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        <dcterms:issued>1995</dcterms:issued>
        <dc:language>es</dc:language>
        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/2281</bibo:handle>
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Apertura económica y 
(des) encadenamientos 
productivos
Reflexiones sobre el complejo 
lácteo en América Latina
Martine Dirven 
Compiladora
N A C I O N E S  U N I D A S

Libros de la CEPAL
Apertura económica y
(des)encadenamientos
productivos
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 
Santiago de Chile, julio de 2001

Libros de la CEPAL
La coordinación del presente libro estuvo a cargo de Martine Dirven, de la División de 
Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, Santiago de Chile. La investigación 
de base contó con el apoyo financiero fundam ental del Gobierno de los Países Bajos 
(proyecto H O L/97/S75 Una estrategia de desarrollo a partir de complejos 
productivos (clusters) basados en recursos naturales: consecuencias en térm inos de 
crecimiento, distribución y medio ambiente) para los estudios de caso de Chile, 
Colombia, U ruguay y los Países Bajos y, en el caso específico de Colombia, también se 
contó con aportes de Colciencias. En este libro se publica además, con su anuencia, el 
estudio realizado por el Ministerio de Economía de la  República Argentina. Se 
agradecen aquí estos generosos aportes, sin los cuales la publicación del libro, los 
análisis y el seminario celebrado previamente, así como las conclusiones alcanzadas 
una vez recopilado todo el material, no habrían sido posibles. Expresamos también 
nuestro reconocimiento muy especial a  Joseph Ramos, gestor de la  idea de estudiar los 
complejos productivos que se form an en torno a  los lácteos, a  Jorge Katz, Director de 
la  División, que incentivó la  publicación de los estudios de caso y artículos afines en 
form a de libro, a  Rudolf Buitelaar y Jorge Katz, por sus valiosos comentarios, a  Rafael 
Hernández, por su edición, y a  las varias secretarias que, a  lo largo de sus distintas 
etapas, contribuyeron a  la  presentación actual de la  obra. Los autores, por supuesto, 
merecen una mención especial, por la calidad de su trabajo y su desinteresada 
colaboración con quienes actualizaron o reform ularon sus artículos, mucho después 
de term inado su vínculo contractual con el proyecto y a  solicitud de la  coordinadora, 
que pudo dedicarse a  esta tarea gracias a  la  paciencia y comprensión de Beatriz David, 
Jefa de la U nidad de Desarrollo Agrícola.
Publicación de las Naciones Unidas
LC/G.2122-P
ISBN: 92-1-321827-3
Copyright © Naciones Unidas, julio de 2001. Todos los derechos reservados 
N° de venta: S.01.II.G.23
Diseño de portada: GilabertDomeyko Ltda.
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al Secretario de 
la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, N.Y. 10017, Estados 
Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta 
obra sin autorización previa. Sólo se les solicita que mencionen la fuente e informen a las 
Naciones Unidas de tal reproducción.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 5
Índice
R esum en .......................................................................................................... ....... 11
A bstract............................................................................................................ ....... 13
In tro d u cc ió n .......................................................................................................... 15
Los a u to re s ...................................................................................................... ....... 23
Parte I
La estrategia de desarrollo en torno a los com plejos productivos
Complejos productivos en torno a los recursos naturales: ¿una
estrategia prom etedora? Joseph R am os ................................................. ....... 29
R esum en......................................................................................................... 29
1. In troducción ................................................................................. ........30
2. Teoría: ¿Por qué se form an los complejos productivos? ... ....... 33
3. ¿Cómo es y  cómo se form a un complejo productivo
m aduro en torno a un  recurso na tu ra l? ................................. ....... 38
4. Complejos productivos incipientes en América Latina..... ....... 47
5. De la evolución espontánea a las políticas de promoción.. 53
6 CEPAL
Parte II
Los lácteos como caso particular ... y  contrapunto
Complejos productivos, apertura y disolución de cadenas,
Martine D irven ..............................................................................................  61
Introducción...........................................................................................  61
I. El análisis de los complejos productivos lácteos
en la práctica.................................................................................  64
II. La importancia de los complejos productivos lácteos
en las economías nacionales...................................................... 67
1. Los encadenam ientos......................................................... 67
2. Las sinergias......................................................................... 69
III. Estado general de cada eslabón p rincipa l............................. 72
1. El dinamismo de los lácteos.............................................  72
2. La heterogeneidad de la estructura y de la organización.. 72
3. El efecto de la ubicación sobre la escala de
producción y la especialización......................................  74
4. Los costos y los precios.....................................................  75
IV. Cambios debidos a la a p e rtu ra ................................................  78
V. Estrategias de los distintos agentes......................................... 79
1. Estrategias a nivel de la producción p rim aria............. 79
2. Estrategias a nivel de la in d u stria ..................................  80
3. Estrategias de distribución y com ercialización........... 82
4. Las estrategias de los gobiernos.....................................  83
VI. Cuatro fuerzas que m arginan a las PYM E............................ 85
1. Las economías de escala y los lácteos............................ 85
2. El acceso al m ercado internacional de capitales y
su im pacto ............................................................................  91
3. La decreciente capacidad ingenieril local para el 
diseño, la producción y la adaptación de bienes de 
capital e insum os................................................................  93
4. La creciente proporción de productos lácteos
vendidos en los superm ercados...................................... 95
5. El rápido desarrollo de marcas, la diversificación de 
productos y su publicidad ...............................................  97
Conclusiones..........................................................................................  101
Anexo ................................................................................................. 105
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 7
Economías y deseconomías de tam año en la producción lechera,
Antoni o A l varez P in illa .............................................................................. ..... 111
Introducción........................................................................................... ..... 111
1. El cálculo de los costes en las explotaciones lecheras........ ..... 112
2. M étodos de cálculo del coste m e d io ............................................ 114
3. Los d a to s ........................................................................................ ..... 115
4. Análisis del coste m ed io ............................................................ ..... 116
5. Economías de tam añ o ................................................................ ..... 120
6. Estimación de las economías de tam añ o ............................... ..... 122
7. La explicación de las deseconomías de tam añ o .................. ..... 126
Conclusiones.......................................................................................... ..... 128
Tendencias m undiales de la industria lechera, Pedro T ejo .............. ..... 130
Introducción........................................................................................... ..... 130
I. Cambios de participación en la producción m undial........ ..... 131
II. Diversificación del consum o.................................................... ......133
III. Sofisticación del com ercio ...............................................................134
Conclusiones.......................................................................................... ..... 139
A nexo....................................................................................................... ..... 140
Parte III
Los estudios de caso: Chile, Colom bia, Uruguay, Argentina, 
Com arca Lagunera, México y  los Países Bajos
El complejo productivo lácteo en Chile, M artine Dirven y
Liudmila O rtega ............................................................................................ ..... 143
R esum en....................................................................................................... 143
Introducción........................................................................................... ..... 144
I. La producción prim aria en s í ................................................... ..... 145
1. Órdenes de m agnitud y ubicación geográfica.................. 145
2. Heterogeneidad (tam año y tecnología).............................. 147
3. Problem as y ventajas .............................................................. 151
4. Organización, acción colectiva y sinergias .................. ..... 155
5. Evolución del sector prim ario .............................................. 159
II. Los encadenam ientos hacia atrás de la producción
prim aria .......................................................................................... ......161
III. La producción industrial en s í ................................................. ..... 165
1. Órdenes de m ag n itu d ........................................................... ..... 165
2. Heterogeneidad (tam año y tecnología)................................. 167
3. Organización, acción colectiva y sinerg ias ..................... ..... 175
4. Evolución del sector secu n d ario ..............................................176
IV. Las relaciones entre los productores y las
ag ro indústrias.............................................................................. ......180
1. Los encadenam ientos........................................................... ......181
2. Las relaciones.......................................................................... ......183
V. Los dem ás encadenam ientos hacia atrás de las 
ag ro indústrias.............................................................................. ......186
1. Los encadenam ientos........................................................... ......186
2. Las disposiciones sanitarias y am bientales..................... ......188
VI. La distribución y sus encadenam ientos................................. ......189
VII. Otro encadenam iento hacia adelante: el su e ro .................... ......198
VIII. Eslabones hacia los lados u horizontales............................... ......199
1. La educación y la capacitación.................................................199
2. La red vial y el tran sp o rte ................................................... ......199
3. El c réd ito ................................................................................. ......200
IX. C onclusiones................................................................................ ......201
El complejo productivo lácteo en Colombia, Ruth Suárez G óm ez.. 209
Introducción........................................................................................... ......209
I. El complejo productivo lácteo en la economía nacional.... 210
1. Aporte al PIB..............................................................................210
2. El complejo productivo lácteo y el comercio 
in ternacional..............................................................................211
3. El complejo productivo lácteo y las políticas 
macroeconômicas y sectoriales..............................................214
II. Los encadenam ientos horizontales y del en to rno ............... ......220
1. Infraestructura de serv ic ios............................................. ......220
2. Estructuras organizativas................................................. ......226
3. La inseguridad, la violencia y la economía ilegal...... ......232
4. Políticas que afectan el entorno regional: los
procesos de descentralización ...............................................233
III. Los encadenam ientos verticales .............................................. ......234
1. Producción de leche.................................................................234
2. Áreas de expansión o de reserva p ro d u c tiv a .............. ......237
3. Estructura de acopio del complejo p ro d u c tiv o .................239
4. Estructura de procesam iento en el complejo 
p roductivo ............................................................................ ......240
5. Estructura de distribución y de comercialización...... ......248
6. El consumo y el precio de los lácteos ..................................249
IV. Proyecciones del complejo productivo lácteo...................... ......252
Conclusiones.......................................................................................... ......255
A nexo....................................................................................................... ......261
8 CEPAL
El complejo productivo lácteo en Uruguay, Marcel V aillan t................263
Introducción........................................................................................... ......263
I. Identificación del complejo productivo lácteo con la
m atriz de insum o-producto ............................................................266
1. Conceptos básicos y aspectos metodológicos....................266
2. Datos y resu ltados.............................................................. ......271
II. Producción y comercio: aspectos estructurales y
tendencias recientes...........................................................................282
III. La base agropecuaria.................................................................. ......285
1. Tecnología y organización de la producción............... ......285
2. Los sectores proveedores ................................................. ......295
3. Políticas públicas y organizaciones de
productores: los intereses en ju eg o ................................ ......297
IV. La industria láctea .............................................................................301
1. Tecnología y organización de la producción............... ......301
2. Las compras ......................................................................... ......302
3. Las ven tas............................................................................. ......307
V. El complejo productivo lácteo.................................................. ......309
1. La base agropecuaria del complejo lácteo.................... ......310
2. La relación entre base agropecuaria e industria
láctea ............................................................................................311
3. Los efectos hacia adelante de la industria láctea........ ......312
Argentina: informe sectorial sobre leche y productos lácteos,
Dirección Nacional de Programación Económica y  Regional.
Ministerio de Economía de la República Argentina................................... ......315
Introducción........................................................................................... ......315
1. Conformación y producción nacional.................................... ......316
2. Presencia argentina en la estructura m undial del bloque.. 319
3. Políticas públicas ......................................................................... ......322
4. Destino de los p ro d u c to s ........................................................... ......323
5. Principales insum os y bienes de cap ita l................................ ......327
6. Situación actual y perspectivas................................................ ......330
7. Composición regional del sector ............................................. ......332
La ganadería lechera en la Comarca Lagunera, México. Uso de 
recursos naturales y tecnificación, Luis Arturo García Hernández,
Estela M artínez Borrego y  Hernán Salas Q uintanal.................................346
Resumen .............................................................................................. ......346
I. Precisiones conceptuales............................................................ ......347
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 9
II. Ambiente geofísico............................................................................349
III. Referente histórico .............................................................................349
IV. Uso del agua y actividad lechera en La L aguna.................. ......351
V. Infraestructura láctea en la Comarca Lagunera................... ......355
VI. La cultura lechera como elemento de cohesión e
identidad ...........................................................................................359
VII. Escenarios para la producción lech e ra .................................. ......361
Conclusiones.......................................................................................... ......362
El sector lácteo neerlandés: nuevas realidades y cifras,
C.M. E nzin gy W.K. van D alen .................................................................. ......364
Resum en .............................................................................................. ......364
Introducción........................................................................................... ......365
I. La ganadería lechera neerlandesa: nuevos hechos y cifras... 366
1. Los costos de producción de la leche cruda ................... ......366
2. Productividad por vaca y por hectárea..................................367
3. Tamaño m ínim o del h a to ...........................................................370
4. Composición genética del hato lechero y estrategias
de m ejoramiento genético ................................................... ......371
5. Las tecnologías utilizadas en las fincas lecheras..................373
6. El mejoramiento de las p raderas..............................................374
7. Fluctuaciones anuales de la p roducción ................................375
8. El papel de la autoridad en los Países Bajos: la Ley
de Medio Ambiente y la planificación territorial.................375
II. A daptación estratégica del sector lácteo neerlandés ...................377
1. El panoram a de la industria láctea neerlandesa
en 1998 ...........................................................................................377
2. Concentración...............................................................................381
3. Especialización.............................................................................382
A nexo....................................................................................................... ......385
B ibliografía ..................................................................................................... ......387
10 CEPAL
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 11
Resumen
El libro tiene dos propósitos principales: en lo inmediato, se 
presentan en él reflexiones y análisis empíricos acerca de los complejos 
productivos que operan en torno a la producción lechera prim aria en 
diversos países; de m odo m ediato, sin embargo, y haciendo pie 
precisam ente en esos estudios empíricos, se pretende aportar algunos 
elementos al debate que tiene lugar actualm ente acerca del desarrollo 
económico de la región, el desarrollo local y rural, y los vínculos que se 
establecen o se deshacen entre distintos agentes en virtud  de los procesos 
de liberalización, apertura y globalización que se han verificado en la 
región en los últim os 15 años.
Se oponen aquí, en cierto modo, dos perspectivas, una m ás ajustada 
al ideal propuesto como m eta para el desarrollo de América Latina, a saber, 
la constitución de complejos productivos “m aduros” como camino para un 
crecimiento económico equilibrado y equitativo, y otra m enos optimista, 
que sostiene que la región parece alejarse de ese ideal.
Lo cierto es que se ha dado un proceso de formación de cadenas 
productivas, pero a la vez, en contra de lo que se esperaba, se observa la 
disolución de m uchos eslabones, en particular en lo que atañe a los agentes 
pequeños y m edianos, trátese de productores o de empresas, al tiem po que 
parecen acentuarse una serie de particularidades negativas de la región, 
como el desequilibrio en la localización geográfica de las actividades 
productivas, la concentración de la propiedad y el traspaso de ésta a 
em presas extranjeras. Esto últim o parece poner en cuestión el rum bo que
12 CEPAL
lleva el desarrollo de la región. Surge entonces una pregunta fundam ental, 
a saber, si estos cambios son inevitables o si, conservando aquellos 
elementos positivos que parecen indispensables para la com petitividad, es 
posible reorientarlos de tal m odo que la región entre en una senda de 
m ayor equidad social y  mejor distribución espacial.
Estas visiones contrastadas quedan recogidas, respectivamente, en la 
prim era y  la segunda parte del libro. En la prim era se esboza una estrategia 
de desarrollo en torno a la creación y  fomento de complejos productivos, a 
partir de la exploración, explotación, transform ación y  comercialización de 
los recursos naturales de la región. En la segunda, m ás escéptica, se postula 
que m uchos eslabones productivos, varios de ellos esenciales para un 
desarrollo endógeno, lejos de fortalecerse, están desapareciendo. Por 
último, en la tercera parte se estudian los complejos productivos lácteos de 
cinco países de la región (Argentina, Chile, Colombia, México, Uruguay), 
para term inar, a modo de contraste, con el examen de un complejo 
productivo m aduro y de larga tradición, el de los Países Bajos. En estos 
trabajos se analizan, entre otras cosas, las diversas instancias que componen 
el complejo, es decir, las unidades productivas prim arias, la industria 
elaboradora, las em presas de distribución, sus proveedores de insum os y 
m aquinaria y las instituciones financieras o de investigación, haciendo 
hincapié en los distintos tipos de agentes que intervienen, las relaciones que 
establecen entre sí, sus fuentes de información, sus m odalidades de 
aprendizaje y sus formas de asociación.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 13
Abstract
The book has tw o main aims: the im m ediate aim is to present 
reflections and empirical analyses regarding prim ary dairy production 
clusters in various countries; its other objective, however, is to draw  upon 
these empirical studies in order to add a few elements to the current debate 
concerning the economic developm ent of the region, local and rural 
developm ent, and the links between different agents that are being 
established or are breaking dow n owing to the processes of liberalization, 
opening and globalization w hich have been taking place in the region over 
the past 15 years.
The tw o views presented here are opposed to some extent. One is 
m ore fully aligned w ith the ideal proposed as an aim for Latin American 
developm ent, namely, the establishm ent of “m atu re” production clusters as 
a path for balanced and equitable economic growth; the other less 
optimistic view claims that the region seems to be m oving away from this 
ideal.
Production chains are definitely being formed, but at the same time, 
and contrary to w hat had been hoped, m any links are dissolving, 
particularly in the case of small and m edium -sized producers and 
enterprises. Moreover, this is occurring at a time w hen a series of negative 
regional characteristics appear to be w orsening, such as the imbalance in 
the geographical location of production activities, the concentration of 
ow nership and the transfer of property  to foreign companies. This appears 
to call into question the course that developm ent is taking in the region.
14 CEPAL
There then arises the fundam ental question as to w hether these changes are 
inevitable or w hether, while conserving those positive elements that seem 
essential for competitiveness, it w ould be possible to redirect them  in such 
a w ay as to p u t the region on a path  tow ards greater social equity and 
im proved geographical distribution.
These contrasting visions are presented in the first and second parts 
of the book, respectively. The first part outlines a developm ent strategy that 
calls for the creation and prom otion of production clusters based on the 
exploration, use, processing and m arketing of the region’s natural 
resources. The second part takes a more sceptical line and contends that 
m any production links, some of them  essential for endogenous 
developm ent, are disappearing rather than being strengthened. The third 
and final part of the book studies the dairy production clusters of five 
countries in the region (Argentina, Chile, Colombia, Mexico and Uruguay) 
and finishes, by w ay of a contrast, w ith an examination of a m ature 
production cluster w ith a long tradition: that of the Netherlands. The 
analysis covers, inter alia, the various com ponents of the cluster, namely, 
prim ary production units, the processing industry, distribution companies, 
their sources of inputs and machinery, and the financial or research 
institutions concerned. The discussion focuses on the different types of 
agents involved, the relations they establish w ith each other, their sources 
of information, their training m ethods and their forms of association.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 15
Introducción
El libro pretende ser una suerte de contrapunto entre una idea 
atractiva y una realidad que no parece ir en la dirección deseada. En efecto, 
para una región como la latinoamericana, bastante rica en recursos 
naturales, la idea de basar su estrategia de desarrollo en el fomento de los 
complejos productivos que operan en torno a los recursos naturales parece 
sensata y atractiva. La observación m uestra, sin embargo, que si bien varios 
sectores basados en los recursos naturales tuvieron una gran expansión en 
los años noventa, su crecimiento no ha redundado necesariamente en la 
profundización del tejido productivo.
En efecto, según se desprende de los estudios de caso contenidos en 
este libro, sobre los complejos productivos (o clusters) que operan en torno a 
la producción de leche, su industrialización y comercialización, han  surgido 
nuevos eslabonam ientos gracias a la m odernización tecnológica y 
productiva, así como a los cambios introducidos en la organización del 
complejo y en las relaciones de los agentes entre sí. No obstante, tam bién 
dejan ver que están desapareciendo rápidam ente otros eslabones, varios de 
ellos esenciales para un  desarrollo endógeno. Esto últim o tiene que ver en 
gran parte con el hecho de que la investigación y el desarrollo de nuevas 
tecnologías están orientados fundam entalm ente a concebir procesos de 
producción y de comercialización que no necesariamente son apropiados 
para las em presas pequeñas e incluso m edianas, con lo cual éstas, 
independientem ente de sus consabidas restricciones de capital y crédito, 
tienen grandes dificultades para m odernizar sus instalaciones productivas.
16 CEPAL
Estos desm antelam ientos suscitan reflexiones que van m ucho más 
allá de la industria láctea y obligan a preguntarse m uy seriamente acerca 
del rum bo de desarrollo de la región, es decir, si se están acentuando o no 
los desequilibrios de la localización geográfica de las actividades 
productivas, si su propiedad está en un proceso de concentración aún más 
intenso que el que ya caracterizaba a la región, y si la propiedad se está 
transfiriendo o no en gran parte a em presas extranjeras. Una cuestión 
fundam ental es si todos estos cambios son inevitables —posiblemente 
indispensables para la com petitividad— en los procesos de liberalización 
de los mercados, apertura y globalización de los últimos 15 años, o si es 
posible, replanteando algunas prem isas y adoptando ciertas políticas 
adecuadas, reorientar el desarrollo hacia una senda más equitativa y de 
mejor distribución espacial.
El térm ino “cluster” (complejo productivo) no tiene todavía una 
acepción bien definida entre los que lo utilizan. La palabra se popularizó 
con el libro de Porter (1991). En su análisis, Porter observó que las 
actividades en las cuales los Estados Unidos m uestran fortalezas, por 
ejemplo, los servicios financieros, están geográficamente agrupadas en 
núcleos bien definidos y rodeadas de otras actividades que son 
indispensables para su buen funcionamiento, con las cuales suelen tener 
relaciones de coordinación bastante duraderas que envuelven al mismo 
tiem po el traspaso de información. Esta cercanía y la frecuencia de las 
relaciones crean sinergias que en otras circunstancias no existirían, con lo 
cual la com petitividad de una em presa específica es potenciada por la 
com petitividad conjunta del grupo de em presas y actividades que forman 
el cluster al cual pertenece. La m ayor com petitividad del complejo 
productivo deriva entonces de las externalidades, de las economías de 
aglomeración, de los derram es (spillovers) tecnológicos y de las 
innovaciones que surgen de la interacción entre las empresas, las 
actividades y los agentes (económicos, académicos, públicos y otros) que 
forman el complejo productivo.
Schmitz, otro autor al que suele citarse en lo referente a complejos 
productivos, los define como: “grupo de pequeños productores que hacen 
lo mismo o algo parecido estando cerca unos de otros” (1998, p. 4).
En este libro nos hem os inclinado más hacia la definición de Porter, 
entendiendo por cluster a em presas de un mismo rubro (no necesariamente 
próxim as desde un punto  de vista geográfico), con todo el abanico de 
relaciones insum o-producto a nivel de bienes y de servicios, incorporando 
tam bién en el concepto a las instituciones privadas y públicas (científicas, 
técnicas, educacionales, financieras, legales, norm ativas y otras) que 
intervienen en la producción prim aria de un bien dado (leche en este caso) 
y en su transform ación y distribución, con el centro de la atención puesto en
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 17
los tipos de agentes que intervienen, su localización geográfica, sus 
relaciones, sus fuentes de información, sus procesos de aprendizaje, sus 
asociaciones formales o informales y sus acciones conjuntas.
El análisis del concepto de complejo productivo, tal como se entiende 
aquí, lleva al estudio de los com portam ientos mesoeconómicos y 
microeconómicos, estudio que trasciende lo que norm alm ente cubren los 
m étodos tradicionales de análisis de corte sectorial y perm ite recuperar el 
im portante papel que desem peñan las instituciones, los hábitos y las 
costum bres de una sociedad dada, aspectos de orden sociológico que los 
m odelos “economicistas” y de m ero m ercado pierden de vista. Tal como 
veremos a lo largo de este libro, estos elementos adicionales explican una 
parte no m enor de los observado y, por lo tanto, no se los puede dejar de 
lado si pretendem os com prender cabalmente lo que está ocurriendo.
El libro está dividido en tres partes. La prim era delinea una 
estrategia —atractiva— de desarrollo en torno al fomento de los complejos 
productivos que surgen de la exploración, explotación, transform ación y 
comercialización de los recursos naturales de la región. La segunda parte es 
como un contrapunto de la prim era, ya que, tom ando en consideración el 
potencial de desarrollo de la producción de lácteos de la región en el 
escenario m undial, llega a la conclusión de que m uchos eslabones, en vez 
de fortalecerse, están desapareciendo, fenómeno que afecta especialmente a 
los pequeños y m edianos productores, entre ellos los pequeños productores 
de leche, a pesar de que posiblem ente no hay economías de escala en la 
producción prim aria. La tercera parte está dedicada al estudio de los 
complejos productivos lácteos en cinco países de la región y los Países 
Bajos.
El libro em pieza entonces con el artículo de Ramos: “Complejos 
productivos en torno a los recursos naturales ¿una estrategia 
prom etedora?”. En él, Ramos explica que hasta ahora ni las políticas de 
sustitución de importaciones, ni la posterior inspiración en los países 
recientemente industrializados de Asia (los PRI, m ás bien pobres en 
recursos naturales), habían puesto en el centro de sus preocupaciones un 
posible desarrollo en torno a estas riquezas. Las políticas de liberalización 
de los m ercados han propiciado un m ayor aprovecham iento de las ventajas 
com parativas de la región. En efecto, a partir de los años ochenta se puede 
observar una m ayor expansión relativa de las actividades productivas con 
uso intensivo de recursos naturales (mineros, agropecuarios, silvícolas, 
pesqueros). Sin embargo, esta expansión ha tendido a limitarse en las fases 
iniciales del procesamiento. Por lo tanto, Ramos postula que para 
robustecer el desarrollo, sin contradecir las tendencias naturales del 
m ercado, se requiere una estrategia que potencie el encadenam iento hacia 
atrás con actividades proveedoras de insumos, equipos, ingeniería y
18 CEPAL
servicios, así como el encadenam iento hacia adelante con actividades 
procesadoras, usuarias y comercializadoras de los recursos naturales. Como 
inspiración se m ira esta vez hacia los países desarrollados, en particular los 
de tam año m ediano a pequeño, que basaron su desarrollo en la explotación 
de los recursos naturales y, al m ismo tiempo, en la construcción de toda 
una malla de conocimientos, servicios, tecnología, m aquinaria, utilización 
de subproductos e invención de nuevos productos en torno a sus recursos 
naturales. En el caso de los lácteos, los Países Bajos fueron escogidos como 
país de referencia.
El artículo de Dirven forma el contrapunto del artículo de Ramos. En 
él afirma que hay fuerzas, no eficientes desde el punto  de vista económico, 
que se exacerbaron con la apertura, que tienden a elim inar a los agentes 
económicos m ás pequeños y, además, provocan la disolución de algunos 
eslabones existentes. El artículo es intencionalm ente provocativo y pretende 
ser —junto con el de Ramos— la m édula de la reflexión a que se quiere 
llevar al lector. Según Dirven, la disolución de las cadenas y el traslado del 
óptimo productivo o distributivo hacia escalas m ayores están relacionados 
con la diferencia entre el costo del capital en el m ercado nacional y en el 
internacional; la disminución, a causa de la apertura, de la dem anda de 
investigación y de la fabricación nacional de bienes de capital y de insumos; 
la expansión de las ventas a través de grandes cadenas de superm ercados, y 
el papel cada vez m ás im portante de las marcas y de la diversificación de 
los productos, acom pañado esto últim o de cam pañas publicitarias. El 
resultado es la concentración de la actividad económica, la utilización de 
tecnologías no necesariamente apropiadas a la abundancia y al costo de los 
factores nacionales, y un costo para la economía y la sociedad aún 
insuficientemente aquilatado, esto es, un resultado m uy contrario a la idea 
atractiva de la estrategia propuesta en el artículo de Ramos.
El artículo de Álvarez tam bién es provocativo a su manera. En efecto, 
la existencia de economías de escala generalm ente se tom a como un dato en 
la producción prim aria de leche. El análisis de Álvarez, sin embargo, va en 
contra de m ucho de lo que se ha escrito al respecto y tam bién en contra de 
la tendencia que se observa actualmente hacia la creación de fincas lecheras 
cada vez m ás grandes, enormes incluso, como algunas que hay en los 
Estados Unidos y en América Latina. Basándose en un análisis detallado de 
las lecherías de la región de Asturias, España, el autor llega a la conclusión 
de que no existen economías de escala en la producción lechera y que 
varios estudios que creen haber dem ostrado lo contrario lo han hecho 
siguiendo una m etodología equivocada (basándose en prom edios por 
estrato y no en las explotaciones más eficientes de cada estrato). La 
im portancia del artículo reside en el hecho de que m uchos pequeños 
productores de leche están siendo eliminados rápidam ente de la red de
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 19
proveedores de las industrias, sin que hasta ahora se haya dejado oír una 
opinión m uy asentada de las m ismas industrias, de las autoridades 
públicas y de los centros de investigación agropecuarios o académicos 
sobre las condiciones de viabilidad de los pequeños productores, ni sobre 
cuál sería el tam año mínimo eficiente según las distintas alternativas 
tecnológicas. Por lo tanto, no pueden adoptar una decisión con respecto a 
un problem a de sum a im portancia, visto el núm ero de pequeños 
productores involucrados, las altas barreras para la salida de la producción 
lechera y la falta de alternativas rentables.
Tejo analiza las grandes tendencias de la producción, el comercio y el 
precio de los productos lácteos a nivel m undial, y el modo en que este 
últim o afecta a los países im portadores y exportadores de leche de América 
Latina. También analiza la m anera en que los países de la región se insertan 
en el m ercado m undial de productos lácteos, para concluir que la 
producción regional ha crecido m ás que la del resto del m undo en la últim a 
década, con expectativas de persistir en esa tendencia en el m ediano a largo 
plazo.
En la tercera parte del libro, los estudios de caso de Chile, Colombia, 
los Países Bajos y Uruguay, com plem entados por los estudios sobre 
A rgentina y México, se hicieron en el marco de una investigación más 
am plia sobre las potencialidades de desarrollo en torno a los recursos 
naturales de la región,1 cuya fundam entación está en el artículo de Ramos. 
La comparación de los estudios de caso de los países de la región entre sí y 
de éstos con la situación y evolución en un país con un complejo productivo 
“m ad u ro ” como los Países Bajos es extrem adam ente fructífera, pues 
perm ite m atizar conclusiones, entender mejor las relaciones de causa y 
efecto y poner en perspectiva m uchas de las supuestas verdades aceptadas 
por los agentes de cada complejo productivo.
En los estudios de caso se siguieron básicamente dos m étodos 
distintos. En el estudio sobre U ruguay (Vaillant) se hicieron iteraciones 
sobre la base de una m atriz de insum o-producto desagregada a nivel 
sectorial, para formar bloques en los cuales el sector prim ario y el sector 
industrial representan un insum o o un  dem andante principal. Este ejercicio 
se com plem enta con un estudio sectorial sobre la industria láctea de corte 
bastante tradicional. Esta m etodología perm itió calcular la im portancia en 
la economía general del subsector lácteos sin encadenam ientos y con 
encadenam ientos (definidos por los bloques antes mencionados),
1 El proyecto, Una estrategia de desarrollo a partir de complejos productivos (clusters) 
basados en recursos naturales: consecuencias en términos de crecimiento, distribución y 
medio ambiente (proyecto HOL/97/S75), llevado a cabo por la CEPAL y cofinanciado por 
el Gobierno de los Países Bajos. Además de los lácteos, el proyecto abarcó a los complejos 
productivos formados en torno al petróleo y al ecoturismo.
20 CEPAL
dem ostrando que con los encadenam ientos el subsector llega a representar 
un factor m uy im portante en la economía uruguaya.
El segundo método, m ás cualitativo, basado en gran m edida en 
entrevistas orientadas a entender las relaciones de insum o-producto de 
cada eslabón, los agentes y sus problem as o ventajas y perspectivas, fue el 
que se utilizó en el estudio sobre Chile (Dirven y Ortega) y sobre Colombia 
(Suárez). Las entrevistas tienen la ventaja de sacar a la luz una serie de 
elementos m uy im portantes en el funcionam iento del complejo productivo, 
que probablem ente no se habrían encontrado con otro método. En general, 
se reunió información m uy am plia y m uy rica. Las desventajas fueron, por 
una parte, que con cada entrevista se abría todo un  nuevo m undo y, por 
otra, que los entrevistados, por una u otra razón, no se refirieron a una serie 
de eslabones, insum os y productos cruciales, los cuales, por ende, no 
recibieron la atención debida en los estudios de caso.
Un tercer m étodo fue el aplicado por el M inisterio de Economía de 
Argentina. Este constituye de hecho una mezcla —m uy acertada a nuestro 
juicio— de los dos anteriores. Se utilizó la m atriz de insum o-producto 
regional y se form aron bloques de com pra y venta principal, similares a los 
construidos en el caso de Uruguay. Este análisis se complementó con 
entrevistas a los agentes m ás im portantes de cada bloque, con el fin de 
enriquecer la tram a de insum o-producto y entender su funcionam iento en 
la práctica, sus problem as y las expectativas de los agentes.2
El artículo de García, M artínez y Salas se circunscribe a la Comarca 
Lagunera de México. Si bien las ventajas com parativas de la región estaban 
sobrentendidas en el artículo de Ramos, en esta comarca no hay, a prim era 
vista, m uchas ventajas en cuanto a recursos naturales para la ganadería 
lechera, pese a lo cual encierra el complejo productivo en torno a los lácteos 
m ás desarrollado de México. Los autores analizan por qué y cómo se ha 
desarrollado la ganadería lechera allí, cómo se ha llegado a sobreexplotar el 
agua, y cómo han cambiado las circunstancias últim am ente al eliminarse 
los subsidios al agua y a la energía eléctrica, y se preguntan si las ventajas 
—competitivas esta vez— son lo suficientemente fuertes para hacer frente a 
estos desafíos.
El estudio sobre los Países Bajos (Enzing y van Dalen) se basó 
totalm ente en información secundaria y respondió a preguntas específicas 
hechas por la CEPAL para com plem entar y actualizar un estudio anterior,3
2 El fin de este estudio sobre el subsector lácteo, y de varios otros llevados a cabo por el 
mismo ministerio, era el de planear las actividades, esencialmente inversiones en 
infraestructura, de los gobiernos regionales argentinos.
3 Jacobs, Boekholt y Zegveld, De economische kracht van Nederland; Een toepassing van 
Porters benadering van de concurrentiekracht van landen (La fuerza económica de los Países 
Bajos: aplicación de la metodología de Porter en cuanto a la ventaja competitiva de
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 21
realizado según la m etodología de Porter, que abarcaba el sector lácteo (y 
otros sectores) de ese país hasta 1990.
En suma, el libro pretende añadir elementos, intencionalmente 
provocativos en algunos casos, al debate sobre el desarrollo económico, el 
desarrollo local y rural, y los vínculos que se establecen o se destruyen 
entre distintos tipos de agentes a causa de los procesos de liberalización de 
los mercados, de apertura y de globalización que han tenido lugar en la 
región desde hace aproxim adam ente 15 años. En efecto, el análisis empírico 
de los complejos productivos lácteos —en particular su evolución 
reciente— lleva a la conclusión de que éstos se están alejando más bien del 
objetivo de complejo productivo “m ad u ro ” propuesto como fin últim o de 
una estrategia de desarrollo que parece atractiva para América Latina. Si lo 
que se pretende efectivamente es crear complejos productivos que se 
asemejan al complejo productivo “m ad u ro ” típico, será imprescindible 
entonces adoptar una serie de políticas para reorientar las tendencias 
actuales.
las naciones), Apeldoorn, Países Bajos, Nederlandse Organisatie voor Toegepast 
Natuurwetenschappelijk Onderzoek (TNO) (Organización Neerlandesa de Investigación 
Científica Aplicada), 1990.

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 23
Los autores
Antonio ÁLVAREZ PINILLA: Licenciado en Ciencias Económicas, 
M adrid, con M aestría en Economía Agrícola de la U niversidad de 
Wisconsin, M adison, y Doctorado en Ciencias Económicas de la 
U niversidad de Oviedo. Desde 1979 se desem peñó como investigador y 
docente en la U niversidad de W isconsin y, después, en la Unidad de 
Econometría e Informática del Centro de Experimentación Agraria de la 
Universidad de Oviedo. También fue Research Fellow del Instituto 
Nacional de Ciencias Animales de Dinamarca. Desde 1988 ha publicado 
una decena de artículos sobre eficiencia en el sector lechero y participado 
en num erosas reuniones de expertos sobre la materia. Actualm ente trabaja 
en el D epartam ento de Economía de la Universidad de Oviedo, España. 
e-mail: aalvarez@econo.uniovi.es
M artine DIRVEN EISENBERG: Licenciada en Ciencias Económicas 
Aplicadas, Amberes, con Maestría en Planificación y Desarrollo Económico 
del Colegio para los Países en Vías de Desarrollo, Amberes. En 1977 recibió el 
premio del Ministro de Relaciones Exteriores de Bélgica por su estudio sobre 
el M ercado Común Centroamericano. Trabaja desde 1988 en la Unidad de 
Desarrollo Agrícola de la CEPAL, en Santiago de Chile, con énfasis en lo 
social y lo agroindustrial. Anteriormente se desempeñó en el área de 
planificación del Departamento de Cooperación Técnica para el Desarrollo de 
las Naciones Unidas (DTCD), realizó estudios de factibilidad en la 
Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI)
24 CEPAL
y de administración de proyectos en el Programa de las Naciones Unidas 
para el Desarrollo (PNUD). e-mail: mdirven@eclac.cl
Christien M argaretha ENZING: Doctor en Ciencias Químicas y 
Sociales de la Universidad de Groningen. Se desempeña como consultora de 
la Organización Neerlandesa de Investigación Científica Aplicada del Centro 
de Estudios de Tecnología y Gestión (TNO-STB), Apeldoorn, que tiene un 
enfoque multidisciplinario. e-mail: enzing@stb.nto.nl
Luis A rturo GARCÍA HERNÁNDEZ: Licenciado en Medicina 
Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónom a de México 
(UNAM), Maestría en Economía del Desarrollo Rural de la Universidad 
Autónom a Chapingo y Doctor en Economía en la UNAM. Es miembro del 
Sistema Nacional de Investigadores. Ha sido investigador invitado en la 
Universidad de Cornell, Estado de Nueva York. Actualmente se desempeña 
como docente e investigador en el área de Ecodesarrollo de la Producción 
Animal en el Departamento de Producción Agrícola y Animal de la 
Universidad Autónom a Metropolitana, Unidad Xochimilco. 
e-mail: ghla6963@cueyatl.uam.mx y lugarcia@avantel.net
Estela MARTÍNEZ BORREGO: Licenciada en Sociología, México, con 
M aestría en Socioeconomía del Desarrollo y Doctorado en Ciencias Sociales 
de la Universidad de París I (Panthéon Sorbonne). Desde 1998 se 
desem peña como investigadora en el Instituto de Investigaciones Sociales 
de la UNAM, y desde 1996 como C oordinadora Académica de la M aestría 
en Estudios Regionales en el Instituto de Investigaciones Dr. Mora, México. 
En 1993 fue Visiting Fellow de la U niversidad de Cornell, N ueva York. 
Recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en 
Investigación en Ciencias Sociales por la UNAM en 1994. Es miembro 
desde 1991 del Sistema Nacional de Investigadores. Ha publicado libros y 
artículos acerca de los movimientos campesinos, las relaciones sociedad- 
naturaleza y el sistema de producción lechera en el México rural. 
e-mail: mborrego@ servidor.unam.mx
Liudmila ORTEGA PONCE, de nacionalidad salvadoreña, es 
Ingeniera A grónom a y Doctora en Economía, ambos grados obtenidos en la 
Universidad de Moscú. Trabajó durante varios años como encargada 
técnica de una granja lechera en Cuba y ha sido consultora de la CEPAL y 
de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la 
Alimentación (FAO) desde 1992 en Chile, El Salvador y H onduras en 
m aterias relacionadas con agroindustrias, vínculos rural-urbanos y 
capacitación técnico-agrícola. Actualm ente es funcionaria de la CEPAL en 
México. También dio cursos de adm inistración a pequeños productores 
agrícolas chilenos. e-mail: lortega@un.org.mx
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 25
Hernán SALAS QUINTANAL: Licenciado en Antropología Social de 
la U niversidad de Chile, con M aestría en Ciencias Sociales de la Facultad 
Latinoamericana de Ciencias Sociales, México, y candidato a Doctor en 
A ntropología en la UNAM. Actualm ente se desem peña en un grupo de 
investigación en el área de sociología rural del Instituto de Investigaciones 
Sociales de la UNAM. Ha publicado artículos y libros colectivos acerca de 
la m odernización y globalización de la agricultura en la sociedad rural de 
Chile y México, y sobre los productores de leche y el sistem a lechero 
mexicano. e-mail: hernansalas@ usa.net
Ruth SUÁREZ: Economista de la U niversidad Nacional de Colombia 
e investigadora del Centro de Estudios Ganaderos y Agrícolas (CEGA). Ha 
realizado estudios sobre patrones de cambio en zonas de pequeños 
productores para el Centro Internacional de Investigaciones para el 
Desarrollo (CIID), sobre el m ercado de tierras y microempresas para la 
FAO y sobre aspectos institucionales del sector agropecuario y rural. El 
CEGA investiga cuestiones relacionadas con el agro desde hace m ás de 15 
años con un equipo de aproxim adam ente 20 profesionales de planta. 
e-mail: rsuarez@serverex.cega.org.co
Joseph RAMOS QUIÑONES: Ingeniero Eléctrico y PhD en Economía 
de la Universidad de Columbia (Nueva York). Tiene 30 años de trabajo en 
América Latina como investigador, analista y asesor de gobiernos de la 
región en m aterias de desarrollo económico, empleo y política 
macroeconómica. Fue funcionario de la CEPAL y director de su División de 
Desarrollo Productivo y Empresarial entre 1993 y 1998. Actualm ente es 
profesor titu lar en el Departam ento de Economía de la U niversidad de 
Chile. Ha publicado varios artículos y libros sobre desarrollo económico, 
política macroeconómica y empleo. e-mail: jramos@decon.facea.uchile.cl
Pedro TEJO: Licenciado en Economía de la Universidad de Chile, con 
estudios de posgrado en Economía en el program a conjunto ILADES- 
Universidad de Georgetown. Trabaja desde 1983 en la Unidad de Desarrollo 
Agrícola de la CEPAL en m aterias relativas al análisis y a la formulación de 
propuestas de política para la agricultura y el comercio. Antes había 
trabajado sobre las mismas m aterias como consultor de la FAO. Ha 
publicado artículos acerca del com portam iento de los mercados agrícolas 
internacionales y sobre los desafíos tecnológicos de la agricultura. Se ha 
desem peñado como docente en universidades chilenas en m aterias de 
política macroeconómica. e-mail: ptejo@eclac.cl
Marcel VAILLANT ALCALDE: Ingeniero Agrónom o con M aestría 
en Economía en el Centro de Investigaciones y Docencia Económicas 
(CIDE), México, y en la U niversidad Pom peu Fabra. Candidato a doctor de 
la Universidad de Amberes. Se desem peña actualmente como profesor de
26 CEPAL
Comercio Internacional en la U niversidad de la República, U ruguay, y es 
miem bro de la Comisión de Relacionamiento con el Sector Productivo. 
Tiene una am plia trayectoria como investigador en lo relativo a comercio 
internacional y agroindustrias, en especial la láctea. 
e-mail: marcel@ decon.edu.uy
W ieger VAN DALEN: Ingeniero que ha participado en varios 
estudios del Centro de Estudios de Tecnología y Gestión (STB) de los Países 
Bajos.
M inisterio de Economía de la República Argentina, Dirección 
Nacional de Programación Económica y Regional, contacto: Edgardo 
Lifschitz. e-mail: elifsc@mecon.gov.ar
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 27
Parte I
La estrategia de desarrollo en torno a los 
complejos productivos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 29
Complejos productivos en torno a los 
recursos naturales: 
¿una estrategia prometedora?1
Joseph Ramos
Agosto de 1999
Resumen
La tesis de este artículo es que el desarrollo acelerado de América 
Latina y el Caribe, una región rica en recursos naturales, dependerá de la 
rapidez con que aprenda a industrializar y a procesar sus recursos 
naturales, así como a desarrollar las actividades proveedoras de insumos, 
servicios de ingeniería y equipos para ellos. Será, pues, un desarrollo 
basado no tanto en la extracción de recursos naturales, como ahora, sino a 
partir de los recursos naturales y las actividades que naturalm ente tienden 
a formarse y aglutinarse en tomo a ellos (los complejos productivos o 
clusters). Diferirá, por tanto, de la experiencia de los países asiáticos de 
industrialización reciente escasos en recursos naturales. M ás bien se 
asemejará al de los países actualmente desarrollados con abundante 
dotación de recursos naturales, como los nórdicos, Canadá, A ustralia y 
N ueva Zelandia.
Versión resumida del artículo: Una estrategia de desarrollo a partir de complejos 
productivos en torno a los recursos naturales”, Revista de la CEPAL N  66, diciembre 1998, 
que contenía también una sección sobre la minería y otra sobre la siderurgía.
30 CEPAL
1. Introducción
Desde hace 15 años América Latina ha estado experim entando un 
viraje estratégico sin precedente desde los años treinta. La región ha dejado 
de lado la estrategia de desarrollo orientada hacia adentro, con un  mercado 
interno fuertem ente intervenido y  un Estado protagónico, y  ha asum ido 
una estrategia de desarrollo orientada hacia los m ercados externos, donde 
la asignación de recursos es determ inada básicam ente por el m ercado y  
donde el agente principal del desarrollo es la em presa privada.
H oy el consenso es amplio en que al menos desde m ediados de los 
años setenta la estrategia de industrialización basada en la sustitución de 
im portaciones estaba teniendo rendim ientos fuertem ente decrecientes y 
que el hiperactivism o del Estado había sobrepasado los límites de su 
capacidad de acción eficaz. Sin embargo, tam bién está claro que hasta la 
fecha la región ha visto la prom esa, mas no la realidad, de los resultados 
que se esperaban del actual viraje estratégico. En efecto, si bien se ha 
logrado contener la inflación, el ritmo de expansión económico acusa un 
mediocre 3.3% anual: por cierto, superior al de los años ochenta, pero m uy 
inferior al 7.5% de los tigres asiáticos, y en particular, m ucho m enos del 
5.5% logrado entre 1950-1980, cuando prevaleció la estrategia de sustitución 
de importaciones.
Sin duda, parte de la explicación de este resultado mediocre se debe 
a que los desequilibrios macroeconómicos fueron masivos; a que el diseño e 
implementación de la política macroeconómica fue a m enudo deficiente, y 
ciertamente a que reformas estructurales de tal envergadura requieren de 
tiempo, tal vez m ucho tiem po, para dar su fruto. Surge, pues, la 
interrogante: ¿basta con tener una economía abierta y desregulada y dejarla 
en piloto automático para crecer a las tasas aceleradas deseadas o se 
necesita modificar la estrategia para profundizar la inserción internacional 
de la región? M ás concretamente, ¿de dónde vendrán los próximos 
im pulsos a las exportaciones y, en especial, cómo profundizar sus vínculos 
al resto de la economía, para que el crecimiento económico alcance en la 
región tasas aceleradas superiores a las históricas y parecidas a las de los 
países de industrialización reciente en el sudeste asiático?
La tesis de este trabajo es que el desarrollo acelerado de América 
Latina y el Caribe, una región rica en recursos naturales, dependerá de la 
rapidez con que aprenda a industrializar y a procesar sus recursos 
naturales, así como a desarrollar las actividades proveedoras de insum os y 
equipos para ellos. Será, pues, un desarrollo no tanto basado en la 
extracción de recursos naturales, como ahora, sino a partir de los recursos 
naturales y las actividades que naturalm ente tienden a formarse y 
aglutinarse en torno a ellos (los complejos productivos o clusters). Diferirá,
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 31
por lo tanto, de la experiencia de los países asiáticos de industrialización 
reciente, escasos de recursos naturales. Más bien se asemejará al de los 
países actualmente desarrollados, tam bién ricos en recursos naturales, 
como los nórdicos, Canadá, A ustralia y  N ueva Zelandia.
Esta tesis contradice los argum entos no sólo de los m uchos que han 
llegado a hablar de los recursos naturales como causantes del mal 
holandés (un fenómeno de corto plazo asociado al auge súbito de 
cualquier exportación), sino de los más pesim istas que hablan incluso de la 
maldición de los recursos naturales (por ejemplo, Auty, 1994). M ucha de 
esta literatura señala que en la práctica, y  por paradójico que parezca, los 
países ricos en recursos naturales han tendido a tener un crecimiento 
inferior al de los países escasos en recursos naturales. De hecho, Sachs ha 
estim ado este efecto en un 1/2% anual menos de crecimiento per cápita por 
cada 10 puntos de participación de las exportaciones de productos 
prim arios en el PIB (Banco Asiático de Desarrollo, 1997). No obstante, él 
reconoce que esta es una relación empírica, m ás que analítica. No es 
inevitable, sino que sim plem ente ha resultado así. Al parecer m uchos de los 
países ricos en recursos naturales han tendido a m algastar las rentas 
derivadas de los recursos naturales en las épocas de vacas gordas, en lugar 
de invertirlas en mejoras de productividad, diversificación y ampliación de 
la base productiva que les perm itirían crecer aun en períodos de vacas 
flacas. Tal incapacidad de convertir rentas puras en rentas derivadas de 
avances de la productividad está en la raíz de estos m agros resultados. Pero 
ellos no son inevitables. De hecho, hay países actualmente desarrollados y 
ricos en recursos naturales que han podido transform ar exitosamente las 
rentas derivadas de sus recursos naturales en rentas em anadas de una 
m ayor productiv idad (por ejemplo, m ás del 60% de las exportaciones 
noruegas, australianas y neozelandesas son aún productos primarios). Así 
que el buen o mal desem peño de los países ricos en recursos naturales 
depende de la idoneidad de su política de desarrollo y no del hecho mismo 
de tener recursos naturales.
Finalmente, ha de indicarse que son m uchos los países que están 
tom ando el camino de Japón, la República de Corea y la provincia de 
Taiwán, es decir, exportar m anufacturas, com enzando por las más 
intensivas en m ano de obra para llegar posteriorm ente a m anufacturas con 
m ayor valor agregado. Mas estos países, por su escasez de recursos 
naturales, no tuvieron la alternativa de fom entar los complejos productivos 
en torno a ellos. Y China y la India, por la m isma razón, no tendrán otra 
opción que seguir el camino de las m anufacturas livianas. De ahí que haya 
razón para creer que puede producirse una saturación de m anufacturas que 
no hacen uso intensivo de recursos naturales —sobre todo de aquellas con 
poca complejidad tecnológica— como en cierto sentido ya está sucediendo
32 CEPAL
con la producción autom otriz y electrónica en el sudeste de Asia. En 
cambio, el campo de las m anufacturas y servicios tanto aguas arriba como 
aguas abajo en torno a los recursos naturales no está siendo aprovechado en 
forma significativa por ningún conjunto im portante de países en desarrollo. 
Esta es una razón adicional para creer que una estrategia que potencie los 
complejos productivos en tomo a esos recursos puede ser m uy valiosa para 
los países de América Latina y el Caribe bien dotados de recursos naturales.
Los recursos naturales no son pues un castigo de Dios, pero tam poco 
aseguran por sí solos el desarrollo. Lo que hacen es ofrecer una 
oportunidad que conviene aprovechar.2 De hecho, esto no es una 
aseveración voluntarista o sólo teórica. H ay visos de que ya se está dando 
tal tendencia. En efecto, al m enos desde que a m ediados de los años 
ochenta se produjo el viraje estratégico en la región hacia un desarrollo más 
volcado a los m ercados internacionales, hubo una m ayor expansión relativa 
de las actividades productivas con uso intensivo de recursos naturales —en 
especial las mineras, agrícolas, forestales y pesqueras— a expensas de una 
retracción relativa de la producción m anufacturera. A la vez, dentro de la 
actividad m anufacturera, las ramas que hacen más uso de recursos 
naturales son las que m uestran un m ayor crecimiento (en especial, las 
commodities industriales como papel y celulosa, productos petroquímicos, 
hierro y acero, alum inio y m etales no ferrosos). Como resultado, la 
producción con uso intensivo de recursos naturales subió de 60 a 65% de la 
producción de bienes transables entre 1980 y 1997.
Esta reestructuración refleja un regreso al aprovecham iento de la 
ventaja com parativa natural de una región abundante en recursos 
naturales. Como resultado, las actividades productivas con uso intensivo 
de tales recursos m uestran no sólo sólidos aum entos de la producción sino 
im presionantes mejoras de la productividad. En efecto, desde fines de los 
años setenta, y con m ás vigor aún desde m ediados de los años ochenta, 
aparece una nueva generación de plantas fabriles en estas actividades, con 
alto grado de m odernización, m ayor coeficiente de capital y vigorosa 
actualización tecnológica. Estas plantas fabriles tienen procesos de 
producción continuos, cuyo ritm o es regulado por los equipos; por 
consiguiente, sus niveles de productividad (tanto del trabajo como total de 
factores) distan m ucho m enos de la frontera tecnológica.
Si bien la abundancia relativa de recursos naturales de la región, así 
como la m ayor disponibilidad y calidad de ellos, ha im pulsado las 
actividades que hacen uso intensivo de tales recursos, la expansión ha
2 Aparte de los anteriormente mencionados artículos sobre la maldición de los recursos 
naturales, hay una extensa literatura sobre la relación entre recursos naturales y desarrollo 
económico. Véanse, por ejemplo, Baldwin (1963), Roemer (1979), Barham, Bunker y 
OHeara (1994), Lewis (1989), Sachs y Warner (1995) y Londero y Teitel (1996).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 33
tendido a limitarse a las fases iniciales de procesamiento: aún no se avanza 
significativamente hacia la elaboración de productos especiales y más 
sofisticados con m ayor valor agregado nacional (por ejemplo, papeles finos, 
aceites hidrogenados o con bajo colesterol, aceros especiales, perfiles de 
aluminio, aleaciones de cobre, entre otros). Por lo tanto, lo que se requiere 
es una estrategia de desarrollo que potencie no tanto la extracción y 
procesam iento m ás simple de los recursos naturales, sino la aceleración de 
las m últiples actividades que tienden a aglomerarse en torno a dichos 
recursos, sin contradecir las tendencias naturales del m ercado y 
potenciando los encadenam ientos con actividades proveedoras de insumos, 
equipos e ingeniería (hacia atrás), así como los encadenam ientos con 
actividades procesadoras y usuarias de los recursos naturales (hacia 
adelante). De lo que se trata es de lograr que los complejos productivos 
incipientes en tom o a la abundante base de recursos naturales de la región 
puedan  convertirse con m ás rapidez en complejos m aduros, como los 
existentes en los países desarrollados ricos en recursos naturales.
2. Teoría: ¿por qué se forman los complejos productivos?
Se entiende com únm ente por complejo productivo o cluster una 
concentración sectorial y /o  geográfica de em presas que se desem peñan en 
las mismas actividades o en actividades estrecham ente relacionadas —tanto 
hacia atrás, hacia los proveedores de insum os y equipos, como hacia 
adelante y hacia los lados, hacia industrias procesadoras y usuarias así 
como a servicios y actividades estrecham ente relacionadas— con 
im portantes y cum ulativas economías externas, de aglomeración y 
especialización (por la presencia de productores, proveedores y m ano de 
obra especializada y de servicios anexos específicos al sector) y con la 
posibilidad de llevar a cabo una acción conjunta en búsqueda de eficiencia 
colectiva.
La eficiencia del conjunto del complejo es m ayor a la de cada 
em presa aisladam ente por las externalidades que genera cada em presa para 
las demás; es decir, la acción de cada em presa genera beneficios tanto para 
sí como para las dem ás em presas del complejo, por las siguientes 5 razones:
1. La concentración de em presas en una región atrae más 
clientes, con lo que el m ercado se am plía para todas m ás allá 
de lo que sería el caso si cada una estuviese operando 
aisladamente.
2. La fuerte competencia a que da lugar esta concentración de 
em presas induce a una m ayor especialización, división de 
trabajo, y, por ende, m ayor productividad.
34 CEPAL
3. La fuerte interacción entre productores, proveedores y 
usuarios facilita e induce un m ayor aprendizaje productivo, 
tecnológico y de comercialización.
4. Las repetidas transacciones en proxim idad con los mismos 
agentes económicos genera m ayor confianza y reputación lo 
que redunda en m enores costos de transacción.
5. La existencia del complejo, con conciencia de sí, facilita la 
acción colectiva del conjunto en pos de m etas comunes 
(comercialización internacional, capacitación, centros de 
seguim iento y desarrollo tecnológico, campañas de norm as de 
calidad, etc.).
Tal vez el cluster m ás conocido en la actualidad es Silicon Valley en 
California. Mas son m uchos los ejemplos de clusters. Estos incluyen los 
distritos industriales de Emilia Rom agna (Italia) y Baden W urttem berg 
(Alemania), la Ruta 128 (Estados Unidos), los complejos en torno a las 
industrias de com putadores en Irlanda y electrónica en Escocia en los 
países desarrollados; en los países en desarrollo cabe m encionar la industria 
del calzado en N uevo H am burgo (Brasil), de electrónica y program as de 
computación en Bangalore (India), de instrum entos quirúrgicos simples en 
Sialkot (Pakistán) y de microelectrónica en H sinchu Science Park (Provincia 
de Taiwán).3
Diversos enfoques teóricos intentan responder a la pregunta que da 
título a esta sección: ¿por qué se forman los complejos productivos? 
Pasarem os revista a algunos de ellos.4
a) La teoría de localización y de geografía económica
La teoría de localización y de geografía económica trata de explicar 
por qué las actividades suelen concentrarse en ciertas áreas y no se 
distribuyen en forma aleatoria (véanse North, 1955; Krugman, 1995; Borges 
M éndez, 1997). Es conocido que este enfoque hace hincapié en el peso 
relativo del costo de transporte en el costo final, lo que explicaría por qué 
algunas actividades suelen ubicarse preferentem ente cerca de los recursos 
naturales, otras se localizan cerca de los m ercados que van a abastecer, en 
tanto que otras pueden establecerse en cualquier lugar. Menos conocido, 
pero de creciente importancia, es que este enfoque subraya asimismo las 
interdependencias de la m ateria prim a y el producto procesado y tam bién 
los subproductos, que hacen más fácil coordinar sus movimientos en una 
sola ubicación. Así sucede, por ejemplo, con las em presas productoras de
3 Schmitz y Musyck (1993) y Nadvi y Schmitz (1994) ofrecen una buena introducción a la 
literatura sobre este tema, en fuerte expansión.
4 Las siguientes subsecciones se basan fundamentalmente en Stumpo (1996).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 35
acero y las siderúrgicas, pues su gran interdependencia induce a la 
integración vertical de estas producciones. Cosa sim ilar sucede cuando una 
m isma actividad (por ejemplo, la ganadería) tiene varios subproductos en 
forma sim ultánea (por ejemplo, carne fresca, productos industriales y 
fertilizantes).
Asimismo, las actividades de procesam iento que disfrutan de 
im portantes economías de escala, especialmente en procesos complejos 
como los petroquímicos, sólo tenderán a instalarse en el país de origen si 
este tiene un m ercado nacional amplio o si está próxim o a im portantes 
m ercados regionales. Como ejemplo citaremos las industrias canadienses y 
australianas de procesam iento m inero para los m ercados de Estados 
Unidos y de Asia, respectivamente.
Finalmente, aspectos críticos para la localización de la inversión y 
aprovecham iento de los recursos naturales son la claridad, transparencia y 
tradición de la legislación sobre derechos de propiedad, así como la 
estabilidad y com petitividad de la legislación tributaria. En efecto, las 
inversiones con altos costos sum ergidos y largos períodos de m aduración 
necesitan seguridad y transparencia en el trato, y m ínim o riesgo de cambios 
retroactivos.
b) La teoría de los encadenamientos hacia atrás y hacia adelante
La teoría de los encadenam ientos hacia atrás y hacia adelante de 
Hirschm an (1957 y 1977) procura m ostrar cómo y cuándo la producción de 
un sector es suficiente para satisfacer el um bral m ínim o o escala m ínima 
necesaria para hacer atractiva la inversión en otro sector que éste abastece 
(encadenamientos hacia atrás) o procesa (hacia adelante). Por cierto, toda 
actividad está eslabonada con otras. Estos encadenam ientos adquieren 
significación cuando una inversión atrae o hace rentable otra en la misma 
región. En efecto, cuando la realización de una inversión hace rentable la 
realización de una segunda inversión, la tom a de decisiones en forma 
coordinada asegura la rentabilidad de cada una de las inversiones.
Los encadenam ientos dependen tanto de factores de dem anda (la 
dem anda derivada de insumos y factores) como de su relación con factores 
tecnológicos y productivos (el tam año óptim o de planta). Asimismo, el 
desarrollo de los encadenam ientos hacia adelante depende en forma 
im portante de la sim ilitud tecnológica entre la actividad extractiva y la de 
procesamiento. En efecto, el aprendizaje y dom inio de una tecnología tiene 
externalidades si la tecnología de procesam iento no es dem asiado disímil a 
la extractiva. M ientras m ayor sea esta sim ilitud, m ayor será el aprendizaje y 
más fuerte el im pulso hacia adelante; m ientras m ayor sea la distancia
36 CEPAL
tecnológica entre estas actividades, m enores serán el aprendizaje y el 
impulso.
Por otra parte, hay pruebas de que los productos procesados no sólo 
tienen una m enor varianza en precio que los productos prim arios, sino 
tam bién de que en los últim os 25 años el precio de los productos 
procesados ha crecido significativamente más que el de los productos 
prim arios en general, sobre todo en el caso de los metales (Yeats, 1991). Esto 
indicaría que el desarrollo de los encadenam ientos hacia adelante no sólo 
diversificaría la producción sino que podría ser sum am ente rentable.
c) La teoría de la interacción y los distritos industriales
La teoría de la interacción pretende explicar las condiciones más 
propicias para que haya aprendizaje basado en la interacción, lo que, según 
este enfoque, explicaría el éxito de los llam ados distritos industriales en 
m uchas regiones de Italia y Alemania y en otras de América Latina.5 La 
interacción da lugar a juegos repetitivos que elevan la confianza y 
reducen, por ende, los costos de transacción y de coordinación. Asimismo, 
la interacción acelera la difusión del conocimiento y la innovación, lo que es 
un bien social internalizado por el conjunto de em presas en el distrito. 
En efecto, la interacción intensa en una localidad genera derram es 
tecnológicos y economías externas y de escala para el conjunto de em presas 
del distrito que no podrían  ser internalizados de estar cada em presa 
interactuando con las otras a gran distancia.
d) El modelo de Michael Porter
El modelo de Michael Porter (véase Porter, 1991) sostiene que la 
diversidad e intensidad de las relaciones funcionales entre em presas 
explican la formación de un complejo productivo y su grado de m adurez. 
Estas relaciones se refieren a los cuatro puntos del diamante, es decir, de 
las relaciones de competencia entre em presas de la m isma actividad, las 
relaciones con sus proveedores, con actividades de apoyo, con productores 
de insum os com plem entarios y con proveedores de insum os y factores 
especializados. Si bien el interés m ayor de Porter ha sido el análisis de los 
clusters en torno a actividades basadas en aprendizaje y conocimiento (por 
ejemplo, telecomunicaciones, computación, electrónica), este enfoque es 
válido y se ha aplicado también (sobre todo en los países nórdicos) a los 
complejos productivos en torno a los recursos naturales.
5 Sobre los distritos industriales, véanse por ejemplo Bianchi (1992), Bellandi (1996) y Dini 
(1992).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 37
e) Variantes referidas a recursos naturales
Además de las teorías expuestas hay variantes que hacen referencia 
explícita a los recursos naturales. En particular, debe mencionarse la teoría 
del crecimiento económico a partir de los productos básicos (the staple theory 
of economic growth) referida inicialmente a Canadá (Innis, 1954 y 1962; 
W atkins, 1963; Mackintosh, 1953; Scott, 1964). Esta teoría explica el 
desarrollo económico de Canadá a partir de los im pulsos provenientes de la 
exportación de sus distintos recursos naturales —pescado, pieles, minería, 
m adera, papel y trigo— y a las inversiones en actividades relacionadas que 
ellos activan. Estas actividades de segundo y tercer grado incluyen:
i) actividades secundarias para proveer los insum os y bienes requeridos por 
el recurso natural y por su fuerza de trabajo; ii) la inversión en 
infraestructura (ferrocarriles, energía eléctrica, caminos, puertos, etc.) para 
las exportaciones, y iii) otras actividades, no necesariamente ligadas al 
recurso natural, que pudieran aprovechar la infraestructura ya financiada 
por la actividad exportadora, pagando sólo sus costos variables. Así, cada 
auge exportador da lugar a una ola de inversiones de prim er, segundo y 
tercer grado, que no sólo m ultiplica el efecto del im pulso exportador inicial, 
sino que genera actividad económica cada vez menos dependiente de ese 
impulso. De ahí que hoy Canadá posea una base productiva am plia y 
diversificada, m ucho m ás extendida que la dada por sus recursos naturales, 
m uchos de los cuales ya se acabaron.
Una variante parecida (David y W right, 1997) parte del hecho poco 
conocido de que en el desarrollo de los Estados Unidos a fines del siglo XIX 
la explotación y el procesam iento de recursos naturales fue m ucho m ayor 
que su participación en las reservas m undiales de tales recursos. En el caso 
de la minería, ello se debió, según estos autores, a que los Estados Unidos 
no sólo contaba con abundantes recursos mineros, sino que tenía 
instituciones adecuadas para explotarlos: leyes m ineras m uy favorables a la 
exploración; estudios geológicos en 29 de los 33 estados en 1860, y 
20 universidades que entregaban títulos en ingeniería m inera ya en 1875 y 
tenían fuertes nexos con el sector productivo. América Latina, en cambio, a 
esa fecha carecía casi de program as universitarios en ingeniería m inera o 
m etalurgia, e incluso Inglaterra sólo abrió su prim era escuela de m inas en 
1851. Los m ismos autores indican asimismo que el im portante derram e 
tecnológico desde la m inería im pulsó una retroalimentación entre la 
exploración, la extracción, el procesam iento y los avances tecnológicos del 
sector y causó un fuerte crecimiento de estas actividades. En la exploración, 
por ejemplo, la búsqueda de un m ineral m uchas veces llevó a descubrir 
otro, igualm ente rentable. Asimismo, los avances tecnológicos en separar 
un metal de su m ineral m uchas veces sirvieron para otros metales. 
Fenómenos como los anteriores explican que la extracción m inera y su
38 CEPAL
procesam iento industrial tuvieran en la producción estadounidense un 
peso tres veces m ayor que su proporción de las reservas m undiales de 
minerales.
f) Sustrato teórico común
Sea cual sea la inspiración teórica, todas estas hipótesis explicativas 
de la formación de complejos productivos tienen en com ún la noción de 
que la com petitividad de la em presa es potenciada por la com petitividad 
del conjunto de em presas y actividades que conform an el complejo al cual 
pertenecen. En efecto, esa m ayor com petitividad deriva de im portantes 
externalidades, economías de aglomeración, derram es tecnológicos e 
innovaciones que surgen de la intensa y repetida interacción de las 
em presas y actividades que integran el complejo. Estas em presas y 
actividades se refuerzan m utuam ente; la información fluye casi sin estorbo, 
los costos de transacción son menores, las nuevas oportunidades se 
perciben m ás tem pranam ente y las innovaciones se difunden con rapidez a 
lo largo de la red. Y la fuerte competencia en precio, calidad y variedad da 
lugar a nuevos negocios, fortalece la rivalidad entre em presas y contribuye 
a m antener la diversidad.
Más aún, una vez constituido el complejo productivo (fenómeno en 
general espontáneo y no intencional), se facilita la cooperación activa y 
consciente de sus miembros en pos de una m ayor eficiencia colectiva 
(Schmitz, 1997); esto refuerza y hace acum ulativas las externalidades 
iniciales; se facilita, por ejemplo, la colaboración entre em presas para abrir 
nuevos mercados, crear nuevos productos, com partir equipos o financiar 
program as de formación de m ano de obra. De ahí que el concepto de 
complejo productivo sea, tanto para el análisis como para la política 
económica, m ucho más rico y relevante que el de sector al cual la em presa 
pertenece. Por lo demás, de ser cierto este enfoque, ello explicaría tam bién 
dónde y cuándo hay tendencias hacia la integración vertical y horizontal de 
una em presa o conglom erado económico.
3. ¿Cómo es y cómo se forma un complejo productivo 
maduro en torno a un recurso natural?
a) Un complejo productivo maduro
Como ejemplo de un complejo productivo (cluster) m aduro, 
examinaremos el cluster en torno a la industria forestal en Finlandia 
(Rouvinen, 1996). Este cluster es completo y profundo (véase el gráfico 1), 
pues representa el 25% de las exportaciones de Finlandia (más de US$ 5 000
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 39
millones).6 Un examen del gráfico 1 revela que el cluster se forma en torno a 
una actividad con una fuerte ventaja com parativa natural. En el caso 
Finlandés se cuenta: i) con amplias reservas y plantaciones de bosque, del 
orden de 400-600 m etros cúbicos per capita en comparación con 25-50 en el 
resto del m undo; ii) los bosques finlandeses están cerca del mar, lo que 
reduce los costos de transporte; y iii) los bosques están cerca de un m ercado 
internacional im portante como es Europa. Del otro lado, y a diferencia con 
muchos de los bosques de América Latina, los bosques nórdicos gozan de 
poco sol, por lo que crecen m ucho m ás lentam ente que los de América 
Latina (hasta 80 años en com paración con 15-20 acá).
Gráfico 1
FINLANDIA: COMPLEJO FORESTAL MADURO
VENTAJA COMPARATIVA  
NATURAL
Amplias reservas y 
k plantaciones de bosque 
p  (400-600 rrf/cáplta) j
ENCADENAMIENTOS 
HACIA ADELANTE
1. TRONCOS
m a d e ra s  a se rra d a s  
m a d e ra s  te rc ia d a s  
^  (4 0 %  d e l m e rc a d o  m u n d ia l )
2 . P R O D U C T O S  DE M A D E R A
- m u e b le s
- para  la c o n s tru c c ió n
ENCADENAMIENTOS  
HACIA ATRÁS
1. INSUMOS ESPECIALIZADOS
- q u ím ic o s  y  b io ló g ic o s  (pa ra  la 
p ro d u c c ió n  de  f ib ra s , re lle n o s , 
b la n q u e a d o r )
2. EQUIPOS Y MAQUINARIA
-p a ra  c o s e c h a r , (c o rta r , 
d e s tro n c a r , ja la r )
-p a ra  p ro c e s a r (pa ra  a s t il la r ,  
para  a s e rra d o ra s  , para 
p u lv e r iz a r )
- para  fa b r ic a r p ape l (30%  del 
m e rca d o  m u n d ia l )
3. SERVICIOS ESPECIALIZADOS
- c o n s u lto r ía s  en  m a n e jo  de 
bosq u e s
- in s titu to s  de  in v e s tig a c ió n  en 
b io g e n é tica  , q u ím ica  y 
s ilv icu ltu ra
ENCADENAMIENTOS  
HACIA LOS LADOS
ACTIVIDADES RELACIONADAS
- g e n e ra c ió n  e léc trica
- p ro ce so s  de  a u to m a tiz a c ió n
- c o m e rc ia liz a c ió n
- log ís tica
- in d u s tr ia s  a m b ie n ta le s  (p a p e l)
- in d u s tr ia  m ine ra  (á c id o  s u lfú r ic o  )
3. PULPA Y CELULOSA
4. PAPELES Y CARTONES
- p e rió d ico s
- p a p e le s  g rá fic o s  (25%  del 
m e rca d o  m u n d ia l )
- sa n ita rio s
- e n v o lto rio s
- e sp e c ia lid a d e s
Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.
Los m últiples e im portantes encadenam ientos con otras actividades 
que forman el cluster perm iten agregar m ucho valor a la fase extractiva. 
H ay im portantes encadenam ientos hacia adelante con productos 
procesados sofisticados en cuatro áreas: i) m aderas aserradas (donde 
Finlandia tiene el 40% del m ercado m undial en m aderas terciadas);
6 Ello compara, por ejemplo, con algo menos de US$ 2 000 millones para el importante, 
aunque aún incipiente, cluster forestal en Chile.
40 CEPAL
ii) productos de m adera para la construcción así como para muebles;
iii) pu lpa y celulosa; y iv) cartones y todo tipo de papel, de periódicos, de 
envoltorios, papel sanitario y papel gráfico (en este últim o Finlandia tiene 
25% del m ercado mundial).
H ay encadenam ientos hacia atrás en al m enos tres áreas de 
importancia: i) insumos para las fases de plantación y procesamiento, como 
son los productos químicos y biológicos, los rellenos y los blanqueadores;
ii) todo tipo de m aquinaria para las fases de plantación, cosecha, 
procesam iento y fabricación de papel; iii) servicios de ingeniería y 
consultaría, y iv) m uy im portante, program as universitarios especializados 
en la industria forestal así como institutos de investigación en biogenética, 
química y silvicultura, todos estrecham ente vinculados con el sistema 
productivo. De hecho, el complejo forestal finlandés contiene una 
im portante industria de equipam iento y m aquinaria para todas las fases de 
las actividades, así como de servicios de ingeniería y consultoría. Es más, 
m ucha de la actual industria finlandesa de ingeniería surgió ligada al sector 
forestal y de a poco se fue diversificando hacia otras actividades. En otras 
palabras, el complejo va elevando cada vez m ás la proporción de valor 
agregado gracias a actividades m ás complejas y que utilizan más 
conocimientos especializados.
H ay encadenam ientos hacia los lados en al m enos cinco áreas de 
importancia: i) la generación eléctrica; ii) la actividad química y minera;
iii) la comercialización y la logística; iv) las industrias ambientales y v) los 
servicios relacionados.
b) La formación de un complejo productivo maduro
El gráfico 2 m uestra la evolución de las exportaciones provenientes 
del complejo forestal finlandés durante el siglo XX. Como se observa, hasta 
fines del siglo XIX el grueso de las exportaciones estaba constituido por 
productos prim arios con poca elaboración, básicamente troncos. De a poco 
com enzaron a diversificarse esas exportaciones hacia actividades 
procesadoras: prim ero, m aderas aserradas, y sucesivamente m aderas 
terciadas, muebles y productos de m adera en general. Las exportaciones de 
estos productos alcanzaron su máximo nivel a fines de los años cincuenta, 
aunque nunca superaron los mil millones de dólares; a partir de 1920 se 
profundizó el procesam iento, y pasó a ser fundam ental la exportación de 
pulpa, luego la de cartón y papel y, en este últim o rubro, la de papeles cada 
vez m ás sofisticados. Desde 1960 el conjunto de estas exportaciones genera 
la m itad del valor de las exportaciones totales del complejo forestal y 
actualmente significan alrededor de 3 500 millones de dólares. Después de 
la segunda guerra m undial se comenzó a exportar m aquinaria para todo el 
complejo forestal —tanto para la plantación como para la extracción y el
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 41
procesam iento—, por un valor que en la actualidad se acerca a los 1 500 
millones de dólares y aún está en ascenso. Finalmente, a partir de 1970 se 
inició la exportación de productos químicos im portantes como insum os al 
complejo forestal, que en la actualidad alcanza a 250 millones de dólares.
Gráfico 2
FINLANDIA: EVOLUCIÓN DEL COMPLEJO FORESTAL
Exportaciones 
millones de US$
1900 1920 1950 1970 1996
Fuente: Rouvinen (1996).
A partir del análisis de la evolución del complejo forestal finlandés,7 
podem os postu lar que la formación de un complejo m aduro pasa por 
cuatro etapas (gráfico 3). En una prim era fase, se extrae y exporta el recurso 
natural con el procesam iento local m ínim o indispensable, dados los altos 
costos de transporte (por ejemplo, troncos y alguna m adera aserrada). Casi 
todo lo dem ás se importa: el grueso de los insumos, m aquinaria e 
ingeniería (salvo parte de la ingeniería de producción).
7 Una secuencia parecida se nota más adelante en el desarrollo del complejo productivo en 
torno a las oleaginosas en Argentina.
42 CEPAL
Gráfico 3
DESARROLLO DE UN COMPLEJO PRODUCTIVO
FASE I FASE II FASE III FASE IV
1. EXPORTACIÓN Recurso natural 
en bruto
Primer nivel de 
procesamiento
Procesamiento 
más especializado 
de primer nivel 
Segundo nivel de 
procesamiento
Inversión en 
el exterior
2. INSUMOS Importados Sustitución de 
importaciones de 
insumos principales 
para mercado 
nacional
Exportación de 
insumos
3. MAQUINARIA Importada
(reparación
local)
Producción bajo 
licencia para 
mercado nacional
Exportación de 
maquinaria básica 
a mercados 
menos 
sofisticados 
desarrollo de 
equipos más 
especializados
Exportación
de
maquinarias 
de todo tipo 
a mercados 
sofisticados
4. INGENIERÍA 
Producción 
Diseño de 
proyecto 
Consultoría
Semiimportada
Importada
Importada
Nacional
Parcialmente
nacional
Parcialmente
nacional
Nacional
Nacional
Nacional salvo las 
especialidades
Exportación
Fuente: Joseph Ramos.
En una segunda fase, se ponen en m archa actividades de 
procesam iento y exportación (por ejemplo, industrias de pulpa, cartón y 
papel) y se comienza a sustituir importaciones, con producción local de 
algunos insum os y de equipos (típicamente bajo licencia para el m ercado 
nacional) y la provisión totalm ente local de los servicios de ingeniería para 
la producción y parcialm ente local en lo que a diseño se refiere.
En una tercera fase se comienza a exportar algunos de los bienes y 
servicios que prim eram ente se sustituyeron —insum os y m aquinarias 
básicas— a m ercados poco exigentes (por ejemplo, en el caso finlandés, a la 
Unión Soviética después de la segunda guerra m undial); la ingeniería es 
casi totalm ente nacional, y se profundiza la exportación de productos 
procesados cada vez m ás sofisticados (por ejemplo, papeles finos y 
especiales).
Finalmente, en una cuarta fase (que para el complejo forestal 
finlandés comenzó a m ediados de los años setenta) se exporta de todo: 
productos procesados de gran variedad y complejidad, insum os y
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 43
m aquinaria a mercados exigentes, servicios de ingeniería de diseño y 
consultarías especializadas. Asimismo, las em presas del país com ienzan a 
invertir en el exterior en ese mismo rubro.
Por cierto, la realidad es m ucho m ás rica y m enos rígida que los 
esquemas de análisis. Además, puede que algunas actividades se atrasen 
o adelanten. Pero el esquem a anterior seguram ente indica a grandes 
rasgos la evolución típica que cabría esperar en el desarrollo y 
conformación de un complejo productivo m aduro exitoso, es decir, uno 
capaz de m antener su com petitividad, no sólo por su ventaja com parativa 
natural, sino crecientemente a base de mejoras continuas en productividad 
y la ampliación y profundización de su base productiva. En efecto, sin la 
acumulación de progreso tecnológico la evolución del complejo se frenará, 
lim itándose a la renta pura de la fase extractiva.
De hecho, en el caso del complejo forestal finlandés, si bien la m ayor 
parte de los adelantos tecnológicos im portantes fueron im portados, al 
m enos inicialmente, tam bién hubo innovaciones finlandesas, producto del 
aprendizaje por la práctica. Estas han tendido a ser innovaciones menores 
pero continuas, y por eso significativas a la larga. Y con el correr del 
tiempo, debido a la fuerte base tecnológica —de em presas consultoras, 
universidades especializadas y variados centros de investigación en el área 
forestal— y la estrecha relación entre productores, proveedores e 
infraestructura tecnológica, se ha llegado a efectuar innovaciones 
significativas propias. Así, el complejo forestal finlandés, especialmente en 
lo que se refiere a productos forestales químicos, está en la frontera 
tecnológica m undial (Ojainmaa, 1994).
Sin embargo, basta el anterior recuento del desarrollo de la base 
tecnológica que perm itió la creciente m odernización, especialización y 
expansión de dicho complejo para ver que el éxito no está asegurado. Las 
posibilidades de fracaso son m últiples, pues su evolución no está 
determ inada ni es automática. Si bien rara vez hubo una prom oción activa, 
sí ocurrieron fenómenos fortuitos que bien aprovechados resultaron 
decisivos. Por ejemplo, el hecho de que Finlandia tuviera que pagar 
reparaciones de guerra a la ex U nión Soviética creó una dem anda insaciable 
de bienes de capital para las industrias forestal, papelera y m inera 
soviéticas, que luego le sirvió a Finlandia de im pulso decisivo en sus 
prim eras etapas exportadoras, garantizándole un m ercado para sus equipos 
aún poco sofisticados y competitivos en el ámbito internacional. Así, 
paradójicamente, las reparaciones de guerra fueron decisivas en el 
desarrollo y la m aduración com petitiva de toda esta industria de bienes de 
capital.
44 CEPAL
No obstante, se han dado m uchos casos de fracasos o éxitos a medias, 
por falta del im pulso fortuito o por no saber aprovecharlo o por ser la 
prom oción insuficiente o ineficaz.
c) Complejos productivos maduros en los países desarrollados
Son m uchos y variados los complejos m aduros que existen en los 
países actualmente desarrollados, no todos los cuales tienen como base un 
recurso natural. No obstante, como en América Latina hay relativa 
abundancia de recursos naturales, querem os pasar revista a complejos 
creados en torno a un recurso natural de importancia.
Por ejemplo, en N oruega existe un im portante complejo productivo 
en torno a la actividad m arítim a (Reve y otros, 1992; Reve y Mathiesen, 
1994). En él destacan: las industrias de transporte marítimo, las de pesca y 
los astilleros para la producción de todo tipo de embarcación, incluyendo 
los buques tanques más especializados. H ay tam bién producción y 
exportación de equipos y m aquinaria para la industria pesquera y la 
fabricación de barcos, así como una gran gam a de servicios relacionados 
con la actividad m arítim a en todos sus aspectos (por ejemplo, seguros 
m arítimos, corredores de arriendo de embarcaciones, servicios legales, 
consultarías e investigación y desarrollo). Por la abundante energía 
hidroeléctrica y gas natural que posee este país, tam bién se ha desarrollado 
en él un im portante complejo electrometalúrgico.
Dinamarca y los Países Bajos tienen sendos complejos 
lácteoganaderos de importancia, y una significativa producción de equipos 
y m aquinaria para esta actividad. (El complejo lácteo de este último país es 
estudiado con cierto detalle más adelante en este libro) Asimismo, en los 
Países Bajos ha surgido un complejo productivo completo en torno a la 
producción y comercialización de las flores. Canadá y en m enor m edida 
A ustralia exhiben complejos m ineros m aduros que abarcan no sólo la 
extracción y procesamiento, sino la exploración, la producción de insumos 
y equipos y la provisión de servicios conexos. Y una actividad tan 
aparentem ente tradicional como la producción avícola, ha dado origen a 
uno de los complejos m ás completos y sofisticados (al m enos en Estados 
Unidos), en el cual las áreas nobles no son siquiera la fabricación de 
m áquinas y equipos especializados, sino los avances biotecnológicos para 
mejorar el engorde y la postura de las aves.
d) Rasgos de la formación y evolución de los complejos productivos
Cabe señalar que a m enudo de un complejo productivo puede nacer 
otro. Por ejemplo, en N oruega la fabricación de embarcaciones era un 
segm ento del cluster en torno a la pesca. Sin embargo, del segm ento de
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 45
embarcaciones eventualm ente nació el complejo productivo 
m arítim o (fabricación, diseño, equipam iento, m aquinaria, seguros, 
comercialización...) en la actualidad un cluster m ucho m ayor y más 
im portante en ese país que el de la pesca.
A veces el cluster genera actividades tan sólidas y profundas que 
puede sobrevivir la desaparición del núcleo que le dio origen. Por ejemplo, 
la m inería finlandesa de principios de siglo im pulsó el desarrollo de una 
im portante industria de m aquinaria y equipos para la minería. Hoy día, 
pese a que la extracción minera, el núcleo original del cluster, es poco 
im portante en ese país, la industria de m aquinaria para la m inería es una de 
sus principales actividades exportadoras. De hecho, Finlandia exporta tres 
veces más equipos para la m inería que Australia, siendo que la exportación 
m inera de Finlandia es un tercio de la de Australia.
Asimismo, de un complejo productivo aparentem ente poco exigente 
tecnológicamente —como el complejo lácteo en Dinam arca— puede surgir 
una actividad tecnológicamente sofisticada, como es la fabricación de 
equipos y m aquinaria, que hoy día constituye un cuarto de las 
exportaciones Danesas.
Ni siempre es la producción física lo central del complejo. Por 
ejemplo, aunque los Países Bajos siguen produciendo flores, es aún más un 
gran im portador, pues las reexporta! En efecto, su ventaja com parativa 
actual radica principalm ente en el desarrollo genético de nuevas variedades 
y en la comercialización de flores a toda Europa y al resto del m undo.
Por cierto, los complejos productivos no se dan sólo en torno a bienes 
físicos, como la extracción de recursos naturales, sino a la provisión de 
servicios ligados a recursos naturales. Por ejemplo, el complejo turístico fue 
fundam ental para im pulsar el desarrollo español de posguerra, que se basó 
en la riqueza de la costa española (con abundancia de sol y playa).8
e) Complementos político-institucionales
La m ayor parte de los complejos productivos que se form aron en los 
países desarrollados se dieron en forma relativamente espontánea sin un 
papel particularm ente activo del Estado. No obstante, un factor importante 
para potenciar e intensificar los encadenamientos en casi todos los complejos 
exitosos fue una complementación institucional idónea, a veces de origen
8 Mas, según la situación, pueden ser aún más importante el ecoturismo (Costa Rica, 
Ecuador, la Amazonas, etc.); el turismo de aventura (los rápidos y canales de Chile, la 
escala de la cordillera, etc.); el turismo arqueológico o histórico (México y Centroamérica, 
Perú y Ecuador, etc.); el turismo medicinal (Cuba entre otros); y colonias de cuidado 
para jubilados de la tercera edad del mundo desarrollado (el Caribe, México, 
Centroamérica, etc.).
46 CEPAL
público (regional o estadual más que nacional), siempre con la inclusión de 
asociaciones de los propios productores del complejo.9 Ya mencionamos la 
importancia para el desarrollo minero y también agroindustrial, de los 
Estados Unidos el tem prano establecimiento de carreras universitarias de alta 
especialización tecnológica, con fuertes vínculos entre esos departam entos y 
la industria para el desarrollo de innovaciones. Y es m uy conocido la 
importancia de la proxim idad a grandes centros universitarios y a mano de 
obra profesional altamente especializada en el desarrollo de los clusters de 
Silicon Valley (California) y Route 128 (en torno a Boston). Asimismo, 
program as de aprendizaje y capacitación han sido vitales en muchos otros 
clusters, como las de Emilia Romagna (Italia), Bad W urttemberg (Alemania), 
West Jutland (Dinamarca), en los países desarrollados, y de la industria del 
calzado en el Sinos Valley (Brasil) y la industria de confección en Ludhiana 
(India) en países en desarrollo.
Asimismo, centros proveedores de servicios han sido de gran 
im portancia en el desarrollo de los complejos productivos. Por ejemplo, en 
el distrito industrial de Baden W urttem berg los centros de transferencia 
tecnológico estaduales (más de 100) con fuertes vínculos al complejo 
productivo, han sido esenciales para su desarrollo y actualización 
productiva. El centro proveedor de servicios (CITER) ha contribuido al 
desarrollo del complejo textil de Emilia Romagna, por m edio del sum inistro 
de información sobre tendencias de los mercados, precios internacionales 
de telas, m aquinaria disponible y tendencias de la moda; centros similares 
existen para el calzado, la m aquinaria agrícola y la construcción. Asimismo, 
Emilia Romagna opera centros para la prom oción de las exportaciones y de 
la calidad, y program as de desarrollo de proveedores. Organismos 
privados y públicos que cum plen funciones similares tam bién han sido 
decisivos para casi todos los complejos productivos em ergentes en países 
en desarrollo.
Finalmente, tam bién han desem peñado un papel clave las 
instituciones financieras proveedoras de crédito, a veces m uy 
especializadas para atender a las necesidades de diversos tipos de 
complejos, tanto en los países desarrollados como en aquellos en desarrollo. 
En este caso, y tam bién en los anteriores, el nacim iento y formación inicial 
de los complejos son espontáneos y relativamente ajenos a cualquier apoyo 
institucional especial; pero su desarrollo posterior se beneficia tanto de la 
acción colectiva de sus m iem bros como de las políticas de apoyo específicas 
que apliquen los organism os públicos.
9 Esta sección se basa en Schmitz y Musyck (1993) y Nadvi y Schmitz (1994).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 47
4. Complejos productivos incipientes en América Latina
¿Están surgiendo complejos productivos en torno a los recursos 
naturales en América Latina, por incipientes que ellos sean? La respuesta es 
claramente que sí. Veamos algunos ejemplos.
a) El complejo oleaginoso en Argentina
Este prim er ejemplo está tom ado del sector agroalimentario, de gran 
relevancia en la región. Se trata del complejo oleaginoso de A rgentina (De 
Obschatko, 1997). Como m uestra el gráfico 4, este complejo genera el 25% 
de las exportaciones argentinas y ha tenido un crecimiento vertiginoso: sus 
exportaciones aum entaron 17 veces entre el principio de los años setenta y 
el inicio de los noventa, cuando su valor llegó a los 3 400 millones de 
dólares. Este complejo, que es de prim ordial im portancia para la Argentina, 
aprovecha la ventaja com parativa para la producción agrícola que ofrece la 
pam pa argentina, y una salida al m ar relativamente próxima. Su despegue 
fue im pulsado por: i) la duplicación del precio internacional de las semillas 
oleaginosas y del aceite, lo que hizo m uy rentable la producción de ambos;
ii) un fuerte aum ento del rendim iento por hectárea en los últim os 20 años 
(de 2.2% anual en la soja y de 4.0% anual en el girasol), y iii) la factibilidad 
de hacer un doble cultivo, de trigo en el invierno y de soja en el resto del 
año, lo que duplicó la rentabilidad de la tierra.
En la actualidad el complejo está ya bastante m aduro y exhibe 
encadenam ientos hacia atrás, hacia adelante y hacia los lados. En lo que a 
encadenam ientos hacia adelante se refiere hay una im portante industria 
procesadora que tom a el insum o agrícola (soja y girasol) y lo convierte en 
aceite y subproductos, duplicando el valor por tonelada (de 245 a 485 
dólares). La fase de comercialización que sigue incluye servicios tan 
im portantes como los de almacenamiento, transporte y embarque.
Tanto las fases agrícolas como las de procesam iento tienen 
im portantes encadenam ientos hacia atrás. La fase agrícola ha generado 
dem anda de m aquinaria, herbicidas y semillas oleaginosas que ha dado 
lugar a una industria nacional de equipam iento, de biotecnología y de 
insumos. Asimismo, se ha creado una industria nacional (bajo licencia de 
fabricantes internacionales de equipos) que produce 90% de la m aquinaria 
requerida por las procesadoras. Además, la necesidad de asegurar un 
abastecimiento adecuado y oportuno y así poder m antener a la industria 
procesadora plenam ente utilizada, ha dado lugar a convenios entre las 
procesadoras y los productores agrícolas en virtud de los cuales las 
prim eras entregan a los productores financiamiento para insumos y 
asesoría técnica en la difusión de tecnologías m odernas. Finalmente, en la 
m ejora fuerte y constante de los rendim ientos han influido los servicios
48 CEPAL
ofrecidos por centros de investigación agronómico como el de la 
Universidad de Buenos Aires, que se encargó de la adaptación y mejora de 
variedades de semillas im portadas.
Gráfico 4
ARGENTINA: COMPLEJO OLEAGINOSO
Encadenamientos  
hacia atrás 
Encadenamientos 
hacia adelante 
Fuente: De Obschatko, E.S. (1997).
El complejo pasó por tres etapas. En la prim era fase, la agrícola, que 
duró 10 años hasta 1984, las exportaciones de grano aum entaron 200 veces, 
alcanzando un  valor de 600 millones de dólares al año. En la segunda fase, 
la actividad procesadora, que se había iniciado en la etapa anterior, exhibió 
un dinam ism o notable: las exportaciones de aceite se doblaron y en la 
actualidad alcanzan un valor de alrededor de 1 500 millones de dólares. 
Durante esta segunda etapa se suscribieron convenios entre los industriales 
y los productores, por los cuales se proveía a estos últimos de tecnología y 
de financiamiento para insumos con el fin de asegurar un abastecimiento 
adecuado y oportuno a las plantas industriales.
C uatro factores determ inaron este fuerte desarrollo industrial: i) un 
aum ento en el precio internacional de los aceites; ii) un tipo de cambio 
efectivo más favorable a la exportación industrial que a la agrícola, ya que 
el im puesto a las exportaciones agrícolas era m ás alto que el que gravaba 
las exportaciones de aceite; iii) la rápida introducción de la tecnología de 
pun ta en Argentina significó que la planta procesadora prom edia argentina
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 49
fuese más m oderna que la de Estados Unidos ocupando la tecnología 
m oderna de la producción de aceites por m edio de solventes químicos en 
lugar de la tecnología más anticuada e ineficiente de procesam iento a base 
de prensas; y iv) mejoras de productiv idad (¡de 10 veces!) debido al 
aprendizaje y al pleno aprovecham iento de las economías de escala (de 
hecho, la cantidad de aceite producida creció ocho veces, m ientras que el 
empleo en las procesadoras cayó en 20%).
La tercera etapa se caracterizó por un pujante crecimiento de las 
actividades de comercialización. Dos fenómenos fueron im portantes en esta 
fase. Por un lado se produjo la desregulación de m uchas actividades 
esenciales para la comercialización, como las de ferrocarriles, transportes y 
puertos. Por otro lado, y en parte debido a la desregulación, se inició un 
ciclo de fuerte inversión en bodegas de almacenamiento, transporte, 
ferrocarriles, puertos y em barques propios. Todo ello contribuyó a relevar 
la im portancia de la fase de comercialización en el complejo.
La com petitividad internacional del complejo oleaginoso argentino 
se revela por su éxito en penetrar en el m ercado m ás exigente, el de los 
países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos 
(OCDE). En el gráfico 5 se observa que en las im portaciones de oleaginosas 
y productos afines efectuadas por la OCDE en 1994 Argentina ocupa el 
segundo lugar, después de los Estados Unidos, em patando con Brasil y 
Canadá. Si bien la participación argentina en el m ercado de pienso y 
semillas y frutas oleaginosas de la OCDE es inferior a la de Brasil, en el de 
aceites es m ucho m ayor (5% contra alrededor de 1%). En cambio, si bien 
A rgentina produce m aquinaria para el complejo oleaginoso, aún no es un 
exportador significativo de m aquinaria para elaborar alimentos, como lo 
son los Estados Unidos (con 10% del m ercado de la OCDE) o Canadá (con 
m enos de 2%). El próximo paso que cabría esperar es el de la exportación (y 
no sólo la producción para el m ercado interno) de m aquinaria elaboradora 
de alimentos.
De hecho, como se ve en el gráfico 6, A rgentina ya ha com enzado a 
exportar tales equipos, entrando prim ero al m ercado latinoamericano 
donde tiene una participación de 2%. Esta participación, aunque es 
m odesta, supera a la de Canadá, país que por lo visto es competitivo en la 
OCDE (probablemente en el m ercado de los Estados Unidos) pero mucho 
m enos en América Latina. De los países latinoamericanos, es Brasil el que 
tiene la m ayor participación en el m ercado de la región (con un 6%), m uy a 
la zaga de los Estados Unidos (con casi 30% de este mercado).
50 CEPAL
Gráfico 5
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE 
OLEAGINOSAS Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR LA OCDE, 1994
Estados Unidos
□  Pienso  para an im ales
□  A ceites fijo s de o rigen  vegetal
□  S em illas y  fru ta s  o leag inosas
□  M áqu inas para e la b o ra r alim en tos
Fuente: CEPAL sobre la base de datos oficiales.
Gráfico 6
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE 
OLEAGINOSAS Y RUBROS AFINES EFECTUADOS POR 
AMÉRICA LATINA, 1994
Estados Unidos
□  P ie n so  p a ra  a n im ale s
□  A ceites  f ijo s  de o rig en  v eg e ta l
□  S em illa s  y fru ta s  o le a g in o sa s
□  M á q u in a s  p a ra  e la b o ra r  a lim en to s
70
Fuente: CEPAL sobre la base de datos oficiales.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 51
Esto sugiere que prim ero se produce m aquinaria para la industria 
nacional (si la dem anda es suficiente). Después, con m ayor experiencia, se 
em pieza a exportar m aquinaria simple a los mercados m ás próximos, 
m ientras se inicia la producción de m aquinaria m ás sofisticado para la 
industria nacional. Finalmente, en una etapa posterior, se comienza a 
exportar m aquinaria simple a todos los mercados y m aquinaria 
especializada a los m ercados más próxim os que se puedan servir desde la 
casa matriz.
b) El complejo forestal
Otro ejemplo im portante de complejo productivo incipiente en 
América Latina, es el vinculado a la actividad forestal.
El gráfico 7 m uestra la participación de los rubros forestales en las 
im portaciones efectuadas por la OCDE en 1994. Finlandia y Suecia poseen 
los complejos productivos m ás completos y desarrollados; los de Brasil, 
Chile, Malasia, Indonesia y la provincia de Taiwán —esta últim a pese a 
carecer del recurso natural (la m adera)— , tienen cierto peso internacional. 
Cabe destacar que ha habido especialización en nichos diferentes, incluso 
del mismo rubro: por ejemplo, los suecos se han concentrado en muebles 
caros de alto diseño, m ientras que los taiwaneses se han dedicado a la 
producción en serie. Pese a la m ayor especialización sueca en m uebles de 
calidad, el valor total de las exportaciones de muebles taiwaneses dobló casi 
el de los suecos. Ello m uestra que no siem pre el nicho de alto valor y 
calidad es el de m ayor valor total.
Una com paración de los gráficos 7 y 8 m uestra que desde 1977 los 
complejos forestales de los países en desarrollo han venido ganando 
participación en el m ercado de la OCDE en forma pujante, m ientras que los 
de Suecia han exhibido un fuerte descenso. El desarrollo de los complejos 
de Brasil y Chile es aún m ás visible si observamos su participación en las 
importaciones latinoam ericanas en estos rubros (gráfico 9). El desarrollo de 
Chile y sobre todo de Brasil es notable. La participación de Brasil en las 
importaciones de m adera y rubros afines efectuadas por América Latina es 
dom inante en todos los rubros (salvo en la pulpa, donde Chile es la prim era 
fuerza), y m uy superior a la de Finlandia y Suecia: aún más, su 
participación en el m ercado latinoamericano de m aquinaria para pu lpa y 
papel, así como en el de papel y cartón, es superior a la de Suecia y 
Finlandia en conjunto.
52 CEPAL
Gráfico 7
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES 
DE MADERA Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR OCDE, 1994
kn m í fü 171r W l 1
BRASIL CHILE MALASIA INDONESIA TAIWAN FINLANDIA SUECIA
^ M a d e ra  para pulpa O  Pulpa
E P a p e l y  cartón ^ M a n u fa c tu ra s  de m adera
O  M uebles ^ M á q u in a s  para pulpa y  papel
Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.
Gráfico 8
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE 
MADERA Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR LA OCDE, 1977
^ M a d e ra  para pulpa n  Pulpa
^ P a p e l  y  cartón ^ M a n u fa c tu ra s  de m adera
^ M u e b le s ^ M a q u in a s  para pulpa y  papel
Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 53
Gráfico 9
PARTICIPACIÓN DE ALGUNOS PAÍSES EN LAS IMPORTACIONES DE MADERA  
Y RUBROS AFINES EFECTUADAS POR AMÉRICA LATINA, 1994
□  M adera para pulpa □  Pulpa
□  Papel y cartón □  M anufacturas de m adera
□  M uebles □  M áquinas para  pu lpa y papel
Fuente: CEPAL, sobre la base de datos oficiales.
La participación chilena, por su parte, es superior a la sueca, salvo en 
m áquinas para pulpa y  papel. Esto pone de relieve el im portante avance de 
los complejos forestales de Brasil y  Chile, a los que todavía les queda 
m ucho potencial que desarrollar en los m ercados más grandes y  exigentes 
de la OCDE.
5. De la evolución espontánea a las políticas de promoción
En la sección anterior se ha m ostrado el im portante papel que 
desem peñó el desarrollo de los complejos productivos en torno a los 
recursos naturales en m uchos países bien dotados de esos recursos y 
actualmente desarrollados. Una estrategia de desarrollo similar que 
impulse la consolidación de los complejos hoy incipientes en tom o a su rica 
base de recursos naturales, ofrecería a la región un  evidente potencial de 
desarrollo.
a) Si este desarrollo se está dando en forma natural, ¿por qué 
promoverlo?
La respuesta es doble. Por una parte, el desarrollo de varios de estos 
complejos productivos en los países desarrollados (el forestal, el
54 CEPAL
siderúrgico, el minero,...) recibió un im pulso o apoyo estatal significativo en 
al m enos algunas de las fases de su desarrollo (inversión directa, subsidios 
a investigación y desarrollo, inversión en infraestructura física y 
tecnológica; etc.). Por otra parte, se trata de aprovechar la gran ventaja de 
un desarrollo tardío, de que a grandes rasgos se sabe hacia donde se va y, 
por consiguiente, se hace más factible la promoción. No es, pues, una 
prom oción voluntarista o ahistórica, ni una prom oción en contra de las 
fuerzas del mercado. Por el contrario, por ir en la dirección de la evolución 
natural de las fuerzas del m ercado se trata de anticiparse al m ercado y así 
acelerar el desarrollo, creciendo a tasas m ucho m ayores que las espontáneas 
o históricas y así llegar antes.
Es im portante que todos los agentes económicos tom en conciencia en 
forma colectiva de las virtudes de esta estrategia. En efecto, tal tom a de 
conciencia equivale a un proceso de planificación estratégica, en que se 
aúnan voluntades y se coordinan esfuerzos; de este m odo se reduce la 
incertidum bre, se trabaja en todo m om ento m ás cerca de la frontera de 
producción, se m axim izan las rentabilidades y por ende se multiplica la 
acumulación y la eficacia de los factores productivos.
b) Con todo, ¿cuán importantes pueden ser los complejos 
productivos en torno a los recursos naturales?
A m enudo se considera que el impacto global de estos complejos es 
limitado, pues la actividad nuclear o extractiva suele tener un peso 
reducido en el PIB. Tal raciocinio es profundam ente errado, pues se 
concentra exclusivamente en el impacto directo de los complejos.
Por ejemplo, Meller (1996) estima que todas las exportaciones 
chilenas, la gran mayoría de las cuales hacen uso intensivo de recursos 
naturales, generan en forma directa apenas un 10% del empleo. Sin 
embargo, cuando se incluye el empleo indirecto de esas exportaciones —es 
decir, el empleo generado por las actividades que procesan, comercializan y 
transportan esas exportaciones (los eslabonam ientos hacia adelante), así 
como las que les proporcionan insumos, bienes de capital y servicios de 
consultaría e ingeniería (los eslabonam ientos hacia atrás)— el empleo más 
que se duplica. En efecto, se estima que el empleo generado en forma 
indirecta hacia atrás es de un 6% de la fuerza de trabajo nacional, m ientras 
que el empleo generado indirectam ente hacia adelante es de otro 7.5%.10 
Además, gracias a las divisas provenientes de las exportaciones (y los 
productos con alto contenido de recursos naturales suelen ser exportados), 
se dispone de recursos para im portar, lo que tiene un im portante efecto
10 Respecto al fundamento de las cifras que figuran en este párrafo véase Díaz y Ramos 
(1998).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 55
adicional sobre el empleo (tanto en su transporte y comercialización, como 
en el empleo y producción posibilitado por los insumos interm edios y 
bienes de capital importados). De hecho, a diferencia de lo que sucede con 
los sustitutos de las importaciones, cada dólar de exportación, al perm itir 
un dólar de importación, genera un ingreso adicional para el fisco por el 
arancel a las importaciones que las exportaciones financian. Ello es igual al 
15% de arancel (el prom edio en la región) sobre las importaciones. Si se 
invirtiese ese ingreso fiscal adicional, se generaría un 10% de empleo 
adicional (bajo el supuesto de que cada 30 000 dólares crea un buen empleo 
de alta productividad). El empleo total del complejo de actividades en 
torno a los recursos naturales de exportación en Chile por ejemplo, 
originaría alrededor de un tercio del empleo total del país, más de tres 
veces el efecto directo. El verdadero impacto del complejo sobre la 
economía nacional sería así de gran importancia.
c) ¿Cómo promover los complejos productivos? ¿Se trata de 
elegir ganadores?
Las experiencias de complejos m aduros en países desarrollados son 
indicativos de hacia dónde puede ir nuestro desarrollo. Pese a que la 
historia nunca se repite, el camino recorrido por los países con abundantes 
recursos naturales que actualm ente son desarrollados da una idea de la 
dirección que se tenderá a seguir (o a no seguir) en América Latina. Es este 
conocimiento el que se debe aprovechar para decidir cómo mejor acelerar la 
m aduración de los complejos productivos incipientes de la región.
En efecto, una comparación de los complejos latinoamericanos 
incipientes en torno a una base de recursos naturales, con complejos 
similares ya m aduros en los países desarrollados, sugiere las siguientes 
medidas:
- Identificar en forma conjunta con el sector privado el potencial de 
desarrollo de las actividades proveedoras de insum os y de 
equipos, en comparación con las actividades de extracción y 
procesamiento; de las industrias procesadoras de creciente 
complejidad, y de los servicios relacionados, incluyendo en 
especial los de ingeniería y de consultaría. No se trata, por cierto, 
de dirigir la inversión en forma directa hacia esas actividades 
como si fuéram os una suerte de GOSPLAN, sino de efectuar una 
planificación estratégica entre los distintos agentes económicos 
para que se examinen en forma sistemática y colectiva las 
oportunidades de inversión en el complejo productivo pertinente.
- Identificar las actividades del complejo productivo que requieren 
m ás inversiones extranjeras, por lo avanzado de su tecnología,
56 CEPAL
por su acceso a los m ercados internacionales, o por los m ontos de 
recursos envueltos, y dirigir los esfuerzos nacionales a atraer a las 
em presas transnacionales m ás idóneas al país. En efecto, ya en los 
años noventa ha habido un  fuerte incremento de la inversión 
extranjera directa (IED) en América Latina. Tales inversiones 
abren nuevas oportunidades a productores de la región de ser 
proveedores de em presas transnacionales no sólo para el mercado 
interno, sino posiblem ente para los mercados internacionales. Sin 
embargo, no toda IED tiene el mismo potencial de generar 
eslabonamientos, externalidades o aprendizaje tecnológico crítico, 
y es probable que las em presas transnacionales no conozcan las 
oportunidades locales. De ahí que se justifican los esfuerzos por 
atraer no tanto a la IED en general, sino a las em presas y a las 
inversiones extranjeras directas que pudieran aprovechar mejor 
las fortalezas e oportunidades ofrecidas por los complejos 
incipientes de la región y potenciar m ás su desarrollo y 
profundización.11
- Identificar las tecnologías matrices y claves para desarrollar los 
complejos productivos y fom entar su dom inio y actualización 
local a través de políticas selectivas de fomento a la investigación 
y desarrollo, tanto en las em presas nacionales como en institutos 
de investigación; asimismo, fom entar la actualización y 
adaptación tecnológicas m ediante misiones al exterior, prom oción 
de licencias y joint ventures, y program as de cofinanciamiento de 
consultarías en tecnologías claves.
- Identificar las necesidades de infraestructura del complejo a corto, 
m ediano y largo plazo, sobre todo en las áreas de m ayor interés y 
responsabilidad públicos: infraestructura física, infraestructura 
científica y tecnológica, e infraestructura de recursos hum anos 
(sobre todo técnicos de nivel medio, técnicos especializados y 
profesionales).
Si bien para estos fines podrían utilizarse instrum entos duros, es 
decir, incentivos directos o coercitivos, se considera que bastarían, y 
estarían m ás en el espíritu actual, que fuesen instrum entos blandos, es 
decir, concertados e inductivos más que coercitivos salvo, por cierto, en lo 
que a la infraestructura física, tecnológica y de profesionales se refiere. En 
efecto, estas últim as son de responsabilidad principal del sector público, 
por lo que no hay otra opción que planificar y priorizar la asignación de sus 
lim itados recursos entre sus m últiples obligaciones.
Véase Battat, Frank y Shen (1996), en especial respecto al potencial que ofrecen las em presas 
transnacionales para  el desarrollo de em presas p roveedoras nacionales de la región.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 57
Por otra parte, hay que reconocer que acelerar la m aduración de los 
complejos es una forma de elegir ganadores. Sin embargo, no lo es en el 
sentido peyorativo de partir de la nada y elegir en forma voluntarista. 
Simplemente se trata de hacer una apuesta razonable, basada en las 
tendencias históricas del desarrollo, y así acelerar lo que el m ercado tenderá 
a hacer por su cuenta. En efecto, una de las ventajas de un desarrollo tardío 
es que se puede aprender de la experiencia de los dem ás y así saltarse 
etapas innecesarias. Concretamente, aquí se aboga por aprender de la 
experiencia histórica y prom over esas actividades que tendieron a surgir en 
torno a los recursos naturales en forma espontánea en los países 
actualmente desarrollados y ricos en recursos naturales. Es, pues, ir con, y 
no contra el mercado.
Con todo, debemos insistir que esta estrategia es una apuesta, 
razonable pero no segura. No hay garantía de éxito. Tal como se pueden 
desaprovechar oportunidades por falta de una debida promoción, se puede 
fracasar por caer en lo contrario, donde, por no diferenciar adecuadam ente 
entre promoción y paternalismo, se subsidia en exceso, lo que 
desincentiva la innovación e iniciativa privada y genera alta dependencia 
(como fue el caso de la Corporación Venezolana de Guayana). No obstante, 
consideramos que es una apuesta razonable basada en nuestra capacidad 
de aprender del pasado y no tener que depender exclusivamente de la 
espontaneidad y la ocurrencia fortuita o providencial.
Finalmente, es de notar que esta estrategia de industrialización a 
partir de los recursos naturales no es una panacea, sino un instrum ento 
valioso en la actual etapa de desarrollo de la región, enfrentada al desafío 
de convertir su dotación actual de recursos naturales —abundantes por 
ahora, pero en definitiva lim itados— en un crecimiento ilimitado. No se 
trata de reem plazar el m ercado sino de acelerarlo y lograr en 40 ó 50 años lo 
que le tomó 100 años hacer en forma espontánea a los países actualmente 
desarrollados que contaban con amplios recursos naturales. Es esto lo que 
posibilitará nuestro desarrollo económico a tasas aceleradas, m uy 
superiores a las históricas.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 59
Parte II 
Los lácteos como caso particular ... y contrapunto

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 61
Complejos productivos, apertura y 
disolución de cadenas
Martine Dirven
Noviembre de 2000
Introducción
Una característica frecuente de la estructura prim aria e industrial de los 
países en desarrollo es su dualidad, es decir, el hecho de que convivan un 
gran núm ero de agentes m uy pequeños y un núm ero sumamente reducido de 
agentes m uy grandes. El sector lácteo no es una excepción al respecto. Así ha 
ocurrido tradicionalmente en la producción primaria; así es en la elaboración 
industrial y  también lo es crecientemente en la distribución. La casi nula 
gravitación numérica y productiva de los agentes que están entre ambos 
extremos es lo que se ha llamado el medio faltante (the missing middle). En 
parte, esta ausencia obedece a que las empresas más pequeñas encaran 
mercados (financieros, de información y otros) imperfectos y tienen asimismo 
limitaciones en su propio capital físico y  hum ano y, con frecuencia, en la 
infraestructura física que las rodea. Todo ello les dificulta transitar hacia 
tamaños mayores.1 Esta fuerte heterogeneidad en la estructura productiva 
lleva a que los agentes tengan intereses distintos, lo que a su vez dificulta que 
colaboren entre sí para el logro de objetivos comunes.
1 La misma organización familiar de la mayoría de estas empresas también pone un freno a 
la expansión, ya que generalmente no están dispuestas a crecer más allá de lo que permite 
el control personal de la empresa.
62 CEPAL
La cercanía o lejanía de la cuenca lechera con respecto a un núcleo 
urbano im portante define su especialización y organización productiva y, 
por ende, la tram a de insumo-(servicio)-producto. A dem ás, hay factores 
que fortalecen la tram a insumo-(servicio)-producto y las relaciones entre los 
agentes que participan en ella, y hay otros que las debilitan. Según puede 
observarse, el fortalecimiento ha tendido a darse, a partir de la apertura, en 
los servicios (a m enudo para la venta de bienes im portados) y el 
debilitamiento se da m ás bien en la producción de bienes de capital, en la 
producción de insumos, en la investigación aplicada y en el desarrollo de 
tecnología. Tratarem os de descubrir por qué se han debilitado los 
encadenamientos, en especial en las pequeñas y m edianas empresas 
(PYME). En efecto, aparentem ente hay factores que trasladan el óptimo de 
la producción y de la distribución hacia escalas mayores, factores que tienen 
que ver con:
i) la diferencia entre el costo del capital en el m ercado nacional y en 
el internacional junto con las dificultades que tienen las PYME para acceder 
al capital en el primero, m ientras que las multinacionales y en forma 
creciente los conglomerados nacionales tienen fácil acceso a aquel en el 
segundo;
ii) la dism inución de la dem anda de investigación y de adaptación 
nacional de tecnología, así como el repliegue en la producción de bienes de 
capital e insumos a causa de la apertura y la m ayor com petitividad de lo 
im portado, pero a causa tam bién de que el lema actual es foreign is 
beautiful.2 Esto conduce a su vez a una dism inución de la oferta de bienes 
(entre ellos los conocimientos) a que pueden acceder las PYME, ya que las 
tecnologías externas suelen ser de una escala o de características 
inapropiadas para sus necesidades;
iii) la expansión de las ventas por interm edio de grandes cadenas de 
superm ercados, su posición cada vez más oligopsónica y las condiciones 
que éstas im ponen en forma creciente, condiciones que en térm inos de 
costos por unidad son incluso más severas para los pequeños proveedores;
iv) el papel cada vez m ás im portante de las m arcas y la rápida 
diversificación de los productos, los cuales, en el inicio de su oferta en el 
m ercado, son a m enudo im puestos al consum idor gracias a fuertes 
campañas publicitarias (supplier-led) , en circunstancias de que tanto el 
desarrollo de nuevos productos como la publicidad —ambos con un fuerte 
componente de costos fijos— son prohibitivos para las PYME.
2 Lo extranjero es bello” (un paralelo con el small is beautiful de Schumacher).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 63
Existe cada vez m ayor preocupación por estos problem as y su 
impacto sobre la equidad desde el punto  de vista de los ingresos y del locus 
de decisión —tanto geográfico como en lo referido al tipo de agentes. 
También hay preocupación creciente por la dism inución de la producción 
de conocimientos y de la capacidad de investigar y adaptar a nivel local y 
nacional en varios nodos de la tram a insum o-producto. Hay asimismo 
inquietud por el tipo de sociedad que nos espera si estas tendencias 
continúan y se profundizan.3
En una prim era sección, harem os una breve descripción de los dos 
enfoques distintos con que se abordaron los estudios de los complejos 
productivos que estuvieron en la base de nuestras reflexiones. En una 
segunda sección se describe cómo, con los encadenam ientos actuales, es el 
conjunto de elementos situados en torno a la actividad prim aria lo que 
participa con m ayor peso en el producto interno bruto (PIB) de las 
economías nacionales. En la sección tercera se analiza el dinam ismo del 
sector lácteo de la región, la heterogeneidad de sus agentes, así como 
algunas de las causas y consecuencias de ello. En la cuarta sección se 
describen brevem ente algunos efectos de la apertura. La quinta y últim a 
sección contiene la m édula de nuestra interpretación sobre el rum bo de 
los distintos complejos productivos organizados en torno al sector lácteo 
y de nuestra preocupación al ver que varios de ellos —en especial 
los existentes en los países donde las políticas de apertura se han 
instaurado con m ayor ím petu— no evolucionan en la dirección de 
un fortalecimiento de la tram a insumo-(servicio)-producto basado en 
la creación cada vez m ayor de tecnología y de diseños propios. Por 
lo tanto, en esta últim a sección tratarem os tam bién de llegar a 
conclusiones y sugerencias de políticas y acciones orientadas a m itigar estas 
tendencias.
3 Estas preocupaciones fueron claramente expresadas en la reunión de la Asociación 
Internacional de Economistas Agrícolas (AIEA), celebrada en Foz de Iguazú el 2 de agosto 
de 1999, y en la reunión de la Asociación Americana de Economistas Agrícolas (AAEA), 
que tuvo lugar en Nashville, del 8 al 11 de agosto de 1999. Yoguel y Gatto (1989) dicen lo 
mismo, en sentido positivo: Por una parte, la participación productiva de un conjunto de 
medianas y pequeñas firmas contribuye efectivamente a una distribución más equitativa 
del poder económico en el conjunto de la sociedad, facilitando patrones de 
funcionamiento socialmente menos excluyentes, políticamente más estables y 
regionalmente más equitativos. Por otra parte, un alto grado de concentración económica 
conduce necesariamente, en términos dinámicos, a una ineficiente asignación de recursos 
en la economía global (citado en Acuña y Petrantonio, 1995).
64 CEPAL
I. El análisis de los complejos productivos lácteos 
en la práctica
El estudio de los complejos productivos se diferencia bastante de los 
análisis más tradicionales. Estos últimos suelen m irar un eslabón particular 
y subsectorial (por ejemplo, la producción agroindustrial de los derivados 
de leche) bastante aislado de la evolución que pueden tener la tecnología, 
las estructuras, los costos o las relaciones en el sector prim ario o terciario. El 
análisis de las “cadenas” agroalim entarias es una reacción frente a esa 
visión aislada, pues da importancia a los tres grandes eslabones que por lo 
general ligan al productor y al consumidor, es decir, la producción 
prim aria, su transform ación y su comercialización. El análisis de los 
complejos productivos —según la acepción dada al térm ino en este libro— 
va varios pasos m ás allá. En efecto, se inicia con el “clim a” que predom ina 
en el complejo y con los num erosos factores que son determ inantes para su 
desarrollo y desem peño (como condiciones y “clim a” sociopolítico y 
empresarial, grandes precios que codeterm inan la posición competitiva 
internacional, calidad de los servicios e infraestructura, políticas de 
fomento) y sigue con las relaciones de insumo-(servicio)-producto de los 
grandes eslabones, preguntándose a la vez quiénes son los agentes, dónde 
están físicamente localizados, cómo interactúan entre sí, cómo funciona el 
traspaso de información, el aprendizaje y la innovación tecnológica, si 
existen sinergias, derram es tecnológicos, acción conjunta y otros aspectos 
semejantes4 (véase el diagram a 1).
4 Michael Porter (1991) hace hincapié en la importancia de la disponibilidad y calidad de los 
factores (entre ellos los recursos naturales), la diversidad e intensidad de las relaciones 
funcionales entre las empresas, el contexto de competencia interna y externa en que se 
mueven, las exigencias de los consumidores y la complementariedad o no 
complementariedad de las políticas públicas. Todos estos factores en conjunto parecen 
explicar la formación de clusters (o aglutinamiento de actividades conectadas entre sí) y su 
grado de madurez (profundidad de las interconexiones, solidez en el tiempo y capacidad 
de innovación propia). Según eso, la competitividad de una empresa se potencia por la 
competitividad conjunta del grupo de empresas y actividades que forman el complejo o 
cluster al cual pertenece. Esta mayor competitividad deriva de las externalidades, 
economías de aglomeración, derrames tecnológicos e innovaciones que surgen de la 
interacción entre las empresas, actividades y agentes (económicos, académicos, públicos, y 
otros) que constituyen el cluster. (En el anexo, los complejos productivos lácteos de Chile, 
Colombia, Uruguay y los Países Bajos se resumen bajo la forma del “diamante de Porter”.) 
De hecho, se ha podido demostrar que las actividades económicas que se ajustaron con 
mayor facilidad a los mercados mundiales en rápida evolución fueron precisamente las 
localizadas en áreas con asociaciones gremiales bien desarrolladas y grupos de interés 
capaces de emitir opiniones diversas, de mediar en los conflictos y de difundir 
información (Schmitz, 1997).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 65
Todo ello torna el análisis m ás rico y m ás complejo a la vez, y permite 
llegar a conclusiones que apuntan a m enudo hacia otro tipo de problem as y 
soluciones que los que se habrían podido visualizar con un  análisis más 
restrictivo. Como el enfoque de los complejos productivos es relativamente 
novedoso, la expresión no tiene todavía una acepción cabalmente 
refrendada, ni hay tam poco una metodología bien desarrollada para 
encarar el análisis correspondiente. En los estudios de caso que se 
encuentran en la tercera parte de este libro, el análisis se abordó de dos 
m aneras esencialmente distintas, cada una con su propia riqueza pero 
tam bién con sus propias limitaciones. Así, en dos de los estudios (Argentina 
y Uruguay) el análisis se hizo sobre la base de una m atriz de insumo- 
producto sectorial. Esto perm itió tener una idea bastante apropiada de las 
ramificaciones de los encadenamientos del complejo productivo y de su 
peso en la economía de cada país. En los dem ás estudios, el enfoque se basó 
en gran m edida en entrevistas, con el fin de entender las relaciones insumo- 
(servicio)-producto de cada eslabón y tam bién sus fortalezas, problem as y 
perspectivas. La ventaja de este último análisis fue que sacó a la luz una 
serie de elementos m uy im portantes en el funcionamiento del complejo 
productivo que probablem ente no se habrían descubierto con otros 
métodos,5 y permitió reunir tam bién una información m uy am plia y rica. 
Las desventajas fueron que los entrevistados dejaron sin mencionar, por 
diversos motivos, m uchos eslabones, insumos y productos cruciales, y que 
por lo tanto no recibieron la atención debida. Una mezcla de los dos 
enfoques es, sin duda alguna, el m étodo más acertado en caso de que 
existan tablas de insum o-producto suficientemente actualizadas y 
desagregadas.
Por otra parte, es extrem adam ente interesante y útil com parar la 
evolución de los complejos productivos lácteos en distintos países de la 
región, y com pararla asimismo con la situación alcanzada y la evolución 
reciente en un país con un complejo productivo “m ad u ro ”, pues ello 
perm ite m atizar conclusiones, entender mejor las relaciones de causa y 
efecto y poner en perspectiva m uchas de las supuestas verdades aceptadas 
por los agentes de cada complejo productivo.
5 Por ejemplo, la importancia de los fermentos en el traspaso de innovaciones tecnológicas, 
o la importancia de los buses para el transporte sincronizado con la demanda y de costo 
muy razonable de estos fermentos, de repuestos y otros materiales.
Diagrama 1
ESQUEMA SIMPLIFICADO DE UN COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO
Grandes precios : 
tasa de cambio, de interés, aranceles y  otros
Laboratorios A mbiente sociopolítico y empresarial
Cercos Alimentos
Energía Envases
Infraestructura
Transporte, \ Distribución y
com ercialización \  ^ / com ercialización
¿Quiénes?
Dónde? 
¿Encadenamientos? 
Información? 
¿Aprendizaje? 
¿Acción conjunta?
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
Nota: El esquem a es sim plificado por varios motivos, entre los cuales se destacan la heterogeneidad  de los agentes de cada eslabón y sus estrategias y especialización 
dentro de esa heterogeneidad.
66 
CEPA
L
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 67
II. La importancia de los complejos productivos 
lácteos en las economías nacionales
1. Los encadenamientos
Como se vio en el diagram a 1, los sectores prim ario y agroindustrial 
lácteos forman dos claros núcleos, cada uno con sus encadenamientos hacia 
atrás y hacia adelante, m ientras que la comercialización constituye un tercer 
núcleo im portante que es receptor y transm isor final de los productos.6 
Debido a que la actividad en torno a los lácteos está concentrada 
regionalmente y alcanza cierta m asa crítica mínima, se puede observar que 
en todos los países han surgido servicios especializados. De hecho, aunque 
la proporción varía según la intensidad de la actividad, la dem anda de 
insumos, servicios y m ano de obra representa por lo general entre un 40% y 
un 60% de los egresos de la finca lechera, lo cual alim enta una red de 
sum inistro que tiene impacto en los almacenes locales de distribución de 
insumos y en el m ercado de trabajo local. La red de la leche (a diferencia de 
las redes de quesos artesanales y de venta de terneros) moviliza 
acopiadores con medios especializados de transporte refrigerado, y requiere 
tam bién plantas de acopio y de procesamiento y vehículos especializados 
para el reparto detallista (véase el trabajo de Suárez en este volumen). La 
agroindustria láctea, por su parte, utiliza m ateria prim a nacional en m ucho 
m ayor proporción que el grueso de las industrias m anufactureras.
En Uruguay, por ejemplo, se han desarrollado campos de recría 
especializados en llevar a la ternera recién nacida hasta la etapa de vaquilla, 
cuando está lista para  ser reintegrada en su rebaño lechero de origen. En los 
Países Bajos, los productores lecheros se concentran en el trabajo en el 
establo y contratan la producción de parte del alimento del ganado a otros 
agricultores. En Colombia tam bién han surgido fincas especializadas en el 
cultivo de alimentos y forraje para abastecer a las ganaderías cercanas. En 
Chile han surgido talleres que se han especializado en adaptar las m áquinas 
pasteurizadoras al tam año y las necesidades de las pequeñas y m edianas 
queserías, y en parte gracias al Centro Tecnológico de la Leche, se ha 
formado un conjunto de trabajadores con conocimientos específicos sobre el 
sector. En Colombia, una em presa elaboró un program a computacional 
técnico-adm inistrativo y contable especial para las em presas ganaderas 
lecheras.
El estudio sobre U ruguay fue el único que intentó calcular la 
im portancia del subsector lácteo con encadenamientos (definidos por los
6 En cambio, el complejo productivo forestal por ejemplo, está compuesto de un número 
mayor de núcleos (la plantación, el aserradero, la planta de pulpa y papel, la fábrica de 
tableros, y otros), cada uno con sus insumos y productos muy específicos.
68 CEPAL
bloques antes mencionados) en la economía general del país. De esa 
m anera, llega a la conclusión de que el sector prim ario (producción de leche 
cruda) ocupa el 14° lugar entre las ramas, ordenadas según su aporte 
directo al valor agregado. Sin embargo, pasa a ocupar el séptimo lugar 
cuando se contabilizan todos los encadenam ientos (directos e indirectos), y 
ocupa el cuarto lugar cuando se consideran los encadenamientos hacia 
atrás. Esto significa, sin lugar a duda, que la producción de leche aporta a la 
economía bastante más de lo que parece a prim era vista, y tiene 
encadenamientos m ás im portantes que m uchos otros sectores de la 
economía uruguaya. Sin embargo, a pesar de la gravitación de la 
producción de leche en la economía del país, tiene pocos encadenamientos 
con los sectores productivos de m aquinaria e insumos de m ayor contenido 
tecnológico. Lo mismo ocurre en Chile, Colombia y México. En cambio, 
estos encadenamientos son im portantes en los Países Bajos y también, 
aunque en m ucho m enor m edida, en Argentina.
El sector agroindustrial de elaboración de lácteos hace un aporte al 
valor agregado total (directo e indirecto) de la economía uruguaya que lo 
ubica en el lugar 29 del ordenam iento de las ramas, aunque ocupa el 
décimo lugar cuando se consideran los encadenamientos hacia atrás. Hacia 
adelante tiene encadenamientos relativamente débiles (lugar 40), 
principalm ente hacia el consumo final y, en m enor m edida, hacia la 
industria de alimentos. Esta m isma estructura y falta de encadenamientos 
hacia adelante se pueden observar en Argentina, Chile, Colombia y México. 
En cambio, en los Países Bajos existen varios encadenam ientos hacia la 
industria química y farmacéutica, así como encadenamientos mucho más 
diversificados hacia la industria de alimentos.
En Chile, Colombia y Uruguay, el sector lechero prim ario aporta 
directam ente más valor agregado a la economía que el sector industrial. 
Así, el aporte directo al producto interno bruto (PIB) de la ganadería de 
leche en Colombia es de 3.6%, y el aporte directo de la industria láctea es de 
sólo 0.36%. En Chile, el sector prim ario lechero representa el 0.7% del PIB 
nacional y el aporte directo al PIB de las agroindustrias lácteas es del orden 
del 1% del PIB m anufacturero, que a su vez representa el 16% del PIB total, 
por lo cual el sector prim ario lechero aporta al PIB cerca de cuatro veces 
m ás que el sector m anufacturero. Al núm ero de agentes y al empleo creado 
en uno y otro sector debe atribuirse el hecho que la productividad laboral y 
los ingresos prom edio sean de m agnitud tan diferente, claramente a favor
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 69
del sector agroindustrial.7 En Argentina, en cambio, el aporte al PIB de la 
producción de leche y la industria conexa es bastante parecido.
En suma, la actividad prim aria de producción de leche es im portante 
en sí y sus encadenam ientos hacia atrás son mucho m ás gravitantes de lo 
que muchos intuitivam ente habrían pensado. Esto hace de ella una 
actividad de fuerte arrastre en la economía nacional. En cambio, la m enor 
im portancia en sí de la elaboración de lácteos, su m enor poder de arrastre y 
el m enor peso de la industria de m áquinas y partes ligadas al sector lácteo 
en América Latina, se deben en gran parte a la falta de desarrollo hacia 
adelante de la industria y a la escasa utilización industrial de los 
subproductos, pero se deben también, por otra parte, a la debilidad de los 
encadenamientos entre el sector prim ario y el de elaboración con la 
industria metalmecánica. En el diagram a 2 se m uestran las diferencias de 
encadenamientos que hay entre un complejo productivo m aduro y 
desarrollado como es el de los Países Bajos y uno incipiente como es el de 
Chile.
2. Las sinergias
La formación de cooperativas de productores de leche es una 
reacción natural frente a las características del producto: al ser sum am ente 
perecedero, caro de transportar, de producción atom izada y de venta diaria 
a un com prador monopsónico u oligopsónico. En América Latina, sin 
embargo, debido a la trem enda heterogeneidad en cuanto a contexto, 
tam año y tecnología, los agentes pueden tener intereses dem asiado 
apartados entre sí como para llegar a posiciones convergentes y actuar en 
conjunto sin intervención de terceros. Por ello, m uchas veces los 
productores de la región sólo trabajan en forma conjunta —asociación en 
cooperativas o en centros de acopio, contratación de asistencia técnica y 
com pra en com ún de m aquinaria— gracias a la existencia de un proyecto 
de fomento estatal. Por otra parte, en todos los países de la región hay 
industrias que, para asegurarse la m ateria prim a en la cantidad y calidad
7 Como veremos más adelante, hay también grandes diferencias entre los países en lo que 
se refiere a costos, precios y apropiación de ganancias, lo cual obviamente influye en el 
valor agregado y, por ende, en el PIB que aporta cada núcleo.
Diagrama 2
ENCADENAMIENTOS EN LOS PAÍSES BAJOS Y CHILE
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de Jacobs, Boekholt y Zegveld, De economische kracht van Nederland: Een toepassing van Porters benadering van de
concurrentiekracht van landen (“La fuerza económ ica de los Países Bajos: aplicación de la m etodología de Porter en cuanto a la ventaja com petitiva de las naciones”),
Apeldoorn, Países Bajos, N ederlandse O rganisatie voor Toegepast N atuurw etenschappelijk  O nderzoek (TNO), 1990.
70 
CEPA
L
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 71
deseadas, han hecho esfuerzos para capacitar a sus proveedores y 
proporcionarles insumos, crédito y, a veces, m aquinaria y transporte.
Los gremios tienen por lo general una afiliación regional y 
segm entada por tipo de productores o empresas, y arrastran una larga 
tradición de plantear dem andas clientelísticas a sus gobiernos respectivos, 
pero m ucho menos una tendiente a articular a sus miembros entre sí y a 
hacer que la información y los conocimientos fluyan entre ellos, o a 
organizar actividades conjuntas para mejorar su inserción en el mercado. 
Les ha tom ado tiem po adecuarse a las nuevas circunstancias, donde 
predom inan las reglas del mercado, y muchos de ellos no lo han conseguido 
aún.8
M uchas veces es sólo frente a una crisis que compromete la 
supervivencia de un gran núm ero de agentes cuando finalmente surge un 
im pulso de colaboración m ayor entre los agentes de un mismo estrato o 
entre los pertenecientes a distintos estratos y núcleos. A un en esas 
circunstancias se ha requerido a veces la interm ediación y el apoyo del 
Estado para llegar a la m esa de negociaciones prim ero y a acuerdos y 
acciones después. Así, en Colombia, gracias a la interm ediación estatal, se 
han hecho esfuerzos para aum entar la com petitividad a lo largo de la 
cadena, y en Chile, tam bién con interm ediación estatal, sólo ante la quiebra 
de varias lecherías, una baja del consumo nacional de leche de 2% y una 
caída de 4% de la remisión a planta, hubo en 1999 m ayor cohesión entre los 
productores, que decidieron así trabajar en conjunto entre sí y con la 
industria para la prom oción genérica del consumo de lácteos, m eta cuya 
m aterialización se ha dejado esperar.
En suma, las diferencias que se dan entre algunas regiones con 
condiciones iniciales similares, pero con encadenamientos y sinergias m uy 
distintos, suelen obedecer a factores sociohistóricos y de liderazgo no 
reproducibles. Acciones específicas del Estado o de otros pueden ayudar a 
construir o a recuperar capital social,9 lo cual a su vez puede llevar al 
establecimiento de las condiciones que hacen surgir sinergias entre los 
agentes. La hom ogeneidad de condiciones y de intereses de estos últimos 
parece ser, sin embargo, un factor no despreciable para la construcción de 
un marco de sinergias que perduren  y se sostengan sin intervención de 
terceros.
8 Para un interesante análisis al respecto, véase Porras (2000).
9 Véase Durston (1999) al respecto.
72 CEPAL
III. Estado general de cada eslabón principal
1. El dinamismo de los lácteos
N o hay duda de que el sector de producción prim aria de lácteos de la 
región ha sido pujante, pues se pasó de un crecimiento anual prom edio de 
1.8% en los años ochenta a uno de 3.8% en los años noventa. Esto se explica 
por varios motivos, entre ellos el aum ento del consumo interno debido al 
aum ento de la población, combinado a la vez con un aum ento de los 
ingresos per cápita y un cambio en los hábitos de consumo (véase el trabajo 
de Tejo en este volumen). Hubo tam bién otras causas m enos virtuosas. Por 
ejemplo, si bien en Colombia el efecto expansivo de la producción de leche 
fue visible en la m ayor parte del territorio nacional, ello se debió en parte a 
una reconversión de las zonas que se habían tornado m arginales porque sus 
cultivos habían resultado poco competitivos frente a las importaciones de 
trigo, cebada, m aíz y otros rubros. En el sur de Chile, por las mismas 
razones, la apertura incentivó una reconversión desde los cultivos hacia la 
lechería. Actualmente, sin embargo, la caída del precio de la leche ha hecho 
perder rentabilidad al rubro y en 1999, por prim era vez en m uchos años, 
dism inuyó la producción de leche. Por su parte, tam bién el sector 
agroindustrial y el de comercialización m ostraron un gran dinam ismo en 
los años noventa, con fuertes inversiones y m odernización, diversificación 
de productos y servicios, y posicionamiento m ayor de marcas.
Dentro de cada grupo, las nuevas condiciones de competencia han 
tenido como consecuencia que m ientras un gran núm ero de agentes perdían 
participación, otros la am pliaban considerablemente. M ás adelante 
analizaremos estos aspectos con m ayor profundidad, así como las razones 
que, a nuestro juicio, los determinan.
2. La heterogeneidad de la estructura y de la organización
En el caso de la producción prim aria de los Países Bajos, el núm ero 
de productores por estrato de tam año del rebaño m uestra una distribución 
casi normal. Esta hom ogeneidad de la estructura y de las condiciones de 
producción en los Países Bajos conlleva la posibilidad de un círculo virtuoso 
de convergencia de los intereses productivos y económicos de los 
productores, así como la posibilidad de focalizar los esfuerzos de 
investigación y extensión hacia la m ayoría de éstos, sin dejar afuera a 
grupos im portantes en cuanto a núm ero, producción o peso económico y 
político.
U n sinnúm ero de estadísticas y análisis indican que la situación es 
m uy distinta en los países de la región, debido al desarrollo histórico que 
han seguido. Adem ás de tener una fuerte bipolaridad en cuanto a la
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 73
superficie de los predios, los países de Am érica Latina deben lidiar con la 
escasa densidad poblacional de las zonas rurales, las grandes distancias que 
m edian entre los polos urbanos, y las m arcadas diferencias topográficas y 
climáticas subregionales existentes en cada país. Esta heterogeneidad, más o 
m enos acentuada según los países, es estructural y es necesario aceptar esa 
realidad. Es lo que ha hecho, por ejemplo, la Corporación Colombiana de 
Investigación Agraria (CORPOICA) en su plan de m odernización orientado 
a los complejos productivos regionales, pues, trabajando con equipos 
interdisciplinarios, la CORPOICA propuso modelos de desarrollo ganadero 
de acuerdo con los aspectos biofísicos y ecológicos, pero tam bién 
comerciales y socioeconómicos propios de cada región.
De alguna manera, existe la expectativa, bastante ingenua 
probablem ente, de que en un entorno competitivo las em presas deberían 
converger hacia un óptimo internacional (state of the art), tanto en lo que se 
refiere a tecnología aplicada (procesos, combinación de factores) como en 
cuanto a la organización (tecnología “b landa”), sobre todo para productos 
relativamente estándar. De hecho, m ientras m ás se asemeja el bien a un 
producto básico, m ás se espera que haya convergencia en la m anera de 
producirlo, y m uchos de los lácteos son productos básicos (leche cruda, 
leche fluida, leche en polvo, mantequilla) o están m uy cerca de serlo (los 
quesos de consumo m ás común). Sin embargo, tam bién a nivel de la 
agroindustria se observa una gran variedad de procesos tecnológicos y 
organizativos que, por lo menos en el m ediano plazo, no parecen 
necesariamente converger.
El trabajo de Salter (1960) perm ite visualizar teóricam ente cómo la 
instalación de una nueva fábrica (o de una línea o un proceso de 
producción nuevos en una planta existente) presiona hacia abajo el precio,10 
llevando a la eliminación paulatina de las plantas o procesos cuyo costo de 
producción prom edio es dem asiado elevado. Todas las dem ás plantas 
pueden seguir funcionando competitivamente, aunque con m árgenes de 
ganancia menores que los de la últim a construida. Ahora bien, si la nueva 
tecnología fue desarrollada fuera del contexto nacional11 de precios de los 
factores (básicamente capital y trabajo, pero tam bién otros como energía e 
insumos) entonces el óptimo tecnológico internacional, generalm ente 
desarrollado por y para los países más avanzados, puede no redundar en 
costos prom edio de producción m ás bajos en los países menos 
desarrollados. La posibilidad de que la planta más nueva no tenga
10 Suponiendo que la última planta construida es más avanzada y adaptada 
tecnológicamente y tiene costos promedio más bajos que las anteriores.
11 Como ya se mencionó, en los países analizados se encontraron pocos encadenamientos 
con la producción nacional de bienes de capital, excepto en los Países Bajos, que además 
los exportan.
74 CEPAL
necesariamente los costos prom edio más bajos no cambia la esencia de la 
explicación de Salter, ni la posibilidad de que exista una gran 
heterogeneidad productiva a nivel industrial.
De hecho, no sólo hay grandes diferencias en tecnología y 
organización (por ejemplo, en cuanto al núm ero y tipo de proveedores, o en 
cuanto al sistema de distribución escogido) entre las plantas existentes 
desde hace m uchos años (véase, por ejemplo, el cuadro 4 del estudio sobre 
Chile), sino tam bién entre plantas de tam año parecido recientemente 
instaladas por em presas m ultinacionales (véase el ejemplo de Danone, 
CCPL y Batavia/A grom ilk en Brasil, en Jank, Farina y Galan, 1999).
3. El efecto de la ubicación sobre la escala de producción y 
la especialización
El modelo de von Thünen (siglo XIX) señala que la renta de la tierra 
declina a m edida que aum enta la distancia entre el predio y la ciudad. Esto 
conlleva la tendencia a producir rubros agrícolas de m enor valor agregado 
por unidad de tierra (neto de costos de transporte) a m edida que se está 
m ás lejos del centro urbano y a cultivar de m anera m ás extensiva. Por su 
parte, Renkow (1998) habla de “distancia económica” desde el centro de 
gravedad urbano, concepto que engloba la distancia física pero tam bién los 
costos de transacción con los m ercados de trabajo, capital, productos e 
insumos, y llega a la conclusión de que a m ayor “distancia económica”, 
m enor es la escala de producción de la actividad no agrícola.
Ahora bien, ambos conceptos parecen verificarse en la práctica en el 
caso de la producción de leche, de su elaboración y de los demás 
encadenamientos de producción y servicios. Así, sin excepción, las fincas 
lecheras con tecnologías m ás intensivas (estabulación o semiestabulación 
com plem entada con raciones de alimentos concentrados) se encuentran 
cerca de las ciudades grandes, m ientras que las fincas más extensivas y con 
ganado de doble propósito se encuentran en las zonas m ás alejadas. La 
elaboración de lácteos más perecederos y de m ayor valor agregado (leche 
fluida, yogur, quesillo, helados, postres) tam bién tiene lugar más cerca de 
los centros urbanos grandes, m ientras que la producción de leche en polvo 
y de quesos m aduros se hace preponderantem ente en las cuencas lecheras 
más alejadas. Lo mismo se puede observar en casi todas las otras 
actividades vinculadas al complejo lácteo, excepto en el caso de los centros 
de formación universitaria y técnica y los centros (casi sin excepción 
públicos) de investigación tecnológica. Estos suelen aglutinarse cerca de las 
cuencas lecheras y estar por lo general en proporción, en cuanto a núm ero y 
tam año, a la im portancia de éstas.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 75
Ahora bien, m ás allá de la especialización por razones de ubicación 
geográfica, la oferta de productos puede ser sum am ente heterogénea, 
aunque sean unas pocas em presas las que controlan el grueso de la 
comercialización. Se pueden distinguir dos tipos de oferta: una, más 
m oderna, con uso de em paque al vacío o Tetra Pak, código de barras y una 
am plia gam a de productos lácteos, con mecanismos de control de los 
clientes, a quienes se les hace un seguimiento porm enorizado en lo 
concerniente a la dinám ica de ventas; y otra popular, esencialmente 
productora de quesos, con deficiencias en los empaques, en la calidad y en 
el control de los vencimientos, que tratan de vender ofreciendo m árgenes 
atractivos a los detallistas, aun si la calidad de sus productos no es la mejor.
El predom inio de sistemas productivos distintos (lechería 
especializada frente a ganado de doble propósito, o estabulación frente a 
pastoreo) en la actividad prim aria y en la elaboración (donde la elaboración 
de productos frescos se contrapone a la elaboración de productos de más 
larga vida, con procesos m ás o menos sofisticados), hace que toda la tram a 
de relaciones insumo-(servicio)-producto y el tipo de agentes que 
intervienen sean m uy distintos. La distancia con respecto a un centro 
urbano im portante, junto con la heterogeneidad de los agentes, pueden dar 
origen a complejos productivos m uy diferentes entre sí. Es entonces un 
error conceptual hablar de el” complejo productivo lácteo a nivel de país o 
incluso de región, y el uso de la forma plural o del térm ino subcomplejo 
productivo se vuelve de rigor.
4. Los costos y los precios
En un estudio a nivel internacional, el Institute of Farm Economics 
(Hemme, Heinrich y Isermeyer, 1997) detectó un rango de costos para 
fincas de 100 vacas lecheras que va desde menos de 0.15 dólares el litro a 
m ás de 0.45 dólares. Según el estudio, los países con costos de producción 
bajos (entre 0.15 y 0.25 dólares el litro) tienen condiciones climáticas y 
tecnología que perm iten ahorrar en construcciones, com pra de alimentos y 
costos variables para la producción de forraje. El uso intensivo de alimento 
concentrado es rentable a partir de un precio de 0.25 a 0.28 dólares por 
kilógramo de leche. Tom ando como referencia los precios pagados al 
productor, Chile y U ruguay caen en la categoría de países de costos bajos, 
Colombia en la de costos medios (alrededor de 0.35 dólares el litro) y los 
Países Bajos en la de costos altos (alrededor de 0.45 dólares).
Según el mismo estudio (véase el cuadro 1), la m ayor productividad 
de la m ano de obra (en litros/hora/persona) obedece a ventajas climáticas 
(ausencia de estabulación y alimentación sobre la base de pasturas durante 
todo el año), o al trabajo que se concentra en el establo, m ientras se 
contratan los cultivos a terceros. A ello se añaden diferencias de calificación
76 CEPAL
(general y especializada) de la m ano de obra y de eficiencia en la 
organización de las faenas. La rentabilidad de la m ano de obra (return to 
labour)12 difiere bastante de país en país y tam bién los salarios de la m ano de 
obra calificada, con Argentina claramente rezagada entre los países 
estudiados.
Cuadro 1
RENTABILIDAD DE LA MANO DE OBRA EN CINCO PAÍSES, 1996a
Alemania Irlanda Estados
Unidos
Nueva
Zelandia
Argentina
Rentabilidad de la 
mano de obra
13.2 16.7 9.5 16.7 4.8
Salario/hora de la 
mano de obra 
calificada
18.2 9.0 13.3 7.7 4.2
Fuente: Torsten Hemme, Istvan Heinrich y Folkhard Iserm eyer, Competitiveness of Dairy Farming. An  
International Comparison, Braunschweig, Institute of Farm Economics, Federal A gricultural Research Center 
(FAL), 1997.
a Dólares po r 100 kilogram os de leche con 4% de m ateria grasa.
En Chile, los precios al productor y al consum idor son libres, y los 
aranceles están en 9% para casi todos los productos, entre ellos los lácteos, 
aunque se halla actualmente en estudio la reintroducción de algunas 
m edidas (aranceles mayores, bandas de precio, m edida de salvaguardia). El 
precio prom edio pagado al productor es entre la tercera y la cuarta parte 
del precio pagado por el consum idor de leche pasteurizada en bolsa.13 En 
cambio, en Colombia, una resolución de 1989 establece una libertad 
condicionada de precios. Los precios al consum idor de leche, pasteurizada 
y envasada en bolsa plástica, son fijados por el comité intergrem ial de la 
leche, m ientras que los industriales deben pagar a los productores el 70% 
del precio de venta al consum idor por la leche cruda puesta en planta. 
Actualm ente rige un sistema de franja de precios, com plementario del 
arancel externo común, que pretende arm onizar los diferentes sistemas que 
utilizan los dem ás países del G rupo Andino para proteger su producción 
interna. M ediante este sistema se determ inan, sobre la base de los precios 
de los mercados de origen, precios mínimos (pisos) y máximos (techos) para 
la importación. En U ruguay los precios de la “leche cuota” (30% de la 
producción total) y los precios al consum idor de la leche fluida son fijados 
por las autoridades basándose en el cálculo del costo de producción en un
12 Definida como ganancias de la empresa (sin descontar el costo de oportunidad de la mano 
de obra familiar) más salarios pagados, dividido por el número total de horas trabajadas.
13 En los Estados Unidos la diferencia entre el precio al agricultor y al consumidor de la 
leche pasteurizada es de aproximadamente 66%, 1.45 dólares y 2.45 dólares el galón 
respectivamente (Dhar y Cotteril, 1999).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 77
tam bo prom edio. Los acuerdos adoptados por el M ercado Común del Sur 
(Mercosur), sin embargo, obligan a term inar con la fijación de estos precios 
para el año 2000. En México se aplicaron m edidas arancelarias y no 
arancelarias (monopolio, licencias, gravámenes) para las importaciones de 
leche, y el Estado ha intervenido directam ente en el m ercado con controles 
de precio (precios máximos para la leche fresca) y subsidiando el consumo 
de los grupos de población de bajos ingresos. Asimismo, se otorgaron 
diversos subsidios a los factores de producción (con respecto al subsidio del 
agua y su impacto, véase el trabajo de García, M artínez y Salas en este 
volumen). El resultado es que hoy la producción no tiene ventajas 
comparativas.
En los Países Bajos rigen las disposiciones de la Política Agrícola 
Común (PAC) de la Unión Europea (UE), con cuotas de producción 
m áxim a (y m ultas para el país si se sobrepasan), aranceles a la importación 
y restitución a la exportación, así como precios mínimos para los lácteos, y 
la carne y algunos cereales forrajeros como el maíz. Si bien todas estas 
intervenciones tienden a dism inuir, su impacto actual es fuerte y perm ite a 
los Países Bajos participar activamente en el comercio m undial, con precios 
al productor cercanos a 0.5 dólares el litro. Desde 1968 se fija anualm ente 
para la leche un precio m eta al productor. Simultáneam ente se fijan los 
precios de intervención para la m antequilla y la leche en polvo descremada. 
A lo largo del año, según condiciones predefinidas, la agencia de 
intervención tiene que com prar m antequilla y leche en polvo descrem ada a 
los precios de intervención. Se subsidia el uso de la m antequilla y de la 
leche descrem ada para que puedan  competir con sus sustitutos (uso de 
m antequilla en la industria alimentaria; uso de leche descrem ada en el 
pienso y en su transform ación en caseína). El volum en y el m onto total de 
los reembolsos a las exportaciones tam bién se fijan anualm ente, según lo 
convenido en la Ronda Uruguay, aunque la reforma del sector lácteo ha 
sido pospuesta hasta el año 2005. Entre 2005 y 2007, el precio base de la 
leche en polvo descrem ada deberá dism inuir 15%. Actualmente, todas las 
exportaciones de m antequilla, casi todas las de leche descrem ada en polvo 
y 82% de las exportaciones de queso están subsidiadas (Departamento de 
Agricultura de los Estados Unidos, Agricultural Outlook, octubre de 1999).
Se puede concluir que existe un amplio abanico de precios y costos, 
dentro del cual hay diferencias apreciables entre los distintos subclusters de 
un mismo país, y que la libertad de precio no necesariamente conduce a 
precios al consum idor m ás bajos ni a un consumo mayor, como lo 
evidencia, por ejemplo, el contraste entre Chile y Colombia (véase el cuadro 
1 del anexo).
78 CEPAL
IV. Cambios debidos a la apertura
La apertura, entendida como un conjunto de políticas orientadas a 
fomentar, entre otras cosas, la entrada de capitales extranjeros y los arreglos 
del tipo em presa conjunta (joint venture), la rebaja arancelaria y la 
eliminación de otras trabas a la importación, la negociación de acuerdos 
comerciales y de integración, el fomento explícito de las exportaciones, se 
puso en práctica, con matices, en todos los países de la región a partir de los 
años ochenta, con excepción de Chile, que la había iniciado en los años 
setenta. Sim ultáneamente, los países liberalizaron, nuevam ente con matices, 
los mercados y los precios internos. Todo ello en conjunto modificó, a veces 
de m anera radical, los precios relativos im perantes en los años anteriores. A 
ello se añadieron los avances en infraestructura y tecnologías de frío, 
sistemas y costos de transporte, tecnologías de conservación, y otros, y, por 
otra parte, los efectos de la mundialización, con su impacto sobre la 
información de los consum idores y la influencia concomitante sobre los 
hábitos de consumo. Todo ello tuvo a su vez impactos diferenciados sobre 
los distintos agentes en los distintos eslabones, algunos de los cuales 
lograron despegar gracias a las nuevas condiciones, m ientras otros hacían 
una “fuga desesperada hacia adelante”, quedaban m arginados o 
sim plemente fracasaban y desaparecían.
Algunos fenómenos, aparentem ente de carácter m undial, se 
acentuaron en los años noventa. Entre ellos están la dism inución del 
núm ero de productores de leche y el aum ento del hato prom edio; la 
concentración de las industrias lecheras, debido a la absorción de las 
m edianas y pequeñas por las más grandes; la integración a nivel nacional e 
incluso transfronterizo de cuencas que eran netam ente regionales 
(producción, elaboración y consumo); la diversificación de los productos 
elaborados; el aum ento de la im portancia de las m arcas y con ello, un peso 
m ucho m ayor de la publicidad y de las estrategias de mercadeo. En todos 
los países estudiados se verificaron fenómenos similares, aunque con m enor 
fuerza en Colombia y quizá tam bién en México. Las razones de esto último 
tienen que ver con economías de escala reales y factores que discrim inan en 
contra de las PYME (punto que se trata con m ayor detalle más adelante); un 
desarrollo regional m ás o menos equilibrado (Colombia se destaca en 
América Latina por tener varias ciudades im portantes con fuerte 
identificación cultural); la m ayor o m enor integración geográfica de las 
redes de transporte y de frío (realidad que se complica en Colombia por la 
grave situación de inseguridad) y la entrada con m ayor o m enor fuerza de 
la distribución a gran escala (muy fuerte en Argentina, Brasil y Chile, 
m ientras que en Colombia y en los Países Bajos los lácteos siguen 
vendiéndose prim ordialm ente en tiendas pequeñas).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 79
Es interesante observar que en los países donde im peraban hasta 
hace poco o rigen aún m odalidades de fijación de precios (al productor, al 
consum idor o ambos), como en Colombia, México y Uruguay, éstas son 
aducidas para explicar los esfuerzos de diversificación de la industria. En 
efecto, la diversificación es considerada necesaria para recuperar los 
m árgenes de rentabilidad que no se habían podido obtener debido a las 
m odalidades de fijación de precios. Un m otivo adicional en U ruguay fue, 
en el inicio de la fase exportadora, la estrategia de la Cooperativa Nacional 
de Productores de Leche (CONAPROLE) de subvencionar las exportaciones 
con los productos de altas ganancias en el m ercado nacional. En los demás 
países se dio la misma tendencia a la diversificación (incluso m ás dinámica, 
como en Chile), sim plem ente porque es la dirección en que evoluciona el 
sector lácteo a nivel internacional y es la m anera de obtener mayores 
ganancias y participación en el m ercado (para los que tienen éxito en esta 
estrategia).
V. Estrategias de los distintos agentes
1. Estrategias a nivel de la producción primaria
En el sector lácteo se contrapone la producción prim aria atom izada 
de leche —producto sum am ente perecedero, producido diariam ente y a lo 
largo del año— con una dem anda industrial concentrada. Ello estim ula la 
formación de cooperativas de productores, que m uchas veces se integran 
verticalmente hacia adelante en la fase industrial. Sin embargo, el grado de 
asociación de los productores depende de las circunstancias. En Colombia, 
por ejemplo, los productores pequeños m uestran por lo general una 
capacidad organizativa débil, y los productores localizados cerca de las 
grandes ciudades están poco organizados, porque cuentan con una red 
am plia y competitiva de em presas acopiadoras, por lo cual, la 
comercialización de sus productos no ofrece problemas.
La actividad prim aria permite, por sus características, cierto grado de 
diversificación productiva. Ello origina distintos tipos de explotaciones, en 
las cuales los rubros que integran los costos y los ingresos son distintos. La 
m odalidad más frecuente en América Latina es aquella en que el productor 
se encarga de la producción de leche y de la cría de los animales que van a 
formar parte del plantel de ordeño, con lo cual su planteam iento productivo 
es diferente del que aplica el productor que com pra las vaquillas para 
reposición.
En general, la oferta de leche pasteurizada sigue el crecimiento 
vegetativo de la población y la m ayor dem anda que puede surgir a causa 
de la urbanización y la variación en el ingreso de los consumidores. En 
contraste, los derivados de m ayor valor agregado, como el yogur y los
80 CEPAL
postres lácteos, tienden a superar ese crecimiento. En varios países 
desarrollados (y desde hace poco en Chile) se paga al productor según los 
m últiples componentes que contiene la leche, con el fin de incentivar una 
producción m ás acorde con los requisitos de la industria y la dem anda del 
consumidor. La producción prim aria puede responder a esos estímulos, en 
el corto plazo, por m edio de la nutrición y, en el largo plazo, por m edio de 
la genética.
2. Estrategias a nivel de la industria
Parm alat es la em presa transnacional que ha irrum pido con m ayor 
fuerza en los últimos años en América Latina, tratando de ser de inmediato, 
un com petidor de peso, por m edio de la com pra de em presas nacionales 
im portantes que tuvieran una cuenca y relaciones de clientela ya formadas. 
Nestlé, en cambio, es la em presa transnacional con m ayor trayectoria en la 
región y tiene una tradición de desarrollo de cuencas lecheras, m uchas 
veces con pequeños productores, a los cuales les da asistencia técnica a lo 
largo de m uchos años. Incluso uno de sus altos ejecutivos (en Ecuador) no 
podía imaginarse otro tipo de proveedor idóneo. O tras empresas, y tam bién 
Nestlé en otros países y otras circunstancias, prefieren abastecerse con 
productores m ás grandes, porque están más capitalizados, pueden tener un 
tanque de enfriamiento en el mismo predio y los costos de transacción y 
adm inistración son menores. De hecho, actualmente, en varios países (como 
Brasil, Chile y Uruguay) la m ayoría de las em presas están cambiando 
el énfasis desde una estrategia basada en el aum ento de la entrega a 
planta, acom pañada del otorgam iento de servicios y crédito a los 
productores —grandes y pequeños—, hacia una estrategia de eliminación 
de estos servicios y, sim ultáneam ente, una presión a la baja del precio y 
eliminación rápida de los pequeños productores.14
Para intensificar las explotaciones en su área de influencia y 
conseguir un acopio más regular a lo largo del año, las empresas 
prom ueven, por m edio de precios diferenciados y asesoramiento técnico, el 
uso de forrajes y suplem entos nutricionales, con menos énfasis en el manejo 
de praderas,15 lo cual asegura rápidos resultados productivos, pero a costa
14 Se estima que desde mediados de los años ochenta han desaparecido cerca de 120 000 
productores en Brasil, más de 3 000 en Chile y más de 2 000 en Uruguay.
15 La Corporación Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE) de Uruguay —que 
domina cerca del 70% de la recepción nacional de leche— constituye una excepción. En 
efecto, el crecimiento de la producción determinó un peso creciente de las exportaciones 
en el total de ventas de la industria a partir de la década de 1970. A medida que el precio 
medio de las exportaciones resultaba menor que el de las ventas en el mercado interno, 
fue necesario proyectar un precio residual descendente para la materia prima. Con los 
costos de producción imperantes, no era posible encarar el descenso de precios 
proyectado. Con el fin de incrementar la eficiencia económica de la producción (y
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 81
de un encarecimiento de los costos de producción. Por lo general, las 
em presas acopian alrededor de las vías principales, ya que por el débil 
desarrollo de las vías secundarias y por problem as de tránsito en invierno, 
las posibilidades de acopiar en las zonas más lejanas están notablemente 
restringidas.
En los años noventa aumentó, en casi todos los países el interés por la 
calidad de la leche. Esto ha ido acom pañado de program as de incentivos de 
las em presas para  el enfriamiento de la leche en el predio, al tiem po que en 
los predios donde la producción es insuficiente como para justificar la 
instalación de un  tanque de enfriamiento, se estim ula la agrupación de los 
productores en centros de acopio y la construcción en éstos de la 
infraestructura necesaria para la recepción, pesaje, control de calidad, 
enfriamiento, lavado de tarros y tanque y eliminación de aguas usadas. 
También ha ido acom pañado de cambios en las estrategias de recolección 
de la leche. En algunos países, como Colombia, las plantas lecheras se han 
hecho cargo del transporte, m ientras que en otros, Chile por ejemplo, han 
subcontratado el servicio, con lo cual la utilización de transportistas 
independientes está dism inuyendo rápidam ente. Si las em presas adoptan la 
estrategia de expandir la cuenca y el núm ero de remitentes, se hacen cargo 
del costo del transporte; en caso contrario, castigan en el precio a los 
productores m ás alejados de la planta.
En cuanto a las innovaciones, las principales estrategias de las 
grandes em presas son: desarrollo de nuevos productos y diferenciación de 
otros por m edio de nueva presentación y marcas; cuantiosas inversiones en 
el equipam iento de las plantas y en la infraestructura de distribución; 
incorporación de productos de otras ramas alim entarias (como jugos) para 
aprovechar la red de distribución que ya tienen; y, en Argentina, U ruguay y 
hasta cierto punto en Chile, la internacionalización, fundam entalm ente 
hacia los países del M ercosur para los dos primeros. Las filiales de las 
em presas m ultinacionales generalm ente adquieren la tecnología por 
interm edio de la casa m atriz o de em presas especializadas, pagando 
patentes por ello. Las em presas grandes nacionales tam bién innovan, 
generalm ente a través de la tecnología incorporada en la m aquinaria 
im portada, pero en contraste con las m edianas y pequeñas, sus compras 
obedecen a un patrón de innovación definido. En cambio, por lo general, las 
pequeñas y m edianas em presas no tienen m ucha información sobre las
paralelamente poder bajar el precio pagado por litro de leche), la cooperativa promovió el 
“paquete tecnológico neozelandés”, basado en forraje a partir de pasturas sembradas 
plurianuales. Por otra parte, la CONAPROLE desarrolló un sistema de compra de 
insumos cuya calidad y costo eran indispensables para el éxito de las técnicas impulsadas. 
Finalmente, desempeñó un papel decisivo en hacer llegar el financiamiento bancario en 
forma ágil a los productores.
82 CEPAL
tecnologías disponibles, ni tienen un plan bien definido para hacer 
innovaciones. Las innovaciones las hacen generalm ente solo m ediante la 
tecnología incorporada en la nueva m aquinaria o la contratación de 
profesionales con experiencia en otras empresas. Su mecanismo más 
frecuente de actualización tecnológica es la participación en ferias en el país 
y, si es posible, en el extranjero. En general, adquieren sus conocimientos 
por propio aprendizaje.
A unque con un mismo volum en de recepción las agroindustrias 
pueden variar su producción y pueden  por ejemplo, según la capacidad 
instalada de producción y almacenamiento, reducir la producción de queso 
al tiempo que aum entan la de m antequilla y de leche en polvo descremada, 
cada em presa tiene sus estrategias de producción y especialización bastante 
bien definidas. En Chile, por ejemplo, Nestlé recibe 25% de la leche rem itida 
a las plantas grandes y elabora 100% de la leche condensada, 100% de la 
leche evaporada, 48% de la leche en polvo, 32% de la crema y 30% del 
yogur. En cambio, produce sólo 7% de la leche fluida. La em presa 
SOPROLE, por su parte, recibe 30% de la leche rem itida a las plantas 
grandes y produce 50% de la leche fluida, 68% del quesillo, 54% del yogur y 
sólo 14% de la leche en polvo. Recientemente compró una em presa nacional 
cuyo fuerte estaba en la producción de quesos, con el propósito de mejorar 
su posición en este mercado, pese a ser ya una de las grandes im portadoras 
de queso. En Argentina, la cooperativa Sancor y las compañías La 
Serenísima y Nestlé reciben 42% de la leche industrializada, m ientras que 
otras 16 em presas reciben otro 40% y unas 800 em presas procesan el resto. 
Cada una de las tres prim eras es líder en determ inados rubros: 
respectivamente, m antequilla y quesos; leche fluida; y leche en polvo, leche 
condensada y helados. En Colombia y en los Países Bajos, varias empresas 
han abandonado mercados en que estaban posicionadas para especializarse 
en una línea específica. Así, en los Países Bajos, la com pañía Coberco 
retomó las actividades de productos frescos de Friesland Dairy Foods, con 
lo cual esta últim a se retiró completamente del m ercado correspondiente. 
Al mismo tiempo, Coberco vendió a Nestlé su filial, Coberco Dairy, con lo 
cual se retiró del m ercado de productos de larga vida.
También los gustos de los consumidores, formados por la tradición 
pero tam bién por las estrategias de las empresas, como el uso de leche 
condensada en Perú, inducen cierta especialización, incluso a nivel 
subnacional.
3. Estrategias de distribución y comercialización
Las em presas no sólo tienen estrategias productivas distintas, sino 
tam bién en lo que concierne al posicionamiento de marcas. Así, varias 
em presas que han absorbido a otras han optado por m antener el nombre
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 83
original de la em presa de los productos en los cuales estas últim as tenían 
cierto renombre. En cambio, Nestlé Suiza instruyó a todas sus filiales 
de América Latina en el sentido de utilizar la m arca La Lechera para 
todos sus productos lácteos (estrategia que había tenido éxito en Europa), 
porque así se ahorra en análisis de mercado, publicidad, gastos de im prenta 
y otros. Sin embargo, muchos consum idores asociaban La Lechera con una 
gam a m uy reducida de productos, y Nestlé tuvo que reconsiderar su 
estrategia.
Las em presas procesadoras de lácteos tienen varias estrategias para 
distribuir sus productos, aunque ha aum entado su interés en hacerse cargo 
directam ente de ello, a fin de m ejorar su posicionamiento y controlar la 
calidad final de los productos. En el desarrollo de redes propias de 
distribución hacen uso intensivo de publicidad y otorgan a los detallistas 
incentivos económicos y en dotación de infraestructura de frío. En Chile, 
cada em presa tiene su estrategia (las m edianas suelen recurrir a una 
combinación de venta directa, distribución propia, entrega a distribuidores, 
venta bajo m arca de superm ercado), convencidas de que ello les da ventaja 
sobre sus competidores. La cooperativa Colún (14% de la recepción 
nacional) incluso utiliza distribuidores oriundos de la zona de La Unión 
(donde Colún es una de las dos em presas importantes), porque tienen 
puesta la “camiseta de la em presa”.
La distribución detallista es costosa por la m ultitud de 
establecimientos que es preciso atender y los pequeños volúm enes que hay 
que repartir, por lo que la competencia entre las em presas lácteas, en 
especial entre las de m ayor prestigio, se da crecientemente en los 
supermercados.
En general se puede decir que, contrariam ente a lo que describen los 
textos, no parece existir una estrategia óptim a hacia la cual las em presas de 
tam año parecido tiendan a evolucionar en cuanto a acopio, organización, 
producción, especialización, publicidad y distribución, sino que cada cual 
tiene su estrategia propia, basada en una larga tradición o en una 
orientación nueva, estrategia que ajusta en el camino con m ayor o m enor 
éxito y tropiezos. Los gobiernos han adoptado a su vez una posición m ás o 
m enos activa para tratar de alentar determ inadas estrategias o m atizar sus 
consecuencias.
4. Las estrategias de los gobiernos
En Colombia, los agentes están conscientes de que el país se halla 
cerca del autoabastecimiento; que la producción crece más rápidam ente que 
el consumo, y que el precio actualmente pagado al productor es alto en 
comparación con el pagado en países (por ejemplo del Mercosur) con los
84 CEPAL
cuales Colombia, o los países limítrofes hacia los cuales exporta, podría 
firm ar acuerdos comerciales. La estrategia perseguida se orienta hacia un 
esfuerzo conjunto del Estado (que m antiene aranceles altos), la industria y 
los productores para dism inuir los costos de producción prim aria y poder 
bajar así los precios al productor sin com prom eter su m argen operativo, con 
el fin de posicionarse m ás competitivamente en el m ercado internacional. 
Al mismo tiempo, los productores reclaman por la poca eficiencia que hay a 
lo largo de la cadena industria-transporte-distribución, lo cual eleva el 
precio al consum idor y resta posibilidades de expansión en el m ercado 
interno de bajos ingresos.
En U ruguay, la capacidad de respuesta de unos mil productores a los 
instrum entos convencionales de prom oción resulta m uy dudosa. En 
especial, las plantas cooperativas tienen un compromiso social con esos 
productores, aunque la perm anencia de éstos en el sector constituye una 
debilidad competitiva para ellas. Por ello, y partiendo de la base de que es 
beneficioso para la sociedad que estos productores perm anezcan en una 
actividad productiva rural, el Estado, por interm edio del Ministerio de 
G anadería A gricultura y Pesca, ha contraído el compromiso de facilitar la 
reinserción de éstos en la economía o de perm itir su perm anencia en la 
actividad, pero cuidando que ello no suscite efectos que reduzcan la 
com petitividad de la industria.
En México ha habido m uchos cambios de política en un plazo 
relativamente corto. Hubo sucesiva o incluso sim ultáneam ente fijación de 
precios tope; facilitación de la im portación con un sistema de cuotas a 
precios diferenciados, establecidos después de un mecanismo consultivo en 
la Comisión Nacional de la Leche; sustitución de importaciones; fomento 
del autoabastecimiento y otras, sin precisar a cuál de ellas debía darse 
preferencia. En la práctica, el Program a de Transición hacia la 
Autosuficiencia Lechera (implantado durante la presidencia de Salinas) ha 
apoyado esencialmente a la lechería especializada. La ganadería familiar es 
la que ha sido menos atendida en cuanto a generación, transferencia, 
validación y adopción de tecnología apropiada a sus necesidades y a la 
evolución hacia la lechería especializada.
En Chile, es el precio al productor lo que está en el centro del 
debate. En cambio, no parecen estar en discusión ni la gran diferencia 
entre los precios al productor y al consumidor, ni las posibles ineficiencias 
que hay a lo largo de la cadena productiva m ás allá del productor 
primario.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 85
VI. Cuatro fuerzas que marginan a las PYME
1. Las economías de escala y los lácteos16
La Encyclopedia of Economics (1982) define las economías de escala 
como la reducción que es posible lograr en los costos prom edio gracias al 
aum ento de la escala de la producción, aum ento que puede darse a nivel de 
planta o a nivel de empresa.
A nivel de planta, una m ayor escala perm ite una especialización 
m ayor en el uso de la m ano de obra y del talento empresarial, así como 
utilizar equipos de m ayor escala y repartir los costos de estos recursos 
indivisibles en un m ayor volum en de producción. En algún momento se 
alcanza un punto  a partir del cual surgen deseconomías de escala, debido, 
por una parte, a los costos que implica transportar m ateria prim a desde 
lugares cada vez m ás lejanos para su procesam iento17 en un lugar único, o 
transportarla desde allí a consum idores cada vez m ás distantes, y debido, 
por otra, a las crecientes dificultades de adm inistrar plantas cada vez más 
grandes. Generalmente existe una gam a de escalas óptimas para un mismo 
proceso de producción.
A nivel de la empresa, hay posibilidades de introducir economías de 
escala m ediante un mejor uso del talento em presarial y la dism inución de 
los costos de transacción derivada de una com pra y distribución a gran 
escala. En algún mom ento aparecen tam bién aquí deseconomías de escala, 
debido a las dificultades crecientes de adm inistrar y coordinar em presas de 
escala m uy grande.
Es necesario, sin embargo, distinguir entre economías de escala reales 
y economías de escala pecuniarias. Las prim eras son reducciones de costos 
que reflejan mejoras genuinas en la eficiencia, o sea, se requiere un aum ento 
m enor que el proporcional de uno o varios de los insumos para producir 
m ayor cantidad de un bien dado. En consecuencia, la sociedad claramente 
se beneficia de ello. En cambio, las economías de escala pecuniarias son el 
resultado del ejercicio monopsónico o monopólico del poder. En este caso 
las em presas obtienen un beneficio privado a expensas de sus proveedores 
o compradores. Por lo tanto, no hay beneficio social.
16 No pretendemos aquí, de ninguna manera, revisar exhaustivamente la literatura al 
respecto, sino ilustrar algunas de las controversias que existen.
17 En el caso de los lácteos, se trata generalmente de un procesamiento real. Para muchas 
otras materias primas agrícolas, se trata meramente de su adecuación al mercado 
consumidor (lavado, empaque y otras manipulaciones para aumentar el atractivo, 
manejabilidad o durabilidad del producto), pero sin alterar la esencia de su apariencia o 
gusto.
86 CEPAL
Existe una am plia bibliografía de larga data sobre la estructura 
industrial. De la síntesis interpretativa de Hay y M orris (1979) hemos 
extraído lo siguiente, porque nos pareció que daba un marco adecuado a los 
puntos que serán tratados a continuación. Bain (1954) observa que la 
concentración de las em presas generalm ente excede lo que se esperaría a 
partir de consideraciones sobre economías de escala, y lo explica por el 
hecho de que m uchas em presas manejan varias plantas a la vez. También 
observa que la concentración de las em presas de m ayor tam año va más allá 
de lo que las economías de escala a nivel m ultiplanta harían esperar. Gibrat 
(1931) atribuye el crecimiento de una em presa al crecimiento del mercado, a 
su propio tam año inicial y a un factor que, pese a ser aleatorio está de todos 
modos correlacionado en el tiem po durante varios años y que tiene relación 
con las características de gerencia de la empresa. Al mismo tiempo, se crean 
continuam ente nuevas empresas, generalm ente de tam año más bien 
pequeño. A m ayor crecimiento del mercado, m ás fácil es que nuevas 
em presas incursionen en el mercado, sujetas a las barreras de entrada 
explicitadas por O rr (1974), como la participación de m ercado 
correspondiente a la fábrica de m enor tam año óptimo, los requerimientos 
de inversión para esa planta, la concentración del sector y la intensidad 
publicitaria y de investigación y desarrollo del sector. Hym er y Pashigian 
(1962) encuentran que la varianza de las tasas de crecimiento es m ayor 
entre las em presas más pequeñas, entre otras razones por problem as de 
funcionamiento a escala subóptim a18 y fallas a nivel de gerencia. M ansfield 
(1962), a su vez, encuentra que las em presas pequeñas que lograron 
sobrevivir suelen crecer más rápidam ente que las grandes. Finalmente, Gort 
(1975) sostiene que la estabilidad en la participación de m ercado está 
fuertem ente asociada con un alto grado de concentración en el subsector, 
rasgo que atribuye al com portamiento oligopólico y colusivo de las 
em presas líderes. Al mismo tiempo, según Menge (1962), las grandes 
em presas se defienden de las pequeñas con una rápida diversificación de 
los productos y con cambios de estilo.
En fechas más recientes, las economías de escala han sido analizadas 
desde otro ángulo por la nueva teoría del comercio y la nueva economía 
geográfica, de la cual Ocampo (1991) hizo una reseña interpretativa. En 
particular, Krugm an (1991) explica la aglomeración de factores de 
producción en localizaciones específicas y el comercio (internacional e 
intranacional) por la interacción entre economías de escala, costos de 
transacción a través del espacio geográfico y migración. H elpm an y 
Krugm an (1985 y 1989) y Grossman y H elpm an (1988), entre otros, añaden
18 Al respecto, véase por ejemplo David Audretch, George Van Leeuwen, Bert Menkveld y 
Roy Thurik (1995): Sub-optimal scale firms and compensating factor differentials in Dutch 
manufacturing, Londres, Centre for Economic Policy.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 87
el concepto de economías de escala dinámicas (que incluyen el aprendizaje 
y la especialización). H elpm an y Krugm an (1985) hacen hincapié en las 
ventajas com parativas como prim era razón para explicar el comercio entre 
los países, y dan como segunda razón de ello las economías de escala, en 
este caso para explicar el comercio entre países que tienen gustos, 
tecnologías y abundancia de factores parecidos, aunque la presencia de 
em presas m ultinacionales con sus propias estrategias afecta el análisis. En 
particular, estos autores llegan a la conclusión de que los resultados de la 
liberalización, en un contexto de mercados imperfectos y sujetos a 
economías de escala, son complejos e inciertos.
En contraste, no hay m uchos estudios sobre las economías de escala 
en el sector agropecuario, ni tam poco hay gran consenso al respecto.
En principio, m ientras las faenas agropecuarias se hagan 
m anualm ente, no hay por lo general reales economías de escala en la 
producción. Más bien existe un tam año máximo de explotación debido a 
restricciones de m ano de obra si sólo se em plea m ano de obra familiar19 y 
debido a dificultades de supervisión cuando se em plea m ano de obra 
contratada.
Cuando se utiliza m aquinaria, existen um brales que guardan relación 
con la producción óptim a de cada m áquina. La introducción de tractores y 
m aquinaria cada vez más sofisticados y m ultipropósito perm iten efectuar 
las faenas más rápidam ente y con m enor uso de m ano de obra, aunque ésta 
debe ser m ás especializada. A su vez, la rapidez de la faena y la posibilidad 
de cosechar inm ediatam ente antes de una torm enta o de plantar 
inm ediatam ente después de las lluvias —si lo fangoso del suelo permite 
utilizar m aquinaria pesada—, así como la no dependencia de m ano de obra 
tem poral (con los problem as anexos de reclutamiento, transporte, a veces 
alojamiento, y otros), reducen los riesgos. Los requisitos, sin embargo, son: 
tierras relativamente planas, un área de cierta dimensión o varias áreas 
contiguas, un buen servicio de arrendam iento, y la existencia de servicios 
confiables de reparación.
Si se utilizan establos u otras construcciones, se obtiene una pequeña 
ventaja en cuanto a m etros cuadrados o m etros cúbicos con respecto a los 
m etros construidos, y por ello el costo unitario de un m ayor tam año es algo 
m enor, hasta que se necesitan hacer refuerzos estructurales.
Si es necesario contratar a un gerente para cada explotación, 
obviamente se da la relación de que a m ayor tam año, menores serán los 
costos por unidad de producción, hasta que se llega a la capacidad máxima
19 Este tamaño máximo decrece a medida que las familias son menos numerosas y más 
nucleares.
88 CEPAL
del gerente. Lo mismo es válido para los em pleados adm inistrativos y de 
supervisión.
Esto no difiere m ucho de lo que ocurre en la industria o en los 
servicios, excepto que el mero tam año —en cuanto a superficie— y la 
variabilidad de las condiciones (por los procesos biológicos y por las 
condiciones climáticas imperantes) hacen que las faenas agrícolas sean 
m ucho más difíciles de supervisar desde un m enor valor bruto de 
producción, tal como se dice en Johnson y Ruttan (1994). Sin embargo, la 
tendencia hacia m odalidades de pago por productividad (cantidad y 
calidad producida o cosechada) ha aum entado ostensiblemente en varios 
subsectores agropecuarios, reduciendo la im portancia de la supervisión 
directa de las faenas.
Si en este análisis se introducen los costos de transacción fijos, 
entonces existen ventajas de escala. Sin embargo, hay una larga tradición en 
el sector de entregar la compra y venta de los productos y la obtención de 
información y servicios a una cooperativa u otro tipo de asociación de 
productores, con lo cual los costos unitarios dism inuyen para el productor 
individual. En cambio, la entrega de la administración a una cooperativa o a 
una em presa especializada es más novedosa y se topa con dificultades, 
tanto por problem as de idiosincrasia, como porque el propietario de la finca 
no tiene por lo general en qué ocupar el tiem po libre. Hay sin embargo 
algunos ejemplos al respecto como en El Salvador, donde pequeños 
productores de hortalizas para exportación han entregado el manejo de su 
finca al gerente (profesional) de su cooperativa, m ientras trabajan en su 
predio como asalariados.20 En algunos contratos de coordinación vertical 
(para la producción de tom ates para pasta en Chile, por ejemplo), es la 
agroindustria la que en realidad se hace cargo de la m ayoría de las 
decisiones gerenciales del productor agrícola (cuándo y cómo sem brar y 
cosechar, qué semillas, pesticidas y abonos utilizar, en qué cantidad y 
cuándo). En Argentina, 15% de la pam pa húm eda (dedicada esencialmente 
a trigo, oleaginosas y maíz) ya está bajo una gerencia externa a la finca, en 
administraciones que cubren entre 5 000 y 60 000 hectáreas, aparentem ente 
con altos niveles de rentabilidad (Ghezan, 1998). Así, los cereales plantados 
y cosechados mecánicamente pueden tener grandes economías de escala, 
tanto en la producción como en la organización y gerencia. Esto podría ser 
im portante para aquellas fincas lecheras donde se producen cereales y 
pastos para la alimentación del ganado.
A nivel de la producción prim aria lechera se da claramente en todos 
los países una evolución hacia hatos m ás grandes. En los Países Bajos donde
20 Información verbal proporcionada por Liudmila Ortega, en esa época consultora de la 
CEPAL (hoy funcionaria).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 89
la estructura productiva es bastante homogénea, esto ha significado pasar 
en los últimos 20 años de un prom edio de 24 vacas lecheras por hato a uno 
de 46, pero los hatos de más de 150 vacas son todavía una excepción; 
m ientras que en los Estados Unidos, si bien el prom edio en 1994 era de 64 
vacas por explotación, hay actualmente explotaciones con hatos de varios 
millares. Según Ochoa, A nderson y Knudson (1999), los hatos más grandes 
son indiscutiblemente más eficientes, entre otras razones, porque perm iten 
contratar a un veterinario con dedicación exclusiva, utilizar m aquinaria 
especializada y otras ventajas semejantes. Efectivamente, conforme a varios 
estudios sobre la eficiencia en los hatos lecheros, los costos por litro más 
bajos se encuentran por lo general en el tram o de explotaciones m edianas a 
grandes, m ientras que las menos eficientes están entre las más pequeñas y 
las m ás grandes. Sin embargo, cuando se examinan los datos individuales y 
no como prom edios de grupo, en todos estos estudios, aparecen también 
algunos productores con pocos animales entre los m ás eficientes.21 Esto 
obedece a que es posible ser m uy eficiente con pocos animales, pero 
generalm ente, en línea con las conclusiones antes citadas de H ym er y 
Pashiani (1962) para otros sectores de la economía, los pequeños 
productores lecheros tienen serias fallas en conocimientos de 
adm inistración y carecen de medios para introducir los cambios que 
quisieran, todo lo cual les im pide llegar a la curva de eficiencia. La 
dispersión de los costos y de la productividad de los productores de 
pequeña escala suele ser m ucho m ayor que entre los grandes y, por ello, 
estadísticamente, la curva de costos medios tiende a ser m enor m ientras 
m ás grandes son los productores22 (véase el trabajo de Alvarez en este 
volumen).
Según Freiría,23 el aum ento del tam año del hato y la rápida 
desaparición de los pequeños productores lecheros en U ruguay tienen que 
ver con la ineficiencia de algunos y con el hecho de que los últimos años los 
térm inos de intercambio de la leche han dism inuido sustancialmente. Como 
consecuencia, para m antener el mismo nivel de vida de la familia, el 
productor necesita ahora producir más que antes, lo que se ha traducido en
21 Esto fue refrendado por Adriano Provezano Gomes en su presentación Utilizando a 
análise envoltória de dados para identificar ineficiências na produção leiteira” en el 
Congreso de la Sociedad Brasileña de Economía y Sociología Rural, Foz de Iguazú, 1° al 5 
de agosto de 1999. También Sonia Soza llegó a esta conclusión en un estudio sobre los 
empresarios lecheros de Uruguay hecho para la CEPAL en 1990.
22 En los Estados Unidos, la fuerte disminución en el número de fincas lecheras (15% entre 
1987 y 1992) y el aumento de la producción promedio de leche por finca (30%) se 
tradujeron en un aumento de eficiencia de sólo 0.1% para todo el período (Tauer y 
Lordkipanidze, 1999).
23 Intervención de Heber Freiría en el Seminario Potencial de desarrollo de 
encadenamientos en torno a los lácteos, celebrado en la sede de la CEPAL, Santiago de 
Chile, 6 y 7 de octubre de 1998.
90 CEPAL
un aum ento del tam año prom edio del hato y una casi duplicación de la 
superficie m edia de las fincas (de 129 hectáreas a 232 hectáreas).24
En general, la apertura y la liberalización de los mercados internos 
han tenido efectos claramente diferenciados según el tipo de productor. Al 
m ismo tiempo, han llevado a presiones por parte de las agroindustrias y de 
las cadenas de distribución para increm entar la calidad de los lácteos y 
dism inuir los precios (debido a la creciente competencia de productos 
im portados y tam bién al hecho de que con la llegada de nuevas inversiones 
extranjeras han cambiado el tam año y las reglas de juego de las 
operaciones); por otra, han hecho dism inuir el precio de la m aquinaria y los 
insumos (gracias a la apertura y a la privatización de las fábricas estatales 
de fertilizantes). Los productores que, bajo la severa restricción del crédito, 
pudieron aprovechar la caída de precio de la m aquinaria y los insumos 
lograron una real transform ación productiva, de tal modo que las ganancias 
en rendim iento y productividad com pensaron la caída de precio de los 
lácteos, lo que les permitió capitalizarse. Los productores que no tuvieron 
esa capacidad (en su gran m ayoría los de m enor escala y con uso poco 
intensivo de insumos) han visto dism inuir sus ingresos. Muchos de éstos 
tuvieron incluso que limitar la producción por falta de capital de trabajo o 
term inar con la producción agropecuaria. Lo anterior explica el crecimiento 
de la actividad m ecanizada y con uso intensivo de insumos y tam bién el 
tránsito hacia explotaciones m ás grandes. Esta explicación, sin embargo, no 
tiene que ver necesariamente con ventajas de escala.
A nivel de la industria lechera, en m uchos países se han visto 
procesos de concentración de la propiedad, de eliminación de plantas y 
aum ento de tam año de las plantas restantes. A nivel de la distribución, es 
evidente que los costos unitarios de venta y adm inistración están en 
proporción inversa con la superficie. En varios países de la región, la 
distribución en gran escala y las cadenas de superm ercados han ganado 
una m ayor participación en el mercado. Ambos procesos deberían haber 
traído consigo economías de escala. Sin embargo, esta m ayor eficiencia no 
necesariamente ha ido acom pañada de un traspaso (parcial) de sus 
beneficios al consumidor, al productor o a ambos. De hecho, el estudio 
sobre Chile (país donde se han dado con fuerza ambos fenómenos de 
concentración) m uestra que ocurrió todo lo contrario: en la prim era mitad 
de los años noventa, los precios al consum idor aum entaron más que los 
precios al productor y, después, los precios (nominales) al consum idor 
siguieron aum entando, m ientras se estancaban los precios al productor. La
24 Un fenómeno análogo se puede observar en México, donde los productores de maíz 
aseveran que ahora necesitan plantar 250 hectáreas para obtener el mismo ingreso que 
percibían antes con 100 hectáreas (Salcedo, 1999).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 91
diferencia se produce sobre todo en los productos frescos, que son menos 
transables y de m ayor “valor agregado”.25
2. El acceso al mercado internacional de capitales 
y su impacto
Las políticas neoliberales iniciadas por Chile a m ediados de los años 
setenta y seguidas con m ayor o m enor intensidad por el resto de los países 
de América Latina una década más tarde, (re)abrieron los países a la 
inversión extranjera y a las importaciones, merced a la reducción de los 
aranceles y a la reducción o eliminación de trabas de diversa índole (como 
certificados, permisos previos y depósitos).
Las privatizaciones, así como la crisis de los años ochenta y la quiebra 
de m uchas empresas, llevaron en varios países a la consolidación de nuevos 
conglomerados de capital nacional (véase Peres, coord., 1998). Las 
industrias lácteas no fueron ajenas a este panoram a. Varias cambiaron de 
mano, m ientras hubo tam bién un claro proceso de consolidación y de 
transnacionalización, acom pañado por el cierre de plantas y de nuevas 
inversiones y aum ento de escala de las plantas restantes.26
El costo del capital, inferior al 10% en el m ercado internacional, es 
superior a esa cifra en el m ercado nacional de casi todos los países de la
25 Aunque si se mira desde la óptica de la matriz de contabilidad social (o sea, la matriz 
insumo producto pero con el énfasis en la desagregación del valor agregado), se trata más 
bien de productos con mayor posibilidad de apropiación de ganancias, tal como lo 
reconocen todos los industriales.
26 En Chile, por ejemplo, hubo la compra de Leche Sur por Nestlé; de Lácteos Collico por el 
grupo Santa Carolina, también dueño de Loncoleche; de Dos Alamos, ULA y Lácteos 
Pirque por SOPROLE, que pertenece a un grupo de capitales chilenos y al New Zealand 
Dairy Board. El resultado es que actualmente cerca del 80% de la leche remitida a planta 
va a una de las cinco empresas más grandes: dos multinacionales, una de capital chileno- 
neozelandés, un conglomerado nacional con inversiones en el exterior y una cooperativa. 
Todas, excepto la cooperativa, tienen acceso al mercado de capitales externo. También en 
Argentina ha sido fuerte, en la última década y media, el proceso de consolidación y 
transnacionalización. Así, Nestlé —instalada en Argentina desde 1929— compró las 
empresas Mendizabal, Quelac, Frigor, Laponia y Noel; Parmalat compró La Vascongada; 
Kraft General Foods compró La Montevideana; y Bongrain adquirió el 90% de las acciones 
de la fábrica de quesos Estancias Santa Rosa (Acuña y Petrantonio, 1995). Véase Jank, 
Farina y Galan (1999) para la descripción de un fenómeno muy similar en Brasil. En 
Uruguay, la historia es distinta y el 70% de la leche remitida a planta va a la 
CONAPROLE. Sólo estos últimos años nuevas empresas —entre ellas la multinacional 
Parmalat— han incursionado en el sector. Las 12 empresas más importantes (sólo una de 
las cuales está 100% orientada hacia el mercado interno) están en pleno proceso de 
reconversión (mejoramiento de calidad, diversificación, mayor automatización) y 
expansión con capital propio y financiamiento de la banca pública y privada, mientras 
que la CONAPROLE está en negociaciones para establecer una operación conjunta con 
Bongrain (empresa multinacional francesa) para construir una nueva fábrica de quesos.
92 CEPAL
región,27 diferencia que introduce una ventaja para las em presas que tienen 
acceso al primero.
Esto, junto con la dificultad que tienen las PYME de acceder al 
financiamiento, es probablem ente una de las causas principales, si no la 
principal, de que las plantas más pequeñas hayan hecho proporcionalm ente 
m ucho menos inversiones que las restantes.28 En Argentina, las PYME 
(menos de 50 empleados) tenían en 1985 una participación particularm ente 
im portante en la ram a láctea, con casi 50% del valor bruto de la producción 
y un empleo conjunto de casi 14 000 personas. Según Acuña y Petrantonio 
(1995),29 en los últimos años no se han incorporado nuevas PYME al sector 
lácteo y se han hecho adem ás pocas inversiones, aunque el 55% de ellas 
están en proceso de m odernización o expansión, 30% en un proceso lento 
de adaptación y 15% están estancadas o en involución. Es necesario 
interpretar estos resultados a la luz de la gran expansión que ha vivido el 
rubro, ya que el sector lácteo fue uno de los m ás dinámicos de la década, 
con un crecimiento anual del consumo per cápita (expresado en litros de 
leche) de 6.9% y con un crecimiento tam bién del excedente disponible para 
la exportación (Lifschitz, 1998). En Chile, las inversiones de las PYME 
lácteas (menos de 50 empleados) cayeron de 17% en 1986 a 0.7% en 1994 
como proporción del total de las inversiones de las plantas lácteas, m ientras 
que su participación en las ventas totales dism inuyó solo 1% en el mismo 
lapso.30 Esta m enor participación de las PYME en las inversiones que en las 
ventas totales del sector (donde representaban el 6% en 1994) hace prever 
dificultades futuras y una caída de su ya baja participación en el mercado. 
Dicho esto, nuestra hipótesis es que las em presas m ás grandes se han 
sobrecapitalizado, como se explica a continuación.
Debido a su acceso a fuentes de capital más barato, la estrategia 
tecnológica de las em presas grandes tiende a hacer uso m ás intensivo de 
este factor (y un uso menos intensivo de m ano de obra en general, pero más 
intensivo de m ano de obra calificada) que aquel que las em presas m edianas 
y pequeñas pueden permitirse. M uchas veces, la inversión es en tecnología 
de punta.31 La pregunta, sin embargo, es si la tecnología desarrollada para
27 En porcentajes anuales, a fines de 1998 las tasas de interés de colocación en moneda 
nacional eran, en orden descendente: Uruguay, 57.9%; Colombia, 42.2%; México, 28.7%; 
Chile, 20.2%; Argentina, 10.6%, y Bahamas, 6.8% (CEPAL, 1999b). El mismo año, la tasa 
de inflación fue 8.7% en Uruguay, 16.7% en Colombia, 18.6% en México, 4.7% en Chile y 
0.7% en Argentina (CEPAL, 1999a).
28 Valor de las inversiones sobre el valor bruto de la producción de cada empresa o 
segmento de empresas.
29 Datos correspondientes a la zona centro y sur de la Provincia de Buenos Aires.
30 Encuesta de Industrias Manufactureras del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile.
31 Por ejemplo, la nueva planta —totalmente automatizada— de Soprole para la producción 
de lácteos frescos, en las afueras de Santiago de Chile.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 93
las condiciones de países con una larga trayectoria en lácteos y con un 
determ inado conjunto de precios de factores32 e ingresos per cápita, es 
eficiente en países donde ni la leche cruda (y por ende, tam poco los 
productos finales), ni los consum idores (poco discrim inadores en cuanto a 
calidad) están en consonancia con esa tecnología avanzada.33 La adopción 
de tecnología inapropiada34 induce un uso subóptim o de los recursos, con el 
costo respectivo para la economía, en especial para el m ercado de trabajo.35
No es sólo el acceso desigual al capital y con un costo diferenciado 
—y como consecuencia el rol cada vez m enor de las pequeñas y m edianas 
agroindustrias lácteas en la producción— lo que nos preocupa aquí, sino 
tam bién el hecho de que, por ese hecho, las PYME del sector lácteo tienden 
a tener más vínculos de com praventa con otras PYME locales o nacionales, 
introduciendo un posible círculo vicioso.
3. La decreciente capacidad ingenieril local para el diseño, la 
producción y la adaptación de bienes de capital e insumos
Las em presas m ultinacionales generalm ente ya tienen una red de 
proveedores de tecnología e insumos y, por ello, tienden a im portarlos en 
vez de ver si existen proveedores en el m ercado local o nacional, m ás aún si 
la em presa se ha establecido recientemente en el país. El desm antelamiento
32 Helpman y Krugman (1985, p. 26) lo expresan así: “the more capital rich a country is, the 
more capital and less labour it uses per krona worth of output in all lines of production”.
33 Es la pregunta que se hicieron los industriales de los Países Bajos al visitar una planta de 
Sancor en Argentina y encontrar que operaba con una tecnología más avanzada que la 
vigente en su país (conversación con Jean Rummenie, Consejero de Agricultura, Pesca y 
Alimentación para el Mercosur, Embajada de los Países Bajos en Buenos Aires).
34 Generalmente se supone que existe una función de producción que refleja la mejor 
práctica a nivel internacional. Los países en desarrollo (y sus empresas e industrias) tienen 
entonces la oportunidad de cambiar desde tecnologías con menor productividad total de 
los factores (PTF), con una relación dada entre capital y trabajo, hacia las de mejor 
práctica. El crecimiento de la PTF depende de dos componentes: el crecimiento de la PTF 
ponderada intrasectorial y el impacto de la reasignación de los factores entre sectores. Sin 
embargo, suponer que los países con menores adelantos automáticamente se beneficiarán 
de ello, pasa por alto una bibliografía anterior con reparos muy serios al respecto. En 
efecto, en muchos países los “ beneficios del atraso tecnológico” parecen haberse disipado 
debido a una elección incorrecta de tecnología (demasiado avanzada o demasiado 
intensiva en capital). A este impacto negativo debido a ineficiencias en la asignación de los 
recursos es necesario añadir la ineficiencia técnica que muchas veces ha acompañado el 
uso de equipos sofisticados (Pack, 1992).
35 El uso en el sector formal de tecnologías que hacen uso insuficientemente intensivo de 
mano de obra para la abundancia y costo de los factores vigentes a nivel nacional, 
desplaza mano de obra hacia el sector informal o de baja productividad. La proporción de 
mano de obra en este tipo de empleos parece haber aumentado en los años noventa y, 
según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), actualmente en América Latina 
siete de cada diez empleos nuevos son de baja productividad o informales.
94 CEPAL
de los monopolios nacionales dedicados a la producción o im portación de 
m aquinaria y equipos, el impacto de la dism inución de los aranceles a la 
importación, combinado esto último en m uchos países con tasas de cambio 
reales sobrevaluadas, han dism inuido el costo de im portar estos bienes y a 
m enudo, aunque no siempre, han hecho que los bienes im portados sean 
una mejor alternativa que lo producido localmente. Además, el énfasis que 
se ha puesto en la apertura en América Latina desde fines de los años 
ochenta ha im prim ido el lema de que lo “extranjero es bello” en la opinión 
de las autoridades de gobierno, de los académicos, de los vendedores y de 
los com pradores. Así, tam bién las em presas nacionales tienden a m irar 
prim ero hacia el m ercado internacional por su tecnología, m aquinaria o 
insumos, y no únicam ente cuando indiscutiblemente son menos caros o 
mejores. Esto, por supuesto, va absolutam ente en contra de la idea del 
desarrollo en torno a complejos productivos locales.
La m ayoría de los países en desarrollo no tenían un conjunto m uy 
extenso de innovadores y adaptadores de tecnología y, a m enudo, tampoco 
de proveedores de insum os especializados.36 37 En la región, sólo Argentina, 
Brasil y México38 eran una excepción relativa en cuanto a bienes de capital 
en general, aunque no necesariamente los del rubro lácteo. La base 
tecnológica ya relativamente débil para los productos lácteos39 está 
perdiendo terreno por la dism inución de la dem anda. En consecuencia, las 
em presas pequeñas y m edianas del sector tienen una base nacional cada 
vez m enor de la cual obtener lo que requieren, incluyendo la readecuación
36 El Centro Tecnológico de la Leche fue creado por la FAO en el sur de Chile para servir a 
todos los países de América Latina, pero fue dejado a su suerte al término del proyecto 
FAO. La pérdida de capacidades de investigación e innovación del centro fue lamentada 
por todas las personas entrevistadas en Chile. Sin embargo, ninguna de las empresas 
considera que debe colaborar en el programa de investigaciones ni en el financiamiento 
del centro, prefiriendo mirar afuera cuando el centro no puede responder a sus 
necesidades (véase el trabajo de Dirven y Ortega en este volumen).
37 En Uruguay, por ejemplo, la leche, el azúcar, el bicarbonato, algunos plásticos y algunos 
químicos son insumos directos de procedencia uruguaya. La glucosa, la fécula, los 
gelificantes, las bolsas y los envases provienen esencialmente de Argentina y Brasil, 
mientras que los cuajos, fermentos, esencias y colorantes provienen esencialmente de los 
Estados Unidos o de Europa (véase el trabajo de Vaillant en este volumen).
38 Aun así, actualmente en la zona de la Comarca Lagunera (donde predomina la gran 
ganadería lechera especializada) los insumos nacionales para la producción primaria se 
concentran en la exploración, la perforación de pozos y el tratamiento de agua; los 
equipos de aspersión; la colecta de basura tóxica; los seguros y los servicios de 
capacitación. Todos los demás insumos (fármacos, agroquímicos, alimentos balanceados, 
semillas, semen, software) y maquinaria (tractores, camiones, ordeñadoras, enfriadoras, 
bombas, ventiladores y otras) son preponderantemente suplidos por empresas extranjeras 
(véase el trabajo de García, Borrego y Salas en este volumen).
39 Sin querer desmerecer aquí a algunos fabricantes de máquinas y herramientas locales que 
han sabido, de manera extremadamente ingeniosa a veces, responder a las necesidades de 
sus clientes.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 95
de m aquinaria de segunda mano.40 Una suerte de círculo vicioso se forma 
así y los países parecen estar pagando el doble precio de una tecnología 
extranjera no eficiente —por no ser apropiada para las condiciones 
locales— y, al m ismo tiempo, la disolución de los encadenam ientos locales
o nacionales a causa de la caída de la dem anda.
Sin embargo, no todo es negativo y como se describe en El balance de 
la década (CEPAL, 2000), la “m uerte” de em presas va tam bién acom pañada 
del nacimiento de nuevas em presas y la profunda readecuación de otras. En 
consecuencia, la eficiencia m edia del sector se desplaza. Un bello ejemplo 
de una em presa creada como respuesta a la dem anda es TERMEC, que se 
estableció hace unos diez años en una pequeña localidad en el sur de Chile, 
cerca de la cuenca lechera más im portante del país. Inició sus actividades 
readecuando una pasteurizadora. Encontró que la tecnología no era tan 
compleja, la descompuso (hizo reverse engineering) y ahora produce 
pasteurizadoras y varias otras m áquinas y herram ientas para la industria 
láctea y la fabricación de quesos. Debido a la experiencia que ha 
acumulado, le han pedido m ontar líneas de producción completas. Incluso 
algunas em presas nacionales grandes y una m ultinacional han pedido una 
segunda opinión a TERMEC antes de com prar tecnología y m aquinaria en 
el exterior. Sin embargo, debido a la crisis que se asomaba para el sector 
desde 1997, las inversiones em pezaron a caer (en especial las de las PYME), 
y TERMEC ha reorientado sus actividades hacia otros sectores (el salm ón y 
las algas), que requieren tecnologías similares y están situadas en la misma
región.41
4. La creciente proporción de productos lácteos vendidos en 
los supermercados
Como en el resto del m undo, el sistema de distribución en América 
Latina está cambiando rápidam ente y una proporción creciente de los 
alimentos se venden a través de las cadenas de supermercados. En los años 
ochenta, el elemento clave para el desarrollo de los superm ercados fue la 
gestión financiera, debido a la alta inflación im perante en ese período. En 
los años noventa pasaron a prevalecer aspectos como el aum ento del poder 
de negociación frente a la industria, la dism inución de costos por m edio de 
un mejor manejo logístico y la introducción de marcas propias. Las 
em presas extranjeras (Carrefour, Ahold, Makro, K-Mart, y otras) lideraron 
ese proceso, con la introducción de marcas propias y el desarrollo de
40 También Acuña y Petrantonio (1995) observan que la mayor parte de las PYME lácteas de 
la Provincia de Buenos Aires compran equipamiento usado (haciendo uso de recursos 
propios para la inversión).
41 Aunque TERMEC tiene también clientes en Santiago, es decir, a unos 1 000 kilómetros de 
distancia.
96 CEPAL
articulaciones hacia atrás con los productores primarios, con el objeto de 
garantizar cantidad y calidad (Ghezan, 1999).42
En m uchos países, el rol del Estado en el financiamiento 
agropecuario dism inuyó fuertem ente a fines de los años ochenta, función 
que recayó después no tanto en el sistema financiero privado como en las 
cadenas de superm ercados, algunas agroindustrias y los proveedores de 
insumos y servicios. En el caso de los superm ercados, esto fue posible 
porque, al operar a gran escala con compras a plazo y ventas al contado, 
concentran liquidez (Dias y do Amaral, 1998).
Por otra parte, los superm ercados están crecientemente en una 
posición oligopsónica y desde allí actúan, en forma tam bién creciente, con 
respecto a sus proveedores (en Chile aum entaron de 60% a 74% su 
participación en la venta minorista de alimento entre 1993 y 1998). Los 
superm ercados generalm ente exigen un pago para poder vender en ellos, 
m ás un pago por m arca o por producto, m ás otro en proporción a lo 
vendido (decreciente a m edida que las ventas aum entan), y otro más para 
rellenar los estantes en caso de que deba hacerlo el personal del mismo 
superm ercado. Para las em presas pequeñas y m edianas (si sus productos 
son aceptados por el superm ercado), el costo total por unidad vendida es 
m ucho m ayor que para las em presas m ás grandes y puede llegar a 
representar hasta 12% del valor de las ventas. Además, los superm ercados 
pagan generalm ente a 45 o 60 días y en Chile, desde febrero de 1999, a 90 
días. Por lo tanto, si adem ás las PYME tienen que acudir a un crédito más 
caro (que como hemos visto puede ser dos o m ás veces m ayor que el del 
m ercado internacional), entonces resultan doblem ente castigados.
Como ya lo señalamos, hay economías de escala a nivel de la 
distribución. Los costos de transacción (administrativos, de organización y 
otros) son mayores cuando una em presa tiene que tratar con m uchas 
em presas pequeñas en vez de unas pocas grandes.43 También pueden surgir
42 Ghezan sigue con el siguiente análisis: a su vez, la industria se defiende con la 
incorporación de tecnología de nivel internacional, con la instalación de nuevas plantas o 
la renovación del equipamiento (fundamentalmente automatización) en los sectores más 
dinámicos (cerveza, bebidas sin alcohol, lácteos, galletas, pastas, panificación industrial), 
con mejoras en la calidad de los productos cuando comienzan a aplicarse las normas de 
calidad de los productos industriales (ISO 9000) y las evaluaciones por análisis de peligros 
en puntos críticos de control (HACCP). También se observan estrategias tendientes a la 
especialización y la modernización de los embalajes para efectos de diferenciación, al 
mismo tiempo que se da mayor importancia a la publicidad y a la introducción de nuevas 
marcas. Esto va acompañado con una reorganización interna de las empresas, donde el 
área de ventas y mercadeo cobra mayor importancia. Asimismo, se instalan plataformas 
de distribución automatizadas para responder a las necesidades de sus clientes.
43 Desde el punto de vista organizacional y de riesgo, las empresas —sean agroindustrias, 
distribuidoras u otras— buscan a menudo una suerte de equilibrio entre la proporción
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 97
costos m ayores con em presas pequeñas debido a sus dificultades de 
cum plir con las exigencias de entregar oportunam ente bienes de calidad y 
de presentación homogénea a lo largo del año. Creemos, sin embargo, que 
el sesgo contra las pequeñas em presas va más allá de la internalización en el 
precio o en el costo de estos mayores costos de transacción y que la 
eficiencia ganada por la realización de economías de escala a nivel de la 
distribución es en gran parte apropiada por las grandes em presas y, por 
ende, no se traduce en un aum ento correlativo del bienestar de la 
sociedad.44
5. El rápido desarrollo de marcas, la diversificación de 
productos y su publicidad
La globalización ha traído consigo la tendencia hacia un m ayor 
desarrollo de marcas y una diversificación m ás rápida de los productos.45 
No seguir esta tendencia es difícil, excepto si el producto tiene un nicho 
m uy definido entre los consum idores leales.46 La gran velocidad de los 
cambios en las características y en la presentación de los productos va de la 
m ano con la publicidad y su costo. En ambos casos se trata esencialmente 
de costos fijos, con lo cual, a m enor volumen, m ayor es el costo por unidad.
entregada por unos pocos productores grandes (a veces ellas mismas mediante la 
integración vertical) y la parte que entrega un número (mayor) de pequeños proveedores. 
Esa proporción suele mantenerse más o menos igual a medida que la empresa crece en 
tamaño, lo que implica que el abastecimiento cambia hacia proveedores más grandes 
tanto del lado de los pequeños como de los grandes.
44 Como ya se mencionó, en Chile los precios al consumidor aumentaron más que los precios 
al productor. En Colombia, los precios al productor y al consumidor tuvieron una 
evolución más pareja. Es de notar que en Colombia los supermercados no han penetrado 
con la misma fuerza que en Chile. Por otra parte, un estudio sobre la transmisión de 
variaciones en el precio al productor de leche (fijado por el Federal Milk Marketing Order) 
y al consumidor de leche fluida para la ciudad de Boston, en los Estados Unidos, concluye 
que el alza del precio de la leche es transmitida al consumidor, pero no la baja. Además, 
concluye que los precios al consumidor difieren bastante entre los supermercados; y que 
cuando el precio en el supermercado dominante baja, los supermercados más pequeños 
pierden clientela, pero no ocurre lo contrario (Dhar y Cotteril, 1999).
45 Según un estudio de la empresa A.C. Nielsen, en 1998 se introdujeron 1 205 nuevos 
productos lácteos, tomando en cuenta formulaciones, envases y tamaños nuevos 
(mencionado en Jank, Farina y Galan, 1999, p. 85).
46 Según Acuña y Petrantonio (1995), las PYME lácteas argentinas tratan de posicionarse en 
mercados cercanos a su planta, en nichos que, por su escaso volumen y por los costos de 
distribución que suponen cuando hay que traerlos de más lejos, no son de interés para las 
empresas más grandes. Las PYME que más se han expandido, sin embargo, son aquellas 
que han complementado su especialización en un nicho de mercado local con la 
elaboración de un producto dirigido a mercados más masivos. También observan los 
autores una creciente preocupación de las PYME por mejorar los envases y la presentación 
de sus productos, y esmerarse en dar una atención personalizada a los proveedores y a los 
compradores para así diferenciarse de las grandes empresas.
98 CEPAL
Obviamente —como ya lo m encionaba Menge en 1962—, las em presas más 
pequeñas tienen problem as para seguir el ritmo de desarrollo de nuevos 
productos, su introducción en el m ercado y su prom oción casi continua 
después, lo que introduce un sesgo a favor de las em presas con m ayor 
volum en de ventas.
En los Países Bajos —de larga tradición en la producción de lácteos— 
los consum idores tienden a com prar leche y quesos (gouda, edam, y otros) 
sin fijarse en la marca, entre otras razones porque la calidad es estándar y 
porque la m ayor parte de la producción está en m anos de cooperativas de 
productores que hasta hace poco no habían enfatizado el desarrollo de 
marcas. Recién en los años noventa las industrias neerlandesas entraron en 
una fase tendiente a crear m ayor conciencia entre los consum idores en 
torno a las marcas, e iniciaron así un proceso de diversificación de 
productos (véase el trabajo de Enzing y van Dalen en este volumen).
En América Latina la diversificación de productos ha sido fuerte en 
los últimos cinco a diez años, especialmente en lo que concierne a leche 
fluida (con distintos contenidos de grasa, m ayor cantidad de calcio, con 
sabores a chocolate o frutas), yogures y postres a base de leche. En esta 
diversificación participan esencialmente las grandes empresas, en especial 
las m ultinacionales,47 y en Chile, por ejemplo, se pueden encontrar en un 
m ismo superm ercado unos 40 yogures y postres distintos de una misma 
marca. Para los yogures y los postres (con excepción de los helados) casi 
todos los envases están orientados hacia el consumo individual. 
Regularmente, las campañas publicitarias —por lo general orientadas hacia 
los niños— van acom pañadas por envases especiales,48 viñetas o regalos (a 
cambio de una prueba de la com pra y a m enudo de un pago adicional).
Cabe preguntarse si este fuerte acento en la prom oción de marcas y 
en la diversificación de productos, con el alto costo del envase en 
comparación con el valor del contenido que ello lleva aparejado, es el 
camino m ás apropiado para países de ingresos m edios con un consumo per 
cápita alto, como ocurre en A rgentina y Uruguay, o con un consumo 
interm edio (Chile y Colombia), o un consumo bajo, sobre todo fuera de las 
grandes ciudades, como sucede en Brasil y México.49 N uestra sensación es
47 De las PYME estudiadas por Acuña y Petrantonio (1995), menos del 10% fabrican postres 
lácteos, flanes y helados. Las empresas grandes también enfrentan barreras a la entrada, 
como lo demuestra la ausencia de la firma brasileña CCGL —una de las mayores en 
cuanto a captación de leche— de la fabricación de yogures (Jank, Farina y Galan, 1999).
48 En 1998 había unos 140 envases distintos para lácteos en el mercado chileno.
49 En Brasil, los lácteos representan un mercado de unos 3 300 millones de dólares al año. El 
consumo per cápita es bajo (unos 75 l/año  en promedio por persona) y además 
concentrado en las regiones metropolitanas del sur y sudeste, es decir, en unos 35 millones 
de personas sobre un total de 150 millones. La demanda es por lo tanto fuertemente 
elástica con respecto al ingreso, en especial para quesos, yogures y postres, lo contrario
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 99
que las em presas más grandes se han enredado en una suerte de carrera 
competitiva de la cual les es difícil desentrañarse.50 En Colombia, como ya 
se mencionó, una iniciativa para aum entar la com petitividad a lo largo de la 
cadena de los lácteos (en vista de las futuras negociaciones comerciales con 
el Mercosur, las cuales probablem ente tendrán como resultado una 
dism inución de aranceles), se propuso, entre otras cosas, hacer una 
cam paña de publicidad genérica para los lácteos y desarrollar productos y 
envases especialmente orientados hacia los consum idores de menores 
recursos, con el fin de aum entar la dem anda interna (véase el trabajo de 
Suárez en este volumen). En Chile, ante la crisis del sector lácteo y la 
dism inución de la dem anda interna debida a la crisis asiática”, se formó 
hace m uy poco PROMOLAC, con la intención, entre otras, de hacer una 
cam paña publicitaria genérica para los lácteos.
No se ha establecido bien, en el caso de los lácteos, qué tipo de 
publicidad (genérica o de marca) surte mayores efectos. Por lo general, sin 
embargo, los estudios51 concluyen que ambas tienden a aum entar el 
consumo del producto publicitado pero que, a igualdad de precios, los 
consum idores prefieren com prar la m arca publicitada. Al mismo tiempo, 
los consum idores parecen percibir que un precio m ayor y una marca 
conocida son equivalentes a calidad. También se ha dem ostrado que la 
publicidad genérica tiende a aum entar la percepción general de calidad y a 
dism inuir la percepción de diferenciación.52 El resultado de la publicidad 
específica tiene relación con la elasticidad de la dem anda, con el núm ero de 
em presas procesadoras y la eficacia de la publicidad para aum entar la 
dem anda del producto y, asimismo, para crear la identidad de la m arca o 
intensificarla, lo que se traducirá en la captación de una m ayor proporción 
de ese m ercado expandido (Zhang, Sexton y Alston, 1999). Lo último tiene 
que ver con la relación entre el precio y la calidad (la intrínseca y la 
influenciada por la publicidad) percibida por el consum idor y su
vale para la leche en polvo (De Negri, 1999). En México, el crecimiento de la producción 
de leche fue de 5.5% entre 1990 y 1995, importándose el equivalente de 27% de la 
producción interna. El consumo per cápita está por debajo de las recomendaciones de la 
Organización Mundial de la Salud (OMS) y se estima que 25 millones de mexicanos casi 
no consumen lácteos, entre otros motivos por el costo. En efecto, a pesar de que la leche 
constituye una de las fuentes más barata de proteína animal, en 1980 se podían adquirir 
25.5 litros de leche pasteurizada con el salario mínimo diario y en 1996, sólo 6.3 litros 
(Álvarez, Barajas y Montaño, 1997).
50 El intento (fallido) de Nestlé de racionalización de marcas con La Lechera ilustra nuestro 
punto.
51 Citados en Zhang, Sexton y Alston (1999).
52 Esto obliga a la empresa de mejor calidad a aumentar la publicidad de su marca para 
mantener su participación en el mercado. Crespi (1999) llega a la conclusión de que las 
empresas con productos de menor calidad prefieren la publicidad genérica, mientras que 
las de mayor calidad prefieren no hacer publicidad genérica.
100 CEPAL
disposición a pagar por ello.53 En la calidad intrínseca influyen a su vez los 
esfuerzos anteriores en investigación y desarrollo de la empresa, o el hecho 
de que la em presa tenga su área de captación (catch area) en una zona con 
mejores características agroclimáticas, o proveedores que gracias a sus 
propios esfuerzos tecnológicos logran generar un producto de mejor 
calidad. Por otra parte, existe consenso de que la publicidad específica es 
fundam ental para increm entar el poder de m ercado de las empresas, los 
precios que aplica, y sus ganancias.
El gasto en publicidad, como porcentaje sobre las ventas, de las 
em presas lácteas de los Estados Unidos fue en 1987 de 0.5% para el queso 
fresco y procesado y de 0.6% para la leche fluida. En Chile, en 1995, estos 
gastos representaron una proporción bastante mayor. En efecto según datos 
del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las em presas de m ás de 50 
em pleados gastaron en publicidad 2.5% sobre las ventas, m ientras que las 
PYME gastaron 0.5%.
La creación de un poder monopólico gracias al posicionamiento 
exitoso de una marca, puede tener efectos adversos im portantes sobre los 
productores cuando la em presa no es una cooperativa. En efecto, una vez 
conquistada su posición de monopolio; la em presa tenderá a reducir la 
oferta al consum idor y a aum entar el precio para maxim izar sus beneficios 
(rentas monopólicas); por ende, tenderá a reducir su dem anda y tam bién el 
precio al productor (en un prim er paso, para ajustar la oferta de la m ateria 
prim a a la nueva dem anda del producto elaborado; después, haciendo uso 
de su posición de m onopsónio,54 para bajar los precios). En cambio, cuando 
el agronegocio es una cooperativa de productores, tiende a m axim izar el 
bienestar de sus miembros, es decir, los ingresos por venta menos los costos 
de m ateria prim a y de procesamiento. Por lo tanto, no reducirá la oferta al 
consum idor y tam poco hará uso de su poder monopsónico sobre sus 
m iembros en la com pra de la m ateria prim a.55 La CONAPROLE tiene una
53 Los comestibles son generalmente considerados bienes de experiencia (experience goods) y, 
por lo tanto, el consumidor puede en forma relativamente inmediata conocer su calidad 
(Apelbaum, 1999). Obviamente, para esto se necesita un consumidor con tradición de 
consumo, conocimientos respecto a calidades alcanzables y capacidad discriminatoria, 
características que a nuestro juicio el consumidor de lácteos latinoamericano no ha 
adquirido. Argentina y Uruguay son una excepción, posiblemente por la influencia de la 
fuerte inmigración italiana.
54 Más que otros tipos de empresas, las agro industrias tienden a adoptar una posición de 
monopsonio o de oligopsonio natural en su área de abastecimiento.
55 La CONAPROLE es un buen ejemplo de ello. De hecho, hubo un doble “subsidio”, 
primero desde los productores más grandes hacia los más pequeños (en parte debido a la 
“mística” y a los antecedentes familiares de uno de los presidentes de la cooperativa), y 
por otra parte, debido a la disyuntiva entre frenar la producción primaria o incursionar en 
el mercado externo. La CONAPROLE siguió la segunda opción, haciendo pagar al 
consumidor uruguayo un precio alto por los productos de consumo menos masivos
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 101
posición dom inante en U ruguay y goza de reconocimiento como em presa y 
marca. En Chile, la cooperativa Colún tiene una posición dom inante para 
los quesos m aduros, aunque no es en absoluto la única em presa ni m arca 
importante. En Colombia, con m ercados m ás segm entados regionalmente, 
es frecuente encontrar una suerte de duopolio en el m ercado regional, 
repartido a m enudo entre una cooperativa y una em presa privada.
En los Estados Unidos y en Europa, y crecientemente en América 
Latina, las em presas venden parte de su producción bajo una m arca y parte 
sin m arca (productos con m arca de superm ercado, productos “blancos” (sin 
marca) y otros) productos que suelen no diferenciarse entre sí, excepto por 
la publicidad y la marca. Esto tam bién les da la posibilidad a algunas PYME 
de vender bajo la m arca del superm ercado, perdiendo por una parte su 
identidad, pero obviando al mismo tiem po los costos de posicionamiento de 
marca.
Conclusiones
La m odernización de los procesos de producción y distribución en 
general, la apertura de las economías latinoamericanas al comercio exterior 
y a las inversiones extranjeras, así como las fuerzas de globalización (en los 
hábitos de consumo entre otros) están afectando diversos aspectos de los 
complejos productivos que giran en torno a los lácteos. A unque los países 
m encionados a lo largo del libro difieren m ucho entre sí en todos los 
aspectos relativos a la producción de lácteos, hay claras tendencias 
convergentes, especialmente desde los años noventa en adelante. Se ha 
com probado que el fortalecimiento de la tram a insumo-(servicio)-producto 
tiende a darse en los servicios (a m enudo para la venta de bienes 
importados) y que el debilitamiento está situado m ás bien en la producción 
de bienes de capital, en la producción de insumos, en investigación aplicada 
y en desarrollo de tecnología. A lgunas de las nuevas actividades son de tipo 
administrativo, técnico o profesional y por lo tanto requieren una mejor 
educación, lo cual redunda a su vez en mejores remuneraciones. Algunas 
de las actividades que desaparecen —aunque desde luego no todas— son 
m enos intensivas en conocimientos. Por ello, aunque no tenemos datos con 
respecto al efecto neto sobre el empleo o el ingreso, un cambio neto hacia un 
empleo más calificado y mejor rem unerado es una posibilidad. Esto, por 
supuesto, sería m uy positivo.
(yogur, quesos especiales, helados). La entrada reciente de nuevas empresas ha cambiado 
las reglas de juego. Los grandes productores han exigido un precio mayor y el pago de 
una diferencia por volumen, y la mayor competencia ha presionado a la baja los precios al 
consumidor. El costo ha sido tardíamente pagado por los pequeños productores, cuyo 
número ha caído drásticamente.
102 CEPAL
En distintos planos, las pequeñas em presas se encuentran en una 
posición de desventaja con respecto a las m ás grandes. La m ayor 
flexibilidad que se les atribuye —justam ente por su tam año y 
organización— frente a aquellas no parece verificarse en las condiciones 
relativamente precarias (m ercados imperfectos y falta de capital hum ano) 
en que suelen operar en la región.56 Esta posición de desventaja se debe a 
veces a reales economías de escala lo cual hace que sean socios menos 
eficientes o menos atractivos en los negocios. O tras veces, no obstante, la 
desventaja se debe al ejercicio del poder monopsónico o monopólico de 
otras empresas. Por último, hay tam bién factores que inducen a las firmas 
más grandes a incurrir en una serie de ineficiencias, tanto a nivel de la 
propia em presa como de la sociedad, que finalm ente repercutan en forma 
negativa sobre las em presas de m enor tamaño. H asta el m om ento se ha 
prestado poca atención a los costos económicos y sociales de estas 
ineficiencias.
Éstas se traducen en una presión a la baja de los precios al productor 
y en precios internacionales altos a nivel de consumidor. O tra consecuencia 
es que m uchos pequeños productores de leche están siendo eliminados de 
la cadena de proveedores más rápidam ente de lo que debiera ser, y lo 
m ismo acontece con num erosas pequeñas agroindustrias y productores de 
m áquinas, herram ientas y otros insumos. O tra consecuencia es que los 
consum idores —que son en su m ayoría de ingresos medios a bajos— tienen 
que pagar precios más altos, im puestos por las empresas, entre otras 
razones, para absorber los altos costos de desarrollo de m arcas y de la 
publicidad, la rápida introducción de nuevos productos y envases, así como 
los costos de inversiones de tecnología avanzada para condiciones que no lo 
son.
Si se m ira el fenómeno desde un punto de vista estrictamente 
productivo o de inversión, la desaparición de buen núm ero de PYME no es 
tan grave, ya que, con contadas excepciones, su participación tam poco era 
m uy im portante en el total de la producción. Sin embargo, si se tom an en 
cuenta los encadenamientos existentes entre las PYME y los efectos de éstas 
sobre el empleo, la tecnología, la equidad y la localización geográfica, 
entonces las consecuencias parecen m ucho m ás graves.
Efectivamente, se puede observar un cambio hacia una m ayor 
concentración geográfica de la tom a de decisiones, dado que las industrias, 
los im portadores y los distribuidores de m ayor tam año suelen tener su sede 
en las ciudades más grandes, y que no siem pre están cerca de las zonas de 
producción, como ocurre con las PYME.
56 Véase Altenburg y Meyer-Stramer (1999), al respecto.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 103
A m edida que progresa la concentración de la propiedad, dism inuye 
el núm ero de agentes dueños de su propia empresa. La tom a de decisiones 
se concentra por lo tanto en un núm ero m enor de agentes, pero más 
poderosos. Dependiendo de la trayectoria del sector y de las políticas 
pasadas y presentes del gobierno, en todos los países se hacen presentes, en 
m ayor o m enor grado, actitudes oligopólicas y oligopsónicas de la industria 
de transform ación y del sistema de distribución, que de todas formas han 
aum entado claramente en todos ellos en los últimos 15 años.
Existe entonces un problem a de equidad, no sólo referido al ingreso, 
sino tam bién a la distribución regional/espacial y a la propiedad y tom a de 
decisiones. H ay asimismo un problem a en lo relativo a la capacidad 
nacional o regional de creación de conocimientos propios, y de 
investigación y adaptación de tecnologías en distintos puntos de la tram a 
de relaciones insumo-(servicios)-producto. Las perspectivas de desarrollo a 
largo plazo, bajo estas condiciones, habría que m irarlas con máxima cautela, 
y las posibilidades de poner en m archa una estrategia de desarrollo en 
torno a los complejos productivos parecen claramente negativas.
En suma, se propone que los gobiernos adopten decisiones para 
cambiar la tendencia actual57 y encaminarse hacia un desarrollo más 
equitativo. Asimismo, se sugiere que los gobiernos de la región reserven a 
las políticas de desarrollo de com petitividad y de transform ación 
estructural de sus economías un m ayor espacio que el que les otorgan 
actualmente en sus negociaciones bilaterales, multilaterales y en la 
Organización M undial del Comercio (OMC).58
Algunos países están dando pasos en esa dirección. Por ejemplo, en 
Colombia se han organizado reuniones y se firmó un convenio de 
com petitividad entre los agentes que intervienen en toda la cadena de los 
lácteos (entre ellos el Estado) para, paulatinam ente y de común acuerdo, 
em prender acciones orientadas a aum entar la productividad y la 
com petitividad externa del sector y, paralelam ente, aum entar el consumo 
interno por m edio de campañas conjuntas de publicidad e iniciativas 
especiales para desarrollar productos que estén al alcance de la población 
de m enores recursos. Hace m uy poco, alentados por el Gobierno de los 
Países Bajos, la Cámara de Comercio de Santiago y la Fundación Chile, 
algunos agentes de las cadenas agroalimentarias chilenas se reunieron en 
m esas de discusión por rubro (entre ellos el lácteo) para conversar sobre 
posibles estrategias conjuntas encam inadas a aum entar la eficiencia a lo 
largo de cada cadena. Por otra parte, la crisis de los lácteos ya había llevado
57 Línea propuesta, entre otros, por John Antle, en su alocución como presidente de la 
Asociación de Economistas Agrícolas de los Estados Unidos, Nashville, 1999.
58 En línea con lo propuesto por la Misión Permanente de Venezuela ante la OMC en su nota 
de julio de 1999 para la Conferencia Ministerial de 1999.
104 CEPAL
a un m ayor esfuerzo hacia el trabajo conjunto de los propios productores 
lecheros y, asimismo, a una m ayor cooperación entre el gobierno, los 
productores, y la agroindustria. La m aterialización de las actividades 
planeadas ha tropezado sin embargo, con problem as y postergaciones.
En Argentina, las autoridades de la Provincia de N euquén han 
negociado con las distintas cadenas de superm ercados el establecimiento de 
un “rincón” con productos locales libres de las exigencias que éstas 
im ponen a los dem ás productos (como cuotas, volum en mínimo de ventas, 
apariencia). Es un ejemplo que podría ser em ulado en todas partes.
Algunas PYME de Argentina han iniciado relaciones (contractuales o 
no) con otras em presas más pequeñas para com prarles productos 
sem ielaborados y venderlos bajo su marca. Esto les ha perm itido aum entar 
su volum en de ventas sin incurrir en m ayores inversiones, m ientras que las 
más pequeñas han encontrado un canal de ventas m ás o menos seguro. 
O tras empresas, en varios países, están haciendo esfuerzos para 
relacionarse de m anera más perm anente con com pradores industriales (por 
ejemplo, panificadoras) o con hoteles y restaurantes. Estos esfuerzos, 
espontáneos hasta ahora, se podrían  incentivar. Además, sería 
recomendable estim ular a las PYME agroindustriales lácteas para que se 
asociaran,59 aun si no tienen tradición de hacerlo, como una forma de seguir 
posicionándose en el m ercado y enfrentar la concentración creciente de las 
grandes em presas agroindustriales y de distribución. Asimismo, se podría 
incentivar un m ayor intercambio entre las PYME del sector prim ario y del 
sector agroindustrial con los fabricantes locales de m áquinas, herram ientas 
e insumos, para que encuentren soluciones a sus problem as y necesidades 
específicas y para que estas soluciones —a veces m uy ingeniosas— sean 
difundidas. Los gobiernos locales podrían desempeñar un papel activo en ello.
En general, con el fin de fortalecer los clusters de PYME y otras 
empresas, se recom ienda —em pezando por el ámbito gubernam ental y 
académico— reem plazar en todo tipo de mensajes el sesgo actual hacia el 
foreign is beautiful por una posición neutra o por un ligero sesgo hacia el 
“local is beautiful”, para que todos los agentes aprendan nuevam ente a 
agotar prim ero las opciones que se dan en su alrededor.
59 Por ejemplo iniciativas como los Programas de Fomento (PROFO) en Chile, donde la 
Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) incentiva y subsidia la formación de 
grupos de empresarios de un mismo rubro, o de rubros complementarios, de una misma 
región, con el fin de identificar y poner en práctica soluciones grupales de sus problemas.
A nexo 
Cuadro 1
AMÉRICA LATINA Y LOS PAÍSES BAJOS: CIFRAS RELATIVAS AL SECTOR LÁCTEO, AÑOS NOVENTA
A rgen tina Brasil C hile C olom bia México U ruguay Países Bajos 1996
Producción de leche en 1 000t/año, 9 750 22 495 2 050 5 710 9 171 1 479 11 188
1999
Rendim iento en k g /año , 1996 3 989 841 1 911 1 020 1 251 1 801 6 581
Crecim iento de la producción, 1990- 4.8 4.6 4.7 4.0 4.2 4.4 0.0
1999 (%)
A um ento del rendim iento, 1990-1996 7.3 1.3 0.4 1.0 3.9 1.9 1.4
(%)
Prom edio v acas/p ro d u c to r 12 6 46
Prom edio v a ca s /h a 0.2 0.84 1.3
Recepción p la n ta /to ta l producción 50 75 56 54 75 96
(%)
Prom edio precio al p ro d u c to r/ lt en 0.21 0.33 0.17-0.19 0.53
dólares, 1997a
C onsum o per cápita 240 75 136 147 118 180
(l/p e rso n a /a ñ o )b
Saldo comercial (1 000 dólares), 1999 329 029 -427 682 -3 469 -1 865 -439 659 151 705 1 404 909
N úm ero de em presas 17a 20 21
C oncentración (recepción 5 90c 50 69d 75e
em presas/recepción  total en %)
V enta en superm ercados (%) 10 (leche 40 80
fluida)
68 (otros 
lácteos, 
excepto
___________________________________________________________ quesos)__________________________________________________________________________________________
Fuente: Elaborado por el au to r sobre la base de la Organización de las Naciones Unidas para  la A gricultura y la A limentación (FAO), Anuario de producción, 1996 
FAOSTAT (w w w .fao.org) y docum entos pertinentes contenidos en esta publicación.
a El Institu te  of Farm Economics considera costos por litro de 0.45 dólares como altos, de 0.35 como m edianos y de 0.15 a 0.25 dólares como bajos. 
b El consum o per cápita m undial es de 80 kilógram os de leche (equivalentes).
c Sólo tom ando en cuenta las em presas reportadas por la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de A gricultura. 
d C orresponde a la cooperativa m ás im portante, la C ooperativa Nacional de P roductores de Leche (CONAPROLE). 
e C orresponde a las dos cooperativas más im portantes.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
105
Cuadro 2
FASES DE DESARROLLO DE LOS COMPLEJOS PRODUCTIVOS LÁCTEOS
FASE I FASE II FASE III FASE IV
1. EXPORTACIÓN Recurso natu ral en bruto Prim er nivel de procesam iento 
Chile, Colombia, Argentina
Procesam iento más especializado de 
p rim er nivel 
Uruguay, Países Bajos
Inversión en el exterior 
A rgentina, Chile, Países Bajos
2. INSUMOS Im portados Sustitución de im portaciones de 
insum os principales para  m ercado 
nacional
Exportación de insum os
Argentina, Brasil, Chile, 
Colombia, México, 
Uruguay
A rgentina, Brasil, Chile, Colombia, 
México, U ruguay
Países Bajos Países Bajos
3. M AQUINARIA Im portada Producción bajo licencia para  el Exportación de m aquinaria básica Exportación de m aquinarias de
(reparación local) m ercado nacional a m ercados m enos sofisticados; desarrollo 
de equipos más especializados
todo tipo a m ercados sofisticados
4. INGENIERÍA
Argentina, Brasil, Chile, 
Colombia, México, 
Uruguay
Argentina, Brasil Argentina, Brasil Países Bajos
Producción Sem iim portada Nacional Nacional Exportación
Argentina, Brasil, Chile, 
Colombia, México, 
U ruguay (moderna)
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, 
México, U ruguay (artesanal)
Países Bajos Países Bajos
D iseño de proyecto Extranjero Parcialm ente nacional Nacional Nacional y exportación
Argentina, Brasil, Chile, 
Colombia, México, 
U ruguay (moderna)
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, 
México, U ruguay (artesanal)
Países Bajos Países Bajos
Consultoría Extranjera
Argentina, Brasil, Chile, 
Colombia, México, 
Uruguay
Parcialm ente nacional 
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, 
México, U ruguay
Nacional salvo las especialidades Nacional y exportación 
Países Bajos
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del esquem a presentado en este libro po r Joseph Ramos, Com plejos productivos en torno a los recursos naturales ¿Una
estrategia prom etedora?, y los estudios de caso contenidos en este libro.
106 
CEPA
L
Diagrama 1
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO CHILENO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
- Encrucijada entre supervivencia de pequeños productores e industrias, fortalecer las economías regionales y búsqueda de competitividad y apertura- Debilidad en formulación de normas (calidad, tipología productos, medio ambiente) y su control- Debilidad de infraestructura caminera secundaria- Debilidad de enseñanza básica y técnica
- Desconocimiento de competitividad potencial del sector primario- Desconocimiento de ventajas de escala y escala óptima de la producción primaria- Mejoramiento genético pero poca claridad sobre las características a reforzar- Sector primario con pérdida de rentabilidad- Mano de obra insuficientemente calificada- Crédito caro
E strateg ia , 
e s tru c tu ra  
y  r iv a lid ad  
■ e m p resas
RESU LTA D O S:- Cluster poco articulado y con pocas sinergias- Crecimiento vigoroso, producción y diversificación- Inseguridad de agentes sobre rentabilidad futura del sector frena nuevas inversiones- Gran heterogeneidad de los actores, de los cuales varios a punto de quebrar- Desgaste publicitario y competitivo entre empresas
Absorción de las plantas medianas por las grandes Fuerte concentración Rivalidad interna fuerteAl mismo tiempo, comportamiento de oligopsonio Incipientes esfuerzos hacia la exportación Problemas de Claudia de la materia prima que inciden en la calidad finalEsfuerzos de diversificación de productos y marcas para aumentar valor agregado
- Consumidor poco exigente- Demanda interna creciente pero inferor o igual al aumento de la oferta- Esfuerzos de promoción y publici­dad de la industria a fin de aumentar la demanda- Poca demanda industrial de subpro­ductos
- Sequías- Heladas- Lluvias torrenciales
- Pocos eslabonamientos nacionales con industrias de punta por escala poco interesante de la demanda interna- Disolución de eslabonamientos a medida que la indus­tria crece, se sofistica e internacionaliza- Desmembramiento de la capacidad de innovación en tecnolo­gía láctea por falta de apoyo privado y/o público- Cadena de frío deficiente en pequeños almacenes y condi­ciones leoninasen supermercados- Gremios divididos regionalmente y representando intereses distintos
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del docum ento pertinente contenido en esta publicación.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
107
Diagrama 2
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO COLOMBIANO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
- Papel facilitador para negociación convenio de competitividad- Diferencia entre precio alíproductor y precio al consumidor de leche fluida fijado en 67%- Debilidad en formulación de normas (calidad, tipología productos, medio ambiente) y su control- Debilidad infraestructura caminera secundaria- Debilidad enseñanza básica y técnica- Fondo Nacional del Ganado (parafiscal)
- Altos costos en el sector primario- Mano de obra insuficientemente calificada- Crédito caro- Investigación para mejoramiento de pastos tropicales
Estrategia, 
estructura  
y  riva lidad  
em presas
- Altos aranceles- Convenio de competitividad entre productores e industrias (precio al productor y calidad)- Poca integración entre cuencas lecheras- Fuerte concentración en cada cuenca- Incipientes esfuerzos hacia la exportación a los países vecinos- Esfuerzos de diversificad ón de productos y marcas para aumentar valor agregado- Pequeñas queserías tienen problemas de distribución
- Consumidor poco exigente- Demanda interna creciente pero lácteos caros para pobres- Poca demanda industrial de subproductos
RESULTADOS:- Uno de los subsectores agropecuarios más exitosos- Crecimiento vigoroso, producción y diversificación- Cluster poco articulado y con pocas sinergias- Gran heterogeneidad actores- Precio alto al productor comparado con competencia potencial
- Inseguridad en el área rural- Inseguridad tenencia de tierras
Pocos eslabonamientos nacionales Disminución de la capacidad de innovación en tecnología láctea después de retiro proyecto Gobierno de ItaliaCadena de frío deficiente en pequeños almacenes Gremios divididos regionalmente y representando intereses distintos
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.
108 
CEPA
L
Diagrama 3
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO URUGUAYO:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
- Precio a productor y a consumidor 
de leche fluida fijado
- Fijación paulatina de normas de calidad más estrictas 
para la leche entregada a planta
- Debilidad infraestructura caminera secundaria
- Fuerte descenso del número de productores
- Paquete tecnológico ampliamente adoptado 
pero agotado”
- Grupos de transferencia tecnológica entre 
productores que crean sinergias
RESULTADOS:
- Crecimiento vigoroso producción y 
diversificación
- Cluster poco articulado hacia insumos y 
maquinaria de mayor contenido tecnológico
- Inseguridad pequeños productores sobre 
posibilidades de sobrevivencia
-Proceso de reconversión industrial (calidad, diversificación, 
automatización)
- Fuerte concentración en una sola cooperativa, CONAPROLE 
Integración vertical CONAPROLE: compra insumos, producción 
lechera, industria cooperativa
- Entrada fuerte nuevas industrias
Competencia entre industrias ya no permite subsidio” de grandes 
productores a pequeños
- Exportación en continua expansión
- Esfuerzos de diversificación de productos y marcas 
para aumentar valor agregado
- Demanda interna casi estancada
- Poca demanda industrial de subpro­
ductos
Pocos eslabonamientos hacia maquinaria y muchos de los insumos
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del documento pertinente contenido en esta publicación.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
109
Diagrama 4
EL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO DE LOS PAÍSES BAJOS:
RESUMEN EN FORMA DEL DIAMANTE DE PORTER
- Cuotas de producción de leche fijadas por la Unión Europea- Apoyo al precio (transferencias, subsidios, aranceles)- Fuerte intervención del gobierno y de la Unión Europea en normas (calidad, tipología productos, medio ambiente) y su control- Buena infraestructura caminera secundaria- Enseñanza técnica y universitaria especializada y de muy buen nivel
Estrateg ia , 
estruc tu ra  
y  r iv a lid a d  
■ e m presas
-Absorción de las plantas medianas por las grandes cooperativas- Rivalidad interna fuerte para compra de leche- Fuerte exportador de lácteos, maquinaria y tecnología- Diversificación de productos y de marcas para aumentar el valor agregado- Alta inversión en investigación, pero disminución de la investigación conjunta- Internacionalización, por ejemplo, para transferir ganancias externas al productor nacional
- Base productiva muy homogénea y con muy altos rendimientos- Mano de obra casi 100% familiar,de larga tradición y altamente calificada- Alta calidad de la materia prima, lo cual junto con la tecnología, inciden positivamente enla calidad de los productos elaborados
- Consumidor exigente- Demanda industrial importante para subproductos
RESULTADOS:- Cluster bien articulado y con sinergias- Aumento de la diversificación y multinacionalización- Reorientación estrategia productores hacia disminución costos dentro de cuota de producción y disminución contaminación
- Muchos eslabonamientos nacionales con industria de punta para satisfacer demanda interna y externa- Disminución de la investigación conjunta de las cooperativas por mayor competencia entre ellas
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base del docum ento pertinente contenido en esta publicación.
110 
CEPA
L
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 111
Economías y deseconomías de tamaño en la 
producción lechera
Antonio Álvarez Pinilia1
Octubre de 2000
Introducción
Una de las cuestiones más debatidas entre los economistas agrarios 
ha sido si las explotaciones grandes son m ás eficientes que las pequeñas. Se 
han hecho m uchos estudios al respecto, sin que los resultados hayan sido 
concluyentes.2
En España esta controversia ha existido desde siempre. Así, es 
com ún oír hablar del problema del m inifundio en el norte de España, 
asociando explotaciones pequeñas a explotaciones ineficientes. Sin 
embargo, tam bién existe una corriente de opinión bastante generalizada 
que considera los latifundios del sur de España como explotaciones poco 
eficientes, lo que se ha reflejado en una larga tradición histórica de 
reivindicaciones en favor de una reforma agraria que reparta esas grandes 
explotaciones entre los jornaleros que las trabajan.
El autor desea agradecer los comentarios y sugerencias de Carlos Arias, Eduardo González 
y David Roibás, así como los de la editora Martine Dirven.
Así, por ejemplo, el conocido estudio de Sen (1962) encontró una relación negativa entre la 
productividad de la tierra y el tamaño (acres) de las explotaciones agrarias en India. Su 
estudio dio lugar a un gran número de trabajos, cuyos resultados contradicen la relación 
negativa sugerida por Sen.
112 CEPAL
El concepto de eficiencia es sinónimo de producir al mínimo coste 
posible. Por tanto, la pregunta básica que subyace en la anterior controversia 
es si el coste medio dism inuye a m edida que aum enta el tam año de las 
explotaciones. La respuesta a esa pregunta debe afectar la política agraria de 
cualquier gobierno. Si los costes unitarios decrecen con el tamaño, parece 
inexcusable no introducir una política tendiente a favorecer el crecimiento de 
las explotaciones, puesto que una parte de los recursos del país estarían mal 
utilizados. Sin embargo, si no existen pruebas de una curva de costes que 
descienda significativamente al aum entar el tamaño, entonces el tam año de la 
explotación se convierte en un asunto de riqueza, no de eficiencia.
Las reflexiones anteriores ponen de manifiesto que la cuestión del 
tam año es compleja y requiere, por tanto, ser tratada con rigor. La cuestión 
de fondo supone identificar la existencia de economías de tam año, lo que 
equivale a conocer la forma de la curva de costes m edios a largo plazo. Éste 
es el objetivo del presente trabajo, en que se estudia la existencia de 
economías de tam año en la producción de leche. En concreto, se lleva a 
cabo un estudio empírico sobre explotaciones lecheras en Asturias, región 
localizada en el norte de España, donde la producción lechera es la 
principal actividad agraria.
La im portancia del presente trabajo es grande si se tiene en cuenta la 
situación problem ática por la que atraviesa el sector. Las cuotas de 
producción im puestas por la Unión Europea han reducido el tam año del 
m ercado, lo que puede im pedir que se aprovechen economías de escala. En 
estas circunstancias, la única forma de aum entar la producción es com prar 
una cuota adicional o recibir de las autoridades una cuota de la reserva 
nacional y de la regional. En este sentido, un criterio interesante para 
repartir la cuota de las m encionadas reservas podría ser el de perm itir que 
las explotaciones alcanzasen la escala m ínim a eficiente, para lo que es 
necesario conocer la forma de la curva de costes medios a largo plazo.
Este trabajo se divide en dos partes. En la prim era se calcula el coste 
m edio de producción del litro de leche para una m uestra de 224 
explotaciones lecheras asturianas con datos del año 1994. Se pretende 
dem ostrar que existe un amplio m argen para reducir el coste de producción 
de un litro de leche en Asturias y, asimismo, se argum entará que los costes de 
producción elevados no se deben al reducido tam año de las explotaciones, 
como tradicionalmente se plantea. En la segunda parte, utilizando un panel 
de datos de 200 explotaciones para el período 1993-1995, se estima una 
función de costes y se calculan las economías de tamaño. Finalmente, se 
intenta explicar por qué aparecen deseconomías de tamaño, haciendo 
especial hincapié en la necesidad de ajustar la capacidad de gestión al tamaño 
de la explotación.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 113
1. El cálculo de los costes en las explotaciones 
lecheras
Hay dos tipos de estudios que calculan el coste medio de producción 
del litro de leche: los que utilizan datos reales (Burrell, 1989; Lowe y Stock, 
1990) y los que emplean técnicas de simulación (Luening, Klemme y 
Howard, 1987).
El coste de producción de un litro de leche puede subdividirse en las 
siguientes partidas:
i) Costes variables:
- Alimentación: pienso y otros alimentos com prados
- Gastos para producir forrajes: semillas y abonos, entre otros
- Gastos veterinarios: inseminación y medicinas, entre otros
- Varios: agua, electricidad y combustible, entre otros
- M ano de obra eventual
i i) Costes fijos:
- Mano de obra fija
- Renta de la tierra
- Am ortización del ganado
- Am ortización de m aquinaria y edificios
- Varios: seguros y asesoram iento fiscal, entre otros
Los costes variables no presentan grandes dificultades de cálculo 
desde el punto de vista contable, ya que son gastos del período, aunque 
puede surgir un  problem a si las existencias al principio o al final del 
período son im portantes. Sin embargo, a excepción del forraje, en esta 
actividad no es frecuente alm acenar los productos.
Los costes fijos presentan m ayores problem as de valoración. Los 
principales costes fijos son los recursos propios, como la m ano de obra 
familiar y la tierra en propiedad. Estos factores, aunque su uso no supone 
desembolso alguno para la empresa, tienen un coste, ya que desde un 
punto  de vista económico los recursos deben ser valorados por su coste de 
oportunidad. Asimismo, la amortización del ganado y del activo fijo 
plantea ciertos problem as técnicos. A continuación se analizan con cierto 
detalle estos problemas.
a) Valoración del coste de la mano de obra propia
En teoría, el sueldo que se le asigne a la m ano de obra propia debería 
ser igual al que podría haber obtenido fuera de la explotación. Sin embargo, 
esto es difícil de llevar a cabo en la práctica. El criterio empleado aquí ha sido
114 CEPAL
el de considerar como coste de oportunidad el salario mínimo 
interprofesional.3
b) Valoración del coste de la tierra en propiedad
Las hectáreas de tierra que son propiedad de la explotación tienen un 
coste de oportunidad que hay  que tener en cuenta para calcular el coste de 
producción. Sin em bargo, es difícil asociar un coste concreto a una hectárea 
de tierra sin conocer ciertas características, como accesos, calidad, o grado 
de inclinación. En ausencia de esos datos, el coste de oportunidad se ha 
calculado como el precio m edio de alquiler de una hectárea de pradera en 
las explotaciones consideradas.4 En el caso de la tierra, no sólo se valora por 
su coste de oportunidad la tierra propia, sino tam bién la que está 
arrendada. Esto perm ite elim inar el efecto de los arrendam ientos históricos, 
que distorsionarían los resultados en favor de los que tuviesen tierra 
arrendada por debajo del precio de mercado.
c) Valoración del coste del ganado
Una polémica que se da entre los técnicos del sector agrario es si el 
rebaño se considera como inm ovilizado o como capital circulante. La 
práctica más corriente ha sido considerar el ganado como capital circulante. 
Sin embargo, desde el punto  de vista económico, parece más correcto 
considerarlo como inmovilizado, lo que implica que hay que amortizarlo. 
Luening, Klemme y H ow ard (1987) em plean una tasa de amortización de 
15% sobre el valor del rebaño.
En este estudio se ha recurrido a una alternativa, consistente en 
em plear el coste de la recría como una estimación de la amortización del 
rebaño, ya que la recría tiene como objetivo conseguir buenas novillas que 
reem placen a las vacas viejas. Sin embargo, esto puede presentar el 
problem a de que haya ganaderos que estén intentando aum entar su rebaño, 
por lo que sus costes de recría sobreestim arían el coste de amortización de 
su rebaño actual.
d) Valoración del activo fijo
La depreciación del activo fijo hay que incluirla en el coste. La 
amortización se ha calculado en forma lineal, para los edificios en 30 años y 
para la m aquinaria en 10 años. Se elim inaron del estudio aquellas 
explotaciones antiguas que no tenían costes de depreciación, por tener 
am ortizado ya, según los criterios empleados, todo su activo.
3 El salario mínimo en España fue en 1994 de 62 700 pesetas al mes.
4 Otro estudio que considera la tierra como si fuera toda arrendada es el de Farrar y Franks 
(1998).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 115
2. Métodos de cálculo del coste medio
A unque la aproximación económica ortodoxa al cálculo de costes 
exige la valoración de todos los factores, bien por su precio de m ercado o, 
cuando éste no existe, por su coste de oportunidad, debido a los problem as 
que plantea la im putación de costes de oportunidad, se ha decidido calcular 
el coste de producción por dos métodos:
a) El método de pagos + amortización (PA)
Este m étodo incluye aquellos costes que hayan supuesto un 
desembolso para la explotación, m ás la depreciación del activo fijo. En el 
caso de la tierra, se valora como la sum a de la renta de la tierra arrendada 
más el im puesto sobre los bienes inm uebles para la tierra en propiedad. La 
mano de obra propia no se valora en este método.
b) El método del coste de oportunidad (CO)
Este m étodo consiste en valorar todos los recursos em pleados en la 
producción, tanto si son propios como ajenos. Los recursos ajenos se 
valoran a precios de m ercado y los propios, por su coste de oportunidad.5
3. Los datos
En esta prim era parte se utilizan datos correspondientes al año 1994 
para un grupo de 224 explotaciones lecheras asturianas que participan en un 
program a de gestión de vacuno lechero perteneciente a la Consejería de 
Agricultura y Pesca del Principado de Asturias. Como el program a es 
voluntario, las explotaciones no son una m uestra aleatoria del sector 
productor de leche de Asturias, por lo que los resultados de su análisis no 
son directamente extrapolables al resto del sector. Sin embargo, el análisis de 
estas explotaciones sirve para dar una idea de cuáles son las tendencias 
generales en m ateria de costes.
Las características productivas de estas explotaciones son algo 
superiores a la m edia general de Asturias. En el cuadro 1 se hace una breve 
reseña estadística de las principales variables técnicas de las 224 
explotaciones seleccionadas para este estudio.
Como se puede observar en el cuadro 1, en térm inos de tam año las 
explotaciones pueden considerarse de carácter familiar, aunque existe una 
gran dispersión de tamaños. Con respecto a las principales características 
técnicas, se intuye la existencia tanto de explotaciones intensivas, que basan
5 Aunque más coherente desde el punto de vista económico, este método plantea el problema de que 
las diferencias de coste entre las explotaciones no son independientes de las imputaciones 
realizadas.
116 CEPAL
su producción en altos rendim ientos por vaca y gran cantidad de alimentos 
concentrados, como de explotaciones más extensivas con un sistema de 
producción m ás ligado a la tierra, que se caracterizan por tener vacas de 
m enor rendim iento que son alim entadas básicamente con los forrajes 
producidos en la propia explotación.
Cuadro 1
ESPAÑA: CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DE 224 EXPLOTACIONES 
LECHERAS, 1994
Media Desviación
estándar
Mínimo Máximo
Leche producida (litros) 101 196 67 598 16 676 564 123
Vacas 18.22 9.03 4.30 74.80
Tierra (ha) 12.20 6.16 3.00 43.50
Leche/vaca (litros) 5 346 1266 2 752 8 576
Pienso/vaca (kg) 2 202 917 493 5 318
Vacas/hectárea 1.63 0.67 0.30 4.90
Pienso/litro (gr) 402 107 157 691
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
4. Análisis del coste medio
El objetivo de este apartado es intentar encontrar algunas 
características que perm itan distinguir las explotaciones que producen a 
m enor coste de las que producen a costes altos. Para ello se ordenan las 
explotaciones de m enor a m ayor coste variable m edio y se divide la 
m uestra en tres grupos, cada uno con el mismo núm ero de explotaciones, 
que se denom inan de bajo, medio, y alto coste. A continuación se calculan 
las m edias aritméticas de una serie de variables técnicas y económicas, con 
el fin de ver si hay alguna relación entre los niveles m edios de esas 
variables y el coste de producción.
En el cuadro 2 puede verse la descomposición del coste variable medio 
en diversas partidas para los tres grupos de producción considerados.
Cuadro 2
DESCOMPOSICIÓN DEL COSTE VARIABLE MEDIO POR GRUPOS a
Grupo bajo Grupo medio Grupo alto
Coste variable medio 15.33 19.73 25.17
Gasto alimentación/litro 10.50 14.12 19.34
Gasto carburante/litro 0.72 0.77 0.88
Gasto abono/litro 0.60 0.82 1.00
Gasto semillas y trat./litro 0.39 0.42 0.49
Gasto ensilado/litro 0.14 0.21 0.26
Gasto veterinario/litro 1.41 1.68 2.20
Gasto luz y agua/litro 1.06 1.23 1.30
Gasto ordeño/litro 0.38 0.34 0.40
Gasto sem en/ litro 0.14 0.15 0.31
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación. 
a Los g rupos se d ividen según el coste sea bajo, m edio o alto.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 117
Como se puede observar en el cuadro 2, la partida m ás im portante 
son los gastos en alimentos comprados, que suponen aproxim adam ente 
75% de los costes variables. Los siguen en im portancia los gastos 
veterinarios. Para analizar m ás a fondo la información que proporciona la 
descomposición del coste, en el cuadro 3 se agrupan las distintas partidas 
en tres grandes grupos: gastos en alimentos com prados, gastos del rebaño y 
gastos en producción de forrajes.
Cuadro 3
DESCOMPOSICIÓN DEL COSTE VARIABLE MEDIO POR GRUPOS a
Grupo bajo Grupo medio Grupo alto
Pesetas (%) Pesetas (%) Pesetas (%)
Coste variable medio 15.33 100 19.73 100 25.17 100
Gasto alimentos 10.50 66 14.12 73 19.34 76
comprados/litro 
Gasto rebaño/litro 2.99 22 3.40 16 4.21 14
Gasto producción 1.85 12 2.22 11 2.63 10
forrajes/litro
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación. 
a Los g rupos se d ividen según el coste sea bajo, medio o alto.
Del cuadro 3 pueden extraerse algunas conclusiones interesantes. En 
prim er lugar, las explotaciones más eficientes son las que m enos gastan en 
alimentos com prados por litro producido de leche. De hecho, la diferencia 
de 9.84 pesetas que hay en el coste variable m edio entre los grupos de alto y 
bajo coste se debe casi exclusivamente a los gastos en alimentos com prados 
(8.84 pesetas). Esto puede llevar a concluir que ésta es la única partida de 
interés y que los otros grandes grupos no tienen importancia. Sin embargo, 
ese razonam iento no es correcto, pues el hecho de que las explotaciones 
más eficientes sean las que menos gastan en alimentos com prados se debe a 
que son las que m ás gastan, en térm inos relativos, en forrajes producidos. 
Esto se advierte si se tiene en cuenta que el porcentaje de los gastos en 
producción de forrajes dism inuye a m edida que aum enta el coste variable 
medio, es decir, el peso relativo de esta partida es m ás im portante en las 
explotaciones m ás eficientes.
En el cuadro 4 se analizan las características de cada uno de esos 
grupos según una serie de variables técnicas y económicas.
a) La relación entre coste medio y tamaño
Existe una relación inversa entre coste variable m edio y tam año, ya 
que las explotaciones que producen a un coste más alto son tam bién las que 
tienen, por térm ino medio, m ás vacas. Este resultado ya se había encontrado 
en anteriores estudios descriptivos del sector lechero asturiano (Álvarez, 
Arias y Millán, 1992).
118 CEPAL
b) La relación entre coste medio y prácticas ganaderas
Se observa la importancia que tiene la utilización eficiente de los 
alimentos concentrados. Las explotaciones con costes más bajos emplean 
menos pienso por vaca, pero, lo que es más importante, usan menos gramos de 
pienso para producir un litro de leche.
Cuadro 4
CARACTERÍSTICAS DE LAS EXPLOTACIONES SEGÚN SU COSTE 
VARIABLE MEDIO a
Grupo bajo Grupo medio Grupo alto
Coste variable medio (pesetas/litros) 15.33 19.73 25.17
Coste fijo medio (pesetas/litros) 6.38 5.49 4.76
Coste total medio (PA) (pesetas/litros) 21.70 25.22 29.93
Coste total medio (CO) (pesetas/litros) 39.13 38.73 39.72
Leche producida (litros) 82 660 102 278 119 106
Vacas 16.78 18.20 19.45
Tierra (ha) 12.34 12.59 11.54
Vacas/hectárea 1.47 1.61 1.80
Pienso/vaca (kg) 1 475 2 138 2 981
Leche/vaca (litros) 4 782 5 276 5 929
Leche/hectárea (litros) 7 202 8 745 11 906
Pienso/litro (gr) 302 401 503
Grasa (%) 3.66 3.69 3.70
Proteína (%) 3.06 3.07 3.14
Bacteriología (millones/ml) 119 109 83
Precio leche (pesetas/litros) 43.00 44.67 46.77
Margen neto/litro (pesetas/litros) 21.30 19.45 16.84
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
a Los g rupos se dividen según el coste sea bajo, m edio o alto.
Quizás inesperada es la relación entre una m ayor carga ganadera y 
un m ayor coste medio. De hecho, en estudios anteriores se había obtenido 
el resultado contrario (Álvarez y Arias, 1989). Dado el potencial de 
producción de forrajes de las regiones del norte de España, parece que se 
podría aum entar la carga ganadera sin que ello repercutiera en un alza de 
los costes medios. Para ello es necesario mejorar los aspectos productivos 
relacionados con el manejo de las praderas (fertilización, ensilado y otros).6
c) La relación entre coste medio y la calidad de la leche
Como podía advertirse en el cuadro 4, las explotaciones con costes 
más altos tienen mejor calidad de leche, tanto en térm inos físico-químicos 
(grasa y proteína) como en calidad bacteriológica. Esto se traduce en un
6 Una posible explicación para la relación inversa entre explotaciones eficientes y carga 
ganadera es que en los últimos años se ha producido un gran abandono de explotaciones, 
lo que ha liberado muchas hectáreas de tierra, permitiendo a las explotaciones que 
prefieren una alimentación basada en forrajes aumentar su base territorial y reducir, por 
tanto, su carga ganadera.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 119
m ayor precio percibido por el litro de leche, lo cual, sin embargo, no 
compensa el aum ento de los costes, ya que el m argen neto por litro es 
sensiblemente m enor.7
U na posible explicación de este resultado es que las explotaciones 
que obtienen una leche de m ejor calidad físico-química utilizan alim entos 
com prados de m ayor calidad (fuentes de proteína bypass, y otros), los 
cuales tienen un m ayor coste.
d) La relación entre coste medio y resultados económicos
Las explotaciones más eficientes, al ser m ás pequeñas, tienen un  coste 
fijo m edio mayor, pero todavía son las que producen a un m enor coste total 
m edio (PA), por lo que tam bién son las que tienen un m ayor m argen neto 
por litro. C uando se considera tam bién el coste de oportunidad de la mano 
de obra familiar, entonces no hay prácticam ente diferencias entre el coste 
total m edio (coste de oportunidad) de los tres grupos. Esto se debe a que 
todas las explotaciones son familiares, con un nivel de m ano de obra 
familiar parecido, lo que hace que este factor pese relativamente m ás en las 
explotaciones m ás pequeñas.
Estos resultados se refieren exclusivamente a la producción de leche. 
En los resultados económicos no se tienen en cuenta otros ingresos de la 
explotación (ni sus costes), como son la venta de terneros o novillas. Dado 
que las explotaciones más ineficientes son m ás grandes, cabe esperar que 
sus resultados económicos mejoren al considerar estas partidas.8
En resumen, parece posible caracterizar de la siguiente forma las 
explotaciones que producen a m enor coste:
• Son más pequeñas, tanto en litros totales producidos como en 
número de vacas. Asimismo, se caracterizan por tener vacas de 
menor producción y una menor carga ganadera.9
7 Hay que tener en cuenta que en el precio de la leche incide, además del componente de 
calidad, una prima por volumen, que puede llegar a ser bastante importante. Por lo tanto, 
dado que las explotaciones con mayor precio son también las más grandes, no puede 
interpretarse ese mayor precio como un reflejo exclusivo de la mayor calidad.
8 Cuando se consideran todos los tipos de ingresos de la explotación, el cálculo del coste 
medio se vuelve más complicado, pues en tal caso existen varios productos (outputs). 
Frank (1998) considera distintas alternativas para contemplar esta situación.
9 Este resultado de que el coste medio aumenta con el tamaño del rebaño es relativamente 
frecuente en la literatura al respecto. Así, por ejemplo, Frank y Vanderlin (1999) dividen 
una muestra de explotaciones lecheras de Wisconsin en seis grupos según el tamaño del 
rebaño, encontrando que el coste medio disminuye en los tres primeros grupos (hasta 100 
vacas) y aumenta en los tres restantes.
120 CEPAL
• Emplean menos concentrados por litro, lo que probablemente 
obedezca a una producción de forrajes de mayor calidad y a una 
formulación de las raciones alimenticias con criterios económicos, 
además de los nutricionales.
Evidentemente, estas conclusiones hay que m atizarlas, ya que existe 
una gran heterogeneidad en las explotaciones y, por lo tanto, estas m edias 
sólo pueden ser consideradas como indicativas de una tendencia. Por otra 
parte, el tipo de estudio que se está realizando no es causal, ya que no es 
posible dem ostrar relaciones de causa y efecto m ediante la com paración de 
m edias en distintos grupos de explotaciones. Por este motivo, en la segunda 
parte del presente trabajo se estudiará la relación entre eficiencia y tamaño, 
calculando para ello las economías de tam año que existen en la producción 
de leche a partir de la estimación de una función de costes.
5. Economías de tamaño
El análisis tradicional del tam año se basa en los rendim ientos a escala 
y su medida: la elasticidad de escala, que se define como la variación en el 
nivel de producción resultante de un  aum ento proporcional de todos los 
factores productivos. El concepto de rendim ientos a escala es m uy intuitivo, 
pero plantea el problem a de ser un concepto m eram ente técnico que no 
tiene en cuenta la elección de factores que hace la em presa. Esto se debe a 
que la elasticidad de escala sólo considera variaciones sim ultáneas de los 
factores productivos que m antienen constante la proporción de los factores, 
ya que m ide cómo varía el nivel de producción a lo largo de un rayo que 
parte del origen (Chambers, 1988).
El aum ento en diferentes proporciones de los factores puede perm itir 
ajustes en su uso que resultan más favorables que el simple incremento 
proporcional de todos los factores productivos. Por lo tanto, el concepto 
pertinente es el de economías de tamaño, que tiene siem pre en cuenta el 
m odo en que evoluciona el coste m ínim o al aum entar el nivel de 
producción. Las economías de tam año pueden definirse como la reducción 
en el coste total por unidad de producto como resultado de cambios en el 
tam año de operación de la explotación.10
La medición de las economías de tam año suele basarse en una 
m edida llam ada elasticidad de tam año (Hanoch, 1975), que es igual al 
cociente entre el coste m arginal y el coste medio.
10 La diferencia entre los conceptos de rendimientos a escala y de rendimientos al tamaño no está 
suficientemente clara en la literatura económica, a pesar de los esfuerzos de algunos autores por 
dejar bien sentadas sus diferencias (véase, por ejemplo, Hallam, 1991).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 121
dlnC dC Y CMa 
E y = dlnY = dY  C = CMe
donde C es el coste de producción e Y es el nivel de producción.
La elasticidad de tam año está determ inada por la forma de la curva 
de costes. Si Ey es m enor (mayor) que 1 existen economías (deseconomías) 
de tam año, lo cual indica que la función de costes m edios es decreciente 
(creciente). Cuando Ey es igual a 1, el tam año de la em presa coincide con el 
mínim o coste m edio posible.11
Por tanto, el cálculo empírico de la elasticidad de tam año pasa 
prim ero por la estimación econométrica de una función de costes. Una 
revisión de la m etodología y de los estudios empíricos sobre economías de 
tam año puede verse en el artículo de Hallam (1991). En el caso del sector 
lechero existen bastantes ejemplos de estudios de este tipo. A continuación 
se reseñan algunos de ellos.12
Dawson y Hubbard (1985) estiman una función de costes medios para 
el sector lechero británico que tiene la particularidad de incorporar una 
variable indicativa indirecta (proxy) de la capacidad de gestión del ganadero. 
Uno de los resultados que obtienen es que hay desconomías de tamaño, 
aunque sólo para tamaños m uy grandes (superiores a 341 000 litros). Pero el 
principal resultado es que las curvas de costes medios varían 
significativamente con la capacidad de gestión, de tal m anera que las 
economías de tam año son mucho mayores para los mejores ganaderos.
Moschini (1988), utilizando una m uestra de explotaciones lecheras de 
Ontario, estima una función de costes translog multiproducto. Entre los 
resultados que obtiene destaca que las economías de tam año se agotan a 
partir de 500 000 litros.
Burrell (1990), en su estudio sobre el sector lácteo de Gales e Inglaterra, 
estima una función de costes medios translog controlando la capacidad de 
gestión por el input fijo. Conforme a sus resultados, parecidos a los de 
Dawson y Hubbard (1985), el nivel al que se agotan las economías de tam año 
es de 140 000 litros para los peores gestores y de unos 200 000 litros para los 
mejores.
11 Esta elasticidad también puede medirse desde la función de costes medios, existiendo la 
siguiente relación entre ambas:
dlnC dlnCMe
E y=------ = -----------+ 1y dlnY d ln Y
12 Utilizando una aproximación económico-ingenieril, Matulich (1978) encontró para el 
sector lechero de los Estados Unidos que la curva de CMeLP proporciona abundantes 
economías de tamaño hasta rebaños de 750 vacas, para volverse prácticamente plana a 
partir de ese punto.
122 CEPAL
M uhktar y Dawson (1990), trabajando tam bién con datos de 
explotaciones lecheras británicas, utilizan la estimación en dos etapas de 
H ubbard y Dawson (1987), usando para ello m uestras de cinco años 
diferentes, y encuentran que las economías de tam año se agotan al llegar a 
una producción de aproxim adam ente 700 000 litros en los dos años 
anteriores a la implantación de las cuotas lecheras y a una producción 
cercana a 1 000 000 de litros en los tres años que siguieron a la 
implantación.
Colman y otros (1998) estiman una función de costes cuadrática para 
el sector lechero de Inglaterra y Gales. Una particularidad de su estudio es 
que descom ponen el efecto del nivel de producción (tamaño) en el coste 
m edio en el efecto de dos variables: tam año del rebaño (vacas) y 
productividad m edia de las vacas (rendimiento por vaca), cuyo producto es 
igual a la producción de leche de la explotación. Ambas variables tienen 
una relación en forma de U con el coste medio. El tam año óptimo del 
rebaño oscila entre aproxim adam ente 150 y 250 vacas según la región.
En principio, los resultados de estos estudios son lo suficientemente 
distintos entre sí como para preguntarse por las causas de esa disparidad. 
No hay una respuesta única, ya que en general los estudios difieren en la 
definición de coste medio, en las variables explicativas incluidas, o en el 
m étodo de estimación. En concreto, en el estudio de M uhktar y Dawson 
(1990), para los años anteriores a la im plantación de las cuotas se estima el 
modelo en dos etapas, para calcular una variable indirecta (proxy) del 
producto planeado, m ientras que en el período siguiente se utilizan las 
cuotas como variable indirecta. Estas diferencias perm iten concluir que el 
cálculo de las economías de tam año es m uy sensible a los factores 
m encionados y que debe procederse por tanto con gran precaución.
6. Estimación de las economías de tamaño
Para calcular las economías de tam año es necesario estim ar una 
función de costes. La estimación de funciones de costes ha sido criticada en 
num erosas ocasiones Johnston, 1958) debido a los problemas 
metodológicos que plantea.
Un prim er problem a es que la estimación de funciones de costes por 
m ínim os cuadrados ordinarios (MCO) con datos de corte transversal, da 
como resultado funciones medias, es decir, con residuos positivos y 
negativos. Esta práctica contradice la definición teórica de función de coste, 
como una función que proporciona el m ínim o coste de producir en cada 
nivel de producción, dados los precios de los factores.
U na solución de ese problem a consiste en estim ar lo que se conoce 
como funciones frontera, las cuales im ponen que todos los residuos sean
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 123
positivos. De esta manera, todas las explotaciones producen por encima del 
m ínimo coste posible. En este sentido, Aigner, Lovell y Schmidt (1977) 
introducen el concepto de frontera estocástica, cuya característica principal 
es que la perturbación aleatoria está dividida en dos componentes. En el 
caso de una frontera de costes estocástica, la ecuación es:
Cj  = C*(Y ,W) + vj + uj
donde Ci es el coste observado de la explotación i, Ci*(Y,W) es la función de 
costes que depende del nivel de producción (Y) y de un vector de precios 
de los factores productivos (W), v es un térm ino de error simétrico que 
representa sucesos que no son controlables por la explotación, como el 
clima. El térm ino de error u es no negativo y se distribuye 
independientem ente de v, siguiendo una distribución correspondiente a 
una cola. Este térm ino recoge la distancia de cada explotación a su frontera 
estocástica, representando, por tanto, una m edida de su ineficiencia
13económica.
Otro problem a que plantea la estimación de funciones de costes es 
que son funciones ex ante. En efecto, la función de costes se obtiene 
suponiendo que las em presas m inim izan el coste de producir un  nivel de 
producción planeado, que es no estocástico. Sin embargo, en la práctica, la 
variable independiente de la m ayor parte de los estudios econométricos es 
el nivel de producción realizado, y no el planeado que indica la teoría. 
Como el nivel de producción realizado es estocástico, puede suceder que 
explotaciones idénticas produzcan con costes m edios observados 
diferentes, debido a lo aleatorio del proceso de producción.14
Desde el punto  de vista econométrico, esta situación se traduce en un 
problem a de errores en las variables que conduce a obtener estimaciones 
sesgadas de los parám etros de las funciones de coste. La solución de este 
problem a, propuesta por Walters (1960) y por M artin (1983), consiste en 
utilizar una variable instrum ental para hacer el cálculo del coste medio 
usando el nivel de producción planeado, que a diferencia del observado 
depende, según estos autores, de los factores utilizados y carece de 
com ponentes aleatorios.15 En el presente trabajo, dado que los productores
13 La ineficiencia económica es la suma de la ineficiencia técnica y de la asignativa.
14 Este problema puede ser especialmente grave en las actividades agrícolas, donde la 
mayoría de los recursos se asignan al comienzo de la temporada, antes de que se conozca 
un nivel de producción realizado, y donde la producción tiende a ser más variable que en 
otros sectores.
15 Hubbard y Dawson (1987) utilizaron esta técnica con una muestra de explotaciones 
lecheras del Reino Unido. Los resultados demuestran que existen diferencias entre la curva 
de costes ex post y la curva ex ante. Las estimaciones de la curva ex post sobrestiman el 
coste medio mínimo y subestiman el nivel óptimo de producción.
124 CEPAL
de leche están limitados por una cuota de producción, se supone que el 
nivel de producción planeado y el realizado deben parecerse mucho, por lo 
que no se tendrá en cuenta ese posible problema.
Stefanou y M adden (1988) tam bién m encionan que la presencia de 
incertidum bre puede ocasionar estimaciones espurias de las economías de 
tamaño. En concreto, si existe incertidum bre en el precio del producto, un 
aum ento de éste tiene un  efecto am biguo sobre el tamaño.
En este trabajo se dispone de datos de 200 explotaciones lecheras 
observadas durante tres años (1993-1995), lo que se conoce como un panel 
de datos. C uando se dispone de una estructura de datos de este tipo, el 
m odelo de frontera de costes estocástica puede escribirse en térm inos 
logarítmicos como:
ln Cit = a¡ + ln + eit
donde Cit representa el coste de la explotación i en el período t, y x it  
representa el vector de precios y el nivel de producción de la em presa i en 
el período t. Los parám etros a , son efectos individuales de explotación que 
recogen aquellas características específicas de cada explotación que no 
varían en el tiem po.16 En cuanto a la perturbación aleatoria, £lt, se supone 
sim étricamente distribuida con m edia cero.
La ecuación a estim ar va a ser una función de costes m edios totales a 
corto plazo para tener en cuenta que hay restricciones en térm inos de 
insum os fijos que limitan el posible crecimiento de las explotaciones. La 
forma funcional elegida es la translog (Christensen, Jorgenson y Lau, 1973), 
que es la forma funcional flexible más em pleada en los estudios empíricos.
1 2 1 2
ln CMe¡t = a i + a Y ln Y¡t + — a YY (ln Y¡t) + a z  ln Z ¡t + — a zz  (ln Z ¡t) +
a MY ln Z t t ln Yit + £it
donde CMe es el coste total m edio (incluyendo el coste de oportunidad de 
la m ano de obra), Y es la producción de leche, y Z es la superficie de la 
explotación, que se incluye como un insum o fijo.17
La ecuación (4) se estimó por m ínim os cuadrados ordinarios 
m ediante el estim ador de efectos fijos (WITHIN). Con el objeto de obtener
16 En concreto, una de las características que se espera que recojan estos efectos individuales 
es la capacidad de gestión de los ganaderos. Este y otros factores que normalmente se 
omiten en la especificación de la función de costes, constituyen lo que se conoce en la 
literatura econométrica como heterogeneidad inobservable, que es una posible fuente de 
importantes problemas de estimación en estudios con datos de corte transversal.
17 No se han incluido los precios de los factores porque no se dispone de ellos en la muestra.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 125
una estimación de la m atriz de varianzas-covarianzas robusta a la 
heterocedasticidad, se utiliza la corrección propuesta por W hite (1980). En 
el cuadro 5 se recogen los coeficientes de la estimación del modelo.18 El 
coeficiente de determ inación es 0.78.
Entre los resultados de la estimación cabe destacar el signo que 
tienen las estimaciones de los parám etros a Y y a YY, que implican que la 
función de costes m edios tiene forma de U (aunque no simétrica), lo que 
quiere decir que hay economías de tam año para niveles bajos de 
producción, m ientras que a partir de cierto nivel de producción (específico 
para cada explotación) em piezan las deseconomías de tam año. La no 
significatividad del insum o fijo probablem ente se debe a que varía m uy 
poco en el período de tres años considerado, por lo que su aportación ya 
está recogida por el efecto individual, que es invariante en el tiempo..19
Cuadro 5
ESTIMACIÓN DE LA FUNCIÓN DE COSTES MEDIOS
Variable Parámetro Coeficiente t-ratio
Leche a Y -2.836 -7.909
Leche x leche 0.548 6.069
Tierra Oz 0.090 0.118
Tierra x tierra -0.192 0.430
Leche x tierra a YZ 0.086 0.856
Fuente: Elaborado por el au tor.
Una vez estim ada la función de costes medios se pueden calcular las 
economías de tamaño. La elasticidad de tam año en el caso de la función 
translog estim ada es:
anCM e(Y ,Z)
--------— --------= a Y  +  a Y Y  ln Yit +  a YZ ln Z it
Las estimaciones de la elasticidad de tam año que se obtienen de la 
fórmula anterior dependen de los datos específicos de cada explotación y, por 
tanto, varían también en el tiempo. Por otra parte, igualando la ecuación de la 
elasticidad de tam año a cero y resolviendo para el nivel de producción, se 
obtiene el nivel de producción a partir del cual aparecen deseconomías de 
tamaño. Éste es un dato m uy importante, ya que es el nivel de producción de 
equilibrio a largo plazo.20 En el cuadro 6 se m uestran las estadísticas 
descriptivas de la elasticidad de tam año y del nivel de producción óptimo.
18 Los 200 efectos fijos no se incluyen en el cuadro por razones de simplicidad.
19 La ecuación (4) también se estimó usando el número de vacas como insumo fijo, 
obteniéndose resultados similares.
20 En este sentido, el nivel de producción óptimo no debe entenderse como el que deben 
tener las empresas, ya que éste debe ser aquel para el que el coste marginal sea igual al 
ingreso marginal. Dado que el precio de mercado de la leche está por encima del mínimo
126 CEPAL
Cuadro 6
ELASTICIDAD DE TAMAÑO Y NIVEL ÓPTIMO DE PRODUCCIÓN
Media Desviación Mínimo Máximo 
estándar
Elasticidad de tamaño -0.200 0.343 -1.275 0.966
Producción óptima 120 924 8 541 96 229 147 735
Fuente: Elaborado por el autor.
Como cabía esperar, hay explotaciones con elasticidad de tam año 
positiva y otras que la tienen negativa. La m edia es negativa, lo que indica 
que por térm ino m edio existen economías de tamaño. La producción 
óptim a indica el nivel de producción para el que la elasticidad de tam año es 
cero. La m edia es de casi 121 000 litros, algo superior a la m edia de 
producción de esta m uestra de explotaciones. Un resultado im portante es 
que el máximo de esta variable es de sólo 147 000 litros. M uchas veces, 
cuando se habla en Asturias del tam año m ínim o que deben tener las 
explotaciones para ser económicamente viables, se suele hablar de un 
tam año situado alrededor de 150 000 litros. Sin embargo, si los cálculos 
anteriores son correctos, en caso de que el tam año de las explotaciones 
analizadas en esta m uestra aum entase hasta 150 000 litros, todas habrían 
entrado en la zona de deseconomías de tam año para ese nivel de 
producción.
7. La explicación de las deseconomías de tamaño
Los resultados obtenidos en la sección anterior indican que hay 
economías y deseconomías de tamaño. Las razones microeconómicas que 
perm iten explicar la presencia de economías de tam año son: la existencia de 
insum os indivisibles, las ganancias en productividad derivadas de una 
m ayor especialización del trabajo, o las economías pecuniarias derivadas de 
descuentos por volum en en la adquisición de algunos insumos.
Sin embargo, la explicación de las deseconomías de tam año no es tan 
clara. La explicación m ás habitual se basa en que la capacidad de gestión 
del em presario es más o m enos fija: según Sloman (1997), después de cierto 
punto  la em presa se volverá tan grande que em pezará a experim entar 
deseconomías de escala. En ese punto, las economías de producción y las 
economías financieras em pezarán a ser com pensadas por los problem as de 
gestionar una organización grande. Por tanto, la principal razón para 
encontrar deseconomías de tam año es que, en m uchos casos, las em presas 
aum entan de tam año sin adecuar su capacidad empresarial. En este caso, 
las explotaciones están añadiendo factores variables en presencia de un
de la curva de CMe, las explotaciones pueden producir por encima de lo que hemos 
denominado nivel de producción óptim o”.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 127
factor productivo fijo (la gestión), por lo que, conforme a la ley de los 
rendim ientos decrecientes, eventualm ente el coste m edio em pezará a subir.
El argum ento anterior parece bastante lógico. Hay que tener en 
cuenta que toda transform ación lleva aparejados sus respectivos costes. 
En este sentido, el aum ento de tam año no es una excepción, y no debe 
so rprender que el crecimiento traiga consigo la aparición de ciertas 
ineficiencias debidas al m anejo de nuevas técnicas o a la dificultad de 
gestionar m ás recursos con la m ism a capacidad. De acuerdo con algunos 
estudios realizados en el Reino U nido (Dawson y H ubbard, 1985), hay 
deseconom ías de tam año según el nivel de gestión del ganadero. Es decir, 
sólo los buenos ganaderos pueden  aum entar la producción sin que por 
ello aum ente el coste medio.
En el caso de la producción de leche se pueden encontrar ejemplos 
concretos de posibles ineficiencias que surgen en la gestión de la 
explotación cuando se aum enta el tam año de ésta sin adecuar al mismo 
tiem po la capacidad de gestión. Un caso claro es el del aspecto reproductivo 
del rebaño. La detección de celos es relativamente fácil para un ganadero 
pequeño, que en m uchos casos tiene el establo debajo de su casa y puede 
observar a sus vacas con m ucha frecuencia a lo largo del día. Sin embargo, 
cuando aum enta el núm ero de vacas y construye un establo más alejado o 
las distribuye en dos establos, la dificultad de detectar los celos aum enta. 
En el caso de grandes rebaños que están en pastoreo parte del tiempo, este 
aspecto puede llegar a convertirse en un grave problem a.21
Esta idea de que existe un efecto negativo del tam año sobre el coste 
m edio cuando la capacidad de gestión se m antiene más o menos constante, 
no ha aparecido de forma explícita en la literatura. Sin embargo, algunos 
trabajos empíricos han incluido alguna variable de gestión en la estimación 
de funciones de costes, lo que les ha perm itido en realidad contrastar la 
hipótesis m encionada, aunque sorprendentem ente este resultado no se ha 
explotado, salvo en el trabajo reciente de Álvarez y Arias (1999). A 
continuación se resum en algunos de estos trabajos, destacando la variable 
interacción entre producción (tamaño) y gestión em pleada y el resultado de 
la estimación del coeficiente de esta variable.
ESTUDIOS QUE ANALIZAN LA RELACIÓN ENTRE COSTE Y GESTIÓN
Estudio País Interacción Coeficiente t-ratio
Dawson y Hubbard (1985) Reino Unido M -0.14 -3.07
Hubbard y Dawson (1987) Reino Unido M -0.16 -3.00
Muhktar y Dawson (1990) Reino Unido M -0.13 -3.06
Burrell (1990) Reino Unido M -0.13 -3.90
Álvarez y Arias (1999) España ET -0.57 -2.79
21 Diversos autores comparten la idea de que el aumento del tamaño de una explotación 
lechera es una cuestión complicada (véase, por ejemplo, Bailey, 1997).
128 CEPAL
Todos los m odelos estim an funciones de costes m edios translog por 
distintos procedim ientos. Los cuatro prim eros estudios em plean datos de 
corte transversal, m ientras que el de Álvarez y Arias usa datos de panel. 
Todos los modelos incluyen una variable interacción entre la producción y 
una variable indirecta para la capacidad de gestión. Los cuatro prim eros 
em plean como variable indirecta el m argen sobre gastos en alimentos por 
litro (M), m ientras que el últim o utiliza un índice de eficiencia técnica (ET) 
estim ado en una prim era etapa. Como se puede ver, todos los estudios 
obtienen un coeficiente del térm ino de interacción que es negativo y 
significativo, lo cual indica que para un mismo tam año las explotaciones 
mejor gestionadas tienen un m enor coste medio.
Por último, aunque parece que las explotaciones m ás grandes 
incurren en deseconomías de tam año, queda por analizar la cuestión de si 
esa estrategia es aconsejable desde el punto  de vista económico. Como ya se 
dijo, puede ser rentable para una explotación producir a corto plazo en la 
parte ascendente de su curva de costes m edios a largo plazo, ya que ese 
puede ser el nivel de producción que maximice el beneficio. Sin embargo, si 
el precio de la leche baja, la estrategia de producir en la zona de 
deseconomías de tam año puede ser peligrosa, especialmente si, para 
situarse en esa zona, el aum ento de la producción se ha conseguido en parte 
con nuevas inversiones en instalaciones, como salas de ordeño, establos y 
otras, que son costes hundidos para la explotación.
A este respecto es im portante destacar que hay m uchas formas de 
aum entar el tam año de una explotación lechera, todas ellas relacionadas 
básicamente de alguna m anera con la función de producción. Así, por 
ejemplo, si el objetivo es aum entar la producción de leche, un ganadero 
tiene las siguientes opciones:
• A m uy corto plazo: aum entar la cantidad de factores variables, 
como dar más pienso a las vacas o usar más m ano de obra y 
ordeñar tres veces al día en vez de dos.
• A corto plazo: aum entar la cantidad de los factores productivos 
cuasifijos, como el núm ero de vacas.22
• A m ediano plazo: intentar elim inar ineficiencias de tipo técnico. 
Por ejemplo, un  mejor manejo reproductivo que resulte en una
22 Este tipo de factores productivos son más flexibles al alza que a la baja. Esto se debe al 
problema conocido como asset fixity, que quiere decir que ciertos factores productivos se 
vuelven fijos ante ciertas condiciones de mercado. Por ejemplo, si debido a una baja del 
precio de la leche la explotación decide reducir su nivel de producción, es posible que no 
pueda deshacerse del número de vacas que desee, ya que al tener que venderlas para 
carne, su valor en la utilización actual puede ser mayor que en la utilización alternativa 
(véase Álvarez, Prieto y de la Fuente, 1990).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 129
reducción del intervalo entre partos perm itirá producir más 
cantidad de leche con los mismos factores productivos.
• A m uy largo plazo: variaciones de los factores productivos fijos 
o de la tecnología, como el aum ento de productividad de las 
vacas por m edio de un program a de mejora genética.
Por tanto, los ganaderos deben valorar m uy bien las anteriores 
alternativas antes de aum entar el tam año y considerar no sólo las 
condiciones actuales de m ercado sino tam bién las futuras.
Conclusiones
Se ha calculado el coste m edio de producción de una m uestra de 
explotaciones lecheras, evaluando su relación con una serie de 
características de las explotaciones y, m uy especialmente, con el tam año de 
éstas. El análisis de costes revela, en prim er lugar, una gran dispersión en el 
coste m edio de producción para un mismo nivel de tam año, lo cual sugiere 
la presencia de ineficiencias y la posibilidad, por tanto, de reducir costes 
por m edio de la mejora de la gestión. Las explotaciones m ás eficientes, es 
decir, las que producen a m enor coste variable medio, se caracterizan por 
ser las que m enos pienso utilizan para producir un litro de leche y por tener 
m enos vacas por térm ino medio.
Con respecto a las economías de tam año en el sector, este estudio 
encuentra datos empíricos de que existen deseconomías de tam año en 
Asturias (España) a partir de tam años no m uy grandes (alrededor de 
150 000 litros). Por lo tanto, parece que la reducción en el coste medio 
derivada de la posible existencia de economías de tam año no es tan 
im portante como se ha creído tradicionalm ente. Este resultado cuestiona 
una corriente de opinión tradicional basada en el problema del 
minifundio, que considera que el aum ento del tam año de las explotaciones 
es condición suficiente para mejorar su funcionamiento.
Por último, se sugiere una explicación para la parte de la curva de 
costes m edios con deseconomías de tam año, basada en el efecto sobre los 
costes de la interacción del tam año con la capacidad de gestión de los 
productores. Esta idea ya había sido anticipada por Lund y Hill (1971): ... 
si la capacidad de gestión de una explotación pequeña puede no ser 
suficiente para gestionar una explotación m ucho mayor, uno esperaría que 
un aum ento en el tam año fuera acom pañado de una dism inución de la 
eficiencia relativa”. Los mismo autores concluyen en su trabajo que “un 
cambio del tam año de la explotación puede implicar m ás que un mero 
cambio en el nivel de producción”.
130 CEPAL
Tendencias mundiales de la industria lechera
Pedro Tejo
Diciembre de 1999
Introducción
La tendencia que m uestra la producción de leche en el m undo 
representa de m anera especial los rasgos cada vez más globalizados de la 
economía m undial y de las innovaciones tecnológicas que se dan en ella. A 
pasos agigantados queda atrás el comercio de leche en su estado más 
prim ario y se avanza hacia una m ayor comercialización de leche 
industrializada. En el trayecto aum entaron tam bién los compromisos cada 
vez más exigentes con las m últiples redes de servicios —frío, transporte, 
distribuidores y otras— para satisfacer la dem anda interna y la externa, y 
para cubrir asimismo un  consum o cada vez m ás diversificado.
El dominio que ejercen los países desarrollados en los mercados 
internacionales de la leche está disminuyendo. Influye en ello el cambio en 
las reglas del juego proveniente de las negociaciones multilaterales en 
marcha. Los cambios principales son la reducción de los aportes estatales a la 
producción y el descenso de las barreras al comercio. Al mismo tiempo se 
han abierto espacios para los países en desarrollo, entre ellos los de América 
Latina, que se traducen en un aum ento de su participación en los mercados. 
No obstante, en el caso de los países en desarrollo, estos giros están referidos 
fundamentalmente a la comercialización del producto primario, lo cual ha 
sido predom inante hasta ahora, mientras que los países desarrollados se
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 131
abren paso hacia nichos de mercado con productos cada vez más elaborados. 
Esta iniciativa deberán seguirla también los países en desarrollo si quieren 
evitar nuevas formas de desequilibrio en el comercio mundial.
En el presente artículo se revisan estas tendencias centrales de la 
industria lechera por m edio de cuatro áreas temáticas. La prim era hace 
referencia a los cambios que ha experim entado la participación de los 
países en la producción m undial. La segunda se refiere a la diversificación 
del consumo de leche en el m undo. La tercera identifica el tipo de comercio 
que se im pone en los distintos mercados. Y la cuarta resume las principales 
m anifestaciones que se consideran útiles para definir estrategias en la 
industria lechera actual, estrategias que con seguridad pesarán tam bién en 
el futuro próximo. Finalmente, el anexo contiene proyecciones de la 
actividad lechera hacia el año 2005.
I. Cambios de participación en la producción mundial
A unque la producción m undial de leche ha tenido una evolución 
m odesta en el últim o decenio, en los países en desarrollo hubo un 
dinam ism o m ayor que en el pasado. Estos países han aum entado 
continuam ente su participación en la producción m undial y han 
alcanzado un  predom inio que antes sólo tenían los países desarrollados. 
Según las proyecciones al respecto, esta tendencia se m antendrá en los 
próxim os 10 años (Griffin, 1999b).
Estos cambios en la industria lechera m undial responden a varias 
causas. La prim era es que la mayor parte de la producción de los países 
desarrollados está sometida a limitaciones autoimpuestas. La Unión Europea, 
que concentra 23% de la producción mundial, no ha aum entado la 
producción e incluso contempla reducirla en los próximos diez años en el 
equivalente al 2% de su producción actual. En los Estados Unidos, el 
principal país productor del m undo, con 13% del total, la producción ha 
tenido un crecimiento no superior al 1% anual, ritmo que piensa m antener en 
el futuro. Puede anotarse también, como otra causa, la política general de 
apertura comercial que funciona en distintas regiones del m undo, que ha 
llevado a cambios sustanciales en la dinámica de la producción lechera, 
particularmente en Asia (China, India y Pakistán) y en América Latina 
(Argentina, Brasil, Chile y Uruguay). Por otra parte, la apertura y los cambios 
estructurales de los países de Europa oriental y de la ex Unión Soviética han 
provocado una baja en la producción respectiva. N o obstante, en los 
próximos años se espera una recuperación en los países de Europa oriental y, 
después, en los de la ex Unión Soviética. En general, los aum entos de la 
producción han estado ligados al aum ento de la masa ganadera y del 
rendimiento por animal. Países im portantes en este rubro, como Nueva 
Zelandia y los del Cono Sur, en especial Argentina, Brasil y Uruguay, donde
132 CEPAL
predom inan las praderas extensivas, se inscriben dentro de la prim era 
opción, mientras que la opción de los altos rendimientos por cabeza 
predom ina en el resto del m undo, que es precisamente el desafío que han 
debido enfrentar estos países para mantenerse en el mercado. Además, como 
otra causa, la producción m undial está más internacionalizada: las grandes 
compañías agroindustriales han aum entado su presencia en los países en 
desarrollo y han im pulsado en gran parte los cambios en el rendimiento y la 
producción, pero tam bién en la diversificación del producto final.
Varias compañías multinacionales están presentes en la elaboración 
lechera m undial, entre las cuales Nestlé, Parmalat, New Zealand Dairy 
Board, Danone, Sodial, Kraft y Unilever son las que han desempeñado el rol 
más im portante en esta materia. Para ello están eligiendo países donde el 
consumo se expande, o donde la oferta es limitada y puede expandirse. Se 
han reorientado, en general, desde Europa a regiones como América del Sur, 
Asia y Oceanía. Sintonizan con cambios hacia productos de m ayor valor, 
haciendo prevalecer la calidad como un factor determ inante del producto 
que se comercializa. Con la participación de las empresas transnacionales se 
dio un giro en la distribución geográfica de la producción, en especial cuando 
se trató de comercializar la producción mediante nuevas formas de 
presentación del producto final.
A partir de 1990 la producción de leche creció aceleradamente en los 
países latinoamericanos, pues pasaron de una tasa de crecimiento de 1.8% 
anual en los años ochenta a una de 3.8% en los años noventa. En contraste, la 
producción mundial bajó de una tasa de 1.6% a una de 0.1% en el mismo 
período. La producción de leche de los países latinoamericanos alcanza en la 
actualidad a alrededor de 50 millones de toneladas anuales, concentrada en un 
70% en tres países: Argentina, Brasil y México. Se espera que hacia el año 2005 
la tasa de crecimiento sea de 1.5% en el ámbito mundial y de 3.0% en el ámbito 
latinoamericano. En el gráfico 1 se expresan algunos de estos parámetros.
II. Diversificación del consumo
El consumo m undial de leche y sus derivados ha permanecido sin 
variación en los últimos años, pero con una gran dispersión. El consumo 
m undial por habitante equivale a aproxim adam ente un tercio del consumo 
que registran los países desarrollados. Se considera que en estos últimos el 
consumo está cerca de los niveles de saturación, con alrededor de 210 
kilógramos anuales por persona, por lo cual, se espera que el consumo 
aumente sólo en forma marginal, aunque asociado a cambios cada vez 
mayores en el tipo y forma de los productos finales, tendencia que, por lo 
demás, debido a un fuerte efecto de demostración, pasará a imponerse 
también en los países de m enor consumo y desarrollo.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 133
Gráfico1
PRODUCCIÓN DE LECHE, 1980-1998
ce
di
ín
I ^ ^ ^ ^ Total m undial Países d e  A m érica Latina y el C aribe  
Fuente: O rganización de las Naciones U nidas para  la A gricultura y la A lim entación (FAO), Database 
Collections, página Web oficial de la FAO.
Hay cambios notables en los patrones de consumo, que se expresan en 
el m ayor peso que adquiere la leche como alimento elaborado en 
contraposición con la leche fluida misma. Es decir, hay una dem anda más 
diversificada, que guarda relación con aspectos como: i) nuevas formas de 
presentación del producto que consiguen reconocimiento internacional y, en 
consecuencia, el premio asociado a la posición que logran en el mercado; ii) 
m ayor segmentación del mercado, dado que las fuentes de abastecimiento se 
han ampliado progresivamente; y iii) aum entos de la calidad y 
enriquecimiento del producto, lo cual va asociado a mayores beneficios para 
la salud del consum idor y, por lo tanto, a nuevas formas de consumo.
La diversidad de presentaciones es creciente, pues los productores se 
diferencian por el contenido graso, el estar o no enriquecidos con vitaminas, 
o por su distinto aporte calórico. También hay una diferenciación del 
consum idor por edad (productos para niños, adolescentes, adultos), 
factores todos que en definitiva contribuyen a darle al producto una 
posición específica dentro del mercado.
Influye tam bién la segmentación del mercado, dado que el 
crecimiento del gasto en alimentos se traduce hoy m ás que nunca en gastos 
hechos fuera del hogar. Los productos de la industria láctea se han ido 
adaptando a estos cambios, lo cual constituirá un desafío perm anente para 
esta industria en el futuro. El éxito no depende sólo de trasform ar un 
producto de 20 centavos de dólar en un alimento de 2 dólares, sino en 
repetir ese proceso millones de veces, en decenas de países y m anteniendo 
la consistencia del producto final.
El consumidor está interesado cada vez más en la calidad de la 
alimentación y en los beneficios que reporta a la salud. La leche tiene aquí la 
batalla ganada, más aún si se considera que en general ha sido enriquecida 
con minerales y vitaminas o ha sido tratada como un producto orgánico o 
biológico, todo lo cual ha am pliado su m argen de aceptación. Ganan terreno
134 CEPAL
en este campo, por ejemplo, el yogur, que se ofrece justam ente como un 
producto m uy saludable, o los helados con poco contenido de crema (grasa). 
Por otra parte, se incorporan nuevos consumidores: las estadísticas de 
algunos países del sudeste asiático dan cuenta de la introducción del 
consumo de quesos y sus variedades, productos que no formaban parte 
importante de la tradición alimentaria de estos países.
III. Sofisticación del comercio
Se espera que en los próxim os años el comercio m undial de leche y 
sus derivados tenga un com portam iento m oderado, sim ilar al de los 
últimos años, pues se estima que pasará de un m onto actual cercano a 35 
millones de toneladas a uno de 44 millones de toneladas en 2005, con un 
crecimiento prom edio anual del orden del 2.6%, con lo cual el volum en 
transado internacionalm ente representará 7% de la producción m undial.
Los países en desarrollo continuarán siendo los principales 
importadores, con cerca de 66% de las importaciones totales, y los países 
desarrollados los principales exportadores, con 70% de las exportaciones 
totales.
Las próxim as rondas de negociaciones comerciales m ultilaterales que 
se realizarán bajo los auspicios de la Organización M undial del Comercio 
(OMC) podrían  tener consecuencias im portantes para la industria lechera 
mundial. Entre las cuestiones que podrían  ser objeto de negociación figuran 
la reducción o supresión de las subvenciones a la exportación, la reducción 
de los aranceles de im portación y las modificaciones en las m edidas de 
ayuda interna a la producción.
La industria lechera de los países que en el pasado basaban sus 
exportaciones en los subsidios, se está orientando hacia la obtención de 
retornos máximos a partir de mercados regionales, con productos 
elaborados que están protegidos por precios más altos. En térm inos de 
ventas a los mercados internacionales, las industrias de estos países se están 
enfocando hacia nichos de productos con m ayor valor agregado, los cuales 
pueden ser comercializados en el m ercado internacional sin la necesidad de 
subsidios. En este proceso han influido tanto la reducción de los subsidios 
resultantes de la Ronda de U ruguay, como la expectativa de mayores 
reducciones que pudieran  resultar de las futuras negociaciones 
multilaterales. Al mismo tiempo, debido al carácter m ultinacional de 
m uchas compañías lecheras, se ha dado un proceso de inversión en 
países con bajos costos de producción, con m ercados en expansión, o 
ambos a la vez. Congruentem ente, las compañías lecheras de Europa 
occidental —donde la producción lechera está lim itada por cuotas, el 
consumo está estancado y dism inuyen los subsidios a las exportaciones—
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 135
están haciendo inversiones sustanciales en otras regiones del m undo, con el 
objeto de sacar ventaja de las condiciones que éstas ofrecen (leche más 
barata y consumo creciente).
Para los países im portadores netos de leche, m uchos de los cuales 
son países en desarrollo, la dism inución de los precios internacionales de 
los lácteos, causada por la abundancia de sum inistros de los principales 
países exportadores, la m ayor competencia resultante de las importaciones 
podría frenar el desarrollo de su industria interna. Sin embargo, no todo 
está basado en los avances de las negociaciones comerciales, que caminan 
hacia una apertura creciente. En efecto, la m arcada devaluación de las 
m onedas frente al dólar, entre ellas las de los grandes im portadores de Asia 
sudoriental, y tam bién la de la Federación de Rusia, ha llevado el precio 
interno de la leche expresado en dólares por debajo de los niveles 
internacionales, lo cual ha m itigado los efectos adversos de la competencia 
externa sobre el sector lechero de estos países, por lo m enos hasta que se 
complete el ajuste de los tipos de cambio.
La industria lechera basada hasta hace poco en exportaciones con 
subsidios se ha reorientado hacia la producción de bienes con mayor valor 
agregado y exportaciones no subsidiadas. En los años ochenta, cuando 
predominaba la oferta subsidiada, los países exportadores del hemisferio norte 
vendían al exterior principalmente los productos lácteos básicos que gozaban 
de esas subvenciones. El acento estaba en el volumen comercializado más que 
en la agregación de valor. Esta tendencia experimentó un vuelco en los años 
noventa, cuando comenzó a hacerse hincapié en la diversificación de los 
productos para atender mercados más exigentes en cuanto a presentación y 
más sensibles a los gustos del consumidor.
Dado que, según se espera, los subsidios desem peñarán un papel 
decreciente en el comercio m undial, el precio de la principal m ateria prim a 
—la leche— será decisivo para determ inar desde dónde se originarán las 
exportaciones en el futuro. Hay diferencias enormes, de hasta 400%, en el 
precio que reciben los productores en los distintos países. En la actualidad, 
el precio al productor de 0.20 dólares el kilogramo pareciera ser la línea 
divisoria entre los países que pueden exportar leche a granel sin requerir 
subsidios y aquellos que no puedan hacerlo (véase el cuadro 1). No 
obstante, el resultado final dependerá de las diferencias que logren 
establecer los productores entre los retornos internos y los externos. Así, 
seguirán operando en la m edida en que puedan  utilizar los retornos altos 
de las ventas internas para com pensar los retornos eventualm ente bajos de 
las exportaciones; de m anera inversa, si consiguen que un determ inado 
producto de exportación lleve incorporado un proceso interesante de 
agregación de valor, podrían obtener retornos externos suficientemente 
elevados como para com pensar los precios altos de la leche nacional.
136 CEPAL
En el marco de las negociaciones de la OM C y de los acuerdos de la 
Ronda Uruguay, la reducción de los subsidios afecta principalm ente a las 
exportaciones de los Estados U nidos y de los países de la U nión Europea, la 
m ayoría de ellas subvencionadas, que representan en conjunto 50% de las 
exportaciones mundiales. Ello les significará perder m ercados en favor de 
los países que no subsidian sus exportaciones, pero probablem ente los hará 
volcarse desde las exportaciones de productos lácteos básicos, donde está 
su fuerte en el comercio y donde rige el grueso de los subsidios, hacia un 
comercio de productos m ás elaborados.
Cuadro 1
PRECIOS DE LA LECHE AL PRODUCTOR, 1999 
(Centavos de dólar por kilogramo)
Rango de precio Países:
61-70 Japón
51-60 Suiza
46-50 El Salvador
41-45 Jordania, Noruega
36 -40 Guatemala, Pakistán, Sudán
31-35 Alemania, Austria, Canadá, Colombia, Francia, Irlanda, Israel, Países 
Bajos, Panamá, Portugal, Reino Unido, Venezuela
26-30 Bangladesh, Bosnia, Costa Rica, Croacia, Estados Unidos, Etiopía, 
Hungría, México, Namibia, Nepal, República Checa, República 
Dominicana, Tanzania, Tailandia, Viet Nam
21-25 Botswana, Bulgaria, China, Eslovaquia, India, Nigeria, Paraguay, 
Perú
16-20 Chile, Estonia, Federación Rusa, Latvia, Malawi, Moldavia, Polonia, 
Rumania, Sudáfrica, Uganda, Zimbabwe
10-15 Argentina, Australia, Brasil, Lituania, Nueva Zelandia, Uruguay
Fuente: Red de Inform ación sobre Perspectivas Lecheras de la O rganización de las Naciones U nidas para  la 
A gricultura y la A lim entación (FAO), Perspectivas lecheras, vol. 1, N° 2, mayo de 1999.
N ota: La com posición o la calidad de la leche no son necesariam ente iguales en los distintos países.
Desde el punto  de vista de la oferta m undial, los países que m ás se 
beneficiarán con este cambio serán Australia y N ueva Zelandia, aunque 
favorecerá tam bién a los países que se proyecten hacia el futuro con bajos 
costos de producción. Además de los de Oceanía, están en esta situación 
países como Polonia —dentro de los países de Europa oriental—, 
Argentina, Brasil, Chile y U ruguay entre los latinoamericanos, y Sudáfrica y 
Zim babwe entre los países africanos.
Bajo este nuevo horizonte de m enores precios, puede ocurrir, por 
otra parte, que la dem anda de m uchos países se amplíe a un ritm o m ayor 
que el de la producción interna y, en consecuencia, pasen a ser 
im portadores o intensifiquen su condición de tales, como podría ser el caso 
de varios países latinoamericanos (Brasil, México, Perú y Venezuela). 
También podrían  darse cambios en la m ism a dirección en países de Asia 
(China, Filipinas, Malasia, Singapur, Tailandia y Viet Nam).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 137
Los resultados de la R onda U ruguay apuntan, en definitiva, hacia la 
configuración de un m ercado de productos lácteos m ucho m ás complejo 
que en el pasado. Estos cambios se reflejan en la comercialización y en los 
sistemas de distribución. El consumo es ahora m ucho más variado y 
sofisticado que antes. En el futuro, el m ercado internacional dem andará 
productos de aquellos países exportadores que ofrezcan precios m ás bajos, 
o se pagará una prim a si los bienes se ajustan a mejores estándares de 
calidad y exclusividad. El desafío para los países productores es identificar 
esos m ercados potenciales y volcar sus esfuerzos de producción para 
satisfacer esa eventual dem anda. En el cuadro 2 se m uestra el m odo en que 
ha evolucionado desde 1980 el intercambio m undial respectivo.
Cuadro 2
COMPOSICIÓN DEL COMERCIO MUNDIAL DE LECHE Y DERIVADOS, 1980-1997
(Porcentajes y  valores)
1980 1990 1997
Caseína 2.6 2.6 2.4
Crema fresca 0.5 1.7 2.9
Leche condensada 0.5 0.7 1.1
Leche en polvo 21.8 22.5 22.3
Leche evaporada 6.1 3.8 2.8
Leche fresca 4.4 7.1 9.7
Mantequilla 23.7 13.2 11.4
Nata en polvo 11.9 12.1 10.2
Queso 27.4 33.3 33.1
Suero condensado 0.0 0.1 0.1
Suero en polvo 1.0 1.5 2.2
Suero fresco 0.0 0.1 0.1
Yogur 0.0 1.4 1.7
Total (en millones de dólares) 14 518 23 218 30 338
Fuente: O rganización de las Naciones Unidas para  la A gricultura y la A lim entación (FAO), Database
Collections, página Web oficial de la FAO.
Las exportaciones de América Latina han presentado una particular 
expansión, especialmente desde los años noventa, con un cambio notable en su 
composición en las últimas décadas. Sin embargo, la región se sigue 
comportando como importadora neta de lácteos, predominando cada vez más 
la importación de productos elaborados. Las proyecciones hacia el año 2005 
indican que estas tendencias se mantendrán.
Pese a ese cambio en la composición de las exportaciones, la leche en 
polvo continúa siendo el principal lácteo que exporta América Latina. Con 
todo, hay ahora una mayor participación de las exportaciones de leche y crema 
fresca, cuya proporción aumentó de 2% en 1987 a 14% en 1997; de las de leche 
en polvo entera, de 12% en 1987 a 40% en 1997; y de leche en polvo 
descremada, de 8% a 15% en igual período. H a disminuido en cambio la 
participación de las exportaciones de quesos, de 56% a 22%, y de mantequilla, 
de 19% a 8%, lo que es coherente con las tendencias presentes en los mercados 
mundiales.
138 CEPAL
Por otra parte, en cuanto a la composición de las importaciones 
latinoamericanas, la leche en polvo es el principal producto importado, 
aunque su participación dism inuyó levemente (de 74% a 67%) entre 1987 y
1997. De la misma forma, las importaciones de queso aum entaron su 
participación de 6% a 13%, partidas que provienen en su m ayoría de los 
países que han dom inado tradicionalm ente este m ercado m undial, como 
los de América del Norte, de Europa Occidental y de Oceanía. Sin embargo, 
ha crecido la presencia de algunos países latinoamericanos, especialmente 
de Argentina y Uruguay, en la propia región.
En 1995 las im portaciones totalizaron 7.7 millones de toneladas 
métricas y las exportaciones 1.1 millones, lo que da un balance neto 
negativo de -6.6 millones. Grosso modo, esta proporción se ha m antenido 
hasta el presente. Así, aunque las exportaciones han crecido 
porcentualm ente más que las importaciones, el comercio de lácteos en la 
región sigue siendo deficitario.
El crecimiento que ha experim entado la producción para el consumo 
interno en varios países de la región y el reordenam iento de la oferta 
exportable de aquellos que tienen m enores costos han acentuado la 
tendencia deficitaria, especialmente a partir de 1992.
En América Latina, entonces, hay desde comienzos de los años 
noventa una producción lechera dinámica, pero concentrada 
m ayoritariam ente en unos pocos países. El consumo por habitante se ha 
m antenido relativamente estable desde hace casi 15 años, salvo en algunos 
países como Argentina, Brasil, Chile y Colombia, donde últim am ente ha 
aum entado la presencia de estos productos en la dieta familiar, pues en 
ellos se registró una m ayor variación en el consumo aparente prom edio de 
la población.1 No obstante, el crecimiento del consumo que hubo en los 
años noventa a causa del mejor rendim iento de la economía de la región en 
ese período, representó en la m ayoría de los países de la región sólo una 
recuperación de los niveles que se tenían en 1980. Con todo, la cantidad de 
leche incorporada hoy a la dieta latinoam ericana (115 kilógramos al año) es 
todavía insuficiente y dista aún de los estándares de los países 
desarrollados (214 kilógramos al año).
Por otra parte, el crecimiento de las exportaciones de productos 
lácteos de la región, específicamente en térm inos de volum en, indica el alto 
grado de especialización que se ha alcanzado en estos rubros, 
especialmente en Argentina, Chile y Uruguay. Las importaciones, a su vez, 
tienen en general la m isma composición que en el pasado, aunque ha
El consumo aparente está definido como la diferencia entre la producción y el equivalente 
de las exportaciones más las respectivas importaciones, descontando el uso intermedio y 
las pérdidas de producción.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 139
aum entado la participación de algunos rubros m ás elaborados. A parte del 
abastecimiento proveniente de los países que dom inan el m ercado m undial, 
como Canadá, los Estados Unidos, Francia, Irlanda y N ueva Zelandia, se ha 
increm entado el abastecimiento intrarregional, en lo cual destaca U ruguay, 
favorecido sobre todo por los acuerdos comerciales del Mercosur. Los 
principales im portadores de la región son (en este orden) México, Brasil, 
Venezuela y Perú, pero donde más creció el abastecimiento externo para el 
consumo interno fue en Colombia, Ecuador, Guatemala y Panamá, por 
efecto de la apertura comercial y la apreciación del tipo de cambio. Sin 
embargo, el hecho de que varios de ellos sean países con una gran tradición 
pecuaria, alim enta la esperanza de que en el futuro puedan  librarse de esa 
dependencia. Como ya se dijo, el déficit comercial de leche y sus derivados 
fue y sigue siendo im portante en América Latina, lo que indica que las 
im portaciones continuarán siendo m uy dinám icas y el m ercado regional no 
perderá interés para las economías que com piten por abastecerlo.
Conclusiones
Se puede afirmar, entonces, a modo de síntesis, que la dem anda y la 
producción de lácteos están aum entando en varias regiones del m undo. Los 
países que m ás se benefician del comercio respectivo son aquellos que 
logran menores costos de producción y son capaces de exportar sus 
productos sin subsidios. El m ercado estará cada vez m ás diversificado en 
cuanto a productos de diferentes tipos, formas de comercialización y 
presentación. Los países con m ayores costos de producción podrán 
com pensar esa desventaja abordando nichos de m ercado con productos 
m ás sofisticados. El comercio de productos m enos elaborados perderá 
terreno frente al de productos más elaborados.
La U nión Europea ha im puesto limitaciones al crecimiento de su 
p rop ia producción lechera, y en los Estados U nidos se proyecta un 
crecimiento m uy m odesto. La próxim a ronda de negociaciones 
comerciales m ultilaterales contem pla cambios en las subvenciones a la 
exportación, en los aranceles de im portación y en las m edidas de ayuda 
interna que afectan a la producción y al comercio de la leche. Los precios 
recibidos por el p roductor son m uy dispersos en el ám bito m undial, 
llegando a una diferencia de hasta 400%. La reducción de las barreras 
favorecerá a aquellos países que producen  a bajo costo, o bien a la 
industria de lácteos cuyos consum idores estén dispuestos a pagar una 
p rim a por la calidad de los productos que ésta ofrece.
140 CEPAL
Durante la últim a década se evidenció una im portante expansión del 
m ercado de lácteos en América Latina, apoyada en el aum ento de los 
ingresos familiares, el mejor aprovecham iento de la vocación ganadera y 
lechera de la región, particularm ente del Cono Sur, y la m ayor estabilidad 
económica predom inante.
Los procesos de apertura comercial llevados a cabo en casi todos los 
países, especialmente en los de América Latina, han facilitado el desarrollo 
de la actividad lechera m undial y planteado nuevos desafíos.
Anexo
Cuadro 1
PROYECCIÓN DE LA ACTIVIDAD LECHERA, 1995-2005
Producción 
(Millones de 
toneladas 
métricas)
Importación 
(Millones de 
toneladas 
métricas)
Exportación 
(Millones de 
toneladas 
métricas)
Consumo 
(Kilógramos per 
cápita)
Años 1995 2005 1995 2005 1995 2005 1995 2005
Mundo 533.8 615.0 34.3 43.3 34.4 43.7 78 80
Países en desarrollo 184 249.1 21.8 28.1 2.2 4.7 42 49
África 19.2 24.5 4.5 5.6 0.2 0.2 34 33
América Latina 48.9 65.7 7.7 9.4 1.1 3.3 109 122
y el Caribe
Asia 115.9 158.9 9.6 12.9 0.9 1.2 34 42
Cercano Oriente 18.6 21.6 2.3 2.9 0.2 0.2 77 71
Países desarrollados 236.0 249.7 9.7 12.9 25.8 31.9 212 216
América del 77.2 85.0 4.6 5.9 2.2 2.0 253 260
Norte
Europa 130.3 126.9 2.3 3.4 13.0 11.2 241 245
occidental
Oceanía 17.6 26.5 0.3 0.5 10.3 18.5 265 273
Japón 8.5 8.5 2.3 2.9 70 73
Sudáfrica 2.4 2.8 0.1 0.1 0.3 0.2 55 53
Federación Rusa 42.7 40.0 1.1 1.1 1.4 1.2 169 168
Resto del mundo 71.1 76.2 1.8 1.5 5.0 5.9 164 172
Fuente: O rganización de las Naciones Unidas para  la A gricultura y la A lim entación (FAO), Perspectivas 
sobre la lechería m undial hacia el año 2005, Roma, División de Productos Básicos y Comercio, 1999.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 141
Parte III
Los estudios de caso: Chile, Colombia, Uruguay, 
Argentina, Comarca Lagunera, México, y 
los Países Bajos

Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 143
El complejo productivo lácteo en Chile
Martine Dirven 
Liudmila Ortega
Noviembre de 1999
Resumen
Durante el período que m edia entre la crisis de 1982 y la crisis de
1998, el sector lácteo chileno conoció un crecimiento continuo, con 
considerables avances en el rendim iento de la producción prim aria y en la 
capacidad y diversificación de la fase de elaboración. Según una opinión 
generalizada, en pocos años más la producción nacional estará a la par con 
el consumo interno. La industria parece haber apostado ya por una 
estrategia exportadora, presionando a la baja los precios al productor, 
exigiendo m ayor grado de calidad y elim inando a los proveedores que le 
interesan menos. M uchos productores no están resistiendo estas presiones 
y los que logran subsistir vacilan en cuanto al rum bo que deben tom ar. La 
heterogeneidad del sector es m uy grande y, por ende, tam bién son 
heterogéneos los intereses que representan los gremios. N uestra im presión 
es que, hasta 1998, los gremios recibían y transm itían información, pero no 
lograban —ni era su propósito— articular sinergias fuertes entre sus 
miembros. La crisis de 1998 ha llevado a un m ayor esfuerzo de articulación.
Gran parte de la producción prim aria se concentra en el sur del país. 
Allí se elaboran los productos de larga vida, m ientras que los productos 
frescos se elaboran en su m ayoría en las cercanías de Santiago. Las cinco 
em presas más im portantes concentran el 90% de la recepción de leche. Las
144 CEPAL
em presas m edianas han hecho grandes esfuerzos de m odernización, pero 
su futuro es incierto, no necesariamente porque sean ineficientes en la 
producción o en la gestión, sino porque las condiciones de pago de las 
cadenas de superm ercados, las dificultades de acceso al crédito y  el costo de 
éste, así como la im posibilidad de hacer un despliegue publicitario, las 
ponen en franca desventaja.
La entrada al sector de em presas más grandes y  con mayores 
contactos en el exterior ha desestructurado varios de los eslabones locales y 
nacionales. Al mismo tiempo, se han form ado otros eslabones, más bien en 
el área de servicios. El balance desde el punto  de vista del valor agregado 
regional o nacional, creación de empleos y  conocimientos, o el desarrollo 
del complejo productor a más largo plazo, no está m uy claro. Lo que sí esta 
claro es que con algo m ás de visión y em peño se podrían  crear o fortalecer 
eslabones que apoyaran el desarrollo regional o nacional. El consum idor 
chileno y el de los países vecinos hacia los cuales se exporta es poco 
sofisticado en cuanto a lácteos y eso le da en la práctica un respiro al cluster, 
que la gran industria no parece querer aprovechar. Si el precio al productor 
está en el centro del debate, no parecen sin embargo estar en tabla de 
discusión ni la gran diferencia entre el precio al productor y el precio al 
consum idor, ni las posibles ineficiencias a lo largo de la cadena productiva 
m ás allá del productor prim ario.
El gobierno —con una clara actitud no intervencionista— no ha 
hecho m ucho uso de su peso en las negociaciones tripartitas para tratar de 
salvar las inversiones hechas en virtud de distintos program as de fomento 
y para frenar la dism inución de alternativas productivas, en especial para 
los pequeños productores agropecuarios del sur del país.
Introducción
Este estudio pretende aportar al conocimiento de la producción, 
industrialización y comercialización de lácteos en Chile, especialmente en 
cuanto a sus encadenam ientos productivos y de conocimientos, los 
diferentes tipos de agentes que intervienen en ellos, su ubicación geográfica 
y la forma de relacionarse entre sí. El propósito es proporcionar una visión 
am plia del complejo productivo (según la definición dada en la 
introducción de este libro) que opera en torno a los lácteos para contribuir 
de ese modo a la discusión sobre el futuro del sector.
Las entrevistas sobre las cuales se basa gran parte de este estudio se 
hicieron en la segunda m itad de 1997, año en el cual la economía chilena 
creció con un sólido 7%. Sin embargo, el sector lácteo se encontraba ya en 
un punto  de inflexión, después de un vigoroso crecimiento anterior. Esta 
inflexión queda recogida en las entrevistas, sobre todo en cuanto a las
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 145
intenciones de inversión y la inseguridad de num erosos agentes acerca del 
futuro del rubro, su rentabilidad, el rum bo a tom ar y la tecnología por la 
cual jugarse. También había voces de alerta —sobre todo en el sur del país— 
con respecto a las dificultades que enfrentaban los productores y las empresas 
agroindustriales, de insumos y de servicios de m ediana y sobre todo de 
pequeña escala, de modo que muchos veían aproximarse una crisis económica 
entre los pequeños productores, la cual, dado el uso intensivo de mano de obra 
en la producción primaria, iría acompañada de una crisis social.
Con dos años de retrospectiva, se puede decir que la inseguridad 
detectada entonces se ha justificado con creces. Efectivamente, desde hace 
más de un año hasta el presente (fines de 1999), el sector lácteo chileno, 
según reconocen todos los agentes y observadores, está experim entando 
una crisis y un reajuste m arcado de sus fuerzas productivas. Esta crisis se 
vino a sobreponer a los efectos de la llam ada crisis asiática, que ha tenido 
resultados adversos para la m ayoría de los sectores económicos del país. 
Esta crisis causó en 1999 una caída de 4% en la entrega de leche a las 
m ayores plantas y una caída estim ada en 2% del consumo de lácteos, en 
circunstancias de que las proyecciones anteriores habían apuntado a un 
crecimiento de 6% anual.
El estudio está dividido en ocho capítulos. El prim ero versa sobre la 
producción prim aria en sí; el segundo, sobre los encadenam ientos hacia 
atrás de la producción prim aria; el tercero, sobre la producción industrial 
en sí; el cuarto, sobre las relaciones entre los productores y las 
agroindustrias; el quinto, sobre los dem ás encadenam ientos hacia atrás de 
las agroindustrias; el sexto, sobre la distribución y sus encadenamientos; el 
séptimo, sobre otro encadenam iento hacia adelante, y el octavo, sobre los 
eslabones horizontales. Finalmente, en las conclusiones se habla de la 
solidez y com petitividad del complejo productivo lácteo en Chile. La 
m ayoría de los capítulos van ilustrados por un recuadro que describe de 
m anera m ás detallada alguno de los puntos tratados en el capítulo. Los 
capítulos sobre encadenam ientos están precedidos a su vez de un diagram a 
que resume parte de los encadenamientos.
I. La producción primaria en sí
1. Órdenes de magnitud y ubicación geográfica
Con una producción de leche de vaca estim ada en unos 2 100 
millones de litros en 1998, Chile aporta 5% de la producción de América 
Latina, la cual representa a su vez 9% de la producción m undial. La 
producción del sector prim ario lechero constituye 0.7% del PIB nacional 
chileno, 9% del PIB agropecuario y 33% del PIB pecuario. Según los 
resultados del Censo Agropecuario, en abril de 1997 había 48 773 predios,
146 CEPAL
con un  total de 615 924 vacas lecheras, o sea, una m edia de 
aproxim adam ente 13 vacas por predio.1 Casi la tercera parte de los predios 
inform antes y  más de la m itad de las vacas lecheras se encontraban en la X 
Región, con un prom edio de casi 22 vacas por predio.2 Las cifras arrojadas 
por el VI Censo Agropecuario (véase el cuadro 1) difieren de m anera 
im portante de las que la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) 
del M inisterio de A gricultura y otros organism os m anejaban hasta hace 
poco.3 Esto se debe, entre otras razones, a la rápida desaparición de 
remitentes a las em presas agroindustriales más grandes (unos 3 000 entre 
1995 y 1997,4 sobre todo pequeños, según la U niversidad Austral, 1999).
La quinta parte de los suelos de cultivo se utiliza actualmente para 
praderas permanentes o de rotación (452 600 hectáreas) y la mitad (52%) de 
los otros suelos son praderas (1 millón de hectáreas de praderas mejoradas 
y 11.9 millones de hectáreas de praderas naturales, que también se utilizan 
para caprinos, ovinos y camélidos). Entre 1976 y 1997 disminuyó la superficie 
de las praderas permanentes o de rotación y de las praderas mejoradas, y 
aum entó la de las praderas naturales. Con una masa ganadera en 
crecimiento, se puede concluir que ha habido una intensificación en la 
producción de bovinos; de hecho, una parte no despreciable de las 
explotaciones lecheras del centro del país están ahora totalmente estabuladas.
En 1998, la producción total de leche estim ada fue de 2 080 millones 
de litros, de los cuales 1 530 millones (73.6%) se entregaron a las plantas 
industriales de las cuales la ODEPA recibe información regularm ente.5 La 
entrega a estas plantas había aum entado a un  ritmo de 7.9% anual entre 
1990 y 1995, pero, con excepción de 1997, el aum ento fue notablem ente 
m enor en los últim os años, y cayó 3.9% en la tem porada 1998/1999 (véase 
el cuadro 6).
1 Para efectos comparativos, a mediados de los años ochenta, el tamaño promedio de los 
rebaños lecheros en el Reino Unido era de 70 vacas (el mayor promedio de la Unión 
Europea), de 80 vacas en British Columbia (la Provincia con mayor promedio de Canadá) y 
de 64 vacas en los Estados Unidos, aunque —sobre todo en California— hay rebaños de 
más de 1 000 animales. Estas cifras deben ser comparadas con la percepción de varios 
entrevistados, según los cuales en Chile el rebaño mínimo rentable sería uno de 150 vacas.
2 Desafortunadamente el censo no recopiló antecedentes sobre la producción.
3 Según las estimaciones de la ODEPA, había alrededor de 60 000 productores lecheros, con 
algo más de 781 000 cabezas de ganado lechero en total y unas 687 000 vacas en 
producción. La FAO, en cambio, estimaba en 980 000 las vacas en ordeño para 1995, 
basándose en un aumento anual del rebaño en ordeño de aproximadamente 7% en los 
últimos años.
4 Este número puede estar bastante subestimado, ya que el informe de la Universidad 
Austral estima en 22 000 el número total de productores de leche en Chile, o sea, algo 
menos de la mitad de lo que arroja el censo.
5 Más adelante se complementarán estas cifras con información parcial recogida en las 
entrevistas.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 147
Cuadro 1
CHILE: NÚMERO DE VACAS LECHERAS SEGÚN EL TAMAÑO DEL PREDIO, 1997
Tamaño del predio Número de 
predios 
informantes
Superficie
(hectáreas)
Número de 
vacas 
lecheras en 
producción
Vacas/
predio
Vacas/
hectáreas
Sin tierra 329 - 962 2.9
Menos de 1 ha 1 361 742 2 440 1.8 3.3
1 ha a menos de 5 ha 6 531 18 177 14 796 2.3 0.8
5 ha a menos de 10 ha 7 384 53 640 23 680 3.2 0.4
10 ha a menos de 20 ha 9 834 140 248 45 021 4.6 0.3
20 ha a menos de 50 ha 11 477 365181 87 700 7.6 0.2
50 ha a menos de 100 ha 5 597 386 456 84 088 15.0 0.2
100 ha a menos de 200 ha 3 087 425818 99 031 32.1 0.2
200 ha a menos de 500 ha 2 161 665 543 148 198 68.6 0.2
500 ha a menos de 
1 000 ha
680 462 738 68 920 101.4 0.1
1 000 ha a menos de 
2 000 ha
223 303 577 25 612 114.9 0.1
2 000 ha y más 109 577 283 15 476 142.0 0.03
Total país 48 773 3 399 404 615924 12.6 0.2
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), VI Censo
Agropecuario, 1998.
2. Heterogeneidad (tamaño y tecnología)
Hay gran heterogeneidad entre los productores de leche. Por una 
parte está la hacienda Rupanco,6 la cual se ha transform ado en el m ayor 
predio lechero del país, con unos 18 000 animales, varias lecherías y una 
producción anual de 40 millones de litros que se entregan a SOPROLE. Y 
por otra parte existen num erosos pequeños productores que producen unos 
25 litros diarios cada uno y tam bién participan en la entrega a planta.
6 Fundo expropiado en 1969 a la Sociedad Ñuble-Rupanco en el contexto de la reforma 
agraria y entregado a los trabajadores campesinos, que en 1970 formaron la Cooperativa 
Signataria Ñuble Rupanco; en 1977 fue disuelta la cooperativa —como la gran mayoría de 
ellas— por un decreto del Ministerio de Agricultura. La hacienda fue evaluada en 240 
millones de pesos de entonces, que se pagaron a los socios en efectivo y en bonos. La 
propiedad fue licitada internacionalmente en 1979 por la Corporación Nacional Forestal 
(CONAF) y comprada en 31.5 millones de dólares por el jeque de Arabia Saudita, 
Abdulaziz Al-Saleh que formó la empresa Cabildo S.A. para manejar la hacienda. En 1997, 
vendió la empresa Cabildo S.A. en 80 millones de dólares a un grupo de inversionistas 
chilenos encabezados por el grupo Abumohor. Por otra parte, en 1987, los ex cooperados 
iniciaron un juicio para recuperar las 47 000 hectáreas del fundo. La empresa Cabildo S.A. 
entregó 654 millones de pesos a 513 campesinos ex signatarios de la cooperativa para 
llegar a un arreglo extrajudicial, pero los querellantes no lo aceptaron (El Mercurio, 19 de 
agosto de 1997).
148 CEPAL
El desarrollo de una cuenca lechera es función directa de la calidad 
de los suelos, del costo relativo de la tierra y de la red de caminos. Al 
m ismo tiem po, la leche fresca es básica para la producción de productos 
lácteos frescos, y el costo de su transporte es alto. Esto explica por qué se 
m antiene un núm ero significativo de productores en la zona m etropolitana 
del país, con costos de producción m ayores que en el sur y precios de venta 
de la leche fresca hasta un 20% superiores a los precios pagados en el sur. 
La tendencia en la Región M etropolitana es al manejo intensivo (tipo 
californiano), con estabulación perm anente del rebaño y alimentación sobre 
la base de forrajes y henos producidos en el mismo predio o com prados, y 
concentrado (harina de pescado, coseta de remolacha, afrecho de raps, de 
soya y de granos, y pellets de alfalfa). M ientras más al sur están los predios, 
m ás extensivo tiende a ser el manejo. En la IX y X Región están las praderas 
con m ayor potencial productivo. Allí predom ina el pastoreo directo, con 
alguna alimentación complementaria. La mayoría de los productores —en 
especial los pequeños— siguen teniendo una producción m arcadam ente 
estacional, aunque hay una clara evolución desde las pariciones 
concentradas en la prim avera hacia pariciones a lo largo del año o 
biestacionales. Esto conlleva un manejo más complejo del rebaño, mayores 
costos de infraestructura y m ayores costos m edios y, al m ismo tiempo, 
reduce la capacidad ociosa, sobre todo de las plantas lecheras, que han 
incentivado una producción m ás estable a lo largo del año con una 
bonificación especial y, últim am ente, rehusándose a recibir leche de 
productores de gran estacionalidad. Si en la zona m etropolitana los terneros 
son eliminados al nacer, m ás al sur (con razas m ás aptas que la Holstein 
para el doble propósito) se da la tendencia a engordarlos.
No obstante las tendencias distintas de manejo según la región, 
tam bién hay diferencias im portantes de manejo en una m isma región y 
entre em presas de tam año similar. A lgunos productores no utilizan ningún 
alimento concentrado, m ientras otros utilizan más de 1 300 kilogramos por 
vaca por año. En todas las lecherías se reem plazan anualm ente vacas 
adultas por vaquillas, que por lo general provienen de la crianza propia, ya 
que el m ercado de vaquillas es reducido. Su núm ero depende de la vida 
productiva y reproductiva de las vacas, del estado sanitario del plantel y de 
la intensidad de selección propuesta como meta. En Chile, el porcentaje de 
reem plazo varía entre 20% y 30%. A unque se pueden obtener vaquillas que 
pueden ser cubiertas a los 14 ó 15 meses y tener su prim er parto a los 24 o 
25 meses, en Chile, en prom edio, el prim er parto ocurre entre los 30 y 36 
meses (Bonacic, 1997; en el recuadro 1 un adm inistrador explica por qué en 
su fundo han optado por retrasar el prim er parto). El núm ero de litros 
ordeñados por persona puede oscilar entre 500 y más de 1 000 por jornada, 
dependiendo del grado de capacitación de la persona, del diseño del 
proceso de ordeño, de la organización de las jornadas de trabajo y del
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 149
sistem a de remuneraciones. El capital invertido en el ordeño puede variar 
desde 10 a más de 50 pesos por litro, y su m onto puede ser elevado a causa 
de la alta capitalización o de la baja capitalización con bajos rendim ientos 
(Navarro, 1997).
Recuadro 1
UN FUNDO LECHERO DE LA REGIÓN METROPOLITANA
El fundo  tiene 160 hectáreas ded icadas a lechería y  40 hectáreas a la  
m ultiplicación de sem illas de m aíz y  trigo. T odo el proceso (recría, cría y  lechería) 
se lleva a  cabo en  la granja. En prom edio , hay  250 vacas m asa, de las cuales 210 
están  en ordeño . L a p roducción  anual es de 1.5 m illones de litros de leche (las 
variaciones anuales han  d ism inu ido  m ucho gracias al m anejo y  la  alim entación). 
A ctualm ente las vacas en ordeño  están  estabuladas. Las vacas están  d iv id idas en 
tres g ru p o s (corrales) y  la can tidad  de concentrado es d is tin ta  p a ra  cada grupo . El 
p rim ero  p roduce u n  p rom edio  de 35 litros al día, y  el ú ltim o, de vacas que  se están 
secando, uno  de 10 litros. La alim entación se basa  en alfalfa verde, cortada  con 
chopper, silo de m aíz y  concentrado. El concentrado se d a  en  las naves todo  el año y 
p roviene en  su  m ayor parte  del fundo  m ism o. La gran ja  tiene u n  m olino de 
m artillo  y  u n a  m ezcladora p a ra  elaborar el concentrado. Las vacas pasan  su  
período  seco — que fluc túa  entre 45 y  60 d ías— en u n  po trero  p a ra  que p ie rdan  el 
estrés y  tengan  u n  parto  m ás desahogado . C ada año ing resan  unas 70 novillas de 
p rim er parto  a la lechería, dándose  de baja la m ism a can tidad  de vacas. H ay  
a lrededo r de 20 a 25 partos al m es. Los terneros qu ed an  con la  vaca no m ás de 3 
horas, sólo p a ra  que m am en  calostro. Los m achos se e lim inan inm ediatam ente 
po rque no son  rentables. A unque  se p o d ría  in sem inar al año y  m edio, la  práctica de 
la  gran ja  es in sem inar las vaquillas a los dos años, po rque los partos son  m ás fáciles 
y  m ás seguros y  po rque se aho rran  seis m eses de alim ento concentrado (éste se ha 
encarecido, m ien tras que el alim ento  p ara  la  crianza se está obten iendo  en  la p rop ia  
granja). La granja no vende novillas, pues su  objetivo es m ejorar el rebaño.
Q u ed a  poco m argen  p a ra  au m en ta r la  p roducción , p o r la  capacidad  de las 
insta lac iones y  los eq u ipos (entre ellos el es tanque acopiador). P or esa  razón , se 
tra ta  de ten e r m enos an im ales pero  de m ayor po tencial genético . C ada  vaca  tiene 
su  hoja de v id a  y  to d a  la in fo rm ación  está  com p u tarizad a . Se hacen  contro les de 
p ro d u cc ió n  de leche dos veces al m es. Se o rd eñ a  dos veces al d ía . El estanque 
en friad o r es de 10 000 litros, con lo cual el cam ión  p u ed e  re tira r  la  leche cad a  dos 
d ías. A n tes de que v en g a  el cam ión  se sacan m u es tra s  que se env ían  a  la 
C o o p era tiv a  A gríco la  y  L echera de S antiago (CALS) p a ra  el análisis 
co rrespond ien te . La leche tam b ién  se analiza  en la  p lan ta , y  si hay  a lguna  
d iscrepancia , las tres partes  concilian.
El v e te rinario  a tiende  seis lecherías y  v is ita  cada  u n a  tres d ías  al m es. Está 
com unicado  p o r teléfono celu lar p a ra  casos de  em ergencia. Se halla  v in cu lado  a 
la  Pontific ia  U n iv e rs id ad  C atólica de Chile, d o n d e  se verifica  la  fo rm ulac ión  
de  los concen trados. El v e te rin ario  rev isa  los p osparto s, las p reñeces y  el apara to  
rep ro d u c tiv o  de las vacas, clave del negocio. T am bién  m aneja  la  in fo rm ación  
re fe ren te  al reb añ o  ju n to  con el ad m in is trad o r. Los p rob lem as de b ruselosis 
se h an  su p e rad o  g racias al p ro g ram a  de errad icación  del Servicio A grícola y
150 CEPAL
Recuadro 1 (conclusión)
G anadero  (SAG). Se ha  su p e rad o  la  m o rta lid ad  de te rn ero s p o r neu m o n ía  
(deb ida  a h u m ed ad  y  corrien tes de aire) y  los p rob lem as de d ia rrea  v in cu lad o s a 
la  a lim en tación  (tem p era tu ra  y  ho rario  de la  a lim entación  no adecuados). P o r ello 
es fu n d am en ta l que las te rn e ras  sean  a ten d id as  po r u n  solo te rn erero  
especializado . El personal de la  lechería  tiene u n  jefe de establo  que es al m ism o 
tiem po  in sem inado r. Éste tiene u n  asisten te  que lo ay u d a  a  in sem inar y  a  v ig ilar 
los celos, que es u n a  función  m u y  im p o rtan te . Se com pra  el sem en  y  el n itrógeno  
líqu ido . En to ta l trabajan  nueve personas: el jefe del establo  y  su  ayudan te ; dos 
o rdeñado res; u n a  p e rso n a  que a rrea  las vacas hacia  la sa la  de o rdeño; dos 
pe rso n as encargadas de a lim en tar el rebaño  y  p re p a ra r el forraje tierno; el 
te rnerero , y  el nochero , que cu id a  las novillas que se están  a lim en tando  con 
forraje tie rno . Se elim inó la  a lim en tación  con concen trado  en la  sa la  de o rdeño , 
p o rq u e  p a ra  ello se necesitaba  o tro  em pleado . Los establos se lim p ian  con palas. 
El g u an o  cae a u n a  acequia de d o n d e  se riega  al cam po.
A unque el sistem a de alim entación con forraje tierno  im plica em pleo de 
m aquinaria , equipos y  personal, el pastoreo  directo con cerco eléctrico requiere  m ás 
superficie p a ra  la m ism a can tidad  de ganado  y  actualm ente la  tie rra  tiene u n  precio 
m uy  alto (25 000 dó lares la  hectárea). La gran ja  cuen ta  con cuatro tractores, dos 
colosos, tres choppers y  m aqu inaria  p a ra  fabricación de silo y  de concentrado. El 
m aíz  (variedad silera) se cultiva en form a escalonada (30 hectáreas). El heno no 
siem pre cubre las necesidades del invierno, y a  que cuando  llueve m ucho (unos 40 
d ías al año) no se puede u tilizar la  m aqu inaria  p ara  cortar forraje fresco. En 
prim avera, el lapso  entre cortes de alfalfa es de 23 d ías y  se e labora heno. En 
inv ierno  el lapso  de corte es de 83 días. En el año se arm an  de 12 000 a 14 000 fardos 
de heno.
El p ro d u c to r es socio de la CALS. El ad m in is trad o r considera  que el 
p ro d u c to r chico v a  a desaparecer y  que la  lechería  deja  m árgenes m u y  estrechos. 
Es pesim ista  en cuan to  al fu tu ro .
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevista al 
administrador del fundo, agosto de 1997).
Sobre la base de casi 600 encuestas, Smith (Universidad Austral, 1999, 
capítulo V) llega a la conclusión de que existen m uchas ineficiencias —sobre 
todo en los estratos de m enor tam año y más m arcadamente en el sur— en el 
manejo de las praderas, en la producción de forrajes de calidad, en sanidad 
animal y en utilización de maquinaria.7 También concluye que el personal 
tiene bajos niveles de educación general y de capacitación específica. De los 
cuatro sistemas productivos en que se agruparon los productores 
encuestados8 en cada región, los del grupo menos eficiente9 tienen un
7 Más bien, el uso de la maquinaria resulta subóptimo o no rentable debido a los bajos 
niveles de producción de leche, lo que da por resultado un alto costo relativo de la 
maquinaria (propia o arrendada) por litro.
8 Remitentes a SOPROLE, Nestlé, Colún, Loncoleche o Parmalat.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 151
porvenir poco claro en la lechería ya que son de poco interés para las plantas, 
incluso para los centros de acopio, los cuales, si quieren seguir abasteciendo a 
la industria, tienen que adecuarse a sus exigencias, lo que probablemente 
implica eliminar a sus proveedores menos eficientes. El segundo grupo es el 
que requiere la m ayor atención, por su número, por ser responsable de 20% 
de los envíos a planta, ser bastante ineficiente (lo cual podría mejorarse sin 
m ucha inversión adicional) y porque actualmente está produciendo con 
costos mayores que el precio pagado por la industria. La sugerencia de Smith 
—y la nuestra— es una acción conjunta, de m ediano plazo, entre los propios 
productores, las plantas y los program as gubernamentales, para abordar en 
forma complementaria estos problemas.
Desde luego, las ineficiencias en la producción de leche no se restringen 
a problemas de manejo y de gestión inadecuados. Importa también la senda de 
cambio tecnológico, así como las rigideces en los coeficientes técnicos 
incorporados en cada opción. Las plantas lecheras —pero también los 
programas de investigación y extensión gubernamentales y privados— han 
tendido a privilegiar el uso relativamente intensivo de insumos, altos 
rendimientos por vaca y una producción continua a lo largo del año.
Al tiempo que se observa la compra de lecherías chicas por 
productores más grandes y el remate de lecherías grandes por cese de 
actividades, se verifica un proceso de m ayor mecanización de las labores 
pecuarias. Por otra parte, y como tendencia independiente de la anterior, se 
observa que muchos productores que están situados cerca de zonas 
industriales o de zonas aptas para parcelas de agrado están vendiendo sus 
predios en vista del alto precio de la tierra.
3. Problemas y ventajas
A mediados de los años noventa, varios autores proyectaron que en 
unos cinco o diez años la producción de leche en Chile sobrepasaría el 
consumo, basados en el crecimiento vigoroso de la producción —y sobre todo 
de la entrega a planta— entre 1990 y 1995, y apostaron por un crecimiento aún 
m ayor en el futuro. Por ejemplo, Sarah (1996) hizo una estimación “optimista”, 
conforme a la cual la producción crecería 10% y 6% el consumo, para llegar al 
autoabastecimiento en el año 2002, e hizo también una estimación “pesim ista”, 
en la que la producción crecía a una tasa de 8% anual y se llegaría al 
autoabastecimiento en 2008. Las cifras manejadas por la ODEPA son más 
m oderadas y muestran un crecimiento anual de la producción varios puntos 
porcentuales por debajo del crecimiento previsto del consumo, con lo cual la 
distancia entre producción y consumo iría en aumento.
9 Un 40% de los proveedores, utilizando un 20% de la superficie —a menudo degradada o 
de baja producción—, con 11% de las vacas lecheras, pero solo un 2.5% de la remitencia a 
planta.
152 CEPAL
A nivel nacional, hay un superávit de producción en verano y un 
déficit en invierno. En junio, el déficit nacional es de casi un tercio del 
consumo de ese mes. De las regiones con im portante producción lechera, la 
Región M etropolitana y la VIII Región son deficitarias todo el año, y la IX y 
X Región —a pesar de las altas fluctuaciones entre producción m áxim a y 
m ínim a— son superavitarias todo el año10 (véase el cuadro 2).
Debido a que debe m anejar una gran cantidad de parám etros 
productivos, “el sector lechero presenta una de las m ayores complejidades 
económicas y tecnológicas que se pueden encontrar en la economía de un 
p a ís” (Vargas, 1997, p. 83). Según estudios realizados en los Estados 
Unidos, se necesitan unos ocho años de experiencia productiva para 
alcanzar niveles competitivos en el manejo de todas sus variables. Además, 
la producción de leche requiere inversiones considerables, que en su 
m ayoría no tienen uso alternativo. Para ser competitivas, las em presas 
deben tener estrategias de largo plazo desde el punto  de vista de las 
inversiones y de las innovaciones tecnológicas y, en Chile, al no existir un 
m ercado m uy activo de vaquillas de prim era calidad, tam bién deben tener 
estrategias de largo plazo para el mejoramiento genético. Esta 
especialización de los activos conlleva im portantes barreras a la salida 
(Vargas, 1997).
Según un estudio de la U niversidad Austral (1999), m uchos 
productores lecheros de la zona central y de la zona de Valdivia son 
relativamente nuevos en el rubro (la tercera parte lleva menos de diez años 
en él). Al mismo tiempo, hay una clara correlación entre el tam año de las 
explotaciones y el núm ero de años en el rubro. Asimismo, hay una 
correlación entre grado de educación formal y capacitación y tam año y 
conducción del predio. En la zona central, todos los propietarios del grupo 
de mejor conducción tienen estudios universitarios. No se puede decir lo 
mismo de los ordeñadores y otros trabajadores, lo cual, junto con la falta de 
capacitación especializada, es una de las razones por las cuales los costos de 
m ano de obra pesan m ucho en los costos por litro. Entre los ordeñadores, 
el 80% tiene sólo educación básica y m uchos ni siquiera la completaron.
10 Suponiendo un consumo igual a lo largo del año y en todas las regiones y tomando la 
estimación de consumo anual por persona de 146 litros equivalentes de leche por persona 
en 1998, aunque Zegers (1999) menciona 133 litros al año per cápita de consumo actual y 
prevé 170 litros para el año 2005.
CHILE: SUPERÁVIT Y DÉFICIT REGIONALES DE LECHE, MÁXIMOS Y MÍNIMOS, 1998
(Miles de litros)
Cuadro 2
Nacional Región
M etropolitana
VIII Región IX Región
Entrega máxima 
Entrega mínima
Diferencia entre entrega a planta 
mínima y máxima 
Población en 1998 
Consumo mensual a 
146 litros/año/habitante 
Diferencia consumo con 
producción máxima mensual a 
Diferencia consumo con 
producción mínima mensual a
173 907.9 nov. 
102 209.7 jun. 
70.1%
14 821 714 
180 330.9
24 880.4
-59 723.5
17 555.2 dic.
14 344.6 jun. 
22.4%
5 922 990 
72 063.0
-51 347.9
-55 136.4
13 928.3 dic.
10 285.1 abr. 
35.4%
1 895 160
23 057.8
- 6 622.4
-10 921.4
21 668.4 nov. 
12 892.6 abr. 
68.1%
855 585 
10 409.6
15 159.1
4 803.7
X Región
1 21568.0 nov. 
63 011.5 jun. 
92.9%
1 039 478
12 647.0
130 803.2
61 706.6
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura, El Boletín de la Leche 1998, Santiago 
de Chile, 1999 y proyecciones oficiales de población del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), versión electrónica.
a A um entada en 18% p ara  contabilizar el 26.9% que no se entrega a las plantas grandes m enos el 8.9% correspondiente a m erm as y alim entación de terneros.
Nota: En com paración con 1996, hay cambio de m eses de producción mínim a: de junio a abril en la VIII y IX Región y de julio a junio en la Región M etropolitana, así como 
el adelantam iento de un  mes de la producción m áxim a en todas las regiones y en el total nacional, excepto en la VIII Región, donde se m antuvo en diciem bre. La 
estacionalidad ha bajado notablem ente en la VIII y en la X Región, lo que hizo bajar tam bién 12.5% la estacionalidad de la producción a nivel nacional.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos 
productivos 
153
154 CEPAL
Más al sur, los productores tienen en general más experiencia en el rubro y 
es m enor la proporción de los que se iniciaron recientemente en él (excepto 
en la zona de Valdivia). Sigue dándose hacia el sur una fuerte correlación 
entre grado de educación y mejor conducción y tam año de la explotación, 
pero, en cada grupo, los niveles de educación son más bajos que en la zona 
central (con la notable excepción de los ordeñadores de la zona de Valdivia, 
43% de los cuales tienen estudios más allá de la educación básica). En la 
zona de Osorno se concentran los productores que han recibido m ayor 
capacitación especializada en el rubro lechero.
Existen num erosas em presas privadas, organizaciones gremiales, 
universidades, entidades gubernam entales y no gubernam entales, que 
trabajan en capacitación, varias con su especialización propia y a veces con 
un grupo objetivo particular. Así, ATEL da cursos prediales, entre otros, en 
v irtud  de convenios con el Instituto Nacional de Capacitación (INACAP); el 
Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), del M inisterio de 
A gricultura y los bancos ganaderos organizados por la OCAC, una 
organización no gubernam ental (ONG) y la U niversidad de Chile en la 
zona m etropolitana tienen cursos especialmente orientados a los pequeños 
productores; AGROTEC tiene convenios con escuelas agrícolas y con el 
INDAP y tam bién vende cursos de capacitación en inseminación artificial y 
en ordeño mecánico que están inscritos en el Servicio Nacional de 
Capacitación y Empleo (SENCE), y que, por lo tanto, gozan de franquicias 
tributarias; en la zona m etropolitana varias ON G  (por ejemplo, Sur 
Consultores Ltda.) capacitan en gestión, m ediante licitaciones convocadas 
por el SENCE y el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), para 
atender a productores individuales pero sobre todo a centros de acopio; en 
el sur, la capacitación en gestión proviene m ayoritariam ente de convenios 
entre el sector público y las universidades regionales; por últim o la 
U niversidad Austral, la m ayoría de las cooperativas y todas las compañías 
im portadoras de semen dan cursos de inseminación artificial.
A  pesar de los años de experiencia que la m ayoría de los productores 
tienen en el rubro, de los cursos especializados que están a su disposición, y 
de que Chile tiene en prom edio rendim ientos relativamente altos 
com parados con los de otros países de la región, se observan graves 
deficiencias en manejo productivo y gerencial. Lo dram ático es que en casi 
todos los subsistem as estudiados por la U niversidad Austral los costos 
(incluso a veces los costos directos) superaban a fines de 1999 los precios 
pagados por las plantas lecheras. Sólo a la inercia de las inversiones 
pasadas, las barreras a la salida y a la falta de otras alternativas debe 
atribuirse el que no se haya desplom ado la producción.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 155
4. Organización, acción colectiva y sinergias
En el marco de la Ronda Uruguay, Chile negoció una base arancelaria 
(promedio simple) de 35% para los productos lácteos (procesados y no 
procesados), para el período anterior a la entrada en vigencia de los acuerdos 
de la Ronda Uruguay y, de 25% para los no procesados o semiprocesados 
(dos partidas arancelarias) y de 31% para los procesados (16 partidas 
arancelarias), sin ninguna partida excluida del prom edio a partir del año 
2005, según antecedentes de la Secretaría de la OMC. La crisis de 1999 
provocó una fuerte presión de varias organizaciones gremiales sobre el 
gobierno y éste accedió a reintroducir temporalmente una sobretasa 
arancelaria de 21% para los lácteos provenientes de países con grandes 
subsidios (los Estados Unidos y los de la Unión Europea), con el compromiso 
de seguir estudiando las dem andas de protección especial del sector. De 
hecho, Valdés y Schaeffer (1995) sostienen que en los años ochenta la mayor 
parte de las transferencias estatales al sector lácteo chileno habían sido a 
través de mecanismos de apoyo a los precios (sobretasa arancelaria y valor 
aduanero mínimo), mientras que las otras transferencias (investigación, 
capacitación, irrigación) no aportaron mucho a los ingresos de los 
productores. Paralelamente a la descontinuación paulatina de las sobretasas 
(eliminadas en 1988) y del valor aduanero mínimo (eliminado en 1994 para la 
leche en polvo y en 1987 para la m antequilla y los quesos), dism inuyeron 
también los aranceles de 20% en 1986 a menos de 10% en 1999.
En lo que se refiere a los otros program as de apoyo del Estado, nos 
limitaremos a reflejar la opinión al respecto de todos los entrevistados en 
1997. Así, las estadísticas de la ODEPA sobre el sector lácteo son 
fundam entales y se utilizan continuam ente en todas las publicaciones y 
discusiones sobre el rubro. Casi todos los entrevistados m encionaron al 
INDAP y sus program as hacia el sector lechero. En particular su trabajo con 
los centros de acopio es considerado fundam ental, y quizá la única tabla de 
salvación para un gran núm ero de pequeños productores. Muchos 
criticaron la m odalidad de descuento de gastos para capacitación del 
SENCE, ya que para las em presas pequeñas y las que tienen problem as de 
flujo de caja, la dem ora en el reembolso (hasta el m om ento del pago de los 
impuestos) puede representar un  problem a insalvable. El Program a de 
Fomento (PROFO) de la Corporación de Fomento de la Producción 
(CORFO) es un instrum ento de apoyo a la pequeña y m ediana em presa que 
otorga un subsidio para desarrollar un plan de trabajo asociado de uno a 
tres años entre em presas de un mismo rubro en la m ism a zona geográfica. 
La opinión es por lo general positiva, aunque por falta de confianza en las 
v irtudes de los PROFO, los grupos adscritos a ellos no siempre los 
aprovechan para enfrentar sus problem as m ás serios. Esta tendencia está 
m enos m arcada en los productores situados del prom edio hacia abajo, que
156 CEPAL
usualm ente son por eso los que más se benefician con estos program as. La 
Universidad A ustral obtuvo financiamiento por m edio del Fondo Nacional 
de Desarrollo Tecnológico y Productivo (FONTEC) y del Fondo Nacional 
de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT) para prom over y 
subvencionar la ejecución de proyectos de innovación y transferencia 
tecnológica, hacer inversiones en infraestructura física y equipam iento 
científico y tecnológico, y entrenar recursos hum anos. Estos fueron 
fundam entales para retom ar áreas de investigación y servicio útiles para el 
sector lácteo. La Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de 
Agricultura (SNA) y los G rupos de Transferencia de Tecnología (GTT) se 
han reunido con diversos consejos regionales para dar a conocer las 
alternativas de financiamiento del FONTEC y los PROFO. A unque un 
tercio de los productores de la X Región recibió una bonificación para 
recuperar los suelos afectados por acidificación o em pobrecidos por exceso 
de fijación de fósforo, m uchos criticaron las norm as y procedim ientos 
utilizados para postular al incentivo —adm inistrados por el Instituto de 
Investigaciones Agropecuarias (INIA)—, argum entando que el plazo de 
uno a tres años de la bonificación es dem asiado corto y que el 
procedim iento por concurso no es claro. La sugerencia fue que cada compra 
recibiera una indemnización. También criticaron al INIA por incentivar la 
integración vertical de los productores lecheros de la IX Región, 
estim ándose que el proyecto tenía una alta probabilidad de fracasar por el 
escenario poco prom isorio del sector en 1997. En cambio, las otras 
actividades del INIA hacia el sector ganadero en general o lechero en 
particular (como investigaciones sobre pastos, alimentación, genética) 
gozan de m ucha aceptación.
H ay en Chile m uchas organizaciones gremiales, la m ayor parte de las 
cuales tienen cobertura regional y tienden a resguardar los intereses 
específicos de sus afiliados.11 Entre éstas se puede m encionar a: i) La 
Cooperativa Agrícola y Lechera de Santiago (CALS). Tiene unos 150 socios, 
responsables de 5% de la remisión total nacional. Fue la iniciadora de 
SOPROLE (actualmente la em presa con m ayor volum en de recepción), pero 
vendió sus acciones en la em presa hace varios años. Actualm ente remite a 
seis plantas adem ás de Los Fundos (la cual le pertenece en operación 
conjunta con Bongrain). Hace poco construyó una nueva planta de 
concentrados, donde hace m ás de cien formulaciones m ensuales. También 
está estudiando la posibilidad de m ontar un proyecto lechero comunitario 
para establecer en 50 hectáreas a unas 3 300 vacas de sus socios (ante el 
aum ento del valor de las tierras, la gran penetración de las parcelas de 
agrado o de los proyectos habitacionales en zonas tradicionalm ente
11 En cambio, en los Países Bajos por ejemplo, los gremios y las cooperativas tienen una larga 
tradición de trabajo conjunto, en especial en investigación.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 157
lecheras cercanas a Santiago, y debido a la vigencia de reglamentaciones 
ambientales más estrictas). ii) La SAGO, de Osorno, que en 1997 tenía unos 
300 socios, principalm ente grandes productores agrícolas y ganaderos de la 
provincia de Osorno y tam bién algunos de Valdivia. En 1997 se proponía 
duplicar el núm ero de miembros. Tiene emisiones de radio en frecuencia 
AM y FM con orientación agrícola, noticias y música. Estima que su radio 
A M  es la m ás escuchada entre Chiloé y Concepción. También publica una 
revista técnica y gremial m ensual y organiza la feria anual FISUR, a la que 
logró posicionar nuevam ente en el plano internacional a partir de 1997. La 
SAGO preside el Comité de la Leche de la SNA. iii) Agrollanquihue (Puerto 
Montt) tenía en 1997 unos 500 socios, la m ayoría productores lecheros con 
menos de 40 vacas. Organiza charlas técnicas para sus asociados, con 
énfasis en la gestión empresarial. También tiene una publicación y participa 
en el Comité de la Leche de la SNA. iv) APROLECHE (Temuco) tenía en 
1997 unos 300 socios entre grandes y pequeños productores lecheros. 
Publica una revista, estaba m ontando un  banco de datos con información 
productiva y de costos de sus asociados, y tenía planes para integrar 
verticalmente a sus socios por m edio de la construcción de una planta (con 
financiam iento de la CORFO) para quesillo y leche pasteurizada. En 1997 
presentó una acusación ante la Fiscalía Nacional Económica sobre prácticas 
indebidas de las plantas (acuerdos para fijar los precios, sobreliquidación 
para los grandes productores, tergiversación de los análisis de laboratorio a 
favor de las plantas, coerción de la libertad de cambiarse de planta, y otras). 
También prom ovió la organización de los productores de leche a nivel 
nacional, m eta que se hizo realidad en 1999 con la Federación Nacional de 
Productores de Leche.
Entre las organizaciones orientadas hacia las cooperativas están: i) La 
Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas Lecheras de Chile 
(FENALECHE Ltda). Es la continuación de la Federación de Cooperativas 
Agrícolas Lecheras Sur de Chile, fundada en 1946. Actualmente agrupa a 
seis cooperativas (Chilolac, Cafra, Colún, Bioleche, Copeval y CALS), que 
en conjunto reúnen a 3 300 productores de leche,12 los cuales producen a su 
vez cerca de la cuarta parte de la leche recibida en planta. ii) Las 
cooperativas CALS, Copeval (Lechera del Valle Central) y Bioleche 
(Agrícola Lechera Biobío) form aron la em presa Coop-Trading con el fin de 
com prar insum os en común, mejorar así su poder de negociación y 
com prar directam ente de los fabricantes, ofreciendo a sus proveedores y a 
sus asociados una red de 20 centros de venta con personal especializado 
que cubre desde la V a la X Región. En 1996, las tres cooperativas vendieron
12 Información proporcionada por FENALECHE en 1997. Según las propias cooperativas, 
agrupan a unos 2 300 socios, aunque con una producción total de leche cercana a la 
indicada por FENALECHE.
158 CEPAL
insum os a unos 20 000 productores, por un total superior a 85 millones de 
dólares (ElMercurio, 29 de diciembre de 1997).
Entre las cooperativas de servicios está COOPRINSEM. Existe desde 
hace 30 años y en 1997 tenía su casa m atriz en Osorno y 10 sucursales. 
Ofrece servicios de inseminación artificial; maneja un laboratorio para 
análisis de m uestras de leche y desde hace varios años tiene un convenio de 
cooperación con el United States Feed Grains Council, lo que le ha 
perm itido traer a Chile especialistas en reproducción animal, alimentación, 
calidad de la leche y economía.
A nivel nacional existen: i) El Comité de la Leche de la SNA, que se 
reconstituyó a fines de 1994 después de un largo período de inactividad. En 
el Comité están representados los productores lecheros de la V hasta la X 
Región. Su objetivo principal es asesorar al directorio de la SNA. ii) La 
em presa PROMOLAC, que se constituyó en 1999 con el fin de incentivar el 
consumo de lácteos en el m ercado interno por m edio de campañas 
publicitarias genéricas, cofinanciadas por la industria y los productores de 
leche (a razón de 30 centavos por litro de leche entregado a la industria). 
También participa en ello el Estado, en lo que concierne a los pequeños 
productores, con un  aporte total de 60 millones de pesos en 1999 y de 300 
millones en el año 2000. iii) La Comisión Nacional de la Leche, que es un 
cuerpo tripartito con representantes del Estado, de productores y de plantas 
lecheras. Es convocada y presidida por el M inisterio de Agricultura. 
Después de un largo receso, se volvió a reunir en 1997 para analizar la 
introducción de nuevas norm as de calidad de la leche y las m edidas para su 
aplicación. Antes participaban en ella representantes de los pequeños 
productores y del INDAP, participación que fue después eliminada, pero 
últim am ente el INDAP volvió a ser invitado a intervenir en representación 
de los intereses de los pequeños productores. La Comisión no logró llegar a 
un acuerdo con respecto a la introducción de nuevas norm as y, en 
consecuencia, cada planta fija sus propios criterios, estím ulos y castigos. La 
Comisión sí acordó en m arzo de 1998 firm ar un convenio entre productores 
y plantas para entregar m uestras de leche a laboratorios independientes. 
Una de las críticas a la Comisión13 es que no se reúne con regularidad 
m ensual como lo hacía antes.
A nivel regional existe la Federación Panam ericana de Lechería 
(FEPALE). A grupa a gremios y cooperativas de productores e industrias 
lecheras de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Paraguay, 
Perú, U ruguay y Venezuela. También son m iem bros varios centros de
13 Esta fue una de las posiciones de consenso en la mesa de trabajo sobre los lácteos en el 
seminario Optimizando la cadena de comercialización de alimentos desde el 
consumidor, organizado conjuntamente por la Embajada de los Países Bajos y la Cámara 
de Comercio de Santiago, el 28 de octubre de 1999.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 159
formación de la región, así como algunas em presas privadas nacionales o 
m ultinacionales ligadas al sector, como Tetra Pak. La FEPALE tiene su sede 
en U ruguay y  organiza cursos, sem inarios y  reuniones sobre tecnología en 
lácteos, negociación de acuerdos comerciales y  establecimiento de norm as 
sanitarias, de calidad y  de control de éstas. Además, con asistencia de la 
FAO, en 1998 m ontó el Sistema Panam ericano de Información Lechera 
(INFOLECHE), accesible por Internet.
H asta el año pasado, nuestro análisis era que por lo general las 
relaciones dentro de los gremios eran m ás bien lineales, de vaivén entre 
cada miembro y los dirigentes. Por lo tanto, no se creaban grandes sinergias 
directas entre sus miembros y  había relativamente poca acción conjunta. 
Esto está cambiando, y las dificultades recientes del sector sacudieron 
profundam ente a varios agentes y sus organizaciones y motivaron, en 1999, 
varias acciones de índole bastante distinta a la tradición gremial pasada, 
con los resultados que se describen en el recuadro 2.
5. Evolución del sector primario
Como ya lo mencionamos varias veces, el sector prim ario, debido a 
las mayores exigencias de calidad de las industrias, la presión a la baja del 
precio y el cambio de estrategia de las industrias —que antes intentaban 
captar toda la leche posible y ahora están volcadas hacia una m ayor 
selección de los proveedores y la reducción de los costos de transacción— , 
está pasando por una grave crisis, con la rápida eliminación de lecherías, la 
m ayoría pequeñas, pero tam bién m edianas y grandes, y con un  gran 
núm ero de productores que están produciendo a costos m ayores que los 
precios pagados. Por otra parte, hasta el m om ento los incentivos de las 
industrias y las orientaciones de los institutos de investigación van en 
dirección de una m ayor intensidad de la producción. Sin embargo, no está 
claro aún si ésta es la vía más adecuada para producir a costos competitivos 
en el probable escenario futuro de precios internos e internacionales y 
condiciones im puestas por los acuerdos comerciales.
Dado que la lechería es una actividad que tiene una inercia bastante 
grande (es decir, las inversiones pasadas siguen dando frutos por un 
tiempo), donde las barreras a la salida son altas, y dado que, al mismo 
tiempo, en especial en el sur, no existen tantas alternativas factibles y 
rentables, la aflicción de gran parte de los productores no guarda relación 
con la caída, relativamente leve aún, que ha experim entado la producción. 
Estimamos que este efecto se hará sentir con fuerza en unos años más, aun 
si entretanto mejora la relación precio/costo para los productores, hecho 
que no se vislum bra con m ucha claridad por ahora.
160 CEPAL
Recuadro 2
AVANCES DEL PROGRAMA DE APOYO A LA COMPETITIVIDAD DEL SECTOR
LECHERO, 1999-2000
En vista de la evolución dinám ica en el período 1990-1997 y de la presencia 
de factores más coyunturales en las dos últimas tem poradas (la sequía, que afectó 
con fuerza a los rebaños del centro y el sur, y la reducción de los precios pagados 
por las industrias a los productores), la FEDELECHE y la SNA, con apoyo del 
gobierno, solicitaron a la Comisión de Distorsiones del Banco Central la aplicación 
de derechos compensatorios para los productos lácteos de los Estados Unidos, 
Polonia, la República Checa y la Unión Europea, que otorgan elevados subsidios a 
su producción lechera. La Comisión inició la investigación en octubre de 1999. En 
form a paralela a la tramitación de esa solicitud, se está realizando una ronda de 
negociaciones entre la FEDELECHE y las cuatro industrias lácteas más grandes 
para frenar el deterioro de los precios al productor. H asta el momento sólo una de 
las cuatro industrias abordadas ha respondido positivamente.
Dado que parte de la problemática del sector lechero es estructural, el 
Ministerio de Agricultura puso en m archa en agosto de 1999 un program a de 
apoyo a la competitividad del sector lechero, que en general ha contado con la 
adhesión explícita de los productores, pero que ha sido criticado por no movilizar 
recursos financieros adicionales e incluir instrum entos y líneas de trabajo que, 
como el Program a para la Recuperación de Suelos Degradados, ya se estaban 
aplicando. El program a implicó sin embargo una reasignación presupuestaria en 
un  contexto m uy restrictivo de caja fiscal. Para el ministerio este program a expresa 
la voluntad de avanzar hacia nuevas formas de gestión de la política sectorial, con 
una agenda clara y precisa, cuya puesta en operación es de responsabilidad de la 
industria láctea, de los productores y del gobierno. Su avance es evaluado y 
m edido en forma periódica, para que cada parte cum pla con sus compromisos. 
Con ello se han integrado distintos program as públicos bajo un  solo instrumento.
En m enos de dos meses desde su inicio, la iniciativa logró ya algunos 
avances. En m ateria de prom oción del consumo interno, se constituyó 
PROMOLAC, entidad tripartita form ada por los productores, la industria  y el 
Estado. Luego de definir diversos aspectos estatutarios y operativos, actualm ente 
se está trabajando en un  anteproyecto de cam paña publicitaria. En septiem bre de
1999, las industrias Colún y Loncoleche, así como las em presas queseras Los 
Tilos y Chevrita, con el auspicio de la Dirección de Prom oción de Exportaciones 
(PROCHILE), expusieron en la feria de Santa Cruz, Bolivia. Se ha definido 
un  fondo especial de 300 millones de pesos para financiar proyectos lecheros, en 
el marco del segundo concurso del Fondo de Prom oción de Exportaciones 
Agropecuarias. El Sistema Nacional de Servicios de Salud modificó su sistem a 
de licitación en septiembre, favoreciendo las com pras en plaza para dinam izar la 
salida de existencias de las industrias. Se ha trabajado en la elaboración de 
norm as y en la mejora del sistem a de fiscalización de éstas, tanto para 
los productos nacionales como para los im portados. En septiembre, la Fundación 
Chile y la U niversidad Católica organizaron cuatro cursos especializados 
en Temuco, Valdivia, Osorno y Frutillar, con aproxim adam ente 250 participantes, 
y dos cursos más se dictarán en fecha próxima. En octubre la Comisión Nacional
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 
Recuadro 2 (conclusión)
161
de Riego convocó a un concurso especial para la VIII, IX y X Región, que 
incluye la posibilidad de financiar equipos de fertirrigación para  distribuir los 
purines de las lecherías. D urante la prim era m itad de octubre, la ODEPA, el SAG 
y el INDAP realizaron en la zona sur cinco talleres con agricultores y operadores, 
con el propósito de perfeccionar el reglam ento del Program a de Recuperación de 
Suelos D egradados que rigió durante 1999. Se llam ará a nuevos concursos en 
enero del 2000. Quizás el área de trabajo que ha presentado m ayores dificultades 
de ejecución es la reprogram ación de las deudas bancarias. A un cuando existen 
instrum entos, como la línea B13 de la CORFO, para reprogram ar pasivos a largo 
plazo por medio de la banca privada o del Banco del Estado, su tram itación no 
siem pre es todo lo expedita que requieren los agricultores. Para facilitar la 
reprogram ación se están asignando recursos profesionales a los grem ios de la 
zona sur por medio del program a FAT de la CORFO.
Como se señaló anteriorm ente, el M inisterio de A gricultura considera 
que todas estas m edidas deben ser ejecutadas en conjunto con el sector privado, 
por lo cual ha entregado recursos a la FEDELECHE para su consolidación 
institucional. Con respecto a los pequeños productores, se han logrado avances 
im portantes con la creación de ACOLECHE en la X Región; no obstante, se está a 
la  espera de la constitución de un  referente único de nivel nacional, hecho que 
podría ocurrir en los próximos meses.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de El pulso de la agricultura N° 31, Santiago de Chile, 
Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), Ministerio de Agricultura, octubre de 1999.
II. Los encadenamientos hacia atrás de la producción 
primaria
Una serie de em presas ofrecen servicios para la importación, 
distribución y comercialización de insum os y equipos, y algunos 
productores grandes encargan la com pra de insumos a em presas como 
Covarrubias Vial y Cía. Ltda. (COVIAL), afiliada a la Asociación de 
Corredores de Productos Agrícolas y Ganado. Las cooperativas sum inistran 
a sus afiliados una am plia gam a de insumos, y varias de ellas form aron una 
em presa especial, llam ada CoopTrading, para am pliar el poder de compra 
y la infraestructura de distribución, m ientras que otras fabrican, mezclan o 
embalan ellas m ismas las formulaciones alim entarias y veterinarias. 
También hay em presas como Spartan, Agrotec y Circuitox, especializadas 
en la distribución de productos químicos para la higiene del equipo de 
ordeño, del estanque o de las tuberías que los conectan. Otras em presas 
im portan equipos y ofrecen servicios de m antenim iento, como Alfa Service 
en el caso de los equipos de ordeño.
162 CEPAL
Diagrama 1
CHILE ENCADENAMIENTOS HACIA ATRÁS DE LA 
PRODUCCIÓN DE LECHE
N o ta : En casi todas las etapas intervienen: distribuidores, transporte e instancias de capacitación.
Nacional e 
importado Importado
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 163
Los precios de m ercado de los productos veterinarios (antibióticos, 
antiparasitarios, antimastitis, calcio, sales minerales, vacunas y vitaminas) y 
de los concentrados para vacas lecheras son, con m uy pocas excepciones, 
algo m ás caros en la IX que en la X Región, en donde la im portancia de la 
ganadería, y por ende la dem anda de estos productos, son mayores. En 
cambio, las diferencias de precio para los fertilizantes, productos 
concentrados para otros animales, productos fitosanitarios, semillas, 
plantas y otros insum os (para tractores, vestuario, y otros) entre una región 
y otra van en ambos sentidos.
Hace 30 años, el Centro de Inseminación de la U niversidad Austral 
m ontó un proceso de extracción de sem en a partir de toros im portados. 
Posteriormente, m ediante program as estadísticos, se establecieron índices 
de prueba genética de toros mejoradores tal como vienen del extranjero, 
pero sobre una base nacional. Así, a principios de los años ochenta, cerca de 
60% del semen que se comercializaba en el país era nacional. Del semen 
im portado en esa época, 80% era de origen estadounidense. Paralelamente, 
el SAG estaba a cargo del mejoramiento genético y, m ediante convenios con 
el Plan Rockefeller, trajo reproductores vivos de California y los instaló en 
un centro propio en la zona central. Según los entrevistados, la 
inseminación artificial crece a una tasa de 10% anual, y en 1997 entre 20% y 
30% del ganado era insem inado artificialmente. Ese mismo año, la 
producción nacional de semen no superaba el 20% del total utilizado y 
provenía únicam ente de la U niversidad Austral. Hace 15 años había cinco 
em presas comercializadoras de semen y actualmente hay unas doce, de las 
cuales cuatro son cooperativas. La Universidad A ustral y el resto de las 
em presas comercializadoras de semen son privadas, m ientras que la 
sección correspondiente del SAG desapareció. Cada em presa constituye un 
distribuidor exclusivo del sem en producido por uno o varios centros de 
inseminación internacionales, principalm ente de los Estados Unidos, 
aunque últim am ente se está im portando nuevam ente semen europeo 
(principalmente neerlandés y alemán, pero tam bién español, francés e 
italiano), de m odo que la participación de los Estados Unidos ha bajado 
ahora a 58% del total. Dentro del sem en im portado, tiene preponderancia el 
de leche (222 000 dosis de leche contra 44 000 dosis de carne en 1995).
Las em presas im portadoras venden y distribuyen el semen 
congelado. La inseminación propiam ente tal se realiza en el predio o en las 
postas móviles que todavía funcionan en algunas zonas del país, como 
parte de los servicios que las cooperativas prestan a sus socios. La inm ensa 
m ayoría del instrum ental necesario para la inseminación artificial es 
im portada. La distribución del sem en era quincenal o m ensual, pero hoy es 
semestral, porque las granjas cuentan con la infraestructura necesaria para 
conservarlo. Los productores conocen la prueba genética gracias a los
164 CEPAL
catálogos o las listas de precios distribuidos por las im portadoras, por 
Internet o por el envío directo de folletos. La em presa Interbull controla la 
prueba genética de todos los países del m undo, y tam bién publica la 
conversión de los indicadores de los toros del m ercado europeo a las 
unidades de evaluación estadounidenses. En cambio, se considera que la 
información nacional es m uy pobre. En Chile la prueba genética está a 
cargo de la cooperativa Cooprinsem.
Llama la atención que los insum os y servicios eslabonados más 
directam ente al núcleo central de la producción de leche tengan un origen 
nacional. A m edida que se transita por los eslabones siguientes; tienen un 
origen mixto, nacional e im portado, o totalm ente im portado en el caso de la 
m aquinaria (véase el diagram a 1). Para las actividades aguas arriba de la 
producción de leche, lo nacional es de hecho local. Para los servicios e 
insumos de origen mixto, nacional e im portado, el centro de decisiones y 
operaciones tiende a estar en Santiago, excepto la docencia y la 
investigación agrícola y veterinaria, fuerte de algunas universidades 
regionales (véase el recuadro 3).
Recuadro 3
EL CENTRO TECNOLÓGICO PARA LA LECHE: UNA INVERSIÓN QUE SE DEJÓ 
___________________________________ MARCHITAR___________________________________
La U niversidad A ustral, por in term edio  de su Facultad de V eterinaria, 
desem peña desde hace m uchos años un  papel im portante en la  investigación 
genética, producción y venta de sem en, investigación en alim entación de 
bovinos y ciencias veterinarias. Tiene un a  p lan ta procesadora y tres lecherías, 
que producen  el doble de la capacidad de la  planta. Por razones de cercanía, 
entrega leche a la fábrica de Loncoleche en Valdivia, y ésta a su vez entrega 
unos 700 000 litros al año a la  p lan ta de la un iversidad , la cual se autofinancia.
A fines de los años sesenta, gracias a la donación de un a  p lanta quesera 
por el Gobierno de Dinam arca, con asesoram iento de la FAO y con apoyo de la 
CORFO, del M inisterio de A gricu ltu ra y de la U niversidad A ustral por el lado 
chileno, se creó el Instituto de la Leche (luego Centro Tecnológico para la 
Leche), único en su m om ento en Am érica Latina y parte de un  esfuerzo de la 
FAO a nivel m undial que se com pletó con la creación de otros cuatro centros 
sim ilares.
El centro tiene proyectos con bovinos, caprinos y ovinos y, en opinión 
del encargado del área de caprinos y ovinos, la producción de leche con estos 
anim ales ofrecería a los pequeños productores un  mejor fu turo  que la 
producción de leche bovina. En cuanto al procesam iento de la leche, el centro 
d a  asesoram iento gratu ito  a las plantas y ha hecho investigaciones y estudios 
sobre el sector lechero en Chile y otros países de la  región, en las áreas de 
manejo higiénico, pasteurización en tina, utilización de ferm entos, coagulantes 
para  queso, tecnología para queserías m edianas, tecnología de ultrafiltración, 
estandarización de procesos, tipificación de queso chanco, desarrollo  de normas 
para quesos en general, microbiología, producción de cultivos lácticos, entre otras.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 
Recuadro 3 (conclusión)
165
Al finalizar el proyecto de la FAO en 1978, el centro pasó a form ar parte 
de la U niversidad A ustral y tuvo que hacer m ayor hincapié en las actividades de 
docencia. Entre 1978 y 1986 se dictaron cursos de posgrado sobre estas materias 
(hasta entonces había cursos de posgrado en español sólo en Santander, España, 
y desde hace unos años hay uno en Argentina). En total, más de 1 000 estudiantes 
extranjeros han tom ado los cursos (de tres meses). En 1988, el centro pasó a 
form ar parte del Instituto de Tecnología para Alimentos de la U niversidad 
Austral, y de los 20 profesionales especializados en lácteos que había en los años 
ochenta sólo quedaron cinco en el instituto (varios de los prim eros son ahora 
altos ejecutivos en las plantas de SOPROLE, Colún y otras).
La im portancia de la labor desarrollada por el Centro Tecnológico para la 
Leche en investigación y formación de técnicos y profesionales y el papel de la 
U niversidad A ustral en el sector lácteo fueron m encionados espontáneam ente en 
casi todas las entrevistas. Asimismo, todos los entrevistados lam entaron la 
pérd ida de gravitación del centro y el estancamiento que ha experim entado 
desde hace varios años el contenido de sus cursos, por lo cual ya no se justifica 
enviar a sus técnicos a cursos de actualización. En contrapartida, los 
profesionales del centro lam entan el hecho de que la industria, a pesar de haber 
recibido una serie de servicios gratuitos a lo largo de los años, se lim ite ahora a 
criticar, m ientras busca asesoram iento, com pra tecnología y entra en operaciones 
conjuntas con em presas extranjeras, en vez de acercarse al centro y cofinanciar 
algunas de sus actividades.
Últim amente, el centro está obteniendo fondos por medio de concursos 
del Fondo de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), del Fondo 
N acional de Desarrollo Tecnológico y Productivo (FONTEC) y de la Fundación 
para la Innovación A graria (FIA), y esto le ha perm itido desarrollar otra vez 
nuevas áreas de investigación.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas a profesionales 
del Centro Tecnológico para la Leche y otros agentes del sector, agosto de 1997).
III. La producción industrial en sí
1. Órdenes de magnitud
Según datos de la Asociación de Industrias Lácteas (ASILA C), las 
ventas del sector industrial lácteo se podían estim ar en 1998 en unos 1 000 
millones de dólares anuales. En 1995,14 la industria láctea, correspondiente a 
la clase 3112 de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas 
las actividades económicas (CIIU) representaba 2.9% del valor bruto de la 
producción del sector m anufacturero, 2.4% del valor agregado y 2.4% de la 
ocupación media. Claramente, las industrias lácteas suelen pertenecer más 
bien a las em presas más grandes (50 y más empleados), donde representan 
2.5% del valor agregado, m ientras que solo representan 1.1% del valor
14 Última Encuesta Manufacturera disponible en el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
166 CEPAL
agregado de las em presas m anufactureras con entre 10 y 49 empleados. 
Una particularidad de las em presas lácteas es la fuerte utilización de 
m ateria prim a nacional, cercana a 99% en las em presas más chicas y a 93% 
en las más grandes. En el período 1979-1995, la inversión creció a una tasa 
anual de 8.5% en las pequeñas y m edianas industrias y de 9.4% en las 
grandes. En el mismo período, el valor agregado creció a una tasa anual de 
4.2%, o sea, algo por debajo del prom edio agroindustrial, que fue de 5.4% 
(Tejo, 1998).
La participación de Chile en las im portaciones m undiales de 
productos lácteos es m uy baja y es notorio que el precio de im portación de 
los dos rubros m ás com prados por Chile en el exterior (leche en polvo y 
queso) está m uy por debajo del precio prom edio m undial (15% a 20% para 
la leche en polvo, 35% a 45% para el queso)15 y tam bién del precio prom edio 
de América del Sur. En cambio, el precio de los tres productos chilenos de 
m ayor volum en exportado (leche en polvo, leche evaporada y leche líquida) 
suele ser cercano a los prom edios mundiales. Los precios m undiales de la 
leche en polvo tienen una tendencia claramente a la baja y el precio pagado 
por Chile ha seguido esa tendencia. No ha ocurrido lo mismo con el precio 
prom edio pagado por las importaciones de queso, que ha fluctuado 
bastante. Los volúm enes im portados tendieron a bajar hasta 1997, y los 
exportados tendieron a aum entar hasta 1997, pero bajaron después. A partir 
de 1993, la tendencia a com prar pequeñas cantidades de quesos finos 
europeos cambió hacia la de im portar grandes volúm enes de queso de tipo 
popular (como gouda y cheddar) desde N ueva Zelandia, con 93.4% de las 
im portaciones totales de queso en 1995. Desde entonces, N ueva Zelandia ha 
m antenido su posición dom inante en la im portación de quesos, y aunque 
tam bién dom inaba en las im portaciones de otros lácteos entre 1995 y 1997, 
casi desapareció como fuente de im portaciones de leche en polvo a partir 
de 1998, siendo reem plazada por Polonia en 1998 y por Dinamarca en 1999 
en lo relativo a leche en polvo descrem ada, y por Irlanda en 1998 y 
A rgentina en 1999 en lo concerniente a leche en polvo entera.
Por otra parte, a Chile corresponde 50% de las exportaciones de leche 
condensada y leche evaporada de América del Sur. Chile ha incursionado 
tam bién en varios mercados de los países vecinos con productos frescos, en 
especial yogur y leche fluida de larga vida, justam ente productos que se 
consideran difíciles de transportar dentro del país desde el sur a la Región
15 El Acuerdo Internacional de los Productos Lácteos (Marrakesh, 15 de abril de 1994) fijó 
precios mínimos fob por tonelada —a ser revisados anualmente— de 1 200 dólares para la 
tonelada de leche en polvo desnatada y entera, de 1 350 dólares para la mantequilla y 1 500 
dólares para el queso (artículo 3 del Acuerdo). El precio cif en Chile del queso neozelandés 
bajó de un promedio de 2.2 dólares entre 1996 y 1998 a 1.95 dólares el kilógramo en 1999, 
mientras el precio interno al por mayor bajó del equivalente de 3.86 a 3.21 dólares el 
kilógramo en igual período.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 167
M etropolitana y que por la m ism a razón no son im portados. Las 
exportaciones chilenas hacia América del Sur deben competir, entre otras, 
con las de Argentina y Uruguay, países que tienen ventajas arancelarias 
hasta el año 2004, adem ás de ventajas de flete y comercialización, en el 
m ercado brasileño.
2. Heterogeneidad (tamaño y tecnología)
i) El tamaño de las plantas y el proceso de inversión
En 1995, la encuesta m anufacturera del INE daba cuenta de la 
existencia de 63 plantas lecheras, 36 de las cuales tenían 50 o más 
em pleados y 27 entre 10 y 49. La ODEPA publica estadísticas sobre la 
recepción y elaboración de leche sobre la base de la entrega voluntaria de 
información de las empresas. Actualmente, la ODEPA procesa la 
información de 28 plantas, la m ayoría grandes, que pertenecen a 17 
empresas. De éstas, cuatro son multinacionales, cuatro son cooperativas, 
ocho corresponden a capital privado nacional y una pertenece a la 
U niversidad Austral. Seis de las 17 em presas concentran cerca de 90% de la 
producción de todos los rubros, excepto el suero en polvo y el queso (véase 
el cuadro 3).
Después de la fuerte crisis que sufrió el sector lácteo a m ediados de 
los años setenta, cuando se elim inaron todas las protecciones arancelarias 
(que se reinstauraron parcialm ente después por m edio de los valores 
aduaneros mínimos) y sobre todo a raíz de la crisis de 1982, cuando se 
fortalecieron los actuales conglom erados nacionales, se dio un claro proceso 
de concentración con la com pra de em presas m edianas por parte de las 
grandes. En los últimos años tam bién han llegado nuevas compañías 
m ultinacionales. Ambos fenómenos responden a una estrategia consistente 
en agrandar la escala de operación y fortalecer las posiciones de oligopolio 
y oligopsonio en el m ercado nacional y en el internacional. Así, a la 
presencia de larga data de Nestlé se sum ó la com pra de SOPROLE por el 
New Zealand Dairy Board en 1987 y el ingreso de Parm alat y de Lever (Dos 
Alamos). Entre 1994 y 1996, la inversión en la industria láctea sobrepasó los 
150 millones de dólares. Al mismo tiem po se fortalecieron algunas 
cooperativas nacionales, m ientras m uchas otras desaparecían y algunas 
pequeñas queserías consideradas como artesanales en los años ochenta 
pasaban a ser queserías m edianas, en parte gracias a un esfuerzo conjunto 
de la CORFO, la Universidad Austral y el M inisterio de Salud. Es el caso, 
entre otros, de Cum ulen-M ulpulm o, Cuinco y Campo Lindo.
Cuadro 3
CHILE: CONCENTRACIÓN DE LA PRODUCCIÓN, 1998 a
Em ­
p re sa  a Plantas
R egio­
nes
Litros
(miles)
Recep­
ción
(%)
Leche
flu id a
(%)
Leche en 
polvo  
(%)
Q uesillo
(%)
Q ueso
(%)
Yogur
(%)
C rem a
(%)
M an te­
q u illa
(%)
Suero
en
polvo
(%)
Leche
conden ­
sada
(%)
M anjarM(a%n)ja r Lechem o d ifi­
cada
(%)
Leche
evapo­
rada
(%)
A
1997
7
1998
5 4 432 208.8 28.2 48.4 12.7 68.4 21.9 51.8 43.3 30.1 0.0 0.0 29.1 0.0 0.0
B 6 5 4 362 987.6 23.7 7.7 41.2 0.0 1.6 28.2 31.8 19.3 2.9 100.0 19.5 100.0 100.0
C 3 3 2 225 035.3 14.7 22.9 27.9 0.0 9.0 5.2 9.5 18.9 15.3 0.0 4.1 0.0 0.0
D 1 1 1 211 063.9 13.8 13.4 4.6 0.7 30.7 2.5 8.6 19.2 33.7 0.0 32.1 0.0 0.0
E 2 2 2 91 871.0 6.0 6.8 8.8 0.0 3.5 5.9 3.9 3.7 6.3 0.0 1.9 0.0 0.0
F 2 2 2 29 852.5 2.0 0.0 0.0 20.3 3.7 0.0 1.5 0.9 0.0 0.0 2.8 0.0 0.0
Total b 21 18 4 153 0024.5 88.4 99.2 95.2 89.4 70.4 93.7 98.6 92.0 58.1 100.0 89.4 100.0 100.0
Fuente: Elaborado po r los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de 
Chile, 1999.
a A: SOPROLE, m ultinacional; B: Nestlé, m ultinacional; C: Loncoleche, nacional; D: Colún, cooperativa; E: Parm alat Chile S.A., m ultinacional; F: Quillayes-Peteroa, 
nacional.
b Total de estas 6 em presas sobre el total de las 28 p lantas cuyas estadísticas reúne y difunde la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA).
c En 1998, la p lan ta  con m ayor recepción de leche fue Colún (211.1 millones de litros) y las de m ayor producción de derivados fueron respectivam ente: SOPROLE en San 
Joaquín para  leche fluida (117.9 millones de litros), quesillo (5.2 mil toneladas) y yogur (42.7 millones de litros); Colún para  queso (14.2 m il toneladas), m anjar (5.7 mil 
toneladas) y suero en polvo (3.3 mil toneladas); Loncoleche en Osorno para  leche en polvo (19.5 mil toneladas); SOPROLE en Osorno para  m antequilla  (3.5 mil toneladas); 
y Nestlé en Llanquihue para  crem a (4.2 mil toneladas), m ientras sólo Nestlé elaboraba leche m odificada y evaporada, con la m ayor producción en Llanquihue. Si se 
com paran estos resultados con los de 1997, se pueden  no tar cambios im portantes, con un  aum ento de 2.2% en la recepción total, pero donde SOPROLE y Nestlé p ierden 
cada una casi 2% en favor de las dem ás em presas. También hay cam bios sustanciales en la gam a de productos de cada p lan ta  y entre em presas.
168 
CEPA
L
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 169
Como se podrá apreciar en la descripción que sigue, la lucha por 
conquistar una parte adicional del m ercado nacional es fuerte entre las 
grandes empresas. En forma parecida a lo que ocurre en otros países, la 
estrategia consiste en com prar em presas nacionales m edianas, captar a sus 
proveedores, elim inar algunas plantas y m odernizar y aum entar la escala 
de las demás, así como hacer un gran esfuerzo de diversificación de 
productos (frenado parcialm ente por consum idores con gustos poco 
desarrollados para los lácteos) y de inserción en rubros afines en cuanto a 
tecnología, m aquinaria y redes de distribución (jugos y postres 
especialmente).
SOPROLE fue fundada en 1948 por un grupo de productores de 
leche de la CALS. El grupo Angelini, dueño de la com pañía durante dos 
años, vendió su parte en 1987 al N ew Zealand Dairy Board. SOPROLE 
pertenece actualmente en un 50.5% al N ew Zealand Dairy Board y en un 
44% a la Fundación Isabel Aninat. En 1997 compró ULA, Lácteos Pirque 
(Revista Capital, agosto de 1997) y Dos Alamos, esta últim a con el fin de 
ingresar con fuerza en el m ercado del queso,16 en el cual participaba hasta 
entonces m ás bien por m edio de importaciones, aprovechando su gran red 
de distribución así como en previsión del crecimiento del consumo de 
quesos en Chile. La planta de San Bernardo, situada en las afueras de 
Santiago y orientada a la fabricación de yogur, productos refrigerados y de 
larga vida, con todo el proceso autom atizado, se inauguró en 1997, año en 
que SOPROLE tenía tam bién la intención de am pliar en forma escalonada 
la planta de Osorno para triplicar su capacidad para la leche en polvo 
(oD ePA , El pulso de la agricultura, No 16, abril de 1997).
Nestlé opera en Chile desde 1934, pero entró al m ercado de la leche 
fluida en 1993, cuando compró Leche Sur. El fuerte de Nestlé está en 
productos lácteos con m ayor valor agregado bajo la m arca La Lechera 
(postres, yogur —desde 1989— y manjar) y tam bién leche en polvo, con las 
marcas Nido y Champion. Es adem ás dueña de Savory y Chamonix, dos 
marcas de helados. Parm alat (multinacional italiana fundada en 1961) 
lidera actualmente el m ercado de la leche líquida a nivel m undial. Su 
estrategia es com prar la em presa líder en el rubro lácteo de cada país. En el 
caso chileno, en 1994 compró el 51% de Soprocar, pequeña em presa de la IX 
Región que tenía dos plantas de leche en polvo y sum inistraba el resto de la 
leche fresca a SOPROLE (que tam bién había m ostrado interés por com prar 
Soprocar). Parm alat ha invertido principalm ente en una planta de leche de 
larga vida y otra para postres y yogur en Chillán. También auspicia a
16 Dos Alamos fue comprada en 1993 por Lever, la cual invirtió 30 millones de dólares a 
partir de ese momento, sin obtener ganancias. Dos Alamos tenía una participación de 15% 
en el mercado de los quesos (y 28% de participación en la producción de queso de las 31 
plantas reportadas por la ODEPA en 1996). En la compra de Dos Alamos estaban también 
interesados Parmalat, Loncoleche y Productos Fernández (PF).
170 CEPAL
equipos de fútbol, corredores de auto y a otros deportistas, y basa gran 
parte de sus esfuerzos publicitarios en ello (Revista Capital, agosto de 1997).
Loncoleche y Calo forman la división lácteos del grupo Santa 
Carolina. Loncoleche pertenecía a una familia alem ana hasta que la compró 
el grupo Cruzat Larraín en 1981. Al poco tiempo, Cruzat salió del grupo. En 
1983, Larraín compró Calo, que era entonces una cooperativa. Loncoleche 
representa el 32% de las ventas del grupo Larraín y 15% de sus ingresos. En 
1987, Loncoleche vendió la m arca Danone a SOPROLE y dejó así de 
producir yogures (excepto yogu-yogu) y los dem ás productos frescos (por 
lo caro de la refrigeración). En 1993 compró Lácteos Collico (dueños de la 
m arca Coval). Loncoleche cerró su planta en Valdivia; tenía planes de 
invertir en una nueva planta de quesos, pero suspendió tal decisión a 
principios de 1997. Luego m ostró interés en com prar Dos Alamos con el fin 
de incursionar con m ás fuerza en el m ercado de los quesos sin tener que 
construir una nueva planta, sobre todo en vista de su decisión de 
abandonar el rubro de los productos refrigerados y de exportar. Loncoleche 
integró sus áreas de administración, contabilidad, finanzas y distribución 
con W atts (jugos, m erm eladas, frutas en conserva). En 1996 compró una 
planta de lácteos en la provincia de Buenos Aires y tiene 37% de las 
acciones de Laive, la em presa lechera líder de Perú (Revista Capital, agosto 
de 1997).
En nuestra opinión, varias de estas inversiones están 
sobredim ensionadas, no tanto en capacidad instalada, sino por el costo y la 
sofisticación de sus equipos de últim a generación, en contraste con un 
mercado consum idor poco exigente y poco discrim inatorio en cuanto a la 
calidad y con una base de m ateria prim a que sólo lentam ente puede 
adaptarse a los requisitos de calidad. Es posible que las em presas —incluso 
las m ultinacionales, pese a su experiencia y trayectoria— no hayan 
sopesado suficientemente la dificultad de im pulsar un cambio masivo en el 
sector prim ario sin un esfuerzo, tam bién masivo, para ayudarlo en esa 
tarea. Guiándose por las deliberaciones de la Comisión Nacional de la 
Leche, las em presas quieren elevar la calidad de la m ateria prim a, m ediante 
sistemas de precios de estím ulo y castigo y no de relaciones de 
coordinación vertical con sus proveedores, con la excepción de Chilolac 
(cooperativa de Chiloé) y de Nestlé. Ambas han contactado a la Fundación 
Chile para ver la posibilidad de participar en un program a de desarrollo de 
proveedores.17
El dinam ism o de las compras y ventas y de las inversiones descritas 
en los párrafos anteriores contrasta con las dificultades de financiamiento 
de, por ejemplo, la Cooperativa Agrícola y Lechera de Frutillar Ltda
17 Conversación con Gonzalo Jordán, Fundación Chile, 28 de octubre de 1999.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 171
(CAFRA), que tuvo que recurrir a un crédito del INDAP para 
m odernizarse, ya que no pudo conseguir financiamiento ni de la banca 
privada, ni del Banco del Estado. Invirtió en un laboratorio, en una tina 
cerrada para fabricación de quesos y en una torre de secado que compró a 
Dos Alamos y reacondicionó posteriorm ente.
H ay tam bién m uchas queserías artesanales. La SNA coincide con el 
M inisterio de Salud18 en estim ar que en 1995 funcionaban unas 120 
em presas tradicionales, que fabricaban cerca de 14 000 toneladas de quesos 
de campo, en especial queso chanco, principalm ente para consumo local 
(SNA, julio de 1996). Sin embargo, nuestras propias investigaciones nos 
llevan a la conclusión de que las procesadoras de leche son cerca del doble 
de las indicadas por la SNA y que hay varias em presas procesadoras de 
queso de tam año m ediano, con procesos y gestión que definitivam ente no 
se pueden calificar de tradicionales, que no reportan su producción a la 
ODEPA. Las em presas m odernas visitadas durante la investigación que no 
son reportadas por la ODEPA caen en el rango de las que tienen 10 a 49 
empleados.
La heterogeneidad de la organización de las plantas se puede 
visualizar por la información parcial contenida en el cuadro 4. Así, 
em presas con un volum en de producción sim ilar tienen sistemas de acopio, 
núm ero de trabajadores, sistemas de distribución y una historia m uy 
diferentes, esto últim o quizá como causa de lo anterior.
ii) La especialización regional
No sólo la producción prim aria y sus sistemas de producción están 
m uy regionalizados, sino que tam bién lo están el sector industrial y el tipo 
de productos que elabora, con una diferenciación m uy m arcada hacia 
productos frescos en las cercanías de Santiago y productos de m ás larga 
vida (y de menores m árgenes de ganancia) hacia el sur del país (véase el 
cuadro 5). Los productos frescos contienen por lo general m ayor valor 
agregado y, sobre todo, perm iten m ayores m árgenes de ganancia. Muchos 
de los productos cuyo consumo está creciendo rápidam ente requieren leche 
fresca para su elaboración, lo que aísla el m ercado nacional (en especial el 
m etropolitano) del internacional. El tipo de producto y su proceso de 
elaboración determ inan desde luego relaciones de insum o-producto 
diferentes y tam bién relaciones entre agentes distintas.
18 Según este servicio, la mayoría de las queserías artesanales no producen leche.
CHILE: DATOS SOBRE LA ORGANIZACIÓN DE ALGUNAS PLANTAS LECHERAS, 1996-1997
Cuadro 4
E m presa A ño de N úm ero  de acopiadores y/o socios N úm ero  de S is tem a de C apacidad/recep- R ecepción anual
fundac ión trabajadores d is tribuc ión ción d iaria  
(litros/día)
en 1996 (m iles 
de litros)
Colún 1949 860 socios 500 a Propia n.d. 169 806
Nestlé (Osorno) 1 857 acopiadores (1 568 con m enos 
de 100 000 litros anuales) 1 500 b 124 422
SOPROLE (Osorno) 127 acopiadores (36 con m enos de 
100 000 litros anuales) 105 419
Soalva 1975 300-400 acopiadores m ás 600 
pequeños a través de centros de 
acopio de la p lanta
175 • Propia y 
distribuidores a 
m inim arkets y 
superm ercados
n.d. 28 520 d
Los Fundos 1987 150 socios n.d. n.d. 80 000 23 710
Cafra 1937 250 socios e 130 40% en el sur n.d. 23 460
(venta directa y 
distribuidores), 
60% en Santiago 
a través de 
distribuidores
Q uillayes n.d. 9 acopiadores y 1 cooperativa n.d. V enta directa a 
superm ercados
55 000 18 230
Chilolac 1969 850 socios n.d. n.d. 90 000 16 350
Cuinco siglo
pasado
dueño (2/3) y acopiadores (1/3) 38 A través de PF n.d. 2 640 f
Las Vegas 1990 1 dueño 10 D istribuidores y 8 000 2 500
ven ta  directa a 
rotiserías
Los Altillos de n.d. 1 acopiador grande, 12 D istribuidores 5 400 n.d.
Bollenar 4 pequeños y 2 centros de acopio
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación; de antecedentes de la Federación Nacional de C ooperativas Agrícolas Lecheras de Chile 
(FENALECHE); de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de Chile, 1999, y de 
antecedentes de la U niversidad  A ustral de Chile.
a En la casa m atriz. b En total. c Sólo los productores de leche: el total de socios es 800. CAFRA no puede recibir toda la leche de sus socios, y espera pasar de una 
recepción de 24 millones de litros en 1996 a 29 millones en 1997. 35 millones de litros en 1994 según la entrevista. e En plena tem porada hay hasta  300 trabajadores. 
f Bajó desde 3.2 millones de litros po r problem as de comercialización. 
n .d.:- no disponible.
172 
CEPA
L
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 173
Cuadro 5
CHILE: DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LA RECEPCIÓN Y ELABORACIÓN DE 
PRODUCTOS LÁCTEOS, 1998 
(Porcentajes del total) ‘
Región VIII Región IX Región X Región
Metropolitana
Recepción 12.4 9.2 12.7 65.7
Elaboración
Productos frescos
Leche fluida 43.9 11.3 23.5 21.4
Quesillo 96.4 0.0 2.6 1.0
Yogur 79.9 5.9 7.6 6.6
Productos larga vida
Queso 5.3 7.1 5.6 82.0
Leche en polvo 0.0 0.8 10.8 88.4
Población (1998) 40.0 12.8 5.8 7.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del 
M inisterio de Agricultura, El boletín de la leche, 1998, Santiago de Chile, 1999; e Instituto Nacional de 
Estadísticas (INE), Chile: estimaciones de población por sexo, regiones, provincias, comunas 1990-2005, Santiago de 
Chile, 1996.
a Se tra ta  del total de las 28 p lantas reportadas por la ODEPA y no del total nacional.
SOPROLE es un fuerte com petidor en la com pra de leche en la zona 
central, ya que la planta de San Joaquín/Santiago es la tercera del país en 
cuanto a recepción (144 millones de litros de leche en 1998) y es con mucho 
la m ás im portante en la zona m etropolitana (más del 60% del 
procesam iento de leche). En el mismo m ercado —en especial en los 
alrededores de M elipilla— com piten unas 24 queserías (entre ellas 
Quillayes y Los Fundos), con una recepción total anual de 
aproxim adam ente 90 millones de litros. En opinión de las plantas, 
transportar leche y productos frescos sobre grandes distancias19 ofrece 
problem as técnicos y económicos, como lo han experim entado Los 
Quillayes y Savory (Nestlé), que poseen plantas en la zona m etropolitana y 
en el sur, m ientras que SOPROLE ha optado por recibir leche en San 
Fernando, evaporar el 30% y así evitar el transporte de agua (la leche 
contiene 85% de agua). Sin embargo, en los últim os años se encuentran en 
el m ercado santiaguino yogures y postres lácteos elaborados en el sur del 
país (y productos elaborados en Santiago en m ercados externos, como 
Bolivia).
iii) La calidad
La falta de calidad y hom ogeneidad de la m ateria prim a lleva a 
varios problem as de calidad del producto final. Esto no sólo tiene efectos 
negativos sobre el sabor y el aspecto, sino tam bién sobre los costos de 
producción y las posibilidades de conservación del producto. Así, a pesar
19 La distancia entre la mayor cuenca lechera del sur y Santiago es de más o menos 1 000 
kilómetros.
174 CEPAL
de la producción sofisticada y los avances en diversificación de quesos que 
han logrado varias empresas, los resultados obtenidos hasta la fecha en 
consistencia, sabor y conservación son todavía relativamente modestos. 
M ientras en la Com unidad Europea se considera aceptable una m antequilla 
que tenga valores de ADV20 inferiores a 0.7, algunas mantequillas 
elaboradas bajo condiciones controladas en Chile arrojaron un  ADV de más 
de 1.2. La leche de larga v ida (proceso UHT) tiene un período útil en 
Europa de tres meses a pesar de ser elaborada a partir de leche cruda de 
alta calidad. En Chile, en cambio, a pesar de detectarse sabor a rancio 
después de tres meses de alm acenada a tem peraturas de entre 21o y 35o C, se 
le da a la leche una vida útil de seis meses. La leche de larga vida en Chile 
tam bién experim enta problem as de gelificación por añejamiento cuando 
está alm acenada largo tiem po (Fundación Chile, Agroeconómico, N o 35, 
octubre-noviem bre de 1996).21
iv) La producción de quesos
Es en la elaboración de quesos donde existe la m ayor heterogeneidad 
de agentes y tecnologías. La elaboración de queso está en directa relación 
con la recepción de leche, aum entando en prim avera y principios del 
verano (octubre-enero) (véase el recuadro 4). Sus ingredientes son: leche, 
sal, cultivos lácteos, cuajo y, según el queso y el proceso, cloruro de calcio y 
nitrato de sodio. La tecnología varía desde lo totalm ente artesanal, con 
utilización del cuarto estómago o cuajar de los terneros, cabritos o corderos 
m am ones como m edio coagulante, hasta cuajo comercial liofilizado 
im portado. La separación del suero, el salado, m oldeado y prensado se 
hacen a partir de leche cruda, a tem peratura m edia y m anipulación 
frecuente, y tam bién con leche pasteurizada y un proceso en tinas cerradas 
donde no hay m anipulación hum ana.
Las em presas reportadas por la ODEPA destinan cerca de un  tercio 
de la leche recibida a queso, 60% del cual es queso gouda y 25% queso 
chanco. Las cadenas de comida rápida —en especial las que ofrecen 
pizzas— han estim ulado la elaboración de quesos tipo mozzarella, del cual 
se produjeron más de 4 000 toneladas en 1995. Otros quesos elaborados en 
Chile son los tipo cheddar, edam, quesos duros para rallar como el 
Reggianito, quesos fundidos y en pastas para un tar y, m uy últimamente, 
gruyère, camembert, brie y otros. En general, en Chile se utiliza m ucha sal 
en la fabricación de los quesos, y el sabor obtenido es m ucho m ás suave y 
m enos definido que en su país de origen, hasta el punto  de que no está
20 Miliequivalentes de base necesarios para llevar a la neutralidad una cantidad de 100 
gramos de grasa.
21 Llama la atención la preponderancia de la leche UHT en las ventas de leche fluida en 
Chile.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 175
claro si el gouda neerlandés, por ejemplo, tendría aceptación am plia en el 
m ercado chileno. Varios de los entrevistados ensayan con nuevos m odos de 
fabricación y nuevos sabores, pero con m étodos de prueba y error, 
dependiendo de la opinión de familiares y amigos sobre la aceptación 
potencial de un nuevo producto y los cambios que habría que hacerle.
Los im portadores y distribuidores de fermentos (en especial Dilaco, 
la firma con m ayor tradición en el rubro) desem peñan un rol esencial en la 
difusión de nuevas tecnologías y en su correcta utilización.22 Lo mismo se 
puede decir —sobre todo en el pasado— del Centro de Tecnología de la 
Leche de la U niversidad Austral.
3. Organización, acción colectiva y sinergias
La Asociación de Industrias Lácteas (ASILAC) es m iem bro de la 
Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA). Fue constituida en 1982 y tiene 
como objetivos la racionalización, desarrollo y defensa de la industria láctea 
chilena, teniendo en vista los intereses de la com unidad nacional. Sus 
m iem bros son las cuatro grandes em presas lácteas privadas: Nestlé, 
SOPROLE, Parm alat y Loncoleche. Por otra parte, como ya lo 
mencionamos, las cooperativas participan en la FENALECHE.
Las em presas han sido acusadas por los productores de concertarse 
para fijar los precios de la leche fresca y de coludirse en contra de la libertad 
de los productores de cambiarse de empresa. De hecho, hubo una queja 
formal de algunos gremios de productores ante la Fiscalía Nacional 
Económica con respecto al reparto de cuotas, negativa de compra, 
dism inución arbitraria del precio de com pra y discriminación de precios de 
com pra en contra de Nestlé, Parmalat, SOPROLE, Loncoleche, Dos Alamos 
y Colún,23 y tam bién con respecto a arreglos de cartel, en contravención del 
decreto ley 211, ley antimonopolio. Las em presas tienen ahora la obligación 
de difundir la totalidad de los parám etros que tom an en cuenta para 
determ inar el precio final del litro de leche, m ediante avisos en todas sus 
plantas de recepción y oficinas, y en la prensa escrita nacional y local.
A nuestro juicio, las grandes em presas han sido m uy hábiles en 
convencer a la opinión pública —incluso a los productores y al gobierno— 
de que el problem a en Chile está dado por el precio al productor, que 
todavía es dem asiado alto en térm inos internacionales y por los subsidios a 
la producción y a la exportación que otorgan los países excedentarios. Con
22 Existe un interesante paralelo entre el papel cumplido por esta distribuidora de fermentos 
para quesos en la capacitación y mejoramiento tecnológico (entre otras cosas, con la 
introducción al país de los fermentos liofilizados y la experimentación con los productores 
sobre cómo utilizarlos mejor) y el papel desempeñado por los distribuidores de fermentos 
para vino, tal como lo describe Walters (1997) para la región de Mendoza.
23 Las denuncias contra la cooperativa Colún fueron retiradas posteriormente.
176 CEPAL
ello han logrado obviar una m irada m ás crítica sobre la gran diferencia que 
hay entre los precios al productor y los precios al consum idor y las 
probables ineficiencias productivas y apropiaciones oligopsónicas que 
encubren estos precios, no solo en la producción sino también, y 
probablem ente m ucho más, en la gran distribución.
4. Evolución del sector secundario
Las cifras de producción de leche en Chile —m ás allá de la 
información entregada a la ODEPA por 28 plantas— son estimaciones que 
difieren bastante según la fuente.24 Lo mismo es cierto de las estimaciones 
relativas al consumo de los distintos productos lácteos. En general, sin 
embargo, prevalece la opinión de que Chile alcanzará el autoabastecimiento 
en unos años más.
El aum ento de la entrega a las plantas registradas por la ODEPA se 
aceleró en la prim era m itad de los años noventa (con 7.9% de crecimiento 
anual), pero volvió después al ritmo de los años ochenta (4.1% anual con un 
crecimiento negativo de -3.9% en 1999), m ientras que los productos 
elaborados han tenido cada cual distinto dinam ismo, variando desde una 
dism inución anual de -3.7% para la leche evaporada a un aum ento de 23% 
al año para m anjar en el período 1980-1998 (véase el cuadro 6).
24 Por ejemplo, según la ODEPA (Mercados agropecuarios N° 56), en 1996 la disponibilidad 
interna total de leche era de 1 930 millones de litros, con un total de 1 406 millones de litros 
entregados a planta. (Sin embargo, en otras estimaciones —en parte incentivadas por los 
resultados preliminares de las entrevistas hechas en esta investigación— la ODEPA 
menciona una entrega a planta en 1996 de 1 600 millones de litros, con el fin de incluir la 
entrega a todas las plantas no artesanales que no había tomado en cuenta en sus 
estadísticas anteriores.) La SNA (El campesino, febrero-marzo de 1997) estimaba una 
producción de 2 040 millones de litros en 1996. A su vez, Aproleche opina que, debido a la 
sobreliquidación que las plantas hacen a los grandes productores para poderles pagar más 
por litro, las cifras que las plantas proporcionan a la ODEPA están infladas (no se sabe en 
cuanto) y que, por otra parte, 30% de la producción de leche no está registrada por la 
ODEPA porque no se entrega a las plantas grandes.
CHILE: EVOLUCIÓN DE LA RECEPCIÓN DE LECHE Y DE LA ELABORACIÓN DE LÁCTEOS, 1980-1998a
Cuadro 6
1980 1990 1995
C reci­ Creci- Creci- Creci- C recim i Creci- Creci-
m ien to m iento m iento m iento ento m iento m iento
anual anual anual anual 1995- 1996- 1997-
1980- 1980- 1990- 1995- 1996 1997 1998
1998 1990 1995 1998 (%) (%) (%)
(%) (%) (%) (%)
R ecepción leche fluida 
(millones 592.2 890.3 1 357.9 1 530.0 5.4 4.2 7.9 4.1 3.6 8.5 2.2
de litros)
E laboración
Leche fluida (millones de litros) 127.3 138.0 225.2 268.8 4.2 0.8 9.3 6.1 4.6 12.8 -0.7
Leche en polvo (miles de kg) 28 878.2 45 125.9 61 418.4 70 877.2 5.1 4.6 5.8 4.9 3.1 3.8 7.8
Q uesillos (miles de kg) 3 868.5 5 422.4 5 873.0 7 631.0 3.8 3.4 2.5 9.1 7.1 12.9 7.4
Q uesos (miles de kg) 13 901.9 24 513.4 40 815.7 46 380.1 6.9 5.8 9.5 4.4 3.3 3.6 6.1
Y ogur (miles de litros) 15 021.4 50 939.5 67 662.9 82 391.6 9.9 13.0 6.4 6.8 9.0 7.7 3.7
Crem a (miles de kg) 4 421.5 7 315.0 10 789.2 13 326.3 6.3 5.2 7.6 7.3 5.3 20.8 -2.9
M antequilla (miles de kg) 4 105.6 6 447.8 6 651.3 11 563.2 5.9 4.6 0.0 20.2 -3.0 48.5 20.7
Suero en polvo (miles de kg) 391.3 3 858.3 7 608.3 9 662.9 19.5 25.7 10.7 8.3 -6.6 31.7 3.3
Leche condensada 7 835.0 8 325.2 8 673.6 13 301.7 3.0 0.6 1.2 15.3 3.0 14.3 30.2
(miles de kg)
M anjar (miles de kg) 434.6 10 683.0 16 008.8 17 886.6 22.9 37.7 8.4 3.8 8.2 7.4 -3.9
Leche m odificada 410.4 1 296.3 3 786.9 830.6 4.0 12.2 24.4 -39.7 26.8 -37.8 -72.2
(miles de kg) b
Leche evaporada (miles de kg) 997.4 742.5 941.0 502.4 -3.7 -2.9 2.7 -18.9 -7.2 -23.3 -25.0
Fuente: E laborado por los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura, El boletín de la leche, Santiago de 
Chile, varios núm eros.
a Inform ación referente a las plantas m ás grandes. 
b Con fuertes fluctuaciones de año en  año.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
177
178 CEPAL
Recuadro 4 
DOS QUESERÍAS
Una quesería moderna con v isión social y  ... problemas
La quesería está ubicada en la X Región. A m ediados de los años setenta se 
inició con una planta pequeña (1 000 litros diarios). En 1980 procesaba 8 millones 
de litros de leche al año y en 1994, 35 millones. Aspira a llegar a procesar 60 
millones y a aum entar la producción de productos frescos, debido al crecimiento 
que está experimentando la dem anda interna correspondiente. Para aum entar su 
capital, ha resuelto pasar de em presa lim itada a sociedad anónim a (ya no tiene 
acceso a crédito estatal), poniendo 30% de sus acciones en manos de los 
productores de leche, entre otras razones, para poder fijar mejor los precios al 
productor. La em presa fabrica unos 10 quesos distintos, yogur, manjar y 
mantequilla y, en 1993, compró una torre finlandesa de secado, que reacondicionó 
para elaborar suero en polvo (con asistencia técnica de la CORFO para el estudio y 
un  préstamo del Banco del Estado). Otras dos em presas de la región también 
invirtieron recientemente en torres de secado, con lo cual, a pesar de recoger suero 
de otras plantas lecheras, la capacidad instalada es dem asiada alta y la competencia 
para la venta también. Las fuertes fluctuaciones de la entrega de leche obligan a la 
planta a elaborar leche en polvo en los momentos de m ayor entrega, ya que es 
difícil manejar grandes existencias de queso. La em presa incursionó en el mercado 
mexicano y brasileño, pero los volúm enes dem andados son dem asiado grandes y 
habría tenido que sacrificar su presencia en el mercado nacional, cosa que no quiso 
arriesgar.
Debido al cierre de algunas plantas cercanas o a la disminución de sus 
actividades, la em presa ha podido captar productores y unos siete centros de 
acopio adicionales, así como personal calificado para su fábrica. Ha com prado (por 
licitación internacional) estanques prediales de enfriamiento con una capacidad de 
entre 1 000 y 5 000 litros, que ha traspasado a crédito a los productores. 
Actualmente 90% de sus proveedores tienen estanque. La em presa tiene cinco 
técnicos que visitan perm anentem ente los predios. Aun así, los centros de acopio 
entregan leche de baja calidad. La em presa tiene un convenio con la escuela 
politécnica de Frutillar (Llanquihue) y recibe dos alumnos en práctica al mes y 
otros para períodos más largos. En plena tem porada em plea unas 350 personas y el 
resto del año unas 175. El personal recibe buenas remuneraciones, no a causa de la 
competencia local sino para poder exigirle un  buen desempeño y lealtad. 
Periódicamente la em presa envía a su personal a cursos de perfeccionamiento en el 
Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral.
Las bolsas plásticas se fabrican localmente. Todos los dem ás envases se 
com pran en Santiago. Tetra Pak deja la m aquinaria para envases en concesión para 
asegurarse así que se utilicen sus envases. La m ayor parte de la distribución se hace 
en los camiones de la em presa para ofrecer un  mejor servicio, aunque también 
vende por intermedio de distribuidores. Tiene productos en todos los minimarkets 
del país y en varios grandes superm ercados. El Servicio Nacional de Salud controla 
semanalmente la planta. En opinión del entrevistado, la industria láctea está 
pasando por años de vacas flacas, con dem asiada competencia de quesos y leche en 
polvo im portados, que presionan a la baja los precios internos.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 
Recuadro 4 (conclusión)
179
De hecho, últim am ente la planta ha tenido que vender varios productos 
por debajo de su costo y sospecha que la com petencia está haciendo lo mismo.
Una quesería en la región metropolitana
La quesería com pra diariam ente unos 6 500 litros de leche a pequeños y 
m edianos productores de la zona (Melipilla), u tilizando cuatro camionetas de su 
propiedad. Los proveedores son cuatro pequeños productores particulares, un 
fundo y dos centros de acopio organizados a partir de un  proyecto de la 
U niversidad de Chile y el INDAP. La leche es pasteurizada al ingresar a la 
fábrica, donde trabajan 12 personas. Prefiere proveerse de leche en los centros de 
acopio recién formados, porque sus socios cuentan con asistencia técnica y 
veterinaria, lo que incide favorablem ente en la calidad de la leche (aun cuando el 
precio es mayor: paga entre 85 y 90 pesos por litro), dism inuye los costos de 
fabricación y perm ite producir mejores quesos. Cada 15 días se analiza la calidad 
de la leche (densidad, contenido bacteriano, adulteración, inhibidores) en el 
laboratorio de la CALS, a 48 000 pesos por 10 m uestras. La dueña está consciente 
de que la suerte de la quesería depende en buena m edida de la de sus 
proveedores.
La quesería produce 54 quesos de 10 kilogramos cada uno al día. El precio 
de venta el día de la entrevista era de 1 550 pesos el kilogramo más IVA (18%), 
con un  m argen de utilidades para la fábrica de 200 a 300 pesos por kilogramo. La 
quesería comercializa su producción por medio de diez distribuidores que 
com pran el producto directam ente en la fábrica y lo venden a negocios y a 
pequeños superm ercados de Santiago y la Q uinta Región. H asta la fecha la 
em presa no ha tenido problem as para comercializar su producción, aunque 
constata que el precio del queso ha caído de año en año.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas al dueño 
principal y a personal técnico de la empresa en el primer caso, agosto de 1977, y a la 
propietaria de la empresa en el segundo, julio de 1997).
En efecto, conforme a las entrevistas llevadas a cabo en 1997 a la 
industria láctea, a los proveedores de m aquinaria y a los instaladores de 
equipos, excepto algunas fuertes inversiones en las industrias m ás grandes 
(ya consignadas en la sección pertinente), la inversión se estancó en general 
a partir de m ediados de 1996, a causa de una baja de la rentabilidad y del 
tem or de que esa tendencia persistiera. A fines de 1999 no había indicios 
aún de un repunte.
180 CEPAL
IV. Las relaciones entre los productores y las 
agroindústrias
Diagrama 2
CHILE: ESTIMACIÓN DE CANTIDADES Y PASOS DE LA 
PRODUCCIÓN Y ELABORACIÓN DE LECHE DE VACA, 1996
F uente : Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación y de antecedentes del Instituto de Desarrollo 
Agropecuario (INDAP), de la Oficina de Estudios y  Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura y  de 
la Universidad Austral.
a Se dividió la cantidad de litros/año por 180 días y  se consideraron tarros de 50 litros. b Se calcularon 100 tarros por 
camionada, ya que la capacidad de los camiones varía entre 2.5 y  12 toneladas (sin considerar aquí la dispersión 
geográfica, con lo cual el número de camiones es probablemente mucho mayor). c Se calculó sobre la base de 
estanques de 5 000 litros y  260 días de lactancia al año. d Se calculó sobre la base de 8 800 litros por camionada. e Se 
calculó sobre la base de que 20% de los productores entregan 80% de la leche. f Se calculó restando los 1 700 
productores calculados en e/ de los 10 000 productores grandes generalmente mencionados. 
g Estimación de la ODEPA. Las entrevistas a estas plantas apuntan a un orden de recepción de 2.5 litros al año. Esto 
llevaría a 70 u 80 plantas no artesanales, lo que parece excesivo. Tom ando como fuente la Encuesta Nacional 
manufacturera, sería más bien entre 30 y 40 plantas y  una recepción del orden de 90 millones de litros. h Se obtuvo 
como diferencia de todas las demás cifras.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 181
1. Los encadenamientos
El transporte de la leche cruda es un ítem m uy im portante en el 
complejo productivo de los lácteos, por la influencia que tiene en la calidad 
de la leche entregada a la fábrica, por su costo, por el empleo que genera y 
por la inversión en m aterial de transporte.25 Si antes los camiones solían 
pertenecer a las industrias, ahora éstas tienden a contratar los servicios de 
transportistas independientes. Estos tienen en general camiones 
especialmente acondicionados para responder a la dem anda en los 
períodos de m enor producción y ponen cisternas “portátiles” en camiones 
de plataform a para los mayores volúm enes del verano. A m enudo, en vez 
de camiones cisterna de acero inoxidable se utilizan camiones cisterna de 
fibra, que son dem asiado porosos para un buen aseo. Las m angueras 
tam bién tienen sus fallas, tanto por su deterioro como por su utilización 
(por ejemplo, se arrastran por el suelo durante los traslados). Por ello, si 
bien las industrias están presionando fuertem ente (por m edio del precio y 
de la no recepción de leche de calidad inferior) para aum entar la calidad de 
la leche recibida, no se preocupan lo suficiente de esta parte, que tam bién 
desmejora la calidad de la leche entregada a la fábrica. Para la recolección 
de leche en tarros, se cobra una tarifa com puesta de una parte que es 
proporcional al volum en transportado y de otra proporcional a la distancia. 
En recorridos largos (más de 30 kilómetros) y en épocas de poca 
producción, los costos de transporte desde el predio hasta el centro de 
acopio pueden llegar a representar más de 10% o 12% del precio base de la 
leche, o sea, pasan a ser prohibitivos (Heimlich y Carrillo, 1995). De hecho, 
las industrias suelen elim inar de su recorrido de invierno a los pequeños 
productores lejanos y con poca producción de invierno.
Los tarros de leche solían ser de acero inoxidable y con una 
capacidad de 20 litros (importados m ayorm ente desde el Reino Unido), 
pero ahora son de aluminio (no tan buenos para la leche pero más livianos) 
y de 50 litros (importados m ayorm ente desde España). A unque no es difícil 
fabricarlos, la vida útil es larga y el núm ero de productores que los utilizan 
disminuye. Por ello, según la em presa im portadora entrevistada, no vale la 
pena producirlos localmente. En 1997, el precio de venta era 52 000 pesos el 
tarro y se vendían directam ente a los productores, sin intervención de la 
p la n ta  lechera. La em presa tiene su centro principal de actividades en 
Santiago y una representación en Osorno. También confecciona estanques 
de frío de acero inoxidable en asociación con la firma belga Packo Inox y 
con la tecnología de ésta. El acero inoxidable se im porta de Europa, porque 
es de mejor calidad y más económico que el que viene de la región. Al igual
25 A partir del cálculo muy aproximado que hicimos en el diagrama 2, se llegaría a 1 300 
camionadas para transporte de tarros y a 525 camionadas en camiones cisterna al día.
182 CEPAL
que otra firma de la competencia, la em presa fabrica estanques vitivinícolas 
varios otros insumos, e im porta m aquinaria para la lechería y la industria 
de alimentos en general. El precio de los estanques varía entre 2.5 millones 
de pesos (para 1 000 litros) a 18 millones de pesos (para 15 000 litros). 
Actualmente, los productores com pran los estanques sin interm ediación de 
la planta lechera, lo que les permite m ayor independencia (en el pasado 
hubo varios casos en que la propiedad del estanque nunca fue traspasada al 
productor, quedando éste atado a la planta que se lo había instalado en el 
predio).
Desde 1978, las plantas lecheras están obligadas a clasificar la leche 
de los productores según un reglam ento específico.26 A m ediados de 1997, 
el M inisterio de A gricultura convocó al Comité Técnico de la Leche y éste 
llegó a un acuerdo en torno a una nueva propuesta de norm ativa. Según el 
nuevo texto, la leche de buena calidad es aquella que presenta m enos de 
100 000 unidades form adoras de colonias y m enos de 400 000 células 
somáticas por mililitro.27 Además, se propuso que la calidad fuera 
acreditada por laboratorios independientes, en los cuales las plantas y los 
productores podían designar un inspector delegado. El texto fue 
presentado en la reunión de la Comisión Nacional de la Leche en la cual el 
representante del INDAP propuso un artículo transitorio de una duración 
de cinco años para perm itir que los pequeños productores se adaptaran,28 
pero la propuesta no tuvo acogida y cada em presa quedó libre de tom ar las 
m edidas que le parecieran convenientes. Por ahora, la ley de rotulación no 
exige indicar en el envase la calidad de la leche cuando entra a la planta.29
26 Los parámetros establecidos son: parámetros de calidad higiénica, como el tiempo de 
reducción del azul de metilo (TRAM) (superior o igual a 3 horas = A; entre 1 hora y 3 
horas = B; menos de 1 hora = C) y el contenido de células somáticas (menos de 500 000 
células/m l = A; de 500 000 a 1 000 000 cel/m l = B; más de 1 000 000 cel/m l = C), y 
parámetros composicionales como la densidad (mayor o igual a 1 029 a 20o C para A, B y 
C) y el punto crioscópico (-0.530 a -0.570o C para A, B y C). Las concentraciones mínimas de 
los componentes varían, pero lo más comúnmente aceptado es 3.2% para la grasa, 3.0% 
para la proteína y 8.25% para sólidos no grasos (Fundación Chile, Agroeconómico, N° 35, 
octubre-noviembre 1996, pp. 42-43).
27 Ya en abril de 1997 SOPROLE bonificaba con 3 pesos un recuento total a 100 000 
bacterias/m l y con 1.5 pesos un recuento total inferior a 350 000 bacterias/ml, mientras 
que Loncoleche bonificaba 5 pesos para un recuento total inferior a 30 000 colonias y no 
daba bonificación para un recuento total superior a 100 000 colonias. (En la Unión 
Europea, desde 1993, la leche de tipo A puede tener un máximo de 100 000 bacterias/ml, al 
igual que en los Estados Unidos.)
28 Algunos centros de acopio lograron pasar de calidad de leche C a B, e incluso a A, en 7 u 8 
meses. Por lo tanto, el INDAP proponía un esfuerzo masivo con profesionales de 
experiencia para que buena parte de los pequeños productores no resultaran marginados 
del proceso de modernización y mayores exigencias en cuanto a la calidad de la materia 
prima.
29 Hasta donde sabemos, la mayoría de las plantas de Chile no separan la leche por calidad 
antes de procesarla.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 183
2. Las relaciones
La presión a la baja del precio de la leche ha agravado las tensiones 
existentes entre las plantas y los productores y entre los productores 
mismos, pues, como ya lo mencionamos, por su heterogeneidad y por las 
condiciones diferenciadas que las agroindustrias les im ponen, sus intereses 
no siem pre convergen. La crisis de la producción láctea, sin embargo, llegó 
a tal extremo que fomentó una m ayor acción m ancom unada. Con todo, 
esto no ha frenado la tendencia a la baja del precio, y a fines de 1999 varias 
em presas tenían un precio base de 55 pesos (equivalentes a 10 centavos de 
dólar al cambio vigente en noviem bre de 1999). Muchos productores 
reciben este precio, aunque en prom edio el precio pagado por las plantas 
(con varias bonificaciones) se estima en 80 pesos (14.8 centavos de dólar). 
Ambos precios están por debajo de los costos de producción, incluso de los 
costos directos, de m uchos productores.
A principios de noviem bre 1999 se vendió en el m ercado chileno 
leche de larga vida de la em presa uruguaya CONAPROLE a menos de 200 
pesos el litro, lo cual fue m otivo esta vez de una reclamación conjunta de 
las industrias y de los productores en contra de los superm ercados que 
habían hecho la im portación y en contra de las instancias gubernam entales 
y parlam entarias im plicadas en las negociaciones comerciales. En cambio, 
no ha despegado aún el proyecto trilateral de hacer publicidad genérica 
para los lácteos por m edio de la recientemente constituida Promolac.
Si la remisión total a las 28 plantas de las cuales la ODEPA recibe 
información bajó 3.9% en 1999 con respecto al año anterior, la remisión a las 
plantas cooperativas aum entó 2.0% en el mismo período, reflejando una 
preferencia clara de los productores hacia esquemas en los cuales el precio 
base es parecido o superior al de las dem ás plantas, pero donde el superávit 
se reparte entre los socios.
Las plantas pagan una bonificación sobre el precio base de la leche si el 
volum en anual entregado es superior a cierta cantidad de litros. Esto se 
explica, entre otras cosas, por los costos de transacción. En efecto, los costos 
por litro de la recolección y la recepción son mayores para pequeños 
volúmenes en lo que se refiere a análisis, administración (facturación, pago y 
otros) y recepción (recolección en camión cisterna o descarga y lavado de 
tarros). Además, por falta de manejo adecuado, muchos pequeños 
productores tienen una producción más estacional, lo que implica que la 
planta tiene una m ayor parte de su capacidad instalada ociosa durante varios 
meses del año y entregan una leche de calidad inferior, lo que implica 
mayores costos de elaboración y calidad inferior del producto final.
Los centros de acopio pretenden resolver estos problem as de 
distintas m aneras, por ejemplo, aum entando el volum en entregado a la
184 CEPAL
planta y enfriando la leche más rápidam ente, negociando mejores precios y 
condiciones, capacitando a los socios y presionando a los que no cum plen 
con las directivas (véase el recuadro 5). Sin embargo, es necesario tener en 
cuenta que los costos de transacción no desaparecen al establecer un centro 
de acopio, sino que se transfieren desde la planta a la adm inistración de 
este últim o, con la compensación de un m ayor precio por calidad y 
volum en. Como es difícil identificar cabalmente los costos de transacción, 
no está claro si la diferencia de precio por volum en entregado sobreestima 
o subestim a los costos de transacción.
Recuadro 5 
LOS CENTROS DE ACOPIO
En 1978, el M inisterio de A gricultura sentó las bases para un sistem a de 
pago por calidad. La m ayoría de las plantas decidieron instalar estanques de 
enfriam iento en los predios más grandes y pasar de una recolección en tarros a 
u n a  en camión cisterna. El costo para los productores (consumo de energía y 
detergentes) se vio com pensado por una bonificación de uso de frío y por la 
calidad (enfriamiento inm ediato de la leche).
Para com petir en condiciones más equitativas, en 1983 un  grupo de 
pequeños productores fundó —con ayuda financiera y organizativa de la CORFO 
y de la U niversidad A ustral— el prim er centro de acopio de leche en Loncoche, 
X Región. A éste se agregaron después otros centros, creados según la m ism a 
m odalidad o por el INDAP o las propias plantas lecheras. En 1997 había ya 126 
centros de acopio, con 5 300 socios y una entrega anual de 93 m illones de litros 
de leche. A lgunos centros han contribuido a abrir nuevos distritos lecheros, de 
difícil acceso o alejados de las plantas (hasta 100 kilóm etros en algunos casos).
A unque hay centros de acopio con 10 ó 200 socios, el núm ero más 
frecuente es 50 socios, generalm ente con m enos de 50 hectáreas y m enos de 
20 vacas en ordeño cada uno. La infraestructura del centro de acopio varía entre 
40 m2 y 200 m2 sobre m edia hectárea de terreno, y consiste en un  andén de 
recepción; un  recinto central para pesaje y vaciado al estanque, el estanque de 
enfriam iento e instalaciones para lavar y guardar los tarros; una oficina para el 
encargado, un a  bodega de insum os, una losa de estacionam iento y, a veces, una 
sala de reunión para los socios. Como equipam iento, se requiere un  preestanque 
de vaciado de acero inoxidable de dim ensiones suficientes para contener la leche 
del m ayor productor, un  estanque para enfriar la leche, una bom ba para cargar el 
estanque, una red de agua y desagüe, el caldero para calentar el agua, un  
refrigerador para alm acenar m uestras y utensilios para tom ar m uestras y 
analizar la leche, una caja térm ica para llevar m uestras a la planta o al laboratorio 
y una balanza que resista el peso de los tarros.
La p lan ta  suele proporcionar el estanque y los tarros. El agua 
—generalm ente de pozo— debe ser potable, blanda, fría, lim pia, transparen te y 
en cantidad suficiente (25 litros por diez tarros para cada fase de 
lavado m anual —enjuague, lavado con detergente y escobilla, reenjuague 
e higienización con hipoclorito de sodio— y 50 litros por fase para lavar el
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 
Recuadro 5 (conclusión)
185
estanque independientem ente de su tamaño). Se necesita un  tanque de 
acum ulación y una bom ba de agua, electricidad o un m otor diesel y, a m enudo, 
un  transform ador y una extensión de cables. El centro tiene que estar en una 
zona donde sea posible evacuar las aguas (después de su decantación en un 
pozo), lejos de centros de crianza de animales, botaderos de basura y zonas 
habitadas para cum plir con los reglam entos sanitarios, y lejos de un  camino de 
tierra para evitar el polvo.
Los camiones tienen una capacidad de entre 2.5 y 12 toneladas. La 
fragilidad y estrechez de algunos puentes obligan a utilizar camiones pequeños. Al 
comienzo, la recolección de leche desde los predios hasta el centro era organizada 
por los centros de acopio, pero ahora son las plantas lecheras las que adm inistran y 
contratan el transporte (dos veces al día desde los predios) y la recolección (cada 
día o día por medio con camión cisterna desde el centro de acopio hasta la planta). 
Dependiendo si los socios del centro form an una sociedad de hecho o una sociedad 
de responsabilidad limitada, la planta paga individualm ente a cada productor o a 
la sociedad. El Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad Austral entrenó a 
los primeros encargados de los centros de acopio.
En 1992, el costo de operar un  centro de acopio (sin tom ar en 
consideración el contador ni la depreciación de la construcción y equipos) 
representaba en prom edio 2.5% del precio base de la leche en prim avera, y el 
punto  de equilibrio se situaba alrededor de 80 000 litros m ensuales o, tom ando 
en cuenta las fuertes fluctuaciones de entrega a lo largo del año en el sur, unos 2 
m illones de litros al año. En orden de importancia, los costos variables son: la 
m ano de obra (encargado todo el año y un  ayudante en verano); el costo de la 
electricidad, y, en grado mucho menor, los detergentes, desinfectantes y otros 
insum os (como ropa y escobillas).
En 1999, algunos centros de acopio tenían menos miem bros y rem itían 
m enos que al comienzo (por retiro de la actividad). El costo para solventar un  
centro puede llegar a representar 15 pesos por litro de leche.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Wilhelm Heimlich M. y Bernardo Carrillo 
L., Manual para centros de acopio de leche, Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y 
Universidad Austral de Chile, 1995; y sobre la base de antecedentes del Instituto de Desarrollo 
Agropecuario (INDAP) y de entrevistas a socios de los centros de acopio.
Ahora bien, dada la importancia que tienen la calificación de la mano 
de obra y su desempeño cuidadoso, así como el peso de ésta en el costo total 
de la producción de leche, sería conveniente prestar m ayor atención a la 
producción basada en el trabajo familiar tecnificado, que reúne precisamente 
esas características, tal como ocurre con varios cultivos que hacen uso 
intensivo y cuidadoso de la m ano de obra (véase CEPAL/FAO/GTZ, 1998). 
Determ inar si los menores costos de la m ano de obra familiar compensan la 
falta de escala y los mayores costos de transacción, y si estos últimos pueden 
ser dism inuidos por medio de la asociación de los productores, es un punto 
especialmente im portante en la discusión actual. Desafortunadamente,
186 CEPAL
predom ina una opinión más bien negativa al respecto. Por la importancia 
numérica de los pequeños productores, y por la falta de alternativas rentables 
y con ingresos más o menos estables a lo largo de gran parte del año que 
enfrenta la mayoría de ellos, creemos que este punto debe considerarse con 
m ayor rigor y profundidad.
V. Los demás encadenamientos hacia atrás 
de las agroindustrias
1. Los encadenamientos
Casi todas las plantas procesadoras están equipadas con maquinaria y 
equipos importados (hay muchas empresas importadoras). La maquinaria y la 
tecnología son por lo general de procedencia europea (danesa, neerlandesa, 
inglesa, sueca, alemana) y últimamente, en algunas plantas (Loncoleche), 
neozelandesa. Los componentes menos sofisticados (como calderas y tuberías) 
se fabrican en Brasil (equipos de enfriamiento) y Argentina (equipos para 
secado de leche), pero no la parte de tecnología fina.
En cambio, los equipos m enores (como tinas y moldes) de acero 
inoxidable (importado) se fabrican a pedido en m aestranzas nacionales. 
Éstas desem peñan tam bién un papel im portante en el reacondicionamiento 
de algunas líneas de producción y m aquinarias de segunda m ano 
im portadas o com pradas a em presas que cerraron o innovaron. A lgunas 
m aestranzas incluso han hecho el montaje completo de fábricas nuevas, y 
muchos de sus clientes las consultan antes de com prar m aquinaria nueva 
(véase el recuadro 6). Los clientes de estas m aestranzas —para los trabajos 
más complejos— suelen ser em presas pequeñas y m edianas, ya que las más 
grandes se asesoran y com pran directam ente en el exterior. Es sorprendente 
que las m aestranzas que atienden un mismo rubro no parecen tener 
contacto entre sí, y que m uchos clientes, por falta de información 
encomienden trabajos a m aestranzas que están lejos de su fábrica.
A excepción de la sal, la inm ensa m ayoría de los insumos que se 
utilizan en la fabricación de quesos y otros derivados son importados. Hay 
una am plia gam a de em presas que los comercializan. Así, los fermentos y el 
cuajo utilizados en la fabricación de quesos son im portados principalm ente 
desde Dinamarca por la em presa Dilaco —la cual introdujo los fermentos 
en Chile y capacitó a los procesadores— y, desde hace algunos años, 
tam bién desde Francia o los Países Bajos por otras empresas. En cuanto a 
los saborizantes, sólo hay dos em presas nacionales que los preparan, 
aunque sobre la base de com ponentes im portados. El resto de los 
saborizantes (naturales, en base a extractos de frutas, idénticos a 
los naturales o sintéticos con perfil del natural) son im portados. Desde hace
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 187
Recuadro 6
UN ESLABÓN IMPORTANTE: LOS PRODUCTORES Y REACONDICIONADORES DE 
__________________________ MÁQUINAS Y HERRAMIENTAS__________________________
Un ejemplo de em presa que se ha desarrollado en torno a los lácteos es 
Termec, de Puerto Varas, fundada en 1992. Después de reparar una 
pasteurizadora, su dueño se dio cuenta de que no era tan difícil construir esas 
máquinas. Actualmente Termec fabrica pasteurizadoras de distinto tamaño, 
estanques para camiones lecheros y  estanques para acopio de leche de 1 000 a 
8 000 litros, tinas para queso, moldes, prensas y  m aduradores. Hace trabajos de 
montaje de líneas completas para plantas de yogur y  de leche en polvo, y  se 
ocupa asimismo de la instalación de pasteurizadoras y  de su mantenimiento. 
Según su gerente, tiene capacidad para copiar, mas no para desarrollar tecnología 
nueva. Tienen por clientes a unas cinco pequeñas queserías, a varias em presas 
lácteas m edianas (de la X Región y Santiago), y a una multinacional. Las grandes 
industrias lácteas tienen sus propios ingenieros, pero a veces buscan 
asesoramiento de Termec.
Termec com pra la mayor parte de sus insum os y servicios (como el 
galvanizado) en Santiago, porque el transporte desde allí hacia la X Región es 
menos caro que desde Concepción, que está mucho más cerca. Tiene unas 30 
personas en producción, unas 15 en adm inistración y varios trabajadores 
temporeros. Desde hace tres años está en el Parque Industrial de Puerto Varas 
(los costos son mayores, pero existen sinergias que los com pensan con creces).
Según sus dueños, sus clientes en el rubro lácteo ya hicieron las grandes 
ampliaciones y renovaciones en los últimos dos o tres años y, por lo tanto, la 
em presa tiene que reorientar sus esfuerzos hacia otros rubros afines (ya trabaja 
para salmoneras, procesadoras de algas e hizo parte del montaje de una planta de 
harina de pescado en Puerto Montt). De hecho, hace un año la producción ligada 
al sector lácteo constituía el 70% de su producción y ahora es el 20%.
Otra m aestranza es M anzatti, de Temuco. El taller fabrica pasteurizadoras 
de 1 000, 2 000 y 3 000 litros por hora, sólo por encargo. Fabrica además moldes 
para queso y piezas para montar industrias queseras de campo. Las 
pasteurizadoras se fabrican adaptando preenfriadores prediales de procedencia 
danesa. Para la adaptación se requieren accesorios y válvulas que se fabrican en 
Chile. Las pasteurizadoras se fabrican por este m étodo porque así cuestan la 
m itad de una pasteurizadora im portada. El señor M anzatti es técnico en industria
láctea y asesora a plantas queseras medianas.___________________________________
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de entrevistas al ingeniero de ejecución y 
ventas de la empresa Termec y al propietario de la empresa Manzatti, agosto de 1997.
poco, dos empresas producen estabilizantes. El más utilizado es en base a 
carragenina, cuya m ateria prim a son las algas marinas. De manera 
predom inante, sin embargo, se utilizan estabilizantes im portados desde los 
Estados Unidos y Europa. Si bien en opinión de los entrevistados, hay en 
Chile recursos técnicos y profesionales para producir varios de los insumos 
empleados en el procesamiento de los lácteos, ello no se hace por 
problemas de escala y por las grandes inversiones necesarias. Además, los 
productores tienen confianza en los preparados extranjeros.
188 CEPAL
Los envases Tetra Pak, com binados con la tecnología de 
ultrapasteurización para la leche fluida han elim inado la necesidad de tener 
una red de frío entre la fábrica y el consumidor, y han dado al mismo 
tiem po la posibilidad de alm acenar leche fluida durante varios meses. Esto 
explica su éxito entre los consum idores y los distribuidores, a pesar de su 
m ayor precio. Para incentivar el uso de los envases Tetra Pak, la em presa 
que los fabrica instala la m aquinaria en concesión en las plantas lecheras. 
Las hojas para hacer el envase se fabrican en Argentina. En Chile se 
consum en 50 envases Tetra Pak per cápita al año, o sea, unos 700 millones, 
para leche, salsa de tomate, vino y jugo. Desde hace poco, la leche de larga 
vida se está comercializando tam bién en bolsas plásticas. Sin embargo, no 
se ha difundido el uso de jarros especiales para llevar las bolsas a la mesa. 
Las películas, bolsas y m uchos de los envases plásticos, así como el cartón y 
la m ayoría de los papeles y etiquetas se elaboran en las distintas regiones 
del país.
2. Las disposiciones sanitarias y ambientales
Para la instalación de una planta láctea, la m unicipalidad del sector 
debe otorgar el perm iso correspondiente. La caldera debe ser aprobada 
(en la Región M etropolitana las emisiones deben ceñirse a criterios m ás 
estrictos) y la persona que la m anipula debe ser au torizada (el M inisterio 
de Salud organiza regularm ente cursos). A lgunas otras disposiciones son 
que los pisos, m uros y m uebles tienen que ser lavables; los baños deben 
ser adecuados; el recinto debe contar con ducha y las ventanas con rejilla 
m osquitera; el personal debe estar con uniform e de trabajo (gorro, 
delantal), con las uñas cortadas, las m anos sin heridas ni anillo; y el 
personal de m enos de 30 años tiene que tener vacuna antitífica. Sin 
cum plir con estas y otras disposiciones no se puede iniciar o continuar la 
producción. Antes la autorización sanitaria se daba por tres años; 
actualm ente es indefinida, pero sujeta a inspecciones del Servicio de 
Salud del Am biente, cuya frecuencia depende del riesgo sanitario de los 
productos y del tam año de la p lan ta (mientras m ás grande, m ayor es la 
frecuencia de las inspecciones). Si durante la inspección se encuentran 
incum plim ientos, se hace un sum ario sanitario y el servicio jurídico del 
M inisterio de Salud estipula la sanción. El Servicio de Salud del Am biente 
tam bién recibe denuncias y así se forma una idea de la elaboración no 
au torizada de lácteos. El Servicio está a cargo de toda la cadena de los 
lácteos, desde la llegada de la leche a la p lan ta hasta su distribución o 
venta al consum idor (o sea: fábricas, distribuidores, bodegas de leche en 
polvo de consultorios m édicos y otros). Dos veterinarios están a cargo de 
los lácteos en el Servicio de Salud del Am biente de la Región 
M etropolitana. Tienen unos 250 locales que inspeccionar, adem ás de 
atender consultas del público. Para sus visitas cuentan con un vehículo
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 189
del m inisterio una vez a la sem ana, y para el resto se desplazan en bus o 
en su vehículo particular.
Los lácteos son considerados “ofensivos” al m edio ambiente cuando 
el suero no es apropiadam ente tratado o evacuado. Efectivamente, la 
tem peratura de un río puede subir varios grados y el contenido bacteriano 
tam bién (lo que se puede reducir con canales bien hechos y revestidos de 
piedra). Corresponde a la Comisión Nacional del Medio Ambiente 
(CONAMA) fijar las norm as respectivas y al Ministerio de Salud vigilar su 
cumplimiento. Los cambios en la legislación prevén que las plantas lecheras 
deberán conectarse a la red de alcantarillado, construir plantas de 
tratam iento para sus desechos líquidos o procesarlos para uso industrial. 
Sin embargo, no existen plantas de tratam iento para em presas pequeñas y 
m edianas a un costo aceptable.30
VI. La distribución y sus encadenamientos
D iagram a 3
CHILE: CADENA DE DISTRIBUCIÓN DE QUESOS, 1997
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevistas).
30 El costo de la tecnología actual es de aproximadamente 500 000 dólares para una planta 
quesera de unos 2.5 millones de litros al año.
190 CEPAL
Varios de los entrevistados hicieron hincapié en la importancia de la 
distribución y el estrangulam iento que puede representar para agrandar 
sus operaciones (véase el recuadro 7). Colún, por ejemplo, optó por hacer 
su propia distribución y lo hace preferentem ente con gente procedente de 
La Unión, donde radica su única fábrica, porque considera que “llevar la 
cam iseta” de la em presa es m uy im portante en esta actividad y que esto le 
da una ventaja sobre las dem ás em presas. Varias de las dem ás grandes y 
m edianas em presas tienen tam bién sus propios camiones de distribución. 
En cambio, las em presas más pequeñas no tienen la escala suficiente para 
ello y la venta de sus productos se hace preponderantem ente por m edio de 
distribuidores, aunque tam bién suelen vender un pequeño porcentaje 
directam ente a clientes cercanos.
Recuadro 7
INTEGRACIÓN VERTICAL Y PROBLEMAS DE COMERCIALIZACIÓN
Un fundo de 800 hectáreas en la VIII Región está dedicado a la lechería 
desde hace 40 años. El abuelo del dueño actual tenía una pequeña quesería en 
Europa y el padre instaló la lechería basándose en lo que había observado en su 
infancia. El actual dueño (ingeniero comercial) heredó el fundo en 1990 y decidió 
i) mejorar la genética del rebaño con semen im portado (Holstein-Friesland) y 
trabajar sólo con animales nacidos en el fundo; ii) aum entar el núm ero de animales; 
iii) mejorar la alimentación (gran parte de los forrajes voluminosos se obtienen en el 
fundo); iv) dism inuir el personal de 80 a 60 personas, y v) integrarse verticalmente.
Entre 1990 y 1996 la producción por animal aum entó de 18 litros por vaca a 
25 litros, y la producción total pasó de 4 000 litros a 8 500 litros diarios, es decir, 3.1 
millones de litros al año, con la esperanza de llegar a 3.5 millones de litros en 1997. 
El ordeño es totalmente mecanizado y la leche pasa directamente a la 
pasteurizadora. Las vacas se desplazan poco y les dan la comida en los galpones. El 
personal está formado por un  adm inistrador, un  com prador/vendedor, un 
contador, un  especialista en computación, un  jefe de lechería con seis ayudantes, un 
jefe de quesería con siete ayudantes, un  jefe de bodega con tres ayudantes, un  jefe 
de taller con ocho tractoristas, dos tractoristas con tres forrajeros cada uno, un 
capataz con nueve regadores, un  albañil, un  carpintero y alguna mano de obra 
volante. Todos cuentan con un mínimo de seis a ocho años de educación básica.
Frente a las em presas queseras que compran leche, el fundo tiene la 
ventaja de tener una producción homogénea. Con el asesoramiento una vez al mes 
de un  técnico en quesos (hay unos 10 en Chile que recorren las queserías a lo largo 
del país) ha aum entado la producción de quesos de 100 a 600 kilógramos diarios, 
aunque la capacidad actual es de 800 kilógramos diarios (en gran parte queso 
chanco, porque es de tecnología simple, tom a 20 días para m adurar y es el más 
dem andado en el mercado nacional; aunque también produce queso edam, 
parm esano y otros). También produce unos 1 000 kilógramos de mantequilla al 
mes con el excedente de grasa no utilizado en el queso, lo que tiene un 
costo marginal m uy bajo. La m aquinaria pasteurizadora se compró —por 
recomendación del técnico— en Austria (reconocida por su tecnología, pero
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 
Recuadro 7 (conclusión)
191
más barata que la de Alfa Laval) y las m áquinas para el queso son italianas (por 
la  m ism a razón). Los moldes se com pran en una m aestranza de acero inoxidable 
en Santiago. El resto de los equipos se com praron de segunda m ano en una 
quesería quebrada. Los ferm entos lácteos —que son de tecnología compleja— se 
im portan  de Dinamarca.
La comercialización representa un  estrangulam iento. La producción es 
insuficiente para diversificar la venta a varias cadenas de superm ercados, y las 
condiciones que éstas ofrecen (precio de com pra y tardanza en el pago) son poco 
atractivas. En cambio, existe un  nicho de consum idores que com pran en las 
rotiserías y que prefieren el queso de campo al de las grandes em presas. H asta 
1995 se pudo vender directam ente el 50% de la producción de queso a almacenes 
m edianos en Los Angeles, Angol y Chillán, y comerciantes de Concepción vienen 
a com prar al fundo. El otro 50% se vendía por medio de un  distribuidor a unas 
100 rotiserías de Santiago. En 1996, debido al aum ento de la producción propia y 
al aum ento de la oferta de queso en el mercado, se tuvo que utilizar toda la 
capacidad de alm acenam iento y finalmente hubo que resignarse a procesar el 
70% de la leche y vender el resto a SOPROLE de Los Angeles (que alquila la 
p lanta a Bioleche y, por lo tanto, tiene cierta obligación de com prarles a los 
socios) o a Calán de Angol. El fundo se integró a un  PROFO con los cinco 
queseros principales de la zona para estudiar cómo encarar conjuntam ente 
algunos de los problem as del sector (pero no han pensado en vender bajo la 
m ism a marca).
El dueño del fundo ve el futuro con poco optimismo. Se queda en la 
actividad porque vive de otros ingresos; por sentimentalismo; por las inversiones 
en dinero y conocimientos ya hechas; porque reiniciar la actividad después de 
desm antelarla sería casi imposible; porque sus em pleados no sólo dependen de la 
actividad sino que viven en el fundo y sus hijos van a la escuela básica pública 
que se encuentra en el fundo. La mecanización es cara pero rentable a largo plazo 
(por ejemplo, un  carro forrajero que reem plazaría a cinco personas cuesta unos 
100 000 dólares), pero está renuente a hacer la inversión por el com prom iso 
m oral que tiene con los trabajadores (varios son amigos de infancia) y porque su 
perspectiva fu tura en el rubro es incierta. Hoy, nunca em pezaría con una 
lechería. En caso de term inar con la actividad lechera, su  alternativa sería forestar 
(tiene 5 hectáreas de fram buesas, pero tiene graves problem as para conseguirse 
las 50 personas necesarias para la cosecha). N uevam ente por razones 
sentim entales, no piensa vender el fundo.
A fines de 1999, decidió regresar a un  manejo más extensivo y está 
vendiendo parte de su producción de quesos a la cadena de superm ercados DS 
bajo la m arca del superm ercado.
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación (entrevista con el 
propietario de la empresa en julio de 1997 y conversaciones posteriores).
El incursionar en los superm ercados (y tam bién en los minimarkets de 
las gasolineras) requiere un pago “por incorporación” de varias Unidades
192 CEPAL
de Fomento (UF)31 por producto o unos millones de pesos por marca. 
Además, los superm ercados pagan a 45 días (a veces a 90 días) y rechazan 
la m ercadería que tenga cualquier defecto de presentación. Por lo tanto, el 
vender en los superm ercados requiere una inversión de capital de trabajo y 
tam bién un  volum en que están fuera del alcance de m uchas empresas 
pequeñas y medianas. La distribución a rotiserías y pequeños almacenes 
tiene sus propios problemas, y algunas em presas han debido reducir su 
producción por sus escasas posibilidades de distribución y venta. Un 
volum en apreciable de quesos32 se comercializa en los m ercados m ayoristas 
de Santiago (como Lo Valledor y La Vega) y de provincia.
En 1993, los superm ercados tenían una participación de 60% en el 
total de las ventas al por m enor de productos alimenticios, gaseosas y 
licores, participación que subió a 74% (79% en la Región M etropolitana y 
70% en el resto del país) en 1998. A su vez, varias cadenas de 
superm ercados más pequeñas se han unido recientemente, ya que, en su 
opinión, se necesita una participación de por lo m enos 10% en el m ercado 
para competir con las cadenas m ás grandes. Los almacenes representan el 
14% de las ventas de los rubros alimenticios en Santiago y el 24% en las 
regiones, pero sus ventas cayeron levemente entre 1993 y 1998. Las 
rotiserías (almacenes especializados en fiambres y lácteos, adem ás de otros 
abarrotes), en cambio, crecieron con un sólido 7% anual entre 1993 y 1998, 
pero el crecimiento de los superm ercados fue m ayor y, por ende, las 
rotiserías están perdiendo participación en el total (El Mercurio, 21 y 22 de 
septiem bre de 1999). De los 60 000 pequeños almacenes, sólo 40% tenía 
refrigerador. Esto obviamente limita m ucho su capacidad de almacenar 
productos lácteos, excepto leche en polvo, leche condensada enlatada, 
quesos m ás m aduros y, en principio, leche UHT, pero ésta resulta 
dem asiado cara para m uchos de los clientes de este tipo de almacenes. De 
hecho, varias de las distribuidoras regionales, como Rabie, Adelco y Dipac, 
que tienen como clientela a los pequeños almacenes, no incursionan en el 
rubro de los lácteos.
En 1997, la venta de lácteos representaba entre 10% y 12% de las 
ventas totales de alimentos de algunos superm ercados de los barrios más 
acomodados de Santiago. Excepto en estos superm ercados, gran parte de 
los quesos tipo gouda, chanco y mantecoso no son preenvasados y se cortan 
a pedido del cliente. La m ayoría de los superm ercados no venden quesos 
im portados (excepto los quesos neozelandeses im portados por SOPROLE)
31 La Unidad de Fomento (UF) se reajusta diariamente y a fines de 1999 tenía un valor de 
aproximadamente 15 000 pesos (casi 30 dólares).
32 Incluso para empresas grandes. Así, SOPROLE vende alrededor de 12 millones de dólares 
anuales por esta vía.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 193
y si lo hacen, los com pran a distribuidores. Sólo los superm ercados Jumbo y 
Almac im portaban quesos directam ente en 1997.
En los segm entos medios a altos de la población santiaguina, el 
consumo de lácteos parece haber llegado a un tope y, con la dism inución de 
algunos precios al consumidor, han bajado las ventas en térm inos reales, lo 
que quiere decir que la dism inución de los precios no ha sido com pensada 
por un aum ento equivalente del volumen. Tampoco aum entó el volum en 
en los barrios de ingresos medios, ya que el valor total de las ventas de 
lácteos en los superm ercados Líder y Ekono —orientados a estos segmentos 
de la población— tam bién bajó. Por ello, en 1997 algunos superm ercados, 
en conjunto con em presas que producen o im portan quesos más finos, 
hicieron un esfuerzo para prom over la venta de éstos, más caros y con 
m ayor m argen de ganancia,33 entre los consum idores de los tram os 
superiores (por ejemplo, los folletos de Almac distribuidos como 
suplem ento del diario El Mercurio se reparten sólo en Santiago oriente, para 
unos 42 000 lectores). Al mismo tiempo, varias em presas (Loncoleche, 
SOPROLE, Colún) hicieron una cam paña publicitaria por televisión y 
afiches callejeros para resaltar lo rural de la producción de leche y lo 
sofisticado e higiénico de su procesam iento y su envasado. Dos fabricantes 
de helados, Savory (Nestlé) y Bresler, hacen una fuerte cam paña 
publicitaria m ediante la instalación de congeladores con sus productos y de 
quitasoles, mesitas, toldos y carteles con el logotipo de la em presa en 
m uchísimas pequeñas tiendas y quioscos, y abren adem ás puntos de venta 
en la m ayoría de las grandes tiendas. La em presa Delicatesse ha hecho una 
serie de prom ociones de los quesos que im porta por m edio de prom otoras 
y degustaciones en los superm ercados. Los avisos sobre yogur y postres 
basados en lácteos (flanes, arroz con leche, helados) son frecuentes en la 
televisión, la radio y la prensa escrita y están fuertem ente orientados hacia 
los niños. Su consumo, además, es incentivado por una serie de 
promociones (envases en forma de cubos para construir, tapitas para 
canjear por carteles, juguetes y otros).
La Prim era Feria Chilena del Queso, Expoqueso 1996, fue auspiciada 
por la ODEPA y la Feria Internacional de Santiago (que depende de la 
SNA), con los objetivos de exhibir los quesos nacionales; prom over su 
consumo; abrir un “centro de negocios” que perm ita el encuentro entre 
expositores y com pradores m ayoristas y minoristas; potenciar el perfil del 
sector, m ostrando sus avances tecnológicos; difundir las ventajas nutritivas
33 Se estima que la venta de quesos tipo gouda, chanco y mantecoso (20 a 35 días de 
maduración) representa actualmente el 66% de las ventas totales de queso; el quesillo 
(1.8% grasa), el queso de chacra (3% grasa) y los demás quesos frescos, el 22%; los quesos 
crema con distintos sabores, el 7%; el queso rallado, el 3% y los quesos especiales 
(roquefort, camembert, brie, gruyère, emmenthal, rambol y otros), sólo el 2% (información 
proporcionada en 1997 por Bernd Paasman, consultor de una firma neerlandesa).
194 CEPAL
y las alternativas gastronóm icas que ofrece el producto (SNA, El Campesino, 
julio 1996). La SAGO-FISUR 97 (74a versión de la Feria Internacional de 
Agronegocios)34 tuvo lugar en Osorno y contó con un  pabellón especial para 
el queso con quioscos de SOPROLE, Parm alat, Colún, Loncoleche y Nestlé 
y otras 20 fábricas de queso de la zona, con posibilidad de degustación (El 
Mercurio, 19 de agosto de 1997).
En el cuadro 7 se m uestra una estimación de los costos y de los 
m árgenes entre la producción y el consumidor; en los gráficos 1 y 2 se 
m uestra cómo se ha distanciado el precio al productor de los precios al 
consum idor si se tom an como punto  de partida los precios de enero de 
1990. Como se puede observar, aum entaron los precios nom inales al 
productor (hasta 1996) y al consumidor, pero estos últim os lo hicieron más 
rápidam ente, en especial los de los lácteos frescos, m ientras que entre 1998 
y 1999 cayó el precio al consum idor (en térm inos nominales) del queso 
gouda y sobre todo de la leche en polvo, ambos productos básicos 
im portables. En pesos reales, el precio al productor ha tendido a la baja 
desde 1989 y en dólares desde 1996, cuando estuvo al equivalente de 0.219 
dólares el litro. En enero de 1999 el precio equivalía a 0.185 dólares el litro, 
y a fines de noviem bre de 1999 (a la tasa de cambio de 540 pesos por dólar) 
el precio prom edio al productor era de aproxim adam ente 0.167 dólares el 
litro, aunque, como ya lo mencionamos, algunos productores recibían tan 
sólo 0.10 dólares.
El hecho de que, por una parte, m uchos productores perciben ahora 
precios inferiores a sus costos y que, por otra, el precio al consum idor de 
leche fluida pasteurizada en bolsa plástica cuadruplica el precio al 
productor en Chile y que la brecha entre los dos ha aum entado en los 
últimos años —cuando en Colombia y en los Estados Unidos, por ejemplo, 
el precio al consum idor es apenas entre 33% y 66% superior al precio al 
productor— lleva a cuestionarse en forma m uy seria sobre cómo funciona 
el “m ercado” de los lácteos en Chile.
34 La última vez que la SAGO-FISUR tuvo carácter internacional fue en 1980. El decreto 58 
del 4 agosto de 1997 del Ministerio de Agricultura, suscrito también por los ministerios de 
Hacienda y de Relaciones Exteriores, le confirió nuevamente el carácter de internacional.
CHILE: COSTOS Y MÁRGENES DE PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DEL QUESO GOUDA, 1997a
(Pesos por kilogramo y  porcentajes)
Cuadro 7
Verano
Precio de venta al 
supermercado 
(%)
Precio de venta 
al consumidor 
(%)
Invierno
Precio de venta al 
super-mercado 
(%)
Precio de venta al 
consumidor 
(%)
Precio compra leche (10 litros) 900 64 32 1 110 65 40
Costo de producción 200 14 7 200 12 7
Margen industria 270 19 10 314 18 11
Impuesto al valor agregado b 30 2 1 76 4 3
Precio venta a supermercado 1 400 100 50 1 700 100 61
Costo de distribución 90 3 90 3
Margen supermercado 1096 39 843 30
Impuesto al valor agregado b 214 8 167 6
Precio venta al consumidor 2 800 100 2 800 100
Fuente: E laborado po r los autores, sobre la base de antecedentes aportados po r Bernd Paasm an, consultor de una firm a neerlandesa.
a El precio de com pra de la leche y los precios de ven ta  al superm ercado y al consum idor se aproxim an a la realidad; los dem ás costos corresponden a estim aciones m uy 
gruesas.
b El im puesto sobre el valor agregado (IVA) es de 18%; en verano y neto, representa aproxim adam ente $213-$183=$30 a nivel de la industria  y $427-$213=$214 a nivel de 
la distribución.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
195
Gráfico 1
CHILE: PRECIO DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS FRESCOS, 1990-1999
3 0 0 .0  i
En
ero
 
19
90
=1
00
 ^
00 
5
 
0. 
0. 
.0 
0. 
0. 
0. 
0
.....................’/CL-
  \
  \
\
E ne  90 E n e  91 E n e  92 E n e  93 E ne  94 E n e  95 E n e  96 E n e  97 E ne  98 E ne  99
♦  le c h e  fre s c a /litro 100 .0 113 .2 138.1 151 .3 177.1 187.1 189.8 235.1 235 .8 0 .0
— ■ —  le c h e  la rg a  v id a /litro 100 .0 115 .2 134.1 157 .5 172.7 189 .7 186 .0 2 0 9 .8 202 .9 2 1 4 .6
— ú — q u e s illo  (360gr) 100 .0 1 2 0 .6 149.5 1 6 7 .6 197.5 2 2 9 .9 225 .8 2 4 6 .0 260 .3 2 6 8 .8
............... y o g u r  (175cc) 100 .0 128 .9 154 .0 180 .8 184.4 221.1 226 .3 2 6 0 .3 276 .5 2 7 8 .6
X  P re c io  a l p ro d u c to r 
(p ro m e d io  país)
100 .0 106 .4 129.5 159 .7 173.7 1 8 2 .6 190 .6 190 .7 186.5 190 .5
— ♦ - le c h e  fre s c a /litro
— ■ - le c h e  la rg a  v id a /litro
- q u e s i l lo  (360gr)
■ ■ -x - ■ y o g u r  (175cc)
— * - P re c io  al p ro d u c to r (p ro m e d io
país)
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura, Santiago de Chile, Mercados 
Agropecuarios, varios núm eros e Instituto Nacional de Estadística (INE), Series de precios al consum idor, Santiago de Chile, varios años.
196 
CEPA
L
Gráfico 2
CHILE: PRECIO DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS DE LARGA VIDA
■ lecheen polvo (1 600y) 
queso goudatog 
queso charcdkg  
-  P ec io  al productor (sur de  país)
Fuente: Elaborado po r los autores, sobre la base de la Oficina de Estudios y Políticas Agrícolas (ODEPA) del M inisterio de Agricultura, Santiago de Chile, Mercados 
agropecuarios, varios núm eros e Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Series de precios al consum idor, Santiago de Chile, varios años.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos 
productivos 
197
198 CEPAL
VII. Otro encadenamiento hacia adelante: el suero
El suero es un subproducto de la leche que se pulveriza después de 
pasar por la torre de secado. Sirve como materia prim a para diversas industrias 
de alimentos procesados, como panaderías, pastelerías, y dulcerías, y también 
se utiliza en la fabricación de leches formuladas (por ejemplo, la leche Purita 
Cereal que se vende al Ministerio de Salud) y de sustitutos para la alimentación 
de terneros, como el SLT-26.35 Loncoleche fabrica el SLT-26 y su subgerencia 
agrocomercial lo vende a sus proveedores de leche de Loncoche, Osorno y 
Valdivia. Mulpulmo firmó en 1997 un contrato con una empresa belga para 
fabricar Fokkamel, también un sustituto lácteo para terneros en base a suero en 
polvo. La empresa belga proporciona la mezcla de vitaminas, sales minerales y 
otros aditivos (Fokkamix) que se agregan al suero en polvo, al cual se ha 
agregado a su vez grasa animal comprada en mataderos.
Sobre todo en las plantas pequeñas, el suero se desecha, debido a la 
falta de dem anda, la capacidad m ínim a de los equipos procesadores —que 
excede en m ucho la disponibilidad de suero de estas plantas— y la carencia 
de capital para invertir en los equipos (importados). Sólo contadas 
em presas han organizado el acopio del suero para su procesam iento.36 A 
mediados de los años noventa, varias empresas medianas (Cafra, Soalva y 
otras) invirtieron en torres de secado, incentivadas, entre otras cosas, por las 
discusiones en torno a las nuevas disposiciones medio ambientales, pero, como 
los eslabones hacia adelante están poco desarrollados, la dem anda es 
insuficiente para absorber la oferta, hasta el punto de que el precio cayó cerca 
de 33% en 1997.
La em presa Los Fundos es un  ejemplo de planta m ediana que no 
tiene instalaciones de procesam iento de suero. Una parte del suero se 
descrema y se extrae m antequilla de suero, que se vende al m ercado 
secundario. Asimismo, se elabora un poco de ricotta, pero ambos procesos 
son de bajo volum en a causa de la poca dem anda. O tra parte se utiliza 
como m ateria prim a para la industria de confitería. Si la em presa procesara 
todo el suero para elaborar estos productos, necesitaría un tanque con una 
capacidad diez veces m ayor que la actual. La em presa ha estudiado la 
posibilidad de hacer suero en polvo, pero se necesitarían 150 000 litros 
diarios de leche para una producción rentable y la planta procesa 60 000 
litros de leche en invierno y 80 000 litros en verano. Los Fundos está 
estudiando la contaminación que la em presa causa al botar el suero y el
35 En el cual la grasa de la leche y los hidratos de carbono se reemplazan por elementos 
vegetales, provenientes, por ejemplo, del trigo.
36 Mulpulmo es un ejemplo de esto. La empresa les compra, entre otras, a Colún y a 
Loncoleche cuando éstas tienen sobreproducción con respecto a su capacidad instalada 
para secar suero.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 199
costo que significaría tratar los residuos sin aprovecharlos. El acopio del 
suero de otras queserías tropieza con el costo del transporte. Lo ideal sería 
que estas plantas concentraran el suero, pero para ello se requieren 
concentradores relativamente baratos, a la escala de las queserías pequeñas. 
Por ahora, Los Fundos —y tam bién Quillayes— regala la m ayor parte del 
suero para la alimentación de cerdos.
VIII. Eslabones hacia los lados u horizontales
1. La educación y la capacitación
Una queja y preocupación generalizada de los productores de leche 
m ás grandes es el insuficiente nivel de educación de los trabajadores (no 
tanto en lo que concierne a años cursados como a conocimientos básicos 
adquiridos), debido a la creciente complejidad de manejo de los tractores y 
de otras m áquinas pesadas, así como del control com putarizado de la sala 
de ordeño y de la alimentación. También en las plantas lecheras, los talleres 
mecánicos y otros, sobre todo los de las regiones del sur del país, hubo 
quejas por la falta de preparación de sus trabajadores en educación general, 
m atemáticas y otros conocimientos necesarios para efectuar bien tareas 
cada vez más complejas, deficiencias que encuentran incluso entre los 
trabajadores que term inaron la enseñanza secundaria. Estas deficiencias no 
se pueden rem ediar con cursos breves de capacitación ya que éstos se 
deben afirm ar sobre una base de conocimientos generales, que 
precisam ente es dem asiado frágil en este caso. A lgunas em presas han 
establecido convenios con escuelas técnicas, participan en el consejo asesor 
de éstas y en la elaboración del currículum  correspondiente, tratando así de 
influir en la enseñanza de sus futuros empleados, m ientras que otras 
empresas, como Soalva y Cafra, ofrecen a los alum nos del liceo técnico de 
Llanquihue la posibilidad de hacer prácticas durante el verano o durante el 
año escolar.
Por otra parte, m uchos proveedores de insumos, algunos gremios y 
adm inistradores profesionales de fundos y de plantas se quejaron de tener 
dificultades para introducir cambios que les parecen indispensables para la 
supervivencia de sus negocios, debido a la falta de preparación de los 
dueños de fundos y de em presas lácteas m edianas y a su escaso interés por 
todo lo relacionado con adm inistración y gerencia.
2. La red vial y el transporte
En todos los países, las cuencas lecheras se han desarrollado en las 
cercanías de la red vial. Chile goza de la ventaja de tener un eje vial norte- 
sur transitable todo el año (la Carretera Panamericana). Esto le ha perm itido 
desarrollar la lechería allí donde las condiciones edafoclimáticas perm iten
200 CEPAL
la producción ganadera basada en pasturas, aun cuando la m ayor parte de 
los consum idores y de su propia infraestructura productiva y de servicios 
están concentrados en la capital y en unos pocos centros urbanos 
relativamente grandes. Con pocas excepciones, las industrias lácteas 
grandes y m edianas están situadas m uy cerca de la Carretera Panam ericana 
o de caminos pavim entados que parten de ella hacia el interior. Sus zonas 
de acopio están tam bién cerca de las vías pavim entadas, las cuales no 
siem pre perm iten, debido a sus características y, en particular a las de sus 
puentes, la llegada de camiones de cierto tonelaje. Esto a su vez tiene una 
fuerte incidencia sobre la posibilidad de hacer un recorrido eficiente y sobre 
los costos de transporte correspondientes.
Al hablar del complejo productivo lácteo es necesario m encionar el 
im portante rol de las compañías de buses en el transporte de paquetes. 
Varias hacen viajes diarios entre Santiago y las dem ás ciudades grandes del 
sur y son m uy puntuales. Gracias a ellas, las em presas productoras y las 
distribuidoras de insumos y herram ientas no dem asiado voluminosos 
pueden hacer una entrega de un día para otro, a un precio módico, y sin 
preocuparse sino de llevar el paquete al term inal de buses e inform ar al 
destinatario sobre la hora de llegada.
3. El crédito
El M inisterio de A gricultura ha dicho m uchas veces que la actividad 
agropecuaria requiere una reconversión productiva para ser competitiva. 
Para ello se necesita adem ás de conocimientos técnicos y de conocimiento 
de los mercados, acceso al crédito. Sin embargo, los productores y las 
industrias se han quejado de m anera unánim e de que los bancos son reacios 
a prestarles, por su ya elevado nivel de endeudam iento, el alto riesgo que 
entraña la actividad agropecuaria, y porque su rentabilidad es insuficiente 
para cubrir las tasas de interés vigentes en el m ercado nacional. Además, 
las sucursales regionales de los bancos carecen en general de la autonom ía 
necesaria para tom ar decisiones sin consultar a la casa m atriz en Santiago, 
con lo cual se debilitan las relaciones de confianza que deben existir entre el 
banco y el cliente. En cuanto a los pequeños productores agropecuarios, un 
estudio reciente37 indica que el 88% de los que no reciben créditos del 
INDAP tam poco tienen acceso a otras fuentes de crédito para inversión. Sin 
duda, la situación de m uchos pequeños productores de leche y queserías 
artesanales es similar.
37 Evaluación del Programa de Transferencia Tecnológica del INDAP por la Red 
Internacional de Metodología de Investigación de Sistemas de Producción (RIMISP), EMG- 
Consultores, STOAS y Grupo de Investigaciones Agrarias (GIA) de Chile.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 201
IX. Conclusiones
Al analizar si se puede afirm ar o no que existe un complejo 
productivo en torno a la actividad lechera, querem os separar aquí: i) la 
existencia de una cantidad de agentes en una m ism a actividad pero sin 
m ayores efectos de eslabonamientos ni de relaciones entre sí;
ii) eslabonamientos regionales o nacionales que se establecen cuando el 
eslabón aguas arriba o aguas abajo alcanza una m asa crítica que justifica la 
nueva inversión (tal como lo conceptualizó Alfred Hirschman);
iii) agrupam iento de actividades (clusters) conectadas entre sí y  que, por su 
proxim idad geográfica, sus interacciones y lo propicio de su entorno 
(competencia entre sí, dem anda exigente, dotación de factores de 
producción, servicios e infraestructura, así como políticas gubernam entales 
acertadas), alcanzan sinergias y se tornan competitivas (tal como lo 
conceptualizó Michael Porter, 1991); iv) existencia de condiciones que van 
desm antelando algunos eslabones locales y nacionales, y v) reflexiones en 
cuanto a la com petitividad del complejo productivo.
N o hay ninguna duda de que al com parar el complejo productivo 
lácteo chileno con uno maduro como el de los Países Bajos, por ejemplo, 
se advierte que este últim o tiene un tejido de eslabones m uchísimo m ás rico 
y complejo. El trabajo m ancom unado a lo largo de m uchas décadas entre 
los productores, las cooperativas procesadoras, el sistem a de investigación 
y de enseñanza, el gobierno y diversos gremios y asociaciones de 
exportadores y de productores de insumos, m aquinaria y otros, se nota en 
el desarrollo que ha alcanzado el complejo productivo y en las fuertes 
sinergias que ha creado. En Chile, todo ello es m ucho m ás débil y no está 
claro si evoluciona en la dirección de un complejo productivo más 
“m ad u ro ”.
i) Muchos agentes pero sin efectos de eslabonamiento
En otros países hay m uchos eslabones que no existen en Chile, como 
los campos de recría, un m ercado para terneras de prim era calidad, 
investigación, fabricación de insum os y m aquinaria, utilización de 
subproductos lácteos.
Recién algunas granjas chilenas están especializándose en la crianza de 
novillas lecheras para reemplazo. Por lo tanto, la mayoría de las granjas 
lecheras crían sus propios animales de reemplazo para elevar la calidad del 
hato y, en consecuencia, la mejora es paulatina, a lo largo de varias 
generaciones de mejoramiento genético. Las vaquillas de prim era calidad se 
transan en privado, sea directamente o merced a la información que entrega 
la Asociación de Criadores. Una excepción al respecto es el Banco Ganadero, 
creado por una ONG con el fin de mejorar el ganado de los pequeños
202 CEPAL
productores o perm itir que inicien la actividad lechera con animales de 
buena calidad genética.
Tradicionalmente, la industria chilena ha producido diversos 
productos lácteos para el consumo, como leche fluida, m antequilla o queso. 
En cambio, la oferta y la dem anda son casi nulas para los derivados (grasa, 
proteínas, lactosa y /o  minerales), a pesar de que existe una dem anda 
potencial. Estos derivados pueden ser utilizados en la industria 
farmacéutica, la virología, la inmunología, la dentística, la cosmética, la 
fabricación de pegam entos y hasta en la fabricación de palillos para tejer. 
Así, por ejemplo, el Laboratorio Chile S.A., el m ayor fabricante de 
productos farmacéuticos de Chile, im porta unas 80 toneladas al año de 
lactosa en polvo y lactosa de com presión directa, al tiem po que la industria 
alimenticia im porta un volum en aún mayor.
Como ya se mencionó, gran parte del suero sim plem ente se desecha 
(por el alcantarillado o los ríos), otra parte se regala (generalmente para la 
alimentación de cerdos) y sólo en algunas de las em presas queseras más 
grandes se procesa para elaborar suero en polvo. Sólo algunas queserías 
com pran suero de las em presas circundantes para aum entar el volum en a 
procesar y hacer rentable así la inversión en la torre de secado. Por otra 
parte, la dem anda de suero en polvo no es m uy grande. El m ayor 
dem andante es el Ministerio de Salud, en v irtud de sus licitaciones para la 
elaboración de leche Purita. En los últim os años, al haber aum entado la 
oferta, algunas plantas ofrecieron el suero en polvo por debajo del precio 
m ínim o fijado para la licitación y también, según se sospecha en el medio, 
por debajo de sus costos de producción.
Esta falta de eslabonam ientos se explica por falta de escala; de 
ventajas; ocurrencia, visión e información; colaboración entre los agentes; 
confianza en la calidad alcanzable; por un estilo m ás dinámico, organizado 
y de m ayores recursos de los productores de tecnología, insumos y 
m aquinaria extranjeros, y por un am biente general que m ira m ás hacia el 
exterior que hacia el interior para com prar y vender.
ii) Eslabonamientos regionales o nacionales
No obstante lo dicho arriba, en las regiones donde el número de 
productores lecheros es elevado se han instalado representaciones de empresas 
proveedoras de insumos y servicios especializados, laboratorios y otros, 
además de carreras técnicas y universitarias. Como lo hicimos notar en el 
diagrama 1, los primeros eslabones parecen ser más locales, mientras que los 
de segundo y tercer orden tienen su sede en Santiago o en el exterior. Con el 
apoyo del Ministerio de Agricultura, la Universidad Austral está montando un 
laboratorio de referencia para calibrar las muestras de las plantas y de los 
laboratorios independientes. Según dijeron muchos de los entrevistados, la
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 203
capacidad instalada de los distintos laboratorios es todavía insuficiente, 
especialmente en vista de las nuevas normativas.
La concentración de las industrias procesadoras —incluso de las 
em presas artesanales— tiene tam bién efectos significativos sobre los 
eslabonamientos, pues ha incentivado la creación a nivel regional de la 
carrera de tecnólogo en alimentos, y tam bién de servicios de transporte o de 
em presas proveedoras de insumos, herram ientas y otros, que se han 
establecido cerca de las procesadoras y se han especializado en el rubro. En 
unos pocos casos (el de los colegios técnicos por ejemplo) hay una relación 
formal y relativamente estrecha entre el dem andante y el proveedor.
Un esfuerzo a nivel del país para crear un espíritu distinto al 
prevaleciente hoy en día, y m irar prim ero si hay —o es posible generar— 
una oferta local de tecnología, servicios, insum os y m aquinaria, m irar en 
seguida si hay una oferta nacional y sólo en tercera instancia ir a buscar 
afuera, haría m ucho para fortalecer los encadenam ientos que pueden  darse 
en el sector lácteo.
iii) Las sinergias
Varios servicios especializados (veterinarios, inseminación artificial, 
vendedores de insumos, el INIA, el INDAP, la Universidad Austral) tienen 
un rol im portante en la acumulación y traspaso de información. Estos 
servicios existen por el volum en de la dem anda y, por lo tanto, son el 
producto de cierta sinergia de aglomeración, pero no propician sinergias 
entre los agentes (tampoco es su función), excepto el INDAP con los centros 
de acopio y la U niversidad Austral por los lazos de am istad entre ex 
estudiantes y profesores. Los PROFO están específicamente orientados a 
crear sinergias. Su cobertura, sin embargo, es puntual.
No se puede realm ente hablar de fuertes sinergias entre los 
productores de leche, a pesar de su núm ero y de la proxim idad geográfica 
de muchos. Claro que existen las consultas informales entre vecinos y 
conocidos para conversar sobre los problem as y sus soluciones. También 
hay varias organizaciones gremiales especializadas o con fuerte énfasis en 
el rubro lechero, en las cuales, por m edio de reuniones, cursos, ferias, 
revistas y program as radiales con información técnica, hay sin duda un 
traspaso de información. Es cierto que ninguna de estas actividades tendría 
el ím petu actual si no existiera una m asa crítica de productores lecheros de 
cierta im portancia en cada región. Y, sin embargo, con la excepción quizá 
de la CALS, de Bíoleche, de Aproleche (con el banco de datos que está 
estableciendo con información de producción y costos de sus socios), y 
ahora, m uy recientemente, de Fedeleche, no nos parece que los gremios 
hayan desem peñado un papel de aglutinadores y difusores de información 
especializada que no sea la que está públicam ente disponible.
204 CEPAL
Nos parece que los veterinarios han sido m ás eficaces en la 
transm isión de experiencias y conocimientos. Además de servir a varios 
productores de una m isma región, m uchas veces se relacionan entre sí en 
las universidades o sus propias asociaciones, como la agrupación de 
médicos veterinarios de Biobío, que reúne estadísticas sobre los problem as 
veterinarios encontrados en su práctica.
A nivel de la elaboración existen aún menos instancias de encuentro 
e intercambio de información e ideas, sobre todo para las em presas 
m edianas y artesanales. Los distribuidores de fermentos cum plen aquí un 
papel im portante, parecido al de los veterinarios, pero el núm ero de 
clientes que atiende cada vendedor/asesor es muchísimo mayor.
Las m aestranzas vinculadas al rubro no parecen tener contactos entre 
sí. Los clientes —m ayorm ente por falta de información— encomiendan 
trabajos a m aestranzas que están lejos de su fábrica o sencillamente no lo 
hacen, porque no saben que una m aestranza pueda fabricar la m áquina o 
herram ienta apta para sus necesidades. Por otra parte, subsisten diversos 
problem as que constituyen verdaderos estrangulam ientos para el 
desarrollo del sector lácteo o para su adecuación a las nuevas exigencias 
legales o de otro tipo. Así, no hay plantas de tratam iento de desechos cuyo 
valor esté al alcance de las em presas pequeñas y m edianas. Nos parece que 
organizar un proyecto tipo PROFO en las diversas m aestranzas que 
atienden a los productores de leche, las industrias lácteas y las queserías 
artesanales podría dar m uchos frutos.
De hecho, queda m ucho por hacer para captar las sinergias 
potenciales del cluster. Esto debiera ser tarea de los gremios, de los 
productores y de las plantas individuales, y tam bién de todos 
los proveedores, centros de capacitación y dem ás instancias que intervienen 
—o podrían  intervenir— en el complejo productivo.
iv) La disolución de eslabones
Varias actividades relacionadas con el complejo productivo y que 
habían cobrado fuerza en el pasado han perdido protagonism o en los 
últimos años.
Así, el Centro Tecnológico de la Leche de la Universidad A ustral ha 
perdido capacidad en el plano de la investigación y de la capacitación 
porque al térm ino del proyecto de la FAO se lo incorporó de lleno a la 
Universidad Austral y se lo orientó preferentem ente hacia la docencia. 
Según el Gobierno, el apoyo a la investigación es tarea m ás bien del sector 
privado. Este, por su parte, más allá de lam entarse por la pérd ida de 
capacidad del Centro, no ha hecho gran cosa por volver a la situación 
anterior y ha optado por conseguir fuera del país lo que necesita.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 205
El banco de semen de la Universidad A ustral perdió gravitación 
porque no contó con los medios —o no estimó necesario conseguirlos— 
para publicitar, tal como lo hace la competencia externa, las características 
genéticas de los reproductores.
Las grandes em presas lácteas (casi todas con acceso a capital y 
crédito externos) tienden a com prar tecnología y bienes de capital fuera del 
país, m ientras que las m edianas y pequeñas tienden a hacerlo en el 
m ercado nacional —y a veces local— o, si im portan, requieren a m enudo 
que una em presa local adapte o reacondicione las máquinas, sea por 
razones de escala o porque es m aterial de segunda mano. Como las grandes 
em presas han estado com prando em presas m edianas, han cerrado plantas 
y aum entado la escala de otras, incorporando tecnología de avanzada 
im portada, se han disuelto num erosos eslabones hacia la ingeniería 
metalmecánica, las m aestranzas y los procesos tecnológicos más 
autóctonos. La pregunta que cabe hacerse es si la tecnología de avanzada 
concebida por y para los países desarrollados es eficiente en Chile, donde el 
costo de los factores y de los insumos, la calidad de la m ateria prim a y 
las preferencias de los consum idores son distintos. Si la respuesta es 
negativa, el país al im portar tecnología, estaría pagando como precio 
el desm em bram iento de num erosos eslabones locales y nacionales, más 
el hecho de que esa tecnología es poco apropiada para las condiciones 
locales.
Las políticas del Estado (aranceles, program as de apoyo) han tenido 
fluctuaciones en plazos excesivamente cortos para una actividad como la 
lechera, donde el aprendizaje, el mejoramiento genético y la inversión son 
todos procesos de largo aliento. Faltó una visión desarrollista, coherente y 
de largo plazo. Al dejar el destino del sector dem asiado en m anos del sector 
privado —que no tiene por qué preocuparse de los costos sociales y 
económicos infligidos a los dem ás por sus decisiones (no siempre 
acertadas)—, está agravando los problem as productivos de un gran núm ero 
de agentes, los cuales a m enudo term inan por ser absorbidos por 
program as sociales, tam bién financiados por el Estado.
v) La competitividad del complejo productivo
El entorno del cluster lácteo en Chile (precios macroeconómicos, 
leyes, espíritu empresarial) es, por lo general, competitivo. Existen sin 
embargo serias trabas para la com petitividad en otro nivel. Son trabas, por 
ejemplo, la colusión de algunas grandes em presas para fijar el precio de la 
leche y restringir la libertad de los productores de cambiarse de planta, así 
como el hecho de que m uchos productores prim arios reciben ahora precios 
que no cubren sus costos. Asimismo, hay en el país deficiencias de 
conocimiento e información sobre una serie de aspectos, por ejemplo, sobre
206 CEPAL
paquetes tecnológicos óptimos, sobre la producción y el consumo, sobre la 
evolución probable del rubro a largo plazo y el potencial de desarrollo del 
complejo productivo, todo ello complicado por el acceso insuficiente al 
crédito de un gran núm ero de agentes.
La com petitividad debe entenderse de m anera sistémica, tom ando en 
cuenta el conjunto de actividades que llevan a un producto a m anos del 
consumidor. Por lo tanto, es erróneo centrar la discusión en la eficiencia de 
los productores de leche y el precio que se les paga. Debería prestarse por lo 
m enos igual atención a la eficiencia técnica y organizativa, así como a los 
m árgenes de ganancia de los eslabones que m edian entre el productor (o 
im portador) y el consum idor (nacional o externo). Sin embargo, nada de 
esto parece estar en tabla de discusión. De hecho, la diferencia entre el 
precio al productor y el precio al consum idor es sum am ente grande en 
Chile y ha aum entado, sobre todo en la segunda m itad de los años noventa, 
a la par con la m ayor concentración de la industria y de los superm ercados.
La competencia de las distintas marcas es m uy fuerte en Chile y 
bastante atípica. Así ocurre particularm ente con los quesos m ás m aduros, 
que en Europa se venden por lo general como productos genéricos. El costo 
de esta publicidad, así como la im portancia que adquiere el departam ento 
de ventas (localizado en Santiago para m uchas empresas) en detrim ento del 
departam ento de producción (localizado en las plantas), son a nuestro 
juicio perjudiciales para una industria que tiene que hacer todavía grandes 
esfuerzos en el mejoramiento de la calidad de sus productos. Reorientar 
parte de esta energía y gastos hacia los proveedores de leche (dándoles 
asistencia técnica, financiera y gerencial como hacen otras agroindustrias en 
Chile, y como la industria láctea, en especial N estlé lo ha hecho, 
tradicionalm ente en otros países) sería a nuestro juicio una apuesta m ucho 
m ás acertada a m ediano y largo plazo.
Chile tiene una tradición de investigaciones agropecuarias orientadas 
a aum entar el rendim iento m erced a la utilización de m ayor cantidad de 
insumos, lo que trae como consecuencia m ayores costos totales y, m uchas 
veces, m ayores costos unitarios. El rendim iento por vaca es en Chile m ayor 
que en los países limítrofes, pero tam bién lo son los costos de producción. 
Con la creciente apertura (disminución de aranceles y acuerdos 
comerciales), algunos productores e industrias lácteas se están 
cuestionando sobre la conveniencia de seguir por este camino. Es 
indispensable llegar a una conclusión fundada acerca de cuál es la escala 
m ínim a de producción rentable según los distintos paquetes tecnológicos y 
m odalidades de organización o, más específicamente, acerca de cuál es el 
tam año mínimo rentable del rebaño, ya que varios entrevistados dijeron 
que en Chile el hato debería tener unos 150 animales, en circunstancias de 
que esa cifra es diez veces m ayor que la correspondiente al rebaño
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 207
prom edio actual del país y supera tam bién la del rebaño prom edio de los 
Estados Unidos, N ueva Zelandia y la Unión Europea. En estos países las 
lecherías son por lo general em presas familiares, donde los dueños se hacen 
cargo de la m ayor parte de las labores. Obviamente, el costo m ucho m enor 
de la m ano de obra en Chile explica una organización del trabajo distinta en 
las lecherías m edianas y grandes. Sin embargo, a causa de las exigencias 
técnicas cada vez m ayores de una lechería bien llevada y de los problem as 
de calificación y supervisión de la m ano de obra contratada, los dueños y el 
personal técnico-profesional especializado están interviniendo cada vez 
m ás en la supervisión y manejo de las explotaciones.
La calidad de la leche entregada a planta es de vital im portancia para 
la calidad de los productos resultantes, aun si los consum idores chilenos no 
son m uy discrim inadores al respecto. Debido a eso, no hay m ucha presión 
por parte de la dem anda por aum entar la calidad organoléptica de los 
lácteos, y tam poco existe m ucha disposición a pagar más por mejor calidad 
(lo mismo ocurre en los países hacia los cuales exporta Chile). Por otra 
parte, se ha llegado en cierto m odo a un límite en el crecimiento del 
consumo de los productos lácteos básicos, como la leche fluida, los quesos 
comunes e incluso los postres, sobre todo entre los consum idores más 
acom odados. Las em presas lecheras y los superm ercados están interesados 
en moverse hacia productos —en particular quesos— , con m ayor valor 
agregado, o donde las ganancias puedan ser superiores, o ambos a la vez. 
De m anera m uy incipiente están haciendo esfuerzos comunes para 
prom over estos productos por m edio de degustaciones y de publicidad.
Para evitar costos productivos y sociales inútiles, es necesaria una acción 
concertada de la industria, los productores y el Estado —como se ha hecho en 
otros países— para lograr una transición ordenada desde la situación actual 
hacia una de mayor competitividad, merced a la reducción de los costos y el 
aumento de la calidad a lo largo de todo el complejo productivo. El sector tiene 
un superávit de producción durante parte del año y, a mayor plazo, 
posiblemente llegue a una situación de exportador neto. Esto ha traído consigo 
un cambio de estrategia de la industria, que ha pasado de ser captadora del 
m ayor volumen de leche posible hacia una actitud de mayores exigencias en 
cuanto a calidad. Sin embargo, la industria no ha dado señales claras en lo que 
se refiere a las características que idealmente debería tener la leche en el futuro 
(más contenido proteico que contenido graso, por ejemplo), lo que induce a los 
productores a vacilar en cuanto al material genético que desean, y a los 
importadores de semen y los institutos de investigación a dudar en cuanto a lo 
que deben recomendar.
M uchos de los productores lecheros ya han hecho la llam ada 
reconversión productiva, pues han pasado de cultivos o de la ganadería de 
carne a la de lechería, a causa del atractivo de ésta frente a la rentabilidad
208 CEPAL
decreciente de los otros rubros. Debido a varios años de presión a la baja de 
los precios, en casi todos los subsistem as estudiados por la Universidad 
Austral, los costos (incluso, en algunos casos, los costos directos) superaban 
a fines de 1999 los precios pagados por las plantas lecheras. Son las barreras 
a la salida y la falta de otras alternativas lo que explica que no se haya 
desplom ado la producción, aunque en 1998 se registró una caída de la 
entrega a las em presas grandes y una caída de la producción en 1999.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 209
El complejo productivo lácteo en Colombia
Ruth Suárez Gómez1
Julio de 1999
Introducción
A unque se pensó encontrar un sector relativamente integrado en el 
país, a lo largo de la investigación se observó que las ciudades principales y 
sus zonas de abastecimiento tenían particularidades regionales m uy 
m arcadas, incompatibles con un complejo productivo lácteo hom ogéneo en 
el ámbito nacional. A estos núcleos de abastecimiento regionales cuyo 
centro es una ciudad im portante se los ha denom inado subclusters. Por esta 
razón, en el presente estudio se optó por analizar los elementos generales 
que afectan a la actividad y a sus encadenam ientos de m anera genérica, así 
como los subclusters de leche más im portantes del país.
En este artículo se comentan los aspectos genéricos del complejo 
productivo lácteo en Colombia. El docum ento se apoya en entrevistas 
cualitativas, hechas a fondo y en la revisión de bibliografía y de información 
secundaria realizada desde el inicio del proyecto. Además, se analizan los 
cambios en el tiem po y se consideran aspectos microeconómicos, de 
comercialización y de políticas.
1 Con la colaboración de: Guillermo Escobar Duque y Maribel Acevedo Arismendi, Centro 
de Estudios Ganaderos y Agrícolas (CEGA) y Fondo Colombiano de Investigaciones 
Científicas y Proyectos Especiales (COLCIENCIAS).
210 CEPAL
I. El complejo productivo lácteo en la economía nacional
1. Aporte al PIB
Para analizar el complejo productivo que opera en torno a los lácteos, 
en el presente estudio se considerarán como clusters los agrupam ientos 
productivos que se desarrollan a nivel espacial y  regional, dentro de los 
cuales existen nexos funcionales y  de complementación. En esta forma, el 
complejo abarca los eslabones propios de la cadena que va desde la 
producción prim aria hasta la comercialización final; pero, además, en la 
m edida en que incorpora elementos espaciales y  sectoriales, el complejo 
perm ite la existencia de externalidades de tipo productivo, tecnológico o de 
potenciamiento (empowerment) que mejoran la capacidad de negociación de 
todos los agentes que participan en él.
Sin embargo, en un nivel cuantitativo, la im portancia del complejo 
productivo lácteo sólo puede captarse (por consiguiente, de m anera 
bastante restringida) en el tam año de las zonas dedicadas a estas 
actividades; en la m agnitud de las explotaciones y  de los inventarios 
com prom etidos; en el valor de la leche que se obtiene a nivel prim ario, en 
explotaciones especializadas o en fincas de doble propósito, esto es, 
dedicadas a la producción de leche y  de carne; en la cantidad de leche 
utilizada, ya sea para consumo en la finca o para la venta mayorista; en la 
cantidad de leche que se destina al procesam iento industrial, el cual tiene 
lugar en su casi totalidad en las grandes ciudades y, por último, en la 
distribución comercial a expendios detallistas y  para el consumo directo de 
la población.
La im portancia del complejo productivo se puede evaluar 
básicamente por la contribución de la ganadería de leche y  de la 
m anufactura de productos lácteos al PIB nacional. Las estimaciones (véase 
el cuadro 2) indican que la ganadería aporta 9% al PIB nacional. De este 
porcentaje, cerca de 40% corresponde a la ganadería de leche, es decir, 3.6% 
del PIB nacional. La industria m anufacturera de lácteos, por su parte, 
aportó 0.36% del PIB nacional en 1994.
La producción prim aria del complejo productivo lácteo involucra 
m ás de nueve millones de cabezas —m edidas en unidades de gran ganado 
(UGG)— y m ás de once millones de hectáreas de pasto distribuidas en todo 
el territorio nacional. La capacidad de carga utilizada en las explotaciones 
lecheras es inferior a una UGG por hectárea, aunque las fincas más 
productivas reportan una capacidad de carga superior a 1.5 UGG por 
hectárea (véase el cuadro 3).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 211
Cuadro 1
COLOMBIA: IMPORTANCIA DEL GANADO ORIENTADO HACIA LA PRODUCCIÓN
DE LECHE, 1995
Inventario destinado a (000 UGG) ■ Participación (%)
Producción de leche 2 637. 0 13.4
Producción de carne 10 429. 2 53.0
Doble propósito 6 575. 5 33.6
Total 19 641. 8 100.0
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de Encuesta Nacional A gropecuaria de 1995.
a UGG =  un idad  de gran  ganado. Se define como equivalente a cuatro 
novillos de 12 a 23 m eses o un  macho o una  hem bra de más de 24 meses.
Cuadro 2
terneros m enores de un  año, dos
COLOMBIA: APORTE DE LA GANADERÍA AL PRODUCTO INTERNO BRUTO,
1987-1998
Año PIB pecuario 
(millones de pesos de 1975)
Participación en el PIB 
nacional 
(%)
1987 59 621 9.1
1988 63 051 9.2
1989 66 267 9.4
1990 67 969 9.2
1991 70 241 9.4
1992 69 309 8.9
1993 74 430 9.0
1994 78 716 9.2
1995 83 818 9.1
1996 87 888 9.3
1997 88 922 9.2
1998 90 878 9.3
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base del D epartam ento A dm inistrativo Nacional de Estadísticas 
(DANE), Cuentas nacionales.
2. El complejo productivo lácteo y el comercio internacional
Tradicionalmente, el comercio internacional de lácteos del país se ha 
orientado m ás hacia la importación, a fin de cubrir los déficit estacionales. 
Contribuye a este com portamiento la preferencia de los consum idores por 
un m ercado líquido y  fresco de lácteos, con las consiguientes barreras que 
ello supone para las importaciones. En la década de 1980 los déficit 
estacionales de leche em pezaron a suplirse a partir de los mismos 
excedentes estacionales internos, gracias a la expansión de la ganadería de 
doble propósito. En esta forma, las importaciones de lácteos se convirtieron 
en una pequeña fracción del consumo interno, la cual, sin embargo, tendió a 
cobrar importancia con el auge que registraron estas importaciones a partir 
de 1994.
212 CEPAL
Cuadro 3
COLOMBIA: SUPERFICIE DE PASTOS Y CAPACIDAD DE CARGA, 1995
Superficie destinada a Superficie 
(miles de hectáreas)
Capacidad de 
carga 
(UGG) a
Ganado de leche 3 106.5 0.84
Ganado de carne 15 284.8 0.68
Doble propósito 8 188.9 0.80
Total 26 580.2
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de Encuesta Nacional A gropecuaria de 1995. 
a UGG = U nidad de gran  ganado.
Entre 1994 y 1997 principalm ente, la apreciación persistente de la 
m oneda nacional favoreció la im portación de volúm enes crecientes de 
lácteos, como se puede apreciar en el cuadro 4. En este período, el volum en 
de las importaciones prácticamente se duplicó, en tanto que el valor creció 
m ucho más. A um entaron principalm ente las importaciones de leche en 
polvo y de quesos m aduros o para consumo infantil.
El año 1997 fue particularm ente destacado en importaciones, en lo 
cual influyeron una sobrevaluación de la m oneda nacional, que llegó a ser 
hasta de 15% (véase el gráfico 1), las altas existencias de leche en polvo en 
algunos países y la caída de los precios internacionales. A ello se añade el 
alto precio de la leche líquida con respecto a la leche en polvo (véase el 
gráfico 2), lo cual estimuló el ingreso de leche en polvo para su 
reconversión. Las deficiencias en los controles sanitarios de la leche en 
polvo im portada favorecieron el ingreso de leches de bajo precio próximas 
al vencimiento. La m ayor parte del intercambio externo de Colombia se da 
con los países limítrofes. Sobresalen las exportaciones de leche condensada 
a Ecuador y de leche en polvo, crema y yogur a Venezuela.
En el conjunto del comercio internacional, según las estimaciones de 
la Asociación Latinoam ericana de Integración (ALADI), la participación de 
Colombia es mínima, ya que las importaciones y exportaciones no significan 
siquiera el 1% del volum en de lácteos que comercializaron los países 
m iembros de la ALADI en 1995.
Actualmente rige un sistema de franja de precios, com plementario al 
funcionamiento del arancel externo común (AEC), que apunta a arm onizar 
los diferentes sistemas que utilizan los países del G rupo Andino para 
proteger su producción interna. M ediante este sistema se determ inan, sobre 
la base de los precios de los m ercados de origen de las importaciones, 
precios mínimos (pisos) y precios máximos (techos) para la im portación de 
aquellos productos cuyo precio internacional se caracteriza por la 
inestabilidad y por estar altamente subsidiado.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 213
Cuadro 4
COLOMBIA: IMPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS, 1991-1997
(Toneladas, peso neto)
Agrupación 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 a
Leche
condensada
3 0 39 221 241 1 020 748
Leche en polvo 3 865 5 216 5 828 3 773 6 701 7 969 12 714
Leche y nata 485 2 314 1 232 1 000 1 030 1 232 1
Mantequilla 17 24 72 56 125 37 221
Otros lácteos 1 226 1 800 1 613 1 579 2 564 2 813 2 199
Preparaciones 
para la 
alimentación 
infantil
9 442 958 1 354 1 369 1 225 1 031
Quesos 50 356 489 410 486 1 010 496
Total general 5 655 10 151 10 231 8 394 12 517 15 307 17 409
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del Departamento Nacional de Planeación (DNP). 
a Los datos llegan hasta  julio de 1997.
Gráfico 1
COLOMBIA: ÍNDICE DE LA TASA DE CAMBIO REAL, 1985-1998
Deflactor IPX/IPM
VA R IA CIO N  ANUAL
3 5  
3 0  
2 5  
2 0  
15  
10
5 —^ i__r
0
- 5
- 1 0  
- 1 5  
- 2 0
1 9 8 5  1 9 8 6  1 9 8 7  1 9 8 8  1 9 8 9  1 9 9 0  1 9 9 1  1 9 9 2  1 9 9 3  1 9 9 4  1 9 9 5  1 9 9 6  1 9 9 7  1 9 9 8
Deflactor IPP
Fuente: Banco de la República (BRC)
214 CEPAL
Gráfico 2
COLOMBIA: RELACIÓN DE PRECIOS ENTRE LECHE LÍQUIDA Y LECHE EN
POLVO, 1970-1998
-------- IPP leche líquida / IPP leche en polvo a
Fuente: Banco de la República (BRC). 
a IPP: Índice de precios al productor.
Periódicamente, de acuerdo con los precios internacionales de la 
leche en polvo, se establecen precios oficiales de referencia, con los cuales se 
definen aranceles variables: si el precio es inferior al piso de la franja, se 
cobra un arancel adicional para subsanar la diferencia; si el precio está 
dentro de la franja, se cobra sólo el impuesto ad valorem, y  si el precio es 
superior al techo de la franja, se rebaja el arancel.
3. El complejo productivo lácteo y las políticas macroeconómicas 
y sectoriales
H ay dos tipos de políticas que afectan directam ente al complejo 
lácteo, unas de carácter macroeconómico y  otras de carácter sectorial.
i) Políticas macroeconómicas
Las políticas macroeconómicas con impacto directo sobre el complejo 
lácteo en la presente década han sido la apertura de la economía, el 
aum ento de las tasas de interés y  la apreciación del tipo de cambio, las 
cuales como se comenta a continuación, tuvieron efectos contradictorios 
sobre el complejo productivo a partir de los años noventa.
La liberalización de la economía colombiana significó una 
dism inución de las tarifas arancelarias, que pasaron de un prom edio de 
44% en 1989 a uno de 11% en 1993. Además, se simplificó la estructura 
arancelaria, se otorgaron facilidades para el ingreso de capitales externos y 
para la inversión extranjera y  se reestructuró el sector financiero, para 
prom over un desem peño m ás eficiente por m edio de servicios integrales,
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 215
flexibilización de los encajes y de las operaciones en m oneda extranjera, y 
otras m edidas análogas. De esta forma se generó una am plia liquidez, que, 
junto con las altas tasas de interés, permitió la apreciación de la m oneda 
nacional.
Este proceso de apertura y de liberalización de las importaciones, que 
se dio en un período corto (1991-1994), se conjugó con la dism inución de los 
precios internos para que la superficie cultivada con rubros transitorios 
dism inuyera apreciablemente —en más de 300 000 hectáreas— entre 1990 y 
1995. Parte de la superficie que se dejó de cultivar se volcó, principalm ente 
entre 1992 y 1994, hacia la actividad más rentable en aquel momento, la 
ganadería, que atravesaba por una fase de retención ganadera. Como 
resultado de ello, se estima que el inventario ganadero se amplió entre 1993 
y 1997 en cerca de 14%, equivalente a m ás de dos millones de cabezas UGG. 
También aum entó el ritmo de crecimiento de la producción nacional de 
leche (véanse el cuadro 5 y el gráfico 3).
Por su parte, la apreciación de la m oneda afectó al complejo de 
m anera inm ediata, principalm ente por la pérdida de com petitividad de la 
producción nacional. A unque el país se encuentra en un nivel de 
autosuficiencia, se ha frenado el desarrollo de una oferta potencial para el 
m ercado externo a partir de los excedentes. La industria, a su vez, 
aprovechó esta coyuntura para im portar m aquinaria y renovar los equipos 
industriales. En los años noventa se expandió de m anera considerable la 
capacidad de procesam iento de la industria.
Cuadro 5
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LECHE, 1974-1998
Años Producción 
de leche 
(millones de 
litros)
Producción 
de leche per 
cápita 
(litros)
Años Producción 
de leche 
(millones de 
litros)
Producción 
de leche per 
cápita 
(litros)
1974 1 594 70 1987 3 143 94
1975 1 715 72 1988 3 358 100
1976 1 729 73 1989 3 644 105
1977 1 734 73 1990 3 917 111
1978 1 879 75 1991 4 132 115
1979 2 002 82 1992 4 215 115
1980 2 098 78 1993 4 426 120
1981 2 321 83 1994 4 625 123
1982 2 490 87 1995 4 925 129
1983 2 647 89 1996 5 172 133
1984 2 769 89 1997 5 327 138
1985 2 816 89 1998 5 513 136
1986 3 017 92
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de cifras oficiales. A partir de 1985, los datos provienen del 
M inisterio de A gricultura y Desarrollo Rural (MINAGRICULTURA).
216 CEPAL
Gráfico 3
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LECHE, 1974-1998
P r o d u c c i ó n  de  l e che _ . . a . _ . C o n s u m o  p e r  c a p i t a
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo Nacional 
de Estadísticas (DANE) y del M inisterio de A gricultura y Desarrollo Rural (MINAGRICULTURA).
Cuadro 6
COLOMBIA: PRODUCCIÓN Y DESTINO DE LA LECHE, 1995
Miles de litros Porcentajes
Producción total 5 125 184 100
Uso de la leche
Procesamiento en finca 639 626 12.5 
Consumo en finca 1 015 722 19.8 
Venta______________________________________ 3 469 836_________________ 67.7
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de Encuesta Nacional A gropecuaria de 1995.
Las tasas de interés, por su parte, registraron niveles especulativos 
que lindaron con la usura. En 1995, por ejemplo, la tasa de colocación de 
créditos duplicó con creces el nivel interno de inflación. Dado que los 
intereses de los créditos destinados al sector agropecuario están atados a las 
tasas comerciales de captación, según el nivel de los intereses para los 
depósitos a térm ino fijo (DTF), los costos financieros del crédito de fomento 
subieron significativamente (véase el gráfico 4), todo lo cual repercutió en 
una retracción notoria de la dem anda de crédito.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 217
Gráfico 4
COLOMBIA: TASAS DE INTERÉS E INFLACIÓN, 1986-1998
■  C o lo c a c ió n
------------T a s a  d e  in f la c ió n
p r o m e d io  a n u a l
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes de la Superintendencia Bancaria 
(SUPERBANCARIA).
ii) Políticas sectoriales
Las políticas sectoriales, basadas prim ordialm ente hasta hace un 
tiem po en la intervención directa del Estado sobre la comercialización de la 
leche, se han m odificado considerablemente en los últimos años, para dar 
paso a mecanismos y herram ientas de regulación, al tiem po que la 
participación del sector privado en las políticas sectoriales se hacía cada vez 
más importante. Es el caso de los acuerdos entre los agentes que participan 
en la cadena de lácteos, denom inados convenios de competitividad, 
conforme a los cuales se establecen compromisos en lo relativo al precio de 
la m ateria prim a, la calidad, las estrategias de m odernización y otros 
parám etros semejantes.
Entre las políticas sectoriales sobresalen, por su importancia, la 
resolución 0427 de julio de 1989, referente a los precios internos de la leche, 
y la intervención de los fondos parafiscales, que en el caso del complejo 
productivo lácteo corresponden al Fondo Nacional del Ganado y al 
Convenio de C om petitividad en la cadena de lácteos. A continuación se 
comenta sobre cada uno de estos temas.
La resolución 427 de ju lio  de 1989
Las políticas de precios han sido generalm ente fuente de conflictos 
entre productores, industriales y consumidores. U n motivo de discordia es 
la concentración oligopólica de la industria procesadora y su capacidad 
para im poner precios a los consum idores y a los productores. El Estado 
tam bién ha intervenido en ello, ya que ha tratado de dism inuir el impacto 
del m ayor precio de los lácteos sobre la canasta familiar y la inflación. En el
218 CEPAL
pasado este conflicto se sorteó m ediante la intervención sobre los precios, 
ya sea hacia la libertad de precios o hacia su control, dependiendo de las 
situaciones coyunturales de abastecimiento.
Según diversos análisis de la Corporación de Estudios G anaderos 
(CEGA) (Bejarano, 1986), pueden  distinguirse cuatro formas básicas de 
manejo de los precios: libertad vigilada, libertad total, control y  congelación. 
En el país se han aplicado tam bién variantes mixtas, como la libertad de 
precios y el control de márgenes, utilizadas en 1967, y el control de precios 
y  de márgenes, en 1972. De acuerdo con evaluaciones que se han hecho al 
respecto, el control de precios se dio con m ayor énfasis desde m ediados de 
los años cincuenta hasta m ediados de los años sesenta. La congelación sólo 
se aplicó en 1956. Entre 1967 y 1971 se puso en práctica un sistema de 
libertad restringida. Entre 1971 y 1979 alternaron el control de precios y la 
libertad restringida. Desde 1979 hasta 1981 se permitió la libertad total, y 
desde 1981 hasta 1989 se adoptó un régimen de libertad vigilada.
Estos análisis encuentran que el control de precios tiende a asociarse 
con una m enor tasa de crecimiento de la oferta de leche, en tanto que la 
libertad de precios, total o vigilada, se asocia con altas tasas de crecimiento 
de la oferta, si bien estos factores no explican totalm ente la dinámica de la 
producción lechera. A lgunos años particularm ente ilustrativos al respecto 
fueron 1979, 1980 y 1981, cuando la oferta registró las tasas más altas de 
crecimiento.
La resolución 0427 de julio de 1989 representó una m odalidad 
distinta de las cuatro m encionadas, toda vez que disponía que los 
industriales debían pagar a los productores un precio mínimo por la leche 
cruda puesta en planta, equivalente al 70% del precio de venta de la leche 
pasteurizada al consum idor final, calculado éste sobre la base del precio de 
la bolsa de mil centímetros cúbicos de leche entera y ajustado según la 
calidad de la leche. La resolución, que fue objeto de controversia entre la 
industria y los productores, fue derogada en octubre de 1999 debido a la 
entrada en vigencia del Acuerdo de C om petitividad sobre los lácteos.
Por lo pronto, los mecanismos adoptados por la industria para 
competir con las importaciones crecientes, alentadas por la diferencia de 
precio, consisten en diversificar su oferta hacia los derivados lácteos 
líquidos, cuyos márgenes exceden en m ucho a los obtenidos por la venta de 
leche pasteurizada; estos derivados líquidos (kumis, yogur, avena, leches 
saborizadas) no corren el riesgo inmediato de ser desplazados por las 
importaciones. Sin embargo, los productores ya han em pezado a sentir el 
efecto de las importaciones de leche en polvo, cuyo consumo, como ya se ha 
comentado, tiende a sustituir el consumo de leche líquida en ciertos estratos 
de la población y en ciertas regiones.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 219
El Fondo Nacional del Ganado y  el complejo productivo lácteo
La ley 89 de 1993 creó la cuota de fomento ganadero y lechero y el 
Fondo Nacional del Ganado. M ediante esta cuota, que se recauda de la 
producción de ganado gordo y de leche, el Fondo Nacional del Ganado 
ejecuta diversos program as en beneficio de la ganadería, por ejemplo, en 
sanidad animal, investigación, capacitación, comercialización, 
industrialización y fomento del consumo de productos ganaderos. A nivel 
de la producción de leche, el Fondo Nacional del Ganado ha prom ovido 
campañas para aum entar el consumo de leche y ha fomentado la 
investigación tecnológica y la capacitación empresarial. Además ha hecho 
inversiones im portantes en la infraestructura de acopio y procesamiento 
para beneficio de los productores, ya que tales proyectos se llevan a cabo en 
las zonas lecheras.
El Convenio de Competitividad
Este convenio reúne diversos gremios de productores, como la 
Asociación Nacional de Productores de Leche (ANALAC) y la Federación 
Colombiana de Productores de Leche (FEDECOLECHE); a los industriales, 
representados por la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), y al 
gobierno, por interm edio del Ministerio de A gricultura y Desarrollo Rural 
(MINAGRICULTURA). Entre los puntos del Convenio figuran el desarrollo 
de la cadena de lácteos hacia una m ayor com petitividad interna y externa a 
partir de condiciones de seguridad en el campo; la creación de un entorno 
macroeconómico favorable a la absorción de la producción nacional a 
precios competitivos; la dism inución de los costos de producción de la leche 
y el mejoramiento de la calidad; por último, la regionalización de la cadena 
para el desarrollo de la com petitividad. Otros aspectos del convenio son el 
desarrollo de los m ercados internos m ediante cam pañas de expansión del 
consumo de leche de buena calidad.
Estos avances significan una norm ativa e incentivos para que los 
precios de com pra de la leche, como m ateria prim a o como bien de 
consumo, reflejen las calidades que se comercializan. Se requieren, por 
tanto, laboratorios que sean fiables y relativamente neutrales frente a la 
industria o a los productores. En la actualidad los análisis de calidad de la 
leche se hacen en su m ayor parte en laboratorios de la industria, lo cual 
despierta recelo entre los productores debido a la posición dom inante de 
aquella en el m ercado nacional.
Desde el punto  de vista de los productores de leche, el Convenio de 
Competitividad, adem ás de afectar la calidad de la leche ofrecida, plantea 
la necesidad de dism inuir la incidencia de las variaciones estacionales 
climáticas sobre la oferta. El fenómeno de El Niño, que ha provocado una 
intensa sequía en las zonas ganaderas, ha sido una presión im portante que
220 CEPAL
ha obligado a los productores a recurrir al ensilaje y al uso de m aterias 
nutricionales, como leguminosas o subproductos del arroz y los cereales, 
que antes no se incorporaban habitualm ente en la alimentación.
Los avances del Convenio de Com petitividad se refieren a la 
necesidad de am ortiguar las situaciones de estacionalidad y, por parte de la 
industria, de absorber los excedentes lecheros a precios distintos a los 
vigentes en períodos deficitarios. Esta alternativa afecta de m anera 
diferente a las regiones, ya que las variaciones estacionales son típicas de las 
zonas de expansión del doble propósito y, en particular, de la Costa Norte.
Calidad de la leche
Éste es un punto crítico en la discusión del Convenio de 
Com petitividad. Los industriales encuentran que la leche está m uy 
contam inada debido a malas prácticas culturales, asociadas a la escasa 
higiene durante el ordeño y el lavado de los implementos. Todo esto se 
agrava con la carencia de una infraestructura de frío adecuada para 
conservar la leche. También se encuentran en ella tóxicos, como residuos de 
fungicidas, pesticidas, horm onas y antibióticos. Estos residuos no son 
problem a para los pequeños y m edianos industriales que producen leche 
pasteurizada o algunos dulces y postres, pero sí lo son para los grandes 
industriales, ya que inciden en la calidad de sus productos y en su prestigio 
comercial.
II. Los encadenamientos horizontales y del entorno
1. Infraestructura de servicios
i) Abastecimiento de insumos en las zonas productoras
Las zonas productoras cuentan con una oferta suficiente de insumos 
a partir de los almacenes locales, de em presas productoras que, en forma 
secundaria, acopian y venden insumos, y de representantes de las casas 
comerciales. Las cooperativas más grandes, como COLANTA, tienen sus 
propios sistemas para abastecer a sus afiliados de sal m ineralizada y de 
alimentos concentrados, ya sea m ediante convenios con em presas 
productoras o en su calidad de propietarias de plantas procesadoras de 
insumos.
A juicio de algunos agentes entrevistados, no siempre la acción de los 
vendedores de insumos es benéfica, ya que sus estrategias comerciales 
inducen con frecuencia a sobredim ensionar el uso de algunos insumos, 
como alimentos concentrados o insumos químicos en las praderas, en 
detrim ento de la rentabilidad de la explotación lechera y de la calidad del
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 221
producto. Para mejorar sus ventas, los laboratorios, las empresas 
acopiadoras y los almacenes suelen ofrecer, adem ás de los insumos mismos, 
el servicio correspondiente de asistencia técnica, el cual se cobra o no según 
la importancia del cliente.
La oferta de algunos insumos, como alimentos concentrados, drogas 
y fertilizantes, se caracteriza por su estructura oligopólica. Los productores 
tratan  de mejorar su capacidad de negociación en la com pra de los insumos 
por m edio de cooperativas y de organizaciones gremiales o de fomento, 
entidades que negocian grandes volúm enes con las casas proveedoras a fin 
de conseguir precios favorables.
Alimentos concentrados
No obstante la presión de las em presas acopiadoras sobre las zonas 
especializadas en la producción de leche, el consumo de alimentos 
concentrados se mantiene estable. Las ventas de alimentos concentrados 
para ganadería bovina representan 6% del total, ya que la m ayor parte de la 
oferta se destina a la producción avícola.
Las plantas de alimentos concentrados se localizan en las ciudades, 
principalm ente en Bogotá, D.C. y Medellín, debido a que sus principales 
m ercados, la industria avícola y porcina, se encuentran cerca de los centros 
urbanos. Por ello, los costos de transporte de la m ateria prim a son altos, ya 
que sus principales componentes, torta de palmiste, alfalfa, henos y 
cascarillas de algodón y de palmiste, se deben m ovilizar desde largas 
distancias.
Esta industria está bastante concentrada; tres em presas prácticamente 
dom inan el m ercado y tienen, por tanto, la capacidad de fijar los precios. 
Sin embargo, como ya se comentó, una de las grandes innovaciones del 
sector productivo pecuario es que m uchas em presas han comenzado a 
producir su propio alimento, con lo cual se han restringido las posibilidades 
de expansión de la industria de alimentos concentrados. Los ganaderos 
hacen sus propias dietas a partir de m aíz con melaza, cascarillas y 
premezclas. COLANTA, por ejemplo, em pezó hace poco tiem po a producir 
alimentos concentrados para abastecer a sus afiliados.
Por otra parte, la Corporación Colombiana de Investigación Agraria 
(CORPOICA) ha am pliado sus esfuerzos por estim ular la producción de 
alimentos para el ganado en la finca, con respuestas relativamente exitosas 
en la Costa Norte, donde hay problem as de nutrición durante las épocas de 
sequía.
222 CEPAL
Semillas para pastos
Se producen semillas para pasto para establecer praderas tropicales. 
Las semillas para forrajes propios de clima frío se importan. H ay dos 
entidades que hacen investigación sobre pastos y  leguminosas: la 
CORPOICA y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). El 
sector privado participa en la multiplicación de semillas y  en su 
comercialización. Además, los propios productores lecheros hacen 
reproducción de semillas.
Drogas y  vacunas
Las vacunas se destinan prioritariam ente hacia tres epizootias (aftosa, 
brucelosis y carbones). Todas las vacunas son producidas en el país. En la 
actualidad está en curso una am plia cam paña para erradicar la aftosa, como 
una condición básica para mejorar el posicionamiento de la producción 
nacional en mercados no aftosos. La cobertura de la vacunación recae 
prioritariam ente sobre las ganaderías localizadas en zonas de tránsito 
frecuente.
Los m ayores problem as se dan en el proceso de distribución, ya que 
con frecuencia los almacenes no se cuidan de conservar en forma adecuada 
las vacunas. Los ganaderos tienen limitaciones para conseguirse algunas 
vacunas y aplicarlas de m anera continua en las condiciones apropiadas.
Las drogas, que sum an al menos 1 500 registros, son producidas por 
m ás de cien empresas, algunas de ellas filiales de em presas multinacionales. 
Las drogas son los insumos que experim entan m ayor aum ento de precio, a 
lo cual contribuye el hecho de que su sum inistro depende en su m ayor 
parte del m ercado externo. Los precios de estos insumos son establecidos 
desde la casa matriz. Cerca de la cuarta parte del m ercado de drogas para 
ganadería son antibióticos. Siguen en im portancia los desparasitantes.
Reproductores y  semen para inseminación artificial
La oferta de pies de cría (reproductores y vacas) para la ganadería 
productiva está form ada por cuatro tipos de ganado: prim ero, el ganado 
im portado de alta calificación y especialización, como Brahman, Jersey y 
Holstein, con certificación de origen y pruebas de progenie, el cual se cotiza 
a altos precios; segundo, pies de cría de ganaderías especializadas en la 
reproducción de ganado puro seleccionado, con precios relativamente altos; 
tercero, animales de m ediana calificación ofrecidos por ganaderías no 
especializadas (Cebú, Pardo, Holstein) que son la base de un m ercado de 
reproductores; por último, un ganado que se origina en núcleos de razas 
criollas y otros cruces, en los que la CORPOICA tiene una actividad 
importante.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 223
A su vez, la oferta de inseminación artificial corresponde en su 
m ayor parte a subsidiarias de em presas extranjeras que im portan y 
distribuyen el semen para ganaderías especializadas de leche y carne, y que 
suelen al mismo tiem po capacitar a los productores en las técnicas de 
inseminación artificial. Hay otra oferta que se origina en iniciativas 
individuales internas, pero éstas carecen del respaldo de pruebas 
certificadas sobre la calidad reproductiva.
Servicio de asistencia técnica
En general se dispone de una buena oferta de técnicos, aunque la 
m ayor parte de los productores dem andan este tipo de servicios ante 
situaciones de emergencia. Las universidades regionales localizadas en las 
principales zonas de producción cuentan con facultades de veterinaria y 
zootecnia. Las grandes em presas acopiadoras tienen departam entos de 
asistencia técnica para sus proveedores; los almacenes de insum os tam bién 
disponen de asistencia técnica para sus clientes.
La necesidad de incorporar o intensificar la producción de alimento 
para el ganado en las explotaciones som etidas a los rigores del verano, ha 
obligado a hacer hincapié en un manejo más agronómico de lo usual. En 
esta forma surgen nuevas exigencias a nivel técnico (productividad del 
hato, de los suelos y del sistema agricultura-ganadería), que no siempre 
pueden ser satisfechas por los profesionales especializados en zootecnia, 
m edicina veterinaria o agronomía. Los agricultores que se trasladaron a la 
ganadería o am pliaron este tipo de producción han m ostrado un 
desem peño m ás exitoso que los ganaderos en la producción de alimentos y 
forrajes, lo cual se m anifiesta en que evalúan el resultado de la actividad 
m ás por el valor generado por hectárea de tierra que por el valor generado 
por cabeza, como acostum bran hacerlo los ganaderos.
ii) Investigación tecnológica
El apoyo tecnológico al complejo productivo lácteo se sum inistra, 
formalmente, en tres frentes: el de la producción prim aria, a cargo de la 
CORPOICA; el industrial, por m edio del Instituto de Ciencia y Tecnología 
de Alimentos (ICTA), y el de la capacitación y la aplicación de tecnología, 
por cuenta del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).
Investigación para la producción primaria
La CORPOICA está poniendo en práctica en estos m omentos un plan 
de m odernización de la ganadería. La entidad, antes de adoptar la 
estructura con que opera actualmente, centraba su investigación en sistemas 
de producción ganaderos especializados en carne y en leche, con el 
propósito fundam ental de elevar el rendimiento. Toda su estrategia
224 CEPAL
apuntaba a lo mismo, en los cultivos y en las actividades pecuarias, y no 
hacía evaluaciones económicas que determ inaran si era factible o no 
adoptar sus propuestas tecnológicas.
Por su parte, el doble propósito se desarrolló de m anera espontánea, 
sin el apoyo explícito de la CORPOICA, dado su carácter de sistema de 
producción no especializado. Sólo en los últim os años se ha replanteado 
este injustificado abandono, particularm ente con el plan de modernización, 
el cual desarrolla estrategias investigativas para regiones ecológicas 
variadas, como el trópico alto, el trópico m edio y el trópico bajo. M ediante 
equipos interdisciplinarios se hacen investigaciones y se adapta tecnología 
para la lechería tropical y los sistemas de doble propósito.
Una innovación im portante del plan de m odernización con respecto 
al pasado es que reem plaza en cierto m odo la visión especializada, centrada 
en la obtención de altos rendim ientos, por una más flexible, que incorpora 
el entorno en el sistema productivo (compatible con la perspectiva de 
complejo productivo). De esta forma se trabaja sobre los encadenamientos 
que se establecen entre la actividad agrícola y la actividad pecuaria a través 
de las alternativas de nutrición. Así, los cultivos transitorios que se vieron 
afectados por la baja rentabilidad, como el algodón, el arroz, el sorgo o la 
soya, son valorizados en estos sistemas como complementos im portantes en 
la nutrición del ganado.
Esta visión de complejo productivo regional se m anifiesta en los 
objetivos del m encionado plan de modernización, toda vez que éste 
propone diseñar modelos de desarrollo ganaderos regionales de acuerdo 
con los aspectos biofísicos, socioeconómicos, ecológicos y comerciales de la 
zona en cuestión. Las combinaciones sistémicas se manifiestan a nivel de 
finca en el cultivo de alimentos como leguminosas, pastos forrajeros o 
cereales; en sistemas de rotación de pastos de alto rendim iento con arroz en 
suelos de altillanura, o en el surgim iento reciente de fincas especializadas 
en el cultivo y sum inistro de alimentos y de forrajes para el abastecimiento 
de las ganaderías locales.
Otro cambio notable con respecto a épocas pasadas es que las partes 
han convenido que la investigación debe atender las necesidades no sólo de 
los productores, sino tam bién de los restantes agentes de la cadena de 
lácteos. Estos acuerdos se conciertan en comités regionales en los que se 
establecen prioridades. Los gremios de productores son im portantes para la 
concertación de los program as de investigación a nivel nacional, como el 
Plan de M odernización de la G anadería.
Los esfuerzos investigativos de la CORPOICA se orientan en la 
actualidad a dism inuir la estacionalidad de la producción de forrajes, a 
corregir la degradación de los recursos productivos, a controlar la
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 225
incidencia de las enferm edades, a desarrollar tecnologías de producción y 
posproducción para mejorar los procesos de transform ación de la leche y 
elevar, en consecuencia, su calidad y su consumo. El fomento de sistemas 
agrosilvopastoriles se considera prim ordial para mejorar las explotaciones 
de doble propósito del trópico bajo, principalm ente por su capacidad de 
incidir sobre la alimentación durante las épocas de sequía.
Adaptación de tecnología industrial y  capacitación
El ICTA era hasta hace unos años una entidad de apoyo para la 
industria en los procesos de adaptación tecnológica. La suscripción de 
algunos convenios con el Gobierno de Italia le permitió aplicar nuevas 
tecnologías para producir quesos y derivados lácteos. Sin embargo, el 
instituto está hoy seriamente debilitado en lo que se refiere a lácteos, ya que 
la planta básica está reducida a dos especialistas, cuya actividad gira en su 
m ayor parte alrededor del laboratorio y están casi siem pre ocupados en 
hacer pruebas de calidad para la industria.
El SENA es la entidad oficial de m ayor peso en la capacitación y 
aplicación de tecnología en lácteos y en la formación de personal calificado. 
H a vivido varias etapas en esta labor: en una etapa anterior a los procesos 
de apertura, iniciados en los años noventa, ejerció cierto liderazgo en el 
desarrollo de los lácteos, pero, con la intensificación de la competencia 
durante la apertura, las industrias debieron aum entar su capacidad y 
mejorar aún m ás su oferta, por lo cual em prendieron inversiones y 
prom ovieron la capacitación del personal en el exterior, hecho que dejó 
entonces al SENA en situación de desventaja con respecto a los esfuerzos de 
la em presa privada.
Sin embargo, el servicio está llevando a cabo en estos m omentos un 
proceso de reestructuración, que implica definir estrategias de capacitación 
en acuerdo con la industria; intensificar la capacitación en tecnología de 
lácteos m ediante cursos de m ayor duración que los tradicionales y nuevos 
perfiles ocupacionales para los trabajadores de esta industria, acordes con el 
m ayor grado de especialización requerido por las empresas 
m anufactureras, que serían objeto de formación por parte del SENA. Es de 
notar que las universidades regionales tam bién participan, m erced a 
convenios con el SENA, en la capacitación en la tecnología pertinente.
El SENA trabaja actualmente en la definición de los estándares de 
competencia laboral que se requieren para el desem peño de los 
trabajadores, definición que se está realizando en concertación con el sector 
productivo, los trabajadores, los centros de investigación y el sector 
educativo. U na vez norm alizadas las competencias, hay que evaluarlas y 
certificarlas según el dom inio que tenga el trabajador de los conocimientos, 
habilidades y destrezas que debe aplicar en el sitio de trabajo.
226 CEPAL
Algunos aspectos interesantes en la definición de la competencia 
laboral son sus componentes, ya que entre ellos figuran no sólo los 
conocimientos y las habilidades del trabajador, sino también, de m anera 
im portante, una serie de actitudes como las de cooperación, adaptación, 
liderazgo y sentido de la socialización, y valores como responsabilidad, 
honradez, rectitud, altruism o y espíritu de equipo.
Quizá la más seria deficiencia del complejo productivo lácteo (o el 
punto  donde más parecen faltarle encadenamientos eficaces) corresponde a 
un vacío en las innovaciones tecnológicas, tarea que debería estar liderada 
por entidades nacionales con la capacidad necesaria para ello. Hoy, las 
adaptaciones de tecnología corren totalm ente por cuenta del sector privado, 
a partir de las innovaciones que se hacen en otros países, es decir, por 
imitación, con algunas excepciones. Pero para los productos o los 
subproductos autóctonos se carece de mejoras tecnológicas de origen 
nacional, no obstante que algunos de estos rubros cuentan con un m ercado 
industrial e institucional no desdeñable, como sucede con el queso costeño 
y el doble crema, o con el suero, que no es utilizado sino en m ínima 
cantidad en el procesam iento industrial.
Además de la formación tecnológica, otro tipo de capacitación cobra 
cada vez m ayor importancia, a saber, la relativa a adm inistración y gestión 
em presarial de las fincas y de la producción de lácteos. Según los gremios 
de productores, para que la aplicación de mejores tecnologías en la 
producción resulte m ás eficaz, es necesario un esfuerzo en el plano 
em presarial y comercial, y por esa razón han suscrito convenios de 
capacitación con entidades como el Centro Internacional de Capacitación en 
Desarrollo Pecuario (CICADEP), que hacen hincapié en la gestión técnico- 
empresarial.
2. Estructuras organizativas
i) Los gremios y sus estrategias
La Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGAN) y la ANALAC 
son los principales gremios que representan a los ganaderos de leche y de 
doble propósito. Además, hay num erosos gremios regionales y asociaciones 
especializadas por tipo de ganado (Asoholstein, Asocebú y otros). El gremio 
representativo de la industria es la ANDI, a través de la Cámara de 
Alimentos.
Los gremios de productores de leche y los industriales, han tenido 
siempre un papel protagónico en lo que concierne a políticas de 
comercialización, como lo dem uestran los acuerdos sobre control de 
precios. Muchos observadores críticos del papel tradicional de los gremios 
los caracterizan como organismos cuyo principal interés es defender la
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 227
obtención de rentas, sin que sus esfuerzos trasciendan hacia mejoras en la 
com petitividad de los productos.
Sin embargo, el m arginam iento del Estado de una intervención 
sectorial activa ha replanteado el papel que desem peñan los gremios, los 
cuales se han visto enfrentados a la necesidad de defender con m ayor vigor 
los intereses que representan. Es ilustrativa al respecto la estrategia de los 
gremios productores de leche: gracias a los recursos que provienen del 
Fondo Nacional del Ganado, su gestión en los últim os años se ha orientado 
a conseguir m ayor poder de negociación en un  m ercado sum am ente 
concentrado y disputado. Para ello han com enzado a apoyar directam ente 
los esfuerzos de los productores hacia el desarrollo de una infraestructura 
comercial y de transform ación en las zonas de producción. Con frecuencia 
las reacciones de la competencia han sido agresivas (guerra de precios al 
consum idor o al productor), hasta el punto de provocar el fracaso de 
algunos de estos proyectos.
Los dem ás esfuerzos gremiales ya han sido comentados: adem ás de 
mejorar la capacidad de negociación de los productores, los gremios 
organizan campañas de sanidad, de control de la aftosa, program as de 
capacitación y de prom oción del consumo de la leche. Por su parte el 
gremio de la industria, la ANDI, no tiene un papel tan activo como los 
gremios de productores. Sus principales funciones son las de representar a 
los industriales ante los distintos comités de concertación y mejorar su 
capacidad de negociación en las conversaciones tripartitas con el gobierno y 
los productores.
ii) Organizaciones empresariales
Las organizaciones em presariales giran principalm ente alrededor de 
los productores y de los industriales de la leche. La región es el principal 
espacio de referencia en que se desenvuelve la actividad gremial y 
productiva; la organización em presarial usualm ente abarca el acopio y la 
com pra de la leche y su transform ación al menos hacia leche pasteurizada.
Los productores de leche se han visto obligados a organizarse en 
cooperativas, particularm ente en aquellas zonas que han estado som etidas a 
situaciones productivas extremas. Así ha sucedido principalm ente en la 
costa norte, donde las variaciones estacionales m arcadas y la sobreoferta de 
excedentes dieron lugar en el pasado a abusos por parte de las em presas 
acopiadoras. Esto los ha llevado a organizarse en cooperativas, que 
garantizan un precio m ínim o y un m ercado seguro. Es en la costa donde las 
cooperativas son m ás fuertes, si bien no han logrado un desarrollo tan 
apreciable como el de la cooperativa COLANTA.
228 CEPAL
Las cooperativas están afectadas por serios problem as que les 
im piden consolidarse: el escaso núm ero de pequeños productores de leche 
que reúnen y la tendencia de sus integrantes a abandonar el esquema 
cooperativo para adoptar otras formas de organización, como la de 
sociedad limitada o la sociedad por acciones, a causa de la diferencia de 
tam año y de capacidad económica de los socios. O tra seria limitación es que 
son, la m ayor parte de las veces, cerradas o tienen restricciones de 
acceso que inhiben el ingreso a los productores m ás pequeños, si bien 
tam bién éstos se benefician de sus actividades. Además, no existe un 
organismo superior que vigile las cooperativas y garantice un 
funcionamiento eficiente.
La participación de las cooperativas en el acopio de leche ha 
aum entado en el últim o tiempo, principalm ente a partir de la expansión de 
la principal cooperativa del país, COLANTA. Se estima que al menos un 
30% de la leche se comercializa a través de las cooperativas. Sin embargo, 
cada vez se ha hecho notar con m ayor insistencia la necesidad en que se 
hallan algunas de estas cooperativas, principalm ente las m ás exitosas, de 
convertirse en sociedades anónim as o limitadas para aum entar sus 
posibilidades de capitalización.
Otro problem a de las cooperativas lecheras es la elevada m ortalidad 
que registran. Son dos las causas principales: en prim er término, los malos 
manejos o la adm inistración deficiente, y, en segundo lugar, el 
incum plim iento de los contratos (que son verbales) por parte de los socios, 
que durante las épocas de escasez y de altos precios desvían la leche hacia 
otros com pradores que pagan mejor, en tanto que en épocas de abundancia 
las cooperativas se ven sobreabastecidas, pero de todos modos pagan a sus 
socios precios m ayores que los otros compradores.
Como ya se dijo, los industriales de la leche están unidos 
gremialm ente en la ANDI. Las industrias de menos capacidad sólo 
intervienen en el nivel puram ente regional o local, en tanto que las más 
grandes, de m anera acorde con los subclusters que ya se han mencionado, 
establecen filiales o em presas a nivel regional para com petir con las 
em presas de m ayor tradición y liderazgo en cada subcluster.
La estructura organizativa de la industria de lácteos, al igual como 
sucede con m uchas organizaciones de productores, es cerrada, y los 
particulares tienen un mínimo acceso a ella por m edio del m ercado 
accionario. Las em presas más grandes del país, distintas de las 
cooperativas, están organizadas como sociedades por acciones, las cuales 
pertenecen a un pequeño núm ero de propietarios o a conglomerados 
económicos. En las em presas m ás pequeñas, en cambio, predom ina la 
propiedad de familias que han participado durante varias generaciones en
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 229
el negocio, y que por lo mismo se resisten a innovar, o a perder parte de su 
poder y control, como sucedería si ensayaran estructuras m ás competitivas, 
sea m ediante fusiones o de sociedades estratégicas.
iii) Organizaciones horizontales
Entre las estructuras organizativas horizontales, esto es, de tipo 
espacial y regional, se pueden mencionar, entre otras, los gremios que 
intervienen en las regiones, las agrupaciones de productores, las industrias 
localizadas en las zonas de producción, las universidades, los institutos de 
investigación y las entidades privadas que venden insum os y facilitan 
créditos.
El déficit m ás evidente de las estructuras organizativas privadas es el 
que se observa en las organizaciones de productores pequeños o localizados 
en las zonas de abastecimiento alrededor de las grandes ciudades. Ello 
obedece a la débil capacidad organizativa de este tipo de productores y, en 
segundo término, al hecho de que los productores que están bien situados 
con respecto a los m ercados urbanos cuentan con una red diversa y 
com petitiva de em presas acopiadoras, por lo que no tienen problem as para 
comercializar sus productos.
Financiación
La dem anda de financiación para la ganadería se puede 
descom poner en dos grandes rubros: uno, el destinado al sostenimiento 
habitual de las explotaciones, en el cual las principales entidades que 
sum inistran crédito son las em presas acopiadoras, las cooperativas, los 
almacenes de insumos y, en m enor proporción, el sector financiero formal. 
El otro rubro es el de la inversión, que incluye principalm ente el 
establecimiento de praderas y la com pra de vientres. La Financiera para el 
Sector Agropecuario (FINAGRO) es la entidad que sum inistra crédito de 
fomento a través de la banca tanto para inversiones como para capital de 
trabajo.
El valor de los créditos para inversión sigue un com portamiento 
cíclico, acorde con el ciclo ganadero. Los aum entos de las tasas de interés 
han acentuado las restricciones en la dem anda de crédito a partir de 1995, 
tal como se presenta en los cuadros 7 y 8.
En beneficio de la claridad de los cuadros y gráficos relacionados con 
los créditos de FINAGRO, es conveniente tener en cuenta lo siguiente: 
FINAGRO es un banco de segundo piso que sum inistra créditos a los 
productores a través de interm ediarios financieros. El depósito a término 
fijo (DTF) es la base para establecer el costo financiero de los préstamos; se 
trata de un docum ento o título representativo del valor de captación en el 
mercado financiero, cuya tasa de interés está sujeta a la oferta y la dem anda
230 CEPAL
de recursos en ese mercado, aunque usualm ente excede la tasa de inflación 
anual. El interm ediario financiero, que coloca los recursos de FINAGRO, 
paga a ésta una tasa de redescuento (o un interés) y aporta una pequeña 
fracción de capital en préstam o, ya que la fracción restante (o m argen de 
redescuento) la pone FINAGRO. Como se observa en el cuadro 8, la porción 
de los recursos que aporta FINAGRO oscila entre el 70% y 95% del total 
prestado. En esta forma, al interm ediario financiero le queda un m argen de 
utilidad por la operación de crédito equivalente a la diferencia entre la tasa 
de interés que le cobra al productor y la tasa de redescuento. Este m argen o 
ganancia, como se deduce del cuadro 8, le significó al interm ediario, en 
1996, entre ocho y diez puntos de la tasa de interés final.
Cuadro 7
COLOMBIA: CRÉDITOS DE FINAGRO, 1991-1998
(Miles de millones de pesos constantes)
1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998
Cría, leche y 
doble propósito 9 031 28 263 26 030 38 697 17 021 6 233 3 625 4 058
Pasto 863 19 224 27 387 22 051 22 019 14 879 10 684 5 311
tecnificado 
Pasto tradicional 201 2 880 2 804 2 240 1 225 1 424 1 149 239
Pasto y forrajes 0 390 2 955 7 499 10 411 8 136 4 085 3 113
Vientres bovinos 
de leche 38 335 65 168 76 142 85 176 76 082 44 428 37 039 21 816
Total 48 430 115 925 135 318 155 662 126 759 75 100 56 582 34 538
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes de la Financiera para  el Sector A gropecuario 
(FINAGRO).
Un aspecto im portante de la financiación es el amplio uso que han 
hecho los ganaderos de un mecanismo diseñado por FINAGRO para el 
fomento de la inversión y de la capitalización. Se trata del Incentivo de 
Capitalización Rural (ICR), que tiene la ventaja de que la entidad de 
fomento, FINAGRO, abona el 40% del saldo de capital de los proyectos 
para los pequeños productores y el 30% para los m edianos y grandes. Las 
em presas acopiadoras, con vistas a mejorar la calidad de la leche, han 
inducido a los productores a utilizar este mecanismo para la instalación de 
tanques enfriadores en la finca. Puesto que estos tanques se justifican 
individualm ente para producciones que excedan de mil litros, en las zonas 
donde predom inan los pequeños productores se ha recurrido a la estrategia 
de instalar tanques comunitarios.
Cuadro 8
CONDICIONES FINANCIERAS DE FINAGRO, 1991-1996
T asa de  in terés 
1991 1992 1993 1994 1995 1996 1991
Tasa d e  redescuento  
1992 1993 1994 1995 1996
M argen de redescuento  (en porcentaje) 
1991 1992 1993 1994 1995 1996
CAPITAL DE 
TRABAJO
Plazo in fe rio r a 
dos años
Pequeños
productores
Otros
productores 
INV ERSIÓ N  
Plazo igual a  2 
años e in ferio r 
a  5 años
Pequeños
productores
G randes
productores
Plazo igual o 
superio r a  5 
años
Pequeños
productores
G randes
productores
DTF-4 DTF-2 DTF+2 H asta Hasta DTF+4
DTF+2 DTF+2
DTF+4 H asta Hasta H asta H asta DTF+8
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6
DTF-4 DTF-2 DTF+2 H asta Hasta DTF+4
DTF+2 DTF+2
DTF+4 H asta Hasta H asta H asta DTF+8
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6
DTF-4 DTF-2 DTF+2 H asta Hasta DTF+4
DTF+2 DTF+2
DTF+4 H asta Hasta H asta H asta DTF+8
DTF+6 DTF+6 DTF+6 DTF+6
DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 
DTF DTF DTF DTF DTF DTF+1
DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 
DTF DTF DTF DTF+1 DTF+1 DTF+2
DTF-7 DTF-4 DTF-2 DTF-4 DTF-4 DTF-4 
DTF DTF DTF DTF+2 DTF+2 DTF+2
M ar.96 De allí 
en
adelante
70 70 70 70 85 85 
70 60 60 60 85 85
85 85 85 
85 85 85
95 95 95 
95 95 95
95
85
95
95
95
95
Fuente: Elaborado po r el au tor, sobre la base de antecedentes de la Financiera para  el Sector A gropecuario (FINAGRO). 
Nota: DTF = depósitos a térm ino fijo.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
231
232 CEPAL
En general, en las zonas de doble propósito no hay entidades 
financieras privadas que mejoren las posibilidades de contratar créditos. 
Las principales razones son la inseguridad que prevalece en las zonas 
rurales y la escasa disposición de los organismos financieros privados a 
aportar recursos a las actividades agropecuarias. Estas actividades en 
general se consideran poco rentables y de alto riesgo, por lo que el grueso 
del financiamiento es otorgado por las em presas acopiadoras, que cuentan 
con la garantía del producto para pagarse de las posibles deudas.
Las em presas procesadoras y acopiadoras que sum inistran créditos a 
los productores aplican una política restrictiva al respecto, pues tratan de 
que la m ayor parte de éstos tengan efectos directos sobre la productividad y 
no signifiquen un aum ento del consumo personal sin un respaldo acorde en 
los niveles de producción, por lo que una fracción considerable de los 
créditos se otorga en especie. También procuran que el endeudam iento no 
com prom eta los ingresos de los productores más allá del 30%.
3. La inseguridad, la violencia y la economía ilegal
Todos estos factores influyen indistintam ente sobre el complejo 
productivo lácteo. Entre los efectos más evidentes se encuentran los 
siguientes:
I m p a c t o  s o b r e  e l  p r e c i o  d e  l a  t i e r r a  y  l o s  m e r c a d o s  d e  
a p r o v i s i o n a m i e n t o :  A lrededor de las grandes ciudades hay unas especies 
de cinturones en los cuales la inseguridad es menor. Los precios de la tierra, 
por la m ism a razón, y por otras propias de la expansión urbana, exceden 
hasta 40 y 50 veces los precios vigentes en zonas más lejanas. Las empresas 
prefieren acopiar en esas franjas de seguridad, así los precios sean hasta un 
50% m ás altos que en las zonas más alejadas. En esta forma se consolidan 
los subclusters regionales por razones de inseguridad y, sim ultáneam ente, 
los altos precios de la tierra estim ulan la producción ganadera en tierras 
alejadas, de m ás bajo precio.
Im pacto sobre la re inversión productiva: Las zonas afectadas por la 
inseguridad se caracterizan por tener explotaciones extensivas, en las que la 
m ano de obra es poco calificada y se selecciona más por razones de 
confianza que de destreza técnica. La reinversión es mínima, ya que 
m ientras más visible es, más se expone el propietario a tener que pagar 
cuotas (o “vacunas”) más altas, ya sea a la guerrilla o a los grupos arm ados 
que actúan en la región.
A u s e n t i s m o  d e  l o s  p r o p i e t a r i o s :  En las zonas aquejadas por la 
inseguridad, los propietarios evitan visitar sus fincas por tem or al secuestro. 
El manejo de las fincas corre por cuenta de los adm inistradores, quienes 
carecen de capacidad para tom ar decisiones o no cuentan con la suficiente
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 233
f o r m a c i ó n  t é c n i c a  p a r a  h a c e r l o  d e  m a n e r a  e f i c i e n t e .  E l  a u s e n t i s m o  d e  l o s  
p r o p i e t a r i o s  s e  t r a d u c e  n o  s ó l o  e n  u n a  b a j a  r e i n v e r s i ó n ,  s i n o  e n  e l  d é b i l  
d e s a r r o l l o  d e  l a s  r e g i o n e s ,  y a  q u e  l a s  c a b e c e r a s  m u n i c i p a l e s  n o  s o n  s i t i o s  
a t r a c t i v o s  p a r a  e l  a r r a i g o  d e  l o s  p r o p i e t a r i o s  a m e n a z a d o s .
M a y o r e s  c o s t o s  d e  t r a n s a c c i ó n :  L a  i n s e g u r i d a d  o b l i g a  a  l a s  e m p r e s a s  
p r o d u c t o r a s  a  p a g a r  e s c o l t a s  p a r a  l o s  v e h í c u l o s  q u e  t r a n s p o r t a n  p r o d u c t o s  
l á c t e o s  p r o c e s a d o s ,  o  a  e n t r e g a r  l a s  r u t a s  d e  d i s t r i b u c i ó n  a  p a r t i c u l a r e s  q u e  
c a r e c e n  d e  l a  i d o n e i d a d  y  d e  l o s  m e d i o s  a d e c u a d o s  p a r a  d i s t r i b u i r  
p r o d u c t o s  e n  l a s  m e j o r e s  c o n d i c i o n e s .
D é b i l  e s p e c i a l i z a c i ó n  p o r  c o m b i n a c i ó n  c o n  a c t i v i d a d e s  
c l a n d e s t i n a s :  E n  a l g u n a s  z o n a s  d o n d e  s e  r e a l i z a n  a c t i v i d a d e s  r e l a c i o n a d a s  
c o n  e l  c u l t i v o  o  t r a n s f o r m a c i ó n  d e  l a  c o c a ,  l a  g a n a d e r í a  h a  s i d o  d u r a n t e  
m u c h o  t i e m p o  u n a  a c t i v i d a d  m a r g i n a l  o  c o m p l e m e n t a r i a .  P o r  e s t a  r a z ó n  
h a y  u n  s o b r e d i m e n s i o n a m i e n t o  d e  l a s  i n v e r s i o n e s ,  a  l a  p a r  c o n  u n  m a n e j o  
p o c o  t é c n i c o  d e  l a  a c t i v i d a d .  S i n  e m b a r g o ,  s e g ú n  l a  i n f o r m a c i ó n  o b t e n i d a  
r e c i e n t e m e n t e  e n  e n t r e v i s t a s ,  l a s  a c c i o n e s  e m p r e n d i d a s  e n  l o s  ú l t i m o s  a ñ o s  
c o n t r a  e s t a  e c o n o m í a  c l a n d e s t i n a  h a n  o b l i g a d o  a  f o r t a l e c e r  l a s  a c t i v i d a d e s  
p r o d u c t i v a s  l e g a l e s ,  c o m o  l a  g a n a d e r í a .
L o c a l i z a c i ó n  d e  l a  i n f r a e s t r u c t u r a  d e  p r o c e s a m i e n t o  e n  l o s  c e n t r o s  
u r b a n o s :  L o s  p r o b l e m a s  d e  i n s e g u r i d a d  i m p i d e n  l a  m a t e r i a l i z a c i ó n  d e  u n  
f a c t o r  t a n  i m p o r t a n t e  d e  l a  c o m p e t i t i v i d a d ,  c o m o  e s  e l  q u e  l a s  p l a n t a s  d e  
p r o c e s a m i e n t o  e s t é n  s i t u a d a s  e n  l a s  m i s m a s  z o n a s  d e  p r o d u c c i ó n .  L a  m a y o r  
p a r t e  d e  l a  i n f r a e s t r u c t u r a  i n d u s t r i a l  s e  l o c a l i z a  e n  d o s  g r a n d e s  c i u d a d e s ,  
B o g o t á ,  D . C . ,  y  M e d e l l í n  o  e n  s u  á r e a  m e t r o p o l i t a n a .  L o s  c e n t r o s  u r b a n o s  
c e r c a n o s  a  l a s  z o n a s  d e  p r o d u c c i ó n ,  c o m o  B a r r a n q u i l l a ,  V a l l e d u p a r  o  S a n t a  
M a r t a ,  c o n c e n t r a n  u n a  m e n o r  p r o p o r c i ó n  d e  l a  o f e r t a  i n d u s t r i a l .
R e s t r i c c i o n e s  e n  e l  d e s a r r o l l o  d e  l a s  o r g a n i z a c i o n e s  d e  p r o d u c t o r e s :
L a  e x c l u s i ó n  d e  l o s  p e q u e ñ o s  p r o d u c t o r e s  d e  a l g u n a s  o r g a n i z a c i o n e s  
r e g i o n a l e s  i m p u l s a d a s  p o r  p r o d u c t o r e s  d e  m a y o r  t a m a ñ o ,  s e  a s o c i a  c o n  
f r e c u e n c i a  a l  t e m o r  q u e  s i e n t e n  e s t o s  ú l t i m o s  p o r  l a  i n f o r m a c i ó n  q u e  l o s  
p r i m e r o s  p u e d a n  s u m i n i s t r a r  a  l o s  g r u p o s  a r m a d o s  q u e  a c t ú a n  e n  l a  z o n a ,  
s o b r e  l a  s o l v e n c i a  e c o n ó m i c a  d e  l o s  d i s t i n t o s  m i e m b r o s  d e  l a s  a s o c i a c i o n e s  
d e  p r o d u c t o r e s .
4. Políticas que afectan el entorno regional: los procesos de 
descentralización
E n  1 9 8 6  e l  p a í s  e m p r e n d i ó  u n  p r o c e s o  d e  d e s c e n t r a l i z a c i ó n ,  e n  c u y o  
m a r c o  i n s t i t u c i o n a l  f i g u r a n  l a  e l e c c i ó n  p o p u l a r  d e  l o s  a l c a l d e s ,  l a  c e s i ó n  d e l  
i m p u e s t o  d e  v a l o r  a g r e g a d o  a  l o s  m u n i c i p i o s  p a r a  a t e n d e r  d e m a n d a s  
s o c i a l e s  y  d e  i n f r a e s t r u c t u r a  u r b a n a ,  y  e l  e s t a t u t o  d e  d e s c e n t r a l i z a c i ó n ,  e n  e l
234 CEPAL
cual se asignan competencias a los municipios y se los responsabiliza de la 
formulación y ejecución de planes integrales de desarrollo.
En virtud de estas nuevas políticas, los municipios están facultados 
para canalizar recursos de inversión hacia program as prioritarios rurales. 
Estas facultades han aprovechado algunos m unicipios para fom entar la 
creación de una red de acopio y de procesam iento de leche. Estas iniciativas 
suelen tropezar con algunos problemas, como la atomización de los 
proyectos, pues no todos se hacen con una perspectiva regional, y por ello 
fracasan, o por m ontar proyectos que prontam ente dejan de tener vigencia, 
como ha sucedido con algunos tanques enfriadores de gran capacidad que 
establecieron algunos agentes interm ediarios, pero que fueron suplantados 
por tanques individuales y quedaron en el abandono.
Una posibilidad im portante que ofrecen estas políticas de 
descentralización en las explotaciones ganaderas es la consolidación del 
servicio de asistencia técnica a través de las U nidades M unicipales de 
Asistencia Técnica (UMATA), las cuales todavía son m uy débiles para 
prestar un apoyo m ás calificado y de m ayor cobertura. Sin embargo, se 
espera que a largo plazo las UMATA se consoliden, gocen de cierta 
autonom ía y cuenten con algunos recursos para organizar program as de 
desarrollo productivo.
III. Los encadenamientos verticales
1. Producción de leche
La producción de leche de Colombia fue de aproxim adam ente 
5 500 millones de litros, volum en que excede am pliam ente la producción de 
los países andinos vecinos (Ecuador, Perú  y Venezuela). La tasa de 
crecimiento de la producción de leche en la década de 1980 y en lo que va 
corrido de la de 1990, fue en prom edio, superior al 5% anual, como se 
observa en el cuadro 5, superando generosam ente la tasa de crecimiento 
poblacional. Como resultado de ello, la disponibilidad bruta per cápita de 
leche entre 1980 y 1996 aum entó en m ás de 85%. En 1998 se estimaba que 
alcanzaba a 136 litros por persona al año.
Varios factores explican este comportamiento positivo de la oferta de 
leche. Por una parte, la expansión del doble propósito, como resultado de 
las presiones de la industria para lograr el autoabastecim iento ante la 
creciente dem anda de las ciudades. A lgunas industrias como CICOLAC y 
Nestlé instalaron redes de acopio en zonas donde las explotaciones de doble 
propósito habían logrado consolidarse. M ediante políticas de fomento, 
crédito, apoyo tecnológico y comercialización asegurada, estas 
m ultinacionales lograron desarrollar una creciente oferta de leche.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 235
La política de precios —que apuntaba prim ero hacia una libertad 
vigilada y luego hacia una libertad condicionada— ha sido tam bién 
im portante, ya que le ha garantizado al subsector m árgenes de ganancia 
superiores al resto del sector agropecuario. Durante largo tiem po, al menos 
entre 1980 y 1997, los precios de los productos lácteos pagados al productor 
fueron notablemente superiores a los del grupo de productos form ado por 
agricultura, caza, silvicultura y pesca. Aunque después de 1995 el precio al 
p roductor lácteo ha tendido a la baja, sigue por encima de los precios 
percibidos por los dem ás productores agropecuarios.
El efecto expansivo de la producción de leche ha sido visible en la 
m ayor parte del territorio nacional. Zonas que se habían tornado 
m arginales en cultivos transitorios poco competitivos frente a las 
importaciones, como trigo, cebada y maíz, fueron convirtiéndose en 
productoras de leche. El impacto regional de la producción lechera se 
puede m edir indirectamente por el aum ento de la dem anda de insumos, 
servicios y m ano de obra, que representan entre un  40% y 60% de los 
egresos de la finca, dem anda que está alim entada por una red de 
abastecimiento basada en el trabajo local y en los almacenes de distribución 
de insumos.
La oferta de la finca a partir de la obtención de la leche da origen a 
otras redes comerciales, dedicadas a quesos artesanales, terneros destetos y 
leche. Menos de 70% de la producción total de leche se destina a la venta. El 
resto se consume o se procesa en la finca, lo cual m uestra la im portancia 
que tienen la producción artesanal y las actividades de cría. Esta estructura, 
entonces, da lugar a tres redes comerciales distintas: la de acopio de quesos 
artesanales, de destetos y de leche (para su procesamiento y consumo en las 
ciudades).
De estas tres redes comerciales, la m ás m oderna, por su carácter 
industrial, es la de la leche. A diferencia de las otras dos, esta últim a red 
m oviliza interm ediarios o acopiadores con medios especializados de 
transporte, tales como carrotanques refrigerados, al tiem po que necesita 
plantas de acopio y de procesam iento y de vehículos especializados para el 
reparto detallista. Las otras dos redes son en gran parte residuales al 
m ercado de la leche y se caracterizan por un manejo empírico deficiente, 
con un grado m ínim o de tecnificación. Por consiguiente, es el m ercado de la 
leche para procesam iento y consumo urbano el que dinam iza y define el 
ritmo de cambio y de intensificación técnica de las explotaciones lecheras. 
Esta conducta es evidente en las zonas especializadas, las cuales se 
corresponden con una m enor proporción de uso de la leche en finca.
La leche vendida se destina a procesos industriales de pasteurización, 
a la producción de derivados tales como quesos, kumis, yogur, m antequilla,
236 CEPAL
helados y dulces, y a la producción de leche en polvo. Según los estudios de 
la CEGA, el m ercado de leche pasteurizada como el de derivados lácteos 
han sido bastante dinámicos en el últim o quinquenio, en correspondencia 
con el crecimiento de la población urbana, el aum ento de los ingresos de la 
población y la m ayor eficiencia industrial. En cambio, el consumo de leche 
en polvo pierde terreno a largo plazo ante los hábitos y preferencias de la 
población por el consumo de leche fresca; sólo parece haberse recuperado 
últim am ente en los estratos de bajos ingresos y en algunas regiones, gracias 
a una diferencia de precios favorable al consum idor de leche en polvo. Los 
lácteos procesados se distribuyen por las redes detallistas pertenecientes a 
las industrias, m erced a los contratos suscritos con los comerciantes 
m ayoristas y m ediante el sum inistro directo al sector institucional.
Paralelamente con los procesos industriales, hay un sector artesanal 
que labora en las ciudades y en las cabeceras de zonas productoras de leche 
con quesos y algunos productos derivados de la leche, como arequipes y 
dulces. En la m edida en que el sector artesanal produce para satisfacer una 
dem anda m ayorista cada vez más im portante, como la proveniente de las 
actividades de panadería y bizcochería, los productores artesanales tienen 
m ayor capacidad de negociación; éste es el caso de los quesos doble crema y 
costeño. Además, en los últimos años, m uchas unidades artesanales que 
abastecen los m ercados m ayoristas han em pezado a adoptar estructuras 
más empresariales, con capacidad de d isputar los mercados a las industrias 
ya establecidas.
A pesar de las ventajas que ofrece como alternativa para mejorar la 
capacidad de negociación de los productores frente a la industria, el sector 
artesanal carece del apoyo tecnológico, comercial y em presarial que le 
perm itiría crecer y mejorar su posición en el mercado. A diferencia de los 
derivados lácteos, el precio del queso campesino ha perm anecido estancado 
o deprim ido. Los m árgenes de interm ediación para los productores y los 
comerciantes han dism inuido, según se desprende de las entrevistas, en 
gran parte por la competencia con los quesos im portados o 
industrializados.
Los productores artesanales de quesos y derivados lácteos que 
satisfacen un m ercado detallista o uno m uy localizado son los que 
encuentran m ayores dificultades para crecer. Estos artesanos tienen sus 
m ercados en los segmentos de población de m enor capacidad adquisitiva y, 
de acuerdo con los estudios realizados por la CEGA, están retrocediendo 
frente a una oferta industrial cada vez más eficiente y dinámica, integrada a 
grandes estructuras comerciales, como los hipermercados.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 237
Estructura básica del complejo productivo lácteo
El complejo lácteo de Colombia se ha formado espacialmente 
alrededor de cuatro principales ciudades: Bogotá, D.C., Medellín, 
Barranquilla y Cali (véase el m apa adjunto), que representan 
aproxim adam ente el 85% del consumo total de las ciudades grandes e 
intermedias. A cada una de estas ciudades se asocia una zona productiva 
im portante como núcleo tradicional de abastecimiento. Estas zonas se 
caracterizan por la cercanía a las ciudades, con una incidencia m enor de los 
costos de transporte de la leche; consecuentemente, los precios pagados al 
p roductor son m ás altos. Los grandes núcleos de abastecimiento de estas 
cuatro ciudades aportan cerca de 48% de la oferta de leche.
Dado que la oferta de leche de estos núcleos productivos básicos no 
es suficiente para abastecer a las principales ciudades, éstas han tenido que 
recurrir a zonas de expansión m ás distantes, que en general no ofrecen 
condiciones agroecológicas favorables para sostener ganado de leche 
especializado, ya que son cálidas, en tanto que las razas más productivas 
lecheras están adaptadas a los climas fríos. Por consiguiente, en estas zonas 
de expansión predom ina el ganado de doble propósito, con cruces 
m ejorados que se han introducido con intensidad a partir de los años 
ochenta, con razas holstein, pardo-suizo, blanco orejinegro o yirk.
El conjunto formado por cada núcleo de consumo con su zona de 
abastecimiento inm ediata y su zona de expansión configura lo que se 
podría denom inar un subcluster, ya que cuenta con una red de 
abastecimiento en la que predom inan unas pocas empresas, distintas de las 
que prevalecen en los demás subclusters. Además, tienen una posición 
dom inante en los mercados urbanos que abastecen, en particular en la 
oferta de leche pasteurizada. La integración entre los subclusters a nivel de 
m ateria prim a es ocasional, y obedece a algunos convenios tem porales entre 
em presas ante situaciones coyunturales de escasez o de abundancia.
La existencia de estos subclusters puede advertirse en la diferencia 
existente entre los precios al productor y al consumidor. Por ejemplo, 
ambos precios difieren de m anera apreciable en Bogotá, D.C. y Medellín. 
Aun entre los derivados lácteos, en los que existe una m ayor integración de 
los mercados, hay diferencias notorias en los precios al consumidor.
2. Áreas de expansión o de reserva productiva
Las áreas de expansión productiva están localizadas cerca de las 
ciudades y de sus zonas naturales de abastecimiento. Son tierras cálidas, en 
las que im pera el doble propósito y hacia donde las em presas han am pliado 
sus redes de acopio con el fin de com plem entar su abastecimiento de leche 
fresca o de leche para pulverización. En más de dos décadas, la oferta de
238 CEPAL
leche proveniente de estas zonas se ha incrementado, hasta el punto de que 
hoy representa m ás de 20% de la producción total de leche. A unque 
algunas zonas m antienen su carácter de subsidiarias de los núcleos básicos 
de abastecimiento, otras, como el M agdalena M edio y el Cesar, han 
intensificado su especialización y asom an como zonas proveedoras vitales 
para el abastecimiento del país, con una dinám ica propia.
PRINCIPALES CIUDADES DE COLOMBIA
Fuente: M apa tom ado del Atlas de Colombia del Instituto Geográfico A gustín 
Codazzi (IGAC), 1997.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 239
3. Estructura de acopio del complejo productivo
La organización del acopio de leche se corresponde con la estructura 
descrita de los subclusters. La capacidad de acopio está más consolidada en 
los núcleos de abastecimiento de las grandes ciudades. Allí las grandes 
em presas procesadoras com piten con distintas estrategias por el sum inistro 
de leche, en las que se combinan incentivos a los productores por 
cantidades acopiadas, servicios y crédito, hasta una dinám ica política 
competitiva de defensa de los territorios de acopio. Además, como ya se ha 
mencionado, las grandes em presas dedican buena parte de sus esfuerzos a 
prom over una m ayor oferta en estas zonas de localización privilegiada, 
m ediante una tecnificación y una intensificación del proceso, con el uso de 
forrajes y suplem entos nutricionales, para asegurar rápidos resultados 
productivos.
Las principales em presas procesadoras de lácteos del país dom inan 
de una u otra forma en los núcleos básicos de producción, lideran los 
cambios y establecen las condiciones comerciales a los productores: se trata 
de Alpina, Proleche y Parmalac en el altiplano cundiboyacense; Nestlé en el 
Cesar y en el Caquetá; Colanta y Proleche en el altiplano antioqueño, 
Córdoba y M agdalena Medio; Alival en el Valle; Colácteos en Nariño, y 
Coolechera en la Costa Norte Oriental. Estos territorios comerciales son 
difíciles de penetrar por las em presas competidoras, dados los nexos de 
antigüedad y de servicios que se establecen; por la m isma razón, las 
posibilidades de expansión de las em presas en lo que se refiere al 
aprovisionam iento de leche dependen en buena parte del esfuerzo que 
hagan para orientar hacia la lechería las explotaciones situadas en su zona 
de influencia.
El acopio de leche está a cargo principalm ente de las empresas 
procesadoras. Esto constituye un gran cambio con respecto a dos o tres 
décadas atrás, cuando el acopio estaba en m anos de transportadores 
particulares. Las mayores exigencias sanitarias para la venta de los 
productos, los avances en la calidad de la oferta y las estrategias 
empresariales han tenido como efecto que las industrias se hagan cargo 
directam ente del acopio. Al mismo tiempo, las industrias llevan a cabo un 
control de calidad según diversos parám etros, y otorgan bonificaciones por 
frío, contenido de grasa, calidad higiénica y tiem po de reducción del azul 
de metileno.
La intervención directa de las em presas procesadoras en el acopio de 
leche ha perm itido algunas innovaciones im portantes que inciden 
directam ente en la calidad de la leche, como el establecimiento de nuevos 
centros de acopio en las zonas productoras en expansión y el uso de 
carrotanques refrigerados. En los últimos cinco años se ha am pliado el uso
240 CEPAL
de tanques de enfriamiento en la finca, lo cual ha incidido en el 
m ejoramiento de la calidad de la leche y en la posibilidad de utilizarla para 
elaborar derivados que requieren una m ateria prim a de óptim a calidad.
La pulverización y uso de excedentes lecheros dism inuyen hasta 
cierto punto la necesidad de despachar los excedentes frescos hacia otras 
zonas del país. A unque ocasionalmente las procesadoras han concertado 
convenios entre sí para despachar y recibir leche fresca, estos acuerdos 
suelen ser frágiles, pues dependen en m ucho de las circunstancias de los 
m ercados de acopio y los mercados finales.
En el nivel em presarial se destaca la intensa competencia desatada en 
los últimos años por el acopio de leche en las zonas de acceso m ás fácil. No 
hay em presas que acopien en todo el territorio nacional. Como se dijo, las 
procesadoras acopian en sus nichos de abastecimiento cercanos, lo cual 
obedece a las dificultades para transportar leche desde largas distancias, no 
sólo por los costos, sino por los problem as de infraestructura vial de las 
zonas de expansión y, principalm ente, por los problem as de inseguridad. A 
causa de esta competencia por las áreas de expansión cercanas a las 
ciudades, las pequeñas procesadoras que abastecían nichos regionales y 
ciudades interm edias han sido desplazadas por las procesadoras grandes 
tanto en el acopio como en la colocación de productos finales al 
consumidor.
Otro efecto de este tipo de ordenam iento en el acopio tiene que ver 
con la definición de los precios de la leche. Éstos son distintos de una a otra 
ciudad, de acuerdo con la dem anda de la zona que abastecen y debido a la 
inexistencia de un m ercado nacional integrado de la leche. Los núcleos de 
abastecimiento sometidos a m ayor presión de la dem anda son el altiplano 
cundiboyacense y antioqueño. En las zonas circunvecinas a Bogotá, D.C., se 
pagan los precios m ás altos del país, los cuales se trasladan al consumidor.
4. Estructura de procesamiento en el complejo productivo
Es conveniente distinguir dos tipos de procesamiento: uno industrial 
y otro artesanal. La industria procesadora de lácteos se ubica en su casi 
totalidad en las ciudades m ás grandes y en las interm edias (véase el 
cuadro 9). La producción artesanal cubre dos ámbitos, el rural y el urbano. 
Como se ve en el cuadro 10, la producción industrial dem anda cerca de 80% 
de la leche, pero los derivados no industriales (quesos costeño, doble crema 
y campesino básicamente), que representan 20% de la dem anda, han 
perm anecido en el mercado.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 241
Cuadro 9
COLOMBIA: CAPACIDAD INSTALADA Y UTILIZADA DE LA INDUSTRIA LÁCTEA 
DE LAS PRINCIPALES CIUDADES, 1994
Capacidad instalada (millones de litros/día)
Pasteurización Pulverización Derivados Total
5.9 1.28 0.94 8.1
Capacidad utilizada (%)
48.5 38.8 58.7 47.7
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de la investigación. 
‘ Bogotá, D.C., Cali, M edellín y Barranquilla.
Cuadro 10
COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN Y CRECIMIENTO DE LAS COMPRAS DE LECHE SEGÚN 
SU USO EN LAS PRINCIPALES CIUDADES, 1984-1994 a
(Porcentajes)
Productos 1984 1990 1994 Tasa de 
crecimiento 
anual 1984­
1994 (%)
Tasa de 
crecimie 
anual 19 
1994 (%)
Leche pasteurizada 60.5 53.6 52.1 4.2 5.8
Leche en polvo 7.8 11.3 9.7 8.1 2.6
Derivados industriales 7.8 8.7 11.4 10.0 14.1
Helados y dulces 6.4 6.5 6.7 6.3 7.5
Derivados no industriales 17.5 19.9 20.1 7.2 6.8
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios G anaderos 
(CEGA).
a Bogotá, D.C., Cali, M edellín y Barranquilla. La com paración se refiere al volum en com prado por los 
agentes m ás grandes. N o se consideran las capitales del eje cafetero, dadas las dificultades para  reconstruir 
el indicador correspondiente a 1984.
En el área rural, la producción artesanal en finca obedece en gran 
parte a la presencia de pequeños productores, los cuales están más 
consolidados en departam entos como Boyacá, Cundinam arca, norte del 
Valle, Antioquia y  Nariño. Estos pequeños productores tienen nichos de 
m ercado naturales en ciertos segmentos urbanos y  principalm ente en las 
ciudades intermedias, hacia donde destinan su oferta de quesos y cuajada. 
La producción se realiza en pequeña escala, y  luego es colocada entre los 
consum idores gracias a una red form ada por gran cantidad de 
intermediarios.
También forman parte de esta oferta artesanal rural las unidades 
productoras de queso costeño y queso doble crema, que se caracterizan por 
ser menos perecederos. Estos quesos, producidos ya sea en finca o en las 
cabeceras de pequeños municipios, se destinan a una oferta m ayorista para 
consumo industrial y para consumo directo en las grandes ciudades. A 
diferencia de la oferta artesanal de los pequeños productores, estos quesos 
se acopian en grandes cantidades que luego se despachan a las principales
242 CEPAL
ciudades del país para su venta mayorista. Las zonas con expansión del 
doble propósito y con dificultades en el acopio de leche son los principales 
proveedores de este mercado.
En las ciudades persisten unidades artesanales que procesan la leche 
y venden derivados como dulces, arequipes, helados y quesos. Sus 
mercados son los segm entos poblacionales de menores ingresos.
La industria de lácteos del país com prende principalm ente la 
producción de leche pasteurizada, leche en polvo, queso fresco, yogur y 
kumis. Como se observa en el cuadro 11, la leche pasteurizada es el 
producto industrial m ás im portante en volum en y valor. La siguen en 
im portancia la leche en polvo, el yogur y el kumis.
Cuadro 11
COLOMBIA: PRODUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE LÁCTEOS, 1972-1995
Año Leche 
refrigerada 
(millones de 
litros)
Leche 
pasteurizada 
(millones de 
litros)
Queso blando 
(miles de kg)
Leche en 
polvo 
(miles de 
kg)
Y ogury 
kum is 
(miles de 
litros)
1972 381.6 12 308.1 1 310.3
1973 343.1 1 810.9 13 111.1 2 794.4
1974 369.1 2 489.8 15 191.5 3 938.0
1975 402.8 2 335.0 14 987.2 3 728.5
1976 361.0 2 663.1 13 951.8 4 525.9
1977 400.0 2 981.0 13 846.5 6 641.5
1978 430.2 4 610.0 15 428.0 9 909.8
1979 409.9 4 653.1 22 201.7 13 059.8
1980 31.2 417.6 6 160.1 22 586.5 14 866.6
1981 15.9 431.4 6 220.1 26 572.0 16 418.1
1982 3.3 450.6 5 799.8 23 678.6 24 402.7
1983 4.9 462.3 6 339.6 30 532.9 31 529.2
1984 4.3 531.0 5 961.7 28 047.8 35 863.9
1985 7.8 617.2 6 023.5 30 840.3 39 582.4
1986 17.2 652.5 3 777.3 29 691.3 42 512.4
1987 10.8 659.5 4 618.4 28 663.3 42 787.6
1988 14.5 678.9 4 692.1 28 401.9 47 666.7
1989 16.5 770.2 4 846.0 42 756.3 51 443.0
1990 12.0 781.6 4 752.9 37 239.5 53 142.5
1991 12.4 789.2 5 314.7 38 555.4 55 119.1
1992 24.5 833.0 6 722.8 44 102.6 63 899.3
1993 19.0 890.2 7 259.8 39 520.9 70 045.1
1994 24.7 985.9 11 044.2 44 302.9 79 201.3
1995 7.6 1 134.2 11 707.4 51 766.0 85 167.9
Fuente: E laborado por el au to r, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo Nacional de
Estadística (DANE), A nuario de la industria  m anufacturera.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 243
Desde la década de 1970 la industria se ha orientado de preferencia 
hacia los derivados, debido a su m ayor rentabilidad. El precio al 
consum idor del yogur y del kum is se ha m antenido relativamente estable 
en comparación con el de la leche en polvo, el queso y la m isma leche 
pasteurizada, que en 1996 y 1997 m ostró una tendencia a la baja en 
térm inos reales.
Cuadro 12
COLOMBIA: VALOR DE LA PRODUCCIÓN DE LA INDUSTRIA DE LÁCTEOS,
1981-1995
(Millones de pesos)
Año Leche
refrigerada
Leche
pasteurizada
Queso
blando
Leche en 
polvo
Yogur y 
kum is
1981 12 446.4 348 807.4 47 882.3 176 833.0 40 371.3
1982 2 143.2 360 691.3 48 614.5 164 896.9 58 287.4
1983 3 527.7 362 955.4 48 817.2 209 925.5 71 123.9
1984 2 477.3 405 534.4 47 585.4 169 268.8 83 205.7
1985 5 039.5 425 733.1 45 045.2 192 867.2 85 584.2
1986 10 262.4 456 934.8 20 953.9 209 923.5 103 119.3
1987 6 311.3 486 406.5 25 283.8 217 524.1 109 854.2
1988 9 712.8 510 724.8 25 856.6 222 821.5 123 519.2
1989 10 154.2 580 401.3 24 264.8 286 502.8 143 187.4
1990 7 738.9 573 195.8 24 628.8 272 212.7 142 949.4
1991 8 101.6 548 612.9 28 810.6 279 419.8 148 439.2
1992 15 336.6 627 925.7 35 014.6 358 418.0 186 209.4
1993 11 924.5 664 544.1 36 246.5 309 245.4 214 941.6
1994 16 074.0 674 073.6 54 260.9 346 785.2 224 398.7
1995 8 117.0 763 806.7 60 512.6 352 968.4 241 509.6
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo Nacional de
Estadísticas (DANE), A nuario de la industria  m anufacturera.
Gráfico 5
COLOMBIA: PRECIO DE LA LECHE EN DIFERENTES CIUDADES, 1989-1998
PRECIOS PROMEDIO ANUALES AL PRODUCTOR Y AL 
DEFLACTADOS POR EL IPC TOTAL
— Bogotá consumidor
— Medellín consumidor
_Cali consumidor
Pasto consumidor
« Bogotá productor
_Córdoba productor
_ César - Guajira Valle 
productor 
. Nariño productor
mAntioquia productor
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo Nacional de
Estadística (DANE).
244 CEPAL
Entre tanto, la oferta de leche pasteurizada sigue en general el 
crecimiento vegetativo de la población, aunque se m ueve tam bién según las 
m ayores dem andas que puedan  surgir de la creciente concentración urbana 
y según las variaciones en el ingreso de los consumidores. Entre 1980 y 1997 
la oferta de leche pasteurizada tuvo un crecimiento prom edio de 6% al año; 
la de los derivados como yogur y kum is superó 10% anual, y la de leche en 
polvo llegó a 5%. La oferta industrial de quesos registró oscilaciones, pero 
en los años noventa se consolidó como un renglón capaz de competir con la 
producción artesanal.
En general, las aceptables tasas de crecimiento que presentaron las 
industrias procesadoras en el período 1990-1994 son atribuibles no sólo a la 
m ayor capacidad adquisitiva del conjunto de la población, sino tam bién a la 
competencia intensa que se dio entre los productores, lo cual tendió a 
reducir los m árgenes de interm ediación y a desplazar los m ercados a la 
oferta artesanal de los pequeños productores. De esta forma, la industria 
captó parte de los clientes habituales de los productos artesanales y amplió 
su mercado. En contraste, la oferta artesanal m ayorista de quesos para uso 
industrial y consumo directo se ha m ostrado capaz de d isputar los 
m ercados y las m aterias prim as a la industria formalmente establecida. El 
desarrollo de un m ercado institucional im portante y la dem anda de éste de 
quesos artesanales facilitan la capacidad negociadora de los artesanos 
m ayoristas, hoy en vías de convertirse en empresarios.
La producción industrial de lácteos no sólo obedece a la dem anda 
inm ediata de la ciudad en que se localiza y su zona de influencia, sino 
que tiende a especializarse y a cubrir mercados de tipo nacional y regional 
(véase el cuadro 13). Esta tendencia ha sido m ás visible en los últimos años, 
a partir de las dinám icas políticas competitivas que han desplegado 
las principales empresas; la competencia es m ás encarnizada m ientras más 
bajos son los márgenes, como sucede con la leche pasteurizada.
Parte de las nuevas estrategias de las em presas ha consistido en 
abandonar su dedicación exclusiva a un producto líder, para em prender 
una diversificación dentro de una línea determ inada (por ejemplo, quesos 
frescos, quesos m adurados o derivados líquidos ácidos); en esta forma se 
abastece a la población no sólo con un producto líder, como leche 
pasteurizada y de larga duración (UHT), sino con otros productos con 
m ercados prom etedores, como derivados lácteos bajo distintas 
presentaciones, que son los que otorgan en la actualidad m árgenes de 
ganancia m ás altos.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 245
Cuadro 13
COLOMBIA: ESPECIALIZACIÓN DE LAS EMPRESAS LÁCTEAS, 1996
Nestlé Leche en polvo
Alpina Derivados lácteos líquidos, quesos frescos y madurados, dulces y
postres
Colanta Leche pasteurizada, queso campesino y derivados lácteos líquidos
Parmalac Leche pasteurizada y ultrapasteurizada
Proleche Leche en polvo
La Alquería Leche en polvo
Coolechera Leche en polvo
Colácteos Quesos madurados
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios Ganaderos 
(Banco Ganadero) (CEGA).
Cuadro 14
COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS EN LOS MERCADOS 
MAYORISTAS PARA CONSUMO FINAL, 1994
(Porcentajes)
Leche pasteurizada 51.3
Leche en polvo 14.6
Derivados 28.0
Leche cruda 6.1
Total 100.0
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes de la Corporación de Estudios G anaderos 
(Banco Ganadero) (CEGA).
La diversificación y la especialización por líneas tam bién ha cobrado 
importancia con la intensificación de la competencia. Por ejemplo, Alpina 
(la principal industria del país en derivados lácteos líquidos) ha 
desarrollado una  política de gran exigencia en cuanto a la calidad de sus 
productos, adem ás de estar perm anentem ente innovando en sus referencias 
comerciales. Sus innovaciones surgen en parte del seguim iento que hace de 
los mercados externos y de la adaptación de los productos a las preferencias 
del consum idor colombiano. Además, ha lanzado productos autóctonos que 
no habían sido industrializados, como la avena, que ha logrado 
posicionarse m uy bien en el mercado.
Por ser la industria líder en derivados lácteos, A lpina es im itada por 
otras industrias nacionales en lo referente a garantizar la calidad, por lo que 
sus precios no se diferencian mucho. Siguen a éstas una m ultitud de 
em presas pequeñas, locales, que imitan algunas de las líneas de Alpina pero 
a precios m ás bajos, dado su escaso posicionamiento en los mercados. En 
quesos m adurados Colácteos asoma como industria líder, y Colanta en 
quesos frescos. En leche en polvo, bajo distintas especificaciones (leche para 
lactantes, para segmentos de población adulta), sobresale Nestlé.
246 CEPAL
El núm ero de establecimientos de la industria de lácteos asciende a 
poco más de cien plantas procesadoras, en las que laboran cerca de diez mil 
empleados. Como se dijo ya, las seis em presas m ás im portantes dom inan 
más de 50% de los m ercados (Alpina, Colanta, Nestlé, Parmalac, Proleche y 
Coolechera). La capacidad instalada industrial con que cuenta el país para 
el procesam iento de lácteos es de 8.4 millones de litro s/d ía  (véase el cuadro 
9), lo cual excede en 60% la producción nacional de leche. Sin embargo, 
durante épocas de abundancia el uso de esta capacidad instalada aumenta, 
como es natural, a niveles que no han sido evaluados. La industria 
pulverizadora es la que tiene una m ayor subutilización de su capacidad 
instalada, circunstancia explicable por la preferencia que dom ina en el país 
hacia el consumo de leche fresca.
La leche en polvo es quizá el único producto procesado que en la 
actualidad cuenta con un m ercado nacional. Las plantas pulverizadoras se 
localizan principalm ente en el norte del país, donde obtienen la m ateria 
prim a más adecuada por sus características de contenido graso. Este tipo de 
industria cuenta con diez empresas, entre las que predom ina como líder 
Cicolac, hoy adquirida por Nestlé, la cual controla 70% de las ventas.
En los años noventa la industria experimentó una renovación 
tecnológica gracias a la introducción de procesos de ultrapasteurización en 
leche fluida de larga duración en cajas Tetra Pak (UHT), en bolsas plásticas 
y en garrafas; la introducción de leche en polvo instantánea; la 
diversificación de los derivados lácteos con quesos m adurados, yogur con 
cereal, avenas, dulces de leche y postres; la renovación de la línea de 
helados, y el uso de nuevos em paques de m enor tamaño.
Estas innovaciones en productos estuvieron acompañadas, en una 
prim era etapa, de una dinám ica estrategia comercial encam inada a 
expandir los m ercados m ás allá del área de influencia regional y en una 
segunda etapa, se am pliaron las plantas de procesam iento y se crearon 
nuevas instalaciones, en distintas partes del país para consolidar la oferta 
de derivados.
Las innovaciones se orientan hacia la diversificación de la oferta de 
derivados lácteos, hacia el desarrollo de la línea de quesos m adurados y 
hacia el mejoramiento de la calidad de los derivados. Las novedades en 
em paques han sido importantes, como los em paques al vacío, y el uso de 
garrafas para distribuir la leche ultrapasteurizada. Las pasteurizadoras que 
no pueden diversificarse, como sucede con m uchas em presas pequeñas y 
m arginales de la ciudad, han optado, para perm anecer en la actividad, por 
com prar leche de m ala calidad que se paga a precios m ás bajos y se vende 
entre los estratos de bajos ingresos.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 247
En el gráfico 6 se observa que el valor agregado de la industria 
aum entó entre 1990 y 1995 no obstante la resolución 427, ritmo que se vio 
afectado a partir de 1996, posiblemente a causa de la difícil situación 
económica y de desempleo por la que todavía atraviesa el país.
Hacia el futuro, en la m edida en que consolide su oferta hacia otro 
tipo de productos distintos de la leche pasteurizada, la industria tendrá 
m ayor capacidad de influencia para m antener bajo el precio de la leche al 
consumidor, lo cual ejercerá un impacto negativo sobre el productor. Q uizá 
sea necesario entonces estudiar otro tipo de acuerdos, distintos de aquellos 
basados estrictamente en los precios, que perm itan mejorar los ingresos del 
productor. Ello podría darse m ediante la propiedad com partida de las 
cadenas de producción, procesam iento y comercialización, o estim ulando la 
participación de los productores en la propiedad de las industrias.
Gráfico 6
COLOMBIA: FABRICACIÓN DE PRODUCTOS LÁCTEOS Y AGREGACIÓN 
DE VALOR, 1970-1995
PRECIOS REALES, BASE DICIEMBRE 1998 = 100
- CONSUMO INTERMEDIO A VALOR AGREGADO ♦ PRODUCCION BRUTA VA / PB I
35,0
30,0
25,0
20,0 g
15,0
10,0
Fuente: E laborado por el au to r, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo N acional de 
Estadística (DANE), A nuario de la industria  m anufacturera.
248 CEPAL
5. Estructura de distribución y de comercialización
La oferta del m ercado lácteo es heterogénea, aunque unas pocas 
em presas controlan el grueso de la comercialización. Se pueden distinguir 
dos tipos de ofertas: una, de tipo m oderno, con uso de em paque al vacío o 
Tetra Pak, código de barras y una am plia gam a de productos lácteos, 
postres y dulces. Y otra popular, con deficiencias en los empaques, en la 
calidad y en el control de los vencimientos. En el prim er caso, las em presas 
tienen mecanismos de control de los clientes, a quienes se les hace un 
seguimiento porm enorizado de la dinám ica de ventas. En el segundo caso, 
las em presas artesanales tratan de captar ventas ofreciendo márgenes 
atractivos a los detallistas, así la calidad de sus productos no sea la mejor.
Las em presas procesadoras tienen varias estrategias para distribuir 
sus productos. En algunas ciudades, como Bogotá, D.C., las em presas 
líderes, de m ayor prestigio, tienen su propia red de distribución mayorista, 
a fin de garantizar la calidad de sus productos y un buen servicio a los 
comerciantes detallistas. En ciudades como Cali, la distribución m ayorista 
es contratada con particulares. En la capital es frecuente que algunas 
em presas que producen leche pasteurizada la entreguen a distribuidores 
particulares que son propietarios de rutas de distribución. Tales rutas 
persisten porque la inseguridad vuelve difícil la penetración comercial en 
ciertas zonas de la ciudad.
La distribución detallista es en general costosa. Significa hasta 20% 
del valor final de los productos. Tal proporción se debe a los hábitos de los 
consumidores, los cuales acostum bran a com prar la leche preferentem ente 
en las tiendas de barrio. En efecto, según se puede observar en el cuadro 15, 
así lo hace el 68% de los hogares. D ada la m ultitud de tiendas y dados los 
pequeños volúm enes que deben distribuir las empresas, el costo de 
distribución se eleva sustancialmente, en especial para los estratos medios y 
bajos, ya que los estratos altos com pran la leche principalm ente en los 
supermercados.
Cuadro15
COLOMBIA: LUGAR DE COMPRA DE LA LECHE DE LOS HOGARES URBANOS, 1992
(Porcentajes)
Tienda de 
barrio
Supermercado Plaza Otros Total
Total nacional 68.3 9.5 2.6 19.6 100
Barranquilla 88.1 7.1 1.7 3.1 100
Medellín 77.3 11.5 3.2 8 100
Cali 60 19.6 5.5 14.9 100
Bogotá, D.C. 64.1 7.5 0.7 27.7 100
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo Nacional de
Estadística (DANE), Encuesta de hogares.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 249
La competencia entre las em presas de lácteos ha envuelto tam bién a 
los superm ercados, varios de los cuales venden productos con su propia 
marca. Para ello suscriben contratos de aprovisionam iento bajo 
especificaciones definidas de calidad y empaque. Sin embargo, en los 
superm ercados y en los hiperm ercados compiten las marcas de m ayor 
prestigio. A lgunos superm ercados arriendan estantes a tarifas que 
dependen de su ubicación y de su capacidad para atraer la atención del 
cliente.
Los gastos en publicidad, necesarios para m antener o mejorar el 
posicionamiento en el mercado, son una erogación cuantiosa para las 
em presas productoras. También las campañas de lanzam iento de un nuevo 
producto, lo cual, adem ás de la publicidad, supone precios de introducción, 
promociones, degustaciones, rifas y obsequios. Las pequeñas empresas, que 
no están en condiciones de organizar campañas publicitarias, se sostienen 
por m edio de promociones, del tipo “pague dos y lleve tres”.
En el conjunto nacional, son los derivados lácteos producidos por las 
grandes em presas los que gozan de m ayor integración en los mercados. 
Estos derivados se despachan desde las principales ciudades y se 
posicionan merced al amplio uso de la propaganda y de la publicidad. Las 
diferencias de precio de la m ateria prim a y las diferencias en los márgenes, 
que son más altos que los de la leche pasteurizada, justifican el despachar 
productos term inados hacia los m ercados m ás im portantes del país.
Un rasgo sobresaliente de la distribución es el interés reciente de las 
em presas de hacerse cargo directam ente de esta labor, a fin de mejorar su 
posicionamiento y controlar la calidad final de los productos. Otro hecho 
im portante es el desarrollo de redes propias de distribución de derivados 
lácteos, con grandes campañas de propaganda y entrega de incentivos 
económicos o en dotación de infraestructura de frío a los expendedores 
detallistas. Estas redes tienden a traspasar los um brales regionales y a 
am pliarse hasta los mercados nacionales con productos líderes como yogur, 
kum is y otras bebidas saborizadas. A continuación se comenta lo 
relacionado con las principales ciudades.
6. El consumo y el precio de los lácteos
El consumo per cápita de leche está en cerca de 136 litros, cifra que 
excede el prom edio m undial, de 75 litros, aunque está todavía por debajo 
del consumo per cápita de los países desarrollados. Sin embargo, hay a este 
respecto grandes desigualdades entre las distintas ciudades y regiones del 
país. Bogotá, D.C. y M edellín tienen el consumo per cápita m ás alto, en 
tanto que en ciudades como Barranquilla y Cali es hasta 30% más bajo.
250 CEPAL
La evolución del consumo de lácteos está asociada al crecimiento de 
la población urbana y al ingreso de los consumidores. Esta evolución 
perm ite explicar las variaciones en los precios al consum idor y la estructura 
de la dem anda de lácteos.
Durante el período 1991-1994, con la elevada liquidez y 
disponibilidad de crédito del país, hubo una dem anda creciente de los 
consumidores, coyuntura que aprovechó la industria para aum entar los 
precios al consumidor. Como se observa en el gráfico 5, esta circunstancia 
fue m ás m arcada en la capital, donde los precios reales al consum idor 
tuvieron a partir de 1991 una tendencia ascendente que se prolongó hasta 
1995.
Por su parte, la composición de la oferta varía de acuerdo con la 
evolución de los ingresos y el estrato de los consumidores. Los sectores de 
ingreso y estrato social m ás altos privilegian el consumo de yogures, kumis, 
quesos m adurados y leches UHT. En los estratos m ás bajos predom ina el 
consumo de leche en bolsa y de derivados artesanales de bajo precio. Las 
circunstancias económicas críticas que vivió en los últimos años el país, 
favorecieron la sustitución de leche líquida por leche en polvo, a causa 
sobre todo de la diferencia de precios (véase nuevam ente el gráfico 2).
Los precios al consum idor obedecen a las políticas de las grandes 
industrias que lideran el mercado. Estas em presas se reúnen al principio de 
cada año para definir los aum entos de precio. Para ello se basan en estudios 
de m ercado (en los que se m ide la capacidad adquisitiva de los 
consumidores), en las previsiones de inflación del nuevo año y en el nivel 
de inflación del año anterior.
De acuerdo con la canasta del D epartam ento Adm inistrativo 
Nacional de Estadística (DANE), los lácteos más dem andados por las 
familias son la leche pasteurizada y los quesos. Sin embargo, todo parece 
indicar que el consumo de derivados aum entó sensiblemente en los últimos 
años, hacia productos de consumo menos tradicional como avenas y 
postres. Según se m uestra en el cuadro 16, en 1994 el rubro de lácteos 
representaba 2.36% del gasto de la canasta familiar, contra m ás de 3.6% en 
1988. Los derivados y los quesos son los productos m ás dinámicos de la 
canasta.
Los estudios de la CEGA tam bién encuentran una correlación entre el 
alto ritmo de crecimiento del consumo per cápita y la producción industrial 
local. Es el caso de M edellín y Bogotá, D.C., ciudades donde tienen su sede 
em presas que han logrado expandirse más allá del m ercado local. También 
los estudios indican que la concentración industrial parece haber 
contribuido al crecimiento del m ercado gracias al proceso de 
especialización regional y de diversificación por línea especializada; en esta
Cuadro 16
COLOMBIA: PARTICIPACIÓN DE LOS PRODUCTOS LÁCTEOS EN LA CANASTA
FAMILIAR, 1988 Y 1994
(Porcentajes)
Leche Leche en polvo Yogur-kumis Queso Subtotal Otros a Total
pasteurizada
1988 1994 1988 1994 1988 1994 1988 1994 1988 1994 1994
Bogotá, D.C. 2.63 1.52 0.25 0.12 0.24 0.11 0.68 0.41 3.8 2.39 0.24 2.63
Medellín 3.01 1.96 0.27 0.22 0.14 0.1 0.81 0.6 4.2 2.97 0.14 3.11
Calí 1.89 0.98 0.66 0.35 0.2 0.09 0.58 0.25 3.3 1.78 0.24 2.02
Barranquilla 2.63 1.9 0.51 0.35 0.09 0.09 1.1 0.76 4.3 3.2 0.14 3.34
Total nacional 2.33 1.38 0.44 0.24 0.13 0.1 0.63 0.44 3.59 2.16 0.2 2.36
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del D epartam ento A dm inistrativo N acional de Estadística (DANE) y  estim aciones de la Corporación de 
Estudios Ganaderos (CEGA).
a No se dispone de inform ación para  “O tros” en 1988.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
251
252 CEPAL
forma ha sido posible el desarrollo de nuevos productos con sus 
correspondientes estrategias y la búsqueda de nuevos m ercados (tendencia 
hacia la integración de un m ercado nacional del producto terminado).
IV. Proyecciones del complejo productivo lácteo
Para el presente estudio se analizó la proyección del complejo lácteo 
a partir de las previsiones particulares de los agentes más im portantes que 
intervienen en él y que tienen capacidad para afectar profundam ente su 
futuro. El objetivo era prever un escenario futuro validado por las 
estrategias previstas por los agentes. De este ejercicio, que se realizó por 
m edio de encuestas, se desprende lo siguiente:
- En general, los gremios de industriales y los productores están de 
acuerdo en que es necesario consolidar y desarrollar los m ercados internos 
y externos a partir de la producción interna de leche y de su procesamiento 
industrial. A unque el m ercado interno es relativamente sólido y dinámico, 
en el m ediano plazo podrían surgir am enazas competitivas de los países 
con los que se pretende una integración comercial, como los del M ercosur, 
si Colombia no mejora su posición comercial. A lgunos síntomas que 
em piezan a preocupar son las importaciones crecientes de leche en polvo y 
la diferencia de precio cada vez m ayor que hay entre ésta y la leche líquida.
- Como estrategia de desarrollo los industriales proponen bajar el 
precio de la m ateria prim a, que en 1997 estaba en alrededor de 33 centavos 
de dólar el kilogram o, más alto que el prom edio de los principales países 
productores de América del Sur. A rgum entan que con un precio más bajo 
sería posible competir internacionalm ente y se haría frente de m anera eficaz 
a las importaciones. Desde su óptica, el precio de la leche es alto y la calidad 
deficiente, con lo cual no se puede expandir el consumo interno ni 
incursionar provechosam ente en los mercados externos.
- La estrategia de los productores consiste en sostener un precio 
rem unerativo para ellos y a la vez, por la vía del desarrollo tecnológico, 
dism inuir los costos de producción, mejorar en la calidad de la leche y 
regularizar la oferta. De esta m anera contribuirían a mejorar el 
posicionamiento de los lácteos en los mercados.
Al mismo tiempo, no obstante, los productores reclaman una mejor 
gestión em presarial de los industriales, a su juicio débil, como lo dem uestra 
la calidad deficiente de la leche pasteurizada que se expende, sin una 
diferenciación en los precios que pudiese trasladarse a la producción. 
También critican los elevados costos de comercialización, principalm ente 
detallista, lo cual incide sobre los precios y la capacidad adquisitiva de la 
población.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 253
- Ambos segmentos reclaman una intervención más eficaz del Estado 
para evitar la competencia desleal de las importaciones y para prom over la 
aplicación de norm as sanitarias que perm itan mejorar la calidad de los 
productos que se expenden. En una estrategia conjunta de productores e 
industriales, de acuerdo con los aspectos que han sido examinados, es 
posible que se deban establecer convenios con respecto a:
El nivel de precios al productor
Es inevitable que estos precios se determ inen teniendo en 
consideración sus referentes más inmediatos, los principales países 
productores de América del Sur y sus posibles clientes en la subregión 
andina. A la vez, se establecerían mayores protecciones con respecto al 
ingreso de lácteos que gozan de elevados subsidios en su país de origen.
El desarrollo industrial de los lácteos
Este desarrollo debe orientarse a mejorar el acceso de los 
consum idores a los productos lácteos en lo que concierne a su capacidad de 
compra. Estos esfuerzos no sólo se refieren a un producto de consumo 
popular, como la leche pasteurizada, sino a toda la gama, como quesos, 
yogur, kum is y otros rubros de cuyo consumo están excluidos segmentos 
im portantes de la población que tienen un bajo poder adquisitivo. Con este 
fin sería necesario desarrollar líneas populares de productos, de bajo costo y 
precio, y hacer un esfuerzo de penetración comercial y de dism inución en 
los m árgenes de intermediación.
El futuro del segm ento industrial del complejo lácteo se proyecta, 
entonces, con una m ayor cobertura, alcance y profundidad hacia la 
población urbana de las líneas básicas de los lácteos. El desarrollo industrial 
tam bién abarcaría a productos que hoy se m anufacturan de m anera 
artesanal pero que tienen un gran potencial, como los distintos quesos que 
se dem andan industrial e institucionalmente.
El desarrollo de las explotaciones lecheras
Tanto las explotaciones especializadas en leche como las de doble 
propósito tendrían que estar en condiciones de sostenerse y, aún más, de 
ofrecer leche de mejor calidad a un precio más bajo. Se tendrían que hacer 
esfuerzos para dism inuir los costos de producción allí donde son altos 
(zonas especializadas en leche) o para aum entar la escala de producción a 
un tam año que compense a los finqueros por la vía de los ingresos y 
justifique el desarrollo de una infraestructura de acopio y de 
industrialización regional (zonas de doble propósito). Ello supone 
modificaciones profundas en los sistemas productivos (como mejoramiento
254 CEPAL
genético), en los sistemas de nutrición y de manejo y en la misma 
calificación de la m ano de obra.
Las fincas de doble propósito tendrían que llegar a un m ayor nivel de 
producción que justifique ciertas escalas de infraestructura de acopio; de 
esta forma, el ordeño que en la actualidad alcanza en las zonas de doble 
propósito a dos litros por vaca/d ía , se elevaría a un mínimo de tres litros. 
La calidad de la leche tendría que mejorar sustancialm ente por la adopción 
de estrictas prácticas de higiene, el desarrollo de la infraestructura de frío, 
de transporte y de acopio en las zonas de producción, y por el control de los 
tóxicos y de la contaminación de la leche. Q uizá sea necesario que parte de 
la infraestructura industrial se descentralice de las grandes ciudades hacia 
las zonas de producción, en particular para producir leches UHT, derivados 
y quesos industriales.
La intervención eficaz del Estado
La ampliación del m ercado interno y el mejor posicionamiento en los 
m ercados internacionales obligan a actuar sobre los altos costos de 
transacción que afrontan todos los agentes del complejo a causa de la 
inseguridad, la competencia desleal y los elevados costos financieros. Las 
políticas de paz, de garantías de seguridad y de descentralización deberían 
tener efectos positivos sobre los altos costos de transacción.
A la par, sería necesario que los altos costos financieros tuviesen un 
referente que los regulara, como se está haciendo con los distintos 
productos que se exponen a la competencia internacional, referente que 
podría ser el nivel de inflación y las m etas que el gobierno acuerde al 
respecto. En esta forma los costos financieros no deberían exceder de cierto 
nivel con respecto a la inflación proyectada. En caso contrario, se 
establecerían mecanismos compensatorios para los mercados internos y 
para la producción que se destina a los mercados externos.
En conjunto, el complejo lácteo se puede proyectar como mínimo 
para los próximos 10 años con un consumo per cápita que crecerá a un 
ritmo semejante al prom edio de los últimos 15 años (5%), pero ya no a 
partir sólo de los estratos de alto poder adquisitivo, sino tam bién de los 
estratos de ingresos bajos y medios, y de m anera equilibrada en las distintas 
ciudades y regiones. A la par, se incursionaría en el m ercado externo de dos 
m aneras: m ediante la exportación de derivados, dulces y postres autóctonos 
debidam ente adaptados a los nuevos mercados, y m ediante la expansión 
em presarial hacia países vecinos, expansión que contribuirá a consolidar el 
posicionamiento del país, por la vía de la integración comercial.
La estructura industrial correspondiente estaría mejor distribuida 
regionalmente, sin que ello significara el abandonar líneas especializadas de
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 255
producción. Por el contrario, hacia las fronteras y áreas estratégicas del país 
(Costa Norte, Sur y Oriente) deberían avanzar industrias líderes como 
puntales de penetración hacia los m ercados vecinos. H abría un amplio 
desarrollo de la oferta líquida de lácteos de consumo popular y en 
particular para consumo fuera de la casa, en restaurantes, colegios, hoteles, 
cadenas de comida rápida y otros.
La producción prim aria de leche se basaría en explotaciones con 
m ayor productividad en el doble propósito y menores costos en las zonas 
especializadas de leche, con una red de acopio m ás diversa en las zonas que 
están m arginadas actualmente. Los ganaderos abandonarían ese perfil tan 
definido por el de empresarios, con capacidad para com binar las técnicas 
agrícolas y ganaderas y para establecer enlaces m últiples y eficaces. 
Conocerían y controlarían los factores que afectan la calidad de la leche y 
acreditarían su producto con su propio sello de garantía ante las em presas 
acopiadoras.
En general, ya no persistirían los subclusters, pues con mejores 
condiciones de seguridad se tendrían m ercados más integrados a nivel de la 
m ateria prim a, la infraestructura productiva y los precios al consumidor. En 
su lugar habría un complejo productivo diversificado desde la base, pero a 
la vez de una m ayor especialización por línea de producto.
En las ciudades no habría zonas vedadas para las empresas. Éstas 
tendrían sus propias redes de distribución comercial, las cuales podrían  ser 
m ás detalladas si fuese necesario, hasta llegar al am a de casa con una 
canasta m ínim a de lácteos para consumo semanal, sobre la base de un 
consumo significativamente superior al actual.
El Estado por su parte prom overía y apoyaría de m anera norm ativa, 
institucional y financiera los esfuerzos de innovación que favorecieran un 
mejor posicionamiento en los mercados internos y externos, la 
dem ocratización del consumo y el mejoramiento de su calidad. Otros 
aspectos del cluster que son im portantes en esta proyección se com entarán 
en las conclusiones.
Conclusiones
El complejo productivo lácteo de Colombia no está suficientemente 
integrado desde la producción hasta la distribución final en el ámbito 
nacional. Se descompone en varios subclusters, los cuales corresponden a las 
principales ciudades del país, a sus áreas naturales de abastecimiento y a 
sus zonas de expansión de la oferta de leche. Cada subcluster es liderado por 
una o dos em presas importantes, las cuales intervienen en los principales 
procesos de la producción, del procesam iento y de la comercialización 
(véase el esquema 1 del anexo), y está formado por las fincas productoras
256 CEPAL
de leche, las em presas procesadoras —como principales agentes líderes que 
prom ueven la producción local por m edio de la entrega de servicios y de 
crédito a los productores—, y por los gremios, que tam bién contribuyen con 
su red de servicios. La base de la oferta industrial son los derivados lácteos 
líquidos. Por su parte, la producción artesanal está liderada por la oferta de 
quesos para consumo industrial e institucional (véanse los esquemas 2 y 3 
del anexo).
El cluster lácteo ha sido uno de los más exitosos del sector 
agropecuario. A ello ha contribuido la red institucional del complejo, en la 
que participan el sector privado, el gobierno y los gremios. A pesar de los 
conflictos entre quienes forman esa red institucional, se han concertado 
acuerdos sobre aspectos vitales, como políticas de desarrollo tecnológico, 
comercialización, capacitación, financiación y puesta en m archa de 
program as especiales (véase el esquema 4 del anexo). Es probable que las 
nuevas circunstancias y exigencias de los m ercados obliguen a replantear el 
contenido de los acuerdos, principalm ente los referidos a la 
comercialización. Sim ultáneam ente deberán surgir nuevos acuerdos con 
respecto a una política industrial expansiva. De lo contrario, esta eficiente 
red institucional corre el riesgo de desintegrarse, en detrim ento del 
posicionamiento del país en el m ercado interno y externo de lácteos.
El complejo lácteo se desarrolló en el pasado de m anera 
prim ordialm ente cuantitativa (incremento del volum en de leche para 
abastecer el consumo interno) a partir de estímulos de las industrias líderes 
en las zonas de abastecimiento cercanas a los grandes centros de consumo y 
en las zonas de expansión del doble propósito, las cuales ofrecían seguridad 
en cuanto a mercados, estabilidad de los precios y financiación. También 
contribuyeron los hábitos de consumo de la población, preferentem ente 
referidos a lácteos líquidos. Este esquema parece haberse agotado, ya que el 
país se encuentra en el um bral del autoabastecimiento y de la producción 
de excedentes, y ante la necesidad, por tanto, de mejorar su posición 
competitiva en los m ercados internos y externos. El futuro desarrollo del 
complejo productivo no puede descansar en una estrategia de expansión 
cuantitativa como en el pasado, sino en mejoramientos cualitativos que 
contemple avances en productividad; la concentración de masas críticas de 
oferta que justifiquen el desarrollo de una infraestructura de acopio, 
comercial e industrial; el mejoramiento de la calidad de la leche a precios 
competitivos; el desarrollo de los m ercados artesanales, prom etedores hacia 
m ercados empresariales, y la ampliación de aquellos segmentos del 
m ercado interno que en la actualidad están excluidos por su baja capacidad 
de compra.
El complejo lácteo registró niveles de expansión aceptables en la 
década de 1990, a partir de la profundización de los mercados de derivados
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 257
y de la captación de nichos comerciales que habitualm ente eran atendidos 
por los productores artesanales. En cambio, estas unidades artesanales han 
perdido espacio ante el m ayor dinam ismo y penetración de la industria, y 
ante su m ayor eficiencia y calidad.
La evaluación del complejo productivo indica que es necesario crear 
o consolidar algunos eslabones cuya ausencia o deficiencia limita su 
potencial de desarrollo, a saber, el soporte tecnológico, em presarial y 
comercial, con el fin de fom entar la oferta artesanal de lácteos para 
procesam iento industrial o institucional, y para aprovechar tam bién 
algunos subproductos de la industria de lácteos que en la actualidad se 
desechan, como el suero.
Otros requisitos para consolidar el complejo productivo lácteo, son 
los siguientes:
• Es necesario m ontar una institución sólida, que apoye los 
procesos de adaptación y desarrollo tecnológico. Los avances que 
se dan en este campo se deben al esfuerzo de las em presas 
particulares líderes, pero las em presas pequeñas o informales 
carecen de esas posibilidades de innovación. Por tanto, deben 
contentarse con im itar y con abastecer m ercados m arginales o 
nichos regionales, los cuales son invadidos cada vez más 
agresivam ente por la gran industria.
• Es necesario rem ediar la ausencia de una política explícita de 
apoyo al desarrollo de un m ercado de lácteos para las capas de 
población con menos ingresos, que se manifieste en el 
surgim iento de líneas de consumo popular en derivados lácteos. 
Estos esfuerzos podrían involucrar a las em presas de 
productores, a las cooperativas y a las pequeñas em presas que 
laboran con bajos costos, por m edio del apoyo a la 
comercialización y distribución de sus productos. Q uizá podría 
crearse una com ercializadora que representase a estas em presas 
pequeñas y m edianas y promoviese la norm alización y 
m ejoramiento de la calidad de los productos y su colocación en 
los canales comerciales m ás extendidos en los sectores populares 
y en los canales m ás m odernos, como las cadenas de 
superm ercados e hipermercados.
• Las insuficiencias de tipo norm ativo y la no aplicación eficaz por 
parte del Estado de las reglas pertinentes hacen difícil controlar 
la competencia desleal y el respeto de ciertas norm as de calidad 
mínimas. Es necesario dictar norm as con respecto al origen y 
calidad de la leche en polvo im portada y sus fechas de 
vencimiento. Lo mismo debe hacerse para el m ercado de
258 CEPAL
derivados lácteos líquidos. Tam bién es necesario establecer 
ciertos requisitos básicos para el funcionam iento de las empresas 
de lácteos, de tal m anera que garanticen una calidad m ínima y 
un  precio determ inado para sus productos.
• Para analizar la leche, se requiere am pliar los servicios de 
laboratorios con alta credibilidad que no sean de propiedad ni de 
los productores ni de los industriales. Estos laboratorios podrían 
ofrecer un servicio de certificación de origen de la calidad de la 
leche, el cual acreditaría a las fincas productoras frente a la 
industria y perm itiría mejorar las condiciones de pago del 
producto y diversificar sus alternativas comerciales.
• La inseguridad tam poco favorece la posibilidad de que ciertos 
eslabones básicos para el desarrollo del complejo productivo 
como son las industrias procesadoras, se establezcan en las zonas 
de producción. Las em presas procesadoras y toda la red conexa 
se localizan en los grandes centros urbanos, con lo cual se 
generan presiones sobre los precios de la tierra cercana a las 
ciudades y se pierde la oportunidad de mejorar la posición 
competitiva en los m ercados gracias a m enores costos de 
transporte, m enores riesgos sanitarios y mejor aprovechamiento 
industrial de los subproductos.
• En las zonas productoras, en particular en las de doble propósito, 
falta todavía desarrollar la red de frío y principalm ente de 
tanques de enfriamiento. Pero su instalación exige un volum en 
dado de producción, buenas vías de penetración secundarias y 
servicios regulares de agua potable y de energía, lo cual no 
siempre es posible en regiones con tantas carencias de 
infraestructura como la costa norte o el oriente y sur del país. Es 
imprescindible crear las condiciones básicas para que se den 
estos encadenamientos, merced a la participación activa de los 
productores en los program as de descentralización y en los 
planes de desarrollo del m unicipio respectivo.
• La asistencia técnica que se requiere debe ser m ás integral y 
am plia de lo que es en el presente. Debe incorporar aspectos 
agronómicos, de veterinaria, zootecnia y de gestión empresarial. 
Tal vez sea necesario que este servicio lo sum inistren equipos 
interdisciplinarios (veterinarios, zootecnistas, agrónomos) y no 
profesionales especializados como en el presente.
• Otro aspecto débil del complejo es la falta de organización de los 
productores pequeños. Con excepción de COLANTA, las 
cooperativas de productores son de propiedad de un bajo 
núm ero de afiliados y suelen tener problem as como malos 
manejos financieros o adm inistrativos. El fortalecimiento
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 259
institucional del D epartam ento A dm inistrativo Nacional de 
Cooperativas (DANCOOP), entidad que vigila el funcionamiento 
de éstas, y la participación de instancias regionales y locales en la 
fiscalización de los recursos y de su utilización, podrían estim ular 
un mejor desem peño organizativo.
• Especial consideración merece la definición de los derechos de 
propiedad en el complejo lácteo. La persistencia de intereses de 
grupos y divorciados de los intereses de los productores, 
artesanos e industriales ocasiona conflictos de difícil solución, lo 
cual im pide adoptar estrategias comunes y urgentes. No 
obstante, las presiones desde los m ercados internos y externos y 
los avances corporativos de las organizaciones pueden obligar a 
replantear en el futuro estas fronteras tan definidas de la 
propiedad. Éstas podrían am pliarse hacia la expansión de la 
propiedad en todo el dom inio del complejo lácteo, y abarcar 
tanto las industrias de procesam iento como la infraestructura 
comercial y de producción, las redes comerciales detallistas y las 
em presas productoras de insumos, sin que se pudiera adjudicar 
la propiedad a los productores de leche o a los industriales. Se 
trataría de em presarios que serían dueños de las distintas 
em presas componentes del complejo productivo. Para ello sería 
necesario abrir paso a la dem ocratización de la propiedad, para 
que participen productores e industriales de distinto tam año, así 
como los distintos agentes que participan en el complejo.
Los subclusters están estructurados alrededor del abastecimiento de 
un centro de consumo im portante, así como de las actividades de acopio, de 
procesam iento industrial de la leche y de distribución comercial. A unque se 
realizan otras actividades im portantes a partir de la leche, como la 
producción artesanal de quesos y el levante de destetos, constituyen más 
bien mercados informales y residuales de acuerdo con el desarrollo 
comercial del acopio en la región.
El desarrollo del complejo lácteo en Colombia requiere tam bién el 
surgim iento de eslabones entre las regiones para integrar y prom over la 
diversificación de productos en una m ism a línea de especialización. Las 
desigualdades en el consumo de las distintas regiones, apreciables hoy día, 
se podrían  nivelar con una m ayor integración de los m ercados y con 
políticas comerciales empresariales para el conjunto nacional. Eso podría 
tener tam bién un efecto regulador sobre los precios de la tierra. Pero ello 
requiere un compromiso decidido del Estado y de sus instancias 
descentralizadas para garantizar mejores condiciones de infraestructura 
(vías, agua, energía, financiación) y de seguridad.
260 CEPAL
Las em presas que dom inan en cada subcluster son los principales 
agentes de cambio y de sum inistro de servicios, crédito, asistencia técnica, 
capacitación y dotación de im plementos técnicos a los productores. El 
Estado complem enta esta acción m ediante el apoyo y control a nivel de 
sanidad, capacitación y crédito. Los gremios participan en actividades de 
divulgación, educación y representación ante el gobierno.
En la m edida en que ciertos segm entos de la industria de lácteos, 
como los correspondientes a los derivados y a las leches de larga duración, 
se puedan establecer en las zonas de producción, se podría estar ante un 
debilitamiento de los subclusters actuales. Ello sería deseable si las redes de 
servicios y de apoyo abandonaran los esquemas centralizados en las 
grandes ciudades que hoy predom inan, para extenderse hacia las zonas de 
producción. El complejo productivo lácteo podría contribuir en esta forma a 
prom over el desarrollo de las regiones. O tra posibilidad que surgiría sería 
el desarrollo de mercados desde las zonas de producción para abastecer, ya 
no a los subclusters, como ocurre en la actualidad, sino a los mercados 
nacionales. A unque existen hoy mercados nacionales a partir de la oferta de 
queso artesanal, quesos m adurados procedentes del sur del país y leche 
pulverizada, se trata de mercados de crecimiento lento o m uy segmentados.
La expansión del complejo en su conjunto tropieza con la falta de 
integración nacional de los mercados de m ateria prim a, debido a una 
estructura em presarial que privilegia el dom inio sobre nichos de m ercado 
básicos. De esta forma las em presas presionan sobre la dem anda de leche en 
las áreas de abastecimiento naturales con un aum ento del precio de la 
m ateria prim a que a la larga incide en la capacidad de competir frente a 
otras zonas en expansión y frente a las mismas importaciones. En un plazo 
inm ediato es de esperar que se redefinan las áreas de influencia de cada 
subcluster, debido a la intensa competencia de las industrias, acentuada por 
las importaciones y por la irrupción cada vez m ás insistente de los 
productores en el procesam iento y en la comercialización. Es posible que 
ciertos subclusters se fusionen (Medellín-Bogotá), que se aborden mercados 
conjuntos, se integren las zonas de aprovisionam iento y se redefinan las 
áreas de influencia. Probablem ente este proceso expansivo perm ita la 
integración, en un plazo cercano, de las zonas de producción y de los 
m ercados finales.
A pertura económ ica y  (des)encadenam ientos productivos 261
Anexo
Esquema 1
COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO EN 
ESTRUCTURA BÁSICA DE ABASTECIMIENTO DE LECHE
I NÚCLEOS DE ABASTECIMIENTO II ÁREAS DE EXPANSIÓN
BÁSICO EXPLOTACIONES EXPLOTACIONES CON DOBLE
ESPECIALIZADAS EN LECHE PROPÓSITO
ALTIPLANO NARIÑENSE - VALLE --------» CALI Y ÁREA METROPOLITANA CAQUETÁ
III. ZONAS DE ABASTECIMIENTO 
NACIONAL
•CESAR
•MAGDALENA MEDIO 
•CÓRDOBA
Esquema 2
COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO EN COLOMBIA 
ESTRUCTURA DE PRODUCCIÓN Y ACOPIO
262 CEPAL
E s q u e m a  3
C O M P L E J O  P R O D U C T I V O  L Á C T E O  E N  C O L O M B I A
E S T R U C T U R A  D E  D I S T R I B U C I Ó N ,  P R O C E S A M I E N T O  Y C O M E R C I A L I Z A C I Ó N
_EI
M ERCADOS 
M A YORISTAS DE 
QUESO COSTEÑO 
Y DOBLE CREMA
. I
;O INDUSTRIAL
MERCADOS 
REG ION A LES DE 
QUESO
CAMPESINO
LECHE CRUDA
PASTEURIZADA T oS o
DERIVADOS DERIVADOS DULCES
PRODUCTOS DE 
PANADERÍA
QUESOS YOGURKUMIS
AREQUIPE
HELADOS
Esquema 4
RED INSTITUCIONAL DEL COMPLEJO PRODUCTIVO LÁCTEO
SECTOR PRIVADO GREMIOS —
ANALAC 
■►FEDEGAN 
♦ANDI 
FEDECOLECHE
1 1  1 1 1—►OTROS i
CONCERTACION Y 
CONVENIOS DE 
COMPETITIVIDAD 
1i
COMERCIALIZACIÓN
FINANCIACIÓN •
CAPACITACIÓN i
COOPERATIVAS
OFERT A DE DEST ETES 
Y  LECHERÍA
PRODUCCIÓN 
DE LECHE
PRO CESA M IEN TO  
EN FINCA
V ENTA  DE 
LECHE
PANADERIAS
BIZCOCHERÍAS
RESTAURANTES 
PIZZERÍ AS
CUADROS DE 
PRECIOS Y 
CALIDAD
DESARROLLO
MERCADOS
EXTERNOS
FRANJAS DE 
PRECIOS
FENOMENO
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 263
El complejo productivo lácteo en Uruguay
Marcel Vaillant1
Octubre de 1999
Introducción
Los complejos productivos reúnen un conjunto de actividades con un 
grado de interrelación entre sí m ayor que con el resto de la economía. Los 
agrupam ientos productivos (AP) son lugares de la economía en donde 
pueden tener lugar distintos tipos de externalidades productivas o 
tecnológicas. Existe una literatura económica de origen diverso que 
pretende justificar y m otivar la idea de que estas externalidades están 
asociadas a la existencia de complejos de actividades económicas (tanto en 
el espacio como a nivel sectorial). Ramos (1997) revisa las principales 
corrientes teóricas con esta orientación e ilustra cómo en cada una de ellas 
la idea de agrupam iento productivo cumple un rol determ inante.
La relevancia de las interrelaciones entre las actividades que se 
identifican como pertenecientes a un  complejo productivo ha sido 
destacada en estudios sectoriales relativos a la com petitividad (véase 
Porter, 1991). Las ineficiencias que se presentan en un AP pueden  estar 
originados en inercias de orden técnico, económico u organizacional en 
algunos de los sectores constitutivos, o resultar de desequilibrios o rezagos
1 Con la colaboración de Rossana Patrón en el capítulo I, de Heber Freiría en el capítulo III, 
mientras que el capítulo V fue elaborado en forma conjunta por Heber Freiría y Marcel 
Vaillant.
264 CEPAL
en la relación entre esos componentes (escalas inapropiadas, relaciones 
productivas o comerciales inestables y otros). La com petitividad de una 
actividad depende de todas las dem ás actividades que pertenecen al mismo 
AP y de las interacciones entre ellas. La existencia de externalidades 
productivas, economías de aglomeración y derram es o spillovers 
tecnológicos para el conjunto de actividades de un  complejo es un factor 
decisivo de su desem peño productivo y comercial a nivel internacional.
Se han identificado diversos motivos económicos que alientan la 
formación de agrupam ientos productivos altam ente interrelacionados en su 
interior. Uno de los determ inantes clásicos es la organización de un 
complejo productivo en torno al aprovecham iento de un recurso natural 
abundante. Una de las características centrales del patrón de especialización 
comercial de América Latina es la abundancia relativa de recursos 
naturales, y su inserción en la economía internacional con bienes que hacen 
uso intensivo de estos factores.
La pregunta que está planteada con respecto a la región es si este 
desarrollo productivo en torno a los recursos naturales ha sido todo lo 
profundo que puede ser en la estructuración de agrupam ientos productivos 
m uy interrelacionados, capaces de aprovechar las externalidades que se 
producen en su interior. La hipótesis básica es que no ha sido así. La región 
presenta una tendencia a la especialización en complejos creados en torno a 
recursos naturales con escasa interrelación con el resto de la economía. Esta 
incapacidad de integración productiva tiene efectos de largo plazo en la 
capacidad de crecimiento de la economía. Tanto porque los efectos sobre el 
resto de la economía son escasos, dado el reducido nivel de transform ación 
m anufacturera que implica la especialización en productos básicos, como 
por la vulnerabilidad de una inserción internacional m uy dependiente de lo 
que ocurra con las relaciones de intercambio de unos pocos productos.
Este problem a es de particular interés en el caso de Uruguay. El 
patrón de inserción internacional puede ser entendido a partir de la alta 
disponibilidad relativa de recursos productivos aptos para la producción 
agropecuaria, especialmente los productos agroalimentarios. En 
consecuencia, estos factores productivos son baratos; por lo tanto, de 
acuerdo con lo que las ventajas com parativas predicen, ésta será una 
economía exportadora de bienes agropecuarios.
El m odelo agroexportador de U ruguay no es un invento nuevo. H a 
renacido tantas veces como se ha pronosticado su agotamiento. Sin duda, la 
versión presente del renacer agropecuario de la economía uruguaya es más 
permanente. Quizás porque se ha descubierto que modelo agroexportador 
no hay uno solo, sino que existe un continuo posible de alternativas y 
patrones de especialización a desarrollar. Entre ellas nos vam os m oviendo
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 265
en todo mom ento sin que se produzcan grandes cambios de una sola vez, 
aunque continuam ente se estén produciendo ajustes. Esta creciente 
flexibilidad de la producción agropecuaria y  su adaptación a las 
condiciones del mercado, de la política económica y de la tecnología, han 
dado origen a im portantes cambios en la estructura productiva del sector. 
Transformaciones que se evidencian si se hace una comparación estructural 
de 20 años a la fecha, aunque sea difícil situar la etapa concreta en que tuvo 
lugar ese cambio, dada la gradualidad que ha caracterizado a este proceso.
En efecto, no se está como antes tan atado al devenir de dos únicos 
rubros (la carne y la lana) y a la contingencia específica de lo que ocurra en 
los correspondientes m ercados internacionales. Los sectores dinámicos que 
lideran el crecimiento del sector son m uchos y ya m ás conocidos. El país 
del arroz con leche, por referir una sim pática fórmula m encionada por un 
negociador de U ruguay, pone el énfasis en estos dos nuevos y dinámicos 
rubros que im portan de una forma cada vez m ayor en la estructura del 
sector. Sin embargo, la lista es más larga, dado que habría que mencionar 
tam bién a la fruta cítrica, a la cebada y al sector forestal, entre otros.
La diversificación de la estructura agropecuaria es una buena noticia 
en lo que concierne al riesgo (tanto el que se origina en el m ercado 
internacional como el relacionado con la contingencia de la naturaleza) que 
implica una m odalidad de especialización en rubros agropecuarios básicos 
con bajo nivel de industrialización. Los choques en los térm inos del 
intercambio y en la producción se ven com pensados al tener una canasta de 
producción más heterogénea. Sin embargo, la diversificación no ha sido el 
único cambio que se registró.
La transform ación ha ido acom pañada de otros fenómenos de interés, 
como un cambio tecnológico de la base agropecuaria que implicó un 
aum ento sostenido de la productividad. Este proceso se ha dado junto con 
un m ayor grado de articulación entre el sector agropecuario y la 
agroindustria procesadora. En algunos casos, los niveles de relación llegan a 
una integración vertical total, en donde la agroindustria se integra hacia 
atrás y term ina produciendo ella m isma el bien agrícola, o los productores 
agropecuarios avanzan hacia adelante e industrializan su producción, o 
ambos procesos a la vez. Los sectores agropecuario y agroindustrial han 
sido en forma parcial receptores de capital extranjero, registrándose en m uy 
pocos sectores dinámicos una participación líder de em presas extranjeras y 
transnacionales.
D ada la estrecha relación entre base agropecuaria y agroindustria 
procesadora, es pertinente investigar la capacidad que ha tenido de 
extenderse a otro tipo de sectores proveedores de insumos o bienes de 
capital, servicios, o de industrias que em pleen los bienes agroindustriales
266 CEPAL
como insum os (industria agroalimentaria). Este fenómeno, en el caso de los 
lácteos, es de especial interés debido al dinam ismo que ha tenido el 
complejo agroindustrial (base agropecuaria y  agroindustria procesadora) en 
las últim as décadas.
El objetivo general propuesto es identificar las actividades 
fuertem ente relacionadas con ese sector, así como hacer una evaluación del 
efecto dinam izador del sector lácteo sobre el resto de la economía. El 
presente trabajo está organizado de la m anera siguiente: en el capítulo I se 
identifica cuál es el agrupam iento productivo (cluster) creado en torno a la 
base agropecuaria de la lechería y  de la industria láctea (complejo 
agroindustrial lácteo), basándose para ello en la información estadística de 
las relaciones intersectoriales resum idas en la m atriz de insum o-producto 
de la economía. En el capítulo II se caracterizan las principales tendencias 
de la producción y  el comercio de los sectores centrales del complejo. En los 
capítulos III y  IV se realiza un refinamiento del complejo lácteo de 
Uruguay, em pleando otra información cuantitativa y  cualitativa a nivel del 
propio sector. Los resultados se reúnen en el capítulo final.
I. identificación del complejo productivo lácteo con la 
matriz de insumo-producto
1. Conceptos básicos y aspectos metodológicos
i) Construcción de agrupamientos productivos
El estudio de los agrupam ientos productivos (AP) sitúa el análisis 
económico en un nivel interm edio entre el correspondiente al nivel de 
sector o ram a y  el de la economía en su conjunto. La identificación de los 
AP procura aglutinar actividades altamente interrelacionadas en términos 
de transacciones interm edias y  que presentan en su conjunto una relativa 
independencia con respecto al resto de las actividades. Es decir, los AP 
reúnen actividades con alto grado de integración, de m odo que, por tanto, 
los intercambios que se dan en su interior resultan m ás relevantes que los 
que se dan con el resto del sistema. Los complejos definidos tienden a 
perm anecer en el tiempo, m arcando una característica estructural de la 
economía.
En el análisis de los AP tiende a discriminarse entre las compras o 
ventas de materias directas o específicas que son las que definen el carácter 
mismo del AP, y  aquellas otras compras o ventas de insumos o servicios 
difundidos que, pudiendo ser importantes, tienen vinculación relativamente 
uniforme con todos los sectores de la economía y, por tanto, no se identifican 
directamente con ningún AP. El prim er tipo de relaciones da lugar a los 
encadenamientos hacia atrás y hacia adelante que integran las actividades del
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 267
AP, mientras que el segundo tipo da lugar a encadenamientos hacia los lados, 
es decir, hacia actividades que no se integran verticalmente al AP.
Dentro del esquema de un AP típico, basado, por ejemplo, en el 
procesam iento de recursos naturales (véase Ramos, 1997), encontramos 
encadenamientos hacia atrás a partir de compras de insum os químicos, 
m aquinaria específica, servicios especializados y  otros; encadenamientos 
hacia adelante a partir de las ventas hacia otros sectores productivos, que 
serán mayores cuanto m ás difundido es el producto como insumo de las 
dem ás industrias, y  encadenamientos hacia los costados (como energía, 
comercio, servicios financieros).
La metodología em pleada para la identificación de AP em plea la 
información estadística referida a las relaciones intersectoriales contenidas 
en la m atriz de insum o-producto (MIP). Para hacer una correcta 
identificación de los AP, es necesario tener agrupados sectores con cierto 
grado de hom ogeneidad en los productos que se agregan. De ahí que, 
metodológicamente, se sugiera trabajar con una MIP de alto grado de 
desagregación (más de 200 sectores). Un criterio para verificar el grado de 
interrelación existente dentro de un AP es el coeficiente estadístico 
denom inado grado de autonom ía de cada AP. Este coeficiente m ide la 
relación de las compras interm edias (ventas intermedias) que se realizan 
dentro del AP como proporción de las compras totales (ventas totales) del 
AP. C uando se identifican AP con alto grado de autonom ía en ventas, se 
trata de AP que se organizan en torno a una actividad vendedora de 
insumos o m aterias prim as, en tanto que cuando la autonom ía en compras 
es alta, se trata de un AP organizado en torno a una actividad básicamente 
final.
En las MIP con escaso nivel de desagregación (cerca de 30 sectores) 
las relaciones de insum o-producto m ás im portantes están sobre la diagonal 
principal, lo que puede entenderse como com praventas dentro del bloque o 
entre el conjunto de sub-bloques contenidos. Conforme se desagrega la 
m atriz dism inuye la im portancia de la diagonal. En consecuencia, la falta de 
información suficientemente desagregada puede oscurecer la identificación 
de complejos claramente delimitados.
Existen distintos tipos de m etodologías para construir agrupam ientos 
productivos. Las características que tienen estas m etodologías es que 
m ediante transposiciones de filas y columnas en la MIP procuran optimizar 
el valor de algún índice estadístico que dé cuenta del grado de interrelación 
dentro del conjunto de sectores que se agrupan con el algoritmo empleado. 
Los m étodos revisados tienen la característica de ser globales, es decir, se 
aplican a todo el sistem a económico, por lo que tienen la restricción de tener 
que optim izar el grado de interrelación en varios agrupam ientos
268 CEPAL
productivos sim ultáneam ente. En este sentido, pierden eficacia cuando se 
trata de un subsector de actividades específico, como ocurre en el presente 
trabajo.
En el estudio de Forteza, Pastori y Tansini (1988), realizado sobre la 
base de la m atriz de insum o-producto del Banco Central del U ruguay (MIP- 
BCU), el procesam iento de lácteos es incluido en el agrupam iento de 
sectores identificado con el núm ero 3 (véase el diagram a 1). Dicho 
agrupam iento está formado por las siguientes actividades (clasificadas 
según la MIP-BCU; véase Vaillant, 1998, anexo estadístico, cuadro 1): 2 
ganadería; 19 productos textiles; 5 carnes; 6 lácteos y 18 textil. En este 
agrupam iento las interacciones son unidireccionales, y las dos prim eras 
actividades son proveedoras, siendo la ganadería la principal. Las 
actividades receptoras son lácteos, textiles y carnes. La actividad ganadera 
es m ayor que las restantes en térm inos de valor agregado, por lo que el 
agrupam iento está definido en torno a la ram a proveedora de m aterias 
primas; el agrupam iento así definido tiene un alto grado de autonom ía en 
ventas. El 83% de las ventas interm edias totales se realiza dentro del 
complejo, en contraste con un porcentaje sensiblemente m enor (42.1%) de 
las compras. Esta caracterización es, de acuerdo con los complejos 
identificados en el trabajo recién citado, el com portamiento típico de los 
complejos en donde la actividad dom inante es una proveedora de m aterias 
primas.
Diagrama 1
ENCADENAMIENTOS DE LA GANADERÍA
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de A. Forteza, H. Pastori y R. Tansini, Relaciones 
intersectoriales de la econom ía uruguaya, M ontevideo, Uruguay, 1988, Instituto de Economía, 1988.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 269
Ramos (1997) describe el complejo lácteo-ganadero típico de América 
Latina (véase el diagram a 2). En este caso la cadena se compone de la 
ganadería como actividad proveedora principal de las actividades 
procesadoras de carne, cueros y lácteos, que presentan por su parte 
encadenamientos hacia atrás con las actividades proveedoras de alimentos 
y biogenética. Como actividad conexa en paralelo con estas actividades se 
presenta el sector proveedor de equipos. En particular interesa destacar el 
detalle de los encadenamientos hacia adelante de la actividad de 
procesam iento de leche, tales como la fabricación de quesos, yogur y 
alimentos lácteos. Este esquema presenta sim ilitudes con el de Forteza, 
Pastori y Tansini, al agrupar las actividades de procesam iento de lácteos y 
carnes dentro del mismo complejo.
Diagrama 2
ENCADENAMIENTOS DE LA GANADERÍA LECHERA
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de Joseph Ramos, U na estrategia de desarrollo a partir de los 
complejos productivos (clusters) en torno a los recursos naturales (LC/R.1743), Santiago de Chile, Comisión 
Económica para  Am érica Latina y el Caribe (CEPAL), 1997.
En el caso de la determ inación del conjunto de actividades 
integrantes del complejo ha sido necesario adaptar los conceptos 
presentados, debido a que en el caso de U ruguay no se dispone de la 
necesaria desagregación de la información contenida en la m atriz de 
insum o-producto para clasificar los insumos y servicios que son objeto de 
compras y ventas en específicos y difundidos. Por tanto, como prim era 
etapa del trabajo, se intenta una aproximación a la descripción de la cadena 
productiva en que intervienen los lácteos, más detallada que aquella de que 
se dispone hasta el m om ento (Forteza, Pastori y Tansini, 1988), indicando
270 CEPAL
las interrelaciones entre las actividades que intervienen en dicha cadena e 
identificando las actividades que forman el agrupam iento productivo.
ii) Encadenamientos
La literatura tradicional que recurre a las MIP ha hecho hincapié en 
las condicionantes que se derivan de las relaciones intersectoriales y en las 
posibilidades de expansión de una actividad económica ante empujes de la 
dem anda (véase, por ejemplo, el trabajo de Forteza, Pastori y Tansini, 1988, 
para el caso de Uruguay). Las industrias enfrentan estrangulam ientos 
debidos a restricciones derivadas del abastecimiento de m aterias prim as o 
de insum os intermedios, lo que a su vez afecta el nivel de actividad de otras 
industrias que procesan sus insumos. Las actividades que procesan 
básicamente m aterias prim as im portadas o producción agropecuaria 
enfrentarán diferente tipo de restricciones frente a una expansión de su 
dem anda. Las ramas o sectores productivos que procesan recursos 
agropecuarios se caracterizan por tener m ayor rigidez de respuesta en el 
corto plazo frente a expansiones de la dem anda, aun cuando existan 
recursos prim arios ociosos.
Para analizar las restricciones que enfrenta la expansión de una 
determ inada actividad se considera el efecto total que produciría sobre el 
sistema el dejar de producir en el país un determ inado bien, como se dice 
en un trabajo de 1980 del PREALC (citado por Forteza, Pastori y Tansini, 
1988). Se consideran tanto los efectos directos como los indirectos a través 
de los encadenam ientos hacia atrás y hacia adelante. Por lo tanto, se utiliza 
como m edida de los encadenam ientos totales la diferencia entre la 
producción total de la economía en la situación inicial y la producción total 
que se obtendría si el sector fuera eliminado.
Este efecto total en el conjunto del sistema económico es el resultado 
de los encadenam ientos hacia atrás y hacia adelante que tenga la actividad 
en cuestión. Una actividad con fuertes encadenam ientos hacia atrás en 
relación con los encadenam ientos totales denota que la actividad se 
encuentra ubicada en la fase de producción de bienes finales y actúa 
básicamente como receptora de insumos de los otros sectores, m ientras que 
si tiene fuertes efectos hacia adelante se trata de un sector básicamente 
productor de m aterias prim as que es, con respecto al resto del sistema, 
proveedor de insumos interm edios directa e indirectamente. La importancia 
relativa de los encadenam ientos hacia adelante y hacia atrás da indicios de 
qué lugar en la cadena productiva ocupa la actividad en cuestión y permite 
clasificarla como una actividad proveedora o procesadora de insumos.
Por otra parte, se considera relevante ir más allá de los propios 
límites del complejo lácteo e identificar el poder de arrastre de las 
actividades que forman el núcleo del complejo sobre el resto del sistema. En
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 271
este sentido, se trabaja con los encadenam ientos m ás allá del complejo en sí 
mismo, rastreando la totalidad de efectos dinam izadores sobre el sistema 
productivo por m edio de las compras y ventas totales de insumos, 
considerando por tanto el total de actividades a que el sector se encuentra 
vinculado. Es así como, en una segunda etapa, una vez identificadas las 
actividades que pertenecen a la cadena productiva de los lácteos y las 
actividades conexas, se consideran los efectos dinam izadores que tiene 
dicha actividad en térm inos de los encadenamientos que presenta tanto 
hacia atrás como hacia adelante.
2. Datos y resultados
i) Base de datos
El estudio de las actividades productivas vinculadas al sector lácteo 
se realizó sobre la base de la m atriz de insum o-producto (MIP) para 
U ruguay con datos del BCU correspondientes a 1983 (MIP-BCU). Se trabajó 
sobre una versión de esta MIP en la que el sector agropecuario está 
desagregado. Esta desagregación fue elaborada por Nin y Terra (1997) con 
el objetivo de incorporar a U ruguay en una base de datos internacional de 
un modelo m ultipaís de equilibrio general com putable (GTAP). Esta nueva 
versión de la MIP (MIP-GTAP) es particularm ente pertinente en este 
trabajo, dado que se cuenta con la información de la base agropecuaria del 
complejo productivo lácteo y no con un agregado que la incluye, tal como 
es tradicional en la información estadística de la región (sector producción 
pecuaria).
Si bien el grado de desagregación de la base agropecuaria es el 
adecuado, en el resto de los sectores el nivel de agregación es alto, lo cual 
sin duda constituye una restricción en el análisis, no pudiéndose identificar 
claramente sectores hom ogéneos agrupados por m edio de sus 
interrelaciones productivas. La m atriz con que se trabajó cuenta con 50 
sectores, de los cuales 4 no estaban representados, por lo que finalmente se 
trabajó con una m atriz de 46 sectores.
En consecuencia, para el análisis de las actividades vinculadas al 
sector lácteo este trabajo aporta un avance con respecto al análisis de 
Forteza, Pastori y Tansini realizado sobre la base de la MIP-BCU, ya que la 
MIP-GTAP permite identificar dentro del sector 2 ganadería (MIP-BCU) la 
actividad de producción de leche cruda (sector 11 de la MIP-GTAP), 
adem ás de la actividad de procesam iento de la leche (sector 6 de la MIP- 
BCU, sector 22 de la MIP-GTAP, ram a 3112 de la CIIU). A lo largo del 
trabajo se em pleará la nom enclatura de sectores de la MIP-GTAP. Los 
sectores principales del agrupam iento a construir son el 11 (leche cruda) y 
el 22 (industria láctea), con relación a los cuales se analizan las principales
272 CEPAL
actividades proveedoras y receptoras que son asim iladas a directas. 
Asimismo, se analizan los vínculos que m antienen las actividades de esta 
cadena con el resto de las actividades productivas del sistema (servicios o 
insumos difundidos).
ii) El complejo productivo lácteo en Uruguay
El m étodo em pleado para diseñar la mejor colección de sectores 
agrupados en torno al sector lácteo (líneas 11 y 22 de la MIP-GTAP) fue 
seleccionar cuatro conjuntos de sectores de acuerdo con los perfiles filas 
(estructuras de las ventas por sector) y los perfiles columnas (estructura de 
las compras por sector) del sector leche cruda (11) y del sector 
industria láctea respectivamente. Se eligieron los sectores con el objetivo de 
que el valor de parám etro de autonom ía del sector analizado (en ventas o 
en compras, según correspondiere) fuera del 100%. En el caso de los 
perfiles filas (ventas), se ordenaron las columnas según la importancia de 
cada sector de la MIP como receptor de las ventas del sector analizado. 
En el caso de los perfiles columnas (compras), se ordenaron las filas de 
acuerdo con la im portancia de cada sector como proveedor del sector 
analizado (11 o 22).
En el cuadro 1 se presenta toda la información pertinente para el caso 
del sector 11 cuando se analizan los perfiles filas. La sencillez y claridad del 
resultado perm iten reunir toda la información en un único cuadro. Por una 
parte, se observa que el sector 11 sólo se vende a sí m ismo y al sector 22, por 
lo que aparece como el insum o directo por excelencia de la industria láctea.
Cuadro 1
URUGUAY: ANÁLISIS DEL PERFIL FILA (VENTAS) DEL SECTOR 11 
(Miles de nuevos pesos de 1983 y  porcentajes)
22 11 Autonomía Total Ventas
interm edias
Ventas
finales
VI/VBP
(%)
11 91 9 100 2 565 529 946 742 73
22 15 0 15 264 012 3 369 7
332
Total 92 2 829 540 4 316
074
Insumos 2 917 751 955 022 3 872 773
VA 715 593 2 557 248 3 872 773
VBP 3 633 344 3 512 270 7 745 545
I/VBP (%) 80 27 50
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP) 
desarrollada po r A. N in e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo, 
D epartam ento de Economía, 1997, inédito.
Nota: VI =  ventas interm edias; VBP =  valor bru to  de la producción; VA =  valor agregado.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 273
Así lo confirma adem ás la relación entre ventas interm edias y ventas 
totales, en donde casi tres cuartas partes están destinadas al uso intermedio, 
de las cuales más de 90% se destinan a su procesam iento en el sector 22. El 
sector 22 se relaciona como vendedor con otros sectores aún no 
identificados como abastecedor de insumos (autonomía en ventas 15%), 
aunque su rol principal es como vendedor de bienes finales (sólo 7% de las 
ventas tiene un uso intermedio). Finalmente, se observa que m ientras el 
sector 22 tiene una relación insum o-valor bruto de producción alta (80%), 
en el caso del sector 11 la proporción del valor agregado en el valor bruto 
de producción alcanza casi a las tres cuartas partes. La autonom ía en ventas 
de este prim er agrupam iento es m uy alta (92%).
En el cuadro 2 se presenta el perfil fila para el sector 22. La industria 
láctea se encadena hacia adelante con otros sectores de la industria 
alimenticia y adem ás es un insumo de sectores productores de insumos y 
servicios de uso difundido (como son el 47 y el 48). El grado de autonom ía 
en ventas de este segundo agrupam iento es inferior al anterior y alcanza un 
45%. En el cuadro 3 se informa, con respecto a cada uno de los sectores, 
sobre las ventas totales realizadas y el grado de autonom ía en ventas 
(expresado en porcentaje) que tienen los sectores aquí reunidos al com prar 
en este agrupam iento (2). Esto permite evaluar el grado de autonom ía total 
en ventas de este segundo conjunto de sectores. En Vaillant (1998, cuadros 2 
y 3 del anexo estadístico) se presenta información complem entaria 
(submatriz de relaciones interindustriales para el agrupam iento 2, tam año 
de cada sector y las principales ratio que los caracterizan).
Cuadro 2
VENTAS NACIONALES DE INSUMOS DEL SECTOR 22 (PERFIL FILA)
(Porcentajes)
Número Sector (%)
22 Lácteos 15
Industrias de alimentos 32
14 Pesca 1
19 Carne 6
25 Productos alimenticios ncp a 25
Otros sectores 54
47 Comercialización y transporte 53
48 Servicios financieros y recreativos 1
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP), 
desarrollada po r A. N in e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo, 
D epartam ento de Economía, 1997, inédito. 
a ncp =  no clasificado en o tra parte.
274 CEPAL
Cuadro 3
GRADO DE AUTONOMÍA EN VENTAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 2
(Miles de nuevos pesos de 1983 y  porcentajes)
Número Sector Ventas Autonomía
14 Pesca 727 371 100
19 Carne 1 998 511 42
22 Lácteos 264 012 100
25 Productos alimenticios ncp a 2 371 812 71
47 Comercialización y transporte 14 502 588 39
48 Servicios financieros y recreativos 20 447 096 43
40 311 390 45
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP), 
desarrollada po r A. N in e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo, 
D epartam ento de Economía, 1997, inédito. 
a ncp =  no clasificado en o tra parte.
En el cuadro 4 se presenta la composición por sectores de las compras 
de insumos nacionales del sector 11 (leche cruda), donde se detalla la 
participación de las compras de insumos provenientes del propio sector, 
m ás las compras de insum os directos y difundidos. La clasificación en 
insumos directos y difundidos a este nivel del análisis debe entenderse en 
térm inos cualitativos, dado que el nivel de información disponible impide 
ser más precisos. En el cuadro 5 se informa, para cada uno de los sectores, 
sobre las compras totales realizadas y el grado de autonom ía en compras 
(expresado en porcentaje) que tienen los sectores aquí reunidos al com prar 
en este agrupam iento (3). Esto permite evaluar el grado de autonom ía total 
en compras de este tercer conjunto de sectores, el cual es de 65%. En 
Vaillant (1998, cuadro 5 del anexo estadístico) se presenta la subm atriz de 
relaciones interindustriales para este agrupam iento 3, a partir de la cual fue 
posible m edir el grado de autonom ía por sector.
La información correspondiente a las compras del sector 22 (industria 
láctea) se presenta en el cuadro 6. Al igual que en el caso anterior, se 
distinguen las compras a los sectores que interesa analizar (11 y 22), las 
compras de otros insum os directos y las compras de insum os o servicios 
difundidos en todo el sistema económico. En el cuadro 7 se presentan las 
compras interm edias totales por sector de este agrupam iento 2 y el grado 
de autonom ía que cada uno registra dentro de este conjunto. El grado de 
autonom ía en compras se calculó con el auxilio de la subm atriz de este 
agrupam iento 4, la cual se presenta en Vaillant (1998, cuadro 7 del anexo 
estadístico). En este caso el nivel alcanzado es de 73%.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 275
Cuadro 4
COMPRAS DE INSUMOS NACIONALES DEL SECTOR 11 (PERFIL COLUMNA)
(Porcentaje de las compras totales del sector)
Número Sector (%)
11 Leche cruda 24
Otros insumos directos 35
3 Cereales 5
8 Cosechas ncp a 0
25 Productos alimenticios ncp 26
33 Químicos 2
41 Maquinaria y equipos ncp 1
Insumos difundidos 41
32 Petróleo 2
43 Electricidad 1
46 Construcción 2
47 Comercialización y transporte 13
48 Servicios financieros y recreativos 23
49 Servicios varios 1
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada po r A. N in e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo,
D epartam ento de Economía, 1997, inédito.
a ncp =  no clasificado en o tra parte.
Nota: El porcentaje corresponde en cada caso a la to ta lidad  de los insum os, pero sólo se detallan aquellos
insum os cuya participación es igual o superior a 0.1%.
Cuadro 5
GRADO DE AUTONOMÍA EN COMPRAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 4
(Miles de nuevos pesos de 1983 y  porcentajes)
Número Sector Compras Autonomía
3 Cereales 560 869 99
8 Cosechas ncp a 270 499 100
11 Leche cruda 955 022 100
25 Productos alimenticios ncp 7 775 763 49
32 Petróleo 1 226 221 98
33 Químicos 3 815 693 78
41 Maquinaria y equipos ncp 200 589 49
43 Electricidad 2 039 158 97
46 Construcción 9 968 067 37
47 Comercialización y transporte 15 392 699 74
48 Servicios financieros y recreativos 7 616 970 72
49 Servicios varios 3 163 690 56
Total 52 985 240 65
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP), 
desarrollada po r A. N in  e I. Terra, Initial S tandardized  Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo, 
D epartam ento de Economía, 1997, inédito. 
a ncp =  no clasificado en o tra parte.
276 CEPAL
Cuadro 6
COMPRAS DE INSUMOS NACIONALES DEL SECTOR 22
(Porcentaje de las compras totales del sector)
Número Sector %
11 Leche cruda 80
22 Lácteos 1
Insumos directos 5
24 Azúcar 1
25 Productos alimenticios ncp a 0
28 Vestimenta 0
30 Productos de la madera 1
31 Papel y productos de papel 0
33 Químicos 2
34 Productos minerales ncp 0
40 Equipo electrónico 0
Insumos difundidos 14
32 Petróleo 2
43 Gas 1
45 Agua 0
46 Construcción 0
47 Comercialización y transporte 7
48 Servicios financieros y recreativos 3
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP), 
desarrollada po r A. N in e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo, 
D epartam ento de Economía, 1997, inédito. 
a ncp =  no clasificado en o tra parte.
Nota: El porcentaje corresponde en cada caso a la to ta lidad  de los insum os, pero sólo se detallan aquellos 
insum os cuya participación es igual o superior a 0.1%.
En los cuadros de los perfiles columnas, los proveedores de insumos 
que han sido asimilados a directos corresponden en rigor a un conjunto de 
actividades que, con un suficiente grado de desagregación de la 
información, perm itiría identificar precisam ente el subsector que es 
efectivamente el proveedor de insumos directos y que por tanto integra el 
agrupam iento. Es así como, si bien se indica en qué direcciones podría 
extenderse el complejo productivo en la provisión de insumos, éstos no 
pueden ser considerados en sentido estricto como parte del agrupam iento 
al nivel del análisis realizado. El tipo de problem a al que se está haciendo 
referencia queda claramente identificado en el caso del sector 25, el cual se 
clasificó como un insumo directo del sector 11. Además, este sector aparece 
como destino de las ventas interm edias del sector 22. Dentro del 
agrupam iento hecho por el criterio del perfil de filas del sector 22, el sector 
25 aparece como el destino del total de las ventas interm edias del sector 14 
(pesca). La hipótesis es que se trata en realidad de distintas industrias 
alimenticias (producción de raciones, procesam iento de productos de la 
pesca), todas reunidas en un mismo sector (25).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 277
Cuadro 7
GRADO DE AUTONOMÍA EN COMPRAS DEL AGRUPAMIENTO DEL CUADRO 6
(Miles de nuevos pesos de 1983 y  porcentajes)
Número Sector Compras Autonomía
11 Leche cruda 955 022 93
22 Lácteos 2 917 751 100
24 Azúcar 1173 658 50
25 Productos alimenticios ncp a 7 775 763 49
28 Vestimenta 2 654 099 33
30 Productos de la madera 1 223 610 71
31 Papel y productos de papel 1 898 742 92
32 Petróleo 1 226 221 99
33 Químicos 3 815 693 81
34 Productos minerales ncp 1 602 375 85
40 Equipo electrónico 370 766 91
43 Gas 2039 158 99
45 Agua 373 059 91
46 Construcción 9 968 067 77
47 Comercialización y transporte 15 392 699 73
48 Servicios financieros y recreativos 7 616 970 71
Total 61 003 653 73
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz  de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP), 
desarrollada po r A. N in  e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O u tpu t Table for Uruguay, M ontevideo, 
D epartam ento de Economía, 1997, inédito. 
a ncp =  no clasificado en o tra parte.
En el cuadro 8 se presenta un resum en de los cuatro agrupam ientos a 
los que se arribó con la metodología de trabajar con los perfiles columnas y 
filas de los sectores 11 y 22. Se destacó en negrita los sectores que 
seguram ente contienen subsectores que están asociados estrechamente a la 
base agropecuaria y la industria láctea. Los otros sectores han sido 
identificados como proveedores de insumos o servicios de uso difundido.
En el diagram a 3 se resume la información pertinente para el 
agrupam iento lácteo de Uruguay. El diagram a está estructurado sobre el 
sector 11 (actividad proveedora principal) y el 22 (actividad proveedora 
secundaria). C uando las flechas salen de un sector hacia el 11 o el 22, se 
reporta debajo la proporción de compras de ese sector sobre el total de 
compras del 11 o el 22. Cuando las flechas llegan a un sector desde el 11 o el 
22, se reportan las cifras de proporción de ventas sobre el total de ventas. Se 
distinguen los sectores en donde se conjetura existen subsectores 
proveedores de insumos directos de los sectores proveedores de insumos o 
servicios de uso difundido.
278 CEPAL
Cuadro 8
RESUMEN DE AGRUPAMIENTOS DE SECTORES
V11 V22 C11 C22
11 14 3 11
22 19 8 22
22 11 24
25 25 25
47 32 28
48 33 30
41 31
43 32
46 33
47 34
48 40
49 43
45
46
47
48
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de la investigación.
En el cuadro 9 se reportan los resultados obtenidos sobre los grados 
de autonom ía en com pras y ventas al ir incorporando de a uno a los 
distintos sectores que se presentan en el cuadro 8. U na evaluación global 
del agrupam iento de 21 sectores (incluyendo a los insumos y servicios de 
uso difundido) perm itiría decir que se llegó a un agrupam iento con un 
índice aceptable de los grados de autonom ía em pleados para evaluar el 
grado de integración del agrupam iento. Sin embargo, esta elección es 
engañosa, dado que está incluyendo otras integraciones entre sectores que 
nada tienen que ver con el sector lácteo; las submatrices presentadas en 
Vaillant (1998, anexo estadístico) son elocuentes al respecto. Por lo tanto, el 
análisis se circunscribe a los sectores centrales del agrupam iento (11 y 22) y 
a los sectores proveedores de insumos directos y a los receptores. A  partir 
del cuadro 9 es posible advertir que son seis sectores agrupados los que 
perm iten m antener un compromiso aceptable entre grado de autonom ía en 
compras y ventas respectivam ente. Todos ellos están reunidos dentro de lo 
que podría ser un agrupam iento m ás general que reuniría la producción de 
alimentos y su industrialización. El agrupam iento de sectores ofrece la 
característica de tener un alto nivel de autonom ía en ventas (72%) y un 
nivel sensiblemente m enor en compras (35%). Esta característica es natural, 
dado que la actividad m ás im portante de este complejo es la de abastecer de 
un insumo básico agropecuario (leche cruda).
Diagrama 3
ENCADENAMIENTOS DE LOS LÁCTEOS EN URUGUAY
Insumos directos (4.8%) 
industria láctea
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP), desarrollada por A. Nin e I. Terra, Initial 
S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo, D epartam ento de Economía, 1997, inédito.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
279
280 CEPAL
Cuadro 9
ELECCIÓN DEL MEJOR AGRUPAMIENTO
Tipo sector Sector Autonomía en compras Autonomía en ventas
Centrales 11 24 9
Centrales 22 67 92
Insumos directos 3 62 79
Insumos directos 8 61 76
Insumos directos 24 49 67
Insumos directos 25 35 72
Insumos directos 30 35 62
Insumos directos 31 37 57
Insumos directos 33 37 47
Insumos directos 34 36 40
Insumos directos 40 37 41
Insumos directos 41 37 40
Receptoras 14 40 43
Receptoras 19 31 45
Otros insumos 28 30 46
Insumos difundidos 32 35 42
Insumos difundidos 43 38 44
Insumos difundidos 45 39 45
Insumos difundidos 46 42 57
Insumos difundidos 47 55 70
Insumos difundidos 48 70 71
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de la investigación.
Cuadro 10
COMPARACIÓN DEL GRADO DE AUTONOMÍA DEL AGRUPAMIENTO 
EN TORNOAL SECTOR LÁCTEO
(Porcentajes)
Compras Ventas
México MIP-1970 83 84
Argentina MIP-1973 71 96
Argentina MIP-1984 68 94
Uruguay MIP-1983 42 83
Uruguay MIP-1983 35 72
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación y de diversos estudios.
iii) Encadenamientos de la base agropecuaria (sector 11) y de la 
industria láctea (22) con el conjunto de la economía
Por último, se ha considerado pertinente, más allá del concepto de 
complejo, investigar el poder de arrastre de las actividades 11 (leche cruda) 
y 22 (industria láctea) sobre la totalidad del sistema productivo. Por tanto, a 
continuación se evalúan los efectos dinam izadores de dichos sectores en 
térm inos de los encadenam ientos que presentan hacia atrás y hacia 
adelante. Para ello se evalúan los encadenamientos más allá del complejo en 
sí mismo, rastreando la totalidad de las compras y ventas totales de 
insumos, considerando por tanto el total de actividades a que el sector está 
vinculado. Los resultados se presentan en el cuadro 11.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 281
Cuadro 11
ENCADENAMIENTOS TOTALES, HACIA ATRÁS Y HACIA ADELANTE
Total Orden Atrás Orden Adelante Orden
1 1.00 16 0.76 27 0.24 19
2 0.78 38 0.69 38 0.08 30
3 0.86 32 0.78 23 0.08 31
4 0.93 25 0.81 17 0.12 26
5 0.94 23 0.78 25 0.17 22
6 0.95 22 0.80 21 0.15 23
8 0.83 35 0.80 20 0.02 41
9 1.40 9 0.91 6 0.50 9
10 1.67 3 0.94 3 0.74 4
11 1.53 7 0.92 4 0.61 8
12 1.59 5 0.91 7 0.68 6
13 0.85 33 0.73 32 0.12 25
14 0.66 42 0.60 43 0.05 37
18 0.92 27 0.84 14 0.08 34
19 1.11 13 0.85 13 0.26 16
20 0.96 21 0.95 2 0.02 43
21 0.62 43 0.60 42 0.02 42
22 0.90 29 0.87 10 0.03 40
23 0.81 37 0.72 33 0.09 29
24 0.89 30 0.81 18 0.08 33
25 1.04 15 0.73 30 0.31 13
26 0.92 26 0.82 16 0.11 27
27 1.12 12 0.78 24 0.34 12
28 0.82 36 0.81 19 0.01 44
29 0.77 39 0.71 36 0.06 35
30 0.90 28 0.77 26 0.13 24
31 0.94 24 0.69 39 0.25 18
32 0.26 46 0.07 46 0.19 21
33 1.58 6 0.63 41 0.96 3
34 0.98 17 0.74 29 0.24 20
35 0.98 18 0.69 40 0.29 14
36 0.75 41 0.69 37 0.06 36
37 1.15 11 0.73 31 0.42 11
38 0.58 44 0.54 44 0.04 39
39 0.87 31 0.86 11 0.01 46
40 0.84 34 0.74 28 0.10 28
41 1.06 14 0.79 22 0.28 15
42 0.76 40 0.72 34 0.05 38
43 1.59 4 0.90 8 0.68 5
44 0.38 45 0.37 45 0.01 45
45 0.98 19 0.90 9 0.08 32
46 0.96 20 0.71 35 0.25 17
47 3.81 2 0.83 15 2.99 2
48 4.80 1 0.91 5 3.89 1
49 1.50 8 0.85 12 0.65 7
50 1.39 10 0.96 1 0.43 10
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la m atriz de insum o-producto GTAP (MIP-GTAP),
desarrollada po r A. N in e I. Terra, Initial S tandardized Inpu t-O utpu t Table for Uruguay, M ontevideo,
D epartam ento de Economía, 1997, inédito.
282 CEPAL
La consideración de efectos directos o efectos totales (directos e 
indirectos) incide de m anera decisiva en la evaluación que se haga de los 
potenciales efectos dinam izadores de una determ inada actividad, y es así 
como se presentan discrepancias im portantes en la ordenación de los 
sectores según uno y otro criterio, como se comenta a continuación. Al 
analizar los efectos de los encadenamientos sobre el producto de la 
economía, queda de manifiesto que las actividades centrales de la cadena 
de lácteos (sectores 11 y 22) tienen un im portante efecto de arrastre.
Para el sector 11, leche cruda, se tiene el lugar núm ero 14 del 
ordenam iento de las ramas de m ayor aporte al valor agregado de la 
economía en forma directa. Pero si adem ás consideramos los 
encadenam ientos totales del producto, el sector ocupa el séptim o lugar 
dentro de las ramas de m ayor efecto dinam izador; dentro de los 
encadenamientos hacia atrás el sector ocupa el cuarto lugar, y dentro de los 
encadenamientos hacia adelante ocupa el octavo lugar. Si bien los efectos de 
arrastre son im portantes en ambos sentidos, en térm inos relativos son más 
im portantes los encadenamientos hacia atrás, contrariam ente a lo que se 
esperaría para un sector proveedor de m aterias prim as, pero esto debe 
interpretarse sobre la base del análisis precedente, en el sentido de que al 
estar sus ventas fuertem ente dirigidas a un sector de destino final (sector 
22), sus efectos hacia adelante se hallan rápidam ente limitados, como se 
comenta a continuación.
En el caso del sector 22, lácteos, su aporte directo al valor agregado 
de la economía se ubica en el lugar núm ero 29. Si tomamos en cuenta los 
encadenamientos en producto de dicho sector, vemos que se trata de un 
sector receptor que tiene un im portante efecto dinam izador hacia atrás 
como dem andante de insumos, ocupando el puesto 10. Sin embargo, los 
efectos hacia adelante son m uy reducidos (lugar núm ero 40), ya que, como 
se mencionó anteriorm ente, en las ventas de esta actividad tiene una fuerte 
participación el consumo final. Debido a que los encadenamientos m ás allá 
del sector 22 (lácteos) se agotan, este sector podría ser considerado el 
eslabón final del complejo productivo lácteo.
II. Producción y comercio: aspectos estructurales y 
tendencias recientes
La industria láctea de U ruguay profundizó en la década de 1980 su 
especialización exportadora. En efecto, la ram a 3112 se destaca como una de 
las industrias dinámicas en la exportación de alimentos, con una 
participación creciente en las exportaciones totales de U ruguay (véase el 
cuadro 12). En los últimos años, las exportaciones de productos lácteos han 
representado cerca del 39% del total remitido a plantas (estimando la 
equivalencia en litros de leche de los productos exportados), y
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 283
aproxim adam ente el 50% de los subproductos elaborados es exportado. 
U ruguay aparece entonces como un exportador neto consolidado y 
sistemático, y sus industrias m uestran un im portante grado de 
especialización en lo concerniente a satisfacer la dem anda externa (Vaillant, 
1998, cuadro 8 del anexo estadístico).
Cuadro 12
URUGUAY: EXPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS ALIMENTICIOS: 
RAMAS MÁS DINÁMICAS
____________________________(Millones de dólares y porcentajes)___________________________
Ramas a Participación(%)
1990 1994 1996 1994 1996
1110 175 177 232 9.2 9.7
1301/3114 65 82 96 4.3 4.0
3111 320 301 397 15.8 16.5
3112 64 105 148 5.5 6.2
3116 105 122 173 6.4 7.2
3121/3133 31 39 72 2.0 3.0
Total 1 702 1 913 2 397 100 100
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de inform ación del Banco C entral del U ruguay (BCU). 
a C orresponden a las ram as de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades 
económ icas (CIIU): 1110, actividades agropecuarias; 1301/3114, pesca; 3111, frigoríficos; 3112, lácteos; 3116, 
m olinos (arroz); 3117, panaderías; 3133, cebada m alteada y cervecerías.
El consumo interno ha crecido en forma m oderada. En los últimos 
años el consumo de leche fluida prácticam ente se ha estancado, 
justificándose el crecimiento por el aum ento del consumo de derivados 
lácteos sustitutivos, fundam entalm ente yogures y otras leches ácidas. En 
1994, el porcentaje de la remisión destinado a la venta como leche fluida 
llegó a 30%, m ientras que el 70% restante se industrializó en forma de 
subproductos.
Por lo tanto, el crecimiento industrial siguió estando liderado durante 
esta década por las exportaciones, en v irtud de una expansión dinám ica y 
persistente de la producción en la base agropecuaria. La remisión a plantas 
creció por el doble mecanismo del aum ento de la producción y de una 
m ayor reorientación de ésta hacia las plantas industriales. En la actualidad, 
alrededor de las tres cuartas partes de la producción agropecuaria de leche 
se remite a la industria.
La producción nacional ha crecido en forma sostenida en las últimas 
décadas, pasando de 700 millones de litros en 1975 a 1 200 millones en 1994. 
La tasa prom edio de crecimiento de la producción de leche ha sido de 2.6% 
en los últimos 20 años, de 3% en la últim a década, y de 5% en los últimos 
5 años. La remisión a plantas, por su parte, ha crecido aún más, pasando 
de 300 millones de litros en 1975 a cerca de 1 200 millones en 1997. Las tasas
284 CEPAL
prom edio de crecimiento de la remisión de leche a plantas industriales 
en los últimos 20, 10 y 5 años han sido de 6.3%, 4.7% y 5.5% 
respectivamente.
Según datos de DIEA-OPYPA (1997), la capacidad de producción de 
la industria láctea en el período de 20 años que va desde 1977 a 1996 creció 
a una tasa prom edio acum ulativa de 4.4%, m ientras que la remisión a 
plantas industriales lo hizo a un ritmo anual de 6.3%. De m antenerse la 
tendencia en el ritmo de expansión, en 1997 la capacidad industrial se 
situaría en más de 4 000 millones de litros al día. Según una estimación 
basada en datos de 1997 (Norlin, 1998), la capacidad industrial se situó más 
de 20% por encima de esta últim a cifra, lo cual puede indicar o bien que la 
m edida anterior subestimó el tam año de la industria en el pasado, o que el 
ritmo de expansión se aceleró intensam ente durante 1997. Se conjetura que 
una combinación de estos dos fenómenos es lo que ha estado ocurriendo en 
los últimos años.
En U ruguay el grado de concentración de la industria es m uy alto: de 
hecho, una sola entidad, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche 
(CONAPROLE), capta cerca del 80% de la leche rem itida a las plantas 
industriales. En 1994, el índice de concentración C4 alcanzó en los lácteos el 
86%, uno de los m ás altos de la industria nacional. Una vez derogadas las 
disposiciones legales que habían favorecido esa alta concentración, se ha 
notado un m ayor dinam ismo de las dem ás em presas y la incursión de 
im portantes transnacionales, como Parmalat.
En lo que concierne a la inserción internacional, el cambio más 
im portante de los últimos años se relaciona con la fuerte dependencia de los 
lácteos uruguayos con respecto al m ercado brasileño (véase el cuadro 13). 
En efecto, la preferencia arancelaria que implicó el M ercosur, junto con las 
necesidades estructurales de la economía en m ateria de abastecimiento de 
alimentos, en particular de lácteos, llevaron a que en ese m ercado se 
obtuvieran buenos precios. Sin embargo, algunas voces de alerta se han 
hecho escuchar, en el sentido de que el potencial de la expansión de la 
producción lechera de Brasil, en un contexto de m antenim iento de ciertos 
niveles de protección, ya se está expresando, por lo que el m ercado regional 
se verá fuertemente reducido en el futuro próximo. Es de destacar que los 
niveles de consumo per cápita todavía son bajos en Brasil, por lo que 
podrían elevarse si aum enta el ingreso, con lo cual volverían a darse los 
incrementos de la dem anda que han caracterizado históricam ente a Brasil 
en el m ercado lechero.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 285
Cuadro 13
URUGUAY: DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE ALIMENTOS Y PRODUCTOS
AGROPECUARIOS
(Miles de dólares y  porcentajes)
R am as a M ercosur Resto
ALADI
Estados
U nidos
UE Resto de l 
m undo
Total M ercosur / 
total (%)
1110 123 16 064 3 926 57 123 30 650 231 728 53
965
1301 28 718 605 11 518 19 617 29 185 89 643 32
3111 84 709 12 994 45 585 171 833 81 380 396 502 21
3112 125 16 977 1 099 3 063 1 761 148 420 85
520
3116 116 30 710 2 088 1 394 22 513 173 224 67
520
3117 15 727 4 792 14 11 147 20 691 76
3133 70 214 29 181 70 424 100
Total 565 82 142 64 259 253 041 165 817 1 130 50
373 632
Lácteos/alim 22 21 2 1 1 13
A lim /total (%) 49 61 38 53 36 47
Total (millones) 1 152 135 167 481 462 2 397 48
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de inform ación del Banco C entral del U ruguay  (BCU). 
a C orresponden a las ram as de la Clasificación Industria l Internacional U niform e de todas las actividades 
económ icas (CIIU): 1110, actividades agropecuarias; 1301/3114, pesca; 3111, frigoríficos; 3112, lácteos; 3116, 
molinos (arroz); 3117, panaderías; 3133, cebada m alteada y cervecerías.
III. La base agropecuaria
1. Tecnología y organización de la producción
i) El paquete tecnológico adoptado
La alta concentración de la producción de lácteos y la captación de 
gran parte de la m ateria prim a por una cooperativa de productores son 
hechos distintivos de la lechería de Uruguay, que le otorgan im portantes 
particularidades al desarrollo de la fase pecuaria del complejo. La cuenca 
lechera tradicional está situada en los departam entos del sur del país 
cercanos a Montevideo, como Canelones, Florida y San José. Esta cuenca es 
de larga data, con una alta participación de pequeños y m edianos 
productores, m ientras que la nueva cuenca se desarrolló en las últimas 
décadas en el litoral oeste (Colonia, Soriano, Río Negro y Paysandú), basada 
en unidades de m ayor tam año prom edio.
Durante un largo período, desde la década de 1930 a la de 1970, la 
tecnología de producción dom inante se caracterizó por la alimentación 
basada en pasturas naturales, cultivos forrajeros anuales (sobre todo avena), 
y alto sum inistro de alimentos concentrados (granos forrajeros, raciones
286 CEPAL
balanceadas, subproductos de la industria alimenticia). El com portamiento 
reproductivo, la producción individual y la productividad de la tierra se 
situaban en niveles m uy inferiores a los actuales, pero los precios percibidos 
por la producción perm itían el m antenim iento y desarrollo de las 
explotaciones.
Paralelam ente se hallaba disponible en U ruguay el paquete 
tecnológico neozelandés, basado en la producción de forraje a partir de 
pasturas sem bradas plurianuales, originalmente adaptado para ser 
difundido a nivel de los predios ganaderos. La em presa líder prom ovió 
fuertem ente este paquete entre sus remitentes, como una forma de 
increm entar la eficiencia económica de la producción y, de m anera 
concomitante, reducir los costos m edios por litro, lo que resultaba clave 
para enfrentar el previsible descenso del precio prom edio de la leche.
El proceso de cambio técnico verificado en la base agropecuaria de la 
lechería uruguaya constituye un claro ejemplo de “efecto hacia a trás” de la 
fase industrial sobre la agropecuaria. Con el aum ento de la producción las 
exportaciones pasaron a gravitar cada vez m ás en las ventas totales de la 
industria a partir de la década de 1970. En la m edida en que el precio medio 
de las exportaciones resultaba m enor que el de las ventas en el m ercado 
interno, era posible proyectar que la m ateria prim a tendría un precio 
residual descendente. Con los costos de producción derivados de las 
técnicas tradicionales no era posible encarar el descenso de precios 
proyectado. Por ese motivo, la principal industria desarrolló un vasto plan 
de transferencia tecnológica y promoción. A m ediados de los años setenta 
m ontó un equipo de extensionistas (agrónomos y veterinarios), y cuando 
éste resultó insuficiente, prom ovió, m ediante una bonificación en el pago de 
la m ateria prim a, a aquellos productores que form aran grupos y 
contrataran asesores privados. Por otra parte, desarrolló un sistema de 
com pra de insumos cuya calidad y costo eran decisivos para el éxito de las 
técnicas impulsadas. Al principio se trató de semillas forrajeras y 
fertilizantes, para luego incursionar en la im portación y venta de máquinas, 
especialmente las destinadas a la cosecha de forraje. Finalmente, la em presa 
cumplió un papel fundam ental en hacer llegar en forma ágil financiamiento 
bancario a los productores.
La m agnitud y dirección de ese efecto de la industria sobre la fase 
pecuaria no pueden interpretarse en forma independiente del carácter 
cooperativo de la principal industria láctea (CONAPROLE). Adem ás de 
tratarse de una cooperativa, parte im portante de este proceso se desarrolló 
en tiem pos en que la CONAPROLE disponía del monopolio legal del 
abastecimiento de leche fluida, segm ento de las ventas en que, dada la 
política sectorial vigente, se obtenía la m ayor rentabilidad.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 287
En el cuadro 14 se puede apreciar la evolución de los principales 
indicadores de productividad de la lechería en tres m omentos clave: antes 
del inicio del profundo cambio técnico operado; en pleno proceso, y en la 
situación actual, en que se percibe una adopción generalizada de sus 
principales componentes, a saber, la siem bra de grandes extensiones con 
pasturas plurianuales (con alta participación de leguminosas), realización 
de reservas forrajeras (heno y ensilaje de maíz), y racionalización del uso de 
concentrados. En el cuadro 14 se m uestra adem ás el aum ento de la 
superficie lechera cubierta con praderas y el incremento en la utilización de 
reservas forrajeras (voluminosos) y de concentrados. Debe destacarse que 
en el último año analizado esta últim a actividad se vio afectada por la 
intensa sequía del verano y otoño de 1996, lo que determ inó pérd ida de 
pasturas. Este fenómeno, sum ado al descenso del precio relativo de los 
granos, determ inó un uso de concentrados superior entre 20% y 25% al del 
año anterior. En la últim a fila del cuadro 14 se puede apreciar un aum ento 
de la superficie lechera prom edio (superficie prom edio de las fincas que se 
dedican a la producción lechera). Este aum ento debe ser analizado con 
precaución. Si bien parece verificarse un aum ento del tam año m edio de las 
fincas por desaparición y absorción de los tambos más pequeños, debe 
tenerse en cuenta la existencia de sesgos derivados de diferencias en las 
fuentes de información.
Cuadro 14
URUGUAY: INDICADORES TECNOLÓGICOS DE LA LECHERÍA, 1979-1997 a
1979 1987 1996/1997
Productividad de la tierra (l/ha) 822 962 2 088
Productividad vaca masa (l/VM año) b 1 934 2 410 4 129
Productividad empleo (l/EQH) c 35 349 37 559 129 829
Praderas permanentes (% del área) 24 30 35
Suplementación voluminosos (kg/ha) 151 310 471
Suplementación concentrados (kg/ha) 174 168 451
Suplementación concentrados (kg/lt leche) 0.212 0.175 0.192
Superficie lechera (promedio de ha/finca) 129 125 232
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes de la Dirección de Estadísticas A gropecuarias 
(DIEA) del M inisterio de Ganadería, A gricultura y Pesca (MGAP), y de la C ooperativa Nacional de 
Productores de Leche (CONAPROLE).
a La inform ación no es estrictam ente com parable. Los datos de 1979 y 1987 reflejan el prom edio de la cuenca 
lechera, m ientras que los del ejercicio 1996/1997 corresponden a productores de la CONAPROLE, los cuales 
registran sistem áticam ente su inform ación. Se tra ta  de una  m uestra  de 290 em presas, presum iblem ente 
sesgada hacia situaciones de m ayor desarrollo tecnológico. b VM =  vaca m asa. c EQH =  equivalente hom bre.
288 CEPAL
Los sucesivos estudios realizados sobre la lechería uruguaya ilustran 
sobre el modo en que ha evolucionado la adopción de los elementos básicos 
del paquete tecnológico y el grado de difusión de éste entre los diferentes 
tipos de empresa. Según Paolino (1985), hay diferencias en el grado de 
adopción de la nueva tecnología en función del tam año de las 
explotaciones, verificándose dificultades a ese respecto en las em presas de 
m enor tamaño.
Por su parte, Vaillant (1997), trabajando con información de 1987, 
encontró que el porcentaje de pasturas perm anentes variaba entre 17% y 
20% en las em presas m uy chicas y chicas, y entre 25% y 27% en las 
em presas medianas. Sin embargo, Borges, Freiría y Nin (1997), trabajando 
con información de 1996, no verificaron diferencias significativas en el 
porcentaje de área em praderada entre em presas de diferente tam año y aun 
de diferente eficiencia, dejando de lado a las em presas m arginales con 
eficiencia técnica inferior al 40%. Estos autores concluyen que después de 20 
años de intensa transferencia, el paquete básico parece haberse 
generalizado a todo nivel, asociándose las disparidades en eficiencia a la 
capacidad para afinar las prácticas de manejo tecnológico, económico y 
financiero de las empresas. De esta conclusión parece desprenderse la 
necesidad de redefinir los objetivos y contenidos de las actividades de 
transferencia tecnológica, que en las dos últim as décadas habían manejado 
el aum ento de la superficie sem brada con praderas perm anentes y la 
producción de reservas como ideas fuerza prácticam ente excluyentes.
Los mismos autores, al analizar los principales determ inantes del 
resultado económico (rentabilidad y capacidad de acumulación 
patrimonial) de una m uestra de 60 pequeñas y m edianas em presas lecheras, 
concluyen que los elementos más im portantes son la mejora en el manejo de 
la alimentación y la eficiencia del rodeo, el aum ento en la productividad de 
la m ano de obra y el levantamiento de las restricciones de liquidez que 
enfrentan estos productores.
Puede concluirse que los principales desafíos para el sistema de 
generación y transferencia de tecnología se relacionan, en la etapa actual, 
con la maximización de la eficiencia de la producción, la com pra y el 
manejo del forraje; el aum ento de la eficiencia reproductiva del rodeo; la 
mejora genética; la especialización de la superficie lechera en la producción 
de leche (mediante la transferencia de producción de reem plazos a otras 
unidades); el aum ento de la calidad de la leche, y la mejora de la gestión 
económica y financiera.
ii) Homogeneidad o heterogeneidad de la producción
Merece destacarse el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre en 
otros países de la región, la lechería uruguaya m uestra un grado de
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 289
hom ogeneidad tecnológica no desdeñable, ya sea en un sentido geográfico, 
o desde el punto  de vista del tam año de las empresas. Las diferencias 
aparecen a nivel del grado de intensidad en el empleo de capital de las 
empresas. Aquellas calificadas como más intensivas hacen m ayor uso de 
alimento concentrado, m ayor núm ero de cultivos anuales (que exigen más 
m ovimiento de tierra y por tanto más o mayores máquinas), y manejan una 
carga animal superior, esto es, utilizan más capital en ganado por unidad 
de superficie.
En el cuadro 15 se presenta información que perm ite caracterizar a 
los sistemas de producción existentes. Se aprecia que las diferencias no son 
im portantes, destacándose los m ayores costos asociados a los activos fijos 
verificables en los sistemas intensivos. Si bien no hay información suficiente 
para afirmarlo en forma contundente, los predios m ás pequeños tienden a 
producir en forma intensiva, seguram ente en busca de un m ayor ingreso en 
térm inos absolutos.
La observación de los costos por litro de leche y su composición 
perm ite verificar la im portancia de la alimentación del rodeo, ya sea en base 
a alimento com prado o, especialmente, en base al producido en los predios 
(componente en que se incorporan todos los costos agrícolas asociados).
Cuadro 15
URUGUAY: COMPARACIÓN ENTRE PRODUCCIÓN LECHERA EXTENSIVA
E INTENSIVA
Extensiva Intensiva
Rotación de activos fijos (PB/AF) 0.27 0.35
Litros por ha 1 417 2 523
Unidades lecheras por ha 0.77 1.07
Vacas masa por ha 0.4 0.55
Concentrado (K/VM) a 734 940
Litros por EQH b 127 926 150 704
Costo por litro de leche (dólares) 0.126 0.14
Composición costos (%)
Alimentación 50.8 43.6
Alimento comprado 19.8 17.9
Alimento producido 31.0 25.7
Rodeo (sanidad, pastoreos y otros) 7.9 11.4
Trabajo (familiar y asalariado) 21.4 21.4
Otros costos (conservación, amortización y otros) 19.8 23.6
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de antecedentes del D epartam ento de Extensión A gronóm ica
de la C ooperativa Nacional de P roductores de Leche (CONAPROLE).
a VM = vaca masa; b EQH = equivalente hombre.
290 CEPAL
En el citado proceso de generalización del paquete tecnológico, 
principal determ inante del aum ento de la productividad de los factores, y 
única posibilidad de hacer frente al descenso de los precios, resultó decisivo 
el accionar del aparato de transferencia tecnológica y financiamiento de la 
industria y, en forma m uy destacada, el de la cooperativa CONAPROLE.
En una prim era etapa, hasta m ediados de los años ochenta, el cuerpo 
técnico de la cooperativa llevó a cabo un intenso trabajo de promoción 
directa, para luego iniciar una etapa de formación de grupos de 
productores, que pasaron a ser asesorados por técnicos privados, cuyos 
servicios cofinanció la empresa, con un aporte del 2% del valor de la leche 
rem itida a la industria. Esto determ inó la creación de m ás de 100 grupos y 
una am plia cobertura de la población objetivo. Los grupos de transferencia 
tecnológica derivaron en m uchos casos en grupos de utilización com partida 
de activos fijos y ciertos servicios esenciales, como m aquinaria de laboreo y 
reserva de forraje, campos de pastoreo e inseminación artificial. Según un 
relevamiento reciente, hay cerca de 30 grupos que utilizan en común 
m aquinaria agrícola.
Una práctica que alcanzó un considerable grado de cobertura es la de 
la recría del ganado joven fuera del área lechera individual, en campos de 
recría. Estos son campos dedicados a recibir animales jóvenes de los tambos 
(6 a 9 meses), para hacerlos engordar, a una tasa que debería situarse entre 
500 y 650 gramos diarios, hasta el período próximo al parto, en que vuelven 
a los tam bos individuales. El servicio incluye alimentación (básicamente 
pastoril), sanidad e inseminación artificial. A cambio de ello, el propietario 
del ganado paga una tarifa, sea en forma de una cuota m ensual o en 
proporción al peso ganado. Los campos de recría son adm inistrados por 
gremios de productores y cooperativas, o por ganaderos individuales, que 
destinan parte de su campo a esa actividad. La difusión de estos casos ha 
sido m uy amplia, pues hay al m enos diez campos en m anos de instituciones 
y un núm ero grande, difícil de determ inar, en campos de productores 
individuales.
La industria láctea tenía grandes expectativas en esta forma 
organizativa, puesto que, en ausencia de aum ento del área lechera, y sin 
grandes hitos tecnológicos a nivel productivo a la vista, la fuerte 
especialización del área lechera en el manejo del ganado en producción, 
podría redundar en un aum ento notorio del ganado en ordeño y de la 
producción de leche. No obstante, debido a la presencia de problem as 
organizativos y al exceso de intervención de la CONAPROLE en el 
establecimiento y regulación de las tarifas, entre otras causas, el sistema 
basado en el pago por el peso del ganado no funcionó satisfactoriamente, 
con retracción de la oferta de campos y de la dem anda ante los magros 
resultados. Por el momento, el sistema se limita al servicio otorgado por las
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 291
instituciones de productores a los productores m ás chicos, con una 
eficiencia m enor que la requerida.
En la actual situación de m ayor competencia, la agroindustria 
cooperativa parece redefinir sus funciones y objetivos, concentrándose en el 
aum ento de su eficiencia industrial y comercial, y abandonando, en forma 
paulatina, su participación en tareas de promoción, lo que representa una 
seria am enaza para la supervivencia de los productores m ás pequeños.
Se señaló ya que la lechería experimentó un profundo proceso de 
cambio técnico en las últim as dos décadas. Este cambio, sesgado hacia el 
uso intensivo de factores como la tierra y el capital, en forma de m aquinaria 
agrícola y ganado, presum iblem ente debería haber afectado 
diferencialmente a los productores m ás pequeños. Sin embargo la lechería 
fue el subsector agropecuario que menos productores perdió entre 1970 y 
1990, a causa, probablem ente, de la m isma forma organizativa de la 
producción, de fuerte base cooperativa, y la estrecha integración vertical 
imperante.
H asta hace un tiempo, la propia cooperativa absorbía el costo de la 
asistencia a los productores más pequeños o lo transfería indirectamente a los 
productores de m ayor tamaño. Sin embargo, últimamente ante el proceso de 
apertura de la economía, la integración regional y los signos de cambio en la 
estructura empresarial del sector, parece haber iniciado un cambio de 
estrategia.
En contraste con la estabilidad que m ostraba en el pasado, el número 
de productores lecheros ha comenzado a dism inuir en la última década, y 
m uchos de ellos han salido del rubro y presumiblemente también del propio 
sector agropecuario. En este período, en efecto, el núm ero de productores 
comerciales se redujo de 7 500 a algo menos de 5 000, al tiempo que los 
remitentes a la CONAPROLE descendían de cerca de 5 000 a algo menos de 
3 500. La disminución del núm ero se ha concentrado en el estrato de los 
productores más pequeños.
Además de la reducción numérica, el segmento de pequeñas empresas 
o pequeños productores ha perdido participación en la remisión total de 
leche. En el gráfico 2 del anexo estadístico del trabajo ya citado de Vaillant 
(1998) se puede apreciar cómo ha evolucionado la participación de éstos en la 
masa de remitentes de la cooperativa, así como en la remisión total de leche. 
Para estos efectos se consideró como pequeños a los remitentes de hasta 500 
litros diarios de leche, lo que equivale a un ingreso neto anual de 
aproximadamente 6 000 dólares. En suma, si bien ha aum entado la remisión 
de leche del conjunto de los productores, ha disminuido la participación en 
ella de los pequeños. De todos modos, aun con este proceso de reducción 
diferencial del número de remitentes, los pequeños productores siguen
292 CEPAL
representando numéricamente más de 60% del total, pero, debido al aumento 
de la remisión de los otros segmentos, sólo aportan poco más del 20% de la 
leche que recibe la industria.
Un estudio técnico realizado mediante la cooperación del Programa 
Nacional de Apoyo a la Pequeña Producción Agropecuaria (PRONAPPA)2 
permitió aclarar la situación actual de los productores lecheros, en especial de 
los más pequeños. Se determinó que existe un grupo de entre 500 y 800 
productores que difícilmente pueden seguir produciendo en condiciones de 
mercado. Se trata en su mayor parte de empresas m uy escasamente 
capitalizadas, de m uy baja productividad de la tierra, baja aptitud 
empresarial y no asesoradas.
Sin embargo, hay cerca de 2 000 productores que m uestran potencial 
de expansión, para cuyo aprovechamiento deberían atacarse los principales 
aspectos de su problemática, originada fundamentalmente en la ineficiencia 
técnica y económica y en las limitaciones de tamaño, que no permiten niveles 
de ingreso mínimos. Las causas de la ineficiencia técnica son variadas. No 
obstante lo anterior, se aprecia en la actualidad un avance considerable en la 
adopción de los principales componentes del paquete tecnológico promovido 
en los últimos 20 años, salvo por parte de aquellos predios de uso menos 
intensivo de capital, y de los productores de las nuevas cuencas (litoral norte, 
noreste y este). Las diferencias en eficiencia, dada la relativa homogeneidad 
en la combinación de los recursos, parecen deberse más que nada a la distinta 
aptitud para gestionar las empresas desde todo punto de vista.
A un cuando se considera necesario mejorar el nivel general de 
eficiencia de los pequeños productores, todo indica que ello por sí solo no 
garantizará su permanencia en el mercado, sino que es imprescindible 
aum entar la escala de los predios menores. En particular, hay muchos predios 
que requieren am pliar en forma significativa la superficie lechera.
Otro grupo considerable de predios m uestra una situación crítica en lo 
que respecta a la dotación de capital, por lo que es desaconsejable en tal caso 
comenzar por am pliar la superficie sin antes intensificar la producción y 
mejorar sustancialmente la eficiencia.
Hay tam bién problem as de escala vinculados a ciertos activos fijos 
esenciales, aunque los productores tienden a enfrentarlos m ediante el uso 
com partido de activos y servicios especializados y de alto costo. A  estos 
problem as de escala se agrega el representado por el costo fijo requerido 
para m antener a la familia residente en el predio. En muchos casos, aun sin 
existir problem as notorios de eficiencia técnica, se percibe una progresiva
Financiado parcialmente por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), 
programa de las Naciones Unidas para el combate de la pobreza rural.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 293
pérdida patrim onial, a raíz de que el consumo supera a las ganancias 
empresariales. Es así como el tam año mínimo de una explotación lechera en 
U ruguay se asocia m ás bien al volum en de leche producido en condiciones 
m edias de eficiencia, que debe ser uno tal que perm ita m antener a una 
familia prom edio del ámbito rural y, asimismo, el acervo de capital 
invertidos. Existen en el país distintas estimaciones, pero ese rango mínimo 
se sitúa entre 140 000 y 180 000 litros remitidos anualm ente, lo que equivale 
a remisiones diarias de entre 380 y 500 litros. Como se desprende de esta 
descripción, una gran proporción de los productores lecheros están aún por 
debajo de ese límite.
Ante esa realidad, la industria láctea, los gremios de productores y el 
Estado han sostenido conversaciones, de las que han resultado aun con 
diferencias, algunos acuerdos. Cabe m encionar entre ellos que los 
productores con expectativas de crecimiento en las condiciones de m ercado 
actuales y previsibles en el futuro, recibirán apoyo por m edio de 
instrum entos convencionales de desarrollo, tales como asistencia técnica y 
crédito. Estos instrum entos serán provistos por entidades privadas 
comerciales, o por el propio Estado en el caso de los productores menos 
favorecidos (merced al ya citado PRONAPPA). En todos los casos, las 
agroindustrias cooperativas u otras formas de organización de los 
productores deben desem peñar un papel fundam ental en la negociación 
conjunta de las dem andas, de modo de tornarlas atractivas para los 
proveedores de bienes o servicios.
Como se ha señalado, hay cerca de 1 000 productores con m uy 
escasas perspectivas de crecimiento empresarial. La posibilidad de que 
cambien de rubro o actividad, así como su disposición a ello, son m uy 
reducidas, dado que hasta el m om ento han encontrado en la cadena láctea 
condiciones para su supervivencia que difícilmente podrían  conseguir en 
otras actividades agropecuarias. Su capacidad de respuesta a instrum entos 
convencionales de prom oción resulta m uy dudosa, por lo que el Estado, por 
interm edio del Ministerio de Ganadería, A gricultura y Pesca (MGAP), ha 
contraído el compromiso de facilitar la reinserción de estos productores en 
la economía o perm itir su perm anencia en la actividad, sin trasladar efectos 
a la industria que reduzcan la com petitividad de ésta. Es decir, se está 
reconociendo que el hecho de recibir leche de estos productores genera 
ineficiencias a la industria (volumen individual reducido, formas de acopio 
y traslado de la leche, calidad inferior, entre otras). Como las plantas 
cooperativas tienen un compromiso social con esos productores, la 
perm anencia de éstos en el sector constituiría una debilidad competitiva 
para estas plantas. Por ello, y partiendo de la base de que es beneficioso 
para la sociedad que estos productores perm anezcan en una actividad 
productiva rural, se trata de que el Estado actúe en el sentido de allanar
294 CEPAL
aquellos aspectos críticos que ocasionan tensiones en la relación entre la 
industria y los productores m ás pequeños, como diversas formas de 
granelización de la producción, aum ento del volum en y la remisión a 
niveles mínimos razonables, fomento de producciones complementarias, o 
usos alternativos de la leche.
iii) Calidad de la leche producida
Una parte cada vez m ayor de la leche producida en los tam bos es 
transportada a granel, previam ente enfriada en tanques de frío en los 
propios tambos. En la actualidad, cerca de 800 productores que remiten a la 
CONAPROLE no han instalado aún tanques de frío. Son en su gran 
mayoría productores m uy pequeños, con volúm enes de producción que no 
justifican la inversión, o con dificultades m uy graves a nivel de la red vial 
interna o la electrificación. Por ello, a pesar de representar cerca del 25% de 
los remitentes, no alcanzan a remitir el 7% de la leche que ingresa a las 
plantas. La leche es analizada en las plantas de recepción a partir de 
m uestras que se extraen de los tanques de frío en los tambos. Durante 
m uchos años se aplicó en U ruguay un sistema de medición de calidad 
indirecto, a partir de la actividad de la enzim a reductasa, indicadora de 
actividad bacteriana. En 1995 se im plantó el Sistema Nacional de Calidad 
(SNC), im poniéndose a partir de 1997 la obligación de calificar la leche, de 
tal m anera que si la industria paga por calidad, debe hacerlo ajustándose a 
las pautas establecidas por el SNC. El análisis consiste en dos mediciones 
básicas: recuento bacteriano, que es indicativo de actividad de microbios en 
la leche, y responde fundam entalm ente al manejo de la higiene de los 
instrum entos y el proceso de ordeño, y recuento de células somáticas, que 
pretende evaluar la presencia de enferm edades de la ubre. La forma de 
prem iar las mejores leches depende de cada industria, y está en función 
directa del tipo de producto elaborado. La leche fluida, la leche en polvo, el 
dulce de leche o los caseinatos son poco exigentes en calidad, a diferencia 
de productos tales como yogur, otras leches ácidas y ciertos quesos. El logro 
de leche de alta calidad en planta depende adem ás de la distancia entre el 
tam bo y la planta, la calidad de los medios de transporte y la forma de 
organizar la ruta. Se están haciendo estudios para determ inar, m ediante el 
uso de program ación matem ática y de información geográfica, cuáles son 
los recorridos óptimos, es decir, los circuitos m ás cortos que perm itan 
recoger un volum en de leche de cierta calidad deseada.
Al iniciarse las mediciones se fijaron estándares de calidad poco 
exigentes, pero ya en el prim er año de aplicación de las m edidas la calidad 
de la leche m ostró un avance significativo, especialmente en lo que refiere a 
recuento bacteriano, de m odo tal que el 80% de la leche analizada alcanzó 
en un año el nivel máximo de calidad. Poco después, un ajuste m ás exigente 
de las pautas dejó al 70% de la leche rem itida en esa situación. Esto ha
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 295
im pulsado al Poder Ejecutivo a introducir nuevas modificaciones, 
tendientes a que m enos del 30% de la leche registre valores altos en lo que 
se refiere a recuento de bacterias y células somáticas.
Los límites actuales para las leches de calidad superior se sitúan en 
200 000 unidades form adoras de colonias y 500 000 células somáticas. En el 
caso de las bacterias, cerca del 70% de la leche rem itida y algo m ás del 50% 
de los productores están por encima del límite, y, en el caso de células 
somáticas, el 60% de la leche y el 50% de los productores. Los límites 
establecidos se aproxim an a los estándares de los países m ás exigentes en el 
caso de las células, pero están lejos aún de éstos en el caso del recuento 
bacteriano. A pesar de que es un elemento de fricción en las negociaciones 
entre el Poder Ejecutivo, la industria y los productores, se presum e que las 
exigencias en m ateria de higiene seguirán aum entando.
M ientras que en los países lecheros por excelencia las bonificaciones 
por calidad rara vez superan el 5%, la CONAPROLE llegó a establecer un 
20% para las leches de máximo puntaje, resultante de una subdivisión de la 
categoría superior (menos de 400 000 células y menos de 50 000 bacterias), 
lo que dem uestra la im portancia que tiene la calidad para esta empresa, que 
recientemente redujo a 15% la bonificación para esta categoría.
2. Los sectores proveedores
La alimentación del ganado lechero representa los mayores costos 
para la em presa pecuaria.
En la vinculación de los productores lecheros a los m ercados de los 
insumos correspondientes ha influido m ucho la activa participación de la 
CONAPROLE, que en forma directa en un principio, y m ediante la creación 
de una empresa colateral después (PROLESA),1 ha operado como un gran 
com prador de insum os para luego revender a sus socios. Esta intervención 
ha sido especialmente intensa en los mercados de raciones balanceadas y 
granos, semillas, productos veterinarios y ciertas m áquinas especializadas 
de conservación de forraje.
El m ercado de granos y alimentos balanceados presenta una oferta 
relativamente atom izada, que se enfrenta al poder de com pra de la 
CONAPROLE, gracias a lo cual los productores lecheros acceden a los 
precios m ás bajos que perm iten la com petitividad de la producción interna 
de estos bienes, la estructura del m ercado y la política sectorial aplicada a 
ellos. La creciente apertura de la economía hace que el precio de los granos 
refleje en gran m edida el precio internacional, m ediado por los costos
PROLESA es una sociedad anónima colateral a la CONAPROLE (propietaria del 100% del 
paquete accionario), que vende insumos a los productores lecheros.
296 CEPAL
internos de transporte, almacenamiento y otros. Estos alimentos son en su 
m ayor parte nacionales, aunque suelen im portarse algunos, en particular 
maíz. La CONAPROLE ha actuado a veces como im portador, sobre todo en 
el caso de la semilla de algodón.
Los alimentos balanceados son producidos por molinos harineros, 
fábricas de raciones e incluso em presas de productores dedicadas a la 
actividad. El precio de los alimentos refleja la variación del m ercado de 
granos, situándose en la actualidad entre 0.19 y 0.23 dólares el kilógramo de 
balanceados, y entre 0.9 y 1.0 dólar el kilógramo de afrechillo de trigo o 
sorgo.
Las semillas forrajeras se comercializan en una m uy alta proporción a 
partir de las compras de la CONAPROLE. H ay dos tipos de semillas, las 
híbridas y las varietales, y dos m ercados diferentes para ellas. La oferta 
tiene un alto com ponente de producción nacional, lim itándose las 
importaciones casi exclusivamente a las semillas híbridas. La importación 
de semillas se encuentra totalm ente desgravada desde 1986, y mantiene la 
tributación del im puesto sobre el valor agregado (IVA) en suspenso (tasa de 
0%). Las semillas híbridas reflejan en gran parte los precios internacionales. 
Los productores lecheros (con su principal cooperativa a la cabeza) son un 
dem andante de peso en el m ercado correspondiente, regido en la 
actualidad por una ley de semillas de prom ulgación reciente. Un aspecto 
polémico de la ley es la exigencia de que las semillas no registradas que se 
van a im portar sean som etidas a una evaluación agronómica adem ás de la 
evaluación sanitaria y la identificación varietal. Esto hace que en el caso de 
las variedades (dominantes en la siembra de pastos perennes), las firmas no 
puedan recurrir con agilidad a la importación, ante una situación de 
escasez, para controlar el eventual aum ento del precio.
Un bien de capital de alta y creciente incidencia en la producción de 
alimentos en el tam bo es la m aquinaria agrícola. El 70% de este m ercado 
está constituido por los tractores, im portados en su totalidad. La 
producción nacional apenas alcanza a algunas m áquinas de cosecha y 
conservación de forrajes. En la últim a década se decretó la desgravación 
total de las importaciones de m áquinas y se exoneró del IVA la enajenación 
de m áquinas de uso sectorial. U ruguay incluso ha negociado el 
m antenim iento de esta situación arancelaria como excepción transitoria con 
respecto al arancel externo común del Mercosur. Esta m edida tiende a 
evitar, al menos por un tiempo, el quedar cautivo de la producción de 
m áquinas de Argentina y Brasil, lapso que puede aprovecharse para 
reconvertir el parque de maquinaria. Se trata de un m ercado en que 
prevalecen las principales marcas, pero dada la diversidad de la oferta y la 
participación de la CONAPROLE y de los gremios de productores en 
llam ados públicos a licitación, puede considerarse que no redunda en un
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 297
encarecimiento relativo de la m aquinaria agrícola respecto a los demás 
costos de producción.
3. Políticas públicas y organizaciones de productores: los 
intereses en juego
i) Precio de la leche y políticas públicas
Históricamente, el Estado adm inistraba en gran proporción el precio 
de la m ateria prim a, con el objetivo fundam ental de estim ular la producción 
para asegurar el abastecimiento de leche fluida a la población. La 
producción equivalente al consumo de leche fluida se denom ina “leche 
cuota”. Representa una porción decreciente de la remisión total, 
actualmente cercana al 30%. Sin embargo, hasta m ediados de la década de 
1970 gravitaba decisivamente en la formación del precio prom edio recibido 
por los productores. Este precio era fijado en forma periódica por el Poder 
Ejecutivo, sobre la base de la evolución de los precios de una canasta 
representativa de los costos de producción lecheros. Por otra parte, a todos 
los productores se les asegura una “cuota” inicial de 70 litros diarios, lo que 
opera como una transferencia para los tambos m ás chicos que apenas 
superan esa remisión porque en ellos el precio resultante es m ayor que el 
prom edio de la cuenca. La transferencia a estos productores no proviene de 
la industria, puesto que el precio de la leche fluida al público tam bién está 
adm inistrado y es presum iblem ente m ayor que el que resultaría de la libre 
concurrencia. Esto, junto con otros mecanismos menores de transferencia, 
determ ina que en realidad el m ayor precio de la leche cuota resulte en una 
transferencia de recursos de los consum idores a los productores lecheros, en 
especial a los más pequeños. Este mecanismo ha ido perdiendo im portancia 
progresivam ente, y, por otra parte, la desregulación del m ercado de leche 
fluida y el fin del mecanismo de la cuota están entre las tareas pendientes 
de los encargados de la política agrícola. Sea como fuere, el sistema deberá 
dejar de operar antes del año 2000, en virtud de los acuerdos del Mercosur.
A fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, se alcanzó 
plenam ente el objetivo del autoabastecimiento, y las exportaciones, que 
hasta ese m om ento eran ocasionales, comenzaron a representar 
proporciones cada vez m ayores de la producción. Esto determ inó que la 
porción del precio que se fijaba en condiciones no monopólicas fuera 
creciente (la industria uruguaya no influye en los precios internacionales), 
con lo cual el precio prom edio que recibían los productores comenzó a 
bajar.
Las decisiones en m ateria de políticas relativas al sector pecuario 
están a cargo del Ministerio de Ganadería, A gricultura y Pesca (MGAP). En 
lo que hace referencia al marco normativo, regulación, desregulación,
298 CEPAL
participación oficial en las negociaciones del Mercosur, entre otros aspectos, 
la Oficina de Programación y Política A gropecuaria (OPYPA) es la principal 
institución asesora. Por otra parte, las políticas promocionales las 
desarrollan program as especializados.
El Estado ha intervenido fuertem ente en la producción lechera. Basta 
con considerar que la em presa líder de la ram a (CONAPROLE) fue creada 
por ley en la década de 1930, contó desde esa fecha con participación en su 
directorio de delegados del gobierno (nacional y municipal) y se le aseguró, 
tam bién por ley, el m onopolio del abastecimiento de leche fluida en la 
capital hasta m ediados de la década de 1980. Por otra parte, aunque con 
incidencia decreciente, el Estado continúa adm inistrando el precio de una 
porción de la leche industrializada (cerca del 30%), la denom inada leche 
cuota, mecanismo ya descrito.
Otros ámbitos de intervención del Estado por interm edio del MGAP 
son el área sanitaria y de calidad, siendo responsable de la habilitación de 
tam bos y actuando como im pulsor del ya com entado Sistema Nacional de 
Calidad de la leche.
En los últimos 10 años, se percibe un esfuerzo del Estado por avanzar 
en la desregulación del sector, especialmente en lo que respecta a eliminar 
la fijación del precio de la leche cuota y otorgar m ayores facilidades al 
ingreso y salida de leche fluida de Uruguay.
Por otra parte, si bien no existen program as específicos de promoción 
de la producción lechera, últim am ente se han puesto en m archa varios 
proyectos en tal sentido, con especial hincapié en los pequeños productores. 
Por ejemplo, un program a de gran envergadura e impacto en el sector ha 
sido el desarrollado por una dependencia de la Oficina de Planeamiento y 
Presupuesto (OPP) de la Presidencia de la República. Los proyectos Cuenca 
Lechera I y Cuenca Lechera II resultaron decisivos en la electrificación casi 
total de la cuenca lechera tradicional (Cuenca Lechera I), así como en la 
construcción y m antenim iento de la red vial secundaria indispensable para 
el tránsito de los grandes camiones cisterna. Actualmente, el proyecto 
Cuenca Lechera II está atendiendo con iguales actividades a otras cuencas 
menos desarrolladas del país, con fondos provenientes de préstam os del 
BID por un monto superior a 100 millones de dólares.
A partir de 1994 opera el m encionado PRONAPPA, cuyo objetivo 
es la prom oción económica y social de los pobladores pobres del medio 
rural. A unque no está orientado específicamente a la lechería, los 
productores lecheros han sido sus principales beneficiarios. H a realizado 
actividades de capacitación, financiamiento y asistencia técnica, atendiendo 
a cerca de 2 000 productores lecheros, por un  monto cercano a 5 millones 
de dólares. La forma de intervención ha sido básicamente m ediante la
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 299
asociación con agroindustrias y organizaciones de productores, las cuales, 
con cooperación técnica y financiera del proyecto, prom ueven y gestionan 
los subproyectos.
Finalmente, ante la evidencia de que num erosos productores, por su 
tam año reducido, avanzada edad y retraso tecnológico, iban a ser 
perjudicados por algunas de las m edidas im pulsadas por el Poder Ejecutivo 
y la industria (eliminación de la recolección de leche en tarros, nuevo 
sistema de calidad, desregulación del sector), el MGAP encargó al Proyecto 
de Reconversión y Desarrollo de la Granja (PREDEG) que atendiera a ese 
grupo. Se trata de productores que presum iblem ente no están en 
condiciones siquiera de responder a los instrum entos de promoción 
convencionales de que dispone el PRONAPPA. La m ayor dificultad que 
perciben tiene que ver con la instalación de tanques de frío en sus predios. 
Ante esa realidad, el proyecto prom ueve la instalación de tanques 
compartidos, centrales de recibo adm inistradas por oficinas municipales y 
recolección a granel en los predios m ediante pequeños camiones cisterna. 
Simultáneamente, se apoya con m aquinaria a organizaciones de 
productores, en condiciones tales que perm iten trabajar a m itad de tarifa a 
los socios más débiles. Hasta el presente el apoyo ha alcanzado a algo más 
de un millón de dólares.
Finalmente, para caracterizar mejor la tecnología utilizada en la fase 
pecuaria, expondrem os aquí el precio de los factores de producción más 
importantes. Por ejemplo, una hectárea de tierra en la cuenca lechera tiene 
un precio de m ercado de entre 800 y 1 500 dólares. Las vaquillonas de 
reem plazo próxim as al parto (de buena calidad pero comunes) valen entre 
500 y 800 dólares.
El precio prom edio del litro de leche oscila en la actualidad entre 0.17 
y 0.19 dólares, dependiendo de la calidad, la época del año, y el porcentaje 
de cuota que maneje el productor. En general, la industria otorga estímulos 
de 10% a 15% de sobreprecio en el invierno (mayo a agosto) y una de 
diferencia de precio por calidad de entre 12% y 15%.
Al com parar el precio relativo de la leche (Vaillant, 1998, anexo 
estadístico) con el de ciertos insum os esenciales como combustible, 
alimentos balanceados, m ano de obra asalariada y m aquinaria agrícola, se 
observa que la leche m antuvo su poder de com pra entre 1990 y 1995. Sin 
embargo, en el mismo período la capacidad de com pra de la leche se redujo 
a la m itad con respecto a una canasta de bienes de consumo. En economías 
de fuerte base familiar como la lechera, este es un aspecto im portante y 
decisivo en lo que se refiere al tam año mínimo de las empresas.
300 CEPAL
La organización de los productores presenta particularidades en la 
m edida en que la em presa líder indiscutida es una cooperativa. Esta ha 
participado activamente en la prom oción de la producción, en los mercados 
de insum os y bienes de capital y en otros ámbitos, pese a lo cual se han 
constituido desde hace m ucho tiem po otras organizaciones gremiales de 
productores.
Por ejemplo, la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) 
es una entidad de carácter nacional de prim er grado, con 65 años de 
trayectoria, que agrupa a remitentes a la CONAPROLE. H a m antenido 
tradicionalm ente un estrecho vínculo con la conducción de la cooperativa, 
siendo común la participación de sus dirigentes en la dirección de ésta. 
Calificada a m enudo como gremio “oficialista”, su énfasis recae no en el 
plano reivindicativo, sino en el promocional. Presta servicios de tipo 
productivo, en lo referente, por ejemplo, a m aquinaria agrícola, 
comunicaciones rurales y organización de compras colectivas de equipos y 
tam bién servicios de tipo social (odontológicos, com pra de vehículos 
livianos de transporte). Prácticamente todos los remitentes a la 
CONAPROLE son socios de la ANPL, aun cuando muchos de ellos 
pertenecen sim ultáneam ente a otras organizaciones.
Otra organización especializada im portante es la Intergrem ial de 
Productores Lecheros. Se trata de una organización de segundo grado, 
integrada por la asociación de ocho gremios locales de remitentes a la 
CONAPROLE u otras plantas, entre las que se destacan Parm alat (Colonia), 
Claldy (Río Negro), Pili (Paysandú), INLACSA (Salto) y Milky (Soriano). Se 
la caracteriza como el gremio “opositor”. Sin embargo, adem ás de la acción 
reivindicativa y la negociación con las respectivas industrias y el Poder 
Ejecutivo, las entidades que la integran realizan actividades de promoción 
en sus zonas de influencia. La m ayor parte de ellas adm inistran equipos de 
m aquinaria agrícola, así como al menos cinco campos de recría de ganado 
lechero.
Adem ás de la CONAPROLE, hay otras plantas de tipo cooperativo 
que, en ese carácter, integran entidades gremiales de alcance nacional. Entre 
ellas se destacan las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) y la Comisión 
Nacional de Fomento Rural (CNFR). Se trata en ambos casos de entidades 
de tipo gremial que dan asesoramiento técnico a las cooperativas. En el caso 
de las cooperativas pequeñas (excluyendo a la CONAPROLE), desem peñan 
una tarea im portante de representación ante el poder público.
ii) Organizaciones de productores
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 301
IV. La industria láctea2
1. Tecnología y organización de la producción
En U ruguay existen dos grandes tipos de em presas industriales 
lácteas: las exportadoras y las orientadas al m ercado interno. Las 12 
em presas m ás grandes concentran m ás del 97% de la remisión y más del 
98% de la capacidad industrial. De estas 12, solamente una está orientada 
exclusivamente al m ercado interno. Se trata de una antigua y pequeña 
em presa familiar (64 años, con 26 remitentes, de los cuales 3 son tambos 
propios), que en forma predom inante vende directam ente a los particulares. 
Las otras once em presas son exportadoras, en proporciones que varían 
entre 10% y 85% de su producción.
Como ya se ha dicho, la em presa líder es la CONAPROLE, gran 
cooperativa de productores agropecuarios (3 440 remitentes en 1997) con 
una larga tradición industrial en Uruguay. Durante gran parte del 
desarrollo lechero ejerció un monopolio de hecho en la industrialización 
láctea del país. La em presa concentra 69% de la remisión y m ás del 71% si 
se agrega la remisión de otras tres industrias con las cuales m antiene 
estrechas relaciones industriales (en algunos casos de copropiedad).
La segunda em presa desde el punto  de vista de la participación en el 
m ercado es una reconocida m ultinacional italiana de la industria láctea, con 
un lugar relevante en el m ercado de la leche fluida a nivel m undial (véase, 
en este libro, el trabajo de Dirven y Ortega sobre Chile). La tercera, 
alrededor de la m itad del tam año de la segunda, es una em presa nacional 
p rivada con fuerte especialización exportadora. La cuarta es una em presa 
extranjera (capitales daneses), de similar tam año que la tercera, que entró al 
m ercado hace solo diez años. Se caracteriza por las innovaciones en la 
canasta de productos lácteos que fabrica. En particular interesa observar la 
capacidad de encadenam iento que tiene esta em presa con otras industrias 
alimenticias a partir de los nuevos productos que incorpora.
Las prim eras cuatro em presas concentran el 85% de la remisión de 
leche, lo cual indica el alto grado de concentración industrial que registra 
esta etapa de la cadena de producción láctea en Uruguay.
Basándose en inform ación tecnológica referida a unas 20 em presas, 
se puede advertir el dinam ism o tecnológico de la industria  en general, 
que se m anifiesta, por ejemplo, en que las prim eras 12 em presas
2 Además de las fuentes oficiales y las consultas con directivos y expertos del sector, para 
elaborar este capítulo se emplearon como fuente de información original los resultados de 
una encuesta realizada por Norlin (1998). Las empresas aquí consideradas representan 
cerca del 100% de la capacidad industrial, la remisión y los remitentes a plantas.
302 CEPAL
señaladas están introduciendo transform aciones que pueden  catalogarse 
como de reconversión y expansión. A dem ás de am pliar la capacidad 
industrial, estos cambios se orientan a m ejorar la calidad de los 
productos, incorporar nuevas líneas y au tom atizar en m ayor grado las 
tareas para  obtener niveles superiores de com petitividad. En el 
financiam iento se com binan el capital propio y el proveniente de la banca 
pública y privada.
La CONAPROLE, por su parte, intenta una nueva m odalidad de 
financiam iento de las nuevas inversiones, con proyectos de riesgos 
com partidos. En efecto, la cooperativa está desarrollando un proyecto en 
asociación con Bongrain (em presa m ultinacional francesa) para  construir 
una nueva p lan ta de quesos. U nas seis em presas pueden  catalogarse 
como de tecnología m ad u ra  y estabilizada, todas de p lantas pequeñas 
orientadas en un  100% hacia el m ercado interno. En síntesis, a p artir de la 
inform ación tecnológica relativa al conjunto de las em presas industriales 
del sector, puede concluirse que las exportaciones y la inserción 
internacional como camino de expansión industrial, están claram ente 
relacionadas, en este m ercado, con la innovación tecnológica y el progreso 
técnico.
2. Las compras
i) La relación con la base agropecuaria
Tal como ya se señaló, en los últimos diez años se ha dado un proceso 
de ajuste a nivel de la base agropecuaria que implicó una dism inución en el 
núm ero de productores a una tasa acum ulativa de 4% en todo el período y 
de 5% en el último año con respecto al cual se dispone de información 
oficial. De m antenerse esta tendencia, puede estimarse que en 1997 hay un 
total de 4 500 remitentes a plantas industriales, con un prom edio de entre 
650 y 700 litros diarios (según se tom en las cifras oficiales o las obtenidas a 
partir de una encuesta hecha a la industria).
Basándose en los datos de 1997, se tiene una información detallada 
sobre m ás de 4 400 tambos. El incremento del tam año lechero de los predios 
ha sido consecuencia del incremento combinado de la productividad (por 
vaca y por unidad de tierra) y de la escala m edia de producción, siendo en 
los últimos años predom inante el segundo efecto.
Cuatro de las 20 em presas para las que se presenta información son 
m ultiplantas. En particular, una de ellas (la líder del mercado) tiene en 
funcionamiento 14 plantas industriales (véase el cuadro 16).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 303
Cuadro 16
URUGUAY: CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN, ESTRUCTURA DE PLANTAS Y
REMISIÓN
Em presa (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10)
Plantas Capaci­
dad
l/día 3/2 l/t/día TR TRP TRT
.3 
£
Q 
6
dólares/l
19 14 2 975 000 2 156 543 0.72 634 3 400 3 400 0.01
20 1 800 000 267 651 0.35 1 487 180 180
17 1 200 000 128 250 0.64 802 160 160 50
15 145 205 116 500 0.80 1 165 100 100 35 0.0012
7 214 286 106 500 0.50 1 121 95 95 40
6 1 160 000 72 000 0.45 800 90 90
16 1 90 000 68 250 0.76 056 105 105 40
3 50 000 50 000 1.00 1 923 23 3 26 0.0041
8 1 75 000 35 000 0.47 900 38 1 39
10 1 100 000 26 882 0.27 269 100 100 5 O 0.0114
2 1 30 000 24 000 0.80 600 40 40 25
4 1 6 000 22 000 1.00 1 571 12 2 14
5 1 30 000 18 100 0.60 1 178 16 2 18 40 0.0046
9 1 16 000 16 050 1.00 1 235 11 2 13 20
14 1 15 000 12 000 0.80 1 091 9 2 11 25 0.0046
13 1 20 000 10 000 0.50 909 11 11 10 0.0091
1 1 11 290 4 250 0.38 833 6 6 30 0.0094
11 1 7 600 4 000 0.53 2 000 1 1 2 0.0009
18 1 4 400 1 950 0.44 523 5 1 6 35
Total 711 667 3 749 4 416 33 0.005
Día a 36 4.9 3.1 0.63
Año a 1 802.6 1 146.1 0.63
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de Kara Norlin, Dairy Industry  Study: Sum m ary on Plant 
Level from  Interview s 1-20, 1998, inédito.
a M illones de litros.
Nota: La inform ación está organizada de la siguiente forma: en la colum na 1 se indica el núm ero de plantas 
por em presa; en la 2, la capacidad total de la em presa en litros al día; en la 3, la rem isión que se estim a 
recibió en prom edio en 1997; la 4 es un  índice de utilización de la capacidad (cociente entre rem isión y 
capacidad); la 5 representa el tam año prom edio de los tam bos rem itentes a esa em presa; la 6 (TR) representa 
los tam bos rem itentes que no son de p rop iedad  de la em presa; la 7 (TRP) representa los tam bos rem itentes 
que son de p rop iedad  de la em presa; la 8 (TRT) es la sum a de la 6 y la 7; la 9 representa  la distancia máxim a 
de la cual recibe leche cada una de las em presas; la 10 m ide el costo de transporte  del tam bo a la p lanta 
lechera en dólares por litro, sin discrim inar la distancia recorrida.
En general, las plantas están instaladas cerca de la cuenca lechera de 
donde reciben leche. Esto parece continuar siendo así en las pequeñas 
cuencas que abastecen a plantas industriales de escala m edia y  chica, que 
son las em presas sobre las cuales se contó con información de distancia 
m áxim a (columna 9, cuadro 16).
Sin embargo, debido al incremento en la escala de transporte de leche 
cruda (materia prim a básica del complejo productivo), la mejora de la 
infraestructura física de las carreteras, y  la armonización de los niveles de 
calidad de la leche, distintas em presas han pasado a abastecerse en una 
misma cuenca, al tiem po que ha aum entado la distancia m áxim a de
304 CEPAL
remisión entre el tam bo y la planta. En particular esto es cierto para la 
segunda em presa del mercado, una de cuyas plantas de producción (la más 
grande del país) recibe leche desde grandes distancias, a veces de m ás de 
250 kilómetros.
La variación del parám etro que m ide el costo de transporte por litro 
da cuenta de esta diferenciación (columna 10, cuadro 16). Si se supone que 
el costo prom edio por litro y por unidad de distancia es el mismo (o se 
aproxim a a serlo) para las distintas empresas, entonces la variación se 
explica por la distancia prom edio que se recorre en cada industria para 
transportar la leche de los tam bos a la planta.
La distancia prom edio que se recorre para levantar la leche de los 
predios es el recorrido global realizado en térm inos de litros de leche 
levantada (distancia en kilómetros por litro) o en térm inos de los tambos de 
los que se recibe leche (distancia en kilómetros por tambo).
Con la información del cuadro 16, referida al costo del transporte en 
dólares por litro y la distancia máxima, se estimó la distancia prom edio por 
cuenca y el costo m arginal de transportar un litro de leche en un kilómetro.
Si se supone que los predios lecheros se encuentran localizados en un 
área circular, con la planta industrial en el centro y con una distribución 
uniforme de los tam bos en la zona,3 la distancia prom edio (por tam bo o por 
litro de leche es igual, dado que se suponen tambos idénticos) es la m itad 
de la distancia m áxim a (33/2 = 16.5 km). Con este dato se calcula el costo 
m arginal por k m /l (dó lares/l)/(d istancia promedio) = (d ó lares/k m /l = 
0.0003), y sabiendo que el costo de transportar leche de la CONAPROLE 
equivale a 0.01 dólares por litro, es posible calcular la distancia prom edio 
de una cuenca prom edio de la CONAPROLE entre la industria y un tambo 
(o un litro de leche).4 En síntesis, puede aplicarse una regla simple, 
conforme a la cual, si es dos veces más alto el costo prom edio en dólares por 
litro de la CONAPROLE con relación a otras cuencas, es porque la leche se 
trae desde una distancia en prom edio dos veces mayor. La distancia 
m áxim a (promedio de las 14 cuencas) para la CONAPROLE sería de 66 
kilómetros (33x2), que es m ayor que la distancia m áxim a prom edio de las 
cuencas pequeñas para las cuales se obtuvo información (33 km, cuadro 16, 
colum na 9). En el caso de la segunda em presa del mercado, la distancia 
máxima, como ya se refirió, es superior a 250 kilómetros (véase el 
cuadro 17).
3 Tal como es tradicional en la teoría de la localización, el área de referencia es un círculo y 
la distribución esperada (en ausencia de otra información) es uniforme.
4 A pesar de los supuestos heroicos adoptados, los valores de las estimaciones son 
consistentes con los que se consideran razonables en el sector.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 305
Cuadro 17
URUGUAY: ESTIMACIÓN DE COSTO DE TRANSPORTE Y DISTANCIA DEL 
PREDIO A LA PLANTA, 1997
(1  (2  (3)
dólares/l Distancia dólares/km/l
promedio
0.005 165 0.0003
0.010 33.0 0.0003
0.03 
0.02
0.01_______________________________________
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de la investigación.
En conclusión la estructura de la cuencas, si bien se mantiene, se está 
modificando.
Lo anterior está ligado a una relación m enos perm anente que en el 
pasado entre el p roducto r agropecuario (especialm ente entre los eficientes 
de tam año m edio y grande) y la em presa a la que le rem ite su producción. 
La com petencia entre las em presas por los productores grandes y 
eficientes se expresa en que éstos se encuentran en mejores condiciones 
para  negociar los térm inos económicos de la venta de la leche, pues a 
diferencia del pasado, ya no se relacionan con una única em presa 
industrial, sino que cam bian la orientación de su producción en función 
de las condiciones económicas (fundam entalm ente el precio de la leche) 
que se les ofrezcan.
Para calcular el grado de utilización de la capacidad de la industria 
se tomó como base la estimación ingenieril al respecto. En el caso de la 
CONAPROLE, la cifra, de 45.3% en 1988, se elevó a 72% en 1997 (véase 
Tansini, 1991). En 1996 el prom edio de la industria era de 71%, pero 
resultaba de niveles dispersos en la utilización de la capacidad industrial de 
las distintas plantas lecheras. En 1997, la utilización de la capacidad se 
ubicó en 63%, como consecuencia de una im portante expansión de una de 
las em presas más grandes.
Por diversos motivos, las m edidas de tipo ingenieril suelen 
sobreestim ar la capacidad instalada, porque no tom an en cuenta, por 
ejemplo, los tiem pos muertos, naturales al proceso industrial 
(mantenimiento, reparaciones), ni tam poco la estacionalidad de la oferta de 
la m ateria prim a agropecuaria, la cual, si bien ha dism inuido, sigue siendo 
im portante. En consecuencia, estas m edidas de tipo ingenieril preveían (con 
datos de 1996) algunas de las siguientes opciones:
Promedio cuencas chicas
CONAPROLE
Tarro
Microcisterna
Cisterna
306 CEPAL
- aum ento del ritmo de expansión de la capacidad industrial;
- dism inución del crecimiento de la remisión de leche, y
- m ayor exportación de lo que se ha dado en llamar leche en pie5
Una combinación de la prim era y la tercera alternativa parecería 
describir lo que está aconteciendo en el sector. En prim er lugar, en los 
últimos dos años la segunda em presa del m ercado llevó adelante un 
acelerado proceso de expansión de la capacidad que la llevó a un nivel de 
800 000 litros al día.6 Esta expansión la ubicará en un lugar aún más alto en 
el mercado, ya que hoy tiene m ás del 16% de la capacidad de 
procesam iento de la industria y se estima que absorberá m ás de la mitad 
del crecimiento de la remisión de leche en los próximos años. El hecho de 
tratarse de una em presa con una única planta parece confirmar el fenómeno 
antes señalado, de una suerte de debilitamiento de la relación entre las 
cuencas locales y las plantas industriales.
En segundo lugar, en los últimos años una reconocida m ultinacional 
del sector lácteo se instaló en U ruguay con el solo objetivo de com prar leche 
y exportarla fluida a plantas de Argentina, participación que se interrum pió 
abruptam ente a principios de este año. Una em presa industrial brasileña 
tam bién está com prando leche en Uruguay.
ii) Otros proveedores
La leche, la m ano de obra y los insumos difundidos constituyen los 
componentes centrales del valor bruto de la producción de la industria 
láctea (alrededor del 95%). A pesar de su baja significación en los costos de 
producción de la industria láctea, los otros insumos directos tienen una 
relevancia estratégica, en la m edida en que incorporan información 
tecnológica y perm iten diversificar los productos. La capacidad de acceder 
a estos insumos es im portante del punto  de vista del dinam ismo tecnológico 
del sector.
En el cuadro 18 se presenta una lista de los insumos directos distintos 
de la leche y se m enciona el principal país proveedor del insumo. El azúcar 
y algunos productos químicos (productos de limpieza, films de plástico) son 
de procedencia uruguaya. En un lugar destacado aparecen Argentina y 
Brasil, aunque en algunos casos (fermentos y cuajos) su intervención 
consiste en m eras intermediaciones entre firmas extranjeras y sus
5 En la actualidad, los productores lecheros están inhibidos de vender leche a plantas de los 
países vecinos (con los cuales podría ser natural comerciar). Las únicas que están en 
condiciones de exportar —incluso leche fluida— son las industrias, como ya hizo la 
CONAPROLE en el pasado.
6 La empresa es la multinacional Parmalat. El dato corresponde a la información que brinda 
la propia empresa a los eventuales compradores de obligaciones negociables que la 
empresa vende en el mercado de capitales.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 307
representantes en la región, que suelen localizarse en estos países (los 
m ercados m ás grandes de la región) para atender a toda la subregión. Los 
países extrarregionales m ás im portantes como proveedores de insumos son 
los Estados Unidos y los de Europa occidental.
En general, las em presas industriales se abastecen con im portadores 
locales o con otras industrias lácteas de m ayor tamaño. Estas últim as suelen 
negociar directam ente la com pra con los fabricantes en el exterior.
Cuadro 18
URUGUAY: INSUMOS DIRECTOS DE LA INDUSTRIA LÁCTEA, 
DISTINTOS DE LA LECHE
Insumo Proveedor
Azúcar Uruguay
Glucosa Argentina y Brasil
Esencias, colorantes Estados Unidos
Fécula Argentina y Brasil
Bicarbonato Uruguay
Gelificantes Argentina, Alemania
Fermentos Europa, Estados Unidos
Cuajo Europa, Estados Unidos
Sal Uruguay (importada)
Bolsas Argentina
Envases Argentina y Brasil
Otros plásticos Uruguay
Otros químicos Uruguay
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de K ara Norlin, Dairy Industry  Study:
Sum m ary on Plant Level from  Interview s 1-20, 1998, inédito.
3. Las ventas
i) Ventas intermedias
Tal cual se planteó en el análisis de la m atriz de insum o-producto 
(capítulo I), la industria láctea uruguaya es básicam ente p roductora de un 
bien final, con escasos encadenam ientos hacia adelante con otros sectores 
industriales. El estudio a nivel de em presa industrial, si bien corrobora 
este diagnóstico, perm ite advertir nuevos fenómenos que enriquecen la 
visión de la realidad. En prim er lugar, se observa una tendencia a 
incorporar productos no lácteos, como es el caso tradicional de los jugos 
de fruta, aunque el fenóm eno no se agota ahí. En efecto, en U ruguay 
prácticam ente el 100% de los productos alim enticios envasados con Tetra 
Pak corresponden a la industria  láctea, que diversifica la oferta de
308 CEPAL
alim entos con m arca prop ia o haciendo trabajos para  terceros. Las 
industrias lácteas tienden lentam ente a convertirse en industrias 
alimenticias, y hay externalidades asociadas a características del proceso 
productivo  y del propio proceso de comercialización que justifican esa 
transform ación.
Entre las em presas que tienen a la industria láctea como 
proveedora principal del insum o directo que procesan se destacan una 
heladería industrial y una em presa que fabrica queso rallado. Debe 
m encionarse tam bién que en los últim os años se está elaborando queso en 
polvo deshidratado, nuevo producto  que es un  insum o im portante para  la 
industria  alim entaria. Sin embargo, la m ayor parte de la producción de 
queso deshidra tado  se orienta a la exportación y no al abastecim iento de 
la industria alim entaria nacional. Este es un  producto  que supone una 
tecnología m ás refinada, y su incorporación alienta la idea de las am plias 
opciones aún no exploradas en m ateria de nuevos productos y m ayor 
grado de diversificación de la canasta de productos lácteos. El producto  lo 
elabora una em presa de capitales daneses, de en trada reciente en el 
m ercado (menos de diez años) y que ya se encuentra entre las cuatro 
prim eras.
ii) Ventas finales domésticas y de exportación
En el cuadro 19 se describe la estructura y el destino de la 
producción. Las cifras son estimaciones a partir de datos de diversas 
fuentes, distintas de las fuentes estadísticas consultadas. De todas formas, 
dan una idea de la m agnitud relativa de los flujos productivos y del 
consumo del sector.
Algo menos del 30% de la producción es leche fluida para el 
consumo; el resto se industrializa. Prácticamente el 100% de la leche fluida 
se consume en el m ercado interno, aunque tam bién se han hecho algunas 
exportaciones. Un poco m ás de la m itad de la leche que se consume en el 
país corresponde a productos industrializados. La canasta de productos 
lácteos industrializados que se consume internam ente es distinta de la que 
se exporta. En térm inos físicos de leche equivalente, la m itad del consumo 
interno es de quesos, m ientras que la m itad de las exportaciones es leche en 
polvo. En los últimos años, la leche de larga vida ha aparecido como un 
nuevo producto de exportación.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 309
Cuadro 19
URUGUAY: ESTRUCTURA Y DESTINO DE LA PRODUCCIÓN DE LECHE 
EQUIVALENTE, 1997 
(Millones de litros y  porcentajes)
Total Exportación Consumo interno
Producción 1 150 459 691
Consumo 328 328
Industria 822 459 363
Manteca 33 30 3
Queso 378 184 194
Leche en polvo 296 232 64
Leche de larga vida 58 14 44
Otros 58 -1 58
Consumo (%) 29 0 47
Industria (%) 71 100 53
Manteca 4 7 1
Queso 46 40 53
Leche en polvo 36 51 18
Leche de larga vida 7 3 12
Otros 7 0 16
Total 100 100 100
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de antecedentes de la Dirección de Estadísticas A gropecuarias 
(DIEA), Oficina de Program ación y Política A gropecuaria (OPYPA) del M inisterio de Ganadería, 
A gricultura y Pesca.
V. El complejo productivo lácteo
En el caso de U ruguay destaca el dinam ismo del crecimiento de la 
lechería (base agropecuaria y producción industrial). Se trata de un sector 
con notorias ventajas comparativas, que ha sabido aprovechar las 
oportunidades de m ercado a nivel de la región ingresando en condiciones 
preferenciales, con lo cual ha com pensado parcialm ente las fuertes 
distorsiones que caracterizan al m ercado internacional de productos lácteos. 
La articulación de la industria láctea con la base agropecuaria resalta como 
una de las fortalezas del complejo, lo cual contrasta con su m enor 
articulación con otros sectores productores de bienes y servicios de la 
economía. A pesar de ello, la lechería es uno de los sectores agropecuarios 
de m ayor poder de arrastre de la economía, tanto por sus efectos hacia 
atrás, como dem andante de insumos (ocupa el cuarto lugar en la economía), 
como por sus efectos hacia adelante, como proveedor de insum os (ocupa el 
octavo lugar en la economía). La industria láctea se destaca por sus efectos 
como dem andante de insum os (particularm ente leche), lo que la ubica en el
310 CEPAL
décimo lugar de la economía si se consideran los efectos hacia atrás del 
conjunto de las relaciones interindustriales.
Para caracterizar al complejo lácteo, es preciso tener en cuenta el 
destino final de los productos. En el cuadro 20 se resume esta información.
Cuadro 20
URUGUAY: DESTINO DE LA PRODUCCIÓN LÁCTEA POR MERCADO Y 
POR PRODUCTO
(Porcentajes de leche equivalente)
Productos
Mercados
Industria Leche fluida Total
Consumo interno 31 29 60
Exportaciones 40 40
Total 71 29 100
Fuente: Elaborado po r el autor, sobre la base de la investigación.
1. La base agropecuaria del complejo lácteo
El efecto de arrastre hacia atrás ha sido notorio y lo es todavía. Dicho 
efecto ha tenido un papel im portante en la consolidación de ciertas 
actividades y obras, aunque dado el tam año del mercado, una parte 
im portante de los insum os tiene origen externo y todo indica que la 
tendencia se profundizará.
En lo que respecta al efecto arrastre de la fase pecuaria del complejo 
conviene destacar los siguientes puntos fuertes:
i) La difusión, a nivel de la cuenca tradicional y no tradicional (lo que 
significa una gran parte del U ruguay rural), de im portantes obras viales y 
de electrificación rural. Estos servicios no sólo son utilizados por otras 
actividades agrícolas, sino que representan una mejora sustancial en las 
condiciones de vida.
ii) En m ateria de la industria proveedora de insumos, ya se ha 
comentado que la dim ensión del m ercado interno no ha justificado en 
general crear una industria nacional de bienes más sofisticados 
tecnológicamente. La excepción la constituyen la industria de fertilizantes y, 
en particular, la de semillas. La producción de semilla fina varietal, 
producto e insumo a la vez de la actividad agropecuaria, se desarrolló en 
gran m edida a partir de la dem anda de la producción lechera. En la última 
década se ha dado una im portante especialización de los productores, así 
como de un grupo de em presas procesadoras, que han comenzado a 
exportar con regularidad.
iii) Otro aspecto destacable es la adaptación y la difusión hacia otras 
actividades pecuarias de técnicas de utilización común, en especial en el
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 311
área de la alimentación del ganado. Si bien el paquete tecnológico original, 
constituido por la siem bra de pasturas plurianuales y la formación de 
reservas con base en el heno, se adaptó con el objetivo de aplicarlo en la 
ganadería vacuna, fue la lechería la que ajustó las técnicas a las condiciones 
locales y prom ovió im portantes avances en otras formas de conservación 
del forraje (como ensilaje en todas sus variantes y cosecha de grano 
húmedo).
iv) En el m om ento actual, uno de los cambios que podría traer 
consigo grandes efectos directos e indirectos es el de la especialización del 
área lechera. Esto se lograría m ediante el perfeccionamiento y la 
generalización de los sistemas de recría de ganado de reem plazo en campos 
de terceros. A esto se podría agregar el desarrollo de servicios de cría de 
terneras y m antenim iento de ganado seco. El área lechera liberada por los 
animales no productivos podrían ocuparla vacas en producción, lo que 
constituiría una de las formas más rápidas de aum entar la producción 
lechera. Para ello debería aum entar la tasa de crecimiento del núm ero de 
vacas lecheras, lo que en la actualidad se encuentra lim itado por dos 
aspectos que constituyen debilidades: la pobre eficiencia reproductiva del 
rodeo lechero, y los problem as de liquidez y gestión financiera de los 
productores lecheros. Esto hace que, en general, el ganado joven se maneje 
como reserva de efectivo y se venda antes de la m adurez. U na parte 
im portante del ganado vendido es acopiado por exportadores para 
comercializarlo en el extranjero.
Adem ás del impacto directo en la producción lechera, la 
especialización podría tener un im portante impacto en la ganadería vacuna. 
Al desplazar la recría a tierras vecinas a la cuenca lechera, de m enor renta, 
se difundiría el paquete tecnológico a esas áreas y se desplazaría la 
“frontera” de la cuenca, con todo lo que esto implica en m ateria de arrastre, 
tal como se ha discutido.
2. La relación entre base agropecuaria e industria láctea
i) La industria láctea ha desem peñado un papel fundam ental como 
dinam izadora de la producción pecuaria. Además de dem andante casi 
exclusiva de la leche cruda producida, la industria, en particular la 
cooperativa, desem peñó un activo papel de prom oción de la actividad 
pecuaria. Como ya se ha descrito, la asistencia técnica, el sum inistro de 
insumos, y en especial el papel facilitador del financiamiento desem peñado 
por la industria, han resultado decisivos en la expansión de la producción 
prim aria durante los últimos 20 años.
Sin embargo, las modificaciones en el contexto, que dem andan m ayor 
eficiencia y com petitividad a la industria, han im puesto cambios en la 
estrategia industrial. El énfasis se concentra en el aum ento de la eficiencia
312 CEPAL
industrial, el desarrollo del mercadeo y el mejoramiento de la organización 
y de la capacidad de planeam iento estratégico de las empresas, 
reduciéndose notoriam ente el papel de prom otor directo de la producción 
de leche cruda. El cambio m ás notorio es el operado a nivel de la 
CONAPROLE, que ha reducido drásticam ente su plantel de extensionistas 
y prom otores, y ha realizado un severo ajuste en los mecanismos de 
financiamiento de los productores.
Esto supone una seria am enaza para los productores m ás pequeños, 
dependientes en gran m edida de los servicios de la cooperativa, y con poca 
capacidad de presionar en forma directa, dada su escasa participación en el 
total de la leche recibida por las plantas.
Esto constituye a la vez una oportunidad para el desarrollo de 
em presas particulares de servicios para la producción lechera, de m ayor 
calidad y eficiencia que los actuales, puesto que se entiende que la presencia 
de la cooperativa, con su im portante cobertura y su intervención 
reguladora, ha deprim ido las posibilidades de competencia en el mercado.
ii) Otro cambio en las relaciones entre la industria y la fase pecuaria 
—cambio que refuerza la idea de que el vínculo mismo y el efecto prom otor 
de la industria se ha debilitado— es el desdibujam iento del alcance 
geográfico de las cuencas lecheras. En épocas de malos caminos, transporte 
en tarros y ausencia de frío, se establecían en los hechos m onopsonios 
locales en que los productores resultaban absolutam ente dependientes de la 
com pra de una industria. Se hablaba de productores “pertenecientes” a una 
u otra industria. El avance de las técnicas de transporte, el desarrollo de la 
cadena de frío y la mejora de la red vial han abaratado los fletes y 
aum entado en gran forma las distancias razonables para el transporte de 
leche. Esto favorece la m ovilidad de los productores, la competencia entre 
plantas por la captación de productores grandes y eficientes, e incluso la 
posibilidad de im portar y exportar leche cruda (posibilidad hasta el 
presente unilateral, debido a problem as sanitarios que im piden la entrada 
de leche a Uruguay). Esta es una fortaleza actual del sector que, 
dependiendo de la evolución de la lechería de la región, puede convertirse 
en una am enaza para la industria o los productores pecuarios, según se 
presente la oportunidad de exportar o im portar leche cruda.
3. Los efectos hacia adelante de la industria láctea
i) Se ha constatado la potencialidad de la industria láctea de 
dinam izar la industria alim entaria básicamente a dos niveles. En prim er 
lugar, por m edio de la diversificación de productos, incorporando 
productos no lácteos y beneficiándose de externalidades en el plano 
productivo tecnológico (caso de la tecnología Tetra Pak) o en el m eram ente
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 313
comercial, vinculado a la capacidad de acceso a las redes de distribución de 
alimentos. En segundo término, la industria láctea es capaz de producir un 
conjunto de productos que son insumos de otras industrias alimentarias, las 
cuales podrían tener un m ayor grado de desarrollo si se intensificara la 
actividad en este nivel (caso de los quesos deshidratados para comidas 
preparadas).
ii) Desde el punto de vista em presarial este proceso implica un 
cambio en las estrategias de las em presas nacionales, las cuales 
necesariamente deben ambos insertarse en un proceso encam inado a 
relacionarse con otras empresas, con otros sectores o con ambos a la vez. En 
particular, tanto desde el punto  de vista tecnológico como desde el punto 
de vista de los mercados, la asociación con el capital extranjero y la 
inversión extranjera directa son mecanismos que deben recorrerse para que 
se dé esta alternativa, a saber, la de una industria láctea más inserta en un 
proceso de desarrollo integral de la industria alimentaria, sobre todo en un 
país que tiene ventajas com parativas para la producción de alimentos en 
general y donde m últiples com plem entariedades productivas aún no han 
sido desarrolladas. A pesar de que se habla de grandes proyectos de 
incorporación de capital extranjero en el sector, el ritmo de materialización 
de éstos es lento. Es posible que esto esté cambiando en los últimos años, 
dado que se han com enzado a concretar negocios nuevos en el sector.
A continuación se presenta el diagram a 4, para sintetizar el grado de 
encadenam iento del complejo lácteo de U ruguay y visualizar la m agnitud y 
el sentido de los efectos de arrastre observados. En la parte superior del 
diagram a se describe la estructura de las diferentes fases de la cadena, y en 
el resto se esquem atizan las relaciones entre las distintas fases. Los efectos 
se califican como fortalezas, debilidades, oportunidades y am enazas para la 
fase de la cadena afectada. Así, en el prim er cuadrante se analizan los 
efectos hacia atrás de la fase pecuaria, es decir, sobre los sectores 
proveedores de servicios. En el siguiente cuadrante se analizan los efectos 
de la industria hacia atrás, es decir, sobre la fase pecuaria y los sectores 
conexos. El tercer cuadrante se anula, puesto que el único efecto hacia 
adelante de la fase pecuaria es su vinculación con la industria, y ello se 
analiza en el cuadrante anterior. Finalmente, en el cuarto cuadrante se 
analiza el efecto hacia adelante de la industria.
314 CEPAL
Diagrama 4
LAS FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL COMPLEJO PRODUCTIVO 
LÁCTEO URUGUAYO
Proveedores (BA) Base agropecuaria (BA) Industria
Importados:
Semillas híbridas 
Maquinaria agrícola 
Equipamiento tambos 
(frío, ordeño, otros) 
Nacional:
Semillas varietales, 
granos forrajeros 
Prestadores de servicios
Remitentes de leche: 4 400
Concentración remisión: 35% de 
productores, 80% de la remisión
Vacas masa: 400 000
Plantas industriales: 36
Concentración industrial
1a (CONAPROLE y asociadas) 
71%
Índice C4: 85%
Capacidad instalada 4.9 
millones litros/día 
Capacidad utilizada 3.1 
millones de litros/día
EFECTOS HACIA 
ATRÁS
© Difusión de obras de 
infraestructura rural
0 Escaso desarrollo de industria 
manufacturera proveedora de 
insumos
© Desarrollo de empresas 
productoras procesadoras y 
exportadoras de semilla fina”
© Difusión de tecnología al 
sector ganadero
V Dificultades para el aumento 
en el corto plazo de la 
producción por vaca
♦ Especialización lechera
♦ Aumento producción de leche
♦ Desplazamiento de frontera 
lechera
© Demandante de aumento 
de la producción
0 Proceso de ajuste y
abandono de actividades 
de promoción de la 
producción (pequeños 
productores)
V Vulnerabilidad de 
pequeños productores
♦ Estímulo a la creación de 
un mercado competitivo 
de proveedores de 
servicios para el agro
© Ruptura de la dependencia 
geográfica por cambios en 
técnicas de transporte e 
infraestructura
© Posibilidades de
movilidad y elección para 
productores primarios
♦ Posibilidad de exportar 
leche cruda a países 
vecinos
V Posibilidades de importar 
leche cruda de países 
vecinos
EFECTOS HACIA 
ADELANTE
© Difusión de tecnología a 
otras ramas alimentarias 
© Instalación de cadena
comercial interna y externa 
♦ Alianzas con industria 
alimentaria 
0 Escasa presencia de capital 
extranjero
donde © Fortalezas; 0 Debilidades; ♦ Oportunidades; V Amenazas. 
Fuente: Elaborado por el autor, sobre la base de la investigación.
Nota: El tercer cuadrante se anula, pues el único efecto hacia adelante de la fase pecuaria es su 
vinculación con la industria, y ello se analiza en el cuadrante anterior.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 315
Argentina: informe sectorial sobre leche y 
productos lácteos
Dirección Nacional de Programación Económica y  Regional 
Ministerio de Economía de la República Argentina
Octubre de 1999
Introducción
El Bloque Lácteo com prende a un grupo de actividades que se 
interrelacionan, directa o indirectamente desde el sector prim ario, hasta los 
productos finales, leches fluidas, quesos, leche en polvo, yogur dulce de 
leche, mantequilla, crema y  dem ás derivados.
La leche cruda es la m ateria prim a básica del bloque, y  su producción 
com prende distintas actividades: cría de ganado lechero, recría de toros y 
vaquillonas, producción de alimentos para el ganado y producción de 
m aquinaria específica, como ordeñadoras y  equipos de refrigeración, y  de 
uso general como tractores e im plementos utilizados en el cultivo y 
utilización de pasturas y verdeos. Vale decir que, en este nivel, las em presas 
tam beras interactuan con otras, de dentro y fuera del bloque, como las 
cabañas, las em presas productoras de semillas, fertilizantes y agroquímicos, 
la industria farmacéutica, metalmecánica, petroquím ica, y el sector de 
servicios (asesoram iento técnico y científico, financiero, educacional, etc.).
La industria lechera se encarga del procesam iento de la leche cruda 
para la elaboración de los productos y subproductos que se venden
316 CEPAL
principalm ente al consumo final, pero tam bién a las industrias alimenticias, 
químicas farmacéuticas, y a la exportación. En este proceso intervienen 
distintas actividades y se establecen nuevas relaciones dentro del bloque: 
m aquinaria específica y transporte, entre otras, y con otros bloques como el 
“petroquím ico”: provisión de combustibles y envases plásticos; el 
“eléctrico”: sum inistro de energía; el “quím ico”: provisión de conservantes 
y esencias; el “azúcar”: provisión de endulzantes; el “m adera y p ap e l”: 
provisión de envases de cartón; el “m etal m ecánico”: envases de hojalata, 
papel de aluminio y equipos de uso general.
Estas relaciones se presentan en forma esquemática en el siguiente 
diagrama.
Esta d iversidad de interrelaciones le ha conferido al bloque una 
gran  capacidad d inam izadora en las regiones donde se ha desarrollado, 
como ocurre por ejemplo en la ciudad de Rafaela (provincia de Santa Fe) 
y su área de influencia.
El presente informe analiza la evolución del sector en la última 
década, las vinculaciones con los mercados internacionales, con otros 
sectores económicos, y las inversiones y su configuración regional.
1. Conformación y producción nacional
La producción láctea se concentra en ciertas zonas del país, 
constituyendo las llam adas cuencas lecheras.
El objeto principal de los tambos es la producción de leche, cuya 
calidad se mide por el contenido de grasa butirosa, siendo su porcentaje 
uno de los factores que determ ina el precio que recibe el productor.
La producción de leche cruda en Argentina en 1998 alcanzó los 9 500 
millones de litros, lo cual implica casi un 50% de aum ento en lo que va de la 
década (gráfico 1).
El stock estim ado de vacas lecheras en 1998 es de 2,5 millones de 
cabezas. La raza m ás difundida es la Holando Argentino, sin embargo, 
existen también, aunque en una proporción marginal, explotaciones de 
razas Jersey y Shorthorn. La calidad de la hacienda es m uy diversa de 
acuerdo con la cuenca de que se trate y las dimensiones del establecimiento.
El ciclo operativo de la explotación com ienza con la adquisición de 
anim ales que a partir de los dos años y m edio tienen su p rim er parición y 
pasan a form ar parte de los p lanteles de ordeñe. En caso de ser anim ales 
de prop ia producción previam ente se ha realizado la cría de los mismos 
hasta alcanzar la categoría señalada. A p artir de esa edad tendrán  una 
vida útil de entre cinco y seis lactancias.
Diagrama
ARGENTINA: FLUJOS DEL BLOQUE LÁCTEO
oo
- o
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos
318 CEPAL
Gráfico 1
PRODUCCIÓN NACIONAL DE LECHE
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
El grado de avance tecnológico de las explotaciones tam beras es 
diverso, aunque en estos últim os años tendió a hom ogeneizarse en torno a 
los últim os desarrollos. El tam bo actual constituye una explotación capital 
intensiva, que cuenta con salas de ordeñe altam ente tecnificadas, sistem as 
de refrigeración, asistencia profesional, procesos de control de calidad, 
alim entación balanceada e insem inación artificial.
La actividad prim aria perm ite por sus características cierto grado de 
diversificación dentro de las m odalidades productivas, originando distintos 
tipos de explotaciones en las cuales los rubros que integran los costos y  los 
ingresos son distintos. La m odalidad más frecuente, en Argentina, es 
aquella en la que el productor se encarga de la producción de leche, y  de la 
cría de los animales que van a formar parte del plantel de ordeñe, con lo 
cual, su planteo productivo es diferente de aquel que com pra las 
vaquillonas para reposición. También existen tambos que incluyen entre sus 
actividades la cría de vaquillonas para abastecer a otros tambos. 
Finalmente, están las cabañas que se especializan en la producción de vacas 
de razas lecheras.
La lechería argentina se basa en un sistema de tipo pastoril, donde el 
principal insumo utilizado para la alimentación del rodeo lechero son las 
pasturas y, en m enor medida, el silo de maíz y heno; en tanto que los granos y 
el alimento balanceado suelen tener un uso más restringido debido a su 
elevado costo. En consecuencia, la actividad está expuesta a las condiciones 
climáticas, y la oferta sigue un ciclo similar al de las pasturas, presentando un 
máximo en verano/otoño y un mínimo en invierno. Sin embargo, dicha 
estacionalidad tiende a atenuarse cada vez más, gracias a los incentivos 
provenientes de los mayores precios de la leche en la época invernal, y a un 
aumento en el empleo de técnicas de alimentación más modernas.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 319
A su vez, la agro industria láctea se caracteriza por la participación 
de em presas de capitales nacionales e internacionales, siendo un rasgo 
distintivo la im portancia que tiene en la m ism a el estrato cooperativo. La 
industrialización se caracteriza por una elevada concentración 
em presaria, ya que las cinco em presas líderes cuentan con el 60% del 
m ercado. Dicha concentración tiende a acentuarse, tanto por la com pra de 
p lantas m ás pequeñas por parte de las em presas m ayores, jun to  con las 
fusiones y acuerdos en el sector cooperativo. Este fenóm eno constituye 
una tendencia m undial, im pulsada por la búsqueda de economías de 
escala y una m ayor com petitividad.
En 1997, la producción láctea estuvo en el orden de las 1.2 millones 
de toneladas (este valor incluye a la leche fluida expresada en equivalente 
de leche en polvo) y su contribución al producto bruto del sector 
alim entario fue de alrededor del 12% (cuadro 1).
En los últim os años, ha tenido lugar un proceso de tecnificación 
tanto en la actividad prim aria como en la industrial, derivando en un 
sustancial aum ento del tam año de la un idad  p roductora rentable. En el 
caso del sector prim ario, esta situación podría  explicar la dism inución del 
núm ero de tam bos que en la actualidad es de algo m ás de 20 000 (frente a 
los 37 000 existentes a fines de la década de los años ochenta). Por el lado 
de la actividad industrial, se verifica la contracción del núm ero de 
em presas procesadoras que hoy resulta un 70% de las existentes en 1989 y 
un proceso de concentración creciente.
2. Presencia argentina en la estructura mundial del 
bloque
La producción m undial de leche en 1998, según estimaciones de la 
FAO, estuvo en el orden de los 556 millones de toneladas.
El principal p roducto r es Estados U nidos con m ás de 70 000 
m illones de litros, seguido por India y Rusia con 34 500 y 32 500 m illones 
respectivam ente. Siguen en im portancia Alem ania, Francia y Brasil, 
siendo éstos los únicos países que superan  los 20 000 m illones de litros. 
A rgentina partic ipa con el 2.5% de la producción m undial.
El país con m ayor producción por anim al es Japón, con 8 340 litros 
por vaca por año, seguido por los Estados Unidos con 7 480; los países 
europeos varían entre los 4 500 y los 6 700 litros; A ustralia tiene 4 900, y 
A rgentina, que ocupa el octavo puesto entre los quince principales países 
productores (en el total ocupa el 19° lugar) tiene un valor de 3 760 litros 
por vaca y por año (cuadro 2).
Cuadro 1
PRODUCCIÓN NACIONAL DE LECHE Y PRODUCTOS LÁCTEOS
Año Leche cruda 
(m illones 
d e  litros)
Leche 
flu id a  
(m illones 
de  litros)
Leche en 
polvo 
(toneladas)
Q uesos
p asta
b lan d a
(toneladas)
Q uesos
pasta
sem idu ra
(toneladas)
Q uesos 
p a sta  d u ra  
(toneladas)
Yogur
(toneladas)
M anteca
(toneladas)
D ulce de 
leche 
(toneladas)
Leche
condensada
(toneladas)
Postres y  flanes 
lácteos 
(toneladas)
O tros
(toneladas)
1987 6 190 1 856 100 221 144 601 120 324 49 196 140 364 34 649 75 979 9 213 18 366 3 822
1988 6 061 1 817 107 036 133 324 109 601 42 750 130 598 36 644 63 012 6 774 13 379 4 177
1989 6 520 1 687 135 837 136 672 106 091 46 501 131 585 46 856 65 258 5 899 9 304 4 917
1990 6 093 1 664 118 947 146 129 109 290 45 067 127 605 40 696 70 563 6 446 10 030 3 964
991 5 937 1 784 93 147 163 153 114 785 45 673 176 074 37 826 74 905 9 906 14 917 3 815
1992 6 591 1 843 94 562 160 458 117 719 50 901 202 035 36 634 87 245 13 507 18 910 5 943
1993 7 002 1 920 103 616 187 168 108 784 46 303 217 730 35 760 91 832 13 362 21 953 4 869
1994 7 777 1 976 129 304 201 228 121 408 56 071 230 923 43 495 101 691 14 336 21 894 4 671
1995 8 507 2 070 183 094 198 174 112 452 51 394 221 437 51 305 106 321 14 659 19 155 4 901
1996 8 865 2 110 198 869 221 490 114 715 51 462 216 369 52 183 106 384 14 702 21 245 6 840
1997 9 090 2 193 205 539 226 327 127 418 56 878 215 395 49 064 110 816 15 038 20 049 7 365
Fuente: Elaboración en base a CIL y D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
320 
CEPA
L
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 321
Cuadro 2
POSICIÓN ARGENTINA EN EL RANKING DE LOS 15 PRINCIPALES 
PRODUCTORES DE LECHE
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Producción de Leche 14 15 15 15 14 14 15 14
C antidad  de vacas lecheras 11 11 10 10 12 11 11 11
Producción po r anim al 12 12 10 11 8 8 8 8
PA R TICIPA CIÓ N  A R GEN TIN A  EN LAS EXPORTACIONES M UNDIALES (%)
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
Exportaciones 0.70 0.12 0.42 1.38 2.66 2.86 2.90
Fuente: Elaboración p rop ia  en base a FAO y USDA.
Una característica fundam ental de este m ercado que condiciona el 
panoram a futuro proviene de las fuertes distorsiones que producen las 
políticas proteccionistas de la Unión Europea y, en m enor m edida, de los 
Estados Unidos. Si bien se puede vislum brar una cierta tendencia hacia una 
paulatina liberalización de las mismas a través de reducciones en subsidios, 
el panoram a en la UE dista m ucho de una situación de m ercado abierto; 
más aún, ha crecido el comercio entre los países del bloque, los mayores 
precios internos no representan un problem a significativo, y, a la dificultad 
para adm inistrar los excedentes, se sum a el inminente ingreso al bloque de 
los países de Europa del Este, im portantes productores m undiales. Una 
consecuencia de estas políticas es que a nivel m undial sólo se comercializa 
el 5% de la leche que se produce en todo el m undo.
En cuanto a las exportaciones m undiales de productos lácteos 
(medida en térm inos de equivalente de leche fluida), la Unión Europea 
encabeza las posiciones con el 40%, seguido por N ueva Zelandia con el 
30%. Luego vienen Australia, Europa Oriental y los Estados Unidos, con el 
13 y 5% respectivamente. Argentina participa aproxim adam ente con el 3%.
N ueva Zelandia presenta una producción por animal inferior a la 
argentina, pero una producción por hectárea sustancialm ente mayor, 
debido a sus condiciones climáticas excepcionales para la actividad,1 y a la 
avanzada tecnología. Sin embargo, sus posibilidades de expandir la 
producción se encuentran acotadas por la disponibilidad de tierras. La 
alimentación del ganado está basada casi exclusivamente en el pastoreo 
(pues el uso de concentrados resulta excesivamente caro) a diferencia de 
Europa y Estados Unidos, que trabajan con un sistem a de alimentación 
basado en el uso de alimento balanceado, lo cual los expone a las 
fluctuaciones de los precios internacionales de los granos.
1 La productividad promedio de Nueva Zelandia es de 400 kg de grasa butirosa por 
hectárea y por año, y la de Australia es de 300 kg. En Santa Fe (la provincia de mayor 
productividad), ese valor está en el orden de los 130-135 k g /ha /año .
322 CEPAL
Australia presenta una notable expansión en la producción, y, 
aunque no cuenta con las bondades climáticas de N ueva Zelandia, no tiene 
la limitante territorial. En este caso, la producción por vaca es m uy superior 
a la de Argentina.
Una ventaja competitiva fundam ental con que cuenta Argentina es la 
cercanía al m ercado latinoamericano, donde se espera un im portante 
aum ento del consumo. Es particularm ente im portante en el caso de Brasil, 
donde el déficit lechero está en el orden de los 2 500 millones de litros 
anuales, y, aunque su productividad está aum entando, le tom ará tiem po 
alcanzar su autoabastecimiento.
3. Políticas públicas
a) Política de precios
Debido a la tendencia a la sobreoferta causada por las barreras al 
acceso a nuevos mercados, desde principios de la década del sesenta se 
fijaron mecanismos de regulación de las negociaciones para la 
determ inación del precio de la leche.
De esta forma, los precios a nivel de productor han estado m uy 
influidos por las políticas nacionales de lechería y por las políticas de 
estabilización de precios en la década del ochenta. H asta 1985 regía un 
precio máximo, y las embestidas inflacionarias posteriores agudizaron los 
desencuentros entre productores e industriales. Esta situación se trató de 
m origerar m ediante la creación de una comisión para concertar la política 
lechera y un fondo de prom oción de la actividad, que no tuvieron efectos 
significativos en el sector.
Actualm ente el precio se fija a través de la libre concertación entre 
productores e industriales, dependiendo en cada caso de la capacidad de 
negociación de los productores lo cual depende del volum en de leche 
entregado y de la necesidad de m ateria prim a por parte de los industriales. 
Existen por un lado em presas que tom an como base la grasa butirosa, 
m ientras que otras realizan un mix entre grasa butirosa y proteína para la 
formación del precio.
b) Análisis de la protección efectiva
La producción de leche comienza, como se dijo, en el tam bo y luego 
pasa por procesos de industrialización para producir “leche procesada” y 
“productos lácteos” (queso, yogur, etc.). Ambos conjuntos de productos se 
venden fundam entalm ente al consumo final. El principal insumo de “leche 
procesada” y de “productos lácteos” es la leche cruda, pero esta no es 
transable. En consecuencia los principales insumos transables son los
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 323
envases de plástico y de papel y cartón; y, en el caso de los “productos 
lácteos”, los productos semi-procesados de la m ism a rama.
Tanto la protección nom inal del sector como la protección efectiva 
presentaba antes de la apertura niveles situados en torno al 15% que con 
altibajos se m antuvieron posteriorm ente y aum entaron últim am ente por la 
incorporación de la “tasa de estadística”. El cambio m ás im portante para el 
sector fue el establecimiento de arancel “cero” para las exportaciones al 
Mercosur.
El otro elemento im portante producido por la apertura fue la vertical 
caída de los aranceles a las importaciones de bienes de capital, desde 
valores cercanos al 30% a valores en torno al 10% actualmente.
Finalmente el sector cuenta con reintegros a las exportaciones (5.5%) 
similares al prom edio de los alimentos.
4. Destino de los productos
a) Consumo interno
El consumo aparente, como puede observarse en el gráfico, se ha 
expandido desde los 160 litros por habitante por año en 1990, a 228.4 litros 
por habitante por año en 1997, representando un incremento del 42.7% 
(5.2% acum ulado anual)2 (gráfico 2).
Gráfico 2
CONSUMO APARENTE DE LECHE
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
2 El consumo aparente de productos lácteos se mide según los litros de leche cruda 
producida por los tambos y destinada al consumo en forma fluida o a su industrialización 
para la elaboración de productos lácteos, debido a que no es posible determinar un 
consumo de lácteos en base a las cantidades elaboradas de los mismos, porque cada tipo 
de lácteos insume distintas cantidades de leche en su elaboración.
324 CEPAL
E s t e  v a l o r  d e  c o n s u m o  s u p e r a  a l  p r o m e d i o  m u n d i a l  y  a l  d e  
L a t i n o a m é r i c a  y  e s t á  p r ó x i m o  a l  d e  l o s  p a í s e s  m á s  d e s a r r o l l a d o s . 3
A l  a n a l i z a r  l a s  c i f r a s  d e  c o n s u m o  d i s c r i m i n a d a s  p o r  p r o d u c t o ,  c a b e  
d e s t a c a r  q u e  e s t e  e l e v a d o  c o n s u m o  a p a r e n t e  e s t á  e s p e c i a l m e n t e  
c o n c e n t r a d o  e n  e l  s e c t o r  d e  q u e s o s  y  y o g u r e s .  E s t o  s i g n i f i c a  q u e  s i  l o s  
v a l o r e s  d e  c o n s u m o  d e  p r o d u c t o s  l á c t e o s  q u e  s e  p r e s e n t a n  e n  e l  c u a d r o  3  s e  
e x p r e s a r a n  e n  e q u i v a l e n t e s  d e  l i t r o ,  i n d i c a r í a n  u n  e l e v a d o  c o n s u m o  d e  l a  
l e c h e  e n  e s o s  p r o d u c t o s .
b) Comercio exterior
E n  l a  d é c a d a  a c t u a l ,  l a s  e x p o r t a c i o n e s  l á c t e a s  h a n  p r e s e n t a d o  u n  g r a n  
d i n a m i s m o ;  é s t a s  c r e c i e r o n  u n  1 3 6 %  e n  v a l o r  e n t r e  1 9 9 0  y  1 9 9 8 ,  
c o n s t i t u y e n d o  e n  1 9 9 8  e l  3 . 7 %  d e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  d e  m a n u f a c t u r a s  d e  
o r i g e n  a g r o p e c u a r i o ,  y  e l  1 . 2 %  d e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  t o t a l e s  d e l  p a í s .
A c t u a l m e n t e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  d e  p r o d u c t o s  l á c t e o s  e s t á n  
c o n s t i t u i d a s  f u n d a m e n t a l m e n t e  p o r  l e c h e  e n  p o l v o  y ,  e n  m e n o r  m e d i d a ,  p o r  
q u e s o s .  E n  e l  c u a d r o  4  s e  m u e s t r a n  l o s  p r o m e d i o s  d e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  
e x p r e s a d a s  e n  e q u i v a l e n t e s  l i t r o  e n  d o s  p e r í o d o s  d i f e r e n t e s  y  l a  i m p o r t a n c i a  
r e l a t i v a  d e  c a d a  p r o d u c t o  e n  l a s  m i s m a s .
Cuadro 4
COMPOSICIÓN DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS
(Valores promedio para los períodos 1989-1991 y  1995-1997)
Productos Promedio equi valente litros Promedio en porcentaje
1989-1991 1995-1997 1989-1991 1995-1997
Leche en polvo 427 014 737 673 57.64 64.93
Quesos 184 741 181 219 24.93 15.95
Manteca 99 846 106 924 13.48 9.41
Leche fluida 50 66 204 0.01 5.83
Otros 29 242 44 050 3.95 3.88
Total 740 894 1 136 069 100.00 100.00
Fuente: Elaboración p rop ia  en base a SAGPyA y CIL.
3 En el Informe Estadístico de Leche y Productos Lácteos-1996”, publicado por la SAGPyA 
se presenta la tabla de requerimientos de litros de leche cruda por kg de producto.
Cuadro 3
CONSUMO NACIONAL DE PRODUCTORES LÁCTEOS
Año Leche fluida 
(millones de 
litros)
Leche en 
polvo 
(toneladas)
Quesos pasta 
blanda 
(toneladas)
Quesos
pasta
sem idura
(toneladas)
Quesos pasta 
dura 
(toneladas)
Yogur Manteca 
(toneladas) (toneladas)
Dulce de 
leche 
(toneladas)
Leche Postres y  
condensada flanes lácteos 
(toneladas) (toneladas)
1987 1 266 100 921 145 424 79 234 44 990 139 981 29 587 75 482 9 194 18 255
1988 1 241 81 747 132320 79 775 36 368 130 794 37 088 63 125 6 321 13 561
1989 1 151 81 295 135 012 64 565 39 546 131 630 36 371 65 021 5 907 9 227
1990 1 128 79 368 158 207 49 547 35 828 128 000 36 035 69 371 6 284 9 952
1991 1 211 98 093 149383 113 884 40 563 174 485 41 227 74 010 9 725 14 897
1992 1 293 114 336 161 231 108 587 58 749 203 143 44 157 86 718 13 293 18 880
1993 1 321 100 272 189 312 109 651 44 715 216 737 39 805 90 148 13 609 21 896
1994 1 355 114 335 198 367 115 694 50 609 231 111 44 334 101 032 13 838 21 904
1995 1 403 104 956 197048 111 389 45 435 221 277 41 921 105 773 12 269 19 300
1996 1 427 117 123 218741 108 045 48 627 215 738 45 079 104 472 13 738 21 082
1997 1 482 136 531 219 226 119 885 50 627 215 747 47 372 107 763 14 801 20 002
Fuente: elaboración en base a CIL y D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
A
pertura 
económ
ica 
y 
(des)encadenam
ientos productivos 
325
326 CEPAL
H asta hace pocos años la oferta de productos lácteos en el país estaba 
dirigida exclusivamente al m ercado interno; las exportaciones eran 
esporádicas, lim itándose a la colocación de los excedentes cíclicos de 
producción. Las distorsiones en los m ercados m undiales derivadas de las 
políticas proteccionistas y  de los subsidios, fueron y  son un freno para la 
colocación externa de estos productos. El aum ento de la producción y  de las 
exportaciones fue originado por una parte por la Reforma de la Política 
Agrícola Común de la Unión Europea en 1993, los acuerdos agrícolas del 
GATT y  especialmente, por la conformación del M ercosur y, por otro lado, 
por los avances tecnológicos y  productivos en la producción tam bera y  en 
las industrias procesadoras, estim uladas por el cambio en los precios 
relativos que originó el Plan de Convertibilidad.
En este momento, existe una fuerte especialización en el mercado 
brasileño, hacia el cual se canaliza entre el 75 y 80% de las exportaciones 
(cuadro 5). Esta especialización ha sido favorecida por el arancel que 
estableció Brasil para la importación de lácteos desde países extra zona, el 
cual fue llevado en marzo de 1998 al 33%.4 Sin embargo, las repercusiones de 
la crisis asiática, sum ado a las dificultades que presenta dicho país para 
sanear su economía aum entan la incertidumbre sobre las posibilidades de 
colocar allí los productos en forma sostenida y continua, tanto por la caída del 
consumo, como por la recurrencia de las m edidas unilaterales que restringen 
las importaciones. En particular, la crisis cambiaria de enero de 1999 en Brasil 
con sus efectos depresivos sobre el consumo, puso de manifiesto la necesidad 
de conseguir nuevos mercados, para lo cual Argentina debe lograr mejoras en 
su competitividad.
Cuadro 5
DESTINO Y COMPOSICION DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS DE 1997
País Toneladas M iles de 
dólares
Participación en 
las ventas (%)
Porcentaj e de cada producto a 
cada país
Leche 
en polvo
Queso Otros
Brasil 132 432 233 088 75.58 81.35 10.10 8.55
Paraguay 7 538 22 484 7.29 56.55 40.83 2.62
Estados Unidos 6 961 23 794 7.72 0.17 98.98 0.85
Venezuela 5 691 12 573 4.08 97.20 2.75 0.05
México 1 979 3 903 1.27 65.35 25.74 8.90
Bolivia 1 834 4 304 1.40 20.35 22.04 57.61
Otros 4 055 8 254 2.68 48.49 18.69 32.82
Total 160 489 308 399 100.00 72.05 19.50 8.45
Fuente: Elaboración p rop ia  en base a datos del INDEC.
4 Brasil puede modificar su arancel sobre la leche en polvo porque dicho producto figura en 
su lista de excepción, hasta un límite máximo de 35%. En marzo de 1998, Brasil fijó para 
leche en polvo y quesos, un arancel del 33%.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 327
Paralelamente, las importaciones de productos lácteos están 
dism inuyendo, tal como lo ilustra el gráfico 3.
Gráfico 3
COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS LÁCTEOS
200 
1 150 - 
!  100 -
I  50 - 
0
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
La expansión de las exportaciones fue notable en los últimos años y 
ayuda a explicar las fuertes inversiones en el sector con el objetivo de 
expandir la capacidad de procesam iento de leche, en general con miras al 
mercado brasileño, destacándose las dirigidas a la instalación o ampliación 
de plantas elaboradoras de leche en polvo y quesos.
5. Principales insumos y bienes de capital
El proceso de reestructuración en la década actual produjo 
im portantes cambios en la actividad, tanto en el sector prim ario como en el 
industrial, a fin de adaptar los procesos de elaboración a las nuevas 
condiciones de la dem anda.
En el sector prim ario, la producción de leche cruda creció m ás del 
40% en el período 1985-1995 y los mayores precios recibidos por los 
productores, en los prim eros años de esta década, perm itieron la 
incorporación de insumos de m ayor costo, como es el caso del alimento 
balanceado, para el cual, la relación gasto/ingreso a nivel del bloque se 
incrementó en aproxim adam ente un 75% en el período señalado. Esto, a su 
vez, impactó en los sectores productores de los insumos del alimento 
balanceado: grano de maíz, semilla de algodón, harinas de oleaginosas y 
otras. De acuerdo con estimaciones de la SAGPyA, el consumo de alimento 
balanceado por parte de los tambos pasó de 297 mil toneladas en 1991 a 532 
mil en 1997, lo que representa aproxim adam ente el 14% del volum en total 
producido por la industria balanceadora.
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998
Im portaciones —A — Exportaciones
328 CEPAL
Por su parte, las campañas de erradicación de algunas enferm edades 
(aftosa, brucelosis, etc.) así como la necesidad de los productores de 
asegurar adecuadas condiciones sanitarias de las vacas en ordeñe, 
indujeron un m ayor gasto en medicamentos. Este rubro se incrementó en 
casi 200% en el último decenio.
El proceso de m odernización, ya sea por la com pra de equipos o por 
las nuevas prácticas de manejo del rodeo, m otivó un m ayor gasto en el 
rubro servicios, el cual es requerido en algunos casos para efectuar distintas 
labores en las pasturas y los cultivos, así como en asesoramiento técnico 
profesional.
La industria, con los continuos procesos de fusión y absorción de 
em presas y con la necesidad de diseñar nuevas estrategias de 
comercialización, tam bién contribuyó al aum ento de los gastos en servicios.
Por su parte, el gasto en envases se incrementó un 15% con respecto a 
1985, debido a la diversificación de la producción hacia productos más 
elaborados y a la necesidad de contar con envases que aseguren una 
adecuada conservación del producto por m ás tiempo. También, la aparición 
de nuevos productos como las leches cultivadas y los yogures bebibles y la 
necesidad de las em presas de diferenciar sus productos y atraer a más 
clientes ha dado lugar a nuevas formas de presentación. Un ejemplo de esto 
es el envasado de leches en cajas m ulticapa que están sustituyendo a los 
sachets.
La incorporación del ordeñe mecánico y del proceso de enfriado de la 
leche, derivó en un m ayor consumo de energía eléctrica y de combustibles. 
Otro factor que contribuyó a este incremento fue la inversión en equipos 
generadores, en las zonas que no cuentan con electrificación rural. La 
im portancia de estos cambios en la principal provincia productora (Santa 
Fe), se refleja en la cantidad de establecimientos con ordeñe mecánico, que 
pasaron del 77% al 93% entre 1985 y 1995, y con proceso de enfriado, que 
aum entaron del 11% al 25% en el mismo período.
La producción nacional de m áquinas ordeñadoras m uestra una 
tendencia oscilante cuando se analiza la cantidad de unidades producidas, 
sin embargo, en esas cifras subyacen cambios cualitativos significativos. En 
efecto, las ordeñadoras con destino al m ercado interno (ordeñadoras de 
línea) m uestran una tendencia levemente decreciente pero son de m ayor 
tam año, con una tecnología que apunta a aum entar la capacidad de trabajo 
en el ordeñe. La producción de m áquinas pequeñas (con bajada a tarro) 
tiene por destino principal al m ercado brasileño. También se efectuaron 
exportaciones de equipos m edianos al M ercosur y Chile (gráfico 4).
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 329
Gráfico 4
PRODUCCIÓN, IMPORTACIONES, EXPORTACIONES Y DEMANDA INTERNA 
DE MÁQUINAS ORDEÑADORAS
1 8 0 0
1 6 0 0  
1 4 0 0  
1 2 0 0  
  1 0 0 0  
!  8 0 0  
6 0 0  
4 0 0  
2 0 0  
0
1 9 9 2  1 9 9 3  1 9 9 4  1 9 9 5  1 9 9 6  1 9 9 7  1 9 9 8
Im p o r ta c io n e s  — ■ — F a b . lo c a l — A — E x p o r ta c io n e s  — H — D e m a n d a  in te rn a
Fuente: DNPER.
Los gráficos 5 y 6 m uestran los valores im portados y exportados de 
ordeñadoras y de m áquinas y equipos específicos de la industria lechera.
Las importaciones de bienes de capital (maquinaria específica y de uso 
general) por parte de las empresas lácteas en 1997 ascendieron a los 95 
millones de dólares, lo que lleva a un acumulado desde 1995 cercano a los 200 
millones de dólares.
Considerando los insumos más im portantes del bloque en base al 
gasto en los mismos y m ediante la aplicación de técnicas de insum o- 
producto, se han estim ado los requerim ientos de los principales insumos 
para el año 2 000, sobre la base de una producción de leche en torno a los 10 
400 millones de litros (cuadro 6).
Gráfico 5
COMERCIO EXTERIOR DE MÁQUINAS ORDEÑADORAS
Im p o r t a c i o n e s  E x p o r t a c io n e s
Fuente: DNPER.
330 CEPAL
Gráfico 6
COMERCIO EXTERIOR DE MAQUINARIAS Y APARATOS PARA LA 
INDUSTRIA LECHERA
Importaciones —■ — Exportaciones
Fuente: DNPER.
Cuadro 6
REQUERIMIENTOS ESTIMADOS DE INSUMOS EN EL BLOQUE 
LÁCTEO PARA LOS AÑOS 1995 Y 2000
Insumos 1995 2000
Combustibles (miles de litros) 370 000 450 000
Energía eléctrica (mw) 1 250 000 1 500 000
Gas (miles de m3) 190 000 235 000
Alim. balanceados y otros suplementos (tn) 1 030 000 1 270 000
Semillas (tn) 8 500 10 500
Azúcar (tn) 135 000 165 000
Esencias (tn) 960 1 200
Conservantes (tn) 2 200 2 700
Bolsas de polietileno (tn) 170 210
Envases plásticos (millones) 2 000 2 500
Envases de cartón (millones) 430 530
Envases de metal (millones) 290 350
Papel aluminio (tn) 1 860 2 300
Fuente: DNPER.
6. Situación actual y perspectivas
E l  m e r c a d o  i n t e r n o :  Durante 1999, la producción de leche ha seguido 
creciendo a tasas elevadas, a pesar de que los precios al productor vienen
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 331
cayendo desde el segundo semestre de 1998, y el panoram a internacional no 
aporta señales favorables a una reversión de esta tendencia. La 
perm anencia de las condiciones actuales, hace replantear los sistemas de 
producción de m enor estacionalidad, basados en una elevada 
suplem entación, en favor de los sistemas pastoriles, de m enor producción y 
m enores costos. No obstante ello, las inversiones detectadas en el sector 
industrial son una apuesta a favor de la continuidad del crecimiento de la 
actividad.
Por todo esto, resulta sum am ente difícil efectuar proyecciones en el 
m ediano plazo, no obstante lo cual se estima que la barrera de los 10 000 
millones de litros es un objetivo plausible de superar en el presente año.
Por su parte, tal como se señala más arriba, el consumo interno de 
productos lácteos se encuentra en un nivel considerado como techo, y no se 
puede esperar mejoras en este sentido, de no m ediar im portantes 
reducciones en los precios al consum idor o aum entos en los ingresos de los 
consumidores.
S i t u a c i ó n  i n t e r n a c i o n a l :  La agudización de la situación de Brasil en 
enero de 1999 con la devaluación del Real y las disputas posteriores 
derivadas de algunas m edidas restrictivas tom adas por ese país, produjeron 
al comienzo de este año una fuerte acumulación de stocks, que se fue 
vendiendo en los meses posteriores a precios m uy inferiores a los esperados 
o pactados inicialmente; esto explica adem ás el fuerte aum ento en los 
volúm enes exportados (enero-abril de 1999 fue un 27% superior a igual 
período de 1998) que no fue acom pañado por el valor de dichas ventas (sólo 
subieron un 5.47% en el período señalado). Estos hechos pusieron en 
evidencia la urgencia que tiene el sector por diversificar sus mercados. En 
tal sentido, las principales em presas lácteas del país (que procesan m ás del 
60% del volum en total de leche) aceleraron el proceso m ediante la 
formación de un grupo exportador capaz de proveer de productos lácteos 
en forma sostenida a países no pertenecientes al Mercosur. Esto significa, 
enfrentar a un m ercado internacional con precios m enores a los que se 
registraban en el m ercado brasileño, gracias al arancel externo com ún que 
dicho país aplica a los productos lácteos.
Por otro lado, los resultados de la cumbre de la OMC en Seattle 
tam poco aportaron expectativas favorables. Por el contrario, la falta de 
acuerdo conduce a la postergación de las decisiones que espera la 
A rgentina en m ateria de liberalización de los mercados agrícolas, 
fundam entalm ente por parte de la Unión Europea. Está previsto que las 
negociaciones continúen durante el 2 000 en Ginebra con los temas fijados 
en la R onda Uruguay.
332 CEPAL
7. Composición regional del sector
a) La actividad en las provincias
La producción láctea en Argentina se concentra en las provincias de 
Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. Allí se encuentran 
las principales cuencas lecheras y casi la totalidad de los tam bos e 
industrias del sector. En el m apa 1 puede verse la distribución geográfica 
del valor de producción de la actividad láctea prim aria e industrial.
La participación relativa de las tres principales provincias (Buenos 
Aires, Córdoba y Santa Fe) ha variado en el tiempo (cuadro 7). Buenos Aires 
ha perdido participación en favor de Santa Fe y Córdoba. Entre Ríos y La 
Pam pa no registran variaciones significativas.
Cuadro 7
PARTICIPACIÓN RELATIVA DE LAS PROVINCIAS EN LA PRODUCCIÓN DE LECHE
(En porcentajes)
Provincia 1990 1995 1998*
Santa Fe 34.71 37.71 36.46
Córdoba 31.42 34.55 35.69
Buenos Aires 28.01 22.37 23.15
Entre Ríos 3.50 3.61 2.97
La Pampa 1.08 1.20 1.35
Otras 1.28 0.56 0.37
Fuente: Elaboración p rop ia  en base a SAGPyA, D epartam ento de Lechería. 
* Valor provisorio.
Existe una gran disparidad entre los rendimientos según la provincia 
que se considere y también entre zonas productoras (cuencas lecheras) 
pertenecientes a una misma provincia. Mientras que la Zona Sur de Santa Fe 
es la más productiva con 156.8 kg G B /ha/año , en la Cuenca A de Entre Ríos 
la productividad apenas alcanza los 50 kg G B /ha/año. En la m edida que se 
introduzcan mejoras a nivel de manejo de hacienda y aportes de tecnología 
agropecuaria los rendimientos podrían incrementarse sustancialmente. Entre 
1990 y 1998, la producción, de las tres principales provincias productoras 
(Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) creció un 30% en el caso de Buenos Aires, 
y un 75% en el caso de Córdoba. En el mismo período, tuvo lugar una 
disminución del núm ero de tambos de aproximadamente un 35%, lo que 
implica un crecimiento sustancial de la producción por establecimiento, que 
está reflejando un aumento del tamaño de la unidad productora rentable 
(incremento de las vacas por tambo) como consecuencia del proceso de 
adecuación a los precios relativos sum ado a las inversiones en tecnología de 
los últimos años.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 333
Mapa 1 
REPÚBLICA ARGENTINA 
BLOQUE LÁCTEO 
(Distribución del VBP por departamento)
334 CEPAL
Las provincias de Entre Ríos y La Pampa, por sus potencialidades 
(especialmente en el caso de la primera) se perfilan como im portantes 
provincias productoras. A pesar de que sus niveles de producción y sus 
rodeos lecheros son sustancialm ente menores respecto a los de las tres 
provincias m ás importantes, las tasas de crecimiento correspondientes 
arrojan valores relativamente cercanos a los de Buenos Aires, Santa Fe y 
Córdoba, al tiem po que los aum entos en productividad de Entre Ríos y La 
Pam pa fueron superiores a los de las tres provincias principales, señalando 
una tendencia a la convergencia en los parám etros productivos.
En relación con la actividad industrial existe una diferencia 
significativa en cuanto a capacidad instalada entre las tres provincias más 
im portantes y el resto (cuadro 8). Al respecto, la provincia de Santa Fe 
presenta un claro liderazgo, no sólo por su m ayor capacidad de 
procesamiento, sino tam bién por el m ayor tam año de la planta promedio.
Cuadro 8
CAPACIDAD INSTALADA Y CANTIDAD DE PLANTAS
Provincia Capacidad 
instalada (lts/día)
Cantidad de 
plantas (*)
Planta promedio 
(lts/día)
Córdoba (1996) 9 160 000 332 27 590
Santa Fe (1996) 15 882 000 162 98 037
Buenos Aires (1994/1995) 7 544 000 276 27 333
Entre Ríos (1996) 1 223 500 54 22 657
La Pampa (1994) 185 000 24 7 708
Total 33 994 500 848 40 088
Fuente: SAGPyA, D epartam ento de Lechería.
(*) Se considera bajo el nom bre de p lan ta  toda industria  que recibe leche y elabora algún derivado lácteo. 
Una em presa puede tener varias plantas elaboradoras.
E x p o r t a c i o n e s  p r o v i n c i a l e s .  Según datos del INDEC, la provincia de 
Santa Fe es la principal exportadora de productos lácteos tanto en volum en 
como en valor, seguida por Buenos Aires y Córdoba (gráfico 7).
I n v e r s i o n e s  y  n u e v a s  t e c n o l o g í a s .  La distribución provincial de 
inversiones privadas (cuadro 9) se concentró principalm ente en dos 
provincias, Santa Fe y Buenos Aires, que en conjunto absorbieron el 75% de 
la inversión privada total.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 335
Gráfico 7
PARTICIPACIÓN DE LAS PROVINCIAS EN LAS EXPORTACIONES 
LÁCTEAS DE 1998
(Porcentajes sobre el valor de las ventas)
E n t r e  R í o s  R e s t o
37%
Fuente: INDEC.
Cuadro 9
DISTRIBUCIÓN PROVINCIAL DE INVERSIONES PRIVADAS
(Ejecutadas, en curso y  proyectadas 1994/1999)
Provincia Monto Porcentaje total nacional
Buenos Aires 484.5 48.65
Santa Fe 265.9 26.70
Córdoba 193.4 19.42
Resto del País 52.1 5.23
San Luis 22.9 2.30
Entre Ríos 12.9 1.30
Catamarca 4.1 0.41
La Rioja 2.8 0.28
Otros 9.4
Total país 995.9 100.00
Fuente: DNPER.
Estas inversiones junto con las previsiones sobre el crecimiento de las 
exportaciones y el consumo interno determ inan un incremento en la 
producción láctea y de los insumos, tom ando tanto los efectos directos 
como indirectos.
Tal como puede verse en el m apa 2, una im portante gam a de 
actividades presentan y presentarán posibilidades potenciales de desarrollo 
y tam bién se requerirá de la presencia del Sector Público para atender 
necesidades derivadas de aquel. La determ inación de estas cuestiones 
orienta la continuación de los trabajos sectoriales y en particular los 
referidos a la actividad láctea.
336 CEPAL
Mapa 2
REPUBLICA ARGENTINA 
BLOQUE LÁCTEO 
(Distribución de las inversiones privadas)
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 337
b) Santa Fe
Es la principal provincia lechera del país, tanto por su volumen de 
producción como por la importancia que tradicionalmente tuvo la actividad 
en el desarrollo de algunas de sus ciudades. La producción de leche en esa 
provincia creció en forma acelerada en la presente década, tal como lo ilustra 
el gráfico 8, y se encamina en 1999 hacia los 3 000 millones de litros. En toda la 
provincia funcionan unos 5 500 tambos, que ocupan unas 500 000 hectáreas.
Gráfico 8
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE SANTA FE
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
La productividad en los tambos ha venido creciendo en forma 
sostenida (superando actualmente los 130 kg de GB/ha), al tiem po que la 
superficie de pastoreo es substancialm ente m enor con respecto a la de 
décadas anteriores, la cantidad de explotaciones se ha reducido 
considerablemente, y el rodeo lechero ha crecido, m arcando la tendencia 
hacia mayores escalas de producción. Sin embargo, en las zonas más 
productivas de la provincia subsisten una gran cantidad de pequeños y 
m edianos productores (situación derivada de la continua subdivisión de la 
tierra a partir de la tenencia de las familias de inmigrantes), con una 
capacidad limitada de hacer frente a las nuevas circunstancias y a las 
adversidades climáticas y de mercado.
La provincia cuenta con dos im portantes cuencas lecheras, Santa Fe 
Centro y Santa Fe Sur, que aportan aproxim adam ente el 90% y el 9% 
respectivam ente de la producción lechera provincial. La prim era abarca a 
los departam entos Castellanos, Las Colonias, San Martín, La Capital, San 
Jerónimo, San Justo, San Cristóbal, Nueve de Julio, Vera y General 
Obligado. La segunda incluye los departam entos Belgrano, Iriondo, 
Caseros, General López, Rosario y San Lorenzo.
Resulta particularm ente significativo el desarrollo que mostró la 
actividad en el departam ento Castellanos, no sólo por la m agnitud de los 
cambios allí observados, sino tam bién por los factores que determ inaron su
338 CEPAL
liderazgo en la m ateria a nivel nacional. En dicha zona, unos 1 600 tambos 
produjeron en 1995 casi 710 millones de litros de leche, aproxim adam ente el 
10% de la producción nacional. Allí se encuentran radicadas cinco de las 
seis em presas lácteas m ás im portantes y la cantidad total de 
establecimientos industriales supera los 850. En tales condiciones, existe 
una gran interacción entre las distintas actividades agropecuarias y 
agroindustriales, a través de la provisión de insumos o bien m ediante los 
desarrollos realizados por unos y otros en m ateria de recursos humanos, 
técnicos, etc. Este complejo y dinámico entram ado agroindustrial con centro 
en la ciudad de Rafaela se extiende a través de ciudades como Frank, 
Esperanza, San Vicente y Sunchales, donde los estamentos privados y 
estatales, m ediante una asociatividad de tipo estratégico, coordinan 
acciones tendientes a proyectar a la pequeña y m ediana unidad productiva 
en actividades altamente competitivas.
La capacidad instalada, según datos aportados por el Ministerio de 
Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de la Provincia, creció casi un 
23% en el período 1993-1997, para ubicarse cerca de los 16 millones de litros 
diarios. La industria m uestra una alta especialización en la producción de 
quesos y leche en polvo. En 1997, el 62.5% y el 18.6% de la m ateria prim a 
respectivamente, tuvo por destino estos productos, m ientras que un 13.6% 
de la leche cruda se destinó a la producción de leches fluidas.
En cuanto al comercio exterior, la provincia aporta aproximadamente 
la m itad de los volúmenes exportados de leche en polvo y quesos. De acuerdo 
con datos del INDEC, la composición de los ingresos por exportaciones de 
lácteos para Santa Fe en 1998 fue la que se m uestra en el gráfico 9. Las 
exportaciones de ese año tuvieron por destino a veintiséis países, siendo los 
más importantes Brasil (los productos en orden de importancia fueron leche 
en polvo, quesos, leche fluida y crema), Estados Unidos (quesos), Paraguay 
(quesos y leche en polvo) y Bolivia (leche en polvo) (gráfico 10).
Gráfico 9
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS DE LA 
PROVINCIA DE SANTA FE 1998
Quesos
35%
Leche f
Fuente: INDEC. 5%
Leche en 
polvo
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 339
Gráfico 10
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES 
LÁCTEAS DE LA PROVINCIA DE SANTA FE 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)
Boliv ia
Fuente: INDEC.
c) Córdoba
Es la segunda provincia productora de leche del país (gráfico 11). 
Cuenta con cuatro cuencas, Noroeste, Villa María, Central y Sur. La más 
im portante es la de Villa María, que se continúa con la cuenca Santa Fe 
Centro, y constituyen la zona lechera m ás im portante del país. Para dicha 
cuenca, la productividad prom edio supera los 90 kg de G B /h a/añ o .
Gráfico 11
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
La industrialización de la leche se realiza en unas 340 plantas, que 
reúnen una capacidad de procesam iento de m ás de 9 millones de litros por 
día. Una característica com ún a la provincia de Santa Fe es la alta 
proporción de la leche cruda que es destinada a la elaboración de quesos
340 CEPAL
(60%) y de leche en polvo (20%). Se estima que la cantidad de tam bos está 
en el orden de los 4 800.
En cuanto al comercio exterior, la provincia exporta 
fundam entalm ente leche en polvo y quesos, y, hasta el momento, es la única 
exportadora de butter oil (gráfico 12). En 1998 la provincia exportó a catorce 
países, de los cuales los m ás im portantes fueron Brasil (los productos en 
orden de importancia fueron leche en polvo, quesos y mantequilla), 
Paraguay (leche en polvo) y México (butter oil y leche en polvo) (gráfico 13).
Gráfico 12
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS 
DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA 1998
Mantequilla
clarificad
9%
Otros
1% ,
Leche en polvo
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
Fuente: INDEC.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 341
d) Buenos Aires
Es la tercera provincia en cuanto a producción de leche cruda, y 
aunque dicha actividad creció sostenidam ente en la presente década, su 
participación relativa en el total nacional se ha visto reducida en favor de la 
m ayor participación de Santa Fe.
La provincia de Buenos Aires cuenta con cinco cuencas productoras, 
a saber: Abasto Sur, Abasto Norte, Oeste, Mar y Sierras, y Sur. De ellas, la 
m ás im portante es Mar y  Sierras, y  es la que registra los mejores parám etros 
de productividad y las mejores condiciones agroecológicas. Las cuencas 
Abasto Norte y Sur, ubicadas a corta distancia de la Capital Federal y del 
gran Buenos Aires, fueron las que tradicionalm ente abastecieron al 
principal centro urbano del país; pero a pesar de esta gran ventaja 
comparativa, las posibilidades de expansión de la actividad están 
condicionadas por el escaso tam año de los predios y por el alto costo de 
oportunidad de las tierras (gráfico 14).
Gráfico 14
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
Al igual que en otras zonas, existe un proceso de reducción en la 
cantidad de tambos en la provincia y la tendencia hacia establecimientos 
con m ayores escalas de producción.
La composición de la producción de productos lácteos se caracteriza 
por el predominio de los productos frescos, como la leche fluida, el yogur y 
los quesos blandos. Por esta razón, la industria láctea bonaerense es la que 
presenta un mayor valor bruto de producción, aun cuando procesa una 
cantidad de leche cruda m enor que Santa Fe y Córdoba.5
5 En efecto, el valor del litro de leche es mayor si se vende como leche fluida, yogur o dulce 
de leche que si se vendiera como leche en polvo y quesos.
342 CEPAL
E n  c u a n t o  a l  c o m e r c i o  e x t e r i o r ,  e n  1 9 9 8  l o s  i n g r e s o s  p o r  
e x p o r t a c i o n e s  p r o v i n i e r o n  f u n d a m e n t a l m e n t e  d e  l a s  v e n t a s  d e  l e c h e  e n  
p o l v o  y  q u e s o s ,  a  p e s a r  d e  q u e  l a  l e c h e  e n  p o l v o  n o  e s  e l  p r i n c i p a l  p r o d u c t o  
d e  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a  b o n a e r e n s e  ( g r á f i c o  1 5 ) .  E s e  a ñ o ,  l a  p r o v i n c i a  e x p o r t ó  
a  v e i n t i n u e v e  p a í s e s ,  d e  l o s  c u a l e s  l o s  m á s  i m p o r t a n t e s  f u e r o n  B r a s i l  ( l o s  
p r o d u c t o s  e n  o r d e n  d e  i m p o r t a n c i a  f u e r o n  l e c h e  e n  p o l v o ,  q u e s o s ,  l e c h e  
f l u i d a  y  m a n t e q u i l l a ) ,  V e n e z u e l a  ( l e c h e  e n  p o l v o )  y  E s t a d o s  U n i d o s  
( q u e s o s )  ( g r á f i c o  1 6 ) .
Gráfico 15
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES 
LÁCTEAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1998
3%
Fuente: INDEC.
Gráfico 16
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS 
DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)
Fuente: INDEC.
A pertura económ ica y  (des)encadenam ientos productivos 343
e) Entre Ríos
E s  l a  c u a r t a  p r o v i n c i a  p r o d u c t o r a  d e  l e c h e  d e l  p a í s .  P a r a  1 9 9 8 ,  e l  
v o l u m e n  p r o d u c i d o  a l c a n z ó  l o s  2 2 2  m i l l o n e s  d e  l i t r o s  ( g r á f i c o  1 7 ) .  L a  
p r o v i n c i a  c u e n t a  c o n  d o s  c u e n c a s  d e n o m i n a d a s  A  y  B ,  d o n d e  l a  A  p r e s e n t a  
l a  m a y o r  c a n t i d a d  d e  t a m b o s  y  v o l u m e n  d e  p r o d u c c i ó n ,  p e r o  l a  m e n o r  
p r o d u c t i v i d a d .
Gráfico 17
PRODUCCIÓN DE LECHE EN LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
L a  p r o d u c c i ó n  h a  t e n i d o  u n a  e v o l u c i ó n  c r e c i e n t e  h a s t a  1 9 9 5 ,  s i m i l a r  
a l  r e s t o  d e  l a s  p r o v i n c i a s ,  y  a  p a r t i r  d e  e s e  a ñ o  s e  o b s e r v a  u n a  r e t r a c c i ó n  e n  
l a  a c t i v i d a d .  S i n  e m b a r g o ,  e s  a l t a m e n t e  p r o b a b l e  q u e  d i c h a  r e t r a c c i ó n  s e  
d e b a  a  p r o b l e m a s  d e  m e d i c i ó n ,  d e r i v a d o s  d e l  c i e r r e  d e  u n a  d e  l a s  p l a n t a s  
i n d u s t r i a l e s  m á s  i m p o r t a n t e s  d e  l a  p r o v i n c i a ,  a  r a í z  d e  l o  c u a l ,  l o s  
p r o d u c t o r e s  h a n  d e r i v a d o  p a r t e  d e  s u  p r o d u c c i ó n  h a c i a  o t r a s  r e g i o n e s ,  
d i f i c u l t a n d o  d e  e s e  m o d o  l a  a d e c u a d a  c o n t a b i l i z a c i ó n  d e  l a  p r o d u c c i ó n .
E n  c u a n t o  a l  c o m e r c i o  e x t e r i o r ,  e l  g r u e s o  d e  l o s  i n g r e s o s  e n  1 9 9 8  
p r o v i n o  d e  l a s  v e n t a s  d e  l e c h e  e n  p o l v o ,  y  e n  m e n o r  m e d i d a  p o r  l a s  d e  
q u e s o s  ( g r á f i c o  1 8 ) .  L a  p r o v i n c i a  e x p o r t ó  e s e  a ñ o  a  s e i s  p a í s e s ,  d e  l o s  c u a l e s  
l o s  m á s  i m p o r t a n t e s  f u e r o n  B r a s i l  ( l e c h e  e n  p o l v o ) ,  B o l i v i a  ( l e c h e  e n  p o l v o ,  
l e c h e  f l u i d a  y  q u e s o s ) ,  V e n e z u e l a  ( l e c h e  e n  p o l v o ) ,  P a r a g u a y  ( q u e s o s )  y  
M é x i c o  ( l e c h e  e n  p o l v o )  ( g r á f i c o  1 9 ) .
344 CEPAL
Gráfico 18
COMPOSICIÓN DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES LÁCTEAS 
DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS 1998
Gráfico 19
PRINCIPALES DESTINOS DE LAS EXPORTACIONES LÁCTEAS 
DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS 1998
(Porcentaje sobre el valor de las ventas)
5 %
f) La Pampa
L a  p r o v i n c i a  d e  L a  P a m p a  o c u p a  e l  q u i n t o  l u g a r  e n  e l  ranking  d e  
p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  c r u d a ,  c o n  u n  v o l u m e n  c e r c a n o  a  l o s  1 0 1  m i l l o n e s  d e  
l i t r o s  p a r a  1 9 9 8 ,  e s  d e c i r  a p r o x i m a d a m e n t e  e l  1 %  d e  l a  p r o d u c c i ó n  n a c i o n a l  
( g r á f i c o  2 0 ) .
L a  c a n t i d a d  d e  t a m b o s ,  d e  a c u e r d o  c o n  d i f e r e n t e s  e s t i m a c i o n e s ,  
m u e s t r a  u n  c u r s o  d e c r e c i e n t e  e n  l a s  d é c a d a s  d e  l o s  a ñ o s  s e t e n t a  y  o c h e n t a ,  
t e n d e n c i a  q u e  s e  i n t e r r u m p i ó  e n  l o s  a ñ o s  n o v e n t a .  P a r a  1 9 9 7 ,  l a  
c a n t i d a d  e s t i m a d a  p o r  l a  D i r e c c i ó n  d e  G a n a d e r í a  d e  e s a  p r o v i n c i a  f u e  d e  
2 8 5  t a m b o s .  P a r a l e l a m e n t e ,  l a  p r o p o r c i ó n  d e  t a m b o s  c o n  m e j o r a s  
t e c n o l ó g i c a s  ( o r d e ñ e  m e c á n i c o  y  t a n q u e  d e  f r í o )  e s t á  a u m e n t a n d o  e n  f o r m a  
s o s t e n i d a ,  y  l a  p r o d u c t i v i d a d  p r o m e d i o  e n  l a  p r o v i n c i a  e s t á  e n  e l  o r d e n  d e  
l o s  7 0  k g  G B / h a / a ñ o .
A pertura económ ica y  (des)encadenam ientos productivos 345
Gráfico 20
PRODUCCIÓN DE LECHE DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA
Fuente: Elaboración p rop ia  con datos del D epartam ento de Lechería-SAGPyA.
E n  l a  p r o v i n c i a  s e  e n c u e n t r a n  r a d i c a d a s  2 6  p l a n t a s  e l a b o r a d o r a s ,  q u e  
s u m a n  u n a  c a p a c i d a d  i n s t a l a d a  c e r c a n a  a  l o s  1 8 5  0 0 0  l i t r o s  p o r  d í a .
S i n  e m b a r g o ,  s e  e s t i m a  q u e  d e  u n  3 5 %  a  u n  4 0 %  d e  l a  l e c h e  c r u d a  
s a l e  d e  l a  p r o v i n c i a  c o m o  l e c h e  e n f r i a d a ,  p a r a  c o n t i n u a r  s u  p r o c e s o  
i n d u s t r i a l  e n  l a s  p r o v i n c i a s  d e  B u e n o s  A i r e s  y  C ó r d o b a .
L a  p r o v i n c i a  c u e n t a  c o n  t r e s  c u e n c a s  l e c h e r a s  ( N o r t e ,  C e n t r o  y  S u r )  
u b i c a d a s  e n  l a  f r a n j a  o r i e n t a l  d e  l a  p r o v i n c i a ,  y  q u e  c o n t i n ú a  h a c i a  e l  e s t e ,  
c o n  l a  c u e n c a  O e s t e  d e  l a  p r o v i n c i a  d e  B u e n o s  A i r e s ,  y  h a c i a  e l  n o r t e ,  c o n  l a  
c u e n c a  S u r  d e  C ó r d o b a .
346 CEPAL
La ganadería lechera en la Comarca Lagunera, 
México. Uso de recursos naturales y 
tecnificación1
Luis Arturo García Hernández 
Estela Martínez Borrego 
Hernán Salas Quintanal
Septiembre de 1999
Resumen
A n t e  e l  c a d a  v e z  m á s  d i f í c i l  e q u i l i b r i o  e n t r e  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  e n  
L a  L a g u n a  y  l o s  r e c u r s o s  n a t u r a l e s  e n  q u e  s e  s u s t e n t a ,  l a  s a l i d a  q u e  h a n  
e n c o n t r a d o  l o s  p r o d u c t o r e s  e s  l a  “ a r t i f i c i a l i z a c i ó n  d e l  s i s t e m a ” . A  p e s a r  d e  
t e n e r  u n a  b a s e  e s t r i c t a m e n t e  b i o l ó g i c a ,  l a  p r o d u c c i ó n  l e c h e r a  d e p e n d e  c a d a  
d í a  m á s  d e  l a  i n t e r v e n c i ó n  d e l  h o m b r e ,  l o  c u a l  l e  i m p r i m e  u n  c a r á c t e r  
a r t i f i c i a l  a l  p r o c e s o  p r o d u c t i v o .  S i n  e m b a r g o ,  s i  e l  e n t o r n o  n a t u r a l  y a  n o  
o f r e c e  l a s  v e n t a j a s  a m b i e n t a l e s  p a r a  e l  c o m p l e j o  p r o d u c t i v o  l á c t e o  e n  L a  
L a g u n a ,  c a b e  p r e g u n t a r s e  c ó m o  e s  p o s i b l e  n o  s o l o  q u e  c o n t i n ú e ,  s i  n o  q u e ,  
l e j o s  d e  d e s a p a r e c e r ,  e s t é  e n  f r a n c o  c r e c i m i e n t o  y  c o n c e n t r e  c a d a  v e z  m á s  l a  
p r o d u c c i ó n .
1 Fruto del proyecto: “Los sistemas nacionales lecheros y el desarrollo tecnológico en 
América del Norte en el contexto de la globalización”, financiado por el Programa de 
apoyo a proyectos de investigación e innovación tecnológica de la Universidad Nacional 
Autónoma de México (UNAM) (ES 303396).
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 347
L a  h i p ó t e s i s  q u e  m a n e j a m o s  e s  q u e  e l  c o m p l e j o  l e c h e r o  d e  L a  L a g u n a  
p e r s i s t e  d e b i d o  p r e c i s a m e n t e  a  l a  i n t r o d u c c i ó n  d e  u n a  s e r i e  d e  
i n n o v a c i o n e s  t e c n o l ó g i c a s ,  a l  d e s a r r o l l o  d e  u n a  i n f r a e s t r u c t u r a  f í s i c a  y  
h u m a n a  l i g a d a  a  l a  a c t i v i d a d  y ,  f i n a l m e n t e ,  a  l a  c u l t u r a  g a n a d e r a  q u e  s e  h a  
c r e a d o .  L a  c u l t u r a ,  c o m o  f o r m a  d e  s e r ,  h a c e r  y  p r o d u c i r  d e  l o s  g a n a d e r o s  
a c t u a l e s ,  p e r m i t e  q u e  c u e s t i o n e s  c o m o  l a  i n n o v a c i ó n  y  l a  t r a n s f e r e n c i a  
t e c n o l ó g i c a s  s e a n  p r o c e s o s  n o r m a l e s  y  c o t i d i a n o s  e n  l a s  u n i d a d e s  
p r o d u c t i v a s .  E s t e  c o n o c i m i e n t o  s e  h a  i d o  t r a n s m i t i e n d o  d e  p a d r e s  a  h i j o s  e n  
e s t e  m e d i o  s i g l o  d e  a c t i v i d a d  l e c h e r a ,  c o n  l a  v a r i a n t e  d e  q u e  c a d a  v e z  s e  
i n c o r p o r a n  m á s  l o s  c o n o c i m i e n t o s  t é c n i c o - c i e n t í f i c o s ,  q u e  y a  n o  s o n  p a r t e  
d e  l o s  c o n t e n i d o s  i n f o r m a l e s  d e  s o c i a l i z a c i ó n  y  t r a n s m i s i ó n  c u l t u r a l ,  s i n o  
q u e  s o n  o t o r g a d o s  p o r  e l  a p a r a t o  e d u c a t i v o  y  m e d i á t i c o  f o r m a l m e n t e  
c o n s t i t u i d o  e n  l a  s o c i e d a d  l a g u n e r a  y  p o r  c i e r t o s  a c o n t e c i m i e n t o s  
e s p e c i a l e s ,  c o m o  f e r i a s  y  e n c u e n t r o s .  E n  e f e c t o ,  l a  g a n a d e r í a  y  l a  l e c h e r í a  
c o m o  e j e s  a r t i c u l a d o r e s  d e  l a  r u t i n a  c o t i d i a n a  e s t á  a  c a r g o  d e  s u j e t o s  
s o c i a l e s  q u e  p e r c i b e n  e l  a l c a n c e  q u e  t i e n e  s u  a c t i v i d a d  p a r a  l a  r e g i ó n  y  p a r a  
e l  p a í s ,  y  p o r  e l l o  i n c o r p o r a n  e n  f o r m a  c o n s t a n t e  c a m b i o s  e  i n n o v a c i o n e s  
q u e  s o n  p r o p i o s  d e  l a  m o d e r n i z a c i ó n  y  l a  g l o b a l i z a c i ó n  a c t u a l e s .  E s t e  
a t r i b u t o ,  q u e  m a r c a m o s  c o m o  u n  p r o c e s o  c u l t u r a l  e n  t o r n o  a  l a  l e c h e r í a ,  
p e r m i t e  q u e  e s t a  a c t i v i d a d  s e a  m á s  e f i c i e n t e  y  a l c a n c e  l o s  n i v e l e s  d e  
c o m p e t i t i v i d a d  y  c a l i d a d  e x i g i d o s  p o r  e l  m e r c a d o  g l o b a l .
I. Precisiones conceptuales
C a b e  h a c e r  i n i c i a l m e n t e  a l g u n a s  p r e c i s i o n e s  s o b r e  l o s  c o n c e p t o s  q u e  
s e  u t i l i z a r á n  a  l o  l a r g o  d e l  t r a b a j o .
H e m o s  d e c i d i d o  a n a l i z a r  l a  C o m a r c a  L a g u n e r a  d e s d e  e l  á n g u l o  d e l  
c o m p l e j o  p r o d u c t i v o .  P o r  é l  s e  e n t i e n d e  l a  c o n c e n t r a c i ó n  s e c t o r i a l  y / o  
g e o g r á f i c a  d e  e m p r e s a s  e n  l a s  m i s m a s  a c t i v i d a d e s  o  e n  a c t i v i d a d e s  
e s t r e c h a m e n t e  r e l a c i o n a d a s  e n t r e  s í ,  c o n  e c o n o m í a s  e x t e r n a s  i m p o r t a n t e s  y  
a c u m u l a t i v a s  d e  a g l o m e r a c i ó n  y  e s p e c i a l i z a c i ó n  — d e  p r o d u c t o r e s ,  
p r o v e e d o r e s  y  m a n o  d e  o b r a  e s p e c i a l i z a d a ,  d e  s e r v i c i o s  a n e x o s  e s p e c í f i c o s  
d e l  s e c t o r — , c o n  l a  p o s i b i l i d a d  d e  a c t u a r  e n  f o r m a  c o n j u n t a  e n  b ú s q u e d a  d e  
l a  e f i c i e n c i a  c o l e c t i v a  ( R a m o s ,  1 9 9 8 ) .
P a r t i m o s  d e l  s u p u e s t o ,  e n t o n c e s ,  d e  q u e  l a  c o m p e t i t i v i d a d  d e  c a d a  
e m p r e s a  s e  p o t e n c i a r á  p o r  l a  c o m p e t i t i v i d a d  d e l  c o n j u n t o  d e  e m p r e s a s  q u e  
f o r m a n  e l  c o m p l e j o  a l  q u e  p e r t e n e c e n ,  l o  q u e  d e r i v a  e n  i m p o r t a n t e s  
e x t e r n a l i d a d e s ,  e c o n o m í a s  d e  a g l o m e r a c i ó n  e  i n n o v a c i o n e s ,  p o r  l a  
i n t e r a c c i ó n  i n t e n s a  y  r e p e t i d a  d e  l a s  a c t i v i d a d e s  y  e m p r e s a s .  D e  m a n e r a  
s i m u l t á n e a  s e  f a c i l i t a  l a  c o o p e r a c i ó n  a c t i v a  y  c o n s c i e n t e  d e  s u s  i n t e g r a n t e s  
e n  b u s c a  d e  u n a  m a y o r  e f i c i e n c i a  c o l e c t i v a .
348 CEPAL
H a y  d i f e r e n t e s  p e r s p e c t i v a s  t e ó r i c a s  s o b r e  l o s  c o m p l e j o s  p r o d u c t i v o s ,  
y  p e n s a m o s  q u e  n u e s t r o  m o d e l o  s e  s u j e t a  m á s  a l  p r o p u e s t o  p o r  M i c h a e l  
P o r t e r  ( 1 9 9 1 )  y  m o d i f i c a d o  p o r  D a n i e l  C ô t é  ( 1 9 9 5 ) .  E l  m a r c o  a n a l í t i c o  
s u p o n e  c i n c o  d e t e r m i n a n t e s  d e  l a  v e n t a j a  n a c i o n a l  c o m p e t i t i v a ,  q u e  s o n  i)  l a  
d e m a n d a ,  i i )  l o s  f a c t o r e s ,  i i i )  l a s  e m p r e s a s  d e  i n s u m o s  y  b i e n e s  i n t e r m e d i o s ,
i v )  l a  e s t r a t e g i a ,  l a  e s t r u c t u r a  y  l a  r i v a l i d a d  d e  l a s  e m p r e s a s  d e l  s e c t o r ,  y
v )  e l  E s t a d o . 2
C a b e  h a c e r  u n  p r i m e r  p l a n t e a m i e n t o  a c e r c a  d e l  c o n c e p t o  q u e  
u t i l i z a r e m o s .  E x i s t e  u n a  d i f e r e n c i a  e n t r e  u n  c o m p l e j o  i n d u s t r i a l  o  m i n e r o  y  
u n o  a g r í c o l a  o  g a n a d e r o .  E s t a m o s  d e  a c u e r d o  e n  q u e  l o s  r e c u r s o s  n a t u r a l e s  
s o n  u n  i n s u m o  v i t a l  p a r a  c u a l q u i e r  c o m p l e j o  p r o d u c t i v o ;  s i n  e m b a r g o ,  e n  e l  
s e c t o r  a g r o p e c u a r i o  s u  t r a n s f o r m a c i ó n  e s  b i o l ó g i c a  y  n o  m e c á n i c a  c o m o  e n  
o t r o  t i p o  d e  c o m p l e j o s .  P a r a  e l  c a s o  q u e  n o s  i n t e r e s a ,  e l  a g u a  e s  u n  i n s u m o  
f u n d a m e n t a l  p a r a  l a  a c t i v i d a d .  E s t e  r e c u r s o  e s  u n  b i e n  n a t u r a l  y  h a c e  m e d i o  
s i g l o  s e  l o  c o n c e b í a  c o m o  i n f i n i t o  y  r e n o v a b l e ;  h o y  d í a  e s a  c o n c e p c i ó n  h a  
c a m b i a d o  y  e l  a g u a  s e  h a  c o n v e r t i d o  e n  l a  p a r t e  m á s  e n d e b l e  d e l  c o m p l e j o  
l á c t e o .  S i  a n t e s  l o s  r e c u r s o s  n a t u r a l e s  y  e s p e c i a l m e n t e  l a  d i s p o n i b i l i d a d  d e  
a g u a  s e  p r e s e n t a b a n  c o m o  u n a  v e n t a j a  c o m p a r a t i v a ,  h o y  s u  c o s t o  y  
p r e c a r i e d a d  h a c e n  q u e  e l  a g u a  a p a r e z c a  c o m o  u n a  v e n t a j a  c o n t r a i n t u i t i v a  o  
n o  e v i d e n t e ,  e s  d e c i r ,  c o m o  u n  r e c u r s o  e s c a s o ,  a  p e s a r  d e  l o  c u a l  a ú n  
p e r s i s t e  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a ,  d e b i d o  a  v e n t a j a s   c o n s t r u i d a s   q u e  l a  h a c e n  
p o s i b l e  y  c o n v e n i e n t e .
E n  s e g u n d o  t é r m i n o ,  l a  a g l o m e r a c i ó n  q u e  a n a l i z a r e m o s  a q u í ,  e l  
c o m p l e j o  l á c t e o  g a n a d e r o  d e  l a  C o m a r c a  L a g u n e r a  d e  M é x i c o ,  e s t á  
c a r a c t e r i z a d a  p o r  s u  o r i e n t a c i ó n  n a c i o n a l ,  y a  q u e  l a  e x p o r t a c i ó n  s ó l o  o c u r r e  
o c a s i o n a l m e n t e ,  c u a n d o ,  u n a  v e z  c u b i e r t a  l a  d e m a n d a  n a c i o n a l ,  q u e d a  u n  
e x c e d e n t e  p a r a  e l l o .  E s  c u r i o s o  o b s e r v a r  q u e  e l  m e r c a d o  d e  l e c h e  l í q u i d a  
c o n t i n ú a  s i e n d o  e l  m á s  i m p o r t a n t e  p a r a  l a s  p r i n c i p a l e s  i n d u s t r i a s  l e c h e r a s  
d e  M é x i c o ,  c o m o  e s  e l  c a s o ,  e n t r e  o t r a s ,  d e  L a l a ,  A l p u r a  y  P a r m a l a t .  E l  
p r e c i o  d e  l a  l e c h e ,  r e c i é n  l i b e r a d o ,  f a c i l i t a  a ú n  m á s  e l  p o s i c i o n a m i e n t o  d e  l a  
i n d u s t r i a  e n  e l  m e r c a d o  m e x i c a n o ,  q u e  e n  e l  c a s o  d e  l a  l e c h e  l í q u i d a  e s  d e l  
o r d e n  d e  c i n c o  m i l l o n e s  d e  l i t r o s  d i a r i o s  e n  e l  á m b i t o  n a c i o n a l .  E l l o  s e  d e b e  
e n  p a r t e ,  e n t r e  o t r a s  c o s a s ,  a l  c a r á c t e r  p e r e c e d e r o  d e l  p r o d u c t o ,  a  l a  
c o m p e t e n c i a  m u n d i a l  y  a  l a  p r e s e n c i a  d e  p r o b l e m a s  z o o s a n i t a r i o s .
P o r  ú l t i m o ,  o t r o  e l e m e n t o  q u e  n o  s e  a j u s t a  e n  e l  c a s o  e s t u d i a d o  a l  
c o n c e p t o  t r a d i c i o n a l  d e  c o m p l e j o  p r o d u c t i v o  e s  l a  d i s t a n c i a .  L a  C o m a r c a  
L a g u n e r a  e s t á  a  1 1 0 0  k i l ó m e t r o s  d e  l a  c i u d a d  d e  M é x i c o ,  q u e  e s  s u  
p r i n c i p a l  c e n t r o  d e  c o n s u m o ;  e l  t i e m p o  e s t i m a d o  d e  r e c o r r i d o  e s  d e  1 2  
h o r a s  d e  i d a  y  d e  1 2  h o r a s  d e  v u e l t a .  L a  e m p r e s a  L a l a  c u e n t a  c o n  c a s i  1 0 0 0  
c a m i o n e s  r e f r i g e r a d o s ,  c o n  c a p a c i d a d  p a r a  3 0  0 0 0  l i t r o s  c a d a  u n o .
2 Para mayores detalles con respecto a la lechería en México, véase David (1999).
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 349
A c t u a l m e n t e ,  l a  z o n a  d e  Q u e r é t a r o ,  q u e  s e  e n c u e n t r a  a  2 0 0  k i l ó m e t r o s  y  
2  h o r a s  d e  d i s t a n c i a  d e  l a  c i u d a d  d e  M é x i c o ,  e s t á  a d q u i r i e n d o  c a d a  d í a  m á s  
i m p o r t a n c i a ,  p u e s  g r a n  p a r t e  d e  l a  l e c h e r í a  a l e d a ñ a  s e  e s t á  u b i c a n d o  a h í .  S e  
p u e d e  p e n s a r  q u e  e n  e l  l a r g o  p l a z o ,  c u a n d o  e s t e  c o m p l e j o  l á c t e o  m a d u r e ,  
o f r e c e r á  u n a  f u e r t e  c o m p e t e n c i a  a l  l a g u n e r o ,  q u e  m i e n t r a s  t a n t o  s i g u e  
o c u p a n d o  e l  p r i m e r  l u g a r  e n  e l  p a í s .
II. Ambiente geofísico
L a  r e g i ó n  d e n o m i n a d a  L a  L a g u n a  e s t á  c o n s t i t u i d a  p o r  1 5  m u n i c i p i o s  
d e  l o s  e s t a d o s  d e  C o a h u i l a  y  D u r a n g o ,  e n  e l  n o r t e  d e l  p a í s ,  y  e s  c o n s i d e r a d a  
l a  d e  m a y o r  p r o d u c c i ó n  l e c h e r a ,  p u e s  p r o d u c e  a p r o x i m a d a m e n t e  e l  2 0 %  d e  
l a  o f e r t a  n a c i o n a l ,  s e g u i d a  p o r  e l  e s t a d o  d e  J a l i s c o ,  e n  e l  o c c i d e n t e ,  c o n  e l  
1 5 %  ( S A G A R - C E A ,  1 9 9 8 ) .  L a  c o m a r c a  s e  u b i c a  e n  l a  p a r t e  c e n t r a l  d e  l a  
p o r c i ó n  n o r t e  d e l  p a í s ,  e n  l a  a l t i p l a n i c i e  s e p t e n t r i o n a l  c o n o c i d a  c o m o  
D e s i e r t o  C h i h u a h u e n s e ,  l i m i t a  a l  n o r t e  c o n  e l  e s t a d o  d e  T e x a s  ( E s t a d o s  
U n i d o s )  y  t i e n e  u n a  s u p e r f i c i e  d e  4 7  8 8 7  k i l ó m e t r o s  c u a d r a d o s  ( L a l a ,  1 9 9 9 ) .
S u  c l i m a  e s  e x t r e m o s o :  e l  v e r a n o ,  s e c o  y  c a l u r o s o ,  c o m p r e n d e  s i e t e  
m e s e s ,  d e s d e  a b r i l  h a s t a  o c t u b r e ,  c o n  u n a  t e m p e r a t u r a  m e d i a  m e n s u a l  
s u p e r i o r  a  2 0 o C .  L o s  m e s e s  m á s  c a l u r o s o s  s o n  d e  m a y o  a  a g o s t o ,  c o n  u n a  
t e m p e r a t u r a  m e d i a  d e  2 7 o C ,  a u n q u e  a  v e c e s  s o b r e p a s a  d u r a n t e  e l  d í a  l o s  4 0 o
C .  E l  i n v i e r n o  e s  f r í o .  S u  p r e c i p i t a c i ó n  p l u v i a l  e s  i n f e r i o r  a  2 4 2  m i l í m e t r o s  
a n u a l e s ;  l o s  d í a s  d e  l l u v i a  s e  l i m i t a n  a  2 5 ,  a u n q u e  ú l t i m a m e n t e ,  c o n  e l  
f e n ó m e n o  m e t e o r o l ó g i c o  d e  E l  N i ñ o ,  l a s  p r e c i p i t a c i o n e s  s e  h a n  
i n c r e m e n t a d o  m u c h o .  L a  a l t u r a  s o b r e  e l  n i v e l  d e l  m a r  f l u c t ú a  e n t r e  1 1 0 0  y  
1 2 0 0  m e t r o s .  T o p o g r á f i c a m e n t e  s e  c a r a c t e r i z a  p o r  u n a  p a r t e  p l a n a  e n  e l  
c e n t r o ,  r o d e a d a  e n  e l  o c c i d e n t e  y  e l  o r i e n t e  p o r  u n  c u e r p o  m o n t a ñ o s o ,  c o n
l o  c u a l  s e  f o r m a  u n a  c u e n c a  h i d r o l ó g i c a  c o n  l o s  r í o s  N a z a s  y  A g u a n a v a l .
L a  v e g e t a c i ó n  n a t u r a l  e s  d e  p l a n t a s  x e r o f i t a s ,  l a  c u a l  c o r r e s p o n d e  a  
l o s  s u e l o s  s a l i n o s .  E s t o s  ú l t i m o s  s o n  d e  m i g a j ó n  a r c i l l o s o  a r e n o s o  y  t i e n e n  
u n  p H  d e  7 .5  a  8 . 5 .
III. Referente histórico
F u e r o n  c i r c u n s t a n c i a s  p a r t i c u l a r e s  l o  q u e  l l e v ó  a  l a  c o m a r c a  
e s p e c i a l i z a r s e  e n  l e c h e r í a .  E n  p r i m e r  l u g a r ,  l a  z o n a  s e  h a b í a  d e d i c a d o  
t r a d i c i o n a l m e n t e  a l  c u l t i v o  d e l  a l g o d ó n ,  p e r o  a l  f i n a l  d e  l a  d é c a d a  d e  1 9 4 0  y  
a  c o m i e n z o s  d e  1 9 5 0  e l  p r e c i o  i n t e r n a c i o n a l  d e l  a l g o d ó n  c a y ó  
s i g n i f i c a t i v a m e n t e ,  p u e s  e l  d e s c u b r i m i e n t o  d e  l a s  f i b r a s  s i n t é t i c a s  
d i s m i n u y ó  l a  d e m a n d a  d e l  p r o d u c t o  n a t u r a l .  L o  a n t e r i o r  o b l i g ó  a l  s e c t o r  
a g r o p e c u a r i o  a  b u s c a r  a l t e r n a t i v a s  d e  p r o d u c c i ó n ,  y  u n a  q u e  o f r e c í a  n u e v a s  
p e r s p e c t i v a s ,  a n t e  e l  c r e c i m i e n t o  u r b a n o  i n d u s t r i a l  d e l  p a í s  y  e l  s u r g i m i e n t o
350 CEPAL
d e  l a  c l a s e  o b r e r a  y  d e  l a s  c a p a s  u r b a n a s ,  s o b r e  t o d o  e n  l a s  c i u d a d e s  d e  
M é x i c o ,  G u a d a l a j a r a  y  M o n t e r r e y ,  e r a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  a l i m e n t o s .
E n  a q u e l  m o m e n t o ,  e l  e n t o r n o  n a t u r a l  d e  l a  C o m a r c a  L a g u n e r a  
o f r e c í a  v e n t a j a s  c o m p a r a t i v a s  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  a g r o p e c u a r i a .  E n  p r i m e r  
l u g a r ,  e l  r e c u r s o  t i e r r a  n o  e r a  u n  f a c t o r  l i m i t a t i v o ,  p u e s  s u  a b u n d a n c i a  
p e r m i t í a  u n a  o f e r t a  a  b a j o s  p r e c i o s ,  a m é n  d e  h a b e r s e  v e r i f i c a d o  e n  l a  
d é c a d a  d e  1 9 3 0  u n  r e p a r t o  d e  l a  t i e r r a ,  c o m o  c o n s e c u e n c i a  d e  l a s  d e m a n d a s  
s o c i a l e s  n a c i d a s  d e  l a  R e v o l u c i ó n  M e x i c a n a ;  e s t e  r e p a r t o  s e  d i o  b a j o  l a  
m o d a l i d a d  d e  e j i d o  c o l e c t i v o  ( R e s t r e p o  y  E c k s t e i n ,  1 9 7 9 ) .  H a n  t r a n s c u r r i d o  
d e s d e  e n t o n c e s  m á s  d e  6 0  a ñ o s ,  y  a  p e s a r  d e  n o  h a b e r  r e c i b i d o  d e  l o s  
s u b s e c u e n t e s  g o b i e r n o s  e l  a p o y o  n e c e s a r i o ,  a ú n  p e r s i s t e n  l o s  e j i d o s ,  p e r o  
b a j o  f o r m a s  m o d i f i c a d a s  p o r  e l  p r o c e s o  d e  g l o b a l i z a c i ó n  e c o n ó m i c a .
E n  s e g u n d o  l u g a r ,  e l  a g u a  s e  h i z o  a c c e s i b l e  g r a c i a s  a  u n a  s e r i e  d e  
p o l í t i c a s  e s t a t a l e s  q u e  r e d u n d a r o n  n o  s ó l o  e n  l a  c o n s t r u c c i ó n  d e  l a  
i n f r a e s t r u c t u r a  p e r t i n e n t e , 3 s i n o  t a m b i é n  e n  e l  s u b s i d i o  d e  l a  e n e r g í a  
e l é c t r i c a ,  l o  c u a l  p e r m i t i ó  e x t r a e r  a g u a  s u b t e r r á n e a  d e s d e  p o z o s  h a c i a  e l  
m a n t o  a c u í f e r o  d e n o m i n a d o  A g u a n a v a l ,  p o z o s  q u e  f u e r o n  p e r f o r a d o s  e n  s u  
g r a n  m a y o r í a  e n  l a  é p o c a  d e  r e p a r t o  a g r a r i o . 4 G r a c i a s  a  e l l o ,  e l  c o s t o  d e l  
c o n f o r t  m i c r o a m b i e n t a l  e r a  m á s  b a j o  q u e  e n  l a  a c t u a l i d a d ,  a  p e s a r  d e  q u e  
l a s  c a r a c t e r í s t i c a s  a m b i e n t a l e s  d e  l a  r e g i ó n  s o n  a d v e r s a s  a l  d e s a r r o l l o  y  
m a n t e n i m i e n t o  d e l  g a n a d o  l e c h e r o .  N o  o b s t a n t e  l a  e x i s t e n c i a  d e  a l t a s  
t e m p e r a t u r a s  v e r a n i e g a s ,  e l  c o s t o  d e l  c o n f o r t  m i c r o a m b i e n t a l  e s  m e n o r  q u e  
l o s  c o s t o s  i n v e r n a l e s  d e  l o s  p a í s e s  d e l  n o r t e .
A c t u a l m e n t e  s e  p u e d e  d i f e r e n c i a r  l a  p r o d u c c i ó n  e n  d o s  t i p o s  d e  
e s t a b l o s :  l o s  t e c n i f i c a d o s  y  e s p e c i a l i z a d o s ,  q u e  g e n e r a l m e n t e  t i e n e n  u n  
i n v e n t a r i o  a l t o  y  r e n d i m i e n t o s  c o n s i d e r a b l e s  p o r  a n i m a l ,  y  l o s  e s t a b l o s  
f a m i l i a r e s ,  q u e  g e n e r a l m e n t e  s o n  p e q u e ñ o s  y  c o n  e s c a s a  i n n o v a c i ó n  
t e c n o l ó g i c a  ( v é a s e  e l  c u a d r o  1).
3 Entre estas obras que permitieron ampliar el área de riego por gravedad, cabe mencionar 
la construcción de la represa Lázaro Cárdenas y luego de la presa reguladora Francisco 
Zarco, el revestimiento de canales, la construcción de caminos y carreteras, y el impulso de 
tecnologías de riego.
4 A mediados de la década de 1970 el Estado otorgó nuevos incentivos a la producción 
lechera, siendo el más importante el subsidio a la cuota eléctrica con la puesta en marcha 
de la tarifa 09, que absorbía una parte del costo de electricidad ocasionado por la 
extracción de agua subterránea, el cual representaba 60% del costo de la energía eléctrica 
consumida.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 351
Cuadro 1
MÉXICO: TIPOS DE ESTABLOS LECHEROS EN LA LAGUNA, 1997
Tipo de establo Número de 
establos
Número de 
productores
Número de vacas
Tecnificado o 297 965 157 552
especializado 
Familiar o no 76 609 12 165
tecnificado
Total 373 1 574 169 717
Fuente: Fideicomisos Instituidos en Relación con la A gricultura (FIRA), El im pacto de FIRA en el desarrollo 
de la ganadería de leche en la Com arca Lagunera, Subdirección Regional Norte, Residencia Estatal 
Com arca Lagunera, Torreón, Coahuila, 1997, inédito.
A  c a s i  5 0  a ñ o s  d e  h a b e r s e  e s p e c i a l i z a d o  l a  r e g i ó n  e n  l a  p r o d u c c i ó n  
l á c t e a ,  e l  e s c e n a r i o  p r o d u c t i v o  h a  c a m b i a d o  r a d i c a l m e n t e ,  p u e s  a l g u n o s  d e  
l o s  r e c u r s o s  q u e  a n t a ñ o  s e  c o n s i d e r a b a n  a b u n d a n t e s  h o y  s o n  e s c a s o s ,  a m é n  
d e  e n c o n t r a r s e  e n  p u n t o s  c r í t i c o s .  D e b i d o  a l  u s o  i n t e n s i v o  d e l  a g u a ,  e n  
c i e r t o s  m u n i c i p i o s  s e  h a  m a n i f e s t a d o  u n  p r o b l e m a  d e  s a l i n i d a d  d e  l o s  
s u e l o s  y  d e  p r e s e n c i a  d e  a r s é n i c o .  Y a  e s  u n a  r e g l a  g e n e r a l  q u e  e l  m a n t o  
f r e á t i c o  s e  l o c a l i c e  c a d a  a ñ o  a  m a y o r  p r o f u n d i d a d ,  l o  q u e  i m p l i c a  m a y o r e s  
c o s t o s  d e  o p e r a c i ó n .  A  e l l o  s e  h a  s u m a d o  q u e  l a  c a p t a c i ó n  d e  a g u a  e s  d e  
a ñ o  e n  a ñ o  m e n o r ,  y  s u  i n c r e m e n t o  i n f e r i o r  a l  a u m e n t o  d e l  c o n s u m o ,  l o  q u e  
h a  o b l i g a d o  a l  g o b i e r n o  a  e s t a b l e c e r  c o m i s i o n e s  p a r a  v i g i l a r  l a  e x p l o t a c i ó n  
d e  l o s  p o z o s ,  l o  q u e  h a  t r a í d o  c o m o  c o n s e c u e n c i a  q u e  e n  l a  a c t u a l i d a d  l a  
a p e r t u r a  d e  n u e v o s  p o z o s  s e a  c a s i  i n e x i s t e n t e .
A n t e  e l  p a n o r a m a  e x p u e s t o ,  c a b e  p r e g u n t a r s e  c ó m o  e s  p o s i b l e  q u e  
p e r s i s t a  e l  c o m p l e j o  l e c h e r o  d e  L a  L a g u n a  s i  e l  e n t o r n o  n a t u r a l  y a  n o  o f r e c e  
l a s  v e n t a j a s  a m b i e n t a l e s  p a r a  e l l o .  E s  m á s ,  l e j o s  d e  d e s a p a r e c e r ,  s u c e d e  
e x a c t a m e n t e  l o  c o n t r a r i o ,  p u e s  e l  cluster  e s t á  e n  f r a n c o  c r e c i m i e n t o  y  
c o n c e n t r a  u n a  p r o p o r c i ó n  c a d a  v e z  m a y o r  d e  l a  p r o d u c c i ó n  n a c i o n a l .  L a  
h i p ó t e s i s  q u e  m a n e j a m o s  y  q u e  i n t e n t a r e m o s  p r o b a r  e s  q u e  e s t e  c o m p l e j o  
p e r m a n e c e  d e b i d o  p r e c i s a m e n t e  a  l a  i n t r o d u c c i ó n  d e  u n a  s e r i e  d e  
i n n o v a c i o n e s  t e c n o l ó g i c a s ;  a l  d e s a r r o l l o  d e  u n a  i n f r a e s t r u c t u r a  f í s i c a  y  
h u m a n a  l i g a d a  a  l a  a c t i v i d a d  y ,  f i n a l m e n t e ,  a  l a  c r e a c i ó n  d e  u n a  c u l t u r a  
g a n a d e r a .
IV. Uso del agua y actividad lechera en La Laguna
A  p e s a r  d e  l a  a d v e r s i d a d  e c o l ó g i c a  q u e  s e  m a n i f i e s t a  c a d a  d í a  m á s  
d e b i d o  a  l a  e s c a s e z  d e  a g u a  y  t i e r r a s ,  l a  a l t e r n a t i v a  p a r a  l o s  p r o d u c t o r e s  h a  
s i d o  l a  b ú s q u e d a  e  i n v e s t i g a c i ó n  d e  n u e v a s  t e c n o l o g í a s ,  l o  c u a l  h a  
p e r m i t i d o  s u p e r a r  l a s  c o n d i c i o n e s  p r e s e n t e s  d e  p r o d u c c i ó n ,  y a  q u e ,  p o r  
e j e m p l o ,  c o n  l a  t e c n o l o g í a  a c t u a l  s e  p u e d e n  i r r i g a r  7 0  h e c t á r e a s ,  c u a n d o  
h a c e  3 0  a ñ o s  s e  i r r i g a b a n  5 0 .  E n  o t r o s  t é r m i n o s ,  a n t e  e l  c a d a  v e z  m á s  d i f í c i l  
e q u i l i b r i o  e n t r e  l a  p r o d u c c i ó n  y  l o s  r e c u r s o s  n a t u r a l e s  e n  q u e  s e  b a s a ,  l a
352 CEPAL
s a l i d a  e s  l a  “ a r t i f i c i a l i z a c i ó n  d e l  s i s t e m a ” . A  p e s a r  d e  t e n e r  u n a  b a s e  
e s t r i c t a m e n t e  b i o l ó g i c a ,  l a  p r o d u c c i ó n  l e c h e r a  s e  s u s t e n t a  c a d a  d í a  m á s  e n  
l a  i n t e r v e n c i ó n  d e l  h o m b r e  l o  c u a l  l e  i m p r i m e  u n  c a r á c t e r  a r t i f i c i a l  a l  
p r o c e s o  p r o d u c t i v o .
E l  p r i n c i p a l  c o n f l i c t o  a m b i e n t a l  e n t r e  l a  g a n a d e r í a  l e c h e r a  y  l o s  
r e c u r s o s  n a t u r a l e s  e s ,  c o m o  y a  h e m o s  m e n c i o n a d o ,  l a  c u e s t i ó n  d e l  a g u a .  
C u a n d o  c o m e n z ó  a  i n t e n s i f i c a r s e  e l  a s p e c t o  p r o d u c t i v o ,  l a  d i s p o n i b i l i d a d  
d e  a g u a  e r a  ó p t i m a  p a r a  l a  m a s a  g a n a d e r a  e x i s t e n t e .  N o  o b s t a n t e ,  a  l o  l a r g o  
d e l  t i e m p o ,  s e  h a  i n c r e m e n t a d o  l a  s u p e r f i c i e  a g r í c o l a  d e s t i n a d a  
p r i n c i p a l m e n t e  a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  f o r r a j e s  p a r a  l a  l e c h e r í a ,  h a  c r e c i d o  e l  
i n v e n t a r i o  g a n a d e r o  y  t a m b i é n  h a  s i d o  m a y o r  l a  d e m a n d a  d e  a g u a  p o r  
p a r t e  d e  l a s  n u e v a s  t é c n i c a s .
E n  l o  q u e  s e  r e f i e r e  a  e s t e  ú l t i m o  a s p e c t o ,  s e  p u e d e  o b s e r v a r  q u e  l a s  
s a l a s  d e  o r d e ñ o  r e q u i e r e n  u n a  g r a n  c a n t i d a d  d e  a g u a  p a r a  s u  l i m p i e z a ,  
p u e s  c o n  e l l o  s e  r e d u c e  e l  e m p l e o  d e  m a n o  d e  o b r a .  O t r a  c u e s t i ó n  e s  e l  
d e n o m i n a d o  e s t r é s  c a l ó r i c o  q u e  s e  m a n i f i e s t a  e n  l a  é p o c a  d e  p r i m a v e r a -  
v e r a n o  y  q u e  h a c e  d i s m i n u i r  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  p o r  a n i m a l  d e  t r e s  a  
c u a t r o  l i t r o s  d i a r i o s .  A n t e  e l l o  s e  h a n  i n t r o d u c i d o  u n a  s e r i e  d e  t e c n o l o g í a s ,  
c o m o  e s  e l  u s o  d e  a g u a  c o n  v e n t i l a c i ó n  e n  l a  s a l a  q u e  a n t e c e d e  a  l a  s a l a  d e  
o r d e ñ o ,  l o  q u e  p e r m i t e  d i s m i n u i r  l a  t e m p e r a t u r a  c o r p o r a l  d e l  a n i m a l .  P a r a  
e l l o  s e  r o c í a  c o n  a g u a  a l  a n i m a l  d u r a n t e  u n  m i n u t o  y  p o s t e r i o r m e n t e  s e  l o  
v e n t i l a  d u r a n t e  c i n c o  m i n u t o s  e n  l a  s a l a  q u e  a n t e c e d e  a l  o r d e ñ o ;  e s t a  
o p e r a c i ó n  d u r a  2 5  m i n u t o s  y  e n  é p o c a  d e  c a l o r  s e  r e p i t e  5  v e c e s .  C o n  e l l o  s e  
r e d u c e  e l  e s t r é s  c a l ó r i c o  y  s e  i n c r e m e n t a  l a  p r o d u c c i ó n  l á c t e a  e n t r e  u n o  y  
d o s  l i t r o s  a l  d í a .  E l  c o s t o  a p r o x i m a d o  d e  l o s  i n s t r u m e n t o s  y  d e  l a  o p e r a c i ó n  
e s  d e  5 0  d ó l a r e s  p o r  a n i m a l ,  p e r o  s e  p a g a  e n  m e n o s  d e  u n  a ñ o .
A h o r a  b i e n ,  e l  a g u a  d e  l a  r e g i ó n  p r o c e d e  d e  d o s  f u e n t e s :  u n a  
s u p e r f i c i a l  y  o t r a  p r o v e n i e n t e  d e  a c u í f e r o s .  E s t a  ú l t i m a  v i e n e  d e  l o s  r í o s  
N a z a s  y  A g u a n a v a l  a s í  c o m o  d e  v a r i o s  a r r o y o s .  A  é s t a  s e  l a  d e n o m i n a  
t a m b i é n  a g u a  d e  g r a v e d a d  o  r o d a d a  y  s e  d i s t r i b u y e  p o r  u n a  c o m p l e j a  r e d  
d e  c a n a l e s  q u e  e s  a d m i n i s t r a d a  p o r  u n a  i n s t i t u c i ó n  g u b e r n a m e n t a l  e n  e l  
D i s t r i t o  d e  R i e g o  0 1 7 ,  e l  c u a l  e s t á  i n t e g r a d o  p o r  2  p r e s a s  — L á z a r o  C á r d e n a s  
y  F r a n c i s c o  Z a r c o — , 7  u n i d a d e s  y  2 0  m ó d u l o s .  C o n  e s t a  i n f r a e s t r u c t u r a  s e  
r i e g a n  8 7  2 4 0  h e c t á r e a s ,  m e d i a n t e  u n  v o l u m e n  d e  1 2 0 0  m i l l o n e s  d e  m e t r o s  
c ú b i c o s ,  b e n e f i c i a n d o  a  3 3  2 2 7  u s u a r i o s . 5
E n  l o s  ú l t i m o s  a ñ o s  s e  h a  p r e s e n t a d o  u n a  s e q u í a ,  l o  q u e  d i s m i n u y e  l a  
d i s p o n i b i l i d a d  d e  a g u a .  E n  1 9 9 6 ,  p o r  e j e m p l o ,  s e  r e d u j o  l a  s u p e r f i c i e  d e  
r i e g o  a  2 7  2 8 3  h e c t á r e a s ,  e s  d e c i r ,  t a n  s o l o  s e  r e g ó  e l  3 1 . 3 %  d e  l a  s u p e r f i c i e  
( S A G A R ,  1 9 9 6 ) .
5 Información del Comité de Evaluación y Seguimiento del Plan Maestro Hidráulico, Grupo 
de trabajo “Uso Agropecuario del Agua”, mayo de 1998.
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 353
C a b e  m e n c i o n a r  q u e  l a  s u p e r f i c i e  r e g a d a  d e p e n d e  d e l  t i p o  d e  c u l t i v o ,  
y a  q u e  a  p a r t i r  d e  é s t e  s e  e s t a b l e c e  e l  c o n s u m o  y  l a  c a n t i d a d  r e q u e r i d a  
( v é a s e  e l  c u a d r o  2 ) .  S e  t o m a  e n  c u e n t a  t a m b i é n  e l  v o l u m e n  d e  c a p t a c i ó n  e n  
e l  a ñ o  a n t e r i o r .
E l  a g u a  g e n e r a l m e n t e  s e  d i s t r i b u y e  d e  l o s  m e s e s  d e  m a r z o  a  j u n i o ,  y  
e l l o  l o  r e a l i z a n  h o m b r e s  d e n o m i n a d o s  r e g a d o r e s ,  q u e  d i s t r i b u y e n  e l  l í q u i d o  
e n  l o s  p r e d i o s .  E n  p r o m e d i o ,  u n a  p a r c e l a  r e c i b e  a g u a  c a d a  t r e s  s e m a n a s .
Cuadro 2
MÉXICO: CONSUMO DE AGUA POR CULTIVO EN LA LAGUNA, 1997
(Hectáreas y  millones de metros cúbicos)
Cultivo Superficie Volumen
Alfalfa 27 402 584.24
Nogal 3 484 61.90
Avena 4 987 47.25
Maíz forrajero 2 248 17.30
Melón 1 323 16.30
Sorgo 1 371 10.55
Vid 909 12.05
Otros 6 263 52.20
Total 47 987 801.79
Fuente: Elaborado p or los autores, sobre la base de antecedentes de la Comisión Nacional del A gua (CNA), 1998.
E l  a g u a  d e  a c u í f e r o s  s e  e x t r a e  p o r  m e d i o  d e  p o z o s ,  n o r i a s  o  
a p r o v e c h a m i e n t o s .  S e  e s t i m a  q u e  e n  l a  a c t u a l i d a d  h a y  2  9 4 5  p o z o s  d e  l o s  
q u e  s e  e x t r a e n  1 2 0 0  m i l l o n e s  d e  m e t r o s  c ú b i c o s  a l  a ñ o .  E l  a g u a  e x t r a í d a  e s  
p a r a  u s o  a g r í c o l a  ( 7 2 %  d e  l o s  p o z o s ) ,  i n d u s t r i a l  ( 3 % )  y  u r b a n o ,  c o m o  a g u a  
p o t a b l e  ( 1 2 %  d e  l o s  p o z o s ) .
E n  l a  r e g i ó n  s e  d i s t r i b u y e n  o c h o  a c u í f e r o s ,  e l  p r i n c i p a l  d e  l o s  c u a l e s  
e s  e l  q u e  s e  r e c a r g a  d e  l o s  e s c u r r i m i e n t o s  d e  l o s  r í o s  N a z a s  y  A g u a n a v a l .  
D e  e l l o s  p r o v i e n e  e l  g r u e s o  d e l  a g u a  q u e  h a  s o s t e n i d o  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a .  
E n  l a  d é c a d a  d e  1 9 4 0  s e  i n t e n s i f i c ó  l a  p e r f o r a c i ó n  d e  p o z o s  s i n  c o n t a r  c o n  
e s t u d i o s  d e  o r d e n  g e o h i d r o l ó g i c o ,  l o  q u e  5 0  a ñ o s  d e s p u é s  h a  p r o v o c a d o  u n  
g r a v e  p r o b l e m a ,  p r i n c i p a l m e n t e  p o r q u e  e l  n i v e l  d e  r e c a r g a  e s  i n f e r i o r  a l  d e  
e x t r a c c i ó n ;  c o m o  s e  m e n c i o n ó  l í n e a s  a r r i b a ,  l a  e x t r a c c i ó n  d e l  a c u í f e r o  e s  d e
1 2 0 0  m i l l o n e s  d e  m e t r o s  c ú b i c o s  a l  a ñ o ,  m i e n t r a s  q u e  l a  r e c a r g a  s e  e s t i m a  
p o r  d e b a j o  d e  6 0 0  m i l l o n e s  d e  m e t r o s  c ú b i c o s .
E s t o  s e  h a  r e f l e j a d o  d e  m a n e r a  m e c á n i c a  e n  e l  a b a t i m i e n t o  d e l  m a n t o  
f r e á t i c o .  S e  e s t i m a  q u e  d e  1 9 4 1  a  1 9 9 2  l o s  n i v e l e s  e s t á t i c o s  d i s m i n u y e r o n  
e n t r e  1 0  y  1 5 0  m e t r o s ,  y  l a  v a r i a c i ó n  a n u a l  e s  d e  e n t r e  0 . 1 8  y  2 . 7  m e t r o s  
( v é a s e  e l  c u a d r o  3 ) .  H a y  p o z o s  d e  1 8 0  m e t r o s  d e  p r o f u n d i d a d ,  l o  q u e  
i m p l i c a  q u e  e l  g a s t o  d e  e n e r g í a  e l é c t r i c a  y  e l  c o n s i g u i e n t e  c o s t o  d e l  b o m b e o  
s e a n  m a y o r e s .  E s t o  s e  h a  c o m p e n s a d o  c o n  u n  s u b s i d i o  f e d e r a l  e s p e c í f i c o  
p a r a  e l  b o m b e o  d e  l o s  p o z o s  a g r í c o l a s .
354 CEPAL
Cuadro 3
MÉXICO: PROFUNDIDAD DEL NIVEL ESTÁTICO DE LOS POZOS EN LA 
COMARCA LAGUNERA, 1941-1990
(Metros)
Año T orreón-Goméz- 
Bermejillo
Matamoros-Viesca M adero-Tlahualilo
1941 10 15-25 4-5
1963 40 60-65 40-45
1986 110 100 50-80
1990 80-100 120-130 80-90
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de la Comisión Nacional del Agua (CNA), 1996.
A  l o  a n t e r i o r  h a b r í a  q u e  s u m a r  u n  t e r c e r  p r o b l e m a ,  q u e  e s  l a  
p r e s e n c i a  c a d a  v e z  m a y o r  d e  s ó l i d o s  t o t a l e s  d i s u e l t o s .  L a  c o n c e n t r a c i ó n  
l l e g a  e n  a l g u n a s  z o n a s  a  s e r  s u p e r i o r  a  1 0  0 0 0  m i l í g r a m o s  p o r  l i t r o ,  c o n  l o  
c u a l  e l  a g u a  y a  s e  c l a s i f i c a  c o m o  s a l a d a .  L o s  e l e m e n t o s  q u e  s e  e n c u e n t r a n  
e n  m a y o r  c a n t i d a d  s o n  a z u f r e ,  s o d i o ,  c a l c i o ,  a r s é n i c o ,  c o b r e ,  p l o m o  y  z i n c .  
D e  é s t o s ,  e l  a r s é n i c o  e s  e l  q u e  h a  r e c i b i d o  m a y o r  c u i d a d o  p o r  l o s  e f e c t o s  
q u e  t i e n e  e n  l a  s a l u d  h u m a n a  a  c a u s a  d e  l a  s o b r e e x p l o t a c i ó n  d e  u n  a c u í f e r o .
E n  1 9 9 7  s e  a u t o r i z ó  u n  v o l u m e n  d e  e x t r a c c i ó n  d e  6 0 0  m i l l o n e s  d e  
m e t r o s  c ú b i c o s ;  s i n  e m b a r g o ,  s e  e x t r a j e r o n  9 7 3  7 0 0  m i l l o n e s  ( L a l a ,  1 9 9 7 ) .  E l  
r e f l e j o  d e  e s t a  s o b r e e x p l o t a c i ó n  s o n  l o s  p r o b l e m a s  a r r i b a  m e n c i o n a d o s ,  a s í  
c o m o  l a  r e d u c c i ó n  d e l  n ú m e r o  d e  p o z o s  a c t i v o s .  P a r a  e v i t a r  l a  
s o b r e e x p l o t a c i ó n  s e  h a n  e s t a b l e c i d o  d i f e r e n t e s  v e d a s  y  s e  h a n  z o n i f i c a d o  l a s  
á r e a s  c o n  a l t o  c o n t e n i d o  d e  a r s é n i c o .
A  p e s a r  d e  q u e  d e s d e  h a c e  m á s  d e  d i e z  a ñ o s  s e  h a  m a n i f e s t a d o  l a  
i n q u i e t u d  p o r  e l  g r a v e  p r o b l e m a  q u e  r e p r e s e n t a  l a  s o b r e u t i l i z a c i ó n  d e l  
a g u a  p o r  l a  g a n a d e r í a  l e c h e r a ,  l o s  p r o d u c t o r e s  n o  p a r e c e n  t e n e r  u n a  
c o n c i e n c i a  p r o f u n d a  d e  s u s  d i m e n s i o n e s .  S e g ú n  e l l o s ,  n o  h a y  u n  p r o b l e m a  
d e  c o n t a m i n a c i ó n  d e l  a g u a ;  é s t e  s e  d a  e n  l a  e x t r a c c i ó n  d e  l o s  p o z o s  e j i d a l e s  
a l e d a ñ o s  a  l a s  c o r d i l l e r a s ,  n o  e n  l o s  s u y o s .  Y ,  p o r  o t r a  p a r t e ,  p a r a  e l l o s  e l  
a b a s t e c i m i e n t o  d e  a g u a  e s  s u f i c i e n t e  e n  l a  z o n a ,  a u n q u e  c a d a  v e z  c u e s t e  
m á s  t r a b a j o  e x t r a e r l a .
E s  i n d u d a b l e  q u e  e n  e l  p e r í o d o  q u e  m e d i a  e n t r e  l o s  a ñ o s  s e t e n t a  
— c u a n d o  s e  p r o n o s t i c ó  e l  f u t u r o  p r o b l e m a  d e l  a b a s t e c i m i e n t o  d e  a g u a —  y  
e l  p r e s e n t e  h a  h a b i d o  a v a n c e s  e n  l a  t e c n o l o g í a  h i d r á u l i c a ,  c o m o  e l  
r e v e s t i m i e n t o  d e  l o s  c a n a l e s ,  e l  r i e g o  p o r  a s p e r s i ó n  o  e l  s i s t e m a  d e  c a n a l e s  
c e r r a d o s .  S i n  e m b a r g o ,  e l  a v a n c e  t é c n i c o  n o  s e  h a  a p r o v e c h a d o  e n  e l  s e n t i d o  
d e  m a n t e n e r  u n  e q u i l i b r i o  e n t r e  l a  a c t i v i d a d  p r o d u c t i v a  y  l o s  r e c u r s o s  
n a t u r a l e s  e x i s t e n t e s .  A  m a n e r a  d e  e j e m p l o ,  s u p o n g a m o s  q u e  u n  g a n a d e r o  
t e n í a  5 0  h e c t á r e a s  d e  p a s t i z a l  p a r a  a l i m e n t a r  a l  g a n a d o  y  e l l o  e q u i v a l í a  a  
c o n s u m i r  1 0 0 0  m e t r o s  c ú b i c o s  d e  a g u a .  C o n  l a  n u e v a  t e c n o l o g í a  s e  p u e d e
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 355
r e d u c i r  e l  c o n s u m o  a  8 0 0  m e t r o s  c ú b i c o s ,  p e r o  l o  q u e  h a n  h e c h o  l o s  
g a n a d e r o s  e s  a m p l i a r  s u  s u p e r f i c i e  a g r í c o l a  a  7 0  h e c t á r e a s . 6
E n  p a r t e  e s t e  p r o b l e m a  s e  h a  r e s u e l t o  p o r  e l  a v a n c e  t é c n i c o  e n  e l  
t r a n s p o r t e  d e l  a l i m e n t o  d e  l o s  a n i m a l e s .  U n a  m a n e r a  d e  d i s m i n u i r  e l  
i m p a c t o  d e  l a  s o b r e u t i l i z a c i ó n  d e l  a g u a  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  a l f a l f a  e s  
r e u b i c a r  l o s  p r e d i o s  p r o d u c t o r e s  e n  z o n a s  d e  m a y o r  d i s p o n i b i l i d a d .  S i n  
e m b a r g o ,  h a s t a  h a c e  p o c o  t i e m p o  e l  t r a s l a d o  d e  l a  p a s t u r a  r e s u l t a b a  m á s  
c a r o  q u e  e n  l a  a c t u a l i d a d .  L a  i n n o v a c i ó n  s e  r e a l i z ó  e n  e l  e m p a c a d o ,  y a  q u e  
a n t e r i o r m e n t e  l a s  p a c a s  e r a n  d e  5 0  k i l ó g r a m o s ,  m i e n t r a s  q u e  h o y  d í a  s o n  d e  
7 5 0 .  E s t o  p e r m i t e  q u e  u n  c a m i ó n  q u e  t r a n s p o r t a b a  9  t o n e l a d a s  d e l  p r o d u c t o  
i n c r e m e n t e  s u  c a r g a  a  1 6 .  D e  e s t a  m a n e r a ,  d e b i d o  a l  a h o r r o  e n  e l  c o s t o  d e  
t r a n s p o r t e ,  e s  p o s i b l e  a m o r t i z a r  e l  p r e c i o  d e  l a  n u e v a  e m p a c a d o r a  ( c e r c a n o  
a  6 0  0 0 0  d ó l a r e s )  e n  u n  p l a z o  d e  1 4  m e s e s .  C a b e  m e n c i o n a r  q u e  l o s  3 7 3  
e s t a b l o s  e x i s t e n t e s  e n  l a  r e g i ó n  t i e n e n  d i f e r e n t e s  m o d a l i d a d e s  p a r a  
a b a s t e c e r s e  d e  i n s u m o s  p a r a  l a  a l i m e n t a c i ó n .  A s í ,  h a y  p r e d i o s  q u e  t i e n e n  l a  
s u p e r f i c i e  n e c e s a r i a  p a r a  p r o v e e r s e  d e  l a  c a n t i d a d  d e  a l f a l f a  r e q u e r i d a  p a r a  
l a  a l i m e n t a c i ó n  d e l  h a t o ,  e n  t a n t o  q u e  h a y  o t r o s  q u e  s e  a d m i n i s t r a n  c o m o  
e m p r e s a s  i n d e p e n d i e n t e s  d e  l a  p r o p i e d a d  o  c o n t r o l  d e  l a  t i e r r a ,  e s  d e c i r ,  
c o m p r a n  l a  t o t a l i d a d  d e  l a  p a s t u r a  q u e  n e c e s i t a n .
V. Infraestructura láctea en la Comarca Lagunera
S e  h a  g e s t a d o  u n a  i n f r a e s t r u c t u r a  f í s i c a  y  h u m a n a  d e  g r a n  
e n v e r g a d u r a  e n  t o r n o  a  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a .  A c t u a l m e n t e ,  u n  p r o d u c t o r  
l e c h e r o  p u e d e  e n c o n t r a r  e n  l a  r e g i ó n  u n a  g r a n  c a n t i d a d  d e  i n s u m o s ,  c o m o  
a l i m e n t o s ,  s e m i l l a s ,  f e r t i l i z a n t e s ,  m a q u i n a r i a ,  s e m e n ,  v a q u i l l a s ,  m a t e r i a l e s  
e s p e c i a l i z a d o s  p a r a  l a  c o n s t r u c c i ó n ,  f á r m a c o s ,  b i o l ó g i c o s  y  o r d e ñ a d o r a s ,  a s í  
c o m o  l o s  s e r v i c i o s  d e  a s e s o r a m i e n t o  t é c n i c o  e s p e c i a l i z a d o .  A  e l l o  h a b r í a  
q u e  s u m a r  l a  i n f r a e s t r u c t u r a  d e  i n d u s t r i a l i z a c i ó n ,  t r a n s f o r m a c i ó n  y  
c o m e r c i a l i z a c i ó n  e x i s t e n t e ,  q u e  p e r m i t e  d i s t r i b u i r  e l  p r o d u c t o  e n  l a s  
p r i n c i p a l e s  c i u d a d e s  y  c e n t r o s  d e  c o n s u m o  d e l  p a í s .  E n  o t r a s  r e g i o n e s  d e  
M é x i c o  s e  d a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  y  h a y  o t r a s  q u e  p o d r í a n  d e d i c a r s e  a  
e s t o ,  p e r o  c r e e m o s  q u e  d i f í c i l m e n t e  c u e n t a n  o  p o d r í a n  c o n t a r  c o n  l a  
i n f r a e s t r u c t u r a  p r o d u c t i v a  q u e  e x i s t e  e n  L a  L a g u n a .
D e b i d o  a l  d e t e r i o r o  a m b i e n t a l  d e  l a  r e g i ó n ,  l a s  v e n t a j a s  c o m p a r a t i v a s  
s e  h a n  d e b i l i t a d o ,  a l  t i e m p o  q u e  s e  h a n  a c e n t u a d o  l a s  q u e  l l a m a m o s  
v e n t a j a s  c o n t r a i n t u i t i v a s  ( o  n o  e v i d e n t e s ) ,  e s  d e c i r ,  a q u e l l a s  q u e ,  
c o n t r a r i a m e n t e  a  l o  q u e  p u e d e  p a r e c e r ,  h a c e n  t o d a v í a  p o s i b l e  y  r e n t a b l e  l a  
a c t i v i d a d  l e c h e r a  e n  L a  L a g u n a .  E s t a s  v e n t a j a s  s o n ,  e n  p r i m e r  l u g a r ,  l a  
i n f r a e s t r u c t u r a  f í s i c a .  É s t a  s e  r e f i e r e  a l  n ú m e r o  d e  e m p r e s a s  n a c i o n a l e s  y
6 Comunicación personal de José Elías Gardea, ingeniero de la Proveedora Agrícola 
Lagunera, S.A. de C.V., Torreón, Coahuila.
356 CEPAL
e x t r a n j e r a s  q u e  p r o v e e n  i n s u m o s ,  s e r v i c i o s  d e  a s e s o r a m i e n t o  t é c n i c o  
e s p e c i a l i z a d o ,  i n f r a e s t r u c t u r a  p r o d u c t i v a ,  d e  i n d u s t r i a l i z a c i ó n ,  
t r a n s f o r m a c i ó n  y  c o m e r c i a l i z a c i ó n  d e  l a  l e c h e .  E l  a s e n t a m i e n t o  d e  e s t e  t i p o  
d e  i n f r a e s t r u c t u r a  p e r m i t e  q u e  e l  c o m p l e j o  p r o d u c t i v o  s e  c o n s o l i d e  y  q u e  
s e a  u n a  z o n a  a t r a c t i v a  p a r a  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a .  E n  e l  c u a d r o  4  s e  
e n u m e r a n  l a s  e m p r e s a s  q u e  s e  l o c a l i z a n  e n  e l  c o m p l e j o  y  q u e  d e  m a n e r a  
d i r e c t a  d a n  a p o y o  t é c n i c o  y  s e r v i c i o  a  l a  p r o d u c c i ó n  l á c t e a .
Cuadro 4
MÉXICO: EMPRESAS QUE OFRECEN INSUMOS AL SECTOR LECHERO 
DE LA LAGUNA
Producto Empresas
extranjeras
Empresas
nacionales
Farmacéuticos y químicos: medicinas, vacunas, 
agroquímicos, fertilizantes, lubricantes, detergentes, 
desinfectantes 14 4
Alimentos balanceados, insumos nutricionales 9 1
Equipo y maquinaria: tractores, camiones, maquinaria 
agrícola, ordeñadoras, máquinas enfriadoras, 
mezcladoras, silos, sistemas de irrigación. Bombas, 
motores, filtros, extractores, ventiladores, detectores de 
calor, identificadores de animales 21 5
Genética: semen, razas mejoradas 6 3
Comunicación 1
Semillas mejoradas 7 2
Capacitación 1
Software 1
Perforación, recolección de basura tóxica, exploración 
geohidrológica, tratamiento de agua y tierra, seguros y 
equipo de aspersión 3 6
Total 62 22
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de la investigación.
E n  s e g u n d o  t é r m i n o  e n c o n t r a m o s  l a  i n f r a e s t r u c t u r a  a g r o i n d u s t r i a l .  
P e n s a m o s  q u e  e l  m o d o  e n  q u e  s e  h a  o r g a n i z a d o  l a  a c t i v i d a d  c o r r e s p o n d e  
d e  a l g u n a  m a n e r a  a l  e s q u e m a  d e  P o r t e r  y  C ô t é :  e n  e f e c t o ,  a c t u a l m e n t e  h a y  
e n  l a  r e g i ó n  8  g r u p o s  i n d u s t r i a l e s  y  1 2  g r u p o s  a r t e s a n a l e s ,  q u e  e n  1 9 9 8  
t r a n s f o r m a r o n  1 3 5 5  m i l l o n e s  d e  l i t r o s  d e  l e c h e  e n  l e c h e  l í q u i d a  
p a s t e u r i z a d a ,  u l t r a p a s t e u r i z a d a ,  q u e s o s ,  y o g u r  y  o t r o s  d e r i v a d o s  l á c t e o s ,  
o c u p a n d o  a p r o x i m a d a m e n t e  e l  7 0 %  d e  l a  c a p a c i d a d  n o m i n a l  i n s t a l a d a  
( F I R A ,  1 9 9 7 ) .  E n  e l  c u a d r o  5  s e  p u e d e  a p r e c i a r  l a  p a r t i c i p a c i ó n  d e  e s t o s  
g r u p o s  e n  l a  c a p t a c i ó n  d e  l e c h e  d e  l a  r e g i ó n  e n  1 9 9 7 .
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 357
Cuadro 5
MÉXICO: PRINCIPALES EMPRESAS RECOLECTORAS DE LECHE EN 
LA LAGUNA, 1997
Empresa M illones de litros Porcentajes
Grupo Industrial Lala 840 62.0
Chilchota Alimentos 150 11.0
Productores de Leche Pura 103 7.6
Lácteos de Oriente 70 5.1
Monicas Foods 69 5.0
Pasteurizadora Lerdo 36 2.6
La Risueña 22 1.6
Lácteos Mayrán 19 1.4
Otras 46 3.4
Total 1 355 100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Fideicomisos Instituidos en Relación con la A gricultura 
(FIRA), El im pacto de FIRA en el desarrollo de la ganadería de leche en la Com arca Lagunera, 
Subdirección Regional Norte, Residencia Estatal Com arca Lagunera, Torreón, Coahuila, 1997, inédito; y  de 
Grupo Industrial Lala (Lala): El impacto social y  económico de la ganadería lechera en la Región Lagunera, 4a. 
edición, 1997.
U n  t e r c e r  e  i m p o r t a n t e  e l e m e n t o  e s t á  c o n s t i t u i d o  p o r  l a  c a p a c i t a c i ó n  
y  l o s  r e c u r s o s  h u m a n o s  ( o r g a n i z a c i ó n  d e  l o s  p r o d u c t o r e s ) .  E l  m a r c o  
c o m p e t i t i v o  m u n d i a l  i m p u e s t o  p o r  l o s  p r o c e s o s  d e  g l o b a l i z a c i ó n  h a  
d e t e r m i n a d o  m ú l t i p l e s  e s t r a t e g i a s  q u e  p a r t e n  d e s d e  l o s  p r o d u c t o r e s ,  
p a s a n d o  p o r  l a s  a g r o i n d u s t r i a s  n a c i o n a l e s  y  t r a n s n a c i o n a l e s ,  y  e s t a s  ú l t i m a s  
h a n  t r a í d o  c o n s i g o  u n  f u e r t e  p r o c e s o  d e  i n n o v a c i ó n  t e c n o l ó g i c a ,  d e  
d i v e r s i f i c a c i ó n  y  s o f i s t i c a c i ó n  d e  l o s  p r o d u c t o s ,  d e  m o d e r n i z a c i ó n  d e  l o s  
p r o c e s o s  d e  p r o d u c c i ó n  y  d i s t r i b u c i ó n ,  y  d e  r e a r t i c u l a c i ó n  d e  l o s  a g e n t e s .
E l  c o n c e p t o  d e  i n t e g r a c i ó n  v e r t i c a l  y  h o r i z o n t a l  e s  ú t i l  p a r a  d e s c r i b i r  
e s t a s  r e a r t i c u l a c i o n e s .  L a  m a y o r í a  d e  l a s  e m p r e s a s  s e  i n s t a l a n  d e n t r o  d e  l a s  
z o n a s  d e  p r o d u c c i ó n ,  t r a t a n d o  d e  a s e g u r a r s e  e l  a b a s t e c i m i e n t o  s u f i c i e n t e  y  
o p o r t u n o  d e  m a t e r i a  p r i m a ,  e n  e s t e  c a s o  d e  l e c h e ,  p a r a  d i s m i n u i r  a l  
m á x i m o  l o s  c o s t o s  d e  r e c o l e c c i ó n  y  e v i t a r  s u  d e s c o m p o s i c i ó n  d u r a n t e  e l  
t r a n s p o r t e .
E n  l a s  r e l a c i o n e s  c o n  l o s  p r o d u c t o r e s  s e  o b s e r v a n  c o m p o r t a m i e n t o s  
c o n t r a s t a d o s ;  p o r  u n a  p a r t e ,  l a s  e m p r e s a s  d e  t i p o  c o o p e r a t i v o  ( c o m o  L a l a  y  
A l p u r a )  t i e n e n  u n a  r e l a c i ó n  e s t r e c h a  c o n  s u s  s o c i o s ,  r e a l i z a n d o  e s f u e r z o s  
n o t a b l e s  p o r  m a n t e n e r  e l e v a d o  e l  p r e c i o  d e  l a  m a t e r i a  p r i m a  y  p o r  p r o p i c i a r  
l a  m o d e r n i z a c i ó n  d e  l a s  u n i d a d e s  d e  p r o d u c c i ó n ,  d e s t a c a n d o  e n  e s t e  ú l t i m o  
p u n t o  l a  a d o p c i ó n  d e  e s t r i c t o s  c o n t r o l e s  d e  c a l i d a d ;  e n  e s t o s  c a s o s  l a  
i n t e g r a c i ó n  v e r t i c a l  e s  c a s i  t o t a l .
P o r  o t r a  p a r t e ,  c a b e  d e s t a c a r  q u e  d e s d e  l a  a g r o i n d u s t r i a  s e  e s t á  
a p o y a n d o  l a  m o d e r n i z a c i ó n  d e  l a  p r o d u c c i ó n  p r i m a r i a .  P a r a  e l l o  l a s  
a g r o i n d u s t r i a s  h a n  f o r m a d o ,  e n t r e  o t r a s ,  e m p r e s a s  c o m e r c i a l i z a d o r a s  d e  
i n s u m o s ,  b i e n e s  d e  c a p i t a l  y  a l i m e n t o s ,  y  h a n  c o n s t i t u i d o  a s i m i s m o  u n i o n e s  
d e  c r é d i t o .  E n  e s a  f u n c i ó n  l a  a g r o i n d u s t r i a  h a  d e s e m p e ñ a d o  u n  p a p e l  a c t i v o
358 CEPAL
e n  l a  i m p o r t a c i ó n  d e  g r a n o s  e  i n s u m o s  f o r r a j e r o s  y  b i o l ó g i c o s ,  v a q u i l l a s  d e  
r e e m p l a z o ,  o r d e ñ a d o r a s ,  t a n q u e s  e n f r i a d o r e s  y  o t r o s ,  q u e  o f r e c e n  a  s u s  
s o c i o s  a  p r e c i o s  y  e n  c o n d i c i o n e s  m u y  f a v o r a b l e s .  E s t e  e s  e l  c a s o  d e  L a l a ,  
g r u p o  i n d u s t r i a l  q u e  r e p r e s e n t a  u n  e j e m p l o  d e  l o  m á s  s i g n i f i c a t i v o  c o n  
r e s p e c t o  a l  d e s a r r o l l o  d e  u n a  e m p r e s a  r e g i o n a l  q u e  s e  h a  e x p a n d i d o  a l  
á m b i t o  n a c i o n a l  y  c u y o  r a s g o  m á s  s a l i e n t e  e s  l a  i n t e g r a c i ó n  v e r t i c a l . 7
E n  s u s  a r t i c u l a c i o n e s  h a c i a  a d e l a n t e  l a s  a g r o i n d u s t r i a s  e x h i b e n  
d i f e r e n t e s  n i v e l e s ,  y a  q u e  l a s  m á s  c a p i t a l i z a d a s  t i e n e n  u n  p a p e l  m á s  a c t i v o  
e n  l o s  s e g m e n t o s  d e  d i s t r i b u c i ó n  y  c o n s u m o ,  i n v i r t i e n d o  e n  r e d e s  
a p r o p i a d a s ,  q u e  v a n  d e s d e  l a  i n f r a e s t r u c t u r a  p e r t i n e n t e  ( c o m o  a l m a c e n e s  y  
m e d i o s  d e  t r a n s p o r t e  c o n  f r í o ,  p a r a  m a n t e n e r  l a  c a l i d a d  d e  l o s  p r o d u c t o s  y  
a l a r g a r  s u  v i d a  d e  a n a q u e l )  h a s t a  c o n t r a t o s  c o n  d i s t r i b u i d o r e s  p r i v a d o s  e n  
d i f e r e n t e s  p u n t o s  d e l  p a í s ,  c o n  e l  o b j e t i v o  d e  a l c a n z a r  u n  e s p e c t r o  d e  
c o n s u m i d o r e s  m á s  a m p l i o  y  f o r t a l e c e r  l a  v e n t a j a  c o m p e t i t i v a  d e  e s t a s  
e m p r e s a s .
E n t r e  l o s  p r o d u c t o r e s  q u e  n o  e s t á n  i n t e g r a d o s  v e r t i c a l m e n t e  a  l a s  
a g r o i n d u s t r i a s  s e  d a  u n  p r o c e s o  d e  i n t e g r a c i ó n  h o r i z o n t a l ,  p a r a  a c c e d e r  a  
n i v e l e s  t e c n o l ó g i c o s  i m p r e s c i n d i b l e s  p a r a  c o l o c a r  s u  l e c h e  e n  e l  m e r c a d o  y  
a l c a n z a r  u n  m e j o r  p r e c i o .  S e  t r a t a  d e  p e q u e ñ o s  p r o d u c t o r e s ,  m u c h o s  d e  
e l l o s  d e  n a t u r a l e z a  f a m i l i a r ,  q u e  d e b e n  a s o c i a r s e  p a r a  a d q u i r i r  y  
a d m i n i s t r a r  u n  c e n t r o  d e  a c o p i o  y  e n f r i a m i e n t o  d e  l e c h e .  D e  e s t a  m a n e r a ,  
b a j o  d i v e r s a s  f i g u r a s  o r g a n i z a t i v a s ,  o p e r a n  c o m o  c o o p e r a t i v a s  q u e  p o r  u n a  
p a r t e  r e c o l e c t a n  l e c h e  y  l a  c o m e r c i a l i z a n  e n  v o l ú m e n e s  m a y o r e s  y ,  p o r  o t r a ,  
d i s t r i b u y e n  a  s u s  s o c i o s  i n s u m o s  p r o d u c t i v o s  ( a l i m e n t o s  b a l a n c e a d o s  y  
m e d i c a m e n t o s  p r i n c i p a l m e n t e )  a  p r e c i o s  c o n v e n i e n t e s .
O t r a  f o r m a  d e  a r t i c u l a c i ó n  s e  p u e d e  o b s e r v a r  e n  l a  p a r t i c i p a c i ó n  d e  
l a s  e m p r e s a s  t r a n s n a c i o n a l e s  e n  e l  s i s t e m a  l e c h e r o  d e  L a  L a g u n a .  A  
d i f e r e n c i a  d e  o t r a s  r e g i o n e s  l e c h e r a s  d o n d e  e x i s t e  u n a  f u e r t e  p r e s e n c i a  d e  
c o m p a ñ í a s  t r a n s n a c i o n a l e s  — c o m o  N e s t l é  y  P a r m a l a t —  e n  l a  r e c o l e c c i ó n  y  
t r a n s f o r m a c i ó n  d e  l a  l e c h e ,  e n  L a  L a g u n a ,  e s t a  f a s e  d e  l a  c a d e n a  l á c t e a  e s t á  
a  c a r g o  d e  e m p r e s a s  n a c i o n a l e s  y  p a r t i c u l a r m e n t e  d e  L a l a ,  q u e  e s  u n a  
e m p r e s a  r e g i o n a l ,  c o m o  p u e d e  o b s e r v a r s e  e n  e l  c u a d r o  5 .  S i n  e m b a r g o ,  e n  
l a s  f a s e s  a n t e r i o r e s  a  l a  p r o d u c c i ó n  h a y  u n a  a l t a  p r e s e n c i a  d e  e m p r e s a s  
e x t r a n j e r a s ,  c o m o  s e  o b s e r v a  e n  e l  c u a d r o  4 .  S e  p u e d e  d e c i r ,  e n t o n c e s ,  q u e  
e s t a  r e g i ó n  c o n s t i t u y e  u n  e s c e n a r i o  e n  q u e  i n t e r a c t ú a n  e m p r e s a s  n a c i o n a l e s  
y  e x t r a n j e r a s .  E s t e  h e c h o  l o  h e m o s  e x p l i c a d o  e n  u n  t r a b a j o  a n t e r i o r  ( G a r c í a ,  
M a r t í n e z  y  S a l a s ,  1 9 9 9 ) ,  y a  q u e  e s t a  a r t i c u l a c i ó n  r e p r e s e n t a  e n  s í  m i s m a  u n a  
v e n t a j a  c o n  l a  q u e  n o  c u e n t a n  o t r a s  r e g i o n e s  d e l  p a í s .
7 Lala es en la actualidad un conglomerado de empresas que abarca plantas pasteurizadoras 
y ultrapasteurizadoras que distribuyen productos principalmente en el centro y norte del 
país; empresas de transportes especializados, fábricas de envases, de alimentos 
balanceados y productos químicos y refacciones.
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 359
L a  h i p ó t e s i s  q u e  m a n e j a m o s  e s  q u e  d a d o  q u e  l a s  e m p r e s a s  
t r a n s n a c i o n a l e s  y  n a c i o n a l e s  o p e r a n  y  s e  d e s a r r o l l a n  e n  d i f e r e n t e s  f a s e s  d e  
l a  c a d e n a  p r o d u c t i v a ,  p u e d e  h a b l a r s e  d e  u n a  r e l a c i ó n  d e  c o m p l e m e n t a c i ó n  
y  a r t i c u l a c i ó n  e n t r e  e l l a s .  E s t o  n o s  p e r m i t e  s o s t e n e r  q u e  e n  e l  c a s o  d e  l a  
r e g i ó n  l a g u n e r a  l a  g l o b a l i z a c i ó n  p o s i b i l i t a  u n a  a r t i c u l a c i ó n  m á s  f l e x i b l e  d e  
c o m p l e m e n t a c i ó n  e n t r e  a m b o s  t i p o s  d e  e m p r e s a ,  y  d a  p a s o  a  u n a  e s t r a t e g i a  
c o n v e n i e n t e  p a r a  u n a s  y  o t r a s .  F r e n t e  a l  h e c h o  d e  q u e  l a s  e m p r e s a s  
t r a n s n a c i o n a l e s  o p e r a n  e n  l o  q u e  h e m o s  l l a m a d o  i n t e g r a c i ó n  h a c i a  a t r á s  d e  
l a  c a d e n a  p r o d u c t i v a ,  e n  e s t a  f a s e  a l g u n a s  e m p r e s a s  n a c i o n a l e s  s e  
c o n v i e r t e n  e n  “ r e p r e s e n t a n t e s ” d e  l a s  t r a n s n a c i o n a l e s ,  g e n e r á n d o s e  u n  
p r o c e s o  d e  a r t i c u l a c i ó n  d i f e r e n t e  a l  d e s a r r o l l a d o  t r a d i c i o n a l m e n t e .
VI. La cultura lechera como elemento de cohesión e 
identidad
D e s d e  q u e  c o m e n z ó  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a  e n  l a  r e g i ó n ,  h a c e  
a p r o x i m a d a m e n t e  5 0  a ñ o s ,  l o s  l a g u n e r o s  q u e  s e  d e d i c a n  a  a c t i v i d a d e s  
a g r o p e c u a r i a s  h a n  t r a n s i t a d o  d e  u n a  i d e n t i d a d  c e n t r a d a  y  c o n s t r u i d a  
d u r a n t e  c a s i  u n  s i g l o  e n  t o r n o  a l  c u l t i v o  e  i n d u s t r i a  d e l  a l g o d ó n ,  c o m o  
p r á c t i c a  q u e  o r g a n i z a b a  s u  v i d a  c o t i d i a n a ,  a  u n a  c e n t r a d a  e n  l a  g a n a d e r í a  
l e c h e r a .  E s t o  h a  s i g n i f i c a d o  q u e ,  a  p e s a r  d e  q u e  y a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  
a l g o d ó n  v i n c u l a b a  a  l a  r e g i ó n  a  l o s  m e r c a d o s  e x t e r n o s ,  e s e  r u b r o  e r a  e n  
c i e r t a  m e d i d a  a j e n o  a  l a s  a c t i v i d a d e s  d i a r i a s  d e  l o s  p r o d u c t o r e s ,  p u e s  l o s  
p r o c e s o s  m e r c a n t i l e s  d e  l a  e x p o r t a c i ó n  d e l  a l g o d ó n  e s t a b a n  a l e j a d o s  d e  l a  
v i d a  d e  l o s  p r o d u c t o r e s .  L a  g a n a d e r í a  l e c h e r a ,  e n  c a m b i o ,  h a  s i g n i f i c a d o  u n  
v í n c u l o  c a d a  v e z  m á s  e s t r e c h o  e n t r e  l a  p r o d u c c i ó n  y  l o s  d i v e r s o s  m e r c a d o s ,  
e n t r e  e l l o s  l o s  m e r c a d o s  e x t e r n o s ,  s o b r e  t o d o  p o r q u e  e l  p r o d u c t o r  d e  l e c h e  
i n t e r v i e n e  d i r e c t a m e n t e ,  c o m o  y a  s e ñ a l a m o s ,  e n  l a  p r o v i s i ó n  d e  i n s u m o s ,  
m a q u i n a r i a s  y  e q u i p o s  n e c e s a r i o s  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  p r i m a r i a .  A d e m á s ,  l a  
a r t i c u l a c i ó n  c o n  l a s  a g r o i n d u s t r i a s  l e c h e r a s  h a  t r a n s f o r m a d o  l a s  f o r m a s  d e  
c o m e r c i a l i z a c i ó n ,  p e r d i é n d o s e  a c t i v i d a d e s  q u e  a h o r a  p a r e c e n  t a n  
t r a d i c i o n a l e s  y  r e m o t a s  e n  e l  t i e m p o  c o m o  l o s   r u t e r o s   y  l a  e n t r e g a  d e  
l e c h e  f r e s c a  — y  c r u d a —  c a s a  p o r  c a s a .
U n  p r o d u c t o r  l e c h e r o  e n  l a  a c t u a l i d a d  s a b e  s o r t e a r  u n a  i n f i n i d a d  d e  
p r o b l e m a s  r e f e r i d o s  a  s u  p r o c e s o  p r o d u c t i v o ,  y  n o  e s  s e n c i l l o  p a r a  é l  
c a m b i a r  d e  r u b r o  p r o d u c t i v o  c u a n d o  a ú n  n o  p e r c i b e  l a  d i m e n s i ó n  d e l  
p r o b l e m a  a l  q u e  p u e d e  e n f r e n t a r s e  e n  e l  f u t u r o ,  c o m o  s e r í a  u n a  c r i s i s  
e c o l ó g i c a ;  e n  t a n t o  s e  e n c u e n t r e  l a  s o l u c i ó n  d e l  p r o b l e m a  o  é s t e  n o  h a g a  
c r i s i s ,  c o n t i n u a r á  p r o d u c i e n d o .
L a  c u l t u r a ,  c o m o  f o r m a  d e  s e r ,  h a c e r  y  p r o d u c i r  d e  l o s  g a n a d e r o s  
a c t u a l e s ,  p e r m i t e  q u e  c u e s t i o n e s  c o m o  i n n o v a c i ó n  y  t r a n s f e r e n c i a  
t e c n o l ó g i c a  s e a n  p r o c e s o s  n o r m a l e s  y  c o t i d i a n o s  e n  l a s  u n i d a d e s  
p r o d u c t i v a s .  E s t e  c o n o c i m i e n t o  s e  h a  i d o  t r a n s m i t i e n d o  d e  p a d r e s  a  h i j o s  e n
360 CEPAL
e s t e  m e d i o  s i g l o  d e  a c t i v i d a d  l e c h e r a ,  c o n  l a  v a r i a n t e  d e  q u e  c a d a  v e z  s e  
i n c o r p o r a n  m á s  l o s  c o n o c i m i e n t o s  t é c n i c o - c i e n t í f i c o s ,  q u e  y a  n o  s o n  p a r t e  
d e  l o s  c o n t e n i d o s  i n f o r m a l e s  d e  s o c i a l i z a c i ó n  y  t r a n s m i s i ó n  c u l t u r a l ,  s i n o  
q u e  s o n  o t o r g a d o s  p o r  e l  a p a r a t o  e d u c a t i v o  y  m e d i á t i c o  f o r m a l m e n t e  
c o n s t i t u i d o  e n  l a  s o c i e d a d  l a g u n e r a  y  p o r  a c o n t e c i m i e n t o s  e s p e c i a l e s  c o m o  
f e r i a s  y  e n c u e n t r o s .  E n  e f e c t o ,  l a  g a n a d e r í a  y  l a  l e c h e r í a  c o m o  e j e s  
a r t i c u l a d o r e s  d e  l a  r u t i n a  c o t i d i a n a  e s t á n  a  c a r g o  d e  s u j e t o s  s o c i a l e s  q u e  
p e r c i b e n  e l  a l c a n c e  q u e  t i e n e  s u  a c t i v i d a d  p a r a  l a  r e g i ó n  y  p a r a  e l  p a í s ,  y  
p o r  e l l o  s u  i d e n t i d a d  d e  l a g u n e r o s  e s  c a p a z  d e  i n c o r p o r a r  e n  f o r m a  
c o n s t a n t e  l o s  c a m b i o s  e  i n n o v a c i o n e s  q u e  s o n  p r o p i a s  d e  l a  m o d e r n i z a c i ó n  
y  l a  g l o b a l i z a c i ó n  a c t u a l e s .  E s t e  a t r i b u t o ,  q u e  m a r c a m o s  c o m o  u n  p r o c e s o  
c u l t u r a l  e n  t o r n o  a  l a  l e c h e r í a ,  p e r m i t e  q u e  e s t a  a c t i v i d a d  s e a  m á s  e f i c i e n t e  
y  a l c a n c e  l o s  n i v e l e s  d e  c o m p e t i t i v i d a d  y  c a l i d a d  e x i g i d o s  p o r  e l  m e r c a d o  
g l o b a l .
E l  d e s a r r o l l o  d e  e s t a  c u l t u r a  p r o d u c t i v a  s e  r e f l e j a  e n  u n  g r a n  n ú m e r o  
d e  a c t i v i d a d e s  y  p r o d u c t o s  c o l a t e r a l e s  a  l a  l e c h e r í a ,  y  a  p a r t i r  d e  e l l a s  s e  h a  
i d o  g e s t a n d o  u n a  i d e n t i d a d  p r o d u c t i v a  y  r e g i o n a l .  P o r  m e n c i o n a r  u n  
e j e m p l o ,  e l  g r u p o  L a l a  o r g a n i z a  t o d o s  l o s  a ñ o s  e n  L a  L a g u n a ,  e l  E n c u e n t r o  
N a c i o n a l  d e  G a n a d e r o s  d e  L e c h e  ( E N G A L E C ) ,  e n  d o n d e  l a s  d i v e r s a s  
c o m p a ñ í a s  e x p o n e n  s u s  ú l t i m o s  p r o d u c t o s  e  i n n o v a c i o n e s  t e c n o l ó g i c a s  
v i n c u l a d a s  a  l a  l e c h e r í a .  A s i m i s m o ,  s e  o r g a n i z a n  u n a  s e r i e  d e  p l á t i c a s  s o b r e  
l o s  p r o b l e m a s  p r o p i o s  d e  l a  p r o d u c c i ó n  r e g i o n a l ,  g e n e r a l m e n t e  a  c a r g o  d e  
e x p e r t o s  i n t e r n a c i o n a l e s .  E l  e n c u e n t r o  c o i n c i d e  c o n  l a  a s a m b l e a  d e  l a  
A s o c i a c i ó n  N a c i o n a l  d e  G a n a d e r o s  L e c h e r o s  y  e s  i n a u g u r a d o  p o r  a l t o s  
f u n c i o n a r i o s  g u b e r n a m e n t a l e s .  L a  a s i s t e n c i a  e s  c o p i o s a ,  y  c o n c u r r e  g e n t e  d e  
d i f e r e n t e s  p a r t e s  d e  l a  r e p ú b l i c a .
S u m a d o  a  l o  a n t e r i o r ,  s e  o b s e r v a  u n a  f u e r t e  p r e s e n c i a  d e  t é c n i c o s  
v i n c u l a d o s  a  l o s  s e r v i c i o s  g a n a d e r o s .  H a y  a d e m á s  d i v e r s a s  i n s t i t u c i o n e s  
p r o f e s i o n a l e s  v i n c u l a d a s  a  l a  a c t i v i d a d ,  c o m o  e l  C o l e g i o  d e  M é d i c o s  
V e t e r i n a r i o s  y  l a  A s o c i a c i ó n  d e  V e t e r i n a r i o s  E s p e c i a l i s t a s  e n  B o v i n o s  d e  l a  
C o m a r c a  L a g u n e r a ,  a m é n  d e  l a s  r a m a s  e s p e c i a l i z a d a s  e n  p a t o l o g í a  o  
n u t r i c i ó n .  A  e l l o  h a y  q u e  a g r e g a r  l a s  e s c u e l a s  d e  f o r m a c i ó n  d e  
p r o f e s i o n a l e s ,  c o m o  l a  U n i v e r s i d a d  A n t o n i o  N a r r o ,  l a  U n i v e r s i d a d  
A u t ó n o m a  d e  C o a h u i l a ,  l a  U n i v e r s i d a d  I b e r o a m e r i c a n a  y  l o s  i n s t i t u t o s  
t e c n o l ó g i c o s  d e  L a  L a g u n a  y  d e  M o n t e r r e y .
E s t o  n o s  d a  u n a  i d e a  g e n é r i c a  d e  c ó m o  s e  d e s a r r o l l a  y  o r g a n i z a  e l  
c o n o c i m i e n t o  d e  a s i s t e n c i a  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n ,  t r a n s f o r m a c i ó n  y  
c o m e r c i a l i z a c i ó n  d e  l a  l e c h e  e n  l a  r e g i ó n .  S o n  e s t o s  e l e m e n t o s  i n t r í n s e c o s  
l o s  q u e  p e r m i t e n  d e  m a n e r a  s i n g u l a r  q u e  e l  c o m p l e j o  p r o d u c t i v o  l á c t e o  
m a d u r e ,  a l  t i e m p o  q u e  f a c i l i t a n  s u  a r t i c u l a c i ó n  c o n  e l  e s c e n a r i o  e x t e r n o ,  y a  
s e a  n a c i o n a l  o  m u n d i a l .
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 361
VII. Escenarios para la producción lechera
L o  h a s t a  a q u í  e s c r i t o  n o s  h a c e  p e n s a r  e n  d o s  s e n t i d o s .  E l  p r i m e r o ,  
q u e  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a ,  a  p e s a r  d e  l a s  v e n t a j a s  c o n t r a i n t u i t i v a s ,  s e  s e g u i r á  
d e s a r r o l l a n d o  e n  l a  C o m a r c a  L a g u n e r a ,  y a  q u e  l a  i n f r a e s t r u c t u r a  t é c n i c a ,  
o r g a n i z a t i v a ,  s o c i a l  y  p o l í t i c a  d i f í c i l m e n t e  p u e d e  s e r  c a m b i a d a .  S i n  
e m b a r g o ,  e l  c r e c i m i e n t o  e x p o n e n c i a l  d e  l a  d e m a n d a  d e l  h a t o  s o b r e  l o s  
r e c u r s o s  n a t u r a l e s  d e  l a  z o n a  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  i n s u m o s  s e g u r a m e n t e  
o b l i g a r á  a  u n a  r e l o c a l i z a c i ó n  d e  l a s  a c t i v i d a d e s .  E n  o t r a s  p a l a b r a s ,  m i e n t r a s  
m á s  c o s t o s a  s e  v u e l v a  e l  a g u a  n o  s ó l o  d e s d e  e l  p u n t o  d e  v i s t a  e c o n ó m i c o  
s i n o  t a m b i é n  e c o l ó g i c o ,  m á s  s e  p r e s i o n a r á  p a r a  q u e  l a  f a s e  d e l  s u s t r a t o  
p r o d u c t i v o  d e n o m i n a d a  a g u a - t i e r r a - p a s t o  s e  l o c a l i c e  f u e r a  d e  l a  r e g i ó n ,  a  
f i n  d e  r e d u c i r  s u  c o s t o  d e  p r o d u c c i ó n .  S i n  e m b a r g o ,  p e n s a m o s  q u e  l a  
r e l o c a l i z a c i ó n  d e  l a  a c t i v i d a d  e n  s u  c o n j u n t o  n o  s e  h a r á  e n  e l  c o r t o  n i  e n  e l  
m e d i a n o  p l a z o ,  a  p e s a r  d e  l o s  e f e c t o s  a d v e r s o s  s o b r e  e l  a m b i e n t e .
H a s t a  a h o r a ,  e n  M é x i c o  s e  t i e n e n  d o s  e j e m p l o s  d e  r e l o c a l i z a c i ó n  d e  l a  
a c t i v i d a d  l e c h e r a .  E l  p r i m e r o  o c u r r i ó  a  p r i n c i p i o s  d e  l a  d é c a d a  d e  1 9 7 0 ,  
c u a n d o  v a r i o s  e s t a b l o s  q u e  h a b í a n  q u e d a d o  d e n t r o  d e  l a  c i u d a d  d e  M é x i c o  
f u e r o n  r e u b i c a d o s ,  p o r  r a z o n e s  s a n i t a r i a s ,  e n  e l  e s t a d o  a l e d a ñ o  d e  H i d a l g o ,  
e n  l a  r e g i ó n  d e  T i z a y u c a .  E l  s e g u n d o  e j e m p l o  e s  p a r e c i d o  y  s e  r e f i e r e  a  l o s  
e s t a b l o s  u b i c a d o s  e n  l a  z o n a  d e  C u a u t i t l á n  y  T e x c o c o ,  e n  e l  e s t a d o  d e  
M é x i c o ;  l a  m a n c h a  u r b a n a  l o s  p r e s i o n ó  h a s t a  d e s p l a z a r  a  l a  m a y o r í a  d e  l o s  
e s t a b l o s  i n t e n s i v o s  a l  e s t a d o  d e  Q u e r é t a r o ,  a l e d a ñ o  t a m b i é n  a  l a  c i u d a d  d e  
M é x i c o ,  a u n q u e  e n  e s t e  c a s o  e l  t r a s l a d o  n o  s e  h i z o  t a n t o  p o r  r a z o n e s  
s a n i t a r i a s  s i n o  m á s  b i e n  p a r a  a p r o v e c h a r  l a  p l u s v a l í a  d e  l a s  t i e r r a s .
U n  e j e m p l o  s i m i l a r  o c u r r i ó  c o n  l o s  g a n a d e r o s  d e l  c o n d a d o  d e  L o s  
A n g e l e s ,  C a l i f o r n i a ,  y a  q u e  l a  p r e s i ó n  u r b a n a  l o s  i m p u l s ó  a  v e n d e r  s u s  
t i e r r a s .  N o  o b s t a n t e ,  e l l o  s e  s u s c i t ó  e n  d o s  o c a s i o n e s ,  l o  q u e  l e s  p e r m i t i ó  
c a p i t a l i z a r  s u s  u n i d a d e s ,  p a r a  s e r  h o y  d í a  l a  p r i n c i p a l  z o n a  p r o d u c t o r a  d e  
l o s  E s t a d o s  U n i d o s  ( G i l b e r t  y  A k o r ,  1 9 8 8 ) .
E n  r e s u m e n ,  c r e e m o s  q u e  l a  v a r i a n t e  e c o n ó m i c a  t i e n e  m a y o r  p e s o  
p a r a  p r o m o v e r  l a  r e l o c a l i z a c i ó n  d e  l o s  e s t a b l o s  l e c h e r o s  e n  M é x i c o  q u e  l a  
d i s p o n i b i l i d a d  d e  r e c u r s o s  n a t u r a l e s  o  e l  i m p a c t o  n e g a t i v o  q u e  s e  e j e r z a  
s o b r e  é s t o s .  E s  e l  c a s o  d e l  e s t a d o  d e  J a l i s c o ,  e n  l a  r e g i ó n  d e  l o s  A l t o s ,  q u e  e s  
l a  s e g u n d a  z o n a  p r o d u c t o r a  d e  l e c h e  d e  M é x i c o .  E l  i n v e n t a r i o  g a n a d e r o  e s  
c o n s i d e r a b l e ,  p e r o  n o  h a y  l a  s u f i c i e n t e  p r o d u c c i ó n  d e  f o r r a j e  p a r a  
a l i m e n t a r l o ,  y a  q u e  l a  s o b r e c a r g a  a n i m a l  h a  p r o v o c a d o  u n  p r o c e s o  d e  
e r o s i ó n ,  y  s e  c a l c u l a  q u e  e l  8 5 %  d e  l o s  p a s t o s  s e  e n c u e n t r a n  e n t r e  e l  r a n g o  
d e  r e g u l a r  y  p o b r e ,  y  t a n  s o l o  e l  1 5 %  e s  c a t a l o g a d o  c o m o  d e  b u e n a  c a l i d a d  
( R o d r í g u e z  y  Á l v a r e z ,  1 9 9 8 ) ,  d e  t a l  m a n e r a  q u e  o t r a s  r e g i o n e s  d e l  p a í s  
a b a s t e c e n  l a  d e m a n d a  d e  e s t a  z o n a .  A  c a u s a  d e  e l l o ,  a l g u n a s  e m p r e s a s
362 CEPAL
p r i v a d a s  s e  h a n  d e d i c a d o  a l  a b a s t e c i m i e n t o  d e  f o r r a j e ,  c o n  l o  c u a l  s e  h a  
i n c r e m e n t a d o  e l  c o s t o  d e  p r o d u c c i ó n .
L o s  p r o d u c t o r e s  d e  l o s  A l t o s  n o  h a n  p o d i d o  o r g a n i z a r s e  p a r a  
e n f r e n t a r  e s t e  p r o b l e m a ,  y a  q u e  u n a  a g r a v a n t e  e s  q u e  l a  p r o d u c c i ó n  
c o r r e s p o n d e  a  c a r a c t e r í s t i c a s  f a m i l i a r e s ,  h e c h o  q u e  d i f i c u l t a  s u  
o r g a n i z a c i ó n .  S i n  e m b a r g o ,  a  p e s a r  q u e  e l  a b a s t e c i m i e n t o  d e  p a s t u r a  e s  u n a  
f u e r t e  l i m i t a n t e  p a r a  i n c r e m e n t a r  l a  p r o d u c c i ó n  y  e l  r e n d i m i e n t o  p o r  
a n i m a l ,  a s í  c o m o  p a r a  d i s m i n u i r  l o s  c o s t o s  d e  p r o d u c c i ó n ,  l o s  g a n a d e r o s  
p e r s i s t e n  e n  s u  e m p e ñ o  ( H e r n á n d e z ,  1 9 9 6 ) .  E n  e s t e  s e n t i d o ,  p e n s a m o s  q u e  
o t r o  t i p o  d e  v e n t a j a s  l e s  p e r m i t e n  s u b s i s t i r  a  p e s a r  d e  q u e  e l  e n t o r n o  
a m b i e n t a l  e n  t é r m i n o s  d e  r e c u r s o s  n a t u r a l e s  l e s  s e a  a d v e r s o .  P r e c i s a m e n t e ,  
e n  e s t e  c a s o ,  e s  l a  m a n o  d e  o b r a  f a m i l i a r  l o  q u e  p e r m i t e  m a n t e n e r  e n  e l  
r a n g o  d e  c o m p e t e n c i a  a  l a  p e q u e ñ a  p r o d u c c i ó n .  Y  e n  e s t e  s e n t i d o ,  L a  
L a g u n a ,  p e s e  a l  d e t e r i o r o  a m b i e n t a l  y  a  l a  s o b r e e x p l o t a c i ó n  d e l  a g u a ,  
c o n t i n u a r á  p r o d u c i e n d o .
Conclusiones
M i e n t r a s  l a s  v e n t a j a s  c o m p a r a t i v a s  q u e  d i e r o n  o r i g e n  a  l a  c u e n c a  
l e c h e r a  d e  L a  L a g u n a  h a n  i d o  p e r d i e n d o  p e s o ,  s e  h a n  i d o  c o n q u i s t a n d o  
o t r a s  q u e  c o l o c a n  c a d a  v e z  m a y o r  g r a v i t a c i ó n ,  e n  e l  s e n t i d o  d e  q u e  s o n  
i m p r e s c i n d i b l e s  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  e n  l a s  c o n d i c i o n e s  a c t u a l e s .
C o m o  c o n s e c u e n c i a  d e  e s t a s  t r a n s f o r m a c i o n e s ,  l o s  p r o d u c t o r e s  y  l a s  
a g r o i n d u s t r i a s  h a n  r e s p o n d i d o  c o n  u n  g r a n  e s f u e r z o  d e  m o d e r n i z a c i ó n  d e  
s u s  a c t i v i d a d e s ,  d e n t r o  d e  l o  c u a l  a d q u i e r e n  n o t o r i e d a d  l a  o r g a n i z a c i ó n  d e  
l o s  p r o d u c t o r e s  y  l a  i n t e g r a c i ó n  v e r t i c a l  y  h o r i z o n t a l  ( h a c i a  a t r á s  y  h a c i a  
a d e l a n t e ) ,  a b r i e n d o  d e  e s t a  m a n e r a  n u e v a s  o p o r t u n i d a d e s  p a r a  e l  
d e s a r r o l l o  l e c h e r o ,  c o m o  s o n  e l  a c c e s o  a  s e r v i c i o s ,  l a  d i s m i n u c i ó n  d e  l o s  
c o s t o s  d e  p r o d u c c i ó n  p o r  c o n c e p t o  d e  i n s u m o s  y  l a  i n t r o d u c c i ó n  d e  
a d e l a n t o s  t e c n o l ó g i c o s  y  d e  e c o n o m í a s  d e  e s c a l a .
U n a  c o n c l u s i ó n  e s  q u e  s i  c o n s i d e r a m o s  a  l a  r e g i ó n  l a g u n e r a  c o m o  u n  
c o m p l e j o  p r o d u c t i v o ,  e n t o n c e s  p o d e m o s  p e n s a r  q u e  e l l o  r e p r e s e n t a  e n  s í  
m i s m o  u n a  v e n t a j a  q u e  e s t a  r e g i ó n  p o s e e  c o n  r e s p e c t o  a  o t r a s ,  v e n t a j a  q u e  
l e s  o t o r g a  a  l o s  p r o d u c t o r e s  y  a  l a s  a g r o i n d u s t r i a s  a q u í  a s e n t a d a s  l a  
c a p a c i d a d  d e  s e g u i r  s i e n d o  c o m p e t i t i v a s  a  p e s a r  d e l  d e t e r i o r o  a m b i e n t a l .  
P o r  u n a  p a r t e ,  l a  r e g i ó n  l a g u n e r a  c o n s t i t u y e  u n  e s p a c i o  g e o g r á f i c o ,  s o c i a l  y  
p r o d u c t i v o  d o n d e  c o n f l u y e  u n  g r u p o  i n m e n s o  d e  p r o d u c t o r e s  l e c h e r o s  q u e  
h a n  h e c h o  d e l  n ú c l e o  r e g i o n a l  ( c i u d a d e s  d e  G ó m e z  P a l a c i o ,  L e r d o  y  
T o r r e ó n )  u n a  f u e n t e  d e  s e r v i c i o s  e s p e c i a l i z a d o s .  D i c h a  n u c l e a r i z a c i ó n  
p r o p i c i a  i n v e r s i o n e s  e n  a c t i v i d a d e s  e n c a d e n a d a s  h a c i a  a d e l a n t e  o  h a c i a  
a t r á s  d e l  s e c t o r  l á c t e o ,  c u y o  m á s  c l a r o  e j e m p l o  e s  e l  g r u p o  i n d u s t r i a l  L a l a .  
P o r  o t r a  p a r t e ,  h a y  u n  t r a s p a s o  d e  i n f o r m a c i ó n  y  c o n o c i m i e n t o s
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 363
e s p e c i a l i z a d o s  q u e  r e d u c e  l o s  c o s t o s  d e  t r a n s a c c i ó n  y  c o o r d i n a c i ó n ,  
g e n e r a n d o  e c o n o m í a s  e x t e r n a s  y  d e  e s c a l a  p a r a  e l  c o n j u n t o  d e  e m p r e s a s ,  
p r o d u c t o r e s  y  a c t o r e s  i n v o l u c r a d o s ,  l a s  c u a l e s  s u r g e n  d e  l a  i n t e r a c c i ó n  
e n t r e  l o s  a g e n t e s  e c o n ó m i c o s ,  a c a d é m i c o s  y  p ú b l i c o s  q u e  c o n s t i t u y e n  e l  
c o m p l e j o  y  q u e  n o  s e r í a n  p o s i b l e s  s i  e s t o s  ú l t i m o s  e s t u v i e r a n  a i s l a d o s  y  
d i s t a n t e s  e n t r e  s í .
Y  e n  s e g u n d o  t é r m i n o ,  l a  i n n o v a c i ó n  t e c n o l ó g i c a  s e  s u m a r á  a  l a  
i n f r a e s t r u c t u r a  e x i s t e n t e  p a r a  c o m p e n s a r  l a  d e s v e n t a j a  r e p r e s e n t a d a  p o r  e l  
a g o t a m i e n t o  o  d e s g a s t e  d e  l o s  r e c u r s o s  n a t u r a l e s .  D e  a l g u n a  m a n e r a ,  l a  
b ú s q u e d a  d e  n u e v a s  t é c n i c a s  p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  l e c h e r a  e n  c l i m a s  
s e m i d e s é r t i c o s  p a l i a r á ,  a u n q u e  s e a  e n  m e n o r  g r a d o ,  e l  a b i s m o  q u e  s u r g e  
e n t r e  l a  p r o d u c c i ó n  y  l a  u t i l i z a c i ó n  d e  r e c u r s o s  n a t u r a l e s .  H a s t a  h o y  d í a ,  l a  
r e l o c a l i z a c i ó n  d e  l a  a c t i v i d a d  l e c h e r a  s e  h a  d a d o  m á s  p o r  u n a  p r e s i ó n  
u r b a n a  s o b r e  e l  u s o  d e l  s u e l o  q u e  p o r  u n  a g o t a m i e n t o  d e  l o s  r e c u r s o s  
n a t u r a l e s ,  c o m o  l o  i l u s t r a n  l o s  c a s o s  d e  l a  c i u d a d  d e  M é x i c o ,  e l  m u n i c i p i o  
d e  C u a u t i t l á n  e n  e l  e s t a d o  d e  M é x i c o  y  e l  c o n d a d o  d e  L o s  A n g e l e s  e n  
C a l i f o r n i a .  E s t o  n o  q u i e r e  d e c i r  q u e  t a l  a g o t a m i e n t o  s e a  i m p o s i b l e ,  p e r o  
b a j o  l a s  c o n d i c i o n e s  a c t u a l e s  l a  t e n d e n c i a  q u e  o b s e r v a m o s  e s  h a c i a  l a  
s o b r e e x p l o t a c i ó n  c o n  n u e v a s  t é c n i c a s ,  s e a n  é s t a s  i n t e n s i v a s  o  a c o r d e s  c o n  e l  
d e s a r r o l l o  s u s t e n t a b l e .
364 CEPAL
El sector lácteo neerlandés: nuevas 
realidades y cifras
C.M. Enzing 
W.K. van Dalen
Marzo de 1998
Resumen
L a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s  t i e n e  u n a  l a r g a  t r a d i c i ó n  y  
e s  m u y  h o m o g é n e a  e n  s u  e s t r u c t u r a ,  e n  l o  q u e  s e  r e f i e r e  t a n t o  a  t a m a ñ o ,  
e s p e c i a l i z a c i ó n  y  t e c n o l o g í a ,  c o m o  a  s u  o r g a n i z a c i ó n ,  d o n d e  p r e d o m i n a n  
e m p r e s a s  f a m i l i a r e s  c o n  u n a  p r o p o r c i ó n  m u y  b a j a  d e  m a n o  d e  o b r a  
c o n t r a t a d a .
A  p a r t i r  d e  1 9 8 4 ,  c o m o  p a r t e  d e  l a  p o l í t i c a  e u r o p e a  p a r a  e l  s e c t o r ,  a  
c a d a  f i n c a  s e  l e  a d j u d i c ó  u n a  c u o t a  d e  l e c h e .  A s í ,  m i e n t r a s  e n  e l  p a s a d o  e l  
o b j e t i v o  d e l  p r o d u c t o r  e r a  m a x i m i z a r  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e ,  h o y  d í a  s u s  
e s f u e r z o s  s e  o r i e n t a n  a  p r o d u c i r  s u  c u o t a  a l  m e n o r  c o s t o  p o s i b l e .  L a  
i n t r o d u c c i ó n  d e  d i s p o s i c i o n e s  a m b i e n t a l e s  t a m b i é n  h a  i n f l u i d o  
c o n s i d e r a b l e m e n t e  s o b r e  l o s  o b j e t i v o s  q u e  s e  p l a n t e a n  l o s  p r o d u c t o r e s ,  q u e  
d e s d e  1 9 9 0  h a n  d e j a d o  d e  l a d o  e l  p r o p ó s i t o  d e  o p t i m i z a r  l a  p r o d u c c i ó n  d e  
p a s t o  p a r a  r e e m p l a z a r l o  p o r  e l  d e  o p t i m i z a r  l a  u t i l i z a c i ó n  d e  m i n e r a l e s .
E l  p r o c e s o  d e  f u s i ó n  q u e  h a  c a r a c t e r i z a d o  a  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a  d e  l o s  
P a í s e s  B a j o s  e n  l a s  ú l t i m a s  d é c a d a s  c o n t i n ú a  e n  e l  p r e s e n t e .  E s t e  p r o c e s o  e s  
u n a  r e a c c i ó n  f r e n t e  a  l a  f u e r t e  c o m p e t e n c i a  i n t e r n a  p o r  l a  c o m p r a  d e  l e c h e  
y ,  a s i m i s m o ,  f r e n t e  a  l a  n e c e s i d a d  d e  r e s e r v a r  f o n d o s  p a r a  l a  i n v e s t i g a c i ó n .
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 365
U n a  d e  l a s  s o l u c i o n e s  d e  l a s  g r a n d e s  c o o p e r a t i v a s  a  e s t o s  p r o b l e m a s  h a  s i d o  
d e s a r r o l l a r  a c t i v i d a d e s  i n t e r n a c i o n a l e s ,  y a  q u e  c o n  l a s  g a n a n c i a s  o b t e n i d a s  
e n  e l  e x t r a n j e r o  h a n  p o d i d o  m a n t e n e r  a l t o s  l o s  p r e c i o s  a l  p r o d u c t o r  e  
i n v e r t i r  a l  m i s m o  t i e m p o  e n  i n v e s t i g a c i ó n .  O t r a  s o l u c i ó n  h a  s i d o  d i s m i n u i r  
l a  c o m p e t e n c i a  p o r  e l  l a d o  d e  l a  d e m a n d a ,  m e d i a n t e  l a  c o m p r a  d e  p e q u e ñ a s  
i n d u s t r i a s  l á c t e a s  r e g i o n a l e s  y  e l  c i e r r e  d e  v a r i a s  d e  s u s  p l a n t a s .  E n  1 9 9 6  
h a b í a  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s  7 6  f á b r i c a s ,  d o s  t e r c i o s  d e  l a s  c u a l e s  p e r t e n e c í a n  a  
l a s  e n t o n c e s  t r e s  g r a n d e s  c o o p e r a t i v a s ,  r e d u c i d a s  a  d o s  a  p a r t i r  d e  1 9 9 7 .
T a m b i é n  s e  o b s e r v a  u n  f u e r t e  p r o c e s o  d e  e s p e c i a l i z a c i ó n  d e  c a d a  
e m p r e s a  ( h a c i a  l o s  p r o d u c t o s  f r e s c o s ,  l o s  p r o d u c t o s  d e  l a r g a  v i d a  y  l o s  
i n s u m o s  i n d u s t r i a l e s )  y  d e  d i v e r s i f i c a c i ó n  ( n u e v o s  p r o d u c t o s ,  m a r c a s  y  
e n v a s e s ) .  P a r a l e l a m e n t e ,  h a  d i s m i n u i d o  l a  i n v e s t i g a c i ó n  c o n j u n t a  d e l  s e c t o r  
y  h a n  a u m e n t a d o  l o s  e s f u e r z o s  i n d i v i d u a l e s  d e  i n v e s t i g a c i ó n  d e  c a d a  
e m p r e s a .
L a  h o m o g e n e i d a d  d e  l o s  p r o d u c t o r e s ,  l a  e s t r u c t u r a  c o o p e r a t i v a  d e  l a  
i n d u s t r i a  y  l a  p o c a  c o m p e t e n c i a  p o r  m a r c a s  q u e  c a r a c t e r i z a r o n  a l  s e c t o r  
l á c t e o  h a s t a  h a c e  p o c o ,  p o s i b i l i t ó  u n a  m a n c o m u n i d a d  d e  i n t e r e s e s  q u e  s e  
t r a d u j o  e n  u n  t r a b a j o  c o n j u n t o  e n  d e f e n s a  d e  l o s  i n t e r e s e s  d e l  s e c t o r ,  
p r o m o c i ó n  d e  s u s  p r o d u c t o s  e  i n v e s t i g a c i ó n ,  n o  s ó l o  a  n i v e l  d e  l a  t e c n o l o g í a  
d e  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  y  d e  a l i m e n t o s  d e r i v a d o s  i n d u s t r i a l e s ,  s i n o  t a m b i é n  
d e  l a s  t e c n o l o g í a s  d e  p r o d u c c i ó n  d e  m a q u i n a r i a  y  d e  i n g e n i e r í a  d e  
c o n s t r u c c i ó n  d e  e s t a b l o s  y  p l a n t a s ,  c o n t r o l  d e  c a l i d a d ,  i n d u s t r i a  q u í m i c a  y  
f a r m a c é u t i c a ,  t o d o  a c o m p a ñ a d o  p o r  u n a  e d u c a c i ó n  t é c n i c a  y  u n i v e r s i t a r i a  
e s p e c i a l i z a d a .  A  l o  l a r g o  d e  l o s  a ñ o s ,  e s t o s  e s f u e r z o s  h a n  l l e v a d o  a  q u e  l o s  
P a í s e s  B a j o s  n o  s ó l o  s e a n  c o n o c i d o s  p o r  l a  e x c e l e n c i a  d e  s u  p r o d u c c i ó n  y  d e  
l o s  c o n o c i m i e n t o s  t e c n o l ó g i c o s  q u e  h a n  a c u m u l a d o  e n  c u a n t o  a  l e c h e  y  
d e r i v a d o s  ( e n  e s p e c i a l  l o s  q u e s o s ) ,  s i n o  t a m b i é n  p o r  s u  e x c e l e n c i a  
t e c n o l ó g i c a  y  p o r  l a s  e x p o r t a c i o n e s  d e  t e c n o l o g í a  y  s e r v i c i o s ,  q u e  v a n  d e s d e  
e l  a c e r o  i n o x i d a b l e  h a s t a  l a  m a q u i n a r i a  p a r a  l á c t e o s  y  p a r a  a l i m e n t o s  e n  
g e n e r a l ,  p a s a n d o  p o r  l a  i n s t a l a c i ó n  d e  p l a n t a s  y  o t r o s  r e s u l t a d o s  
s e m e j a n t e s .
Introducción
A  s o l i c i t u d  d e  l a  C E P A L ,  l a  O r g a n i z a c i ó n  N e e r l a n d e s a  d e  
I n v e s t i g a c i ó n  C i e n t í f i c a  A p l i c a d a  d e l  C e n t r o  d e  E s t u d i o s  d e  T e c n o l o g í a  y  
G e s t i ó n  ( T N O - S T B )  c o m p l e m e n t ó  y  a c t u a l i z ó  u n  e s t u d i o  d e  J a c o b s ,  
B o e k h o l t  y  Z e g v e l d  ( 1 9 9 0 )  s o b r e  e l  s e c t o r  l á c t e o  n e e r l a n d é s .  E s t a  
a c t u a l i z a c i ó n  e s t á  d i v i d i d a  e n  d o s  p a r t e s :  i)  i n f o r m a c i ó n  y  c i f r a s  s o b r e  
a s p e c t o s  e s p e c í f i c o s  d e l  s e c t o r  p r i m a r i o ,  e s  d e c i r ,  e l  s e c t o r  g a n a d e r o -  
l e c h e r o ,  y  i i )  u n  a n á l i s i s  s o b r e  l a s  e s t r a t e g i a s  s e g u i d a s  p o r  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a  
d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  y  l o s  c a m b i o s  q u e  h a n  e x p e r i m e n t a d o  e n  l o s  ú l t i m o s  
a ñ o s .  L a  a c t u a l i z a c i ó n  e s  o b r a  e n  g r a n  p a r t e  d e l  i n g e n i e r o  W .  v a n  D a l e n  ( d e
366 CEPAL
v a n  E g g i n k  y  v a n  D a l e n  C o n s u l t a n c y ) ,  q u e  y a  h a b í a  i n t e r v e n i d o  e n  d i v e r s o s  
e s t u d i o s  d e  l a  T N O - S T B  s o b r e  e l  s e c t o r  a g r o p e c u a r i o .  L a  d o c t o r a  C . M .  
E n z i n g ,  d e  T N O ,  f u e  l a  e n c a r g a d a  d e l  p r e s e n t e  p r o y e c t o .
I. La ganadería lechera neerlandesa: nuevos hechos 
y cifras
E n  A m é r i c a  d e l  S u r ,  l a  d i s c u s i ó n  s o b r e  l a  c a p a c i d a d  d e l  s e c t o r  l á c t e o  
d e  c o m p e t i r  s e  c e n t r a  e n  l o s  c o s t o s  d e  p r o d u c c i ó n  d e  l a  l e c h e  c r u d a ,  l a  
p r o d u c t i v i d a d  p o r  v a c a  y  p o r  h e c t á r e a ,  e l  t a m a ñ o  m í n i m o  d e l  h a t o ,  l a  
c o m p o s i c i ó n  g e n é t i c a  d e  é s t e  y ,  c o m p l e m e n t a r i a m e n t e ,  l a s  e s t r a t e g i a s  d e  
m e j o r a m i e n t o ,  l a s  t e c n o l o g í a s  u t i l i z a d a s ,  l o s  d i s t i n t o s  s i s t e m a s  d e  
o r g a n i z a c i ó n  d e  l a  f i n c a ,  e l  m e j o r a m i e n t o  d e  l a s  p r a d e r a s  y  l a  f l u c t u a c i ó n  d e  
l a  p r o d u c c i ó n  d u r a n t e  e l  a ñ o .  E n  l o  q u e  s i g u e  s e  e x p o n e  d e  q u é  m a n e r a  
e n f r e n t a n  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s  e s t o s  a s p e c t o s .
1. Los costos de producción de la leche cruda
L o s  c o s t o s  d e  p r o d u c c i ó n  d e  l a  l e c h e  c r u d a  p u e d e n  i n f e r i r s e  d e  l a  
c o n t a b i l i d a d  d e  l a s  e m p r e s a s  a g r í c o l a s  q u e  e l  I n s t i t u t o  E c o n ó m i c o  p a r a  l a  
A g r i c u l t u r a  d e  l a  D i r e c c i ó n  d e  I n v e s t i g a c i ó n  A g r í c o l a  ( L E I - D L O )  p u b l i c a  
r e g u l a r m e n t e .  E n  e s t a s  p u b l i c a c i o n e s  s e  r e p r o d u c e  l a  c o n t a b i l i d a d  a g r e g a d a  
d e  l a s  f i n c a s  e s p e c i a l i z a d a s  e n  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e .  E n  1 9 9 7  e s t e  g r u p o  
c o m p r e n d í a  e l  7 2 %  d e  l a s  f i n c a s  p r o d u c t o r a s  d e  l e c h e  y  e l  8 0 %  d e  t o d o  e l  
h a t o  l e c h e r o  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s .
E n  e l  c u a d r o  1 s e  m u e s t r a n  l o s  c o s t o s  d e  p r o d u c c i ó n  y  l o s  i n g r e s o s  
c o r r e s p o n d i e n t e s  a  u n a  f i n c a  p r o m e d i o  e s p e c i a l i z a d a  e n  l a  p r o d u c c i ó n  d e  
l e c h e .  A h o r a  b i e n ,  e n t r e  l o s  i n g r e s o s  a d i c i o n a l e s  f i g u r a n  p r i n c i p a l m e n t e  e l  
p r e c i o  p a g a d o  e n  e l  m a t a d e r o  p o r  l a s  v a c a s  d e s p u é s  d e  s u  v i d a  p r o d u c t i v a .  
L a  r a z a  g a n a d e r a  Z w a r t b o n t  ( p a r d o  n e g r o  y  b l a n c o )  e s  m e n o s  a p r o p i a d a  
p a r a  l a  p r o d u c c i ó n  d e  c a r n e  q u e  l a  R o o t b o n t  ( p a r d o  r o j o  y  b l a n c o ) ;  e l  p r e c i o  
d e l  g a n a d o  Z w a r t b o n t  d e  t e r c e r a  c a l i d a d  f l u c t u a b a  e n  1 9 9 6  e n  t o r n o  a  4  
f l o r i n e s  ( 2 . 3 7  d ó l a r e s )  p o r  k i l ó g r a m o  d e  p e s o  v i v o .  E n  a ñ o s  a n t e r i o r e s  e s t e  
p r e c i o  f l u c t u a b a  e n  t o r n o  a  5  f l o r i n e s  ( 3 .1  d ó l a r e s  a l  c a m b i o  d e  1 9 9 5 ) .  A  l o s  
g a n a d e r o s  l e s  c o n v i e n e  t e n e r  v a c a s  R o o t b o n t ,  p o r q u e  e s t o s  a n i m a l e s  
p r o d u c e n  m á s  c a r n e  y  d a n  o r i g e n  p o r  t a n t o  a  m a y o r e s  i n g r e s o s .
E n t r e  l o s  c o s t o s  d e l  t r a b a j o  s e  c o n t a b i l i z a n  l o s  i n g r e s o s  d e l  p r o d u c t o r  
a g r í c o l a  e n  a p r o x i m a d a m e n t e  8 0  0 0 0  f l o r i n e s  ( 5 0  0 0 0  d ó l a r e s  e n  1 9 9 5 )  b r u t o s  
a l  a ñ o .  P o r  l o  t a n t o ,  e l  r e s u l t a d o  n e g a t i v o  d e  l a  e m p r e s a  q u e  s e  o b s e r v a  e n  
e l  c u a d r o  1 n o  s i g n i f i c a  q u e  l a s  e m p r e s a s  e s t é n  p e r d i e n d o  d i n e r o  d e s d e  
h a c e  a ñ o s ,  s i n o  q u e  e l  i n g r e s o  b r u t o  d e l  p r o d u c t o r  e s t á  e n  e s t e  c a s o  p o r  
d e b a j o  d e  8 0  0 0 0  f l o r i n e s .
A pertura  económica y  (des)encadenam ientos productivos 367
Cuadro 1
PAÍSES BAJOS: COSTOS DE PRODUCCIÓN E INGRESOS EN UNA FINCA 
ESPECIALIZADA EN LECHE, 1990-1995 
(Florines por i 00 kg)
1990-1991 1991-1992 1992-1993 1993-1994 1994-1995
Costos indirectos 
. trabajo propio 34.06 35.85 37.06 36.10 34.97
. salarios 3.14 3.25 3.44 3.65 3.78
. herramientas y materiales 15.12 15.24 14.14 14.65 14.27
. terreno y construcciones 16.74 17.26 17.28 17.26 17.58
Otros costos indirectos 12.57 13.67 14.58 15.71 16.71
Costos directos 24.63 26.95 25.57 24.36 25.69
Total 106.25 112.23 112.07 111.74 113.00
Ingresos 
. leche 75.68 77.69 79.05 78.16 77.94
. otros 16.01 16.27 17.34 17.69 17.02
Total 91.68 93.96 96.39 95.85 94.97
Resultado neto de la empresa -14.57 -18.27 -15.68 -15.89 -18.03
Costo de producción de leche 90.25 95.96 94.73 94.05 95.98
Costo aproximado en dólares 
por litro 0.39 0.55 0.51 0.52 0.60
Fuente: Elaborado po r los autores, sobre la base de Landbouw  Economisch Instituu t - Direktie voor 
Landbouw  O nderzoek (LEI-DLO), resultados de em presas agrícolas.
L a  p r o d u c c i ó n  l e c h e r a  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  e s  m u y  h o m o g é n e a  e n  s u  
e s t r u c t u r a .  L a s  e m p r e s a s  s o n  e n  s u  m a y o r í a  i n d e p e n d i e n t e s  y  e n  
p r á c t i c a m e n t e  t o d a s  e l  d u e ñ o  t r a b a j a  c o n  s u  f a m i l i a ,  c o n  m u y  p o c a  m a n o  d e  
o b r a  c o n t r a t a d a ,  c o m o  s e  p u e d e  a p r e c i a r  e n  e l  c u a d r o  1 , d o n d e  s ó l o  4 %  d e  
l o s  c o s t o s  c o r r e s p o n d e n  a  s a l a r i o s .  C o m o  s e  v e r á  m á s  a d e l a n t e  ( p u n t o  3 ) ,  
t a m b i é n  e l  t a m a ñ o  d e  l a s  e m p r e s a s  e s  m u y  h o m o g é n e o .  E n  e l  c u a d r o  2  s e  
i l u s t r a n  c o n  m á s  d e t a l l e  l o s  r e s u l t a d o s  p r o m e d i o  d e  u n a  e m p r e s a  
p e r t e n e c i e n t e  a l  m i s m o  g r u p o  a n a l i z a d o  e n  e l  c u a d r o  1.
2. Productividad por vaca y por hectárea
L a  p r o d u c t i v i d a d  d e l  h a t o  n e e r l a n d é s  h a  a u m e n t a d o  m u c h o  e n  l o s  
ú l t i m o s  a ñ o s .  T a l  c o m o  s e  m u e s t r a  e n  e l  c u a d r o  3 ,  l a  p r o d u c t i v i d a d  s e  
c a l c u l ó  d i v i d i e n d o  e l  t o t a l  d e  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  d e l  p a í s  p o r  e l  n ú m e r o  
d e  v a c a s  e n  l a c t a n c i a .  C o m o  s e  v e r á  m á s  a d e l a n t e ,  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l a s  
v a c a s  r e g i s t r a d a s  e n  l o s  l i b r o s  d e  p e d i g r í  e s  b a s t a n t e  m a y o r  q u e  l a s  c i f r a s  
p r o m e d i o  d e l  c u a d r o  3 .
368 CEPAL
Cuadro 2
PAÍSES BAJOS: RESULTADOS PROMEDIO DE LAS EMPRESAS 
ESPECIALIZADAS EN GANADERÍA DE LECHE SOBRE 
LA BASE DE ARRIENDO, 1994-1995
(Florines y  dólares de 1995)
Ingresos totales Florines: 367 205 Dólares: 229 503
Alimentación 76 848 48 030
Hato 19 145 11 966
Semillas y material de propagación 2 358 1 474
Fertilizantes 8 698 5 436
Pesticidas 1 070 669
Otros costos directos 23 14
Total costos directos 108 143 67 589
Trabajo propio 139 172 86 983
Herramientas 49 305 30 816
Salarios a terceros 14 204 8 878
Subtotal costos de operación 202 682 126 676
Terreno y construcciones (sobre la base 62 842 39 276
de arriendo) 3 983 2 489
Mantenimiento de bienes inmobiliarios 4 807 3 004
Materiales 4 366 2 729
Energía (general) 59 187 36 992
Otros costos indirectos 
Total costos indirectos
337 866 211 166
Costos totales 446 008 278 755
Resultado neto de la empresa -78 804 -49 253
Costo salarial del empresario 83 857.00 52 411
Ganancia por trabajo del empresario 27 130.00 16 956
Ingresos imprevistos 1 746.00 1 091
Capitalización 18 201.00 11 376
Ingresos del empresario 47 077.00 29 423
Costos salariales familiares 13 966.00 8 729
Ingresos familiares de la empresa 61 043.00 38 152
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de L andbouw  Economisch Instituu t - D irektie voor 
Landbouw  O nderzoek (LEI-DLO), resultados de em presas agrícolas.
L a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  v a r í a  e n t r e  1 2  0 0 0  k i l ó g r a m o s  p o r  h e c t á r e a  e n  
l a s  g r a n j a s  e s p e c i a l i z a d a s  y  9  0 0 0  k i l ó g r a m o s  p o r  h e c t á r e a  e n  l a s  m e n o s  
e s p e c i a l i z a d a s .  E l  p r o m e d i o ,  p o r  c o n s i g u i e n t e ,  e s  d e  a p r o x i m a d a m e n t e
1 1  0 0 0  k i l ó g r a m o s  p o r  h e c t á r e a .  E n  e l  c u a d r o  4  s e  m u e s t r a  e l  d e s a r r o l l o  d e  
a l g u n o s  p a r á m e t r o s  e n  l a s  g r a n j a s  e s p e c i a l i z a d a s  e n t r e  1 9 9 0 - 1 9 9 1  y  1 9 9 4 ­
1 9 9 5 .  E n  é s t a s ,  e l  p r o m e d i o  d e  v a c a s  p o r  h e c t á r e a  e s  d e  1 .5 ,  m i e n t r a s  q u e  e l  
p r o m e d i o  d e l  p a í s  e q u i v a l e  a  1 .3  v a c a s  p o r  h e c t á r e a .
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 369
Cuadro 3
PAÍSES BAJOS: PRODUCCIÓN DE LECHE TOTAL Y POR VACA, 1975-1996
Año
Producción 
total de leche 
(miles de litros)
Producción por 
vaca 
(litros)
Porcentaje de 
materia grasa
Porcentaje 
de proteína
1975 10 286 4 650 3.93 3.37
1980 11 851 5 080 4.00 3.34
1985 12 525 5 371 4.17 3.39
1990 11 273 6 069 4.37 3.46
1993 10 953 6 271 4.45 3.48
1994 10 975 6 407 4.42 3.46
1995 11 294 6 570 4.40 3.48
1996 10 583 6 542 4.44 3.48
Fuente: Elaborado po r los autores, sobre la base de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS), Series de 
tiem po para  la agricultura y el medio am biente, cifras agropecuarias y hortofrutícolas, 1997.
Cuadro 4
PAÍSES BAJOS: VACAS LECHERAS POR EMPRESA, POR HECTÁREA Y 
PRODUCCIÓN DE LECHE POR HECTÁREA EN GRANJAS ESPECIALIZADAS, 1990-1995
1990-1991 1991-1992 1992-1993 1993-1994 1994-1995
Vacas lecheras por 
empresa 51.40 52.50 51.20 51.40 53.10
Vacas lecheras por 
hectárea 1.80 1.78 1.75 1.74 1.74
Producción de leche 
(kg por ha) 11 806.00 11 783.00 11 850.00 11 933.00 12 084.00
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie 
voor Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), resultados de empresas agrícolas.
Cuotas de leche
E n  e l  m a r c o  d e  l a  p o l í t i c a  l e c h e r a  e u r o p e a ,  e n  1 9 8 4  s e  a d j u d i c ó  a  c a d a  
f i n c a  l e c h e r a  u n a  c u o t a  d e  l e c h e  u n  p o c o  m e n o r  q u e  l a  p r o d u c c i ó n  d e  1 9 8 3 .  
E s t a s  c u o t a s  s o n  t r a n s a b l e s ,  a  p r e c i o s  q u e  v a r í a n  e n t r e  d o s  y  c u a t r o  f l o r i n e s  
p o r  l i t r o  ( u n o  o  d o s  d ó l a r e s  p o r  l i t r o ) .  E n  e l  p a s a d o ,  e l  o b j e t i v o  d e l  
p r o d u c t o r  e r a  m a x i m i z a r  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e ,  p e r o  d e s d e  l a  
i n t r o d u c c i ó n  d e  l a s  c u o t a s  d e  l e c h e  e l  o b j e t i v o  e s  o p t i m i z a r  l a  p r o d u c c i ó n  
d e n t r o  d e  l a  e m p r e s a .  E s  d e c i r ,  l a  m e t a  y a  n o  e s  p r o d u c i r  l a  m a y o r  c a n t i d a d  
p o s i b l e ,  s i n o  p r o d u c i r  l a  c u o t a  c o n  e l  m e n o r  g a s t o  e n  i n s u m o s  p o s i b l e .  E n  e l  
c u a d r o  5  s e  m u e s t r a  l a  d i s t r i b u c i ó n  d e  l a s  c u o t a s  p o r  e s t r a t o  s e g ú n  e l  
v o l u m e n  d e  p r o d u c c i ó n  d e  l o s  r e s p e c t i v o s  p r o p i e t a r i o s .
370 CEPAL
Cuadro 5
PAÍSES BAJOS: DISTRIBUCIÓN DE LOS PROPIETARIOS DE CUOTAS Y 
DE LA CUOTA BASE SEGÚN TAMAÑO, 1996-1997
Cuota Propietarios de cuotas 
(% del total)
Cuota base 
(% del total)
0 - 100 000 kg 20.4 4.1
100 000 - 200 000 kg 21.4 11.4
200 000 - 300 000 kg 18.4 16.5
300 000 - 500 000 kg 27.6 38.2
500 000 - 750 000 kg 9.4 20.1
750 000 y más 2.7 9.6
100.0 100.0
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS).
E n  l a  t e m p o r a d a  1 9 9 5 / 1 9 9 6  l a  c u o t a  t o t a l  d e  l e c h e  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  
e r a  d e  1 0  9 8 6  m i l l o n e s  d e  k i l ó g r a m o s .  C o m o  l a  p r o d u c c i ó n  s o b r e p a s ó  l a  
c u o t a ,  e l  p a í s  t u v o  q u e  p a g a r  7 1 . 4  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s  ( 4 2 . 2  m i l l o n e s  d e  
d ó l a r e s )  d e  m u l t a  a  l a  U n i ó n  E u r o p e a .
3. Tamaño mínimo del hato
E n  1 9 9 6  e l  v a l o r  d e  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l a s  f i n c a s  l e c h e r a s  n e e r l a n d e s a s  
f u e  d e  7  7 0 0  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s  (4  6 0 0  m i l l o n e s  d e  d ó l a r e s ) .  E n t r e  1 9 8 4  y  
1 9 9 7  e l  n ú m e r o  t o t a l  d e  v a c a s  y  v a q u i l l a s  l e c h e r a s  d i s m i n u y ó  d e  2 .5  
m i l l o n e s  d e  u n i d a d e s  a  m e n o s  d e  1 .6  m i l l o n e s ,  a l  t i e m p o  q u e  d i s m i n u í a  
t a m b i é n  e l  n ú m e r o  d e  f i n c a s  l e c h e r a s ,  d e  5 8  0 0 0  f i n c a s  e n  1 9 8 4  a  3 4  0 0 0  e n  
1 9 9 7 .  E l  t a m a ñ o  p r o m e d i o  d e  l a s  e m p r e s a s  l e c h e r a s  h a  a u m e n t a d o  a l  d o b l e  
d e s d e  1 9 7 5  y  s e  e s t i m a  q u e  e l  n ú m e r o  d e  e m p r e s a s  p e q u e ñ a s ,  e s  d e c i r  l a s  
c o n  m e n o s  d e  3 0  v a c a s ,  d i s m i n u i r á  m á s  a ú n  e n  e l  f u t u r o  ( v é a s e  e l  c u a d r o  6 ) .
Cuadro 6
PAÍSES BAJOS: NÚMERO Y TAMAÑO DE LAS FINCAS LECHERAS, 1975-1997
Número de 
fincas 
lecheras
Fincas con 
1 a 29 vacas
Fincas con 
30 a 69 
vacas
Fincas con 
70 vacas y 
más
Número 
total de 
vacas
Número 
promedio 
de vacas
1975 91 560 63 330 25 555 2 675 2 217 846 24
1980 67 167 33 215 26 856 7 096 2 355 986 35
1985 57 995 23 642 25 659 8 694 2 366 570 41
1990 46 977 18 286 22 945 5 746 1 877 684 40
1993 40 525 13 813 20 792 5 920 1 746 733 43
1994 38 938 12 772 20 360 5 806 1 697 868 44
1995 37 465 11 355 19 823 6 287 1 707 875 46
1996 36 258 10 629 19 574 6 053 1 664 648 46
1997 34 596 10 048 18 805 5 743 1 590 571 46
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base del Censo A gropecuario de 1997.
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 371
E n  1 9 9 7  h a b í a  5  7 4 3  f i n c a s  c o n  m á s  d e  7 0  v a c a s  y  t e r n e r a s  l e c h e r a s ,  d e  
l a s  c u a l e s  1 5 1 0  t e n í a n  m á s  d e  1 0 0  v a c a s .  E n  e l  m i s m o  a ñ o ,  2  9 4 4  f i n c a s  
t e n í a n  m e n o s  d e  1 0  v a c a s  y  1 2 9 7  f i n c a s  t e n í a n  e n t r e  1 0  y  2 0  v a c a s .  E n  e l  
c u a d r o  7  s e  d a  e n  m a y o r  d e t a l l e  e l  n ú m e r o  d e  v a c a s  p o r  f i n c a  e n  1 9 9 7 .
Cuadro 7
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE EMPRESAS SEGÚN TAMAÑO 
(NÚMERO DE VACAS), 1997
N úm ero de 
vacas
9
a
e
eD
a
0
e
eD
9
a
m
e
eD
92
a
02
e
eD
93
a
03
e
eD
9
a
0
e
eD
9m
a
0m
e
eD
9
a
0
ZD
e
eD
99
a
00©
e
eD
a
00
e 9
Q S
0m
ed
43
S
Número
de
empresas 2 944 1 297 1 645 4 162 5 216 5 539 4 781 5 314 2 188 1 229 275
Fuente: Elaborado po r los autores, sobre la base de Centraal Bureau voor de Statistiek (CBS), Series de 
tiem po para  la agricultura y el medio am biente, cifras agropecuarias y hortofrutícolas, 1997.
4. Composición genética del hato lechero y estrategias de 
mejoramiento genético
E l  h a t o  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  e s t á  f o r m a d o  p o r  a p r o x i m a d a m e n t e  7 5 %  
d e  g a n a d o  Z w a r t b o n t  ( n e g r o  y  b l a n c o )  y  2 3 %  d e  R o o d b o n t  ( r o j o  y  b l a n c o ) .  
T a m b i é n  h a y  u n a  p e q u e ñ a  p o b l a c i ó n  d e  B l a a r k o p p e n  ( d e  m a n c h a  b l a n c a  e n  
l a  f r e n t e )  ( v é a s e  e l  c u a d r o  8 ) .  L a  d i f e r e n c i a  g e n é t i c a  e n t r e  e s t a s  “ r a z a s ” e s  
p e q u e ñ a ,  p o r q u e  e n  l a  p r á c t i c a  h a n  s i d o  m e z c l a d a s  m u c h a s  v e c e s .  E n  
e f e c t o ,  e l  R e d  H o l s t e i n  s u e l e  c r u z a r s e  c o n  e l  R o o d b o n t  ( M R I J ) ,  p o r  l o  c u a l  
e n  e s t o s  m o m e n t o s  l a  c o m p o s i c i ó n  g e n é t i c a  d e  l o s  R o o d b o n t e n  e s  5 0 %  R e d  
H o l s t e i n  y  5 0 %  M R I J .  P r á c t i c a m e n t e  n o  e x i s t e n  R e d  H o l s t e i n  y  M R I J  p u r o s .  
E l  p o r c e n t a j e  g e n é t i c o  d e  R e d  H o l s t e i n  d e n t r o  d e  e s t a  m e z c l a ,  p o c o  
i m p o r t a n t e  h a c e  1 0  a ñ o s ,  e s t á  a u m e n t a n d o  r á p i d a m e n t e .
L o s  Z w a r t b o n t e n  n e e r l a n d e s e s  y a  h a b í a n  p a s a d o  m u c h o  a n t e s  p o r  
e s t e  p r o c e s o  d e  m e z c l a  c o n  l a  r a z a  H o l s t e i n  F r i s i a n .  E x i s t e  u n a  p e q u e ñ a  
p o b l a c i ó n  d e  Z w a r t b o n t  p u r o  n e e r l a n d é s ,  p e r o  l a  g r a n  m a y o r í a  d e  l o s  
Z w a r t b o n t e n  e s t á n  g e n é t i c a m e n t e  m e z c l a d o s  c o n  H o l s t e i n  F r i s i a n .  E n  e l  
m a r c o  d e  l o s  p r o g r a m a s  d e  m e j o r a m i e n t o  g e n é t i c o  q u e  c o o r d i n a  e l  
S i n d i c a t o  N e e r l a n d é s  d e  G a n a d o  B o v i n o ,  s e  h a  r e c o r r i d o  t o d o  e l  m u n d o  
c o n  e l  f i n  d e  e n c o n t r a r  p a d r e s  a d e c u a d o s  p a r a  l o s  t o r o s  e  i m p o r t a r  e l  s e m e n  
c o r r e s p o n d i e n t e m e n t e .  L o s  p r o d u c t o r e s  t a m b i é n  i m p o r t a n  s e m e n .  E n  l a  
p o b l a c i ó n  d e  Z w a r t b o n t e n  e l  p o r c e n t a j e  d e  s e m e n  i m p o r t a d o  p o r  l o s  
p r o p i o s  p r o d u c t o r e s  e s  i n f e r i o r  a  1 0 %  y  e s t á  e n  e s t o s  m o m e n t o s  e n  
a l r e d e d o r  d e  2 0 %  e n t r e  l o s  R o o d b o n t e n .
372 CEPAL
L a s  v a c a s  Z w a r t b o n t e n  p a r a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  s e  c r í a n  d e  t a l  
m o d o  d e  e l e v a r  e l  c o n t e n i d o  d e  m a t e r i a  g r a s a  y  p r o t e í n a s  d e  l a  l e c h e .  D e s d e  
h a c e  p o c o  t i e m p o  s e  e s t á  r e g i s t r a n d o  t a m b i é n  e l  c o n t e n i d o  d e  a z ú c a r  d e  l a  
l e c h e ,  p e r o  t o d a v í a  n o  e x i s t e  u n a  e s t r a t e g i a  g e n é t i c a  a l  r e s p e c t o .  P a r a  l a s  
v a c a s  R o o d b o n t e n  l a  e s t r a t e g i a  s e  b a s a  e n  e l  d o b l e  p r o p ó s i t o ,  e s  d e c i r ,  
p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  y  d e  c a r n e .
Cuadro 8
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE VACAS CON PEDIGRÍ SEGÚN LA RAZA Y 
PRODUCCIÓN PROMEDIO DE LECHE POR PERÍODO 
DE LACTANCIA DE 305 DÍAS
Raza Número
Producción
1990
Porcentaje
materia
grasa
Porcentaje 
de proteína
Producción
1995
Porcentaje 
de materia 
grasa
Porcentaje 
de proteína
Z w artbont
(Holstein 
Frisian) 
Negro y 
blanco 1 224 739 7 122 4.42 3.43 7 584 4.44 3.46
Roodbont
Rojo y 
blanco 365 832 6 359 4.27 3.50 6 661 4.40 3.55
Red
Holsteina 7 150 4.39 3.48
Blaarkop 
(de m ancha
blanca en la
frente) +  20 000 6 534 4.32 3.48 6 843 4.37 3.53
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del Sindicato Neerlandés de Ganado Bovino. 
a En 1990 el ganado Red H olstein todavía se com putaba como rojo y blanco.
N ota: Las cifras del cuadro 8 no pueden  com pararse con las del cuadro 3, ya que en el cuadro 8 se tra ta  de 
90% de las lactancias de 72% de las vacas que están registradas con pedigrí, sobre la base de un  período de 
lactancia de 305 días. Las vacas que tienen una lactancia de m enos de 305 días —que po r lo general 
p roducen m enos leche— no se tom an en cuenta en el cuadro 8. Por últim o, una  vaca que no está preñada 
después de dos m eses y que, po r lo tanto, tiene en la práctica un  período de lactancia superio r a 305 días, 
generalm ente p roduce m ás en esos prim eros 305 días. El período de lactancia prom edio es de alrededor de 
320 días.
E n  e l  8 0 %  d e  l o s  c a s o s ,  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  s e  c o n t r o l a  m e d i a n t e  
u n a  m e d i c i ó n  l l e v a d a  a  c a b o  p o r  u n  l a b o r a t o r i o  i n d e p e n d i e n t e .  E l  9 0 %  d e  
e s t a s  v a c a s  e s t á n  i n s c r i t a s  ( c o n  p e d i g r í ) ,  y  s o n  c o n o c i d o s  e l  p a d r e  y  l a  
p r o d u c c i ó n  l e c h e r a  d e  l a  m a d r e .  E n  p r o m e d i o ,  u n a  v a c a  p a r a  c a r n e  
p e r m a n e c e  e n  l a  f i n c a  a l r e d e d o r  d e  c u a t r o  a ñ o s  y  a l r e d e d o r  d e  s e i s  a ñ o s  l a s  
v a c a s  l e c h e r a s ,  l o  q u e  s i g n i f i c a  q u e  c e r c a  d e  l a  c u a r t a  p a r t e  d e l  g a n a d o  s e  
c a m b i a  t o d o s  l o s  a ñ o s .  C e r c a  d e  1 0 %  d e  l a s  v a c a s  n o  t e r m i n a n  l a  l a c t a n c i a  
e n  e l  m i s m o  l u g a r  d o n d e  l a  e m p e z a r o n ,  s e a  p o r q u e  f u e r o n  e l i m i n a d a s  o  
v e n d i d a s .
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 373
5. Las tecnologías utilizadas en las fincas lecheras
E n  1 9 9 7 ,  d e  l a s  3 4  5 9 6  e m p r e s a s  p r o d u c t o r a s  d e  l e c h e  2 2  8 4 7  ( 6 6 % )  
t r a b a j a b a n  c o n  u n  s i s t e m a  d e  e s t a b u l a d o .  E n  e l  v e r a n o  l a s  v a c a s  p a s t a n  e n  
e l  d í a  y  p a s a n  l a  n o c h e  e n  l o s  e s t a b l o s .  M u y  d e  v e z  e n  c u a n d o  s e  l e s  d a  
a l i m e n t a c i ó n  a d i c i o n a l .  E n  e l  v e r a n o ,  s o l a m e n t e  8 %  d e l  p a s t o  c o r t a d o  s e  
u t i l i z a  p a r a  a l i m e n t a c i ó n  e n  l o s  e s t a b l o s .  E n  e l  i n v i e r n o ,  d e  n o v i e m b r e  a  
a b r i l ,  e l  h a t o  p e r m a n e c e  e n  l o s  e s t a b l o s  d í a  y  n o c h e .
C a s i  t o d a s  l a s  e m p r e s a s  l e c h e r a s  t i e n e n  s u s  p r o p i o s  e s t a n q u e s  d e  f r í o  
e n  l a  f i n c a ,  q u e  t r e s  v e c e s  p o r  s e m a n a  s o n  v a c i a d o s  e n  l o s  l l a m a d o s  c e n t r o s  
d e  r e c o l e c c i ó n  r o d a n t e s .  L o s  e n c a r g a d o s  d e  l a  o p e r a c i ó n  l l e v a n  l a  l e c h e  d e  
l a  f i n c a  a  l a  f á b r i c a  e n  g r a n d e s  c a m i o n e s  r e f r i g e r a d o s .
D e s d e  h a c e  u n o s  d i e z  a ñ o s  s e  u t i l i z a n ,  a u n q u e  e n  f o r m a  n o  
g e n e r a l i z a d a  a ú n ,  m á q u i n a s  r o b o t i z a d a s  p a r a  e l  o r d e ñ o  a u t o m á t i c o .  S e  
e s p e r a  q u e  p o c o  a  p o c o  e s t a s  m á q u i n a s  h a g a n  s u  e n t r a d a  e n  u n a  e s c a l a  
m a y o r ,  p e r o  s o l o  r e s u l t a  r e n t a b l e  i n v e r t i r  e n  e l l a s  e n  l a s  e m p r e s a s  g r a n d e s ,  
e s  d e c i r ,  l a s  q u e  t i e n e n  m á s  d e  1 5 0  v a c a s ,  c u y o  n ú m e r o  a u m e n t a  m u y  
l e n t a m e n t e .
Las empresas especializadas y combinadas
L a  l e c h e r í a  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  h a  e s t a d o  s i e m p r e  b a s a d a  e n  l a  
u t i l i z a c i ó n  d e  p a s t u r a s .  E n  1 9 9 7 ,  l a  s u p e r f i c i e  p r o m e d i o  d e  l a s  3 4  5 9 6  
e m p r e s a s  l e c h e r a s  e n  g e n e r a l  — e s  d e c i r ,  e s p e c i a l i z a d a s  y  n o  e s p e c i a l i z a d a s ,  
c o n  u n  t o t a l  d e  1 5 9 0  5 7 1  v a c a s  y  v a q u i l l a s  l e c h e r a s —  e r a  d e  2 9  h e c t á r e a s  d e  
t i e r r a  d e  l a b r a n z a ,  m i e n t r a s  q u e  e l  t a m a ñ o  m e d i o  d e  l a s  2 4  9 4 5  e m p r e s a s  
e s p e c i a l i z a d a s  s e  a p r o x i m a b a  a  3 2  h e c t á r e a s .  A  p a r t i r  d e  l o s  a ñ o s  s e t e n t a  
e s t a s  ú l t i m a s  c o m e n z a r o n  a  p l a n t a r  m a í z  p a r a  l a  a l i m e n t a c i ó n  d e  i n v i e r n o ,  
y  e n  1 9 9 7  c u l t i v a b a n  1 5  1 1 8  h e c t á r e a s  d e  m a í z ,  e s  d e c i r ,  u n  p r o m e d i o  d e  c a s i  
7  h e c t á r e a s  p o r  e m p r e s a .
E n  e l  c u a d r o  9  s e  e x a m i n a  e l  n ú m e r o  d e  e m p r e s a s  s e g ú n  l a  s u p e r f i c i e  
d e  t i e r r a  d e  l a b r a n z a .  L a s  e m p r e s a s  m i x t a s  — d e  g a n a d e r í a  d e  d o b l e  
p r o p ó s i t o ,  d e  g a n a d e r í a  d e  l e c h e  c o n  p o r c i c u l t u r a ,  d e  g a n a d e r í a  d e  l e c h e  
c o n  t e r n e r o s  p a r a  e n g o r d a  u  o t r a s  c o m b i n a c i o n e s —  s o n  p o c o  f r e c u e n t e s .  E n  
t o t a l ,  h a y  s o l o  1 8 7 7  f i n c a s  m i x t a s ,  c o n  5 9  5 4 8  v a c a s  y  v a q u i l l a s  l e c h e r a s .  L a  
c o m b i n a c i ó n  d e  g a n a d e r í a  l e c h e r a  c o n  c u l t i v o s  e s  t o d a v í a  m e n o s  f r e c u e n t e ,  
p u e s  h a y  a p e n a s  8 0 5  e m p r e s a s  d e  e s t e  t i p o ,  c o n  u n  t o t a l  d e  2 3  7 7 3  v a c a s  y  
v a q u i l l a s  l e c h e r a s .
374 CEPAL
Cuadro 9
PAÍSES BAJOS: NÚMERO DE EMPRESAS SEGÚN LA CANTIDAD DE HECTÁREAS
LABRADAS
(Hectáreas)
T ierra  de
cu ltivo
lab ra d a
M enos 
d e  1
D e 1 a
5
M ás 
de  5
M ás 
d e  10
M ás de 
15
M ás de 
20
M ás de 
30
M ás de 
50
M ás 
d e  100
Número
de
empresas 59 1 089 2 368 3 365 4 440 9 521 10 193 3 281 280
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes de C entraal B ureau voor de Statistiek (CBS).
Los cultivos biológicos
E n  l a  a g r i c u l t u r a  l l a m a d a  b i o l ó g i c a  n o  s e  u t i l i z a n  p r o d u c t o s  q u í m i c o s  
n i  f e r t i l i z a n t e s  a r t i f i c i a l e s .  L a  g a n a d e r í a  b i o l ó g i c a  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  e s  
t o d a v í a  m u y  i n c i p i e n t e  e n  c o m p a r a c i ó n  c o n  l a  d e  o t r o s  p a í s e s  y  l o s  
g a n a d e r o s  q u e  r e c u r r e n  a  e s t a  m o d a l i d a d  s o n  a ú n  n o v a t o s .  L a  p r i m e r a  d e  
l a s  s e i s  f i n c a s  p i l o t o  h o y  e n  f u n c i o n e s ,  l a  f i n c a  e x p e r i m e n t a l  A v e r ,  d e  H e i n o ,  
i n i c i ó  e l  c a m b i o  h a c i a  c u l t i v o s  b i o l ó g i c o s  e n  1 9 9 7 .
E n  1 9 9 5  s o l o  t r e s  d e  c a d a  m i l  v a c a s  y  v a q u i l l a s  l e c h e r a s  s e  c r i a b a n  d e  
m a n e r a  b i o l ó g i c a .  E n  t o t a l  s e  t r a t a b a  d e  4  4 5 1  v a c a s  e n  1 2 0  e m p r e s a s ,  
n ú m e r o  q u e  n o  h a  a u m e n t a d o  d e s d e  1 9 9 1 .  E n  c a m b i o ,  e n  D i n a m a r c a ,  p o r  
e j e m p l o ,  1 0 %  d e  l a  l e c h e  e s  “ b i o l ó g i c a ” . N o  o b s t a n t e ,  ú l t i m a m e n t e  p a r e c e  
h a b e r  u n  r e p u n t e  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s ,  y  e n  m a r z o  d e  1 9 9 8  s e  e s p e r a b a  q u e  e n  
a g o s t o  d e l  m i s m o  a ñ o  e m p e z a r a  a  f u n c i o n a r  e n  D r a c h t e n ,  p r o v i n c i a  d e  
F r i e s l a n d ,  u n a  f á b r i c a  d e  p r o d u c t o s  l á c t e o s  b i o l ó g i c o s  c o n  u n a  c a p a c i d a d  
a n u a l  d e  2 0  m i l l o n e s  d e  l i t r o s  d e  l e c h e .
6. El mejoramiento de las praderas
E n t r e  l o s  a ñ o s  c i n c u e n t a  y  o c h e n t a  s e  u t i l i z ó  e l  s i s t e m a  d e  r o t a c i ó n  d e  
p a r c e l a s  e n  g r a n  p a r t e  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s ,  t i p o  d e  o r g a n i z a c i ó n  q u e  
p e r m i t i ó  a p r o v e c h a r  m e j o r  l o s  s u e l o s .  L a  t i e r r a  m i s m a  n e c e s i t a  p o c o  
m e j o r a m i e n t o .  E s  h a b i t u a l  q u e  e n  l a s  p a s t u r a s  q u e  t i e n e n  u n o s  d i e z  a ñ o s  s e  
d é  v u e l t a  l a  t i e r r a  y  s e  v u e l v a  a  s e m b r a r .  E l  m é t o d o ,  s i n  e m b a r g o ,  d e p e n d e  
m u c h o  d e  l a  p r e f e r e n c i a  p e r s o n a l  d e l  p r o d u c t o r .  D a d o  q u e  e n  l o s  P a í s e s  
B a j o s  l a  t i e r r a  e s  m á s  o  m e n o s  p l a n a ,  m u c h a s  v e c e s  s e  u t i l i z a  l a  t é c n i c a  d e  
s e m b r a r  e n  l o s  s u r c o s  y a  e x i s t e n t e s .
E n  e l  v e r a n o ,  e l  p a s t o  s e  c o r t a  e n  p r o m e d i o  d o s  v e c e s  p o r  p r a d e r a  y  
e l  g a n a d o  p a s t a  d e  t r e s  a  c u a t r o  v e c e s  e n  c a d a  p r a d e r a .  E l  8 0 %  d e l  p a s t o  
c o r t a d o  s e  u t i l i z a  p a r a  h e n i f i c a c i ó n  y  8 %  s e  o c u p a  d i r e c t a m e n t e  c o m o  
a l i m e n t o  e n  l o s  e s t a b l o s  e n  e l  v e r a n o .  L a  g a n a d e r í a  f u e r t e m e n t e  
e s p e c i a l i z a d a  u t i l i z a  u n o s  3 0 0  k i l ó g r a m o s  d e  n i t r ó g e n o  p o r  h e c t á r e a  a l  a ñ o .
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 375
L a  L e y  d e  M e d i o  A m b i e n t e  ( v é a s e  e l  p u n t o  8 )  h a  t e n i d o  g r a n  
i n f l u e n c i a  s o b r e  l a  g e s t i ó n  d e  l a s  p a s t u r a s .  H a s t a  1 9 9 0 ,  l a s  p a s t u r a s  e r a n  
o r g a n i z a d a s  d e s d e  e l  p u n t o  d e  v i s t a  d e  l a  o p t i m i z a c i ó n  d e  l a  p r o d u c c i ó n  d e  
p a s t o ,  e s  d e c i r ,  c o n  m u c h o  a b o n o  n a t u r a l  y  s i n t é t i c o ,  p e r o  d e s d e  e n t o n c e s ,  
f e c h a  e n  q u e  e n t r ó  e n  v i g e n c i a  e s t a  l e y ,  l a  t e n d e n c i a  e s  h a c i a  l a  g e s t i ó n  d e  
p a s t u r a s  d e s d e  e l  p u n t o  d e  v i s t a  d e  l a  o p t i m i z a c i ó n  d e  l a  u t i l i z a c i ó n  d e  
m i n e r a l e s .
7. Fluctuaciones anuales de la producción
L a s  g r a n d e s  f l u c t u a c i o n e s  e n  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  e n  v e r a n o  e  
i n v i e r n o  p e r t e n e c e n  a l  p a s a d o  ( v é a s e  e l  c u a d r o  1 0 ) ,  y  e s c a s a m e n t e  p u e d e  
h a b l a r s e  a h o r a  d e  u n a  c o n c e n t r a c i ó n  d e l  d e s t e t e  d e  l a s  v a c a s  e n  u n a  
d e t e r m i n a d a  e s t a c i ó n .
Cuadro 10
PAÍSES BAJOS: ENTREGA DE LECHE POR PERÍODOS DE CUATRO SEMANASa
(Miles de toneladas y  porcentajes)
Período Entrega 
(en 1 000 ton)
Materia grasa (%) Proteínas (%)
1 796 4.64 3.56
2 787 4.64 3.52
3 791 4.58 3.48
4 826 4.55 3.44
5 878 4.47 3.38
6 874 4.33 3.42
7 873 4.20 3.42
8 838 4.18 3.42
9 784 4.21 3.40
10 770 4.32 3.53
11 766 4.43 3.59
12 759 4.56 3.56
13 786 4.62 3.55
Total 10 527 4.44 3.48
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de antecedentes del G rem io N eerlandés de lácteos, Anuario 
estadístico.
a Del 31 de diciem bre de 1995 al 28 de diciembre de 1996.
8. El papel de la autoridad en los Países Bajos: la Ley de Medio 
Ambiente y la planificación territorial
L o s  P a í s e s  B a j o s  e s t á n  d e n s a m e n t e  p o b l a d o s .  T i e n e n  1 5 .5  m i l l o n e s  d e  
h a b i t a n t e s ,  c o n  u n a  d e n s i d a d  d e  4 5 7  h a b i t a n t e s  p o r  k i l ó m e t r o  c u a d r a d o .  L a  
d e n s i d a d  d e l  g a n a d o  v a c u n o  e s  d e  4 7  p o r  k i l ó m e t r o  c u a d r a d o .  D a d a  e s t a  
c o n c e n t r a c i ó n  h u m a n a  y  a n i m a l ,  l a  g e s t i ó n  d e l  m e d i o  a m b i e n t e  y  d e l  
t e r r i t o r i o  s o n  p u n t o s  i m p o r t a n t e s  e n  l a  a g e n d a  d e  l a s  a u t o r i d a d e s ,  p o r  l o  
c u a l  s e  h a c e n  p l a n e s  r e g i o n a l e s  e n  q u e  s e  d e t e r m i n a  q u é  e s p a c i o  s e r á
376 CEPAL
u t i l i z a d o  y  p a r a  q u é  f i n  ( h a b i t a c i ó n ,  c o m e r c i o ,  i n d u s t r i a ,  a g r i c u l t u r a  u  o t r o ) .  
E n  l a  p r i m e r a  m i t a d  d e  l o s  a ñ o s  o c h e n t a  l a s  a u t o r i d a d e s  s e  d i e r o n  c u e n t a  d e  
q u e  l a  a l t a  c o n c e n t r a c i ó n  d e  g a n a d o  ( p a r t i c u l a r m e n t e  p o r c i n o  e n  a l g u n a s  
p a r t e s  d e l  e s t e  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s )  p o d í a  c a u s a r  p r o b l e m a s  a m b i e n t a l e s .  E l  
m a y o r  p r o b l e m a  e r a  l a  f i l t r a c i ó n  d e  m i n e r a l e s  ( n i t r ó g e n o  y  f o s f a t o )  a  t r a v é s  
d e l  a g u a  s u b t e r r á n e a .  E n  1 9 8 6  s e  d i c t ó  u n a  l e y  i n t e r i n a  s o b r e  l a  g a n a d e r í a ,  
l a  c u a l ,  s i  b i e n  n o  i m p e d í a  t o t a l m e n t e  l a  e x p a n s i ó n  d e l  h a t o  e n  l a s  f i n c a s ,  
p o r  l o  m e n o s  l a  l i m i t a b a  c o n  r e g l a s  m u y  s e v e r a s .  A  p a r t i r  d e  e s e  m o m e n t o ,  
l o s  p r o d u c t o r e s  ( e n t r e  e l l o s  l o s  p r o d u c t o r e s  d e  l e c h e )  s ó l o  p o d í a n  
e x p a n d i r s e  m u y  g r a d u a l m e n t e .  E n  l o s  a ñ o s  s i g u i e n t e s  s e  i n t r o d u j e r o n  
n o r m a s  s o b r e  l a  f e r t i l i z a c i ó n  d e  l a s  t i e r r a s .  A s í ,  d e p e n d i e n d o  d e l  t i p o  d e  
s u e l o ,  l a  u t i l i z a c i ó n  d e  a b o n o  e s t á  r e s t r i n g i d a  e n  i n v i e r n o  p o r q u e  l a  t i e r r a  
n o  l o  a b s o r b e  b i e n  y  s e  e s c u r r e .  L a s  n o r m a s  m á s  e x i g e n t e s  s e  a p l i c a n  a  l o s  
s u e l o s  a r e n o s o s ,  p o r q u e  e n  e l l o s  l o s  m i n e r a l e s  p u e d e n  e s c u r r i r s e  m á s  
f á c i l m e n t e .  E n  c a m b i o ,  l a s  n o r m a s  s o n  m e n o s  r í g i d a s  p a r a  l a s  t i e r r a s  
a r c i l l o s a s ,  p o r q u e  r e t i e n e n  m e j o r  l o s  m i n e r a l e s .
L a  r e c i é n  m e n c i o n a d a  l e y  i n t e r i n a ,  e n c a m i n a d a  a  l i m i t a r  l a  e x p a n s i ó n  
d e  l o s  h a t o s ,  s e  p u b l i c ó  u n  v i e r n e s  y  d e b í a  e n t r a r  e n  v i g o r  a l  l u n e s  
s i g u i e n t e .  P u e s  b i e n ,  p a r a  b u r l a r  s u s  d i s p o s i c i o n e s ,  m u c h o s  p r o d u c t o r e s  d e  
p o r c i n o s  f u e r o n  e s e  m i s m o  f i n  d e  s e m a n a  a  d e j a r  c o n s t a n c i a  a n t e  n o t a r i o  d e  
s u s  p l a n e s  d e  a m p l i a c i ó n ,  d e  m o d o  t a l  q u e  e n  l o s  a ñ o s  s i g u i e n t e s ,  
a m p a r á n d o s e  p r e c i s a m e n t e  e n  e s a  c o n s t a n c i a ,  e x p a n d i e r o n  
c o n s i d e r a b l e m e n t e  l o s  e s t a b l o s  y  l a  m a s a  p o r c i n a .  E s t e  p u n t o  i l u s t r a  l a s  
r e l a c i o n e s  e n t r e  l a s  a u t o r i d a d e s  n e e r l a n d e s a s  y  l o s  p r o d u c t o r e s  a g r í c o l a s ,  
l o s  c u a l e s  d e s c o n f í a n  m u c h í s i m o  d e  e l l a s  y  n o  p o c a s  v e c e s  c o n t r a v i e n e n  o  
i n c l u s o  b o i c o t e a n  s u s  r e s o l u c i o n e s .  L o s  p r o d u c t o r e s  s e  h a n  a c o s t u m b r a d o  
d u r a n t e  a ñ o s  a  a u m e n t a r  e  i n t e n s i f i c a r  c o n t i n u a m e n t e  l a  p r o d u c c i ó n  b a j o  e l  
l e m a  d e  “ m á s  e s  m e j o r ” , p o r  l o  c u a l  l e s  r e s u l t a  m u y  d i f í c i l  a c o m o d a r s e  a  
r e g l a s  q u e  l o s  r e s t r i n g e n  y  e n  c i e r t o  m o d o  l o s  e m p u j a n  a  a d o p t a r  o t r o  t i p o  
d e  g e s t i ó n .
E n  1 9 9 1  s e  d i c t ó  u n a  l e y  p a r a  r e d u c i r  l a  e l i m i n a c i ó n  d e  a m o n í a c o ,  c o n  
e l  f i n  d e  d i s m i n u i r  l a  a c i d i f i c a c i ó n  d e  l o s  s u e l o s  a g r í c o l a s  y  d e  l a s  r e s e r v a s  
n a t u r a l e s  c e r c a n a s .  E n  l a  p r á c t i c a ,  e s t o  s i g n i f i c a  q u e  y a  n o  s e  p u e d e  e s p a r c i r  
a b o n o  s o b r e  l a  t i e r r a ,  s i n o  q u e  h a y  q u e  a p l i c a r l o  d e b a j o  d e  l o s  s u r c o s .  O t r a  
c o n s e c u e n c i a  d e  e s t a  l e y  f u e  q u e  n o  s e  p o d í a  l a b r a r  e n  l a s  f i n c a s  c e r c a n a s  a  
l a s  r e s e r v a s  n a t u r a l e s  ( b o s q u e s  y  o t r o  t i p o  d e  s u e l o s ) ,  n i  t a m p o c o  s e  p o d í a  
e x p a n d i r  l a  p r o d u c c i ó n .
P a r a  l o s  p r o d u c t o r e s  g r a n d e s  e s t a  l e y  s i g n i f i c ó  h a c e r  c u a n t i o s a s  
i n v e r s i o n e s  e n  s i l o s  p a r a  a l m a c e n a r  e l  a b o n o  y  t a m b i é n  e n  e q u i p o s  b a s t a n t e  
p e s a d o s  y  c a r o s  p a r a  i n y e c t a r  e l  a b o n o  e n  l a  t i e r r a .  A d e m á s ,  t i e n e n  q u e  
l l e v a r  u n a  s u e r t e  d e  c o n t a b i l i d a d  d e l  a b o n o  d o n d e  d e b e n  a n o t a r  c u á n t o  
a b o n o  s e  p r o d u c e  e n  l a  e m p r e s a ,  d e  q u é  c a l i d a d  ( d e  q u é  a n i m a l  p r o v i e n e )  y
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 377
c ó m o  s e  u t i l i z a .  A c t u a l m e n t e ,  l a  n o r m a  a c e p t a d a  p a r a  e l  a b o n o  o r g á n i c o  
s o b r e  p a s t u r a s  e s  d e  1 2 0  k i l ó g r a m o s  d e  f o s f a t o  p o r  h e c t á r e a  a l  a ñ o ,  e n  
c i r c u n s t a n c i a s  d e  q u e  u n a  v a c a  p r o d u c e  ( c o m o  d e p o s i c i o n e s )  m á s  o  m e n o s  
4 0  k i l ó g r a m o s  d e  f o s f a t o  a l  a ñ o .  P o r  e l l o ,  l o s  p r o d u c t o r e s  d e  g a n a d o  l e c h e r o  
d e  l a s  p a s t u r a s  d e l  n o r t e  d e l  p a í s  q u i e r e n  c o m p l e t a r  s u  c u o t a  d e  a b o n o  
c o n s t r u y e n d o  e s t a b l o s  p a r a  c e r d o s .  S i n  e m b a r g o ,  l a s  a u t o r i d a d e s  r e g i o n a l e s  
h a n  p u e s t o  t r a b a s  a  e s t a  i n i c i a t i v a ,  p o r q u e  n o  q u i e r e n  q u e  a u m e n t e  l a  
c o n c e n t r a c i ó n  d e  p o r c i c u l t o r e s  e n  s u  r e g i ó n .
E n  l a s  e s t a c i o n e s  e x p e r i m e n t a l e s  n e e r l a n d e s a s  s e  t r a b a j a  
f r e n é t i c a m e n t e  p a r a  l o g r a r  u n a  g a n a d e r í a  q u e  p r o d u z c a  m e n o s  
d e p o s i c i o n e s  r i c a s  e n  m i n e r a l e s .  A p a r e n t e m e n t e  e s t o  t r a e r í a  c o n s i g o  
g r a n d e s  c a m b i o s  e n  l a  a d m i n i s t r a c i ó n  d e  l a s  e m p r e s a s  g a n a d e r a s .  P o r  t o d o  
e l l o ,  n o  p a r e c e  p r o b a b l e  q u e  e l  h a t o  g a n a d e r o  n e e r l a n d é s  a u m e n t e  e n  e l  
f u t u r o .  E l  a u m e n t o  d e  l a  p r o d u c c i ó n  l e c h e r a ,  e n t o n c e s ,  d e b e r í a  v e n i r  p o r  e l  
a u m e n t o  d e  l a  p r o d u c c i ó n  d e  l e c h e  p o r  v a c a .
II. Adaptación estratégica del sector lácteo neerlandés
A  c o n t a r  d e  1 9 9 0  h a  h a b i d o  g r a n d e s  c a m b i o s  e s t r u c t u r a l e s  e n  e l  
s e c t o r  l á c t e o  n e e r l a n d é s .  E l  a u m e n t o  d e  l a  c o m p e t e n c i a  i n t e r n a  p a r a  l a  
r e c e p c i ó n  d e  l e c h e  y  l o s  i n g r e s o s  c r e c i e n t e s  q u e  p r o v i e n e n  d e  l a  o r i e n t a c i ó n  
i n t e r n a c i o n a l  d e  l a s  e m p r e s a s  l á c t e a s  h a n  m a n t e n i d o  e l  i n g r e s o  d e l  
g a n a d e r o  l e c h e r o  d e s d e  h a c e  a ñ o s  e n  u n  n i v e l  a l t o  y  e s t a b l e .  L a  
c o m p e t e n c i a  p o r  l a  c o m p r a  d e  l e c h e  e n  e l  m e r c a d o  i n t e r n o  h a  o r i g i n a d o ,  a  
l a  l a r g a ,  u n a  s e r i e  d e  f u s i o n e s  e n t r e  l a s  e m p r e s a s .  E n  c o n s e c u e n c i a ,  h a  
d i s m i n u i d o  m u c h o  e l  n ú m e r o  d e  e m p r e s a s  l á c t e a s  i n d e p e n d i e n t e s  y  e l  
n ú m e r o  d e  p l a n t a s .  P o r  s u  p a r t e ,  l o s  p r o d u c t o r e s  d e  l e c h e  n o  h a n  d e j a d o  
o c i o s a s  s u s  g a n a n c i a s  y  l a s  h a n  u t i l i z a d o  p a r a  a u m e n t a r  l a  p r o d u c t i v i d a d .
G r a c i a s  a  s u  c r e c i m i e n t o ,  l a s  e m p r e s a s  h a n  p o d i d o  h a c e r  m a y o r e s  
i n v e r s i o n e s  e n  d e s a r r o l l o  d e  p r o d u c t o s ,  e s p e c i a l i z a c i ó n ,  e  i n t r o d u c c i ó n  d e  
a r t í c u l o s  d e  m a r c a  y  d e  p r o d u c t o s  n u e v o s  e n  l o s  m e r c a d o s .  L a s  e m p r e s a s  
v e n  e s t o  c o m o  u n a  s o l u c i ó n  e s t r a t é g i c a  f r e n t e  a  l a  f u e r t e  c o m p e t e n c i a  e n  
m e r c a d o s  a b i e r t o s .  T a m b i é n  e s t á n  i n t e r n a c i o n a l i z a n d o  s u s  o p e r a c i o n e s ,  
p e r o  n o  t a n t o  p o r  l a  v í a  d e  c o n c e n t r a r  i n t e r n a c i o n a l m e n t e  l a  p r o d u c c i ó n  
s i n o  m á s  b i e n  p o r  l a  d e  c o m p r a r  e m p r e s a s  l o c a l e s ,  c a d a  u n a  c o n  s u s  p r o p i a s  
r e d e s  d e  p r o v e e d o r e s  y  d e  d i s t r i b u c i ó n  ( B i j m a n  y  W e s t e r s ,  1 9 9 8 ) .  M á s  
a d e l a n t e  e x a m i n a r e m o s  c o n  m á s  d e t a l l e  a l g u n o s  a s p e c t o s  r e l a c i o n a d o s  c o n  
l a  e s t r u c t u r a  y  l a  e s t r a t e g i a  d e l  s e c t o r  l á c t e o .
1. El panorama de la industria láctea neerlandesa en 1998
D o s  g r a n d e s  c o o p e r a t i v a s  d o m i n a b a n  e n  1 9 9 8  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a  d e l  
p a í s :  l a  r e c i e n t e m e n t e  c r e a d a  F r i e s l a n d  C o b e r c o  D a i r y  F o o d s  ( F C D F ) ,  c o n
378 CEPAL
v e n t a s  d e  9  m i l  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s  ( 4 . 6  m i l  m i l l o n e s  d e  d ó l a r e s ) ,  d e  l a s  
c u a l e s  3  m i l  m i l l o n e s  s e  v e n d e n  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s ,  y  l a  e m p r e s a  C a m p i n a  
M e l k u n i e ,  c o n  v e n t a s  d e  6 . 3 8  m i l  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s  ( 3 . 3  m i l  m i l l o n e s  d e  
d ó l a r e s ) ,  d e  l a s  c u a l e s  2 . 5  m i l  m i l l o n e s  s e  v e n d e n  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s .  E s t a s  
d o s  e m p r e s a s  r e c i b e n  e l  7 5 %  d e  l a  l e c h e  p r o d u c i d a  e n  e l  p a í s .  E l  2 5 %  
r e s t a n t e  s e  r e p a r t e  e n t r e  1 9  e m p r e s a s  p a r t i c u l a r e s  o  c o o p e r a t i v a s ,  e n t r e  l a s  
c u a l e s  l a s  m á s  i m p o r t a n t e s  s o n  N u t r i c i a  ( e s p e c i a l m e n t e  a l i m e n t a c i ó n  d e  
l a c t a n t e s )  y  B o l s  W e s s a n e n  ( p r i n c i p a l m e n t e  q u e s o s ) .  L a  v e n t a  n a c i o n a l  s e  
h a c e  e n  u n  8 0 %  p o r  m e d i o  d e  c a d e n a s  d e  s u p e r m e r c a d o s  y  e l  r e s t o  a  t r a v é s  
d e  a l m a c e n e s  e s p e c i a l i z a d o s .  E n  e s t e  ú l t i m o  c a s o  s e  t r a t a  p r i n c i p a l m e n t e  d e  
q u e s o s .
E n  c u a n t o  a l  m e r c a d o  d e  l o s  l á c t e o s ,  l o s  c a m b i o s  m á s  i m p o r t a n t e s  d e  
l o s  ú l t i m o s  a ñ o s  h a n  s i d o  l o s  s i g u i e n t e s :
•  a u m e n t o  l i m i t a d o  d e  l a  d e m a n d a  e n  l o s  P a í s e s  B a j o s  y  e n  E u r o p a ;
•  g r a n d e s  p o s i b i l i d a d e s  d e  c r e c i m i e n t o  e n  A m é r i c a  L a t i n a ,  e n  
E u r o p a  o r i e n t a l  y  e n  A s i a ,  y
•  u n  c a m b i o  e n  l o s  p a t r o n e s  d e  c o n s u m o  d e l  h o g a r ,  q u e  s e  o r i e n t a  
a h o r a  h a c i a  u n a  c o m i d a  m á s  s a n a ,  m á s  f á c i l  y  m á s  v a r i a d a .
E l  6 0 %  d e  l a s  v e n t a s  n a c i o n a l e s  e s t á  e n  m a n o s  d e  t r e s  g r a n d e s  
c a d e n a s  d e  s u p e r m e r c a d o s .  É s t a s  ( s o b r e  t o d o  l a  c a d e n a  A l b e r t  H e i j n )  h a n  
l o g r a d o  a d e m á s  p o s i c i o n a r  s u s  p r o p i a s  m a r c a s  d e  p r o d u c t o s  l á c t e o s  j u n t o  a  
o t r a s  m a r c a s  d e  p r e s t i g i o .  E s t o s  l á c t e o s ,  q u e  s e  v e n d e n  b a j o  l a  m a r c a  d e l  
s u p e r m e r c a d o ,  s o n  p r o d u c i d o s  p o r  l a s  m i s m a s  e m p r e s a s  l á c t e a s .  L a  
c o m p a ñ í a  C o b e r c o ,  p o r  e j e m p l o ,  q u e  a h o r a  p e r t e n e c e  a  F C D F ,  p r o d u c e  l a  
m i t a d  d e  l o s  l á c t e o s  f r e s c o s  b a j o  u n  n o m b r e  d e  m a r c a .  P a r a  C a m p i n a  
M e l k u n i e  e s t e  p o r c e n t a j e  e s  a h o r a  d e  6 0 % .
V a r i a s  e m p r e s a s  l á c t e a s  h a n  d e s a r r o l l a d o  n u e v o s  p r o d u c t o s  e n  l o s  
ú l t i m o s  a ñ o s  y  l a s  e s t a n t e r í a s  d e  l á c t e o s  r e f r i g e r a d o s  e n  l o s  s u p e r m e r c a d o s  
n e e r l a n d e s e s  h a n  c a m b i a d o  y  s e  h a n  e x p a n d i d o  m u c h o .  S i n  e m b a r g o ,  
t o d a v í a  n o  o f r e c e n  g r a n  d i v e r s i d a d  d e  p o s t r e s  l á c t e o s ,  a  d i f e r e n c i a ,  p o r  
e j e m p l o ,  d e  l o s  s u p e r m e r c a d o s  f r a n c e s e s .
E n  e l  c u a d r o  3  s e  m o s t r a b a  q u e  l a  p r o d u c c i ó n  a n u a l  d e  l e c h e  d e l  p a í s  
e s  f l u c t u a n t e .  E n  1 9 9 5 ,  e l  t o t a l  d e  l a  o f e r t a  d e  l e c h e  a  l a  i n d u s t r i a  
( i n c l u y e n d o  l a  f a b r i c a c i ó n  d e  h e l a d o s )  f u e  d e  9 . 4  m i l  m i l l o n e s  d e  
k i l ó g r a m o s .  A  e l l o  s e  a ñ a d i ó  u n a  i m p o r t a c i ó n  d e  8 3 0  m i l l o n e s  d e  
k i l ó g r a m o s  d e  l e c h e  y  2 3 0  m i l l o n e s  d e  k i l ó g r a m o s  d e  l e c h e  y  c r e m a  
p r e p r o c e s a d a .  E l  v a l o r  t o t a l  d e  l a  p r o d u c c i ó n  i n d u s t r i a l  f u e  d e  1 3 . 5  m i l  
m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s  ( 6 . 9  m i l  m i l l o n e s  d e  d ó l a r e s ) ,  d e l  c u a l  s e  e x p o r t a r o n  5 .4  
m i l  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s .
Apertura económica y (des)encadenamientos productivos 379
Recuadro 1
PAÍSES BAJOS: LAS MAYORES EMPRESAS DE LA 
INDUSTRIA LÁCTEA - HECHOS Y CIFRAS
Coberco (actualmente depende de FCDF)
Actividad principal: producción de queso (55% de la leche procesada), 
productos frescos (20%), y clientes profesionales e industriales. Un 39% de las 
ventas pasan a través de las em presas filiales de Riedel (bebidas y  jugos de 
frutas) y de M adibic (B) (hoteles, restaurantes y com ida rápida). La industria  de 
alim entos y la industria farm acéutica son abastecidas por la filial Isoco (17% de 
las ventas) y por la filial Borculo W hey Products (7% de las ventas), que se 
orienta hacia la elaboración de suero.
• Ventas: 3 600 millones de florines (1996)
• Ganancias: 14.23 millones de florines
• Empleados: 3 077 (de los cuales 18% trabaja fuera de los Países Bajos)
Friesland Dairy Foods (actualmente parte de FCDF)
Actividad principal: productos lácteos de larga v ida y queso. La m ayor 
parte de las ventas de FDF se realizan en Asia y A ustralia (31%), los Países Bajos 
(28%) y los restantes países de Europa (27%). El 10% de las ventas se realizan en 
África y el Oriente M edio.
• Ventas: 4 400 millones de florines
• Ganancias después de im puestos: 49.8 millones de florines
• Empleados: 8 322 (de los cuales 69% trabaja fuera de los Países Bajos)
Campina M elkunie (Unión Lechera Campina)
Actividad principal: productos y derivados lácteos, así como 
ingredientes de alto valor para la industria  de alimentos y la industria 
farmacéutica. El m ercado de C am pina son, en este orden, los Países Bajos, 
Bélgica y Alemania, donde com pró Südm ilch. En el futuro C am pina piensa 
expandirse a todo el m ercado europeo.
• Ventas: 6 380 millones de florines (de los cuales 40% en los Países Bajos y 
47% en el resto de Europa)
• Ganancias después de im puestos: 14.25 millones de florines
• Empleados: 6 154 (de los cuales 35% trabaja en el extranjero)
• Presupuesto para la investigación: 49.2 millones de florines 
Nutricia (parte de Numico)
Actividad principal: alim entación para bebés y para hospitales (75% de 
las ventas).
• Ventas en 1996: 2 900 millones de florines
• Ganancias en 1996: 232 millones de florines
• Empleados: 9 700________________________________________________________
Fuente: Elaborado por los autores, sobre la base de Landbouw Economisch Instituut - Direktie 
voor Landbouw Onderzoek (LEI-DLO), Internacionalización de la industria láctea 
neerlandesa, 1998.
380 CEPAL
L o s  p r o d u c t o s  b á s i c o s  t r a d i c i o n a l e s  c o n s t i t u y e n  t o d a v í a  u n a  p a r t e  
i m p o r t a n t e  d e  l a  p r o d u c c i ó n  l á c t e a  n e e r l a n d e s a  ( v é a s e  e l  c u a d r o  1 1 ) .  C e r c a  
d e  7 5 %  d e  l a  p r o d u c c i ó n  s e  e x p o r t a ,  3 5 %  f u e r a  d e  l a  U n i ó n  E u r o p e a .
Cuadro 11
PAÍSES BAJOS: LOS CINCO GRUPOS MÁS IMPORTANTES 
DE PRODUCTOS LÁCTEOS 
(En porcentajes)
Queso 55.7
Productos condensados 14.7
Leche fluida y productos frescos 14.3
Mantequilla y leche en polvo descremada 3.7
Otros 11.6
Fuente: Elaborado po r los autores, sobre la base de antecedentes del N ederlands 
In stituu t voor Zuivelondezoek (NIZO), 1996.
D e s d e  1 9 9 0 ,  l a s  e x p o r t a c i o n e s  n e e r l a n d e s a s  h a n  c r e c i d o  m e n o s  q u e  
l a s  d e  l o s  r e s t a n t e s  p a í s e s  e u r o p e o s ,  y  l a s  e x p o r t a c i o n e s  h a c i a  p a í s e s  f u e r a  
d e  E u r o p a  h a n  d i s m i n u i d o  2 5 % .  L o s  o t r o s  p a í s e s  e u r o p e o s ,  e n  c a m b i o ,  h a n  
v i s t o  a u m e n t a r  s u s  e x p o r t a c i o n e s  d e  l á c t e o s  y ,  e n  c o n s e c u e n c i a ,  l o s  P a í s e s  
B a j o s  h a n  p e r d i d o  s u  p o s i c i ó n  d e  m a y o r  e x p o r t a d o r  a  f a v o r  d e  A l e m a n i a .  
T a m b i é n  h a n  s i d o  s u p e r a d o s  p o r  F r a n c i a .  P a r a  A l e m a n i a  e s  i m p o r t a n t e  e l  
n u e v o  m e r c a d o  d e  E u r o p a  o r i e n t a l ,  m i e n t r a s  q u e  F r a n c i a  e  I t a l i a  e x p o r t a n  
p r i n c i p a l m e n t e  h a c i a  l o s  E s t a d o s  U n i d o s .  E n  e l  c u a d r o  1 2  s e  m u e s t r a  e l  
d e s t i n o  d e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  l á c t e a s  n e e r l a n d e s a s .
Cuadro 12
PAÍSES BAJOS: DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE PRODUCTOS LÁCTEOS, 1996
(Millones de florines)
U n ió n E u ro p a E stados O rie n te Jap ó n O tro s T o ta l T o ta l
E u ro p ea  o r ie n ta l U n id o s M ed io (flo rines) d l ar e )
Q ueso 3 400 93 120 20 47 182 3 862 2 285.2
M antequilla 779 50 - 63 - 63 956 565.7
Productos
frescos 461 10 - 34 - 37 542 320.7
Productos en
polvo 248 12 - 317 8 560 1 145 677.5
Otros 564 15 3 125 14 339 1 060 627.2
Total 5 452 180 124 559 69 1 181 7 565 4 476.3
Fuente: Elaborado por los autores, s o r e a base de Landbouw
XIcisSonocE uttustIn D irektie vo
Landbouw  O nderzoek (LEI-DLO), Internacionalización de la industria  láctea neerlandesa, 1998.
E n  l í n e a  c o n  l o s  a c u e r d o s  d e  l a  R o n d a  U r u g u a y ,  s e  e s p e r a  q u e  e n t r e  
1 9 9 5  y  2 0 0 0  l o s  s u b s i d i o s  a  l a  e x p o r t a c i ó n  d e  l á c t e o s  d e s d e  l a  U n i ó n  
E u r o p e a  h a c i a  e l  m e r c a d o  m u n d i a l  d i s m i n u y a n  3 6 %  c o n  r e s p e c t o  a l  
p r o m e d i o  d e l  p e r í o d o  1 9 8 6 - 1 9 9 0 ,  y  q u e  e l  v o l u m e n  d e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  
s u b s i d i a d a s  d e  q u e s o  d e s d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  s e  r e d u z c a  2 1 % ,  e l  d e  l a s
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 381
e x p o r t a c i o n e s  d e  m a n t e q u i l l a  e n  1 5 %  y  e l  d e  l a s  e x p o r t a c i o n e s  d e  l e c h e  e n  
p o l v o  c o n  p o c o  c o n t e n i d o  d e  g r a s a  e n  1 0 % .
C o m o  y a  s e  m e n c i o n ó ,  a  p a r t i r  d e  m e d i a d o s  d e  l o s  a ñ o s  o c h e n t a ,  l a s  
c o o p e r a t i v a s  l e c h e r a s  i n t e n s i f i c a r o n  f u e r t e m e n t e  s u s  a c t i v i d a d e s  e n  o t r o s  
p a í s e s .  D e  h e c h o ,  u n a  p a r t e  c a d a  v e z  m a y o r  d e  l a s  v e n t a s  p r o v i e n e  d e  e l l a s  
( v é a s e  n u e v a m e n t e  e l  r e c u a d r o  1 ) .  E l  c r e c i m i e n t o  d e  l a s  v e n t a s  e n  e l  e x t e r i o r  
d e  l o s  p r o d u c t o s  m á s  e s p e c i a l i z a d o s  s e  d a  b á s i c a m e n t e  p o r  m e d i o  d e  l a  
c o m p r a  d e  e m p r e s a s  y a  e x i s t e n t e s  e n  e s o s  p a í s e s .  L a  c o m p a ñ í a  C a m p i n a  
c o m p r a  e m p r e s a s  q u e  s e  e s p e c i a l i z a n  e n  s u s  m i s m a s  a c t i v i d a d e s  b á s i c a s ,  e s  
d e c i r ,  p o s t r e s  l á c t e o s .  L a s  e m p r e s a s  r e c i e n t e m e n t e  a d q u i r i d a s  t r a b a j a n  c o n  
s u  p r o p i a  e s t r u c t u r a  d e  r e d e s  d e  p r o v e e d o r e s  y  d i s t r i b u i d o r e s .  T a m b i é n  
C o b e r c o  t r a b a j a  e n  e l  e x t r a n j e r o  e n  s u  p r o p i o  n ú c l e o  d e  a c t i v i d a d e s ,  e n t r e  
e l l a s  p r o d u c t o s  d e  c r e m a  p a r a  e l  m e r c a d o  p r o f e s i o n a l  y  p r o d u c t o s  d e  s u e r o  
p a r a  e l  m e r c a d o  i n d u s t r i a l .  E n  c a m b i o ,  l a  e x p o r t a c i ó n  s i g u e  s i e n d o  l a  f o r m a  
d e  l l e g a r  a l  m e r c a d o  e x t e r n o  p a r a  l o s  d e m á s  p r o d u c t o s ,  c o m o  e l  q u e s o .  
F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  t i e n e  e m p r e s a s  e n  A u s t r a l i a ,  e n  N u e v a  Z e l a n d i a  y  e n  
e l  s u d e s t e  d e  A s i a .  E s t a s  e m p r e s a s  e x t r a n j e r a s  s e  o r g a n i z a n  d e  m a n e r a  
i n d e p e n d i e n t e  y ,  d e n t r o  d e  l a  o r g a n i z a c i ó n  d e  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s ,  
f o r m a n  u n a  e m p r e s a  a p a r t e  ( F r i e s l a n d  I n t e r n a t i o n a l  B V ) .  L a s  f á b r i c a s  
c o m p r a n  l e c h e  e n  p o l v o  e n  e l  m e r c a d o  m u n d i a l  c o m o  m a t e r i a  p r i m a .
2. Concentración
E l  p r o c e s o  d e  f u s i ó n  q u e  h a  c a r a c t e r i z a d o  a  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a  d e  l o s  
P a í s e s  B a j o s  e n  l a s  ú l t i m a s  d é c a d a s  h a  c o n t i n u a d o  h a s t a  e l  p r e s e n t e .  E n  
e n e r o  d e  1 9 9 4  h a b í a  9 0  f á b r i c a s  i n d e p e n d i e n t e s ,  8 0  e n  e n e r o  d e  1 9 9 5  y  
s o l a m e n t e  7 6  e n  e n e r o  d e  1 9 9 6 .  D o s  t e r c i o s  d e  é s t a s  p e r t e n e c e n  a h o r a  a  l a s  
d o s  g r a n d e s  c o o p e r a t i v a s ,  q u e  e r a n  t r e s  h a s t a  d i c i e m b r e  d e  1 9 9 7 ,  c u a n d o  s e  
f u s i o n a r o n  C o b e r c o  ( c o n  u n a  v e n t a  d e  3 . 7  m i l  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s )  y  
F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  ( c o n  u n a  v e n t a  d e  4 . 4  m i l  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s )  p a r a  
f o r m a r  F r i e s l a n d  C o b e r c o  D a i r y  F o o d s .  A d e m á s  d e  e s t a s  d o s  g r a n d e s  
c o o p e r a t i v a s  h a y  a c t u a l m e n t e  1 9  e m p r e s a s  m á s  p e q u e ñ a s .
E s t e  p r o c e s o  d e  f u s i ó n  y  c o n c e n t r a c i ó n  n o  h a  s i d o  f o r t u i t o ;  e s  u n a  
r e a c c i ó n  f r e n t e  l a  s i t u a c i ó n  e n  q u e  s e  h a l l a b a n  l a s  e m p r e s a s  c o o p e r a t i v a s .  
E n  e f e c t o ,  a  f i n e s  d e  l o s  a ñ o s  s e t e n t a  e x i s t í a n  t o d a v í a  m u c h a s  p e q u e ñ a s  
f á b r i c a s  d e  l e c h e  r e g i o n a l e s  q u e  c o m p e t í a n  i n t e n s a m e n t e  e n t r e  s í  e n  c u a n t o  
a l  p r e c i o  p a g a d o  a l  p r o d u c t o r .  L a s  c o o p e r a t i v a s  m á s  g r a n d e s  q u e r í a n  
r e s e r v a r  i n g r e s o s  p a r a  h a c e r  i n v e s t i g a c i ó n  y  d e s a r r o l l o  y  t e n í a n  d i f i c u l t a d e s  
p a r a  s e g u i r  p a g a n d o  p r e c i o s  t a n  a l t o s  p o r  l a  l e c h e .  A d e m á s ,  l a  o r g a n i z a c i ó n  
c o o p e r a t i v a  d e  l a  m a y o r í a  d e  l a s  e m p r e s a s  l á c t e a s  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s  
d i f i c u l t a b a  l a  d e c i s i ó n  d e  r e s e r v a r  i n g r e s o s  p a r a  l a  i n v e s t i g a c i ó n ,  y a  q u e  s u s  
m i e m b r o s ,  c o m o  p r o d u c t o r e s  l e c h e r o s  q u e  s o n ,  d a n  m u c h a  i m p o r t a n c i a  a l  
a l t o  p r e c i o  p a g a d o  p o r  l a  l e c h e .  U n a  d e  l a s  s o l u c i o n e s  f u e  d e s a r r o l l a r
382 CEPAL
a c t i v i d a d e s  i n t e r n a c i o n a l e s ,  p u e s  c o n  l a s  g a n a n c i a s  o b t e n i d a s  e n  e l  
e x t r a n j e r o  s e  p o d í a n  a l c a n z a r  s i m u l t á n e a m e n t e  a m b o s  o b j e t i v o s ,  e l  d e  
i n v e s t i g a c i ó n  y  e l  d e  p a g a r  a l t o s  p r e c i o s  a  l o s  p r o d u c t o r e s .  A s í ,  p o r  e j e m p l o ,  
l a  C o o p e r a t i v a  C o n d e n s  F r i e s l a n d  o b t u v o  g r a n d e s  g a n a n c i a s  d e  l a  
p r o d u c c i ó n  y  v e n t a  e n  I n d o n e s i a .  A l  m i s m o  t i e m p o ,  s e  c r i t i c ó  d u r a m e n t e  e n  
l o s  P a í s e s  B a j o s  e l  p a g o  a d i c i o n a l  q u e  s e  h a c í a  a l  p r o d u c t o r  d e  F r i e s l a n d  
( r e g i ó n  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s )  a  c o s t a s  d e  l o s  c l i e n t e s  a s i á t i c o s .  O t r a  s o l u c i ó n  
f u e  r e d u c i r  l a  c o m p e t e n c i a  p o r  e l  l a d o  d e  l a  d e m a n d a ,  m e d i a n t e  l a  c o m p r a  
d e  p e q u e ñ a s  i n d u s t r i a s  l á c t e a s  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s .
E l  m o d o  e n  q u e  n a c i ó  l a  c o m p a ñ í a  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  i l u s t r a  e s t e  
p r o c e s o .  E l l o  o c u r r i ó  a  c o m i e n z o s  d e  l o s  a ñ o s  o c h e n t a ,  c u a n d o  l o s  p r e c i o s  
q u e  s e  p a g a b a n  a l  p r o d u c t o r  e r a n  a l t o s  y  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a  t e n í a  g r a n d e s  
p é r d i d a s .  H a b í a  d e s c o n t e n t o  e n t r e  l o s  p r o d u c t o r e s  p o r q u e  l o s  p r e c i o s  
p a g a d o s  p o r  l a s  g r a n d e s  c o o p e r a t i v a s  e s t a b a n  p o r  d e b a j o  d e  l o  q u e  
p a g a b a n  l a s  f á b r i c a s  i n d e p e n d i e n t e s .  C o m o  r e s u l t a d o  d e  l a s  f u s i o n e s  d e  l o s  
a ñ o s  n o v e n t a ,  u n a  s o l a  c o o p e r a t i v a  ( p r e c i s a m e n t e  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s )  
a b a r c a  t o d o  e l  n o r t e  d e  l o s  P a í s e s  B a j o s .  E n  1 9 9 1 ,  t u v o  q u e  s e r  d r á s t i c a m e n t e  
r e o r g a n i z a d a  p a r a  p o n e r  c o t o  a  l a s  g r a n d e s  p é r d i d a s  q u e  e s t a b a  
e x p e r i m e n t a n d o .  D e  l o s  4  0 0 0  e m p l e o s  q u e  o f r e c í a  s e  p e r d i e r o n  1 2 5 0 ,  y  s e  
c e r r a r o n  s e i s  p l a n t a s  e n  u n  r a d i o  d e  1 5 0  k i l ó m e t r o s .  E n  1 9 9 3 ,  p o r  p r i m e r a  
v e z  e n  v a r i o s  a ñ o s ,  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  o b t u v o  g a n a n c i a s .
3. Especialización
E n  l o s  ú l t i m o s  a ñ o s  t a m b i é n  s e  h a  d a d o  u n  p r o c e s o  d e  
e s p e c i a l i z a c i ó n .  U n a  p a r t e  c r e c i e n t e  d e  l a s  v e n t a s  d e  C a m p i n a  M e l k u n i e  
s o n  p r o d u c t o s  f r e s c o s ,  q u e  h o y  r e p r e s e n t a n  m á s  d e  5 0 %  d e  s u s  v e n t a s  
t o t a l e s .  E n  c a m b i o ,  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  s e  c o n c e n t r a  m á s  b i e n  e n  
p r o d u c t o s  d e  m á s  l a r g a  v i d a ,  c o m o  l e c h e  c o n d e n s a d a ,  l e c h e  e n  p o l v o  y  
q u e s o s ,  l o s  c u a l e s  r e p r e s e n t a n  e n  c o n j u n t o  m á s  d e  7 5 %  d e  s u s  v e n t a s .  A  l a  
v e z  m á s  d e  5 0 %  d e  l a s  v e n t a s  d e  C o b e r c o  c o r r e s p o n d e  a  q u e s o s  g e n é r i c o s .  
A d e m á s ,  C o b e r c o  e s  a h o r a  l a  ú n i c a  e m p r e s a  q u e  e l a b o r a  p r o d u c t o s  
d e r i v a d o s  d e l  s u e r o .  A s i m i s m o ,  g r a n  p a r t e  d e  s u s  v e n t a s  c o r r e s p o n d e  a  
b e b i d a s  f r e s c a s  y  j u g o s  d e  f r u t a s .
E n  1 9 9 6 ,  N u t r i c i a  y  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  n e g o c i a r o n  e l  i n t e r c a m b i o  
d e  l a s  a c t i v i d a d e s  d e  b a s e  d e  N u t r i c i a  — l e c h e  p a r a  c a f é ,  l e c h e  c h o c o l a t a d a  y  
a l g u n a s  b e b i d a s ,  c o n  v e n t a s  d e  6 0 0  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s  a l  a ñ o  ( 3 5 5  m i l l o n e s  
d e  d ó l a r e s ) —  c o n t r a  l o s  p r o d u c t o s  p a r a  b e b é s  y  p a r a  a l i m e n t a c i ó n  e n  
h o s p i t a l e s  ( v e n t a s  d e  1 0 0  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s )  d e  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s .  
E s t e  i n t e r c a m b i o ,  s i n  e m b a r g o ,  n o  p r o s p e r ó .  U n  a ñ o  m á s  t a r d e  F r i e s l a n d  
D a i r y  F o o d s  i n t r o d u j o  s u  p r o p i a  l í n e a  d e  a l i m e n t o s  p a r a  b e b é s .  E n  1 9 9 6 ,  
C o b e r c o  r e t o m ó  l a s  a c t i v i d a d e s  d e  p r o d u c t o s  f r e s c o s  d e  F r i e s l a n d  D a i r y  
F o o d s ,  p o r  u n  v a l o r  d e  2 0 0  m i l l o n e s  d e  f l o r i n e s .  C o n  e s t o ,  F r i e s l a n d  D a i r y
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 383
F o o d s  s e  h a  r e t i r a d o  c o m p l e t a m e n t e  d e l  m e r c a d o  d e  p r o d u c t o s  f r e s c o s .  A l  
m i s m o  t i e m p o ,  C o b e r c o  v e n d i ó  a  N e s t l é  s u  f i l i a l  C o b e r c o  D a i r y ,  c o n  l o  c u a l  
s e  r e t i r ó  d e l  m e r c a d o  d e  p r o d u c t o s  d e  l a r g a  v i d a .
Diferenciación de productos
E l  a u m e n t o  d e  l a  e s c a l a  d e  p r o d u c c i ó n  y  l a  l i b e r a l i z a c i ó n  d e l  
m e r c a d o  h a n  h e c h o  b a j a r  l o s  p r e c i o s ,  y  t o d o  i n d i c a  q u e  e s t a  t e n d e n c i a  
p e r s i s t i r á  e n  e l  f u t u r o .  E n  v i s t a  d e  l a  i m p o r t a n c i a  q u e  t i e n e n  l o s  p r o d u c t o s  
b á s i c o s  e n  l a  i n d u s t r i a  l á c t e a ,  l a  d i s m i n u c i ó n  d e  l o s  c o s t o s  e s  u n a  p a r t e  d e  l a  
e s t r a t e g i a  c o m p e t i t i v a .  L a  d i f e r e n c i a c i ó n  d e  p r o d u c t o s  e s  o t r a  d e  l a s  
e s t r a t e g i a s  q u e  s e  e s t á  d a n d o  c o n  f u e r z a  e n  l a s  e m p r e s a s  l á c t e a s  d e  l o s  
P a í s e s  B a j o s ,  c o n  e l  f i n  d e  e l a b o r a r  b i e n e s  d e  m a y o r  v a l o r  a g r e g a d o .  
D u r a n t e  m u c h o s  a ñ o s  s e  c o n s u m i e r o n  e n  e l  p a í s  l e c h e  y  y o g u r  e n  e n v a s e s  
d e  u n  l i t r o  s i n  m a r c a .  A  p a r t i r  d e  1 9 9 0  e s t o  h a  c a m b i a d o  d r á s t i c a m e n t e ,  
p u e s  h a  h a b i d o  g r a n d e s  a v a n c e s  e n  l o  q u e  s e  r e f i e r e  a  i n n o v a c i ó n  d e  
p r o d u c t o s .  E s t a  e s t r a t e g i a  h a  c o n t a d o  c o n  l a  a y u d a  d e  l o s  c a m b i o s  
o c u r r i d o s  e n  e l  m e r c a d o  — e n t r e  e l l o s ,  e l  c i c l o  d e  v i d a  c a d a  v e z  m á s  c o r t o  d e  
l o s  p r o d u c t o s —  y  d e l  d e s a r r o l l o  d e  n u e v o s  p r o d u c t o s  s o b r e  l a  b a s e  d e  
a d e l a n t o s  c i e n t í f i c o s ,  p r o d u c t o s  e n t r e  l o s  q u e  d e s t a c a n  l o s  a l i m e n t o s  
f u n c i o n a l e s  y  l o s  p r o d u c t o s  n a t u r a l e s .
A s í ,  l a  e s t r a t e g i a  s e g u i d a  p o r  F r i e s l a n d  D a i r y  F o o d s  e n  l o s  a ñ o s  
n o v e n t a  s e  h a  o r i e n t a d o  h a c i a  l a  i n t r o d u c c i ó n  d e  u n  n ú m e r o  c a d a  v e z  
m a y o r  d e  a r t í c u l o s  c o n  m a r c a .  L a  v e n t a j a  d e  e s t a  e s t r a t e g i a  e s  q u e  e s t o s  
p r o d u c t o s  s o n  m e n o s  s e n s i b l e s  a  l a s  v a r i a c i o n e s  d e  l a  t a s a  d e  c a m b i o ,  a  l a  
p o l í t i c a  d e  r e s t i t u c i ó n  y  a  l o s  a c u e r d o s  c o m e r c i a l e s ,  t o d o s  m u y  i m p o r t a n t e s  
p a r a  e s t a  m u l t i n a c i o n a l .  T a m b i é n  C a m p i n a  M e l k u n i e  y  C o b e r c o  o r i e n t a n  
p a r t e  d e  s u  e s t r a t e g i a  h a c i a  l o s  p r o d u c t o s  d e  m a r c a  p a r a  e l  c o n s u m o ,  p e r o  
h a c e n  m a y o r  h i n c a p i é  e n  l a  i n n o v a c i ó n  d e  p r o d u c t o s .  E n  e l  r e c u a d r o  2  s e  
d e s c r i b e n  e n  g r a n d e s  l í n e a s  l o s  p r o d u c t o s  n u e v o s  q u e  C a m p i n a  y  C o b e r c o  
l l e v a r o n  a l  m e r c a d o  e n t r e  1 9 9 5  y  1 9 9 8 .
E s t o s  p r o d u c t o s  n u e v o s  v a n  a c o m p a ñ a d o s  d e  g r a n d e s  c a m p a ñ a s  
p u b l i c i t a r i a s .  E s t o  e s  t a m b i é n  u n a  n o v e d a d ,  p u e s  m i e n t r a s  e n  e l  p a s a d o  l a  
c o m e r c i a l i z a c i ó n  n o  e r a  u n o  d e  l o s  p u n t o s  f u e r t e s  d e  l a s  e m p r e s a s  l á c t e a s ,  
h o y  e n  d í a  l a  p u b l i c i d a d  e s  u n  e l e m e n t o  e s e n c i a l  d e  s u  g e s t i ó n .  L a  c a m p a ñ a  
q u e  h i z o  M e l k u n i e  p a r a  l o s  p r o d u c t o s  C a m p i n a - M e l k u n i e  h a  g a n a d o  
i n c l u s o  v a r i o s  p r e m i o s  p u b l i c i t a r i o s .
D e n t r o  d e  l a s  i n n o v a c i o n e s  c a b e  c o n s i g n a r  t a m b i é n  l a  i m p o r t a n c i a  
q u e  C o b e r c o  d a  a  r u b r o s  n o  l á c t e o s .  C o b e r c o  s e  p r e s e n t a  a  s í  m i s m a  c o m o  
u n a  e m p r e s a  a l i m e n t a r i a  q u e  t i e n e  e l  c o r a z ó n  p u e s t o  e n  l o s  l á c t e o s ,  c o n  l o  
c u a l  q u i e r e  d e c i r  q u e  l o s  l á c t e o s  n o  s o n  s u  ú n i c a  a c t i v i d a d .  E n  e l  p l a n  
e s t r a t é g i c o  d e  C o b e r c o  s e  m e n c i o n a  q u e  l a  p a r t i c i p a c i ó n  d e  s u s  b e b i d a s  y
384 CEPAL
j u g o s  d e  f r u t a s  ( b a j o  e l  n o m b r e  R i e d e l )  e n  l a s  v e n t a s  t o t a l e s  t e n d r í a  q u e  
a u m e n t a r  d e  1 3 %  e n  1 9 9 6  a  3 5 %  e n  e l  a ñ o  2 0 0 0 .
Recuadro 2
NUEVOS PRODUCTOS LÁCTEOS
Campina
• Vifit (yogur con bacterias activas que ayudan a la digestión)
• U na serie de quesos M ilner (quesos con menos m ateria grasa)
• Leche de larga v ida en envases de medio litro en venta en las gasolineras
• Botella cuadrada de policarbonato para reem plazar las antiguas botellas de 
vidrio
• U na serie de productos del cam po (lácteos frescos no hom ogeneizados con 
gusto y carácter marcados)
• U na serie de nuevos postres y salsas para el consum idor, bajo la marca 
M ona
Coberco
• Milk  Fruit (bebida com binada de lácteos con fruta)
• U na serie de quesos tipo Cantenaar
• CoolBest (jugos de fru ta refrigerados)
• U n postre tipo mousse
•  C rem a Chantilly en vaso
• U na botella cuadrada para leche fresca
D e  m a n e r a  c r e c i e n t e ,  l a s  p r o p i a s  e m p r e s a s  l l e v a n  a  c a b o  
i n v e s t i g a c i o n e s  q u e  a p o y a n  l a  i n n o v a c i ó n  y  e l  d e s a r r o l l o .  L a  i n v e s t i g a c i ó n  
c o o p e r a t i v a  q u e  a n t e s  s e  h a c í a  a l  a m p a r o  d e l  I n s t i t u t o  N e e r l a n d é s  p a r a  l a  
I n v e s t i g a c i ó n  d e  L á c t e o s  ( N I Z O )  h a  i d o  c a m b i a n d o  p o c o  a  p o c o  d e  c a r á c t e r .  
E n  e l  p a s a d o ,  e l  d i r e c t o r i o  d e l  N I Z O  e r a  u n  r e f l e j o  d e  m ú l t i p l e s  i n t e r e s e s ,  
p u e s  e n  é l  e s t a b a n  r e p r e s e n t a d o s  s i n d i c a t o s ,  g r e m i o s ,  m i n i s t e r i o s  y  o t r o s .  
H o y  e n  d í a  e l  d i r e c t o r i o  e s t á  c o m p u e s t o  s o l a m e n t e  p o r  r e p r e s e n t a n t e s  d e  
l a s  e m p r e s a s  l á c t e a s .  L a  C o m i s i ó n  d e  P r o g r a m a s ,  q u e  e l a b o r a  e l  p r o g r a m a  
d e  i n v e s t i g a c i o n e s ,  t a m b i é n  e s t á  i n t e g r a d a  e x c l u s i v a m e n t e  p o r  
r e p r e s e n t a n t e s  d e  l a s  g r a n d e s  e m p r e s a s  l á c t e a s .  D e  e s t a  m a n e r a ,  l a s  
m u l t i n a c i o n a l e s  l á c t e a s  n e e r l a n d e s a s  t o d a v í a  h a c e n  i n v e s t i g a c i ó n  c o n j u n t a ,  
a u n q u e  e l  a c e n t o  s e  h a  p u e s t o  a h o r a  e n  l a  i n v e s t i g a c i ó n  p r e c o m p e t i t i v a .
A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 385
Anexo
TASA DE CAMBIO 
(Florines por dólar, promedio anual)
Enero 1998 2.05
1997 1.95
1996 1.69
1995 1.60
1994 1.82
1993 1.86
1992 1.76
1991 2.31
1990 2.32
1989 2.33
Fuente: Estadísticas del Fondo M onetario In ternacional (FMI)

A pertura económica y  (des)encadenam ientos productivos 387
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