países, algunas de gran alcance (Costa Rica, por ejemplo) y otras relativamente
modestas, pero no relacionadas con políticas y leyes de turismo. Hay muchas leyes que ayudan a los
países a protegerse del cambio climático, como las ambientales, las forestales y las costeras, diseñadas
para evitar la deforestación, preservar la biodiversidad, proteger las zonas costeras de la erosión y
destrucción, crear y proteger parques nacionales y desarrollar instrumentos legales para castigar
delitos ambientales, entre otros. No obstante, el cambio climático requiere leyes específicas que
incluyan previsiones para el turismo.
Otro obstáculo es la restringida capacidad de los gobiernos para implementar leyes y normas
que habiliten a los países para enfrentar el cambio climático. Un problema frecuente es, por ejemplo,
que a pesar de que los países aquí estudiados han hecho esfuerzos importantes para crear parques
nacionales, a menudo carecen de los recursos humanos y financieros para protegerlos de la tala ilegal y
otras actividades depredadoras. Probablemente Costa Rica y Belice son los países más exitosos en la
protección de sus parques nacionales, pero como los datos de deforestación muestran (1,3% anual
regional entre 2000 y 2007, de acuerdo con FAO, 2009), el control de los bosques por las autoridades es
muy débil en la mayor parte del istmo.
Preparar la actividad turística para el cambio climático y reducir su propia contribución al
calentamiento global requiere una nueva estrategia de los tomadores de decisiones. Las regulaciones
de construcción deben ser definidas de nueva manera, el uso de suelo debe ser determinado más
rigurosamente, la reforestación debe ser desarrollada con nuevos criterios y lo mismo es cierto para el
uso de fertilizantes, la protección de cuencas hidrológicas, etc. Es esencial que las zonas costeras del
istmo que concentran actividades económicas importantes, incluido el turismo, sean administradas de
manera integral para enfrentar de la mejor manera posible los efectos del cambio climático (PNUMA y
MEDDTL, 2009).
Hay varios instrumentos económicos y de otro tipo que han ayudado a que la actividad turística
sea más amigable con el ambiente y que podrían contribuir a combatir los efectos del cambio climático.
Entre ellos hay una variedad de esquemas de incentivos como: (a) reconocimiento de las buenas
prácticas ambientales: incluye la certificación de prácticas de protección ambiental, la cual tiene un
costo, pero puede crear un umbral competitivo; (b) regulaciones técnicas que obliguen a los agentes
turísticos a cumplir adecuadamente las obligaciones ambientales: estudios de impacto ambiental de
proyectos turísticos, límites de propiedad pública y privada costera y marítima, guías de construcción
ambiental (como en Costa Rica); (c) promoción de nuevos mercados ecológicos: orgánicos, biocomercio, cosméticos naturales, etc.; (d) instrumentos internacionales que pueden volver rentables las
medidas ambientales y de cambio climático, i. e., recompensas por servicios ambientales: Certificados
de Reducción de Emisiones (CRE), límites fiscales, transferencias y otros beneficios particularmente
vinculados a la protección de los bosques y la reforestación; y (e) Programa de Colaboración de
Naciones Unidas para la Reducción de Emisiones de la Deforestación y Degradación de los Bosques
(UN-REDD) (PNUMA, PNUD y FAO, 2010), el cual recompensará económicamente la protección de
los bosques, ayudará a frenar la deforestación y las emisiones de efecto invernadero y mantendrá
ambientes atractivos para el turismo en la región.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

251

La acción para adaptar el turismo al cambio climático en Centroamérica necesita enfocarse en los
sitios de playa porque la mayoría de las actividades turísticas ocurren en ellos, aunque también hay
unos cuantos sitios importantes tierra adentro, los cuales requerirán sus propios planes de adaptación.
Además de esto, todos los países bajo estudio tienen planes para expandir considerablemente su
industria turística. Hay un enorme potencial para incrementar el turismo sol-mar-arena, así como el
orientado a la naturaleza, entre otros. Sin embargo, existen muchas incompatibilidades entre esos
planes y la perspectiva del aumento de la temperatura, la elevación del nivel del mar y la pérdida de
biodiversidad. Además, se están asignando múltiples usos a los recursos costeros sin mucha
planeación, de modo que el turismo puede estar creciendo en áreas que están o pueden estar bajo estrés
debido a la competencia de la demanda por sus recursos.
Los principios de la Administración Integral de Zonas Costeras (AIZC) podrían ser muy útiles
para la región centroamericana. La AIZC considera esencial el manejo y la planeación del uso del agua,
elemento de integración fundamental de los sistemas de recursos costeros. El litoral, por su parte, es
considerado el punto focal del manejo de costas, donde existe un involucramiento múltiple de sectores
que necesitan coordinarse para asegurar el uso sostenible de los recursos costeros (PNUMA y
MEDDTL, 2009).
En la actualidad hay muchas amenazas del turismo al ambiente costero, las cuales lo ponen en
gran riesgo frente al cambio climático si no se toman las acciones reconstructivas y preventivas
necesarias. Como lo muestran la USAID, la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA)
y el Centro de Recursos Costeros en su reciente libro Adapting to Coastal Climate Change, A Guidebook
for Development Planners (2009), estas amenazas incluyen: demanda excesiva de agua, alteración de la
línea costera, cambios de hábitat, localización incorrecta de infraestructura, reducción de accesos a
las playas, cambios de temperatura de tierra y mar y acidificación del océano. Estas alteraciones
provocan contaminación del agua, escurrimientos, inundaciones, daños por tormentas y erosión
costera. Muchos de estos efectos adversos se acentúan por el cambio climático y, por tanto, crean un
círculo vicioso entre la manera de desarrollar el turismo y este fenómeno. Para preservar las
condiciones necesarias del turismo sostenible es crucial establecer un manejo integral de los recursos
costeros e hídricos, proteger y restaurar humedales, planear mejor las actividades turísticas,
establecer normas de construcción más estrictas y estabilizar el borde de playa mediante la
restauración y protección de arrecifes. Estas medidas pueden ayudar a que los sitios turísticos
dispongan de agua potable, tengan líneas costeras y playas limpias y adecuadas, infraestructura
segura y un hábitat marino atractivo y sostenible.
Las medidas de adaptación requeridas por el turismo (y otras actividades) para ser sostenible
en el istmo centroamericano ─de extensión relativamente pequeña, muy rico en recursos naturales,
con muchas atracciones turísticas y gran potencial de expansión─ necesitan la cooperación activa
entre los países. El cambio climático afectará a muchas áreas simultáneamente, por lo que muchos
recursos deben ser protegidos por todos los países interesados (Jiménez y Alexander, 2007). Esta
cooperación implica generación e intercambio de información y acciones concretas.
Centroamérica tiene una sólida experiencia en cooperación ambiental, en la que la Comisión
Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), que pertenece al Sistema de Integración
Centroamericana (SICA), ha jugado un papel importante. De hecho, Centroamérica ya tiene
entidades regionales que comparten información y adoptan medidas conjuntas vis a vis los efectos
del cambio climático. El Centro de Coordinación para Prevenir Desastres Naturales en América
Central (CEPREDENAC), que también forma parte de SICA, es muy relevante en este sentido. El

252

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Plan Ambiental para Centroamérica (PARCA) es también un instrumento muy valioso para lograr la
cooperación frente al cambio climático (CEPAL y DFID, 2009). La cooperación entre los países de
Centroamérica y el Caribe es esencial para monitorear la evolución y protección de los arrecifes
coralinos, así como la temperatura y nivel del agua del mar. Ejemplos de esta cooperación son la Red
del Caribe: Planeando la Adaptación al Cambio Climático Global (CPACC), encargada de medir la
elevación del nivel del mar y la temperatura de la superficie, y la Red Centroamericana para el
Cambio Climático (RONMAC). No obstante, es esencial lograr una mayor armonización de las leyes
de uso de suelo y desarrollar esfuerzos conjuntos para restaurar los arrecifes coralinos, las cuencas
hidrológicas y las áreas costeras, así como la aplicación efectiva de las normas acordadas. El Sistema
de Integración Turística Centroamericana (SITCA), que es también parte de SICA, ha sido muy
activo en la promoción de la región como multidestino turístico. Sin embargo, los organismos
regionales vinculados al turismo requieren de un mayor compromiso en las medidas de adaptación y
mitigación del cambio climático.

9.6

CONSIDERACIONES FINALES
1. El turismo en Centroamérica ha crecido rápidamente y hay planes para seguirlo
promoviendo. Desafortunadamente, el istmo, particularmente sus costas, es muy
vulnerable al cambio climático. Los países centroamericanos cuyos visitantes son turistas
de ocio en su mayoría, están en riesgo de perder el ingreso económico por esta actividad.
Para tener una visión completa del efecto del cambio climático sobre el turismo en la región
hay que tomar en cuenta la elevación de la temperatura, las sequías, los huracanes, las
inundaciones y el aumento del nivel del mar. Aunque no es posible tener proyecciones de
impactos específicos en los sitios turísticos para todos los eventos, se puede llegar a varias
conclusiones importantes.
2. En este estudio se analizaron los escenarios del aumento de la temperatura como resultado
del cambio climático para toda la región, considerando los meses de diciembre y julio (en
los que ocurre la mayor afluencia de visitantes) en los años 2020 y 2050. A pesar de las
diferencias geográficas y estacionales entre los países, se prevén temperaturas más altas y
crecientes en todo el istmo. Ceteris paribus, los efectos del aumento de la temperatura en
diciembre serán limitados o al menos tolerables para los turistas. En cambio, los escenarios
para julio 2020 y sobre todo en 2050 indican que Centroamérica se tornará muy calurosa, al
grado de provocar incomodidad para los turistas. Considerando que julio es también un
mes muy húmedo, las condiciones climáticas podrían desalentar a los visitantes de algunas
(o la mayoría) de las áreas costeras, así como de algunos sitios culturales. Más aún, podrían
presentarse condiciones insalubres como la difusión de la malaria, lo que desalentaría
todavía más a los turistas. Los países que sufrirían los mayores aumentos de temperatura
en julio de 2050 serían Costa Rica y El Salvador. Otro efecto derivado de las altas
temperaturas es la sequía, particularmente en la costa del Pacífico.
3. Considerando los eventos climáticos extremos como los huracanes, la localización
geográfica de los sitios turísticos es muy importante. La mayor parte del turismo de ocio
ocurre en la costa del Pacífico, excepto en Belice, Honduras (Tela e Islas de Bahía) y unos
cuantos sitios de Panamá. No obstante, los huracanes y otros eventos climáticos extremos
son cada vez más fuertes e impactan la costa del Pacífico, aun si se originan en la costa del
Caribe, además de los que se originan en el océano Pacífico mismo.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

253

4. La biodiversidad, que es una atracción turística importante, puede ser severamente dañada
por el cambio climático y la explotación de los recursos naturales, como la deforestación. El
calentamiento del mar continuará provocando la decoloración de los arrecifes coralinos y la
extinción de diversas especies marinas (véanse el cap. 3 y el cap.6).
5. Serán necesarias medidas de adaptación que acondicionen sitios turísticos alternativos para
el verano, probablemente en tierra adentro y en altitudes mayores. Las montañas boscosas
con temperaturas más frescas y ricas en biodiversidad podrían ser alternativas,
especialmente para el ecoturismo. La mayoría de los planes de expansión del turismo
mencionan poco o nada el cambio climático, amenaza que se cernirá sobre el sector si no se
toman medidas de adaptación. La orientación ambiental de algunos planes de desarrollo
turístico, aunque importante, podría ser insuficiente para proteger la actividad de los
efectos esperados del cambio climático.
6. Se requiere mayor conciencia de toda la sociedad sobre los efectos del cambio climático
para que las políticas de adaptación y mitigación sean exitosas. Una medida de adaptación
muy importante es cambiar la estructura legal y fortalecer las instituciones responsables de
implementar las medidas para enfrentar el cambio climático. Muchas de estas reglas, las
cuales pueden beneficiar la actividad turística, deben proteger efectivamente los recursos
naturales, especialmente bosques y manglares, y asegurar la revisión de las regulaciones de
uso de suelo, de modo que las actividades que erosionan la tierra, causan sedimentación de
ríos y facilitan inundaciones y deslizamientos, sean frenadas. Otras políticas de adaptación
incluyen la creación de fondos gubernamentales especiales para ayudar a reconstruir los
centros turísticos destruidos por eventos climáticos extremos, así como la creación de
seguros para los centros turísticos más expuestos. Los instrumentos económicos para
promover la reforestación, la agricultura sostenible y la recuperación de manglares, entre
otros, requieren un desarrollo mucho mayor.
7. En cooperación regional puede avanzarse mucho más de lo que se ha hecho hasta ahora.
Considerando los grandes desafíos del cambio climático para la industria turística, es
necesario tomar más acciones nacionales y regionales. Los países centroamericanos
cooperan en sus estrategias de mercadeo turístico, pero también compiten para atraer las
inversiones relacionadas, incluyendo el mercado de segunda residencia. En la carrera por
atraer los muy necesarios flujos de capital, los países se ven tentados a circunvenir las leyes
ambientales y a quedarse cortos al crear instrumentos legales para enfrentar el cambio
climático. Esto podría ser más dañino que benéfico a largo plazo. Si los países esperan
seguir beneficiándose del turismo como actividad económica importante, deben tomar
acciones conjuntas hoy para adaptarse mejor a lo que puede sobrevenir en el futuro como
resultado del cambio climático.

Corozal

Cayo Ambergris

Cayo Caulker
Blue Hole y Monumento
Nacional Halfmoon Cayec
Cayoc
Reserva Marina South
Water Caye

Placencia

1

2

3

7

Retalhuleu

Puerto San José

Isla de la Bahía

13

14

15

El Salvador

Playa Costa del Sol e

Puerto El Triunfo

21

22

El Salvador

El Salvador

La Zunganera e

20

Honduras
El Salvador

Copan

Puerto de Acajutla

19

Honduras

Honduras

Honduras

Guatemala

Guatemala

Guatemala

Guatemala

18

La Ceiba

Quirigua

12

Cusuco

Puerto Barrios

11

17

Livingston

10

16

Guatemala
Guatemala

Belice

Punta Gorda

Tikal d

9

Belice

Belice

Belice

Belice

Belice

Belice

Belice

País

8

6

5

4

Ubicación turística

Código

Depto de Usulután

Depto La Paz

Depto La Paz

Depto de Sonsonate

Depto de Copan

Depto de Cortés

Depto de Escuintla
Depto de Islas
de la Bahía
Depto de Atlántida

Depto de Retalhuleu

Depto de Izabal

Depto de Izabal

Depto de Izabal

Depto de Petén

Distrito de Cayo
Distrito de
Stan Creek
Distrito de
Stan Creek
Distrito de Toledo

Distrito de Cayo

Distrito de Belice

Distrito de Belice

Corozal

División
administrativa de
primer orden

Municipio de San Luis Talpa
Municipio de San Luis La
Herradura
Municipio de Puerto El Triunfo

Municipio de Acajutla

Municipio de Copan Ruinas

Municipio de San Pedro Sula

Municipio de La Ceiba

Municipio de Roatan

Municipio de San José

Municipio de Retalhuleu

Municipio de Los Amates

Municipio de Puerto Barrios

Municipio de Livingston

Municipios de Flores y San José

Punta Gorda

Placencia

Dangriga

-

-

Cayo Corker

San Pedro

-

División administrativa de
segundo orden

CENTROAMÉRICA: CAMBIOS EN TEMPERATURAS EN SITIOS TURÍSTICOS
Línea base comparado con 2020 y 2050 (temperatura °C)

ANEXO: PROYECCIONES CLIMÁTICAS, 2020 y 2050

Capítulo 9

26,50

26,30

26,30

26,40

24,20

27,60

22,90

ND

27,90

ND

ND

ND

ND

26,90

26,40

27,30

26,30

24,60

24,60

ND

28,00

26,60

Promedio
histórico de
temperatura
julio
ºCa

+1,80

+1,80

+1,80

+1,80

+2,10

+1,90

+1,70

+1,40

+1,70

ND

ND

ND

ND

+2,20

+2,00

+1,70

+1,50

+1,90

+1,90

+1,40

+1,40

+1,50

+3,90

+4,10

+4,10

+4,00

+5,20

+4,30

+3,60

+2,70

+3,80

ND

ND

ND

ND

+4,25

+4,00

+3,10

+2,70

+3,50

+3,50

+2,60

+2,60

+3,00

Anomalía Anomalía
(MIROC) (MIROC)
julio
julio
2020
2050
ºC
ºC

25,10

24,70

24,70

25,40

21,60

24,40

19,60

ND

26,60

ND

ND

ND

ND

22,50

23,10

23,80

23,20

21,00

21,00

ND

24,80

23,10

Promedio
histórico de
temperatura
diciembre
ºCb

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,20

+1,10

+1,10

+1,10

+1,20

ND

ND

ND

ND

+1,10

+1,20

+1,10

+1,10

+1,10

+1,10

+1,10

+1,10

+1,10

Anomalía
(MIROC)
diciembre
2020
ºC

(Continúa)

+2,20

+2,20

+2,20

+2,30

+2,00

+1,70

+1,80

+1,80

+2,30

ND

ND

ND

ND

+1,55

+1,70

+1,60

+1,60

+1,50

+1,50

+1,60

+1,70

+1,50

Anomalía
(MIROC)
diciembre
2050
ºC

254
La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Puerto Corinto

Poneloya

Puerto Sandino

León

Pochomil

San Juan del Sur

Golfo de Papagayo

Playa Flamingo

Playa Tamarindo

Ciudad Puntarenas

Puerto Quepos

Bahía Drake
Parque Nacional
Corcovado
Golfito

Bocas del Toro

Boquete

Penonomé

Valle de Antón

Puerto de Colón

Las Perlas

23

24

25

26

27

28

29

30

31

32

33

34

37

38

39

40

41

42

Panamá

Panamá

Panamá

Panamá

Panamá

Panamá

Costa Rica

Costa Rica

Costa Rica

Costa Rica

Costa Rica

Costa Rica

Costa Rica

Costa Rica

Nicaragua

Nicaragua

Nicaragua

Nicaragua

Nicaragua

Nicaragua

País

División administrativa de
segundo orden

Prov. de Panamá

Prov. de Colón

Prov. de Coclé

Prov. de Coclé

Prov. de Puntarenas
Prov. de Bocas del
Toro
Prov. de Chiriqui

Prov. de Puntarenas

Prov. de Puntarenas

Prov. de Puntarenas

Prov. de Puntarenas

Prov. de Guanacaste

Prov. de Guanacaste

Prov. de Guanacaste

Depto de Rivas

Depto de Managua

Depto de León

Depto de León

Depto de León

Distrito de Balboa

Distrito de Colón

Distrito de Ánton

Distrito de Penonomé

Distrito de Boquete

Distrito Bocas del Toro

Cantón Golfito

Cantón Osa

Cantón Osa

Cantón Aguirre

Cantón Puntarenas

Cantón La Cruz

Cantón Santa Cruz

Cantón Liberia

Municipio de San Juan del Sur

Municipio de San Rafael del Sur

Municipio de León

Municipio de Nagarote

Municipio de León

Depto de Chinandega Municipio de Corinto

División
administrativa de
primer orden

27,00

26,60

27,20

26,50

20,70

25,80

26,40

26,20

26,20

26,80

ND

25,30

25,90

26,40

26,50

27,30

27,00

27,30

27,00

27,80

Promedio
histórico de
temperatura
julio
ºCa

+1,20

+1,10

+1,10

+1,10

+1,40

+1,30

+1,50

+1,60

+1,60

+1,70

+1,90

+2,00

+1,90

+2,00

+1,90

+1,90

+1,90

+1,90

+1,90

+1,90

+2,40

+2,20

+2,40

+2,40

+2,70

+2,50

+3,00

+3,00

+3,00

+3,10

+3,30

+3,40

+3,30

+3,40

+3,30

+3,30

+3,60

+3,50

+3,60

+3,60

Anomalía Anomalía
(MIROC) (MIROC)
julio
julio
2020
2050
ºC
ºC

26,30

25,40

26,40

25,40

19,70

25,20

25,20

25,00

25,00

25,40

ND

24,00

25,00

25,00

25,00

26,10

25,40

26,00

25,40

25,90

Promedio
histórico de
temperatura
diciembre
ºCb

a Período histórico de 1961 a 2003.
b Período histórico de 1961 a 2003.
c Se utilizó información del Distrito de Cayo (Administrativa División de Primer Orden).
d Para las municipalidades de Tikal se calculó una temperatura media.
e No se contó con información de estas municipalidades, por lo que se usó información del Departamento de la Paz.
Nota: El signo + en las filas de anomalía se usó para distinguir este cambio frente a las temperaturas absolutas de los promedios históricos.
Fuente: Elaboración propia con base en resultados del Modelo de Investigación Interdisciplinaria de Clima (MIROC).

36

35

Ubicación turística

Código

(Continuación Anexo)

+1,00

+1,00

+1,00

+1,00

+1,30

+1,20

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,30

+1,40

+1,40

+1,40

+1,40

Anomalía
(MIROC)
diciembre
2020
ºC

+2,20

+2,20

+2,20

+2,20

+2,50

+2,40

+2,50

+2,60

+2,60

+2,70

+2,80

+2,90

+2,80

+2,90

+2,80

+2,60

+2,50

+2,60

+2,50

+2,40

Anomalía
(MIROC)
diciembre
2050
ºC

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

255

256

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

10. VALORIZACIÓN ECONÓMICA DEL IMPACTO
DEL CAMBIO CLIMÁTICO

10.1 INTRODUCCIÓN
iniciales del
“La
del cambio climático para Centroamérica”
Los resultadoseste fenómeno estudio traer economía negativos directos y crecientes en el tiempo
indican que
podría
impactos
para los países de la región. Se espera una reducción importante en los rendimientos de los
principales cultivos de granos básicos, mientras la presión sobre los recursos hídricos, las
pérdidas de biodiversidad y los costos asociados a eventos extremos crecerán. El impacto de
estos efectos sobre el ingreso, el desempleo, la migración y la seguridad humana se agravaría si
se mantiene la tendencia ascendente de las emisiones y la temperatura media del planeta, y aun
es difícil de evaluar y cuantificar a mediano y largo plazo.
La complejidad de la valuación de los costos del cambio climático requiere combinar
modelos científicos y económicos en forma consistente, generar escenarios económicos en un
horizonte de tiempo muy amplio y reconocer un margen de incertidumbre importante en los
resultados que se obtengan. La irreversibilidad de la pérdida de ecosistemas o la posible
ocurrencia de eventos catastróficos son particularmente difíciles de evaluar. Además, es
necesario considerar variables cuyo valor no puede ser cuantificado en términos de mercado,
como la pérdida de biodiversidad, acervo clave para las generaciones presentes y futuras.
Una vertiente de la investigación sobre los impactos del cambio climático se ha orientado a
la valorización económica de sus costos, pero el tema es objeto de intenso debate (Tol, 2003; Tol y
G. W. Yohe, 2009c; Kuik, Brander y Tol, 2009; Weitzman, 2007a; Stern, 2007; W. Nordhaus, 2007a;
2007b). La evidencia muestra gran diversidad de resultados, debido principalmente al uso de
distintas metodologías y proyecciones climáticas, por adoptar distintos supuestos sobre la
trayectoria de crecimiento económico y por enfocar distintos sectores, regiones o países. No
obstante, hay consenso sobre la tendencia ascendente de los costos esperados, ya sea que se
definan como pérdidas de bienestar o como proporción del PIB. También hay consenso en que
cuando el cambio tecnológico es incorporado explícitamente, los costos estimados resultan
menores que cuando se le considera exógeno o no es considerado. Además, la evaluación
económica depende en gran medida de los escenarios de concentraciones de gases de efecto
invernadero (GEI), que influyen en las condiciones climáticas esperadas.
Por otra parte, las economías de Centroamérica han experimentado cambios estructurales
importantes y una significativa inestabilidad macroeconómica en las últimas dos décadas. Las
características y condiciones de este patrón de crecimiento responden a factores de origen e
índole diversos con especificidades nacionales. Además, existe un alto nivel de incertidumbre
sobre variables clave como cambios tecnológicos, precios relativos de la energía y consumo de
agua y biodiversidad.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

257

Al mismo tiempo, para las políticas públicas y la sociedad en general resulta útil
cuantificar los costos para identificar consecuencias y diseñar estrategias de desarrollo eficientes
para enfrentar estos desafíos. Así, el presente capítulo tiene por objetivo presentar los estimados
iniciales de la valorización económica de los impactos del cambio climático en Centroamérica.

10.2 ESTUDIOS A NIVEL INTERNACIONAL
La evidencia internacional sobre costos y beneficios del cambio climático es diversa y abarca una
variedad de sectores o aspectos económicos. Los principales son agricultura, agua, bosques,
biodiversidad, energía, salud, migración, elevación del nivel de mar y eventos extremos como
huracanes. Las metodologías son diversas, desde modelos de valorización integrada, como el
PAGE 2002, modelos de equilibrio general computable y los de enfoque sectorial, como el
estudio “La economía del cambio climático en Centroamérica”. Cada modelo tiene diversas
características, es utilizado para distintos propósitos y conduce a distintos resultados. Por
ejemplo, los modelos de equilibrio general computable son comúnmente aplicados para
identificar los cambios en el bienestar o la curva de costos ante diversos procesos de mitigación.
Sin embargo, cada modelo arroja diferentes estimaciones de costos. Así por ejemplo, para
implementar un escenario de estabilización de emisiones de CO2 a un nivel objetivo de 550
partes por millón (ppm), los costos acumulados al 2100 en términos de PIB varían en un rango de
4,7% (Sassi, Crassous y Hourca, 2005) a casi cero por ciento (Rao, Keppo y Riahi, 2006).
Los cuadros 10.1 y 10.2 sintetizan algunos de estos estudios, donde los costos globales del
cambio climático oscilan entre el 1% y el 2,5% del PIB para los Estados Unidos y entre el 0,7% y
el 4,7% del PIB en las principales economías del mundo. Jorgenson y otros (2004) estiman costos
para Estados Unidos de alrededor del 0,6% al 1,9% de su PIB, considerando aumentos de
temperatura de 0,6 °C a 1,7 °C. Otros resultados estiman costos de hasta el 1,4% del PIB mundial
anual, mientras que los costos de mitigación podrían estar en un rango del 1% al 3% del PIB en el
presente siglo. Cline (1993, en Fankhauser, 1995) estima que una reducción del 50% de las
emisiones entre 2025 y 2050 representa alrededor del 1% a 3% del PIB de Estados Unidos. Es
importante señalar que la mayoría de estos estudios fueron realizados en la década de los
noventa bajo el supuesto de que un incremento de hasta el doble de emisiones de GEI resultaría
en un aumento de entre 2 °C y 3 °C de temperatura media global. Los nuevos escenarios de
emisiones (IPCC, 2007c) han modificado este supuesto y asumen que, de mantenerse las
tendencias actuales del nivel global de emisiones, la temperatura media del planeta podría
incrementarse entre 3 °C y 4 °C, lo cual aumentaría de manera importante los costos asociados.

258

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.1
ESTADOS UNIDOS: IMPACTO ESTIMADO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(En miles de millones de dólares de 1990)
Sector
Agricultura

Cline
(1992)
(2,5 Cº)
17,5

Fankhauser
(1995)
(2,5 Cº)
3,4

Nordhaus
(1991)
(3,0 Cº)
1,1

Titus
(1992)
(4,0 Cº)
1,2

Tol
(1995)
(2,5 Cº)
10,0

Pérdida forestal

3,3

0,7

(a)

43,6

(a)

Pérdida de especies

4,0

1,4

(a)

(a)

5,0

Aumento del nivel del mar

7,0

9,0

12,2

5,7

8,5

Electricidad

11,2

7,9

1,1

5,6

(a)

Calefacción no eléctrica

-1,3

(a)

(a)

(a)

(a)

(a)

2,5

(a)

(a)

12,0

9,4

37,4

Aire acondicionado móvil

(a)

(a)

Bienestar humano
Mortalidad y morbilidad
humana
Migración

(a)

(a)

5,8

11,4

0,5

0,6

(a)

1,0

Huracanes

0,8

0,2

(a)

0,3

Actividades de recreación

1,7

(a)

(a)

(a)

0,75
del PIB

Oferta de agua
Disponibilidad

7,0

15,6

11,4

(a)

Contaminación

(a)

(a)

32,6

(a)

Infraestructura urbana

0,1

(a)

(a)

(a)

Contaminación del aire

3,5

7,3

27,2

(a)

61,1

69,5

55,5

139,2

74,2

1,1

1,3

1,0

2,5

1,5

Total
Miles de millones
% del PIB

Nota: (a) Sectores no cuantificados o muy pequeños.
Fuente: W. D. Nordhaus y Boyer, 2003 con base en IPCC, 1996.

CUADRO 10.2
PAÍSES SELECCIONADOS Y MUNDO: COSTOS TOTALES DEBIDOS A UN INCREMENTO DOBLE
DE LAS EMISIONES DE CO2
(En miles de millones de dólares)
Sector
Defensa de costas
Uso de suelo
Pérdida de humedales
Pérdida de ecosistemas
Agricultura
Forestal
Energía
Agua
Mortalidad
Contaminación del aire
Migración
Riesgos naturales
Miles de millones
% del PIB

UE
0,1
0,3
4,9
9,8
9,7
0,1
7,0
14,0
13,2
3,5
1,0
0,0
63,6
1,4

EU
0,2
2,1
5,6
7,4
7,4
0,6
6,9
13,7
10,0
6,4
0,5
0,2
61,0
1,3

Ex URSS
0,0
1,2
1,2
2,3
6,2
0,4
-0,7
3,0
2,3
2,1
0,2
0,0
18,2
0,7

China
0,0
0,0
0,6
2,2
7,8
0,0
0,7
1,6
2,9
0,2
0,6
0,1
16,7
4,7

OECD
0,4
8,1
16,9
25,5
23,1
1,8
20,5
34,8
34,4
11,9
2,0
1,0
180,4
1,3

Mundo
0,9
14,0
31,6
40,5
39,1
2,0
23,1
46,7
49,2
15,4
4,3
2,7
269,5
1,4

Notas: Los años base del PIB pueden diferir en los estudios; las pesquerías están incluidas en pérdida de humedales;
los riesgos naturales sólo incluyen huracanes.
Fuente: Fankhauser, 1995.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

259

En un análisis de diversas mediciones de impactos del cambio climático en distintas regiones
del mundo, Yohe y Schlesinger (2002) observan que América del Norte, Rusia y China podrían
beneficiarse de cierto nivel de calentamiento global, mientras que la India, Brasil y Japón sufrirían
daño. Sin embargo, sus estimaciones hacen interpolaciones y usan distintos escenarios de emisiones
globales. Tol (2009) realiza un meta-análisis de investigaciones a nivel internacional sobre los costos
del cambio climático, principalmente en Europa, Asia y la ex URSS, y estima la pérdida de bienestar
o costos como puntos porcentuales del PIB mundial ante variaciones de la temperatura media del
planeta. El gráfico 10.1 muestra estos estimados del impacto del cambio climático sobre la economía
global (media de 14 estudios), medidos como puntos porcentuales del PIB mundial, en función de
aumentos de temperatura media sobre la temperatura media actual. La línea más oscura al centro
muestra los valores medios; las líneas tenues exteriores muestran los intervalos con el 95% de
confianza bajo distintas especificaciones (Tol, 2009). Los resultados muestran que podría haber
beneficios a nivel global si la temperatura media del planeta aumenta hasta 1,1 °C. Más allá de este
límite el bienestar global disminuiría. Los impactos más graves podrían presentarse a partir de un
aumento de 2,5 °C de temperatura, que repercutiría en disminuciones del 2,5% al 5% del PIB
mundial. En algunos casos la pérdida de bienestar sería de hasta el 7,5%.
GRÁFICO 10.1
MUNDO: ESTIMACIÓN DE LOS IMPACTOS A NIVEL GLOBAL DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(En porcentajes del PIB y grados centígrados)

Fuente: Tol, 2009.

INFORME STERN SOBRE LA ECONOMÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
El Informe Stern presenta un análisis de los potenciales impactos globales del cambio climático en un
horizonte temporal amplio, que incluye un análisis costo-beneficio de las políticas de mitigación muy
relevante para la toma de decisiones (Stern, 2007; Weitzman, 2007a). Para obtener sus estimaciones
aplica diferentes técnicas y modelos en su análisis de diversos sectores a nivel global, y hace una
diferenciación entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo.
Una conclusión importante de este informe es que un aumento de 2,5 ppm de las
concentraciones anuales de CO2e en las próximas cuatro décadas aumentaría la concentración en
112,5 ppm., lo que, sumado a los niveles actuales, implicaría concentraciones de 542,5 ppm para el

260

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

año 2050. Este nivel sería una duplicación de las emisiones preindustriales, y pudiera implicar un
aumento de la temperatura global media entre 2 °C y 5 °C. Algunos modelos estiman que esta misma
duplicación aumentaría la temperatura hasta 9 °C si se incluyen algunos procesos de
retroalimentación. Por ejemplo, solamente los cambios en los patrones de lluvia asociados a
aumentos de temperatura reducirán la capacidad de los depósitos de captura de carbono, lo que
podría contribuir con un aumento de 1 °C a 2 °C para el 2100.
Si se mantiene el ritmo de crecimiento actual de las emisiones, las concentraciones se
triplicarán hasta alcanzar los 650 ppm o más al final del siglo. Como resultado, diversos estudios
estiman que la temperatura podría aumentar entre 1,5 °C y 11 °C relativo al nivel preindustrial, como
se reporta en el cuadro 10.3. Ahora bien, estas proyecciones van acompañadas de un nivel de
incertidumbre importante. Así, con este nivel de concentraciones, los aumentos de temperatura
media más probables en el siglo XXI oscilan entre 1,5 °C y 6 °C.
CUADRO 10.3
MUNDO: CONCENTRACIONES DE GEI Y TEMPERATURA MEDIA AL FINAL DEL SIGLO XXI RESPECTO A LOS
NIVELES PREVIOS A LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
(En grados centígrados)
Incremento de temperatura al equilibrio relativo
Nivel de estabilización
(ppm CO2 equivalente)

IPCC (2001)
Wigley y Raper (2005)

Hadley Centre
Ensemble

Once estudios

400

0,8 – 2,4

1,3 – 2,8

0,6 – 4,9

450

1,0 – 3,1

1,7 – 3,7

0,8 – 4,9

500

1,3 – 3,8

2,0 – 4,5

1,0 – 7,9

550

1,5 – 4,4

2,4 – 5,3

1,2 – 9,1

650

1,8 – 5,5

2,9 – 6,6

1,5 – 11,4

750

2,2 – 6,4

3,4 – 7,7

1,7 – 13,3

1 000

2,8 – 8,3

4,4 – 9,9

2,2 – 17,1

Fuente: Stern, 2007 con base en Murphy y otros, 2004.

El aumento de la temperatura media del planeta tendrá efectos importantes en diversos
sectores según su magnitud. En el cuadro 10.4 se presenta un esquema de los posibles impactos por
sectores o ámbitos. Su representación es una matriz, cuyas columnas corresponden a las distintas
áreas como agua, producción de alimentos, salud, suelos, ambiente y eventos extremos; las filas
representan los grados de temperatura y su intersección con los sectores muestra los impactos
esperados. Así por ejemplo, un aumento de 1 °C tendría efectos negativos o positivos relativamente
menores según la región, el sector y el recurso. Pero a partir de 2 °C habría impactos importantes:
disminución de la disponibilidad de agua de 20% a 30%; entre 40 y 60 millones de personas
quedarían expuestas a la malaria y entre 15% y 40% de las especies árticas estarían en riesgo de
extinción. Un aumento de 4 °C pondría en riesgo de extinción al 50% de las especies del planeta; la
disponibilidad de agua disminuiría entre 30% y 50%; los rendimientos agrícolas disminuirían entre el
15% y el 35 % en África. Con aumentos superiores a los 4 °C habría sequías severas e inundaciones
recurrentes, los rendimientos agrícolas y la disponibilidad de agua disminuirían, mientras el riesgo
de enfermedades infecciosas sería mayor.

261

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.4
REGIONES DEL MUNDO: IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Aumento
temp.
(en ºC)

Sobre el agua

Sobre los
alimentos

Sobre la salud

Sobre el
terreno

Sobre el medio
ambiente

Efectos
bruscos y a
gran escala

Desaparecen por
completo los
pequeños glaciares de
los Andes, lo que
amenaza el suministro
de agua de 50
millones de personas

Incremento
moderados de la
productividad
cerealista en regiones
templadas

Al menos 300 000
personas fallecen
cada año por culpa de
enfermedades
relacionadas con el
clima (sobre todo, por
diarrea, malaria y
malnutrición).
Reducción de la
mortalidad invernal en
latitudes más próximas
a los polos (Europa
septentrional, Estados
Unidos).

El deshielo del
permafrost daña
edificios y carreteras
en diversas zonas de
Canadá y Rusia

Al menos un 10% de
las especies terrestres
se enfrentan a la
extinción (según una
estimación).
« Blanqueamiento »
del 80% de los
arrecifes de coral,
incluida la Gran
Barrera de Coral.

Empieza a
debilitarse la
circulación termohalina atlántica.

2 ºC

Descenso potencial
del 20-30% de la
disponibilidad del agua
en algunas regiones
vulnerables, como el
sur de África y el
Mediterráneo.

Descensos
pronunciados de la
productividad de los
cultivos en las
regiones tropicales (510% en África).

Entre 40 y 60 millones
más de personas
expuestas a la malaria
en África

Hasta 10 millones de
personas adicionales
afectadas por
inundaciones costeras
cada año

Entre el 15 y el 40%
de especies corren
riesgo de extinción de
las especies árticas,
incluidos el oso polar y
el caribú

Entre 150 y 550
millones de personas
adicionales en
situación de riesgo de
hambruna (si el efecto
fertilizante del dióxido
de carbono es débil).
También es probable
que los rendimientos
agrícolas en latitudes
más elevadas
alcancen niveles
máximos.

Entre 1 y 3 millones
más de personas
mueren de mal
nutrición (si el efecto
fertilizante del dióxido
del carbono es débil).

Entre 1 y 170 millones
de personas
adicionales afectadas
por inundaciones
costeras cada año.

3 ºC

En el Sur de Europa,
sequías intensas cada
diez años.
Entre 1 000 y 4 000
millones de personas
adicionales padecen
episodios de escasez
de agua, mientras que
entre 1 000 y 5 000
millones reciben más
agua que antes, lo que
puede aumentar el
riesgo de que
padezcan
inundaciones

Del 20 al 50% de
especies corren riesgo
de extinción (según
una estimación),
incluidas el 25-60% de
las de mamíferos, el
30-40% de las de aves
y el 15-70% de las de
mariposas en
Sudáfrica.
Inicio de la
desaparición definitiva
de la selva amazónica
(sólo en algunos
modelos).

Descenso potencial
del 30-50% en la
disponibilidad de agua
en el sur de África y el
Mediterráneo.

Descenso del
rendimiento agrícola
en un 15-35% en
África, y abandono de
la producción en
regiones enteras
(como por ejemplo, en
diversas zonas de
Australia)

Hasta 80 millones más
de personar expuestas
a la malaria en África.

Entre 7 y 300 millones
de personas
adicionales afectadas
por inundaciones
costeras cada año

Pérdida de,
aproximadamente, la
mitad de la tundra
ártica.
Aproximadamente, la
mitad de las reservas
naturales del mundo
no pueden cumplir sus
objetivos.

Posible desaparición
de grandes glaciales
del Himalaya, lo que
afectará a una cuarta
parte de la población
china y a centenares
de millones de
habitantes en la india

Incremento continuo
de la acidez del agua
que alterará
seriamente los
ecosistemas marinos
y, posiblemente, las
reservas pesqueras

Posibilidad de que
el hielo
continental de
Groenlandia
empiece a
derretirse
irreversiblemente,
lo que acelerará
la elevación del
nivel del mar
hasta alcanzar un
aumento final (y
global) de 7
metros por
encima de su
nivel actual.
Riesgo en
ascenso de
variaciones
bruscas de las
circulaciones
atmosféricas,
como las que
gobiernan los
monzones.
Riesgo en
ascenso de
desaparición de la
placa de hielo0
continental de la
Antártida
occidental.
Riesgo en
ascenso de
desaparición de
la circulación
termohalina
atlántica.

1 ºC

4 ºC

5 ºC

Más de 5 ºC

El ascenso del nivel
del mar amenaza la
existencia de
pequeñas islas, de
llanuras costeras
(Florida) y de grandes
ciudades de todo el
mundo como Nueva
York, Londres y Tokio

Los análisis científicos más recientes sugieren que la temperatura media aumentará incluso más de 5 o 6 ºC si las emisiones continúan creciendo y las
retroacciones de signos positivos amplifican el efecto calentador de los gases invernadero (por ejemplo, a través de la liberación de mayores cantidades de
dióxido de carbono del terreno o de metanol del permafrost). Este nivel de aumento de la temperatura global sería equivalente a la magnitud del
calentamiento experimentado desde la última glaciación hasta la actualidad y es probable que produzca graves trastornos y movimientos poblacionales a
gran escala. Estos efectos « supeditados a factores sociales » podrían ser catastróficos, pero son muy difíciles de aprender actualmente con los modelos
de los que disponemos, ya que las temperaturas estarían demasiado alejadas de la experiencia humana conocida.

Nota: Esta tabla muestra efectos ilustrativos a diferentes grados de calentamiento. Parte de la incertidumbre de las
previsiones queda reflejada en los intervalos que se muestran, pero también hay incertidumbres adicionales acerca de la
magnitud exacta de los efectos. Las temperaturas representan incrementos con respecto a los niveles medios de la era
preindustrial. Cada temperatura representa el punto central de un intervalo de 1 °C, es decir, que la fila de « 1 °C »
representa los efectos del intervalo de aumento de temperaturas entre 0,5 y 1,5 °C, y así sucesivamente. El número de
personas afectadas según el aumento de temperatura resulta de las estimaciones de población y del PIB para la década 20802089 extraídas del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). En general, las cifras asumen la existencia de
algún tipo de adaptación en el ámbito de las personas o las empresas individuales, pero no asume adaptaciones nacionales o
de toda una economía como resultado de la intervención política.
Fuente: Stern, 2007.

262

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Otro aporte del Informe Stern es su análisis que concluye que los países en desarrollo serán los
más afectados, en especial las personas más pobres. Estima que el cambio climático podrá dejar entre
145 y 220 millones de personas con un ingreso inferior a dos dólares en 2100 y podrían morir entre
165 mil y 250 mil niños cada año en esas regiones, particularmente África y el sur de Asia. En
algunas regiones tropicales, los efectos combinados de la pérdida de polinizadores nativos, el
aumento de plagas, la disminución del abastecimiento de agua y una mayor incidencia de las olas de
calor se traducirán en disminución de la producción de alimentos.
Este informe postula que los costos del cambio climático son no-lineales, crecientes en el
tiempo y muy dependientes de las proyecciones climáticas. En este sentido, los impactos económicos
del fenómeno dependerán crucialmente de los esfuerzos globales de mitigación, particularmente de
los grandes países emisores. El informe original sugiere que el escenario de estabilización de
emisiones más eficiente y más factible económicamente se ubica en 500 ppm de CO2e, lo cual implica,
con probabilidad del 96%, que la temperatura excederá los 2 °C.
Más recientemente, Stern (2008a) ha propuesto que el mejor balance entre riesgos y costos
proyectados sería limitar la concentración de las emisiones de GEI entre 450 y 500 ppm de CO2e. Para
ello propone estabilizar emisiones en los próximos 15 años y haberlas reducido en 50% en 2050 en
relación al nivel de 1990. Esto implicaría reducir las emisiones anuales de aproximadamente las 45 a
49 gigatoneladas (GT) actuales a 20 GT en 2050. En términos per cápita, ello supone una media global
de 2 T per cápita en este año. Propone incluso que sería necesario bajar las emisiones totales hasta 10
GT o menos a más largo plazo. Estas metas contrastan con la tendencia actual de alza de emisiones,
la cual podría implicar llegar a 80 GT para 2050. De no alcanzarse un acuerdo internacional y una
reducción substantiva de las emisiones en el futuro inmediato, el escenario de 650 ppm sería el más
probable. Este nivel de concentración es peligrosamente elevado porque podría desencadenar
procesos y costos no-lineales y convexos que deben ser evitados a toda costa.
Frente a este reto, es útil contar con estimados de los costos de las consecuencias del cambio
climático en un escenario de inacción frente a los costos de reducir emisiones. Stern (2007) estima que
los costos de la inacción implican perder entre el 5% y el 20% del PIB mundial contra costos de
mitigación de entre el -2% y el 5% del PIB y un promedio de 1%. Según este informe, los procesos de
estabilización de las concentraciones de GEI son factibles con las tecnologías disponibles. Debe
considerarse, sin embargo, que estas estimaciones dependen de decisiones y acciones de gobiernos y
agentes económicos, donde un acuerdo internacional para reducir las emisiones de GEI sería clave.
Stern (2007) estima las pérdidas derivadas del cambio climático en PIB per cápita global hasta
el año 2200, utilizando el modelo de valorización integral PAGE2002 con varios escenarios. Los
resultados se muestran en el gráfico 10.2. El escenario base de cambio climático se hizo en función de
los escenarios del tercer reporte del IPCC estimando un aumento promedio global de 3,9 °C a 2100
sobre el nivel preindustrial e incluyendo impactos de mercado y el riesgo de catástrofe. Este
escenario genera pérdidas en el PIB global per cápita, alrededor del 0,2% en 2060, el 0,9% en 2100, y
5,3% al año 2200, un notable incremento en el segundo siglo (véase el gráfico 10.2 A). El segundo
escenario contempla mayores cambios climáticos con retroalimentaciones adicionales que debilitan
los sumideros de carbono e incrementan las emisiones naturales de metano. Este escenario genera un
rango de aumento de temperatura de 2,6 a 6,5 °C a 2100. Las pérdidas al año 2200 alcanzarían el 7,3%
del PIB global per cápita (véase el gráfico 10.2 B). Finalmente, incluyendo los impactos indirectos en
salud y ambiente no reflejados en el mercado, las pérdidas en este indicador al año 2200 podrían

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

263

alcanzar el 13,8% como promedio con un rango del 95% de confianza entre 2,9 y 35,2% (véase el
gráfico 10.2 C). El último gráfico 10.2 D, presenta los tres escenarios conjuntamente.
GRÁFICO 10.2
MUNDO: COSTOS PRONOSTICADOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO AL AÑO 2200
(En porcentaje del PIB per cápita)

Fuente: Stern, 2007.

Estos análisis ilustran que aumentos de emisiones y temperaturas generan mayores impactos e
incertidumbres, particularmente considerando los impactos sociales y ambientales no reflejados en el
mercado y aún difíciles de estimar.

264

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

10.3 METODOLOGÍA
La metodología del presente estudio se basa en el análisis de sectores y ámbitos prioritarios.
Partiendo de los escenarios tendenciales de crecimiento económico, demográfico y cambio de uso de
tierra sin cambio climático, se generan líneas base del crecimiento de esos sectores y ámbitos. Una
vez definida la trayectoria, se identifican los impactos probables de las variables temperatura y
precipitación. En una segunda fase, la diferencia entre ambas trayectorias estiman los costos por
sector. En el caso de los impactos en el sector agropecuario, la respuesta se obtiene en términos de
producción y rendimientos frente a los cambios de temperatura y precipitación, la cual se traduce en
una nueva trayectoria del PIB agropecuario. La suma de los costos derivados de los sectores y
ámbitos se puede asociar a la trayectoria del PIB base, obteniendo una nueva trayectoria del PIB total
asociado al cambio climático (véase el diagrama 10.1).
DIAGRAMA 10.1
MÉTODO DE ESTIMACIÓN DE LOS COSTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(En unidades monetarias)

Fuente: Elaboración propia.

De esta manera, la diferencia entre la trayectoria del escenario base y la que incorpora los
impactos del cambio climático permite obtener un valor monetario de los impactos sobre la actividad
económica. Desde el punto de vista temporal, hay dos aspectos a considerar: el momento y la
duración de cada impacto. El valor total del impacto se traduce en unidades monetarias. La forma de
expresarlo es asumir que la diferencia es un flujo en el tiempo que puede ser medido en unidades
monetarias de hoy a Valor Presente Neto (VPN) con una tasa de descuento, y que su proporción
respecto al PIB es el costo del cambio climático.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

265

Un aspecto controvertido de este método es el concepto de VPN con una tasa de descuento
aplicada al valor total del impacto y expresado en unidades monetarias en términos porcentuales del
PIB de un año de referencia. Este porcentaje representa el costo de no actuar ante el riesgo percibido
y la tasa de descuento refleja el porcentaje en que una unidad de beneficios presentes es más valiosa
que esa misma unidad en un período posterior. En cierto sentido pondera la importancia que
asignamos al futuro.
RECUADRO 10.1
EL VALOR PRESENTE NETO Y LA TASA DE DESCUENTO

El Análisis de Costo Beneficio (ACB) fue desarrollado para evaluar inversiones y políticas
públicas y privadas, considerando todas las ganancias y pérdidas potenciales de una propuesta
específica en unidades monetarias. La evaluación se basa en calcular el valor de un activo, que
equivale a tomar cada flujo de efectivo que el proyecto generará en el futuro, expresarlo en valor
presente y restarle la inversión inicial. Esto permite valorar los flujos de efectivo en un mismo
momento para facilitar la comprensión y la toma de decisiones.
En relación con los impactos del cambio climático, la evaluación se orienta a cuantificar el
costo inducido por el fenómeno, es decir, calcula el costo de no actuar ante el riesgo percibido.
Para aplicar la metodología ACB se requiere conocer al menos dos elementos: el flujo de fondos y
la tasa de descuento. El primero muestra los costos que se van generando en el tiempo, y el
segundo permite actualizarlos, es decir, estima cuánto valen hoy esos flujos futuros. De esta
manera, si denominamos a t un flujo de efectivo correspondiente al año t del proyecto, y si
t
simbolizamos con r la tasa de descuento, su valor actual (o descontado) es at 1  r  . Esto
permite obtener el valor financiero equivalente en el momento inicial a la tasa de valoración r del
flujo de efectivo correspondiente al año t . Por tanto, el VPN vendrá dado por la siguiente
ecuación:
n

at
t
1
t 0   r 

VPN  

El valor de la tasa de descuento refleja el porcentaje en que una unidad de beneficios
presentes es más valiosa que esa misma unidad en un momento futuro. Una tasa de descuento
más elevada supone un mayor descuento del futuro, lo que muestra una mayor indiferencia
hacia las generaciones futuras y un mayor apego al consumo actual.
Fuente: Elaboración propia.

El uso de la tasa de descuento de un flujo de gastos es un procedimiento técnico aplicado
a un flujo monetario de costos futuros para expresarlo en función de su valor, no en el
momento en que los costos se producen, sino hoy, en el momento de la decisión. Esto significa
asignar un peso concreto a los impactos que ocurran en un momento diferente al presente. Si el
peso asignado a lo que ocurrirá en el futuro es mayor, se empleará una tasa de descuento
negativa. Es decir, si se asume que la generación presente concede al bienestar de las
generaciones futuras un peso superior al suyo. Si se concede exactamente el mismo peso, será
coherente aplicar una tasa de descuento cero, que equivale a no descontar. No obstante, la
práctica habitual consiste en emplear una tasa positiva de descuento.

266

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En los estudios sobre cambio climático la tasa de descuento tiene una función diferente a
su utilización normal. Cuando el cálculo se basa en la rentabilidad financiera, la tasa de
descuento debe ser igual al tipo de interés real. Aplicar este criterio a la evaluación económica
de los impactos del cambio climático implicaría que los impactos futuros perderían valor al ser
trasladados al presente, es decir, al ser expresados en unidades monetarias corrientes. Como es
obvio, este criterio no puede aplicarse a externalidades de largo plazo, como es el cambio
climático. En tal caso será necesario emplear una tasa social de descuento que refleje las
decisiones éticas de la sociedad sobre sus alternativas de consumo presente y futuro, así como
su responsabilidad con las generaciones futuras.
Así, la elección de determinada tasa de descuento debe ser acompañada de la
justificación económica y adecuada para el análisis. Diversos autores sostienen que una tasa de
descuento apropiada para evaluar las condiciones de un desarrollo sustentable a mediano y
largo plazos es distinta de la que se utiliza para evaluar proyectos comerciales de corto plazo.
La elección de la tasa de descuento no es exclusivamente una decisión técnica, involucra una
opción ética. Para evidenciar esta situación, el proyecto “La economía del cambio climático en
Centroamérica” presenta los costos como VPN a tasas de descuento de 0,5%, 2%, 4%, y 8%,
según la recomendación del Comité Técnico Regional y la red de proyectos de la economía del
cambio climático de América Latina y el Caribe y a nivel global, donde participa el equipo del
Reporte Stern.
Es importante subrayar que las estimaciones de costos presentadas en este apartado son
indicativas y preliminares. La construcción de escenarios a un plazo de 90 años es obviamente
una tarea compleja con un alto grado de incertidumbre que, en todo caso, sólo puede sugerir
trayectorias posibles. No obstante, es posible identificar varias tendencias importantes.

10.4 ESTIMADO INICIAL DEL COSTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
SECTOR AGROPECUARIO
Sobre la base de las funciones de producción del sector agrícola, se calcula el costo del impacto
de un aumento de la temperatura y de cambios de la precipitación, asumiendo que existe un
valor máximo de rendimiento/producción asociado a niveles óptimos de las variables
climáticas, así que una modificación que se aleja de este nivel óptimo implica una disminución
en rendimiento/producción. Con este enfoque se analizan los costos de los índices de
producción agrícola con precios del año 2000, con referencia a los escenarios B2 y A2, con el
promedio de los modelos ECHAM4/ECHAM5, GFDLR30/GDFLCM2.0 y HADCM3/HADGEM1
(véanse los cuadros 10.5 y 10.6). Si bien esta metodología se utiliza ampliamente en la
producción de cultivos, existen reservas sobre su aplicación al caso pecuario, toda vez que no
existe evidencia sólida de una asociación medible y directa entre las variables climáticas y la
producción pecuaria. En el modelaje utilizado se pudo establecer una significancia estadística
con temperatura, no así con precipitación. Por estas razones se ha procedido a utilizar los
costos del sector agrícola en el estimado inicial de costos acumulados. No obstante,
considerando la importancia del sector pecuario, se presentan más adelante los estimados de
los costos en los índices agropecuarios.

267

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.5
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO
DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO B2)
EN EL SECTOR AGRÍCOLA A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Año

Tasa de descuento
0,50%

2,0%

4,0%

8,0%

2020

0,24

0,22

0,19

0,14

2030

1,60

1,31

1,01

0,61

2050

3,00

2,15

1,45

0,74

2070

5,17

3,13

1,79

0,79

2100

7,30

3,80

1,94

0,80

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 10.6
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO
DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO (ESCENARIO A2)
EN EL SECTOR AGRÍCOLA A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Año

Tasa de descuento
0,50%

2,0%

4,0%

8,0%

2020

1,28

1,20

1,11

0,97

2030

2,48

2,11

1,75

1,22

2050

3,70

2,86

2,14

1,41

2070

5,18

3,53

2,39

1,45

2100

11,13

5,40

2,80

1,47

Fuente: Elaboración propia.

En el caso de la producción agrícola, los valores son agregados para toda la región, así que
pueden resultar diferencias importantes por país y algunos tendrán mayores ventajas que otros. La
diferencia entre el nivel actual de producción y el nivel probable con cambios en temperatura y
precipitación a lo largo del presente siglo representan los flujos de costos expresados en valor
presente a distintas tasas de descuento. El resultado se expresa como proporción del PIB total de
Centroamérica en 2008. Los costos del sector agrícola a una tasa de descuento del 0,5% se mantienen
relativamente bajos la primera mitad del siglo XXI, con valores menores al 4% promedio del PIB
regional en ambos escenarios. No obstante, a partir de 2050 se incrementan de forma acelerada. En el
escenario B2 pasarían a un equivalente del 7% del PIB de 2008 en 2100; en A2 podrían llegar al 11%
del PIB de 2008, es decir, los costos en la segunda mitad del siglo serían mayores en A2.
Considerando la relación con otros sectores, los efectos indirectos en la producción de alimentos, en
el sector de manufacturas y en la importación de productos agropecuarios significarían un aumento
de costos considerable para la región. Los cuadros 10.7 y 10.8 presentan los costos asociados para el
agregado del sector agropecuario a nivel regional, incluyendo el sector pecuario, que representa poco
menos de la mitad del valor estimado.

268

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.7
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO B2) EN EL SECTOR AGROPECUARIO A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento
Año
0,50%

2,0%

4,0%

8,0%

2020

0,30

0,26

0,21

0,12

2030

2,16

1,75

1,32

0,76

2050

4,73

3,32

2,15

1,01

2070

8,92

5,21

2,83

1,11

2100

13,70

6,73

3,18

1,13

Fuente: Elaboración propia.

CUADRO 10.8
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO A2) EN EL SECTOR AGROPECUARIO A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento
Año
0,50%

2,0%

4,0%

8,0%

2020

1,84

1,72

1,59

1,38

2030

3,45

2,94

2,44

1,81

2050

5,36

4,12

3,07

2,00

2070

8,50

5,55

3,58

2,07

2100

18,53

8,70

4,29

2,11

Fuente: Elaboración propia.

RECURSOS HÍDRICOS
Los costos del sector hídrico miden la cantidad de recursos que deberán invertirse para garantizar el
abastecimiento de agua para consumo de los sectores municipal (consumo humano directo) y
agropecuario, a consecuencia de un aumento de la temperatura y cambios en la precipitación, que
repercuten en una menor disponibilidad renovable. La estimación de los costos considera la
diferencia entre las demandas del recurso hídrico en un escenario base y dos escenarios de cambio
climático, A2 y B2, además de los cambios en disponibilidad generados por estos dos escenarios. Es
importante señalar que no se dispone de información detallada sobre tarifas a nivel país y por sector,
así que la estimación de costos asume ciertos supuestos sobre la evolución de esta variable, que es
indispensable para aproximar el valor monetario de los impactos. Los cuadros 10.9 y 10.10 presentan
los resultados para los escenarios de emisiones globales B2 y A2 con el promedio de los modelos
ECHAM4/ECHAM5, GFDLR30/GDFLCM2.0 y HADCM3/HADGEM1 para la región.
El costo acumulado estimado a 2100 para Centroamérica en B2 sería equivalente al 5,4% del
PIB de 2008; en A2 sería equivalente al 9,8%, casi el doble, a una tasa de descuento del 0,5%. Los
países con mayores costos estimados serían El Salvador y Belice, seguidos por Nicaragua, Honduras
y Guatemala en B2, y El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Belice en A2. A una tasa de descuento de

269

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

0,5%, los costos se mantienen relativamente bajos hasta el 2030 en ambos escenarios y suben
sustancialmente a partir de 2070.
El riesgo menor es el de Panamá porque no se espera un impacto grande en la precipitación
media anual, de modo que sus costos serán los más bajos. Es importante observar que los costos
estimados dependen de los supuestos asumidos en el ejercicio. En el caso de Belice, la gran
proporción de agua dedicada al consumo municipal y su tarifa, la más alta de la región, generan
costos mayores. Mejoras futuras de estas estimaciones exigirán un análisis más detallado de
disponibilidad y de los supuestos sobre las tarifas.
CUADRO 10.9
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO B2) EN LOS RECURSOS HÍDRICOS A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasas de descuento

2020

2030

2050

2070

2100

Belice

0,5 %

1,03

1,64

3,29

5,43

9,14

2%

0,94

1,40

2,39

3,36

4,53

4%

0,84

1,15

1,67

2,01

2,28

Tasas de descuento

Costa Rica

0,5 %

0,17

0,33

0,64

0,97

2,71

2%

0,16

0,27

0,46

0,61

1,11

4%

0,14

0,22

0,32

0,37

0,47

Tasas de descuento

El Salvador

0,5 %

0,28

0,64

1,90

3,99

9,17

2%

0,25

0,52

1,29

2,23

3,83

4%

0,22

0,40

0,80

1,14

1,49

Tasas de descuento

Guatemala

0,5 %

0,51

0,96

2,05

3,35

6,26

2%

0,46

0,80

1,47

2,06

2,94

4%

0,41

0,65

1,00

1,21

1,40

Tasas de descuento

Honduras

0,5 %

0,66

1,20

2,63

4,19

6,38

2%

0,60

1,00

1,87

2,59

3,28

4%

0,53

0,81

1,27

1,53

1,68

Tasas de descuento

Nicaragua

0,5 %

1,46

2,33

4,12

5,73

7,83

2%

1,34

1,99

3,08

3,82

4,48

4%

1,20

1,65

2,23

2,49

2,64

Tasas de descuento

Panamá

0,5 %

0,32

0,56

1,21

1,95

3,30

2%

0,29

0,48

0,87

1,20

1,63

4%

0,26

0,39

0,60

0,71

0,81

Tasas de descuento

Centroamérica

0,5 %

0,37

0,73

1,67

2,82

5,43

2%

0,34

0,61

1,19

1,72

2,53

4%

0,30

0,50

0,81

1,00

1,18

Nota: El costo comprende el costo de nuevas fuentes, costo por déficit o uso (demanda) y costo por merma
ecológica, todos con cambio climático, menos costo por déficit o uso (demanda) y costo por merma
ecológica, estos últimos sin cambio climático.
Fuente: Elaboración propia.

270

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.10
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO A2) EN LOS RECURSOS HÍDRICOS A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento

2020

2030

2050

2070

2100

Belice

0,5 %

1,09

1,90

4,22

6,89

12,12

2%

0,96

1,58

2,99

4,19

5,82

4%

0,83

1,26

2,00

2,43

2,79

Tasas de descuento

Costa Rica

0,5 %

0,15

0,27

0,60

1,00

6,31

2%

0,13

0,22

0,42

0,60

2,15

4%

0,11

0,18

0,28

0,34

0,66

0,5 %

0,35

0,74

2,76

5,89

16,22

2%

0,31

0,60

1,79

3,19

6,37

4%

0,26

0,46

1,06

1,56

2,25

Tasas de descuento

El Salvador

Tasas de descuento

Guatemala

0,5 %

0,59

1,06

2,46

4,11

12,95

2%

0,52

0,88

1,72

2,47

5,12

4%

0,45

0,69

1,14

1,40

1,96

Tasas de descuento

Honduras

0,5 %

0,78

1,39

3,09

5,05

9,14

2%

0,69

1,15

2,18

3,07

4,33

4%

0,59

0,91

1,45

1,77

2,05

0,5 %

1,17

2,14

4,37

6,59

14,28

2%

1,03

1,77

3,12

4,13

6,46

4%

0,88

1,40

2,10

2,47

2,97

Tasas de descuento

Nicaragua

Tasas de descuento

Panamá

0,5 %

0,23

0,46

1,10

2,02

3,90

2%

0,21

0,38

0,76

1,18

1,77

4%

0,18

0,30

0,50

0,65

0,78

Tasas de descuento

Centroamérica

0,5 %

0,43

0,81

1,99

3,52

9,80

2%

0,38

0,67

1,39

2,09

4,02

4%

0,33

0,54

0,92

1,17

1,59

Nota: El costo comprende el costo de nuevas fuentes, costo por déficit o uso (demanda) y costo por merma
ecológica, todos con cambio climático, menos costo por déficit o uso (demanda) y costo por merma ecológica, estos
últimos sin cambio climático.
Fuente: Elaboración propia.

BIODIVERSIDAD
Sobre la base del índice de biodiversidad potencial y la valorización directa e indirecta realizada, se
estimaron los costos en función del cambio que el índice presentaría en los escenarios B2 y A2 en
relación al escenario base, utilizando los modelos HADCM3 y HADGEM1, respectivamente. Se
estimaron los costos acumulados al 2100 a valor presente neto del PIB de 2008 y diferentes tasas de
descuento. El índice de biodiversidad potencial se estimó a nivel departamental/provincial con sus
variables de superficie total, superficie con ecosistemas diferentes de los urbanos y agropecuarios,
latitud, curvas de nivel, temperatura, precipitación y disponibilidad de agua. El escenario base se
modeló con el cambio de uso de suelo estimado para el proyecto.

271

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Los resultados se presentan en el cuadro 10.11. La estimación del costo regional promedio
acumulado a 2100 sería equivalente al 12% y al 18% del PIB de 2008 en los escenarios B2 y A2,
respectivamente, con tasa de descuento del 0,5%. En B2, el país con mayores costos es Nicaragua (41%);
el país con menores costos es El Salvador (5%). En A2 las cifras varían entre el 58% de Nicaragua y el
9% de El Salvador. Así, los costos serían mayores en un escenario A2. Cabe señalar que estas
diferencias apuntan en la misma dirección para todos los países pero con distinta magnitud debido a
los cambios diferenciados de condiciones climáticas que inciden en el índice de biodiversidad
potencial. Los estimados de los costos indirectos en la agricultura, comparados con los directos, son
significativamente mayores en todos los casos, manteniendo todas las condiciones constantes
(incluyendo la deforestación y cambio de uso de suelo). Por ejemplo, para Belice en B2 y tasa de
descuento del 0,5% los costos directos serían equivalentes al 3% del PIB de 2008 y los indirectos al 12%,
mientras que en A2 los costos indirectos son equivalentes al 8% y los indirectos al 16%.
CUADRO 10.11
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIOS B2 Y A2) EN LA BIODIVERSIDAD EN 2100, CON COSTOS DIRECTOS E INDIRECTOS
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento
País

0,5%
B2

2%
A2

B2

4%
A2

8%

B2

A2

B2

A2

3,41

0,57

1,41

0,17

0,41
0,14

Costos directos
Belice

3,14

7,66

1,38

Costa Rica

3,14

3,39

0,70

1,43

0,30

0,55

0,10

El Salvador

0,68

2,10

0,30

0,93

0,12

0,39

0,04

0,12

Guatemala

0,50

2,19

0,22

0,97

0,10

0,41

0,03

0,13

Honduras

0,49

1,43

0,21

0,64

0,09

0,27

0,03

0,08
0,68

Nicaragua

4,23

10,73

1,89

4,90

0,82

2,12

0,28

Panamá

0,57

1,17

0,24

0,47

0,09

0,17

0,03

0,04

Centroamérica

0,95

2,59

0,41

1,14

0,17

0,47

0,06

0,14

Belice

11,94

16,05

4,34

5,74

1,33

1,72

0,23

0,28

Costa Rica

11,94

6,24

1,70

2,21

0,53

0,64

0,09

0,10

El Salvador

4,14

6,77

1,63

2,58

0,58

0,87

0,14

0,19
0,66

Costos indirectos

Guatemala

18,75

28,29

7,24

10,56

2,44

3,40

0,51

Honduras

10,93

17,82

4,09

6,55

1,32

2,06

0,26

0,38

Nicaragua

36,63

47,29

13,40

17,17

4,17

5,27

0,76

0,92

8,38

10,04

3,02

3,54

0,92

1,04

0,16

0,17

10,76

15,38

4,05

5,64

1,32

1,77

0,26

0,33

Panamá
Centroamérica

Costos totales
Belice

15,08

23,71

5,72

9,15

1,90

3,13

0,40

0,70

Costa Rica

15,08

9,64

2,40

3,64

0,84

1,19

0,20

0,24

El Salvador

4,82

8,87

1,92

3,51

0,70

1,25

0,18

0,31

Guatemala

19,25

30,48

7,46

11,53

2,54

3,80

0,54

0,78

Honduras

11,41

19,25

4,30

7,19

1,41

2,33

0,29

0,46

Nicaragua

40,86

58,02

15,29

22,07

4,99

7,38

1,04

1,60

Panamá
Centroamérica

8,96

11,21

3,26

4,01

1,01

1,21

0,19

0,21

11,71

17,97

4,46

6,78

1,49

2,23

0,32

0,46

Fuente: Elaboración propia.

272

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En el cuadro 10.12, con los cortes temporales para la región, se observa que los costos
acumulados a cada corte son crecientes y que se acelerarían de manera significativa a partir del 2070,
cuando el cambio climático sería más intenso. De esta forma, el costo del cambio climático en la
biodiversidad de la región al 2050 sería equivalente al 1,6% y al 2,3% del PIB de 2008 en B2 y A2,
respectivamente, con tasa de descuento del 0,5%. Para el 2100 aumentarían al 11,7 y al 18,0%.
CUADRO 10.12
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIOS B2 Y A2) EN LA BIODIVERSIDAD CON AÑOS CORTE HASTA 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de descuento
Año

0,5%

2%

4%

8%

B2

A2

B2

A2

B2

A2

B2

A2

2020

0,10

0,16

0,08

0,14

0,07

0,11

0,05

0,08

2030

0,38

0,55

0,30

0,43

0,22

0,32

0,12

0,19

2050

1,63

2,33

1,05

1,50

0,61

0,87

0,24

0,34

2070

4,02

5,98

2,12

3,13

0,98

1,45

0,29

0,42

2100

11,71

17,97

4,46

6,78

1,49

2,23

0,32

0,46

Fuente: Elaboración propia.

EVENTOS EXTREMOS
Los datos disponibles sobre las consecuencias económicas de los desastres se limitan a los impactos
físicos directos o pérdidas de capital fijo y de inventario (Baritto, 2009). Los efectos indirectos y
secundarios sobre la actividad económica como cambios de política fiscal, consecuencias de la
reasignación de recursos a largo plazo y pérdidas de capital humano son omitidos o subestimados.
Aunque resulta complejo aislar los impactos específicos de los desastres sobre el crecimiento
económico a largo plazo, existe cierta evidencia al respecto (Noy, 2009; Dore y Etkin, 2000;
Hochrainer, 2009; Raddatz, 2009; Loayza, 2009). También la hay de impactos sobre la demanda
agregada, la función de producción o el gasto público (Albala-Bertrand, 1993; Toya y Skidmore, 2007;
Rasmussen, 2004; Hochrainer, 2009). Sin embargo, los efectos observables pueden ser distintos a
corto y largo plazo, y dependen del momento del ciclo económico, de la política económica
instrumentada después del desastre y del tipo y magnitud del desastre; además, el impacto neto final
del desastre depende del nivel de desarrollo de las instituciones, del ingreso per cápita, del nivel de
educación de la población, del grado de apertura de la economía y de los tipos de daño al capital
(Noy, 2009; Okuyama y Sahin, 2009; Loayza, 2009; Toya y Skidmore, 2007; Markandya y PedrosoGalinato, 2009). Los impactos son más intensos en países con poblaciones más vulnerables o donde
hay concentración de alguna actividad particularmente afectada por el desastre (Andersen, 2003). La
evidencia muestra que los impactos pueden ser más largos (de 3 a 5 años) en países pequeños, donde
los desastres afectan a una actividad económica principal (Jaramillo y Christian, 2009) y los sectores
más pobres entran en trampas de pobreza (López, 2009).
Los patrones regulares observados en la información disponible indican una tendencia
ascendente de los costos asociados a los eventos extremos a nivel mundial. Para los dos continentes
de las Américas en el período 1991-2005, los desastres de origen hidrometeorológico han costado
cerca de 400.000 millones de dólares (EMDAT). En este sentido resulta válido asumir la hipótesis de

273

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

que los costos están positivamente asociados a la intensidad de eventos extremos. Por lo tanto, este
estudio asume que una mayor intensidad, derivada de un aumento de la temperatura superficial de
los océanos se traduce en aumento de los costos. La mayoría de los estudios del sector delinean
escenarios con aumentos del 4% al 12% en la intensidad de huracanes. El presente análisis considera
un aumento del 5% como límite inferior y del 10% como límite superior.
Con este parámetro se hizo una aproximación del impacto en pérdidas económicas sobre el
producto y de su significancia estadística con modelos econométricos, introduciendo una variable
para los costos asociados a los eventos extremos climatológicos en una función de producción. Esta
especificación se basa en el trabajo de Baritto (2009) con una variante que utiliza la proporción de la
pérdida económica respecto al capital, toda vez que su objetivo es identificar el impacto en la
formación de capital de las economías.
La estimación fue hecha con un modelo de datos panel, que considera los registros de costos
por inundaciones y tormentas tropicales para los siete países de la región, disponibles en EMDAT,
incluyendo las 11 evaluaciones coordinadas por la CEPAL, período 1970-2008. El nivel de producto
se aproxima por el PIB, el acervo de capital y el empleo en cada país, con los datos generados por los
escenarios macroeconómicos del estudio. Debido a limitaciones de algunas series de empleo de los
países, la estimación se hizo solo con capital (ambas estimaciones resultaron muy cercanas,
confirmando su robustez, por lo que se procede a utilizar la de capital). Para este ejercicio se supone
un aumento proporcional de costos frente a un aumento de una unidad de intensidad. Los estimados
de los costos podrían ser significativamente más altos si se llega a determinar una relación entre mayor
frecuencia y cambio climático y si se logra incluir estimados de los costos indirectos, que generalmente
equivalen al 70% de los costos directos, de acuerdo con información de la CEPAL.
Así es posible hacer un escenario inicial hacia el 2100 sobre los costos de los impactos directos
de una mayor intensidad de las tormentas, inundaciones y huracanes en la actividad económica. La
estimación del costo acumulado regional sobre un incremento del 5% de la intensidad de estos
eventos extremos respecto a la trayectoria de las últimas cuatro décadas sería equivalente al 7,64%
del PIB de 2008 con tasa de descuento del 0,5% y al 0,25% del PIB de 2008 con tasa de descuento del
8%. En este caso el incremento fue asignado al escenario B2. Los mayores costos podrían recaer en
Belice y Honduras (24% y 21% a tasa de descuento del 0,5%), lo cual tendría consecuencias para sus
trayectorias de crecimiento de largo plazo. En un segundo grupo se ubican Costa Rica, Guatemala,
Panamá, Nicaragua y El Salvador (véase el cuadro 10.13).
CUADRO 10.13
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO ANTE UN AUMENTO DE 5% EN LA
INTENSIDAD DE LAS TORMENTAS Y LOS HURACANES A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de
descuento

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

0,5%

24,12

10,06

3,45

4,66

20,57

2,98

4,96

7,64

2,0%

9,16

4,13

1,39

1,94

7,98

1,43

2,01

3,09

4,0%

2,94

1,43

0,50

0,73

2,71

0,66

0,73

1,09

8,0%

0,58

0,27

0,12

0,19

0,61

0,24

0,19

0,25

Fuente: Elaboración propia.

274

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Con un incremento del 10% en la intensidad de los eventos extremos respecto a la trayectoria
observada en las últimas cuatro décadas, los costos acumulados a 2100 se duplicarían sobre el
escenario anterior, y tendrían un impacto más significativo sobre las trayectorias de crecimiento de
largo plazo. El incremento fue asignado al escenario A2. Para Belice y Honduras implican el
equivalente al 47% y al 40% de su PIB de 2008 VPN con tasa de descuento del 0,5%. Estos costos
acumulados también se duplicarían para la región centroamericana en conjunto, con valores
equivalentes al 15% del PIB de 2008 con tasa de descuento del 0,5% y al 0,5% del PIB de 2008 con tasa
de descuento del 8%. Esta medición se refiere al aumento de costos debido al cambio climático, no a
los costos totales generados por tales eventos extremos (véase el cuadro 10.14).
CUADRO 10.14
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO ANTE UN AUMENTO DE 10%
EN LA INTENSIDAD DE LAS TORMENTAS Y LOS HURACANES A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Tasa de
descuento

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

0,5%

47,11

19,65

6,73

9,10

40,18

5,81

9,69

14,92

2,0%

17,90

8,06

2,72

3,78

15,59

2,80

9,92

6,03

4,0%

5,75

2,79

0,98

1,42

5,28

1,29

1,44

2,13

8,0%

1,13

0,53

0,23

0,38

1,19

0,47

0,37

0,49

Fuente: Elaboración propia.

Es importante señalar que las estimaciones son sensibles a los datos de la última década
por el aumento de la frecuencia e intensidad de los eventos extremos. A falta de información
detallada, los costos comprenden eventos relacionados con inundaciones, tormentas y huracanes,
por lo que es difícil cuantificar impactos por separado. En algunos países son más frecuentes
unos eventos que otros.

VALORIZACIÓN ECONÓMICA INICIAL DEL COSTO EN CUATRO ÁMBITOS
La valuación económica del cambio climático en Centroamérica se basa en un análisis de sectores
y de ámbitos relevantes, que hasta este momento incluyen al sector agrícola, recursos hídricos,
biodiversidad e intensidad de huracanes, tormentas e inundaciones. En esta sumatoria de los
costos iniciales no se incluyen los asociados al sector pecuario y al consumo de agua del sector
industrial por las limitaciones de la medición de la relación entre cambio climático y la
producción en estos sectores. Es importante reiterar que hay severas limitaciones a la
valorización económica de la biodiversidad y aún no se determina la relación entre frecuencia de
huracanes y el cambio climático. Para estos eventos extremos se asume que un aumento del 5%
en intensidad sería adecuado para B2 por suponer menores emisiones e impactos. Un aumento
del 10% en la intensidad sería adecuado para A2. Los sectores aún no incluidos en esta
valorización abarcan los servicios de salud, generación hidroeléctrica y consumo de energía,
infraestructura, turismo, zonas marino-costeras y los múltiples impactos indirectos en sectores
como la industria y los servicios. Se requiere avanzar con una mayor evaluación del impacto en
ecosistemas clave como los bosques, y en otros eventos extremos como las sequías. Entonces, los
cálculos presentados representan una visión conservadora e inicial de los costos del impacto
económico. Con los resultados de los otros estudios programados en el proyecto se ampliará este
estimado inicial.

275

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

A partir del escenario macroeconómico base sin cambio climático se identifican los impactos en
estos sectores y ámbitos por variables de temperatura y precipitación. La diferencia entre ambas
trayectorias valuadas en unidades monetarias representan los costos asociados al impacto del cambio
climático. La valuación de los costos en unidades monetarias permite estimar los cambios o
reducciones de las trayectorias del PIB en el escenario base. En los estudios económicos del cambio
climático se ha acordado utilizar el VPN del flujo acumulado del costo en un período, o sea su valor
o porcentaje en función del PIB actual (véanse los cuadros 10.15 y 10.16).
Los costos iniciales estimados con A2 son crecientes a partir del año 2050 en la mayoría de
los ámbitos y, en general, bastante elevados al finalizar el siglo. El estimado inicial del costo
medido acumulado a 2100 a una tasa de descuento del 0,5%, es equivalente a 73.000 millones de
dólares corrientes o 52.000 millones de dólares a precios de 2002, aproximadamente el 54% del
PIB de la región en 2008 a VPN. (Con una tasa de descuento del 4%, el valor equivalente es del
9% del PIB regional de 2008 a VPN, evidenciando la importancia de cuál tasa se utiliza.) El costo
acumulado estimado en el escenario B2 al 2100 equivaldría a 44.000 millones de dólares
corrientes y a 31.000 millones a precios del 2002, aproximadamente el 32% del PIB de 2008 a tasa
de descuento del 0,5%. (Con una tasa de descuento del 4% el valor equivalente sería del 6% del
PIB regional de 2008 a VPN.) Las estimaciones indican que los costos tienden a acelerase después
del año 2050, cuando la acumulación de las emisiones genere mayores aumentos de temperatura.
En este sentido, un esfuerzo internacional que estabilice y reduzca las emisiones globales
contribuiría a reducir el impacto.
CUADRO 10.15
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO B2) EN CUATRO ÁMBITOS A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Impacto

Tasa de descuento

Agrícola

Biodiversidad

Agua

Eventos extremos

Total

2020
0,5 %

0,24

0,10

0,37

0,10

0,81

2030

1,60

0,38

0,73

0,19

2,90

2050

3,00

1,63

1,67

1,36

7,66

2070

5,17

4,02

2,82

2,07

14,08

2100

7,30

11,71

5,43

7,64

32,08
0,73

2020
2%

0,22

0,08

0,34

0,09

2030

1,31

0,30

0,61

0,15

2,37

2050

2,15

1,05

1,19

0,88

5,27

2070

3,13

2,12

1,72

1,20

8,17

2100

3,80

4,46

2,53

3,09

13,88

2020
4%

0,19

0,07

0,30

0,08

0,64

2030

1,01

0,22

0,50

0,12

1,85

2050

1,45

0,61

0,81

0,52

3,39

2070

Fuente: Elaboración propia.

1,79

0,98

1,00

0,63

4,40

2100

1,94

1,49

1,18

1,09

5,70

276

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.16
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO A2) EN CUATRO ÁMBITOS A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Impacto

Tasa de
descuento

Eventos
extremos

Total

1,28

0,16

0,43

0,19

2,06

2,48

0,55

0,81

0,36

4,20

2050

3,70

2,33

1,99

2,65

10,67

2070

5,18

5,98

3,51

4,04

18,71

2100

11,13

17,97

9,80

14,92

53,82

2020

1,20

0,14

0,38

0,17

1,89

2030

2,11

0,43

0,67

0,30

3,08

2050

2,86

1,50

1,39

1,73

7,48

2070

3,53

3,13

2,09

2,34

11,09

2100

5,40

6,78

4,02

6,03

22,23

2020

1,11

0,11

0,33

0,15

1,70

2030

1,75

0,32

0,54

0,24

2,85

2050

2,14

0,87

0,92

1,01

4,94

2070

2,39

0,98

1,17

1,22

5,76

2100

4%

Agua

2030

2%

Biodiversidad

2020

0,5 %

Agrícola

2,80

2,23

1,59

2,13

8,75

Fuente: Elaboración propia.

A nivel de sectores, los costos para la producción agrícola aumentarían aceleradamente a partir
del año 2070, especialmente con A2 y una tasa de descuento del 0,5%. Según el análisis inicial del
sector hídrico, los impactos que se reflejarán en costos se mantendrán relativamente bajos hasta el
2030, y comenzarán a ser altos a partir de 2070, con efectos negativos para el conjunto de países. El
costo cuantificable de los impactos en la biodiversidad, medida por el índice de biodiversidad
potencial, crecen de manera exponencial a partir del año 2050, con mayor peso de los costos
indirectos del sector agropecuario. Los eventos extremos también muestran un crecimiento acelerado
a partir del año 2050, cuando el aumento previsto de la temperatura podría implicar una mayor
intensidad de este tipo de fenómenos, con mayores costos para los países de la región.
A nivel de países, el cuadro 10.17 presenta los costos iniciales estimados según los cuatro
sectores o ámbitos acumulados a 2100 con B2 a distintas tasas de descuento y distintos años. Hasta el
2020 los costos estarían en un rango equivalente al 0,5% del PIB de 2008 para Costa Rica hasta el 2,1%
en Nicaragua con la tasa de descuento de 0,5%. No obstante, los costos serían crecientes en el tiempo
y en 2050 Nicaragua y Belice enfrentarían costos equivalentes al 13,4% y al 11,3% del PIB de 2008. En
un segundo grupo estarían Guatemala y Honduras con costos equivalentes al 9% y al 10%, en tanto
que El Salvador y Costa Rica tendrían costos de alrededor del 6,5%, y Panamá del 5,8%. El promedio
de la región para 2050 es un 7,7%. En el período de 2050 a 2100, bajo el escenario de emisiones B2, los
costos crecerían hasta más de cuatro veces respecto al 2050: el promedio regional llegaría al 32,4%.

277

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Incluso para Panamá los costos podrían ubicarse en un 23,9% del PIB de 2008, en tanto que los de
Nicaragua y Belice serían del 59% y el 56%.
CUADRO 10.17
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO B2) EN CUATRO ÁMBITOS POR PAÍS A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Países

Tasa de
descuento

Guatemala

1,53

0,53

0,69

1,01

4,21

2,34

2,68

2050

11,32

6,39

2070

20,95

2100

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

1,31

2,05

0,64

0,85

3,29

3,61

5,40

2,48

2,95

6,57

9,07

10,16

13,37

5,80

7,74

11,25

12,09

16,99

18,05

25,45

10,94

14,22

56,21

26,42

25,16

37,67

45,79

59,43

23,87

32,41

2020

1,39

0,48

0,62

0,91

1,18

1,88

0,58

0,78

2030

3,50

1,92

2,20

2,71

2,99

4,49

2,04

2,43

2050

7,82

4,41

4,59

6,25

7,00

9,38

4,06

5,36

2070

12,19

6,57

7,10

9,85

10,61

14,86

6,36

8,29

2100

23,61

11,58

11,25

16,37

19,52

25,44

10,42

14,10

2020

1,24

0,42

0,54

0,81

1,03

1,67

0,52

0,68

2030

2,77

1,49

1,70

2,13

2,35

3,56

1,59

1,90

2050

5,05

2,83

2,98

4,00

4,48

6,17

2,65

3,46

2070

6,61

3,58

3,88

5,30

5,79

8,14

3,47

4,51

2100

4%

El
Salvador

2030

2%

Costa
Rica

2020

0,5 %

Belice

9,28

4,78

4,83

6,77

7,85

10,49

4,38

5,84

Honduras

Nota: El cálculo para Centroamérica corresponde al valor presente neto de la suma de los costos de los países, no al
promedio de los costos de los países.
Fuente: Elaboración propia.

En el escenario de emisiones A2 se observa que al 2050 los costos promedio para la región
podrían ser equivalentes al 10,4% del PIB de 2008, relativo al valor del 7,7% en B2, con tasa de
descuento del 0.5%. No obstante, la mayor alza de emisiones proyectadas en A2 y sus consecuentes
implicaciones redundan en un mayor aumento de costos al 2100, llegando al 53,9%, relativo al 32,4%
de B2 en relación al PIB de 2008 al 0,5% de tasa de descuento. Con A2 a 2100 los costos acumulados
más elevados serían los de Belice y Nicaragua (un 94,7% y un 89,8% del PIB de 2008 a tasa de
descuento del 0,5%), seguidos por Honduras (79,6%), Guatemala (63,6%), Costa Rica y El Salvador
(46,6% y 43,2%) y Panamá (34,6 %). Los costos para la región serán crecientes y mayores que los de
las economías desarrolladas, por lo cual es importante instrumentar acciones y políticas para reducir
los costos potenciales (véase el cuadro 10.18).

278

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.18
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO
(ESCENARIO A2) EN CUATRO ÁMBITOS POR PAÍS A 2100
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
Países

Tasa de
descuento

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

2,73

1,16

1,56

1,98

2,52

2,99

1,19

1,68

5,95

2,84

3,51

4,34

5,01

6,80

3,06

3,83

2050

16,94

8,56

8,93

11,91

14,69

17,91

7,01

10,35

2070

30,18

14,63

15,94

21,70

25,56

34,13

12,82

18,48

2100

94,71

46,58

43,19

63,63

79,55

89,76

34,58

53,90

2020

2,47

1,05

1,40

1,78

2,26

2,69

1,09

1,52

2030

4,92

2,33

2,89

3,58

4,15

5,61

2,51

3,15

2050

11,64

5,88

6,21

8,23

10,09

12,42

4,90

7,16

2070

17,66

8,56

9,41

12,70

15,09

19,81

7,52

10,84

2100

38,57

19,05

18,04

25,84

32,39

37,14

14,35

22,12

2020

2,17

0,93

1,22

1,56

1,96

2,35

0,97

1,33

2030

3,89

1,83

2,27

2,83

3,29

4,42

1,96

2,48

2050

7,46

3,74

4,03

5,30

6,44

8,05

3,22

4,62

2070

9,63

4,68

5,19

6,92

8,27

10,71

4,15

5,94

2100

4%

El
Salvador

2030

2%

Costa
Rica

2020

0,5 %

Belice

Centroamérica

14,51

7,17

7,16

9,87

12,26

14,57

5,68

8,52

Nota: El cálculo para Centroamérica corresponde al valor presente neto de la suma de los costos de los países, no al
promedio de los costos de los países.
Fuente: Elaboración propia.

El análisis de los costos estimados expresados al VPN permite obtener una medida del impacto
del cambio climático, y su expresión respecto al PIB de un año base muestra la magnitud de los
costos, pero no permite aproximar el costo sobre el potencial de crecimiento de las economías a largo
plazo. El cuadro 10.19 presenta los resultados de un ejercicio donde se acumulan los costos hasta un
año de corte, reportados como porcentaje del PIB de dicho año, considerando un escenario de
inacción. Por ejemplo, los costos acumulados a nivel Centroamérica entre 2008 y 2030 implicarán un
valor equivalente al 2,4% del PIB en este último año. Si se pospusieran acciones para responder al
cambio climático hasta el año de 2070 se habrá acumulado un costo equivalente al 3,6% del PIB de
ese año, y en 2100 el costo acumulado para toda la región sería del 4,7% del PIB de ese año,
considerando los costos actualmente estimados.

279

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 10.19
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN CUATRO
ÁMBITOS SIN MEDIDAS DE RESPUESTA POR PAÍS A DIVERSOS AÑOS
(En porcentaje del PIB del año de reporte)
País

2020

2050

2070

2100

1,7
0,8
1,1
1,4
1,7
2,5
1,0
1,5

Belice
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Panamá
Centroamérica

2030
2,7
1,5
1,8
2,3
2,6
4,3
1,8
2,4

4,0
2,6
2,5
3,5
4,4
6,3
2,1
3,6

3,8
2,6
2,6
3,5
4,4
6,6
2,0
3,6

5,0
3,9
3,2
5,0
6,3
7,7
2,1
4,7

Fuente: Elaboración propia.

El Cuadro 10.20 muestra otro ejercicio en el cual se estiman los costos como proporción del PIB
de cada año, promediados para cada período. Considerando que los escenarios climáticos y sus
impactos en sectores tales como recursos hídricos y agricultura muestran volatilidad año con año, lo
cual afecta los estimados de costos anuales, lo aconsejable es usar promedios de períodos para
identificar tendencias. Así por ejemplo, en un primer período de 2009 a 2020, los costos anuales son
equivalentes a un 0,12% del PIB regional anual como promedio de dicho período. Este porcentaje
aumentará hasta llegar a un 0,41% en el período 2071-2100. Ambos ejercicios sugieren que en un
escenario de inacción los costos se acumularán y aumentarán, afectando sensiblemente el potencial
de crecimiento de la región. Considerando efectos indirectos y de otros sectores, la disminución del
crecimiento sería aún mayor.
CUADRO 10.20
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ANUAL DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN CUATRO
ÁMBITOS SIN MEDIDAS DE RESPUESTA POR PAÍS EN DIVERSOS PERÍODOS
(En porcentajes del PIB anual promediado por período)
País

2009-2020

2021-2030

2031-2050

2051-2070

2071-2100

Belice

0,28

0,34

0,41

0,51

0,74

Costa Rica

0,08

0,34

0,22

0,28

0,44

El Salvador

0,10

0,35

0,28

0,21

0,30

Guatemala

0,14

0,39

0,25

0,23

0,32

Honduras

0,17

0,37

0,30

0,35

0,44

Nicaragua

0,07

0,19

0,27

0,32

0,45

Panamá

0,01

0,13

0,24

0,15

0,17

Centroamérica

0,12

0,30

0,28

0,29

0,41

Fuente: Elaboración propia.

La evidencia sugiere que los impactos económicos del cambio climático sobre las economías de
Centroamérica son significativos. Estas estimaciones se basan en los impactos medibles de huracanes
e inundaciones en el sector agrícola, recursos hídricos y biodiversidad, por lo cual se pueden
considerar como un costeo parcial e inicial. Sin embargo, existe un alto nivel de incertidumbre
debido a la interacción entre las variables económicas y las condiciones del clima, así como los
aspectos sociales, políticos y culturales. Es importante reiterar que las economías de Centroamérica
han experimentado cambios estructurales y mostrado ciertas inestabilidades macroeconómicas en las
últimas dos décadas. Las características y condiciones de este patrón de crecimiento responden a un
conjunto de factores de orígenes múltiples y de diversa índole, tanto económicos, sociales y políticos

280

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

con especificidades nacionales. Estos factores se expresan en ocasiones en comportamientos volátiles
de algunos agregados macroeconómicos y en proporciones relevantes, por ejemplo inversión a PIB.
Adicional al contexto macroeconómico, existe un alto nivel de incertidumbre sobre variables clave
como las tecnológicas, los precios relativos de la energía, el consumo de agua y la biodiversidad. Por
lo tanto, las estimaciones de costos de este apartado son solo indicativas. No obstante, son superiores
que las hechas para países desarrollados en los escenarios B2 y A2. Confirman que los costos del
cambio climático son heterogéneos, no lineales y crecientes en el tiempo y que el aumento continuo
de la temperatura y los cambios de precipitación probablemente tendrán efectos negativos crecientes
para el conjunto de las actividades económicas. Más aún, sugiere que habrá umbrales irreversibles
donde los costos aumentarían más que proporcionalmente y que una administración efectiva del
riesgo sería esencial en la respuesta a este fenómeno.

10.5 CONSIDERACIONES FINALES
Las estimaciones de costos de este apartado son solo indicativas de las magnitudes y tendencias
posibles en el futuro, no cifras exactas. No obstante, es posible identificar varias tendencias
importantes:
1. El estimado inicial del costo medible acumulado a 2100 con A2, basado en los impactos en
sector agrícola, recursos hídricos, biodiversidad, huracanes, tormentas e inundaciones,
equivale a 73 mil millones de dólares corrientes o 52 mil millones de dólares a precios de
2002, aproximadamente 54% del PIB regional de 2008 a VPN y tasa de descuento de 0,5%.
(Con una tasa de descuento de 4% el valor equivalente es de 9% del PIB regional de 2008 a
VPN, evidenciando la importancia de cuál tasa se utiliza.)
2. El costo acumulado en el escenario B2 al 2100 equivale a 44 mil millones de dólares
corrientes y 31 mil millones de dólares a precios del 2002, aproximadamente 32% del PIB
de 2008 a tasa de descuento 0,5%. (Con una tasa de descuento de 4% el valor equivalente es
de 6% del PIB regional de 2008 a VPN). Esto equivale a 60% del valor estimado en el
escenario A2 a dólares corrientes. Es importante resaltar que el mayor aumento de costos
ocurriría en la segunda mitad del siglo, cuando los efectos de las emisiones serían mayores
y en general los costos serían bastante elevados al finalizar el siglo en un escenario
de inacción.
3. Los costos del cambio climático son heterogéneos, no lineales y crecientes en el tiempo.
Habrá límites irreversibles donde los costos aumenten más que proporcionalmente.
Además, los riesgos de daños muy elevados asociados a eventos extremos aumentan con el
tiempo. Considerando los escenarios de emisiones B2 y A2, los costos son superiores a los
estimados para países desarrollados.
4. Los costos acumulados del sector agrícola se incrementan de manera acelerada a partir del
año 2070, pasando de 5,2% del PIB de 2008 en 2050 a 11,1% en 2100. Los costos acumulados
del sector hídrico se mantendrían relativamente bajos hasta el 2030, menores al 1% del PIB
de 2008. Durante el período 2070-2100 se podrían incrementar de manera acelerada con
efectos negativos para el conjunto de los países, pasando de un equivalente de 3,5% a 9,8%
durante este período.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

281

5. Los costos acumulados en biodiversidad crecen de manera exponencial a partir del año
2050. Su extrapolación al 2100 indicaría que con una tasa de descuento del 0,5% con el
escenario A2, su valor sería equivalente al 18% del PIB de 2008 del conjunto de países de
Centroamérica.
6. En el caso de Centroamérica, el costo inicial acumulado estimado con el escenario A2
aumenta del 1,5% del PIB proyectado para 2020 al 4,7% del PIB proyectado a 2100 bajo el
escenario base. El aumento continuo de la temperatura tiene efectos negativos crecientes
para el conjunto de las actividades económicas. Los costos acumulados en la trayectoria del
PIB de cada país muestran que los mayores impactos, sobre todo a partir del 2040, caerían
sobre Nicaragua, Honduras, Belice y Guatemala. Bajo el escenario A2, su crecimiento se
podría reducir entre 5,0 y 7,7 puntos porcentuales al final del siglo sobre el escenario base.
En un segundo nivel de riesgo están Costa Rica, El Salvador y Panamá, cuyo potencial de
crecimiento disminuiría hasta en un 3,9% respecto al escenario base en los últimos 20 años
del siglo XXI. Panamá podría resultar menos afectado, aunque sus costos serían también
crecientes, con impactos alrededor del 2,1% del PIB base al finalizar el siglo, si no se toman
medidas de mitigación y adaptación.

282

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

11. VULNERABILIDAD, POBREZA Y ADAPTACIÓN

11.1 INTRODUCCIÓN
que la solución definitiva al
significativas
Mientras emisiones globales de Gasescambio climático exige reducciones rápidas y es ineludible,
de las
de Efecto Invernadero (GEI), la adaptación
particularmente en los países de bajos ingresos. Los hallazgos del presente estudio arrojan un triple
reto para Centroamérica: resolver las causas del alto nivel de vulnerabilidad socioeconómica y
ambiental subyacente; enfrentar los nuevos desafíos de adaptación al cambio climático ya evidente;
transitar a economías más sostenibles y bajas en emisión de carbono. Este capítulo aborda los dos
primeros retos con un enfoque de adaptación sostenible e incluyente.
La vulnerabilidad socioeconómica y ambiental de la región está ligada a un patrón de
desarrollo de largo plazo, algunas de cuyas características son la pobreza de aproximadamente la
mitad de la población; las desigualdades socioeconómicas, de etnia y de género; el limitado acceso a
alimentos y agua potable; la insuficiencia de la cobertura y calidad de los servicios de salud,
educación, seguridad social y de acceso al capital y al crédito productivo; y la dependencia
económica de un limitado número de sectores, productos de exportación y países de destino. En el
campo político, aunque las décadas de conflicto armado han sido superadas y se han establecido
sistemas democráticos electorales, aún quedan tareas para consolidar la democracia y desarrollar la
participación de la ciudadanía, incluyendo la ampliación de espacios de consulta y diálogo efectivo
entre los sectores sociales.
La vulnerabilidad socioeconómica tiene múltiples causas e impactos materiales, los cuales
generan situaciones y percepciones de riesgo, inseguridad e indefensión. En un sentido amplio, la
vulnerabilidad se puede entender como la combinación de: i) eventos, procesos y situaciones que
entrañan adversidades potenciales para el ejercicio de los derechos ciudadanos y la realización de los
proyectos de las comunidades, los hogares y las personas; ii) la incapacidad de respuesta frente a la
materialización de estos riesgos; iii) la inhabilidad para adaptarse a las consecuencias de su
materialización (CEPAL, 2000; 2002; 2005a).
Esta vulnerabilidad socioeconómica de Centroamérica se exacerba por su ubicación geoclimática
en un istmo que sirve de puente entre dos continentes, rico en biodiversidad y variedad de
ecosistemas, situado entre dos sistemas oceánicos, el Pacífico y el Atlántico, con sus correspondientes
procesos climáticos. Como se ha reportado, la región se ve gravemente afectada por ciclones y por el
fenómeno El Niño-Oscilación Sur (ENOS) y su interacción, aún por aclararse, con la Oscilación del
Atlántico Norte. Las vulnerabilidades socioeconómicas preexistentes, que de por sí se concentran en las
regiones pobres, exponen a las poblaciones a más impactos negativos por las amenazas geoclimáticas
(véase el cap. 7). Además, el patrón de desarrollo presiona la capacidad del ambiente para proveer
agua, alimentación, energía y protección contra tales fenómenos naturales extremos. En suma, tanto la
población humana como el ambiente de Centroamérica enfrentan el cambio climático con alta
sensibilidad a su impacto y una reducida “resiliencia” o capacidad de adaptación.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

283

Habrá que enfrentar estos retos en un período de colapso del modelo de autorregulación de los
mercados. Esto requiere tomar decisiones para enfrentar la crisis global actual, considerando sus
implicaciones de largo plazo. Como ha señalado Bárcena, se está viviendo un cambio de época, el
cual demanda profundas transformaciones estructurales que pueden equipararse en escala a la
revolución industrial (CEPAL, 2010g). Las transformaciones son exigidas por el cambio climático y
otras externalidades causadas por la industrialización y la economía basada en hidrocarburos. Es una
llamada de atención planetaria para transitar a economías sostenibles y perdurables, bajas en
emisiones de GEI y altamente eficientes en el uso de recursos naturales y en la protección de los
ecosistemas. Otro elemento a considerar es el aumento significativo de la población antes de que
alcance su estabilización en la segunda mitad de este siglo, la transición demográfica y la migración
de poblaciones entre países y entre la ciudad y el campo (véase el cap. 2). El reto de lograr un patrón
de desarrollo incluyente con mejores oportunidades y calidad de vida es mayor si consideramos la
responsabilidad por las generaciones futuras, es decir, la equidad intergeneracional en el contexto
del cambio climático (CEPAL, 2010g). Las próximas décadas se caracterizarán por la expansión de la
sociedad del conocimiento o sociedad red. La globalización de las comunicaciones fomenta la
desregulación, la autorregulación y un mayor flujo de información, lo que favorece a la democracia.
No obstante, también ha contribuido a convertir al mercado en eje central de la definición de
identidades. Enfrentar las consecuencias de la excesiva autorregulación del mercado y de la
dependencia de los hidrocarburos requiere una mayor conciencia colectiva de los bienes públicos
globales. Esto requerirá fortalecer y transformar los procesos y estructuras de gobernanza globales y
nacionales (CEPAL, 2010g).

RECUADRO 11. 1
CONCEPTOS DE VULNERABILIDAD, ADAPTACIÓN, SENSIBILIDAD Y RESILIENCIA.

El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) define la vulnerabilidad como el
“grado de susceptibilidad o de incapacidad de un sistema para afrontar los efectos adversos del
cambio climático y, en particular, la variabilidad del clima y los fenómenos extremos. La
vulnerabilidad dependerá del carácter, magnitud y rapidez del cambio climático a que esté
expuesto un sistema, y de su sensibilidad y capacidad de adaptación” (IPCC, 2004).
La definición de sensibilidad acordada por el IPCC es el “grado en que un sistema resulta
afectado, positiva o negativamente, por la variabilidad o el cambio climático. Los efectos pueden
ser directos (por ejemplo, un cambio en el rendimiento de los cultivos en respuesta a una
variación de la temperatura media, de sus intervalos de temperaturas o de su variabilidad) o
indirectos (por ejemplo, daños causados por una mayor frecuencia de inundaciones por haber
aumentado el nivel del mar)”(IPCC, 2007a).
El IPCC define la habilidad de adaptación al cambio climático como la “capacidad de un
sistema para ajustarse al cambio climático (incluyendo la variabilidad climática y los cambios
extremos) a fin de moderar los daños potenciales, aprovechar las consecuencias positivas, o
soportar las consecuencias negativas.” (IPCC, 2004). La adaptación involucra “iniciativas y
medidas encaminadas a reducir la vulnerabilidad de los sistemas naturales y humanos ante los
efectos reales o esperados de un cambio climático. Existen diferentes tipos de adaptación:
preventiva y reactiva, privada y pública, y autónoma y planificada.” (IPCC, 2007a).
(Continúa)

284

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 11.1)

El IPCC también usa el concepto de resiliencia, tomado del vocablo inglés resilience, que
se refiere a las características de seres o sistemas que lo fortalecen para enfrentar adversidades
de forma exitosa. El IPCC lo define como la “capacidad de un sistema social o ecológico para
absorber una alteración sin perder su estructura básica, sus modos de funcionamiento, su
capacidad de auto organización, ni su capacidad de adaptación al estrés y al cambio
(IPCC, 2007a).
En contraste con los avances en mitigación, los campos de la adaptación y la
vulnerabilidad están más necesitados de un mayor desarrollo metodológico. No obstante, hay
varias iniciativas para crear marcos analíticos e indicadores, por ejemplo, índices de
vulnerabilidad-resiliencia (véase Ibarrarán y otros, 2009; Ibarraran, Malone y Brenkert, 2010).
Este proyecto busca desarrollar metodologías para analizar el componente de pobreza
y adaptación.

Los expertos del IPCC subrayan que las causas y las soluciones a los problemas derivados del
cambio climático se relacionan con la equidad, pues los países y poblaciones que contribuyen menos
a la emisión de GEI resultan ser los más vulnerables, los que tienen menores capacidades de
adaptación y, por tanto, los que sufrirán los mayores impactos del fenómeno (IPCC, OMM y
PNUMA, 2007). Como afirma el Informe Stern (2007), “el cambio climático supone una dura
amenaza para los países en vías de desarrollo y un obstáculo grande para la continua reducción de la
pobreza en sus múltiples dimensiones”. La comunidad internacional ha advertido que el cambio
climático amenaza con destruir los esfuerzos de décadas para reducir la pobreza y la desigualdad. Por
tanto, plantea la necesidad de integrar las estrategias de adaptación con las emprendidas para reducir
la pobreza y la desigualdad (CEPAL, 2009c; 2010g; IPCC, 2007a; PNUD, 2007; AfDB y otros, 2007).
Cerca de la mitad de la población de Centroamérica vive en la pobreza y alrededor de una
tercera parte en pobreza extrema (véase el gráfico 11.1). En 2008, las tasas de pobreza desagregadas
por país variaron entre 19% en Costa Rica y 69% en Honduras, mientras que el promedio regional
fue de 51%. En el 2006, el PIB per cápita no sobrepasó los 5.000 dólares (a precios constantes de
2000) y cuatro países registraron menos de la mitad de esa cifra, si bien hay cierta diversidad de
ingreso (véase el gráfico 11.2). Persiste un alto nivel de desigualdad socioeconómica, de etnia y de
género, que se manifiesta en varios indicadores, incluyendo el Índice de Gini, relativamente alto,
0,57 en 2008 (véase el gráfico 11.3), en las tasas diferenciadas de mortalidad y morbilidad infantil y
materna, en los niveles de desnutrición y en acceso a alimentos, agua potable, servicios de salud,
educación, seguridad social, capital y crédito productivo. El gasto social per cápita y el gasto en
educación como porcentaje del PIB son relativamente bajos, con excepción de Costa Rica (véanse
los gráficos 11.4 y 11.5).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 11.1
CENTROAMÉRICA: NIVELES DE POBREZA, 1990 A 2008
(En porcentajes)

Nota: Incluye Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y
Panamá. Datos para Belice no disponibles. Datos para el año de referencia o año
más cercano.
Fuente: CEPALSTAT.

GRÁFICO 11.2
CENTROAMÉRICA: POBREZA, PIB PER CÁPITA Y TAMAÑO DE POBLACIÓN, 2006
(En porcentajes de pobreza y PIB per cápita en dólares de 2006)

Nota: El tamaño de los círculos corresponde al tamaño de las poblaciones.
Pobreza por ingreso per cápita del hogar en 2006 o año más cercano.
Fuente: CEPALSTAT.

285

286

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 11.3
CENTROAMÉRICA: INDICADOR DE DESIGUALDAD, 1990 A 2008
(En índice de Gini)

Nota: Desigualdad del Índice Gini con base en ingresos per cápita del hogar.
Datos de Belice no disponibles.
Fuente: CEPALSTAT y CEPAL, 2009f.

GRÁFICO 11.4
CENTROAMÉRICA Y REPÚBLICA DOMINICANA: GASTO SOCIAL PER CÁPITA, 1990 A 2007
(En dólares a precios constantes de 2000)

Nota: Datos de Belice no disponibles. Los datos de Honduras son de 2006.
Fuente: CEPALSTAT.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

287

GRÁFICO 11.5
CENTROAMÉRICA: GASTO TOTAL EN EDUCACIÓN, 2008
(En porcentajes del ingreso nacional bruto, como promedios para 6 países y la región)

Nota: Datos de Belice no disponibles. Datos para 2008 o año más cercano.
Fuente: CEPAL, 2007a. Elaboración propia con datos del Banco Mundial.

Durante la primera mitad de la década pasada, El Salvador, Honduras y Nicaragua lograron
notables incrementos reales del gasto público social por habitante: 20%, 31% y 51%, respectivamente;
Guatemala logró casi duplicarlo en la última década. No obstante, la tasa de crecimiento del gasto
social tiende a ser procíclica y no siempre con efectos progresivos respecto a los quintiles más bajos
del ingreso en la mayoría de los países (CEPAL, 2006d; 2009e).
Los impactos de cambio climático en la salud incluyen mayor estrés por calor y cambios en los
patrones de enfermedades como malaria, dengue y cólera. La malaria continúa siendo un riesgo serio
para la salud en la mayor parte de Centroamérica, incluyendo el 100% del territorio de El Salvador
(OPS, 2002). Algunas proyecciones sugieren probables disminuciones de malaria en la temporada de
transmisión en áreas donde se prevé un descenso de la precipitación. Para Nicaragua se prevé un
incremento de la incidencia de la enfermedad. En Guatemala se investigó el impacto potencial en
infecciones respiratorias agudas (IRA), enfermedades diarreicas agudas (EDA) y malaria,
encontrando que podrían no seguir sus patrones estacionales tradicionales. Un estudio reciente sobre
Costa Rica consideró al dengue, la malaria, el asma, las cardiopatías, las diarreas y las enfermedades
parasitarias, según la vulnerabilidad en sensibilidad, exposición y resiliencia (véanse los recuadros
11.2 y 11.3).
RECUADRO 11.2
GUATEMALA: EFECTOS DEL CLIMA, SU VARIABILIDAD Y
CAMBIO CLIMÁTICO SOBRE LA SALUD HUMANA

El estudio fue realizado en el marco de la 1ª. Comunicación Nacional sobre Cambio Climático
incluyendo una evaluación sobre los impactos potenciales que el fenómeno del cambio climático
tiene sobre la salud pública del país. En primer lugar, se consideró que la salud humana es el
resultado de las interacciones entre un conjunto de factores como (1) la biología humana, (2) el
ambiente, (3) la situación socioeconómica, (4) los hábitos, costumbres, estilos de vida de las
personas y comunidades, y, (5) de la situación de infraestructura socio-sanitaria, especialmente
la de los servicios de salud.
(Continúa)

288

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 11.2)

El estudio se basó en tres enfermedades, la enfermedad diarreica aguda (EDA), la
infección respiratoria aguda (IRA) y la malaria (MA); siendo estas las más representativas en la
población, según los datos oficiales del Ministerio de Salud Pública. Las dos primeras son de
carácter infeccioso mientras que la tercera es vectorial.
El estudio demostró que las enfermedades analizadas no seguirán sus patrones
estacionales históricos y que aparecerán episodios epidémicos fuera de su temporada normal.
Para el caso de las IRA’s se analizaron los períodos entre 1960-1990 y entre 1990-2000
considerando número de casos reportados de enfermedades y las variaciones climáticas para
cada período. Durante los años comprendidos entre 1960 y 1990 las IRA’s tuvieron un
comportamiento bimodal, con un fuerte pico en el mes de marzo y otro que alcanza su cima
entre los meses de septiembre y octubre. También se aprecia un aumento de su frecuencia al
comienzo de la temporada de lluvia (junio y julio) pero también un retraso en la aparición del
episodio epidémico típico de finales del verano (línea punteada en azul).

Ante los escenarios de cambio climático esta enfermedad no seguirá su respectivo patrón
estacional, produciéndose la aparición de episodios epidémicos o reducciones notables en su
incidencia fuera de su temporada normal (línea continua roja).
En los años en que se produce la afectación de los eventos ENOS (El Niño-Oscilación Sur)
los impactos se acentúan (Glantz, 1998 y Epstein, 1999) al cambiar la frecuencia de ondas frías,
así como al variar las características termodinámicas de las masas de aire que los siguen. La
presencia de períodos más cálidos y secos es otra de las consecuencias del ENOS en Guatemala.
Los impactos del Cambio Climático sobre la Salud Humana se reflejan por:






Un incremento de los índices de mortalidad y morbilidad.
Un incremento de las Enfermedades Infecciosas y no Infecciosas, transmitidas o no por
vectores (malaria, dengue, esquistosomiasis).
Un incremento de los índices de malnutrición y deshidratación por las dificultades en
la disponibilidad de agua y alimentos.
Daños a la infraestructura pública de salud, a causa del Cambio Climático.
Efectos psicosomáticos derivados de un Fenómeno Climatológico.

Fuente: Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático. (MARN, GEF y PNUD, 2001)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

289

RECUADRO 11. 3
COSTA RICA: EFECTOS DEL CLIMA, SU VARIABILIDAD Y
CAMBIO CLIMÁTICO SOBRE LA SALUD HUMANA

El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y el Ministerio de Salud (MINSA) con el apoyo del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) realizaron un estudio de los efectos
del clima, su variabilidad y cambio climático sobre la salud humana en Costa Rica. Su objetivo es
caracterizar un grupo de enfermedades de acuerdo a la sensibilidad y la exposición de la
población (IMN y Ministerio de Salud de Costa Rica, 2008). Así, se caracterizó la relación entre
clima, variabilidad y cambio climático con las áreas, zonas o sectores más propensas a sufrir
daños o pérdidas.
Para evaluar la vulnerabilidad de las enfermedades priorizadas se utilizaron métodos
cuantitativos de análisis de la sensibilidad para establecer relaciones entre elementos de clima y
registros históricos de tasas o número de casos, incluyendo los costos económicos. La exposición
a enfermedades fue realizada por la identificación espacial de las áreas y de los grupos
poblacionales con mayor incidencia de la enfermedad y su relación con las regiones climáticas.
Se identificaron cuatro grupos de enfermedades importantes con datos disponibles para
diferentes períodos: enfermedades de transmisión vectorial (Dengue 1993-2006, Malaria 20042006), enfermedades cardiorespiratorias (Asma 1998-2006, cardiopatías 1990-2006), enfermedades
gastrointestinales (Diarreas 1996-2006) y enfermedades parasitarias (Angiostrongilosis abdominal
1995-1999).
Los grupos más vulnerables a estas enfermedades se dividen en dos. Las enfermedades de
transmisión vectorial como dengue y malaria son más frecuentes en la población
económicamente activa de 15-45 años. El resto de enfermedades se presentan principalmente en
los grupos dependientes de infantes y personas de la tercera edad. Por estas características, los
impactos en los grupos vulnerables afectan el desarrollo nacional debido al ausentismo por
incapacidades tanto en escuela como en el trabajo.
El clima, su variabilidad y cambio no son las causas del 100% de la incidencia de las
enfermedades, pero explican un porcentaje que puede ser potenciado por los efectos del
calentamiento global. En este sentido, los escenarios futuros de cambio climático prevén un aumento
de los eventos meteorológicos extremos, que pueden asociarse con los impactos de ENOS en la región
centroamericana y un aumento de temperatura a nivel nacional de entre 2 °C y 6 °C. En los casos del
dengue y la malaria, el aumento de la temperatura afectaría al metabolismo y fisiología de los
mosquitos (tasa alimenticia, frecuencia reproductiva), lo cual se podría traducir en un mayor riesgo
en todo el país, principalmente en las zonas que ya son de alto riesgo. En cuanto a la diarrea, un
aumento de un grado centígrado de temperatura del planeta eleva en un 5% los casos en países en vía
de desarrollo (Cantero y Fonseca, 2007); pero más que todo las alteraciones de las lluvias provocarán
desequilibrios hídricos que faciliten la propagación de virus y bacterias causantes de diarreas en niños
y adultos (Cantero, 2007).
Con respecto al asma, una mayor exposición a ambientes de elevada humedad ambiental y altas
temperaturas podrían ser perjudiciales para la población. Finalmente, los escenarios de precipitación
proyectados para las zonas de mayor afectación de angiostrongilosis abdominal podrían ayudar a
disminuir el riesgo de contagio en la población ya que el ambiente seco limita el desarrollo de los
hospederos intermedios del parásito.
(Continúa)

290

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 11.3)
RESUMEN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA VULNERABILIDAD
Exposición
Enfermedad
Grupo vulnerable
Dengue
Malaria

Grupo poblacional entre
15 y 44 años. Población
económicamente activa

Zona vulnerable (Región
y cantón más vulnerable)
Pacífico Norte y región
Caribe (Orotina)
Región Caribe (Matina)

Sensibilidad
Relación con cambio
climático
Aumento de las
temperaturas
ambientales y lluvias

Impacto económico

a

$630 000
(¢346 millones)
$154 000
(¢85 millones)

Asma

Niños menores de 9
años, adultos mayores
de 65 años

Región Central, Pacífico
Norte y Pacífico Central
(Alajuela Centro)

Aumento de
contaminación
ambiental, olas de
calor y humedad

$53 000 000
(¢29 000 millones)

Cardiovascular

Adultos mayores de 65
años con padecimientos
cardiacos,
broncorrespiratorios,
hipertensión y obesidad

Pacífico Norte, Pacífico
Central, y región Central
(Atenas)

Aumento del ozono
estratosférico,
aumento de
temperatura y olas de
calor

No aplica porque el
indicado es tasa de
mortalidad

Diarreas

Niños menores de 5
años y adultos mayores
de 65 años

Región Central, Pacífico
Norte (San José Centro)

Desequilibrios
hídricos

$9 000 000
(¢5 mil millones)

Angiostrongilosis
abdominal

Niños entre 1 y 5 años,
así como en la población
escolar

Zona Norte (Upala)

Desequilibrios hídricos
que afecten el
desarrollo de plagas de
moluscos y roedores

$162 300
(¢89 millones)

a

Promedio anual del costo de atención de enfermos (dólares al tipo de cambio actual ¢550x$1), tomando como base el
costo promedio por atención, el número de atendidos y el promedio de consultas por persona.
Fuente: IMN y Ministerio de Salud de Costa Rica, 2008.

El reto de la inversión social se relaciona con el predominio del trabajo informal y la limitada
cobertura de protección social en la mayoría de los países. Solo los ocupados en el sector formal
tienen acceso a esta cobertura, incluyendo pensiones, seguro de desempleo y servicios de salud, entre
otros, pero no en todos los casos. Peor aún, la cobertura de los ocupados formales ha disminuido en
los últimos años en la mayoría de los países (CEPAL, 2006d; Bertranou y Durán, 2005) (véase el
cuadro 11.1). El reducido gasto social por habitante —relativamente más alto en Panamá y Costa
Rica— limita la resiliencia y las capacidades de adaptación. En años recientes se han implementado
programas de transferencias condicionadas a familias pobres en varios países para complementar el
ingreso e incentivar el uso de servicios de salud y educación. Estos programas han sido diseñados
para la población rural, pero hay iniciativas para adaptarlos al medio urbano. En el período de
adaptación al cambio climático, una posibilidad es ampliar la cobertura de estos programas y agregar
componentes que incentiven la adaptación.

291

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 11.1
CENTROAMÉRICA: COBERTURA DE LA SEGURIDAD SOCIAL, ALREDEDOR DEL 2006
(En porcentajes de la población)
País

Total nacional

Sector urbano formal

Costa Rica

65,2

86,4

Sector urbano informal (asalariado)
39,7

El Salvador

28,9

75,8

8,2

Guatemala

17,7

61,2

7,5

Honduras

19,8

65,6

5,7

Nicaragua

17,4

58,6

3,2

Panamá

47,8

85,3

27,6

Nota: Datos de Belice no disponibles.
Fuente: CEPAL sobre la base de tabulaciones especiales de las encuestas de hogares de los países.

Una parte importante de la población en situación de pobreza, especialmente en las áreas
rurales, depende en forma directa del ambiente para acceder a agua, alimentos, techo, medicinas
y energía, entre otros. La falta de capital y alternativas de medios de subsistencia provoca la
sobreexplotación del ambiente por estas poblaciones. El patrón general de desarrollo y las
debilidades de gestión del riesgo han creado un círculo vicioso de empobrecimiento humano y
debilitamiento del ambiente, lo que se complicará aún más con el avance del cambio climático.
Otra parte de la población en situación de pobreza —como la de zonas urbanas marginales
y/o que depende de la economía informal— enfrentará con serias desventajas las inestabilidades
económicas que el cambio climático podría provocar. Este segmento accede a la mayor parte de
sus bienes y servicios por medio del mercado. Los estudios sectoriales sugieren que podrían
sufrir diversos impactos. La reducción e inestabilidad de la disponibilidad del agua y de los
rendimientos agrícolas pueden afectar los mercados laborales y el suministro y precio de los
bienes básicos. Es posible que los impactos del cambio climático en las zonas rurales aumenten el
flujo migratorio hacia las zonas urbanas.
Como se ha indicado, el cambio climático tiene varios impactos directos e indirectos, los
cuales ilustran las diferentes formas y fuentes de vulnerabilidad de determinadas poblaciones. El
análisis de la problemática requiere un enfoque de las múltiples dimensiones de procesos y
experiencias de “pobreza”, como el de “capacidades y oportunidades” de Amartya Sen (1999).
Lo anterior implica un análisis de la capacidad de las personas para adaptarse al cambio
climático no sólo en función de la disponibilidad de recursos económicos, naturales, educativos y
sanitarios, sino también de su habilidad para aprovecharlos.
La participación y la representación políticas son importantes. Aunque los países han
establecido sistemas democráticos electorales, aún falta camino por recorrer para que las
poblaciones marginadas, como las mujeres y las poblaciones indígenas y afrodescendientes,
logren una participación efectiva en espacios de consulta y toma de decisiones. Igualmente, se
requerirá un análisis con enfoque de género y etnia para lograr una mayor precisión de las
diferencias de vulnerabilidad y resiliencia con perspectiva temporal amplia, ya que el cambio
climático puede empeorar el círculo vicioso de empobrecimiento intergeneracional.

292

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El cambio climático requerirá esfuerzos mayores que los desplegados hasta ahora para
1
lograr los Objetivos del Milenio (ODM) (IPCC, 2007b), entre ellos la reducción del hambre y la
pobreza, la disminución de la mortalidad relacionada con epidemias infecciosas y altas
temperaturas, mayor acceso a agua potable y saneamiento, un ambiente natural protegido y el
desarrollo de un sistema financiero y comercial abierto y equitativo, incluyendo los nuevos
acuerdos de adaptación y mitigación y los mercados de carbono. A estos esfuerzos se agregan los
relacionados con la paz, la migración, el buen gobierno y la seguridad ciudadana, ya que el
cambio climático añade elementos que amenazan la cohesión social y la seguridad, en especial de
las democracias más vulnerables (Fetzek, 2009). En esta región, como en muchas otras, la
población más afectada por el cambio climático será también la más desprotegida ante los retos
de los ODM.

11.2 FACTORES CLAVES PARA ADAPTACIÓN Y REDUCCIÓN DE VULNERABILIDADES
En función de las características de la región y sus vulnerabilidades, los análisis de los sectores y
ámbitos prioritarios y de las propuestas vigentes a nivel nacional y regional, se sugiere tomar en
cuenta los siguientes factores:


La adaptación al cambio climático pasará por reducir las vulnerabilidades socioeconómicas
existentes y aumentar la resiliencia de las sociedades y poblaciones específicas. Esto
implica tomar en cuenta los retos estructurales e históricos del desarrollo y el cambio de
época que se está experimentando.



El cambio climático exhibe complejos retos de equidad porque las poblaciones beneficiadas
por las emisiones de GEI históricas no son las mismas que sufren sus peores consecuencias.
Estas últimas no necesariamente tienen el poder económico y político para conseguir que
sus necesidades sean respetadas.



El cambio climático es un fenómeno de flujos y acumulación de GEI en la atmósfera. Habrá
impactos futuros de las acciones pasadas y presentes. Por esta razón, el fenómeno afecta la
equidad intergeneracional además de la intrageneracional e implica que las decisiones a
tomar hoy requerirán análisis de escenarios futuros y propuestas de largo plazo.



El cambio climático es una externalidad cuyos costos no se reflejan completamente en la
economía actual. Aunque el principio de responsabilidades compartidas y diferenciadas
está establecido en la CMNUCC, los responsables históricos de esta externalidad no han
asumido sus costos.



El clima es un bien público global que requiere esfuerzos negociados, concertados y
colectivos. Esto implica reforzar el Estado, entendido como instituciones y procesos de
toma de decisión y acción de sociedades y colectividades.



La adaptación implicará no sólo adaptarse a los impactos experimentados por los países,
sino a los cambios previstos para la economía global, principalmente la transición hacia
una economía baja en carbono. Esta transición puede implicar medidas como un impuesto
global al contenido carbónico de hidrocarburos y barreras o impuestos a importaciones por
su contenido carbónico.

1 El IPCC advierte la probabilidad de que el cambio climático impida alcanzar los ODM en los próximos cincuenta años
(IPCC, 2007b).

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

293



Para países con recursos fiscales y de inversión limitados, tomar y financiar medidas de
adaptación separadas de las destinadas a mejorar la sostenibilidad y reducir emisiones
puede ser oneroso. Lo adecuado es diseñar medidas que integren estas prioridades y
considerar los cobeneficios e impactos negativos de una medida frente a otra.



El financiamiento internacional y el acceso a tecnologías apropiadas de adaptación son
esenciales, pero su disposición es extremadamente limitada y carece de mecanismos de
transferencia eficientes.



Falta desarrollar metodologías cuantitativas y cualitativas para evaluar la vulnerabilidad y
la capacidad de adaptación, particularmente de las sociedades en desarrollo2.



El fortalecimiento de capacidades para recolectar datos, analizar los impactos del cambio
climático y formular e implementar respuestas es en sí un elemento clave para la
adaptación. La región cuenta con expertos pero son insuficientes para la tarea y es
necesario educar y movilizar a diversos sectores.



Falta analizar costos no contabilizados e indirectos en otros sectores. Los resultados y
escenarios aquí presentados deben interpretarse como estimaciones de tendencias futuras,
no como cifras definitivas, por las incertidumbres de este tipo de análisis.

11. 3 PROYECTOS DE ADAPTACIÓN EN CENTROAMÉRICA
En la última década se han realizado una serie de proyectos y programas orientados a reducir la
vulnerabilidad y/o promover la adaptación al cambio climático. Existen iniciativas en diversos
sectores que contribuyen a este reto sin haberse diseñado con el cambio climático en mente. Algunos
proyectos son principalmente nacionales, otros proyectos binacionales y regionales. El siguiente
cuadro presenta una muestra representativa (no exahustiva) de los proyectos identificados con los
socios del proyecto y en un estudio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
(UICN) (UICN y FLACSO, 2008; CEPAL y DFID, 2009).

2 Las metodologías cualitativas y participativas pueden aportar información relevante para la toma de decisiones. Debido a la
escasez de datos cuantitativos, es importante tomar en consideración las percepciones de riesgo y vulnerabilidad y la necesidad de
sensibilizar y movilizar diversos sectores de las sociedades en respuesta a esta amenaza.

294

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 11.2.
CENTROAMÉRICA: ALGUNOS PROYECTOS REGIONALES, BINACIONALES Y NACIONALES PARA REDUCIR
LA VULNERABILIDAD Y/O PROMOVER LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO
Nombre del proyecto

Objetivo

Proyecto Regional Fomento de las Capacidades para la Etapa II de
Adaptación al Cambio Climático en Centroamérica, México y Cuba,
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Centro del
Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe
(CATHALAC) y Global Environmental Facility (GEF)

Sentar las bases para la adaptación de los sistemas
humanos al cambio climático para reducir la
vulnerabilidad a sus impactos, incluyendo la variabilidad
natural del clima, riesgos y eventos extremos para los
sistemas nacionales seleccionados.

Capítulo Costa Rica: Adaptación del sistema hídrico de la zona
noroccidental de la Gran Área Metropolitana de Costa Rica al cambio
climático, Ministerio de Ambiente, Energía y Tecnología (MINAET)Instituto Meteorológico Nacional (IMN), CATHALAC y GEF
Capítulo El Salvador-Zona de estudio: parte oriental y sur central,
Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) El
Salvador, CATHALAC y GEF
Capítulo Guatemala-Cuencas de los ríos El Naranjo y San José,
Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) Guatemala,
CATHALAC y GEF
Capítulo Honduras-Cuencas del Río Aguan, Secretaría de Recursos
Naturales y Ambiente (SERNA), CATHALAC y GEF
Capítulo Nicaragua: Adaptación a los sistemas de los recursos hídricos y
agricultura en la Cuenca No. 64 (entre el volcán Cosigüina y el río
Tamarindo), Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA),
CATHALAC y GEF

Proyectos regionales

Capítulo Panamá: Proyecto de Adaptación a la Cuenca del Río Santa María,
Autoridad Nacional de Ambiente (ANAM), CATHALAC y GEF

Programa Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para
Centroamérica (PRESANCA y PRESANCA II)

Contribuir a la reducción de la vulnerabilidad de las
poblaciones más pobres de Centroamérica (Guatemala, El
Salvador, Honduras y Nicaragua), participando en la
disminución de su inseguridad alimentaria y nutricional y
contribuir al refuerzo de la integración centroamericana
promoviendo orientaciones regionales y políticas
nacionales de seguridad alimentaria y nutricional en el
marco de un proceso de concertación de las políticas
sociales y económicas.

Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), Unión
Europea

Programa de reducción de la vulnerabilidad y degradación ambiental
(PREVDA), SICA a través de las Secretarias de Ambiente: Comisión
Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), Agua: Comité
Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH) y Gestión del riesgo:
Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres
Naturales en América Central (CEPREDENAC), Unión Europea,
Ministerios de Ambiente
Capítulo Costa Rica: Cuenca del río Reventazón-Parismina, Comisión
para el Ordenamiento y Manejo de la Cuenca del Río Reventazón
(COMCURE), MINAET, Unión Europea
Capítulo El Salvador-Cuenca Río Lempa, MARN El Salvador, Unión
Europea
Capítulo Guatemala-Cuenca Salamá, MARN Guatemala y Unión Europea
Capítulo Honduras-Cuenca Choluteca, SERNA y Unión Europea
Capítulo Nicaragua-Cuenca Río San Juan, MARENA y Unión Europea
Capítulo Panamá- Cuenca Río Indio, ANAM y Unión Europea

Desarrollar condiciones políticas e institucionales en la región
para impulsar cambios hacia la gestión integral de los riesgos
relacionados con el agua, con una perspectiva de Gestión
Ambiental en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua,
Costa Rica y Panamá.
El CEPREDENAC, el CRRH, la CCAD y sus contrapartes
nacionales han mejorado :


Sus capacidades conjuntas de planificación, coordinación y
ejecución,



Los instrumentos normativos y regulatorios pertinentes de
alcance regional, nacional y local,


Las capacidades de generación y difusión de información,
para facilitar la gestión integral de los riesgos socio naturales
relacionados con el agua, con una perspectiva de gestión
ambiental.
También han implementado iniciativas de gestión ambiental
orientadas a la reducción de las amenazas socio naturales y de
las vulnerabilidades en las cuencas hidrográficas estratégicas
de la región.
(continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

295

(Continuación Cuadro 11.2)
TroFCCA (Tropical Forest and Climate Change Adaptation): El
bosque Tropical y su Adaptación al Cambio Climático, Centro
Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y Centro
Agronómico Internacional para la Investigación Forestal
(CIFOR), Unión Europea, Ministerios de Ambiente y
Agricultura y otras instituciones nacionales de Costa Rica,
Nicaragua y Honduras

Desarrollar el conocimiento de los bosques tropicales
para su adaptación al cambio climático. Incluye la
elaboración de metodologías de evaluación de la
vulnerabilidad y el desarrollo de estrategias para
vincular la adaptación al desarrollo sostenible.

Plan de Desarrollo Regional Integral del Trifinio-El Salvador
Honduras Guatemala-, Secretaría General de la Organización
de los Estados Americanos (OEA), Instituto Interamericano de
Cooperación para la Agricultura (IICA), Comunidad Económica
Europea

El Proyecto tiene por objetivo final contribuir a la
integración y desarrollo físico, social y económico de las
regiones fronterizas de los tres países, en tomo al
punto convergente en el Macizo de Montecristo, por
medio del apoyo a la agricultura, forestería,
infraestructura y conservación del medio ambiente.

Proyectos regionales

Uno de sus objetivos intermedios es el desarrollo y
conservación del bosque nebuloso que cubre las laderas
trinacionales de ese macizo, mediante su reforestación y
acondicionamiento como parque natural y reserva de la
biosfera. También se contempla la integración de la
población campesina circundante menos favorecida a las
tareas de conservación, mediante la dotación de medios
para mejorar sus explotaciones agrícolas e incrementar
sus rentas personales, incorporándola a los trabajos de
reforestación con beneficio a su favor de las especies
arbóreas maderables.
Programa Regional de Sistemas de Información en Seguridad
Alimentaria y Nutricional (PRESISAN), Unión Europea

Promover y mejorar las condiciones que permitan la
promoción de la seguridad alimentaria y nutricional de
la población más pobre y con altos niveles de
vulnerabilidad en la Región Centroamericana, así como
brindar apoyo a los países de la Región que permita un
proceso adecuado de toma de decisiones, se apoye al
logro del Objetivo del Milenio, y a otros vinculados con
la reducción de la desnutrición.

Planes de Adaptación al Cambio Climático-Sector de Agua

El programa consistiría en: (i) contribuir a la creación
de directrices para las “mejores prácticas” en la
adaptación al cambio climático en el sector agua y
servicios sanitarios; (ii) definir la vulnerabilidad al
cambio climático de este sector; (iii) contribuir a
fortalecer la capacidad de los operadores del sector
para responder al cambio climático en términos de
necesidades y vulnerabilidad; (iv) contribuir a los
esfuerzos del Banco para clasificar, monitorear y evaluar
sus inversiones sobre la reducción de la vulnerabilidad
del cambio climático en la región.

Proyecto de “Innovación en la agricultura bajo riego y gestión
de la inestabilidad climática para contribuir a la seguridad
alimentaria”, FAO

Contribuir a incrementar el conocimiento y la capacidad
de gestión y para poner en práctica políticas
sustentables para la agricultura bajo riego.
Tales capacidades se orientarán a mejorar el sector
productivo (productores y agro-empresarios), el sector
gubernamental, y el de educación, investigación y
transferencia tecnológica.

Proyecto “Uso eficiente del agua en riego de pequeña escala
en zonas de vulnerabilidad a condiciones climáticas” e
iniciativas afines, Programa Mexicano de Cooperación
internacional para el Desarrollo

Contribuir con el desarrollo sostenible e inclusivo del
sector agropecuario y del medio rural de los países
miembros del Consejo Agropecuario Centroamericano
(CAC), mediante la identificación, adaptación y
transferencia de opciones tecnológicas para un uso
eficiente y sostenible del agua, especialmente en riego
de pequeña escala.
(Continúa)

296

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)

Programa de Desarrollo Sostenible de la Cuenca Binacional del
Río Sixaola (Costa Rica-Panamá), Costa Rica: Ministerio de
Agricultura y Ganadería, Banco Interamericano de Desarrollo
(BID)

Mejorar las condiciones de vida de la población de la
cuenca
Binacional
del
Río
Sixaola
mediante
intervenciones en los ámbitos económico, social,
ambiental y de gestión local que contribuyan a la
implementación de un modelo de desarrollo sostenible
(el primer componente es de Gestión Ambiental,
Manejo de Recursos naturales y Reducción de la
Vulnerabilidad).
Fortalecimiento de la capacidad local para el manejo de
los recursos hídricos en cuencas transfonterizas en
Nicaragua y Honduras – Departamentos El Paraíso y
Nueva Segovia.

Proyecto fortaleciendo capacidades ante los riesgos de Cambio
Climático en la costa Pacífica en Costa Rica, Cruz Roja
Costarricense, Cruz Roja Holandesa

Fortalecer las capacidades comunitarias ante eventos
hidrometeorológicos.

Mejoramiento de capacidades nacionales para la evaluación de
la vulnerabilidad y adaptación del sistema hídrico al Cambio
Climático en Costa Rica, como mecanismo para disminuir el
riesgo al cambio climático y aumentar el índice de desarrollo
humano

Fortalecer la capacidad institucional para generar e
implementar políticas y estrategias de adaptación en
áreas geográficas con un índice de desarrollo menor, en
el sistema hídrico.

Bosques tropicales y adaptación al cambio climático

Costa Rica

Integrar temas de adaptación ante el cambio climático
para la reducción de la vulnerabilidad y el desarrollo
sostenible de los recursos naturales.

Fortalecimiento de la capacidad local para el manejo de los
recursos hídricos en cuencas transfonterizas en Nicaragua y
Honduras – Departamentos El Paraíso y Nueva Segovia (Unión
Europea, Honduras y Nicaragua)

Proyectos binacionales

Fortalecimiento de la capacidades para la Adaptación al
Cambio Climático en el golfo de Fonseca, Universidad
Centroamericana en Nicaragua, Unión Europea (UE), OIKOS
(PORTUGUESA), Fundación Salvadoreña para la Promoción
Social y el Desarrollo Económico (FUNSAL PRODESE),
Instituto para la Cooperación y Autodesarrollo (ICADE
Honduras), Instituciones de El Salvador, Honduras y Nicaragua

Estudiar la vulnerabilidad de los bosques y los servicios
ecosistémicos, las consecuencias de esta vulnerabilidad
para la sociedad y las estrategias de adaptación
apropiadas.

Proyecto Cooperativo Sobre Mitigación y Adaptación al
Cambio Climático en la Gestión Forestal Sostenible en
Iberoamérica (MIA)

Generar información y conocimiento nuevo y fortalecer
las capacidades de las instituciones de investigación y
del sector forestal de Iberoamérica para adaptarse al
cambio climático y contribuir a la mitigación del mismo
mediante la gestión forestal sostenible.

Determinantes de Pequeños Productores de la Adaptación
Privada a las Estrategias del Cambio Climático

Analizar los determinantes de adaptación al cambio
climático
en
pequeños
agricultores
utilizando
experimentos de campo para reflejar las principales
características
de
los
daños
asociados
con
incertidumbre, variantes en los costos de adaptación y
manejo de la información en la toma de decisiones.

Programa Nacional de Monitoreo Ecológico Terrestre de las
Áreas Protegidas y Corredores Biológicos de Costa Rica
(PROMEC–CR), CATIE

Identificar los impactos del cambio climático para las
áreas protegidas y corredores biológicos de Costa Rica
y contribuir a la conservación de la biodiversidad y al
cumplimiento con las metas 2010 de la Convención
sobre Diversidad Biológica.

Actualizar el Plan Nacional de Gestión Integrada del
Recurso Hídrico costarricense.

(Continúa)

297

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)
 Evaluar los flujos de inversión y financieros necesarios
para hacer frente al cambio climático en los sectores
clave seleccionados;
 Desarrollar opciones de políticas para hacer frente al
cambio climático en diferentes sectores y actividades
económicas; fomentando de este modo la planificación
financiera sectorial a largo plazo para el cambio
climático.

Adaptación al cambio climático a través de la construcción de
infraestructura básica en la comunidad El Nilo I, Asociación
Cooperativa de Producción Artesanal y Comercialización para el
Desarrollo y Aprendizaje de la Juventud del Área Rural de
Responsabilidad Limitada (ACODASJAR de R.L), IBIS-HIVOS

Reducir el riesgo de desastres y mejorar la adaptación al
cambio climático en la comunidad El Nilo I.

Respuesta y mitigación de la sequía en El Salvador, Cruz Roja
española, Cruz Roja salvadoreña y delegación de Cruz Roja en
Centroamérica, Federación Internacional de Sociedades de la
Cruz Roja y la Media Luna Roja

Aumentar la capacidad de subsistencia de los agricultores
en el Este del país.



Costa Rica

Evaluación de los flujos de inversión y financieros para la
adaptación de los sectores biodiversidad e hídrico necesarios
para hacer frente al cambio climático

Contribuir a la construcción de una política nacional de
cambio climático a través de iniciativas de adaptabilidad y
mitigación, campañas de sensibilización, formación e
incidencia en las políticas públicas, a fin de disminuir la
vulnerabilidad y encaminarse hacia la sustentabilidad
nacional.

Construcción participativa de una agenda nacional y regional de
adaptabilidad y mitigación ante el cambio climático, Unidad
Ecológica Salvadoreña (UNES), Christian Aid

Sin definir.

Reconstrucción y Gestión del Riesgo en América Central
después de la Tormenta Stan (RyGRAC), Cooperación Técnica
Alemana
El Salvador

Construcción de una agenda local de adaptabilidad al cambio
climático, UNES, TROCAIRE

En municipios seleccionados, los actores locales en
cooperación con instituciones nacionales restablecen la
base productiva y reducen la vulnerabilidad ante
amenazas naturales.

Fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la
reducción de riesgos y mejoramiento de las condiciones
ambientales de las comunidades de:
 Palo de Agua, (Asociación de Desarrollo Comunal
(ADESCOPA), (GEF-Small Grants Programme (SGP))
 El Chino (Asociación de Desarrollo Comunal, GEF-SGP)
 La Zarcera, (Asociación de Desarrollo Comunal Caserío La
Zarcera (ADESCOCALZA), GEF-SGP)
 Colonia La Barra (Asociación de Desarrollo Comunal
Colonia LA, GEF-SGP)
 San Rafael, (Asociación de Desarrollo Comunal Doce de
Marzo (ADESCODM), GEF-SGP)
 Los Tres Reyes (Asociación de Desarrollo Comunal Los
Tres Reyes (ADESCOLTR))

Fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la
reducción de riesgos y mejorar las formas de vida de la
comunidad.

Fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la
reducción de riesgos y sostenibilidad de los recursos naturales
en las comunidades de:
 Marines Agua Zarca (Asociación de Desarrollo Comunal
Marines Agua Zarca (ADESCOMAS), GEF-SGP)
 El Arenal, Mameyal, Palmo Real, Santa Teresa, Rosario
Centro, El Carrizal y Sincuyo Centro, Asociación Comunal
de Desarrollo Rural y Agua Potable de Tacuba (ASDERAT),
GEF-SGP
 San Francisco Metalillito (Asociación Comunal de Desarrollo
Comunal Caserio San Francisco Metalillito, GEF-SGP)
 La Coquera (Asociación de Desarrollo Comunal La
Coquera, GEF-SGP)

Fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la
reducción de riesgos y sostenibilidad de los recursos
naturales.

(Continúa)

298

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)
Fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la
reducción de riesgos y desarrollo de agricultura orgánica y de
conservación en las comunidades de:


El Congo, Asociación de Desarrollo Comunal del Congo
(ADESCONA), GEF-SGP, de las Cococicas: Asociación de
Desarrollo Municipal “Solidaridad” (ADEMSOL), GEF-SGP



La Tejera (Asociación Comunal Colonia La Tejera, GEFSGP), de Fe y Esperanza (Asociación de Desarrollo
Comunal Fe y Esperanza, GEF-SGP)



San Felipe (Asociación de Desarrollo Comunal Nuevo
Amanecer, GEF-SGP)



Sisimitepet (Asociación Comunal Administradora del
Sistema de Abastecimiento de Agua Potable, Salud y
Saneamiento “Milagro de Dios”, GEF-SGP)



Las Ilusiones (Asociación de Desarrollo Comunal Las
Ilusiones (ADESCOLI), GEF-SGP)



Fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la
reducción de riesgos y desarrollo de agricultura orgánica.

El Porvenir, San Bartolo y La Florida (Asociación
Municipal de Mujeres de Toluca, GEF-SGP)

El Salvador

Sistema de Alerta Temprana de la cuenca del rio Jiboa. CARE El
Salvador

Desarrollar mecanismo de monitoreo comunicación para
la alerta temprana y fortalecimiento comunitario ante
inundaciones.

Sistema de Alerta Temprana multiamenaza con el apoyo de
redes locales. Servicio Nacional de Estudios Territoriales
(SNET)-MARN

Desarrollo y fortalecimiento de un sistema nacional de
alerta temprana para inundaciones en las 5 principales
cuencas del país, sistema de información para las zonas de
alto potencial de deslizamientos.

Fortalecimiento de capacidades locales para la gestión del riesgo
en zonas marginales del Área Metropolitana de San Salvador.
OXFAM Solidaridad

Mejoramiento de los niveles de información, organización
y participación de la población amenazada por
inundaciones y deslaves en comunidades marginales del
Municipio de Mejicanos y el Distrito V de San Salvador.

Sistema Regional de Información, Monitoreo y Alerta Temprana
en el Sur de Ahuachapán, El Salvador. OIKOS Portugal

Mejoramiento de la preparación a nivel comunitario y
reducción del impacto de las inundaciones y
deslizamientos en la mayoría de las familias vulnerables
del área del Sur de Ahuachapán, El Salvador.

Prevención y mitigación de desastres del Proyecto desarrollo
sostenible de la cuenca alta del Rió Lempa en la Región del
Plan Trifinio. Sociedad Alemana para la Cooperación
Internacional (GIZ) El Salvador

Sistema modular de capacitación en Gestión de Riesgo,
Guía para la Gestión Local del Riesgo por
Deslizamientos, Caracterización de subcuencas en base
al Análisis de Riesgo y Sistema de alerta multiamenazas.

Programa Regional para la Mitigación de Desastres REMIDE,
dentro de la unidad de emergencias y prevención de desastres.
Catholic Relief Service

Fortalecer la capacidad en 319 comunidades vulnerables
para reducir el impacto de futuros desastres por medio
de la capacitación, la formación de Comités Locales de
Acción de Emergencia, la elaboración de planes
comunitarios de acción para responder a las
emergencias y la instalación de 25 sistemas de
señalización de rutas de evacuación.
(Continúa)

299

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)
Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático,
Programa Nacional de Cambio Climático, MARN

En la Primera Comunicación Nacional sobre Cambio
Climático se identificaron los principales cuatro sectores
o sistemas humanos donde los impactos de la variabilidad
y el cambio climático serian mayores. Los criterios de
selección incluyeron la afectación de la salud humana, el
bienestar social, el ambiente natural y la economía
nacional.
De esta forma los sectores priorizados fueron: la salud
humana, agricultura (producción de granos básicos),
recursos hídricos y en los recursos forestales.






Producción de Granos Básicos. El maíz, frijol, trigo,
arroz y sorgo revisten una importancia especial en
Guatemala debido a sus implicaciones culturales,
socioeconómicas y alimenticias de una gran mayoría
de la población guatemalteca.
Recursos Hídricos. Las variaciones climáticas alteran
los componentes del ciclo hidrológico y los
parámetros climáticos. Las variaciones en la
evapotranspiración y precipitación cambian la
escorrentía superficial y subterránea aumentando o
disminuyendo los niveles de cuerpos de agua como
los ríos, lagos y mares.
Recursos Forestales. La distribución geográfica de los
bosques, su composición, sus características y su
productividad están determinadas en forma natural
por las condiciones del clima global y local.

En el marco de este proyecto se elaboraron estudios de
vulnerabilidad actual, vulnerabilidad futura e identificación
de medidas de adaptación al cambio climático. Las
actividades se desarrollaron en dos cuencas del país; una
en el occidente donde se analizaron los problemas
provocados por el exceso de agua (inundaciones) y en el
oriente donde estudiaron los impactos negativos del
déficit de agua (sequía).

Proyecto Estudios de Cambio Climático con Énfasis en
Adaptación, Programa Nacional de Cambio Climático del
MARN, Gobierno de los Países Bajos

Las actividades del proyecto se dirigieron a la adopción y
calibración de herramientas para evaluar el comportamiento de
los recursos hídricos al cambio climático. De esta forma, se
trabajó con el modelo Water Evaluation and Planning System
(WEAP, por sus siglas en inglés) para las dos cuencas ya
estudiadas en el proyecto anterior.

Proyecto Cooperación Técnica para Cambio Climático,
Programa Nacional de Cambio Climático del MARN, BID

El objetivo general de este programa es apoyar al gobierno de
Guatemala en la preparación, seguimiento, fortalecimiento y
monitoreo de la agenda y de la Política Nacional de Cambio
Climático. Los componentes del proyecto incluyen: (i)
Fortalecimiento Institucional (ii) Adaptación (iii) Mitigación. Este
proyecto está en gestión.

Proyecto Canje de Deuda para Cambio Climático con énfasis en
Adaptación, Programa Nacional de Cambio Climático del
MARN, KfW Alemania

El objetivo general del proyecto (en gestión) es que las
comunidades beneficiarias realicen prácticas, ambiental
y culturalmente adecuadas, para el uso y conservación
de los bienes y servicios naturales, que les permitan
reducir su vulnerabilidad y mejorar su adaptación al
cambio climático, con énfasis en seguridad alimentaria.
Se espera que el proyecto coadyuve a la implementación
de la Política Nacional de Cambio Climático a través de
la adopción de prácticas de prevención de riesgo,
reducción de la vulnerabilidad y mejora de la adaptación
al cambio climático. Los alcances del proyecto
consideran la contribución a la mejora de la calidad de
vida de la población y al establecimiento de mecanismos
financieros que apoyen la perdurabilidad de dicha
política en el mediano plazo.

Guatemala

Proyecto Desarrollo de Capacidades para la Fase II de
Adaptación al Cambio Climático en Centro América, México y
Cuba (RLA) Programa Nacional de Cambio Climático del MARN

(continúa)

300

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)

Reforzar la capacidad de los países de la región para que
su sector forestal reciba los beneficios del régimen
internacional del cambio climático, tanto en materia de
mitigación como de adaptación a los impactos del cambio
climático.

Proyecto Trinacional Corredor del Mangle, SERNA

Contribuir al desarrollo sostenible de la región
Centroamericana
fortaleciendo
la
cooperación
transfronteriza, colaborando en la reducción de la
pobreza y la conservación de la biodiversidad biológica.

Estudio de Vulnerabilidad y la Estrategia de Adaptación al
Cambio Climático y Plan de Acción para la Cuenca del Rio
Aguan en Honduras, PNUD, SERNA

Forma parte del proyecto “Fomento de las Capacidades
para la Etapa II: Adaptación al Cambio Climático en
Centroamérica, México y Cuba”, el objetivo de la
estrategia es el de fortalecer la capacidad de adaptación
de los pobladores de la cuenca del Rio Aguan para
reducir la vulnerabilidad a los impactos del cambio
climático.

Desarrollo de las capacidades locales y de los medios de vida
para la autogestión de las áreas protegidas del Golfo de Fonseca,
Honduras, Amigos de la Tierra

Guatemala

El propósito del proyecto es ayudar al país en la
identificación y priorización de sus necesidades de
transferencia y desarrollo de tecnologías específicas para
la gestión de riesgo, reducción de vulnerabilidad y
mejoramiento de la adaptación al cambio climático.
También se incluye el desarrollo de tecnologías para la
mitigación al cambio climático.

Proyecto Regional de “Bosques y Cambio Climático en América
Central”, FAO

Honduras

Proyecto Evaluación de Necesidades Tecnológicas para Cambio
Climático (Technology Needs Assessment), Programa Nacional de
Cambio Climático del MARN, Programa de Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA)

Desarrollar y mejorar las capacidades locales y medios de
vida de los pobladores mejorando la gestión y utilización
de las áreas protegidas del Golfo de Fonseca.

Proyecto de Mitigación de Desastres, Comisión Permanente de
Contingencias (COPECO)

Fortalecer la capacidad de los municipios para reducir los
riesgos y la vulnerabilidad frente a los desastres naturales.

Proyecto Hidroeléctrico Cuyamapa

Disminuir el uso de combustibles fósiles y promover el
desarrollo sustentable comunitario y ambiental de la
zona.

El proyecto Hidroeléctrico La Esperanza

Ofrecer a las comunidades más vulnerables de los países
en desarrollo, y especialmente de los países más pobres,
la oportunidad de beneficiarse de nuevas inversiones en
energía renovable y tecnologías no contaminantes
orientadas a reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero y mitigar los efectos del cambio climático, a
la vez que se generan mejoras cuantificables en el
bienestar de las comunidades involucradas.

Disminución de la extracción legal de especies maderables con
fines comerciales en la reserva del Río Plátano en Honduras;
Generación de alternativas de uso sostenible de productos
maderables y no maderables del bosque, UICN

Disminuir la extracción ilegal e insostenible de las
especies maderables, no maderables y de la fauna
silvestre, respetando la zonificación del la Reserva del Río
Plátano.

Proyecto Bosques Tropicales y Adaptación al Cambio Climático:

La evaluación biofísica presente y futura, de
ecosistemas forestales de las sub-cuencas del
Guacerique y Río Grande, para la producción de agua
población de Tegucigalpa y Comayagüela, y
comunidades ubicadas en la parte alta de las mismas.

Estudio “Impacto del cambio climático en los ecosistemas de las
sub-cuencas de los Ríos Guacerique y Grande, y en el
abastecimiento de agua potable para Tegucigalpa” TroFCCAServicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados
(SANAA)

los
Río
a la
las

(Continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

301

(Continuación Cuadro 11.2)
Es un sistema ideado por la FAO en Honduras con el objetivo de
lograr la regeneración del ecosistema de bosques tropicales secos,
mediante la combinación de cultivos de granos, árboles y arbustos
que se regeneran naturalmente, y árboles frutales y madereros del
alto valor y para múltiples propósitos.

Primera Comunicación Nacional de Honduras ante la CMNUCC,
Programa Nacional de Cambio Climático, SERNA

Informar ante la CMNUCC sobre los resultados del Inventario por
Fuentes y Sumideros de Gases de Efecto de Invernadero y la
Estrategia Nacional de Reducción de las Emisiones de Gases de
Efecto Invernadero, asimismo presentar de forma preliminar la
Vulnerabilidad de Honduras al Cambio Climático que incluye los
resultados del estudio sobre los Escenarios Climáticos, y esboza la
Vulnerabilidad de los Recursos Hídricos al Cambio Climático y la
Vulnerabilidad de la Costa Caribe de Honduras a la elevación del
nivel del mar.

Segunda Comunicación Nacional de Honduras ante la Convención Marco
de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Dirección Nacional de
Cambio Climático, SERNA

Fortalecer las capacidades nacionales para la elaboración del
Inventario Nacional de Gases a Efecto Invernadero (INGEI), así
como en la preparación de medidas de mitigación y adaptación y su
inserción en las políticas nacionales. Buscar el intercambio de
información en el ámbito regional e internacional, así como en los
foros de investigación sobre cambio climático, que permitan al país
implementar estrategias encaminadas a lograr la participación de
Honduras en procesos de negociación o foros sobre cambio
climático.

Fortalecimiento de capacidades de los encargados de la formulación de
políticas para hacer frente al Cambio Climático, Dirección Nacional de
Cambio Climático, SERNA.
Honduras

Sistema Agroforestal Quesungual, FAO, Programa Estratégico
para la Seguridad Alimentaria (PESA) y Secretaría de Agricultura
y Ganadería (SAG)

Evaluar la inversión y los flujos financieros para hacer frente a
cambio climático para los sectores priorizados: transporte,
recursos hídricos y cambio y uso de la tierra y silvicultura.
Promoviendo la aplicación amplia y efectiva de estrategias para
adaptación en el sector recursos hídricos y de mitigación en los
demás sectores priorizados al cambio climático en Honduras.

Enfrentando riesgos climáticos en recursos hídricos en Honduras:
Incrementando resiliencia y disminuyendo vulnerabilidades en áreas
urbanas pobres, Dirección Nacional de Cambio Climático, SERNA

Incrementar la resiliencia de la población más vulnerable en
Honduras ante los riesgos climáticos de carácter
hidrometeorológico a través de una intervención integral de
transversalización del cambio climático en el sector agua y la
implementación de actividades pilotos.

Evaluación de Vulnerabilidad en Comunidades de Honduras e identificación
de necesidades de adaptación en las comunidades isleñas de Punta Gorda,
Sandy Bay, Utila, Chachahuate y East End, UK Departament for International
Development (DFID) y World Wildlife Fund (WWF), WWF Centroamérica,
SERNA, Cay Conservation Project (CORAL)

Se llevó a cabo una evaluación de vulnerabilidad en cinco
comunidades de las Islas de la Bahía de Honduras. Debido a su
ubicación geográfica, proximidad con la línea de marea alta y su
altitud sobre el nivel del mar estas comunidades comparten, en
cierta medida, la misma vulnerabilidad a factores de cambio
climático.

Otras iniciativas a nivel local desarrolladas por Organizaciones No
Gubernamentales miembros de la Federación de Organizaciones No
Gubernamentales para el Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH) en
coordinación con algunas instituciones públicas: Plan Internacional,
Fundación Mirador en Occidente, CARE, Fundación Hondureña de
Investigación Agrícola (FHIA) y Entrenamiento y Desarrollo de
Agricultores (EDA), Programa Nacional de Desarrollo Rural Sostenible
(PRONADERS), Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal,
Áreas Protegidas y Vida Silvestre (ICF), Fondo Hondureño de Inversión
Social (FHIS), SANAA, Save the Children, Consultoría para el Desarrollo
Integral de Honduras (CDIH) y RETE, Instituto Hondureño de Desarrollo
Rural, FOPRIDE, Foro Inter Parlamentario de las Américas (FIPA),
Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ), Centro Asesor para el Desarrollo
del Recurso Humano (CADERH-DION) y educatodos, Financia
Salvanatura, Fundación Panthera, Parque Nacional Ceroo Azul Meambar
(PANACAM), Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología (COHCIT),
Asociación Hondureña de Productores de Café (AHPROCAFE), Instituto
Hondureño de Café (IHCAFE), ICF, Instituto Nacional de Formación
Profesional (INFOP)

Estos proyectos se enfocan en diversos sectores como los de:
Bosque y biodiversidad: estufas ecológicas de bajo consumo de
madera, monitoreo de fauna, educación ambiental en escuelas,
apoyo a las comunidades productoras de café, capacitación sobre
legislación ambiental. Agricultura: construcción de sistemas de
micro riego, tecnificación y diversificación de cultivos, proyecto de
jóvenes con derechos a un futuro, proyecto de seguridad
alimentaria. Recursos hídricos: planes de manejo de micro cuencas,
capacitación/giras educativas sobre agua y lluvia, reforestación
construcción de sistema de agua potable y saneamiento, de obras
físicas de filtración, de sistemas de abastecimiento de agua,
protección de micro cuencas etc.

(Continúa)

302

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)
Proyecto de Gestión de Cuencas
MARENA-BID-Fondos Nórdicos

y

Cambio

Climático,

Mejorar las condiciones socioeconómicas de la población
en cuencas seleccionadas, a través del desarrollo de
capacidades de adaptación y mitigación para los sistemas
humanos y ecosistemas vulnerables, a mediano y largo
plazo, frente al cambio climático y eventos extremos
asociados a través del establecimiento de sistemas
agroforestales y silvopastoriles, de reforestación
energética
y
maderable,
de
construcción
de
infraestructura de prevención y mitigación de desastres
en las subcuencas de Río Viejo y Lago de Apanás, de la
elaboración de planes de adaptación ante el cambio
climático y capacitando y sensibilizando a la población
beneficiaria en el tema de cambio climático para
desarrollar capacidades.
Adquirir conocimientos y herramientas para comprender
las causas y consecuencias de este fenómeno a nivel
global
y
local.
Instituciones
participantes
del
Departamento de Madriz y Nueva Segovia.

Cambio climático y preparación contra desastres en Nicaragua,
Cruz Roja Nicaragüense, Cruz Roja Holandesa

Disminuir la vulnerabilidad de los habitantes de Bluefields
(El Bluff) y Puerto Cabezas, Nicaragua con respecto a
desastres relacionados (fortaleciendo las capacidades
locales.

Proyecto Integral de Manejo de Cuencas Hidrográficas, Agua y
Saneamiento (PIMCHAS), Agencia Canadiense de Cooperación
Internacional (ACDI), MARENA
Nicaragua

Cambio Climático, Cruz Roja Nicaragüense

Desarrollar capacidades, herramientas y condiciones
locales para la gestión integrada, el desarrollo económico
de la población que vive en las subcuencas de
intervención y el mejor manejo de las cuencas y del
medio ambiente desarrollando producción sostenible y
provisión de agua y saneamiento, con eje transversal de
igualdad de género.

Programa Sectorial de Cambio Climático /GIZ –MARENA –
Dirección General del Cambio Climático (DGCC)

Elaborar Estrategias Locales de Adaptación al Cambio
Climático (ELACC).

Proyecto de adaptación Cuenca 64/ MARENA y PNUD

Promover el desarrollo sustentable de sectores
económicos (agropecuarios, forestales y otros) para la
protección de fuentes de agua y reduciendo la
contaminación y la pobreza.

Programa de Reducción de Riesgos y Vulnerabilidad ante
inundaciones y sequías en la cuenca del Rio Estero Real (Cuenca
60). MARENA, GEF, PNUD







Programa Socio-ambiental de Desarrollo Forestal (POSAF),
NI – 1084

Reducir los riesgos de sequías e inundación
generados por el cambio climático y la variabilidad en
la Cuenca del Río Estero Real en 8 microcuencas
priorizadas de los municipios de El Sauce y Achuapa,
en León y Villanueva, en Chinandega; beneficiando en
total a 2 000 familias de productores y productoras
de
estas
microcuencas
con
inversión
en
infraestructura para la retención y uso de aguas
pluviales y superficiales, prácticas agro-ecológicas
para hacer uso efectivo del agua disponible.
Validar un esquema de adaptación como medio de
implementación de la estrategia nacional de cambio
climático.
Realizar monitoreo y análisis continuo de condiciones
climáticas y cambios en el uso de la tierra, los
caudales de agua y la calidad de los suelos en las
micro-cuencas pilotos.

Mejorar las condiciones socioeconómicas y la calidad de
vida de la población, así como la disminución del
deterioro ambiental y del impacto de desastres naturales
en cuencas prioritarias.
(Continúa)

303

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)
del

Medio

Ambiente

II

Nicaragua

Sectorial



Elaborar 10 planes municipales de adaptación al cambio
climático en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio
Climático en los municipios de El Jicaral, León, La Paz Centro,
San Francisco Libre, San Lorenzo, Ciudad Darío, San Isidro,
Matagalpa, La Trinidad, Estelí.



Proyecto Programa
(PASMA II)

Fortalecer instituciones relacionadas con la temática del
Cambio Climático a través de capacitar en el tema escenarios
climáticos entre otros.

Manejo Sostenible de la Tierra, MARENA -PNUD

Establecer sistemas productivos en zonas propensas a sequías.

Fomento de Capacidades para la Fase II de Adaptación al
Cambio Climático en la cuenca del Río Santa María,
Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), CATHALAC

Implementar una agenda permanente de fomento de capacidades
en Cambio Climático y Gestión Integrada de Cuencas
Hidrográficas a nivel de América Latina y el Caribe, por medio de
cursos regionales y nacionales de entrenamiento, seminarios,
conferencias y talleres. Desarrollar cursos de entrenamiento,
seminarios, conferencias y talleres a nivel regional en los temas
reaccionados con manejo y uso racional de los recursos naturales,
los impactos biofísicos del cambio climático en la en América Latina
y el Caribe. Apoyar continuamente la identificación necesidades
nacionales y regionales de capacitación.
Además de validar la metodología del Marco de Políticas de
Adaptación”, Metodología desarrollada por el PNUD-GEF.
Promover, mitigar, compensar y controlar la
desertificación en las zonas propuestas con la puesta
en práctica del manejo sostenible en el uso del suelo,
procurando restaurar ecosistemas a su integridad
completa, estabilidad y sus funciones dentro del
contexto regional. Eliminar las barreras que impiden la
adopción de la modalidad de manejo sostenible del
suelo, dentro de las regiones objetivos del proyecto.
Este proyecto aborda transversalmente los ejes
detonantes de la pobreza. Por medio de capacitaciones
en las áreas de biodiversidad, cambio climático y
recursos
hídricos,
se
pretende
brindar
las
herramientas para mejorar el conocimiento y las
tomas de decisiones sobre el manejo y explotación de
los recursos naturales.

Sistemas de Cosecha de Agua de Lluvia para la adaptación al
cambio climático

Construcción de sistemas de recolección de agua de
lluvia en comunidades con dificultades de abastecimiento,
el proyecto ya se ha ejecutado en la Comarca Ngabe
Bugle este año se ejecutará en la provincias de
Herrera, Los Santos y Coclé.

Incorporación de medidas de Adaptación y Mitigación de
Cambio Climático en la Gestión Integrada de Recursos
Naturales en dos cuencas prioritarias de Panamá (Tabasará y
Chucunaque).
PNUD,
PNUMA,
FAO,
Organización
Panamericana de la Salud (OPS), Organización Mundial de la
Salud (OMS) y cuatro instituciones gubernamentales:
Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Ministerio
de Salud (MINSA), Sistema Nacional de Protección Civil
(SINAPROC), ANAM

Este proyecto busca la implementación de medidas de
adaptación y mitigación del cambio climático desde un
abordaje conjunto, promoviendo la adaptación
integral, además de que el mismo está orientado a dar
respuesta a los compromisos dentro del marco de los
objetivos del milenio.

Panamá

Conservación
de
Ecosistemas,
Cambio
Climático
y
Desertificación: Río Chiriquí Viejo; Río Grande; Río Parita;
Río Santa María, Unidad de Cambio Climático, ANAM, GEF

(Continúa)

304

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 11.2)
BELICE:
Belice ha participado en varios proyectos relacionados al cambio climático. Estos proyectos incluyen el establecimiento de un
Sistema Comunitario de Alerta Temprana de Inundaciones (FEWS) para cuencas pequeñas seleccionadas en los ocho países
miembros del SICA. La Cruz Roja de Belice participó en un proyecto de desarrollo de capacidades con el objetivo de brindar
las herramientas y consejos técnicos a la Federación y las Sociedades Nacionales de Cruz Roja con el objetivo de canalizar el
tema del cambio climático en su planeación y actividades. También se desarrolló un plan de adaptación para comunidades bajo
el fondo Ya’axche Conservation “Aplicación del enfoque de medios de vida al cambio climático” cuyo objetivo era aumentar la
capacidad de adaptación de las comunidades del Sur de Toledo. El gobierno de Belice emprenderá un proyecto para aumentar
la capacidad de adaptación y resilencia al cambio climático en políticas nacionales, incluyendo el sector de recursos hídricos.
Belice es sede del Centro de Cambio Climático de la Comunidad Caribeña (CCCCC) el cual provee indicaciones y consejos a
los países miembros de la Comunidad Caribeña (CARICOM) sobre las políticas relacionadas con el cambio climático. El
centro también analiza el impacto de la variabilidad climática en el desarrollo humano y económico así como en los
ecosistemas.

Fuente: Elaboración propia con insumos de los ministerios de Ambiente de Centroamérica; UICN y FLACSO, 2008; CEPAL y
DFID, 2009.

A partir de la revisión de estos proyectos es posible hacer una caracterización inicial del
enfoque sobre adaptación al cambio climático en Centroamérica. Los proyectos pueden ser
agrupados en tres grandes bloques. Un primer bloque, donde se ubica la mayor parte incluye
temas tradicionalmente asociados a la gestión de riesgo y de intervención indirecta como:


Programas de capacitación,



Desarrollo de metodologías,



Diseño de estrategias de intervención,



Desarrollo de instrumentos de planificación territorial,



Fomento de capacidades institucionales y comunitarias para la evaluación de la
vulnerabilidad e impactos, y la adaptación al cambio climático en varios sectores
(sistema hídrico, gestión forestal, biodiversidad, etc.).

Un segundo bloque agrupa proyectos de intervención directa:


Mejoramiento de prácticas comunitarias en gestión ambiental,



Restablecimiento de bases productivas agropecuario-forestales post huracán Stan,



Mejoramiento de medios de vida, desarrollo de agricultura orgánica (proyectos
productivos) y adaptación de agricultores de subsistencia,



Seguridad alimentaria,



Mejoramiento de infraestructura hídrica y gobernabilidad local del agua.

Estos proyectos han sido concebidos en primera instancia como intervenciones directas en
problemáticas particulares, buscando revertir condiciones adversas de formas de producción,
prácticas nocivas contra el ambiente, agricultura vulnerable y déficit en infraestructura. El enfoque
es novedoso, aunque los proyectos tendrían que ser revisados con mayor detenimiento y esperar
sus resultados.
El tercer bloque incluye proyectos de gran envergadura con una visión amplia del problema,
como son el proyecto binacional en la cuenca del río Sixaola (Costa Rica y Panamá); el proyecto sobre

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

305

gestión de cuencas y cambio climático en Nicaragua; y el proyecto sobre conservación de ecosistemas,
cambio climático y desertificación en Panamá. Salvo contadas excepciones, todos los proyectos tienen
un enfoque local; algunos de ellos tienen enfoque de cuenca y otros tienen enfoque comunitario.
Muchas de las acciones adaptativas serán extensiones de buenas prácticas de desarrollo, tales
como la promoción del crecimiento y la diversificación económica, la inversión en servicios de salud
y educación, la ampliación de las redes de protección social, el fortalecimiento de la resiliencia a
eventos extremos, las medidas para compartir riesgos, la protección del capital natural y el desarrollo
sostenible. La acumulación de vulnerabilidades históricas y sus implicaciones para la adaptación ha
llevado a expertos como Sir Nicholas Stern a plantear que el cálculo del esfuerzo y del costo
necesarios para adaptarse al cambio climático no se puede ni se debe separar de esa deuda de
vulnerabilidad acumulada (Stern, 2008a). Respecto a la adaptación, el Informe Stern advierte que
existen límites ante lo que las medidas de adaptación podrían lograr frente a los impactos del cambio
climático en los ecosistemas ecológicos y humanos. Sin un esfuerzo temprano y significativo de
mitigación, estos límites y sus costos crecerán rápidamente. El informe recomienda que la adaptación
reduzca los impactos negativos y aproveche todas las oportunidades, pero admite que, aún así, habrá
daños y pérdidas significativas no recuperables.
El Fondo de Adaptación del CMNUCC, financiado con el 2% de los certificados de reducciones
de emisiones (CERs) emitidos por proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), empezó a
aprobar proyectos en el año 2010. Entre los primeros aprobados se encuentra el de Honduras, cuya
finalidad es mejorar el marco de políticas nacionales y reducir la vulnerabilidad de la población
urbana pobre frente al impacto del cambio climático en los recursos hídricos, particularmente en la
cuenca del Río Choluteca que cruza la ciudad de Tegucigalpa. Este proyecto sería implementado por
SERNA con PNUD (SERNA y PNUD, 2009).

11. 4 OPCIONES DE POLÍTICAS ENFOCADAS A LA ADAPTACIÓN
En función de las investigaciones realizadas en el marco de este proyecto, las realizadas con
anterioridad y las discusiones sobre los resultados entre los socios de esta iniciativa, se puede
presentar una propuesta inicial de políticas enfocadas a la adaptación frente a eventos extremos,
recursos hídricos, producción agropecuaria, seguridad alimentaria, pobreza, tecnología e innovación,
ecosistemas y política fiscal.

REDUCIR EL IMPACTO DE LOS EVENTOS EXTREMOS
Por su ubicación geoclimática, Centroamérica no podrá evitar ser afectado por eventos extremos.
Los escenarios futuros con cambio climático sugieren que estos eventos se van a intensificar. El
reto entonces es prevenir y reducir los riesgos y el impacto. Como se reporta en el capítulo 7, la
región ha experimentado un incremento sostenido de los eventos extremos a partir de la década de
los años sesenta. Las inundaciones y las tormentas han aumentado de manera sostenida. Los
deslizamientos y las temperaturas extremas comenzaron a manifestar una tendencia creciente en
los años recientes, mientras que las sequías y los incendios forestales han repuntado con fuerza a
partir de los años noventa.
La organización German Watch ha establecido un índice de riesgo climático global que
pondera la medida en que los países han sido impactados por eventos climáticos (tormentas,
inundaciones, sequías, etc.). El rango 1 pertenece al país más vulnerable del mundo. Los datos
muestran que Honduras es el país con el índice más bajo entre los años 1995 y 2007 y Nicaragua
ocupa entre el segundo y el quinto lugar, dependiendo de los cortes de tiempo (Harmeling, 2007).

306

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Se han podido identificar zonas de riesgo en Centroamérica para diferentes tipos de eventos
extremos. Los ciclones tropicales afectan directamente a casi la totalidad de la costa atlántica, la
totalidad del territorio beliceño, una importante extensión de los territorios de Honduras y
Nicaragua, así como la parte norte de Costa Rica, sin minimizar los impactos de los huracanes del
Caribe en las zonas del Pacífico en la forma de lluvias intensas de humedad atraída de este océano.
Los patrones de mayor riesgo de inundaciones se presentan en las riveras de los ríos, las zonas
bajas y las zonas costeras. Los deslizamientos causados por precipitaciones parecen tener mayor
importancia de la que normalmente se les asigna, pues más del 80% del territorio centroamericano
está expuesto a ellos, y coinciden con las zonas deforestadas o en proceso de deforestación.
Prácticamente no existe área de Centroamérica que en los últimos 30 años no haya sufrido
sequías. La mayor concentración de estos eventos entre 1974 y 2004 se registra en Guatemala,
Honduras, Nicaragua, la costa pacífica de Costa Rica y la costa atlántica de Panamá. Hay un
corredor de zonas severamente afectadas por la sequía en la vertiente del Pacífico que cruza todos
los países y tiene alta vulnerabilidad. Las sequías se asocian a procesos de degradación ambiental,
los que, combinados con condiciones climáticas adversas, incrementan su recurrencia y severidad.
El fenómeno El Niño causa daños y pérdidas considerables en todos los países centroamericanos,
los cuales podrían aumentar a corto plazo por los efectos del cambio climático pronosticado en los
escenarios analizados.
Las estimaciones de los impactos en el PIB de países relativamente pequeños en el año de
ocurrencia del evento se ubican en el rango de 3% (El Niño en Centroamérica) a 7% (el huracán
Mitch en Honduras). En el caso de regiones específicas de los países, los impactos en la economía
local pueden alcanzar hasta 25% de su PIB a corto plazo, según estimaciones. Estudios recientes
sugieren que los impactos en las economías locales pueden ser de 10% en países más grandes, más
desarrollados y diversificados y hasta de 50% en países pequeños, menos desarrollados, menos
diversificados y más dependientes de sus recursos naturales (Zapata, 2004).
Según evaluaciones de once eventos extremos en la región, poco más de la mitad de las
pérdidas económicas registradas entre 1974 y 2007 corresponden a los sectores productivos (el
agropecuario concentra casi tres cuartas partes del total), mientras que una cuarta parte se
concentra en el sector de infraestructura. Los sectores sociales concentran el 17% de las
pérdidas totales y el medio ambiente un 7%. Los estudios sobre el impacto socioeconómico y
ambiental de eventos naturales extremos realizados en los países de la región evidencian
impactos diferenciados según estratos socioeconómicos y de género.
Los eventos climáticos extremos afectan a los asentamientos urbanos y rurales, cuyas
poblaciones pobres presentan la mayor vulnerabilidad. Las desigualdades económicas y de
derechos entre grupos sociales se reflejan en el tipo de vivienda y el patrón de asentamiento. Los
más pobres no cuentan con los satisfactores básicos o se localizan en zonas de riesgo y sobre suelos
inestables, como bordes y lechos de ríos, zonas bajas inundables o de pendientes expuestas a
aluviones o lahares. Evitar pérdidas de vidas, daños en los acervos físicos y el debilitamiento de los
flujos económicos por efecto de los desastres climatológicos requiere de políticas e instrumentos
que regulen el uso de suelo, ordenen la ocupación territorial y apoyen efectivamente la
relocalización de poblaciones en riesgo.
El ordenamiento ambiental y urbano del territorio es fundamental para alcanzar el desarrollo
sustentable y una distribución geográfica más óptima de la población, de sus actividades y de la
riqueza nacional para prevenir daños y pérdidas por eventos extremos. Por ejemplo, el

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

307

asentamiento urbano extendido, al obtener energía y materiales, tiende a deteriorar los sistemas de
soporte de su cuenca/región. Los asentamientos compactos permiten un ordenamiento urbano de
baja ocupación de suelo y, por tanto, preservan la biodiversidad y facilitan la incorporación de una
matriz energética baja en carbono, técnicas constructivas que reduzcan el consumo de energía en
hogares y transporte y optimicen la infraestructura y equipamiento. Igualmente, existen
oportunidades de cobeneficios en la protección o recuperación de ecosistemas y protección de la
población contra eventos extremos. Un ejemplo es la recuperación de manglares por su
contribución a la pesca y su función de protección contra huracanes.
En relación con la reducción del riesgo, todos los países centroamericanos suscribieron los
acuerdos del Marco de Acción de Hyogo en 2005 (ONU, 2005) cuya prioridad es realizar acciones
para reducir los factores subyacentes del riesgo, orientadas a la conservación del medio ambiente,
el mejoramiento de las condiciones socioeconómicas, la regulación de los asentamientos humanos,
la ampliación del acceso a servicios básicos y el mejoramiento de la gobernabilidad.
La sensibilidad de la región a los crecientes impactos de eventos extremos podría incentivar
respuestas concretas y la formación de una cultura de la convivencia de la humanidad con la
naturaleza, con las consecuentes prácticas socioeconómicas y de uso del territorio. Un reflejo de las
dificultades para encarar la vulnerabilidad a los eventos extremos es la propensión a llamar
“naturales” a los desastres, a pesar de que sus consecuencias catastróficas están ligadas a la
pasividad de algunas sociedades frente a la responsabilidad de prevenir sus impactos y aumentar
la resiliencia de la población, de la infraestructura y del ambiente mismo. Una lección derivada de
la experiencia con eventos extremos es que las sociedades tienen que prepararse para el cambio
climático en un contexto de incertidumbre sobre sus múltiples impactos potenciales. Esto requiere
tomar decisiones y medidas de reducción de vulnerabilidades, prevención y sistemas de alerta y
respuesta con la mejor información disponible y, al mismo tiempo, generar mayores capacidades
de pronóstico a escalas nacionales y locales (Landa, Magaña y Neri, 2008).

GESTIÓN INTEGRADA DEL RECURSO HÍDRICO
Centroamérica tiene una condición privilegiada en producción hídrica por su disponibilidad per
cápita de aproximadamente 23 mil m3 por habitante por año en promedio. No obstante, la variación
entre los países es muy grande, desde niveles de aproximadamente una décima parte del promedio
en El Salvador a más del doble en Belice. La disponibilidad hídrica depende del clima y sus
variaciones intra e interanuales. Aproximadamente 70% de la precipitación cae en la vertiente del
Caribe y el 30% en la vertiente del Pacífico (A. López, 2009), mientras que la población y la actividad
agrícola se concentran en esta última.
Otros elementos a considerar son “el arco seco” (zonas secas y/o de sequías desde el oriente de
Guatemala a la península del Azuero en Panamá); la existencia de 23 cuencas compartidas entre dos
y hasta tres países; la demanda de poblaciones crecientes y progresivamente concentradas en pocas
zonas urbanas; el uso ineficiente del recurso y la deficiente valorización de su aporte a la economía;
el bienestar social y los servicios recibidos de los ecosistemas y su contaminación por los vertidos de
aguas residuales agrícolas, domésticas e industriales (SICA y CCAD, 2009).
Los resultados iniciales de este estudio indican que, aun sin cambio climático, la demanda de
este recurso aumentará por la actividad económica y el crecimiento de la población, particularmente
en Guatemala, Costa Rica y Nicaragua. Considerando el cambio climático, se estima una
disminución de la disponibilidad total de agua renovable en los cinco países al norte de Costa Rica.

308

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El Salvador enfrenta condiciones de estrés hídrico. Se prevé que con el cambio climático Guatemala,
Nicaragua y Honduras lo padecerán en la segunda mitad del siglo. Los costos estimados
preliminares del impacto del cambio climático en este sector al año 2100 en el escenario B2 son de
5,4% del PIB de 2008 a Valor Presente Neto (VPN) y con tasa de descuento de 0,5%. En el escenario
A2, la cifra correspondiente es 9,8% (véase el cap. 4).
Frente a este escenario futuro, las sociedades centroamericanas pueden dar un paso
fundamental de adaptación al cambio climático si se vuelven gestoras atentas y eficientes de sus
recursos hídricos, aprovechando las características más favorables de la región frente a las
problemáticas compartidas y de algunos países y zonas particulares3.
La gestión del recurso hídrico es clave para dar respuesta al cambio climático en producción
agrícola y seguridad alimentaria y para la propuesta regional de aumentar la contribución de la
hidroelectricidad a la matriz energética, tanto para la seguridad energética como para la reducción
de emisiones de GEI. El recurso hídrico es de suma importancia para la protección de los bosques,
otros ecosistemas y su biodiversidad, los cuales proporcionan recursos claves a los seres humanos, y
en la agenda de desarrollo social y de salud, considerando la meta de dar acceso a agua potable y
servicios de sanidad a toda la población. Al mismo tiempo, la conservación de los bosques es esencial
para la gestión de las cuencas. Se requieren esfuerzos amplios para hacer más eficiente el uso del
agua, reducir su contaminación y reciclarla en los sectores de demanda doméstica, agropecuaria,
industrial y de servicios. Si el indicador clave de los esfuerzos de mitigación es la reducción de
emisiones CO2e, uno de los indicadores claves de la adaptación será la eficiencia del uso del agua per
cápita y por unidad del PIB.
Se requerirá identificar tecnologías tradicionales y modernas apropiadas, garantizar su acceso
no oneroso, preparar proyectos financiables en un portafolio adecuado a la estrategia y evaluar
opciones para utilizar los mecanismos de reducción de emisiones de GEI. Asimismo, habrá que crear
un marco de negociación social de proyectos de infraestructura hídrica que supere el bagaje
conflictivo del pasado y permita el desarrollo equitativo y sostenible de poblaciones aledañas a las
obras y de las zonas de conservación. Estos elementos tienen relación con las negociaciones
internacionales sobre cambio climático, incluyendo el financiamiento de la adaptación en países que
son emisores menores, el acceso a la tecnología y el financiamiento para la transición a economías
bajas en carbono.
Este esfuerzo implica acelerar el proceso actual de modernización de la legislación, la
institucionalidad y el marco regulatorio del sector a nivel nacional e implementar la Estrategia y el
Plan Centroamericanos para la Gestión Integrada de Recursos Hídricos.

SEGURIDAD Y EFICIENCIA ALIMENTARIA Y PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
El sector agropecuario de la región se ha caracterizado por el alto riesgo de sus actividades por la
volatilidad de precios, la inseguridad de la tenencia de la tierra, los eventos extremos, la escasa
formación de capital humano, el escaso desarrollo tecnológico, incluyendo actividades de
investigación y extensión, y la limitada inversión en infraestructura rural. Esto ha creado baja

3 En la historia de América Latina hay diversos casos de civilizaciones gestoras de sus recursos hídricos. Véase el estudio de caso 6.2
en IPCC, OMM y PNUMA, 2007 y Diamond, 2005.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

309

productividad laboral y por área sembrada, lento crecimiento, limitada inversión productiva,
migración y concentración de la población pobre en zonas rurales (CEPAL, 2004c).
Considerando los escenarios de cambio climático, en los que se espera un aumento de la
temperatura y una disminución o mayor variación de la precipitación, los efectos netos de largo
plazo serán negativos para el sector agropecuario, con importantes variaciones por país y por cultivo.
Los efectos negativos aumentarán conforme avance el siglo, especialmente en el escenario A2.
Los resultados de los ejercicios empíricos a nivel regional indican que el cultivo de maíz
muestra cierto margen de tolerancia a incrementos de temperatura, cuyos efectos negativos podrían
ser compensados con un uso más eficiente de los recursos hídricos. Esta solución, no obstante, será
probablemente no viable a mediano plazo. La producción del frijol muestra ya signos de riesgos que
serán mucho más graves en un escenario de cambio climático. Este cultivo es el que tendría las
mayores pérdidas económicas, seguido por el arroz. La productividad del arroz se mantiene en
niveles óptimos en relación con la temperatura y la precipitación. Por ende, hay cierto margen de
tolerancia a incrementos de la temperatura de hasta 1,5 °C. Por arriba de este nivel, la producción
estaría en riesgo.
La agricultura de Centroamérica es altamente vulnerable a los cambios de temperatura media,
incluso a cambios moderados de entre 1,5 °C a 2 °C, lo cual refuerza la importancia de lograr un
acuerdo global de reducción de emisiones. El costo acumulado para el sector agropecuario de
Centroamérica al año 2100 podría ser de 14% a 19% del PIB de 2008, VPN con tasa de descuento de
0,5% en los escenarios B2 y A2, respectivamente. Considerando la relación con otros sectores de la
economía, los efectos en la producción de alimentos procesados, en la economía familiar de
pequeños productores y trabajadores agrícolas, en el sector de manufacturas y en el aumento de la
importación de productos agropecuarios se traducirían en un aumento de costos aun no estimado
pero considerable para la región en conjunto.
Más allá de la estimación del impacto económico que estos análisis arrojan, está el hecho de
que el maíz, el frijol y el arroz son fundamentales como fuentes de calorías y proteínas de grandes
porciones de la población centroamericana. En particular, preocupa la amenaza a la producción de
frijol, el cual, combinado con el maíz y el arroz, es fuente de proteína de buena calidad para
poblaciones con escaso acceso a alimentos de proteína animal. Según el país y el grano, existe una
importante producción de autoconsumo de pequeños agricultores de bajos ingresos. El efecto del
cambio climático sobre las actividades agropecuarias tendrá un impacto significativo en la seguridad
alimentaria al reducir la producción de alimentos y el acceso directo a ellos por los productores
rurales, más un aumento de los precios y/o escasez para los consumidores, dependiendo de las
posibilidades de importaciones compensatorias. Las implicaciones, entonces, son serias para la
seguridad alimentaria y la pobreza.
En el sector agropecuario es fácil responder con medidas insostenibles a mediano plazo, así
que la reducción de rendimientos podría generar mayor presión sobre los bosques y otros
ecosistemas naturales al convertirlos a producción agrícola. La utilización de mayores cantidades de
agua para riego podría resultar insostenible sin una gestión integral y eficiente del recurso.
Siendo un sector clave para la seguridad alimentaria por
población rural pobre y por su contribución a la economía, el
adaptación agrícola sustentable al cambio climático es esencial.
esfuerzos de coordinación con las que se pudieran desarrollar

albergar una buena parte de la
desarrollo de una estrategia de
Esta estrategia se beneficiará de
en recursos hídricos, bosques y

310

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ecosistemas y de reducción de pobreza, especialmente en áreas rurales. Igualmente, la seguridad
alimentaria puede ser una meta más alcanzable si se aborda a nivel centroamericano, no solo a nivel
de cada país.

REDUCIR LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD Y PROMOVER PATRONES DE CONSUMO
SOSTENIBLES
La desigualdad y la pobreza se explican en gran parte por el funcionamiento de los mercados
de trabajo, por la cantidad y calidad de los empleos, las capacidades laborales y la
heterogeneidad del aparato productivo, factores que determinan el bienestar de la mayoría de
los hogares y la cohesión social. También influyen las brechas entre ingresos laborales y acceso
a la protección social de los diferentes grupos de la fuerza de trabajo. La hoja de ruta
recomendada por CEPAL incluye reforzar la formación profesional y capacitación inicial y
continua de los trabajadores, acordar pactos laborales y ampliar los espacios de negociación
colectiva para mejorar el potencial distributivo del salario mínimo, regular condiciones de
subcontratación y trabajo a domicilio, mitigar la vulnerabilidad de los trabajadores informales
y crear mecanismos de protección al desempleo. La respuesta a los impactos socioeconómicos
del cambio climático, sobre todo en la mitad de la población que vive en pobreza, debe tomar
en cuenta opciones de transformación productiva con equidad (CEPAL, 2010g).
Se recomienda redoblar esfuerzos de extensión de la cobertura y calidad de la educación,
considerando su importancia para reducir la desigualdad entre generaciones, y responder al
cambiante escenario del mercado laboral y a opciones de generación de ingresos. El necesario
refuerzo de la formación profesional y capacitación tendrá que considerar que la posible
transformación de la economía global en una economía baja en carbono tendrá implicaciones
para sectores y productos futuros “ascendentes” y el perfil del empleo. La respuesta de
adaptación requiere un amplio esfuerzo de educar a toda la población sobre el cambio
climático, patrones de vida sostenibles y derechos relacionados con protección del ambiente.
Las limitaciones de cobertura y calidad de los servicios de salud para la población en situación
de pobreza, así como la reducción del acceso a agua, alimentos e ingresos, y cambios en patrones de
enfermedades por el cambio climático, podrían provocar un debilitamiento serio del estado de salud
de esas poblaciones. La extensión y adaptación de servicios de salud de calidad mediante el sistema
formal y las redes de salud comunitaria son un frente importante de trabajo. Habrá sinergia con otras
respuestas de adaptación como la mejora del acceso al agua –pese a la reducción o mayor
variabilidad de precipitación–, la protección de la seguridad alimentaria y medidas de mitigación
como reducir el uso de hidrocarburos, aumentar el uso de estufas mejoradas y ampliar el acceso a
electricidad generada con recursos renovables.
Los habitantes pobres de Centroamérica tienen acceso limitado a la seguridad social y a
seguros económicos, los cuales podrían amortiguar las disparidades económicas. El reducido
gasto social por habitante—relativamente más alto en Panamá y Costa Rica— limita la
resiliencia y las capacidades de adaptación. En años recientes se han implementado diversos
programas de transferencias condicionadas a familias pobres en varios países para
complementar el ingreso e incentivar el uso de servicios de salud y educación. Las líneas de
políticas de las últimas décadas en América Latina, conocidas como “reformas de las
reformas”, incluyen las siguientes:

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

311



Transferencias directas de ingreso a la población más pobre, financiadas por fondos
de rentas generales y basadas en los principios de derechos de ciudadanía.



Redes de protección social y activación de capacidades y capital social.



Pilares estatales no contributivos o subsidios a las contribuciones de los sistemas de
seguro social y salud.



Medidas proactivas del Estado frente a desigualdades y externalidades generadas por
la descentralización y delegación de servicios a proveedores privados, más nuevas
acciones en el trabajo del cuidado y la perspectiva de género (CEPAL, 2010a).

No obstante, los problemas a mediano plazo plantean la necesidad de establecer una red
de protección social no limitada a los trabajadores del mercado laboral formal y programas
focalizados, sino concebida como “la acción colectiva de proteger a la población de diferentes
riesgos, la cual resulta de la imperiosa necesidad de neutralizar o reducir el impacto sobre los
individuos, las familias, las comunidades y las sociedades en general, ante determinados
riesgos, como son la enfermedad, la vejez, la invalidez, el desempleo, y otros.” (CEPAL, 2005a).
Los hogares en pobreza y vulnerabilidad tienden a descapitalizarse al enfrentar adversidades
como las enfermedades catastróficas y choques externos como los eventos extremos, las crisis
financieras y probablemente cada vez más los impactos del cambio climático. “Existen buenas
razones (prácticas y éticas) para defender un sistema básico de ingresos parciales garantizados,
cautelando la responsabilidad fiscal y evitando incentivos perversos” (véanse los ejercicios de
simulación de costos, CEPAL, 2010g).
Algunas medidas para reducir las emisiones de GEI podrían beneficiar a las poblaciones
en situación de pobreza si así se diseñan, como la ampliación de servicios de transporte
público, programas de eficiencia energética en alumbrado doméstico y electrodomésticos,
acceso a la energía eléctrica, incluyendo la generada por hidroeléctricas de pequeña escala o
por paneles solares. De esta forma se podrán crear sinergias entre los programas de combate a
la pobreza y las acciones de adaptación y mitigación del cambio climático. El IPCC y el
Informe Stern consideran probable que las emisiones per cápita de las poblaciones que viven
en pobreza tendrían que aumentar al menos a mediano plazo para mejorar su calidad de vida,
aún en un marco de desarrollo sostenible.
Es igualmente probable que las emisiones per cápita de las clases medias y altas de
Centroamérica se acerquen a las de los países desarrollados. Se recomienda crear incentivos
económicos y sociales para cambiar sus patrones de consumo, aprovechando las experiencias
de otros países. En este campo, la educación de consumidores puede incluir acciones de
entidades públicas y sociales y de empresas privadas ya comprometidas con economías bajas
en carbono. Esto ayudaría no sólo a bajar las emisiones nocivas, sino que establecería una
nueva meta social de progreso y buena calidad de vida.
Sin idealizar la situación de las poblaciones pobres de la región, incluyendo campesinos e
indígenas, es importante reconocer que sus conocimientos, prácticas, cosmovisiones, estilos de vida y
especies utilizadas y domesticadas forman un acervo importante, aunque subvalorado, para
enfrentar el cambio climático y transitar hacia el desarrollo sostenible. Es importante realizar
mayores esfuerzos para integrar, valorizar y reconocer estos acervos y las poblaciones que los
mantienen. Finalmente, las medidas de adaptación tendrán que realizarse considerando condiciones

312

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

y capacidades locales, por lo que será necesario un extenso esfuerzo de educación y participación de
las poblaciones.

FORTALECER LOS SISTEMAS DE CIENCIA, INNOVACIÓN Y DESARROLLO DE TECNOLOGÍA
En las negociaciones internacionales, el tema del acceso a la tecnología necesaria para la adaptación
es de suma importancia para los países en vías de desarrollo. Los estudios sectoriales y las
discusiones sobre opciones de adaptación (y reducción de emisiones) a menudo hacen referencia a la
necesidad de esfuerzos de innovación, cambio tecnológico y divulgación de información científica y
tecnológica.
Es útil enmarcar la respuesta tecnológica al cambio climático en la discusión sobre la estrategia
de desarrollo nacional: qué sectores apoyar y cómo reducir las brechas de productividad externa e
interna. Dentro de los países existen elevadas diferencias de productividad y desarrollo tecnológico
entre sectores y entre actores económicos, lo cual agudiza la desigualdad social. La brecha externa es
el rezago de las capacidades tecnológicas de la región en perspectiva internacional. CEPAL ha
propuesto una estrategia para incentivar la transformación productiva, apostando por sectores
productivos seleccionados según la potencialidad de innovación de cada país; promover la creación
y diseminación tecnológica en perspectiva internacional y apoyar explícitamente a las pymes. Esta
estrategia requiere la acción del Estado, una robusta banca de desarrollo, inversión pública en
investigación y desarrollo e infraestructura, y coordinación entre el Estado y agentes privados. En el
contexto del cambio climático, esta coordinación incluye impulsar sistemas productivos que
aumenten la eficiencia energética, transiten a fuentes renovables de energía y reduzcan emisiones de
GEI y otros contaminantes (CEPAL, 2010g).
Un estudio reciente de la CEPAL sobre los sistemas de ciencia, innovación y tecnología en
Centroamérica confirma que todos los países de la región tienen instituciones de ciencia y tecnología
e iniciativas para fortalecer las capacidades tecnológicas, pero en general no están coordinadas ni
forman parte de un plan integral de largo plazo, además de no tener suficientes recursos para su
ejecución (CEPAL, 2007a). Los esfuerzos de los últimos años incluyen la formulación de políticas
específicas en Panamá, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica (esta última en el marco de
su Estrategia Siglo XXI). El sistema de integración cuenta con una comisión para el desarrollo
científico y tecnológico de Centroamérica.
El patrón de inserción de la región a la economía global no ha facilitado el fortalecimiento de
capacidades tecnológicas, pues entre las exportaciones de manufacturas predominan bienes de bajo
contenido tecnológico, salvo en los sectores electrónicos y de equipo médico de Costa Rica, los cuales
están concentrados en los eslabones de la cadena de valor global menos intensivos en conocimientos.
La transferencia de tecnología de empresas transnacionales al resto de las economías locales ha
estado limitada por los escasos eslabonamientos y la falta de capacidad de absorción.
Los indicadores del esfuerzo para incrementar las capacidades de innovación y tecnológicas
incluyen la formación de recursos humanos medida por el gasto en educación, la matrícula en
educación secundaria, el gasto en innovación y desarrollo y el número de personas dedicadas a
ciencia y tecnología. Para medir los resultados en cambio tecnológico se puede considerar el número
de solicitudes de patentes por residentes y no residentes en los países. En general, los indicadores de
esfuerzos y resultados tecnológicos permiten concluir que en los últimos quince años no se ha
logrado un desarrollo significativo de capacidades propias en los países de la subregión. Con
excepción de Costa Rica y Panamá, no ha habido cambios notorios en recursos invertidos para

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

313

fortalecer capacidades tecnológicas y, por consiguiente, tampoco se observan avances importantes en
desarrollo de capacidades (véase el gráfico 11.6).
GRÁFICO 11.6
CENTROAMÉRICA: GASTO EN INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
COMO PORCENTAJE DEL PIB
(En porcentajes)

Nota: Última cifra disponible. No se incluye Guatemala porque solo publica
el gasto en I+D realizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONCYT). Datos para Belice no disponibles.
Fuente: CEPAL, 2007a.

A pesar de estas limitaciones, es importante identificar y aprovechar la experiencia existente de
la región, se pueden hacer varias observaciones. Ciertas empresas centroamericanas ya tienen
políticas de reducción de impacto ambiental y/o de carbono y la internacionalización de empresas
conlleva la adquisición de nuevos conocimientos sobre mercados, métodos de organización y
tecnologías de producción. Ciertas empresas centroamericanas están pasando por esta etapa y habrá
que determinar la efectividad de estos procesos y su potencial de contribuir al desarrollo tecnológico
de los sectores y las economías donde operan.
Con frecuencia los pueblos indígenas y las poblaciones campesinas conservan prácticas,
variedades de productos –que constituyen un acervo genético estratégico– y conocimientos locales
que contribuyen al desarrollo económico sostenible y a la conservación de su ambiente y
biodiversidad. Considerando los retos de adaptación que podrán enfrentar estas poblaciones, será
importante asegurarles los medios necesarios para que protejan y aprovechen sus acervos de
biodiversidad, tanto natural como agrícola, y fortalezcan sus capacidades de innovación y
conservación. Lo que en ocasiones es visto como desventaja, como la producción de café de sombra
sin insumos modernos, puede ser una ventaja si se adopta la producción orgánica para mercados
“verdes”. En el esfuerzo de aumentar la capacidad tecnológica frente al cambio climático, será
importante reconocer, apoyar y asegurar la participación de estos grupos en la investigación y
desarrollo de opciones tecnológicas.

314

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

LIMITAR LA PRESIÓN HUMANA SOBRE LOS ECOSISTEMAS PARA MEJORAR SU ADAPTACIÓN Y
LA PROVISIÓN PERDURABLE DE SERVICIOS
La adaptación humana al cambio climático está claramente ligada a la adaptación de los ecosistemas
de los cuales depende, especialmente en regiones como la centroamericana4. Si se mantienen los
actuales patrones de consumo y explotación, con la expansión poblacional y de actividad económica
prevista, los ecosistemas enfrentarán el cambio climático seriamente ya debilitados por la presión de
la actividad humana. El Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) estima que la
población de la región crecerá de 45 millones en 2005 a 68 millones en 2050, alcanzando el máximo de
73 millones en 2075. No obstante, el impacto de la población sobre el ambiente no es solo función de
su número sino de la huella ecológica de los diferentes grupos humanos. Esta huella tiene que ver
tanto con el uso de recursos naturales, como con la contaminación del ambiente, incluyendo las
emisiones de carbono. En general, la población en situación de pobreza emite mucho menos carbono
que la población afluente. Por ejemplo, los Estados Unidos tienen un nivel de emisiones per cápita de
aproximadamente 24 toneladas (T) por año, mientras que Costa Rica tiene entre 2 y 3 T. El riesgo de
mantener este patrón de desarrollo es identificado también por el escenario futuro de cambio de uso
de tierra sin cambio climático que indica que habrá importantes pérdidas de ecosistemas naturales
como los bosques y sabanas y su conversión a la actividad agropecuaria. Esto tiene implicaciones
serias para los servicios conexos, como la disponibilidad de agua y la productividad agrícola misma.
Como se ve en los estudios realizados, la biodiversidad y los ecosistemas contribuyen de
diversas formas a los procesos de producción, distribución y consumo. Su valor económico es
incuestionable pero no se refleja adecuadamente en los precios de mercado. De hecho, en muchos
casos no existe un valor asignable. Gran parte de los servicios ecosistémicos en Centroamérica
experimentan esta falta de valorización, así que es difícil esperar que su valor sea “incorporado” a
tiempo en los mercados para incentivar decisiones correctas sobre su uso y preservación. Las
señales de pérdidas económicas vía productividad agrícola, disponibilidad de agua y otros
indicadores llegarán cuando estos activos se hayan agotado significativamente, lo que ocurrirá aun
sin cambio climático.
Los resultados de las proyecciones climáticas sugieren que el índice de biodiversidad potencial
se reducirá significativamente en los países de Centroamérica. A nivel regional, la simulación estima
una reducción del índice en más del 18% y 36% al 2050 en los escenarios B2 y A2, respectivamente.
Para el 2100 la disminución alcanzaría 33% y 58%. Por países la reducción estimada de la
biodiversidad potencial en el escenario B2 va de 50% para Nicaragua a aproximadamente 22% para
Belice. En el escenario A2 las reducciones son entre 70% y 75% para Guatemala, Nicaragua, El
Salvador y Honduras, y entre 38% y 43% para los otros tres países.
Aunque sólo una pequeña parte de los servicios proporcionados por la biodiversidad ha sido
objeto de valoración económica, el costo inicial del cambio climático es significativo. Su estimación para
Centroamérica en los escenarios B2 y A2 acumulada al año 2100 es equivalente a 12% y 18%,
respectivamente, del PIB de 2008 a VPN a tasa de descuento del 0,5%, incluyendo impactos directos e
indirectos. En el escenario B2 y con tasa de descuento de 0,5%, el país con mayores costos es Nicaragua
(41%) y el país con menores costos es El Salvador (5%). En el escenario A2 las cifras varían entre
Nicaragua (58%) y El Salvador (9%). Una parte importante de este costo es por pérdidas de producción
agrícola, lo cual probablemente es adicional al costo calculado en el capítulo correspondiente.
4

El IPCC define a la adaptación como los ajustes de los sistemas humanos y ecológicos al cambio climático.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

315

La conservación de la biodiversidad y los ecosistemas es prioritaria para la adaptación al cambio
climático, pero es un reto complejo. Es necesario considerar el principio de precaución y establecer un
estándar mínimo, considerando la irreversibilidad de la pérdida biológica, el riesgo y la incertidumbre.
En algunas propuestas de medidas de adaptación hay sinergias potenciales con la protección de los
ecosistemas, como mayor eficiencia del uso del agua, cambios en la agricultura y aumento en el uso de
energía eléctrica entre la población pobre; lo mismo ocurre con opciones de mitigación por reducción de
la deforestación, la degradación y la destrucción de los corales y manglares.

TOMAR MEDIDAS PREVISORIAS DE POLÍTICA FISCAL Y GENERAR INCENTIVOS CORRECTOS
PARA LA ADAPTACIÓN SOSTENIBLE
El Informe Stern (2007) calificó al cambio climático como la mayor falla de mercado que ha surgido
en la historia de la humanidad. El mercado tiene dificultad para valorar correctamente el cambio
climático porque una gran parte de sus costos no son registrados “a precio de mercado”, como este
estudio ha evidenciado. Éstos incluyen costos sociales y ambientales y algunos propiamente
económicos a corto, mediano y largo plazo. En términos económicos, el cambio climático es una
externalidad global. Igualmente, es un reto que requiere tomar decisiones con suficiente flexibilidad
para adaptarse a las condiciones cambiantes de la economía de tal manera que se asegure una
distribución equitativa de los costos. A nivel global, la CMNUCC propone el principio ambiental de
que los gastos del cambio climático sean responsabilidad de los emisores de GEI.
Dado que se trata de una falla de mercado, el cambio climático no puede ser tratado
exclusivamente como problema de las instituciones ambientales, sino como problema económico
transversal. Como los mercados no pueden solucionarlo, requiere una acción colectiva encabezada
por el Estado, es decir, por el conjunto de instituciones públicas y espacios de toma de decisión y
acción de la sociedad. Por eso Bárcena señala que la seguridad climática es un bien público global
que se debe proteger (Bárcena, 2009).
El cambio climático puede afectar fuertemente las finanzas públicas en los países de
Centroamérica por diversas vías, como el aumento de las emergencias por eventos extremos y la
inestabilidad de la producción agrícola o de hidroelectricidad. También puede aumentar las
demandas de ampliación y ajuste de los servicios sociales y relocalización de poblaciones y
actividades económicas. La población afectada demandaría compensación por pérdidas, lo que
probablemente recaerá sobre el Estado. Esta lista no exhaustiva de las presiones del cambio climático
sobre las finanzas públicas sugiere que el impacto económico de este fenómeno debe ser visto como
un serio pasivo contingente que a largo plazo se tornará mucho menos “contingente”.
El Informe Stern (2007) calcula que el impacto económico del cambio climático a nivel global
podría alcanzar hasta 20% del PIB mundial al final del siglo. Estima también que si se toman
medidas enérgicas ahora para reducir las emisiones, el impacto podría reducirse sustancialmente y
su costo sería mucho menor. A nivel centroamericano, el estimado del costo acumulado al año 2100
del cambio climático basado en las valorizaciones de los cuatro ámbitos estudiados es equivalente
al 32% del PIB de 2008 a VPN con tasa de descuento de 0,5% y 54% con el escenario A2. Si se toman
medidas enérgicas en la actualidad para reducir las emisiones globales, el impacto se puede
reducir sustancialmente y su costo sería menor.
Se requiere un análisis más detallado de los costos de adaptación y transferencia de recursos
de los países desarrollados, los cuales deberán ser mucho mayores que los transferidos hasta ahora
en la forma de asistencia oficial al desarrollo (Stern, 2007). Las primeras estimaciones del costo de

316

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

adaptación son variadas. Stern y el Banco Mundial estiman magnitudes que llegan a cerca de los
40.000 millones de dólares. Antes de la COP15, el financiamiento para la adaptación dentro de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) estaba limitado al
2% del impuesto sobre la venta de certificados MDL (CEPAL, GTZ y Gobierno de Dinamarca, 2009).
El Acuerdo de Copenhague, propuso un financiamiento de corto plazo (período 2010-2012) por
10.000 millones de dólares al año para adaptación y mitigación, y un flujo financiero de largo plazo
que para el año 2020 debiera llegar a los 100.000 millones de dólares al año (CEPAL y BID, 2010). En
la COP16 en Cancún, se acordó crear una estructura institucional, el Fondo Verde, para administrar
este flujo financiero.
En Centroamérica es necesario adoptar medidas de prevención para reducir los efectos
negativos de tal forma que a futuro la incidencia como proporción del PIB sea mínima; asimismo,
crear mecanismos financieros dentro de un contexto de desaceleración económica y programas de
estimulo fiscal para amortiguar el impacto sobre la población, la biodiversidad y la naturaleza y
alinear los incentivos fiscales para transitar hacia una economía menos dañina al ambiente. Otra
tendencia que podría complicar el panorama para los países analizados es el relativo rezago de
Estados Unidos, su principal socio comercial. La inserción internacional debería encontrar otros ejes
para adaptarse a este mundo cambiante. La crisis financiera actual es una amenaza de proporciones
enormes, pero podría ser aprovechada para replantear la estrategia de desarrollo, incorporando
medidas frente al cambio climático.
El complejo desafío de enfrentar la crisis, impulsar y financiar un desarrollo más solidario e
incluyente y tomar medidas de adaptación al cambio climático plantea la tarea urgente de reformar
el sistema tributario y de transferencias. CEPAL (2010g) ha propuesto cinco áreas estratégicas: una
política macroeconómica para el desarrollo incluyente; convergencia productiva para cerrar las
brechas internas de productividad con políticas industriales, tecnológicas y de apoyo a las pymes;
convergencia territorial; más y mejor empleo y el cierre de las brechas sociales. Estas políticas
requieren pactos fiscales, estructuras tributarias progresivas y eficientes y una función redistributiva
del Estado.
A pesar de la demanda de los retos inmediatos de la crisis actual, los ministerios de finanzas y
hacienda de los gobiernos de Centroamérica han empezado a prestar atención al cambio climático.
En algunos casos se ha asignado personal técnico al tema, se está participando en comités nacionales
de cambio climático y fortaleciendo la coordinación con los ministerios de ambiente. Ya existe
experiencia en la región en acciones como canje de deuda por financiamiento de programas de
cambio climático, etiquetado de líneas presupuestarias para identificar inversión en adaptación,
propuestas para fondos nacionales de cambio climático y mercados internos de bonos de carbono,
requerimientos para planes sectoriales de cambio climático como parte del ejercicio presupuestal,
fondos de contingencia para desastres, inversión para la adaptación de la infraestructura y pago por
servicios ambientales.

11.5 CONSIDERACIONES FINALES
A partir de los resultados iniciales de los estudios revisados y realizados en el proyecto, se han
identificado retos de adaptación en los ámbitos de eventos extremos, recursos hídricos, seguridad
alimentaria y producción agropecuaria, reducción de la pobreza y servicios sociales, tecnología e
innovación, ecosistemas y política fiscal. En el capítulo 13 opciones de políticas se presentan
propuestas para estos retos de adaptación, las cuales deberán analizarse y afinarse en discusiones
con los expertos y tomadores de decisiones nacionales y regionales.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

317

12. ESCENARIOS DE EMISIONES Y OPCIONES
DE MITIGACIÓN

12.1 INTRODUCCIÓN
presentada
Internacional
La evidencia científicanecesidad depor el Paneltendencia actualdel Cambio Climático (IPCC) y otros
expertos confirma la
revertir la
de emisiones crecientes de Gases de
Efecto Invernadero (GEI) y reducirlas gradualmente hasta alcanzar una solución definitiva. El año
2004 se emitían más de 49 giga toneladas (GT) de dióxido de carbono equivalente (CO2e) por año a
nivel global, habiendo crecido 70% desde 1970 (IPCC, OMM y PNUMA, 2007; IPCC, 2007c). En un
escenario tendencial podrían llegar a 80 GT anuales el año 2050 (Stern, 2008a). La concentración
1
acumulada en la atmósfera en 2005 era aproximadamente 455 partes por millón (ppm) de CO2e . El
escenario de estabilización más baja del IPCC busca limitar la concentración en un rango de 455 ppm
a 490 ppm CO2e a más tardar en 2015 para no sobrepasar un aumento de temperatura de 2 °C a
2,4 °C sobre el nivel preindustrial. Esto requerirá una reducción de emisiones de 50% a 85% entre los
años 2000 y 2050 (IPCC, OMM y PNUMA, 2007; IPCC, 2007c). Aún así, un estudio del IPCC indica
que una concentración de 450 ppm de CO2e provocaría un aumento de 3 °C con probabilidad de 78%
(Murphy y otros, 2004).
El promedio mundial de emisiones per cápita anual es aproximadamente siete toneladas (T) de
CO2e. Estados Unidos y Canadá emiten alrededor de tres veces más que el promedio, entre 20T y
25T, y la Unión Europea entre 10T y 12T. China e India emiten aproximadamente 5T y 2T per cápita
con tasas de crecimiento altas. La población mundial actual es de 6.000 millones, con 5.000 millones
en el mundo en desarrollo. Para 2050 habrá aproximadamente 9.000 millones, de los cuales 8.000
millones vivirán en países en vías de desarrollo. Para no sobrepasar una concentración de 450ppm a
500pmm de GEI, habrá que estabilizar las emisiones en los próximos 15 años y reducirlas a 20GT
anuales para 2050 o aproximadamente 2T per cápita. Posteriormente habrá que estabilizarlas en
10GT anuales y 1T per cápita (Stern, 2008a).
Ante estas tendencias hay una creciente preocupación y tensión internacionales por tomar
medidas ambiciosas, vinculantes e inmediatas para estabilizar y reducir el nivel de emisiones de GEI
globales. De acuerdo con el principio de responsabilidades comunes y diferenciadas de la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), este objetivo exige
reducciones significativas de las emisiones de los países desarrollados y apoyos financieros y
tecnológicos a los países en vías de desarrollo para su adaptación. En su Posición Común de 2009,
Centroamérica propone que los países desarrollados reduzcan sus emisiones en 45% para 2020 y 95%
para 2050 respecto al nivel de 1990 (CCAD y SICA, 2010). Otra propuesta es que los países
desarrollados reduzcan sus emisiones entre 20% y 40% al 2020 y por lo menos 80% al 2050 y
transfieran financiamiento y tecnología sustantivos a los países en desarrollo como condición de que
éstos asuman metas de reducciones (Stern, 2008a).
1

Si se considera todos los elementos que afectan el clima, por ejemplo los aerosoles con su efecto enfriador, el efecto neto es
equivalente a aproximadamente 375 ppm CO2e.

318

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Los países denominados “emergentes” emiten proporciones de GEI cada vez más
significativas. Por lo cual hay presión para que tomen medidas inmediatas para reducirlas junto con
su intensidad energética. Por su parte, los países pequeños en desarrollo reclaman atención a sus
vulnerabilidades y a los injustos impactos del cambio climático sobre ellos.
El escenario de emisiones del IPCC B2 arroja un rango de aumentos de temperatura
globales entre 1,4 °C y 3,8 °C para el período 2090-2099 (en relación al período 1980-1999), con
una estimación más probable de 2,4 °C. El rango para A2 es entre 2 °C y 5,4 °C con un mejor
estimado de 3,4 °C (IPCC, OMM y PNUMA, 2007). Los resultados para Centroamérica con
ambos escenarios y los modelos utilizados en este estudio son aumentos de temperatura de
2,5 °C en B2 y 4,2 °C en A2 en promedio (véase el cap. 1 sobre escenarios climáticos).
Se estima que Centroamérica produce una mínima parte de las emisiones de GEI globales,
menos de 0,8% de las emisiones brutas totales en el 2000 y menos de 0,3% sin cambio de uso de tierra
(CUT)2, proporciones que probablemente no cambiará significativamente en un escenario tendencial.
Hay consenso de que esfuerzos significativos de los países de la región por reducir sus emisiones no
cambiarán la trayectoria global, así que metas obligatorias representarían una carga injusta además
de enfrentar los impactos de cambio climático. No obstante, como parte de su responsabilidad
común diferenciada pueden esforzarse por reducir sus propias emisiones. De hecho, la mitigación es
parte de sus agendas nacionales.
Las opciones de reducción de emisiones de GEI de los países de la región se basan en las líneas
generales acordadas por los Ministros de Ambiente: que las prioridades son reducir vulnerabilidades y
adaptarse y que se podrán considerar opciones de reducción de emisiones como cobeneficio del
esfuerzo de adaptación en el marco de un desarrollo más sostenible y solidario, reconociendo derechos
intergeneracionales y “naturales”, es decir, el derecho al disfrute perdurable de la naturaleza.
Este capítulo presenta dos ejercicios hipotéticos que estiman escenarios futuros de emisiones
de GEI en la región, identificando oportunidades de transición a economías más sostenibles y sus
costos. También pueden servir de base para estimar los costos adicionales en caso de que los países
adopten medidas de reducción de emisiones. Los ejercicios son demostrativos de los modelos
usados; los supuestos asumidos y los datos utilizados están abiertos a mayor exploración con las
instituciones socias del proyecto y expertos nacionales y regionales. El capítulo se divide en dos
apartados: un escenario prospectivo al 2100 basado en el modelo IPAT3 y una exploración de las
opciones de mitigación al 2030 con una curva de abatimiento para la región.

12.2 INVENTARIOS DE EMISIONES EN CENTROAMÉRICA
El Cuadro 12.1 presenta las estimaciones de los inventarios nacionales de las emisiones netas de GEI
(CO2 (dióxido de carbono), CH4 (metano) y N2O (óxido de nitrógeno)) medidas en CO2e a 100 años.
Todas las magnitudes de emisiones fueron obtenidas de los inventarios de cada país. Hasta ahora no
se cuenta con series de emisiones de la misma frecuencia para todos los países, lo cual hace difícil el
análisis de las trayectorias. Todos los países tienen inventarios para el año 2000, no para los
subsecuentes.

2 Estimaciones basadas en inventarios nacionales de 2000, cifras globales del IPCC, 2007c y base de datos WRI, 2010. Es importante
notar la alta incertidumbre sobre las emisiones de cambio de uso de tierra.
3
I = Impacto, P = Población, A = Riqueza y T= Tecnología, por sus siglas en inglés.

319

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 12.1
CENTROAMÉRICA: EMISIONES NETAS DE GEI REPORTADAS EN INVENTARIOS NACIONALES
(En toneladas equivalentes de CO2 a 100 años incluyendo CH4 y N2O, CO2e)
País

1990

1994

1995

1996

Costa Rica

7 442 030

9 881 604

9 779 710

El Salvador
Guatemala

2000

7 875 219

Belice

1997

2005

7 940 400

15 858 862

8 779 200

13 127 803

-24 803 642

5 849 634

Honduras

15 133 090

16 703 140

Nicaragua

-4 424 250

57 749 640

Panamá

22 945 860

9 289 540

Fuente: Inventarios de GEI de cada país.

En los años noventa, dos países reportaron emisiones negativas netas, Guatemala en 1990 y
Nicaragua en 1994. Las emisiones negativas resultan de situaciones en que las emisiones brutas son
menores a la absorción de CO2e debido al crecimiento de la vegetación secundaria en áreas
deforestadas por actividades agropecuarias luego abandonadas. En la década de 2000 ningún país
reporta emisiones negativas netas. Las emisiones netas en 2000 varían entre 5,8 millones de
Toneladas de CO2e (TCO2e) en Guatemala y 57,7 en Nicaragua.
El cuadro 12.2 presenta un resumen de los inventarios de emisiones de los siete países en el
año 2000 (véase el anexo 1). Las emisiones regionales sin CUT son de 88 millones de TCO2e para los
sectores de energía, procesos industriales, agricultura y desechos, de los cuales 47% correspondió a
agricultura y 41% a energía (véase el gráfico 12.1). Las emisiones per cápita de estos cuatro sectores
son 2,7 TCO2e para la región. Panamá y Belice tienen las emisiones per cápita más altas, 3,9 TCO2e
cada uno, mientras las más bajas corresponden a Honduras y El Salvador con 1,8 TCO2e y 1,5 TCO2e,
respectivamente. Las emisiones sin CUT del resto de los países son: Costa Rica 2,8 TCO2e, Guatemala
2,9 TCO2e y Nicaragua 2,4 TCO2e.
CUADRO 12.2
CENTROAMÉRICA: EMISIONES DE GEI REPORTADAS EN INVENTARIOS NACIONALES, 2000
(En miles de toneladas de CO2e)
Sector

Belice

Costa Rica

El
Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Total

669,3

4 805,6

5 378,8

10 426,6

4 076,7

3 922,6

6 803,6

36 083,2

0,3

449,8

444,2

1 235,7

690,0

305,8

432,7

3 559,5

Agricultura

244,1

4 608,6

2 512,5

19 471,1

4 441,9

7 101,0

3 204,7

41 583,9

Desechos

40,2

1 236,9

1 263,6

1 049,3

1 738,7

651,9

1 081,5

7 062,1

953,6

11 100,9

9 599,2

32 182,7

10 947,3

11 981,4

11 522,5

88 287,6

Emisiones con cambio
de uso de tierra

12 790,0

1 157,3

3 702,2

11 127,1

56 696,7

140 257,2

21 425,0

247 156,5

Emisiones brutas

13 743,6

12 258,2

13 301,5

43 309,8

67 643,9

152 238,6

32 947,5

335 443,1

Absorciones por cambio
de uso de tierra

-3 862,0

-4 317,8

-173,7

-37 460,2

-50 940,8

-94 489,0

-23 658

-214 902,5

Emisiones-absorciones
por cambio de uso de
tierra

8 928,0

-3 160,5

3 528,6

-26 333,1

5 755,9

45 768,2

-2 233,0

32 254,1

Emisiones netas

9 881,6

7 940,4

13 127,8

5 849,6

16 703,1

57 749,6

9 289,5

120 541,6

Energía
Procesos industriales

Emisiones sin cambio de
uso de tierra

Fuente: Elaboración propia sobre la base del Anexo 1 de la CMNUCC e inventarios nacionales de 2000.

320

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 12.1
CENTROAMÉRICA: EMISIONES DE GEI POR SECTOR SIN EMISIONES DE CAMBIO DE USO DE TIERRA, 2000
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

Las emisiones brutas totales de la región sumaron 335 millones de TCO2e y las netas 120
millones TCO 2e en 2000. Los sectores de energía, procesos industriales, agricultura y deshechos
sólo registran emisiones, mientras que el CUT registra emisiones y absorciones. Las emisiones
brutas por CUT fueron aproximadamente 247 millones de TCO 2e, representando 74% de las
emisiones brutas totales, seguidas por agricultura con 12% y energía con 11%. No obstante, las
absorciones de CUT fueron 214 millones de TCO 2e, generando una emisión neta de 32 millones
de TCO 2e. En emisiones CUT brutas predomina Nicaragua (140 millones de TCO 2e) seguida
por Honduras (57) y Panamá (21) (véanse los gráficos 12.2 y 12.3).

GRÁFICO 12.2
CENTROAMÉRICA: EMISIONES BRUTAS DE GEI POR
SECTOR CON CAMBIO DE USO DE TIERRA, 2000
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 12.3
CENTROAMÉRICA: EMISIONES BRUTAS DE GEI
POR PAÍS CON CAMBIO DE USO DE TIERRA, 2000
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

321

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Las mayores absorciones por CUT son las de Nicaragua (94 millones de TCO2e) y
Honduras (51 millones de TCO 2e). A nivel de emisiones netas de CUT, Guatemala, Costa Rica
y Panamá son sumideros netos (tienen valores negativos). La cifra positiva más alta es la de
Nicaragua (46 millones de TCO2e). Del total de emisiones netas, 121 millones de TCO 2e, la
agricultura es el mayor emisor con 34%, seguida por energía con 30% y CUT neto con 27%4. El
binomio CUT-agricultura representa más del 60% de emisiones netas; energía-desechosprocesos industriales casi 40%. Por país, Nicaragua registra 48% de las emisiones netas,
seguida por Honduras (14%), El Salvador (11%), Panamá y Belice (8%), Costa Rica (6%) y
Guatemala (5%). Nicaragua y Honduras son los mayores emisores de emisiones brutas y netas
(véanse los gráficos 12.4 y 12.5).

GRÁFICO 12.4
CENTROAMÉRICA: EMISIONES NETAS DE GEI
POR SECTOR, 2000
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 12.5
CENTROAMÉRICA: EMISIONES NETAS DE GEI
POR PAÍS, 2000
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

En resumen, estructura de emisiones brutas está fuertemente dominada por CUT con tres
cuartos del total. Las absorciones (cambios de bosque/biomasa, abandono de tierra manejada y
absorción del suelo, entre otros) representan 85% de estas emisiones. El resultado de emisiones
netas equivaldría a solamente 13% del valor bruto. Nicaragua registra las mayores emisiones
brutas, absorciones y emisiones netas. Costa Rica, Panamá y Guatemala registran emisiones
netas negativas en el sector. El Salvador y Honduras, con emisiones netas relativamente
menores, podrían alcanzar el mismo estatus con cierto esfuerzo (véase el gráfico 12.6).

4

Los métodos utilizados en estos inventarios, aprobados por el IPCC, no incluyen cálculos de absorción en el sector agropecuario.

322

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 12.6
CENTROAMÉRICA: EMISIONES DE GEI POR SECTOR, BRUTAS Y NETAS, 2000
(En miles de toneladas de CO2e)

Fuente: Elaboración propia basada en los inventarios nacionales de 2000.

Las emisiones brutas y netas per cápita varían dependiendo de la inclusión de emisiones y
absorciones de CUT. El promedio per cápita regional de emisiones brutas con CUT (sin absorciones) es
9,3 TCO2e, destacando Belice con 56,1 TCO2e y Nicaragua con 29,8 TCO2e. Más cercanos al promedio
de la región están Honduras y Panamá con 10,9 TCO2e y 11,2 TCO2e, respectivamente. Costa Rica
reporta 3,1 TCO2e, El Salvador 2,1 TCO2e y Guatemala 3,9 TCO2e, muy abajo del promedio.
Las estimaciones de emisiones per cápita totales netas son mucho menores: el promedio de la
región es 3,4 TCO2e (considerando la absorción por CUT), Belice y Nicaragua tienen las emisiones
más altas con 40,3 TCO2e y 11,3 TCO2e, respectivamente. El resto de los países se ubica por debajo
del promedio regional: Costa Rica 2,0 TCO2e, El Salvador 2,1 TCO2e, Guatemala 0,5 TCO2e,
Honduras 2,7 TCO2e y Panamá 3,2 TCO2e. Es importante tomar nota de las múltiples incertidumbres
y escasez de datos para estimar emisiones y absorciones por CUT. Con mayores y mejores datos, los
porcentajes probablemente variarían.

12.3 ESCENARIOS PROSPECTIVOS DE EMISIONES AL 2100 CON EL MODELO IPAT
Múltiples factores influyen en el nivel de emisiones de CO2e, como son el desarrollo económico, el
crecimiento demográfico, el cambio tecnológico, las dotaciones de recursos, las estructuras institucionales,
los modelos de transporte, los estilos de vida y el comercio internacional. Dos indicadores útiles para el
análisis de emisiones son la intensidad de uso de energía por unidad de PIB y el volumen de CO2e por
cada unidad de energía generada. Una herramienta para explorar las principales fuerzas causantes de
este comportamiento contaminante es la Identidad de Kaya o modelo IPAT (Stern, 2007a; IPCC, 2007c).
Según esta identidad, las emisiones de un país se descomponen en el producto de cuatro factores básicos:
CO2e/E = índice de carbonización o intensidad de carbono de la energía definida como CO2e por
unidad de energía consumida.
E/PIB = intensidad energética definida como energía consumida por unidad de PIB.
PIB/POB = nivel del PIB per cápita.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

323

POB = población.
Lo cual se expresa en la siguiente ecuación:
=
El primer componente refleja la combinación de combustibles o fuentes energéticas de un país; el
segundo se asocia a la eficiencia energética en la provisión de bienes y servicios y a otros factores, en
especial el transporte y la estructura sectorial de la economía; el tercero es una medida del nivel de riqueza
del país. Si pasamos el término POB al lado izquierdo de la ecuación, obtendríamos el nivel de emisiones
per cápita. El enfoque de los factores de Kaya permite descomponer los factores determinantes de las
emisiones de CO2e. Un inconveniente es que estos factores pueden no ser independientes entre sí. No
obstante, el modelo es muy útil para estimar escenarios prospectivos de muy largo plazo, como el del
estudio “La economía del cambio climático en Centroamérica”. Aquí se utiliza para construir un escenario
base de emisiones al 2100 para el conjunto de países de Centroamérica.
Es común utilizar la identidad IPAT en tasas de crecimiento en forma agregada:
=
El modelo IPAT también es utilizado como guía de los posibles costos asociados al proceso de
mitigación. La curva de costos de abatimiento puede desprenderse al asociar la evolución de las emisiones a
sus fuentes económicas y posteriormente identificar las trayectorias sectoriales, de donde se obtienen las
emisiones esperadas y los costos de reducción por tonelada de carbono por sectores. De este modo, las
metas de reducciones posibles en toneladas de carbono representadas por las cuñas (wedges) del escenario
inercial se asocian a los costos potenciales de acuerdo a los costos tecnológicos.
DIAGRAMA 12.1.
ESCENARIOS DE MITIGACIÓN CON BASE EN EL MODELO IPAT

Fuente: Elaboración propia.

324

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

ESCENARIO BASE AL 2100
Con el modelo IPAT es posible pronosticar emisiones de CO2e con supuestos tendenciales de
crecimiento demográfico, crecimiento del PIB, intensidad energética e intensidad CO2e/energía. La
tendencia esperada de las últimas dos variables es que haya una ligera mejora tecnológica, de modo
que el PIB tendrá una tasa de crecimiento ligeramente superior a la de crecimiento del consumo de
energía, mientras que ésta crecerá más rápido que las emisiones de CO2e. Las fuentes de información
utilizada en este ejercicio se presentan en el recuadro 12.1.
RECUADRO 12.1
FUENTES DE INFORMACIÓN DE CENTROAMÉRICA

El ejercicio del modelo IPAT para Centroamérica usa cuatro variables: población, PIB, consumo
nacional de energía y emisiones de GEI con estadísticas de Belice, Costa Rica, El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
Población: La información fue obtenida del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía
División de Población de CEPAL e incluye datos de 1990 a 2008. De la misma fuente se
obtuvieron los pronósticos de población al año 2100, reportados cada diez años, por lo que el
resto de la información es extrapolada. Para Belice no hay pronósticos de CELADE, por lo que la
población al 2100 fue estimada por el equipo del proyecto (véase el cap. 2 para mayor
información; CEPAL y CELADE, 2009).
Producto Interno Bruto: El PIB está expresado en millones de dólares a precios constantes del
2000, cuya fuente es CEPAL. La información comprende de 1970 a 2006. Para Belice la fuente es
el World Development Indicators del Banco Mundial, mismo período. Los pronósticos para el
período 2006 a 2100 fueron elaborados en el marco del proyecto (véase el cap. 2 para mayor
información).
Consumo Nacional de Energía: La base del consumo nacional de energía es de CEPAL. El
consumo energético corresponde a transporte, industria, residencial, comercio, agricultura, pesca
y construcción, que consumen distintos tipos de energéticos. Energía primaria incluye petróleo,
gas natural, carbón mineral, hidroenergía, geotermia, nuclear, leña y productos de caña. Energía
secundaria abarca electricidad, gas licuado, gasolina, kerosene, diesel oil, fuel oil, coque, carbón
vegetal y gases. Para Belice no hay información disponible, entonces se toma el supuesto de que
el consumo nacional de energía es igual a la importación de energía, ya que es importador neto.
Así, se utilizó información del Ministerio de Finanzas de Belice sobre importación de galones de
kerosene, diesel y gas convertidas en terajoules.
Emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI): Los datos de emisiones de GEI fueron obtenidos
de los inventarios de cada país. Para Belice se tiene la Primera Comunicación de 1994 y el
informe preliminar de la Segunda Comunicación con cálculo de emisiones para 1997 y 2000
(MNRE, 2002; 2007). Por inconsistencia del dato de desechos de 1994, se optó por no utilizar la
información de ese año y trabajar únicamente con el informe de la Segunda Comunicación. Costa
Rica cuenta con cuatro inventarios de los años 1990, 1996, 2000 y 2005 (MAE y IMN, 1996; IMN y
MINAET, 2000; MINAET y IMN, 2009a, 2009b y 2009c; MINAET, 2009).
(continúa)

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

325

(continuación Recuadro 12.1)

Los inventarios de El Salvador corresponden a 1994 (Primera Comunicación) y a la
revisión del inventario de 2000 realizada en 2009 (MARN, 2000b; 2009). Guatemala reporta
inventarios para 1990 y 2000 (MARN, 2001; MARN y PNCC, 2007) y Honduras reporta
inventarios para 1995 y 2000 (SERNA, 2000; SERNA, PNCC y PNUD, 2008). Nicaragua tiene
sus Primera y Segunda Comunicaciones Nacional de 1994 y 2000, aunque los datos del año
2000 corresponden al informe de actividades habilitantes para la preparación de la Segunda
Comunicación (MARENA, 2001; 2008). Panamá cuenta con la Primera Comunicación para las
emisiones de 1994 y un reporte preliminar de la Segunda Comunicación para las emisiones
del año 2000 (ANAM, 2000 y 2009).
El análisis del modelo IPAT considera las emisiones de los sectores de energía,
procesos industriales, agricultura y desechos relevantes para el análisis con consumo de
energía, no así las emisiones y absorciones por CUT, a pesar de que este sector causa gran
parte de las emisiones. El valor de las emisiones está medido en toneladas de CO2
equivalentes a 100 años de los gases de CO2, CH4 y N2O.

El modelo IPAT requiere asumir supuestos de las trayectorias de crecimiento de la
intensidad energética (energía/PIB) y la intensidad de CO 2 e/energía. La intensidad energética
mide la cantidad de energía utilizada por unidad de PIB. Así, la magnitud de la intensidad
energética y de las diferencias entre países se asocia a la estructura sectorial, sesgada hacia
actividades más o menos consumidoras de energía y al grado de eficiencia energética. El
coeficiente CO 2 e/energía indica las diferentes tecnologías de producción energética, las
cuales pueden causar más o menos contaminación en función de la demanda de energía, o
del tipo de energía utilizada. La relación entre CO 2 e y consumo de energía permite
identificar patrones de las trayectorias de emisiones.
El análisis de la intensidad de energía/PIB basado en los inventarios estimó un
promedio regional de 0,012 terajoules (TJ) por 1.000 dólares de PIB en 2000, equivalente a
2.067 barriles equivalentes de petróleo (BEP) por 1.000 dólares de PIB. Nicaragua, Honduras
y Guatemala tenían una intensidad mayor al promedio (entre 0,023 y 0,016 TJ por 1.000
5
6
dólares ). Los otros cuatro países tenían intensidades entre 0,009 y 0,006 TJ por 1.000 dólares
(véase el gráfico 12.7). Las tasas de crecimiento promedio de esta intensidad para el período
1990-2007 han sido negativas en todos los países, menos en Nicaragua, que presentó un
aumento de 1% anual promedio. A menudo se encuentra una relación inversa entre PIB per
cápita e intensidad energética, si bien resulta insuficiente para reducir el aumento absoluto
de consumo de energía.

5

Equivalentes a entre 3,961 y 2,756 BEP por 1.000 dólares, respectivamente.

6

Equivalentes a entre 1,550 y 1,033 BEP por 1.000 dólares, respectivamente.

326

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

GRÁFICO 12.7
CENTROAMÉRICA: INTENSIDAD ENERGÍA/PIB, 2000
(En terajoules por mil dólares)

Fuente: Elaboración propia en base a inventarios nacionales.

La intensidad de CO2e/energía regional (sin CUT), según los inventarios de 2000 es de 118
TCO2e por terajoule equivalente a 0,685 TCO2e por BEP. Los indicadores de El Salvador y Honduras
están por debajo de la media regional con 78 TCO2e y 94 TCO2e. El país con mayor intensidad es
Panamá con 145 TCO2e, seguido por Nicaragua con 135 TCO2e, Belice con 133 TCO2e, Guatemala con
120 TCO2e y Costa Rica con 117 TCO2e por BEP7 (véase el gráfico 12.8).
GRÁFICO 12.8
CENTROAMÉRICA: INTENSIDAD CO2e (SIN CAMBIO DE USO DE TIERRA)/ ENERGÍA, 2000
(En toneladas de CO2e por terajoule)

Fuente: Elaboración propia en base a inventarios nacionales.

Las intensidades de emisiones de CO2e/PIB combinan los dos indicadores anteriores. Este
indicador (sin CUT) varía entre 0,7 TCO2e por 1.000 dólares producidos en Costa Rica y 3,0 TCO2e en
Nicaragua, con un promedio regional de 1,4 TCO2e al año 2000 (véase el gráfico 12.9). Costa Rica, El
7

Las cifras equivalentes en TCO2e por BEP son: El Salvador: 0,45, Honduras: 0,55, Panamá: 0,84, Nicaragua: 0,78, Belice: 0,77,
Guatemala: 0,70 y Costa Rica: 0,68.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

327

Salvador, Honduras, Panamá y Belice presentan mayores tasas de crecimiento del PIB que de
emisiones sin CUT, indicando que sus intensidades están reduciéndose paulatinamente. La
intensidad CO2e/PIB con emisiones netas (emisiones menos absorciones por CUT) tenía el año 2000
un rango entre 14,7 TCO2e en Nicaragua y 11,9 TCO2e en Belice a 0,3 TCO2e en Guatemala, con un
promedio regional de 4,5 TCO2e por 1.000 dólares de PIB.
GRÁFICO 12.9
CENTROAMÉRICA: INTENSIDAD CO2e (SIN CAMBIO DE USO DE TIERRA)/PIB, 2000
(En toneladas de CO2e por mil dólares)

Fuente: Elaboración propia en base a inventarios nacionales.

En emisiones CO2e per cápita (sin CUT), Panamá y Belice reportan 3,9 TCO2e, superior al
promedio regional de 2,7 TCO2e per cápita anual al 2000. El Salvador presenta el nivel más bajo, 1,5
TCO2e. Las tasas de crecimiento de este indicador varían por países. Panamá ha venido
disminuyendo sus emisiones por habitante, mientras las de Guatemala han aumentado y las de
Costa Rica se han mantenido en tasas cercanas a 0% (véase el gráfico 12.10).
GRÁFICO 12.10
CENTROAMÉRICA: INTENSIDAD DE CO2e PER CÁPITA (SIN CAMBIO DE USO DE TIERRA), 2000
(En toneladas de CO2e per cápita)

Fuente: Elaboración propia en base a inventarios nacionales.

328

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Aquí se utiliza el modelo IPAT para construir un escenario tendencial de emisiones al 2100
para el conjunto de países, a partir de las trayectorias de las emisiones reportadas en los inventarios
nacionales, el crecimiento demográfico, la tasa de crecimiento del PIB, los valores esperados en la
prospectiva energética al 2020 y las estimaciones de consumo futuro de energía (véase el cap. 8). Se
consideran las emisiones de los sectores de energía, procesos industriales, agricultura y desechos
relevantes, no así las emisiones y absorciones de CUT, que responden a otros procesos. El valor de
las emisiones está medido en toneladas de CO2 equivalentes a 100 años de los gases de CO2, CH4 y
N2O. Se espera una ligera mejoría de la tecnología que afectará la evolución de la intensidad
energética y la intensidad CO2e/energía. Así, el PIB tendría una tasa de crecimiento ligeramente
superior a la del consumo de energía y ésta crecerá más rápido que las emisiones de CO2e.
El cuadro 12.3 resume los supuestos de las tasas de crecimiento del PIB, la población, la
intensidad energética y la intensidad carbónica en los períodos 2008-2020, 2020-2050 y 2050-2100. Los
rangos de las tasas de cambio de la intensidad energética para cada país son los siguientes: Costa
Rica entre -0,16% y -1,30 %, El Salvador entre -1,17% y -1,81 %, Guatemala entre -1,40% y -2,02 %,
Honduras entre -1,9% y -2,01 %, Nicaragua entre -0,41% y -2,32%, Panamá entre -0,76% y -1,39% y
Belice entre -0,20% y -1,32%. Para la intensidad CO2e/energía, en Costa Rica y Panamá se espera una
tasa de cambio de -1% en todo el período de análisis; Belice inicia con una tasa positiva de
carbonización de l,58% en el primer período, la cual se va reduciendo hasta -1,50% en el último
período; el resto termina con -1,0% pero inicia con diferentes tasas: Honduras -0,62, Nicaragua y El
Salvador 0,12% y Guatemala 0,62%.
CUADRO 12.3
CENTROAMÉRICA: SUPUESTOS DEL ESCENARIO BASE, 2008 A 2100
(Tasas de crecimiento anual)
Período

PIB

Población
Belice

Energía/PIB

CO2e/Energía

2008 – 2020

4,1

1,80

-0,20

1,58

2020 – 2050
2050 – 2100

3,6
3,4

1,22
0,16

-0,57
-1,32

-0,67
-1,50

2008 – 2020
2020 – 2050
2050 – 2100

3,1
3,2
3,0

-0,16
-0,32
-1,30

-1,00
-1,00
-1,00

2008 – 2020
2020 – 2050

3,2
3,5

1,46
1,10

-1,47
-1,17

0,12
-0,33

2050 – 2100

3,5

0,13

-1,81

-1,00

-2,02
-1,40
-1,61

0,62
0,17
-1,00

-1,90
-1,99
-2,01

-0,62
-0,17
-1,00

Costa Rica
1,33
0,76
-0,27
El Salvador

Guatemala
2008 – 2020
2020 – 2050
2050 – 2100

3,5
3,2
3,1

2,35
1,79
0,20

2008 – 2020
2020 – 2050
2050 – 2100

4,8
4,2
4,1

2008 – 2020
2020 – 2050

2,2
4,0

1,19
0,83

-0,41
-1,90

0,12
-0,67

2050 – 2100

4,0

-0,10

-2,32

-1,00

Honduras
1,83
1,30
0,20
Nicaragua

(Continúa)

329

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro 12.3)
Panamá
2008 – 2020
2020 – 2050

2,4
3,6

1,39
0,95

-0,93
-0,76

-1,00
-1,00

2050 – 2100

3,0

-0,07

-1,39

-1,00

Nota: Como supuestos del PIB e intensidad energética se tomaron las estimaciones del escenario
macroeconómico del proyecto, con excepción del período 2050-2100 para Panamá (3 %). Para Honduras
y Nicaragua se tomó el escenario alto del PIB.
Fuente: CEPAL, CELADE y elaboración propia.

Con estos supuestos se realizó el ejercicio del IPAT sobre emisiones sin CUT, obteniendo los
siguientes resultados. A nivel regional la tasa de crecimiento anual de emisiones cambiaría de 2,4%
en el período 2010-2020 a solo 0,7% en el período 2050-2100. Entre 2010-2020 las tasas de crecimiento
anual de los países irían de 1,6% a 5,0%, y entre 2050 y 2100 irían de 0,5% a 1,1% (véase el cuadro
12.4). Panamá tiene la tasa más alta en el período 2000-2010. Belice tendría las tasas de crecimiento
más altas para los períodos entre 2010 y 2030. Después las tasas para ambos países se reducirían
hasta menos de 1% en la segunda mitad del siglo. El Salvador y Honduras inician con las tasas de
crecimiento anual más bajas para 2000-2010, éstas aumentarían entre 2010 y 2050, y aunque
disminuirían en el período 2050-2100, serían las más altas de la región en este período. En Costa Rica
y Guatemala se espera un crecimiento acelerado durante las dos primeras décadas pero
posteriormente ocurriría una disminución paulatina. Nicaragua mantendría tasas de crecimiento
constantes en los primeros períodos seguido por una reducción en la segunda mitad del siglo.
CUADRO 12.4
CENTROAMERICA: PROYECCIÓN DE LAS TASAS DE CRECIMIENTO ANUAL DE LAS EMISIONES DE CO2e
(SIN CAMBIO DE USO DE TIERRA) A 2100
(En porcentaje)
Período

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Centroamérica

2000-2010

2,35

2,81

1,05

2,64

1,14

1,94

3,59

2,22

2010-2020

5,00

2,22

1,56

1,86

2,19

1,63

2,19

2,38

2020-2030

4,15

1,88

1,53

2,20

1,81

1,81

2,04

2,20

2030-2050

0,80

1,60

1,85

1,87

2,05

1,18

1,23

1,51

2050-2100

0,63

0,73

0,91

0,47

1,06

0,72

0,61

0,73

2000-2100

1,61

1,37

1,24

1,27

1,45

1,13

1,33

1,34

Fuente: Elaboración propia, modelo IPAT.

Estas tasas de crecimiento de las emisiones sin CUT, permiten estimar las trayectorias o líneas
base de emisiones a nivel agregado y per cápita. Las emisiones totales aumentarían de
aproximadamente 88 millones TCO2e en 2000 a 230 millones de TCO2e en 2050 y a casi 322 millones
de TCO2e en 2100. En este año límite, el 36% correspondería a Guatemala, seguida por Honduras
(14%), Costa Rica (13%) y Panamá (13%) (véase el cuadro 12.5). En cuanto a las emisiones per cápita
sin CUT, el promedio regional subiría de 2,7 TCO2e por habitante a 5,9 TCO2e por habitante. Al año
2100 Belice presentaría las mayores emisiones per cápita con 9,7 TCO2e por habitante, seguido por
Panamá 9,0, Costa Rica 8,0, Nicaragua 4,9, Guatemala 3,7, Honduras 3,4 y El Salvador 2,8 TCO2e
(véase el cuadro 12.6).

330

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 12.5
CENTROAMÉRICA: ESCENARIO TENDENCIAL DE EMISIONES DE CO2e
(SIN CAMBIO DE USO DE TIERRA) A 2100
(En toneladas de CO2e)
País

2000

2010

2020

2030

2050

Belice

953 604

1 202 775

1 958 579

2 941 878

3 448 524

4 727 876

2100

Costa Rica

11 100 900

14 646 833

18 240 887

21 977 437

30 187 514

43 358 925

El Salvador

9 599 245

10 654 465

12 434 553

14 474 308

20 876 117

32 890 489

Guatemala

32 182 693

41 764 785

50 208 522

62 414 679

90 494 909

114 179 565

Honduras

10 947 280

12 266 124

15 227 114

18 225 662

27 329 769

46 365 200

Nicaragua

11 981 390

14 521 526

17 076 113

20 435 113

25 863 064

36 982 309

Panamá

11 522 540

16 394 979

20 369 284

24 919 225

31 805 146

43 186 422

Centroamérica

88 287 652

111 451 487

135 515 052

165 388 302

230 005 043

321 690 786

Fuente: Elaboración propia, modelo IPAT.
CUADRO 12.6
CENTROAMÉRICA: ESCENARIO TENDENCIAL DE CO2e PER CAPITA
(SIN CAMBIO DE USO DE TIERRA) A 2100
(En toneladas de CO2e)
País

2000

2020

2050

2100

Belice

3,89

5,40

7,08

9,69

Costa Rica

2,83

3,43

4,85

7,97

El Salvador

1,53

1,45

1,87

2,75

Guatemala

2,87

2,78

3,24

3,70

Honduras

1,76

1,61

2,20

3,39

Nicaragua

2,35

2,49

3,23

4,85

Panamá

3,91

5,10

6,41

9,02

Centroamérica

2,73

3,18

4,13

5,91

Fuente: Elaboración propia, modelo IPAT.

COSTOS DE MANTENER EMISIONES CONSTANTES RESPECTO AL AÑO 2000 EN EL ESCENARIO
TENDENCIAL
A partir de este escenario tendencial se pueden explorar las implicaciones de diferentes metas de
reducción de emisiones y analizar los costos asociados. Con el fin de ilustrarlo se calculan los costos
en un escenario de mitigación que mantiene las emisiones constantes al nivel del año 2000 mediante
la reducción de intensidad carbónica, CO2e/energía. Para este ejercicio se mantuvieron las mismas
tendencias de crecimiento de población, PIB per cápita e intensidad energética. Para mantener las
emisiones constantes, el ejercicio propone las reducciones requeridas en distintos subperíodos. En
general, la propuesta consiste en explorar opciones de desarrollo sostenible asociadas a reducciones
de intensidades carbónicas o energéticas sin comprometer el derecho a una mejor calidad de vida
presente y futura.
El Cuadro 12.7 presenta los requerimientos de reducción de la intensidad carbónica en
distintos sub períodos. Los mayores esfuerzos tendrían que hacerse en las primeras décadas de este
siglo, ya que se requeriría una reducción de -1,78% a -2,62% para el período 2020-2050. En el período
2050-2100 el esfuerzo de reducción bajaría a un rango entre -1,44% y -2,09%. Belice, Guatemala,
Honduras y Nicaragua tendrían que realizar una mayor reducción de la relación de CO2e/energía
respecto del escenario base. Para Costa Rica y Panamá, en cambio, las tasas de reducción no exigirían
cambios muy grandes en relación al escenario base. Para contar con mayores elementos de análisis,
es importante comparar las nuevas tasas de descarbonización con las reportadas en el cuadro 12.3,
que sirven de insumo para generar el escenario base.

331

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 12.7
CENTROAMÉRICA: TASA DE CRECIMIENTO ANUAL DE LA INTENSIDAD CARBÓNICA (CO2e /ENERGÍA)
ENTRE 2006 Y 2100 REQUERIDA PARA MANTENER CONSTANTES LAS EMISIONES DE GEI AL NIVEL DE 2000
(Porcentaje)
País

2006 – 2020

2020 – 2050

2050 – 2100

Belice

-2,79

-2,52

-2,09
-1,70

Costa Rica

-3,28

-2,62

El Salvador

-2,31

-2,67

-1,88

Guatemala

-1,49

-1,78

-1,44

Honduras

-3,16

-2,09

-2,02

Nicaragua

-1,99

-2,02

-1,69

Panamá

-2,29

-2,44

-1,59

Fuente: Elaboración propia, modelo IPAT.

Estimando la diferencia entre las trayectorias generadas por el escenario tendencial y el
escenario con estabilización a nivel de 2000, se calcula el volumen de emisiones evitadas y se evalúan
los costos acumulados de 2006 a 2100 a valor presente neto (VPN) con el PIB de 2008 y tasas de
descuento de 0,5%, 2%, 4% y 8%. Los costos son calculados al precio de 10 y 30 dólares por tonelada
de carbono como rango del valor futuro de bonos del carbono, reconociendo que existe bastante
incertidumbre sobre este mercado a corto plazo (véase el cuadro 12.8). Así, la diferencia entre el
escenario base y el de disminución genera un volumen de emisiones que, a diferentes precios,
permiten calcular un flujo de gastos que arroja la valuación económica del costo de esta
estabilización de emisiones. Este flujo no incluye los de estabilización de las emisiones relacionadas
con la deforestación, ni los costos sociales de los esfuerzos para reducir la intensidad carbónica en el
escenario base. Existe incertidumbre y dificultad para estimar los costos totales netos de reducciones,
especialmente a largo plazo, considerando los esfuerzos sociales y económicos requeridos, no
necesariamente reflejados en valores de mercado (véase el cuadro 12.8).
CUADRO 12.8
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO INICIAL DEL COSTO ACUMULADO ENTRE 2006 AL 2100
DE MANTENER CONSTANTES LAS EMISIONES DE GEI AL NIVEL DE 2000
(En porcentaje del PIB de 2008 a valor presente neto)
País

Belice
Costa Rica
El Salvador
Guatemala
Honduras
Nicaragua
Panamá

Costo como porcentaje del PIB

Costo por
tonelada
(dólares)

0.5%

2%

4%

8%

10

2,70

1,80

1,22

0,71

30

8,09

5,41

3,65

2,13

10

1,10

0,67

0,41

0,22

30

3,29

2,01

1,24

0,67

Tasa de descuento

10

1,13

0,62

0,34

0,15

30

3,38

1,87

1,01

0,44

10

2,92

1,87

1,18

0,63

30

8,77

5,62

3,53

1,89

10

2,72

1,48

0,82

1,48

30

8,15

4,45

2,47

4,45

10

4,05

2,49

1,56

0,90

30

12,15

7,47

4,69

2,70

10

1,24

0,74

0,44

0,21

30

3,71

2,22

1,31

0,64

Fuente: Elaboración propia, modelo IPAT.

332

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En las condiciones de crecimiento económico futuro estimado, Nicaragua tendría el costo
más alto debido al menor tamaño de su PIB, el acelerado consumo de energía previsto para la
primera mitad del presente siglo y por su alta intensidad carbónica. Es importante señalar que
Nicaragua tiene actualmente la intensidad energética más alta y el segundo nivel de carbonización.
Por lo tanto, su nivel de producto está muy asociado al consumo de energía contaminante, lo cual
genera más unidades de CO2e por unidad de energía, indicando que las tecnologías utilizadas son
intensivas en emisiones.
Honduras y Guatemala conformarían un segundo grupo con costos elevados, lo cual se explica
en buena medida por la evolución de su intensidad energética y las reducciones esperadas en la
relación de CO2e/energía. El Salvador y Belice tendrían costos similares. Los costos de mitigación
para los países son, pues, diferentes según los requerimientos de reducción de la intensidad
energética y descarbonización. Para Costa Rica y Panamá la exigencia de reducción de intensidad de
emisiones es menor a la del resto de los países y sus costos son los más bajos a una tasa de descuento
de 0,5%. Costa Rica incurriría en menos costos por mitigación en relación con su PIB –uno de los dos
más grandes de la región– y requeriría el menor esfuerzo para reducir la intensidad carbónica, pues
es la menor en la región. También tiene una baja intensidad energética respecto a los demás países,
además de ser una economía limpia de emisiones por unidad de energía.
En resumen, mantener las emisiones constantes implicaría un esfuerzo significativo para
acelerar el proceso de descarbonización relativo al previsto en el escenario base. La estabilización
exigiría probablemente una reducción no solamente de la intensidad CO2e/energía sino del
coeficiente energía/PIB, e implicaría cambiar tecnologías de producción hacía las que causan menos
contaminación según su nivel de demanda de energía o según el tipo de energía utilizada. Este
ejercicio inicial sugiere para los países pequeños resultaría demasiado costoso, como porcentaje del
PIB, mantener las emisiones constantes o reducirlas (con tasas de descuento cercanas a cero) porque
tendrían que reducir su tasa de crecimiento, especialmente si no cuentan con una estrategia de
transición tecnológica efectiva.

12.4 OPORTUNIDADES Y COSTOS DE REDUCCIÓN DE EMISIONES CON
ESCENARIO A 2030
Entre los métodos prospectivos para analizar la reducción potencial de emisiones futuras están los de
curvas de abatimiento marginal o de costos potenciales. Estos análisis son útiles para formular
políticas porque identifican los sectores con mayores opciones de inversión para reducir emisiones y
las opciones de utilización de los mercados de bonos. Algunas curvas analizan las oportunidades de
consumo de energía, pero progresivamente están abarcando las emisiones por agricultura y
deforestación, especialmente en países donde estas fuentes son importantes. Por ejemplo, México ha
preparado varias curvas de abatimiento con este enfoque (Barthel y otros, 2006; Enkvist, Dinkel y
Lin, 2010; SEMARNAT, 2009).
A continuación se presenta el resumen de un ejercicio prospectivo de las opciones de
reducción de emisiones a 2030 con una curva de abatimiento para la región. Este ejercicio muestra
cómo utilizar este tipo de análisis y permanece abierto a investigaciones adicionales con las
instituciones socias del proyecto.
Construir un inventario sectorial suficientemente desagregado para Centroamérica implica
conjugar varias fuentes de información y realizar algunos cálculos propios. La tarea se complica por
el limitado número de inventarios de GEI para períodos homogéneos y por la incertidumbre

333

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

inherente a las emisiones por deforestación. En este ejercicio se ha recurrido a información de CEPAL
y OLADE sobre balances de energía, las comunicaciones de los países a la CMNUCC e información
de FAO y de diversas entidades públicas y privadas para los factores de emisión. El año de referencia
es el 2000, para el que la mayoría de los países han reportado inventarios de emisiones. Así pues, el
inventario de emisiones de Centroamérica se construye con una dimensión nacional y otra sectorial,
considerando en forma especial el sector eléctrico.

SECTOR ELÉCTRICO
La electricidad merece atención especial por la magnitud y dinámica de sus emisiones y por ser la
fuente principal de las emisiones indirectas industriales, residenciales y de servicios. Éstas deben ser
cuantificadas de manera paralela a las de la generación eléctrica en sí para evitar doble contabilidad.
Su magnitud depende del consumo y del factor de emisión de cada sistema eléctrico nacional, que
está determinado por el tipo de tecnología, plantas de generación, combustibles usados, producción
de electricidad total anual y participación relativa de las fuentes. En Centroamérica predomina la
hidroelectricidad, seguida de manera creciente por las fuentes térmicas. La cogeneración (biomasa en
ingenios) y la geotermia tienen una importancia menor (véase el cuadro 12.9).
CUADRO 12.9
CENTROAMÉRICA: GENERACIÓN DE ELECTRICIDAD POR FUENTE, 1985 - 2100
(En GWh)
Sector

1985

1990

1995

2000

Hidro

8 000

12 000

10 500

15 000

17 100

Térmica

1 800

1 700

7 500

9 000

15 000

800

950

1 050

2 000

2 500

0

0

0

1 500

1 600
200

Geotérmico
Cogeneración

2010

Eólico

0

0

0

0

Solar

0

0

0

0

0

Total

10 600

14 650

19 050

27 500

36 400

Nota: GWh: Giga Watts hora.
Fuente: Elaboración propia con datos de CEPAL, 2010a y OLADE, 2008. Proyecciones
propias a 2010.

CUADRO 12.10
CENTROAMÉRICA: CONSUMO FINAL DE ELECTRICIDAD, 2007
(En GWh)
Sector

Belice

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

0

0

0

0

0

0

Industria

0

1 981

2 122

2 970

1 305

444

380

9 202

Residencial

0

3 337

1 612

2 370

2 096

700

1 622

11 737

Servicios

0

2 650

543

1 955

1 581

795

3 462

10 986

Primario y otros

0

394

79

0

0

215

0

688

0

8 362

4 356

7 295

4 982

2 154

5 464

32 613

759

298

737

778

670

857

713

627

Total
Factor de emisión

Fuente: Elaboración propia con datos de la CEPAL, 2010a y OLADE, 2008.

0

Total

Transporte

0

334

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

8

El factor promedio (ponderado) calculado para la región es de 627 toneladas por GWh .
Aplicando los factores de emisión al consumo de electricidad se puede obtener el inventario de
emisiones correspondiente, como se reporta en el cuadro 12.11.
CUADRO 12.11
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO DE EMISIONES DE GEI INDIRECTAS POR CONSUMO DE ELECTRICIDAD, 2007
(En miles de toneladas de CO2)

Transporte

ND

Costa
Rica
0

Industria

ND

590

1 564

Sector

Belice

El
Salvador
0

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Total

0

0

0

0

0

2 311

874

381

271

5 991

Residencial

ND

994

1 188

1 844

1 404

600

1 156

7 187

Servicios

ND

790

400

1 521

1 059

681

2 468

6 920

Primario y otros

ND

117

58

0

0

184

0

360

Total

ND

2 492

3 210

5 676

3 338

1 846

3 896

20 458

Nota: No hay coincidencia entre las emisiones por consumo de electricidad y las imputables a la industria eléctrica en el
inventario de emisiones debido a diferencias en los períodos de estimación (2000 y 2007), factores de emisión utilizados,
importaciones, exportaciones, autoconsumo y pérdidas.
Fuente: Elaboración propia.

En Guatemala y El Salvador, el sector industrial concentra la mayor parte de las emisiones
indirectas por consumo de electricidad, seguido por el sector residencial. En Panamá y Nicaragua el
sector de servicios es el principal demandante, seguido por el sector residencial. Las emisiones de
Honduras y Costa Rica se concentran en el sector residencial y en el de servicios. En volumen,
Guatemala es el principal emisor con 28%, seguida por Panamá con 19%, Honduras y El Salvador
con 16%, Costa Rica con 12% y Nicaragua con 9%.
En función de estos cálculos se puede generar un inventario de emisiones al año 2000 que
identifique las emisiones por electricidad. En el cuadro 12.12 y el gráfico 12.11 se aprecian rasgos
comunes regionales de las emisiones ajustadas con las de electricidad, aunque hay especificidades
nacionales que deben resaltarse. El sector con mayores emisiones es el agropecuario con 48% de este
subtotal regional (sin CUT), debido principalmente a las emisiones de metano por digestión entérica,
manejo de estiércol en unidades ganaderas y cultivo de arroz. Se incluye óxido nitroso como
resultado de la desnitrificación de suelos agrícolas por la aplicación de fertilizantes nitrogenados en
cultivos. Los volúmenes de las emisiones de metano y de óxido nitroso son relativamente pequeños,
pero su potencial de GEI es mayor que el de CO29. Las emisiones del transporte son las segundas en
importancia con 19% y comprenden básicamente las de vehículos automotores de combustión
interna de gasolina y de diesel.
Las emisiones por generación de electricidad tienen un peso relativo de 9% sin CUT. Es
importante señalar que este concepto registra las emisiones a partir de combustibles fósiles. Costa
Rica presenta el nivel más bajo, excluyendo a Belice, debido a que su generación es básicamente
hidroeléctrica. Las emisiones industriales, atribuibles mayoritariamente a la descarbonización de la
caliza en la manufactura de clinker por la industria cementera, son notables en todos los países. Las
emisiones de metano por manejo de residuos urbanos/municipales (deshechos) contribuyen con 5%
de este subtotal de emisiones.
8 Se utilizaron los factores de emisión por fuente de energía y la metodología del IPCC para los proyectos mecanismo de desarrollo
limpio (MDL).
9 De 23 y 310 veces, respectivamente, con relación al CO2.

335

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 12.12
CENTROAMÉRICA: INVENTARIO DE EMISIONES AJUSTADO CON ELECTRICIDAD, 2000
(En miles de toneladas de CO2e)
Sector
Transporte
Electricidad
Industria
Procesos industriales
Residencial y servicios
Agricultura y
ganadería
Desechos
Subtotal sin
deforestación

429
93
47
0
40

Costa
Rica
3 061
562
725
450
202

El
Salvador
2 287
1 107
1 297
444
420

244

4 609

2 512

Belice

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Total

4 513
2 513
1 331
1 235
920

2 094
1 008
335
690
361

1 235
1 446
449
306
395

2 783
901
0
433
3 119

16 402
7 630
4 184
3 558
5 457

19 471

4 442

7 101

3 204

41 583

40

1 237

1 263

1 049

1 738

652

1 081

7 060

893

10 846

9 330

31 032

10 668

11 584

11 521

85 874

Fuente: Elaboración propia con datos de los inventarios nacionales de 2000, CEPAL, OLADE y FAO.

Por país, las emisiones de Guatemala son las más significativas con el 36% del subtotal, en
buena medida por la agricultura y ganadería, el transporte y la generación de electricidad (véase el
gráfico 12.12). Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y El Salvador presentan volúmenes
similares de emisión, mientras que los de Belice son los menores.

GRÁFICO 12.11
CENTROAMÉRICA: ESTRUCTURA PORCENTUAL
DE LAS EMISIONES DE GEI POR SECTOR SIN
DEFORESTACIÓN, 2000
(En porcentajes)

GRÁFICO 12.12
CENTROAMÉRICA: ESTRUCTURA PORCENTUAL DE
LAS EMISIONES DE GEI POR PAÍS SIN
DEFORESTACIÓN, 2000
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia con los inventarios de GEI de
cada país.

Fuente: Elaboración propia con los inventarios de GEI de
cada país.

Otra fuente de emisiones de especial atención es el CUT. Este sector se caracteriza por
complejidades sociales, económicas y ecológicas. Existen incertidumbres sobre la tasa de
deforestación y el contenido carbónico de diferentes tipos de bosques y hay diferentes dinámicas de
emisión y absorción dependiendo del país. Finalmente, diversas fuentes, estimaciones y
metodologías dificultan las comparaciones entre países y períodos. En Nicaragua, Guatemala,
Honduras y probablemente El Salvador, el uso de leña como fuente de energía es una práctica
extensiva, pero hay grandes incertidumbres sobre volúmenes e impacto en la deforestación.

336

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Para estimar las emisiones de este sector al año 2000 se partió de la información reportada por
los inventarios nacionales de ese año. La información proviene de diferentes fuentes nacionales e
internacionales, las cuales identifican diversas incertidumbres. Para corroborar estas estimaciones se
tomaron en cuenta las orientaciones sobre contenido de carbono en los bosques tropicales, los
factores de conversión del IPCC (2000a) y estimaciones de expertos regionales (Alpízar, 2008). Se
revisaron también las estimaciones del Banco Mundial (2009) y FAO (2005). Así, se estimó que
aproximadamente 350.000 hectáreas fueron deforestadas en los siete países de Centroamérica
alrededor del año 2000, cifra reportada también por la CCAD y SICA (2010) en su estrategia regional
de cambio climático. Este nivel de deforestación es la causa de aproximadamente 250 millones
TCO2e, 74% del total de emisiones brutas.

EMISIONES BAJO UN ESCENARIO TENDENCIAL AL 2030
A partir de este inventario de emisiones por sectores es posible realizar proyecciones al año 2030,
suponiendo tasas de crecimiento sectoriales en cada país y una situación sin cambio sustancial en los
patrones de consumo de energía. Estas proyecciones permiten identificar los sectores y políticas con
potencial de reducción de emisiones de GEI y posibles cobeneficios relacionados con la adaptación y
el desarrollo sostenible. Este análisis contribuye, entonces, a aportar elementos de juicio sobre
oportunidades de reducción de emisiones para la propuesta de adaptación sostenible. Desde luego
que estas estimaciones están sujetas a consideraciones de dinámica económica, precios relativos,
población, comportamientos inerciales y penetración de nuevas tecnologías. Así, se asumen las tasas
de crecimiento de los sectores del estudio “La economía del cambio climático en Centroamérica”
para los años de corte de 2010, 2020 y 2030 (véase el cap. 2). El año 2020 tiene un significado práctico
y político, pues corresponde al final del período de compromiso para el cual se negocia el régimen
post–Kioto.
Los resultados deben tomarse como análisis prospectivo básico, ya que los inventarios son de
hace diez años y es probable que después del 2020 se acelere la adopción de nuevas tecnologías
(vehículos eléctricos, energía solar y eólica, iluminación y maquinaria eficiente, entre otros), cuyas
implicaciones y desempeño no podrían proyectarse sin excesiva incertidumbre. Ejercicios
prospectivos a más largo plazo requerirían al menos contar con inventarios consistentes y
actualizados al año 2010. Adicionalmente, se asume que la estructura de generación de electricidad
se mantiene relativamente estable y así el factor de emisión del sector eléctrico. Por todo ello, las
cifras al 2030 deben tomarse como base de análisis prospectivo.
No obstante, las proyecciones permiten identificar los sectores y políticas con potencial de
reducción de emisiones de GEI y posibles cobeneficios relacionados con la adaptación y el desarrollo
sostenible. Estos resultados de la proyección del escenario base al 2030 de los siete sectores,
incluyendo la generación de electricidad y sin CUT, se reportan en el cuadro 12.13 y los gráficos
12.13 y 12.14. En el año 2030, estas emisiones superarían los 230 millones de TCO2e,
aproximadamente 2.5 veces más que lo estimado al 2000, crecimiento debido fundamentalmente al
sector agropecuario. Las emisiones de este sector aumentarían de 41.6 millones de TCO2e a 95.9. El
consumo de combustibles por el transporte automotor podría resultar en emisiones que aumentarían
de 16.4 millones de TCO2e a 49.1 en 2030. Las emisiones por generación de electricidad inician con un
estimado de 7.6 millones de TCO2e y terminarían el período con 39.1. Guatemala seguiría
encabezando las emisiones en el 2030 con 37% y todos los países mantienen una participación
equivalente o muy cercana a la del año 2000 (véanse los gráficos 12.13 y 12.14).

337

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO 12.13
CENTROAMÉRICA: ESTIMADO DE EMISIONES DE GEI, 2030
(En miles de toneladas de CO2e )
Sector

Belice

Costa
Rica

El
Salvador

Guatemala

Transporte

1 313

9 646

6 419

13 816

7 195

3 568

7 160

49 117

Electricidad

477

2 882

5 676

12 886

5 169

7 415

4 620

39 124

Industria

171

2 035

3 971

3 525

1 151

1 059

0

11 911

0

1 263

1 359

3 271

2 371

721

1 021

10 006

134

535

1 179

2 658

1 240

829

8 024

14 599

747

10 866

3 812

47 261

11 428

14 465

7 336

95 916

65

1 718

1 861

2 015

2 798

905

1 546

10 908

2 906

28 944

24 277

85 433

31 351

28 962

29 708

231 580

Procesos
industriales
Residencial y
servicios
Agricultura y
ganadería
Desechos
Subtotal sin
deforestación

Honduras

Nicaragua

Panamá

Total

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICO 12.13
CENTROAMÉRICA: ESTRUCTURA SECTORIAL
DE LAS EMISIONES DE GEI ESTIMADAS SIN
CAMBIO DE USO DE TIERRA, 2030
(En porcentajes).

Fuente: Elaboración propia

GRÁFICO 12.14
CENTROAMÉRICA: ESTRUCTURA POR PAÍS
DE LAS EMISIONES DE GEI ESTIMADAS SIN
CAMBIO DE USO DE TIERRA, 2030
(En porcentajes)

Fuente: Elaboración propia.

Para estimar las emisiones por deforestación en el escenario base de 2030 se interpolaron las
tasas de deforestación estimadas del período 2000-2005 con las tasas de 2020 y 2030 estimadas en el
escenario base de CUT reportado en el capítulo 3. La tasa regional de deforestación entre 2000-2005
se estimó en 1,5%. Según el escenario base de CUT, esta tasa promedio se reduciría a 0,7% para 2030.
Con estos supuestos se estima que la deforestación en 2030 podría ser de aproximadamente 109.000
hectáreas, resultando en emisiones de aproximadamente 77.600 millones de TCO2e. No se realizaron
estimaciones de absorción futura dada su incertidumbre y porque el ejercicio busca identificar
oportunidades para reducir emisiones. No obstante, es un elemento importante que amerita mayor
investigación. Igualmente, habrá que revisar estas estimaciones iniciales con expertos nacionales y
regionales y considerar los resultados del estudio actualmente en ejecución sobre el impacto del
cambio climático sobre ecosistemas, incluyendo los bosques.

338

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

En resumen, en este escenario tendencial las emisiones brutas totales anuales podrían llegar a
aproximadamente 310 millones de TCO2e en 2030, poco menos que los 336 millones de TCO2e
estimados para el año 2000. Las emisiones conjuntas de los sectores de transporte, electricidad,
procesos industriales, residencial y servicios, agricultura y ganadería y deshechos habrían
aumentado de 88 millones de TCO2e en 2000 a más de 230 millones en 2030, debido
fundamentalmente al consumo de combustibles por el transporte automotor y a las emisiones de
metano y óxido nitroso del sector agropecuario. Las emisiones por deforestación podrían reducirse
de 74% en 2000 a 25% del total en 2030, siendo sobrepasadas por las del sector agropecuario con 31%.
Aumentarían las emisiones de los demás sectores, especialmente transporte y electricidad, que
arrojarían 16% y 13% del total (véase el gráfico 12.15). Comparando estas proyecciones con las de
emisiones brutas globales, las primeras podrían representar 0,5% hacia el año 2030, es decir, 310
millones de 64.100 millones de TCO2e (OCDE, 2008).
GRÁFICO 12.15
CENTROAMÉRICA: ESTRUCTURA SECTORIAL DE LAS EMISIONES DE GEI ESTIMADAS
CON CAMBIO DE USO DE TIERRA, 2000 Y 2030
(En porcentajes )
2000
2030

Fuente: Elaboración propia.

OPORTUNIDADES Y COSTOS SECTORIALES DE REDUCCIÓN DE EMISIONES AL 2030
La estimación de un escenario tendencial de emisiones a 2030 permite explorar las posibilidades y
costos de reducción de emisiones en perspectiva regional. Las mayores oportunidades aparecen en
los sectores con mayores emisiones: agropecuario, deforestación, transporte y electricidad. Pero es
preciso introducir variables tecnológicas y económicas para evaluar las posibles medidas de
mitigación. A continuación se presenta una primera exploración de estas opciones, a ser discutidas y
validadas con los expertos nacionales y regionales.
Las decisiones de política nacional y estrategia regional sobre la oportunidad y el costo de
reducir emisiones tendrán que tomar en cuenta la evolución de los acuerdos internacionales y otras
iniciativas regionales, bilaterales o unilaterales en la materia como, medidas comerciales, mecanismos
de financiamiento y acceso a y promoción de tecnología. Los países de la región tienen experiencia en
reducción de emisiones por medio del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Hasta agosto de 2010,
el MDL reportó 49 proyectos aprobados, siete rechazados/retirados y uno en proceso. En general, los
proyectos aprobados son del sector energético: 23 para hidroeléctricas y otros para energía eólica y
geotérmica. Varios proyectos involucran generación de energía con bagazo de caña, aceite de palma y

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

339

biomasa. Hay ocho proyectos relacionados con rellenos sanitarios y aguas residuales, incluyendo uno
para composta. Los países con mayor número de proyectos aprobados son Honduras y Guatemala.
Belice no tiene proyecto alguno hasta esta fecha (véase anexo 1).
En este escenario tendencial, el estudio ha identificado opciones de mitigación, considerando
los volúmenes sectoriales y sus características tecnológicas. Para cada sector se delinea un horizonte
de costos incrementales o marginales, conjugado con las diferencias sectoriales entre el escenario
tendencial y el de reducción de emisiones. Para estimar los costos se combinan dos enfoques
inductivos: análisis de diversos parámetros y condiciones económicas, tecnológicas e institucionales
por sector para obtener criterios de costo y análisis de costos marginales de reducción, suponiendo
tecnologías de impacto y costo ascendente de reducción de emisiones, lo cual supone precios de
carbono crecientes. Ambos enfoques se aplican a volúmenes potenciales de reducción.
Este análisis técnico arroja una serie de opciones de descarbonización en eficiencia
energética, transporte, reducción de emisiones por deforestación y degradación (REDD), rellenos
sanitarios, agricultura y generación de electricidad. Probablemente los campos con mayores
beneficios potenciales son energía y REDD. Los parámetros de costo presentados no incluyen
consideraciones de ingresos derivados de la comercialización de Certificados de Reducción de
Emisiones (CER) o bonos de carbono. El gráfico 12.16 ilustra la relación secuencial entre costos
promedio y reducciones potenciales de emisiones hacia el 2030, la cual se podría interpretar
como “curva” de costos marginales de reducción de emisiones para la región.
GRÁFICO 12.16
CENTROAMÉRICA: MODELAJE INICIAL DE UNA CURVA DE COSTOS MARGINALES
DE REDUCCIÓN DE EMISIONES GEI, 2030
(En dólares de Estados Unidos por tonelada de CO2e )

Fuente: Elaboración propia.

340

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

EFICIENCIA ENERGÉTICA
En la literatura analizada, la eficiencia energética del sector residencial y de servicios,
fundamentalmente en iluminación y aire acondicionado, presenta costos negativos de reducción de
emisiones. El costo negativo se deriva de ahorros significativos en facturas eléctricas que, a lo largo
del tiempo y descontados a tasas razonables, ofrecen un valor presente positivo, considerando el
costo de inversión en equipo e instalaciones de eficiencia o energía renovable. En la vivienda nueva
hay un conjunto de oportunidades en diseños bioclimáticos, calentamiento solar de agua, lámparas,
equipo de aire acondicionado y otros electrodomésticos de alta eficiencia, aislamiento térmico y
generación de electricidad fotovoltaica.
En el sector industrial numerosos ingenios azucareros registran avances significativos en uso
de biomasa (bagazo de caña) en calderas y como sustituto de combustibles fósiles. Varios países,
especialmente Guatemala desde finales de los años ochenta, han dado el paso hacia la cogeneración y
existen oportunidades significativas en eficiencia energética (calderas de alta presión). En la industria
cementera no existen alternativas considerables para reducir emisiones a partir de la utilización de
escorias o cenizas en sustitución del carbonato de calcio para la fabricación de clinker10, pero se
atisban opciones de eficiencia energética, uso de biomasa, y cogeneración; sólo Costa Rica registra
algún avance a través del MDL. En Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y Panamá, que tienen
refinerías de petróleo, sería factible pensar en eficiencia energética y cogeneración en esta rama. La
manufactura de vidrio en Costa Rica y Guatemala tiene avances significativos en eficiencia
energética. En la fabricación de cerveza puede haber oportunidades de eficiencia, de cogeneración y
uso de biomasa como combustible. En general, la industria presenta opciones de eficiencia energética
en motores eléctricos y calderas.

TRANSPORTE
Por su volumen potencial de reducción y su costo (de al menos cero), el transporte es crucial. CEPAL
estima tasas de crecimiento anual de 4% del consumo de combustibles para automotores, excepto
para Panamá, poco mayor a 3%. Si la tasa de crecimiento de emisiones en este sector se redujera a 2%
hacia el 2030, habría una reducción de seis millones de TCO2e anuales respecto a la proyección de la
11
línea base. Los posibles instrumentos son un impuesto al carbono , que tendría que considerar el
peso de los impuestos a la gasolina en la recaudación fiscal y/o un esquema de normas de emisión de
CO2 por kilómetro recorrido. Esta última medida consideraría normas de eficiencia de los países y
empresas fabricantes y el cambio tecnológico a favor de autos eléctricos.
El parámetro clave es la elasticidad de la demanda. A largo plazo, la elasticidad podría ser
mayor por la opción de renovación del parque vehicular y de cambios notables en la oferta del
transporte público, incluyendo sistemas de autobuses rápidos confinados. Se podrá evaluar la opción
de establecer un plan de actividades regional para financiar estas acciones con fondos multilaterales
o del mercado de carbono.
De estos esfuerzos resultarían importantes cobeneficios como reducción de otros contaminantes
atmosféricos en zonas urbanas, con efectos positivos en la salud de la población, ahorro de energía,
incentivos para mejorar la estructura urbana en términos de densidad y diversidad de uso de suelo.
En Guatemala se realizan pruebas con arena volcánica para estimar su efecto en emisiones.
Dos opciones son: homologar progresivamente los precios de todos los países centroamericanos con los vigentes en Costa Rica o
establecer un impuesto al carbono. Como las emisiones del consumo por litro de gasolina o de diesel son de 2,5 kg de CO2 ante un
costo de 100 dólares por tonelada CO2, el nivel del impuesto por litro sería de 0,25 de dólar.
10
11

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

341

REDUCCIÓN DE EMISIONES POR DEFORESTACIÓN Y DEGRADACIÓN Y CAPTURA
DE CARBONO
La disminución de la deforestación y degradación sería un avance socioeconómico y ambiental
mayor con beneficios para la biodiversidad y los servicios ambientales, incluyendo abastecimiento de
agua, protección de cuencas hidroeléctricas, ecoturismo y producción agropecuaria. Este sector
presenta la oportunidad y el reto de establecer una nueva institucionalidad, con potencial de abatir
las tasas históricas de deforestación y pobreza rural. Se resolvería así el dilema entre subsistencia y
conservación, sobre todo si se toman medidas de adaptación con medios de vida sostenibles y
servicios básicos para la población que convive con los bosques. Al mismo tiempo, reducir las
emisiones por deforestación y degradación es probablemente la mayor contribución que la región
puede hacer a los esfuerzos globales de mitigación, con un considerable potencial de volumen y a
costos relativamente bajos.
No obstante, los retos institucionales, sociales, de ordenamiento territorial y de incentivos
económicos correctos son significativos. La agenda regional incluye la protección de los derechos de
los pueblos indígenas y otras comunidades que conviven con los bosques– no siempre con titulación
formal ni espacios de negociación–, las relaciones de poder en las fronteras agrícolas, la tala ilegal y
las actividades ilícitas en algunas zonas. Adicionalmente habrá que establecer escenarios
tendenciales realistas de CUT y emisiones–absorciones y tener un mecanismo para evaluar el
impacto del cambio climático en los bosques y su acervo de carbono y las pérdidas por eventos
extremos como huracanes y sequías. La posibilidad de un acuerdo internacional sobre REDD es
objeto de intensas negociaciones, complejos intereses e incertidumbres científicas.
Existen dos enfoques de escala para el desarrollo de REDD, uno por proyecto o sub-nacional, y
otro nacional, con una versión híbrida o enfoque anidado. Las dificultades técnicas, institucionales y
de política pública para establecer un sistema nacional son considerables: definición de líneas base de
emisiones futuras y su seguimiento, creación de fondos y fidecomisos, determinación de derechos de
propiedad sobre la tierra y el carbono, establecimiento y operación de áreas naturales protegidas
(ANP) y esquemas de pago por servicios ambientales (PSA). Otro reto es la integridad ambiental
anulada por las fugas (leakage), es decir, el riesgo de que la reducción o eliminación de la
deforestación en un área geográfica se desplacen a otras, lo que neutralizaría el avance. Se tendrá que
llegar a acuerdos y crear mecanismos para la acreditación de bonos y transferencia de ingresos a
proyectos particulares, y decidir qué hacer cuando un programa nacional no logra sus metas, pero
algunos proyectos sí. El enfoque anidado puede ayudar al trazar una línea base o nivel de referencia
nacional para el avance de proyectos individuales y al crear un colchón o buffer de bonos REDD
administrado por el gobierno a ser compensado con adquisiciones en el mercado internacional.
Hay también retos técnicos de no permanencia, fugas y agregación. Éste es un concepto elusivo
que exige una consideración contrafactual de lo que ocurriría en ausencia de un proyecto o una
actividad determinada. Un instrumento para mitigar este problema es la curva de transición forestal,
donde todo proyecto desarrollado en un país ubicado en la parte de la curva con pendiente negativa
sería automáticamente adicional, por ejemplo en Belice, Honduras, Guatemala, Nicaragua y El
Salvador. Para evitar incentivos perversos, será indispensable exigir ante la CMNUCC adoptar
mecanismos de premio y compensación a países exitosos en materia de conservación, como es el caso
de Costa Rica y probablemente Panamá en el futuro (véase el gráfico 12.17).

342

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

DIAGRAMA 12.2
PROPUESTA DE CURVA DE TRANSICIÓN FORESTAL
(En porcentajes )

Fuente: Elaboración propia.

Si se establece un acuerdo de financiamiento o un mercado internacional de REDD con reglas
del juego e incentivos económicos adecuados, como precios previsibles por tonelada de CO2, será
factible plantear la meta de un esfuerzo adicional y voluntario de mitigación con tasa de
deforestación neta cero (unidades de flujo considerando deforestación y reforestación), o bien la
conservación del acervo regional forestal de carbono (unidades de stock). Al respecto es preciso
anticipar algunos principios, necesidades de política y de desarrollo institucional. Si este mercado no
tuviera un aumento significativo de las metas de los países del Anexo 1 de la CMNUCC, abatiría el
precio de los bonos por sobreoferta, lo cual frenaría la descarbonización de las economías con
mayores emisiones.
Un primer estimado del costo de la oportunidad perdida de no deforestar podría partir de los
precios promedio de los granos básicos cultivados, de la producción ganadera en zonas de
deforestación o de la producción de madera. Otro enfoque subraya el valor constante de los servicios
ambientales si se evita la deforestación. Esto sin considerar los cobeneficios de la reducción de la
deforestación, que si fuese objeto de rigurosa valuación económica podría arrojar costos netos
negativos a mediano plazo, particularmente si se generan avances complementarios en reducción de
la pobreza rural y desarrollo de medios de vida sostenibles mediante la adaptación y reducción de
vulnerabilidades.
La dinámica de la deforestación, los costos estimados para REDD y el potencial existente de
reducciones sugieren oportunidades significativas mediante la oferta voluntaria de alcanzar una tasa
de deforestación neta cero para el 2030, logrando un balance entre áreas deforestadas y áreas objeto
de reforestación y restauración ecológica verificables. Ciertamente alcanzar esta meta requeriría
múltiples y coordinados esfuerzos para superar los retos identificados en esta sección.

METANO EN RELLENOS SANITARIOS
La descomposición anaeróbica de la basura municipal en tiraderos a cielo abierto y rellenos
sanitarios es fuente de metano abundante. Reducir sus emisiones es factible mediante sistemas de
colección y destrucción o aprovechamiento de biogás en rellenos sanitarios. Dada la acelerada

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

343

urbanización prevista para la región, el manejo de residuos municipales representaría un desafío y
una oportunidad relevantes. Se trata de ampliar las iniciativas actuales, crear una red moderna de
rellenos sanitarios e instalar sistemas de captura de metano para su aprovechamiento en la
generación de electricidad. Los cobeneficios incluyen la disminución de riesgos a la salud por
exposición directa a los deshechos y por filtración de contaminantes a fuentes de agua, disminución
de riesgos de incendios y de emisiones de compuestos tóxicos, eliminación de olores y mejoramiento
del paisaje.

AGRICULTURA Y GANADERÍA
Las fuentes de emisión de este sector obedecen a procesos complejos de múltiples actores. Aunque
hay posibilidades de mitigación, su traducción en instrumentos de política es compleja y los
resultados serían difíciles de monitorear y verificar. La reducción de emisiones implica, por un lado,
cualquier medida que acelere el proceso de fotosíntesis, que evite o retarde el retorno a la atmósfera
del carbono almacenado en el suelo o en la materia vegetal mediante la respiración vegetal, el fuego
o la erosión. Hasta ahora no hay metodologías establecidas para determinar el balance neto de la
absorción y la emisión de GEI en este sector, pero es un tema de suma importancia para la región que
amerita mayor atención en futuros análisis.
Reducir emisiones en este sector requiere prácticas de manejo eficiente de nitrógeno en los
cultivos, reducción del fuego y la erosión, cambio de forrajes y evitar condiciones anaeróbicas,
captura de metano en el manejo de excretas, labranza cero, manejo adecuado de residuos agrícolas,
cultivo de arroz en terrenos no anegados, agroforestería, drenado y ventilación de suelos con alto
contenido orgánico en condiciones anaeróbicas (turbas), control de excretas y orina en potreros de
ganadería extensiva.
Reducir las emisiones del metano por fermentación entérica y manejo de excretas en la
ganadería implica medidas complicadas cuyos resultados suelen ser ambivalentes (alimentos
balanceados para el ganado en vez de libre pastoreo e incorporar ciertos antibióticos, sustancias
halogenadas, taninos, hormonas, vacunas, etc). Lo único capaz de ofrecer resultados tangibles es la
biodigestión de excretas cuando éstas se disponen en lagunas, pero sólo es aplicable en instalaciones
ganaderas tecnificadas.
La reducción de emisiones de N2O por desnitrificación en tierras agrícolas implicaría limitar el
uso de fertilizantes. Se ha propuesto la rotación de cultivos mediante la utilización de leguminosas
para prescindir de los fertilizantes nitrogenados. No obstante, el nitrógeno atmosférico fijado por las
propias leguminosas también puede ser objeto de transformación a N2O, por lo que el efecto neto
requiere de análisis más detallados en función de circunstancias particulares de manejo. La situación
de otras prácticas (labranza cero, cobertura vegetal transitoria y drenado recurrente de arrozales,
entre otras) es similar.
En este ejercicio se consideraron las opciones de políticas de gestión de fertilizantes y de
estabulación y tecnificación de ganado para el control de excretas en biodigestores con destrucción o
aprovechamiento de metano. Como estimado inicial se propone reducir las emisiones del sector en
20 millones de CO2e en el 2030. Algunos cobeneficios de estas medidas serían la reducción de
contaminantes como nitratos y descargas de excretas en cuerpos de agua, mayor producción de
electricidad, posibles reducciones en costos y mayor competitividad.

344

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

Es recomendable ubicar estos esfuerzos en el marco de la adaptación sostenible del sector, con
atención a las oportunidades de reducir no solo emisiones de GEI, sino de aumentar la eficiencia del
uso de recursos naturales como el agua, reducir la deforestación atribuible a la expansión agrícola e
implementar métodos de recuperación de suelos y protección de servicios ambientales conexos.

GENERACIÓN DE ELECTRICIDAD
La generación de electricidad con fuentes renovables o de emisiones cero exige grandes gastos de
inversión, por lo que su costo de inversión inicial es relativamente alto, aunque su operación sea
mucho más manejable que las fuentes convencionales por prescindir de combustibles fósiles y su
respectiva factura de importación. No obstante, sería importante reducir el factor de emisión del
sistema eléctrico por su participación relativamente alta en los inventarios nacionales y por las
ventajas de diversificar con fuentes renovables de muy bajo costo de operación. El factor de emisión
del sistema eléctrico explica una parte considerable del volumen de las emisiones indirectas de otros
sectores como la industria, el sector doméstico y los servicios.
Hay amplias posibilidades de reducir el factor de emisión del sistema eléctrico de la región,
como los ilustran los escenarios de la Estrategia Energética Sustentable Centroamericana 2020. El
escenario III de esta estrategia prevé construir y operar un conjunto de proyectos hidroeléctricos de
diversas capacidades. En 2020, la generación dependería de recursos hídricos en 61%, a ser
complementada con carbón (13%), geotermia (9%), búnker (9%), gas natural (4%), diesel (3%) y
bagazo (2%) (CEPAL y SICA, 2007). Ampliando este plan a 2030, el potencial hidroeléctrico ofrece
importantes opciones de desarrollo (4,269 Mw). Se propone incluir desarrollos geotérmicos,
cogeneración, eólicos y solares. En este escenario se reducirían las emisiones del sector eléctrico hasta
en casi 14 MT anuales para 2030 en relación al escenario base. Se recomienda establecer modelos
hidroeléctricos que permitan el desarrollo sostenible y social de las poblaciones aledañas, sobre lo
cual varios países de la región están ganando experiencia.
Los instrumentos de política que se anticipan en este sector son primas de los precios pagados
por kwh (feed in tariffs) y créditos fiscales a las empresas generadoras. Es necesaria también la
modernización de las redes (redes inteligentes) a efecto de aceptar en todo tiempo y lugar la
electricidad de fuentes distribuidas, en muchos casos intermitentes. El sector se presta para la
integración de planes de acción regional en materia de energías renovables, que podrían abarcar una
multiplicidad de proyectos mini-hidráulicos, eólicos, geotérmicos o de biomasa, siendo financiados
al menos parcialmente con fondos multilaterales o a través de los mercados de carbono.
Es importante notar que ninguno de los parámetros de costo presentados incluye
consideraciones de ingresos derivados de la comercialización de Certificados de Reducción de
Emisiones (CER´s) o bonos de carbono.

12.5 LA TRANSICIÓN A UNA ECONOMÍA GLOBAL BAJA EN CARBONO
Para los países pequeños en desarrollo, el marco de la CMNUCC es el que ofrece mayores
posibilidades de un acuerdo equitativo, pero alcanzarlo es incierto. La alternativa es un conjunto de
acuerdos bilaterales o regionales, o bien de medidas unilaterales sobre emisiones y/o contenidos
carbónicos. De hecho, esto es lo que ha empezado a ocurrir, y en este escenario los países de
Centroamérica quedan muy expuestos y a cambios de requisitos para sus exportaciones de
productos y servicios.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

345

En los últimos años diversos actores han insistido en que, tarde o temprano, el avance del cambio
climático impondrá una transición a una economía global baja en carbono. Esta transición podrá
implicar cambios económicos, comerciales, tecnológicos y sociales a la escala de la revolución
industrial. Posiblemente será la primera transición de este tipo empujada por la regulación a nivel
internacional, y donde habrá actores económicos ganadores y perdedores. Los actores económicos que
postulan a esta transición tenderán a asumir mayores riesgos con la expectativa de estar en una mejor
posición competitiva en el futuro. Por otro lado, la disponibilidad del carbón podría retrasar la
transición, a menos que los costos de su efecto contaminante para la salud y el cambio climático se
incorporen a su precio (Galindo y Samaniego, 2010; Enkvist, Nauclér y Oppenheim, 2008; Stern, 2007).
RECUADRO 12.2
COMERCIO Y CAMBIO CLIMÁTICO: PERSPECTIVAS PARA CENTROAMÉRICA

Las inversiones requeridas para bajar la intensidad carbónica varían según los sectores con
diferentes riesgos y costos netos. En algunos casos las inversiones son significativas y los
resultados netos serían no rentables, por lo menos a corto plazo, con impacto negativo en la
competitividad de determinados sectores. Algunos países podrían considerar que sus esfuerzos
son mayores que los de otros, con las desventajas consecuentes para sus productores en el
mercado global.
Los países en desventaja podrían tomar medidas compensatorias. Si tuvieran un impuesto
sobre contenido carbónico para productores nacionales, podrían poner un impuesto equivalente
a las importaciones y rembolsar impuestos a exportaciones a regiones que no los cobren. Si el
costo de las emisiones de GEI se internaliza en la economía mediante un mercado de derechos de
emisiones, los países bajo este régimen podrían imponer a los otros la obligación de pagar
derechos por las emisiones de GEI de la producción, transporte y otras etapas del ciclo de vida de
sus exportaciones. Otras medidas pueden ser aranceles más elevados o impuestos al carbón sobre
medios de transporte internacional.
Algunos mercados exportadores de México y Centroamérica consideran adoptar medidas
de compensación por los mayores costos e inversiones de sus industrias sujetas a políticas de
disminución de GEI en su propio territorio. El proyecto estadounidense Acta de Energía Limpia y
Seguridad propone imponer costos comerciales a importaciones de países que no cumplan
determinadas condiciones, obligándolos a pagar derechos de emisiones. Quedarían exentas las
importaciones cuyo origen fuera un país miembro de un acuerdo internacional, multilateral o
bilateral que incluyera a Estados Unidos y cumpliera requisitos de emisiones de GEI tan
rigurosos como los estadounidenses. Las importaciones también podrían estar exentas de estos
derechos si el país de origen tuviera una intensidad energética o de emisiones igual o menor a la
de Estados Unidos en el sector respectivo.
La estrategia de manejo del cambio climático de la Unión Europea también considera la
posibilidad de sujetar las importaciones a su esquema de comercio de derechos de emisión. Esto
implicaría que los exportadores de algunos productos a la Unión Europea compraran derechos
de emisión en el mercado europeo para cubrir las emisiones relacionadas con sus propios
productos.
(Continúa)

346

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Recuadro 12.2)

Estas medidas, no necesariamente ligadas a acuerdos internacionales, pueden tener un
impacto importante para varios países de Centroamérica por la intensidad energética o carbónica
de sus procesos productivos y de transporte. De esta manera, el no aprovechamiento de las
posibles exenciones quedaría vinculado al nivel desarrollo y a los marcos regulatorios laxos o
insuficientes de los países, lo que implicaría costos mayores para sus exportaciones y pérdida de
competitividad en sus mercados principales.
Fuente: Este recuadro fue preparado por Claudia Schatan, Bruno Antunes e Indira Romero de la Unidad de Comercio
Internacional e Industria de la Sede Subregional de la CEPAL en México, en el marco de su investigación a publicarse
“Comercio y Cambio Climático: Las perspectivas para México y Centroamérica.

12.6 CONSIDERACIONES FINALES
1. Los países de Centroamérica contribuyen juntos con menos de 0,3% del total de las
emisiones de GEI sin cambio de uso de tierra. En un escenario tendencial esta proporción
no cambiará significativamente. La evidencia presentada en este estudio documenta el
multifacético impacto del cambio climático ya presente en estas sociedades, las cuales son
altamente vulnerables por su nivel de desarrollo y su ubicación geoclimática como istmo
estrecho entre dos océanos. El presente estudio evidencia que los impactos y costos futuros
serán catastróficos si la tendencia actual de emisiones continúa. Los países de la región
exigen establecer la meta global de no sobrepasar una concentración de GEI de 350 ppm de
CO2e y un aumento de temperatura no mayor a 1,5 °C (CCAD y SICA, 2009). Esta meta
más exigente requerirá mayores y más rápidas reducciones de emisiones globales, lo que
permitiría reducir los impactos a los países más vulnerables. Esto requerirá esfuerzos
adicionales que implicarían contribuciones voluntarias de casi todos los países del mundo,
no solamente de los países con metas vinculantes bajo la CMNUCC.
2. El análisis de opciones de reducción de emisiones de GEI presentado en este capítulo sigue
las líneas básicas acordadas por los Ministros de Ambiente de los países de Centroamérica:
que las prioridades sean reducir vulnerabilidades y adaptarse y que las opciones de
mitigación sean consideradas como cobeneficio del esfuerzo de adaptación. Este marco
sugiere analizar otros flujos materiales desde el ambiente hasta la sociedad, como son los
recursos hídricos, cuyo reto de conservación y mejora de la eficiencia de su uso aun sin
cambio climático es mayúsculo. Otro gran reto es la conservación de bosques, corales,
manglares, otros ecosistemas naturales y los múltiples servicios que éstos proporcionan a la
sociedad. Otros retos involucran la resiliencia del sistema alimentario y la sostenibilidad
del uso de tierra y agua, reducción de la frontera agrícola/bosque y conservación y
aprovechamiento de la diversidad genética. Existen acervos naturales terrestres y marinos
en la región cuya riqueza se está perdiendo, pero no es tarde para invertir en su
preservación y protección como una de las mejores medidas para el desarrollo sostenible y
la adaptación al cambio climático.
3. La discusión sobre emisiones de GEI también debe tomar en cuenta la alta dependencia
regional de hidrocarburos importados (y la creciente tendencia a utilizar carbón mineral),
una amenaza a su seguridad energética en un contexto de oscilaciones de precios e
inseguridad de suministro. Además, la alta contaminación de estas fuentes de energía

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

347

implica costos de salud, los cuales son asumidos por los sistemas de salud pública y por la
población afectada, no por los productores de hidrocarburos. La Estrategia Energética
Sustentable 2020 de Centroamérica identifica un escenario tendencial de emisiones y
propone cambios en la matriz energética con sus consecuentes reducciones de emisiones.
Se identifica una coincidencia de beneficios entre el mayor uso de recursos renovables de la
misma región con la reducción de emisiones en relación al escenario tendencial (véase
cap. 8). Estos retos de desarrollo son válidos por sí mismos, aun sin considerar la reducción
de emisiones.
4. Si Centroamérica avanza en transitar a un sendero de desarrollo más sostenible e
incluyente, aprovechando el esfuerzo global de mitigación, resulta válido hacer un análisis
de sus oportunidades y costos. Como miembros de la CMNUCC, los países de la región
están comprometidos a contribuir a los esfuerzos de mitigación, siempre y cuando los
países desarrollados les transfieran las tecnologías y los recursos financieros necesarios. La
Estrategia Regional de Cambio Climático propone aprovechar los fondos de mitigación y
los mercados de carbono para fomentar un mayor uso de fuentes renovables, capturar
carbono por reforestación y conservación del bosque existente, incentivar producción y
consumo más limpios y reducir emisiones por uso de leña y labores agrícolas (CCAD y
SICA, 2010).
5. Es importante considerar otras dos implicaciones de la respuesta al cambio climático. Una
tiene que ver con enfrentar la multiplicidad de objetivos de adaptación y desarrollo
sostenible con limitados recursos públicos. En estos casos es conveniente integrar el diseño
de políticas, priorizando medidas de adaptación que mejoren la adaptabilidad de los
sistemas naturales y no aumenten la presión sobre ellos. De forma complementaria, las
medidas de reducción de emisiones deben ser diseñadas para que contribuyan a reducir las
vulnerabilidades y favorecer la adaptación sostenible, particularmente de las poblaciones
pobres, y aprovechar los conocimientos, las prácticas y las variedades de cultivos y plantas
que fomentan la sostenibilidad de los pueblos indígenas y las comunidades campesinas.
6. En el contexto comercial global, algunos países podrían considerar que sus esfuerzos de
reducción de emisiones son mayores que las de otros, con las desventajas consecuentes
para sus productores y, por ende, tomarían medidas compensatorias como un impuesto al
contenido carbónico de las importaciones o pago de derechos por las emisiones de GEI de
la producción, transporte y otras etapas del ciclo de vida de sus exportaciones. Otras
medidas pueden ser aranceles más elevados o impuestos al carbón sobre medios de
transporte internacionales. Algunos importadores de productos de Centroamérica
consideran adoptar medidas de este tipo, las cuales pueden implicar mayores costos para
exportaciones y pérdida de competitividad por la intensidad energética o contenido
carbónico de sus procesos productivos y de transporte.
7. En términos del ejercicio IPAT, los indicadores muestran diferencias importantes al interior
de la región. Así por ejemplo, podría considerarse que la tecnología utilizada en los
procesos productivos de Costa Rica es más eficiente en términos de emisiones. Panamá, si
bien muestra una intensidad energética baja, tiene un producto per cápita alto asociado a
un consumo de energía no eficiente y con menor ritmo de crecimiento de la población, lo
que se traduce en emisiones más altas por habitante.

348

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

8. Nicaragua muestra la intensidad energética más alta y el segundo nivel de carbonización
resultando en el más alto nivel de CO2e emitido por unidad de producto. Es decir, su
economía depende en gran medida del consumo de energía, pero sus tecnologías son
intensivas en emisiones. Considerando su estructura productiva actual, un mayor
crecimiento económico implicará un aumento acelerado de las emisiones por habitante.
9. Honduras tiene una intensidad de energía superior al promedio regional, pero sus
emisiones de CO2e/energía son las más bajas, lo que hace suponer que sus fuentes de
abastecimiento utilizan tecnologías más limpias. Por cada unidad de producto se generan
1,5 unidades de CO2e, el promedio de Centroamérica, pero mantiene las emisiones por
habitante más bajas. Con la tecnología actual, una expansión del crecimiento económico
podría ocasionar incrementos de emisiones menos que proporcionales.
10. Guatemala es una de las dos economías más grandes de la región en términos del PIB y su
consumo de energía es más que proporcional a incrementos del producto. Por cada unidad
de producto se emiten 1,87 unidades de CO2e. Este nivel alto se explica en buena medida
por la expansión de la población, que seguirá hasta el 2070, por lo cual seguirá presionando
sobre las emisiones.
11. El Salvador muestra una intensidad de energía y un nivel de CO2e/PIB inferiores al
promedio. Por lo tanto, su economía muestra una menor dependencia de la energía. En
consecuencia, registra menores niveles de emisiones. La estabilidad macroeconómica y el
lento crecimiento de la población han mantenido relativamente estables sus emisiones por
habitante. Un crecimiento moderado de la economía aunado a los escenarios demográficos
podría indicar que el nivel de emisiones per cápita se mantendría relativamente estable.
12. Belice, por el tamaño de su economía y población, no hace una contribución importante a
las emisiones regionales. No obstante, sus emisiones de CO2e/energía son superiores al
promedio, indicando que genera más unidades de CO2e por unidad de energía. Su nivel de
emisiones per cápita es de 3,66 toneladas por habitante, el segundo más alto en
Centroamérica, factor a considerar en un escenario de crecimiento acelerado.
13. En términos del ejercicio de tendencias de emisiones hacia el 2030, se desprenden otras
conclusiones de interés para la definición de políticas en la región. Es urgente atender los
problemas de deforestación, especialmente en Honduras, Nicaragua y Guatemala. Esto no
sólo por razones climáticas, sino por su severo impacto en la biodiversidad, en los
equilibrios hidrológicos y los otros servicios ambientales que proporcionan los bosques. La
reducción de la deforestación debe ser una prioridad de política pública y se requieren
todos los esfuerzos posibles para lograr un acuerdo internacional en REDD benéfico para
los países en vías de desarrollo. La captura de carbono en sistemas forestales es una
oportunidad considerable, en especial si se orienta a zonas con alto potencial (áreas
tropicales húmedas), bajo esquemas de conectividad a través de corredores biológicos entre
áreas protegidas.
14. Para toda la región es importante definir políticas de eficiencia energética en los vehículos
automotores y, de ser posible, introducir cambios en la estructura modal del transporte.
15. Hay oportunidades considerables de reducir el factor de emisión de los sistemas eléctricos
con una nueva generación de hidroeléctricas que trabaja con y proporciona beneficios a las

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

349

poblaciones locales, reduce su impacto ambiental y protege sus cuencas. También se deben
desarrollar otras fuentes renovables de energía como la eólica, la minihidráulica, la
geotérmica y la biomasa dada su competitividad creciente.
16. A pesar de su relevancia, no es sencillo vislumbrar la naturaleza de las políticas de
reducción de emisiones en el sector agropecuario, excepto en el manejo de excretas del
ganado con biodigestión y la racionalización del uso de fertilizantes basados en nitrógeno.
Mayores beneficios podrán obtenerse con un enfoque integrado de adaptación sostenible
del sector que incluya reducción de la degradación de suelos y de la deforestación en la
frontera agrícola.
17. El manejo de residuos urbanos ofrece oportunidades promisorias no sólo de destrucción de
metano, sino de su aprovechamiento para la generación de electricidad. Es posible que la
mayor parte de estas oportunidades estén en proceso de ser aprovechadas, al menos en El
Salvador, Costa Rica y Panamá. El MDL y otros mecanismos de acceso a mercados de
carbono pueden ser vías apropiadas, especialmente a través de la agregación de proyectos
medianos en rellenos sanitarios o tiraderos.
18. Por último, puede considerarse la conveniencia de mejorar la eficiencia energética en el
sector residencial, de servicios y en la industria manufacturera. Pueden explorarse opciones
de eficiencia en iluminación municipal (LED´s), iluminación residencial y comercial
(LFC´s), equipos de aire acondicionado y refrigeración eficientes y calentadores solares en
hogares y comercios.

350

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CAPÍTULO 12.

ANEXO A: EMISIONES DE GASES EFECTO INVERNADERO (GEI) POR SECTORES,
MEDIDOS EN CO2e A 100 AÑOS.
CUADRO A-1
BELICE: EMISIONES DE GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
Sector
Energía

1994
Toneladas

1997
%

Toneladas

2000
%

Toneladas

%

606 900

5,3

644 100

8,2

669 300

6,8

0,294

0,0

0,277

0,0

0,260

0,0

270 374

2,4

54 323

0,7

244 072

2,5

Desechos

5 457 484

48,0

31 796

0,4

40 232

0,4

Emisiones sin cambio de uso de suelo

6 334 758

730 219

953 604

Emisiones cambio de uso de tierra

7 924 000

10 370 000

12 790 000

Total de emisiones brutas

14 258 758

11 100 219

13 743 604

Absorciones

-2 891 000

-3 225 000

-3 862 000

-2 708 000

-3 099 000

-3 651 000

-183 000

-126 000

-211 000

Procesos industriales y uso de productos
Agricultura

- Cambio en bosque y otras reservas de
biomasa leñosa.
-Abandono de tierra manejada
Emisiones netas de cambio de uso de
suelo (emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

5 033 000

44,3

7 145 000

90,7

8 928 000

90,4

11 367 758

100,0

7 875 219

100,0

9 881 604

100,0

Tasas anuales de crecimiento
Sector

1994-1997 (%)

Energía

2,00

1,29

-1,97

-2,09

Agricultura

-41,43

65,01

Desechos

-82,01

8,16

Emisiones sin cambio de uso de suelo

-51,33

9,30

9,38

7,24

-8,01

7,38

Absorciones

3,71

6,19

- Cambio en bosque y otras reservas de
biomasa leñosa.

4,60

5,62

-11,70

18,75

12,39

7,71

-11,52

7,86

Procesos industriales y uso de productos

Emisiones cambio de uso de tierra
Total de emisiones brutas

-Abandono de tierra manejada
Emisiones netas de cambio de uso de
suelo (emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

1997-2000 (%)

Nota: Todos los sectores son la suma de emisiones de CO2, CH4 y N2O en CO2 equivalente a 100 años.
Los datos de 1997 y 2000 fueron obtenidos de CEPALSTAT y del informe preliminar de la Segunda Comunicación Nacional
sobre Cambio Climático.
Fuentes: MNRE, 2002; CEPAL, 2010a; MNRE, 2007.

351

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO A-2
COSTA RICA: EMISIONES GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
1990

1996

2000

2005

Sector
Toneladas
Energía
Procesos industriales y uso de
productos
Agricultura
Desechos

%

Toneladas

%

Toneladas

%

Toneladas

%

2 527 920

34,0

4 179 100

42,7

4 805 600

60,5

5 688 600

64,8

367 900

4,9

571 480

5,8

449 800

5,7

672 500

7,7

2 754 120

37,0

4 883 500

49,9

4 608 600

58,0

4 603 900

52,4

430 500

5,8

870 240

8,9

1 236 900

15,6

1 320 900

15,1

Emisiones sin cambio de uso de suelo

6 080 440

10 504 320

11 100 900

12 285 900

Emisiones de cambio de uso de tierra

3 577 430

3 613 090

1 157 300

1 832 500

Total de emisiones brutas

9 657 900

14 117 620

12 258 200

14 118 400

Absorciones (cambio de uso de suelo) -2 215 840

-4 337 700

-4 317 800

-5 339 200

-Cambios en el bosque y otros tipos
de madera.
-Abandono de tierra manejada

883 230

2 318 100

1 332 610

2 019 600

2 494 800

-Absorción en plantaciones

1 823 000

Emisiones netas de cambio de uso
de suelo (emisiones – absorciones)

1 361 590

18,3

-724 610

-7,4

-3 160 500

-39,8

-3 506 700

-39,9

Total de emisiones netas

7 442 030

100,0

9 779 710

100,0

7 940 400

100,0

8 779 200

100,0

Tasas anuales de crecimiento
Sector

1990-1996 (%)

1996-2000 (%)

2000-2005 (%)

Energía

8,74

3,55

3,43

Procesos industriales y uso de
productos

7,62

-5,81

8,38

Agricultura

10,02

-1,44

-0,02

Desechos

12,45

9,19

1,32

Emisiones sin cambio de uso de suelo

9,54

1,39

2,05

Emisiones de cambio de uso de tierra

0,17

-24,77

9,63

Total de emisiones brutas

6,53

-3,47

2,87

Absorciones (cambio de uso
de suelo)

11,85

-0,11

4,34

-Cambios en el bosque y otros tipos
de madera.

17,45

-Abandono de tierra manejadas

7,18

5,42

-188,15

44,51

2,10

4,66

-5,08

2,03

-Absorción en plantaciones
Emisiones netas de cambio de uso de
suelo (emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

Nota: Los sectores son la suma de emisiones de CO2, CH4 y N2O en CO2 equivalente a 100 años.
Fuentes: MAE e IMN, 1996; IMN y MINAET, 2000; MINAET e IMN, 2009a y MINAET e IMN, 2009b.

352

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO A-3
EL SALVADOR: EMISIONES GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
Sector
Energía
Procesos industriales y uso de productos
Agricultura
Desechos
Emisiones sin cambio de uso de suelo
Emisión cambio de uso de tierra
Total de emisiones brutas
Absorciones
-Conversión bosques y praderas

1994
Toneladas

2000
%

Toneladas

4 765 500

30,1

5 378 800

41,0

490 100

3,1

444 244

3,4

5 784 840

36,5

2 512 547

19,1

876 750

5,5

1 263 653

9,6

11 917 190

9 599 245

4 660 372

3 702 228

16 577 562

13 301 473

-718 700

-173 670

-718 700

- Abandono de tierras cultivadas
Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

%

-173 670
3 941 672

24,9

3 528 558

26,9

15 858 862

100,0

13 127 803

100,0

Tasas anuales de crecimiento
1994-2000 (%)
Energía

2,04

Procesos industriales y uso de productos
Agricultura

-1,62
-12,98

Desechos

6,28

Emisiones sin cambio de uso de suelo

-3,54

Emisión cambio de uso de tierra

-3,76

Total de emisiones brutas

-3,60

Absorciones

-21,08

-Conversión bosques y praderas
- Abandono de tierras cultivadas
Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)

-1,83

Total de emisiones netas

-3,10

Nota: Todos los sectores son la suma de emisión de CO2, CH4 y N2O en CO2 equivalente a 100 años.
Fuentes: MARN, 2000b y MARN, 2009.

353

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO A-4
GUATEMALA: EMISIONES GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
Sector
Energía
Procesos industriales y uso de productos
Agricultura
Desechos
Emisiones sin cambio de uso de suelo
Emisiones de cambio de uso de tierra

1990
Toneladas

2000
%

Toneladas

%

4 584 023

-18,5

10 426 622

178,2

544 664

-2,2

1 235 727

21,1

8 831 522

-35,6

19 471 089

332,9

781 967

-3,2

1 049 255

17,9

14 742 176

32 182 693

3 357 909

11 127 114

18 100 085

43 309 808

Absorciones

-42 903 727

-37 460 174

-Cambio en bosque y otras reservas de biomasa
leñosa.

-37 871 929

-25 963 764

- Abandono de tierras manejadas

-2 967 733

-10 173 952

- Emisiones y absorciones de CO2 del suelo

-2 064 065

-1 322 458

Total de emisiones brutas

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)

-39 545 818

159,4

-26 333 060

-450,2

Total de emisiones netas

-24 803 642

100,0

5 849 634

100,0

Tasas anuales de crecimiento
1990-2000 (%)
Energía

8,56

Procesos industriales y uso de productos

8,54

Agricultura

8,23

Desechos

2,98

Emisiones sin cambio de uso de suelo

8,12

Emisiones de cambio de uso de tierra

12,73

Total de emisiones brutas

9,12

Absorciones

-1,35

-Cambio en bosque y otras reservas de biomasa
leñosa.

-3,70

- Abandono de tierras manejadas

13,11

- Emisiones y absorciones de CO2 del suelo

-4,35

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

Nota: Todos los sectores es la suma de emisiones de CO2, CH4 y N2O en CO2 equivalente a 100 años.
Fuentes: MARN, 2001; MARN y PNCC, 2007.

-3,98
-186,43

354

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO A-5
HONDURAS: EMISIONES GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
Sector
Energía

1995
Toneladas

2000
%

Toneladas

%

3 663 000

24,2

4 076 700

24,4

514 720

3,4

689 970

4,1

Agricultura

3 381 170

22,3

4 441 910

26,6

Desechos

2 944 880

19,5

1 738 700

10,4

Procesos industriales y uso de productos

Emisiones sin cambio de uso de suelo

10 503 770

10 947 280

Emisiones brutas de cambio de uso de tierra

57 392 390

56 696 650

Total de emisiones brutas

67 896 200

67 643 930

-52 763 110

-50 940 790

-Cambio en bosque y en otra biomasa leñosa

-22 564 040

-21 941 270

-Abandono de tierras cultivadas

-30 199 070

-28 999 520

Absorciones

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

4 629 280

30,6

5 755 860

34,5

15 133 090

100,0

16 703 140

100,0

Tasas anuales de crecimiento
1995-2000 (%)
Energía

2,16

Procesos industriales y uso de productos

6,04

Agricultura

5,61

Desechos

-10,00

Emisiones sin cambio de uso de suelo

0,83

Emisiones de cambio de uso de tierra

-0,24

Total de emisiones brutas

-0,07

Absorciones

-0,70

-Conversión bosques y praderas

-0,56

-Emisiones y absorciones de CO2 del suelo

-0,81

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)

4,45

Total de emisiones netas

1,99

Nota: Todos los sectores son la suma de emisiones de CO2, CH4 y N2O en CO2 equivalente a 100 años.
Fuentes: SERNA, 2000; SERNA, PNCC y PNUD, 2008.

355

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO A-6
NICARAGUA: EMISIONES GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
Sector
Energía
Procesos industriales y uso de productos
Agricultura
Desechos
Emisiones sin cambio de uso de suelo

1994

2000

Toneladas

%

%

-61,8

2 733 990

Toneladas
3 922 590

6,8

354 840

-8,0

305 850

0,5

4 891 510

-110,6

7 101 000

12,3

385 410

-8,7

651 950

1,1

8 365 750

11 981 390

Emisiones cambio de uso de tierra

59 639 730

140 257 250

Total de emisiones brutas

68 005 480

152 238 640

Absorciones

-72 429 730

-94 489 000

-Cambio en bosque y otras reservas de biomasa
leñosa.

-59 218 650

-76 534 000

-13 211 080

-17 952 000

- Abandono de tierras cultivada
Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

-12 790 000

289,1

45 768 250

79,3

-4 424 250

100,0

57 749 640

100,0

Tasas anuales de crecimiento
1994-2000 (%)
Energía

6,20

Procesos industriales y uso de productos

-2,45

Agricultura

6,41

Desechos

9,16

Emisiones sin cambio de uso de suelo

6,17

Emisiones de cambio de uso de tierra

15,32

Total de emisiones brutas

14,37

Absorciones

4,53

-Cambio en bosque y otras reservas de biomasa
leñosa.

4,37

- Abandono de tierras cultivada

5,24

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)

--

Total de emisiones netas

--

Nota: Todos los sectores son la suma de emisiones de CO , CH y N O en CO equivalente a 100 años.
Fuentes: MARENA, 2001 y MARENA, 2008.
2

4

2

2

356

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO A-7
PANAMÁ: EMISIONES GEI EN CO2e POR SECTORES
(En toneladas, porcentajes y tasas de crecimiento anual)
Sector
Energía
Procesos industriales y uso de productos

1994
Toneladas
5 874 200

2000
%

Toneladas

%

25,6

6 803 620

73,2

412 940

1,8

432 700

4,7

Agricultura

4 725 590

20,6

3 204 690

34,5

Desechos

1 650 740

7,2

1 081 530

11,6

Emisiones sin cambio de uso de suelo

12 663 470

11 522 540

Emisión brutas de cambio de uso de tierra

21 835 090

21 425 000

Total de emisiones brutas

34 498 560

32 947 540

Absorciones

-11 552 700

-23 658 000

-Cambio de biomasa y otras vegetaciones leñosas

-6 795 140

-20 318 000

-Abandono de tierra manejada

-4 757 560

- Emisiones y absorciones de CO2 desde el suelo

-3 340 000

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)

10 282 390

44,8

-2 233 000

-24,0

Total de emisiones netas

22 945 860

100,0

9 289 540

100,0

Tasas anuales de crecimiento
1994-2000 (%)
Energía

2,48

Procesos industriales y uso de productos

0,78

Agricultura

-6,27

Desechos

-6,80

Emisiones sin cambio de uso de suelo

-1,56

Emisión cambio de uso de tierra

-0,32

Total de emisiones brutas

-0,76

Absorciones

12,69

-Cambio de biomasa y otras vegetaciones leñosas

20,03

-Abandono de tierra manejada

---

- Emisiones y absorciones de CO2 desde el suelo

---

Emisiones netas de cambio de uso de suelo
(emisiones – absorciones)
Total de emisiones netas

Nota: Todos los sectores son la suma de emisiones de CO2, CH4 y N2O en CO2 equivalente a 100 años.
Fuentes: ANAM, 2000 y ANAM, 2009

---13,99

357

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CAPÍTULO 12.

ANEXO B: PROYECTOS DEL MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO (MDL) POR PAÍS.
CUADRO B-1
COSTA RICA: PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
Título

Tipo de proyecto
Recuperación de gas emitido por los
rellenos sanitarios con generación de
electricidad y sin captura o
destrucción de metano.

Otras partes

Reducción de
CO2e por año
en toneladas
métricas
156 084

Activo y fijo
(13/10/05)

Escala
Grande

Escala
Pequeña

Estatus
(Registro)

Escala

Rio Azul landfill gas and
utilization project in Costa
Rica

Holanda

Cote small-scale hydropower
plant

Canadá, Holanda,
Finlandia, Francia,
Planta hidroeléctrica a pequeña
Suecia, Alemania, Reino
escala para generar electricidad.
Unido, Irlanda del
Norte, Japón y Noruega

6 431

Por renovar
(03/03/06)

La Joya Hydroelectric Project

España

Generación de electricidad con
planta la hidroeléctrica.

38 273

Activo y para
Escala
renovar
grande
(09/03/07)

Tejona Wind Power Project
(TWPP)

Holanda

Generación de energía eólica.

12 600

Activo y para
Escala
renovar
Grande
(23/03/07)

Alemania

Instalación de una caldera alimentada
de biomasa para suministrar vapor a
procesos de producción interna,
desplazando la caldera alimentada
por carbón.

38 212

Activo y para
Pequeña
renovar
escala
(30/11/07)

Reino Unido e Irlanda
del Norte

Sustitución parcial de combustibles
fósiles por combustibles alternativos
(cáscara de arroz, aserrín y otros
residuos de biomasa) en la
fabricación de cemento.

42 040

Activo y fijo
(05/06/08)

Switching of fuel from coal to
palm oil mill biomass waste
residues at Industrial de
Oleaginosas Americanas S.A.
(INOLASA)

CEMEX Costa Rica: Use of
Biomass residues in Colorado
cement plant.

Escala
grande

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

CUADRO B-2
EL SALVADOR: PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO

Título

Otras
partes

Tipo de proyecto

Reducción
de CO2e
por año en
toneladas
métricas

Estatus
(Registro)

Escala

Landfill Gas to Energy
Facility at the Nejapa
Landfill Site, El
Salvador

Canadá,
Holanda y
Luxemburgo

Recuperar y utilizar el gas que emana del relleno
sanitario de Nejapa para reducir los GEI.

186 725

Activo y
renovable
(12/03/06)

Escala
grande

LaGeo, S.A. de C.V.,
Berlin Geothermal
Project, Phase Two

Holanda

Aumentar la capacidad de generación de energía
geotérmica mediante perforación de pozos
geotérmicos y la instalación de una nueva unidad
de poder de condensación.

176 543

Activo y
renovable
(25/05/06)

Escala
grande

(Continúa)

358

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro B-2)
El Angel Cogeneration
Project

Aumentar la capacidad de generación de energía
en el Ingenio El Ángel con calderas de alta
eficiencia y turbogeneradores para el
aprovechamiento de bagazo de caña de azúcar.

25 285

Renovable
(29/06/07)

Escala
grande

Central Izalco
Cogeneration Project

Japón

Aumentar la capacidad de generación de energía
en el Ingenio Central Izalco con calderas de alta
eficiencia y turbogeneradores para el mejor
aprovechamiento de bagazo de caña de azúcar.

45 750

Renovable
(30/11/07)

Escala
grande

Berlin Binary Cycle
power plant

Bélgica

Aumentar la capacidad de generación de energía
mediante la conversión de energía térmica de
baja presión en energía eléctrica.

44 141

Activo y
renovable
(30/11/07)

Escala
grande

El Chaparral
Hydroelectric Project
(El Salvador)

Estación hidroeléctrica sobre el río Torola para
proveer energía a la red nacional.

144 091

Activo y
renovable
(01/03/10)

Escala
grande

Addition of a power
generation micro unit
at the 5 de noviembre
Power Plant

Incorporar macrounidad de generación de
electricidad que aumentará la capacidad de
generación de cinco plantas.

1 549

retirado

Escala
pequeña

Papaloate
Hydroelectric Project

Utilizar el potencial hidráulico del río Papaloate
mediante el aprovechamiento de una desviación
del cauce.

6 217

Solicitud en
proceso

Escala
pequeña

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

CUADRO B-3
GUATEMALA: PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
Título

Otras partes

Tipo de Proyecto

Reducción
de CO2e
Estatus
por año en
(Registro)
toneladas
métricas

Escala

Planta hidroeléctrica con aguas residuales como
fuente principal.

90 363

Activo y
renovable
(17/12/05)

Escala grande

Matanzas Hydroelectric
Suiza
Plant

Contribuir al desarrollo sustentable local y nacional
con la planta hidroeléctrica de Matanzas.

26 578

Activo
(21/01/06)

Escala pequeña

San Isidro Hydroelectric
Suiza
Plant

Contribuir al desarrollo sustentable local y nacional
con la planta hidroeléctrica de San Isidro.

13 389

Activo
(23/01/06)

Escala pequeña

Candelaria Hydroelectric
Suiza
Project

Generar electricidad con recursos hidroeléctricos y
vender la producción generada a la red nacional.

18 922

Activo y
renovable
(09/11/06)

Escala pequeña

Canadá, Holanda,
El Canadá Hydroelectric Finlandia, Francia,
Project
Suecia, Alemania,
Japón, Noruega

Instalación de una planta hidroeléctrica sobre el río
Samalá.

118 527

Activo y
renovable
(02/12/06)

Escala grande

Biogas energy plant
from palm oil mill
effluent

Captura y combustión del gas metano de lagunas
anaeróbicas para el tratamiento de las aguas residuales
generadas en la Extractora del Atlántico.

30 333

Activo y
renovable
(06/04/08)

Escala pequeña

“Las Vacas”
Hydroelectric project

España

Amatitlan Geothermal
Project

Reino Unido e
Irlanda del Norte

Utilizar los recursos del campo geotérmico Amatitlan
para generar energía renovable y enviarla a la red del
sistema nacional.

82 978

Activo y
renovable
(12/12/08)

Escala grande

Xacbal Hydroelectric
Project

Holanda

Producir electricidad a través de recursos renovables
y contribuir a satisfacer la demanda del sistema
eléctrico de Guatemala.

311 438

Activo y
renovable
(23/12/08)

Escala grande

(Continúa)

359

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro B-3)
Bioenergia Anaerobic
Digestion and Biogas
Generation Project

Reino Unido e
Irlanda del Norte

Co-compositing of EFB
and POME project
Biogas Project, Olmeca
Suiza
III, Tecún Uman

Instalación de una planta de digestión anaeróbica en
los servicios manufactureros (SEMA) para utilizar las
aguas residuales de la destilería para producir biogás.
100 000
El biogás generado se integrará a las calderas utilizadas
actualmente por SEMA para producir vapor y ejecutar
sus operaciones.
Reducir el potencial contaminante de los residuos
agrícolas orgánicos de aguas superficiales y
22 940
subterráneas mediante la aplicación de un proceso de
compostaje aeróbico.
Mitigar las emisiones de metano por la recuperación y
combustión de Metano.

Activo y
renovable
(01/04/09)
Activo y
renovable
(18/07/09)

Montecristo
Hydroelectric Project

Escala pequeña

rechazado

Escala grande

rechazado

Mejorar el suministro de electricidad, aumentando la
cuota de energía renovable en la generación,
144 350
reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles.
Construir una planta hidroeléctrica que proporcione
35 189
energía eléctrica limpia, libre de emisiones de GEI.

Ingenio Magdalena S.A.
cogeneration project

Escala pequeña

Activo y
renovable
(23/11/09)

37 377

Escala grande

Escala pequeña

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

CUADRO B-4
HONDURAS: PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
Título

Otras partes

Rio Blanco small
Hydroelectric Project

Finlandia

Cuyamapa Hydroelectric
Project

Austria, Reino
Unido e Irlanda del
Norte

Cortecito and San Carlos
Hydroelectric Project

Tipo de proyecto
Producir energía hidroeléctrica limpia y vender la
energía a la ENEE (Empresa Nacional de Energía
Eléctrica) a través de un PPA (Power Purchase
Agreement).
Generar electricidad hidráulica con beneficios para
la comunidad y el desarrollo sustentable de la
región.
Generar electricidad con recursos hidráulicos,
incluyendo beneficios para la comunidad y el
desarrollo sustentable de la región.

Reducción de
CO2e por año
en toneladas
métricas

Activo y fijo Escala
(11/01/05) pequeña

35 660

Activo y fijo Escala
(23/04/05) pequeña

37 466

Activo y fijo Escala
(03/06/05) pequeña

37 032

Por renovar Escala
(19/08/05) pequeña

La Esperanza
Hydroelectric Project

Cuyamel Hydroelectric
Project

Suiza, Reino Unido e Planta pequeña de generación de energía
Irlanda del Norte
hidroeléctrica para la demanda regional y nacional.

25 353

La Gloria Hydroelectric
project

Reino Unido e
Irlanda del Norte

20 464

Zacapa Mini Hydro
Station Project

Finlandia

CECECAPA Small
Hydroelectric Project

Finlandia

Yojoa Small Hydropower
Finlandia
Project
Eecopalsa –biogas
recovery and electricity
generation from Palm Oil Suiza
Mill Effluent pounds,
Honduras.

Generar energía hidroeléctrica para la demanda
regional y nacional mediante.
Renovación de instalaciones y equipamiento de la
planta hidroeléctrica existente.
Generar energía limpia que contribuirá a reducir la
factura del petróleo importado y las emisiones de
CO2.
Construcción de una pequeña planta hidroeléctrica
con agua del río Yojoa.
Recuperación de Biogás a partir de los estanques
de aceite de palma efluente PALCASA.

Escala

17 800

Canadá, Holanda,
Italia, Dinamarca,
Finlandia, Austria,
Luxemburgo,
Bélgica, Suecia,
Alemania, Suiza,
Japón, Noruega,
España

Es el proyecto hidroeléctrico en la región de
Intibuca, que tiene un contrato para vender la
electricidad generada a la empresa eléctrica
nacional.

Estatus
(Registro)

915

Activo y
renovable
(26/11/05)
Activo y
renovable
(09/01/06)
Activo y fijo
(02/03/06)

Escala
Pequeña
Escala
Pequeña
Escala
pequeña

1 877

Activo y fijo Escala
(02/03/06) pequeña

1 069

Activo y fijo Escala
(02/03/06) pequeña

27 615

Activo y
renovable
(02/09/06)

Escala
Pequeña

(Continúa)

360

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

(Continuación Cuadro B-4)
Japón

Instalación del equipo más eficiente para usar el
bagazo de azúcar. Tres Valles también utiliza el
aserrín de las fabricas de madera cercanas.

16 479

Activo y
renovable
(28/06/07)

Escala
grande

Cervecería Hondureña
Methane Capture Project

Instalación de un biodigestor para el tratamiento
de aguas residuales en la producción de cerveza y
refrescos para eliminar la levadura y otros residuos
antes de llegar a los ríos.

7 302

Inversiones Hondureñas
Cogeneration Project

Incluye la cobertura de dos lagunas anaeróbicas
abiertas para el tratamiento del aceite de palma de
molino. El biogás recuperado será utilizado en el
sitio para la producción de calor y electricidad.

19 937

Activo y
renovable
(12/12/07)

Escala
pequeña

30 646

Activo y
renovable
(08/03/08)

Escala
pequeña

14 088

Activo y
renovable
(25/03/09)

Escala
pequeña

Instalación de dos calderas de biomasa combustible
para suministrar vapor a las empresas INDASA y
OLEPSA.

18 856

Activo y
renovable
(20/02/10)

Escala
pequeña

32 990

Rechazado

Escala
grande

Energéticos JaremarBiogas recovery from Palm
Oil Mill Effluent (POME) Suiza y Suecia
ponds heat and electricity
generation, Honduras.
Energía Ecológica de
Palcasa S.A. EECOPALSA
Biomass Project
Energía Limpia Jaremar
renewable thermal
Suecia
generation from biomass
(EFB) Honduras

El proyecto incluye la cobertura de dos lagunas
anaeróbicas abiertas para el tratamiento de la
palma de aceite. El biogás recuperado será utilizado
en el sitio para la producción de calor y
electricidad.
Instalación de una planta de 3.4 MW de
cogeneración de biomasa en la fábrica de aceite de
palma PALCASA.

Escala
Por renovar
pequeña
(28/08/07)
.

Compañía Azucarera
Hondureña S.A.
cogeneration Project

Japón

Aumentar la capacidad de generación de energía en
el ingenio Santa Matilde mediante la instalación de
calderas de alta eficiencia y turbogeneradores para
el mejor aprovechamiento del bagazo de caña de
azúcar.

La Grecia Cogeneration
Project

Japón

Instalación de equipos eficientes para el mejor
aprovechamiento del bagazo generados en la
producción de azúcar.

52 429

Rechazado

Escala
grande

Chumbagua Cogeneration
Japón
Project

Instalación de equipos eficientes para el mejor
aprovechamiento del bagazo de azúcar.

22 324

Rechazado

Escala
grande

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

CUADRO B-5
NICARAGUA: PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
Título

Otras partes

Tipo de proyecto

San Jacinto Tizate
geothermal project

Suiza, Reino Unido e
Irlanda del Norte

Monte Rosa Bagasse
Cogeneration Project
(MRBCP)

Aumentar la eficiencia energética y la
Brasil, Japón, Suiza,
capacidad de cogeneración para suministrar
Reino Unido e Irlanda
electricidad a la red: valor añadido a la
del Norte
producción de bagazo por la empresa.

Construcción de una planta de energía
geotérmica en San Jacinto.

Reducción de
CO2e por año en
toneladas
métricas
280 703

Estatus
(Registro)
Activo y
renovable
(08/04/06)

Escala

Escala grande

56 020

Activo y por
renovar
Escala grande
(22/06/06)

Vinasse Anaerobic
Treatment ProjectHolanda
Compañía Licorera de
Nicaragua, S.A. (CLNSA)

Tratamiento de aguas residuales en la
producción de alcohol (vinaza) y utilizar la
materia orgánica retirada.

119 847

Activo y fijo
Escala grande
(09/03/07)

Amayo 40 MW wind
power Project-Nicaragua

Proveer electricidad eólica a la red de
Nicaragua.

120 811

Activo y por
renovar
Escala grande
(12/04/09)

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

361

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO B-6
PANAMÁ: PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
Otras
partes

Tipo de proyecto

Reducción
de CO2e
por año en
toneladas
métricas

Los Algarrobos
Hydroelectric Project

España

Construcción de una mini planta hidroeléctrica
cuyas turbinas serán operadas por el flujo de la
Quebrada Algarrobos y el río Casita de Piedra.

37 213

Activo y
renovable
(01/10/05)

Escala
pequeña

Project for the
refurbishment and
upgrading of Dolega
Hydropower plant

España

Instalación de tres turbinas hidráulicas tipo
Francis con la mejor tecnología disponible para
la mejor eficiencia energética de la planta.

12 167

Por renovar
(24/12/05)

Escala
pequeña

Project for the
Refurbishment and
upgrading of Macho del
Monte Hydropower plant

España

Instalación de dos turbinas hidráulicas tipo
Francis con la mejor tecnología disponible para
la mejor eficiencia energética de la planta.

10 963

Por renovar
(24/12/05)

Escala
pequeña

Proyecto hidroeléctrico para proveer energía
limpia, segura y capacidad renovable al sistema
eléctrico panameño.

36 126

Activo y
renovable
(21/10/06)

Escala
pequeña

Título

Concepción Hydroelectric
Project

Estatus
(Registro)

Escala

Paso Ancho Hydroelectric
Project

Reino Unido
e Irlanda del
Norte

Construcción, operación y mantenimiento de
una planta de energía hidroeléctrica y las
instalaciones auxiliares en el río Chiriquí Viejo.

22 233

Activo y
renovable
(10/03/07)

Escala
Pequeña

Santa Fe, Energy Wind
farm

Reino Unido
e Irlanda del
Norte

Utilizar los recursos eólicos de la zona de Cerro
Tute y Cerro Delgadito a través de un parque
eólico para generar energía cero emisiones.

172 877

Activo y
renovable
(23/02/09)

Escala
grande

Aumentar el flujo de agua en el embalse de
Fortuna al desviar cinco arroyos para aumentar
la generación de electricidad.

26 530

Rechazado

Escala
grande

Increase of Power
Generation of the
hydroelectric power station
Fortuna in Panama (IPGFP)

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

CUADRO B-7
CENTROAMÉRICA: STATUS DE PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
País

Status
Aceptados

Rechazados

Retirado

Solicitud en Proceso

Total

Belice

0

0

0

0

0

Costa Rica

6

0

0

0

6

El Salvador

6

0

1

1

8

Guatemala

11

2

0

0

13

Honduras

16

3

0

0

19

Nicaragua

4

0

0

0

4

Panamá

6

1

0

0

7

Centroamérica

49

6

1

1

57

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

362

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

CUADRO B-8
CENTROAMERICA: TIPOS DE PROYECTOS MECANISMO DE DESARROLLO LIMPIO
Tipo de proyecto (solo incluye proyectos aceptados)

Biomasa

Energía
geotérmica

Aceite
de
palma

Bagazo
de caña

Rellenos
sanitarios y
aguas
residuales
(Metano)

0

0

0

0

0

0

0

2

1

2

0

0

0

1

6

El Salvador

1

0

0

2

0

2

1

6

Guatemala

6

0

0

1

0

0

4

11

Honduras

9

0

1

0

4

1

1

16

Nicaragua

0

1

0

1

0

1

1

4

Panamá

5

1

0

0

0

0

0

6

23

3

3

4

4

4

8

49

País

Hidroeléctricas

Energía
eólica

Belice

0

Costa Rica

Centroamérica

Fuente: CDM y UNFCCC, 2010.

Total

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

363

13. EJES POTENCIALES DE OPCIONES
DE POLÍTICAS PÚBLICAS

13.1 RESUMEN POR PAÍS DE POLÍTICAS E INSTITUCIONALIDAD
de Centroamérica enfrentan la
climático
Los países económicas y ambientales, las amenaza del cambiolos riesgos.con vulnerabilidades
sociales,
cuales magnifican
Para reducirlos han
incorporado el tema del cambio climático a sus agendas políticas y están implementando
estrategias, políticas, leyes y planes sectoriales nacionales y regionales, en diversos sectores
como son energía, biodiversidad, áreas protegidas y recursos hídricos. Todos los países
ratificaron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC)
entre 1994 y 1995 y el Protocolo de Kioto entre 1998 y 2003. En la actualidad están preparando
o han completado su segunda comunicación a la CMNUCC y han establecidos mecanismos
para utilizar el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL).

13.2 POLÍTICAS E INSTITUCIONALIDAD
A continuación se presentan resúmenes de las políticas e institucionalidades nacionales en las cuales
se trabaja el reto del cambio climático:

BELICE
El Ministerio de Recursos Naturales y del Medio Ambiente (MNRE) estableció el Comité Nacional de
Cambio Climático (BNCCC) para asesorar al gobierno sobre la implementación de políticas y
estrategias necesarias para asegurar el desarrollo económico a pesar del impacto del cambio climático.
El Comité desarrolló un borrador sobre la política de adaptación al cambio climático titulado
“Government of Belize Policy on Adaptation to Global Climate Change” (MNRE, 2008).
Esta política tiene los objetivos de aprovechar las oportunidades que surgen del proceso de
negociaciones sobre cambio climático para alcanzar los objetivos de desarrollo de la nación;
preparar a los sectores del país para enfrentarse al desafío del cambio climático global; promover
incentivos económicos que fomentan la inversión pública y privada en medidas de adaptación;
definir la posición de Belice en las negociaciones regionales e internacionales de cambio climático
para promover los intereses económicos y ambientales del país y desarrollar el marco institucional
apropiado para planificar y responder al cambio climático global. Así, los sectores de agricultura,
energía, educación, ambiente, transportes, información, turismo, vivienda, zonas costeras, salud,
recursos hídricos, pesca y bosques deberán integrar el factor cambio climático a sus políticas
públicas.
En el marco del plan de desarrollo “Horizon 2030” (Gobierno de Belice, 2010), existe la
propuesta de desarrollar el marco legislativo en materia de ambiente y cambio climático. La
legislación ambiental de Belice incluye el plan estratégico y de acción para biodiversidad,
regulaciones de pesca, acta de la autoridad de gestión de la zona costera y acta de forestería. El sector

364

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

de agricultura desarrolló un plan de reducción de riesgo para la agricultura y la pesca con FAO y
PNUMA, cuyas metodologías pueden ser relevantes para acciones piloto en el sector.

COSTA RICA
El Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones de Costa Rica (MINAET) presentó la
Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) en 2007 (MINAET, 2009), la cual define los
elementos básicos de su política. La ENCC busca responder a este problema global con un
planteamiento nacional integral basado en acciones descentralizadas y amplia participación de los
actores involucrados. Sus principios son la responsabilidad compartida y diferenciada, así como la
conversión de la amenaza en oportunidades. La ENCC, está vinculada al Programa Nacional de
Desarrollo de Costa Rica de 2006-2010 (MIDEPLAN, 2007) y a la iniciativa presidencial Paz con la
Naturaleza (Gobierno de Costa Rica, 2005), e impulsa dos agendas complementarias: la nacional y
la internacional. La agenda nacional gira en seis ejes estratégicos, los cuales se presentan en el
diagrama 13.1.
DIAGRAMA 13.1
COSTA RICA: ESTRATEGIA NACIONAL DE CAMBIO CLIMATICO

Fuente: MINAET, 2009.

La agenda internacional comprende los siguientes objetivos: incidencia internacional, atracción
de recursos externos, liderazgo, legitimidad, presencia en foros multilaterales y binacionales y
desarrollo de capacidades internacionales. Además de estas agendas, el MINAET impulsa el
programa Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Plus (REDD+).
Costa Rica tiene las siguientes leyes que norman la implementación de medidas de mitigación
y adaptación al cambio climático:


Ley de regulación del uso de la energía, aprobada en 1994, que establece mecanismos para
promover el uso eficiente de la energía y la protección del ambiente.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

365



Decreto 33096, aprobado en 2006, que exenta de impuestos la compra venta de
vehículos híbridos.



Ley para la gestión integral de residuos, aprobada el 25 de mayo de 2010, cuyo objeto es
regular la gestión integral de residuos y el uso eficiente de los recursos mediante la
planificación y ejecución de acciones regulatorias, operativas, financieras, administrativas,
educativas, ambientales y sanitarias. Tiene los objetivos de garantizar el derecho a gozar
de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como proteger la salud pública;
fomentar los mercados de subproductos, materiales valorizables y productos
reciclados, reciclables y biodegradables, entre otros, para impulsar la creación de
empresas y generar nuevas fuentes de empleo, aumentar la competitividad y
aprovechar los recursos para incrementar el valor agregado de la producción nacional,
y finalmente promover la creación y el mejoramiento de infraestructura pública y
privada para recolección selectiva, transporte, acopio, almacenamiento, valorización,
tratamiento y disposición final adecuada de residuos.



La ley de exención de tributos fiscales a los sistemas de tratamiento de aguas residuales
para mejorar la calidad del agua, aprobada el 22 de febrero de 2011, declara de utilidad
pública e interés social el tratamiento de todas las aguas residuales en el territorio
nacional para mitigar su contaminación y promover el desarrollo sostenible de los
sectores social, turístico, comercial, industrial y agrario. Para ello exenta de tributos
fiscales la adquisición de sistemas para el tratamiento de aguas residuales y sus
componentes, así como los materiales e insumos usados en su construcción.

En 2008 se presentó una iniciativa de Ley de Conservación de la Vida Silvestre a la Asamblea
Legislativa, que está en proceso de aprobación. La iniciativa busca restablecer, de acuerdo a las
nuevas realidades y paradigmas, la conservación y el manejo sostenible de la vida silvestre mediante
un marco regulatorio de la investigación y la información generada como insumos para la toma de
decisiones; promueve la centralización y sistematización de la información, utilizando las estructuras
creadas por otras leyes como las de Biodiversidad, Pesca y Protección Fitosanitaria, y busca reactivar
la capacidad operativa del MINAET para el manejo de la vida silvestre con recursos financieros
accesibles y suficientes.
Desde 2009 se está discutiendo una iniciativa de ley para el uso de energías renovables y de
eficiencia energética en la Asamblea Legislativa. La iniciativa propone incentivos fiscales como la
reducción del impuesto sobre la renta por diez años para las empresas que aprovechen
comercialmente las fuentes de energías renovables, crear un certificado por reducción de emisiones
contaminantes, reconocer a las comunidades que utilizan fuentes de energía renovables, crear becas
de investigación para el mejor aprovechamiento de las energías renovables, desarrollar proyectos
hidroeléctricos y geotérmicos y dar incentivos para aprovechar los subproductos de las cosechas
como biocombustibles de uso local.

EL SALVADOR
La respuesta al cambio climático de El Salvador es coordinada por el Ministerio de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (MARN) y su marco legal es la Ley de Medio Ambiente de 1998. El MARN
está desarrollando un plan nacional de cambio climático con propuestas sectoriales elaboradas por
los ministerios relacionados y otros actores claves. El MARN cuenta con una Dirección de Cambio
Climático y Asuntos Estratégicos.

366

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

El Programa de Gobierno 2009-2014 (Martínez y Sosa, 2009) expresa el compromiso de
enfrentar el cambio climático con acciones dirigidas a conformar un programa nacional de
adaptación, incluyendo acciones nacionales voluntarias de mitigación, ciencia y tecnología para la
adaptación y la mitigación, educación y conciencia de la población. Entre sus objetivos están:


Priorizar opciones de mitigación para reducir gradualmente el consumo de combustibles
fósiles, estimulando la adopción de un modelo energético sustentable, limpio y eficiente a
fin de disminuir la dependencia de las importaciones de los derivados de petróleo y
apostar por el ahorro y la eficiencia energética y el uso de energías renovables.



Promover la conservación, restauración y manejo sustentable de los sistemas naturales
terrestres, acuáticos y marinos a escala nacional y regional para disminuir su
vulnerabilidad climática.



Conformar una comisión del más alto nivel científico, multidisciplinaria y plural, que
contribuya al diseño de estrategias y medidas ante el cambio climático.



Proponer una norma para controlar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por
la industria, el sector energético y el manejo de suelo.



Promover la sensibilidad y la conciencia pública, la educación, la investigación y el
desarrollo y la transferencia de tecnología para propiciar la participación de toda la
población en la creación de soluciones.



Diseñar con urgencia los mecanismos para resarcir la deuda ecológica, así como el acceso a
los fondos de adaptación y otras fuentes de financiamiento, investigación y transferencia
de tecnología.



Fortalecer la política de relaciones internacionales para unir esfuerzos, lograr acuerdos y
vigilar el cumplimiento de los compromisos de la CMNUCC.

Un avance importante en esta década es el diseño de una política nacional de áreas protegidas
(MARN, 2004). Las principales medidas que se pretenden tomar son:


Identificar, legalizar y establecer jurídica y técnicamente las Áreas Nacionales Protegidas
(ANP) a conservar.



Formular un marco legal que regule las actividades relacionadas con la gestión de las ANP.



Delegar la gestión de las ANP a organizaciones privadas o a instituciones autónomas.



Promover que las ANP sean consideradas en los planes de ordenamiento y desarrollo
nacionales, regionales, locales y privados.



Contribuir al mejoramiento de la productividad sostenible de los ecosistemas en las zonas
de amortiguamiento y regiones de influencia.

Actualmente se trabaja en una Política Nacional de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos
para dar coherencia a la gestión pública del abasto de agua. La política incluye una Estrategia
Nacional de los Recursos Hídricos y su respectivo Plan Nacional para la gestión de los asuntos
prácticos. Paralelamente se elabora una propuesta de Ley General de Aguas para regular su uso,
aprovechamiento y vertidos a nivel nacional.

GUATEMALA
El Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) es la entidad pública especializada en
materia ambiental y de bienes y servicios naturales. Su función es proteger los sistemas naturales en

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

367

todas sus formas; fomentar una cultura de respeto y armonía con la naturaleza y proteger, preservar
y promover el uso sostenible de los recursos naturales para lograr un desarrollo transgeneracional,
articulando el quehacer institucional, económico, social y ambiental. El MARN cumple su función en
el marco legal vigente en coordinación con el resto de instituciones públicas en materia ambiental. De
esta forma se promueve un marco amplio de políticas que definen objetivos y acciones estratégicas
relevantes en relación con el cambio climático como las siguientes.
La Ley de Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente (Decreto 68-86) busca armonizar,
definir y dar las directrices a los diferentes sectores para el mejoramiento del ambiente y la calidad
de vida, el mantenimiento del equilibrio ecológico y el uso sostenible de los recursos naturales. La
política ambiental persigue los siguientes objetivos:


Conservar y proteger el ambiente y los recursos naturales con énfasis en la generación de
conocimiento y prevención del deterioro ambiental.



Mejorar la calidad ambiental.



Promover el uso y el manejo sostenible de los recursos naturales.



Promover la restauración ambiental.

La Política Energética y Minera 2008-2015 fue elaborada por el Ministerio de Energía y Minas
en el 2007. Su principal objetivo es contribuir al desarrollo energético sustentable, asegurando el
abastecimiento oportuno, continuo y de calidad a precios competitivos. Sus objetivos específicos
incluyen:


Aumentar la oferta energética del país a precios competitivos.



Diversificar la matriz energética, priorizando las energías renovables.



Promover de la competencia e inversiones.



Promover el desarrollo sustentable a partir de los recursos renovables y no renovables del
país.



Incrementar la eficiencia y la integración energéticas.

El objetivo de la política forestal es incrementar los beneficios socioeconómicos de los bienes y
servicios generados por los ecosistemas forestales y contribuir al ordenamiento territorial en áreas
rurales a través del fomento del manejo productivo y de la conservación de los recursos naturales,
con énfasis en los forestales y recursos asociados como la biodiversidad, el agua y los suelos.
Persigue incorporar la actividad forestal a la economía en beneficio de la sociedad guatemalteca.
En el año 2001 fue elaborada una iniciativa de Política Nacional de Seguridad Alimentaria y
Nutricional que está en análisis en el Congreso de la República. Esta política propone los
lineamientos para superar la inseguridad alimentaria y nutricional de una gran proporción de la
población guatemalteca, especialmente indígenas en las áreas rurales y urbano-marginales. Estas
condiciones representan un serio obstáculo para el desarrollo social y económico del país, por lo que
el gobierno está comprometido a priorizar la reducción del hambre, la pobreza y la desnutrición, así
como garantizar la seguridad alimentaria y nutricional.
La política de Educación Ambiental tiene por objetivo general promover la creación de una
cultura ambiental mediante la transmisión, aplicación de conocimientos, formación de valores y
actitudes que favorezcan el desarrollo sostenible del país. Sus objetivos específicos son:

368

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Incorporar la educación ambiental como eje transversal en el currículum del sistema
educativo nacional.



Promover, coordinar y realizar acciones encaminadas a la sensibilización de la sociedad
para fomentar la responsabilidad de la conservación de los recursos naturales y la
protección del ambiente.



Orientar el desarrollo de la educación ambiental según las condiciones ambientales,
sociales, culturales, políticas, económicas y de infraestructura del país.



Incidir en grupos de población con potencial de ser multiplicadores de procesos,
fortaleciendo sus conocimientos para el manejo racional de los recursos naturales y del
ambiente.



Inculcar un sentido de responsabilidad, valoración, equidad, solidaridad y participación en
la problemática ambiental.

La Política de Desarrollo Social y Población tiene como fin crear y promover las condiciones
sociales, culturales, políticas, económicas y jurídicas que faciliten el acceso de la población a los
beneficios del desarrollo en condiciones de equidad de acuerdo con la dinámica y características
propias de la población guatemalteca presente y futura. Su objetivo general es contribuir al
desarrollo de la persona humana en los aspectos sociales, familiares, humanos y su entorno, con
énfasis en los grupos más vulnerables. Esta política persigue dar respuesta a las necesidades
planteadas por el volumen, estructura, crecimiento y distribución de la población en el territorio
nacional.
El objetivo general de la Política Nacional de Cambio Climático es que el Estado de Guatemala,
a través del gobierno central, las municipalidades, la sociedad civil organizada y la ciudadanía en
general adopten prácticas de prevención del riesgo, de reducción de la vulnerabilidad y de la
adaptación al cambio climático, contribuyan a la reducción de emisiones de GEI, coadyuven a la
mejora de la calidad de vida de sus habitantes y fortalezcan su capacidad de incidencia en las
negociaciones internacionales de cambio climático.
Los objetivos específicos incluyen: desarrollo de capacidades nacionales en cambio climático;
reducción de la vulnerabilidad y mejoramiento de la adaptación al cambio climático; mitigación
(reducción) de las emisiones de GEI.
Actualmente el Congreso de la República de Guatemala discute la Iniciativa de Ley 4139 “Ley
Marco para Regular la Reducción de la Vulnerabilidad, la Adaptación Obligatoria ante los Efectos
del Cambio Climático y la Mitigación de Gases de Efecto Invernadero”. Su objetivo es establecer las
regulaciones para prevenir, planificar y responder de manera urgente, adecuada, coordinada y
sostenida a los impactos negativos del cambio climático en el país. Se propone constituirla en el
marco de todo lo concerniente al cambio climático.

HONDURAS
La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) es el punto focal de Honduras ante la
CMNUCC. La Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) fue presentada y validada por el
Comité Técnico Interinstitucional de Cambio Climático (CTICC) y aprobada mediante el Decreto
046-2010. Actualmente, la Dirección Nacional de Cambio Climático de la SERNA está en proceso de
revisión del Plan de Acción de la ENCC.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

369

La ENCC es parte del proceso general de planeación; su propósito, enfoque, alcance y
contenido se articulan con el Plan de Nación (2010-2022) y la Visión de País (2010-2038). La ENCC
responde al lineamiento estratégico 7 sobre desarrollo regional, recursos naturales y ambiente, al 11
sobre adaptación y mitigación del cambio climático y al 12 que tipifica la gestión de riesgos y la
recuperación temprana de los daños y pérdidas por desastres en los siguientes ámbitos de trabajo:


La adaptación al cambio climático incluye las estrategias y medidas para aumentar la
resiliencia y capacidad de adaptación de los sistemas humanos y naturales ante las
manifestaciones del cambio climático con el fin de prevenir o reducir sus efectos adversos.
Su objetivo es desarrollar sistemas de monitoreo y medición de las condiciones climáticas,
alerta temprana de emergencias, monitoreo por sistemas de información geográfica,
nuevas formas de aprovechamiento del suelo, buenas prácticas productivas, adopción de
códigos de construcción para viviendas, edificios, vialidad y obras hidráulicas, gestión
local y comunitaria del riesgo, ordenamiento territorial preventivo, almacenamiento de las
aguas de lluvia y conservación de cuencas hidrográficas.



La mitigación del cambio climático comprende las estrategias y medidas de reducción de
las emisiones de GEI por fuentes y la fijación en sumideros de carbono para frenar el ritmo
y magnitud del cambio climático mundial. Se trata de diseñar e implementar proyectos que
utilizan fuentes renovables de energía (agua, viento, sol, biomasa y calor de la tierra, entre
otras); proyectos sobre eficiencia energética en los sectores residencial, comercial e
industrial; captura de metano de las aguas residuales industriales, confinamientos
municipales, excrementos de animales y generación de electricidad con biogás;
recuperación de áreas degradadas mediante actividades de reforestación, forestación y
aforestación y actividades propuestas por REDD.



La transferencia de tecnología para la mitigación y la adaptación.



Fuentes de financiamiento necesarias para lograr estos objetivos.

La Visión de País 2010-2038 destaca los siguientes desafíos:


Enfrentar el reto de la adaptación y mitigación del cambio climático mediante el
fortalecimiento institucional de SERNA, formulación de una política nacional y dotación de
recursos para desarrollar una acción sistemática de concientización y promoción de los
instrumentos económicos aprobados por el CMNUCC, El Protocolo de Kioto y los
sucesivos acuerdos que se aprueben.



Incrementar los proyectos de energía renovable en la matriz de generación de energía
eléctrica en el país, que deriven en la colocación de un mayor volumen de Certificados de
Reducción de Emisiones (CERs) en los mercados internacionales.



Iniciar un proceso sistemático de restauración ecológica y productiva en los territorios
forestales en estado de degradación. Lo anterior no solo implica una mejora significativa de
las condiciones ambientales del país, sino la posibilidad de acceder a recursos financieros
por cientos de millones de dólares en los próximos años. Reducir la vulnerabilidad física y
ambiental del país mediante una acción diferenciada de protección de centros urbanos con
alta concentración poblacional y zonas productivas con peso específico significativo para el
país.

Honduras ya fijó varios objetivos a mediano y largo plazo en legislación ambiental. Conforme
a los documentos oficiales (Presidencia Constitucional de la República de Honduras, 2010), el

370

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

gobierno ha planteado para el año 2022 una serie de metas de marco institucional, sector privado,
emisión de CERs y uso de los instrumentos financieros derivados de los acuerdos de la CMNUCC,
reducción de vulnerabilidad física y de pérdida anual de cobertura forestal, utilización neta de
recursos hídricos y mayor capacidad de represamiento para fines productivos.

NICARAGUA
Los esfuerzos de Nicaragua para preparar a las comunidades ante el cambio climático son
coordinados por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) a través de la
Dirección General de Cambio Climático. Desde abril de 2010, Nicaragua cuenta con una
Estrategia Nacional Ambiental y de Cambio Climático (ENACC) sustentada en el Plan Nacional
de Desarrollo Humano, cuyos objetivos de política ambiental se resumen en cinco lineamientos
(MARENA, 2007; 2010):


Educación ambiental.



Defensa y protección ambiental de los recursos naturales.



Conservación, recuperación, captación y cosecha de agua.



Mitigación, adaptación y gestión de riesgo ante el cambio climático.



Manejo sostenible de la tierra.

La ENACC propone un cambio de actitudes y valores mediante un proceso educativo y de
creación de conciencia sobre el cambio climático. Uno de sus objetivos es reducir la vulnerabilidad
del pueblo nicaragüense. Otro es fortalecer las capacidades nacionales y locales para incorporar el
cambio climático en las políticas de Estado y la gestión territorial e incidir en la definición de
prioridades y en la toma de decisiones públicas. Nicaragua asume un compromiso global
diferenciado ante el cambio climático. Su meta principal es lograr la adaptación de la población, y
como país altamente vulnerable y con problemas de pobreza busca financiamiento para realizar las
inversiones requeridas en infraestructura, así como en la aplicación de medidas para el desarrollo
sostenible. Dentro del marco de la estrategia nacional existe un Plan de Acción para realizar
proyectos concretos y la implementación de la ENACC pasará por las siguientes fases:


Identificación de medidas de adaptación y mitigación que exigen fortalecimiento
institucional.



Inversión para fortalecer la generación, recolección y sistematización de la información
hidrometeorológica a fin de mejorar los análisis integrados de amenazas, impactos,
vulnerabilidad actual y futura y riesgos climáticos.



Incrementar las capacidades nacionales para traducir la información de cambio climático
en datos para diseñar políticas de adaptación como prioridad nacional, así como continuar
los esfuerzos de mitigación.



Transmitir conocimiento a todos los sectores, en especial a las comunidades vulnerables.

Nicaragua posee 21 cuencas hidrográficas, cuyos planes de manejo incluyen obras de cosecha
de agua y regeneración de bosques para incrementar la captación de agua de lluvia y destinarla a
riego, ganado y uso doméstico. La Ley Nacional de Agua es necesaria para mantener el uso eficiente
del agua bajo el principio de equidad, priorizando el acceso al agua potable en cantidad y calidad.
El país ha incrementado sustancialmente la generación de energía de fuentes renovables,
alcanzado un 36% en 2008 (SINIA y MARENA, 2008). La reducción de la generación de energía

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

371

termoeléctrica y el desarrollo de energías de fuentes renovables son parte del Plan Energético Nacional.
Para ello se han iniciado importantes proyectos de hidroelectricidad, geotermia, energía solar y eólica,
proyectando generar 90% de la energía de fuentes renovables para el año 2017.
Como parte de la política ambiental se han desarrollado importantes programas de manejo
sostenible de la tierra para la producción de alimentos y la seguridad alimentaria en zonas expuestas
al cambio climático. Otros programas importantes son la Cruzada Nacional de Reforestación, los
planes nacionales contra incendios forestales, la erradicación de plagas de los bosques, programas de
vivienda digna con normas de reducción de riesgos, desarrollo de alternativas para el ahorro de leña
y campañas nacionales de saneamiento, salud preventiva, erradicación de vectores y control de
enfermedades.
Nicaragua trabaja en la elaboración de un conjunto de proyectos de ley que incluyen el cambio
climático, como la Reforma a la Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Ley 217), la
Ley de Aguas Nacionales, la Ley de Conservación y Utilización Sostenible de la Diversidad Biológica y
la Ley de Tasas por Servicios y Derechos de Aprovechamiento del Ambiente. Las políticas relacionadas
con el tema incluyen: Política Nacional de Participación Ciudadana en la Gestión Ambiental, Política de
Biodiversidad, Política de Cuencas Hidrográficas de Nicaragua, Política de Suelos y Política de Tierra
en Áreas Protegidas.

PANAMÁ
El tema de cambio climático es coordinado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) con la
creación, en el año 2005, de la Unidad de Cambio Climático y Desertificación (UCCD). Con la
publicación de la Política Nacional de Cambio Climático en Gaceta Oficial 25764 del 4 de abril de
2007, respaldada por el Artículo 3 de la Ley Nº41 de 1998, “General de Ambiente de la República”, se
establece que le corresponderá al Órgano Ejecutivo aprobar la Política Nacional del Ambiente, como
parte de las políticas públicas para el desarrollo económico y social del país. Se establece el Consejo
Nacional de Ambiente y se aprueba la Estrategia Nacional del Ambiente (ENA): “Gestión Ambiental
para el Desarrollo Sostenible 2008-2012”, a través de la Resolución Nº 001-08 de 16 de octubre de
1008. Se oficializa el Comité Nacional de Cambio Climático en Panamá (CONACCP) el cual es
interministerial e intersectorial, a través de la Gaceta Oficial 26212 del jueves 29 de enero de 2009.
Después de la aprobación de la Política Nacional de Cambio Climático de Panamá (PNCC) en
abril de 2007, el gobierno, por medio de la ANAM, persigue los siguientes objetivos a corto y
mediano plazo:


Gestionar adecuadamente el problema del cambio climático y sus posibles efectos sobre la
población y el territorio, de conformidad con las disposiciones de CMNUCC, Protocolo de
Kioto, Constitución Política de la República de Panamá y la Ley General de Ambiente
(objetivo general).



Desarrollar mecanismos de coordinación de estrategias de intervención a través de las
cuales el sector público y la sociedad civil contribuyan al cumplimiento de los acuerdos
asumidos por el Estado con relación al cambio climático, con las siguientes políticas:
- Consolidar la Unidad Técnica Nacional de Coordinación de los temas relacionados con
el cambio climático (UNTCCC).
- Asegurar la participación permanente de Panamá en las discusiones, negociaciones y
reuniones internacionales y nacionales sobre vulnerabilidad, adaptación y mitigación del
cambio climático.

372

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Promover acciones de adaptación al cambio climático, de modo que sean compatibles con
la protección de la población y la lucha contra la pobreza, la conservación y recuperación
de los recursos naturales y la preservación de los ecosistemas. Sus políticas son:
- Promover el desarrollo de programas de apoyo a las comunidades más vulnerables para
lograr su adaptación a los efectos del cambio climático.
- Fortalecer las redes de observación del clima para monitorear los parámetros e
indicadores del cambio climático.



Promover acciones de concienciación y participación ciudadana para involucrar a los
actores claves en los diferentes procesos ligados a la gestión del cambio climático,
destacando a la mujer por su comprobado papel protagónico en el proceso. Las políticas
relacionadas incluyen:
- Ejecutar un programa permanente de difusión y formación en el problema del cambio
climático.
- Formar un equipo interinstitucional especializado en la divulgación y educación
ciudadana en el tema.
- Establecimiento de un centro de información para el desarrollo de estrategias relativas al
cambio climático en los sectores público y privado.
- Fomento de microempresas comunitarias en MDL.



Fortalecer las capacidades institucionales, tanto en infraestructura como en acceso al
conocimiento actual y recursos de carácter científico de los actores relacionados con el
cambio climático, de modo que el país esté en condiciones de enfrentar sus efectos con las
siguientes políticas relacionadas:
- Habilitar e incorporar a las comunidades en el diseño y formulación de los programas de
adaptación y su puesta en marcha.



Asegurar la participación informada de los actores, incluyendo autoridades locales,
comunidades, organizaciones no gubernamentales (ONGs) y agrupaciones sociales.

Dentro de la ENA 2008-2012, la ANAM presentó las prioridades en términos de legislación
ambiental. Varios proyectos de reformas legales e implementación de leyes estarán en la agenda en
los próximos años con referencia al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, manejo integrado de
recursos hídricos, conservación y manejo del recurso forestal, reformas al Código Agrario, pago por
servicios ambientales, valorización de residuos y marcos regulatorios para bioseguridad, incentivos
económicos al saneamiento de las fuentes de contaminación.
La ANAM también prevé desarrollar una estrategia de negocios e inversiones ambientales
comunitarias para ofrecer nuevas oportunidades de generar ingresos en actividades relacionadas al
ecoturismo, servicios de apoyo a la investigación, servicios de apoyo a las áreas protegidas,
reproducción de flora y fauna, producción de agua, restauración de cuencas, gestión de residuos y
aguas residuales.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

373

13.3 OPCIONES DE POLÍTICA PÚBLICA PARA LA ADAPTACIÓN
En este ambiente de formulación de políticas en Centroamérica, urge contar con los mejores
análisis técnicos posibles para discutir las opciones de política pública. Considerando los resultados
iniciales del proyecto “La economía del cambio climático en Centroamérica”, este capítulo tiene el
propósito de sugerir algunas líneas de política pública a la consideración de las instituciones
participantes.
Las medidas de adaptación suelen ser interpretadas como respuestas a las consecuencias del
calentamiento global, mientras que las de mitigación son identificadas como esfuerzos para combatir
sus causas mediante la reducción de las emisiones de GEI. En el caso de Centroamérica, atendiendo
las orientaciones de los Ministros de ambiente, este capítulo se concentra en las medidas de
adaptación y en la reducción de vulnerabilidades, en el marco de un patrón de desarrollo incluyente
y sostenible con bajas emisiones de GEI. Se propone un esquema integrado, coherente y regional de
políticas públicas productivas, sectoriales, sociales y ecosistémicas, reconociendo que su
implementación presentará matices y viabilidades diversas en cada país. En este sentido es
importante considerar las implicaciones de diferentes escenarios de respuesta:
Es posible que las políticas públicas en curso, incluyendo las fiscales, sigan una lógica
tendencial que desemboque en estrategias adaptativas ad hoc e inadecuadas y hasta generadoras de
mayor vulnerabilidad en el mediano y largo plazos, aunque resolvieran algunas urgencias. Las
decisiones arraigadas en esquemas tradicionales de desarrollo agropecuario, políticas energéticas,
uso del agua y formas de movilidad y transportación de personas y mercancías pueden pasar como
“decisiones normales”, las cuales fortalecerían los intereses creados. En esta visión inercial, el cambio
climático puede considerarse importante mas no atendible a cabalidad dadas las restricciones
presupuestarias acentuadas por la recesión económica global y las urgencias sociales y económicas.
Aún con la decisión de responder al cambio climático, la ejecución de medidas de adaptación separadas
de las de mitigación podría ser impráctica y contraproducente para países con recursos fiscales y de
inversión limitados.
Más recomendable sería lograr acuerdos nacionales, regionales e internacionales sobre
estrategias adaptativas sustentables, las cuales podrían vincularse a medidas de transición a
economías más sostenibles y bajas en carbono. Esto incluye la mitigación, especialmente cuando
implica cobeneficios de adaptación como parte de un conjunto de instrumentos de gestión y tiempos
de implementación creadores de circuitos virtuosos hacia el desarrollo sostenible e incluyente.
La recesión en curso y los cambios entre economías dominantes a nivel global y los riesgos de
cambio climático requieren y presentan la oportunidad para revisar la especialización productiva de
las economías de la región y sus formas de inserción en los mercados regional y global. Se
recomienda considerar los vínculos entre los patrones energéticos, la factura de importación de
hidrocarburos, sus emisiones contaminantes y la disminución de la salud pública, las debilidades de
la infraestructura rural y urbana, la degradación de ecosistemas y la pérdida del acervo de recursos
ambientales.
No solo se trata de repensar y redefinir las prioridades e instrumentos de las políticas públicas
para evitar las respuestas inadecuadas, se trata de incentivar estrategias adaptativas sustentables que
reducen vulnerabilidades y que son vinculadas a medidas de transición hacia un patrón de
desarrollo sostenible, con mayor eficiencia en el uso de recursos naturales y menor contaminación,
incluyendo emisiones de GEI. Se trata de vincular a los países con mercados y fuentes de

374

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

financiamiento potenciales internacionales y reorientar y aprovechar eficientemente recursos
nacionales humanos, naturales, productivos y financieros.
Políticas públicas adaptativas sustentables que implican una transición a economías bajas en
carbono, sostenibles e incluyentes podrían diseñarse ex ante en forma “empaquetada” y coherente a
partir de sinergias intra e intersectoriales en grandes bloques con objetivos sectoriales y territoriales
explícitos. Los resultados a la fecha sugieren explorar los ejes de opciones de políticas agrupados de
la siguiente forma:


Adaptación de la población humana mediante la reducción de la pobreza y la desigualdad,
incluyendo seguridad alimentaria, gestión integral de recursos hídricos y reducción de
impactos de eventos extremos mediante el ordenamiento territorial.



Transición a economías sostenibles bajas en carbono y eficientes en el uso de recursos
naturales e incluyentes, requiriendo cambios estructurales y tecnológicos en los sectores
productivos para conseguir mayores empleos productivos, seguridad y eficiencia
energética, manejo sostenible de recursos hídricos y bosques y reducción de la
deforestación.



Protección de los ecosistemas naturales para mejorar su adaptación y asegurar su provisión
perdurable de servicios a los seres humanos.



Medidas previsoras y proactivas de política fiscal y financiamiento como eje transversal,
creando incentivos correctos para la transición económica y la adaptación.



Aprovechamiento de las oportunidades de integración centroamericana, la cual es crítica
para la gestión de recursos hídricos, energía, seguridad alimentaria, competitividad,
comercio y negociaciones internacionales.

A continuación se detallan estas propuestas iniciales de opciones de políticas. Tendrán que
validarse con análisis de costo y beneficio y la continuación de consultas y discusiones con los socios
y expertos nacionales y regionales. Su implementación nacional seguramente presentará matices y
viabilidades diversas.

GESTIÓN INTEGRADA DEL RECURSO HÍDRICO
Aun sin cambio climático, la demanda por el agua aumentará significativamente en la región. Con el
cambio climático se estima una disminución de la disponibilidad total de agua renovable,
particularmente en los cinco países al norte de Costa Rica. Frente a este escenario futuro, las
sociedades centroamericanas pueden dar un paso de adaptación fundamental si se vuelven gestoras
atentas y eficientes de sus recursos hídricos. Si el indicador clave de los esfuerzos de mitigación es la
reducción de emisiones CO2e, un indicador clave de adaptación será la eficiencia del uso del agua per
cápita y por unidad del PIB.
La gestión integral del recurso hídrico es decisiva para responder al cambio climático en la
producción agrícola y seguridad alimentaria, en el aumento de la hidroelectricidad y en la
protección de los bosques, otros ecosistemas y su biodiversidad, y en asegurar acceso a agua potable
y servicios de sanidad a toda la población. Los marcos institucionales nacionales de los recursos
hídricos son variados y no siempre aptos para la gestión coordinada. Esta situación probablemente
es uno de los mayores retos para enfrentar el cambio climático.
La gestión coordinada de este recurso a nivel regional es prioritaria, puesto que 40% del
territorio está ocupado por cuencas transfronterizas. Establecer un sistema coordinado regional de

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

375

gestión integral del recurso hídrico parece ambicioso y requerirá mucha voluntad política y esfuerzo
técnico y financiero durante varias décadas. No obstante, la región ya demostró capacidad al
establecer un sistema integrado de suministro de energía eléctrica, el Sistema de Interconexión
Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC). El Sistema de Integración Centroamericana
(SICA) ha reconocido la oportunidad y el reto del manejo integrado del agua desde finales de la
década de los noventa. Actualmente el Subsistema ambiental de SICA (Comisión Centroamericana
de Ambiente y Desarrollo (CCAD), Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres
Naturales en América Central (CEPREDENAC) y Comité Regional de Recursos Hídricos (CRRH)
realiza un esfuerzo de coordinación para completar la Estrategia Centroamericana de Gestión
Integral de Recursos Hídricos (ECAGIRH) con una perspectiva de diez años y elaborar un plan de
tres años, el Plan Centroamericano para la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (PACAGIRH).
Esta estrategia reconoce el recurso como finito y vulnerable y lo considera como un bien
público regional, económico, social y ambiental. La estrategia persigue cinco objetivos, considerando
las necesidades antrópicas y ecosistémicas: lograr un pacto social basado en la diversidad y la
participación, la coordinación e integración regional de las cuencas compartidas, la gestión del riesgo
asociada con la variabilidad y el cambio climático, la valorización del recurso mediante el desarrollo
de instrumentos económicos y el desarrollo tecnológico.
En función de los estudios y las consultas realizadas, se proponen las siguientes opciones para
la gestión de los recursos hídricos:


Manejar el agua en la forma de “ciclos cerrados”: protección de fuentes, colección sin
desperdicio, tratamiento apropiado para su consumo, distribución sin fugas, consumo
responsable, recolección, tratamiento, reutilización y reciclado del agua residual y su
reintegración al ambiente, no sólo como “servicio de suministro y de saneamiento”.



Integrar la planeación y el manejo del agua en “cuencas hidrográficas” en coordinación con
todos los niveles de gobierno para desarrollar programas de trabajo por regiones políticoadministrativas y asegurar su viabilidad.



Definir un volumen ecológico en términos del ambiente ideal al que se aspira como
referente para acciones de conservación de la biodiversidad, bienes y servicios de los
ecosistemas y de las reservas hídricas superficiales y subterráneas en el presente y en el
futuro.



Completar la cobertura del acceso al agua potable de la población viviendo en situación de
pobreza.



Crear un marco de negociación social de proyectos de infraestructura hídrica que supere el
bagaje conflictivo del pasado y permita el desarrollo equitativo y sostenible de poblaciones
aledañas a las obras y en las zonas de conservación.



Establecer diseños y normas de infraestructura hídrica y planes de gestión flexibles ante
posibles cambios estacionales, mayor variabilidad de precipitación y disponibilidad del
agua a nivel espacial y temporal. Considerar diversas escalas de presas, incluyendo las
minihidráulicas de abastecimiento para regiones específicas y analizar la conveniencia de
tener proyectos de represas de múltiple uso: generación de hidroelectricidad, riego,
consumo humano y gestión de flujos.



Identificar las cuencas amenazadas por los impactos previstos del cambio climático y sus
implicaciones para la producción hidroeléctrica, según la Estrategia Energética Sustentable
Centroamericana 2020 (CEPAL y SICA, 2007), además de otros usos, como el riego.

376

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Expandir los planes de generación eléctrica por fuentes renovables como la solar y la eólica
para diversificar la oferta futura ante la incertidumbre de disponibilidad de agua.



Diseñar y reordenar los asentamientos humanos y las actividades económicas de acuerdo
con la disponibilidad y el desfogue del agua. Por ejemplo, ampliar el desarrollo de sistemas
descentralizados de captación de agua de lluvia a nivel doméstico y para servicios públicos
y desarrollar sistemas de presas locales de diversos tamaños.



Impulsar programas de saneamiento y salud pública en entornos rurales que, sin
demandar grandes inversiones en infraestructura, podrían traer altos beneficios hídricos y
sociales (tinas ciegas, baños secos, ciénagas de oxidación, entre otras).



Consolidar los programas de agua potable, saneamiento, alcantarillado, colecta,
tratamiento y reutilización de aguas tratadas para regar áreas verdes, jardines, parques y
camellones, entre otros.



Promover una mayor eficiencia del consumo de agua y del consumo energético
relacionado: eficiencia energética en bombeo, conducción y abastecimiento de agua de
diferentes calidades y usos.



Reforzar y ampliar los marcos legales, impulsando mejoras progresivas a las normas
nacionales y programas de pago por servicios ambientales y de uso eficiente, ahorro,
tratamiento y reciclaje del agua.



Desarrollar una gestión adecuada de conflictos asociados a los embalses mediante el uso
diversificado de presas y vasos reguladores: hidroelectricidad, piscicultura, ecoturismo,
riego agrícola, educación ambiental, beneficios directos a pobladores del lugar, etc.



Desarrollar campañas de información pública y alentar la participación responsable de
todos los sectores como apoyo político y social para instrumentar el uso eficiente y
protección del recurso.



En el sector municipal controlar las fugas de agua, asegurar el uso final eficiente mediante
tarifas progresivas y justas por volumen de consumo, ampliar y combinar fuentes de agua
(reutilizadas, superficiales y subterráneas, especialmente la captura de agua de lluvia) para
restaurar el caudal ecológico, recargar acuíferos y fuentes alternas de agua potable y
desarrollar normas de construcción de vivienda y programas de hipotecas verdes.



En el sector agropecuario implementar opciones de ahorro de agua como represas locales,
nivelación de suelos, reducción de la evaporación con cama de rastrojo, monitoreo de la
humedad del suelo y del agua precipitada y uso eficiente del agua de riego, reubicar la
agricultura más sensible a zonas con la precipitación requerida, desarrollar cultivos con
menor consumo de agua y más resistentes a la sequía, coordinar la planificación agrícola con
la hídrica y promover el uso responsable de fertilizantes y plaguicidas para prevenir la
contaminación del agua.



En el sector industrial y de servicios, incluyendo el turismo, implementar certificaciones
comerciales como la norma ISO 14000, que prevé el uso eficiente, reciclaje y no contaminante
del agua; incentivar económica y fiscalmente el reemplazo de tecnologías de uso intensivo de
agua por las de uso eficiente (por ejemplo, el beneficio seco del café y la reutilización del agua
de enfriamiento en el procesamiento del azúcar) y evitar vertidos de descargas industriales
sin tratar.



Fomentar la transportación fluvial ordenada dentro de los países y el cabotaje entre países
y a escala de toda la región.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

377



Consolidar y fortalecer la institucionalidad nacional y regional del sector.



Desarrollar un plan maestro de gestión integral de recursos hídricos para Centroamérica
con un portafolio de proyectos financiables, promoviendo la integración regional en esta
área vital para la población y las economías.

SEGURIDAD ALIMENTARIA Y LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA SOSTENIBLE
El sector agropecuario enfrenta el cambio climático en condiciones de alta vulnerabilidad a aumentos
marginales de temperatura y cambios de precipitación. Los efectos aumentarán con el avance del
siglo, especialmente en el escenario A2. Habrá impactos especialmente en la producción de granos
básicos, en la agroindustria, en la economía familiar de pequeños productores y trabajadores
agrícolas y en la seguridad alimentaria por medio de aumento de precios de los alimentos y/o su
escasez, dependiendo de las posibilidades de importaciones compensatorias.
A nivel regional existe preocupación por el impacto del cambio climático sobre la agricultura y
la seguridad alimentaria, lo cual ha sido objeto de diálogo político de alto nivel. La Estrategia
Regional Agroambiental y de Salud (ERAS) fue aprobada por los Ministros de Ambiente, Salud y
Agricultura en abril de 2008 y ratificada por los presidentes de los países en la Cumbre de San Pedro
Sula en mayo del mismo año. La estrategia se basa en una visión intersectorial y abarca cinco ejes:
manejo sostenible de tierras, variabilidad y cambio climático, biodiversidad, negocios
agroambientales y espacios y estilos de vida saludables (SICA, CCAD y CAC, 2008).
El Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC), en su Política Agrícola Centroamericana
2008—2017, incluye un apartado de Gestión Ambiental con una Estrategia Regional Agroambiental
que promueva procesos productivos para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental,
social y económica, contribuyendo a la reducción de la pobreza e incorporando el manejo de los
recursos naturales para consolidar el Corredor Biológico Mesoamericano (CAC, 2010). En 2010 el
CAC aprobó la Estrategia Centroamericana de Desarrollo Rural Territorial (ECADERT), confirmando
la necesidad de tomar acciones de adaptación y mitigación en el sector agropecuario (CAC, 2010).
Desde inicios de la década del año 2000, el CAC ha propuesto acciones para enfrentar los
efectos del cambio climático, en particular las sequías. La Estrategia para el manejo de la sequía en el
sector agropecuario de Centroamérica incluye el objetivo de reducir la vulnerabilidad y el impacto
de las sequías, mejorando el conocimiento de sus causas y de las posibilidades de influir sobre ellas y
adaptar la agricultura al calentamiento global y al avance de la desertificación. La estrategia
comprende las siguientes áreas: fortalecimiento institucional, información y comunicación, ciencia y
tecnología, educación y capacitación, financiamiento y cobertura de riesgos, cooperación
internacional, seguridad alimentaria y comercio (CAC, 2002).
Igual que en recursos hídricos, en el sector agropecuario hay oportunidades de sinergias que
justifican una respuesta regional coordinada. Éstas incluyen el reforzamiento de la capacidad de
alimentar a la población de acuerdo con un enfoque regional que considere las posibilidades de
producción y las opciones de fortalecer el comercio intrarregional de alimentos. En este sentido se
identificó la necesidad de formular políticas aduaneras que faciliten el flujo de alimentos entre los
países del SICA. Otra opción es crear reservas estratégicas nacionales y regionales de alimentos
básicos. La ERAS propone crear un sello regional para productos agroambientales.
Algunas opciones de respuesta a la amenaza del cambio climático en el sector agropecuario y
para la seguridad alimentaria pueden ser las siguientes:

378

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Desarrollar seguros agrícolas e instrumentos de cobertura para riesgos del sector, tales
como fondos de contingencia y mecanismos de financiamiento rural y de gestión de riesgos
para disminuir costos y potenciar los beneficios netos ante escenarios de mayor
temperatura, menor precipitación y probable mayor intensidad de eventos
hidrometeorológicos (sequías, inundaciones y huracanes).



Ampliar créditos e incentivos a la inversión en producción sostenible y adaptativa frente al
cambio climático, particularmente para alimentos básicos y para aumentar la eficiencia del
uso de agua y reducir el uso de insumos emisores de GEI y con otros efectos
contaminantes.



Analizar la factibilidad de ampliar la cobertura de áreas de riego en función de los
escenarios climáticos y tecnologías eficientes disponibles. Evitar autorizaciones
indiscriminadas de mayor o ineficiente consumo de agua ante riesgos de sequías intensas,
induciendo cambios a cultivos con menor consumo de agua y la diversificación productiva
de las economías rurales.



Establecer y fortalecer programas de extensión e intercambio de experiencias en prácticas
de cultivo, manejo postcosecha y mercadeo que mejoren el ingreso y la resiliencia a la
variabilidad y el cambio climático.



Proteger y fomentar el desarrollo de las variedades criollas de alimentos y productos
agropecuarios básicos y su clasificación e intercambio entre productores como medida de
adaptación al cambio climático.



Diversificar las fuentes de ingreso de la población rural con una perspectiva de
sostenibilidad, incluyendo pago por servicios ambientales, manejo sostenible de cuencas,
agroforestería, cosecha de productos no maderables, bonos de reducciones de emisiones de
GEI, cultivo y procesamiento de productos orgánicos para mercados “verdes” o solidarios
internos e internacionales, como el café orgánico de sombra.



Ampliar la colección de datos climáticos y el análisis de sus potenciales impactos con un
sistema de divulgación de pronósticos y alerta que permita un acceso amplio de los
productores a recomendaciones relativas a los ciclos productivos.



Racionalizar el uso de la tierra para reducir la producción agrícola en zonas no aptas en
función del tipo de suelos, de cambios previstos en precipitación y de temperatura, e
intensificándola en zonas aptas con atención al ingreso de productores pobres y la
conservación de ecosistemas naturales.



Recuperar y restaurar tierras degradadas, promoviendo su manejo sostenible con
tecnologías apropiadas, especialmente en las áreas secas.



Ampliar la formalización de la tenencia de la tierra, incluyendo tenencia colectiva, comunitaria y de
los pueblos indígenas.



Aumentar el acceso de poblaciones rurales a servicios de educación y salud y fuentes de
energía renovables como la solar y presas hidroeléctricas de menor escala, como las
propuestas por la Estrategia Energética Sustentable Centroamericana 2020 (CEPAL y SICA,
2007).



Reorganizar el consumo energético de las economías rurales: manejo adecuado de la
biomasa leñosa, entérica y residual para crear circuitos sostenibles de energía y producción.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

379



Impulsar proyectos de ganadería intensiva, ganadería sostenible, manejo agrícola y
energético de desechos orgánicos rurales (estiércol), incluyendo plantas recuperadoras de
metano y diversificación ganadera con fauna silvestre a baja escala.



Considerar el impulso a la bioenergía rural, evaluando cautelosamente el ciclo de vida de
las opciones de bioetanol y biodiesel por sus requerimientos de agua, territorio, energía,
agroquímicos y su rivalidad con otros cultivos, forrajes y alimentos en cantidades y precios.



Ampliar las redes de productores y los servicios de innovación y extensión agrícola para
identificar y difundir opciones de adaptación sostenible: cambios de cultivos y de
variedades, manejo de fertilidad y retención del suelo, colecta, almacenamiento y uso
eficiente del agua, tiempos de siembra, cosecha y manejo postcosecha y agroforestería. Este
renglón exige atención a la agrobiodiversidad, considerando las opciones tecnológicas
disponibles, tanto las “modernas” como la identificación, conservación e intercambio de
variedades y prácticas criollas, particularmente entre los productores de pequeña escala,
afrodescendientes y de pueblos indígenas como “acervo estratégico.”



Incorporar los análisis del cambio climático a las estrategias nacionales para el sector y
coordinar esfuerzos con los actores responsables para reducir la deforestación, proteger la
biodiversidad y gestionar los recursos hídricos.



Vincular explícitamente las decisiones de desarrollo agrícola, ganadero y rural con las
medidas y metas del freno a la deforestación y a la conservación de sus servicios
ambientales, incluyendo su función en la gestión integral del agua y como sumideros de
carbono.



Avanzar en la seguridad alimentaria regional mediante la complementariedad productiva
de los países y el fomento del comercio intraregional, impulsar la productividad del
conjunto de productores de granos y otros alimentos básicos y la competitividad de los
agronegocios y la cadena agroindustrial. De acuerdo con las políticas centroamericanas,
fortalecer los mecanismos regionales de sanidad agropecuaria, inocuidad de los alimentos,
innovación tecnológica y eficiencia energética.



Consolidar cadenas productivas energéticamente eficientes, mercados intra y
extrarregionales de comercialización agropecuaria y desarrollar mercados con ecoetiquetas y marcas ambientales reconocidas.

REDUCCIÓN DEL IMPACTO DE EVENTOS EXTREMOS
Frente al aumento de la frecuencia de los eventos extremos y los escenarios de probable
intensificación por el cambio climático, la región necesita tomar acciones con un enfoque proactivo,
integral e intersectorial de prevención y reducción de sus efectos negativos, superando la respuesta
de reacción. Una lección de la experiencia con eventos extremos es que las sociedades tienen que
prepararse para el cambio climático en un contexto de incertidumbre sobre sus múltiples impactos.
Esto requiere tomar medidas de prevención y reducción de vulnerabilidades y fortalecer los sistemas
de alerta y respuesta con la mejor información disponible y, al mismo tiempo, generar mayores
capacidades de pronóstico a escalas nacional y local (Landa, Magaña y Neri, 2008). La sensibilidad de
la región ante los crecientes impactos de eventos extremos demanda respuestas concretas y una
cultura de convivencia con la naturaleza, con las consecuentes prácticas socioeconómicas y de uso
del territorio. Ante estos retos, las opciones de adaptación al impacto de eventos extremos incluyen
las siguientes:

380

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Integrar criterios de prevención y control de desastres en las estrategias de reducción de
pobreza, programas de asentamientos, infra-estructura, equipamiento y vivienda.



Establecer leyes, programas e incentivos para el diseño y renovación de asentamientos y
viviendas resistentes a los eventos extremos, eficientes en uso del agua y otras
consideraciones bioclimáticas, adaptables a las condiciones locales mediante tecnologías
adecuadas al medio y las comunidades.



Elevar el nivel de seguridad ambiental de la infraestructura básica, incluyendo carreteras,
puentes, infraestructura educativa y sanitaria y obras hidráulicas, coordinando inversiones
entre los ministerios de infraestructura y obra pública, hacienda y sectoriales.



Implementar estrategias de uso de suelo y planes de ordenamiento territorial basados en
análisis técnicos que incluyan la vulnerabilidad climática, para determinar los mejores usos
urbano, agrícola, forestal y de los ecosistemas naturales, incluyendo las áreas protegidas1.



Reforestar áreas costeras, laderas y áreas proclives a deslizamientos como parte de
programas de uso sustentable y mejoramiento de la calidad de vida, acciones que pueden
contribuir a reducir las emisiones de GEI o ser objeto de pago por servicios ambientales.
Igualmente, restablecer manglares como barreras de protección costeras, las cuales son
benéficas para la productividad pesquera y el ecoturismo local.



Concientizar a la población para la prevención de desastres y generar procesos de
organización y educación comunitaria alrededor de medidas de mitigación de impactos de
eventos extremos, incluyendo viviendas seguras, reubicación de comunidades, planes de
reacción local, refugios, depósitos de emergencia y otras acciones de mitigación,
autoprotección y autoayuda.



Establecer sistemas de monitoreo de fenómenos naturales y antropogénicos para emitir
alertas tempranas.



Profundizar los estudios de escenarios futuros de la intensidad y frecuencia de eventos
extremos y sus costos, afinar las metodologías de valorización económica y precisar
requerimientos de fondos de contingencia.



Evaluar los eventos climáticos pequeños y medianos de impacto local y recurrencia alta
para estimar mejor el riesgo.



Adoptar los lineamientos del Marco de Acción de Hyogo (ONU, 2005) para promover una
cultura de prevención y reducir el riesgo de desastres con miras a un desarrollo humano
sustentable.



Elaborar políticas nacionales en la materia e incorporarlas a los planes de desarrollo
nacional y a las estrategias, planes y proyectos sectoriales.



Mejorar la capacidad de los sistemas nacionales de prevención y atención de desastres para
diseñar, promover y ejecutar políticas de administración y contar con normas adecuadas de
protección civil y gestión de desastres.

El ordenamiento ambiental y urbano del territorio es una de las estrategias fundamentales para alcanzar el
desarrollo sustentable y una distribución geográfica más óptima de la población, de sus actividades y de la riqueza
nacional y para prevenir daños y pérdidas por eventos extremos. Por ejemplo, el asentamiento urbano extendido
tiende a deteriorar los sistemas de soporte de su cuenca/región al obtener energía y materiales. Los asentamientos
compactos permiten un ordenamiento urbano de baja ocupación de suelo y, por tanto, preservan la biodiversidad y
facilitan la incorporación de una matriz energética baja en carbono, técnicas constructivas que reduzcan el consumo
de energía en hogares y transporte y optimizan la infraestructura y equipamiento.
1

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

381



Fortalecer los mecanismos regionales de gestión de riesgos y desastres, incluyendo la labor
del CEPREDENAC y del Foro Regional de Clima.



Establecer metas específicas para los objetivos del Plan Regional de Reducción de Desastres
2006-2015 (CEPREDENAC, 2006) e impulsar la evaluación de sus indicadores y
mecanismos de seguimiento.

REDUCCIÓN DE LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD, INVERSIÓN EN LAS CAPACIDADES DE LA
POBLACIÓN EN SITUACIÓN DE POBREZA Y PROMOCIÓN DE PATRONES DE CONSUMO
SOSTENIBLE
Los hogares en situación de pobreza y vulnerabilidad tienden a descapitalizarse al enfrentar
adversidades como las enfermedades catastróficas y choques externos como los eventos extremos, las
crisis financieras y probablemente cada vez más los impactos del cambio climático. Las limitaciones
de cobertura y calidad de los servicios de salud, así como la reducción del acceso a agua, alimentos e
ingresos y cambios en patrones de enfermedades podrían provocar un debilitamiento serio del
estado de vida de esas poblaciones. El reducido gasto social por habitante limita la resiliencia y las
capacidades de adaptación.
Intensificar los esfuerzos para mejorar la calidad de vida de la población centroamericana que
vive en la pobreza es esencial como derecho y como condición para transitar a economías más
sostenibles. Las estrategias de reducción de pobreza y de cumplimiento de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ODM) deben integrar los posibles impactos del cambio climático. La
respuesta debe tomar en cuenta opciones de transformación productiva con equidad (CEPAL,
2010g). El mayor acceso a un uso más eficiente de energías renovables, de los recursos hídricos y de
los servicios ambientales, podría contribuir a incrementar el bienestar social general. Pero
adicionalmente se requiere implementar acciones institucionales a escalas nacional y regional en
favor de la red de protección social, la salud pública, la educación, la capacitación, la información, la
equidad de género, la protección civil, la generación de empleos “verdes” y la conservación y buen
uso del capital natural (territorio, energía, agua y biodiversidad).
Se estima que en Centroamérica más de ocho millones de personas (alrededor de 1 millón 500
mil hogares) no tienen acceso a la energía eléctrica y 19 millones de personas (alrededor de 3
millones 500 mil hogares) consumen leña como energético principal. En Nicaragua, Guatemala y
Honduras este energético representa 60%, 42% y 36%, respectivamente, de la energía consumida
domésticamente. Por ello el mayor acceso y mejor uso de las energías renovables resulta crucial
(véase el cap. 9).
Sin idealizar la situación de las poblaciones pobres de la región, incluyendo campesinos y
poblaciones indígenas, es importante reconocer que sus conocimientos, prácticas, cosmovisiones,
estilos de vida y especies utilizadas y domesticadas forman un acervo importante, aunque
subvalorizado, para enfrentar el cambio climático y transitar hacia el desarrollo sostenible. Es
importante realizar mayores esfuerzos para integrar, valorizar y reconocer estos acervos y las
poblaciones que los mantienen.
El IPCC y el Informe Stern consideran probable que las emisiones per cápita de las poblaciones
que viven en pobreza deberían aumentar al menos a mediano plazo para mejorar su calidad de vida,
aun en un marco de desarrollo sostenible. Algunas medidas para reducir las emisiones de GEI
podrían beneficiar a las poblaciones en situación de pobreza, como son la ampliación de servicios de
transporte público, programas de eficiencia energética en alumbrado doméstico y electrodomésticos

382

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

y acceso a energía eléctrica, incluyendo la generada por hidroeléctricas de pequeña escala o por
paneles solares. De esta forma se podrán crear sinergias con los programas de combate a la pobreza.
Es igualmente probable que las emisiones per cápita de las clases medias y altas de
Centroamérica se acerquen a las de sus homólogos en los países desarrollados. La educación de los
consumidores puede ser realizada por entidades públicas y sociales y empresas privadas ya
comprometidas con economías bajas en carbono. Esto ayudaría a bajar las emisiones nocivas y
establecer una nueva meta social de progreso y buena calidad de vida.
Con estas consideraciones, las posibles medidas de adaptación que se deberán evaluar en los
esfuerzos de reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida incluyen las siguientes:


Explorar la factibilidad de establecer una red de protección social no limitada a la
población del mercado laboral formal y a programas focalizados, sino “un sistema básico
de ingresos parciales garantizados, cautelando la responsabilidad fiscal y evitando
incentivos perversos” (CEPAL, 2010g).



Establecer metas específicas de disminución de la pobreza, desigualdad social y
mejoramiento del bienestar social neto a escalas nacional y regional en las próximas
décadas como punto de partida de la respuesta al cambio climático.



Ampliar la cobertura de los programas de transferencias condicionadas a familias pobres
para complementar el ingreso, incentivar el uso de servicios de salud y educación y agregar
componentes que incentiven la adaptación al cambio climático y la producción sostenible
y baja en carbono.



Reforzar la formación profesional y técnica para la transición a una economía eficiente en
recursos naturales y baja en carbono con implicaciones para sectores, productos
“ascendentes” y perfil del empleo.



Acordar pactos laborales y ampliar los espacios de negociación colectiva para mejorar el
potencial distributivo del salario mínimo, regular condiciones de subcontratación y trabajo
a domicilio, mitigar la vulnerabilidad de los trabajadores informales y crear mecanismos de
protección a los desempleados.



Ampliar y adaptar los servicios de salud tanto del sistema formal como las redes de salud
comunitaria.



Aprovechar sinergias entre acciones que mejoran la salud como el acceso al agua y su uso
eficiente, la protección de la seguridad alimentaria, la reducción del uso y contaminación
de hidrocarburos, mayor uso de estufas de leña mejoradas y ampliación del acceso a
electricidad generada con recursos renovables.



Redoblar esfuerzos de extensión de la cobertura y calidad de la educación por su
importancia para reducir la desigualdad entre generaciones y para formar a la población.



Promover que cada proyecto de desarrollo social incluya explícitamente un análisis de los
riesgos del cambio climático y adopte medidas de adaptación y sostenibilidad. Por ejemplo,
mejorar la resiliencia de la infraestructura educativa y de salud frente a eventos extremos y
adecuar su diseño para uso como refugios.



Realizar un amplio esfuerzo de educar a la población sobre el cambio climático, patrones
de vida sostenibles y derechos relacionados con protección del ambiente.



Crear incentivos económicos y sociales para que la población, especialmente la de ingresos
medios y altos, cambie sus patrones de consumo.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

383



Inducir mayor acceso y mejor uso de las energías renovables por la población rural y
urbana: proyectos de manejo energético de los desechos orgánicos, de plantas
recuperadoras de metano en entornos rurales, rellenos sanitarios en entornos urbanos,
difusión del uso de estufas de leña ambientalmente adecuadas y proyectos comunitarios
sustentados en energía eólica, solar, hidroeléctrica, minihidráulica, etc.



Reorganizar el consumo energético de las economías rurales: manejo adecuado de la
biomasa leñosa, entérica y residual para crear circuitos sostenibles de energía y producción
que fomenten la diversificación de las actividades económicas: conservación ecológica,
aprovechamiento sostenible de recursos naturales, servicios ambientales y especies de flora
y fauna, vínculos entre agronegocios y circuitos de certificación y comercialización regional
y extra-regional.



Garantizar un mejor acceso y uso más eficiente de la energía convencional y del agua,
evitando desalentar la expansión de las energías renovables.



Implementar la Política Agrícola Centroamericana 2009-2017 (CAC, 2007) y establecer
metas específicas de seguridad alimentaria mediante el reordenamiento productivo del
territorio y la oferta de granos básicos, cárnicos y lácteos.



Impulsar un programa regional de recalificación laboral y reinserción productiva que
integre la diversificación de actividades económicas rurales, el mayor acceso y uso de
energías renovables en ambientes rurales y urbanos, la nueva construcción inmobiliaria y
edificación ecoeficiente de viviendas, infraestructura pública y equipamientos urbanos y
rurales.



Realizar mayores esfuerzos para integrar, valorizar y reconocer los acervos de
conocimientos, prácticas, cosmovisiones, estilos de vida y especies utilizadas y
domesticadas de las poblaciones indígenas y rurales de la región, las cuales podrían
aportar estilos de vida menos depredadores al ambiente.

FORTALECIMIENTO DE SISTEMAS DE CIENCIA, INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA Y NORMAS
TÉCNICAS EN APOYO A LA ADAPTACIÓN Y LA TRANSICIÓN A ECONOMÍAS BAJAS EN
CARBONO
El acceso a la tecnología para la adaptación y la mitigación es de suma importancia para los países en
vías de desarrollo y objeto de intensos debates en las negociaciones internacionales de cambio
climático. Es útil enmarcar este tema en la discusión sobre estrategias de desarrollo nacional: qué
sectores apoyar a futuro y cómo reducir las brechas de productividad con el resto del mundo y entre
sectores y actores económicos en los países. Se recomienda apostar por sectores productivos
seleccionados según la potencialidad de innovación de cada país; promover la creación y
diseminación tecnológica en perspectiva nacional e internacional y apoyar explícitamente a las
pequeñas y medianas empresas (pymes).
Esta estrategia requiere la acción del Estado, una robusta banca de desarrollo, inversión
pública en investigación y desarrollo e infraestructura, así como una coordinación entre el Estado y
agentes privados y sociales. En el contexto del cambio climático, esta coordinación incluye impulsar
sistemas productivos más sostenibles que aumenten la eficiencia energética, transiten a fuentes
renovables de energía y reduzcan emisiones de GEI y otros contaminantes (CEPAL, 2010g).
En relación con la importancia de identificar y aprovechar la experiencia de la región, se
pueden hacer dos observaciones. La internacionalización de empresas conlleva la adquisición de

384

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

nuevos conocimientos sobre mercados, métodos de organización y tecnologías de producción.
Ciertas empresas centroamericanas están pasando por esta etapa y otras ya tienen políticas de
reducción de impacto ambiental y/o de carbono. Por otra parte, los pueblos indígenas y las
poblaciones campesinas conservan prácticas, variedades de productos y conocimientos locales que
constituyen un acervo estratégico que para el desarrollo sostenible y la conservación del ambiente
y de la biodiversidad.
Considerando los retos de adaptación que podrían enfrentar estas poblaciones, será
importante asegurarles los medios necesarios para que protejan y aprovechen sus acervos y
fortalezcan sus capacidades de innovación y conservación. Es importante reconocer, apoyar y
asegurar la participación de estos grupos en la investigación y el desarrollo de opciones
tecnológicas. En este contexto, las opciones de adaptación al cambio climático en tecnología e
innovación incluyen las siguientes:


Crear una línea de trabajo intersectorial sobre cambio climático con las instituciones del
sector y las de ambiente y economía, incorporando el análisis de los escenarios de
cambio climático y las opciones de respuestas a los planes de ciencia, tecnología e
innovación nacionales y regionales.



Identificar los elementos de política de ciencia, tecnología e innovación disponibles
para los países después de los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio
(OMC) que limitan el apoyo directo a las empresas locales y el uso de tecnologías
desarrolladas por otros países.



Insistir en las negociaciones internacionales sobre el acceso necesario, incluyendo el
financiamiento, a tecnologías de adaptación y mitigación en un régimen “especial” o
“de excepción” a los convenios de la OMC para países en vías de desarrollo,
considerando el clima como bien público global y el alto riesgo asociado al cambio
climático.



Concebir la ciencia, la tecnología y la innovación en forma integral, reconociendo el
potencial de las formas “tradicionales” autóctonas y a las poblaciones que las practican
como interlocutores válidos en la generación de respuestas al cambio climático.



Aumentar la capacidad de absorción tecnológica con mayor inversión en capital
humano en todos los niveles educativos y en innovación, fortaleciendo los esfuerzos de
vinculación con las fuentes de creación de tecnologías de interés.



Fortalecer la evidencia para la toma de decisiones sobre cambio climático,
desarrollando la cooperación entre universidades, centros de investigación, empresas,
asociaciones civiles, cooperantes y Naciones Unidas para:
- Ampliar la red de servicios meteorológicos, hidrológicos y marítimos;
- Aumentar la capacidad de investigación aplicada de los impactos del cambio climático y
de tecnologías apropiadas para la adaptación y la transición a economías bajas en
carbono;
- Evaluar y divulgar experiencias locales apropiadas y conocimientos autóctonos y de
otras partes del mundo para la adaptación y el desarrollo sostenible;
- Fortalecer la capacidad para crear y gestionar planes de adaptación y reducción de
emisiones, mecanismos financieros y sistemas de compensación;

385

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

- Desarrollar un sistema de medición del contenido carbónico de los principales productos
de exportación y de los patrones de consumo;
- Preparar los análisis técnicos para formular normas que incentiven la toma de decisiones
adecuadas por los actores económicos y sociales en infraestructura, transporte, vivienda,
maquinaria y otros.

PROTECCIÓN DE LOS ECOSISTEMAS PARA MEJORAR SU ADAPTACIÓN Y SU PROVISIÓN
PERDURABLE DE SERVICIOS
La biodiversidad y los ecosistemas contribuyen de diversas formas a los procesos de producción,
distribución y consumo. Su valor económico es incuestionable pero no se refleja adecuadamente en
los precios de mercado. Gran parte de los servicios ecosistémicos de Centroamérica no son
valorizados, así que es difícil esperar que su valor sea “incorporado” a tiempo en los mercados para
incentivar decisiones correctas sobre su uso y preservación. Las señales de pérdidas económicas vía
productividad agrícola, disponibilidad de agua y otros indicadores llegarán cuando estos activos se
hayan agotado, lo que ocurrirá aun sin cambio climático.
Centroamérica cuenta con un Sistema Centroamericano de Áreas Protegidas y realiza
esfuerzos para conservarlas. El cuadro 13.1 reporta más de 12 millones de hectáreas protegidas en
un total de 557 ANP. El país con mayor extensión de ANP es Guatemala. También se está
avanzando en la protección de áreas marinas y costeras con un total regional de 145. La región
cuenta con varios programas o estrategias de protección y adaptación: Programa Regional para el
Manejo de los Ecosistemas Forestales y Política Centroamericana para la Prevención de Incendios
Forestales, entre otros.
CUADRO 13.1
CENTROAMÉRICA: SISTEMAS NACIONALES DE ÁREAS PROTEGIDAS 2003
(En número, hectáreas y porcentajes)
Áreas protegidas terrestres
País

Número

Belice

Extensión (ha)

% del Territorio
nacional

Áreas protegidas
marinas y de litoral
Número

74

1 071 664

47,2

51

Guatemala

123

3 197 579

29,4

39

Honduras

76

2 220 111

19,7

2

El Salvador

3

7 111

0,33

4

76

2 242 193

17,0

21

155

1 288 834

25,2

5

50

2 941 386

26,0

557

12 968 609

Nicaragua

a

Costa Ricab
Panamá
Total

23
145

La extensión de las áreas de Nicaragua está en proceso de redefinición por el SINAP.
El SINAC de Costa Rica cuenta con varias áreas protegidas que incluyen categorías de manejo de áreas marinocosteras. Las porciones marinas se encuentran en revisión y no se incluyen en esta tabla.
Fuente: CCAD (2003a).
a

b

Los siete países han establecido el Corredor Biológico Mesoamericano (CBM) con los estados del
sur-sureste mexicano para la conservación de la diversidad biológica y la promoción del desarrollo
humano sostenible en la región (CCAD, 2002b; CBM, 2010). Sus objetivos son:

386

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Mejorar la calidad de vida de la población mediante la conversión del CBM en catalizador
del desarrollo sostenible y en instrumento para disminuir la vulnerabilidad de la región
ante desastres naturales.



Fomentar la colaboración entre los países de la región para alcanzar la sostenibilidad
ambiental.



Proteger la biodiversidad de la región que es una de las más ricas del mundo.



Contribuir a cumplir la agenda ambiental global con un modelo integral para reducir la
deforestación, proteger los bosques y las cuencas y enfrentar el cambio climático.



Establecer un nuevo enfoque de protección del medio ambiente, integrando la
conservación y la competitividad económica.

Estas iniciativas nacionales y regionales son importantes, pero se requiere generar escenarios
que informen la ubicación estratégica de nuevas áreas protegidas y diseñar su interrelación para
prever adaptaciones al cambio climático. Al mismo tiempo, la conservación de la biodiversidad y de
los ecosistemas será un reto aun más complejo por el cambio climático. Es necesario adoptar el
principio de precaución y establecer un estándar mínimo, considerando la irreversibilidad de la
pérdida biológica, el riesgo y la incertidumbre. Existen sinergias potenciales con otras medidas como
mejorar la eficiencia del uso del agua, desarrollar una agricultura más sostenible y aumentar el uso
de energía eléctrica por la población pobre, pero todo esto requerirá coordinación de planes de
desarrollo sostenibles entre diversos sectores.
Las medidas de adaptación de la biodiversidad podrán enfocarse en los siguientes puntos:


Profundizar el análisis de la vulnerabilidad de los ecosistemas y las especies a los efectos
del cambio climático y, en función de los hallazgos, priorizar la expansión y la
conservación de áreas protegidas y corredores biológicos para abarcar mayor escala
biogeográfica y proteger potenciales refugios climáticos.



Crear programas para que las comunidades desarrollen la capacidad de conservación y
recuperación de los ecosistemas con los que conviven, incluyendo la adopción de
tecnologías apropiadas para medios de vida sostenibles, aprovechando al máximo los
conocimientos tradicionales y la diversificación de sus fuentes de sustento. Por ejemplo,
fomentar los aprovechamientos forestales que produzcan madera certificada y
diversifiquen la producción en bienes no maderables: silvicultura sustentable, apicultura y
miel, cosecha de follajes y hongos, cosecha de agua, manejo diversificado de flora y fauna a
baja escala (alimentos, flores, plantas medicinales, tintes y adhesivos naturales, entre otros).



Mejorar los sistemas de gestión de los bosques, incluyendo el control de la deforestación y
los incendios forestales, la forestación y la reforestación.



Proteger y conservar los arrecifes de coral, manglares, pastos marinos y litorales de
vegetación y mejorar la gestión integrada de zonas costeras, incluyendo el turismo.



Establecer y promover sistemas de regulación y certificación del ecoturismo como
contribución a la defensa de los ecosistemas naturales, evitando su conversión en
desarrollos turísticos convencionales e inmobiliarios que degraden sus atributos naturales e
impulsar proyectos ecoturísticos o de naturaleza y “aventura”, manejados por los
propietarios de los predios.



Restaurar las áreas con ecosistemas degradados y de baja productividad de acuerdo con
criterios de calidad de la producción primaria y de la reforestación para diferentes usos:

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

387

agroforestería, bosques de especies maderables de uso sostenible, no maderables,
endémicas y de cobertura que faciliten la sucesión secundaria y acrecienten la biomasa para
la captura de carbono.


Evitar la extensión de la zona agrícola hacia los ecosistemas naturales, intensificando los
sistemas de producción, mejorando su eficiencia y gestionando los paisajes agrícolas según
objetivos de conservación.



Identificar especies silvestres endémicas y variedades locales de producción agrícola y
arbustal con mayor resistencia al cambio climático y desarrollar e intercambiar bancos de
semillas entre productores.



Priorizar la creación de nuevas áreas protegidas y corredores biológicos, tomando en
cuenta los posibles cambios por uso de suelo y cambio climático.



Expandir y fortalecer el sistema de áreas protegidas y corredores biológicos para abarcar
mayor escala biogeográfica y proteger potenciales refugios climáticos.



Ampliar la valorización económica de los ecosistemas y sus servicios en apoyo a las
decisiones sobre su conservación y protección.



Ampliar y precisar los esquemas financieros que incentiven el manejo sustentable y la
conservación de los bosques y reconozcan el valor económico de sus servicios ambientales,
incluyendo los hidrológicos y de sumidero de carbono. La región tiene experiencias como
el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO) de Costa Rica, el Protected
Areas Conservation Trust de Belice, el Programa de Incentivos Forestales de Guatemala y el
Programa de Certificados de Incentivos Forestales de Panamá.



Ampliar y afinar esquemas de pago por servicios ambientales que beneficien a los
propietarios rurales y a las poblaciones locales, incluidos los pueblos indígenas que habitan
en los ecosistemas.



Analizar el potencial de sinergias entre esfuerzos de conservación y adaptación de los
ecosistemas naturales con los mecanismos de fomento y compensación de medidas de
reducción de emisiones por degradación y deforestación.



Generar conciencia social sobre las funciones de los ecosistemas y su bienestar asociado, así
como sobre las tendencias que los amenazan y ampliar su valorización económica en apoyo
a las decisiones sobre su conservación y protección.



Vincular las medidas de gestión para la adaptación al cambio climático con las de las
convenciones “hermanas” sobre la Diversidad Biológica y la Lucha contra la
Desertificación y la Degradación.



Establecer inventarios y líneas base del potencial real de captura y almacenamiento de
carbono comercializable mediante el MDL del Protocolo de Kioto y otros esquemas de
financiamiento y cooperación multilateral y bilateral.



Desarrollar los proyectos de la ERAS de Centroamérica 2009-2024 (SICA, CCAD y CAC,
2008) para el desarrollo de los “negocios verdes” o agronegocios no convencionales, al
tiempo que las coberturas forestales son conservadas como sumideros de carbono.



Impulsar canales de comercialización y financiamiento de productos orgánicos, verdes o
sustentables mediante esquemas de acreditación, certificación y eco-etiquetado a escala
regional y desarrollar marcas y mercados de productos a escala regional y extra-regional.



Promover incentivos fiscales y de mercado para agentes productivos y financieros que
apoyen estas políticas de conservación ecológica.

388

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Impulsar mercados sostenibles ligados a la conservación de la biodiversidad: observación
de aves, rutas ecoturísticas y servicios de información biológica especializados, entre otros.



Continuar impulsando los mecanismos globales que reconozcan y valoricen los esfuerzos
de reducción de la deforestación y la degradación y promover proyectos pilotos con
esquemas de pago por servicios ambientales y climáticos.



Considerar la conveniencia de establecer planes voluntarios de reducción neta de la
deforestación a escalas nacional y regional de aquí a los años 2020 y 2050, y de financiar
estos esfuerzos vía el MDL, otros mercados de bonos de reducciones de emisiones o
mediante pagos por servicios ambientales.



Establecer metas de conservación ecológica y aprovechamiento sostenible de los
ecosistemas terrestres a escalas nacional y regional y considerar la conveniencia de
establecer metas territoriales en términos de carbono capturado y almacenado por
ecosistemas.



Vincular las metas de conservación ecológica con las de bienestar en sentido amplio,
particularmente de las poblaciones que conviven con los ecosistemas, como el uso de
estufas de leña eficientes.



Integrar el análisis de los impactos del cambio climático en los ecosistemas en la gestión del
recurso hídrico, la agricultura y la energía.

SEGURIDAD Y SOSTENIBILIDAD DE LA MATRIZ ENERGÉTICA Y MAYOR EFICIENCIA
ENERGÉTICA
La región ha desarrollado una gran dependencia de fuentes energéticas importadas altamente
contaminantes. Transitar a una matriz energética orientada a fuentes renovables locales tendría
múltiples beneficios. Se podrá evaluar la oportunidad de reducir paulatinamente y a largo plazo la
tendencia a la mayor dependencia de hidrocarburos y carbón mineral en un contexto de oscilaciones
de precios e inseguridad de suministro. La contaminación de estas fuentes de energía implica costos
de salud, los cuales son asumidos por los sistemas de salud pública y por la población afectada, no
por los productores de hidrocarburos. Medidas para reducir esta dependencia mejorarían la
seguridad energética, ahorrando divisas y reduciendo sus impactos negativos en la salud humana y
en las emisiones de GEI.
Los sectores energéticos de Centroamérica han diseñado la Estrategia Energética Sustentable al
año 2020 (CEPAL y SICA, 2007) con diversos escenarios futuros y una matriz de acciones
progresivamente actualizada. Esta estrategia propone expandir las fuentes energéticas regionales
renovables, incluyendo hidroeléctricas, eólicas y geotérmicas y gas natural importado. Es la primera
estrategia regional sectorial que considera las emisiones de GEI. Fue aprobada por los ministros de
energía y los presidentes centroamericanos y tiene las siguientes metas:


Alcanzar al menos el 90% de cobertura eléctrica en cada país.



Reducir en 10% el consumo de leña para cocción mediante cocinas más eficiente en un
millón de hogares rurales.



Reducir en 12% el uso de energía eléctrica en los sectores residencial, comercial, industrial
y alumbrado público mediante sistemas de iluminación eficientes.



Reducir en 35% el uso de energía eléctrica residencial mediante la sustitución de
refrigeradores obsoletos por unidades más eficientes en 2,7 millones de hogares.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

389



Reducir en 10% el uso de energía eléctrica en el sector industrial con motores eficientes.



Llevar al menos al 12% el nivel de pérdidas en los sistemas eléctricos de los países.



Aumentar en 11% la participación regional de fuentes renovables de producción de
electricidad, privilegiando la construcción de centrales hidroeléctricas.



Sustituir el 15% del consumo de derivados del petróleo con biocombustible en el transporte
público y privado.



Reducir en 20% la emisión de GEI con respecto al escenario tendencial en el 2020,
maximizando la aplicación de los CERs (CEPAL y SICA, 2007).

Con un mayor acceso a tecnología y financiamiento, la región podrá implementar esta
Estrategia Energética Sustentable. El sector ha mostrado capacidad de gestión coordinada y a largo
plazo al desarrollar la red de interconexión eléctrica (SIEPAC). Actualmente se trabaja en
armonización de las normas de combustibles en el proceso de Unión Aduanera y en la ejecución de
la Matriz de acciones para el desarrollo e integración del sector energético centroamericano, entre
otras iniciativas.
Existen oportunidades de mejorar la eficiencia energética y reducir la intensidad de las
emisiones asociadas: normas de eficiencia y de emisiones de los vehículos automotores, actividades
industriales, usos domésticos y funcionamiento general de las ciudades, incluyendo el transporte
público. La expansión de la generación hidroeléctrica podría dar a la población en pobreza mayor
acceso a la electricidad, reducir el uso de leña y establecer modelos de desarrollo sostenible y social
de las poblaciones aledañas a los proyectos, sobre lo cual varios países de la región están avanzando.
Considerando este contexto, algunas opciones de adaptación al cambio climático y mejora en la
seguridad y eficiencia energética podrían ser las siguientes:


Avanzar en la transición de la matriz energética regional con las especificidades nacionales
que convengan mediante el incremento de la oferta y uso de energías renovables y la
regulación ambiental de la demanda de energía primaria y secundaria.



Impulsar la transición con incentivos al consumo de energías renovables y tecnologías de
mayor eficiencia energética mediante normas sanitarias, ambientales, técnicas de emisión,
programas de calidad del aire, instrumentos de mercado (precios, sobreprecios, bonos de
carbono, financiamientos) e instrumentos fiscales (derechos de uso, impuestos, otros).



Reducir la demanda de derivados de petróleo (por sectores de consumo y generación de
energía eléctrica) mediante: aumento de la eficiencia del uso de energía, sustitución de
fuentes fósiles, reducción de la generación térmica de derivados de petróleo y del carbón
mediante infraestructura para la importación de gas natural licuado (GNL), incorporación
de nuevas tecnologías, políticas de precios promotoras del ahorro y sustitución de fuentes
de energía fósiles por energías renovables.



Reducir la dependencia de fuentes de energía importadas, aumentado la oferta de fuentes
endógenas renovables, aumentar la eficiencia energética, incentivos fiscales y eliminación
de barreras para usar fuentes endógenas, fomentar el consumo de energía eólica, solar,
hidroeléctrica y biomasa.



Mejorar la eficiencia y promover el uso racional de la energía (por el lado de la oferta y de
la demanda) incluyen la divulgación de información y desarrollo de instituciones para
fomentar el ahorro de energía, promoción del uso de estufas de leña ambientalmente
adecuadas, armonización normativa e institucional a escala regional.

390

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Promover la construcción de rellenos sanitarios metropolitanos (en las ciudades capital y
localidades conurbadas), plantas colectoras de metano para generar energía eléctrica a fin
de aumentar la autosuficiencia energética en zonas metropolitanas.



Impulsar proyectos de recuperación de metano en ciudades de menor tamaño mediante la
construcción de rellenos sanitarios intermunicipales que garanticen flujos de residuos
sólidos, volúmenes significativos de emisiones capturables y rendimientos financieros
atractivos.



Establecer programas para mejorar la calidad del aire en zonas metropolitanas e
industriales con énfasis en: regulación del transporte público y privado, de las actividades
industriales y de servicios, reordenamiento urbano, promoción del transporte público y
conservación ecológica de entornos aledaños a las zonas metropolitanas.



Incentivar las opciones energéticas más eficientes y menos contaminantes: energías
renovables, mejores tecnologías, mezclas para equilibrar beneficios económico-ambientales
netos, gas natural en lugar de combustóleo, etc.



Inducir mayor y mejor acceso y uso eficiente de la energía por la población rural y urbana:
proyectos mencionados anteriormente ligados al manejo energético de los desechos
orgánicos rurales, a las plantas recuperadoras de metano en entornos rurales, a rellenos
sanitarios urbanos, difusión del uso de estufas ambientalmente adecuadas, etc.



Reordenar las vialidades urbanas, incluyendo proyectos de transporte público con vías
confinadas, los flujos de transporte intermunicipal y carretero regional, tomando en cuenta
los aprendizajes de las experiencias de Guatemala y Costa Rica.



Establecer normas y tecnologías para reducir el consumo de energía por kilómetro
recorrido y menores emisiones por litro de combustible consumido.



Impulsar la renovación de inmuebles e infraestructura con estos mismos criterios, que se
traducen en ahorros económicos importantes.



Impulsar la infraestructura ambiental urbana y la ecoeficiente.



Empaquetar proyectos de eficiencia energética urbana, de captura de metano en rellenos
sanitario, en plantas de tratamiento de aguas residuales y en reorganizaciones viales e
intermunicipales y someterlos a la consideración del MDL del Protocolo de Kioto.



Expedir normas de eficiencia energética de construcción, mantenimiento y operación de
edificios en alumbrado público, aire acondicionado, ventilación, refrigeración de productos
comerciales y establecimientos de servicios, sistemas solares de calentamiento de agua,
manejo de residuos sólidos, ascensores y áreas verdes, entre otros.



Impulsar y evaluar el cumplimiento de las metas de la Estrategia Energética Sustentable de
Centroamérica 2020 (CEPAL y SICA, 2007).



Reducir el consumo energético e impulsar una mayor eficiencia en las industrias de
cemento, ingenios azucareros, refinación de petróleo, bebidas alcohólicas, vidrio, papeleras
y de celulosa, entre otras.



Inducir la sustitución del uso de combustibles fósiles para el de energías renovables como
la solar, eólica, geotérmica, hidroeléctrica, minihidráulica en los mismos sectores.



Establecer metas específicas de reducción de consumo energético, de emisiones de GEI y de
eficiencia en los procesos mediante criterios de ecoeficiencia en sentido amplio,
específicamente ligados a los usos industriales de la energía a escalas nacional y regional de
aquí a 2020 y a 2050.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

391



Establecer normas para calderas, motores y cogeneración (10% a 30% de ahorro en ciclos
combinados).



Difundir sistemas de suministro de vapor y sistemas de motores.



Divulgar y promover las experiencias de empresas de la región que ya están tomando
medidas en estos campos.

MEDIDAS PREVISORAS Y PROACTIVAS DE POLÍTICA FISCAL
Es urgente adoptar una política fiscal que incluya el ambiente, en especial el cambio climático, como
tema transversal. Este fenómeno puede afectar fuertemente las finanzas públicas por diversas vías,
como el aumento de las emergencias por eventos extremos y la inestabilidad de la producción
agrícola y de electricidad por fuentes hídricas. También puede aumentar las demandas de
ampliación y ajuste de los servicios sociales y la relocalización de poblaciones y actividades
económicas. Las poblaciones afectadas demandarían compensación por pérdidas, lo que
probablemente recaerá sobre el Estado. Esta lista no exhaustiva de las presiones del cambio climático
sobre las finanzas públicas sugiere que el impacto económico debe ser visto como un serio pasivo
contingente, que a largo plazo se tornará mucho menos “contingente”. El valor presente del costo de
no adoptar estrategias y acciones para reducir la vulnerabilidad y la adaptación sería considerable.
Dado que el cambio climático es una falla de mercado no puede ser tratado exclusivamente
como problema de las instituciones ambientales, sino como problema económico transversal. Como
los mercados no pueden solucionarlo, requiere una acción colectiva encabezada por el Estado, es
decir, por el conjunto de instituciones públicas y espacios de toma de decisión y acción de la
sociedad. Es necesario adoptar medidas previsoras para reducir los efectos negativos de tal forma
que la incidencia futura sea mínima, y crear mecanismos financieros y programas de estímulo fiscal
para amortiguar el impacto en general y alinear los incentivos fiscales para transitar hacia una
economía menos dañina al ambiente.
A pesar de los retos inmediatos de la crisis actual, los ministerios de finanzas y hacienda de los
gobiernos de Centroamérica han empezado a prestar atención al cambio climático. La región tiene
experiencia en acciones de canje de deuda por financiamiento de programas de cambio climático,
etiquetado de líneas presupuestarias para identificar inversión en adaptación, propuestas para
fondos nacionales de cambio climático y mercados internos de bonos de carbono, requerimientos de
cambio climático en planes sectoriales como parte del ejercicio presupuestal, fondos de contingencia
para desastres, inversión en adaptación de la infraestructura y pago por servicios ambientales.
Considerando este contexto, algunas opciones de adaptación al cambio climático en el campo fiscal
podrían ser las siguientes:


Analizar el impacto potencial del cambio climático sobre los ingresos fiscales por sus
efectos directos en los sectores productivos y sus efectos potenciales en la economía global.



Analizar el impacto potencial sobre el gasto en salud y en los programas de transferencias a
poblaciones en pobreza, los impactos directos en la población y establecer prioridades de
adaptación, como la extensión agrícola, inversión en infraestructura adaptada al cambio
climático y eventos extremos de mayor intensidad, sistemas de registro de datos climáticos
y seguros productivos.



Expandir los mecanismos y las capacidades para aprovechar diversas fuentes de
financiamiento para la adaptación y la reducción de emisiones y valorizar los servicios de
los ecosistemas.

392

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011



Coordinar los esfuerzos nacionales de hacer el mejor uso posible de los presupuestos
nacionales y los planes de inversión para avanzar en la adaptación al cambio climático,
incluyendo ajustes a los criterios y requisitos de inversión y de adquisiciones públicas.



Ampliar y precisar los esquemas financieros que incentiven el manejo sustentable y la
conservación de los bosques y reconozcan el valor económico de sus servicios ambientales,
incluyendo los hidrológicos y de sumidero de carbono. La región tiene experiencias como
el FONAFIFO de Costa Rica, el Protected Areas Conservation Trust de Belice, el Programa de
Incentivos Forestales de Guatemala y el Programa de Certificados de Incentivos Forestales
de Panamá.



Incluir en las políticas fiscales incentivos dinámicos, combinando regulación con señales de
precios y, en algunos casos, escalonados en el tiempo a favor de agentes económicos,
procesos productivos y sectores cuya actividad reduzca externalidades socioambientales,
desarrolle mayor eficiencia de uso de agua, electricidad, hidrocarburos y reduzca
emisiones de GEI.



Evaluar las opciones de seguros sectoriales, nacionales y regionales contra riesgos
climáticos extremos.



Ampliar los esfuerzos nacionales y regionales intersectoriales para establecer mecanismos con
fuentes nacionales y externas para financiar planes, programas de adaptación y de desarrollo
sostenible, así como de gestión de riesgo y fortalecimiento de capacidades.



Contribuir a la construcción y gobernanza de mecanismos internacionales de
financiamiento que reconozcan la situación de países en vías de desarrollo altamente
vulnerables al cambio climático y respondan a sus necesidades y oportunidades.

OPORTUNIDADES DE INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA
En el contexto de cambio climático, puede ser ventajosa para Centroamérica aprovechar y fortalecer
su sistema de integración. Sin ignorar las diversas condiciones nacionales y los retos de profundizar
este proceso, se han identificado varios campos en los cuales podría ser particularmente ventajoso
trabajar como región, como la gestión integrada del recurso hídrico y la seguridad alimentaria,
además de intensificar la experiencia en los sectores ambiental y energético.
En el campo del cambio climático, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y
Panamá firmaron el primero Convenio regional sobre cambios climáticos en 1993. Su
implementación fue encargada a la CCAD en coordinación con el CRRH y los servicios
meteorológicos nacionales. Los países de la región firmaron y ratificaron la CMNUCC entre 1994 y
1995 y el Protocolo de Kioto entre 1998 y 2002. La respuesta regional, coordinada por los ministros de
ambiente y el CCAD, recibió un importante impulso en 2008 por la Declaración de San Pedro Sula de
los Presidentes del Sistema de Integración Centroamericana, que estableció mandatos, incluyendo la
preparación de la ERCC (CCAD y SICA, 2010).
Después de un proceso de elaboración y consulta, la estrategia fue lanzada a finales de 2010 en
la COP16 en Cancún, junto con la Síntesis 2010 del proyecto “La economía de cambio climático en
Centroamérica” (CEPAL, UKAID, CCAD y SICA, 2010). La ERCC contiene propuestas para
adaptación, mitigación, fortalecimiento de capacidades y educación, comunicación y participación
ciudadana. En cuanto a la adaptación cuenta con nueve áreas estratégicas: agricultura y seguridad
alimentaria; ecosistemas forestales y biodiversidad; recursos hídricos; salud pública; recursos
costero-marinos; turismo; pueblos, etnias y comunidades afrosdescendientes e infraestructura

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

393

pública. En el campo de mitigación asume líneas de acción en fuentes renovables y reducción de
emisiones en energía, agricultura, transporte y desechos sólidos, captura de carbono en bosques y
producción y consumo más limpios (CCAD y SICA, 2010).
Seguramente existen oportunidades de cooperación en el análisis de opciones de políticas
nacionales y su implementación, además de los actuales esfuerzos para identificar una agenda
común para las negociaciones internacionales sobre cambio climático (Más información sobre la
institucionalidad en cambio climático en CCAD, 2005b y CEPAL y DFID, 2009).
En el campo de recursos hídricos, el SICA ha reconocido la oportunidad y el reto del manejo
integrado del recurso desde finales de la década de los noventa. Dado que el 40% del territorio de la
región está ocupado por cuencas transfronterizas, su gestión coordinada es prioritaria. El subsistema
ambiental de SICA (CCAD, CEPREDENAC y CRRH) completa la ECAGIRH con una perspectiva de
diez años y un plan de tres años. Un próximo paso sería la preparación de una matriz de proyectos
financiables para realizar la estrategia en coordinación con el sector energético y evaluar opciones
para utilizar los mecanismos de reducción de emisiones de GEI. Establecer un sistema así parece
ambicioso y requerirá mucha voluntad política y esfuerzo técnico y financiero durante varias
décadas. La región ya demostró capacidad al establecer un sistema integrado de suministro de
energía eléctrica, el SIEPAC.
En el campo agrícola, la Política Agrícola Centroamericana 2008—2017 del CAC incluye un
apartado de Gestión Ambiental con una Estrategia Regional Agroambiental que promueva procesos
productivos para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental, social y económica,
contribuyendo a la reducción de la pobreza, e incorporar el manejo de los recursos naturales para
consolidar el CBM (CAC, 2007). En 2010 el CAC aprobó la Estrategia Centroamericana de Desarrollo
Rural Territorial, confirmando la necesidad de tomar acciones de adaptación y mitigación en el
sector agropecuario (CAC, 2010). Desde inicios de la década del año 2000, el CAC ha propuesto
acciones para enfrentar los efectos del cambio climático, en particular las sequías. La Estrategia para
el manejo de la sequía incluye el objetivo de reducir la vulnerabilidad y el impacto del fenómeno,
mejorando el conocimiento de sus causas y de las posibilidades de influir en ellas y adaptar la
agricultura al calentamiento global y al avance de la desertificación (Jiménez, 2002).
En el sector agropecuario hay sinergias y oportunidades que justifican una respuesta regional
coordinada. Éstas incluyen el fortalecimiento de la capacidad de alimentar a la población con un
enfoque regional que considere las diferentes posibilidades de producción y las opciones de
fortalecer el comercio intrarregional de alimentos. En este sentido se identificó la necesidad de
formular políticas aduaneras que faciliten el flujo regional de alimentos. Otra opción es crear
reservas estratégicas nacionales y regionales de alimentos básicos.
Una interesante iniciativa intersectorial es la Estrategia Regional Agroambiental de Salud
(ERAS), aprobada por los Ministros de Ambiente, Salud y Agricultura y por los presidentes de los
países en 2008. La estrategia se basa en una visión intersectorial y en cinco ejes: manejo sostenible de
tierras, variabilidad y cambio climático, biodiversidad, negocios agroambientales y espacios y estilos
de vida saludables, todo ello en un marco intersectorial que propicia respuestas coordinadas al
cambio climático (SICA, CCAD y CAC, 2008).
En el campo de la reducción de emisiones de GEI, el establecimiento de programas sectoriales
podría reducir costos de transacción si los programas son regionales. Los esfuerzos para ajustar la
inserción de la región en una economía global baja en carbono podría crear la oportunidad de

394

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

promover una estrategia o marca regional para caminar hacia el objetivo de cero emisiones netas o
de desarrollo sostenible y equitativo. Esto aceleraría la transición a servicios bajos en carbono,
incluyendo un mayor encadenamiento entre los recursos naturales (bosques, agricultura, zonas
costeras) con los servicios de turismo, agroindustria y exportaciones a mercados nicho. Surgirán
también oportunidades en las negociaciones comerciales internacionales y entre la región y sus
mercados principales, las cuales probablemente tendrán que acordar términos sobre emisiones y
contenidos carbónicos y sus potenciales impactos en competitividad.

La economía del cambio climático en Centroamérica: Reporte técnico 2011

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