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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/2290</bibo:handle>
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Libros de la CEPAL

Apertura económica y
(des)encadenamientos
productivos

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Santiago de Chile, julio de 2001

Libros de la CEPAL

61

La coordinación del presente libro estuvo a cargo de Martine Dirven, de la División de
Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, Santiago de Chile. La investigación
de base contó con el apoyo financiero fundamental del Gobierno de los Países Bajos
(proyecto HOL/97/S75 Una estrategia de desarrollo a partir de complejos
productivos (clusters) basados en recursos naturales: consecuencias en términos de
crecimiento, distribución y medio ambiente) para los estudios de caso de Chile,
Colombia, Uruguay y los Países Bajos y, en el caso específico de Colombia, también se
contó con aportes de Colciencias. En este libro se publica además, con su anuencia, el
estudio realizado por el Ministerio de Economía de la República Argentina. Se
agradecen aquí estos generosos aportes, sin los cuales la publicación del libro, los
análisis y el seminario celebrado previamente, así como las conclusiones alcanzadas
una vez recopilado todo el material, no habrían sido posibles. Expresamos también
nuestro reconocimiento muy especial a Joseph Ramos, gestor de la idea de estudiar los
complejos productivos que se forman en torno a los lácteos, a Jorge Katz, Director de
la División, que incentivó la publicación de los estudios de caso y artículos afines en
forma de libro, a Rudolf Buitelaar y Jorge Katz, por sus valiosos comentarios, a Rafael
Hernández, por su edición, y a las varias secretarias que, a lo largo de sus distintas
etapas, contribuyeron a la presentación actual de la obra. Los autores, por supuesto,
merecen una mención especial, por la calidad de su trabajo y su desinteresada
colaboración con quienes actualizaron o reformularon sus artículos, mucho después
de terminado su vínculo contractual con el proyecto y a solicitud de la coordinadora,
que pudo dedicarse a esta tarea gracias a la paciencia y comprensión de Beatriz David,
Jefa de la Unidad de Desarrollo Agrícola.

Publicación de las Naciones Unidas
LC/G.2122-P
ISBN: 92-1-321827-3
Copyright © Naciones Unidas, julio de 2001. Todos los derechos reservados
N° de venta: S.01.II.G.23
Diseño de portada: GilabertDomeyko Ltda.
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al Secretario de
la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N.Y. 10017, Estados
Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta
obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la fuente e informen a las
Naciones Unidas de tal reproducción.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

5

Índice

Resumen....................................................................................................

11

Abstract......................................................................................................

13

Introducción .............................................................................................

15

Los autores ................................................................................................

23

Parte I
La estrategia de desarrollo en torno a los complejos productivos
Complejos productivos en torno a los recursos naturales: ¿una
estrategia prometedora? Joseph Ramos ...............................................
Resumen ............................................................................................
1. Introducción .............................................................................
2. Teoría: ¿Por qué se forman los complejos productivos? ....
3. ¿Cómo es y cómo se forma un complejo productivo
maduro en torno a un recurso natural? ................................
4. Complejos productivos incipientes en América Latina......
5. De la evolución espontánea a las políticas de promoción..

29
29
30
33
38
47
53

CEPAL

6

Parte II
Los lácteos como caso particular ... y contrapunto
Complejos productivos, apertura y disolución de cadenas,
Martine Dirven .........................................................................................
Introducción......................................................................................
I.
El análisis de los complejos productivos lácteos
en la práctica.............................................................................
II. La importancia de los complejos productivos lácteos
en las economías nacionales...................................................
1. Los encadenamientos......................................................
2. Las sinergias.....................................................................
III. Estado general de cada eslabón principal ............................
1. El dinamismo de los lácteos...........................................
2. La heterogeneidad de la estructura y de la organización..
3. El efecto de la ubicación sobre la escala de
producción y la especialización.....................................
4. Los costos y los precios...................................................
IV. Cambios debidos a la apertura ..............................................
V. Estrategias de los distintos agentes .......................................
1. Estrategias a nivel de la producción primaria.............
2. Estrategias a nivel de la industria .................................
3. Estrategias de distribución y comercialización ...........
4. Las estrategias de los gobiernos ....................................
VI. Cuatro fuerzas que marginan a las PYME ...........................
1. Las economías de escala y los lácteos...........................
2. El acceso al mercado internacional de capitales y
su impacto ........................................................................
3. La decreciente capacidad ingenieril local para el
diseño, la producción y la adaptación de bienes de
capital e insumos .............................................................
4. La creciente proporción de productos lácteos
vendidos en los supermercados ....................................
5. El rápido desarrollo de marcas, la diversificación de
productos y su publicidad .............................................
Conclusiones.....................................................................................
Anexo
...........................................................................................

61
61
64
67
67
69
72
72
72
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85
91

93
95
97
101
105

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

7

Economías y deseconomías de tamaño en la producción lechera,
Antonio Alvarez Pinilla ..........................................................................

111

Introducción......................................................................................
1. El cálculo de los costes en las explotaciones lecheras .........
2. Métodos de cálculo del coste medio .....................................
3. Los datos ...................................................................................
4. Análisis del coste medio .........................................................
5. Economías de tamaño .............................................................
6. Estimación de las economías de tamaño ..............................
7. La explicación de las deseconomías de tamaño ..................
Conclusiones.....................................................................................

111
112
114
115
116
120
122
126
128

Tendencias mundiales de la industria lechera, Pedro Tejo ..............

130

Introducción......................................................................................
I.
Cambios de participación en la producción mundial.........
II. Diversificación del consumo ..................................................
III. Sofisticación del comercio ......................................................
Conclusiones.....................................................................................
Anexo.................................................................................................

130
131
133
134
139
140

Parte III
Los estudios de caso: Chile, Colombia, Uruguay, Argentina,
Comarca Lagunera, México y los Países Bajos
El complejo productivo lácteo en Chile, Martine Dirven y
Liudmila Ortega .......................................................................................
Resumen ............................................................................................
Introducción......................................................................................
I.
La producción primaria en sí .................................................
1. Órdenes de magnitud y ubicación geográfica.............
2. Heterogeneidad (tamaño y tecnología)........................
3. Problemas y ventajas ......................................................
4. Organización, acción colectiva y sinergias ..................
5. Evolución del sector primario .......................................
II. Los encadenamientos hacia atrás de la producción
primaria.....................................................................................
III. La producción industrial en sí ...............................................
1. Órdenes de magnitud........................................................
2. Heterogeneidad (tamaño y tecnología)...........................
3. Organización, acción colectiva y sinergias .....................
4. Evolución del sector secundario ......................................

143
143
144
145
145
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151
155
159
161
165
165
167
175
176

CEPAL

8

IV. Las relaciones entre los productores y las
agroindustrias ..........................................................................
1. Los encadenamientos ........................................................
2. Las relaciones......................................................................
V. Los demás encadenamientos hacia atrás de las
agroindustrias ..........................................................................
1. Los encadenamientos ........................................................
2. Las disposiciones sanitarias y ambientales.....................
VI. La distribución y sus encadenamientos................................
VII. Otro encadenamiento hacia adelante: el suero ....................
VIII. Eslabones hacia los lados u horizontales..............................
1. La educación y la capacitación .........................................
2. La red vial y el transporte .................................................
3. El crédito .............................................................................
IX. Conclusiones ............................................................................

186
186
188
189
198
199
199
199
200
201

El complejo productivo lácteo en Colombia, Ruth Suárez Gómez ..

209

Introducción......................................................................................
I.
El complejo productivo lácteo en la economía nacional ....
1. Aporte al PIB....................................................................
2. El complejo productivo lácteo y el comercio
internacional ....................................................................
3. El complejo productivo lácteo y las políticas
macroeconómicas y sectoriales......................................
II. Los encadenamientos horizontales y del entorno ...............
1. Infraestructura de servicios ...........................................
2. Estructuras organizativas...............................................
3. La inseguridad, la violencia y la economía ilegal .......
4. Políticas que afectan el entorno regional: los
procesos de descentralización .......................................
III. Los encadenamientos verticales ............................................
1. Producción de leche ........................................................
2. Áreas de expansión o de reserva productiva ..............
3. Estructura de acopio del complejo productivo ...........
4. Estructura de procesamiento en el complejo
productivo........................................................................
5. Estructura de distribución y de comercialización.......
6. El consumo y el precio de los lácteos ...........................
IV. Proyecciones del complejo productivo lácteo......................
Conclusiones.....................................................................................
Anexo.................................................................................................

209
210
210

180
181
183

211
214
220
220
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232
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234
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239
240
248
249
252
255
261

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

9

El complejo productivo lácteo en Uruguay, Marcel Vaillant ..........

263

Introducción......................................................................................
I.
Identificación del complejo productivo lácteo con la
matriz de insumo-producto ...................................................
1. Conceptos básicos y aspectos metodológicos..............
2. Datos y resultados...........................................................
II. Producción y comercio: aspectos estructurales y
tendencias recientes.................................................................
III. La base agropecuaria...............................................................
1. Tecnología y organización de la producción...............
2. Los sectores proveedores ...............................................
3. Políticas públicas y organizaciones de
productores: los intereses en juego ...............................
IV. La industria láctea ...................................................................
1. Tecnología y organización de la producción...............
2. Las compras .....................................................................
3. Las ventas .........................................................................
V. El complejo productivo lácteo................................................
1. La base agropecuaria del complejo lácteo....................
2. La relación entre base agropecuaria e industria
láctea .................................................................................
3. Los efectos hacia adelante de la industria láctea.........

263
266
266
271
282
285
285
295
297
301
301
302
307
309
310
311
312

Argentina: informe sectorial sobre leche y productos lácteos,
Dirección Nacional de Programación Económica y Regional.
Ministerio de Economía de la República Argentina. ................................

315

Introducción......................................................................................
1. Conformación y producción nacional...................................
2. Presencia argentina en la estructura mundial del bloque ..
3. Políticas públicas .....................................................................
4. Destino de los productos ........................................................
5. Principales insumos y bienes de capital ...............................
6. Situación actual y perspectivas..............................................
7. Composición regional del sector ...........................................

315
316
319
322
323
327
330
332

La ganadería lechera en la Comarca Lagunera, México. Uso de
recursos naturales y tecnificación, Luis Arturo García Hernández,
Estela Martínez Borrego y Hernán Salas Quintanal ..........................

346

Resumen .........................................................................................
I.
Precisiones conceptuales.........................................................

346
347

CEPAL

10

II.
III.
IV.
V.
VI.

Ambiente geofísico ..................................................................
Referente histórico...................................................................
Uso del agua y actividad lechera en La Laguna..................
Infraestructura láctea en la Comarca Lagunera...................
La cultura lechera como elemento de cohesión e
identidad ................................................................................
VII. Escenarios para la producción lechera .................................
Conclusiones.....................................................................................
El sector lácteo neerlandés: nuevas realidades y cifras,
C.M. Enzing y W.K. van Dalen ...............................................................

349
349
351
355
359
361
362

364

Resumen .........................................................................................
Introducción......................................................................................
I. La ganadería lechera neerlandesa: nuevos hechos y cifras...
1. Los costos de producción de la leche cruda ...................
2. Productividad por vaca y por hectárea...........................
3. Tamaño mínimo del hato ..................................................
4. Composición genética del hato lechero y estrategias
de mejoramiento genético.................................................
5. Las tecnologías utilizadas en las fincas lecheras............
6. El mejoramiento de las praderas......................................
7. Fluctuaciones anuales de la producción .........................
8. El papel de la autoridad en los Países Bajos: la Ley
de Medio Ambiente y la planificación territorial...........
II. Adaptación estratégica del sector lácteo neerlandés .............
1. El panorama de la industria láctea neerlandesa
en 1998 ................................................................................
2. Concentración.....................................................................
3. Especialización ...................................................................
Anexo.................................................................................................

364
365
366
366
367
370

Bibliografía ...............................................................................................

387

371
373
374
375
375
377
377
381
382
385

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

11

Resumen

El libro tiene dos propósitos principales: en lo inmediato, se
presentan en él reflexiones y análisis empíricos acerca de los complejos
productivos que operan en torno a la producción lechera primaria en
diversos países; de modo mediato, sin embargo, y haciendo pie
precisamente en esos estudios empíricos, se pretende aportar algunos
elementos al debate que tiene lugar actualmente acerca del desarrollo
económico de la región, el desarrollo local y rural, y los vínculos que se
establecen o se deshacen entre distintos agentes en virtud de los procesos
de liberalización, apertura y globalización que se han verificado en la
región en los últimos 15 años.
Se oponen aquí, en cierto modo, dos perspectivas, una más ajustada
al ideal propuesto como meta para el desarrollo de América Latina, a saber,
la constitución de complejos productivos “maduros” como camino para un
crecimiento económico equilibrado y equitativo, y otra menos optimista,
que sostiene que la región parece alejarse de ese ideal.
Lo cierto es que se ha dado un proceso de formación de cadenas
productivas, pero a la vez, en contra de lo que se esperaba, se observa la
disolución de muchos eslabones, en particular en lo que atañe a los agentes
pequeños y medianos, trátese de productores o de empresas, al tiempo que
parecen acentuarse una serie de particularidades negativas de la región,
como el desequilibrio en la localización geográfica de las actividades
productivas, la concentración de la propiedad y el traspaso de ésta a
empresas extranjeras. Esto último parece poner en cuestión el rumbo que

12

CEPAL

lleva el desarrollo de la región. Surge entonces una pregunta fundamental,
a saber, si estos cambios son inevitables o si, conservando aquellos
elementos positivos que parecen indispensables para la competitividad, es
posible reorientarlos de tal modo que la región entre en una senda de
mayor equidad social y mejor distribución espacial.
Estas visiones contrastadas quedan recogidas, respectivamente, en la
primera y la segunda parte del libro. En la primera se esboza una estrategia
de desarrollo en torno a la creación y fomento de complejos productivos, a
partir de la exploración, explotación, transformación y comercialización de
los recursos naturales de la región. En la segunda, más escéptica, se postula
que muchos eslabones productivos, varios de ellos esenciales para un
desarrollo endógeno, lejos de fortalecerse, están desapareciendo. Por
último, en la tercera parte se estudian los complejos productivos lácteos de
cinco países de la región (Argentina, Chile, Colombia, México, Uruguay),
para terminar, a modo de contraste, con el examen de un complejo
productivo maduro y de larga tradición, el de los Países Bajos. En estos
trabajos se analizan, entre otras cosas, las diversas instancias que componen
el complejo, es decir, las unidades productivas primarias, la industria
elaboradora, las empresas de distribución, sus proveedores de insumos y
maquinaria y las instituciones financieras o de investigación, haciendo
hincapié en los distintos tipos de agentes que intervienen, las relaciones que
establecen entre sí, sus fuentes de información, sus modalidades de
aprendizaje y sus formas de asociación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

13

Abstract

The book has two main aims: the immediate aim is to present
reflections and empirical analyses regarding primary dairy production
clusters in various countries; its other objective, however, is to draw upon
these empirical studies in order to add a few elements to the current debate
concerning the economic development of the region, local and rural
development, and the links between different agents that are being
established or are breaking down owing to the processes of liberalization,
opening and globalization which have been taking place in the region over
the past 15 years.
The two views presented here are opposed to some extent. One is
more fully aligned with the ideal proposed as an aim for Latin American
development, namely, the establishment of “mature” production clusters as
a path for balanced and equitable economic growth; the other less
optimistic view claims that the region seems to be moving away from this
ideal.
Production chains are definitely being formed, but at the same time,
and contrary to what had been hoped, many links are dissolving,
particularly in the case of small and medium-sized producers and
enterprises. Moreover, this is occurring at a time when a series of negative
regional characteristics appear to be worsening, such as the imbalance in
the geographical location of production activities, the concentration of
ownership and the transfer of property to foreign companies. This appears
to call into question the course that development is taking in the region.

14

CEPAL

There then arises the fundamental question as to whether these changes are
inevitable or whether, while conserving those positive elements that seem
essential for competitiveness, it would be possible to redirect them in such
a way as to put the region on a path towards greater social equity and
improved geographical distribution.
These contrasting visions are presented in the first and second parts
of the book, respectively. The first part outlines a development strategy that
calls for the creation and promotion of production clusters based on the
exploration, use, processing and marketing of the region’s natural
resources. The second part takes a more sceptical line and contends that
many production links, some of them essential for endogenous
development, are disappearing rather than being strengthened. The third
and final part of the book studies the dairy production clusters of five
countries in the region (Argentina, Chile, Colombia, Mexico and Uruguay)
and finishes, by way of a contrast, with an examination of a mature
production cluster with a long tradition: that of the Netherlands. The
analysis covers, inter alia, the various components of the cluster, namely,
primary production units, the processing industry, distribution companies,
their sources of inputs and machinery, and the financial or research
institutions concerned. The discussion focuses on the different types of
agents involved, the relations they establish with each other, their sources
of information, their training methods and their forms of association.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

15

Introducción

El libro pretende ser una suerte de contrapunto entre una idea
atractiva y una realidad que no parece ir en la dirección deseada. En efecto,
para una región como la latinoamericana, bastante rica en recursos
naturales, la idea de basar su estrategia de desarrollo en el fomento de los
complejos productivos que operan en torno a los recursos naturales parece
sensata y atractiva. La observación muestra, sin embargo, que si bien varios
sectores basados en los recursos naturales tuvieron una gran expansión en
los años noventa, su crecimiento no ha redundado necesariamente en la
profundización del tejido productivo.
En efecto, según se desprende de los estudios de caso contenidos en
este libro, sobre los complejos productivos (o clusters) que operan en torno a
la producción de leche, su industrialización y comercialización, han surgido
nuevos eslabonamientos gracias a la modernización tecnológica y
productiva, así como a los cambios introducidos en la organización del
complejo y en las relaciones de los agentes entre sí. No obstante, también
dejan ver que están desapareciendo rápidamente otros eslabones, varios de
ellos esenciales para un desarrollo endógeno. Esto último tiene que ver en
gran parte con el hecho de que la investigación y el desarrollo de nuevas
tecnologías están orientados fundamentalmente a concebir procesos de
producción y de comercialización que no necesariamente son apropiados
para las empresas pequeñas e incluso medianas, con lo cual éstas,
independientemente de sus consabidas restricciones de capital y crédito,
tienen grandes dificultades para modernizar sus instalaciones productivas.

16

CEPAL

Estos desmantelamientos suscitan reflexiones que van mucho más
allá de la industria láctea y obligan a preguntarse muy seriamente acerca
del rumbo de desarrollo de la región, es decir, si se están acentuando o no
los desequilibrios de la localización geográfica de las actividades
productivas, si su propiedad está en un proceso de concentración aún más
intenso que el que ya caracterizaba a la región, y si la propiedad se está
transfiriendo o no en gran parte a empresas extranjeras. Una cuestión
fundamental es si todos estos cambios son inevitables —posiblemente
indispensables para la competitividad— en los procesos de liberalización
de los mercados, apertura y globalización de los últimos 15 años, o si es
posible, replanteando algunas premisas y adoptando ciertas políticas
adecuadas, reorientar el desarrollo hacia una senda más equitativa y de
mejor distribución espacial.
El término “cluster” (complejo productivo) no tiene todavía una
acepción bien definida entre los que lo utilizan. La palabra se popularizó
con el libro de Porter (1991). En su análisis, Porter observó que las
actividades en las cuales los Estados Unidos muestran fortalezas, por
ejemplo, los servicios financieros, están geográficamente agrupadas en
núcleos bien definidos y rodeadas de otras actividades que son
indispensables para su buen funcionamiento, con las cuales suelen tener
relaciones de coordinación bastante duraderas que envuelven al mismo
tiempo el traspaso de información. Esta cercanía y la frecuencia de las
relaciones crean sinergias que en otras circunstancias no existirían, con lo
cual la competitividad de una empresa específica es potenciada por la
competitividad conjunta del grupo de empresas y actividades que forman
el cluster al cual pertenece. La mayor competitividad del complejo
productivo deriva entonces de las externalidades, de las economías de
aglomeración, de los derrames (spillovers) tecnológicos y de las
innovaciones que surgen de la interacción entre las empresas, las
actividades y los agentes (económicos, académicos, públicos y otros) que
forman el complejo productivo.
Schmitz, otro autor al que suele citarse en lo referente a complejos
productivos, los define como: “grupo de pequeños productores que hacen
lo mismo o algo parecido estando cerca unos de otros” (1998, p. 4).
En este libro nos hemos inclinado más hacia la definición de Porter,
entendiendo por cluster a empresas de un mismo rubro (no necesariamente
próximas desde un punto de vista geográfico), con todo el abanico de
relaciones insumo-producto a nivel de bienes y de servicios, incorporando
también en el concepto a las instituciones privadas y públicas (científicas,
técnicas, educacionales, financieras, legales, normativas y otras) que
intervienen en la producción primaria de un bien dado (leche en este caso)
y en su transformación y distribución, con el centro de la atención puesto en

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

17

los tipos de agentes que intervienen, su localización geográfica, sus
relaciones, sus fuentes de información, sus procesos de aprendizaje, sus
asociaciones formales o informales y sus acciones conjuntas.
El análisis del concepto de complejo productivo, tal como se entiende
aquí, lleva al estudio de los comportamientos mesoeconómicos y
microeconómicos, estudio que trasciende lo que normalmente cubren los
métodos tradicionales de análisis de corte sectorial y permite recuperar el
importante papel que desempeñan las instituciones, los hábitos y las
costumbres de una sociedad dada, aspectos de orden sociológico que los
modelos “economicistas” y de mero mercado pierden de vista. Tal como
veremos a lo largo de este libro, estos elementos adicionales explican una
parte no menor de los observado y, por lo tanto, no se los puede dejar de
lado si pretendemos comprender cabalmente lo que está ocurriendo.
El libro está dividido en tres partes. La primera delinea una
estrategia —atractiva— de desarrollo en torno al fomento de los complejos
productivos que surgen de la exploración, explotación, transformación y
comercialización de los recursos naturales de la región. La segunda parte es
como un contrapunto de la primera, ya que, tomando en consideración el
potencial de desarrollo de la producción de lácteos de la región en el
escenario mundial, llega a la conclusión de que muchos eslabones, en vez
de fortalecerse, están desapareciendo, fenómeno que afecta especialmente a
los pequeños y medianos productores, entre ellos los pequeños productores
de leche, a pesar de que posiblemente no hay economías de escala en la
producción primaria. La tercera parte está dedicada al estudio de los
complejos productivos lácteos en cinco países de la región y los Países
Bajos.
El libro empieza entonces con el artículo de Ramos: “Complejos
productivos en torno a los recursos naturales ¿una estrategia
prometedora?”. En él, Ramos explica que hasta ahora ni las políticas de
sustitución de importaciones, ni la posterior inspiración en los países
recientemente industrializados de Asia (los PRI, más bien pobres en
recursos naturales), habían puesto en el centro de sus preocupaciones un
posible desarrollo en torno a estas riquezas. Las políticas de liberalización
de los mercados han propiciado un mayor aprovechamiento de las ventajas
comparativas de la región. En efecto, a partir de los años ochenta se puede
observar una mayor expansión relativa de las actividades productivas con
uso intensivo de recursos naturales (mineros, agropecuarios, silvícolas,
pesqueros). Sin embargo, esta expansión ha tendido a limitarse en las fases
iniciales del procesamiento. Por lo tanto, Ramos postula que para
robustecer el desarrollo, sin contradecir las tendencias naturales del
mercado, se requiere una estrategia que potencie el encadenamiento hacia
atrás con actividades proveedoras de insumos, equipos, ingeniería y

18

CEPAL

servicios, así como el encadenamiento hacia adelante con actividades
procesadoras, usuarias y comercializadoras de los recursos naturales. Como
inspiración se mira esta vez hacia los países desarrollados, en particular los
de tamaño mediano a pequeño, que basaron su desarrollo en la explotación
de los recursos naturales y, al mismo tiempo, en la construcción de toda
una malla de conocimientos, servicios, tecnología, maquinaria, utilización
de subproductos e invención de nuevos productos en torno a sus recursos
naturales. En el caso de los lácteos, los Países Bajos fueron escogidos como
país de referencia.
El artículo de Dirven forma el contrapunto del artículo de Ramos. En
él afirma que hay fuerzas, no eficientes desde el punto de vista económico,
que se exacerbaron con la apertura, que tienden a eliminar a los agentes
económicos más pequeños y, además, provocan la disolución de algunos
eslabones existentes. El artículo es intencionalmente provocativo y pretende
ser —junto con el de Ramos— la médula de la reflexión a que se quiere
llevar al lector. Según Dirven, la disolución de las cadenas y el traslado del
óptimo productivo o distributivo hacia escalas mayores están relacionados
con la diferencia entre el costo del capital en el mercado nacional y en el
internacional; la disminución, a causa de la apertura, de la demanda de
investigación y de la fabricación nacional de bienes de capital y de insumos;
la expansión de las ventas a través de grandes cadenas de supermercados, y
el papel cada vez más importante de las marcas y de la diversificación de
los productos, acompañado esto último de campañas publicitarias. El
resultado es la concentración de la actividad económica, la utilización de
tecnologías no necesariamente apropiadas a la abundancia y al costo de los
factores nacionales, y un costo para la economía y la sociedad aún
insuficientemente aquilatado, esto es, un resultado muy contrario a la idea
atractiva de la estrategia propuesta en el artículo de Ramos.
El artículo de Álvarez también es provocativo a su manera. En efecto,
la existencia de economías de escala generalmente se toma como un dato en
la producción primaria de leche. El análisis de Álvarez, sin embargo, va en
contra de mucho de lo que se ha escrito al respecto y también en contra de
la tendencia que se observa actualmente hacia la creación de fincas lecheras
cada vez más grandes, enormes incluso, como algunas que hay en los
Estados Unidos y en América Latina. Basándose en un análisis detallado de
las lecherías de la región de Asturias, España, el autor llega a la conclusión
de que no existen economías de escala en la producción lechera y que
varios estudios que creen haber demostrado lo contrario lo han hecho
siguiendo una metodología equivocada (basándose en promedios por
estrato y no en las explotaciones más eficientes de cada estrato). La
importancia del artículo reside en el hecho de que muchos pequeños
productores de leche están siendo eliminados rápidamente de la red de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

19

proveedores de las industrias, sin que hasta ahora se haya dejado oír una
opinión muy asentada de las mismas industrias, de las autoridades
públicas y de los centros de investigación agropecuarios o académicos
sobre las condiciones de viabilidad de los pequeños productores, ni sobre
cuál sería el tamaño mínimo eficiente según las distintas alternativas
tecnológicas. Por lo tanto, no pueden adoptar una decisión con respecto a
un problema de suma importancia, visto el número de pequeños
productores involucrados, las altas barreras para la salida de la producción
lechera y la falta de alternativas rentables.
Tejo analiza las grandes tendencias de la producción, el comercio y el
precio de los productos lácteos a nivel mundial, y el modo en que este
último afecta a los países importadores y exportadores de leche de América
Latina. También analiza la manera en que los países de la región se insertan
en el mercado mundial de productos lácteos, para concluir que la
producción regional ha crecido más que la del resto del mundo en la última
década, con expectativas de persistir en esa tendencia en el mediano a largo
plazo.
En la tercera parte del libro, los estudios de caso de Chile, Colombia,
los Países Bajos y Uruguay, complementados por los estudios sobre
Argentina y México, se hicieron en el marco de una investigación más
amplia sobre las potencialidades de desarrollo en torno a los recursos
1
naturales de la región, cuya fundamentación está en el artículo de Ramos.
La comparación de los estudios de caso de los países de la región entre sí y
de éstos con la situación y evolución en un país con un complejo productivo
“maduro” como los Países Bajos es extremadamente fructífera, pues
permite matizar conclusiones, entender mejor las relaciones de causa y
efecto y poner en perspectiva muchas de las supuestas verdades aceptadas
por los agentes de cada complejo productivo.
En los estudios de caso se siguieron básicamente dos métodos
distintos. En el estudio sobre Uruguay (Vaillant) se hicieron iteraciones
sobre la base de una matriz de insumo-producto desagregada a nivel
sectorial, para formar bloques en los cuales el sector primario y el sector
industrial representan un insumo o un demandante principal. Este ejercicio
se complementa con un estudio sectorial sobre la industria láctea de corte
bastante tradicional. Esta metodología permitió calcular la importancia en
la economía general del subsector lácteos sin encadenamientos y con
encadenamientos (definidos por los bloques antes mencionados),
1

El proyecto, Una estrategia de desarrollo a partir de complejos productivos (clusters)
basados en recursos naturales: consecuencias en términos de crecimiento, distribución y
medio ambiente (proyecto HOL/97/S75), llevado a cabo por la CEPAL y cofinanciado por
el Gobierno de los Países Bajos. Además de los lácteos, el proyecto abarcó a los complejos
productivos formados en torno al petróleo y al ecoturismo.

20

CEPAL

demostrando que con los encadenamientos el subsector llega a representar
un factor muy importante en la economía uruguaya.
El segundo método, más cualitativo, basado en gran medida en
entrevistas orientadas a entender las relaciones de insumo-producto de
cada eslabón, los agentes y sus problemas o ventajas y perspectivas, fue el
que se utilizó en el estudio sobre Chile (Dirven y Ortega) y sobre Colombia
(Suárez). Las entrevistas tienen la ventaja de sacar a la luz una serie de
elementos muy importantes en el funcionamiento del complejo productivo,
que probablemente no se habrían encontrado con otro método. En general,
se reunió información muy amplia y muy rica. Las desventajas fueron, por
una parte, que con cada entrevista se abría todo un nuevo mundo y, por
otra, que los entrevistados, por una u otra razón, no se refirieron a una serie
de eslabones, insumos y productos cruciales, los cuales, por ende, no
recibieron la atención debida en los estudios de caso.
Un tercer método fue el aplicado por el Ministerio de Economía de
Argentina. Este constituye de hecho una mezcla —muy acertada a nuestro
juicio— de los dos anteriores. Se utilizó la matriz de insumo-producto
regional y se formaron bloques de compra y venta principal, similares a los
construidos en el caso de Uruguay. Este análisis se complementó con
entrevistas a los agentes más importantes de cada bloque, con el fin de
enriquecer la trama de insumo-producto y entender su funcionamiento en
2
la práctica, sus problemas y las expectativas de los agentes.
El artículo de García, Martínez y Salas se circunscribe a la Comarca
Lagunera de México. Si bien las ventajas comparativas de la región estaban
sobrentendidas en el artículo de Ramos, en esta comarca no hay, a primera
vista, muchas ventajas en cuanto a recursos naturales para la ganadería
lechera, pese a lo cual encierra el complejo productivo en torno a los lácteos
más desarrollado de México. Los autores analizan por qué y cómo se ha
desarrollado la ganadería lechera allí, cómo se ha llegado a sobreexplotar el
agua, y cómo han cambiado las circunstancias últimamente al eliminarse
los subsidios al agua y a la energía eléctrica, y se preguntan si las ventajas
—competitivas esta vez— son lo suficientemente fuertes para hacer frente a
estos desafíos.
El estudio sobre los Países Bajos (Enzing y van Dalen) se basó
totalmente en información secundaria y respondió a preguntas específicas
3
hechas por la CEPAL para complementar y actualizar un estudio anterior,
2

3

El fin de este estudio sobre el subsector lácteo, y de varios otros llevados a cabo por el
mismo ministerio, era el de planear las actividades, esencialmente inversiones en
infraestructura, de los gobiernos regionales argentinos.
Jacobs, Boekholt y Zegveld, De economische kracht van Nederland; Een toepassing van
Porters benadering van de concurrentiekracht van landen (La fuerza económica de los Países
Bajos: aplicación de la metodología de Porter en cuanto a la ventaja competitiva de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

21

realizado según la metodología de Porter, que abarcaba el sector lácteo (y
otros sectores) de ese país hasta 1990.
En suma, el libro pretende añadir elementos, intencionalmente
provocativos en algunos casos, al debate sobre el desarrollo económico, el
desarrollo local y rural, y los vínculos que se establecen o se destruyen
entre distintos tipos de agentes a causa de los procesos de liberalización de
los mercados, de apertura y de globalización que han tenido lugar en la
región desde hace aproximadamente 15 años. En efecto, el análisis empírico
de los complejos productivos lácteos —en particular su evolución
reciente— lleva a la conclusión de que éstos se están alejando más bien del
objetivo de complejo productivo “maduro” propuesto como fin último de
una estrategia de desarrollo que parece atractiva para América Latina. Si lo
que se pretende efectivamente es crear complejos productivos que se
asemejan al complejo productivo “maduro” típico, será imprescindible
entonces adoptar una serie de políticas para reorientar las tendencias
actuales.

las naciones), Apeldoorn, Países Bajos, Nederlandse Organisatie voor Toegepast
Natuurwetenschappelijk Onderzoek (TNO) (Organización Neerlandesa de Investigación
Científica Aplicada), 1990.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

23

Los autores

Antonio ÁLVAREZ PINILLA: Licenciado en Ciencias Económicas,
Madrid, con Maestría en Economía Agrícola de la Universidad de
Wisconsin, Madison, y Doctorado en Ciencias Económicas de la
Universidad de Oviedo. Desde 1979 se desempeñó como investigador y
docente en la Universidad de Wisconsin y, después, en la Unidad de
Econometría e Informática del Centro de Experimentación Agraria de la
Universidad de Oviedo. También fue Research Fellow del Instituto
Nacional de Ciencias Animales de Dinamarca. Desde 1988 ha publicado
una decena de artículos sobre eficiencia en el sector lechero y participado
en numerosas reuniones de expertos sobre la materia. Actualmente trabaja
en el Departamento de Economía de la Universidad de Oviedo, España.
e-mail: aalvarez@econo.uniovi.es
Martine DIRVEN EISENBERG: Licenciada en Ciencias Económicas
Aplicadas, Amberes, con Maestría en Planificación y Desarrollo Económico
del Colegio para los Países en Vías de Desarrollo, Amberes. En 1977 recibió el
premio del Ministro de Relaciones Exteriores de Bélgica por su estudio sobre
el Mercado Común Centroamericano. Trabaja desde 1988 en la Unidad de
Desarrollo Agrícola de la CEPAL, en Santiago de Chile, con énfasis en lo
social y lo agroindustrial. Anteriormente se desempeñó en el área de
planificación del Departamento de Cooperación Técnica para el Desarrollo de
las Naciones Unidas (DTCD), realizó estudios de factibilidad en la
Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI)

24

CEPAL

y de administración de proyectos en el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD). e-mail: mdirven@eclac.cl
Christien Margaretha ENZING: Doctor en Ciencias Químicas y
Sociales de la Universidad de Groningen. Se desempeña como consultora de
la Organización Neerlandesa de Investigación Científica Aplicada del Centro
de Estudios de Tecnología y Gestión (TNO-STB), Apeldoorn, que tiene un
enfoque multidisciplinario. e-mail: enzing@stb.nto.nl
Luis Arturo GARCÍA HERNÁNDEZ: Licenciado en Medicina
Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM), Maestría en Economía del Desarrollo Rural de la Universidad
Autónoma Chapingo y Doctor en Economía en la UNAM. Es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores. Ha sido investigador invitado en la
Universidad de Cornell, Estado de Nueva York. Actualmente se desempeña
como docente e investigador en el área de Ecodesarrollo de la Producción
Animal en el Departamento de Producción Agrícola y Animal de la
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco.
e-mail: ghla6963@cueyatl.uam.mx y lugarcia@avantel.net
Estela MARTÍNEZ BORREGO: Licenciada en Sociología, México, con
Maestría en Socioeconomía del Desarrollo y Doctorado en Ciencias Sociales
de la Universidad de París I (Panthéon Sorbonne). Desde 1998 se
desempeña como investigadora en el Instituto de Investigaciones Sociales
de la UNAM, y desde 1996 como Coordinadora Académica de la Maestría
en Estudios Regionales en el Instituto de Investigaciones Dr. Mora, México.
En 1993 fue Visiting Fellow de la Universidad de Cornell, Nueva York.
Recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en
Investigación en Ciencias Sociales por la UNAM en 1994. Es miembro
desde 1991 del Sistema Nacional de Investigadores. Ha publicado libros y
artículos acerca de los movimientos campesinos, las relaciones sociedadnaturaleza y el sistema de producción lechera en el México rural.
e-mail: mborrego@servidor.unam.mx
Liudmila ORTEGA PONCE, de nacionalidad salvadoreña, es
Ingeniera Agrónoma y Doctora en Economía, ambos grados obtenidos en la
Universidad de Moscú. Trabajó durante varios años como encargada
técnica de una granja lechera en Cuba y ha sido consultora de la CEPAL y
de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) desde 1992 en Chile, El Salvador y Honduras en
materias relacionadas con agroindustrias, vínculos rural-urbanos y
capacitación técnico-agrícola. Actualmente es funcionaria de la CEPAL en
México. También dio cursos de administración a pequeños productores
agrícolas chilenos. e-mail: lortega@un.org.mx

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

25

Hernán SALAS QUINTANAL: Licenciado en Antropología Social de
la Universidad de Chile, con Maestría en Ciencias Sociales de la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales, México, y candidato a Doctor en
Antropología en la UNAM. Actualmente se desempeña en un grupo de
investigación en el área de sociología rural del Instituto de Investigaciones
Sociales de la UNAM. Ha publicado artículos y libros colectivos acerca de
la modernización y globalización de la agricultura en la sociedad rural de
Chile y México, y sobre los productores de leche y el sistema lechero
mexicano. e-mail: hernansalas@usa.net
Ruth SUÁREZ: Economista de la Universidad Nacional de Colombia
e investigadora del Centro de Estudios Ganaderos y Agrícolas (CEGA). Ha
realizado estudios sobre patrones de cambio en zonas de pequeños
productores para el Centro Internacional de Investigaciones para el
Desarrollo (CIID), sobre el mercado de tierras y microempresas para la
FAO y sobre aspectos institucionales del sector agropecuario y rural. El
CEGA investiga cuestiones relacionadas con el agro desde hace más de 15
años con un equipo de aproximadamente 20 profesionales de planta.
e-mail: rsuarez@serverex.cega.org.co
Joseph RAMOS QUIÑONES: Ingeniero Eléctrico y PhD en Economía
de la Universidad de Columbia (Nueva York). Tiene 30 años de trabajo en
América Latina como investigador, analista y asesor de gobiernos de la
región en materias de desarrollo económico, empleo y política
macroeconómica. Fue funcionario de la CEPAL y director de su División de
Desarrollo Productivo y Empresarial entre 1993 y 1998. Actualmente es
profesor titular en el Departamento de Economía de la Universidad de
Chile. Ha publicado varios artículos y libros sobre desarrollo económico,
política macroeconómica y empleo. e-mail: jramos@decon.facea.uchile.cl
Pedro TEJO: Licenciado en Economía de la Universidad de Chile, con
estudios de posgrado en Economía en el programa conjunto ILADESUniversidad de Georgetown. Trabaja desde 1983 en la Unidad de Desarrollo
Agrícola de la CEPAL en materias relativas al análisis y a la formulación de
propuestas de política para la agricultura y el comercio. Antes había
trabajado sobre las mismas materias como consultor de la FAO. Ha
publicado artículos acerca del comportamiento de los mercados agrícolas
internacionales y sobre los desafíos tecnológicos de la agricultura. Se ha
desempeñado como docente en universidades chilenas en materias de
política macroeconómica. e-mail: ptejo@eclac.cl
Marcel VAILLANT ALCALDE: Ingeniero Agrónomo con Maestría
en Economía en el Centro de Investigaciones y Docencia Económicas
(CIDE), México, y en la Universidad Pompeu Fabra. Candidato a doctor de
la Universidad de Amberes. Se desempeña actualmente como profesor de

26

CEPAL

Comercio Internacional en la Universidad de la República, Uruguay, y es
miembro de la Comisión de Relacionamiento con el Sector Productivo.
Tiene una amplia trayectoria como investigador en lo relativo a comercio
internacional y agroindustrias, en especial la láctea.
e-mail: marcel@decon.edu.uy
Wieger VAN DALEN: Ingeniero que ha participado en varios
estudios del Centro de Estudios de Tecnología y Gestión (STB) de los Países
Bajos.
Ministerio de Economía de la República Argentina, Dirección
Nacional de Programación Económica y Regional, contacto: Edgardo
Lifschitz. e-mail: elifsc@mecon.gov.ar

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Parte I
La estrategia de desarrollo en torno a los
complejos productivos

27

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

29

Complejos productivos en torno a los
recursos naturales:
¿una estrategia prometedora?1
Joseph Ramos
Agosto de 1999

Resumen
La tesis de este artículo es que el desarrollo acelerado de América
Latina y el Caribe, una región rica en recursos naturales, dependerá de la
rapidez con que aprenda a industrializar y a procesar sus recursos
naturales, así como a desarrollar las actividades proveedoras de insumos,
servicios de ingeniería y equipos para ellos. Será, pues, un desarrollo
basado no tanto en la extracción de recursos naturales, como ahora, sino a
partir de los recursos naturales y las actividades que naturalmente tienden
a formarse y aglutinarse en tomo a ellos (los complejos productivos o
clusters). Diferirá, por tanto, de la experiencia de los países asiáticos de
industrialización reciente escasos en recursos naturales. Más bien se
asemejará al de los países actualmente desarrollados con abundante
dotación de recursos naturales, como los nórdicos, Canadá, Australia y
Nueva Zelandia.

1

Versión resumida del artículo: “Una estrategia de desarrollo a partir de complejos
productivos en torno a los recursos naturales”, Revista de la CEPAL No 66, diciembre 1998,
que contenía también una sección sobre la minería y otra sobre la siderurgía.

CEPAL

30

1.

Introducción

Desde hace 15 años América Latina ha estado experimentando un
viraje estratégico sin precedente desde los años treinta. La región ha dejado
de lado la estrategia de desarrollo orientada hacia adentro, con un mercado
interno fuertemente intervenido y un Estado protagónico, y ha asumido
una estrategia de desarrollo orientada hacia los mercados externos, donde
la asignación de recursos es determinada básicamente por el mercado y
donde el agente principal del desarrollo es la empresa privada.
Hoy el consenso es amplio en que al menos desde mediados de los
años setenta la estrategia de industrialización basada en la sustitución de
importaciones estaba teniendo rendimientos fuertemente decrecientes y
que el hiperactivismo del Estado había sobrepasado los límites de su
capacidad de acción eficaz. Sin embargo, también está claro que hasta la
fecha la región ha visto la promesa, mas no la realidad, de los resultados
que se esperaban del actual viraje estratégico. En efecto, si bien se ha
logrado contener la inflación, el ritmo de expansión económico acusa un
mediocre 3.3% anual: por cierto, superior al de los años ochenta, pero muy
inferior al 7.5% de los tigres asiáticos, y en particular, mucho menos del
5.5% logrado entre 1950-1980, cuando prevaleció la estrategia de sustitución
de importaciones.
Sin duda, parte de la explicación de este resultado mediocre se debe
a que los desequilibrios macroeconómicos fueron masivos; a que el diseño e
implementación de la política macroeconómica fue a menudo deficiente, y
ciertamente a que reformas estructurales de tal envergadura requieren de
tiempo, tal vez mucho tiempo, para dar su fruto. Surge, pues, la
interrogante: ¿basta con tener una economía abierta y desregulada y dejarla
en piloto automático para crecer a las tasas aceleradas deseadas o se
necesita modificar la estrategia para profundizar la inserción internacional
de la región? Más concretamente, ¿de dónde vendrán los próximos
impulsos a las exportaciones y, en especial, cómo profundizar sus vínculos
al resto de la economía, para que el crecimiento económico alcance en la
región tasas aceleradas superiores a las históricas y parecidas a las de los
países de industrialización reciente en el sudeste asiático?
La tesis de este trabajo es que el desarrollo acelerado de América
Latina y el Caribe, una región rica en recursos naturales, dependerá de la
rapidez con que aprenda a industrializar y a procesar sus recursos
naturales, así como a desarrollar las actividades proveedoras de insumos y
equipos para ellos. Será, pues, un desarrollo no tanto basado en la
extracción de recursos naturales, como ahora, sino a partir de los recursos
naturales y las actividades que naturalmente tienden a formarse y
aglutinarse en torno a ellos (los complejos productivos o clusters). Diferirá,

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

31

por lo tanto, de la experiencia de los países asiáticos de industrialización
reciente, escasos de recursos naturales. Más bien se asemejará al de los
países actualmente desarrollados, también ricos en recursos naturales,
como los nórdicos, Canadá, Australia y Nueva Zelandia.
Esta tesis contradice los argumentos no sólo de los muchos que han
llegado a hablar de los recursos naturales como causantes del mal
holandés (un fenómeno de corto plazo asociado al auge súbito de
cualquier exportación), sino de los más pesimistas que hablan incluso de la
maldición de los recursos naturales (por ejemplo, Auty, 1994). Mucha de
esta literatura señala que en la práctica, y por paradójico que parezca, los
países ricos en recursos naturales han tendido a tener un crecimiento
inferior al de los países escasos en recursos naturales. De hecho, Sachs ha
estimado este efecto en un 1/2% anual menos de crecimiento per cápita por
cada 10 puntos de participación de las exportaciones de productos
primarios en el PIB (Banco Asiático de Desarrollo, 1997). No obstante, él
reconoce que esta es una relación empírica, más que analítica. No es
inevitable, sino que simplemente ha resultado así. Al parecer muchos de los
países ricos en recursos naturales han tendido a malgastar las rentas
derivadas de los recursos naturales en las épocas de vacas gordas, en lugar
de invertirlas en mejoras de productividad, diversificación y ampliación de
la base productiva que les permitirían crecer aun en períodos de vacas
flacas. Tal incapacidad de convertir rentas puras en rentas derivadas de
avances de la productividad está en la raíz de estos magros resultados. Pero
ellos no son inevitables. De hecho, hay países actualmente desarrollados y
ricos en recursos naturales que han podido transformar exitosamente las
rentas derivadas de sus recursos naturales en rentas emanadas de una
mayor productividad (por ejemplo, más del 60% de las exportaciones
noruegas, australianas y neozelandesas son aún productos primarios). Así
que el buen o mal desempeño de los países ricos en recursos naturales
depende de la idoneidad de su política de desarrollo y no del hecho mismo
de tener recursos naturales.
Finalmente, ha de indicarse que son muchos los países que están
tomando el camino de Japón, la República de Corea y la provincia de
Taiwán, es decir, exportar manufacturas, comenzando por las más
intensivas en mano de obra para llegar posteriormente a manufacturas con
mayor valor agregado. Mas estos países, por su escasez de recursos
naturales, no tuvieron la alternativa de fomentar los complejos productivos
en torno a ellos. Y China y la India, por la misma razón, no tendrán otra
opción que seguir el camino de las manufacturas livianas. De ahí que haya
razón para creer que puede producirse una saturación de manufacturas que
no hacen uso intensivo de recursos naturales —sobre todo de aquellas con
poca complejidad tecnológica— como en cierto sentido ya está sucediendo

32

CEPAL

con la producción automotriz y electrónica en el sudeste de Asia. En
cambio, el campo de las manufacturas y servicios tanto aguas arriba como
aguas abajo en torno a los recursos naturales no está siendo aprovechado en
forma significativa por ningún conjunto importante de países en desarrollo.
Esta es una razón adicional para creer que una estrategia que potencie los
complejos productivos en tomo a esos recursos puede ser muy valiosa para
los países de América Latina y el Caribe bien dotados de recursos naturales.
Los recursos naturales no son pues un castigo de Dios, pero tampoco
aseguran por sí solos el desarrollo. Lo que hacen es ofrecer una
2
oportunidad que conviene aprovechar. De hecho, esto no es una
aseveración voluntarista o sólo teórica. Hay visos de que ya se está dando
tal tendencia. En efecto, al menos desde que a mediados de los años
ochenta se produjo el viraje estratégico en la región hacia un desarrollo más
volcado a los mercados internacionales, hubo una mayor expansión relativa
de las actividades productivas con uso intensivo de recursos naturales —en
especial las mineras, agrícolas, forestales y pesqueras— a expensas de una
retracción relativa de la producción manufacturera. A la vez, dentro de la
actividad manufacturera, las ramas que hacen más uso de recursos
naturales son las que muestran un mayor crecimiento (en especial, las
commodities industriales como papel y celulosa, productos petroquímicos,
hierro y acero, aluminio y metales no ferrosos). Como resultado, la
producción con uso intensivo de recursos naturales subió de 60 a 65% de la
producción de bienes transables entre 1980 y 1997.
Esta reestructuración refleja un regreso al aprovechamiento de la
ventaja comparativa natural de una región abundante en recursos
naturales. Como resultado, las actividades productivas con uso intensivo
de tales recursos muestran no sólo sólidos aumentos de la producción sino
impresionantes mejoras de la productividad. En efecto, desde fines de los
años setenta, y con más vigor aún desde mediados de los años ochenta,
aparece una nueva generación de plantas fabriles en estas actividades, con
alto grado de modernización, mayor coeficiente de capital y vigorosa
actualización tecnológica. Estas plantas fabriles tienen procesos de
producción continuos, cuyo ritmo es regulado por los equipos; por
consiguiente, sus niveles de productividad (tanto del trabajo como total de
factores) distan mucho menos de la frontera tecnológica.
Si bien la abundancia relativa de recursos naturales de la región, así
como la mayor disponibilidad y calidad de ellos, ha impulsado las
actividades que hacen uso intensivo de tales recursos, la expansión ha
2

Aparte de los anteriormente mencionados artículos sobre la maldición de los recursos
naturales, hay una extensa literatura sobre la relación entre recursos naturales y desarrollo
económico. Véanse, por ejemplo, Baldwin (1963), Roemer (1979), Barham, Bunker y
OHeara (1994), Lewis (1989), Sachs y Warner (1995) y Londero y Teitel (1996).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

33

tendido a limitarse a las fases iniciales de procesamiento: aún no se avanza
significativamente hacia la elaboración de productos especiales y más
sofisticados con mayor valor agregado nacional (por ejemplo, papeles finos,
aceites hidrogenados o con bajo colesterol, aceros especiales, perfiles de
aluminio, aleaciones de cobre, entre otros). Por lo tanto, lo que se requiere
es una estrategia de desarrollo que potencie no tanto la extracción y
procesamiento más simple de los recursos naturales, sino la aceleración de
las múltiples actividades que tienden a aglomerarse en torno a dichos
recursos, sin contradecir las tendencias naturales del mercado y
potenciando los encadenamientos con actividades proveedoras de insumos,
equipos e ingeniería (hacia atrás), así como los encadenamientos con
actividades procesadoras y usuarias de los recursos naturales (hacia
adelante). De lo que se trata es de lograr que los complejos productivos
incipientes en tomo a la abundante base de recursos naturales de la región
puedan convertirse con más rapidez en complejos maduros, como los
existentes en los países desarrollados ricos en recursos naturales.

2.

Teoría: ¿por qué se forman los complejos productivos?

Se entiende comúnmente por complejo productivo o cluster una
concentración sectorial y/o geográfica de empresas que se desempeñan en
las mismas actividades o en actividades estrechamente relacionadas —tanto
hacia atrás, hacia los proveedores de insumos y equipos, como hacia
adelante y hacia los lados, hacia industrias procesadoras y usuarias así
como a servicios y actividades estrechamente relacionadas— con
importantes y cumulativas economías externas, de aglomeración y
especialización (por la presencia de productores, proveedores y mano de
obra especializada y de servicios anexos específicos al sector) y con la
posibilidad de llevar a cabo una acción conjunta en búsqueda de eficiencia
colectiva.
La eficiencia del conjunto del complejo es mayor a la de cada
empresa aisladamente por las externalidades que genera cada empresa para
las demás; es decir, la acción de cada empresa genera beneficios tanto para
sí como para las demás empresas del complejo, por las siguientes 5 razones:
1.

La concentración de empresas en una región atrae más
clientes, con lo que el mercado se amplía para todas más allá
de lo que sería el caso si cada una estuviese operando
aisladamente.

2.

La fuerte competencia a que da lugar esta concentración de
empresas induce a una mayor especialización, división de
trabajo, y, por ende, mayor productividad.

CEPAL

34

3.

La fuerte interacción entre productores, proveedores y
usuarios facilita e induce un mayor aprendizaje productivo,
tecnológico y de comercialización.

4.

Las repetidas transacciones en proximidad con los mismos
agentes económicos genera mayor confianza y reputación lo
que redunda en menores costos de transacción.

5.

La existencia del complejo, con conciencia de sí, facilita la
acción colectiva del conjunto en pos de metas comunes
(comercialización internacional, capacitación, centros de
seguimiento y desarrollo tecnológico, campañas de normas de
calidad, etc.).

Tal vez el cluster más conocido en la actualidad es Silicon Valley en
California. Mas son muchos los ejemplos de clusters. Estos incluyen los
distritos industriales de Emilia Romagna (Italia) y Baden Wurttemberg
(Alemania), la Ruta 128 (Estados Unidos), los complejos en torno a las
industrias de computadores en Irlanda y electrónica en Escocia en los
países desarrollados; en los países en desarrollo cabe mencionar la industria
del calzado en Nuevo Hamburgo (Brasil), de electrónica y programas de
computación en Bangalore (India), de instrumentos quirúrgicos simples en
Sialkot (Pakistán) y de microelectrónica en Hsinchu Science Park (Provincia
3
de Taiwán).
Diversos enfoques teóricos intentan responder a la pregunta que da
título a esta sección: ¿por qué se forman los complejos productivos?
4
Pasaremos revista a algunos de ellos.
a)

La teoría de localización y de geografía económica

La teoría de localización y de geografía económica trata de explicar
por qué las actividades suelen concentrarse en ciertas áreas y no se
distribuyen en forma aleatoria (véanse North, 1955; Krugman, 1995; Borges
Méndez, 1997). Es conocido que este enfoque hace hincapié en el peso
relativo del costo de transporte en el costo final, lo que explicaría por qué
algunas actividades suelen ubicarse preferentemente cerca de los recursos
naturales, otras se localizan cerca de los mercados que van a abastecer, en
tanto que otras pueden establecerse en cualquier lugar. Menos conocido,
pero de creciente importancia, es que este enfoque subraya asimismo las
interdependencias de la materia prima y el producto procesado y también
los subproductos, que hacen más fácil coordinar sus movimientos en una
sola ubicación. Así sucede, por ejemplo, con las empresas productoras de
3

4

Schmitz y Musyck (1993) y Nadvi y Schmitz (1994) ofrecen una buena introducción a la
literatura sobre este tema, en fuerte expansión.
Las siguientes subsecciones se basan fundamentalmente en Stumpo (1996).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

35

acero y las siderúrgicas, pues su gran interdependencia induce a la
integración vertical de estas producciones. Cosa similar sucede cuando una
misma actividad (por ejemplo, la ganadería) tiene varios subproductos en
forma simultánea (por ejemplo, carne fresca, productos industriales y
fertilizantes).
Asimismo, las actividades de procesamiento que disfrutan de
importantes economías de escala, especialmente en procesos complejos
como los petroquímicos, sólo tenderán a instalarse en el país de origen si
este tiene un mercado nacional amplio o si está próximo a importantes
mercados regionales. Como ejemplo citaremos las industrias canadienses y
australianas de procesamiento minero para los mercados de Estados
Unidos y de Asia, respectivamente.
Finalmente, aspectos críticos para la localización de la inversión y
aprovechamiento de los recursos naturales son la claridad, transparencia y
tradición de la legislación sobre derechos de propiedad, así como la
estabilidad y competitividad de la legislación tributaria. En efecto, las
inversiones con altos costos sumergidos y largos períodos de maduración
necesitan seguridad y transparencia en el trato, y mínimo riesgo de cambios
retroactivos.
b)

La teoría de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante

La teoría de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante de
Hirschman (1957 y 1977) procura mostrar cómo y cuándo la producción de
un sector es suficiente para satisfacer el umbral mínimo o escala mínima
necesaria para hacer atractiva la inversión en otro sector que éste abastece
(encadenamientos hacia atrás) o procesa (hacia adelante). Por cierto, toda
actividad está eslabonada con otras. Estos encadenamientos adquieren
significación cuando una inversión atrae o hace rentable otra en la misma
región. En efecto, cuando la realización de una inversión hace rentable la
realización de una segunda inversión, la toma de decisiones en forma
coordinada asegura la rentabilidad de cada una de las inversiones.
Los encadenamientos dependen tanto de factores de demanda (la
demanda derivada de insumos y factores) como de su relación con factores
tecnológicos y productivos (el tamaño óptimo de planta). Asimismo, el
desarrollo de los encadenamientos hacia adelante depende en forma
importante de la similitud tecnológica entre la actividad extractiva y la de
procesamiento. En efecto, el aprendizaje y dominio de una tecnología tiene
externalidades si la tecnología de procesamiento no es demasiado disímil a
la extractiva. Mientras mayor sea esta similitud, mayor será el aprendizaje y
más fuerte el impulso hacia adelante; mientras mayor sea la distancia

CEPAL

36

tecnológica entre estas actividades, menores serán el aprendizaje y el
impulso.
Por otra parte, hay pruebas de que los productos procesados no sólo
tienen una menor varianza en precio que los productos primarios, sino
también de que en los últimos 25 años el precio de los productos
procesados ha crecido significativamente más que el de los productos
primarios en general, sobre todo en el caso de los metales (Yeats, 1991). Esto
indicaría que el desarrollo de los encadenamientos hacia adelante no sólo
diversificaría la producción sino que podría ser sumamente rentable.
c)

La teoría de la interacción y los distritos industriales

La teoría de la interacción pretende explicar las condiciones más
propicias para que haya aprendizaje basado en la interacción, lo que, según
este enfoque, explicaría el éxito de los llamados distritos industriales en
5
muchas regiones de Italia y Alemania y en otras de América Latina. La
interacción da lugar a juegos repetitivos que elevan la confianza y
reducen, por ende, los costos de transacción y de coordinación. Asimismo,
la interacción acelera la difusión del conocimiento y la innovación, lo que es
un bien social internalizado por el conjunto de empresas en el distrito.
En efecto, la interacción intensa en una localidad genera derrames
tecnológicos y economías externas y de escala para el conjunto de empresas
del distrito que no podrían ser internalizados de estar cada empresa
interactuando con las otras a gran distancia.
d)

El modelo de Michael Porter

El modelo de Michael Porter (véase Porter, 1991) sostiene que la
diversidad e intensidad de las relaciones funcionales entre empresas
explican la formación de un complejo productivo y su grado de madurez.
Estas relaciones se refieren a los cuatro puntos del diamante, es decir, de
las relaciones de competencia entre empresas de la misma actividad, las
relaciones con sus proveedores, con actividades de apoyo, con productores
de insumos complementarios y con proveedores de insumos y factores
especializados. Si bien el interés mayor de Porter ha sido el análisis de los
clusters en torno a actividades basadas en aprendizaje y conocimiento (por
ejemplo, telecomunicaciones, computación, electrónica), este enfoque es
válido y se ha aplicado también (sobre todo en los países nórdicos) a los
complejos productivos en torno a los recursos naturales.

5

Sobre los distritos industriales, véanse por ejemplo Bianchi (1992), Bellandi (1996) y Dini
(1992).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

e)

37

Variantes referidas a recursos naturales

Además de las teorías expuestas hay variantes que hacen referencia
explícita a los recursos naturales. En particular, debe mencionarse la teoría
del crecimiento económico a partir de los productos básicos (the staple theory
of economic growth) referida inicialmente a Canadá (Innis, 1954 y 1962;
Watkins, 1963; Mackintosh, 1953; Scott, 1964). Esta teoría explica el
desarrollo económico de Canadá a partir de los impulsos provenientes de la
exportación de sus distintos recursos naturales —pescado, pieles, minería,
madera, papel y trigo— y a las inversiones en actividades relacionadas que
ellos activan. Estas actividades de segundo y tercer grado incluyen:
i) actividades secundarias para proveer los insumos y bienes requeridos por
el recurso natural y por su fuerza de trabajo; ii) la inversión en
infraestructura (ferrocarriles, energía eléctrica, caminos, puertos, etc.) para
las exportaciones, y iii) otras actividades, no necesariamente ligadas al
recurso natural, que pudieran aprovechar la infraestructura ya financiada
por la actividad exportadora, pagando sólo sus costos variables. Así, cada
auge exportador da lugar a una ola de inversiones de primer, segundo y
tercer grado, que no sólo multiplica el efecto del impulso exportador inicial,
sino que genera actividad económica cada vez menos dependiente de ese
impulso. De ahí que hoy Canadá posea una base productiva amplia y
diversificada, mucho más extendida que la dada por sus recursos naturales,
muchos de los cuales ya se acabaron.
Una variante parecida (David y Wright, 1997) parte del hecho poco
conocido de que en el desarrollo de los Estados Unidos a fines del siglo XIX
la explotación y el procesamiento de recursos naturales fue mucho mayor
que su participación en las reservas mundiales de tales recursos. En el caso
de la minería, ello se debió, según estos autores, a que los Estados Unidos
no sólo contaba con abundantes recursos mineros, sino que tenía
instituciones adecuadas para explotarlos: leyes mineras muy favorables a la
exploración; estudios geológicos en 29 de los 33 estados en 1860, y
20 universidades que entregaban títulos en ingeniería minera ya en 1875 y
tenían fuertes nexos con el sector productivo. América Latina, en cambio, a
esa fecha carecía casi de programas universitarios en ingeniería minera o
metalurgia, e incluso Inglaterra sólo abrió su primera escuela de minas en
1851. Los mismos autores indican asimismo que el importante derrame
tecnológico desde la minería impulsó una retroalimentación entre la
exploración, la extracción, el procesamiento y los avances tecnológicos del
sector y causó un fuerte crecimiento de estas actividades. En la exploración,
por ejemplo, la búsqueda de un mineral muchas veces llevó a descubrir
otro, igualmente rentable. Asimismo, los avances tecnológicos en separar
un metal de su mineral muchas veces sirvieron para otros metales.
Fenómenos como los anteriores explican que la extracción minera y su

CEPAL

38

procesamiento industrial tuvieran en la producción estadounidense un
peso tres veces mayor que su proporción de las reservas mundiales de
minerales.
f)

Sustrato teórico común

Sea cual sea la inspiración teórica, todas estas hipótesis explicativas
de la formación de complejos productivos tienen en común la noción de
que la competitividad de la empresa es potenciada por la competitividad
del conjunto de empresas y actividades que conforman el complejo al cual
pertenecen. En efecto, esa mayor competitividad deriva de importantes
externalidades, economías de aglomeración, derrames tecnológicos e
innovaciones que surgen de la intensa y repetida interacción de las
empresas y actividades que integran el complejo. Estas empresas y
actividades se refuerzan mutuamente; la información fluye casi sin estorbo,
los costos de transacción son menores, las nuevas oportunidades se
perciben más tempranamente y las innovaciones se difunden con rapidez a
lo largo de la red. Y la fuerte competencia en precio, calidad y variedad da
lugar a nuevos negocios, fortalece la rivalidad entre empresas y contribuye
a mantener la diversidad.
Más aún, una vez constituido el complejo productivo (fenómeno en
general espontáneo y no intencional), se facilita la cooperación activa y
consciente de sus miembros en pos de una mayor eficiencia colectiva
(Schmitz, 1997); esto refuerza y hace acumulativas las externalidades
iniciales; se facilita, por ejemplo, la colaboración entre empresas para abrir
nuevos mercados, crear nuevos productos, compartir equipos o financiar
programas de formación de mano de obra. De ahí que el concepto de
complejo productivo sea, tanto para el análisis como para la política
económica, mucho más rico y relevante que el de sector al cual la empresa
pertenece. Por lo demás, de ser cierto este enfoque, ello explicaría también
dónde y cuándo hay tendencias hacia la integración vertical y horizontal de
una empresa o conglomerado económico.

3.

¿Cómo es y cómo se forma un complejo productivo
maduro en torno a un recurso natural?

a)

Un complejo productivo maduro

Como ejemplo de un complejo productivo (cluster) maduro,
examinaremos el cluster en torno a la industria forestal en Finlandia
(Rouvinen, 1996). Este cluster es completo y profundo (véase el gráfico 1),
pues representa el 25% de las exportaciones de Finlandia (más de US$ 5 000

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

39

6

millones). Un examen del gráfico 1 revela que el cluster se forma en torno a
una actividad con una fuerte ventaja comparativa natural. En el caso
Finlandés se cuenta: i) con amplias reservas y plantaciones de bosque, del
orden de 400-600 metros cúbicos per capita en comparación con 25-50 en el
resto del mundo; ii) los bosques finlandeses están cerca del mar, lo que
reduce los costos de transporte; y iii) los bosques están cerca de un mercado
internacional importante como es Europa. Del otro lado, y a diferencia con
muchos de los bosques de América Latina, los bosques nórdicos gozan de
poco sol, por lo que crecen mucho más lentamente que los de América
Latina (hasta 80 años en comparación con 15-20 acá).

Gráfico 1
FINLANDIA: COMPLEJO FORESTAL MADURO

ENCADENAMIENTOS
“HACIA ATRÁS”

VENTAJA COMPARATIVA
NATURAL

1. INSUMOS ESPECIALIZADOS
- químicos y biológicos (para la
producción de fibras , rellenos ,
blanqueador )

Amplias reservas y
plantaciones de bosque
(400-600 m3/cápita)

3. SERVICIOS ESPECIALIZADOS
- consultorías en manejo de
bosques
- institutos de investigación en
biogenética , química y
silvicultura

1. TRONCOS
maderas aserradas
maderas terciadas
(40% del mercado mundial )
2. PRODUCTOS DE MADERA
- muebles
- para la construcción

2. EQUIPOS Y MAQUINARIA
-para cosechar , (cortar ,
destroncar , jalar)
-para procesar (para astillar ,
para aserradoras , para
pulverizar )
- para fabricar papel (30% del
mercado mundial )

ENCADENAMIENTOS
“HACIA ADELANTE”

3. PULPA Y CELULOSA

ENCADENAMIENTOS
“HACIA LOS LADOS”
ACTIVIDADES RELACIONADAS
- generación eléctrica
- procesos de automatización
- comercialización
- logística
- industrias ambientales (papel )
- industria minera (ácido sulfúrico )

4. PAPELES Y CARTONES
- periódicos
- papeles gráficos (25% del
mercado mundial )
- sanitarios
- envoltorios
- especialidades

.

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

Los múltiples e importantes encadenamientos con otras actividades
que forman el cluster permiten agregar mucho valor a la fase extractiva.
Hay importantes encadenamientos hacia adelante con productos
procesados sofisticados en cuatro áreas: i) maderas aserradas (donde
Finlandia tiene el 40% del mercado mundial en maderas terciadas);
6

Ello compara, por ejemplo, con algo menos de US$ 2 000 millones para el importante,
aunque aún incipiente, cluster forestal en Chile.

CEPAL

40

ii) productos de madera para la construcción así como para muebles;
iii) pulpa y celulosa; y iv) cartones y todo tipo de papel, de periódicos, de
envoltorios, papel sanitario y papel gráfico (en este último Finlandia tiene
25% del mercado mundial).
Hay encadenamientos hacia atrás en al menos tres áreas de
importancia: i) insumos para las fases de plantación y procesamiento, como
son los productos químicos y biológicos, los rellenos y los blanqueadores;
ii) todo tipo de maquinaria para las fases de plantación, cosecha,
procesamiento y fabricación de papel; iii) servicios de ingeniería y
consultaría, y iv) muy importante, programas universitarios especializados
en la industria forestal así como institutos de investigación en biogenética,
química y silvicultura, todos estrechamente vinculados con el sistema
productivo. De hecho, el complejo forestal finlandés contiene una
importante industria de equipamiento y maquinaria para todas las fases de
las actividades, así como de servicios de ingeniería y consultoría. Es más,
mucha de la actual industria finlandesa de ingeniería surgió ligada al sector
forestal y de a poco se fue diversificando hacia otras actividades. En otras
palabras, el complejo va elevando cada vez más la proporción de valor
agregado gracias a actividades más complejas y que utilizan más
conocimientos especializados.
Hay encadenamientos hacia los lados en al menos cinco áreas de
importancia: i) la generación eléctrica; ii) la actividad química y minera;
iii) la comercialización y la logística; iv) las industrias ambientales y v) los
servicios relacionados.
b)

La formación de un complejo productivo maduro

El gráfico 2 muestra la evolución de las exportaciones provenientes
del complejo forestal finlandés durante el siglo XX. Como se observa, hasta
fines del siglo XIX el grueso de las exportaciones estaba constituido por
productos primarios con poca elaboración, básicamente troncos. De a poco
comenzaron a diversificarse esas exportaciones hacia actividades
procesadoras: primero, maderas aserradas, y sucesivamente maderas
terciadas, muebles y productos de madera en general. Las exportaciones de
estos productos alcanzaron su máximo nivel a fines de los años cincuenta,
aunque nunca superaron los mil millones de dólares; a partir de 1920 se
profundizó el procesamiento, y pasó a ser fundamental la exportación de
pulpa, luego la de cartón y papel y, en este último rubro, la de papeles cada
vez más sofisticados. Desde 1960 el conjunto de estas exportaciones genera
la mitad del valor de las exportaciones totales del complejo forestal y
actualmente significan alrededor de 3 500 millones de dólares. Después de
la segunda guerra mundial se comenzó a exportar maquinaria para todo el
complejo forestal —tanto para la plantación como para la extracción y el

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

41

procesamiento—, por un valor que en la actualidad se acerca a los 1 500
millones de dólares y aún está en ascenso. Finalmente, a partir de 1970 se
inició la exportación de productos químicos importantes como insumos al
complejo forestal, que en la actualidad alcanza a 250 millones de dólares.

Gráfico 2
FINLANDIA: EVOLUCIÓN DEL COMPLEJO FORESTAL
Exportaciones
millones de US$

5000
Productos Químicos

Máquinas para
complejo forestal

4000

3000
Pulpa/cartón/papel
2000

1000
Troncos/maderas aserradas/madera
terciada/muebles y productos de madera

1900
1920
Fuente: Rouvinen (1996).

1950

1970

1996

7

A partir del análisis de la evolución del complejo forestal finlandés,
podemos postular que la formación de un complejo maduro pasa por
cuatro etapas (gráfico 3). En una primera fase, se extrae y exporta el recurso
natural con el procesamiento local mínimo indispensable, dados los altos
costos de transporte (por ejemplo, troncos y alguna madera aserrada). Casi
todo lo demás se importa: el grueso de los insumos, maquinaria e
ingeniería (salvo parte de la ingeniería de producción).

7

Una secuencia parecida se nota más adelante en el desarrollo del complejo productivo en
torno a las oleaginosas en Argentina.

CEPAL

42

Gráfico 3
DESARROLLO DE UN COMPLEJO PRODUCTIVO
FASE I
FASE II
FASE III
FASE IV
Inversión en
1. EXPORTACIÓN Recurso natural Primer nivel de
Procesamiento
en bruto
procesamiento
más especializado el exterior
de primer nivel
Segundo nivel de
procesamiento
2. INSUMOS

Importados

Sustitución de
Exportación de
insumos
importaciones de
insumos principales
para mercado
nacional

→

3. MAQUINARIA

Importada
(reparación
local)

Producción bajo
licencia para
mercado nacional

Exportación de
maquinaria básica
a mercados
menos
sofisticados
desarrollo de
equipos más
especializados

Exportación
de
maquinarias
de todo tipo
a mercados
sofisticados

Semiimportada
Importada

Nacional
Parcialmente
nacional
Parcialmente
nacional

Nacional
Nacional

→
Exportación

4. INGENIERÍA
Producción
Diseño de
proyecto
Consultoría

Importada

Nacional salvo las
especialidades

Fuente: Joseph Ramos.

En una segunda fase, se ponen en marcha actividades de
procesamiento y exportación (por ejemplo, industrias de pulpa, cartón y
papel) y se comienza a sustituir importaciones, con producción local de
algunos insumos y de equipos (típicamente bajo licencia para el mercado
nacional) y la provisión totalmente local de los servicios de ingeniería para
la producción y parcialmente local en lo que a diseño se refiere.
En una tercera fase se comienza a exportar algunos de los bienes y
servicios que primeramente se sustituyeron —insumos y maquinarias
básicas— a mercados poco exigentes (por ejemplo, en el caso finlandés, a la
Unión Soviética después de la segunda guerra mundial); la ingeniería es
casi totalmente nacional, y se profundiza la exportación de productos
procesados cada vez más sofisticados (por ejemplo, papeles finos y
especiales).
Finalmente, en una cuarta fase (que para el complejo forestal
finlandés comenzó a mediados de los años setenta) se exporta de todo:
productos procesados de gran variedad y complejidad, insumos y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

43

maquinaria a mercados exigentes, servicios de ingeniería de diseño y
consultarías especializadas. Asimismo, las empresas del país comienzan a
invertir en el exterior en ese mismo rubro.
Por cierto, la realidad es mucho más rica y menos rígida que los
esquemas de análisis. Además, puede que algunas actividades se atrasen
o adelanten. Pero el esquema anterior seguramente indica a grandes
rasgos la evolución típica que cabría esperar en el desarrollo y
conformación de un complejo productivo maduro exitoso, es decir, uno
capaz de mantener su competitividad, no sólo por su ventaja comparativa
natural, sino crecientemente a base de mejoras continuas en productividad
y la ampliación y profundización de su base productiva. En efecto, sin la
acumulación de progreso tecnológico la evolución del complejo se frenará,
limitándose a la renta pura de la fase extractiva.
De hecho, en el caso del complejo forestal finlandés, si bien la mayor
parte de los adelantos tecnológicos importantes fueron importados, al
menos inicialmente, también hubo innovaciones finlandesas, producto del
aprendizaje por la práctica. Estas han tendido a ser innovaciones menores
pero continuas, y por eso significativas a la larga. Y con el correr del
tiempo, debido a la fuerte base tecnológica —de empresas consultoras,
universidades especializadas y variados centros de investigación en el área
forestal— y la estrecha relación entre productores, proveedores e
infraestructura tecnológica, se ha llegado a efectuar innovaciones
significativas propias. Así, el complejo forestal finlandés, especialmente en
lo que se refiere a productos forestales químicos, está en la frontera
tecnológica mundial (Ojainmaa, 1994).
Sin embargo, basta el anterior recuento del desarrollo de la base
tecnológica que permitió la creciente modernización, especialización y
expansión de dicho complejo para ver que el éxito no está asegurado. Las
posibilidades de fracaso son múltiples, pues su evolución no está
determinada ni es automática. Si bien rara vez hubo una promoción activa,
sí ocurrieron fenómenos fortuitos que bien aprovechados resultaron
decisivos. Por ejemplo, el hecho de que Finlandia tuviera que pagar
reparaciones de guerra a la ex Unión Soviética creó una demanda insaciable
de bienes de capital para las industrias forestal, papelera y minera
soviéticas, que luego le sirvió a Finlandia de impulso decisivo en sus
primeras etapas exportadoras, garantizándole un mercado para sus equipos
aún poco sofisticados y competitivos en el ámbito internacional. Así,
paradójicamente, las reparaciones de guerra fueron decisivas en el
desarrollo y la maduración competitiva de toda esta industria de bienes de
capital.

44

CEPAL

No obstante, se han dado muchos casos de fracasos o éxitos a medias,
por falta del impulso fortuito o por no saber aprovecharlo o por ser la
promoción insuficiente o ineficaz.
c)

Complejos productivos maduros en los países desarrollados

Son muchos y variados los complejos maduros que existen en los
países actualmente desarrollados, no todos los cuales tienen como base un
recurso natural. No obstante, como en América Latina hay relativa
abundancia de recursos naturales, queremos pasar revista a complejos
creados en torno a un recurso natural de importancia.
Por ejemplo, en Noruega existe un importante complejo productivo
en torno a la actividad marítima (Reve y otros, 1992; Reve y Mathiesen,
1994). En él destacan: las industrias de transporte marítimo, las de pesca y
los astilleros para la producción de todo tipo de embarcación, incluyendo
los buques tanques más especializados. Hay también producción y
exportación de equipos y maquinaria para la industria pesquera y la
fabricación de barcos, así como una gran gama de servicios relacionados
con la actividad marítima en todos sus aspectos (por ejemplo, seguros
marítimos, corredores de arriendo de embarcaciones, servicios legales,
consultarías e investigación y desarrollo). Por la abundante energía
hidroeléctrica y gas natural que posee este país, también se ha desarrollado
en él un importante complejo electrometalúrgico.
Dinamarca y los Países Bajos tienen sendos complejos
lácteoganaderos de importancia, y una significativa producción de equipos
y maquinaria para esta actividad. (El complejo lácteo de este último país es
estudiado con cierto detalle más adelante en este libro) Asimismo, en los
Países Bajos ha surgido un complejo productivo completo en torno a la
producción y comercialización de las flores. Canadá y en menor medida
Australia exhiben complejos mineros maduros que abarcan no sólo la
extracción y procesamiento, sino la exploración, la producción de insumos
y equipos y la provisión de servicios conexos. Y una actividad tan
aparentemente tradicional como la producción avícola, ha dado origen a
uno de los complejos más completos y sofisticados (al menos en Estados
Unidos), en el cual las áreas nobles no son siquiera la fabricación de
máquinas y equipos especializados, sino los avances biotecnológicos para
mejorar el engorde y la postura de las aves.
d)

Rasgos de la formación y evolución de los complejos productivos

Cabe señalar que a menudo de un complejo productivo puede nacer
otro. Por ejemplo, en Noruega la fabricación de embarcaciones era un
segmento del cluster en torno a la pesca. Sin embargo, del segmento de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

45

embarcaciones
eventualmente
nació
el
complejo
productivo
marítimo (fabricación, diseño, equipamiento, maquinaria, seguros,
comercialización...) en la actualidad un cluster mucho mayor y más
importante en ese país que el de la pesca.
A veces el cluster genera actividades tan sólidas y profundas que
puede sobrevivir la desaparición del núcleo que le dio origen. Por ejemplo,
la minería finlandesa de principios de siglo impulsó el desarrollo de una
importante industria de maquinaria y equipos para la minería. Hoy día,
pese a que la extracción minera, el núcleo original del cluster, es poco
importante en ese país, la industria de maquinaria para la minería es una de
sus principales actividades exportadoras. De hecho, Finlandia exporta tres
veces más equipos para la minería que Australia, siendo que la exportación
minera de Finlandia es un tercio de la de Australia.
Asimismo, de un complejo productivo aparentemente poco exigente
tecnológicamente —como el complejo lácteo en Dinamarca— puede surgir
una actividad tecnológicamente sofisticada, como es la fabricación de
equipos y maquinaria, que hoy día constituye un cuarto de las
exportaciones Danesas.
Ni siempre es la producción física lo central del complejo. Por
ejemplo, aunque los Países Bajos siguen produciendo flores, es aún más un
gran importador, pues las reexporta! En efecto, su ventaja comparativa
actual radica principalmente en el desarrollo genético de nuevas variedades
y en la comercialización de flores a toda Europa y al resto del mundo.
Por cierto, los complejos productivos no se dan sólo en torno a bienes
físicos, como la extracción de recursos naturales, sino a la provisión de
servicios ligados a recursos naturales. Por ejemplo, el complejo turístico fue
fundamental para impulsar el desarrollo español de posguerra, que se basó
8
en la riqueza de la costa española (con abundancia de sol y playa).
e)

Complementos político-institucionales

La mayor parte de los complejos productivos que se formaron en los
países desarrollados se dieron en forma relativamente espontánea sin un
papel particularmente activo del Estado. No obstante, un factor importante
para potenciar e intensificar los encadenamientos en casi todos los complejos
exitosos fue una complementación institucional idónea, a veces de origen
8

Mas, según la situación, pueden ser aún más importante el ecoturismo (Costa Rica,
Ecuador, la Amazonas, etc.); el turismo de aventura (los rápidos y canales de Chile, la
escala de la cordillera, etc.); el turismo arqueológico o histórico (México y Centroamérica,
Perú y Ecuador, etc.); el turismo medicinal (Cuba entre otros); y colonias de cuidado
para jubilados de la tercera edad del mundo desarrollado (el Caribe, México,
Centroamérica, etc.).

CEPAL

46

público (regional o estadual más que nacional), siempre con la inclusión de
9
asociaciones de los propios productores del complejo. Ya mencionamos la
importancia para el desarrollo minero y también agroindustrial, de los
Estados Unidos el temprano establecimiento de carreras universitarias de alta
especialización tecnológica, con fuertes vínculos entre esos departamentos y
la industria para el desarrollo de innovaciones. Y es muy conocido la
importancia de la proximidad a grandes centros universitarios y a mano de
obra profesional altamente especializada en el desarrollo de los clusters de
Silicon Valley (California) y Route 128 (en torno a Boston). Asimismo,
programas de aprendizaje y capacitación han sido vitales en muchos otros
clusters, como las de Emilia Romagna (Italia), Bad Wurttemberg (Alemania),
West Jutland (Dinamarca), en los países desarrollados, y de la industria del
calzado en el Sinos Valley (Brasil) y la industria de confección en Ludhiana
(India) en países en desarrollo.
Asimismo, centros proveedores de servicios han sido de gran
importancia en el desarrollo de los complejos productivos. Por ejemplo, en
el distrito industrial de Baden Wurttemberg los centros de transferencia
tecnológico estaduales (más de 100) con fuertes vínculos al complejo
productivo, han sido esenciales para su desarrollo y actualización
productiva. El centro proveedor de servicios (CITER) ha contribuido al
desarrollo del complejo textil de Emilia Romagna, por medio del suministro
de información sobre tendencias de los mercados, precios internacionales
de telas, maquinaria disponible y tendencias de la moda; centros similares
existen para el calzado, la maquinaria agrícola y la construcción. Asimismo,
Emilia Romagna opera centros para la promoción de las exportaciones y de
la calidad, y programas de desarrollo de proveedores. Organismos
privados y públicos que cumplen funciones similares también han sido
decisivos para casi todos los complejos productivos emergentes en países
en desarrollo.
Finalmente, también han desempeñado un papel clave las
instituciones financieras proveedoras de crédito, a veces muy
especializadas para atender a las necesidades de diversos tipos de
complejos, tanto en los países desarrollados como en aquellos en desarrollo.
En este caso, y también en los anteriores, el nacimiento y formación inicial
de los complejos son espontáneos y relativamente ajenos a cualquier apoyo
institucional especial; pero su desarrollo posterior se beneficia tanto de la
acción colectiva de sus miembros como de las políticas de apoyo específicas
que apliquen los organismos públicos.

9

Esta sección se basa en Schmitz y Musyck (1993) y Nadvi y Schmitz (1994).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

4.

47

Complejos productivos incipientes en América Latina

¿Están surgiendo complejos productivos en torno a los recursos
naturales en América Latina, por incipientes que ellos sean? La respuesta es
claramente que sí. Veamos algunos ejemplos.
a)

El complejo oleaginoso en Argentina

Este primer ejemplo está tomado del sector agroalimentario, de gran
relevancia en la región. Se trata del complejo oleaginoso de Argentina (De
Obschatko, 1997). Como muestra el gráfico 4, este complejo genera el 25%
de las exportaciones argentinas y ha tenido un crecimiento vertiginoso: sus
exportaciones aumentaron 17 veces entre el principio de los años setenta y
el inicio de los noventa, cuando su valor llegó a los 3 400 millones de
dólares. Este complejo, que es de primordial importancia para la Argentina,
aprovecha la ventaja comparativa para la producción agrícola que ofrece la
pampa argentina, y una salida al mar relativamente próxima. Su despegue
fue impulsado por: i) la duplicación del precio internacional de las semillas
oleaginosas y del aceite, lo que hizo muy rentable la producción de ambos;
ii) un fuerte aumento del rendimiento por hectárea en los últimos 20 años
(de 2.2% anual en la soja y de 4.0% anual en el girasol), y iii) la factibilidad
de hacer un doble cultivo, de trigo en el invierno y de soja en el resto del
año, lo que duplicó la rentabilidad de la tierra.
En la actualidad el complejo está ya bastante maduro y exhibe
encadenamientos hacia atrás, hacia adelante y hacia los lados. En lo que a
encadenamientos hacia adelante se refiere hay una importante industria
procesadora que toma el insumo agrícola (soja y girasol) y lo convierte en
aceite y subproductos, duplicando el valor por tonelada (de 245 a 485
dólares). La fase de comercialización que sigue incluye servicios tan
importantes como los de almacenamiento, transporte y embarque.
Tanto las fases agrícolas como las de procesamiento tienen
importantes encadenamientos hacia atrás. La fase agrícola ha generado
demanda de maquinaria, herbicidas y semillas oleaginosas que ha dado
lugar a una industria nacional de equipamiento, de biotecnología y de
insumos. Asimismo, se ha creado una industria nacional (bajo licencia de
fabricantes internacionales de equipos) que produce 90% de la maquinaria
requerida por las procesadoras. Además, la necesidad de asegurar un
abastecimiento adecuado y oportuno y así poder mantener a la industria
procesadora plenamente utilizada, ha dado lugar a convenios entre las
procesadoras y los productores agrícolas en virtud de los cuales las
primeras entregan a los productores financiamiento para insumos y
asesoría técnica en la difusión de tecnologías modernas. Finalmente, en la
mejora fuerte y constante de los rendimientos han influido los servicios

CEPAL

48

ofrecidos por centros de investigación agronómico como el de la
Universidad de Buenos Aires, que se encargó de la adaptación y mejora de
variedades de semillas importadas.

Gráfico 4
ARGENTINA: COMPLEJO OLEAGINOSO

Encadenamientos
“hacia atrás ”

Encadenamientos
“hacia adelante ”
Aceite

Soja

Desarrollo de semillas
más aptas para aceite
(INTA).
Biotecnología para
resistir herbicidas
Maquinaria agrícola

Producción agrícola
ventaja comparativa
= Pampa

Girasol

Procesamiento
industrial

485
dólares /t
Subpro ductos

245

US$/t

Comercialización
(genera el 25% de
las exportaciones
argentinas )

215

US$/t

Maquinaria industrial
(90% producción
argentina bajo licencia )

Convenios de indus triales y productores
para financiar
insumos y difundir
tecnología

Almacenamiento
Transporte
Embarque

Servicios relacionados :
Investigación agronómica de
Universidad de Buenos Aires
(adaptación de variedades
importadas desde 1958)

Fuente: De Obschatko, E.S. (1997).

El complejo pasó por tres etapas. En la primera fase, la agrícola, que
duró 10 años hasta 1984, las exportaciones de grano aumentaron 200 veces,
alcanzando un valor de 600 millones de dólares al año. En la segunda fase,
la actividad procesadora, que se había iniciado en la etapa anterior, exhibió
un dinamismo notable: las exportaciones de aceite se doblaron y en la
actualidad alcanzan un valor de alrededor de 1 500 millones de dólares.
Durante esta segunda etapa se suscribieron convenios entre los industriales
y los productores, por los cuales se proveía a estos últimos de tecnología y
de financiamiento para insumos con el fin de asegurar un abastecimiento
adecuado y oportuno a las plantas industriales.
Cuatro factores determinaron este fuerte desarrollo industrial: i) un
aumento en el precio internacional de los aceites; ii) un tipo de cambio
efectivo más favorable a la exportación industrial que a la agrícola, ya que
el impuesto a las exportaciones agrícolas era más alto que el que gravaba
las exportaciones de aceite; iii) la rápida introducción de la tecnología de
punta en Argentina significó que la planta procesadora promedia argentina

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

49

fuese más moderna que la de Estados Unidos ocupando la tecnología
moderna de la producción de aceites por medio de solventes químicos en
lugar de la tecnología más anticuada e ineficiente de procesamiento a base
de prensas; y iv) mejoras de productividad (¡de 10 veces!) debido al
aprendizaje y al pleno aprovechamiento de las economías de escala (de
hecho, la cantidad de aceite producida creció ocho veces, mientras que el
empleo en las procesadoras cayó en 20%).
La tercera etapa se caracterizó por un pujante crecimiento de las
actividades de comercialización. Dos fenómenos fueron importantes en esta
fase. Por un lado se produjo la desregulación de muchas actividades
esenciales para la comercialización, como las de ferrocarriles, transportes y
puertos. Por otro lado, y en parte debido a la desregulación, se inició un
ciclo de fuerte inversión en bodegas de almacenamiento, transporte,
ferrocarriles, puertos y embarques propios. Todo ello contribuyó a relevar
la importancia de la fase de comercialización en el complejo.
La competitividad internacional del complejo oleaginoso argentino
se revela por su éxito en penetrar en el mercado más exigente, el de los
países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos
(OCDE). En el gráfico 5 se observa que en las importaciones de oleaginosas
y productos afines efectuadas por la OCDE en 1994 Argentina ocupa el
segundo lugar, después de los Estados Unidos, empatando con Brasil y
Canadá. Si bien la participación argentina en el mercado de pienso y
semillas y frutas oleaginosas de la OCDE es inferior a la de Brasil, en el de
aceites es mucho mayor (5% contra alrededor de 1%). En cambio, si bien
Argentina produce maquinaria para el complejo oleaginoso, aún no es un
exportador significativo de maquinaria para elaborar alimentos, como lo
son los Estados Unidos (con 10% del mercado de la OCDE) o Canadá (con
menos de 2%). El próximo paso que cabría esperar es el de la exportación (y
no sólo la producción para el mercado interno) de maquinaria elaboradora
de alimentos.
De hecho, como se ve en el gráfico 6, Argentina ya ha comenzado a
exportar tales equipos, entrando primero al mercado latinoamericano
donde tiene una participación de 2%. Esta participación, aunque es
modesta, supera a la de Canadá, país que por lo visto es competitivo en la
OCDE (probablemente en el mercado de los Estados Unidos) pero mucho
menos en América Latina. De los países latinoamericanos, es Brasil el que
tiene la mayor participación en el mercado de la región (con un 6%), muy a
la zaga de los Estados Unidos (con casi 30% de este mercado).

CEPAL

50

Gráfico 5
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE
OLEAGINOSAS Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR LA OCDE, 1994

45

40

35

Porcentajes

30

25

20

15

10

5

0
Argentina

Bolivia

Brasil

Canadá

Estados Unidos

Pienso para animales

Semillas y frutas oleaginosas

Aceites fijos de origen vegetal

Máquinas para elaborar alimentos

Fuente: CEPAL sobre la base de datos oficiales.

Gráfico 6
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE
OLEAGINOSAS Y RUBROS AFINES EFECTUADOS POR
AMÉRICA LATINA, 1994
70

60

Porcentajes

50

40

30

20

10

0
Arge ntina

B o livia

B ras il

C anadá

Es tado s U nido s

P ien so p ar a a n im a les

S em illas y fr u tas o leagin o sas

A ceites f ijo s d e o r igen v egetal

M áq u in as p ara elab o rar alim en to s

Fuente: CEPAL sobre la base de datos oficiales.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

51

Esto sugiere que primero se produce maquinaria para la industria
nacional (si la demanda es suficiente). Después, con mayor experiencia, se
empieza a exportar maquinaria simple a los mercados más próximos,
mientras se inicia la producción de maquinaria más sofisticado para la
industria nacional. Finalmente, en una etapa posterior, se comienza a
exportar maquinaria simple a todos los mercados y maquinaria
especializada a los mercados más próximos que se puedan servir desde la
casa matriz.
b)

El complejo forestal

Otro ejemplo importante de complejo productivo incipiente en
América Latina, es el vinculado a la actividad forestal.
El gráfico 7 muestra la participación de los rubros forestales en las
importaciones efectuadas por la OCDE en 1994. Finlandia y Suecia poseen
los complejos productivos más completos y desarrollados; los de Brasil,
Chile, Malasia, Indonesia y la provincia de Taiwán —esta última pese a
carecer del recurso natural (la madera)—, tienen cierto peso internacional.
Cabe destacar que ha habido especialización en nichos diferentes, incluso
del mismo rubro: por ejemplo, los suecos se han concentrado en muebles
caros de alto diseño, mientras que los taiwaneses se han dedicado a la
producción en serie. Pese a la mayor especialización sueca en muebles de
calidad, el valor total de las exportaciones de muebles taiwaneses dobló casi
el de los suecos. Ello muestra que no siempre el nicho de alto valor y
calidad es el de mayor valor total.
Una comparación de los gráficos 7 y 8 muestra que desde 1977 los
complejos forestales de los países en desarrollo han venido ganando
participación en el mercado de la OCDE en forma pujante, mientras que los
de Suecia han exhibido un fuerte descenso. El desarrollo de los complejos
de Brasil y Chile es aún más visible si observamos su participación en las
importaciones latinoamericanas en estos rubros (gráfico 9). El desarrollo de
Chile y sobre todo de Brasil es notable. La participación de Brasil en las
importaciones de madera y rubros afines efectuadas por América Latina es
dominante en todos los rubros (salvo en la pulpa, donde Chile es la primera
fuerza), y muy superior a la de Finlandia y Suecia: aún más, su
participación en el mercado latinoamericano de maquinaria para pulpa y
papel, así como en el de papel y cartón, es superior a la de Suecia y
Finlandia en conjunto.

CEPAL

52

Gráfico 7
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES
DE MADERA Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR OCDE, 1994
20

18

16

Porcentajes

14

12

10

8

6

4

2

0
BRASIL

CHILE

MALASIA

INDONESIA

TAIWAN

FINLANDIA

Madera para pulpa
Papel y cartón

Manufacturas de madera

Muebles

SUECIA

Pulpa

Máquinas para pulpa y papel

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

Gráfico 8
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE
MADERA Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR LA OCDE, 1977
20

18

16

Porcentajes

14

12

10

8

6

4

2

0
BRASIL

CHILE

MALASIA

INDONESIA

TAIWAN

FINLANDIA

Madera para pulpa

Pulpa

Papel y cartón

Manufacturas de madera

Muebles

Maquinas para pulpa y papel

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

SUECIA

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

53

Gráfico 9
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE MADERA
Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR AMÉRICA LATINA, 1994
20
18
16

Porcentajes

14
12
10
8
6
4
2
0
BRASIL

CHILE

MALASIA

INDONESIA

TAIWAN

FINLANDIA

Madera para pulpa
Papel y cartón

Manufacturas de madera

Muebles

SUECIA

Pulpa
Máquinas para pulpa y papel

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

La participación chilena, por su parte, es superior a la sueca, salvo en
máquinas para pulpa y papel. Esto pone de relieve el importante avance de
los complejos forestales de Brasil y Chile, a los que todavía les queda
mucho potencial que desarrollar en los mercados más grandes y exigentes
de la OCDE.

5.

De la evolución espontánea a las políticas de promoción

En la sección anterior se ha mostrado el importante papel que
desempeñó el desarrollo de los complejos productivos en torno a los
recursos naturales en muchos países bien dotados de esos recursos y
actualmente desarrollados. Una estrategia de desarrollo similar que
impulse la consolidación de los complejos hoy incipientes en tomo a su rica
base de recursos naturales, ofrecería a la región un evidente potencial de
desarrollo.
a)

Si este desarrollo se está dando en forma natural, ¿por qué
promoverlo?

La respuesta es doble. Por una parte, el desarrollo de varios de estos
complejos productivos en los países desarrollados (el forestal, el

CEPAL

54

siderúrgico, el minero,...) recibió un impulso o apoyo estatal significativo en
al menos algunas de las fases de su desarrollo (inversión directa, subsidios
a investigación y desarrollo, inversión en infraestructura física y
tecnológica; etc.). Por otra parte, se trata de aprovechar la gran ventaja de
un desarrollo tardío, de que a grandes rasgos se sabe hacia donde se va y,
por consiguiente, se hace más factible la promoción. No es, pues, una
promoción voluntarista o ahistórica, ni una promoción en contra de las
fuerzas del mercado. Por el contrario, por ir en la dirección de la evolución
natural de las fuerzas del mercado se trata de anticiparse al mercado y así
acelerar el desarrollo, creciendo a tasas mucho mayores que las espontáneas
o históricas y así llegar antes.
Es importante que todos los agentes económicos tomen conciencia en
forma colectiva de las virtudes de esta estrategia. En efecto, tal toma de
conciencia equivale a un proceso de planificación estratégica, en que se
aúnan voluntades y se coordinan esfuerzos; de este modo se reduce la
incertidumbre, se trabaja en todo momento más cerca de la frontera de
producción, se maximizan las rentabilidades y por ende se multiplica la
acumulación y la eficacia de los factores productivos.
b)

Con todo, ¿cuán importantes pueden ser los complejos
productivos en torno a los recursos naturales?

A menudo se considera que el impacto global de estos complejos es
limitado, pues la actividad nuclear o extractiva suele tener un peso
reducido en el PIB. Tal raciocinio es profundamente errado, pues se
concentra exclusivamente en el impacto directo de los complejos.
Por ejemplo, Meller (1996) estima que todas las exportaciones
chilenas, la gran mayoría de las cuales hacen uso intensivo de recursos
naturales, generan en forma directa apenas un 10% del empleo. Sin
embargo, cuando se incluye el empleo indirecto de esas exportaciones —es
decir, el empleo generado por las actividades que procesan, comercializan y
transportan esas exportaciones (los eslabonamientos hacia adelante), así
como las que les proporcionan insumos, bienes de capital y servicios de
consultaría e ingeniería (los eslabonamientos hacia atrás)— el empleo más
que se duplica. En efecto, se estima que el empleo generado en forma
indirecta hacia atrás es de un 6% de la fuerza de trabajo nacional, mientras
10
que el empleo generado indirectamente hacia adelante es de otro 7.5%.
Además, gracias a las divisas provenientes de las exportaciones (y los
productos con alto contenido de recursos naturales suelen ser exportados),
se dispone de recursos para importar, lo que tiene un importante efecto
10

Respecto al fundamento de las cifras que figuran en este párrafo véase Díaz y Ramos
(1998).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

55

adicional sobre el empleo (tanto en su transporte y comercialización, como
en el empleo y producción posibilitado por los insumos intermedios y
bienes de capital importados). De hecho, a diferencia de lo que sucede con
los sustitutos de las importaciones, cada dólar de exportación, al permitir
un dólar de importación, genera un ingreso adicional para el fisco por el
arancel a las importaciones que las exportaciones financian. Ello es igual al
15% de arancel (el promedio en la región) sobre las importaciones. Si se
invirtiese ese ingreso fiscal adicional, se generaría un 10% de empleo
adicional (bajo el supuesto de que cada 30 000 dólares crea un buen empleo
de alta productividad). El empleo total del complejo de actividades en
torno a los recursos naturales de exportación en Chile por ejemplo,
originaría alrededor de un tercio del empleo total del país, más de tres
veces el efecto directo. El verdadero impacto del complejo sobre la
economía nacional sería así de gran importancia.
c)

¿Cómo promover los complejos productivos? ¿Se trata de
elegir ganadores?

Las experiencias de complejos maduros en países desarrollados son
indicativos de hacia dónde puede ir nuestro desarrollo. Pese a que la
historia nunca se repite, el camino recorrido por los países con abundantes
recursos naturales que actualmente son desarrollados da una idea de la
dirección que se tenderá a seguir (o a no seguir) en América Latina. Es este
conocimiento el que se debe aprovechar para decidir cómo mejor acelerar la
maduración de los complejos productivos incipientes de la región.
En efecto, una comparación de los complejos latinoamericanos
incipientes en torno a una base de recursos naturales, con complejos
similares ya maduros en los países desarrollados, sugiere las siguientes
medidas:
-

Identificar en forma conjunta con el sector privado el potencial de
desarrollo de las actividades proveedoras de insumos y de
equipos, en comparación con las actividades de extracción y
procesamiento; de las industrias procesadoras de creciente
complejidad, y de los servicios relacionados, incluyendo en
especial los de ingeniería y de consultaría. No se trata, por cierto,
de dirigir la inversión en forma directa hacia esas actividades
como si fuéramos una suerte de GOSPLAN, sino de efectuar una
planificación estratégica entre los distintos agentes económicos
para que se examinen en forma sistemática y colectiva las
oportunidades de inversión en el complejo productivo pertinente.

-

Identificar las actividades del complejo productivo que requieren
más inversiones extranjeras, por lo avanzado de su tecnología,

CEPAL

56

por su acceso a los mercados internacionales, o por los montos de
recursos envueltos, y dirigir los esfuerzos nacionales a atraer a las
empresas transnacionales más idóneas al país. En efecto, ya en los
años noventa ha habido un fuerte incremento de la inversión
extranjera directa (IED) en América Latina. Tales inversiones
abren nuevas oportunidades a productores de la región de ser
proveedores de empresas transnacionales no sólo para el mercado
interno, sino posiblemente para los mercados internacionales. Sin
embargo, no toda IED tiene el mismo potencial de generar
eslabonamientos, externalidades o aprendizaje tecnológico crítico,
y es probable que las empresas transnacionales no conozcan las
oportunidades locales. De ahí que se justifican los esfuerzos por
atraer no tanto a la IED en general, sino a las empresas y a las
inversiones extranjeras directas que pudieran aprovechar mejor
las fortalezas e oportunidades ofrecidas por los complejos
incipientes de la región y potenciar más su desarrollo y
11
profundización.
-

Identificar las tecnologías matrices y claves para desarrollar los
complejos productivos y fomentar su dominio y actualización
local a través de políticas selectivas de fomento a la investigación
y desarrollo, tanto en las empresas nacionales como en institutos
de investigación; asimismo, fomentar la actualización y
adaptación tecnológicas mediante misiones al exterior, promoción
de licencias y joint ventures, y programas de cofinanciamiento de
consultarías en tecnologías claves.

-

Identificar las necesidades de infraestructura del complejo a corto,
mediano y largo plazo, sobre todo en las áreas de mayor interés y
responsabilidad públicos: infraestructura física, infraestructura
científica y tecnológica, e infraestructura de recursos humanos
(sobre todo técnicos de nivel medio, técnicos especializados y
profesionales).

Si bien para estos fines podrían utilizarse instrumentos duros, es
decir, incentivos directos o coercitivos, se considera que bastarían, y
estarían más en el espíritu actual, que fuesen instrumentos blandos, es
decir, concertados e inductivos más que coercitivos salvo, por cierto, en lo
que a la infraestructura física, tecnológica y de profesionales se refiere. En
efecto, estas últimas son de responsabilidad principal del sector público,
por lo que no hay otra opción que planificar y priorizar la asignación de sus
limitados recursos entre sus múltiples obligaciones.
11

Véase Battat, Frank y Shen (1996), en especial respecto al potencial que ofrecen las empresas
transnacionales para el desarrollo de empresas proveedoras nacionales de la región.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

57

Por otra parte, hay que reconocer que acelerar la maduración de los
complejos es una forma de elegir ganadores. Sin embargo, no lo es en el
sentido peyorativo de partir de la nada y elegir en forma voluntarista.
Simplemente se trata de hacer una apuesta razonable, basada en las
tendencias históricas del desarrollo, y así acelerar lo que el mercado tenderá
a hacer por su cuenta. En efecto, una de las ventajas de un desarrollo tardío
es que se puede aprender de la experiencia de los demás y así saltarse
etapas innecesarias. Concretamente, aquí se aboga por aprender de la
experiencia histórica y promover esas actividades que tendieron a surgir en
torno a los recursos naturales en forma espontánea en los países
actualmente desarrollados y ricos en recursos naturales. Es, pues, ir con, y
no contra el mercado.
Con todo, debemos insistir que esta estrategia es una apuesta,
razonable pero no segura. No hay garantía de éxito. Tal como se pueden
desaprovechar oportunidades por falta de una debida promoción, se puede
fracasar por caer en lo contrario, donde, por no diferenciar adecuadamente
entre promoción y paternalismo, se subsidia en exceso, lo que
desincentiva la innovación e iniciativa privada y genera alta dependencia
(como fue el caso de la Corporación Venezolana de Guayana). No obstante,
consideramos que es una apuesta razonable basada en nuestra capacidad
de aprender del pasado y no tener que depender exclusivamente de la
espontaneidad y la ocurrencia fortuita o providencial.
Finalmente, es de notar que esta estrategia de industrialización a
partir de los recursos naturales no es una panacea, sino un instrumento
valioso en la actual etapa de desarrollo de la región, enfrentada al desafío
de convertir su dotación actual de recursos naturales —abundantes por
ahora, pero en definitiva limitados— en un crecimiento ilimitado. No se
trata de reemplazar el mercado sino de acelerarlo y lograr en 40 ó 50 años lo
que le tomó 100 años hacer en forma espontánea a los países actualmente
desarrollados que contaban con amplios recursos naturales. Es esto lo que
posibilitará nuestro desarrollo económico a tasas aceleradas, muy
superiores a las históricas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

59

Parte II
Los lácteos como caso particular … y contrapunto

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

61

Complejos productivos, apertura y
disolución de cadenas
Martine Dirven
Noviembre de 2000

Introducción
Una característica frecuente de la estructura primaria e industrial de los
países en desarrollo es su dualidad, es decir, el hecho de que convivan un
gran número de agentes muy pequeños y un número sumamente reducido de
agentes muy grandes. El sector lácteo no es una excepción al respecto. Así ha
ocurrido tradicionalmente en la producción primaria; así es en la elaboración
industrial y también lo es crecientemente en la distribución. La casi nula
gravitación numérica y productiva de los agentes que están entre ambos
extremos es lo que se ha llamado el medio faltante (the missing middle). En
parte, esta ausencia obedece a que las empresas más pequeñas encaran
mercados (financieros, de información y otros) imperfectos y tienen asimismo
limitaciones en su propio capital físico y humano y, con frecuencia, en la
infraestructura física que las rodea. Todo ello les dificulta transitar hacia
1
tamaños mayores. Esta fuerte heterogeneidad en la estructura productiva
lleva a que los agentes tengan intereses distintos, lo que a su vez dificulta que
colaboren entre sí para el logro de objetivos comunes.
1

La misma organización familiar de la mayoría de estas empresas también pone un freno a
la expansión, ya que generalmente no están dispuestas a crecer más allá de lo que permite
el control personal de la empresa.

62

CEPAL

La cercanía o lejanía de la cuenca lechera con respecto a un núcleo
urbano importante define su especialización y organización productiva y,
por ende, la trama de insumo-(servicio)-producto. Además, hay factores
que fortalecen la trama insumo-(servicio)-producto y las relaciones entre los
agentes que participan en ella, y hay otros que las debilitan. Según puede
observarse, el fortalecimiento ha tendido a darse, a partir de la apertura, en
los servicios (a menudo para la venta de bienes importados) y el
debilitamiento se da más bien en la producción de bienes de capital, en la
producción de insumos, en la investigación aplicada y en el desarrollo de
tecnología. Trataremos de descubrir por qué se han debilitado los
encadenamientos, en especial en las pequeñas y medianas empresas
(PYME). En efecto, aparentemente hay factores que trasladan el óptimo de
la producción y de la distribución hacia escalas mayores, factores que tienen
que ver con:
i) la diferencia entre el costo del capital en el mercado nacional y en
el internacional junto con las dificultades que tienen las PYME para acceder
al capital en el primero, mientras que las multinacionales y en forma
creciente los conglomerados nacionales tienen fácil acceso a aquel en el
segundo;
ii) la disminución de la demanda de investigación y de adaptación
nacional de tecnología, así como el repliegue en la producción de bienes de
capital e insumos a causa de la apertura y la mayor competitividad de lo
importado, pero a causa también de que el lema actual es foreign is
2
beautiful. Esto conduce a su vez a una disminución de la oferta de bienes
(entre ellos los conocimientos) a que pueden acceder las PYME, ya que las
tecnologías externas suelen ser de una escala o de características
inapropiadas para sus necesidades;
iii) la expansión de las ventas por intermedio de grandes cadenas de
supermercados, su posición cada vez más oligopsónica y las condiciones
que éstas imponen en forma creciente, condiciones que en términos de
costos por unidad son incluso más severas para los pequeños proveedores;
iv) el papel cada vez más importante de las marcas y la rápida
diversificación de los productos, los cuales, en el inicio de su oferta en el
mercado, son a menudo impuestos al consumidor gracias a fuertes
campañas publicitarias (supplier-led), en circunstancias de que tanto el
desarrollo de nuevos productos como la publicidad —ambos con un fuerte
componente de costos fijos— son prohibitivos para las PYME.

2

“Lo extranjero es bello” (un paralelo con el small is beautiful de Schumacher).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

63

Existe cada vez mayor preocupación por estos problemas y su
impacto sobre la equidad desde el punto de vista de los ingresos y del locus
de decisión —tanto geográfico como en lo referido al tipo de agentes.
También hay preocupación creciente por la disminución de la producción
de conocimientos y de la capacidad de investigar y adaptar a nivel local y
nacional en varios nodos de la trama insumo-producto. Hay asimismo
inquietud por el tipo de sociedad que nos espera si estas tendencias
3
continúan y se profundizan.
En una primera sección, haremos una breve descripción de los dos
enfoques distintos con que se abordaron los estudios de los complejos
productivos que estuvieron en la base de nuestras reflexiones. En una
segunda sección se describe cómo, con los encadenamientos actuales, es el
conjunto de elementos situados en torno a la actividad primaria lo que
participa con mayor peso en el producto interno bruto (PIB) de las
economías nacionales. En la sección tercera se analiza el dinamismo del
sector lácteo de la región, la heterogeneidad de sus agentes, así como
algunas de las causas y consecuencias de ello. En la cuarta sección se
describen brevemente algunos efectos de la apertura. La quinta y última
sección contiene la médula de nuestra interpretación sobre el rumbo de
los distintos complejos productivos organizados en torno al sector lácteo
y de nuestra preocupación al ver que varios de ellos —en especial
los existentes en los países donde las políticas de apertura se han
instaurado con mayor ímpetu— no evolucionan en la dirección de
un fortalecimiento de la trama insumo-(servicio)-producto basado en
la creación cada vez mayor de tecnología y de diseños propios. Por
lo tanto, en esta última sección trataremos también de llegar a
conclusiones y sugerencias de políticas y acciones orientadas a mitigar estas
tendencias.

3

Estas preocupaciones fueron claramente expresadas en la reunión de la Asociación
Internacional de Economistas Agrícolas (AIEA), celebrada en Foz de Iguazú el 2 de agosto
de 1999, y en la reunión de la Asociación Americana de Economistas Agrícolas (AAEA),
que tuvo lugar en Nashville, del 8 al 11 de agosto de 1999. Yoguel y Gatto (1989) dicen lo
mismo, en sentido positivo: Por una parte, la participación productiva de un conjunto de
medianas y pequeñas firmas contribuye efectivamente a una distribución más equitativa
del poder económico en el conjunto de la sociedad, facilitando patrones de
funcionamiento socialmente menos excluyentes, políticamente más estables y
regionalmente más equitativos. Por otra parte, un alto grado de concentración económica
conduce necesariamente, en términos dinámicos, a una ineficiente asignación de recursos
en la economía global (citado en Acuña y Petrantonio, 1995).

64

I.

CEPAL

El análisis de los complejos productivos lácteos
en la práctica

El estudio de los complejos productivos se diferencia bastante de los
análisis más tradicionales. Estos últimos suelen mirar un eslabón particular
y subsectorial (por ejemplo, la producción agroindustrial de los derivados
de leche) bastante aislado de la evolución que pueden tener la tecnología,
las estructuras, los costos o las relaciones en el sector primario o terciario. El
análisis de las “cadenas” agroalimentarias es una reacción frente a esa
visión aislada, pues da importancia a los tres grandes eslabones que por lo
general ligan al productor y al consumidor, es decir, la producción
primaria, su transformación y su comercialización. El análisis de los
complejos productivos —según la acepción dada al término en este libro—
va varios pasos más allá. En efecto, se inicia con el “clima” que predomina
en el complejo y con los numerosos factores que son determinantes para su
desarrollo y desempeño (como condiciones y “clima” sociopolítico y
empresarial, grandes precios que codeterminan la posición competitiva
internacional, calidad de los servicios e infraestructura, políticas de
fomento) y sigue con las relaciones de insumo-(servicio)-producto de los
grandes eslabones, preguntándose a la vez quiénes son los agentes, dónde
están físicamente localizados, cómo interactúan entre sí, cómo funciona el
traspaso de información, el aprendizaje y la innovación tecnológica, si
existen sinergias, derrames tecnológicos, acción conjunta y otros aspectos
4
semejantes (véase el diagrama 1).

4

Michael Porter (1991) hace hincapié en la importancia de la disponibilidad y calidad de los
factores (entre ellos los recursos naturales), la diversidad e intensidad de las relaciones
funcionales entre las empresas, el contexto de competencia interna y externa en que se
mueven, las exigencias de los consumidores y la complementariedad o no
complementariedad de las políticas públicas. Todos estos factores en conjunto parecen
explicar la formación de clusters (o aglutinamiento de actividades conectadas entre sí) y su
grado de madurez (profundidad de las interconexiones, solidez en el tiempo y capacidad
de innovación propia). Según eso, la competitividad de una empresa se potencia por la
competitividad conjunta del grupo de empresas y actividades que forman el complejo o
cluster al cual pertenece. Esta mayor competitividad deriva de las externalidades,
economías de aglomeración, derrames tecnológicos e innovaciones que surgen de la
interacción entre las empresas, actividades y agentes (económicos, académicos, públicos, y
otros) que constituyen el cluster. (En el anexo, los complejos productivos lácteos de Chile,
Colombia, Uruguay y los Países Bajos se resumen bajo la forma del “diamante de Porter”.)
De hecho, se ha podido demostrar que las actividades económicas que se ajustaron con
mayor facilidad a los mercados mundiales en rápida evolución fueron precisamente las
localizadas en áreas con asociaciones gremiales bien desarrolladas y grupos de interés
capaces de emitir opiniones diversas, de mediar en los conflictos y de difundir
información (Schmitz, 1997).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

65

Todo ello torna el análisis más rico y más complejo a la vez, y permite
llegar a conclusiones que apuntan a menudo hacia otro tipo de problemas y
soluciones que los que se habrían podido visualizar con un análisis más
restrictivo. Como el enfoque de los complejos productivos es relativamente
novedoso, la expresión no tiene todavía una acepción cabalmente
refrendada, ni hay tampoco una metodología bien desarrollada para
encarar el análisis correspondiente. En los estudios de caso que se
encuentran en la tercera parte de este libro, el análisis se abordó de dos
maneras esencialmente distintas, cada una con su propia riqueza pero
también con sus propias limitaciones. Así, en dos de los estudios (Argentina
y Uruguay) el análisis se hizo sobre la base de una matriz de insumoproducto sectorial. Esto permitió tener una idea bastante apropiada de las
ramificaciones de los encadenamientos del complejo productivo y de su
peso en la economía de cada país. En los demás estudios, el enfoque se basó
en gran medida en entrevistas, con el fin de entender las relaciones insumo(servicio)-producto de cada eslabón y también sus fortalezas, problemas y
perspectivas. La ventaja de este último análisis fue que sacó a la luz una
serie de elementos muy importantes en el funcionamiento del complejo
productivo que probablemente no se habrían descubierto con otros
5
métodos, y permitió reunir también una información muy amplia y rica.
Las desventajas fueron que los entrevistados dejaron sin mencionar, por
diversos motivos, muchos eslabones, insumos y productos cruciales, y que
por lo tanto no recibieron la atención debida. Una mezcla de los dos
enfoques es, sin duda alguna, el método más acertado en caso de que
existan tablas de insumo-producto suficientemente actualizadas y
desagregadas.
Por otra parte, es extremadamente interesante y útil comparar la
evolución de los complejos productivos lácteos en distintos países de la
región, y compararla asimismo con la situación alcanzada y la evolución
reciente en un país con un complejo productivo “maduro”, pues ello
permite matizar conclusiones, entender mejor las relaciones de causa y
efecto y poner en perspectiva muchas de las supuestas verdades aceptadas
por los agentes de cada complejo productivo.

5

Por ejemplo, la importancia de los fermentos en el traspaso de innovaciones tecnológicas,
o la importancia de los buses para el transporte sincronizado con la demanda y de costo
muy razonable de estos fermentos, de repuestos y otros materiales.

66

Diagrama 1
ESQUEMA SIMPLIFICADO DE UN COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO

Grandes precios :
tasa de cambio, de interés, aranceles y otros
Laboratorios
Cercos

Ambiente sociopolítico y empresarial

Alimentos

Políticas de fomento
Productos
veterinarios
y de aseo

Leche cruda

Energía

Transporte ,
comercialización
Leche

Infraestructura

Envases

Distribución y
comercialización
Industria y comercio
Consumidor

Industria láctea

¿Quiénes?
Equipos de ordeño
y enfriamiento

Queso casero

Fermentos

Maquinaria

¿Dónde?
¿Encadenamientos?

Tecnología y
conocimientos

Tecnología y
conocimientos

¿Información?
¿Aprendizaje?

CEPAL

¿Acción conjunta?
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
Nota: El esquema es simplificado por varios motivos, entre los cuales se destacan la heterogeneidad de los agentes de cada eslabón y sus estrategias y especialización
dentro de esa heterogeneidad.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

II.
1.

67

La importancia de los complejos productivos
lácteos en las economías nacionales
Los encadenamientos

Como se vio en el diagrama 1, los sectores primario y agroindustrial
lácteos forman dos claros núcleos, cada uno con sus encadenamientos hacia
atrás y hacia adelante, mientras que la comercialización constituye un tercer
6
núcleo importante que es receptor y transmisor final de los productos.
Debido a que la actividad en torno a los lácteos está concentrada
regionalmente y alcanza cierta masa crítica mínima, se puede observar que
en todos los países han surgido servicios especializados. De hecho, aunque
la proporción varía según la intensidad de la actividad, la demanda de
insumos, servicios y mano de obra representa por lo general entre un 40% y
un 60% de los egresos de la finca lechera, lo cual alimenta una red de
suministro que tiene impacto en los almacenes locales de distribución de
insumos y en el mercado de trabajo local. La red de la leche (a diferencia de
las redes de quesos artesanales y de venta de terneros) moviliza
acopiadores con medios especializados de transporte refrigerado, y requiere
también plantas de acopio y de procesamiento y vehículos especializados
para el reparto detallista (véase el trabajo de Suárez en este volumen). La
agroindustria láctea, por su parte, utiliza materia prima nacional en mucho
mayor proporción que el grueso de las industrias manufactureras.
En Uruguay, por ejemplo, se han desarrollado campos de recría
especializados en llevar a la ternera recién nacida hasta la etapa de vaquilla,
cuando está lista para ser reintegrada en su rebaño lechero de origen. En los
Países Bajos, los productores lecheros se concentran en el trabajo en el
establo y contratan la producción de parte del alimento del ganado a otros
agricultores. En Colombia también han surgido fincas especializadas en el
cultivo de alimentos y forraje para abastecer a las ganaderías cercanas. En
Chile han surgido talleres que se han especializado en adaptar las máquinas
pasteurizadoras al tamaño y las necesidades de las pequeñas y medianas
queserías, y en parte gracias al Centro Tecnológico de la Leche, se ha
formado un conjunto de trabajadores con conocimientos específicos sobre el
sector. En Colombia, una empresa elaboró un programa computacional
técnico-administrativo y contable especial para las empresas ganaderas
lecheras.
El estudio sobre Uruguay fue el único que intentó calcular la
importancia del subsector lácteo con encadenamientos (definidos por los
6

En cambio, el complejo productivo forestal por ejemplo, está compuesto de un número
mayor de núcleos (la plantación, el aserradero, la planta de pulpa y papel, la fábrica de
tableros, y otros), cada uno con sus insumos y productos muy específicos.

68

CEPAL

bloques antes mencionados) en la economía general del país. De esa
manera, llega a la conclusión de que el sector primario (producción de leche
cruda) ocupa el 14° lugar entre las ramas, ordenadas según su aporte
directo al valor agregado. Sin embargo, pasa a ocupar el séptimo lugar
cuando se contabilizan todos los encadenamientos (directos e indirectos), y
ocupa el cuarto lugar cuando se consideran los encadenamientos hacia
atrás. Esto significa, sin lugar a duda, que la producción de leche aporta a la
economía bastante más de lo que parece a primera vista, y tiene
encadenamientos más importantes que muchos otros sectores de la
economía uruguaya. Sin embargo, a pesar de la gravitación de la
producción de leche en la economía del país, tiene pocos encadenamientos
con los sectores productivos de maquinaria e insumos de mayor contenido
tecnológico. Lo mismo ocurre en Chile, Colombia y México. En cambio,
estos encadenamientos son importantes en los Países Bajos y también,
aunque en mucho menor medida, en Argentina.
El sector agroindustrial de elaboración de lácteos hace un aporte al
valor agregado total (directo e indirecto) de la economía uruguaya que lo
ubica en el lugar 29 del ordenamiento de las ramas, aunque ocupa el
décimo lugar cuando se consideran los encadenamientos hacia atrás. Hacia
adelante tiene encadenamientos relativamente débiles (lugar 40),
principalmente hacia el consumo final y, en menor medida, hacia la
industria de alimentos. Esta misma estructura y falta de encadenamientos
hacia adelante se pueden observar en Argentina, Chile, Colombia y México.
En cambio, en los Países Bajos existen varios encadenamientos hacia la
industria química y farmacéutica, así como encadenamientos mucho más
diversificados hacia la industria de alimentos.
En Chile, Colombia y Uruguay, el sector lechero primario aporta
directamente más valor agregado a la economía que el sector industrial.
Así, el aporte directo al producto interno bruto (PIB) de la ganadería de
leche en Colombia es de 3.6%, y el aporte directo de la industria láctea es de
sólo 0.36%. En Chile, el sector primario lechero representa el 0.7% del PIB
nacional y el aporte directo al PIB de las agroindustrias lácteas es del orden
del 1% del PIB manufacturero, que a su vez representa el 16% del PIB total,
por lo cual el sector primario lechero aporta al PIB cerca de cuatro veces
más que el sector manufacturero. Al número de agentes y al empleo creado
en uno y otro sector debe atribuirse el hecho que la productividad laboral y
los ingresos promedio sean de magnitud tan diferente, claramente a favor

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

69

.7

del sector agroindustrial. En Argentina, en cambio, el aporte al PIB de la
producción de leche y la industria conexa es bastante parecido.
En suma, la actividad primaria de producción de leche es importante
en sí y sus encadenamientos hacia atrás son mucho más gravitantes de lo
que muchos intuitivamente habrían pensado. Esto hace de ella una
actividad de fuerte arrastre en la economía nacional. En cambio, la menor
importancia en sí de la elaboración de lácteos, su menor poder de arrastre y
el menor peso de la industria de máquinas y partes ligadas al sector lácteo
en América Latina, se deben en gran parte a la falta de desarrollo hacia
adelante de la industria y a la escasa utilización industrial de los
subproductos, pero se deben también, por otra parte, a la debilidad de los
encadenamientos entre el sector primario y el de elaboración con la
industria metalmecánica. En el diagrama 2 se muestran las diferencias de
encadenamientos que hay entre un complejo productivo maduro y
desarrollado como es el de los Países Bajos y uno incipiente como es el de
Chile.
2.

Las sinergias

La formación de cooperativas de productores de leche es una
reacción natural frente a las características del producto: al ser sumamente
perecedero, caro de transportar, de producción atomizada y de venta diaria
a un comprador monopsónico u oligopsónico. En América Latina, sin
embargo, debido a la tremenda heterogeneidad en cuanto a contexto,
tamaño y tecnología, los agentes pueden tener intereses demasiado
apartados entre sí como para llegar a posiciones convergentes y actuar en
conjunto sin intervención de terceros. Por ello, muchas veces los
productores de la región sólo trabajan en forma conjunta —asociación en
cooperativas o en centros de acopio, contratación de asistencia técnica y
compra en común de maquinaria— gracias a la existencia de un proyecto
de fomento estatal. Por otra parte, en todos los países de la región hay
industrias que, para asegurarse la materia prima en la cantidad y calidad

7

Como veremos más adelante, hay también grandes diferencias entre los países en lo que
se refiere a costos, precios y apropiación de ganancias, lo cual obviamente influye en el
valor agregado y, por ende, en el PIB que aporta cada núcleo.

70

Diagrama 2
ENCADENAMIENTOS EN LOS PAÍSES BAJOS Y CHILE
P u e rto R o t te r d a m
M i n is t e r io d e a g ri c u ltu r a
• te c n o lo g ía p r o d u c c ió n
• a p o y o a c o m e rc ia liz a c ió n
y o r g a n iz a c ió n
• n e g o c ia c ió n c o n U E

U n i ó n E u ro p e a ( U E )
c u o ta s , s u b s id io s , p r e c io s
in te r v e n c ió n , d ire c tiv a s
Im p o r t a d o r a s
•m a íz
• p u lp a c ít r ic o s

E nseñ anza
• té c n ic o - a g ra r ia c o n fá b ric a p ilo t o
p a r a lá c te o s
• E s c u e la p rim a ria y s e c u n d a r ia
a g r a ria
• U n iv e r s id a d e s

S e r v ic io s
• in g e n ie r ía
• c o n s tr u c c ió n

G an ado
A c e r o i n o x i d a b le
c o n o c im ie n t o s y
e x p e r ie n c ia

P r o d u c to re s
d e p a r te s

P r o d u c to re s
m a q u in a r i a
p a r a lá c te o s e
in d u s t r ia a lim e n tic ia
y fá b r ic a s
- quesos
- c e c in a s
- fa rm a c e ú t ic o s

C o n t ro l c a li d a d
fu n d a c ió n ( s e m i p ú b lic a )
d e l Ó r g a n o C e n tra l d e
C o n tr o l d e L á c te o s

T ra n s p o rt e y a c o p io

S o lic it u d in n o v a d o ra
C r é d it o

F á b r ic a s e n v a s e s
v id r io
p lá s tic o s y c a r t ó n

M e z c la d o ra s
a lim e n t o s
P r o d u c c i ó n le c h e
1 0 .9 9 0 m il t o n /a ñ o
(1 9 8 8 )

In d u s tr ia l á c te a
3 g r a n d e s c o o p e ra t iv a s
6 c o o p e r a tiv a s u n id a s
1 2 c o o p e r a tiv a s in d e p e n d ie n te s

P u b l ic id a d

J u g o s d e fr u ta s ,
m a rg a r in a s
im ita c ió n lá c te o s ,
b e b id a s
E x p o r t a c ió n d e
s e r v ic io s
a p r o d u c to re s f u e r a
d e l p a ís d e m a q u in a ria
p a r a in d u s tria a lim e n t ic ia

M e r c a d o in te r n o
• le c h e flu id a
•q u e s o
• le c h e e n p o lv o
• m a n t e q u illa
• y o u g u r y p o s tre s
• h e la d o s

P r o m o c ió n y fo m e n to
e x p o r ta c i ó n
G r u p o d e fa b ric a n te s
d e m a q u in a ria p a r a la
in d u s t r ia a lim e n tic ia

N o e x is te e n C h ile

In v e s tig a c i ó n
g e n é tic a

In s t itu to H o la n d é s
In v e s t ig a c ió n d e
L á c te o s ( N IZ O )

U n ió n d e C o o p e r a t iv a s lá c te a s
O M V - C a m p in a
E m p re s a s lá c t e a s

• m e d io a m b ie n t e
• a p lic a c ió n lá c te o s e n in d u s t r ia d e c e c in a s
• a lim e n t o s
• s e r v ic io s in g e n ie ría p a r a c o n s tru c c ió n d e p la n ta s

S e r v ic io s
S is t e m a in f o r m a c ió n
p r e c io s
( V e e - n e t)
In d u s tr ia a l im e n to s
• c e c in a s
• a lim e n t o s in fa n tile s
• p a s te le r ía

M i n is t e r io d e
E c o n o m ía
In s ta la d o r e s
m a q u in a ria y
fá b r ic a s

C o n s t ru c c ió n
e s ta b lo s

In v e s tig a c i ó n

S u e ro

C o o p e r a c ió n
in d u s t r ia s /c a s a s
c o m e rc ia le s

In d u s tr ia q u í m i c a
• la c a f o to q u ím ic a
• p e g a m e n to s
• r e v e s t im ie n to

E x p o r t a c ió n
T e c n o lo g ía

In d u s tr ia
f a r m a c é u t ic a

E x p o r t a c ió n
•q u e s o
• le c h e e n p o lv o
• m a n t e q u illa
P r o m o c ió n
O fic in a d e lo s
lá c te o s

P o c o d e s a rr o lla d o e n C h ile

CEPAL

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Jacobs, Boekholt y Zegveld, De economische kracht van Nederland: Een toepassing van Porters benadering van de
concurrentiekracht van landen (“La fuerza económica de los Países Bajos: aplicación de la metodología de Porter en cuanto a la ventaja competitiva de las naciones”),
Apeldoorn, Países Bajos, Nederlandse Organisatie voor Toegepast Natuurwetenschappelijk Onderzoek (TNO), 1990.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

71

deseadas, han hecho esfuerzos para capacitar a sus proveedores y
proporcionarles insumos, crédito y, a veces, maquinaria y transporte.
Los gremios tienen por lo general una afiliación regional y
segmentada por tipo de productores o empresas, y arrastran una larga
tradición de plantear demandas clientelísticas a sus gobiernos respectivos,
pero mucho menos una tendiente a articular a sus miembros entre sí y a
hacer que la información y los conocimientos fluyan entre ellos, o a
organizar actividades conjuntas para mejorar su inserción en el mercado.
Les ha tomado tiempo adecuarse a las nuevas circunstancias, donde
predominan las reglas del mercado, y muchos de ellos no lo han conseguido
8
aún.
Muchas veces es sólo frente a una crisis que compromete la
supervivencia de un gran número de agentes cuando finalmente surge un
impulso de colaboración mayor entre los agentes de un mismo estrato o
entre los pertenecientes a distintos estratos y núcleos. Aun en esas
circunstancias se ha requerido a veces la intermediación y el apoyo del
Estado para llegar a la mesa de negociaciones primero y a acuerdos y
acciones después. Así, en Colombia, gracias a la intermediación estatal, se
han hecho esfuerzos para aumentar la competitividad a lo largo de la
cadena, y en Chile, también con intermediación estatal, sólo ante la quiebra
de varias lecherías, una baja del consumo nacional de leche de 2% y una
caída de 4% de la remisión a planta, hubo en 1999 mayor cohesión entre los
productores, que decidieron así trabajar en conjunto entre sí y con la
industria para la promoción genérica del consumo de lácteos, meta cuya
materialización se ha dejado esperar.
En suma, las diferencias que se dan entre algunas regiones con
condiciones iniciales similares, pero con encadenamientos y sinergias muy
distintos, suelen obedecer a factores sociohistóricos y de liderazgo no
reproducibles. Acciones específicas del Estado o de otros pueden ayudar a
9
construir o a recuperar capital social, lo cual a su vez puede llevar al
establecimiento de las condiciones que hacen surgir sinergias entre los
agentes. La homogeneidad de condiciones y de intereses de estos últimos
parece ser, sin embargo, un factor no despreciable para la construcción de
un marco de sinergias que perduren y se sostengan sin intervención de
terceros.

8
9

Para un interesante análisis al respecto, véase Porras (2000).
Véase Durston (1999) al respecto.

72

CEPAL

III.

Estado general de cada eslabón principal

1.

El dinamismo de los lácteos

No hay duda de que el sector de producción primaria de lácteos de la
región ha sido pujante, pues se pasó de un crecimiento anual promedio de
1.8% en los años ochenta a uno de 3.8% en los años noventa. Esto se explica
por varios motivos, entre ellos el aumento del consumo interno debido al
aumento de la población, combinado a la vez con un aumento de los
ingresos per cápita y un cambio en los hábitos de consumo (véase el trabajo
de Tejo en este volumen). Hubo también otras causas menos virtuosas. Por
ejemplo, si bien en Colombia el efecto expansivo de la producción de leche
fue visible en la mayor parte del territorio nacional, ello se debió en parte a
una reconversión de las zonas que se habían tornado marginales porque sus
cultivos habían resultado poco competitivos frente a las importaciones de
trigo, cebada, maíz y otros rubros. En el sur de Chile, por las mismas
razones, la apertura incentivó una reconversión desde los cultivos hacia la
lechería. Actualmente, sin embargo, la caída del precio de la leche ha hecho
perder rentabilidad al rubro y en 1999, por primera vez en muchos años,
disminuyó la producción de leche. Por su parte, también el sector
agroindustrial y el de comercialización mostraron un gran dinamismo en
los años noventa, con fuertes inversiones y modernización, diversificación
de productos y servicios, y posicionamiento mayor de marcas.
Dentro de cada grupo, las nuevas condiciones de competencia han
tenido como consecuencia que mientras un gran número de agentes perdían
participación, otros la ampliaban considerablemente. Más adelante
analizaremos estos aspectos con mayor profundidad, así como las razones
que, a nuestro juicio, los determinan.
2.

La heterogeneidad de la estructura y de la organización

En el caso de la producción primaria de los Países Bajos, el número
de productores por estrato de tamaño del rebaño muestra una distribución
casi normal. Esta homogeneidad de la estructura y de las condiciones de
producción en los Países Bajos conlleva la posibilidad de un círculo virtuoso
de convergencia de los intereses productivos y económicos de los
productores, así como la posibilidad de focalizar los esfuerzos de
investigación y extensión hacia la mayoría de éstos, sin dejar afuera a
grupos importantes en cuanto a número, producción o peso económico y
político.
Un sinnúmero de estadísticas y análisis indican que la situación es
muy distinta en los países de la región, debido al desarrollo histórico que
han seguido. Además de tener una fuerte bipolaridad en cuanto a la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

73

superficie de los predios, los países de América Latina deben lidiar con la
escasa densidad poblacional de las zonas rurales, las grandes distancias que
median entre los polos urbanos, y las marcadas diferencias topográficas y
climáticas subregionales existentes en cada país. Esta heterogeneidad, más o
menos acentuada según los países, es estructural y es necesario aceptar esa
realidad. Es lo que ha hecho, por ejemplo, la Corporación Colombiana de
Investigación Agraria (CORPOICA) en su plan de modernización orientado
a los complejos productivos regionales, pues, trabajando con equipos
interdisciplinarios, la CORPOICA propuso modelos de desarrollo ganadero
de acuerdo con los aspectos biofísicos y ecológicos, pero también
comerciales y socioeconómicos propios de cada región.
De alguna manera, existe la expectativa, bastante ingenua
probablemente, de que en un entorno competitivo las empresas deberían
converger hacia un óptimo internacional (state of the art), tanto en lo que se
refiere a tecnología aplicada (procesos, combinación de factores) como en
cuanto a la organización (tecnología “blanda”), sobre todo para productos
relativamente estándar. De hecho, mientras más se asemeja el bien a un
producto básico, más se espera que haya convergencia en la manera de
producirlo, y muchos de los lácteos son productos básicos (leche cruda,
leche fluida, leche en polvo, mantequilla) o están muy cerca de serlo (los
quesos de consumo más común). Sin embargo, también a nivel de la
agroindustria se observa una gran variedad de procesos tecnológicos y
organizativos que, por lo menos en el mediano plazo, no parecen
necesariamente converger.
El trabajo de Salter (1960) permite visualizar teóricamente cómo la
instalación de una nueva fábrica (o de una línea o un proceso de
10
producción nuevos en una planta existente) presiona hacia abajo el precio,
llevando a la eliminación paulatina de las plantas o procesos cuyo costo de
producción promedio es demasiado elevado. Todas las demás plantas
pueden seguir funcionando competitivamente, aunque con márgenes de
ganancia menores que los de la última construida. Ahora bien, si la nueva
11
tecnología fue desarrollada fuera del contexto nacional de precios de los
factores (básicamente capital y trabajo, pero también otros como energía e
insumos) entonces el óptimo tecnológico internacional, generalmente
desarrollado por y para los países más avanzados, puede no redundar en
costos promedio de producción más bajos en los países menos
desarrollados. La posibilidad de que la planta más nueva no tenga
10

11

Suponiendo que la última planta construida es más avanzada y adaptada
tecnológicamente y tiene costos promedio más bajos que las anteriores.
Como ya se mencionó, en los países analizados se encontraron pocos encadenamientos
con la producción nacional de bienes de capital, excepto en los Países Bajos, que además
los exportan.

74

CEPAL

necesariamente los costos promedio más bajos no cambia la esencia de la
explicación de Salter, ni la posibilidad de que exista una gran
heterogeneidad productiva a nivel industrial.
De hecho, no sólo hay grandes diferencias en tecnología y
organización (por ejemplo, en cuanto al número y tipo de proveedores, o en
cuanto al sistema de distribución escogido) entre las plantas existentes
desde hace muchos años (véase, por ejemplo, el cuadro 4 del estudio sobre
Chile), sino también entre plantas de tamaño parecido recientemente
instaladas por empresas multinacionales (véase el ejemplo de Danone,
CCPL y Batavia/Agromilk en Brasil, en Jank, Farina y Galan, 1999).
3.

El efecto de la ubicación sobre la escala de producción y
la especialización

El modelo de von Thünen (siglo XIX) señala que la renta de la tierra
declina a medida que aumenta la distancia entre el predio y la ciudad. Esto
conlleva la tendencia a producir rubros agrícolas de menor valor agregado
por unidad de tierra (neto de costos de transporte) a medida que se está
más lejos del centro urbano y a cultivar de manera más extensiva. Por su
parte, Renkow (1998) habla de “distancia económica” desde el centro de
gravedad urbano, concepto que engloba la distancia física pero también los
costos de transacción con los mercados de trabajo, capital, productos e
insumos, y llega a la conclusión de que a mayor “distancia económica”,
menor es la escala de producción de la actividad no agrícola.
Ahora bien, ambos conceptos parecen verificarse en la práctica en el
caso de la producción de leche, de su elaboración y de los demás
encadenamientos de producción y servicios. Así, sin excepción, las fincas
lecheras con tecnologías más intensivas (estabulación o semiestabulación
complementada con raciones de alimentos concentrados) se encuentran
cerca de las ciudades grandes, mientras que las fincas más extensivas y con
ganado de doble propósito se encuentran en las zonas más alejadas. La
elaboración de lácteos más perecederos y de mayor valor agregado (leche
fluida, yogur, quesillo, helados, postres) también tiene lugar más cerca de
los centros urbanos grandes, mientras que la producción de leche en polvo
y de quesos maduros se hace preponderantemente en las cuencas lecheras
más alejadas. Lo mismo se puede observar en casi todas las otras
actividades vinculadas al complejo lácteo, excepto en el caso de los centros
de formación universitaria y técnica y los centros (casi sin excepción
públicos) de investigación tecnológica. Estos suelen aglutinarse cerca de las
cuencas lecheras y estar por lo general en proporción, en cuanto a número y
tamaño, a la importancia de éstas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

75

Ahora bien, más allá de la especialización por razones de ubicación
geográfica, la oferta de productos puede ser sumamente heterogénea,
aunque sean unas pocas empresas las que controlan el grueso de la
comercialización. Se pueden distinguir dos tipos de oferta: una, más
moderna, con uso de empaque al vacío o Tetra Pak, código de barras y una
amplia gama de productos lácteos, con mecanismos de control de los
clientes, a quienes se les hace un seguimiento pormenorizado en lo
concerniente a la dinámica de ventas; y otra popular, esencialmente
productora de quesos, con deficiencias en los empaques, en la calidad y en
el control de los vencimientos, que tratan de vender ofreciendo márgenes
atractivos a los detallistas, aun si la calidad de sus productos no es la mejor.
El predominio de sistemas productivos distintos (lechería
especializada frente a ganado de doble propósito, o estabulación frente a
pastoreo) en la actividad primaria y en la elaboración (donde la elaboración
de productos frescos se contrapone a la elaboración de productos de más
larga vida, con procesos más o menos sofisticados), hace que toda la trama
de relaciones insumo-(servicio)-producto y el tipo de agentes que
intervienen sean muy distintos. La distancia con respecto a un centro
urbano importante, junto con la heterogeneidad de los agentes, pueden dar
origen a complejos productivos muy diferentes entre sí. Es entonces un
error conceptual hablar de “el” complejo productivo lácteo a nivel de país o
incluso de región, y el uso de la forma plural o del término subcomplejo
productivo se vuelve de rigor.
4.

Los costos y los precios

En un estudio a nivel internacional, el Institute of Farm Economics
(Hemme, Heinrich y Isermeyer, 1997) detectó un rango de costos para
fincas de 100 vacas lecheras que va desde menos de 0.15 dólares el litro a
más de 0.45 dólares. Según el estudio, los países con costos de producción
bajos (entre 0.15 y 0.25 dólares el litro) tienen condiciones climáticas y
tecnología que permiten ahorrar en construcciones, compra de alimentos y
costos variables para la producción de forraje. El uso intensivo de alimento
concentrado es rentable a partir de un precio de 0.25 a 0.28 dólares por
kilógramo de leche. Tomando como referencia los precios pagados al
productor, Chile y Uruguay caen en la categoría de países de costos bajos,
Colombia en la de costos medios (alrededor de 0.35 dólares el litro) y los
Países Bajos en la de costos altos (alrededor de 0.45 dólares).
Según el mismo estudio (véase el cuadro 1), la mayor productividad
de la mano de obra (en litros/hora/persona) obedece a ventajas climáticas
(ausencia de estabulación y alimentación sobre la base de pasturas durante
todo el año), o al trabajo que se concentra en el establo, mientras se
contratan los cultivos a terceros. A ello se añaden diferencias de calificación

76

CEPAL

(general y especializada) de la mano de obra y de eficiencia en la
organización de las faenas. La rentabilidad de la mano de obra (return to
12
labour) difiere bastante de país en país y también los salarios de la mano de
obra calificada, con Argentina claramente rezagada entre los países
estudiados.
Cuadro 1
RENTABILIDAD DE LA MANO DE OBRA EN CINCO PAÍSES, 1996a
Alemania

Irlanda

Rentabilidad de la
mano de obra

13.2

16.7

Estados
Unidos
9.5

Salario/hora de la
mano de obra
calificada

18.2

9.0

13.3

Nueva
Zelandia
16.7

7.7

Argentina
4.8

4.2

Fuente: Torsten Hemme, Istvan Heinrich y Folkhard Isermeyer, Competitiveness of Dairy Farming. An
International Comparison, Braunschweig, Institute of Farm Economics, Federal Agricultural Research Center
(FAL), 1997.
a
Dólares por 100 kilógramos de leche con 4% de materia grasa.

En Chile, los precios al productor y al consumidor son libres, y los
aranceles están en 9% para casi todos los productos, entre ellos los lácteos,
aunque se halla actualmente en estudio la reintroducción de algunas
medidas (aranceles mayores, bandas de precio, medida de salvaguardia). El
precio promedio pagado al productor es entre la tercera y la cuarta parte
13
del precio pagado por el consumidor de leche pasteurizada en bolsa. En
cambio, en Colombia, una resolución de 1989 establece una libertad
condicionada de precios. Los precios al consumidor de leche, pasteurizada
y envasada en bolsa plástica, son fijados por el comité intergremial de la
leche, mientras que los industriales deben pagar a los productores el 70%
del precio de venta al consumidor por la leche cruda puesta en planta.
Actualmente rige un sistema de franja de precios, complementario del
arancel externo común, que pretende armonizar los diferentes sistemas que
utilizan los demás países del Grupo Andino para proteger su producción
interna. Mediante este sistema se determinan, sobre la base de los precios
de los mercados de origen, precios mínimos (pisos) y máximos (techos) para
la importación. En Uruguay los precios de la “leche cuota” (30% de la
producción total) y los precios al consumidor de la leche fluida son fijados
por las autoridades basándose en el cálculo del costo de producción en un
12

13

Definida como ganancias de la empresa (sin descontar el costo de oportunidad de la mano
de obra familiar) más salarios pagados, dividido por el número total de horas trabajadas.
En los Estados Unidos la diferencia entre el precio al agricultor y al consumidor de la
leche pasteurizada es de aproximadamente 66%, 1.45 dólares y 2.45 dólares el galón
respectivamente (Dhar y Cotteril, 1999).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

77

tambo promedio. Los acuerdos adoptados por el Mercado Común del Sur
(Mercosur), sin embargo, obligan a terminar con la fijación de estos precios
para el año 2000. En México se aplicaron medidas arancelarias y no
arancelarias (monopolio, licencias, gravámenes) para las importaciones de
leche, y el Estado ha intervenido directamente en el mercado con controles
de precio (precios máximos para la leche fresca) y subsidiando el consumo
de los grupos de población de bajos ingresos. Asimismo, se otorgaron
diversos subsidios a los factores de producción (con respecto al subsidio del
agua y su impacto, véase el trabajo de García, Martínez y Salas en este
volumen). El resultado es que hoy la producción no tiene ventajas
comparativas.
En los Países Bajos rigen las disposiciones de la Política Agrícola
Común (PAC) de la Unión Europea (UE), con cuotas de producción
máxima (y multas para el país si se sobrepasan), aranceles a la importación
y restitución a la exportación, así como precios mínimos para los lácteos, y
la carne y algunos cereales forrajeros como el maíz. Si bien todas estas
intervenciones tienden a disminuir, su impacto actual es fuerte y permite a
los Países Bajos participar activamente en el comercio mundial, con precios
al productor cercanos a 0.5 dólares el litro. Desde 1968 se fija anualmente
para la leche un precio meta al productor. Simultáneamente se fijan los
precios de intervención para la mantequilla y la leche en polvo descremada.
A lo largo del año, según condiciones predefinidas, la agencia de
intervención tiene que comprar mantequilla y leche en polvo descremada a
los precios de intervención. Se subsidia el uso de la mantequilla y de la
leche descremada para que puedan competir con sus sustitutos (uso de
mantequilla en la industria alimentaria; uso de leche descremada en el
pienso y en su transformación en caseína). El volumen y el monto total de
los reembolsos a las exportaciones también se fijan anualmente, según lo
convenido en la Ronda Uruguay, aunque la reforma del sector lácteo ha
sido pospuesta hasta el año 2005. Entre 2005 y 2007, el precio base de la
leche en polvo descremada deberá disminuir 15%. Actualmente, todas las
exportaciones de mantequilla, casi todas las de leche descremada en polvo
y 82% de las exportaciones de queso están subsidiadas (Departamento de
Agricultura de los Estados Unidos, Agricultural Outlook, octubre de 1999).
Se puede concluir que existe un amplio abanico de precios y costos,
dentro del cual hay diferencias apreciables entre los distintos subclusters de
un mismo país, y que la libertad de precio no necesariamente conduce a
precios al consumidor más bajos ni a un consumo mayor, como lo
evidencia, por ejemplo, el contraste entre Chile y Colombia (véase el cuadro
1 del anexo).

78

IV.

CEPAL

Cambios debidos a la apertura

La apertura, entendida como un conjunto de políticas orientadas a
fomentar, entre otras cosas, la entrada de capitales extranjeros y los arreglos
del tipo empresa conjunta (joint venture), la rebaja arancelaria y la
eliminación de otras trabas a la importación, la negociación de acuerdos
comerciales y de integración, el fomento explícito de las exportaciones, se
puso en práctica, con matices, en todos los países de la región a partir de los
años ochenta, con excepción de Chile, que la había iniciado en los años
setenta. Simultáneamente, los países liberalizaron, nuevamente con matices,
los mercados y los precios internos. Todo ello en conjunto modificó, a veces
de manera radical, los precios relativos imperantes en los años anteriores. A
ello se añadieron los avances en infraestructura y tecnologías de frío,
sistemas y costos de transporte, tecnologías de conservación, y otros, y, por
otra parte, los efectos de la mundialización, con su impacto sobre la
información de los consumidores y la influencia concomitante sobre los
hábitos de consumo. Todo ello tuvo a su vez impactos diferenciados sobre
los distintos agentes en los distintos eslabones, algunos de los cuales
lograron despegar gracias a las nuevas condiciones, mientras otros hacían
una “fuga desesperada hacia adelante”, quedaban marginados o
simplemente fracasaban y desaparecían.
Algunos fenómenos, aparentemente de carácter mundial, se
acentuaron en los años noventa. Entre ellos están la disminución del
número de productores de leche y el aumento del hato promedio; la
concentración de las industrias lecheras, debido a la absorción de las
medianas y pequeñas por las más grandes; la integración a nivel nacional e
incluso transfronterizo de cuencas que eran netamente regionales
(producción, elaboración y consumo); la diversificación de los productos
elaborados; el aumento de la importancia de las marcas y con ello, un peso
mucho mayor de la publicidad y de las estrategias de mercadeo. En todos
los países estudiados se verificaron fenómenos similares, aunque con menor
fuerza en Colombia y quizá también en México. Las razones de esto último
tienen que ver con economías de escala reales y factores que discriminan en
contra de las PYME (punto que se trata con mayor detalle más adelante); un
desarrollo regional más o menos equilibrado (Colombia se destaca en
América Latina por tener varias ciudades importantes con fuerte
identificación cultural); la mayor o menor integración geográfica de las
redes de transporte y de frío (realidad que se complica en Colombia por la
grave situación de inseguridad) y la entrada con mayor o menor fuerza de
la distribución a gran escala (muy fuerte en Argentina, Brasil y Chile,
mientras que en Colombia y en los Países Bajos los lácteos siguen
vendiéndose primordialmente en tiendas pequeñas).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

79

Es interesante observar que en los países donde imperaban hasta
hace poco o rigen aún modalidades de fijación de precios (al productor, al
consumidor o ambos), como en Colombia, México y Uruguay, éstas son
aducidas para explicar los esfuerzos de diversificación de la industria. En
efecto, la diversificación es considerada necesaria para recuperar los
márgenes de rentabilidad que no se habían podido obtener debido a las
modalidades de fijación de precios. Un motivo adicional en Uruguay fue,
en el inicio de la fase exportadora, la estrategia de la Cooperativa Nacional
de Productores de Leche (CONAPROLE) de subvencionar las exportaciones
con los productos de altas ganancias en el mercado nacional. En los demás
países se dio la misma tendencia a la diversificación (incluso más dinámica,
como en Chile), simplemente porque es la dirección en que evoluciona el
sector lácteo a nivel internacional y es la manera de obtener mayores
ganancias y participación en el mercado (para los que tienen éxito en esta
estrategia).

V.

Estrategias de los distintos agentes

1.

Estrategias a nivel de la producción primaria

En el sector lácteo se contrapone la producción primaria atomizada
de leche —producto sumamente perecedero, producido diariamente y a lo
largo del año— con una demanda industrial concentrada. Ello estimula la
formación de cooperativas de productores, que muchas veces se integran
verticalmente hacia adelante en la fase industrial. Sin embargo, el grado de
asociación de los productores depende de las circunstancias. En Colombia,
por ejemplo, los productores pequeños muestran por lo general una
capacidad organizativa débil, y los productores localizados cerca de las
grandes ciudades están poco organizados, porque cuentan con una red
amplia y competitiva de empresas acopiadoras, por lo cual, la
comercialización de sus productos no ofrece problemas.
La actividad primaria permite, por sus características, cierto grado de
diversificación productiva. Ello origina distintos tipos de explotaciones, en
las cuales los rubros que integran los costos y los ingresos son distintos. La
modalidad más frecuente en América Latina es aquella en que el productor
se encarga de la producción de leche y de la cría de los animales que van a
formar parte del plantel de ordeño, con lo cual su planteamiento productivo
es diferente del que aplica el productor que compra las vaquillas para
reposición.
En general, la oferta de leche pasteurizada sigue el crecimiento
vegetativo de la población y la mayor demanda que puede surgir a causa
de la urbanización y la variación en el ingreso de los consumidores. En
contraste, los derivados de mayor valor agregado, como el yogur y los

80

CEPAL

postres lácteos, tienden a superar ese crecimiento. En varios países
desarrollados (y desde hace poco en Chile) se paga al productor según los
múltiples componentes que contiene la leche, con el fin de incentivar una
producción más acorde con los requisitos de la industria y la demanda del
consumidor. La producción primaria puede responder a esos estímulos, en
el corto plazo, por medio de la nutrición y, en el largo plazo, por medio de
la genética.
2.

Estrategias a nivel de la industria

Parmalat es la empresa transnacional que ha irrumpido con mayor
fuerza en los últimos años en América Latina, tratando de ser de inmediato,
un competidor de peso, por medio de la compra de empresas nacionales
importantes que tuvieran una cuenca y relaciones de clientela ya formadas.
Nestlé, en cambio, es la empresa transnacional con mayor trayectoria en la
región y tiene una tradición de desarrollo de cuencas lecheras, muchas
veces con pequeños productores, a los cuales les da asistencia técnica a lo
largo de muchos años. Incluso uno de sus altos ejecutivos (en Ecuador) no
podía imaginarse otro tipo de proveedor idóneo. Otras empresas, y también
Nestlé en otros países y otras circunstancias, prefieren abastecerse con
productores más grandes, porque están más capitalizados, pueden tener un
tanque de enfriamiento en el mismo predio y los costos de transacción y
administración son menores. De hecho, actualmente, en varios países (como
Brasil, Chile y Uruguay) la mayoría de las empresas están cambiando
el énfasis desde una estrategia basada en el aumento de la entrega a
planta, acompañada del otorgamiento de servicios y crédito a los
productores —grandes y pequeños—, hacia una estrategia de eliminación
de estos servicios y, simultáneamente, una presión a la baja del precio y
14
eliminación rápida de los pequeños productores.
Para intensificar las explotaciones en su área de influencia y
conseguir un acopio más regular a lo largo del año, las empresas
promueven, por medio de precios diferenciados y asesoramiento técnico, el
uso de forrajes y suplementos nutricionales, con menos énfasis en el manejo
15
de praderas, lo cual asegura rápidos resultados productivos, pero a costa
14

15

Se estima que desde mediados de los años ochenta han desaparecido cerca de 120 000
productores en Brasil, más de 3 000 en Chile y más de 2 000 en Uruguay.
La Corporación Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE) de Uruguay —que
domina cerca del 70% de la recepción nacional de leche— constituye una excepción. En
efecto, el crecimiento de la producción determinó un peso creciente de las exportaciones
en el total de ventas de la industria a partir de la década de 1970. A medida que el precio
medio de las exportaciones resultaba menor que el de las ventas en el mercado interno,
fue necesario proyectar un precio residual descendente para la materia prima. Con los
costos de producción imperantes, no era posible encarar el descenso de precios
proyectado. Con el fin de incrementar la eficiencia económica de la producción (y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

81

de un encarecimiento de los costos de producción. Por lo general, las
empresas acopian alrededor de las vías principales, ya que por el débil
desarrollo de las vías secundarias y por problemas de tránsito en invierno,
las posibilidades de acopiar en las zonas más lejanas están notablemente
restringidas.
En los años noventa aumentó, en casi todos los países el interés por la
calidad de la leche. Esto ha ido acompañado de programas de incentivos de
las empresas para el enfriamiento de la leche en el predio, al tiempo que en
los predios donde la producción es insuficiente como para justificar la
instalación de un tanque de enfriamiento, se estimula la agrupación de los
productores en centros de acopio y la construcción en éstos de la
infraestructura necesaria para la recepción, pesaje, control de calidad,
enfriamiento, lavado de tarros y tanque y eliminación de aguas usadas.
También ha ido acompañado de cambios en las estrategias de recolección
de la leche. En algunos países, como Colombia, las plantas lecheras se han
hecho cargo del transporte, mientras que en otros, Chile por ejemplo, han
subcontratado el servicio, con lo cual la utilización de transportistas
independientes está disminuyendo rápidamente. Si las empresas adoptan la
estrategia de expandir la cuenca y el número de remitentes, se hacen cargo
del costo del transporte; en caso contrario, castigan en el precio a los
productores más alejados de la planta.
En cuanto a las innovaciones, las principales estrategias de las
grandes empresas son: desarrollo de nuevos productos y diferenciación de
otros por medio de nueva presentación y marcas; cuantiosas inversiones en
el equipamiento de las plantas y en la infraestructura de distribución;
incorporación de productos de otras ramas alimentarias (como jugos) para
aprovechar la red de distribución que ya tienen; y, en Argentina, Uruguay y
hasta cierto punto en Chile, la internacionalización, fundamentalmente
hacia los países del Mercosur para los dos primeros. Las filiales de las
empresas multinacionales generalmente adquieren la tecnología por
intermedio de la casa matriz o de empresas especializadas, pagando
patentes por ello. Las empresas grandes nacionales también innovan,
generalmente a través de la tecnología incorporada en la maquinaria
importada, pero en contraste con las medianas y pequeñas, sus compras
obedecen a un patrón de innovación definido. En cambio, por lo general, las
pequeñas y medianas empresas no tienen mucha información sobre las
paralelamente poder bajar el precio pagado por litro de leche), la cooperativa promovió el
“paquete tecnológico neozelandés”, basado en forraje a partir de pasturas sembradas
plurianuales. Por otra parte, la CONAPROLE desarrolló un sistema de compra de
insumos cuya calidad y costo eran indispensables para el éxito de las técnicas impulsadas.
Finalmente, desempeñó un papel decisivo en hacer llegar el financiamiento bancario en
forma ágil a los productores.

82

CEPAL

tecnologías disponibles, ni tienen un plan bien definido para hacer
innovaciones. Las innovaciones las hacen generalmente solo mediante la
tecnología incorporada en la nueva maquinaria o la contratación de
profesionales con experiencia en otras empresas. Su mecanismo más
frecuente de actualización tecnológica es la participación en ferias en el país
y, si es posible, en el extranjero. En general, adquieren sus conocimientos
por propio aprendizaje.
Aunque con un mismo volumen de recepción las agroindustrias
pueden variar su producción y pueden por ejemplo, según la capacidad
instalada de producción y almacenamiento, reducir la producción de queso
al tiempo que aumentan la de mantequilla y de leche en polvo descremada,
cada empresa tiene sus estrategias de producción y especialización bastante
bien definidas. En Chile, por ejemplo, Nestlé recibe 25% de la leche remitida
a las plantas grandes y elabora 100% de la leche condensada, 100% de la
leche evaporada, 48% de la leche en polvo, 32% de la crema y 30% del
yogur. En cambio, produce sólo 7% de la leche fluida. La empresa
SOPROLE, por su parte, recibe 30% de la leche remitida a las plantas
grandes y produce 50% de la leche fluida, 68% del quesillo, 54% del yogur y
sólo 14% de la leche en polvo. Recientemente compró una empresa nacional
cuyo fuerte estaba en la producción de quesos, con el propósito de mejorar
su posición en este mercado, pese a ser ya una de las grandes importadoras
de queso. En Argentina, la cooperativa Sancor y las compañías La
Serenísima y Nestlé reciben 42% de la leche industrializada, mientras que
otras 16 empresas reciben otro 40% y unas 800 empresas procesan el resto.
Cada una de las tres primeras es líder en determinados rubros:
respectivamente, mantequilla y quesos; leche fluida; y leche en polvo, leche
condensada y helados. En Colombia y en los Países Bajos, varias empresas
han abandonado mercados en que estaban posicionadas para especializarse
en una línea específica. Así, en los Países Bajos, la compañía Coberco
retomó las actividades de productos frescos de Friesland Dairy Foods, con
lo cual esta última se retiró completamente del mercado correspondiente.
Al mismo tiempo, Coberco vendió a Nestlé su filial, Coberco Dairy, con lo
cual se retiró del mercado de productos de larga vida.
También los gustos de los consumidores, formados por la tradición
pero también por las estrategias de las empresas, como el uso de leche
condensada en Perú, inducen cierta especialización, incluso a nivel
subnacional.
3.

Estrategias de distribución y comercialización

Las empresas no sólo tienen estrategias productivas distintas, sino
también en lo que concierne al posicionamiento de marcas. Así, varias
empresas que han absorbido a otras han optado por mantener el nombre

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

83

original de la empresa de los productos en los cuales estas últimas tenían
cierto renombre. En cambio, Nestlé Suiza instruyó a todas sus filiales
de América Latina en el sentido de utilizar la marca La Lechera para
todos sus productos lácteos (estrategia que había tenido éxito en Europa),
porque así se ahorra en análisis de mercado, publicidad, gastos de imprenta
y otros. Sin embargo, muchos consumidores asociaban La Lechera con una
gama muy reducida de productos, y Nestlé tuvo que reconsiderar su
estrategia.
Las empresas procesadoras de lácteos tienen varias estrategias para
distribuir sus productos, aunque ha aumentado su interés en hacerse cargo
directamente de ello, a fin de mejorar su posicionamiento y controlar la
calidad final de los productos. En el desarrollo de redes propias de
distribución hacen uso intensivo de publicidad y otorgan a los detallistas
incentivos económicos y en dotación de infraestructura de frío. En Chile,
cada empresa tiene su estrategia (las medianas suelen recurrir a una
combinación de venta directa, distribución propia, entrega a distribuidores,
venta bajo marca de supermercado), convencidas de que ello les da ventaja
sobre sus competidores. La cooperativa Colún (14% de la recepción
nacional) incluso utiliza distribuidores oriundos de la zona de La Unión
(donde Colún es una de las dos empresas importantes), porque tienen
puesta la “camiseta de la empresa”.
La distribución detallista es costosa por la multitud de
establecimientos que es preciso atender y los pequeños volúmenes que hay
que repartir, por lo que la competencia entre las empresas lácteas, en
especial entre las de mayor prestigio, se da crecientemente en los
supermercados.
En general se puede decir que, contrariamente a lo que describen los
textos, no parece existir una estrategia óptima hacia la cual las empresas de
tamaño parecido tiendan a evolucionar en cuanto a acopio, organización,
producción, especialización, publicidad y distribución, sino que cada cual
tiene su estrategia propia, basada en una larga tradición o en una
orientación nueva, estrategia que ajusta en el camino con mayor o menor
éxito y tropiezos. Los gobiernos han adoptado a su vez una posición más o
menos activa para tratar de alentar determinadas estrategias o matizar sus
consecuencias.
4.

Las estrategias de los gobiernos

En Colombia, los agentes están conscientes de que el país se halla
cerca del autoabastecimiento; que la producción crece más rápidamente que
el consumo, y que el precio actualmente pagado al productor es alto en
comparación con el pagado en países (por ejemplo del Mercosur) con los

84

CEPAL

cuales Colombia, o los países limítrofes hacia los cuales exporta, podría
firmar acuerdos comerciales. La estrategia perseguida se orienta hacia un
esfuerzo conjunto del Estado (que mantiene aranceles altos), la industria y
los productores para disminuir los costos de producción primaria y poder
bajar así los precios al productor sin comprometer su margen operativo, con
el fin de posicionarse más competitivamente en el mercado internacional.
Al mismo tiempo, los productores reclaman por la poca eficiencia que hay a
lo largo de la cadena industria-transporte-distribución, lo cual eleva el
precio al consumidor y resta posibilidades de expansión en el mercado
interno de bajos ingresos.
En Uruguay, la capacidad de respuesta de unos mil productores a los
instrumentos convencionales de promoción resulta muy dudosa. En
especial, las plantas cooperativas tienen un compromiso social con esos
productores, aunque la permanencia de éstos en el sector constituye una
debilidad competitiva para ellas. Por ello, y partiendo de la base de que es
beneficioso para la sociedad que estos productores permanezcan en una
actividad productiva rural, el Estado, por intermedio del Ministerio de
Ganadería Agricultura y Pesca, ha contraído el compromiso de facilitar la
reinserción de éstos en la economía o de permitir su permanencia en la
actividad, pero cuidando que ello no suscite efectos que reduzcan la
competitividad de la industria.
En México ha habido muchos cambios de política en un plazo
relativamente corto. Hubo sucesiva o incluso simultáneamente fijación de
precios tope; facilitación de la importación con un sistema de cuotas a
precios diferenciados, establecidos después de un mecanismo consultivo en
la Comisión Nacional de la Leche; sustitución de importaciones; fomento
del autoabastecimiento y otras, sin precisar a cuál de ellas debía darse
preferencia. En la práctica, el Programa de Transición hacia la
Autosuficiencia Lechera (implantado durante la presidencia de Salinas) ha
apoyado esencialmente a la lechería especializada. La ganadería familiar es
la que ha sido menos atendida en cuanto a generación, transferencia,
validación y adopción de tecnología apropiada a sus necesidades y a la
evolución hacia la lechería especializada.
En Chile, es el precio al productor lo que está en el centro del
debate. En cambio, no parecen estar en discusión ni la gran diferencia
entre los precios al productor y al consumidor, ni las posibles ineficiencias
que hay a lo largo de la cadena productiva más allá del productor
primario.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

85

VI.

Cuatro fuerzas que marginan a las PYME

1.

Las economías de escala y los lácteos

16

La Encyclopedia of Economics (1982) define las economías de escala
como la reducción que es posible lograr en los costos promedio gracias al
aumento de la escala de la producción, aumento que puede darse a nivel de
planta o a nivel de empresa.
A nivel de planta, una mayor escala permite una especialización
mayor en el uso de la mano de obra y del talento empresarial, así como
utilizar equipos de mayor escala y repartir los costos de estos recursos
indivisibles en un mayor volumen de producción. En algún momento se
alcanza un punto a partir del cual surgen deseconomías de escala, debido,
por una parte, a los costos que implica transportar materia prima desde
17
lugares cada vez más lejanos para su procesamiento en un lugar único, o
transportarla desde allí a consumidores cada vez más distantes, y debido,
por otra, a las crecientes dificultades de administrar plantas cada vez más
grandes. Generalmente existe una gama de escalas óptimas para un mismo
proceso de producción.
A nivel de la empresa, hay posibilidades de introducir economías de
escala mediante un mejor uso del talento empresarial y la disminución de
los costos de transacción derivada de una compra y distribución a gran
escala. En algún momento aparecen también aquí deseconomías de escala,
debido a las dificultades crecientes de administrar y coordinar empresas de
escala muy grande.
Es necesario, sin embargo, distinguir entre economías de escala reales
y economías de escala pecuniarias. Las primeras son reducciones de costos
que reflejan mejoras genuinas en la eficiencia, o sea, se requiere un aumento
menor que el proporcional de uno o varios de los insumos para producir
mayor cantidad de un bien dado. En consecuencia, la sociedad claramente
se beneficia de ello. En cambio, las economías de escala pecuniarias son el
resultado del ejercicio monopsónico o monopólico del poder. En este caso
las empresas obtienen un beneficio privado a expensas de sus proveedores
o compradores. Por lo tanto, no hay beneficio social.

16

17

No pretendemos aquí, de ninguna manera, revisar exhaustivamente la literatura al
respecto, sino ilustrar algunas de las controversias que existen.
En el caso de los lácteos, se trata generalmente de un procesamiento real. Para muchas
otras materias primas agrícolas, se trata meramente de su adecuación al mercado
consumidor (lavado, empaque y otras manipulaciones para aumentar el atractivo,
manejabilidad o durabilidad del producto), pero sin alterar la esencia de su apariencia o
gusto.

86

CEPAL

Existe una amplia bibliografía de larga data sobre la estructura
industrial. De la síntesis interpretativa de Hay y Morris (1979) hemos
extraído lo siguiente, porque nos pareció que daba un marco adecuado a los
puntos que serán tratados a continuación. Bain (1954) observa que la
concentración de las empresas generalmente excede lo que se esperaría a
partir de consideraciones sobre economías de escala, y lo explica por el
hecho de que muchas empresas manejan varias plantas a la vez. También
observa que la concentración de las empresas de mayor tamaño va más allá
de lo que las economías de escala a nivel multiplanta harían esperar. Gibrat
(1931) atribuye el crecimiento de una empresa al crecimiento del mercado, a
su propio tamaño inicial y a un factor que, pese a ser aleatorio está de todos
modos correlacionado en el tiempo durante varios años y que tiene relación
con las características de gerencia de la empresa. Al mismo tiempo, se crean
continuamente nuevas empresas, generalmente de tamaño más bien
pequeño. A mayor crecimiento del mercado, más fácil es que nuevas
empresas incursionen en el mercado, sujetas a las barreras de entrada
explicitadas por Orr (1974), como la participación de mercado
correspondiente a la fábrica de menor tamaño óptimo, los requerimientos
de inversión para esa planta, la concentración del sector y la intensidad
publicitaria y de investigación y desarrollo del sector. Hymer y Pashigian
(1962) encuentran que la varianza de las tasas de crecimiento es mayor
entre las empresas más pequeñas, entre otras razones por problemas de
18
funcionamiento a escala subóptima y fallas a nivel de gerencia. Mansfield
(1962), a su vez, encuentra que las empresas pequeñas que lograron
sobrevivir suelen crecer más rápidamente que las grandes. Finalmente, Gort
(1975) sostiene que la estabilidad en la participación de mercado está
fuertemente asociada con un alto grado de concentración en el subsector,
rasgo que atribuye al comportamiento oligopólico y colusivo de las
empresas líderes. Al mismo tiempo, según Menge (1962), las grandes
empresas se defienden de las pequeñas con una rápida diversificación de
los productos y con cambios de estilo.
En fechas más recientes, las economías de escala han sido analizadas
desde otro ángulo por la nueva teoría del comercio y la nueva economía
geográfica, de la cual Ocampo (1991) hizo una reseña interpretativa. En
particular, Krugman (1991) explica la aglomeración de factores de
producción en localizaciones específicas y el comercio (internacional e
intranacional) por la interacción entre economías de escala, costos de
transacción a través del espacio geográfico y migración. Helpman y
Krugman (1985 y 1989) y Grossman y Helpman (1988), entre otros, añaden
18

Al respecto, véase por ejemplo David Audretch, George Van Leeuwen, Bert Menkveld y
Roy Thurik (1995): Sub-optimal scale firms and compensating factor differentials in Dutch
manufacturing, Londres, Centre for Economic Policy.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

87

el concepto de economías de escala dinámicas (que incluyen el aprendizaje
y la especialización). Helpman y Krugman (1985) hacen hincapié en las
ventajas comparativas como primera razón para explicar el comercio entre
los países, y dan como segunda razón de ello las economías de escala, en
este caso para explicar el comercio entre países que tienen gustos,
tecnologías y abundancia de factores parecidos, aunque la presencia de
empresas multinacionales con sus propias estrategias afecta el análisis. En
particular, estos autores llegan a la conclusión de que los resultados de la
liberalización, en un contexto de mercados imperfectos y sujetos a
economías de escala, son complejos e inciertos.
En contraste, no hay muchos estudios sobre las economías de escala
en el sector agropecuario, ni tampoco hay gran consenso al respecto.
En principio, mientras las faenas agropecuarias se hagan
manualmente, no hay por lo general reales economías de escala en la
producción. Más bien existe un tamaño máximo de explotación debido a
19
restricciones de mano de obra si sólo se emplea mano de obra familiar y
debido a dificultades de supervisión cuando se emplea mano de obra
contratada.
Cuando se utiliza maquinaria, existen umbrales que guardan relación
con la producción óptima de cada máquina. La introducción de tractores y
maquinaria cada vez más sofisticados y multipropósito permiten efectuar
las faenas más rápidamente y con menor uso de mano de obra, aunque ésta
debe ser más especializada. A su vez, la rapidez de la faena y la posibilidad
de cosechar inmediatamente antes de una tormenta o de plantar
inmediatamente después de las lluvias —si lo fangoso del suelo permite
utilizar maquinaria pesada—, así como la no dependencia de mano de obra
temporal (con los problemas anexos de reclutamiento, transporte, a veces
alojamiento, y otros), reducen los riesgos. Los requisitos, sin embargo, son:
tierras relativamente planas, un área de cierta dimensión o varias áreas
contiguas, un buen servicio de arrendamiento, y la existencia de servicios
confiables de reparación.
Si se utilizan establos u otras construcciones, se obtiene una pequeña
ventaja en cuanto a metros cuadrados o metros cúbicos con respecto a los
metros construidos, y por ello el costo unitario de un mayor tamaño es algo
menor, hasta que se necesitan hacer refuerzos estructurales.
Si es necesario contratar a un gerente para cada explotación,
obviamente se da la relación de que a mayor tamaño, menores serán los
costos por unidad de producción, hasta que se llega a la capacidad máxima
19

Este tamaño máximo decrece a medida que las familias son menos numerosas y más
nucleares.

88

CEPAL

del gerente. Lo mismo es válido para los empleados administrativos y de
supervisión.
Esto no difiere mucho de lo que ocurre en la industria o en los
servicios, excepto que el mero tamaño —en cuanto a superficie— y la
variabilidad de las condiciones (por los procesos biológicos y por las
condiciones climáticas imperantes) hacen que las faenas agrícolas sean
mucho más difíciles de supervisar desde un menor valor bruto de
producción, tal como se dice en Johnson y Ruttan (1994). Sin embargo, la
tendencia hacia modalidades de pago por productividad (cantidad y
calidad producida o cosechada) ha aumentado ostensiblemente en varios
subsectores agropecuarios, reduciendo la importancia de la supervisión
directa de las faenas.
Si en este análisis se introducen los costos de transacción fijos,
entonces existen ventajas de escala. Sin embargo, hay una larga tradición en
el sector de entregar la compra y venta de los productos y la obtención de
información y servicios a una cooperativa u otro tipo de asociación de
productores, con lo cual los costos unitarios disminuyen para el productor
individual. En cambio, la entrega de la administración a una cooperativa o a
una empresa especializada es más novedosa y se topa con dificultades,
tanto por problemas de idiosincrasia, como porque el propietario de la finca
no tiene por lo general en qué ocupar el tiempo libre. Hay sin embargo
algunos ejemplos al respecto como en El Salvador, donde pequeños
productores de hortalizas para exportación han entregado el manejo de su
finca al gerente (profesional) de su cooperativa, mientras trabajan en su
20
predio como asalariados. En algunos contratos de coordinación vertical
(para la producción de tomates para pasta en Chile, por ejemplo), es la
agroindustria la que en realidad se hace cargo de la mayoría de las
decisiones gerenciales del productor agrícola (cuándo y cómo sembrar y
cosechar, qué semillas, pesticidas y abonos utilizar, en qué cantidad y
cuándo). En Argentina, 15% de la pampa húmeda (dedicada esencialmente
a trigo, oleaginosas y maíz) ya está bajo una gerencia externa a la finca, en
administraciones que cubren entre 5 000 y 60 000 hectáreas, aparentemente
con altos niveles de rentabilidad (Ghezan, 1998). Así, los cereales plantados
y cosechados mecánicamente pueden tener grandes economías de escala,
tanto en la producción como en la organización y gerencia. Esto podría ser
importante para aquellas fincas lecheras donde se producen cereales y
pastos para la alimentación del ganado.
A nivel de la producción primaria lechera se da claramente en todos
los países una evolución hacia hatos más grandes. En los Países Bajos donde
20

Información verbal proporcionada por Liudmila Ortega, en esa época consultora de la
CEPAL (hoy funcionaria).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

89

la estructura productiva es bastante homogénea, esto ha significado pasar
en los últimos 20 años de un promedio de 24 vacas lecheras por hato a uno
de 46, pero los hatos de más de 150 vacas son todavía una excepción;
mientras que en los Estados Unidos, si bien el promedio en 1994 era de 64
vacas por explotación, hay actualmente explotaciones con hatos de varios
millares. Según Ochoa, Anderson y Knudson (1999), los hatos más grandes
son indiscutiblemente más eficientes, entre otras razones, porque permiten
contratar a un veterinario con dedicación exclusiva, utilizar maquinaria
especializada y otras ventajas semejantes. Efectivamente, conforme a varios
estudios sobre la eficiencia en los hatos lecheros, los costos por litro más
bajos se encuentran por lo general en el tramo de explotaciones medianas a
grandes, mientras que las menos eficientes están entre las más pequeñas y
las más grandes. Sin embargo, cuando se examinan los datos individuales y
no como promedios de grupo, en todos estos estudios, aparecen también
21
algunos productores con pocos animales entre los más eficientes. Esto
obedece a que es posible ser muy eficiente con pocos animales, pero
generalmente, en línea con las conclusiones antes citadas de Hymer y
Pashiani (1962) para otros sectores de la economía, los pequeños
productores lecheros tienen serias fallas en conocimientos de
administración y carecen de medios para introducir los cambios que
quisieran, todo lo cual les impide llegar a la curva de eficiencia. La
dispersión de los costos y de la productividad de los productores de
pequeña escala suele ser mucho mayor que entre los grandes y, por ello,
estadísticamente, la curva de costos medios tiende a ser menor mientras
22
más grandes son los productores (véase el trabajo de Alvarez en este
volumen).
23

Según Freiría, el aumento del tamaño del hato y la rápida
desaparición de los pequeños productores lecheros en Uruguay tienen que
ver con la ineficiencia de algunos y con el hecho de que los últimos años los
términos de intercambio de la leche han disminuido sustancialmente. Como
consecuencia, para mantener el mismo nivel de vida de la familia, el
productor necesita ahora producir más que antes, lo que se ha traducido en
21

22

23

Esto fue refrendado por Adriano Provezano Gomes en su presentación “Utilizando a
análise envoltória de dados para identificar ineficiências na produção leiteira” en el
Congreso de la Sociedad Brasileña de Economía y Sociología Rural, Foz de Iguazú, 1° al 5
de agosto de 1999. También Sonia Soza llegó a esta conclusión en un estudio sobre los
empresarios lecheros de Uruguay hecho para la CEPAL en 1990.
En los Estados Unidos, la fuerte disminución en el número de fincas lecheras (15% entre
1987 y 1992) y el aumento de la producción promedio de leche por finca (30%) se
tradujeron en un aumento de eficiencia de sólo 0.1% para todo el período (Tauer y
Lordkipanidze, 1999).
Intervención de Heber Freiría en el Seminario Potencial de desarrollo de
encadenamientos en torno a los lácteos, celebrado en la sede de la CEPAL, Santiago de
Chile, 6 y 7 de octubre de 1998.

90

CEPAL

un aumento del tamaño promedio del hato y una casi duplicación de la
24
superficie media de las fincas (de 129 hectáreas a 232 hectáreas).
En general, la apertura y la liberalización de los mercados internos
han tenido efectos claramente diferenciados según el tipo de productor. Al
mismo tiempo, han llevado a presiones por parte de las agroindustrias y de
las cadenas de distribución para incrementar la calidad de los lácteos y
disminuir los precios (debido a la creciente competencia de productos
importados y también al hecho de que con la llegada de nuevas inversiones
extranjeras han cambiado el tamaño y las reglas de juego de las
operaciones); por otra, han hecho disminuir el precio de la maquinaria y los
insumos (gracias a la apertura y a la privatización de las fábricas estatales
de fertilizantes). Los productores que, bajo la severa restricción del crédito,
pudieron aprovechar la caída de precio de la maquinaria y los insumos
lograron una real transformación productiva, de tal modo que las ganancias
en rendimiento y productividad compensaron la caída de precio de los
lácteos, lo que les permitió capitalizarse. Los productores que no tuvieron
esa capacidad (en su gran mayoría los de menor escala y con uso poco
intensivo de insumos) han visto disminuir sus ingresos. Muchos de éstos
tuvieron incluso que limitar la producción por falta de capital de trabajo o
terminar con la producción agropecuaria. Lo anterior explica el crecimiento
de la actividad mecanizada y con uso intensivo de insumos y también el
tránsito hacia explotaciones más grandes. Esta explicación, sin embargo, no
tiene que ver necesariamente con ventajas de escala.
A nivel de la industria lechera, en muchos países se han visto
procesos de concentración de la propiedad, de eliminación de plantas y
aumento de tamaño de las plantas restantes. A nivel de la distribución, es
evidente que los costos unitarios de venta y administración están en
proporción inversa con la superficie. En varios países de la región, la
distribución en gran escala y las cadenas de supermercados han ganado
una mayor participación en el mercado. Ambos procesos deberían haber
traído consigo economías de escala. Sin embargo, esta mayor eficiencia no
necesariamente ha ido acompañada de un traspaso (parcial) de sus
beneficios al consumidor, al productor o a ambos. De hecho, el estudio
sobre Chile (país donde se han dado con fuerza ambos fenómenos de
concentración) muestra que ocurrió todo lo contrario: en la primera mitad
de los años noventa, los precios al consumidor aumentaron más que los
precios al productor y, después, los precios (nominales) al consumidor
siguieron aumentando, mientras se estancaban los precios al productor. La

24

Un fenómeno análogo se puede observar en México, donde los productores de maíz
aseveran que ahora necesitan plantar 250 hectáreas para obtener el mismo ingreso que
percibían antes con 100 hectáreas (Salcedo, 1999).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

91

diferencia se produce sobre todo en los productos frescos, que son menos
25
transables y de mayor “valor agregado”.
2.

El acceso al mercado internacional de capitales
y su impacto

Las políticas neoliberales iniciadas por Chile a mediados de los años
setenta y seguidas con mayor o menor intensidad por el resto de los países
de América Latina una década más tarde, (re)abrieron los países a la
inversión extranjera y a las importaciones, merced a la reducción de los
aranceles y a la reducción o eliminación de trabas de diversa índole (como
certificados, permisos previos y depósitos).
Las privatizaciones, así como la crisis de los años ochenta y la quiebra
de muchas empresas, llevaron en varios países a la consolidación de nuevos
conglomerados de capital nacional (véase Peres, coord., 1998). Las
industrias lácteas no fueron ajenas a este panorama. Varias cambiaron de
mano, mientras hubo también un claro proceso de consolidación y de
transnacionalización, acompañado por el cierre de plantas y de nuevas
26
inversiones y aumento de escala de las plantas restantes.
El costo del capital, inferior al 10% en el mercado internacional, es
superior a esa cifra en el mercado nacional de casi todos los países de la
25

26

Aunque si se mira desde la óptica de la matriz de contabilidad social (o sea, la matriz
insumo producto pero con el énfasis en la desagregación del valor agregado), se trata más
bien de productos con mayor posibilidad de apropiación de ganancias, tal como lo
reconocen todos los industriales.
En Chile, por ejemplo, hubo la compra de Leche Sur por Nestlé; de Lácteos Collico por el
grupo Santa Carolina, también dueño de Loncoleche; de Dos Alamos, ULA y Lácteos
Pirque por SOPROLE, que pertenece a un grupo de capitales chilenos y al New Zealand
Dairy Board. El resultado es que actualmente cerca del 80% de la leche remitida a planta
va a una de las cinco empresas más grandes: dos multinacionales, una de capital chilenoneozelandés, un conglomerado nacional con inversiones en el exterior y una cooperativa.
Todas, excepto la cooperativa, tienen acceso al mercado de capitales externo. También en
Argentina ha sido fuerte, en la última década y media, el proceso de consolidación y
transnacionalización. Así, Nestlé —instalada en Argentina desde 1929— compró las
empresas Mendizabal, Quelac, Frigor, Laponia y Noel; Parmalat compró La Vascongada;
Kraft General Foods compró La Montevideana; y Bongrain adquirió el 90% de las acciones
de la fábrica de quesos Estancias Santa Rosa (Acuña y Petrantonio, 1995). Véase Jank,
Farina y Galan (1999) para la descripción de un fenómeno muy similar en Brasil. En
Uruguay, la historia es distinta y el 70% de la leche remitida a planta va a la
CONAPROLE. Sólo estos últimos años nuevas empresas —entre ellas la multinacional
Parmalat— han incursionado en el sector. Las 12 empresas más importantes (sólo una de
las cuales está 100% orientada hacia el mercado interno) están en pleno proceso de
reconversión (mejoramiento de calidad, diversificación, mayor automatización) y
expansión con capital propio y financiamiento de la banca pública y privada, mientras
que la CONAPROLE está en negociaciones para establecer una operación conjunta con
Bongrain (empresa multinacional francesa) para construir una nueva fábrica de quesos.

92

CEPAL
27

región, diferencia que introduce una ventaja para las empresas que tienen
acceso al primero.
Esto, junto con la dificultad que tienen las PYME de acceder al
financiamiento, es probablemente una de las causas principales, si no la
principal, de que las plantas más pequeñas hayan hecho proporcionalmente
28
mucho menos inversiones que las restantes. En Argentina, las PYME
(menos de 50 empleados) tenían en 1985 una participación particularmente
importante en la rama láctea, con casi 50% del valor bruto de la producción
y un empleo conjunto de casi 14 000 personas. Según Acuña y Petrantonio
29
(1995), en los últimos años no se han incorporado nuevas PYME al sector
lácteo y se han hecho además pocas inversiones, aunque el 55% de ellas
están en proceso de modernización o expansión, 30% en un proceso lento
de adaptación y 15% están estancadas o en involución. Es necesario
interpretar estos resultados a la luz de la gran expansión que ha vivido el
rubro, ya que el sector lácteo fue uno de los más dinámicos de la década,
con un crecimiento anual del consumo per cápita (expresado en litros de
leche) de 6.9% y con un crecimiento también del excedente disponible para
la exportación (Lifschitz, 1998). En Chile, las inversiones de las PYME
lácteas (menos de 50 empleados) cayeron de 17% en 1986 a 0.7% en 1994
como proporción del total de las inversiones de las plantas lácteas, mientras
que su participación en las ventas totales disminuyó solo 1% en el mismo
30
lapso. Esta menor participación de las PYME en las inversiones que en las
ventas totales del sector (donde representaban el 6% en 1994) hace prever
dificultades futuras y una caída de su ya baja participación en el mercado.
Dicho esto, nuestra hipótesis es que las empresas más grandes se han
sobrecapitalizado, como se explica a continuación.
Debido a su acceso a fuentes de capital más barato, la estrategia
tecnológica de las empresas grandes tiende a hacer uso más intensivo de
este factor (y un uso menos intensivo de mano de obra en general, pero más
intensivo de mano de obra calificada) que aquel que las empresas medianas
y pequeñas pueden permitirse. Muchas veces, la inversión es en tecnología
31
de punta. La pregunta, sin embargo, es si la tecnología desarrollada para
27

28

29
30
31

En porcentajes anuales, a fines de 1998 las tasas de interés de colocación en moneda
nacional eran, en orden descendente: Uruguay, 57.9%; Colombia, 42.2%; México, 28.7%;
Chile, 20.2%; Argentina, 10.6%, y Bahamas, 6.8% (CEPAL, 1999b). El mismo año, la tasa
de inflación fue 8.7% en Uruguay, 16.7% en Colombia, 18.6% en México, 4.7% en Chile y
0.7% en Argentina (CEPAL, 1999a).
Valor de las inversiones sobre el valor bruto de la producción de cada empresa o
segmento de empresas.
Datos correspondientes a la zona centro y sur de la Provincia de Buenos Aires.
Encuesta de Industrias Manufactureras del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile.
Por ejemplo, la nueva planta —totalmente automatizada— de Soprole para la producción
de lácteos frescos, en las afueras de Santiago de Chile.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

93

las condiciones de países con una larga trayectoria en lácteos y con un
32
determinado conjunto de precios de factores e ingresos per cápita, es
eficiente en países donde ni la leche cruda (y por ende, tampoco los
productos finales), ni los consumidores (poco discriminadores en cuanto a
33
calidad) están en consonancia con esa tecnología avanzada. La adopción
34
de tecnología inapropiada induce un uso subóptimo de los recursos, con el
35
costo respectivo para la economía, en especial para el mercado de trabajo.
No es sólo el acceso desigual al capital y con un costo diferenciado
—y como consecuencia el rol cada vez menor de las pequeñas y medianas
agroindustrias lácteas en la producción— lo que nos preocupa aquí, sino
también el hecho de que, por ese hecho, las PYME del sector lácteo tienden
a tener más vínculos de compraventa con otras PYME locales o nacionales,
introduciendo un posible círculo vicioso.
3.

La decreciente capacidad ingenieril local para el diseño, la
producción y la adaptación de bienes de capital e insumos

Las empresas multinacionales generalmente ya tienen una red de
proveedores de tecnología e insumos y, por ello, tienden a importarlos en
vez de ver si existen proveedores en el mercado local o nacional, más aún si
la empresa se ha establecido recientemente en el país. El desmantelamiento
32

33

34

35

Helpman y Krugman (1985, p. 26) lo expresan así: “the more capital rich a country is, the
more capital and less labour it uses per krona worth of output in all lines of production”.
Es la pregunta que se hicieron los industriales de los Países Bajos al visitar una planta de
Sancor en Argentina y encontrar que operaba con una tecnología más avanzada que la
vigente en su país (conversación con Jean Rummenie, Consejero de Agricultura, Pesca y
Alimentación para el Mercosur, Embajada de los Países Bajos en Buenos Aires).
Generalmente se supone que existe una función de producción que refleja la mejor
práctica a nivel internacional. Los países en desarrollo (y sus empresas e industrias) tienen
entonces la oportunidad de cambiar desde tecnologías con menor productividad total de
los factores (PTF), con una relación dada entre capital y trabajo, hacia las de mejor
práctica. El crecimiento de la PTF depende de dos componentes: el crecimiento de la PTF
ponderada intrasectorial y el impacto de la reasignación de los factores entre sectores. Sin
embargo, suponer que los países con menores adelantos automáticamente se beneficiarán
de ello, pasa por alto una bibliografía anterior con reparos muy serios al respecto. En
efecto, en muchos países los “beneficios del atraso tecnológico” parecen haberse disipado
debido a una elección incorrecta de tecnología (demasiado avanzada o demasiado
intensiva en capital). A este impacto negativo debido a ineficiencias en la asignación de los
recursos es necesario añadir la ineficiencia técnica que muchas veces ha acompañado el
uso de equipos sofisticados (Pack, 1992).
El uso en el sector formal de tecnologías que hacen uso insuficientemente intensivo de
mano de obra para la abundancia y costo de los factores vigentes a nivel nacional,
desplaza mano de obra hacia el sector informal o de baja productividad. La proporción de
mano de obra en este tipo de empleos parece haber aumentado en los años noventa y,
según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), actualmente en América Latina
siete de cada diez empleos nuevos son de baja productividad o informales.

94

CEPAL

de los monopolios nacionales dedicados a la producción o importación de
maquinaria y equipos, el impacto de la disminución de los aranceles a la
importación, combinado esto último en muchos países con tasas de cambio
reales sobrevaluadas, han disminuido el costo de importar estos bienes y a
menudo, aunque no siempre, han hecho que los bienes importados sean
una mejor alternativa que lo producido localmente. Además, el énfasis que
se ha puesto en la apertura en América Latina desde fines de los años
ochenta ha imprimido el lema de que lo “extranjero es bello” en la opinión
de las autoridades de gobierno, de los académicos, de los vendedores y de
los compradores. Así, también las empresas nacionales tienden a mirar
primero hacia el mercado internacional por su tecnología, maquinaria o
insumos, y no únicamente cuando indiscutiblemente son menos caros o
mejores. Esto, por supuesto, va absolutamente en contra de la idea del
desarrollo en torno a complejos productivos locales.
La mayoría de los países en desarrollo no tenían un conjunto muy
extenso de innovadores y adaptadores de tecnología y, a menudo, tampoco
36 37
de proveedores de insumos especializados.
En la región, sólo Argentina,
38
Brasil y México eran una excepción relativa en cuanto a bienes de capital
en general, aunque no necesariamente los del rubro lácteo. La base
39
tecnológica ya relativamente débil para los productos lácteos está
perdiendo terreno por la disminución de la demanda. En consecuencia, las
empresas pequeñas y medianas del sector tienen una base nacional cada
vez menor de la cual obtener lo que requieren, incluyendo la readecuación
36

37

38

39

El Centro Tecnológico de la Leche fue creado por la FAO en el sur de Chile para servir a
todos los países de América Latina, pero fue dejado a su suerte al término del proyecto
FAO. La pérdida de capacidades de investigación e innovación del centro fue lamentada
por todas las personas entrevistadas en Chile. Sin embargo, ninguna de las empresas
considera que debe colaborar en el programa de investigaciones ni en el financiamiento
del centro, prefiriendo mirar afuera cuando el centro no puede responder a sus
necesidades (véase el trabajo de Dirven y Ortega en este volumen).
En Uruguay, por ejemplo, la leche, el azúcar, el bicarbonato, algunos plásticos y algunos
químicos son insumos directos de procedencia uruguaya. La glucosa, la fécula, los
gelificantes, las bolsas y los envases provienen esencialmente de Argentina y Brasil,
mientras que los cuajos, fermentos, esencias y colorantes provienen esencialmente de los
Estados Unidos o de Europa (véase el trabajo de Vaillant en este volumen).
Aun así, actualmente en la zona de la Comarca Lagunera (donde predomina la gran
ganadería lechera especializada) los insumos nacionales para la producción primaria se
concentran en la exploración, la perforación de pozos y el tratamiento de agua; los
equipos de aspersión; la colecta de basura tóxica; los seguros y los servicios de
capacitación. Todos los demás insumos (fármacos, agroquímicos, alimentos balanceados,
semillas, semen, software) y maquinaria (tractores, camiones, ordeñadoras, enfriadoras,
bombas, ventiladores y otras) son preponderantemente suplidos por empresas extranjeras
(véase el trabajo de García, Borrego y Salas en este volumen).
Sin querer desmerecer aquí a algunos fabricantes de máquinas y herramientas locales que
han sabido, de manera extremadamente ingeniosa a veces, responder a las necesidades de
sus clientes.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

95

40

de maquinaria de segunda mano. Una suerte de círculo vicioso se forma
así y los países parecen estar pagando el doble precio de una tecnología
extranjera no eficiente —por no ser apropiada para las condiciones
locales— y, al mismo tiempo, la disolución de los encadenamientos locales
o nacionales a causa de la caída de la demanda.
Sin embargo, no todo es negativo y como se describe en El balance de
la década (CEPAL, 2000), la “muerte” de empresas va también acompañada
del nacimiento de nuevas empresas y la profunda readecuación de otras. En
consecuencia, la eficiencia media del sector se desplaza. Un bello ejemplo
de una empresa creada como respuesta a la demanda es TERMEC, que se
estableció hace unos diez años en una pequeña localidad en el sur de Chile,
cerca de la cuenca lechera más importante del país. Inició sus actividades
readecuando una pasteurizadora. Encontró que la tecnología no era tan
compleja, la descompuso (hizo reverse engineering) y ahora produce
pasteurizadoras y varias otras máquinas y herramientas para la industria
láctea y la fabricación de quesos. Debido a la experiencia que ha
acumulado, le han pedido montar líneas de producción completas. Incluso
algunas empresas nacionales grandes y una multinacional han pedido una
segunda opinión a TERMEC antes de comprar tecnología y maquinaria en
el exterior. Sin embargo, debido a la crisis que se asomaba para el sector
desde 1997, las inversiones empezaron a caer (en especial las de las PYME),
y TERMEC ha reorientado sus actividades hacia otros sectores (el salmón y
las algas), que requieren tecnologías similares y están situadas en la misma
41
región.
4.

La creciente proporción de productos lácteos vendidos en
los supermercados

Como en el resto del mundo, el sistema de distribución en América
Latina está cambiando rápidamente y una proporción creciente de los
alimentos se venden a través de las cadenas de supermercados. En los años
ochenta, el elemento clave para el desarrollo de los supermercados fue la
gestión financiera, debido a la alta inflación imperante en ese período. En
los años noventa pasaron a prevalecer aspectos como el aumento del poder
de negociación frente a la industria, la disminución de costos por medio de
un mejor manejo logístico y la introducción de marcas propias. Las
empresas extranjeras (Carrefour, Ahold, Makro, K-Mart, y otras) lideraron
ese proceso, con la introducción de marcas propias y el desarrollo de
40

41

También Acuña y Petrantonio (1995) observan que la mayor parte de las PYME lácteas de
la Provincia de Buenos Aires compran equipamiento usado (haciendo uso de recursos
propios para la inversión).
Aunque TERMEC tiene también clientes en Santiago, es decir, a unos 1 000 kilómetros de
distancia.

96

CEPAL

articulaciones hacia atrás con los productores primarios, con el objeto de
42
garantizar cantidad y calidad (Ghezan, 1999).
En muchos países, el rol del Estado en el financiamiento
agropecuario disminuyó fuertemente a fines de los años ochenta, función
que recayó después no tanto en el sistema financiero privado como en las
cadenas de supermercados, algunas agroindustrias y los proveedores de
insumos y servicios. En el caso de los supermercados, esto fue posible
porque, al operar a gran escala con compras a plazo y ventas al contado,
concentran liquidez (Dias y do Amaral, 1998).
Por otra parte, los supermercados están crecientemente en una
posición oligopsónica y desde allí actúan, en forma también creciente, con
respecto a sus proveedores (en Chile aumentaron de 60% a 74% su
participación en la venta minorista de alimento entre 1993 y 1998). Los
supermercados generalmente exigen un pago para poder vender en ellos,
más un pago por marca o por producto, más otro en proporción a lo
vendido (decreciente a medida que las ventas aumentan), y otro más para
rellenar los estantes en caso de que deba hacerlo el personal del mismo
supermercado. Para las empresas pequeñas y medianas (si sus productos
son aceptados por el supermercado), el costo total por unidad vendida es
mucho mayor que para las empresas más grandes y puede llegar a
representar hasta 12% del valor de las ventas. Además, los supermercados
pagan generalmente a 45 o 60 días y en Chile, desde febrero de 1999, a 90
días. Por lo tanto, si además las PYME tienen que acudir a un crédito más
caro (que como hemos visto puede ser dos o más veces mayor que el del
mercado internacional), entonces resultan doblemente castigados.
Como ya lo señalamos, hay economías de escala a nivel de la
distribución. Los costos de transacción (administrativos, de organización y
otros) son mayores cuando una empresa tiene que tratar con muchas
43
empresas pequeñas en vez de unas pocas grandes. También pueden surgir
42

43

Ghezan sigue con el siguiente análisis: a su vez, la industria se defiende con la
incorporación de tecnología de nivel internacional, con la instalación de nuevas plantas o
la renovación del equipamiento (fundamentalmente automatización) en los sectores más
dinámicos (cerveza, bebidas sin alcohol, lácteos, galletas, pastas, panificación industrial),
con mejoras en la calidad de los productos cuando comienzan a aplicarse las normas de
calidad de los productos industriales (ISO 9000) y las evaluaciones por análisis de peligros
en puntos críticos de control (HACCP). También se observan estrategias tendientes a la
especialización y la modernización de los embalajes para efectos de diferenciación, al
mismo tiempo que se da mayor importancia a la publicidad y a la introducción de nuevas
marcas. Esto va acompañado con una reorganización interna de las empresas, donde el
área de ventas y mercadeo cobra mayor importancia. Asimismo, se instalan plataformas
de distribución automatizadas para responder a las necesidades de sus clientes.
Desde el punto de vista organizacional y de riesgo, las empresas —sean agroindustrias,
distribuidoras u otras— buscan a menudo una suerte de equilibrio entre la proporción

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

97

costos mayores con empresas pequeñas debido a sus dificultades de
cumplir con las exigencias de entregar oportunamente bienes de calidad y
de presentación homogénea a lo largo del año. Creemos, sin embargo, que
el sesgo contra las pequeñas empresas va más allá de la internalización en el
precio o en el costo de estos mayores costos de transacción y que la
eficiencia ganada por la realización de economías de escala a nivel de la
distribución es en gran parte apropiada por las grandes empresas y, por
ende, no se traduce en un aumento correlativo del bienestar de la
44
sociedad.
5.

El rápido desarrollo de marcas, la diversificación de
productos y su publicidad

La globalización ha traído consigo la tendencia hacia un mayor
45
desarrollo de marcas y una diversificación más rápida de los productos.
No seguir esta tendencia es difícil, excepto si el producto tiene un nicho
46
muy definido entre los consumidores leales. La gran velocidad de los
cambios en las características y en la presentación de los productos va de la
mano con la publicidad y su costo. En ambos casos se trata esencialmente
de costos fijos, con lo cual, a menor volumen, mayor es el costo por unidad.

44

45

46

entregada por unos pocos productores grandes (a veces ellas mismas mediante la
integración vertical) y la parte que entrega un número (mayor) de pequeños proveedores.
Esa proporción suele mantenerse más o menos igual a medida que la empresa crece en
tamaño, lo que implica que el abastecimiento cambia hacia proveedores más grandes
tanto del lado de los pequeños como de los grandes.
Como ya se mencionó, en Chile los precios al consumidor aumentaron más que los precios
al productor. En Colombia, los precios al productor y al consumidor tuvieron una
evolución más pareja. Es de notar que en Colombia los supermercados no han penetrado
con la misma fuerza que en Chile. Por otra parte, un estudio sobre la transmisión de
variaciones en el precio al productor de leche (fijado por el Federal Milk Marketing Order)
y al consumidor de leche fluida para la ciudad de Boston, en los Estados Unidos, concluye
que el alza del precio de la leche es transmitida al consumidor, pero no la baja. Además,
concluye que los precios al consumidor difieren bastante entre los supermercados; y que
cuando el precio en el supermercado dominante baja, los supermercados más pequeños
pierden clientela, pero no ocurre lo contrario (Dhar y Cotteril, 1999).
Según un estudio de la empresa A.C. Nielsen, en 1998 se introdujeron 1 205 nuevos
productos lácteos, tomando en cuenta formulaciones, envases y tamaños nuevos
(mencionado en Jank, Farina y Galan, 1999, p. 85).
Según Acuña y Petrantonio (1995), las PYME lácteas argentinas tratan de posicionarse en
mercados cercanos a su planta, en nichos que, por su escaso volumen y por los costos de
distribución que suponen cuando hay que traerlos de más lejos, no son de interés para las
empresas más grandes. Las PYME que más se han expandido, sin embargo, son aquellas
que han complementado su especialización en un nicho de mercado local con la
elaboración de un producto dirigido a mercados más masivos. También observan los
autores una creciente preocupación de las PYME por mejorar los envases y la presentación
de sus productos, y esmerarse en dar una atención personalizada a los proveedores y a los
compradores para así diferenciarse de las grandes empresas.

98

CEPAL

Obviamente —como ya lo mencionaba Menge en 1962—, las empresas más
pequeñas tienen problemas para seguir el ritmo de desarrollo de nuevos
productos, su introducción en el mercado y su promoción casi continua
después, lo que introduce un sesgo a favor de las empresas con mayor
volumen de ventas.
En los Países Bajos —de larga tradición en la producción de lácteos—
los consumidores tienden a comprar leche y quesos (gouda, edam, y otros)
sin fijarse en la marca, entre otras razones porque la calidad es estándar y
porque la mayor parte de la producción está en manos de cooperativas de
productores que hasta hace poco no habían enfatizado el desarrollo de
marcas. Recién en los años noventa las industrias neerlandesas entraron en
una fase tendiente a crear mayor conciencia entre los consumidores en
torno a las marcas, e iniciaron así un proceso de diversificación de
productos (véase el trabajo de Enzing y van Dalen en este volumen).
En América Latina la diversificación de productos ha sido fuerte en
los últimos cinco a diez años, especialmente en lo que concierne a leche
fluida (con distintos contenidos de grasa, mayor cantidad de calcio, con
sabores a chocolate o frutas), yogures y postres a base de leche. En esta
diversificación participan esencialmente las grandes empresas, en especial
47
las multinacionales, y en Chile, por ejemplo, se pueden encontrar en un
mismo supermercado unos 40 yogures y postres distintos de una misma
marca. Para los yogures y los postres (con excepción de los helados) casi
todos los envases están orientados hacia el consumo individual.
Regularmente, las campañas publicitarias —por lo general orientadas hacia
48
los niños— van acompañadas por envases especiales, viñetas o regalos (a
cambio de una prueba de la compra y a menudo de un pago adicional).
Cabe preguntarse si este fuerte acento en la promoción de marcas y
en la diversificación de productos, con el alto costo del envase en
comparación con el valor del contenido que ello lleva aparejado, es el
camino más apropiado para países de ingresos medios con un consumo per
cápita alto, como ocurre en Argentina y Uruguay, o con un consumo
intermedio (Chile y Colombia), o un consumo bajo, sobre todo fuera de las
49
grandes ciudades, como sucede en Brasil y México. Nuestra sensación es
47

48
49

De las PYME estudiadas por Acuña y Petrantonio (1995), menos del 10% fabrican postres
lácteos, flanes y helados. Las empresas grandes también enfrentan barreras a la entrada,
como lo demuestra la ausencia de la firma brasileña CCGL —una de las mayores en
cuanto a captación de leche— de la fabricación de yogures (Jank, Farina y Galan, 1999).
En 1998 había unos 140 envases distintos para lácteos en el mercado chileno.
En Brasil, los lácteos representan un mercado de unos 3 300 millones de dólares al año. El
consumo per cápita es bajo (unos 75 l/año en promedio por persona) y además
concentrado en las regiones metropolitanas del sur y sudeste, es decir, en unos 35 millones
de personas sobre un total de 150 millones. La demanda es por lo tanto fuertemente
elástica con respecto al ingreso, en especial para quesos, yogures y postres, lo contrario

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

99

que las empresas más grandes se han enredado en una suerte de carrera
50
competitiva de la cual les es difícil desentrañarse. En Colombia, como ya
se mencionó, una iniciativa para aumentar la competitividad a lo largo de la
cadena de los lácteos (en vista de las futuras negociaciones comerciales con
el Mercosur, las cuales probablemente tendrán como resultado una
disminución de aranceles), se propuso, entre otras cosas, hacer una
campaña de publicidad genérica para los lácteos y desarrollar productos y
envases especialmente orientados hacia los consumidores de menores
recursos, con el fin de aumentar la demanda interna (véase el trabajo de
Suárez en este volumen). En Chile, ante la crisis del sector lácteo y la
disminución de la demanda interna debida a la “crisis asiática”, se formó
hace muy poco PROMOLAC, con la intención, entre otras, de hacer una
campaña publicitaria genérica para los lácteos.
No se ha establecido bien, en el caso de los lácteos, qué tipo de
publicidad (genérica o de marca) surte mayores efectos. Por lo general, sin
51
embargo, los estudios concluyen que ambas tienden a aumentar el
consumo del producto publicitado pero que, a igualdad de precios, los
consumidores prefieren comprar la marca publicitada. Al mismo tiempo,
los consumidores parecen percibir que un precio mayor y una marca
conocida son equivalentes a calidad. También se ha demostrado que la
publicidad genérica tiende a aumentar la percepción general de calidad y a
52
disminuir la percepción de diferenciación. El resultado de la publicidad
específica tiene relación con la elasticidad de la demanda, con el número de
empresas procesadoras y la eficacia de la publicidad para aumentar la
demanda del producto y, asimismo, para crear la identidad de la marca o
intensificarla, lo que se traducirá en la captación de una mayor proporción
de ese mercado expandido (Zhang, Sexton y Alston, 1999). Lo último tiene
que ver con la relación entre el precio y la calidad (la intrínseca y la
influenciada por la publicidad) percibida por el consumidor y su

50

51
52

vale para la leche en polvo (De Negri, 1999). En México, el crecimiento de la producción
de leche fue de 5.5% entre 1990 y 1995, importándose el equivalente de 27% de la
producción interna. El consumo per cápita está por debajo de las recomendaciones de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y se estima que 25 millones de mexicanos casi
no consumen lácteos, entre otros motivos por el costo. En efecto, a pesar de que la leche
constituye una de las fuentes más barata de proteína animal, en 1980 se podían adquirir
25.5 litros de leche pasteurizada con el salario mínimo diario y en 1996, sólo 6.3 litros
(Álvarez, Barajas y Montaño, 1997).
El intento (fallido) de Nestlé de racionalización de marcas con La Lechera ilustra nuestro
punto.
Citados en Zhang, Sexton y Alston (1999).
Esto obliga a la empresa de mejor calidad a aumentar la publicidad de su marca para
mantener su participación en el mercado. Crespi (1999) llega a la conclusión de que las
empresas con productos de menor calidad prefieren la publicidad genérica, mientras que
las de mayor calidad prefieren no hacer publicidad genérica.

100

CEPAL
53

disposición a pagar por ello. En la calidad intrínseca influyen a su vez los
esfuerzos anteriores en investigación y desarrollo de la empresa, o el hecho
de que la empresa tenga su área de captación (catch area) en una zona con
mejores características agroclimáticas, o proveedores que gracias a sus
propios esfuerzos tecnológicos logran generar un producto de mejor
calidad. Por otra parte, existe consenso de que la publicidad específica es
fundamental para incrementar el poder de mercado de las empresas, los
precios que aplica, y sus ganancias.
El gasto en publicidad, como porcentaje sobre las ventas, de las
empresas lácteas de los Estados Unidos fue en 1987 de 0.5% para el queso
fresco y procesado y de 0.6% para la leche fluida. En Chile, en 1995, estos
gastos representaron una proporción bastante mayor. En efecto según datos
del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las empresas de más de 50
empleados gastaron en publicidad 2.5% sobre las ventas, mientras que las
PYME gastaron 0.5%.
La creación de un poder monopólico gracias al posicionamiento
exitoso de una marca, puede tener efectos adversos importantes sobre los
productores cuando la empresa no es una cooperativa. En efecto, una vez
conquistada su posición de monopolio; la empresa tenderá a reducir la
oferta al consumidor y a aumentar el precio para maximizar sus beneficios
(rentas monopólicas); por ende, tenderá a reducir su demanda y también el
precio al productor (en un primer paso, para ajustar la oferta de la materia
prima a la nueva demanda del producto elaborado; después, haciendo uso
54
de su posición de monopsónio, para bajar los precios). En cambio, cuando
el agronegocio es una cooperativa de productores, tiende a maximizar el
bienestar de sus miembros, es decir, los ingresos por venta menos los costos
de materia prima y de procesamiento. Por lo tanto, no reducirá la oferta al
consumidor y tampoco hará uso de su poder monopsónico sobre sus
55
miembros en la compra de la materia prima. La CONAPROLE tiene una
53

54

55

Los comestibles son generalmente considerados bienes de experiencia (experience goods) y,
por lo tanto, el consumidor puede en forma relativamente inmediata conocer su calidad
(Apelbaum, 1999). Obviamente, para esto se necesita un consumidor con tradición de
consumo, conocimientos respecto a calidades alcanzables y capacidad discriminatoria,
características que a nuestro juicio el consumidor de lácteos latinoamericano no ha
adquirido. Argentina y Uruguay son una excepción, posiblemente por la influencia de la
fuerte inmigración italiana.
Más que otros tipos de empresas, las agroindustrias tienden a adoptar una posición de
monopsonio o de oligopsonio natural en su área de abastecimiento.
La CONAPROLE es un buen ejemplo de ello. De hecho, hubo un doble “subsidio”,
primero desde los productores más grandes hacia los más pequeños (en parte debido a la
“mística” y a los antecedentes familiares de uno de los presidentes de la cooperativa), y
por otra parte, debido a la disyuntiva entre frenar la producción primaria o incursionar en
el mercado externo. La CONAPROLE siguió la segunda opción, haciendo pagar al
consumidor uruguayo un precio alto por los productos de consumo menos masivos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

101

posición dominante en Uruguay y goza de reconocimiento como empresa y
marca. En Chile, la cooperativa Colún tiene una posición dominante para
los quesos maduros, aunque no es en absoluto la única empresa ni marca
importante. En Colombia, con mercados más segmentados regionalmente,
es frecuente encontrar una suerte de duopolio en el mercado regional,
repartido a menudo entre una cooperativa y una empresa privada.
En los Estados Unidos y en Europa, y crecientemente en América
Latina, las empresas venden parte de su producción bajo una marca y parte
sin marca (productos con marca de supermercado, productos “blancos” (sin
marca) y otros) productos que suelen no diferenciarse entre sí, excepto por
la publicidad y la marca. Esto también les da la posibilidad a algunas PYME
de vender bajo la marca del supermercado, perdiendo por una parte su
identidad, pero obviando al mismo tiempo los costos de posicionamiento de
marca.

Conclusiones
La modernización de los procesos de producción y distribución en
general, la apertura de las economías latinoamericanas al comercio exterior
y a las inversiones extranjeras, así como las fuerzas de globalización (en los
hábitos de consumo entre otros) están afectando diversos aspectos de los
complejos productivos que giran en torno a los lácteos. Aunque los países
mencionados a lo largo del libro difieren mucho entre sí en todos los
aspectos relativos a la producción de lácteos, hay claras tendencias
convergentes, especialmente desde los años noventa en adelante. Se ha
comprobado que el fortalecimiento de la trama insumo-(servicio)-producto
tiende a darse en los servicios (a menudo para la venta de bienes
importados) y que el debilitamiento está situado más bien en la producción
de bienes de capital, en la producción de insumos, en investigación aplicada
y en desarrollo de tecnología. Algunas de las nuevas actividades son de tipo
administrativo, técnico o profesional y por lo tanto requieren una mejor
educación, lo cual redunda a su vez en mejores remuneraciones. Algunas
de las actividades que desaparecen —aunque desde luego no todas— son
menos intensivas en conocimientos. Por ello, aunque no tenemos datos con
respecto al efecto neto sobre el empleo o el ingreso, un cambio neto hacia un
empleo más calificado y mejor remunerado es una posibilidad. Esto, por
supuesto, sería muy positivo.

(yogur, quesos especiales, helados). La entrada reciente de nuevas empresas ha cambiado
las reglas de juego. Los grandes productores han exigido un precio mayor y el pago de
una diferencia por volumen, y la mayor competencia ha presionado a la baja los precios al
consumidor. El costo ha sido tardíamente pagado por los pequeños productores, cuyo
número ha caído drásticamente.

102

CEPAL

En distintos planos, las pequeñas empresas se encuentran en una
posición de desventaja con respecto a las más grandes. La mayor
flexibilidad que se les atribuye —justamente por su tamaño y
organización— frente a aquellas no parece verificarse en las condiciones
relativamente precarias (mercados imperfectos y falta de capital humano)
56
en que suelen operar en la región. Esta posición de desventaja se debe a
veces a reales economías de escala lo cual hace que sean socios menos
eficientes o menos atractivos en los negocios. Otras veces, no obstante, la
desventaja se debe al ejercicio del poder monopsónico o monopólico de
otras empresas. Por último, hay también factores que inducen a las firmas
más grandes a incurrir en una serie de ineficiencias, tanto a nivel de la
propia empresa como de la sociedad, que finalmente repercutan en forma
negativa sobre las empresas de menor tamaño. Hasta el momento se ha
prestado poca atención a los costos económicos y sociales de estas
ineficiencias.
Éstas se traducen en una presión a la baja de los precios al productor
y en precios internacionales altos a nivel de consumidor. Otra consecuencia
es que muchos pequeños productores de leche están siendo eliminados de
la cadena de proveedores más rápidamente de lo que debiera ser, y lo
mismo acontece con numerosas pequeñas agroindustrias y productores de
máquinas, herramientas y otros insumos. Otra consecuencia es que los
consumidores —que son en su mayoría de ingresos medios a bajos— tienen
que pagar precios más altos, impuestos por las empresas, entre otras
razones, para absorber los altos costos de desarrollo de marcas y de la
publicidad, la rápida introducción de nuevos productos y envases, así como
los costos de inversiones de tecnología avanzada para condiciones que no lo
son.
Si se mira el fenómeno desde un punto de vista estrictamente
productivo o de inversión, la desaparición de buen número de PYME no es
tan grave, ya que, con contadas excepciones, su participación tampoco era
muy importante en el total de la producción. Sin embargo, si se toman en
cuenta los encadenamientos existentes entre las PYME y los efectos de éstas
sobre el empleo, la tecnología, la equidad y la localización geográfica,
entonces las consecuencias parecen mucho más graves.
Efectivamente, se puede observar un cambio hacia una mayor
concentración geográfica de la toma de decisiones, dado que las industrias,
los importadores y los distribuidores de mayor tamaño suelen tener su sede
en las ciudades más grandes, y que no siempre están cerca de las zonas de
producción, como ocurre con las PYME.

56

Véase Altenburg y Meyer-Stramer (1999), al respecto.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

103

A medida que progresa la concentración de la propiedad, disminuye
el número de agentes dueños de su propia empresa. La toma de decisiones
se concentra por lo tanto en un número menor de agentes, pero más
poderosos. Dependiendo de la trayectoria del sector y de las políticas
pasadas y presentes del gobierno, en todos los países se hacen presentes, en
mayor o menor grado, actitudes oligopólicas y oligopsónicas de la industria
de transformación y del sistema de distribución, que de todas formas han
aumentado claramente en todos ellos en los últimos 15 años.
Existe entonces un problema de equidad, no sólo referido al ingreso,
sino también a la distribución regional/espacial y a la propiedad y toma de
decisiones. Hay asimismo un problema en lo relativo a la capacidad
nacional o regional de creación de conocimientos propios, y de
investigación y adaptación de tecnologías en distintos puntos de la trama
de relaciones insumo-(servicios)-producto. Las perspectivas de desarrollo a
largo plazo, bajo estas condiciones, habría que mirarlas con máxima cautela,
y las posibilidades de poner en marcha una estrategia de desarrollo en
torno a los complejos productivos parecen claramente negativas.
En suma, se propone que los gobiernos adopten decisiones para
57
cambiar la tendencia actual y encaminarse hacia un desarrollo más
equitativo. Asimismo, se sugiere que los gobiernos de la región reserven a
las políticas de desarrollo de competitividad y de transformación
estructural de sus economías un mayor espacio que el que les otorgan
actualmente en sus negociaciones bilaterales, multilaterales y en la
58
Organización Mundial del Comercio (OMC).
Algunos países están dando pasos en esa dirección. Por ejemplo, en
Colombia se han organizado reuniones y se firmó un convenio de
competitividad entre los agentes que intervienen en toda la cadena de los
lácteos (entre ellos el Estado) para, paulatinamente y de común acuerdo,
emprender acciones orientadas a aumentar la productividad y la
competitividad externa del sector y, paralelamente, aumentar el consumo
interno por medio de campañas conjuntas de publicidad e iniciativas
especiales para desarrollar productos que estén al alcance de la población
de menores recursos. Hace muy poco, alentados por el Gobierno de los
Países Bajos, la Cámara de Comercio de Santiago y la Fundación Chile,
algunos agentes de las cadenas agroalimentarias chilenas se reunieron en
mesas de discusión por rubro (entre ellos el lácteo) para conversar sobre
posibles estrategias conjuntas encaminadas a aumentar la eficiencia a lo
largo de cada cadena. Por otra parte, la crisis de los lácteos ya había llevado
57

58

Línea propuesta, entre otros, por John Antle, en su alocución como presidente de la
Asociación de Economistas Agrícolas de los Estados Unidos, Nashville, 1999.
En línea con lo propuesto por la Misión Permanente de Venezuela ante la OMC en su nota
de julio de 1999 para la Conferencia Ministerial de 1999.

104

CEPAL

a un mayor esfuerzo hacia el trabajo conjunto de los propios productores
lecheros y, asimismo, a una mayor cooperación entre el gobierno, los
productores, y la agroindustria. La materialización de las actividades
planeadas ha tropezado sin embargo, con problemas y postergaciones.
En Argentina, las autoridades de la Provincia de Neuquén han
negociado con las distintas cadenas de supermercados el establecimiento de
un “rincón” con productos locales libres de las exigencias que éstas
imponen a los demás productos (como cuotas, volumen mínimo de ventas,
apariencia). Es un ejemplo que podría ser emulado en todas partes.
Algunas PYME de Argentina han iniciado relaciones (contractuales o
no) con otras empresas más pequeñas para comprarles productos
semielaborados y venderlos bajo su marca. Esto les ha permitido aumentar
su volumen de ventas sin incurrir en mayores inversiones, mientras que las
más pequeñas han encontrado un canal de ventas más o menos seguro.
Otras empresas, en varios países, están haciendo esfuerzos para
relacionarse de manera más permanente con compradores industriales (por
ejemplo, panificadoras) o con hoteles y restaurantes. Estos esfuerzos,
espontáneos hasta ahora, se podrían incentivar. Además, sería
recomendable estimular a las PYME agroindustriales lácteas para que se
59
asociaran, aun si no tienen tradición de hacerlo, como una forma de seguir
posicionándose en el mercado y enfrentar la concentración creciente de las
grandes empresas agroindustriales y de distribución. Asimismo, se podría
incentivar un mayor intercambio entre las PYME del sector primario y del
sector agroindustrial con los fabricantes locales de máquinas, herramientas
e insumos, para que encuentren soluciones a sus problemas y necesidades
específicas y para que estas soluciones —a veces muy ingeniosas— sean
difundidas. Los gobiernos locales podrían desempeñar un papel activo en ello.
En general, con el fin de fortalecer los clusters de PYME y otras
empresas, se recomienda —empezando por el ámbito gubernamental y
académico— reemplazar en todo tipo de mensajes el sesgo actual hacia el
foreign is beautiful por una posición neutra o por un ligero sesgo hacia el
“local is beautiful”, para que todos los agentes aprendan nuevamente a
agotar primero las opciones que se dan en su alrededor.
59

Por ejemplo iniciativas como los Programas de Fomento (PROFO) en Chile, donde la
Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) incentiva y subsidia la formación de
grupos de empresarios de un mismo rubro, o de rubros complementarios, de una misma
región, con el fin de identificar y poner en práctica soluciones grupales de sus problemas.

Producción de leche en 1 000t/año,
1999
Rendimiento en kg/año, 1996
Crecimiento de la producción, 19901999 (%)
Aumento del rendimiento, 1990-1996
(%)
Promedio vacas/productor
Promedio vacas/ha
Recepción planta/total producción
(%)
Promedio precio al productor/lt en
a
dólares, 1997
Consumo per cápita
b
(l/persona/año)
Saldo comercial (1 000 dólares), 1999
Número de empresas
Concentración (recepción 5
empresas/recepción total en %)
Venta en supermercados (%)

Argentina
9 750

Brasil
22 495

Chile
2 050

Colombia
5 710

México
9 171

Uruguay
1 479

Países Bajos 1996
11 188

3 989
4.8

841
4.6

1 911
4.7

1 020
4.0

1 251
4.2

1 801
4.4

6 581
0.0

7.3

1.3

0.4

1.0

3.9

1.9

1.4

…

…

12
0.2
75

…
0.84
56

6

…

54

75

46
1.3
96

0.21

0.33

0.17-0.19

0.53

50

240

75

136

147

118

180

…

329 029
…
…

-427 682
…
…

-3 469
a
17
c
90

-1 865
…
50

-439 659
…
…

151 705
20
d
69

1 404 909
21
e
75

…

105

10 (leche
40
…
…
…
80
fluida)
68 (otros
lácteos,
excepto
quesos)
Fuente: Elaborado por el autor sobre la base de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Anuario de producción, 1996
FAOSTAT (www.fao.org) y documentos pertinentes contenidos en esta publicación.
a
El Institute of Farm Economics considera costos por litro de 0.45 dólares como altos, de 0.35 como medianos y de 0.15 a 0.25 dólares como bajos.
b
El consumo per cápita mundial es de 80 kilógramos de leche (equivalentes).
c
Sólo tomando en cuenta las empresas reportadas por la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura.
d
Corresponde a la cooperativa más importante, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE).
e
Corresponde a las dos cooperativas más importantes.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Anexo
Cuadro 1
AMÉRICA LATINA Y LOS PAÍSES BAJOS: CIFRAS RELATIVAS AL SECTOR LÁCTEO, AÑOS NOVENTA

106

Cuadro 2
FASES DE DESARROLLO DE LOS COMPLEJOS PRODUCTIVOS LÁCTEOS
FASE I

FASE II

1. EXPORTACIÓN

Recurso natural en bruto

Primer nivel de procesamiento

2. INSUMOS

Importados

3. MAQUINARIA

FASE IV

Argentina, Chile, Países Bajos

Sustitución de importaciones de
insumos principales para mercado
nacional
Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México, Uruguay

Exportación de insumos

→

Países Bajos

Países Bajos

Producción bajo licencia para el
mercado nacional

Exportación de maquinarias de
todo tipo a mercados sofisticados

Chile, Colombia, Argentina

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay
Importada
(reparación local)

FASE III
Procesamiento más especializado de
primer nivel
Uruguay, Países Bajos

Inversión en el exterior

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay

Argentina, Brasil

Exportación de maquinaria básica
a mercados menos sofisticados; desarrollo
de equipos más especializados
Argentina, Brasil

Semiimportada

Nacional

Nacional

Exportación

Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México, Uruguay (artesanal)

Países Bajos

Países Bajos

Diseño de proyecto

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay (moderna)
Extranjero

Parcialmente nacional

Nacional

Nacional y exportación

Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México, Uruguay (artesanal)

Países Bajos

Países Bajos

Consultoría

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay (moderna)
Extranjera

Parcialmente nacional

Nacional salvo las especialidades

Nacional y exportación

Países Bajos

4. INGENIERÍA
Producción

CEPAL

Argentina, Brasil, Chile,
Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
Países Bajos
Colombia, México,
México, Uruguay
Uruguay
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del esquema presentado en este libro por Joseph Ramos, Complejos productivos en torno a los recursos naturales ¿Una
estrategia prometedora?, y los estudios de caso contenidos en este libro.

Gobierno
- “Encrucijada” entre supervivencia de pequeños productores
e industrias, fortalecer las economías regionales y
búsqueda de competitividad y apertura
- Debilidad en formulación de normas (calidad, tipología
productos, medio ambiente) y su control
- Debilidad de infraestructura caminera secundaria
- Debilidad de enseñanza básica y técnica

- Desconocimiento de competitividad potencial
del sector primario
- Desconocimiento de ventajas de escala y escala
óptima de la producción primaria
- Mejoramiento genético pero poca claridad
sobre las características a reforzar
- Sector primario con pérdida de rentabilidad
- Mano de obra insuficientemente calificada
- Crédito caro

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

- Absorción de las plantas medianas por las grandes
- Fuerte concentración
- Rivalidad interna fuerte
- Al mismo tiempo, comportamiento de oligopsonio
- Incipientes esfuerzos hacia la exportación
- Problemas de Claudia de la materia prima que inciden
en la calidad final
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas
para aumentar valor agregado

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Consumidor poco exigente
- Demanda interna creciente pero
inferor o igual al aumento de la oferta
- Esfuerzos de promoción y publicidad de la industria a fin de aumentar
la demanda
- Poca demanda industrial de subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Cluster poco articulado y con pocas sinergias
- Crecimiento vigoroso, producción y
diversificación
- Inseguridad de agentes sobre rentabilidad
futura del sector frena nuevas inversiones
- Gran heterogeneidad de los actores, de los
cuales varios a punto de quebrar
- Desgaste publicitario y competitivo entre
empresas

Industrias
relacionadas
y de apoyo

- Sequías
- Heladas
- Lluvias torrenciales

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Diagrama 1
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO CHILENO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER

- Pocos eslabonamientos nacionales con industrias de punta
por escala poco interesante de la demanda interna
- Disolución de eslabonamientos a medida que la industria crece, se sofistica e internacionaliza
- Desmembramiento de la capacidad de innovación en tecnología láctea por falta de apoyo privado y/o público
- Cadena de frío deficiente en pequeños almacenes y condiciones leoninasen supermercados
- Gremios divididos regionalmente y representando intereses
distintos

107

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

108

Diagrama 2
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO COLOMBIANO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
Gobierno
- Papel facilitador para negociación convenio de competitividad
- Diferencia entre precio al productor y precio al consumidor
de leche fluida fijado en 67%
- Debilidad en formulación de normas (calidad, tipología productos,
medio ambiente) y su control
- Debilidad infraestructura caminera secundaria
- Debilidad enseñanza básica y técnica
- Fondo Nacional del Ganado (parafiscal)

- Altos costos en el sector primario
- Mano de obra insuficientemente calificada
- Crédito caro
- Investigación para mejoramiento de
pastos tropicales

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

- Altos aranceles
- Convenio de competitividad entre productores e industrias
(precio al productor y calidad)
- Poca integración entre cuencas lecheras
- Fuerte concentración en cada cuenca
- Incipientes esfuerzos hacia la exportación a los países vecinos
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas para
aumentar valor agregado
- Pequeñas queserías tienen problemas de distribución

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Consumidor poco exigente
- Demanda interna creciente pero
lácteos caros para pobres
- Poca demanda industrial de
subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Uno de los subsectores agropecuarios
más exitosos
- Crecimiento vigoroso, producción y
diversificación
- Cluster poco articulado y con pocas
sinergias
- Gran heterogeneidad actores
- Precio alto al productor comparado con
competencia potencial

Industrias
relacionadas
y de apoyo

- Inseguridad en el área rural
- Inseguridad tenencia de
tierras

- Pocos eslabonamientos nacionales
- Disminución de la capacidad de innovación en
tecnología láctea después de retiro proyecto Gobierno
de Italia
- Cadena de frío deficiente en pequeños almacenes
- Gremios divididos regionalmente y representando
intereses distintos

CEPAL

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

Gobierno
- Precio a productor y a consumidor
de leche fluida fijado
- Fijación paulatina de normas de calidad más estrictas
para la leche entregada a planta
- Debilidad infraestructura caminera secundaria

- Fuerte descenso del número de productores
- Paquete tecnológico ampliamente adoptado
pero “agotado”
- Grupos de transferencia tecnológica entre
productores que crean sinergias

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

-Proceso de reconversión industrial (calidad, diversificación,
automatización)
- Fuerte concentración en una sola cooperativa, CONAPROLE
- Integración vertical CONAPROLE: compra insumos, producción
lechera, industria cooperativa
- Entrada fuerte nuevas industrias
- Competencia entre industrias ya no permite “subsidio” de grandes
productores a pequeños
- Exportación en continua expansión
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas
para aumentar valor agregado

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Demanda interna casi estancada
- Poca demanda industrial de subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Crecimiento vigoroso producción y
diversificación
- Cluster poco articulado hacia insumos y
maquinaria de mayor contenido tecnológico
- Inseguridad pequeños productores sobre
posibilidades de sobrevivencia

Industrias
relacionadas
y de apoyo

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Diagrama 3
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO URUGUAYO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER

- Pocos eslabonamientos hacia maquinaria y muchos de los insumos

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

109

Gobierno
- Cuotas de producción de leche fijadas por la Unión Europea
- Apoyo al precio (transferencias, subsidios, aranceles)
- Fuerte intervención del gobierno y de la Unión Europea
en normas (calidad, tipología productos, medio ambiente)
y su control
- Buena infraestructura caminera secundaria
- Enseñanza técnica y universitaria especializada y de muy buen nivel

- Base productiva muy homogénea y con
muy altos rendimientos
- Mano de obra casi 100% familiar,
de larga tradición y altamente calificada
- Alta calidad de la materia prima, lo cual junto
con la tecnología, inciden positivamente en
la calidad de los productos elaborados

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

110

Diagrama 4
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO DE LOS PAÍSES BAJOS:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
-Absorción de las plantas medianas por las grandes cooperativas
- Rivalidad interna fuerte para compra de leche
- Fuerte exportador de lácteos, maquinaria y tecnología
- Diversificación de productos y de marcas para aumentar el valor
agregado
- Alta inversión en investigación, pero disminución de la
investigación conjunta
- Internacionalización, por ejemplo, para transferir ganancias externas
al productor nacional

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Consumidor exigente
- Demanda industrial importante
para subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Cluster bien articulado y con sinergias
- Aumento de la diversificación
y multinacionalización
- Reorientación estrategia productores hacia
disminución costos dentro de cuota de
producción y disminución contaminación

Industrias
relacionadas
y de apoyo

- Muchos eslabonamientos nacionales con industria de punta
para satisfacer demanda interna y externa
- Disminución de la investigación conjunta de las cooperativas
por mayor competencia entre ellas

CEPAL

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

111

Economías y deseconomías de tamaño en la
producción lechera
Antonio Álvarez Pinilla

1

Octubre de 2000

Introducción
Una de las cuestiones más debatidas entre los economistas agrarios
ha sido si las explotaciones grandes son más eficientes que las pequeñas. Se
han hecho muchos estudios al respecto, sin que los resultados hayan sido
2
concluyentes.
En España esta controversia ha existido desde siempre. Así, es
común oír hablar del problema del minifundio en el norte de España,
asociando explotaciones pequeñas a explotaciones ineficientes. Sin
embargo, también existe una corriente de opinión bastante generalizada
que considera los latifundios del sur de España como explotaciones poco
eficientes, lo que se ha reflejado en una larga tradición histórica de
reivindicaciones en favor de una reforma agraria que reparta esas grandes
explotaciones entre los jornaleros que las trabajan.
1

2

El autor desea agradecer los comentarios y sugerencias de Carlos Arias, Eduardo González
y David Roibás, así como los de la editora Martine Dirven.
Así, por ejemplo, el conocido estudio de Sen (1962) encontró una relación negativa entre la
productividad de la tierra y el tamaño (acres) de las explotaciones agrarias en India. Su
estudio dio lugar a un gran número de trabajos, cuyos resultados contradicen la relación
negativa sugerida por Sen.

112

CEPAL

El concepto de eficiencia es sinónimo de producir al mínimo coste
posible. Por tanto, la pregunta básica que subyace en la anterior controversia
es si el coste medio disminuye a medida que aumenta el tamaño de las
explotaciones. La respuesta a esa pregunta debe afectar la política agraria de
cualquier gobierno. Si los costes unitarios decrecen con el tamaño, parece
inexcusable no introducir una política tendiente a favorecer el crecimiento de
las explotaciones, puesto que una parte de los recursos del país estarían mal
utilizados. Sin embargo, si no existen pruebas de una curva de costes que
descienda significativamente al aumentar el tamaño, entonces el tamaño de la
explotación se convierte en un asunto de riqueza, no de eficiencia.
Las reflexiones anteriores ponen de manifiesto que la cuestión del
tamaño es compleja y requiere, por tanto, ser tratada con rigor. La cuestión
de fondo supone identificar la existencia de economías de tamaño, lo que
equivale a conocer la forma de la curva de costes medios a largo plazo. Éste
es el objetivo del presente trabajo, en que se estudia la existencia de
economías de tamaño en la producción de leche. En concreto, se lleva a
cabo un estudio empírico sobre explotaciones lecheras en Asturias, región
localizada en el norte de España, donde la producción lechera es la
principal actividad agraria.
La importancia del presente trabajo es grande si se tiene en cuenta la
situación problemática por la que atraviesa el sector. Las cuotas de
producción impuestas por la Unión Europea han reducido el tamaño del
mercado, lo que puede impedir que se aprovechen economías de escala. En
estas circunstancias, la única forma de aumentar la producción es comprar
una cuota adicional o recibir de las autoridades una cuota de la reserva
nacional y de la regional. En este sentido, un criterio interesante para
repartir la cuota de las mencionadas reservas podría ser el de permitir que
las explotaciones alcanzasen la escala mínima eficiente, para lo que es
necesario conocer la forma de la curva de costes medios a largo plazo.
Este trabajo se divide en dos partes. En la primera se calcula el coste
medio de producción del litro de leche para una muestra de 224
explotaciones lecheras asturianas con datos del año 1994. Se pretende
demostrar que existe un amplio margen para reducir el coste de producción
de un litro de leche en Asturias y, asimismo, se argumentará que los costes de
producción elevados no se deben al reducido tamaño de las explotaciones,
como tradicionalmente se plantea. En la segunda parte, utilizando un panel
de datos de 200 explotaciones para el período 1993-1995, se estima una
función de costes y se calculan las economías de tamaño. Finalmente, se
intenta explicar por qué aparecen deseconomías de tamaño, haciendo
especial hincapié en la necesidad de ajustar la capacidad de gestión al tamaño
de la explotación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

1.

113

El cálculo de los costes en las explotaciones
lecheras

Hay dos tipos de estudios que calculan el coste medio de producción
del litro de leche: los que utilizan datos reales (Burrell, 1989; Lowe y Stock,
1990) y los que emplean técnicas de simulación (Luening, Klemme y
Howard, 1987).
El coste de producción de un litro de leche puede subdividirse en las
siguientes partidas:
i)

Costes variables:

ii)

Alimentación: pienso y otros alimentos comprados
Gastos para producir forrajes: semillas y abonos, entre otros
Gastos veterinarios: inseminación y medicinas, entre otros
Varios: agua, electricidad y combustible, entre otros
Mano de obra eventual

Costes fijos:

-

Mano de obra fija
Renta de la tierra
Amortización del ganado
Amortización de maquinaria y edificios
Varios: seguros y asesoramiento fiscal, entre otros

Los costes variables no presentan grandes dificultades de cálculo
desde el punto de vista contable, ya que son gastos del período, aunque
puede surgir un problema si las existencias al principio o al final del
período son importantes. Sin embargo, a excepción del forraje, en esta
actividad no es frecuente almacenar los productos.
Los costes fijos presentan mayores problemas de valoración. Los
principales costes fijos son los recursos propios, como la mano de obra
familiar y la tierra en propiedad. Estos factores, aunque su uso no supone
desembolso alguno para la empresa, tienen un coste, ya que desde un
punto de vista económico los recursos deben ser valorados por su coste de
oportunidad. Asimismo, la amortización del ganado y del activo fijo
plantea ciertos problemas técnicos. A continuación se analizan con cierto
detalle estos problemas.
a)

Valoración del coste de la mano de obra propia

En teoría, el sueldo que se le asigne a la mano de obra propia debería
ser igual al que podría haber obtenido fuera de la explotación. Sin embargo,
esto es difícil de llevar a cabo en la práctica. El criterio empleado aquí ha sido

CEPAL

114

el de considerar
3
interprofesional.
b)

como coste

de

oportunidad

el

salario

mínimo

Valoración del coste de la tierra en propiedad

Las hectáreas de tierra que son propiedad de la explotación tienen un
coste de oportunidad que hay que tener en cuenta para calcular el coste de
producción. Sin embargo, es difícil asociar un coste concreto a una hectárea
de tierra sin conocer ciertas características, como accesos, calidad, o grado
de inclinación. En ausencia de esos datos, el coste de oportunidad se ha
calculado como el precio medio de alquiler de una hectárea de pradera en
4
las explotaciones consideradas. En el caso de la tierra, no sólo se valora por
su coste de oportunidad la tierra propia, sino también la que está
arrendada. Esto permite eliminar el efecto de los arrendamientos históricos,
que distorsionarían los resultados en favor de los que tuviesen tierra
arrendada por debajo del precio de mercado.
c)

Valoración del coste del ganado

Una polémica que se da entre los técnicos del sector agrario es si el
rebaño se considera como inmovilizado o como capital circulante. La
práctica más corriente ha sido considerar el ganado como capital circulante.
Sin embargo, desde el punto de vista económico, parece más correcto
considerarlo como inmovilizado, lo que implica que hay que amortizarlo.
Luening, Klemme y Howard (1987) emplean una tasa de amortización de
15% sobre el valor del rebaño.
En este estudio se ha recurrido a una alternativa, consistente en
emplear el coste de la recría como una estimación de la amortización del
rebaño, ya que la recría tiene como objetivo conseguir buenas novillas que
reemplacen a las vacas viejas. Sin embargo, esto puede presentar el
problema de que haya ganaderos que estén intentando aumentar su rebaño,
por lo que sus costes de recría sobreestimarían el coste de amortización de
su rebaño actual.
d)

Valoración del activo fijo

La depreciación del activo fijo hay que incluirla en el coste. La
amortización se ha calculado en forma lineal, para los edificios en 30 años y
para la maquinaria en 10 años. Se eliminaron del estudio aquellas
explotaciones antiguas que no tenían costes de depreciación, por tener
amortizado ya, según los criterios empleados, todo su activo.
3
4

El salario mínimo en España fue en 1994 de 62 700 pesetas al mes.
Otro estudio que considera la tierra como si fuera toda arrendada es el de Farrar y Franks
(1998).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

2.

115

Métodos de cálculo del coste medio

Aunque la aproximación económica ortodoxa al cálculo de costes
exige la valoración de todos los factores, bien por su precio de mercado o,
cuando éste no existe, por su coste de oportunidad, debido a los problemas
que plantea la imputación de costes de oportunidad, se ha decidido calcular
el coste de producción por dos métodos:
a)

El método de pagos + amortización (PA)

Este método incluye aquellos costes que hayan supuesto un
desembolso para la explotación, más la depreciación del activo fijo. En el
caso de la tierra, se valora como la suma de la renta de la tierra arrendada
más el impuesto sobre los bienes inmuebles para la tierra en propiedad. La
mano de obra propia no se valora en este método.
b)

El método del coste de oportunidad (CO)

Este método consiste en valorar todos los recursos empleados en la
producción, tanto si son propios como ajenos. Los recursos ajenos se
5
valoran a precios de mercado y los propios, por su coste de oportunidad.

3.

Los datos

En esta primera parte se utilizan datos correspondientes al año 1994
para un grupo de 224 explotaciones lecheras asturianas que participan en un
programa de gestión de vacuno lechero perteneciente a la Consejería de
Agricultura y Pesca del Principado de Asturias. Como el programa es
voluntario, las explotaciones no son una muestra aleatoria del sector
productor de leche de Asturias, por lo que los resultados de su análisis no
son directamente extrapolables al resto del sector. Sin embargo, el análisis de
estas explotaciones sirve para dar una idea de cuáles son las tendencias
generales en materia de costes.
Las características productivas de estas explotaciones son algo
superiores a la media general de Asturias. En el cuadro 1 se hace una breve
reseña estadística de las principales variables técnicas de las 224
explotaciones seleccionadas para este estudio.
Como se puede observar en el cuadro 1, en términos de tamaño las
explotaciones pueden considerarse de carácter familiar, aunque existe una
gran dispersión de tamaños. Con respecto a las principales características
técnicas, se intuye la existencia tanto de explotaciones intensivas, que basan
5

Aunque más coherente desde el punto de vista económico, este método plantea el problema de que
las diferencias de coste entre las explotaciones no son independientes de las imputaciones
realizadas.

CEPAL

116

su producción en altos rendimientos por vaca y gran cantidad de alimentos
concentrados, como de explotaciones más extensivas con un sistema de
producción más ligado a la tierra, que se caracterizan por tener vacas de
menor rendimiento que son alimentadas básicamente con los forrajes
producidos en la propia explotación.
Cuadro 1
ESPAÑA: CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DE 224 EXPLOTACIONES
LECHERAS, 1994
Media
Desviación
Mínimo
Máximo
estándar
Leche producida (litros)
101 196
67 598
16 676
564 123
Vacas
18.22
9.03
4.30
74.80
Tierra (ha)
12.20
6.16
3.00
43.50
Leche/vaca (litros)
5 346
1266
2 752
8 576
Pienso/vaca (kg)
2 202
917
493
5 318
Vacas/hectárea
1.63
0.67
0.30
4.90
Pienso/litro (gr)
402
107
157
691
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

4.

Análisis del coste medio

El objetivo de este apartado es intentar encontrar algunas
características que permitan distinguir las explotaciones que producen a
menor coste de las que producen a costes altos. Para ello se ordenan las
explotaciones de menor a mayor coste variable medio y se divide la
muestra en tres grupos, cada uno con el mismo número de explotaciones,
que se denominan de bajo, medio, y alto coste. A continuación se calculan
las medias aritméticas de una serie de variables técnicas y económicas, con
el fin de ver si hay alguna relación entre los niveles medios de esas
variables y el coste de producción.
En el cuadro 2 puede verse la descomposición del coste variable medio
en diversas partidas para los tres grupos de producción considerados.
Cuadro 2
DESCOMPOSICIÓN DEL COSTE VARIABLE MEDIO POR GRUPOS a
Coste variable medio
Gasto alimentación/litro
Gasto carburante/litro
Gasto abono/litro
Gasto semillas y trat./litro
Gasto ensilado/litro
Gasto veterinario/litro
Gasto luz y agua/litro
Gasto ordeño/litro
Gasto semen/litro

Grupo bajo
15.33
10.50
0.72
0.60
0.39
0.14
1.41
1.06
0.38
0.14

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Los grupos se dividen según el coste sea bajo, medio o alto.

Grupo medio
19.73
14.12
0.77
0.82
0.42
0.21
1.68
1.23
0.34
0.15

Grupo alto
25.17
19.34
0.88
1.00
0.49
0.26
2.20
1.30
0.40
0.31

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

117

Como se puede observar en el cuadro 2, la partida más importante
son los gastos en alimentos comprados, que suponen aproximadamente
75% de los costes variables. Los siguen en importancia los gastos
veterinarios. Para analizar más a fondo la información que proporciona la
descomposición del coste, en el cuadro 3 se agrupan las distintas partidas
en tres grandes grupos: gastos en alimentos comprados, gastos del rebaño y
gastos en producción de forrajes.
Cuadro 3
DESCOMPOSICIÓN DEL COSTE VARIABLE MEDIO POR GRUPOS a

Coste variable medio
Gasto alimentos
comprados/litro
Gasto rebaño/litro
Gasto producción
forrajes/litro

Grupo bajo
Pesetas
(%)
15.33
100
10.50
66
2.99
1.85

22
12

Grupo medio
Pesetas
(%)
19.73
100
14.12
73
3.40
2.22

16
11

Grupo alto
Pesetas
(%)
25.17
100
19.34
76
4.21
2.63

14
10

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Los grupos se dividen según el coste sea bajo, medio o alto.

Del cuadro 3 pueden extraerse algunas conclusiones interesantes. En
primer lugar, las explotaciones más eficientes son las que menos gastan en
alimentos comprados por litro producido de leche. De hecho, la diferencia
de 9.84 pesetas que hay en el coste variable medio entre los grupos de alto y
bajo coste se debe casi exclusivamente a los gastos en alimentos comprados
(8.84 pesetas). Esto puede llevar a concluir que ésta es la única partida de
interés y que los otros grandes grupos no tienen importancia. Sin embargo,
ese razonamiento no es correcto, pues el hecho de que las explotaciones
más eficientes sean las que menos gastan en alimentos comprados se debe a
que son las que más gastan, en términos relativos, en forrajes producidos.
Esto se advierte si se tiene en cuenta que el porcentaje de los gastos en
producción de forrajes disminuye a medida que aumenta el coste variable
medio, es decir, el peso relativo de esta partida es más importante en las
explotaciones más eficientes.
En el cuadro 4 se analizan las características de cada uno de esos
grupos según una serie de variables técnicas y económicas.
a)

La relación entre coste medio y tamaño

Existe una relación inversa entre coste variable medio y tamaño, ya
que las explotaciones que producen a un coste más alto son también las que
tienen, por término medio, más vacas. Este resultado ya se había encontrado
en anteriores estudios descriptivos del sector lechero asturiano (Álvarez,
Arias y Millán, 1992).

CEPAL

118

b)

La relación entre coste medio y prácticas ganaderas

Se observa la importancia que tiene la utilización eficiente de los
alimentos concentrados. Las explotaciones con costes más bajos emplean
menos pienso por vaca, pero, lo que es más importante, usan menos gramos de
pienso para producir un litro de leche.
Cuadro 4
CARACTERÍSTICAS DE LAS EXPLOTACIONES SEGÚN SU COSTE
VARIABLE MEDIO a
Coste variable medio (pesetas/litros)
Coste fijo medio (pesetas/litros)
Coste total medio (PA) (pesetas/litros)
Coste total medio (CO) (pesetas/litros)
Leche producida (litros)
Vacas
Tierra (ha)
Vacas/hectárea
Pienso/vaca (kg)
Leche/vaca (litros)
Leche/hectárea (litros)
Pienso/litro (gr)
Grasa (%)
Proteína (%)
Bacteriología (millones/ml)
Precio leche (pesetas/litros)
Margen neto/litro (pesetas/litros)

Grupo bajo
15.33
6.38
21.70
39.13
82 660
16.78
12.34
1.47
1 475
4 782
7 202
302
3.66
3.06
119
43.00
21.30

Grupo medio
19.73
5.49
25.22
38.73
102 278
18.20
12.59
1.61
2 138
5 276
8 745
401
3.69
3.07
109
44.67
19.45

Grupo alto
25.17
4.76
29.93
39.72
119 106
19.45
11.54
1.80
2 981
5 929
11 906
503
3.70
3.14
83
46.77
16.84

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Los grupos se dividen según el coste sea bajo, medio o alto.

Quizás inesperada es la relación entre una mayor carga ganadera y
un mayor coste medio. De hecho, en estudios anteriores se había obtenido
el resultado contrario (Álvarez y Arias, 1989). Dado el potencial de
producción de forrajes de las regiones del norte de España, parece que se
podría aumentar la carga ganadera sin que ello repercutiera en un alza de
los costes medios. Para ello es necesario mejorar los aspectos productivos
6
relacionados con el manejo de las praderas (fertilización, ensilado y otros).
c)

La relación entre coste medio y la calidad de la leche

Como podía advertirse en el cuadro 4, las explotaciones con costes
más altos tienen mejor calidad de leche, tanto en términos físico-químicos
(grasa y proteína) como en calidad bacteriológica. Esto se traduce en un
6

Una posible explicación para la relación inversa entre explotaciones eficientes y carga
ganadera es que en los últimos años se ha producido un gran abandono de explotaciones,
lo que ha liberado muchas hectáreas de tierra, permitiendo a las explotaciones que
prefieren una alimentación basada en forrajes aumentar su base territorial y reducir, por
tanto, su carga ganadera.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

119

mayor precio percibido por el litro de leche, lo cual, sin embargo, no
compensa el aumento de los costes, ya que el margen neto por litro es
7
sensiblemente menor.
Una posible explicación de este resultado es que las explotaciones
que obtienen una leche de mejor calidad físico-química utilizan alimentos
comprados de mayor calidad (fuentes de proteína bypass, y otros), los
cuales tienen un mayor coste.
d)

La relación entre coste medio y resultados económicos

Las explotaciones más eficientes, al ser más pequeñas, tienen un coste
fijo medio mayor, pero todavía son las que producen a un menor coste total
medio (PA), por lo que también son las que tienen un mayor margen neto
por litro. Cuando se considera también el coste de oportunidad de la mano
de obra familiar, entonces no hay prácticamente diferencias entre el coste
total medio (coste de oportunidad) de los tres grupos. Esto se debe a que
todas las explotaciones son familiares, con un nivel de mano de obra
familiar parecido, lo que hace que este factor pese relativamente más en las
explotaciones más pequeñas.
Estos resultados se refieren exclusivamente a la producción de leche.
En los resultados económicos no se tienen en cuenta otros ingresos de la
explotación (ni sus costes), como son la venta de terneros o novillas. Dado
que las explotaciones más ineficientes son más grandes, cabe esperar que
8
sus resultados económicos mejoren al considerar estas partidas.
En resumen, parece posible caracterizar de la siguiente forma las
explotaciones que producen a menor coste:
•

7

8

9

Son más pequeñas, tanto en litros totales producidos como en
número de vacas. Asimismo, se caracterizan por tener vacas de
9
menor producción y una menor carga ganadera.

Hay que tener en cuenta que en el precio de la leche incide, además del componente de
calidad, una prima por volumen, que puede llegar a ser bastante importante. Por lo tanto,
dado que las explotaciones con mayor precio son también las más grandes, no puede
interpretarse ese mayor precio como un reflejo exclusivo de la mayor calidad.
Cuando se consideran todos los tipos de ingresos de la explotación, el cálculo del coste
medio se vuelve más complicado, pues en tal caso existen varios productos (outputs).
Frank (1998) considera distintas alternativas para contemplar esta situación.
Este resultado de que el coste medio aumenta con el tamaño del rebaño es relativamente
frecuente en la literatura al respecto. Así, por ejemplo, Frank y Vanderlin (1999) dividen
una muestra de explotaciones lecheras de Wisconsin en seis grupos según el tamaño del
rebaño, encontrando que el coste medio disminuye en los tres primeros grupos (hasta 100
vacas) y aumenta en los tres restantes.

CEPAL

120

•

Emplean menos concentrados por litro, lo que probablemente
obedezca a una producción de forrajes de mayor calidad y a una
formulación de las raciones alimenticias con criterios económicos,
además de los nutricionales.

Evidentemente, estas conclusiones hay que matizarlas, ya que existe
una gran heterogeneidad en las explotaciones y, por lo tanto, estas medias
sólo pueden ser consideradas como indicativas de una tendencia. Por otra
parte, el tipo de estudio que se está realizando no es causal, ya que no es
posible demostrar relaciones de causa y efecto mediante la comparación de
medias en distintos grupos de explotaciones. Por este motivo, en la segunda
parte del presente trabajo se estudiará la relación entre eficiencia y tamaño,
calculando para ello las economías de tamaño que existen en la producción
de leche a partir de la estimación de una función de costes.

5.

Economías de tamaño

El análisis tradicional del tamaño se basa en los rendimientos a escala
y su medida: la elasticidad de escala, que se define como la variación en el
nivel de producción resultante de un aumento proporcional de todos los
factores productivos. El concepto de rendimientos a escala es muy intuitivo,
pero plantea el problema de ser un concepto meramente técnico que no
tiene en cuenta la elección de factores que hace la empresa. Esto se debe a
que la elasticidad de escala sólo considera variaciones simultáneas de los
factores productivos que mantienen constante la proporción de los factores,
ya que mide cómo varía el nivel de producción a lo largo de un rayo que
parte del origen (Chambers, 1988).
El aumento en diferentes proporciones de los factores puede permitir
ajustes en su uso que resultan más favorables que el simple incremento
proporcional de todos los factores productivos. Por lo tanto, el concepto
pertinente es el de economías de tamaño, que tiene siempre en cuenta el
modo en que evoluciona el coste mínimo al aumentar el nivel de
producción. Las economías de tamaño pueden definirse como la reducción
en el coste total por unidad de producto como resultado de cambios en el
10
tamaño de operación de la explotación.
La medición de las economías de tamaño suele basarse en una
medida llamada elasticidad de tamaño (Hanoch, 1975), que es igual al
cociente entre el coste marginal y el coste medio.

10

La diferencia entre los conceptos de rendimientos a escala y de rendimientos al tamaño no está
suficientemente clara en la literatura económica, a pesar de los esfuerzos de algunos autores por
dejar bien sentadas sus diferencias (véase, por ejemplo, Hallam, 1991).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Ey=

121

∂lnC ∂C Y CMa
=
=
∂lnY ∂Y C CMe

donde C es el coste de producción e Y es el nivel de producción.
La elasticidad de tamaño está determinada por la forma de la curva
de costes. Si Ey es menor (mayor) que 1 existen economías (deseconomías)
de tamaño, lo cual indica que la función de costes medios es decreciente
(creciente). Cuando Ey es igual a 1, el tamaño de la empresa coincide con el
11
mínimo coste medio posible.
Por tanto, el cálculo empírico de la elasticidad de tamaño pasa
primero por la estimación econométrica de una función de costes. Una
revisión de la metodología y de los estudios empíricos sobre economías de
tamaño puede verse en el artículo de Hallam (1991). En el caso del sector
lechero existen bastantes ejemplos de estudios de este tipo. A continuación
12
se reseñan algunos de ellos.
Dawson y Hubbard (1985) estiman una función de costes medios para
el sector lechero británico que tiene la particularidad de incorporar una
variable indicativa indirecta (proxy) de la capacidad de gestión del ganadero.
Uno de los resultados que obtienen es que hay desconomías de tamaño,
aunque sólo para tamaños muy grandes (superiores a 341 000 litros). Pero el
principal resultado es que las curvas de costes medios varían
significativamente con la capacidad de gestión, de tal manera que las
economías de tamaño son mucho mayores para los mejores ganaderos.
Moschini (1988), utilizando una muestra de explotaciones lecheras de
Ontario, estima una función de costes translog multiproducto. Entre los
resultados que obtiene destaca que las economías de tamaño se agotan a
partir de 500 000 litros.
Burrell (1990), en su estudio sobre el sector lácteo de Gales e Inglaterra,
estima una función de costes medios translog controlando la capacidad de
gestión por el input fijo. Conforme a sus resultados, parecidos a los de
Dawson y Hubbard (1985), el nivel al que se agotan las economías de tamaño
es de 140 000 litros para los peores gestores y de unos 200 000 litros para los
mejores.
11

12

Esta elasticidad también puede medirse desde la función de costes medios, existiendo la
siguiente relación entre ambas:
∂lnC ∂lnCMe
=
+1
Εy =
∂lnY
∂ ln Y
Utilizando una aproximación económico-ingenieril, Matulich (1978) encontró para el
sector lechero de los Estados Unidos que la curva de CMeLP proporciona abundantes
economías de tamaño hasta rebaños de 750 vacas, para volverse prácticamente plana a
partir de ese punto.

CEPAL

122

Muhktar y Dawson (1990), trabajando también con datos de
explotaciones lecheras británicas, utilizan la estimación en dos etapas de
Hubbard y Dawson (1987), usando para ello muestras de cinco años
diferentes, y encuentran que las economías de tamaño se agotan al llegar a
una producción de aproximadamente 700 000 litros en los dos años
anteriores a la implantación de las cuotas lecheras y a una producción
cercana a 1 000 000 de litros en los tres años que siguieron a la
implantación.
Colman y otros (1998) estiman una función de costes cuadrática para
el sector lechero de Inglaterra y Gales. Una particularidad de su estudio es
que descomponen el efecto del nivel de producción (tamaño) en el coste
medio en el efecto de dos variables: tamaño del rebaño (vacas) y
productividad media de las vacas (rendimiento por vaca), cuyo producto es
igual a la producción de leche de la explotación. Ambas variables tienen
una relación en forma de U con el coste medio. El tamaño óptimo del
rebaño oscila entre aproximadamente 150 y 250 vacas según la región.
En principio, los resultados de estos estudios son lo suficientemente
distintos entre sí como para preguntarse por las causas de esa disparidad.
No hay una respuesta única, ya que en general los estudios difieren en la
definición de coste medio, en las variables explicativas incluidas, o en el
método de estimación. En concreto, en el estudio de Muhktar y Dawson
(1990), para los años anteriores a la implantación de las cuotas se estima el
modelo en dos etapas, para calcular una variable indirecta (proxy) del
producto planeado, mientras que en el período siguiente se utilizan las
cuotas como variable indirecta. Estas diferencias permiten concluir que el
cálculo de las economías de tamaño es muy sensible a los factores
mencionados y que debe procederse por tanto con gran precaución.

6.

Estimación de las economías de tamaño

Para calcular las economías de tamaño es necesario estimar una
función de costes. La estimación de funciones de costes ha sido criticada en
numerosas ocasiones (Johnston, 1958) debido a los problemas
metodológicos que plantea.
Un primer problema es que la estimación de funciones de costes por
mínimos cuadrados ordinarios (MCO) con datos de corte transversal, da
como resultado funciones medias, es decir, con residuos positivos y
negativos. Esta práctica contradice la definición teórica de función de coste,
como una función que proporciona el mínimo coste de producir en cada
nivel de producción, dados los precios de los factores.
Una solución de ese problema consiste en estimar lo que se conoce
como funciones frontera, las cuales imponen que todos los residuos sean

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

123

positivos. De esta manera, todas las explotaciones producen por encima del
mínimo coste posible. En este sentido, Aigner, Lovell y Schmidt (1977)
introducen el concepto de frontera estocástica, cuya característica principal
es que la perturbación aleatoria está dividida en dos componentes. En el
caso de una frontera de costes estocástica, la ecuación es:
Ci = Ci*(Y ,W) + vi + ui
donde Ci es el coste observado de la explotación i, Ci*(Y,W) es la función de
costes que depende del nivel de producción (Y) y de un vector de precios
de los factores productivos (W), v es un término de error simétrico que
representa sucesos que no son controlables por la explotación, como el
clima. El término de error u es no negativo y se distribuye
independientemente de v, siguiendo una distribución correspondiente a
una cola. Este término recoge la distancia de cada explotación a su frontera
estocástica, representando, por tanto, una medida de su ineficiencia
13
económica.
Otro problema que plantea la estimación de funciones de costes es
que son funciones ex ante. En efecto, la función de costes se obtiene
suponiendo que las empresas minimizan el coste de producir un nivel de
producción planeado, que es no estocástico. Sin embargo, en la práctica, la
variable independiente de la mayor parte de los estudios econométricos es
el nivel de producción realizado, y no el planeado que indica la teoría.
Como el nivel de producción realizado es estocástico, puede suceder que
explotaciones idénticas produzcan con costes medios observados
14
diferentes, debido a lo aleatorio del proceso de producción.
Desde el punto de vista econométrico, esta situación se traduce en un
problema de errores en las variables que conduce a obtener estimaciones
sesgadas de los parámetros de las funciones de coste. La solución de este
problema, propuesta por Walters (1960) y por Martin (1983), consiste en
utilizar una variable instrumental para hacer el cálculo del coste medio
usando el nivel de producción planeado, que a diferencia del observado
depende, según estos autores, de los factores utilizados y carece de
15
componentes aleatorios. En el presente trabajo, dado que los productores
13
14

15

La ineficiencia económica es la suma de la ineficiencia técnica y de la asignativa.
Este problema puede ser especialmente grave en las actividades agrícolas, donde la
mayoría de los recursos se asignan al comienzo de la temporada, antes de que se conozca
un nivel de producción realizado, y donde la producción tiende a ser más variable que en
otros sectores.
Hubbard y Dawson (1987) utilizaron esta técnica con una muestra de explotaciones
lecheras del Reino Unido. Los resultados demuestran que existen diferencias entre la curva
de costes ex post y la curva ex ante. Las estimaciones de la curva ex post sobrestiman el
coste medio mínimo y subestiman el nivel óptimo de producción.

CEPAL

124

de leche están limitados por una cuota de producción, se supone que el
nivel de producción planeado y el realizado deben parecerse mucho, por lo
que no se tendrá en cuenta ese posible problema.
Stefanou y Madden (1988) también mencionan que la presencia de
incertidumbre puede ocasionar estimaciones espurias de las economías de
tamaño. En concreto, si existe incertidumbre en el precio del producto, un
aumento de éste tiene un efecto ambiguo sobre el tamaño.
En este trabajo se dispone de datos de 200 explotaciones lecheras
observadas durante tres años (1993-1995), lo que se conoce como un panel
de datos. Cuando se dispone de una estructura de datos de este tipo, el
modelo de frontera de costes estocástica puede escribirse en términos
logarítmicos como:

ln Cit = αi + ln x it βt + ε it
donde Cit representa el coste de la explotación i en el período t, y xit
representa el vector de precios y el nivel de producción de la empresa i en
el período t. Los parámetros αi son efectos individuales de explotación que
recogen aquellas características específicas de cada explotación que no
16
varían en el tiempo. En cuanto a la perturbación aleatoria, εit, se supone
simétricamente distribuida con media cero.
La ecuación a estimar va a ser una función de costes medios totales a
corto plazo para tener en cuenta que hay restricciones en términos de
insumos fijos que limitan el posible crecimiento de las explotaciones. La
forma funcional elegida es la translog (Christensen, Jorgenson y Lau, 1973),
que es la forma funcional flexible más empleada en los estudios empíricos.
1
1
ln CMe it = α i + α Y ln Yit + α YY (ln Yit ) 2 + α Z ln Z it + α ZZ (ln Z it ) 2 +
2
2
α MY ln Z it ln Yit + ε it

donde CMe es el coste total medio (incluyendo el coste de oportunidad de
la mano de obra), Y es la producción de leche, y Z es la superficie de la
17
explotación, que se incluye como un insumo fijo.
La ecuación (4) se estimó por mínimos cuadrados ordinarios
mediante el estimador de efectos fijos (WITHIN). Con el objeto de obtener
16

17

En concreto, una de las características que se espera que recojan estos efectos individuales
es la capacidad de gestión de los ganaderos. Este y otros factores que normalmente se
omiten en la especificación de la función de costes, constituyen lo que se conoce en la
literatura econométrica como heterogeneidad inobservable, que es una posible fuente de
importantes problemas de estimación en estudios con datos de corte transversal.
No se han incluido los precios de los factores porque no se dispone de ellos en la muestra.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

125

una estimación de la matriz de varianzas-covarianzas robusta a la
heterocedasticidad, se utiliza la corrección propuesta por White (1980). En
18
el cuadro 5 se recogen los coeficientes de la estimación del modelo. El
coeficiente de determinación es 0.78.
Entre los resultados de la estimación cabe destacar el signo que
tienen las estimaciones de los parámetros αY y αYY, que implican que la
función de costes medios tiene forma de U (aunque no simétrica), lo que
quiere decir que hay economías de tamaño para niveles bajos de
producción, mientras que a partir de cierto nivel de producción (específico
para cada explotación) empiezan las deseconomías de tamaño. La no
significatividad del insumo fijo probablemente se debe a que varía muy
poco en el período de tres años considerado, por lo que su aportación ya
.19
está recogida por el efecto individual, que es invariante en el tiempo.
Cuadro 5
ESTIMACIÓN DE LA FUNCIÓN DE COSTES MEDIOS
Variable
Leche
Leche x leche
Tierra
Tierra x tierra
Leche x tierra

Parámetro
αY
αYY
αZ
αZZ
αYZ

Coeficiente
-2.836
0.548
0.090
-0.192
0.086

t-ratio
-7.909
6.069
0.118
0.430
0.856

Fuente: Elaborado por el autor.

Una vez estimada la función de costes medios se pueden calcular las
economías de tamaño. La elasticidad de tamaño en el caso de la función
translog estimada es:
∂lnCMe(Y, Z)
= α Y + α YY ln Yit + αYZ ln Zit
∂lnY

Las estimaciones de la elasticidad de tamaño que se obtienen de la
fórmula anterior dependen de los datos específicos de cada explotación y, por
tanto, varían también en el tiempo. Por otra parte, igualando la ecuación de la
elasticidad de tamaño a cero y resolviendo para el nivel de producción, se
obtiene el nivel de producción a partir del cual aparecen deseconomías de
tamaño. Éste es un dato muy importante, ya que es el nivel de producción de
20
equilibrio a largo plazo. En el cuadro 6 se muestran las estadísticas
descriptivas de la elasticidad de tamaño y del nivel de producción óptimo.
18
19

20

Los 200 efectos fijos no se incluyen en el cuadro por razones de simplicidad.
La ecuación (4) también se estimó usando el número de vacas como insumo fijo,
obteniéndose resultados similares.
En este sentido, el nivel de producción óptimo no debe entenderse como el que deben
tener las empresas, ya que éste debe ser aquel para el que el coste marginal sea igual al
ingreso marginal. Dado que el precio de mercado de la leche está por encima del mínimo

CEPAL

126

Cuadro 6
ELASTICIDAD DE TAMAÑO Y NIVEL ÓPTIMO DE PRODUCCIÓN
Media
Elasticidad de tamaño
Producción óptima

-0.200
120 924

Desviación
estándar
0.343
8 541

Mínimo

Máximo

-1.275
96 229

0.966
147 735

Fuente: Elaborado por el autor.

Como cabía esperar, hay explotaciones con elasticidad de tamaño
positiva y otras que la tienen negativa. La media es negativa, lo que indica
que por término medio existen economías de tamaño. La producción
óptima indica el nivel de producción para el que la elasticidad de tamaño es
cero. La media es de casi 121 000 litros, algo superior a la media de
producción de esta muestra de explotaciones. Un resultado importante es
que el máximo de esta variable es de sólo 147 000 litros. Muchas veces,
cuando se habla en Asturias del tamaño mínimo que deben tener las
explotaciones para ser económicamente viables, se suele hablar de un
tamaño situado alrededor de 150 000 litros. Sin embargo, si los cálculos
anteriores son correctos, en caso de que el tamaño de las explotaciones
analizadas en esta muestra aumentase hasta 150 000 litros, todas habrían
entrado en la zona de deseconomías de tamaño para ese nivel de
producción.

7.

La explicación de las deseconomías de tamaño

Los resultados obtenidos en la sección anterior indican que hay
economías y deseconomías de tamaño. Las razones microeconómicas que
permiten explicar la presencia de economías de tamaño son: la existencia de
insumos indivisibles, las ganancias en productividad derivadas de una
mayor especialización del trabajo, o las economías pecuniarias derivadas de
descuentos por volumen en la adquisición de algunos insumos.
Sin embargo, la explicación de las deseconomías de tamaño no es tan
clara. La explicación más habitual se basa en que la capacidad de gestión
del empresario es más o menos fija: según Sloman (1997), después de cierto
punto la empresa se volverá tan grande que empezará a experimentar
deseconomías de escala. En ese punto, las economías de producción y las
economías financieras empezarán a ser compensadas por los problemas de
gestionar una organización grande. Por tanto, la principal razón para
encontrar deseconomías de tamaño es que, en muchos casos, las empresas
aumentan de tamaño sin adecuar su capacidad empresarial. En este caso,
las explotaciones están añadiendo factores variables en presencia de un
de la curva de CMe, las explotaciones pueden producir por encima de lo que hemos
denominado “nivel de producción óptimo”.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

127

factor productivo fijo (la gestión), por lo que, conforme a la ley de los
rendimientos decrecientes, eventualmente el coste medio empezará a subir.
El argumento anterior parece bastante lógico. Hay que tener en
cuenta que toda transformación lleva aparejados sus respectivos costes.
En este sentido, el aumento de tamaño no es una excepción, y no debe
sorprender que el crecimiento traiga consigo la aparición de ciertas
ineficiencias debidas al manejo de nuevas técnicas o a la dificultad de
gestionar más recursos con la misma capacidad. De acuerdo con algunos
estudios realizados en el Reino Unido (Dawson y Hubbard, 1985), hay
deseconomías de tamaño según el nivel de gestión del ganadero. Es decir,
sólo los buenos ganaderos pueden aumentar la producción sin que por
ello aumente el coste medio.
En el caso de la producción de leche se pueden encontrar ejemplos
concretos de posibles ineficiencias que surgen en la gestión de la
explotación cuando se aumenta el tamaño de ésta sin adecuar al mismo
tiempo la capacidad de gestión. Un caso claro es el del aspecto reproductivo
del rebaño. La detección de celos es relativamente fácil para un ganadero
pequeño, que en muchos casos tiene el establo debajo de su casa y puede
observar a sus vacas con mucha frecuencia a lo largo del día. Sin embargo,
cuando aumenta el número de vacas y construye un establo más alejado o
las distribuye en dos establos, la dificultad de detectar los celos aumenta.
En el caso de grandes rebaños que están en pastoreo parte del tiempo, este
21
aspecto puede llegar a convertirse en un grave problema.
Esta idea de que existe un efecto negativo del tamaño sobre el coste
medio cuando la capacidad de gestión se mantiene más o menos constante,
no ha aparecido de forma explícita en la literatura. Sin embargo, algunos
trabajos empíricos han incluido alguna variable de gestión en la estimación
de funciones de costes, lo que les ha permitido en realidad contrastar la
hipótesis mencionada, aunque sorprendentemente este resultado no se ha
explotado, salvo en el trabajo reciente de Álvarez y Arias (1999). A
continuación se resumen algunos de estos trabajos, destacando la variable
interacción entre producción (tamaño) y gestión empleada y el resultado de
la estimación del coeficiente de esta variable.
ESTUDIOS QUE ANALIZAN LA RELACIÓN ENTRE COSTE Y GESTIÓN
Estudio
País
Interacción Coeficiente
t-ratio
Dawson y Hubbard (1985)
Reino Unido
M
-0.14
-3.07
Hubbard y Dawson (1987)
Reino Unido
M
-0.16
-3.00
Muhktar y Dawson (1990)
Reino Unido
M
-0.13
-3.06
Burrell (1990)
Reino Unido
M
-0.13
-3.90
Álvarez y Arias (1999)
España
ET
-0.57
-2.79
21

Diversos autores comparten la idea de que el aumento del tamaño de una explotación
lechera es una cuestión complicada (véase, por ejemplo, Bailey, 1997).

CEPAL

128

Todos los modelos estiman funciones de costes medios translog por
distintos procedimientos. Los cuatro primeros estudios emplean datos de
corte transversal, mientras que el de Álvarez y Arias usa datos de panel.
Todos los modelos incluyen una variable interacción entre la producción y
una variable indirecta para la capacidad de gestión. Los cuatro primeros
emplean como variable indirecta el margen sobre gastos en alimentos por
litro (M), mientras que el último utiliza un índice de eficiencia técnica (ET)
estimado en una primera etapa. Como se puede ver, todos los estudios
obtienen un coeficiente del término de interacción que es negativo y
significativo, lo cual indica que para un mismo tamaño las explotaciones
mejor gestionadas tienen un menor coste medio.
Por último, aunque parece que las explotaciones más grandes
incurren en deseconomías de tamaño, queda por analizar la cuestión de si
esa estrategia es aconsejable desde el punto de vista económico. Como ya se
dijo, puede ser rentable para una explotación producir a corto plazo en la
parte ascendente de su curva de costes medios a largo plazo, ya que ese
puede ser el nivel de producción que maximice el beneficio. Sin embargo, si
el precio de la leche baja, la estrategia de producir en la zona de
deseconomías de tamaño puede ser peligrosa, especialmente si, para
situarse en esa zona, el aumento de la producción se ha conseguido en parte
con nuevas inversiones en instalaciones, como salas de ordeño, establos y
otras, que son costes hundidos para la explotación.
A este respecto es importante destacar que hay muchas formas de
aumentar el tamaño de una explotación lechera, todas ellas relacionadas
básicamente de alguna manera con la función de producción. Así, por
ejemplo, si el objetivo es aumentar la producción de leche, un ganadero
tiene las siguientes opciones:
•
•
•

22

A muy corto plazo: aumentar la cantidad de factores variables,
como dar más pienso a las vacas o usar más mano de obra y
ordeñar tres veces al día en vez de dos.
A corto plazo: aumentar la cantidad de los factores productivos
22
cuasifijos, como el número de vacas.
A mediano plazo: intentar eliminar ineficiencias de tipo técnico.
Por ejemplo, un mejor manejo reproductivo que resulte en una

Este tipo de factores productivos son más flexibles al alza que a la baja. Esto se debe al
problema conocido como asset fixity, que quiere decir que ciertos factores productivos se
vuelven fijos ante ciertas condiciones de mercado. Por ejemplo, si debido a una baja del
precio de la leche la explotación decide reducir su nivel de producción, es posible que no
pueda deshacerse del número de vacas que desee, ya que al tener que venderlas para
carne, su valor en la utilización actual puede ser mayor que en la utilización alternativa
(véase Álvarez, Prieto y de la Fuente, 1990).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

•

129

reducción del intervalo entre partos permitirá producir más
cantidad de leche con los mismos factores productivos.
A muy largo plazo: variaciones de los factores productivos fijos
o de la tecnología, como el aumento de productividad de las
vacas por medio de un programa de mejora genética.

Por tanto, los ganaderos deben valorar muy bien las anteriores
alternativas antes de aumentar el tamaño y considerar no sólo las
condiciones actuales de mercado sino también las futuras.

Conclusiones
Se ha calculado el coste medio de producción de una muestra de
explotaciones lecheras, evaluando su relación con una serie de
características de las explotaciones y, muy especialmente, con el tamaño de
éstas. El análisis de costes revela, en primer lugar, una gran dispersión en el
coste medio de producción para un mismo nivel de tamaño, lo cual sugiere
la presencia de ineficiencias y la posibilidad, por tanto, de reducir costes
por medio de la mejora de la gestión. Las explotaciones más eficientes, es
decir, las que producen a menor coste variable medio, se caracterizan por
ser las que menos pienso utilizan para producir un litro de leche y por tener
menos vacas por término medio.
Con respecto a las economías de tamaño en el sector, este estudio
encuentra datos empíricos de que existen deseconomías de tamaño en
Asturias (España) a partir de tamaños no muy grandes (alrededor de
150 000 litros). Por lo tanto, parece que la reducción en el coste medio
derivada de la posible existencia de economías de tamaño no es tan
importante como se ha creído tradicionalmente. Este resultado cuestiona
una corriente de opinión tradicional basada en el problema del
minifundio, que considera que el aumento del tamaño de las explotaciones
es condición suficiente para mejorar su funcionamiento.
Por último, se sugiere una explicación para la parte de la curva de
costes medios con deseconomías de tamaño, basada en el efecto sobre los
costes de la interacción del tamaño con la capacidad de gestión de los
productores. Esta idea ya había sido anticipada por Lund y Hill (1971): “...
si la capacidad de gestión de una explotación pequeña puede no ser
suficiente para gestionar una explotación mucho mayor, uno esperaría que
un aumento en el tamaño fuera acompañado de una disminución de la
eficiencia relativa”. Los mismo autores concluyen en su trabajo que “un
cambio del tamaño de la explotación puede implicar más que un mero
cambio en el nivel de producción”.

CEPAL

130

Tendencias mundiales de la industria lechera
Pedro Tejo
Diciembre de 1999

Introducción
La tendencia que muestra la producción de leche en el mundo
representa de manera especial los rasgos cada vez más globalizados de la
economía mundial y de las innovaciones tecnológicas que se dan en ella. A
pasos agigantados queda atrás el comercio de leche en su estado más
primario y se avanza hacia una mayor comercialización de leche
industrializada. En el trayecto aumentaron también los compromisos cada
vez más exigentes con las múltiples redes de servicios —frío, transporte,
distribuidores y otras— para satisfacer la demanda interna y la externa, y
para cubrir asimismo un consumo cada vez más diversificado.
El dominio que ejercen los países desarrollados en los mercados
internacionales de la leche está disminuyendo. Influye en ello el cambio en
las reglas del juego proveniente de las negociaciones multilaterales en
marcha. Los cambios principales son la reducción de los aportes estatales a la
producción y el descenso de las barreras al comercio. Al mismo tiempo se
han abierto espacios para los países en desarrollo, entre ellos los de América
Latina, que se traducen en un aumento de su participación en los mercados.
No obstante, en el caso de los países en desarrollo, estos giros están referidos
fundamentalmente a la comercialización del producto primario, lo cual ha
sido predominante hasta ahora, mientras que los países desarrollados se

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

131

abren paso hacia nichos de mercado con productos cada vez más elaborados.
Esta iniciativa deberán seguirla también los países en desarrollo si quieren
evitar nuevas formas de desequilibrio en el comercio mundial.
En el presente artículo se revisan estas tendencias centrales de la
industria lechera por medio de cuatro áreas temáticas. La primera hace
referencia a los cambios que ha experimentado la participación de los
países en la producción mundial. La segunda se refiere a la diversificación
del consumo de leche en el mundo. La tercera identifica el tipo de comercio
que se impone en los distintos mercados. Y la cuarta resume las principales
manifestaciones que se consideran útiles para definir estrategias en la
industria lechera actual, estrategias que con seguridad pesarán también en
el futuro próximo. Finalmente, el anexo contiene proyecciones de la
actividad lechera hacia el año 2005.

I.

Cambios de participación en la producción mundial

Aunque la producción mundial de leche ha tenido una evolución
modesta en el último decenio, en los países en desarrollo hubo un
dinamismo mayor que en el pasado. Estos países han aumentado
continuamente su participación en la producción mundial y han
alcanzado un predominio que antes sólo tenían los países desarrollados.
Según las proyecciones al respecto, esta tendencia se mantendrá en los
próximos 10 años (Griffin, 1999b).
Estos cambios en la industria lechera mundial responden a varias
causas. La primera es que la mayor parte de la producción de los países
desarrollados está sometida a limitaciones autoimpuestas. La Unión Europea,
que concentra 23% de la producción mundial, no ha aumentado la
producción e incluso contempla reducirla en los próximos diez años en el
equivalente al 2% de su producción actual. En los Estados Unidos, el
principal país productor del mundo, con 13% del total, la producción ha
tenido un crecimiento no superior al 1% anual, ritmo que piensa mantener en
el futuro. Puede anotarse también, como otra causa, la política general de
apertura comercial que funciona en distintas regiones del mundo, que ha
llevado a cambios sustanciales en la dinámica de la producción lechera,
particularmente en Asia (China, India y Pakistán) y en América Latina
(Argentina, Brasil, Chile y Uruguay). Por otra parte, la apertura y los cambios
estructurales de los países de Europa oriental y de la ex Unión Soviética han
provocado una baja en la producción respectiva. No obstante, en los
próximos años se espera una recuperación en los países de Europa oriental y,
después, en los de la ex Unión Soviética. En general, los aumentos de la
producción han estado ligados al aumento de la masa ganadera y del
rendimiento por animal. Países importantes en este rubro, como Nueva
Zelandia y los del Cono Sur, en especial Argentina, Brasil y Uruguay, donde

CEPAL

132

predominan las praderas extensivas, se inscriben dentro de la primera
opción, mientras que la opción de los altos rendimientos por cabeza
predomina en el resto del mundo, que es precisamente el desafío que han
debido enfrentar estos países para mantenerse en el mercado. Además, como
otra causa, la producción mundial está más internacionalizada: las grandes
compañías agroindustriales han aumentado su presencia en los países en
desarrollo y han impulsado en gran parte los cambios en el rendimiento y la
producción, pero también en la diversificación del producto final.
Varias compañías multinacionales están presentes en la elaboración
lechera mundial, entre las cuales Nestlé, Parmalat, New Zealand Dairy
Board, Danone, Sodial, Kraft y Unilever son las que han desempeñado el rol
más importante en esta materia. Para ello están eligiendo países donde el
consumo se expande, o donde la oferta es limitada y puede expandirse. Se
han reorientado, en general, desde Europa a regiones como América del Sur,
Asia y Oceanía. Sintonizan con cambios hacia productos de mayor valor,
haciendo prevalecer la calidad como un factor determinante del producto
que se comercializa. Con la participación de las empresas transnacionales se
dio un giro en la distribución geográfica de la producción, en especial cuando
se trató de comercializar la producción mediante nuevas formas de
presentación del producto final.
A partir de 1990 la producción de leche creció aceleradamente en los
países latinoamericanos, pues pasaron de una tasa de crecimiento de 1.8%
anual en los años ochenta a una de 3.8% en los años noventa. En contraste, la
producción mundial bajó de una tasa de 1.6% a una de 0.1% en el mismo
período. La producción de leche de los países latinoamericanos alcanza en la
actualidad a alrededor de 50 millones de toneladas anuales, concentrada en un
70% en tres países: Argentina, Brasil y México. Se espera que hacia el año 2005
la tasa de crecimiento sea de 1.5% en el ámbito mundial y de 3.0% en el ámbito
latinoamericano. En el gráfico 1 se expresan algunos de estos parámetros.

II.

Diversificación del consumo

El consumo mundial de leche y sus derivados ha permanecido sin
variación en los últimos años, pero con una gran dispersión. El consumo
mundial por habitante equivale a aproximadamente un tercio del consumo
que registran los países desarrollados. Se considera que en estos últimos el
consumo está cerca de los niveles de saturación, con alrededor de 210
kilógramos anuales por persona, por lo cual, se espera que el consumo
aumente sólo en forma marginal, aunque asociado a cambios cada vez
mayores en el tipo y forma de los productos finales, tendencia que, por lo
demás, debido a un fuerte efecto de demostración, pasará a imponerse
también en los países de menor consumo y desarrollo.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

133

Gráfico1
PRODUCCIÓN DE LECHE, 1980-1998

1998

1996

1997

1994

1995

1992

1993

1990

1991

1988

1989

1986

1987

1984

1985

1982

1983

1980

170
160
150
140
130
120
110
100

1981

índice 1980=100

Pr

Gráfico 1
Total mundial
Países de América Latina y el Caribe
PRODUCCIÓN DE LECHE, 1980-1998
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Database
Collections, página Web oficial de la FAO.

Hay cambios notables en los patrones de consumo, que se expresan en
el mayor peso que adquiere la leche como alimento elaborado en
contraposición con la leche fluida misma. Es decir, hay una demanda más
diversificada, que guarda relación con aspectos como: i) nuevas formas de
presentación del producto que consiguen reconocimiento internacional y, en
consecuencia, el premio asociado a la posición que logran en el mercado; ii)
mayor segmentación del mercado, dado que las fuentes de abastecimiento se
han ampliado progresivamente; y iii) aumentos de la calidad y
enriquecimiento del producto, lo cual va asociado a mayores beneficios para
la salud del consumidor y, por lo tanto, a nuevas formas de consumo.
La diversidad de presentaciones es creciente, pues los productores se
diferencian por el contenido graso, el estar o no enriquecidos con vitaminas,
o por su distinto aporte calórico. También hay una diferenciación del
consumidor por edad (productos para niños, adolescentes, adultos),
factores todos que en definitiva contribuyen a darle al producto una
posición específica dentro del mercado.
Influye también la segmentación del mercado, dado que el
crecimiento del gasto en alimentos se traduce hoy más que nunca en gastos
hechos fuera del hogar. Los productos de la industria láctea se han ido
adaptando a estos cambios, lo cual constituirá un desafío permanente para
esta industria en el futuro. El éxito no depende sólo de trasformar un
producto de 20 centavos de dólar en un alimento de 2 dólares, sino en
repetir ese proceso millones de veces, en decenas de países y manteniendo
la consistencia del producto final.
El consumidor está interesado cada vez más en la calidad de la
alimentación y en los beneficios que reporta a la salud. La leche tiene aquí la
batalla ganada, más aún si se considera que en general ha sido enriquecida
con minerales y vitaminas o ha sido tratada como un producto orgánico o
biológico, todo lo cual ha ampliado su margen de aceptación. Ganan terreno

CEPAL

134

en este campo, por ejemplo, el yogur, que se ofrece justamente como un
producto muy saludable, o los helados con poco contenido de crema (grasa).
Por otra parte, se incorporan nuevos consumidores: las estadísticas de
algunos países del sudeste asiático dan cuenta de la introducción del
consumo de quesos y sus variedades, productos que no formaban parte
importante de la tradición alimentaria de estos países.

III.

Sofisticación del comercio

Se espera que en los próximos años el comercio mundial de leche y
sus derivados tenga un comportamiento moderado, similar al de los
últimos años, pues se estima que pasará de un monto actual cercano a 35
millones de toneladas a uno de 44 millones de toneladas en 2005, con un
crecimiento promedio anual del orden del 2.6%, con lo cual el volumen
transado internacionalmente representará 7% de la producción mundial.
Los países en desarrollo continuarán siendo los principales
importadores, con cerca de 66% de las importaciones totales, y los países
desarrollados los principales exportadores, con 70% de las exportaciones
totales.
Las próximas rondas de negociaciones comerciales multilaterales que
se realizarán bajo los auspicios de la Organización Mundial del Comercio
(OMC) podrían tener consecuencias importantes para la industria lechera
mundial. Entre las cuestiones que podrían ser objeto de negociación figuran
la reducción o supresión de las subvenciones a la exportación, la reducción
de los aranceles de importación y las modificaciones en las medidas de
ayuda interna a la producción.
La industria lechera de los países que en el pasado basaban sus
exportaciones en los subsidios, se está orientando hacia la obtención de
retornos máximos a partir de mercados regionales, con productos
elaborados que están protegidos por precios más altos. En términos de
ventas a los mercados internacionales, las industrias de estos países se están
enfocando hacia nichos de productos con mayor valor agregado, los cuales
pueden ser comercializados en el mercado internacional sin la necesidad de
subsidios. En este proceso han influido tanto la reducción de los subsidios
resultantes de la Ronda de Uruguay, como la expectativa de mayores
reducciones que pudieran resultar de las futuras negociaciones
multilaterales. Al mismo tiempo, debido al carácter multinacional de
muchas compañías lecheras, se ha dado un proceso de inversión en
países con bajos costos de producción, con mercados en expansión, o
ambos a la vez. Congruentemente, las compañías lecheras de Europa
occidental —donde la producción lechera está limitada por cuotas, el
consumo está estancado y disminuyen los subsidios a las exportaciones—

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

135

están haciendo inversiones sustanciales en otras regiones del mundo, con el
objeto de sacar ventaja de las condiciones que éstas ofrecen (leche más
barata y consumo creciente).
Para los países importadores netos de leche, muchos de los cuales
son países en desarrollo, la disminución de los precios internacionales de
los lácteos, causada por la abundancia de suministros de los principales
países exportadores, la mayor competencia resultante de las importaciones
podría frenar el desarrollo de su industria interna. Sin embargo, no todo
está basado en los avances de las negociaciones comerciales, que caminan
hacia una apertura creciente. En efecto, la marcada devaluación de las
monedas frente al dólar, entre ellas las de los grandes importadores de Asia
sudoriental, y también la de la Federación de Rusia, ha llevado el precio
interno de la leche expresado en dólares por debajo de los niveles
internacionales, lo cual ha mitigado los efectos adversos de la competencia
externa sobre el sector lechero de estos países, por lo menos hasta que se
complete el ajuste de los tipos de cambio.
La industria lechera basada hasta hace poco en exportaciones con
subsidios se ha reorientado hacia la producción de bienes con mayor valor
agregado y exportaciones no subsidiadas. En los años ochenta, cuando
predominaba la oferta subsidiada, los países exportadores del hemisferio norte
vendían al exterior principalmente los productos lácteos básicos que gozaban
de esas subvenciones. El acento estaba en el volumen comercializado más que
en la agregación de valor. Esta tendencia experimentó un vuelco en los años
noventa, cuando comenzó a hacerse hincapié en la diversificación de los
productos para atender mercados más exigentes en cuanto a presentación y
más sensibles a los gustos del consumidor.
Dado que, según se espera, los subsidios desempeñarán un papel
decreciente en el comercio mundial, el precio de la principal materia prima
—la leche— será decisivo para determinar desde dónde se originarán las
exportaciones en el futuro. Hay diferencias enormes, de hasta 400%, en el
precio que reciben los productores en los distintos países. En la actualidad,
el precio al productor de 0.20 dólares el kilogramo pareciera ser la línea
divisoria entre los países que pueden exportar leche a granel sin requerir
subsidios y aquellos que no puedan hacerlo (véase el cuadro 1). No
obstante, el resultado final dependerá de las diferencias que logren
establecer los productores entre los retornos internos y los externos. Así,
seguirán operando en la medida en que puedan utilizar los retornos altos
de las ventas internas para compensar los retornos eventualmente bajos de
las exportaciones; de manera inversa, si consiguen que un determinado
producto de exportación lleve incorporado un proceso interesante de
agregación de valor, podrían obtener retornos externos suficientemente
elevados como para compensar los precios altos de la leche nacional.

CEPAL

136

En el marco de las negociaciones de la OMC y de los acuerdos de la
Ronda Uruguay, la reducción de los subsidios afecta principalmente a las
exportaciones de los Estados Unidos y de los países de la Unión Europea, la
mayoría de ellas subvencionadas, que representan en conjunto 50% de las
exportaciones mundiales. Ello les significará perder mercados en favor de
los países que no subsidian sus exportaciones, pero probablemente los hará
volcarse desde las exportaciones de productos lácteos básicos, donde está
su fuerte en el comercio y donde rige el grueso de los subsidios, hacia un
comercio de productos más elaborados.

Rango de precio
61-70
51-60
46-50
41-45
36 -40
31-35
26-30

21-25
16-20
10-15

Cuadro 1
PRECIOS DE LA LECHE AL PRODUCTOR, 1999
(Centavos de dólar por kilógramo)
Países:
Japón
Suiza
El Salvador
Jordania, Noruega
Guatemala, Pakistán, Sudán
Alemania, Austria, Canadá, Colombia, Francia, Irlanda, Israel, Países
Bajos, Panamá, Portugal, Reino Unido, Venezuela
Bangladesh, Bosnia, Costa Rica, Croacia, Estados Unidos, Etiopía,
Hungría, México, Namibia, Nepal, República Checa, República
Dominicana, Tanzania, Tailandia, Viet Nam
Botswana, Bulgaria, China, Eslovaquia, India, Nigeria, Paraguay,
Perú
Chile, Estonia, Federación Rusa, Latvia, Malawi, Moldavia, Polonia,
Rumania, Sudáfrica, Uganda, Zimbabwe
Argentina, Australia, Brasil, Lituania, Nueva Zelandia, Uruguay

Fuente: Red de Información sobre Perspectivas Lecheras de la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), Perspectivas lecheras, vol. 1, N° 2, mayo de 1999.
Nota:

La composición o la calidad de la leche no son necesariamente iguales en los distintos países.

Desde el punto de vista de la oferta mundial, los países que más se
beneficiarán con este cambio serán Australia y Nueva Zelandia, aunque
favorecerá también a los países que se proyecten hacia el futuro con bajos
costos de producción. Además de los de Oceanía, están en esta situación
países como Polonia —dentro de los países de Europa oriental—,
Argentina, Brasil, Chile y Uruguay entre los latinoamericanos, y Sudáfrica y
Zimbabwe entre los países africanos.
Bajo este nuevo horizonte de menores precios, puede ocurrir, por
otra parte, que la demanda de muchos países se amplíe a un ritmo mayor
que el de la producción interna y, en consecuencia, pasen a ser
importadores o intensifiquen su condición de tales, como podría ser el caso
de varios países latinoamericanos (Brasil, México, Perú y Venezuela).
También podrían darse cambios en la misma dirección en países de Asia
(China, Filipinas, Malasia, Singapur, Tailandia y Viet Nam).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

137

Los resultados de la Ronda Uruguay apuntan, en definitiva, hacia la
configuración de un mercado de productos lácteos mucho más complejo
que en el pasado. Estos cambios se reflejan en la comercialización y en los
sistemas de distribución. El consumo es ahora mucho más variado y
sofisticado que antes. En el futuro, el mercado internacional demandará
productos de aquellos países exportadores que ofrezcan precios más bajos,
o se pagará una prima si los bienes se ajustan a mejores estándares de
calidad y exclusividad. El desafío para los países productores es identificar
esos mercados potenciales y volcar sus esfuerzos de producción para
satisfacer esa eventual demanda. En el cuadro 2 se muestra el modo en que
ha evolucionado desde 1980 el intercambio mundial respectivo.
Cuadro 2
COMPOSICIÓN DEL COMERCIO MUNDIAL DE LECHE Y DERIVADOS, 1980-1997
(Porcentajes y valores)
1980
1990
1997
Caseína
2.6
2.6
2.4
Crema fresca
0.5
1.7
2.9
Leche condensada
0.5
0.7
1.1
Leche en polvo
21.8
22.5
22.3
Leche evaporada
6.1
3.8
2.8
Leche fresca
4.4
7.1
9.7
Mantequilla
23.7
13.2
11.4
Nata en polvo
11.9
12.1
10.2
Queso
27.4
33.3
33.1
Suero condensado
0.0
0.1
0.1
Suero en polvo
1.0
1.5
2.2
Suero fresco
0.0
0.1
0.1
Yogur
0.0
1.4
1.7
Total (en millones de dólares)
14 518
23 218
30 338
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Database
Collections, página Web oficial de la FAO.

Las exportaciones de América Latina han presentado una particular
expansión, especialmente desde los años noventa, con un cambio notable en su
composición en las últimas décadas. Sin embargo, la región se sigue
comportando como importadora neta de lácteos, predominando cada vez más
la importación de productos elaborados. Las proyecciones hacia el año 2005
indican que estas tendencias se mantendrán.
Pese a ese cambio en la composición de las exportaciones, la leche en
polvo continúa siendo el principal lácteo que exporta América Latina. Con
todo, hay ahora una mayor participación de las exportaciones de leche y crema
fresca, cuya proporción aumentó de 2% en 1987 a 14% en 1997; de las de leche
en polvo entera, de 12% en 1987 a 40% en 1997; y de leche en polvo
descremada, de 8% a 15% en igual período. Ha disminuido en cambio la
participación de las exportaciones de quesos, de 56% a 22%, y de mantequilla,
de 19% a 8%, lo que es coherente con las tendencias presentes en los mercados
mundiales.

138

CEPAL

Por otra parte, en cuanto a la composición de las importaciones
latinoamericanas, la leche en polvo es el principal producto importado,
aunque su participación disminuyó levemente (de 74% a 67%) entre 1987 y
1997. De la misma forma, las importaciones de queso aumentaron su
participación de 6% a 13%, partidas que provienen en su mayoría de los
países que han dominado tradicionalmente este mercado mundial, como
los de América del Norte, de Europa Occidental y de Oceanía. Sin embargo,
ha crecido la presencia de algunos países latinoamericanos, especialmente
de Argentina y Uruguay, en la propia región.
En 1995 las importaciones totalizaron 7.7 millones de toneladas
métricas y las exportaciones 1.1 millones, lo que da un balance neto
negativo de -6.6 millones. Grosso modo, esta proporción se ha mantenido
hasta el presente. Así, aunque las exportaciones han crecido
porcentualmente más que las importaciones, el comercio de lácteos en la
región sigue siendo deficitario.
El crecimiento que ha experimentado la producción para el consumo
interno en varios países de la región y el reordenamiento de la oferta
exportable de aquellos que tienen menores costos han acentuado la
tendencia deficitaria, especialmente a partir de 1992.
En América Latina, entonces, hay desde comienzos de los años
noventa una producción lechera dinámica, pero concentrada
mayoritariamente en unos pocos países. El consumo por habitante se ha
mantenido relativamente estable desde hace casi 15 años, salvo en algunos
países como Argentina, Brasil, Chile y Colombia, donde últimamente ha
aumentado la presencia de estos productos en la dieta familiar, pues en
ellos se registró una mayor variación en el consumo aparente promedio de
1
la población. No obstante, el crecimiento del consumo que hubo en los
años noventa a causa del mejor rendimiento de la economía de la región en
ese período, representó en la mayoría de los países de la región sólo una
recuperación de los niveles que se tenían en 1980. Con todo, la cantidad de
leche incorporada hoy a la dieta latinoamericana (115 kilógramos al año) es
todavía insuficiente y dista aún de los estándares de los países
desarrollados (214 kilógramos al año).
Por otra parte, el crecimiento de las exportaciones de productos
lácteos de la región, específicamente en términos de volumen, indica el alto
grado de especialización que se ha alcanzado en estos rubros,
especialmente en Argentina, Chile y Uruguay. Las importaciones, a su vez,
tienen en general la misma composición que en el pasado, aunque ha
1

El consumo aparente está definido como la diferencia entre la producción y el equivalente
de las exportaciones más las respectivas importaciones, descontando el uso intermedio y
las pérdidas de producción.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

139

aumentado la participación de algunos rubros más elaborados. Aparte del
abastecimiento proveniente de los países que dominan el mercado mundial,
como Canadá, los Estados Unidos, Francia, Irlanda y Nueva Zelandia, se ha
incrementado el abastecimiento intrarregional, en lo cual destaca Uruguay,
favorecido sobre todo por los acuerdos comerciales del Mercosur. Los
principales importadores de la región son (en este orden) México, Brasil,
Venezuela y Perú, pero donde más creció el abastecimiento externo para el
consumo interno fue en Colombia, Ecuador, Guatemala y Panamá, por
efecto de la apertura comercial y la apreciación del tipo de cambio. Sin
embargo, el hecho de que varios de ellos sean países con una gran tradición
pecuaria, alimenta la esperanza de que en el futuro puedan librarse de esa
dependencia. Como ya se dijo, el déficit comercial de leche y sus derivados
fue y sigue siendo importante en América Latina, lo que indica que las
importaciones continuarán siendo muy dinámicas y el mercado regional no
perderá interés para las economías que compiten por abastecerlo.

Conclusiones
Se puede afirmar, entonces, a modo de síntesis, que la demanda y la
producción de lácteos están aumentando en varias regiones del mundo. Los
países que más se benefician del comercio respectivo son aquellos que
logran menores costos de producción y son capaces de exportar sus
productos sin subsidios. El mercado estará cada vez más diversificado en
cuanto a productos de diferentes tipos, formas de comercialización y
presentación. Los países con mayores costos de producción podrán
compensar esa desventaja abordando nichos de mercado con productos
más sofisticados. El comercio de productos menos elaborados perderá
terreno frente al de productos más elaborados.
La Unión Europea ha impuesto limitaciones al crecimiento de su
propia producción lechera, y en los Estados Unidos se proyecta un
crecimiento muy modesto. La próxima ronda de negociaciones
comerciales multilaterales contempla cambios en las subvenciones a la
exportación, en los aranceles de importación y en las medidas de ayuda
interna que afectan a la producción y al comercio de la leche. Los precios
recibidos por el productor son muy dispersos en el ámbito mundial,
llegando a una diferencia de hasta 400%. La reducción de las barreras
favorecerá a aquellos países que producen a bajo costo, o bien a la
industria de lácteos cuyos consumidores estén dispuestos a pagar una
prima por la calidad de los productos que ésta ofrece.

CEPAL

140

Durante la última década se evidenció una importante expansión del
mercado de lácteos en América Latina, apoyada en el aumento de los
ingresos familiares, el mejor aprovechamiento de la vocación ganadera y
lechera de la región, particularmente del Cono Sur, y la mayor estabilidad
económica predominante.
Los procesos de apertura comercial llevados a cabo en casi todos los
países, especialmente en los de América Latina, han facilitado el desarrollo
de la actividad lechera mundial y planteado nuevos desafíos.

Anexo

Años

Cuadro 1
PROYECCIÓN DE LA ACTIVIDAD LECHERA, 1995-2005
Producción
Importación
Exportación
Consumo
(Millones de
(Millones de
(Millones de (Kilógramos per
toneladas
toneladas
toneladas
cápita)
métricas)
métricas)
métricas)
1995
2005
1995
2005
1995
2005
1995
2005

Mundo
Países en desarrollo
África
América Latina
y el Caribe
Asia
Cercano Oriente
Países desarrollados
América del
Norte
Europa
occidental
Oceanía
Japón
Sudáfrica
Federación Rusa
Resto del mundo

533.8

615.0

34.3

43.3

34.4

43.7

78

80

184
19.2
48.9

249.1
24.5
65.7

21.8
4.5
7.7

28.1
5.6
9.4

2.2
0.2
1.1

4.7
0.2
3.3

42
34
109

49
33
122

115.9

158.9

9.6

12.9

0.9

1.2

34

42

18.6

21.6

2.3

2.9

0.2

0.2

77

71

236.0
77.2

249.7
85.0

9.7
4.6

12.9
5.9

25.8
2.2

31.9
2.0

212
253

216
260

130.3

126.9

2.3

3.4

13.0

11.2

241

245

17.6
8.5
2.4

26.5
8.5
2.8

0.3
2.3
0.1

0.5
2.9
0.1

10.3

18.5

0.3

0.2

265
70
55

273
73
53

42.7
71.1

40.0
76.2

1.1
1.8

1.1
1.5

1.4
5.0

1.2
5.9

169
164

168
172

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Perspectivas
sobre la lechería mundial hacia el año 2005, Roma, División de Productos Básicos y Comercio, 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

141

Parte III
Los estudios de caso: Chile, Colombia, Uruguay,
Argentina, Comarca Lagunera, México, y
los Países Bajos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

143

El complejo productivo lácteo en Chile
Martine Dirven
Liudmila Ortega
Noviembre de 1999

Resumen
Durante el período que media entre la crisis de 1982 y la crisis de
1998, el sector lácteo chileno conoció un crecimiento continuo, con
considerables avances en el rendimiento de la producción primaria y en la
capacidad y diversificación de la fase de elaboración. Según una opinión
generalizada, en pocos años más la producción nacional estará a la par con
el consumo interno. La industria parece haber apostado ya por una
estrategia exportadora, presionando a la baja los precios al productor,
exigiendo mayor grado de calidad y eliminando a los proveedores que le
interesan menos. Muchos productores no están resistiendo estas presiones
y los que logran subsistir vacilan en cuanto al rumbo que deben tomar. La
heterogeneidad del sector es muy grande y, por ende, también son
heterogéneos los intereses que representan los gremios. Nuestra impresión
es que, hasta 1998, los gremios recibían y transmitían información, pero no
lograban —ni era su propósito— articular sinergias fuertes entre sus
miembros. La crisis de 1998 ha llevado a un mayor esfuerzo de articulación.
Gran parte de la producción primaria se concentra en el sur del país.
Allí se elaboran los productos de larga vida, mientras que los productos
frescos se elaboran en su mayoría en las cercanías de Santiago. Las cinco
empresas más importantes concentran el 90% de la recepción de leche. Las

144

CEPAL

empresas medianas han hecho grandes esfuerzos de modernización, pero
su futuro es incierto, no necesariamente porque sean ineficientes en la
producción o en la gestión, sino porque las condiciones de pago de las
cadenas de supermercados, las dificultades de acceso al crédito y el costo de
éste, así como la imposibilidad de hacer un despliegue publicitario, las
ponen en franca desventaja.
La entrada al sector de empresas más grandes y con mayores
contactos en el exterior ha desestructurado varios de los eslabones locales y
nacionales. Al mismo tiempo, se han formado otros eslabones, más bien en
el área de servicios. El balance desde el punto de vista del valor agregado
regional o nacional, creación de empleos y conocimientos, o el desarrollo
del complejo productor a más largo plazo, no está muy claro. Lo que sí esta
claro es que con algo más de visión y empeño se podrían crear o fortalecer
eslabones que apoyaran el desarrollo regional o nacional. El consumidor
chileno y el de los países vecinos hacia los cuales se exporta es poco
sofisticado en cuanto a lácteos y eso le da en la práctica un respiro al cluster,
que la gran industria no parece querer aprovechar. Si el precio al productor
está en el centro del debate, no parecen sin embargo estar en tabla de
discusión ni la gran diferencia entre el precio al productor y el precio al
consumidor, ni las posibles ineficiencias a lo largo de la cadena productiva
más allá del productor primario.
El gobierno —con una clara actitud no intervencionista— no ha
hecho mucho uso de su peso en las negociaciones tripartitas para tratar de
salvar las inversiones hechas en virtud de distintos programas de fomento
y para frenar la disminución de alternativas productivas, en especial para
los pequeños productores agropecuarios del sur del país.

Introducción
Este estudio pretende aportar al conocimiento de la producción,
industrialización y comercialización de lácteos en Chile, especialmente en
cuanto a sus encadenamientos productivos y de conocimientos, los
diferentes tipos de agentes que intervienen en ellos, su ubicación geográfica
y la forma de relacionarse entre sí. El propósito es proporcionar una visión
amplia del complejo productivo (según la definición dada en la
introducción de este libro) que opera en torno a los lácteos para contribuir
de ese modo a la discusión sobre el futuro del sector.
Las entrevistas sobre las cuales se basa gran parte de este estudio se
hicieron en la segunda mitad de 1997, año en el cual la economía chilena
creció con un sólido 7%. Sin embargo, el sector lácteo se encontraba ya en
un punto de inflexión, después de un vigoroso crecimiento anterior. Esta
inflexión queda recogida en las entrevistas, sobre todo en cuanto a las

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

145

intenciones de inversión y la inseguridad de numerosos agentes acerca del
futuro del rubro, su rentabilidad, el rumbo a tomar y la tecnología por la
cual jugarse. También había voces de alerta —sobre todo en el sur del país—
con respecto a las dificultades que enfrentaban los productores y las empresas
agroindustriales, de insumos y de servicios de mediana y sobre todo de
pequeña escala, de modo que muchos veían aproximarse una crisis económica
entre los pequeños productores, la cual, dado el uso intensivo de mano de obra
en la producción primaria, iría acompañada de una crisis social.
Con dos años de retrospectiva, se puede decir que la inseguridad
detectada entonces se ha justificado con creces. Efectivamente, desde hace
más de un año hasta el presente (fines de 1999), el sector lácteo chileno,
según reconocen todos los agentes y observadores, está experimentando
una crisis y un reajuste marcado de sus fuerzas productivas. Esta crisis se
vino a sobreponer a los efectos de la llamada crisis asiática, que ha tenido
resultados adversos para la mayoría de los sectores económicos del país.
Esta crisis causó en 1999 una caída de 4% en la entrega de leche a las
mayores plantas y una caída estimada en 2% del consumo de lácteos, en
circunstancias de que las proyecciones anteriores habían apuntado a un
crecimiento de 6% anual.
El estudio está dividido en ocho capítulos. El primero versa sobre la
producción primaria en sí; el segundo, sobre los encadenamientos hacia
atrás de la producción primaria; el tercero, sobre la producción industrial
en sí;
el cuarto, sobre las relaciones entre los productores y las
agroindustrias; el quinto, sobre los demás encadenamientos hacia atrás de
las agroindustrias; el sexto, sobre la distribución y sus encadenamientos; el
séptimo, sobre otro encadenamiento hacia adelante, y el octavo, sobre los
eslabones horizontales. Finalmente, en las conclusiones se habla de la
solidez y competitividad del complejo productivo lácteo en Chile. La
mayoría de los capítulos van ilustrados por un recuadro que describe de
manera más detallada alguno de los puntos tratados en el capítulo. Los
capítulos sobre encadenamientos están precedidos a su vez de un diagrama
que resume parte de los encadenamientos.

I.

La producción primaria en sí

1.

Órdenes de magnitud y ubicación geográfica

Con una producción de leche de vaca estimada en unos 2 100
millones de litros en 1998, Chile aporta 5% de la producción de América
Latina, la cual representa a su vez 9% de la producción mundial. La
producción del sector primario lechero constituye 0.7% del PIB nacional
chileno, 9% del PIB agropecuario y 33% del PIB pecuario. Según los
resultados del Censo Agropecuario, en abril de 1997 había 48 773 predios,

146

CEPAL

con un total de 615 924 vacas lecheras, o sea, una media de
1
aproximadamente 13 vacas por predio. Casi la tercera parte de los predios
informantes y más de la mitad de las vacas lecheras se encontraban en la X
2
Región, con un promedio de casi 22 vacas por predio. Las cifras arrojadas
por el VI Censo Agropecuario (véase el cuadro 1) difieren de manera
importante de las que la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA)
del Ministerio de Agricultura y otros organismos manejaban hasta hace
3
poco. Esto se debe, entre otras razones, a la rápida desaparición de
remitentes a las empresas agroindustriales más grandes (unos 3 000 entre
4
1995 y 1997, sobre todo pequeños, según la Universidad Austral, 1999).
La quinta parte de los suelos de cultivo se utiliza actualmente para
praderas permanentes o de rotación (452 600 hectáreas) y la mitad (52%) de
los otros suelos son praderas (1 millón de hectáreas de praderas mejoradas
y 11.9 millones de hectáreas de praderas naturales, que también se utilizan
para caprinos, ovinos y camélidos). Entre 1976 y 1997 disminuyó la superficie
de las praderas permanentes o de rotación y de las praderas mejoradas, y
aumentó la de las praderas naturales. Con una masa ganadera en
crecimiento, se puede concluir que ha habido una intensificación en la
producción de bovinos; de hecho, una parte no despreciable de las
explotaciones lecheras del centro del país están ahora totalmente estabuladas.
En 1998, la producción total de leche estimada fue de 2 080 millones
de litros, de los cuales 1 530 millones (73.6%) se entregaron a las plantas
5
industriales de las cuales la ODEPA recibe información regularmente. La
entrega a estas plantas había aumentado a un ritmo de 7.9% anual entre
1990 y 1995, pero, con excepción de 1997, el aumento fue notablemente
menor en los últimos años, y cayó 3.9% en la temporada 1998/1999 (véase
el cuadro 6).

1

2
3

4

5

Para efectos comparativos, a mediados de los años ochenta, el tamaño promedio de los
rebaños lecheros en el Reino Unido era de 70 vacas (el mayor promedio de la Unión
Europea), de 80 vacas en British Columbia (la Provincia con mayor promedio de Canadá) y
de 64 vacas en los Estados Unidos, aunque —sobre todo en California— hay rebaños de
más de 1 000 animales. Estas cifras deben ser comparadas con la percepción de varios
entrevistados, según los cuales en Chile el rebaño mínimo rentable sería uno de 150 vacas.
Desafortunadamente el censo no recopiló antecedentes sobre la producción.
Según las estimaciones de la ODEPA, había alrededor de 60 000 productores lecheros, con
algo más de 781 000 cabezas de ganado lechero en total y unas 687 000 vacas en
producción. La FAO, en cambio, estimaba en 980 000 las vacas en ordeño para 1995,
basándose en un aumento anual del rebaño en ordeño de aproximadamente 7% en los
últimos años.
Este número puede estar bastante subestimado, ya que el informe de la Universidad
Austral estima en 22 000 el número total de productores de leche en Chile, o sea, algo
menos de la mitad de lo que arroja el censo.
Más adelante se complementarán estas cifras con información parcial recogida en las
entrevistas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

147

Cuadro 1
CHILE: NÚMERO DE VACAS LECHERAS SEGÚN EL TAMAÑO DEL PREDIO, 1997
Tamaño del predio
Número de Superficie Número de
Vacas/
Vacas/
predios
(hectáreas)
vacas
predio
hectáreas
informantes
lecheras en
producción
Sin tierra
Menos de 1 ha

329

-

962

2.9

1 361

742

2 440

1.8

3.3

1 ha a menos de 5 ha

6 531

18 177

14 796

2.3

0.8

5 ha a menos de 10 ha

7 384

53 640

23 680

3.2

0.4

10 ha a menos de 20 ha

9 834

140 248

45 021

4.6

0.3

20 ha a menos de 50 ha

11 477

365 181

87 700

7.6

0.2

50 ha a menos de 100 ha

5 597

386 456

84 088

15.0

0.2

100 ha a menos de 200 ha

3 087

425 818

99 031

32.1

0.2

200 ha a menos de 500 ha

2 161

665 543

148 198

68.6

0.2

500 ha a menos de
1 000 ha

680

462 738

68 920

101.4

0.1

1 000 ha a menos de
2 000 ha

223

303 577

25 612

114.9

0.1

2 000 ha y más
Total país

109

577 283

15 476

142.0

0.03

48 773

3 399 404

615 924

12.6

0.2

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), VI Censo
Agropecuario, 1998.

2.

Heterogeneidad (tamaño y tecnología)

Hay gran heterogeneidad entre los productores de leche. Por una
6
parte está la hacienda Rupanco, la cual se ha transformado en el mayor
predio lechero del país, con unos 18 000 animales, varias lecherías y una
producción anual de 40 millones de litros que se entregan a SOPROLE. Y
por otra parte existen numerosos pequeños productores que producen unos
25 litros diarios cada uno y también participan en la entrega a planta.
6

Fundo expropiado en 1969 a la Sociedad Ñuble-Rupanco en el contexto de la reforma
agraria y entregado a los trabajadores campesinos, que en 1970 formaron la Cooperativa
Signataria Ñuble Rupanco; en 1977 fue disuelta la cooperativa —como la gran mayoría de
ellas— por un decreto del Ministerio de Agricultura. La hacienda fue evaluada en 240
millones de pesos de entonces, que se pagaron a los socios en efectivo y en bonos. La
propiedad fue licitada internacionalmente en 1979 por la Corporación Nacional Forestal
(CONAF) y comprada en 31.5 millones de dólares por el jeque de Arabia Saudita,
Abdulaziz Al-Saleh que formó la empresa Cabildo S.A. para manejar la hacienda. En 1997,
vendió la empresa Cabildo S.A. en 80 millones de dólares a un grupo de inversionistas
chilenos encabezados por el grupo Abumohor. Por otra parte, en 1987, los ex cooperados
iniciaron un juicio para recuperar las 47 000 hectáreas del fundo. La empresa Cabildo S.A.
entregó 654 millones de pesos a 513 campesinos ex signatarios de la cooperativa para
llegar a un arreglo extrajudicial, pero los querellantes no lo aceptaron (El Mercurio, 19 de
agosto de 1997).

148

CEPAL

El desarrollo de una cuenca lechera es función directa de la calidad
de los suelos, del costo relativo de la tierra y de la red de caminos. Al
mismo tiempo, la leche fresca es básica para la producción de productos
lácteos frescos, y el costo de su transporte es alto. Esto explica por qué se
mantiene un número significativo de productores en la zona metropolitana
del país, con costos de producción mayores que en el sur y precios de venta
de la leche fresca hasta un 20% superiores a los precios pagados en el sur.
La tendencia en la Región Metropolitana es al manejo intensivo (tipo
californiano), con estabulación permanente del rebaño y alimentación sobre
la base de forrajes y henos producidos en el mismo predio o comprados, y
concentrado (harina de pescado, coseta de remolacha, afrecho de raps, de
soya y de granos, y pellets de alfalfa). Mientras más al sur están los predios,
más extensivo tiende a ser el manejo. En la IX y X Región están las praderas
con mayor potencial productivo. Allí predomina el pastoreo directo, con
alguna alimentación complementaria. La mayoría de los productores —en
especial los pequeños— siguen teniendo una producción marcadamente
estacional, aunque hay una clara evolución desde las pariciones
concentradas en la primavera hacia pariciones a lo largo del año o
biestacionales. Esto conlleva un manejo más complejo del rebaño, mayores
costos de infraestructura y mayores costos medios y, al mismo tiempo,
reduce la capacidad ociosa, sobre todo de las plantas lecheras, que han
incentivado una producción más estable a lo largo del año con una
bonificación especial y, últimamente, rehusándose a recibir leche de
productores de gran estacionalidad. Si en la zona metropolitana los terneros
son eliminados al nacer, más al sur (con razas más aptas que la Holstein
para el doble propósito) se da la tendencia a engordarlos.
No obstante las tendencias distintas de manejo según la región,
también hay diferencias importantes de manejo en una misma región y
entre empresas de tamaño similar. Algunos productores no utilizan ningún
alimento concentrado, mientras otros utilizan más de 1 300 kilogramos por
vaca por año. En todas las lecherías se reemplazan anualmente vacas
adultas por vaquillas, que por lo general provienen de la crianza propia, ya
que el mercado de vaquillas es reducido. Su número depende de la vida
productiva y reproductiva de las vacas, del estado sanitario del plantel y de
la intensidad de selección propuesta como meta. En Chile, el porcentaje de
reemplazo varía entre 20% y 30%. Aunque se pueden obtener vaquillas que
pueden ser cubiertas a los 14 ó 15 meses y tener su primer parto a los 24 o
25 meses, en Chile, en promedio, el primer parto ocurre entre los 30 y 36
meses (Bonacic, 1997; en el recuadro 1 un administrador explica por qué en
su fundo han optado por retrasar el primer parto). El número de litros
ordeñados por persona puede oscilar entre 500 y más de 1 000 por jornada,
dependiendo del grado de capacitación de la persona, del diseño del
proceso de ordeño, de la organización de las jornadas de trabajo y del

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

149

sistema de remuneraciones. El capital invertido en el ordeño puede variar
desde 10 a más de 50 pesos por litro, y su monto puede ser elevado a causa
de la alta capitalización o de la baja capitalización con bajos rendimientos
(Navarro, 1997).
Recuadro 1
UN FUNDO LECHERO DE LA REGIÓN METROPOLITANA

El fundo tiene 160 hectáreas dedicadas a lechería y 40 hectáreas a la
multiplicación de semillas de maíz y trigo. Todo el proceso (recría, cría y lechería)
se lleva a cabo en la granja. En promedio, hay 250 vacas masa, de las cuales 210
están en ordeño. La producción anual es de 1.5 millones de litros de leche (las
variaciones anuales han disminuido mucho gracias al manejo y la alimentación).
Actualmente las vacas en ordeño están estabuladas. Las vacas están divididas en
tres grupos (corrales) y la cantidad de concentrado es distinta para cada grupo. El
primero produce un promedio de 35 litros al día, y el último, de vacas que se están
secando, uno de 10 litros. La alimentación se basa en alfalfa verde, cortada con
chopper, silo de maíz y concentrado. El concentrado se da en las naves todo el año y
proviene en su mayor parte del fundo mismo. La granja tiene un molino de
martillo y una mezcladora para elaborar el concentrado. Las vacas pasan su
período seco —que fluctúa entre 45 y 60 días— en un potrero para que pierdan el
estrés y tengan un parto más desahogado. Cada año ingresan unas 70 novillas de
primer parto a la lechería, dándose de baja la misma cantidad de vacas. Hay
alrededor de 20 a 25 partos al mes. Los terneros quedan con la vaca no más de 3
horas, sólo para que mamen calostro. Los machos se eliminan inmediatamente
porque no son rentables. Aunque se podría inseminar al año y medio, la práctica de
la granja es inseminar las vaquillas a los dos años, porque los partos son más fáciles
y más seguros y porque se ahorran seis meses de alimento concentrado (éste se ha
encarecido, mientras que el alimento para la crianza se está obteniendo en la propia
granja). La granja no vende novillas, pues su objetivo es mejorar el rebaño.
Queda poco margen para aumentar la producción, por la capacidad de las
instalaciones y los equipos (entre ellos el estanque acopiador). Por esa razón, se
trata de tener menos animales pero de mayor potencial genético. Cada vaca tiene
su hoja de vida y toda la información está computarizada. Se hacen controles de
producción de leche dos veces al mes. Se ordeña dos veces al día. El estanque
enfriador es de 10 000 litros, con lo cual el camión puede retirar la leche cada dos
días. Antes de que venga el camión se sacan muestras que se envían a la
Cooperativa Agrícola y Lechera de Santiago (CALS) para el análisis
correspondiente. La leche también se analiza en la planta, y si hay alguna
discrepancia, las tres partes concilian.
El veterinario atiende seis lecherías y visita cada una tres días al mes. Está
comunicado por teléfono celular para casos de emergencia. Se halla vinculado a
la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se verifica la formulación
de los concentrados. El veterinario revisa los pospartos, las preñeces y el aparato
reproductivo de las vacas, clave del negocio. También maneja la información
referente al rebaño junto con el administrador. Los problemas de bruselosis
se han superado gracias al programa de erradicación del Servicio Agrícola y

CEPAL

150

Recuadro 1 (conclusión)
Ganadero (SAG). Se ha superado la mortalidad de terneros por neumonía
(debida a humedad y corrientes de aire) y los problemas de diarrea vinculados a
la alimentación (temperatura y horario de la alimentación no adecuados). Por ello
es fundamental que las terneras sean atendidas por un solo ternerero
especializado. El personal de la lechería tiene un jefe de establo que es al mismo
tiempo inseminador. Éste tiene un asistente que lo ayuda a inseminar y a vigilar
los celos, que es una función muy importante. Se compra el semen y el nitrógeno
líquido. En total trabajan nueve personas: el jefe del establo y su ayudante; dos
ordeñadores; una persona que arrea las vacas hacia la sala de ordeño; dos
personas encargadas de alimentar el rebaño y preparar el forraje tierno; el
ternerero, y el nochero, que cuida las novillas que se están alimentando con
forraje tierno. Se eliminó la alimentación con concentrado en la sala de ordeño,
porque para ello se necesitaba otro empleado. Los establos se limpian con palas.
El guano cae a una acequia de donde se riega al campo.
Aunque el sistema de alimentación con forraje tierno implica empleo de
maquinaria, equipos y personal, el pastoreo directo con cerco eléctrico requiere más
superficie para la misma cantidad de ganado y actualmente la tierra tiene un precio
muy alto (25 000 dólares la hectárea). La granja cuenta con cuatro tractores, dos
colosos, tres choppers y maquinaria para fabricación de silo y de concentrado. El
maíz (variedad silera) se cultiva en forma escalonada (30 hectáreas). El heno no
siempre cubre las necesidades del invierno, ya que cuando llueve mucho (unos 40
días al año) no se puede utilizar la maquinaria para cortar forraje fresco. En
primavera, el lapso entre cortes de alfalfa es de 23 días y se elabora heno. En
invierno el lapso de corte es de 83 días. En el año se arman de 12 000 a 14 000 fardos
de heno.
El productor es socio de la CALS. El administrador considera que el
productor chico va a desaparecer y que la lechería deja márgenes muy estrechos.
Es pesimista en cuanto al futuro.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevista al
administrador del fundo, agosto de 1997).

Sobre la base de casi 600 encuestas, Smith (Universidad Austral, 1999,
capítulo V) llega a la conclusión de que existen muchas ineficiencias —sobre
todo en los estratos de menor tamaño y más marcadamente en el sur— en el
manejo de las praderas, en la producción de forrajes de calidad, en sanidad
7
animal y en utilización de maquinaria. También concluye que el personal
tiene bajos niveles de educación general y de capacitación específica. De los
cuatro sistemas productivos en que se agruparon los productores
8
9
encuestados en cada región, los del grupo menos eficiente tienen un

7

8

Más bien, el uso de la maquinaria resulta subóptimo o no rentable debido a los bajos
niveles de producción de leche, lo que da por resultado un alto costo relativo de la
maquinaria (propia o arrendada) por litro.
Remitentes a SOPROLE, Nestlé, Colún, Loncoleche o Parmalat.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

151

porvenir poco claro en la lechería ya que son de poco interés para las plantas,
incluso para los centros de acopio, los cuales, si quieren seguir abasteciendo a
la industria, tienen que adecuarse a sus exigencias, lo que probablemente
implica eliminar a sus proveedores menos eficientes. El segundo grupo es el
que requiere la mayor atención, por su número, por ser responsable de 20%
de los envíos a planta, ser bastante ineficiente (lo cual podría mejorarse sin
mucha inversión adicional) y porque actualmente está produciendo con
costos mayores que el precio pagado por la industria. La sugerencia de Smith
—y la nuestra— es una acción conjunta, de mediano plazo, entre los propios
productores, las plantas y los programas gubernamentales, para abordar en
forma complementaria estos problemas.
Desde luego, las ineficiencias en la producción de leche no se restringen
a problemas de manejo y de gestión inadecuados. Importa también la senda de
cambio tecnológico, así como las rigideces en los coeficientes técnicos
incorporados en cada opción. Las plantas lecheras —pero también los
programas de investigación y extensión gubernamentales y privados— han
tendido a privilegiar el uso relativamente intensivo de insumos, altos
rendimientos por vaca y una producción continua a lo largo del año.
Al tiempo que se observa la compra de lecherías chicas por
productores más grandes y el remate de lecherías grandes por cese de
actividades, se verifica un proceso de mayor mecanización de las labores
pecuarias. Por otra parte, y como tendencia independiente de la anterior, se
observa que muchos productores que están situados cerca de zonas
industriales o de zonas aptas para parcelas de agrado están vendiendo sus
predios en vista del alto precio de la tierra.
3.

Problemas y ventajas

A mediados de los años noventa, varios autores proyectaron que en
unos cinco o diez años la producción de leche en Chile sobrepasaría el
consumo, basados en el crecimiento vigoroso de la producción —y sobre todo
de la entrega a planta— entre 1990 y 1995, y apostaron por un crecimiento aún
mayor en el futuro. Por ejemplo, Sarah (1996) hizo una estimación “optimista”,
conforme a la cual la producción crecería 10% y 6% el consumo, para llegar al
autoabastecimiento en el año 2002, e hizo también una estimación “pesimista”,
en la que la producción crecía a una tasa de 8% anual y se llegaría al
autoabastecimiento en 2008. Las cifras manejadas por la ODEPA son más
moderadas y muestran un crecimiento anual de la producción varios puntos
porcentuales por debajo del crecimiento previsto del consumo, con lo cual la
distancia entre producción y consumo iría en aumento.
9

Un 40% de los proveedores, utilizando un 20% de la superficie —a menudo degradada o
de baja producción—, con 11% de las vacas lecheras, pero solo un 2.5% de la remitencia a
planta.

152

CEPAL

A nivel nacional, hay un superávit de producción en verano y un
déficit en invierno. En junio, el déficit nacional es de casi un tercio del
consumo de ese mes. De las regiones con importante producción lechera, la
Región Metropolitana y la VIII Región son deficitarias todo el año, y la IX y
X Región —a pesar de las altas fluctuaciones entre producción máxima y
10
mínima— son superavitarias todo el año (véase el cuadro 2).
Debido a que debe manejar una gran cantidad de parámetros
productivos, “el sector lechero presenta una de las mayores complejidades
económicas y tecnológicas que se pueden encontrar en la economía de un
país” (Vargas, 1997, p. 83). Según estudios realizados en los Estados
Unidos, se necesitan unos ocho años de experiencia productiva para
alcanzar niveles competitivos en el manejo de todas sus variables. Además,
la producción de leche requiere inversiones considerables, que en su
mayoría no tienen uso alternativo. Para ser competitivas, las empresas
deben tener estrategias de largo plazo desde el punto de vista de las
inversiones y de las innovaciones tecnológicas y, en Chile, al no existir un
mercado muy activo de vaquillas de primera calidad, también deben tener
estrategias de largo plazo para el mejoramiento genético. Esta
especialización de los activos conlleva importantes barreras a la salida
(Vargas, 1997).
Según un estudio de la Universidad Austral (1999), muchos
productores lecheros de la zona central y de la zona de Valdivia son
relativamente nuevos en el rubro (la tercera parte lleva menos de diez años
en él). Al mismo tiempo, hay una clara correlación entre el tamaño de las
explotaciones y el número de años en el rubro. Asimismo, hay una
correlación entre grado de educación formal y capacitación y tamaño y
conducción del predio. En la zona central, todos los propietarios del grupo
de mejor conducción tienen estudios universitarios. No se puede decir lo
mismo de los ordeñadores y otros trabajadores, lo cual, junto con la falta de
capacitación especializada, es una de las razones por las cuales los costos de
mano de obra pesan mucho en los costos por litro. Entre los ordeñadores,
el 80% tiene sólo educación básica y muchos ni siquiera la completaron.

10

Suponiendo un consumo igual a lo largo del año y en todas las regiones y tomando la
estimación de consumo anual por persona de 146 litros equivalentes de leche por persona
en 1998, aunque Zegers (1999) menciona 133 litros al año per cápita de consumo actual y
prevé 170 litros para el año 2005.

Nacional
Entrega máxima
Entrega mínima
Diferencia entre entrega a planta
mínima y máxima
Población en 1998
Consumo mensual a
146 litros/año/habitante
Diferencia consumo con
producción máxima mensual a
Diferencia consumo con
producción mínima mensual a

173 907.9
102 209.7
70.1%

nov.
jun.

Región
Metropolitana
17 555.2
dic.
14 344.6
jun.
22.4%

VIII Región
13 928.3
10 285.1
35.4%

dic.
abr.

IX Región
21 668.4 nov.
12 892.6
abr.
68.1%

X Región
1 21568.0
63 011.5
92.9%

14 821 714
180 330.9

5 922 990
72 063.0

1 895 160
23 057.8

855 585
10 409.6

1 039 478
12 647.0

24 880.4

-51 347.9

- 6 622.4

15 159.1

130 803.2

-59 723.5

-55 136.4

-10 921.4

4 803.7

nov.
jun.

61 706.6

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El Boletín de la Leche 1998, Santiago
de Chile, 1999 y proyecciones oficiales de población del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), versión electrónica.
a
Aumentada en 18% para contabilizar el 26.9% que no se entrega a las plantas grandes menos el 8.9% correspondiente a mermas y alimentación de terneros.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 2
CHILE: SUPERÁVIT Y DÉFICIT REGIONALES DE LECHE, MÁXIMOS Y MÍNIMOS, 1998
(Miles de litros)

Nota: En comparación con 1996, hay cambio de meses de producción mínima: de junio a abril en la VIII y IX Región y de julio a junio en la Región Metropolitana, así como
el adelantamiento de un mes de la producción máxima en todas las regiones y en el total nacional, excepto en la VIII Región, donde se mantuvo en diciembre. La
estacionalidad ha bajado notablemente en la VIII y en la X Región, lo que hizo bajar también 12.5% la estacionalidad de la producción a nivel nacional.

153

154

CEPAL

Más al sur, los productores tienen en general más experiencia en el rubro y
es menor la proporción de los que se iniciaron recientemente en él (excepto
en la zona de Valdivia). Sigue dándose hacia el sur una fuerte correlación
entre grado de educación y mejor conducción y tamaño de la explotación,
pero, en cada grupo, los niveles de educación son más bajos que en la zona
central (con la notable excepción de los ordeñadores de la zona de Valdivia,
43% de los cuales tienen estudios más allá de la educación básica). En la
zona de Osorno se concentran los productores que han recibido mayor
capacitación especializada en el rubro lechero.
Existen numerosas empresas privadas, organizaciones gremiales,
universidades, entidades gubernamentales y no gubernamentales, que
trabajan en capacitación, varias con su especialización propia y a veces con
un grupo objetivo particular. Así, ATEL da cursos prediales, entre otros, en
virtud de convenios con el Instituto Nacional de Capacitación (INACAP); el
Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), del Ministerio de
Agricultura y los bancos ganaderos organizados por la OCAC, una
organización no gubernamental (ONG) y la Universidad de Chile en la
zona metropolitana tienen cursos especialmente orientados a los pequeños
productores; AGROTEC tiene convenios con escuelas agrícolas y con el
INDAP y también vende cursos de capacitación en inseminación artificial y
en ordeño mecánico que están inscritos en el Servicio Nacional de
Capacitación y Empleo (SENCE), y que, por lo tanto, gozan de franquicias
tributarias; en la zona metropolitana varias ONG (por ejemplo, Sur
Consultores Ltda.) capacitan en gestión, mediante licitaciones convocadas
por el SENCE y el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), para
atender a productores individuales pero sobre todo a centros de acopio; en
el sur, la capacitación en gestión proviene mayoritariamente de convenios
entre el sector público y las universidades regionales; por último la
Universidad Austral, la mayoría de las cooperativas y todas las compañías
importadoras de semen dan cursos de inseminación artificial.
A pesar de los años de experiencia que la mayoría de los productores
tienen en el rubro, de los cursos especializados que están a su disposición, y
de que Chile tiene en promedio rendimientos relativamente altos
comparados con los de otros países de la región, se observan graves
deficiencias en manejo productivo y gerencial. Lo dramático es que en casi
todos los subsistemas estudiados por la Universidad Austral los costos
(incluso a veces los costos directos) superaban a fines de 1999 los precios
pagados por las plantas lecheras. Sólo a la inercia de las inversiones
pasadas, las barreras a la salida y a la falta de otras alternativas debe
atribuirse el que no se haya desplomado la producción.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

4.

155

Organización, acción colectiva y sinergias

En el marco de la Ronda Uruguay, Chile negoció una base arancelaria
(promedio simple) de 35% para los productos lácteos (procesados y no
procesados), para el período anterior a la entrada en vigencia de los acuerdos
de la Ronda Uruguay y, de 25% para los no procesados o semiprocesados
(dos partidas arancelarias) y de 31% para los procesados (16 partidas
arancelarias), sin ninguna partida excluida del promedio a partir del año
2005, según antecedentes de la Secretaría de la OMC. La crisis de 1999
provocó una fuerte presión de varias organizaciones gremiales sobre el
gobierno y éste accedió a reintroducir temporalmente una sobretasa
arancelaria de 21% para los lácteos provenientes de países con grandes
subsidios (los Estados Unidos y los de la Unión Europea), con el compromiso
de seguir estudiando las demandas de protección especial del sector. De
hecho, Valdés y Schaeffer (1995) sostienen que en los años ochenta la mayor
parte de las transferencias estatales al sector lácteo chileno habían sido a
través de mecanismos de apoyo a los precios (sobretasa arancelaria y valor
aduanero mínimo), mientras que las otras transferencias (investigación,
capacitación, irrigación) no aportaron mucho a los ingresos de los
productores. Paralelamente a la descontinuación paulatina de las sobretasas
(eliminadas en 1988) y del valor aduanero mínimo (eliminado en 1994 para la
leche en polvo y en 1987 para la mantequilla y los quesos), disminuyeron
también los aranceles de 20% en 1986 a menos de 10% en 1999.
En lo que se refiere a los otros programas de apoyo del Estado, nos
limitaremos a reflejar la opinión al respecto de todos los entrevistados en
1997. Así, las estadísticas de la ODEPA sobre el sector lácteo son
fundamentales y se utilizan continuamente en todas las publicaciones y
discusiones sobre el rubro. Casi todos los entrevistados mencionaron al
INDAP y sus programas hacia el sector lechero. En particular su trabajo con
los centros de acopio es considerado fundamental, y quizá la única tabla de
salvación para un gran número de pequeños productores. Muchos
criticaron la modalidad de descuento de gastos para capacitación del
SENCE, ya que para las empresas pequeñas y las que tienen problemas de
flujo de caja, la demora en el reembolso (hasta el momento del pago de los
impuestos) puede representar un problema insalvable. El Programa de
Fomento (PROFO) de la Corporación de Fomento de la Producción
(CORFO) es un instrumento de apoyo a la pequeña y mediana empresa que
otorga un subsidio para desarrollar un plan de trabajo asociado de uno a
tres años entre empresas de un mismo rubro en la misma zona geográfica.
La opinión es por lo general positiva, aunque por falta de confianza en las
virtudes de los PROFO, los grupos adscritos a ellos no siempre los
aprovechan para enfrentar sus problemas más serios. Esta tendencia está
menos marcada en los productores situados del promedio hacia abajo, que

156

CEPAL

usualmente son por eso los que más se benefician con estos programas. La
Universidad Austral obtuvo financiamiento por medio del Fondo Nacional
de Desarrollo Tecnológico y Productivo (FONTEC) y del Fondo Nacional
de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT) para promover y
subvencionar la ejecución de proyectos de innovación y transferencia
tecnológica, hacer inversiones en infraestructura física y equipamiento
científico y tecnológico, y entrenar recursos humanos. Estos fueron
fundamentales para retomar áreas de investigación y servicio útiles para el
sector lácteo. La Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de
Agricultura (SNA) y los Grupos de Transferencia de Tecnología (GTT) se
han reunido con diversos consejos regionales para dar a conocer las
alternativas de financiamiento del FONTEC y los PROFO. Aunque un
tercio de los productores de la X Región recibió una bonificación para
recuperar los suelos afectados por acidificación o empobrecidos por exceso
de fijación de fósforo, muchos criticaron las normas y procedimientos
utilizados para postular al incentivo —administrados por el Instituto de
Investigaciones Agropecuarias (INIA)—, argumentando que el plazo de
uno a tres años de la bonificación es demasiado corto y que el
procedimiento por concurso no es claro. La sugerencia fue que cada compra
recibiera una indemnización. También criticaron al INIA por incentivar la
integración vertical de los productores lecheros de la IX Región,
estimándose que el proyecto tenía una alta probabilidad de fracasar por el
escenario poco promisorio del sector en 1997. En cambio, las otras
actividades del INIA hacia el sector ganadero en general o lechero en
particular (como investigaciones sobre pastos, alimentación, genética)
gozan de mucha aceptación.
Hay en Chile muchas organizaciones gremiales, la mayor parte de las
cuales tienen cobertura regional y tienden a resguardar los intereses
11
específicos de sus afiliados. Entre éstas se puede mencionar a: i) La
Cooperativa Agrícola y Lechera de Santiago (CALS). Tiene unos 150 socios,
responsables de 5% de la remisión total nacional. Fue la iniciadora de
SOPROLE (actualmente la empresa con mayor volumen de recepción), pero
vendió sus acciones en la empresa hace varios años. Actualmente remite a
seis plantas además de Los Fundos (la cual le pertenece en operación
conjunta con Bongrain). Hace poco construyó una nueva planta de
concentrados, donde hace más de cien formulaciones mensuales. También
está estudiando la posibilidad de montar un proyecto lechero comunitario
para establecer en 50 hectáreas a unas 3 300 vacas de sus socios (ante el
aumento del valor de las tierras, la gran penetración de las parcelas de
agrado o de los proyectos habitacionales en zonas tradicionalmente
11

En cambio, en los Países Bajos por ejemplo, los gremios y las cooperativas tienen una larga
tradición de trabajo conjunto, en especial en investigación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

157

lecheras cercanas a Santiago, y debido a la vigencia de reglamentaciones
ambientales más estrictas). ii) La SAGO, de Osorno, que en 1997 tenía unos
300 socios, principalmente grandes productores agrícolas y ganaderos de la
provincia de Osorno y también algunos de Valdivia. En 1997 se proponía
duplicar el número de miembros. Tiene emisiones de radio en frecuencia
AM y FM con orientación agrícola, noticias y música. Estima que su radio
AM es la más escuchada entre Chiloé y Concepción. También publica una
revista técnica y gremial mensual y organiza la feria anual FISUR, a la que
logró posicionar nuevamente en el plano internacional a partir de 1997. La
SAGO preside el Comité de la Leche de la SNA. iii) Agrollanquihue (Puerto
Montt) tenía en 1997 unos 500 socios, la mayoría productores lecheros con
menos de 40 vacas. Organiza charlas técnicas para sus asociados, con
énfasis en la gestión empresarial. También tiene una publicación y participa
en el Comité de la Leche de la SNA. iv) APROLECHE (Temuco) tenía en
1997 unos 300 socios entre grandes y pequeños productores lecheros.
Publica una revista, estaba montando un banco de datos con información
productiva y de costos de sus asociados, y tenía planes para integrar
verticalmente a sus socios por medio de la construcción de una planta (con
financiamiento de la CORFO) para quesillo y leche pasteurizada. En 1997
presentó una acusación ante la Fiscalía Nacional Económica sobre prácticas
indebidas de las plantas (acuerdos para fijar los precios, sobreliquidación
para los grandes productores, tergiversación de los análisis de laboratorio a
favor de las plantas, coerción de la libertad de cambiarse de planta, y otras).
También promovió la organización de los productores de leche a nivel
nacional, meta que se hizo realidad en 1999 con la Federación Nacional de
Productores de Leche.
Entre las organizaciones orientadas hacia las cooperativas están: i) La
Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas Lecheras de Chile
(FENALECHE Ltda). Es la continuación de la Federación de Cooperativas
Agrícolas Lecheras Sur de Chile, fundada en 1946. Actualmente agrupa a
seis cooperativas (Chilolac, Cafra, Colún, Bioleche, Copeval y CALS), que
12
en conjunto reúnen a 3 300 productores de leche, los cuales producen a su
vez cerca de la cuarta parte de la leche recibida en planta. ii) Las
cooperativas CALS, Copeval (Lechera del Valle Central) y Bioleche
(Agrícola Lechera Biobío) formaron la empresa Coop-Trading con el fin de
comprar insumos en común, mejorar así su poder de negociación y
comprar directamente de los fabricantes, ofreciendo a sus proveedores y a
sus asociados una red de 20 centros de venta con personal especializado
que cubre desde la V a la X Región. En 1996, las tres cooperativas vendieron

12

Información proporcionada por FENALECHE en 1997. Según las propias cooperativas,
agrupan a unos 2 300 socios, aunque con una producción total de leche cercana a la
indicada por FENALECHE.

158

CEPAL

insumos a unos 20 000 productores, por un total superior a 85 millones de
dólares (El Mercurio, 29 de diciembre de 1997).
Entre las cooperativas de servicios está COOPRINSEM. Existe desde
hace 30 años y en 1997 tenía su casa matriz en Osorno y 10 sucursales.
Ofrece servicios de inseminación artificial; maneja un laboratorio para
análisis de muestras de leche y desde hace varios años tiene un convenio de
cooperación con el United States Feed Grains Council, lo que le ha
permitido traer a Chile especialistas en reproducción animal, alimentación,
calidad de la leche y economía.
A nivel nacional existen: i) El Comité de la Leche de la SNA, que se
reconstituyó a fines de 1994 después de un largo período de inactividad. En
el Comité están representados los productores lecheros de la V hasta la X
Región. Su objetivo principal es asesorar al directorio de la SNA. ii) La
empresa PROMOLAC, que se constituyó en 1999 con el fin de incentivar el
consumo de lácteos en el mercado interno por medio de campañas
publicitarias genéricas, cofinanciadas por la industria y los productores de
leche (a razón de 30 centavos por litro de leche entregado a la industria).
También participa en ello el Estado, en lo que concierne a los pequeños
productores, con un aporte total de 60 millones de pesos en 1999 y de 300
millones en el año 2000. iii) La Comisión Nacional de la Leche, que es un
cuerpo tripartito con representantes del Estado, de productores y de plantas
lecheras. Es convocada y presidida por el Ministerio de Agricultura.
Después de un largo receso, se volvió a reunir en 1997 para analizar la
introducción de nuevas normas de calidad de la leche y las medidas para su
aplicación. Antes participaban en ella representantes de los pequeños
productores y del INDAP, participación que fue después eliminada, pero
últimamente el INDAP volvió a ser invitado a intervenir en representación
de los intereses de los pequeños productores. La Comisión no logró llegar a
un acuerdo con respecto a la introducción de nuevas normas y, en
consecuencia, cada planta fija sus propios criterios, estímulos y castigos. La
Comisión sí acordó en marzo de 1998 firmar un convenio entre productores
y plantas para entregar muestras de leche a laboratorios independientes.
13
Una de las críticas a la Comisión es que no se reúne con regularidad
mensual como lo hacía antes.
A nivel regional existe la Federación Panamericana de Lechería
(FEPALE). Agrupa a gremios y cooperativas de productores e industrias
lecheras de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Paraguay,
Perú, Uruguay y Venezuela. También son miembros varios centros de
13

Esta fue una de las posiciones de consenso en la mesa de trabajo sobre los lácteos en el
seminario Optimizando la cadena de comercialización de alimentos desde el
consumidor, organizado conjuntamente por la Embajada de los Países Bajos y la Cámara
de Comercio de Santiago, el 28 de octubre de 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

159

formación de la región, así como algunas empresas privadas nacionales o
multinacionales ligadas al sector, como Tetra Pak. La FEPALE tiene su sede
en Uruguay y organiza cursos, seminarios y reuniones sobre tecnología en
lácteos, negociación de acuerdos comerciales y establecimiento de normas
sanitarias, de calidad y de control de éstas. Además, con asistencia de la
FAO, en 1998 montó el Sistema Panamericano de Información Lechera
(INFOLECHE), accesible por Internet.
Hasta el año pasado, nuestro análisis era que por lo general las
relaciones dentro de los gremios eran más bien lineales, de vaivén entre
cada miembro y los dirigentes. Por lo tanto, no se creaban grandes sinergias
directas entre sus miembros y había relativamente poca acción conjunta.
Esto está cambiando, y las dificultades recientes del sector sacudieron
profundamente a varios agentes y sus organizaciones y motivaron, en 1999,
varias acciones de índole bastante distinta a la tradición gremial pasada,
con los resultados que se describen en el recuadro 2.
5.

Evolución del sector primario

Como ya lo mencionamos varias veces, el sector primario, debido a
las mayores exigencias de calidad de las industrias, la presión a la baja del
precio y el cambio de estrategia de las industrias —que antes intentaban
captar toda la leche posible y ahora están volcadas hacia una mayor
selección de los proveedores y la reducción de los costos de transacción—,
está pasando por una grave crisis, con la rápida eliminación de lecherías, la
mayoría pequeñas, pero también medianas y grandes, y con un gran
número de productores que están produciendo a costos mayores que los
precios pagados. Por otra parte, hasta el momento los incentivos de las
industrias y las orientaciones de los institutos de investigación van en
dirección de una mayor intensidad de la producción. Sin embargo, no está
claro aún si ésta es la vía más adecuada para producir a costos competitivos
en el probable escenario futuro de precios internos e internacionales y
condiciones impuestas por los acuerdos comerciales.
Dado que la lechería es una actividad que tiene una inercia bastante
grande (es decir, las inversiones pasadas siguen dando frutos por un
tiempo), donde las barreras a la salida son altas, y dado que, al mismo
tiempo, en especial en el sur, no existen tantas alternativas factibles y
rentables, la aflicción de gran parte de los productores no guarda relación
con la caída, relativamente leve aún, que ha experimentado la producción.
Estimamos que este efecto se hará sentir con fuerza en unos años más, aun
si entretanto mejora la relación precio/costo para los productores, hecho
que no se vislumbra con mucha claridad por ahora.

160

CEPAL

Recuadro 2
AVANCES DEL PROGRAMA DE APOYO A LA COMPETITIVIDAD DEL SECTOR
LECHERO, 1999-2000

En vista de la evolución dinámica en el período 1990-1997 y de la presencia
de factores más coyunturales en las dos últimas temporadas (la sequía, que afectó
con fuerza a los rebaños del centro y el sur, y la reducción de los precios pagados
por las industrias a los productores), la FEDELECHE y la SNA, con apoyo del
gobierno, solicitaron a la Comisión de Distorsiones del Banco Central la aplicación
de derechos compensatorios para los productos lácteos de los Estados Unidos,
Polonia, la República Checa y la Unión Europea, que otorgan elevados subsidios a
su producción lechera. La Comisión inició la investigación en octubre de 1999. En
forma paralela a la tramitación de esa solicitud, se está realizando una ronda de
negociaciones entre la FEDELECHE y las cuatro industrias lácteas más grandes
para frenar el deterioro de los precios al productor. Hasta el momento sólo una de
las cuatro industrias abordadas ha respondido positivamente.
Dado que parte de la problemática del sector lechero es estructural, el
Ministerio de Agricultura puso en marcha en agosto de 1999 un programa de
apoyo a la competitividad del sector lechero, que en general ha contado con la
adhesión explícita de los productores, pero que ha sido criticado por no movilizar
recursos financieros adicionales e incluir instrumentos y líneas de trabajo que,
como el Programa para la Recuperación de Suelos Degradados, ya se estaban
aplicando. El programa implicó sin embargo una reasignación presupuestaria en
un contexto muy restrictivo de caja fiscal. Para el ministerio este programa expresa
la voluntad de avanzar hacia nuevas formas de gestión de la política sectorial, con
una agenda clara y precisa, cuya puesta en operación es de responsabilidad de la
industria láctea, de los productores y del gobierno. Su avance es evaluado y
medido en forma periódica, para que cada parte cumpla con sus compromisos.
Con ello se han integrado distintos programas públicos bajo un solo instrumento.
En menos de dos meses desde su inicio, la iniciativa logró ya algunos
avances. En materia de promoción del consumo interno, se constituyó
PROMOLAC, entidad tripartita formada por los productores, la industria y el
Estado. Luego de definir diversos aspectos estatutarios y operativos, actualmente
se está trabajando en un anteproyecto de campaña publicitaria. En septiembre de
1999, las industrias Colún y Loncoleche, así como las empresas queseras Los
Tilos y Chevrita, con el auspicio de la Dirección de Promoción de Exportaciones
(PROCHILE), expusieron en la feria de Santa Cruz, Bolivia. Se ha definido
un fondo especial de 300 millones de pesos para financiar proyectos lecheros, en
el marco del segundo concurso del Fondo de Promoción de Exportaciones
Agropecuarias. El Sistema Nacional de Servicios de Salud modificó su sistema
de licitación en septiembre, favoreciendo las compras en plaza para dinamizar la
salida de existencias de las industrias. Se ha trabajado en la elaboración de
normas y en la mejora del sistema de fiscalización de éstas, tanto para
los productos nacionales como para los importados. En septiembre, la Fundación
Chile y la Universidad Católica organizaron cuatro cursos especializados
en Temuco, Valdivia, Osorno y Frutillar, con aproximadamente 250 participantes,
y dos cursos más se dictarán en fecha próxima. En octubre la Comisión Nacional

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

161

Recuadro 2 (conclusión)
de Riego convocó a un concurso especial para la VIII, IX y X Región, que
incluye la posibilidad de financiar equipos de fertirrigación para distribuir los
purines de las lecherías. Durante la primera mitad de octubre, la ODEPA, el SAG
y el INDAP realizaron en la zona sur cinco talleres con agricultores y operadores,
con el propósito de perfeccionar el reglamento del Programa de Recuperación de
Suelos Degradados que rigió durante 1999. Se llamará a nuevos concursos en
enero del 2000. Quizás el área de trabajo que ha presentado mayores dificultades
de ejecución es la reprogramación de las deudas bancarias. Aun cuando existen
instrumentos, como la línea B13 de la CORFO, para reprogramar pasivos a largo
plazo por medio de la banca privada o del Banco del Estado, su tramitación no
siempre es todo lo expedita que requieren los agricultores. Para facilitar la
reprogramación se están asignando recursos profesionales a los gremios de la
zona sur por medio del programa FAT de la CORFO.
Como se señaló anteriormente, el Ministerio de Agricultura considera
que todas estas medidas deben ser ejecutadas en conjunto con el sector privado,
por lo cual ha entregado recursos a la FEDELECHE para su consolidación
institucional. Con respecto a los pequeños productores, se han logrado avances
importantes con la creación de ACOLECHE en la X Región; no obstante, se está a
la espera de la constitución de un referente único de nivel nacional, hecho que
podría ocurrir en los próximos meses.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de El pulso de la agricultura No 31, Santiago de Chile,
Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), Ministerio de Agricultura, octubre de 1999.

II.

Los encadenamientos hacia atrás de la producción
primaria

Una serie de empresas ofrecen servicios para la importación,
distribución y comercialización de insumos y equipos, y algunos
productores grandes encargan la compra de insumos a empresas como
Covarrubias Vial y Cía. Ltda. (COVIAL), afiliada a la Asociación de
Corredores de Productos Agrícolas y Ganado. Las cooperativas suministran
a sus afiliados una amplia gama de insumos, y varias de ellas formaron una
empresa especial, llamada CoopTrading, para ampliar el poder de compra
y la infraestructura de distribución, mientras que otras fabrican, mezclan o
embalan ellas mismas las formulaciones alimentarias y veterinarias.
También hay empresas como Spartan, Agrotec y Circuitox, especializadas
en la distribución de productos químicos para la higiene del equipo de
ordeño, del estanque o de las tuberías que los conectan. Otras empresas
importan equipos y ofrecen servicios de mantenimiento, como Alfa Service
en el caso de los equipos de ordeño.

CEPAL

162

Diagrama 1
CHILE ENCADENAMIENTOS HACIA ATRÁS DE LA
PRODUCCIÓN DE LECHE

Maquinaria para
forraje

Servicios de
alquiler y
reparaciones
Herramientas

Industria
pesquera

Docencia,
investigación y
capacitación

Insumos agrícolas
(semillas, fertilizantes
pesticidas)

Concentrado y
materia prima
para su
elaboración

Industria
cárnica
Industria
oleaginosa

Producción de
forraje verde, seco
y concentrado

Cercos
Agua

ALIMENTACIÓN
Industria
metalmecánica
y metálica básica

Construcción
de establos

Industria
constructora

Servicios de
mantenimiento

Instrumentos
de laboratorio
Servicios de
veterinarios
Industria
famacéutica

Productos
veterinarios y
de higiene

L
E
C
H
E
R
Í
A

Producción
de leche

M EJORAM IENTO
GENÉTICO

Servicio nacional
de inseminación artificial

Novillas
pre adas

r

Maquinarias
orde adoras

r

Docencia,
investigación y
capacitación

Agua,
electricidad

i
n
f
o

Docencia,
investigación y
capacitación

Semen, instrumental para
inseminación
artificial

Info

Nota : En casi todas las etapas intervienen: distribuidores, transporte e instancias de capacitación.
Nacional

Nacional e
importado

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación.

Importado

Asociaciones
de criadores

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

163

Los precios de mercado de los productos veterinarios (antibióticos,
antiparasitarios, antimastitis, calcio, sales minerales, vacunas y vitaminas) y
de los concentrados para vacas lecheras son, con muy pocas excepciones,
algo más caros en la IX que en la X Región, en donde la importancia de la
ganadería, y por ende la demanda de estos productos, son mayores. En
cambio, las diferencias de precio para los fertilizantes, productos
concentrados para otros animales, productos fitosanitarios, semillas,
plantas y otros insumos (para tractores, vestuario, y otros) entre una región
y otra van en ambos sentidos.
Hace 30 años, el Centro de Inseminación de la Universidad Austral
montó un proceso de extracción de semen a partir de toros importados.
Posteriormente, mediante programas estadísticos, se establecieron índices
de prueba genética de toros mejoradores tal como vienen del extranjero,
pero sobre una base nacional. Así, a principios de los años ochenta, cerca de
60% del semen que se comercializaba en el país era nacional. Del semen
importado en esa época, 80% era de origen estadounidense. Paralelamente,
el SAG estaba a cargo del mejoramiento genético y, mediante convenios con
el Plan Rockefeller, trajo reproductores vivos de California y los instaló en
un centro propio en la zona central. Según los entrevistados, la
inseminación artificial crece a una tasa de 10% anual, y en 1997 entre 20% y
30% del ganado era inseminado artificialmente. Ese mismo año, la
producción nacional de semen no superaba el 20% del total utilizado y
provenía únicamente de la Universidad Austral. Hace 15 años había cinco
empresas comercializadoras de semen y actualmente hay unas doce, de las
cuales cuatro son cooperativas. La Universidad Austral y el resto de las
empresas comercializadoras de semen son privadas, mientras que la
sección correspondiente del SAG desapareció. Cada empresa constituye un
distribuidor exclusivo del semen producido por uno o varios centros de
inseminación internacionales, principalmente de los Estados Unidos,
aunque últimamente se está importando nuevamente semen europeo
(principalmente neerlandés y alemán, pero también español, francés e
italiano), de modo que la participación de los Estados Unidos ha bajado
ahora a 58% del total. Dentro del semen importado, tiene preponderancia el
de leche (222 000 dosis de leche contra 44 000 dosis de carne en 1995).
Las empresas importadoras venden y distribuyen el semen
congelado. La inseminación propiamente tal se realiza en el predio o en las
postas móviles que todavía funcionan en algunas zonas del país, como
parte de los servicios que las cooperativas prestan a sus socios. La inmensa
mayoría del instrumental necesario para la inseminación artificial es
importada. La distribución del semen era quincenal o mensual, pero hoy es
semestral, porque las granjas cuentan con la infraestructura necesaria para
conservarlo. Los productores conocen la prueba genética gracias a los

164

CEPAL

catálogos o las listas de precios distribuidos por las importadoras, por
Internet o por el envío directo de folletos. La empresa Interbull controla la
prueba genética de todos los países del mundo, y también publica la
conversión de los indicadores de los toros del mercado europeo a las
unidades de evaluación estadounidenses. En cambio, se considera que la
información nacional es muy pobre. En Chile la prueba genética está a
cargo de la cooperativa Cooprinsem.
Llama la atención que los insumos y servicios eslabonados más
directamente al núcleo central de la producción de leche tengan un origen
nacional. A medida que se transita por los eslabones siguientes; tienen un
origen mixto, nacional e importado, o totalmente importado en el caso de la
maquinaria (véase el diagrama 1). Para las actividades aguas arriba de la
producción de leche, lo nacional es de hecho local. Para los servicios e
insumos de origen mixto, nacional e importado, el centro de decisiones y
operaciones tiende a estar en Santiago, excepto la docencia y la
investigación agrícola y veterinaria, fuerte de algunas universidades
regionales (véase el recuadro 3).
Recuadro 3
EL CENTRO TECNOLÓGICO PARA LA LECHE: UNA INVERSIÓN QUE SE DEJÓ
MARCHITAR

La Universidad Austral, por intermedio de su Facultad de Veterinaria,
desempeña desde hace muchos años un papel importante en la investigación
genética, producción y venta de semen, investigación en alimentación de
bovinos y ciencias veterinarias. Tiene una planta procesadora y tres lecherías,
que producen el doble de la capacidad de la planta. Por razones de cercanía,
entrega leche a la fábrica de Loncoleche en Valdivia, y ésta a su vez entrega
unos 700 000 litros al año a la planta de la universidad, la cual se autofinancia.
A fines de los años sesenta, gracias a la donación de una planta quesera
por el Gobierno de Dinamarca, con asesoramiento de la FAO y con apoyo de la
CORFO, del Ministerio de Agricultura y de la Universidad Austral por el lado
chileno, se creó el Instituto de la Leche (luego Centro Tecnológico para la
Leche), único en su momento en América Latina y parte de un esfuerzo de la
FAO a nivel mundial que se completó con la creación de otros cuatro centros
similares.
El centro tiene proyectos con bovinos, caprinos y ovinos y, en opinión
del encargado del área de caprinos y ovinos, la producción de leche con estos
animales ofrecería a los pequeños productores un mejor futuro que la
producción de leche bovina. En cuanto al procesamiento de la leche, el centro
da asesoramiento gratuito a las plantas y ha hecho investigaciones y estudios
sobre el sector lechero en Chile y otros países de la región, en las áreas de
manejo higiénico, pasteurización en tina, utilización de fermentos, coagulantes
para queso, tecnología para queserías medianas, tecnología de ultrafiltración,
estandarización de procesos, tipificación de queso chanco, desarrollo de normas
para quesos en general, microbiología, producción de cultivos lácticos, entre otras.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

165

Recuadro 3 (conclusión)
Al finalizar el proyecto de la FAO en 1978, el centro pasó a formar parte
de la Universidad Austral y tuvo que hacer mayor hincapié en las actividades de
docencia. Entre 1978 y 1986 se dictaron cursos de posgrado sobre estas materias
(hasta entonces había cursos de posgrado en español sólo en Santander, España,
y desde hace unos años hay uno en Argentina). En total, más de 1 000 estudiantes
extranjeros han tomado los cursos (de tres meses). En 1988, el centro pasó a
formar parte del Instituto de Tecnología para Alimentos de la Universidad
Austral, y de los 20 profesionales especializados en lácteos que había en los años
ochenta sólo quedaron cinco en el instituto (varios de los primeros son ahora
altos ejecutivos en las plantas de SOPROLE, Colún y otras).
La importancia de la labor desarrollada por el Centro Tecnológico para la
Leche en investigación y formación de técnicos y profesionales y el papel de la
Universidad Austral en el sector lácteo fueron mencionados espontáneamente en
casi todas las entrevistas. Asimismo, todos los entrevistados lamentaron la
pérdida de gravitación del centro y el estancamiento que ha experimentado
desde hace varios años el contenido de sus cursos, por lo cual ya no se justifica
enviar a sus técnicos a cursos de actualización. En contrapartida, los
profesionales del centro lamentan el hecho de que la industria, a pesar de haber
recibido una serie de servicios gratuitos a lo largo de los años, se limite ahora a
criticar, mientras busca asesoramiento, compra tecnología y entra en operaciones
conjuntas con empresas extranjeras, en vez de acercarse al centro y cofinanciar
algunas de sus actividades.
Últimamente, el centro está obteniendo fondos por medio de concursos
del Fondo de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), del Fondo
Nacional de Desarrollo Tecnológico y Productivo (FONTEC) y de la Fundación
para la Innovación Agraria (FIA), y esto le ha permitido desarrollar otra vez
nuevas áreas de investigación.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas a profesionales
del Centro Tecnológico para la Leche y otros agentes del sector, agosto de 1997).

III.

La producción industrial en sí

1.

Órdenes de magnitud

Según datos de la Asociación de Industrias Lácteas (ASILAC), las
ventas del sector industrial lácteo se podían estimar en 1998 en unos 1 000
14
millones de dólares anuales. En 1995, la industria láctea, correspondiente a
la clase 3112 de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas
las actividades económicas (CIIU) representaba 2.9% del valor bruto de la
producción del sector manufacturero, 2.4% del valor agregado y 2.4% de la
ocupación media. Claramente, las industrias lácteas suelen pertenecer más
bien a las empresas más grandes (50 y más empleados), donde representan
2.5% del valor agregado, mientras que solo representan 1.1% del valor
14

Última Encuesta Manufacturera disponible en el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

166

CEPAL

agregado de las empresas manufactureras con entre 10 y 49 empleados.
Una particularidad de las empresas lácteas es la fuerte utilización de
materia prima nacional, cercana a 99% en las empresas más chicas y a 93%
en las más grandes. En el período 1979-1995, la inversión creció a una tasa
anual de 8.5% en las pequeñas y medianas industrias y de 9.4% en las
grandes. En el mismo período, el valor agregado creció a una tasa anual de
4.2%, o sea, algo por debajo del promedio agroindustrial, que fue de 5.4%
(Tejo, 1998).
La participación de Chile en las importaciones mundiales de
productos lácteos es muy baja y es notorio que el precio de importación de
los dos rubros más comprados por Chile en el exterior (leche en polvo y
queso) está muy por debajo del precio promedio mundial (15% a 20% para
15
la leche en polvo, 35% a 45% para el queso) y también del precio promedio
de América del Sur. En cambio, el precio de los tres productos chilenos de
mayor volumen exportado (leche en polvo, leche evaporada y leche líquida)
suele ser cercano a los promedios mundiales. Los precios mundiales de la
leche en polvo tienen una tendencia claramente a la baja y el precio pagado
por Chile ha seguido esa tendencia. No ha ocurrido lo mismo con el precio
promedio pagado por las importaciones de queso, que ha fluctuado
bastante. Los volúmenes importados tendieron a bajar hasta 1997, y los
exportados tendieron a aumentar hasta 1997, pero bajaron después. A partir
de 1993, la tendencia a comprar pequeñas cantidades de quesos finos
europeos cambió hacia la de importar grandes volúmenes de queso de tipo
popular (como gouda y cheddar) desde Nueva Zelandia, con 93.4% de las
importaciones totales de queso en 1995. Desde entonces, Nueva Zelandia ha
mantenido su posición dominante en la importación de quesos, y aunque
también dominaba en las importaciones de otros lácteos entre 1995 y 1997,
casi desapareció como fuente de importaciones de leche en polvo a partir
de 1998, siendo reemplazada por Polonia en 1998 y por Dinamarca en 1999
en lo relativo a leche en polvo descremada, y por Irlanda en 1998 y
Argentina en 1999 en lo concerniente a leche en polvo entera.
Por otra parte, a Chile corresponde 50% de las exportaciones de leche
condensada y leche evaporada de América del Sur. Chile ha incursionado
también en varios mercados de los países vecinos con productos frescos, en
especial yogur y leche fluida de larga vida, justamente productos que se
consideran difíciles de transportar dentro del país desde el sur a la Región
15

El Acuerdo Internacional de los Productos Lácteos (Marrakesh, 15 de abril de 1994) fijó
precios mínimos fob por tonelada —a ser revisados anualmente— de 1 200 dólares para la
tonelada de leche en polvo desnatada y entera, de 1 350 dólares para la mantequilla y 1 500
dólares para el queso (artículo 3 del Acuerdo). El precio cif en Chile del queso neozelandés
bajó de un promedio de 2.2 dólares entre 1996 y 1998 a 1.95 dólares el kilógramo en 1999,
mientras el precio interno al por mayor bajó del equivalente de 3.86 a 3.21 dólares el
kilógramo en igual período.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

167

Metropolitana y que por la misma razón no son importados. Las
exportaciones chilenas hacia América del Sur deben competir, entre otras,
con las de Argentina y Uruguay, países que tienen ventajas arancelarias
hasta el año 2004, además de ventajas de flete y comercialización, en el
mercado brasileño.
2.

Heterogeneidad (tamaño y tecnología)
i)

El tamaño de las plantas y el proceso de inversión

En 1995, la encuesta manufacturera del INE daba cuenta de la
existencia de 63 plantas lecheras, 36 de las cuales tenían 50 o más
empleados y 27 entre 10 y 49. La ODEPA publica estadísticas sobre la
recepción y elaboración de leche sobre la base de la entrega voluntaria de
información de las empresas. Actualmente, la ODEPA procesa la
información de 28 plantas, la mayoría grandes, que pertenecen a 17
empresas. De éstas, cuatro son multinacionales, cuatro son cooperativas,
ocho corresponden a capital privado nacional y una pertenece a la
Universidad Austral. Seis de las 17 empresas concentran cerca de 90% de la
producción de todos los rubros, excepto el suero en polvo y el queso (véase
el cuadro 3).
Después de la fuerte crisis que sufrió el sector lácteo a mediados de
los años setenta, cuando se eliminaron todas las protecciones arancelarias
(que se reinstauraron parcialmente después por medio de los valores
aduaneros mínimos) y sobre todo a raíz de la crisis de 1982, cuando se
fortalecieron los actuales conglomerados nacionales, se dio un claro proceso
de concentración con la compra de empresas medianas por parte de las
grandes. En los últimos años también han llegado nuevas compañías
multinacionales. Ambos fenómenos responden a una estrategia consistente
en agrandar la escala de operación y fortalecer las posiciones de oligopolio
y oligopsonio en el mercado nacional y en el internacional. Así, a la
presencia de larga data de Nestlé se sumó la compra de SOPROLE por el
New Zealand Dairy Board en 1987 y el ingreso de Parmalat y de Lever (Dos
Alamos). Entre 1994 y 1996, la inversión en la industria láctea sobrepasó los
150 millones de dólares. Al mismo tiempo se fortalecieron algunas
cooperativas nacionales, mientras muchas otras desaparecían y algunas
pequeñas queserías consideradas como artesanales en los años ochenta
pasaban a ser queserías medianas, en parte gracias a un esfuerzo conjunto
de la CORFO, la Universidad Austral y el Ministerio de Salud. Es el caso,
entre otros, de Cumulen-Mulpulmo, Cuinco y Campo Lindo.

168

Cuadro 3
CHILE: CONCENTRACIÓN DE LA PRODUCCIÓN, 1998 a
Ema
presa

Regiones

Plantas

Litros
(miles)

Recepción
(%)

Leche
fluida
(%)

Leche en
polvo
(%)

Quesillo
(%)

Queso
(%)

Yogur
(%)

Crema Mante- Suero
quilla
en
(%)
polvo
(%)
(%)

Leche
condensada
(%)

Manjar
(%)

Leche
modificada
(%)

Leche
evaporada
(%)

1997 1998
A

7

5

4

432 208.8

28.2

48.4

12.7

68.4

21.9

51.8

43.3

30.1

0.0

0.0

29.1

0.0

0.0

B

6

5

4

362 987.6

23.7

7.7

41.2

0.0

1.6

28.2

31.8

19.3

2.9

100.0

19.5

100.0

100.0

C

3

3

2

225 035.3

14.7

22.9

27.9

0.0

9.0

5.2

9.5

18.9

15.3

0.0

4.1

0.0

0.0

D

1

1

1

211 063.9

13.8

13.4

4.6

0.7

30.7

2.5

8.6

19.2

33.7

0.0

32.1

0.0

0.0

E

2

2

2

91 871.0

6.0

6.8

8.8

0.0

3.5

5.9

3.9

3.7

6.3

0.0

1.9

0.0

0.0

F

2

2

2

29 852.5

2.0

0.0

0.0

20.3

3.7

0.0

1.5

0.9

0.0

0.0

2.8

0.0

0.0

b

Total
21
18
4 153 0024.5
88.4
99.2
95.2
89.4
70.4
93.7
98.6
92.0
58.1
100.0
89.4
100.0
100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de
Chile, 1999.
a
A: SOPROLE, multinacional; B: Nestlé, multinacional; C: Loncoleche, nacional; D: Colún, cooperativa; E: Parmalat Chile S.A., multinacional; F: Quillayes-Peteroa,
nacional.
b
Total de estas 6 empresas sobre el total de las 28 plantas cuyas estadísticas reúne y difunde la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA).
c
En 1998, la planta con mayor recepción de leche fue Colún (211.1 millones de litros) y las de mayor producción de derivados fueron respectivamente: SOPROLE en San
Joaquín para leche fluida (117.9 millones de litros), quesillo (5.2 mil toneladas) y yogur (42.7 millones de litros); Colún para queso (14.2 mil toneladas), manjar (5.7 mil
toneladas) y suero en polvo (3.3 mil toneladas); Loncoleche en Osorno para leche en polvo (19.5 mil toneladas); SOPROLE en Osorno para mantequilla (3.5 mil toneladas);
y Nestlé en Llanquihue para crema (4.2 mil toneladas), mientras sólo Nestlé elaboraba leche modificada y evaporada, con la mayor producción en Llanquihue. Si se
comparan estos resultados con los de 1997, se pueden notar cambios importantes, con un aumento de 2.2% en la recepción total, pero donde SOPROLE y Nestlé pierden
cada una casi 2% en favor de las demás empresas. También hay cambios sustanciales en la gama de productos de cada planta y entre empresas.

CEPAL

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

169

Como se podrá apreciar en la descripción que sigue, la lucha por
conquistar una parte adicional del mercado nacional es fuerte entre las
grandes empresas. En forma parecida a lo que ocurre en otros países, la
estrategia consiste en comprar empresas nacionales medianas, captar a sus
proveedores, eliminar algunas plantas y modernizar y aumentar la escala
de las demás, así como hacer un gran esfuerzo de diversificación de
productos (frenado parcialmente por consumidores con gustos poco
desarrollados para los lácteos) y de inserción en rubros afines en cuanto a
tecnología, maquinaria y redes de distribución (jugos y postres
especialmente).
SOPROLE fue fundada en 1948 por un grupo de productores de
leche de la CALS. El grupo Angelini, dueño de la compañía durante dos
años, vendió su parte en 1987 al New Zealand Dairy Board. SOPROLE
pertenece actualmente en un 50.5% al New Zealand Dairy Board y en un
44% a la Fundación Isabel Aninat. En 1997 compró ULA, Lácteos Pirque
(Revista Capital, agosto de 1997) y Dos Alamos, esta última con el fin de
16
ingresar con fuerza en el mercado del queso, en el cual participaba hasta
entonces más bien por medio de importaciones, aprovechando su gran red
de distribución así como en previsión del crecimiento del consumo de
quesos en Chile. La planta de San Bernardo, situada en las afueras de
Santiago y orientada a la fabricación de yogur, productos refrigerados y de
larga vida, con todo el proceso automatizado, se inauguró en 1997, año en
que SOPROLE tenía también la intención de ampliar en forma escalonada
la planta de Osorno para triplicar su capacidad para la leche en polvo
o
(ODEPA, El pulso de la agricultura, N 16, abril de 1997).
Nestlé opera en Chile desde 1934, pero entró al mercado de la leche
fluida en 1993, cuando compró Leche Sur. El fuerte de Nestlé está en
productos lácteos con mayor valor agregado bajo la marca La Lechera
(postres, yogur —desde 1989— y manjar) y también leche en polvo, con las
marcas Nido y Champion. Es además dueña de Savory y Chamonix, dos
marcas de helados. Parmalat (multinacional italiana fundada en 1961)
lidera actualmente el mercado de la leche líquida a nivel mundial. Su
estrategia es comprar la empresa líder en el rubro lácteo de cada país. En el
caso chileno, en 1994 compró el 51% de Soprocar, pequeña empresa de la IX
Región que tenía dos plantas de leche en polvo y suministraba el resto de la
leche fresca a SOPROLE (que también había mostrado interés por comprar
Soprocar). Parmalat ha invertido principalmente en una planta de leche de
larga vida y otra para postres y yogur en Chillán. También auspicia a
16

Dos Alamos fue comprada en 1993 por Lever, la cual invirtió 30 millones de dólares a
partir de ese momento, sin obtener ganancias. Dos Alamos tenía una participación de 15%
en el mercado de los quesos (y 28% de participación en la producción de queso de las 31
plantas reportadas por la ODEPA en 1996). En la compra de Dos Alamos estaban también
interesados Parmalat, Loncoleche y Productos Fernández (PF).

CEPAL

170

equipos de fútbol, corredores de auto y a otros deportistas, y basa gran
parte de sus esfuerzos publicitarios en ello (Revista Capital, agosto de 1997).
Loncoleche y Calo forman la división lácteos del grupo Santa
Carolina. Loncoleche pertenecía a una familia alemana hasta que la compró
el grupo Cruzat Larraín en 1981. Al poco tiempo, Cruzat salió del grupo. En
1983, Larraín compró Calo, que era entonces una cooperativa. Loncoleche
representa el 32% de las ventas del grupo Larraín y 15% de sus ingresos. En
1987, Loncoleche vendió la marca Danone a SOPROLE y dejó así de
producir yogures (excepto yogu-yogu) y los demás productos frescos (por
lo caro de la refrigeración). En 1993 compró Lácteos Collico (dueños de la
marca Coval). Loncoleche cerró su planta en Valdivia; tenía planes de
invertir en una nueva planta de quesos, pero suspendió tal decisión a
principios de 1997. Luego mostró interés en comprar Dos Alamos con el fin
de incursionar con más fuerza en el mercado de los quesos sin tener que
construir una nueva planta, sobre todo en vista de su decisión de
abandonar el rubro de los productos refrigerados y de exportar. Loncoleche
integró sus áreas de administración, contabilidad, finanzas y distribución
con Watts (jugos, mermeladas, frutas en conserva). En 1996 compró una
planta de lácteos en la provincia de Buenos Aires y tiene 37% de las
acciones de Laive, la empresa lechera líder de Perú (Revista Capital, agosto
de 1997).
En nuestra opinión, varias de estas inversiones están
sobredimensionadas, no tanto en capacidad instalada, sino por el costo y la
sofisticación de sus equipos de última generación, en contraste con un
mercado consumidor poco exigente y poco discriminatorio en cuanto a la
calidad y con una base de materia prima que sólo lentamente puede
adaptarse a los requisitos de calidad. Es posible que las empresas —incluso
las multinacionales, pese a su experiencia y trayectoria— no hayan
sopesado suficientemente la dificultad de impulsar un cambio masivo en el
sector primario sin un esfuerzo, también masivo, para ayudarlo en esa
tarea. Guiándose por las deliberaciones de la Comisión Nacional de la
Leche, las empresas quieren elevar la calidad de la materia prima, mediante
sistemas de precios de estímulo y castigo y no de relaciones de
coordinación vertical con sus proveedores, con la excepción de Chilolac
(cooperativa de Chiloé) y de Nestlé. Ambas han contactado a la Fundación
Chile para ver la posibilidad de participar en un programa de desarrollo de
17
proveedores.
El dinamismo de las compras y ventas y de las inversiones descritas
en los párrafos anteriores contrasta con las dificultades de financiamiento
de, por ejemplo, la Cooperativa Agrícola y Lechera de Frutillar Ltda
17

Conversación con Gonzalo Jordán, Fundación Chile, 28 de octubre de 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

171

(CAFRA), que tuvo que recurrir a un crédito del INDAP para
modernizarse, ya que no pudo conseguir financiamiento ni de la banca
privada, ni del Banco del Estado. Invirtió en un laboratorio, en una tina
cerrada para fabricación de quesos y en una torre de secado que compró a
Dos Alamos y reacondicionó posteriormente.
Hay también muchas queserías artesanales. La SNA coincide con el
18
Ministerio de Salud en estimar que en 1995 funcionaban unas 120
empresas tradicionales, que fabricaban cerca de 14 000 toneladas de quesos
de campo, en especial queso chanco, principalmente para consumo local
(SNA, julio de 1996). Sin embargo, nuestras propias investigaciones nos
llevan a la conclusión de que las procesadoras de leche son cerca del doble
de las indicadas por la SNA y que hay varias empresas procesadoras de
queso de tamaño mediano, con procesos y gestión que definitivamente no
se pueden calificar de tradicionales, que no reportan su producción a la
ODEPA. Las empresas modernas visitadas durante la investigación que no
son reportadas por la ODEPA caen en el rango de las que tienen 10 a 49
empleados.
La heterogeneidad de la organización de las plantas se puede
visualizar por la información parcial contenida en el cuadro 4. Así,
empresas con un volumen de producción similar tienen sistemas de acopio,
número de trabajadores, sistemas de distribución y una historia muy
diferentes, esto último quizá como causa de lo anterior.
ii)

La especialización regional

No sólo la producción primaria y sus sistemas de producción están
muy regionalizados, sino que también lo están el sector industrial y el tipo
de productos que elabora, con una diferenciación muy marcada hacia
productos frescos en las cercanías de Santiago y productos de más larga
vida (y de menores márgenes de ganancia) hacia el sur del país (véase el
cuadro 5). Los productos frescos contienen por lo general mayor valor
agregado y, sobre todo, permiten mayores márgenes de ganancia. Muchos
de los productos cuyo consumo está creciendo rápidamente requieren leche
fresca para su elaboración, lo que aísla el mercado nacional (en especial el
metropolitano) del internacional. El tipo de producto y su proceso de
elaboración determinan desde luego relaciones de insumo-producto
diferentes y también relaciones entre agentes distintas.

18

Según este servicio, la mayoría de las queserías artesanales no producen leche.

172

Cuadro 4
CHILE: DATOS SOBRE LA ORGANIZACIÓN DE ALGUNAS PLANTAS LECHERAS, 1996-1997
Empresa
Colún
Nestlé (Osorno)

Año de
fundación
1949

SOPROLE (Osorno)

Número de acopiadores y/o socios
860 socios
1 857 acopiadores (1 568 con menos
de 100 000 litros anuales)
127 acopiadores (36 con menos de
100 000 litros anuales)
300-400 acopiadores más 600
pequeños a través de centros de
acopio de la planta

Número de
trabajadores
500

a

1 500

175 e

1975

Los Fundos
Cafra

1987
1937

250 socios

Quillayes

n.d.

9 acopiadores y 1 cooperativa

n.d.

850 socios
dueño (2/3) y acopiadores (1/3)

n.d.
38

Chilolac
Cuinco
Las Vegas

1969
siglo
pasado
1990

1 dueño

e

Capacidad/recepción diaria
(litros/día)
n.d.

b

Soalva

150 socios

Sistema de
distribución

n.d.
130

10

Propia

Recepción anual
en 1996 (miles
de litros)
169 806
124 422

Propia y
distribuidores a
minimarkets y
supermercados
n.d.
40% en el sur
(venta directa y
distribuidores),
60% en Santiago
a través de
distribuidores
Venta directa a
supermercados
n.d.
A través de PF
Distribuidores y
venta directa a
rotiserías
Distribuidores

n.d.

105 419
d
28 520

80 000
n.d.

23 710
23 460

55 000

18 230

90 000
n.d.

16 350
f
2 640

8 000

2 500

Los Altillos de
n.d.
1 acopiador grande,
12
5 400
n.d.
Bollenar
4 pequeños y 2 centros de acopio
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación; de antecedentes de la Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas Lecheras de Chile
(FENALECHE); de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de Chile, 1999, y de
antecedentes de la Universidad Austral de Chile.
a
b
c
En la casa matriz.
En total.
Sólo los productores de leche: el total de socios es 800. CAFRA no puede recibir toda la leche de sus socios, y espera pasar de una
d
e
recepción de 24 millones de litros en 1996 a 29 millones en 1997. 35 millones de litros en 1994 según la entrevista. En plena temporada hay hasta 300 trabajadores.
f
Bajó desde 3.2 millones de litros por problemas de comercialización.
n.d.:- no disponible.

CEPAL

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

173

Cuadro 5
CHILE: DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LA RECEPCIÓN Y ELABORACIÓN DE
PRODUCTOS LÁCTEOS, 1998
(Porcentajes del total) a
Región
VIII Región
IX Región
X Región
Metropolitana
Recepción
12.4
9.2
12.7
65.7
Elaboración
Productos frescos
Leche fluida
43.9
11.3
23.5
21.4
Quesillo
96.4
0.0
2.6
1.0
Yogur
79.9
5.9
7.6
6.6
Productos larga vida
Queso
5.3
7.1
5.6
82.0
Leche en polvo
0.0
0.8
10.8
88.4
Población (1998)

40.0

12.8

5.8

7.0

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del
Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de Chile, 1999; e Instituto Nacional de
Estadísticas (INE), Chile: estimaciones de población por sexo, regiones, provincias, comunas 1990-2005, Santiago de
Chile, 1996.
a
Se trata del total de las 28 plantas reportadas por la ODEPA y no del total nacional.

SOPROLE es un fuerte competidor en la compra de leche en la zona
central, ya que la planta de San Joaquín/Santiago es la tercera del país en
cuanto a recepción (144 millones de litros de leche en 1998) y es con mucho
la más importante en la zona metropolitana (más del 60% del
procesamiento de leche). En el mismo mercado —en especial en los
alrededores de Melipilla— compiten unas 24 queserías (entre ellas
Quillayes y Los Fundos), con una recepción total anual de
aproximadamente 90 millones de litros. En opinión de las plantas,
19
transportar leche y productos frescos sobre grandes distancias ofrece
problemas técnicos y económicos, como lo han experimentado Los
Quillayes y Savory (Nestlé), que poseen plantas en la zona metropolitana y
en el sur, mientras que SOPROLE ha optado por recibir leche en San
Fernando, evaporar el 30% y así evitar el transporte de agua (la leche
contiene 85% de agua). Sin embargo, en los últimos años se encuentran en
el mercado santiaguino yogures y postres lácteos elaborados en el sur del
país (y productos elaborados en Santiago en mercados externos, como
Bolivia).
iii)

La calidad

La falta de calidad y homogeneidad de la materia prima lleva a
varios problemas de calidad del producto final. Esto no sólo tiene efectos
negativos sobre el sabor y el aspecto, sino también sobre los costos de
producción y las posibilidades de conservación del producto. Así, a pesar
19

La distancia entre la mayor cuenca lechera del sur y Santiago es de más o menos 1 000
kilómetros.

CEPAL

174

de la producción sofisticada y los avances en diversificación de quesos que
han logrado varias empresas, los resultados obtenidos hasta la fecha en
consistencia, sabor y conservación son todavía relativamente modestos.
Mientras en la Comunidad Europea se considera aceptable una mantequilla
20
que tenga valores de ADV inferiores a 0.7, algunas mantequillas
elaboradas bajo condiciones controladas en Chile arrojaron un ADV de más
de 1.2. La leche de larga vida (proceso UHT) tiene un período útil en
Europa de tres meses a pesar de ser elaborada a partir de leche cruda de
alta calidad. En Chile, en cambio, a pesar de detectarse sabor a rancio
o
o
después de tres meses de almacenada a temperaturas de entre 21 y 35 C, se
le da a la leche una vida útil de seis meses. La leche de larga vida en Chile
también experimenta problemas de gelificación por añejamiento cuando
o
está almacenada largo tiempo (Fundación Chile, Agroeconómico, N 35,
21
octubre-noviembre de 1996).
iv)

La producción de quesos

Es en la elaboración de quesos donde existe la mayor heterogeneidad
de agentes y tecnologías. La elaboración de queso está en directa relación
con la recepción de leche, aumentando en primavera y principios del
verano (octubre-enero) (véase el recuadro 4). Sus ingredientes son: leche,
sal, cultivos lácteos, cuajo y, según el queso y el proceso, cloruro de calcio y
nitrato de sodio. La tecnología varía desde lo totalmente artesanal, con
utilización del cuarto estómago o cuajar de los terneros, cabritos o corderos
mamones como medio coagulante, hasta cuajo comercial liofilizado
importado. La separación del suero, el salado, moldeado y prensado se
hacen a partir de leche cruda, a temperatura media y manipulación
frecuente, y también con leche pasteurizada y un proceso en tinas cerradas
donde no hay manipulación humana.
Las empresas reportadas por la ODEPA destinan cerca de un tercio
de la leche recibida a queso, 60% del cual es queso gouda y 25% queso
chanco. Las cadenas de comida rápida —en especial las que ofrecen
pizzas— han estimulado la elaboración de quesos tipo mozzarella, del cual
se produjeron más de 4 000 toneladas en 1995. Otros quesos elaborados en
Chile son los tipo cheddar, edam, quesos duros para rallar como el
Reggianito, quesos fundidos y en pastas para untar y, muy últimamente,
gruyère, camembert, brie y otros. En general, en Chile se utiliza mucha sal
en la fabricación de los quesos, y el sabor obtenido es mucho más suave y
menos definido que en su país de origen, hasta el punto de que no está
20

21

Miliequivalentes de base necesarios para llevar a la neutralidad una cantidad de 100
gramos de grasa.
Llama la atención la preponderancia de la leche UHT en las ventas de leche fluida en
Chile.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

175

claro si el gouda neerlandés, por ejemplo, tendría aceptación amplia en el
mercado chileno. Varios de los entrevistados ensayan con nuevos modos de
fabricación y nuevos sabores, pero con métodos de prueba y error,
dependiendo de la opinión de familiares y amigos sobre la aceptación
potencial de un nuevo producto y los cambios que habría que hacerle.
Los importadores y distribuidores de fermentos (en especial Dilaco,
la firma con mayor tradición en el rubro) desempeñan un rol esencial en la
22
difusión de nuevas tecnologías y en su correcta utilización. Lo mismo se
puede decir —sobre todo en el pasado— del Centro de Tecnología de la
Leche de la Universidad Austral.
3.

Organización, acción colectiva y sinergias

La Asociación de Industrias Lácteas (ASILAC) es miembro de la
Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA). Fue constituida en 1982 y tiene
como objetivos la racionalización, desarrollo y defensa de la industria láctea
chilena, teniendo en vista los intereses de la comunidad nacional. Sus
miembros son las cuatro grandes empresas lácteas privadas: Nestlé,
SOPROLE, Parmalat y Loncoleche. Por otra parte, como ya lo
mencionamos, las cooperativas participan en la FENALECHE.
Las empresas han sido acusadas por los productores de concertarse
para fijar los precios de la leche fresca y de coludirse en contra de la libertad
de los productores de cambiarse de empresa. De hecho, hubo una queja
formal de algunos gremios de productores ante la Fiscalía Nacional
Económica con respecto al reparto de cuotas, negativa de compra,
disminución arbitraria del precio de compra y discriminación de precios de
compra en contra de Nestlé, Parmalat, SOPROLE, Loncoleche, Dos Alamos
23
y Colún, y también con respecto a arreglos de cartel, en contravención del
decreto ley 211, ley antimonopolio. Las empresas tienen ahora la obligación
de difundir la totalidad de los parámetros que toman en cuenta para
determinar el precio final del litro de leche, mediante avisos en todas sus
plantas de recepción y oficinas, y en la prensa escrita nacional y local.
A nuestro juicio, las grandes empresas han sido muy hábiles en
convencer a la opinión pública —incluso a los productores y al gobierno—
de que el problema en Chile está dado por el precio al productor, que
todavía es demasiado alto en términos internacionales y por los subsidios a
la producción y a la exportación que otorgan los países excedentarios. Con
22

23

Existe un interesante paralelo entre el papel cumplido por esta distribuidora de fermentos
para quesos en la capacitación y mejoramiento tecnológico (entre otras cosas, con la
introducción al país de los fermentos liofilizados y la experimentación con los productores
sobre cómo utilizarlos mejor) y el papel desempeñado por los distribuidores de fermentos
para vino, tal como lo describe Walters (1997) para la región de Mendoza.
Las denuncias contra la cooperativa Colún fueron retiradas posteriormente.

CEPAL

176

ello han logrado obviar una mirada más crítica sobre la gran diferencia que
hay entre los precios al productor y los precios al consumidor y las
probables ineficiencias productivas y apropiaciones oligopsónicas que
encubren estos precios, no solo en la producción sino también, y
probablemente mucho más, en la gran distribución.
4.

Evolución del sector secundario

Las cifras de producción de leche en Chile —más allá de la
información entregada a la ODEPA por 28 plantas— son estimaciones que
24
difieren bastante según la fuente. Lo mismo es cierto de las estimaciones
relativas al consumo de los distintos productos lácteos. En general, sin
embargo, prevalece la opinión de que Chile alcanzará el autoabastecimiento
en unos años más.
El aumento de la entrega a las plantas registradas por la ODEPA se
aceleró en la primera mitad de los años noventa (con 7.9% de crecimiento
anual), pero volvió después al ritmo de los años ochenta (4.1% anual con un
crecimiento negativo de -3.9% en 1999), mientras que los productos
elaborados han tenido cada cual distinto dinamismo, variando desde una
disminución anual de -3.7% para la leche evaporada a un aumento de 23%
al año para manjar en el período 1980-1998 (véase el cuadro 6).

24

Por ejemplo, según la ODEPA (Mercados agropecuarios No 56), en 1996 la disponibilidad
interna total de leche era de 1 930 millones de litros, con un total de 1 406 millones de litros
entregados a planta. (Sin embargo, en otras estimaciones —en parte incentivadas por los
resultados preliminares de las entrevistas hechas en esta investigación— la ODEPA
menciona una entrega a planta en 1996 de 1 600 millones de litros, con el fin de incluir la
entrega a todas las plantas no artesanales que no había tomado en cuenta en sus
estadísticas anteriores.) La SNA (El campesino, febrero-marzo de 1997) estimaba una
producción de 2 040 millones de litros en 1996. A su vez, Aproleche opina que, debido a la
sobreliquidación que las plantas hacen a los grandes productores para poderles pagar más
por litro, las cifras que las plantas proporcionan a la ODEPA están infladas (no se sabe en
cuanto) y que, por otra parte, 30% de la producción de leche no está registrada por la
ODEPA porque no se entrega a las plantas grandes.

Crecimiento
anual
19801998
(%)

Crecimiento
anual
19801990
(%)

Crecimiento
anual
19901995
(%)

Crecimiento
anual
19951998
(%)

1 530.0

5.4

4.2

7.9

4.1

225.2
61 418.4
5 873.0
40 815.7
67 662.9
10 789.2
6 651.3
7 608.3
8 673.6

268.8
70 877.2
7 631.0
46 380.1
82 391.6
13 326.3
11 563.2
9 662.9
13 301.7

4.2
5.1
3.8
6.9
9.9
6.3
5.9
19.5
3.0

0.8
4.6
3.4
5.8
13.0
5.2
4.6
25.7
0.6

9.3
5.8
2.5
9.5
6.4
7.6
0.0
10.7
1.2

10 683.0
1 296.3

16 008.8
3 786.9

17 886.6
830.6

22.9
4.0

37.7
12.2

742.5

941.0

502.4

-3.7

-2.9

1980

Recepción leche fluida
(millones
de litros)
Elaboración
Leche fluida (millones de litros)
Leche en polvo (miles de kg)
Quesillos (miles de kg)
Quesos (miles de kg)
Yogur (miles de litros)
Crema (miles de kg)
Mantequilla (miles de kg)
Suero en polvo (miles de kg)
Leche condensada
(miles de kg)
Manjar (miles de kg)
Leche modificada
(miles de kg) b
Leche evaporada (miles de kg)

1990

1995

1998

592.2

890.3

1 357.9

127.3
28 878.2
3 868.5
13 901.9
15 021.4
4 421.5
4 105.6
391.3
7 835.0

138.0
45 125.9
5 422.4
24 513.4
50 939.5
7 315.0
6 447.8
3 858.3
8 325.2

434.6
410.4
997.4

Crecimi
ento
19951996
(%)

Crecimiento
19961997
(%)

Crecimiento
19971998
(%)

3.6

8.5

2.2

6.1
4.9
9.1
4.4
6.8
7.3
20.2
8.3
15.3

4.6
3.1
7.1
3.3
9.0
5.3
-3.0
-6.6
3.0

12.8
3.8
12.9
3.6
7.7
20.8
48.5
31.7
14.3

-0.7
7.8
7.4
6.1
3.7
-2.9
20.7
3.3
30.2

8.4
24.4

3.8
-39.7

8.2
26.8

7.4
-37.8

-3.9
-72.2

2.7

-18.9

-7.2

-23.3

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 6
CHILE: EVOLUCIÓN DE LA RECEPCIÓN DE LECHE Y DE LA ELABORACIÓN DE LÁCTEOS, 1980-1998a

-25.0

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, Santiago de
Chile, varios números.
a
Información referente a las plantas más grandes.
b
Con fuertes fluctuaciones de año en año.

177

CEPAL

178

Recuadro 4
DOS QUESERÍAS

Una quesería moderna con visión social y ... problemas
La quesería está ubicada en la X Región. A mediados de los años setenta se
inició con una planta pequeña (1 000 litros diarios). En 1980 procesaba 8 millones
de litros de leche al año y en 1994, 35 millones. Aspira a llegar a procesar 60
millones y a aumentar la producción de productos frescos, debido al crecimiento
que está experimentando la demanda interna correspondiente. Para aumentar su
capital, ha resuelto pasar de empresa limitada a sociedad anónima (ya no tiene
acceso a crédito estatal), poniendo 30% de sus acciones en manos de los
productores de leche, entre otras razones, para poder fijar mejor los precios al
productor. La empresa fabrica unos 10 quesos distintos, yogur, manjar y
mantequilla y, en 1993, compró una torre finlandesa de secado, que reacondicionó
para elaborar suero en polvo (con asistencia técnica de la CORFO para el estudio y
un préstamo del Banco del Estado). Otras dos empresas de la región también
invirtieron recientemente en torres de secado, con lo cual, a pesar de recoger suero
de otras plantas lecheras, la capacidad instalada es demasiada alta y la competencia
para la venta también. Las fuertes fluctuaciones de la entrega de leche obligan a la
planta a elaborar leche en polvo en los momentos de mayor entrega, ya que es
difícil manejar grandes existencias de queso. La empresa incursionó en el mercado
mexicano y brasileño, pero los volúmenes demandados son demasiado grandes y
habría tenido que sacrificar su presencia en el mercado nacional, cosa que no quiso
arriesgar.
Debido al cierre de algunas plantas cercanas o a la disminución de sus
actividades, la empresa ha podido captar productores y unos siete centros de
acopio adicionales, así como personal calificado para su fábrica. Ha comprado (por
licitación internacional) estanques prediales de enfriamiento con una capacidad de
entre 1 000 y 5 000 litros, que ha traspasado a crédito a los productores.
Actualmente 90% de sus proveedores tienen estanque. La empresa tiene cinco
técnicos que visitan permanentemente los predios. Aun así, los centros de acopio
entregan leche de baja calidad. La empresa tiene un convenio con la escuela
politécnica de Frutillar (Llanquihue) y recibe dos alumnos en práctica al mes y
otros para períodos más largos. En plena temporada emplea unas 350 personas y el
resto del año unas 175. El personal recibe buenas remuneraciones, no a causa de la
competencia local sino para poder exigirle un buen desempeño y lealtad.
Periódicamente la empresa envía a su personal a cursos de perfeccionamiento en el
Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral.
Las bolsas plásticas se fabrican localmente. Todos los demás envases se
compran en Santiago. Tetra Pak deja la maquinaria para envases en concesión para
asegurarse así que se utilicen sus envases. La mayor parte de la distribución se hace
en los camiones de la empresa para ofrecer un mejor servicio, aunque también
vende por intermedio de distribuidores. Tiene productos en todos los minimarkets
del país y en varios grandes supermercados. El Servicio Nacional de Salud controla
semanalmente la planta. En opinión del entrevistado, la industria láctea está
pasando por años de vacas flacas, con demasiada competencia de quesos y leche en
polvo importados, que presionan a la baja los precios internos.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

179

Recuadro 4 (conclusión)
De hecho, últimamente la planta ha tenido que vender varios productos
por debajo de su costo y sospecha que la competencia está haciendo lo mismo.
Una quesería en la región metropolitana
La quesería compra diariamente unos 6 500 litros de leche a pequeños y
medianos productores de la zona (Melipilla), utilizando cuatro camionetas de su
propiedad. Los proveedores son cuatro pequeños productores particulares, un
fundo y dos centros de acopio organizados a partir de un proyecto de la
Universidad de Chile y el INDAP. La leche es pasteurizada al ingresar a la
fábrica, donde trabajan 12 personas. Prefiere proveerse de leche en los centros de
acopio recién formados, porque sus socios cuentan con asistencia técnica y
veterinaria, lo que incide favorablemente en la calidad de la leche (aun cuando el
precio es mayor: paga entre 85 y 90 pesos por litro), disminuye los costos de
fabricación y permite producir mejores quesos. Cada 15 días se analiza la calidad
de la leche (densidad, contenido bacteriano, adulteración, inhibidores) en el
laboratorio de la CALS, a 48 000 pesos por 10 muestras. La dueña está consciente
de que la suerte de la quesería depende en buena medida de la de sus
proveedores.
La quesería produce 54 quesos de 10 kilogramos cada uno al día. El precio
de venta el día de la entrevista era de 1 550 pesos el kilogramo más IVA (18%),
con un margen de utilidades para la fábrica de 200 a 300 pesos por kilogramo. La
quesería comercializa su producción por medio de diez distribuidores que
compran el producto directamente en la fábrica y lo venden a negocios y a
pequeños supermercados de Santiago y la Quinta Región. Hasta la fecha la
empresa no ha tenido problemas para comercializar su producción, aunque
constata que el precio del queso ha caído de año en año.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas al dueño
principal y a personal técnico de la empresa en el primer caso, agosto de 1977, y a la
propietaria de la empresa en el segundo, julio de 1997).

En efecto, conforme a las entrevistas llevadas a cabo en 1997 a la
industria láctea, a los proveedores de maquinaria y a los instaladores de
equipos, excepto algunas fuertes inversiones en las industrias más grandes
(ya consignadas en la sección pertinente), la inversión se estancó en general
a partir de mediados de 1996, a causa de una baja de la rentabilidad y del
temor de que esa tendencia persistiera. A fines de 1999 no había indicios
aún de un repunte.

CEPAL

180

IV.

Las relaciones entre los productores y las
agroindustrias
Diagrama 2
CHILE: ESTIMACIÓN DE CANTIDADES Y PASOS DE LA
PRODUCCIÓN Y ELABORACIÓN DE LECHE DE VACA, 1996

Alimentación de ter-

b neros y pérdidas
2000 productores
324 millones de litros

28000 productores

20 millones de litros

32 millones de litros
Tarros
2300

Producción
de leche

Autoconsumo

1 924 millones
de litros

1700 productores

Intermediario

1198 millones de litros

e/

4000 productores
5300 productores

40 millones de litros

10700 productores

93 millones de litros

Tarros
11000

115 millones de litros
Tarros
5000

c

1000 estanques de frío

Transporte
110 camionadas

Control de calidad

d

f

Transporte
camiones cisterna
525 camionadas

8300 productores

Consumidores
leche cruda

Transporte
23 camionadas

Administración
126 centros
de acopio

194 millones de litros

Transporte
50 camionadas

b

Transporte
1130 camionadas
140 queserías artesanales homologadas
por Min. de Salud
… kg.

100 a 150 queserías
artesanales no homolo-gadas por Min. de Salud
… kg.

Administración
y pago

194 millones
de litros

a

Tarros
11300

1406 millones
de litros

Pesaje

g

Plantas
lecheras no
reportadas
por ODEPA

31 Plantas
lecheras
reportadas
por ODEPA

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación y de antecedentes del Instituto de Desarrollo
Agropecuario (INDAP), de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura y de
la Universidad Austral.
a
Se dividió la cantidad de litros/año por 180 días y se consideraron tarros de 50 litros. b Se calcularon 100 tarros por
camionada, ya que la capacidad de los camiones varía entre 2.5 y 12 toneladas (sin considerar aquí la dispersión
geográfica, con lo cual el número de camiones es probablemente mucho mayor). c Se calculó sobre la base de
estanques de 5 000 litros y 260 días de lactancia al año. d Se calculó sobre la base de 8 800 litros por camionada. e Se
calculó sobre la base de que 20% de los productores entregan 80% de la leche. f Se calculó restando los 1 700
productores calculados en e/ de los 10 000 productores grandes generalmente mencionados.
g
Estimación de la ODEPA. Las entrevistas a estas plantas apuntan a un orden de recepción de 2.5 litros al año. Esto
llevaría a 70 u 80 plantas no artesanales, lo que parece excesivo. Tomando como fuente la Encuesta Nacional
manufacturera, sería más bien entre 30 y 40 plantas y una recepción del orden de 90 millones de litros. h Se obtuvo
como diferencia de todas las demás cifras.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

1.

181

Los encadenamientos

El transporte de la leche cruda es un ítem muy importante en el
complejo productivo de los lácteos, por la influencia que tiene en la calidad
de la leche entregada a la fábrica, por su costo, por el empleo que genera y
25
por la inversión en material de transporte. Si antes los camiones solían
pertenecer a las industrias, ahora éstas tienden a contratar los servicios de
transportistas independientes. Estos tienen en general camiones
especialmente acondicionados para responder a la demanda en los
períodos de menor producción y ponen cisternas “portátiles” en camiones
de plataforma para los mayores volúmenes del verano. A menudo, en vez
de camiones cisterna de acero inoxidable se utilizan camiones cisterna de
fibra, que son demasiado porosos para un buen aseo. Las mangueras
también tienen sus fallas, tanto por su deterioro como por su utilización
(por ejemplo, se arrastran por el suelo durante los traslados). Por ello, si
bien las industrias están presionando fuertemente (por medio del precio y
de la no recepción de leche de calidad inferior) para aumentar la calidad de
la leche recibida, no se preocupan lo suficiente de esta parte, que también
desmejora la calidad de la leche entregada a la fábrica. Para la recolección
de leche en tarros, se cobra una tarifa compuesta de una parte que es
proporcional al volumen transportado y de otra proporcional a la distancia.
En recorridos largos (más de 30 kilómetros) y en épocas de poca
producción, los costos de transporte desde el predio hasta el centro de
acopio pueden llegar a representar más de 10% o 12% del precio base de la
leche, o sea, pasan a ser prohibitivos (Heimlich y Carrillo, 1995). De hecho,
las industrias suelen eliminar de su recorrido de invierno a los pequeños
productores lejanos y con poca producción de invierno.
Los tarros de leche solían ser de acero inoxidable y con una
capacidad de 20 litros (importados mayormente desde el Reino Unido),
pero ahora son de aluminio (no tan buenos para la leche pero más livianos)
y de 50 litros (importados mayormente desde España). Aunque no es difícil
fabricarlos, la vida útil es larga y el número de productores que los utilizan
disminuye. Por ello, según la empresa importadora entrevistada, no vale la
pena producirlos localmente. En 1997, el precio de venta era 52 000 pesos el
tarro y se vendían directamente a los productores, sin intervención de la
``planta lechera. La empresa tiene su centro principal de actividades en
Santiago y una representación en Osorno. También confecciona estanques
de frío de acero inoxidable en asociación con la firma belga Packo Inox y
con la tecnología de ésta. El acero inoxidable se importa de Europa, porque
es de mejor calidad y más económico que el que viene de la región. Al igual
25

A partir del cálculo muy aproximado que hicimos en el diagrama 2, se llegaría a 1 300
camionadas para transporte de tarros y a 525 camionadas en camiones cisterna al día.

182

CEPAL

que otra firma de la competencia, la empresa fabrica estanques vitivinícolas
varios otros insumos, e importa maquinaria para la lechería y la industria
de alimentos en general. El precio de los estanques varía entre 2.5 millones
de pesos (para 1 000 litros) a 18 millones de pesos (para 15 000 litros).
Actualmente, los productores compran los estanques sin intermediación de
la planta lechera, lo que les permite mayor independencia (en el pasado
hubo varios casos en que la propiedad del estanque nunca fue traspasada al
productor, quedando éste atado a la planta que se lo había instalado en el
predio).
Desde 1978, las plantas lecheras están obligadas a clasificar la leche
26
de los productores según un reglamento específico. A mediados de 1997,
el Ministerio de Agricultura convocó al Comité Técnico de la Leche y éste
llegó a un acuerdo en torno a una nueva propuesta de normativa. Según el
nuevo texto, la leche de buena calidad es aquella que presenta menos de
100 000 unidades formadoras de colonias y menos de 400 000 células
27
somáticas por mililitro. Además, se propuso que la calidad fuera
acreditada por laboratorios independientes, en los cuales las plantas y los
productores podían designar un inspector delegado. El texto fue
presentado en la reunión de la Comisión Nacional de la Leche en la cual el
representante del INDAP propuso un artículo transitorio de una duración
28
de cinco años para permitir que los pequeños productores se adaptaran,
pero la propuesta no tuvo acogida y cada empresa quedó libre de tomar las
medidas que le parecieran convenientes. Por ahora, la ley de rotulación no
29
exige indicar en el envase la calidad de la leche cuando entra a la planta.
26

27

28

29

Los parámetros establecidos son: parámetros de calidad higiénica, como el tiempo de
reducción del azul de metilo (TRAM) (superior o igual a 3 horas = A; entre 1 hora y 3
horas = B; menos de 1 hora = C) y el contenido de células somáticas (menos de 500 000
células/ml = A; de 500 000 a 1 000 000 cel/ml = B; más de 1 000 000 cel/ml = C), y
parámetros composicionales como la densidad (mayor o igual a 1 029 a 20o C para A, B y
C) y el punto crioscópico (-0.530 a -0.570o C para A, B y C). Las concentraciones mínimas de
los componentes varían, pero lo más comúnmente aceptado es 3.2% para la grasa, 3.0%
para la proteína y 8.25% para sólidos no grasos (Fundación Chile, Agroeconómico, No 35,
octubre-noviembre 1996, pp. 42-43).
Ya en abril de 1997 SOPROLE bonificaba con 3 pesos un recuento total a 100 000
bacterias/ml y con 1.5 pesos un recuento total inferior a 350 000 bacterias/ml, mientras
que Loncoleche bonificaba 5 pesos para un recuento total inferior a 30 000 colonias y no
daba bonificación para un recuento total superior a 100 000 colonias. (En la Unión
Europea, desde 1993, la leche de tipo A puede tener un máximo de 100 000 bacterias/ml, al
igual que en los Estados Unidos.)
Algunos centros de acopio lograron pasar de calidad de leche C a B, e incluso a A, en 7 u 8
meses. Por lo tanto, el INDAP proponía un esfuerzo masivo con profesionales de
experiencia para que buena parte de los pequeños productores no resultaran marginados
del proceso de modernización y mayores exigencias en cuanto a la calidad de la materia
prima.
Hasta donde sabemos, la mayoría de las plantas de Chile no separan la leche por calidad
antes de procesarla.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

2.

183

Las relaciones

La presión a la baja del precio de la leche ha agravado las tensiones
existentes entre las plantas y los productores y entre los productores
mismos, pues, como ya lo mencionamos, por su heterogeneidad y por las
condiciones diferenciadas que las agroindustrias les imponen, sus intereses
no siempre convergen. La crisis de la producción láctea, sin embargo, llegó
a tal extremo que fomentó una mayor acción mancomunada. Con todo,
esto no ha frenado la tendencia a la baja del precio, y a fines de 1999 varias
empresas tenían un precio base de 55 pesos (equivalentes a 10 centavos de
dólar al cambio vigente en noviembre de 1999). Muchos productores
reciben este precio, aunque en promedio el precio pagado por las plantas
(con varias bonificaciones) se estima en 80 pesos (14.8 centavos de dólar).
Ambos precios están por debajo de los costos de producción, incluso de los
costos directos, de muchos productores.
A principios de noviembre 1999 se vendió en el mercado chileno
leche de larga vida de la empresa uruguaya CONAPROLE a menos de 200
pesos el litro, lo cual fue motivo esta vez de una reclamación conjunta de
las industrias y de los productores en contra de los supermercados que
habían hecho la importación y en contra de las instancias gubernamentales
y parlamentarias implicadas en las negociaciones comerciales. En cambio,
no ha despegado aún el proyecto trilateral de hacer publicidad genérica
para los lácteos por medio de la recientemente constituida Promolac.
Si la remisión total a las 28 plantas de las cuales la ODEPA recibe
información bajó 3.9% en 1999 con respecto al año anterior, la remisión a las
plantas cooperativas aumentó 2.0% en el mismo período, reflejando una
preferencia clara de los productores hacia esquemas en los cuales el precio
base es parecido o superior al de las demás plantas, pero donde el superávit
se reparte entre los socios.
Las plantas pagan una bonificación sobre el precio base de la leche si el
volumen anual entregado es superior a cierta cantidad de litros. Esto se
explica, entre otras cosas, por los costos de transacción. En efecto, los costos
por litro de la recolección y la recepción son mayores para pequeños
volúmenes en lo que se refiere a análisis, administración (facturación, pago y
otros) y recepción (recolección en camión cisterna o descarga y lavado de
tarros). Además, por falta de manejo adecuado, muchos pequeños
productores tienen una producción más estacional, lo que implica que la
planta tiene una mayor parte de su capacidad instalada ociosa durante varios
meses del año y entregan una leche de calidad inferior, lo que implica
mayores costos de elaboración y calidad inferior del producto final.
Los centros de acopio pretenden resolver estos problemas de
distintas maneras, por ejemplo, aumentando el volumen entregado a la

CEPAL

184

planta y enfriando la leche más rápidamente, negociando mejores precios y
condiciones, capacitando a los socios y presionando a los que no cumplen
con las directivas (véase el recuadro 5). Sin embargo, es necesario tener en
cuenta que los costos de transacción no desaparecen al establecer un centro
de acopio, sino que se transfieren desde la planta a la administración de
este último, con la compensación de un mayor precio por calidad y
volumen. Como es difícil identificar cabalmente los costos de transacción,
no está claro si la diferencia de precio por volumen entregado sobreestima
o subestima los costos de transacción.
Recuadro 5
LOS CENTROS DE ACOPIO

En 1978, el Ministerio de Agricultura sentó las bases para un sistema de
pago por calidad. La mayoría de las plantas decidieron instalar estanques de
enfriamiento en los predios más grandes y pasar de una recolección en tarros a
una en camión cisterna. El costo para los productores (consumo de energía y
detergentes) se vio compensado por una bonificación de uso de frío y por la
calidad (enfriamiento inmediato de la leche).
Para competir en condiciones más equitativas, en 1983 un grupo de
pequeños productores fundó —con ayuda financiera y organizativa de la CORFO
y de la Universidad Austral— el primer centro de acopio de leche en Loncoche,
X Región. A éste se agregaron después otros centros, creados según la misma
modalidad o por el INDAP o las propias plantas lecheras. En 1997 había ya 126
centros de acopio, con 5 300 socios y una entrega anual de 93 millones de litros
de leche. Algunos centros han contribuido a abrir nuevos distritos lecheros, de
difícil acceso o alejados de las plantas (hasta 100 kilómetros en algunos casos).
Aunque hay centros de acopio con 10 ó 200 socios, el número más
frecuente es 50 socios, generalmente con menos de 50 hectáreas y menos de
20 vacas en ordeño cada uno. La infraestructura del centro de acopio varía entre
2
2
40 m y 200 m sobre media hectárea de terreno, y consiste en un andén de
recepción; un recinto central para pesaje y vaciado al estanque, el estanque de
enfriamiento e instalaciones para lavar y guardar los tarros; una oficina para el
encargado, una bodega de insumos, una losa de estacionamiento y, a veces, una
sala de reunión para los socios. Como equipamiento, se requiere un preestanque
de vaciado de acero inoxidable de dimensiones suficientes para contener la leche
del mayor productor, un estanque para enfriar la leche, una bomba para cargar el
estanque, una red de agua y desagüe, el caldero para calentar el agua, un
refrigerador para almacenar muestras y utensilios para tomar muestras y
analizar la leche, una caja térmica para llevar muestras a la planta o al laboratorio
y una balanza que resista el peso de los tarros.
La planta suele proporcionar el estanque y los tarros. El agua
—generalmente de pozo— debe ser potable, blanda, fría, limpia, transparente y
en cantidad suficiente (25 litros por diez tarros para cada fase de
lavado manual —enjuague, lavado con detergente y escobilla, reenjuague
e higienización con hipoclorito de sodio— y 50 litros por fase para lavar el

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

185

Recuadro 5 (conclusión)
estanque independientemente de su tamaño). Se necesita un tanque de
acumulación y una bomba de agua, electricidad o un motor diesel y, a menudo,
un transformador y una extensión de cables. El centro tiene que estar en una
zona donde sea posible evacuar las aguas (después de su decantación en un
pozo), lejos de centros de crianza de animales, botaderos de basura y zonas
habitadas para cumplir con los reglamentos sanitarios, y lejos de un camino de
tierra para evitar el polvo.
Los camiones tienen una capacidad de entre 2.5 y 12 toneladas. La
fragilidad y estrechez de algunos puentes obligan a utilizar camiones pequeños. Al
comienzo, la recolección de leche desde los predios hasta el centro era organizada
por los centros de acopio, pero ahora son las plantas lecheras las que administran y
contratan el transporte (dos veces al día desde los predios) y la recolección (cada
día o día por medio con camión cisterna desde el centro de acopio hasta la planta).
Dependiendo si los socios del centro forman una sociedad de hecho o una sociedad
de responsabilidad limitada, la planta paga individualmente a cada productor o a
la sociedad. El Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral entrenó a
los primeros encargados de los centros de acopio.
En 1992, el costo de operar un centro de acopio (sin tomar en
consideración el contador ni la depreciación de la construcción y equipos)
representaba en promedio 2.5% del precio base de la leche en primavera, y el
punto de equilibrio se situaba alrededor de 80 000 litros mensuales o, tomando
en cuenta las fuertes fluctuaciones de entrega a lo largo del año en el sur, unos 2
millones de litros al año. En orden de importancia, los costos variables son: la
mano de obra (encargado todo el año y un ayudante en verano); el costo de la
electricidad, y, en grado mucho menor, los detergentes, desinfectantes y otros
insumos (como ropa y escobillas).
En 1999, algunos centros de acopio tenían menos miembros y remitían
menos que al comienzo (por retiro de la actividad). El costo para solventar un
centro puede llegar a representar 15 pesos por litro de leche.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Wilhelm Heimlich M. y Bernardo Carrillo
L., Manual para centros de acopio de leche, Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y
Universidad Austral de Chile, 1995; y sobre la base de antecedentes del Instituto de Desarrollo
Agropecuario (INDAP) y de entrevistas a socios de los centros de acopio.

Ahora bien, dada la importancia que tienen la calificación de la mano
de obra y su desempeño cuidadoso, así como el peso de ésta en el costo total
de la producción de leche, sería conveniente prestar mayor atención a la
producción basada en el trabajo familiar tecnificado, que reúne precisamente
esas características, tal como ocurre con varios cultivos que hacen uso
intensivo y cuidadoso de la mano de obra (véase CEPAL/FAO/GTZ, 1998).
Determinar si los menores costos de la mano de obra familiar compensan la
falta de escala y los mayores costos de transacción, y si estos últimos pueden
ser disminuidos por medio de la asociación de los productores, es un punto
especialmente importante en la discusión actual. Desafortunadamente,

CEPAL

186

predomina una opinión más bien negativa al respecto. Por la importancia
numérica de los pequeños productores, y por la falta de alternativas rentables
y con ingresos más o menos estables a lo largo de gran parte del año que
enfrenta la mayoría de ellos, creemos que este punto debe considerarse con
mayor rigor y profundidad.

V.

Los demás encadenamientos hacia atrás
de las agroindustrias

1.

Los encadenamientos

Casi todas las plantas procesadoras están equipadas con maquinaria y
equipos importados (hay muchas empresas importadoras). La maquinaria y la
tecnología son por lo general de procedencia europea (danesa, neerlandesa,
inglesa, sueca, alemana) y últimamente, en algunas plantas (Loncoleche),
neozelandesa. Los componentes menos sofisticados (como calderas y tuberías)
se fabrican en Brasil (equipos de enfriamiento) y Argentina (equipos para
secado de leche), pero no la parte de tecnología fina.
En cambio, los equipos menores (como tinas y moldes) de acero
inoxidable (importado) se fabrican a pedido en maestranzas nacionales.
Éstas desempeñan también un papel importante en el reacondicionamiento
de algunas líneas de producción y maquinarias de segunda mano
importadas o compradas a empresas que cerraron o innovaron. Algunas
maestranzas incluso han hecho el montaje completo de fábricas nuevas, y
muchos de sus clientes las consultan antes de comprar maquinaria nueva
(véase el recuadro 6). Los clientes de estas maestranzas —para los trabajos
más complejos— suelen ser empresas pequeñas y medianas, ya que las más
grandes se asesoran y compran directamente en el exterior. Es sorprendente
que las maestranzas que atienden un mismo rubro no parecen tener
contacto entre sí, y que muchos clientes, por falta de información
encomienden trabajos a maestranzas que están lejos de su fábrica.
A excepción de la sal, la inmensa mayoría de los insumos que se
utilizan en la fabricación de quesos y otros derivados son importados. Hay
una amplia gama de empresas que los comercializan. Así, los fermentos y el
cuajo utilizados en la fabricación de quesos son importados principalmente
desde Dinamarca por la empresa Dilaco —la cual introdujo los fermentos
en Chile y capacitó a los procesadores— y, desde hace algunos años,
también desde Francia o los Países Bajos por otras empresas. En cuanto a
los saborizantes, sólo hay dos empresas nacionales que los preparan,
aunque sobre la base de componentes importados. El resto de los
saborizantes (naturales, en base a extractos de frutas, idénticos a
los naturales o sintéticos con perfil del natural) son importados. Desde hace

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

187

Recuadro 6
UN ESLABÓN IMPORTANTE: LOS PRODUCTORES Y REACONDICIONADORES DE
MÁQUINAS Y HERRAMIENTAS

Un ejemplo de empresa que se ha desarrollado en torno a los lácteos es
Termec, de Puerto Varas, fundada en 1992. Después de reparar una
pasteurizadora, su dueño se dio cuenta de que no era tan difícil construir esas
máquinas. Actualmente Termec fabrica pasteurizadoras de distinto tamaño,
estanques para camiones lecheros y estanques para acopio de leche de 1 000 a
8 000 litros, tinas para queso, moldes, prensas y maduradores. Hace trabajos de
montaje de líneas completas para plantas de yogur y de leche en polvo, y se
ocupa asimismo de la instalación de pasteurizadoras y de su mantenimiento.
Según su gerente, tiene capacidad para copiar, mas no para desarrollar tecnología
nueva. Tienen por clientes a unas cinco pequeñas queserías, a varias empresas
lácteas medianas (de la X Región y Santiago), y a una multinacional. Las grandes
industrias lácteas tienen sus propios ingenieros, pero a veces buscan
asesoramiento de Termec.
Termec compra la mayor parte de sus insumos y servicios (como el
galvanizado) en Santiago, porque el transporte desde allí hacia la X Región es
menos caro que desde Concepción, que está mucho más cerca. Tiene unas 30
personas en producción, unas 15 en administración y varios trabajadores
temporeros. Desde hace tres años está en el Parque Industrial de Puerto Varas
(los costos son mayores, pero existen sinergias que los compensan con creces).
Según sus dueños, sus clientes en el rubro lácteo ya hicieron las grandes
ampliaciones y renovaciones en los últimos dos o tres años y, por lo tanto, la
empresa tiene que reorientar sus esfuerzos hacia otros rubros afines (ya trabaja
para salmoneras, procesadoras de algas e hizo parte del montaje de una planta de
harina de pescado en Puerto Montt). De hecho, hace un año la producción ligada
al sector lácteo constituía el 70% de su producción y ahora es el 20%.
Otra maestranza es Manzatti, de Temuco. El taller fabrica pasteurizadoras
de 1 000, 2 000 y 3 000 litros por hora, sólo por encargo. Fabrica además moldes
para queso y piezas para montar industrias queseras de campo. Las
pasteurizadoras se fabrican adaptando preenfriadores prediales de procedencia
danesa. Para la adaptación se requieren accesorios y válvulas que se fabrican en
Chile. Las pasteurizadoras se fabrican por este método porque así cuestan la
mitad de una pasteurizadora importada. El señor Manzatti es técnico en industria
láctea y asesora a plantas queseras medianas.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de entrevistas al ingeniero de ejecución y
ventas de la empresa Termec y al propietario de la empresa Manzatti, agosto de 1997.

poco, dos empresas producen estabilizantes. El más utilizado es en base a
carragenina, cuya materia prima son las algas marinas. De manera
predominante, sin embargo, se utilizan estabilizantes importados desde los
Estados Unidos y Europa. Si bien en opinión de los entrevistados, hay en
Chile recursos técnicos y profesionales para producir varios de los insumos
empleados en el procesamiento de los lácteos, ello no se hace por
problemas de escala y por las grandes inversiones necesarias. Además, los
productores tienen confianza en los preparados extranjeros.

CEPAL

188

Los envases Tetra Pak, combinados con la tecnología de
ultrapasteurización para la leche fluida han eliminado la necesidad de tener
una red de frío entre la fábrica y el consumidor, y han dado al mismo
tiempo la posibilidad de almacenar leche fluida durante varios meses. Esto
explica su éxito entre los consumidores y los distribuidores, a pesar de su
mayor precio. Para incentivar el uso de los envases Tetra Pak, la empresa
que los fabrica instala la maquinaria en concesión en las plantas lecheras.
Las hojas para hacer el envase se fabrican en Argentina. En Chile se
consumen 50 envases Tetra Pak per cápita al año, o sea, unos 700 millones,
para leche, salsa de tomate, vino y jugo. Desde hace poco, la leche de larga
vida se está comercializando también en bolsas plásticas. Sin embargo, no
se ha difundido el uso de jarros especiales para llevar las bolsas a la mesa.
Las películas, bolsas y muchos de los envases plásticos, así como el cartón y
la mayoría de los papeles y etiquetas se elaboran en las distintas regiones
del país.
2.

Las disposiciones sanitarias y ambientales

Para la instalación de una planta láctea, la municipalidad del sector
debe otorgar el permiso correspondiente. La caldera debe ser aprobada
(en la Región Metropolitana las emisiones deben ceñirse a criterios más
estrictos) y la persona que la manipula debe ser autorizada (el Ministerio
de Salud organiza regularmente cursos). Algunas otras disposiciones son
que los pisos, muros y muebles tienen que ser lavables; los baños deben
ser adecuados; el recinto debe contar con ducha y las ventanas con rejilla
mosquitera; el personal debe estar con uniforme de trabajo (gorro,
delantal), con las uñas cortadas, las manos sin heridas ni anillo; y el
personal de menos de 30 años tiene que tener vacuna antitífica. Sin
cumplir con estas y otras disposiciones no se puede iniciar o continuar la
producción. Antes la autorización sanitaria se daba por tres años;
actualmente es indefinida, pero sujeta a inspecciones del Servicio de
Salud del Ambiente, cuya frecuencia depende del riesgo sanitario de los
productos y del tamaño de la planta (mientras más grande, mayor es la
frecuencia de las inspecciones). Si durante la inspección se encuentran
incumplimientos, se hace un sumario sanitario y el servicio jurídico del
Ministerio de Salud estipula la sanción. El Servicio de Salud del Ambiente
también recibe denuncias y así se forma una idea de la elaboración no
autorizada de lácteos. El Servicio está a cargo de toda la cadena de los
lácteos, desde la llegada de la leche a la planta hasta su distribución o
venta al consumidor (o sea: fábricas, distribuidores, bodegas de leche en
polvo de consultorios médicos y otros). Dos veterinarios están a cargo de
los lácteos en el Servicio de Salud del Ambiente de la Región
Metropolitana. Tienen unos 250 locales que inspeccionar, además de
atender consultas del público. Para sus visitas cuentan con un vehículo

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

189

del ministerio una vez a la semana, y para el resto se desplazan en bus o
en su vehículo particular.
Los lácteos son considerados “ofensivos” al medio ambiente cuando
el suero no es apropiadamente tratado o evacuado. Efectivamente, la
temperatura de un río puede subir varios grados y el contenido bacteriano
también (lo que se puede reducir con canales bien hechos y revestidos de
piedra). Corresponde a la Comisión Nacional del Medio Ambiente
(CONAMA) fijar las normas respectivas y al Ministerio de Salud vigilar su
cumplimiento. Los cambios en la legislación prevén que las plantas lecheras
deberán conectarse a la red de alcantarillado, construir plantas de
tratamiento para sus desechos líquidos o procesarlos para uso industrial.
Sin embargo, no existen plantas de tratamiento para empresas pequeñas y
30
medianas a un costo aceptable.

VI.

La distribución y sus encadenamientos
Diagrama 3
CHILE: CADENA DE DISTRIBUCIÓN DE QUESOS, 1997
E m p re s as
m e d ia n as

D is trib uid or

10 %

40 %

25 %

S u pe r m e r c ad os

R o t ise rí as

25 %

?
O f icin a

R e s ta u ra n te s

F er ia

M in im a rk e ts

H o t e le s y

D ir ecto

C o n su m i do r
F a st F o od y

C o n su m i do r

M erca d o
m a y o ri sta

D i stri b ui d o r

E m p re sa s
g ra n d e s

Q u e ser ía s n o
h o m o lo g ad a s

Q u e ser ía s
a rt e sa n a les
h o m o lo g ad a s p o r
M in is te ri o

Im p o r ta d o r

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas).

30

El costo de la tecnología actual es de aproximadamente 500 000 dólares para una planta
quesera de unos 2.5 millones de litros al año.

CEPAL

190

Varios de los entrevistados hicieron hincapié en la importancia de la
distribución y el estrangulamiento que puede representar para agrandar
sus operaciones (véase el recuadro 7). Colún, por ejemplo, optó por hacer
su propia distribución y lo hace preferentemente con gente procedente de
La Unión, donde radica su única fábrica, porque considera que “llevar la
camiseta” de la empresa es muy importante en esta actividad y que esto le
da una ventaja sobre las demás empresas. Varias de las demás grandes y
medianas empresas tienen también sus propios camiones de distribución.
En cambio, las empresas más pequeñas no tienen la escala suficiente para
ello y la venta de sus productos se hace preponderantemente por medio de
distribuidores, aunque también suelen vender un pequeño porcentaje
directamente a clientes cercanos.
Recuadro 7
INTEGRACIÓN VERTICAL Y PROBLEMAS DE COMERCIALIZACIÓN

Un fundo de 800 hectáreas en la VIII Región está dedicado a la lechería
desde hace 40 años. El abuelo del dueño actual tenía una pequeña quesería en
Europa y el padre instaló la lechería basándose en lo que había observado en su
infancia. El actual dueño (ingeniero comercial) heredó el fundo en 1990 y decidió
i) mejorar la genética del rebaño con semen importado (Holstein-Friesland) y
trabajar sólo con animales nacidos en el fundo; ii) aumentar el número de animales;
iii) mejorar la alimentación (gran parte de los forrajes voluminosos se obtienen en el
fundo); iv) disminuir el personal de 80 a 60 personas, y v) integrarse verticalmente.
Entre 1990 y 1996 la producción por animal aumentó de 18 litros por vaca a
25 litros, y la producción total pasó de 4 000 litros a 8 500 litros diarios, es decir, 3.1
millones de litros al año, con la esperanza de llegar a 3.5 millones de litros en 1997.
El ordeño es totalmente mecanizado y la leche pasa directamente a la
pasteurizadora. Las vacas se desplazan poco y les dan la comida en los galpones. El
personal está formado por un administrador, un comprador/vendedor, un
contador, un especialista en computación, un jefe de lechería con seis ayudantes, un
jefe de quesería con siete ayudantes, un jefe de bodega con tres ayudantes, un jefe
de taller con ocho tractoristas, dos tractoristas con tres forrajeros cada uno, un
capataz con nueve regadores, un albañil, un carpintero y alguna mano de obra
volante. Todos cuentan con un mínimo de seis a ocho años de educación básica.
Frente a las empresas queseras que compran leche, el fundo tiene la
ventaja de tener una producción homogénea. Con el asesoramiento una vez al mes
de un técnico en quesos (hay unos 10 en Chile que recorren las queserías a lo largo
del país) ha aumentado la producción de quesos de 100 a 600 kilógramos diarios,
aunque la capacidad actual es de 800 kilógramos diarios (en gran parte queso
chanco, porque es de tecnología simple, toma 20 días para madurar y es el más
demandado en el mercado nacional; aunque también produce queso edam,
parmesano y otros). También produce unos 1 000 kilógramos de mantequilla al
mes con el excedente de grasa no utilizado en el queso, lo que tiene un
costo marginal muy bajo. La maquinaria pasteurizadora se compró —por
recomendación del técnico— en Austria (reconocida por su tecnología, pero

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

191

Recuadro 7 (conclusión)
más barata que la de Alfa Laval) y las máquinas para el queso son italianas (por
la misma razón). Los moldes se compran en una maestranza de acero inoxidable
en Santiago. El resto de los equipos se compraron de segunda mano en una
quesería quebrada. Los fermentos lácteos —que son de tecnología compleja— se
importan de Dinamarca.
La comercialización representa un estrangulamiento. La producción es
insuficiente para diversificar la venta a varias cadenas de supermercados, y las
condiciones que éstas ofrecen (precio de compra y tardanza en el pago) son poco
atractivas. En cambio, existe un nicho de consumidores que compran en las
rotiserías y que prefieren el queso de campo al de las grandes empresas. Hasta
1995 se pudo vender directamente el 50% de la producción de queso a almacenes
medianos en Los Angeles, Angol y Chillán, y comerciantes de Concepción vienen
a comprar al fundo. El otro 50% se vendía por medio de un distribuidor a unas
100 rotiserías de Santiago. En 1996, debido al aumento de la producción propia y
al aumento de la oferta de queso en el mercado, se tuvo que utilizar toda la
capacidad de almacenamiento y finalmente hubo que resignarse a procesar el
70% de la leche y vender el resto a SOPROLE de Los Angeles (que alquila la
planta a Bioleche y, por lo tanto, tiene cierta obligación de comprarles a los
socios) o a Calán de Angol. El fundo se integró a un PROFO con los cinco
queseros principales de la zona para estudiar cómo encarar conjuntamente
algunos de los problemas del sector (pero no han pensado en vender bajo la
misma marca).
El dueño del fundo ve el futuro con poco optimismo. Se queda en la
actividad porque vive de otros ingresos; por sentimentalismo; por las inversiones
en dinero y conocimientos ya hechas; porque reiniciar la actividad después de
desmantelarla sería casi imposible; porque sus empleados no sólo dependen de la
actividad sino que viven en el fundo y sus hijos van a la escuela básica pública
que se encuentra en el fundo. La mecanización es cara pero rentable a largo plazo
(por ejemplo, un carro forrajero que reemplazaría a cinco personas cuesta unos
100 000 dólares), pero está renuente a hacer la inversión por el compromiso
moral que tiene con los trabajadores (varios son amigos de infancia) y porque su
perspectiva futura en el rubro es incierta. Hoy, nunca empezaría con una
lechería. En caso de terminar con la actividad lechera, su alternativa sería forestar
(tiene 5 hectáreas de frambuesas, pero tiene graves problemas para conseguirse
las 50 personas necesarias para la cosecha). Nuevamente por razones
sentimentales, no piensa vender el fundo.
A fines de 1999, decidió regresar a un manejo más extensivo y está
vendiendo parte de su producción de quesos a la cadena de supermercados DS
bajo la marca del supermercado.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevista con el
propietario de la empresa en julio de 1997 y conversaciones posteriores).

El incursionar en los supermercados (y también en los minimarkets de
las gasolineras) requiere un pago “por incorporación” de varias Unidades

CEPAL

192
31

de Fomento (UF) por producto o unos millones de pesos por marca.
Además, los supermercados pagan a 45 días (a veces a 90 días) y rechazan
la mercadería que tenga cualquier defecto de presentación. Por lo tanto, el
vender en los supermercados requiere una inversión de capital de trabajo y
también un volumen que están fuera del alcance de muchas empresas
pequeñas y medianas. La distribución a rotiserías y pequeños almacenes
tiene sus propios problemas, y algunas empresas han debido reducir su
producción por sus escasas posibilidades de distribución y venta. Un
32
volumen apreciable de quesos se comercializa en los mercados mayoristas
de Santiago (como Lo Valledor y La Vega) y de provincia.
En 1993, los supermercados tenían una participación de 60% en el
total de las ventas al por menor de productos alimenticios, gaseosas y
licores, participación que subió a 74% (79% en la Región Metropolitana y
70% en el resto del país) en 1998. A su vez, varias cadenas de
supermercados más pequeñas se han unido recientemente, ya que, en su
opinión, se necesita una participación de por lo menos 10% en el mercado
para competir con las cadenas más grandes. Los almacenes representan el
14% de las ventas de los rubros alimenticios en Santiago y el 24% en las
regiones, pero sus ventas cayeron levemente entre 1993 y 1998. Las
rotiserías (almacenes especializados en fiambres y lácteos, además de otros
abarrotes), en cambio, crecieron con un sólido 7% anual entre 1993 y 1998,
pero el crecimiento de los supermercados fue mayor y, por ende, las
rotiserías están perdiendo participación en el total (El Mercurio, 21 y 22 de
septiembre de 1999). De los 60 000 pequeños almacenes, sólo 40% tenía
refrigerador. Esto obviamente limita mucho su capacidad de almacenar
productos lácteos, excepto leche en polvo, leche condensada enlatada,
quesos más maduros y, en principio, leche UHT, pero ésta resulta
demasiado cara para muchos de los clientes de este tipo de almacenes. De
hecho, varias de las distribuidoras regionales, como Rabie, Adelco y Dipac,
que tienen como clientela a los pequeños almacenes, no incursionan en el
rubro de los lácteos.
En 1997, la venta de lácteos representaba entre 10% y 12% de las
ventas totales de alimentos de algunos supermercados de los barrios más
acomodados de Santiago. Excepto en estos supermercados, gran parte de
los quesos tipo gouda, chanco y mantecoso no son preenvasados y se cortan
a pedido del cliente. La mayoría de los supermercados no venden quesos
importados (excepto los quesos neozelandeses importados por SOPROLE)

31

32

La Unidad de Fomento (UF) se reajusta diariamente y a fines de 1999 tenía un valor de
aproximadamente 15 000 pesos (casi 30 dólares).
Incluso para empresas grandes. Así, SOPROLE vende alrededor de 12 millones de dólares
anuales por esta vía.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

193

y si lo hacen, los compran a distribuidores. Sólo los supermercados Jumbo y
Almac importaban quesos directamente en 1997.
En los segmentos medios a altos de la población santiaguina, el
consumo de lácteos parece haber llegado a un tope y, con la disminución de
algunos precios al consumidor, han bajado las ventas en términos reales, lo
que quiere decir que la disminución de los precios no ha sido compensada
por un aumento equivalente del volumen. Tampoco aumentó el volumen
en los barrios de ingresos medios, ya que el valor total de las ventas de
lácteos en los supermercados Líder y Ekono —orientados a estos segmentos
de la población— también bajó. Por ello, en 1997 algunos supermercados,
en conjunto con empresas que producen o importan quesos más finos,
hicieron un esfuerzo para promover la venta de éstos, más caros y con
33
mayor margen de ganancia, entre los consumidores de los tramos
superiores (por ejemplo, los folletos de Almac distribuidos como
suplemento del diario El Mercurio se reparten sólo en Santiago oriente, para
unos 42 000 lectores). Al mismo tiempo, varias empresas (Loncoleche,
SOPROLE, Colún) hicieron una campaña publicitaria por televisión y
afiches callejeros para resaltar lo rural de la producción de leche y lo
sofisticado e higiénico de su procesamiento y su envasado. Dos fabricantes
de helados, Savory (Nestlé) y Bresler, hacen una fuerte campaña
publicitaria mediante la instalación de congeladores con sus productos y de
quitasoles, mesitas, toldos y carteles con el logotipo de la empresa en
muchísimas pequeñas tiendas y quioscos, y abren además puntos de venta
en la mayoría de las grandes tiendas. La empresa Delicatesse ha hecho una
serie de promociones de los quesos que importa por medio de promotoras
y degustaciones en los supermercados. Los avisos sobre yogur y postres
basados en lácteos (flanes, arroz con leche, helados) son frecuentes en la
televisión, la radio y la prensa escrita y están fuertemente orientados hacia
los niños. Su consumo, además, es incentivado por una serie de
promociones (envases en forma de cubos para construir, tapitas para
canjear por carteles, juguetes y otros).
La Primera Feria Chilena del Queso, Expoqueso 1996, fue auspiciada
por la ODEPA y la Feria Internacional de Santiago (que depende de la
SNA), con los objetivos de exhibir los quesos nacionales; promover su
consumo; abrir un “centro de negocios” que permita el encuentro entre
expositores y compradores mayoristas y minoristas; potenciar el perfil del
sector, mostrando sus avances tecnológicos; difundir las ventajas nutritivas
33

Se estima que la venta de quesos tipo gouda, chanco y mantecoso (20 a 35 días de
maduración) representa actualmente el 66% de las ventas totales de queso; el quesillo
(1.8% grasa), el queso de chacra (3% grasa) y los demás quesos frescos, el 22%; los quesos
crema con distintos sabores, el 7%; el queso rallado, el 3% y los quesos especiales
(roquefort, camembert, brie, gruyère, emmenthal, rambol y otros), sólo el 2% (información
proporcionada en 1997 por Bernd Paasman, consultor de una firma neerlandesa).

194

CEPAL

y las alternativas gastronómicas que ofrece el producto (SNA, El Campesino,
julio 1996). La SAGO-FISUR 97 (74a versión de la Feria Internacional de
34
Agronegocios) tuvo lugar en Osorno y contó con un pabellón especial para
el queso con quioscos de SOPROLE, Parmalat, Colún, Loncoleche y Nestlé
y otras 20 fábricas de queso de la zona, con posibilidad de degustación (El
Mercurio, 19 de agosto de 1997).
En el cuadro 7 se muestra una estimación de los costos y de los
márgenes entre la producción y el consumidor; en los gráficos 1 y 2 se
muestra cómo se ha distanciado el precio al productor de los precios al
consumidor si se toman como punto de partida los precios de enero de
1990. Como se puede observar, aumentaron los precios nominales al
productor (hasta 1996) y al consumidor, pero estos últimos lo hicieron más
rápidamente, en especial los de los lácteos frescos, mientras que entre 1998
y 1999 cayó el precio al consumidor (en términos nominales) del queso
gouda y sobre todo de la leche en polvo, ambos productos básicos
importables. En pesos reales, el precio al productor ha tendido a la baja
desde 1989 y en dólares desde 1996, cuando estuvo al equivalente de 0.219
dólares el litro. En enero de 1999 el precio equivalía a 0.185 dólares el litro,
y a fines de noviembre de 1999 (a la tasa de cambio de 540 pesos por dólar)
el precio promedio al productor era de aproximadamente 0.167 dólares el
litro, aunque, como ya lo mencionamos, algunos productores recibían tan
sólo 0.10 dólares.
El hecho de que, por una parte, muchos productores perciben ahora
precios inferiores a sus costos y que, por otra, el precio al consumidor de
leche fluida pasteurizada en bolsa plástica cuadruplica el precio al
productor en Chile y que la brecha entre los dos ha aumentado en los
últimos años —cuando en Colombia y en los Estados Unidos, por ejemplo,
el precio al consumidor es apenas entre 33% y 66% superior al precio al
productor— lleva a cuestionarse en forma muy seria sobre cómo funciona
el “mercado” de los lácteos en Chile.

34

La última vez que la SAGO-FISUR tuvo carácter internacional fue en 1980. El decreto 58
del 4 agosto de 1997 del Ministerio de Agricultura, suscrito también por los ministerios de
Hacienda y de Relaciones Exteriores, le confirió nuevamente el carácter de internacional.

Precio compra leche (10 litros)

900

64

32

1 110

65

Costo de producción

200

14

7

200

12

40
7

Margen industria

270

19

10

314

18

11

Impuesto al valor agregado b

30

2

1

76

4

3

Precio venta a supermercado

1 400

100

50

1 700

100

61

Costo de distribución
Margen supermercado
Impuesto al valor agregado b
Precio venta al consumidor

90

3

90

3

1096

39

843

30

214

8

167

6

2 800

100

2 800

100

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes aportados por Bernd Paasman, consultor de una firma neerlandesa.
a
El precio de compra de la leche y los precios de venta al supermercado y al consumidor se aproximan a la realidad; los demás costos corresponden a estimaciones muy
gruesas.
b
El impuesto sobre el valor agregado (IVA) es de 18%; en verano y neto, representa aproximadamente $213-$183=$30 a nivel de la industria y $427-$213=$214 a nivel de
la distribución.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 7
a
CHILE: COSTOS Y MÁRGENES DE PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DEL QUESO GOUDA, 1997
(Pesos por kilógramo y porcentajes)
Precio de venta al
Precio de venta
Precio de venta al
Precio de venta al
Verano
supermercado
al consumidor
Invierno
super-mercado
consumidor
(%)
(%)
(%)
(%)

195

196

Gráfico 1
CHILE: PRECIO DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS FRESCOS, 1990-1999
300.0

250.0

200.0
leche fresca/litro

Enero 1990=100

leche larga vida/litro
150.0
quesillo (360gr)
yogur (175cc)
100.0

Precio al productor (promedio
país)

50.0

0.0
leche fresca/litro

Ene 90 Ene 91 Ene 92 Ene 93 Ene 94 Ene 95 Ene 96 Ene 97 Ene 98 Ene 99
100.0 113.2 138.1 151.3 177.1 187.1 189.8 235.1 235.8

0.0

leche larga vida/litro 100.0 115.2 134.1 157.5 172.7 189.7 186.0 209.8 202.9 214.6
quesillo (360gr)

100.0 120.6 149.5 167.6 197.5 229.9 225.8 246.0 260.3 268.8

yogur (175cc)

100.0 128.9 154.0 180.8 184.4 221.1 226.3 260.3 276.5 278.6

Precio al productor
(promedio país)

100.0 106.4 129.5 159.7 173.7 182.6 190.6 190.7 186.5 190.5

CEPAL

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, Santiago de Chile, Mercados
Agropecuarios, varios números e Instituto Nacional de Estadística (INE), Series de precios al consumidor, Santiago de Chile, varios años.

300.0

250.0

Enero de 1990=100

200.0

leche en polvo (1 600gr)
150.0

queso gouda/kg
queso chanco/kg
Precio al productor (sur del país)

100.0

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Gráfico 2
CHILE: PRECIO DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS DE LARGA VIDA

50.0

0.0
Ene 90 Ene 91 Ene 92 Ene 93 Ene 94 Ene 95 Ene 96 Ene 97 Ene 98 Ene 99

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, Santiago de Chile, Mercados
agropecuarios, varios números e Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Series de precios al consumidor, Santiago de Chile, varios años.

197

CEPAL

198

VII. Otro encadenamiento hacia adelante: el suero
El suero es un subproducto de la leche que se pulveriza después de
pasar por la torre de secado. Sirve como materia prima para diversas industrias
de alimentos procesados, como panaderías, pastelerías, y dulcerías, y también
se utiliza en la fabricación de leches formuladas (por ejemplo, la leche Purita
Cereal que se vende al Ministerio de Salud) y de sustitutos para la alimentación
35
de terneros, como el SLT-26. Loncoleche fabrica el SLT-26 y su subgerencia
agrocomercial lo vende a sus proveedores de leche de Loncoche, Osorno y
Valdivia. Mulpulmo firmó en 1997 un contrato con una empresa belga para
fabricar Fokkamel, también un sustituto lácteo para terneros en base a suero en
polvo. La empresa belga proporciona la mezcla de vitaminas, sales minerales y
otros aditivos (Fokkamix) que se agregan al suero en polvo, al cual se ha
agregado a su vez grasa animal comprada en mataderos.
Sobre todo en las plantas pequeñas, el suero se desecha, debido a la
falta de demanda, la capacidad mínima de los equipos procesadores —que
excede en mucho la disponibilidad de suero de estas plantas— y la carencia
de capital para invertir en los equipos (importados). Sólo contadas
36
empresas han organizado el acopio del suero para su procesamiento. A
mediados de los años noventa, varias empresas medianas (Cafra, Soalva y
otras) invirtieron en torres de secado, incentivadas, entre otras cosas, por las
discusiones en torno a las nuevas disposiciones medio ambientales, pero, como
los eslabones hacia adelante están poco desarrollados, la demanda es
insuficiente para absorber la oferta, hasta el punto de que el precio cayó cerca
de 33% en 1997.
La empresa Los Fundos es un ejemplo de planta mediana que no
tiene instalaciones de procesamiento de suero. Una parte del suero se
descrema y se extrae mantequilla de suero, que se vende al mercado
secundario. Asimismo, se elabora un poco de ricotta, pero ambos procesos
son de bajo volumen a causa de la poca demanda. Otra parte se utiliza
como materia prima para la industria de confitería. Si la empresa procesara
todo el suero para elaborar estos productos, necesitaría un tanque con una
capacidad diez veces mayor que la actual. La empresa ha estudiado la
posibilidad de hacer suero en polvo, pero se necesitarían 150 000 litros
diarios de leche para una producción rentable y la planta procesa 60 000
litros de leche en invierno y 80 000 litros en verano. Los Fundos está
estudiando la contaminación que la empresa causa al botar el suero y el
35

36

En el cual la grasa de la leche y los hidratos de carbono se reemplazan por elementos
vegetales, provenientes, por ejemplo, del trigo.
Mulpulmo es un ejemplo de esto. La empresa les compra, entre otras, a Colún y a
Loncoleche cuando éstas tienen sobreproducción con respecto a su capacidad instalada
para secar suero.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

199

costo que significaría tratar los residuos sin aprovecharlos. El acopio del
suero de otras queserías tropieza con el costo del transporte. Lo ideal sería
que estas plantas concentraran el suero, pero para ello se requieren
concentradores relativamente baratos, a la escala de las queserías pequeñas.
Por ahora, Los Fundos —y también Quillayes— regala la mayor parte del
suero para la alimentación de cerdos.

VIII. Eslabones hacia los lados u horizontales
1.

La educación y la capacitación

Una queja y preocupación generalizada de los productores de leche
más grandes es el insuficiente nivel de educación de los trabajadores (no
tanto en lo que concierne a años cursados como a conocimientos básicos
adquiridos), debido a la creciente complejidad de manejo de los tractores y
de otras máquinas pesadas, así como del control computarizado de la sala
de ordeño y de la alimentación. También en las plantas lecheras, los talleres
mecánicos y otros, sobre todo los de las regiones del sur del país, hubo
quejas por la falta de preparación de sus trabajadores en educación general,
matemáticas y otros conocimientos necesarios para efectuar bien tareas
cada vez más complejas, deficiencias que encuentran incluso entre los
trabajadores que terminaron la enseñanza secundaria. Estas deficiencias no
se pueden remediar con cursos breves de capacitación ya que éstos se
deben afirmar sobre una base de conocimientos generales, que
precisamente es demasiado frágil en este caso. Algunas empresas han
establecido convenios con escuelas técnicas, participan en el consejo asesor
de éstas y en la elaboración del currículum correspondiente, tratando así de
influir en la enseñanza de sus futuros empleados, mientras que otras
empresas, como Soalva y Cafra, ofrecen a los alumnos del liceo técnico de
Llanquihue la posibilidad de hacer prácticas durante el verano o durante el
año escolar.
Por otra parte, muchos proveedores de insumos, algunos gremios y
administradores profesionales de fundos y de plantas se quejaron de tener
dificultades para introducir cambios que les parecen indispensables para la
supervivencia de sus negocios, debido a la falta de preparación de los
dueños de fundos y de empresas lácteas medianas y a su escaso interés por
todo lo relacionado con administración y gerencia.
2.

La red vial y el transporte

En todos los países, las cuencas lecheras se han desarrollado en las
cercanías de la red vial. Chile goza de la ventaja de tener un eje vial nortesur transitable todo el año (la Carretera Panamericana). Esto le ha permitido
desarrollar la lechería allí donde las condiciones edafoclimáticas permiten

CEPAL

200

la producción ganadera basada en pasturas, aun cuando la mayor parte de
los consumidores y de su propia infraestructura productiva y de servicios
están concentrados en la capital y en unos pocos centros urbanos
relativamente grandes. Con pocas excepciones, las industrias lácteas
grandes y medianas están situadas muy cerca de la Carretera Panamericana
o de caminos pavimentados que parten de ella hacia el interior. Sus zonas
de acopio están también cerca de las vías pavimentadas, las cuales no
siempre permiten, debido a sus características y, en particular a las de sus
puentes, la llegada de camiones de cierto tonelaje. Esto a su vez tiene una
fuerte incidencia sobre la posibilidad de hacer un recorrido eficiente y sobre
los costos de transporte correspondientes.
Al hablar del complejo productivo lácteo es necesario mencionar el
importante rol de las compañías de buses en el transporte de paquetes.
Varias hacen viajes diarios entre Santiago y las demás ciudades grandes del
sur y son muy puntuales. Gracias a ellas, las empresas productoras y las
distribuidoras de insumos y herramientas no demasiado voluminosos
pueden hacer una entrega de un día para otro, a un precio módico, y sin
preocuparse sino de llevar el paquete al terminal de buses e informar al
destinatario sobre la hora de llegada.
3.

El crédito

El Ministerio de Agricultura ha dicho muchas veces que la actividad
agropecuaria requiere una reconversión productiva para ser competitiva.
Para ello se necesita además de conocimientos técnicos y de conocimiento
de los mercados, acceso al crédito. Sin embargo, los productores y las
industrias se han quejado de manera unánime de que los bancos son reacios
a prestarles, por su ya elevado nivel de endeudamiento, el alto riesgo que
entraña la actividad agropecuaria, y porque su rentabilidad es insuficiente
para cubrir las tasas de interés vigentes en el mercado nacional. Además,
las sucursales regionales de los bancos carecen en general de la autonomía
necesaria para tomar decisiones sin consultar a la casa matriz en Santiago,
con lo cual se debilitan las relaciones de confianza que deben existir entre el
banco y el cliente. En cuanto a los pequeños productores agropecuarios, un
37
estudio reciente indica que el 88% de los que no reciben créditos del
INDAP tampoco tienen acceso a otras fuentes de crédito para inversión. Sin
duda, la situación de muchos pequeños productores de leche y queserías
artesanales es similar.

37

Evaluación del Programa de Transferencia Tecnológica del INDAP por la Red
Internacional de Metodología de Investigación de Sistemas de Producción (RIMISP), EMGConsultores, STOAS y Grupo de Investigaciones Agrarias (GIA) de Chile.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

IX.

201

Conclusiones

Al analizar si se puede afirmar o no que existe un complejo
productivo en torno a la actividad lechera, queremos separar aquí: i) la
existencia de una cantidad de agentes en una misma actividad pero sin
mayores efectos de eslabonamientos ni de relaciones entre sí;
ii) eslabonamientos regionales o nacionales que se establecen cuando el
eslabón aguas arriba o aguas abajo alcanza una masa crítica que justifica la
nueva inversión (tal como lo conceptualizó Alfred Hirschman);
iii) agrupamiento de actividades (clusters) conectadas entre sí y que, por su
proximidad geográfica, sus interacciones y lo propicio de su entorno
(competencia entre sí, demanda exigente, dotación de factores de
producción, servicios e infraestructura, así como políticas gubernamentales
acertadas), alcanzan sinergias y se tornan competitivas (tal como lo
conceptualizó Michael Porter, 1991); iv) existencia de condiciones que van
desmantelando algunos eslabones locales y nacionales, y v) reflexiones en
cuanto a la competitividad del complejo productivo.
No hay ninguna duda de que al comparar el complejo productivo
lácteo chileno con uno maduro como el de los Países Bajos, por ejemplo,
se advierte que este último tiene un tejido de eslabones muchísimo más rico
y complejo. El trabajo mancomunado a lo largo de muchas décadas entre
los productores, las cooperativas procesadoras, el sistema de investigación
y de enseñanza, el gobierno y diversos gremios y asociaciones de
exportadores y de productores de insumos, maquinaria y otros, se nota en
el desarrollo que ha alcanzado el complejo productivo y en las fuertes
sinergias que ha creado. En Chile, todo ello es mucho más débil y no está
claro si evoluciona en la dirección de un complejo productivo más
“maduro”.
i)

Muchos agentes pero sin efectos de eslabonamiento

En otros países hay muchos eslabones que no existen en Chile, como
los campos de recría, un mercado para terneras de primera calidad,
investigación, fabricación de insumos y maquinaria, utilización de
subproductos lácteos.
Recién algunas granjas chilenas están especializándose en la crianza de
novillas lecheras para reemplazo. Por lo tanto, la mayoría de las granjas
lecheras crían sus propios animales de reemplazo para elevar la calidad del
hato y, en consecuencia, la mejora es paulatina, a lo largo de varias
generaciones de mejoramiento genético. Las vaquillas de primera calidad se
transan en privado, sea directamente o merced a la información que entrega
la Asociación de Criadores. Una excepción al respecto es el Banco Ganadero,
creado por una ONG con el fin de mejorar el ganado de los pequeños

CEPAL

202

productores o permitir que inicien la actividad lechera con animales de
buena calidad genética.
Tradicionalmente, la industria chilena ha producido diversos
productos lácteos para el consumo, como leche fluida, mantequilla o queso.
En cambio, la oferta y la demanda son casi nulas para los derivados (grasa,
proteínas, lactosa y/o minerales), a pesar de que existe una demanda
potencial. Estos derivados pueden ser utilizados en la industria
farmacéutica, la virología, la inmunología, la dentística, la cosmética, la
fabricación de pegamentos y hasta en la fabricación de palillos para tejer.
Así, por ejemplo, el Laboratorio Chile S.A., el mayor fabricante de
productos farmacéuticos de Chile, importa unas 80 toneladas al año de
lactosa en polvo y lactosa de compresión directa, al tiempo que la industria
alimenticia importa un volumen aún mayor.
Como ya se mencionó, gran parte del suero simplemente se desecha
(por el alcantarillado o los ríos), otra parte se regala (generalmente para la
alimentación de cerdos) y sólo en algunas de las empresas queseras más
grandes se procesa para elaborar suero en polvo. Sólo algunas queserías
compran suero de las empresas circundantes para aumentar el volumen a
procesar y hacer rentable así la inversión en la torre de secado. Por otra
parte, la demanda de suero en polvo no es muy grande. El mayor
demandante es el Ministerio de Salud, en virtud de sus licitaciones para la
elaboración de leche Purita. En los últimos años, al haber aumentado la
oferta, algunas plantas ofrecieron el suero en polvo por debajo del precio
mínimo fijado para la licitación y también, según se sospecha en el medio,
por debajo de sus costos de producción.
Esta falta de eslabonamientos se explica por falta de escala; de
ventajas; ocurrencia, visión e información; colaboración entre los agentes;
confianza en la calidad alcanzable; por un estilo más dinámico, organizado
y de mayores recursos de los productores de tecnología, insumos y
maquinaria extranjeros, y por un ambiente general que mira más hacia el
exterior que hacia el interior para comprar y vender.
ii)

Eslabonamientos regionales o nacionales

No obstante lo dicho arriba, en las regiones donde el número de
productores lecheros es elevado se han instalado representaciones de empresas
proveedoras de insumos y servicios especializados, laboratorios y otros,
además de carreras técnicas y universitarias. Como lo hicimos notar en el
diagrama 1, los primeros eslabones parecen ser más locales, mientras que los
de segundo y tercer orden tienen su sede en Santiago o en el exterior. Con el
apoyo del Ministerio de Agricultura, la Universidad Austral está montando un
laboratorio de referencia para calibrar las muestras de las plantas y de los
laboratorios independientes. Según dijeron muchos de los entrevistados, la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

203

capacidad instalada de los distintos laboratorios es todavía insuficiente,
especialmente en vista de las nuevas normativas.
La concentración de las industrias procesadoras —incluso de las
empresas artesanales— tiene también efectos significativos sobre los
eslabonamientos, pues ha incentivado la creación a nivel regional de la
carrera de tecnólogo en alimentos, y también de servicios de transporte o de
empresas proveedoras de insumos, herramientas y otros, que se han
establecido cerca de las procesadoras y se han especializado en el rubro. En
unos pocos casos (el de los colegios técnicos por ejemplo) hay una relación
formal y relativamente estrecha entre el demandante y el proveedor.
Un esfuerzo a nivel del país para crear un espíritu distinto al
prevaleciente hoy en día, y mirar primero si hay —o es posible generar—
una oferta local de tecnología, servicios, insumos y maquinaria, mirar en
seguida si hay una oferta nacional y sólo en tercera instancia ir a buscar
afuera, haría mucho para fortalecer los encadenamientos que pueden darse
en el sector lácteo.
iii)

Las sinergias

Varios servicios especializados (veterinarios, inseminación artificial,
vendedores de insumos, el INIA, el INDAP, la Universidad Austral) tienen
un rol importante en la acumulación y traspaso de información. Estos
servicios existen por el volumen de la demanda y, por lo tanto, son el
producto de cierta sinergia de aglomeración, pero no propician sinergias
entre los agentes (tampoco es su función), excepto el INDAP con los centros
de acopio y la Universidad Austral por los lazos de amistad entre ex
estudiantes y profesores. Los PROFO están específicamente orientados a
crear sinergias. Su cobertura, sin embargo, es puntual.
No se puede realmente hablar de fuertes sinergias entre los
productores de leche, a pesar de su número y de la proximidad geográfica
de muchos. Claro que existen las consultas informales entre vecinos y
conocidos para conversar sobre los problemas y sus soluciones. También
hay varias organizaciones gremiales especializadas o con fuerte énfasis en
el rubro lechero, en las cuales, por medio de reuniones, cursos, ferias,
revistas y programas radiales con información técnica, hay sin duda un
traspaso de información. Es cierto que ninguna de estas actividades tendría
el ímpetu actual si no existiera una masa crítica de productores lecheros de
cierta importancia en cada región. Y, sin embargo, con la excepción quizá
de la CALS, de Bíoleche, de Aproleche (con el banco de datos que está
estableciendo con información de producción y costos de sus socios), y
ahora, muy recientemente, de Fedeleche, no nos parece que los gremios
hayan desempeñado un papel de aglutinadores y difusores de información
especializada que no sea la que está públicamente disponible.

CEPAL

204

Nos parece que los veterinarios han sido más eficaces en la
transmisión de experiencias y conocimientos. Además de servir a varios
productores de una misma región, muchas veces se relacionan entre sí en
las universidades o sus propias asociaciones, como la agrupación de
médicos veterinarios de Biobío, que reúne estadísticas sobre los problemas
veterinarios encontrados en su práctica.
A nivel de la elaboración existen aún menos instancias de encuentro
e intercambio de información e ideas, sobre todo para las empresas
medianas y artesanales. Los distribuidores de fermentos cumplen aquí un
papel importante, parecido al de los veterinarios, pero el número de
clientes que atiende cada vendedor/asesor es muchísimo mayor.
Las maestranzas vinculadas al rubro no parecen tener contactos entre
sí. Los clientes —mayormente por falta de información— encomiendan
trabajos a maestranzas que están lejos de su fábrica o sencillamente no lo
hacen, porque no saben que una maestranza pueda fabricar la máquina o
herramienta apta para sus necesidades. Por otra parte, subsisten diversos
problemas que constituyen verdaderos estrangulamientos para el
desarrollo del sector lácteo o para su adecuación a las nuevas exigencias
legales o de otro tipo. Así, no hay plantas de tratamiento de desechos cuyo
valor esté al alcance de las empresas pequeñas y medianas. Nos parece que
organizar un proyecto tipo PROFO en las diversas maestranzas que
atienden a los productores de leche, las industrias lácteas y las queserías
artesanales podría dar muchos frutos.
De hecho, queda mucho por hacer para captar las sinergias
potenciales del cluster. Esto debiera ser tarea de los gremios, de los
productores y de las plantas individuales, y también de todos
los proveedores, centros de capacitación y demás instancias que intervienen
—o podrían intervenir— en el complejo productivo.
iv)

La disolución de eslabones

Varias actividades relacionadas con el complejo productivo y que
habían cobrado fuerza en el pasado han perdido protagonismo en los
últimos años.
Así, el Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral ha
perdido capacidad en el plano de la investigación y de la capacitación
porque al término del proyecto de la FAO se lo incorporó de lleno a la
Universidad Austral y se lo orientó preferentemente hacia la docencia.
Según el Gobierno, el apoyo a la investigación es tarea más bien del sector
privado. Este, por su parte, más allá de lamentarse por la pérdida de
capacidad del Centro, no ha hecho gran cosa por volver a la situación
anterior y ha optado por conseguir fuera del país lo que necesita.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

205

El banco de semen de la Universidad Austral perdió gravitación
porque no contó con los medios —o no estimó necesario conseguirlos—
para publicitar, tal como lo hace la competencia externa, las características
genéticas de los reproductores.
Las grandes empresas lácteas (casi todas con acceso a capital y
crédito externos) tienden a comprar tecnología y bienes de capital fuera del
país, mientras que las medianas y pequeñas tienden a hacerlo en el
mercado nacional —y a veces local— o, si importan, requieren a menudo
que una empresa local adapte o reacondicione las máquinas, sea por
razones de escala o porque es material de segunda mano. Como las grandes
empresas han estado comprando empresas medianas, han cerrado plantas
y aumentado la escala de otras, incorporando tecnología de avanzada
importada, se han disuelto numerosos eslabones hacia la ingeniería
metalmecánica, las maestranzas y los procesos tecnológicos más
autóctonos. La pregunta que cabe hacerse es si la tecnología de avanzada
concebida por y para los países desarrollados es eficiente en Chile, donde el
costo de los factores y de los insumos, la calidad de la materia prima y
las preferencias de los consumidores son distintos. Si la respuesta es
negativa, el país al importar tecnología, estaría pagando como precio
el desmembramiento de numerosos eslabones locales y nacionales, más
el hecho de que esa tecnología es poco apropiada para las condiciones
locales.
Las políticas del Estado (aranceles, programas de apoyo) han tenido
fluctuaciones en plazos excesivamente cortos para una actividad como la
lechera, donde el aprendizaje, el mejoramiento genético y la inversión son
todos procesos de largo aliento. Faltó una visión desarrollista, coherente y
de largo plazo. Al dejar el destino del sector demasiado en manos del sector
privado —que no tiene por qué preocuparse de los costos sociales y
económicos infligidos a los demás por sus decisiones (no siempre
acertadas)—, está agravando los problemas productivos de un gran número
de agentes, los cuales a menudo terminan por ser absorbidos por
programas sociales, también financiados por el Estado.
v)

La competitividad del complejo productivo

El entorno del cluster lácteo en Chile (precios macroeconómicos,
leyes, espíritu empresarial) es, por lo general, competitivo. Existen sin
embargo serias trabas para la competitividad en otro nivel. Son trabas, por
ejemplo, la colusión de algunas grandes empresas para fijar el precio de la
leche y restringir la libertad de los productores de cambiarse de planta, así
como el hecho de que muchos productores primarios reciben ahora precios
que no cubren sus costos. Asimismo, hay en el país deficiencias de
conocimiento e información sobre una serie de aspectos, por ejemplo, sobre

206

CEPAL

paquetes tecnológicos óptimos, sobre la producción y el consumo, sobre la
evolución probable del rubro a largo plazo y el potencial de desarrollo del
complejo productivo, todo ello complicado por el acceso insuficiente al
crédito de un gran número de agentes.
La competitividad debe entenderse de manera sistémica, tomando en
cuenta el conjunto de actividades que llevan a un producto a manos del
consumidor. Por lo tanto, es erróneo centrar la discusión en la eficiencia de
los productores de leche y el precio que se les paga. Debería prestarse por lo
menos igual atención a la eficiencia técnica y organizativa, así como a los
márgenes de ganancia de los eslabones que median entre el productor (o
importador) y el consumidor (nacional o externo). Sin embargo, nada de
esto parece estar en tabla de discusión. De hecho, la diferencia entre el
precio al productor y el precio al consumidor es sumamente grande en
Chile y ha aumentado, sobre todo en la segunda mitad de los años noventa,
a la par con la mayor concentración de la industria y de los supermercados.
La competencia de las distintas marcas es muy fuerte en Chile y
bastante atípica. Así ocurre particularmente con los quesos más maduros,
que en Europa se venden por lo general como productos genéricos. El costo
de esta publicidad, así como la importancia que adquiere el departamento
de ventas (localizado en Santiago para muchas empresas) en detrimento del
departamento de producción (localizado en las plantas), son a nuestro
juicio perjudiciales para una industria que tiene que hacer todavía grandes
esfuerzos en el mejoramiento de la calidad de sus productos. Reorientar
parte de esta energía y gastos hacia los proveedores de leche (dándoles
asistencia técnica, financiera y gerencial como hacen otras agroindustrias en
Chile, y como la industria láctea, en especial Nestlé lo ha hecho,
tradicionalmente en otros países) sería a nuestro juicio una apuesta mucho
más acertada a mediano y largo plazo.
Chile tiene una tradición de investigaciones agropecuarias orientadas
a aumentar el rendimiento merced a la utilización de mayor cantidad de
insumos, lo que trae como consecuencia mayores costos totales y, muchas
veces, mayores costos unitarios. El rendimiento por vaca es en Chile mayor
que en los países limítrofes, pero también lo son los costos de producción.
Con la creciente apertura (disminución de aranceles y acuerdos
comerciales), algunos productores e industrias lácteas se están
cuestionando sobre la conveniencia de seguir por este camino. Es
indispensable llegar a una conclusión fundada acerca de cuál es la escala
mínima de producción rentable según los distintos paquetes tecnológicos y
modalidades de organización o, más específicamente, acerca de cuál es el
tamaño mínimo rentable del rebaño, ya que varios entrevistados dijeron
que en Chile el hato debería tener unos 150 animales, en circunstancias de
que esa cifra es diez veces mayor que la correspondiente al rebaño

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

207

promedio actual del país y supera también la del rebaño promedio de los
Estados Unidos, Nueva Zelandia y la Unión Europea. En estos países las
lecherías son por lo general empresas familiares, donde los dueños se hacen
cargo de la mayor parte de las labores. Obviamente, el costo mucho menor
de la mano de obra en Chile explica una organización del trabajo distinta en
las lecherías medianas y grandes. Sin embargo, a causa de las exigencias
técnicas cada vez mayores de una lechería bien llevada y de los problemas
de calificación y supervisión de la mano de obra contratada, los dueños y el
personal técnico-profesional especializado están interviniendo cada vez
más en la supervisión y manejo de las explotaciones.
La calidad de la leche entregada a planta es de vital importancia para
la calidad de los productos resultantes, aun si los consumidores chilenos no
son muy discriminadores al respecto. Debido a eso, no hay mucha presión
por parte de la demanda por aumentar la calidad organoléptica de los
lácteos, y tampoco existe mucha disposición a pagar más por mejor calidad
(lo mismo ocurre en los países hacia los cuales exporta Chile). Por otra
parte, se ha llegado en cierto modo a un límite en el crecimiento del
consumo de los productos lácteos básicos, como la leche fluida, los quesos
comunes e incluso los postres, sobre todo entre los consumidores más
acomodados. Las empresas lecheras y los supermercados están interesados
en moverse hacia productos —en particular quesos—, con mayor valor
agregado, o donde las ganancias puedan ser superiores, o ambos a la vez.
De manera muy incipiente están haciendo esfuerzos comunes para
promover estos productos por medio de degustaciones y de publicidad.
Para evitar costos productivos y sociales inútiles, es necesaria una acción
concertada de la industria, los productores y el Estado —como se ha hecho en
otros países— para lograr una transición ordenada desde la situación actual
hacia una de mayor competitividad, merced a la reducción de los costos y el
aumento de la calidad a lo largo de todo el complejo productivo. El sector tiene
un superávit de producción durante parte del año y, a mayor plazo,
posiblemente llegue a una situación de exportador neto. Esto ha traído consigo
un cambio de estrategia de la industria, que ha pasado de ser captadora del
mayor volumen de leche posible hacia una actitud de mayores exigencias en
cuanto a calidad. Sin embargo, la industria no ha dado señales claras en lo que
se refiere a las características que idealmente debería tener la leche en el futuro
(más contenido proteico que contenido graso, por ejemplo), lo que induce a los
productores a vacilar en cuanto al material genético que desean, y a los
importadores de semen y los institutos de investigación a dudar en cuanto a lo
que deben recomendar.
Muchos de los productores lecheros ya han hecho la llamada
reconversión productiva, pues han pasado de cultivos o de la ganadería de
carne a la de lechería, a causa del atractivo de ésta frente a la rentabilidad

208

CEPAL

decreciente de los otros rubros. Debido a varios años de presión a la baja de
los precios, en casi todos los subsistemas estudiados por la Universidad
Austral, los costos (incluso, en algunos casos, los costos directos) superaban
a fines de 1999 los precios pagados por las plantas lecheras. Son las barreras
a la salida y la falta de otras alternativas lo que explica que no se haya
desplomado la producción, aunque en 1998 se registró una caída de la
entrega a las empresas grandes y una caída de la producción en 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

209

El complejo productivo lácteo en Colombia
Ruth Suárez Gómez

1

Julio de 1999

Introducción
Aunque se pensó encontrar un sector relativamente integrado en el
país, a lo largo de la investigación se observó que las ciudades principales y
sus zonas de abastecimiento tenían particularidades regionales muy
marcadas, incompatibles con un complejo productivo lácteo homogéneo en
el ámbito nacional. A estos núcleos de abastecimiento regionales cuyo
centro es una ciudad importante se los ha denominado subclusters. Por esta
razón, en el presente estudio se optó por analizar los elementos generales
que afectan a la actividad y a sus encadenamientos de manera genérica, así
como los subclusters de leche más importantes del país.
En este artículo se comentan los aspectos genéricos del complejo
productivo lácteo en Colombia. El documento se apoya en entrevistas
cualitativas, hechas a fondo y en la revisión de bibliografía y de información
secundaria realizada desde el inicio del proyecto. Además, se analizan los
cambios en el tiempo y se consideran aspectos microeconómicos, de
comercialización y de políticas.

1

Con la colaboración de: Guillermo Escobar Duque y Maribel Acevedo Arismendi, Centro
de Estudios Ganaderos y Agrícolas (CEGA) y Fondo Colombiano de Investigaciones
Científicas y Proyectos Especiales (COLCIENCIAS).

210

CEPAL

I.

El complejo productivo lácteo en la economÍa nacional

1.

Aporte al PIB

Para analizar el complejo productivo que opera en torno a los lácteos,
en el presente estudio se considerarán como clusters los agrupamientos
productivos que se desarrollan a nivel espacial y regional, dentro de los
cuales existen nexos funcionales y de complementación. En esta forma, el
complejo abarca los eslabones propios de la cadena que va desde la
producción primaria hasta la comercialización final; pero, además, en la
medida en que incorpora elementos espaciales y sectoriales, el complejo
permite la existencia de externalidades de tipo productivo, tecnológico o de
potenciamiento (empowerment) que mejoran la capacidad de negociación de
todos los agentes que participan en él.
Sin embargo, en un nivel cuantitativo, la importancia del complejo
productivo lácteo sólo puede captarse (por consiguiente, de manera
bastante restringida) en el tamaño de las zonas dedicadas a estas
actividades; en la magnitud de las explotaciones y de los inventarios
comprometidos; en el valor de la leche que se obtiene a nivel primario, en
explotaciones especializadas o en fincas de doble propósito, esto es,
dedicadas a la producción de leche y de carne; en la cantidad de leche
utilizada, ya sea para consumo en la finca o para la venta mayorista; en la
cantidad de leche que se destina al procesamiento industrial, el cual tiene
lugar en su casi totalidad en las grandes ciudades y, por último, en la
distribución comercial a expendios detallistas y para el consumo directo de
la población.
La importancia del complejo productivo se puede evaluar
básicamente por la contribución de la ganadería de leche y de la
manufactura de productos lácteos al PIB nacional. Las estimaciones (véase
el cuadro 2) indican que la ganadería aporta 9% al PIB nacional. De este
porcentaje, cerca de 40% corresponde a la ganadería de leche, es decir, 3.6%
del PIB nacional. La industria manufacturera de lácteos, por su parte,
aportó 0.36% del PIB nacional en 1994.
La producción primaria del complejo productivo lácteo involucra
más de nueve millones de cabezas —medidas en unidades de gran ganado
(UGG)— y más de once millones de hectáreas de pasto distribuidas en todo
el territorio nacional. La capacidad de carga utilizada en las explotaciones
lecheras es inferior a una UGG por hectárea, aunque las fincas más
productivas reportan una capacidad de carga superior a 1.5 UGG por
hectárea (véase el cuadro 3).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

211

Cuadro 1
COLOMBIA: IMPORTANCIA DEL GANADO ORIENTADO HACIA LA PRODUCCIÓN
DE LECHE, 1995
Inventario destinado a
Producción de leche
Producción de carne
Doble propósito
Total

(000 UGG) a
2 637. 0
10 429. 2
6 575. 5
19 641. 8

Participación (%)
13.4
53.0
33.6
100.0

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Encuesta Nacional Agropecuaria de 1995.
UGG = unidad de gran ganado. Se define como equivalente a cuatro terneros menores de un año, dos
novillos de 12 a 23 meses o un macho o una hembra de más de 24 meses.

a

Cuadro 2
COLOMBIA: APORTE DE LA GANADERÍA AL PRODUCTO INTERNO BRUTO,
1987-1998
Año

PIB pecuario
(millones de pesos de 1975)

1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998

59 621
63 051
66 267
67 969
70 241
69 309
74 430
78 716
83 818
87 888
88 922
90 878

Participación en el PIB
nacional
(%)
9.1
9.2
9.4
9.2
9.4
8.9
9.0
9.2
9.1
9.3
9.2
9.3

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas
(DANE), Cuentas nacionales.

2.

El complejo productivo lácteo y el comercio internacional

Tradicionalmente, el comercio internacional de lácteos del país se ha
orientado más hacia la importación, a fin de cubrir los déficit estacionales.
Contribuye a este comportamiento la preferencia de los consumidores por
un mercado líquido y fresco de lácteos, con las consiguientes barreras que
ello supone para las importaciones. En la década de 1980 los déficit
estacionales de leche empezaron a suplirse a partir de los mismos
excedentes estacionales internos, gracias a la expansión de la ganadería de
doble propósito. En esta forma, las importaciones de lácteos se convirtieron
en una pequeña fracción del consumo interno, la cual, sin embargo, tendió a
cobrar importancia con el auge que registraron estas importaciones a partir
de 1994.

212

CEPAL

Cuadro 3
COLOMBIA: SUPERFICIE DE PASTOS Y CAPACIDAD DE CARGA, 1995
Superficie destinada a

Ganado de leche

3 106.5

Capacidad de
carga
(UGG) a
0.84

Ganado de carne

15 284.8

0.68

Doble propósito

8 188.9

0.80

Total

Superficie
(miles de hectáreas)

26 580.2

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Encuesta Nacional Agropecuaria de 1995.
a
UGG = Unidad de gran ganado.

Entre 1994 y 1997 principalmente, la apreciación persistente de la
moneda nacional favoreció la importación de volúmenes crecientes de
lácteos, como se puede apreciar en el cuadro 4. En este período, el volumen
de las importaciones prácticamente se duplicó, en tanto que el valor creció
mucho más. Aumentaron principalmente las importaciones de leche en
polvo y de quesos maduros o para consumo infantil.
El año 1997 fue particularmente destacado en importaciones, en lo
cual influyeron una sobrevaluación de la moneda nacional, que llegó a ser
hasta de 15% (véase el gráfico 1), las altas existencias de leche en polvo en
algunos países y la caída de los precios internacionales. A ello se añade el
alto precio de la leche líquida con respecto a la leche en polvo (véase el
gráfico 2), lo cual estimuló el ingreso de leche en polvo para su
reconversión. Las deficiencias en los controles sanitarios de la leche en
polvo importada favorecieron el ingreso de leches de bajo precio próximas
al vencimiento. La mayor parte del intercambio externo de Colombia se da
con los países limítrofes. Sobresalen las exportaciones de leche condensada
a Ecuador y de leche en polvo, crema y yogur a Venezuela.
En el conjunto del comercio internacional, según las estimaciones de
la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la participación de
Colombia es mínima, ya que las importaciones y exportaciones no significan
siquiera el 1% del volumen de lácteos que comercializaron los países
miembros de la ALADI en 1995.
Actualmente rige un sistema de franja de precios, complementario al
funcionamiento del arancel externo común (AEC), que apunta a armonizar
los diferentes sistemas que utilizan los países del Grupo Andino para
proteger su producción interna. Mediante este sistema se determinan, sobre
la base de los precios de los mercados de origen de las importaciones,
precios mínimos (pisos) y precios máximos (techos) para la importación de
aquellos productos cuyo precio internacional se caracteriza por la
inestabilidad y por estar altamente subsidiado.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

213

Cuadro 4
COLOMBIA: IMPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS, 1991-1997
(Toneladas, peso neto)
Agrupación
Leche
condensada
Leche en polvo
Leche y nata
Mantequilla
Otros lácteos
Preparaciones
para la
alimentación
infantil
Quesos

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997 a

3

0

39

221

241

1 020

748

3 865

5 216

5 828

3 773

6 701

7 969

12 714

485

2 314

1 232

1 000

1 030

1 232

1

17

24

72

56

125

37

221

1 226

1 800

1 613

1 579

2 564

2 813

2 199

9

442

958

1 354

1 369

1 225

1 031

50

Total general

356

489

410

486

1 010

496

5 655

10 151

10 231

8 394

12 517

15 307

17 409

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Nacional de Planeación (DNP).
a

Los datos llegan hasta julio de 1997.

Gráfico 1
COLOMBIA: ÍNDICE DE LA TASA DE CAMBIO REAL, 1985-1998

Porcentaje

VARIACIÓN ANUAL
35
30
25
20
15
10
5
0
-5
-10
-15
-20
1985

Deflactor IPX/IPM

Deflactor IPP

1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998

Fuente: Banco de la República (BRC).

214

CEPAL

Gráfico 2
COLOMBIA: RELACIÓN DE PRECIOS ENTRE LECHE LÍQUIDA Y LECHE EN
POLVO, 1970-1998
IPP leche líquida / IPP leche en polvo

a

170
150
130
110
90
70
50
30
1970 1972 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998
Fuente: Banco de la República (BRC).
a
IPP: Índice de precios al productor.

Periódicamente, de acuerdo con los precios internacionales de la
leche en polvo, se establecen precios oficiales de referencia, con los cuales se
definen aranceles variables: si el precio es inferior al piso de la franja, se
cobra un arancel adicional para subsanar la diferencia; si el precio está
dentro de la franja, se cobra sólo el impuesto ad valorem, y si el precio es
superior al techo de la franja, se rebaja el arancel.
3.

El complejo productivo lácteo y las políticas macroeconómicas
y sectoriales

Hay dos tipos de políticas que afectan directamente al complejo
lácteo, unas de carácter macroeconómico y otras de carácter sectorial.
i)

Políticas macroeconómicas

Las políticas macroeconómicas con impacto directo sobre el complejo
lácteo en la presente década han sido la apertura de la economía, el
aumento de las tasas de interés y la apreciación del tipo de cambio, las
cuales como se comenta a continuación, tuvieron efectos contradictorios
sobre el complejo productivo a partir de los años noventa.
La liberalización de la economía colombiana significó una
disminución de las tarifas arancelarias, que pasaron de un promedio de
44% en 1989 a uno de 11% en 1993. Además, se simplificó la estructura
arancelaria, se otorgaron facilidades para el ingreso de capitales externos y
para la inversión extranjera y se reestructuró el sector financiero, para
promover un desempeño más eficiente por medio de servicios integrales,

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

215

flexibilización de los encajes y de las operaciones en moneda extranjera, y
otras medidas análogas. De esta forma se generó una amplia liquidez, que,
junto con las altas tasas de interés, permitió la apreciación de la moneda
nacional.
Este proceso de apertura y de liberalización de las importaciones, que
se dio en un período corto (1991-1994), se conjugó con la disminución de los
precios internos para que la superficie cultivada con rubros transitorios
disminuyera apreciablemente —en más de 300 000 hectáreas— entre 1990 y
1995. Parte de la superficie que se dejó de cultivar se volcó, principalmente
entre 1992 y 1994, hacia la actividad más rentable en aquel momento, la
ganadería, que atravesaba por una fase de retención ganadera. Como
resultado de ello, se estima que el inventario ganadero se amplió entre 1993
y 1997 en cerca de 14%, equivalente a más de dos millones de cabezas UGG.
También aumentó el ritmo de crecimiento de la producción nacional de
leche (véanse el cuadro 5 y el gráfico 3).
Por su parte, la apreciación de la moneda afectó al complejo de
manera inmediata, principalmente por la pérdida de competitividad de la
producción nacional. Aunque el país se encuentra en un nivel de
autosuficiencia, se ha frenado el desarrollo de una oferta potencial para el
mercado externo a partir de los excedentes. La industria, a su vez,
aprovechó esta coyuntura para importar maquinaria y renovar los equipos
industriales. En los años noventa se expandió de manera considerable la
capacidad de procesamiento de la industria.

Cuadro 5
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LECHE, 1974-1998
Años

1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986

Producción
de leche
(millones de
litros)
1 594
1 715
1 729
1 734
1 879
2 002
2 098
2 321
2 490
2 647
2 769
2 816
3 017

Producción
de leche per
cápita
(litros)
70
72
73
73
75
82
78
83
87
89
89
89
92

Años

1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998

Producción
de leche
(millones de
litros)
3 143
3 358
3 644
3 917
4 132
4 215
4 426
4 625
4 925
5 172
5 327
5 513

Producción
de leche per
cápita
(litros)
94
100
105
111
115
115
120
123
129
133
138
136

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de cifras oficiales. A partir de 1985, los datos provienen del
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MINAGRICULTURA).

216

CEPAL

Gráfico 3
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LECHE, 1974-1998
220

P r o d u c c ió n m ill o n e s d e l itr o s

200

180

4.000

160
3.000
140

120

2.000

100
1.000
80

60

0
1974

1976

1978

1980

1982

1984

Producción de leche

1986

1988

1990

1992

1994

1996

1998

C o n s u m o p e r c á p it a litr o s p o r p e r s o n a

5.000

Consumo per cápita

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional
de Estadísticas (DANE) y del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MINAGRICULTURA).

Cuadro 6
COLOMBIA: PRODUCCIÓN Y DESTINO DE LA LECHE, 1995
Miles de litros
Producción total

Porcentajes

5 125 184

100

639 626

12.5

Consumo en finca

1 015 722

19.8

Venta

3 469 836

67.7

Uso de la leche
Procesamiento en finca

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Encuesta Nacional Agropecuaria de 1995.

Las tasas de interés, por su parte, registraron niveles especulativos
que lindaron con la usura. En 1995, por ejemplo, la tasa de colocación de
créditos duplicó con creces el nivel interno de inflación. Dado que los
intereses de los créditos destinados al sector agropecuario están atados a las
tasas comerciales de captación, según el nivel de los intereses para los
depósitos a término fijo (DTF), los costos financieros del crédito de fomento
subieron significativamente (véase el gráfico 4), todo lo cual repercutió en
una retracción notoria de la demanda de crédito.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

217

Porcentajes

Gráfico 4
COLOMBIA: TASAS DE INTERÉS E INFLACIÓN, 1986-1998

50
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0

Colocación
Tasa de inflación
promedio anual

86

87

88

89

90

91

92

93

94

95

96

97

98

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Superintendencia Bancaria
(SUPERBANCARIA).

ii)

Políticas sectoriales

Las políticas sectoriales, basadas primordialmente hasta hace un
tiempo en la intervención directa del Estado sobre la comercialización de la
leche, se han modificado considerablemente en los últimos años, para dar
paso a mecanismos y herramientas de regulación, al tiempo que la
participación del sector privado en las políticas sectoriales se hacía cada vez
más importante. Es el caso de los acuerdos entre los agentes que participan
en la cadena de lácteos, denominados convenios de competitividad,
conforme a los cuales se establecen compromisos en lo relativo al precio de
la materia prima, la calidad, las estrategias de modernización y otros
parámetros semejantes.
Entre las políticas sectoriales sobresalen, por su importancia, la
resolución 0427 de julio de 1989, referente a los precios internos de la leche,
y la intervención de los fondos parafiscales, que en el caso del complejo
productivo lácteo corresponden al Fondo Nacional del Ganado y al
Convenio de Competitividad en la cadena de lácteos. A continuación se
comenta sobre cada uno de estos temas.
La resolución 427 de julio de 1989

Las políticas de precios han sido generalmente fuente de conflictos
entre productores, industriales y consumidores. Un motivo de discordia es
la concentración oligopólica de la industria procesadora y su capacidad
para imponer precios a los consumidores y a los productores. El Estado
también ha intervenido en ello, ya que ha tratado de disminuir el impacto
del mayor precio de los lácteos sobre la canasta familiar y la inflación. En el

218

CEPAL

pasado este conflicto se sorteó mediante la intervención sobre los precios,
ya sea hacia la libertad de precios o hacia su control, dependiendo de las
situaciones coyunturales de abastecimiento.
Según diversos análisis de la Corporación de Estudios Ganaderos
(CEGA) (Bejarano, 1986), pueden distinguirse cuatro formas básicas de
manejo de los precios: libertad vigilada, libertad total, control y congelación.
En el país se han aplicado también variantes mixtas, como la libertad de
precios y el control de márgenes, utilizadas en 1967, y el control de precios
y de márgenes, en 1972. De acuerdo con evaluaciones que se han hecho al
respecto, el control de precios se dio con mayor énfasis desde mediados de
los años cincuenta hasta mediados de los años sesenta. La congelación sólo
se aplicó en 1956. Entre 1967 y 1971 se puso en práctica un sistema de
libertad restringida. Entre 1971 y 1979 alternaron el control de precios y la
libertad restringida. Desde 1979 hasta 1981 se permitió la libertad total, y
desde 1981 hasta 1989 se adoptó un régimen de libertad vigilada.
Estos análisis encuentran que el control de precios tiende a asociarse
con una menor tasa de crecimiento de la oferta de leche, en tanto que la
libertad de precios, total o vigilada, se asocia con altas tasas de crecimiento
de la oferta, si bien estos factores no explican totalmente la dinámica de la
producción lechera. Algunos años particularmente ilustrativos al respecto
fueron 1979, 1980 y 1981, cuando la oferta registró las tasas más altas de
crecimiento.
La resolución 0427 de julio de 1989 representó una modalidad
distinta de las cuatro mencionadas, toda vez que disponía que los
industriales debían pagar a los productores un precio mínimo por la leche
cruda puesta en planta, equivalente al 70% del precio de venta de la leche
pasteurizada al consumidor final, calculado éste sobre la base del precio de
la bolsa de mil centímetros cúbicos de leche entera y ajustado según la
calidad de la leche. La resolución, que fue objeto de controversia entre la
industria y los productores, fue derogada en octubre de 1999 debido a la
entrada en vigencia del Acuerdo de Competitividad sobre los lácteos.
Por lo pronto, los mecanismos adoptados por la industria para
competir con las importaciones crecientes, alentadas por la diferencia de
precio, consisten en diversificar su oferta hacia los derivados lácteos
líquidos, cuyos márgenes exceden en mucho a los obtenidos por la venta de
leche pasteurizada; estos derivados líquidos (kumis, yogur, avena, leches
saborizadas) no corren el riesgo inmediato de ser desplazados por las
importaciones. Sin embargo, los productores ya han empezado a sentir el
efecto de las importaciones de leche en polvo, cuyo consumo, como ya se ha
comentado, tiende a sustituir el consumo de leche líquida en ciertos estratos
de la población y en ciertas regiones.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

219

El Fondo Nacional del Ganado y el complejo productivo lácteo

La ley 89 de 1993 creó la cuota de fomento ganadero y lechero y el
Fondo Nacional del Ganado. Mediante esta cuota, que se recauda de la
producción de ganado gordo y de leche, el Fondo Nacional del Ganado
ejecuta diversos programas en beneficio de la ganadería, por ejemplo, en
sanidad
animal,
investigación,
capacitación,
comercialización,
industrialización y fomento del consumo de productos ganaderos. A nivel
de la producción de leche, el Fondo Nacional del Ganado ha promovido
campañas para aumentar el consumo de leche y ha fomentado la
investigación tecnológica y la capacitación empresarial. Además ha hecho
inversiones importantes en la infraestructura de acopio y procesamiento
para beneficio de los productores, ya que tales proyectos se llevan a cabo en
las zonas lecheras.
El Convenio de Competitividad

Este convenio reúne diversos gremios de productores, como la
Asociación Nacional de Productores de Leche (ANALAC) y la Federación
Colombiana de Productores de Leche (FEDECOLECHE); a los industriales,
representados por la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), y al
gobierno, por intermedio del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural
(MINAGRICULTURA). Entre los puntos del Convenio figuran el desarrollo
de la cadena de lácteos hacia una mayor competitividad interna y externa a
partir de condiciones de seguridad en el campo; la creación de un entorno
macroeconómico favorable a la absorción de la producción nacional a
precios competitivos; la disminución de los costos de producción de la leche
y el mejoramiento de la calidad; por último, la regionalización de la cadena
para el desarrollo de la competitividad. Otros aspectos del convenio son el
desarrollo de los mercados internos mediante campañas de expansión del
consumo de leche de buena calidad.
Estos avances significan una normativa e incentivos para que los
precios de compra de la leche, como materia prima o como bien de
consumo, reflejen las calidades que se comercializan. Se requieren, por
tanto, laboratorios que sean fiables y relativamente neutrales frente a la
industria o a los productores. En la actualidad los análisis de calidad de la
leche se hacen en su mayor parte en laboratorios de la industria, lo cual
despierta recelo entre los productores debido a la posición dominante de
aquella en el mercado nacional.
Desde el punto de vista de los productores de leche, el Convenio de
Competitividad, además de afectar la calidad de la leche ofrecida, plantea
la necesidad de disminuir la incidencia de las variaciones estacionales
climáticas sobre la oferta. El fenómeno de El Niño, que ha provocado una
intensa sequía en las zonas ganaderas, ha sido una presión importante que

220

CEPAL

ha obligado a los productores a recurrir al ensilaje y al uso de materias
nutricionales, como leguminosas o subproductos del arroz y los cereales,
que antes no se incorporaban habitualmente en la alimentación.
Los avances del Convenio de Competitividad se refieren a la
necesidad de amortiguar las situaciones de estacionalidad y, por parte de la
industria, de absorber los excedentes lecheros a precios distintos a los
vigentes en períodos deficitarios. Esta alternativa afecta de manera
diferente a las regiones, ya que las variaciones estacionales son típicas de las
zonas de expansión del doble propósito y, en particular, de la Costa Norte.
Calidad de la leche

Éste es un punto crítico en la discusión del Convenio de
Competitividad. Los industriales encuentran que la leche está muy
contaminada debido a malas prácticas culturales, asociadas a la escasa
higiene durante el ordeño y el lavado de los implementos. Todo esto se
agrava con la carencia de una infraestructura de frío adecuada para
conservar la leche. También se encuentran en ella tóxicos, como residuos de
fungicidas, pesticidas, hormonas y antibióticos. Estos residuos no son
problema para los pequeños y medianos industriales que producen leche
pasteurizada o algunos dulces y postres, pero sí lo son para los grandes
industriales, ya que inciden en la calidad de sus productos y en su prestigio
comercial.

II.

Los encadenamientos horizontales y del entorno

1.

Infraestructura de servicios
i)

Abastecimiento de insumos en las zonas productoras

Las zonas productoras cuentan con una oferta suficiente de insumos
a partir de los almacenes locales, de empresas productoras que, en forma
secundaria, acopian y venden insumos, y de representantes de las casas
comerciales. Las cooperativas más grandes, como COLANTA, tienen sus
propios sistemas para abastecer a sus afiliados de sal mineralizada y de
alimentos concentrados, ya sea mediante convenios con empresas
productoras o en su calidad de propietarias de plantas procesadoras de
insumos.
A juicio de algunos agentes entrevistados, no siempre la acción de los
vendedores de insumos es benéfica, ya que sus estrategias comerciales
inducen con frecuencia a sobredimensionar el uso de algunos insumos,
como alimentos concentrados o insumos químicos en las praderas, en
detrimento de la rentabilidad de la explotación lechera y de la calidad del

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

221

producto. Para mejorar sus ventas, los laboratorios, las empresas
acopiadoras y los almacenes suelen ofrecer, además de los insumos mismos,
el servicio correspondiente de asistencia técnica, el cual se cobra o no según
la importancia del cliente.
La oferta de algunos insumos, como alimentos concentrados, drogas
y fertilizantes, se caracteriza por su estructura oligopólica. Los productores
tratan de mejorar su capacidad de negociación en la compra de los insumos
por medio de cooperativas y de organizaciones gremiales o de fomento,
entidades que negocian grandes volúmenes con las casas proveedoras a fin
de conseguir precios favorables.
Alimentos concentrados

No obstante la presión de las empresas acopiadoras sobre las zonas
especializadas en la producción de leche, el consumo de alimentos
concentrados se mantiene estable. Las ventas de alimentos concentrados
para ganadería bovina representan 6% del total, ya que la mayor parte de la
oferta se destina a la producción avícola.
Las plantas de alimentos concentrados se localizan en las ciudades,
principalmente en Bogotá, D.C. y Medellín, debido a que sus principales
mercados, la industria avícola y porcina, se encuentran cerca de los centros
urbanos. Por ello, los costos de transporte de la materia prima son altos, ya
que sus principales componentes, torta de palmiste, alfalfa, henos y
cascarillas de algodón y de palmiste, se deben movilizar desde largas
distancias.
Esta industria está bastante concentrada; tres empresas prácticamente
dominan el mercado y tienen, por tanto, la capacidad de fijar los precios.
Sin embargo, como ya se comentó, una de las grandes innovaciones del
sector productivo pecuario es que muchas empresas han comenzado a
producir su propio alimento, con lo cual se han restringido las posibilidades
de expansión de la industria de alimentos concentrados. Los ganaderos
hacen sus propias dietas a partir de maíz con melaza, cascarillas y
premezclas. COLANTA, por ejemplo, empezó hace poco tiempo a producir
alimentos concentrados para abastecer a sus afiliados.
Por otra parte, la Corporación Colombiana de Investigación Agraria
(CORPOICA) ha ampliado sus esfuerzos por estimular la producción de
alimentos para el ganado en la finca, con respuestas relativamente exitosas
en la Costa Norte, donde hay problemas de nutrición durante las épocas de
sequía.

222

CEPAL

Semillas para pastos

Se producen semillas para pasto para establecer praderas tropicales.
Las semillas para forrajes propios de clima frío se importan. Hay dos
entidades que hacen investigación sobre pastos y leguminosas: la
CORPOICA y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). El
sector privado participa en la multiplicación de semillas y en su
comercialización. Además, los propios productores lecheros hacen
reproducción de semillas.
Drogas y vacunas

Las vacunas se destinan prioritariamente hacia tres epizootias (aftosa,
brucelosis y carbones). Todas las vacunas son producidas en el país. En la
actualidad está en curso una amplia campaña para erradicar la aftosa, como
una condición básica para mejorar el posicionamiento de la producción
nacional en mercados no aftosos. La cobertura de la vacunación recae
prioritariamente sobre las ganaderías localizadas en zonas de tránsito
frecuente.
Los mayores problemas se dan en el proceso de distribución, ya que
con frecuencia los almacenes no se cuidan de conservar en forma adecuada
las vacunas. Los ganaderos tienen limitaciones para conseguirse algunas
vacunas y aplicarlas de manera continua en las condiciones apropiadas.
Las drogas, que suman al menos 1 500 registros, son producidas por
más de cien empresas, algunas de ellas filiales de empresas multinacionales.
Las drogas son los insumos que experimentan mayor aumento de precio, a
lo cual contribuye el hecho de que su suministro depende en su mayor
parte del mercado externo. Los precios de estos insumos son establecidos
desde la casa matriz. Cerca de la cuarta parte del mercado de drogas para
ganadería son antibióticos. Siguen en importancia los desparasitantes.
Reproductores y semen para inseminación artificial

La oferta de pies de cría (reproductores y vacas) para la ganadería
productiva está formada por cuatro tipos de ganado: primero, el ganado
importado de alta calificación y especialización, como Brahman, Jersey y
Holstein, con certificación de origen y pruebas de progenie, el cual se cotiza
a altos precios; segundo, pies de cría de ganaderías especializadas en la
reproducción de ganado puro seleccionado, con precios relativamente altos;
tercero, animales de mediana calificación ofrecidos por ganaderías no
especializadas (Cebú, Pardo, Holstein) que son la base de un mercado de
reproductores; por último, un ganado que se origina en núcleos de razas
criollas y otros cruces, en los que la CORPOICA tiene una actividad
importante.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

223

A su vez, la oferta de inseminación artificial corresponde en su
mayor parte a subsidiarias de empresas extranjeras que importan y
distribuyen el semen para ganaderías especializadas de leche y carne, y que
suelen al mismo tiempo capacitar a los productores en las técnicas de
inseminación artificial. Hay otra oferta que se origina en iniciativas
individuales internas, pero éstas carecen del respaldo de pruebas
certificadas sobre la calidad reproductiva.
Servicio de asistencia técnica

En general se dispone de una buena oferta de técnicos, aunque la
mayor parte de los productores demandan este tipo de servicios ante
situaciones de emergencia. Las universidades regionales localizadas en las
principales zonas de producción cuentan con facultades de veterinaria y
zootecnia. Las grandes empresas acopiadoras tienen departamentos de
asistencia técnica para sus proveedores; los almacenes de insumos también
disponen de asistencia técnica para sus clientes.
La necesidad de incorporar o intensificar la producción de alimento
para el ganado en las explotaciones sometidas a los rigores del verano, ha
obligado a hacer hincapié en un manejo más agronómico de lo usual. En
esta forma surgen nuevas exigencias a nivel técnico (productividad del
hato, de los suelos y del sistema agricultura-ganadería), que no siempre
pueden ser satisfechas por los profesionales especializados en zootecnia,
medicina veterinaria o agronomía. Los agricultores que se trasladaron a la
ganadería o ampliaron este tipo de producción han mostrado un
desempeño más exitoso que los ganaderos en la producción de alimentos y
forrajes, lo cual se manifiesta en que evalúan el resultado de la actividad
más por el valor generado por hectárea de tierra que por el valor generado
por cabeza, como acostumbran hacerlo los ganaderos.
ii)

Investigación tecnológica

El apoyo tecnológico al complejo productivo lácteo se suministra,
formalmente, en tres frentes: el de la producción primaria, a cargo de la
CORPOICA; el industrial, por medio del Instituto de Ciencia y Tecnología
de Alimentos (ICTA), y el de la capacitación y la aplicación de tecnología,
por cuenta del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
Investigación para la producción primaria

La CORPOICA está poniendo en práctica en estos momentos un plan
de modernización de la ganadería. La entidad, antes de adoptar la
estructura con que opera actualmente, centraba su investigación en sistemas
de producción ganaderos especializados en carne y en leche, con el
propósito fundamental de elevar el rendimiento. Toda su estrategia

224

CEPAL

apuntaba a lo mismo, en los cultivos y en las actividades pecuarias, y no
hacía evaluaciones económicas que determinaran si era factible o no
adoptar sus propuestas tecnológicas.
Por su parte, el doble propósito se desarrolló de manera espontánea,
sin el apoyo explícito de la CORPOICA, dado su carácter de sistema de
producción no especializado. Sólo en los últimos años se ha replanteado
este injustificado abandono, particularmente con el plan de modernización,
el cual desarrolla estrategias investigativas para regiones ecológicas
variadas, como el trópico alto, el trópico medio y el trópico bajo. Mediante
equipos interdisciplinarios se hacen investigaciones y se adapta tecnología
para la lechería tropical y los sistemas de doble propósito.
Una innovación importante del plan de modernización con respecto
al pasado es que reemplaza en cierto modo la visión especializada, centrada
en la obtención de altos rendimientos, por una más flexible, que incorpora
el entorno en el sistema productivo (compatible con la perspectiva de
complejo productivo). De esta forma se trabaja sobre los encadenamientos
que se establecen entre la actividad agrícola y la actividad pecuaria a través
de las alternativas de nutrición. Así, los cultivos transitorios que se vieron
afectados por la baja rentabilidad, como el algodón, el arroz, el sorgo o la
soya, son valorizados en estos sistemas como complementos importantes en
la nutrición del ganado.
Esta visión de complejo productivo regional se manifiesta en los
objetivos del mencionado plan de modernización, toda vez que éste
propone diseñar modelos de desarrollo ganaderos regionales de acuerdo
con los aspectos biofísicos, socioeconómicos, ecológicos y comerciales de la
zona en cuestión. Las combinaciones sistémicas se manifiestan a nivel de
finca en el cultivo de alimentos como leguminosas, pastos forrajeros o
cereales; en sistemas de rotación de pastos de alto rendimiento con arroz en
suelos de altillanura, o en el surgimiento reciente de fincas especializadas
en el cultivo y suministro de alimentos y de forrajes para el abastecimiento
de las ganaderías locales.
Otro cambio notable con respecto a épocas pasadas es que las partes
han convenido que la investigación debe atender las necesidades no sólo de
los productores, sino también de los restantes agentes de la cadena de
lácteos. Estos acuerdos se conciertan en comités regionales en los que se
establecen prioridades. Los gremios de productores son importantes para la
concertación de los programas de investigación a nivel nacional, como el
Plan de Modernización de la Ganadería.
Los esfuerzos investigativos de la CORPOICA se orientan en la
actualidad a disminuir la estacionalidad de la producción de forrajes, a
corregir la degradación de los recursos productivos, a controlar la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

225

incidencia de las enfermedades, a desarrollar tecnologías de producción y
posproducción para mejorar los procesos de transformación de la leche y
elevar, en consecuencia, su calidad y su consumo. El fomento de sistemas
agrosilvopastoriles se considera primordial para mejorar las explotaciones
de doble propósito del trópico bajo, principalmente por su capacidad de
incidir sobre la alimentación durante las épocas de sequía.
Adaptación de tecnología industrial y capacitación

El ICTA era hasta hace unos años una entidad de apoyo para la
industria en los procesos de adaptación tecnológica. La suscripción de
algunos convenios con el Gobierno de Italia le permitió aplicar nuevas
tecnologías para producir quesos y derivados lácteos. Sin embargo, el
instituto está hoy seriamente debilitado en lo que se refiere a lácteos, ya que
la planta básica está reducida a dos especialistas, cuya actividad gira en su
mayor parte alrededor del laboratorio y están casi siempre ocupados en
hacer pruebas de calidad para la industria.
El SENA es la entidad oficial de mayor peso en la capacitación y
aplicación de tecnología en lácteos y en la formación de personal calificado.
Ha vivido varias etapas en esta labor: en una etapa anterior a los procesos
de apertura, iniciados en los años noventa, ejerció cierto liderazgo en el
desarrollo de los lácteos, pero, con la intensificación de la competencia
durante la apertura, las industrias debieron aumentar su capacidad y
mejorar aún más su oferta, por lo cual emprendieron inversiones y
promovieron la capacitación del personal en el exterior, hecho que dejó
entonces al SENA en situación de desventaja con respecto a los esfuerzos de
la empresa privada.
Sin embargo, el servicio está llevando a cabo en estos momentos un
proceso de reestructuración, que implica definir estrategias de capacitación
en acuerdo con la industria; intensificar la capacitación en tecnología de
lácteos mediante cursos de mayor duración que los tradicionales y nuevos
perfiles ocupacionales para los trabajadores de esta industria, acordes con el
mayor grado de especialización requerido por las empresas
manufactureras, que serían objeto de formación por parte del SENA. Es de
notar que las universidades regionales también participan, merced a
convenios con el SENA, en la capacitación en la tecnología pertinente.
El SENA trabaja actualmente en la definición de los estándares de
competencia laboral que se requieren para el desempeño de los
trabajadores, definición que se está realizando en concertación con el sector
productivo, los trabajadores, los centros de investigación y el sector
educativo. Una vez normalizadas las competencias, hay que evaluarlas y
certificarlas según el dominio que tenga el trabajador de los conocimientos,
habilidades y destrezas que debe aplicar en el sitio de trabajo.

226

CEPAL

Algunos aspectos interesantes en la definición de la competencia
laboral son sus componentes, ya que entre ellos figuran no sólo los
conocimientos y las habilidades del trabajador, sino también, de manera
importante, una serie de actitudes como las de cooperación, adaptación,
liderazgo y sentido de la socialización, y valores como responsabilidad,
honradez, rectitud, altruismo y espíritu de equipo.
Quizá la más seria deficiencia del complejo productivo lácteo (o el
punto donde más parecen faltarle encadenamientos eficaces) corresponde a
un vacío en las innovaciones tecnológicas, tarea que debería estar liderada
por entidades nacionales con la capacidad necesaria para ello. Hoy, las
adaptaciones de tecnología corren totalmente por cuenta del sector privado,
a partir de las innovaciones que se hacen en otros países, es decir, por
imitación, con algunas excepciones. Pero para los productos o los
subproductos autóctonos se carece de mejoras tecnológicas de origen
nacional, no obstante que algunos de estos rubros cuentan con un mercado
industrial e institucional no desdeñable, como sucede con el queso costeño
y el doble crema, o con el suero, que no es utilizado sino en mínima
cantidad en el procesamiento industrial.
Además de la formación tecnológica, otro tipo de capacitación cobra
cada vez mayor importancia, a saber, la relativa a administración y gestión
empresarial de las fincas y de la producción de lácteos. Según los gremios
de productores, para que la aplicación de mejores tecnologías en la
producción resulte más eficaz, es necesario un esfuerzo en el plano
empresarial y comercial, y por esa razón han suscrito convenios de
capacitación con entidades como el Centro Internacional de Capacitación en
Desarrollo Pecuario (CICADEP), que hacen hincapié en la gestión técnicoempresarial.
2.

Estructuras organizativas
i)

Los gremios y sus estrategias

La Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGAN) y la ANALAC
son los principales gremios que representan a los ganaderos de leche y de
doble propósito. Además, hay numerosos gremios regionales y asociaciones
especializadas por tipo de ganado (Asoholstein, Asocebú y otros). El gremio
representativo de la industria es la ANDI, a través de la Cámara de
Alimentos.
Los gremios de productores de leche y los industriales, han tenido
siempre un papel protagónico en lo que concierne a políticas de
comercialización, como lo demuestran los acuerdos sobre control de
precios. Muchos observadores críticos del papel tradicional de los gremios
los caracterizan como organismos cuyo principal interés es defender la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

227

obtención de rentas, sin que sus esfuerzos trasciendan hacia mejoras en la
competitividad de los productos.
Sin embargo, el marginamiento del Estado de una intervención
sectorial activa ha replanteado el papel que desempeñan los gremios, los
cuales se han visto enfrentados a la necesidad de defender con mayor vigor
los intereses que representan. Es ilustrativa al respecto la estrategia de los
gremios productores de leche: gracias a los recursos que provienen del
Fondo Nacional del Ganado, su gestión en los últimos años se ha orientado
a conseguir mayor poder de negociación en un mercado sumamente
concentrado y disputado. Para ello han comenzado a apoyar directamente
los esfuerzos de los productores hacia el desarrollo de una infraestructura
comercial y de transformación en las zonas de producción. Con frecuencia
las reacciones de la competencia han sido agresivas (guerra de precios al
consumidor o al productor), hasta el punto de provocar el fracaso de
algunos de estos proyectos.
Los demás esfuerzos gremiales ya han sido comentados: además de
mejorar la capacidad de negociación de los productores, los gremios
organizan campañas de sanidad, de control de la aftosa, programas de
capacitación y de promoción del consumo de la leche. Por su parte el
gremio de la industria, la ANDI, no tiene un papel tan activo como los
gremios de productores. Sus principales funciones son las de representar a
los industriales ante los distintos comités de concertación y mejorar su
capacidad de negociación en las conversaciones tripartitas con el gobierno y
los productores.
ii)

Organizaciones empresariales

Las organizaciones empresariales giran principalmente alrededor de
los productores y de los industriales de la leche. La región es el principal
espacio de referencia en que se desenvuelve la actividad gremial y
productiva; la organización empresarial usualmente abarca el acopio y la
compra de la leche y su transformación al menos hacia leche pasteurizada.
Los productores de leche se han visto obligados a organizarse en
cooperativas, particularmente en aquellas zonas que han estado sometidas a
situaciones productivas extremas. Así ha sucedido principalmente en la
costa norte, donde las variaciones estacionales marcadas y la sobreoferta de
excedentes dieron lugar en el pasado a abusos por parte de las empresas
acopiadoras. Esto los ha llevado a organizarse en cooperativas, que
garantizan un precio mínimo y un mercado seguro. Es en la costa donde las
cooperativas son más fuertes, si bien no han logrado un desarrollo tan
apreciable como el de la cooperativa COLANTA.

228

CEPAL

Las cooperativas están afectadas por serios problemas que les
impiden consolidarse: el escaso número de pequeños productores de leche
que reúnen y la tendencia de sus integrantes a abandonar el esquema
cooperativo para adoptar otras formas de organización, como la de
sociedad limitada o la sociedad por acciones, a causa de la diferencia de
tamaño y de capacidad económica de los socios. Otra seria limitación es que
son, la mayor parte de las veces, cerradas o tienen restricciones de
acceso que inhiben el ingreso a los productores más pequeños, si bien
también éstos se benefician de sus actividades. Además, no existe un
organismo superior que vigile las cooperativas y garantice un
funcionamiento eficiente.
La participación de las cooperativas en el acopio de leche ha
aumentado en el último tiempo, principalmente a partir de la expansión de
la principal cooperativa del país, COLANTA. Se estima que al menos un
30% de la leche se comercializa a través de las cooperativas. Sin embargo,
cada vez se ha hecho notar con mayor insistencia la necesidad en que se
hallan algunas de estas cooperativas, principalmente las más exitosas, de
convertirse en sociedades anónimas o limitadas para aumentar sus
posibilidades de capitalización.
Otro problema de las cooperativas lecheras es la elevada mortalidad
que registran. Son dos las causas principales: en primer término, los malos
manejos o la administración deficiente, y, en segundo lugar, el
incumplimiento de los contratos (que son verbales) por parte de los socios,
que durante las épocas de escasez y de altos precios desvían la leche hacia
otros compradores que pagan mejor, en tanto que en épocas de abundancia
las cooperativas se ven sobreabastecidas, pero de todos modos pagan a sus
socios precios mayores que los otros compradores.
Como ya se dijo, los industriales de la leche están unidos
gremialmente en la ANDI. Las industrias de menos capacidad sólo
intervienen en el nivel puramente regional o local, en tanto que las más
grandes, de manera acorde con los subclusters que ya se han mencionado,
establecen filiales o empresas a nivel regional para competir con las
empresas de mayor tradición y liderazgo en cada subcluster.
La estructura organizativa de la industria de lácteos, al igual como
sucede con muchas organizaciones de productores, es cerrada, y los
particulares tienen un mínimo acceso a ella por medio del mercado
accionario. Las empresas más grandes del país, distintas de las
cooperativas, están organizadas como sociedades por acciones, las cuales
pertenecen a un pequeño número de propietarios o a conglomerados
económicos. En las empresas más pequeñas, en cambio, predomina la
propiedad de familias que han participado durante varias generaciones en

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

229

el negocio, y que por lo mismo se resisten a innovar, o a perder parte de su
poder y control, como sucedería si ensayaran estructuras más competitivas,
sea mediante fusiones o de sociedades estratégicas.
iii)

Organizaciones horizontales

Entre las estructuras organizativas horizontales, esto es, de tipo
espacial y regional, se pueden mencionar, entre otras, los gremios que
intervienen en las regiones, las agrupaciones de productores, las industrias
localizadas en las zonas de producción, las universidades, los institutos de
investigación y las entidades privadas que venden insumos y facilitan
créditos.
El déficit más evidente de las estructuras organizativas privadas es el
que se observa en las organizaciones de productores pequeños o localizados
en las zonas de abastecimiento alrededor de las grandes ciudades. Ello
obedece a la débil capacidad organizativa de este tipo de productores y, en
segundo término, al hecho de que los productores que están bien situados
con respecto a los mercados urbanos cuentan con una red diversa y
competitiva de empresas acopiadoras, por lo que no tienen problemas para
comercializar sus productos.
Financiación

La demanda de financiación para la ganadería se puede
descomponer en dos grandes rubros: uno, el destinado al sostenimiento
habitual de las explotaciones, en el cual las principales entidades que
suministran crédito son las empresas acopiadoras, las cooperativas, los
almacenes de insumos y, en menor proporción, el sector financiero formal.
El otro rubro es el de la inversión, que incluye principalmente el
establecimiento de praderas y la compra de vientres. La Financiera para el
Sector Agropecuario (FINAGRO) es la entidad que suministra crédito de
fomento a través de la banca tanto para inversiones como para capital de
trabajo.
El valor de los créditos para inversión sigue un comportamiento
cíclico, acorde con el ciclo ganadero. Los aumentos de las tasas de interés
han acentuado las restricciones en la demanda de crédito a partir de 1995,
tal como se presenta en los cuadros 7 y 8.
En beneficio de la claridad de los cuadros y gráficos relacionados con
los créditos de FINAGRO, es conveniente tener en cuenta lo siguiente:
FINAGRO es un banco de segundo piso que suministra créditos a los
productores a través de intermediarios financieros. El depósito a término
fijo (DTF) es la base para establecer el costo financiero de los préstamos; se
trata de un documento o título representativo del valor de captación en el
mercado financiero, cuya tasa de interés está sujeta a la oferta y la demanda

230

CEPAL

de recursos en ese mercado, aunque usualmente excede la tasa de inflación
anual. El intermediario financiero, que coloca los recursos de FINAGRO,
paga a ésta una tasa de redescuento (o un interés) y aporta una pequeña
fracción de capital en préstamo, ya que la fracción restante (o margen de
redescuento) la pone FINAGRO. Como se observa en el cuadro 8, la porción
de los recursos que aporta FINAGRO oscila entre el 70% y 95% del total
prestado. En esta forma, al intermediario financiero le queda un margen de
utilidad por la operación de crédito equivalente a la diferencia entre la tasa
de interés que le cobra al productor y la tasa de redescuento. Este margen o
ganancia, como se deduce del cuadro 8, le significó al intermediario, en
1996, entre ocho y diez puntos de la tasa de interés final.
Cuadro 7
COLOMBIA: CRÉDITOS DE FINAGRO, 1991-1998
(Miles de millones de pesos constantes)
1991
Cría, leche y
doble propósito
Pasto
tecnificado
Pasto tradicional
Pasto y forrajes
Vientres bovinos
de leche
Total

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

9 031
863

28 263
19 224

26 030
27 387

38 697
22 051

17 021
22 019

6 233
14 879

3 625
10 684

4 058
5 311

201
0

2 880
390

2 804
2 955

2 240
7 499

1 225
10 411

1 424
8 136

1 149
4 085

239
3 113

38 335 65 168 76 142 85 176 76 082
48 430 115 925 135 318 155 662 126 759

44 428
75 100

37 039
56 582

21 816
34 538

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Financiera para el Sector Agropecuario
(FINAGRO).

Un aspecto importante de la financiación es el amplio uso que han
hecho los ganaderos de un mecanismo diseñado por FINAGRO para el
fomento de la inversión y de la capitalización. Se trata del Incentivo de
Capitalización Rural (ICR), que tiene la ventaja de que la entidad de
fomento, FINAGRO, abona el 40% del saldo de capital de los proyectos
para los pequeños productores y el 30% para los medianos y grandes. Las
empresas acopiadoras, con vistas a mejorar la calidad de la leche, han
inducido a los productores a utilizar este mecanismo para la instalación de
tanques enfriadores en la finca. Puesto que estos tanques se justifican
individualmente para producciones que excedan de mil litros, en las zonas
donde predominan los pequeños productores se ha recurrido a la estrategia
de instalar tanques comunitarios.

Tasa de interés
1991

1992

1993

1994

Tasa de redescuento
1995

1996 1991

1992

1993

1994

1995

Margen de redescuento (en porcentaje)
1996

1991 1992

1993

1994

1995

1996
Mar.96 De allí
en
adelante

CAPITAL DE
TRABAJO
Plazo inferior a
dos años
Pequeños
productores

DTF-4 DTF-2 DTF+2 Hasta Hasta DTF+4 DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 70
DTF+2 DTF+2

70

70

70

85

85

95

Otros
productores

DTF+4 Hasta Hasta Hasta Hasta DTF+8 DTF
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6

DTF+1 70

60

60

60

85

85

85

Pequeños
productores

DTF-4 DTF-2 DTF+2 Hasta Hasta DTF+4 DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 70
DTF+2 DTF+2

80

80

85

85

85

95

Grandes
productores

DTF+4 Hasta Hasta Hasta Hasta DTF+8 DTF
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6

DTF+1 DTF+1 DTF+2 70

80

80

85

85

85

95

DTF-4 DTF-2 DTF+2 Hasta Hasta DTF+4 DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 70
DTF+2 DTF+2

80

80

95

95

95

95

Grandes
DTF+4 Hasta Hasta Hasta Hasta DTF+8 DTF
DTF
DTF
DTF+2 DTF+2 DTF+2 70 80
productores
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Financiera para el Sector Agropecuario (FINAGRO).
Nota: DTF = depósitos a término fijo.

80

95

95

95

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 8
CONDICIONES FINANCIERAS DE FINAGRO, 1991-1996

95

DTF

DTF

DTF

DTF

INVERSIÓN
Plazo igual a 2
años e inferior
a 5 años

DTF

DTF

Plazo igual o
superior a 5
años
Pequeños
productores

231

232

CEPAL

En general, en las zonas de doble propósito no hay entidades
financieras privadas que mejoren las posibilidades de contratar créditos.
Las principales razones son la inseguridad que prevalece en las zonas
rurales y la escasa disposición de los organismos financieros privados a
aportar recursos a las actividades agropecuarias. Estas actividades en
general se consideran poco rentables y de alto riesgo, por lo que el grueso
del financiamiento es otorgado por las empresas acopiadoras, que cuentan
con la garantía del producto para pagarse de las posibles deudas.
Las empresas procesadoras y acopiadoras que suministran créditos a
los productores aplican una política restrictiva al respecto, pues tratan de
que la mayor parte de éstos tengan efectos directos sobre la productividad y
no signifiquen un aumento del consumo personal sin un respaldo acorde en
los niveles de producción, por lo que una fracción considerable de los
créditos se otorga en especie. También procuran que el endeudamiento no
comprometa los ingresos de los productores más allá del 30%.
3.

La inseguridad, la violencia y la economía ilegal

Todos estos factores influyen indistintamente sobre el complejo
productivo lácteo. Entre los efectos más evidentes se encuentran los
siguientes:
Impacto sobre el precio de la tierra y los mercados de
aprovisionamiento: Alrededor de las grandes ciudades hay unas especies
de cinturones en los cuales la inseguridad es menor. Los precios de la tierra,
por la misma razón, y por otras propias de la expansión urbana, exceden
hasta 40 y 50 veces los precios vigentes en zonas más lejanas. Las empresas
prefieren acopiar en esas franjas de seguridad, así los precios sean hasta un
50% más altos que en las zonas más alejadas. En esta forma se consolidan
los subclusters regionales por razones de inseguridad y, simultáneamente,
los altos precios de la tierra estimulan la producción ganadera en tierras
alejadas, de más bajo precio.
Impacto sobre la reinversión productiva: Las zonas afectadas por la
inseguridad se caracterizan por tener explotaciones extensivas, en las que la
mano de obra es poco calificada y se selecciona más por razones de
confianza que de destreza técnica. La reinversión es mínima, ya que
mientras más visible es, más se expone el propietario a tener que pagar
cuotas (o “vacunas”) más altas, ya sea a la guerrilla o a los grupos armados
que actúan en la región.
Ausentismo de los propietarios: En las zonas aquejadas por la
inseguridad, los propietarios evitan visitar sus fincas por temor al secuestro.
El manejo de las fincas corre por cuenta de los administradores, quienes
carecen de capacidad para tomar decisiones o no cuentan con la suficiente

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

233

formación técnica para hacerlo de manera eficiente. El ausentismo de los
propietarios se traduce no sólo en una baja reinversión, sino en el débil
desarrollo de las regiones, ya que las cabeceras municipales no son sitios
atractivos para el arraigo de los propietarios amenazados.
Mayores costos de transacción: La inseguridad obliga a las empresas
productoras a pagar escoltas para los vehículos que transportan productos
lácteos procesados, o a entregar las rutas de distribución a particulares que
carecen de la idoneidad y de los medios adecuados para distribuir
productos en las mejores condiciones.
Débil especialización por combinación con actividades
clandestinas: En algunas zonas donde se realizan actividades relacionadas
con el cultivo o transformación de la coca, la ganadería ha sido durante
mucho tiempo una actividad marginal o complementaria. Por esta razón
hay un sobredimensionamiento de las inversiones, a la par con un manejo
poco técnico de la actividad. Sin embargo, según la información obtenida
recientemente en entrevistas, las acciones emprendidas en los últimos años
contra esta economía clandestina han obligado a fortalecer las actividades
productivas legales, como la ganadería.
Localización de la infraestructura de procesamiento en los centros
urbanos: Los problemas de inseguridad impiden la materialización de un
factor tan importante de la competitividad, como es el que las plantas de
procesamiento estén situadas en las mismas zonas de producción. La mayor
parte de la infraestructura industrial se localiza en dos grandes ciudades,
Bogotá, D.C., y Medellín o en su área metropolitana. Los centros urbanos
cercanos a las zonas de producción, como Barranquilla, Valledupar o Santa
Marta, concentran una menor proporción de la oferta industrial.
Restricciones en el desarrollo de las organizaciones de productores:
La exclusión de los pequeños productores de algunas organizaciones
regionales impulsadas por productores de mayor tamaño, se asocia con
frecuencia al temor que sienten estos últimos por la información que los
primeros puedan suministrar a los grupos armados que actúan en la zona,
sobre la solvencia económica de los distintos miembros de las asociaciones
de productores.
4.

Políticas que afectan el entorno regional: los procesos de
descentralización

En 1986 el país emprendió un proceso de descentralización, en cuyo
marco institucional figuran la elección popular de los alcaldes, la cesión del
impuesto de valor agregado a los municipios para atender demandas
sociales y de infraestructura urbana, y el estatuto de descentralización, en el

234

CEPAL

cual se asignan competencias a los municipios y se los responsabiliza de la
formulación y ejecución de planes integrales de desarrollo.
En virtud de estas nuevas políticas, los municipios están facultados
para canalizar recursos de inversión hacia programas prioritarios rurales.
Estas facultades han aprovechado algunos municipios para fomentar la
creación de una red de acopio y de procesamiento de leche. Estas iniciativas
suelen tropezar con algunos problemas, como la atomización de los
proyectos, pues no todos se hacen con una perspectiva regional, y por ello
fracasan, o por montar proyectos que prontamente dejan de tener vigencia,
como ha sucedido con algunos tanques enfriadores de gran capacidad que
establecieron algunos agentes intermediarios, pero que fueron suplantados
por tanques individuales y quedaron en el abandono.
Una posibilidad importante que ofrecen estas políticas de
descentralización en las explotaciones ganaderas es la consolidación del
servicio de asistencia técnica a través de las Unidades Municipales de
Asistencia Técnica (UMATA), las cuales todavía son muy débiles para
prestar un apoyo más calificado y de mayor cobertura. Sin embargo, se
espera que a largo plazo las UMATA se consoliden, gocen de cierta
autonomía y cuenten con algunos recursos para organizar programas de
desarrollo productivo.

III.

Los encadenamientos verticales

1.

Producción de leche

La producción de leche de Colombia fue de aproximadamente
5 500 millones de litros, volumen que excede ampliamente la producción de
los países andinos vecinos (Ecuador, Perú y Venezuela). La tasa de
crecimiento de la producción de leche en la década de 1980 y en lo que va
corrido de la de 1990, fue en promedio, superior al 5% anual, como se
observa en el cuadro 5, superando generosamente la tasa de crecimiento
poblacional. Como resultado de ello, la disponibilidad bruta per cápita de
leche entre 1980 y 1996 aumentó en más de 85%. En 1998 se estimaba que
alcanzaba a 136 litros por persona al año.
Varios factores explican este comportamiento positivo de la oferta de
leche. Por una parte, la expansión del doble propósito, como resultado de
las presiones de la industria para lograr el autoabastecimiento ante la
creciente demanda de las ciudades. Algunas industrias como CICOLAC y
Nestlé instalaron redes de acopio en zonas donde las explotaciones de doble
propósito habían logrado consolidarse. Mediante políticas de fomento,
crédito, apoyo tecnológico y comercialización asegurada, estas
multinacionales lograron desarrollar una creciente oferta de leche.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

235

La política de precios —que apuntaba primero hacia una libertad
vigilada y luego hacia una libertad condicionada— ha sido también
importante, ya que le ha garantizado al subsector márgenes de ganancia
superiores al resto del sector agropecuario. Durante largo tiempo, al menos
entre 1980 y 1997, los precios de los productos lácteos pagados al productor
fueron notablemente superiores a los del grupo de productos formado por
agricultura, caza, silvicultura y pesca. Aunque después de 1995 el precio al
productor lácteo ha tendido a la baja, sigue por encima de los precios
percibidos por los demás productores agropecuarios.
El efecto expansivo de la producción de leche ha sido visible en la
mayor parte del territorio nacional. Zonas que se habían tornado
marginales en cultivos transitorios poco competitivos frente a las
importaciones, como trigo, cebada y maíz, fueron convirtiéndose en
productoras de leche. El impacto regional de la producción lechera se
puede medir indirectamente por el aumento de la demanda de insumos,
servicios y mano de obra, que representan entre un 40% y 60% de los
egresos de la finca, demanda que está alimentada por una red de
abastecimiento basada en el trabajo local y en los almacenes de distribución
de insumos.
La oferta de la finca a partir de la obtención de la leche da origen a
otras redes comerciales, dedicadas a quesos artesanales, terneros destetos y
leche. Menos de 70% de la producción total de leche se destina a la venta. El
resto se consume o se procesa en la finca, lo cual muestra la importancia
que tienen la producción artesanal y las actividades de cría. Esta estructura,
entonces, da lugar a tres redes comerciales distintas: la de acopio de quesos
artesanales, de destetos y de leche (para su procesamiento y consumo en las
ciudades).
De estas tres redes comerciales, la más moderna, por su carácter
industrial, es la de la leche. A diferencia de las otras dos, esta última red
moviliza intermediarios o acopiadores con medios especializados de
transporte, tales como carrotanques refrigerados, al tiempo que necesita
plantas de acopio y de procesamiento y de vehículos especializados para el
reparto detallista. Las otras dos redes son en gran parte residuales al
mercado de la leche y se caracterizan por un manejo empírico deficiente,
con un grado mínimo de tecnificación. Por consiguiente, es el mercado de la
leche para procesamiento y consumo urbano el que dinamiza y define el
ritmo de cambio y de intensificación técnica de las explotaciones lecheras.
Esta conducta es evidente en las zonas especializadas, las cuales se
corresponden con una menor proporción de uso de la leche en finca.
La leche vendida se destina a procesos industriales de pasteurización,
a la producción de derivados tales como quesos, kumis, yogur, mantequilla,

236

CEPAL

helados y dulces, y a la producción de leche en polvo. Según los estudios de
la CEGA, el mercado de leche pasteurizada como el de derivados lácteos
han sido bastante dinámicos en el último quinquenio, en correspondencia
con el crecimiento de la población urbana, el aumento de los ingresos de la
población y la mayor eficiencia industrial. En cambio, el consumo de leche
en polvo pierde terreno a largo plazo ante los hábitos y preferencias de la
población por el consumo de leche fresca; sólo parece haberse recuperado
últimamente en los estratos de bajos ingresos y en algunas regiones, gracias
a una diferencia de precios favorable al consumidor de leche en polvo. Los
lácteos procesados se distribuyen por las redes detallistas pertenecientes a
las industrias, merced a los contratos suscritos con los comerciantes
mayoristas y mediante el suministro directo al sector institucional.
Paralelamente con los procesos industriales, hay un sector artesanal
que labora en las ciudades y en las cabeceras de zonas productoras de leche
con quesos y algunos productos derivados de la leche, como arequipes y
dulces. En la medida en que el sector artesanal produce para satisfacer una
demanda mayorista cada vez más importante, como la proveniente de las
actividades de panadería y bizcochería, los productores artesanales tienen
mayor capacidad de negociación; éste es el caso de los quesos doble crema y
costeño. Además, en los últimos años, muchas unidades artesanales que
abastecen los mercados mayoristas han empezado a adoptar estructuras
más empresariales, con capacidad de disputar los mercados a las industrias
ya establecidas.
A pesar de las ventajas que ofrece como alternativa para mejorar la
capacidad de negociación de los productores frente a la industria, el sector
artesanal carece del apoyo tecnológico, comercial y empresarial que le
permitiría crecer y mejorar su posición en el mercado. A diferencia de los
derivados lácteos, el precio del queso campesino ha permanecido estancado
o deprimido. Los márgenes de intermediación para los productores y los
comerciantes han disminuido, según se desprende de las entrevistas, en
gran parte por la competencia con los quesos importados o
industrializados.
Los productores artesanales de quesos y derivados lácteos que
satisfacen un mercado detallista o uno muy localizado son los que
encuentran mayores dificultades para crecer. Estos artesanos tienen sus
mercados en los segmentos de población de menor capacidad adquisitiva y,
de acuerdo con los estudios realizados por la CEGA, están retrocediendo
frente a una oferta industrial cada vez más eficiente y dinámica, integrada a
grandes estructuras comerciales, como los hipermercados.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

237

Estructura básica del complejo productivo lácteo

El complejo lácteo de Colombia se ha formado espacialmente
alrededor de cuatro principales ciudades: Bogotá, D.C., Medellín,
Barranquilla y Cali (véase el mapa adjunto), que representan
aproximadamente el 85% del consumo total de las ciudades grandes e
intermedias. A cada una de estas ciudades se asocia una zona productiva
importante como núcleo tradicional de abastecimiento. Estas zonas se
caracterizan por la cercanía a las ciudades, con una incidencia menor de los
costos de transporte de la leche; consecuentemente, los precios pagados al
productor son más altos. Los grandes núcleos de abastecimiento de estas
cuatro ciudades aportan cerca de 48% de la oferta de leche.
Dado que la oferta de leche de estos núcleos productivos básicos no
es suficiente para abastecer a las principales ciudades, éstas han tenido que
recurrir a zonas de expansión más distantes, que en general no ofrecen
condiciones agroecológicas favorables para sostener ganado de leche
especializado, ya que son cálidas, en tanto que las razas más productivas
lecheras están adaptadas a los climas fríos. Por consiguiente, en estas zonas
de expansión predomina el ganado de doble propósito, con cruces
mejorados que se han introducido con intensidad a partir de los años
ochenta, con razas holstein, pardo-suizo, blanco orejinegro o yirk.
El conjunto formado por cada núcleo de consumo con su zona de
abastecimiento inmediata y su zona de expansión configura lo que se
podría denominar un subcluster, ya que cuenta con una red de
abastecimiento en la que predominan unas pocas empresas, distintas de las
que prevalecen en los demás subclusters. Además, tienen una posición
dominante en los mercados urbanos que abastecen, en particular en la
oferta de leche pasteurizada. La integración entre los subclusters a nivel de
materia prima es ocasional, y obedece a algunos convenios temporales entre
empresas ante situaciones coyunturales de escasez o de abundancia.
La existencia de estos subclusters puede advertirse en la diferencia
existente entre los precios al productor y al consumidor. Por ejemplo,
ambos precios difieren de manera apreciable en Bogotá, D.C. y Medellín.
Aun entre los derivados lácteos, en los que existe una mayor integración de
los mercados, hay diferencias notorias en los precios al consumidor.
2.

Áreas de expansión o de reserva productiva

Las áreas de expansión productiva están localizadas cerca de las
ciudades y de sus zonas naturales de abastecimiento. Son tierras cálidas, en
las que impera el doble propósito y hacia donde las empresas han ampliado
sus redes de acopio con el fin de complementar su abastecimiento de leche
fresca o de leche para pulverización. En más de dos décadas, la oferta de

238

CEPAL

leche proveniente de estas zonas se ha incrementado, hasta el punto de que
hoy representa más de 20% de la producción total de leche. Aunque
algunas zonas mantienen su carácter de subsidiarias de los núcleos básicos
de abastecimiento, otras, como el Magdalena Medio y el Cesar, han
intensificado su especialización y asoman como zonas proveedoras vitales
para el abastecimiento del país, con una dinámica propia.
PRINCIPALES CIUDADES DE COLOMBIA

Barranquilla

Medellín

Bogotá

Cali

Principales ciudades

Fuente: Mapa tomado del Atlas de Colombia del Instituto Geográfico Agustín
Codazzi (IGAC), 1997.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

3.

239

Estructura de acopio del complejo productivo

La organización del acopio de leche se corresponde con la estructura
descrita de los subclusters. La capacidad de acopio está más consolidada en
los núcleos de abastecimiento de las grandes ciudades. Allí las grandes
empresas procesadoras compiten con distintas estrategias por el suministro
de leche, en las que se combinan incentivos a los productores por
cantidades acopiadas, servicios y crédito, hasta una dinámica política
competitiva de defensa de los territorios de acopio. Además, como ya se ha
mencionado, las grandes empresas dedican buena parte de sus esfuerzos a
promover una mayor oferta en estas zonas de localización privilegiada,
mediante una tecnificación y una intensificación del proceso, con el uso de
forrajes y suplementos nutricionales, para asegurar rápidos resultados
productivos.
Las principales empresas procesadoras de lácteos del país dominan
de una u otra forma en los núcleos básicos de producción, lideran los
cambios y establecen las condiciones comerciales a los productores: se trata
de Alpina, Proleche y Parmalac en el altiplano cundiboyacense; Nestlé en el
Cesar y en el Caquetá; Colanta y Proleche en el altiplano antioqueño,
Córdoba y Magdalena Medio; Alival en el Valle; Colácteos en Nariño, y
Coolechera en la Costa Norte Oriental. Estos territorios comerciales son
difíciles de penetrar por las empresas competidoras, dados los nexos de
antigüedad y de servicios que se establecen; por la misma razón, las
posibilidades de expansión de las empresas en lo que se refiere al
aprovisionamiento de leche dependen en buena parte del esfuerzo que
hagan para orientar hacia la lechería las explotaciones situadas en su zona
de influencia.
El acopio de leche está a cargo principalmente de las empresas
procesadoras. Esto constituye un gran cambio con respecto a dos o tres
décadas atrás, cuando el acopio estaba en manos de transportadores
particulares. Las mayores exigencias sanitarias para la venta de los
productos, los avances en la calidad de la oferta y las estrategias
empresariales han tenido como efecto que las industrias se hagan cargo
directamente del acopio. Al mismo tiempo, las industrias llevan a cabo un
control de calidad según diversos parámetros, y otorgan bonificaciones por
frío, contenido de grasa, calidad higiénica y tiempo de reducción del azul
de metileno.
La intervención directa de las empresas procesadoras en el acopio de
leche ha permitido algunas innovaciones importantes que inciden
directamente en la calidad de la leche, como el establecimiento de nuevos
centros de acopio en las zonas productoras en expansión y el uso de
carrotanques refrigerados. En los últimos cinco años se ha ampliado el uso

240

CEPAL

de tanques de enfriamiento en la finca, lo cual ha incidido en el
mejoramiento de la calidad de la leche y en la posibilidad de utilizarla para
elaborar derivados que requieren una materia prima de óptima calidad.
La pulverización y uso de excedentes lecheros disminuyen hasta
cierto punto la necesidad de despachar los excedentes frescos hacia otras
zonas del país. Aunque ocasionalmente las procesadoras han concertado
convenios entre sí para despachar y recibir leche fresca, estos acuerdos
suelen ser frágiles, pues dependen en mucho de las circunstancias de los
mercados de acopio y los mercados finales.
En el nivel empresarial se destaca la intensa competencia desatada en
los últimos años por el acopio de leche en las zonas de acceso más fácil. No
hay empresas que acopien en todo el territorio nacional. Como se dijo, las
procesadoras acopian en sus nichos de abastecimiento cercanos, lo cual
obedece a las dificultades para transportar leche desde largas distancias, no
sólo por los costos, sino por los problemas de infraestructura vial de las
zonas de expansión y, principalmente, por los problemas de inseguridad. A
causa de esta competencia por las áreas de expansión cercanas a las
ciudades, las pequeñas procesadoras que abastecían nichos regionales y
ciudades intermedias han sido desplazadas por las procesadoras grandes
tanto en el acopio como en la colocación de productos finales al
consumidor.
Otro efecto de este tipo de ordenamiento en el acopio tiene que ver
con la definición de los precios de la leche. Éstos son distintos de una a otra
ciudad, de acuerdo con la demanda de la zona que abastecen y debido a la
inexistencia de un mercado nacional integrado de la leche. Los núcleos de
abastecimiento sometidos a mayor presión de la demanda son el altiplano
cundiboyacense y antioqueño. En las zonas circunvecinas a Bogotá, D.C., se
pagan los precios más altos del país, los cuales se trasladan al consumidor.
4.

Estructura de procesamiento en el complejo productivo

Es conveniente distinguir dos tipos de procesamiento: uno industrial
y otro artesanal. La industria procesadora de lácteos se ubica en su casi
totalidad en las ciudades más grandes y en las intermedias (véase el
cuadro 9). La producción artesanal cubre dos ámbitos, el rural y el urbano.
Como se ve en el cuadro 10, la producción industrial demanda cerca de 80%
de la leche, pero los derivados no industriales (quesos costeño, doble crema
y campesino básicamente), que representan 20% de la demanda, han
permanecido en el mercado.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

241

Cuadro 9
COLOMBIA: CAPACIDAD INSTALADA Y UTILIZADA DE LA INDUSTRIA LÁCTEA
DE LAS PRINCIPALES CIUDADES,a 1994
Pasteurización
5.9
48.5

Capacidad instalada (millones de litros/día)
Pulverización
Derivados
1.28
0.94
Capacidad utilizada (%)
38.8
58.7

Total
8.1
47.7

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Bogotá, D.C., Cali, Medellín y Barranquilla.

Cuadro 10
COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN Y CRECIMIENTO DE LAS COMPRAS DE LECHE SEGÚN
SU USO EN LAS PRINCIPALES CIUDADES, 1984-1994 a
(Porcentajes)
Productos

1984

1990

1994

Leche pasteurizada
Leche en polvo
Derivados industriales
Helados y dulces
Derivados no industriales

60.5
7.8
7.8
6.4
17.5

53.6
11.3
8.7
6.5
19.9

52.1
9.7
11.4
6.7
20.1

Tasa de
crecimiento
anual 19841994 (%)
4.2
8.1
10.0
6.3
7.2

Tasa de
crecimiento
anual 19901994 (%)
5.8
2.6
14.1
7.5
6.8

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos
(CEGA).
a
Bogotá, D.C., Cali, Medellín y Barranquilla. La comparación se refiere al volumen comprado por los
agentes más grandes. No se consideran las capitales del eje cafetero, dadas las dificultades para reconstruir
el indicador correspondiente a 1984.

En el área rural, la producción artesanal en finca obedece en gran
parte a la presencia de pequeños productores, los cuales están más
consolidados en departamentos como Boyacá, Cundinamarca, norte del
Valle, Antioquia y Nariño. Estos pequeños productores tienen nichos de
mercado naturales en ciertos segmentos urbanos y principalmente en las
ciudades intermedias, hacia donde destinan su oferta de quesos y cuajada.
La producción se realiza en pequeña escala, y luego es colocada entre los
consumidores gracias a una red formada por gran cantidad de
intermediarios.
También forman parte de esta oferta artesanal rural las unidades
productoras de queso costeño y queso doble crema, que se caracterizan por
ser menos perecederos. Estos quesos, producidos ya sea en finca o en las
cabeceras de pequeños municipios, se destinan a una oferta mayorista para
consumo industrial y para consumo directo en las grandes ciudades. A
diferencia de la oferta artesanal de los pequeños productores, estos quesos
se acopian en grandes cantidades que luego se despachan a las principales

242

CEPAL

ciudades del país para su venta mayorista. Las zonas con expansión del
doble propósito y con dificultades en el acopio de leche son los principales
proveedores de este mercado.
En las ciudades persisten unidades artesanales que procesan la leche
y venden derivados como dulces, arequipes, helados y quesos. Sus
mercados son los segmentos poblacionales de menores ingresos.
La industria de lácteos del país comprende principalmente la
producción de leche pasteurizada, leche en polvo, queso fresco, yogur y
kumis. Como se observa en el cuadro 11, la leche pasteurizada es el
producto industrial más importante en volumen y valor. La siguen en
importancia la leche en polvo, el yogur y el kumis.

Cuadro 11
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE LÁCTEOS, 1972-1995
Año

1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

Leche
refrigerada
(millones de
litros)

31.2
15.9
3.3
4.9
4.3
7.8
17.2
10.8
14.5
16.5
12.0
12.4
24.5
19.0
24.7
7.6

Leche
pasteurizada
(millones de
litros)
381.6
343.1
369.1
402.8
361.0
400.0
430.2
409.9
417.6
431.4
450.6
462.3
531.0
617.2
652.5
659.5
678.9
770.2
781.6
789.2
833.0
890.2
985.9
1 134.2

Queso blando
(miles de kg)

1 810.9
2 489.8
2 335.0
2 663.1
2 981.0
4 610.0
4 653.1
6 160.1
6 220.1
5 799.8
6 339.6
5 961.7
6 023.5
3 777.3
4 618.4
4 692.1
4 846.0
4 752.9
5 314.7
6 722.8
7 259.8
11 044.2
11 707.4

Leche en
polvo
(miles de
kg)
12 308.1
13 111.1
15 191.5
14 987.2
13 951.8
13 846.5
15 428.0
22 201.7
22 586.5
26 572.0
23 678.6
30 532.9
28 047.8
30 840.3
29 691.3
28 663.3
28 401.9
42 756.3
37 239.5
38 555.4
44 102.6
39 520.9
44 302.9
51 766.0

Yogur y
kumis
(miles de
litros)
1 310.3
2 794.4
3 938.0
3 728.5
4 525.9
6 641.5
9 909.8
13 059.8
14 866.6
16 418.1
24 402.7
31 529.2
35 863.9
39 582.4
42 512.4
42 787.6
47 666.7
51 443.0
53 142.5
55 119.1
63 899.3
70 045.1
79 201.3
85 167.9

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE), Anuario de la industria manufacturera.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

243

Desde la década de 1970 la industria se ha orientado de preferencia
hacia los derivados, debido a su mayor rentabilidad. El precio al
consumidor del yogur y del kumis se ha mantenido relativamente estable
en comparación con el de la leche en polvo, el queso y la misma leche
pasteurizada, que en 1996 y 1997 mostró una tendencia a la baja en
términos reales.
Cuadro 12
COLOMBIA: VALOR DE LA PRODUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE LÁCTEOS,
1981-1995
(Millones de pesos)
Año

Leche
refrigerada
12 446.4
2 143.2
3 527.7
2 477.3
5 039.5
10 262.4
6 311.3
9 712.8
10 154.2
7 738.9
8 101.6
15 336.6
11 924.5
16 074.0
8 117.0

1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

Leche
pasteurizada
348 807.4
360 691.3
362 955.4
405 534.4
425 733.1
456 934.8
486 406.5
510 724.8
580 401.3
573 195.8
548 612.9
627 925.7
664 544.1
674 073.6
763 806.7

Queso
blando
47 882.3
48 614.5
48 817.2
47 585.4
45 045.2
20 953.9
25 283.8
25 856.6
24 264.8
24 628.8
28 810.6
35 014.6
36 246.5
54 260.9
60 512.6

Leche en
polvo
176 833.0
164 896.9
209 925.5
169 268.8
192 867.2
209 923.5
217 524.1
222 821.5
286 502.8
272 212.7
279 419.8
358 418.0
309 245.4
346 785.2
352 968.4

Yogur y
kumis
40 371.3
58 287.4
71 123.9
83 205.7
85 584.2
103 119.3
109 854.2
123 519.2
143 187.4
142 949.4
148 439.2
186 209.4
214 941.6
224 398.7
241 509.6

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadísticas (DANE), Anuario de la industria manufacturera.

Gráfico 5
COLOMBIA: PRECIO DE LA LECHE EN DIFERENTES CIUDADES, 1989-1998
PRECIOS PROMEDIO ANUALES AL PRODUCTOR Y AL
DEFLACTADOS POR EL IPC TOTAL
1.100
1.000

Bogotá consumidor

Consumidor
Medellín consumidor

900

Cali consumidor

800

Pasto consumidor

700
Bogotá productor
600
Córdoba productor
500
César - Guajira Valledupar
productor
Nariño productor

400

Productor

300

Antioquia productor
200
89

90

91

92

93

94

95

96

97

98

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE).

244

CEPAL

Entre tanto, la oferta de leche pasteurizada sigue en general el
crecimiento vegetativo de la población, aunque se mueve también según las
mayores demandas que puedan surgir de la creciente concentración urbana
y según las variaciones en el ingreso de los consumidores. Entre 1980 y 1997
la oferta de leche pasteurizada tuvo un crecimiento promedio de 6% al año;
la de los derivados como yogur y kumis superó 10% anual, y la de leche en
polvo llegó a 5%. La oferta industrial de quesos registró oscilaciones, pero
en los años noventa se consolidó como un renglón capaz de competir con la
producción artesanal.
En general, las aceptables tasas de crecimiento que presentaron las
industrias procesadoras en el período 1990-1994 son atribuibles no sólo a la
mayor capacidad adquisitiva del conjunto de la población, sino también a la
competencia intensa que se dio entre los productores, lo cual tendió a
reducir los márgenes de intermediación y a desplazar los mercados a la
oferta artesanal de los pequeños productores. De esta forma, la industria
captó parte de los clientes habituales de los productos artesanales y amplió
su mercado. En contraste, la oferta artesanal mayorista de quesos para uso
industrial y consumo directo se ha mostrado capaz de disputar los
mercados y las materias primas a la industria formalmente establecida. El
desarrollo de un mercado institucional importante y la demanda de éste de
quesos artesanales facilitan la capacidad negociadora de los artesanos
mayoristas, hoy en vías de convertirse en empresarios.
La producción industrial de lácteos no sólo obedece a la demanda
inmediata de la ciudad en que se localiza y su zona de influencia, sino
que tiende a especializarse y a cubrir mercados de tipo nacional y regional
(véase el cuadro 13). Esta tendencia ha sido más visible en los últimos años,
a partir de las dinámicas políticas competitivas que han desplegado
las principales empresas; la competencia es más encarnizada mientras más
bajos son los márgenes, como sucede con la leche pasteurizada.
Parte de las nuevas estrategias de las empresas ha consistido en
abandonar su dedicación exclusiva a un producto líder, para emprender
una diversificación dentro de una línea determinada (por ejemplo, quesos
frescos, quesos madurados o derivados líquidos ácidos); en esta forma se
abastece a la población no sólo con un producto líder, como leche
pasteurizada y de larga duración (UHT), sino con otros productos con
mercados prometedores, como derivados lácteos bajo distintas
presentaciones, que son los que otorgan en la actualidad márgenes de
ganancia más altos.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

245

Cuadro 13
COLOMBIA: ESPECIALIZACIÓN DE LAS EMPRESAS LÁCTEAS, 1996
Nestlé
Alpina
Colanta
Parmalac
Proleche
La Alquería
Coolechera
Colácteos

Leche en polvo
Derivados lácteos líquidos, quesos frescos y madurados, dulces y
postres
Leche pasteurizada, queso campesino y derivados lácteos líquidos
Leche pasteurizada y ultrapasteurizada
Leche en polvo
Leche en polvo
Leche en polvo
Quesos madurados

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos
(Banco Ganadero) (CEGA).

Cuadro 14
COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS EN LOS MERCADOS
MAYORISTAS PARA CONSUMO FINAL, 1994
(Porcentajes)
Leche pasteurizada
Leche en polvo
Derivados
Leche cruda
Total

51.3
14.6
28.0
6.1
100.0

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos
(Banco Ganadero) (CEGA).

La diversificación y la especialización por líneas también ha cobrado
importancia con la intensificación de la competencia. Por ejemplo, Alpina
(la principal industria del país en derivados lácteos líquidos) ha
desarrollado una política de gran exigencia en cuanto a la calidad de sus
productos, además de estar permanentemente innovando en sus referencias
comerciales. Sus innovaciones surgen en parte del seguimiento que hace de
los mercados externos y de la adaptación de los productos a las preferencias
del consumidor colombiano. Además, ha lanzado productos autóctonos que
no habían sido industrializados, como la avena, que ha logrado
posicionarse muy bien en el mercado.
Por ser la industria líder en derivados lácteos, Alpina es imitada por
otras industrias nacionales en lo referente a garantizar la calidad, por lo que
sus precios no se diferencian mucho. Siguen a éstas una multitud de
empresas pequeñas, locales, que imitan algunas de las líneas de Alpina pero
a precios más bajos, dado su escaso posicionamiento en los mercados. En
quesos madurados Colácteos asoma como industria líder, y Colanta en
quesos frescos. En leche en polvo, bajo distintas especificaciones (leche para
lactantes, para segmentos de población adulta), sobresale Nestlé.

246

CEPAL

El número de establecimientos de la industria de lácteos asciende a
poco más de cien plantas procesadoras, en las que laboran cerca de diez mil
empleados. Como se dijo ya, las seis empresas más importantes dominan
más de 50% de los mercados (Alpina, Colanta, Nestlé, Parmalac, Proleche y
Coolechera). La capacidad instalada industrial con que cuenta el país para
el procesamiento de lácteos es de 8.4 millones de litros/día (véase el cuadro
9), lo cual excede en 60% la producción nacional de leche. Sin embargo,
durante épocas de abundancia el uso de esta capacidad instalada aumenta,
como es natural, a niveles que no han sido evaluados. La industria
pulverizadora es la que tiene una mayor subutilización de su capacidad
instalada, circunstancia explicable por la preferencia que domina en el país
hacia el consumo de leche fresca.
La leche en polvo es quizá el único producto procesado que en la
actualidad cuenta con un mercado nacional. Las plantas pulverizadoras se
localizan principalmente en el norte del país, donde obtienen la materia
prima más adecuada por sus características de contenido graso. Este tipo de
industria cuenta con diez empresas, entre las que predomina como líder
Cicolac, hoy adquirida por Nestlé, la cual controla 70% de las ventas.
En los años noventa la industria experimentó una renovación
tecnológica gracias a la introducción de procesos de ultrapasteurización en
leche fluida de larga duración en cajas Tetra Pak (UHT), en bolsas plásticas
y en garrafas; la introducción de leche en polvo instantánea; la
diversificación de los derivados lácteos con quesos madurados, yogur con
cereal, avenas, dulces de leche y postres; la renovación de la línea de
helados, y el uso de nuevos empaques de menor tamaño.
Estas innovaciones en productos estuvieron acompañadas, en una
primera etapa, de una dinámica estrategia comercial encaminada a
expandir los mercados más allá del área de influencia regional y en una
segunda etapa, se ampliaron las plantas de procesamiento y se crearon
nuevas instalaciones, en distintas partes del país para consolidar la oferta
de derivados.
Las innovaciones se orientan hacia la diversificación de la oferta de
derivados lácteos, hacia el desarrollo de la línea de quesos madurados y
hacia el mejoramiento de la calidad de los derivados. Las novedades en
empaques han sido importantes, como los empaques al vacío, y el uso de
garrafas para distribuir la leche ultrapasteurizada. Las pasteurizadoras que
no pueden diversificarse, como sucede con muchas empresas pequeñas y
marginales de la ciudad, han optado, para permanecer en la actividad, por
comprar leche de mala calidad que se paga a precios más bajos y se vende
entre los estratos de bajos ingresos.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

247

En el gráfico 6 se observa que el valor agregado de la industria
aumentó entre 1990 y 1995 no obstante la resolución 427, ritmo que se vio
afectado a partir de 1996, posiblemente a causa de la difícil situación
económica y de desempleo por la que todavía atraviesa el país.
Hacia el futuro, en la medida en que consolide su oferta hacia otro
tipo de productos distintos de la leche pasteurizada, la industria tendrá
mayor capacidad de influencia para mantener bajo el precio de la leche al
consumidor, lo cual ejercerá un impacto negativo sobre el productor. Quizá
sea necesario entonces estudiar otro tipo de acuerdos, distintos de aquellos
basados estrictamente en los precios, que permitan mejorar los ingresos del
productor. Ello podría darse mediante la propiedad compartida de las
cadenas de producción, procesamiento y comercialización, o estimulando la
participación de los productores en la propiedad de las industrias.
Gráfico 6
COLOMBIA: FABRICACIÓN DE PRODUCTOS LÁCTEOS Y AGREGACIÓN
DE VALOR, 1970-1995

PRECIOS REALES, BASE DICIEMBRE 1998 = 100

2.000.000

35,0

1.800.000
30,0

25,0

Millones de pesos

1.400.000

1.200.000
20,0
1.000.000
15,0
800.000

600.000

Porcentajes (valor agregado / producción bruta)

1.600.000

10,0

400.000
5,0
200.000

0

0,0
1970

1972

1974

1976

1978

CONSUMO INTERMEDIO

1980

1982

1984

VALOR AGREGADO

1986

1988

1990

PRODUCCIÓN BRUTA

1992

1994

VA / PB

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE), Anuario de la industria manufacturera.

248

5.

CEPAL

Estructura de distribución y de comercialización

La oferta del mercado lácteo es heterogénea, aunque unas pocas
empresas controlan el grueso de la comercialización. Se pueden distinguir
dos tipos de ofertas: una, de tipo moderno, con uso de empaque al vacío o
Tetra Pak, código de barras y una amplia gama de productos lácteos,
postres y dulces. Y otra popular, con deficiencias en los empaques, en la
calidad y en el control de los vencimientos. En el primer caso, las empresas
tienen mecanismos de control de los clientes, a quienes se les hace un
seguimiento pormenorizado de la dinámica de ventas. En el segundo caso,
las empresas artesanales tratan de captar ventas ofreciendo márgenes
atractivos a los detallistas, así la calidad de sus productos no sea la mejor.
Las empresas procesadoras tienen varias estrategias para distribuir
sus productos. En algunas ciudades, como Bogotá, D.C., las empresas
líderes, de mayor prestigio, tienen su propia red de distribución mayorista,
a fin de garantizar la calidad de sus productos y un buen servicio a los
comerciantes detallistas. En ciudades como Cali, la distribución mayorista
es contratada con particulares. En la capital es frecuente que algunas
empresas que producen leche pasteurizada la entreguen a distribuidores
particulares que son propietarios de rutas de distribución. Tales rutas
persisten porque la inseguridad vuelve difícil la penetración comercial en
ciertas zonas de la ciudad.
La distribución detallista es en general costosa. Significa hasta 20%
del valor final de los productos. Tal proporción se debe a los hábitos de los
consumidores, los cuales acostumbran a comprar la leche preferentemente
en las tiendas de barrio. En efecto, según se puede observar en el cuadro 15,
así lo hace el 68% de los hogares. Dada la multitud de tiendas y dados los
pequeños volúmenes que deben distribuir las empresas, el costo de
distribución se eleva sustancialmente, en especial para los estratos medios y
bajos, ya que los estratos altos compran la leche principalmente en los
supermercados.
Cuadro15
COLOMBIA: LUGAR DE COMPRA DE LA LECHE DE LOS HOGARES URBANOS, 1992
(Porcentajes)

Total nacional
Barranquilla
Medellín
Cali
Bogotá, D.C.

Tienda de
barrio
68.3
88.1
77.3
60
64.1

Supermercado
9.5
7.1
11.5
19.6
7.5

Plaza

Otros

Total

2.6
1.7
3.2
5.5
0.7

19.6
3.1
8
14.9
27.7

100
100
100
100
100

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE), Encuesta de hogares.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

249

La competencia entre las empresas de lácteos ha envuelto también a
los supermercados, varios de los cuales venden productos con su propia
marca. Para ello suscriben contratos de aprovisionamiento bajo
especificaciones definidas de calidad y empaque. Sin embargo, en los
supermercados y en los hipermercados compiten las marcas de mayor
prestigio. Algunos supermercados arriendan estantes a tarifas que
dependen de su ubicación y de su capacidad para atraer la atención del
cliente.
Los gastos en publicidad, necesarios para mantener o mejorar el
posicionamiento en el mercado, son una erogación cuantiosa para las
empresas productoras. También las campañas de lanzamiento de un nuevo
producto, lo cual, además de la publicidad, supone precios de introducción,
promociones, degustaciones, rifas y obsequios. Las pequeñas empresas, que
no están en condiciones de organizar campañas publicitarias, se sostienen
por medio de promociones, del tipo “pague dos y lleve tres”.
En el conjunto nacional, son los derivados lácteos producidos por las
grandes empresas los que gozan de mayor integración en los mercados.
Estos derivados se despachan desde las principales ciudades y se
posicionan merced al amplio uso de la propaganda y de la publicidad. Las
diferencias de precio de la materia prima y las diferencias en los márgenes,
que son más altos que los de la leche pasteurizada, justifican el despachar
productos terminados hacia los mercados más importantes del país.
Un rasgo sobresaliente de la distribución es el interés reciente de las
empresas de hacerse cargo directamente de esta labor, a fin de mejorar su
posicionamiento y controlar la calidad final de los productos. Otro hecho
importante es el desarrollo de redes propias de distribución de derivados
lácteos, con grandes campañas de propaganda y entrega de incentivos
económicos o en dotación de infraestructura de frío a los expendedores
detallistas. Estas redes tienden a traspasar los umbrales regionales y a
ampliarse hasta los mercados nacionales con productos líderes como yogur,
kumis y otras bebidas saborizadas. A continuación se comenta lo
relacionado con las principales ciudades.
6.

El consumo y el precio de los lácteos

El consumo per cápita de leche está en cerca de 136 litros, cifra que
excede el promedio mundial, de 75 litros, aunque está todavía por debajo
del consumo per cápita de los países desarrollados. Sin embargo, hay a este
respecto grandes desigualdades entre las distintas ciudades y regiones del
país. Bogotá, D.C. y Medellín tienen el consumo per cápita más alto, en
tanto que en ciudades como Barranquilla y Cali es hasta 30% más bajo.

250

CEPAL

La evolución del consumo de lácteos está asociada al crecimiento de
la población urbana y al ingreso de los consumidores. Esta evolución
permite explicar las variaciones en los precios al consumidor y la estructura
de la demanda de lácteos.
Durante el período 1991-1994, con la elevada liquidez y
disponibilidad de crédito del país, hubo una demanda creciente de los
consumidores, coyuntura que aprovechó la industria para aumentar los
precios al consumidor. Como se observa en el gráfico 5, esta circunstancia
fue más marcada en la capital, donde los precios reales al consumidor
tuvieron a partir de 1991 una tendencia ascendente que se prolongó hasta
1995.
Por su parte, la composición de la oferta varía de acuerdo con la
evolución de los ingresos y el estrato de los consumidores. Los sectores de
ingreso y estrato social más altos privilegian el consumo de yogures, kumis,
quesos madurados y leches UHT. En los estratos más bajos predomina el
consumo de leche en bolsa y de derivados artesanales de bajo precio. Las
circunstancias económicas críticas que vivió en los últimos años el país,
favorecieron la sustitución de leche líquida por leche en polvo, a causa
sobre todo de la diferencia de precios (véase nuevamente el gráfico 2).
Los precios al consumidor obedecen a las políticas de las grandes
industrias que lideran el mercado. Estas empresas se reúnen al principio de
cada año para definir los aumentos de precio. Para ello se basan en estudios
de mercado (en los que se mide la capacidad adquisitiva de los
consumidores), en las previsiones de inflación del nuevo año y en el nivel
de inflación del año anterior.
De acuerdo con la canasta del Departamento Administrativo
Nacional de Estadística (DANE), los lácteos más demandados por las
familias son la leche pasteurizada y los quesos. Sin embargo, todo parece
indicar que el consumo de derivados aumentó sensiblemente en los últimos
años, hacia productos de consumo menos tradicional como avenas y
postres. Según se muestra en el cuadro 16, en 1994 el rubro de lácteos
representaba 2.36% del gasto de la canasta familiar, contra más de 3.6% en
1988. Los derivados y los quesos son los productos más dinámicos de la
canasta.
Los estudios de la CEGA también encuentran una correlación entre el
alto ritmo de crecimiento del consumo per cápita y la producción industrial
local. Es el caso de Medellín y Bogotá, D.C., ciudades donde tienen su sede
empresas que han logrado expandirse más allá del mercado local. También
los estudios indican que la concentración industrial parece haber
contribuido al crecimiento del mercado gracias al proceso de
especialización regional y de diversificación por línea especializada; en esta

Leche

Leche en polvo

Yogur-kumis

Queso

Subtotal

Otros a

Total

pasteurizada
1988

1994

1988

1994

1988

1994

1988

1994

1988

1994

1994

Bogotá, D.C.

2.63

1.52

0.25

0.12

0.24

0.11

0.68

0.41

3.8

2.39

0.24

2.63

Medellín

3.01

1.96

0.27

0.22

0.14

0.1

0.81

0.6

4.2

2.97

0.14

3.11

Calí

1.89

0.98

0.66

0.35

0.2

0.09

0.58

0.25

3.3

1.78

0.24

2.02

Barranquilla

2.63

1.9

0.51

0.35

0.09

0.09

1.1

0.76

4.3

3.2

0.14

3.34

Total nacional

2.33

1.38

0.44

0.24

0.13

0.1

0.63

0.44

3.59

2.16

0.2

2.36

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y estimaciones de la Corporación de
Estudios Ganaderos (CEGA).
a

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 16
COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS EN LA CANASTA
FAMILIAR, 1988 Y 1994
(Porcentajes)

No se dispone de información para “Otros” en 1988.

251

252

CEPAL

forma ha sido posible el desarrollo de nuevos productos con sus
correspondientes estrategias y la búsqueda de nuevos mercados (tendencia
hacia la integración de un mercado nacional del producto terminado).

IV.

Proyecciones del complejo productivo lácteo

Para el presente estudio se analizó la proyección del complejo lácteo
a partir de las previsiones particulares de los agentes más importantes que
intervienen en él y que tienen capacidad para afectar profundamente su
futuro. El objetivo era prever un escenario futuro validado por las
estrategias previstas por los agentes. De este ejercicio, que se realizó por
medio de encuestas, se desprende lo siguiente:
- En general, los gremios de industriales y los productores están de
acuerdo en que es necesario consolidar y desarrollar los mercados internos
y externos a partir de la producción interna de leche y de su procesamiento
industrial. Aunque el mercado interno es relativamente sólido y dinámico,
en el mediano plazo podrían surgir amenazas competitivas de los países
con los que se pretende una integración comercial, como los del Mercosur,
si Colombia no mejora su posición comercial. Algunos síntomas que
empiezan a preocupar son las importaciones crecientes de leche en polvo y
la diferencia de precio cada vez mayor que hay entre ésta y la leche líquida.
- Como estrategia de desarrollo los industriales proponen bajar el
precio de la materia prima, que en 1997 estaba en alrededor de 33 centavos
de dólar el kilogramo, más alto que el promedio de los principales países
productores de América del Sur. Argumentan que con un precio más bajo
sería posible competir internacionalmente y se haría frente de manera eficaz
a las importaciones. Desde su óptica, el precio de la leche es alto y la calidad
deficiente, con lo cual no se puede expandir el consumo interno ni
incursionar provechosamente en los mercados externos.
- La estrategia de los productores consiste en sostener un precio
remunerativo para ellos y a la vez, por la vía del desarrollo tecnológico,
disminuir los costos de producción, mejorar en la calidad de la leche y
regularizar la oferta. De esta manera contribuirían a mejorar el
posicionamiento de los lácteos en los mercados.
Al mismo tiempo, no obstante, los productores reclaman una mejor
gestión empresarial de los industriales, a su juicio débil, como lo demuestra
la calidad deficiente de la leche pasteurizada que se expende, sin una
diferenciación en los precios que pudiese trasladarse a la producción.
También critican los elevados costos de comercialización, principalmente
detallista, lo cual incide sobre los precios y la capacidad adquisitiva de la
población.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

253

- Ambos segmentos reclaman una intervención más eficaz del Estado
para evitar la competencia desleal de las importaciones y para promover la
aplicación de normas sanitarias que permitan mejorar la calidad de los
productos que se expenden. En una estrategia conjunta de productores e
industriales, de acuerdo con los aspectos que han sido examinados, es
posible que se deban establecer convenios con respecto a:
El nivel de precios al productor

Es inevitable que estos precios se determinen teniendo en
consideración sus referentes más inmediatos, los principales países
productores de América del Sur y sus posibles clientes en la subregión
andina. A la vez, se establecerían mayores protecciones con respecto al
ingreso de lácteos que gozan de elevados subsidios en su país de origen.
El desarrollo industrial de los lácteos

Este desarrollo debe orientarse a mejorar el acceso de los
consumidores a los productos lácteos en lo que concierne a su capacidad de
compra. Estos esfuerzos no sólo se refieren a un producto de consumo
popular, como la leche pasteurizada, sino a toda la gama, como quesos,
yogur, kumis y otros rubros de cuyo consumo están excluidos segmentos
importantes de la población que tienen un bajo poder adquisitivo. Con este
fin sería necesario desarrollar líneas populares de productos, de bajo costo y
precio, y hacer un esfuerzo de penetración comercial y de disminución en
los márgenes de intermediación.
El futuro del segmento industrial del complejo lácteo se proyecta,
entonces, con una mayor cobertura, alcance y profundidad hacia la
población urbana de las líneas básicas de los lácteos. El desarrollo industrial
también abarcaría a productos que hoy se manufacturan de manera
artesanal pero que tienen un gran potencial, como los distintos quesos que
se demandan industrial e institucionalmente.
El desarrollo de las explotaciones lecheras

Tanto las explotaciones especializadas en leche como las de doble
propósito tendrían que estar en condiciones de sostenerse y, aún más, de
ofrecer leche de mejor calidad a un precio más bajo. Se tendrían que hacer
esfuerzos para disminuir los costos de producción allí donde son altos
(zonas especializadas en leche) o para aumentar la escala de producción a
un tamaño que compense a los finqueros por la vía de los ingresos y
justifique el desarrollo de una infraestructura de acopio y de
industrialización regional (zonas de doble propósito). Ello supone
modificaciones profundas en los sistemas productivos (como mejoramiento

254

CEPAL

genético), en los sistemas de nutrición y de manejo y en la misma
calificación de la mano de obra.
Las fincas de doble propósito tendrían que llegar a un mayor nivel de
producción que justifique ciertas escalas de infraestructura de acopio; de
esta forma, el ordeño que en la actualidad alcanza en las zonas de doble
propósito a dos litros por vaca/día, se elevaría a un mínimo de tres litros.
La calidad de la leche tendría que mejorar sustancialmente por la adopción
de estrictas prácticas de higiene, el desarrollo de la infraestructura de frío,
de transporte y de acopio en las zonas de producción, y por el control de los
tóxicos y de la contaminación de la leche. Quizá sea necesario que parte de
la infraestructura industrial se descentralice de las grandes ciudades hacia
las zonas de producción, en particular para producir leches UHT, derivados
y quesos industriales.
La intervención eficaz del Estado

La ampliación del mercado interno y el mejor posicionamiento en los
mercados internacionales obligan a actuar sobre los altos costos de
transacción que afrontan todos los agentes del complejo a causa de la
inseguridad, la competencia desleal y los elevados costos financieros. Las
políticas de paz, de garantías de seguridad y de descentralización deberían
tener efectos positivos sobre los altos costos de transacción.
A la par, sería necesario que los altos costos financieros tuviesen un
referente que los regulara, como se está haciendo con los distintos
productos que se exponen a la competencia internacional, referente que
podría ser el nivel de inflación y las metas que el gobierno acuerde al
respecto. En esta forma los costos financieros no deberían exceder de cierto
nivel con respecto a la inflación proyectada. En caso contrario, se
establecerían mecanismos compensatorios para los mercados internos y
para la producción que se destina a los mercados externos.
En conjunto, el complejo lácteo se puede proyectar como mínimo
para los próximos 10 años con un consumo per cápita que crecerá a un
ritmo semejante al promedio de los últimos 15 años (5%), pero ya no a
partir sólo de los estratos de alto poder adquisitivo, sino también de los
estratos de ingresos bajos y medios, y de manera equilibrada en las distintas
ciudades y regiones. A la par, se incursionaría en el mercado externo de dos
maneras: mediante la exportación de derivados, dulces y postres autóctonos
debidamente adaptados a los nuevos mercados, y mediante la expansión
empresarial hacia países vecinos, expansión que contribuirá a consolidar el
posicionamiento del país, por la vía de la integración comercial.
La estructura industrial correspondiente estaría mejor distribuida
regionalmente, sin que ello significara el abandonar líneas especializadas de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

255

producción. Por el contrario, hacia las fronteras y áreas estratégicas del país
(Costa Norte, Sur y Oriente) deberían avanzar industrias líderes como
puntales de penetración hacia los mercados vecinos. Habría un amplio
desarrollo de la oferta líquida de lácteos de consumo popular y en
particular para consumo fuera de la casa, en restaurantes, colegios, hoteles,
cadenas de comida rápida y otros.
La producción primaria de leche se basaría en explotaciones con
mayor productividad en el doble propósito y menores costos en las zonas
especializadas de leche, con una red de acopio más diversa en las zonas que
están marginadas actualmente. Los ganaderos abandonarían ese perfil tan
definido por el de empresarios, con capacidad para combinar las técnicas
agrícolas y ganaderas y para establecer enlaces múltiples y eficaces.
Conocerían y controlarían los factores que afectan la calidad de la leche y
acreditarían su producto con su propio sello de garantía ante las empresas
acopiadoras.
En general, ya no persistirían los subclusters, pues con mejores
condiciones de seguridad se tendrían mercados más integrados a nivel de la
materia prima, la infraestructura productiva y los precios al consumidor. En
su lugar habría un complejo productivo diversificado desde la base, pero a
la vez de una mayor especialización por línea de producto.
En las ciudades no habría zonas vedadas para las empresas. Éstas
tendrían sus propias redes de distribución comercial, las cuales podrían ser
más detalladas si fuese necesario, hasta llegar al ama de casa con una
canasta mínima de lácteos para consumo semanal, sobre la base de un
consumo significativamente superior al actual.
El Estado por su parte promovería y apoyaría de manera normativa,
institucional y financiera los esfuerzos de innovación que favorecieran un
mejor posicionamiento en los mercados internos y externos, la
democratización del consumo y el mejoramiento de su calidad. Otros
aspectos del cluster que son importantes en esta proyección se comentarán
en las conclusiones.

Conclusiones
El complejo productivo lácteo de Colombia no está suficientemente
integrado desde la producción hasta la distribución final en el ámbito
nacional. Se descompone en varios subclusters, los cuales corresponden a las
principales ciudades del país, a sus áreas naturales de abastecimiento y a
sus zonas de expansión de la oferta de leche. Cada subcluster es liderado por
una o dos empresas importantes, las cuales intervienen en los principales
procesos de la producción, del procesamiento y de la comercialización
(véase el esquema 1 del anexo), y está formado por las fincas productoras

256

CEPAL

de leche, las empresas procesadoras —como principales agentes líderes que
promueven la producción local por medio de la entrega de servicios y de
crédito a los productores—, y por los gremios, que también contribuyen con
su red de servicios. La base de la oferta industrial son los derivados lácteos
líquidos. Por su parte, la producción artesanal está liderada por la oferta de
quesos para consumo industrial e institucional (véanse los esquemas 2 y 3
del anexo).
El cluster lácteo ha sido uno de los más exitosos del sector
agropecuario. A ello ha contribuido la red institucional del complejo, en la
que participan el sector privado, el gobierno y los gremios. A pesar de los
conflictos entre quienes forman esa red institucional, se han concertado
acuerdos sobre aspectos vitales, como políticas de desarrollo tecnológico,
comercialización, capacitación, financiación y puesta en marcha de
programas especiales (véase el esquema 4 del anexo). Es probable que las
nuevas circunstancias y exigencias de los mercados obliguen a replantear el
contenido de los acuerdos, principalmente los referidos a la
comercialización. Simultáneamente deberán surgir nuevos acuerdos con
respecto a una política industrial expansiva. De lo contrario, esta eficiente
red institucional corre el riesgo de desintegrarse, en detrimento del
posicionamiento del país en el mercado interno y externo de lácteos.
El complejo lácteo se desarrolló en el pasado de manera
primordialmente cuantitativa (incremento del volumen de leche para
abastecer el consumo interno) a partir de estímulos de las industrias líderes
en las zonas de abastecimiento cercanas a los grandes centros de consumo y
en las zonas de expansión del doble propósito, las cuales ofrecían seguridad
en cuanto a mercados, estabilidad de los precios y financiación. También
contribuyeron los hábitos de consumo de la población, preferentemente
referidos a lácteos líquidos. Este esquema parece haberse agotado, ya que el
país se encuentra en el umbral del autoabastecimiento y de la producción
de excedentes, y ante la necesidad, por tanto, de mejorar su posición
competitiva en los mercados internos y externos. El futuro desarrollo del
complejo productivo no puede descansar en una estrategia de expansión
cuantitativa como en el pasado, sino en mejoramientos cualitativos que
contemple avances en productividad; la concentración de masas críticas de
oferta que justifiquen el desarrollo de una infraestructura de acopio,
comercial e industrial; el mejoramiento de la calidad de la leche a precios
competitivos; el desarrollo de los mercados artesanales, prometedores hacia
mercados empresariales, y la ampliación de aquellos segmentos del
mercado interno que en la actualidad están excluidos por su baja capacidad
de compra.
El complejo lácteo registró niveles de expansión aceptables en la
década de 1990, a partir de la profundización de los mercados de derivados

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

257

y de la captación de nichos comerciales que habitualmente eran atendidos
por los productores artesanales. En cambio, estas unidades artesanales han
perdido espacio ante el mayor dinamismo y penetración de la industria, y
ante su mayor eficiencia y calidad.
La evaluación del complejo productivo indica que es necesario crear
o consolidar algunos eslabones cuya ausencia o deficiencia limita su
potencial de desarrollo, a saber, el soporte tecnológico, empresarial y
comercial, con el fin de fomentar la oferta artesanal de lácteos para
procesamiento industrial o institucional, y para aprovechar también
algunos subproductos de la industria de lácteos que en la actualidad se
desechan, como el suero.
Otros requisitos para consolidar el complejo productivo lácteo, son
los siguientes:
•

•

•

Es necesario montar una institución sólida, que apoye los
procesos de adaptación y desarrollo tecnológico. Los avances que
se dan en este campo se deben al esfuerzo de las empresas
particulares líderes, pero las empresas pequeñas o informales
carecen de esas posibilidades de innovación. Por tanto, deben
contentarse con imitar y con abastecer mercados marginales o
nichos regionales, los cuales son invadidos cada vez más
agresivamente por la gran industria.
Es necesario remediar la ausencia de una política explícita de
apoyo al desarrollo de un mercado de lácteos para las capas de
población con menos ingresos, que se manifieste en el
surgimiento de líneas de consumo popular en derivados lácteos.
Estos esfuerzos podrían involucrar a las empresas de
productores, a las cooperativas y a las pequeñas empresas que
laboran con bajos costos, por medio del apoyo a la
comercialización y distribución de sus productos. Quizá podría
crearse una comercializadora que representase a estas empresas
pequeñas y medianas y promoviese la normalización y
mejoramiento de la calidad de los productos y su colocación en
los canales comerciales más extendidos en los sectores populares
y en los canales más modernos, como las cadenas de
supermercados e hipermercados.
Las insuficiencias de tipo normativo y la no aplicación eficaz por
parte del Estado de las reglas pertinentes hacen difícil controlar
la competencia desleal y el respeto de ciertas normas de calidad
mínimas. Es necesario dictar normas con respecto al origen y
calidad de la leche en polvo importada y sus fechas de
vencimiento. Lo mismo debe hacerse para el mercado de

258

CEPAL

•

•

•

•

•

derivados lácteos líquidos. También es necesario establecer
ciertos requisitos básicos para el funcionamiento de las empresas
de lácteos, de tal manera que garanticen una calidad mínima y
un precio determinado para sus productos.
Para analizar la leche, se requiere ampliar los servicios de
laboratorios con alta credibilidad que no sean de propiedad ni de
los productores ni de los industriales. Estos laboratorios podrían
ofrecer un servicio de certificación de origen de la calidad de la
leche, el cual acreditaría a las fincas productoras frente a la
industria y permitiría mejorar las condiciones de pago del
producto y diversificar sus alternativas comerciales.
La inseguridad tampoco favorece la posibilidad de que ciertos
eslabones básicos para el desarrollo del complejo productivo
como son las industrias procesadoras, se establezcan en las zonas
de producción. Las empresas procesadoras y toda la red conexa
se localizan en los grandes centros urbanos, con lo cual se
generan presiones sobre los precios de la tierra cercana a las
ciudades y se pierde la oportunidad de mejorar la posición
competitiva en los mercados gracias a menores costos de
transporte, menores riesgos sanitarios y mejor aprovechamiento
industrial de los subproductos.
En las zonas productoras, en particular en las de doble propósito,
falta todavía desarrollar la red de frío y principalmente de
tanques de enfriamiento. Pero su instalación exige un volumen
dado de producción, buenas vías de penetración secundarias y
servicios regulares de agua potable y de energía, lo cual no
siempre es posible en regiones con tantas carencias de
infraestructura como la costa norte o el oriente y sur del país. Es
imprescindible crear las condiciones básicas para que se den
estos encadenamientos, merced a la participación activa de los
productores en los programas de descentralización y en los
planes de desarrollo del municipio respectivo.
La asistencia técnica que se requiere debe ser más integral y
amplia de lo que es en el presente. Debe incorporar aspectos
agronómicos, de veterinaria, zootecnia y de gestión empresarial.
Tal vez sea necesario que este servicio lo suministren equipos
interdisciplinarios (veterinarios, zootecnistas, agrónomos) y no
profesionales especializados como en el presente.
Otro aspecto débil del complejo es la falta de organización de los
productores pequeños. Con excepción de COLANTA, las
cooperativas de productores son de propiedad de un bajo
número de afiliados y suelen tener problemas como malos
manejos financieros o administrativos. El fortalecimiento

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

•

259

institucional del Departamento Administrativo Nacional de
Cooperativas (DANCOOP), entidad que vigila el funcionamiento
de éstas, y la participación de instancias regionales y locales en la
fiscalización de los recursos y de su utilización, podrían estimular
un mejor desempeño organizativo.
Especial consideración merece la definición de los derechos de
propiedad en el complejo lácteo. La persistencia de intereses de
grupos y divorciados de los intereses de los productores,
artesanos e industriales ocasiona conflictos de difícil solución, lo
cual impide adoptar estrategias comunes y urgentes. No
obstante, las presiones desde los mercados internos y externos y
los avances corporativos de las organizaciones pueden obligar a
replantear en el futuro estas fronteras tan definidas de la
propiedad. Éstas podrían ampliarse hacia la expansión de la
propiedad en todo el dominio del complejo lácteo, y abarcar
tanto las industrias de procesamiento como la infraestructura
comercial y de producción, las redes comerciales detallistas y las
empresas productoras de insumos, sin que se pudiera adjudicar
la propiedad a los productores de leche o a los industriales. Se
trataría de empresarios que serían dueños de las distintas
empresas componentes del complejo productivo. Para ello sería
necesario abrir paso a la democratización de la propiedad, para
que participen productores e industriales de distinto tamaño, así
como los distintos agentes que participan en el complejo.

Los subclusters están estructurados alrededor del abastecimiento de
un centro de consumo importante, así como de las actividades de acopio, de
procesamiento industrial de la leche y de distribución comercial. Aunque se
realizan otras actividades importantes a partir de la leche, como la
producción artesanal de quesos y el levante de destetos, constituyen más
bien mercados informales y residuales de acuerdo con el desarrollo
comercial del acopio en la región.
El desarrollo del complejo lácteo en Colombia requiere también el
surgimiento de eslabones entre las regiones para integrar y promover la
diversificación de productos en una misma línea de especialización. Las
desigualdades en el consumo de las distintas regiones, apreciables hoy día,
se podrían nivelar con una mayor integración de los mercados y con
políticas comerciales empresariales para el conjunto nacional. Eso podría
tener también un efecto regulador sobre los precios de la tierra. Pero ello
requiere un compromiso decidido del Estado y de sus instancias
descentralizadas para garantizar mejores condiciones de infraestructura
(vías, agua, energía, financiación) y de seguridad.

260

CEPAL

Las empresas que dominan en cada subcluster son los principales
agentes de cambio y de suministro de servicios, crédito, asistencia técnica,
capacitación y dotación de implementos técnicos a los productores. El
Estado complementa esta acción mediante el apoyo y control a nivel de
sanidad, capacitación y crédito. Los gremios participan en actividades de
divulgación, educación y representación ante el gobierno.
En la medida en que ciertos segmentos de la industria de lácteos,
como los correspondientes a los derivados y a las leches de larga duración,
se puedan establecer en las zonas de producción, se podría estar ante un
debilitamiento de los subclusters actuales. Ello sería deseable si las redes de
servicios y de apoyo abandonaran los esquemas centralizados en las
grandes ciudades que hoy predominan, para extenderse hacia las zonas de
producción. El complejo productivo lácteo podría contribuir en esta forma a
promover el desarrollo de las regiones. Otra posibilidad que surgiría sería
el desarrollo de mercados desde las zonas de producción para abastecer, ya
no a los subclusters, como ocurre en la actualidad, sino a los mercados
nacionales. Aunque existen hoy mercados nacionales a partir de la oferta de
queso artesanal, quesos madurados procedentes del sur del país y leche
pulverizada, se trata de mercados de crecimiento lento o muy segmentados.
La expansión del complejo en su conjunto tropieza con la falta de
integración nacional de los mercados de materia prima, debido a una
estructura empresarial que privilegia el dominio sobre nichos de mercado
básicos. De esta forma las empresas presionan sobre la demanda de leche en
las áreas de abastecimiento naturales con un aumento del precio de la
materia prima que a la larga incide en la capacidad de competir frente a
otras zonas en expansión y frente a las mismas importaciones. En un plazo
inmediato es de esperar que se redefinan las áreas de influencia de cada
subcluster, debido a la intensa competencia de las industrias, acentuada por
las importaciones y por la irrupción cada vez más insistente de los
productores en el procesamiento y en la comercialización. Es posible que
ciertos subclusters se fusionen (Medellín-Bogotá), que se aborden mercados
conjuntos, se integren las zonas de aprovisionamiento y se redefinan las
áreas de influencia. Probablemente este proceso expansivo permita la
integración, en un plazo cercano, de las zonas de producción y de los
mercados finales.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

261

Anexo

Esquema 1
COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO EN
ESTRUCTURA BÁSICA DE ABASTECIMIENTO DE LECHE
I NÚCLEOS DE ABASTECIMIENTO
BÁSICO EXPLOTACIONES
ESPECIALIZADAS EN LECHE

II ÁREAS DE EXPANSIÓN
EXPLOTACIONES CON DOBLE
PROPÓSITO

ALTIPLANO CUNDIBOYACENSE

BOGOTÁ Y ÁREA METROPOLITANA

CUNDINAMARCA - BOYACÁ MAGDALENA MEDIO

ALTIPLANO Y ORIENTE
ANTIOQUEÑO

MEDELLÍN Y ÁREA
METROPOLITANA

CÓRDOBA - MAGDALENA MEDIO

ALTIPLANO NARIÑENSE - VALLE

CALI Y ÁREA METROPOLITANA

CAQUETÁ

ATLÁNTICO - MAGDALENA

BARRANQUILLA

MAGDALENA - CESAR

III. ZONAS DE ABASTECIMIENTO
NACIONAL
•CESAR
•MAGDALENA MEDIO
•CÓRDOBA

Esquema 2
COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO EN COLOMBIA
ESTRUCTURA DE PRODUCCIÓN Y ACOPIO
GREMIOS

AGENTES PRIVADOS
REPRESENTACIÓN
TANQUES
ENFRIADORES
COMUNITARIOS

ASISTENCIA TÉCNICA
INSUMOS

• ASISTENCIA
TÉCNICA
• CAPACITACIÓN
• DIVULGACIÓN

FINCAS
PRODUCTORAS

LECHE

ACOPIO

ESTADO
FONDO PARAFISCAL

TANQUES
INDIVIDUALES

CENTROS
DE ACOPIO
- PLANTAS

RUTAS DE
ACOPIO
CRÉDITO
INVESTIGACIÓN
POLÍTICAS
INFRAESTRUCTURA
INVERSIÓN

ASISTENCIA TÉCNICA
INSUMOS
CRÉDITO
CAPACITACIÓN
COMERCIALIZACIÓN
APOYO EN INFRAESTRUCTURA

INDUSTRIA
PROCESADORA
COOPERATIVAS

SERVICIOS

262

CEPAL

Esquema 3
COM PLEJO PROD UCTIVO LÁCTEO EN COLOM BIA
ESTRUCTURA DE DISTRIBUCIÓN, PRO CESAM IENTO Y COM ERCIALIZACIÓN

OFERTA DE DESTETES
Y LECHERÍA

PRODUCCIÓN
DE LECHE

PROCESAMIENTO
EN FINCA

MERCADOS
MAYORISTAS DE
QUESO COSTEÑO
Y DOBLE CREMA

USO IND US TRIAL

VENTA DE
LECHE

MERCADOS
REGIONALES DE
QUESO

CONS UM O
DIRECTO

CAM PE SINO

CUAJADA

PRODUCCIÓN
ARTESANAL

INDUST RIA

AREP AS

LEC HE
PAS TE URIZADA
Y UH T

PAN ADER IAS
BIZCOCHERÍAS

LEC HE EN
POL VO

QUESOS

LECHE CRUDA

DERIVADOS
LÁCT EOS

YOGUR
KUMIS

QUES OS

DERIVADOS

DULC ES

PROD UC TOS DE
PANAD ERÍA

AR EQUIPE
H EL AD O S

REST A UR AN T ES
PIZZ ERÍAS

Esquema 4
RED INSTITUCIONAL DEL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO
ANALAC
FEDEGAN

SECTOR PRIVADO

GOBIERNO

GREMIOS

ANDI
FEDECOLECHE
OTROS

CONCERTACION Y
CONVENIOS DE
COMPETITIVIDAD

DESARROLLO
TECNOLÓGICO

CORPOICA

SENA

OTROS

COMERCIALIZACIÓN

CUADROS DE
PRECIOS Y
CALIDAD

FRANJAS DE
PRECIOS

AMPLIACIÓN
MERCADOS
INTERNOS

PROGRAMAS
ESPECIALES

CAPACITACIÓN

DESARROLLO
MERCADOS
EXTERNOS

SENA

UNIVERSIDADES
REGIONALES

OTROS

FENOMENO
DE EL
NIÑO
CAMPAÑA
ANTIAFTOSA

FINANCIACIÓN

FINAGRO

CONSUMO EN
POBLACIÓN DE
BAJOS INGRESOS

EMPRESAS
ACOPIADORAS

COOPERATIVAS

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

263

El complejo productivo lácteo en Uruguay
Marcel Vaillant

1

Octubre de 1999

Introducción
Los complejos productivos reúnen un conjunto de actividades con un
grado de interrelación entre sí mayor que con el resto de la economía. Los
agrupamientos productivos (AP) son lugares de la economía en donde
pueden tener lugar distintos tipos de externalidades productivas o
tecnológicas. Existe una literatura económica de origen diverso que
pretende justificar y motivar la idea de que estas externalidades están
asociadas a la existencia de complejos de actividades económicas (tanto en
el espacio como a nivel sectorial). Ramos (1997) revisa las principales
corrientes teóricas con esta orientación e ilustra cómo en cada una de ellas
la idea de agrupamiento productivo cumple un rol determinante.
La relevancia de las interrelaciones entre las actividades que se
identifican como pertenecientes a un complejo productivo ha sido
destacada en estudios sectoriales relativos a la competitividad (véase
Porter, 1991). Las ineficiencias que se presentan en un AP pueden estar
originados en inercias de orden técnico, económico u organizacional en
algunos de los sectores constitutivos, o resultar de desequilibrios o rezagos
1

Con la colaboración de Rossana Patrón en el capítulo I, de Heber Freiría en el capítulo III,
mientras que el capítulo V fue elaborado en forma conjunta por Heber Freiría y Marcel
Vaillant.

264

CEPAL

en la relación entre esos componentes (escalas inapropiadas, relaciones
productivas o comerciales inestables y otros). La competitividad de una
actividad depende de todas las demás actividades que pertenecen al mismo
AP y de las interacciones entre ellas. La existencia de externalidades
productivas, economías de aglomeración y derrames o spillovers
tecnológicos para el conjunto de actividades de un complejo es un factor
decisivo de su desempeño productivo y comercial a nivel internacional.
Se han identificado diversos motivos económicos que alientan la
formación de agrupamientos productivos altamente interrelacionados en su
interior. Uno de los determinantes clásicos es la organización de un
complejo productivo en torno al aprovechamiento de un recurso natural
abundante. Una de las características centrales del patrón de especialización
comercial de América Latina es la abundancia relativa de recursos
naturales, y su inserción en la economía internacional con bienes que hacen
uso intensivo de estos factores.
La pregunta que está planteada con respecto a la región es si este
desarrollo productivo en torno a los recursos naturales ha sido todo lo
profundo que puede ser en la estructuración de agrupamientos productivos
muy interrelacionados, capaces de aprovechar las externalidades que se
producen en su interior. La hipótesis básica es que no ha sido así. La región
presenta una tendencia a la especialización en complejos creados en torno a
recursos naturales con escasa interrelación con el resto de la economía. Esta
incapacidad de integración productiva tiene efectos de largo plazo en la
capacidad de crecimiento de la economía. Tanto porque los efectos sobre el
resto de la economía son escasos, dado el reducido nivel de transformación
manufacturera que implica la especialización en productos básicos, como
por la vulnerabilidad de una inserción internacional muy dependiente de lo
que ocurra con las relaciones de intercambio de unos pocos productos.
Este problema es de particular interés en el caso de Uruguay. El
patrón de inserción internacional puede ser entendido a partir de la alta
disponibilidad relativa de recursos productivos aptos para la producción
agropecuaria, especialmente los productos agroalimentarios. En
consecuencia, estos factores productivos son baratos; por lo tanto, de
acuerdo con lo que las ventajas comparativas predicen, ésta será una
economía exportadora de bienes agropecuarios.
El modelo agroexportador de Uruguay no es un invento nuevo. Ha
renacido tantas veces como se ha pronosticado su agotamiento. Sin duda, la
versión presente del renacer agropecuario de la economía uruguaya es más
permanente. Quizás porque se ha descubierto que modelo agroexportador
no hay uno solo, sino que existe un continuo posible de alternativas y
patrones de especialización a desarrollar. Entre ellas nos vamos moviendo

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

265

en todo momento sin que se produzcan grandes cambios de una sola vez,
aunque continuamente se estén produciendo ajustes. Esta creciente
flexibilidad de la producción agropecuaria y su adaptación a las
condiciones del mercado, de la política económica y de la tecnología, han
dado origen a importantes cambios en la estructura productiva del sector.
Transformaciones que se evidencian si se hace una comparación estructural
de 20 años a la fecha, aunque sea difícil situar la etapa concreta en que tuvo
lugar ese cambio, dada la gradualidad que ha caracterizado a este proceso.
En efecto, no se está como antes tan atado al devenir de dos únicos
rubros (la carne y la lana) y a la contingencia específica de lo que ocurra en
los correspondientes mercados internacionales. Los sectores dinámicos que
lideran el crecimiento del sector son muchos y ya más conocidos. El país
del arroz con leche, por referir una simpática fórmula mencionada por un
negociador de Uruguay, pone el énfasis en estos dos nuevos y dinámicos
rubros que importan de una forma cada vez mayor en la estructura del
sector. Sin embargo, la lista es más larga, dado que habría que mencionar
también a la fruta cítrica, a la cebada y al sector forestal, entre otros.
La diversificación de la estructura agropecuaria es una buena noticia
en lo que concierne al riesgo (tanto el que se origina en el mercado
internacional como el relacionado con la contingencia de la naturaleza) que
implica una modalidad de especialización en rubros agropecuarios básicos
con bajo nivel de industrialización. Los choques en los términos del
intercambio y en la producción se ven compensados al tener una canasta de
producción más heterogénea. Sin embargo, la diversificación no ha sido el
único cambio que se registró.
La transformación ha ido acompañada de otros fenómenos de interés,
como un cambio tecnológico de la base agropecuaria que implicó un
aumento sostenido de la productividad. Este proceso se ha dado junto con
un mayor grado de articulación entre el sector agropecuario y la
agroindustria procesadora. En algunos casos, los niveles de relación llegan a
una integración vertical total, en donde la agroindustria se integra hacia
atrás y termina produciendo ella misma el bien agrícola, o los productores
agropecuarios avanzan hacia adelante e industrializan su producción, o
ambos procesos a la vez. Los sectores agropecuario y agroindustrial han
sido en forma parcial receptores de capital extranjero, registrándose en muy
pocos sectores dinámicos una participación líder de empresas extranjeras y
transnacionales.
Dada la estrecha relación entre base agropecuaria y agroindustria
procesadora, es pertinente investigar la capacidad que ha tenido de
extenderse a otro tipo de sectores proveedores de insumos o bienes de
capital, servicios, o de industrias que empleen los bienes agroindustriales

266

CEPAL

como insumos (industria agroalimentaria). Este fenómeno, en el caso de los
lácteos, es de especial interés debido al dinamismo que ha tenido el
complejo agroindustrial (base agropecuaria y agroindustria procesadora) en
las últimas décadas.
El objetivo general propuesto es identificar las actividades
fuertemente relacionadas con ese sector, así como hacer una evaluación del
efecto dinamizador del sector lácteo sobre el resto de la economía. El
presente trabajo está organizado de la manera siguiente: en el capítulo I se
identifica cuál es el agrupamiento productivo (cluster) creado en torno a la
base agropecuaria de la lechería y de la industria láctea (complejo
agroindustrial lácteo), basándose para ello en la información estadística de
las relaciones intersectoriales resumidas en la matriz de insumo-producto
de la economía. En el capítulo II se caracterizan las principales tendencias
de la producción y el comercio de los sectores centrales del complejo. En los
capítulos III y IV se realiza un refinamiento del complejo lácteo de
Uruguay, empleando otra información cuantitativa y cualitativa a nivel del
propio sector. Los resultados se reúnen en el capítulo final.

I.

Identificación del complejo productivo lácteo con la
matriz de insumo-producto

1.

Conceptos básicos y aspectos metodológicos
i)

Construcción de agrupamientos productivos

El estudio de los agrupamientos productivos (AP) sitúa el análisis
económico en un nivel intermedio entre el correspondiente al nivel de
sector o rama y el de la economía en su conjunto. La identificación de los
AP procura aglutinar actividades altamente interrelacionadas en términos
de transacciones intermedias y que presentan en su conjunto una relativa
independencia con respecto al resto de las actividades. Es decir, los AP
reúnen actividades con alto grado de integración, de modo que, por tanto,
los intercambios que se dan en su interior resultan más relevantes que los
que se dan con el resto del sistema. Los complejos definidos tienden a
permanecer en el tiempo, marcando una característica estructural de la
economía.
En el análisis de los AP tiende a discriminarse entre las compras o
ventas de materias directas o específicas que son las que definen el carácter
mismo del AP, y aquellas otras compras o ventas de insumos o servicios
difundidos que, pudiendo ser importantes, tienen vinculación relativamente
uniforme con todos los sectores de la economía y, por tanto, no se identifican
directamente con ningún AP. El primer tipo de relaciones da lugar a los
encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que integran las actividades del

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

267

AP, mientras que el segundo tipo da lugar a encadenamientos hacia los lados,
es decir, hacia actividades que no se integran verticalmente al AP.
Dentro del esquema de un AP típico, basado, por ejemplo, en el
procesamiento de recursos naturales (véase Ramos, 1997), encontramos
encadenamientos hacia atrás a partir de compras de insumos químicos,
maquinaria específica, servicios especializados y otros; encadenamientos
hacia adelante a partir de las ventas hacia otros sectores productivos, que
serán mayores cuanto más difundido es el producto como insumo de las
demás industrias, y encadenamientos hacia los costados (como energía,
comercio, servicios financieros).
La metodología empleada para la identificación de AP emplea la
información estadística referida a las relaciones intersectoriales contenidas
en la matriz de insumo-producto (MIP). Para hacer una correcta
identificación de los AP, es necesario tener agrupados sectores con cierto
grado de homogeneidad en los productos que se agregan. De ahí que,
metodológicamente, se sugiera trabajar con una MIP de alto grado de
desagregación (más de 200 sectores). Un criterio para verificar el grado de
interrelación existente dentro de un AP es el coeficiente estadístico
denominado grado de autonomía de cada AP. Este coeficiente mide la
relación de las compras intermedias (ventas intermedias) que se realizan
dentro del AP como proporción de las compras totales (ventas totales) del
AP. Cuando se identifican AP con alto grado de autonomía en ventas, se
trata de AP que se organizan en torno a una actividad vendedora de
insumos o materias primas, en tanto que cuando la autonomía en compras
es alta, se trata de un AP organizado en torno a una actividad básicamente
final.
En las MIP con escaso nivel de desagregación (cerca de 30 sectores)
las relaciones de insumo-producto más importantes están sobre la diagonal
principal, lo que puede entenderse como compraventas dentro del bloque o
entre el conjunto de sub-bloques contenidos. Conforme se desagrega la
matriz disminuye la importancia de la diagonal. En consecuencia, la falta de
información suficientemente desagregada puede oscurecer la identificación
de complejos claramente delimitados.
Existen distintos tipos de metodologías para construir agrupamientos
productivos. Las características que tienen estas metodologías es que
mediante transposiciones de filas y columnas en la MIP procuran optimizar
el valor de algún índice estadístico que dé cuenta del grado de interrelación
dentro del conjunto de sectores que se agrupan con el algoritmo empleado.
Los métodos revisados tienen la característica de ser globales, es decir, se
aplican a todo el sistema económico, por lo que tienen la restricción de tener
que optimizar el grado de interrelación en varios agrupamientos

268

CEPAL

productivos simultáneamente. En este sentido, pierden eficacia cuando se
trata de un subsector de actividades específico, como ocurre en el presente
trabajo.
En el estudio de Forteza, Pastori y Tansini (1988), realizado sobre la
base de la matriz de insumo-producto del Banco Central del Uruguay (MIPBCU), el procesamiento de lácteos es incluido en el agrupamiento de
sectores identificado con el número 3 (véase el diagrama 1). Dicho
agrupamiento está formado por las siguientes actividades (clasificadas
según la MIP-BCU; véase Vaillant, 1998, anexo estadístico, cuadro 1): 2
ganadería; 19 productos textiles; 5 carnes; 6 lácteos y 18 textil. En este
agrupamiento las interacciones son unidireccionales, y las dos primeras
actividades son proveedoras, siendo la ganadería la principal. Las
actividades receptoras son lácteos, textiles y carnes. La actividad ganadera
es mayor que las restantes en términos de valor agregado, por lo que el
agrupamiento está definido en torno a la rama proveedora de materias
primas; el agrupamiento así definido tiene un alto grado de autonomía en
ventas. El 83% de las ventas intermedias totales se realiza dentro del
complejo, en contraste con un porcentaje sensiblemente menor (42.1%) de
las compras. Esta caracterización es, de acuerdo con los complejos
identificados en el trabajo recién citado, el comportamiento típico de los
complejos en donde la actividad dominante es una proveedora de materias
primas.
Diagrama 1
ENCADENAMIENTOS DE LA GANADERÍA
5

CARNES

6

LÁCTEOS

2 GANADERÍA
18 TEXTILES

19 PRODUCCIÓN
TEXTILES

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de A. Forteza, H. Pastori y R. Tansini, Relaciones
intersectoriales de la economía uruguaya, Montevideo, Uruguay, 1988, Instituto de Economía, 1988.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

269

Ramos (1997) describe el complejo lácteo-ganadero típico de América
Latina (véase el diagrama 2). En este caso la cadena se compone de la
ganadería como actividad proveedora principal de las actividades
procesadoras de carne, cueros y lácteos, que presentan por su parte
encadenamientos hacia atrás con las actividades proveedoras de alimentos
y biogenética. Como actividad conexa en paralelo con estas actividades se
presenta el sector proveedor de equipos. En particular interesa destacar el
detalle de los encadenamientos hacia adelante de la actividad de
procesamiento de leche, tales como la fabricación de quesos, yogur y
alimentos lácteos. Este esquema presenta similitudes con el de Forteza,
Pastori y Tansini, al agrupar las actividades de procesamiento de lácteos y
carnes dentro del mismo complejo.

Diagrama 2
ENCADENAMIENTOS DE LA GANADERÍA LECHERA
Faena
Alimentos

Cueros

Ganadería
Alim.cárnicos

Frescos/
refrig.

Procesados

Biogenética

Equipo
Lácteos

Quesos
yogur
al. lácteos

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Joseph Ramos, Una estrategia de desarrollo a partir de los
complejos productivos (clusters) en torno a los recursos naturales (LC/R.1743), Santiago de Chile, Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 1997.

En el caso de la determinación del conjunto de actividades
integrantes del complejo ha sido necesario adaptar los conceptos
presentados, debido a que en el caso de Uruguay no se dispone de la
necesaria desagregación de la información contenida en la matriz de
insumo-producto para clasificar los insumos y servicios que son objeto de
compras y ventas en específicos y difundidos. Por tanto, como primera
etapa del trabajo, se intenta una aproximación a la descripción de la cadena
productiva en que intervienen los lácteos, más detallada que aquella de que
se dispone hasta el momento (Forteza, Pastori y Tansini, 1988), indicando

270

CEPAL

las interrelaciones entre las actividades que intervienen en dicha cadena e
identificando las actividades que forman el agrupamiento productivo.
ii)

Encadenamientos

La literatura tradicional que recurre a las MIP ha hecho hincapié en
las condicionantes que se derivan de las relaciones intersectoriales y en las
posibilidades de expansión de una actividad económica ante empujes de la
demanda (véase, por ejemplo, el trabajo de Forteza, Pastori y Tansini, 1988,
para el caso de Uruguay). Las industrias enfrentan estrangulamientos
debidos a restricciones derivadas del abastecimiento de materias primas o
de insumos intermedios, lo que a su vez afecta el nivel de actividad de otras
industrias que procesan sus insumos. Las actividades que procesan
básicamente materias primas importadas o producción agropecuaria
enfrentarán diferente tipo de restricciones frente a una expansión de su
demanda. Las ramas o sectores productivos que procesan recursos
agropecuarios se caracterizan por tener mayor rigidez de respuesta en el
corto plazo frente a expansiones de la demanda, aun cuando existan
recursos primarios ociosos.
Para analizar las restricciones que enfrenta la expansión de una
determinada actividad se considera el efecto total que produciría sobre el
sistema el dejar de producir en el país un determinado bien, como se dice
en un trabajo de 1980 del PREALC (citado por Forteza, Pastori y Tansini,
1988). Se consideran tanto los efectos directos como los indirectos a través
de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante. Por lo tanto, se utiliza
como medida de los encadenamientos totales la diferencia entre la
producción total de la economía en la situación inicial y la producción total
que se obtendría si el sector fuera eliminado.
Este efecto total en el conjunto del sistema económico es el resultado
de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que tenga la actividad
en cuestión. Una actividad con fuertes encadenamientos hacia atrás en
relación con los encadenamientos totales denota que la actividad se
encuentra ubicada en la fase de producción de bienes finales y actúa
básicamente como receptora de insumos de los otros sectores, mientras que
si tiene fuertes efectos hacia adelante se trata de un sector básicamente
productor de materias primas que es, con respecto al resto del sistema,
proveedor de insumos intermedios directa e indirectamente. La importancia
relativa de los encadenamientos hacia adelante y hacia atrás da indicios de
qué lugar en la cadena productiva ocupa la actividad en cuestión y permite
clasificarla como una actividad proveedora o procesadora de insumos.
Por otra parte, se considera relevante ir más allá de los propios
límites del complejo lácteo e identificar el poder de arrastre de las
actividades que forman el núcleo del complejo sobre el resto del sistema. En

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

271

este sentido, se trabaja con los encadenamientos más allá del complejo en sí
mismo, rastreando la totalidad de efectos dinamizadores sobre el sistema
productivo por medio de las compras y ventas totales de insumos,
considerando por tanto el total de actividades a que el sector se encuentra
vinculado. Es así como, en una segunda etapa, una vez identificadas las
actividades que pertenecen a la cadena productiva de los lácteos y las
actividades conexas, se consideran los efectos dinamizadores que tiene
dicha actividad en términos de los encadenamientos que presenta tanto
hacia atrás como hacia adelante.
2.

Datos y resultados
i)

Base de datos

El estudio de las actividades productivas vinculadas al sector lácteo
se realizó sobre la base de la matriz de insumo-producto (MIP) para
Uruguay con datos del BCU correspondientes a 1983 (MIP-BCU). Se trabajó
sobre una versión de esta MIP en la que el sector agropecuario está
desagregado. Esta desagregación fue elaborada por Nin y Terra (1997) con
el objetivo de incorporar a Uruguay en una base de datos internacional de
un modelo multipaís de equilibrio general computable (GTAP). Esta nueva
versión de la MIP (MIP-GTAP) es particularmente pertinente en este
trabajo, dado que se cuenta con la información de la base agropecuaria del
complejo productivo lácteo y no con un agregado que la incluye, tal como
es tradicional en la información estadística de la región (sector producción
pecuaria).
Si bien el grado de desagregación de la base agropecuaria es el
adecuado, en el resto de los sectores el nivel de agregación es alto, lo cual
sin duda constituye una restricción en el análisis, no pudiéndose identificar
claramente sectores homogéneos agrupados por medio de sus
interrelaciones productivas. La matriz con que se trabajó cuenta con 50
sectores, de los cuales 4 no estaban representados, por lo que finalmente se
trabajó con una matriz de 46 sectores.
En consecuencia, para el análisis de las actividades vinculadas al
sector lácteo este trabajo aporta un avance con respecto al análisis de
Forteza, Pastori y Tansini realizado sobre la base de la MIP-BCU, ya que la
MIP-GTAP permite identificar dentro del sector 2 ganadería (MIP-BCU) la
actividad de producción de leche cruda (sector 11 de la MIP-GTAP),
además de la actividad de procesamiento de la leche (sector 6 de la MIPBCU, sector 22 de la MIP-GTAP, rama 3112 de la CIIU). A lo largo del
trabajo se empleará la nomenclatura de sectores de la MIP-GTAP. Los
sectores principales del agrupamiento a construir son el 11 (leche cruda) y
el 22 (industria láctea), con relación a los cuales se analizan las principales

272

CEPAL

actividades proveedoras y receptoras que son asimiladas a directas.
Asimismo, se analizan los vínculos que mantienen las actividades de esta
cadena con el resto de las actividades productivas del sistema (servicios o
insumos difundidos).
ii)

El complejo productivo lácteo en Uruguay

El método empleado para diseñar la mejor colección de sectores
agrupados en torno al sector lácteo (líneas 11 y 22 de la MIP-GTAP) fue
seleccionar cuatro conjuntos de sectores de acuerdo con los perfiles filas
(estructuras de las ventas por sector) y los perfiles columnas (estructura de
las compras por sector) del sector leche cruda (11) y del sector
industria láctea respectivamente. Se eligieron los sectores con el objetivo de
que el valor de parámetro de autonomía del sector analizado (en ventas o
en compras, según correspondiere) fuera del 100%. En el caso de los
perfiles filas (ventas), se ordenaron las columnas según la importancia de
cada sector de la MIP como receptor de las ventas del sector analizado.
En el caso de los perfiles columnas (compras), se ordenaron las filas de
acuerdo con la importancia de cada sector como proveedor del sector
analizado (11 o 22).
En el cuadro 1 se presenta toda la información pertinente para el caso
del sector 11 cuando se analizan los perfiles filas. La sencillez y claridad del
resultado permiten reunir toda la información en un único cuadro. Por una
parte, se observa que el sector 11 sólo se vende a sí mismo y al sector 22, por
lo que aparece como el insumo directo por excelencia de la industria láctea.
Cuadro 1
URUGUAY: ANÁLISIS DEL PERFIL FILA (VENTAS) DEL SECTOR 11
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
22

11

Autonomía

11

91

9

100

Ventas
intermedias
2 565 529

22

15

0

15

264 012

92

2 829 540

Total
Insumos
VA
VBP
I/VBP (%)

Total

2 917 751

955 022
2 557 248
3 512 270

7 745 545

80

27

7

3 872 773

3 633 344

3 369
332
4 316
074

3 872 773

715 593

Ventas VI/VBP
finales
(%)
946 742
73

50

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP)
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
Nota: VI = ventas intermedias; VBP = valor bruto de la producción; VA = valor agregado.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

273

Así lo confirma además la relación entre ventas intermedias y ventas
totales, en donde casi tres cuartas partes están destinadas al uso intermedio,
de las cuales más de 90% se destinan a su procesamiento en el sector 22. El
sector 22 se relaciona como vendedor con otros sectores aún no
identificados como abastecedor de insumos (autonomía en ventas 15%),
aunque su rol principal es como vendedor de bienes finales (sólo 7% de las
ventas tiene un uso intermedio). Finalmente, se observa que mientras el
sector 22 tiene una relación insumo-valor bruto de producción alta (80%),
en el caso del sector 11 la proporción del valor agregado en el valor bruto
de producción alcanza casi a las tres cuartas partes. La autonomía en ventas
de este primer agrupamiento es muy alta (92%).
En el cuadro 2 se presenta el perfil fila para el sector 22. La industria
láctea se encadena hacia adelante con otros sectores de la industria
alimenticia y además es un insumo de sectores productores de insumos y
servicios de uso difundido (como son el 47 y el 48). El grado de autonomía
en ventas de este segundo agrupamiento es inferior al anterior y alcanza un
45%. En el cuadro 3 se informa, con respecto a cada uno de los sectores,
sobre las ventas totales realizadas y el grado de autonomía en ventas
(expresado en porcentaje) que tienen los sectores aquí reunidos al comprar
en este agrupamiento (2). Esto permite evaluar el grado de autonomía total
en ventas de este segundo conjunto de sectores. En Vaillant (1998, cuadros 2
y 3 del anexo estadístico) se presenta información complementaria
(submatriz de relaciones interindustriales para el agrupamiento 2, tamaño
de cada sector y las principales ratio que los caracterizan).
Cuadro 2
VENTAS NACIONALES DE INSUMOS DEL SECTOR 22 (PERFIL FILA)
(Porcentajes)
Número

Sector

(%)

22

Lácteos

15

Industrias de alimentos

32

14

Pesca

1

19

Carne

6

25

Productos alimenticios ncp a

25

Otros sectores

54

47

Comercialización y transporte

53

48

Servicios financieros y recreativos

1

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

274

CEPAL

Cuadro 3
GRADO DE AUTONOMÍA EN VENTAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 2
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
Número

Sector

Ventas

Autonomía

14

Pesca

727 371

100

19

Carne

1 998 511

42

22

Lácteos

264 012

100

25

Productos alimenticios ncp a

47
48

2 371 812

71

Comercialización y transporte

14 502 588

39

Servicios financieros y recreativos

20 447 096

43

40 311 390

45

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

En el cuadro 4 se presenta la composición por sectores de las compras
de insumos nacionales del sector 11 (leche cruda), donde se detalla la
participación de las compras de insumos provenientes del propio sector,
más las compras de insumos directos y difundidos. La clasificación en
insumos directos y difundidos a este nivel del análisis debe entenderse en
términos cualitativos, dado que el nivel de información disponible impide
ser más precisos. En el cuadro 5 se informa, para cada uno de los sectores,
sobre las compras totales realizadas y el grado de autonomía en compras
(expresado en porcentaje) que tienen los sectores aquí reunidos al comprar
en este agrupamiento (3). Esto permite evaluar el grado de autonomía total
en compras de este tercer conjunto de sectores, el cual es de 65%. En
Vaillant (1998, cuadro 5 del anexo estadístico) se presenta la submatriz de
relaciones interindustriales para este agrupamiento 3, a partir de la cual fue
posible medir el grado de autonomía por sector.
La información correspondiente a las compras del sector 22 (industria
láctea) se presenta en el cuadro 6. Al igual que en el caso anterior, se
distinguen las compras a los sectores que interesa analizar (11 y 22), las
compras de otros insumos directos y las compras de insumos o servicios
difundidos en todo el sistema económico. En el cuadro 7 se presentan las
compras intermedias totales por sector de este agrupamiento 2 y el grado
de autonomía que cada uno registra dentro de este conjunto. El grado de
autonomía en compras se calculó con el auxilio de la submatriz de este
agrupamiento 4, la cual se presenta en Vaillant (1998, cuadro 7 del anexo
estadístico). En este caso el nivel alcanzado es de 73%.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

275

Cuadro 4
COMPRAS DE INSUMOS NACIONALES DEL SECTOR 11 (PERFIL COLUMNA)
(Porcentaje de las compras totales del sector)
Número
11

Sector
Leche cruda
Otros insumos directos
Cereales
Cosechas ncp a
Productos alimenticios ncp
Químicos
Maquinaria y equipos ncp
Insumos difundidos
Petróleo
Electricidad
Construcción
Comercialización y transporte
Servicios financieros y recreativos
Servicios varios

3
8
25
33
41
32
43
46
47
48
49

(%)
24
35
5
0
26
2
1
41
2
1
2
13
23
1

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.
Nota: El porcentaje corresponde en cada caso a la totalidad de los insumos, pero sólo se detallan aquellos
insumos cuya participación es igual o superior a 0.1%.

Cuadro 5
GRADO DE AUTONOMÍA EN COMPRAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 4
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
Número
Sector
Compras
Autonomía
3

Cereales

560 869

99

8

Cosechas ncp a

270 499

100

11

Leche cruda

955 022

100

25

Productos alimenticios ncp

7 775 763

49

32

Petróleo

1 226 221

98

33

Químicos

3 815 693

78

41

Maquinaria y equipos ncp

200 589

49

43

Electricidad

2 039 158

97

46

Construcción

9 968 067

37

47

Comercialización y transporte

48

Servicios financieros y recreativos

49

Servicios varios
Total

15 392 699

74

7 616 970

72

3 163 690

56

52 985 240

65

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

276

CEPAL

Cuadro 6
COMPRAS DE INSUMOS NACIONALES DEL SECTOR 22
(Porcentaje de las compras totales del sector)
Número
11
22
24
25
28
30
31
33
34
40
32
43
45
46
47
48

Sector
Leche cruda
Lácteos
Insumos directos
Azúcar
Productos alimenticios ncp a
Vestimenta
Productos de la madera
Papel y productos de papel
Químicos
Productos minerales ncp
Equipo electrónico
Insumos difundidos
Petróleo
Gas
Agua
Construcción
Comercialización y transporte
Servicios financieros y recreativos

%
80
1
5
1
0
0
1
0
2
0
0
14
2
1
0
0
7
3

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.
Nota: El porcentaje corresponde en cada caso a la totalidad de los insumos, pero sólo se detallan aquellos
insumos cuya participación es igual o superior a 0.1%.

En los cuadros de los perfiles columnas, los proveedores de insumos
que han sido asimilados a directos corresponden en rigor a un conjunto de
actividades que, con un suficiente grado de desagregación de la
información, permitiría identificar precisamente el subsector que es
efectivamente el proveedor de insumos directos y que por tanto integra el
agrupamiento. Es así como, si bien se indica en qué direcciones podría
extenderse el complejo productivo en la provisión de insumos, éstos no
pueden ser considerados en sentido estricto como parte del agrupamiento
al nivel del análisis realizado. El tipo de problema al que se está haciendo
referencia queda claramente identificado en el caso del sector 25, el cual se
clasificó como un insumo directo del sector 11. Además, este sector aparece
como destino de las ventas intermedias del sector 22. Dentro del
agrupamiento hecho por el criterio del perfil de filas del sector 22, el sector
25 aparece como el destino del total de las ventas intermedias del sector 14
(pesca). La hipótesis es que se trata en realidad de distintas industrias
alimenticias (producción de raciones, procesamiento de productos de la
pesca), todas reunidas en un mismo sector (25).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

277

Cuadro 7
GRADO DE AUTONOMÍA EN COMPRAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 6
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
Número
11
22
24
25
28
30
31
32
33
34
40
43
45
46
47
48

Sector
Leche cruda
Lácteos
Azúcar
Productos alimenticios ncp a
Vestimenta
Productos de la madera
Papel y productos de papel
Petróleo
Químicos
Productos minerales ncp
Equipo electrónico
Gas
Agua
Construcción
Comercialización y transporte
Servicios financieros y recreativos
Total

Compras
955 022
2 917 751
1173 658
7 775 763
2 654 099
1 223 610
1 898 742
1 226 221
3 815 693
1 602 375
370 766
2 039 158
373 059
9 968 067
15 392 699
7 616 970
61 003 653

Autonomía
93
100
50
49
33
71
92
99
81
85
91
99
91
77
73
71
73

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

En el cuadro 8 se presenta un resumen de los cuatro agrupamientos a
los que se arribó con la metodología de trabajar con los perfiles columnas y
filas de los sectores 11 y 22. Se destacó en negrita los sectores que
seguramente contienen subsectores que están asociados estrechamente a la
base agropecuaria y la industria láctea. Los otros sectores han sido
identificados como proveedores de insumos o servicios de uso difundido.
En el diagrama 3 se resume la información pertinente para el
agrupamiento lácteo de Uruguay. El diagrama está estructurado sobre el
sector 11 (actividad proveedora principal) y el 22 (actividad proveedora
secundaria). Cuando las flechas salen de un sector hacia el 11 o el 22, se
reporta debajo la proporción de compras de ese sector sobre el total de
compras del 11 o el 22. Cuando las flechas llegan a un sector desde el 11 o el
22, se reportan las cifras de proporción de ventas sobre el total de ventas. Se
distinguen los sectores en donde se conjetura existen subsectores
proveedores de insumos directos de los sectores proveedores de insumos o
servicios de uso difundido.

278

CEPAL

Cuadro 8
RESUMEN DE AGRUPAMIENTOS DE SECTORES

V11
11
22

V22
14
19
22
25
47
48

C11
3
8
11
25
32
33
41
43
46
47
48
49

C22
11
22
24
25
28
30
31
32
33
34
40
43
45
46
47
48

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

En el cuadro 9 se reportan los resultados obtenidos sobre los grados
de autonomía en compras y ventas al ir incorporando de a uno a los
distintos sectores que se presentan en el cuadro 8. Una evaluación global
del agrupamiento de 21 sectores (incluyendo a los insumos y servicios de
uso difundido) permitiría decir que se llegó a un agrupamiento con un
índice aceptable de los grados de autonomía empleados para evaluar el
grado de integración del agrupamiento. Sin embargo, esta elección es
engañosa, dado que está incluyendo otras integraciones entre sectores que
nada tienen que ver con el sector lácteo; las submatrices presentadas en
Vaillant (1998, anexo estadístico) son elocuentes al respecto. Por lo tanto, el
análisis se circunscribe a los sectores centrales del agrupamiento (11 y 22) y
a los sectores proveedores de insumos directos y a los receptores. A partir
del cuadro 9 es posible advertir que son seis sectores agrupados los que
permiten mantener un compromiso aceptable entre grado de autonomía en
compras y ventas respectivamente. Todos ellos están reunidos dentro de lo
que podría ser un agrupamiento más general que reuniría la producción de
alimentos y su industrialización. El agrupamiento de sectores ofrece la
característica de tener un alto nivel de autonomía en ventas (72%) y un
nivel sensiblemente menor en compras (35%). Esta característica es natural,
dado que la actividad más importante de este complejo es la de abastecer de
un insumo básico agropecuario (leche cruda).

8 COSECHAS
(0.2%)

25 PR. ALIMENT.
(26.4%)

33 QUIMICOS (1.9%)

41 MAQ. Y EQUI.
(1.2%)

19 CARNE
11 LECHE
CRUDA
(79.9%)

INSUMOS DIFUNDIDOS
(40.7%)
48 S.FIN.Y REC. (22.5)
47 COM. Y TRAN.(13.0%)
32 PETRÓLEO (1.9%)
46 CONSTRUC. (1.8%)
Y OTROS

22 LÁCTEOS
(92%)
25 PR. ALIMENT.
(25.2%)

INSUMOS DIFUNDIDOS
(14.0%)
47 COM. Y TRAN. (6.9%)
48 S.FIN. Y REC. (3.1%)
32 PETRÓLEO (2.2%)
43 GAS (1.2%)
Y OTROS

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Insumos directos (34.9%)
leche cruda
3 CEREALES
(5.2%)

Diagrama 3
ENCADENAMIENTOS DE LOS LÁCTEOS EN URUGUAY
Insumos directos (4.8%)
industria láctea
24 AZÚCAR (1.3%)
25 PR. ALIM. (0.1%)
30 PR. MAD. (0.8%)
31 PR. PAPEL (0.1%)
14 PESCA
33 QUÍMICOS (1.9%)
(0.9%)
34 PR. MIN. (0.2%)
40 EQ. ELECT. (0.3%)

47 COM. Y TRAN.
(52.8%)
48 S. FIN. Y REC.
(0.9%)

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP), desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial
Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo, Departamento de Economía, 1997, inédito.

279

280

CEPAL

Tipo sector
Centrales
Centrales
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Receptoras
Receptoras
Otros insumos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos

Cuadro 9
ELECCIÓN DEL MEJOR AGRUPAMIENTO
Sector
Autonomía en compras
Autonomía en ventas
24
9
11
67
92
22
62
79
3
61
76
8
49
67
24
35
72
25
30
35
62
31
37
57
33
37
47
34
36
40
40
37
41
41
37
40
14
40
43
19
31
45
28
30
46
32
35
42
43
38
44
45
39
45
46
42
57
47
55
70
48
70
71

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

Cuadro 10
COMPARACIÓN DEL GRADO DE AUTONOMÍA DEL AGRUPAMIENTO
EN TORNOAL SECTOR LÁCTEO
(Porcentajes)
México MIP-1970
Argentina MIP-1973
Argentina MIP-1984
Uruguay MIP-1983
Uruguay MIP-1983

Compras
83
71
68
42
35

Ventas
84
96
94
83
72

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación y de diversos estudios.

iii)

Encadenamientos de la base agropecuaria (sector 11) y de la
industria láctea (22) con el conjunto de la economía

Por último, se ha considerado pertinente, más allá del concepto de
complejo, investigar el poder de arrastre de las actividades 11 (leche cruda)
y 22 (industria láctea) sobre la totalidad del sistema productivo. Por tanto, a
continuación se evalúan los efectos dinamizadores de dichos sectores en
términos de los encadenamientos que presentan hacia atrás y hacia
adelante. Para ello se evalúan los encadenamientos más allá del complejo en
sí mismo, rastreando la totalidad de las compras y ventas totales de
insumos, considerando por tanto el total de actividades a que el sector está
vinculado. Los resultados se presentan en el cuadro 11.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

281

Cuadro 11
ENCADENAMIENTOS TOTALES, HACIA ATRÁS Y HACIA ADELANTE
Total
Orden
Atrás
Orden
Adelante
Orden
1
1.00
16
0.76
27
0.24
19
2
0.78
38
0.69
38
0.08
30
3
0.86
32
0.78
23
0.08
31
4
0.93
25
0.81
17
0.12
26
5
0.94
23
0.78
25
0.17
22
6
0.95
22
0.80
21
0.15
23
8
0.83
35
0.80
20
0.02
41
9
1.40
9
0.91
6
0.50
9
10
1.67
3
0.94
3
0.74
4
1.53
7
0.92
4
0.61
8
11
12
1.59
5
0.91
7
0.68
6
13
0.85
33
0.73
32
0.12
25
14
0.66
42
0.60
43
0.05
37
18
0.92
27
0.84
14
0.08
34
19
1.11
13
0.85
13
0.26
16
20
0.96
21
0.95
2
0.02
43
21
0.62
43
0.60
42
0.02
42
0.90
29
0.87
10
0.03
40
22
23
0.81
37
0.72
33
0.09
29
24
0.89
30
0.81
18
0.08
33
25
1.04
15
0.73
30
0.31
13
26
0.92
26
0.82
16
0.11
27
27
1.12
12
0.78
24
0.34
12
28
0.82
36
0.81
19
0.01
44
29
0.77
39
0.71
36
0.06
35
30
0.90
28
0.77
26
0.13
24
31
0.94
24
0.69
39
0.25
18
32
0.26
46
0.07
46
0.19
21
33
1.58
6
0.63
41
0.96
3
34
0.98
17
0.74
29
0.24
20
35
0.98
18
0.69
40
0.29
14
36
0.75
41
0.69
37
0.06
36
37
1.15
11
0.73
31
0.42
11
38
0.58
44
0.54
44
0.04
39
39
0.87
31
0.86
11
0.01
46
40
0.84
34
0.74
28
0.10
28
41
1.06
14
0.79
22
0.28
15
42
0.76
40
0.72
34
0.05
38
43
1.59
4
0.90
8
0.68
5
44
0.38
45
0.37
45
0.01
45
45
0.98
19
0.90
9
0.08
32
46
0.96
20
0.71
35
0.25
17
47
3.81
2
0.83
15
2.99
2
48
4.80
1
0.91
5
3.89
1
49
1.50
8
0.85
12
0.65
7
50
1.39
10
0.96
1
0.43
10
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.

282

CEPAL

La consideración de efectos directos o efectos totales (directos e
indirectos) incide de manera decisiva en la evaluación que se haga de los
potenciales efectos dinamizadores de una determinada actividad, y es así
como se presentan discrepancias importantes en la ordenación de los
sectores según uno y otro criterio, como se comenta a continuación. Al
analizar los efectos de los encadenamientos sobre el producto de la
economía, queda de manifiesto que las actividades centrales de la cadena
de lácteos (sectores 11 y 22) tienen un importante efecto de arrastre.
Para el sector 11, leche cruda, se tiene el lugar número 14 del
ordenamiento de las ramas de mayor aporte al valor agregado de la
economía en forma directa. Pero si además consideramos los
encadenamientos totales del producto, el sector ocupa el séptimo lugar
dentro de las ramas de mayor efecto dinamizador; dentro de los
encadenamientos hacia atrás el sector ocupa el cuarto lugar, y dentro de los
encadenamientos hacia adelante ocupa el octavo lugar. Si bien los efectos de
arrastre son importantes en ambos sentidos, en términos relativos son más
importantes los encadenamientos hacia atrás, contrariamente a lo que se
esperaría para un sector proveedor de materias primas, pero esto debe
interpretarse sobre la base del análisis precedente, en el sentido de que al
estar sus ventas fuertemente dirigidas a un sector de destino final (sector
22), sus efectos hacia adelante se hallan rápidamente limitados, como se
comenta a continuación.
En el caso del sector 22, lácteos, su aporte directo al valor agregado
de la economía se ubica en el lugar número 29. Si tomamos en cuenta los
encadenamientos en producto de dicho sector, vemos que se trata de un
sector receptor que tiene un importante efecto dinamizador hacia atrás
como demandante de insumos, ocupando el puesto 10. Sin embargo, los
efectos hacia adelante son muy reducidos (lugar número 40), ya que, como
se mencionó anteriormente, en las ventas de esta actividad tiene una fuerte
participación el consumo final. Debido a que los encadenamientos más allá
del sector 22 (lácteos) se agotan, este sector podría ser considerado el
eslabón final del complejo productivo lácteo.

II.

Producción y comercio: aspectos estructurales y
tendencias recientes

La industria láctea de Uruguay profundizó en la década de 1980 su
especialización exportadora. En efecto, la rama 3112 se destaca como una de
las industrias dinámicas en la exportación de alimentos, con una
participación creciente en las exportaciones totales de Uruguay (véase el
cuadro 12). En los últimos años, las exportaciones de productos lácteos han
representado cerca del 39% del total remitido a plantas (estimando la
equivalencia en litros de leche de los productos exportados), y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

283

aproximadamente el 50% de los subproductos elaborados es exportado.
Uruguay aparece entonces como un exportador neto consolidado y
sistemático, y sus industrias muestran un importante grado de
especialización en lo concerniente a satisfacer la demanda externa (Vaillant,
1998, cuadro 8 del anexo estadístico).
Cuadro 12
URUGUAY: EXPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS ALIMENTICIOS:
RAMAS MÁS DINÁMICAS
(Millones de dólares y porcentajes)
Ramas a
Participación(%)
1990
1994
1996
1994
1996
1110
175
177
232
9.2
9.7
1301/3114
65
82
96
4.3
4.0
3111
320
301
397
15.8
16.5
3112
64
105
148
5.5
6.2
3116
105
122
173
6.4
7.2
3121/3133
31
39
72
2.0
3.0
Total
1 702
1 913
2 397
100
100
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de información del Banco Central del Uruguay (BCU).
a
Corresponden a las ramas de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades
económicas (CIIU): 1110, actividades agropecuarias; 1301/3114, pesca; 3111, frigoríficos; 3112, lácteos; 3116,
molinos (arroz); 3117, panaderías; 3133, cebada malteada y cervecerías.

El consumo interno ha crecido en forma moderada. En los últimos
años el consumo de leche fluida prácticamente se ha estancado,
justificándose el crecimiento por el aumento del consumo de derivados
lácteos sustitutivos, fundamentalmente yogures y otras leches ácidas. En
1994, el porcentaje de la remisión destinado a la venta como leche fluida
llegó a 30%, mientras que el 70% restante se industrializó en forma de
subproductos.
Por lo tanto, el crecimiento industrial siguió estando liderado durante
esta década por las exportaciones, en virtud de una expansión dinámica y
persistente de la producción en la base agropecuaria. La remisión a plantas
creció por el doble mecanismo del aumento de la producción y de una
mayor reorientación de ésta hacia las plantas industriales. En la actualidad,
alrededor de las tres cuartas partes de la producción agropecuaria de leche
se remite a la industria.
La producción nacional ha crecido en forma sostenida en las últimas
décadas, pasando de 700 millones de litros en 1975 a 1 200 millones en 1994.
La tasa promedio de crecimiento de la producción de leche ha sido de 2.6%
en los últimos 20 años, de 3% en la última década, y de 5% en los últimos
5 años. La remisión a plantas, por su parte, ha crecido aún más, pasando
de 300 millones de litros en 1975 a cerca de 1 200 millones en 1997. Las tasas

284

CEPAL

promedio de crecimiento de la remisión de leche a plantas industriales
en los últimos 20, 10 y 5 años han sido de 6.3%, 4.7% y 5.5%
respectivamente.
Según datos de DIEA-OPYPA (1997), la capacidad de producción de
la industria láctea en el período de 20 años que va desde 1977 a 1996 creció
a una tasa promedio acumulativa de 4.4%, mientras que la remisión a
plantas industriales lo hizo a un ritmo anual de 6.3%. De mantenerse la
tendencia en el ritmo de expansión, en 1997 la capacidad industrial se
situaría en más de 4 000 millones de litros al día. Según una estimación
basada en datos de 1997 (Norlin, 1998), la capacidad industrial se situó más
de 20% por encima de esta última cifra, lo cual puede indicar o bien que la
medida anterior subestimó el tamaño de la industria en el pasado, o que el
ritmo de expansión se aceleró intensamente durante 1997. Se conjetura que
una combinación de estos dos fenómenos es lo que ha estado ocurriendo en
los últimos años.
En Uruguay el grado de concentración de la industria es muy alto: de
hecho, una sola entidad, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche
(CONAPROLE), capta cerca del 80% de la leche remitida a las plantas
industriales. En 1994, el índice de concentración C4 alcanzó en los lácteos el
86%, uno de los más altos de la industria nacional. Una vez derogadas las
disposiciones legales que habían favorecido esa alta concentración, se ha
notado un mayor dinamismo de las demás empresas y la incursión de
importantes transnacionales, como Parmalat.
En lo que concierne a la inserción internacional, el cambio más
importante de los últimos años se relaciona con la fuerte dependencia de los
lácteos uruguayos con respecto al mercado brasileño (véase el cuadro 13).
En efecto, la preferencia arancelaria que implicó el Mercosur, junto con las
necesidades estructurales de la economía en materia de abastecimiento de
alimentos, en particular de lácteos, llevaron a que en ese mercado se
obtuvieran buenos precios. Sin embargo, algunas voces de alerta se han
hecho escuchar, en el sentido de que el potencial de la expansión de la
producción lechera de Brasil, en un contexto de mantenimiento de ciertos
niveles de protección, ya se está expresando, por lo que el mercado regional
se verá fuertemente reducido en el futuro próximo. Es de destacar que los
niveles de consumo per cápita todavía son bajos en Brasil, por lo que
podrían elevarse si aumenta el ingreso, con lo cual volverían a darse los
incrementos de la demanda que han caracterizado históricamente a Brasil
en el mercado lechero.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

285

Cuadro 13
URUGUAY: DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE ALIMENTOS Y PRODUCTOS
AGROPECUARIOS
(Miles de dólares y porcentajes)
Ramas

a

Mercosur

1301
3111
3112
3116
3117
3133
Total
Lácteos/alim
Alim/total (%)
Total (millones)

Estados
Unidos

123
965
28 718
84 709
125
520
116
520
15 727
70 214
565
373
22
49

1110

Resto
ALADI

UE

Resto del
mundo

Total

Mercosur /
total (%)

16 064

3 926

57 123

30 650

231 728

53

605
12 994
16 977

11 518
45 585
1 099

19 617
171 833
3 063

29 185
81 380
1 761

89 643
396 502
148 420

32
21
85

30 710

2 088

1 394

22 513

173 224

67

4 792

11

82 142

14
29
64 259

147
181
253 041 165 817

76
100
50

21
61

2
38

1
53

1
36

20 691
70 424
1 130
632
13
47

1 152

135

167

481

462

2 397

48

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de información del Banco Central del Uruguay (BCU).
a
Corresponden a las ramas de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades
económicas (CIIU): 1110, actividades agropecuarias; 1301/3114, pesca; 3111, frigoríficos; 3112, lácteos; 3116,
molinos (arroz); 3117, panaderías; 3133, cebada malteada y cervecerías.

III.

La base agropecuaria

1.

Tecnología y organización de la producción
i)

El paquete tecnológico adoptado

La alta concentración de la producción de lácteos y la captación de
gran parte de la materia prima por una cooperativa de productores son
hechos distintivos de la lechería de Uruguay, que le otorgan importantes
particularidades al desarrollo de la fase pecuaria del complejo. La cuenca
lechera tradicional está situada en los departamentos del sur del país
cercanos a Montevideo, como Canelones, Florida y San José. Esta cuenca es
de larga data, con una alta participación de pequeños y medianos
productores, mientras que la nueva cuenca se desarrolló en las últimas
décadas en el litoral oeste (Colonia, Soriano, Río Negro y Paysandú), basada
en unidades de mayor tamaño promedio.
Durante un largo período, desde la década de 1930 a la de 1970, la
tecnología de producción dominante se caracterizó por la alimentación
basada en pasturas naturales, cultivos forrajeros anuales (sobre todo avena),
y alto suministro de alimentos concentrados (granos forrajeros, raciones

286

CEPAL

balanceadas, subproductos de la industria alimenticia). El comportamiento
reproductivo, la producción individual y la productividad de la tierra se
situaban en niveles muy inferiores a los actuales, pero los precios percibidos
por la producción permitían el mantenimiento y desarrollo de las
explotaciones.
Paralelamente se hallaba disponible en Uruguay el paquete
tecnológico neozelandés, basado en la producción de forraje a partir de
pasturas sembradas plurianuales, originalmente adaptado para ser
difundido a nivel de los predios ganaderos. La empresa líder promovió
fuertemente este paquete entre sus remitentes, como una forma de
incrementar la eficiencia económica de la producción y, de manera
concomitante, reducir los costos medios por litro, lo que resultaba clave
para enfrentar el previsible descenso del precio promedio de la leche.
El proceso de cambio técnico verificado en la base agropecuaria de la
lechería uruguaya constituye un claro ejemplo de “efecto hacia atrás” de la
fase industrial sobre la agropecuaria. Con el aumento de la producción las
exportaciones pasaron a gravitar cada vez más en las ventas totales de la
industria a partir de la década de 1970. En la medida en que el precio medio
de las exportaciones resultaba menor que el de las ventas en el mercado
interno, era posible proyectar que la materia prima tendría un precio
residual descendente. Con los costos de producción derivados de las
técnicas tradicionales no era posible encarar el descenso de precios
proyectado. Por ese motivo, la principal industria desarrolló un vasto plan
de transferencia tecnológica y promoción. A mediados de los años setenta
montó un equipo de extensionistas (agrónomos y veterinarios), y cuando
éste resultó insuficiente, promovió, mediante una bonificación en el pago de
la materia prima, a aquellos productores que formaran grupos y
contrataran asesores privados. Por otra parte, desarrolló un sistema de
compra de insumos cuya calidad y costo eran decisivos para el éxito de las
técnicas impulsadas. Al principio se trató de semillas forrajeras y
fertilizantes, para luego incursionar en la importación y venta de máquinas,
especialmente las destinadas a la cosecha de forraje. Finalmente, la empresa
cumplió un papel fundamental en hacer llegar en forma ágil financiamiento
bancario a los productores.
La magnitud y dirección de ese efecto de la industria sobre la fase
pecuaria no pueden interpretarse en forma independiente del carácter
cooperativo de la principal industria láctea (CONAPROLE). Además de
tratarse de una cooperativa, parte importante de este proceso se desarrolló
en tiempos en que la CONAPROLE disponía del monopolio legal del
abastecimiento de leche fluida, segmento de las ventas en que, dada la
política sectorial vigente, se obtenía la mayor rentabilidad.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

287

En el cuadro 14 se puede apreciar la evolución de los principales
indicadores de productividad de la lechería en tres momentos clave: antes
del inicio del profundo cambio técnico operado; en pleno proceso, y en la
situación actual, en que se percibe una adopción generalizada de sus
principales componentes, a saber, la siembra de grandes extensiones con
pasturas plurianuales (con alta participación de leguminosas), realización
de reservas forrajeras (heno y ensilaje de maíz), y racionalización del uso de
concentrados. En el cuadro 14 se muestra además el aumento de la
superficie lechera cubierta con praderas y el incremento en la utilización de
reservas forrajeras (voluminosos) y de concentrados. Debe destacarse que
en el último año analizado esta última actividad se vio afectada por la
intensa sequía del verano y otoño de 1996, lo que determinó pérdida de
pasturas. Este fenómeno, sumado al descenso del precio relativo de los
granos, determinó un uso de concentrados superior entre 20% y 25% al del
año anterior. En la última fila del cuadro 14 se puede apreciar un aumento
de la superficie lechera promedio (superficie promedio de las fincas que se
dedican a la producción lechera). Este aumento debe ser analizado con
precaución. Si bien parece verificarse un aumento del tamaño medio de las
fincas por desaparición y absorción de los tambos más pequeños, debe
tenerse en cuenta la existencia de sesgos derivados de diferencias en las
fuentes de información.

Cuadro 14
a
URUGUAY: INDICADORES TECNOLÓGICOS DE LA LECHERÍA, 1979-1997
1979
Productividad de la tierra (l/ha)
Productividad vaca masa (l/VM año) b
Productividad empleo (l/EQH) c
Praderas permanentes (% del área)
Suplementación voluminosos (kg/ha)
Suplementación concentrados (kg/ha)
Suplementación concentrados (kg/lt leche)
Superficie lechera (promedio de ha/finca)

1987

1996/1997

822

962

1 934

2 410

2 088
4 129

35 349

37 559

129 829

24

30

35

151

310

471

174

168

451

0.212

0.175

0.192

129

125

232

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias
(DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), y de la Cooperativa Nacional de
Productores de Leche (CONAPROLE).
a

La información no es estrictamente comparable. Los datos de 1979 y 1987 reflejan el promedio de la cuenca
lechera, mientras que los del ejercicio 1996/1997 corresponden a productores de la CONAPROLE, los cuales
registran sistemáticamente su información. Se trata de una muestra de 290 empresas, presumiblemente
b
c
sesgada hacia situaciones de mayor desarrollo tecnológico. VM = vaca masa. EQH = equivalente hombre.

288

CEPAL

Los sucesivos estudios realizados sobre la lechería uruguaya ilustran
sobre el modo en que ha evolucionado la adopción de los elementos básicos
del paquete tecnológico y el grado de difusión de éste entre los diferentes
tipos de empresa. Según Paolino (1985), hay diferencias en el grado de
adopción de la nueva tecnología en función del tamaño de las
explotaciones, verificándose dificultades a ese respecto en las empresas de
menor tamaño.
Por su parte, Vaillant (1997), trabajando con información de 1987,
encontró que el porcentaje de pasturas permanentes variaba entre 17% y
20% en las empresas muy chicas y chicas, y entre 25% y 27% en las
empresas medianas. Sin embargo, Borges, Freiría y Nin (1997), trabajando
con información de 1996, no verificaron diferencias significativas en el
porcentaje de área empraderada entre empresas de diferente tamaño y aun
de diferente eficiencia, dejando de lado a las empresas marginales con
eficiencia técnica inferior al 40%. Estos autores concluyen que después de 20
años de intensa transferencia, el paquete básico parece haberse
generalizado a todo nivel, asociándose las disparidades en eficiencia a la
capacidad para afinar las prácticas de manejo tecnológico, económico y
financiero de las empresas. De esta conclusión parece desprenderse la
necesidad de redefinir los objetivos y contenidos de las actividades de
transferencia tecnológica, que en las dos últimas décadas habían manejado
el aumento de la superficie sembrada con praderas permanentes y la
producción de reservas como ideas fuerza prácticamente excluyentes.
Los mismos autores, al analizar los principales determinantes del
resultado económico (rentabilidad y capacidad de acumulación
patrimonial) de una muestra de 60 pequeñas y medianas empresas lecheras,
concluyen que los elementos más importantes son la mejora en el manejo de
la alimentación y la eficiencia del rodeo, el aumento en la productividad de
la mano de obra y el levantamiento de las restricciones de liquidez que
enfrentan estos productores.
Puede concluirse que los principales desafíos para el sistema de
generación y transferencia de tecnología se relacionan, en la etapa actual,
con la maximización de la eficiencia de la producción, la compra y el
manejo del forraje; el aumento de la eficiencia reproductiva del rodeo; la
mejora genética; la especialización de la superficie lechera en la producción
de leche (mediante la transferencia de producción de reemplazos a otras
unidades); el aumento de la calidad de la leche, y la mejora de la gestión
económica y financiera.
ii)

Homogeneidad o heterogeneidad de la producción

Merece destacarse el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre en
otros países de la región, la lechería uruguaya muestra un grado de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

289

homogeneidad tecnológica no desdeñable, ya sea en un sentido geográfico,
o desde el punto de vista del tamaño de las empresas. Las diferencias
aparecen a nivel del grado de intensidad en el empleo de capital de las
empresas. Aquellas calificadas como más intensivas hacen mayor uso de
alimento concentrado, mayor número de cultivos anuales (que exigen más
movimiento de tierra y por tanto más o mayores máquinas), y manejan una
carga animal superior, esto es, utilizan más capital en ganado por unidad
de superficie.
En el cuadro 15 se presenta información que permite caracterizar a
los sistemas de producción existentes. Se aprecia que las diferencias no son
importantes, destacándose los mayores costos asociados a los activos fijos
verificables en los sistemas intensivos. Si bien no hay información suficiente
para afirmarlo en forma contundente, los predios más pequeños tienden a
producir en forma intensiva, seguramente en busca de un mayor ingreso en
términos absolutos.
La observación de los costos por litro de leche y su composición
permite verificar la importancia de la alimentación del rodeo, ya sea en base
a alimento comprado o, especialmente, en base al producido en los predios
(componente en que se incorporan todos los costos agrícolas asociados).
Cuadro 15
URUGUAY: COMPARACIÓN ENTRE PRODUCCIÓN LECHERA EXTENSIVA
E INTENSIVA
Extensiva
Rotación de activos fijos (PB/AF)
Litros por ha
Unidades lecheras por ha

Intensiva

0.27

0.35

1 417

2 523

0.77

1.07

Vacas masa por ha

0.4

0.55

Concentrado (K/VM) a

734

940

127 926

150 704

0.126

0.14

Litros por EQH b
Costo por litro de leche (dólares)
Composición costos (%)
Alimentación

50.8

43.6

Alimento comprado

19.8

17.9

Alimento producido

31.0

25.7

Rodeo (sanidad, pastoreos y otros)

7.9

11.4

Trabajo (familiar y asalariado)

21.4

21.4

Otros costos (conservación, amortización y otros)

19.8

23.6

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento de Extensión Agronómica
de la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE).
a
b
VM = vaca masa; EQH = equivalente hombre.

290

CEPAL

En el citado proceso de generalización del paquete tecnológico,
principal determinante del aumento de la productividad de los factores, y
única posibilidad de hacer frente al descenso de los precios, resultó decisivo
el accionar del aparato de transferencia tecnológica y financiamiento de la
industria y, en forma muy destacada, el de la cooperativa CONAPROLE.
En una primera etapa, hasta mediados de los años ochenta, el cuerpo
técnico de la cooperativa llevó a cabo un intenso trabajo de promoción
directa, para luego iniciar una etapa de formación de grupos de
productores, que pasaron a ser asesorados por técnicos privados, cuyos
servicios cofinanció la empresa, con un aporte del 2% del valor de la leche
remitida a la industria. Esto determinó la creación de más de 100 grupos y
una amplia cobertura de la población objetivo. Los grupos de transferencia
tecnológica derivaron en muchos casos en grupos de utilización compartida
de activos fijos y ciertos servicios esenciales, como maquinaria de laboreo y
reserva de forraje, campos de pastoreo e inseminación artificial. Según un
relevamiento reciente, hay cerca de 30 grupos que utilizan en común
maquinaria agrícola.
Una práctica que alcanzó un considerable grado de cobertura es la de
la recría del ganado joven fuera del área lechera individual, en campos de
recría. Estos son campos dedicados a recibir animales jóvenes de los tambos
(6 a 9 meses), para hacerlos engordar, a una tasa que debería situarse entre
500 y 650 gramos diarios, hasta el período próximo al parto, en que vuelven
a los tambos individuales. El servicio incluye alimentación (básicamente
pastoril), sanidad e inseminación artificial. A cambio de ello, el propietario
del ganado paga una tarifa, sea en forma de una cuota mensual o en
proporción al peso ganado. Los campos de recría son administrados por
gremios de productores y cooperativas, o por ganaderos individuales, que
destinan parte de su campo a esa actividad. La difusión de estos casos ha
sido muy amplia, pues hay al menos diez campos en manos de instituciones
y un número grande, difícil de determinar, en campos de productores
individuales.
La industria láctea tenía grandes expectativas en esta forma
organizativa, puesto que, en ausencia de aumento del área lechera, y sin
grandes hitos tecnológicos a nivel productivo a la vista, la fuerte
especialización del área lechera en el manejo del ganado en producción,
podría redundar en un aumento notorio del ganado en ordeño y de la
producción de leche. No obstante, debido a la presencia de problemas
organizativos y al exceso de intervención de la CONAPROLE en el
establecimiento y regulación de las tarifas, entre otras causas, el sistema
basado en el pago por el peso del ganado no funcionó satisfactoriamente,
con retracción de la oferta de campos y de la demanda ante los magros
resultados. Por el momento, el sistema se limita al servicio otorgado por las

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

291

instituciones de productores a los productores más chicos, con una
eficiencia menor que la requerida.
En la actual situación de mayor competencia, la agroindustria
cooperativa parece redefinir sus funciones y objetivos, concentrándose en el
aumento de su eficiencia industrial y comercial, y abandonando, en forma
paulatina, su participación en tareas de promoción, lo que representa una
seria amenaza para la supervivencia de los productores más pequeños.
Se señaló ya que la lechería experimentó un profundo proceso de
cambio técnico en las últimas dos décadas. Este cambio, sesgado hacia el
uso intensivo de factores como la tierra y el capital, en forma de maquinaria
agrícola y ganado, presumiblemente debería haber afectado
diferencialmente a los productores más pequeños. Sin embargo la lechería
fue el subsector agropecuario que menos productores perdió entre 1970 y
1990, a causa, probablemente, de la misma forma organizativa de la
producción, de fuerte base cooperativa, y la estrecha integración vertical
imperante.
Hasta hace un tiempo, la propia cooperativa absorbía el costo de la
asistencia a los productores más pequeños o lo transfería indirectamente a los
productores de mayor tamaño. Sin embargo, últimamente ante el proceso de
apertura de la economía, la integración regional y los signos de cambio en la
estructura empresarial del sector, parece haber iniciado un cambio de
estrategia.
En contraste con la estabilidad que mostraba en el pasado, el número
de productores lecheros ha comenzado a disminuir en la última década, y
muchos de ellos han salido del rubro y presumiblemente también del propio
sector agropecuario. En este período, en efecto, el número de productores
comerciales se redujo de 7 500 a algo menos de 5 000, al tiempo que los
remitentes a la CONAPROLE descendían de cerca de 5 000 a algo menos de
3 500. La disminución del número se ha concentrado en el estrato de los
productores más pequeños.
Además de la reducción numérica, el segmento de pequeñas empresas
o pequeños productores ha perdido participación en la remisión total de
leche. En el gráfico 2 del anexo estadístico del trabajo ya citado de Vaillant
(1998) se puede apreciar cómo ha evolucionado la participación de éstos en la
masa de remitentes de la cooperativa, así como en la remisión total de leche.
Para estos efectos se consideró como pequeños a los remitentes de hasta 500
litros diarios de leche, lo que equivale a un ingreso neto anual de
aproximadamente 6 000 dólares. En suma, si bien ha aumentado la remisión
de leche del conjunto de los productores, ha disminuido la participación en
ella de los pequeños. De todos modos, aun con este proceso de reducción
diferencial del número de remitentes, los pequeños productores siguen

292

CEPAL

representando numéricamente más de 60% del total, pero, debido al aumento
de la remisión de los otros segmentos, sólo aportan poco más del 20% de la
leche que recibe la industria.
Un estudio técnico realizado mediante la cooperación del Programa
2
Nacional de Apoyo a la Pequeña Producción Agropecuaria (PRONAPPA)
permitió aclarar la situación actual de los productores lecheros, en especial de
los más pequeños. Se determinó que existe un grupo de entre 500 y 800
productores que difícilmente pueden seguir produciendo en condiciones de
mercado. Se trata en su mayor parte de empresas muy escasamente
capitalizadas, de muy baja productividad de la tierra, baja aptitud
empresarial y no asesoradas.
Sin embargo, hay cerca de 2 000 productores que muestran potencial
de expansión, para cuyo aprovechamiento deberían atacarse los principales
aspectos de su problemática, originada fundamentalmente en la ineficiencia
técnica y económica y en las limitaciones de tamaño, que no permiten niveles
de ingreso mínimos. Las causas de la ineficiencia técnica son variadas. No
obstante lo anterior, se aprecia en la actualidad un avance considerable en la
adopción de los principales componentes del paquete tecnológico promovido
en los últimos 20 años, salvo por parte de aquellos predios de uso menos
intensivo de capital, y de los productores de las nuevas cuencas (litoral norte,
noreste y este). Las diferencias en eficiencia, dada la relativa homogeneidad
en la combinación de los recursos, parecen deberse más que nada a la distinta
aptitud para gestionar las empresas desde todo punto de vista.
Aun cuando se considera necesario mejorar el nivel general de
eficiencia de los pequeños productores, todo indica que ello por sí solo no
garantizará su permanencia en el mercado, sino que es imprescindible
aumentar la escala de los predios menores. En particular, hay muchos predios
que requieren ampliar en forma significativa la superficie lechera.
Otro grupo considerable de predios muestra una situación crítica en lo
que respecta a la dotación de capital, por lo que es desaconsejable en tal caso
comenzar por ampliar la superficie sin antes intensificar la producción y
mejorar sustancialmente la eficiencia.
Hay también problemas de escala vinculados a ciertos activos fijos
esenciales, aunque los productores tienden a enfrentarlos mediante el uso
compartido de activos y servicios especializados y de alto costo. A estos
problemas de escala se agrega el representado por el costo fijo requerido
para mantener a la familia residente en el predio. En muchos casos, aun sin
existir problemas notorios de eficiencia técnica, se percibe una progresiva
2

Financiado parcialmente por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA),
programa de las Naciones Unidas para el combate de la pobreza rural.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

293

pérdida patrimonial, a raíz de que el consumo supera a las ganancias
empresariales. Es así como el tamaño mínimo de una explotación lechera en
Uruguay se asocia más bien al volumen de leche producido en condiciones
medias de eficiencia, que debe ser uno tal que permita mantener a una
familia promedio del ámbito rural y, asimismo, el acervo de capital
invertidos. Existen en el país distintas estimaciones, pero ese rango mínimo
se sitúa entre 140 000 y 180 000 litros remitidos anualmente, lo que equivale
a remisiones diarias de entre 380 y 500 litros. Como se desprende de esta
descripción, una gran proporción de los productores lecheros están aún por
debajo de ese límite.
Ante esa realidad, la industria láctea, los gremios de productores y el
Estado han sostenido conversaciones, de las que han resultado aun con
diferencias, algunos acuerdos. Cabe mencionar entre ellos que los
productores con expectativas de crecimiento en las condiciones de mercado
actuales y previsibles en el futuro, recibirán apoyo por medio de
instrumentos convencionales de desarrollo, tales como asistencia técnica y
crédito. Estos instrumentos serán provistos por entidades privadas
comerciales, o por el propio Estado en el caso de los productores menos
favorecidos (merced al ya citado PRONAPPA). En todos los casos, las
agroindustrias cooperativas u otras formas de organización de los
productores deben desempeñar un papel fundamental en la negociación
conjunta de las demandas, de modo de tornarlas atractivas para los
proveedores de bienes o servicios.
Como se ha señalado, hay cerca de 1 000 productores con muy
escasas perspectivas de crecimiento empresarial. La posibilidad de que
cambien de rubro o actividad, así como su disposición a ello, son muy
reducidas, dado que hasta el momento han encontrado en la cadena láctea
condiciones para su supervivencia que difícilmente podrían conseguir en
otras actividades agropecuarias. Su capacidad de respuesta a instrumentos
convencionales de promoción resulta muy dudosa, por lo que el Estado, por
intermedio del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), ha
contraído el compromiso de facilitar la reinserción de estos productores en
la economía o permitir su permanencia en la actividad, sin trasladar efectos
a la industria que reduzcan la competitividad de ésta. Es decir, se está
reconociendo que el hecho de recibir leche de estos productores genera
ineficiencias a la industria (volumen individual reducido, formas de acopio
y traslado de la leche, calidad inferior, entre otras). Como las plantas
cooperativas tienen un compromiso social con esos productores, la
permanencia de éstos en el sector constituiría una debilidad competitiva
para estas plantas. Por ello, y partiendo de la base de que es beneficioso
para la sociedad que estos productores permanezcan en una actividad
productiva rural, se trata de que el Estado actúe en el sentido de allanar

294

CEPAL

aquellos aspectos críticos que ocasionan tensiones en la relación entre la
industria y los productores más pequeños, como diversas formas de
granelización de la producción, aumento del volumen y la remisión a
niveles mínimos razonables, fomento de producciones complementarias, o
usos alternativos de la leche.
iii)

Calidad de la leche producida

Una parte cada vez mayor de la leche producida en los tambos es
transportada a granel, previamente enfriada en tanques de frío en los
propios tambos. En la actualidad, cerca de 800 productores que remiten a la
CONAPROLE no han instalado aún tanques de frío. Son en su gran
mayoría productores muy pequeños, con volúmenes de producción que no
justifican la inversión, o con dificultades muy graves a nivel de la red vial
interna o la electrificación. Por ello, a pesar de representar cerca del 25% de
los remitentes, no alcanzan a remitir el 7% de la leche que ingresa a las
plantas. La leche es analizada en las plantas de recepción a partir de
muestras que se extraen de los tanques de frío en los tambos. Durante
muchos años se aplicó en Uruguay un sistema de medición de calidad
indirecto, a partir de la actividad de la enzima reductasa, indicadora de
actividad bacteriana. En 1995 se implantó el Sistema Nacional de Calidad
(SNC), imponiéndose a partir de 1997 la obligación de calificar la leche, de
tal manera que si la industria paga por calidad, debe hacerlo ajustándose a
las pautas establecidas por el SNC. El análisis consiste en dos mediciones
básicas: recuento bacteriano, que es indicativo de actividad de microbios en
la leche, y responde fundamentalmente al manejo de la higiene de los
instrumentos y el proceso de ordeño, y recuento de células somáticas, que
pretende evaluar la presencia de enfermedades de la ubre. La forma de
premiar las mejores leches depende de cada industria, y está en función
directa del tipo de producto elaborado. La leche fluida, la leche en polvo, el
dulce de leche o los caseinatos son poco exigentes en calidad, a diferencia
de productos tales como yogur, otras leches ácidas y ciertos quesos. El logro
de leche de alta calidad en planta depende además de la distancia entre el
tambo y la planta, la calidad de los medios de transporte y la forma de
organizar la ruta. Se están haciendo estudios para determinar, mediante el
uso de programación matemática y de información geográfica, cuáles son
los recorridos óptimos, es decir, los circuitos más cortos que permitan
recoger un volumen de leche de cierta calidad deseada.
Al iniciarse las mediciones se fijaron estándares de calidad poco
exigentes, pero ya en el primer año de aplicación de las medidas la calidad
de la leche mostró un avance significativo, especialmente en lo que refiere a
recuento bacteriano, de modo tal que el 80% de la leche analizada alcanzó
en un año el nivel máximo de calidad. Poco después, un ajuste más exigente
de las pautas dejó al 70% de la leche remitida en esa situación. Esto ha

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

295

impulsado al Poder Ejecutivo a introducir nuevas modificaciones,
tendientes a que menos del 30% de la leche registre valores altos en lo que
se refiere a recuento de bacterias y células somáticas.
Los límites actuales para las leches de calidad superior se sitúan en
200 000 unidades formadoras de colonias y 500 000 células somáticas. En el
caso de las bacterias, cerca del 70% de la leche remitida y algo más del 50%
de los productores están por encima del límite, y, en el caso de células
somáticas, el 60% de la leche y el 50% de los productores. Los límites
establecidos se aproximan a los estándares de los países más exigentes en el
caso de las células, pero están lejos aún de éstos en el caso del recuento
bacteriano. A pesar de que es un elemento de fricción en las negociaciones
entre el Poder Ejecutivo, la industria y los productores, se presume que las
exigencias en materia de higiene seguirán aumentando.
Mientras que en los países lecheros por excelencia las bonificaciones
por calidad rara vez superan el 5%, la CONAPROLE llegó a establecer un
20% para las leches de máximo puntaje, resultante de una subdivisión de la
categoría superior (menos de 400 000 células y menos de 50 000 bacterias),
lo que demuestra la importancia que tiene la calidad para esta empresa, que
recientemente redujo a 15% la bonificación para esta categoría.
2.

Los sectores proveedores

La alimentación del ganado lechero representa los mayores costos
para la empresa pecuaria.
En la vinculación de los productores lecheros a los mercados de los
insumos correspondientes ha influido mucho la activa participación de la
CONAPROLE, que en forma directa en un principio, y mediante la creación
1
de una empresa colateral después (PROLESA), ha operado como un gran
comprador de insumos para luego revender a sus socios. Esta intervención
ha sido especialmente intensa en los mercados de raciones balanceadas y
granos, semillas, productos veterinarios y ciertas máquinas especializadas
de conservación de forraje.
El mercado de granos y alimentos balanceados presenta una oferta
relativamente atomizada, que se enfrenta al poder de compra de la
CONAPROLE, gracias a lo cual los productores lecheros acceden a los
precios más bajos que permiten la competitividad de la producción interna
de estos bienes, la estructura del mercado y la política sectorial aplicada a
ellos. La creciente apertura de la economía hace que el precio de los granos
refleje en gran medida el precio internacional, mediado por los costos
1

PROLESA es una sociedad anónima colateral a la CONAPROLE (propietaria del 100% del
paquete accionario), que vende insumos a los productores lecheros.

296

CEPAL

internos de transporte, almacenamiento y otros. Estos alimentos son en su
mayor parte nacionales, aunque suelen importarse algunos, en particular
maíz. La CONAPROLE ha actuado a veces como importador, sobre todo en
el caso de la semilla de algodón.
Los alimentos balanceados son producidos por molinos harineros,
fábricas de raciones e incluso empresas de productores dedicadas a la
actividad. El precio de los alimentos refleja la variación del mercado de
granos, situándose en la actualidad entre 0.19 y 0.23 dólares el kilógramo de
balanceados, y entre 0.9 y 1.0 dólar el kilógramo de afrechillo de trigo o
sorgo.
Las semillas forrajeras se comercializan en una muy alta proporción a
partir de las compras de la CONAPROLE. Hay dos tipos de semillas, las
híbridas y las varietales, y dos mercados diferentes para ellas. La oferta
tiene un alto componente de producción nacional, limitándose las
importaciones casi exclusivamente a las semillas híbridas. La importación
de semillas se encuentra totalmente desgravada desde 1986, y mantiene la
tributación del impuesto sobre el valor agregado (IVA) en suspenso (tasa de
0%). Las semillas híbridas reflejan en gran parte los precios internacionales.
Los productores lecheros (con su principal cooperativa a la cabeza) son un
demandante de peso en el mercado correspondiente, regido en la
actualidad por una ley de semillas de promulgación reciente. Un aspecto
polémico de la ley es la exigencia de que las semillas no registradas que se
van a importar sean sometidas a una evaluación agronómica además de la
evaluación sanitaria y la identificación varietal. Esto hace que en el caso de
las variedades (dominantes en la siembra de pastos perennes), las firmas no
puedan recurrir con agilidad a la importación, ante una situación de
escasez, para controlar el eventual aumento del precio.
Un bien de capital de alta y creciente incidencia en la producción de
alimentos en el tambo es la maquinaria agrícola. El 70% de este mercado
está constituido por los tractores, importados en su totalidad. La
producción nacional apenas alcanza a algunas máquinas de cosecha y
conservación de forrajes. En la última década se decretó la desgravación
total de las importaciones de máquinas y se exoneró del IVA la enajenación
de máquinas de uso sectorial. Uruguay incluso ha negociado el
mantenimiento de esta situación arancelaria como excepción transitoria con
respecto al arancel externo común del Mercosur. Esta medida tiende a
evitar, al menos por un tiempo, el quedar cautivo de la producción de
máquinas de Argentina y Brasil, lapso que puede aprovecharse para
reconvertir el parque de maquinaria. Se trata de un mercado en que
prevalecen las principales marcas, pero dada la diversidad de la oferta y la
participación de la CONAPROLE y de los gremios de productores en
llamados públicos a licitación, puede considerarse que no redunda en un

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

297

encarecimiento relativo de la maquinaria agrícola respecto a los demás
costos de producción.
3.

Políticas públicas y organizaciones de productores: los
intereses en juego
i)

Precio de la leche y políticas públicas

Históricamente, el Estado administraba en gran proporción el precio
de la materia prima, con el objetivo fundamental de estimular la producción
para asegurar el abastecimiento de leche fluida a la población. La
producción equivalente al consumo de leche fluida se denomina “leche
cuota”. Representa una porción decreciente de la remisión total,
actualmente cercana al 30%. Sin embargo, hasta mediados de la década de
1970 gravitaba decisivamente en la formación del precio promedio recibido
por los productores. Este precio era fijado en forma periódica por el Poder
Ejecutivo, sobre la base de la evolución de los precios de una canasta
representativa de los costos de producción lecheros. Por otra parte, a todos
los productores se les asegura una “cuota” inicial de 70 litros diarios, lo que
opera como una transferencia para los tambos más chicos que apenas
superan esa remisión porque en ellos el precio resultante es mayor que el
promedio de la cuenca. La transferencia a estos productores no proviene de
la industria, puesto que el precio de la leche fluida al público también está
administrado y es presumiblemente mayor que el que resultaría de la libre
concurrencia. Esto, junto con otros mecanismos menores de transferencia,
determina que en realidad el mayor precio de la leche cuota resulte en una
transferencia de recursos de los consumidores a los productores lecheros, en
especial a los más pequeños. Este mecanismo ha ido perdiendo importancia
progresivamente, y, por otra parte, la desregulación del mercado de leche
fluida y el fin del mecanismo de la cuota están entre las tareas pendientes
de los encargados de la política agrícola. Sea como fuere, el sistema deberá
dejar de operar antes del año 2000, en virtud de los acuerdos del Mercosur.
A fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, se alcanzó
plenamente el objetivo del autoabastecimiento, y las exportaciones, que
hasta ese momento eran ocasionales, comenzaron a representar
proporciones cada vez mayores de la producción. Esto determinó que la
porción del precio que se fijaba en condiciones no monopólicas fuera
creciente (la industria uruguaya no influye en los precios internacionales),
con lo cual el precio promedio que recibían los productores comenzó a
bajar.
Las decisiones en materia de políticas relativas al sector pecuario
están a cargo del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). En
lo que hace referencia al marco normativo, regulación, desregulación,

298

CEPAL

participación oficial en las negociaciones del Mercosur, entre otros aspectos,
la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA) es la principal
institución asesora. Por otra parte, las políticas promocionales las
desarrollan programas especializados.
El Estado ha intervenido fuertemente en la producción lechera. Basta
con considerar que la empresa líder de la rama (CONAPROLE) fue creada
por ley en la década de 1930, contó desde esa fecha con participación en su
directorio de delegados del gobierno (nacional y municipal) y se le aseguró,
también por ley, el monopolio del abastecimiento de leche fluida en la
capital hasta mediados de la década de 1980. Por otra parte, aunque con
incidencia decreciente, el Estado continúa administrando el precio de una
porción de la leche industrializada (cerca del 30%), la denominada leche
cuota, mecanismo ya descrito.
Otros ámbitos de intervención del Estado por intermedio del MGAP
son el área sanitaria y de calidad, siendo responsable de la habilitación de
tambos y actuando como impulsor del ya comentado Sistema Nacional de
Calidad de la leche.
En los últimos 10 años, se percibe un esfuerzo del Estado por avanzar
en la desregulación del sector, especialmente en lo que respecta a eliminar
la fijación del precio de la leche cuota y otorgar mayores facilidades al
ingreso y salida de leche fluida de Uruguay.
Por otra parte, si bien no existen programas específicos de promoción
de la producción lechera, últimamente se han puesto en marcha varios
proyectos en tal sentido, con especial hincapié en los pequeños productores.
Por ejemplo, un programa de gran envergadura e impacto en el sector ha
sido el desarrollado por una dependencia de la Oficina de Planeamiento y
Presupuesto (OPP) de la Presidencia de la República. Los proyectos Cuenca
Lechera I y Cuenca Lechera II resultaron decisivos en la electrificación casi
total de la cuenca lechera tradicional (Cuenca Lechera I), así como en la
construcción y mantenimiento de la red vial secundaria indispensable para
el tránsito de los grandes camiones cisterna. Actualmente, el proyecto
Cuenca Lechera II está atendiendo con iguales actividades a otras cuencas
menos desarrolladas del país, con fondos provenientes de préstamos del
BID por un monto superior a 100 millones de dólares.
A partir de 1994 opera el mencionado PRONAPPA, cuyo objetivo
es la promoción económica y social de los pobladores pobres del medio
rural. Aunque no está orientado específicamente a la lechería, los
productores lecheros han sido sus principales beneficiarios. Ha realizado
actividades de capacitación, financiamiento y asistencia técnica, atendiendo
a cerca de 2 000 productores lecheros, por un monto cercano a 5 millones
de dólares. La forma de intervención ha sido básicamente mediante la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

299

asociación con agroindustrias y organizaciones de productores, las cuales,
con cooperación técnica y financiera del proyecto, promueven y gestionan
los subproyectos.
Finalmente, ante la evidencia de que numerosos productores, por su
tamaño reducido, avanzada edad y retraso tecnológico, iban a ser
perjudicados por algunas de las medidas impulsadas por el Poder Ejecutivo
y la industria (eliminación de la recolección de leche en tarros, nuevo
sistema de calidad, desregulación del sector), el MGAP encargó al Proyecto
de Reconversión y Desarrollo de la Granja (PREDEG) que atendiera a ese
grupo. Se trata de productores que presumiblemente no están en
condiciones siquiera de responder a los instrumentos de promoción
convencionales de que dispone el PRONAPPA. La mayor dificultad que
perciben tiene que ver con la instalación de tanques de frío en sus predios.
Ante esa realidad, el proyecto promueve la instalación de tanques
compartidos, centrales de recibo administradas por oficinas municipales y
recolección a granel en los predios mediante pequeños camiones cisterna.
Simultáneamente, se apoya con maquinaria a organizaciones de
productores, en condiciones tales que permiten trabajar a mitad de tarifa a
los socios más débiles. Hasta el presente el apoyo ha alcanzado a algo más
de un millón de dólares.
Finalmente, para caracterizar mejor la tecnología utilizada en la fase
pecuaria, expondremos aquí el precio de los factores de producción más
importantes. Por ejemplo, una hectárea de tierra en la cuenca lechera tiene
un precio de mercado de entre 800 y 1 500 dólares. Las vaquillonas de
reemplazo próximas al parto (de buena calidad pero comunes) valen entre
500 y 800 dólares.
El precio promedio del litro de leche oscila en la actualidad entre 0.17
y 0.19 dólares, dependiendo de la calidad, la época del año, y el porcentaje
de cuota que maneje el productor. En general, la industria otorga estímulos
de 10% a 15% de sobreprecio en el invierno (mayo a agosto) y una de
diferencia de precio por calidad de entre 12% y 15%.
Al comparar el precio relativo de la leche (Vaillant, 1998, anexo
estadístico) con el de ciertos insumos esenciales como combustible,
alimentos balanceados, mano de obra asalariada y maquinaria agrícola, se
observa que la leche mantuvo su poder de compra entre 1990 y 1995. Sin
embargo, en el mismo período la capacidad de compra de la leche se redujo
a la mitad con respecto a una canasta de bienes de consumo. En economías
de fuerte base familiar como la lechera, este es un aspecto importante y
decisivo en lo que se refiere al tamaño mínimo de las empresas.

300

CEPAL

ii)

Organizaciones de productores

La organización de los productores presenta particularidades en la
medida en que la empresa líder indiscutida es una cooperativa. Esta ha
participado activamente en la promoción de la producción, en los mercados
de insumos y bienes de capital y en otros ámbitos, pese a lo cual se han
constituido desde hace mucho tiempo otras organizaciones gremiales de
productores.
Por ejemplo, la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL)
es una entidad de carácter nacional de primer grado, con 65 años de
trayectoria, que agrupa a remitentes a la CONAPROLE. Ha mantenido
tradicionalmente un estrecho vínculo con la conducción de la cooperativa,
siendo común la participación de sus dirigentes en la dirección de ésta.
Calificada a menudo como gremio “oficialista”, su énfasis recae no en el
plano reivindicativo, sino en el promocional. Presta servicios de tipo
productivo, en lo referente, por ejemplo, a maquinaria agrícola,
comunicaciones rurales y organización de compras colectivas de equipos y
también servicios de tipo social (odontológicos, compra de vehículos
livianos de transporte). Prácticamente todos los remitentes a la
CONAPROLE son socios de la ANPL, aun cuando muchos de ellos
pertenecen simultáneamente a otras organizaciones.
Otra organización especializada importante es la Intergremial de
Productores Lecheros. Se trata de una organización de segundo grado,
integrada por la asociación de ocho gremios locales de remitentes a la
CONAPROLE u otras plantas, entre las que se destacan Parmalat (Colonia),
Claldy (Río Negro), Pili (Paysandú), INLACSA (Salto) y Milky (Soriano). Se
la caracteriza como el gremio “opositor”. Sin embargo, además de la acción
reivindicativa y la negociación con las respectivas industrias y el Poder
Ejecutivo, las entidades que la integran realizan actividades de promoción
en sus zonas de influencia. La mayor parte de ellas administran equipos de
maquinaria agrícola, así como al menos cinco campos de recría de ganado
lechero.
Además de la CONAPROLE, hay otras plantas de tipo cooperativo
que, en ese carácter, integran entidades gremiales de alcance nacional. Entre
ellas se destacan las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) y la Comisión
Nacional de Fomento Rural (CNFR). Se trata en ambos casos de entidades
de tipo gremial que dan asesoramiento técnico a las cooperativas. En el caso
de las cooperativas pequeñas (excluyendo a la CONAPROLE), desempeñan
una tarea importante de representación ante el poder público.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

IV.

La industria láctea2

1.

301

Tecnología y organización de la producción

En Uruguay existen dos grandes tipos de empresas industriales
lácteas: las exportadoras y las orientadas al mercado interno. Las 12
empresas más grandes concentran más del 97% de la remisión y más del
98% de la capacidad industrial. De estas 12, solamente una está orientada
exclusivamente al mercado interno. Se trata de una antigua y pequeña
empresa familiar (64 años, con 26 remitentes, de los cuales 3 son tambos
propios), que en forma predominante vende directamente a los particulares.
Las otras once empresas son exportadoras, en proporciones que varían
entre 10% y 85% de su producción.
Como ya se ha dicho, la empresa líder es la CONAPROLE, gran
cooperativa de productores agropecuarios (3 440 remitentes en 1997) con
una larga tradición industrial en Uruguay. Durante gran parte del
desarrollo lechero ejerció un monopolio de hecho en la industrialización
láctea del país. La empresa concentra 69% de la remisión y más del 71% si
se agrega la remisión de otras tres industrias con las cuales mantiene
estrechas relaciones industriales (en algunos casos de copropiedad).
La segunda empresa desde el punto de vista de la participación en el
mercado es una reconocida multinacional italiana de la industria láctea, con
un lugar relevante en el mercado de la leche fluida a nivel mundial (véase,
en este libro, el trabajo de Dirven y Ortega sobre Chile). La tercera,
alrededor de la mitad del tamaño de la segunda, es una empresa nacional
privada con fuerte especialización exportadora. La cuarta es una empresa
extranjera (capitales daneses), de similar tamaño que la tercera, que entró al
mercado hace solo diez años. Se caracteriza por las innovaciones en la
canasta de productos lácteos que fabrica. En particular interesa observar la
capacidad de encadenamiento que tiene esta empresa con otras industrias
alimenticias a partir de los nuevos productos que incorpora.
Las primeras cuatro empresas concentran el 85% de la remisión de
leche, lo cual indica el alto grado de concentración industrial que registra
esta etapa de la cadena de producción láctea en Uruguay.
Basándose en información tecnológica referida a unas 20 empresas,
se puede advertir el dinamismo tecnológico de la industria en general,
que se manifiesta, por ejemplo, en que las primeras 12 empresas
2

Además de las fuentes oficiales y las consultas con directivos y expertos del sector, para
elaborar este capítulo se emplearon como fuente de información original los resultados de
una encuesta realizada por Norlin (1998). Las empresas aquí consideradas representan
cerca del 100% de la capacidad industrial, la remisión y los remitentes a plantas.

302

CEPAL

señaladas están introduciendo transformaciones que pueden catalogarse
como de reconversión y expansión. Además de ampliar la capacidad
industrial, estos cambios se orientan a mejorar la calidad de los
productos, incorporar nuevas líneas y automatizar en mayor grado las
tareas para obtener niveles superiores de competitividad. En el
financiamiento se combinan el capital propio y el proveniente de la banca
pública y privada.
La CONAPROLE, por su parte, intenta una nueva modalidad de
financiamiento de las nuevas inversiones, con proyectos de riesgos
compartidos. En efecto, la cooperativa está desarrollando un proyecto en
asociación con Bongrain (empresa multinacional francesa) para construir
una nueva planta de quesos. Unas seis empresas pueden catalogarse
como de tecnología madura y estabilizada, todas de plantas pequeñas
orientadas en un 100% hacia el mercado interno. En síntesis, a partir de la
información tecnológica relativa al conjunto de las empresas industriales
del sector, puede concluirse que las exportaciones y la inserción
internacional como camino de expansión industrial, están claramente
relacionadas, en este mercado, con la innovación tecnológica y el progreso
técnico.
2.

Las compras
i)

La relación con la base agropecuaria

Tal como ya se señaló, en los últimos diez años se ha dado un proceso
de ajuste a nivel de la base agropecuaria que implicó una disminución en el
número de productores a una tasa acumulativa de 4% en todo el período y
de 5% en el último año con respecto al cual se dispone de información
oficial. De mantenerse esta tendencia, puede estimarse que en 1997 hay un
total de 4 500 remitentes a plantas industriales, con un promedio de entre
650 y 700 litros diarios (según se tomen las cifras oficiales o las obtenidas a
partir de una encuesta hecha a la industria).
Basándose en los datos de 1997, se tiene una información detallada
sobre más de 4 400 tambos. El incremento del tamaño lechero de los predios
ha sido consecuencia del incremento combinado de la productividad (por
vaca y por unidad de tierra) y de la escala media de producción, siendo en
los últimos años predominante el segundo efecto.
Cuatro de las 20 empresas para las que se presenta información son
multiplantas. En particular, una de ellas (la líder del mercado) tiene en
funcionamiento 14 plantas industriales (véase el cuadro 16).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

303

Cuadro 16
URUGUAY: CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN, ESTRUCTURA DE PLANTAS Y
REMISIÓN
Empresa

19
20
17
15
7
6
16
3
8
10
2
4
5
9
14
13
1
11
18
Total
Día a
a
Año

(1)
Plantas
14
1
1
2
3
1
1
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
36

(2)
Capacidad
2 975 000
800 000
200 000
145 205
214 286
160 000
90 000
50 000
75 000
100 000
30 000
6 000
30 000
16 000
15 000
20 000
11 290
7 600
4 400

(3)
l/día

(4)
3/2

2 156 543
267 651
128 250
116 500
106 500
72 000
68 250
50 000
35 000
26 882
24 000
22 000
18 100
16 050
12 000
10 000
4 250
4 000
1 950

0.72
0.35
0.64
0.80
0.50
0.45
0.76
1.00
0.47
0.27
0.80
1.00
0.60
1.00
0.80
0.50
0.38
0.53
0.44

4.9
1 802.6

3.1
1 146.1

(5)
l/t/día

0.63
0.63

634
1 487
802
1 165
1 121
800
650
1 923
900
269
600
1 571
1 178
1 235
1 091
909
833
2 000
325
711

(6)
TR

(7)
TRP
3 400

180
160
100
95

23
38

12
16
11
9
11
6
1
5
667

90
105
3
1
100
40
2
2
2
2

1
1
3 749

(8)
TRT
3 400
180
160
100
95
90
105
26
39
100
40
14
18
13
11
11
6
2
6
4 416

(9)
Dist.
máx.
...
...
50
35
40
...
40
...
...
50
25
...
40
20
25
10
30
...
35
33

(10)
dólares/l
0.01
...
...
0.0012
...
...
...
0.0041
...
0.0114
...
...
0.0046
...
0.0046
0.0091
0.0094
0.0009
...
0.005

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Kara Norlin, Dairy Industry Study: Summary on Plant
Level from Interviews 1-20, 1998, inédito.
a
Millones de litros.
Nota: La información está organizada de la siguiente forma: en la columna 1 se indica el número de plantas
por empresa; en la 2, la capacidad total de la empresa en litros al día; en la 3, la remisión que se estima
recibió en promedio en 1997; la 4 es un índice de utilización de la capacidad (cociente entre remisión y
capacidad); la 5 representa el tamaño promedio de los tambos remitentes a esa empresa; la 6 (TR) representa
los tambos remitentes que no son de propiedad de la empresa; la 7 (TRP) representa los tambos remitentes
que son de propiedad de la empresa; la 8 (TRT) es la suma de la 6 y la 7; la 9 representa la distancia máxima
de la cual recibe leche cada una de las empresas; la 10 mide el costo de transporte del tambo a la planta
lechera en dólares por litro, sin discriminar la distancia recorrida.

En general, las plantas están instaladas cerca de la cuenca lechera de
donde reciben leche. Esto parece continuar siendo así en las pequeñas
cuencas que abastecen a plantas industriales de escala media y chica, que
son las empresas sobre las cuales se contó con información de distancia
máxima (columna 9, cuadro 16).
Sin embargo, debido al incremento en la escala de transporte de leche
cruda (materia prima básica del complejo productivo), la mejora de la
infraestructura física de las carreteras, y la armonización de los niveles de
calidad de la leche, distintas empresas han pasado a abastecerse en una
misma cuenca, al tiempo que ha aumentado la distancia máxima de

304

CEPAL

remisión entre el tambo y la planta. En particular esto es cierto para la
segunda empresa del mercado, una de cuyas plantas de producción (la más
grande del país) recibe leche desde grandes distancias, a veces de más de
250 kilómetros.
La variación del parámetro que mide el costo de transporte por litro
da cuenta de esta diferenciación (columna 10, cuadro 16). Si se supone que
el costo promedio por litro y por unidad de distancia es el mismo (o se
aproxima a serlo) para las distintas empresas, entonces la variación se
explica por la distancia promedio que se recorre en cada industria para
transportar la leche de los tambos a la planta.
La distancia promedio que se recorre para levantar la leche de los
predios es el recorrido global realizado en términos de litros de leche
levantada (distancia en kilómetros por litro) o en términos de los tambos de
los que se recibe leche (distancia en kilómetros por tambo).
Con la información del cuadro 16, referida al costo del transporte en
dólares por litro y la distancia máxima, se estimó la distancia promedio por
cuenca y el costo marginal de transportar un litro de leche en un kilómetro.
Si se supone que los predios lecheros se encuentran localizados en un
área circular, con la planta industrial en el centro y con una distribución
3
uniforme de los tambos en la zona, la distancia promedio (por tambo o por
litro de leche es igual, dado que se suponen tambos idénticos) es la mitad
de la distancia máxima (33/2 = 16.5 km). Con este dato se calcula el costo
marginal por km/l (dólares/l)/(distancia promedio) = (dólares/km/l =
0.0003), y sabiendo que el costo de transportar leche de la CONAPROLE
equivale a 0.01 dólares por litro, es posible calcular la distancia promedio
de una cuenca promedio de la CONAPROLE entre la industria y un tambo
4
(o un litro de leche). En síntesis, puede aplicarse una regla simple,
conforme a la cual, si es dos veces más alto el costo promedio en dólares por
litro de la CONAPROLE con relación a otras cuencas, es porque la leche se
trae desde una distancia en promedio dos veces mayor. La distancia
máxima (promedio de las 14 cuencas) para la CONAPROLE sería de 66
kilómetros (33x2), que es mayor que la distancia máxima promedio de las
cuencas pequeñas para las cuales se obtuvo información (33 km, cuadro 16,
columna 9). En el caso de la segunda empresa del mercado, la distancia
máxima, como ya se refirió, es superior a 250 kilómetros (véase el
cuadro 17).

3

4

Tal como es tradicional en la teoría de la localización, el área de referencia es un círculo y
la distribución esperada (en ausencia de otra información) es uniforme.
A pesar de los supuestos heroicos adoptados, los valores de las estimaciones son
consistentes con los que se consideran razonables en el sector.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

305

Cuadro 17
URUGUAY: ESTIMACIÓN DE COSTO DE TRANSPORTE Y DISTANCIA DEL
PREDIO A LA PLANTA, 1997
(1)
dólares/l
Promedio cuencas chicas
CONAPROLE
Tarro
Microcisterna
Cisterna

0.005
0.010
0.03
0.02
0.01

(2)
Distancia
promedio
16.5
33.0

(3)
dólares/km/l
0.0003
0.0003

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

En conclusión la estructura de la cuencas, si bien se mantiene, se está
modificando.
Lo anterior está ligado a una relación menos permanente que en el
pasado entre el productor agropecuario (especialmente entre los eficientes
de tamaño medio y grande) y la empresa a la que le remite su producción.
La competencia entre las empresas por los productores grandes y
eficientes se expresa en que éstos se encuentran en mejores condiciones
para negociar los términos económicos de la venta de la leche, pues a
diferencia del pasado, ya no se relacionan con una única empresa
industrial, sino que cambian la orientación de su producción en función
de las condiciones económicas (fundamentalmente el precio de la leche)
que se les ofrezcan.
Para calcular el grado de utilización de la capacidad de la industria
se tomó como base la estimación ingenieril al respecto. En el caso de la
CONAPROLE, la cifra, de 45.3% en 1988, se elevó a 72% en 1997 (véase
Tansini, 1991). En 1996 el promedio de la industria era de 71%, pero
resultaba de niveles dispersos en la utilización de la capacidad industrial de
las distintas plantas lecheras. En 1997, la utilización de la capacidad se
ubicó en 63%, como consecuencia de una importante expansión de una de
las empresas más grandes.
Por diversos motivos, las medidas de tipo ingenieril suelen
sobreestimar la capacidad instalada, porque no toman en cuenta, por
ejemplo, los tiempos muertos, naturales al proceso industrial
(mantenimiento, reparaciones), ni tampoco la estacionalidad de la oferta de
la materia prima agropecuaria, la cual, si bien ha disminuido, sigue siendo
importante. En consecuencia, estas medidas de tipo ingenieril preveían (con
datos de 1996) algunas de las siguientes opciones:

306

CEPAL

- aumento del ritmo de expansión de la capacidad industrial;
- disminución del crecimiento de la remisión de leche, y
5
- mayor exportación de lo que se ha dado en llamar leche en pie
Una combinación de la primera y la tercera alternativa parecería
describir lo que está aconteciendo en el sector. En primer lugar, en los
últimos dos años la segunda empresa del mercado llevó adelante un
acelerado proceso de expansión de la capacidad que la llevó a un nivel de
6
800 000 litros al día. Esta expansión la ubicará en un lugar aún más alto en
el mercado, ya que hoy tiene más del 16% de la capacidad de
procesamiento de la industria y se estima que absorberá más de la mitad
del crecimiento de la remisión de leche en los próximos años. El hecho de
tratarse de una empresa con una única planta parece confirmar el fenómeno
antes señalado, de una suerte de debilitamiento de la relación entre las
cuencas locales y las plantas industriales.
En segundo lugar, en los últimos años una reconocida multinacional
del sector lácteo se instaló en Uruguay con el solo objetivo de comprar leche
y exportarla fluida a plantas de Argentina, participación que se interrumpió
abruptamente a principios de este año. Una empresa industrial brasileña
también está comprando leche en Uruguay.
ii)

Otros proveedores

La leche, la mano de obra y los insumos difundidos constituyen los
componentes centrales del valor bruto de la producción de la industria
láctea (alrededor del 95%). A pesar de su baja significación en los costos de
producción de la industria láctea, los otros insumos directos tienen una
relevancia estratégica, en la medida en que incorporan información
tecnológica y permiten diversificar los productos. La capacidad de acceder
a estos insumos es importante del punto de vista del dinamismo tecnológico
del sector.
En el cuadro 18 se presenta una lista de los insumos directos distintos
de la leche y se menciona el principal país proveedor del insumo. El azúcar
y algunos productos químicos (productos de limpieza, films de plástico) son
de procedencia uruguaya. En un lugar destacado aparecen Argentina y
Brasil, aunque en algunos casos (fermentos y cuajos) su intervención
consiste en meras intermediaciones entre firmas extranjeras y sus
5

6

En la actualidad, los productores lecheros están inhibidos de vender leche a plantas de los
países vecinos (con los cuales podría ser natural comerciar). Las únicas que están en
condiciones de exportar —incluso leche fluida— son las industrias, como ya hizo la
CONAPROLE en el pasado.
La empresa es la multinacional Parmalat. El dato corresponde a la información que brinda
la propia empresa a los eventuales compradores de obligaciones negociables que la
empresa vende en el mercado de capitales.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

307

representantes en la región, que suelen localizarse en estos países (los
mercados más grandes de la región) para atender a toda la subregión. Los
países extrarregionales más importantes como proveedores de insumos son
los Estados Unidos y los de Europa occidental.
En general, las empresas industriales se abastecen con importadores
locales o con otras industrias lácteas de mayor tamaño. Estas últimas suelen
negociar directamente la compra con los fabricantes en el exterior.
Cuadro 18
URUGUAY: INSUMOS DIRECTOS DE LA INDUSTRIA LÁCTEA,
DISTINTOS DE LA LECHE
Insumo

Proveedor

Azúcar

Uruguay

Glucosa

Argentina y Brasil

Esencias, colorantes

Estados Unidos

Fécula

Argentina y Brasil

Bicarbonato

Uruguay

Gelificantes

Argentina, Alemania

Fermentos

Europa, Estados Unidos

Cuajo

Europa, Estados Unidos

Sal

Uruguay (importada)

Bolsas

Argentina

Envases

Argentina y Brasil

Otros plásticos

Uruguay

Otros químicos

Uruguay

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Kara Norlin, Dairy Industry Study:
Summary on Plant Level from Interviews 1-20, 1998, inédito.

3.

Las ventas
i)

Ventas intermedias

Tal cual se planteó en el análisis de la matriz de insumo-producto
(capítulo I), la industria láctea uruguaya es básicamente productora de un
bien final, con escasos encadenamientos hacia adelante con otros sectores
industriales. El estudio a nivel de empresa industrial, si bien corrobora
este diagnóstico, permite advertir nuevos fenómenos que enriquecen la
visión de la realidad. En primer lugar, se observa una tendencia a
incorporar productos no lácteos, como es el caso tradicional de los jugos
de fruta, aunque el fenómeno no se agota ahí. En efecto, en Uruguay
prácticamente el 100% de los productos alimenticios envasados con Tetra
Pak corresponden a la industria láctea, que diversifica la oferta de

308

CEPAL

alimentos con marca propia o haciendo trabajos para terceros. Las
industrias lácteas tienden lentamente a convertirse en industrias
alimenticias, y hay externalidades asociadas a características del proceso
productivo y del propio proceso de comercialización que justifican esa
transformación.
Entre las empresas que tienen a la industria láctea como
proveedora principal del insumo directo que procesan se destacan una
heladería industrial y una empresa que fabrica queso rallado. Debe
mencionarse también que en los últimos años se está elaborando queso en
polvo deshidratado, nuevo producto que es un insumo importante para la
industria alimentaria. Sin embargo, la mayor parte de la producción de
queso deshidratado se orienta a la exportación y no al abastecimiento de
la industria alimentaria nacional. Este es un producto que supone una
tecnología más refinada, y su incorporación alienta la idea de las amplias
opciones aún no exploradas en materia de nuevos productos y mayor
grado de diversificación de la canasta de productos lácteos. El producto lo
elabora una empresa de capitales daneses, de entrada reciente en el
mercado (menos de diez años) y que ya se encuentra entre las cuatro
primeras.
ii)

Ventas finales domésticas y de exportación

En el cuadro 19 se describe la estructura y el destino de la
producción. Las cifras son estimaciones a partir de datos de diversas
fuentes, distintas de las fuentes estadísticas consultadas. De todas formas,
dan una idea de la magnitud relativa de los flujos productivos y del
consumo del sector.
Algo menos del 30% de la producción es leche fluida para el
consumo; el resto se industrializa. Prácticamente el 100% de la leche fluida
se consume en el mercado interno, aunque también se han hecho algunas
exportaciones. Un poco más de la mitad de la leche que se consume en el
país corresponde a productos industrializados. La canasta de productos
lácteos industrializados que se consume internamente es distinta de la que
se exporta. En términos físicos de leche equivalente, la mitad del consumo
interno es de quesos, mientras que la mitad de las exportaciones es leche en
polvo. En los últimos años, la leche de larga vida ha aparecido como un
nuevo producto de exportación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

309

Cuadro 19
URUGUAY: ESTRUCTURA Y DESTINO DE LA PRODUCCIÓN DE LECHE
EQUIVALENTE, 1997
(Millones de litros y porcentajes)
Producción
Consumo
Industria
Manteca
Queso
Leche en polvo
Leche de larga vida
Otros
Consumo (%)
Industria (%)
Manteca
Queso
Leche en polvo
Leche de larga vida
Otros
Total

Total
1 150
328
822

Exportación
459

33
378
296
58
58

30
184
232
14
-1

3
194
64
44
58

29
71

0
100

47
53

4
46
36
7
7
100

7
40
51
3
0
100

1
53
18
12
16
100

459

Consumo interno
691
328
363

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias
(DIEA), Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA) del Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca.

V.

El complejo productivo lácteo

En el caso de Uruguay destaca el dinamismo del crecimiento de la
lechería (base agropecuaria y producción industrial). Se trata de un sector
con notorias ventajas comparativas, que ha sabido aprovechar las
oportunidades de mercado a nivel de la región ingresando en condiciones
preferenciales, con lo cual ha compensado parcialmente las fuertes
distorsiones que caracterizan al mercado internacional de productos lácteos.
La articulación de la industria láctea con la base agropecuaria resalta como
una de las fortalezas del complejo, lo cual contrasta con su menor
articulación con otros sectores productores de bienes y servicios de la
economía. A pesar de ello, la lechería es uno de los sectores agropecuarios
de mayor poder de arrastre de la economía, tanto por sus efectos hacia
atrás, como demandante de insumos (ocupa el cuarto lugar en la economía),
como por sus efectos hacia adelante, como proveedor de insumos (ocupa el
octavo lugar en la economía). La industria láctea se destaca por sus efectos
como demandante de insumos (particularmente leche), lo que la ubica en el

310

CEPAL

décimo lugar de la economía si se consideran los efectos hacia atrás del
conjunto de las relaciones interindustriales.
Para caracterizar al complejo lácteo, es preciso tener en cuenta el
destino final de los productos. En el cuadro 20 se resume esta información.
Cuadro 20
URUGUAY: DESTINO DE LA PRODUCCIÓN LÁCTEA POR MERCADO Y
POR PRODUCTO
(Porcentajes de leche equivalente)
Productos
Mercados
Consumo interno
Exportaciones
Total

Industria

Leche fluida

Total

31
40
71

29

60
40
100

29

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

1.

La base agropecuaria del complejo lácteo

El efecto de arrastre hacia atrás ha sido notorio y lo es todavía. Dicho
efecto ha tenido un papel importante en la consolidación de ciertas
actividades y obras, aunque dado el tamaño del mercado, una parte
importante de los insumos tiene origen externo y todo indica que la
tendencia se profundizará.
En lo que respecta al efecto arrastre de la fase pecuaria del complejo
conviene destacar los siguientes puntos fuertes:
i) La difusión, a nivel de la cuenca tradicional y no tradicional (lo que
significa una gran parte del Uruguay rural), de importantes obras viales y
de electrificación rural. Estos servicios no sólo son utilizados por otras
actividades agrícolas, sino que representan una mejora sustancial en las
condiciones de vida.
ii) En materia de la industria proveedora de insumos, ya se ha
comentado que la dimensión del mercado interno no ha justificado en
general crear una industria nacional de bienes más sofisticados
tecnológicamente. La excepción la constituyen la industria de fertilizantes y,
en particular, la de semillas. La producción de semilla fina varietal,
producto e insumo a la vez de la actividad agropecuaria, se desarrolló en
gran medida a partir de la demanda de la producción lechera. En la última
década se ha dado una importante especialización de los productores, así
como de un grupo de empresas procesadoras, que han comenzado a
exportar con regularidad.
iii) Otro aspecto destacable es la adaptación y la difusión hacia otras
actividades pecuarias de técnicas de utilización común, en especial en el

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

311

área de la alimentación del ganado. Si bien el paquete tecnológico original,
constituido por la siembra de pasturas plurianuales y la formación de
reservas con base en el heno, se adaptó con el objetivo de aplicarlo en la
ganadería vacuna, fue la lechería la que ajustó las técnicas a las condiciones
locales y promovió importantes avances en otras formas de conservación
del forraje (como ensilaje en todas sus variantes y cosecha de grano
húmedo).
iv) En el momento actual, uno de los cambios que podría traer
consigo grandes efectos directos e indirectos es el de la especialización del
área lechera. Esto se lograría mediante el perfeccionamiento y la
generalización de los sistemas de recría de ganado de reemplazo en campos
de terceros. A esto se podría agregar el desarrollo de servicios de cría de
terneras y mantenimiento de ganado seco. El área lechera liberada por los
animales no productivos podrían ocuparla vacas en producción, lo que
constituiría una de las formas más rápidas de aumentar la producción
lechera. Para ello debería aumentar la tasa de crecimiento del número de
vacas lecheras, lo que en la actualidad se encuentra limitado por dos
aspectos que constituyen debilidades: la pobre eficiencia reproductiva del
rodeo lechero, y los problemas de liquidez y gestión financiera de los
productores lecheros. Esto hace que, en general, el ganado joven se maneje
como reserva de efectivo y se venda antes de la madurez. Una parte
importante del ganado vendido es acopiado por exportadores para
comercializarlo en el extranjero.
Además del impacto directo en la producción lechera, la
especialización podría tener un importante impacto en la ganadería vacuna.
Al desplazar la recría a tierras vecinas a la cuenca lechera, de menor renta,
se difundiría el paquete tecnológico a esas áreas y se desplazaría la
“frontera” de la cuenca, con todo lo que esto implica en materia de arrastre,
tal como se ha discutido.
2.

La relación entre base agropecuaria e industria láctea

i) La industria láctea ha desempeñado un papel fundamental como
dinamizadora de la producción pecuaria. Además de demandante casi
exclusiva de la leche cruda producida, la industria, en particular la
cooperativa, desempeñó un activo papel de promoción de la actividad
pecuaria. Como ya se ha descrito, la asistencia técnica, el suministro de
insumos, y en especial el papel facilitador del financiamiento desempeñado
por la industria, han resultado decisivos en la expansión de la producción
primaria durante los últimos 20 años.
Sin embargo, las modificaciones en el contexto, que demandan mayor
eficiencia y competitividad a la industria, han impuesto cambios en la
estrategia industrial. El énfasis se concentra en el aumento de la eficiencia

312

CEPAL

industrial, el desarrollo del mercadeo y el mejoramiento de la organización
y de la capacidad de planeamiento estratégico de las empresas,
reduciéndose notoriamente el papel de promotor directo de la producción
de leche cruda. El cambio más notorio es el operado a nivel de la
CONAPROLE, que ha reducido drásticamente su plantel de extensionistas
y promotores, y ha realizado un severo ajuste en los mecanismos de
financiamiento de los productores.
Esto supone una seria amenaza para los productores más pequeños,
dependientes en gran medida de los servicios de la cooperativa, y con poca
capacidad de presionar en forma directa, dada su escasa participación en el
total de la leche recibida por las plantas.
Esto constituye a la vez una oportunidad para el desarrollo de
empresas particulares de servicios para la producción lechera, de mayor
calidad y eficiencia que los actuales, puesto que se entiende que la presencia
de la cooperativa, con su importante cobertura y su intervención
reguladora, ha deprimido las posibilidades de competencia en el mercado.
ii) Otro cambio en las relaciones entre la industria y la fase pecuaria
—cambio que refuerza la idea de que el vínculo mismo y el efecto promotor
de la industria se ha debilitado— es el desdibujamiento del alcance
geográfico de las cuencas lecheras. En épocas de malos caminos, transporte
en tarros y ausencia de frío, se establecían en los hechos monopsonios
locales en que los productores resultaban absolutamente dependientes de la
compra de una industria. Se hablaba de productores “pertenecientes” a una
u otra industria. El avance de las técnicas de transporte, el desarrollo de la
cadena de frío y la mejora de la red vial han abaratado los fletes y
aumentado en gran forma las distancias razonables para el transporte de
leche. Esto favorece la movilidad de los productores, la competencia entre
plantas por la captación de productores grandes y eficientes, e incluso la
posibilidad de importar y exportar leche cruda (posibilidad hasta el
presente unilateral, debido a problemas sanitarios que impiden la entrada
de leche a Uruguay). Esta es una fortaleza actual del sector que,
dependiendo de la evolución de la lechería de la región, puede convertirse
en una amenaza para la industria o los productores pecuarios, según se
presente la oportunidad de exportar o importar leche cruda.
3.

Los efectos hacia adelante de la industria láctea

i) Se ha constatado la potencialidad de la industria láctea de
dinamizar la industria alimentaria básicamente a dos niveles. En primer
lugar, por medio de la diversificación de productos, incorporando
productos no lácteos y beneficiándose de externalidades en el plano
productivo tecnológico (caso de la tecnología Tetra Pak) o en el meramente

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

313

comercial, vinculado a la capacidad de acceso a las redes de distribución de
alimentos. En segundo término, la industria láctea es capaz de producir un
conjunto de productos que son insumos de otras industrias alimentarias, las
cuales podrían tener un mayor grado de desarrollo si se intensificara la
actividad en este nivel (caso de los quesos deshidratados para comidas
preparadas).
ii) Desde el punto de vista empresarial este proceso implica un
cambio en las estrategias de las empresas nacionales, las cuales
necesariamente deben ambos insertarse en un proceso encaminado a
relacionarse con otras empresas, con otros sectores o con ambos a la vez. En
particular, tanto desde el punto de vista tecnológico como desde el punto
de vista de los mercados, la asociación con el capital extranjero y la
inversión extranjera directa son mecanismos que deben recorrerse para que
se dé esta alternativa, a saber, la de una industria láctea más inserta en un
proceso de desarrollo integral de la industria alimentaria, sobre todo en un
país que tiene ventajas comparativas para la producción de alimentos en
general y donde múltiples complementariedades productivas aún no han
sido desarrolladas. A pesar de que se habla de grandes proyectos de
incorporación de capital extranjero en el sector, el ritmo de materialización
de éstos es lento. Es posible que esto esté cambiando en los últimos años,
dado que se han comenzado a concretar negocios nuevos en el sector.
A continuación se presenta el diagrama 4, para sintetizar el grado de
encadenamiento del complejo lácteo de Uruguay y visualizar la magnitud y
el sentido de los efectos de arrastre observados. En la parte superior del
diagrama se describe la estructura de las diferentes fases de la cadena, y en
el resto se esquematizan las relaciones entre las distintas fases. Los efectos
se califican como fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas para la
fase de la cadena afectada. Así, en el primer cuadrante se analizan los
efectos hacia atrás de la fase pecuaria, es decir, sobre los sectores
proveedores de servicios. En el siguiente cuadrante se analizan los efectos
de la industria hacia atrás, es decir, sobre la fase pecuaria y los sectores
conexos. El tercer cuadrante se anula, puesto que el único efecto hacia
adelante de la fase pecuaria es su vinculación con la industria, y ello se
analiza en el cuadrante anterior. Finalmente, en el cuarto cuadrante se
analiza el efecto hacia adelante de la industria.

314

CEPAL

Diagrama 4
LAS FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL COMPLEJO PRODUCTIVO
LÁCTEO URUGUAYO
Proveedores (BA)
Base agropecuaria (BA)
Industria
Importados:
Semillas híbridas
Remitentes de leche: 4 400
Plantas industriales: 36
Maquinaria agrícola
Equipamiento tambos
Concentración remisión: 35% de
Concentración industrial
(frío, ordeño, otros)
productores, 80% de la remisión
Nacional:
1ª (CONAPROLE y asociadas)
71%
Semillas varietales,
Vacas masa: 400 000
Índice C4: 85%
granos forrajeros
Prestadores de servicios
Capacidad instalada 4.9
millones litros/día
Capacidad utilizada 3.1
millones de litros/día
EFECTOS HACIA
⊕ Difusión de obras de
⊕ Demandante de aumento
ATRÁS
infraestructura rural
de la producción
∅ Escaso desarrollo de industria ∅ Proceso de ajuste y
abandono de actividades
manufacturera proveedora de
de promoción de la
insumos
producción (pequeños
productores)
⊕ Desarrollo de empresas
∇ Vulnerabilidad de
productoras procesadoras y
pequeños productores
exportadoras de “semilla fina”
⊕ Difusión de tecnología al
♣ Estímulo a la creación de
sector ganadero
un mercado competitivo
de proveedores de
servicios para el agro
∇ Dificultades para el aumento
en el corto plazo de la
producción por vaca
⊕ Ruptura de la dependencia
geográfica por cambios en
técnicas de transporte e
infraestructura
♣ Especialización lechera
⊕ Posibilidades de
movilidad y elección para
productores primarios
♣ Aumento producción de leche ♣ Posibilidad de exportar
leche cruda a países
vecinos
♣ Desplazamiento de frontera ∇ Posibilidades de importar
lechera
leche cruda de países
vecinos
EFECTOS HACIA
⊕ Difusión de tecnología a
ADELANTE
otras ramas alimentarias
⊕ Instalación de cadena
comercial interna y externa
♣ Alianzas con industria
alimentaria
∅ Escasa presencia de capital
extranjero
donde ⊕ Fortalezas; ∅ Debilidades; ♣ Oportunidades; ∇ Amenazas.
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
Nota: El tercer cuadrante se anula, pues el único efecto hacia adelante de la fase pecuaria es su
vinculación con la industria, y ello se analiza en el cuadrante anterior.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

315

Argentina: informe sectorial sobre leche y
productos lácteos
Dirección Nacional de Programación Económica y Regional
Ministerio de Economía de la República Argentina
Octubre de 1999

Introducción
El Bloque Lácteo comprende a un grupo de actividades que se
interrelacionan, directa o indirectamente desde el sector primario, hasta los
productos finales, leches fluidas, quesos, leche en polvo, yogur dulce de
leche, mantequilla, crema y demás derivados.
La leche cruda es la materia prima básica del bloque, y su producción
comprende distintas actividades: cría de ganado lechero, recría de toros y
vaquillonas, producción de alimentos para el ganado y producción de
maquinaria específica, como ordeñadoras y equipos de refrigeración, y de
uso general como tractores e implementos utilizados en el cultivo y
utilización de pasturas y verdeos. Vale decir que, en este nivel, las empresas
tamberas interactuan con otras, de dentro y fuera del bloque, como las
cabañas, las empresas productoras de semillas, fertilizantes y agroquímicos,
la industria farmacéutica, metalmecánica, petroquímica, y el sector de
servicios (asesoramiento técnico y científico, financiero, educacional, etc.).
La industria lechera se encarga del procesamiento de la leche cruda
para la elaboración de los productos y subproductos que se venden

316

CEPAL

principalmente al consumo final, pero también a las industrias alimenticias,
químicas farmacéuticas, y a la exportación. En este proceso intervienen
distintas actividades y se establecen nuevas relaciones dentro del bloque:
maquinaria específica y transporte, entre otras, y con otros bloques como el
“petroquímico”: provisión de combustibles y envases plásticos; el
“eléctrico”: suministro de energía; el “químico”: provisión de conservantes
y esencias; el “azúcar”: provisión de endulzantes; el “madera y papel”:
provisión de envases de cartón; el “metal mecánico”: envases de hojalata,
papel de aluminio y equipos de uso general.
Estas relaciones se presentan en forma esquemática en el siguiente
diagrama.
Esta diversidad de interrelaciones le ha conferido al bloque una
gran capacidad dinamizadora en las regiones donde se ha desarrollado,
como ocurre por ejemplo en la ciudad de Rafaela (provincia de Santa Fe)
y su área de influencia.
El presente informe analiza la evolución del sector en la última
década, las vinculaciones con los mercados internacionales, con otros
sectores económicos, y las inversiones y su configuración regional.

1.

Conformación y producción nacional

La producción láctea se concentra en ciertas zonas del país,
constituyendo las llamadas cuencas lecheras.
El objeto principal de los tambos es la producción de leche, cuya
calidad se mide por el contenido de grasa butirosa, siendo su porcentaje
uno de los factores que determina el precio que recibe el productor.
La producción de leche cruda en Argentina en 1998 alcanzó los 9 500
millones de litros, lo cual implica casi un 50% de aumento en lo que va de la
década (gráfico 1).
El stock estimado de vacas lecheras en 1998 es de 2,5 millones de
cabezas. La raza más difundida es la Holando Argentino, sin embargo,
existen también, aunque en una proporción marginal, explotaciones de
razas Jersey y Shorthorn. La calidad de la hacienda es muy diversa de
acuerdo con la cuenca de que se trate y las dimensiones del establecimiento.
El ciclo operativo de la explotación comienza con la adquisición de
animales que a partir de los dos años y medio tienen su primer parición y
pasan a formar parte de los planteles de ordeñe. En caso de ser animales
de propia producción previamente se ha realizado la cría de los mismos
hasta alcanzar la categoría señalada. A partir de esa edad tendrán una
vida útil de entre cinco y seis lactancias.

Diagrama
ARGENTINA: FLUJOS DEL BLOQUE LÁCTEO

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

317

318

CEPAL

Millones de litros

Gráfico 1
PRODUCCIÓN NACIONAL DE LECHE
10 000
9 000
8 000
7 000
6 000
5 000
4 000
3 000
2 000
1 000
0
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

El grado de avance tecnológico de las explotaciones tamberas es
diverso, aunque en estos últimos años tendió a homogeneizarse en torno a
los últimos desarrollos. El tambo actual constituye una explotación capital
intensiva, que cuenta con salas de ordeñe altamente tecnificadas, sistemas
de refrigeración, asistencia profesional, procesos de control de calidad,
alimentación balanceada e inseminación artificial.
La actividad primaria permite por sus características cierto grado de
diversificación dentro de las modalidades productivas, originando distintos
tipos de explotaciones en las cuales los rubros que integran los costos y los
ingresos son distintos. La modalidad más frecuente, en Argentina, es
aquella en la que el productor se encarga de la producción de leche, y de la
cría de los animales que van a formar parte del plantel de ordeñe, con lo
cual, su planteo productivo es diferente de aquel que compra las
vaquillonas para reposición. También existen tambos que incluyen entre sus
actividades la cría de vaquillonas para abastecer a otros tambos.
Finalmente, están las cabañas que se especializan en la producción de vacas
de razas lecheras.
La lechería argentina se basa en un sistema de tipo pastoril, donde el
principal insumo utilizado para la alimentación del rodeo lechero son las
pasturas y, en menor medida, el silo de maíz y heno; en tanto que los granos y
el alimento balanceado suelen tener un uso más restringido debido a su
elevado costo. En consecuencia, la actividad está expuesta a las condiciones
climáticas, y la oferta sigue un ciclo similar al de las pasturas, presentando un
máximo en verano/otoño y un mínimo en invierno. Sin embargo, dicha
estacionalidad tiende a atenuarse cada vez más, gracias a los incentivos
provenientes de los mayores precios de la leche en la época invernal, y a un
aumento en el empleo de técnicas de alimentación más modernas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

319

A su vez, la agroindustria láctea se caracteriza por la participación
de empresas de capitales nacionales e internacionales, siendo un rasgo
distintivo la importancia que tiene en la misma el estrato cooperativo. La
industrialización se caracteriza por una elevada concentración
empresaria, ya que las cinco empresas líderes cuentan con el 60% del
mercado. Dicha concentración tiende a acentuarse, tanto por la compra de
plantas más pequeñas por parte de las empresas mayores, junto con las
fusiones y acuerdos en el sector cooperativo. Este fenómeno constituye
una tendencia mundial, impulsada por la búsqueda de economías de
escala y una mayor competitividad.
En 1997, la producción láctea estuvo en el orden de las 1.2 millones
de toneladas (este valor incluye a la leche fluida expresada en equivalente
de leche en polvo) y su contribución al producto bruto del sector
alimentario fue de alrededor del 12% (cuadro 1).
En los últimos años, ha tenido lugar un proceso de tecnificación
tanto en la actividad primaria como en la industrial, derivando en un
sustancial aumento del tamaño de la unidad productora rentable. En el
caso del sector primario, esta situación podría explicar la disminución del
número de tambos que en la actualidad es de algo más de 20 000 (frente a
los 37 000 existentes a fines de la década de los años ochenta). Por el lado
de la actividad industrial, se verifica la contracción del número de
empresas procesadoras que hoy resulta un 70% de las existentes en 1989 y
un proceso de concentración creciente.

2.

Presencia argentina en la estructura mundial del
bloque

La producción mundial de leche en 1998, según estimaciones de la
FAO, estuvo en el orden de los 556 millones de toneladas.
El principal productor es Estados Unidos con más de 70 000
millones de litros, seguido por India y Rusia con 34 500 y 32 500 millones
respectivamente. Siguen en importancia Alemania, Francia y Brasil,
siendo éstos los únicos países que superan los 20 000 millones de litros.
Argentina participa con el 2.5% de la producción mundial.
El país con mayor producción por animal es Japón, con 8 340 litros
por vaca por año, seguido por los Estados Unidos con 7 480; los países
europeos varían entre los 4 500 y los 6 700 litros; Australia tiene 4 900, y
Argentina, que ocupa el octavo puesto entre los quince principales países
productores (en el total ocupa el 19º lugar) tiene un valor de 3 760 litros
por vaca y por año (cuadro 2).

320

Cuadro 1
PRODUCCIÓN NACIONAL DE LECHE Y PRODUCTOS LÁCTEOS
Año

Leche cruda

Leche

Leche en

Quesos

Quesos

(millones

fluida

polvo

pasta

pasta

de litros)

(millones

(toneladas)

blanda

semidura

de litros)

Quesos

Yogur

Manteca

pasta dura (toneladas) (toneladas)
(toneladas)

Dulce de

Leche

Postres y flanes

Otros

leche

condensada

lácteos

(toneladas)

(toneladas) (toneladas)

(toneladas)

(toneladas) (toneladas)

1987

6 190

1 856

100 221

144 601

120 324

49 196

140 364

34 649

75 979

9 213

18 366

3 822

1988

6 061

1 817

107 036

133 324

109 601

42 750

130 598

36 644

63 012

6 774

13 379

4 177

1989

6 520

1 687

135 837

136 672

106 091

46 501

131 585

46 856

65 258

5 899

9 304

4 917

1990

6 093

1 664

118 947

146 129

109 290

45 067

127 605

40 696

70 563

6 446

10 030

3 964

991

5 937

1 784

93 147

163 153

114 785

45 673

176 074

37 826

74 905

9 906

14 917

3 815

1992

6 591

1 843

94 562

160 458

117 719

50 901

202 035

36 634

87 245

13 507

18 910

5 943

1993

7 002

1 920

103 616

187 168

108 784

46 303

217 730

35 760

91 832

13 362

21 953

4 869

1994

7 777

1 976

129 304

201 228

121 408

56 071

230 923

43 495

101 691

14 336

21 894

4 671

1995

8 507

2 070

183 094

198 174

112 452

51 394

221 437

51 305

106 321

14 659

19 155

4 901

1996

8 865

2 110

198 869

221 490

114 715

51 462

216 369

52 183

106 384

14 702

21 245

6 840

1997

9 090

2 193

205 539

226 327

127 418

56 878

215 395

49 064

110 816

15 038

20 049

7 365

Fuente: Elaboración en base a CIL y Departamento de Lechería-SAGPyA.

CEPAL

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

321

Cuadro 2
POSICIÓN ARGENTINA EN EL RANKING DE LOS 15 PRINCIPALES
PRODUCTORES DE LECHE
Producción de Leche
Cantidad de vacas lecheras
Producción por animal

1990
14
11
12

1991
15
11
12

1992
15
10
10

1993
15
10
11

1994
14
12
8

1995
14
11
8

1996
15
11
8

1997
14
11
8

PARTICIPACIÓN ARGENTINA EN LAS EXPORTACIONES MUNDIALES (%)
1990
Exportaciones

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

0.70

0.12

0.42

1.38

2.66

2.86

2.90

Fuente: Elaboración propia en base a FAO y USDA.

Una característica fundamental de este mercado que condiciona el
panorama futuro proviene de las fuertes distorsiones que producen las
políticas proteccionistas de la Unión Europea y, en menor medida, de los
Estados Unidos. Si bien se puede vislumbrar una cierta tendencia hacia una
paulatina liberalización de las mismas a través de reducciones en subsidios,
el panorama en la UE dista mucho de una situación de mercado abierto;
más aún, ha crecido el comercio entre los países del bloque, los mayores
precios internos no representan un problema significativo, y, a la dificultad
para administrar los excedentes, se suma el inminente ingreso al bloque de
los países de Europa del Este, importantes productores mundiales. Una
consecuencia de estas políticas es que a nivel mundial sólo se comercializa
el 5% de la leche que se produce en todo el mundo.
En cuanto a las exportaciones mundiales de productos lácteos
(medida en términos de equivalente de leche fluida), la Unión Europea
encabeza las posiciones con el 40%, seguido por Nueva Zelandia con el
30%. Luego vienen Australia, Europa Oriental y los Estados Unidos, con el
13 y 5% respectivamente. Argentina participa aproximadamente con el 3%.
Nueva Zelandia presenta una producción por animal inferior a la
argentina, pero una producción por hectárea sustancialmente mayor,
1
debido a sus condiciones climáticas excepcionales para la actividad, y a la
avanzada tecnología. Sin embargo, sus posibilidades de expandir la
producción se encuentran acotadas por la disponibilidad de tierras. La
alimentación del ganado está basada casi exclusivamente en el pastoreo
(pues el uso de concentrados resulta excesivamente caro) a diferencia de
Europa y Estados Unidos, que trabajan con un sistema de alimentación
basado en el uso de alimento balanceado, lo cual los expone a las
fluctuaciones de los precios internacionales de los granos.
1

La productividad promedio de Nueva Zelandia es de 400 kg de grasa butirosa por
hectárea y por año, y la de Australia es de 300 kg. En Santa Fe (la provincia de mayor
productividad), ese valor está en el orden de los 130-135 kg/ha/año.

322

CEPAL

Australia presenta una notable expansión en la producción, y,
aunque no cuenta con las bondades climáticas de Nueva Zelandia, no tiene
la limitante territorial. En este caso, la producción por vaca es muy superior
a la de Argentina.
Una ventaja competitiva fundamental con que cuenta Argentina es la
cercanía al mercado latinoamericano, donde se espera un importante
aumento del consumo. Es particularmente importante en el caso de Brasil,
donde el déficit lechero está en el orden de los 2 500 millones de litros
anuales, y, aunque su productividad está aumentando, le tomará tiempo
alcanzar su autoabastecimiento.

3.

Políticas públicas

a)

Política de precios

Debido a la tendencia a la sobreoferta causada por las barreras al
acceso a nuevos mercados, desde principios de la década del sesenta se
fijaron mecanismos de regulación de las negociaciones para la
determinación del precio de la leche.
De esta forma, los precios a nivel de productor han estado muy
influidos por las políticas nacionales de lechería y por las políticas de
estabilización de precios en la década del ochenta. Hasta 1985 regía un
precio máximo, y las embestidas inflacionarias posteriores agudizaron los
desencuentros entre productores e industriales. Esta situación se trató de
morigerar mediante la creación de una comisión para concertar la política
lechera y un fondo de promoción de la actividad, que no tuvieron efectos
significativos en el sector.
Actualmente el precio se fija a través de la libre concertación entre
productores e industriales, dependiendo en cada caso de la capacidad de
negociación de los productores lo cual depende del volumen de leche
entregado y de la necesidad de materia prima por parte de los industriales.
Existen por un lado empresas que toman como base la grasa butirosa,
mientras que otras realizan un mix entre grasa butirosa y proteína para la
formación del precio.
b)

Análisis de la protección efectiva

La producción de leche comienza, como se dijo, en el tambo y luego
pasa por procesos de industrialización para producir “leche procesada” y
“productos lácteos” (queso, yogur, etc.). Ambos conjuntos de productos se
venden fundamentalmente al consumo final. El principal insumo de “leche
procesada” y de “productos lácteos” es la leche cruda, pero esta no es
transable. En consecuencia los principales insumos transables son los

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

323

envases de plástico y de papel y cartón; y, en el caso de los “productos
lácteos”, los productos semi-procesados de la misma rama.
Tanto la protección nominal del sector como la protección efectiva
presentaba antes de la apertura niveles situados en torno al 15% que con
altibajos se mantuvieron posteriormente y aumentaron últimamente por la
incorporación de la “tasa de estadística”. El cambio más importante para el
sector fue el establecimiento de arancel “cero” para las exportaciones al
Mercosur.
El otro elemento importante producido por la apertura fue la vertical
caída de los aranceles a las importaciones de bienes de capital, desde
valores cercanos al 30% a valores en torno al 10% actualmente.
Finalmente el sector cuenta con reintegros a las exportaciones (5.5%)
similares al promedio de los alimentos.

4.

Destino de los productos

a)

Consumo interno

El consumo aparente, como puede observarse en el gráfico, se ha
expandido desde los 160 litros por habitante por año en 1990, a 228.4 litros
por habitante por año en 1997, representando un incremento del 42.7%
2
(5.2% acumulado anual) (gráfico 2).

Gráfico 2
CONSUMO APARENTE DE LECHE

Litros/hab/año

250.0
200.0
150.0
100.0
50.0
0.0
1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

2

El consumo aparente de productos lácteos se mide según los litros de leche cruda
producida por los tambos y destinada al consumo en forma fluida o a su industrialización
para la elaboración de productos lácteos, debido a que no es posible determinar un
consumo de lácteos en base a las cantidades elaboradas de los mismos, porque cada tipo
de lácteos insume distintas cantidades de leche en su elaboración.

324

CEPAL

Este valor de consumo supera al promedio mundial y al de
3
Latinoamérica y está próximo al de los países más desarrollados.
Al analizar las cifras de consumo discriminadas por producto, cabe
destacar que este elevado consumo aparente está especialmente
concentrado en el sector de quesos y yogures. Esto significa que si los
valores de consumo de productos lácteos que se presentan en el cuadro 3 se
expresaran en equivalentes de litro, indicarían un elevado consumo de la
leche en esos productos.
b)

Comercio exterior

En la década actual, las exportaciones lácteas han presentado un gran
dinamismo; éstas crecieron un 136% en valor entre 1990 y 1998,
constituyendo en 1998 el 3.7% de las exportaciones de manufacturas de
origen agropecuario, y el 1.2% de las exportaciones totales del país.
Actualmente las exportaciones de productos lácteos están
constituidas fundamentalmente por leche en polvo y, en menor medida, por
quesos. En el cuadro 4 se muestran los promedios de las exportaciones
expresadas en equivalentes litro en dos períodos diferentes y la importancia
relativa de cada producto en las mismas.
Cuadro 4
COMPOSICIÓN DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
(Valores promedio para los períodos 1989-1991 y 1995-1997)
Productos

Promedio equivalente litros

Promedio en porcentaje

1989-1991

1995-1997

1989-1991

1995-1997

Leche en polvo

427 014

737 673

57.64

64.93

Quesos

184 741

181 219

24.93

15.95

Manteca

99 846

106 924

13.48

9.41

50

66 204

0.01

5.83

Otros

29 242

44 050

3.95

3.88

Total

740 894

1 136 069

100.00

100.00

Leche fluida

Fuente: Elaboración propia en base a SAGPyA y CIL.

3

En el “Informe Estadístico de Leche y Productos Lácteos–1996”, publicado por la SAGPyA
se presenta la tabla de requerimientos de litros de leche cruda por kg de producto.

Año

1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997

Leche fluida
Leche en Quesos pasta
(millones de
polvo
blanda
litros)
(toneladas) (toneladas)
1 266
1 241
1 151
1 128
1 211
1 293
1 321
1 355
1 403
1 427
1 482

100 921
81 747
81 295
79 368
98 093
114 336
100 272
114 335
104 956
117 123
136 531

145 424
132 320
135 012
158 207
149 383
161 231
189 312
198 367
197 048
218 741
219 226

Quesos Quesos pasta Yogur
Manteca Dulce de
Leche
Postres y
pasta
dura
(toneladas) (toneladas)
leche
condensada flanes lácteos
semidura (toneladas)
(toneladas) (toneladas) (toneladas)
(toneladas)
79 234
44 990
139 981
29 587
75 482
9 194
18 255
79 775
36 368
130 794
37 088
63 125
6 321
13 561
64 565
39 546
131 630
36 371
65 021
5 907
9 227
49 547
35 828
128 000
36 035
69 371
6 284
9 952
113 884
40 563
174 485
41 227
74 010
9 725
14 897
108 587
58 749
203 143
44 157
86 718
13 293
18 880
109 651
44 715
216 737
39 805
90 148
13 609
21 896
115 694
50 609
231 111
44 334
101 032
13 838
21 904
111 389
45 435
221 277
41 921
105 773
12 269
19 300
108 045
48 627
215 738
45 079
104 472
13 738
21 082
119 885
50 627
215 747
47 372
107 763
14 801
20 002

Fuente: elaboración en base a CIL y Departamento de Lechería-SAGPyA.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 3
CONSUMO NACIONAL DE PRODUCTORES LÁCTEOS

325

326

CEPAL

Hasta hace pocos años la oferta de productos lácteos en el país estaba
dirigida exclusivamente al mercado interno; las exportaciones eran
esporádicas, limitándose a la colocación de los excedentes cíclicos de
producción. Las distorsiones en los mercados mundiales derivadas de las
políticas proteccionistas y de los subsidios, fueron y son un freno para la
colocación externa de estos productos. El aumento de la producción y de las
exportaciones fue originado por una parte por la Reforma de la Política
Agrícola Común de la Unión Europea en 1993, los acuerdos agrícolas del
GATT y especialmente, por la conformación del Mercosur y, por otro lado,
por los avances tecnológicos y productivos en la producción tambera y en
las industrias procesadoras, estimuladas por el cambio en los precios
relativos que originó el Plan de Convertibilidad.
En este momento, existe una fuerte especialización en el mercado
brasileño, hacia el cual se canaliza entre el 75 y 80% de las exportaciones
(cuadro 5). Esta especialización ha sido favorecida por el arancel que
estableció Brasil para la importación de lácteos desde países extra zona, el
4
cual fue llevado en marzo de 1998 al 33%. Sin embargo, las repercusiones de
la crisis asiática, sumado a las dificultades que presenta dicho país para
sanear su economía aumentan la incertidumbre sobre las posibilidades de
colocar allí los productos en forma sostenida y continua, tanto por la caída del
consumo, como por la recurrencia de las medidas unilaterales que restringen
las importaciones. En particular, la crisis cambiaria de enero de 1999 en Brasil
con sus efectos depresivos sobre el consumo, puso de manifiesto la necesidad
de conseguir nuevos mercados, para lo cual Argentina debe lograr mejoras en
su competitividad.
Cuadro 5
DESTINO Y COMPOSICION DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS DE 1997
País
Toneladas Miles de Participación en Porcentaje de cada producto a
dólares
las ventas (%)
cada país
Leche
Queso
Otros
en polvo
Brasil
132 432
233 088
75.58
81.35
10.10
8.55
Paraguay

7 538

22 484

7.29

56.55

40.83

2.62

Estados Unidos

6 961

23 794

7.72

0.17

98.98

0.85

Venezuela

5 691

12 573

4.08

97.20

2.75

0.05

México

1 979

3 903

1.27

65.35

25.74

8.90

Bolivia

1 834

4 304

1.40

20.35

22.04

57.61

Otros

4 055

8 254

2.68

48.49

18.69

32.82

Total

160 489

308 399

100.00

72.05

19.50

8.45

Fuente: Elaboración propia en base a datos del INDEC.
4

Brasil puede modificar su arancel sobre la leche en polvo porque dicho producto figura en
su lista de excepción, hasta un límite máximo de 35%. En marzo de 1998, Brasil fijó para
leche en polvo y quesos, un arancel del 33%.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

327

Paralelamente, las importaciones de productos lácteos están
disminuyendo, tal como lo ilustra el gráfico 3.
Gráfico 3
COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS LÁCTEOS

Miles de toneladas

200
150
100
50
0
1990

1991

1992

1993

Importaciones

1994

1995

1996

1997

1998

Exportaciones

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La expansión de las exportaciones fue notable en los últimos años y
ayuda a explicar las fuertes inversiones en el sector con el objetivo de
expandir la capacidad de procesamiento de leche, en general con miras al
mercado brasileño, destacándose las dirigidas a la instalación o ampliación
de plantas elaboradoras de leche en polvo y quesos.

5.

Principales insumos y bienes de capital

El proceso de reestructuración en la década actual produjo
importantes cambios en la actividad, tanto en el sector primario como en el
industrial, a fin de adaptar los procesos de elaboración a las nuevas
condiciones de la demanda.
En el sector primario, la producción de leche cruda creció más del
40% en el período 1985-1995 y los mayores precios recibidos por los
productores, en los primeros años de esta década, permitieron la
incorporación de insumos de mayor costo, como es el caso del alimento
balanceado, para el cual, la relación gasto/ingreso a nivel del bloque se
incrementó en aproximadamente un 75% en el período señalado. Esto, a su
vez, impactó en los sectores productores de los insumos del alimento
balanceado: grano de maíz, semilla de algodón, harinas de oleaginosas y
otras. De acuerdo con estimaciones de la SAGPyA, el consumo de alimento
balanceado por parte de los tambos pasó de 297 mil toneladas en 1991 a 532
mil en 1997, lo que representa aproximadamente el 14% del volumen total
producido por la industria balanceadora.

328

CEPAL

Por su parte, las campañas de erradicación de algunas enfermedades
(aftosa, brucelosis, etc.) así como la necesidad de los productores de
asegurar adecuadas condiciones sanitarias de las vacas en ordeñe,
indujeron un mayor gasto en medicamentos. Este rubro se incrementó en
casi 200% en el último decenio.
El proceso de modernización, ya sea por la compra de equipos o por
las nuevas prácticas de manejo del rodeo, motivó un mayor gasto en el
rubro servicios, el cual es requerido en algunos casos para efectuar distintas
labores en las pasturas y los cultivos, así como en asesoramiento técnico
profesional.
La industria, con los continuos procesos de fusión y absorción de
empresas y con la necesidad de diseñar nuevas estrategias de
comercialización, también contribuyó al aumento de los gastos en servicios.
Por su parte, el gasto en envases se incrementó un 15% con respecto a
1985, debido a la diversificación de la producción hacia productos más
elaborados y a la necesidad de contar con envases que aseguren una
adecuada conservación del producto por más tiempo. También, la aparición
de nuevos productos como las leches cultivadas y los yogures bebibles y la
necesidad de las empresas de diferenciar sus productos y atraer a más
clientes ha dado lugar a nuevas formas de presentación. Un ejemplo de esto
es el envasado de leches en cajas multicapa que están sustituyendo a los
sachets.
La incorporación del ordeñe mecánico y del proceso de enfriado de la
leche, derivó en un mayor consumo de energía eléctrica y de combustibles.
Otro factor que contribuyó a este incremento fue la inversión en equipos
generadores, en las zonas que no cuentan con electrificación rural. La
importancia de estos cambios en la principal provincia productora (Santa
Fe), se refleja en la cantidad de establecimientos con ordeñe mecánico, que
pasaron del 77% al 93% entre 1985 y 1995, y con proceso de enfriado, que
aumentaron del 11% al 25% en el mismo período.
La producción nacional de máquinas ordeñadoras muestra una
tendencia oscilante cuando se analiza la cantidad de unidades producidas,
sin embargo, en esas cifras subyacen cambios cualitativos significativos. En
efecto, las ordeñadoras con destino al mercado interno (ordeñadoras de
línea) muestran una tendencia levemente decreciente pero son de mayor
tamaño, con una tecnología que apunta a aumentar la capacidad de trabajo
en el ordeñe. La producción de máquinas pequeñas (con bajada a tarro)
tiene por destino principal al mercado brasileño. También se efectuaron
exportaciones de equipos medianos al Mercosur y Chile (gráfico 4).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

329

Unidades

Gráfico 4
PRODUCCIÓN, IMPORTACIONES, EXPORTACIONES Y DEMANDA INTERNA
DE MÁQUINAS ORDEÑADORAS
1
1
1
1
1

800
600
400
200
000
800
600
400
200
0
1992

1993

Importaciones

1994

1995

Fab. local

1996

1997

Exportaciones

1998

Demanda interna

Fuente: DNPER.

Los gráficos 5 y 6 muestran los valores importados y exportados de
ordeñadoras y de máquinas y equipos específicos de la industria lechera.
Las importaciones de bienes de capital (maquinaria específica y de uso
general) por parte de las empresas lácteas en 1997 ascendieron a los 95
millones de dólares, lo que lleva a un acumulado desde 1995 cercano a los 200
millones de dólares.
Considerando los insumos más importantes del bloque en base al
gasto en los mismos y mediante la aplicación de técnicas de insumo–
producto, se han estimado los requerimientos de los principales insumos
para el año 2 000, sobre la base de una producción de leche en torno a los 10
400 millones de litros (cuadro 6).
Gráfico 5
COMERCIO EXTERIOR DE MÁQUINAS ORDEÑADORAS
1 800
1 600

Miles de dólares

1 400
1 200
1 000
800
600
400
200
0
1992

1993

1994
Im p o rta c io n e s

Fuente: DNPER.

1995

1996
E x p o rta c io n e s

1997

1998

330

CEPAL

Gráfico 6
COMERCIO EXTERIOR DE MAQUINARIAS Y APARATOS PARA LA
INDUSTRIA LECHERA
12 000

Miles de dólares

10 000
8 000
6 000
4 000
2 000
0
1992

1993

1994
Importaciones

1995

1996

1997

1998

Exportaciones

Fuente: DNPER.

Cuadro 6
REQUERIMIENTOS ESTIMADOS DE INSUMOS EN EL BLOQUE
LÁCTEO PARA LOS AÑOS 1995 Y 2000
Insumos
Combustibles (miles de litros)
Energía eléctrica (mw)
Gas (miles de m3)
Alim. balanceados y otros suplementos (tn)
Semillas (tn)
Azúcar (tn)
Esencias (tn)
Conservantes (tn)
Bolsas de polietileno (tn)

1995

2000

370 000

450 000

1 250 000

1 500 000

190 000

235 000

1 030 000

1 270 000

8 500

10 500

135 000

165 000

960

1 200

2 200

2 700

170

210

2 000

2 500

Envases de cartón (millones)

430

530

Envases de metal (millones)

290

350

1 860

2 300

Envases plásticos (millones)

Papel aluminio (tn)
Fuente: DNPER.

6.

Situación actual y perspectivas

El mercado interno: Durante 1999, la producción de leche ha seguido
creciendo a tasas elevadas, a pesar de que los precios al productor vienen

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

331

cayendo desde el segundo semestre de 1998, y el panorama internacional no
aporta señales favorables a una reversión de esta tendencia. La
permanencia de las condiciones actuales, hace replantear los sistemas de
producción de menor estacionalidad, basados en una elevada
suplementación, en favor de los sistemas pastoriles, de menor producción y
menores costos. No obstante ello, las inversiones detectadas en el sector
industrial son una apuesta a favor de la continuidad del crecimiento de la
actividad.
Por todo esto, resulta sumamente difícil efectuar proyecciones en el
mediano plazo, no obstante lo cual se estima que la barrera de los 10 000
millones de litros es un objetivo plausible de superar en el presente año.
Por su parte, tal como se señala más arriba, el consumo interno de
productos lácteos se encuentra en un nivel considerado como techo, y no se
puede esperar mejoras en este sentido, de no mediar importantes
reducciones en los precios al consumidor o aumentos en los ingresos de los
consumidores.
Situación internacional: La agudización de la situación de Brasil en
enero de 1999 con la devaluación del Real y las disputas posteriores
derivadas de algunas medidas restrictivas tomadas por ese país, produjeron
al comienzo de este año una fuerte acumulación de stocks, que se fue
vendiendo en los meses posteriores a precios muy inferiores a los esperados
o pactados inicialmente; esto explica además el fuerte aumento en los
volúmenes exportados (enero–abril de 1999 fue un 27% superior a igual
período de 1998) que no fue acompañado por el valor de dichas ventas (sólo
subieron un 5.47% en el período señalado). Estos hechos pusieron en
evidencia la urgencia que tiene el sector por diversificar sus mercados. En
tal sentido, las principales empresas lácteas del país (que procesan más del
60% del volumen total de leche) aceleraron el proceso mediante la
formación de un grupo exportador capaz de proveer de productos lácteos
en forma sostenida a países no pertenecientes al Mercosur. Esto significa,
enfrentar a un mercado internacional con precios menores a los que se
registraban en el mercado brasileño, gracias al arancel externo común que
dicho país aplica a los productos lácteos.
Por otro lado, los resultados de la cumbre de la OMC en Seattle
tampoco aportaron expectativas favorables. Por el contrario, la falta de
acuerdo conduce a la postergación de las decisiones que espera la
Argentina en materia de liberalización de los mercados agrícolas,
fundamentalmente por parte de la Unión Europea. Está previsto que las
negociaciones continúen durante el 2 000 en Ginebra con los temas fijados
en la Ronda Uruguay.

332

CEPAL

7.

Composición regional del sector

a)

La actividad en las provincias

La producción láctea en Argentina se concentra en las provincias de
Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. Allí se encuentran
las principales cuencas lecheras y casi la totalidad de los tambos e
industrias del sector. En el mapa 1 puede verse la distribución geográfica
del valor de producción de la actividad láctea primaria e industrial.
La participación relativa de las tres principales provincias (Buenos
Aires, Córdoba y Santa Fe) ha variado en el tiempo (cuadro 7). Buenos Aires
ha perdido participación en favor de Santa Fe y Córdoba. Entre Ríos y La
Pampa no registran variaciones significativas.
Cuadro 7
PARTICIPACIÓN RELATIVA DE LAS PROVINCIAS EN LA PRODUCCIÓN DE LECHE
(En porcentajes)
Provincia
Santa Fe
Córdoba
Buenos Aires
Entre Ríos
La Pampa
Otras

1990
34.71
31.42
28.01
3.50
1.08
1.28

1995
37.71
34.55
22.37
3.61
1.20
0.56

1998*
36.46
35.69
23.15
2.97
1.35
0.37

Fuente: Elaboración propia en base a SAGPyA, Departamento de Lechería.
* Valor provisorio.

Existe una gran disparidad entre los rendimientos según la provincia
que se considere y también entre zonas productoras (cuencas lecheras)
pertenecientes a una misma provincia. Mientras que la Zona Sur de Santa Fe
es la más productiva con 156.8 kg GB/ha/año, en la Cuenca A de Entre Ríos
la productividad apenas alcanza los 50 kg GB/ha/año. En la medida que se
introduzcan mejoras a nivel de manejo de hacienda y aportes de tecnología
agropecuaria los rendimientos podrían incrementarse sustancialmente. Entre
1990 y 1998, la producción, de las tres principales provincias productoras
(Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) creció un 30% en el caso de Buenos Aires,
y un 75% en el caso de Córdoba. En el mismo período, tuvo lugar una
disminución del número de tambos de aproximadamente un 35%, lo que
implica un crecimiento sustancial de la producción por establecimiento, que
está reflejando un aumento del tamaño de la unidad productora rentable
(incremento de las vacas por tambo) como consecuencia del proceso de
adecuación a los precios relativos sumado a las inversiones en tecnología de
los últimos años.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Mapa 1
REPÚBLICA ARGENTINA
BLOQUE LÁCTEO
(Distribución del VBP por departamento)

333

334

CEPAL

Las provincias de Entre Ríos y La Pampa, por sus potencialidades
(especialmente en el caso de la primera) se perfilan como importantes
provincias productoras. A pesar de que sus niveles de producción y sus
rodeos lecheros son sustancialmente menores respecto a los de las tres
provincias más importantes, las tasas de crecimiento correspondientes
arrojan valores relativamente cercanos a los de Buenos Aires, Santa Fe y
Córdoba, al tiempo que los aumentos en productividad de Entre Ríos y La
Pampa fueron superiores a los de las tres provincias principales, señalando
una tendencia a la convergencia en los parámetros productivos.
En relación con la actividad industrial existe una diferencia
significativa en cuanto a capacidad instalada entre las tres provincias más
importantes y el resto (cuadro 8). Al respecto, la provincia de Santa Fe
presenta un claro liderazgo, no sólo por su mayor capacidad de
procesamiento, sino también por el mayor tamaño de la planta promedio.
Cuadro 8
CAPACIDAD INSTALADA Y CANTIDAD DE PLANTAS
Provincia

Capacidad
instalada (lts/día)

Cantidad de
plantas (*)

Planta promedio
(lts/día)

Córdoba (1996)

9 160 000

332

27 590

Santa Fe (1996)

15 882 000

162

98 037

Buenos Aires (1994/1995)

7 544 000

276

27 333

Entre Ríos (1996)

1 223 500

54

22 657

La Pampa (1994)

185 000

24

7 708

33 994 500

848

40 088

Total

Fuente: SAGPyA, Departamento de Lechería.
(*) Se considera bajo el nombre de planta toda industria que recibe leche y elabora algún derivado lácteo.
Una empresa puede tener varias plantas elaboradoras.

Exportaciones provinciales. Según datos del INDEC, la provincia de
Santa Fe es la principal exportadora de productos lácteos tanto en volumen
como en valor, seguida por Buenos Aires y Córdoba (gráfico 7).
Inversiones y nuevas tecnologías. La distribución provincial de
inversiones privadas (cuadro 9) se concentró principalmente en dos
provincias, Santa Fe y Buenos Aires, que en conjunto absorbieron el 75% de
la inversión privada total.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

335

Gráfico 7
PARTICIPACIÓN DE LAS PROVINCIAS EN LAS EXPORTACIONES
LÁCTEAS DE 1998
(Porcentajes sobre el valor de las ventas)

Córdoba
19%

Entre Ríos
2%

Resto
1%
Santa Fe
41%

Fuente: INDEC.

Buenos
Aires
37%

Cuadro 9
DISTRIBUCIÓN PROVINCIAL DE INVERSIONES PRIVADAS
(Ejecutadas, en curso y proyectadas 1994/1999)
Provincia

Monto

Porcentaje total nacional

Buenos Aires

484.5

48.65

Santa Fe

265.9

26.70

Córdoba

193.4

19.42

Resto del País

52.1

5.23

San Luis

22.9

2.30

Entre Ríos

12.9

1.30

Catamarca

4.1

0.41

La Rioja

2.8

0.28

Otros

9.4

Total país

995.9

100.00

Fuente: DNPER.

Estas inversiones junto con las previsiones sobre el crecimiento de las
exportaciones y el consumo interno determinan un incremento en la
producción láctea y de los insumos, tomando tanto los efectos directos
como indirectos.
Tal como puede verse en el mapa 2, una importante gama de
actividades presentan y presentarán posibilidades potenciales de desarrollo
y también se requerirá de la presencia del Sector Público para atender
necesidades derivadas de aquel. La determinación de estas cuestiones
orienta la continuación de los trabajos sectoriales y en particular los
referidos a la actividad láctea.

336

CEPAL

Mapa 2
REPÚBLICA ARGENTINA
BLOQUE LÁCTEO
(Distribución de las inversiones privadas)

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

b)

337

Santa Fe

Es la principal provincia lechera del país, tanto por su volumen de
producción como por la importancia que tradicionalmente tuvo la actividad
en el desarrollo de algunas de sus ciudades. La producción de leche en esa
provincia creció en forma acelerada en la presente década, tal como lo ilustra
el gráfico 8, y se encamina en 1999 hacia los 3 000 millones de litros. En toda la
provincia funcionan unos 5 500 tambos, que ocupan unas 500 000 hectáreas.
Gráfico 8
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE SANTA FE

Millones de litros

3 000
2 500
2 000
1 500
1 000
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La productividad en los tambos ha venido creciendo en forma
sostenida (superando actualmente los 130 kg de GB/ha), al tiempo que la
superficie de pastoreo es substancialmente menor con respecto a la de
décadas anteriores, la cantidad de explotaciones se ha reducido
considerablemente, y el rodeo lechero ha crecido, marcando la tendencia
hacia mayores escalas de producción. Sin embargo, en las zonas más
productivas de la provincia subsisten una gran cantidad de pequeños y
medianos productores (situación derivada de la continua subdivisión de la
tierra a partir de la tenencia de las familias de inmigrantes), con una
capacidad limitada de hacer frente a las nuevas circunstancias y a las
adversidades climáticas y de mercado.
La provincia cuenta con dos importantes cuencas lecheras, Santa Fe
Centro y Santa Fe Sur, que aportan aproximadamente el 90% y el 9%
respectivamente de la producción lechera provincial. La primera abarca a
los departamentos Castellanos, Las Colonias, San Martín, La Capital, San
Jerónimo, San Justo, San Cristóbal, Nueve de Julio, Vera y General
Obligado. La segunda incluye los departamentos Belgrano, Iriondo,
Caseros, General López, Rosario y San Lorenzo.
Resulta particularmente significativo el desarrollo que mostró la
actividad en el departamento Castellanos, no sólo por la magnitud de los
cambios allí observados, sino también por los factores que determinaron su

338

CEPAL

liderazgo en la materia a nivel nacional. En dicha zona, unos 1 600 tambos
produjeron en 1995 casi 710 millones de litros de leche, aproximadamente el
10% de la producción nacional. Allí se encuentran radicadas cinco de las
seis empresas lácteas más importantes y la cantidad total de
establecimientos industriales supera los 850. En tales condiciones, existe
una gran interacción entre las distintas actividades agropecuarias y
agroindustriales, a través de la provisión de insumos o bien mediante los
desarrollos realizados por unos y otros en materia de recursos humanos,
técnicos, etc. Este complejo y dinámico entramado agroindustrial con centro
en la ciudad de Rafaela se extiende a través de ciudades como Frank,
Esperanza, San Vicente y Sunchales, donde los estamentos privados y
estatales, mediante una asociatividad de tipo estratégico, coordinan
acciones tendientes a proyectar a la pequeña y mediana unidad productiva
en actividades altamente competitivas.
La capacidad instalada, según datos aportados por el Ministerio de
Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de la Provincia, creció casi un
23% en el período 1993-1997, para ubicarse cerca de los 16 millones de litros
diarios. La industria muestra una alta especialización en la producción de
quesos y leche en polvo. En 1997, el 62.5% y el 18.6% de la materia prima
respectivamente, tuvo por destino estos productos, mientras que un 13.6%
de la leche cruda se destinó a la producción de leches fluidas.
En cuanto al comercio exterior, la provincia aporta aproximadamente
la mitad de los volúmenes exportados de leche en polvo y quesos. De acuerdo
con datos del INDEC, la composición de los ingresos por exportaciones de
lácteos para Santa Fe en 1998 fue la que se muestra en el gráfico 9. Las
exportaciones de ese año tuvieron por destino a veintiséis países, siendo los
más importantes Brasil (los productos en orden de importancia fueron leche
en polvo, quesos, leche fluida y crema), Estados Unidos (quesos), Paraguay
(quesos y leche en polvo) y Bolivia (leche en polvo) (gráfico 10).
Gráfico 9
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS DE LA
PROVINCIA DE SANTA FE 1998
Otros
5%

Quesos
35%
Leche en
polvo
55%

Fuente: INDEC.

Leche fluida
5%

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

339

Gráfico 10
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES
LÁCTEAS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)

Otros
3%

Bolivia
2%

Paraguay
9%
Brasil
70%
Estados
Unidos
16%

Fuente: INDEC.

c)

Córdoba

Es la segunda provincia productora de leche del país (gráfico 11).
Cuenta con cuatro cuencas, Noroeste, Villa María, Central y Sur. La más
importante es la de Villa María, que se continúa con la cuenca Santa Fe
Centro, y constituyen la zona lechera más importante del país. Para dicha
cuenca, la productividad promedio supera los 90 kg de GB/ha/año.

Gráfico 11
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA

Millones de litros

3 000
2 500
2 000
1 500
1 000
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La industrialización de la leche se realiza en unas 340 plantas, que
reúnen una capacidad de procesamiento de más de 9 millones de litros por
día. Una característica común a la provincia de Santa Fe es la alta
proporción de la leche cruda que es destinada a la elaboración de quesos

340

CEPAL

(60%) y de leche en polvo (20%). Se estima que la cantidad de tambos está
en el orden de los 4 800.
En cuanto al comercio exterior, la provincia exporta
fundamentalmente leche en polvo y quesos, y, hasta el momento, es la única
exportadora de butter oil (gráfico 12). En 1998 la provincia exportó a catorce
países, de los cuales los más importantes fueron Brasil (los productos en
orden de importancia fueron leche en polvo, quesos y mantequilla),
Paraguay (leche en polvo) y México (butter oil y leche en polvo) (gráfico 13).
Gráfico 12
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA 1998

Mantequilla
clarificada
9%
Leche en polvo
76%

Otros
1%

Quesos
12%

Manteca
2%

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

Gráfico 13
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)

Otros
7%
Brasil
74%
Paraguay
14%

México
5%

Fuente: INDEC.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

d)

341

Buenos Aires

Es la tercera provincia en cuanto a producción de leche cruda, y
aunque dicha actividad creció sostenidamente en la presente década, su
participación relativa en el total nacional se ha visto reducida en favor de la
mayor participación de Santa Fe.
La provincia de Buenos Aires cuenta con cinco cuencas productoras,
a saber: Abasto Sur, Abasto Norte, Oeste, Mar y Sierras, y Sur. De ellas, la
más importante es Mar y Sierras, y es la que registra los mejores parámetros
de productividad y las mejores condiciones agroecológicas. Las cuencas
Abasto Norte y Sur, ubicadas a corta distancia de la Capital Federal y del
gran Buenos Aires, fueron las que tradicionalmente abastecieron al
principal centro urbano del país; pero a pesar de esta gran ventaja
comparativa, las posibilidades de expansión de la actividad están
condicionadas por el escaso tamaño de los predios y por el alto costo de
oportunidad de las tierras (gráfico 14).
Gráfico 14
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Millones de litros

1 800
1 600
1 400
1 200
1 000
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996*

1997*

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

Al igual que en otras zonas, existe un proceso de reducción en la
cantidad de tambos en la provincia y la tendencia hacia establecimientos
con mayores escalas de producción.
La composición de la producción de productos lácteos se caracteriza
por el predominio de los productos frescos, como la leche fluida, el yogur y
los quesos blandos. Por esta razón, la industria láctea bonaerense es la que
presenta un mayor valor bruto de producción, aun cuando procesa una
5
cantidad de leche cruda menor que Santa Fe y Córdoba.

5

En efecto, el valor del litro de leche es mayor si se vende como leche fluida, yogur o dulce
de leche que si se vendiera como leche en polvo y quesos.

342

CEPAL

En cuanto al comercio exterior, en 1998 los ingresos por
exportaciones provinieron fundamentalmente de las ventas de leche en
polvo y quesos, a pesar de que la leche en polvo no es el principal producto
de la industria láctea bonaerense (gráfico 15). Ese año, la provincia exportó
a veintinueve países, de los cuales los más importantes fueron Brasil (los
productos en orden de importancia fueron leche en polvo, quesos, leche
fluida y mantequilla), Venezuela (leche en polvo) y Estados Unidos
(quesos) (gráfico 16).
Gráfico 15
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES
LÁCTEAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1998

Otros
2%
Queso
7%

Leche en
polvo
88%

Leche
Fluida
3%
Fuente: INDEC.

Gráfico 16
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)

Otros
4%
Venezuela
9%
Estados
Unidos
2%

Fuente: INDEC.

Brasil
85%

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

e)

343

Entre Ríos

Es la cuarta provincia productora de leche del país. Para 1998, el
volumen producido alcanzó los 222 millones de litros (gráfico 17). La
provincia cuenta con dos cuencas denominadas A y B, donde la A presenta
la mayor cantidad de tambos y volumen de producción, pero la menor
productividad.
Gráfico 17
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS
300
250
200
150
100
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997*

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La producción ha tenido una evolución creciente hasta 1995, similar
al resto de las provincias, y a partir de ese año se observa una retracción en
la actividad. Sin embargo, es altamente probable que dicha retracción se
deba a problemas de medición, derivados del cierre de una de las plantas
industriales más importantes de la provincia, a raíz de lo cual, los
productores han derivado parte de su producción hacia otras regiones,
dificultando de ese modo la adecuada contabilización de la producción.
En cuanto al comercio exterior, el grueso de los ingresos en 1998
provino de las ventas de leche en polvo, y en menor medida por las de
quesos (gráfico 18). La provincia exportó ese año a seis países, de los cuales
los más importantes fueron Brasil (leche en polvo), Bolivia (leche en polvo,
leche fluida y quesos), Venezuela (leche en polvo), Paraguay (quesos) y
México (leche en polvo) (gráfico 19).

344

CEPAL

Gráfico 18
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS 1998

Quesos
6.7%
Leche fluida
0.3%

Leche en
polvo
93.0%

Gráfico 19
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)
Bolivia
17%
Otros
1%
Venezuela
9%

Brasil
62%

Paraguay
6%
México
5%

f)

La Pampa

La provincia de La Pampa ocupa el quinto lugar en el ranking de
producción de leche cruda, con un volumen cercano a los 101 millones de
litros para 1998, es decir aproximadamente el 1% de la producción nacional
(gráfico 20).
La cantidad de tambos, de acuerdo con diferentes estimaciones,
muestra un curso decreciente en las décadas de los años setenta y ochenta,
tendencia que se interrumpió en los años noventa. Para 1997, la
cantidad estimada por la Dirección de Ganadería de esa provincia fue de
285 tambos. Paralelamente, la proporción de tambos con mejoras
tecnológicas (ordeñe mecánico y tanque de frío) está aumentando en forma
sostenida, y la productividad promedio en la provincia está en el orden de
los 70 kg GB/ha/año.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

345

Gráfico 20
PRODUCCIÓN DE LECHE DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA

120
100
80
60
40
20
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

En la provincia se encuentran radicadas 26 plantas elaboradoras, que
suman una capacidad instalada cercana a los 185 000 litros por día.
Sin embargo, se estima que de un 35% a un 40% de la leche cruda
sale de la provincia como leche enfriada, para continuar su proceso
industrial en las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
La provincia cuenta con tres cuencas lecheras (Norte, Centro y Sur)
ubicadas en la franja oriental de la provincia, y que continúa hacia el este,
con la cuenca Oeste de la provincia de Buenos Aires, y hacia el norte, con la
cuenca Sur de Córdoba.

CEPAL

346

La ganadería lechera en la Comarca Lagunera,
México. Uso de recursos naturales y
tecnificación1
Luis Arturo García Hernández
Estela Martínez Borrego
Hernán Salas Quintanal
Septiembre de 1999

Resumen
Ante el cada vez más difícil equilibrio entre la producción de leche en
La Laguna y los recursos naturales en que se sustenta, la salida que han
encontrado los productores es la “artificialización del sistema”. A pesar de
tener una base estrictamente biológica, la producción lechera depende cada
día más de la intervención del hombre, lo cual le imprime un carácter
artificial al proceso productivo. Sin embargo, si el entorno natural ya no
ofrece las ventajas ambientales para el complejo productivo lácteo en La
Laguna, cabe preguntarse cómo es posible no solo que continúe, si no que,
lejos de desaparecer, esté en franco crecimiento y concentre cada vez más la
producción.

1

Fruto del proyecto: “Los sistemas nacionales lecheros y el desarrollo tecnológico en
América del Norte en el contexto de la globalización”, financiado por el Programa de
apoyo a proyectos de investigación e innovación tecnológica de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) (ES 303396).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

347

La hipótesis que manejamos es que el complejo lechero de La Laguna
persiste debido precisamente a la introducción de una serie de
innovaciones tecnológicas, al desarrollo de una infraestructura física y
humana ligada a la actividad y, finalmente, a la cultura ganadera que se ha
creado. La cultura, como forma de ser, hacer y producir de los ganaderos
actuales, permite que cuestiones como la innovación y la transferencia
tecnológicas sean procesos normales y cotidianos en las unidades
productivas. Este conocimiento se ha ido transmitiendo de padres a hijos en
este medio siglo de actividad lechera, con la variante de que cada vez se
incorporan más los conocimientos técnico-científicos, que ya no son parte
de los contenidos informales de socialización y transmisión cultural, sino
que son otorgados por el aparato educativo y mediático formalmente
constituido en la sociedad lagunera y por ciertos acontecimientos
especiales, como ferias y encuentros. En efecto, la ganadería y la lechería
como ejes articuladores de la rutina cotidiana está a cargo de sujetos
sociales que perciben el alcance que tiene su actividad para la región y para
el país, y por ello incorporan en forma constante cambios e innovaciones
que son propios de la modernización y la globalización actuales. Este
atributo, que marcamos como un proceso cultural en torno a la lechería,
permite que esta actividad sea más eficiente y alcance los niveles de
competitividad y calidad exigidos por el mercado global.

I.

Precisiones conceptuales

Cabe hacer inicialmente algunas precisiones sobre los conceptos que
se utilizarán a lo largo del trabajo.
Hemos decidido analizar la Comarca Lagunera desde el ángulo del
complejo productivo. Por él se entiende la concentración sectorial y/o
geográfica de empresas en las mismas actividades o en actividades
estrechamente relacionadas entre sí, con economías externas importantes y
acumulativas de aglomeración y especialización —de productores,
proveedores y mano de obra especializada, de servicios anexos específicos
del sector—, con la posibilidad de actuar en forma conjunta en búsqueda de
la eficiencia colectiva (Ramos, 1998).
Partimos del supuesto, entonces, de que la competitividad de cada
empresa se potenciará por la competitividad del conjunto de empresas que
forman el complejo al que pertenecen, lo que deriva en importantes
externalidades, economías de aglomeración e innovaciones, por la
interacción intensa y repetida de las actividades y empresas. De manera
simultánea se facilita la cooperación activa y consciente de sus integrantes
en busca de una mayor eficiencia colectiva.

CEPAL

348

Hay diferentes perspectivas teóricas sobre los complejos productivos,
y pensamos que nuestro modelo se sujeta más al propuesto por Michael
Porter (1991) y modificado por Daniel Côté (1995). El marco analítico
supone cinco determinantes de la ventaja nacional competitiva, que son i) la
demanda, ii) los factores, iii) las empresas de insumos y bienes intermedios,
iv) la estrategia, la estructura y la rivalidad de las empresas del sector, y
2
v) el Estado.
Cabe hacer un primer planteamiento acerca del concepto que
utilizaremos. Existe una diferencia entre un complejo industrial o minero y
uno agrícola o ganadero. Estamos de acuerdo en que los recursos naturales
son un insumo vital para cualquier complejo productivo; sin embargo, en el
sector agropecuario su transformación es biológica y no mecánica como en
otro tipo de complejos. Para el caso que nos interesa, el agua es un insumo
fundamental para la actividad. Este recurso es un bien natural y hace medio
siglo se lo concebía como infinito y renovable; hoy día esa concepción ha
cambiado y el agua se ha convertido en la parte más endeble del complejo
lácteo. Si antes los recursos naturales y especialmente la disponibilidad de
agua se presentaban como una ventaja comparativa, hoy su costo y
precariedad hacen que el agua aparezca como una ventaja contraintuitiva o
no evidente, es decir, como un recurso escaso, a pesar de lo cual aún
persiste la actividad lechera, debido a ventajas construidas que la hacen
posible y conveniente.
En segundo término, la aglomeración que analizaremos aquí, el
complejo lácteo ganadero de la Comarca Lagunera de México, está
caracterizada por su orientación nacional, ya que la exportación sólo ocurre
ocasionalmente, cuando, una vez cubierta la demanda nacional, queda un
excedente para ello. Es curioso observar que el mercado de leche líquida
continúa siendo el más importante para las principales industrias lecheras
de México, como es el caso, entre otras, de Lala, Alpura y Parmalat. El
precio de la leche, recién liberado, facilita aún más el posicionamiento de la
industria en el mercado mexicano, que en el caso de la leche líquida es del
orden de cinco millones de litros diarios en el ámbito nacional. Ello se debe
en parte, entre otras cosas, al carácter perecedero del producto, a la
competencia mundial y a la presencia de problemas zoosanitarios.
Por último, otro elemento que no se ajusta en el caso estudiado al
concepto tradicional de complejo productivo es la distancia. La Comarca
Lagunera está a 1 100 kilómetros de la ciudad de México, que es su
principal centro de consumo; el tiempo estimado de recorrido es de 12
horas de ida y de 12 horas de vuelta. La empresa Lala cuenta con casi 1 000
camiones refrigerados, con capacidad para 30 000 litros cada uno.
2

Para mayores detalles con respecto a la lechería en México, véase David (1999).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

349

Actualmente, la zona de Querétaro, que se encuentra a 200 kilómetros y
2 horas de distancia de la ciudad de México, está adquiriendo cada día más
importancia, pues gran parte de la lechería aledaña se está ubicando ahí. Se
puede pensar que en el largo plazo, cuando este complejo lácteo madure,
ofrecerá una fuerte competencia al lagunero, que mientras tanto sigue
ocupando el primer lugar en el país.

II.

Ambiente geofísico

La región denominada La Laguna está constituida por 15 municipios
de los estados de Coahuila y Durango, en el norte del país, y es considerada
la de mayor producción lechera, pues produce aproximadamente el 20% de
la oferta nacional, seguida por el estado de Jalisco, en el occidente, con el
15% (SAGAR-CEA, 1998). La comarca se ubica en la parte central de la
porción norte del país, en la altiplanicie septentrional conocida como
Desierto Chihuahuense, limita al norte con el estado de Texas (Estados
Unidos) y tiene una superficie de 47 887 kilómetros cuadrados (Lala, 1999).
Su clima es extremoso: el verano, seco y caluroso, comprende siete
meses, desde abril hasta octubre, con una temperatura media mensual
o
superior a 20 C. Los meses más calurosos son de mayo a agosto, con una
o
o
temperatura media de 27 C, aunque a veces sobrepasa durante el día los 40
C. El invierno es frío. Su precipitación pluvial es inferior a 242 milímetros
anuales; los días de lluvia se limitan a 25, aunque últimamente, con el
fenómeno meteorológico de El Niño, las precipitaciones se han
incrementado mucho. La altura sobre el nivel del mar fluctúa entre 1 100 y
1 200 metros. Topográficamente se caracteriza por una parte plana en el
centro, rodeada en el occidente y el oriente por un cuerpo montañoso, con
lo cual se forma una cuenca hidrológica con los ríos Nazas y Aguanaval.
La vegetación natural es de plantas xerofitas, la cual corresponde a
los suelos salinos. Estos últimos son de migajón arcilloso arenoso y tienen
un pH de 7.5 a 8.5.

III.

Referente histórico

Fueron circunstancias particulares lo que llevó a la comarca
especializarse en lechería. En primer lugar, la zona se había dedicado
tradicionalmente al cultivo del algodón, pero al final de la década de 1940 y
a comienzos de 1950 el precio internacional del algodón cayó
significativamente, pues el descubrimiento de las fibras sintéticas
disminuyó la demanda del producto natural. Lo anterior obligó al sector
agropecuario a buscar alternativas de producción, y una que ofrecía nuevas
perspectivas, ante el crecimiento urbano industrial del país y el surgimiento

350

CEPAL

de la clase obrera y de las capas urbanas, sobre todo en las ciudades de
México, Guadalajara y Monterrey, era la producción de alimentos.
En aquel momento, el entorno natural de la Comarca Lagunera
ofrecía ventajas comparativas para la producción agropecuaria. En primer
lugar, el recurso tierra no era un factor limitativo, pues su abundancia
permitía una oferta a bajos precios, amén de haberse verificado en la
década de 1930 un reparto de la tierra, como consecuencia de las demandas
sociales nacidas de la Revolución Mexicana; este reparto se dio bajo la
modalidad de ejido colectivo (Restrepo y Eckstein, 1979). Han transcurrido
desde entonces más de 60 años, y a pesar de no haber recibido de los
subsecuentes gobiernos el apoyo necesario, aún persisten los ejidos, pero
bajo formas modificadas por el proceso de globalización económica.
En segundo lugar, el agua se hizo accesible gracias a una serie de
políticas estatales que redundaron no sólo en la construcción de la
3
infraestructura pertinente, sino también en el subsidio de la energía
eléctrica, lo cual permitió extraer agua subterránea desde pozos hacia el
manto acuífero denominado Aguanaval, pozos que fueron perforados en su
4
gran mayoría en la época de reparto agrario. Gracias a ello, el costo del
confort microambiental era más bajo que en la actualidad, a pesar de que
las características ambientales de la región son adversas al desarrollo y
mantenimiento del ganado lechero. No obstante la existencia de altas
temperaturas veraniegas, el costo del confort microambiental es menor que
los costos invernales de los países del norte.
Actualmente se puede diferenciar la producción en dos tipos de
establos: los tecnificados y especializados, que generalmente tienen un
inventario alto y rendimientos considerables por animal, y los establos
familiares, que generalmente son pequeños y con escasa innovación
tecnológica (véase el cuadro 1).

3

4

Entre estas obras que permitieron ampliar el área de riego por gravedad, cabe mencionar
la construcción de la represa Lázaro Cárdenas y luego de la presa reguladora Francisco
Zarco, el revestimiento de canales, la construcción de caminos y carreteras, y el impulso de
tecnologías de riego.
A mediados de la década de 1970 el Estado otorgó nuevos incentivos a la producción
lechera, siendo el más importante el subsidio a la cuota eléctrica con la puesta en marcha
de la tarifa 09, que absorbía una parte del costo de electricidad ocasionado por la
extracción de agua subterránea, el cual representaba 60% del costo de la energía eléctrica
consumida.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

351

Cuadro 1
MÉXICO: TIPOS DE ESTABLOS LECHEROS EN LA LAGUNA, 1997
Tipo de establo
Número de
Número de
Número de vacas
establos
productores
Tecnificado o
297
965
157 552
especializado
Familiar o no
76
609
12 165
tecnificado
Total
373
1 574
169 717
Fuente: Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), El impacto de FIRA en el desarrollo
de la ganadería de leche en la Comarca Lagunera, Subdirección Regional Norte, Residencia Estatal
Comarca Lagunera, Torreón, Coahuila, 1997, inédito.

A casi 50 años de haberse especializado la región en la producción
láctea, el escenario productivo ha cambiado radicalmente, pues algunos de
los recursos que antaño se consideraban abundantes hoy son escasos, amén
de encontrarse en puntos críticos. Debido al uso intensivo del agua, en
ciertos municipios se ha manifestado un problema de salinidad de los
suelos y de presencia de arsénico. Ya es una regla general que el manto
freático se localice cada año a mayor profundidad, lo que implica mayores
costos de operación. A ello se ha sumado que la captación de agua es de
año en año menor, y su incremento inferior al aumento del consumo, lo que
ha obligado al gobierno a establecer comisiones para vigilar la explotación
de los pozos, lo que ha traído como consecuencia que en la actualidad la
apertura de nuevos pozos sea casi inexistente.
Ante el panorama expuesto, cabe preguntarse cómo es posible que
persista el complejo lechero de La Laguna si el entorno natural ya no ofrece
las ventajas ambientales para ello. Es más, lejos de desaparecer, sucede
exactamente lo contrario, pues el cluster está en franco crecimiento y
concentra una proporción cada vez mayor de la producción nacional. La
hipótesis que manejamos y que intentaremos probar es que este complejo
permanece debido precisamente a la introducción de una serie de
innovaciones tecnológicas; al desarrollo de una infraestructura física y
humana ligada a la actividad y, finalmente, a la creación de una cultura
ganadera.

IV.

Uso del agua y actividad lechera en La Laguna

A pesar de la adversidad ecológica que se manifiesta cada día más
debido a la escasez de agua y tierras, la alternativa para los productores ha
sido la búsqueda e investigación de nuevas tecnologías, lo cual ha
permitido superar las condiciones presentes de producción, ya que, por
ejemplo, con la tecnología actual se pueden irrigar 70 hectáreas, cuando
hace 30 años se irrigaban 50. En otros términos, ante el cada vez más difícil
equilibrio entre la producción y los recursos naturales en que se basa, la

352

CEPAL

salida es la “artificialización del sistema”. A pesar de tener una base
estrictamente biológica, la producción lechera se sustenta cada día más en
la intervención del hombre lo cual le imprime un carácter artificial al
proceso productivo.
El principal conflicto ambiental entre la ganadería lechera y los
recursos naturales es, como ya hemos mencionado, la cuestión del agua.
Cuando comenzó a intensificarse el aspecto productivo, la disponibilidad
de agua era óptima para la masa ganadera existente. No obstante, a lo largo
del tiempo, se ha incrementado la superficie agrícola destinada
principalmente a la producción de forrajes para la lechería, ha crecido el
inventario ganadero y también ha sido mayor la demanda de agua por
parte de las nuevas técnicas.
En lo que se refiere a este último aspecto, se puede observar que las
salas de ordeño requieren una gran cantidad de agua para su limpieza,
pues con ello se reduce el empleo de mano de obra. Otra cuestión es el
denominado estrés calórico que se manifiesta en la época de primaveraverano y que hace disminuir la producción de leche por animal de tres a
cuatro litros diarios. Ante ello se han introducido una serie de tecnologías,
como es el uso de agua con ventilación en la sala que antecede a la sala de
ordeño, lo que permite disminuir la temperatura corporal del animal. Para
ello se rocía con agua al animal durante un minuto y posteriormente se lo
ventila durante cinco minutos en la sala que antecede al ordeño; esta
operación dura 25 minutos y en época de calor se repite 5 veces. Con ello se
reduce el estrés calórico y se incrementa la producción láctea entre uno y
dos litros al día. El costo aproximado de los instrumentos y de la operación
es de 50 dólares por animal, pero se paga en menos de un año.
Ahora bien, el agua de la región procede de dos fuentes: una
superficial y otra proveniente de acuíferos. Esta última viene de los ríos
Nazas y Aguanaval así como de varios arroyos. A ésta se la denomina
también agua de gravedad o rodada y se distribuye por una compleja red
de canales que es administrada por una institución gubernamental en el
Distrito de Riego 017, el cual está integrado por 2 presas —Lázaro Cárdenas
y Francisco Zarco—, 7 unidades y 20 módulos. Con esta infraestructura se
riegan 87 240 hectáreas, mediante un volumen de 1 200 millones de metros
5
cúbicos, beneficiando a 33 227 usuarios.
En los últimos años se ha presentado una sequía, lo que disminuye la
disponibilidad de agua. En 1996, por ejemplo, se redujo la superficie de
riego a 27 283 hectáreas, es decir, tan solo se regó el 31.3% de la superficie
(SAGAR, 1996).
5

Información del Comité de Evaluación y Seguimiento del Plan Maestro Hidráulico, Grupo
de trabajo “Uso Agropecuario del Agua”, mayo de 1998.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

353

Cabe mencionar que la superficie regada depende del tipo de cultivo,
ya que a partir de éste se establece el consumo y la cantidad requerida
(véase el cuadro 2). Se toma en cuenta también el volumen de captación en
el año anterior.
El agua generalmente se distribuye de los meses de marzo a junio, y
ello lo realizan hombres denominados regadores, que distribuyen el líquido
en los predios. En promedio, una parcela recibe agua cada tres semanas.
Cuadro 2
MÉXICO: CONSUMO DE AGUA POR CULTIVO EN LA LAGUNA, 1997
(Hectáreas y millones de metros cúbicos)
Cultivo
Superficie
Volumen
Alfalfa
27 402
584.24
Nogal
3 484
61.90
Avena
4 987
47.25
Maíz forrajero
2 248
17.30
Melón
1 323
16.30
Sorgo
1 371
10.55
Vid
909
12.05
Otros
6 263
52.20
Total
47 987
801.79
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de la Comisión Nacional del Agua (CNA), 1998.

El agua de acuíferos se extrae por medio de pozos, norias o
aprovechamientos. Se estima que en la actualidad hay 2 945 pozos de los
que se extraen 1 200 millones de metros cúbicos al año. El agua extraída es
para uso agrícola (72% de los pozos), industrial (3%) y urbano, como agua
potable (12% de los pozos).
En la región se distribuyen ocho acuíferos, el principal de los cuales
es el que se recarga de los escurrimientos de los ríos Nazas y Aguanaval.
De ellos proviene el grueso del agua que ha sostenido la actividad lechera.
En la década de 1940 se intensificó la perforación de pozos sin contar con
estudios de orden geohidrológico, lo que 50 años después ha provocado un
grave problema, principalmente porque el nivel de recarga es inferior al de
extracción; como se mencionó líneas arriba, la extracción del acuífero es de
1 200 millones de metros cúbicos al año, mientras que la recarga se estima
por debajo de 600 millones de metros cúbicos.
Esto se ha reflejado de manera mecánica en el abatimiento del manto
freático. Se estima que de 1941 a 1992 los niveles estáticos disminuyeron
entre 10 y 150 metros, y la variación anual es de entre 0.18 y 2.7 metros
(véase el cuadro 3). Hay pozos de 180 metros de profundidad, lo que
implica que el gasto de energía eléctrica y el consiguiente costo del bombeo
sean mayores. Esto se ha compensado con un subsidio federal específico
para el bombeo de los pozos agrícolas.

CEPAL

354

Cuadro 3
MÉXICO: PROFUNDIDAD DEL NIVEL ESTÁTICO DE LOS POZOS EN LA
COMARCA LAGUNERA, 1941-1990
(Metros)
Año
1941
1963
1986
1990

Torreón-GomézBermejillo
10
40
110
80-100

Matamoros-Viesca
15-25
60-65
100
120-130

Madero-Tlahualilo
4-5
40-45
50-80
80-90

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de la Comisión Nacional del Agua (CNA), 1996.

A lo anterior habría que sumar un tercer problema, que es la
presencia cada vez mayor de sólidos totales disueltos. La concentración
llega en algunas zonas a ser superior a 10 000 milígramos por litro, con lo
cual el agua ya se clasifica como salada. Los elementos que se encuentran
en mayor cantidad son azufre, sodio, calcio, arsénico, cobre, plomo y zinc.
De éstos, el arsénico es el que ha recibido mayor cuidado por los efectos
que tiene en la salud humana a causa de la sobreexplotación de un acuífero.
En 1997 se autorizó un volumen de extracción de 600 millones de
metros cúbicos; sin embargo, se extrajeron 973 700 millones (Lala, 1997). El
reflejo de esta sobreexplotación son los problemas arriba mencionados, así
como la reducción del número de pozos activos. Para evitar la
sobreexplotación se han establecido diferentes vedas y se han zonificado las
áreas con alto contenido de arsénico.
A pesar de que desde hace más de diez años se ha manifestado la
inquietud por el grave problema que representa la sobreutilización del
agua por la ganadería lechera, los productores no parecen tener una
conciencia profunda de sus dimensiones. Según ellos, no hay un problema
de contaminación del agua; éste se da en la extracción de los pozos ejidales
aledaños a las cordilleras, no en los suyos. Y, por otra parte, para ellos el
abastecimiento de agua es suficiente en la zona, aunque cada vez cueste
más trabajo extraerla.
Es indudable que en el período que media entre los años setenta
—cuando se pronosticó el futuro problema del abastecimiento de agua— y
el presente ha habido avances en la tecnología hidráulica, como el
revestimiento de los canales, el riego por aspersión o el sistema de canales
cerrados. Sin embargo, el avance técnico no se ha aprovechado en el sentido
de mantener un equilibrio entre la actividad productiva y los recursos
naturales existentes. A manera de ejemplo, supongamos que un ganadero
tenía 50 hectáreas de pastizal para alimentar al ganado y ello equivalía a
consumir 1 000 metros cúbicos de agua. Con la nueva tecnología se puede

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

355

reducir el consumo a 800 metros cúbicos, pero lo que han hecho los
6
ganaderos es ampliar su superficie agrícola a 70 hectáreas.
En parte este problema se ha resuelto por el avance técnico en el
transporte del alimento de los animales. Una manera de disminuir el
impacto de la sobreutilización del agua para la producción de alfalfa es
reubicar los predios productores en zonas de mayor disponibilidad. Sin
embargo, hasta hace poco tiempo el traslado de la pastura resultaba más
caro que en la actualidad. La innovación se realizó en el empacado, ya que
anteriormente las pacas eran de 50 kilógramos, mientras que hoy día son de
750. Esto permite que un camión que transportaba 9 toneladas del producto
incremente su carga a 16. De esta manera, debido al ahorro en el costo de
transporte, es posible amortizar el precio de la nueva empacadora (cercano
a 60 000 dólares) en un plazo de 14 meses. Cabe mencionar que los 373
establos existentes en la región tienen diferentes modalidades para
abastecerse de insumos para la alimentación. Así, hay predios que tienen la
superficie necesaria para proveerse de la cantidad de alfalfa requerida para
la alimentación del hato, en tanto que hay otros que se administran como
empresas independientes de la propiedad o control de la tierra, es decir,
compran la totalidad de la pastura que necesitan.

V.

Infraestructura láctea en la Comarca Lagunera

Se ha gestado una infraestructura física y humana de gran
envergadura en torno a la actividad lechera. Actualmente, un productor
lechero puede encontrar en la región una gran cantidad de insumos, como
alimentos, semillas, fertilizantes, maquinaria, semen, vaquillas, materiales
especializados para la construcción, fármacos, biológicos y ordeñadoras, así
como los servicios de asesoramiento técnico especializado. A ello habría
que sumar la infraestructura de industrialización, transformación y
comercialización existente, que permite distribuir el producto en las
principales ciudades y centros de consumo del país. En otras regiones de
México se da la producción de leche y hay otras que podrían dedicarse a
esto, pero creemos que difícilmente cuentan o podrían contar con la
infraestructura productiva que existe en La Laguna.
Debido al deterioro ambiental de la región, las ventajas comparativas
se han debilitado, al tiempo que se han acentuado las que llamamos
ventajas contraintuitivas (o no evidentes), es decir, aquellas que,
contrariamente a lo que puede parecer, hacen todavía posible y rentable la
actividad lechera en La Laguna. Estas ventajas son, en primer lugar, la
infraestructura física. Ésta se refiere al número de empresas nacionales y
6

Comunicación personal de José Elías Gardea, ingeniero de la Proveedora Agrícola
Lagunera, S.A. de C.V., Torreón, Coahuila.

CEPAL

356

extranjeras que proveen insumos, servicios de asesoramiento técnico
especializado,
infraestructura
productiva,
de
industrialización,
transformación y comercialización de la leche. El asentamiento de este tipo
de infraestructura permite que el complejo productivo se consolide y que
sea una zona atractiva para la actividad lechera. En el cuadro 4 se
enumeran las empresas que se localizan en el complejo y que de manera
directa dan apoyo técnico y servicio a la producción láctea.
Cuadro 4
MÉXICO: EMPRESAS QUE OFRECEN INSUMOS AL SECTOR LECHERO
DE LA LAGUNA
Producto
Farmacéuticos y químicos: medicinas, vacunas,
agroquímicos, fertilizantes, lubricantes, detergentes,
desinfectantes
Alimentos balanceados, insumos nutricionales
Equipo y maquinaria: tractores, camiones, maquinaria
agrícola, ordeñadoras, máquinas enfriadoras,
mezcladoras, silos, sistemas de irrigación. Bombas,
motores, filtros, extractores, ventiladores, detectores de
calor, identificadores de animales
Genética: semen, razas mejoradas
Comunicación
Semillas mejoradas
Capacitación
Software
Perforación, recolección de basura tóxica, exploración
geohidrológica, tratamiento de agua y tierra, seguros y
equipo de aspersión
Total

Empresas
extranjeras

Empresas
nacionales

14
9

4
1

21
6
1
7

5
3
2
1

1

3
62

6
22

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación.

En segundo término encontramos la infraestructura agroindustrial.
Pensamos que el modo en que se ha organizado la actividad corresponde
de alguna manera al esquema de Porter y Côté: en efecto, actualmente hay
en la región 8 grupos industriales y 12 grupos artesanales, que en 1998
transformaron 1 355 millones de litros de leche en leche líquida
pasteurizada, ultrapasteurizada, quesos, yogur y otros derivados lácteos,
ocupando aproximadamente el 70% de la capacidad nominal instalada
(FIRA, 1997). En el cuadro 5 se puede apreciar la participación de estos
grupos en la captación de leche de la región en 1997.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

357

Cuadro 5
MÉXICO: PRINCIPALES EMPRESAS RECOLECTORAS DE LECHE EN
LA LAGUNA, 1997
Empresa
Millones de litros
Porcentajes
Grupo Industrial Lala
840
62.0
Chilchota Alimentos
150
11.0
Productores de Leche Pura
103
7.6
Lácteos de Oriente
70
5.1
Monica’s Foods
69
5.0
Pasteurizadora Lerdo
36
2.6
La Risueña
22
1.6
Lácteos Mayrán
19
1.4
Otras
46
3.4
Total
1 355
100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura
(FIRA), El impacto de FIRA en el desarrollo de la ganadería de leche en la Comarca Lagunera,
Subdirección Regional Norte, Residencia Estatal Comarca Lagunera, Torreón, Coahuila, 1997, inédito; y de
Grupo Industrial Lala (Lala): El impacto social y económico de la ganadería lechera en la Región Lagunera, 4a.
edición, 1997.

Un tercer e importante elemento está constituido por la capacitación
y los recursos humanos (organización de los productores). El marco
competitivo mundial impuesto por los procesos de globalización ha
determinado múltiples estrategias que parten desde los productores,
pasando por las agroindustrias nacionales y transnacionales, y estas últimas
han traído consigo un fuerte proceso de innovación tecnológica, de
diversificación y sofisticación de los productos, de modernización de los
procesos de producción y distribución, y de rearticulación de los agentes.
El concepto de integración vertical y horizontal es útil para describir
estas rearticulaciones. La mayoría de las empresas se instalan dentro de las
zonas de producción, tratando de asegurarse el abastecimiento suficiente y
oportuno de materia prima, en este caso de leche, para disminuir al
máximo los costos de recolección y evitar su descomposición durante el
transporte.
En las relaciones con los productores se observan comportamientos
contrastados; por una parte, las empresas de tipo cooperativo (como Lala y
Alpura) tienen una relación estrecha con sus socios, realizando esfuerzos
notables por mantener elevado el precio de la materia prima y por propiciar
la modernización de las unidades de producción, destacando en este último
punto la adopción de estrictos controles de calidad; en estos casos la
integración vertical es casi total.
Por otra parte, cabe destacar que desde la agroindustria se está
apoyando la modernización de la producción primaria. Para ello las
agroindustrias han formado, entre otras, empresas comercializadoras de
insumos, bienes de capital y alimentos, y han constituido asimismo uniones
de crédito. En esa función la agroindustria ha desempeñado un papel activo

358

CEPAL

en la importación de granos e insumos forrajeros y biológicos, vaquillas de
reemplazo, ordeñadoras, tanques enfriadores y otros, que ofrecen a sus
socios a precios y en condiciones muy favorables. Este es el caso de Lala,
grupo industrial que representa un ejemplo de lo más significativo con
respecto al desarrollo de una empresa regional que se ha expandido al
7
ámbito nacional y cuyo rasgo más saliente es la integración vertical.
En sus articulaciones hacia adelante las agroindustrias exhiben
diferentes niveles, ya que las más capitalizadas tienen un papel más activo
en los segmentos de distribución y consumo, invirtiendo en redes
apropiadas, que van desde la infraestructura pertinente (como almacenes y
medios de transporte con frío, para mantener la calidad de los productos y
alargar su vida de anaquel) hasta contratos con distribuidores privados en
diferentes puntos del país, con el objetivo de alcanzar un espectro de
consumidores más amplio y fortalecer la ventaja competitiva de estas
empresas.
Entre los productores que no están integrados verticalmente a las
agroindustrias se da un proceso de integración horizontal, para acceder a
niveles tecnológicos imprescindibles para colocar su leche en el mercado y
alcanzar un mejor precio. Se trata de pequeños productores, muchos de
ellos de naturaleza familiar, que deben asociarse para adquirir y
administrar un centro de acopio y enfriamiento de leche. De esta manera,
bajo diversas figuras organizativas, operan como cooperativas que por una
parte recolectan leche y la comercializan en volúmenes mayores y, por otra,
distribuyen a sus socios insumos productivos (alimentos balanceados y
medicamentos principalmente) a precios convenientes.
Otra forma de articulación se puede observar en la participación de
las empresas transnacionales en el sistema lechero de La Laguna. A
diferencia de otras regiones lecheras donde existe una fuerte presencia de
compañías transnacionales —como Nestlé y Parmalat— en la recolección y
transformación de la leche, en La Laguna, esta fase de la cadena láctea está
a cargo de empresas nacionales y particularmente de Lala, que es una
empresa regional, como puede observarse en el cuadro 5. Sin embargo, en
las fases anteriores a la producción hay una alta presencia de empresas
extranjeras, como se observa en el cuadro 4. Se puede decir, entonces, que
esta región constituye un escenario en que interactúan empresas nacionales
y extranjeras. Este hecho lo hemos explicado en un trabajo anterior (García,
Martínez y Salas, 1999), ya que esta articulación representa en sí misma una
ventaja con la que no cuentan otras regiones del país.
7

Lala es en la actualidad un conglomerado de empresas que abarca plantas pasteurizadoras
y ultrapasteurizadoras que distribuyen productos principalmente en el centro y norte del
país; empresas de transportes especializados, fábricas de envases, de alimentos
balanceados y productos químicos y refacciones.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

359

La hipótesis que manejamos es que dado que las empresas
transnacionales y nacionales operan y se desarrollan en diferentes fases de
la cadena productiva, puede hablarse de una relación de complementación
y articulación entre ellas. Esto nos permite sostener que en el caso de la
región lagunera la globalización posibilita una articulación más flexible de
complementación entre ambos tipos de empresa, y da paso a una estrategia
conveniente para unas y otras. Frente al hecho de que las empresas
transnacionales operan en lo que hemos llamado integración hacia atrás de
la cadena productiva, en esta fase algunas empresas nacionales se
convierten en “representantes” de las transnacionales, generándose un
proceso de articulación diferente al desarrollado tradicionalmente.

VI.

La cultura lechera como elemento de cohesión e
identidad

Desde que comenzó la actividad lechera en la región, hace
aproximadamente 50 años, los laguneros que se dedican a actividades
agropecuarias han transitado de una identidad centrada y construida
durante casi un siglo en torno al cultivo e industria del algodón, como
práctica que organizaba su vida cotidiana, a una centrada en la ganadería
lechera. Esto ha significado que, a pesar de que ya la producción de
algodón vinculaba a la región a los mercados externos, ese rubro era en
cierta medida ajeno a las actividades diarias de los productores, pues los
procesos mercantiles de la exportación del algodón estaban alejados de la
vida de los productores. La ganadería lechera, en cambio, ha significado un
vínculo cada vez más estrecho entre la producción y los diversos mercados,
entre ellos los mercados externos, sobre todo porque el productor de leche
interviene directamente, como ya señalamos, en la provisión de insumos,
maquinarias y equipos necesarios para la producción primaria. Además, la
articulación con las agroindustrias lecheras ha transformado las formas de
comercialización, perdiéndose actividades que ahora parecen tan
tradicionales y remotas en el tiempo como los ruteros y la entrega de
leche fresca —y cruda— casa por casa.
Un productor lechero en la actualidad sabe sortear una infinidad de
problemas referidos a su proceso productivo, y no es sencillo para él
cambiar de rubro productivo cuando aún no percibe la dimensión del
problema al que puede enfrentarse en el futuro, como sería una crisis
ecológica; en tanto se encuentre la solución del problema o éste no haga
crisis, continuará produciendo.
La cultura, como forma de ser, hacer y producir de los ganaderos
actuales, permite que cuestiones como innovación y transferencia
tecnológica sean procesos normales y cotidianos en las unidades
productivas. Este conocimiento se ha ido transmitiendo de padres a hijos en

360

CEPAL

este medio siglo de actividad lechera, con la variante de que cada vez se
incorporan más los conocimientos técnico-científicos, que ya no son parte
de los contenidos informales de socialización y transmisión cultural, sino
que son otorgados por el aparato educativo y mediático formalmente
constituido en la sociedad lagunera y por acontecimientos especiales como
ferias y encuentros. En efecto, la ganadería y la lechería como ejes
articuladores de la rutina cotidiana están a cargo de sujetos sociales que
perciben el alcance que tiene su actividad para la región y para el país, y
por ello su identidad de laguneros es capaz de incorporar en forma
constante los cambios e innovaciones que son propias de la modernización
y la globalización actuales. Este atributo, que marcamos como un proceso
cultural en torno a la lechería, permite que esta actividad sea más eficiente
y alcance los niveles de competitividad y calidad exigidos por el mercado
global.
El desarrollo de esta cultura productiva se refleja en un gran número
de actividades y productos colaterales a la lechería, y a partir de ellas se ha
ido gestando una identidad productiva y regional. Por mencionar un
ejemplo, el grupo Lala organiza todos los años en La Laguna, el Encuentro
Nacional de Ganaderos de Leche (ENGALEC), en donde las diversas
compañías exponen sus últimos productos e innovaciones tecnológicas
vinculadas a la lechería. Asimismo, se organizan una serie de pláticas sobre
los problemas propios de la producción regional, generalmente a cargo de
expertos internacionales. El encuentro coincide con la asamblea de la
Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros y es inaugurado por altos
funcionarios gubernamentales. La asistencia es copiosa, y concurre gente de
diferentes partes de la república.
Sumado a lo anterior, se observa una fuerte presencia de técnicos
vinculados a los servicios ganaderos. Hay además diversas instituciones
profesionales vinculadas a la actividad, como el Colegio de Médicos
Veterinarios y la Asociación de Veterinarios Especialistas en Bovinos de la
Comarca Lagunera, amén de las ramas especializadas en patología o
nutrición. A ello hay que agregar las escuelas de formación de
profesionales, como la Universidad Antonio Narro, la Universidad
Autónoma de Coahuila, la Universidad Iberoamericana y los institutos
tecnológicos de La Laguna y de Monterrey.
Esto nos da una idea genérica de cómo se desarrolla y organiza el
conocimiento de asistencia para la producción, transformación y
comercialización de la leche en la región. Son estos elementos intrínsecos
los que permiten de manera singular que el complejo productivo lácteo
madure, al tiempo que facilitan su articulación con el escenario externo, ya
sea nacional o mundial.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

361

VII. Escenarios para la producción lechera
Lo hasta aquí escrito nos hace pensar en dos sentidos. El primero,
que la actividad lechera, a pesar de las ventajas contraintuitivas, se seguirá
desarrollando en la Comarca Lagunera, ya que la infraestructura técnica,
organizativa, social y política difícilmente puede ser cambiada. Sin
embargo, el crecimiento exponencial de la demanda del hato sobre los
recursos naturales de la zona para la producción de insumos seguramente
obligará a una relocalización de las actividades. En otras palabras, mientras
más costosa se vuelva el agua no sólo desde el punto de vista económico
sino también ecológico, más se presionará para que la fase del sustrato
productivo denominada agua-tierra-pasto se localice fuera de la región, a
fin de reducir su costo de producción. Sin embargo, pensamos que la
relocalización de la actividad en su conjunto no se hará en el corto ni en el
mediano plazo, a pesar de los efectos adversos sobre el ambiente.
Hasta ahora, en México se tienen dos ejemplos de relocalización de la
actividad lechera. El primero ocurrió a principios de la década de 1970,
cuando varios establos que habían quedado dentro de la ciudad de México
fueron reubicados, por razones sanitarias, en el estado aledaño de Hidalgo,
en la región de Tizayuca. El segundo ejemplo es parecido y se refiere a los
establos ubicados en la zona de Cuautitlán y Texcoco, en el estado de
México; la mancha urbana los presionó hasta desplazar a la mayoría de los
establos intensivos al estado de Querétaro, aledaño también a la ciudad de
México, aunque en este caso el traslado no se hizo tanto por razones
sanitarias sino más bien para aprovechar la plusvalía de las tierras.
Un ejemplo similar ocurrió con los ganaderos del condado de Los
Angeles, California, ya que la presión urbana los impulsó a vender sus
tierras. No obstante, ello se suscitó en dos ocasiones, lo que les permitió
capitalizar sus unidades, para ser hoy día la principal zona productora de
los Estados Unidos (Gilbert y Akor, 1988).
En resumen, creemos que la variante económica tiene mayor peso
para promover la relocalización de los establos lecheros en México que la
disponibilidad de recursos naturales o el impacto negativo que se ejerza
sobre éstos. Es el caso del estado de Jalisco, en la región de los Altos, que es
la segunda zona productora de leche de México. El inventario ganadero es
considerable, pero no hay la suficiente producción de forraje para
alimentarlo, ya que la sobrecarga animal ha provocado un proceso de
erosión, y se calcula que el 85% de los pastos se encuentran entre el rango
de regular y pobre, y tan solo el 15% es catalogado como de buena calidad
(Rodríguez y Álvarez, 1998), de tal manera que otras regiones del país
abastecen la demanda de esta zona. A causa de ello, algunas empresas

362

CEPAL

privadas se han dedicado al abastecimiento de forraje, con lo cual se ha
incrementado el costo de producción.
Los productores de los Altos no han podido organizarse para
enfrentar este problema, ya que una agravante es que la producción
corresponde a características familiares, hecho que dificulta su
organización. Sin embargo, a pesar que el abastecimiento de pastura es una
fuerte limitante para incrementar la producción y el rendimiento por
animal, así como para disminuir los costos de producción, los ganaderos
persisten en su empeño (Hernández, 1996). En este sentido, pensamos que
otro tipo de ventajas les permiten subsistir a pesar de que el entorno
ambiental en términos de recursos naturales les sea adverso. Precisamente,
en este caso, es la mano de obra familiar lo que permite mantener en el
rango de competencia a la pequeña producción. Y en este sentido, La
Laguna, pese al deterioro ambiental y a la sobreexplotación del agua,
continuará produciendo.

Conclusiones
Mientras las ventajas comparativas que dieron origen a la cuenca
lechera de La Laguna han ido perdiendo peso, se han ido conquistando
otras que colocan cada vez mayor gravitación, en el sentido de que son
imprescindibles para la producción en las condiciones actuales.
Como consecuencia de estas transformaciones, los productores y las
agroindustrias han respondido con un gran esfuerzo de modernización de
sus actividades, dentro de lo cual adquieren notoriedad la organización de
los productores y la integración vertical y horizontal (hacia atrás y hacia
adelante), abriendo de esta manera nuevas oportunidades para el
desarrollo lechero, como son el acceso a servicios, la disminución de los
costos de producción por concepto de insumos y la introducción de
adelantos tecnológicos y de economías de escala.
Una conclusión es que si consideramos a la región lagunera como un
complejo productivo, entonces podemos pensar que ello representa en sí
mismo una ventaja que esta región posee con respecto a otras, ventaja que
les otorga a los productores y a las agroindustrias aquí asentadas la
capacidad de seguir siendo competitivas a pesar del deterioro ambiental.
Por una parte, la región lagunera constituye un espacio geográfico, social y
productivo donde confluye un grupo inmenso de productores lecheros que
han hecho del núcleo regional (ciudades de Gómez Palacio, Lerdo y
Torreón) una fuente de servicios especializados. Dicha nuclearización
propicia inversiones en actividades encadenadas hacia adelante o hacia
atrás del sector lácteo, cuyo más claro ejemplo es el grupo industrial Lala.
Por otra parte, hay un traspaso de información y conocimientos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

363

especializados que reduce los costos de transacción y coordinación,
generando economías externas y de escala para el conjunto de empresas,
productores y actores involucrados, las cuales surgen de la interacción
entre los agentes económicos, académicos y públicos que constituyen el
complejo y que no serían posibles si estos últimos estuvieran aislados y
distantes entre sí.
Y en segundo término, la innovación tecnológica se sumará a la
infraestructura existente para compensar la desventaja representada por el
agotamiento o desgaste de los recursos naturales. De alguna manera, la
búsqueda de nuevas técnicas para la producción lechera en climas
semidesérticos paliará, aunque sea en menor grado, el abismo que surge
entre la producción y la utilización de recursos naturales. Hasta hoy día, la
relocalización de la actividad lechera se ha dado más por una presión
urbana sobre el uso del suelo que por un agotamiento de los recursos
naturales, como lo ilustran los casos de la ciudad de México, el municipio
de Cuautitlán en el estado de México y el condado de Los Angeles en
California. Esto no quiere decir que tal agotamiento sea imposible, pero
bajo las condiciones actuales la tendencia que observamos es hacia la
sobreexplotación con nuevas técnicas, sean éstas intensivas o acordes con el
desarrollo sustentable.

CEPAL

364

El sector lácteo neerlandés: nuevas
realidades y cifras
C.M. Enzing
W.K. van Dalen
Marzo de 1998

Resumen
La producción de leche en los Países Bajos tiene una larga tradición y
es muy homogénea en su estructura, en lo que se refiere tanto a tamaño,
especialización y tecnología, como a su organización, donde predominan
empresas familiares con una proporción muy baja de mano de obra
contratada.
A partir de 1984, como parte de la política europea para el sector, a
cada finca se le adjudicó una cuota de leche. Así, mientras en el pasado el
objetivo del productor era maximizar la producción de leche, hoy día sus
esfuerzos se orientan a producir su cuota al menor costo posible. La
introducción de disposiciones ambientales también ha influido
considerablemente sobre los objetivos que se plantean los productores, que
desde 1990 han dejado de lado el propósito de optimizar la producción de
pasto para reemplazarlo por el de optimizar la utilización de minerales.
El proceso de fusión que ha caracterizado a la industria láctea de los
Países Bajos en las últimas décadas continúa en el presente. Este proceso es
una reacción frente a la fuerte competencia interna por la compra de leche
y, asimismo, frente a la necesidad de reservar fondos para la investigación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

365

Una de las soluciones de las grandes cooperativas a estos problemas ha sido
desarrollar actividades internacionales, ya que con las ganancias obtenidas
en el extranjero han podido mantener altos los precios al productor e
invertir al mismo tiempo en investigación. Otra solución ha sido disminuir
la competencia por el lado de la demanda, mediante la compra de pequeñas
industrias lácteas regionales y el cierre de varias de sus plantas. En 1996
había en los Países Bajos 76 fábricas, dos tercios de las cuales pertenecían a
las entonces tres grandes cooperativas, reducidas a dos a partir de 1997.
También se observa un fuerte proceso de especialización de cada
empresa (hacia los productos frescos, los productos de larga vida y los
insumos industriales) y de diversificación (nuevos productos, marcas y
envases). Paralelamente, ha disminuido la investigación conjunta del sector
y han aumentado los esfuerzos individuales de investigación de cada
empresa.
La homogeneidad de los productores, la estructura cooperativa de la
industria y la poca competencia por marcas que caracterizaron al sector
lácteo hasta hace poco, posibilitó una mancomunidad de intereses que se
tradujo en un trabajo conjunto en defensa de los intereses del sector,
promoción de sus productos e investigación, no sólo a nivel de la tecnología
de producción de leche y de alimentos derivados industriales, sino también
de las tecnologías de producción de maquinaria y de ingeniería de
construcción de establos y plantas, control de calidad, industria química y
farmacéutica, todo acompañado por una educación técnica y universitaria
especializada. A lo largo de los años, estos esfuerzos han llevado a que los
Países Bajos no sólo sean conocidos por la excelencia de su producción y de
los conocimientos tecnológicos que han acumulado en cuanto a leche y
derivados (en especial los quesos), sino también por su excelencia
tecnológica y por las exportaciones de tecnología y servicios, que van desde
el acero inoxidable hasta la maquinaria para lácteos y para alimentos en
general, pasando por la instalación de plantas y otros resultados
semejantes.

Introducción
A solicitud de la CEPAL, la Organización Neerlandesa de
Investigación Científica Aplicada del Centro de Estudios de Tecnología y
Gestión (TNO-STB) complementó y actualizó un estudio de Jacobs,
Boekholt y Zegveld (1990) sobre el sector lácteo neerlandés. Esta
actualización está dividida en dos partes: i) información y cifras sobre
aspectos específicos del sector primario, es decir, el sector ganaderolechero, y ii) un análisis sobre las estrategias seguidas por la industria láctea
de los Países Bajos y los cambios que han experimentado en los últimos
años. La actualización es obra en gran parte del ingeniero W. van Dalen (de

CEPAL

366

van Eggink y van Dalen Consultancy), que ya había intervenido en diversos
estudios de la TNO-STB sobre el sector agropecuario. La doctora C.M.
Enzing, de TNO, fue la encargada del presente proyecto.

I.

La ganadería lechera neerlandesa: nuevos hechos
y cifras

En América del Sur, la discusión sobre la capacidad del sector lácteo
de competir se centra en los costos de producción de la leche cruda, la
productividad por vaca y por hectárea, el tamaño mínimo del hato, la
composición genética de éste y, complementariamente, las estrategias de
mejoramiento, las tecnologías utilizadas, los distintos sistemas de
organización de la finca, el mejoramiento de las praderas y la fluctuación de
la producción durante el año. En lo que sigue se expone de qué manera
enfrentan en los Países Bajos estos aspectos.
1.

Los costos de producción de la leche cruda

Los costos de producción de la leche cruda pueden inferirse de la
contabilidad de las empresas agrícolas que el Instituto Económico para la
Agricultura de la Dirección de Investigación Agrícola (LEI-DLO) publica
regularmente. En estas publicaciones se reproduce la contabilidad agregada
de las fincas especializadas en producción de leche. En 1997 este grupo
comprendía el 72% de las fincas productoras de leche y el 80% de todo el
hato lechero de los Países Bajos.
En el cuadro 1 se muestran los costos de producción y los ingresos
correspondientes a una finca promedio especializada en la producción de
leche. Ahora bien, entre los ingresos adicionales figuran principalmente el
precio pagado en el matadero por las vacas después de su vida productiva.
La raza ganadera Zwartbont (pardo negro y blanco) es menos apropiada
para la producción de carne que la Rootbont (pardo rojo y blanco); el precio
del ganado Zwartbont de tercera calidad fluctuaba en 1996 en torno a 4
florines (2.37 dólares) por kilógramo de peso vivo. En años anteriores este
precio fluctuaba en torno a 5 florines (3.1 dólares al cambio de 1995). A los
ganaderos les conviene tener vacas Rootbont, porque estos animales
producen más carne y dan origen por tanto a mayores ingresos.
Entre los costos del trabajo se contabilizan los ingresos del productor
agrícola en aproximadamente 80 000 florines (50 000 dólares en 1995) brutos
al año. Por lo tanto, el resultado negativo de la empresa que se observa en
el cuadro 1 no significa que las empresas estén perdiendo dinero desde
hace años, sino que el ingreso bruto del productor está en este caso por
debajo de 80 000 florines.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

367

Cuadro 1
PAÍSES BAJOS: COSTOS DE PRODUCCIÓN E INGRESOS EN UNA FINCA
ESPECIALIZADA EN LECHE, 1990-1995
(Florines por 100 kg)
1990-1991 1991-1992 1992-1993 1993-1994
Costos indirectos
. trabajo propio
. salarios
. herramientas y materiales
. terreno y construcciones
Otros costos indirectos
Costos directos
Total
Ingresos
. leche
. otros
Total
Resultado neto de la empresa
Costo de producción de leche
Costo aproximado en dólares
por litro

1994-1995

34.06
3.14
15.12
16.74
12.57
24.63
106.25

35.85
3.25
15.24
17.26
13.67
26.95
112.23

37.06
3.44
14.14
17.28
14.58
25.57
112.07

36.10
3.65
14.65
17.26
15.71
24.36
111.74

34.97
3.78
14.27
17.58
16.71
25.69
113.00

75.68
16.01
91.68
-14.57
90.25

77.69
16.27
93.96
-18.27
95.96

79.05
17.34
96.39
-15.68
94.73

78.16
17.69
95.85
-15.89
94.05

77.94
17.02
94.97
-18.03
95.98

0.39

0.55

0.51

0.52

0.60

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie voor
Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.

La producción lechera de los Países Bajos es muy homogénea en su
estructura. Las empresas son en su mayoría independientes y en
prácticamente todas el dueño trabaja con su familia, con muy poca mano de
obra contratada, como se puede apreciar en el cuadro 1, donde sólo 4% de
los costos corresponden a salarios. Como se verá más adelante (punto 3),
también el tamaño de las empresas es muy homogéneo. En el cuadro 2 se
ilustran con más detalle los resultados promedio de una empresa
perteneciente al mismo grupo analizado en el cuadro 1.
2.

Productividad por vaca y por hectárea

La productividad del hato neerlandés ha aumentado mucho en los
últimos años. Tal como se muestra en el cuadro 3, la productividad se
calculó dividiendo el total de la producción de leche del país por el número
de vacas en lactancia. Como se verá más adelante, la producción de las
vacas registradas en los libros de pedigrí es bastante mayor que las cifras
promedio del cuadro 3.

368

CEPAL

Cuadro 2
PAÍSES BAJOS: RESULTADOS PROMEDIO DE LAS EMPRESAS
ESPECIALIZADAS EN GANADERÍA DE LECHE SOBRE
LA BASE DE ARRIENDO, 1994-1995
(Florines y dólares de 1995)
Ingresos totales
Florines:
367 205
Dólares: 229 503
Alimentación
76 848
48 030
Hato
19 145
11 966
Semillas y material de propagación
2 358
1 474
Fertilizantes
8 698
5 436
Pesticidas
1 070
669
Otros costos directos
23
14
Total costos directos
108 143
67 589
Trabajo propio
139 172
86 983
Herramientas
49 305
30 816
Salarios a terceros
14 204
8 878
Subtotal costos de operación
202 682
126 676
Terreno y construcciones (sobre la base
62 842
39 276
de arriendo)
3 983
2 489
Mantenimiento de bienes inmobiliarios
4 807
3 004
Materiales
4 366
2 729
Energía (general)
59 187
36 992
Otros costos indirectos
337 866
211 166
Total costos indirectos
Costos totales
446 008
278 755
Resultado neto de la empresa
-78 804
-49 253
Costo salarial del empresario
83 857.00
52 411
Ganancia por trabajo del empresario
27 130.00
16 956
Ingresos imprevistos
1 746.00
1 091
Capitalización
18 201.00
11 376
Ingresos del empresario
47 077.00
29 423
Costos salariales familiares
13 966.00
8 729
Ingresos familiares de la empresa
61 043.00
38 152
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie voor
Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.

La producción de leche varía entre 12 000 kilógramos por hectárea en
las granjas especializadas y 9 000 kilógramos por hectárea en las menos
especializadas. El promedio, por consiguiente, es de aproximadamente
11 000 kilógramos por hectárea. En el cuadro 4 se muestra el desarrollo de
algunos parámetros en las granjas especializadas entre 1990-1991 y 19941995. En éstas, el promedio de vacas por hectárea es de 1.5, mientras que el
promedio del país equivale a 1.3 vacas por hectárea.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

1975
1980
1985
1990
1993
1994
1995
1996

369

Cuadro 3
PAÍSES BAJOS: PRODUCCIÓN DE LECHE TOTAL Y POR VACA, 1975-1996
Producción
Producción por
Porcentaje de
Porcentaje
Año
total de leche
vaca
materia grasa
de proteína
(miles de litros)
(litros)
10 286
4 650
3.93
3.37
11 851
5 080
4.00
3.34
12 525
5 371
4.17
3.39
11 273
6 069
4.37
3.46
10 953
6 271
4.45
3.48
10 975
6 407
4.42
3.46
11 294
6 570
4.40
3.48
10 583
6 542
4.44
3.48

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS), Series de
tiempo para la agricultura y el medio ambiente, cifras agropecuarias y hortofrutícolas, 1997.

Cuadro 4
PAÍSES BAJOS: VACAS LECHERAS POR EMPRESA, POR HECTÁREA Y
PRODUCCIÓN DE LECHE POR HECTÁREA EN GRANJAS ESPECIALIZADAS, 1990-1995
1990-1991
1991-1992 1992-1993
1993-1994
1994-1995
Vacas lecheras por
empresa
51.40
52.50
51.20
51.40
53.10
Vacas lecheras por
hectárea
1.80
1.78
1.75
1.74
1.74
Producción de leche
(kg por ha)
11 806.00
11 783.00 11 850.00
11 933.00
12 084.00
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie
voor Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.

Cuotas de leche

En el marco de la política lechera europea, en 1984 se adjudicó a cada
finca lechera una cuota de leche un poco menor que la producción de 1983.
Estas cuotas son transables, a precios que varían entre dos y cuatro florines
por litro (uno o dos dólares por litro). En el pasado, el objetivo del
productor era maximizar la producción de leche, pero desde la
introducción de las cuotas de leche el objetivo es optimizar la producción
dentro de la empresa. Es decir, la meta ya no es producir la mayor cantidad
posible, sino producir la cuota con el menor gasto en insumos posible. En el
cuadro 5 se muestra la distribución de las cuotas por estrato según el
volumen de producción de los respectivos propietarios.

CEPAL

370

Cuadro 5
PAÍSES BAJOS: DISTRIBUCIÓN DE LOS PROPIETARIOS DE CUOTAS Y
DE LA CUOTA BASE SEGÚN TAMAÑO, 1996-1997
Cuota
Propietarios de cuotas
Cuota base
(% del total)
(% del total)
0 - 100 000 kg
20.4
4.1
100 000 - 200 000 kg
21.4
11.4
200 000 - 300 000 kg
18.4
16.5
300 000 - 500 000 kg
27.6
38.2
500 000 - 750 000 kg
9.4
20.1
750 000 y más
2.7
9.6
100.0
100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS).

En la temporada 1995/1996 la cuota total de leche de los Países Bajos
era de 10 986 millones de kilógramos. Como la producción sobrepasó la
cuota, el país tuvo que pagar 71.4 millones de florines (42.2 millones de
dólares) de multa a la Unión Europea.
3.

Tamaño mínimo del hato

En 1996 el valor de la producción de las fincas lecheras neerlandesas
fue de 7 700 millones de florines (4 600 millones de dólares). Entre 1984 y
1997 el número total de vacas y vaquillas lecheras disminuyó de 2.5
millones de unidades a menos de 1.6 millones, al tiempo que disminuía
también el número de fincas lecheras, de 58 000 fincas en 1984 a 34 000 en
1997. El tamaño promedio de las empresas lecheras ha aumentado al doble
desde 1975 y se estima que el número de empresas pequeñas, es decir las
con menos de 30 vacas, disminuirá más aún en el futuro (véase el cuadro 6).
Cuadro 6
PAÍSES BAJOS: NÚMERO Y TAMAÑO DE LAS FINCAS LECHERAS, 1975-1997
Número de Fincas con Fincas con Fincas con
Número
Número
fincas
1 a 29 vacas
30 a 69
70 vacas y
total de
promedio
lecheras
vacas
más
vacas
de vacas
1975
91 560
63 330
25 555
2 675
2 217 846
24
1980
67 167
33 215
26 856
7 096
2 355 986
35
1985
57 995
23 642
25 659
8 694
2 366 570
41
1990
46 977
18 286
22 945
5 746
1 877 684
40
1993
40 525
13 813
20 792
5 920
1 746 733
43
1994
38 938
12 772
20 360
5 806
1 697 868
44
1995
37 465
11 355
19 823
6 287
1 707 875
46
1996
36 258
10 629
19 574
6 053
1 664 648
46
1997
34 596
10 048
18 805
5 743
1 590 571
46
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base del Censo Agropecuario de 1997.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

371

En 1997 había 5 743 fincas con más de 70 vacas y terneras lecheras, de
las cuales 1 510 tenían más de 100 vacas. En el mismo año, 2 944 fincas
tenían menos de 10 vacas y 1 297 fincas tenían entre 10 y 20 vacas. En el
cuadro 7 se da en mayor detalle el número de vacas por finca en 1997.

De 15 a 19

De 20 a 29

De 30 a 39

De 40 a 49

De 50 a 59

De 60 a 79

De 80 a 99

De 100 a
149

Más de 150

Número
de
empresas

De 10 a 14

Número de
vacas

De 1 a 9

Cuadro 7
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE EMPRESAS SEGÚN TAMAÑO
(NÚMERO DE VACAS), 1997

2 944

1 297

1 645

4 162

5 216

5 539

4 781

5 314

2 188

1 229

275

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS), Series de
tiempo para la agricultura y el medio ambiente, cifras agropecuarias y hortofrutícolas, 1997.

4.

Composición genética del hato lechero y estrategias de
mejoramiento genético

El hato de los Países Bajos está formado por aproximadamente 75%
de ganado Zwartbont (negro y blanco) y 23% de Roodbont (rojo y blanco).
También hay una pequeña población de Blaarkoppen (de mancha blanca en
la frente) (véase el cuadro 8). La diferencia genética entre estas “razas” es
pequeña, porque en la práctica han sido mezcladas muchas veces. En
efecto, el Red Holstein suele cruzarse con el Roodbont (MRIJ), por lo cual
en estos momentos la composición genética de los Roodbonten es 50% Red
Holstein y 50% MRIJ. Prácticamente no existen Red Holstein y MRIJ puros.
El porcentaje genético de Red Holstein dentro de esta mezcla, poco
importante hace 10 años, está aumentando rápidamente.
Los Zwartbonten neerlandeses ya habían pasado mucho antes por
este proceso de mezcla con la raza Holstein Frisian. Existe una pequeña
población de Zwartbont puro neerlandés, pero la gran mayoría de los
Zwartbonten están genéticamente mezclados con Holstein Frisian. En el
marco de los programas de mejoramiento genético que coordina el
Sindicato Neerlandés de Ganado Bovino, se ha recorrido todo el mundo
con el fin de encontrar padres adecuados para los toros e importar el semen
correspondientemente. Los productores también importan semen. En la
población de Zwartbonten el porcentaje de semen importado por los
propios productores es inferior a 10% y está en estos momentos en
alrededor de 20% entre los Roodbonten.

CEPAL

372

Las vacas Zwartbonten para producción de leche se crían de tal
modo de elevar el contenido de materia grasa y proteínas de la leche. Desde
hace poco tiempo se está registrando también el contenido de azúcar de la
leche, pero todavía no existe una estrategia genética al respecto. Para las
vacas Roodbonten la estrategia se basa en el doble propósito, es decir,
producción de leche y de carne.
Cuadro 8
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE VACAS CON PEDIGRÍ SEGÚN LA RAZA Y
PRODUCCIÓN PROMEDIO DE LECHE POR PERÍODO
DE LACTANCIA DE 305 DÍAS
Raza

Número

Producción
1990

Porcentaje
materia
grasa

Porcentaje
de proteína

Producción
1995

Porcentaje
de materia
grasa

Porcentaje
de proteína

Zwartbont
(Holstein
Frisian)
Negro y
blanco
1 224 739 7 122
4.42
3.43
7 584
4.44
3.46
Roodbont
Rojo y
blanco
365 832
6 359
4.27
3.50
6 661
4.40
3.55
Red
a
Holstein
7 150
4.39
3.48
Blaarkop
(de mancha
blanca en la
frente)
+ 20 000 6 534
4.32
3.48
6 843
4.37
3.53
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Sindicato Neerlandés de Ganado Bovino.
a
En 1990 el ganado Red Holstein todavía se computaba como rojo y blanco.
Nota: Las cifras del cuadro 8 no pueden compararse con las del cuadro 3, ya que en el cuadro 8 se trata de
90% de las lactancias de 72% de las vacas que están registradas con pedigrí, sobre la base de un período de
lactancia de 305 días. Las vacas que tienen una lactancia de menos de 305 días —que por lo general
producen menos leche— no se toman en cuenta en el cuadro 8. Por último, una vaca que no está preñada
después de dos meses y que, por lo tanto, tiene en la práctica un período de lactancia superior a 305 días,
generalmente produce más en esos primeros 305 días. El período de lactancia promedio es de alrededor de
320 días.

En el 80% de los casos, la producción de leche se controla mediante
una medición llevada a cabo por un laboratorio independiente. El 90% de
estas vacas están inscritas (con pedigrí), y son conocidos el padre y la
producción lechera de la madre. En promedio, una vaca para carne
permanece en la finca alrededor de cuatro años y alrededor de seis años las
vacas lecheras, lo que significa que cerca de la cuarta parte del ganado se
cambia todos los años. Cerca de 10% de las vacas no terminan la lactancia
en el mismo lugar donde la empezaron, sea porque fueron eliminadas o
vendidas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

5.

373

Las tecnologías utilizadas en las fincas lecheras

En 1997, de las 34 596 empresas productoras de leche 22 847 (66%)
trabajaban con un sistema de estabulado. En el verano las vacas pastan en
el día y pasan la noche en los establos. Muy de vez en cuando se les da
alimentación adicional. En el verano, solamente 8% del pasto cortado se
utiliza para alimentación en los establos. En el invierno, de noviembre a
abril, el hato permanece en los establos día y noche.
Casi todas las empresas lecheras tienen sus propios estanques de frío
en la finca, que tres veces por semana son vaciados en los llamados centros
de recolección rodantes. Los encargados de la operación llevan la leche de
la finca a la fábrica en grandes camiones refrigerados.
Desde hace unos diez años se utilizan, aunque en forma no
generalizada aún, máquinas robotizadas para el ordeño automático. Se
espera que poco a poco estas máquinas hagan su entrada en una escala
mayor, pero solo resulta rentable invertir en ellas en las empresas grandes,
es decir, las que tienen más de 150 vacas, cuyo número aumenta muy
lentamente.
Las empresas especializadas y combinadas

La lechería de los Países Bajos ha estado siempre basada en la
utilización de pasturas. En 1997, la superficie promedio de las 34 596
empresas lecheras en general —es decir, especializadas y no especializadas,
con un total de 1 590 571 vacas y vaquillas lecheras— era de 29 hectáreas de
tierra de labranza, mientras que el tamaño medio de las 24 945 empresas
especializadas se aproximaba a 32 hectáreas. A partir de los años setenta
estas últimas comenzaron a plantar maíz para la alimentación de invierno,
y en 1997 cultivaban 15 118 hectáreas de maíz, es decir, un promedio de casi
7 hectáreas por empresa.
En el cuadro 9 se examina el número de empresas según la superficie
de tierra de labranza. Las empresas mixtas —de ganadería de doble
propósito, de ganadería de leche con porcicultura, de ganadería de leche
con terneros para engorda u otras combinaciones— son poco frecuentes. En
total, hay solo 1 877 fincas mixtas, con 59 548 vacas y vaquillas lecheras. La
combinación de ganadería lechera con cultivos es todavía menos frecuente,
pues hay apenas 805 empresas de este tipo, con un total de 23 773 vacas y
vaquillas lecheras.

CEPAL

374

Cuadro 9
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE EMPRESAS SEGÚN LA CANTIDAD DE HECTÁREAS
LABRADAS
(Hectáreas)
Tierra de
cultivo
labrada

Número
de
empresas

Menos
de 1

De 1 a
5

Más
de 5

Más
de 10

Más de
15

Más de
20

Más de
30

Más de
50

Más
de 100

59

1 089

2 368

3 365

4 440

9 521

10 193

3 281

280

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS).

Los cultivos biológicos

En la agricultura llamada biológica no se utilizan productos químicos
ni fertilizantes artificiales. La ganadería biológica de los Países Bajos es
todavía muy incipiente en comparación con la de otros países y los
ganaderos que recurren a esta modalidad son aún novatos. La primera de
las seis fincas piloto hoy en funciones, la finca experimental Aver, de Heino,
inició el cambio hacia cultivos biológicos en 1997.
En 1995 solo tres de cada mil vacas y vaquillas lecheras se criaban de
manera biológica. En total se trataba de 4 451 vacas en 120 empresas,
número que no ha aumentado desde 1991. En cambio, en Dinamarca, por
ejemplo, 10% de la leche es “biológica”. No obstante, últimamente parece
haber un repunte en los Países Bajos, y en marzo de 1998 se esperaba que en
agosto del mismo año empezara a funcionar en Drachten, provincia de
Friesland, una fábrica de productos lácteos biológicos con una capacidad
anual de 20 millones de litros de leche.
6.

El mejoramiento de las praderas

Entre los años cincuenta y ochenta se utilizó el sistema de rotación de
parcelas en gran parte de los Países Bajos, tipo de organización que
permitió aprovechar mejor los suelos. La tierra misma necesita poco
mejoramiento. Es habitual que en las pasturas que tienen unos diez años se
dé vuelta la tierra y se vuelva a sembrar. El método, sin embargo, depende
mucho de la preferencia personal del productor. Dado que en los Países
Bajos la tierra es más o menos plana, muchas veces se utiliza la técnica de
sembrar en los surcos ya existentes.
En el verano, el pasto se corta en promedio dos veces por pradera y
el ganado pasta de tres a cuatro veces en cada pradera. El 80% del pasto
cortado se utiliza para henificación y 8% se ocupa directamente como
alimento en los establos en el verano. La ganadería fuertemente
especializada utiliza unos 300 kilógramos de nitrógeno por hectárea al año.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

375

La Ley de Medio Ambiente (véase el punto 8) ha tenido gran
influencia sobre la gestión de las pasturas. Hasta 1990, las pasturas eran
organizadas desde el punto de vista de la optimización de la producción de
pasto, es decir, con mucho abono natural y sintético, pero desde entonces,
fecha en que entró en vigencia esta ley, la tendencia es hacia la gestión de
pasturas desde el punto de vista de la optimización de la utilización de
minerales.
7.

Fluctuaciones anuales de la producción

Las grandes fluctuaciones en la producción de leche en verano e
invierno pertenecen al pasado (véase el cuadro 10), y escasamente puede
hablarse ahora de una concentración del destete de las vacas en una
determinada estación.
Cuadro 10
PAÍSES BAJOS: ENTREGA DE LECHE POR PERÍODOS DE CUATRO SEMANASa
(Miles de toneladas y porcentajes)
Período
Entrega
Materia grasa (%)
Proteínas (%)
(en 1 000 ton)
1
796
4.64
3.56
2
787
4.64
3.52
3
791
4.58
3.48
4
826
4.55
3.44
5
878
4.47
3.38
6
874
4.33
3.42
7
873
4.20
3.42
8
838
4.18
3.42
9
784
4.21
3.40
10
770
4.32
3.53
11
766
4.43
3.59
12
759
4.56
3.56
13
786
4.62
3.55
Total
10 527
4.44
3.48
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Gremio Neerlandés de lácteos, Anuario
estadístico.
a
Del 31 de diciembre de 1995 al 28 de diciembre de 1996.

8.

El papel de la autoridad en los Países Bajos: la Ley de Medio
Ambiente y la planificación territorial

Los Países Bajos están densamente poblados. Tienen 15.5 millones de
habitantes, con una densidad de 457 habitantes por kilómetro cuadrado. La
densidad del ganado vacuno es de 47 por kilómetro cuadrado. Dada esta
concentración humana y animal, la gestión del medio ambiente y del
territorio son puntos importantes en la agenda de las autoridades, por lo
cual se hacen planes regionales en que se determina qué espacio será

376

CEPAL

utilizado y para qué fin (habitación, comercio, industria, agricultura u otro).
En la primera mitad de los años ochenta las autoridades se dieron cuenta de
que la alta concentración de ganado (particularmente porcino en algunas
partes del este de los Países Bajos) podía causar problemas ambientales. El
mayor problema era la filtración de minerales (nitrógeno y fosfato) a través
del agua subterránea. En 1986 se dictó una ley interina sobre la ganadería,
la cual, si bien no impedía totalmente la expansión del hato en las fincas,
por lo menos la limitaba con reglas muy severas. A partir de ese momento,
los productores (entre ellos los productores de leche) sólo podían
expandirse muy gradualmente. En los años siguientes se introdujeron
normas sobre la fertilización de las tierras. Así, dependiendo del tipo de
suelo, la utilización de abono está restringida en invierno porque la tierra
no lo absorbe bien y se escurre. Las normas más exigentes se aplican a los
suelos arenosos, porque en ellos los minerales pueden escurrirse más
fácilmente. En cambio, las normas son menos rígidas para las tierras
arcillosas, porque retienen mejor los minerales.
La recién mencionada ley interina, encaminada a limitar la expansión
de los hatos, se publicó un viernes y debía entrar en vigor al lunes
siguiente. Pues bien, para burlar sus disposiciones, muchos productores de
porcinos fueron ese mismo fin de semana a dejar constancia ante notario de
sus planes de ampliación, de modo tal que en los años siguientes,
amparándose
precisamente
en
esa
constancia,
expandieron
considerablemente los establos y la masa porcina. Este punto ilustra las
relaciones entre las autoridades neerlandesas y los productores agrícolas,
los cuales desconfían muchísimo de ellas y no pocas veces contravienen o
incluso boicotean sus resoluciones. Los productores se han acostumbrado
durante años a aumentar e intensificar continuamente la producción bajo el
lema de “más es mejor”, por lo cual les resulta muy difícil acomodarse a
reglas que los restringen y en cierto modo los empujan a adoptar otro tipo
de gestión.
En 1991 se dictó una ley para reducir la eliminación de amoníaco, con
el fin de disminuir la acidificación de los suelos agrícolas y de las reservas
naturales cercanas. En la práctica, esto significa que ya no se puede esparcir
abono sobre la tierra, sino que hay que aplicarlo debajo de los surcos. Otra
consecuencia de esta ley fue que no se podía labrar en las fincas cercanas a
las reservas naturales (bosques y otro tipo de suelos), ni tampoco se podía
expandir la producción.
Para los productores grandes esta ley significó hacer cuantiosas
inversiones en silos para almacenar el abono y también en equipos bastante
pesados y caros para inyectar el abono en la tierra. Además, tienen que
llevar una suerte de contabilidad del abono donde deben anotar cuánto
abono se produce en la empresa, de qué calidad (de qué animal proviene) y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

377

cómo se utiliza. Actualmente, la norma aceptada para el abono orgánico
sobre pasturas es de 120 kilógramos de fosfato por hectárea al año, en
circunstancias de que una vaca produce (como deposiciones) más o menos
40 kilógramos de fosfato al año. Por ello, los productores de ganado lechero
de las pasturas del norte del país quieren completar su cuota de abono
construyendo establos para cerdos. Sin embargo, las autoridades regionales
han puesto trabas a esta iniciativa, porque no quieren que aumente la
concentración de porcicultores en su región.
En las estaciones experimentales neerlandesas se trabaja
frenéticamente para lograr una ganadería que produzca menos
deposiciones ricas en minerales. Aparentemente esto traería consigo
grandes cambios en la administración de las empresas ganaderas. Por todo
ello, no parece probable que el hato ganadero neerlandés aumente en el
futuro. El aumento de la producción lechera, entonces, debería venir por el
aumento de la producción de leche por vaca.

II.

Adaptación estratégica del sector lácteo neerlandés

A contar de 1990 ha habido grandes cambios estructurales en el
sector lácteo neerlandés. El aumento de la competencia interna para la
recepción de leche y los ingresos crecientes que provienen de la orientación
internacional de las empresas lácteas han mantenido el ingreso del
ganadero lechero desde hace años en un nivel alto y estable. La
competencia por la compra de leche en el mercado interno ha originado, a
la larga, una serie de fusiones entre las empresas. En consecuencia, ha
disminuido mucho el número de empresas lácteas independientes y el
número de plantas. Por su parte, los productores de leche no han dejado
ociosas sus ganancias y las han utilizado para aumentar la productividad.
Gracias a su crecimiento, las empresas han podido hacer mayores
inversiones en desarrollo de productos, especialización, e introducción de
artículos de marca y de productos nuevos en los mercados. Las empresas
ven esto como una solución estratégica frente a la fuerte competencia en
mercados abiertos. También están internacionalizando sus operaciones,
pero no tanto por la vía de concentrar internacionalmente la producción
sino más bien por la de comprar empresas locales, cada una con sus propias
redes de proveedores y de distribución (Bijman y Westers, 1998). Más
adelante examinaremos con más detalle algunos aspectos relacionados con
la estructura y la estrategia del sector lácteo.
1.

El panorama de la industria láctea neerlandesa en 1998

Dos grandes cooperativas dominaban en 1998 la industria láctea del
país: la recientemente creada Friesland Coberco Dairy Foods (FCDF), con

CEPAL

378

ventas de 9 mil millones de florines (4.6 mil millones de dólares), de las
cuales 3 mil millones se venden en los Países Bajos, y la empresa Campina
Melkunie, con ventas de 6.38 mil millones de florines (3.3 mil millones de
dólares), de las cuales 2.5 mil millones se venden en los Países Bajos. Estas
dos empresas reciben el 75% de la leche producida en el país. El 25%
restante se reparte entre 19 empresas particulares o cooperativas, entre las
cuales las más importantes son Nutricia (especialmente alimentación de
lactantes) y Bols Wessanen (principalmente quesos). La venta nacional se
hace en un 80% por medio de cadenas de supermercados y el resto a través
de almacenes especializados. En este último caso se trata principalmente de
quesos.
En cuanto al mercado de los lácteos, los cambios más importantes de
los últimos años han sido los siguientes:
•
•
•

aumento limitado de la demanda en los Países Bajos y en Europa;
grandes posibilidades de crecimiento en América Latina, en
Europa oriental y en Asia, y
un cambio en los patrones de consumo del hogar, que se orienta
ahora hacia una comida más sana, más fácil y más variada.

El 60% de las ventas nacionales está en manos de tres grandes
cadenas de supermercados. Éstas (sobre todo la cadena Albert Heijn) han
logrado además posicionar sus propias marcas de productos lácteos junto a
otras marcas de prestigio. Estos lácteos, que se venden bajo la marca del
supermercado, son producidos por las mismas empresas lácteas. La
compañía Coberco, por ejemplo, que ahora pertenece a FCDF, produce la
mitad de los lácteos frescos bajo un nombre de marca. Para Campina
Melkunie este porcentaje es ahora de 60%.
Varias empresas lácteas han desarrollado nuevos productos en los
últimos años y las estanterías de lácteos refrigerados en los supermercados
neerlandeses han cambiado y se han expandido mucho. Sin embargo,
todavía no ofrecen gran diversidad de postres lácteos, a diferencia, por
ejemplo, de los supermercados franceses.
En el cuadro 3 se mostraba que la producción anual de leche del país
es fluctuante. En 1995, el total de la oferta de leche a la industria
(incluyendo la fabricación de helados) fue de 9.4 mil millones de
kilógramos. A ello se añadió una importación de 830 millones de
kilógramos de leche y 230 millones de kilógramos de leche y crema
preprocesada. El valor total de la producción industrial fue de 13.5 mil
millones de florines (6.9 mil millones de dólares), del cual se exportaron 5.4
mil millones de florines.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

379

Recuadro 1
PAÍSES BAJOS: LAS MAYORES EMPRESAS DE LA
INDUSTRIA LÁCTEA - HECHOS Y CIFRAS

Coberco (actualmente depende de FCDF)
Actividad principal: producción de queso (55% de la leche procesada),
productos frescos (20%), y clientes profesionales e industriales. Un 39% de las
ventas pasan a través de las empresas filiales de Riedel (bebidas y jugos de
frutas) y de Madibic (B) (hoteles, restaurantes y comida rápida). La industria de
alimentos y la industria farmacéutica son abastecidas por la filial Isoco (17% de
las ventas) y por la filial Borculo Whey Products (7% de las ventas), que se
orienta hacia la elaboración de suero.
•
Ventas: 3 600 millones de florines (1996)
•
Ganancias: 14.23 millones de florines
•
Empleados: 3 077 (de los cuales 18% trabaja fuera de los Países Bajos)
Friesland Dairy Foods (actualmente parte de FCDF)
Actividad principal: productos lácteos de larga vida y queso. La mayor
parte de las ventas de FDF se realizan en Asia y Australia (31%), los Países Bajos
(28%) y los restantes países de Europa (27%). El 10% de las ventas se realizan en
África y el Oriente Medio.
•
Ventas: 4 400 millones de florines
•
Ganancias después de impuestos: 49.8 millones de florines
•
Empleados: 8 322 (de los cuales 69% trabaja fuera de los Países Bajos)
Campina Melkunie (Unión Lechera Campina)
Actividad principal:
productos y derivados lácteos, así como
ingredientes de alto valor para la industria de alimentos y la industria
farmacéutica. El mercado de Campina son, en este orden, los Países Bajos,
Bélgica y Alemania, donde compró Südmilch. En el futuro Campina piensa
expandirse a todo el mercado europeo.
•
Ventas: 6 380 millones de florines (de los cuales 40% en los Países Bajos y
47% en el resto de Europa)
•
Ganancias después de impuestos: 14.25 millones de florines
•
Empleados: 6 154 (de los cuales 35% trabaja en el extranjero)
•
Presupuesto para la investigación: 49.2 millones de florines
Nutricia (parte de Numico)
Actividad principal: alimentación para bebés y para hospitales (75% de
las ventas).
•
Ventas en 1996: 2 900 millones de florines
•
Ganancias en 1996: 232 millones de florines
•
Empleados: 9 700
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie
voor Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), Internacionalización de la industria láctea
neerlandesa, 1998.

CEPAL

380

Los productos básicos tradicionales constituyen todavía una parte
importante de la producción láctea neerlandesa (véase el cuadro 11). Cerca
de 75% de la producción se exporta, 35% fuera de la Unión Europea.
Cuadro 11
PAÍSES BAJOS: LOS CINCO GRUPOS MÁS IMPORTANTES
DE PRODUCTOS LÁCTEOS

(En porcentajes)
Queso
Productos condensados
Leche fluida y productos frescos
Mantequilla y leche en polvo descremada
Otros

55.7
14.7
14.3
3.7
11.6

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Nederlands
Instituut voor Zuivelondezoek (NIZO), 1996.

Desde 1990, las exportaciones neerlandesas han crecido menos que
las de los restantes países europeos, y las exportaciones hacia países fuera
de Europa han disminuido 25%. Los otros países europeos, en cambio, han
visto aumentar sus exportaciones de lácteos y, en consecuencia, los Países
Bajos han perdido su posición de mayor exportador a favor de Alemania.
También han sido superados por Francia. Para Alemania es importante el
nuevo mercado de Europa oriental, mientras que Francia e Italia exportan
principalmente hacia los Estados Unidos. En el cuadro 12 se muestra el
destino de las exportaciones lácteas neerlandesas.
Cuadro 12
PAÍSES BAJOS: DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS, 1996
(Millones de florines)
Unión
Europea

Europa
oriental

Estados
Unidos

Oriente
Medio

Japón

Otros

Total
(florines)

Total
(dólares)

Queso
3 400
93
120
20
47
182
3 862
2 285.2
Mantequilla
779
50
63
63
956
565.7
Productos
frescos
461
10
34
37
542
320.7
Productos en
polvo
248
12
317
8
560
1 145
677.5
Otros
564
15
3
125
14
339
1 060
627.2
Total
5 452
180
124
559
69
1 181
7 565
4 476.3
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie voor
Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), Internacionalización de la industria láctea neerlandesa, 1998.

En línea con los acuerdos de la Ronda Uruguay, se espera que entre
1995 y 2000 los subsidios a la exportación de lácteos desde la Unión
Europea hacia el mercado mundial disminuyan 36% con respecto al
promedio del período 1986-1990, y que el volumen de las exportaciones
subsidiadas de queso desde los Países Bajos se reduzca 21%, el de las

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

381

exportaciones de mantequilla en 15% y el de las exportaciones de leche en
polvo con poco contenido de grasa en 10%.
Como ya se mencionó, a partir de mediados de los años ochenta, las
cooperativas lecheras intensificaron fuertemente sus actividades en otros
países. De hecho, una parte cada vez mayor de las ventas proviene de ellas
(véase nuevamente el recuadro 1). El crecimiento de las ventas en el exterior
de los productos más especializados se da básicamente por medio de la
compra de empresas ya existentes en esos países. La compañía Campina
compra empresas que se especializan en sus mismas actividades básicas, es
decir, postres lácteos. Las empresas recientemente adquiridas trabajan con
su propia estructura de redes de proveedores y distribuidores. También
Coberco trabaja en el extranjero en su propio núcleo de actividades, entre
ellas productos de crema para el mercado profesional y productos de suero
para el mercado industrial. En cambio, la exportación sigue siendo la forma
de llegar al mercado externo para los demás productos, como el queso.
Friesland Dairy Foods tiene empresas en Australia, en Nueva Zelandia y en
el sudeste de Asia. Estas empresas extranjeras se organizan de manera
independiente y, dentro de la organización de Friesland Dairy Foods,
forman una empresa aparte (Friesland International BV). Las fábricas
compran leche en polvo en el mercado mundial como materia prima.
2.

Concentración

El proceso de fusión que ha caracterizado a la industria láctea de los
Países Bajos en las últimas décadas ha continuado hasta el presente. En
enero de 1994 había 90 fábricas independientes, 80 en enero de 1995 y
solamente 76 en enero de 1996. Dos tercios de éstas pertenecen ahora a las
dos grandes cooperativas, que eran tres hasta diciembre de 1997, cuando se
fusionaron Coberco (con una venta de 3.7 mil millones de florines) y
Friesland Dairy Foods (con una venta de 4.4 mil millones de florines) para
formar Friesland Coberco Dairy Foods. Además de estas dos grandes
cooperativas hay actualmente 19 empresas más pequeñas.
Este proceso de fusión y concentración no ha sido fortuito; es una
reacción frente la situación en que se hallaban las empresas cooperativas.
En efecto, a fines de los años setenta existían todavía muchas pequeñas
fábricas de leche regionales que competían intensamente entre sí en cuanto
al precio pagado al productor. Las cooperativas más grandes querían
reservar ingresos para hacer investigación y desarrollo y tenían dificultades
para seguir pagando precios tan altos por la leche. Además, la organización
cooperativa de la mayoría de las empresas lácteas de los Países Bajos
dificultaba la decisión de reservar ingresos para la investigación, ya que sus
miembros, como productores lecheros que son, dan mucha importancia al
alto precio pagado por la leche. Una de las soluciones fue desarrollar

CEPAL

382

actividades internacionales, pues con las ganancias obtenidas en el
extranjero se podían alcanzar simultáneamente ambos objetivos, el de
investigación y el de pagar altos precios a los productores. Así, por ejemplo,
la Cooperativa Condens Friesland obtuvo grandes ganancias de la
producción y venta en Indonesia. Al mismo tiempo, se criticó duramente en
los Países Bajos el pago adicional que se hacía al productor de Friesland
(región de los Países Bajos) a costas de los clientes asiáticos. Otra solución
fue reducir la competencia por el lado de la demanda, mediante la compra
de pequeñas industrias lácteas de los Países Bajos.
El modo en que nació la compañía Friesland Dairy Foods ilustra este
proceso. Ello ocurrió a comienzos de los años ochenta, cuando los precios
que se pagaban al productor eran altos y la industria láctea tenía grandes
pérdidas. Había descontento entre los productores porque los precios
pagados por las grandes cooperativas estaban por debajo de lo que
pagaban las fábricas independientes. Como resultado de las fusiones de los
años noventa, una sola cooperativa (precisamente Friesland Dairy Foods)
abarca todo el norte de los Países Bajos. En 1991, tuvo que ser drásticamente
reorganizada para poner coto a las grandes pérdidas que estaba
experimentando. De los 4 000 empleos que ofrecía se perdieron 1 250, y se
cerraron seis plantas en un radio de 150 kilómetros. En 1993, por primera
vez en varios años, Friesland Dairy Foods obtuvo ganancias.
3.

Especialización

En los últimos años también se ha dado un proceso de
especialización. Una parte creciente de las ventas de Campina Melkunie
son productos frescos, que hoy representan más de 50% de sus ventas
totales. En cambio, Friesland Dairy Foods se concentra más bien en
productos de más larga vida, como leche condensada, leche en polvo y
quesos, los cuales representan en conjunto más de 75% de sus ventas. A la
vez más de 50% de las ventas de Coberco corresponde a quesos genéricos.
Además, Coberco es ahora la única empresa que elabora productos
derivados del suero. Asimismo, gran parte de sus ventas corresponde a
bebidas frescas y jugos de frutas.
En 1996, Nutricia y Friesland Dairy Foods negociaron el intercambio
de las actividades de base de Nutricia —leche para café, leche chocolatada y
algunas bebidas, con ventas de 600 millones de florines al año (355 millones
de dólares)— contra los productos para bebés y para alimentación en
hospitales (ventas de 100 millones de florines) de Friesland Dairy Foods.
Este intercambio, sin embargo, no prosperó. Un año más tarde Friesland
Dairy Foods introdujo su propia línea de alimentos para bebés. En 1996,
Coberco retomó las actividades de productos frescos de Friesland Dairy
Foods, por un valor de 200 millones de florines. Con esto, Friesland Dairy

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

383

Foods se ha retirado completamente del mercado de productos frescos. Al
mismo tiempo, Coberco vendió a Nestlé su filial Coberco Dairy, con lo cual
se retiró del mercado de productos de larga vida.
Diferenciación de productos

El aumento de la escala de producción y la liberalización del
mercado han hecho bajar los precios, y todo indica que esta tendencia
persistirá en el futuro. En vista de la importancia que tienen los productos
básicos en la industria láctea, la disminución de los costos es una parte de la
estrategia competitiva. La diferenciación de productos es otra de las
estrategias que se está dando con fuerza en las empresas lácteas de los
Países Bajos, con el fin de elaborar bienes de mayor valor agregado.
Durante muchos años se consumieron en el país leche y yogur en envases
de un litro sin marca. A partir de 1990 esto ha cambiado drásticamente,
pues ha habido grandes avances en lo que se refiere a innovación de
productos. Esta estrategia ha contado con la ayuda de los cambios
ocurridos en el mercado —entre ellos, el ciclo de vida cada vez más corto de
los productos— y del desarrollo de nuevos productos sobre la base de
adelantos científicos, productos entre los que destacan los alimentos
funcionales y los productos naturales.
Así, la estrategia seguida por Friesland Dairy Foods en los años
noventa se ha orientado hacia la introducción de un número cada vez
mayor de artículos con marca. La ventaja de esta estrategia es que estos
productos son menos sensibles a las variaciones de la tasa de cambio, a la
política de restitución y a los acuerdos comerciales, todos muy importantes
para esta multinacional. También Campina Melkunie y Coberco orientan
parte de su estrategia hacia los productos de marca para el consumo, pero
hacen mayor hincapié en la innovación de productos. En el recuadro 2 se
describen en grandes líneas los productos nuevos que Campina y Coberco
llevaron al mercado entre 1995 y 1998.
Estos productos nuevos van acompañados de grandes campañas
publicitarias. Esto es también una novedad, pues mientras en el pasado la
comercialización no era uno de los puntos fuertes de las empresas lácteas,
hoy en día la publicidad es un elemento esencial de su gestión. La campaña
que hizo Melkunie para los productos Campina-Melkunie ha ganado
incluso varios premios publicitarios.
Dentro de las innovaciones cabe consignar también la importancia
que Coberco da a rubros no lácteos. Coberco se presenta a sí misma como
una empresa alimentaria que tiene el corazón puesto en los lácteos, con lo
cual quiere decir que los lácteos no son su única actividad. En el plan
estratégico de Coberco se menciona que la participación de sus bebidas y

CEPAL

384

jugos de frutas (bajo el nombre Riedel) en las ventas totales tendría que
aumentar de 13% en 1996 a 35% en el año 2000.
Recuadro 2
NUEVOS PRODUCTOS LÁCTEOS

Campina
•
•
•
•
•
•

Vifit (yogur con bacterias activas que ayudan a la digestión)
Una serie de quesos Milner (quesos con menos materia grasa)
Leche de larga vida en envases de medio litro en venta en las gasolineras
Botella cuadrada de policarbonato para reemplazar las antiguas botellas de
vidrio
Una serie de productos del campo (lácteos frescos no homogeneizados con
gusto y carácter marcados)
Una serie de nuevos postres y salsas para el consumidor, bajo la marca
Mona

Coberco
•
•
•
•
•
•

Milk  Fruit (bebida combinada de lácteos con fruta)
Una serie de quesos tipo Cantenaar
CoolBest (jugos de fruta refrigerados)
Un postre tipo mousse
Crema Chantilly en vaso
Una botella cuadrada para leche fresca

De manera creciente, las propias empresas llevan a cabo
investigaciones que apoyan la innovación y el desarrollo. La investigación
cooperativa que antes se hacía al amparo del Instituto Neerlandés para la
Investigación de Lácteos (NIZO) ha ido cambiando poco a poco de carácter.
En el pasado, el directorio del NIZO era un reflejo de múltiples intereses,
pues en él estaban representados sindicatos, gremios, ministerios y otros.
Hoy en día el directorio está compuesto solamente por representantes de
las empresas lácteas. La Comisión de Programas, que elabora el programa
de investigaciones, también está integrada exclusivamente por
representantes de las grandes empresas lácteas. De esta manera, las
multinacionales lácteas neerlandesas todavía hacen investigación conjunta,
aunque el acento se ha puesto ahora en la investigación precompetitiva.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

385

Anexo
TASA DE CAMBIO
(Florines por dólar, promedio anual)
Enero 1998

2.05

1997

1.95

1996

1.69

1995

1.60

1994

1.82

1993

1.86

1992

1.76

1991

2.31

1990

2.32

1989

2.33

Fuente: Estadísticas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

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Libros de la CEPAL

Apertura económica y
(des)encadenamientos
productivos

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
Santiago de Chile, julio de 2001

Libros de la CEPAL

61

La coordinación del presente libro estuvo a cargo de Martine Dirven, de la División de
Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, Santiago de Chile. La investigación
de base contó con el apoyo financiero fundamental del Gobierno de los Países Bajos
(proyecto HOL/97/S75 Una estrategia de desarrollo a partir de complejos
productivos (clusters) basados en recursos naturales: consecuencias en términos de
crecimiento, distribución y medio ambiente) para los estudios de caso de Chile,
Colombia, Uruguay y los Países Bajos y, en el caso específico de Colombia, también se
contó con aportes de Colciencias. En este libro se publica además, con su anuencia, el
estudio realizado por el Ministerio de Economía de la República Argentina. Se
agradecen aquí estos generosos aportes, sin los cuales la publicación del libro, los
análisis y el seminario celebrado previamente, así como las conclusiones alcanzadas
una vez recopilado todo el material, no habrían sido posibles. Expresamos también
nuestro reconocimiento muy especial a Joseph Ramos, gestor de la idea de estudiar los
complejos productivos que se forman en torno a los lácteos, a Jorge Katz, Director de
la División, que incentivó la publicación de los estudios de caso y artículos afines en
forma de libro, a Rudolf Buitelaar y Jorge Katz, por sus valiosos comentarios, a Rafael
Hernández, por su edición, y a las varias secretarias que, a lo largo de sus distintas
etapas, contribuyeron a la presentación actual de la obra. Los autores, por supuesto,
merecen una mención especial, por la calidad de su trabajo y su desinteresada
colaboración con quienes actualizaron o reformularon sus artículos, mucho después
de terminado su vínculo contractual con el proyecto y a solicitud de la coordinadora,
que pudo dedicarse a esta tarea gracias a la paciencia y comprensión de Beatriz David,
Jefa de la Unidad de Desarrollo Agrícola.

Publicación de las Naciones Unidas
LC/G.2122-P
ISBN: 92-1-321827-3
Copyright © Naciones Unidas, julio de 2001. Todos los derechos reservados
N° de venta: S.01.II.G.23
Diseño de portada: GilabertDomeyko Ltda.
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al Secretario de
la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N.Y. 10017, Estados
Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta
obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la fuente e informen a las
Naciones Unidas de tal reproducción.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

5

Índice

Resumen....................................................................................................

11

Abstract......................................................................................................

13

Introducción .............................................................................................

15

Los autores ................................................................................................

23

Parte I
La estrategia de desarrollo en torno a los complejos productivos
Complejos productivos en torno a los recursos naturales: ¿una
estrategia prometedora? Joseph Ramos ...............................................
Resumen ............................................................................................
1. Introducción .............................................................................
2. Teoría: ¿Por qué se forman los complejos productivos? ....
3. ¿Cómo es y cómo se forma un complejo productivo
maduro en torno a un recurso natural? ................................
4. Complejos productivos incipientes en América Latina......
5. De la evolución espontánea a las políticas de promoción..

29
29
30
33
38
47
53

CEPAL

6

Parte II
Los lácteos como caso particular ... y contrapunto
Complejos productivos, apertura y disolución de cadenas,
Martine Dirven .........................................................................................
Introducción......................................................................................
I.
El análisis de los complejos productivos lácteos
en la práctica.............................................................................
II. La importancia de los complejos productivos lácteos
en las economías nacionales...................................................
1. Los encadenamientos......................................................
2. Las sinergias.....................................................................
III. Estado general de cada eslabón principal ............................
1. El dinamismo de los lácteos...........................................
2. La heterogeneidad de la estructura y de la organización..
3. El efecto de la ubicación sobre la escala de
producción y la especialización.....................................
4. Los costos y los precios...................................................
IV. Cambios debidos a la apertura ..............................................
V. Estrategias de los distintos agentes .......................................
1. Estrategias a nivel de la producción primaria.............
2. Estrategias a nivel de la industria .................................
3. Estrategias de distribución y comercialización ...........
4. Las estrategias de los gobiernos ....................................
VI. Cuatro fuerzas que marginan a las PYME ...........................
1. Las economías de escala y los lácteos...........................
2. El acceso al mercado internacional de capitales y
su impacto ........................................................................
3. La decreciente capacidad ingenieril local para el
diseño, la producción y la adaptación de bienes de
capital e insumos .............................................................
4. La creciente proporción de productos lácteos
vendidos en los supermercados ....................................
5. El rápido desarrollo de marcas, la diversificación de
productos y su publicidad .............................................
Conclusiones.....................................................................................
Anexo
...........................................................................................

61
61
64
67
67
69
72
72
72
74
75
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79
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85
85
91

93
95
97
101
105

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

7

Economías y deseconomías de tamaño en la producción lechera,
Antonio Alvarez Pinilla ..........................................................................

111

Introducción......................................................................................
1. El cálculo de los costes en las explotaciones lecheras .........
2. Métodos de cálculo del coste medio .....................................
3. Los datos ...................................................................................
4. Análisis del coste medio .........................................................
5. Economías de tamaño .............................................................
6. Estimación de las economías de tamaño ..............................
7. La explicación de las deseconomías de tamaño ..................
Conclusiones.....................................................................................

111
112
114
115
116
120
122
126
128

Tendencias mundiales de la industria lechera, Pedro Tejo ..............

130

Introducción......................................................................................
I.
Cambios de participación en la producción mundial.........
II. Diversificación del consumo ..................................................
III. Sofisticación del comercio ......................................................
Conclusiones.....................................................................................
Anexo.................................................................................................

130
131
133
134
139
140

Parte III
Los estudios de caso: Chile, Colombia, Uruguay, Argentina,
Comarca Lagunera, México y los Países Bajos
El complejo productivo lácteo en Chile, Martine Dirven y
Liudmila Ortega .......................................................................................
Resumen ............................................................................................
Introducción......................................................................................
I.
La producción primaria en sí .................................................
1. Órdenes de magnitud y ubicación geográfica.............
2. Heterogeneidad (tamaño y tecnología)........................
3. Problemas y ventajas ......................................................
4. Organización, acción colectiva y sinergias ..................
5. Evolución del sector primario .......................................
II. Los encadenamientos hacia atrás de la producción
primaria.....................................................................................
III. La producción industrial en sí ...............................................
1. Órdenes de magnitud........................................................
2. Heterogeneidad (tamaño y tecnología)...........................
3. Organización, acción colectiva y sinergias .....................
4. Evolución del sector secundario ......................................

143
143
144
145
145
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151
155
159
161
165
165
167
175
176

CEPAL

8

IV. Las relaciones entre los productores y las
agroindustrias ..........................................................................
1. Los encadenamientos ........................................................
2. Las relaciones......................................................................
V. Los demás encadenamientos hacia atrás de las
agroindustrias ..........................................................................
1. Los encadenamientos ........................................................
2. Las disposiciones sanitarias y ambientales.....................
VI. La distribución y sus encadenamientos................................
VII. Otro encadenamiento hacia adelante: el suero ....................
VIII. Eslabones hacia los lados u horizontales..............................
1. La educación y la capacitación .........................................
2. La red vial y el transporte .................................................
3. El crédito .............................................................................
IX. Conclusiones ............................................................................

186
186
188
189
198
199
199
199
200
201

El complejo productivo lácteo en Colombia, Ruth Suárez Gómez ..

209

Introducción......................................................................................
I.
El complejo productivo lácteo en la economía nacional ....
1. Aporte al PIB....................................................................
2. El complejo productivo lácteo y el comercio
internacional ....................................................................
3. El complejo productivo lácteo y las políticas
macroeconómicas y sectoriales......................................
II. Los encadenamientos horizontales y del entorno ...............
1. Infraestructura de servicios ...........................................
2. Estructuras organizativas...............................................
3. La inseguridad, la violencia y la economía ilegal .......
4. Políticas que afectan el entorno regional: los
procesos de descentralización .......................................
III. Los encadenamientos verticales ............................................
1. Producción de leche ........................................................
2. Áreas de expansión o de reserva productiva ..............
3. Estructura de acopio del complejo productivo ...........
4. Estructura de procesamiento en el complejo
productivo........................................................................
5. Estructura de distribución y de comercialización.......
6. El consumo y el precio de los lácteos ...........................
IV. Proyecciones del complejo productivo lácteo......................
Conclusiones.....................................................................................
Anexo.................................................................................................

209
210
210

180
181
183

211
214
220
220
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234
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240
248
249
252
255
261

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

9

El complejo productivo lácteo en Uruguay, Marcel Vaillant ..........

263

Introducción......................................................................................
I.
Identificación del complejo productivo lácteo con la
matriz de insumo-producto ...................................................
1. Conceptos básicos y aspectos metodológicos..............
2. Datos y resultados...........................................................
II. Producción y comercio: aspectos estructurales y
tendencias recientes.................................................................
III. La base agropecuaria...............................................................
1. Tecnología y organización de la producción...............
2. Los sectores proveedores ...............................................
3. Políticas públicas y organizaciones de
productores: los intereses en juego ...............................
IV. La industria láctea ...................................................................
1. Tecnología y organización de la producción...............
2. Las compras .....................................................................
3. Las ventas .........................................................................
V. El complejo productivo lácteo................................................
1. La base agropecuaria del complejo lácteo....................
2. La relación entre base agropecuaria e industria
láctea .................................................................................
3. Los efectos hacia adelante de la industria láctea.........

263
266
266
271
282
285
285
295
297
301
301
302
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309
310
311
312

Argentina: informe sectorial sobre leche y productos lácteos,
Dirección Nacional de Programación Económica y Regional.
Ministerio de Economía de la República Argentina. ................................

315

Introducción......................................................................................
1. Conformación y producción nacional...................................
2. Presencia argentina en la estructura mundial del bloque ..
3. Políticas públicas .....................................................................
4. Destino de los productos ........................................................
5. Principales insumos y bienes de capital ...............................
6. Situación actual y perspectivas..............................................
7. Composición regional del sector ...........................................

315
316
319
322
323
327
330
332

La ganadería lechera en la Comarca Lagunera, México. Uso de
recursos naturales y tecnificación, Luis Arturo García Hernández,
Estela Martínez Borrego y Hernán Salas Quintanal ..........................

346

Resumen .........................................................................................
I.
Precisiones conceptuales.........................................................

346
347

CEPAL

10

II.
III.
IV.
V.
VI.

Ambiente geofísico ..................................................................
Referente histórico...................................................................
Uso del agua y actividad lechera en La Laguna..................
Infraestructura láctea en la Comarca Lagunera...................
La cultura lechera como elemento de cohesión e
identidad ................................................................................
VII. Escenarios para la producción lechera .................................
Conclusiones.....................................................................................
El sector lácteo neerlandés: nuevas realidades y cifras,
C.M. Enzing y W.K. van Dalen ...............................................................

349
349
351
355
359
361
362

364

Resumen .........................................................................................
Introducción......................................................................................
I. La ganadería lechera neerlandesa: nuevos hechos y cifras...
1. Los costos de producción de la leche cruda ...................
2. Productividad por vaca y por hectárea...........................
3. Tamaño mínimo del hato ..................................................
4. Composición genética del hato lechero y estrategias
de mejoramiento genético.................................................
5. Las tecnologías utilizadas en las fincas lecheras............
6. El mejoramiento de las praderas......................................
7. Fluctuaciones anuales de la producción .........................
8. El papel de la autoridad en los Países Bajos: la Ley
de Medio Ambiente y la planificación territorial...........
II. Adaptación estratégica del sector lácteo neerlandés .............
1. El panorama de la industria láctea neerlandesa
en 1998 ................................................................................
2. Concentración.....................................................................
3. Especialización ...................................................................
Anexo.................................................................................................

364
365
366
366
367
370

Bibliografía ...............................................................................................

387

371
373
374
375
375
377
377
381
382
385

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

11

Resumen

El libro tiene dos propósitos principales: en lo inmediato, se
presentan en él reflexiones y análisis empíricos acerca de los complejos
productivos que operan en torno a la producción lechera primaria en
diversos países; de modo mediato, sin embargo, y haciendo pie
precisamente en esos estudios empíricos, se pretende aportar algunos
elementos al debate que tiene lugar actualmente acerca del desarrollo
económico de la región, el desarrollo local y rural, y los vínculos que se
establecen o se deshacen entre distintos agentes en virtud de los procesos
de liberalización, apertura y globalización que se han verificado en la
región en los últimos 15 años.
Se oponen aquí, en cierto modo, dos perspectivas, una más ajustada
al ideal propuesto como meta para el desarrollo de América Latina, a saber,
la constitución de complejos productivos “maduros” como camino para un
crecimiento económico equilibrado y equitativo, y otra menos optimista,
que sostiene que la región parece alejarse de ese ideal.
Lo cierto es que se ha dado un proceso de formación de cadenas
productivas, pero a la vez, en contra de lo que se esperaba, se observa la
disolución de muchos eslabones, en particular en lo que atañe a los agentes
pequeños y medianos, trátese de productores o de empresas, al tiempo que
parecen acentuarse una serie de particularidades negativas de la región,
como el desequilibrio en la localización geográfica de las actividades
productivas, la concentración de la propiedad y el traspaso de ésta a
empresas extranjeras. Esto último parece poner en cuestión el rumbo que

12

CEPAL

lleva el desarrollo de la región. Surge entonces una pregunta fundamental,
a saber, si estos cambios son inevitables o si, conservando aquellos
elementos positivos que parecen indispensables para la competitividad, es
posible reorientarlos de tal modo que la región entre en una senda de
mayor equidad social y mejor distribución espacial.
Estas visiones contrastadas quedan recogidas, respectivamente, en la
primera y la segunda parte del libro. En la primera se esboza una estrategia
de desarrollo en torno a la creación y fomento de complejos productivos, a
partir de la exploración, explotación, transformación y comercialización de
los recursos naturales de la región. En la segunda, más escéptica, se postula
que muchos eslabones productivos, varios de ellos esenciales para un
desarrollo endógeno, lejos de fortalecerse, están desapareciendo. Por
último, en la tercera parte se estudian los complejos productivos lácteos de
cinco países de la región (Argentina, Chile, Colombia, México, Uruguay),
para terminar, a modo de contraste, con el examen de un complejo
productivo maduro y de larga tradición, el de los Países Bajos. En estos
trabajos se analizan, entre otras cosas, las diversas instancias que componen
el complejo, es decir, las unidades productivas primarias, la industria
elaboradora, las empresas de distribución, sus proveedores de insumos y
maquinaria y las instituciones financieras o de investigación, haciendo
hincapié en los distintos tipos de agentes que intervienen, las relaciones que
establecen entre sí, sus fuentes de información, sus modalidades de
aprendizaje y sus formas de asociación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

13

Abstract

The book has two main aims: the immediate aim is to present
reflections and empirical analyses regarding primary dairy production
clusters in various countries; its other objective, however, is to draw upon
these empirical studies in order to add a few elements to the current debate
concerning the economic development of the region, local and rural
development, and the links between different agents that are being
established or are breaking down owing to the processes of liberalization,
opening and globalization which have been taking place in the region over
the past 15 years.
The two views presented here are opposed to some extent. One is
more fully aligned with the ideal proposed as an aim for Latin American
development, namely, the establishment of “mature” production clusters as
a path for balanced and equitable economic growth; the other less
optimistic view claims that the region seems to be moving away from this
ideal.
Production chains are definitely being formed, but at the same time,
and contrary to what had been hoped, many links are dissolving,
particularly in the case of small and medium-sized producers and
enterprises. Moreover, this is occurring at a time when a series of negative
regional characteristics appear to be worsening, such as the imbalance in
the geographical location of production activities, the concentration of
ownership and the transfer of property to foreign companies. This appears
to call into question the course that development is taking in the region.

14

CEPAL

There then arises the fundamental question as to whether these changes are
inevitable or whether, while conserving those positive elements that seem
essential for competitiveness, it would be possible to redirect them in such
a way as to put the region on a path towards greater social equity and
improved geographical distribution.
These contrasting visions are presented in the first and second parts
of the book, respectively. The first part outlines a development strategy that
calls for the creation and promotion of production clusters based on the
exploration, use, processing and marketing of the region’s natural
resources. The second part takes a more sceptical line and contends that
many production links, some of them essential for endogenous
development, are disappearing rather than being strengthened. The third
and final part of the book studies the dairy production clusters of five
countries in the region (Argentina, Chile, Colombia, Mexico and Uruguay)
and finishes, by way of a contrast, with an examination of a mature
production cluster with a long tradition: that of the Netherlands. The
analysis covers, inter alia, the various components of the cluster, namely,
primary production units, the processing industry, distribution companies,
their sources of inputs and machinery, and the financial or research
institutions concerned. The discussion focuses on the different types of
agents involved, the relations they establish with each other, their sources
of information, their training methods and their forms of association.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

15

Introducción

El libro pretende ser una suerte de contrapunto entre una idea
atractiva y una realidad que no parece ir en la dirección deseada. En efecto,
para una región como la latinoamericana, bastante rica en recursos
naturales, la idea de basar su estrategia de desarrollo en el fomento de los
complejos productivos que operan en torno a los recursos naturales parece
sensata y atractiva. La observación muestra, sin embargo, que si bien varios
sectores basados en los recursos naturales tuvieron una gran expansión en
los años noventa, su crecimiento no ha redundado necesariamente en la
profundización del tejido productivo.
En efecto, según se desprende de los estudios de caso contenidos en
este libro, sobre los complejos productivos (o clusters) que operan en torno a
la producción de leche, su industrialización y comercialización, han surgido
nuevos eslabonamientos gracias a la modernización tecnológica y
productiva, así como a los cambios introducidos en la organización del
complejo y en las relaciones de los agentes entre sí. No obstante, también
dejan ver que están desapareciendo rápidamente otros eslabones, varios de
ellos esenciales para un desarrollo endógeno. Esto último tiene que ver en
gran parte con el hecho de que la investigación y el desarrollo de nuevas
tecnologías están orientados fundamentalmente a concebir procesos de
producción y de comercialización que no necesariamente son apropiados
para las empresas pequeñas e incluso medianas, con lo cual éstas,
independientemente de sus consabidas restricciones de capital y crédito,
tienen grandes dificultades para modernizar sus instalaciones productivas.

16

CEPAL

Estos desmantelamientos suscitan reflexiones que van mucho más
allá de la industria láctea y obligan a preguntarse muy seriamente acerca
del rumbo de desarrollo de la región, es decir, si se están acentuando o no
los desequilibrios de la localización geográfica de las actividades
productivas, si su propiedad está en un proceso de concentración aún más
intenso que el que ya caracterizaba a la región, y si la propiedad se está
transfiriendo o no en gran parte a empresas extranjeras. Una cuestión
fundamental es si todos estos cambios son inevitables —posiblemente
indispensables para la competitividad— en los procesos de liberalización
de los mercados, apertura y globalización de los últimos 15 años, o si es
posible, replanteando algunas premisas y adoptando ciertas políticas
adecuadas, reorientar el desarrollo hacia una senda más equitativa y de
mejor distribución espacial.
El término “cluster” (complejo productivo) no tiene todavía una
acepción bien definida entre los que lo utilizan. La palabra se popularizó
con el libro de Porter (1991). En su análisis, Porter observó que las
actividades en las cuales los Estados Unidos muestran fortalezas, por
ejemplo, los servicios financieros, están geográficamente agrupadas en
núcleos bien definidos y rodeadas de otras actividades que son
indispensables para su buen funcionamiento, con las cuales suelen tener
relaciones de coordinación bastante duraderas que envuelven al mismo
tiempo el traspaso de información. Esta cercanía y la frecuencia de las
relaciones crean sinergias que en otras circunstancias no existirían, con lo
cual la competitividad de una empresa específica es potenciada por la
competitividad conjunta del grupo de empresas y actividades que forman
el cluster al cual pertenece. La mayor competitividad del complejo
productivo deriva entonces de las externalidades, de las economías de
aglomeración, de los derrames (spillovers) tecnológicos y de las
innovaciones que surgen de la interacción entre las empresas, las
actividades y los agentes (económicos, académicos, públicos y otros) que
forman el complejo productivo.
Schmitz, otro autor al que suele citarse en lo referente a complejos
productivos, los define como: “grupo de pequeños productores que hacen
lo mismo o algo parecido estando cerca unos de otros” (1998, p. 4).
En este libro nos hemos inclinado más hacia la definición de Porter,
entendiendo por cluster a empresas de un mismo rubro (no necesariamente
próximas desde un punto de vista geográfico), con todo el abanico de
relaciones insumo-producto a nivel de bienes y de servicios, incorporando
también en el concepto a las instituciones privadas y públicas (científicas,
técnicas, educacionales, financieras, legales, normativas y otras) que
intervienen en la producción primaria de un bien dado (leche en este caso)
y en su transformación y distribución, con el centro de la atención puesto en

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

17

los tipos de agentes que intervienen, su localización geográfica, sus
relaciones, sus fuentes de información, sus procesos de aprendizaje, sus
asociaciones formales o informales y sus acciones conjuntas.
El análisis del concepto de complejo productivo, tal como se entiende
aquí, lleva al estudio de los comportamientos mesoeconómicos y
microeconómicos, estudio que trasciende lo que normalmente cubren los
métodos tradicionales de análisis de corte sectorial y permite recuperar el
importante papel que desempeñan las instituciones, los hábitos y las
costumbres de una sociedad dada, aspectos de orden sociológico que los
modelos “economicistas” y de mero mercado pierden de vista. Tal como
veremos a lo largo de este libro, estos elementos adicionales explican una
parte no menor de los observado y, por lo tanto, no se los puede dejar de
lado si pretendemos comprender cabalmente lo que está ocurriendo.
El libro está dividido en tres partes. La primera delinea una
estrategia —atractiva— de desarrollo en torno al fomento de los complejos
productivos que surgen de la exploración, explotación, transformación y
comercialización de los recursos naturales de la región. La segunda parte es
como un contrapunto de la primera, ya que, tomando en consideración el
potencial de desarrollo de la producción de lácteos de la región en el
escenario mundial, llega a la conclusión de que muchos eslabones, en vez
de fortalecerse, están desapareciendo, fenómeno que afecta especialmente a
los pequeños y medianos productores, entre ellos los pequeños productores
de leche, a pesar de que posiblemente no hay economías de escala en la
producción primaria. La tercera parte está dedicada al estudio de los
complejos productivos lácteos en cinco países de la región y los Países
Bajos.
El libro empieza entonces con el artículo de Ramos: “Complejos
productivos en torno a los recursos naturales ¿una estrategia
prometedora?”. En él, Ramos explica que hasta ahora ni las políticas de
sustitución de importaciones, ni la posterior inspiración en los países
recientemente industrializados de Asia (los PRI, más bien pobres en
recursos naturales), habían puesto en el centro de sus preocupaciones un
posible desarrollo en torno a estas riquezas. Las políticas de liberalización
de los mercados han propiciado un mayor aprovechamiento de las ventajas
comparativas de la región. En efecto, a partir de los años ochenta se puede
observar una mayor expansión relativa de las actividades productivas con
uso intensivo de recursos naturales (mineros, agropecuarios, silvícolas,
pesqueros). Sin embargo, esta expansión ha tendido a limitarse en las fases
iniciales del procesamiento. Por lo tanto, Ramos postula que para
robustecer el desarrollo, sin contradecir las tendencias naturales del
mercado, se requiere una estrategia que potencie el encadenamiento hacia
atrás con actividades proveedoras de insumos, equipos, ingeniería y

18

CEPAL

servicios, así como el encadenamiento hacia adelante con actividades
procesadoras, usuarias y comercializadoras de los recursos naturales. Como
inspiración se mira esta vez hacia los países desarrollados, en particular los
de tamaño mediano a pequeño, que basaron su desarrollo en la explotación
de los recursos naturales y, al mismo tiempo, en la construcción de toda
una malla de conocimientos, servicios, tecnología, maquinaria, utilización
de subproductos e invención de nuevos productos en torno a sus recursos
naturales. En el caso de los lácteos, los Países Bajos fueron escogidos como
país de referencia.
El artículo de Dirven forma el contrapunto del artículo de Ramos. En
él afirma que hay fuerzas, no eficientes desde el punto de vista económico,
que se exacerbaron con la apertura, que tienden a eliminar a los agentes
económicos más pequeños y, además, provocan la disolución de algunos
eslabones existentes. El artículo es intencionalmente provocativo y pretende
ser —junto con el de Ramos— la médula de la reflexión a que se quiere
llevar al lector. Según Dirven, la disolución de las cadenas y el traslado del
óptimo productivo o distributivo hacia escalas mayores están relacionados
con la diferencia entre el costo del capital en el mercado nacional y en el
internacional; la disminución, a causa de la apertura, de la demanda de
investigación y de la fabricación nacional de bienes de capital y de insumos;
la expansión de las ventas a través de grandes cadenas de supermercados, y
el papel cada vez más importante de las marcas y de la diversificación de
los productos, acompañado esto último de campañas publicitarias. El
resultado es la concentración de la actividad económica, la utilización de
tecnologías no necesariamente apropiadas a la abundancia y al costo de los
factores nacionales, y un costo para la economía y la sociedad aún
insuficientemente aquilatado, esto es, un resultado muy contrario a la idea
atractiva de la estrategia propuesta en el artículo de Ramos.
El artículo de Álvarez también es provocativo a su manera. En efecto,
la existencia de economías de escala generalmente se toma como un dato en
la producción primaria de leche. El análisis de Álvarez, sin embargo, va en
contra de mucho de lo que se ha escrito al respecto y también en contra de
la tendencia que se observa actualmente hacia la creación de fincas lecheras
cada vez más grandes, enormes incluso, como algunas que hay en los
Estados Unidos y en América Latina. Basándose en un análisis detallado de
las lecherías de la región de Asturias, España, el autor llega a la conclusión
de que no existen economías de escala en la producción lechera y que
varios estudios que creen haber demostrado lo contrario lo han hecho
siguiendo una metodología equivocada (basándose en promedios por
estrato y no en las explotaciones más eficientes de cada estrato). La
importancia del artículo reside en el hecho de que muchos pequeños
productores de leche están siendo eliminados rápidamente de la red de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

19

proveedores de las industrias, sin que hasta ahora se haya dejado oír una
opinión muy asentada de las mismas industrias, de las autoridades
públicas y de los centros de investigación agropecuarios o académicos
sobre las condiciones de viabilidad de los pequeños productores, ni sobre
cuál sería el tamaño mínimo eficiente según las distintas alternativas
tecnológicas. Por lo tanto, no pueden adoptar una decisión con respecto a
un problema de suma importancia, visto el número de pequeños
productores involucrados, las altas barreras para la salida de la producción
lechera y la falta de alternativas rentables.
Tejo analiza las grandes tendencias de la producción, el comercio y el
precio de los productos lácteos a nivel mundial, y el modo en que este
último afecta a los países importadores y exportadores de leche de América
Latina. También analiza la manera en que los países de la región se insertan
en el mercado mundial de productos lácteos, para concluir que la
producción regional ha crecido más que la del resto del mundo en la última
década, con expectativas de persistir en esa tendencia en el mediano a largo
plazo.
En la tercera parte del libro, los estudios de caso de Chile, Colombia,
los Países Bajos y Uruguay, complementados por los estudios sobre
Argentina y México, se hicieron en el marco de una investigación más
amplia sobre las potencialidades de desarrollo en torno a los recursos
1
naturales de la región, cuya fundamentación está en el artículo de Ramos.
La comparación de los estudios de caso de los países de la región entre sí y
de éstos con la situación y evolución en un país con un complejo productivo
“maduro” como los Países Bajos es extremadamente fructífera, pues
permite matizar conclusiones, entender mejor las relaciones de causa y
efecto y poner en perspectiva muchas de las supuestas verdades aceptadas
por los agentes de cada complejo productivo.
En los estudios de caso se siguieron básicamente dos métodos
distintos. En el estudio sobre Uruguay (Vaillant) se hicieron iteraciones
sobre la base de una matriz de insumo-producto desagregada a nivel
sectorial, para formar bloques en los cuales el sector primario y el sector
industrial representan un insumo o un demandante principal. Este ejercicio
se complementa con un estudio sectorial sobre la industria láctea de corte
bastante tradicional. Esta metodología permitió calcular la importancia en
la economía general del subsector lácteos sin encadenamientos y con
encadenamientos (definidos por los bloques antes mencionados),
1

El proyecto, Una estrategia de desarrollo a partir de complejos productivos (clusters)
basados en recursos naturales: consecuencias en términos de crecimiento, distribución y
medio ambiente (proyecto HOL/97/S75), llevado a cabo por la CEPAL y cofinanciado por
el Gobierno de los Países Bajos. Además de los lácteos, el proyecto abarcó a los complejos
productivos formados en torno al petróleo y al ecoturismo.

20

CEPAL

demostrando que con los encadenamientos el subsector llega a representar
un factor muy importante en la economía uruguaya.
El segundo método, más cualitativo, basado en gran medida en
entrevistas orientadas a entender las relaciones de insumo-producto de
cada eslabón, los agentes y sus problemas o ventajas y perspectivas, fue el
que se utilizó en el estudio sobre Chile (Dirven y Ortega) y sobre Colombia
(Suárez). Las entrevistas tienen la ventaja de sacar a la luz una serie de
elementos muy importantes en el funcionamiento del complejo productivo,
que probablemente no se habrían encontrado con otro método. En general,
se reunió información muy amplia y muy rica. Las desventajas fueron, por
una parte, que con cada entrevista se abría todo un nuevo mundo y, por
otra, que los entrevistados, por una u otra razón, no se refirieron a una serie
de eslabones, insumos y productos cruciales, los cuales, por ende, no
recibieron la atención debida en los estudios de caso.
Un tercer método fue el aplicado por el Ministerio de Economía de
Argentina. Este constituye de hecho una mezcla —muy acertada a nuestro
juicio— de los dos anteriores. Se utilizó la matriz de insumo-producto
regional y se formaron bloques de compra y venta principal, similares a los
construidos en el caso de Uruguay. Este análisis se complementó con
entrevistas a los agentes más importantes de cada bloque, con el fin de
enriquecer la trama de insumo-producto y entender su funcionamiento en
2
la práctica, sus problemas y las expectativas de los agentes.
El artículo de García, Martínez y Salas se circunscribe a la Comarca
Lagunera de México. Si bien las ventajas comparativas de la región estaban
sobrentendidas en el artículo de Ramos, en esta comarca no hay, a primera
vista, muchas ventajas en cuanto a recursos naturales para la ganadería
lechera, pese a lo cual encierra el complejo productivo en torno a los lácteos
más desarrollado de México. Los autores analizan por qué y cómo se ha
desarrollado la ganadería lechera allí, cómo se ha llegado a sobreexplotar el
agua, y cómo han cambiado las circunstancias últimamente al eliminarse
los subsidios al agua y a la energía eléctrica, y se preguntan si las ventajas
—competitivas esta vez— son lo suficientemente fuertes para hacer frente a
estos desafíos.
El estudio sobre los Países Bajos (Enzing y van Dalen) se basó
totalmente en información secundaria y respondió a preguntas específicas
3
hechas por la CEPAL para complementar y actualizar un estudio anterior,
2

3

El fin de este estudio sobre el subsector lácteo, y de varios otros llevados a cabo por el
mismo ministerio, era el de planear las actividades, esencialmente inversiones en
infraestructura, de los gobiernos regionales argentinos.
Jacobs, Boekholt y Zegveld, De economische kracht van Nederland; Een toepassing van
Porters benadering van de concurrentiekracht van landen (La fuerza económica de los Países
Bajos: aplicación de la metodología de Porter en cuanto a la ventaja competitiva de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

21

realizado según la metodología de Porter, que abarcaba el sector lácteo (y
otros sectores) de ese país hasta 1990.
En suma, el libro pretende añadir elementos, intencionalmente
provocativos en algunos casos, al debate sobre el desarrollo económico, el
desarrollo local y rural, y los vínculos que se establecen o se destruyen
entre distintos tipos de agentes a causa de los procesos de liberalización de
los mercados, de apertura y de globalización que han tenido lugar en la
región desde hace aproximadamente 15 años. En efecto, el análisis empírico
de los complejos productivos lácteos —en particular su evolución
reciente— lleva a la conclusión de que éstos se están alejando más bien del
objetivo de complejo productivo “maduro” propuesto como fin último de
una estrategia de desarrollo que parece atractiva para América Latina. Si lo
que se pretende efectivamente es crear complejos productivos que se
asemejan al complejo productivo “maduro” típico, será imprescindible
entonces adoptar una serie de políticas para reorientar las tendencias
actuales.

las naciones), Apeldoorn, Países Bajos, Nederlandse Organisatie voor Toegepast
Natuurwetenschappelijk Onderzoek (TNO) (Organización Neerlandesa de Investigación
Científica Aplicada), 1990.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

23

Los autores

Antonio ÁLVAREZ PINILLA: Licenciado en Ciencias Económicas,
Madrid, con Maestría en Economía Agrícola de la Universidad de
Wisconsin, Madison, y Doctorado en Ciencias Económicas de la
Universidad de Oviedo. Desde 1979 se desempeñó como investigador y
docente en la Universidad de Wisconsin y, después, en la Unidad de
Econometría e Informática del Centro de Experimentación Agraria de la
Universidad de Oviedo. También fue Research Fellow del Instituto
Nacional de Ciencias Animales de Dinamarca. Desde 1988 ha publicado
una decena de artículos sobre eficiencia en el sector lechero y participado
en numerosas reuniones de expertos sobre la materia. Actualmente trabaja
en el Departamento de Economía de la Universidad de Oviedo, España.
e-mail: aalvarez@econo.uniovi.es
Martine DIRVEN EISENBERG: Licenciada en Ciencias Económicas
Aplicadas, Amberes, con Maestría en Planificación y Desarrollo Económico
del Colegio para los Países en Vías de Desarrollo, Amberes. En 1977 recibió el
premio del Ministro de Relaciones Exteriores de Bélgica por su estudio sobre
el Mercado Común Centroamericano. Trabaja desde 1988 en la Unidad de
Desarrollo Agrícola de la CEPAL, en Santiago de Chile, con énfasis en lo
social y lo agroindustrial. Anteriormente se desempeñó en el área de
planificación del Departamento de Cooperación Técnica para el Desarrollo de
las Naciones Unidas (DTCD), realizó estudios de factibilidad en la
Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI)

24

CEPAL

y de administración de proyectos en el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD). e-mail: mdirven@eclac.cl
Christien Margaretha ENZING: Doctor en Ciencias Químicas y
Sociales de la Universidad de Groningen. Se desempeña como consultora de
la Organización Neerlandesa de Investigación Científica Aplicada del Centro
de Estudios de Tecnología y Gestión (TNO-STB), Apeldoorn, que tiene un
enfoque multidisciplinario. e-mail: enzing@stb.nto.nl
Luis Arturo GARCÍA HERNÁNDEZ: Licenciado en Medicina
Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM), Maestría en Economía del Desarrollo Rural de la Universidad
Autónoma Chapingo y Doctor en Economía en la UNAM. Es miembro del
Sistema Nacional de Investigadores. Ha sido investigador invitado en la
Universidad de Cornell, Estado de Nueva York. Actualmente se desempeña
como docente e investigador en el área de Ecodesarrollo de la Producción
Animal en el Departamento de Producción Agrícola y Animal de la
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco.
e-mail: ghla6963@cueyatl.uam.mx y lugarcia@avantel.net
Estela MARTÍNEZ BORREGO: Licenciada en Sociología, México, con
Maestría en Socioeconomía del Desarrollo y Doctorado en Ciencias Sociales
de la Universidad de París I (Panthéon Sorbonne). Desde 1998 se
desempeña como investigadora en el Instituto de Investigaciones Sociales
de la UNAM, y desde 1996 como Coordinadora Académica de la Maestría
en Estudios Regionales en el Instituto de Investigaciones Dr. Mora, México.
En 1993 fue Visiting Fellow de la Universidad de Cornell, Nueva York.
Recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en
Investigación en Ciencias Sociales por la UNAM en 1994. Es miembro
desde 1991 del Sistema Nacional de Investigadores. Ha publicado libros y
artículos acerca de los movimientos campesinos, las relaciones sociedadnaturaleza y el sistema de producción lechera en el México rural.
e-mail: mborrego@servidor.unam.mx
Liudmila ORTEGA PONCE, de nacionalidad salvadoreña, es
Ingeniera Agrónoma y Doctora en Economía, ambos grados obtenidos en la
Universidad de Moscú. Trabajó durante varios años como encargada
técnica de una granja lechera en Cuba y ha sido consultora de la CEPAL y
de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) desde 1992 en Chile, El Salvador y Honduras en
materias relacionadas con agroindustrias, vínculos rural-urbanos y
capacitación técnico-agrícola. Actualmente es funcionaria de la CEPAL en
México. También dio cursos de administración a pequeños productores
agrícolas chilenos. e-mail: lortega@un.org.mx

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

25

Hernán SALAS QUINTANAL: Licenciado en Antropología Social de
la Universidad de Chile, con Maestría en Ciencias Sociales de la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales, México, y candidato a Doctor en
Antropología en la UNAM. Actualmente se desempeña en un grupo de
investigación en el área de sociología rural del Instituto de Investigaciones
Sociales de la UNAM. Ha publicado artículos y libros colectivos acerca de
la modernización y globalización de la agricultura en la sociedad rural de
Chile y México, y sobre los productores de leche y el sistema lechero
mexicano. e-mail: hernansalas@usa.net
Ruth SUÁREZ: Economista de la Universidad Nacional de Colombia
e investigadora del Centro de Estudios Ganaderos y Agrícolas (CEGA). Ha
realizado estudios sobre patrones de cambio en zonas de pequeños
productores para el Centro Internacional de Investigaciones para el
Desarrollo (CIID), sobre el mercado de tierras y microempresas para la
FAO y sobre aspectos institucionales del sector agropecuario y rural. El
CEGA investiga cuestiones relacionadas con el agro desde hace más de 15
años con un equipo de aproximadamente 20 profesionales de planta.
e-mail: rsuarez@serverex.cega.org.co
Joseph RAMOS QUIÑONES: Ingeniero Eléctrico y PhD en Economía
de la Universidad de Columbia (Nueva York). Tiene 30 años de trabajo en
América Latina como investigador, analista y asesor de gobiernos de la
región en materias de desarrollo económico, empleo y política
macroeconómica. Fue funcionario de la CEPAL y director de su División de
Desarrollo Productivo y Empresarial entre 1993 y 1998. Actualmente es
profesor titular en el Departamento de Economía de la Universidad de
Chile. Ha publicado varios artículos y libros sobre desarrollo económico,
política macroeconómica y empleo. e-mail: jramos@decon.facea.uchile.cl
Pedro TEJO: Licenciado en Economía de la Universidad de Chile, con
estudios de posgrado en Economía en el programa conjunto ILADESUniversidad de Georgetown. Trabaja desde 1983 en la Unidad de Desarrollo
Agrícola de la CEPAL en materias relativas al análisis y a la formulación de
propuestas de política para la agricultura y el comercio. Antes había
trabajado sobre las mismas materias como consultor de la FAO. Ha
publicado artículos acerca del comportamiento de los mercados agrícolas
internacionales y sobre los desafíos tecnológicos de la agricultura. Se ha
desempeñado como docente en universidades chilenas en materias de
política macroeconómica. e-mail: ptejo@eclac.cl
Marcel VAILLANT ALCALDE: Ingeniero Agrónomo con Maestría
en Economía en el Centro de Investigaciones y Docencia Económicas
(CIDE), México, y en la Universidad Pompeu Fabra. Candidato a doctor de
la Universidad de Amberes. Se desempeña actualmente como profesor de

26

CEPAL

Comercio Internacional en la Universidad de la República, Uruguay, y es
miembro de la Comisión de Relacionamiento con el Sector Productivo.
Tiene una amplia trayectoria como investigador en lo relativo a comercio
internacional y agroindustrias, en especial la láctea.
e-mail: marcel@decon.edu.uy
Wieger VAN DALEN: Ingeniero que ha participado en varios
estudios del Centro de Estudios de Tecnología y Gestión (STB) de los Países
Bajos.
Ministerio de Economía de la República Argentina, Dirección
Nacional de Programación Económica y Regional, contacto: Edgardo
Lifschitz. e-mail: elifsc@mecon.gov.ar

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Parte I
La estrategia de desarrollo en torno a los
complejos productivos

27

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

29

Complejos productivos en torno a los
recursos naturales:
¿una estrategia prometedora?1
Joseph Ramos
Agosto de 1999

Resumen
La tesis de este artículo es que el desarrollo acelerado de América
Latina y el Caribe, una región rica en recursos naturales, dependerá de la
rapidez con que aprenda a industrializar y a procesar sus recursos
naturales, así como a desarrollar las actividades proveedoras de insumos,
servicios de ingeniería y equipos para ellos. Será, pues, un desarrollo
basado no tanto en la extracción de recursos naturales, como ahora, sino a
partir de los recursos naturales y las actividades que naturalmente tienden
a formarse y aglutinarse en tomo a ellos (los complejos productivos o
clusters). Diferirá, por tanto, de la experiencia de los países asiáticos de
industrialización reciente escasos en recursos naturales. Más bien se
asemejará al de los países actualmente desarrollados con abundante
dotación de recursos naturales, como los nórdicos, Canadá, Australia y
Nueva Zelandia.

1

Versión resumida del artículo: “Una estrategia de desarrollo a partir de complejos
productivos en torno a los recursos naturales”, Revista de la CEPAL No 66, diciembre 1998,
que contenía también una sección sobre la minería y otra sobre la siderurgía.

CEPAL

30

1.

Introducción

Desde hace 15 años América Latina ha estado experimentando un
viraje estratégico sin precedente desde los años treinta. La región ha dejado
de lado la estrategia de desarrollo orientada hacia adentro, con un mercado
interno fuertemente intervenido y un Estado protagónico, y ha asumido
una estrategia de desarrollo orientada hacia los mercados externos, donde
la asignación de recursos es determinada básicamente por el mercado y
donde el agente principal del desarrollo es la empresa privada.
Hoy el consenso es amplio en que al menos desde mediados de los
años setenta la estrategia de industrialización basada en la sustitución de
importaciones estaba teniendo rendimientos fuertemente decrecientes y
que el hiperactivismo del Estado había sobrepasado los límites de su
capacidad de acción eficaz. Sin embargo, también está claro que hasta la
fecha la región ha visto la promesa, mas no la realidad, de los resultados
que se esperaban del actual viraje estratégico. En efecto, si bien se ha
logrado contener la inflación, el ritmo de expansión económico acusa un
mediocre 3.3% anual: por cierto, superior al de los años ochenta, pero muy
inferior al 7.5% de los tigres asiáticos, y en particular, mucho menos del
5.5% logrado entre 1950-1980, cuando prevaleció la estrategia de sustitución
de importaciones.
Sin duda, parte de la explicación de este resultado mediocre se debe
a que los desequilibrios macroeconómicos fueron masivos; a que el diseño e
implementación de la política macroeconómica fue a menudo deficiente, y
ciertamente a que reformas estructurales de tal envergadura requieren de
tiempo, tal vez mucho tiempo, para dar su fruto. Surge, pues, la
interrogante: ¿basta con tener una economía abierta y desregulada y dejarla
en piloto automático para crecer a las tasas aceleradas deseadas o se
necesita modificar la estrategia para profundizar la inserción internacional
de la región? Más concretamente, ¿de dónde vendrán los próximos
impulsos a las exportaciones y, en especial, cómo profundizar sus vínculos
al resto de la economía, para que el crecimiento económico alcance en la
región tasas aceleradas superiores a las históricas y parecidas a las de los
países de industrialización reciente en el sudeste asiático?
La tesis de este trabajo es que el desarrollo acelerado de América
Latina y el Caribe, una región rica en recursos naturales, dependerá de la
rapidez con que aprenda a industrializar y a procesar sus recursos
naturales, así como a desarrollar las actividades proveedoras de insumos y
equipos para ellos. Será, pues, un desarrollo no tanto basado en la
extracción de recursos naturales, como ahora, sino a partir de los recursos
naturales y las actividades que naturalmente tienden a formarse y
aglutinarse en torno a ellos (los complejos productivos o clusters). Diferirá,

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

31

por lo tanto, de la experiencia de los países asiáticos de industrialización
reciente, escasos de recursos naturales. Más bien se asemejará al de los
países actualmente desarrollados, también ricos en recursos naturales,
como los nórdicos, Canadá, Australia y Nueva Zelandia.
Esta tesis contradice los argumentos no sólo de los muchos que han
llegado a hablar de los recursos naturales como causantes del mal
holandés (un fenómeno de corto plazo asociado al auge súbito de
cualquier exportación), sino de los más pesimistas que hablan incluso de la
maldición de los recursos naturales (por ejemplo, Auty, 1994). Mucha de
esta literatura señala que en la práctica, y por paradójico que parezca, los
países ricos en recursos naturales han tendido a tener un crecimiento
inferior al de los países escasos en recursos naturales. De hecho, Sachs ha
estimado este efecto en un 1/2% anual menos de crecimiento per cápita por
cada 10 puntos de participación de las exportaciones de productos
primarios en el PIB (Banco Asiático de Desarrollo, 1997). No obstante, él
reconoce que esta es una relación empírica, más que analítica. No es
inevitable, sino que simplemente ha resultado así. Al parecer muchos de los
países ricos en recursos naturales han tendido a malgastar las rentas
derivadas de los recursos naturales en las épocas de vacas gordas, en lugar
de invertirlas en mejoras de productividad, diversificación y ampliación de
la base productiva que les permitirían crecer aun en períodos de vacas
flacas. Tal incapacidad de convertir rentas puras en rentas derivadas de
avances de la productividad está en la raíz de estos magros resultados. Pero
ellos no son inevitables. De hecho, hay países actualmente desarrollados y
ricos en recursos naturales que han podido transformar exitosamente las
rentas derivadas de sus recursos naturales en rentas emanadas de una
mayor productividad (por ejemplo, más del 60% de las exportaciones
noruegas, australianas y neozelandesas son aún productos primarios). Así
que el buen o mal desempeño de los países ricos en recursos naturales
depende de la idoneidad de su política de desarrollo y no del hecho mismo
de tener recursos naturales.
Finalmente, ha de indicarse que son muchos los países que están
tomando el camino de Japón, la República de Corea y la provincia de
Taiwán, es decir, exportar manufacturas, comenzando por las más
intensivas en mano de obra para llegar posteriormente a manufacturas con
mayor valor agregado. Mas estos países, por su escasez de recursos
naturales, no tuvieron la alternativa de fomentar los complejos productivos
en torno a ellos. Y China y la India, por la misma razón, no tendrán otra
opción que seguir el camino de las manufacturas livianas. De ahí que haya
razón para creer que puede producirse una saturación de manufacturas que
no hacen uso intensivo de recursos naturales —sobre todo de aquellas con
poca complejidad tecnológica— como en cierto sentido ya está sucediendo

32

CEPAL

con la producción automotriz y electrónica en el sudeste de Asia. En
cambio, el campo de las manufacturas y servicios tanto aguas arriba como
aguas abajo en torno a los recursos naturales no está siendo aprovechado en
forma significativa por ningún conjunto importante de países en desarrollo.
Esta es una razón adicional para creer que una estrategia que potencie los
complejos productivos en tomo a esos recursos puede ser muy valiosa para
los países de América Latina y el Caribe bien dotados de recursos naturales.
Los recursos naturales no son pues un castigo de Dios, pero tampoco
aseguran por sí solos el desarrollo. Lo que hacen es ofrecer una
2
oportunidad que conviene aprovechar. De hecho, esto no es una
aseveración voluntarista o sólo teórica. Hay visos de que ya se está dando
tal tendencia. En efecto, al menos desde que a mediados de los años
ochenta se produjo el viraje estratégico en la región hacia un desarrollo más
volcado a los mercados internacionales, hubo una mayor expansión relativa
de las actividades productivas con uso intensivo de recursos naturales —en
especial las mineras, agrícolas, forestales y pesqueras— a expensas de una
retracción relativa de la producción manufacturera. A la vez, dentro de la
actividad manufacturera, las ramas que hacen más uso de recursos
naturales son las que muestran un mayor crecimiento (en especial, las
commodities industriales como papel y celulosa, productos petroquímicos,
hierro y acero, aluminio y metales no ferrosos). Como resultado, la
producción con uso intensivo de recursos naturales subió de 60 a 65% de la
producción de bienes transables entre 1980 y 1997.
Esta reestructuración refleja un regreso al aprovechamiento de la
ventaja comparativa natural de una región abundante en recursos
naturales. Como resultado, las actividades productivas con uso intensivo
de tales recursos muestran no sólo sólidos aumentos de la producción sino
impresionantes mejoras de la productividad. En efecto, desde fines de los
años setenta, y con más vigor aún desde mediados de los años ochenta,
aparece una nueva generación de plantas fabriles en estas actividades, con
alto grado de modernización, mayor coeficiente de capital y vigorosa
actualización tecnológica. Estas plantas fabriles tienen procesos de
producción continuos, cuyo ritmo es regulado por los equipos; por
consiguiente, sus niveles de productividad (tanto del trabajo como total de
factores) distan mucho menos de la frontera tecnológica.
Si bien la abundancia relativa de recursos naturales de la región, así
como la mayor disponibilidad y calidad de ellos, ha impulsado las
actividades que hacen uso intensivo de tales recursos, la expansión ha
2

Aparte de los anteriormente mencionados artículos sobre la maldición de los recursos
naturales, hay una extensa literatura sobre la relación entre recursos naturales y desarrollo
económico. Véanse, por ejemplo, Baldwin (1963), Roemer (1979), Barham, Bunker y
OHeara (1994), Lewis (1989), Sachs y Warner (1995) y Londero y Teitel (1996).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

33

tendido a limitarse a las fases iniciales de procesamiento: aún no se avanza
significativamente hacia la elaboración de productos especiales y más
sofisticados con mayor valor agregado nacional (por ejemplo, papeles finos,
aceites hidrogenados o con bajo colesterol, aceros especiales, perfiles de
aluminio, aleaciones de cobre, entre otros). Por lo tanto, lo que se requiere
es una estrategia de desarrollo que potencie no tanto la extracción y
procesamiento más simple de los recursos naturales, sino la aceleración de
las múltiples actividades que tienden a aglomerarse en torno a dichos
recursos, sin contradecir las tendencias naturales del mercado y
potenciando los encadenamientos con actividades proveedoras de insumos,
equipos e ingeniería (hacia atrás), así como los encadenamientos con
actividades procesadoras y usuarias de los recursos naturales (hacia
adelante). De lo que se trata es de lograr que los complejos productivos
incipientes en tomo a la abundante base de recursos naturales de la región
puedan convertirse con más rapidez en complejos maduros, como los
existentes en los países desarrollados ricos en recursos naturales.

2.

Teoría: ¿por qué se forman los complejos productivos?

Se entiende comúnmente por complejo productivo o cluster una
concentración sectorial y/o geográfica de empresas que se desempeñan en
las mismas actividades o en actividades estrechamente relacionadas —tanto
hacia atrás, hacia los proveedores de insumos y equipos, como hacia
adelante y hacia los lados, hacia industrias procesadoras y usuarias así
como a servicios y actividades estrechamente relacionadas— con
importantes y cumulativas economías externas, de aglomeración y
especialización (por la presencia de productores, proveedores y mano de
obra especializada y de servicios anexos específicos al sector) y con la
posibilidad de llevar a cabo una acción conjunta en búsqueda de eficiencia
colectiva.
La eficiencia del conjunto del complejo es mayor a la de cada
empresa aisladamente por las externalidades que genera cada empresa para
las demás; es decir, la acción de cada empresa genera beneficios tanto para
sí como para las demás empresas del complejo, por las siguientes 5 razones:
1.

La concentración de empresas en una región atrae más
clientes, con lo que el mercado se amplía para todas más allá
de lo que sería el caso si cada una estuviese operando
aisladamente.

2.

La fuerte competencia a que da lugar esta concentración de
empresas induce a una mayor especialización, división de
trabajo, y, por ende, mayor productividad.

CEPAL

34

3.

La fuerte interacción entre productores, proveedores y
usuarios facilita e induce un mayor aprendizaje productivo,
tecnológico y de comercialización.

4.

Las repetidas transacciones en proximidad con los mismos
agentes económicos genera mayor confianza y reputación lo
que redunda en menores costos de transacción.

5.

La existencia del complejo, con conciencia de sí, facilita la
acción colectiva del conjunto en pos de metas comunes
(comercialización internacional, capacitación, centros de
seguimiento y desarrollo tecnológico, campañas de normas de
calidad, etc.).

Tal vez el cluster más conocido en la actualidad es Silicon Valley en
California. Mas son muchos los ejemplos de clusters. Estos incluyen los
distritos industriales de Emilia Romagna (Italia) y Baden Wurttemberg
(Alemania), la Ruta 128 (Estados Unidos), los complejos en torno a las
industrias de computadores en Irlanda y electrónica en Escocia en los
países desarrollados; en los países en desarrollo cabe mencionar la industria
del calzado en Nuevo Hamburgo (Brasil), de electrónica y programas de
computación en Bangalore (India), de instrumentos quirúrgicos simples en
Sialkot (Pakistán) y de microelectrónica en Hsinchu Science Park (Provincia
3
de Taiwán).
Diversos enfoques teóricos intentan responder a la pregunta que da
título a esta sección: ¿por qué se forman los complejos productivos?
4
Pasaremos revista a algunos de ellos.
a)

La teoría de localización y de geografía económica

La teoría de localización y de geografía económica trata de explicar
por qué las actividades suelen concentrarse en ciertas áreas y no se
distribuyen en forma aleatoria (véanse North, 1955; Krugman, 1995; Borges
Méndez, 1997). Es conocido que este enfoque hace hincapié en el peso
relativo del costo de transporte en el costo final, lo que explicaría por qué
algunas actividades suelen ubicarse preferentemente cerca de los recursos
naturales, otras se localizan cerca de los mercados que van a abastecer, en
tanto que otras pueden establecerse en cualquier lugar. Menos conocido,
pero de creciente importancia, es que este enfoque subraya asimismo las
interdependencias de la materia prima y el producto procesado y también
los subproductos, que hacen más fácil coordinar sus movimientos en una
sola ubicación. Así sucede, por ejemplo, con las empresas productoras de
3

4

Schmitz y Musyck (1993) y Nadvi y Schmitz (1994) ofrecen una buena introducción a la
literatura sobre este tema, en fuerte expansión.
Las siguientes subsecciones se basan fundamentalmente en Stumpo (1996).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

35

acero y las siderúrgicas, pues su gran interdependencia induce a la
integración vertical de estas producciones. Cosa similar sucede cuando una
misma actividad (por ejemplo, la ganadería) tiene varios subproductos en
forma simultánea (por ejemplo, carne fresca, productos industriales y
fertilizantes).
Asimismo, las actividades de procesamiento que disfrutan de
importantes economías de escala, especialmente en procesos complejos
como los petroquímicos, sólo tenderán a instalarse en el país de origen si
este tiene un mercado nacional amplio o si está próximo a importantes
mercados regionales. Como ejemplo citaremos las industrias canadienses y
australianas de procesamiento minero para los mercados de Estados
Unidos y de Asia, respectivamente.
Finalmente, aspectos críticos para la localización de la inversión y
aprovechamiento de los recursos naturales son la claridad, transparencia y
tradición de la legislación sobre derechos de propiedad, así como la
estabilidad y competitividad de la legislación tributaria. En efecto, las
inversiones con altos costos sumergidos y largos períodos de maduración
necesitan seguridad y transparencia en el trato, y mínimo riesgo de cambios
retroactivos.
b)

La teoría de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante

La teoría de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante de
Hirschman (1957 y 1977) procura mostrar cómo y cuándo la producción de
un sector es suficiente para satisfacer el umbral mínimo o escala mínima
necesaria para hacer atractiva la inversión en otro sector que éste abastece
(encadenamientos hacia atrás) o procesa (hacia adelante). Por cierto, toda
actividad está eslabonada con otras. Estos encadenamientos adquieren
significación cuando una inversión atrae o hace rentable otra en la misma
región. En efecto, cuando la realización de una inversión hace rentable la
realización de una segunda inversión, la toma de decisiones en forma
coordinada asegura la rentabilidad de cada una de las inversiones.
Los encadenamientos dependen tanto de factores de demanda (la
demanda derivada de insumos y factores) como de su relación con factores
tecnológicos y productivos (el tamaño óptimo de planta). Asimismo, el
desarrollo de los encadenamientos hacia adelante depende en forma
importante de la similitud tecnológica entre la actividad extractiva y la de
procesamiento. En efecto, el aprendizaje y dominio de una tecnología tiene
externalidades si la tecnología de procesamiento no es demasiado disímil a
la extractiva. Mientras mayor sea esta similitud, mayor será el aprendizaje y
más fuerte el impulso hacia adelante; mientras mayor sea la distancia

CEPAL

36

tecnológica entre estas actividades, menores serán el aprendizaje y el
impulso.
Por otra parte, hay pruebas de que los productos procesados no sólo
tienen una menor varianza en precio que los productos primarios, sino
también de que en los últimos 25 años el precio de los productos
procesados ha crecido significativamente más que el de los productos
primarios en general, sobre todo en el caso de los metales (Yeats, 1991). Esto
indicaría que el desarrollo de los encadenamientos hacia adelante no sólo
diversificaría la producción sino que podría ser sumamente rentable.
c)

La teoría de la interacción y los distritos industriales

La teoría de la interacción pretende explicar las condiciones más
propicias para que haya aprendizaje basado en la interacción, lo que, según
este enfoque, explicaría el éxito de los llamados distritos industriales en
5
muchas regiones de Italia y Alemania y en otras de América Latina. La
interacción da lugar a juegos repetitivos que elevan la confianza y
reducen, por ende, los costos de transacción y de coordinación. Asimismo,
la interacción acelera la difusión del conocimiento y la innovación, lo que es
un bien social internalizado por el conjunto de empresas en el distrito.
En efecto, la interacción intensa en una localidad genera derrames
tecnológicos y economías externas y de escala para el conjunto de empresas
del distrito que no podrían ser internalizados de estar cada empresa
interactuando con las otras a gran distancia.
d)

El modelo de Michael Porter

El modelo de Michael Porter (véase Porter, 1991) sostiene que la
diversidad e intensidad de las relaciones funcionales entre empresas
explican la formación de un complejo productivo y su grado de madurez.
Estas relaciones se refieren a los cuatro puntos del diamante, es decir, de
las relaciones de competencia entre empresas de la misma actividad, las
relaciones con sus proveedores, con actividades de apoyo, con productores
de insumos complementarios y con proveedores de insumos y factores
especializados. Si bien el interés mayor de Porter ha sido el análisis de los
clusters en torno a actividades basadas en aprendizaje y conocimiento (por
ejemplo, telecomunicaciones, computación, electrónica), este enfoque es
válido y se ha aplicado también (sobre todo en los países nórdicos) a los
complejos productivos en torno a los recursos naturales.

5

Sobre los distritos industriales, véanse por ejemplo Bianchi (1992), Bellandi (1996) y Dini
(1992).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

e)

37

Variantes referidas a recursos naturales

Además de las teorías expuestas hay variantes que hacen referencia
explícita a los recursos naturales. En particular, debe mencionarse la teoría
del crecimiento económico a partir de los productos básicos (the staple theory
of economic growth) referida inicialmente a Canadá (Innis, 1954 y 1962;
Watkins, 1963; Mackintosh, 1953; Scott, 1964). Esta teoría explica el
desarrollo económico de Canadá a partir de los impulsos provenientes de la
exportación de sus distintos recursos naturales —pescado, pieles, minería,
madera, papel y trigo— y a las inversiones en actividades relacionadas que
ellos activan. Estas actividades de segundo y tercer grado incluyen:
i) actividades secundarias para proveer los insumos y bienes requeridos por
el recurso natural y por su fuerza de trabajo; ii) la inversión en
infraestructura (ferrocarriles, energía eléctrica, caminos, puertos, etc.) para
las exportaciones, y iii) otras actividades, no necesariamente ligadas al
recurso natural, que pudieran aprovechar la infraestructura ya financiada
por la actividad exportadora, pagando sólo sus costos variables. Así, cada
auge exportador da lugar a una ola de inversiones de primer, segundo y
tercer grado, que no sólo multiplica el efecto del impulso exportador inicial,
sino que genera actividad económica cada vez menos dependiente de ese
impulso. De ahí que hoy Canadá posea una base productiva amplia y
diversificada, mucho más extendida que la dada por sus recursos naturales,
muchos de los cuales ya se acabaron.
Una variante parecida (David y Wright, 1997) parte del hecho poco
conocido de que en el desarrollo de los Estados Unidos a fines del siglo XIX
la explotación y el procesamiento de recursos naturales fue mucho mayor
que su participación en las reservas mundiales de tales recursos. En el caso
de la minería, ello se debió, según estos autores, a que los Estados Unidos
no sólo contaba con abundantes recursos mineros, sino que tenía
instituciones adecuadas para explotarlos: leyes mineras muy favorables a la
exploración; estudios geológicos en 29 de los 33 estados en 1860, y
20 universidades que entregaban títulos en ingeniería minera ya en 1875 y
tenían fuertes nexos con el sector productivo. América Latina, en cambio, a
esa fecha carecía casi de programas universitarios en ingeniería minera o
metalurgia, e incluso Inglaterra sólo abrió su primera escuela de minas en
1851. Los mismos autores indican asimismo que el importante derrame
tecnológico desde la minería impulsó una retroalimentación entre la
exploración, la extracción, el procesamiento y los avances tecnológicos del
sector y causó un fuerte crecimiento de estas actividades. En la exploración,
por ejemplo, la búsqueda de un mineral muchas veces llevó a descubrir
otro, igualmente rentable. Asimismo, los avances tecnológicos en separar
un metal de su mineral muchas veces sirvieron para otros metales.
Fenómenos como los anteriores explican que la extracción minera y su

CEPAL

38

procesamiento industrial tuvieran en la producción estadounidense un
peso tres veces mayor que su proporción de las reservas mundiales de
minerales.
f)

Sustrato teórico común

Sea cual sea la inspiración teórica, todas estas hipótesis explicativas
de la formación de complejos productivos tienen en común la noción de
que la competitividad de la empresa es potenciada por la competitividad
del conjunto de empresas y actividades que conforman el complejo al cual
pertenecen. En efecto, esa mayor competitividad deriva de importantes
externalidades, economías de aglomeración, derrames tecnológicos e
innovaciones que surgen de la intensa y repetida interacción de las
empresas y actividades que integran el complejo. Estas empresas y
actividades se refuerzan mutuamente; la información fluye casi sin estorbo,
los costos de transacción son menores, las nuevas oportunidades se
perciben más tempranamente y las innovaciones se difunden con rapidez a
lo largo de la red. Y la fuerte competencia en precio, calidad y variedad da
lugar a nuevos negocios, fortalece la rivalidad entre empresas y contribuye
a mantener la diversidad.
Más aún, una vez constituido el complejo productivo (fenómeno en
general espontáneo y no intencional), se facilita la cooperación activa y
consciente de sus miembros en pos de una mayor eficiencia colectiva
(Schmitz, 1997); esto refuerza y hace acumulativas las externalidades
iniciales; se facilita, por ejemplo, la colaboración entre empresas para abrir
nuevos mercados, crear nuevos productos, compartir equipos o financiar
programas de formación de mano de obra. De ahí que el concepto de
complejo productivo sea, tanto para el análisis como para la política
económica, mucho más rico y relevante que el de sector al cual la empresa
pertenece. Por lo demás, de ser cierto este enfoque, ello explicaría también
dónde y cuándo hay tendencias hacia la integración vertical y horizontal de
una empresa o conglomerado económico.

3.

¿Cómo es y cómo se forma un complejo productivo
maduro en torno a un recurso natural?

a)

Un complejo productivo maduro

Como ejemplo de un complejo productivo (cluster) maduro,
examinaremos el cluster en torno a la industria forestal en Finlandia
(Rouvinen, 1996). Este cluster es completo y profundo (véase el gráfico 1),
pues representa el 25% de las exportaciones de Finlandia (más de US$ 5 000

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

39

6

millones). Un examen del gráfico 1 revela que el cluster se forma en torno a
una actividad con una fuerte ventaja comparativa natural. En el caso
Finlandés se cuenta: i) con amplias reservas y plantaciones de bosque, del
orden de 400-600 metros cúbicos per capita en comparación con 25-50 en el
resto del mundo; ii) los bosques finlandeses están cerca del mar, lo que
reduce los costos de transporte; y iii) los bosques están cerca de un mercado
internacional importante como es Europa. Del otro lado, y a diferencia con
muchos de los bosques de América Latina, los bosques nórdicos gozan de
poco sol, por lo que crecen mucho más lentamente que los de América
Latina (hasta 80 años en comparación con 15-20 acá).

Gráfico 1
FINLANDIA: COMPLEJO FORESTAL MADURO

ENCADENAMIENTOS
“HACIA ATRÁS”

VENTAJA COMPARATIVA
NATURAL

1. INSUMOS ESPECIALIZADOS
- químicos y biológicos (para la
producción de fibras , rellenos ,
blanqueador )

Amplias reservas y
plantaciones de bosque
(400-600 m3/cápita)

3. SERVICIOS ESPECIALIZADOS
- consultorías en manejo de
bosques
- institutos de investigación en
biogenética , química y
silvicultura

1. TRONCOS
maderas aserradas
maderas terciadas
(40% del mercado mundial )
2. PRODUCTOS DE MADERA
- muebles
- para la construcción

2. EQUIPOS Y MAQUINARIA
-para cosechar , (cortar ,
destroncar , jalar)
-para procesar (para astillar ,
para aserradoras , para
pulverizar )
- para fabricar papel (30% del
mercado mundial )

ENCADENAMIENTOS
“HACIA ADELANTE”

3. PULPA Y CELULOSA

ENCADENAMIENTOS
“HACIA LOS LADOS”
ACTIVIDADES RELACIONADAS
- generación eléctrica
- procesos de automatización
- comercialización
- logística
- industrias ambientales (papel )
- industria minera (ácido sulfúrico )

4. PAPELES Y CARTONES
- periódicos
- papeles gráficos (25% del
mercado mundial )
- sanitarios
- envoltorios
- especialidades

.

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

Los múltiples e importantes encadenamientos con otras actividades
que forman el cluster permiten agregar mucho valor a la fase extractiva.
Hay importantes encadenamientos hacia adelante con productos
procesados sofisticados en cuatro áreas: i) maderas aserradas (donde
Finlandia tiene el 40% del mercado mundial en maderas terciadas);
6

Ello compara, por ejemplo, con algo menos de US$ 2 000 millones para el importante,
aunque aún incipiente, cluster forestal en Chile.

CEPAL

40

ii) productos de madera para la construcción así como para muebles;
iii) pulpa y celulosa; y iv) cartones y todo tipo de papel, de periódicos, de
envoltorios, papel sanitario y papel gráfico (en este último Finlandia tiene
25% del mercado mundial).
Hay encadenamientos hacia atrás en al menos tres áreas de
importancia: i) insumos para las fases de plantación y procesamiento, como
son los productos químicos y biológicos, los rellenos y los blanqueadores;
ii) todo tipo de maquinaria para las fases de plantación, cosecha,
procesamiento y fabricación de papel; iii) servicios de ingeniería y
consultaría, y iv) muy importante, programas universitarios especializados
en la industria forestal así como institutos de investigación en biogenética,
química y silvicultura, todos estrechamente vinculados con el sistema
productivo. De hecho, el complejo forestal finlandés contiene una
importante industria de equipamiento y maquinaria para todas las fases de
las actividades, así como de servicios de ingeniería y consultoría. Es más,
mucha de la actual industria finlandesa de ingeniería surgió ligada al sector
forestal y de a poco se fue diversificando hacia otras actividades. En otras
palabras, el complejo va elevando cada vez más la proporción de valor
agregado gracias a actividades más complejas y que utilizan más
conocimientos especializados.
Hay encadenamientos hacia los lados en al menos cinco áreas de
importancia: i) la generación eléctrica; ii) la actividad química y minera;
iii) la comercialización y la logística; iv) las industrias ambientales y v) los
servicios relacionados.
b)

La formación de un complejo productivo maduro

El gráfico 2 muestra la evolución de las exportaciones provenientes
del complejo forestal finlandés durante el siglo XX. Como se observa, hasta
fines del siglo XIX el grueso de las exportaciones estaba constituido por
productos primarios con poca elaboración, básicamente troncos. De a poco
comenzaron a diversificarse esas exportaciones hacia actividades
procesadoras: primero, maderas aserradas, y sucesivamente maderas
terciadas, muebles y productos de madera en general. Las exportaciones de
estos productos alcanzaron su máximo nivel a fines de los años cincuenta,
aunque nunca superaron los mil millones de dólares; a partir de 1920 se
profundizó el procesamiento, y pasó a ser fundamental la exportación de
pulpa, luego la de cartón y papel y, en este último rubro, la de papeles cada
vez más sofisticados. Desde 1960 el conjunto de estas exportaciones genera
la mitad del valor de las exportaciones totales del complejo forestal y
actualmente significan alrededor de 3 500 millones de dólares. Después de
la segunda guerra mundial se comenzó a exportar maquinaria para todo el
complejo forestal —tanto para la plantación como para la extracción y el

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

41

procesamiento—, por un valor que en la actualidad se acerca a los 1 500
millones de dólares y aún está en ascenso. Finalmente, a partir de 1970 se
inició la exportación de productos químicos importantes como insumos al
complejo forestal, que en la actualidad alcanza a 250 millones de dólares.

Gráfico 2
FINLANDIA: EVOLUCIÓN DEL COMPLEJO FORESTAL
Exportaciones
millones de US$

5000
Productos Químicos

Máquinas para
complejo forestal

4000

3000
Pulpa/cartón/papel
2000

1000
Troncos/maderas aserradas/madera
terciada/muebles y productos de madera

1900
1920
Fuente: Rouvinen (1996).

1950

1970

1996

7

A partir del análisis de la evolución del complejo forestal finlandés,
podemos postular que la formación de un complejo maduro pasa por
cuatro etapas (gráfico 3). En una primera fase, se extrae y exporta el recurso
natural con el procesamiento local mínimo indispensable, dados los altos
costos de transporte (por ejemplo, troncos y alguna madera aserrada). Casi
todo lo demás se importa: el grueso de los insumos, maquinaria e
ingeniería (salvo parte de la ingeniería de producción).

7

Una secuencia parecida se nota más adelante en el desarrollo del complejo productivo en
torno a las oleaginosas en Argentina.

CEPAL

42

Gráfico 3
DESARROLLO DE UN COMPLEJO PRODUCTIVO
FASE I
FASE II
FASE III
FASE IV
Inversión en
1. EXPORTACIÓN Recurso natural Primer nivel de
Procesamiento
en bruto
procesamiento
más especializado el exterior
de primer nivel
Segundo nivel de
procesamiento
2. INSUMOS

Importados

Sustitución de
Exportación de
insumos
importaciones de
insumos principales
para mercado
nacional

→

3. MAQUINARIA

Importada
(reparación
local)

Producción bajo
licencia para
mercado nacional

Exportación de
maquinaria básica
a mercados
menos
sofisticados
desarrollo de
equipos más
especializados

Exportación
de
maquinarias
de todo tipo
a mercados
sofisticados

Semiimportada
Importada

Nacional
Parcialmente
nacional
Parcialmente
nacional

Nacional
Nacional

→
Exportación

4. INGENIERÍA
Producción
Diseño de
proyecto
Consultoría

Importada

Nacional salvo las
especialidades

Fuente: Joseph Ramos.

En una segunda fase, se ponen en marcha actividades de
procesamiento y exportación (por ejemplo, industrias de pulpa, cartón y
papel) y se comienza a sustituir importaciones, con producción local de
algunos insumos y de equipos (típicamente bajo licencia para el mercado
nacional) y la provisión totalmente local de los servicios de ingeniería para
la producción y parcialmente local en lo que a diseño se refiere.
En una tercera fase se comienza a exportar algunos de los bienes y
servicios que primeramente se sustituyeron —insumos y maquinarias
básicas— a mercados poco exigentes (por ejemplo, en el caso finlandés, a la
Unión Soviética después de la segunda guerra mundial); la ingeniería es
casi totalmente nacional, y se profundiza la exportación de productos
procesados cada vez más sofisticados (por ejemplo, papeles finos y
especiales).
Finalmente, en una cuarta fase (que para el complejo forestal
finlandés comenzó a mediados de los años setenta) se exporta de todo:
productos procesados de gran variedad y complejidad, insumos y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

43

maquinaria a mercados exigentes, servicios de ingeniería de diseño y
consultarías especializadas. Asimismo, las empresas del país comienzan a
invertir en el exterior en ese mismo rubro.
Por cierto, la realidad es mucho más rica y menos rígida que los
esquemas de análisis. Además, puede que algunas actividades se atrasen
o adelanten. Pero el esquema anterior seguramente indica a grandes
rasgos la evolución típica que cabría esperar en el desarrollo y
conformación de un complejo productivo maduro exitoso, es decir, uno
capaz de mantener su competitividad, no sólo por su ventaja comparativa
natural, sino crecientemente a base de mejoras continuas en productividad
y la ampliación y profundización de su base productiva. En efecto, sin la
acumulación de progreso tecnológico la evolución del complejo se frenará,
limitándose a la renta pura de la fase extractiva.
De hecho, en el caso del complejo forestal finlandés, si bien la mayor
parte de los adelantos tecnológicos importantes fueron importados, al
menos inicialmente, también hubo innovaciones finlandesas, producto del
aprendizaje por la práctica. Estas han tendido a ser innovaciones menores
pero continuas, y por eso significativas a la larga. Y con el correr del
tiempo, debido a la fuerte base tecnológica —de empresas consultoras,
universidades especializadas y variados centros de investigación en el área
forestal— y la estrecha relación entre productores, proveedores e
infraestructura tecnológica, se ha llegado a efectuar innovaciones
significativas propias. Así, el complejo forestal finlandés, especialmente en
lo que se refiere a productos forestales químicos, está en la frontera
tecnológica mundial (Ojainmaa, 1994).
Sin embargo, basta el anterior recuento del desarrollo de la base
tecnológica que permitió la creciente modernización, especialización y
expansión de dicho complejo para ver que el éxito no está asegurado. Las
posibilidades de fracaso son múltiples, pues su evolución no está
determinada ni es automática. Si bien rara vez hubo una promoción activa,
sí ocurrieron fenómenos fortuitos que bien aprovechados resultaron
decisivos. Por ejemplo, el hecho de que Finlandia tuviera que pagar
reparaciones de guerra a la ex Unión Soviética creó una demanda insaciable
de bienes de capital para las industrias forestal, papelera y minera
soviéticas, que luego le sirvió a Finlandia de impulso decisivo en sus
primeras etapas exportadoras, garantizándole un mercado para sus equipos
aún poco sofisticados y competitivos en el ámbito internacional. Así,
paradójicamente, las reparaciones de guerra fueron decisivas en el
desarrollo y la maduración competitiva de toda esta industria de bienes de
capital.

44

CEPAL

No obstante, se han dado muchos casos de fracasos o éxitos a medias,
por falta del impulso fortuito o por no saber aprovecharlo o por ser la
promoción insuficiente o ineficaz.
c)

Complejos productivos maduros en los países desarrollados

Son muchos y variados los complejos maduros que existen en los
países actualmente desarrollados, no todos los cuales tienen como base un
recurso natural. No obstante, como en América Latina hay relativa
abundancia de recursos naturales, queremos pasar revista a complejos
creados en torno a un recurso natural de importancia.
Por ejemplo, en Noruega existe un importante complejo productivo
en torno a la actividad marítima (Reve y otros, 1992; Reve y Mathiesen,
1994). En él destacan: las industrias de transporte marítimo, las de pesca y
los astilleros para la producción de todo tipo de embarcación, incluyendo
los buques tanques más especializados. Hay también producción y
exportación de equipos y maquinaria para la industria pesquera y la
fabricación de barcos, así como una gran gama de servicios relacionados
con la actividad marítima en todos sus aspectos (por ejemplo, seguros
marítimos, corredores de arriendo de embarcaciones, servicios legales,
consultarías e investigación y desarrollo). Por la abundante energía
hidroeléctrica y gas natural que posee este país, también se ha desarrollado
en él un importante complejo electrometalúrgico.
Dinamarca y los Países Bajos tienen sendos complejos
lácteoganaderos de importancia, y una significativa producción de equipos
y maquinaria para esta actividad. (El complejo lácteo de este último país es
estudiado con cierto detalle más adelante en este libro) Asimismo, en los
Países Bajos ha surgido un complejo productivo completo en torno a la
producción y comercialización de las flores. Canadá y en menor medida
Australia exhiben complejos mineros maduros que abarcan no sólo la
extracción y procesamiento, sino la exploración, la producción de insumos
y equipos y la provisión de servicios conexos. Y una actividad tan
aparentemente tradicional como la producción avícola, ha dado origen a
uno de los complejos más completos y sofisticados (al menos en Estados
Unidos), en el cual las áreas nobles no son siquiera la fabricación de
máquinas y equipos especializados, sino los avances biotecnológicos para
mejorar el engorde y la postura de las aves.
d)

Rasgos de la formación y evolución de los complejos productivos

Cabe señalar que a menudo de un complejo productivo puede nacer
otro. Por ejemplo, en Noruega la fabricación de embarcaciones era un
segmento del cluster en torno a la pesca. Sin embargo, del segmento de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

45

embarcaciones
eventualmente
nació
el
complejo
productivo
marítimo (fabricación, diseño, equipamiento, maquinaria, seguros,
comercialización...) en la actualidad un cluster mucho mayor y más
importante en ese país que el de la pesca.
A veces el cluster genera actividades tan sólidas y profundas que
puede sobrevivir la desaparición del núcleo que le dio origen. Por ejemplo,
la minería finlandesa de principios de siglo impulsó el desarrollo de una
importante industria de maquinaria y equipos para la minería. Hoy día,
pese a que la extracción minera, el núcleo original del cluster, es poco
importante en ese país, la industria de maquinaria para la minería es una de
sus principales actividades exportadoras. De hecho, Finlandia exporta tres
veces más equipos para la minería que Australia, siendo que la exportación
minera de Finlandia es un tercio de la de Australia.
Asimismo, de un complejo productivo aparentemente poco exigente
tecnológicamente —como el complejo lácteo en Dinamarca— puede surgir
una actividad tecnológicamente sofisticada, como es la fabricación de
equipos y maquinaria, que hoy día constituye un cuarto de las
exportaciones Danesas.
Ni siempre es la producción física lo central del complejo. Por
ejemplo, aunque los Países Bajos siguen produciendo flores, es aún más un
gran importador, pues las reexporta! En efecto, su ventaja comparativa
actual radica principalmente en el desarrollo genético de nuevas variedades
y en la comercialización de flores a toda Europa y al resto del mundo.
Por cierto, los complejos productivos no se dan sólo en torno a bienes
físicos, como la extracción de recursos naturales, sino a la provisión de
servicios ligados a recursos naturales. Por ejemplo, el complejo turístico fue
fundamental para impulsar el desarrollo español de posguerra, que se basó
8
en la riqueza de la costa española (con abundancia de sol y playa).
e)

Complementos político-institucionales

La mayor parte de los complejos productivos que se formaron en los
países desarrollados se dieron en forma relativamente espontánea sin un
papel particularmente activo del Estado. No obstante, un factor importante
para potenciar e intensificar los encadenamientos en casi todos los complejos
exitosos fue una complementación institucional idónea, a veces de origen
8

Mas, según la situación, pueden ser aún más importante el ecoturismo (Costa Rica,
Ecuador, la Amazonas, etc.); el turismo de aventura (los rápidos y canales de Chile, la
escala de la cordillera, etc.); el turismo arqueológico o histórico (México y Centroamérica,
Perú y Ecuador, etc.); el turismo medicinal (Cuba entre otros); y colonias de cuidado
para jubilados de la tercera edad del mundo desarrollado (el Caribe, México,
Centroamérica, etc.).

CEPAL

46

público (regional o estadual más que nacional), siempre con la inclusión de
9
asociaciones de los propios productores del complejo. Ya mencionamos la
importancia para el desarrollo minero y también agroindustrial, de los
Estados Unidos el temprano establecimiento de carreras universitarias de alta
especialización tecnológica, con fuertes vínculos entre esos departamentos y
la industria para el desarrollo de innovaciones. Y es muy conocido la
importancia de la proximidad a grandes centros universitarios y a mano de
obra profesional altamente especializada en el desarrollo de los clusters de
Silicon Valley (California) y Route 128 (en torno a Boston). Asimismo,
programas de aprendizaje y capacitación han sido vitales en muchos otros
clusters, como las de Emilia Romagna (Italia), Bad Wurttemberg (Alemania),
West Jutland (Dinamarca), en los países desarrollados, y de la industria del
calzado en el Sinos Valley (Brasil) y la industria de confección en Ludhiana
(India) en países en desarrollo.
Asimismo, centros proveedores de servicios han sido de gran
importancia en el desarrollo de los complejos productivos. Por ejemplo, en
el distrito industrial de Baden Wurttemberg los centros de transferencia
tecnológico estaduales (más de 100) con fuertes vínculos al complejo
productivo, han sido esenciales para su desarrollo y actualización
productiva. El centro proveedor de servicios (CITER) ha contribuido al
desarrollo del complejo textil de Emilia Romagna, por medio del suministro
de información sobre tendencias de los mercados, precios internacionales
de telas, maquinaria disponible y tendencias de la moda; centros similares
existen para el calzado, la maquinaria agrícola y la construcción. Asimismo,
Emilia Romagna opera centros para la promoción de las exportaciones y de
la calidad, y programas de desarrollo de proveedores. Organismos
privados y públicos que cumplen funciones similares también han sido
decisivos para casi todos los complejos productivos emergentes en países
en desarrollo.
Finalmente, también han desempeñado un papel clave las
instituciones financieras proveedoras de crédito, a veces muy
especializadas para atender a las necesidades de diversos tipos de
complejos, tanto en los países desarrollados como en aquellos en desarrollo.
En este caso, y también en los anteriores, el nacimiento y formación inicial
de los complejos son espontáneos y relativamente ajenos a cualquier apoyo
institucional especial; pero su desarrollo posterior se beneficia tanto de la
acción colectiva de sus miembros como de las políticas de apoyo específicas
que apliquen los organismos públicos.

9

Esta sección se basa en Schmitz y Musyck (1993) y Nadvi y Schmitz (1994).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

4.

47

Complejos productivos incipientes en América Latina

¿Están surgiendo complejos productivos en torno a los recursos
naturales en América Latina, por incipientes que ellos sean? La respuesta es
claramente que sí. Veamos algunos ejemplos.
a)

El complejo oleaginoso en Argentina

Este primer ejemplo está tomado del sector agroalimentario, de gran
relevancia en la región. Se trata del complejo oleaginoso de Argentina (De
Obschatko, 1997). Como muestra el gráfico 4, este complejo genera el 25%
de las exportaciones argentinas y ha tenido un crecimiento vertiginoso: sus
exportaciones aumentaron 17 veces entre el principio de los años setenta y
el inicio de los noventa, cuando su valor llegó a los 3 400 millones de
dólares. Este complejo, que es de primordial importancia para la Argentina,
aprovecha la ventaja comparativa para la producción agrícola que ofrece la
pampa argentina, y una salida al mar relativamente próxima. Su despegue
fue impulsado por: i) la duplicación del precio internacional de las semillas
oleaginosas y del aceite, lo que hizo muy rentable la producción de ambos;
ii) un fuerte aumento del rendimiento por hectárea en los últimos 20 años
(de 2.2% anual en la soja y de 4.0% anual en el girasol), y iii) la factibilidad
de hacer un doble cultivo, de trigo en el invierno y de soja en el resto del
año, lo que duplicó la rentabilidad de la tierra.
En la actualidad el complejo está ya bastante maduro y exhibe
encadenamientos hacia atrás, hacia adelante y hacia los lados. En lo que a
encadenamientos hacia adelante se refiere hay una importante industria
procesadora que toma el insumo agrícola (soja y girasol) y lo convierte en
aceite y subproductos, duplicando el valor por tonelada (de 245 a 485
dólares). La fase de comercialización que sigue incluye servicios tan
importantes como los de almacenamiento, transporte y embarque.
Tanto las fases agrícolas como las de procesamiento tienen
importantes encadenamientos hacia atrás. La fase agrícola ha generado
demanda de maquinaria, herbicidas y semillas oleaginosas que ha dado
lugar a una industria nacional de equipamiento, de biotecnología y de
insumos. Asimismo, se ha creado una industria nacional (bajo licencia de
fabricantes internacionales de equipos) que produce 90% de la maquinaria
requerida por las procesadoras. Además, la necesidad de asegurar un
abastecimiento adecuado y oportuno y así poder mantener a la industria
procesadora plenamente utilizada, ha dado lugar a convenios entre las
procesadoras y los productores agrícolas en virtud de los cuales las
primeras entregan a los productores financiamiento para insumos y
asesoría técnica en la difusión de tecnologías modernas. Finalmente, en la
mejora fuerte y constante de los rendimientos han influido los servicios

CEPAL

48

ofrecidos por centros de investigación agronómico como el de la
Universidad de Buenos Aires, que se encargó de la adaptación y mejora de
variedades de semillas importadas.

Gráfico 4
ARGENTINA: COMPLEJO OLEAGINOSO

Encadenamientos
“hacia atrás ”

Encadenamientos
“hacia adelante ”
Aceite

Soja

Desarrollo de semillas
más aptas para aceite
(INTA).
Biotecnología para
resistir herbicidas
Maquinaria agrícola

Producción agrícola
ventaja comparativa
= Pampa

Girasol

Procesamiento
industrial

485
dólares /t
Subpro ductos

245

US$/t

Comercialización
(genera el 25% de
las exportaciones
argentinas )

215

US$/t

Maquinaria industrial
(90% producción
argentina bajo licencia )

Convenios de indus triales y productores
para financiar
insumos y difundir
tecnología

Almacenamiento
Transporte
Embarque

Servicios relacionados :
Investigación agronómica de
Universidad de Buenos Aires
(adaptación de variedades
importadas desde 1958)

Fuente: De Obschatko, E.S. (1997).

El complejo pasó por tres etapas. En la primera fase, la agrícola, que
duró 10 años hasta 1984, las exportaciones de grano aumentaron 200 veces,
alcanzando un valor de 600 millones de dólares al año. En la segunda fase,
la actividad procesadora, que se había iniciado en la etapa anterior, exhibió
un dinamismo notable: las exportaciones de aceite se doblaron y en la
actualidad alcanzan un valor de alrededor de 1 500 millones de dólares.
Durante esta segunda etapa se suscribieron convenios entre los industriales
y los productores, por los cuales se proveía a estos últimos de tecnología y
de financiamiento para insumos con el fin de asegurar un abastecimiento
adecuado y oportuno a las plantas industriales.
Cuatro factores determinaron este fuerte desarrollo industrial: i) un
aumento en el precio internacional de los aceites; ii) un tipo de cambio
efectivo más favorable a la exportación industrial que a la agrícola, ya que
el impuesto a las exportaciones agrícolas era más alto que el que gravaba
las exportaciones de aceite; iii) la rápida introducción de la tecnología de
punta en Argentina significó que la planta procesadora promedia argentina

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

49

fuese más moderna que la de Estados Unidos ocupando la tecnología
moderna de la producción de aceites por medio de solventes químicos en
lugar de la tecnología más anticuada e ineficiente de procesamiento a base
de prensas; y iv) mejoras de productividad (¡de 10 veces!) debido al
aprendizaje y al pleno aprovechamiento de las economías de escala (de
hecho, la cantidad de aceite producida creció ocho veces, mientras que el
empleo en las procesadoras cayó en 20%).
La tercera etapa se caracterizó por un pujante crecimiento de las
actividades de comercialización. Dos fenómenos fueron importantes en esta
fase. Por un lado se produjo la desregulación de muchas actividades
esenciales para la comercialización, como las de ferrocarriles, transportes y
puertos. Por otro lado, y en parte debido a la desregulación, se inició un
ciclo de fuerte inversión en bodegas de almacenamiento, transporte,
ferrocarriles, puertos y embarques propios. Todo ello contribuyó a relevar
la importancia de la fase de comercialización en el complejo.
La competitividad internacional del complejo oleaginoso argentino
se revela por su éxito en penetrar en el mercado más exigente, el de los
países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos
(OCDE). En el gráfico 5 se observa que en las importaciones de oleaginosas
y productos afines efectuadas por la OCDE en 1994 Argentina ocupa el
segundo lugar, después de los Estados Unidos, empatando con Brasil y
Canadá. Si bien la participación argentina en el mercado de pienso y
semillas y frutas oleaginosas de la OCDE es inferior a la de Brasil, en el de
aceites es mucho mayor (5% contra alrededor de 1%). En cambio, si bien
Argentina produce maquinaria para el complejo oleaginoso, aún no es un
exportador significativo de maquinaria para elaborar alimentos, como lo
son los Estados Unidos (con 10% del mercado de la OCDE) o Canadá (con
menos de 2%). El próximo paso que cabría esperar es el de la exportación (y
no sólo la producción para el mercado interno) de maquinaria elaboradora
de alimentos.
De hecho, como se ve en el gráfico 6, Argentina ya ha comenzado a
exportar tales equipos, entrando primero al mercado latinoamericano
donde tiene una participación de 2%. Esta participación, aunque es
modesta, supera a la de Canadá, país que por lo visto es competitivo en la
OCDE (probablemente en el mercado de los Estados Unidos) pero mucho
menos en América Latina. De los países latinoamericanos, es Brasil el que
tiene la mayor participación en el mercado de la región (con un 6%), muy a
la zaga de los Estados Unidos (con casi 30% de este mercado).

CEPAL

50

Gráfico 5
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE
OLEAGINOSAS Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR LA OCDE, 1994

45

40

35

Porcentajes

30

25

20

15

10

5

0
Argentina

Bolivia

Brasil

Canadá

Estados Unidos

Pienso para animales

Semillas y frutas oleaginosas

Aceites fijos de origen vegetal

Máquinas para elaborar alimentos

Fuente: CEPAL sobre la base de datos oficiales.

Gráfico 6
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE
OLEAGINOSAS Y RUBROS AFINES EFECTUADOS POR
AMÉRICA LATINA, 1994
70

60

Porcentajes

50

40

30

20

10

0
Arge ntina

B o livia

B ras il

C anadá

Es tado s U nido s

P ien so p ar a a n im a les

S em illas y fr u tas o leagin o sas

A ceites f ijo s d e o r igen v egetal

M áq u in as p ara elab o rar alim en to s

Fuente: CEPAL sobre la base de datos oficiales.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

51

Esto sugiere que primero se produce maquinaria para la industria
nacional (si la demanda es suficiente). Después, con mayor experiencia, se
empieza a exportar maquinaria simple a los mercados más próximos,
mientras se inicia la producción de maquinaria más sofisticado para la
industria nacional. Finalmente, en una etapa posterior, se comienza a
exportar maquinaria simple a todos los mercados y maquinaria
especializada a los mercados más próximos que se puedan servir desde la
casa matriz.
b)

El complejo forestal

Otro ejemplo importante de complejo productivo incipiente en
América Latina, es el vinculado a la actividad forestal.
El gráfico 7 muestra la participación de los rubros forestales en las
importaciones efectuadas por la OCDE en 1994. Finlandia y Suecia poseen
los complejos productivos más completos y desarrollados; los de Brasil,
Chile, Malasia, Indonesia y la provincia de Taiwán —esta última pese a
carecer del recurso natural (la madera)—, tienen cierto peso internacional.
Cabe destacar que ha habido especialización en nichos diferentes, incluso
del mismo rubro: por ejemplo, los suecos se han concentrado en muebles
caros de alto diseño, mientras que los taiwaneses se han dedicado a la
producción en serie. Pese a la mayor especialización sueca en muebles de
calidad, el valor total de las exportaciones de muebles taiwaneses dobló casi
el de los suecos. Ello muestra que no siempre el nicho de alto valor y
calidad es el de mayor valor total.
Una comparación de los gráficos 7 y 8 muestra que desde 1977 los
complejos forestales de los países en desarrollo han venido ganando
participación en el mercado de la OCDE en forma pujante, mientras que los
de Suecia han exhibido un fuerte descenso. El desarrollo de los complejos
de Brasil y Chile es aún más visible si observamos su participación en las
importaciones latinoamericanas en estos rubros (gráfico 9). El desarrollo de
Chile y sobre todo de Brasil es notable. La participación de Brasil en las
importaciones de madera y rubros afines efectuadas por América Latina es
dominante en todos los rubros (salvo en la pulpa, donde Chile es la primera
fuerza), y muy superior a la de Finlandia y Suecia: aún más, su
participación en el mercado latinoamericano de maquinaria para pulpa y
papel, así como en el de papel y cartón, es superior a la de Suecia y
Finlandia en conjunto.

CEPAL

52

Gráfico 7
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES
DE MADERA Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR OCDE, 1994
20

18

16

Porcentajes

14

12

10

8

6

4

2

0
BRASIL

CHILE

MALASIA

INDONESIA

TAIWAN

FINLANDIA

Madera para pulpa
Papel y cartón

Manufacturas de madera

Muebles

SUECIA

Pulpa

Máquinas para pulpa y papel

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

Gráfico 8
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE
MADERA Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR LA OCDE, 1977
20

18

16

Porcentajes

14

12

10

8

6

4

2

0
BRASIL

CHILE

MALASIA

INDONESIA

TAIWAN

FINLANDIA

Madera para pulpa

Pulpa

Papel y cartón

Manufacturas de madera

Muebles

Maquinas para pulpa y papel

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

SUECIA

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

53

Gráfico 9
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE MADERA
Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR AMÉRICA LATINA, 1994
20
18
16

Porcentajes

14
12
10
8
6
4
2
0
BRASIL

CHILE

MALASIA

INDONESIA

TAIWAN

FINLANDIA

Madera para pulpa
Papel y cartón

Manufacturas de madera

Muebles

SUECIA

Pulpa
Máquinas para pulpa y papel

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.

La participación chilena, por su parte, es superior a la sueca, salvo en
máquinas para pulpa y papel. Esto pone de relieve el importante avance de
los complejos forestales de Brasil y Chile, a los que todavía les queda
mucho potencial que desarrollar en los mercados más grandes y exigentes
de la OCDE.

5.

De la evolución espontánea a las políticas de promoción

En la sección anterior se ha mostrado el importante papel que
desempeñó el desarrollo de los complejos productivos en torno a los
recursos naturales en muchos países bien dotados de esos recursos y
actualmente desarrollados. Una estrategia de desarrollo similar que
impulse la consolidación de los complejos hoy incipientes en tomo a su rica
base de recursos naturales, ofrecería a la región un evidente potencial de
desarrollo.
a)

Si este desarrollo se está dando en forma natural, ¿por qué
promoverlo?

La respuesta es doble. Por una parte, el desarrollo de varios de estos
complejos productivos en los países desarrollados (el forestal, el

CEPAL

54

siderúrgico, el minero,...) recibió un impulso o apoyo estatal significativo en
al menos algunas de las fases de su desarrollo (inversión directa, subsidios
a investigación y desarrollo, inversión en infraestructura física y
tecnológica; etc.). Por otra parte, se trata de aprovechar la gran ventaja de
un desarrollo tardío, de que a grandes rasgos se sabe hacia donde se va y,
por consiguiente, se hace más factible la promoción. No es, pues, una
promoción voluntarista o ahistórica, ni una promoción en contra de las
fuerzas del mercado. Por el contrario, por ir en la dirección de la evolución
natural de las fuerzas del mercado se trata de anticiparse al mercado y así
acelerar el desarrollo, creciendo a tasas mucho mayores que las espontáneas
o históricas y así llegar antes.
Es importante que todos los agentes económicos tomen conciencia en
forma colectiva de las virtudes de esta estrategia. En efecto, tal toma de
conciencia equivale a un proceso de planificación estratégica, en que se
aúnan voluntades y se coordinan esfuerzos; de este modo se reduce la
incertidumbre, se trabaja en todo momento más cerca de la frontera de
producción, se maximizan las rentabilidades y por ende se multiplica la
acumulación y la eficacia de los factores productivos.
b)

Con todo, ¿cuán importantes pueden ser los complejos
productivos en torno a los recursos naturales?

A menudo se considera que el impacto global de estos complejos es
limitado, pues la actividad nuclear o extractiva suele tener un peso
reducido en el PIB. Tal raciocinio es profundamente errado, pues se
concentra exclusivamente en el impacto directo de los complejos.
Por ejemplo, Meller (1996) estima que todas las exportaciones
chilenas, la gran mayoría de las cuales hacen uso intensivo de recursos
naturales, generan en forma directa apenas un 10% del empleo. Sin
embargo, cuando se incluye el empleo indirecto de esas exportaciones —es
decir, el empleo generado por las actividades que procesan, comercializan y
transportan esas exportaciones (los eslabonamientos hacia adelante), así
como las que les proporcionan insumos, bienes de capital y servicios de
consultaría e ingeniería (los eslabonamientos hacia atrás)— el empleo más
que se duplica. En efecto, se estima que el empleo generado en forma
indirecta hacia atrás es de un 6% de la fuerza de trabajo nacional, mientras
10
que el empleo generado indirectamente hacia adelante es de otro 7.5%.
Además, gracias a las divisas provenientes de las exportaciones (y los
productos con alto contenido de recursos naturales suelen ser exportados),
se dispone de recursos para importar, lo que tiene un importante efecto
10

Respecto al fundamento de las cifras que figuran en este párrafo véase Díaz y Ramos
(1998).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

55

adicional sobre el empleo (tanto en su transporte y comercialización, como
en el empleo y producción posibilitado por los insumos intermedios y
bienes de capital importados). De hecho, a diferencia de lo que sucede con
los sustitutos de las importaciones, cada dólar de exportación, al permitir
un dólar de importación, genera un ingreso adicional para el fisco por el
arancel a las importaciones que las exportaciones financian. Ello es igual al
15% de arancel (el promedio en la región) sobre las importaciones. Si se
invirtiese ese ingreso fiscal adicional, se generaría un 10% de empleo
adicional (bajo el supuesto de que cada 30 000 dólares crea un buen empleo
de alta productividad). El empleo total del complejo de actividades en
torno a los recursos naturales de exportación en Chile por ejemplo,
originaría alrededor de un tercio del empleo total del país, más de tres
veces el efecto directo. El verdadero impacto del complejo sobre la
economía nacional sería así de gran importancia.
c)

¿Cómo promover los complejos productivos? ¿Se trata de
elegir ganadores?

Las experiencias de complejos maduros en países desarrollados son
indicativos de hacia dónde puede ir nuestro desarrollo. Pese a que la
historia nunca se repite, el camino recorrido por los países con abundantes
recursos naturales que actualmente son desarrollados da una idea de la
dirección que se tenderá a seguir (o a no seguir) en América Latina. Es este
conocimiento el que se debe aprovechar para decidir cómo mejor acelerar la
maduración de los complejos productivos incipientes de la región.
En efecto, una comparación de los complejos latinoamericanos
incipientes en torno a una base de recursos naturales, con complejos
similares ya maduros en los países desarrollados, sugiere las siguientes
medidas:
-

Identificar en forma conjunta con el sector privado el potencial de
desarrollo de las actividades proveedoras de insumos y de
equipos, en comparación con las actividades de extracción y
procesamiento; de las industrias procesadoras de creciente
complejidad, y de los servicios relacionados, incluyendo en
especial los de ingeniería y de consultaría. No se trata, por cierto,
de dirigir la inversión en forma directa hacia esas actividades
como si fuéramos una suerte de GOSPLAN, sino de efectuar una
planificación estratégica entre los distintos agentes económicos
para que se examinen en forma sistemática y colectiva las
oportunidades de inversión en el complejo productivo pertinente.

-

Identificar las actividades del complejo productivo que requieren
más inversiones extranjeras, por lo avanzado de su tecnología,

CEPAL

56

por su acceso a los mercados internacionales, o por los montos de
recursos envueltos, y dirigir los esfuerzos nacionales a atraer a las
empresas transnacionales más idóneas al país. En efecto, ya en los
años noventa ha habido un fuerte incremento de la inversión
extranjera directa (IED) en América Latina. Tales inversiones
abren nuevas oportunidades a productores de la región de ser
proveedores de empresas transnacionales no sólo para el mercado
interno, sino posiblemente para los mercados internacionales. Sin
embargo, no toda IED tiene el mismo potencial de generar
eslabonamientos, externalidades o aprendizaje tecnológico crítico,
y es probable que las empresas transnacionales no conozcan las
oportunidades locales. De ahí que se justifican los esfuerzos por
atraer no tanto a la IED en general, sino a las empresas y a las
inversiones extranjeras directas que pudieran aprovechar mejor
las fortalezas e oportunidades ofrecidas por los complejos
incipientes de la región y potenciar más su desarrollo y
11
profundización.
-

Identificar las tecnologías matrices y claves para desarrollar los
complejos productivos y fomentar su dominio y actualización
local a través de políticas selectivas de fomento a la investigación
y desarrollo, tanto en las empresas nacionales como en institutos
de investigación; asimismo, fomentar la actualización y
adaptación tecnológicas mediante misiones al exterior, promoción
de licencias y joint ventures, y programas de cofinanciamiento de
consultarías en tecnologías claves.

-

Identificar las necesidades de infraestructura del complejo a corto,
mediano y largo plazo, sobre todo en las áreas de mayor interés y
responsabilidad públicos: infraestructura física, infraestructura
científica y tecnológica, e infraestructura de recursos humanos
(sobre todo técnicos de nivel medio, técnicos especializados y
profesionales).

Si bien para estos fines podrían utilizarse instrumentos duros, es
decir, incentivos directos o coercitivos, se considera que bastarían, y
estarían más en el espíritu actual, que fuesen instrumentos blandos, es
decir, concertados e inductivos más que coercitivos salvo, por cierto, en lo
que a la infraestructura física, tecnológica y de profesionales se refiere. En
efecto, estas últimas son de responsabilidad principal del sector público,
por lo que no hay otra opción que planificar y priorizar la asignación de sus
limitados recursos entre sus múltiples obligaciones.
11

Véase Battat, Frank y Shen (1996), en especial respecto al potencial que ofrecen las empresas
transnacionales para el desarrollo de empresas proveedoras nacionales de la región.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

57

Por otra parte, hay que reconocer que acelerar la maduración de los
complejos es una forma de elegir ganadores. Sin embargo, no lo es en el
sentido peyorativo de partir de la nada y elegir en forma voluntarista.
Simplemente se trata de hacer una apuesta razonable, basada en las
tendencias históricas del desarrollo, y así acelerar lo que el mercado tenderá
a hacer por su cuenta. En efecto, una de las ventajas de un desarrollo tardío
es que se puede aprender de la experiencia de los demás y así saltarse
etapas innecesarias. Concretamente, aquí se aboga por aprender de la
experiencia histórica y promover esas actividades que tendieron a surgir en
torno a los recursos naturales en forma espontánea en los países
actualmente desarrollados y ricos en recursos naturales. Es, pues, ir con, y
no contra el mercado.
Con todo, debemos insistir que esta estrategia es una apuesta,
razonable pero no segura. No hay garantía de éxito. Tal como se pueden
desaprovechar oportunidades por falta de una debida promoción, se puede
fracasar por caer en lo contrario, donde, por no diferenciar adecuadamente
entre promoción y paternalismo, se subsidia en exceso, lo que
desincentiva la innovación e iniciativa privada y genera alta dependencia
(como fue el caso de la Corporación Venezolana de Guayana). No obstante,
consideramos que es una apuesta razonable basada en nuestra capacidad
de aprender del pasado y no tener que depender exclusivamente de la
espontaneidad y la ocurrencia fortuita o providencial.
Finalmente, es de notar que esta estrategia de industrialización a
partir de los recursos naturales no es una panacea, sino un instrumento
valioso en la actual etapa de desarrollo de la región, enfrentada al desafío
de convertir su dotación actual de recursos naturales —abundantes por
ahora, pero en definitiva limitados— en un crecimiento ilimitado. No se
trata de reemplazar el mercado sino de acelerarlo y lograr en 40 ó 50 años lo
que le tomó 100 años hacer en forma espontánea a los países actualmente
desarrollados que contaban con amplios recursos naturales. Es esto lo que
posibilitará nuestro desarrollo económico a tasas aceleradas, muy
superiores a las históricas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

59

Parte II
Los lácteos como caso particular … y contrapunto

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

61

Complejos productivos, apertura y
disolución de cadenas
Martine Dirven
Noviembre de 2000

Introducción
Una característica frecuente de la estructura primaria e industrial de los
países en desarrollo es su dualidad, es decir, el hecho de que convivan un
gran número de agentes muy pequeños y un número sumamente reducido de
agentes muy grandes. El sector lácteo no es una excepción al respecto. Así ha
ocurrido tradicionalmente en la producción primaria; así es en la elaboración
industrial y también lo es crecientemente en la distribución. La casi nula
gravitación numérica y productiva de los agentes que están entre ambos
extremos es lo que se ha llamado el medio faltante (the missing middle). En
parte, esta ausencia obedece a que las empresas más pequeñas encaran
mercados (financieros, de información y otros) imperfectos y tienen asimismo
limitaciones en su propio capital físico y humano y, con frecuencia, en la
infraestructura física que las rodea. Todo ello les dificulta transitar hacia
1
tamaños mayores. Esta fuerte heterogeneidad en la estructura productiva
lleva a que los agentes tengan intereses distintos, lo que a su vez dificulta que
colaboren entre sí para el logro de objetivos comunes.
1

La misma organización familiar de la mayoría de estas empresas también pone un freno a
la expansión, ya que generalmente no están dispuestas a crecer más allá de lo que permite
el control personal de la empresa.

62

CEPAL

La cercanía o lejanía de la cuenca lechera con respecto a un núcleo
urbano importante define su especialización y organización productiva y,
por ende, la trama de insumo-(servicio)-producto. Además, hay factores
que fortalecen la trama insumo-(servicio)-producto y las relaciones entre los
agentes que participan en ella, y hay otros que las debilitan. Según puede
observarse, el fortalecimiento ha tendido a darse, a partir de la apertura, en
los servicios (a menudo para la venta de bienes importados) y el
debilitamiento se da más bien en la producción de bienes de capital, en la
producción de insumos, en la investigación aplicada y en el desarrollo de
tecnología. Trataremos de descubrir por qué se han debilitado los
encadenamientos, en especial en las pequeñas y medianas empresas
(PYME). En efecto, aparentemente hay factores que trasladan el óptimo de
la producción y de la distribución hacia escalas mayores, factores que tienen
que ver con:
i) la diferencia entre el costo del capital en el mercado nacional y en
el internacional junto con las dificultades que tienen las PYME para acceder
al capital en el primero, mientras que las multinacionales y en forma
creciente los conglomerados nacionales tienen fácil acceso a aquel en el
segundo;
ii) la disminución de la demanda de investigación y de adaptación
nacional de tecnología, así como el repliegue en la producción de bienes de
capital e insumos a causa de la apertura y la mayor competitividad de lo
importado, pero a causa también de que el lema actual es foreign is
2
beautiful. Esto conduce a su vez a una disminución de la oferta de bienes
(entre ellos los conocimientos) a que pueden acceder las PYME, ya que las
tecnologías externas suelen ser de una escala o de características
inapropiadas para sus necesidades;
iii) la expansión de las ventas por intermedio de grandes cadenas de
supermercados, su posición cada vez más oligopsónica y las condiciones
que éstas imponen en forma creciente, condiciones que en términos de
costos por unidad son incluso más severas para los pequeños proveedores;
iv) el papel cada vez más importante de las marcas y la rápida
diversificación de los productos, los cuales, en el inicio de su oferta en el
mercado, son a menudo impuestos al consumidor gracias a fuertes
campañas publicitarias (supplier-led), en circunstancias de que tanto el
desarrollo de nuevos productos como la publicidad —ambos con un fuerte
componente de costos fijos— son prohibitivos para las PYME.

2

“Lo extranjero es bello” (un paralelo con el small is beautiful de Schumacher).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

63

Existe cada vez mayor preocupación por estos problemas y su
impacto sobre la equidad desde el punto de vista de los ingresos y del locus
de decisión —tanto geográfico como en lo referido al tipo de agentes.
También hay preocupación creciente por la disminución de la producción
de conocimientos y de la capacidad de investigar y adaptar a nivel local y
nacional en varios nodos de la trama insumo-producto. Hay asimismo
inquietud por el tipo de sociedad que nos espera si estas tendencias
3
continúan y se profundizan.
En una primera sección, haremos una breve descripción de los dos
enfoques distintos con que se abordaron los estudios de los complejos
productivos que estuvieron en la base de nuestras reflexiones. En una
segunda sección se describe cómo, con los encadenamientos actuales, es el
conjunto de elementos situados en torno a la actividad primaria lo que
participa con mayor peso en el producto interno bruto (PIB) de las
economías nacionales. En la sección tercera se analiza el dinamismo del
sector lácteo de la región, la heterogeneidad de sus agentes, así como
algunas de las causas y consecuencias de ello. En la cuarta sección se
describen brevemente algunos efectos de la apertura. La quinta y última
sección contiene la médula de nuestra interpretación sobre el rumbo de
los distintos complejos productivos organizados en torno al sector lácteo
y de nuestra preocupación al ver que varios de ellos —en especial
los existentes en los países donde las políticas de apertura se han
instaurado con mayor ímpetu— no evolucionan en la dirección de
un fortalecimiento de la trama insumo-(servicio)-producto basado en
la creación cada vez mayor de tecnología y de diseños propios. Por
lo tanto, en esta última sección trataremos también de llegar a
conclusiones y sugerencias de políticas y acciones orientadas a mitigar estas
tendencias.

3

Estas preocupaciones fueron claramente expresadas en la reunión de la Asociación
Internacional de Economistas Agrícolas (AIEA), celebrada en Foz de Iguazú el 2 de agosto
de 1999, y en la reunión de la Asociación Americana de Economistas Agrícolas (AAEA),
que tuvo lugar en Nashville, del 8 al 11 de agosto de 1999. Yoguel y Gatto (1989) dicen lo
mismo, en sentido positivo: Por una parte, la participación productiva de un conjunto de
medianas y pequeñas firmas contribuye efectivamente a una distribución más equitativa
del poder económico en el conjunto de la sociedad, facilitando patrones de
funcionamiento socialmente menos excluyentes, políticamente más estables y
regionalmente más equitativos. Por otra parte, un alto grado de concentración económica
conduce necesariamente, en términos dinámicos, a una ineficiente asignación de recursos
en la economía global (citado en Acuña y Petrantonio, 1995).

64

I.

CEPAL

El análisis de los complejos productivos lácteos
en la práctica

El estudio de los complejos productivos se diferencia bastante de los
análisis más tradicionales. Estos últimos suelen mirar un eslabón particular
y subsectorial (por ejemplo, la producción agroindustrial de los derivados
de leche) bastante aislado de la evolución que pueden tener la tecnología,
las estructuras, los costos o las relaciones en el sector primario o terciario. El
análisis de las “cadenas” agroalimentarias es una reacción frente a esa
visión aislada, pues da importancia a los tres grandes eslabones que por lo
general ligan al productor y al consumidor, es decir, la producción
primaria, su transformación y su comercialización. El análisis de los
complejos productivos —según la acepción dada al término en este libro—
va varios pasos más allá. En efecto, se inicia con el “clima” que predomina
en el complejo y con los numerosos factores que son determinantes para su
desarrollo y desempeño (como condiciones y “clima” sociopolítico y
empresarial, grandes precios que codeterminan la posición competitiva
internacional, calidad de los servicios e infraestructura, políticas de
fomento) y sigue con las relaciones de insumo-(servicio)-producto de los
grandes eslabones, preguntándose a la vez quiénes son los agentes, dónde
están físicamente localizados, cómo interactúan entre sí, cómo funciona el
traspaso de información, el aprendizaje y la innovación tecnológica, si
existen sinergias, derrames tecnológicos, acción conjunta y otros aspectos
4
semejantes (véase el diagrama 1).

4

Michael Porter (1991) hace hincapié en la importancia de la disponibilidad y calidad de los
factores (entre ellos los recursos naturales), la diversidad e intensidad de las relaciones
funcionales entre las empresas, el contexto de competencia interna y externa en que se
mueven, las exigencias de los consumidores y la complementariedad o no
complementariedad de las políticas públicas. Todos estos factores en conjunto parecen
explicar la formación de clusters (o aglutinamiento de actividades conectadas entre sí) y su
grado de madurez (profundidad de las interconexiones, solidez en el tiempo y capacidad
de innovación propia). Según eso, la competitividad de una empresa se potencia por la
competitividad conjunta del grupo de empresas y actividades que forman el complejo o
cluster al cual pertenece. Esta mayor competitividad deriva de las externalidades,
economías de aglomeración, derrames tecnológicos e innovaciones que surgen de la
interacción entre las empresas, actividades y agentes (económicos, académicos, públicos, y
otros) que constituyen el cluster. (En el anexo, los complejos productivos lácteos de Chile,
Colombia, Uruguay y los Países Bajos se resumen bajo la forma del “diamante de Porter”.)
De hecho, se ha podido demostrar que las actividades económicas que se ajustaron con
mayor facilidad a los mercados mundiales en rápida evolución fueron precisamente las
localizadas en áreas con asociaciones gremiales bien desarrolladas y grupos de interés
capaces de emitir opiniones diversas, de mediar en los conflictos y de difundir
información (Schmitz, 1997).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

65

Todo ello torna el análisis más rico y más complejo a la vez, y permite
llegar a conclusiones que apuntan a menudo hacia otro tipo de problemas y
soluciones que los que se habrían podido visualizar con un análisis más
restrictivo. Como el enfoque de los complejos productivos es relativamente
novedoso, la expresión no tiene todavía una acepción cabalmente
refrendada, ni hay tampoco una metodología bien desarrollada para
encarar el análisis correspondiente. En los estudios de caso que se
encuentran en la tercera parte de este libro, el análisis se abordó de dos
maneras esencialmente distintas, cada una con su propia riqueza pero
también con sus propias limitaciones. Así, en dos de los estudios (Argentina
y Uruguay) el análisis se hizo sobre la base de una matriz de insumoproducto sectorial. Esto permitió tener una idea bastante apropiada de las
ramificaciones de los encadenamientos del complejo productivo y de su
peso en la economía de cada país. En los demás estudios, el enfoque se basó
en gran medida en entrevistas, con el fin de entender las relaciones insumo(servicio)-producto de cada eslabón y también sus fortalezas, problemas y
perspectivas. La ventaja de este último análisis fue que sacó a la luz una
serie de elementos muy importantes en el funcionamiento del complejo
productivo que probablemente no se habrían descubierto con otros
5
métodos, y permitió reunir también una información muy amplia y rica.
Las desventajas fueron que los entrevistados dejaron sin mencionar, por
diversos motivos, muchos eslabones, insumos y productos cruciales, y que
por lo tanto no recibieron la atención debida. Una mezcla de los dos
enfoques es, sin duda alguna, el método más acertado en caso de que
existan tablas de insumo-producto suficientemente actualizadas y
desagregadas.
Por otra parte, es extremadamente interesante y útil comparar la
evolución de los complejos productivos lácteos en distintos países de la
región, y compararla asimismo con la situación alcanzada y la evolución
reciente en un país con un complejo productivo “maduro”, pues ello
permite matizar conclusiones, entender mejor las relaciones de causa y
efecto y poner en perspectiva muchas de las supuestas verdades aceptadas
por los agentes de cada complejo productivo.

5

Por ejemplo, la importancia de los fermentos en el traspaso de innovaciones tecnológicas,
o la importancia de los buses para el transporte sincronizado con la demanda y de costo
muy razonable de estos fermentos, de repuestos y otros materiales.

66

Diagrama 1
ESQUEMA SIMPLIFICADO DE UN COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO

Grandes precios :
tasa de cambio, de interés, aranceles y otros
Laboratorios
Cercos

Ambiente sociopolítico y empresarial

Alimentos

Políticas de fomento
Productos
veterinarios
y de aseo

Leche cruda

Energía

Transporte ,
comercialización
Leche

Infraestructura

Envases

Distribución y
comercialización
Industria y comercio
Consumidor

Industria láctea

¿Quiénes?
Equipos de ordeño
y enfriamiento

Queso casero

Fermentos

Maquinaria

¿Dónde?
¿Encadenamientos?

Tecnología y
conocimientos

Tecnología y
conocimientos

¿Información?
¿Aprendizaje?

CEPAL

¿Acción conjunta?
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
Nota: El esquema es simplificado por varios motivos, entre los cuales se destacan la heterogeneidad de los agentes de cada eslabón y sus estrategias y especialización
dentro de esa heterogeneidad.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

II.
1.

67

La importancia de los complejos productivos
lácteos en las economías nacionales
Los encadenamientos

Como se vio en el diagrama 1, los sectores primario y agroindustrial
lácteos forman dos claros núcleos, cada uno con sus encadenamientos hacia
atrás y hacia adelante, mientras que la comercialización constituye un tercer
6
núcleo importante que es receptor y transmisor final de los productos.
Debido a que la actividad en torno a los lácteos está concentrada
regionalmente y alcanza cierta masa crítica mínima, se puede observar que
en todos los países han surgido servicios especializados. De hecho, aunque
la proporción varía según la intensidad de la actividad, la demanda de
insumos, servicios y mano de obra representa por lo general entre un 40% y
un 60% de los egresos de la finca lechera, lo cual alimenta una red de
suministro que tiene impacto en los almacenes locales de distribución de
insumos y en el mercado de trabajo local. La red de la leche (a diferencia de
las redes de quesos artesanales y de venta de terneros) moviliza
acopiadores con medios especializados de transporte refrigerado, y requiere
también plantas de acopio y de procesamiento y vehículos especializados
para el reparto detallista (véase el trabajo de Suárez en este volumen). La
agroindustria láctea, por su parte, utiliza materia prima nacional en mucho
mayor proporción que el grueso de las industrias manufactureras.
En Uruguay, por ejemplo, se han desarrollado campos de recría
especializados en llevar a la ternera recién nacida hasta la etapa de vaquilla,
cuando está lista para ser reintegrada en su rebaño lechero de origen. En los
Países Bajos, los productores lecheros se concentran en el trabajo en el
establo y contratan la producción de parte del alimento del ganado a otros
agricultores. En Colombia también han surgido fincas especializadas en el
cultivo de alimentos y forraje para abastecer a las ganaderías cercanas. En
Chile han surgido talleres que se han especializado en adaptar las máquinas
pasteurizadoras al tamaño y las necesidades de las pequeñas y medianas
queserías, y en parte gracias al Centro Tecnológico de la Leche, se ha
formado un conjunto de trabajadores con conocimientos específicos sobre el
sector. En Colombia, una empresa elaboró un programa computacional
técnico-administrativo y contable especial para las empresas ganaderas
lecheras.
El estudio sobre Uruguay fue el único que intentó calcular la
importancia del subsector lácteo con encadenamientos (definidos por los
6

En cambio, el complejo productivo forestal por ejemplo, está compuesto de un número
mayor de núcleos (la plantación, el aserradero, la planta de pulpa y papel, la fábrica de
tableros, y otros), cada uno con sus insumos y productos muy específicos.

68

CEPAL

bloques antes mencionados) en la economía general del país. De esa
manera, llega a la conclusión de que el sector primario (producción de leche
cruda) ocupa el 14° lugar entre las ramas, ordenadas según su aporte
directo al valor agregado. Sin embargo, pasa a ocupar el séptimo lugar
cuando se contabilizan todos los encadenamientos (directos e indirectos), y
ocupa el cuarto lugar cuando se consideran los encadenamientos hacia
atrás. Esto significa, sin lugar a duda, que la producción de leche aporta a la
economía bastante más de lo que parece a primera vista, y tiene
encadenamientos más importantes que muchos otros sectores de la
economía uruguaya. Sin embargo, a pesar de la gravitación de la
producción de leche en la economía del país, tiene pocos encadenamientos
con los sectores productivos de maquinaria e insumos de mayor contenido
tecnológico. Lo mismo ocurre en Chile, Colombia y México. En cambio,
estos encadenamientos son importantes en los Países Bajos y también,
aunque en mucho menor medida, en Argentina.
El sector agroindustrial de elaboración de lácteos hace un aporte al
valor agregado total (directo e indirecto) de la economía uruguaya que lo
ubica en el lugar 29 del ordenamiento de las ramas, aunque ocupa el
décimo lugar cuando se consideran los encadenamientos hacia atrás. Hacia
adelante tiene encadenamientos relativamente débiles (lugar 40),
principalmente hacia el consumo final y, en menor medida, hacia la
industria de alimentos. Esta misma estructura y falta de encadenamientos
hacia adelante se pueden observar en Argentina, Chile, Colombia y México.
En cambio, en los Países Bajos existen varios encadenamientos hacia la
industria química y farmacéutica, así como encadenamientos mucho más
diversificados hacia la industria de alimentos.
En Chile, Colombia y Uruguay, el sector lechero primario aporta
directamente más valor agregado a la economía que el sector industrial.
Así, el aporte directo al producto interno bruto (PIB) de la ganadería de
leche en Colombia es de 3.6%, y el aporte directo de la industria láctea es de
sólo 0.36%. En Chile, el sector primario lechero representa el 0.7% del PIB
nacional y el aporte directo al PIB de las agroindustrias lácteas es del orden
del 1% del PIB manufacturero, que a su vez representa el 16% del PIB total,
por lo cual el sector primario lechero aporta al PIB cerca de cuatro veces
más que el sector manufacturero. Al número de agentes y al empleo creado
en uno y otro sector debe atribuirse el hecho que la productividad laboral y
los ingresos promedio sean de magnitud tan diferente, claramente a favor

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

69

.7

del sector agroindustrial. En Argentina, en cambio, el aporte al PIB de la
producción de leche y la industria conexa es bastante parecido.
En suma, la actividad primaria de producción de leche es importante
en sí y sus encadenamientos hacia atrás son mucho más gravitantes de lo
que muchos intuitivamente habrían pensado. Esto hace de ella una
actividad de fuerte arrastre en la economía nacional. En cambio, la menor
importancia en sí de la elaboración de lácteos, su menor poder de arrastre y
el menor peso de la industria de máquinas y partes ligadas al sector lácteo
en América Latina, se deben en gran parte a la falta de desarrollo hacia
adelante de la industria y a la escasa utilización industrial de los
subproductos, pero se deben también, por otra parte, a la debilidad de los
encadenamientos entre el sector primario y el de elaboración con la
industria metalmecánica. En el diagrama 2 se muestran las diferencias de
encadenamientos que hay entre un complejo productivo maduro y
desarrollado como es el de los Países Bajos y uno incipiente como es el de
Chile.
2.

Las sinergias

La formación de cooperativas de productores de leche es una
reacción natural frente a las características del producto: al ser sumamente
perecedero, caro de transportar, de producción atomizada y de venta diaria
a un comprador monopsónico u oligopsónico. En América Latina, sin
embargo, debido a la tremenda heterogeneidad en cuanto a contexto,
tamaño y tecnología, los agentes pueden tener intereses demasiado
apartados entre sí como para llegar a posiciones convergentes y actuar en
conjunto sin intervención de terceros. Por ello, muchas veces los
productores de la región sólo trabajan en forma conjunta —asociación en
cooperativas o en centros de acopio, contratación de asistencia técnica y
compra en común de maquinaria— gracias a la existencia de un proyecto
de fomento estatal. Por otra parte, en todos los países de la región hay
industrias que, para asegurarse la materia prima en la cantidad y calidad

7

Como veremos más adelante, hay también grandes diferencias entre los países en lo que
se refiere a costos, precios y apropiación de ganancias, lo cual obviamente influye en el
valor agregado y, por ende, en el PIB que aporta cada núcleo.

70

Diagrama 2
ENCADENAMIENTOS EN LOS PAÍSES BAJOS Y CHILE
P u e rto R o t te r d a m
M i n is t e r io d e a g ri c u ltu r a
• te c n o lo g ía p r o d u c c ió n
• a p o y o a c o m e rc ia liz a c ió n
y o r g a n iz a c ió n
• n e g o c ia c ió n c o n U E

U n i ó n E u ro p e a ( U E )
c u o ta s , s u b s id io s , p r e c io s
in te r v e n c ió n , d ire c tiv a s
Im p o r t a d o r a s
•m a íz
• p u lp a c ít r ic o s

E nseñ anza
• té c n ic o - a g ra r ia c o n fá b ric a p ilo t o
p a r a lá c te o s
• E s c u e la p rim a ria y s e c u n d a r ia
a g r a ria
• U n iv e r s id a d e s

S e r v ic io s
• in g e n ie r ía
• c o n s tr u c c ió n

G an ado
A c e r o i n o x i d a b le
c o n o c im ie n t o s y
e x p e r ie n c ia

P r o d u c to re s
d e p a r te s

P r o d u c to re s
m a q u in a r i a
p a r a lá c te o s e
in d u s t r ia a lim e n tic ia
y fá b r ic a s
- quesos
- c e c in a s
- fa rm a c e ú t ic o s

C o n t ro l c a li d a d
fu n d a c ió n ( s e m i p ú b lic a )
d e l Ó r g a n o C e n tra l d e
C o n tr o l d e L á c te o s

T ra n s p o rt e y a c o p io

S o lic it u d in n o v a d o ra
C r é d it o

F á b r ic a s e n v a s e s
v id r io
p lá s tic o s y c a r t ó n

M e z c la d o ra s
a lim e n t o s
P r o d u c c i ó n le c h e
1 0 .9 9 0 m il t o n /a ñ o
(1 9 8 8 )

In d u s tr ia l á c te a
3 g r a n d e s c o o p e ra t iv a s
6 c o o p e r a tiv a s u n id a s
1 2 c o o p e r a tiv a s in d e p e n d ie n te s

P u b l ic id a d

J u g o s d e fr u ta s ,
m a rg a r in a s
im ita c ió n lá c te o s ,
b e b id a s
E x p o r t a c ió n d e
s e r v ic io s
a p r o d u c to re s f u e r a
d e l p a ís d e m a q u in a ria
p a r a in d u s tria a lim e n t ic ia

M e r c a d o in te r n o
• le c h e flu id a
•q u e s o
• le c h e e n p o lv o
• m a n t e q u illa
• y o u g u r y p o s tre s
• h e la d o s

P r o m o c ió n y fo m e n to
e x p o r ta c i ó n
G r u p o d e fa b ric a n te s
d e m a q u in a ria p a r a la
in d u s t r ia a lim e n tic ia

N o e x is te e n C h ile

In v e s tig a c i ó n
g e n é tic a

In s t itu to H o la n d é s
In v e s t ig a c ió n d e
L á c te o s ( N IZ O )

U n ió n d e C o o p e r a t iv a s lá c te a s
O M V - C a m p in a
E m p re s a s lá c t e a s

• m e d io a m b ie n t e
• a p lic a c ió n lá c te o s e n in d u s t r ia d e c e c in a s
• a lim e n t o s
• s e r v ic io s in g e n ie ría p a r a c o n s tru c c ió n d e p la n ta s

S e r v ic io s
S is t e m a in f o r m a c ió n
p r e c io s
( V e e - n e t)
In d u s tr ia a l im e n to s
• c e c in a s
• a lim e n t o s in fa n tile s
• p a s te le r ía

M i n is t e r io d e
E c o n o m ía
In s ta la d o r e s
m a q u in a ria y
fá b r ic a s

C o n s t ru c c ió n
e s ta b lo s

In v e s tig a c i ó n

S u e ro

C o o p e r a c ió n
in d u s t r ia s /c a s a s
c o m e rc ia le s

In d u s tr ia q u í m i c a
• la c a f o to q u ím ic a
• p e g a m e n to s
• r e v e s t im ie n to

E x p o r t a c ió n
T e c n o lo g ía

In d u s tr ia
f a r m a c é u t ic a

E x p o r t a c ió n
•q u e s o
• le c h e e n p o lv o
• m a n t e q u illa
P r o m o c ió n
O fic in a d e lo s
lá c te o s

P o c o d e s a rr o lla d o e n C h ile

CEPAL

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Jacobs, Boekholt y Zegveld, De economische kracht van Nederland: Een toepassing van Porters benadering van de
concurrentiekracht van landen (“La fuerza económica de los Países Bajos: aplicación de la metodología de Porter en cuanto a la ventaja competitiva de las naciones”),
Apeldoorn, Países Bajos, Nederlandse Organisatie voor Toegepast Natuurwetenschappelijk Onderzoek (TNO), 1990.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

71

deseadas, han hecho esfuerzos para capacitar a sus proveedores y
proporcionarles insumos, crédito y, a veces, maquinaria y transporte.
Los gremios tienen por lo general una afiliación regional y
segmentada por tipo de productores o empresas, y arrastran una larga
tradición de plantear demandas clientelísticas a sus gobiernos respectivos,
pero mucho menos una tendiente a articular a sus miembros entre sí y a
hacer que la información y los conocimientos fluyan entre ellos, o a
organizar actividades conjuntas para mejorar su inserción en el mercado.
Les ha tomado tiempo adecuarse a las nuevas circunstancias, donde
predominan las reglas del mercado, y muchos de ellos no lo han conseguido
8
aún.
Muchas veces es sólo frente a una crisis que compromete la
supervivencia de un gran número de agentes cuando finalmente surge un
impulso de colaboración mayor entre los agentes de un mismo estrato o
entre los pertenecientes a distintos estratos y núcleos. Aun en esas
circunstancias se ha requerido a veces la intermediación y el apoyo del
Estado para llegar a la mesa de negociaciones primero y a acuerdos y
acciones después. Así, en Colombia, gracias a la intermediación estatal, se
han hecho esfuerzos para aumentar la competitividad a lo largo de la
cadena, y en Chile, también con intermediación estatal, sólo ante la quiebra
de varias lecherías, una baja del consumo nacional de leche de 2% y una
caída de 4% de la remisión a planta, hubo en 1999 mayor cohesión entre los
productores, que decidieron así trabajar en conjunto entre sí y con la
industria para la promoción genérica del consumo de lácteos, meta cuya
materialización se ha dejado esperar.
En suma, las diferencias que se dan entre algunas regiones con
condiciones iniciales similares, pero con encadenamientos y sinergias muy
distintos, suelen obedecer a factores sociohistóricos y de liderazgo no
reproducibles. Acciones específicas del Estado o de otros pueden ayudar a
9
construir o a recuperar capital social, lo cual a su vez puede llevar al
establecimiento de las condiciones que hacen surgir sinergias entre los
agentes. La homogeneidad de condiciones y de intereses de estos últimos
parece ser, sin embargo, un factor no despreciable para la construcción de
un marco de sinergias que perduren y se sostengan sin intervención de
terceros.

8
9

Para un interesante análisis al respecto, véase Porras (2000).
Véase Durston (1999) al respecto.

72

CEPAL

III.

Estado general de cada eslabón principal

1.

El dinamismo de los lácteos

No hay duda de que el sector de producción primaria de lácteos de la
región ha sido pujante, pues se pasó de un crecimiento anual promedio de
1.8% en los años ochenta a uno de 3.8% en los años noventa. Esto se explica
por varios motivos, entre ellos el aumento del consumo interno debido al
aumento de la población, combinado a la vez con un aumento de los
ingresos per cápita y un cambio en los hábitos de consumo (véase el trabajo
de Tejo en este volumen). Hubo también otras causas menos virtuosas. Por
ejemplo, si bien en Colombia el efecto expansivo de la producción de leche
fue visible en la mayor parte del territorio nacional, ello se debió en parte a
una reconversión de las zonas que se habían tornado marginales porque sus
cultivos habían resultado poco competitivos frente a las importaciones de
trigo, cebada, maíz y otros rubros. En el sur de Chile, por las mismas
razones, la apertura incentivó una reconversión desde los cultivos hacia la
lechería. Actualmente, sin embargo, la caída del precio de la leche ha hecho
perder rentabilidad al rubro y en 1999, por primera vez en muchos años,
disminuyó la producción de leche. Por su parte, también el sector
agroindustrial y el de comercialización mostraron un gran dinamismo en
los años noventa, con fuertes inversiones y modernización, diversificación
de productos y servicios, y posicionamiento mayor de marcas.
Dentro de cada grupo, las nuevas condiciones de competencia han
tenido como consecuencia que mientras un gran número de agentes perdían
participación, otros la ampliaban considerablemente. Más adelante
analizaremos estos aspectos con mayor profundidad, así como las razones
que, a nuestro juicio, los determinan.
2.

La heterogeneidad de la estructura y de la organización

En el caso de la producción primaria de los Países Bajos, el número
de productores por estrato de tamaño del rebaño muestra una distribución
casi normal. Esta homogeneidad de la estructura y de las condiciones de
producción en los Países Bajos conlleva la posibilidad de un círculo virtuoso
de convergencia de los intereses productivos y económicos de los
productores, así como la posibilidad de focalizar los esfuerzos de
investigación y extensión hacia la mayoría de éstos, sin dejar afuera a
grupos importantes en cuanto a número, producción o peso económico y
político.
Un sinnúmero de estadísticas y análisis indican que la situación es
muy distinta en los países de la región, debido al desarrollo histórico que
han seguido. Además de tener una fuerte bipolaridad en cuanto a la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

73

superficie de los predios, los países de América Latina deben lidiar con la
escasa densidad poblacional de las zonas rurales, las grandes distancias que
median entre los polos urbanos, y las marcadas diferencias topográficas y
climáticas subregionales existentes en cada país. Esta heterogeneidad, más o
menos acentuada según los países, es estructural y es necesario aceptar esa
realidad. Es lo que ha hecho, por ejemplo, la Corporación Colombiana de
Investigación Agraria (CORPOICA) en su plan de modernización orientado
a los complejos productivos regionales, pues, trabajando con equipos
interdisciplinarios, la CORPOICA propuso modelos de desarrollo ganadero
de acuerdo con los aspectos biofísicos y ecológicos, pero también
comerciales y socioeconómicos propios de cada región.
De alguna manera, existe la expectativa, bastante ingenua
probablemente, de que en un entorno competitivo las empresas deberían
converger hacia un óptimo internacional (state of the art), tanto en lo que se
refiere a tecnología aplicada (procesos, combinación de factores) como en
cuanto a la organización (tecnología “blanda”), sobre todo para productos
relativamente estándar. De hecho, mientras más se asemeja el bien a un
producto básico, más se espera que haya convergencia en la manera de
producirlo, y muchos de los lácteos son productos básicos (leche cruda,
leche fluida, leche en polvo, mantequilla) o están muy cerca de serlo (los
quesos de consumo más común). Sin embargo, también a nivel de la
agroindustria se observa una gran variedad de procesos tecnológicos y
organizativos que, por lo menos en el mediano plazo, no parecen
necesariamente converger.
El trabajo de Salter (1960) permite visualizar teóricamente cómo la
instalación de una nueva fábrica (o de una línea o un proceso de
10
producción nuevos en una planta existente) presiona hacia abajo el precio,
llevando a la eliminación paulatina de las plantas o procesos cuyo costo de
producción promedio es demasiado elevado. Todas las demás plantas
pueden seguir funcionando competitivamente, aunque con márgenes de
ganancia menores que los de la última construida. Ahora bien, si la nueva
11
tecnología fue desarrollada fuera del contexto nacional de precios de los
factores (básicamente capital y trabajo, pero también otros como energía e
insumos) entonces el óptimo tecnológico internacional, generalmente
desarrollado por y para los países más avanzados, puede no redundar en
costos promedio de producción más bajos en los países menos
desarrollados. La posibilidad de que la planta más nueva no tenga
10

11

Suponiendo que la última planta construida es más avanzada y adaptada
tecnológicamente y tiene costos promedio más bajos que las anteriores.
Como ya se mencionó, en los países analizados se encontraron pocos encadenamientos
con la producción nacional de bienes de capital, excepto en los Países Bajos, que además
los exportan.

74

CEPAL

necesariamente los costos promedio más bajos no cambia la esencia de la
explicación de Salter, ni la posibilidad de que exista una gran
heterogeneidad productiva a nivel industrial.
De hecho, no sólo hay grandes diferencias en tecnología y
organización (por ejemplo, en cuanto al número y tipo de proveedores, o en
cuanto al sistema de distribución escogido) entre las plantas existentes
desde hace muchos años (véase, por ejemplo, el cuadro 4 del estudio sobre
Chile), sino también entre plantas de tamaño parecido recientemente
instaladas por empresas multinacionales (véase el ejemplo de Danone,
CCPL y Batavia/Agromilk en Brasil, en Jank, Farina y Galan, 1999).
3.

El efecto de la ubicación sobre la escala de producción y
la especialización

El modelo de von Thünen (siglo XIX) señala que la renta de la tierra
declina a medida que aumenta la distancia entre el predio y la ciudad. Esto
conlleva la tendencia a producir rubros agrícolas de menor valor agregado
por unidad de tierra (neto de costos de transporte) a medida que se está
más lejos del centro urbano y a cultivar de manera más extensiva. Por su
parte, Renkow (1998) habla de “distancia económica” desde el centro de
gravedad urbano, concepto que engloba la distancia física pero también los
costos de transacción con los mercados de trabajo, capital, productos e
insumos, y llega a la conclusión de que a mayor “distancia económica”,
menor es la escala de producción de la actividad no agrícola.
Ahora bien, ambos conceptos parecen verificarse en la práctica en el
caso de la producción de leche, de su elaboración y de los demás
encadenamientos de producción y servicios. Así, sin excepción, las fincas
lecheras con tecnologías más intensivas (estabulación o semiestabulación
complementada con raciones de alimentos concentrados) se encuentran
cerca de las ciudades grandes, mientras que las fincas más extensivas y con
ganado de doble propósito se encuentran en las zonas más alejadas. La
elaboración de lácteos más perecederos y de mayor valor agregado (leche
fluida, yogur, quesillo, helados, postres) también tiene lugar más cerca de
los centros urbanos grandes, mientras que la producción de leche en polvo
y de quesos maduros se hace preponderantemente en las cuencas lecheras
más alejadas. Lo mismo se puede observar en casi todas las otras
actividades vinculadas al complejo lácteo, excepto en el caso de los centros
de formación universitaria y técnica y los centros (casi sin excepción
públicos) de investigación tecnológica. Estos suelen aglutinarse cerca de las
cuencas lecheras y estar por lo general en proporción, en cuanto a número y
tamaño, a la importancia de éstas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

75

Ahora bien, más allá de la especialización por razones de ubicación
geográfica, la oferta de productos puede ser sumamente heterogénea,
aunque sean unas pocas empresas las que controlan el grueso de la
comercialización. Se pueden distinguir dos tipos de oferta: una, más
moderna, con uso de empaque al vacío o Tetra Pak, código de barras y una
amplia gama de productos lácteos, con mecanismos de control de los
clientes, a quienes se les hace un seguimiento pormenorizado en lo
concerniente a la dinámica de ventas; y otra popular, esencialmente
productora de quesos, con deficiencias en los empaques, en la calidad y en
el control de los vencimientos, que tratan de vender ofreciendo márgenes
atractivos a los detallistas, aun si la calidad de sus productos no es la mejor.
El predominio de sistemas productivos distintos (lechería
especializada frente a ganado de doble propósito, o estabulación frente a
pastoreo) en la actividad primaria y en la elaboración (donde la elaboración
de productos frescos se contrapone a la elaboración de productos de más
larga vida, con procesos más o menos sofisticados), hace que toda la trama
de relaciones insumo-(servicio)-producto y el tipo de agentes que
intervienen sean muy distintos. La distancia con respecto a un centro
urbano importante, junto con la heterogeneidad de los agentes, pueden dar
origen a complejos productivos muy diferentes entre sí. Es entonces un
error conceptual hablar de “el” complejo productivo lácteo a nivel de país o
incluso de región, y el uso de la forma plural o del término subcomplejo
productivo se vuelve de rigor.
4.

Los costos y los precios

En un estudio a nivel internacional, el Institute of Farm Economics
(Hemme, Heinrich y Isermeyer, 1997) detectó un rango de costos para
fincas de 100 vacas lecheras que va desde menos de 0.15 dólares el litro a
más de 0.45 dólares. Según el estudio, los países con costos de producción
bajos (entre 0.15 y 0.25 dólares el litro) tienen condiciones climáticas y
tecnología que permiten ahorrar en construcciones, compra de alimentos y
costos variables para la producción de forraje. El uso intensivo de alimento
concentrado es rentable a partir de un precio de 0.25 a 0.28 dólares por
kilógramo de leche. Tomando como referencia los precios pagados al
productor, Chile y Uruguay caen en la categoría de países de costos bajos,
Colombia en la de costos medios (alrededor de 0.35 dólares el litro) y los
Países Bajos en la de costos altos (alrededor de 0.45 dólares).
Según el mismo estudio (véase el cuadro 1), la mayor productividad
de la mano de obra (en litros/hora/persona) obedece a ventajas climáticas
(ausencia de estabulación y alimentación sobre la base de pasturas durante
todo el año), o al trabajo que se concentra en el establo, mientras se
contratan los cultivos a terceros. A ello se añaden diferencias de calificación

76

CEPAL

(general y especializada) de la mano de obra y de eficiencia en la
organización de las faenas. La rentabilidad de la mano de obra (return to
12
labour) difiere bastante de país en país y también los salarios de la mano de
obra calificada, con Argentina claramente rezagada entre los países
estudiados.
Cuadro 1
RENTABILIDAD DE LA MANO DE OBRA EN CINCO PAÍSES, 1996a
Alemania

Irlanda

Rentabilidad de la
mano de obra

13.2

16.7

Estados
Unidos
9.5

Salario/hora de la
mano de obra
calificada

18.2

9.0

13.3

Nueva
Zelandia
16.7

7.7

Argentina
4.8

4.2

Fuente: Torsten Hemme, Istvan Heinrich y Folkhard Isermeyer, Competitiveness of Dairy Farming. An
International Comparison, Braunschweig, Institute of Farm Economics, Federal Agricultural Research Center
(FAL), 1997.
a
Dólares por 100 kilógramos de leche con 4% de materia grasa.

En Chile, los precios al productor y al consumidor son libres, y los
aranceles están en 9% para casi todos los productos, entre ellos los lácteos,
aunque se halla actualmente en estudio la reintroducción de algunas
medidas (aranceles mayores, bandas de precio, medida de salvaguardia). El
precio promedio pagado al productor es entre la tercera y la cuarta parte
13
del precio pagado por el consumidor de leche pasteurizada en bolsa. En
cambio, en Colombia, una resolución de 1989 establece una libertad
condicionada de precios. Los precios al consumidor de leche, pasteurizada
y envasada en bolsa plástica, son fijados por el comité intergremial de la
leche, mientras que los industriales deben pagar a los productores el 70%
del precio de venta al consumidor por la leche cruda puesta en planta.
Actualmente rige un sistema de franja de precios, complementario del
arancel externo común, que pretende armonizar los diferentes sistemas que
utilizan los demás países del Grupo Andino para proteger su producción
interna. Mediante este sistema se determinan, sobre la base de los precios
de los mercados de origen, precios mínimos (pisos) y máximos (techos) para
la importación. En Uruguay los precios de la “leche cuota” (30% de la
producción total) y los precios al consumidor de la leche fluida son fijados
por las autoridades basándose en el cálculo del costo de producción en un
12

13

Definida como ganancias de la empresa (sin descontar el costo de oportunidad de la mano
de obra familiar) más salarios pagados, dividido por el número total de horas trabajadas.
En los Estados Unidos la diferencia entre el precio al agricultor y al consumidor de la
leche pasteurizada es de aproximadamente 66%, 1.45 dólares y 2.45 dólares el galón
respectivamente (Dhar y Cotteril, 1999).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

77

tambo promedio. Los acuerdos adoptados por el Mercado Común del Sur
(Mercosur), sin embargo, obligan a terminar con la fijación de estos precios
para el año 2000. En México se aplicaron medidas arancelarias y no
arancelarias (monopolio, licencias, gravámenes) para las importaciones de
leche, y el Estado ha intervenido directamente en el mercado con controles
de precio (precios máximos para la leche fresca) y subsidiando el consumo
de los grupos de población de bajos ingresos. Asimismo, se otorgaron
diversos subsidios a los factores de producción (con respecto al subsidio del
agua y su impacto, véase el trabajo de García, Martínez y Salas en este
volumen). El resultado es que hoy la producción no tiene ventajas
comparativas.
En los Países Bajos rigen las disposiciones de la Política Agrícola
Común (PAC) de la Unión Europea (UE), con cuotas de producción
máxima (y multas para el país si se sobrepasan), aranceles a la importación
y restitución a la exportación, así como precios mínimos para los lácteos, y
la carne y algunos cereales forrajeros como el maíz. Si bien todas estas
intervenciones tienden a disminuir, su impacto actual es fuerte y permite a
los Países Bajos participar activamente en el comercio mundial, con precios
al productor cercanos a 0.5 dólares el litro. Desde 1968 se fija anualmente
para la leche un precio meta al productor. Simultáneamente se fijan los
precios de intervención para la mantequilla y la leche en polvo descremada.
A lo largo del año, según condiciones predefinidas, la agencia de
intervención tiene que comprar mantequilla y leche en polvo descremada a
los precios de intervención. Se subsidia el uso de la mantequilla y de la
leche descremada para que puedan competir con sus sustitutos (uso de
mantequilla en la industria alimentaria; uso de leche descremada en el
pienso y en su transformación en caseína). El volumen y el monto total de
los reembolsos a las exportaciones también se fijan anualmente, según lo
convenido en la Ronda Uruguay, aunque la reforma del sector lácteo ha
sido pospuesta hasta el año 2005. Entre 2005 y 2007, el precio base de la
leche en polvo descremada deberá disminuir 15%. Actualmente, todas las
exportaciones de mantequilla, casi todas las de leche descremada en polvo
y 82% de las exportaciones de queso están subsidiadas (Departamento de
Agricultura de los Estados Unidos, Agricultural Outlook, octubre de 1999).
Se puede concluir que existe un amplio abanico de precios y costos,
dentro del cual hay diferencias apreciables entre los distintos subclusters de
un mismo país, y que la libertad de precio no necesariamente conduce a
precios al consumidor más bajos ni a un consumo mayor, como lo
evidencia, por ejemplo, el contraste entre Chile y Colombia (véase el cuadro
1 del anexo).

78

IV.

CEPAL

Cambios debidos a la apertura

La apertura, entendida como un conjunto de políticas orientadas a
fomentar, entre otras cosas, la entrada de capitales extranjeros y los arreglos
del tipo empresa conjunta (joint venture), la rebaja arancelaria y la
eliminación de otras trabas a la importación, la negociación de acuerdos
comerciales y de integración, el fomento explícito de las exportaciones, se
puso en práctica, con matices, en todos los países de la región a partir de los
años ochenta, con excepción de Chile, que la había iniciado en los años
setenta. Simultáneamente, los países liberalizaron, nuevamente con matices,
los mercados y los precios internos. Todo ello en conjunto modificó, a veces
de manera radical, los precios relativos imperantes en los años anteriores. A
ello se añadieron los avances en infraestructura y tecnologías de frío,
sistemas y costos de transporte, tecnologías de conservación, y otros, y, por
otra parte, los efectos de la mundialización, con su impacto sobre la
información de los consumidores y la influencia concomitante sobre los
hábitos de consumo. Todo ello tuvo a su vez impactos diferenciados sobre
los distintos agentes en los distintos eslabones, algunos de los cuales
lograron despegar gracias a las nuevas condiciones, mientras otros hacían
una “fuga desesperada hacia adelante”, quedaban marginados o
simplemente fracasaban y desaparecían.
Algunos fenómenos, aparentemente de carácter mundial, se
acentuaron en los años noventa. Entre ellos están la disminución del
número de productores de leche y el aumento del hato promedio; la
concentración de las industrias lecheras, debido a la absorción de las
medianas y pequeñas por las más grandes; la integración a nivel nacional e
incluso transfronterizo de cuencas que eran netamente regionales
(producción, elaboración y consumo); la diversificación de los productos
elaborados; el aumento de la importancia de las marcas y con ello, un peso
mucho mayor de la publicidad y de las estrategias de mercadeo. En todos
los países estudiados se verificaron fenómenos similares, aunque con menor
fuerza en Colombia y quizá también en México. Las razones de esto último
tienen que ver con economías de escala reales y factores que discriminan en
contra de las PYME (punto que se trata con mayor detalle más adelante); un
desarrollo regional más o menos equilibrado (Colombia se destaca en
América Latina por tener varias ciudades importantes con fuerte
identificación cultural); la mayor o menor integración geográfica de las
redes de transporte y de frío (realidad que se complica en Colombia por la
grave situación de inseguridad) y la entrada con mayor o menor fuerza de
la distribución a gran escala (muy fuerte en Argentina, Brasil y Chile,
mientras que en Colombia y en los Países Bajos los lácteos siguen
vendiéndose primordialmente en tiendas pequeñas).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

79

Es interesante observar que en los países donde imperaban hasta
hace poco o rigen aún modalidades de fijación de precios (al productor, al
consumidor o ambos), como en Colombia, México y Uruguay, éstas son
aducidas para explicar los esfuerzos de diversificación de la industria. En
efecto, la diversificación es considerada necesaria para recuperar los
márgenes de rentabilidad que no se habían podido obtener debido a las
modalidades de fijación de precios. Un motivo adicional en Uruguay fue,
en el inicio de la fase exportadora, la estrategia de la Cooperativa Nacional
de Productores de Leche (CONAPROLE) de subvencionar las exportaciones
con los productos de altas ganancias en el mercado nacional. En los demás
países se dio la misma tendencia a la diversificación (incluso más dinámica,
como en Chile), simplemente porque es la dirección en que evoluciona el
sector lácteo a nivel internacional y es la manera de obtener mayores
ganancias y participación en el mercado (para los que tienen éxito en esta
estrategia).

V.

Estrategias de los distintos agentes

1.

Estrategias a nivel de la producción primaria

En el sector lácteo se contrapone la producción primaria atomizada
de leche —producto sumamente perecedero, producido diariamente y a lo
largo del año— con una demanda industrial concentrada. Ello estimula la
formación de cooperativas de productores, que muchas veces se integran
verticalmente hacia adelante en la fase industrial. Sin embargo, el grado de
asociación de los productores depende de las circunstancias. En Colombia,
por ejemplo, los productores pequeños muestran por lo general una
capacidad organizativa débil, y los productores localizados cerca de las
grandes ciudades están poco organizados, porque cuentan con una red
amplia y competitiva de empresas acopiadoras, por lo cual, la
comercialización de sus productos no ofrece problemas.
La actividad primaria permite, por sus características, cierto grado de
diversificación productiva. Ello origina distintos tipos de explotaciones, en
las cuales los rubros que integran los costos y los ingresos son distintos. La
modalidad más frecuente en América Latina es aquella en que el productor
se encarga de la producción de leche y de la cría de los animales que van a
formar parte del plantel de ordeño, con lo cual su planteamiento productivo
es diferente del que aplica el productor que compra las vaquillas para
reposición.
En general, la oferta de leche pasteurizada sigue el crecimiento
vegetativo de la población y la mayor demanda que puede surgir a causa
de la urbanización y la variación en el ingreso de los consumidores. En
contraste, los derivados de mayor valor agregado, como el yogur y los

80

CEPAL

postres lácteos, tienden a superar ese crecimiento. En varios países
desarrollados (y desde hace poco en Chile) se paga al productor según los
múltiples componentes que contiene la leche, con el fin de incentivar una
producción más acorde con los requisitos de la industria y la demanda del
consumidor. La producción primaria puede responder a esos estímulos, en
el corto plazo, por medio de la nutrición y, en el largo plazo, por medio de
la genética.
2.

Estrategias a nivel de la industria

Parmalat es la empresa transnacional que ha irrumpido con mayor
fuerza en los últimos años en América Latina, tratando de ser de inmediato,
un competidor de peso, por medio de la compra de empresas nacionales
importantes que tuvieran una cuenca y relaciones de clientela ya formadas.
Nestlé, en cambio, es la empresa transnacional con mayor trayectoria en la
región y tiene una tradición de desarrollo de cuencas lecheras, muchas
veces con pequeños productores, a los cuales les da asistencia técnica a lo
largo de muchos años. Incluso uno de sus altos ejecutivos (en Ecuador) no
podía imaginarse otro tipo de proveedor idóneo. Otras empresas, y también
Nestlé en otros países y otras circunstancias, prefieren abastecerse con
productores más grandes, porque están más capitalizados, pueden tener un
tanque de enfriamiento en el mismo predio y los costos de transacción y
administración son menores. De hecho, actualmente, en varios países (como
Brasil, Chile y Uruguay) la mayoría de las empresas están cambiando
el énfasis desde una estrategia basada en el aumento de la entrega a
planta, acompañada del otorgamiento de servicios y crédito a los
productores —grandes y pequeños—, hacia una estrategia de eliminación
de estos servicios y, simultáneamente, una presión a la baja del precio y
14
eliminación rápida de los pequeños productores.
Para intensificar las explotaciones en su área de influencia y
conseguir un acopio más regular a lo largo del año, las empresas
promueven, por medio de precios diferenciados y asesoramiento técnico, el
uso de forrajes y suplementos nutricionales, con menos énfasis en el manejo
15
de praderas, lo cual asegura rápidos resultados productivos, pero a costa
14

15

Se estima que desde mediados de los años ochenta han desaparecido cerca de 120 000
productores en Brasil, más de 3 000 en Chile y más de 2 000 en Uruguay.
La Corporación Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE) de Uruguay —que
domina cerca del 70% de la recepción nacional de leche— constituye una excepción. En
efecto, el crecimiento de la producción determinó un peso creciente de las exportaciones
en el total de ventas de la industria a partir de la década de 1970. A medida que el precio
medio de las exportaciones resultaba menor que el de las ventas en el mercado interno,
fue necesario proyectar un precio residual descendente para la materia prima. Con los
costos de producción imperantes, no era posible encarar el descenso de precios
proyectado. Con el fin de incrementar la eficiencia económica de la producción (y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

81

de un encarecimiento de los costos de producción. Por lo general, las
empresas acopian alrededor de las vías principales, ya que por el débil
desarrollo de las vías secundarias y por problemas de tránsito en invierno,
las posibilidades de acopiar en las zonas más lejanas están notablemente
restringidas.
En los años noventa aumentó, en casi todos los países el interés por la
calidad de la leche. Esto ha ido acompañado de programas de incentivos de
las empresas para el enfriamiento de la leche en el predio, al tiempo que en
los predios donde la producción es insuficiente como para justificar la
instalación de un tanque de enfriamiento, se estimula la agrupación de los
productores en centros de acopio y la construcción en éstos de la
infraestructura necesaria para la recepción, pesaje, control de calidad,
enfriamiento, lavado de tarros y tanque y eliminación de aguas usadas.
También ha ido acompañado de cambios en las estrategias de recolección
de la leche. En algunos países, como Colombia, las plantas lecheras se han
hecho cargo del transporte, mientras que en otros, Chile por ejemplo, han
subcontratado el servicio, con lo cual la utilización de transportistas
independientes está disminuyendo rápidamente. Si las empresas adoptan la
estrategia de expandir la cuenca y el número de remitentes, se hacen cargo
del costo del transporte; en caso contrario, castigan en el precio a los
productores más alejados de la planta.
En cuanto a las innovaciones, las principales estrategias de las
grandes empresas son: desarrollo de nuevos productos y diferenciación de
otros por medio de nueva presentación y marcas; cuantiosas inversiones en
el equipamiento de las plantas y en la infraestructura de distribución;
incorporación de productos de otras ramas alimentarias (como jugos) para
aprovechar la red de distribución que ya tienen; y, en Argentina, Uruguay y
hasta cierto punto en Chile, la internacionalización, fundamentalmente
hacia los países del Mercosur para los dos primeros. Las filiales de las
empresas multinacionales generalmente adquieren la tecnología por
intermedio de la casa matriz o de empresas especializadas, pagando
patentes por ello. Las empresas grandes nacionales también innovan,
generalmente a través de la tecnología incorporada en la maquinaria
importada, pero en contraste con las medianas y pequeñas, sus compras
obedecen a un patrón de innovación definido. En cambio, por lo general, las
pequeñas y medianas empresas no tienen mucha información sobre las
paralelamente poder bajar el precio pagado por litro de leche), la cooperativa promovió el
“paquete tecnológico neozelandés”, basado en forraje a partir de pasturas sembradas
plurianuales. Por otra parte, la CONAPROLE desarrolló un sistema de compra de
insumos cuya calidad y costo eran indispensables para el éxito de las técnicas impulsadas.
Finalmente, desempeñó un papel decisivo en hacer llegar el financiamiento bancario en
forma ágil a los productores.

82

CEPAL

tecnologías disponibles, ni tienen un plan bien definido para hacer
innovaciones. Las innovaciones las hacen generalmente solo mediante la
tecnología incorporada en la nueva maquinaria o la contratación de
profesionales con experiencia en otras empresas. Su mecanismo más
frecuente de actualización tecnológica es la participación en ferias en el país
y, si es posible, en el extranjero. En general, adquieren sus conocimientos
por propio aprendizaje.
Aunque con un mismo volumen de recepción las agroindustrias
pueden variar su producción y pueden por ejemplo, según la capacidad
instalada de producción y almacenamiento, reducir la producción de queso
al tiempo que aumentan la de mantequilla y de leche en polvo descremada,
cada empresa tiene sus estrategias de producción y especialización bastante
bien definidas. En Chile, por ejemplo, Nestlé recibe 25% de la leche remitida
a las plantas grandes y elabora 100% de la leche condensada, 100% de la
leche evaporada, 48% de la leche en polvo, 32% de la crema y 30% del
yogur. En cambio, produce sólo 7% de la leche fluida. La empresa
SOPROLE, por su parte, recibe 30% de la leche remitida a las plantas
grandes y produce 50% de la leche fluida, 68% del quesillo, 54% del yogur y
sólo 14% de la leche en polvo. Recientemente compró una empresa nacional
cuyo fuerte estaba en la producción de quesos, con el propósito de mejorar
su posición en este mercado, pese a ser ya una de las grandes importadoras
de queso. En Argentina, la cooperativa Sancor y las compañías La
Serenísima y Nestlé reciben 42% de la leche industrializada, mientras que
otras 16 empresas reciben otro 40% y unas 800 empresas procesan el resto.
Cada una de las tres primeras es líder en determinados rubros:
respectivamente, mantequilla y quesos; leche fluida; y leche en polvo, leche
condensada y helados. En Colombia y en los Países Bajos, varias empresas
han abandonado mercados en que estaban posicionadas para especializarse
en una línea específica. Así, en los Países Bajos, la compañía Coberco
retomó las actividades de productos frescos de Friesland Dairy Foods, con
lo cual esta última se retiró completamente del mercado correspondiente.
Al mismo tiempo, Coberco vendió a Nestlé su filial, Coberco Dairy, con lo
cual se retiró del mercado de productos de larga vida.
También los gustos de los consumidores, formados por la tradición
pero también por las estrategias de las empresas, como el uso de leche
condensada en Perú, inducen cierta especialización, incluso a nivel
subnacional.
3.

Estrategias de distribución y comercialización

Las empresas no sólo tienen estrategias productivas distintas, sino
también en lo que concierne al posicionamiento de marcas. Así, varias
empresas que han absorbido a otras han optado por mantener el nombre

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

83

original de la empresa de los productos en los cuales estas últimas tenían
cierto renombre. En cambio, Nestlé Suiza instruyó a todas sus filiales
de América Latina en el sentido de utilizar la marca La Lechera para
todos sus productos lácteos (estrategia que había tenido éxito en Europa),
porque así se ahorra en análisis de mercado, publicidad, gastos de imprenta
y otros. Sin embargo, muchos consumidores asociaban La Lechera con una
gama muy reducida de productos, y Nestlé tuvo que reconsiderar su
estrategia.
Las empresas procesadoras de lácteos tienen varias estrategias para
distribuir sus productos, aunque ha aumentado su interés en hacerse cargo
directamente de ello, a fin de mejorar su posicionamiento y controlar la
calidad final de los productos. En el desarrollo de redes propias de
distribución hacen uso intensivo de publicidad y otorgan a los detallistas
incentivos económicos y en dotación de infraestructura de frío. En Chile,
cada empresa tiene su estrategia (las medianas suelen recurrir a una
combinación de venta directa, distribución propia, entrega a distribuidores,
venta bajo marca de supermercado), convencidas de que ello les da ventaja
sobre sus competidores. La cooperativa Colún (14% de la recepción
nacional) incluso utiliza distribuidores oriundos de la zona de La Unión
(donde Colún es una de las dos empresas importantes), porque tienen
puesta la “camiseta de la empresa”.
La distribución detallista es costosa por la multitud de
establecimientos que es preciso atender y los pequeños volúmenes que hay
que repartir, por lo que la competencia entre las empresas lácteas, en
especial entre las de mayor prestigio, se da crecientemente en los
supermercados.
En general se puede decir que, contrariamente a lo que describen los
textos, no parece existir una estrategia óptima hacia la cual las empresas de
tamaño parecido tiendan a evolucionar en cuanto a acopio, organización,
producción, especialización, publicidad y distribución, sino que cada cual
tiene su estrategia propia, basada en una larga tradición o en una
orientación nueva, estrategia que ajusta en el camino con mayor o menor
éxito y tropiezos. Los gobiernos han adoptado a su vez una posición más o
menos activa para tratar de alentar determinadas estrategias o matizar sus
consecuencias.
4.

Las estrategias de los gobiernos

En Colombia, los agentes están conscientes de que el país se halla
cerca del autoabastecimiento; que la producción crece más rápidamente que
el consumo, y que el precio actualmente pagado al productor es alto en
comparación con el pagado en países (por ejemplo del Mercosur) con los

84

CEPAL

cuales Colombia, o los países limítrofes hacia los cuales exporta, podría
firmar acuerdos comerciales. La estrategia perseguida se orienta hacia un
esfuerzo conjunto del Estado (que mantiene aranceles altos), la industria y
los productores para disminuir los costos de producción primaria y poder
bajar así los precios al productor sin comprometer su margen operativo, con
el fin de posicionarse más competitivamente en el mercado internacional.
Al mismo tiempo, los productores reclaman por la poca eficiencia que hay a
lo largo de la cadena industria-transporte-distribución, lo cual eleva el
precio al consumidor y resta posibilidades de expansión en el mercado
interno de bajos ingresos.
En Uruguay, la capacidad de respuesta de unos mil productores a los
instrumentos convencionales de promoción resulta muy dudosa. En
especial, las plantas cooperativas tienen un compromiso social con esos
productores, aunque la permanencia de éstos en el sector constituye una
debilidad competitiva para ellas. Por ello, y partiendo de la base de que es
beneficioso para la sociedad que estos productores permanezcan en una
actividad productiva rural, el Estado, por intermedio del Ministerio de
Ganadería Agricultura y Pesca, ha contraído el compromiso de facilitar la
reinserción de éstos en la economía o de permitir su permanencia en la
actividad, pero cuidando que ello no suscite efectos que reduzcan la
competitividad de la industria.
En México ha habido muchos cambios de política en un plazo
relativamente corto. Hubo sucesiva o incluso simultáneamente fijación de
precios tope; facilitación de la importación con un sistema de cuotas a
precios diferenciados, establecidos después de un mecanismo consultivo en
la Comisión Nacional de la Leche; sustitución de importaciones; fomento
del autoabastecimiento y otras, sin precisar a cuál de ellas debía darse
preferencia. En la práctica, el Programa de Transición hacia la
Autosuficiencia Lechera (implantado durante la presidencia de Salinas) ha
apoyado esencialmente a la lechería especializada. La ganadería familiar es
la que ha sido menos atendida en cuanto a generación, transferencia,
validación y adopción de tecnología apropiada a sus necesidades y a la
evolución hacia la lechería especializada.
En Chile, es el precio al productor lo que está en el centro del
debate. En cambio, no parecen estar en discusión ni la gran diferencia
entre los precios al productor y al consumidor, ni las posibles ineficiencias
que hay a lo largo de la cadena productiva más allá del productor
primario.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

85

VI.

Cuatro fuerzas que marginan a las PYME

1.

Las economías de escala y los lácteos

16

La Encyclopedia of Economics (1982) define las economías de escala
como la reducción que es posible lograr en los costos promedio gracias al
aumento de la escala de la producción, aumento que puede darse a nivel de
planta o a nivel de empresa.
A nivel de planta, una mayor escala permite una especialización
mayor en el uso de la mano de obra y del talento empresarial, así como
utilizar equipos de mayor escala y repartir los costos de estos recursos
indivisibles en un mayor volumen de producción. En algún momento se
alcanza un punto a partir del cual surgen deseconomías de escala, debido,
por una parte, a los costos que implica transportar materia prima desde
17
lugares cada vez más lejanos para su procesamiento en un lugar único, o
transportarla desde allí a consumidores cada vez más distantes, y debido,
por otra, a las crecientes dificultades de administrar plantas cada vez más
grandes. Generalmente existe una gama de escalas óptimas para un mismo
proceso de producción.
A nivel de la empresa, hay posibilidades de introducir economías de
escala mediante un mejor uso del talento empresarial y la disminución de
los costos de transacción derivada de una compra y distribución a gran
escala. En algún momento aparecen también aquí deseconomías de escala,
debido a las dificultades crecientes de administrar y coordinar empresas de
escala muy grande.
Es necesario, sin embargo, distinguir entre economías de escala reales
y economías de escala pecuniarias. Las primeras son reducciones de costos
que reflejan mejoras genuinas en la eficiencia, o sea, se requiere un aumento
menor que el proporcional de uno o varios de los insumos para producir
mayor cantidad de un bien dado. En consecuencia, la sociedad claramente
se beneficia de ello. En cambio, las economías de escala pecuniarias son el
resultado del ejercicio monopsónico o monopólico del poder. En este caso
las empresas obtienen un beneficio privado a expensas de sus proveedores
o compradores. Por lo tanto, no hay beneficio social.

16

17

No pretendemos aquí, de ninguna manera, revisar exhaustivamente la literatura al
respecto, sino ilustrar algunas de las controversias que existen.
En el caso de los lácteos, se trata generalmente de un procesamiento real. Para muchas
otras materias primas agrícolas, se trata meramente de su adecuación al mercado
consumidor (lavado, empaque y otras manipulaciones para aumentar el atractivo,
manejabilidad o durabilidad del producto), pero sin alterar la esencia de su apariencia o
gusto.

86

CEPAL

Existe una amplia bibliografía de larga data sobre la estructura
industrial. De la síntesis interpretativa de Hay y Morris (1979) hemos
extraído lo siguiente, porque nos pareció que daba un marco adecuado a los
puntos que serán tratados a continuación. Bain (1954) observa que la
concentración de las empresas generalmente excede lo que se esperaría a
partir de consideraciones sobre economías de escala, y lo explica por el
hecho de que muchas empresas manejan varias plantas a la vez. También
observa que la concentración de las empresas de mayor tamaño va más allá
de lo que las economías de escala a nivel multiplanta harían esperar. Gibrat
(1931) atribuye el crecimiento de una empresa al crecimiento del mercado, a
su propio tamaño inicial y a un factor que, pese a ser aleatorio está de todos
modos correlacionado en el tiempo durante varios años y que tiene relación
con las características de gerencia de la empresa. Al mismo tiempo, se crean
continuamente nuevas empresas, generalmente de tamaño más bien
pequeño. A mayor crecimiento del mercado, más fácil es que nuevas
empresas incursionen en el mercado, sujetas a las barreras de entrada
explicitadas por Orr (1974), como la participación de mercado
correspondiente a la fábrica de menor tamaño óptimo, los requerimientos
de inversión para esa planta, la concentración del sector y la intensidad
publicitaria y de investigación y desarrollo del sector. Hymer y Pashigian
(1962) encuentran que la varianza de las tasas de crecimiento es mayor
entre las empresas más pequeñas, entre otras razones por problemas de
18
funcionamiento a escala subóptima y fallas a nivel de gerencia. Mansfield
(1962), a su vez, encuentra que las empresas pequeñas que lograron
sobrevivir suelen crecer más rápidamente que las grandes. Finalmente, Gort
(1975) sostiene que la estabilidad en la participación de mercado está
fuertemente asociada con un alto grado de concentración en el subsector,
rasgo que atribuye al comportamiento oligopólico y colusivo de las
empresas líderes. Al mismo tiempo, según Menge (1962), las grandes
empresas se defienden de las pequeñas con una rápida diversificación de
los productos y con cambios de estilo.
En fechas más recientes, las economías de escala han sido analizadas
desde otro ángulo por la nueva teoría del comercio y la nueva economía
geográfica, de la cual Ocampo (1991) hizo una reseña interpretativa. En
particular, Krugman (1991) explica la aglomeración de factores de
producción en localizaciones específicas y el comercio (internacional e
intranacional) por la interacción entre economías de escala, costos de
transacción a través del espacio geográfico y migración. Helpman y
Krugman (1985 y 1989) y Grossman y Helpman (1988), entre otros, añaden
18

Al respecto, véase por ejemplo David Audretch, George Van Leeuwen, Bert Menkveld y
Roy Thurik (1995): Sub-optimal scale firms and compensating factor differentials in Dutch
manufacturing, Londres, Centre for Economic Policy.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

87

el concepto de economías de escala dinámicas (que incluyen el aprendizaje
y la especialización). Helpman y Krugman (1985) hacen hincapié en las
ventajas comparativas como primera razón para explicar el comercio entre
los países, y dan como segunda razón de ello las economías de escala, en
este caso para explicar el comercio entre países que tienen gustos,
tecnologías y abundancia de factores parecidos, aunque la presencia de
empresas multinacionales con sus propias estrategias afecta el análisis. En
particular, estos autores llegan a la conclusión de que los resultados de la
liberalización, en un contexto de mercados imperfectos y sujetos a
economías de escala, son complejos e inciertos.
En contraste, no hay muchos estudios sobre las economías de escala
en el sector agropecuario, ni tampoco hay gran consenso al respecto.
En principio, mientras las faenas agropecuarias se hagan
manualmente, no hay por lo general reales economías de escala en la
producción. Más bien existe un tamaño máximo de explotación debido a
19
restricciones de mano de obra si sólo se emplea mano de obra familiar y
debido a dificultades de supervisión cuando se emplea mano de obra
contratada.
Cuando se utiliza maquinaria, existen umbrales que guardan relación
con la producción óptima de cada máquina. La introducción de tractores y
maquinaria cada vez más sofisticados y multipropósito permiten efectuar
las faenas más rápidamente y con menor uso de mano de obra, aunque ésta
debe ser más especializada. A su vez, la rapidez de la faena y la posibilidad
de cosechar inmediatamente antes de una tormenta o de plantar
inmediatamente después de las lluvias —si lo fangoso del suelo permite
utilizar maquinaria pesada—, así como la no dependencia de mano de obra
temporal (con los problemas anexos de reclutamiento, transporte, a veces
alojamiento, y otros), reducen los riesgos. Los requisitos, sin embargo, son:
tierras relativamente planas, un área de cierta dimensión o varias áreas
contiguas, un buen servicio de arrendamiento, y la existencia de servicios
confiables de reparación.
Si se utilizan establos u otras construcciones, se obtiene una pequeña
ventaja en cuanto a metros cuadrados o metros cúbicos con respecto a los
metros construidos, y por ello el costo unitario de un mayor tamaño es algo
menor, hasta que se necesitan hacer refuerzos estructurales.
Si es necesario contratar a un gerente para cada explotación,
obviamente se da la relación de que a mayor tamaño, menores serán los
costos por unidad de producción, hasta que se llega a la capacidad máxima
19

Este tamaño máximo decrece a medida que las familias son menos numerosas y más
nucleares.

88

CEPAL

del gerente. Lo mismo es válido para los empleados administrativos y de
supervisión.
Esto no difiere mucho de lo que ocurre en la industria o en los
servicios, excepto que el mero tamaño —en cuanto a superficie— y la
variabilidad de las condiciones (por los procesos biológicos y por las
condiciones climáticas imperantes) hacen que las faenas agrícolas sean
mucho más difíciles de supervisar desde un menor valor bruto de
producción, tal como se dice en Johnson y Ruttan (1994). Sin embargo, la
tendencia hacia modalidades de pago por productividad (cantidad y
calidad producida o cosechada) ha aumentado ostensiblemente en varios
subsectores agropecuarios, reduciendo la importancia de la supervisión
directa de las faenas.
Si en este análisis se introducen los costos de transacción fijos,
entonces existen ventajas de escala. Sin embargo, hay una larga tradición en
el sector de entregar la compra y venta de los productos y la obtención de
información y servicios a una cooperativa u otro tipo de asociación de
productores, con lo cual los costos unitarios disminuyen para el productor
individual. En cambio, la entrega de la administración a una cooperativa o a
una empresa especializada es más novedosa y se topa con dificultades,
tanto por problemas de idiosincrasia, como porque el propietario de la finca
no tiene por lo general en qué ocupar el tiempo libre. Hay sin embargo
algunos ejemplos al respecto como en El Salvador, donde pequeños
productores de hortalizas para exportación han entregado el manejo de su
finca al gerente (profesional) de su cooperativa, mientras trabajan en su
20
predio como asalariados. En algunos contratos de coordinación vertical
(para la producción de tomates para pasta en Chile, por ejemplo), es la
agroindustria la que en realidad se hace cargo de la mayoría de las
decisiones gerenciales del productor agrícola (cuándo y cómo sembrar y
cosechar, qué semillas, pesticidas y abonos utilizar, en qué cantidad y
cuándo). En Argentina, 15% de la pampa húmeda (dedicada esencialmente
a trigo, oleaginosas y maíz) ya está bajo una gerencia externa a la finca, en
administraciones que cubren entre 5 000 y 60 000 hectáreas, aparentemente
con altos niveles de rentabilidad (Ghezan, 1998). Así, los cereales plantados
y cosechados mecánicamente pueden tener grandes economías de escala,
tanto en la producción como en la organización y gerencia. Esto podría ser
importante para aquellas fincas lecheras donde se producen cereales y
pastos para la alimentación del ganado.
A nivel de la producción primaria lechera se da claramente en todos
los países una evolución hacia hatos más grandes. En los Países Bajos donde
20

Información verbal proporcionada por Liudmila Ortega, en esa época consultora de la
CEPAL (hoy funcionaria).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

89

la estructura productiva es bastante homogénea, esto ha significado pasar
en los últimos 20 años de un promedio de 24 vacas lecheras por hato a uno
de 46, pero los hatos de más de 150 vacas son todavía una excepción;
mientras que en los Estados Unidos, si bien el promedio en 1994 era de 64
vacas por explotación, hay actualmente explotaciones con hatos de varios
millares. Según Ochoa, Anderson y Knudson (1999), los hatos más grandes
son indiscutiblemente más eficientes, entre otras razones, porque permiten
contratar a un veterinario con dedicación exclusiva, utilizar maquinaria
especializada y otras ventajas semejantes. Efectivamente, conforme a varios
estudios sobre la eficiencia en los hatos lecheros, los costos por litro más
bajos se encuentran por lo general en el tramo de explotaciones medianas a
grandes, mientras que las menos eficientes están entre las más pequeñas y
las más grandes. Sin embargo, cuando se examinan los datos individuales y
no como promedios de grupo, en todos estos estudios, aparecen también
21
algunos productores con pocos animales entre los más eficientes. Esto
obedece a que es posible ser muy eficiente con pocos animales, pero
generalmente, en línea con las conclusiones antes citadas de Hymer y
Pashiani (1962) para otros sectores de la economía, los pequeños
productores lecheros tienen serias fallas en conocimientos de
administración y carecen de medios para introducir los cambios que
quisieran, todo lo cual les impide llegar a la curva de eficiencia. La
dispersión de los costos y de la productividad de los productores de
pequeña escala suele ser mucho mayor que entre los grandes y, por ello,
estadísticamente, la curva de costos medios tiende a ser menor mientras
22
más grandes son los productores (véase el trabajo de Alvarez en este
volumen).
23

Según Freiría, el aumento del tamaño del hato y la rápida
desaparición de los pequeños productores lecheros en Uruguay tienen que
ver con la ineficiencia de algunos y con el hecho de que los últimos años los
términos de intercambio de la leche han disminuido sustancialmente. Como
consecuencia, para mantener el mismo nivel de vida de la familia, el
productor necesita ahora producir más que antes, lo que se ha traducido en
21

22

23

Esto fue refrendado por Adriano Provezano Gomes en su presentación “Utilizando a
análise envoltória de dados para identificar ineficiências na produção leiteira” en el
Congreso de la Sociedad Brasileña de Economía y Sociología Rural, Foz de Iguazú, 1° al 5
de agosto de 1999. También Sonia Soza llegó a esta conclusión en un estudio sobre los
empresarios lecheros de Uruguay hecho para la CEPAL en 1990.
En los Estados Unidos, la fuerte disminución en el número de fincas lecheras (15% entre
1987 y 1992) y el aumento de la producción promedio de leche por finca (30%) se
tradujeron en un aumento de eficiencia de sólo 0.1% para todo el período (Tauer y
Lordkipanidze, 1999).
Intervención de Heber Freiría en el Seminario Potencial de desarrollo de
encadenamientos en torno a los lácteos, celebrado en la sede de la CEPAL, Santiago de
Chile, 6 y 7 de octubre de 1998.

90

CEPAL

un aumento del tamaño promedio del hato y una casi duplicación de la
24
superficie media de las fincas (de 129 hectáreas a 232 hectáreas).
En general, la apertura y la liberalización de los mercados internos
han tenido efectos claramente diferenciados según el tipo de productor. Al
mismo tiempo, han llevado a presiones por parte de las agroindustrias y de
las cadenas de distribución para incrementar la calidad de los lácteos y
disminuir los precios (debido a la creciente competencia de productos
importados y también al hecho de que con la llegada de nuevas inversiones
extranjeras han cambiado el tamaño y las reglas de juego de las
operaciones); por otra, han hecho disminuir el precio de la maquinaria y los
insumos (gracias a la apertura y a la privatización de las fábricas estatales
de fertilizantes). Los productores que, bajo la severa restricción del crédito,
pudieron aprovechar la caída de precio de la maquinaria y los insumos
lograron una real transformación productiva, de tal modo que las ganancias
en rendimiento y productividad compensaron la caída de precio de los
lácteos, lo que les permitió capitalizarse. Los productores que no tuvieron
esa capacidad (en su gran mayoría los de menor escala y con uso poco
intensivo de insumos) han visto disminuir sus ingresos. Muchos de éstos
tuvieron incluso que limitar la producción por falta de capital de trabajo o
terminar con la producción agropecuaria. Lo anterior explica el crecimiento
de la actividad mecanizada y con uso intensivo de insumos y también el
tránsito hacia explotaciones más grandes. Esta explicación, sin embargo, no
tiene que ver necesariamente con ventajas de escala.
A nivel de la industria lechera, en muchos países se han visto
procesos de concentración de la propiedad, de eliminación de plantas y
aumento de tamaño de las plantas restantes. A nivel de la distribución, es
evidente que los costos unitarios de venta y administración están en
proporción inversa con la superficie. En varios países de la región, la
distribución en gran escala y las cadenas de supermercados han ganado
una mayor participación en el mercado. Ambos procesos deberían haber
traído consigo economías de escala. Sin embargo, esta mayor eficiencia no
necesariamente ha ido acompañada de un traspaso (parcial) de sus
beneficios al consumidor, al productor o a ambos. De hecho, el estudio
sobre Chile (país donde se han dado con fuerza ambos fenómenos de
concentración) muestra que ocurrió todo lo contrario: en la primera mitad
de los años noventa, los precios al consumidor aumentaron más que los
precios al productor y, después, los precios (nominales) al consumidor
siguieron aumentando, mientras se estancaban los precios al productor. La

24

Un fenómeno análogo se puede observar en México, donde los productores de maíz
aseveran que ahora necesitan plantar 250 hectáreas para obtener el mismo ingreso que
percibían antes con 100 hectáreas (Salcedo, 1999).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

91

diferencia se produce sobre todo en los productos frescos, que son menos
25
transables y de mayor “valor agregado”.
2.

El acceso al mercado internacional de capitales
y su impacto

Las políticas neoliberales iniciadas por Chile a mediados de los años
setenta y seguidas con mayor o menor intensidad por el resto de los países
de América Latina una década más tarde, (re)abrieron los países a la
inversión extranjera y a las importaciones, merced a la reducción de los
aranceles y a la reducción o eliminación de trabas de diversa índole (como
certificados, permisos previos y depósitos).
Las privatizaciones, así como la crisis de los años ochenta y la quiebra
de muchas empresas, llevaron en varios países a la consolidación de nuevos
conglomerados de capital nacional (véase Peres, coord., 1998). Las
industrias lácteas no fueron ajenas a este panorama. Varias cambiaron de
mano, mientras hubo también un claro proceso de consolidación y de
transnacionalización, acompañado por el cierre de plantas y de nuevas
26
inversiones y aumento de escala de las plantas restantes.
El costo del capital, inferior al 10% en el mercado internacional, es
superior a esa cifra en el mercado nacional de casi todos los países de la
25

26

Aunque si se mira desde la óptica de la matriz de contabilidad social (o sea, la matriz
insumo producto pero con el énfasis en la desagregación del valor agregado), se trata más
bien de productos con mayor posibilidad de apropiación de ganancias, tal como lo
reconocen todos los industriales.
En Chile, por ejemplo, hubo la compra de Leche Sur por Nestlé; de Lácteos Collico por el
grupo Santa Carolina, también dueño de Loncoleche; de Dos Alamos, ULA y Lácteos
Pirque por SOPROLE, que pertenece a un grupo de capitales chilenos y al New Zealand
Dairy Board. El resultado es que actualmente cerca del 80% de la leche remitida a planta
va a una de las cinco empresas más grandes: dos multinacionales, una de capital chilenoneozelandés, un conglomerado nacional con inversiones en el exterior y una cooperativa.
Todas, excepto la cooperativa, tienen acceso al mercado de capitales externo. También en
Argentina ha sido fuerte, en la última década y media, el proceso de consolidación y
transnacionalización. Así, Nestlé —instalada en Argentina desde 1929— compró las
empresas Mendizabal, Quelac, Frigor, Laponia y Noel; Parmalat compró La Vascongada;
Kraft General Foods compró La Montevideana; y Bongrain adquirió el 90% de las acciones
de la fábrica de quesos Estancias Santa Rosa (Acuña y Petrantonio, 1995). Véase Jank,
Farina y Galan (1999) para la descripción de un fenómeno muy similar en Brasil. En
Uruguay, la historia es distinta y el 70% de la leche remitida a planta va a la
CONAPROLE. Sólo estos últimos años nuevas empresas —entre ellas la multinacional
Parmalat— han incursionado en el sector. Las 12 empresas más importantes (sólo una de
las cuales está 100% orientada hacia el mercado interno) están en pleno proceso de
reconversión (mejoramiento de calidad, diversificación, mayor automatización) y
expansión con capital propio y financiamiento de la banca pública y privada, mientras
que la CONAPROLE está en negociaciones para establecer una operación conjunta con
Bongrain (empresa multinacional francesa) para construir una nueva fábrica de quesos.

92

CEPAL
27

región, diferencia que introduce una ventaja para las empresas que tienen
acceso al primero.
Esto, junto con la dificultad que tienen las PYME de acceder al
financiamiento, es probablemente una de las causas principales, si no la
principal, de que las plantas más pequeñas hayan hecho proporcionalmente
28
mucho menos inversiones que las restantes. En Argentina, las PYME
(menos de 50 empleados) tenían en 1985 una participación particularmente
importante en la rama láctea, con casi 50% del valor bruto de la producción
y un empleo conjunto de casi 14 000 personas. Según Acuña y Petrantonio
29
(1995), en los últimos años no se han incorporado nuevas PYME al sector
lácteo y se han hecho además pocas inversiones, aunque el 55% de ellas
están en proceso de modernización o expansión, 30% en un proceso lento
de adaptación y 15% están estancadas o en involución. Es necesario
interpretar estos resultados a la luz de la gran expansión que ha vivido el
rubro, ya que el sector lácteo fue uno de los más dinámicos de la década,
con un crecimiento anual del consumo per cápita (expresado en litros de
leche) de 6.9% y con un crecimiento también del excedente disponible para
la exportación (Lifschitz, 1998). En Chile, las inversiones de las PYME
lácteas (menos de 50 empleados) cayeron de 17% en 1986 a 0.7% en 1994
como proporción del total de las inversiones de las plantas lácteas, mientras
que su participación en las ventas totales disminuyó solo 1% en el mismo
30
lapso. Esta menor participación de las PYME en las inversiones que en las
ventas totales del sector (donde representaban el 6% en 1994) hace prever
dificultades futuras y una caída de su ya baja participación en el mercado.
Dicho esto, nuestra hipótesis es que las empresas más grandes se han
sobrecapitalizado, como se explica a continuación.
Debido a su acceso a fuentes de capital más barato, la estrategia
tecnológica de las empresas grandes tiende a hacer uso más intensivo de
este factor (y un uso menos intensivo de mano de obra en general, pero más
intensivo de mano de obra calificada) que aquel que las empresas medianas
y pequeñas pueden permitirse. Muchas veces, la inversión es en tecnología
31
de punta. La pregunta, sin embargo, es si la tecnología desarrollada para
27

28

29
30
31

En porcentajes anuales, a fines de 1998 las tasas de interés de colocación en moneda
nacional eran, en orden descendente: Uruguay, 57.9%; Colombia, 42.2%; México, 28.7%;
Chile, 20.2%; Argentina, 10.6%, y Bahamas, 6.8% (CEPAL, 1999b). El mismo año, la tasa
de inflación fue 8.7% en Uruguay, 16.7% en Colombia, 18.6% en México, 4.7% en Chile y
0.7% en Argentina (CEPAL, 1999a).
Valor de las inversiones sobre el valor bruto de la producción de cada empresa o
segmento de empresas.
Datos correspondientes a la zona centro y sur de la Provincia de Buenos Aires.
Encuesta de Industrias Manufactureras del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile.
Por ejemplo, la nueva planta —totalmente automatizada— de Soprole para la producción
de lácteos frescos, en las afueras de Santiago de Chile.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

93

las condiciones de países con una larga trayectoria en lácteos y con un
32
determinado conjunto de precios de factores e ingresos per cápita, es
eficiente en países donde ni la leche cruda (y por ende, tampoco los
productos finales), ni los consumidores (poco discriminadores en cuanto a
33
calidad) están en consonancia con esa tecnología avanzada. La adopción
34
de tecnología inapropiada induce un uso subóptimo de los recursos, con el
35
costo respectivo para la economía, en especial para el mercado de trabajo.
No es sólo el acceso desigual al capital y con un costo diferenciado
—y como consecuencia el rol cada vez menor de las pequeñas y medianas
agroindustrias lácteas en la producción— lo que nos preocupa aquí, sino
también el hecho de que, por ese hecho, las PYME del sector lácteo tienden
a tener más vínculos de compraventa con otras PYME locales o nacionales,
introduciendo un posible círculo vicioso.
3.

La decreciente capacidad ingenieril local para el diseño, la
producción y la adaptación de bienes de capital e insumos

Las empresas multinacionales generalmente ya tienen una red de
proveedores de tecnología e insumos y, por ello, tienden a importarlos en
vez de ver si existen proveedores en el mercado local o nacional, más aún si
la empresa se ha establecido recientemente en el país. El desmantelamiento
32

33

34

35

Helpman y Krugman (1985, p. 26) lo expresan así: “the more capital rich a country is, the
more capital and less labour it uses per krona worth of output in all lines of production”.
Es la pregunta que se hicieron los industriales de los Países Bajos al visitar una planta de
Sancor en Argentina y encontrar que operaba con una tecnología más avanzada que la
vigente en su país (conversación con Jean Rummenie, Consejero de Agricultura, Pesca y
Alimentación para el Mercosur, Embajada de los Países Bajos en Buenos Aires).
Generalmente se supone que existe una función de producción que refleja la mejor
práctica a nivel internacional. Los países en desarrollo (y sus empresas e industrias) tienen
entonces la oportunidad de cambiar desde tecnologías con menor productividad total de
los factores (PTF), con una relación dada entre capital y trabajo, hacia las de mejor
práctica. El crecimiento de la PTF depende de dos componentes: el crecimiento de la PTF
ponderada intrasectorial y el impacto de la reasignación de los factores entre sectores. Sin
embargo, suponer que los países con menores adelantos automáticamente se beneficiarán
de ello, pasa por alto una bibliografía anterior con reparos muy serios al respecto. En
efecto, en muchos países los “beneficios del atraso tecnológico” parecen haberse disipado
debido a una elección incorrecta de tecnología (demasiado avanzada o demasiado
intensiva en capital). A este impacto negativo debido a ineficiencias en la asignación de los
recursos es necesario añadir la ineficiencia técnica que muchas veces ha acompañado el
uso de equipos sofisticados (Pack, 1992).
El uso en el sector formal de tecnologías que hacen uso insuficientemente intensivo de
mano de obra para la abundancia y costo de los factores vigentes a nivel nacional,
desplaza mano de obra hacia el sector informal o de baja productividad. La proporción de
mano de obra en este tipo de empleos parece haber aumentado en los años noventa y,
según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), actualmente en América Latina
siete de cada diez empleos nuevos son de baja productividad o informales.

94

CEPAL

de los monopolios nacionales dedicados a la producción o importación de
maquinaria y equipos, el impacto de la disminución de los aranceles a la
importación, combinado esto último en muchos países con tasas de cambio
reales sobrevaluadas, han disminuido el costo de importar estos bienes y a
menudo, aunque no siempre, han hecho que los bienes importados sean
una mejor alternativa que lo producido localmente. Además, el énfasis que
se ha puesto en la apertura en América Latina desde fines de los años
ochenta ha imprimido el lema de que lo “extranjero es bello” en la opinión
de las autoridades de gobierno, de los académicos, de los vendedores y de
los compradores. Así, también las empresas nacionales tienden a mirar
primero hacia el mercado internacional por su tecnología, maquinaria o
insumos, y no únicamente cuando indiscutiblemente son menos caros o
mejores. Esto, por supuesto, va absolutamente en contra de la idea del
desarrollo en torno a complejos productivos locales.
La mayoría de los países en desarrollo no tenían un conjunto muy
extenso de innovadores y adaptadores de tecnología y, a menudo, tampoco
36 37
de proveedores de insumos especializados.
En la región, sólo Argentina,
38
Brasil y México eran una excepción relativa en cuanto a bienes de capital
en general, aunque no necesariamente los del rubro lácteo. La base
39
tecnológica ya relativamente débil para los productos lácteos está
perdiendo terreno por la disminución de la demanda. En consecuencia, las
empresas pequeñas y medianas del sector tienen una base nacional cada
vez menor de la cual obtener lo que requieren, incluyendo la readecuación
36

37

38

39

El Centro Tecnológico de la Leche fue creado por la FAO en el sur de Chile para servir a
todos los países de América Latina, pero fue dejado a su suerte al término del proyecto
FAO. La pérdida de capacidades de investigación e innovación del centro fue lamentada
por todas las personas entrevistadas en Chile. Sin embargo, ninguna de las empresas
considera que debe colaborar en el programa de investigaciones ni en el financiamiento
del centro, prefiriendo mirar afuera cuando el centro no puede responder a sus
necesidades (véase el trabajo de Dirven y Ortega en este volumen).
En Uruguay, por ejemplo, la leche, el azúcar, el bicarbonato, algunos plásticos y algunos
químicos son insumos directos de procedencia uruguaya. La glucosa, la fécula, los
gelificantes, las bolsas y los envases provienen esencialmente de Argentina y Brasil,
mientras que los cuajos, fermentos, esencias y colorantes provienen esencialmente de los
Estados Unidos o de Europa (véase el trabajo de Vaillant en este volumen).
Aun así, actualmente en la zona de la Comarca Lagunera (donde predomina la gran
ganadería lechera especializada) los insumos nacionales para la producción primaria se
concentran en la exploración, la perforación de pozos y el tratamiento de agua; los
equipos de aspersión; la colecta de basura tóxica; los seguros y los servicios de
capacitación. Todos los demás insumos (fármacos, agroquímicos, alimentos balanceados,
semillas, semen, software) y maquinaria (tractores, camiones, ordeñadoras, enfriadoras,
bombas, ventiladores y otras) son preponderantemente suplidos por empresas extranjeras
(véase el trabajo de García, Borrego y Salas en este volumen).
Sin querer desmerecer aquí a algunos fabricantes de máquinas y herramientas locales que
han sabido, de manera extremadamente ingeniosa a veces, responder a las necesidades de
sus clientes.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

95

40

de maquinaria de segunda mano. Una suerte de círculo vicioso se forma
así y los países parecen estar pagando el doble precio de una tecnología
extranjera no eficiente —por no ser apropiada para las condiciones
locales— y, al mismo tiempo, la disolución de los encadenamientos locales
o nacionales a causa de la caída de la demanda.
Sin embargo, no todo es negativo y como se describe en El balance de
la década (CEPAL, 2000), la “muerte” de empresas va también acompañada
del nacimiento de nuevas empresas y la profunda readecuación de otras. En
consecuencia, la eficiencia media del sector se desplaza. Un bello ejemplo
de una empresa creada como respuesta a la demanda es TERMEC, que se
estableció hace unos diez años en una pequeña localidad en el sur de Chile,
cerca de la cuenca lechera más importante del país. Inició sus actividades
readecuando una pasteurizadora. Encontró que la tecnología no era tan
compleja, la descompuso (hizo reverse engineering) y ahora produce
pasteurizadoras y varias otras máquinas y herramientas para la industria
láctea y la fabricación de quesos. Debido a la experiencia que ha
acumulado, le han pedido montar líneas de producción completas. Incluso
algunas empresas nacionales grandes y una multinacional han pedido una
segunda opinión a TERMEC antes de comprar tecnología y maquinaria en
el exterior. Sin embargo, debido a la crisis que se asomaba para el sector
desde 1997, las inversiones empezaron a caer (en especial las de las PYME),
y TERMEC ha reorientado sus actividades hacia otros sectores (el salmón y
las algas), que requieren tecnologías similares y están situadas en la misma
41
región.
4.

La creciente proporción de productos lácteos vendidos en
los supermercados

Como en el resto del mundo, el sistema de distribución en América
Latina está cambiando rápidamente y una proporción creciente de los
alimentos se venden a través de las cadenas de supermercados. En los años
ochenta, el elemento clave para el desarrollo de los supermercados fue la
gestión financiera, debido a la alta inflación imperante en ese período. En
los años noventa pasaron a prevalecer aspectos como el aumento del poder
de negociación frente a la industria, la disminución de costos por medio de
un mejor manejo logístico y la introducción de marcas propias. Las
empresas extranjeras (Carrefour, Ahold, Makro, K-Mart, y otras) lideraron
ese proceso, con la introducción de marcas propias y el desarrollo de
40

41

También Acuña y Petrantonio (1995) observan que la mayor parte de las PYME lácteas de
la Provincia de Buenos Aires compran equipamiento usado (haciendo uso de recursos
propios para la inversión).
Aunque TERMEC tiene también clientes en Santiago, es decir, a unos 1 000 kilómetros de
distancia.

96

CEPAL

articulaciones hacia atrás con los productores primarios, con el objeto de
42
garantizar cantidad y calidad (Ghezan, 1999).
En muchos países, el rol del Estado en el financiamiento
agropecuario disminuyó fuertemente a fines de los años ochenta, función
que recayó después no tanto en el sistema financiero privado como en las
cadenas de supermercados, algunas agroindustrias y los proveedores de
insumos y servicios. En el caso de los supermercados, esto fue posible
porque, al operar a gran escala con compras a plazo y ventas al contado,
concentran liquidez (Dias y do Amaral, 1998).
Por otra parte, los supermercados están crecientemente en una
posición oligopsónica y desde allí actúan, en forma también creciente, con
respecto a sus proveedores (en Chile aumentaron de 60% a 74% su
participación en la venta minorista de alimento entre 1993 y 1998). Los
supermercados generalmente exigen un pago para poder vender en ellos,
más un pago por marca o por producto, más otro en proporción a lo
vendido (decreciente a medida que las ventas aumentan), y otro más para
rellenar los estantes en caso de que deba hacerlo el personal del mismo
supermercado. Para las empresas pequeñas y medianas (si sus productos
son aceptados por el supermercado), el costo total por unidad vendida es
mucho mayor que para las empresas más grandes y puede llegar a
representar hasta 12% del valor de las ventas. Además, los supermercados
pagan generalmente a 45 o 60 días y en Chile, desde febrero de 1999, a 90
días. Por lo tanto, si además las PYME tienen que acudir a un crédito más
caro (que como hemos visto puede ser dos o más veces mayor que el del
mercado internacional), entonces resultan doblemente castigados.
Como ya lo señalamos, hay economías de escala a nivel de la
distribución. Los costos de transacción (administrativos, de organización y
otros) son mayores cuando una empresa tiene que tratar con muchas
43
empresas pequeñas en vez de unas pocas grandes. También pueden surgir
42

43

Ghezan sigue con el siguiente análisis: a su vez, la industria se defiende con la
incorporación de tecnología de nivel internacional, con la instalación de nuevas plantas o
la renovación del equipamiento (fundamentalmente automatización) en los sectores más
dinámicos (cerveza, bebidas sin alcohol, lácteos, galletas, pastas, panificación industrial),
con mejoras en la calidad de los productos cuando comienzan a aplicarse las normas de
calidad de los productos industriales (ISO 9000) y las evaluaciones por análisis de peligros
en puntos críticos de control (HACCP). También se observan estrategias tendientes a la
especialización y la modernización de los embalajes para efectos de diferenciación, al
mismo tiempo que se da mayor importancia a la publicidad y a la introducción de nuevas
marcas. Esto va acompañado con una reorganización interna de las empresas, donde el
área de ventas y mercadeo cobra mayor importancia. Asimismo, se instalan plataformas
de distribución automatizadas para responder a las necesidades de sus clientes.
Desde el punto de vista organizacional y de riesgo, las empresas —sean agroindustrias,
distribuidoras u otras— buscan a menudo una suerte de equilibrio entre la proporción

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

97

costos mayores con empresas pequeñas debido a sus dificultades de
cumplir con las exigencias de entregar oportunamente bienes de calidad y
de presentación homogénea a lo largo del año. Creemos, sin embargo, que
el sesgo contra las pequeñas empresas va más allá de la internalización en el
precio o en el costo de estos mayores costos de transacción y que la
eficiencia ganada por la realización de economías de escala a nivel de la
distribución es en gran parte apropiada por las grandes empresas y, por
ende, no se traduce en un aumento correlativo del bienestar de la
44
sociedad.
5.

El rápido desarrollo de marcas, la diversificación de
productos y su publicidad

La globalización ha traído consigo la tendencia hacia un mayor
45
desarrollo de marcas y una diversificación más rápida de los productos.
No seguir esta tendencia es difícil, excepto si el producto tiene un nicho
46
muy definido entre los consumidores leales. La gran velocidad de los
cambios en las características y en la presentación de los productos va de la
mano con la publicidad y su costo. En ambos casos se trata esencialmente
de costos fijos, con lo cual, a menor volumen, mayor es el costo por unidad.

44

45

46

entregada por unos pocos productores grandes (a veces ellas mismas mediante la
integración vertical) y la parte que entrega un número (mayor) de pequeños proveedores.
Esa proporción suele mantenerse más o menos igual a medida que la empresa crece en
tamaño, lo que implica que el abastecimiento cambia hacia proveedores más grandes
tanto del lado de los pequeños como de los grandes.
Como ya se mencionó, en Chile los precios al consumidor aumentaron más que los precios
al productor. En Colombia, los precios al productor y al consumidor tuvieron una
evolución más pareja. Es de notar que en Colombia los supermercados no han penetrado
con la misma fuerza que en Chile. Por otra parte, un estudio sobre la transmisión de
variaciones en el precio al productor de leche (fijado por el Federal Milk Marketing Order)
y al consumidor de leche fluida para la ciudad de Boston, en los Estados Unidos, concluye
que el alza del precio de la leche es transmitida al consumidor, pero no la baja. Además,
concluye que los precios al consumidor difieren bastante entre los supermercados; y que
cuando el precio en el supermercado dominante baja, los supermercados más pequeños
pierden clientela, pero no ocurre lo contrario (Dhar y Cotteril, 1999).
Según un estudio de la empresa A.C. Nielsen, en 1998 se introdujeron 1 205 nuevos
productos lácteos, tomando en cuenta formulaciones, envases y tamaños nuevos
(mencionado en Jank, Farina y Galan, 1999, p. 85).
Según Acuña y Petrantonio (1995), las PYME lácteas argentinas tratan de posicionarse en
mercados cercanos a su planta, en nichos que, por su escaso volumen y por los costos de
distribución que suponen cuando hay que traerlos de más lejos, no son de interés para las
empresas más grandes. Las PYME que más se han expandido, sin embargo, son aquellas
que han complementado su especialización en un nicho de mercado local con la
elaboración de un producto dirigido a mercados más masivos. También observan los
autores una creciente preocupación de las PYME por mejorar los envases y la presentación
de sus productos, y esmerarse en dar una atención personalizada a los proveedores y a los
compradores para así diferenciarse de las grandes empresas.

98

CEPAL

Obviamente —como ya lo mencionaba Menge en 1962—, las empresas más
pequeñas tienen problemas para seguir el ritmo de desarrollo de nuevos
productos, su introducción en el mercado y su promoción casi continua
después, lo que introduce un sesgo a favor de las empresas con mayor
volumen de ventas.
En los Países Bajos —de larga tradición en la producción de lácteos—
los consumidores tienden a comprar leche y quesos (gouda, edam, y otros)
sin fijarse en la marca, entre otras razones porque la calidad es estándar y
porque la mayor parte de la producción está en manos de cooperativas de
productores que hasta hace poco no habían enfatizado el desarrollo de
marcas. Recién en los años noventa las industrias neerlandesas entraron en
una fase tendiente a crear mayor conciencia entre los consumidores en
torno a las marcas, e iniciaron así un proceso de diversificación de
productos (véase el trabajo de Enzing y van Dalen en este volumen).
En América Latina la diversificación de productos ha sido fuerte en
los últimos cinco a diez años, especialmente en lo que concierne a leche
fluida (con distintos contenidos de grasa, mayor cantidad de calcio, con
sabores a chocolate o frutas), yogures y postres a base de leche. En esta
diversificación participan esencialmente las grandes empresas, en especial
47
las multinacionales, y en Chile, por ejemplo, se pueden encontrar en un
mismo supermercado unos 40 yogures y postres distintos de una misma
marca. Para los yogures y los postres (con excepción de los helados) casi
todos los envases están orientados hacia el consumo individual.
Regularmente, las campañas publicitarias —por lo general orientadas hacia
48
los niños— van acompañadas por envases especiales, viñetas o regalos (a
cambio de una prueba de la compra y a menudo de un pago adicional).
Cabe preguntarse si este fuerte acento en la promoción de marcas y
en la diversificación de productos, con el alto costo del envase en
comparación con el valor del contenido que ello lleva aparejado, es el
camino más apropiado para países de ingresos medios con un consumo per
cápita alto, como ocurre en Argentina y Uruguay, o con un consumo
intermedio (Chile y Colombia), o un consumo bajo, sobre todo fuera de las
49
grandes ciudades, como sucede en Brasil y México. Nuestra sensación es
47

48
49

De las PYME estudiadas por Acuña y Petrantonio (1995), menos del 10% fabrican postres
lácteos, flanes y helados. Las empresas grandes también enfrentan barreras a la entrada,
como lo demuestra la ausencia de la firma brasileña CCGL —una de las mayores en
cuanto a captación de leche— de la fabricación de yogures (Jank, Farina y Galan, 1999).
En 1998 había unos 140 envases distintos para lácteos en el mercado chileno.
En Brasil, los lácteos representan un mercado de unos 3 300 millones de dólares al año. El
consumo per cápita es bajo (unos 75 l/año en promedio por persona) y además
concentrado en las regiones metropolitanas del sur y sudeste, es decir, en unos 35 millones
de personas sobre un total de 150 millones. La demanda es por lo tanto fuertemente
elástica con respecto al ingreso, en especial para quesos, yogures y postres, lo contrario

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

99

que las empresas más grandes se han enredado en una suerte de carrera
50
competitiva de la cual les es difícil desentrañarse. En Colombia, como ya
se mencionó, una iniciativa para aumentar la competitividad a lo largo de la
cadena de los lácteos (en vista de las futuras negociaciones comerciales con
el Mercosur, las cuales probablemente tendrán como resultado una
disminución de aranceles), se propuso, entre otras cosas, hacer una
campaña de publicidad genérica para los lácteos y desarrollar productos y
envases especialmente orientados hacia los consumidores de menores
recursos, con el fin de aumentar la demanda interna (véase el trabajo de
Suárez en este volumen). En Chile, ante la crisis del sector lácteo y la
disminución de la demanda interna debida a la “crisis asiática”, se formó
hace muy poco PROMOLAC, con la intención, entre otras, de hacer una
campaña publicitaria genérica para los lácteos.
No se ha establecido bien, en el caso de los lácteos, qué tipo de
publicidad (genérica o de marca) surte mayores efectos. Por lo general, sin
51
embargo, los estudios concluyen que ambas tienden a aumentar el
consumo del producto publicitado pero que, a igualdad de precios, los
consumidores prefieren comprar la marca publicitada. Al mismo tiempo,
los consumidores parecen percibir que un precio mayor y una marca
conocida son equivalentes a calidad. También se ha demostrado que la
publicidad genérica tiende a aumentar la percepción general de calidad y a
52
disminuir la percepción de diferenciación. El resultado de la publicidad
específica tiene relación con la elasticidad de la demanda, con el número de
empresas procesadoras y la eficacia de la publicidad para aumentar la
demanda del producto y, asimismo, para crear la identidad de la marca o
intensificarla, lo que se traducirá en la captación de una mayor proporción
de ese mercado expandido (Zhang, Sexton y Alston, 1999). Lo último tiene
que ver con la relación entre el precio y la calidad (la intrínseca y la
influenciada por la publicidad) percibida por el consumidor y su

50

51
52

vale para la leche en polvo (De Negri, 1999). En México, el crecimiento de la producción
de leche fue de 5.5% entre 1990 y 1995, importándose el equivalente de 27% de la
producción interna. El consumo per cápita está por debajo de las recomendaciones de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y se estima que 25 millones de mexicanos casi
no consumen lácteos, entre otros motivos por el costo. En efecto, a pesar de que la leche
constituye una de las fuentes más barata de proteína animal, en 1980 se podían adquirir
25.5 litros de leche pasteurizada con el salario mínimo diario y en 1996, sólo 6.3 litros
(Álvarez, Barajas y Montaño, 1997).
El intento (fallido) de Nestlé de racionalización de marcas con La Lechera ilustra nuestro
punto.
Citados en Zhang, Sexton y Alston (1999).
Esto obliga a la empresa de mejor calidad a aumentar la publicidad de su marca para
mantener su participación en el mercado. Crespi (1999) llega a la conclusión de que las
empresas con productos de menor calidad prefieren la publicidad genérica, mientras que
las de mayor calidad prefieren no hacer publicidad genérica.

100

CEPAL
53

disposición a pagar por ello. En la calidad intrínseca influyen a su vez los
esfuerzos anteriores en investigación y desarrollo de la empresa, o el hecho
de que la empresa tenga su área de captación (catch area) en una zona con
mejores características agroclimáticas, o proveedores que gracias a sus
propios esfuerzos tecnológicos logran generar un producto de mejor
calidad. Por otra parte, existe consenso de que la publicidad específica es
fundamental para incrementar el poder de mercado de las empresas, los
precios que aplica, y sus ganancias.
El gasto en publicidad, como porcentaje sobre las ventas, de las
empresas lácteas de los Estados Unidos fue en 1987 de 0.5% para el queso
fresco y procesado y de 0.6% para la leche fluida. En Chile, en 1995, estos
gastos representaron una proporción bastante mayor. En efecto según datos
del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las empresas de más de 50
empleados gastaron en publicidad 2.5% sobre las ventas, mientras que las
PYME gastaron 0.5%.
La creación de un poder monopólico gracias al posicionamiento
exitoso de una marca, puede tener efectos adversos importantes sobre los
productores cuando la empresa no es una cooperativa. En efecto, una vez
conquistada su posición de monopolio; la empresa tenderá a reducir la
oferta al consumidor y a aumentar el precio para maximizar sus beneficios
(rentas monopólicas); por ende, tenderá a reducir su demanda y también el
precio al productor (en un primer paso, para ajustar la oferta de la materia
prima a la nueva demanda del producto elaborado; después, haciendo uso
54
de su posición de monopsónio, para bajar los precios). En cambio, cuando
el agronegocio es una cooperativa de productores, tiende a maximizar el
bienestar de sus miembros, es decir, los ingresos por venta menos los costos
de materia prima y de procesamiento. Por lo tanto, no reducirá la oferta al
consumidor y tampoco hará uso de su poder monopsónico sobre sus
55
miembros en la compra de la materia prima. La CONAPROLE tiene una
53

54

55

Los comestibles son generalmente considerados bienes de experiencia (experience goods) y,
por lo tanto, el consumidor puede en forma relativamente inmediata conocer su calidad
(Apelbaum, 1999). Obviamente, para esto se necesita un consumidor con tradición de
consumo, conocimientos respecto a calidades alcanzables y capacidad discriminatoria,
características que a nuestro juicio el consumidor de lácteos latinoamericano no ha
adquirido. Argentina y Uruguay son una excepción, posiblemente por la influencia de la
fuerte inmigración italiana.
Más que otros tipos de empresas, las agroindustrias tienden a adoptar una posición de
monopsonio o de oligopsonio natural en su área de abastecimiento.
La CONAPROLE es un buen ejemplo de ello. De hecho, hubo un doble “subsidio”,
primero desde los productores más grandes hacia los más pequeños (en parte debido a la
“mística” y a los antecedentes familiares de uno de los presidentes de la cooperativa), y
por otra parte, debido a la disyuntiva entre frenar la producción primaria o incursionar en
el mercado externo. La CONAPROLE siguió la segunda opción, haciendo pagar al
consumidor uruguayo un precio alto por los productos de consumo menos masivos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

101

posición dominante en Uruguay y goza de reconocimiento como empresa y
marca. En Chile, la cooperativa Colún tiene una posición dominante para
los quesos maduros, aunque no es en absoluto la única empresa ni marca
importante. En Colombia, con mercados más segmentados regionalmente,
es frecuente encontrar una suerte de duopolio en el mercado regional,
repartido a menudo entre una cooperativa y una empresa privada.
En los Estados Unidos y en Europa, y crecientemente en América
Latina, las empresas venden parte de su producción bajo una marca y parte
sin marca (productos con marca de supermercado, productos “blancos” (sin
marca) y otros) productos que suelen no diferenciarse entre sí, excepto por
la publicidad y la marca. Esto también les da la posibilidad a algunas PYME
de vender bajo la marca del supermercado, perdiendo por una parte su
identidad, pero obviando al mismo tiempo los costos de posicionamiento de
marca.

Conclusiones
La modernización de los procesos de producción y distribución en
general, la apertura de las economías latinoamericanas al comercio exterior
y a las inversiones extranjeras, así como las fuerzas de globalización (en los
hábitos de consumo entre otros) están afectando diversos aspectos de los
complejos productivos que giran en torno a los lácteos. Aunque los países
mencionados a lo largo del libro difieren mucho entre sí en todos los
aspectos relativos a la producción de lácteos, hay claras tendencias
convergentes, especialmente desde los años noventa en adelante. Se ha
comprobado que el fortalecimiento de la trama insumo-(servicio)-producto
tiende a darse en los servicios (a menudo para la venta de bienes
importados) y que el debilitamiento está situado más bien en la producción
de bienes de capital, en la producción de insumos, en investigación aplicada
y en desarrollo de tecnología. Algunas de las nuevas actividades son de tipo
administrativo, técnico o profesional y por lo tanto requieren una mejor
educación, lo cual redunda a su vez en mejores remuneraciones. Algunas
de las actividades que desaparecen —aunque desde luego no todas— son
menos intensivas en conocimientos. Por ello, aunque no tenemos datos con
respecto al efecto neto sobre el empleo o el ingreso, un cambio neto hacia un
empleo más calificado y mejor remunerado es una posibilidad. Esto, por
supuesto, sería muy positivo.

(yogur, quesos especiales, helados). La entrada reciente de nuevas empresas ha cambiado
las reglas de juego. Los grandes productores han exigido un precio mayor y el pago de
una diferencia por volumen, y la mayor competencia ha presionado a la baja los precios al
consumidor. El costo ha sido tardíamente pagado por los pequeños productores, cuyo
número ha caído drásticamente.

102

CEPAL

En distintos planos, las pequeñas empresas se encuentran en una
posición de desventaja con respecto a las más grandes. La mayor
flexibilidad que se les atribuye —justamente por su tamaño y
organización— frente a aquellas no parece verificarse en las condiciones
relativamente precarias (mercados imperfectos y falta de capital humano)
56
en que suelen operar en la región. Esta posición de desventaja se debe a
veces a reales economías de escala lo cual hace que sean socios menos
eficientes o menos atractivos en los negocios. Otras veces, no obstante, la
desventaja se debe al ejercicio del poder monopsónico o monopólico de
otras empresas. Por último, hay también factores que inducen a las firmas
más grandes a incurrir en una serie de ineficiencias, tanto a nivel de la
propia empresa como de la sociedad, que finalmente repercutan en forma
negativa sobre las empresas de menor tamaño. Hasta el momento se ha
prestado poca atención a los costos económicos y sociales de estas
ineficiencias.
Éstas se traducen en una presión a la baja de los precios al productor
y en precios internacionales altos a nivel de consumidor. Otra consecuencia
es que muchos pequeños productores de leche están siendo eliminados de
la cadena de proveedores más rápidamente de lo que debiera ser, y lo
mismo acontece con numerosas pequeñas agroindustrias y productores de
máquinas, herramientas y otros insumos. Otra consecuencia es que los
consumidores —que son en su mayoría de ingresos medios a bajos— tienen
que pagar precios más altos, impuestos por las empresas, entre otras
razones, para absorber los altos costos de desarrollo de marcas y de la
publicidad, la rápida introducción de nuevos productos y envases, así como
los costos de inversiones de tecnología avanzada para condiciones que no lo
son.
Si se mira el fenómeno desde un punto de vista estrictamente
productivo o de inversión, la desaparición de buen número de PYME no es
tan grave, ya que, con contadas excepciones, su participación tampoco era
muy importante en el total de la producción. Sin embargo, si se toman en
cuenta los encadenamientos existentes entre las PYME y los efectos de éstas
sobre el empleo, la tecnología, la equidad y la localización geográfica,
entonces las consecuencias parecen mucho más graves.
Efectivamente, se puede observar un cambio hacia una mayor
concentración geográfica de la toma de decisiones, dado que las industrias,
los importadores y los distribuidores de mayor tamaño suelen tener su sede
en las ciudades más grandes, y que no siempre están cerca de las zonas de
producción, como ocurre con las PYME.

56

Véase Altenburg y Meyer-Stramer (1999), al respecto.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

103

A medida que progresa la concentración de la propiedad, disminuye
el número de agentes dueños de su propia empresa. La toma de decisiones
se concentra por lo tanto en un número menor de agentes, pero más
poderosos. Dependiendo de la trayectoria del sector y de las políticas
pasadas y presentes del gobierno, en todos los países se hacen presentes, en
mayor o menor grado, actitudes oligopólicas y oligopsónicas de la industria
de transformación y del sistema de distribución, que de todas formas han
aumentado claramente en todos ellos en los últimos 15 años.
Existe entonces un problema de equidad, no sólo referido al ingreso,
sino también a la distribución regional/espacial y a la propiedad y toma de
decisiones. Hay asimismo un problema en lo relativo a la capacidad
nacional o regional de creación de conocimientos propios, y de
investigación y adaptación de tecnologías en distintos puntos de la trama
de relaciones insumo-(servicios)-producto. Las perspectivas de desarrollo a
largo plazo, bajo estas condiciones, habría que mirarlas con máxima cautela,
y las posibilidades de poner en marcha una estrategia de desarrollo en
torno a los complejos productivos parecen claramente negativas.
En suma, se propone que los gobiernos adopten decisiones para
57
cambiar la tendencia actual y encaminarse hacia un desarrollo más
equitativo. Asimismo, se sugiere que los gobiernos de la región reserven a
las políticas de desarrollo de competitividad y de transformación
estructural de sus economías un mayor espacio que el que les otorgan
actualmente en sus negociaciones bilaterales, multilaterales y en la
58
Organización Mundial del Comercio (OMC).
Algunos países están dando pasos en esa dirección. Por ejemplo, en
Colombia se han organizado reuniones y se firmó un convenio de
competitividad entre los agentes que intervienen en toda la cadena de los
lácteos (entre ellos el Estado) para, paulatinamente y de común acuerdo,
emprender acciones orientadas a aumentar la productividad y la
competitividad externa del sector y, paralelamente, aumentar el consumo
interno por medio de campañas conjuntas de publicidad e iniciativas
especiales para desarrollar productos que estén al alcance de la población
de menores recursos. Hace muy poco, alentados por el Gobierno de los
Países Bajos, la Cámara de Comercio de Santiago y la Fundación Chile,
algunos agentes de las cadenas agroalimentarias chilenas se reunieron en
mesas de discusión por rubro (entre ellos el lácteo) para conversar sobre
posibles estrategias conjuntas encaminadas a aumentar la eficiencia a lo
largo de cada cadena. Por otra parte, la crisis de los lácteos ya había llevado
57

58

Línea propuesta, entre otros, por John Antle, en su alocución como presidente de la
Asociación de Economistas Agrícolas de los Estados Unidos, Nashville, 1999.
En línea con lo propuesto por la Misión Permanente de Venezuela ante la OMC en su nota
de julio de 1999 para la Conferencia Ministerial de 1999.

104

CEPAL

a un mayor esfuerzo hacia el trabajo conjunto de los propios productores
lecheros y, asimismo, a una mayor cooperación entre el gobierno, los
productores, y la agroindustria. La materialización de las actividades
planeadas ha tropezado sin embargo, con problemas y postergaciones.
En Argentina, las autoridades de la Provincia de Neuquén han
negociado con las distintas cadenas de supermercados el establecimiento de
un “rincón” con productos locales libres de las exigencias que éstas
imponen a los demás productos (como cuotas, volumen mínimo de ventas,
apariencia). Es un ejemplo que podría ser emulado en todas partes.
Algunas PYME de Argentina han iniciado relaciones (contractuales o
no) con otras empresas más pequeñas para comprarles productos
semielaborados y venderlos bajo su marca. Esto les ha permitido aumentar
su volumen de ventas sin incurrir en mayores inversiones, mientras que las
más pequeñas han encontrado un canal de ventas más o menos seguro.
Otras empresas, en varios países, están haciendo esfuerzos para
relacionarse de manera más permanente con compradores industriales (por
ejemplo, panificadoras) o con hoteles y restaurantes. Estos esfuerzos,
espontáneos hasta ahora, se podrían incentivar. Además, sería
recomendable estimular a las PYME agroindustriales lácteas para que se
59
asociaran, aun si no tienen tradición de hacerlo, como una forma de seguir
posicionándose en el mercado y enfrentar la concentración creciente de las
grandes empresas agroindustriales y de distribución. Asimismo, se podría
incentivar un mayor intercambio entre las PYME del sector primario y del
sector agroindustrial con los fabricantes locales de máquinas, herramientas
e insumos, para que encuentren soluciones a sus problemas y necesidades
específicas y para que estas soluciones —a veces muy ingeniosas— sean
difundidas. Los gobiernos locales podrían desempeñar un papel activo en ello.
En general, con el fin de fortalecer los clusters de PYME y otras
empresas, se recomienda —empezando por el ámbito gubernamental y
académico— reemplazar en todo tipo de mensajes el sesgo actual hacia el
foreign is beautiful por una posición neutra o por un ligero sesgo hacia el
“local is beautiful”, para que todos los agentes aprendan nuevamente a
agotar primero las opciones que se dan en su alrededor.
59

Por ejemplo iniciativas como los Programas de Fomento (PROFO) en Chile, donde la
Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) incentiva y subsidia la formación de
grupos de empresarios de un mismo rubro, o de rubros complementarios, de una misma
región, con el fin de identificar y poner en práctica soluciones grupales de sus problemas.

Producción de leche en 1 000t/año,
1999
Rendimiento en kg/año, 1996
Crecimiento de la producción, 19901999 (%)
Aumento del rendimiento, 1990-1996
(%)
Promedio vacas/productor
Promedio vacas/ha
Recepción planta/total producción
(%)
Promedio precio al productor/lt en
a
dólares, 1997
Consumo per cápita
b
(l/persona/año)
Saldo comercial (1 000 dólares), 1999
Número de empresas
Concentración (recepción 5
empresas/recepción total en %)
Venta en supermercados (%)

Argentina
9 750

Brasil
22 495

Chile
2 050

Colombia
5 710

México
9 171

Uruguay
1 479

Países Bajos 1996
11 188

3 989
4.8

841
4.6

1 911
4.7

1 020
4.0

1 251
4.2

1 801
4.4

6 581
0.0

7.3

1.3

0.4

1.0

3.9

1.9

1.4

…

…

12
0.2
75

…
0.84
56

6

…

54

75

46
1.3
96

0.21

0.33

0.17-0.19

0.53

50

240

75

136

147

118

180

…

329 029
…
…

-427 682
…
…

-3 469
a
17
c
90

-1 865
…
50

-439 659
…
…

151 705
20
d
69

1 404 909
21
e
75

…

105

10 (leche
40
…
…
…
80
fluida)
68 (otros
lácteos,
excepto
quesos)
Fuente: Elaborado por el autor sobre la base de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Anuario de producción, 1996
FAOSTAT (www.fao.org) y documentos pertinentes contenidos en esta publicación.
a
El Institute of Farm Economics considera costos por litro de 0.45 dólares como altos, de 0.35 como medianos y de 0.15 a 0.25 dólares como bajos.
b
El consumo per cápita mundial es de 80 kilógramos de leche (equivalentes).
c
Sólo tomando en cuenta las empresas reportadas por la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura.
d
Corresponde a la cooperativa más importante, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE).
e
Corresponde a las dos cooperativas más importantes.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Anexo
Cuadro 1
AMÉRICA LATINA Y LOS PAÍSES BAJOS: CIFRAS RELATIVAS AL SECTOR LÁCTEO, AÑOS NOVENTA

106

Cuadro 2
FASES DE DESARROLLO DE LOS COMPLEJOS PRODUCTIVOS LÁCTEOS
FASE I

FASE II

1. EXPORTACIÓN

Recurso natural en bruto

Primer nivel de procesamiento

2. INSUMOS

Importados

3. MAQUINARIA

FASE IV

Argentina, Chile, Países Bajos

Sustitución de importaciones de
insumos principales para mercado
nacional
Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México, Uruguay

Exportación de insumos

→

Países Bajos

Países Bajos

Producción bajo licencia para el
mercado nacional

Exportación de maquinarias de
todo tipo a mercados sofisticados

Chile, Colombia, Argentina

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay
Importada
(reparación local)

FASE III
Procesamiento más especializado de
primer nivel
Uruguay, Países Bajos

Inversión en el exterior

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay

Argentina, Brasil

Exportación de maquinaria básica
a mercados menos sofisticados; desarrollo
de equipos más especializados
Argentina, Brasil

Semiimportada

Nacional

Nacional

Exportación

Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México, Uruguay (artesanal)

Países Bajos

Países Bajos

Diseño de proyecto

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay (moderna)
Extranjero

Parcialmente nacional

Nacional

Nacional y exportación

Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
México, Uruguay (artesanal)

Países Bajos

Países Bajos

Consultoría

Argentina, Brasil, Chile,
Colombia, México,
Uruguay (moderna)
Extranjera

Parcialmente nacional

Nacional salvo las especialidades

Nacional y exportación

Países Bajos

4. INGENIERÍA
Producción

CEPAL

Argentina, Brasil, Chile,
Argentina, Brasil, Chile, Colombia,
Países Bajos
Colombia, México,
México, Uruguay
Uruguay
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del esquema presentado en este libro por Joseph Ramos, Complejos productivos en torno a los recursos naturales ¿Una
estrategia prometedora?, y los estudios de caso contenidos en este libro.

Gobierno
- “Encrucijada” entre supervivencia de pequeños productores
e industrias, fortalecer las economías regionales y
búsqueda de competitividad y apertura
- Debilidad en formulación de normas (calidad, tipología
productos, medio ambiente) y su control
- Debilidad de infraestructura caminera secundaria
- Debilidad de enseñanza básica y técnica

- Desconocimiento de competitividad potencial
del sector primario
- Desconocimiento de ventajas de escala y escala
óptima de la producción primaria
- Mejoramiento genético pero poca claridad
sobre las características a reforzar
- Sector primario con pérdida de rentabilidad
- Mano de obra insuficientemente calificada
- Crédito caro

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

- Absorción de las plantas medianas por las grandes
- Fuerte concentración
- Rivalidad interna fuerte
- Al mismo tiempo, comportamiento de oligopsonio
- Incipientes esfuerzos hacia la exportación
- Problemas de Claudia de la materia prima que inciden
en la calidad final
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas
para aumentar valor agregado

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Consumidor poco exigente
- Demanda interna creciente pero
inferor o igual al aumento de la oferta
- Esfuerzos de promoción y publicidad de la industria a fin de aumentar
la demanda
- Poca demanda industrial de subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Cluster poco articulado y con pocas sinergias
- Crecimiento vigoroso, producción y
diversificación
- Inseguridad de agentes sobre rentabilidad
futura del sector frena nuevas inversiones
- Gran heterogeneidad de los actores, de los
cuales varios a punto de quebrar
- Desgaste publicitario y competitivo entre
empresas

Industrias
relacionadas
y de apoyo

- Sequías
- Heladas
- Lluvias torrenciales

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Diagrama 1
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO CHILENO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER

- Pocos eslabonamientos nacionales con industrias de punta
por escala poco interesante de la demanda interna
- Disolución de eslabonamientos a medida que la industria crece, se sofistica e internacionaliza
- Desmembramiento de la capacidad de innovación en tecnología láctea por falta de apoyo privado y/o público
- Cadena de frío deficiente en pequeños almacenes y condiciones leoninasen supermercados
- Gremios divididos regionalmente y representando intereses
distintos

107

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

108

Diagrama 2
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO COLOMBIANO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
Gobierno
- Papel facilitador para negociación convenio de competitividad
- Diferencia entre precio al productor y precio al consumidor
de leche fluida fijado en 67%
- Debilidad en formulación de normas (calidad, tipología productos,
medio ambiente) y su control
- Debilidad infraestructura caminera secundaria
- Debilidad enseñanza básica y técnica
- Fondo Nacional del Ganado (parafiscal)

- Altos costos en el sector primario
- Mano de obra insuficientemente calificada
- Crédito caro
- Investigación para mejoramiento de
pastos tropicales

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

- Altos aranceles
- Convenio de competitividad entre productores e industrias
(precio al productor y calidad)
- Poca integración entre cuencas lecheras
- Fuerte concentración en cada cuenca
- Incipientes esfuerzos hacia la exportación a los países vecinos
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas para
aumentar valor agregado
- Pequeñas queserías tienen problemas de distribución

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Consumidor poco exigente
- Demanda interna creciente pero
lácteos caros para pobres
- Poca demanda industrial de
subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Uno de los subsectores agropecuarios
más exitosos
- Crecimiento vigoroso, producción y
diversificación
- Cluster poco articulado y con pocas
sinergias
- Gran heterogeneidad actores
- Precio alto al productor comparado con
competencia potencial

Industrias
relacionadas
y de apoyo

- Inseguridad en el área rural
- Inseguridad tenencia de
tierras

- Pocos eslabonamientos nacionales
- Disminución de la capacidad de innovación en
tecnología láctea después de retiro proyecto Gobierno
de Italia
- Cadena de frío deficiente en pequeños almacenes
- Gremios divididos regionalmente y representando
intereses distintos

CEPAL

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

Gobierno
- Precio a productor y a consumidor
de leche fluida fijado
- Fijación paulatina de normas de calidad más estrictas
para la leche entregada a planta
- Debilidad infraestructura caminera secundaria

- Fuerte descenso del número de productores
- Paquete tecnológico ampliamente adoptado
pero “agotado”
- Grupos de transferencia tecnológica entre
productores que crean sinergias

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

-Proceso de reconversión industrial (calidad, diversificación,
automatización)
- Fuerte concentración en una sola cooperativa, CONAPROLE
- Integración vertical CONAPROLE: compra insumos, producción
lechera, industria cooperativa
- Entrada fuerte nuevas industrias
- Competencia entre industrias ya no permite “subsidio” de grandes
productores a pequeños
- Exportación en continua expansión
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas
para aumentar valor agregado

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Demanda interna casi estancada
- Poca demanda industrial de subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Crecimiento vigoroso producción y
diversificación
- Cluster poco articulado hacia insumos y
maquinaria de mayor contenido tecnológico
- Inseguridad pequeños productores sobre
posibilidades de sobrevivencia

Industrias
relacionadas
y de apoyo

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Diagrama 3
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO URUGUAYO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER

- Pocos eslabonamientos hacia maquinaria y muchos de los insumos

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

109

Gobierno
- Cuotas de producción de leche fijadas por la Unión Europea
- Apoyo al precio (transferencias, subsidios, aranceles)
- Fuerte intervención del gobierno y de la Unión Europea
en normas (calidad, tipología productos, medio ambiente)
y su control
- Buena infraestructura caminera secundaria
- Enseñanza técnica y universitaria especializada y de muy buen nivel

- Base productiva muy homogénea y con
muy altos rendimientos
- Mano de obra casi 100% familiar,
de larga tradición y altamente calificada
- Alta calidad de la materia prima, lo cual junto
con la tecnología, inciden positivamente en
la calidad de los productos elaborados

Estrategia,
estructura
y rivalidad
empresas

110

Diagrama 4
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO DE LOS PAÍSES BAJOS:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
-Absorción de las plantas medianas por las grandes cooperativas
- Rivalidad interna fuerte para compra de leche
- Fuerte exportador de lácteos, maquinaria y tecnología
- Diversificación de productos y de marcas para aumentar el valor
agregado
- Alta inversión en investigación, pero disminución de la
investigación conjunta
- Internacionalización, por ejemplo, para transferir ganancias externas
al productor nacional

Condiciones
de
los factores

Condiciones
de
la demanda

- Consumidor exigente
- Demanda industrial importante
para subproductos

Hechos
fortuitos

RESULTADOS:
- Cluster bien articulado y con sinergias
- Aumento de la diversificación
y multinacionalización
- Reorientación estrategia productores hacia
disminución costos dentro de cuota de
producción y disminución contaminación

Industrias
relacionadas
y de apoyo

- Muchos eslabonamientos nacionales con industria de punta
para satisfacer demanda interna y externa
- Disminución de la investigación conjunta de las cooperativas
por mayor competencia entre ellas

CEPAL

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

111

Economías y deseconomías de tamaño en la
producción lechera
Antonio Álvarez Pinilla

1

Octubre de 2000

Introducción
Una de las cuestiones más debatidas entre los economistas agrarios
ha sido si las explotaciones grandes son más eficientes que las pequeñas. Se
han hecho muchos estudios al respecto, sin que los resultados hayan sido
2
concluyentes.
En España esta controversia ha existido desde siempre. Así, es
común oír hablar del problema del minifundio en el norte de España,
asociando explotaciones pequeñas a explotaciones ineficientes. Sin
embargo, también existe una corriente de opinión bastante generalizada
que considera los latifundios del sur de España como explotaciones poco
eficientes, lo que se ha reflejado en una larga tradición histórica de
reivindicaciones en favor de una reforma agraria que reparta esas grandes
explotaciones entre los jornaleros que las trabajan.
1

2

El autor desea agradecer los comentarios y sugerencias de Carlos Arias, Eduardo González
y David Roibás, así como los de la editora Martine Dirven.
Así, por ejemplo, el conocido estudio de Sen (1962) encontró una relación negativa entre la
productividad de la tierra y el tamaño (acres) de las explotaciones agrarias en India. Su
estudio dio lugar a un gran número de trabajos, cuyos resultados contradicen la relación
negativa sugerida por Sen.

112

CEPAL

El concepto de eficiencia es sinónimo de producir al mínimo coste
posible. Por tanto, la pregunta básica que subyace en la anterior controversia
es si el coste medio disminuye a medida que aumenta el tamaño de las
explotaciones. La respuesta a esa pregunta debe afectar la política agraria de
cualquier gobierno. Si los costes unitarios decrecen con el tamaño, parece
inexcusable no introducir una política tendiente a favorecer el crecimiento de
las explotaciones, puesto que una parte de los recursos del país estarían mal
utilizados. Sin embargo, si no existen pruebas de una curva de costes que
descienda significativamente al aumentar el tamaño, entonces el tamaño de la
explotación se convierte en un asunto de riqueza, no de eficiencia.
Las reflexiones anteriores ponen de manifiesto que la cuestión del
tamaño es compleja y requiere, por tanto, ser tratada con rigor. La cuestión
de fondo supone identificar la existencia de economías de tamaño, lo que
equivale a conocer la forma de la curva de costes medios a largo plazo. Éste
es el objetivo del presente trabajo, en que se estudia la existencia de
economías de tamaño en la producción de leche. En concreto, se lleva a
cabo un estudio empírico sobre explotaciones lecheras en Asturias, región
localizada en el norte de España, donde la producción lechera es la
principal actividad agraria.
La importancia del presente trabajo es grande si se tiene en cuenta la
situación problemática por la que atraviesa el sector. Las cuotas de
producción impuestas por la Unión Europea han reducido el tamaño del
mercado, lo que puede impedir que se aprovechen economías de escala. En
estas circunstancias, la única forma de aumentar la producción es comprar
una cuota adicional o recibir de las autoridades una cuota de la reserva
nacional y de la regional. En este sentido, un criterio interesante para
repartir la cuota de las mencionadas reservas podría ser el de permitir que
las explotaciones alcanzasen la escala mínima eficiente, para lo que es
necesario conocer la forma de la curva de costes medios a largo plazo.
Este trabajo se divide en dos partes. En la primera se calcula el coste
medio de producción del litro de leche para una muestra de 224
explotaciones lecheras asturianas con datos del año 1994. Se pretende
demostrar que existe un amplio margen para reducir el coste de producción
de un litro de leche en Asturias y, asimismo, se argumentará que los costes de
producción elevados no se deben al reducido tamaño de las explotaciones,
como tradicionalmente se plantea. En la segunda parte, utilizando un panel
de datos de 200 explotaciones para el período 1993-1995, se estima una
función de costes y se calculan las economías de tamaño. Finalmente, se
intenta explicar por qué aparecen deseconomías de tamaño, haciendo
especial hincapié en la necesidad de ajustar la capacidad de gestión al tamaño
de la explotación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

1.

113

El cálculo de los costes en las explotaciones
lecheras

Hay dos tipos de estudios que calculan el coste medio de producción
del litro de leche: los que utilizan datos reales (Burrell, 1989; Lowe y Stock,
1990) y los que emplean técnicas de simulación (Luening, Klemme y
Howard, 1987).
El coste de producción de un litro de leche puede subdividirse en las
siguientes partidas:
i)

Costes variables:

ii)

Alimentación: pienso y otros alimentos comprados
Gastos para producir forrajes: semillas y abonos, entre otros
Gastos veterinarios: inseminación y medicinas, entre otros
Varios: agua, electricidad y combustible, entre otros
Mano de obra eventual

Costes fijos:

-

Mano de obra fija
Renta de la tierra
Amortización del ganado
Amortización de maquinaria y edificios
Varios: seguros y asesoramiento fiscal, entre otros

Los costes variables no presentan grandes dificultades de cálculo
desde el punto de vista contable, ya que son gastos del período, aunque
puede surgir un problema si las existencias al principio o al final del
período son importantes. Sin embargo, a excepción del forraje, en esta
actividad no es frecuente almacenar los productos.
Los costes fijos presentan mayores problemas de valoración. Los
principales costes fijos son los recursos propios, como la mano de obra
familiar y la tierra en propiedad. Estos factores, aunque su uso no supone
desembolso alguno para la empresa, tienen un coste, ya que desde un
punto de vista económico los recursos deben ser valorados por su coste de
oportunidad. Asimismo, la amortización del ganado y del activo fijo
plantea ciertos problemas técnicos. A continuación se analizan con cierto
detalle estos problemas.
a)

Valoración del coste de la mano de obra propia

En teoría, el sueldo que se le asigne a la mano de obra propia debería
ser igual al que podría haber obtenido fuera de la explotación. Sin embargo,
esto es difícil de llevar a cabo en la práctica. El criterio empleado aquí ha sido

CEPAL

114

el de considerar
3
interprofesional.
b)

como coste

de

oportunidad

el

salario

mínimo

Valoración del coste de la tierra en propiedad

Las hectáreas de tierra que son propiedad de la explotación tienen un
coste de oportunidad que hay que tener en cuenta para calcular el coste de
producción. Sin embargo, es difícil asociar un coste concreto a una hectárea
de tierra sin conocer ciertas características, como accesos, calidad, o grado
de inclinación. En ausencia de esos datos, el coste de oportunidad se ha
calculado como el precio medio de alquiler de una hectárea de pradera en
4
las explotaciones consideradas. En el caso de la tierra, no sólo se valora por
su coste de oportunidad la tierra propia, sino también la que está
arrendada. Esto permite eliminar el efecto de los arrendamientos históricos,
que distorsionarían los resultados en favor de los que tuviesen tierra
arrendada por debajo del precio de mercado.
c)

Valoración del coste del ganado

Una polémica que se da entre los técnicos del sector agrario es si el
rebaño se considera como inmovilizado o como capital circulante. La
práctica más corriente ha sido considerar el ganado como capital circulante.
Sin embargo, desde el punto de vista económico, parece más correcto
considerarlo como inmovilizado, lo que implica que hay que amortizarlo.
Luening, Klemme y Howard (1987) emplean una tasa de amortización de
15% sobre el valor del rebaño.
En este estudio se ha recurrido a una alternativa, consistente en
emplear el coste de la recría como una estimación de la amortización del
rebaño, ya que la recría tiene como objetivo conseguir buenas novillas que
reemplacen a las vacas viejas. Sin embargo, esto puede presentar el
problema de que haya ganaderos que estén intentando aumentar su rebaño,
por lo que sus costes de recría sobreestimarían el coste de amortización de
su rebaño actual.
d)

Valoración del activo fijo

La depreciación del activo fijo hay que incluirla en el coste. La
amortización se ha calculado en forma lineal, para los edificios en 30 años y
para la maquinaria en 10 años. Se eliminaron del estudio aquellas
explotaciones antiguas que no tenían costes de depreciación, por tener
amortizado ya, según los criterios empleados, todo su activo.
3
4

El salario mínimo en España fue en 1994 de 62 700 pesetas al mes.
Otro estudio que considera la tierra como si fuera toda arrendada es el de Farrar y Franks
(1998).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

2.

115

Métodos de cálculo del coste medio

Aunque la aproximación económica ortodoxa al cálculo de costes
exige la valoración de todos los factores, bien por su precio de mercado o,
cuando éste no existe, por su coste de oportunidad, debido a los problemas
que plantea la imputación de costes de oportunidad, se ha decidido calcular
el coste de producción por dos métodos:
a)

El método de pagos + amortización (PA)

Este método incluye aquellos costes que hayan supuesto un
desembolso para la explotación, más la depreciación del activo fijo. En el
caso de la tierra, se valora como la suma de la renta de la tierra arrendada
más el impuesto sobre los bienes inmuebles para la tierra en propiedad. La
mano de obra propia no se valora en este método.
b)

El método del coste de oportunidad (CO)

Este método consiste en valorar todos los recursos empleados en la
producción, tanto si son propios como ajenos. Los recursos ajenos se
5
valoran a precios de mercado y los propios, por su coste de oportunidad.

3.

Los datos

En esta primera parte se utilizan datos correspondientes al año 1994
para un grupo de 224 explotaciones lecheras asturianas que participan en un
programa de gestión de vacuno lechero perteneciente a la Consejería de
Agricultura y Pesca del Principado de Asturias. Como el programa es
voluntario, las explotaciones no son una muestra aleatoria del sector
productor de leche de Asturias, por lo que los resultados de su análisis no
son directamente extrapolables al resto del sector. Sin embargo, el análisis de
estas explotaciones sirve para dar una idea de cuáles son las tendencias
generales en materia de costes.
Las características productivas de estas explotaciones son algo
superiores a la media general de Asturias. En el cuadro 1 se hace una breve
reseña estadística de las principales variables técnicas de las 224
explotaciones seleccionadas para este estudio.
Como se puede observar en el cuadro 1, en términos de tamaño las
explotaciones pueden considerarse de carácter familiar, aunque existe una
gran dispersión de tamaños. Con respecto a las principales características
técnicas, se intuye la existencia tanto de explotaciones intensivas, que basan
5

Aunque más coherente desde el punto de vista económico, este método plantea el problema de que
las diferencias de coste entre las explotaciones no son independientes de las imputaciones
realizadas.

CEPAL

116

su producción en altos rendimientos por vaca y gran cantidad de alimentos
concentrados, como de explotaciones más extensivas con un sistema de
producción más ligado a la tierra, que se caracterizan por tener vacas de
menor rendimiento que son alimentadas básicamente con los forrajes
producidos en la propia explotación.
Cuadro 1
ESPAÑA: CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DE 224 EXPLOTACIONES
LECHERAS, 1994
Media
Desviación
Mínimo
Máximo
estándar
Leche producida (litros)
101 196
67 598
16 676
564 123
Vacas
18.22
9.03
4.30
74.80
Tierra (ha)
12.20
6.16
3.00
43.50
Leche/vaca (litros)
5 346
1266
2 752
8 576
Pienso/vaca (kg)
2 202
917
493
5 318
Vacas/hectárea
1.63
0.67
0.30
4.90
Pienso/litro (gr)
402
107
157
691
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

4.

Análisis del coste medio

El objetivo de este apartado es intentar encontrar algunas
características que permitan distinguir las explotaciones que producen a
menor coste de las que producen a costes altos. Para ello se ordenan las
explotaciones de menor a mayor coste variable medio y se divide la
muestra en tres grupos, cada uno con el mismo número de explotaciones,
que se denominan de bajo, medio, y alto coste. A continuación se calculan
las medias aritméticas de una serie de variables técnicas y económicas, con
el fin de ver si hay alguna relación entre los niveles medios de esas
variables y el coste de producción.
En el cuadro 2 puede verse la descomposición del coste variable medio
en diversas partidas para los tres grupos de producción considerados.
Cuadro 2
DESCOMPOSICIÓN DEL COSTE VARIABLE MEDIO POR GRUPOS a
Coste variable medio
Gasto alimentación/litro
Gasto carburante/litro
Gasto abono/litro
Gasto semillas y trat./litro
Gasto ensilado/litro
Gasto veterinario/litro
Gasto luz y agua/litro
Gasto ordeño/litro
Gasto semen/litro

Grupo bajo
15.33
10.50
0.72
0.60
0.39
0.14
1.41
1.06
0.38
0.14

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Los grupos se dividen según el coste sea bajo, medio o alto.

Grupo medio
19.73
14.12
0.77
0.82
0.42
0.21
1.68
1.23
0.34
0.15

Grupo alto
25.17
19.34
0.88
1.00
0.49
0.26
2.20
1.30
0.40
0.31

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

117

Como se puede observar en el cuadro 2, la partida más importante
son los gastos en alimentos comprados, que suponen aproximadamente
75% de los costes variables. Los siguen en importancia los gastos
veterinarios. Para analizar más a fondo la información que proporciona la
descomposición del coste, en el cuadro 3 se agrupan las distintas partidas
en tres grandes grupos: gastos en alimentos comprados, gastos del rebaño y
gastos en producción de forrajes.
Cuadro 3
DESCOMPOSICIÓN DEL COSTE VARIABLE MEDIO POR GRUPOS a

Coste variable medio
Gasto alimentos
comprados/litro
Gasto rebaño/litro
Gasto producción
forrajes/litro

Grupo bajo
Pesetas
(%)
15.33
100
10.50
66
2.99
1.85

22
12

Grupo medio
Pesetas
(%)
19.73
100
14.12
73
3.40
2.22

16
11

Grupo alto
Pesetas
(%)
25.17
100
19.34
76
4.21
2.63

14
10

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Los grupos se dividen según el coste sea bajo, medio o alto.

Del cuadro 3 pueden extraerse algunas conclusiones interesantes. En
primer lugar, las explotaciones más eficientes son las que menos gastan en
alimentos comprados por litro producido de leche. De hecho, la diferencia
de 9.84 pesetas que hay en el coste variable medio entre los grupos de alto y
bajo coste se debe casi exclusivamente a los gastos en alimentos comprados
(8.84 pesetas). Esto puede llevar a concluir que ésta es la única partida de
interés y que los otros grandes grupos no tienen importancia. Sin embargo,
ese razonamiento no es correcto, pues el hecho de que las explotaciones
más eficientes sean las que menos gastan en alimentos comprados se debe a
que son las que más gastan, en términos relativos, en forrajes producidos.
Esto se advierte si se tiene en cuenta que el porcentaje de los gastos en
producción de forrajes disminuye a medida que aumenta el coste variable
medio, es decir, el peso relativo de esta partida es más importante en las
explotaciones más eficientes.
En el cuadro 4 se analizan las características de cada uno de esos
grupos según una serie de variables técnicas y económicas.
a)

La relación entre coste medio y tamaño

Existe una relación inversa entre coste variable medio y tamaño, ya
que las explotaciones que producen a un coste más alto son también las que
tienen, por término medio, más vacas. Este resultado ya se había encontrado
en anteriores estudios descriptivos del sector lechero asturiano (Álvarez,
Arias y Millán, 1992).

CEPAL

118

b)

La relación entre coste medio y prácticas ganaderas

Se observa la importancia que tiene la utilización eficiente de los
alimentos concentrados. Las explotaciones con costes más bajos emplean
menos pienso por vaca, pero, lo que es más importante, usan menos gramos de
pienso para producir un litro de leche.
Cuadro 4
CARACTERÍSTICAS DE LAS EXPLOTACIONES SEGÚN SU COSTE
VARIABLE MEDIO a
Coste variable medio (pesetas/litros)
Coste fijo medio (pesetas/litros)
Coste total medio (PA) (pesetas/litros)
Coste total medio (CO) (pesetas/litros)
Leche producida (litros)
Vacas
Tierra (ha)
Vacas/hectárea
Pienso/vaca (kg)
Leche/vaca (litros)
Leche/hectárea (litros)
Pienso/litro (gr)
Grasa (%)
Proteína (%)
Bacteriología (millones/ml)
Precio leche (pesetas/litros)
Margen neto/litro (pesetas/litros)

Grupo bajo
15.33
6.38
21.70
39.13
82 660
16.78
12.34
1.47
1 475
4 782
7 202
302
3.66
3.06
119
43.00
21.30

Grupo medio
19.73
5.49
25.22
38.73
102 278
18.20
12.59
1.61
2 138
5 276
8 745
401
3.69
3.07
109
44.67
19.45

Grupo alto
25.17
4.76
29.93
39.72
119 106
19.45
11.54
1.80
2 981
5 929
11 906
503
3.70
3.14
83
46.77
16.84

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Los grupos se dividen según el coste sea bajo, medio o alto.

Quizás inesperada es la relación entre una mayor carga ganadera y
un mayor coste medio. De hecho, en estudios anteriores se había obtenido
el resultado contrario (Álvarez y Arias, 1989). Dado el potencial de
producción de forrajes de las regiones del norte de España, parece que se
podría aumentar la carga ganadera sin que ello repercutiera en un alza de
los costes medios. Para ello es necesario mejorar los aspectos productivos
6
relacionados con el manejo de las praderas (fertilización, ensilado y otros).
c)

La relación entre coste medio y la calidad de la leche

Como podía advertirse en el cuadro 4, las explotaciones con costes
más altos tienen mejor calidad de leche, tanto en términos físico-químicos
(grasa y proteína) como en calidad bacteriológica. Esto se traduce en un
6

Una posible explicación para la relación inversa entre explotaciones eficientes y carga
ganadera es que en los últimos años se ha producido un gran abandono de explotaciones,
lo que ha liberado muchas hectáreas de tierra, permitiendo a las explotaciones que
prefieren una alimentación basada en forrajes aumentar su base territorial y reducir, por
tanto, su carga ganadera.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

119

mayor precio percibido por el litro de leche, lo cual, sin embargo, no
compensa el aumento de los costes, ya que el margen neto por litro es
7
sensiblemente menor.
Una posible explicación de este resultado es que las explotaciones
que obtienen una leche de mejor calidad físico-química utilizan alimentos
comprados de mayor calidad (fuentes de proteína bypass, y otros), los
cuales tienen un mayor coste.
d)

La relación entre coste medio y resultados económicos

Las explotaciones más eficientes, al ser más pequeñas, tienen un coste
fijo medio mayor, pero todavía son las que producen a un menor coste total
medio (PA), por lo que también son las que tienen un mayor margen neto
por litro. Cuando se considera también el coste de oportunidad de la mano
de obra familiar, entonces no hay prácticamente diferencias entre el coste
total medio (coste de oportunidad) de los tres grupos. Esto se debe a que
todas las explotaciones son familiares, con un nivel de mano de obra
familiar parecido, lo que hace que este factor pese relativamente más en las
explotaciones más pequeñas.
Estos resultados se refieren exclusivamente a la producción de leche.
En los resultados económicos no se tienen en cuenta otros ingresos de la
explotación (ni sus costes), como son la venta de terneros o novillas. Dado
que las explotaciones más ineficientes son más grandes, cabe esperar que
8
sus resultados económicos mejoren al considerar estas partidas.
En resumen, parece posible caracterizar de la siguiente forma las
explotaciones que producen a menor coste:
•

7

8

9

Son más pequeñas, tanto en litros totales producidos como en
número de vacas. Asimismo, se caracterizan por tener vacas de
9
menor producción y una menor carga ganadera.

Hay que tener en cuenta que en el precio de la leche incide, además del componente de
calidad, una prima por volumen, que puede llegar a ser bastante importante. Por lo tanto,
dado que las explotaciones con mayor precio son también las más grandes, no puede
interpretarse ese mayor precio como un reflejo exclusivo de la mayor calidad.
Cuando se consideran todos los tipos de ingresos de la explotación, el cálculo del coste
medio se vuelve más complicado, pues en tal caso existen varios productos (outputs).
Frank (1998) considera distintas alternativas para contemplar esta situación.
Este resultado de que el coste medio aumenta con el tamaño del rebaño es relativamente
frecuente en la literatura al respecto. Así, por ejemplo, Frank y Vanderlin (1999) dividen
una muestra de explotaciones lecheras de Wisconsin en seis grupos según el tamaño del
rebaño, encontrando que el coste medio disminuye en los tres primeros grupos (hasta 100
vacas) y aumenta en los tres restantes.

CEPAL

120

•

Emplean menos concentrados por litro, lo que probablemente
obedezca a una producción de forrajes de mayor calidad y a una
formulación de las raciones alimenticias con criterios económicos,
además de los nutricionales.

Evidentemente, estas conclusiones hay que matizarlas, ya que existe
una gran heterogeneidad en las explotaciones y, por lo tanto, estas medias
sólo pueden ser consideradas como indicativas de una tendencia. Por otra
parte, el tipo de estudio que se está realizando no es causal, ya que no es
posible demostrar relaciones de causa y efecto mediante la comparación de
medias en distintos grupos de explotaciones. Por este motivo, en la segunda
parte del presente trabajo se estudiará la relación entre eficiencia y tamaño,
calculando para ello las economías de tamaño que existen en la producción
de leche a partir de la estimación de una función de costes.

5.

Economías de tamaño

El análisis tradicional del tamaño se basa en los rendimientos a escala
y su medida: la elasticidad de escala, que se define como la variación en el
nivel de producción resultante de un aumento proporcional de todos los
factores productivos. El concepto de rendimientos a escala es muy intuitivo,
pero plantea el problema de ser un concepto meramente técnico que no
tiene en cuenta la elección de factores que hace la empresa. Esto se debe a
que la elasticidad de escala sólo considera variaciones simultáneas de los
factores productivos que mantienen constante la proporción de los factores,
ya que mide cómo varía el nivel de producción a lo largo de un rayo que
parte del origen (Chambers, 1988).
El aumento en diferentes proporciones de los factores puede permitir
ajustes en su uso que resultan más favorables que el simple incremento
proporcional de todos los factores productivos. Por lo tanto, el concepto
pertinente es el de economías de tamaño, que tiene siempre en cuenta el
modo en que evoluciona el coste mínimo al aumentar el nivel de
producción. Las economías de tamaño pueden definirse como la reducción
en el coste total por unidad de producto como resultado de cambios en el
10
tamaño de operación de la explotación.
La medición de las economías de tamaño suele basarse en una
medida llamada elasticidad de tamaño (Hanoch, 1975), que es igual al
cociente entre el coste marginal y el coste medio.

10

La diferencia entre los conceptos de rendimientos a escala y de rendimientos al tamaño no está
suficientemente clara en la literatura económica, a pesar de los esfuerzos de algunos autores por
dejar bien sentadas sus diferencias (véase, por ejemplo, Hallam, 1991).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Ey=

121

∂lnC ∂C Y CMa
=
=
∂lnY ∂Y C CMe

donde C es el coste de producción e Y es el nivel de producción.
La elasticidad de tamaño está determinada por la forma de la curva
de costes. Si Ey es menor (mayor) que 1 existen economías (deseconomías)
de tamaño, lo cual indica que la función de costes medios es decreciente
(creciente). Cuando Ey es igual a 1, el tamaño de la empresa coincide con el
11
mínimo coste medio posible.
Por tanto, el cálculo empírico de la elasticidad de tamaño pasa
primero por la estimación econométrica de una función de costes. Una
revisión de la metodología y de los estudios empíricos sobre economías de
tamaño puede verse en el artículo de Hallam (1991). En el caso del sector
lechero existen bastantes ejemplos de estudios de este tipo. A continuación
12
se reseñan algunos de ellos.
Dawson y Hubbard (1985) estiman una función de costes medios para
el sector lechero británico que tiene la particularidad de incorporar una
variable indicativa indirecta (proxy) de la capacidad de gestión del ganadero.
Uno de los resultados que obtienen es que hay desconomías de tamaño,
aunque sólo para tamaños muy grandes (superiores a 341 000 litros). Pero el
principal resultado es que las curvas de costes medios varían
significativamente con la capacidad de gestión, de tal manera que las
economías de tamaño son mucho mayores para los mejores ganaderos.
Moschini (1988), utilizando una muestra de explotaciones lecheras de
Ontario, estima una función de costes translog multiproducto. Entre los
resultados que obtiene destaca que las economías de tamaño se agotan a
partir de 500 000 litros.
Burrell (1990), en su estudio sobre el sector lácteo de Gales e Inglaterra,
estima una función de costes medios translog controlando la capacidad de
gestión por el input fijo. Conforme a sus resultados, parecidos a los de
Dawson y Hubbard (1985), el nivel al que se agotan las economías de tamaño
es de 140 000 litros para los peores gestores y de unos 200 000 litros para los
mejores.
11

12

Esta elasticidad también puede medirse desde la función de costes medios, existiendo la
siguiente relación entre ambas:
∂lnC ∂lnCMe
=
+1
Εy =
∂lnY
∂ ln Y
Utilizando una aproximación económico-ingenieril, Matulich (1978) encontró para el
sector lechero de los Estados Unidos que la curva de CMeLP proporciona abundantes
economías de tamaño hasta rebaños de 750 vacas, para volverse prácticamente plana a
partir de ese punto.

CEPAL

122

Muhktar y Dawson (1990), trabajando también con datos de
explotaciones lecheras británicas, utilizan la estimación en dos etapas de
Hubbard y Dawson (1987), usando para ello muestras de cinco años
diferentes, y encuentran que las economías de tamaño se agotan al llegar a
una producción de aproximadamente 700 000 litros en los dos años
anteriores a la implantación de las cuotas lecheras y a una producción
cercana a 1 000 000 de litros en los tres años que siguieron a la
implantación.
Colman y otros (1998) estiman una función de costes cuadrática para
el sector lechero de Inglaterra y Gales. Una particularidad de su estudio es
que descomponen el efecto del nivel de producción (tamaño) en el coste
medio en el efecto de dos variables: tamaño del rebaño (vacas) y
productividad media de las vacas (rendimiento por vaca), cuyo producto es
igual a la producción de leche de la explotación. Ambas variables tienen
una relación en forma de U con el coste medio. El tamaño óptimo del
rebaño oscila entre aproximadamente 150 y 250 vacas según la región.
En principio, los resultados de estos estudios son lo suficientemente
distintos entre sí como para preguntarse por las causas de esa disparidad.
No hay una respuesta única, ya que en general los estudios difieren en la
definición de coste medio, en las variables explicativas incluidas, o en el
método de estimación. En concreto, en el estudio de Muhktar y Dawson
(1990), para los años anteriores a la implantación de las cuotas se estima el
modelo en dos etapas, para calcular una variable indirecta (proxy) del
producto planeado, mientras que en el período siguiente se utilizan las
cuotas como variable indirecta. Estas diferencias permiten concluir que el
cálculo de las economías de tamaño es muy sensible a los factores
mencionados y que debe procederse por tanto con gran precaución.

6.

Estimación de las economías de tamaño

Para calcular las economías de tamaño es necesario estimar una
función de costes. La estimación de funciones de costes ha sido criticada en
numerosas ocasiones (Johnston, 1958) debido a los problemas
metodológicos que plantea.
Un primer problema es que la estimación de funciones de costes por
mínimos cuadrados ordinarios (MCO) con datos de corte transversal, da
como resultado funciones medias, es decir, con residuos positivos y
negativos. Esta práctica contradice la definición teórica de función de coste,
como una función que proporciona el mínimo coste de producir en cada
nivel de producción, dados los precios de los factores.
Una solución de ese problema consiste en estimar lo que se conoce
como funciones frontera, las cuales imponen que todos los residuos sean

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

123

positivos. De esta manera, todas las explotaciones producen por encima del
mínimo coste posible. En este sentido, Aigner, Lovell y Schmidt (1977)
introducen el concepto de frontera estocástica, cuya característica principal
es que la perturbación aleatoria está dividida en dos componentes. En el
caso de una frontera de costes estocástica, la ecuación es:
Ci = Ci*(Y ,W) + vi + ui
donde Ci es el coste observado de la explotación i, Ci*(Y,W) es la función de
costes que depende del nivel de producción (Y) y de un vector de precios
de los factores productivos (W), v es un término de error simétrico que
representa sucesos que no son controlables por la explotación, como el
clima. El término de error u es no negativo y se distribuye
independientemente de v, siguiendo una distribución correspondiente a
una cola. Este término recoge la distancia de cada explotación a su frontera
estocástica, representando, por tanto, una medida de su ineficiencia
13
económica.
Otro problema que plantea la estimación de funciones de costes es
que son funciones ex ante. En efecto, la función de costes se obtiene
suponiendo que las empresas minimizan el coste de producir un nivel de
producción planeado, que es no estocástico. Sin embargo, en la práctica, la
variable independiente de la mayor parte de los estudios econométricos es
el nivel de producción realizado, y no el planeado que indica la teoría.
Como el nivel de producción realizado es estocástico, puede suceder que
explotaciones idénticas produzcan con costes medios observados
14
diferentes, debido a lo aleatorio del proceso de producción.
Desde el punto de vista econométrico, esta situación se traduce en un
problema de errores en las variables que conduce a obtener estimaciones
sesgadas de los parámetros de las funciones de coste. La solución de este
problema, propuesta por Walters (1960) y por Martin (1983), consiste en
utilizar una variable instrumental para hacer el cálculo del coste medio
usando el nivel de producción planeado, que a diferencia del observado
depende, según estos autores, de los factores utilizados y carece de
15
componentes aleatorios. En el presente trabajo, dado que los productores
13
14

15

La ineficiencia económica es la suma de la ineficiencia técnica y de la asignativa.
Este problema puede ser especialmente grave en las actividades agrícolas, donde la
mayoría de los recursos se asignan al comienzo de la temporada, antes de que se conozca
un nivel de producción realizado, y donde la producción tiende a ser más variable que en
otros sectores.
Hubbard y Dawson (1987) utilizaron esta técnica con una muestra de explotaciones
lecheras del Reino Unido. Los resultados demuestran que existen diferencias entre la curva
de costes ex post y la curva ex ante. Las estimaciones de la curva ex post sobrestiman el
coste medio mínimo y subestiman el nivel óptimo de producción.

CEPAL

124

de leche están limitados por una cuota de producción, se supone que el
nivel de producción planeado y el realizado deben parecerse mucho, por lo
que no se tendrá en cuenta ese posible problema.
Stefanou y Madden (1988) también mencionan que la presencia de
incertidumbre puede ocasionar estimaciones espurias de las economías de
tamaño. En concreto, si existe incertidumbre en el precio del producto, un
aumento de éste tiene un efecto ambiguo sobre el tamaño.
En este trabajo se dispone de datos de 200 explotaciones lecheras
observadas durante tres años (1993-1995), lo que se conoce como un panel
de datos. Cuando se dispone de una estructura de datos de este tipo, el
modelo de frontera de costes estocástica puede escribirse en términos
logarítmicos como:

ln Cit = αi + ln x it βt + ε it
donde Cit representa el coste de la explotación i en el período t, y xit
representa el vector de precios y el nivel de producción de la empresa i en
el período t. Los parámetros αi son efectos individuales de explotación que
recogen aquellas características específicas de cada explotación que no
16
varían en el tiempo. En cuanto a la perturbación aleatoria, εit, se supone
simétricamente distribuida con media cero.
La ecuación a estimar va a ser una función de costes medios totales a
corto plazo para tener en cuenta que hay restricciones en términos de
insumos fijos que limitan el posible crecimiento de las explotaciones. La
forma funcional elegida es la translog (Christensen, Jorgenson y Lau, 1973),
que es la forma funcional flexible más empleada en los estudios empíricos.
1
1
ln CMe it = α i + α Y ln Yit + α YY (ln Yit ) 2 + α Z ln Z it + α ZZ (ln Z it ) 2 +
2
2
α MY ln Z it ln Yit + ε it

donde CMe es el coste total medio (incluyendo el coste de oportunidad de
la mano de obra), Y es la producción de leche, y Z es la superficie de la
17
explotación, que se incluye como un insumo fijo.
La ecuación (4) se estimó por mínimos cuadrados ordinarios
mediante el estimador de efectos fijos (WITHIN). Con el objeto de obtener
16

17

En concreto, una de las características que se espera que recojan estos efectos individuales
es la capacidad de gestión de los ganaderos. Este y otros factores que normalmente se
omiten en la especificación de la función de costes, constituyen lo que se conoce en la
literatura econométrica como heterogeneidad inobservable, que es una posible fuente de
importantes problemas de estimación en estudios con datos de corte transversal.
No se han incluido los precios de los factores porque no se dispone de ellos en la muestra.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

125

una estimación de la matriz de varianzas-covarianzas robusta a la
heterocedasticidad, se utiliza la corrección propuesta por White (1980). En
18
el cuadro 5 se recogen los coeficientes de la estimación del modelo. El
coeficiente de determinación es 0.78.
Entre los resultados de la estimación cabe destacar el signo que
tienen las estimaciones de los parámetros αY y αYY, que implican que la
función de costes medios tiene forma de U (aunque no simétrica), lo que
quiere decir que hay economías de tamaño para niveles bajos de
producción, mientras que a partir de cierto nivel de producción (específico
para cada explotación) empiezan las deseconomías de tamaño. La no
significatividad del insumo fijo probablemente se debe a que varía muy
poco en el período de tres años considerado, por lo que su aportación ya
.19
está recogida por el efecto individual, que es invariante en el tiempo.
Cuadro 5
ESTIMACIÓN DE LA FUNCIÓN DE COSTES MEDIOS
Variable
Leche
Leche x leche
Tierra
Tierra x tierra
Leche x tierra

Parámetro
αY
αYY
αZ
αZZ
αYZ

Coeficiente
-2.836
0.548
0.090
-0.192
0.086

t-ratio
-7.909
6.069
0.118
0.430
0.856

Fuente: Elaborado por el autor.

Una vez estimada la función de costes medios se pueden calcular las
economías de tamaño. La elasticidad de tamaño en el caso de la función
translog estimada es:
∂lnCMe(Y, Z)
= α Y + α YY ln Yit + αYZ ln Zit
∂lnY

Las estimaciones de la elasticidad de tamaño que se obtienen de la
fórmula anterior dependen de los datos específicos de cada explotación y, por
tanto, varían también en el tiempo. Por otra parte, igualando la ecuación de la
elasticidad de tamaño a cero y resolviendo para el nivel de producción, se
obtiene el nivel de producción a partir del cual aparecen deseconomías de
tamaño. Éste es un dato muy importante, ya que es el nivel de producción de
20
equilibrio a largo plazo. En el cuadro 6 se muestran las estadísticas
descriptivas de la elasticidad de tamaño y del nivel de producción óptimo.
18
19

20

Los 200 efectos fijos no se incluyen en el cuadro por razones de simplicidad.
La ecuación (4) también se estimó usando el número de vacas como insumo fijo,
obteniéndose resultados similares.
En este sentido, el nivel de producción óptimo no debe entenderse como el que deben
tener las empresas, ya que éste debe ser aquel para el que el coste marginal sea igual al
ingreso marginal. Dado que el precio de mercado de la leche está por encima del mínimo

CEPAL

126

Cuadro 6
ELASTICIDAD DE TAMAÑO Y NIVEL ÓPTIMO DE PRODUCCIÓN
Media
Elasticidad de tamaño
Producción óptima

-0.200
120 924

Desviación
estándar
0.343
8 541

Mínimo

Máximo

-1.275
96 229

0.966
147 735

Fuente: Elaborado por el autor.

Como cabía esperar, hay explotaciones con elasticidad de tamaño
positiva y otras que la tienen negativa. La media es negativa, lo que indica
que por término medio existen economías de tamaño. La producción
óptima indica el nivel de producción para el que la elasticidad de tamaño es
cero. La media es de casi 121 000 litros, algo superior a la media de
producción de esta muestra de explotaciones. Un resultado importante es
que el máximo de esta variable es de sólo 147 000 litros. Muchas veces,
cuando se habla en Asturias del tamaño mínimo que deben tener las
explotaciones para ser económicamente viables, se suele hablar de un
tamaño situado alrededor de 150 000 litros. Sin embargo, si los cálculos
anteriores son correctos, en caso de que el tamaño de las explotaciones
analizadas en esta muestra aumentase hasta 150 000 litros, todas habrían
entrado en la zona de deseconomías de tamaño para ese nivel de
producción.

7.

La explicación de las deseconomías de tamaño

Los resultados obtenidos en la sección anterior indican que hay
economías y deseconomías de tamaño. Las razones microeconómicas que
permiten explicar la presencia de economías de tamaño son: la existencia de
insumos indivisibles, las ganancias en productividad derivadas de una
mayor especialización del trabajo, o las economías pecuniarias derivadas de
descuentos por volumen en la adquisición de algunos insumos.
Sin embargo, la explicación de las deseconomías de tamaño no es tan
clara. La explicación más habitual se basa en que la capacidad de gestión
del empresario es más o menos fija: según Sloman (1997), después de cierto
punto la empresa se volverá tan grande que empezará a experimentar
deseconomías de escala. En ese punto, las economías de producción y las
economías financieras empezarán a ser compensadas por los problemas de
gestionar una organización grande. Por tanto, la principal razón para
encontrar deseconomías de tamaño es que, en muchos casos, las empresas
aumentan de tamaño sin adecuar su capacidad empresarial. En este caso,
las explotaciones están añadiendo factores variables en presencia de un
de la curva de CMe, las explotaciones pueden producir por encima de lo que hemos
denominado “nivel de producción óptimo”.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

127

factor productivo fijo (la gestión), por lo que, conforme a la ley de los
rendimientos decrecientes, eventualmente el coste medio empezará a subir.
El argumento anterior parece bastante lógico. Hay que tener en
cuenta que toda transformación lleva aparejados sus respectivos costes.
En este sentido, el aumento de tamaño no es una excepción, y no debe
sorprender que el crecimiento traiga consigo la aparición de ciertas
ineficiencias debidas al manejo de nuevas técnicas o a la dificultad de
gestionar más recursos con la misma capacidad. De acuerdo con algunos
estudios realizados en el Reino Unido (Dawson y Hubbard, 1985), hay
deseconomías de tamaño según el nivel de gestión del ganadero. Es decir,
sólo los buenos ganaderos pueden aumentar la producción sin que por
ello aumente el coste medio.
En el caso de la producción de leche se pueden encontrar ejemplos
concretos de posibles ineficiencias que surgen en la gestión de la
explotación cuando se aumenta el tamaño de ésta sin adecuar al mismo
tiempo la capacidad de gestión. Un caso claro es el del aspecto reproductivo
del rebaño. La detección de celos es relativamente fácil para un ganadero
pequeño, que en muchos casos tiene el establo debajo de su casa y puede
observar a sus vacas con mucha frecuencia a lo largo del día. Sin embargo,
cuando aumenta el número de vacas y construye un establo más alejado o
las distribuye en dos establos, la dificultad de detectar los celos aumenta.
En el caso de grandes rebaños que están en pastoreo parte del tiempo, este
21
aspecto puede llegar a convertirse en un grave problema.
Esta idea de que existe un efecto negativo del tamaño sobre el coste
medio cuando la capacidad de gestión se mantiene más o menos constante,
no ha aparecido de forma explícita en la literatura. Sin embargo, algunos
trabajos empíricos han incluido alguna variable de gestión en la estimación
de funciones de costes, lo que les ha permitido en realidad contrastar la
hipótesis mencionada, aunque sorprendentemente este resultado no se ha
explotado, salvo en el trabajo reciente de Álvarez y Arias (1999). A
continuación se resumen algunos de estos trabajos, destacando la variable
interacción entre producción (tamaño) y gestión empleada y el resultado de
la estimación del coeficiente de esta variable.
ESTUDIOS QUE ANALIZAN LA RELACIÓN ENTRE COSTE Y GESTIÓN
Estudio
País
Interacción Coeficiente
t-ratio
Dawson y Hubbard (1985)
Reino Unido
M
-0.14
-3.07
Hubbard y Dawson (1987)
Reino Unido
M
-0.16
-3.00
Muhktar y Dawson (1990)
Reino Unido
M
-0.13
-3.06
Burrell (1990)
Reino Unido
M
-0.13
-3.90
Álvarez y Arias (1999)
España
ET
-0.57
-2.79
21

Diversos autores comparten la idea de que el aumento del tamaño de una explotación
lechera es una cuestión complicada (véase, por ejemplo, Bailey, 1997).

CEPAL

128

Todos los modelos estiman funciones de costes medios translog por
distintos procedimientos. Los cuatro primeros estudios emplean datos de
corte transversal, mientras que el de Álvarez y Arias usa datos de panel.
Todos los modelos incluyen una variable interacción entre la producción y
una variable indirecta para la capacidad de gestión. Los cuatro primeros
emplean como variable indirecta el margen sobre gastos en alimentos por
litro (M), mientras que el último utiliza un índice de eficiencia técnica (ET)
estimado en una primera etapa. Como se puede ver, todos los estudios
obtienen un coeficiente del término de interacción que es negativo y
significativo, lo cual indica que para un mismo tamaño las explotaciones
mejor gestionadas tienen un menor coste medio.
Por último, aunque parece que las explotaciones más grandes
incurren en deseconomías de tamaño, queda por analizar la cuestión de si
esa estrategia es aconsejable desde el punto de vista económico. Como ya se
dijo, puede ser rentable para una explotación producir a corto plazo en la
parte ascendente de su curva de costes medios a largo plazo, ya que ese
puede ser el nivel de producción que maximice el beneficio. Sin embargo, si
el precio de la leche baja, la estrategia de producir en la zona de
deseconomías de tamaño puede ser peligrosa, especialmente si, para
situarse en esa zona, el aumento de la producción se ha conseguido en parte
con nuevas inversiones en instalaciones, como salas de ordeño, establos y
otras, que son costes hundidos para la explotación.
A este respecto es importante destacar que hay muchas formas de
aumentar el tamaño de una explotación lechera, todas ellas relacionadas
básicamente de alguna manera con la función de producción. Así, por
ejemplo, si el objetivo es aumentar la producción de leche, un ganadero
tiene las siguientes opciones:
•
•
•

22

A muy corto plazo: aumentar la cantidad de factores variables,
como dar más pienso a las vacas o usar más mano de obra y
ordeñar tres veces al día en vez de dos.
A corto plazo: aumentar la cantidad de los factores productivos
22
cuasifijos, como el número de vacas.
A mediano plazo: intentar eliminar ineficiencias de tipo técnico.
Por ejemplo, un mejor manejo reproductivo que resulte en una

Este tipo de factores productivos son más flexibles al alza que a la baja. Esto se debe al
problema conocido como asset fixity, que quiere decir que ciertos factores productivos se
vuelven fijos ante ciertas condiciones de mercado. Por ejemplo, si debido a una baja del
precio de la leche la explotación decide reducir su nivel de producción, es posible que no
pueda deshacerse del número de vacas que desee, ya que al tener que venderlas para
carne, su valor en la utilización actual puede ser mayor que en la utilización alternativa
(véase Álvarez, Prieto y de la Fuente, 1990).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

•

129

reducción del intervalo entre partos permitirá producir más
cantidad de leche con los mismos factores productivos.
A muy largo plazo: variaciones de los factores productivos fijos
o de la tecnología, como el aumento de productividad de las
vacas por medio de un programa de mejora genética.

Por tanto, los ganaderos deben valorar muy bien las anteriores
alternativas antes de aumentar el tamaño y considerar no sólo las
condiciones actuales de mercado sino también las futuras.

Conclusiones
Se ha calculado el coste medio de producción de una muestra de
explotaciones lecheras, evaluando su relación con una serie de
características de las explotaciones y, muy especialmente, con el tamaño de
éstas. El análisis de costes revela, en primer lugar, una gran dispersión en el
coste medio de producción para un mismo nivel de tamaño, lo cual sugiere
la presencia de ineficiencias y la posibilidad, por tanto, de reducir costes
por medio de la mejora de la gestión. Las explotaciones más eficientes, es
decir, las que producen a menor coste variable medio, se caracterizan por
ser las que menos pienso utilizan para producir un litro de leche y por tener
menos vacas por término medio.
Con respecto a las economías de tamaño en el sector, este estudio
encuentra datos empíricos de que existen deseconomías de tamaño en
Asturias (España) a partir de tamaños no muy grandes (alrededor de
150 000 litros). Por lo tanto, parece que la reducción en el coste medio
derivada de la posible existencia de economías de tamaño no es tan
importante como se ha creído tradicionalmente. Este resultado cuestiona
una corriente de opinión tradicional basada en el problema del
minifundio, que considera que el aumento del tamaño de las explotaciones
es condición suficiente para mejorar su funcionamiento.
Por último, se sugiere una explicación para la parte de la curva de
costes medios con deseconomías de tamaño, basada en el efecto sobre los
costes de la interacción del tamaño con la capacidad de gestión de los
productores. Esta idea ya había sido anticipada por Lund y Hill (1971): “...
si la capacidad de gestión de una explotación pequeña puede no ser
suficiente para gestionar una explotación mucho mayor, uno esperaría que
un aumento en el tamaño fuera acompañado de una disminución de la
eficiencia relativa”. Los mismo autores concluyen en su trabajo que “un
cambio del tamaño de la explotación puede implicar más que un mero
cambio en el nivel de producción”.

CEPAL

130

Tendencias mundiales de la industria lechera
Pedro Tejo
Diciembre de 1999

Introducción
La tendencia que muestra la producción de leche en el mundo
representa de manera especial los rasgos cada vez más globalizados de la
economía mundial y de las innovaciones tecnológicas que se dan en ella. A
pasos agigantados queda atrás el comercio de leche en su estado más
primario y se avanza hacia una mayor comercialización de leche
industrializada. En el trayecto aumentaron también los compromisos cada
vez más exigentes con las múltiples redes de servicios —frío, transporte,
distribuidores y otras— para satisfacer la demanda interna y la externa, y
para cubrir asimismo un consumo cada vez más diversificado.
El dominio que ejercen los países desarrollados en los mercados
internacionales de la leche está disminuyendo. Influye en ello el cambio en
las reglas del juego proveniente de las negociaciones multilaterales en
marcha. Los cambios principales son la reducción de los aportes estatales a la
producción y el descenso de las barreras al comercio. Al mismo tiempo se
han abierto espacios para los países en desarrollo, entre ellos los de América
Latina, que se traducen en un aumento de su participación en los mercados.
No obstante, en el caso de los países en desarrollo, estos giros están referidos
fundamentalmente a la comercialización del producto primario, lo cual ha
sido predominante hasta ahora, mientras que los países desarrollados se

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

131

abren paso hacia nichos de mercado con productos cada vez más elaborados.
Esta iniciativa deberán seguirla también los países en desarrollo si quieren
evitar nuevas formas de desequilibrio en el comercio mundial.
En el presente artículo se revisan estas tendencias centrales de la
industria lechera por medio de cuatro áreas temáticas. La primera hace
referencia a los cambios que ha experimentado la participación de los
países en la producción mundial. La segunda se refiere a la diversificación
del consumo de leche en el mundo. La tercera identifica el tipo de comercio
que se impone en los distintos mercados. Y la cuarta resume las principales
manifestaciones que se consideran útiles para definir estrategias en la
industria lechera actual, estrategias que con seguridad pesarán también en
el futuro próximo. Finalmente, el anexo contiene proyecciones de la
actividad lechera hacia el año 2005.

I.

Cambios de participación en la producción mundial

Aunque la producción mundial de leche ha tenido una evolución
modesta en el último decenio, en los países en desarrollo hubo un
dinamismo mayor que en el pasado. Estos países han aumentado
continuamente su participación en la producción mundial y han
alcanzado un predominio que antes sólo tenían los países desarrollados.
Según las proyecciones al respecto, esta tendencia se mantendrá en los
próximos 10 años (Griffin, 1999b).
Estos cambios en la industria lechera mundial responden a varias
causas. La primera es que la mayor parte de la producción de los países
desarrollados está sometida a limitaciones autoimpuestas. La Unión Europea,
que concentra 23% de la producción mundial, no ha aumentado la
producción e incluso contempla reducirla en los próximos diez años en el
equivalente al 2% de su producción actual. En los Estados Unidos, el
principal país productor del mundo, con 13% del total, la producción ha
tenido un crecimiento no superior al 1% anual, ritmo que piensa mantener en
el futuro. Puede anotarse también, como otra causa, la política general de
apertura comercial que funciona en distintas regiones del mundo, que ha
llevado a cambios sustanciales en la dinámica de la producción lechera,
particularmente en Asia (China, India y Pakistán) y en América Latina
(Argentina, Brasil, Chile y Uruguay). Por otra parte, la apertura y los cambios
estructurales de los países de Europa oriental y de la ex Unión Soviética han
provocado una baja en la producción respectiva. No obstante, en los
próximos años se espera una recuperación en los países de Europa oriental y,
después, en los de la ex Unión Soviética. En general, los aumentos de la
producción han estado ligados al aumento de la masa ganadera y del
rendimiento por animal. Países importantes en este rubro, como Nueva
Zelandia y los del Cono Sur, en especial Argentina, Brasil y Uruguay, donde

CEPAL

132

predominan las praderas extensivas, se inscriben dentro de la primera
opción, mientras que la opción de los altos rendimientos por cabeza
predomina en el resto del mundo, que es precisamente el desafío que han
debido enfrentar estos países para mantenerse en el mercado. Además, como
otra causa, la producción mundial está más internacionalizada: las grandes
compañías agroindustriales han aumentado su presencia en los países en
desarrollo y han impulsado en gran parte los cambios en el rendimiento y la
producción, pero también en la diversificación del producto final.
Varias compañías multinacionales están presentes en la elaboración
lechera mundial, entre las cuales Nestlé, Parmalat, New Zealand Dairy
Board, Danone, Sodial, Kraft y Unilever son las que han desempeñado el rol
más importante en esta materia. Para ello están eligiendo países donde el
consumo se expande, o donde la oferta es limitada y puede expandirse. Se
han reorientado, en general, desde Europa a regiones como América del Sur,
Asia y Oceanía. Sintonizan con cambios hacia productos de mayor valor,
haciendo prevalecer la calidad como un factor determinante del producto
que se comercializa. Con la participación de las empresas transnacionales se
dio un giro en la distribución geográfica de la producción, en especial cuando
se trató de comercializar la producción mediante nuevas formas de
presentación del producto final.
A partir de 1990 la producción de leche creció aceleradamente en los
países latinoamericanos, pues pasaron de una tasa de crecimiento de 1.8%
anual en los años ochenta a una de 3.8% en los años noventa. En contraste, la
producción mundial bajó de una tasa de 1.6% a una de 0.1% en el mismo
período. La producción de leche de los países latinoamericanos alcanza en la
actualidad a alrededor de 50 millones de toneladas anuales, concentrada en un
70% en tres países: Argentina, Brasil y México. Se espera que hacia el año 2005
la tasa de crecimiento sea de 1.5% en el ámbito mundial y de 3.0% en el ámbito
latinoamericano. En el gráfico 1 se expresan algunos de estos parámetros.

II.

Diversificación del consumo

El consumo mundial de leche y sus derivados ha permanecido sin
variación en los últimos años, pero con una gran dispersión. El consumo
mundial por habitante equivale a aproximadamente un tercio del consumo
que registran los países desarrollados. Se considera que en estos últimos el
consumo está cerca de los niveles de saturación, con alrededor de 210
kilógramos anuales por persona, por lo cual, se espera que el consumo
aumente sólo en forma marginal, aunque asociado a cambios cada vez
mayores en el tipo y forma de los productos finales, tendencia que, por lo
demás, debido a un fuerte efecto de demostración, pasará a imponerse
también en los países de menor consumo y desarrollo.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

133

Gráfico1
PRODUCCIÓN DE LECHE, 1980-1998

1998

1996

1997

1994

1995

1992

1993

1990

1991

1988

1989

1986

1987

1984

1985

1982

1983

1980

170
160
150
140
130
120
110
100

1981

índice 1980=100

Pr

Gráfico 1
Total mundial
Países de América Latina y el Caribe
PRODUCCIÓN DE LECHE, 1980-1998
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Database
Collections, página Web oficial de la FAO.

Hay cambios notables en los patrones de consumo, que se expresan en
el mayor peso que adquiere la leche como alimento elaborado en
contraposición con la leche fluida misma. Es decir, hay una demanda más
diversificada, que guarda relación con aspectos como: i) nuevas formas de
presentación del producto que consiguen reconocimiento internacional y, en
consecuencia, el premio asociado a la posición que logran en el mercado; ii)
mayor segmentación del mercado, dado que las fuentes de abastecimiento se
han ampliado progresivamente; y iii) aumentos de la calidad y
enriquecimiento del producto, lo cual va asociado a mayores beneficios para
la salud del consumidor y, por lo tanto, a nuevas formas de consumo.
La diversidad de presentaciones es creciente, pues los productores se
diferencian por el contenido graso, el estar o no enriquecidos con vitaminas,
o por su distinto aporte calórico. También hay una diferenciación del
consumidor por edad (productos para niños, adolescentes, adultos),
factores todos que en definitiva contribuyen a darle al producto una
posición específica dentro del mercado.
Influye también la segmentación del mercado, dado que el
crecimiento del gasto en alimentos se traduce hoy más que nunca en gastos
hechos fuera del hogar. Los productos de la industria láctea se han ido
adaptando a estos cambios, lo cual constituirá un desafío permanente para
esta industria en el futuro. El éxito no depende sólo de trasformar un
producto de 20 centavos de dólar en un alimento de 2 dólares, sino en
repetir ese proceso millones de veces, en decenas de países y manteniendo
la consistencia del producto final.
El consumidor está interesado cada vez más en la calidad de la
alimentación y en los beneficios que reporta a la salud. La leche tiene aquí la
batalla ganada, más aún si se considera que en general ha sido enriquecida
con minerales y vitaminas o ha sido tratada como un producto orgánico o
biológico, todo lo cual ha ampliado su margen de aceptación. Ganan terreno

CEPAL

134

en este campo, por ejemplo, el yogur, que se ofrece justamente como un
producto muy saludable, o los helados con poco contenido de crema (grasa).
Por otra parte, se incorporan nuevos consumidores: las estadísticas de
algunos países del sudeste asiático dan cuenta de la introducción del
consumo de quesos y sus variedades, productos que no formaban parte
importante de la tradición alimentaria de estos países.

III.

Sofisticación del comercio

Se espera que en los próximos años el comercio mundial de leche y
sus derivados tenga un comportamiento moderado, similar al de los
últimos años, pues se estima que pasará de un monto actual cercano a 35
millones de toneladas a uno de 44 millones de toneladas en 2005, con un
crecimiento promedio anual del orden del 2.6%, con lo cual el volumen
transado internacionalmente representará 7% de la producción mundial.
Los países en desarrollo continuarán siendo los principales
importadores, con cerca de 66% de las importaciones totales, y los países
desarrollados los principales exportadores, con 70% de las exportaciones
totales.
Las próximas rondas de negociaciones comerciales multilaterales que
se realizarán bajo los auspicios de la Organización Mundial del Comercio
(OMC) podrían tener consecuencias importantes para la industria lechera
mundial. Entre las cuestiones que podrían ser objeto de negociación figuran
la reducción o supresión de las subvenciones a la exportación, la reducción
de los aranceles de importación y las modificaciones en las medidas de
ayuda interna a la producción.
La industria lechera de los países que en el pasado basaban sus
exportaciones en los subsidios, se está orientando hacia la obtención de
retornos máximos a partir de mercados regionales, con productos
elaborados que están protegidos por precios más altos. En términos de
ventas a los mercados internacionales, las industrias de estos países se están
enfocando hacia nichos de productos con mayor valor agregado, los cuales
pueden ser comercializados en el mercado internacional sin la necesidad de
subsidios. En este proceso han influido tanto la reducción de los subsidios
resultantes de la Ronda de Uruguay, como la expectativa de mayores
reducciones que pudieran resultar de las futuras negociaciones
multilaterales. Al mismo tiempo, debido al carácter multinacional de
muchas compañías lecheras, se ha dado un proceso de inversión en
países con bajos costos de producción, con mercados en expansión, o
ambos a la vez. Congruentemente, las compañías lecheras de Europa
occidental —donde la producción lechera está limitada por cuotas, el
consumo está estancado y disminuyen los subsidios a las exportaciones—

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

135

están haciendo inversiones sustanciales en otras regiones del mundo, con el
objeto de sacar ventaja de las condiciones que éstas ofrecen (leche más
barata y consumo creciente).
Para los países importadores netos de leche, muchos de los cuales
son países en desarrollo, la disminución de los precios internacionales de
los lácteos, causada por la abundancia de suministros de los principales
países exportadores, la mayor competencia resultante de las importaciones
podría frenar el desarrollo de su industria interna. Sin embargo, no todo
está basado en los avances de las negociaciones comerciales, que caminan
hacia una apertura creciente. En efecto, la marcada devaluación de las
monedas frente al dólar, entre ellas las de los grandes importadores de Asia
sudoriental, y también la de la Federación de Rusia, ha llevado el precio
interno de la leche expresado en dólares por debajo de los niveles
internacionales, lo cual ha mitigado los efectos adversos de la competencia
externa sobre el sector lechero de estos países, por lo menos hasta que se
complete el ajuste de los tipos de cambio.
La industria lechera basada hasta hace poco en exportaciones con
subsidios se ha reorientado hacia la producción de bienes con mayor valor
agregado y exportaciones no subsidiadas. En los años ochenta, cuando
predominaba la oferta subsidiada, los países exportadores del hemisferio norte
vendían al exterior principalmente los productos lácteos básicos que gozaban
de esas subvenciones. El acento estaba en el volumen comercializado más que
en la agregación de valor. Esta tendencia experimentó un vuelco en los años
noventa, cuando comenzó a hacerse hincapié en la diversificación de los
productos para atender mercados más exigentes en cuanto a presentación y
más sensibles a los gustos del consumidor.
Dado que, según se espera, los subsidios desempeñarán un papel
decreciente en el comercio mundial, el precio de la principal materia prima
—la leche— será decisivo para determinar desde dónde se originarán las
exportaciones en el futuro. Hay diferencias enormes, de hasta 400%, en el
precio que reciben los productores en los distintos países. En la actualidad,
el precio al productor de 0.20 dólares el kilogramo pareciera ser la línea
divisoria entre los países que pueden exportar leche a granel sin requerir
subsidios y aquellos que no puedan hacerlo (véase el cuadro 1). No
obstante, el resultado final dependerá de las diferencias que logren
establecer los productores entre los retornos internos y los externos. Así,
seguirán operando en la medida en que puedan utilizar los retornos altos
de las ventas internas para compensar los retornos eventualmente bajos de
las exportaciones; de manera inversa, si consiguen que un determinado
producto de exportación lleve incorporado un proceso interesante de
agregación de valor, podrían obtener retornos externos suficientemente
elevados como para compensar los precios altos de la leche nacional.

CEPAL

136

En el marco de las negociaciones de la OMC y de los acuerdos de la
Ronda Uruguay, la reducción de los subsidios afecta principalmente a las
exportaciones de los Estados Unidos y de los países de la Unión Europea, la
mayoría de ellas subvencionadas, que representan en conjunto 50% de las
exportaciones mundiales. Ello les significará perder mercados en favor de
los países que no subsidian sus exportaciones, pero probablemente los hará
volcarse desde las exportaciones de productos lácteos básicos, donde está
su fuerte en el comercio y donde rige el grueso de los subsidios, hacia un
comercio de productos más elaborados.

Rango de precio
61-70
51-60
46-50
41-45
36 -40
31-35
26-30

21-25
16-20
10-15

Cuadro 1
PRECIOS DE LA LECHE AL PRODUCTOR, 1999
(Centavos de dólar por kilógramo)
Países:
Japón
Suiza
El Salvador
Jordania, Noruega
Guatemala, Pakistán, Sudán
Alemania, Austria, Canadá, Colombia, Francia, Irlanda, Israel, Países
Bajos, Panamá, Portugal, Reino Unido, Venezuela
Bangladesh, Bosnia, Costa Rica, Croacia, Estados Unidos, Etiopía,
Hungría, México, Namibia, Nepal, República Checa, República
Dominicana, Tanzania, Tailandia, Viet Nam
Botswana, Bulgaria, China, Eslovaquia, India, Nigeria, Paraguay,
Perú
Chile, Estonia, Federación Rusa, Latvia, Malawi, Moldavia, Polonia,
Rumania, Sudáfrica, Uganda, Zimbabwe
Argentina, Australia, Brasil, Lituania, Nueva Zelandia, Uruguay

Fuente: Red de Información sobre Perspectivas Lecheras de la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), Perspectivas lecheras, vol. 1, N° 2, mayo de 1999.
Nota:

La composición o la calidad de la leche no son necesariamente iguales en los distintos países.

Desde el punto de vista de la oferta mundial, los países que más se
beneficiarán con este cambio serán Australia y Nueva Zelandia, aunque
favorecerá también a los países que se proyecten hacia el futuro con bajos
costos de producción. Además de los de Oceanía, están en esta situación
países como Polonia —dentro de los países de Europa oriental—,
Argentina, Brasil, Chile y Uruguay entre los latinoamericanos, y Sudáfrica y
Zimbabwe entre los países africanos.
Bajo este nuevo horizonte de menores precios, puede ocurrir, por
otra parte, que la demanda de muchos países se amplíe a un ritmo mayor
que el de la producción interna y, en consecuencia, pasen a ser
importadores o intensifiquen su condición de tales, como podría ser el caso
de varios países latinoamericanos (Brasil, México, Perú y Venezuela).
También podrían darse cambios en la misma dirección en países de Asia
(China, Filipinas, Malasia, Singapur, Tailandia y Viet Nam).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

137

Los resultados de la Ronda Uruguay apuntan, en definitiva, hacia la
configuración de un mercado de productos lácteos mucho más complejo
que en el pasado. Estos cambios se reflejan en la comercialización y en los
sistemas de distribución. El consumo es ahora mucho más variado y
sofisticado que antes. En el futuro, el mercado internacional demandará
productos de aquellos países exportadores que ofrezcan precios más bajos,
o se pagará una prima si los bienes se ajustan a mejores estándares de
calidad y exclusividad. El desafío para los países productores es identificar
esos mercados potenciales y volcar sus esfuerzos de producción para
satisfacer esa eventual demanda. En el cuadro 2 se muestra el modo en que
ha evolucionado desde 1980 el intercambio mundial respectivo.
Cuadro 2
COMPOSICIÓN DEL COMERCIO MUNDIAL DE LECHE Y DERIVADOS, 1980-1997
(Porcentajes y valores)
1980
1990
1997
Caseína
2.6
2.6
2.4
Crema fresca
0.5
1.7
2.9
Leche condensada
0.5
0.7
1.1
Leche en polvo
21.8
22.5
22.3
Leche evaporada
6.1
3.8
2.8
Leche fresca
4.4
7.1
9.7
Mantequilla
23.7
13.2
11.4
Nata en polvo
11.9
12.1
10.2
Queso
27.4
33.3
33.1
Suero condensado
0.0
0.1
0.1
Suero en polvo
1.0
1.5
2.2
Suero fresco
0.0
0.1
0.1
Yogur
0.0
1.4
1.7
Total (en millones de dólares)
14 518
23 218
30 338
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Database
Collections, página Web oficial de la FAO.

Las exportaciones de América Latina han presentado una particular
expansión, especialmente desde los años noventa, con un cambio notable en su
composición en las últimas décadas. Sin embargo, la región se sigue
comportando como importadora neta de lácteos, predominando cada vez más
la importación de productos elaborados. Las proyecciones hacia el año 2005
indican que estas tendencias se mantendrán.
Pese a ese cambio en la composición de las exportaciones, la leche en
polvo continúa siendo el principal lácteo que exporta América Latina. Con
todo, hay ahora una mayor participación de las exportaciones de leche y crema
fresca, cuya proporción aumentó de 2% en 1987 a 14% en 1997; de las de leche
en polvo entera, de 12% en 1987 a 40% en 1997; y de leche en polvo
descremada, de 8% a 15% en igual período. Ha disminuido en cambio la
participación de las exportaciones de quesos, de 56% a 22%, y de mantequilla,
de 19% a 8%, lo que es coherente con las tendencias presentes en los mercados
mundiales.

138

CEPAL

Por otra parte, en cuanto a la composición de las importaciones
latinoamericanas, la leche en polvo es el principal producto importado,
aunque su participación disminuyó levemente (de 74% a 67%) entre 1987 y
1997. De la misma forma, las importaciones de queso aumentaron su
participación de 6% a 13%, partidas que provienen en su mayoría de los
países que han dominado tradicionalmente este mercado mundial, como
los de América del Norte, de Europa Occidental y de Oceanía. Sin embargo,
ha crecido la presencia de algunos países latinoamericanos, especialmente
de Argentina y Uruguay, en la propia región.
En 1995 las importaciones totalizaron 7.7 millones de toneladas
métricas y las exportaciones 1.1 millones, lo que da un balance neto
negativo de -6.6 millones. Grosso modo, esta proporción se ha mantenido
hasta el presente. Así, aunque las exportaciones han crecido
porcentualmente más que las importaciones, el comercio de lácteos en la
región sigue siendo deficitario.
El crecimiento que ha experimentado la producción para el consumo
interno en varios países de la región y el reordenamiento de la oferta
exportable de aquellos que tienen menores costos han acentuado la
tendencia deficitaria, especialmente a partir de 1992.
En América Latina, entonces, hay desde comienzos de los años
noventa una producción lechera dinámica, pero concentrada
mayoritariamente en unos pocos países. El consumo por habitante se ha
mantenido relativamente estable desde hace casi 15 años, salvo en algunos
países como Argentina, Brasil, Chile y Colombia, donde últimamente ha
aumentado la presencia de estos productos en la dieta familiar, pues en
ellos se registró una mayor variación en el consumo aparente promedio de
1
la población. No obstante, el crecimiento del consumo que hubo en los
años noventa a causa del mejor rendimiento de la economía de la región en
ese período, representó en la mayoría de los países de la región sólo una
recuperación de los niveles que se tenían en 1980. Con todo, la cantidad de
leche incorporada hoy a la dieta latinoamericana (115 kilógramos al año) es
todavía insuficiente y dista aún de los estándares de los países
desarrollados (214 kilógramos al año).
Por otra parte, el crecimiento de las exportaciones de productos
lácteos de la región, específicamente en términos de volumen, indica el alto
grado de especialización que se ha alcanzado en estos rubros,
especialmente en Argentina, Chile y Uruguay. Las importaciones, a su vez,
tienen en general la misma composición que en el pasado, aunque ha
1

El consumo aparente está definido como la diferencia entre la producción y el equivalente
de las exportaciones más las respectivas importaciones, descontando el uso intermedio y
las pérdidas de producción.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

139

aumentado la participación de algunos rubros más elaborados. Aparte del
abastecimiento proveniente de los países que dominan el mercado mundial,
como Canadá, los Estados Unidos, Francia, Irlanda y Nueva Zelandia, se ha
incrementado el abastecimiento intrarregional, en lo cual destaca Uruguay,
favorecido sobre todo por los acuerdos comerciales del Mercosur. Los
principales importadores de la región son (en este orden) México, Brasil,
Venezuela y Perú, pero donde más creció el abastecimiento externo para el
consumo interno fue en Colombia, Ecuador, Guatemala y Panamá, por
efecto de la apertura comercial y la apreciación del tipo de cambio. Sin
embargo, el hecho de que varios de ellos sean países con una gran tradición
pecuaria, alimenta la esperanza de que en el futuro puedan librarse de esa
dependencia. Como ya se dijo, el déficit comercial de leche y sus derivados
fue y sigue siendo importante en América Latina, lo que indica que las
importaciones continuarán siendo muy dinámicas y el mercado regional no
perderá interés para las economías que compiten por abastecerlo.

Conclusiones
Se puede afirmar, entonces, a modo de síntesis, que la demanda y la
producción de lácteos están aumentando en varias regiones del mundo. Los
países que más se benefician del comercio respectivo son aquellos que
logran menores costos de producción y son capaces de exportar sus
productos sin subsidios. El mercado estará cada vez más diversificado en
cuanto a productos de diferentes tipos, formas de comercialización y
presentación. Los países con mayores costos de producción podrán
compensar esa desventaja abordando nichos de mercado con productos
más sofisticados. El comercio de productos menos elaborados perderá
terreno frente al de productos más elaborados.
La Unión Europea ha impuesto limitaciones al crecimiento de su
propia producción lechera, y en los Estados Unidos se proyecta un
crecimiento muy modesto. La próxima ronda de negociaciones
comerciales multilaterales contempla cambios en las subvenciones a la
exportación, en los aranceles de importación y en las medidas de ayuda
interna que afectan a la producción y al comercio de la leche. Los precios
recibidos por el productor son muy dispersos en el ámbito mundial,
llegando a una diferencia de hasta 400%. La reducción de las barreras
favorecerá a aquellos países que producen a bajo costo, o bien a la
industria de lácteos cuyos consumidores estén dispuestos a pagar una
prima por la calidad de los productos que ésta ofrece.

CEPAL

140

Durante la última década se evidenció una importante expansión del
mercado de lácteos en América Latina, apoyada en el aumento de los
ingresos familiares, el mejor aprovechamiento de la vocación ganadera y
lechera de la región, particularmente del Cono Sur, y la mayor estabilidad
económica predominante.
Los procesos de apertura comercial llevados a cabo en casi todos los
países, especialmente en los de América Latina, han facilitado el desarrollo
de la actividad lechera mundial y planteado nuevos desafíos.

Anexo

Años

Cuadro 1
PROYECCIÓN DE LA ACTIVIDAD LECHERA, 1995-2005
Producción
Importación
Exportación
Consumo
(Millones de
(Millones de
(Millones de (Kilógramos per
toneladas
toneladas
toneladas
cápita)
métricas)
métricas)
métricas)
1995
2005
1995
2005
1995
2005
1995
2005

Mundo
Países en desarrollo
África
América Latina
y el Caribe
Asia
Cercano Oriente
Países desarrollados
América del
Norte
Europa
occidental
Oceanía
Japón
Sudáfrica
Federación Rusa
Resto del mundo

533.8

615.0

34.3

43.3

34.4

43.7

78

80

184
19.2
48.9

249.1
24.5
65.7

21.8
4.5
7.7

28.1
5.6
9.4

2.2
0.2
1.1

4.7
0.2
3.3

42
34
109

49
33
122

115.9

158.9

9.6

12.9

0.9

1.2

34

42

18.6

21.6

2.3

2.9

0.2

0.2

77

71

236.0
77.2

249.7
85.0

9.7
4.6

12.9
5.9

25.8
2.2

31.9
2.0

212
253

216
260

130.3

126.9

2.3

3.4

13.0

11.2

241

245

17.6
8.5
2.4

26.5
8.5
2.8

0.3
2.3
0.1

0.5
2.9
0.1

10.3

18.5

0.3

0.2

265
70
55

273
73
53

42.7
71.1

40.0
76.2

1.1
1.8

1.1
1.5

1.4
5.0

1.2
5.9

169
164

168
172

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Perspectivas
sobre la lechería mundial hacia el año 2005, Roma, División de Productos Básicos y Comercio, 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

141

Parte III
Los estudios de caso: Chile, Colombia, Uruguay,
Argentina, Comarca Lagunera, México, y
los Países Bajos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

143

El complejo productivo lácteo en Chile
Martine Dirven
Liudmila Ortega
Noviembre de 1999

Resumen
Durante el período que media entre la crisis de 1982 y la crisis de
1998, el sector lácteo chileno conoció un crecimiento continuo, con
considerables avances en el rendimiento de la producción primaria y en la
capacidad y diversificación de la fase de elaboración. Según una opinión
generalizada, en pocos años más la producción nacional estará a la par con
el consumo interno. La industria parece haber apostado ya por una
estrategia exportadora, presionando a la baja los precios al productor,
exigiendo mayor grado de calidad y eliminando a los proveedores que le
interesan menos. Muchos productores no están resistiendo estas presiones
y los que logran subsistir vacilan en cuanto al rumbo que deben tomar. La
heterogeneidad del sector es muy grande y, por ende, también son
heterogéneos los intereses que representan los gremios. Nuestra impresión
es que, hasta 1998, los gremios recibían y transmitían información, pero no
lograban —ni era su propósito— articular sinergias fuertes entre sus
miembros. La crisis de 1998 ha llevado a un mayor esfuerzo de articulación.
Gran parte de la producción primaria se concentra en el sur del país.
Allí se elaboran los productos de larga vida, mientras que los productos
frescos se elaboran en su mayoría en las cercanías de Santiago. Las cinco
empresas más importantes concentran el 90% de la recepción de leche. Las

144

CEPAL

empresas medianas han hecho grandes esfuerzos de modernización, pero
su futuro es incierto, no necesariamente porque sean ineficientes en la
producción o en la gestión, sino porque las condiciones de pago de las
cadenas de supermercados, las dificultades de acceso al crédito y el costo de
éste, así como la imposibilidad de hacer un despliegue publicitario, las
ponen en franca desventaja.
La entrada al sector de empresas más grandes y con mayores
contactos en el exterior ha desestructurado varios de los eslabones locales y
nacionales. Al mismo tiempo, se han formado otros eslabones, más bien en
el área de servicios. El balance desde el punto de vista del valor agregado
regional o nacional, creación de empleos y conocimientos, o el desarrollo
del complejo productor a más largo plazo, no está muy claro. Lo que sí esta
claro es que con algo más de visión y empeño se podrían crear o fortalecer
eslabones que apoyaran el desarrollo regional o nacional. El consumidor
chileno y el de los países vecinos hacia los cuales se exporta es poco
sofisticado en cuanto a lácteos y eso le da en la práctica un respiro al cluster,
que la gran industria no parece querer aprovechar. Si el precio al productor
está en el centro del debate, no parecen sin embargo estar en tabla de
discusión ni la gran diferencia entre el precio al productor y el precio al
consumidor, ni las posibles ineficiencias a lo largo de la cadena productiva
más allá del productor primario.
El gobierno —con una clara actitud no intervencionista— no ha
hecho mucho uso de su peso en las negociaciones tripartitas para tratar de
salvar las inversiones hechas en virtud de distintos programas de fomento
y para frenar la disminución de alternativas productivas, en especial para
los pequeños productores agropecuarios del sur del país.

Introducción
Este estudio pretende aportar al conocimiento de la producción,
industrialización y comercialización de lácteos en Chile, especialmente en
cuanto a sus encadenamientos productivos y de conocimientos, los
diferentes tipos de agentes que intervienen en ellos, su ubicación geográfica
y la forma de relacionarse entre sí. El propósito es proporcionar una visión
amplia del complejo productivo (según la definición dada en la
introducción de este libro) que opera en torno a los lácteos para contribuir
de ese modo a la discusión sobre el futuro del sector.
Las entrevistas sobre las cuales se basa gran parte de este estudio se
hicieron en la segunda mitad de 1997, año en el cual la economía chilena
creció con un sólido 7%. Sin embargo, el sector lácteo se encontraba ya en
un punto de inflexión, después de un vigoroso crecimiento anterior. Esta
inflexión queda recogida en las entrevistas, sobre todo en cuanto a las

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

145

intenciones de inversión y la inseguridad de numerosos agentes acerca del
futuro del rubro, su rentabilidad, el rumbo a tomar y la tecnología por la
cual jugarse. También había voces de alerta —sobre todo en el sur del país—
con respecto a las dificultades que enfrentaban los productores y las empresas
agroindustriales, de insumos y de servicios de mediana y sobre todo de
pequeña escala, de modo que muchos veían aproximarse una crisis económica
entre los pequeños productores, la cual, dado el uso intensivo de mano de obra
en la producción primaria, iría acompañada de una crisis social.
Con dos años de retrospectiva, se puede decir que la inseguridad
detectada entonces se ha justificado con creces. Efectivamente, desde hace
más de un año hasta el presente (fines de 1999), el sector lácteo chileno,
según reconocen todos los agentes y observadores, está experimentando
una crisis y un reajuste marcado de sus fuerzas productivas. Esta crisis se
vino a sobreponer a los efectos de la llamada crisis asiática, que ha tenido
resultados adversos para la mayoría de los sectores económicos del país.
Esta crisis causó en 1999 una caída de 4% en la entrega de leche a las
mayores plantas y una caída estimada en 2% del consumo de lácteos, en
circunstancias de que las proyecciones anteriores habían apuntado a un
crecimiento de 6% anual.
El estudio está dividido en ocho capítulos. El primero versa sobre la
producción primaria en sí; el segundo, sobre los encadenamientos hacia
atrás de la producción primaria; el tercero, sobre la producción industrial
en sí;
el cuarto, sobre las relaciones entre los productores y las
agroindustrias; el quinto, sobre los demás encadenamientos hacia atrás de
las agroindustrias; el sexto, sobre la distribución y sus encadenamientos; el
séptimo, sobre otro encadenamiento hacia adelante, y el octavo, sobre los
eslabones horizontales. Finalmente, en las conclusiones se habla de la
solidez y competitividad del complejo productivo lácteo en Chile. La
mayoría de los capítulos van ilustrados por un recuadro que describe de
manera más detallada alguno de los puntos tratados en el capítulo. Los
capítulos sobre encadenamientos están precedidos a su vez de un diagrama
que resume parte de los encadenamientos.

I.

La producción primaria en sí

1.

Órdenes de magnitud y ubicación geográfica

Con una producción de leche de vaca estimada en unos 2 100
millones de litros en 1998, Chile aporta 5% de la producción de América
Latina, la cual representa a su vez 9% de la producción mundial. La
producción del sector primario lechero constituye 0.7% del PIB nacional
chileno, 9% del PIB agropecuario y 33% del PIB pecuario. Según los
resultados del Censo Agropecuario, en abril de 1997 había 48 773 predios,

146

CEPAL

con un total de 615 924 vacas lecheras, o sea, una media de
1
aproximadamente 13 vacas por predio. Casi la tercera parte de los predios
informantes y más de la mitad de las vacas lecheras se encontraban en la X
2
Región, con un promedio de casi 22 vacas por predio. Las cifras arrojadas
por el VI Censo Agropecuario (véase el cuadro 1) difieren de manera
importante de las que la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA)
del Ministerio de Agricultura y otros organismos manejaban hasta hace
3
poco. Esto se debe, entre otras razones, a la rápida desaparición de
remitentes a las empresas agroindustriales más grandes (unos 3 000 entre
4
1995 y 1997, sobre todo pequeños, según la Universidad Austral, 1999).
La quinta parte de los suelos de cultivo se utiliza actualmente para
praderas permanentes o de rotación (452 600 hectáreas) y la mitad (52%) de
los otros suelos son praderas (1 millón de hectáreas de praderas mejoradas
y 11.9 millones de hectáreas de praderas naturales, que también se utilizan
para caprinos, ovinos y camélidos). Entre 1976 y 1997 disminuyó la superficie
de las praderas permanentes o de rotación y de las praderas mejoradas, y
aumentó la de las praderas naturales. Con una masa ganadera en
crecimiento, se puede concluir que ha habido una intensificación en la
producción de bovinos; de hecho, una parte no despreciable de las
explotaciones lecheras del centro del país están ahora totalmente estabuladas.
En 1998, la producción total de leche estimada fue de 2 080 millones
de litros, de los cuales 1 530 millones (73.6%) se entregaron a las plantas
5
industriales de las cuales la ODEPA recibe información regularmente. La
entrega a estas plantas había aumentado a un ritmo de 7.9% anual entre
1990 y 1995, pero, con excepción de 1997, el aumento fue notablemente
menor en los últimos años, y cayó 3.9% en la temporada 1998/1999 (véase
el cuadro 6).

1

2
3

4

5

Para efectos comparativos, a mediados de los años ochenta, el tamaño promedio de los
rebaños lecheros en el Reino Unido era de 70 vacas (el mayor promedio de la Unión
Europea), de 80 vacas en British Columbia (la Provincia con mayor promedio de Canadá) y
de 64 vacas en los Estados Unidos, aunque —sobre todo en California— hay rebaños de
más de 1 000 animales. Estas cifras deben ser comparadas con la percepción de varios
entrevistados, según los cuales en Chile el rebaño mínimo rentable sería uno de 150 vacas.
Desafortunadamente el censo no recopiló antecedentes sobre la producción.
Según las estimaciones de la ODEPA, había alrededor de 60 000 productores lecheros, con
algo más de 781 000 cabezas de ganado lechero en total y unas 687 000 vacas en
producción. La FAO, en cambio, estimaba en 980 000 las vacas en ordeño para 1995,
basándose en un aumento anual del rebaño en ordeño de aproximadamente 7% en los
últimos años.
Este número puede estar bastante subestimado, ya que el informe de la Universidad
Austral estima en 22 000 el número total de productores de leche en Chile, o sea, algo
menos de la mitad de lo que arroja el censo.
Más adelante se complementarán estas cifras con información parcial recogida en las
entrevistas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

147

Cuadro 1
CHILE: NÚMERO DE VACAS LECHERAS SEGÚN EL TAMAÑO DEL PREDIO, 1997
Tamaño del predio
Número de Superficie Número de
Vacas/
Vacas/
predios
(hectáreas)
vacas
predio
hectáreas
informantes
lecheras en
producción
Sin tierra
Menos de 1 ha

329

-

962

2.9

1 361

742

2 440

1.8

3.3

1 ha a menos de 5 ha

6 531

18 177

14 796

2.3

0.8

5 ha a menos de 10 ha

7 384

53 640

23 680

3.2

0.4

10 ha a menos de 20 ha

9 834

140 248

45 021

4.6

0.3

20 ha a menos de 50 ha

11 477

365 181

87 700

7.6

0.2

50 ha a menos de 100 ha

5 597

386 456

84 088

15.0

0.2

100 ha a menos de 200 ha

3 087

425 818

99 031

32.1

0.2

200 ha a menos de 500 ha

2 161

665 543

148 198

68.6

0.2

500 ha a menos de
1 000 ha

680

462 738

68 920

101.4

0.1

1 000 ha a menos de
2 000 ha

223

303 577

25 612

114.9

0.1

2 000 ha y más
Total país

109

577 283

15 476

142.0

0.03

48 773

3 399 404

615 924

12.6

0.2

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), VI Censo
Agropecuario, 1998.

2.

Heterogeneidad (tamaño y tecnología)

Hay gran heterogeneidad entre los productores de leche. Por una
6
parte está la hacienda Rupanco, la cual se ha transformado en el mayor
predio lechero del país, con unos 18 000 animales, varias lecherías y una
producción anual de 40 millones de litros que se entregan a SOPROLE. Y
por otra parte existen numerosos pequeños productores que producen unos
25 litros diarios cada uno y también participan en la entrega a planta.
6

Fundo expropiado en 1969 a la Sociedad Ñuble-Rupanco en el contexto de la reforma
agraria y entregado a los trabajadores campesinos, que en 1970 formaron la Cooperativa
Signataria Ñuble Rupanco; en 1977 fue disuelta la cooperativa —como la gran mayoría de
ellas— por un decreto del Ministerio de Agricultura. La hacienda fue evaluada en 240
millones de pesos de entonces, que se pagaron a los socios en efectivo y en bonos. La
propiedad fue licitada internacionalmente en 1979 por la Corporación Nacional Forestal
(CONAF) y comprada en 31.5 millones de dólares por el jeque de Arabia Saudita,
Abdulaziz Al-Saleh que formó la empresa Cabildo S.A. para manejar la hacienda. En 1997,
vendió la empresa Cabildo S.A. en 80 millones de dólares a un grupo de inversionistas
chilenos encabezados por el grupo Abumohor. Por otra parte, en 1987, los ex cooperados
iniciaron un juicio para recuperar las 47 000 hectáreas del fundo. La empresa Cabildo S.A.
entregó 654 millones de pesos a 513 campesinos ex signatarios de la cooperativa para
llegar a un arreglo extrajudicial, pero los querellantes no lo aceptaron (El Mercurio, 19 de
agosto de 1997).

148

CEPAL

El desarrollo de una cuenca lechera es función directa de la calidad
de los suelos, del costo relativo de la tierra y de la red de caminos. Al
mismo tiempo, la leche fresca es básica para la producción de productos
lácteos frescos, y el costo de su transporte es alto. Esto explica por qué se
mantiene un número significativo de productores en la zona metropolitana
del país, con costos de producción mayores que en el sur y precios de venta
de la leche fresca hasta un 20% superiores a los precios pagados en el sur.
La tendencia en la Región Metropolitana es al manejo intensivo (tipo
californiano), con estabulación permanente del rebaño y alimentación sobre
la base de forrajes y henos producidos en el mismo predio o comprados, y
concentrado (harina de pescado, coseta de remolacha, afrecho de raps, de
soya y de granos, y pellets de alfalfa). Mientras más al sur están los predios,
más extensivo tiende a ser el manejo. En la IX y X Región están las praderas
con mayor potencial productivo. Allí predomina el pastoreo directo, con
alguna alimentación complementaria. La mayoría de los productores —en
especial los pequeños— siguen teniendo una producción marcadamente
estacional, aunque hay una clara evolución desde las pariciones
concentradas en la primavera hacia pariciones a lo largo del año o
biestacionales. Esto conlleva un manejo más complejo del rebaño, mayores
costos de infraestructura y mayores costos medios y, al mismo tiempo,
reduce la capacidad ociosa, sobre todo de las plantas lecheras, que han
incentivado una producción más estable a lo largo del año con una
bonificación especial y, últimamente, rehusándose a recibir leche de
productores de gran estacionalidad. Si en la zona metropolitana los terneros
son eliminados al nacer, más al sur (con razas más aptas que la Holstein
para el doble propósito) se da la tendencia a engordarlos.
No obstante las tendencias distintas de manejo según la región,
también hay diferencias importantes de manejo en una misma región y
entre empresas de tamaño similar. Algunos productores no utilizan ningún
alimento concentrado, mientras otros utilizan más de 1 300 kilogramos por
vaca por año. En todas las lecherías se reemplazan anualmente vacas
adultas por vaquillas, que por lo general provienen de la crianza propia, ya
que el mercado de vaquillas es reducido. Su número depende de la vida
productiva y reproductiva de las vacas, del estado sanitario del plantel y de
la intensidad de selección propuesta como meta. En Chile, el porcentaje de
reemplazo varía entre 20% y 30%. Aunque se pueden obtener vaquillas que
pueden ser cubiertas a los 14 ó 15 meses y tener su primer parto a los 24 o
25 meses, en Chile, en promedio, el primer parto ocurre entre los 30 y 36
meses (Bonacic, 1997; en el recuadro 1 un administrador explica por qué en
su fundo han optado por retrasar el primer parto). El número de litros
ordeñados por persona puede oscilar entre 500 y más de 1 000 por jornada,
dependiendo del grado de capacitación de la persona, del diseño del
proceso de ordeño, de la organización de las jornadas de trabajo y del

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

149

sistema de remuneraciones. El capital invertido en el ordeño puede variar
desde 10 a más de 50 pesos por litro, y su monto puede ser elevado a causa
de la alta capitalización o de la baja capitalización con bajos rendimientos
(Navarro, 1997).
Recuadro 1
UN FUNDO LECHERO DE LA REGIÓN METROPOLITANA

El fundo tiene 160 hectáreas dedicadas a lechería y 40 hectáreas a la
multiplicación de semillas de maíz y trigo. Todo el proceso (recría, cría y lechería)
se lleva a cabo en la granja. En promedio, hay 250 vacas masa, de las cuales 210
están en ordeño. La producción anual es de 1.5 millones de litros de leche (las
variaciones anuales han disminuido mucho gracias al manejo y la alimentación).
Actualmente las vacas en ordeño están estabuladas. Las vacas están divididas en
tres grupos (corrales) y la cantidad de concentrado es distinta para cada grupo. El
primero produce un promedio de 35 litros al día, y el último, de vacas que se están
secando, uno de 10 litros. La alimentación se basa en alfalfa verde, cortada con
chopper, silo de maíz y concentrado. El concentrado se da en las naves todo el año y
proviene en su mayor parte del fundo mismo. La granja tiene un molino de
martillo y una mezcladora para elaborar el concentrado. Las vacas pasan su
período seco —que fluctúa entre 45 y 60 días— en un potrero para que pierdan el
estrés y tengan un parto más desahogado. Cada año ingresan unas 70 novillas de
primer parto a la lechería, dándose de baja la misma cantidad de vacas. Hay
alrededor de 20 a 25 partos al mes. Los terneros quedan con la vaca no más de 3
horas, sólo para que mamen calostro. Los machos se eliminan inmediatamente
porque no son rentables. Aunque se podría inseminar al año y medio, la práctica de
la granja es inseminar las vaquillas a los dos años, porque los partos son más fáciles
y más seguros y porque se ahorran seis meses de alimento concentrado (éste se ha
encarecido, mientras que el alimento para la crianza se está obteniendo en la propia
granja). La granja no vende novillas, pues su objetivo es mejorar el rebaño.
Queda poco margen para aumentar la producción, por la capacidad de las
instalaciones y los equipos (entre ellos el estanque acopiador). Por esa razón, se
trata de tener menos animales pero de mayor potencial genético. Cada vaca tiene
su hoja de vida y toda la información está computarizada. Se hacen controles de
producción de leche dos veces al mes. Se ordeña dos veces al día. El estanque
enfriador es de 10 000 litros, con lo cual el camión puede retirar la leche cada dos
días. Antes de que venga el camión se sacan muestras que se envían a la
Cooperativa Agrícola y Lechera de Santiago (CALS) para el análisis
correspondiente. La leche también se analiza en la planta, y si hay alguna
discrepancia, las tres partes concilian.
El veterinario atiende seis lecherías y visita cada una tres días al mes. Está
comunicado por teléfono celular para casos de emergencia. Se halla vinculado a
la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se verifica la formulación
de los concentrados. El veterinario revisa los pospartos, las preñeces y el aparato
reproductivo de las vacas, clave del negocio. También maneja la información
referente al rebaño junto con el administrador. Los problemas de bruselosis
se han superado gracias al programa de erradicación del Servicio Agrícola y

CEPAL

150

Recuadro 1 (conclusión)
Ganadero (SAG). Se ha superado la mortalidad de terneros por neumonía
(debida a humedad y corrientes de aire) y los problemas de diarrea vinculados a
la alimentación (temperatura y horario de la alimentación no adecuados). Por ello
es fundamental que las terneras sean atendidas por un solo ternerero
especializado. El personal de la lechería tiene un jefe de establo que es al mismo
tiempo inseminador. Éste tiene un asistente que lo ayuda a inseminar y a vigilar
los celos, que es una función muy importante. Se compra el semen y el nitrógeno
líquido. En total trabajan nueve personas: el jefe del establo y su ayudante; dos
ordeñadores; una persona que arrea las vacas hacia la sala de ordeño; dos
personas encargadas de alimentar el rebaño y preparar el forraje tierno; el
ternerero, y el nochero, que cuida las novillas que se están alimentando con
forraje tierno. Se eliminó la alimentación con concentrado en la sala de ordeño,
porque para ello se necesitaba otro empleado. Los establos se limpian con palas.
El guano cae a una acequia de donde se riega al campo.
Aunque el sistema de alimentación con forraje tierno implica empleo de
maquinaria, equipos y personal, el pastoreo directo con cerco eléctrico requiere más
superficie para la misma cantidad de ganado y actualmente la tierra tiene un precio
muy alto (25 000 dólares la hectárea). La granja cuenta con cuatro tractores, dos
colosos, tres choppers y maquinaria para fabricación de silo y de concentrado. El
maíz (variedad silera) se cultiva en forma escalonada (30 hectáreas). El heno no
siempre cubre las necesidades del invierno, ya que cuando llueve mucho (unos 40
días al año) no se puede utilizar la maquinaria para cortar forraje fresco. En
primavera, el lapso entre cortes de alfalfa es de 23 días y se elabora heno. En
invierno el lapso de corte es de 83 días. En el año se arman de 12 000 a 14 000 fardos
de heno.
El productor es socio de la CALS. El administrador considera que el
productor chico va a desaparecer y que la lechería deja márgenes muy estrechos.
Es pesimista en cuanto al futuro.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevista al
administrador del fundo, agosto de 1997).

Sobre la base de casi 600 encuestas, Smith (Universidad Austral, 1999,
capítulo V) llega a la conclusión de que existen muchas ineficiencias —sobre
todo en los estratos de menor tamaño y más marcadamente en el sur— en el
manejo de las praderas, en la producción de forrajes de calidad, en sanidad
7
animal y en utilización de maquinaria. También concluye que el personal
tiene bajos niveles de educación general y de capacitación específica. De los
cuatro sistemas productivos en que se agruparon los productores
8
9
encuestados en cada región, los del grupo menos eficiente tienen un

7

8

Más bien, el uso de la maquinaria resulta subóptimo o no rentable debido a los bajos
niveles de producción de leche, lo que da por resultado un alto costo relativo de la
maquinaria (propia o arrendada) por litro.
Remitentes a SOPROLE, Nestlé, Colún, Loncoleche o Parmalat.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

151

porvenir poco claro en la lechería ya que son de poco interés para las plantas,
incluso para los centros de acopio, los cuales, si quieren seguir abasteciendo a
la industria, tienen que adecuarse a sus exigencias, lo que probablemente
implica eliminar a sus proveedores menos eficientes. El segundo grupo es el
que requiere la mayor atención, por su número, por ser responsable de 20%
de los envíos a planta, ser bastante ineficiente (lo cual podría mejorarse sin
mucha inversión adicional) y porque actualmente está produciendo con
costos mayores que el precio pagado por la industria. La sugerencia de Smith
—y la nuestra— es una acción conjunta, de mediano plazo, entre los propios
productores, las plantas y los programas gubernamentales, para abordar en
forma complementaria estos problemas.
Desde luego, las ineficiencias en la producción de leche no se restringen
a problemas de manejo y de gestión inadecuados. Importa también la senda de
cambio tecnológico, así como las rigideces en los coeficientes técnicos
incorporados en cada opción. Las plantas lecheras —pero también los
programas de investigación y extensión gubernamentales y privados— han
tendido a privilegiar el uso relativamente intensivo de insumos, altos
rendimientos por vaca y una producción continua a lo largo del año.
Al tiempo que se observa la compra de lecherías chicas por
productores más grandes y el remate de lecherías grandes por cese de
actividades, se verifica un proceso de mayor mecanización de las labores
pecuarias. Por otra parte, y como tendencia independiente de la anterior, se
observa que muchos productores que están situados cerca de zonas
industriales o de zonas aptas para parcelas de agrado están vendiendo sus
predios en vista del alto precio de la tierra.
3.

Problemas y ventajas

A mediados de los años noventa, varios autores proyectaron que en
unos cinco o diez años la producción de leche en Chile sobrepasaría el
consumo, basados en el crecimiento vigoroso de la producción —y sobre todo
de la entrega a planta— entre 1990 y 1995, y apostaron por un crecimiento aún
mayor en el futuro. Por ejemplo, Sarah (1996) hizo una estimación “optimista”,
conforme a la cual la producción crecería 10% y 6% el consumo, para llegar al
autoabastecimiento en el año 2002, e hizo también una estimación “pesimista”,
en la que la producción crecía a una tasa de 8% anual y se llegaría al
autoabastecimiento en 2008. Las cifras manejadas por la ODEPA son más
moderadas y muestran un crecimiento anual de la producción varios puntos
porcentuales por debajo del crecimiento previsto del consumo, con lo cual la
distancia entre producción y consumo iría en aumento.
9

Un 40% de los proveedores, utilizando un 20% de la superficie —a menudo degradada o
de baja producción—, con 11% de las vacas lecheras, pero solo un 2.5% de la remitencia a
planta.

152

CEPAL

A nivel nacional, hay un superávit de producción en verano y un
déficit en invierno. En junio, el déficit nacional es de casi un tercio del
consumo de ese mes. De las regiones con importante producción lechera, la
Región Metropolitana y la VIII Región son deficitarias todo el año, y la IX y
X Región —a pesar de las altas fluctuaciones entre producción máxima y
10
mínima— son superavitarias todo el año (véase el cuadro 2).
Debido a que debe manejar una gran cantidad de parámetros
productivos, “el sector lechero presenta una de las mayores complejidades
económicas y tecnológicas que se pueden encontrar en la economía de un
país” (Vargas, 1997, p. 83). Según estudios realizados en los Estados
Unidos, se necesitan unos ocho años de experiencia productiva para
alcanzar niveles competitivos en el manejo de todas sus variables. Además,
la producción de leche requiere inversiones considerables, que en su
mayoría no tienen uso alternativo. Para ser competitivas, las empresas
deben tener estrategias de largo plazo desde el punto de vista de las
inversiones y de las innovaciones tecnológicas y, en Chile, al no existir un
mercado muy activo de vaquillas de primera calidad, también deben tener
estrategias de largo plazo para el mejoramiento genético. Esta
especialización de los activos conlleva importantes barreras a la salida
(Vargas, 1997).
Según un estudio de la Universidad Austral (1999), muchos
productores lecheros de la zona central y de la zona de Valdivia son
relativamente nuevos en el rubro (la tercera parte lleva menos de diez años
en él). Al mismo tiempo, hay una clara correlación entre el tamaño de las
explotaciones y el número de años en el rubro. Asimismo, hay una
correlación entre grado de educación formal y capacitación y tamaño y
conducción del predio. En la zona central, todos los propietarios del grupo
de mejor conducción tienen estudios universitarios. No se puede decir lo
mismo de los ordeñadores y otros trabajadores, lo cual, junto con la falta de
capacitación especializada, es una de las razones por las cuales los costos de
mano de obra pesan mucho en los costos por litro. Entre los ordeñadores,
el 80% tiene sólo educación básica y muchos ni siquiera la completaron.

10

Suponiendo un consumo igual a lo largo del año y en todas las regiones y tomando la
estimación de consumo anual por persona de 146 litros equivalentes de leche por persona
en 1998, aunque Zegers (1999) menciona 133 litros al año per cápita de consumo actual y
prevé 170 litros para el año 2005.

Nacional
Entrega máxima
Entrega mínima
Diferencia entre entrega a planta
mínima y máxima
Población en 1998
Consumo mensual a
146 litros/año/habitante
Diferencia consumo con
producción máxima mensual a
Diferencia consumo con
producción mínima mensual a

173 907.9
102 209.7
70.1%

nov.
jun.

Región
Metropolitana
17 555.2
dic.
14 344.6
jun.
22.4%

VIII Región
13 928.3
10 285.1
35.4%

dic.
abr.

IX Región
21 668.4 nov.
12 892.6
abr.
68.1%

X Región
1 21568.0
63 011.5
92.9%

14 821 714
180 330.9

5 922 990
72 063.0

1 895 160
23 057.8

855 585
10 409.6

1 039 478
12 647.0

24 880.4

-51 347.9

- 6 622.4

15 159.1

130 803.2

-59 723.5

-55 136.4

-10 921.4

4 803.7

nov.
jun.

61 706.6

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El Boletín de la Leche 1998, Santiago
de Chile, 1999 y proyecciones oficiales de población del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), versión electrónica.
a
Aumentada en 18% para contabilizar el 26.9% que no se entrega a las plantas grandes menos el 8.9% correspondiente a mermas y alimentación de terneros.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 2
CHILE: SUPERÁVIT Y DÉFICIT REGIONALES DE LECHE, MÁXIMOS Y MÍNIMOS, 1998
(Miles de litros)

Nota: En comparación con 1996, hay cambio de meses de producción mínima: de junio a abril en la VIII y IX Región y de julio a junio en la Región Metropolitana, así como
el adelantamiento de un mes de la producción máxima en todas las regiones y en el total nacional, excepto en la VIII Región, donde se mantuvo en diciembre. La
estacionalidad ha bajado notablemente en la VIII y en la X Región, lo que hizo bajar también 12.5% la estacionalidad de la producción a nivel nacional.

153

154

CEPAL

Más al sur, los productores tienen en general más experiencia en el rubro y
es menor la proporción de los que se iniciaron recientemente en él (excepto
en la zona de Valdivia). Sigue dándose hacia el sur una fuerte correlación
entre grado de educación y mejor conducción y tamaño de la explotación,
pero, en cada grupo, los niveles de educación son más bajos que en la zona
central (con la notable excepción de los ordeñadores de la zona de Valdivia,
43% de los cuales tienen estudios más allá de la educación básica). En la
zona de Osorno se concentran los productores que han recibido mayor
capacitación especializada en el rubro lechero.
Existen numerosas empresas privadas, organizaciones gremiales,
universidades, entidades gubernamentales y no gubernamentales, que
trabajan en capacitación, varias con su especialización propia y a veces con
un grupo objetivo particular. Así, ATEL da cursos prediales, entre otros, en
virtud de convenios con el Instituto Nacional de Capacitación (INACAP); el
Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), del Ministerio de
Agricultura y los bancos ganaderos organizados por la OCAC, una
organización no gubernamental (ONG) y la Universidad de Chile en la
zona metropolitana tienen cursos especialmente orientados a los pequeños
productores; AGROTEC tiene convenios con escuelas agrícolas y con el
INDAP y también vende cursos de capacitación en inseminación artificial y
en ordeño mecánico que están inscritos en el Servicio Nacional de
Capacitación y Empleo (SENCE), y que, por lo tanto, gozan de franquicias
tributarias; en la zona metropolitana varias ONG (por ejemplo, Sur
Consultores Ltda.) capacitan en gestión, mediante licitaciones convocadas
por el SENCE y el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), para
atender a productores individuales pero sobre todo a centros de acopio; en
el sur, la capacitación en gestión proviene mayoritariamente de convenios
entre el sector público y las universidades regionales; por último la
Universidad Austral, la mayoría de las cooperativas y todas las compañías
importadoras de semen dan cursos de inseminación artificial.
A pesar de los años de experiencia que la mayoría de los productores
tienen en el rubro, de los cursos especializados que están a su disposición, y
de que Chile tiene en promedio rendimientos relativamente altos
comparados con los de otros países de la región, se observan graves
deficiencias en manejo productivo y gerencial. Lo dramático es que en casi
todos los subsistemas estudiados por la Universidad Austral los costos
(incluso a veces los costos directos) superaban a fines de 1999 los precios
pagados por las plantas lecheras. Sólo a la inercia de las inversiones
pasadas, las barreras a la salida y a la falta de otras alternativas debe
atribuirse el que no se haya desplomado la producción.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

4.

155

Organización, acción colectiva y sinergias

En el marco de la Ronda Uruguay, Chile negoció una base arancelaria
(promedio simple) de 35% para los productos lácteos (procesados y no
procesados), para el período anterior a la entrada en vigencia de los acuerdos
de la Ronda Uruguay y, de 25% para los no procesados o semiprocesados
(dos partidas arancelarias) y de 31% para los procesados (16 partidas
arancelarias), sin ninguna partida excluida del promedio a partir del año
2005, según antecedentes de la Secretaría de la OMC. La crisis de 1999
provocó una fuerte presión de varias organizaciones gremiales sobre el
gobierno y éste accedió a reintroducir temporalmente una sobretasa
arancelaria de 21% para los lácteos provenientes de países con grandes
subsidios (los Estados Unidos y los de la Unión Europea), con el compromiso
de seguir estudiando las demandas de protección especial del sector. De
hecho, Valdés y Schaeffer (1995) sostienen que en los años ochenta la mayor
parte de las transferencias estatales al sector lácteo chileno habían sido a
través de mecanismos de apoyo a los precios (sobretasa arancelaria y valor
aduanero mínimo), mientras que las otras transferencias (investigación,
capacitación, irrigación) no aportaron mucho a los ingresos de los
productores. Paralelamente a la descontinuación paulatina de las sobretasas
(eliminadas en 1988) y del valor aduanero mínimo (eliminado en 1994 para la
leche en polvo y en 1987 para la mantequilla y los quesos), disminuyeron
también los aranceles de 20% en 1986 a menos de 10% en 1999.
En lo que se refiere a los otros programas de apoyo del Estado, nos
limitaremos a reflejar la opinión al respecto de todos los entrevistados en
1997. Así, las estadísticas de la ODEPA sobre el sector lácteo son
fundamentales y se utilizan continuamente en todas las publicaciones y
discusiones sobre el rubro. Casi todos los entrevistados mencionaron al
INDAP y sus programas hacia el sector lechero. En particular su trabajo con
los centros de acopio es considerado fundamental, y quizá la única tabla de
salvación para un gran número de pequeños productores. Muchos
criticaron la modalidad de descuento de gastos para capacitación del
SENCE, ya que para las empresas pequeñas y las que tienen problemas de
flujo de caja, la demora en el reembolso (hasta el momento del pago de los
impuestos) puede representar un problema insalvable. El Programa de
Fomento (PROFO) de la Corporación de Fomento de la Producción
(CORFO) es un instrumento de apoyo a la pequeña y mediana empresa que
otorga un subsidio para desarrollar un plan de trabajo asociado de uno a
tres años entre empresas de un mismo rubro en la misma zona geográfica.
La opinión es por lo general positiva, aunque por falta de confianza en las
virtudes de los PROFO, los grupos adscritos a ellos no siempre los
aprovechan para enfrentar sus problemas más serios. Esta tendencia está
menos marcada en los productores situados del promedio hacia abajo, que

156

CEPAL

usualmente son por eso los que más se benefician con estos programas. La
Universidad Austral obtuvo financiamiento por medio del Fondo Nacional
de Desarrollo Tecnológico y Productivo (FONTEC) y del Fondo Nacional
de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT) para promover y
subvencionar la ejecución de proyectos de innovación y transferencia
tecnológica, hacer inversiones en infraestructura física y equipamiento
científico y tecnológico, y entrenar recursos humanos. Estos fueron
fundamentales para retomar áreas de investigación y servicio útiles para el
sector lácteo. La Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de
Agricultura (SNA) y los Grupos de Transferencia de Tecnología (GTT) se
han reunido con diversos consejos regionales para dar a conocer las
alternativas de financiamiento del FONTEC y los PROFO. Aunque un
tercio de los productores de la X Región recibió una bonificación para
recuperar los suelos afectados por acidificación o empobrecidos por exceso
de fijación de fósforo, muchos criticaron las normas y procedimientos
utilizados para postular al incentivo —administrados por el Instituto de
Investigaciones Agropecuarias (INIA)—, argumentando que el plazo de
uno a tres años de la bonificación es demasiado corto y que el
procedimiento por concurso no es claro. La sugerencia fue que cada compra
recibiera una indemnización. También criticaron al INIA por incentivar la
integración vertical de los productores lecheros de la IX Región,
estimándose que el proyecto tenía una alta probabilidad de fracasar por el
escenario poco promisorio del sector en 1997. En cambio, las otras
actividades del INIA hacia el sector ganadero en general o lechero en
particular (como investigaciones sobre pastos, alimentación, genética)
gozan de mucha aceptación.
Hay en Chile muchas organizaciones gremiales, la mayor parte de las
cuales tienen cobertura regional y tienden a resguardar los intereses
11
específicos de sus afiliados. Entre éstas se puede mencionar a: i) La
Cooperativa Agrícola y Lechera de Santiago (CALS). Tiene unos 150 socios,
responsables de 5% de la remisión total nacional. Fue la iniciadora de
SOPROLE (actualmente la empresa con mayor volumen de recepción), pero
vendió sus acciones en la empresa hace varios años. Actualmente remite a
seis plantas además de Los Fundos (la cual le pertenece en operación
conjunta con Bongrain). Hace poco construyó una nueva planta de
concentrados, donde hace más de cien formulaciones mensuales. También
está estudiando la posibilidad de montar un proyecto lechero comunitario
para establecer en 50 hectáreas a unas 3 300 vacas de sus socios (ante el
aumento del valor de las tierras, la gran penetración de las parcelas de
agrado o de los proyectos habitacionales en zonas tradicionalmente
11

En cambio, en los Países Bajos por ejemplo, los gremios y las cooperativas tienen una larga
tradición de trabajo conjunto, en especial en investigación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

157

lecheras cercanas a Santiago, y debido a la vigencia de reglamentaciones
ambientales más estrictas). ii) La SAGO, de Osorno, que en 1997 tenía unos
300 socios, principalmente grandes productores agrícolas y ganaderos de la
provincia de Osorno y también algunos de Valdivia. En 1997 se proponía
duplicar el número de miembros. Tiene emisiones de radio en frecuencia
AM y FM con orientación agrícola, noticias y música. Estima que su radio
AM es la más escuchada entre Chiloé y Concepción. También publica una
revista técnica y gremial mensual y organiza la feria anual FISUR, a la que
logró posicionar nuevamente en el plano internacional a partir de 1997. La
SAGO preside el Comité de la Leche de la SNA. iii) Agrollanquihue (Puerto
Montt) tenía en 1997 unos 500 socios, la mayoría productores lecheros con
menos de 40 vacas. Organiza charlas técnicas para sus asociados, con
énfasis en la gestión empresarial. También tiene una publicación y participa
en el Comité de la Leche de la SNA. iv) APROLECHE (Temuco) tenía en
1997 unos 300 socios entre grandes y pequeños productores lecheros.
Publica una revista, estaba montando un banco de datos con información
productiva y de costos de sus asociados, y tenía planes para integrar
verticalmente a sus socios por medio de la construcción de una planta (con
financiamiento de la CORFO) para quesillo y leche pasteurizada. En 1997
presentó una acusación ante la Fiscalía Nacional Económica sobre prácticas
indebidas de las plantas (acuerdos para fijar los precios, sobreliquidación
para los grandes productores, tergiversación de los análisis de laboratorio a
favor de las plantas, coerción de la libertad de cambiarse de planta, y otras).
También promovió la organización de los productores de leche a nivel
nacional, meta que se hizo realidad en 1999 con la Federación Nacional de
Productores de Leche.
Entre las organizaciones orientadas hacia las cooperativas están: i) La
Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas Lecheras de Chile
(FENALECHE Ltda). Es la continuación de la Federación de Cooperativas
Agrícolas Lecheras Sur de Chile, fundada en 1946. Actualmente agrupa a
seis cooperativas (Chilolac, Cafra, Colún, Bioleche, Copeval y CALS), que
12
en conjunto reúnen a 3 300 productores de leche, los cuales producen a su
vez cerca de la cuarta parte de la leche recibida en planta. ii) Las
cooperativas CALS, Copeval (Lechera del Valle Central) y Bioleche
(Agrícola Lechera Biobío) formaron la empresa Coop-Trading con el fin de
comprar insumos en común, mejorar así su poder de negociación y
comprar directamente de los fabricantes, ofreciendo a sus proveedores y a
sus asociados una red de 20 centros de venta con personal especializado
que cubre desde la V a la X Región. En 1996, las tres cooperativas vendieron

12

Información proporcionada por FENALECHE en 1997. Según las propias cooperativas,
agrupan a unos 2 300 socios, aunque con una producción total de leche cercana a la
indicada por FENALECHE.

158

CEPAL

insumos a unos 20 000 productores, por un total superior a 85 millones de
dólares (El Mercurio, 29 de diciembre de 1997).
Entre las cooperativas de servicios está COOPRINSEM. Existe desde
hace 30 años y en 1997 tenía su casa matriz en Osorno y 10 sucursales.
Ofrece servicios de inseminación artificial; maneja un laboratorio para
análisis de muestras de leche y desde hace varios años tiene un convenio de
cooperación con el United States Feed Grains Council, lo que le ha
permitido traer a Chile especialistas en reproducción animal, alimentación,
calidad de la leche y economía.
A nivel nacional existen: i) El Comité de la Leche de la SNA, que se
reconstituyó a fines de 1994 después de un largo período de inactividad. En
el Comité están representados los productores lecheros de la V hasta la X
Región. Su objetivo principal es asesorar al directorio de la SNA. ii) La
empresa PROMOLAC, que se constituyó en 1999 con el fin de incentivar el
consumo de lácteos en el mercado interno por medio de campañas
publicitarias genéricas, cofinanciadas por la industria y los productores de
leche (a razón de 30 centavos por litro de leche entregado a la industria).
También participa en ello el Estado, en lo que concierne a los pequeños
productores, con un aporte total de 60 millones de pesos en 1999 y de 300
millones en el año 2000. iii) La Comisión Nacional de la Leche, que es un
cuerpo tripartito con representantes del Estado, de productores y de plantas
lecheras. Es convocada y presidida por el Ministerio de Agricultura.
Después de un largo receso, se volvió a reunir en 1997 para analizar la
introducción de nuevas normas de calidad de la leche y las medidas para su
aplicación. Antes participaban en ella representantes de los pequeños
productores y del INDAP, participación que fue después eliminada, pero
últimamente el INDAP volvió a ser invitado a intervenir en representación
de los intereses de los pequeños productores. La Comisión no logró llegar a
un acuerdo con respecto a la introducción de nuevas normas y, en
consecuencia, cada planta fija sus propios criterios, estímulos y castigos. La
Comisión sí acordó en marzo de 1998 firmar un convenio entre productores
y plantas para entregar muestras de leche a laboratorios independientes.
13
Una de las críticas a la Comisión es que no se reúne con regularidad
mensual como lo hacía antes.
A nivel regional existe la Federación Panamericana de Lechería
(FEPALE). Agrupa a gremios y cooperativas de productores e industrias
lecheras de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Paraguay,
Perú, Uruguay y Venezuela. También son miembros varios centros de
13

Esta fue una de las posiciones de consenso en la mesa de trabajo sobre los lácteos en el
seminario Optimizando la cadena de comercialización de alimentos desde el
consumidor, organizado conjuntamente por la Embajada de los Países Bajos y la Cámara
de Comercio de Santiago, el 28 de octubre de 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

159

formación de la región, así como algunas empresas privadas nacionales o
multinacionales ligadas al sector, como Tetra Pak. La FEPALE tiene su sede
en Uruguay y organiza cursos, seminarios y reuniones sobre tecnología en
lácteos, negociación de acuerdos comerciales y establecimiento de normas
sanitarias, de calidad y de control de éstas. Además, con asistencia de la
FAO, en 1998 montó el Sistema Panamericano de Información Lechera
(INFOLECHE), accesible por Internet.
Hasta el año pasado, nuestro análisis era que por lo general las
relaciones dentro de los gremios eran más bien lineales, de vaivén entre
cada miembro y los dirigentes. Por lo tanto, no se creaban grandes sinergias
directas entre sus miembros y había relativamente poca acción conjunta.
Esto está cambiando, y las dificultades recientes del sector sacudieron
profundamente a varios agentes y sus organizaciones y motivaron, en 1999,
varias acciones de índole bastante distinta a la tradición gremial pasada,
con los resultados que se describen en el recuadro 2.
5.

Evolución del sector primario

Como ya lo mencionamos varias veces, el sector primario, debido a
las mayores exigencias de calidad de las industrias, la presión a la baja del
precio y el cambio de estrategia de las industrias —que antes intentaban
captar toda la leche posible y ahora están volcadas hacia una mayor
selección de los proveedores y la reducción de los costos de transacción—,
está pasando por una grave crisis, con la rápida eliminación de lecherías, la
mayoría pequeñas, pero también medianas y grandes, y con un gran
número de productores que están produciendo a costos mayores que los
precios pagados. Por otra parte, hasta el momento los incentivos de las
industrias y las orientaciones de los institutos de investigación van en
dirección de una mayor intensidad de la producción. Sin embargo, no está
claro aún si ésta es la vía más adecuada para producir a costos competitivos
en el probable escenario futuro de precios internos e internacionales y
condiciones impuestas por los acuerdos comerciales.
Dado que la lechería es una actividad que tiene una inercia bastante
grande (es decir, las inversiones pasadas siguen dando frutos por un
tiempo), donde las barreras a la salida son altas, y dado que, al mismo
tiempo, en especial en el sur, no existen tantas alternativas factibles y
rentables, la aflicción de gran parte de los productores no guarda relación
con la caída, relativamente leve aún, que ha experimentado la producción.
Estimamos que este efecto se hará sentir con fuerza en unos años más, aun
si entretanto mejora la relación precio/costo para los productores, hecho
que no se vislumbra con mucha claridad por ahora.

160

CEPAL

Recuadro 2
AVANCES DEL PROGRAMA DE APOYO A LA COMPETITIVIDAD DEL SECTOR
LECHERO, 1999-2000

En vista de la evolución dinámica en el período 1990-1997 y de la presencia
de factores más coyunturales en las dos últimas temporadas (la sequía, que afectó
con fuerza a los rebaños del centro y el sur, y la reducción de los precios pagados
por las industrias a los productores), la FEDELECHE y la SNA, con apoyo del
gobierno, solicitaron a la Comisión de Distorsiones del Banco Central la aplicación
de derechos compensatorios para los productos lácteos de los Estados Unidos,
Polonia, la República Checa y la Unión Europea, que otorgan elevados subsidios a
su producción lechera. La Comisión inició la investigación en octubre de 1999. En
forma paralela a la tramitación de esa solicitud, se está realizando una ronda de
negociaciones entre la FEDELECHE y las cuatro industrias lácteas más grandes
para frenar el deterioro de los precios al productor. Hasta el momento sólo una de
las cuatro industrias abordadas ha respondido positivamente.
Dado que parte de la problemática del sector lechero es estructural, el
Ministerio de Agricultura puso en marcha en agosto de 1999 un programa de
apoyo a la competitividad del sector lechero, que en general ha contado con la
adhesión explícita de los productores, pero que ha sido criticado por no movilizar
recursos financieros adicionales e incluir instrumentos y líneas de trabajo que,
como el Programa para la Recuperación de Suelos Degradados, ya se estaban
aplicando. El programa implicó sin embargo una reasignación presupuestaria en
un contexto muy restrictivo de caja fiscal. Para el ministerio este programa expresa
la voluntad de avanzar hacia nuevas formas de gestión de la política sectorial, con
una agenda clara y precisa, cuya puesta en operación es de responsabilidad de la
industria láctea, de los productores y del gobierno. Su avance es evaluado y
medido en forma periódica, para que cada parte cumpla con sus compromisos.
Con ello se han integrado distintos programas públicos bajo un solo instrumento.
En menos de dos meses desde su inicio, la iniciativa logró ya algunos
avances. En materia de promoción del consumo interno, se constituyó
PROMOLAC, entidad tripartita formada por los productores, la industria y el
Estado. Luego de definir diversos aspectos estatutarios y operativos, actualmente
se está trabajando en un anteproyecto de campaña publicitaria. En septiembre de
1999, las industrias Colún y Loncoleche, así como las empresas queseras Los
Tilos y Chevrita, con el auspicio de la Dirección de Promoción de Exportaciones
(PROCHILE), expusieron en la feria de Santa Cruz, Bolivia. Se ha definido
un fondo especial de 300 millones de pesos para financiar proyectos lecheros, en
el marco del segundo concurso del Fondo de Promoción de Exportaciones
Agropecuarias. El Sistema Nacional de Servicios de Salud modificó su sistema
de licitación en septiembre, favoreciendo las compras en plaza para dinamizar la
salida de existencias de las industrias. Se ha trabajado en la elaboración de
normas y en la mejora del sistema de fiscalización de éstas, tanto para
los productos nacionales como para los importados. En septiembre, la Fundación
Chile y la Universidad Católica organizaron cuatro cursos especializados
en Temuco, Valdivia, Osorno y Frutillar, con aproximadamente 250 participantes,
y dos cursos más se dictarán en fecha próxima. En octubre la Comisión Nacional

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

161

Recuadro 2 (conclusión)
de Riego convocó a un concurso especial para la VIII, IX y X Región, que
incluye la posibilidad de financiar equipos de fertirrigación para distribuir los
purines de las lecherías. Durante la primera mitad de octubre, la ODEPA, el SAG
y el INDAP realizaron en la zona sur cinco talleres con agricultores y operadores,
con el propósito de perfeccionar el reglamento del Programa de Recuperación de
Suelos Degradados que rigió durante 1999. Se llamará a nuevos concursos en
enero del 2000. Quizás el área de trabajo que ha presentado mayores dificultades
de ejecución es la reprogramación de las deudas bancarias. Aun cuando existen
instrumentos, como la línea B13 de la CORFO, para reprogramar pasivos a largo
plazo por medio de la banca privada o del Banco del Estado, su tramitación no
siempre es todo lo expedita que requieren los agricultores. Para facilitar la
reprogramación se están asignando recursos profesionales a los gremios de la
zona sur por medio del programa FAT de la CORFO.
Como se señaló anteriormente, el Ministerio de Agricultura considera
que todas estas medidas deben ser ejecutadas en conjunto con el sector privado,
por lo cual ha entregado recursos a la FEDELECHE para su consolidación
institucional. Con respecto a los pequeños productores, se han logrado avances
importantes con la creación de ACOLECHE en la X Región; no obstante, se está a
la espera de la constitución de un referente único de nivel nacional, hecho que
podría ocurrir en los próximos meses.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de El pulso de la agricultura No 31, Santiago de Chile,
Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), Ministerio de Agricultura, octubre de 1999.

II.

Los encadenamientos hacia atrás de la producción
primaria

Una serie de empresas ofrecen servicios para la importación,
distribución y comercialización de insumos y equipos, y algunos
productores grandes encargan la compra de insumos a empresas como
Covarrubias Vial y Cía. Ltda. (COVIAL), afiliada a la Asociación de
Corredores de Productos Agrícolas y Ganado. Las cooperativas suministran
a sus afiliados una amplia gama de insumos, y varias de ellas formaron una
empresa especial, llamada CoopTrading, para ampliar el poder de compra
y la infraestructura de distribución, mientras que otras fabrican, mezclan o
embalan ellas mismas las formulaciones alimentarias y veterinarias.
También hay empresas como Spartan, Agrotec y Circuitox, especializadas
en la distribución de productos químicos para la higiene del equipo de
ordeño, del estanque o de las tuberías que los conectan. Otras empresas
importan equipos y ofrecen servicios de mantenimiento, como Alfa Service
en el caso de los equipos de ordeño.

CEPAL

162

Diagrama 1
CHILE ENCADENAMIENTOS HACIA ATRÁS DE LA
PRODUCCIÓN DE LECHE

Maquinaria para
forraje

Servicios de
alquiler y
reparaciones
Herramientas

Industria
pesquera

Docencia,
investigación y
capacitación

Insumos agrícolas
(semillas, fertilizantes
pesticidas)

Concentrado y
materia prima
para su
elaboración

Industria
cárnica
Industria
oleaginosa

Producción de
forraje verde, seco
y concentrado

Cercos
Agua

ALIMENTACIÓN
Industria
metalmecánica
y metálica básica

Construcción
de establos

Industria
constructora

Servicios de
mantenimiento

Instrumentos
de laboratorio
Servicios de
veterinarios
Industria
famacéutica

Productos
veterinarios y
de higiene

L
E
C
H
E
R
Í
A

Producción
de leche

M EJORAM IENTO
GENÉTICO

Servicio nacional
de inseminación artificial

Novillas
pre adas

r

Maquinarias
orde adoras

r

Docencia,
investigación y
capacitación

Agua,
electricidad

i
n
f
o

Docencia,
investigación y
capacitación

Semen, instrumental para
inseminación
artificial

Info

Nota : En casi todas las etapas intervienen: distribuidores, transporte e instancias de capacitación.
Nacional

Nacional e
importado

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación.

Importado

Asociaciones
de criadores

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

163

Los precios de mercado de los productos veterinarios (antibióticos,
antiparasitarios, antimastitis, calcio, sales minerales, vacunas y vitaminas) y
de los concentrados para vacas lecheras son, con muy pocas excepciones,
algo más caros en la IX que en la X Región, en donde la importancia de la
ganadería, y por ende la demanda de estos productos, son mayores. En
cambio, las diferencias de precio para los fertilizantes, productos
concentrados para otros animales, productos fitosanitarios, semillas,
plantas y otros insumos (para tractores, vestuario, y otros) entre una región
y otra van en ambos sentidos.
Hace 30 años, el Centro de Inseminación de la Universidad Austral
montó un proceso de extracción de semen a partir de toros importados.
Posteriormente, mediante programas estadísticos, se establecieron índices
de prueba genética de toros mejoradores tal como vienen del extranjero,
pero sobre una base nacional. Así, a principios de los años ochenta, cerca de
60% del semen que se comercializaba en el país era nacional. Del semen
importado en esa época, 80% era de origen estadounidense. Paralelamente,
el SAG estaba a cargo del mejoramiento genético y, mediante convenios con
el Plan Rockefeller, trajo reproductores vivos de California y los instaló en
un centro propio en la zona central. Según los entrevistados, la
inseminación artificial crece a una tasa de 10% anual, y en 1997 entre 20% y
30% del ganado era inseminado artificialmente. Ese mismo año, la
producción nacional de semen no superaba el 20% del total utilizado y
provenía únicamente de la Universidad Austral. Hace 15 años había cinco
empresas comercializadoras de semen y actualmente hay unas doce, de las
cuales cuatro son cooperativas. La Universidad Austral y el resto de las
empresas comercializadoras de semen son privadas, mientras que la
sección correspondiente del SAG desapareció. Cada empresa constituye un
distribuidor exclusivo del semen producido por uno o varios centros de
inseminación internacionales, principalmente de los Estados Unidos,
aunque últimamente se está importando nuevamente semen europeo
(principalmente neerlandés y alemán, pero también español, francés e
italiano), de modo que la participación de los Estados Unidos ha bajado
ahora a 58% del total. Dentro del semen importado, tiene preponderancia el
de leche (222 000 dosis de leche contra 44 000 dosis de carne en 1995).
Las empresas importadoras venden y distribuyen el semen
congelado. La inseminación propiamente tal se realiza en el predio o en las
postas móviles que todavía funcionan en algunas zonas del país, como
parte de los servicios que las cooperativas prestan a sus socios. La inmensa
mayoría del instrumental necesario para la inseminación artificial es
importada. La distribución del semen era quincenal o mensual, pero hoy es
semestral, porque las granjas cuentan con la infraestructura necesaria para
conservarlo. Los productores conocen la prueba genética gracias a los

164

CEPAL

catálogos o las listas de precios distribuidos por las importadoras, por
Internet o por el envío directo de folletos. La empresa Interbull controla la
prueba genética de todos los países del mundo, y también publica la
conversión de los indicadores de los toros del mercado europeo a las
unidades de evaluación estadounidenses. En cambio, se considera que la
información nacional es muy pobre. En Chile la prueba genética está a
cargo de la cooperativa Cooprinsem.
Llama la atención que los insumos y servicios eslabonados más
directamente al núcleo central de la producción de leche tengan un origen
nacional. A medida que se transita por los eslabones siguientes; tienen un
origen mixto, nacional e importado, o totalmente importado en el caso de la
maquinaria (véase el diagrama 1). Para las actividades aguas arriba de la
producción de leche, lo nacional es de hecho local. Para los servicios e
insumos de origen mixto, nacional e importado, el centro de decisiones y
operaciones tiende a estar en Santiago, excepto la docencia y la
investigación agrícola y veterinaria, fuerte de algunas universidades
regionales (véase el recuadro 3).
Recuadro 3
EL CENTRO TECNOLÓGICO PARA LA LECHE: UNA INVERSIÓN QUE SE DEJÓ
MARCHITAR

La Universidad Austral, por intermedio de su Facultad de Veterinaria,
desempeña desde hace muchos años un papel importante en la investigación
genética, producción y venta de semen, investigación en alimentación de
bovinos y ciencias veterinarias. Tiene una planta procesadora y tres lecherías,
que producen el doble de la capacidad de la planta. Por razones de cercanía,
entrega leche a la fábrica de Loncoleche en Valdivia, y ésta a su vez entrega
unos 700 000 litros al año a la planta de la universidad, la cual se autofinancia.
A fines de los años sesenta, gracias a la donación de una planta quesera
por el Gobierno de Dinamarca, con asesoramiento de la FAO y con apoyo de la
CORFO, del Ministerio de Agricultura y de la Universidad Austral por el lado
chileno, se creó el Instituto de la Leche (luego Centro Tecnológico para la
Leche), único en su momento en América Latina y parte de un esfuerzo de la
FAO a nivel mundial que se completó con la creación de otros cuatro centros
similares.
El centro tiene proyectos con bovinos, caprinos y ovinos y, en opinión
del encargado del área de caprinos y ovinos, la producción de leche con estos
animales ofrecería a los pequeños productores un mejor futuro que la
producción de leche bovina. En cuanto al procesamiento de la leche, el centro
da asesoramiento gratuito a las plantas y ha hecho investigaciones y estudios
sobre el sector lechero en Chile y otros países de la región, en las áreas de
manejo higiénico, pasteurización en tina, utilización de fermentos, coagulantes
para queso, tecnología para queserías medianas, tecnología de ultrafiltración,
estandarización de procesos, tipificación de queso chanco, desarrollo de normas
para quesos en general, microbiología, producción de cultivos lácticos, entre otras.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

165

Recuadro 3 (conclusión)
Al finalizar el proyecto de la FAO en 1978, el centro pasó a formar parte
de la Universidad Austral y tuvo que hacer mayor hincapié en las actividades de
docencia. Entre 1978 y 1986 se dictaron cursos de posgrado sobre estas materias
(hasta entonces había cursos de posgrado en español sólo en Santander, España,
y desde hace unos años hay uno en Argentina). En total, más de 1 000 estudiantes
extranjeros han tomado los cursos (de tres meses). En 1988, el centro pasó a
formar parte del Instituto de Tecnología para Alimentos de la Universidad
Austral, y de los 20 profesionales especializados en lácteos que había en los años
ochenta sólo quedaron cinco en el instituto (varios de los primeros son ahora
altos ejecutivos en las plantas de SOPROLE, Colún y otras).
La importancia de la labor desarrollada por el Centro Tecnológico para la
Leche en investigación y formación de técnicos y profesionales y el papel de la
Universidad Austral en el sector lácteo fueron mencionados espontáneamente en
casi todas las entrevistas. Asimismo, todos los entrevistados lamentaron la
pérdida de gravitación del centro y el estancamiento que ha experimentado
desde hace varios años el contenido de sus cursos, por lo cual ya no se justifica
enviar a sus técnicos a cursos de actualización. En contrapartida, los
profesionales del centro lamentan el hecho de que la industria, a pesar de haber
recibido una serie de servicios gratuitos a lo largo de los años, se limite ahora a
criticar, mientras busca asesoramiento, compra tecnología y entra en operaciones
conjuntas con empresas extranjeras, en vez de acercarse al centro y cofinanciar
algunas de sus actividades.
Últimamente, el centro está obteniendo fondos por medio de concursos
del Fondo de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), del Fondo
Nacional de Desarrollo Tecnológico y Productivo (FONTEC) y de la Fundación
para la Innovación Agraria (FIA), y esto le ha permitido desarrollar otra vez
nuevas áreas de investigación.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas a profesionales
del Centro Tecnológico para la Leche y otros agentes del sector, agosto de 1997).

III.

La producción industrial en sí

1.

Órdenes de magnitud

Según datos de la Asociación de Industrias Lácteas (ASILAC), las
ventas del sector industrial lácteo se podían estimar en 1998 en unos 1 000
14
millones de dólares anuales. En 1995, la industria láctea, correspondiente a
la clase 3112 de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas
las actividades económicas (CIIU) representaba 2.9% del valor bruto de la
producción del sector manufacturero, 2.4% del valor agregado y 2.4% de la
ocupación media. Claramente, las industrias lácteas suelen pertenecer más
bien a las empresas más grandes (50 y más empleados), donde representan
2.5% del valor agregado, mientras que solo representan 1.1% del valor
14

Última Encuesta Manufacturera disponible en el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

166

CEPAL

agregado de las empresas manufactureras con entre 10 y 49 empleados.
Una particularidad de las empresas lácteas es la fuerte utilización de
materia prima nacional, cercana a 99% en las empresas más chicas y a 93%
en las más grandes. En el período 1979-1995, la inversión creció a una tasa
anual de 8.5% en las pequeñas y medianas industrias y de 9.4% en las
grandes. En el mismo período, el valor agregado creció a una tasa anual de
4.2%, o sea, algo por debajo del promedio agroindustrial, que fue de 5.4%
(Tejo, 1998).
La participación de Chile en las importaciones mundiales de
productos lácteos es muy baja y es notorio que el precio de importación de
los dos rubros más comprados por Chile en el exterior (leche en polvo y
queso) está muy por debajo del precio promedio mundial (15% a 20% para
15
la leche en polvo, 35% a 45% para el queso) y también del precio promedio
de América del Sur. En cambio, el precio de los tres productos chilenos de
mayor volumen exportado (leche en polvo, leche evaporada y leche líquida)
suele ser cercano a los promedios mundiales. Los precios mundiales de la
leche en polvo tienen una tendencia claramente a la baja y el precio pagado
por Chile ha seguido esa tendencia. No ha ocurrido lo mismo con el precio
promedio pagado por las importaciones de queso, que ha fluctuado
bastante. Los volúmenes importados tendieron a bajar hasta 1997, y los
exportados tendieron a aumentar hasta 1997, pero bajaron después. A partir
de 1993, la tendencia a comprar pequeñas cantidades de quesos finos
europeos cambió hacia la de importar grandes volúmenes de queso de tipo
popular (como gouda y cheddar) desde Nueva Zelandia, con 93.4% de las
importaciones totales de queso en 1995. Desde entonces, Nueva Zelandia ha
mantenido su posición dominante en la importación de quesos, y aunque
también dominaba en las importaciones de otros lácteos entre 1995 y 1997,
casi desapareció como fuente de importaciones de leche en polvo a partir
de 1998, siendo reemplazada por Polonia en 1998 y por Dinamarca en 1999
en lo relativo a leche en polvo descremada, y por Irlanda en 1998 y
Argentina en 1999 en lo concerniente a leche en polvo entera.
Por otra parte, a Chile corresponde 50% de las exportaciones de leche
condensada y leche evaporada de América del Sur. Chile ha incursionado
también en varios mercados de los países vecinos con productos frescos, en
especial yogur y leche fluida de larga vida, justamente productos que se
consideran difíciles de transportar dentro del país desde el sur a la Región
15

El Acuerdo Internacional de los Productos Lácteos (Marrakesh, 15 de abril de 1994) fijó
precios mínimos fob por tonelada —a ser revisados anualmente— de 1 200 dólares para la
tonelada de leche en polvo desnatada y entera, de 1 350 dólares para la mantequilla y 1 500
dólares para el queso (artículo 3 del Acuerdo). El precio cif en Chile del queso neozelandés
bajó de un promedio de 2.2 dólares entre 1996 y 1998 a 1.95 dólares el kilógramo en 1999,
mientras el precio interno al por mayor bajó del equivalente de 3.86 a 3.21 dólares el
kilógramo en igual período.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

167

Metropolitana y que por la misma razón no son importados. Las
exportaciones chilenas hacia América del Sur deben competir, entre otras,
con las de Argentina y Uruguay, países que tienen ventajas arancelarias
hasta el año 2004, además de ventajas de flete y comercialización, en el
mercado brasileño.
2.

Heterogeneidad (tamaño y tecnología)
i)

El tamaño de las plantas y el proceso de inversión

En 1995, la encuesta manufacturera del INE daba cuenta de la
existencia de 63 plantas lecheras, 36 de las cuales tenían 50 o más
empleados y 27 entre 10 y 49. La ODEPA publica estadísticas sobre la
recepción y elaboración de leche sobre la base de la entrega voluntaria de
información de las empresas. Actualmente, la ODEPA procesa la
información de 28 plantas, la mayoría grandes, que pertenecen a 17
empresas. De éstas, cuatro son multinacionales, cuatro son cooperativas,
ocho corresponden a capital privado nacional y una pertenece a la
Universidad Austral. Seis de las 17 empresas concentran cerca de 90% de la
producción de todos los rubros, excepto el suero en polvo y el queso (véase
el cuadro 3).
Después de la fuerte crisis que sufrió el sector lácteo a mediados de
los años setenta, cuando se eliminaron todas las protecciones arancelarias
(que se reinstauraron parcialmente después por medio de los valores
aduaneros mínimos) y sobre todo a raíz de la crisis de 1982, cuando se
fortalecieron los actuales conglomerados nacionales, se dio un claro proceso
de concentración con la compra de empresas medianas por parte de las
grandes. En los últimos años también han llegado nuevas compañías
multinacionales. Ambos fenómenos responden a una estrategia consistente
en agrandar la escala de operación y fortalecer las posiciones de oligopolio
y oligopsonio en el mercado nacional y en el internacional. Así, a la
presencia de larga data de Nestlé se sumó la compra de SOPROLE por el
New Zealand Dairy Board en 1987 y el ingreso de Parmalat y de Lever (Dos
Alamos). Entre 1994 y 1996, la inversión en la industria láctea sobrepasó los
150 millones de dólares. Al mismo tiempo se fortalecieron algunas
cooperativas nacionales, mientras muchas otras desaparecían y algunas
pequeñas queserías consideradas como artesanales en los años ochenta
pasaban a ser queserías medianas, en parte gracias a un esfuerzo conjunto
de la CORFO, la Universidad Austral y el Ministerio de Salud. Es el caso,
entre otros, de Cumulen-Mulpulmo, Cuinco y Campo Lindo.

168

Cuadro 3
CHILE: CONCENTRACIÓN DE LA PRODUCCIÓN, 1998 a
Ema
presa

Regiones

Plantas

Litros
(miles)

Recepción
(%)

Leche
fluida
(%)

Leche en
polvo
(%)

Quesillo
(%)

Queso
(%)

Yogur
(%)

Crema Mante- Suero
quilla
en
(%)
polvo
(%)
(%)

Leche
condensada
(%)

Manjar
(%)

Leche
modificada
(%)

Leche
evaporada
(%)

1997 1998
A

7

5

4

432 208.8

28.2

48.4

12.7

68.4

21.9

51.8

43.3

30.1

0.0

0.0

29.1

0.0

0.0

B

6

5

4

362 987.6

23.7

7.7

41.2

0.0

1.6

28.2

31.8

19.3

2.9

100.0

19.5

100.0

100.0

C

3

3

2

225 035.3

14.7

22.9

27.9

0.0

9.0

5.2

9.5

18.9

15.3

0.0

4.1

0.0

0.0

D

1

1

1

211 063.9

13.8

13.4

4.6

0.7

30.7

2.5

8.6

19.2

33.7

0.0

32.1

0.0

0.0

E

2

2

2

91 871.0

6.0

6.8

8.8

0.0

3.5

5.9

3.9

3.7

6.3

0.0

1.9

0.0

0.0

F

2

2

2

29 852.5

2.0

0.0

0.0

20.3

3.7

0.0

1.5

0.9

0.0

0.0

2.8

0.0

0.0

b

Total
21
18
4 153 0024.5
88.4
99.2
95.2
89.4
70.4
93.7
98.6
92.0
58.1
100.0
89.4
100.0
100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de
Chile, 1999.
a
A: SOPROLE, multinacional; B: Nestlé, multinacional; C: Loncoleche, nacional; D: Colún, cooperativa; E: Parmalat Chile S.A., multinacional; F: Quillayes-Peteroa,
nacional.
b
Total de estas 6 empresas sobre el total de las 28 plantas cuyas estadísticas reúne y difunde la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA).
c
En 1998, la planta con mayor recepción de leche fue Colún (211.1 millones de litros) y las de mayor producción de derivados fueron respectivamente: SOPROLE en San
Joaquín para leche fluida (117.9 millones de litros), quesillo (5.2 mil toneladas) y yogur (42.7 millones de litros); Colún para queso (14.2 mil toneladas), manjar (5.7 mil
toneladas) y suero en polvo (3.3 mil toneladas); Loncoleche en Osorno para leche en polvo (19.5 mil toneladas); SOPROLE en Osorno para mantequilla (3.5 mil toneladas);
y Nestlé en Llanquihue para crema (4.2 mil toneladas), mientras sólo Nestlé elaboraba leche modificada y evaporada, con la mayor producción en Llanquihue. Si se
comparan estos resultados con los de 1997, se pueden notar cambios importantes, con un aumento de 2.2% en la recepción total, pero donde SOPROLE y Nestlé pierden
cada una casi 2% en favor de las demás empresas. También hay cambios sustanciales en la gama de productos de cada planta y entre empresas.

CEPAL

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

169

Como se podrá apreciar en la descripción que sigue, la lucha por
conquistar una parte adicional del mercado nacional es fuerte entre las
grandes empresas. En forma parecida a lo que ocurre en otros países, la
estrategia consiste en comprar empresas nacionales medianas, captar a sus
proveedores, eliminar algunas plantas y modernizar y aumentar la escala
de las demás, así como hacer un gran esfuerzo de diversificación de
productos (frenado parcialmente por consumidores con gustos poco
desarrollados para los lácteos) y de inserción en rubros afines en cuanto a
tecnología, maquinaria y redes de distribución (jugos y postres
especialmente).
SOPROLE fue fundada en 1948 por un grupo de productores de
leche de la CALS. El grupo Angelini, dueño de la compañía durante dos
años, vendió su parte en 1987 al New Zealand Dairy Board. SOPROLE
pertenece actualmente en un 50.5% al New Zealand Dairy Board y en un
44% a la Fundación Isabel Aninat. En 1997 compró ULA, Lácteos Pirque
(Revista Capital, agosto de 1997) y Dos Alamos, esta última con el fin de
16
ingresar con fuerza en el mercado del queso, en el cual participaba hasta
entonces más bien por medio de importaciones, aprovechando su gran red
de distribución así como en previsión del crecimiento del consumo de
quesos en Chile. La planta de San Bernardo, situada en las afueras de
Santiago y orientada a la fabricación de yogur, productos refrigerados y de
larga vida, con todo el proceso automatizado, se inauguró en 1997, año en
que SOPROLE tenía también la intención de ampliar en forma escalonada
la planta de Osorno para triplicar su capacidad para la leche en polvo
o
(ODEPA, El pulso de la agricultura, N 16, abril de 1997).
Nestlé opera en Chile desde 1934, pero entró al mercado de la leche
fluida en 1993, cuando compró Leche Sur. El fuerte de Nestlé está en
productos lácteos con mayor valor agregado bajo la marca La Lechera
(postres, yogur —desde 1989— y manjar) y también leche en polvo, con las
marcas Nido y Champion. Es además dueña de Savory y Chamonix, dos
marcas de helados. Parmalat (multinacional italiana fundada en 1961)
lidera actualmente el mercado de la leche líquida a nivel mundial. Su
estrategia es comprar la empresa líder en el rubro lácteo de cada país. En el
caso chileno, en 1994 compró el 51% de Soprocar, pequeña empresa de la IX
Región que tenía dos plantas de leche en polvo y suministraba el resto de la
leche fresca a SOPROLE (que también había mostrado interés por comprar
Soprocar). Parmalat ha invertido principalmente en una planta de leche de
larga vida y otra para postres y yogur en Chillán. También auspicia a
16

Dos Alamos fue comprada en 1993 por Lever, la cual invirtió 30 millones de dólares a
partir de ese momento, sin obtener ganancias. Dos Alamos tenía una participación de 15%
en el mercado de los quesos (y 28% de participación en la producción de queso de las 31
plantas reportadas por la ODEPA en 1996). En la compra de Dos Alamos estaban también
interesados Parmalat, Loncoleche y Productos Fernández (PF).

CEPAL

170

equipos de fútbol, corredores de auto y a otros deportistas, y basa gran
parte de sus esfuerzos publicitarios en ello (Revista Capital, agosto de 1997).
Loncoleche y Calo forman la división lácteos del grupo Santa
Carolina. Loncoleche pertenecía a una familia alemana hasta que la compró
el grupo Cruzat Larraín en 1981. Al poco tiempo, Cruzat salió del grupo. En
1983, Larraín compró Calo, que era entonces una cooperativa. Loncoleche
representa el 32% de las ventas del grupo Larraín y 15% de sus ingresos. En
1987, Loncoleche vendió la marca Danone a SOPROLE y dejó así de
producir yogures (excepto yogu-yogu) y los demás productos frescos (por
lo caro de la refrigeración). En 1993 compró Lácteos Collico (dueños de la
marca Coval). Loncoleche cerró su planta en Valdivia; tenía planes de
invertir en una nueva planta de quesos, pero suspendió tal decisión a
principios de 1997. Luego mostró interés en comprar Dos Alamos con el fin
de incursionar con más fuerza en el mercado de los quesos sin tener que
construir una nueva planta, sobre todo en vista de su decisión de
abandonar el rubro de los productos refrigerados y de exportar. Loncoleche
integró sus áreas de administración, contabilidad, finanzas y distribución
con Watts (jugos, mermeladas, frutas en conserva). En 1996 compró una
planta de lácteos en la provincia de Buenos Aires y tiene 37% de las
acciones de Laive, la empresa lechera líder de Perú (Revista Capital, agosto
de 1997).
En nuestra opinión, varias de estas inversiones están
sobredimensionadas, no tanto en capacidad instalada, sino por el costo y la
sofisticación de sus equipos de última generación, en contraste con un
mercado consumidor poco exigente y poco discriminatorio en cuanto a la
calidad y con una base de materia prima que sólo lentamente puede
adaptarse a los requisitos de calidad. Es posible que las empresas —incluso
las multinacionales, pese a su experiencia y trayectoria— no hayan
sopesado suficientemente la dificultad de impulsar un cambio masivo en el
sector primario sin un esfuerzo, también masivo, para ayudarlo en esa
tarea. Guiándose por las deliberaciones de la Comisión Nacional de la
Leche, las empresas quieren elevar la calidad de la materia prima, mediante
sistemas de precios de estímulo y castigo y no de relaciones de
coordinación vertical con sus proveedores, con la excepción de Chilolac
(cooperativa de Chiloé) y de Nestlé. Ambas han contactado a la Fundación
Chile para ver la posibilidad de participar en un programa de desarrollo de
17
proveedores.
El dinamismo de las compras y ventas y de las inversiones descritas
en los párrafos anteriores contrasta con las dificultades de financiamiento
de, por ejemplo, la Cooperativa Agrícola y Lechera de Frutillar Ltda
17

Conversación con Gonzalo Jordán, Fundación Chile, 28 de octubre de 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

171

(CAFRA), que tuvo que recurrir a un crédito del INDAP para
modernizarse, ya que no pudo conseguir financiamiento ni de la banca
privada, ni del Banco del Estado. Invirtió en un laboratorio, en una tina
cerrada para fabricación de quesos y en una torre de secado que compró a
Dos Alamos y reacondicionó posteriormente.
Hay también muchas queserías artesanales. La SNA coincide con el
18
Ministerio de Salud en estimar que en 1995 funcionaban unas 120
empresas tradicionales, que fabricaban cerca de 14 000 toneladas de quesos
de campo, en especial queso chanco, principalmente para consumo local
(SNA, julio de 1996). Sin embargo, nuestras propias investigaciones nos
llevan a la conclusión de que las procesadoras de leche son cerca del doble
de las indicadas por la SNA y que hay varias empresas procesadoras de
queso de tamaño mediano, con procesos y gestión que definitivamente no
se pueden calificar de tradicionales, que no reportan su producción a la
ODEPA. Las empresas modernas visitadas durante la investigación que no
son reportadas por la ODEPA caen en el rango de las que tienen 10 a 49
empleados.
La heterogeneidad de la organización de las plantas se puede
visualizar por la información parcial contenida en el cuadro 4. Así,
empresas con un volumen de producción similar tienen sistemas de acopio,
número de trabajadores, sistemas de distribución y una historia muy
diferentes, esto último quizá como causa de lo anterior.
ii)

La especialización regional

No sólo la producción primaria y sus sistemas de producción están
muy regionalizados, sino que también lo están el sector industrial y el tipo
de productos que elabora, con una diferenciación muy marcada hacia
productos frescos en las cercanías de Santiago y productos de más larga
vida (y de menores márgenes de ganancia) hacia el sur del país (véase el
cuadro 5). Los productos frescos contienen por lo general mayor valor
agregado y, sobre todo, permiten mayores márgenes de ganancia. Muchos
de los productos cuyo consumo está creciendo rápidamente requieren leche
fresca para su elaboración, lo que aísla el mercado nacional (en especial el
metropolitano) del internacional. El tipo de producto y su proceso de
elaboración determinan desde luego relaciones de insumo-producto
diferentes y también relaciones entre agentes distintas.

18

Según este servicio, la mayoría de las queserías artesanales no producen leche.

172

Cuadro 4
CHILE: DATOS SOBRE LA ORGANIZACIÓN DE ALGUNAS PLANTAS LECHERAS, 1996-1997
Empresa
Colún
Nestlé (Osorno)

Año de
fundación
1949

SOPROLE (Osorno)

Número de acopiadores y/o socios
860 socios
1 857 acopiadores (1 568 con menos
de 100 000 litros anuales)
127 acopiadores (36 con menos de
100 000 litros anuales)
300-400 acopiadores más 600
pequeños a través de centros de
acopio de la planta

Número de
trabajadores
500

a

1 500

175 e

1975

Los Fundos
Cafra

1987
1937

250 socios

Quillayes

n.d.

9 acopiadores y 1 cooperativa

n.d.

850 socios
dueño (2/3) y acopiadores (1/3)

n.d.
38

Chilolac
Cuinco
Las Vegas

1969
siglo
pasado
1990

1 dueño

e

Capacidad/recepción diaria
(litros/día)
n.d.

b

Soalva

150 socios

Sistema de
distribución

n.d.
130

10

Propia

Recepción anual
en 1996 (miles
de litros)
169 806
124 422

Propia y
distribuidores a
minimarkets y
supermercados
n.d.
40% en el sur
(venta directa y
distribuidores),
60% en Santiago
a través de
distribuidores
Venta directa a
supermercados
n.d.
A través de PF
Distribuidores y
venta directa a
rotiserías
Distribuidores

n.d.

105 419
d
28 520

80 000
n.d.

23 710
23 460

55 000

18 230

90 000
n.d.

16 350
f
2 640

8 000

2 500

Los Altillos de
n.d.
1 acopiador grande,
12
5 400
n.d.
Bollenar
4 pequeños y 2 centros de acopio
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación; de antecedentes de la Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas Lecheras de Chile
(FENALECHE); de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de Chile, 1999, y de
antecedentes de la Universidad Austral de Chile.
a
b
c
En la casa matriz.
En total.
Sólo los productores de leche: el total de socios es 800. CAFRA no puede recibir toda la leche de sus socios, y espera pasar de una
d
e
recepción de 24 millones de litros en 1996 a 29 millones en 1997. 35 millones de litros en 1994 según la entrevista. En plena temporada hay hasta 300 trabajadores.
f
Bajó desde 3.2 millones de litros por problemas de comercialización.
n.d.:- no disponible.

CEPAL

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

173

Cuadro 5
CHILE: DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LA RECEPCIÓN Y ELABORACIÓN DE
PRODUCTOS LÁCTEOS, 1998
(Porcentajes del total) a
Región
VIII Región
IX Región
X Región
Metropolitana
Recepción
12.4
9.2
12.7
65.7
Elaboración
Productos frescos
Leche fluida
43.9
11.3
23.5
21.4
Quesillo
96.4
0.0
2.6
1.0
Yogur
79.9
5.9
7.6
6.6
Productos larga vida
Queso
5.3
7.1
5.6
82.0
Leche en polvo
0.0
0.8
10.8
88.4
Población (1998)

40.0

12.8

5.8

7.0

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del
Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de Chile, 1999; e Instituto Nacional de
Estadísticas (INE), Chile: estimaciones de población por sexo, regiones, provincias, comunas 1990-2005, Santiago de
Chile, 1996.
a
Se trata del total de las 28 plantas reportadas por la ODEPA y no del total nacional.

SOPROLE es un fuerte competidor en la compra de leche en la zona
central, ya que la planta de San Joaquín/Santiago es la tercera del país en
cuanto a recepción (144 millones de litros de leche en 1998) y es con mucho
la más importante en la zona metropolitana (más del 60% del
procesamiento de leche). En el mismo mercado —en especial en los
alrededores de Melipilla— compiten unas 24 queserías (entre ellas
Quillayes y Los Fundos), con una recepción total anual de
aproximadamente 90 millones de litros. En opinión de las plantas,
19
transportar leche y productos frescos sobre grandes distancias ofrece
problemas técnicos y económicos, como lo han experimentado Los
Quillayes y Savory (Nestlé), que poseen plantas en la zona metropolitana y
en el sur, mientras que SOPROLE ha optado por recibir leche en San
Fernando, evaporar el 30% y así evitar el transporte de agua (la leche
contiene 85% de agua). Sin embargo, en los últimos años se encuentran en
el mercado santiaguino yogures y postres lácteos elaborados en el sur del
país (y productos elaborados en Santiago en mercados externos, como
Bolivia).
iii)

La calidad

La falta de calidad y homogeneidad de la materia prima lleva a
varios problemas de calidad del producto final. Esto no sólo tiene efectos
negativos sobre el sabor y el aspecto, sino también sobre los costos de
producción y las posibilidades de conservación del producto. Así, a pesar
19

La distancia entre la mayor cuenca lechera del sur y Santiago es de más o menos 1 000
kilómetros.

CEPAL

174

de la producción sofisticada y los avances en diversificación de quesos que
han logrado varias empresas, los resultados obtenidos hasta la fecha en
consistencia, sabor y conservación son todavía relativamente modestos.
Mientras en la Comunidad Europea se considera aceptable una mantequilla
20
que tenga valores de ADV inferiores a 0.7, algunas mantequillas
elaboradas bajo condiciones controladas en Chile arrojaron un ADV de más
de 1.2. La leche de larga vida (proceso UHT) tiene un período útil en
Europa de tres meses a pesar de ser elaborada a partir de leche cruda de
alta calidad. En Chile, en cambio, a pesar de detectarse sabor a rancio
o
o
después de tres meses de almacenada a temperaturas de entre 21 y 35 C, se
le da a la leche una vida útil de seis meses. La leche de larga vida en Chile
también experimenta problemas de gelificación por añejamiento cuando
o
está almacenada largo tiempo (Fundación Chile, Agroeconómico, N 35,
21
octubre-noviembre de 1996).
iv)

La producción de quesos

Es en la elaboración de quesos donde existe la mayor heterogeneidad
de agentes y tecnologías. La elaboración de queso está en directa relación
con la recepción de leche, aumentando en primavera y principios del
verano (octubre-enero) (véase el recuadro 4). Sus ingredientes son: leche,
sal, cultivos lácteos, cuajo y, según el queso y el proceso, cloruro de calcio y
nitrato de sodio. La tecnología varía desde lo totalmente artesanal, con
utilización del cuarto estómago o cuajar de los terneros, cabritos o corderos
mamones como medio coagulante, hasta cuajo comercial liofilizado
importado. La separación del suero, el salado, moldeado y prensado se
hacen a partir de leche cruda, a temperatura media y manipulación
frecuente, y también con leche pasteurizada y un proceso en tinas cerradas
donde no hay manipulación humana.
Las empresas reportadas por la ODEPA destinan cerca de un tercio
de la leche recibida a queso, 60% del cual es queso gouda y 25% queso
chanco. Las cadenas de comida rápida —en especial las que ofrecen
pizzas— han estimulado la elaboración de quesos tipo mozzarella, del cual
se produjeron más de 4 000 toneladas en 1995. Otros quesos elaborados en
Chile son los tipo cheddar, edam, quesos duros para rallar como el
Reggianito, quesos fundidos y en pastas para untar y, muy últimamente,
gruyère, camembert, brie y otros. En general, en Chile se utiliza mucha sal
en la fabricación de los quesos, y el sabor obtenido es mucho más suave y
menos definido que en su país de origen, hasta el punto de que no está
20

21

Miliequivalentes de base necesarios para llevar a la neutralidad una cantidad de 100
gramos de grasa.
Llama la atención la preponderancia de la leche UHT en las ventas de leche fluida en
Chile.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

175

claro si el gouda neerlandés, por ejemplo, tendría aceptación amplia en el
mercado chileno. Varios de los entrevistados ensayan con nuevos modos de
fabricación y nuevos sabores, pero con métodos de prueba y error,
dependiendo de la opinión de familiares y amigos sobre la aceptación
potencial de un nuevo producto y los cambios que habría que hacerle.
Los importadores y distribuidores de fermentos (en especial Dilaco,
la firma con mayor tradición en el rubro) desempeñan un rol esencial en la
22
difusión de nuevas tecnologías y en su correcta utilización. Lo mismo se
puede decir —sobre todo en el pasado— del Centro de Tecnología de la
Leche de la Universidad Austral.
3.

Organización, acción colectiva y sinergias

La Asociación de Industrias Lácteas (ASILAC) es miembro de la
Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA). Fue constituida en 1982 y tiene
como objetivos la racionalización, desarrollo y defensa de la industria láctea
chilena, teniendo en vista los intereses de la comunidad nacional. Sus
miembros son las cuatro grandes empresas lácteas privadas: Nestlé,
SOPROLE, Parmalat y Loncoleche. Por otra parte, como ya lo
mencionamos, las cooperativas participan en la FENALECHE.
Las empresas han sido acusadas por los productores de concertarse
para fijar los precios de la leche fresca y de coludirse en contra de la libertad
de los productores de cambiarse de empresa. De hecho, hubo una queja
formal de algunos gremios de productores ante la Fiscalía Nacional
Económica con respecto al reparto de cuotas, negativa de compra,
disminución arbitraria del precio de compra y discriminación de precios de
compra en contra de Nestlé, Parmalat, SOPROLE, Loncoleche, Dos Alamos
23
y Colún, y también con respecto a arreglos de cartel, en contravención del
decreto ley 211, ley antimonopolio. Las empresas tienen ahora la obligación
de difundir la totalidad de los parámetros que toman en cuenta para
determinar el precio final del litro de leche, mediante avisos en todas sus
plantas de recepción y oficinas, y en la prensa escrita nacional y local.
A nuestro juicio, las grandes empresas han sido muy hábiles en
convencer a la opinión pública —incluso a los productores y al gobierno—
de que el problema en Chile está dado por el precio al productor, que
todavía es demasiado alto en términos internacionales y por los subsidios a
la producción y a la exportación que otorgan los países excedentarios. Con
22

23

Existe un interesante paralelo entre el papel cumplido por esta distribuidora de fermentos
para quesos en la capacitación y mejoramiento tecnológico (entre otras cosas, con la
introducción al país de los fermentos liofilizados y la experimentación con los productores
sobre cómo utilizarlos mejor) y el papel desempeñado por los distribuidores de fermentos
para vino, tal como lo describe Walters (1997) para la región de Mendoza.
Las denuncias contra la cooperativa Colún fueron retiradas posteriormente.

CEPAL

176

ello han logrado obviar una mirada más crítica sobre la gran diferencia que
hay entre los precios al productor y los precios al consumidor y las
probables ineficiencias productivas y apropiaciones oligopsónicas que
encubren estos precios, no solo en la producción sino también, y
probablemente mucho más, en la gran distribución.
4.

Evolución del sector secundario

Las cifras de producción de leche en Chile —más allá de la
información entregada a la ODEPA por 28 plantas— son estimaciones que
24
difieren bastante según la fuente. Lo mismo es cierto de las estimaciones
relativas al consumo de los distintos productos lácteos. En general, sin
embargo, prevalece la opinión de que Chile alcanzará el autoabastecimiento
en unos años más.
El aumento de la entrega a las plantas registradas por la ODEPA se
aceleró en la primera mitad de los años noventa (con 7.9% de crecimiento
anual), pero volvió después al ritmo de los años ochenta (4.1% anual con un
crecimiento negativo de -3.9% en 1999), mientras que los productos
elaborados han tenido cada cual distinto dinamismo, variando desde una
disminución anual de -3.7% para la leche evaporada a un aumento de 23%
al año para manjar en el período 1980-1998 (véase el cuadro 6).

24

Por ejemplo, según la ODEPA (Mercados agropecuarios No 56), en 1996 la disponibilidad
interna total de leche era de 1 930 millones de litros, con un total de 1 406 millones de litros
entregados a planta. (Sin embargo, en otras estimaciones —en parte incentivadas por los
resultados preliminares de las entrevistas hechas en esta investigación— la ODEPA
menciona una entrega a planta en 1996 de 1 600 millones de litros, con el fin de incluir la
entrega a todas las plantas no artesanales que no había tomado en cuenta en sus
estadísticas anteriores.) La SNA (El campesino, febrero-marzo de 1997) estimaba una
producción de 2 040 millones de litros en 1996. A su vez, Aproleche opina que, debido a la
sobreliquidación que las plantas hacen a los grandes productores para poderles pagar más
por litro, las cifras que las plantas proporcionan a la ODEPA están infladas (no se sabe en
cuanto) y que, por otra parte, 30% de la producción de leche no está registrada por la
ODEPA porque no se entrega a las plantas grandes.

Crecimiento
anual
19801998
(%)

Crecimiento
anual
19801990
(%)

Crecimiento
anual
19901995
(%)

Crecimiento
anual
19951998
(%)

1 530.0

5.4

4.2

7.9

4.1

225.2
61 418.4
5 873.0
40 815.7
67 662.9
10 789.2
6 651.3
7 608.3
8 673.6

268.8
70 877.2
7 631.0
46 380.1
82 391.6
13 326.3
11 563.2
9 662.9
13 301.7

4.2
5.1
3.8
6.9
9.9
6.3
5.9
19.5
3.0

0.8
4.6
3.4
5.8
13.0
5.2
4.6
25.7
0.6

9.3
5.8
2.5
9.5
6.4
7.6
0.0
10.7
1.2

10 683.0
1 296.3

16 008.8
3 786.9

17 886.6
830.6

22.9
4.0

37.7
12.2

742.5

941.0

502.4

-3.7

-2.9

1980

Recepción leche fluida
(millones
de litros)
Elaboración
Leche fluida (millones de litros)
Leche en polvo (miles de kg)
Quesillos (miles de kg)
Quesos (miles de kg)
Yogur (miles de litros)
Crema (miles de kg)
Mantequilla (miles de kg)
Suero en polvo (miles de kg)
Leche condensada
(miles de kg)
Manjar (miles de kg)
Leche modificada
(miles de kg) b
Leche evaporada (miles de kg)

1990

1995

1998

592.2

890.3

1 357.9

127.3
28 878.2
3 868.5
13 901.9
15 021.4
4 421.5
4 105.6
391.3
7 835.0

138.0
45 125.9
5 422.4
24 513.4
50 939.5
7 315.0
6 447.8
3 858.3
8 325.2

434.6
410.4
997.4

Crecimi
ento
19951996
(%)

Crecimiento
19961997
(%)

Crecimiento
19971998
(%)

3.6

8.5

2.2

6.1
4.9
9.1
4.4
6.8
7.3
20.2
8.3
15.3

4.6
3.1
7.1
3.3
9.0
5.3
-3.0
-6.6
3.0

12.8
3.8
12.9
3.6
7.7
20.8
48.5
31.7
14.3

-0.7
7.8
7.4
6.1
3.7
-2.9
20.7
3.3
30.2

8.4
24.4

3.8
-39.7

8.2
26.8

7.4
-37.8

-3.9
-72.2

2.7

-18.9

-7.2

-23.3

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 6
CHILE: EVOLUCIÓN DE LA RECEPCIÓN DE LECHE Y DE LA ELABORACIÓN DE LÁCTEOS, 1980-1998a

-25.0

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, El boletín de la leche, Santiago de
Chile, varios números.
a
Información referente a las plantas más grandes.
b
Con fuertes fluctuaciones de año en año.

177

CEPAL

178

Recuadro 4
DOS QUESERÍAS

Una quesería moderna con visión social y ... problemas
La quesería está ubicada en la X Región. A mediados de los años setenta se
inició con una planta pequeña (1 000 litros diarios). En 1980 procesaba 8 millones
de litros de leche al año y en 1994, 35 millones. Aspira a llegar a procesar 60
millones y a aumentar la producción de productos frescos, debido al crecimiento
que está experimentando la demanda interna correspondiente. Para aumentar su
capital, ha resuelto pasar de empresa limitada a sociedad anónima (ya no tiene
acceso a crédito estatal), poniendo 30% de sus acciones en manos de los
productores de leche, entre otras razones, para poder fijar mejor los precios al
productor. La empresa fabrica unos 10 quesos distintos, yogur, manjar y
mantequilla y, en 1993, compró una torre finlandesa de secado, que reacondicionó
para elaborar suero en polvo (con asistencia técnica de la CORFO para el estudio y
un préstamo del Banco del Estado). Otras dos empresas de la región también
invirtieron recientemente en torres de secado, con lo cual, a pesar de recoger suero
de otras plantas lecheras, la capacidad instalada es demasiada alta y la competencia
para la venta también. Las fuertes fluctuaciones de la entrega de leche obligan a la
planta a elaborar leche en polvo en los momentos de mayor entrega, ya que es
difícil manejar grandes existencias de queso. La empresa incursionó en el mercado
mexicano y brasileño, pero los volúmenes demandados son demasiado grandes y
habría tenido que sacrificar su presencia en el mercado nacional, cosa que no quiso
arriesgar.
Debido al cierre de algunas plantas cercanas o a la disminución de sus
actividades, la empresa ha podido captar productores y unos siete centros de
acopio adicionales, así como personal calificado para su fábrica. Ha comprado (por
licitación internacional) estanques prediales de enfriamiento con una capacidad de
entre 1 000 y 5 000 litros, que ha traspasado a crédito a los productores.
Actualmente 90% de sus proveedores tienen estanque. La empresa tiene cinco
técnicos que visitan permanentemente los predios. Aun así, los centros de acopio
entregan leche de baja calidad. La empresa tiene un convenio con la escuela
politécnica de Frutillar (Llanquihue) y recibe dos alumnos en práctica al mes y
otros para períodos más largos. En plena temporada emplea unas 350 personas y el
resto del año unas 175. El personal recibe buenas remuneraciones, no a causa de la
competencia local sino para poder exigirle un buen desempeño y lealtad.
Periódicamente la empresa envía a su personal a cursos de perfeccionamiento en el
Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral.
Las bolsas plásticas se fabrican localmente. Todos los demás envases se
compran en Santiago. Tetra Pak deja la maquinaria para envases en concesión para
asegurarse así que se utilicen sus envases. La mayor parte de la distribución se hace
en los camiones de la empresa para ofrecer un mejor servicio, aunque también
vende por intermedio de distribuidores. Tiene productos en todos los minimarkets
del país y en varios grandes supermercados. El Servicio Nacional de Salud controla
semanalmente la planta. En opinión del entrevistado, la industria láctea está
pasando por años de vacas flacas, con demasiada competencia de quesos y leche en
polvo importados, que presionan a la baja los precios internos.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

179

Recuadro 4 (conclusión)
De hecho, últimamente la planta ha tenido que vender varios productos
por debajo de su costo y sospecha que la competencia está haciendo lo mismo.
Una quesería en la región metropolitana
La quesería compra diariamente unos 6 500 litros de leche a pequeños y
medianos productores de la zona (Melipilla), utilizando cuatro camionetas de su
propiedad. Los proveedores son cuatro pequeños productores particulares, un
fundo y dos centros de acopio organizados a partir de un proyecto de la
Universidad de Chile y el INDAP. La leche es pasteurizada al ingresar a la
fábrica, donde trabajan 12 personas. Prefiere proveerse de leche en los centros de
acopio recién formados, porque sus socios cuentan con asistencia técnica y
veterinaria, lo que incide favorablemente en la calidad de la leche (aun cuando el
precio es mayor: paga entre 85 y 90 pesos por litro), disminuye los costos de
fabricación y permite producir mejores quesos. Cada 15 días se analiza la calidad
de la leche (densidad, contenido bacteriano, adulteración, inhibidores) en el
laboratorio de la CALS, a 48 000 pesos por 10 muestras. La dueña está consciente
de que la suerte de la quesería depende en buena medida de la de sus
proveedores.
La quesería produce 54 quesos de 10 kilogramos cada uno al día. El precio
de venta el día de la entrevista era de 1 550 pesos el kilogramo más IVA (18%),
con un margen de utilidades para la fábrica de 200 a 300 pesos por kilogramo. La
quesería comercializa su producción por medio de diez distribuidores que
compran el producto directamente en la fábrica y lo venden a negocios y a
pequeños supermercados de Santiago y la Quinta Región. Hasta la fecha la
empresa no ha tenido problemas para comercializar su producción, aunque
constata que el precio del queso ha caído de año en año.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas al dueño
principal y a personal técnico de la empresa en el primer caso, agosto de 1977, y a la
propietaria de la empresa en el segundo, julio de 1997).

En efecto, conforme a las entrevistas llevadas a cabo en 1997 a la
industria láctea, a los proveedores de maquinaria y a los instaladores de
equipos, excepto algunas fuertes inversiones en las industrias más grandes
(ya consignadas en la sección pertinente), la inversión se estancó en general
a partir de mediados de 1996, a causa de una baja de la rentabilidad y del
temor de que esa tendencia persistiera. A fines de 1999 no había indicios
aún de un repunte.

CEPAL

180

IV.

Las relaciones entre los productores y las
agroindustrias
Diagrama 2
CHILE: ESTIMACIÓN DE CANTIDADES Y PASOS DE LA
PRODUCCIÓN Y ELABORACIÓN DE LECHE DE VACA, 1996

Alimentación de ter-

b neros y pérdidas
2000 productores
324 millones de litros

28000 productores

20 millones de litros

32 millones de litros
Tarros
2300

Producción
de leche

Autoconsumo

1 924 millones
de litros

1700 productores

Intermediario

1198 millones de litros

e/

4000 productores
5300 productores

40 millones de litros

10700 productores

93 millones de litros

Tarros
11000

115 millones de litros
Tarros
5000

c

1000 estanques de frío

Transporte
110 camionadas

Control de calidad

d

f

Transporte
camiones cisterna
525 camionadas

8300 productores

Consumidores
leche cruda

Transporte
23 camionadas

Administración
126 centros
de acopio

194 millones de litros

Transporte
50 camionadas

b

Transporte
1130 camionadas
140 queserías artesanales homologadas
por Min. de Salud
… kg.

100 a 150 queserías
artesanales no homolo-gadas por Min. de Salud
… kg.

Administración
y pago

194 millones
de litros

a

Tarros
11300

1406 millones
de litros

Pesaje

g

Plantas
lecheras no
reportadas
por ODEPA

31 Plantas
lecheras
reportadas
por ODEPA

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación y de antecedentes del Instituto de Desarrollo
Agropecuario (INDAP), de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura y de
la Universidad Austral.
a
Se dividió la cantidad de litros/año por 180 días y se consideraron tarros de 50 litros. b Se calcularon 100 tarros por
camionada, ya que la capacidad de los camiones varía entre 2.5 y 12 toneladas (sin considerar aquí la dispersión
geográfica, con lo cual el número de camiones es probablemente mucho mayor). c Se calculó sobre la base de
estanques de 5 000 litros y 260 días de lactancia al año. d Se calculó sobre la base de 8 800 litros por camionada. e Se
calculó sobre la base de que 20% de los productores entregan 80% de la leche. f Se calculó restando los 1 700
productores calculados en e/ de los 10 000 productores grandes generalmente mencionados.
g
Estimación de la ODEPA. Las entrevistas a estas plantas apuntan a un orden de recepción de 2.5 litros al año. Esto
llevaría a 70 u 80 plantas no artesanales, lo que parece excesivo. Tomando como fuente la Encuesta Nacional
manufacturera, sería más bien entre 30 y 40 plantas y una recepción del orden de 90 millones de litros. h Se obtuvo
como diferencia de todas las demás cifras.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

1.

181

Los encadenamientos

El transporte de la leche cruda es un ítem muy importante en el
complejo productivo de los lácteos, por la influencia que tiene en la calidad
de la leche entregada a la fábrica, por su costo, por el empleo que genera y
25
por la inversión en material de transporte. Si antes los camiones solían
pertenecer a las industrias, ahora éstas tienden a contratar los servicios de
transportistas independientes. Estos tienen en general camiones
especialmente acondicionados para responder a la demanda en los
períodos de menor producción y ponen cisternas “portátiles” en camiones
de plataforma para los mayores volúmenes del verano. A menudo, en vez
de camiones cisterna de acero inoxidable se utilizan camiones cisterna de
fibra, que son demasiado porosos para un buen aseo. Las mangueras
también tienen sus fallas, tanto por su deterioro como por su utilización
(por ejemplo, se arrastran por el suelo durante los traslados). Por ello, si
bien las industrias están presionando fuertemente (por medio del precio y
de la no recepción de leche de calidad inferior) para aumentar la calidad de
la leche recibida, no se preocupan lo suficiente de esta parte, que también
desmejora la calidad de la leche entregada a la fábrica. Para la recolección
de leche en tarros, se cobra una tarifa compuesta de una parte que es
proporcional al volumen transportado y de otra proporcional a la distancia.
En recorridos largos (más de 30 kilómetros) y en épocas de poca
producción, los costos de transporte desde el predio hasta el centro de
acopio pueden llegar a representar más de 10% o 12% del precio base de la
leche, o sea, pasan a ser prohibitivos (Heimlich y Carrillo, 1995). De hecho,
las industrias suelen eliminar de su recorrido de invierno a los pequeños
productores lejanos y con poca producción de invierno.
Los tarros de leche solían ser de acero inoxidable y con una
capacidad de 20 litros (importados mayormente desde el Reino Unido),
pero ahora son de aluminio (no tan buenos para la leche pero más livianos)
y de 50 litros (importados mayormente desde España). Aunque no es difícil
fabricarlos, la vida útil es larga y el número de productores que los utilizan
disminuye. Por ello, según la empresa importadora entrevistada, no vale la
pena producirlos localmente. En 1997, el precio de venta era 52 000 pesos el
tarro y se vendían directamente a los productores, sin intervención de la
``planta lechera. La empresa tiene su centro principal de actividades en
Santiago y una representación en Osorno. También confecciona estanques
de frío de acero inoxidable en asociación con la firma belga Packo Inox y
con la tecnología de ésta. El acero inoxidable se importa de Europa, porque
es de mejor calidad y más económico que el que viene de la región. Al igual
25

A partir del cálculo muy aproximado que hicimos en el diagrama 2, se llegaría a 1 300
camionadas para transporte de tarros y a 525 camionadas en camiones cisterna al día.

182

CEPAL

que otra firma de la competencia, la empresa fabrica estanques vitivinícolas
varios otros insumos, e importa maquinaria para la lechería y la industria
de alimentos en general. El precio de los estanques varía entre 2.5 millones
de pesos (para 1 000 litros) a 18 millones de pesos (para 15 000 litros).
Actualmente, los productores compran los estanques sin intermediación de
la planta lechera, lo que les permite mayor independencia (en el pasado
hubo varios casos en que la propiedad del estanque nunca fue traspasada al
productor, quedando éste atado a la planta que se lo había instalado en el
predio).
Desde 1978, las plantas lecheras están obligadas a clasificar la leche
26
de los productores según un reglamento específico. A mediados de 1997,
el Ministerio de Agricultura convocó al Comité Técnico de la Leche y éste
llegó a un acuerdo en torno a una nueva propuesta de normativa. Según el
nuevo texto, la leche de buena calidad es aquella que presenta menos de
100 000 unidades formadoras de colonias y menos de 400 000 células
27
somáticas por mililitro. Además, se propuso que la calidad fuera
acreditada por laboratorios independientes, en los cuales las plantas y los
productores podían designar un inspector delegado. El texto fue
presentado en la reunión de la Comisión Nacional de la Leche en la cual el
representante del INDAP propuso un artículo transitorio de una duración
28
de cinco años para permitir que los pequeños productores se adaptaran,
pero la propuesta no tuvo acogida y cada empresa quedó libre de tomar las
medidas que le parecieran convenientes. Por ahora, la ley de rotulación no
29
exige indicar en el envase la calidad de la leche cuando entra a la planta.
26

27

28

29

Los parámetros establecidos son: parámetros de calidad higiénica, como el tiempo de
reducción del azul de metilo (TRAM) (superior o igual a 3 horas = A; entre 1 hora y 3
horas = B; menos de 1 hora = C) y el contenido de células somáticas (menos de 500 000
células/ml = A; de 500 000 a 1 000 000 cel/ml = B; más de 1 000 000 cel/ml = C), y
parámetros composicionales como la densidad (mayor o igual a 1 029 a 20o C para A, B y
C) y el punto crioscópico (-0.530 a -0.570o C para A, B y C). Las concentraciones mínimas de
los componentes varían, pero lo más comúnmente aceptado es 3.2% para la grasa, 3.0%
para la proteína y 8.25% para sólidos no grasos (Fundación Chile, Agroeconómico, No 35,
octubre-noviembre 1996, pp. 42-43).
Ya en abril de 1997 SOPROLE bonificaba con 3 pesos un recuento total a 100 000
bacterias/ml y con 1.5 pesos un recuento total inferior a 350 000 bacterias/ml, mientras
que Loncoleche bonificaba 5 pesos para un recuento total inferior a 30 000 colonias y no
daba bonificación para un recuento total superior a 100 000 colonias. (En la Unión
Europea, desde 1993, la leche de tipo A puede tener un máximo de 100 000 bacterias/ml, al
igual que en los Estados Unidos.)
Algunos centros de acopio lograron pasar de calidad de leche C a B, e incluso a A, en 7 u 8
meses. Por lo tanto, el INDAP proponía un esfuerzo masivo con profesionales de
experiencia para que buena parte de los pequeños productores no resultaran marginados
del proceso de modernización y mayores exigencias en cuanto a la calidad de la materia
prima.
Hasta donde sabemos, la mayoría de las plantas de Chile no separan la leche por calidad
antes de procesarla.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

2.

183

Las relaciones

La presión a la baja del precio de la leche ha agravado las tensiones
existentes entre las plantas y los productores y entre los productores
mismos, pues, como ya lo mencionamos, por su heterogeneidad y por las
condiciones diferenciadas que las agroindustrias les imponen, sus intereses
no siempre convergen. La crisis de la producción láctea, sin embargo, llegó
a tal extremo que fomentó una mayor acción mancomunada. Con todo,
esto no ha frenado la tendencia a la baja del precio, y a fines de 1999 varias
empresas tenían un precio base de 55 pesos (equivalentes a 10 centavos de
dólar al cambio vigente en noviembre de 1999). Muchos productores
reciben este precio, aunque en promedio el precio pagado por las plantas
(con varias bonificaciones) se estima en 80 pesos (14.8 centavos de dólar).
Ambos precios están por debajo de los costos de producción, incluso de los
costos directos, de muchos productores.
A principios de noviembre 1999 se vendió en el mercado chileno
leche de larga vida de la empresa uruguaya CONAPROLE a menos de 200
pesos el litro, lo cual fue motivo esta vez de una reclamación conjunta de
las industrias y de los productores en contra de los supermercados que
habían hecho la importación y en contra de las instancias gubernamentales
y parlamentarias implicadas en las negociaciones comerciales. En cambio,
no ha despegado aún el proyecto trilateral de hacer publicidad genérica
para los lácteos por medio de la recientemente constituida Promolac.
Si la remisión total a las 28 plantas de las cuales la ODEPA recibe
información bajó 3.9% en 1999 con respecto al año anterior, la remisión a las
plantas cooperativas aumentó 2.0% en el mismo período, reflejando una
preferencia clara de los productores hacia esquemas en los cuales el precio
base es parecido o superior al de las demás plantas, pero donde el superávit
se reparte entre los socios.
Las plantas pagan una bonificación sobre el precio base de la leche si el
volumen anual entregado es superior a cierta cantidad de litros. Esto se
explica, entre otras cosas, por los costos de transacción. En efecto, los costos
por litro de la recolección y la recepción son mayores para pequeños
volúmenes en lo que se refiere a análisis, administración (facturación, pago y
otros) y recepción (recolección en camión cisterna o descarga y lavado de
tarros). Además, por falta de manejo adecuado, muchos pequeños
productores tienen una producción más estacional, lo que implica que la
planta tiene una mayor parte de su capacidad instalada ociosa durante varios
meses del año y entregan una leche de calidad inferior, lo que implica
mayores costos de elaboración y calidad inferior del producto final.
Los centros de acopio pretenden resolver estos problemas de
distintas maneras, por ejemplo, aumentando el volumen entregado a la

CEPAL

184

planta y enfriando la leche más rápidamente, negociando mejores precios y
condiciones, capacitando a los socios y presionando a los que no cumplen
con las directivas (véase el recuadro 5). Sin embargo, es necesario tener en
cuenta que los costos de transacción no desaparecen al establecer un centro
de acopio, sino que se transfieren desde la planta a la administración de
este último, con la compensación de un mayor precio por calidad y
volumen. Como es difícil identificar cabalmente los costos de transacción,
no está claro si la diferencia de precio por volumen entregado sobreestima
o subestima los costos de transacción.
Recuadro 5
LOS CENTROS DE ACOPIO

En 1978, el Ministerio de Agricultura sentó las bases para un sistema de
pago por calidad. La mayoría de las plantas decidieron instalar estanques de
enfriamiento en los predios más grandes y pasar de una recolección en tarros a
una en camión cisterna. El costo para los productores (consumo de energía y
detergentes) se vio compensado por una bonificación de uso de frío y por la
calidad (enfriamiento inmediato de la leche).
Para competir en condiciones más equitativas, en 1983 un grupo de
pequeños productores fundó —con ayuda financiera y organizativa de la CORFO
y de la Universidad Austral— el primer centro de acopio de leche en Loncoche,
X Región. A éste se agregaron después otros centros, creados según la misma
modalidad o por el INDAP o las propias plantas lecheras. En 1997 había ya 126
centros de acopio, con 5 300 socios y una entrega anual de 93 millones de litros
de leche. Algunos centros han contribuido a abrir nuevos distritos lecheros, de
difícil acceso o alejados de las plantas (hasta 100 kilómetros en algunos casos).
Aunque hay centros de acopio con 10 ó 200 socios, el número más
frecuente es 50 socios, generalmente con menos de 50 hectáreas y menos de
20 vacas en ordeño cada uno. La infraestructura del centro de acopio varía entre
2
2
40 m y 200 m sobre media hectárea de terreno, y consiste en un andén de
recepción; un recinto central para pesaje y vaciado al estanque, el estanque de
enfriamiento e instalaciones para lavar y guardar los tarros; una oficina para el
encargado, una bodega de insumos, una losa de estacionamiento y, a veces, una
sala de reunión para los socios. Como equipamiento, se requiere un preestanque
de vaciado de acero inoxidable de dimensiones suficientes para contener la leche
del mayor productor, un estanque para enfriar la leche, una bomba para cargar el
estanque, una red de agua y desagüe, el caldero para calentar el agua, un
refrigerador para almacenar muestras y utensilios para tomar muestras y
analizar la leche, una caja térmica para llevar muestras a la planta o al laboratorio
y una balanza que resista el peso de los tarros.
La planta suele proporcionar el estanque y los tarros. El agua
—generalmente de pozo— debe ser potable, blanda, fría, limpia, transparente y
en cantidad suficiente (25 litros por diez tarros para cada fase de
lavado manual —enjuague, lavado con detergente y escobilla, reenjuague
e higienización con hipoclorito de sodio— y 50 litros por fase para lavar el

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

185

Recuadro 5 (conclusión)
estanque independientemente de su tamaño). Se necesita un tanque de
acumulación y una bomba de agua, electricidad o un motor diesel y, a menudo,
un transformador y una extensión de cables. El centro tiene que estar en una
zona donde sea posible evacuar las aguas (después de su decantación en un
pozo), lejos de centros de crianza de animales, botaderos de basura y zonas
habitadas para cumplir con los reglamentos sanitarios, y lejos de un camino de
tierra para evitar el polvo.
Los camiones tienen una capacidad de entre 2.5 y 12 toneladas. La
fragilidad y estrechez de algunos puentes obligan a utilizar camiones pequeños. Al
comienzo, la recolección de leche desde los predios hasta el centro era organizada
por los centros de acopio, pero ahora son las plantas lecheras las que administran y
contratan el transporte (dos veces al día desde los predios) y la recolección (cada
día o día por medio con camión cisterna desde el centro de acopio hasta la planta).
Dependiendo si los socios del centro forman una sociedad de hecho o una sociedad
de responsabilidad limitada, la planta paga individualmente a cada productor o a
la sociedad. El Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral entrenó a
los primeros encargados de los centros de acopio.
En 1992, el costo de operar un centro de acopio (sin tomar en
consideración el contador ni la depreciación de la construcción y equipos)
representaba en promedio 2.5% del precio base de la leche en primavera, y el
punto de equilibrio se situaba alrededor de 80 000 litros mensuales o, tomando
en cuenta las fuertes fluctuaciones de entrega a lo largo del año en el sur, unos 2
millones de litros al año. En orden de importancia, los costos variables son: la
mano de obra (encargado todo el año y un ayudante en verano); el costo de la
electricidad, y, en grado mucho menor, los detergentes, desinfectantes y otros
insumos (como ropa y escobillas).
En 1999, algunos centros de acopio tenían menos miembros y remitían
menos que al comienzo (por retiro de la actividad). El costo para solventar un
centro puede llegar a representar 15 pesos por litro de leche.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Wilhelm Heimlich M. y Bernardo Carrillo
L., Manual para centros de acopio de leche, Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y
Universidad Austral de Chile, 1995; y sobre la base de antecedentes del Instituto de Desarrollo
Agropecuario (INDAP) y de entrevistas a socios de los centros de acopio.

Ahora bien, dada la importancia que tienen la calificación de la mano
de obra y su desempeño cuidadoso, así como el peso de ésta en el costo total
de la producción de leche, sería conveniente prestar mayor atención a la
producción basada en el trabajo familiar tecnificado, que reúne precisamente
esas características, tal como ocurre con varios cultivos que hacen uso
intensivo y cuidadoso de la mano de obra (véase CEPAL/FAO/GTZ, 1998).
Determinar si los menores costos de la mano de obra familiar compensan la
falta de escala y los mayores costos de transacción, y si estos últimos pueden
ser disminuidos por medio de la asociación de los productores, es un punto
especialmente importante en la discusión actual. Desafortunadamente,

CEPAL

186

predomina una opinión más bien negativa al respecto. Por la importancia
numérica de los pequeños productores, y por la falta de alternativas rentables
y con ingresos más o menos estables a lo largo de gran parte del año que
enfrenta la mayoría de ellos, creemos que este punto debe considerarse con
mayor rigor y profundidad.

V.

Los demás encadenamientos hacia atrás
de las agroindustrias

1.

Los encadenamientos

Casi todas las plantas procesadoras están equipadas con maquinaria y
equipos importados (hay muchas empresas importadoras). La maquinaria y la
tecnología son por lo general de procedencia europea (danesa, neerlandesa,
inglesa, sueca, alemana) y últimamente, en algunas plantas (Loncoleche),
neozelandesa. Los componentes menos sofisticados (como calderas y tuberías)
se fabrican en Brasil (equipos de enfriamiento) y Argentina (equipos para
secado de leche), pero no la parte de tecnología fina.
En cambio, los equipos menores (como tinas y moldes) de acero
inoxidable (importado) se fabrican a pedido en maestranzas nacionales.
Éstas desempeñan también un papel importante en el reacondicionamiento
de algunas líneas de producción y maquinarias de segunda mano
importadas o compradas a empresas que cerraron o innovaron. Algunas
maestranzas incluso han hecho el montaje completo de fábricas nuevas, y
muchos de sus clientes las consultan antes de comprar maquinaria nueva
(véase el recuadro 6). Los clientes de estas maestranzas —para los trabajos
más complejos— suelen ser empresas pequeñas y medianas, ya que las más
grandes se asesoran y compran directamente en el exterior. Es sorprendente
que las maestranzas que atienden un mismo rubro no parecen tener
contacto entre sí, y que muchos clientes, por falta de información
encomienden trabajos a maestranzas que están lejos de su fábrica.
A excepción de la sal, la inmensa mayoría de los insumos que se
utilizan en la fabricación de quesos y otros derivados son importados. Hay
una amplia gama de empresas que los comercializan. Así, los fermentos y el
cuajo utilizados en la fabricación de quesos son importados principalmente
desde Dinamarca por la empresa Dilaco —la cual introdujo los fermentos
en Chile y capacitó a los procesadores— y, desde hace algunos años,
también desde Francia o los Países Bajos por otras empresas. En cuanto a
los saborizantes, sólo hay dos empresas nacionales que los preparan,
aunque sobre la base de componentes importados. El resto de los
saborizantes (naturales, en base a extractos de frutas, idénticos a
los naturales o sintéticos con perfil del natural) son importados. Desde hace

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

187

Recuadro 6
UN ESLABÓN IMPORTANTE: LOS PRODUCTORES Y REACONDICIONADORES DE
MÁQUINAS Y HERRAMIENTAS

Un ejemplo de empresa que se ha desarrollado en torno a los lácteos es
Termec, de Puerto Varas, fundada en 1992. Después de reparar una
pasteurizadora, su dueño se dio cuenta de que no era tan difícil construir esas
máquinas. Actualmente Termec fabrica pasteurizadoras de distinto tamaño,
estanques para camiones lecheros y estanques para acopio de leche de 1 000 a
8 000 litros, tinas para queso, moldes, prensas y maduradores. Hace trabajos de
montaje de líneas completas para plantas de yogur y de leche en polvo, y se
ocupa asimismo de la instalación de pasteurizadoras y de su mantenimiento.
Según su gerente, tiene capacidad para copiar, mas no para desarrollar tecnología
nueva. Tienen por clientes a unas cinco pequeñas queserías, a varias empresas
lácteas medianas (de la X Región y Santiago), y a una multinacional. Las grandes
industrias lácteas tienen sus propios ingenieros, pero a veces buscan
asesoramiento de Termec.
Termec compra la mayor parte de sus insumos y servicios (como el
galvanizado) en Santiago, porque el transporte desde allí hacia la X Región es
menos caro que desde Concepción, que está mucho más cerca. Tiene unas 30
personas en producción, unas 15 en administración y varios trabajadores
temporeros. Desde hace tres años está en el Parque Industrial de Puerto Varas
(los costos son mayores, pero existen sinergias que los compensan con creces).
Según sus dueños, sus clientes en el rubro lácteo ya hicieron las grandes
ampliaciones y renovaciones en los últimos dos o tres años y, por lo tanto, la
empresa tiene que reorientar sus esfuerzos hacia otros rubros afines (ya trabaja
para salmoneras, procesadoras de algas e hizo parte del montaje de una planta de
harina de pescado en Puerto Montt). De hecho, hace un año la producción ligada
al sector lácteo constituía el 70% de su producción y ahora es el 20%.
Otra maestranza es Manzatti, de Temuco. El taller fabrica pasteurizadoras
de 1 000, 2 000 y 3 000 litros por hora, sólo por encargo. Fabrica además moldes
para queso y piezas para montar industrias queseras de campo. Las
pasteurizadoras se fabrican adaptando preenfriadores prediales de procedencia
danesa. Para la adaptación se requieren accesorios y válvulas que se fabrican en
Chile. Las pasteurizadoras se fabrican por este método porque así cuestan la
mitad de una pasteurizadora importada. El señor Manzatti es técnico en industria
láctea y asesora a plantas queseras medianas.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de entrevistas al ingeniero de ejecución y
ventas de la empresa Termec y al propietario de la empresa Manzatti, agosto de 1997.

poco, dos empresas producen estabilizantes. El más utilizado es en base a
carragenina, cuya materia prima son las algas marinas. De manera
predominante, sin embargo, se utilizan estabilizantes importados desde los
Estados Unidos y Europa. Si bien en opinión de los entrevistados, hay en
Chile recursos técnicos y profesionales para producir varios de los insumos
empleados en el procesamiento de los lácteos, ello no se hace por
problemas de escala y por las grandes inversiones necesarias. Además, los
productores tienen confianza en los preparados extranjeros.

CEPAL

188

Los envases Tetra Pak, combinados con la tecnología de
ultrapasteurización para la leche fluida han eliminado la necesidad de tener
una red de frío entre la fábrica y el consumidor, y han dado al mismo
tiempo la posibilidad de almacenar leche fluida durante varios meses. Esto
explica su éxito entre los consumidores y los distribuidores, a pesar de su
mayor precio. Para incentivar el uso de los envases Tetra Pak, la empresa
que los fabrica instala la maquinaria en concesión en las plantas lecheras.
Las hojas para hacer el envase se fabrican en Argentina. En Chile se
consumen 50 envases Tetra Pak per cápita al año, o sea, unos 700 millones,
para leche, salsa de tomate, vino y jugo. Desde hace poco, la leche de larga
vida se está comercializando también en bolsas plásticas. Sin embargo, no
se ha difundido el uso de jarros especiales para llevar las bolsas a la mesa.
Las películas, bolsas y muchos de los envases plásticos, así como el cartón y
la mayoría de los papeles y etiquetas se elaboran en las distintas regiones
del país.
2.

Las disposiciones sanitarias y ambientales

Para la instalación de una planta láctea, la municipalidad del sector
debe otorgar el permiso correspondiente. La caldera debe ser aprobada
(en la Región Metropolitana las emisiones deben ceñirse a criterios más
estrictos) y la persona que la manipula debe ser autorizada (el Ministerio
de Salud organiza regularmente cursos). Algunas otras disposiciones son
que los pisos, muros y muebles tienen que ser lavables; los baños deben
ser adecuados; el recinto debe contar con ducha y las ventanas con rejilla
mosquitera; el personal debe estar con uniforme de trabajo (gorro,
delantal), con las uñas cortadas, las manos sin heridas ni anillo; y el
personal de menos de 30 años tiene que tener vacuna antitífica. Sin
cumplir con estas y otras disposiciones no se puede iniciar o continuar la
producción. Antes la autorización sanitaria se daba por tres años;
actualmente es indefinida, pero sujeta a inspecciones del Servicio de
Salud del Ambiente, cuya frecuencia depende del riesgo sanitario de los
productos y del tamaño de la planta (mientras más grande, mayor es la
frecuencia de las inspecciones). Si durante la inspección se encuentran
incumplimientos, se hace un sumario sanitario y el servicio jurídico del
Ministerio de Salud estipula la sanción. El Servicio de Salud del Ambiente
también recibe denuncias y así se forma una idea de la elaboración no
autorizada de lácteos. El Servicio está a cargo de toda la cadena de los
lácteos, desde la llegada de la leche a la planta hasta su distribución o
venta al consumidor (o sea: fábricas, distribuidores, bodegas de leche en
polvo de consultorios médicos y otros). Dos veterinarios están a cargo de
los lácteos en el Servicio de Salud del Ambiente de la Región
Metropolitana. Tienen unos 250 locales que inspeccionar, además de
atender consultas del público. Para sus visitas cuentan con un vehículo

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

189

del ministerio una vez a la semana, y para el resto se desplazan en bus o
en su vehículo particular.
Los lácteos son considerados “ofensivos” al medio ambiente cuando
el suero no es apropiadamente tratado o evacuado. Efectivamente, la
temperatura de un río puede subir varios grados y el contenido bacteriano
también (lo que se puede reducir con canales bien hechos y revestidos de
piedra). Corresponde a la Comisión Nacional del Medio Ambiente
(CONAMA) fijar las normas respectivas y al Ministerio de Salud vigilar su
cumplimiento. Los cambios en la legislación prevén que las plantas lecheras
deberán conectarse a la red de alcantarillado, construir plantas de
tratamiento para sus desechos líquidos o procesarlos para uso industrial.
Sin embargo, no existen plantas de tratamiento para empresas pequeñas y
30
medianas a un costo aceptable.

VI.

La distribución y sus encadenamientos
Diagrama 3
CHILE: CADENA DE DISTRIBUCIÓN DE QUESOS, 1997
E m p re s as
m e d ia n as

D is trib uid or

10 %

40 %

25 %

S u pe r m e r c ad os

R o t ise rí as

25 %

?
O f icin a

R e s ta u ra n te s

F er ia

M in im a rk e ts

H o t e le s y

D ir ecto

C o n su m i do r
F a st F o od y

C o n su m i do r

M erca d o
m a y o ri sta

D i stri b ui d o r

E m p re sa s
g ra n d e s

Q u e ser ía s n o
h o m o lo g ad a s

Q u e ser ía s
a rt e sa n a les
h o m o lo g ad a s p o r
M in is te ri o

Im p o r ta d o r

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas).

30

El costo de la tecnología actual es de aproximadamente 500 000 dólares para una planta
quesera de unos 2.5 millones de litros al año.

CEPAL

190

Varios de los entrevistados hicieron hincapié en la importancia de la
distribución y el estrangulamiento que puede representar para agrandar
sus operaciones (véase el recuadro 7). Colún, por ejemplo, optó por hacer
su propia distribución y lo hace preferentemente con gente procedente de
La Unión, donde radica su única fábrica, porque considera que “llevar la
camiseta” de la empresa es muy importante en esta actividad y que esto le
da una ventaja sobre las demás empresas. Varias de las demás grandes y
medianas empresas tienen también sus propios camiones de distribución.
En cambio, las empresas más pequeñas no tienen la escala suficiente para
ello y la venta de sus productos se hace preponderantemente por medio de
distribuidores, aunque también suelen vender un pequeño porcentaje
directamente a clientes cercanos.
Recuadro 7
INTEGRACIÓN VERTICAL Y PROBLEMAS DE COMERCIALIZACIÓN

Un fundo de 800 hectáreas en la VIII Región está dedicado a la lechería
desde hace 40 años. El abuelo del dueño actual tenía una pequeña quesería en
Europa y el padre instaló la lechería basándose en lo que había observado en su
infancia. El actual dueño (ingeniero comercial) heredó el fundo en 1990 y decidió
i) mejorar la genética del rebaño con semen importado (Holstein-Friesland) y
trabajar sólo con animales nacidos en el fundo; ii) aumentar el número de animales;
iii) mejorar la alimentación (gran parte de los forrajes voluminosos se obtienen en el
fundo); iv) disminuir el personal de 80 a 60 personas, y v) integrarse verticalmente.
Entre 1990 y 1996 la producción por animal aumentó de 18 litros por vaca a
25 litros, y la producción total pasó de 4 000 litros a 8 500 litros diarios, es decir, 3.1
millones de litros al año, con la esperanza de llegar a 3.5 millones de litros en 1997.
El ordeño es totalmente mecanizado y la leche pasa directamente a la
pasteurizadora. Las vacas se desplazan poco y les dan la comida en los galpones. El
personal está formado por un administrador, un comprador/vendedor, un
contador, un especialista en computación, un jefe de lechería con seis ayudantes, un
jefe de quesería con siete ayudantes, un jefe de bodega con tres ayudantes, un jefe
de taller con ocho tractoristas, dos tractoristas con tres forrajeros cada uno, un
capataz con nueve regadores, un albañil, un carpintero y alguna mano de obra
volante. Todos cuentan con un mínimo de seis a ocho años de educación básica.
Frente a las empresas queseras que compran leche, el fundo tiene la
ventaja de tener una producción homogénea. Con el asesoramiento una vez al mes
de un técnico en quesos (hay unos 10 en Chile que recorren las queserías a lo largo
del país) ha aumentado la producción de quesos de 100 a 600 kilógramos diarios,
aunque la capacidad actual es de 800 kilógramos diarios (en gran parte queso
chanco, porque es de tecnología simple, toma 20 días para madurar y es el más
demandado en el mercado nacional; aunque también produce queso edam,
parmesano y otros). También produce unos 1 000 kilógramos de mantequilla al
mes con el excedente de grasa no utilizado en el queso, lo que tiene un
costo marginal muy bajo. La maquinaria pasteurizadora se compró —por
recomendación del técnico— en Austria (reconocida por su tecnología, pero

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

191

Recuadro 7 (conclusión)
más barata que la de Alfa Laval) y las máquinas para el queso son italianas (por
la misma razón). Los moldes se compran en una maestranza de acero inoxidable
en Santiago. El resto de los equipos se compraron de segunda mano en una
quesería quebrada. Los fermentos lácteos —que son de tecnología compleja— se
importan de Dinamarca.
La comercialización representa un estrangulamiento. La producción es
insuficiente para diversificar la venta a varias cadenas de supermercados, y las
condiciones que éstas ofrecen (precio de compra y tardanza en el pago) son poco
atractivas. En cambio, existe un nicho de consumidores que compran en las
rotiserías y que prefieren el queso de campo al de las grandes empresas. Hasta
1995 se pudo vender directamente el 50% de la producción de queso a almacenes
medianos en Los Angeles, Angol y Chillán, y comerciantes de Concepción vienen
a comprar al fundo. El otro 50% se vendía por medio de un distribuidor a unas
100 rotiserías de Santiago. En 1996, debido al aumento de la producción propia y
al aumento de la oferta de queso en el mercado, se tuvo que utilizar toda la
capacidad de almacenamiento y finalmente hubo que resignarse a procesar el
70% de la leche y vender el resto a SOPROLE de Los Angeles (que alquila la
planta a Bioleche y, por lo tanto, tiene cierta obligación de comprarles a los
socios) o a Calán de Angol. El fundo se integró a un PROFO con los cinco
queseros principales de la zona para estudiar cómo encarar conjuntamente
algunos de los problemas del sector (pero no han pensado en vender bajo la
misma marca).
El dueño del fundo ve el futuro con poco optimismo. Se queda en la
actividad porque vive de otros ingresos; por sentimentalismo; por las inversiones
en dinero y conocimientos ya hechas; porque reiniciar la actividad después de
desmantelarla sería casi imposible; porque sus empleados no sólo dependen de la
actividad sino que viven en el fundo y sus hijos van a la escuela básica pública
que se encuentra en el fundo. La mecanización es cara pero rentable a largo plazo
(por ejemplo, un carro forrajero que reemplazaría a cinco personas cuesta unos
100 000 dólares), pero está renuente a hacer la inversión por el compromiso
moral que tiene con los trabajadores (varios son amigos de infancia) y porque su
perspectiva futura en el rubro es incierta. Hoy, nunca empezaría con una
lechería. En caso de terminar con la actividad lechera, su alternativa sería forestar
(tiene 5 hectáreas de frambuesas, pero tiene graves problemas para conseguirse
las 50 personas necesarias para la cosecha). Nuevamente por razones
sentimentales, no piensa vender el fundo.
A fines de 1999, decidió regresar a un manejo más extensivo y está
vendiendo parte de su producción de quesos a la cadena de supermercados DS
bajo la marca del supermercado.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevista con el
propietario de la empresa en julio de 1997 y conversaciones posteriores).

El incursionar en los supermercados (y también en los minimarkets de
las gasolineras) requiere un pago “por incorporación” de varias Unidades

CEPAL

192
31

de Fomento (UF) por producto o unos millones de pesos por marca.
Además, los supermercados pagan a 45 días (a veces a 90 días) y rechazan
la mercadería que tenga cualquier defecto de presentación. Por lo tanto, el
vender en los supermercados requiere una inversión de capital de trabajo y
también un volumen que están fuera del alcance de muchas empresas
pequeñas y medianas. La distribución a rotiserías y pequeños almacenes
tiene sus propios problemas, y algunas empresas han debido reducir su
producción por sus escasas posibilidades de distribución y venta. Un
32
volumen apreciable de quesos se comercializa en los mercados mayoristas
de Santiago (como Lo Valledor y La Vega) y de provincia.
En 1993, los supermercados tenían una participación de 60% en el
total de las ventas al por menor de productos alimenticios, gaseosas y
licores, participación que subió a 74% (79% en la Región Metropolitana y
70% en el resto del país) en 1998. A su vez, varias cadenas de
supermercados más pequeñas se han unido recientemente, ya que, en su
opinión, se necesita una participación de por lo menos 10% en el mercado
para competir con las cadenas más grandes. Los almacenes representan el
14% de las ventas de los rubros alimenticios en Santiago y el 24% en las
regiones, pero sus ventas cayeron levemente entre 1993 y 1998. Las
rotiserías (almacenes especializados en fiambres y lácteos, además de otros
abarrotes), en cambio, crecieron con un sólido 7% anual entre 1993 y 1998,
pero el crecimiento de los supermercados fue mayor y, por ende, las
rotiserías están perdiendo participación en el total (El Mercurio, 21 y 22 de
septiembre de 1999). De los 60 000 pequeños almacenes, sólo 40% tenía
refrigerador. Esto obviamente limita mucho su capacidad de almacenar
productos lácteos, excepto leche en polvo, leche condensada enlatada,
quesos más maduros y, en principio, leche UHT, pero ésta resulta
demasiado cara para muchos de los clientes de este tipo de almacenes. De
hecho, varias de las distribuidoras regionales, como Rabie, Adelco y Dipac,
que tienen como clientela a los pequeños almacenes, no incursionan en el
rubro de los lácteos.
En 1997, la venta de lácteos representaba entre 10% y 12% de las
ventas totales de alimentos de algunos supermercados de los barrios más
acomodados de Santiago. Excepto en estos supermercados, gran parte de
los quesos tipo gouda, chanco y mantecoso no son preenvasados y se cortan
a pedido del cliente. La mayoría de los supermercados no venden quesos
importados (excepto los quesos neozelandeses importados por SOPROLE)

31

32

La Unidad de Fomento (UF) se reajusta diariamente y a fines de 1999 tenía un valor de
aproximadamente 15 000 pesos (casi 30 dólares).
Incluso para empresas grandes. Así, SOPROLE vende alrededor de 12 millones de dólares
anuales por esta vía.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

193

y si lo hacen, los compran a distribuidores. Sólo los supermercados Jumbo y
Almac importaban quesos directamente en 1997.
En los segmentos medios a altos de la población santiaguina, el
consumo de lácteos parece haber llegado a un tope y, con la disminución de
algunos precios al consumidor, han bajado las ventas en términos reales, lo
que quiere decir que la disminución de los precios no ha sido compensada
por un aumento equivalente del volumen. Tampoco aumentó el volumen
en los barrios de ingresos medios, ya que el valor total de las ventas de
lácteos en los supermercados Líder y Ekono —orientados a estos segmentos
de la población— también bajó. Por ello, en 1997 algunos supermercados,
en conjunto con empresas que producen o importan quesos más finos,
hicieron un esfuerzo para promover la venta de éstos, más caros y con
33
mayor margen de ganancia, entre los consumidores de los tramos
superiores (por ejemplo, los folletos de Almac distribuidos como
suplemento del diario El Mercurio se reparten sólo en Santiago oriente, para
unos 42 000 lectores). Al mismo tiempo, varias empresas (Loncoleche,
SOPROLE, Colún) hicieron una campaña publicitaria por televisión y
afiches callejeros para resaltar lo rural de la producción de leche y lo
sofisticado e higiénico de su procesamiento y su envasado. Dos fabricantes
de helados, Savory (Nestlé) y Bresler, hacen una fuerte campaña
publicitaria mediante la instalación de congeladores con sus productos y de
quitasoles, mesitas, toldos y carteles con el logotipo de la empresa en
muchísimas pequeñas tiendas y quioscos, y abren además puntos de venta
en la mayoría de las grandes tiendas. La empresa Delicatesse ha hecho una
serie de promociones de los quesos que importa por medio de promotoras
y degustaciones en los supermercados. Los avisos sobre yogur y postres
basados en lácteos (flanes, arroz con leche, helados) son frecuentes en la
televisión, la radio y la prensa escrita y están fuertemente orientados hacia
los niños. Su consumo, además, es incentivado por una serie de
promociones (envases en forma de cubos para construir, tapitas para
canjear por carteles, juguetes y otros).
La Primera Feria Chilena del Queso, Expoqueso 1996, fue auspiciada
por la ODEPA y la Feria Internacional de Santiago (que depende de la
SNA), con los objetivos de exhibir los quesos nacionales; promover su
consumo; abrir un “centro de negocios” que permita el encuentro entre
expositores y compradores mayoristas y minoristas; potenciar el perfil del
sector, mostrando sus avances tecnológicos; difundir las ventajas nutritivas
33

Se estima que la venta de quesos tipo gouda, chanco y mantecoso (20 a 35 días de
maduración) representa actualmente el 66% de las ventas totales de queso; el quesillo
(1.8% grasa), el queso de chacra (3% grasa) y los demás quesos frescos, el 22%; los quesos
crema con distintos sabores, el 7%; el queso rallado, el 3% y los quesos especiales
(roquefort, camembert, brie, gruyère, emmenthal, rambol y otros), sólo el 2% (información
proporcionada en 1997 por Bernd Paasman, consultor de una firma neerlandesa).

194

CEPAL

y las alternativas gastronómicas que ofrece el producto (SNA, El Campesino,
julio 1996). La SAGO-FISUR 97 (74a versión de la Feria Internacional de
34
Agronegocios) tuvo lugar en Osorno y contó con un pabellón especial para
el queso con quioscos de SOPROLE, Parmalat, Colún, Loncoleche y Nestlé
y otras 20 fábricas de queso de la zona, con posibilidad de degustación (El
Mercurio, 19 de agosto de 1997).
En el cuadro 7 se muestra una estimación de los costos y de los
márgenes entre la producción y el consumidor; en los gráficos 1 y 2 se
muestra cómo se ha distanciado el precio al productor de los precios al
consumidor si se toman como punto de partida los precios de enero de
1990. Como se puede observar, aumentaron los precios nominales al
productor (hasta 1996) y al consumidor, pero estos últimos lo hicieron más
rápidamente, en especial los de los lácteos frescos, mientras que entre 1998
y 1999 cayó el precio al consumidor (en términos nominales) del queso
gouda y sobre todo de la leche en polvo, ambos productos básicos
importables. En pesos reales, el precio al productor ha tendido a la baja
desde 1989 y en dólares desde 1996, cuando estuvo al equivalente de 0.219
dólares el litro. En enero de 1999 el precio equivalía a 0.185 dólares el litro,
y a fines de noviembre de 1999 (a la tasa de cambio de 540 pesos por dólar)
el precio promedio al productor era de aproximadamente 0.167 dólares el
litro, aunque, como ya lo mencionamos, algunos productores recibían tan
sólo 0.10 dólares.
El hecho de que, por una parte, muchos productores perciben ahora
precios inferiores a sus costos y que, por otra, el precio al consumidor de
leche fluida pasteurizada en bolsa plástica cuadruplica el precio al
productor en Chile y que la brecha entre los dos ha aumentado en los
últimos años —cuando en Colombia y en los Estados Unidos, por ejemplo,
el precio al consumidor es apenas entre 33% y 66% superior al precio al
productor— lleva a cuestionarse en forma muy seria sobre cómo funciona
el “mercado” de los lácteos en Chile.

34

La última vez que la SAGO-FISUR tuvo carácter internacional fue en 1980. El decreto 58
del 4 agosto de 1997 del Ministerio de Agricultura, suscrito también por los ministerios de
Hacienda y de Relaciones Exteriores, le confirió nuevamente el carácter de internacional.

Precio compra leche (10 litros)

900

64

32

1 110

65

Costo de producción

200

14

7

200

12

40
7

Margen industria

270

19

10

314

18

11

Impuesto al valor agregado b

30

2

1

76

4

3

Precio venta a supermercado

1 400

100

50

1 700

100

61

Costo de distribución
Margen supermercado
Impuesto al valor agregado b
Precio venta al consumidor

90

3

90

3

1096

39

843

30

214

8

167

6

2 800

100

2 800

100

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes aportados por Bernd Paasman, consultor de una firma neerlandesa.
a
El precio de compra de la leche y los precios de venta al supermercado y al consumidor se aproximan a la realidad; los demás costos corresponden a estimaciones muy
gruesas.
b
El impuesto sobre el valor agregado (IVA) es de 18%; en verano y neto, representa aproximadamente $213-$183=$30 a nivel de la industria y $427-$213=$214 a nivel de
la distribución.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 7
a
CHILE: COSTOS Y MÁRGENES DE PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DEL QUESO GOUDA, 1997
(Pesos por kilógramo y porcentajes)
Precio de venta al
Precio de venta
Precio de venta al
Precio de venta al
Verano
supermercado
al consumidor
Invierno
super-mercado
consumidor
(%)
(%)
(%)
(%)

195

196

Gráfico 1
CHILE: PRECIO DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS FRESCOS, 1990-1999
300.0

250.0

200.0
leche fresca/litro

Enero 1990=100

leche larga vida/litro
150.0
quesillo (360gr)
yogur (175cc)
100.0

Precio al productor (promedio
país)

50.0

0.0
leche fresca/litro

Ene 90 Ene 91 Ene 92 Ene 93 Ene 94 Ene 95 Ene 96 Ene 97 Ene 98 Ene 99
100.0 113.2 138.1 151.3 177.1 187.1 189.8 235.1 235.8

0.0

leche larga vida/litro 100.0 115.2 134.1 157.5 172.7 189.7 186.0 209.8 202.9 214.6
quesillo (360gr)

100.0 120.6 149.5 167.6 197.5 229.9 225.8 246.0 260.3 268.8

yogur (175cc)

100.0 128.9 154.0 180.8 184.4 221.1 226.3 260.3 276.5 278.6

Precio al productor
(promedio país)

100.0 106.4 129.5 159.7 173.7 182.6 190.6 190.7 186.5 190.5

CEPAL

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, Santiago de Chile, Mercados
Agropecuarios, varios números e Instituto Nacional de Estadística (INE), Series de precios al consumidor, Santiago de Chile, varios años.

300.0

250.0

Enero de 1990=100

200.0

leche en polvo (1 600gr)
150.0

queso gouda/kg
queso chanco/kg
Precio al productor (sur del país)

100.0

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Gráfico 2
CHILE: PRECIO DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS DE LARGA VIDA

50.0

0.0
Ene 90 Ene 91 Ene 92 Ene 93 Ene 94 Ene 95 Ene 96 Ene 97 Ene 98 Ene 99

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del Ministerio de Agricultura, Santiago de Chile, Mercados
agropecuarios, varios números e Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Series de precios al consumidor, Santiago de Chile, varios años.

197

CEPAL

198

VII. Otro encadenamiento hacia adelante: el suero
El suero es un subproducto de la leche que se pulveriza después de
pasar por la torre de secado. Sirve como materia prima para diversas industrias
de alimentos procesados, como panaderías, pastelerías, y dulcerías, y también
se utiliza en la fabricación de leches formuladas (por ejemplo, la leche Purita
Cereal que se vende al Ministerio de Salud) y de sustitutos para la alimentación
35
de terneros, como el SLT-26. Loncoleche fabrica el SLT-26 y su subgerencia
agrocomercial lo vende a sus proveedores de leche de Loncoche, Osorno y
Valdivia. Mulpulmo firmó en 1997 un contrato con una empresa belga para
fabricar Fokkamel, también un sustituto lácteo para terneros en base a suero en
polvo. La empresa belga proporciona la mezcla de vitaminas, sales minerales y
otros aditivos (Fokkamix) que se agregan al suero en polvo, al cual se ha
agregado a su vez grasa animal comprada en mataderos.
Sobre todo en las plantas pequeñas, el suero se desecha, debido a la
falta de demanda, la capacidad mínima de los equipos procesadores —que
excede en mucho la disponibilidad de suero de estas plantas— y la carencia
de capital para invertir en los equipos (importados). Sólo contadas
36
empresas han organizado el acopio del suero para su procesamiento. A
mediados de los años noventa, varias empresas medianas (Cafra, Soalva y
otras) invirtieron en torres de secado, incentivadas, entre otras cosas, por las
discusiones en torno a las nuevas disposiciones medio ambientales, pero, como
los eslabones hacia adelante están poco desarrollados, la demanda es
insuficiente para absorber la oferta, hasta el punto de que el precio cayó cerca
de 33% en 1997.
La empresa Los Fundos es un ejemplo de planta mediana que no
tiene instalaciones de procesamiento de suero. Una parte del suero se
descrema y se extrae mantequilla de suero, que se vende al mercado
secundario. Asimismo, se elabora un poco de ricotta, pero ambos procesos
son de bajo volumen a causa de la poca demanda. Otra parte se utiliza
como materia prima para la industria de confitería. Si la empresa procesara
todo el suero para elaborar estos productos, necesitaría un tanque con una
capacidad diez veces mayor que la actual. La empresa ha estudiado la
posibilidad de hacer suero en polvo, pero se necesitarían 150 000 litros
diarios de leche para una producción rentable y la planta procesa 60 000
litros de leche en invierno y 80 000 litros en verano. Los Fundos está
estudiando la contaminación que la empresa causa al botar el suero y el
35

36

En el cual la grasa de la leche y los hidratos de carbono se reemplazan por elementos
vegetales, provenientes, por ejemplo, del trigo.
Mulpulmo es un ejemplo de esto. La empresa les compra, entre otras, a Colún y a
Loncoleche cuando éstas tienen sobreproducción con respecto a su capacidad instalada
para secar suero.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

199

costo que significaría tratar los residuos sin aprovecharlos. El acopio del
suero de otras queserías tropieza con el costo del transporte. Lo ideal sería
que estas plantas concentraran el suero, pero para ello se requieren
concentradores relativamente baratos, a la escala de las queserías pequeñas.
Por ahora, Los Fundos —y también Quillayes— regala la mayor parte del
suero para la alimentación de cerdos.

VIII. Eslabones hacia los lados u horizontales
1.

La educación y la capacitación

Una queja y preocupación generalizada de los productores de leche
más grandes es el insuficiente nivel de educación de los trabajadores (no
tanto en lo que concierne a años cursados como a conocimientos básicos
adquiridos), debido a la creciente complejidad de manejo de los tractores y
de otras máquinas pesadas, así como del control computarizado de la sala
de ordeño y de la alimentación. También en las plantas lecheras, los talleres
mecánicos y otros, sobre todo los de las regiones del sur del país, hubo
quejas por la falta de preparación de sus trabajadores en educación general,
matemáticas y otros conocimientos necesarios para efectuar bien tareas
cada vez más complejas, deficiencias que encuentran incluso entre los
trabajadores que terminaron la enseñanza secundaria. Estas deficiencias no
se pueden remediar con cursos breves de capacitación ya que éstos se
deben afirmar sobre una base de conocimientos generales, que
precisamente es demasiado frágil en este caso. Algunas empresas han
establecido convenios con escuelas técnicas, participan en el consejo asesor
de éstas y en la elaboración del currículum correspondiente, tratando así de
influir en la enseñanza de sus futuros empleados, mientras que otras
empresas, como Soalva y Cafra, ofrecen a los alumnos del liceo técnico de
Llanquihue la posibilidad de hacer prácticas durante el verano o durante el
año escolar.
Por otra parte, muchos proveedores de insumos, algunos gremios y
administradores profesionales de fundos y de plantas se quejaron de tener
dificultades para introducir cambios que les parecen indispensables para la
supervivencia de sus negocios, debido a la falta de preparación de los
dueños de fundos y de empresas lácteas medianas y a su escaso interés por
todo lo relacionado con administración y gerencia.
2.

La red vial y el transporte

En todos los países, las cuencas lecheras se han desarrollado en las
cercanías de la red vial. Chile goza de la ventaja de tener un eje vial nortesur transitable todo el año (la Carretera Panamericana). Esto le ha permitido
desarrollar la lechería allí donde las condiciones edafoclimáticas permiten

CEPAL

200

la producción ganadera basada en pasturas, aun cuando la mayor parte de
los consumidores y de su propia infraestructura productiva y de servicios
están concentrados en la capital y en unos pocos centros urbanos
relativamente grandes. Con pocas excepciones, las industrias lácteas
grandes y medianas están situadas muy cerca de la Carretera Panamericana
o de caminos pavimentados que parten de ella hacia el interior. Sus zonas
de acopio están también cerca de las vías pavimentadas, las cuales no
siempre permiten, debido a sus características y, en particular a las de sus
puentes, la llegada de camiones de cierto tonelaje. Esto a su vez tiene una
fuerte incidencia sobre la posibilidad de hacer un recorrido eficiente y sobre
los costos de transporte correspondientes.
Al hablar del complejo productivo lácteo es necesario mencionar el
importante rol de las compañías de buses en el transporte de paquetes.
Varias hacen viajes diarios entre Santiago y las demás ciudades grandes del
sur y son muy puntuales. Gracias a ellas, las empresas productoras y las
distribuidoras de insumos y herramientas no demasiado voluminosos
pueden hacer una entrega de un día para otro, a un precio módico, y sin
preocuparse sino de llevar el paquete al terminal de buses e informar al
destinatario sobre la hora de llegada.
3.

El crédito

El Ministerio de Agricultura ha dicho muchas veces que la actividad
agropecuaria requiere una reconversión productiva para ser competitiva.
Para ello se necesita además de conocimientos técnicos y de conocimiento
de los mercados, acceso al crédito. Sin embargo, los productores y las
industrias se han quejado de manera unánime de que los bancos son reacios
a prestarles, por su ya elevado nivel de endeudamiento, el alto riesgo que
entraña la actividad agropecuaria, y porque su rentabilidad es insuficiente
para cubrir las tasas de interés vigentes en el mercado nacional. Además,
las sucursales regionales de los bancos carecen en general de la autonomía
necesaria para tomar decisiones sin consultar a la casa matriz en Santiago,
con lo cual se debilitan las relaciones de confianza que deben existir entre el
banco y el cliente. En cuanto a los pequeños productores agropecuarios, un
37
estudio reciente indica que el 88% de los que no reciben créditos del
INDAP tampoco tienen acceso a otras fuentes de crédito para inversión. Sin
duda, la situación de muchos pequeños productores de leche y queserías
artesanales es similar.

37

Evaluación del Programa de Transferencia Tecnológica del INDAP por la Red
Internacional de Metodología de Investigación de Sistemas de Producción (RIMISP), EMGConsultores, STOAS y Grupo de Investigaciones Agrarias (GIA) de Chile.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

IX.

201

Conclusiones

Al analizar si se puede afirmar o no que existe un complejo
productivo en torno a la actividad lechera, queremos separar aquí: i) la
existencia de una cantidad de agentes en una misma actividad pero sin
mayores efectos de eslabonamientos ni de relaciones entre sí;
ii) eslabonamientos regionales o nacionales que se establecen cuando el
eslabón aguas arriba o aguas abajo alcanza una masa crítica que justifica la
nueva inversión (tal como lo conceptualizó Alfred Hirschman);
iii) agrupamiento de actividades (clusters) conectadas entre sí y que, por su
proximidad geográfica, sus interacciones y lo propicio de su entorno
(competencia entre sí, demanda exigente, dotación de factores de
producción, servicios e infraestructura, así como políticas gubernamentales
acertadas), alcanzan sinergias y se tornan competitivas (tal como lo
conceptualizó Michael Porter, 1991); iv) existencia de condiciones que van
desmantelando algunos eslabones locales y nacionales, y v) reflexiones en
cuanto a la competitividad del complejo productivo.
No hay ninguna duda de que al comparar el complejo productivo
lácteo chileno con uno maduro como el de los Países Bajos, por ejemplo,
se advierte que este último tiene un tejido de eslabones muchísimo más rico
y complejo. El trabajo mancomunado a lo largo de muchas décadas entre
los productores, las cooperativas procesadoras, el sistema de investigación
y de enseñanza, el gobierno y diversos gremios y asociaciones de
exportadores y de productores de insumos, maquinaria y otros, se nota en
el desarrollo que ha alcanzado el complejo productivo y en las fuertes
sinergias que ha creado. En Chile, todo ello es mucho más débil y no está
claro si evoluciona en la dirección de un complejo productivo más
“maduro”.
i)

Muchos agentes pero sin efectos de eslabonamiento

En otros países hay muchos eslabones que no existen en Chile, como
los campos de recría, un mercado para terneras de primera calidad,
investigación, fabricación de insumos y maquinaria, utilización de
subproductos lácteos.
Recién algunas granjas chilenas están especializándose en la crianza de
novillas lecheras para reemplazo. Por lo tanto, la mayoría de las granjas
lecheras crían sus propios animales de reemplazo para elevar la calidad del
hato y, en consecuencia, la mejora es paulatina, a lo largo de varias
generaciones de mejoramiento genético. Las vaquillas de primera calidad se
transan en privado, sea directamente o merced a la información que entrega
la Asociación de Criadores. Una excepción al respecto es el Banco Ganadero,
creado por una ONG con el fin de mejorar el ganado de los pequeños

CEPAL

202

productores o permitir que inicien la actividad lechera con animales de
buena calidad genética.
Tradicionalmente, la industria chilena ha producido diversos
productos lácteos para el consumo, como leche fluida, mantequilla o queso.
En cambio, la oferta y la demanda son casi nulas para los derivados (grasa,
proteínas, lactosa y/o minerales), a pesar de que existe una demanda
potencial. Estos derivados pueden ser utilizados en la industria
farmacéutica, la virología, la inmunología, la dentística, la cosmética, la
fabricación de pegamentos y hasta en la fabricación de palillos para tejer.
Así, por ejemplo, el Laboratorio Chile S.A., el mayor fabricante de
productos farmacéuticos de Chile, importa unas 80 toneladas al año de
lactosa en polvo y lactosa de compresión directa, al tiempo que la industria
alimenticia importa un volumen aún mayor.
Como ya se mencionó, gran parte del suero simplemente se desecha
(por el alcantarillado o los ríos), otra parte se regala (generalmente para la
alimentación de cerdos) y sólo en algunas de las empresas queseras más
grandes se procesa para elaborar suero en polvo. Sólo algunas queserías
compran suero de las empresas circundantes para aumentar el volumen a
procesar y hacer rentable así la inversión en la torre de secado. Por otra
parte, la demanda de suero en polvo no es muy grande. El mayor
demandante es el Ministerio de Salud, en virtud de sus licitaciones para la
elaboración de leche Purita. En los últimos años, al haber aumentado la
oferta, algunas plantas ofrecieron el suero en polvo por debajo del precio
mínimo fijado para la licitación y también, según se sospecha en el medio,
por debajo de sus costos de producción.
Esta falta de eslabonamientos se explica por falta de escala; de
ventajas; ocurrencia, visión e información; colaboración entre los agentes;
confianza en la calidad alcanzable; por un estilo más dinámico, organizado
y de mayores recursos de los productores de tecnología, insumos y
maquinaria extranjeros, y por un ambiente general que mira más hacia el
exterior que hacia el interior para comprar y vender.
ii)

Eslabonamientos regionales o nacionales

No obstante lo dicho arriba, en las regiones donde el número de
productores lecheros es elevado se han instalado representaciones de empresas
proveedoras de insumos y servicios especializados, laboratorios y otros,
además de carreras técnicas y universitarias. Como lo hicimos notar en el
diagrama 1, los primeros eslabones parecen ser más locales, mientras que los
de segundo y tercer orden tienen su sede en Santiago o en el exterior. Con el
apoyo del Ministerio de Agricultura, la Universidad Austral está montando un
laboratorio de referencia para calibrar las muestras de las plantas y de los
laboratorios independientes. Según dijeron muchos de los entrevistados, la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

203

capacidad instalada de los distintos laboratorios es todavía insuficiente,
especialmente en vista de las nuevas normativas.
La concentración de las industrias procesadoras —incluso de las
empresas artesanales— tiene también efectos significativos sobre los
eslabonamientos, pues ha incentivado la creación a nivel regional de la
carrera de tecnólogo en alimentos, y también de servicios de transporte o de
empresas proveedoras de insumos, herramientas y otros, que se han
establecido cerca de las procesadoras y se han especializado en el rubro. En
unos pocos casos (el de los colegios técnicos por ejemplo) hay una relación
formal y relativamente estrecha entre el demandante y el proveedor.
Un esfuerzo a nivel del país para crear un espíritu distinto al
prevaleciente hoy en día, y mirar primero si hay —o es posible generar—
una oferta local de tecnología, servicios, insumos y maquinaria, mirar en
seguida si hay una oferta nacional y sólo en tercera instancia ir a buscar
afuera, haría mucho para fortalecer los encadenamientos que pueden darse
en el sector lácteo.
iii)

Las sinergias

Varios servicios especializados (veterinarios, inseminación artificial,
vendedores de insumos, el INIA, el INDAP, la Universidad Austral) tienen
un rol importante en la acumulación y traspaso de información. Estos
servicios existen por el volumen de la demanda y, por lo tanto, son el
producto de cierta sinergia de aglomeración, pero no propician sinergias
entre los agentes (tampoco es su función), excepto el INDAP con los centros
de acopio y la Universidad Austral por los lazos de amistad entre ex
estudiantes y profesores. Los PROFO están específicamente orientados a
crear sinergias. Su cobertura, sin embargo, es puntual.
No se puede realmente hablar de fuertes sinergias entre los
productores de leche, a pesar de su número y de la proximidad geográfica
de muchos. Claro que existen las consultas informales entre vecinos y
conocidos para conversar sobre los problemas y sus soluciones. También
hay varias organizaciones gremiales especializadas o con fuerte énfasis en
el rubro lechero, en las cuales, por medio de reuniones, cursos, ferias,
revistas y programas radiales con información técnica, hay sin duda un
traspaso de información. Es cierto que ninguna de estas actividades tendría
el ímpetu actual si no existiera una masa crítica de productores lecheros de
cierta importancia en cada región. Y, sin embargo, con la excepción quizá
de la CALS, de Bíoleche, de Aproleche (con el banco de datos que está
estableciendo con información de producción y costos de sus socios), y
ahora, muy recientemente, de Fedeleche, no nos parece que los gremios
hayan desempeñado un papel de aglutinadores y difusores de información
especializada que no sea la que está públicamente disponible.

CEPAL

204

Nos parece que los veterinarios han sido más eficaces en la
transmisión de experiencias y conocimientos. Además de servir a varios
productores de una misma región, muchas veces se relacionan entre sí en
las universidades o sus propias asociaciones, como la agrupación de
médicos veterinarios de Biobío, que reúne estadísticas sobre los problemas
veterinarios encontrados en su práctica.
A nivel de la elaboración existen aún menos instancias de encuentro
e intercambio de información e ideas, sobre todo para las empresas
medianas y artesanales. Los distribuidores de fermentos cumplen aquí un
papel importante, parecido al de los veterinarios, pero el número de
clientes que atiende cada vendedor/asesor es muchísimo mayor.
Las maestranzas vinculadas al rubro no parecen tener contactos entre
sí. Los clientes —mayormente por falta de información— encomiendan
trabajos a maestranzas que están lejos de su fábrica o sencillamente no lo
hacen, porque no saben que una maestranza pueda fabricar la máquina o
herramienta apta para sus necesidades. Por otra parte, subsisten diversos
problemas que constituyen verdaderos estrangulamientos para el
desarrollo del sector lácteo o para su adecuación a las nuevas exigencias
legales o de otro tipo. Así, no hay plantas de tratamiento de desechos cuyo
valor esté al alcance de las empresas pequeñas y medianas. Nos parece que
organizar un proyecto tipo PROFO en las diversas maestranzas que
atienden a los productores de leche, las industrias lácteas y las queserías
artesanales podría dar muchos frutos.
De hecho, queda mucho por hacer para captar las sinergias
potenciales del cluster. Esto debiera ser tarea de los gremios, de los
productores y de las plantas individuales, y también de todos
los proveedores, centros de capacitación y demás instancias que intervienen
—o podrían intervenir— en el complejo productivo.
iv)

La disolución de eslabones

Varias actividades relacionadas con el complejo productivo y que
habían cobrado fuerza en el pasado han perdido protagonismo en los
últimos años.
Así, el Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral ha
perdido capacidad en el plano de la investigación y de la capacitación
porque al término del proyecto de la FAO se lo incorporó de lleno a la
Universidad Austral y se lo orientó preferentemente hacia la docencia.
Según el Gobierno, el apoyo a la investigación es tarea más bien del sector
privado. Este, por su parte, más allá de lamentarse por la pérdida de
capacidad del Centro, no ha hecho gran cosa por volver a la situación
anterior y ha optado por conseguir fuera del país lo que necesita.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

205

El banco de semen de la Universidad Austral perdió gravitación
porque no contó con los medios —o no estimó necesario conseguirlos—
para publicitar, tal como lo hace la competencia externa, las características
genéticas de los reproductores.
Las grandes empresas lácteas (casi todas con acceso a capital y
crédito externos) tienden a comprar tecnología y bienes de capital fuera del
país, mientras que las medianas y pequeñas tienden a hacerlo en el
mercado nacional —y a veces local— o, si importan, requieren a menudo
que una empresa local adapte o reacondicione las máquinas, sea por
razones de escala o porque es material de segunda mano. Como las grandes
empresas han estado comprando empresas medianas, han cerrado plantas
y aumentado la escala de otras, incorporando tecnología de avanzada
importada, se han disuelto numerosos eslabones hacia la ingeniería
metalmecánica, las maestranzas y los procesos tecnológicos más
autóctonos. La pregunta que cabe hacerse es si la tecnología de avanzada
concebida por y para los países desarrollados es eficiente en Chile, donde el
costo de los factores y de los insumos, la calidad de la materia prima y
las preferencias de los consumidores son distintos. Si la respuesta es
negativa, el país al importar tecnología, estaría pagando como precio
el desmembramiento de numerosos eslabones locales y nacionales, más
el hecho de que esa tecnología es poco apropiada para las condiciones
locales.
Las políticas del Estado (aranceles, programas de apoyo) han tenido
fluctuaciones en plazos excesivamente cortos para una actividad como la
lechera, donde el aprendizaje, el mejoramiento genético y la inversión son
todos procesos de largo aliento. Faltó una visión desarrollista, coherente y
de largo plazo. Al dejar el destino del sector demasiado en manos del sector
privado —que no tiene por qué preocuparse de los costos sociales y
económicos infligidos a los demás por sus decisiones (no siempre
acertadas)—, está agravando los problemas productivos de un gran número
de agentes, los cuales a menudo terminan por ser absorbidos por
programas sociales, también financiados por el Estado.
v)

La competitividad del complejo productivo

El entorno del cluster lácteo en Chile (precios macroeconómicos,
leyes, espíritu empresarial) es, por lo general, competitivo. Existen sin
embargo serias trabas para la competitividad en otro nivel. Son trabas, por
ejemplo, la colusión de algunas grandes empresas para fijar el precio de la
leche y restringir la libertad de los productores de cambiarse de planta, así
como el hecho de que muchos productores primarios reciben ahora precios
que no cubren sus costos. Asimismo, hay en el país deficiencias de
conocimiento e información sobre una serie de aspectos, por ejemplo, sobre

206

CEPAL

paquetes tecnológicos óptimos, sobre la producción y el consumo, sobre la
evolución probable del rubro a largo plazo y el potencial de desarrollo del
complejo productivo, todo ello complicado por el acceso insuficiente al
crédito de un gran número de agentes.
La competitividad debe entenderse de manera sistémica, tomando en
cuenta el conjunto de actividades que llevan a un producto a manos del
consumidor. Por lo tanto, es erróneo centrar la discusión en la eficiencia de
los productores de leche y el precio que se les paga. Debería prestarse por lo
menos igual atención a la eficiencia técnica y organizativa, así como a los
márgenes de ganancia de los eslabones que median entre el productor (o
importador) y el consumidor (nacional o externo). Sin embargo, nada de
esto parece estar en tabla de discusión. De hecho, la diferencia entre el
precio al productor y el precio al consumidor es sumamente grande en
Chile y ha aumentado, sobre todo en la segunda mitad de los años noventa,
a la par con la mayor concentración de la industria y de los supermercados.
La competencia de las distintas marcas es muy fuerte en Chile y
bastante atípica. Así ocurre particularmente con los quesos más maduros,
que en Europa se venden por lo general como productos genéricos. El costo
de esta publicidad, así como la importancia que adquiere el departamento
de ventas (localizado en Santiago para muchas empresas) en detrimento del
departamento de producción (localizado en las plantas), son a nuestro
juicio perjudiciales para una industria que tiene que hacer todavía grandes
esfuerzos en el mejoramiento de la calidad de sus productos. Reorientar
parte de esta energía y gastos hacia los proveedores de leche (dándoles
asistencia técnica, financiera y gerencial como hacen otras agroindustrias en
Chile, y como la industria láctea, en especial Nestlé lo ha hecho,
tradicionalmente en otros países) sería a nuestro juicio una apuesta mucho
más acertada a mediano y largo plazo.
Chile tiene una tradición de investigaciones agropecuarias orientadas
a aumentar el rendimiento merced a la utilización de mayor cantidad de
insumos, lo que trae como consecuencia mayores costos totales y, muchas
veces, mayores costos unitarios. El rendimiento por vaca es en Chile mayor
que en los países limítrofes, pero también lo son los costos de producción.
Con la creciente apertura (disminución de aranceles y acuerdos
comerciales), algunos productores e industrias lácteas se están
cuestionando sobre la conveniencia de seguir por este camino. Es
indispensable llegar a una conclusión fundada acerca de cuál es la escala
mínima de producción rentable según los distintos paquetes tecnológicos y
modalidades de organización o, más específicamente, acerca de cuál es el
tamaño mínimo rentable del rebaño, ya que varios entrevistados dijeron
que en Chile el hato debería tener unos 150 animales, en circunstancias de
que esa cifra es diez veces mayor que la correspondiente al rebaño

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

207

promedio actual del país y supera también la del rebaño promedio de los
Estados Unidos, Nueva Zelandia y la Unión Europea. En estos países las
lecherías son por lo general empresas familiares, donde los dueños se hacen
cargo de la mayor parte de las labores. Obviamente, el costo mucho menor
de la mano de obra en Chile explica una organización del trabajo distinta en
las lecherías medianas y grandes. Sin embargo, a causa de las exigencias
técnicas cada vez mayores de una lechería bien llevada y de los problemas
de calificación y supervisión de la mano de obra contratada, los dueños y el
personal técnico-profesional especializado están interviniendo cada vez
más en la supervisión y manejo de las explotaciones.
La calidad de la leche entregada a planta es de vital importancia para
la calidad de los productos resultantes, aun si los consumidores chilenos no
son muy discriminadores al respecto. Debido a eso, no hay mucha presión
por parte de la demanda por aumentar la calidad organoléptica de los
lácteos, y tampoco existe mucha disposición a pagar más por mejor calidad
(lo mismo ocurre en los países hacia los cuales exporta Chile). Por otra
parte, se ha llegado en cierto modo a un límite en el crecimiento del
consumo de los productos lácteos básicos, como la leche fluida, los quesos
comunes e incluso los postres, sobre todo entre los consumidores más
acomodados. Las empresas lecheras y los supermercados están interesados
en moverse hacia productos —en particular quesos—, con mayor valor
agregado, o donde las ganancias puedan ser superiores, o ambos a la vez.
De manera muy incipiente están haciendo esfuerzos comunes para
promover estos productos por medio de degustaciones y de publicidad.
Para evitar costos productivos y sociales inútiles, es necesaria una acción
concertada de la industria, los productores y el Estado —como se ha hecho en
otros países— para lograr una transición ordenada desde la situación actual
hacia una de mayor competitividad, merced a la reducción de los costos y el
aumento de la calidad a lo largo de todo el complejo productivo. El sector tiene
un superávit de producción durante parte del año y, a mayor plazo,
posiblemente llegue a una situación de exportador neto. Esto ha traído consigo
un cambio de estrategia de la industria, que ha pasado de ser captadora del
mayor volumen de leche posible hacia una actitud de mayores exigencias en
cuanto a calidad. Sin embargo, la industria no ha dado señales claras en lo que
se refiere a las características que idealmente debería tener la leche en el futuro
(más contenido proteico que contenido graso, por ejemplo), lo que induce a los
productores a vacilar en cuanto al material genético que desean, y a los
importadores de semen y los institutos de investigación a dudar en cuanto a lo
que deben recomendar.
Muchos de los productores lecheros ya han hecho la llamada
reconversión productiva, pues han pasado de cultivos o de la ganadería de
carne a la de lechería, a causa del atractivo de ésta frente a la rentabilidad

208

CEPAL

decreciente de los otros rubros. Debido a varios años de presión a la baja de
los precios, en casi todos los subsistemas estudiados por la Universidad
Austral, los costos (incluso, en algunos casos, los costos directos) superaban
a fines de 1999 los precios pagados por las plantas lecheras. Son las barreras
a la salida y la falta de otras alternativas lo que explica que no se haya
desplomado la producción, aunque en 1998 se registró una caída de la
entrega a las empresas grandes y una caída de la producción en 1999.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

209

El complejo productivo lácteo en Colombia
Ruth Suárez Gómez

1

Julio de 1999

Introducción
Aunque se pensó encontrar un sector relativamente integrado en el
país, a lo largo de la investigación se observó que las ciudades principales y
sus zonas de abastecimiento tenían particularidades regionales muy
marcadas, incompatibles con un complejo productivo lácteo homogéneo en
el ámbito nacional. A estos núcleos de abastecimiento regionales cuyo
centro es una ciudad importante se los ha denominado subclusters. Por esta
razón, en el presente estudio se optó por analizar los elementos generales
que afectan a la actividad y a sus encadenamientos de manera genérica, así
como los subclusters de leche más importantes del país.
En este artículo se comentan los aspectos genéricos del complejo
productivo lácteo en Colombia. El documento se apoya en entrevistas
cualitativas, hechas a fondo y en la revisión de bibliografía y de información
secundaria realizada desde el inicio del proyecto. Además, se analizan los
cambios en el tiempo y se consideran aspectos microeconómicos, de
comercialización y de políticas.

1

Con la colaboración de: Guillermo Escobar Duque y Maribel Acevedo Arismendi, Centro
de Estudios Ganaderos y Agrícolas (CEGA) y Fondo Colombiano de Investigaciones
Científicas y Proyectos Especiales (COLCIENCIAS).

210

CEPAL

I.

El complejo productivo lácteo en la economÍa nacional

1.

Aporte al PIB

Para analizar el complejo productivo que opera en torno a los lácteos,
en el presente estudio se considerarán como clusters los agrupamientos
productivos que se desarrollan a nivel espacial y regional, dentro de los
cuales existen nexos funcionales y de complementación. En esta forma, el
complejo abarca los eslabones propios de la cadena que va desde la
producción primaria hasta la comercialización final; pero, además, en la
medida en que incorpora elementos espaciales y sectoriales, el complejo
permite la existencia de externalidades de tipo productivo, tecnológico o de
potenciamiento (empowerment) que mejoran la capacidad de negociación de
todos los agentes que participan en él.
Sin embargo, en un nivel cuantitativo, la importancia del complejo
productivo lácteo sólo puede captarse (por consiguiente, de manera
bastante restringida) en el tamaño de las zonas dedicadas a estas
actividades; en la magnitud de las explotaciones y de los inventarios
comprometidos; en el valor de la leche que se obtiene a nivel primario, en
explotaciones especializadas o en fincas de doble propósito, esto es,
dedicadas a la producción de leche y de carne; en la cantidad de leche
utilizada, ya sea para consumo en la finca o para la venta mayorista; en la
cantidad de leche que se destina al procesamiento industrial, el cual tiene
lugar en su casi totalidad en las grandes ciudades y, por último, en la
distribución comercial a expendios detallistas y para el consumo directo de
la población.
La importancia del complejo productivo se puede evaluar
básicamente por la contribución de la ganadería de leche y de la
manufactura de productos lácteos al PIB nacional. Las estimaciones (véase
el cuadro 2) indican que la ganadería aporta 9% al PIB nacional. De este
porcentaje, cerca de 40% corresponde a la ganadería de leche, es decir, 3.6%
del PIB nacional. La industria manufacturera de lácteos, por su parte,
aportó 0.36% del PIB nacional en 1994.
La producción primaria del complejo productivo lácteo involucra
más de nueve millones de cabezas —medidas en unidades de gran ganado
(UGG)— y más de once millones de hectáreas de pasto distribuidas en todo
el territorio nacional. La capacidad de carga utilizada en las explotaciones
lecheras es inferior a una UGG por hectárea, aunque las fincas más
productivas reportan una capacidad de carga superior a 1.5 UGG por
hectárea (véase el cuadro 3).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

211

Cuadro 1
COLOMBIA: IMPORTANCIA DEL GANADO ORIENTADO HACIA LA PRODUCCIÓN
DE LECHE, 1995
Inventario destinado a
Producción de leche
Producción de carne
Doble propósito
Total

(000 UGG) a
2 637. 0
10 429. 2
6 575. 5
19 641. 8

Participación (%)
13.4
53.0
33.6
100.0

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Encuesta Nacional Agropecuaria de 1995.
UGG = unidad de gran ganado. Se define como equivalente a cuatro terneros menores de un año, dos
novillos de 12 a 23 meses o un macho o una hembra de más de 24 meses.

a

Cuadro 2
COLOMBIA: APORTE DE LA GANADERÍA AL PRODUCTO INTERNO BRUTO,
1987-1998
Año

PIB pecuario
(millones de pesos de 1975)

1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998

59 621
63 051
66 267
67 969
70 241
69 309
74 430
78 716
83 818
87 888
88 922
90 878

Participación en el PIB
nacional
(%)
9.1
9.2
9.4
9.2
9.4
8.9
9.0
9.2
9.1
9.3
9.2
9.3

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas
(DANE), Cuentas nacionales.

2.

El complejo productivo lácteo y el comercio internacional

Tradicionalmente, el comercio internacional de lácteos del país se ha
orientado más hacia la importación, a fin de cubrir los déficit estacionales.
Contribuye a este comportamiento la preferencia de los consumidores por
un mercado líquido y fresco de lácteos, con las consiguientes barreras que
ello supone para las importaciones. En la década de 1980 los déficit
estacionales de leche empezaron a suplirse a partir de los mismos
excedentes estacionales internos, gracias a la expansión de la ganadería de
doble propósito. En esta forma, las importaciones de lácteos se convirtieron
en una pequeña fracción del consumo interno, la cual, sin embargo, tendió a
cobrar importancia con el auge que registraron estas importaciones a partir
de 1994.

212

CEPAL

Cuadro 3
COLOMBIA: SUPERFICIE DE PASTOS Y CAPACIDAD DE CARGA, 1995
Superficie destinada a

Ganado de leche

3 106.5

Capacidad de
carga
(UGG) a
0.84

Ganado de carne

15 284.8

0.68

Doble propósito

8 188.9

0.80

Total

Superficie
(miles de hectáreas)

26 580.2

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Encuesta Nacional Agropecuaria de 1995.
a
UGG = Unidad de gran ganado.

Entre 1994 y 1997 principalmente, la apreciación persistente de la
moneda nacional favoreció la importación de volúmenes crecientes de
lácteos, como se puede apreciar en el cuadro 4. En este período, el volumen
de las importaciones prácticamente se duplicó, en tanto que el valor creció
mucho más. Aumentaron principalmente las importaciones de leche en
polvo y de quesos maduros o para consumo infantil.
El año 1997 fue particularmente destacado en importaciones, en lo
cual influyeron una sobrevaluación de la moneda nacional, que llegó a ser
hasta de 15% (véase el gráfico 1), las altas existencias de leche en polvo en
algunos países y la caída de los precios internacionales. A ello se añade el
alto precio de la leche líquida con respecto a la leche en polvo (véase el
gráfico 2), lo cual estimuló el ingreso de leche en polvo para su
reconversión. Las deficiencias en los controles sanitarios de la leche en
polvo importada favorecieron el ingreso de leches de bajo precio próximas
al vencimiento. La mayor parte del intercambio externo de Colombia se da
con los países limítrofes. Sobresalen las exportaciones de leche condensada
a Ecuador y de leche en polvo, crema y yogur a Venezuela.
En el conjunto del comercio internacional, según las estimaciones de
la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la participación de
Colombia es mínima, ya que las importaciones y exportaciones no significan
siquiera el 1% del volumen de lácteos que comercializaron los países
miembros de la ALADI en 1995.
Actualmente rige un sistema de franja de precios, complementario al
funcionamiento del arancel externo común (AEC), que apunta a armonizar
los diferentes sistemas que utilizan los países del Grupo Andino para
proteger su producción interna. Mediante este sistema se determinan, sobre
la base de los precios de los mercados de origen de las importaciones,
precios mínimos (pisos) y precios máximos (techos) para la importación de
aquellos productos cuyo precio internacional se caracteriza por la
inestabilidad y por estar altamente subsidiado.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

213

Cuadro 4
COLOMBIA: IMPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS, 1991-1997
(Toneladas, peso neto)
Agrupación
Leche
condensada
Leche en polvo
Leche y nata
Mantequilla
Otros lácteos
Preparaciones
para la
alimentación
infantil
Quesos

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997 a

3

0

39

221

241

1 020

748

3 865

5 216

5 828

3 773

6 701

7 969

12 714

485

2 314

1 232

1 000

1 030

1 232

1

17

24

72

56

125

37

221

1 226

1 800

1 613

1 579

2 564

2 813

2 199

9

442

958

1 354

1 369

1 225

1 031

50

Total general

356

489

410

486

1 010

496

5 655

10 151

10 231

8 394

12 517

15 307

17 409

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Nacional de Planeación (DNP).
a

Los datos llegan hasta julio de 1997.

Gráfico 1
COLOMBIA: ÍNDICE DE LA TASA DE CAMBIO REAL, 1985-1998

Porcentaje

VARIACIÓN ANUAL
35
30
25
20
15
10
5
0
-5
-10
-15
-20
1985

Deflactor IPX/IPM

Deflactor IPP

1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998

Fuente: Banco de la República (BRC).

214

CEPAL

Gráfico 2
COLOMBIA: RELACIÓN DE PRECIOS ENTRE LECHE LÍQUIDA Y LECHE EN
POLVO, 1970-1998
IPP leche líquida / IPP leche en polvo

a

170
150
130
110
90
70
50
30
1970 1972 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998
Fuente: Banco de la República (BRC).
a
IPP: Índice de precios al productor.

Periódicamente, de acuerdo con los precios internacionales de la
leche en polvo, se establecen precios oficiales de referencia, con los cuales se
definen aranceles variables: si el precio es inferior al piso de la franja, se
cobra un arancel adicional para subsanar la diferencia; si el precio está
dentro de la franja, se cobra sólo el impuesto ad valorem, y si el precio es
superior al techo de la franja, se rebaja el arancel.
3.

El complejo productivo lácteo y las políticas macroeconómicas
y sectoriales

Hay dos tipos de políticas que afectan directamente al complejo
lácteo, unas de carácter macroeconómico y otras de carácter sectorial.
i)

Políticas macroeconómicas

Las políticas macroeconómicas con impacto directo sobre el complejo
lácteo en la presente década han sido la apertura de la economía, el
aumento de las tasas de interés y la apreciación del tipo de cambio, las
cuales como se comenta a continuación, tuvieron efectos contradictorios
sobre el complejo productivo a partir de los años noventa.
La liberalización de la economía colombiana significó una
disminución de las tarifas arancelarias, que pasaron de un promedio de
44% en 1989 a uno de 11% en 1993. Además, se simplificó la estructura
arancelaria, se otorgaron facilidades para el ingreso de capitales externos y
para la inversión extranjera y se reestructuró el sector financiero, para
promover un desempeño más eficiente por medio de servicios integrales,

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

215

flexibilización de los encajes y de las operaciones en moneda extranjera, y
otras medidas análogas. De esta forma se generó una amplia liquidez, que,
junto con las altas tasas de interés, permitió la apreciación de la moneda
nacional.
Este proceso de apertura y de liberalización de las importaciones, que
se dio en un período corto (1991-1994), se conjugó con la disminución de los
precios internos para que la superficie cultivada con rubros transitorios
disminuyera apreciablemente —en más de 300 000 hectáreas— entre 1990 y
1995. Parte de la superficie que se dejó de cultivar se volcó, principalmente
entre 1992 y 1994, hacia la actividad más rentable en aquel momento, la
ganadería, que atravesaba por una fase de retención ganadera. Como
resultado de ello, se estima que el inventario ganadero se amplió entre 1993
y 1997 en cerca de 14%, equivalente a más de dos millones de cabezas UGG.
También aumentó el ritmo de crecimiento de la producción nacional de
leche (véanse el cuadro 5 y el gráfico 3).
Por su parte, la apreciación de la moneda afectó al complejo de
manera inmediata, principalmente por la pérdida de competitividad de la
producción nacional. Aunque el país se encuentra en un nivel de
autosuficiencia, se ha frenado el desarrollo de una oferta potencial para el
mercado externo a partir de los excedentes. La industria, a su vez,
aprovechó esta coyuntura para importar maquinaria y renovar los equipos
industriales. En los años noventa se expandió de manera considerable la
capacidad de procesamiento de la industria.

Cuadro 5
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LECHE, 1974-1998
Años

1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986

Producción
de leche
(millones de
litros)
1 594
1 715
1 729
1 734
1 879
2 002
2 098
2 321
2 490
2 647
2 769
2 816
3 017

Producción
de leche per
cápita
(litros)
70
72
73
73
75
82
78
83
87
89
89
89
92

Años

1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998

Producción
de leche
(millones de
litros)
3 143
3 358
3 644
3 917
4 132
4 215
4 426
4 625
4 925
5 172
5 327
5 513

Producción
de leche per
cápita
(litros)
94
100
105
111
115
115
120
123
129
133
138
136

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de cifras oficiales. A partir de 1985, los datos provienen del
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MINAGRICULTURA).

216

CEPAL

Gráfico 3
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LECHE, 1974-1998
220

P r o d u c c ió n m ill o n e s d e l itr o s

200

180

4.000

160
3.000
140

120

2.000

100
1.000
80

60

0
1974

1976

1978

1980

1982

1984

Producción de leche

1986

1988

1990

1992

1994

1996

1998

C o n s u m o p e r c á p it a litr o s p o r p e r s o n a

5.000

Consumo per cápita

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional
de Estadísticas (DANE) y del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MINAGRICULTURA).

Cuadro 6
COLOMBIA: PRODUCCIÓN Y DESTINO DE LA LECHE, 1995
Miles de litros
Producción total

Porcentajes

5 125 184

100

639 626

12.5

Consumo en finca

1 015 722

19.8

Venta

3 469 836

67.7

Uso de la leche
Procesamiento en finca

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Encuesta Nacional Agropecuaria de 1995.

Las tasas de interés, por su parte, registraron niveles especulativos
que lindaron con la usura. En 1995, por ejemplo, la tasa de colocación de
créditos duplicó con creces el nivel interno de inflación. Dado que los
intereses de los créditos destinados al sector agropecuario están atados a las
tasas comerciales de captación, según el nivel de los intereses para los
depósitos a término fijo (DTF), los costos financieros del crédito de fomento
subieron significativamente (véase el gráfico 4), todo lo cual repercutió en
una retracción notoria de la demanda de crédito.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

217

Porcentajes

Gráfico 4
COLOMBIA: TASAS DE INTERÉS E INFLACIÓN, 1986-1998

50
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0

Colocación
Tasa de inflación
promedio anual

86

87

88

89

90

91

92

93

94

95

96

97

98

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Superintendencia Bancaria
(SUPERBANCARIA).

ii)

Políticas sectoriales

Las políticas sectoriales, basadas primordialmente hasta hace un
tiempo en la intervención directa del Estado sobre la comercialización de la
leche, se han modificado considerablemente en los últimos años, para dar
paso a mecanismos y herramientas de regulación, al tiempo que la
participación del sector privado en las políticas sectoriales se hacía cada vez
más importante. Es el caso de los acuerdos entre los agentes que participan
en la cadena de lácteos, denominados convenios de competitividad,
conforme a los cuales se establecen compromisos en lo relativo al precio de
la materia prima, la calidad, las estrategias de modernización y otros
parámetros semejantes.
Entre las políticas sectoriales sobresalen, por su importancia, la
resolución 0427 de julio de 1989, referente a los precios internos de la leche,
y la intervención de los fondos parafiscales, que en el caso del complejo
productivo lácteo corresponden al Fondo Nacional del Ganado y al
Convenio de Competitividad en la cadena de lácteos. A continuación se
comenta sobre cada uno de estos temas.
La resolución 427 de julio de 1989

Las políticas de precios han sido generalmente fuente de conflictos
entre productores, industriales y consumidores. Un motivo de discordia es
la concentración oligopólica de la industria procesadora y su capacidad
para imponer precios a los consumidores y a los productores. El Estado
también ha intervenido en ello, ya que ha tratado de disminuir el impacto
del mayor precio de los lácteos sobre la canasta familiar y la inflación. En el

218

CEPAL

pasado este conflicto se sorteó mediante la intervención sobre los precios,
ya sea hacia la libertad de precios o hacia su control, dependiendo de las
situaciones coyunturales de abastecimiento.
Según diversos análisis de la Corporación de Estudios Ganaderos
(CEGA) (Bejarano, 1986), pueden distinguirse cuatro formas básicas de
manejo de los precios: libertad vigilada, libertad total, control y congelación.
En el país se han aplicado también variantes mixtas, como la libertad de
precios y el control de márgenes, utilizadas en 1967, y el control de precios
y de márgenes, en 1972. De acuerdo con evaluaciones que se han hecho al
respecto, el control de precios se dio con mayor énfasis desde mediados de
los años cincuenta hasta mediados de los años sesenta. La congelación sólo
se aplicó en 1956. Entre 1967 y 1971 se puso en práctica un sistema de
libertad restringida. Entre 1971 y 1979 alternaron el control de precios y la
libertad restringida. Desde 1979 hasta 1981 se permitió la libertad total, y
desde 1981 hasta 1989 se adoptó un régimen de libertad vigilada.
Estos análisis encuentran que el control de precios tiende a asociarse
con una menor tasa de crecimiento de la oferta de leche, en tanto que la
libertad de precios, total o vigilada, se asocia con altas tasas de crecimiento
de la oferta, si bien estos factores no explican totalmente la dinámica de la
producción lechera. Algunos años particularmente ilustrativos al respecto
fueron 1979, 1980 y 1981, cuando la oferta registró las tasas más altas de
crecimiento.
La resolución 0427 de julio de 1989 representó una modalidad
distinta de las cuatro mencionadas, toda vez que disponía que los
industriales debían pagar a los productores un precio mínimo por la leche
cruda puesta en planta, equivalente al 70% del precio de venta de la leche
pasteurizada al consumidor final, calculado éste sobre la base del precio de
la bolsa de mil centímetros cúbicos de leche entera y ajustado según la
calidad de la leche. La resolución, que fue objeto de controversia entre la
industria y los productores, fue derogada en octubre de 1999 debido a la
entrada en vigencia del Acuerdo de Competitividad sobre los lácteos.
Por lo pronto, los mecanismos adoptados por la industria para
competir con las importaciones crecientes, alentadas por la diferencia de
precio, consisten en diversificar su oferta hacia los derivados lácteos
líquidos, cuyos márgenes exceden en mucho a los obtenidos por la venta de
leche pasteurizada; estos derivados líquidos (kumis, yogur, avena, leches
saborizadas) no corren el riesgo inmediato de ser desplazados por las
importaciones. Sin embargo, los productores ya han empezado a sentir el
efecto de las importaciones de leche en polvo, cuyo consumo, como ya se ha
comentado, tiende a sustituir el consumo de leche líquida en ciertos estratos
de la población y en ciertas regiones.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

219

El Fondo Nacional del Ganado y el complejo productivo lácteo

La ley 89 de 1993 creó la cuota de fomento ganadero y lechero y el
Fondo Nacional del Ganado. Mediante esta cuota, que se recauda de la
producción de ganado gordo y de leche, el Fondo Nacional del Ganado
ejecuta diversos programas en beneficio de la ganadería, por ejemplo, en
sanidad
animal,
investigación,
capacitación,
comercialización,
industrialización y fomento del consumo de productos ganaderos. A nivel
de la producción de leche, el Fondo Nacional del Ganado ha promovido
campañas para aumentar el consumo de leche y ha fomentado la
investigación tecnológica y la capacitación empresarial. Además ha hecho
inversiones importantes en la infraestructura de acopio y procesamiento
para beneficio de los productores, ya que tales proyectos se llevan a cabo en
las zonas lecheras.
El Convenio de Competitividad

Este convenio reúne diversos gremios de productores, como la
Asociación Nacional de Productores de Leche (ANALAC) y la Federación
Colombiana de Productores de Leche (FEDECOLECHE); a los industriales,
representados por la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), y al
gobierno, por intermedio del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural
(MINAGRICULTURA). Entre los puntos del Convenio figuran el desarrollo
de la cadena de lácteos hacia una mayor competitividad interna y externa a
partir de condiciones de seguridad en el campo; la creación de un entorno
macroeconómico favorable a la absorción de la producción nacional a
precios competitivos; la disminución de los costos de producción de la leche
y el mejoramiento de la calidad; por último, la regionalización de la cadena
para el desarrollo de la competitividad. Otros aspectos del convenio son el
desarrollo de los mercados internos mediante campañas de expansión del
consumo de leche de buena calidad.
Estos avances significan una normativa e incentivos para que los
precios de compra de la leche, como materia prima o como bien de
consumo, reflejen las calidades que se comercializan. Se requieren, por
tanto, laboratorios que sean fiables y relativamente neutrales frente a la
industria o a los productores. En la actualidad los análisis de calidad de la
leche se hacen en su mayor parte en laboratorios de la industria, lo cual
despierta recelo entre los productores debido a la posición dominante de
aquella en el mercado nacional.
Desde el punto de vista de los productores de leche, el Convenio de
Competitividad, además de afectar la calidad de la leche ofrecida, plantea
la necesidad de disminuir la incidencia de las variaciones estacionales
climáticas sobre la oferta. El fenómeno de El Niño, que ha provocado una
intensa sequía en las zonas ganaderas, ha sido una presión importante que

220

CEPAL

ha obligado a los productores a recurrir al ensilaje y al uso de materias
nutricionales, como leguminosas o subproductos del arroz y los cereales,
que antes no se incorporaban habitualmente en la alimentación.
Los avances del Convenio de Competitividad se refieren a la
necesidad de amortiguar las situaciones de estacionalidad y, por parte de la
industria, de absorber los excedentes lecheros a precios distintos a los
vigentes en períodos deficitarios. Esta alternativa afecta de manera
diferente a las regiones, ya que las variaciones estacionales son típicas de las
zonas de expansión del doble propósito y, en particular, de la Costa Norte.
Calidad de la leche

Éste es un punto crítico en la discusión del Convenio de
Competitividad. Los industriales encuentran que la leche está muy
contaminada debido a malas prácticas culturales, asociadas a la escasa
higiene durante el ordeño y el lavado de los implementos. Todo esto se
agrava con la carencia de una infraestructura de frío adecuada para
conservar la leche. También se encuentran en ella tóxicos, como residuos de
fungicidas, pesticidas, hormonas y antibióticos. Estos residuos no son
problema para los pequeños y medianos industriales que producen leche
pasteurizada o algunos dulces y postres, pero sí lo son para los grandes
industriales, ya que inciden en la calidad de sus productos y en su prestigio
comercial.

II.

Los encadenamientos horizontales y del entorno

1.

Infraestructura de servicios
i)

Abastecimiento de insumos en las zonas productoras

Las zonas productoras cuentan con una oferta suficiente de insumos
a partir de los almacenes locales, de empresas productoras que, en forma
secundaria, acopian y venden insumos, y de representantes de las casas
comerciales. Las cooperativas más grandes, como COLANTA, tienen sus
propios sistemas para abastecer a sus afiliados de sal mineralizada y de
alimentos concentrados, ya sea mediante convenios con empresas
productoras o en su calidad de propietarias de plantas procesadoras de
insumos.
A juicio de algunos agentes entrevistados, no siempre la acción de los
vendedores de insumos es benéfica, ya que sus estrategias comerciales
inducen con frecuencia a sobredimensionar el uso de algunos insumos,
como alimentos concentrados o insumos químicos en las praderas, en
detrimento de la rentabilidad de la explotación lechera y de la calidad del

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

221

producto. Para mejorar sus ventas, los laboratorios, las empresas
acopiadoras y los almacenes suelen ofrecer, además de los insumos mismos,
el servicio correspondiente de asistencia técnica, el cual se cobra o no según
la importancia del cliente.
La oferta de algunos insumos, como alimentos concentrados, drogas
y fertilizantes, se caracteriza por su estructura oligopólica. Los productores
tratan de mejorar su capacidad de negociación en la compra de los insumos
por medio de cooperativas y de organizaciones gremiales o de fomento,
entidades que negocian grandes volúmenes con las casas proveedoras a fin
de conseguir precios favorables.
Alimentos concentrados

No obstante la presión de las empresas acopiadoras sobre las zonas
especializadas en la producción de leche, el consumo de alimentos
concentrados se mantiene estable. Las ventas de alimentos concentrados
para ganadería bovina representan 6% del total, ya que la mayor parte de la
oferta se destina a la producción avícola.
Las plantas de alimentos concentrados se localizan en las ciudades,
principalmente en Bogotá, D.C. y Medellín, debido a que sus principales
mercados, la industria avícola y porcina, se encuentran cerca de los centros
urbanos. Por ello, los costos de transporte de la materia prima son altos, ya
que sus principales componentes, torta de palmiste, alfalfa, henos y
cascarillas de algodón y de palmiste, se deben movilizar desde largas
distancias.
Esta industria está bastante concentrada; tres empresas prácticamente
dominan el mercado y tienen, por tanto, la capacidad de fijar los precios.
Sin embargo, como ya se comentó, una de las grandes innovaciones del
sector productivo pecuario es que muchas empresas han comenzado a
producir su propio alimento, con lo cual se han restringido las posibilidades
de expansión de la industria de alimentos concentrados. Los ganaderos
hacen sus propias dietas a partir de maíz con melaza, cascarillas y
premezclas. COLANTA, por ejemplo, empezó hace poco tiempo a producir
alimentos concentrados para abastecer a sus afiliados.
Por otra parte, la Corporación Colombiana de Investigación Agraria
(CORPOICA) ha ampliado sus esfuerzos por estimular la producción de
alimentos para el ganado en la finca, con respuestas relativamente exitosas
en la Costa Norte, donde hay problemas de nutrición durante las épocas de
sequía.

222

CEPAL

Semillas para pastos

Se producen semillas para pasto para establecer praderas tropicales.
Las semillas para forrajes propios de clima frío se importan. Hay dos
entidades que hacen investigación sobre pastos y leguminosas: la
CORPOICA y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). El
sector privado participa en la multiplicación de semillas y en su
comercialización. Además, los propios productores lecheros hacen
reproducción de semillas.
Drogas y vacunas

Las vacunas se destinan prioritariamente hacia tres epizootias (aftosa,
brucelosis y carbones). Todas las vacunas son producidas en el país. En la
actualidad está en curso una amplia campaña para erradicar la aftosa, como
una condición básica para mejorar el posicionamiento de la producción
nacional en mercados no aftosos. La cobertura de la vacunación recae
prioritariamente sobre las ganaderías localizadas en zonas de tránsito
frecuente.
Los mayores problemas se dan en el proceso de distribución, ya que
con frecuencia los almacenes no se cuidan de conservar en forma adecuada
las vacunas. Los ganaderos tienen limitaciones para conseguirse algunas
vacunas y aplicarlas de manera continua en las condiciones apropiadas.
Las drogas, que suman al menos 1 500 registros, son producidas por
más de cien empresas, algunas de ellas filiales de empresas multinacionales.
Las drogas son los insumos que experimentan mayor aumento de precio, a
lo cual contribuye el hecho de que su suministro depende en su mayor
parte del mercado externo. Los precios de estos insumos son establecidos
desde la casa matriz. Cerca de la cuarta parte del mercado de drogas para
ganadería son antibióticos. Siguen en importancia los desparasitantes.
Reproductores y semen para inseminación artificial

La oferta de pies de cría (reproductores y vacas) para la ganadería
productiva está formada por cuatro tipos de ganado: primero, el ganado
importado de alta calificación y especialización, como Brahman, Jersey y
Holstein, con certificación de origen y pruebas de progenie, el cual se cotiza
a altos precios; segundo, pies de cría de ganaderías especializadas en la
reproducción de ganado puro seleccionado, con precios relativamente altos;
tercero, animales de mediana calificación ofrecidos por ganaderías no
especializadas (Cebú, Pardo, Holstein) que son la base de un mercado de
reproductores; por último, un ganado que se origina en núcleos de razas
criollas y otros cruces, en los que la CORPOICA tiene una actividad
importante.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

223

A su vez, la oferta de inseminación artificial corresponde en su
mayor parte a subsidiarias de empresas extranjeras que importan y
distribuyen el semen para ganaderías especializadas de leche y carne, y que
suelen al mismo tiempo capacitar a los productores en las técnicas de
inseminación artificial. Hay otra oferta que se origina en iniciativas
individuales internas, pero éstas carecen del respaldo de pruebas
certificadas sobre la calidad reproductiva.
Servicio de asistencia técnica

En general se dispone de una buena oferta de técnicos, aunque la
mayor parte de los productores demandan este tipo de servicios ante
situaciones de emergencia. Las universidades regionales localizadas en las
principales zonas de producción cuentan con facultades de veterinaria y
zootecnia. Las grandes empresas acopiadoras tienen departamentos de
asistencia técnica para sus proveedores; los almacenes de insumos también
disponen de asistencia técnica para sus clientes.
La necesidad de incorporar o intensificar la producción de alimento
para el ganado en las explotaciones sometidas a los rigores del verano, ha
obligado a hacer hincapié en un manejo más agronómico de lo usual. En
esta forma surgen nuevas exigencias a nivel técnico (productividad del
hato, de los suelos y del sistema agricultura-ganadería), que no siempre
pueden ser satisfechas por los profesionales especializados en zootecnia,
medicina veterinaria o agronomía. Los agricultores que se trasladaron a la
ganadería o ampliaron este tipo de producción han mostrado un
desempeño más exitoso que los ganaderos en la producción de alimentos y
forrajes, lo cual se manifiesta en que evalúan el resultado de la actividad
más por el valor generado por hectárea de tierra que por el valor generado
por cabeza, como acostumbran hacerlo los ganaderos.
ii)

Investigación tecnológica

El apoyo tecnológico al complejo productivo lácteo se suministra,
formalmente, en tres frentes: el de la producción primaria, a cargo de la
CORPOICA; el industrial, por medio del Instituto de Ciencia y Tecnología
de Alimentos (ICTA), y el de la capacitación y la aplicación de tecnología,
por cuenta del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
Investigación para la producción primaria

La CORPOICA está poniendo en práctica en estos momentos un plan
de modernización de la ganadería. La entidad, antes de adoptar la
estructura con que opera actualmente, centraba su investigación en sistemas
de producción ganaderos especializados en carne y en leche, con el
propósito fundamental de elevar el rendimiento. Toda su estrategia

224

CEPAL

apuntaba a lo mismo, en los cultivos y en las actividades pecuarias, y no
hacía evaluaciones económicas que determinaran si era factible o no
adoptar sus propuestas tecnológicas.
Por su parte, el doble propósito se desarrolló de manera espontánea,
sin el apoyo explícito de la CORPOICA, dado su carácter de sistema de
producción no especializado. Sólo en los últimos años se ha replanteado
este injustificado abandono, particularmente con el plan de modernización,
el cual desarrolla estrategias investigativas para regiones ecológicas
variadas, como el trópico alto, el trópico medio y el trópico bajo. Mediante
equipos interdisciplinarios se hacen investigaciones y se adapta tecnología
para la lechería tropical y los sistemas de doble propósito.
Una innovación importante del plan de modernización con respecto
al pasado es que reemplaza en cierto modo la visión especializada, centrada
en la obtención de altos rendimientos, por una más flexible, que incorpora
el entorno en el sistema productivo (compatible con la perspectiva de
complejo productivo). De esta forma se trabaja sobre los encadenamientos
que se establecen entre la actividad agrícola y la actividad pecuaria a través
de las alternativas de nutrición. Así, los cultivos transitorios que se vieron
afectados por la baja rentabilidad, como el algodón, el arroz, el sorgo o la
soya, son valorizados en estos sistemas como complementos importantes en
la nutrición del ganado.
Esta visión de complejo productivo regional se manifiesta en los
objetivos del mencionado plan de modernización, toda vez que éste
propone diseñar modelos de desarrollo ganaderos regionales de acuerdo
con los aspectos biofísicos, socioeconómicos, ecológicos y comerciales de la
zona en cuestión. Las combinaciones sistémicas se manifiestan a nivel de
finca en el cultivo de alimentos como leguminosas, pastos forrajeros o
cereales; en sistemas de rotación de pastos de alto rendimiento con arroz en
suelos de altillanura, o en el surgimiento reciente de fincas especializadas
en el cultivo y suministro de alimentos y de forrajes para el abastecimiento
de las ganaderías locales.
Otro cambio notable con respecto a épocas pasadas es que las partes
han convenido que la investigación debe atender las necesidades no sólo de
los productores, sino también de los restantes agentes de la cadena de
lácteos. Estos acuerdos se conciertan en comités regionales en los que se
establecen prioridades. Los gremios de productores son importantes para la
concertación de los programas de investigación a nivel nacional, como el
Plan de Modernización de la Ganadería.
Los esfuerzos investigativos de la CORPOICA se orientan en la
actualidad a disminuir la estacionalidad de la producción de forrajes, a
corregir la degradación de los recursos productivos, a controlar la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

225

incidencia de las enfermedades, a desarrollar tecnologías de producción y
posproducción para mejorar los procesos de transformación de la leche y
elevar, en consecuencia, su calidad y su consumo. El fomento de sistemas
agrosilvopastoriles se considera primordial para mejorar las explotaciones
de doble propósito del trópico bajo, principalmente por su capacidad de
incidir sobre la alimentación durante las épocas de sequía.
Adaptación de tecnología industrial y capacitación

El ICTA era hasta hace unos años una entidad de apoyo para la
industria en los procesos de adaptación tecnológica. La suscripción de
algunos convenios con el Gobierno de Italia le permitió aplicar nuevas
tecnologías para producir quesos y derivados lácteos. Sin embargo, el
instituto está hoy seriamente debilitado en lo que se refiere a lácteos, ya que
la planta básica está reducida a dos especialistas, cuya actividad gira en su
mayor parte alrededor del laboratorio y están casi siempre ocupados en
hacer pruebas de calidad para la industria.
El SENA es la entidad oficial de mayor peso en la capacitación y
aplicación de tecnología en lácteos y en la formación de personal calificado.
Ha vivido varias etapas en esta labor: en una etapa anterior a los procesos
de apertura, iniciados en los años noventa, ejerció cierto liderazgo en el
desarrollo de los lácteos, pero, con la intensificación de la competencia
durante la apertura, las industrias debieron aumentar su capacidad y
mejorar aún más su oferta, por lo cual emprendieron inversiones y
promovieron la capacitación del personal en el exterior, hecho que dejó
entonces al SENA en situación de desventaja con respecto a los esfuerzos de
la empresa privada.
Sin embargo, el servicio está llevando a cabo en estos momentos un
proceso de reestructuración, que implica definir estrategias de capacitación
en acuerdo con la industria; intensificar la capacitación en tecnología de
lácteos mediante cursos de mayor duración que los tradicionales y nuevos
perfiles ocupacionales para los trabajadores de esta industria, acordes con el
mayor grado de especialización requerido por las empresas
manufactureras, que serían objeto de formación por parte del SENA. Es de
notar que las universidades regionales también participan, merced a
convenios con el SENA, en la capacitación en la tecnología pertinente.
El SENA trabaja actualmente en la definición de los estándares de
competencia laboral que se requieren para el desempeño de los
trabajadores, definición que se está realizando en concertación con el sector
productivo, los trabajadores, los centros de investigación y el sector
educativo. Una vez normalizadas las competencias, hay que evaluarlas y
certificarlas según el dominio que tenga el trabajador de los conocimientos,
habilidades y destrezas que debe aplicar en el sitio de trabajo.

226

CEPAL

Algunos aspectos interesantes en la definición de la competencia
laboral son sus componentes, ya que entre ellos figuran no sólo los
conocimientos y las habilidades del trabajador, sino también, de manera
importante, una serie de actitudes como las de cooperación, adaptación,
liderazgo y sentido de la socialización, y valores como responsabilidad,
honradez, rectitud, altruismo y espíritu de equipo.
Quizá la más seria deficiencia del complejo productivo lácteo (o el
punto donde más parecen faltarle encadenamientos eficaces) corresponde a
un vacío en las innovaciones tecnológicas, tarea que debería estar liderada
por entidades nacionales con la capacidad necesaria para ello. Hoy, las
adaptaciones de tecnología corren totalmente por cuenta del sector privado,
a partir de las innovaciones que se hacen en otros países, es decir, por
imitación, con algunas excepciones. Pero para los productos o los
subproductos autóctonos se carece de mejoras tecnológicas de origen
nacional, no obstante que algunos de estos rubros cuentan con un mercado
industrial e institucional no desdeñable, como sucede con el queso costeño
y el doble crema, o con el suero, que no es utilizado sino en mínima
cantidad en el procesamiento industrial.
Además de la formación tecnológica, otro tipo de capacitación cobra
cada vez mayor importancia, a saber, la relativa a administración y gestión
empresarial de las fincas y de la producción de lácteos. Según los gremios
de productores, para que la aplicación de mejores tecnologías en la
producción resulte más eficaz, es necesario un esfuerzo en el plano
empresarial y comercial, y por esa razón han suscrito convenios de
capacitación con entidades como el Centro Internacional de Capacitación en
Desarrollo Pecuario (CICADEP), que hacen hincapié en la gestión técnicoempresarial.
2.

Estructuras organizativas
i)

Los gremios y sus estrategias

La Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGAN) y la ANALAC
son los principales gremios que representan a los ganaderos de leche y de
doble propósito. Además, hay numerosos gremios regionales y asociaciones
especializadas por tipo de ganado (Asoholstein, Asocebú y otros). El gremio
representativo de la industria es la ANDI, a través de la Cámara de
Alimentos.
Los gremios de productores de leche y los industriales, han tenido
siempre un papel protagónico en lo que concierne a políticas de
comercialización, como lo demuestran los acuerdos sobre control de
precios. Muchos observadores críticos del papel tradicional de los gremios
los caracterizan como organismos cuyo principal interés es defender la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

227

obtención de rentas, sin que sus esfuerzos trasciendan hacia mejoras en la
competitividad de los productos.
Sin embargo, el marginamiento del Estado de una intervención
sectorial activa ha replanteado el papel que desempeñan los gremios, los
cuales se han visto enfrentados a la necesidad de defender con mayor vigor
los intereses que representan. Es ilustrativa al respecto la estrategia de los
gremios productores de leche: gracias a los recursos que provienen del
Fondo Nacional del Ganado, su gestión en los últimos años se ha orientado
a conseguir mayor poder de negociación en un mercado sumamente
concentrado y disputado. Para ello han comenzado a apoyar directamente
los esfuerzos de los productores hacia el desarrollo de una infraestructura
comercial y de transformación en las zonas de producción. Con frecuencia
las reacciones de la competencia han sido agresivas (guerra de precios al
consumidor o al productor), hasta el punto de provocar el fracaso de
algunos de estos proyectos.
Los demás esfuerzos gremiales ya han sido comentados: además de
mejorar la capacidad de negociación de los productores, los gremios
organizan campañas de sanidad, de control de la aftosa, programas de
capacitación y de promoción del consumo de la leche. Por su parte el
gremio de la industria, la ANDI, no tiene un papel tan activo como los
gremios de productores. Sus principales funciones son las de representar a
los industriales ante los distintos comités de concertación y mejorar su
capacidad de negociación en las conversaciones tripartitas con el gobierno y
los productores.
ii)

Organizaciones empresariales

Las organizaciones empresariales giran principalmente alrededor de
los productores y de los industriales de la leche. La región es el principal
espacio de referencia en que se desenvuelve la actividad gremial y
productiva; la organización empresarial usualmente abarca el acopio y la
compra de la leche y su transformación al menos hacia leche pasteurizada.
Los productores de leche se han visto obligados a organizarse en
cooperativas, particularmente en aquellas zonas que han estado sometidas a
situaciones productivas extremas. Así ha sucedido principalmente en la
costa norte, donde las variaciones estacionales marcadas y la sobreoferta de
excedentes dieron lugar en el pasado a abusos por parte de las empresas
acopiadoras. Esto los ha llevado a organizarse en cooperativas, que
garantizan un precio mínimo y un mercado seguro. Es en la costa donde las
cooperativas son más fuertes, si bien no han logrado un desarrollo tan
apreciable como el de la cooperativa COLANTA.

228

CEPAL

Las cooperativas están afectadas por serios problemas que les
impiden consolidarse: el escaso número de pequeños productores de leche
que reúnen y la tendencia de sus integrantes a abandonar el esquema
cooperativo para adoptar otras formas de organización, como la de
sociedad limitada o la sociedad por acciones, a causa de la diferencia de
tamaño y de capacidad económica de los socios. Otra seria limitación es que
son, la mayor parte de las veces, cerradas o tienen restricciones de
acceso que inhiben el ingreso a los productores más pequeños, si bien
también éstos se benefician de sus actividades. Además, no existe un
organismo superior que vigile las cooperativas y garantice un
funcionamiento eficiente.
La participación de las cooperativas en el acopio de leche ha
aumentado en el último tiempo, principalmente a partir de la expansión de
la principal cooperativa del país, COLANTA. Se estima que al menos un
30% de la leche se comercializa a través de las cooperativas. Sin embargo,
cada vez se ha hecho notar con mayor insistencia la necesidad en que se
hallan algunas de estas cooperativas, principalmente las más exitosas, de
convertirse en sociedades anónimas o limitadas para aumentar sus
posibilidades de capitalización.
Otro problema de las cooperativas lecheras es la elevada mortalidad
que registran. Son dos las causas principales: en primer término, los malos
manejos o la administración deficiente, y, en segundo lugar, el
incumplimiento de los contratos (que son verbales) por parte de los socios,
que durante las épocas de escasez y de altos precios desvían la leche hacia
otros compradores que pagan mejor, en tanto que en épocas de abundancia
las cooperativas se ven sobreabastecidas, pero de todos modos pagan a sus
socios precios mayores que los otros compradores.
Como ya se dijo, los industriales de la leche están unidos
gremialmente en la ANDI. Las industrias de menos capacidad sólo
intervienen en el nivel puramente regional o local, en tanto que las más
grandes, de manera acorde con los subclusters que ya se han mencionado,
establecen filiales o empresas a nivel regional para competir con las
empresas de mayor tradición y liderazgo en cada subcluster.
La estructura organizativa de la industria de lácteos, al igual como
sucede con muchas organizaciones de productores, es cerrada, y los
particulares tienen un mínimo acceso a ella por medio del mercado
accionario. Las empresas más grandes del país, distintas de las
cooperativas, están organizadas como sociedades por acciones, las cuales
pertenecen a un pequeño número de propietarios o a conglomerados
económicos. En las empresas más pequeñas, en cambio, predomina la
propiedad de familias que han participado durante varias generaciones en

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

229

el negocio, y que por lo mismo se resisten a innovar, o a perder parte de su
poder y control, como sucedería si ensayaran estructuras más competitivas,
sea mediante fusiones o de sociedades estratégicas.
iii)

Organizaciones horizontales

Entre las estructuras organizativas horizontales, esto es, de tipo
espacial y regional, se pueden mencionar, entre otras, los gremios que
intervienen en las regiones, las agrupaciones de productores, las industrias
localizadas en las zonas de producción, las universidades, los institutos de
investigación y las entidades privadas que venden insumos y facilitan
créditos.
El déficit más evidente de las estructuras organizativas privadas es el
que se observa en las organizaciones de productores pequeños o localizados
en las zonas de abastecimiento alrededor de las grandes ciudades. Ello
obedece a la débil capacidad organizativa de este tipo de productores y, en
segundo término, al hecho de que los productores que están bien situados
con respecto a los mercados urbanos cuentan con una red diversa y
competitiva de empresas acopiadoras, por lo que no tienen problemas para
comercializar sus productos.
Financiación

La demanda de financiación para la ganadería se puede
descomponer en dos grandes rubros: uno, el destinado al sostenimiento
habitual de las explotaciones, en el cual las principales entidades que
suministran crédito son las empresas acopiadoras, las cooperativas, los
almacenes de insumos y, en menor proporción, el sector financiero formal.
El otro rubro es el de la inversión, que incluye principalmente el
establecimiento de praderas y la compra de vientres. La Financiera para el
Sector Agropecuario (FINAGRO) es la entidad que suministra crédito de
fomento a través de la banca tanto para inversiones como para capital de
trabajo.
El valor de los créditos para inversión sigue un comportamiento
cíclico, acorde con el ciclo ganadero. Los aumentos de las tasas de interés
han acentuado las restricciones en la demanda de crédito a partir de 1995,
tal como se presenta en los cuadros 7 y 8.
En beneficio de la claridad de los cuadros y gráficos relacionados con
los créditos de FINAGRO, es conveniente tener en cuenta lo siguiente:
FINAGRO es un banco de segundo piso que suministra créditos a los
productores a través de intermediarios financieros. El depósito a término
fijo (DTF) es la base para establecer el costo financiero de los préstamos; se
trata de un documento o título representativo del valor de captación en el
mercado financiero, cuya tasa de interés está sujeta a la oferta y la demanda

230

CEPAL

de recursos en ese mercado, aunque usualmente excede la tasa de inflación
anual. El intermediario financiero, que coloca los recursos de FINAGRO,
paga a ésta una tasa de redescuento (o un interés) y aporta una pequeña
fracción de capital en préstamo, ya que la fracción restante (o margen de
redescuento) la pone FINAGRO. Como se observa en el cuadro 8, la porción
de los recursos que aporta FINAGRO oscila entre el 70% y 95% del total
prestado. En esta forma, al intermediario financiero le queda un margen de
utilidad por la operación de crédito equivalente a la diferencia entre la tasa
de interés que le cobra al productor y la tasa de redescuento. Este margen o
ganancia, como se deduce del cuadro 8, le significó al intermediario, en
1996, entre ocho y diez puntos de la tasa de interés final.
Cuadro 7
COLOMBIA: CRÉDITOS DE FINAGRO, 1991-1998
(Miles de millones de pesos constantes)
1991
Cría, leche y
doble propósito
Pasto
tecnificado
Pasto tradicional
Pasto y forrajes
Vientres bovinos
de leche
Total

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

9 031
863

28 263
19 224

26 030
27 387

38 697
22 051

17 021
22 019

6 233
14 879

3 625
10 684

4 058
5 311

201
0

2 880
390

2 804
2 955

2 240
7 499

1 225
10 411

1 424
8 136

1 149
4 085

239
3 113

38 335 65 168 76 142 85 176 76 082
48 430 115 925 135 318 155 662 126 759

44 428
75 100

37 039
56 582

21 816
34 538

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Financiera para el Sector Agropecuario
(FINAGRO).

Un aspecto importante de la financiación es el amplio uso que han
hecho los ganaderos de un mecanismo diseñado por FINAGRO para el
fomento de la inversión y de la capitalización. Se trata del Incentivo de
Capitalización Rural (ICR), que tiene la ventaja de que la entidad de
fomento, FINAGRO, abona el 40% del saldo de capital de los proyectos
para los pequeños productores y el 30% para los medianos y grandes. Las
empresas acopiadoras, con vistas a mejorar la calidad de la leche, han
inducido a los productores a utilizar este mecanismo para la instalación de
tanques enfriadores en la finca. Puesto que estos tanques se justifican
individualmente para producciones que excedan de mil litros, en las zonas
donde predominan los pequeños productores se ha recurrido a la estrategia
de instalar tanques comunitarios.

Tasa de interés
1991

1992

1993

1994

Tasa de redescuento
1995

1996 1991

1992

1993

1994

1995

Margen de redescuento (en porcentaje)
1996

1991 1992

1993

1994

1995

1996
Mar.96 De allí
en
adelante

CAPITAL DE
TRABAJO
Plazo inferior a
dos años
Pequeños
productores

DTF-4 DTF-2 DTF+2 Hasta Hasta DTF+4 DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 70
DTF+2 DTF+2

70

70

70

85

85

95

Otros
productores

DTF+4 Hasta Hasta Hasta Hasta DTF+8 DTF
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6

DTF+1 70

60

60

60

85

85

85

Pequeños
productores

DTF-4 DTF-2 DTF+2 Hasta Hasta DTF+4 DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 70
DTF+2 DTF+2

80

80

85

85

85

95

Grandes
productores

DTF+4 Hasta Hasta Hasta Hasta DTF+8 DTF
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6

DTF+1 DTF+1 DTF+2 70

80

80

85

85

85

95

DTF-4 DTF-2 DTF+2 Hasta Hasta DTF+4 DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 70
DTF+2 DTF+2

80

80

95

95

95

95

Grandes
DTF+4 Hasta Hasta Hasta Hasta DTF+8 DTF
DTF
DTF
DTF+2 DTF+2 DTF+2 70 80
productores
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Financiera para el Sector Agropecuario (FINAGRO).
Nota: DTF = depósitos a término fijo.

80

95

95

95

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 8
CONDICIONES FINANCIERAS DE FINAGRO, 1991-1996

95

DTF

DTF

DTF

DTF

INVERSIÓN
Plazo igual a 2
años e inferior
a 5 años

DTF

DTF

Plazo igual o
superior a 5
años
Pequeños
productores

231

232

CEPAL

En general, en las zonas de doble propósito no hay entidades
financieras privadas que mejoren las posibilidades de contratar créditos.
Las principales razones son la inseguridad que prevalece en las zonas
rurales y la escasa disposición de los organismos financieros privados a
aportar recursos a las actividades agropecuarias. Estas actividades en
general se consideran poco rentables y de alto riesgo, por lo que el grueso
del financiamiento es otorgado por las empresas acopiadoras, que cuentan
con la garantía del producto para pagarse de las posibles deudas.
Las empresas procesadoras y acopiadoras que suministran créditos a
los productores aplican una política restrictiva al respecto, pues tratan de
que la mayor parte de éstos tengan efectos directos sobre la productividad y
no signifiquen un aumento del consumo personal sin un respaldo acorde en
los niveles de producción, por lo que una fracción considerable de los
créditos se otorga en especie. También procuran que el endeudamiento no
comprometa los ingresos de los productores más allá del 30%.
3.

La inseguridad, la violencia y la economía ilegal

Todos estos factores influyen indistintamente sobre el complejo
productivo lácteo. Entre los efectos más evidentes se encuentran los
siguientes:
Impacto sobre el precio de la tierra y los mercados de
aprovisionamiento: Alrededor de las grandes ciudades hay unas especies
de cinturones en los cuales la inseguridad es menor. Los precios de la tierra,
por la misma razón, y por otras propias de la expansión urbana, exceden
hasta 40 y 50 veces los precios vigentes en zonas más lejanas. Las empresas
prefieren acopiar en esas franjas de seguridad, así los precios sean hasta un
50% más altos que en las zonas más alejadas. En esta forma se consolidan
los subclusters regionales por razones de inseguridad y, simultáneamente,
los altos precios de la tierra estimulan la producción ganadera en tierras
alejadas, de más bajo precio.
Impacto sobre la reinversión productiva: Las zonas afectadas por la
inseguridad se caracterizan por tener explotaciones extensivas, en las que la
mano de obra es poco calificada y se selecciona más por razones de
confianza que de destreza técnica. La reinversión es mínima, ya que
mientras más visible es, más se expone el propietario a tener que pagar
cuotas (o “vacunas”) más altas, ya sea a la guerrilla o a los grupos armados
que actúan en la región.
Ausentismo de los propietarios: En las zonas aquejadas por la
inseguridad, los propietarios evitan visitar sus fincas por temor al secuestro.
El manejo de las fincas corre por cuenta de los administradores, quienes
carecen de capacidad para tomar decisiones o no cuentan con la suficiente

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

233

formación técnica para hacerlo de manera eficiente. El ausentismo de los
propietarios se traduce no sólo en una baja reinversión, sino en el débil
desarrollo de las regiones, ya que las cabeceras municipales no son sitios
atractivos para el arraigo de los propietarios amenazados.
Mayores costos de transacción: La inseguridad obliga a las empresas
productoras a pagar escoltas para los vehículos que transportan productos
lácteos procesados, o a entregar las rutas de distribución a particulares que
carecen de la idoneidad y de los medios adecuados para distribuir
productos en las mejores condiciones.
Débil especialización por combinación con actividades
clandestinas: En algunas zonas donde se realizan actividades relacionadas
con el cultivo o transformación de la coca, la ganadería ha sido durante
mucho tiempo una actividad marginal o complementaria. Por esta razón
hay un sobredimensionamiento de las inversiones, a la par con un manejo
poco técnico de la actividad. Sin embargo, según la información obtenida
recientemente en entrevistas, las acciones emprendidas en los últimos años
contra esta economía clandestina han obligado a fortalecer las actividades
productivas legales, como la ganadería.
Localización de la infraestructura de procesamiento en los centros
urbanos: Los problemas de inseguridad impiden la materialización de un
factor tan importante de la competitividad, como es el que las plantas de
procesamiento estén situadas en las mismas zonas de producción. La mayor
parte de la infraestructura industrial se localiza en dos grandes ciudades,
Bogotá, D.C., y Medellín o en su área metropolitana. Los centros urbanos
cercanos a las zonas de producción, como Barranquilla, Valledupar o Santa
Marta, concentran una menor proporción de la oferta industrial.
Restricciones en el desarrollo de las organizaciones de productores:
La exclusión de los pequeños productores de algunas organizaciones
regionales impulsadas por productores de mayor tamaño, se asocia con
frecuencia al temor que sienten estos últimos por la información que los
primeros puedan suministrar a los grupos armados que actúan en la zona,
sobre la solvencia económica de los distintos miembros de las asociaciones
de productores.
4.

Políticas que afectan el entorno regional: los procesos de
descentralización

En 1986 el país emprendió un proceso de descentralización, en cuyo
marco institucional figuran la elección popular de los alcaldes, la cesión del
impuesto de valor agregado a los municipios para atender demandas
sociales y de infraestructura urbana, y el estatuto de descentralización, en el

234

CEPAL

cual se asignan competencias a los municipios y se los responsabiliza de la
formulación y ejecución de planes integrales de desarrollo.
En virtud de estas nuevas políticas, los municipios están facultados
para canalizar recursos de inversión hacia programas prioritarios rurales.
Estas facultades han aprovechado algunos municipios para fomentar la
creación de una red de acopio y de procesamiento de leche. Estas iniciativas
suelen tropezar con algunos problemas, como la atomización de los
proyectos, pues no todos se hacen con una perspectiva regional, y por ello
fracasan, o por montar proyectos que prontamente dejan de tener vigencia,
como ha sucedido con algunos tanques enfriadores de gran capacidad que
establecieron algunos agentes intermediarios, pero que fueron suplantados
por tanques individuales y quedaron en el abandono.
Una posibilidad importante que ofrecen estas políticas de
descentralización en las explotaciones ganaderas es la consolidación del
servicio de asistencia técnica a través de las Unidades Municipales de
Asistencia Técnica (UMATA), las cuales todavía son muy débiles para
prestar un apoyo más calificado y de mayor cobertura. Sin embargo, se
espera que a largo plazo las UMATA se consoliden, gocen de cierta
autonomía y cuenten con algunos recursos para organizar programas de
desarrollo productivo.

III.

Los encadenamientos verticales

1.

Producción de leche

La producción de leche de Colombia fue de aproximadamente
5 500 millones de litros, volumen que excede ampliamente la producción de
los países andinos vecinos (Ecuador, Perú y Venezuela). La tasa de
crecimiento de la producción de leche en la década de 1980 y en lo que va
corrido de la de 1990, fue en promedio, superior al 5% anual, como se
observa en el cuadro 5, superando generosamente la tasa de crecimiento
poblacional. Como resultado de ello, la disponibilidad bruta per cápita de
leche entre 1980 y 1996 aumentó en más de 85%. En 1998 se estimaba que
alcanzaba a 136 litros por persona al año.
Varios factores explican este comportamiento positivo de la oferta de
leche. Por una parte, la expansión del doble propósito, como resultado de
las presiones de la industria para lograr el autoabastecimiento ante la
creciente demanda de las ciudades. Algunas industrias como CICOLAC y
Nestlé instalaron redes de acopio en zonas donde las explotaciones de doble
propósito habían logrado consolidarse. Mediante políticas de fomento,
crédito, apoyo tecnológico y comercialización asegurada, estas
multinacionales lograron desarrollar una creciente oferta de leche.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

235

La política de precios —que apuntaba primero hacia una libertad
vigilada y luego hacia una libertad condicionada— ha sido también
importante, ya que le ha garantizado al subsector márgenes de ganancia
superiores al resto del sector agropecuario. Durante largo tiempo, al menos
entre 1980 y 1997, los precios de los productos lácteos pagados al productor
fueron notablemente superiores a los del grupo de productos formado por
agricultura, caza, silvicultura y pesca. Aunque después de 1995 el precio al
productor lácteo ha tendido a la baja, sigue por encima de los precios
percibidos por los demás productores agropecuarios.
El efecto expansivo de la producción de leche ha sido visible en la
mayor parte del territorio nacional. Zonas que se habían tornado
marginales en cultivos transitorios poco competitivos frente a las
importaciones, como trigo, cebada y maíz, fueron convirtiéndose en
productoras de leche. El impacto regional de la producción lechera se
puede medir indirectamente por el aumento de la demanda de insumos,
servicios y mano de obra, que representan entre un 40% y 60% de los
egresos de la finca, demanda que está alimentada por una red de
abastecimiento basada en el trabajo local y en los almacenes de distribución
de insumos.
La oferta de la finca a partir de la obtención de la leche da origen a
otras redes comerciales, dedicadas a quesos artesanales, terneros destetos y
leche. Menos de 70% de la producción total de leche se destina a la venta. El
resto se consume o se procesa en la finca, lo cual muestra la importancia
que tienen la producción artesanal y las actividades de cría. Esta estructura,
entonces, da lugar a tres redes comerciales distintas: la de acopio de quesos
artesanales, de destetos y de leche (para su procesamiento y consumo en las
ciudades).
De estas tres redes comerciales, la más moderna, por su carácter
industrial, es la de la leche. A diferencia de las otras dos, esta última red
moviliza intermediarios o acopiadores con medios especializados de
transporte, tales como carrotanques refrigerados, al tiempo que necesita
plantas de acopio y de procesamiento y de vehículos especializados para el
reparto detallista. Las otras dos redes son en gran parte residuales al
mercado de la leche y se caracterizan por un manejo empírico deficiente,
con un grado mínimo de tecnificación. Por consiguiente, es el mercado de la
leche para procesamiento y consumo urbano el que dinamiza y define el
ritmo de cambio y de intensificación técnica de las explotaciones lecheras.
Esta conducta es evidente en las zonas especializadas, las cuales se
corresponden con una menor proporción de uso de la leche en finca.
La leche vendida se destina a procesos industriales de pasteurización,
a la producción de derivados tales como quesos, kumis, yogur, mantequilla,

236

CEPAL

helados y dulces, y a la producción de leche en polvo. Según los estudios de
la CEGA, el mercado de leche pasteurizada como el de derivados lácteos
han sido bastante dinámicos en el último quinquenio, en correspondencia
con el crecimiento de la población urbana, el aumento de los ingresos de la
población y la mayor eficiencia industrial. En cambio, el consumo de leche
en polvo pierde terreno a largo plazo ante los hábitos y preferencias de la
población por el consumo de leche fresca; sólo parece haberse recuperado
últimamente en los estratos de bajos ingresos y en algunas regiones, gracias
a una diferencia de precios favorable al consumidor de leche en polvo. Los
lácteos procesados se distribuyen por las redes detallistas pertenecientes a
las industrias, merced a los contratos suscritos con los comerciantes
mayoristas y mediante el suministro directo al sector institucional.
Paralelamente con los procesos industriales, hay un sector artesanal
que labora en las ciudades y en las cabeceras de zonas productoras de leche
con quesos y algunos productos derivados de la leche, como arequipes y
dulces. En la medida en que el sector artesanal produce para satisfacer una
demanda mayorista cada vez más importante, como la proveniente de las
actividades de panadería y bizcochería, los productores artesanales tienen
mayor capacidad de negociación; éste es el caso de los quesos doble crema y
costeño. Además, en los últimos años, muchas unidades artesanales que
abastecen los mercados mayoristas han empezado a adoptar estructuras
más empresariales, con capacidad de disputar los mercados a las industrias
ya establecidas.
A pesar de las ventajas que ofrece como alternativa para mejorar la
capacidad de negociación de los productores frente a la industria, el sector
artesanal carece del apoyo tecnológico, comercial y empresarial que le
permitiría crecer y mejorar su posición en el mercado. A diferencia de los
derivados lácteos, el precio del queso campesino ha permanecido estancado
o deprimido. Los márgenes de intermediación para los productores y los
comerciantes han disminuido, según se desprende de las entrevistas, en
gran parte por la competencia con los quesos importados o
industrializados.
Los productores artesanales de quesos y derivados lácteos que
satisfacen un mercado detallista o uno muy localizado son los que
encuentran mayores dificultades para crecer. Estos artesanos tienen sus
mercados en los segmentos de población de menor capacidad adquisitiva y,
de acuerdo con los estudios realizados por la CEGA, están retrocediendo
frente a una oferta industrial cada vez más eficiente y dinámica, integrada a
grandes estructuras comerciales, como los hipermercados.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

237

Estructura básica del complejo productivo lácteo

El complejo lácteo de Colombia se ha formado espacialmente
alrededor de cuatro principales ciudades: Bogotá, D.C., Medellín,
Barranquilla y Cali (véase el mapa adjunto), que representan
aproximadamente el 85% del consumo total de las ciudades grandes e
intermedias. A cada una de estas ciudades se asocia una zona productiva
importante como núcleo tradicional de abastecimiento. Estas zonas se
caracterizan por la cercanía a las ciudades, con una incidencia menor de los
costos de transporte de la leche; consecuentemente, los precios pagados al
productor son más altos. Los grandes núcleos de abastecimiento de estas
cuatro ciudades aportan cerca de 48% de la oferta de leche.
Dado que la oferta de leche de estos núcleos productivos básicos no
es suficiente para abastecer a las principales ciudades, éstas han tenido que
recurrir a zonas de expansión más distantes, que en general no ofrecen
condiciones agroecológicas favorables para sostener ganado de leche
especializado, ya que son cálidas, en tanto que las razas más productivas
lecheras están adaptadas a los climas fríos. Por consiguiente, en estas zonas
de expansión predomina el ganado de doble propósito, con cruces
mejorados que se han introducido con intensidad a partir de los años
ochenta, con razas holstein, pardo-suizo, blanco orejinegro o yirk.
El conjunto formado por cada núcleo de consumo con su zona de
abastecimiento inmediata y su zona de expansión configura lo que se
podría denominar un subcluster, ya que cuenta con una red de
abastecimiento en la que predominan unas pocas empresas, distintas de las
que prevalecen en los demás subclusters. Además, tienen una posición
dominante en los mercados urbanos que abastecen, en particular en la
oferta de leche pasteurizada. La integración entre los subclusters a nivel de
materia prima es ocasional, y obedece a algunos convenios temporales entre
empresas ante situaciones coyunturales de escasez o de abundancia.
La existencia de estos subclusters puede advertirse en la diferencia
existente entre los precios al productor y al consumidor. Por ejemplo,
ambos precios difieren de manera apreciable en Bogotá, D.C. y Medellín.
Aun entre los derivados lácteos, en los que existe una mayor integración de
los mercados, hay diferencias notorias en los precios al consumidor.
2.

Áreas de expansión o de reserva productiva

Las áreas de expansión productiva están localizadas cerca de las
ciudades y de sus zonas naturales de abastecimiento. Son tierras cálidas, en
las que impera el doble propósito y hacia donde las empresas han ampliado
sus redes de acopio con el fin de complementar su abastecimiento de leche
fresca o de leche para pulverización. En más de dos décadas, la oferta de

238

CEPAL

leche proveniente de estas zonas se ha incrementado, hasta el punto de que
hoy representa más de 20% de la producción total de leche. Aunque
algunas zonas mantienen su carácter de subsidiarias de los núcleos básicos
de abastecimiento, otras, como el Magdalena Medio y el Cesar, han
intensificado su especialización y asoman como zonas proveedoras vitales
para el abastecimiento del país, con una dinámica propia.
PRINCIPALES CIUDADES DE COLOMBIA

Barranquilla

Medellín

Bogotá

Cali

Principales ciudades

Fuente: Mapa tomado del Atlas de Colombia del Instituto Geográfico Agustín
Codazzi (IGAC), 1997.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

3.

239

Estructura de acopio del complejo productivo

La organización del acopio de leche se corresponde con la estructura
descrita de los subclusters. La capacidad de acopio está más consolidada en
los núcleos de abastecimiento de las grandes ciudades. Allí las grandes
empresas procesadoras compiten con distintas estrategias por el suministro
de leche, en las que se combinan incentivos a los productores por
cantidades acopiadas, servicios y crédito, hasta una dinámica política
competitiva de defensa de los territorios de acopio. Además, como ya se ha
mencionado, las grandes empresas dedican buena parte de sus esfuerzos a
promover una mayor oferta en estas zonas de localización privilegiada,
mediante una tecnificación y una intensificación del proceso, con el uso de
forrajes y suplementos nutricionales, para asegurar rápidos resultados
productivos.
Las principales empresas procesadoras de lácteos del país dominan
de una u otra forma en los núcleos básicos de producción, lideran los
cambios y establecen las condiciones comerciales a los productores: se trata
de Alpina, Proleche y Parmalac en el altiplano cundiboyacense; Nestlé en el
Cesar y en el Caquetá; Colanta y Proleche en el altiplano antioqueño,
Córdoba y Magdalena Medio; Alival en el Valle; Colácteos en Nariño, y
Coolechera en la Costa Norte Oriental. Estos territorios comerciales son
difíciles de penetrar por las empresas competidoras, dados los nexos de
antigüedad y de servicios que se establecen; por la misma razón, las
posibilidades de expansión de las empresas en lo que se refiere al
aprovisionamiento de leche dependen en buena parte del esfuerzo que
hagan para orientar hacia la lechería las explotaciones situadas en su zona
de influencia.
El acopio de leche está a cargo principalmente de las empresas
procesadoras. Esto constituye un gran cambio con respecto a dos o tres
décadas atrás, cuando el acopio estaba en manos de transportadores
particulares. Las mayores exigencias sanitarias para la venta de los
productos, los avances en la calidad de la oferta y las estrategias
empresariales han tenido como efecto que las industrias se hagan cargo
directamente del acopio. Al mismo tiempo, las industrias llevan a cabo un
control de calidad según diversos parámetros, y otorgan bonificaciones por
frío, contenido de grasa, calidad higiénica y tiempo de reducción del azul
de metileno.
La intervención directa de las empresas procesadoras en el acopio de
leche ha permitido algunas innovaciones importantes que inciden
directamente en la calidad de la leche, como el establecimiento de nuevos
centros de acopio en las zonas productoras en expansión y el uso de
carrotanques refrigerados. En los últimos cinco años se ha ampliado el uso

240

CEPAL

de tanques de enfriamiento en la finca, lo cual ha incidido en el
mejoramiento de la calidad de la leche y en la posibilidad de utilizarla para
elaborar derivados que requieren una materia prima de óptima calidad.
La pulverización y uso de excedentes lecheros disminuyen hasta
cierto punto la necesidad de despachar los excedentes frescos hacia otras
zonas del país. Aunque ocasionalmente las procesadoras han concertado
convenios entre sí para despachar y recibir leche fresca, estos acuerdos
suelen ser frágiles, pues dependen en mucho de las circunstancias de los
mercados de acopio y los mercados finales.
En el nivel empresarial se destaca la intensa competencia desatada en
los últimos años por el acopio de leche en las zonas de acceso más fácil. No
hay empresas que acopien en todo el territorio nacional. Como se dijo, las
procesadoras acopian en sus nichos de abastecimiento cercanos, lo cual
obedece a las dificultades para transportar leche desde largas distancias, no
sólo por los costos, sino por los problemas de infraestructura vial de las
zonas de expansión y, principalmente, por los problemas de inseguridad. A
causa de esta competencia por las áreas de expansión cercanas a las
ciudades, las pequeñas procesadoras que abastecían nichos regionales y
ciudades intermedias han sido desplazadas por las procesadoras grandes
tanto en el acopio como en la colocación de productos finales al
consumidor.
Otro efecto de este tipo de ordenamiento en el acopio tiene que ver
con la definición de los precios de la leche. Éstos son distintos de una a otra
ciudad, de acuerdo con la demanda de la zona que abastecen y debido a la
inexistencia de un mercado nacional integrado de la leche. Los núcleos de
abastecimiento sometidos a mayor presión de la demanda son el altiplano
cundiboyacense y antioqueño. En las zonas circunvecinas a Bogotá, D.C., se
pagan los precios más altos del país, los cuales se trasladan al consumidor.
4.

Estructura de procesamiento en el complejo productivo

Es conveniente distinguir dos tipos de procesamiento: uno industrial
y otro artesanal. La industria procesadora de lácteos se ubica en su casi
totalidad en las ciudades más grandes y en las intermedias (véase el
cuadro 9). La producción artesanal cubre dos ámbitos, el rural y el urbano.
Como se ve en el cuadro 10, la producción industrial demanda cerca de 80%
de la leche, pero los derivados no industriales (quesos costeño, doble crema
y campesino básicamente), que representan 20% de la demanda, han
permanecido en el mercado.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

241

Cuadro 9
COLOMBIA: CAPACIDAD INSTALADA Y UTILIZADA DE LA INDUSTRIA LÁCTEA
DE LAS PRINCIPALES CIUDADES,a 1994
Pasteurización
5.9
48.5

Capacidad instalada (millones de litros/día)
Pulverización
Derivados
1.28
0.94
Capacidad utilizada (%)
38.8
58.7

Total
8.1
47.7

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a
Bogotá, D.C., Cali, Medellín y Barranquilla.

Cuadro 10
COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN Y CRECIMIENTO DE LAS COMPRAS DE LECHE SEGÚN
SU USO EN LAS PRINCIPALES CIUDADES, 1984-1994 a
(Porcentajes)
Productos

1984

1990

1994

Leche pasteurizada
Leche en polvo
Derivados industriales
Helados y dulces
Derivados no industriales

60.5
7.8
7.8
6.4
17.5

53.6
11.3
8.7
6.5
19.9

52.1
9.7
11.4
6.7
20.1

Tasa de
crecimiento
anual 19841994 (%)
4.2
8.1
10.0
6.3
7.2

Tasa de
crecimiento
anual 19901994 (%)
5.8
2.6
14.1
7.5
6.8

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos
(CEGA).
a
Bogotá, D.C., Cali, Medellín y Barranquilla. La comparación se refiere al volumen comprado por los
agentes más grandes. No se consideran las capitales del eje cafetero, dadas las dificultades para reconstruir
el indicador correspondiente a 1984.

En el área rural, la producción artesanal en finca obedece en gran
parte a la presencia de pequeños productores, los cuales están más
consolidados en departamentos como Boyacá, Cundinamarca, norte del
Valle, Antioquia y Nariño. Estos pequeños productores tienen nichos de
mercado naturales en ciertos segmentos urbanos y principalmente en las
ciudades intermedias, hacia donde destinan su oferta de quesos y cuajada.
La producción se realiza en pequeña escala, y luego es colocada entre los
consumidores gracias a una red formada por gran cantidad de
intermediarios.
También forman parte de esta oferta artesanal rural las unidades
productoras de queso costeño y queso doble crema, que se caracterizan por
ser menos perecederos. Estos quesos, producidos ya sea en finca o en las
cabeceras de pequeños municipios, se destinan a una oferta mayorista para
consumo industrial y para consumo directo en las grandes ciudades. A
diferencia de la oferta artesanal de los pequeños productores, estos quesos
se acopian en grandes cantidades que luego se despachan a las principales

242

CEPAL

ciudades del país para su venta mayorista. Las zonas con expansión del
doble propósito y con dificultades en el acopio de leche son los principales
proveedores de este mercado.
En las ciudades persisten unidades artesanales que procesan la leche
y venden derivados como dulces, arequipes, helados y quesos. Sus
mercados son los segmentos poblacionales de menores ingresos.
La industria de lácteos del país comprende principalmente la
producción de leche pasteurizada, leche en polvo, queso fresco, yogur y
kumis. Como se observa en el cuadro 11, la leche pasteurizada es el
producto industrial más importante en volumen y valor. La siguen en
importancia la leche en polvo, el yogur y el kumis.

Cuadro 11
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE LÁCTEOS, 1972-1995
Año

1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

Leche
refrigerada
(millones de
litros)

31.2
15.9
3.3
4.9
4.3
7.8
17.2
10.8
14.5
16.5
12.0
12.4
24.5
19.0
24.7
7.6

Leche
pasteurizada
(millones de
litros)
381.6
343.1
369.1
402.8
361.0
400.0
430.2
409.9
417.6
431.4
450.6
462.3
531.0
617.2
652.5
659.5
678.9
770.2
781.6
789.2
833.0
890.2
985.9
1 134.2

Queso blando
(miles de kg)

1 810.9
2 489.8
2 335.0
2 663.1
2 981.0
4 610.0
4 653.1
6 160.1
6 220.1
5 799.8
6 339.6
5 961.7
6 023.5
3 777.3
4 618.4
4 692.1
4 846.0
4 752.9
5 314.7
6 722.8
7 259.8
11 044.2
11 707.4

Leche en
polvo
(miles de
kg)
12 308.1
13 111.1
15 191.5
14 987.2
13 951.8
13 846.5
15 428.0
22 201.7
22 586.5
26 572.0
23 678.6
30 532.9
28 047.8
30 840.3
29 691.3
28 663.3
28 401.9
42 756.3
37 239.5
38 555.4
44 102.6
39 520.9
44 302.9
51 766.0

Yogur y
kumis
(miles de
litros)
1 310.3
2 794.4
3 938.0
3 728.5
4 525.9
6 641.5
9 909.8
13 059.8
14 866.6
16 418.1
24 402.7
31 529.2
35 863.9
39 582.4
42 512.4
42 787.6
47 666.7
51 443.0
53 142.5
55 119.1
63 899.3
70 045.1
79 201.3
85 167.9

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE), Anuario de la industria manufacturera.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

243

Desde la década de 1970 la industria se ha orientado de preferencia
hacia los derivados, debido a su mayor rentabilidad. El precio al
consumidor del yogur y del kumis se ha mantenido relativamente estable
en comparación con el de la leche en polvo, el queso y la misma leche
pasteurizada, que en 1996 y 1997 mostró una tendencia a la baja en
términos reales.
Cuadro 12
COLOMBIA: VALOR DE LA PRODUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE LÁCTEOS,
1981-1995
(Millones de pesos)
Año

Leche
refrigerada
12 446.4
2 143.2
3 527.7
2 477.3
5 039.5
10 262.4
6 311.3
9 712.8
10 154.2
7 738.9
8 101.6
15 336.6
11 924.5
16 074.0
8 117.0

1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

Leche
pasteurizada
348 807.4
360 691.3
362 955.4
405 534.4
425 733.1
456 934.8
486 406.5
510 724.8
580 401.3
573 195.8
548 612.9
627 925.7
664 544.1
674 073.6
763 806.7

Queso
blando
47 882.3
48 614.5
48 817.2
47 585.4
45 045.2
20 953.9
25 283.8
25 856.6
24 264.8
24 628.8
28 810.6
35 014.6
36 246.5
54 260.9
60 512.6

Leche en
polvo
176 833.0
164 896.9
209 925.5
169 268.8
192 867.2
209 923.5
217 524.1
222 821.5
286 502.8
272 212.7
279 419.8
358 418.0
309 245.4
346 785.2
352 968.4

Yogur y
kumis
40 371.3
58 287.4
71 123.9
83 205.7
85 584.2
103 119.3
109 854.2
123 519.2
143 187.4
142 949.4
148 439.2
186 209.4
214 941.6
224 398.7
241 509.6

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadísticas (DANE), Anuario de la industria manufacturera.

Gráfico 5
COLOMBIA: PRECIO DE LA LECHE EN DIFERENTES CIUDADES, 1989-1998
PRECIOS PROMEDIO ANUALES AL PRODUCTOR Y AL
DEFLACTADOS POR EL IPC TOTAL
1.100
1.000

Bogotá consumidor

Consumidor
Medellín consumidor

900

Cali consumidor

800

Pasto consumidor

700
Bogotá productor
600
Córdoba productor
500
César - Guajira Valledupar
productor
Nariño productor

400

Productor

300

Antioquia productor
200
89

90

91

92

93

94

95

96

97

98

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE).

244

CEPAL

Entre tanto, la oferta de leche pasteurizada sigue en general el
crecimiento vegetativo de la población, aunque se mueve también según las
mayores demandas que puedan surgir de la creciente concentración urbana
y según las variaciones en el ingreso de los consumidores. Entre 1980 y 1997
la oferta de leche pasteurizada tuvo un crecimiento promedio de 6% al año;
la de los derivados como yogur y kumis superó 10% anual, y la de leche en
polvo llegó a 5%. La oferta industrial de quesos registró oscilaciones, pero
en los años noventa se consolidó como un renglón capaz de competir con la
producción artesanal.
En general, las aceptables tasas de crecimiento que presentaron las
industrias procesadoras en el período 1990-1994 son atribuibles no sólo a la
mayor capacidad adquisitiva del conjunto de la población, sino también a la
competencia intensa que se dio entre los productores, lo cual tendió a
reducir los márgenes de intermediación y a desplazar los mercados a la
oferta artesanal de los pequeños productores. De esta forma, la industria
captó parte de los clientes habituales de los productos artesanales y amplió
su mercado. En contraste, la oferta artesanal mayorista de quesos para uso
industrial y consumo directo se ha mostrado capaz de disputar los
mercados y las materias primas a la industria formalmente establecida. El
desarrollo de un mercado institucional importante y la demanda de éste de
quesos artesanales facilitan la capacidad negociadora de los artesanos
mayoristas, hoy en vías de convertirse en empresarios.
La producción industrial de lácteos no sólo obedece a la demanda
inmediata de la ciudad en que se localiza y su zona de influencia, sino
que tiende a especializarse y a cubrir mercados de tipo nacional y regional
(véase el cuadro 13). Esta tendencia ha sido más visible en los últimos años,
a partir de las dinámicas políticas competitivas que han desplegado
las principales empresas; la competencia es más encarnizada mientras más
bajos son los márgenes, como sucede con la leche pasteurizada.
Parte de las nuevas estrategias de las empresas ha consistido en
abandonar su dedicación exclusiva a un producto líder, para emprender
una diversificación dentro de una línea determinada (por ejemplo, quesos
frescos, quesos madurados o derivados líquidos ácidos); en esta forma se
abastece a la población no sólo con un producto líder, como leche
pasteurizada y de larga duración (UHT), sino con otros productos con
mercados prometedores, como derivados lácteos bajo distintas
presentaciones, que son los que otorgan en la actualidad márgenes de
ganancia más altos.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

245

Cuadro 13
COLOMBIA: ESPECIALIZACIÓN DE LAS EMPRESAS LÁCTEAS, 1996
Nestlé
Alpina
Colanta
Parmalac
Proleche
La Alquería
Coolechera
Colácteos

Leche en polvo
Derivados lácteos líquidos, quesos frescos y madurados, dulces y
postres
Leche pasteurizada, queso campesino y derivados lácteos líquidos
Leche pasteurizada y ultrapasteurizada
Leche en polvo
Leche en polvo
Leche en polvo
Quesos madurados

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos
(Banco Ganadero) (CEGA).

Cuadro 14
COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS EN LOS MERCADOS
MAYORISTAS PARA CONSUMO FINAL, 1994
(Porcentajes)
Leche pasteurizada
Leche en polvo
Derivados
Leche cruda
Total

51.3
14.6
28.0
6.1
100.0

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos
(Banco Ganadero) (CEGA).

La diversificación y la especialización por líneas también ha cobrado
importancia con la intensificación de la competencia. Por ejemplo, Alpina
(la principal industria del país en derivados lácteos líquidos) ha
desarrollado una política de gran exigencia en cuanto a la calidad de sus
productos, además de estar permanentemente innovando en sus referencias
comerciales. Sus innovaciones surgen en parte del seguimiento que hace de
los mercados externos y de la adaptación de los productos a las preferencias
del consumidor colombiano. Además, ha lanzado productos autóctonos que
no habían sido industrializados, como la avena, que ha logrado
posicionarse muy bien en el mercado.
Por ser la industria líder en derivados lácteos, Alpina es imitada por
otras industrias nacionales en lo referente a garantizar la calidad, por lo que
sus precios no se diferencian mucho. Siguen a éstas una multitud de
empresas pequeñas, locales, que imitan algunas de las líneas de Alpina pero
a precios más bajos, dado su escaso posicionamiento en los mercados. En
quesos madurados Colácteos asoma como industria líder, y Colanta en
quesos frescos. En leche en polvo, bajo distintas especificaciones (leche para
lactantes, para segmentos de población adulta), sobresale Nestlé.

246

CEPAL

El número de establecimientos de la industria de lácteos asciende a
poco más de cien plantas procesadoras, en las que laboran cerca de diez mil
empleados. Como se dijo ya, las seis empresas más importantes dominan
más de 50% de los mercados (Alpina, Colanta, Nestlé, Parmalac, Proleche y
Coolechera). La capacidad instalada industrial con que cuenta el país para
el procesamiento de lácteos es de 8.4 millones de litros/día (véase el cuadro
9), lo cual excede en 60% la producción nacional de leche. Sin embargo,
durante épocas de abundancia el uso de esta capacidad instalada aumenta,
como es natural, a niveles que no han sido evaluados. La industria
pulverizadora es la que tiene una mayor subutilización de su capacidad
instalada, circunstancia explicable por la preferencia que domina en el país
hacia el consumo de leche fresca.
La leche en polvo es quizá el único producto procesado que en la
actualidad cuenta con un mercado nacional. Las plantas pulverizadoras se
localizan principalmente en el norte del país, donde obtienen la materia
prima más adecuada por sus características de contenido graso. Este tipo de
industria cuenta con diez empresas, entre las que predomina como líder
Cicolac, hoy adquirida por Nestlé, la cual controla 70% de las ventas.
En los años noventa la industria experimentó una renovación
tecnológica gracias a la introducción de procesos de ultrapasteurización en
leche fluida de larga duración en cajas Tetra Pak (UHT), en bolsas plásticas
y en garrafas; la introducción de leche en polvo instantánea; la
diversificación de los derivados lácteos con quesos madurados, yogur con
cereal, avenas, dulces de leche y postres; la renovación de la línea de
helados, y el uso de nuevos empaques de menor tamaño.
Estas innovaciones en productos estuvieron acompañadas, en una
primera etapa, de una dinámica estrategia comercial encaminada a
expandir los mercados más allá del área de influencia regional y en una
segunda etapa, se ampliaron las plantas de procesamiento y se crearon
nuevas instalaciones, en distintas partes del país para consolidar la oferta
de derivados.
Las innovaciones se orientan hacia la diversificación de la oferta de
derivados lácteos, hacia el desarrollo de la línea de quesos madurados y
hacia el mejoramiento de la calidad de los derivados. Las novedades en
empaques han sido importantes, como los empaques al vacío, y el uso de
garrafas para distribuir la leche ultrapasteurizada. Las pasteurizadoras que
no pueden diversificarse, como sucede con muchas empresas pequeñas y
marginales de la ciudad, han optado, para permanecer en la actividad, por
comprar leche de mala calidad que se paga a precios más bajos y se vende
entre los estratos de bajos ingresos.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

247

En el gráfico 6 se observa que el valor agregado de la industria
aumentó entre 1990 y 1995 no obstante la resolución 427, ritmo que se vio
afectado a partir de 1996, posiblemente a causa de la difícil situación
económica y de desempleo por la que todavía atraviesa el país.
Hacia el futuro, en la medida en que consolide su oferta hacia otro
tipo de productos distintos de la leche pasteurizada, la industria tendrá
mayor capacidad de influencia para mantener bajo el precio de la leche al
consumidor, lo cual ejercerá un impacto negativo sobre el productor. Quizá
sea necesario entonces estudiar otro tipo de acuerdos, distintos de aquellos
basados estrictamente en los precios, que permitan mejorar los ingresos del
productor. Ello podría darse mediante la propiedad compartida de las
cadenas de producción, procesamiento y comercialización, o estimulando la
participación de los productores en la propiedad de las industrias.
Gráfico 6
COLOMBIA: FABRICACIÓN DE PRODUCTOS LÁCTEOS Y AGREGACIÓN
DE VALOR, 1970-1995

PRECIOS REALES, BASE DICIEMBRE 1998 = 100

2.000.000

35,0

1.800.000
30,0

25,0

Millones de pesos

1.400.000

1.200.000
20,0
1.000.000
15,0
800.000

600.000

Porcentajes (valor agregado / producción bruta)

1.600.000

10,0

400.000
5,0
200.000

0

0,0
1970

1972

1974

1976

1978

CONSUMO INTERMEDIO

1980

1982

1984

VALOR AGREGADO

1986

1988

1990

PRODUCCIÓN BRUTA

1992

1994

VA / PB

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE), Anuario de la industria manufacturera.

248

5.

CEPAL

Estructura de distribución y de comercialización

La oferta del mercado lácteo es heterogénea, aunque unas pocas
empresas controlan el grueso de la comercialización. Se pueden distinguir
dos tipos de ofertas: una, de tipo moderno, con uso de empaque al vacío o
Tetra Pak, código de barras y una amplia gama de productos lácteos,
postres y dulces. Y otra popular, con deficiencias en los empaques, en la
calidad y en el control de los vencimientos. En el primer caso, las empresas
tienen mecanismos de control de los clientes, a quienes se les hace un
seguimiento pormenorizado de la dinámica de ventas. En el segundo caso,
las empresas artesanales tratan de captar ventas ofreciendo márgenes
atractivos a los detallistas, así la calidad de sus productos no sea la mejor.
Las empresas procesadoras tienen varias estrategias para distribuir
sus productos. En algunas ciudades, como Bogotá, D.C., las empresas
líderes, de mayor prestigio, tienen su propia red de distribución mayorista,
a fin de garantizar la calidad de sus productos y un buen servicio a los
comerciantes detallistas. En ciudades como Cali, la distribución mayorista
es contratada con particulares. En la capital es frecuente que algunas
empresas que producen leche pasteurizada la entreguen a distribuidores
particulares que son propietarios de rutas de distribución. Tales rutas
persisten porque la inseguridad vuelve difícil la penetración comercial en
ciertas zonas de la ciudad.
La distribución detallista es en general costosa. Significa hasta 20%
del valor final de los productos. Tal proporción se debe a los hábitos de los
consumidores, los cuales acostumbran a comprar la leche preferentemente
en las tiendas de barrio. En efecto, según se puede observar en el cuadro 15,
así lo hace el 68% de los hogares. Dada la multitud de tiendas y dados los
pequeños volúmenes que deben distribuir las empresas, el costo de
distribución se eleva sustancialmente, en especial para los estratos medios y
bajos, ya que los estratos altos compran la leche principalmente en los
supermercados.
Cuadro15
COLOMBIA: LUGAR DE COMPRA DE LA LECHE DE LOS HOGARES URBANOS, 1992
(Porcentajes)

Total nacional
Barranquilla
Medellín
Cali
Bogotá, D.C.

Tienda de
barrio
68.3
88.1
77.3
60
64.1

Supermercado
9.5
7.1
11.5
19.6
7.5

Plaza

Otros

Total

2.6
1.7
3.2
5.5
0.7

19.6
3.1
8
14.9
27.7

100
100
100
100
100

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (DANE), Encuesta de hogares.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

249

La competencia entre las empresas de lácteos ha envuelto también a
los supermercados, varios de los cuales venden productos con su propia
marca. Para ello suscriben contratos de aprovisionamiento bajo
especificaciones definidas de calidad y empaque. Sin embargo, en los
supermercados y en los hipermercados compiten las marcas de mayor
prestigio. Algunos supermercados arriendan estantes a tarifas que
dependen de su ubicación y de su capacidad para atraer la atención del
cliente.
Los gastos en publicidad, necesarios para mantener o mejorar el
posicionamiento en el mercado, son una erogación cuantiosa para las
empresas productoras. También las campañas de lanzamiento de un nuevo
producto, lo cual, además de la publicidad, supone precios de introducción,
promociones, degustaciones, rifas y obsequios. Las pequeñas empresas, que
no están en condiciones de organizar campañas publicitarias, se sostienen
por medio de promociones, del tipo “pague dos y lleve tres”.
En el conjunto nacional, son los derivados lácteos producidos por las
grandes empresas los que gozan de mayor integración en los mercados.
Estos derivados se despachan desde las principales ciudades y se
posicionan merced al amplio uso de la propaganda y de la publicidad. Las
diferencias de precio de la materia prima y las diferencias en los márgenes,
que son más altos que los de la leche pasteurizada, justifican el despachar
productos terminados hacia los mercados más importantes del país.
Un rasgo sobresaliente de la distribución es el interés reciente de las
empresas de hacerse cargo directamente de esta labor, a fin de mejorar su
posicionamiento y controlar la calidad final de los productos. Otro hecho
importante es el desarrollo de redes propias de distribución de derivados
lácteos, con grandes campañas de propaganda y entrega de incentivos
económicos o en dotación de infraestructura de frío a los expendedores
detallistas. Estas redes tienden a traspasar los umbrales regionales y a
ampliarse hasta los mercados nacionales con productos líderes como yogur,
kumis y otras bebidas saborizadas. A continuación se comenta lo
relacionado con las principales ciudades.
6.

El consumo y el precio de los lácteos

El consumo per cápita de leche está en cerca de 136 litros, cifra que
excede el promedio mundial, de 75 litros, aunque está todavía por debajo
del consumo per cápita de los países desarrollados. Sin embargo, hay a este
respecto grandes desigualdades entre las distintas ciudades y regiones del
país. Bogotá, D.C. y Medellín tienen el consumo per cápita más alto, en
tanto que en ciudades como Barranquilla y Cali es hasta 30% más bajo.

250

CEPAL

La evolución del consumo de lácteos está asociada al crecimiento de
la población urbana y al ingreso de los consumidores. Esta evolución
permite explicar las variaciones en los precios al consumidor y la estructura
de la demanda de lácteos.
Durante el período 1991-1994, con la elevada liquidez y
disponibilidad de crédito del país, hubo una demanda creciente de los
consumidores, coyuntura que aprovechó la industria para aumentar los
precios al consumidor. Como se observa en el gráfico 5, esta circunstancia
fue más marcada en la capital, donde los precios reales al consumidor
tuvieron a partir de 1991 una tendencia ascendente que se prolongó hasta
1995.
Por su parte, la composición de la oferta varía de acuerdo con la
evolución de los ingresos y el estrato de los consumidores. Los sectores de
ingreso y estrato social más altos privilegian el consumo de yogures, kumis,
quesos madurados y leches UHT. En los estratos más bajos predomina el
consumo de leche en bolsa y de derivados artesanales de bajo precio. Las
circunstancias económicas críticas que vivió en los últimos años el país,
favorecieron la sustitución de leche líquida por leche en polvo, a causa
sobre todo de la diferencia de precios (véase nuevamente el gráfico 2).
Los precios al consumidor obedecen a las políticas de las grandes
industrias que lideran el mercado. Estas empresas se reúnen al principio de
cada año para definir los aumentos de precio. Para ello se basan en estudios
de mercado (en los que se mide la capacidad adquisitiva de los
consumidores), en las previsiones de inflación del nuevo año y en el nivel
de inflación del año anterior.
De acuerdo con la canasta del Departamento Administrativo
Nacional de Estadística (DANE), los lácteos más demandados por las
familias son la leche pasteurizada y los quesos. Sin embargo, todo parece
indicar que el consumo de derivados aumentó sensiblemente en los últimos
años, hacia productos de consumo menos tradicional como avenas y
postres. Según se muestra en el cuadro 16, en 1994 el rubro de lácteos
representaba 2.36% del gasto de la canasta familiar, contra más de 3.6% en
1988. Los derivados y los quesos son los productos más dinámicos de la
canasta.
Los estudios de la CEGA también encuentran una correlación entre el
alto ritmo de crecimiento del consumo per cápita y la producción industrial
local. Es el caso de Medellín y Bogotá, D.C., ciudades donde tienen su sede
empresas que han logrado expandirse más allá del mercado local. También
los estudios indican que la concentración industrial parece haber
contribuido al crecimiento del mercado gracias al proceso de
especialización regional y de diversificación por línea especializada; en esta

Leche

Leche en polvo

Yogur-kumis

Queso

Subtotal

Otros a

Total

pasteurizada
1988

1994

1988

1994

1988

1994

1988

1994

1988

1994

1994

Bogotá, D.C.

2.63

1.52

0.25

0.12

0.24

0.11

0.68

0.41

3.8

2.39

0.24

2.63

Medellín

3.01

1.96

0.27

0.22

0.14

0.1

0.81

0.6

4.2

2.97

0.14

3.11

Calí

1.89

0.98

0.66

0.35

0.2

0.09

0.58

0.25

3.3

1.78

0.24

2.02

Barranquilla

2.63

1.9

0.51

0.35

0.09

0.09

1.1

0.76

4.3

3.2

0.14

3.34

Total nacional

2.33

1.38

0.44

0.24

0.13

0.1

0.63

0.44

3.59

2.16

0.2

2.36

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y estimaciones de la Corporación de
Estudios Ganaderos (CEGA).
a

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 16
COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS EN LA CANASTA
FAMILIAR, 1988 Y 1994
(Porcentajes)

No se dispone de información para “Otros” en 1988.

251

252

CEPAL

forma ha sido posible el desarrollo de nuevos productos con sus
correspondientes estrategias y la búsqueda de nuevos mercados (tendencia
hacia la integración de un mercado nacional del producto terminado).

IV.

Proyecciones del complejo productivo lácteo

Para el presente estudio se analizó la proyección del complejo lácteo
a partir de las previsiones particulares de los agentes más importantes que
intervienen en él y que tienen capacidad para afectar profundamente su
futuro. El objetivo era prever un escenario futuro validado por las
estrategias previstas por los agentes. De este ejercicio, que se realizó por
medio de encuestas, se desprende lo siguiente:
- En general, los gremios de industriales y los productores están de
acuerdo en que es necesario consolidar y desarrollar los mercados internos
y externos a partir de la producción interna de leche y de su procesamiento
industrial. Aunque el mercado interno es relativamente sólido y dinámico,
en el mediano plazo podrían surgir amenazas competitivas de los países
con los que se pretende una integración comercial, como los del Mercosur,
si Colombia no mejora su posición comercial. Algunos síntomas que
empiezan a preocupar son las importaciones crecientes de leche en polvo y
la diferencia de precio cada vez mayor que hay entre ésta y la leche líquida.
- Como estrategia de desarrollo los industriales proponen bajar el
precio de la materia prima, que en 1997 estaba en alrededor de 33 centavos
de dólar el kilogramo, más alto que el promedio de los principales países
productores de América del Sur. Argumentan que con un precio más bajo
sería posible competir internacionalmente y se haría frente de manera eficaz
a las importaciones. Desde su óptica, el precio de la leche es alto y la calidad
deficiente, con lo cual no se puede expandir el consumo interno ni
incursionar provechosamente en los mercados externos.
- La estrategia de los productores consiste en sostener un precio
remunerativo para ellos y a la vez, por la vía del desarrollo tecnológico,
disminuir los costos de producción, mejorar en la calidad de la leche y
regularizar la oferta. De esta manera contribuirían a mejorar el
posicionamiento de los lácteos en los mercados.
Al mismo tiempo, no obstante, los productores reclaman una mejor
gestión empresarial de los industriales, a su juicio débil, como lo demuestra
la calidad deficiente de la leche pasteurizada que se expende, sin una
diferenciación en los precios que pudiese trasladarse a la producción.
También critican los elevados costos de comercialización, principalmente
detallista, lo cual incide sobre los precios y la capacidad adquisitiva de la
población.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

253

- Ambos segmentos reclaman una intervención más eficaz del Estado
para evitar la competencia desleal de las importaciones y para promover la
aplicación de normas sanitarias que permitan mejorar la calidad de los
productos que se expenden. En una estrategia conjunta de productores e
industriales, de acuerdo con los aspectos que han sido examinados, es
posible que se deban establecer convenios con respecto a:
El nivel de precios al productor

Es inevitable que estos precios se determinen teniendo en
consideración sus referentes más inmediatos, los principales países
productores de América del Sur y sus posibles clientes en la subregión
andina. A la vez, se establecerían mayores protecciones con respecto al
ingreso de lácteos que gozan de elevados subsidios en su país de origen.
El desarrollo industrial de los lácteos

Este desarrollo debe orientarse a mejorar el acceso de los
consumidores a los productos lácteos en lo que concierne a su capacidad de
compra. Estos esfuerzos no sólo se refieren a un producto de consumo
popular, como la leche pasteurizada, sino a toda la gama, como quesos,
yogur, kumis y otros rubros de cuyo consumo están excluidos segmentos
importantes de la población que tienen un bajo poder adquisitivo. Con este
fin sería necesario desarrollar líneas populares de productos, de bajo costo y
precio, y hacer un esfuerzo de penetración comercial y de disminución en
los márgenes de intermediación.
El futuro del segmento industrial del complejo lácteo se proyecta,
entonces, con una mayor cobertura, alcance y profundidad hacia la
población urbana de las líneas básicas de los lácteos. El desarrollo industrial
también abarcaría a productos que hoy se manufacturan de manera
artesanal pero que tienen un gran potencial, como los distintos quesos que
se demandan industrial e institucionalmente.
El desarrollo de las explotaciones lecheras

Tanto las explotaciones especializadas en leche como las de doble
propósito tendrían que estar en condiciones de sostenerse y, aún más, de
ofrecer leche de mejor calidad a un precio más bajo. Se tendrían que hacer
esfuerzos para disminuir los costos de producción allí donde son altos
(zonas especializadas en leche) o para aumentar la escala de producción a
un tamaño que compense a los finqueros por la vía de los ingresos y
justifique el desarrollo de una infraestructura de acopio y de
industrialización regional (zonas de doble propósito). Ello supone
modificaciones profundas en los sistemas productivos (como mejoramiento

254

CEPAL

genético), en los sistemas de nutrición y de manejo y en la misma
calificación de la mano de obra.
Las fincas de doble propósito tendrían que llegar a un mayor nivel de
producción que justifique ciertas escalas de infraestructura de acopio; de
esta forma, el ordeño que en la actualidad alcanza en las zonas de doble
propósito a dos litros por vaca/día, se elevaría a un mínimo de tres litros.
La calidad de la leche tendría que mejorar sustancialmente por la adopción
de estrictas prácticas de higiene, el desarrollo de la infraestructura de frío,
de transporte y de acopio en las zonas de producción, y por el control de los
tóxicos y de la contaminación de la leche. Quizá sea necesario que parte de
la infraestructura industrial se descentralice de las grandes ciudades hacia
las zonas de producción, en particular para producir leches UHT, derivados
y quesos industriales.
La intervención eficaz del Estado

La ampliación del mercado interno y el mejor posicionamiento en los
mercados internacionales obligan a actuar sobre los altos costos de
transacción que afrontan todos los agentes del complejo a causa de la
inseguridad, la competencia desleal y los elevados costos financieros. Las
políticas de paz, de garantías de seguridad y de descentralización deberían
tener efectos positivos sobre los altos costos de transacción.
A la par, sería necesario que los altos costos financieros tuviesen un
referente que los regulara, como se está haciendo con los distintos
productos que se exponen a la competencia internacional, referente que
podría ser el nivel de inflación y las metas que el gobierno acuerde al
respecto. En esta forma los costos financieros no deberían exceder de cierto
nivel con respecto a la inflación proyectada. En caso contrario, se
establecerían mecanismos compensatorios para los mercados internos y
para la producción que se destina a los mercados externos.
En conjunto, el complejo lácteo se puede proyectar como mínimo
para los próximos 10 años con un consumo per cápita que crecerá a un
ritmo semejante al promedio de los últimos 15 años (5%), pero ya no a
partir sólo de los estratos de alto poder adquisitivo, sino también de los
estratos de ingresos bajos y medios, y de manera equilibrada en las distintas
ciudades y regiones. A la par, se incursionaría en el mercado externo de dos
maneras: mediante la exportación de derivados, dulces y postres autóctonos
debidamente adaptados a los nuevos mercados, y mediante la expansión
empresarial hacia países vecinos, expansión que contribuirá a consolidar el
posicionamiento del país, por la vía de la integración comercial.
La estructura industrial correspondiente estaría mejor distribuida
regionalmente, sin que ello significara el abandonar líneas especializadas de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

255

producción. Por el contrario, hacia las fronteras y áreas estratégicas del país
(Costa Norte, Sur y Oriente) deberían avanzar industrias líderes como
puntales de penetración hacia los mercados vecinos. Habría un amplio
desarrollo de la oferta líquida de lácteos de consumo popular y en
particular para consumo fuera de la casa, en restaurantes, colegios, hoteles,
cadenas de comida rápida y otros.
La producción primaria de leche se basaría en explotaciones con
mayor productividad en el doble propósito y menores costos en las zonas
especializadas de leche, con una red de acopio más diversa en las zonas que
están marginadas actualmente. Los ganaderos abandonarían ese perfil tan
definido por el de empresarios, con capacidad para combinar las técnicas
agrícolas y ganaderas y para establecer enlaces múltiples y eficaces.
Conocerían y controlarían los factores que afectan la calidad de la leche y
acreditarían su producto con su propio sello de garantía ante las empresas
acopiadoras.
En general, ya no persistirían los subclusters, pues con mejores
condiciones de seguridad se tendrían mercados más integrados a nivel de la
materia prima, la infraestructura productiva y los precios al consumidor. En
su lugar habría un complejo productivo diversificado desde la base, pero a
la vez de una mayor especialización por línea de producto.
En las ciudades no habría zonas vedadas para las empresas. Éstas
tendrían sus propias redes de distribución comercial, las cuales podrían ser
más detalladas si fuese necesario, hasta llegar al ama de casa con una
canasta mínima de lácteos para consumo semanal, sobre la base de un
consumo significativamente superior al actual.
El Estado por su parte promovería y apoyaría de manera normativa,
institucional y financiera los esfuerzos de innovación que favorecieran un
mejor posicionamiento en los mercados internos y externos, la
democratización del consumo y el mejoramiento de su calidad. Otros
aspectos del cluster que son importantes en esta proyección se comentarán
en las conclusiones.

Conclusiones
El complejo productivo lácteo de Colombia no está suficientemente
integrado desde la producción hasta la distribución final en el ámbito
nacional. Se descompone en varios subclusters, los cuales corresponden a las
principales ciudades del país, a sus áreas naturales de abastecimiento y a
sus zonas de expansión de la oferta de leche. Cada subcluster es liderado por
una o dos empresas importantes, las cuales intervienen en los principales
procesos de la producción, del procesamiento y de la comercialización
(véase el esquema 1 del anexo), y está formado por las fincas productoras

256

CEPAL

de leche, las empresas procesadoras —como principales agentes líderes que
promueven la producción local por medio de la entrega de servicios y de
crédito a los productores—, y por los gremios, que también contribuyen con
su red de servicios. La base de la oferta industrial son los derivados lácteos
líquidos. Por su parte, la producción artesanal está liderada por la oferta de
quesos para consumo industrial e institucional (véanse los esquemas 2 y 3
del anexo).
El cluster lácteo ha sido uno de los más exitosos del sector
agropecuario. A ello ha contribuido la red institucional del complejo, en la
que participan el sector privado, el gobierno y los gremios. A pesar de los
conflictos entre quienes forman esa red institucional, se han concertado
acuerdos sobre aspectos vitales, como políticas de desarrollo tecnológico,
comercialización, capacitación, financiación y puesta en marcha de
programas especiales (véase el esquema 4 del anexo). Es probable que las
nuevas circunstancias y exigencias de los mercados obliguen a replantear el
contenido de los acuerdos, principalmente los referidos a la
comercialización. Simultáneamente deberán surgir nuevos acuerdos con
respecto a una política industrial expansiva. De lo contrario, esta eficiente
red institucional corre el riesgo de desintegrarse, en detrimento del
posicionamiento del país en el mercado interno y externo de lácteos.
El complejo lácteo se desarrolló en el pasado de manera
primordialmente cuantitativa (incremento del volumen de leche para
abastecer el consumo interno) a partir de estímulos de las industrias líderes
en las zonas de abastecimiento cercanas a los grandes centros de consumo y
en las zonas de expansión del doble propósito, las cuales ofrecían seguridad
en cuanto a mercados, estabilidad de los precios y financiación. También
contribuyeron los hábitos de consumo de la población, preferentemente
referidos a lácteos líquidos. Este esquema parece haberse agotado, ya que el
país se encuentra en el umbral del autoabastecimiento y de la producción
de excedentes, y ante la necesidad, por tanto, de mejorar su posición
competitiva en los mercados internos y externos. El futuro desarrollo del
complejo productivo no puede descansar en una estrategia de expansión
cuantitativa como en el pasado, sino en mejoramientos cualitativos que
contemple avances en productividad; la concentración de masas críticas de
oferta que justifiquen el desarrollo de una infraestructura de acopio,
comercial e industrial; el mejoramiento de la calidad de la leche a precios
competitivos; el desarrollo de los mercados artesanales, prometedores hacia
mercados empresariales, y la ampliación de aquellos segmentos del
mercado interno que en la actualidad están excluidos por su baja capacidad
de compra.
El complejo lácteo registró niveles de expansión aceptables en la
década de 1990, a partir de la profundización de los mercados de derivados

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

257

y de la captación de nichos comerciales que habitualmente eran atendidos
por los productores artesanales. En cambio, estas unidades artesanales han
perdido espacio ante el mayor dinamismo y penetración de la industria, y
ante su mayor eficiencia y calidad.
La evaluación del complejo productivo indica que es necesario crear
o consolidar algunos eslabones cuya ausencia o deficiencia limita su
potencial de desarrollo, a saber, el soporte tecnológico, empresarial y
comercial, con el fin de fomentar la oferta artesanal de lácteos para
procesamiento industrial o institucional, y para aprovechar también
algunos subproductos de la industria de lácteos que en la actualidad se
desechan, como el suero.
Otros requisitos para consolidar el complejo productivo lácteo, son
los siguientes:
•

•

•

Es necesario montar una institución sólida, que apoye los
procesos de adaptación y desarrollo tecnológico. Los avances que
se dan en este campo se deben al esfuerzo de las empresas
particulares líderes, pero las empresas pequeñas o informales
carecen de esas posibilidades de innovación. Por tanto, deben
contentarse con imitar y con abastecer mercados marginales o
nichos regionales, los cuales son invadidos cada vez más
agresivamente por la gran industria.
Es necesario remediar la ausencia de una política explícita de
apoyo al desarrollo de un mercado de lácteos para las capas de
población con menos ingresos, que se manifieste en el
surgimiento de líneas de consumo popular en derivados lácteos.
Estos esfuerzos podrían involucrar a las empresas de
productores, a las cooperativas y a las pequeñas empresas que
laboran con bajos costos, por medio del apoyo a la
comercialización y distribución de sus productos. Quizá podría
crearse una comercializadora que representase a estas empresas
pequeñas y medianas y promoviese la normalización y
mejoramiento de la calidad de los productos y su colocación en
los canales comerciales más extendidos en los sectores populares
y en los canales más modernos, como las cadenas de
supermercados e hipermercados.
Las insuficiencias de tipo normativo y la no aplicación eficaz por
parte del Estado de las reglas pertinentes hacen difícil controlar
la competencia desleal y el respeto de ciertas normas de calidad
mínimas. Es necesario dictar normas con respecto al origen y
calidad de la leche en polvo importada y sus fechas de
vencimiento. Lo mismo debe hacerse para el mercado de

258

CEPAL

•

•

•

•

•

derivados lácteos líquidos. También es necesario establecer
ciertos requisitos básicos para el funcionamiento de las empresas
de lácteos, de tal manera que garanticen una calidad mínima y
un precio determinado para sus productos.
Para analizar la leche, se requiere ampliar los servicios de
laboratorios con alta credibilidad que no sean de propiedad ni de
los productores ni de los industriales. Estos laboratorios podrían
ofrecer un servicio de certificación de origen de la calidad de la
leche, el cual acreditaría a las fincas productoras frente a la
industria y permitiría mejorar las condiciones de pago del
producto y diversificar sus alternativas comerciales.
La inseguridad tampoco favorece la posibilidad de que ciertos
eslabones básicos para el desarrollo del complejo productivo
como son las industrias procesadoras, se establezcan en las zonas
de producción. Las empresas procesadoras y toda la red conexa
se localizan en los grandes centros urbanos, con lo cual se
generan presiones sobre los precios de la tierra cercana a las
ciudades y se pierde la oportunidad de mejorar la posición
competitiva en los mercados gracias a menores costos de
transporte, menores riesgos sanitarios y mejor aprovechamiento
industrial de los subproductos.
En las zonas productoras, en particular en las de doble propósito,
falta todavía desarrollar la red de frío y principalmente de
tanques de enfriamiento. Pero su instalación exige un volumen
dado de producción, buenas vías de penetración secundarias y
servicios regulares de agua potable y de energía, lo cual no
siempre es posible en regiones con tantas carencias de
infraestructura como la costa norte o el oriente y sur del país. Es
imprescindible crear las condiciones básicas para que se den
estos encadenamientos, merced a la participación activa de los
productores en los programas de descentralización y en los
planes de desarrollo del municipio respectivo.
La asistencia técnica que se requiere debe ser más integral y
amplia de lo que es en el presente. Debe incorporar aspectos
agronómicos, de veterinaria, zootecnia y de gestión empresarial.
Tal vez sea necesario que este servicio lo suministren equipos
interdisciplinarios (veterinarios, zootecnistas, agrónomos) y no
profesionales especializados como en el presente.
Otro aspecto débil del complejo es la falta de organización de los
productores pequeños. Con excepción de COLANTA, las
cooperativas de productores son de propiedad de un bajo
número de afiliados y suelen tener problemas como malos
manejos financieros o administrativos. El fortalecimiento

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

•

259

institucional del Departamento Administrativo Nacional de
Cooperativas (DANCOOP), entidad que vigila el funcionamiento
de éstas, y la participación de instancias regionales y locales en la
fiscalización de los recursos y de su utilización, podrían estimular
un mejor desempeño organizativo.
Especial consideración merece la definición de los derechos de
propiedad en el complejo lácteo. La persistencia de intereses de
grupos y divorciados de los intereses de los productores,
artesanos e industriales ocasiona conflictos de difícil solución, lo
cual impide adoptar estrategias comunes y urgentes. No
obstante, las presiones desde los mercados internos y externos y
los avances corporativos de las organizaciones pueden obligar a
replantear en el futuro estas fronteras tan definidas de la
propiedad. Éstas podrían ampliarse hacia la expansión de la
propiedad en todo el dominio del complejo lácteo, y abarcar
tanto las industrias de procesamiento como la infraestructura
comercial y de producción, las redes comerciales detallistas y las
empresas productoras de insumos, sin que se pudiera adjudicar
la propiedad a los productores de leche o a los industriales. Se
trataría de empresarios que serían dueños de las distintas
empresas componentes del complejo productivo. Para ello sería
necesario abrir paso a la democratización de la propiedad, para
que participen productores e industriales de distinto tamaño, así
como los distintos agentes que participan en el complejo.

Los subclusters están estructurados alrededor del abastecimiento de
un centro de consumo importante, así como de las actividades de acopio, de
procesamiento industrial de la leche y de distribución comercial. Aunque se
realizan otras actividades importantes a partir de la leche, como la
producción artesanal de quesos y el levante de destetos, constituyen más
bien mercados informales y residuales de acuerdo con el desarrollo
comercial del acopio en la región.
El desarrollo del complejo lácteo en Colombia requiere también el
surgimiento de eslabones entre las regiones para integrar y promover la
diversificación de productos en una misma línea de especialización. Las
desigualdades en el consumo de las distintas regiones, apreciables hoy día,
se podrían nivelar con una mayor integración de los mercados y con
políticas comerciales empresariales para el conjunto nacional. Eso podría
tener también un efecto regulador sobre los precios de la tierra. Pero ello
requiere un compromiso decidido del Estado y de sus instancias
descentralizadas para garantizar mejores condiciones de infraestructura
(vías, agua, energía, financiación) y de seguridad.

260

CEPAL

Las empresas que dominan en cada subcluster son los principales
agentes de cambio y de suministro de servicios, crédito, asistencia técnica,
capacitación y dotación de implementos técnicos a los productores. El
Estado complementa esta acción mediante el apoyo y control a nivel de
sanidad, capacitación y crédito. Los gremios participan en actividades de
divulgación, educación y representación ante el gobierno.
En la medida en que ciertos segmentos de la industria de lácteos,
como los correspondientes a los derivados y a las leches de larga duración,
se puedan establecer en las zonas de producción, se podría estar ante un
debilitamiento de los subclusters actuales. Ello sería deseable si las redes de
servicios y de apoyo abandonaran los esquemas centralizados en las
grandes ciudades que hoy predominan, para extenderse hacia las zonas de
producción. El complejo productivo lácteo podría contribuir en esta forma a
promover el desarrollo de las regiones. Otra posibilidad que surgiría sería
el desarrollo de mercados desde las zonas de producción para abastecer, ya
no a los subclusters, como ocurre en la actualidad, sino a los mercados
nacionales. Aunque existen hoy mercados nacionales a partir de la oferta de
queso artesanal, quesos madurados procedentes del sur del país y leche
pulverizada, se trata de mercados de crecimiento lento o muy segmentados.
La expansión del complejo en su conjunto tropieza con la falta de
integración nacional de los mercados de materia prima, debido a una
estructura empresarial que privilegia el dominio sobre nichos de mercado
básicos. De esta forma las empresas presionan sobre la demanda de leche en
las áreas de abastecimiento naturales con un aumento del precio de la
materia prima que a la larga incide en la capacidad de competir frente a
otras zonas en expansión y frente a las mismas importaciones. En un plazo
inmediato es de esperar que se redefinan las áreas de influencia de cada
subcluster, debido a la intensa competencia de las industrias, acentuada por
las importaciones y por la irrupción cada vez más insistente de los
productores en el procesamiento y en la comercialización. Es posible que
ciertos subclusters se fusionen (Medellín-Bogotá), que se aborden mercados
conjuntos, se integren las zonas de aprovisionamiento y se redefinan las
áreas de influencia. Probablemente este proceso expansivo permita la
integración, en un plazo cercano, de las zonas de producción y de los
mercados finales.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

261

Anexo

Esquema 1
COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO EN
ESTRUCTURA BÁSICA DE ABASTECIMIENTO DE LECHE
I NÚCLEOS DE ABASTECIMIENTO
BÁSICO EXPLOTACIONES
ESPECIALIZADAS EN LECHE

II ÁREAS DE EXPANSIÓN
EXPLOTACIONES CON DOBLE
PROPÓSITO

ALTIPLANO CUNDIBOYACENSE

BOGOTÁ Y ÁREA METROPOLITANA

CUNDINAMARCA - BOYACÁ MAGDALENA MEDIO

ALTIPLANO Y ORIENTE
ANTIOQUEÑO

MEDELLÍN Y ÁREA
METROPOLITANA

CÓRDOBA - MAGDALENA MEDIO

ALTIPLANO NARIÑENSE - VALLE

CALI Y ÁREA METROPOLITANA

CAQUETÁ

ATLÁNTICO - MAGDALENA

BARRANQUILLA

MAGDALENA - CESAR

III. ZONAS DE ABASTECIMIENTO
NACIONAL
•CESAR
•MAGDALENA MEDIO
•CÓRDOBA

Esquema 2
COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO EN COLOMBIA
ESTRUCTURA DE PRODUCCIÓN Y ACOPIO
GREMIOS

AGENTES PRIVADOS
REPRESENTACIÓN
TANQUES
ENFRIADORES
COMUNITARIOS

ASISTENCIA TÉCNICA
INSUMOS

• ASISTENCIA
TÉCNICA
• CAPACITACIÓN
• DIVULGACIÓN

FINCAS
PRODUCTORAS

LECHE

ACOPIO

ESTADO
FONDO PARAFISCAL

TANQUES
INDIVIDUALES

CENTROS
DE ACOPIO
- PLANTAS

RUTAS DE
ACOPIO
CRÉDITO
INVESTIGACIÓN
POLÍTICAS
INFRAESTRUCTURA
INVERSIÓN

ASISTENCIA TÉCNICA
INSUMOS
CRÉDITO
CAPACITACIÓN
COMERCIALIZACIÓN
APOYO EN INFRAESTRUCTURA

INDUSTRIA
PROCESADORA
COOPERATIVAS

SERVICIOS

262

CEPAL

Esquema 3
COM PLEJO PROD UCTIVO LÁCTEO EN COLOM BIA
ESTRUCTURA DE DISTRIBUCIÓN, PRO CESAM IENTO Y COM ERCIALIZACIÓN

OFERTA DE DESTETES
Y LECHERÍA

PRODUCCIÓN
DE LECHE

PROCESAMIENTO
EN FINCA

MERCADOS
MAYORISTAS DE
QUESO COSTEÑO
Y DOBLE CREMA

USO IND US TRIAL

VENTA DE
LECHE

MERCADOS
REGIONALES DE
QUESO

CONS UM O
DIRECTO

CAM PE SINO

CUAJADA

PRODUCCIÓN
ARTESANAL

INDUST RIA

AREP AS

LEC HE
PAS TE URIZADA
Y UH T

PAN ADER IAS
BIZCOCHERÍAS

LEC HE EN
POL VO

QUESOS

LECHE CRUDA

DERIVADOS
LÁCT EOS

YOGUR
KUMIS

QUES OS

DERIVADOS

DULC ES

PROD UC TOS DE
PANAD ERÍA

AR EQUIPE
H EL AD O S

REST A UR AN T ES
PIZZ ERÍAS

Esquema 4
RED INSTITUCIONAL DEL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO
ANALAC
FEDEGAN

SECTOR PRIVADO

GOBIERNO

GREMIOS

ANDI
FEDECOLECHE
OTROS

CONCERTACION Y
CONVENIOS DE
COMPETITIVIDAD

DESARROLLO
TECNOLÓGICO

CORPOICA

SENA

OTROS

COMERCIALIZACIÓN

CUADROS DE
PRECIOS Y
CALIDAD

FRANJAS DE
PRECIOS

AMPLIACIÓN
MERCADOS
INTERNOS

PROGRAMAS
ESPECIALES

CAPACITACIÓN

DESARROLLO
MERCADOS
EXTERNOS

SENA

UNIVERSIDADES
REGIONALES

OTROS

FENOMENO
DE EL
NIÑO
CAMPAÑA
ANTIAFTOSA

FINANCIACIÓN

FINAGRO

CONSUMO EN
POBLACIÓN DE
BAJOS INGRESOS

EMPRESAS
ACOPIADORAS

COOPERATIVAS

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

263

El complejo productivo lácteo en Uruguay
Marcel Vaillant

1

Octubre de 1999

Introducción
Los complejos productivos reúnen un conjunto de actividades con un
grado de interrelación entre sí mayor que con el resto de la economía. Los
agrupamientos productivos (AP) son lugares de la economía en donde
pueden tener lugar distintos tipos de externalidades productivas o
tecnológicas. Existe una literatura económica de origen diverso que
pretende justificar y motivar la idea de que estas externalidades están
asociadas a la existencia de complejos de actividades económicas (tanto en
el espacio como a nivel sectorial). Ramos (1997) revisa las principales
corrientes teóricas con esta orientación e ilustra cómo en cada una de ellas
la idea de agrupamiento productivo cumple un rol determinante.
La relevancia de las interrelaciones entre las actividades que se
identifican como pertenecientes a un complejo productivo ha sido
destacada en estudios sectoriales relativos a la competitividad (véase
Porter, 1991). Las ineficiencias que se presentan en un AP pueden estar
originados en inercias de orden técnico, económico u organizacional en
algunos de los sectores constitutivos, o resultar de desequilibrios o rezagos
1

Con la colaboración de Rossana Patrón en el capítulo I, de Heber Freiría en el capítulo III,
mientras que el capítulo V fue elaborado en forma conjunta por Heber Freiría y Marcel
Vaillant.

264

CEPAL

en la relación entre esos componentes (escalas inapropiadas, relaciones
productivas o comerciales inestables y otros). La competitividad de una
actividad depende de todas las demás actividades que pertenecen al mismo
AP y de las interacciones entre ellas. La existencia de externalidades
productivas, economías de aglomeración y derrames o spillovers
tecnológicos para el conjunto de actividades de un complejo es un factor
decisivo de su desempeño productivo y comercial a nivel internacional.
Se han identificado diversos motivos económicos que alientan la
formación de agrupamientos productivos altamente interrelacionados en su
interior. Uno de los determinantes clásicos es la organización de un
complejo productivo en torno al aprovechamiento de un recurso natural
abundante. Una de las características centrales del patrón de especialización
comercial de América Latina es la abundancia relativa de recursos
naturales, y su inserción en la economía internacional con bienes que hacen
uso intensivo de estos factores.
La pregunta que está planteada con respecto a la región es si este
desarrollo productivo en torno a los recursos naturales ha sido todo lo
profundo que puede ser en la estructuración de agrupamientos productivos
muy interrelacionados, capaces de aprovechar las externalidades que se
producen en su interior. La hipótesis básica es que no ha sido así. La región
presenta una tendencia a la especialización en complejos creados en torno a
recursos naturales con escasa interrelación con el resto de la economía. Esta
incapacidad de integración productiva tiene efectos de largo plazo en la
capacidad de crecimiento de la economía. Tanto porque los efectos sobre el
resto de la economía son escasos, dado el reducido nivel de transformación
manufacturera que implica la especialización en productos básicos, como
por la vulnerabilidad de una inserción internacional muy dependiente de lo
que ocurra con las relaciones de intercambio de unos pocos productos.
Este problema es de particular interés en el caso de Uruguay. El
patrón de inserción internacional puede ser entendido a partir de la alta
disponibilidad relativa de recursos productivos aptos para la producción
agropecuaria, especialmente los productos agroalimentarios. En
consecuencia, estos factores productivos son baratos; por lo tanto, de
acuerdo con lo que las ventajas comparativas predicen, ésta será una
economía exportadora de bienes agropecuarios.
El modelo agroexportador de Uruguay no es un invento nuevo. Ha
renacido tantas veces como se ha pronosticado su agotamiento. Sin duda, la
versión presente del renacer agropecuario de la economía uruguaya es más
permanente. Quizás porque se ha descubierto que modelo agroexportador
no hay uno solo, sino que existe un continuo posible de alternativas y
patrones de especialización a desarrollar. Entre ellas nos vamos moviendo

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

265

en todo momento sin que se produzcan grandes cambios de una sola vez,
aunque continuamente se estén produciendo ajustes. Esta creciente
flexibilidad de la producción agropecuaria y su adaptación a las
condiciones del mercado, de la política económica y de la tecnología, han
dado origen a importantes cambios en la estructura productiva del sector.
Transformaciones que se evidencian si se hace una comparación estructural
de 20 años a la fecha, aunque sea difícil situar la etapa concreta en que tuvo
lugar ese cambio, dada la gradualidad que ha caracterizado a este proceso.
En efecto, no se está como antes tan atado al devenir de dos únicos
rubros (la carne y la lana) y a la contingencia específica de lo que ocurra en
los correspondientes mercados internacionales. Los sectores dinámicos que
lideran el crecimiento del sector son muchos y ya más conocidos. El país
del arroz con leche, por referir una simpática fórmula mencionada por un
negociador de Uruguay, pone el énfasis en estos dos nuevos y dinámicos
rubros que importan de una forma cada vez mayor en la estructura del
sector. Sin embargo, la lista es más larga, dado que habría que mencionar
también a la fruta cítrica, a la cebada y al sector forestal, entre otros.
La diversificación de la estructura agropecuaria es una buena noticia
en lo que concierne al riesgo (tanto el que se origina en el mercado
internacional como el relacionado con la contingencia de la naturaleza) que
implica una modalidad de especialización en rubros agropecuarios básicos
con bajo nivel de industrialización. Los choques en los términos del
intercambio y en la producción se ven compensados al tener una canasta de
producción más heterogénea. Sin embargo, la diversificación no ha sido el
único cambio que se registró.
La transformación ha ido acompañada de otros fenómenos de interés,
como un cambio tecnológico de la base agropecuaria que implicó un
aumento sostenido de la productividad. Este proceso se ha dado junto con
un mayor grado de articulación entre el sector agropecuario y la
agroindustria procesadora. En algunos casos, los niveles de relación llegan a
una integración vertical total, en donde la agroindustria se integra hacia
atrás y termina produciendo ella misma el bien agrícola, o los productores
agropecuarios avanzan hacia adelante e industrializan su producción, o
ambos procesos a la vez. Los sectores agropecuario y agroindustrial han
sido en forma parcial receptores de capital extranjero, registrándose en muy
pocos sectores dinámicos una participación líder de empresas extranjeras y
transnacionales.
Dada la estrecha relación entre base agropecuaria y agroindustria
procesadora, es pertinente investigar la capacidad que ha tenido de
extenderse a otro tipo de sectores proveedores de insumos o bienes de
capital, servicios, o de industrias que empleen los bienes agroindustriales

266

CEPAL

como insumos (industria agroalimentaria). Este fenómeno, en el caso de los
lácteos, es de especial interés debido al dinamismo que ha tenido el
complejo agroindustrial (base agropecuaria y agroindustria procesadora) en
las últimas décadas.
El objetivo general propuesto es identificar las actividades
fuertemente relacionadas con ese sector, así como hacer una evaluación del
efecto dinamizador del sector lácteo sobre el resto de la economía. El
presente trabajo está organizado de la manera siguiente: en el capítulo I se
identifica cuál es el agrupamiento productivo (cluster) creado en torno a la
base agropecuaria de la lechería y de la industria láctea (complejo
agroindustrial lácteo), basándose para ello en la información estadística de
las relaciones intersectoriales resumidas en la matriz de insumo-producto
de la economía. En el capítulo II se caracterizan las principales tendencias
de la producción y el comercio de los sectores centrales del complejo. En los
capítulos III y IV se realiza un refinamiento del complejo lácteo de
Uruguay, empleando otra información cuantitativa y cualitativa a nivel del
propio sector. Los resultados se reúnen en el capítulo final.

I.

Identificación del complejo productivo lácteo con la
matriz de insumo-producto

1.

Conceptos básicos y aspectos metodológicos
i)

Construcción de agrupamientos productivos

El estudio de los agrupamientos productivos (AP) sitúa el análisis
económico en un nivel intermedio entre el correspondiente al nivel de
sector o rama y el de la economía en su conjunto. La identificación de los
AP procura aglutinar actividades altamente interrelacionadas en términos
de transacciones intermedias y que presentan en su conjunto una relativa
independencia con respecto al resto de las actividades. Es decir, los AP
reúnen actividades con alto grado de integración, de modo que, por tanto,
los intercambios que se dan en su interior resultan más relevantes que los
que se dan con el resto del sistema. Los complejos definidos tienden a
permanecer en el tiempo, marcando una característica estructural de la
economía.
En el análisis de los AP tiende a discriminarse entre las compras o
ventas de materias directas o específicas que son las que definen el carácter
mismo del AP, y aquellas otras compras o ventas de insumos o servicios
difundidos que, pudiendo ser importantes, tienen vinculación relativamente
uniforme con todos los sectores de la economía y, por tanto, no se identifican
directamente con ningún AP. El primer tipo de relaciones da lugar a los
encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que integran las actividades del

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

267

AP, mientras que el segundo tipo da lugar a encadenamientos hacia los lados,
es decir, hacia actividades que no se integran verticalmente al AP.
Dentro del esquema de un AP típico, basado, por ejemplo, en el
procesamiento de recursos naturales (véase Ramos, 1997), encontramos
encadenamientos hacia atrás a partir de compras de insumos químicos,
maquinaria específica, servicios especializados y otros; encadenamientos
hacia adelante a partir de las ventas hacia otros sectores productivos, que
serán mayores cuanto más difundido es el producto como insumo de las
demás industrias, y encadenamientos hacia los costados (como energía,
comercio, servicios financieros).
La metodología empleada para la identificación de AP emplea la
información estadística referida a las relaciones intersectoriales contenidas
en la matriz de insumo-producto (MIP). Para hacer una correcta
identificación de los AP, es necesario tener agrupados sectores con cierto
grado de homogeneidad en los productos que se agregan. De ahí que,
metodológicamente, se sugiera trabajar con una MIP de alto grado de
desagregación (más de 200 sectores). Un criterio para verificar el grado de
interrelación existente dentro de un AP es el coeficiente estadístico
denominado grado de autonomía de cada AP. Este coeficiente mide la
relación de las compras intermedias (ventas intermedias) que se realizan
dentro del AP como proporción de las compras totales (ventas totales) del
AP. Cuando se identifican AP con alto grado de autonomía en ventas, se
trata de AP que se organizan en torno a una actividad vendedora de
insumos o materias primas, en tanto que cuando la autonomía en compras
es alta, se trata de un AP organizado en torno a una actividad básicamente
final.
En las MIP con escaso nivel de desagregación (cerca de 30 sectores)
las relaciones de insumo-producto más importantes están sobre la diagonal
principal, lo que puede entenderse como compraventas dentro del bloque o
entre el conjunto de sub-bloques contenidos. Conforme se desagrega la
matriz disminuye la importancia de la diagonal. En consecuencia, la falta de
información suficientemente desagregada puede oscurecer la identificación
de complejos claramente delimitados.
Existen distintos tipos de metodologías para construir agrupamientos
productivos. Las características que tienen estas metodologías es que
mediante transposiciones de filas y columnas en la MIP procuran optimizar
el valor de algún índice estadístico que dé cuenta del grado de interrelación
dentro del conjunto de sectores que se agrupan con el algoritmo empleado.
Los métodos revisados tienen la característica de ser globales, es decir, se
aplican a todo el sistema económico, por lo que tienen la restricción de tener
que optimizar el grado de interrelación en varios agrupamientos

268

CEPAL

productivos simultáneamente. En este sentido, pierden eficacia cuando se
trata de un subsector de actividades específico, como ocurre en el presente
trabajo.
En el estudio de Forteza, Pastori y Tansini (1988), realizado sobre la
base de la matriz de insumo-producto del Banco Central del Uruguay (MIPBCU), el procesamiento de lácteos es incluido en el agrupamiento de
sectores identificado con el número 3 (véase el diagrama 1). Dicho
agrupamiento está formado por las siguientes actividades (clasificadas
según la MIP-BCU; véase Vaillant, 1998, anexo estadístico, cuadro 1): 2
ganadería; 19 productos textiles; 5 carnes; 6 lácteos y 18 textil. En este
agrupamiento las interacciones son unidireccionales, y las dos primeras
actividades son proveedoras, siendo la ganadería la principal. Las
actividades receptoras son lácteos, textiles y carnes. La actividad ganadera
es mayor que las restantes en términos de valor agregado, por lo que el
agrupamiento está definido en torno a la rama proveedora de materias
primas; el agrupamiento así definido tiene un alto grado de autonomía en
ventas. El 83% de las ventas intermedias totales se realiza dentro del
complejo, en contraste con un porcentaje sensiblemente menor (42.1%) de
las compras. Esta caracterización es, de acuerdo con los complejos
identificados en el trabajo recién citado, el comportamiento típico de los
complejos en donde la actividad dominante es una proveedora de materias
primas.
Diagrama 1
ENCADENAMIENTOS DE LA GANADERÍA
5

CARNES

6

LÁCTEOS

2 GANADERÍA
18 TEXTILES

19 PRODUCCIÓN
TEXTILES

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de A. Forteza, H. Pastori y R. Tansini, Relaciones
intersectoriales de la economía uruguaya, Montevideo, Uruguay, 1988, Instituto de Economía, 1988.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

269

Ramos (1997) describe el complejo lácteo-ganadero típico de América
Latina (véase el diagrama 2). En este caso la cadena se compone de la
ganadería como actividad proveedora principal de las actividades
procesadoras de carne, cueros y lácteos, que presentan por su parte
encadenamientos hacia atrás con las actividades proveedoras de alimentos
y biogenética. Como actividad conexa en paralelo con estas actividades se
presenta el sector proveedor de equipos. En particular interesa destacar el
detalle de los encadenamientos hacia adelante de la actividad de
procesamiento de leche, tales como la fabricación de quesos, yogur y
alimentos lácteos. Este esquema presenta similitudes con el de Forteza,
Pastori y Tansini, al agrupar las actividades de procesamiento de lácteos y
carnes dentro del mismo complejo.

Diagrama 2
ENCADENAMIENTOS DE LA GANADERÍA LECHERA
Faena
Alimentos

Cueros

Ganadería
Alim.cárnicos

Frescos/
refrig.

Procesados

Biogenética

Equipo
Lácteos

Quesos
yogur
al. lácteos

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Joseph Ramos, Una estrategia de desarrollo a partir de los
complejos productivos (clusters) en torno a los recursos naturales (LC/R.1743), Santiago de Chile, Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), 1997.

En el caso de la determinación del conjunto de actividades
integrantes del complejo ha sido necesario adaptar los conceptos
presentados, debido a que en el caso de Uruguay no se dispone de la
necesaria desagregación de la información contenida en la matriz de
insumo-producto para clasificar los insumos y servicios que son objeto de
compras y ventas en específicos y difundidos. Por tanto, como primera
etapa del trabajo, se intenta una aproximación a la descripción de la cadena
productiva en que intervienen los lácteos, más detallada que aquella de que
se dispone hasta el momento (Forteza, Pastori y Tansini, 1988), indicando

270

CEPAL

las interrelaciones entre las actividades que intervienen en dicha cadena e
identificando las actividades que forman el agrupamiento productivo.
ii)

Encadenamientos

La literatura tradicional que recurre a las MIP ha hecho hincapié en
las condicionantes que se derivan de las relaciones intersectoriales y en las
posibilidades de expansión de una actividad económica ante empujes de la
demanda (véase, por ejemplo, el trabajo de Forteza, Pastori y Tansini, 1988,
para el caso de Uruguay). Las industrias enfrentan estrangulamientos
debidos a restricciones derivadas del abastecimiento de materias primas o
de insumos intermedios, lo que a su vez afecta el nivel de actividad de otras
industrias que procesan sus insumos. Las actividades que procesan
básicamente materias primas importadas o producción agropecuaria
enfrentarán diferente tipo de restricciones frente a una expansión de su
demanda. Las ramas o sectores productivos que procesan recursos
agropecuarios se caracterizan por tener mayor rigidez de respuesta en el
corto plazo frente a expansiones de la demanda, aun cuando existan
recursos primarios ociosos.
Para analizar las restricciones que enfrenta la expansión de una
determinada actividad se considera el efecto total que produciría sobre el
sistema el dejar de producir en el país un determinado bien, como se dice
en un trabajo de 1980 del PREALC (citado por Forteza, Pastori y Tansini,
1988). Se consideran tanto los efectos directos como los indirectos a través
de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante. Por lo tanto, se utiliza
como medida de los encadenamientos totales la diferencia entre la
producción total de la economía en la situación inicial y la producción total
que se obtendría si el sector fuera eliminado.
Este efecto total en el conjunto del sistema económico es el resultado
de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que tenga la actividad
en cuestión. Una actividad con fuertes encadenamientos hacia atrás en
relación con los encadenamientos totales denota que la actividad se
encuentra ubicada en la fase de producción de bienes finales y actúa
básicamente como receptora de insumos de los otros sectores, mientras que
si tiene fuertes efectos hacia adelante se trata de un sector básicamente
productor de materias primas que es, con respecto al resto del sistema,
proveedor de insumos intermedios directa e indirectamente. La importancia
relativa de los encadenamientos hacia adelante y hacia atrás da indicios de
qué lugar en la cadena productiva ocupa la actividad en cuestión y permite
clasificarla como una actividad proveedora o procesadora de insumos.
Por otra parte, se considera relevante ir más allá de los propios
límites del complejo lácteo e identificar el poder de arrastre de las
actividades que forman el núcleo del complejo sobre el resto del sistema. En

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

271

este sentido, se trabaja con los encadenamientos más allá del complejo en sí
mismo, rastreando la totalidad de efectos dinamizadores sobre el sistema
productivo por medio de las compras y ventas totales de insumos,
considerando por tanto el total de actividades a que el sector se encuentra
vinculado. Es así como, en una segunda etapa, una vez identificadas las
actividades que pertenecen a la cadena productiva de los lácteos y las
actividades conexas, se consideran los efectos dinamizadores que tiene
dicha actividad en términos de los encadenamientos que presenta tanto
hacia atrás como hacia adelante.
2.

Datos y resultados
i)

Base de datos

El estudio de las actividades productivas vinculadas al sector lácteo
se realizó sobre la base de la matriz de insumo-producto (MIP) para
Uruguay con datos del BCU correspondientes a 1983 (MIP-BCU). Se trabajó
sobre una versión de esta MIP en la que el sector agropecuario está
desagregado. Esta desagregación fue elaborada por Nin y Terra (1997) con
el objetivo de incorporar a Uruguay en una base de datos internacional de
un modelo multipaís de equilibrio general computable (GTAP). Esta nueva
versión de la MIP (MIP-GTAP) es particularmente pertinente en este
trabajo, dado que se cuenta con la información de la base agropecuaria del
complejo productivo lácteo y no con un agregado que la incluye, tal como
es tradicional en la información estadística de la región (sector producción
pecuaria).
Si bien el grado de desagregación de la base agropecuaria es el
adecuado, en el resto de los sectores el nivel de agregación es alto, lo cual
sin duda constituye una restricción en el análisis, no pudiéndose identificar
claramente sectores homogéneos agrupados por medio de sus
interrelaciones productivas. La matriz con que se trabajó cuenta con 50
sectores, de los cuales 4 no estaban representados, por lo que finalmente se
trabajó con una matriz de 46 sectores.
En consecuencia, para el análisis de las actividades vinculadas al
sector lácteo este trabajo aporta un avance con respecto al análisis de
Forteza, Pastori y Tansini realizado sobre la base de la MIP-BCU, ya que la
MIP-GTAP permite identificar dentro del sector 2 ganadería (MIP-BCU) la
actividad de producción de leche cruda (sector 11 de la MIP-GTAP),
además de la actividad de procesamiento de la leche (sector 6 de la MIPBCU, sector 22 de la MIP-GTAP, rama 3112 de la CIIU). A lo largo del
trabajo se empleará la nomenclatura de sectores de la MIP-GTAP. Los
sectores principales del agrupamiento a construir son el 11 (leche cruda) y
el 22 (industria láctea), con relación a los cuales se analizan las principales

272

CEPAL

actividades proveedoras y receptoras que son asimiladas a directas.
Asimismo, se analizan los vínculos que mantienen las actividades de esta
cadena con el resto de las actividades productivas del sistema (servicios o
insumos difundidos).
ii)

El complejo productivo lácteo en Uruguay

El método empleado para diseñar la mejor colección de sectores
agrupados en torno al sector lácteo (líneas 11 y 22 de la MIP-GTAP) fue
seleccionar cuatro conjuntos de sectores de acuerdo con los perfiles filas
(estructuras de las ventas por sector) y los perfiles columnas (estructura de
las compras por sector) del sector leche cruda (11) y del sector
industria láctea respectivamente. Se eligieron los sectores con el objetivo de
que el valor de parámetro de autonomía del sector analizado (en ventas o
en compras, según correspondiere) fuera del 100%. En el caso de los
perfiles filas (ventas), se ordenaron las columnas según la importancia de
cada sector de la MIP como receptor de las ventas del sector analizado.
En el caso de los perfiles columnas (compras), se ordenaron las filas de
acuerdo con la importancia de cada sector como proveedor del sector
analizado (11 o 22).
En el cuadro 1 se presenta toda la información pertinente para el caso
del sector 11 cuando se analizan los perfiles filas. La sencillez y claridad del
resultado permiten reunir toda la información en un único cuadro. Por una
parte, se observa que el sector 11 sólo se vende a sí mismo y al sector 22, por
lo que aparece como el insumo directo por excelencia de la industria láctea.
Cuadro 1
URUGUAY: ANÁLISIS DEL PERFIL FILA (VENTAS) DEL SECTOR 11
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
22

11

Autonomía

11

91

9

100

Ventas
intermedias
2 565 529

22

15

0

15

264 012

92

2 829 540

Total
Insumos
VA
VBP
I/VBP (%)

Total

2 917 751

955 022
2 557 248
3 512 270

7 745 545

80

27

7

3 872 773

3 633 344

3 369
332
4 316
074

3 872 773

715 593

Ventas VI/VBP
finales
(%)
946 742
73

50

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP)
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
Nota: VI = ventas intermedias; VBP = valor bruto de la producción; VA = valor agregado.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

273

Así lo confirma además la relación entre ventas intermedias y ventas
totales, en donde casi tres cuartas partes están destinadas al uso intermedio,
de las cuales más de 90% se destinan a su procesamiento en el sector 22. El
sector 22 se relaciona como vendedor con otros sectores aún no
identificados como abastecedor de insumos (autonomía en ventas 15%),
aunque su rol principal es como vendedor de bienes finales (sólo 7% de las
ventas tiene un uso intermedio). Finalmente, se observa que mientras el
sector 22 tiene una relación insumo-valor bruto de producción alta (80%),
en el caso del sector 11 la proporción del valor agregado en el valor bruto
de producción alcanza casi a las tres cuartas partes. La autonomía en ventas
de este primer agrupamiento es muy alta (92%).
En el cuadro 2 se presenta el perfil fila para el sector 22. La industria
láctea se encadena hacia adelante con otros sectores de la industria
alimenticia y además es un insumo de sectores productores de insumos y
servicios de uso difundido (como son el 47 y el 48). El grado de autonomía
en ventas de este segundo agrupamiento es inferior al anterior y alcanza un
45%. En el cuadro 3 se informa, con respecto a cada uno de los sectores,
sobre las ventas totales realizadas y el grado de autonomía en ventas
(expresado en porcentaje) que tienen los sectores aquí reunidos al comprar
en este agrupamiento (2). Esto permite evaluar el grado de autonomía total
en ventas de este segundo conjunto de sectores. En Vaillant (1998, cuadros 2
y 3 del anexo estadístico) se presenta información complementaria
(submatriz de relaciones interindustriales para el agrupamiento 2, tamaño
de cada sector y las principales ratio que los caracterizan).
Cuadro 2
VENTAS NACIONALES DE INSUMOS DEL SECTOR 22 (PERFIL FILA)
(Porcentajes)
Número

Sector

(%)

22

Lácteos

15

Industrias de alimentos

32

14

Pesca

1

19

Carne

6

25

Productos alimenticios ncp a

25

Otros sectores

54

47

Comercialización y transporte

53

48

Servicios financieros y recreativos

1

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

274

CEPAL

Cuadro 3
GRADO DE AUTONOMÍA EN VENTAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 2
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
Número

Sector

Ventas

Autonomía

14

Pesca

727 371

100

19

Carne

1 998 511

42

22

Lácteos

264 012

100

25

Productos alimenticios ncp a

47
48

2 371 812

71

Comercialización y transporte

14 502 588

39

Servicios financieros y recreativos

20 447 096

43

40 311 390

45

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

En el cuadro 4 se presenta la composición por sectores de las compras
de insumos nacionales del sector 11 (leche cruda), donde se detalla la
participación de las compras de insumos provenientes del propio sector,
más las compras de insumos directos y difundidos. La clasificación en
insumos directos y difundidos a este nivel del análisis debe entenderse en
términos cualitativos, dado que el nivel de información disponible impide
ser más precisos. En el cuadro 5 se informa, para cada uno de los sectores,
sobre las compras totales realizadas y el grado de autonomía en compras
(expresado en porcentaje) que tienen los sectores aquí reunidos al comprar
en este agrupamiento (3). Esto permite evaluar el grado de autonomía total
en compras de este tercer conjunto de sectores, el cual es de 65%. En
Vaillant (1998, cuadro 5 del anexo estadístico) se presenta la submatriz de
relaciones interindustriales para este agrupamiento 3, a partir de la cual fue
posible medir el grado de autonomía por sector.
La información correspondiente a las compras del sector 22 (industria
láctea) se presenta en el cuadro 6. Al igual que en el caso anterior, se
distinguen las compras a los sectores que interesa analizar (11 y 22), las
compras de otros insumos directos y las compras de insumos o servicios
difundidos en todo el sistema económico. En el cuadro 7 se presentan las
compras intermedias totales por sector de este agrupamiento 2 y el grado
de autonomía que cada uno registra dentro de este conjunto. El grado de
autonomía en compras se calculó con el auxilio de la submatriz de este
agrupamiento 4, la cual se presenta en Vaillant (1998, cuadro 7 del anexo
estadístico). En este caso el nivel alcanzado es de 73%.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

275

Cuadro 4
COMPRAS DE INSUMOS NACIONALES DEL SECTOR 11 (PERFIL COLUMNA)
(Porcentaje de las compras totales del sector)
Número
11

Sector
Leche cruda
Otros insumos directos
Cereales
Cosechas ncp a
Productos alimenticios ncp
Químicos
Maquinaria y equipos ncp
Insumos difundidos
Petróleo
Electricidad
Construcción
Comercialización y transporte
Servicios financieros y recreativos
Servicios varios

3
8
25
33
41
32
43
46
47
48
49

(%)
24
35
5
0
26
2
1
41
2
1
2
13
23
1

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.
Nota: El porcentaje corresponde en cada caso a la totalidad de los insumos, pero sólo se detallan aquellos
insumos cuya participación es igual o superior a 0.1%.

Cuadro 5
GRADO DE AUTONOMÍA EN COMPRAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 4
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
Número
Sector
Compras
Autonomía
3

Cereales

560 869

99

8

Cosechas ncp a

270 499

100

11

Leche cruda

955 022

100

25

Productos alimenticios ncp

7 775 763

49

32

Petróleo

1 226 221

98

33

Químicos

3 815 693

78

41

Maquinaria y equipos ncp

200 589

49

43

Electricidad

2 039 158

97

46

Construcción

9 968 067

37

47

Comercialización y transporte

48

Servicios financieros y recreativos

49

Servicios varios
Total

15 392 699

74

7 616 970

72

3 163 690

56

52 985 240

65

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

276

CEPAL

Cuadro 6
COMPRAS DE INSUMOS NACIONALES DEL SECTOR 22
(Porcentaje de las compras totales del sector)
Número
11
22
24
25
28
30
31
33
34
40
32
43
45
46
47
48

Sector
Leche cruda
Lácteos
Insumos directos
Azúcar
Productos alimenticios ncp a
Vestimenta
Productos de la madera
Papel y productos de papel
Químicos
Productos minerales ncp
Equipo electrónico
Insumos difundidos
Petróleo
Gas
Agua
Construcción
Comercialización y transporte
Servicios financieros y recreativos

%
80
1
5
1
0
0
1
0
2
0
0
14
2
1
0
0
7
3

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.
Nota: El porcentaje corresponde en cada caso a la totalidad de los insumos, pero sólo se detallan aquellos
insumos cuya participación es igual o superior a 0.1%.

En los cuadros de los perfiles columnas, los proveedores de insumos
que han sido asimilados a directos corresponden en rigor a un conjunto de
actividades que, con un suficiente grado de desagregación de la
información, permitiría identificar precisamente el subsector que es
efectivamente el proveedor de insumos directos y que por tanto integra el
agrupamiento. Es así como, si bien se indica en qué direcciones podría
extenderse el complejo productivo en la provisión de insumos, éstos no
pueden ser considerados en sentido estricto como parte del agrupamiento
al nivel del análisis realizado. El tipo de problema al que se está haciendo
referencia queda claramente identificado en el caso del sector 25, el cual se
clasificó como un insumo directo del sector 11. Además, este sector aparece
como destino de las ventas intermedias del sector 22. Dentro del
agrupamiento hecho por el criterio del perfil de filas del sector 22, el sector
25 aparece como el destino del total de las ventas intermedias del sector 14
(pesca). La hipótesis es que se trata en realidad de distintas industrias
alimenticias (producción de raciones, procesamiento de productos de la
pesca), todas reunidas en un mismo sector (25).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

277

Cuadro 7
GRADO DE AUTONOMÍA EN COMPRAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 6
(Miles de nuevos pesos de 1983 y porcentajes)
Número
11
22
24
25
28
30
31
32
33
34
40
43
45
46
47
48

Sector
Leche cruda
Lácteos
Azúcar
Productos alimenticios ncp a
Vestimenta
Productos de la madera
Papel y productos de papel
Petróleo
Químicos
Productos minerales ncp
Equipo electrónico
Gas
Agua
Construcción
Comercialización y transporte
Servicios financieros y recreativos
Total

Compras
955 022
2 917 751
1173 658
7 775 763
2 654 099
1 223 610
1 898 742
1 226 221
3 815 693
1 602 375
370 766
2 039 158
373 059
9 968 067
15 392 699
7 616 970
61 003 653

Autonomía
93
100
50
49
33
71
92
99
81
85
91
99
91
77
73
71
73

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.
a
ncp = no clasificado en otra parte.

En el cuadro 8 se presenta un resumen de los cuatro agrupamientos a
los que se arribó con la metodología de trabajar con los perfiles columnas y
filas de los sectores 11 y 22. Se destacó en negrita los sectores que
seguramente contienen subsectores que están asociados estrechamente a la
base agropecuaria y la industria láctea. Los otros sectores han sido
identificados como proveedores de insumos o servicios de uso difundido.
En el diagrama 3 se resume la información pertinente para el
agrupamiento lácteo de Uruguay. El diagrama está estructurado sobre el
sector 11 (actividad proveedora principal) y el 22 (actividad proveedora
secundaria). Cuando las flechas salen de un sector hacia el 11 o el 22, se
reporta debajo la proporción de compras de ese sector sobre el total de
compras del 11 o el 22. Cuando las flechas llegan a un sector desde el 11 o el
22, se reportan las cifras de proporción de ventas sobre el total de ventas. Se
distinguen los sectores en donde se conjetura existen subsectores
proveedores de insumos directos de los sectores proveedores de insumos o
servicios de uso difundido.

278

CEPAL

Cuadro 8
RESUMEN DE AGRUPAMIENTOS DE SECTORES

V11
11
22

V22
14
19
22
25
47
48

C11
3
8
11
25
32
33
41
43
46
47
48
49

C22
11
22
24
25
28
30
31
32
33
34
40
43
45
46
47
48

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

En el cuadro 9 se reportan los resultados obtenidos sobre los grados
de autonomía en compras y ventas al ir incorporando de a uno a los
distintos sectores que se presentan en el cuadro 8. Una evaluación global
del agrupamiento de 21 sectores (incluyendo a los insumos y servicios de
uso difundido) permitiría decir que se llegó a un agrupamiento con un
índice aceptable de los grados de autonomía empleados para evaluar el
grado de integración del agrupamiento. Sin embargo, esta elección es
engañosa, dado que está incluyendo otras integraciones entre sectores que
nada tienen que ver con el sector lácteo; las submatrices presentadas en
Vaillant (1998, anexo estadístico) son elocuentes al respecto. Por lo tanto, el
análisis se circunscribe a los sectores centrales del agrupamiento (11 y 22) y
a los sectores proveedores de insumos directos y a los receptores. A partir
del cuadro 9 es posible advertir que son seis sectores agrupados los que
permiten mantener un compromiso aceptable entre grado de autonomía en
compras y ventas respectivamente. Todos ellos están reunidos dentro de lo
que podría ser un agrupamiento más general que reuniría la producción de
alimentos y su industrialización. El agrupamiento de sectores ofrece la
característica de tener un alto nivel de autonomía en ventas (72%) y un
nivel sensiblemente menor en compras (35%). Esta característica es natural,
dado que la actividad más importante de este complejo es la de abastecer de
un insumo básico agropecuario (leche cruda).

8 COSECHAS
(0.2%)

25 PR. ALIMENT.
(26.4%)

33 QUIMICOS (1.9%)

41 MAQ. Y EQUI.
(1.2%)

19 CARNE
11 LECHE
CRUDA
(79.9%)

INSUMOS DIFUNDIDOS
(40.7%)
48 S.FIN.Y REC. (22.5)
47 COM. Y TRAN.(13.0%)
32 PETRÓLEO (1.9%)
46 CONSTRUC. (1.8%)
Y OTROS

22 LÁCTEOS
(92%)
25 PR. ALIMENT.
(25.2%)

INSUMOS DIFUNDIDOS
(14.0%)
47 COM. Y TRAN. (6.9%)
48 S.FIN. Y REC. (3.1%)
32 PETRÓLEO (2.2%)
43 GAS (1.2%)
Y OTROS

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Insumos directos (34.9%)
leche cruda
3 CEREALES
(5.2%)

Diagrama 3
ENCADENAMIENTOS DE LOS LÁCTEOS EN URUGUAY
Insumos directos (4.8%)
industria láctea
24 AZÚCAR (1.3%)
25 PR. ALIM. (0.1%)
30 PR. MAD. (0.8%)
31 PR. PAPEL (0.1%)
14 PESCA
33 QUÍMICOS (1.9%)
(0.9%)
34 PR. MIN. (0.2%)
40 EQ. ELECT. (0.3%)

47 COM. Y TRAN.
(52.8%)
48 S. FIN. Y REC.
(0.9%)

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP), desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial
Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo, Departamento de Economía, 1997, inédito.

279

280

CEPAL

Tipo sector
Centrales
Centrales
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Insumos directos
Receptoras
Receptoras
Otros insumos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos
Insumos difundidos

Cuadro 9
ELECCIÓN DEL MEJOR AGRUPAMIENTO
Sector
Autonomía en compras
Autonomía en ventas
24
9
11
67
92
22
62
79
3
61
76
8
49
67
24
35
72
25
30
35
62
31
37
57
33
37
47
34
36
40
40
37
41
41
37
40
14
40
43
19
31
45
28
30
46
32
35
42
43
38
44
45
39
45
46
42
57
47
55
70
48
70
71

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

Cuadro 10
COMPARACIÓN DEL GRADO DE AUTONOMÍA DEL AGRUPAMIENTO
EN TORNOAL SECTOR LÁCTEO
(Porcentajes)
México MIP-1970
Argentina MIP-1973
Argentina MIP-1984
Uruguay MIP-1983
Uruguay MIP-1983

Compras
83
71
68
42
35

Ventas
84
96
94
83
72

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación y de diversos estudios.

iii)

Encadenamientos de la base agropecuaria (sector 11) y de la
industria láctea (22) con el conjunto de la economía

Por último, se ha considerado pertinente, más allá del concepto de
complejo, investigar el poder de arrastre de las actividades 11 (leche cruda)
y 22 (industria láctea) sobre la totalidad del sistema productivo. Por tanto, a
continuación se evalúan los efectos dinamizadores de dichos sectores en
términos de los encadenamientos que presentan hacia atrás y hacia
adelante. Para ello se evalúan los encadenamientos más allá del complejo en
sí mismo, rastreando la totalidad de las compras y ventas totales de
insumos, considerando por tanto el total de actividades a que el sector está
vinculado. Los resultados se presentan en el cuadro 11.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

281

Cuadro 11
ENCADENAMIENTOS TOTALES, HACIA ATRÁS Y HACIA ADELANTE
Total
Orden
Atrás
Orden
Adelante
Orden
1
1.00
16
0.76
27
0.24
19
2
0.78
38
0.69
38
0.08
30
3
0.86
32
0.78
23
0.08
31
4
0.93
25
0.81
17
0.12
26
5
0.94
23
0.78
25
0.17
22
6
0.95
22
0.80
21
0.15
23
8
0.83
35
0.80
20
0.02
41
9
1.40
9
0.91
6
0.50
9
10
1.67
3
0.94
3
0.74
4
1.53
7
0.92
4
0.61
8
11
12
1.59
5
0.91
7
0.68
6
13
0.85
33
0.73
32
0.12
25
14
0.66
42
0.60
43
0.05
37
18
0.92
27
0.84
14
0.08
34
19
1.11
13
0.85
13
0.26
16
20
0.96
21
0.95
2
0.02
43
21
0.62
43
0.60
42
0.02
42
0.90
29
0.87
10
0.03
40
22
23
0.81
37
0.72
33
0.09
29
24
0.89
30
0.81
18
0.08
33
25
1.04
15
0.73
30
0.31
13
26
0.92
26
0.82
16
0.11
27
27
1.12
12
0.78
24
0.34
12
28
0.82
36
0.81
19
0.01
44
29
0.77
39
0.71
36
0.06
35
30
0.90
28
0.77
26
0.13
24
31
0.94
24
0.69
39
0.25
18
32
0.26
46
0.07
46
0.19
21
33
1.58
6
0.63
41
0.96
3
34
0.98
17
0.74
29
0.24
20
35
0.98
18
0.69
40
0.29
14
36
0.75
41
0.69
37
0.06
36
37
1.15
11
0.73
31
0.42
11
38
0.58
44
0.54
44
0.04
39
39
0.87
31
0.86
11
0.01
46
40
0.84
34
0.74
28
0.10
28
41
1.06
14
0.79
22
0.28
15
42
0.76
40
0.72
34
0.05
38
43
1.59
4
0.90
8
0.68
5
44
0.38
45
0.37
45
0.01
45
45
0.98
19
0.90
9
0.08
32
46
0.96
20
0.71
35
0.25
17
47
3.81
2
0.83
15
2.99
2
48
4.80
1
0.91
5
3.89
1
49
1.50
8
0.85
12
0.65
7
50
1.39
10
0.96
1
0.43
10
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la matriz de insumo-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial Standardized Input-Output Table for Uruguay, Montevideo,
Departamento de Economía, 1997, inédito.

282

CEPAL

La consideración de efectos directos o efectos totales (directos e
indirectos) incide de manera decisiva en la evaluación que se haga de los
potenciales efectos dinamizadores de una determinada actividad, y es así
como se presentan discrepancias importantes en la ordenación de los
sectores según uno y otro criterio, como se comenta a continuación. Al
analizar los efectos de los encadenamientos sobre el producto de la
economía, queda de manifiesto que las actividades centrales de la cadena
de lácteos (sectores 11 y 22) tienen un importante efecto de arrastre.
Para el sector 11, leche cruda, se tiene el lugar número 14 del
ordenamiento de las ramas de mayor aporte al valor agregado de la
economía en forma directa. Pero si además consideramos los
encadenamientos totales del producto, el sector ocupa el séptimo lugar
dentro de las ramas de mayor efecto dinamizador; dentro de los
encadenamientos hacia atrás el sector ocupa el cuarto lugar, y dentro de los
encadenamientos hacia adelante ocupa el octavo lugar. Si bien los efectos de
arrastre son importantes en ambos sentidos, en términos relativos son más
importantes los encadenamientos hacia atrás, contrariamente a lo que se
esperaría para un sector proveedor de materias primas, pero esto debe
interpretarse sobre la base del análisis precedente, en el sentido de que al
estar sus ventas fuertemente dirigidas a un sector de destino final (sector
22), sus efectos hacia adelante se hallan rápidamente limitados, como se
comenta a continuación.
En el caso del sector 22, lácteos, su aporte directo al valor agregado
de la economía se ubica en el lugar número 29. Si tomamos en cuenta los
encadenamientos en producto de dicho sector, vemos que se trata de un
sector receptor que tiene un importante efecto dinamizador hacia atrás
como demandante de insumos, ocupando el puesto 10. Sin embargo, los
efectos hacia adelante son muy reducidos (lugar número 40), ya que, como
se mencionó anteriormente, en las ventas de esta actividad tiene una fuerte
participación el consumo final. Debido a que los encadenamientos más allá
del sector 22 (lácteos) se agotan, este sector podría ser considerado el
eslabón final del complejo productivo lácteo.

II.

Producción y comercio: aspectos estructurales y
tendencias recientes

La industria láctea de Uruguay profundizó en la década de 1980 su
especialización exportadora. En efecto, la rama 3112 se destaca como una de
las industrias dinámicas en la exportación de alimentos, con una
participación creciente en las exportaciones totales de Uruguay (véase el
cuadro 12). En los últimos años, las exportaciones de productos lácteos han
representado cerca del 39% del total remitido a plantas (estimando la
equivalencia en litros de leche de los productos exportados), y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

283

aproximadamente el 50% de los subproductos elaborados es exportado.
Uruguay aparece entonces como un exportador neto consolidado y
sistemático, y sus industrias muestran un importante grado de
especialización en lo concerniente a satisfacer la demanda externa (Vaillant,
1998, cuadro 8 del anexo estadístico).
Cuadro 12
URUGUAY: EXPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS ALIMENTICIOS:
RAMAS MÁS DINÁMICAS
(Millones de dólares y porcentajes)
Ramas a
Participación(%)
1990
1994
1996
1994
1996
1110
175
177
232
9.2
9.7
1301/3114
65
82
96
4.3
4.0
3111
320
301
397
15.8
16.5
3112
64
105
148
5.5
6.2
3116
105
122
173
6.4
7.2
3121/3133
31
39
72
2.0
3.0
Total
1 702
1 913
2 397
100
100
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de información del Banco Central del Uruguay (BCU).
a
Corresponden a las ramas de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades
económicas (CIIU): 1110, actividades agropecuarias; 1301/3114, pesca; 3111, frigoríficos; 3112, lácteos; 3116,
molinos (arroz); 3117, panaderías; 3133, cebada malteada y cervecerías.

El consumo interno ha crecido en forma moderada. En los últimos
años el consumo de leche fluida prácticamente se ha estancado,
justificándose el crecimiento por el aumento del consumo de derivados
lácteos sustitutivos, fundamentalmente yogures y otras leches ácidas. En
1994, el porcentaje de la remisión destinado a la venta como leche fluida
llegó a 30%, mientras que el 70% restante se industrializó en forma de
subproductos.
Por lo tanto, el crecimiento industrial siguió estando liderado durante
esta década por las exportaciones, en virtud de una expansión dinámica y
persistente de la producción en la base agropecuaria. La remisión a plantas
creció por el doble mecanismo del aumento de la producción y de una
mayor reorientación de ésta hacia las plantas industriales. En la actualidad,
alrededor de las tres cuartas partes de la producción agropecuaria de leche
se remite a la industria.
La producción nacional ha crecido en forma sostenida en las últimas
décadas, pasando de 700 millones de litros en 1975 a 1 200 millones en 1994.
La tasa promedio de crecimiento de la producción de leche ha sido de 2.6%
en los últimos 20 años, de 3% en la última década, y de 5% en los últimos
5 años. La remisión a plantas, por su parte, ha crecido aún más, pasando
de 300 millones de litros en 1975 a cerca de 1 200 millones en 1997. Las tasas

284

CEPAL

promedio de crecimiento de la remisión de leche a plantas industriales
en los últimos 20, 10 y 5 años han sido de 6.3%, 4.7% y 5.5%
respectivamente.
Según datos de DIEA-OPYPA (1997), la capacidad de producción de
la industria láctea en el período de 20 años que va desde 1977 a 1996 creció
a una tasa promedio acumulativa de 4.4%, mientras que la remisión a
plantas industriales lo hizo a un ritmo anual de 6.3%. De mantenerse la
tendencia en el ritmo de expansión, en 1997 la capacidad industrial se
situaría en más de 4 000 millones de litros al día. Según una estimación
basada en datos de 1997 (Norlin, 1998), la capacidad industrial se situó más
de 20% por encima de esta última cifra, lo cual puede indicar o bien que la
medida anterior subestimó el tamaño de la industria en el pasado, o que el
ritmo de expansión se aceleró intensamente durante 1997. Se conjetura que
una combinación de estos dos fenómenos es lo que ha estado ocurriendo en
los últimos años.
En Uruguay el grado de concentración de la industria es muy alto: de
hecho, una sola entidad, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche
(CONAPROLE), capta cerca del 80% de la leche remitida a las plantas
industriales. En 1994, el índice de concentración C4 alcanzó en los lácteos el
86%, uno de los más altos de la industria nacional. Una vez derogadas las
disposiciones legales que habían favorecido esa alta concentración, se ha
notado un mayor dinamismo de las demás empresas y la incursión de
importantes transnacionales, como Parmalat.
En lo que concierne a la inserción internacional, el cambio más
importante de los últimos años se relaciona con la fuerte dependencia de los
lácteos uruguayos con respecto al mercado brasileño (véase el cuadro 13).
En efecto, la preferencia arancelaria que implicó el Mercosur, junto con las
necesidades estructurales de la economía en materia de abastecimiento de
alimentos, en particular de lácteos, llevaron a que en ese mercado se
obtuvieran buenos precios. Sin embargo, algunas voces de alerta se han
hecho escuchar, en el sentido de que el potencial de la expansión de la
producción lechera de Brasil, en un contexto de mantenimiento de ciertos
niveles de protección, ya se está expresando, por lo que el mercado regional
se verá fuertemente reducido en el futuro próximo. Es de destacar que los
niveles de consumo per cápita todavía son bajos en Brasil, por lo que
podrían elevarse si aumenta el ingreso, con lo cual volverían a darse los
incrementos de la demanda que han caracterizado históricamente a Brasil
en el mercado lechero.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

285

Cuadro 13
URUGUAY: DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE ALIMENTOS Y PRODUCTOS
AGROPECUARIOS
(Miles de dólares y porcentajes)
Ramas

a

Mercosur

1301
3111
3112
3116
3117
3133
Total
Lácteos/alim
Alim/total (%)
Total (millones)

Estados
Unidos

123
965
28 718
84 709
125
520
116
520
15 727
70 214
565
373
22
49

1110

Resto
ALADI

UE

Resto del
mundo

Total

Mercosur /
total (%)

16 064

3 926

57 123

30 650

231 728

53

605
12 994
16 977

11 518
45 585
1 099

19 617
171 833
3 063

29 185
81 380
1 761

89 643
396 502
148 420

32
21
85

30 710

2 088

1 394

22 513

173 224

67

4 792

11

82 142

14
29
64 259

147
181
253 041 165 817

76
100
50

21
61

2
38

1
53

1
36

20 691
70 424
1 130
632
13
47

1 152

135

167

481

462

2 397

48

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de información del Banco Central del Uruguay (BCU).
a
Corresponden a las ramas de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades
económicas (CIIU): 1110, actividades agropecuarias; 1301/3114, pesca; 3111, frigoríficos; 3112, lácteos; 3116,
molinos (arroz); 3117, panaderías; 3133, cebada malteada y cervecerías.

III.

La base agropecuaria

1.

Tecnología y organización de la producción
i)

El paquete tecnológico adoptado

La alta concentración de la producción de lácteos y la captación de
gran parte de la materia prima por una cooperativa de productores son
hechos distintivos de la lechería de Uruguay, que le otorgan importantes
particularidades al desarrollo de la fase pecuaria del complejo. La cuenca
lechera tradicional está situada en los departamentos del sur del país
cercanos a Montevideo, como Canelones, Florida y San José. Esta cuenca es
de larga data, con una alta participación de pequeños y medianos
productores, mientras que la nueva cuenca se desarrolló en las últimas
décadas en el litoral oeste (Colonia, Soriano, Río Negro y Paysandú), basada
en unidades de mayor tamaño promedio.
Durante un largo período, desde la década de 1930 a la de 1970, la
tecnología de producción dominante se caracterizó por la alimentación
basada en pasturas naturales, cultivos forrajeros anuales (sobre todo avena),
y alto suministro de alimentos concentrados (granos forrajeros, raciones

286

CEPAL

balanceadas, subproductos de la industria alimenticia). El comportamiento
reproductivo, la producción individual y la productividad de la tierra se
situaban en niveles muy inferiores a los actuales, pero los precios percibidos
por la producción permitían el mantenimiento y desarrollo de las
explotaciones.
Paralelamente se hallaba disponible en Uruguay el paquete
tecnológico neozelandés, basado en la producción de forraje a partir de
pasturas sembradas plurianuales, originalmente adaptado para ser
difundido a nivel de los predios ganaderos. La empresa líder promovió
fuertemente este paquete entre sus remitentes, como una forma de
incrementar la eficiencia económica de la producción y, de manera
concomitante, reducir los costos medios por litro, lo que resultaba clave
para enfrentar el previsible descenso del precio promedio de la leche.
El proceso de cambio técnico verificado en la base agropecuaria de la
lechería uruguaya constituye un claro ejemplo de “efecto hacia atrás” de la
fase industrial sobre la agropecuaria. Con el aumento de la producción las
exportaciones pasaron a gravitar cada vez más en las ventas totales de la
industria a partir de la década de 1970. En la medida en que el precio medio
de las exportaciones resultaba menor que el de las ventas en el mercado
interno, era posible proyectar que la materia prima tendría un precio
residual descendente. Con los costos de producción derivados de las
técnicas tradicionales no era posible encarar el descenso de precios
proyectado. Por ese motivo, la principal industria desarrolló un vasto plan
de transferencia tecnológica y promoción. A mediados de los años setenta
montó un equipo de extensionistas (agrónomos y veterinarios), y cuando
éste resultó insuficiente, promovió, mediante una bonificación en el pago de
la materia prima, a aquellos productores que formaran grupos y
contrataran asesores privados. Por otra parte, desarrolló un sistema de
compra de insumos cuya calidad y costo eran decisivos para el éxito de las
técnicas impulsadas. Al principio se trató de semillas forrajeras y
fertilizantes, para luego incursionar en la importación y venta de máquinas,
especialmente las destinadas a la cosecha de forraje. Finalmente, la empresa
cumplió un papel fundamental en hacer llegar en forma ágil financiamiento
bancario a los productores.
La magnitud y dirección de ese efecto de la industria sobre la fase
pecuaria no pueden interpretarse en forma independiente del carácter
cooperativo de la principal industria láctea (CONAPROLE). Además de
tratarse de una cooperativa, parte importante de este proceso se desarrolló
en tiempos en que la CONAPROLE disponía del monopolio legal del
abastecimiento de leche fluida, segmento de las ventas en que, dada la
política sectorial vigente, se obtenía la mayor rentabilidad.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

287

En el cuadro 14 se puede apreciar la evolución de los principales
indicadores de productividad de la lechería en tres momentos clave: antes
del inicio del profundo cambio técnico operado; en pleno proceso, y en la
situación actual, en que se percibe una adopción generalizada de sus
principales componentes, a saber, la siembra de grandes extensiones con
pasturas plurianuales (con alta participación de leguminosas), realización
de reservas forrajeras (heno y ensilaje de maíz), y racionalización del uso de
concentrados. En el cuadro 14 se muestra además el aumento de la
superficie lechera cubierta con praderas y el incremento en la utilización de
reservas forrajeras (voluminosos) y de concentrados. Debe destacarse que
en el último año analizado esta última actividad se vio afectada por la
intensa sequía del verano y otoño de 1996, lo que determinó pérdida de
pasturas. Este fenómeno, sumado al descenso del precio relativo de los
granos, determinó un uso de concentrados superior entre 20% y 25% al del
año anterior. En la última fila del cuadro 14 se puede apreciar un aumento
de la superficie lechera promedio (superficie promedio de las fincas que se
dedican a la producción lechera). Este aumento debe ser analizado con
precaución. Si bien parece verificarse un aumento del tamaño medio de las
fincas por desaparición y absorción de los tambos más pequeños, debe
tenerse en cuenta la existencia de sesgos derivados de diferencias en las
fuentes de información.

Cuadro 14
a
URUGUAY: INDICADORES TECNOLÓGICOS DE LA LECHERÍA, 1979-1997
1979
Productividad de la tierra (l/ha)
Productividad vaca masa (l/VM año) b
Productividad empleo (l/EQH) c
Praderas permanentes (% del área)
Suplementación voluminosos (kg/ha)
Suplementación concentrados (kg/ha)
Suplementación concentrados (kg/lt leche)
Superficie lechera (promedio de ha/finca)

1987

1996/1997

822

962

1 934

2 410

2 088
4 129

35 349

37 559

129 829

24

30

35

151

310

471

174

168

451

0.212

0.175

0.192

129

125

232

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias
(DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), y de la Cooperativa Nacional de
Productores de Leche (CONAPROLE).
a

La información no es estrictamente comparable. Los datos de 1979 y 1987 reflejan el promedio de la cuenca
lechera, mientras que los del ejercicio 1996/1997 corresponden a productores de la CONAPROLE, los cuales
registran sistemáticamente su información. Se trata de una muestra de 290 empresas, presumiblemente
b
c
sesgada hacia situaciones de mayor desarrollo tecnológico. VM = vaca masa. EQH = equivalente hombre.

288

CEPAL

Los sucesivos estudios realizados sobre la lechería uruguaya ilustran
sobre el modo en que ha evolucionado la adopción de los elementos básicos
del paquete tecnológico y el grado de difusión de éste entre los diferentes
tipos de empresa. Según Paolino (1985), hay diferencias en el grado de
adopción de la nueva tecnología en función del tamaño de las
explotaciones, verificándose dificultades a ese respecto en las empresas de
menor tamaño.
Por su parte, Vaillant (1997), trabajando con información de 1987,
encontró que el porcentaje de pasturas permanentes variaba entre 17% y
20% en las empresas muy chicas y chicas, y entre 25% y 27% en las
empresas medianas. Sin embargo, Borges, Freiría y Nin (1997), trabajando
con información de 1996, no verificaron diferencias significativas en el
porcentaje de área empraderada entre empresas de diferente tamaño y aun
de diferente eficiencia, dejando de lado a las empresas marginales con
eficiencia técnica inferior al 40%. Estos autores concluyen que después de 20
años de intensa transferencia, el paquete básico parece haberse
generalizado a todo nivel, asociándose las disparidades en eficiencia a la
capacidad para afinar las prácticas de manejo tecnológico, económico y
financiero de las empresas. De esta conclusión parece desprenderse la
necesidad de redefinir los objetivos y contenidos de las actividades de
transferencia tecnológica, que en las dos últimas décadas habían manejado
el aumento de la superficie sembrada con praderas permanentes y la
producción de reservas como ideas fuerza prácticamente excluyentes.
Los mismos autores, al analizar los principales determinantes del
resultado económico (rentabilidad y capacidad de acumulación
patrimonial) de una muestra de 60 pequeñas y medianas empresas lecheras,
concluyen que los elementos más importantes son la mejora en el manejo de
la alimentación y la eficiencia del rodeo, el aumento en la productividad de
la mano de obra y el levantamiento de las restricciones de liquidez que
enfrentan estos productores.
Puede concluirse que los principales desafíos para el sistema de
generación y transferencia de tecnología se relacionan, en la etapa actual,
con la maximización de la eficiencia de la producción, la compra y el
manejo del forraje; el aumento de la eficiencia reproductiva del rodeo; la
mejora genética; la especialización de la superficie lechera en la producción
de leche (mediante la transferencia de producción de reemplazos a otras
unidades); el aumento de la calidad de la leche, y la mejora de la gestión
económica y financiera.
ii)

Homogeneidad o heterogeneidad de la producción

Merece destacarse el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre en
otros países de la región, la lechería uruguaya muestra un grado de

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

289

homogeneidad tecnológica no desdeñable, ya sea en un sentido geográfico,
o desde el punto de vista del tamaño de las empresas. Las diferencias
aparecen a nivel del grado de intensidad en el empleo de capital de las
empresas. Aquellas calificadas como más intensivas hacen mayor uso de
alimento concentrado, mayor número de cultivos anuales (que exigen más
movimiento de tierra y por tanto más o mayores máquinas), y manejan una
carga animal superior, esto es, utilizan más capital en ganado por unidad
de superficie.
En el cuadro 15 se presenta información que permite caracterizar a
los sistemas de producción existentes. Se aprecia que las diferencias no son
importantes, destacándose los mayores costos asociados a los activos fijos
verificables en los sistemas intensivos. Si bien no hay información suficiente
para afirmarlo en forma contundente, los predios más pequeños tienden a
producir en forma intensiva, seguramente en busca de un mayor ingreso en
términos absolutos.
La observación de los costos por litro de leche y su composición
permite verificar la importancia de la alimentación del rodeo, ya sea en base
a alimento comprado o, especialmente, en base al producido en los predios
(componente en que se incorporan todos los costos agrícolas asociados).
Cuadro 15
URUGUAY: COMPARACIÓN ENTRE PRODUCCIÓN LECHERA EXTENSIVA
E INTENSIVA
Extensiva
Rotación de activos fijos (PB/AF)
Litros por ha
Unidades lecheras por ha

Intensiva

0.27

0.35

1 417

2 523

0.77

1.07

Vacas masa por ha

0.4

0.55

Concentrado (K/VM) a

734

940

127 926

150 704

0.126

0.14

Litros por EQH b
Costo por litro de leche (dólares)
Composición costos (%)
Alimentación

50.8

43.6

Alimento comprado

19.8

17.9

Alimento producido

31.0

25.7

Rodeo (sanidad, pastoreos y otros)

7.9

11.4

Trabajo (familiar y asalariado)

21.4

21.4

Otros costos (conservación, amortización y otros)

19.8

23.6

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento de Extensión Agronómica
de la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE).
a
b
VM = vaca masa; EQH = equivalente hombre.

290

CEPAL

En el citado proceso de generalización del paquete tecnológico,
principal determinante del aumento de la productividad de los factores, y
única posibilidad de hacer frente al descenso de los precios, resultó decisivo
el accionar del aparato de transferencia tecnológica y financiamiento de la
industria y, en forma muy destacada, el de la cooperativa CONAPROLE.
En una primera etapa, hasta mediados de los años ochenta, el cuerpo
técnico de la cooperativa llevó a cabo un intenso trabajo de promoción
directa, para luego iniciar una etapa de formación de grupos de
productores, que pasaron a ser asesorados por técnicos privados, cuyos
servicios cofinanció la empresa, con un aporte del 2% del valor de la leche
remitida a la industria. Esto determinó la creación de más de 100 grupos y
una amplia cobertura de la población objetivo. Los grupos de transferencia
tecnológica derivaron en muchos casos en grupos de utilización compartida
de activos fijos y ciertos servicios esenciales, como maquinaria de laboreo y
reserva de forraje, campos de pastoreo e inseminación artificial. Según un
relevamiento reciente, hay cerca de 30 grupos que utilizan en común
maquinaria agrícola.
Una práctica que alcanzó un considerable grado de cobertura es la de
la recría del ganado joven fuera del área lechera individual, en campos de
recría. Estos son campos dedicados a recibir animales jóvenes de los tambos
(6 a 9 meses), para hacerlos engordar, a una tasa que debería situarse entre
500 y 650 gramos diarios, hasta el período próximo al parto, en que vuelven
a los tambos individuales. El servicio incluye alimentación (básicamente
pastoril), sanidad e inseminación artificial. A cambio de ello, el propietario
del ganado paga una tarifa, sea en forma de una cuota mensual o en
proporción al peso ganado. Los campos de recría son administrados por
gremios de productores y cooperativas, o por ganaderos individuales, que
destinan parte de su campo a esa actividad. La difusión de estos casos ha
sido muy amplia, pues hay al menos diez campos en manos de instituciones
y un número grande, difícil de determinar, en campos de productores
individuales.
La industria láctea tenía grandes expectativas en esta forma
organizativa, puesto que, en ausencia de aumento del área lechera, y sin
grandes hitos tecnológicos a nivel productivo a la vista, la fuerte
especialización del área lechera en el manejo del ganado en producción,
podría redundar en un aumento notorio del ganado en ordeño y de la
producción de leche. No obstante, debido a la presencia de problemas
organizativos y al exceso de intervención de la CONAPROLE en el
establecimiento y regulación de las tarifas, entre otras causas, el sistema
basado en el pago por el peso del ganado no funcionó satisfactoriamente,
con retracción de la oferta de campos y de la demanda ante los magros
resultados. Por el momento, el sistema se limita al servicio otorgado por las

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

291

instituciones de productores a los productores más chicos, con una
eficiencia menor que la requerida.
En la actual situación de mayor competencia, la agroindustria
cooperativa parece redefinir sus funciones y objetivos, concentrándose en el
aumento de su eficiencia industrial y comercial, y abandonando, en forma
paulatina, su participación en tareas de promoción, lo que representa una
seria amenaza para la supervivencia de los productores más pequeños.
Se señaló ya que la lechería experimentó un profundo proceso de
cambio técnico en las últimas dos décadas. Este cambio, sesgado hacia el
uso intensivo de factores como la tierra y el capital, en forma de maquinaria
agrícola y ganado, presumiblemente debería haber afectado
diferencialmente a los productores más pequeños. Sin embargo la lechería
fue el subsector agropecuario que menos productores perdió entre 1970 y
1990, a causa, probablemente, de la misma forma organizativa de la
producción, de fuerte base cooperativa, y la estrecha integración vertical
imperante.
Hasta hace un tiempo, la propia cooperativa absorbía el costo de la
asistencia a los productores más pequeños o lo transfería indirectamente a los
productores de mayor tamaño. Sin embargo, últimamente ante el proceso de
apertura de la economía, la integración regional y los signos de cambio en la
estructura empresarial del sector, parece haber iniciado un cambio de
estrategia.
En contraste con la estabilidad que mostraba en el pasado, el número
de productores lecheros ha comenzado a disminuir en la última década, y
muchos de ellos han salido del rubro y presumiblemente también del propio
sector agropecuario. En este período, en efecto, el número de productores
comerciales se redujo de 7 500 a algo menos de 5 000, al tiempo que los
remitentes a la CONAPROLE descendían de cerca de 5 000 a algo menos de
3 500. La disminución del número se ha concentrado en el estrato de los
productores más pequeños.
Además de la reducción numérica, el segmento de pequeñas empresas
o pequeños productores ha perdido participación en la remisión total de
leche. En el gráfico 2 del anexo estadístico del trabajo ya citado de Vaillant
(1998) se puede apreciar cómo ha evolucionado la participación de éstos en la
masa de remitentes de la cooperativa, así como en la remisión total de leche.
Para estos efectos se consideró como pequeños a los remitentes de hasta 500
litros diarios de leche, lo que equivale a un ingreso neto anual de
aproximadamente 6 000 dólares. En suma, si bien ha aumentado la remisión
de leche del conjunto de los productores, ha disminuido la participación en
ella de los pequeños. De todos modos, aun con este proceso de reducción
diferencial del número de remitentes, los pequeños productores siguen

292

CEPAL

representando numéricamente más de 60% del total, pero, debido al aumento
de la remisión de los otros segmentos, sólo aportan poco más del 20% de la
leche que recibe la industria.
Un estudio técnico realizado mediante la cooperación del Programa
2
Nacional de Apoyo a la Pequeña Producción Agropecuaria (PRONAPPA)
permitió aclarar la situación actual de los productores lecheros, en especial de
los más pequeños. Se determinó que existe un grupo de entre 500 y 800
productores que difícilmente pueden seguir produciendo en condiciones de
mercado. Se trata en su mayor parte de empresas muy escasamente
capitalizadas, de muy baja productividad de la tierra, baja aptitud
empresarial y no asesoradas.
Sin embargo, hay cerca de 2 000 productores que muestran potencial
de expansión, para cuyo aprovechamiento deberían atacarse los principales
aspectos de su problemática, originada fundamentalmente en la ineficiencia
técnica y económica y en las limitaciones de tamaño, que no permiten niveles
de ingreso mínimos. Las causas de la ineficiencia técnica son variadas. No
obstante lo anterior, se aprecia en la actualidad un avance considerable en la
adopción de los principales componentes del paquete tecnológico promovido
en los últimos 20 años, salvo por parte de aquellos predios de uso menos
intensivo de capital, y de los productores de las nuevas cuencas (litoral norte,
noreste y este). Las diferencias en eficiencia, dada la relativa homogeneidad
en la combinación de los recursos, parecen deberse más que nada a la distinta
aptitud para gestionar las empresas desde todo punto de vista.
Aun cuando se considera necesario mejorar el nivel general de
eficiencia de los pequeños productores, todo indica que ello por sí solo no
garantizará su permanencia en el mercado, sino que es imprescindible
aumentar la escala de los predios menores. En particular, hay muchos predios
que requieren ampliar en forma significativa la superficie lechera.
Otro grupo considerable de predios muestra una situación crítica en lo
que respecta a la dotación de capital, por lo que es desaconsejable en tal caso
comenzar por ampliar la superficie sin antes intensificar la producción y
mejorar sustancialmente la eficiencia.
Hay también problemas de escala vinculados a ciertos activos fijos
esenciales, aunque los productores tienden a enfrentarlos mediante el uso
compartido de activos y servicios especializados y de alto costo. A estos
problemas de escala se agrega el representado por el costo fijo requerido
para mantener a la familia residente en el predio. En muchos casos, aun sin
existir problemas notorios de eficiencia técnica, se percibe una progresiva
2

Financiado parcialmente por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA),
programa de las Naciones Unidas para el combate de la pobreza rural.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

293

pérdida patrimonial, a raíz de que el consumo supera a las ganancias
empresariales. Es así como el tamaño mínimo de una explotación lechera en
Uruguay se asocia más bien al volumen de leche producido en condiciones
medias de eficiencia, que debe ser uno tal que permita mantener a una
familia promedio del ámbito rural y, asimismo, el acervo de capital
invertidos. Existen en el país distintas estimaciones, pero ese rango mínimo
se sitúa entre 140 000 y 180 000 litros remitidos anualmente, lo que equivale
a remisiones diarias de entre 380 y 500 litros. Como se desprende de esta
descripción, una gran proporción de los productores lecheros están aún por
debajo de ese límite.
Ante esa realidad, la industria láctea, los gremios de productores y el
Estado han sostenido conversaciones, de las que han resultado aun con
diferencias, algunos acuerdos. Cabe mencionar entre ellos que los
productores con expectativas de crecimiento en las condiciones de mercado
actuales y previsibles en el futuro, recibirán apoyo por medio de
instrumentos convencionales de desarrollo, tales como asistencia técnica y
crédito. Estos instrumentos serán provistos por entidades privadas
comerciales, o por el propio Estado en el caso de los productores menos
favorecidos (merced al ya citado PRONAPPA). En todos los casos, las
agroindustrias cooperativas u otras formas de organización de los
productores deben desempeñar un papel fundamental en la negociación
conjunta de las demandas, de modo de tornarlas atractivas para los
proveedores de bienes o servicios.
Como se ha señalado, hay cerca de 1 000 productores con muy
escasas perspectivas de crecimiento empresarial. La posibilidad de que
cambien de rubro o actividad, así como su disposición a ello, son muy
reducidas, dado que hasta el momento han encontrado en la cadena láctea
condiciones para su supervivencia que difícilmente podrían conseguir en
otras actividades agropecuarias. Su capacidad de respuesta a instrumentos
convencionales de promoción resulta muy dudosa, por lo que el Estado, por
intermedio del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), ha
contraído el compromiso de facilitar la reinserción de estos productores en
la economía o permitir su permanencia en la actividad, sin trasladar efectos
a la industria que reduzcan la competitividad de ésta. Es decir, se está
reconociendo que el hecho de recibir leche de estos productores genera
ineficiencias a la industria (volumen individual reducido, formas de acopio
y traslado de la leche, calidad inferior, entre otras). Como las plantas
cooperativas tienen un compromiso social con esos productores, la
permanencia de éstos en el sector constituiría una debilidad competitiva
para estas plantas. Por ello, y partiendo de la base de que es beneficioso
para la sociedad que estos productores permanezcan en una actividad
productiva rural, se trata de que el Estado actúe en el sentido de allanar

294

CEPAL

aquellos aspectos críticos que ocasionan tensiones en la relación entre la
industria y los productores más pequeños, como diversas formas de
granelización de la producción, aumento del volumen y la remisión a
niveles mínimos razonables, fomento de producciones complementarias, o
usos alternativos de la leche.
iii)

Calidad de la leche producida

Una parte cada vez mayor de la leche producida en los tambos es
transportada a granel, previamente enfriada en tanques de frío en los
propios tambos. En la actualidad, cerca de 800 productores que remiten a la
CONAPROLE no han instalado aún tanques de frío. Son en su gran
mayoría productores muy pequeños, con volúmenes de producción que no
justifican la inversión, o con dificultades muy graves a nivel de la red vial
interna o la electrificación. Por ello, a pesar de representar cerca del 25% de
los remitentes, no alcanzan a remitir el 7% de la leche que ingresa a las
plantas. La leche es analizada en las plantas de recepción a partir de
muestras que se extraen de los tanques de frío en los tambos. Durante
muchos años se aplicó en Uruguay un sistema de medición de calidad
indirecto, a partir de la actividad de la enzima reductasa, indicadora de
actividad bacteriana. En 1995 se implantó el Sistema Nacional de Calidad
(SNC), imponiéndose a partir de 1997 la obligación de calificar la leche, de
tal manera que si la industria paga por calidad, debe hacerlo ajustándose a
las pautas establecidas por el SNC. El análisis consiste en dos mediciones
básicas: recuento bacteriano, que es indicativo de actividad de microbios en
la leche, y responde fundamentalmente al manejo de la higiene de los
instrumentos y el proceso de ordeño, y recuento de células somáticas, que
pretende evaluar la presencia de enfermedades de la ubre. La forma de
premiar las mejores leches depende de cada industria, y está en función
directa del tipo de producto elaborado. La leche fluida, la leche en polvo, el
dulce de leche o los caseinatos son poco exigentes en calidad, a diferencia
de productos tales como yogur, otras leches ácidas y ciertos quesos. El logro
de leche de alta calidad en planta depende además de la distancia entre el
tambo y la planta, la calidad de los medios de transporte y la forma de
organizar la ruta. Se están haciendo estudios para determinar, mediante el
uso de programación matemática y de información geográfica, cuáles son
los recorridos óptimos, es decir, los circuitos más cortos que permitan
recoger un volumen de leche de cierta calidad deseada.
Al iniciarse las mediciones se fijaron estándares de calidad poco
exigentes, pero ya en el primer año de aplicación de las medidas la calidad
de la leche mostró un avance significativo, especialmente en lo que refiere a
recuento bacteriano, de modo tal que el 80% de la leche analizada alcanzó
en un año el nivel máximo de calidad. Poco después, un ajuste más exigente
de las pautas dejó al 70% de la leche remitida en esa situación. Esto ha

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

295

impulsado al Poder Ejecutivo a introducir nuevas modificaciones,
tendientes a que menos del 30% de la leche registre valores altos en lo que
se refiere a recuento de bacterias y células somáticas.
Los límites actuales para las leches de calidad superior se sitúan en
200 000 unidades formadoras de colonias y 500 000 células somáticas. En el
caso de las bacterias, cerca del 70% de la leche remitida y algo más del 50%
de los productores están por encima del límite, y, en el caso de células
somáticas, el 60% de la leche y el 50% de los productores. Los límites
establecidos se aproximan a los estándares de los países más exigentes en el
caso de las células, pero están lejos aún de éstos en el caso del recuento
bacteriano. A pesar de que es un elemento de fricción en las negociaciones
entre el Poder Ejecutivo, la industria y los productores, se presume que las
exigencias en materia de higiene seguirán aumentando.
Mientras que en los países lecheros por excelencia las bonificaciones
por calidad rara vez superan el 5%, la CONAPROLE llegó a establecer un
20% para las leches de máximo puntaje, resultante de una subdivisión de la
categoría superior (menos de 400 000 células y menos de 50 000 bacterias),
lo que demuestra la importancia que tiene la calidad para esta empresa, que
recientemente redujo a 15% la bonificación para esta categoría.
2.

Los sectores proveedores

La alimentación del ganado lechero representa los mayores costos
para la empresa pecuaria.
En la vinculación de los productores lecheros a los mercados de los
insumos correspondientes ha influido mucho la activa participación de la
CONAPROLE, que en forma directa en un principio, y mediante la creación
1
de una empresa colateral después (PROLESA), ha operado como un gran
comprador de insumos para luego revender a sus socios. Esta intervención
ha sido especialmente intensa en los mercados de raciones balanceadas y
granos, semillas, productos veterinarios y ciertas máquinas especializadas
de conservación de forraje.
El mercado de granos y alimentos balanceados presenta una oferta
relativamente atomizada, que se enfrenta al poder de compra de la
CONAPROLE, gracias a lo cual los productores lecheros acceden a los
precios más bajos que permiten la competitividad de la producción interna
de estos bienes, la estructura del mercado y la política sectorial aplicada a
ellos. La creciente apertura de la economía hace que el precio de los granos
refleje en gran medida el precio internacional, mediado por los costos
1

PROLESA es una sociedad anónima colateral a la CONAPROLE (propietaria del 100% del
paquete accionario), que vende insumos a los productores lecheros.

296

CEPAL

internos de transporte, almacenamiento y otros. Estos alimentos son en su
mayor parte nacionales, aunque suelen importarse algunos, en particular
maíz. La CONAPROLE ha actuado a veces como importador, sobre todo en
el caso de la semilla de algodón.
Los alimentos balanceados son producidos por molinos harineros,
fábricas de raciones e incluso empresas de productores dedicadas a la
actividad. El precio de los alimentos refleja la variación del mercado de
granos, situándose en la actualidad entre 0.19 y 0.23 dólares el kilógramo de
balanceados, y entre 0.9 y 1.0 dólar el kilógramo de afrechillo de trigo o
sorgo.
Las semillas forrajeras se comercializan en una muy alta proporción a
partir de las compras de la CONAPROLE. Hay dos tipos de semillas, las
híbridas y las varietales, y dos mercados diferentes para ellas. La oferta
tiene un alto componente de producción nacional, limitándose las
importaciones casi exclusivamente a las semillas híbridas. La importación
de semillas se encuentra totalmente desgravada desde 1986, y mantiene la
tributación del impuesto sobre el valor agregado (IVA) en suspenso (tasa de
0%). Las semillas híbridas reflejan en gran parte los precios internacionales.
Los productores lecheros (con su principal cooperativa a la cabeza) son un
demandante de peso en el mercado correspondiente, regido en la
actualidad por una ley de semillas de promulgación reciente. Un aspecto
polémico de la ley es la exigencia de que las semillas no registradas que se
van a importar sean sometidas a una evaluación agronómica además de la
evaluación sanitaria y la identificación varietal. Esto hace que en el caso de
las variedades (dominantes en la siembra de pastos perennes), las firmas no
puedan recurrir con agilidad a la importación, ante una situación de
escasez, para controlar el eventual aumento del precio.
Un bien de capital de alta y creciente incidencia en la producción de
alimentos en el tambo es la maquinaria agrícola. El 70% de este mercado
está constituido por los tractores, importados en su totalidad. La
producción nacional apenas alcanza a algunas máquinas de cosecha y
conservación de forrajes. En la última década se decretó la desgravación
total de las importaciones de máquinas y se exoneró del IVA la enajenación
de máquinas de uso sectorial. Uruguay incluso ha negociado el
mantenimiento de esta situación arancelaria como excepción transitoria con
respecto al arancel externo común del Mercosur. Esta medida tiende a
evitar, al menos por un tiempo, el quedar cautivo de la producción de
máquinas de Argentina y Brasil, lapso que puede aprovecharse para
reconvertir el parque de maquinaria. Se trata de un mercado en que
prevalecen las principales marcas, pero dada la diversidad de la oferta y la
participación de la CONAPROLE y de los gremios de productores en
llamados públicos a licitación, puede considerarse que no redunda en un

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

297

encarecimiento relativo de la maquinaria agrícola respecto a los demás
costos de producción.
3.

Políticas públicas y organizaciones de productores: los
intereses en juego
i)

Precio de la leche y políticas públicas

Históricamente, el Estado administraba en gran proporción el precio
de la materia prima, con el objetivo fundamental de estimular la producción
para asegurar el abastecimiento de leche fluida a la población. La
producción equivalente al consumo de leche fluida se denomina “leche
cuota”. Representa una porción decreciente de la remisión total,
actualmente cercana al 30%. Sin embargo, hasta mediados de la década de
1970 gravitaba decisivamente en la formación del precio promedio recibido
por los productores. Este precio era fijado en forma periódica por el Poder
Ejecutivo, sobre la base de la evolución de los precios de una canasta
representativa de los costos de producción lecheros. Por otra parte, a todos
los productores se les asegura una “cuota” inicial de 70 litros diarios, lo que
opera como una transferencia para los tambos más chicos que apenas
superan esa remisión porque en ellos el precio resultante es mayor que el
promedio de la cuenca. La transferencia a estos productores no proviene de
la industria, puesto que el precio de la leche fluida al público también está
administrado y es presumiblemente mayor que el que resultaría de la libre
concurrencia. Esto, junto con otros mecanismos menores de transferencia,
determina que en realidad el mayor precio de la leche cuota resulte en una
transferencia de recursos de los consumidores a los productores lecheros, en
especial a los más pequeños. Este mecanismo ha ido perdiendo importancia
progresivamente, y, por otra parte, la desregulación del mercado de leche
fluida y el fin del mecanismo de la cuota están entre las tareas pendientes
de los encargados de la política agrícola. Sea como fuere, el sistema deberá
dejar de operar antes del año 2000, en virtud de los acuerdos del Mercosur.
A fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, se alcanzó
plenamente el objetivo del autoabastecimiento, y las exportaciones, que
hasta ese momento eran ocasionales, comenzaron a representar
proporciones cada vez mayores de la producción. Esto determinó que la
porción del precio que se fijaba en condiciones no monopólicas fuera
creciente (la industria uruguaya no influye en los precios internacionales),
con lo cual el precio promedio que recibían los productores comenzó a
bajar.
Las decisiones en materia de políticas relativas al sector pecuario
están a cargo del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). En
lo que hace referencia al marco normativo, regulación, desregulación,

298

CEPAL

participación oficial en las negociaciones del Mercosur, entre otros aspectos,
la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA) es la principal
institución asesora. Por otra parte, las políticas promocionales las
desarrollan programas especializados.
El Estado ha intervenido fuertemente en la producción lechera. Basta
con considerar que la empresa líder de la rama (CONAPROLE) fue creada
por ley en la década de 1930, contó desde esa fecha con participación en su
directorio de delegados del gobierno (nacional y municipal) y se le aseguró,
también por ley, el monopolio del abastecimiento de leche fluida en la
capital hasta mediados de la década de 1980. Por otra parte, aunque con
incidencia decreciente, el Estado continúa administrando el precio de una
porción de la leche industrializada (cerca del 30%), la denominada leche
cuota, mecanismo ya descrito.
Otros ámbitos de intervención del Estado por intermedio del MGAP
son el área sanitaria y de calidad, siendo responsable de la habilitación de
tambos y actuando como impulsor del ya comentado Sistema Nacional de
Calidad de la leche.
En los últimos 10 años, se percibe un esfuerzo del Estado por avanzar
en la desregulación del sector, especialmente en lo que respecta a eliminar
la fijación del precio de la leche cuota y otorgar mayores facilidades al
ingreso y salida de leche fluida de Uruguay.
Por otra parte, si bien no existen programas específicos de promoción
de la producción lechera, últimamente se han puesto en marcha varios
proyectos en tal sentido, con especial hincapié en los pequeños productores.
Por ejemplo, un programa de gran envergadura e impacto en el sector ha
sido el desarrollado por una dependencia de la Oficina de Planeamiento y
Presupuesto (OPP) de la Presidencia de la República. Los proyectos Cuenca
Lechera I y Cuenca Lechera II resultaron decisivos en la electrificación casi
total de la cuenca lechera tradicional (Cuenca Lechera I), así como en la
construcción y mantenimiento de la red vial secundaria indispensable para
el tránsito de los grandes camiones cisterna. Actualmente, el proyecto
Cuenca Lechera II está atendiendo con iguales actividades a otras cuencas
menos desarrolladas del país, con fondos provenientes de préstamos del
BID por un monto superior a 100 millones de dólares.
A partir de 1994 opera el mencionado PRONAPPA, cuyo objetivo
es la promoción económica y social de los pobladores pobres del medio
rural. Aunque no está orientado específicamente a la lechería, los
productores lecheros han sido sus principales beneficiarios. Ha realizado
actividades de capacitación, financiamiento y asistencia técnica, atendiendo
a cerca de 2 000 productores lecheros, por un monto cercano a 5 millones
de dólares. La forma de intervención ha sido básicamente mediante la

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

299

asociación con agroindustrias y organizaciones de productores, las cuales,
con cooperación técnica y financiera del proyecto, promueven y gestionan
los subproyectos.
Finalmente, ante la evidencia de que numerosos productores, por su
tamaño reducido, avanzada edad y retraso tecnológico, iban a ser
perjudicados por algunas de las medidas impulsadas por el Poder Ejecutivo
y la industria (eliminación de la recolección de leche en tarros, nuevo
sistema de calidad, desregulación del sector), el MGAP encargó al Proyecto
de Reconversión y Desarrollo de la Granja (PREDEG) que atendiera a ese
grupo. Se trata de productores que presumiblemente no están en
condiciones siquiera de responder a los instrumentos de promoción
convencionales de que dispone el PRONAPPA. La mayor dificultad que
perciben tiene que ver con la instalación de tanques de frío en sus predios.
Ante esa realidad, el proyecto promueve la instalación de tanques
compartidos, centrales de recibo administradas por oficinas municipales y
recolección a granel en los predios mediante pequeños camiones cisterna.
Simultáneamente, se apoya con maquinaria a organizaciones de
productores, en condiciones tales que permiten trabajar a mitad de tarifa a
los socios más débiles. Hasta el presente el apoyo ha alcanzado a algo más
de un millón de dólares.
Finalmente, para caracterizar mejor la tecnología utilizada en la fase
pecuaria, expondremos aquí el precio de los factores de producción más
importantes. Por ejemplo, una hectárea de tierra en la cuenca lechera tiene
un precio de mercado de entre 800 y 1 500 dólares. Las vaquillonas de
reemplazo próximas al parto (de buena calidad pero comunes) valen entre
500 y 800 dólares.
El precio promedio del litro de leche oscila en la actualidad entre 0.17
y 0.19 dólares, dependiendo de la calidad, la época del año, y el porcentaje
de cuota que maneje el productor. En general, la industria otorga estímulos
de 10% a 15% de sobreprecio en el invierno (mayo a agosto) y una de
diferencia de precio por calidad de entre 12% y 15%.
Al comparar el precio relativo de la leche (Vaillant, 1998, anexo
estadístico) con el de ciertos insumos esenciales como combustible,
alimentos balanceados, mano de obra asalariada y maquinaria agrícola, se
observa que la leche mantuvo su poder de compra entre 1990 y 1995. Sin
embargo, en el mismo período la capacidad de compra de la leche se redujo
a la mitad con respecto a una canasta de bienes de consumo. En economías
de fuerte base familiar como la lechera, este es un aspecto importante y
decisivo en lo que se refiere al tamaño mínimo de las empresas.

300

CEPAL

ii)

Organizaciones de productores

La organización de los productores presenta particularidades en la
medida en que la empresa líder indiscutida es una cooperativa. Esta ha
participado activamente en la promoción de la producción, en los mercados
de insumos y bienes de capital y en otros ámbitos, pese a lo cual se han
constituido desde hace mucho tiempo otras organizaciones gremiales de
productores.
Por ejemplo, la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL)
es una entidad de carácter nacional de primer grado, con 65 años de
trayectoria, que agrupa a remitentes a la CONAPROLE. Ha mantenido
tradicionalmente un estrecho vínculo con la conducción de la cooperativa,
siendo común la participación de sus dirigentes en la dirección de ésta.
Calificada a menudo como gremio “oficialista”, su énfasis recae no en el
plano reivindicativo, sino en el promocional. Presta servicios de tipo
productivo, en lo referente, por ejemplo, a maquinaria agrícola,
comunicaciones rurales y organización de compras colectivas de equipos y
también servicios de tipo social (odontológicos, compra de vehículos
livianos de transporte). Prácticamente todos los remitentes a la
CONAPROLE son socios de la ANPL, aun cuando muchos de ellos
pertenecen simultáneamente a otras organizaciones.
Otra organización especializada importante es la Intergremial de
Productores Lecheros. Se trata de una organización de segundo grado,
integrada por la asociación de ocho gremios locales de remitentes a la
CONAPROLE u otras plantas, entre las que se destacan Parmalat (Colonia),
Claldy (Río Negro), Pili (Paysandú), INLACSA (Salto) y Milky (Soriano). Se
la caracteriza como el gremio “opositor”. Sin embargo, además de la acción
reivindicativa y la negociación con las respectivas industrias y el Poder
Ejecutivo, las entidades que la integran realizan actividades de promoción
en sus zonas de influencia. La mayor parte de ellas administran equipos de
maquinaria agrícola, así como al menos cinco campos de recría de ganado
lechero.
Además de la CONAPROLE, hay otras plantas de tipo cooperativo
que, en ese carácter, integran entidades gremiales de alcance nacional. Entre
ellas se destacan las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) y la Comisión
Nacional de Fomento Rural (CNFR). Se trata en ambos casos de entidades
de tipo gremial que dan asesoramiento técnico a las cooperativas. En el caso
de las cooperativas pequeñas (excluyendo a la CONAPROLE), desempeñan
una tarea importante de representación ante el poder público.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

IV.

La industria láctea2

1.

301

Tecnología y organización de la producción

En Uruguay existen dos grandes tipos de empresas industriales
lácteas: las exportadoras y las orientadas al mercado interno. Las 12
empresas más grandes concentran más del 97% de la remisión y más del
98% de la capacidad industrial. De estas 12, solamente una está orientada
exclusivamente al mercado interno. Se trata de una antigua y pequeña
empresa familiar (64 años, con 26 remitentes, de los cuales 3 son tambos
propios), que en forma predominante vende directamente a los particulares.
Las otras once empresas son exportadoras, en proporciones que varían
entre 10% y 85% de su producción.
Como ya se ha dicho, la empresa líder es la CONAPROLE, gran
cooperativa de productores agropecuarios (3 440 remitentes en 1997) con
una larga tradición industrial en Uruguay. Durante gran parte del
desarrollo lechero ejerció un monopolio de hecho en la industrialización
láctea del país. La empresa concentra 69% de la remisión y más del 71% si
se agrega la remisión de otras tres industrias con las cuales mantiene
estrechas relaciones industriales (en algunos casos de copropiedad).
La segunda empresa desde el punto de vista de la participación en el
mercado es una reconocida multinacional italiana de la industria láctea, con
un lugar relevante en el mercado de la leche fluida a nivel mundial (véase,
en este libro, el trabajo de Dirven y Ortega sobre Chile). La tercera,
alrededor de la mitad del tamaño de la segunda, es una empresa nacional
privada con fuerte especialización exportadora. La cuarta es una empresa
extranjera (capitales daneses), de similar tamaño que la tercera, que entró al
mercado hace solo diez años. Se caracteriza por las innovaciones en la
canasta de productos lácteos que fabrica. En particular interesa observar la
capacidad de encadenamiento que tiene esta empresa con otras industrias
alimenticias a partir de los nuevos productos que incorpora.
Las primeras cuatro empresas concentran el 85% de la remisión de
leche, lo cual indica el alto grado de concentración industrial que registra
esta etapa de la cadena de producción láctea en Uruguay.
Basándose en información tecnológica referida a unas 20 empresas,
se puede advertir el dinamismo tecnológico de la industria en general,
que se manifiesta, por ejemplo, en que las primeras 12 empresas
2

Además de las fuentes oficiales y las consultas con directivos y expertos del sector, para
elaborar este capítulo se emplearon como fuente de información original los resultados de
una encuesta realizada por Norlin (1998). Las empresas aquí consideradas representan
cerca del 100% de la capacidad industrial, la remisión y los remitentes a plantas.

302

CEPAL

señaladas están introduciendo transformaciones que pueden catalogarse
como de reconversión y expansión. Además de ampliar la capacidad
industrial, estos cambios se orientan a mejorar la calidad de los
productos, incorporar nuevas líneas y automatizar en mayor grado las
tareas para obtener niveles superiores de competitividad. En el
financiamiento se combinan el capital propio y el proveniente de la banca
pública y privada.
La CONAPROLE, por su parte, intenta una nueva modalidad de
financiamiento de las nuevas inversiones, con proyectos de riesgos
compartidos. En efecto, la cooperativa está desarrollando un proyecto en
asociación con Bongrain (empresa multinacional francesa) para construir
una nueva planta de quesos. Unas seis empresas pueden catalogarse
como de tecnología madura y estabilizada, todas de plantas pequeñas
orientadas en un 100% hacia el mercado interno. En síntesis, a partir de la
información tecnológica relativa al conjunto de las empresas industriales
del sector, puede concluirse que las exportaciones y la inserción
internacional como camino de expansión industrial, están claramente
relacionadas, en este mercado, con la innovación tecnológica y el progreso
técnico.
2.

Las compras
i)

La relación con la base agropecuaria

Tal como ya se señaló, en los últimos diez años se ha dado un proceso
de ajuste a nivel de la base agropecuaria que implicó una disminución en el
número de productores a una tasa acumulativa de 4% en todo el período y
de 5% en el último año con respecto al cual se dispone de información
oficial. De mantenerse esta tendencia, puede estimarse que en 1997 hay un
total de 4 500 remitentes a plantas industriales, con un promedio de entre
650 y 700 litros diarios (según se tomen las cifras oficiales o las obtenidas a
partir de una encuesta hecha a la industria).
Basándose en los datos de 1997, se tiene una información detallada
sobre más de 4 400 tambos. El incremento del tamaño lechero de los predios
ha sido consecuencia del incremento combinado de la productividad (por
vaca y por unidad de tierra) y de la escala media de producción, siendo en
los últimos años predominante el segundo efecto.
Cuatro de las 20 empresas para las que se presenta información son
multiplantas. En particular, una de ellas (la líder del mercado) tiene en
funcionamiento 14 plantas industriales (véase el cuadro 16).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

303

Cuadro 16
URUGUAY: CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN, ESTRUCTURA DE PLANTAS Y
REMISIÓN
Empresa

19
20
17
15
7
6
16
3
8
10
2
4
5
9
14
13
1
11
18
Total
Día a
a
Año

(1)
Plantas
14
1
1
2
3
1
1
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
36

(2)
Capacidad
2 975 000
800 000
200 000
145 205
214 286
160 000
90 000
50 000
75 000
100 000
30 000
6 000
30 000
16 000
15 000
20 000
11 290
7 600
4 400

(3)
l/día

(4)
3/2

2 156 543
267 651
128 250
116 500
106 500
72 000
68 250
50 000
35 000
26 882
24 000
22 000
18 100
16 050
12 000
10 000
4 250
4 000
1 950

0.72
0.35
0.64
0.80
0.50
0.45
0.76
1.00
0.47
0.27
0.80
1.00
0.60
1.00
0.80
0.50
0.38
0.53
0.44

4.9
1 802.6

3.1
1 146.1

(5)
l/t/día

0.63
0.63

634
1 487
802
1 165
1 121
800
650
1 923
900
269
600
1 571
1 178
1 235
1 091
909
833
2 000
325
711

(6)
TR

(7)
TRP
3 400

180
160
100
95

23
38

12
16
11
9
11
6
1
5
667

90
105
3
1
100
40
2
2
2
2

1
1
3 749

(8)
TRT
3 400
180
160
100
95
90
105
26
39
100
40
14
18
13
11
11
6
2
6
4 416

(9)
Dist.
máx.
...
...
50
35
40
...
40
...
...
50
25
...
40
20
25
10
30
...
35
33

(10)
dólares/l
0.01
...
...
0.0012
...
...
...
0.0041
...
0.0114
...
...
0.0046
...
0.0046
0.0091
0.0094
0.0009
...
0.005

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Kara Norlin, Dairy Industry Study: Summary on Plant
Level from Interviews 1-20, 1998, inédito.
a
Millones de litros.
Nota: La información está organizada de la siguiente forma: en la columna 1 se indica el número de plantas
por empresa; en la 2, la capacidad total de la empresa en litros al día; en la 3, la remisión que se estima
recibió en promedio en 1997; la 4 es un índice de utilización de la capacidad (cociente entre remisión y
capacidad); la 5 representa el tamaño promedio de los tambos remitentes a esa empresa; la 6 (TR) representa
los tambos remitentes que no son de propiedad de la empresa; la 7 (TRP) representa los tambos remitentes
que son de propiedad de la empresa; la 8 (TRT) es la suma de la 6 y la 7; la 9 representa la distancia máxima
de la cual recibe leche cada una de las empresas; la 10 mide el costo de transporte del tambo a la planta
lechera en dólares por litro, sin discriminar la distancia recorrida.

En general, las plantas están instaladas cerca de la cuenca lechera de
donde reciben leche. Esto parece continuar siendo así en las pequeñas
cuencas que abastecen a plantas industriales de escala media y chica, que
son las empresas sobre las cuales se contó con información de distancia
máxima (columna 9, cuadro 16).
Sin embargo, debido al incremento en la escala de transporte de leche
cruda (materia prima básica del complejo productivo), la mejora de la
infraestructura física de las carreteras, y la armonización de los niveles de
calidad de la leche, distintas empresas han pasado a abastecerse en una
misma cuenca, al tiempo que ha aumentado la distancia máxima de

304

CEPAL

remisión entre el tambo y la planta. En particular esto es cierto para la
segunda empresa del mercado, una de cuyas plantas de producción (la más
grande del país) recibe leche desde grandes distancias, a veces de más de
250 kilómetros.
La variación del parámetro que mide el costo de transporte por litro
da cuenta de esta diferenciación (columna 10, cuadro 16). Si se supone que
el costo promedio por litro y por unidad de distancia es el mismo (o se
aproxima a serlo) para las distintas empresas, entonces la variación se
explica por la distancia promedio que se recorre en cada industria para
transportar la leche de los tambos a la planta.
La distancia promedio que se recorre para levantar la leche de los
predios es el recorrido global realizado en términos de litros de leche
levantada (distancia en kilómetros por litro) o en términos de los tambos de
los que se recibe leche (distancia en kilómetros por tambo).
Con la información del cuadro 16, referida al costo del transporte en
dólares por litro y la distancia máxima, se estimó la distancia promedio por
cuenca y el costo marginal de transportar un litro de leche en un kilómetro.
Si se supone que los predios lecheros se encuentran localizados en un
área circular, con la planta industrial en el centro y con una distribución
3
uniforme de los tambos en la zona, la distancia promedio (por tambo o por
litro de leche es igual, dado que se suponen tambos idénticos) es la mitad
de la distancia máxima (33/2 = 16.5 km). Con este dato se calcula el costo
marginal por km/l (dólares/l)/(distancia promedio) = (dólares/km/l =
0.0003), y sabiendo que el costo de transportar leche de la CONAPROLE
equivale a 0.01 dólares por litro, es posible calcular la distancia promedio
de una cuenca promedio de la CONAPROLE entre la industria y un tambo
4
(o un litro de leche). En síntesis, puede aplicarse una regla simple,
conforme a la cual, si es dos veces más alto el costo promedio en dólares por
litro de la CONAPROLE con relación a otras cuencas, es porque la leche se
trae desde una distancia en promedio dos veces mayor. La distancia
máxima (promedio de las 14 cuencas) para la CONAPROLE sería de 66
kilómetros (33x2), que es mayor que la distancia máxima promedio de las
cuencas pequeñas para las cuales se obtuvo información (33 km, cuadro 16,
columna 9). En el caso de la segunda empresa del mercado, la distancia
máxima, como ya se refirió, es superior a 250 kilómetros (véase el
cuadro 17).

3

4

Tal como es tradicional en la teoría de la localización, el área de referencia es un círculo y
la distribución esperada (en ausencia de otra información) es uniforme.
A pesar de los supuestos heroicos adoptados, los valores de las estimaciones son
consistentes con los que se consideran razonables en el sector.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

305

Cuadro 17
URUGUAY: ESTIMACIÓN DE COSTO DE TRANSPORTE Y DISTANCIA DEL
PREDIO A LA PLANTA, 1997
(1)
dólares/l
Promedio cuencas chicas
CONAPROLE
Tarro
Microcisterna
Cisterna

0.005
0.010
0.03
0.02
0.01

(2)
Distancia
promedio
16.5
33.0

(3)
dólares/km/l
0.0003
0.0003

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

En conclusión la estructura de la cuencas, si bien se mantiene, se está
modificando.
Lo anterior está ligado a una relación menos permanente que en el
pasado entre el productor agropecuario (especialmente entre los eficientes
de tamaño medio y grande) y la empresa a la que le remite su producción.
La competencia entre las empresas por los productores grandes y
eficientes se expresa en que éstos se encuentran en mejores condiciones
para negociar los términos económicos de la venta de la leche, pues a
diferencia del pasado, ya no se relacionan con una única empresa
industrial, sino que cambian la orientación de su producción en función
de las condiciones económicas (fundamentalmente el precio de la leche)
que se les ofrezcan.
Para calcular el grado de utilización de la capacidad de la industria
se tomó como base la estimación ingenieril al respecto. En el caso de la
CONAPROLE, la cifra, de 45.3% en 1988, se elevó a 72% en 1997 (véase
Tansini, 1991). En 1996 el promedio de la industria era de 71%, pero
resultaba de niveles dispersos en la utilización de la capacidad industrial de
las distintas plantas lecheras. En 1997, la utilización de la capacidad se
ubicó en 63%, como consecuencia de una importante expansión de una de
las empresas más grandes.
Por diversos motivos, las medidas de tipo ingenieril suelen
sobreestimar la capacidad instalada, porque no toman en cuenta, por
ejemplo, los tiempos muertos, naturales al proceso industrial
(mantenimiento, reparaciones), ni tampoco la estacionalidad de la oferta de
la materia prima agropecuaria, la cual, si bien ha disminuido, sigue siendo
importante. En consecuencia, estas medidas de tipo ingenieril preveían (con
datos de 1996) algunas de las siguientes opciones:

306

CEPAL

- aumento del ritmo de expansión de la capacidad industrial;
- disminución del crecimiento de la remisión de leche, y
5
- mayor exportación de lo que se ha dado en llamar leche en pie
Una combinación de la primera y la tercera alternativa parecería
describir lo que está aconteciendo en el sector. En primer lugar, en los
últimos dos años la segunda empresa del mercado llevó adelante un
acelerado proceso de expansión de la capacidad que la llevó a un nivel de
6
800 000 litros al día. Esta expansión la ubicará en un lugar aún más alto en
el mercado, ya que hoy tiene más del 16% de la capacidad de
procesamiento de la industria y se estima que absorberá más de la mitad
del crecimiento de la remisión de leche en los próximos años. El hecho de
tratarse de una empresa con una única planta parece confirmar el fenómeno
antes señalado, de una suerte de debilitamiento de la relación entre las
cuencas locales y las plantas industriales.
En segundo lugar, en los últimos años una reconocida multinacional
del sector lácteo se instaló en Uruguay con el solo objetivo de comprar leche
y exportarla fluida a plantas de Argentina, participación que se interrumpió
abruptamente a principios de este año. Una empresa industrial brasileña
también está comprando leche en Uruguay.
ii)

Otros proveedores

La leche, la mano de obra y los insumos difundidos constituyen los
componentes centrales del valor bruto de la producción de la industria
láctea (alrededor del 95%). A pesar de su baja significación en los costos de
producción de la industria láctea, los otros insumos directos tienen una
relevancia estratégica, en la medida en que incorporan información
tecnológica y permiten diversificar los productos. La capacidad de acceder
a estos insumos es importante del punto de vista del dinamismo tecnológico
del sector.
En el cuadro 18 se presenta una lista de los insumos directos distintos
de la leche y se menciona el principal país proveedor del insumo. El azúcar
y algunos productos químicos (productos de limpieza, films de plástico) son
de procedencia uruguaya. En un lugar destacado aparecen Argentina y
Brasil, aunque en algunos casos (fermentos y cuajos) su intervención
consiste en meras intermediaciones entre firmas extranjeras y sus
5

6

En la actualidad, los productores lecheros están inhibidos de vender leche a plantas de los
países vecinos (con los cuales podría ser natural comerciar). Las únicas que están en
condiciones de exportar —incluso leche fluida— son las industrias, como ya hizo la
CONAPROLE en el pasado.
La empresa es la multinacional Parmalat. El dato corresponde a la información que brinda
la propia empresa a los eventuales compradores de obligaciones negociables que la
empresa vende en el mercado de capitales.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

307

representantes en la región, que suelen localizarse en estos países (los
mercados más grandes de la región) para atender a toda la subregión. Los
países extrarregionales más importantes como proveedores de insumos son
los Estados Unidos y los de Europa occidental.
En general, las empresas industriales se abastecen con importadores
locales o con otras industrias lácteas de mayor tamaño. Estas últimas suelen
negociar directamente la compra con los fabricantes en el exterior.
Cuadro 18
URUGUAY: INSUMOS DIRECTOS DE LA INDUSTRIA LÁCTEA,
DISTINTOS DE LA LECHE
Insumo

Proveedor

Azúcar

Uruguay

Glucosa

Argentina y Brasil

Esencias, colorantes

Estados Unidos

Fécula

Argentina y Brasil

Bicarbonato

Uruguay

Gelificantes

Argentina, Alemania

Fermentos

Europa, Estados Unidos

Cuajo

Europa, Estados Unidos

Sal

Uruguay (importada)

Bolsas

Argentina

Envases

Argentina y Brasil

Otros plásticos

Uruguay

Otros químicos

Uruguay

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Kara Norlin, Dairy Industry Study:
Summary on Plant Level from Interviews 1-20, 1998, inédito.

3.

Las ventas
i)

Ventas intermedias

Tal cual se planteó en el análisis de la matriz de insumo-producto
(capítulo I), la industria láctea uruguaya es básicamente productora de un
bien final, con escasos encadenamientos hacia adelante con otros sectores
industriales. El estudio a nivel de empresa industrial, si bien corrobora
este diagnóstico, permite advertir nuevos fenómenos que enriquecen la
visión de la realidad. En primer lugar, se observa una tendencia a
incorporar productos no lácteos, como es el caso tradicional de los jugos
de fruta, aunque el fenómeno no se agota ahí. En efecto, en Uruguay
prácticamente el 100% de los productos alimenticios envasados con Tetra
Pak corresponden a la industria láctea, que diversifica la oferta de

308

CEPAL

alimentos con marca propia o haciendo trabajos para terceros. Las
industrias lácteas tienden lentamente a convertirse en industrias
alimenticias, y hay externalidades asociadas a características del proceso
productivo y del propio proceso de comercialización que justifican esa
transformación.
Entre las empresas que tienen a la industria láctea como
proveedora principal del insumo directo que procesan se destacan una
heladería industrial y una empresa que fabrica queso rallado. Debe
mencionarse también que en los últimos años se está elaborando queso en
polvo deshidratado, nuevo producto que es un insumo importante para la
industria alimentaria. Sin embargo, la mayor parte de la producción de
queso deshidratado se orienta a la exportación y no al abastecimiento de
la industria alimentaria nacional. Este es un producto que supone una
tecnología más refinada, y su incorporación alienta la idea de las amplias
opciones aún no exploradas en materia de nuevos productos y mayor
grado de diversificación de la canasta de productos lácteos. El producto lo
elabora una empresa de capitales daneses, de entrada reciente en el
mercado (menos de diez años) y que ya se encuentra entre las cuatro
primeras.
ii)

Ventas finales domésticas y de exportación

En el cuadro 19 se describe la estructura y el destino de la
producción. Las cifras son estimaciones a partir de datos de diversas
fuentes, distintas de las fuentes estadísticas consultadas. De todas formas,
dan una idea de la magnitud relativa de los flujos productivos y del
consumo del sector.
Algo menos del 30% de la producción es leche fluida para el
consumo; el resto se industrializa. Prácticamente el 100% de la leche fluida
se consume en el mercado interno, aunque también se han hecho algunas
exportaciones. Un poco más de la mitad de la leche que se consume en el
país corresponde a productos industrializados. La canasta de productos
lácteos industrializados que se consume internamente es distinta de la que
se exporta. En términos físicos de leche equivalente, la mitad del consumo
interno es de quesos, mientras que la mitad de las exportaciones es leche en
polvo. En los últimos años, la leche de larga vida ha aparecido como un
nuevo producto de exportación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

309

Cuadro 19
URUGUAY: ESTRUCTURA Y DESTINO DE LA PRODUCCIÓN DE LECHE
EQUIVALENTE, 1997
(Millones de litros y porcentajes)
Producción
Consumo
Industria
Manteca
Queso
Leche en polvo
Leche de larga vida
Otros
Consumo (%)
Industria (%)
Manteca
Queso
Leche en polvo
Leche de larga vida
Otros
Total

Total
1 150
328
822

Exportación
459

33
378
296
58
58

30
184
232
14
-1

3
194
64
44
58

29
71

0
100

47
53

4
46
36
7
7
100

7
40
51
3
0
100

1
53
18
12
16
100

459

Consumo interno
691
328
363

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias
(DIEA), Oficina de Programación y Política Agropecuaria (OPYPA) del Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca.

V.

El complejo productivo lácteo

En el caso de Uruguay destaca el dinamismo del crecimiento de la
lechería (base agropecuaria y producción industrial). Se trata de un sector
con notorias ventajas comparativas, que ha sabido aprovechar las
oportunidades de mercado a nivel de la región ingresando en condiciones
preferenciales, con lo cual ha compensado parcialmente las fuertes
distorsiones que caracterizan al mercado internacional de productos lácteos.
La articulación de la industria láctea con la base agropecuaria resalta como
una de las fortalezas del complejo, lo cual contrasta con su menor
articulación con otros sectores productores de bienes y servicios de la
economía. A pesar de ello, la lechería es uno de los sectores agropecuarios
de mayor poder de arrastre de la economía, tanto por sus efectos hacia
atrás, como demandante de insumos (ocupa el cuarto lugar en la economía),
como por sus efectos hacia adelante, como proveedor de insumos (ocupa el
octavo lugar en la economía). La industria láctea se destaca por sus efectos
como demandante de insumos (particularmente leche), lo que la ubica en el

310

CEPAL

décimo lugar de la economía si se consideran los efectos hacia atrás del
conjunto de las relaciones interindustriales.
Para caracterizar al complejo lácteo, es preciso tener en cuenta el
destino final de los productos. En el cuadro 20 se resume esta información.
Cuadro 20
URUGUAY: DESTINO DE LA PRODUCCIÓN LÁCTEA POR MERCADO Y
POR PRODUCTO
(Porcentajes de leche equivalente)
Productos
Mercados
Consumo interno
Exportaciones
Total

Industria

Leche fluida

Total

31
40
71

29

60
40
100

29

Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.

1.

La base agropecuaria del complejo lácteo

El efecto de arrastre hacia atrás ha sido notorio y lo es todavía. Dicho
efecto ha tenido un papel importante en la consolidación de ciertas
actividades y obras, aunque dado el tamaño del mercado, una parte
importante de los insumos tiene origen externo y todo indica que la
tendencia se profundizará.
En lo que respecta al efecto arrastre de la fase pecuaria del complejo
conviene destacar los siguientes puntos fuertes:
i) La difusión, a nivel de la cuenca tradicional y no tradicional (lo que
significa una gran parte del Uruguay rural), de importantes obras viales y
de electrificación rural. Estos servicios no sólo son utilizados por otras
actividades agrícolas, sino que representan una mejora sustancial en las
condiciones de vida.
ii) En materia de la industria proveedora de insumos, ya se ha
comentado que la dimensión del mercado interno no ha justificado en
general crear una industria nacional de bienes más sofisticados
tecnológicamente. La excepción la constituyen la industria de fertilizantes y,
en particular, la de semillas. La producción de semilla fina varietal,
producto e insumo a la vez de la actividad agropecuaria, se desarrolló en
gran medida a partir de la demanda de la producción lechera. En la última
década se ha dado una importante especialización de los productores, así
como de un grupo de empresas procesadoras, que han comenzado a
exportar con regularidad.
iii) Otro aspecto destacable es la adaptación y la difusión hacia otras
actividades pecuarias de técnicas de utilización común, en especial en el

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

311

área de la alimentación del ganado. Si bien el paquete tecnológico original,
constituido por la siembra de pasturas plurianuales y la formación de
reservas con base en el heno, se adaptó con el objetivo de aplicarlo en la
ganadería vacuna, fue la lechería la que ajustó las técnicas a las condiciones
locales y promovió importantes avances en otras formas de conservación
del forraje (como ensilaje en todas sus variantes y cosecha de grano
húmedo).
iv) En el momento actual, uno de los cambios que podría traer
consigo grandes efectos directos e indirectos es el de la especialización del
área lechera. Esto se lograría mediante el perfeccionamiento y la
generalización de los sistemas de recría de ganado de reemplazo en campos
de terceros. A esto se podría agregar el desarrollo de servicios de cría de
terneras y mantenimiento de ganado seco. El área lechera liberada por los
animales no productivos podrían ocuparla vacas en producción, lo que
constituiría una de las formas más rápidas de aumentar la producción
lechera. Para ello debería aumentar la tasa de crecimiento del número de
vacas lecheras, lo que en la actualidad se encuentra limitado por dos
aspectos que constituyen debilidades: la pobre eficiencia reproductiva del
rodeo lechero, y los problemas de liquidez y gestión financiera de los
productores lecheros. Esto hace que, en general, el ganado joven se maneje
como reserva de efectivo y se venda antes de la madurez. Una parte
importante del ganado vendido es acopiado por exportadores para
comercializarlo en el extranjero.
Además del impacto directo en la producción lechera, la
especialización podría tener un importante impacto en la ganadería vacuna.
Al desplazar la recría a tierras vecinas a la cuenca lechera, de menor renta,
se difundiría el paquete tecnológico a esas áreas y se desplazaría la
“frontera” de la cuenca, con todo lo que esto implica en materia de arrastre,
tal como se ha discutido.
2.

La relación entre base agropecuaria e industria láctea

i) La industria láctea ha desempeñado un papel fundamental como
dinamizadora de la producción pecuaria. Además de demandante casi
exclusiva de la leche cruda producida, la industria, en particular la
cooperativa, desempeñó un activo papel de promoción de la actividad
pecuaria. Como ya se ha descrito, la asistencia técnica, el suministro de
insumos, y en especial el papel facilitador del financiamiento desempeñado
por la industria, han resultado decisivos en la expansión de la producción
primaria durante los últimos 20 años.
Sin embargo, las modificaciones en el contexto, que demandan mayor
eficiencia y competitividad a la industria, han impuesto cambios en la
estrategia industrial. El énfasis se concentra en el aumento de la eficiencia

312

CEPAL

industrial, el desarrollo del mercadeo y el mejoramiento de la organización
y de la capacidad de planeamiento estratégico de las empresas,
reduciéndose notoriamente el papel de promotor directo de la producción
de leche cruda. El cambio más notorio es el operado a nivel de la
CONAPROLE, que ha reducido drásticamente su plantel de extensionistas
y promotores, y ha realizado un severo ajuste en los mecanismos de
financiamiento de los productores.
Esto supone una seria amenaza para los productores más pequeños,
dependientes en gran medida de los servicios de la cooperativa, y con poca
capacidad de presionar en forma directa, dada su escasa participación en el
total de la leche recibida por las plantas.
Esto constituye a la vez una oportunidad para el desarrollo de
empresas particulares de servicios para la producción lechera, de mayor
calidad y eficiencia que los actuales, puesto que se entiende que la presencia
de la cooperativa, con su importante cobertura y su intervención
reguladora, ha deprimido las posibilidades de competencia en el mercado.
ii) Otro cambio en las relaciones entre la industria y la fase pecuaria
—cambio que refuerza la idea de que el vínculo mismo y el efecto promotor
de la industria se ha debilitado— es el desdibujamiento del alcance
geográfico de las cuencas lecheras. En épocas de malos caminos, transporte
en tarros y ausencia de frío, se establecían en los hechos monopsonios
locales en que los productores resultaban absolutamente dependientes de la
compra de una industria. Se hablaba de productores “pertenecientes” a una
u otra industria. El avance de las técnicas de transporte, el desarrollo de la
cadena de frío y la mejora de la red vial han abaratado los fletes y
aumentado en gran forma las distancias razonables para el transporte de
leche. Esto favorece la movilidad de los productores, la competencia entre
plantas por la captación de productores grandes y eficientes, e incluso la
posibilidad de importar y exportar leche cruda (posibilidad hasta el
presente unilateral, debido a problemas sanitarios que impiden la entrada
de leche a Uruguay). Esta es una fortaleza actual del sector que,
dependiendo de la evolución de la lechería de la región, puede convertirse
en una amenaza para la industria o los productores pecuarios, según se
presente la oportunidad de exportar o importar leche cruda.
3.

Los efectos hacia adelante de la industria láctea

i) Se ha constatado la potencialidad de la industria láctea de
dinamizar la industria alimentaria básicamente a dos niveles. En primer
lugar, por medio de la diversificación de productos, incorporando
productos no lácteos y beneficiándose de externalidades en el plano
productivo tecnológico (caso de la tecnología Tetra Pak) o en el meramente

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

313

comercial, vinculado a la capacidad de acceso a las redes de distribución de
alimentos. En segundo término, la industria láctea es capaz de producir un
conjunto de productos que son insumos de otras industrias alimentarias, las
cuales podrían tener un mayor grado de desarrollo si se intensificara la
actividad en este nivel (caso de los quesos deshidratados para comidas
preparadas).
ii) Desde el punto de vista empresarial este proceso implica un
cambio en las estrategias de las empresas nacionales, las cuales
necesariamente deben ambos insertarse en un proceso encaminado a
relacionarse con otras empresas, con otros sectores o con ambos a la vez. En
particular, tanto desde el punto de vista tecnológico como desde el punto
de vista de los mercados, la asociación con el capital extranjero y la
inversión extranjera directa son mecanismos que deben recorrerse para que
se dé esta alternativa, a saber, la de una industria láctea más inserta en un
proceso de desarrollo integral de la industria alimentaria, sobre todo en un
país que tiene ventajas comparativas para la producción de alimentos en
general y donde múltiples complementariedades productivas aún no han
sido desarrolladas. A pesar de que se habla de grandes proyectos de
incorporación de capital extranjero en el sector, el ritmo de materialización
de éstos es lento. Es posible que esto esté cambiando en los últimos años,
dado que se han comenzado a concretar negocios nuevos en el sector.
A continuación se presenta el diagrama 4, para sintetizar el grado de
encadenamiento del complejo lácteo de Uruguay y visualizar la magnitud y
el sentido de los efectos de arrastre observados. En la parte superior del
diagrama se describe la estructura de las diferentes fases de la cadena, y en
el resto se esquematizan las relaciones entre las distintas fases. Los efectos
se califican como fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas para la
fase de la cadena afectada. Así, en el primer cuadrante se analizan los
efectos hacia atrás de la fase pecuaria, es decir, sobre los sectores
proveedores de servicios. En el siguiente cuadrante se analizan los efectos
de la industria hacia atrás, es decir, sobre la fase pecuaria y los sectores
conexos. El tercer cuadrante se anula, puesto que el único efecto hacia
adelante de la fase pecuaria es su vinculación con la industria, y ello se
analiza en el cuadrante anterior. Finalmente, en el cuarto cuadrante se
analiza el efecto hacia adelante de la industria.

314

CEPAL

Diagrama 4
LAS FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL COMPLEJO PRODUCTIVO
LÁCTEO URUGUAYO
Proveedores (BA)
Base agropecuaria (BA)
Industria
Importados:
Semillas híbridas
Remitentes de leche: 4 400
Plantas industriales: 36
Maquinaria agrícola
Equipamiento tambos
Concentración remisión: 35% de
Concentración industrial
(frío, ordeño, otros)
productores, 80% de la remisión
Nacional:
1ª (CONAPROLE y asociadas)
71%
Semillas varietales,
Vacas masa: 400 000
Índice C4: 85%
granos forrajeros
Prestadores de servicios
Capacidad instalada 4.9
millones litros/día
Capacidad utilizada 3.1
millones de litros/día
EFECTOS HACIA
⊕ Difusión de obras de
⊕ Demandante de aumento
ATRÁS
infraestructura rural
de la producción
∅ Escaso desarrollo de industria ∅ Proceso de ajuste y
abandono de actividades
manufacturera proveedora de
de promoción de la
insumos
producción (pequeños
productores)
⊕ Desarrollo de empresas
∇ Vulnerabilidad de
productoras procesadoras y
pequeños productores
exportadoras de “semilla fina”
⊕ Difusión de tecnología al
♣ Estímulo a la creación de
sector ganadero
un mercado competitivo
de proveedores de
servicios para el agro
∇ Dificultades para el aumento
en el corto plazo de la
producción por vaca
⊕ Ruptura de la dependencia
geográfica por cambios en
técnicas de transporte e
infraestructura
♣ Especialización lechera
⊕ Posibilidades de
movilidad y elección para
productores primarios
♣ Aumento producción de leche ♣ Posibilidad de exportar
leche cruda a países
vecinos
♣ Desplazamiento de frontera ∇ Posibilidades de importar
lechera
leche cruda de países
vecinos
EFECTOS HACIA
⊕ Difusión de tecnología a
ADELANTE
otras ramas alimentarias
⊕ Instalación de cadena
comercial interna y externa
♣ Alianzas con industria
alimentaria
∅ Escasa presencia de capital
extranjero
donde ⊕ Fortalezas; ∅ Debilidades; ♣ Oportunidades; ∇ Amenazas.
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
Nota: El tercer cuadrante se anula, pues el único efecto hacia adelante de la fase pecuaria es su
vinculación con la industria, y ello se analiza en el cuadrante anterior.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

315

Argentina: informe sectorial sobre leche y
productos lácteos
Dirección Nacional de Programación Económica y Regional
Ministerio de Economía de la República Argentina
Octubre de 1999

Introducción
El Bloque Lácteo comprende a un grupo de actividades que se
interrelacionan, directa o indirectamente desde el sector primario, hasta los
productos finales, leches fluidas, quesos, leche en polvo, yogur dulce de
leche, mantequilla, crema y demás derivados.
La leche cruda es la materia prima básica del bloque, y su producción
comprende distintas actividades: cría de ganado lechero, recría de toros y
vaquillonas, producción de alimentos para el ganado y producción de
maquinaria específica, como ordeñadoras y equipos de refrigeración, y de
uso general como tractores e implementos utilizados en el cultivo y
utilización de pasturas y verdeos. Vale decir que, en este nivel, las empresas
tamberas interactuan con otras, de dentro y fuera del bloque, como las
cabañas, las empresas productoras de semillas, fertilizantes y agroquímicos,
la industria farmacéutica, metalmecánica, petroquímica, y el sector de
servicios (asesoramiento técnico y científico, financiero, educacional, etc.).
La industria lechera se encarga del procesamiento de la leche cruda
para la elaboración de los productos y subproductos que se venden

316

CEPAL

principalmente al consumo final, pero también a las industrias alimenticias,
químicas farmacéuticas, y a la exportación. En este proceso intervienen
distintas actividades y se establecen nuevas relaciones dentro del bloque:
maquinaria específica y transporte, entre otras, y con otros bloques como el
“petroquímico”: provisión de combustibles y envases plásticos; el
“eléctrico”: suministro de energía; el “químico”: provisión de conservantes
y esencias; el “azúcar”: provisión de endulzantes; el “madera y papel”:
provisión de envases de cartón; el “metal mecánico”: envases de hojalata,
papel de aluminio y equipos de uso general.
Estas relaciones se presentan en forma esquemática en el siguiente
diagrama.
Esta diversidad de interrelaciones le ha conferido al bloque una
gran capacidad dinamizadora en las regiones donde se ha desarrollado,
como ocurre por ejemplo en la ciudad de Rafaela (provincia de Santa Fe)
y su área de influencia.
El presente informe analiza la evolución del sector en la última
década, las vinculaciones con los mercados internacionales, con otros
sectores económicos, y las inversiones y su configuración regional.

1.

Conformación y producción nacional

La producción láctea se concentra en ciertas zonas del país,
constituyendo las llamadas cuencas lecheras.
El objeto principal de los tambos es la producción de leche, cuya
calidad se mide por el contenido de grasa butirosa, siendo su porcentaje
uno de los factores que determina el precio que recibe el productor.
La producción de leche cruda en Argentina en 1998 alcanzó los 9 500
millones de litros, lo cual implica casi un 50% de aumento en lo que va de la
década (gráfico 1).
El stock estimado de vacas lecheras en 1998 es de 2,5 millones de
cabezas. La raza más difundida es la Holando Argentino, sin embargo,
existen también, aunque en una proporción marginal, explotaciones de
razas Jersey y Shorthorn. La calidad de la hacienda es muy diversa de
acuerdo con la cuenca de que se trate y las dimensiones del establecimiento.
El ciclo operativo de la explotación comienza con la adquisición de
animales que a partir de los dos años y medio tienen su primer parición y
pasan a formar parte de los planteles de ordeñe. En caso de ser animales
de propia producción previamente se ha realizado la cría de los mismos
hasta alcanzar la categoría señalada. A partir de esa edad tendrán una
vida útil de entre cinco y seis lactancias.

Diagrama
ARGENTINA: FLUJOS DEL BLOQUE LÁCTEO

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

317

318

CEPAL

Millones de litros

Gráfico 1
PRODUCCIÓN NACIONAL DE LECHE
10 000
9 000
8 000
7 000
6 000
5 000
4 000
3 000
2 000
1 000
0
1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

El grado de avance tecnológico de las explotaciones tamberas es
diverso, aunque en estos últimos años tendió a homogeneizarse en torno a
los últimos desarrollos. El tambo actual constituye una explotación capital
intensiva, que cuenta con salas de ordeñe altamente tecnificadas, sistemas
de refrigeración, asistencia profesional, procesos de control de calidad,
alimentación balanceada e inseminación artificial.
La actividad primaria permite por sus características cierto grado de
diversificación dentro de las modalidades productivas, originando distintos
tipos de explotaciones en las cuales los rubros que integran los costos y los
ingresos son distintos. La modalidad más frecuente, en Argentina, es
aquella en la que el productor se encarga de la producción de leche, y de la
cría de los animales que van a formar parte del plantel de ordeñe, con lo
cual, su planteo productivo es diferente de aquel que compra las
vaquillonas para reposición. También existen tambos que incluyen entre sus
actividades la cría de vaquillonas para abastecer a otros tambos.
Finalmente, están las cabañas que se especializan en la producción de vacas
de razas lecheras.
La lechería argentina se basa en un sistema de tipo pastoril, donde el
principal insumo utilizado para la alimentación del rodeo lechero son las
pasturas y, en menor medida, el silo de maíz y heno; en tanto que los granos y
el alimento balanceado suelen tener un uso más restringido debido a su
elevado costo. En consecuencia, la actividad está expuesta a las condiciones
climáticas, y la oferta sigue un ciclo similar al de las pasturas, presentando un
máximo en verano/otoño y un mínimo en invierno. Sin embargo, dicha
estacionalidad tiende a atenuarse cada vez más, gracias a los incentivos
provenientes de los mayores precios de la leche en la época invernal, y a un
aumento en el empleo de técnicas de alimentación más modernas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

319

A su vez, la agroindustria láctea se caracteriza por la participación
de empresas de capitales nacionales e internacionales, siendo un rasgo
distintivo la importancia que tiene en la misma el estrato cooperativo. La
industrialización se caracteriza por una elevada concentración
empresaria, ya que las cinco empresas líderes cuentan con el 60% del
mercado. Dicha concentración tiende a acentuarse, tanto por la compra de
plantas más pequeñas por parte de las empresas mayores, junto con las
fusiones y acuerdos en el sector cooperativo. Este fenómeno constituye
una tendencia mundial, impulsada por la búsqueda de economías de
escala y una mayor competitividad.
En 1997, la producción láctea estuvo en el orden de las 1.2 millones
de toneladas (este valor incluye a la leche fluida expresada en equivalente
de leche en polvo) y su contribución al producto bruto del sector
alimentario fue de alrededor del 12% (cuadro 1).
En los últimos años, ha tenido lugar un proceso de tecnificación
tanto en la actividad primaria como en la industrial, derivando en un
sustancial aumento del tamaño de la unidad productora rentable. En el
caso del sector primario, esta situación podría explicar la disminución del
número de tambos que en la actualidad es de algo más de 20 000 (frente a
los 37 000 existentes a fines de la década de los años ochenta). Por el lado
de la actividad industrial, se verifica la contracción del número de
empresas procesadoras que hoy resulta un 70% de las existentes en 1989 y
un proceso de concentración creciente.

2.

Presencia argentina en la estructura mundial del
bloque

La producción mundial de leche en 1998, según estimaciones de la
FAO, estuvo en el orden de los 556 millones de toneladas.
El principal productor es Estados Unidos con más de 70 000
millones de litros, seguido por India y Rusia con 34 500 y 32 500 millones
respectivamente. Siguen en importancia Alemania, Francia y Brasil,
siendo éstos los únicos países que superan los 20 000 millones de litros.
Argentina participa con el 2.5% de la producción mundial.
El país con mayor producción por animal es Japón, con 8 340 litros
por vaca por año, seguido por los Estados Unidos con 7 480; los países
europeos varían entre los 4 500 y los 6 700 litros; Australia tiene 4 900, y
Argentina, que ocupa el octavo puesto entre los quince principales países
productores (en el total ocupa el 19º lugar) tiene un valor de 3 760 litros
por vaca y por año (cuadro 2).

320

Cuadro 1
PRODUCCIÓN NACIONAL DE LECHE Y PRODUCTOS LÁCTEOS
Año

Leche cruda

Leche

Leche en

Quesos

Quesos

(millones

fluida

polvo

pasta

pasta

de litros)

(millones

(toneladas)

blanda

semidura

de litros)

Quesos

Yogur

Manteca

pasta dura (toneladas) (toneladas)
(toneladas)

Dulce de

Leche

Postres y flanes

Otros

leche

condensada

lácteos

(toneladas)

(toneladas) (toneladas)

(toneladas)

(toneladas) (toneladas)

1987

6 190

1 856

100 221

144 601

120 324

49 196

140 364

34 649

75 979

9 213

18 366

3 822

1988

6 061

1 817

107 036

133 324

109 601

42 750

130 598

36 644

63 012

6 774

13 379

4 177

1989

6 520

1 687

135 837

136 672

106 091

46 501

131 585

46 856

65 258

5 899

9 304

4 917

1990

6 093

1 664

118 947

146 129

109 290

45 067

127 605

40 696

70 563

6 446

10 030

3 964

991

5 937

1 784

93 147

163 153

114 785

45 673

176 074

37 826

74 905

9 906

14 917

3 815

1992

6 591

1 843

94 562

160 458

117 719

50 901

202 035

36 634

87 245

13 507

18 910

5 943

1993

7 002

1 920

103 616

187 168

108 784

46 303

217 730

35 760

91 832

13 362

21 953

4 869

1994

7 777

1 976

129 304

201 228

121 408

56 071

230 923

43 495

101 691

14 336

21 894

4 671

1995

8 507

2 070

183 094

198 174

112 452

51 394

221 437

51 305

106 321

14 659

19 155

4 901

1996

8 865

2 110

198 869

221 490

114 715

51 462

216 369

52 183

106 384

14 702

21 245

6 840

1997

9 090

2 193

205 539

226 327

127 418

56 878

215 395

49 064

110 816

15 038

20 049

7 365

Fuente: Elaboración en base a CIL y Departamento de Lechería-SAGPyA.

CEPAL

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

321

Cuadro 2
POSICIÓN ARGENTINA EN EL RANKING DE LOS 15 PRINCIPALES
PRODUCTORES DE LECHE
Producción de Leche
Cantidad de vacas lecheras
Producción por animal

1990
14
11
12

1991
15
11
12

1992
15
10
10

1993
15
10
11

1994
14
12
8

1995
14
11
8

1996
15
11
8

1997
14
11
8

PARTICIPACIÓN ARGENTINA EN LAS EXPORTACIONES MUNDIALES (%)
1990
Exportaciones

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

0.70

0.12

0.42

1.38

2.66

2.86

2.90

Fuente: Elaboración propia en base a FAO y USDA.

Una característica fundamental de este mercado que condiciona el
panorama futuro proviene de las fuertes distorsiones que producen las
políticas proteccionistas de la Unión Europea y, en menor medida, de los
Estados Unidos. Si bien se puede vislumbrar una cierta tendencia hacia una
paulatina liberalización de las mismas a través de reducciones en subsidios,
el panorama en la UE dista mucho de una situación de mercado abierto;
más aún, ha crecido el comercio entre los países del bloque, los mayores
precios internos no representan un problema significativo, y, a la dificultad
para administrar los excedentes, se suma el inminente ingreso al bloque de
los países de Europa del Este, importantes productores mundiales. Una
consecuencia de estas políticas es que a nivel mundial sólo se comercializa
el 5% de la leche que se produce en todo el mundo.
En cuanto a las exportaciones mundiales de productos lácteos
(medida en términos de equivalente de leche fluida), la Unión Europea
encabeza las posiciones con el 40%, seguido por Nueva Zelandia con el
30%. Luego vienen Australia, Europa Oriental y los Estados Unidos, con el
13 y 5% respectivamente. Argentina participa aproximadamente con el 3%.
Nueva Zelandia presenta una producción por animal inferior a la
argentina, pero una producción por hectárea sustancialmente mayor,
1
debido a sus condiciones climáticas excepcionales para la actividad, y a la
avanzada tecnología. Sin embargo, sus posibilidades de expandir la
producción se encuentran acotadas por la disponibilidad de tierras. La
alimentación del ganado está basada casi exclusivamente en el pastoreo
(pues el uso de concentrados resulta excesivamente caro) a diferencia de
Europa y Estados Unidos, que trabajan con un sistema de alimentación
basado en el uso de alimento balanceado, lo cual los expone a las
fluctuaciones de los precios internacionales de los granos.
1

La productividad promedio de Nueva Zelandia es de 400 kg de grasa butirosa por
hectárea y por año, y la de Australia es de 300 kg. En Santa Fe (la provincia de mayor
productividad), ese valor está en el orden de los 130-135 kg/ha/año.

322

CEPAL

Australia presenta una notable expansión en la producción, y,
aunque no cuenta con las bondades climáticas de Nueva Zelandia, no tiene
la limitante territorial. En este caso, la producción por vaca es muy superior
a la de Argentina.
Una ventaja competitiva fundamental con que cuenta Argentina es la
cercanía al mercado latinoamericano, donde se espera un importante
aumento del consumo. Es particularmente importante en el caso de Brasil,
donde el déficit lechero está en el orden de los 2 500 millones de litros
anuales, y, aunque su productividad está aumentando, le tomará tiempo
alcanzar su autoabastecimiento.

3.

Políticas públicas

a)

Política de precios

Debido a la tendencia a la sobreoferta causada por las barreras al
acceso a nuevos mercados, desde principios de la década del sesenta se
fijaron mecanismos de regulación de las negociaciones para la
determinación del precio de la leche.
De esta forma, los precios a nivel de productor han estado muy
influidos por las políticas nacionales de lechería y por las políticas de
estabilización de precios en la década del ochenta. Hasta 1985 regía un
precio máximo, y las embestidas inflacionarias posteriores agudizaron los
desencuentros entre productores e industriales. Esta situación se trató de
morigerar mediante la creación de una comisión para concertar la política
lechera y un fondo de promoción de la actividad, que no tuvieron efectos
significativos en el sector.
Actualmente el precio se fija a través de la libre concertación entre
productores e industriales, dependiendo en cada caso de la capacidad de
negociación de los productores lo cual depende del volumen de leche
entregado y de la necesidad de materia prima por parte de los industriales.
Existen por un lado empresas que toman como base la grasa butirosa,
mientras que otras realizan un mix entre grasa butirosa y proteína para la
formación del precio.
b)

Análisis de la protección efectiva

La producción de leche comienza, como se dijo, en el tambo y luego
pasa por procesos de industrialización para producir “leche procesada” y
“productos lácteos” (queso, yogur, etc.). Ambos conjuntos de productos se
venden fundamentalmente al consumo final. El principal insumo de “leche
procesada” y de “productos lácteos” es la leche cruda, pero esta no es
transable. En consecuencia los principales insumos transables son los

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

323

envases de plástico y de papel y cartón; y, en el caso de los “productos
lácteos”, los productos semi-procesados de la misma rama.
Tanto la protección nominal del sector como la protección efectiva
presentaba antes de la apertura niveles situados en torno al 15% que con
altibajos se mantuvieron posteriormente y aumentaron últimamente por la
incorporación de la “tasa de estadística”. El cambio más importante para el
sector fue el establecimiento de arancel “cero” para las exportaciones al
Mercosur.
El otro elemento importante producido por la apertura fue la vertical
caída de los aranceles a las importaciones de bienes de capital, desde
valores cercanos al 30% a valores en torno al 10% actualmente.
Finalmente el sector cuenta con reintegros a las exportaciones (5.5%)
similares al promedio de los alimentos.

4.

Destino de los productos

a)

Consumo interno

El consumo aparente, como puede observarse en el gráfico, se ha
expandido desde los 160 litros por habitante por año en 1990, a 228.4 litros
por habitante por año en 1997, representando un incremento del 42.7%
2
(5.2% acumulado anual) (gráfico 2).

Gráfico 2
CONSUMO APARENTE DE LECHE

Litros/hab/año

250.0
200.0
150.0
100.0
50.0
0.0
1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

2

El consumo aparente de productos lácteos se mide según los litros de leche cruda
producida por los tambos y destinada al consumo en forma fluida o a su industrialización
para la elaboración de productos lácteos, debido a que no es posible determinar un
consumo de lácteos en base a las cantidades elaboradas de los mismos, porque cada tipo
de lácteos insume distintas cantidades de leche en su elaboración.

324

CEPAL

Este valor de consumo supera al promedio mundial y al de
3
Latinoamérica y está próximo al de los países más desarrollados.
Al analizar las cifras de consumo discriminadas por producto, cabe
destacar que este elevado consumo aparente está especialmente
concentrado en el sector de quesos y yogures. Esto significa que si los
valores de consumo de productos lácteos que se presentan en el cuadro 3 se
expresaran en equivalentes de litro, indicarían un elevado consumo de la
leche en esos productos.
b)

Comercio exterior

En la década actual, las exportaciones lácteas han presentado un gran
dinamismo; éstas crecieron un 136% en valor entre 1990 y 1998,
constituyendo en 1998 el 3.7% de las exportaciones de manufacturas de
origen agropecuario, y el 1.2% de las exportaciones totales del país.
Actualmente las exportaciones de productos lácteos están
constituidas fundamentalmente por leche en polvo y, en menor medida, por
quesos. En el cuadro 4 se muestran los promedios de las exportaciones
expresadas en equivalentes litro en dos períodos diferentes y la importancia
relativa de cada producto en las mismas.
Cuadro 4
COMPOSICIÓN DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
(Valores promedio para los períodos 1989-1991 y 1995-1997)
Productos

Promedio equivalente litros

Promedio en porcentaje

1989-1991

1995-1997

1989-1991

1995-1997

Leche en polvo

427 014

737 673

57.64

64.93

Quesos

184 741

181 219

24.93

15.95

Manteca

99 846

106 924

13.48

9.41

50

66 204

0.01

5.83

Otros

29 242

44 050

3.95

3.88

Total

740 894

1 136 069

100.00

100.00

Leche fluida

Fuente: Elaboración propia en base a SAGPyA y CIL.

3

En el “Informe Estadístico de Leche y Productos Lácteos–1996”, publicado por la SAGPyA
se presenta la tabla de requerimientos de litros de leche cruda por kg de producto.

Año

1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997

Leche fluida
Leche en Quesos pasta
(millones de
polvo
blanda
litros)
(toneladas) (toneladas)
1 266
1 241
1 151
1 128
1 211
1 293
1 321
1 355
1 403
1 427
1 482

100 921
81 747
81 295
79 368
98 093
114 336
100 272
114 335
104 956
117 123
136 531

145 424
132 320
135 012
158 207
149 383
161 231
189 312
198 367
197 048
218 741
219 226

Quesos Quesos pasta Yogur
Manteca Dulce de
Leche
Postres y
pasta
dura
(toneladas) (toneladas)
leche
condensada flanes lácteos
semidura (toneladas)
(toneladas) (toneladas) (toneladas)
(toneladas)
79 234
44 990
139 981
29 587
75 482
9 194
18 255
79 775
36 368
130 794
37 088
63 125
6 321
13 561
64 565
39 546
131 630
36 371
65 021
5 907
9 227
49 547
35 828
128 000
36 035
69 371
6 284
9 952
113 884
40 563
174 485
41 227
74 010
9 725
14 897
108 587
58 749
203 143
44 157
86 718
13 293
18 880
109 651
44 715
216 737
39 805
90 148
13 609
21 896
115 694
50 609
231 111
44 334
101 032
13 838
21 904
111 389
45 435
221 277
41 921
105 773
12 269
19 300
108 045
48 627
215 738
45 079
104 472
13 738
21 082
119 885
50 627
215 747
47 372
107 763
14 801
20 002

Fuente: elaboración en base a CIL y Departamento de Lechería-SAGPyA.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Cuadro 3
CONSUMO NACIONAL DE PRODUCTORES LÁCTEOS

325

326

CEPAL

Hasta hace pocos años la oferta de productos lácteos en el país estaba
dirigida exclusivamente al mercado interno; las exportaciones eran
esporádicas, limitándose a la colocación de los excedentes cíclicos de
producción. Las distorsiones en los mercados mundiales derivadas de las
políticas proteccionistas y de los subsidios, fueron y son un freno para la
colocación externa de estos productos. El aumento de la producción y de las
exportaciones fue originado por una parte por la Reforma de la Política
Agrícola Común de la Unión Europea en 1993, los acuerdos agrícolas del
GATT y especialmente, por la conformación del Mercosur y, por otro lado,
por los avances tecnológicos y productivos en la producción tambera y en
las industrias procesadoras, estimuladas por el cambio en los precios
relativos que originó el Plan de Convertibilidad.
En este momento, existe una fuerte especialización en el mercado
brasileño, hacia el cual se canaliza entre el 75 y 80% de las exportaciones
(cuadro 5). Esta especialización ha sido favorecida por el arancel que
estableció Brasil para la importación de lácteos desde países extra zona, el
4
cual fue llevado en marzo de 1998 al 33%. Sin embargo, las repercusiones de
la crisis asiática, sumado a las dificultades que presenta dicho país para
sanear su economía aumentan la incertidumbre sobre las posibilidades de
colocar allí los productos en forma sostenida y continua, tanto por la caída del
consumo, como por la recurrencia de las medidas unilaterales que restringen
las importaciones. En particular, la crisis cambiaria de enero de 1999 en Brasil
con sus efectos depresivos sobre el consumo, puso de manifiesto la necesidad
de conseguir nuevos mercados, para lo cual Argentina debe lograr mejoras en
su competitividad.
Cuadro 5
DESTINO Y COMPOSICION DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS DE 1997
País
Toneladas Miles de Participación en Porcentaje de cada producto a
dólares
las ventas (%)
cada país
Leche
Queso
Otros
en polvo
Brasil
132 432
233 088
75.58
81.35
10.10
8.55
Paraguay

7 538

22 484

7.29

56.55

40.83

2.62

Estados Unidos

6 961

23 794

7.72

0.17

98.98

0.85

Venezuela

5 691

12 573

4.08

97.20

2.75

0.05

México

1 979

3 903

1.27

65.35

25.74

8.90

Bolivia

1 834

4 304

1.40

20.35

22.04

57.61

Otros

4 055

8 254

2.68

48.49

18.69

32.82

Total

160 489

308 399

100.00

72.05

19.50

8.45

Fuente: Elaboración propia en base a datos del INDEC.
4

Brasil puede modificar su arancel sobre la leche en polvo porque dicho producto figura en
su lista de excepción, hasta un límite máximo de 35%. En marzo de 1998, Brasil fijó para
leche en polvo y quesos, un arancel del 33%.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

327

Paralelamente, las importaciones de productos lácteos están
disminuyendo, tal como lo ilustra el gráfico 3.
Gráfico 3
COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS LÁCTEOS

Miles de toneladas

200
150
100
50
0
1990

1991

1992

1993

Importaciones

1994

1995

1996

1997

1998

Exportaciones

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La expansión de las exportaciones fue notable en los últimos años y
ayuda a explicar las fuertes inversiones en el sector con el objetivo de
expandir la capacidad de procesamiento de leche, en general con miras al
mercado brasileño, destacándose las dirigidas a la instalación o ampliación
de plantas elaboradoras de leche en polvo y quesos.

5.

Principales insumos y bienes de capital

El proceso de reestructuración en la década actual produjo
importantes cambios en la actividad, tanto en el sector primario como en el
industrial, a fin de adaptar los procesos de elaboración a las nuevas
condiciones de la demanda.
En el sector primario, la producción de leche cruda creció más del
40% en el período 1985-1995 y los mayores precios recibidos por los
productores, en los primeros años de esta década, permitieron la
incorporación de insumos de mayor costo, como es el caso del alimento
balanceado, para el cual, la relación gasto/ingreso a nivel del bloque se
incrementó en aproximadamente un 75% en el período señalado. Esto, a su
vez, impactó en los sectores productores de los insumos del alimento
balanceado: grano de maíz, semilla de algodón, harinas de oleaginosas y
otras. De acuerdo con estimaciones de la SAGPyA, el consumo de alimento
balanceado por parte de los tambos pasó de 297 mil toneladas en 1991 a 532
mil en 1997, lo que representa aproximadamente el 14% del volumen total
producido por la industria balanceadora.

328

CEPAL

Por su parte, las campañas de erradicación de algunas enfermedades
(aftosa, brucelosis, etc.) así como la necesidad de los productores de
asegurar adecuadas condiciones sanitarias de las vacas en ordeñe,
indujeron un mayor gasto en medicamentos. Este rubro se incrementó en
casi 200% en el último decenio.
El proceso de modernización, ya sea por la compra de equipos o por
las nuevas prácticas de manejo del rodeo, motivó un mayor gasto en el
rubro servicios, el cual es requerido en algunos casos para efectuar distintas
labores en las pasturas y los cultivos, así como en asesoramiento técnico
profesional.
La industria, con los continuos procesos de fusión y absorción de
empresas y con la necesidad de diseñar nuevas estrategias de
comercialización, también contribuyó al aumento de los gastos en servicios.
Por su parte, el gasto en envases se incrementó un 15% con respecto a
1985, debido a la diversificación de la producción hacia productos más
elaborados y a la necesidad de contar con envases que aseguren una
adecuada conservación del producto por más tiempo. También, la aparición
de nuevos productos como las leches cultivadas y los yogures bebibles y la
necesidad de las empresas de diferenciar sus productos y atraer a más
clientes ha dado lugar a nuevas formas de presentación. Un ejemplo de esto
es el envasado de leches en cajas multicapa que están sustituyendo a los
sachets.
La incorporación del ordeñe mecánico y del proceso de enfriado de la
leche, derivó en un mayor consumo de energía eléctrica y de combustibles.
Otro factor que contribuyó a este incremento fue la inversión en equipos
generadores, en las zonas que no cuentan con electrificación rural. La
importancia de estos cambios en la principal provincia productora (Santa
Fe), se refleja en la cantidad de establecimientos con ordeñe mecánico, que
pasaron del 77% al 93% entre 1985 y 1995, y con proceso de enfriado, que
aumentaron del 11% al 25% en el mismo período.
La producción nacional de máquinas ordeñadoras muestra una
tendencia oscilante cuando se analiza la cantidad de unidades producidas,
sin embargo, en esas cifras subyacen cambios cualitativos significativos. En
efecto, las ordeñadoras con destino al mercado interno (ordeñadoras de
línea) muestran una tendencia levemente decreciente pero son de mayor
tamaño, con una tecnología que apunta a aumentar la capacidad de trabajo
en el ordeñe. La producción de máquinas pequeñas (con bajada a tarro)
tiene por destino principal al mercado brasileño. También se efectuaron
exportaciones de equipos medianos al Mercosur y Chile (gráfico 4).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

329

Unidades

Gráfico 4
PRODUCCIÓN, IMPORTACIONES, EXPORTACIONES Y DEMANDA INTERNA
DE MÁQUINAS ORDEÑADORAS
1
1
1
1
1

800
600
400
200
000
800
600
400
200
0
1992

1993

Importaciones

1994

1995

Fab. local

1996

1997

Exportaciones

1998

Demanda interna

Fuente: DNPER.

Los gráficos 5 y 6 muestran los valores importados y exportados de
ordeñadoras y de máquinas y equipos específicos de la industria lechera.
Las importaciones de bienes de capital (maquinaria específica y de uso
general) por parte de las empresas lácteas en 1997 ascendieron a los 95
millones de dólares, lo que lleva a un acumulado desde 1995 cercano a los 200
millones de dólares.
Considerando los insumos más importantes del bloque en base al
gasto en los mismos y mediante la aplicación de técnicas de insumo–
producto, se han estimado los requerimientos de los principales insumos
para el año 2 000, sobre la base de una producción de leche en torno a los 10
400 millones de litros (cuadro 6).
Gráfico 5
COMERCIO EXTERIOR DE MÁQUINAS ORDEÑADORAS
1 800
1 600

Miles de dólares

1 400
1 200
1 000
800
600
400
200
0
1992

1993

1994
Im p o rta c io n e s

Fuente: DNPER.

1995

1996
E x p o rta c io n e s

1997

1998

330

CEPAL

Gráfico 6
COMERCIO EXTERIOR DE MAQUINARIAS Y APARATOS PARA LA
INDUSTRIA LECHERA
12 000

Miles de dólares

10 000
8 000
6 000
4 000
2 000
0
1992

1993

1994
Importaciones

1995

1996

1997

1998

Exportaciones

Fuente: DNPER.

Cuadro 6
REQUERIMIENTOS ESTIMADOS DE INSUMOS EN EL BLOQUE
LÁCTEO PARA LOS AÑOS 1995 Y 2000
Insumos
Combustibles (miles de litros)
Energía eléctrica (mw)
Gas (miles de m3)
Alim. balanceados y otros suplementos (tn)
Semillas (tn)
Azúcar (tn)
Esencias (tn)
Conservantes (tn)
Bolsas de polietileno (tn)

1995

2000

370 000

450 000

1 250 000

1 500 000

190 000

235 000

1 030 000

1 270 000

8 500

10 500

135 000

165 000

960

1 200

2 200

2 700

170

210

2 000

2 500

Envases de cartón (millones)

430

530

Envases de metal (millones)

290

350

1 860

2 300

Envases plásticos (millones)

Papel aluminio (tn)
Fuente: DNPER.

6.

Situación actual y perspectivas

El mercado interno: Durante 1999, la producción de leche ha seguido
creciendo a tasas elevadas, a pesar de que los precios al productor vienen

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

331

cayendo desde el segundo semestre de 1998, y el panorama internacional no
aporta señales favorables a una reversión de esta tendencia. La
permanencia de las condiciones actuales, hace replantear los sistemas de
producción de menor estacionalidad, basados en una elevada
suplementación, en favor de los sistemas pastoriles, de menor producción y
menores costos. No obstante ello, las inversiones detectadas en el sector
industrial son una apuesta a favor de la continuidad del crecimiento de la
actividad.
Por todo esto, resulta sumamente difícil efectuar proyecciones en el
mediano plazo, no obstante lo cual se estima que la barrera de los 10 000
millones de litros es un objetivo plausible de superar en el presente año.
Por su parte, tal como se señala más arriba, el consumo interno de
productos lácteos se encuentra en un nivel considerado como techo, y no se
puede esperar mejoras en este sentido, de no mediar importantes
reducciones en los precios al consumidor o aumentos en los ingresos de los
consumidores.
Situación internacional: La agudización de la situación de Brasil en
enero de 1999 con la devaluación del Real y las disputas posteriores
derivadas de algunas medidas restrictivas tomadas por ese país, produjeron
al comienzo de este año una fuerte acumulación de stocks, que se fue
vendiendo en los meses posteriores a precios muy inferiores a los esperados
o pactados inicialmente; esto explica además el fuerte aumento en los
volúmenes exportados (enero–abril de 1999 fue un 27% superior a igual
período de 1998) que no fue acompañado por el valor de dichas ventas (sólo
subieron un 5.47% en el período señalado). Estos hechos pusieron en
evidencia la urgencia que tiene el sector por diversificar sus mercados. En
tal sentido, las principales empresas lácteas del país (que procesan más del
60% del volumen total de leche) aceleraron el proceso mediante la
formación de un grupo exportador capaz de proveer de productos lácteos
en forma sostenida a países no pertenecientes al Mercosur. Esto significa,
enfrentar a un mercado internacional con precios menores a los que se
registraban en el mercado brasileño, gracias al arancel externo común que
dicho país aplica a los productos lácteos.
Por otro lado, los resultados de la cumbre de la OMC en Seattle
tampoco aportaron expectativas favorables. Por el contrario, la falta de
acuerdo conduce a la postergación de las decisiones que espera la
Argentina en materia de liberalización de los mercados agrícolas,
fundamentalmente por parte de la Unión Europea. Está previsto que las
negociaciones continúen durante el 2 000 en Ginebra con los temas fijados
en la Ronda Uruguay.

332

CEPAL

7.

Composición regional del sector

a)

La actividad en las provincias

La producción láctea en Argentina se concentra en las provincias de
Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. Allí se encuentran
las principales cuencas lecheras y casi la totalidad de los tambos e
industrias del sector. En el mapa 1 puede verse la distribución geográfica
del valor de producción de la actividad láctea primaria e industrial.
La participación relativa de las tres principales provincias (Buenos
Aires, Córdoba y Santa Fe) ha variado en el tiempo (cuadro 7). Buenos Aires
ha perdido participación en favor de Santa Fe y Córdoba. Entre Ríos y La
Pampa no registran variaciones significativas.
Cuadro 7
PARTICIPACIÓN RELATIVA DE LAS PROVINCIAS EN LA PRODUCCIÓN DE LECHE
(En porcentajes)
Provincia
Santa Fe
Córdoba
Buenos Aires
Entre Ríos
La Pampa
Otras

1990
34.71
31.42
28.01
3.50
1.08
1.28

1995
37.71
34.55
22.37
3.61
1.20
0.56

1998*
36.46
35.69
23.15
2.97
1.35
0.37

Fuente: Elaboración propia en base a SAGPyA, Departamento de Lechería.
* Valor provisorio.

Existe una gran disparidad entre los rendimientos según la provincia
que se considere y también entre zonas productoras (cuencas lecheras)
pertenecientes a una misma provincia. Mientras que la Zona Sur de Santa Fe
es la más productiva con 156.8 kg GB/ha/año, en la Cuenca A de Entre Ríos
la productividad apenas alcanza los 50 kg GB/ha/año. En la medida que se
introduzcan mejoras a nivel de manejo de hacienda y aportes de tecnología
agropecuaria los rendimientos podrían incrementarse sustancialmente. Entre
1990 y 1998, la producción, de las tres principales provincias productoras
(Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) creció un 30% en el caso de Buenos Aires,
y un 75% en el caso de Córdoba. En el mismo período, tuvo lugar una
disminución del número de tambos de aproximadamente un 35%, lo que
implica un crecimiento sustancial de la producción por establecimiento, que
está reflejando un aumento del tamaño de la unidad productora rentable
(incremento de las vacas por tambo) como consecuencia del proceso de
adecuación a los precios relativos sumado a las inversiones en tecnología de
los últimos años.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

Mapa 1
REPÚBLICA ARGENTINA
BLOQUE LÁCTEO
(Distribución del VBP por departamento)

333

334

CEPAL

Las provincias de Entre Ríos y La Pampa, por sus potencialidades
(especialmente en el caso de la primera) se perfilan como importantes
provincias productoras. A pesar de que sus niveles de producción y sus
rodeos lecheros son sustancialmente menores respecto a los de las tres
provincias más importantes, las tasas de crecimiento correspondientes
arrojan valores relativamente cercanos a los de Buenos Aires, Santa Fe y
Córdoba, al tiempo que los aumentos en productividad de Entre Ríos y La
Pampa fueron superiores a los de las tres provincias principales, señalando
una tendencia a la convergencia en los parámetros productivos.
En relación con la actividad industrial existe una diferencia
significativa en cuanto a capacidad instalada entre las tres provincias más
importantes y el resto (cuadro 8). Al respecto, la provincia de Santa Fe
presenta un claro liderazgo, no sólo por su mayor capacidad de
procesamiento, sino también por el mayor tamaño de la planta promedio.
Cuadro 8
CAPACIDAD INSTALADA Y CANTIDAD DE PLANTAS
Provincia

Capacidad
instalada (lts/día)

Cantidad de
plantas (*)

Planta promedio
(lts/día)

Córdoba (1996)

9 160 000

332

27 590

Santa Fe (1996)

15 882 000

162

98 037

Buenos Aires (1994/1995)

7 544 000

276

27 333

Entre Ríos (1996)

1 223 500

54

22 657

La Pampa (1994)

185 000

24

7 708

33 994 500

848

40 088

Total

Fuente: SAGPyA, Departamento de Lechería.
(*) Se considera bajo el nombre de planta toda industria que recibe leche y elabora algún derivado lácteo.
Una empresa puede tener varias plantas elaboradoras.

Exportaciones provinciales. Según datos del INDEC, la provincia de
Santa Fe es la principal exportadora de productos lácteos tanto en volumen
como en valor, seguida por Buenos Aires y Córdoba (gráfico 7).
Inversiones y nuevas tecnologías. La distribución provincial de
inversiones privadas (cuadro 9) se concentró principalmente en dos
provincias, Santa Fe y Buenos Aires, que en conjunto absorbieron el 75% de
la inversión privada total.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

335

Gráfico 7
PARTICIPACIÓN DE LAS PROVINCIAS EN LAS EXPORTACIONES
LÁCTEAS DE 1998
(Porcentajes sobre el valor de las ventas)

Córdoba
19%

Entre Ríos
2%

Resto
1%
Santa Fe
41%

Fuente: INDEC.

Buenos
Aires
37%

Cuadro 9
DISTRIBUCIÓN PROVINCIAL DE INVERSIONES PRIVADAS
(Ejecutadas, en curso y proyectadas 1994/1999)
Provincia

Monto

Porcentaje total nacional

Buenos Aires

484.5

48.65

Santa Fe

265.9

26.70

Córdoba

193.4

19.42

Resto del País

52.1

5.23

San Luis

22.9

2.30

Entre Ríos

12.9

1.30

Catamarca

4.1

0.41

La Rioja

2.8

0.28

Otros

9.4

Total país

995.9

100.00

Fuente: DNPER.

Estas inversiones junto con las previsiones sobre el crecimiento de las
exportaciones y el consumo interno determinan un incremento en la
producción láctea y de los insumos, tomando tanto los efectos directos
como indirectos.
Tal como puede verse en el mapa 2, una importante gama de
actividades presentan y presentarán posibilidades potenciales de desarrollo
y también se requerirá de la presencia del Sector Público para atender
necesidades derivadas de aquel. La determinación de estas cuestiones
orienta la continuación de los trabajos sectoriales y en particular los
referidos a la actividad láctea.

336

CEPAL

Mapa 2
REPÚBLICA ARGENTINA
BLOQUE LÁCTEO
(Distribución de las inversiones privadas)

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

b)

337

Santa Fe

Es la principal provincia lechera del país, tanto por su volumen de
producción como por la importancia que tradicionalmente tuvo la actividad
en el desarrollo de algunas de sus ciudades. La producción de leche en esa
provincia creció en forma acelerada en la presente década, tal como lo ilustra
el gráfico 8, y se encamina en 1999 hacia los 3 000 millones de litros. En toda la
provincia funcionan unos 5 500 tambos, que ocupan unas 500 000 hectáreas.
Gráfico 8
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE SANTA FE

Millones de litros

3 000
2 500
2 000
1 500
1 000
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La productividad en los tambos ha venido creciendo en forma
sostenida (superando actualmente los 130 kg de GB/ha), al tiempo que la
superficie de pastoreo es substancialmente menor con respecto a la de
décadas anteriores, la cantidad de explotaciones se ha reducido
considerablemente, y el rodeo lechero ha crecido, marcando la tendencia
hacia mayores escalas de producción. Sin embargo, en las zonas más
productivas de la provincia subsisten una gran cantidad de pequeños y
medianos productores (situación derivada de la continua subdivisión de la
tierra a partir de la tenencia de las familias de inmigrantes), con una
capacidad limitada de hacer frente a las nuevas circunstancias y a las
adversidades climáticas y de mercado.
La provincia cuenta con dos importantes cuencas lecheras, Santa Fe
Centro y Santa Fe Sur, que aportan aproximadamente el 90% y el 9%
respectivamente de la producción lechera provincial. La primera abarca a
los departamentos Castellanos, Las Colonias, San Martín, La Capital, San
Jerónimo, San Justo, San Cristóbal, Nueve de Julio, Vera y General
Obligado. La segunda incluye los departamentos Belgrano, Iriondo,
Caseros, General López, Rosario y San Lorenzo.
Resulta particularmente significativo el desarrollo que mostró la
actividad en el departamento Castellanos, no sólo por la magnitud de los
cambios allí observados, sino también por los factores que determinaron su

338

CEPAL

liderazgo en la materia a nivel nacional. En dicha zona, unos 1 600 tambos
produjeron en 1995 casi 710 millones de litros de leche, aproximadamente el
10% de la producción nacional. Allí se encuentran radicadas cinco de las
seis empresas lácteas más importantes y la cantidad total de
establecimientos industriales supera los 850. En tales condiciones, existe
una gran interacción entre las distintas actividades agropecuarias y
agroindustriales, a través de la provisión de insumos o bien mediante los
desarrollos realizados por unos y otros en materia de recursos humanos,
técnicos, etc. Este complejo y dinámico entramado agroindustrial con centro
en la ciudad de Rafaela se extiende a través de ciudades como Frank,
Esperanza, San Vicente y Sunchales, donde los estamentos privados y
estatales, mediante una asociatividad de tipo estratégico, coordinan
acciones tendientes a proyectar a la pequeña y mediana unidad productiva
en actividades altamente competitivas.
La capacidad instalada, según datos aportados por el Ministerio de
Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de la Provincia, creció casi un
23% en el período 1993-1997, para ubicarse cerca de los 16 millones de litros
diarios. La industria muestra una alta especialización en la producción de
quesos y leche en polvo. En 1997, el 62.5% y el 18.6% de la materia prima
respectivamente, tuvo por destino estos productos, mientras que un 13.6%
de la leche cruda se destinó a la producción de leches fluidas.
En cuanto al comercio exterior, la provincia aporta aproximadamente
la mitad de los volúmenes exportados de leche en polvo y quesos. De acuerdo
con datos del INDEC, la composición de los ingresos por exportaciones de
lácteos para Santa Fe en 1998 fue la que se muestra en el gráfico 9. Las
exportaciones de ese año tuvieron por destino a veintiséis países, siendo los
más importantes Brasil (los productos en orden de importancia fueron leche
en polvo, quesos, leche fluida y crema), Estados Unidos (quesos), Paraguay
(quesos y leche en polvo) y Bolivia (leche en polvo) (gráfico 10).
Gráfico 9
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS DE LA
PROVINCIA DE SANTA FE 1998
Otros
5%

Quesos
35%
Leche en
polvo
55%

Fuente: INDEC.

Leche fluida
5%

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

339

Gráfico 10
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES
LÁCTEAS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)

Otros
3%

Bolivia
2%

Paraguay
9%
Brasil
70%
Estados
Unidos
16%

Fuente: INDEC.

c)

Córdoba

Es la segunda provincia productora de leche del país (gráfico 11).
Cuenta con cuatro cuencas, Noroeste, Villa María, Central y Sur. La más
importante es la de Villa María, que se continúa con la cuenca Santa Fe
Centro, y constituyen la zona lechera más importante del país. Para dicha
cuenca, la productividad promedio supera los 90 kg de GB/ha/año.

Gráfico 11
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA

Millones de litros

3 000
2 500
2 000
1 500
1 000
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La industrialización de la leche se realiza en unas 340 plantas, que
reúnen una capacidad de procesamiento de más de 9 millones de litros por
día. Una característica común a la provincia de Santa Fe es la alta
proporción de la leche cruda que es destinada a la elaboración de quesos

340

CEPAL

(60%) y de leche en polvo (20%). Se estima que la cantidad de tambos está
en el orden de los 4 800.
En cuanto al comercio exterior, la provincia exporta
fundamentalmente leche en polvo y quesos, y, hasta el momento, es la única
exportadora de butter oil (gráfico 12). En 1998 la provincia exportó a catorce
países, de los cuales los más importantes fueron Brasil (los productos en
orden de importancia fueron leche en polvo, quesos y mantequilla),
Paraguay (leche en polvo) y México (butter oil y leche en polvo) (gráfico 13).
Gráfico 12
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA 1998

Mantequilla
clarificada
9%
Leche en polvo
76%

Otros
1%

Quesos
12%

Manteca
2%

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

Gráfico 13
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)

Otros
7%
Brasil
74%
Paraguay
14%

México
5%

Fuente: INDEC.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

d)

341

Buenos Aires

Es la tercera provincia en cuanto a producción de leche cruda, y
aunque dicha actividad creció sostenidamente en la presente década, su
participación relativa en el total nacional se ha visto reducida en favor de la
mayor participación de Santa Fe.
La provincia de Buenos Aires cuenta con cinco cuencas productoras,
a saber: Abasto Sur, Abasto Norte, Oeste, Mar y Sierras, y Sur. De ellas, la
más importante es Mar y Sierras, y es la que registra los mejores parámetros
de productividad y las mejores condiciones agroecológicas. Las cuencas
Abasto Norte y Sur, ubicadas a corta distancia de la Capital Federal y del
gran Buenos Aires, fueron las que tradicionalmente abastecieron al
principal centro urbano del país; pero a pesar de esta gran ventaja
comparativa, las posibilidades de expansión de la actividad están
condicionadas por el escaso tamaño de los predios y por el alto costo de
oportunidad de las tierras (gráfico 14).
Gráfico 14
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Millones de litros

1 800
1 600
1 400
1 200
1 000
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996*

1997*

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

Al igual que en otras zonas, existe un proceso de reducción en la
cantidad de tambos en la provincia y la tendencia hacia establecimientos
con mayores escalas de producción.
La composición de la producción de productos lácteos se caracteriza
por el predominio de los productos frescos, como la leche fluida, el yogur y
los quesos blandos. Por esta razón, la industria láctea bonaerense es la que
presenta un mayor valor bruto de producción, aun cuando procesa una
5
cantidad de leche cruda menor que Santa Fe y Córdoba.

5

En efecto, el valor del litro de leche es mayor si se vende como leche fluida, yogur o dulce
de leche que si se vendiera como leche en polvo y quesos.

342

CEPAL

En cuanto al comercio exterior, en 1998 los ingresos por
exportaciones provinieron fundamentalmente de las ventas de leche en
polvo y quesos, a pesar de que la leche en polvo no es el principal producto
de la industria láctea bonaerense (gráfico 15). Ese año, la provincia exportó
a veintinueve países, de los cuales los más importantes fueron Brasil (los
productos en orden de importancia fueron leche en polvo, quesos, leche
fluida y mantequilla), Venezuela (leche en polvo) y Estados Unidos
(quesos) (gráfico 16).
Gráfico 15
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES
LÁCTEAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1998

Otros
2%
Queso
7%

Leche en
polvo
88%

Leche
Fluida
3%
Fuente: INDEC.

Gráfico 16
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)

Otros
4%
Venezuela
9%
Estados
Unidos
2%

Fuente: INDEC.

Brasil
85%

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

e)

343

Entre Ríos

Es la cuarta provincia productora de leche del país. Para 1998, el
volumen producido alcanzó los 222 millones de litros (gráfico 17). La
provincia cuenta con dos cuencas denominadas A y B, donde la A presenta
la mayor cantidad de tambos y volumen de producción, pero la menor
productividad.
Gráfico 17
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS
300
250
200
150
100
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997*

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

La producción ha tenido una evolución creciente hasta 1995, similar
al resto de las provincias, y a partir de ese año se observa una retracción en
la actividad. Sin embargo, es altamente probable que dicha retracción se
deba a problemas de medición, derivados del cierre de una de las plantas
industriales más importantes de la provincia, a raíz de lo cual, los
productores han derivado parte de su producción hacia otras regiones,
dificultando de ese modo la adecuada contabilización de la producción.
En cuanto al comercio exterior, el grueso de los ingresos en 1998
provino de las ventas de leche en polvo, y en menor medida por las de
quesos (gráfico 18). La provincia exportó ese año a seis países, de los cuales
los más importantes fueron Brasil (leche en polvo), Bolivia (leche en polvo,
leche fluida y quesos), Venezuela (leche en polvo), Paraguay (quesos) y
México (leche en polvo) (gráfico 19).

344

CEPAL

Gráfico 18
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS 1998

Quesos
6.7%
Leche fluida
0.3%

Leche en
polvo
93.0%

Gráfico 19
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)
Bolivia
17%
Otros
1%
Venezuela
9%

Brasil
62%

Paraguay
6%
México
5%

f)

La Pampa

La provincia de La Pampa ocupa el quinto lugar en el ranking de
producción de leche cruda, con un volumen cercano a los 101 millones de
litros para 1998, es decir aproximadamente el 1% de la producción nacional
(gráfico 20).
La cantidad de tambos, de acuerdo con diferentes estimaciones,
muestra un curso decreciente en las décadas de los años setenta y ochenta,
tendencia que se interrumpió en los años noventa. Para 1997, la
cantidad estimada por la Dirección de Ganadería de esa provincia fue de
285 tambos. Paralelamente, la proporción de tambos con mejoras
tecnológicas (ordeñe mecánico y tanque de frío) está aumentando en forma
sostenida, y la productividad promedio en la provincia está en el orden de
los 70 kg GB/ha/año.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

345

Gráfico 20
PRODUCCIÓN DE LECHE DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA

120
100
80
60
40
20
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998*

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Lechería-SAGPyA.

En la provincia se encuentran radicadas 26 plantas elaboradoras, que
suman una capacidad instalada cercana a los 185 000 litros por día.
Sin embargo, se estima que de un 35% a un 40% de la leche cruda
sale de la provincia como leche enfriada, para continuar su proceso
industrial en las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
La provincia cuenta con tres cuencas lecheras (Norte, Centro y Sur)
ubicadas en la franja oriental de la provincia, y que continúa hacia el este,
con la cuenca Oeste de la provincia de Buenos Aires, y hacia el norte, con la
cuenca Sur de Córdoba.

CEPAL

346

La ganadería lechera en la Comarca Lagunera,
México. Uso de recursos naturales y
tecnificación1
Luis Arturo García Hernández
Estela Martínez Borrego
Hernán Salas Quintanal
Septiembre de 1999

Resumen
Ante el cada vez más difícil equilibrio entre la producción de leche en
La Laguna y los recursos naturales en que se sustenta, la salida que han
encontrado los productores es la “artificialización del sistema”. A pesar de
tener una base estrictamente biológica, la producción lechera depende cada
día más de la intervención del hombre, lo cual le imprime un carácter
artificial al proceso productivo. Sin embargo, si el entorno natural ya no
ofrece las ventajas ambientales para el complejo productivo lácteo en La
Laguna, cabe preguntarse cómo es posible no solo que continúe, si no que,
lejos de desaparecer, esté en franco crecimiento y concentre cada vez más la
producción.

1

Fruto del proyecto: “Los sistemas nacionales lecheros y el desarrollo tecnológico en
América del Norte en el contexto de la globalización”, financiado por el Programa de
apoyo a proyectos de investigación e innovación tecnológica de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) (ES 303396).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

347

La hipótesis que manejamos es que el complejo lechero de La Laguna
persiste debido precisamente a la introducción de una serie de
innovaciones tecnológicas, al desarrollo de una infraestructura física y
humana ligada a la actividad y, finalmente, a la cultura ganadera que se ha
creado. La cultura, como forma de ser, hacer y producir de los ganaderos
actuales, permite que cuestiones como la innovación y la transferencia
tecnológicas sean procesos normales y cotidianos en las unidades
productivas. Este conocimiento se ha ido transmitiendo de padres a hijos en
este medio siglo de actividad lechera, con la variante de que cada vez se
incorporan más los conocimientos técnico-científicos, que ya no son parte
de los contenidos informales de socialización y transmisión cultural, sino
que son otorgados por el aparato educativo y mediático formalmente
constituido en la sociedad lagunera y por ciertos acontecimientos
especiales, como ferias y encuentros. En efecto, la ganadería y la lechería
como ejes articuladores de la rutina cotidiana está a cargo de sujetos
sociales que perciben el alcance que tiene su actividad para la región y para
el país, y por ello incorporan en forma constante cambios e innovaciones
que son propios de la modernización y la globalización actuales. Este
atributo, que marcamos como un proceso cultural en torno a la lechería,
permite que esta actividad sea más eficiente y alcance los niveles de
competitividad y calidad exigidos por el mercado global.

I.

Precisiones conceptuales

Cabe hacer inicialmente algunas precisiones sobre los conceptos que
se utilizarán a lo largo del trabajo.
Hemos decidido analizar la Comarca Lagunera desde el ángulo del
complejo productivo. Por él se entiende la concentración sectorial y/o
geográfica de empresas en las mismas actividades o en actividades
estrechamente relacionadas entre sí, con economías externas importantes y
acumulativas de aglomeración y especialización —de productores,
proveedores y mano de obra especializada, de servicios anexos específicos
del sector—, con la posibilidad de actuar en forma conjunta en búsqueda de
la eficiencia colectiva (Ramos, 1998).
Partimos del supuesto, entonces, de que la competitividad de cada
empresa se potenciará por la competitividad del conjunto de empresas que
forman el complejo al que pertenecen, lo que deriva en importantes
externalidades, economías de aglomeración e innovaciones, por la
interacción intensa y repetida de las actividades y empresas. De manera
simultánea se facilita la cooperación activa y consciente de sus integrantes
en busca de una mayor eficiencia colectiva.

CEPAL

348

Hay diferentes perspectivas teóricas sobre los complejos productivos,
y pensamos que nuestro modelo se sujeta más al propuesto por Michael
Porter (1991) y modificado por Daniel Côté (1995). El marco analítico
supone cinco determinantes de la ventaja nacional competitiva, que son i) la
demanda, ii) los factores, iii) las empresas de insumos y bienes intermedios,
iv) la estrategia, la estructura y la rivalidad de las empresas del sector, y
2
v) el Estado.
Cabe hacer un primer planteamiento acerca del concepto que
utilizaremos. Existe una diferencia entre un complejo industrial o minero y
uno agrícola o ganadero. Estamos de acuerdo en que los recursos naturales
son un insumo vital para cualquier complejo productivo; sin embargo, en el
sector agropecuario su transformación es biológica y no mecánica como en
otro tipo de complejos. Para el caso que nos interesa, el agua es un insumo
fundamental para la actividad. Este recurso es un bien natural y hace medio
siglo se lo concebía como infinito y renovable; hoy día esa concepción ha
cambiado y el agua se ha convertido en la parte más endeble del complejo
lácteo. Si antes los recursos naturales y especialmente la disponibilidad de
agua se presentaban como una ventaja comparativa, hoy su costo y
precariedad hacen que el agua aparezca como una ventaja contraintuitiva o
no evidente, es decir, como un recurso escaso, a pesar de lo cual aún
persiste la actividad lechera, debido a ventajas construidas que la hacen
posible y conveniente.
En segundo término, la aglomeración que analizaremos aquí, el
complejo lácteo ganadero de la Comarca Lagunera de México, está
caracterizada por su orientación nacional, ya que la exportación sólo ocurre
ocasionalmente, cuando, una vez cubierta la demanda nacional, queda un
excedente para ello. Es curioso observar que el mercado de leche líquida
continúa siendo el más importante para las principales industrias lecheras
de México, como es el caso, entre otras, de Lala, Alpura y Parmalat. El
precio de la leche, recién liberado, facilita aún más el posicionamiento de la
industria en el mercado mexicano, que en el caso de la leche líquida es del
orden de cinco millones de litros diarios en el ámbito nacional. Ello se debe
en parte, entre otras cosas, al carácter perecedero del producto, a la
competencia mundial y a la presencia de problemas zoosanitarios.
Por último, otro elemento que no se ajusta en el caso estudiado al
concepto tradicional de complejo productivo es la distancia. La Comarca
Lagunera está a 1 100 kilómetros de la ciudad de México, que es su
principal centro de consumo; el tiempo estimado de recorrido es de 12
horas de ida y de 12 horas de vuelta. La empresa Lala cuenta con casi 1 000
camiones refrigerados, con capacidad para 30 000 litros cada uno.
2

Para mayores detalles con respecto a la lechería en México, véase David (1999).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

349

Actualmente, la zona de Querétaro, que se encuentra a 200 kilómetros y
2 horas de distancia de la ciudad de México, está adquiriendo cada día más
importancia, pues gran parte de la lechería aledaña se está ubicando ahí. Se
puede pensar que en el largo plazo, cuando este complejo lácteo madure,
ofrecerá una fuerte competencia al lagunero, que mientras tanto sigue
ocupando el primer lugar en el país.

II.

Ambiente geofísico

La región denominada La Laguna está constituida por 15 municipios
de los estados de Coahuila y Durango, en el norte del país, y es considerada
la de mayor producción lechera, pues produce aproximadamente el 20% de
la oferta nacional, seguida por el estado de Jalisco, en el occidente, con el
15% (SAGAR-CEA, 1998). La comarca se ubica en la parte central de la
porción norte del país, en la altiplanicie septentrional conocida como
Desierto Chihuahuense, limita al norte con el estado de Texas (Estados
Unidos) y tiene una superficie de 47 887 kilómetros cuadrados (Lala, 1999).
Su clima es extremoso: el verano, seco y caluroso, comprende siete
meses, desde abril hasta octubre, con una temperatura media mensual
o
superior a 20 C. Los meses más calurosos son de mayo a agosto, con una
o
o
temperatura media de 27 C, aunque a veces sobrepasa durante el día los 40
C. El invierno es frío. Su precipitación pluvial es inferior a 242 milímetros
anuales; los días de lluvia se limitan a 25, aunque últimamente, con el
fenómeno meteorológico de El Niño, las precipitaciones se han
incrementado mucho. La altura sobre el nivel del mar fluctúa entre 1 100 y
1 200 metros. Topográficamente se caracteriza por una parte plana en el
centro, rodeada en el occidente y el oriente por un cuerpo montañoso, con
lo cual se forma una cuenca hidrológica con los ríos Nazas y Aguanaval.
La vegetación natural es de plantas xerofitas, la cual corresponde a
los suelos salinos. Estos últimos son de migajón arcilloso arenoso y tienen
un pH de 7.5 a 8.5.

III.

Referente histórico

Fueron circunstancias particulares lo que llevó a la comarca
especializarse en lechería. En primer lugar, la zona se había dedicado
tradicionalmente al cultivo del algodón, pero al final de la década de 1940 y
a comienzos de 1950 el precio internacional del algodón cayó
significativamente, pues el descubrimiento de las fibras sintéticas
disminuyó la demanda del producto natural. Lo anterior obligó al sector
agropecuario a buscar alternativas de producción, y una que ofrecía nuevas
perspectivas, ante el crecimiento urbano industrial del país y el surgimiento

350

CEPAL

de la clase obrera y de las capas urbanas, sobre todo en las ciudades de
México, Guadalajara y Monterrey, era la producción de alimentos.
En aquel momento, el entorno natural de la Comarca Lagunera
ofrecía ventajas comparativas para la producción agropecuaria. En primer
lugar, el recurso tierra no era un factor limitativo, pues su abundancia
permitía una oferta a bajos precios, amén de haberse verificado en la
década de 1930 un reparto de la tierra, como consecuencia de las demandas
sociales nacidas de la Revolución Mexicana; este reparto se dio bajo la
modalidad de ejido colectivo (Restrepo y Eckstein, 1979). Han transcurrido
desde entonces más de 60 años, y a pesar de no haber recibido de los
subsecuentes gobiernos el apoyo necesario, aún persisten los ejidos, pero
bajo formas modificadas por el proceso de globalización económica.
En segundo lugar, el agua se hizo accesible gracias a una serie de
políticas estatales que redundaron no sólo en la construcción de la
3
infraestructura pertinente, sino también en el subsidio de la energía
eléctrica, lo cual permitió extraer agua subterránea desde pozos hacia el
manto acuífero denominado Aguanaval, pozos que fueron perforados en su
4
gran mayoría en la época de reparto agrario. Gracias a ello, el costo del
confort microambiental era más bajo que en la actualidad, a pesar de que
las características ambientales de la región son adversas al desarrollo y
mantenimiento del ganado lechero. No obstante la existencia de altas
temperaturas veraniegas, el costo del confort microambiental es menor que
los costos invernales de los países del norte.
Actualmente se puede diferenciar la producción en dos tipos de
establos: los tecnificados y especializados, que generalmente tienen un
inventario alto y rendimientos considerables por animal, y los establos
familiares, que generalmente son pequeños y con escasa innovación
tecnológica (véase el cuadro 1).

3

4

Entre estas obras que permitieron ampliar el área de riego por gravedad, cabe mencionar
la construcción de la represa Lázaro Cárdenas y luego de la presa reguladora Francisco
Zarco, el revestimiento de canales, la construcción de caminos y carreteras, y el impulso de
tecnologías de riego.
A mediados de la década de 1970 el Estado otorgó nuevos incentivos a la producción
lechera, siendo el más importante el subsidio a la cuota eléctrica con la puesta en marcha
de la tarifa 09, que absorbía una parte del costo de electricidad ocasionado por la
extracción de agua subterránea, el cual representaba 60% del costo de la energía eléctrica
consumida.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

351

Cuadro 1
MÉXICO: TIPOS DE ESTABLOS LECHEROS EN LA LAGUNA, 1997
Tipo de establo
Número de
Número de
Número de vacas
establos
productores
Tecnificado o
297
965
157 552
especializado
Familiar o no
76
609
12 165
tecnificado
Total
373
1 574
169 717
Fuente: Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), El impacto de FIRA en el desarrollo
de la ganadería de leche en la Comarca Lagunera, Subdirección Regional Norte, Residencia Estatal
Comarca Lagunera, Torreón, Coahuila, 1997, inédito.

A casi 50 años de haberse especializado la región en la producción
láctea, el escenario productivo ha cambiado radicalmente, pues algunos de
los recursos que antaño se consideraban abundantes hoy son escasos, amén
de encontrarse en puntos críticos. Debido al uso intensivo del agua, en
ciertos municipios se ha manifestado un problema de salinidad de los
suelos y de presencia de arsénico. Ya es una regla general que el manto
freático se localice cada año a mayor profundidad, lo que implica mayores
costos de operación. A ello se ha sumado que la captación de agua es de
año en año menor, y su incremento inferior al aumento del consumo, lo que
ha obligado al gobierno a establecer comisiones para vigilar la explotación
de los pozos, lo que ha traído como consecuencia que en la actualidad la
apertura de nuevos pozos sea casi inexistente.
Ante el panorama expuesto, cabe preguntarse cómo es posible que
persista el complejo lechero de La Laguna si el entorno natural ya no ofrece
las ventajas ambientales para ello. Es más, lejos de desaparecer, sucede
exactamente lo contrario, pues el cluster está en franco crecimiento y
concentra una proporción cada vez mayor de la producción nacional. La
hipótesis que manejamos y que intentaremos probar es que este complejo
permanece debido precisamente a la introducción de una serie de
innovaciones tecnológicas; al desarrollo de una infraestructura física y
humana ligada a la actividad y, finalmente, a la creación de una cultura
ganadera.

IV.

Uso del agua y actividad lechera en La Laguna

A pesar de la adversidad ecológica que se manifiesta cada día más
debido a la escasez de agua y tierras, la alternativa para los productores ha
sido la búsqueda e investigación de nuevas tecnologías, lo cual ha
permitido superar las condiciones presentes de producción, ya que, por
ejemplo, con la tecnología actual se pueden irrigar 70 hectáreas, cuando
hace 30 años se irrigaban 50. En otros términos, ante el cada vez más difícil
equilibrio entre la producción y los recursos naturales en que se basa, la

352

CEPAL

salida es la “artificialización del sistema”. A pesar de tener una base
estrictamente biológica, la producción lechera se sustenta cada día más en
la intervención del hombre lo cual le imprime un carácter artificial al
proceso productivo.
El principal conflicto ambiental entre la ganadería lechera y los
recursos naturales es, como ya hemos mencionado, la cuestión del agua.
Cuando comenzó a intensificarse el aspecto productivo, la disponibilidad
de agua era óptima para la masa ganadera existente. No obstante, a lo largo
del tiempo, se ha incrementado la superficie agrícola destinada
principalmente a la producción de forrajes para la lechería, ha crecido el
inventario ganadero y también ha sido mayor la demanda de agua por
parte de las nuevas técnicas.
En lo que se refiere a este último aspecto, se puede observar que las
salas de ordeño requieren una gran cantidad de agua para su limpieza,
pues con ello se reduce el empleo de mano de obra. Otra cuestión es el
denominado estrés calórico que se manifiesta en la época de primaveraverano y que hace disminuir la producción de leche por animal de tres a
cuatro litros diarios. Ante ello se han introducido una serie de tecnologías,
como es el uso de agua con ventilación en la sala que antecede a la sala de
ordeño, lo que permite disminuir la temperatura corporal del animal. Para
ello se rocía con agua al animal durante un minuto y posteriormente se lo
ventila durante cinco minutos en la sala que antecede al ordeño; esta
operación dura 25 minutos y en época de calor se repite 5 veces. Con ello se
reduce el estrés calórico y se incrementa la producción láctea entre uno y
dos litros al día. El costo aproximado de los instrumentos y de la operación
es de 50 dólares por animal, pero se paga en menos de un año.
Ahora bien, el agua de la región procede de dos fuentes: una
superficial y otra proveniente de acuíferos. Esta última viene de los ríos
Nazas y Aguanaval así como de varios arroyos. A ésta se la denomina
también agua de gravedad o rodada y se distribuye por una compleja red
de canales que es administrada por una institución gubernamental en el
Distrito de Riego 017, el cual está integrado por 2 presas —Lázaro Cárdenas
y Francisco Zarco—, 7 unidades y 20 módulos. Con esta infraestructura se
riegan 87 240 hectáreas, mediante un volumen de 1 200 millones de metros
5
cúbicos, beneficiando a 33 227 usuarios.
En los últimos años se ha presentado una sequía, lo que disminuye la
disponibilidad de agua. En 1996, por ejemplo, se redujo la superficie de
riego a 27 283 hectáreas, es decir, tan solo se regó el 31.3% de la superficie
(SAGAR, 1996).
5

Información del Comité de Evaluación y Seguimiento del Plan Maestro Hidráulico, Grupo
de trabajo “Uso Agropecuario del Agua”, mayo de 1998.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

353

Cabe mencionar que la superficie regada depende del tipo de cultivo,
ya que a partir de éste se establece el consumo y la cantidad requerida
(véase el cuadro 2). Se toma en cuenta también el volumen de captación en
el año anterior.
El agua generalmente se distribuye de los meses de marzo a junio, y
ello lo realizan hombres denominados regadores, que distribuyen el líquido
en los predios. En promedio, una parcela recibe agua cada tres semanas.
Cuadro 2
MÉXICO: CONSUMO DE AGUA POR CULTIVO EN LA LAGUNA, 1997
(Hectáreas y millones de metros cúbicos)
Cultivo
Superficie
Volumen
Alfalfa
27 402
584.24
Nogal
3 484
61.90
Avena
4 987
47.25
Maíz forrajero
2 248
17.30
Melón
1 323
16.30
Sorgo
1 371
10.55
Vid
909
12.05
Otros
6 263
52.20
Total
47 987
801.79
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de la Comisión Nacional del Agua (CNA), 1998.

El agua de acuíferos se extrae por medio de pozos, norias o
aprovechamientos. Se estima que en la actualidad hay 2 945 pozos de los
que se extraen 1 200 millones de metros cúbicos al año. El agua extraída es
para uso agrícola (72% de los pozos), industrial (3%) y urbano, como agua
potable (12% de los pozos).
En la región se distribuyen ocho acuíferos, el principal de los cuales
es el que se recarga de los escurrimientos de los ríos Nazas y Aguanaval.
De ellos proviene el grueso del agua que ha sostenido la actividad lechera.
En la década de 1940 se intensificó la perforación de pozos sin contar con
estudios de orden geohidrológico, lo que 50 años después ha provocado un
grave problema, principalmente porque el nivel de recarga es inferior al de
extracción; como se mencionó líneas arriba, la extracción del acuífero es de
1 200 millones de metros cúbicos al año, mientras que la recarga se estima
por debajo de 600 millones de metros cúbicos.
Esto se ha reflejado de manera mecánica en el abatimiento del manto
freático. Se estima que de 1941 a 1992 los niveles estáticos disminuyeron
entre 10 y 150 metros, y la variación anual es de entre 0.18 y 2.7 metros
(véase el cuadro 3). Hay pozos de 180 metros de profundidad, lo que
implica que el gasto de energía eléctrica y el consiguiente costo del bombeo
sean mayores. Esto se ha compensado con un subsidio federal específico
para el bombeo de los pozos agrícolas.

CEPAL

354

Cuadro 3
MÉXICO: PROFUNDIDAD DEL NIVEL ESTÁTICO DE LOS POZOS EN LA
COMARCA LAGUNERA, 1941-1990
(Metros)
Año
1941
1963
1986
1990

Torreón-GomézBermejillo
10
40
110
80-100

Matamoros-Viesca
15-25
60-65
100
120-130

Madero-Tlahualilo
4-5
40-45
50-80
80-90

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de la Comisión Nacional del Agua (CNA), 1996.

A lo anterior habría que sumar un tercer problema, que es la
presencia cada vez mayor de sólidos totales disueltos. La concentración
llega en algunas zonas a ser superior a 10 000 milígramos por litro, con lo
cual el agua ya se clasifica como salada. Los elementos que se encuentran
en mayor cantidad son azufre, sodio, calcio, arsénico, cobre, plomo y zinc.
De éstos, el arsénico es el que ha recibido mayor cuidado por los efectos
que tiene en la salud humana a causa de la sobreexplotación de un acuífero.
En 1997 se autorizó un volumen de extracción de 600 millones de
metros cúbicos; sin embargo, se extrajeron 973 700 millones (Lala, 1997). El
reflejo de esta sobreexplotación son los problemas arriba mencionados, así
como la reducción del número de pozos activos. Para evitar la
sobreexplotación se han establecido diferentes vedas y se han zonificado las
áreas con alto contenido de arsénico.
A pesar de que desde hace más de diez años se ha manifestado la
inquietud por el grave problema que representa la sobreutilización del
agua por la ganadería lechera, los productores no parecen tener una
conciencia profunda de sus dimensiones. Según ellos, no hay un problema
de contaminación del agua; éste se da en la extracción de los pozos ejidales
aledaños a las cordilleras, no en los suyos. Y, por otra parte, para ellos el
abastecimiento de agua es suficiente en la zona, aunque cada vez cueste
más trabajo extraerla.
Es indudable que en el período que media entre los años setenta
—cuando se pronosticó el futuro problema del abastecimiento de agua— y
el presente ha habido avances en la tecnología hidráulica, como el
revestimiento de los canales, el riego por aspersión o el sistema de canales
cerrados. Sin embargo, el avance técnico no se ha aprovechado en el sentido
de mantener un equilibrio entre la actividad productiva y los recursos
naturales existentes. A manera de ejemplo, supongamos que un ganadero
tenía 50 hectáreas de pastizal para alimentar al ganado y ello equivalía a
consumir 1 000 metros cúbicos de agua. Con la nueva tecnología se puede

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

355

reducir el consumo a 800 metros cúbicos, pero lo que han hecho los
6
ganaderos es ampliar su superficie agrícola a 70 hectáreas.
En parte este problema se ha resuelto por el avance técnico en el
transporte del alimento de los animales. Una manera de disminuir el
impacto de la sobreutilización del agua para la producción de alfalfa es
reubicar los predios productores en zonas de mayor disponibilidad. Sin
embargo, hasta hace poco tiempo el traslado de la pastura resultaba más
caro que en la actualidad. La innovación se realizó en el empacado, ya que
anteriormente las pacas eran de 50 kilógramos, mientras que hoy día son de
750. Esto permite que un camión que transportaba 9 toneladas del producto
incremente su carga a 16. De esta manera, debido al ahorro en el costo de
transporte, es posible amortizar el precio de la nueva empacadora (cercano
a 60 000 dólares) en un plazo de 14 meses. Cabe mencionar que los 373
establos existentes en la región tienen diferentes modalidades para
abastecerse de insumos para la alimentación. Así, hay predios que tienen la
superficie necesaria para proveerse de la cantidad de alfalfa requerida para
la alimentación del hato, en tanto que hay otros que se administran como
empresas independientes de la propiedad o control de la tierra, es decir,
compran la totalidad de la pastura que necesitan.

V.

Infraestructura láctea en la Comarca Lagunera

Se ha gestado una infraestructura física y humana de gran
envergadura en torno a la actividad lechera. Actualmente, un productor
lechero puede encontrar en la región una gran cantidad de insumos, como
alimentos, semillas, fertilizantes, maquinaria, semen, vaquillas, materiales
especializados para la construcción, fármacos, biológicos y ordeñadoras, así
como los servicios de asesoramiento técnico especializado. A ello habría
que sumar la infraestructura de industrialización, transformación y
comercialización existente, que permite distribuir el producto en las
principales ciudades y centros de consumo del país. En otras regiones de
México se da la producción de leche y hay otras que podrían dedicarse a
esto, pero creemos que difícilmente cuentan o podrían contar con la
infraestructura productiva que existe en La Laguna.
Debido al deterioro ambiental de la región, las ventajas comparativas
se han debilitado, al tiempo que se han acentuado las que llamamos
ventajas contraintuitivas (o no evidentes), es decir, aquellas que,
contrariamente a lo que puede parecer, hacen todavía posible y rentable la
actividad lechera en La Laguna. Estas ventajas son, en primer lugar, la
infraestructura física. Ésta se refiere al número de empresas nacionales y
6

Comunicación personal de José Elías Gardea, ingeniero de la Proveedora Agrícola
Lagunera, S.A. de C.V., Torreón, Coahuila.

CEPAL

356

extranjeras que proveen insumos, servicios de asesoramiento técnico
especializado,
infraestructura
productiva,
de
industrialización,
transformación y comercialización de la leche. El asentamiento de este tipo
de infraestructura permite que el complejo productivo se consolide y que
sea una zona atractiva para la actividad lechera. En el cuadro 4 se
enumeran las empresas que se localizan en el complejo y que de manera
directa dan apoyo técnico y servicio a la producción láctea.
Cuadro 4
MÉXICO: EMPRESAS QUE OFRECEN INSUMOS AL SECTOR LECHERO
DE LA LAGUNA
Producto
Farmacéuticos y químicos: medicinas, vacunas,
agroquímicos, fertilizantes, lubricantes, detergentes,
desinfectantes
Alimentos balanceados, insumos nutricionales
Equipo y maquinaria: tractores, camiones, maquinaria
agrícola, ordeñadoras, máquinas enfriadoras,
mezcladoras, silos, sistemas de irrigación. Bombas,
motores, filtros, extractores, ventiladores, detectores de
calor, identificadores de animales
Genética: semen, razas mejoradas
Comunicación
Semillas mejoradas
Capacitación
Software
Perforación, recolección de basura tóxica, exploración
geohidrológica, tratamiento de agua y tierra, seguros y
equipo de aspersión
Total

Empresas
extranjeras

Empresas
nacionales

14
9

4
1

21
6
1
7

5
3
2
1

1

3
62

6
22

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación.

En segundo término encontramos la infraestructura agroindustrial.
Pensamos que el modo en que se ha organizado la actividad corresponde
de alguna manera al esquema de Porter y Côté: en efecto, actualmente hay
en la región 8 grupos industriales y 12 grupos artesanales, que en 1998
transformaron 1 355 millones de litros de leche en leche líquida
pasteurizada, ultrapasteurizada, quesos, yogur y otros derivados lácteos,
ocupando aproximadamente el 70% de la capacidad nominal instalada
(FIRA, 1997). En el cuadro 5 se puede apreciar la participación de estos
grupos en la captación de leche de la región en 1997.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

357

Cuadro 5
MÉXICO: PRINCIPALES EMPRESAS RECOLECTORAS DE LECHE EN
LA LAGUNA, 1997
Empresa
Millones de litros
Porcentajes
Grupo Industrial Lala
840
62.0
Chilchota Alimentos
150
11.0
Productores de Leche Pura
103
7.6
Lácteos de Oriente
70
5.1
Monica’s Foods
69
5.0
Pasteurizadora Lerdo
36
2.6
La Risueña
22
1.6
Lácteos Mayrán
19
1.4
Otras
46
3.4
Total
1 355
100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura
(FIRA), El impacto de FIRA en el desarrollo de la ganadería de leche en la Comarca Lagunera,
Subdirección Regional Norte, Residencia Estatal Comarca Lagunera, Torreón, Coahuila, 1997, inédito; y de
Grupo Industrial Lala (Lala): El impacto social y económico de la ganadería lechera en la Región Lagunera, 4a.
edición, 1997.

Un tercer e importante elemento está constituido por la capacitación
y los recursos humanos (organización de los productores). El marco
competitivo mundial impuesto por los procesos de globalización ha
determinado múltiples estrategias que parten desde los productores,
pasando por las agroindustrias nacionales y transnacionales, y estas últimas
han traído consigo un fuerte proceso de innovación tecnológica, de
diversificación y sofisticación de los productos, de modernización de los
procesos de producción y distribución, y de rearticulación de los agentes.
El concepto de integración vertical y horizontal es útil para describir
estas rearticulaciones. La mayoría de las empresas se instalan dentro de las
zonas de producción, tratando de asegurarse el abastecimiento suficiente y
oportuno de materia prima, en este caso de leche, para disminuir al
máximo los costos de recolección y evitar su descomposición durante el
transporte.
En las relaciones con los productores se observan comportamientos
contrastados; por una parte, las empresas de tipo cooperativo (como Lala y
Alpura) tienen una relación estrecha con sus socios, realizando esfuerzos
notables por mantener elevado el precio de la materia prima y por propiciar
la modernización de las unidades de producción, destacando en este último
punto la adopción de estrictos controles de calidad; en estos casos la
integración vertical es casi total.
Por otra parte, cabe destacar que desde la agroindustria se está
apoyando la modernización de la producción primaria. Para ello las
agroindustrias han formado, entre otras, empresas comercializadoras de
insumos, bienes de capital y alimentos, y han constituido asimismo uniones
de crédito. En esa función la agroindustria ha desempeñado un papel activo

358

CEPAL

en la importación de granos e insumos forrajeros y biológicos, vaquillas de
reemplazo, ordeñadoras, tanques enfriadores y otros, que ofrecen a sus
socios a precios y en condiciones muy favorables. Este es el caso de Lala,
grupo industrial que representa un ejemplo de lo más significativo con
respecto al desarrollo de una empresa regional que se ha expandido al
7
ámbito nacional y cuyo rasgo más saliente es la integración vertical.
En sus articulaciones hacia adelante las agroindustrias exhiben
diferentes niveles, ya que las más capitalizadas tienen un papel más activo
en los segmentos de distribución y consumo, invirtiendo en redes
apropiadas, que van desde la infraestructura pertinente (como almacenes y
medios de transporte con frío, para mantener la calidad de los productos y
alargar su vida de anaquel) hasta contratos con distribuidores privados en
diferentes puntos del país, con el objetivo de alcanzar un espectro de
consumidores más amplio y fortalecer la ventaja competitiva de estas
empresas.
Entre los productores que no están integrados verticalmente a las
agroindustrias se da un proceso de integración horizontal, para acceder a
niveles tecnológicos imprescindibles para colocar su leche en el mercado y
alcanzar un mejor precio. Se trata de pequeños productores, muchos de
ellos de naturaleza familiar, que deben asociarse para adquirir y
administrar un centro de acopio y enfriamiento de leche. De esta manera,
bajo diversas figuras organizativas, operan como cooperativas que por una
parte recolectan leche y la comercializan en volúmenes mayores y, por otra,
distribuyen a sus socios insumos productivos (alimentos balanceados y
medicamentos principalmente) a precios convenientes.
Otra forma de articulación se puede observar en la participación de
las empresas transnacionales en el sistema lechero de La Laguna. A
diferencia de otras regiones lecheras donde existe una fuerte presencia de
compañías transnacionales —como Nestlé y Parmalat— en la recolección y
transformación de la leche, en La Laguna, esta fase de la cadena láctea está
a cargo de empresas nacionales y particularmente de Lala, que es una
empresa regional, como puede observarse en el cuadro 5. Sin embargo, en
las fases anteriores a la producción hay una alta presencia de empresas
extranjeras, como se observa en el cuadro 4. Se puede decir, entonces, que
esta región constituye un escenario en que interactúan empresas nacionales
y extranjeras. Este hecho lo hemos explicado en un trabajo anterior (García,
Martínez y Salas, 1999), ya que esta articulación representa en sí misma una
ventaja con la que no cuentan otras regiones del país.
7

Lala es en la actualidad un conglomerado de empresas que abarca plantas pasteurizadoras
y ultrapasteurizadoras que distribuyen productos principalmente en el centro y norte del
país; empresas de transportes especializados, fábricas de envases, de alimentos
balanceados y productos químicos y refacciones.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

359

La hipótesis que manejamos es que dado que las empresas
transnacionales y nacionales operan y se desarrollan en diferentes fases de
la cadena productiva, puede hablarse de una relación de complementación
y articulación entre ellas. Esto nos permite sostener que en el caso de la
región lagunera la globalización posibilita una articulación más flexible de
complementación entre ambos tipos de empresa, y da paso a una estrategia
conveniente para unas y otras. Frente al hecho de que las empresas
transnacionales operan en lo que hemos llamado integración hacia atrás de
la cadena productiva, en esta fase algunas empresas nacionales se
convierten en “representantes” de las transnacionales, generándose un
proceso de articulación diferente al desarrollado tradicionalmente.

VI.

La cultura lechera como elemento de cohesión e
identidad

Desde que comenzó la actividad lechera en la región, hace
aproximadamente 50 años, los laguneros que se dedican a actividades
agropecuarias han transitado de una identidad centrada y construida
durante casi un siglo en torno al cultivo e industria del algodón, como
práctica que organizaba su vida cotidiana, a una centrada en la ganadería
lechera. Esto ha significado que, a pesar de que ya la producción de
algodón vinculaba a la región a los mercados externos, ese rubro era en
cierta medida ajeno a las actividades diarias de los productores, pues los
procesos mercantiles de la exportación del algodón estaban alejados de la
vida de los productores. La ganadería lechera, en cambio, ha significado un
vínculo cada vez más estrecho entre la producción y los diversos mercados,
entre ellos los mercados externos, sobre todo porque el productor de leche
interviene directamente, como ya señalamos, en la provisión de insumos,
maquinarias y equipos necesarios para la producción primaria. Además, la
articulación con las agroindustrias lecheras ha transformado las formas de
comercialización, perdiéndose actividades que ahora parecen tan
tradicionales y remotas en el tiempo como los ruteros y la entrega de
leche fresca —y cruda— casa por casa.
Un productor lechero en la actualidad sabe sortear una infinidad de
problemas referidos a su proceso productivo, y no es sencillo para él
cambiar de rubro productivo cuando aún no percibe la dimensión del
problema al que puede enfrentarse en el futuro, como sería una crisis
ecológica; en tanto se encuentre la solución del problema o éste no haga
crisis, continuará produciendo.
La cultura, como forma de ser, hacer y producir de los ganaderos
actuales, permite que cuestiones como innovación y transferencia
tecnológica sean procesos normales y cotidianos en las unidades
productivas. Este conocimiento se ha ido transmitiendo de padres a hijos en

360

CEPAL

este medio siglo de actividad lechera, con la variante de que cada vez se
incorporan más los conocimientos técnico-científicos, que ya no son parte
de los contenidos informales de socialización y transmisión cultural, sino
que son otorgados por el aparato educativo y mediático formalmente
constituido en la sociedad lagunera y por acontecimientos especiales como
ferias y encuentros. En efecto, la ganadería y la lechería como ejes
articuladores de la rutina cotidiana están a cargo de sujetos sociales que
perciben el alcance que tiene su actividad para la región y para el país, y
por ello su identidad de laguneros es capaz de incorporar en forma
constante los cambios e innovaciones que son propias de la modernización
y la globalización actuales. Este atributo, que marcamos como un proceso
cultural en torno a la lechería, permite que esta actividad sea más eficiente
y alcance los niveles de competitividad y calidad exigidos por el mercado
global.
El desarrollo de esta cultura productiva se refleja en un gran número
de actividades y productos colaterales a la lechería, y a partir de ellas se ha
ido gestando una identidad productiva y regional. Por mencionar un
ejemplo, el grupo Lala organiza todos los años en La Laguna, el Encuentro
Nacional de Ganaderos de Leche (ENGALEC), en donde las diversas
compañías exponen sus últimos productos e innovaciones tecnológicas
vinculadas a la lechería. Asimismo, se organizan una serie de pláticas sobre
los problemas propios de la producción regional, generalmente a cargo de
expertos internacionales. El encuentro coincide con la asamblea de la
Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros y es inaugurado por altos
funcionarios gubernamentales. La asistencia es copiosa, y concurre gente de
diferentes partes de la república.
Sumado a lo anterior, se observa una fuerte presencia de técnicos
vinculados a los servicios ganaderos. Hay además diversas instituciones
profesionales vinculadas a la actividad, como el Colegio de Médicos
Veterinarios y la Asociación de Veterinarios Especialistas en Bovinos de la
Comarca Lagunera, amén de las ramas especializadas en patología o
nutrición. A ello hay que agregar las escuelas de formación de
profesionales, como la Universidad Antonio Narro, la Universidad
Autónoma de Coahuila, la Universidad Iberoamericana y los institutos
tecnológicos de La Laguna y de Monterrey.
Esto nos da una idea genérica de cómo se desarrolla y organiza el
conocimiento de asistencia para la producción, transformación y
comercialización de la leche en la región. Son estos elementos intrínsecos
los que permiten de manera singular que el complejo productivo lácteo
madure, al tiempo que facilitan su articulación con el escenario externo, ya
sea nacional o mundial.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

361

VII. Escenarios para la producción lechera
Lo hasta aquí escrito nos hace pensar en dos sentidos. El primero,
que la actividad lechera, a pesar de las ventajas contraintuitivas, se seguirá
desarrollando en la Comarca Lagunera, ya que la infraestructura técnica,
organizativa, social y política difícilmente puede ser cambiada. Sin
embargo, el crecimiento exponencial de la demanda del hato sobre los
recursos naturales de la zona para la producción de insumos seguramente
obligará a una relocalización de las actividades. En otras palabras, mientras
más costosa se vuelva el agua no sólo desde el punto de vista económico
sino también ecológico, más se presionará para que la fase del sustrato
productivo denominada agua-tierra-pasto se localice fuera de la región, a
fin de reducir su costo de producción. Sin embargo, pensamos que la
relocalización de la actividad en su conjunto no se hará en el corto ni en el
mediano plazo, a pesar de los efectos adversos sobre el ambiente.
Hasta ahora, en México se tienen dos ejemplos de relocalización de la
actividad lechera. El primero ocurrió a principios de la década de 1970,
cuando varios establos que habían quedado dentro de la ciudad de México
fueron reubicados, por razones sanitarias, en el estado aledaño de Hidalgo,
en la región de Tizayuca. El segundo ejemplo es parecido y se refiere a los
establos ubicados en la zona de Cuautitlán y Texcoco, en el estado de
México; la mancha urbana los presionó hasta desplazar a la mayoría de los
establos intensivos al estado de Querétaro, aledaño también a la ciudad de
México, aunque en este caso el traslado no se hizo tanto por razones
sanitarias sino más bien para aprovechar la plusvalía de las tierras.
Un ejemplo similar ocurrió con los ganaderos del condado de Los
Angeles, California, ya que la presión urbana los impulsó a vender sus
tierras. No obstante, ello se suscitó en dos ocasiones, lo que les permitió
capitalizar sus unidades, para ser hoy día la principal zona productora de
los Estados Unidos (Gilbert y Akor, 1988).
En resumen, creemos que la variante económica tiene mayor peso
para promover la relocalización de los establos lecheros en México que la
disponibilidad de recursos naturales o el impacto negativo que se ejerza
sobre éstos. Es el caso del estado de Jalisco, en la región de los Altos, que es
la segunda zona productora de leche de México. El inventario ganadero es
considerable, pero no hay la suficiente producción de forraje para
alimentarlo, ya que la sobrecarga animal ha provocado un proceso de
erosión, y se calcula que el 85% de los pastos se encuentran entre el rango
de regular y pobre, y tan solo el 15% es catalogado como de buena calidad
(Rodríguez y Álvarez, 1998), de tal manera que otras regiones del país
abastecen la demanda de esta zona. A causa de ello, algunas empresas

362

CEPAL

privadas se han dedicado al abastecimiento de forraje, con lo cual se ha
incrementado el costo de producción.
Los productores de los Altos no han podido organizarse para
enfrentar este problema, ya que una agravante es que la producción
corresponde a características familiares, hecho que dificulta su
organización. Sin embargo, a pesar que el abastecimiento de pastura es una
fuerte limitante para incrementar la producción y el rendimiento por
animal, así como para disminuir los costos de producción, los ganaderos
persisten en su empeño (Hernández, 1996). En este sentido, pensamos que
otro tipo de ventajas les permiten subsistir a pesar de que el entorno
ambiental en términos de recursos naturales les sea adverso. Precisamente,
en este caso, es la mano de obra familiar lo que permite mantener en el
rango de competencia a la pequeña producción. Y en este sentido, La
Laguna, pese al deterioro ambiental y a la sobreexplotación del agua,
continuará produciendo.

Conclusiones
Mientras las ventajas comparativas que dieron origen a la cuenca
lechera de La Laguna han ido perdiendo peso, se han ido conquistando
otras que colocan cada vez mayor gravitación, en el sentido de que son
imprescindibles para la producción en las condiciones actuales.
Como consecuencia de estas transformaciones, los productores y las
agroindustrias han respondido con un gran esfuerzo de modernización de
sus actividades, dentro de lo cual adquieren notoriedad la organización de
los productores y la integración vertical y horizontal (hacia atrás y hacia
adelante), abriendo de esta manera nuevas oportunidades para el
desarrollo lechero, como son el acceso a servicios, la disminución de los
costos de producción por concepto de insumos y la introducción de
adelantos tecnológicos y de economías de escala.
Una conclusión es que si consideramos a la región lagunera como un
complejo productivo, entonces podemos pensar que ello representa en sí
mismo una ventaja que esta región posee con respecto a otras, ventaja que
les otorga a los productores y a las agroindustrias aquí asentadas la
capacidad de seguir siendo competitivas a pesar del deterioro ambiental.
Por una parte, la región lagunera constituye un espacio geográfico, social y
productivo donde confluye un grupo inmenso de productores lecheros que
han hecho del núcleo regional (ciudades de Gómez Palacio, Lerdo y
Torreón) una fuente de servicios especializados. Dicha nuclearización
propicia inversiones en actividades encadenadas hacia adelante o hacia
atrás del sector lácteo, cuyo más claro ejemplo es el grupo industrial Lala.
Por otra parte, hay un traspaso de información y conocimientos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

363

especializados que reduce los costos de transacción y coordinación,
generando economías externas y de escala para el conjunto de empresas,
productores y actores involucrados, las cuales surgen de la interacción
entre los agentes económicos, académicos y públicos que constituyen el
complejo y que no serían posibles si estos últimos estuvieran aislados y
distantes entre sí.
Y en segundo término, la innovación tecnológica se sumará a la
infraestructura existente para compensar la desventaja representada por el
agotamiento o desgaste de los recursos naturales. De alguna manera, la
búsqueda de nuevas técnicas para la producción lechera en climas
semidesérticos paliará, aunque sea en menor grado, el abismo que surge
entre la producción y la utilización de recursos naturales. Hasta hoy día, la
relocalización de la actividad lechera se ha dado más por una presión
urbana sobre el uso del suelo que por un agotamiento de los recursos
naturales, como lo ilustran los casos de la ciudad de México, el municipio
de Cuautitlán en el estado de México y el condado de Los Angeles en
California. Esto no quiere decir que tal agotamiento sea imposible, pero
bajo las condiciones actuales la tendencia que observamos es hacia la
sobreexplotación con nuevas técnicas, sean éstas intensivas o acordes con el
desarrollo sustentable.

CEPAL

364

El sector lácteo neerlandés: nuevas
realidades y cifras
C.M. Enzing
W.K. van Dalen
Marzo de 1998

Resumen
La producción de leche en los Países Bajos tiene una larga tradición y
es muy homogénea en su estructura, en lo que se refiere tanto a tamaño,
especialización y tecnología, como a su organización, donde predominan
empresas familiares con una proporción muy baja de mano de obra
contratada.
A partir de 1984, como parte de la política europea para el sector, a
cada finca se le adjudicó una cuota de leche. Así, mientras en el pasado el
objetivo del productor era maximizar la producción de leche, hoy día sus
esfuerzos se orientan a producir su cuota al menor costo posible. La
introducción de disposiciones ambientales también ha influido
considerablemente sobre los objetivos que se plantean los productores, que
desde 1990 han dejado de lado el propósito de optimizar la producción de
pasto para reemplazarlo por el de optimizar la utilización de minerales.
El proceso de fusión que ha caracterizado a la industria láctea de los
Países Bajos en las últimas décadas continúa en el presente. Este proceso es
una reacción frente a la fuerte competencia interna por la compra de leche
y, asimismo, frente a la necesidad de reservar fondos para la investigación.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

365

Una de las soluciones de las grandes cooperativas a estos problemas ha sido
desarrollar actividades internacionales, ya que con las ganancias obtenidas
en el extranjero han podido mantener altos los precios al productor e
invertir al mismo tiempo en investigación. Otra solución ha sido disminuir
la competencia por el lado de la demanda, mediante la compra de pequeñas
industrias lácteas regionales y el cierre de varias de sus plantas. En 1996
había en los Países Bajos 76 fábricas, dos tercios de las cuales pertenecían a
las entonces tres grandes cooperativas, reducidas a dos a partir de 1997.
También se observa un fuerte proceso de especialización de cada
empresa (hacia los productos frescos, los productos de larga vida y los
insumos industriales) y de diversificación (nuevos productos, marcas y
envases). Paralelamente, ha disminuido la investigación conjunta del sector
y han aumentado los esfuerzos individuales de investigación de cada
empresa.
La homogeneidad de los productores, la estructura cooperativa de la
industria y la poca competencia por marcas que caracterizaron al sector
lácteo hasta hace poco, posibilitó una mancomunidad de intereses que se
tradujo en un trabajo conjunto en defensa de los intereses del sector,
promoción de sus productos e investigación, no sólo a nivel de la tecnología
de producción de leche y de alimentos derivados industriales, sino también
de las tecnologías de producción de maquinaria y de ingeniería de
construcción de establos y plantas, control de calidad, industria química y
farmacéutica, todo acompañado por una educación técnica y universitaria
especializada. A lo largo de los años, estos esfuerzos han llevado a que los
Países Bajos no sólo sean conocidos por la excelencia de su producción y de
los conocimientos tecnológicos que han acumulado en cuanto a leche y
derivados (en especial los quesos), sino también por su excelencia
tecnológica y por las exportaciones de tecnología y servicios, que van desde
el acero inoxidable hasta la maquinaria para lácteos y para alimentos en
general, pasando por la instalación de plantas y otros resultados
semejantes.

Introducción
A solicitud de la CEPAL, la Organización Neerlandesa de
Investigación Científica Aplicada del Centro de Estudios de Tecnología y
Gestión (TNO-STB) complementó y actualizó un estudio de Jacobs,
Boekholt y Zegveld (1990) sobre el sector lácteo neerlandés. Esta
actualización está dividida en dos partes: i) información y cifras sobre
aspectos específicos del sector primario, es decir, el sector ganaderolechero, y ii) un análisis sobre las estrategias seguidas por la industria láctea
de los Países Bajos y los cambios que han experimentado en los últimos
años. La actualización es obra en gran parte del ingeniero W. van Dalen (de

CEPAL

366

van Eggink y van Dalen Consultancy), que ya había intervenido en diversos
estudios de la TNO-STB sobre el sector agropecuario. La doctora C.M.
Enzing, de TNO, fue la encargada del presente proyecto.

I.

La ganadería lechera neerlandesa: nuevos hechos
y cifras

En América del Sur, la discusión sobre la capacidad del sector lácteo
de competir se centra en los costos de producción de la leche cruda, la
productividad por vaca y por hectárea, el tamaño mínimo del hato, la
composición genética de éste y, complementariamente, las estrategias de
mejoramiento, las tecnologías utilizadas, los distintos sistemas de
organización de la finca, el mejoramiento de las praderas y la fluctuación de
la producción durante el año. En lo que sigue se expone de qué manera
enfrentan en los Países Bajos estos aspectos.
1.

Los costos de producción de la leche cruda

Los costos de producción de la leche cruda pueden inferirse de la
contabilidad de las empresas agrícolas que el Instituto Económico para la
Agricultura de la Dirección de Investigación Agrícola (LEI-DLO) publica
regularmente. En estas publicaciones se reproduce la contabilidad agregada
de las fincas especializadas en producción de leche. En 1997 este grupo
comprendía el 72% de las fincas productoras de leche y el 80% de todo el
hato lechero de los Países Bajos.
En el cuadro 1 se muestran los costos de producción y los ingresos
correspondientes a una finca promedio especializada en la producción de
leche. Ahora bien, entre los ingresos adicionales figuran principalmente el
precio pagado en el matadero por las vacas después de su vida productiva.
La raza ganadera Zwartbont (pardo negro y blanco) es menos apropiada
para la producción de carne que la Rootbont (pardo rojo y blanco); el precio
del ganado Zwartbont de tercera calidad fluctuaba en 1996 en torno a 4
florines (2.37 dólares) por kilógramo de peso vivo. En años anteriores este
precio fluctuaba en torno a 5 florines (3.1 dólares al cambio de 1995). A los
ganaderos les conviene tener vacas Rootbont, porque estos animales
producen más carne y dan origen por tanto a mayores ingresos.
Entre los costos del trabajo se contabilizan los ingresos del productor
agrícola en aproximadamente 80 000 florines (50 000 dólares en 1995) brutos
al año. Por lo tanto, el resultado negativo de la empresa que se observa en
el cuadro 1 no significa que las empresas estén perdiendo dinero desde
hace años, sino que el ingreso bruto del productor está en este caso por
debajo de 80 000 florines.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

367

Cuadro 1
PAÍSES BAJOS: COSTOS DE PRODUCCIÓN E INGRESOS EN UNA FINCA
ESPECIALIZADA EN LECHE, 1990-1995
(Florines por 100 kg)
1990-1991 1991-1992 1992-1993 1993-1994
Costos indirectos
. trabajo propio
. salarios
. herramientas y materiales
. terreno y construcciones
Otros costos indirectos
Costos directos
Total
Ingresos
. leche
. otros
Total
Resultado neto de la empresa
Costo de producción de leche
Costo aproximado en dólares
por litro

1994-1995

34.06
3.14
15.12
16.74
12.57
24.63
106.25

35.85
3.25
15.24
17.26
13.67
26.95
112.23

37.06
3.44
14.14
17.28
14.58
25.57
112.07

36.10
3.65
14.65
17.26
15.71
24.36
111.74

34.97
3.78
14.27
17.58
16.71
25.69
113.00

75.68
16.01
91.68
-14.57
90.25

77.69
16.27
93.96
-18.27
95.96

79.05
17.34
96.39
-15.68
94.73

78.16
17.69
95.85
-15.89
94.05

77.94
17.02
94.97
-18.03
95.98

0.39

0.55

0.51

0.52

0.60

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie voor
Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.

La producción lechera de los Países Bajos es muy homogénea en su
estructura. Las empresas son en su mayoría independientes y en
prácticamente todas el dueño trabaja con su familia, con muy poca mano de
obra contratada, como se puede apreciar en el cuadro 1, donde sólo 4% de
los costos corresponden a salarios. Como se verá más adelante (punto 3),
también el tamaño de las empresas es muy homogéneo. En el cuadro 2 se
ilustran con más detalle los resultados promedio de una empresa
perteneciente al mismo grupo analizado en el cuadro 1.
2.

Productividad por vaca y por hectárea

La productividad del hato neerlandés ha aumentado mucho en los
últimos años. Tal como se muestra en el cuadro 3, la productividad se
calculó dividiendo el total de la producción de leche del país por el número
de vacas en lactancia. Como se verá más adelante, la producción de las
vacas registradas en los libros de pedigrí es bastante mayor que las cifras
promedio del cuadro 3.

368

CEPAL

Cuadro 2
PAÍSES BAJOS: RESULTADOS PROMEDIO DE LAS EMPRESAS
ESPECIALIZADAS EN GANADERÍA DE LECHE SOBRE
LA BASE DE ARRIENDO, 1994-1995
(Florines y dólares de 1995)
Ingresos totales
Florines:
367 205
Dólares: 229 503
Alimentación
76 848
48 030
Hato
19 145
11 966
Semillas y material de propagación
2 358
1 474
Fertilizantes
8 698
5 436
Pesticidas
1 070
669
Otros costos directos
23
14
Total costos directos
108 143
67 589
Trabajo propio
139 172
86 983
Herramientas
49 305
30 816
Salarios a terceros
14 204
8 878
Subtotal costos de operación
202 682
126 676
Terreno y construcciones (sobre la base
62 842
39 276
de arriendo)
3 983
2 489
Mantenimiento de bienes inmobiliarios
4 807
3 004
Materiales
4 366
2 729
Energía (general)
59 187
36 992
Otros costos indirectos
337 866
211 166
Total costos indirectos
Costos totales
446 008
278 755
Resultado neto de la empresa
-78 804
-49 253
Costo salarial del empresario
83 857.00
52 411
Ganancia por trabajo del empresario
27 130.00
16 956
Ingresos imprevistos
1 746.00
1 091
Capitalización
18 201.00
11 376
Ingresos del empresario
47 077.00
29 423
Costos salariales familiares
13 966.00
8 729
Ingresos familiares de la empresa
61 043.00
38 152
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie voor
Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.

La producción de leche varía entre 12 000 kilógramos por hectárea en
las granjas especializadas y 9 000 kilógramos por hectárea en las menos
especializadas. El promedio, por consiguiente, es de aproximadamente
11 000 kilógramos por hectárea. En el cuadro 4 se muestra el desarrollo de
algunos parámetros en las granjas especializadas entre 1990-1991 y 19941995. En éstas, el promedio de vacas por hectárea es de 1.5, mientras que el
promedio del país equivale a 1.3 vacas por hectárea.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

1975
1980
1985
1990
1993
1994
1995
1996

369

Cuadro 3
PAÍSES BAJOS: PRODUCCIÓN DE LECHE TOTAL Y POR VACA, 1975-1996
Producción
Producción por
Porcentaje de
Porcentaje
Año
total de leche
vaca
materia grasa
de proteína
(miles de litros)
(litros)
10 286
4 650
3.93
3.37
11 851
5 080
4.00
3.34
12 525
5 371
4.17
3.39
11 273
6 069
4.37
3.46
10 953
6 271
4.45
3.48
10 975
6 407
4.42
3.46
11 294
6 570
4.40
3.48
10 583
6 542
4.44
3.48

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS), Series de
tiempo para la agricultura y el medio ambiente, cifras agropecuarias y hortofrutícolas, 1997.

Cuadro 4
PAÍSES BAJOS: VACAS LECHERAS POR EMPRESA, POR HECTÁREA Y
PRODUCCIÓN DE LECHE POR HECTÁREA EN GRANJAS ESPECIALIZADAS, 1990-1995
1990-1991
1991-1992 1992-1993
1993-1994
1994-1995
Vacas lecheras por
empresa
51.40
52.50
51.20
51.40
53.10
Vacas lecheras por
hectárea
1.80
1.78
1.75
1.74
1.74
Producción de leche
(kg por ha)
11 806.00
11 783.00 11 850.00
11 933.00
12 084.00
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie
voor Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.

Cuotas de leche

En el marco de la política lechera europea, en 1984 se adjudicó a cada
finca lechera una cuota de leche un poco menor que la producción de 1983.
Estas cuotas son transables, a precios que varían entre dos y cuatro florines
por litro (uno o dos dólares por litro). En el pasado, el objetivo del
productor era maximizar la producción de leche, pero desde la
introducción de las cuotas de leche el objetivo es optimizar la producción
dentro de la empresa. Es decir, la meta ya no es producir la mayor cantidad
posible, sino producir la cuota con el menor gasto en insumos posible. En el
cuadro 5 se muestra la distribución de las cuotas por estrato según el
volumen de producción de los respectivos propietarios.

CEPAL

370

Cuadro 5
PAÍSES BAJOS: DISTRIBUCIÓN DE LOS PROPIETARIOS DE CUOTAS Y
DE LA CUOTA BASE SEGÚN TAMAÑO, 1996-1997
Cuota
Propietarios de cuotas
Cuota base
(% del total)
(% del total)
0 - 100 000 kg
20.4
4.1
100 000 - 200 000 kg
21.4
11.4
200 000 - 300 000 kg
18.4
16.5
300 000 - 500 000 kg
27.6
38.2
500 000 - 750 000 kg
9.4
20.1
750 000 y más
2.7
9.6
100.0
100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS).

En la temporada 1995/1996 la cuota total de leche de los Países Bajos
era de 10 986 millones de kilógramos. Como la producción sobrepasó la
cuota, el país tuvo que pagar 71.4 millones de florines (42.2 millones de
dólares) de multa a la Unión Europea.
3.

Tamaño mínimo del hato

En 1996 el valor de la producción de las fincas lecheras neerlandesas
fue de 7 700 millones de florines (4 600 millones de dólares). Entre 1984 y
1997 el número total de vacas y vaquillas lecheras disminuyó de 2.5
millones de unidades a menos de 1.6 millones, al tiempo que disminuía
también el número de fincas lecheras, de 58 000 fincas en 1984 a 34 000 en
1997. El tamaño promedio de las empresas lecheras ha aumentado al doble
desde 1975 y se estima que el número de empresas pequeñas, es decir las
con menos de 30 vacas, disminuirá más aún en el futuro (véase el cuadro 6).
Cuadro 6
PAÍSES BAJOS: NÚMERO Y TAMAÑO DE LAS FINCAS LECHERAS, 1975-1997
Número de Fincas con Fincas con Fincas con
Número
Número
fincas
1 a 29 vacas
30 a 69
70 vacas y
total de
promedio
lecheras
vacas
más
vacas
de vacas
1975
91 560
63 330
25 555
2 675
2 217 846
24
1980
67 167
33 215
26 856
7 096
2 355 986
35
1985
57 995
23 642
25 659
8 694
2 366 570
41
1990
46 977
18 286
22 945
5 746
1 877 684
40
1993
40 525
13 813
20 792
5 920
1 746 733
43
1994
38 938
12 772
20 360
5 806
1 697 868
44
1995
37 465
11 355
19 823
6 287
1 707 875
46
1996
36 258
10 629
19 574
6 053
1 664 648
46
1997
34 596
10 048
18 805
5 743
1 590 571
46
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base del Censo Agropecuario de 1997.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

371

En 1997 había 5 743 fincas con más de 70 vacas y terneras lecheras, de
las cuales 1 510 tenían más de 100 vacas. En el mismo año, 2 944 fincas
tenían menos de 10 vacas y 1 297 fincas tenían entre 10 y 20 vacas. En el
cuadro 7 se da en mayor detalle el número de vacas por finca en 1997.

De 15 a 19

De 20 a 29

De 30 a 39

De 40 a 49

De 50 a 59

De 60 a 79

De 80 a 99

De 100 a
149

Más de 150

Número
de
empresas

De 10 a 14

Número de
vacas

De 1 a 9

Cuadro 7
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE EMPRESAS SEGÚN TAMAÑO
(NÚMERO DE VACAS), 1997

2 944

1 297

1 645

4 162

5 216

5 539

4 781

5 314

2 188

1 229

275

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS), Series de
tiempo para la agricultura y el medio ambiente, cifras agropecuarias y hortofrutícolas, 1997.

4.

Composición genética del hato lechero y estrategias de
mejoramiento genético

El hato de los Países Bajos está formado por aproximadamente 75%
de ganado Zwartbont (negro y blanco) y 23% de Roodbont (rojo y blanco).
También hay una pequeña población de Blaarkoppen (de mancha blanca en
la frente) (véase el cuadro 8). La diferencia genética entre estas “razas” es
pequeña, porque en la práctica han sido mezcladas muchas veces. En
efecto, el Red Holstein suele cruzarse con el Roodbont (MRIJ), por lo cual
en estos momentos la composición genética de los Roodbonten es 50% Red
Holstein y 50% MRIJ. Prácticamente no existen Red Holstein y MRIJ puros.
El porcentaje genético de Red Holstein dentro de esta mezcla, poco
importante hace 10 años, está aumentando rápidamente.
Los Zwartbonten neerlandeses ya habían pasado mucho antes por
este proceso de mezcla con la raza Holstein Frisian. Existe una pequeña
población de Zwartbont puro neerlandés, pero la gran mayoría de los
Zwartbonten están genéticamente mezclados con Holstein Frisian. En el
marco de los programas de mejoramiento genético que coordina el
Sindicato Neerlandés de Ganado Bovino, se ha recorrido todo el mundo
con el fin de encontrar padres adecuados para los toros e importar el semen
correspondientemente. Los productores también importan semen. En la
población de Zwartbonten el porcentaje de semen importado por los
propios productores es inferior a 10% y está en estos momentos en
alrededor de 20% entre los Roodbonten.

CEPAL

372

Las vacas Zwartbonten para producción de leche se crían de tal
modo de elevar el contenido de materia grasa y proteínas de la leche. Desde
hace poco tiempo se está registrando también el contenido de azúcar de la
leche, pero todavía no existe una estrategia genética al respecto. Para las
vacas Roodbonten la estrategia se basa en el doble propósito, es decir,
producción de leche y de carne.
Cuadro 8
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE VACAS CON PEDIGRÍ SEGÚN LA RAZA Y
PRODUCCIÓN PROMEDIO DE LECHE POR PERÍODO
DE LACTANCIA DE 305 DÍAS
Raza

Número

Producción
1990

Porcentaje
materia
grasa

Porcentaje
de proteína

Producción
1995

Porcentaje
de materia
grasa

Porcentaje
de proteína

Zwartbont
(Holstein
Frisian)
Negro y
blanco
1 224 739 7 122
4.42
3.43
7 584
4.44
3.46
Roodbont
Rojo y
blanco
365 832
6 359
4.27
3.50
6 661
4.40
3.55
Red
a
Holstein
7 150
4.39
3.48
Blaarkop
(de mancha
blanca en la
frente)
+ 20 000 6 534
4.32
3.48
6 843
4.37
3.53
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Sindicato Neerlandés de Ganado Bovino.
a
En 1990 el ganado Red Holstein todavía se computaba como rojo y blanco.
Nota: Las cifras del cuadro 8 no pueden compararse con las del cuadro 3, ya que en el cuadro 8 se trata de
90% de las lactancias de 72% de las vacas que están registradas con pedigrí, sobre la base de un período de
lactancia de 305 días. Las vacas que tienen una lactancia de menos de 305 días —que por lo general
producen menos leche— no se toman en cuenta en el cuadro 8. Por último, una vaca que no está preñada
después de dos meses y que, por lo tanto, tiene en la práctica un período de lactancia superior a 305 días,
generalmente produce más en esos primeros 305 días. El período de lactancia promedio es de alrededor de
320 días.

En el 80% de los casos, la producción de leche se controla mediante
una medición llevada a cabo por un laboratorio independiente. El 90% de
estas vacas están inscritas (con pedigrí), y son conocidos el padre y la
producción lechera de la madre. En promedio, una vaca para carne
permanece en la finca alrededor de cuatro años y alrededor de seis años las
vacas lecheras, lo que significa que cerca de la cuarta parte del ganado se
cambia todos los años. Cerca de 10% de las vacas no terminan la lactancia
en el mismo lugar donde la empezaron, sea porque fueron eliminadas o
vendidas.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

5.

373

Las tecnologías utilizadas en las fincas lecheras

En 1997, de las 34 596 empresas productoras de leche 22 847 (66%)
trabajaban con un sistema de estabulado. En el verano las vacas pastan en
el día y pasan la noche en los establos. Muy de vez en cuando se les da
alimentación adicional. En el verano, solamente 8% del pasto cortado se
utiliza para alimentación en los establos. En el invierno, de noviembre a
abril, el hato permanece en los establos día y noche.
Casi todas las empresas lecheras tienen sus propios estanques de frío
en la finca, que tres veces por semana son vaciados en los llamados centros
de recolección rodantes. Los encargados de la operación llevan la leche de
la finca a la fábrica en grandes camiones refrigerados.
Desde hace unos diez años se utilizan, aunque en forma no
generalizada aún, máquinas robotizadas para el ordeño automático. Se
espera que poco a poco estas máquinas hagan su entrada en una escala
mayor, pero solo resulta rentable invertir en ellas en las empresas grandes,
es decir, las que tienen más de 150 vacas, cuyo número aumenta muy
lentamente.
Las empresas especializadas y combinadas

La lechería de los Países Bajos ha estado siempre basada en la
utilización de pasturas. En 1997, la superficie promedio de las 34 596
empresas lecheras en general —es decir, especializadas y no especializadas,
con un total de 1 590 571 vacas y vaquillas lecheras— era de 29 hectáreas de
tierra de labranza, mientras que el tamaño medio de las 24 945 empresas
especializadas se aproximaba a 32 hectáreas. A partir de los años setenta
estas últimas comenzaron a plantar maíz para la alimentación de invierno,
y en 1997 cultivaban 15 118 hectáreas de maíz, es decir, un promedio de casi
7 hectáreas por empresa.
En el cuadro 9 se examina el número de empresas según la superficie
de tierra de labranza. Las empresas mixtas —de ganadería de doble
propósito, de ganadería de leche con porcicultura, de ganadería de leche
con terneros para engorda u otras combinaciones— son poco frecuentes. En
total, hay solo 1 877 fincas mixtas, con 59 548 vacas y vaquillas lecheras. La
combinación de ganadería lechera con cultivos es todavía menos frecuente,
pues hay apenas 805 empresas de este tipo, con un total de 23 773 vacas y
vaquillas lecheras.

CEPAL

374

Cuadro 9
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE EMPRESAS SEGÚN LA CANTIDAD DE HECTÁREAS
LABRADAS
(Hectáreas)
Tierra de
cultivo
labrada

Número
de
empresas

Menos
de 1

De 1 a
5

Más
de 5

Más
de 10

Más de
15

Más de
20

Más de
30

Más de
50

Más
de 100

59

1 089

2 368

3 365

4 440

9 521

10 193

3 281

280

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS).

Los cultivos biológicos

En la agricultura llamada biológica no se utilizan productos químicos
ni fertilizantes artificiales. La ganadería biológica de los Países Bajos es
todavía muy incipiente en comparación con la de otros países y los
ganaderos que recurren a esta modalidad son aún novatos. La primera de
las seis fincas piloto hoy en funciones, la finca experimental Aver, de Heino,
inició el cambio hacia cultivos biológicos en 1997.
En 1995 solo tres de cada mil vacas y vaquillas lecheras se criaban de
manera biológica. En total se trataba de 4 451 vacas en 120 empresas,
número que no ha aumentado desde 1991. En cambio, en Dinamarca, por
ejemplo, 10% de la leche es “biológica”. No obstante, últimamente parece
haber un repunte en los Países Bajos, y en marzo de 1998 se esperaba que en
agosto del mismo año empezara a funcionar en Drachten, provincia de
Friesland, una fábrica de productos lácteos biológicos con una capacidad
anual de 20 millones de litros de leche.
6.

El mejoramiento de las praderas

Entre los años cincuenta y ochenta se utilizó el sistema de rotación de
parcelas en gran parte de los Países Bajos, tipo de organización que
permitió aprovechar mejor los suelos. La tierra misma necesita poco
mejoramiento. Es habitual que en las pasturas que tienen unos diez años se
dé vuelta la tierra y se vuelva a sembrar. El método, sin embargo, depende
mucho de la preferencia personal del productor. Dado que en los Países
Bajos la tierra es más o menos plana, muchas veces se utiliza la técnica de
sembrar en los surcos ya existentes.
En el verano, el pasto se corta en promedio dos veces por pradera y
el ganado pasta de tres a cuatro veces en cada pradera. El 80% del pasto
cortado se utiliza para henificación y 8% se ocupa directamente como
alimento en los establos en el verano. La ganadería fuertemente
especializada utiliza unos 300 kilógramos de nitrógeno por hectárea al año.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

375

La Ley de Medio Ambiente (véase el punto 8) ha tenido gran
influencia sobre la gestión de las pasturas. Hasta 1990, las pasturas eran
organizadas desde el punto de vista de la optimización de la producción de
pasto, es decir, con mucho abono natural y sintético, pero desde entonces,
fecha en que entró en vigencia esta ley, la tendencia es hacia la gestión de
pasturas desde el punto de vista de la optimización de la utilización de
minerales.
7.

Fluctuaciones anuales de la producción

Las grandes fluctuaciones en la producción de leche en verano e
invierno pertenecen al pasado (véase el cuadro 10), y escasamente puede
hablarse ahora de una concentración del destete de las vacas en una
determinada estación.
Cuadro 10
PAÍSES BAJOS: ENTREGA DE LECHE POR PERÍODOS DE CUATRO SEMANASa
(Miles de toneladas y porcentajes)
Período
Entrega
Materia grasa (%)
Proteínas (%)
(en 1 000 ton)
1
796
4.64
3.56
2
787
4.64
3.52
3
791
4.58
3.48
4
826
4.55
3.44
5
878
4.47
3.38
6
874
4.33
3.42
7
873
4.20
3.42
8
838
4.18
3.42
9
784
4.21
3.40
10
770
4.32
3.53
11
766
4.43
3.59
12
759
4.56
3.56
13
786
4.62
3.55
Total
10 527
4.44
3.48
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Gremio Neerlandés de lácteos, Anuario
estadístico.
a
Del 31 de diciembre de 1995 al 28 de diciembre de 1996.

8.

El papel de la autoridad en los Países Bajos: la Ley de Medio
Ambiente y la planificación territorial

Los Países Bajos están densamente poblados. Tienen 15.5 millones de
habitantes, con una densidad de 457 habitantes por kilómetro cuadrado. La
densidad del ganado vacuno es de 47 por kilómetro cuadrado. Dada esta
concentración humana y animal, la gestión del medio ambiente y del
territorio son puntos importantes en la agenda de las autoridades, por lo
cual se hacen planes regionales en que se determina qué espacio será

376

CEPAL

utilizado y para qué fin (habitación, comercio, industria, agricultura u otro).
En la primera mitad de los años ochenta las autoridades se dieron cuenta de
que la alta concentración de ganado (particularmente porcino en algunas
partes del este de los Países Bajos) podía causar problemas ambientales. El
mayor problema era la filtración de minerales (nitrógeno y fosfato) a través
del agua subterránea. En 1986 se dictó una ley interina sobre la ganadería,
la cual, si bien no impedía totalmente la expansión del hato en las fincas,
por lo menos la limitaba con reglas muy severas. A partir de ese momento,
los productores (entre ellos los productores de leche) sólo podían
expandirse muy gradualmente. En los años siguientes se introdujeron
normas sobre la fertilización de las tierras. Así, dependiendo del tipo de
suelo, la utilización de abono está restringida en invierno porque la tierra
no lo absorbe bien y se escurre. Las normas más exigentes se aplican a los
suelos arenosos, porque en ellos los minerales pueden escurrirse más
fácilmente. En cambio, las normas son menos rígidas para las tierras
arcillosas, porque retienen mejor los minerales.
La recién mencionada ley interina, encaminada a limitar la expansión
de los hatos, se publicó un viernes y debía entrar en vigor al lunes
siguiente. Pues bien, para burlar sus disposiciones, muchos productores de
porcinos fueron ese mismo fin de semana a dejar constancia ante notario de
sus planes de ampliación, de modo tal que en los años siguientes,
amparándose
precisamente
en
esa
constancia,
expandieron
considerablemente los establos y la masa porcina. Este punto ilustra las
relaciones entre las autoridades neerlandesas y los productores agrícolas,
los cuales desconfían muchísimo de ellas y no pocas veces contravienen o
incluso boicotean sus resoluciones. Los productores se han acostumbrado
durante años a aumentar e intensificar continuamente la producción bajo el
lema de “más es mejor”, por lo cual les resulta muy difícil acomodarse a
reglas que los restringen y en cierto modo los empujan a adoptar otro tipo
de gestión.
En 1991 se dictó una ley para reducir la eliminación de amoníaco, con
el fin de disminuir la acidificación de los suelos agrícolas y de las reservas
naturales cercanas. En la práctica, esto significa que ya no se puede esparcir
abono sobre la tierra, sino que hay que aplicarlo debajo de los surcos. Otra
consecuencia de esta ley fue que no se podía labrar en las fincas cercanas a
las reservas naturales (bosques y otro tipo de suelos), ni tampoco se podía
expandir la producción.
Para los productores grandes esta ley significó hacer cuantiosas
inversiones en silos para almacenar el abono y también en equipos bastante
pesados y caros para inyectar el abono en la tierra. Además, tienen que
llevar una suerte de contabilidad del abono donde deben anotar cuánto
abono se produce en la empresa, de qué calidad (de qué animal proviene) y

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

377

cómo se utiliza. Actualmente, la norma aceptada para el abono orgánico
sobre pasturas es de 120 kilógramos de fosfato por hectárea al año, en
circunstancias de que una vaca produce (como deposiciones) más o menos
40 kilógramos de fosfato al año. Por ello, los productores de ganado lechero
de las pasturas del norte del país quieren completar su cuota de abono
construyendo establos para cerdos. Sin embargo, las autoridades regionales
han puesto trabas a esta iniciativa, porque no quieren que aumente la
concentración de porcicultores en su región.
En las estaciones experimentales neerlandesas se trabaja
frenéticamente para lograr una ganadería que produzca menos
deposiciones ricas en minerales. Aparentemente esto traería consigo
grandes cambios en la administración de las empresas ganaderas. Por todo
ello, no parece probable que el hato ganadero neerlandés aumente en el
futuro. El aumento de la producción lechera, entonces, debería venir por el
aumento de la producción de leche por vaca.

II.

Adaptación estratégica del sector lácteo neerlandés

A contar de 1990 ha habido grandes cambios estructurales en el
sector lácteo neerlandés. El aumento de la competencia interna para la
recepción de leche y los ingresos crecientes que provienen de la orientación
internacional de las empresas lácteas han mantenido el ingreso del
ganadero lechero desde hace años en un nivel alto y estable. La
competencia por la compra de leche en el mercado interno ha originado, a
la larga, una serie de fusiones entre las empresas. En consecuencia, ha
disminuido mucho el número de empresas lácteas independientes y el
número de plantas. Por su parte, los productores de leche no han dejado
ociosas sus ganancias y las han utilizado para aumentar la productividad.
Gracias a su crecimiento, las empresas han podido hacer mayores
inversiones en desarrollo de productos, especialización, e introducción de
artículos de marca y de productos nuevos en los mercados. Las empresas
ven esto como una solución estratégica frente a la fuerte competencia en
mercados abiertos. También están internacionalizando sus operaciones,
pero no tanto por la vía de concentrar internacionalmente la producción
sino más bien por la de comprar empresas locales, cada una con sus propias
redes de proveedores y de distribución (Bijman y Westers, 1998). Más
adelante examinaremos con más detalle algunos aspectos relacionados con
la estructura y la estrategia del sector lácteo.
1.

El panorama de la industria láctea neerlandesa en 1998

Dos grandes cooperativas dominaban en 1998 la industria láctea del
país: la recientemente creada Friesland Coberco Dairy Foods (FCDF), con

CEPAL

378

ventas de 9 mil millones de florines (4.6 mil millones de dólares), de las
cuales 3 mil millones se venden en los Países Bajos, y la empresa Campina
Melkunie, con ventas de 6.38 mil millones de florines (3.3 mil millones de
dólares), de las cuales 2.5 mil millones se venden en los Países Bajos. Estas
dos empresas reciben el 75% de la leche producida en el país. El 25%
restante se reparte entre 19 empresas particulares o cooperativas, entre las
cuales las más importantes son Nutricia (especialmente alimentación de
lactantes) y Bols Wessanen (principalmente quesos). La venta nacional se
hace en un 80% por medio de cadenas de supermercados y el resto a través
de almacenes especializados. En este último caso se trata principalmente de
quesos.
En cuanto al mercado de los lácteos, los cambios más importantes de
los últimos años han sido los siguientes:
•
•
•

aumento limitado de la demanda en los Países Bajos y en Europa;
grandes posibilidades de crecimiento en América Latina, en
Europa oriental y en Asia, y
un cambio en los patrones de consumo del hogar, que se orienta
ahora hacia una comida más sana, más fácil y más variada.

El 60% de las ventas nacionales está en manos de tres grandes
cadenas de supermercados. Éstas (sobre todo la cadena Albert Heijn) han
logrado además posicionar sus propias marcas de productos lácteos junto a
otras marcas de prestigio. Estos lácteos, que se venden bajo la marca del
supermercado, son producidos por las mismas empresas lácteas. La
compañía Coberco, por ejemplo, que ahora pertenece a FCDF, produce la
mitad de los lácteos frescos bajo un nombre de marca. Para Campina
Melkunie este porcentaje es ahora de 60%.
Varias empresas lácteas han desarrollado nuevos productos en los
últimos años y las estanterías de lácteos refrigerados en los supermercados
neerlandeses han cambiado y se han expandido mucho. Sin embargo,
todavía no ofrecen gran diversidad de postres lácteos, a diferencia, por
ejemplo, de los supermercados franceses.
En el cuadro 3 se mostraba que la producción anual de leche del país
es fluctuante. En 1995, el total de la oferta de leche a la industria
(incluyendo la fabricación de helados) fue de 9.4 mil millones de
kilógramos. A ello se añadió una importación de 830 millones de
kilógramos de leche y 230 millones de kilógramos de leche y crema
preprocesada. El valor total de la producción industrial fue de 13.5 mil
millones de florines (6.9 mil millones de dólares), del cual se exportaron 5.4
mil millones de florines.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

379

Recuadro 1
PAÍSES BAJOS: LAS MAYORES EMPRESAS DE LA
INDUSTRIA LÁCTEA - HECHOS Y CIFRAS

Coberco (actualmente depende de FCDF)
Actividad principal: producción de queso (55% de la leche procesada),
productos frescos (20%), y clientes profesionales e industriales. Un 39% de las
ventas pasan a través de las empresas filiales de Riedel (bebidas y jugos de
frutas) y de Madibic (B) (hoteles, restaurantes y comida rápida). La industria de
alimentos y la industria farmacéutica son abastecidas por la filial Isoco (17% de
las ventas) y por la filial Borculo Whey Products (7% de las ventas), que se
orienta hacia la elaboración de suero.
•
Ventas: 3 600 millones de florines (1996)
•
Ganancias: 14.23 millones de florines
•
Empleados: 3 077 (de los cuales 18% trabaja fuera de los Países Bajos)
Friesland Dairy Foods (actualmente parte de FCDF)
Actividad principal: productos lácteos de larga vida y queso. La mayor
parte de las ventas de FDF se realizan en Asia y Australia (31%), los Países Bajos
(28%) y los restantes países de Europa (27%). El 10% de las ventas se realizan en
África y el Oriente Medio.
•
Ventas: 4 400 millones de florines
•
Ganancias después de impuestos: 49.8 millones de florines
•
Empleados: 8 322 (de los cuales 69% trabaja fuera de los Países Bajos)
Campina Melkunie (Unión Lechera Campina)
Actividad principal:
productos y derivados lácteos, así como
ingredientes de alto valor para la industria de alimentos y la industria
farmacéutica. El mercado de Campina son, en este orden, los Países Bajos,
Bélgica y Alemania, donde compró Südmilch. En el futuro Campina piensa
expandirse a todo el mercado europeo.
•
Ventas: 6 380 millones de florines (de los cuales 40% en los Países Bajos y
47% en el resto de Europa)
•
Ganancias después de impuestos: 14.25 millones de florines
•
Empleados: 6 154 (de los cuales 35% trabaja en el extranjero)
•
Presupuesto para la investigación: 49.2 millones de florines
Nutricia (parte de Numico)
Actividad principal: alimentación para bebés y para hospitales (75% de
las ventas).
•
Ventas en 1996: 2 900 millones de florines
•
Ganancias en 1996: 232 millones de florines
•
Empleados: 9 700
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie
voor Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), Internacionalización de la industria láctea
neerlandesa, 1998.

CEPAL

380

Los productos básicos tradicionales constituyen todavía una parte
importante de la producción láctea neerlandesa (véase el cuadro 11). Cerca
de 75% de la producción se exporta, 35% fuera de la Unión Europea.
Cuadro 11
PAÍSES BAJOS: LOS CINCO GRUPOS MÁS IMPORTANTES
DE PRODUCTOS LÁCTEOS

(En porcentajes)
Queso
Productos condensados
Leche fluida y productos frescos
Mantequilla y leche en polvo descremada
Otros

55.7
14.7
14.3
3.7
11.6

Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Nederlands
Instituut voor Zuivelondezoek (NIZO), 1996.

Desde 1990, las exportaciones neerlandesas han crecido menos que
las de los restantes países europeos, y las exportaciones hacia países fuera
de Europa han disminuido 25%. Los otros países europeos, en cambio, han
visto aumentar sus exportaciones de lácteos y, en consecuencia, los Países
Bajos han perdido su posición de mayor exportador a favor de Alemania.
También han sido superados por Francia. Para Alemania es importante el
nuevo mercado de Europa oriental, mientras que Francia e Italia exportan
principalmente hacia los Estados Unidos. En el cuadro 12 se muestra el
destino de las exportaciones lácteas neerlandesas.
Cuadro 12
PAÍSES BAJOS: DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS, 1996
(Millones de florines)
Unión
Europea

Europa
oriental

Estados
Unidos

Oriente
Medio

Japón

Otros

Total
(florines)

Total
(dólares)

Queso
3 400
93
120
20
47
182
3 862
2 285.2
Mantequilla
779
50
63
63
956
565.7
Productos
frescos
461
10
34
37
542
320.7
Productos en
polvo
248
12
317
8
560
1 145
677.5
Otros
564
15
3
125
14
339
1 060
627.2
Total
5 452
180
124
559
69
1 181
7 565
4 476.3
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie voor
Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), Internacionalización de la industria láctea neerlandesa, 1998.

En línea con los acuerdos de la Ronda Uruguay, se espera que entre
1995 y 2000 los subsidios a la exportación de lácteos desde la Unión
Europea hacia el mercado mundial disminuyan 36% con respecto al
promedio del período 1986-1990, y que el volumen de las exportaciones
subsidiadas de queso desde los Países Bajos se reduzca 21%, el de las

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

381

exportaciones de mantequilla en 15% y el de las exportaciones de leche en
polvo con poco contenido de grasa en 10%.
Como ya se mencionó, a partir de mediados de los años ochenta, las
cooperativas lecheras intensificaron fuertemente sus actividades en otros
países. De hecho, una parte cada vez mayor de las ventas proviene de ellas
(véase nuevamente el recuadro 1). El crecimiento de las ventas en el exterior
de los productos más especializados se da básicamente por medio de la
compra de empresas ya existentes en esos países. La compañía Campina
compra empresas que se especializan en sus mismas actividades básicas, es
decir, postres lácteos. Las empresas recientemente adquiridas trabajan con
su propia estructura de redes de proveedores y distribuidores. También
Coberco trabaja en el extranjero en su propio núcleo de actividades, entre
ellas productos de crema para el mercado profesional y productos de suero
para el mercado industrial. En cambio, la exportación sigue siendo la forma
de llegar al mercado externo para los demás productos, como el queso.
Friesland Dairy Foods tiene empresas en Australia, en Nueva Zelandia y en
el sudeste de Asia. Estas empresas extranjeras se organizan de manera
independiente y, dentro de la organización de Friesland Dairy Foods,
forman una empresa aparte (Friesland International BV). Las fábricas
compran leche en polvo en el mercado mundial como materia prima.
2.

Concentración

El proceso de fusión que ha caracterizado a la industria láctea de los
Países Bajos en las últimas décadas ha continuado hasta el presente. En
enero de 1994 había 90 fábricas independientes, 80 en enero de 1995 y
solamente 76 en enero de 1996. Dos tercios de éstas pertenecen ahora a las
dos grandes cooperativas, que eran tres hasta diciembre de 1997, cuando se
fusionaron Coberco (con una venta de 3.7 mil millones de florines) y
Friesland Dairy Foods (con una venta de 4.4 mil millones de florines) para
formar Friesland Coberco Dairy Foods. Además de estas dos grandes
cooperativas hay actualmente 19 empresas más pequeñas.
Este proceso de fusión y concentración no ha sido fortuito; es una
reacción frente la situación en que se hallaban las empresas cooperativas.
En efecto, a fines de los años setenta existían todavía muchas pequeñas
fábricas de leche regionales que competían intensamente entre sí en cuanto
al precio pagado al productor. Las cooperativas más grandes querían
reservar ingresos para hacer investigación y desarrollo y tenían dificultades
para seguir pagando precios tan altos por la leche. Además, la organización
cooperativa de la mayoría de las empresas lácteas de los Países Bajos
dificultaba la decisión de reservar ingresos para la investigación, ya que sus
miembros, como productores lecheros que son, dan mucha importancia al
alto precio pagado por la leche. Una de las soluciones fue desarrollar

CEPAL

382

actividades internacionales, pues con las ganancias obtenidas en el
extranjero se podían alcanzar simultáneamente ambos objetivos, el de
investigación y el de pagar altos precios a los productores. Así, por ejemplo,
la Cooperativa Condens Friesland obtuvo grandes ganancias de la
producción y venta en Indonesia. Al mismo tiempo, se criticó duramente en
los Países Bajos el pago adicional que se hacía al productor de Friesland
(región de los Países Bajos) a costas de los clientes asiáticos. Otra solución
fue reducir la competencia por el lado de la demanda, mediante la compra
de pequeñas industrias lácteas de los Países Bajos.
El modo en que nació la compañía Friesland Dairy Foods ilustra este
proceso. Ello ocurrió a comienzos de los años ochenta, cuando los precios
que se pagaban al productor eran altos y la industria láctea tenía grandes
pérdidas. Había descontento entre los productores porque los precios
pagados por las grandes cooperativas estaban por debajo de lo que
pagaban las fábricas independientes. Como resultado de las fusiones de los
años noventa, una sola cooperativa (precisamente Friesland Dairy Foods)
abarca todo el norte de los Países Bajos. En 1991, tuvo que ser drásticamente
reorganizada para poner coto a las grandes pérdidas que estaba
experimentando. De los 4 000 empleos que ofrecía se perdieron 1 250, y se
cerraron seis plantas en un radio de 150 kilómetros. En 1993, por primera
vez en varios años, Friesland Dairy Foods obtuvo ganancias.
3.

Especialización

En los últimos años también se ha dado un proceso de
especialización. Una parte creciente de las ventas de Campina Melkunie
son productos frescos, que hoy representan más de 50% de sus ventas
totales. En cambio, Friesland Dairy Foods se concentra más bien en
productos de más larga vida, como leche condensada, leche en polvo y
quesos, los cuales representan en conjunto más de 75% de sus ventas. A la
vez más de 50% de las ventas de Coberco corresponde a quesos genéricos.
Además, Coberco es ahora la única empresa que elabora productos
derivados del suero. Asimismo, gran parte de sus ventas corresponde a
bebidas frescas y jugos de frutas.
En 1996, Nutricia y Friesland Dairy Foods negociaron el intercambio
de las actividades de base de Nutricia —leche para café, leche chocolatada y
algunas bebidas, con ventas de 600 millones de florines al año (355 millones
de dólares)— contra los productos para bebés y para alimentación en
hospitales (ventas de 100 millones de florines) de Friesland Dairy Foods.
Este intercambio, sin embargo, no prosperó. Un año más tarde Friesland
Dairy Foods introdujo su propia línea de alimentos para bebés. En 1996,
Coberco retomó las actividades de productos frescos de Friesland Dairy
Foods, por un valor de 200 millones de florines. Con esto, Friesland Dairy

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

383

Foods se ha retirado completamente del mercado de productos frescos. Al
mismo tiempo, Coberco vendió a Nestlé su filial Coberco Dairy, con lo cual
se retiró del mercado de productos de larga vida.
Diferenciación de productos

El aumento de la escala de producción y la liberalización del
mercado han hecho bajar los precios, y todo indica que esta tendencia
persistirá en el futuro. En vista de la importancia que tienen los productos
básicos en la industria láctea, la disminución de los costos es una parte de la
estrategia competitiva. La diferenciación de productos es otra de las
estrategias que se está dando con fuerza en las empresas lácteas de los
Países Bajos, con el fin de elaborar bienes de mayor valor agregado.
Durante muchos años se consumieron en el país leche y yogur en envases
de un litro sin marca. A partir de 1990 esto ha cambiado drásticamente,
pues ha habido grandes avances en lo que se refiere a innovación de
productos. Esta estrategia ha contado con la ayuda de los cambios
ocurridos en el mercado —entre ellos, el ciclo de vida cada vez más corto de
los productos— y del desarrollo de nuevos productos sobre la base de
adelantos científicos, productos entre los que destacan los alimentos
funcionales y los productos naturales.
Así, la estrategia seguida por Friesland Dairy Foods en los años
noventa se ha orientado hacia la introducción de un número cada vez
mayor de artículos con marca. La ventaja de esta estrategia es que estos
productos son menos sensibles a las variaciones de la tasa de cambio, a la
política de restitución y a los acuerdos comerciales, todos muy importantes
para esta multinacional. También Campina Melkunie y Coberco orientan
parte de su estrategia hacia los productos de marca para el consumo, pero
hacen mayor hincapié en la innovación de productos. En el recuadro 2 se
describen en grandes líneas los productos nuevos que Campina y Coberco
llevaron al mercado entre 1995 y 1998.
Estos productos nuevos van acompañados de grandes campañas
publicitarias. Esto es también una novedad, pues mientras en el pasado la
comercialización no era uno de los puntos fuertes de las empresas lácteas,
hoy en día la publicidad es un elemento esencial de su gestión. La campaña
que hizo Melkunie para los productos Campina-Melkunie ha ganado
incluso varios premios publicitarios.
Dentro de las innovaciones cabe consignar también la importancia
que Coberco da a rubros no lácteos. Coberco se presenta a sí misma como
una empresa alimentaria que tiene el corazón puesto en los lácteos, con lo
cual quiere decir que los lácteos no son su única actividad. En el plan
estratégico de Coberco se menciona que la participación de sus bebidas y

CEPAL

384

jugos de frutas (bajo el nombre Riedel) en las ventas totales tendría que
aumentar de 13% en 1996 a 35% en el año 2000.
Recuadro 2
NUEVOS PRODUCTOS LÁCTEOS

Campina
•
•
•
•
•
•

Vifit (yogur con bacterias activas que ayudan a la digestión)
Una serie de quesos Milner (quesos con menos materia grasa)
Leche de larga vida en envases de medio litro en venta en las gasolineras
Botella cuadrada de policarbonato para reemplazar las antiguas botellas de
vidrio
Una serie de productos del campo (lácteos frescos no homogeneizados con
gusto y carácter marcados)
Una serie de nuevos postres y salsas para el consumidor, bajo la marca
Mona

Coberco
•
•
•
•
•
•

Milk  Fruit (bebida combinada de lácteos con fruta)
Una serie de quesos tipo Cantenaar
CoolBest (jugos de fruta refrigerados)
Un postre tipo mousse
Crema Chantilly en vaso
Una botella cuadrada para leche fresca

De manera creciente, las propias empresas llevan a cabo
investigaciones que apoyan la innovación y el desarrollo. La investigación
cooperativa que antes se hacía al amparo del Instituto Neerlandés para la
Investigación de Lácteos (NIZO) ha ido cambiando poco a poco de carácter.
En el pasado, el directorio del NIZO era un reflejo de múltiples intereses,
pues en él estaban representados sindicatos, gremios, ministerios y otros.
Hoy en día el directorio está compuesto solamente por representantes de
las empresas lácteas. La Comisión de Programas, que elabora el programa
de investigaciones, también está integrada exclusivamente por
representantes de las grandes empresas lácteas. De esta manera, las
multinacionales lácteas neerlandesas todavía hacen investigación conjunta,
aunque el acento se ha puesto ahora en la investigación precompetitiva.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

385

Anexo
TASA DE CAMBIO
(Florines por dólar, promedio anual)
Enero 1998

2.05

1997

1.95

1996

1.69

1995

1.60

1994

1.82

1993

1.86

1992

1.76

1991

2.31

1990

2.32

1989

2.33

Fuente: Estadísticas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos

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