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        <dc:creator>Corden, W. Max</dc:creator>
        <dc:contributor>Corden, W. Max</dc:contributor>
        <dcterms:title>Una zona de libre comercio en el Hemisferio Occidental: posibles implicancias para América Latina</dcterms:title>
        <dcterms:isPartOf>En: La liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental - Washington, DC : BID/CEPAL, 1995 - p. 13-40</dcterms:isPartOf>
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        <bibo:handle>hdl:11362/1603</bibo:handle>
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S e c c ió n  d e  O b r a s  d e  E c o n o m ía  C o n t e m p o r á n e a
ENSAYOS SOBRE EL FINANCIAMIENTO DE LA 
SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
LOS CASOS DE ESTADOS UNIDOS - CANADÁ 
ARGENTINA - CHILE - COLOMBIA
V o l u m e n  II
P rim era  ed ición , C h ile , 2000
Título original:
Ensayos sobre el financiamiento de la seguridad social en salud.
Los casos de Estados Unidos - Canadá - Argentina ~ Chile - Colombia
©  Comisión Económica para América Latina y  el Caribre (c e p a l )  Naciones Unidas
©  Fondo de Cultura Económica
Av. Picacho Ajusco 227; Colonia Bosques del Pedregal; 14200 México, D.F.
©  Fondo de Cultura Económica Chile S.A.
Paseo Bulnes 152, Santiago, Chile
Registro de propiedad intelectual N° 114.526
1.5.B.N.: 956-289-018-X (Volumen II)
1.5.B.N.: 956-289-016-3 (Obra completa)
Ilustración de la portada: Juan Cristián Peña Camarda 
Composición y diagramación: Gloria Barrios
Impreso en Salesianos S.A.
Impreso en Chile
D a n ie l  T it e l m a n  / A n d r a s  U t h o f f  
C o m p ila d o re s
ENSAYOS SOBRE EL 
FINANCIAMIENTO DE LA 
SEGURIDAD SOCIAL 
EN SALUD
LOS CASOS DE 
ESTADOS UNIDOS - CANADÁ
ARGENTINA - CHILE - COLOMBIA
V o l u m e n  II
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
MÉXICO - ARGENTINA - BRASIL - COLOMBIA - CHILE - ESPAÑA 
ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA - GUATEMALA - PERÚ - VENEZUELA
C E P fl L
COMISIÓN ECONÓMICA PARA 
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (CEPAL)

MECANISMOS DE PAGO Y CONTRATACIÓN DEL 
RÉGIMEN CONTRIBUTIVO DENTRO DEL MARCO DE 
SEGURIDAD SOCIAL EN COLOMBIA
Beatriz Plaza
I. INTRODUCCIÓN
Colombia comienza en 1995 una implementación total de la reforma de 
la seguridad social en salud. Los principales objetivos de esta reforma 
persiguen lograr la cobertura universal, mejorar la calidad, incrementar 
el acceso de los pobres y fomentar la provisión de servicios de manera 
óptima. Para obtener mayor eficiencia, calidad y acceso y contener los 
costos del sector, la reforma integra el sistema público, la seguridad social 
y los proveedores privados, al tiempo que adopta la competencia regu­
lada, esquema que genera incentivos a la superación, induce a la com­
petencia con el fin de que los planes de salud y los proveedores operen 
eficientemente y respondan a las necesidades del usuario. Bajo este es­
quema, el consumidor se afilia a un plan de salud que tiene como base 
una prima y calidad de servicios ofrecidos. En Colombia, los planes de 
salud administrados por las e p s  reciben una prima fija ajustada de riesgo 
por cada afiliado denominada Unidad de Pago por Capitación ( u p c ). 
Estos recursos deben garantizar la prestación de los servicios médicos 
incluidos en el Plan Obligatorio de Salud (po s ) .  Los servicios no incluidos 
en el POS se ofrecen en paquetes complementarios y su financiación está 
a cargo del usuario a través de mecanismos de prepago, aseguramiento 
u otros. Las e p s  compiten entre sí no sobre la base de precio sino de 
calidad; al recibir una prima fija, ellas buscan maximizar las ganancias 
para lo cual contratan con los proveedores ( ip s ) que ofrecen los costos 
más bajos y la mejor calidad. Además, las e p s  desempeñan el papel de 
los compradores de servicios para los usuarios, seleccionando y nego­
ciando mejores precios y calidad entre varios prestadores. Tanto las EPS
7 2 7
7 2 8  ENSAYOS SO BRE EL FIN A N CIA M IEN TO  DE LA SEG U RID A D  SO C IA L EN  SA LU D
como las ips  pueden ser públicos, privados, sin fines de lucro o institu­
ciones públicas transformadas como el Instituto de Seguros Sociales (iss), 
Cajas de Compensación y Cajas de Previsión, que pueden operar en 
regiones en donde existen varios, pocos o ningún competidor y en luga­
res con varios o pocos afiliados potenciales. Todas estas características 
repercuten en el comportamiento de las fuerzas del mercado y permiten 
lograr los objetivos de cobertura universal y solidaridad.
Desde 1994 Colombia ha logrado un progreso medible en este com­
ponente de la reforma. Sin embargo, se considera que ella está todavía 
en su primera fase y su impacto, particularmente el de largo plazo, no 
es tan evidente. Para efectos de este trabajo, el área de énfasis consiste 
en analizar el grado de desarrollo de las formas y mecanismos de pago 
y contratación entre las Ere y las ips  del Régimen Contributivo durante 
el año 1995 y el primer semestre del año 1996. La evidencia disponible 
indica que durante este corto tiempo se ha logrado un avance importante 
en el desarrollo de las e p s  e ire  a nivel nacional.
El trabajo se estructura de la siguiente manera: luego de esta intro­
ducción, la segunda sección muestra, sobre la base de la revisión teórica, 
las ventajas y desventajas de las distintas formas de pago/contratación 
a nivel mundial. La tercera sección señala cuáles han sido las principales 
fo rm as  de contratación  en  C olom bia  an tes  de la re fo rm a  y  después de 
1993 hasta la fecha. Se busca determinar si el sistema de contratación 
adoptado entre las e p s  e ip s  ha tenido incidencia sobre la calidad, el costo 
de los servicios y la cobertura. En la cuarta sección se analizan los resul­
tados de la información recopilada de una encuesta extensiva de aproxi­
madamente diez e p s  e ire que comprenden las experiencias nacionales 
más importantes, tanto públicas como privadas; se analizan también 
factores como el papel regulador del Estado, la existencia de sistemas de 
información, la capacidad de gestión de las empresas administradoras y 
prestadoras y los controles en el uso de la tecnología, que afectan el 
funcionamiento de las formas de contratación que se están teniendo en 
cuenta. Finalmente, en la última sección se sintetizan los aspectos más 
relevantes del análisis y se señalan las conclusiones y recomendaciones 
del trabajo.
LA REFO RM A AL FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SA LU D  EN  COLOM BIA 7 2 9
II. LAS DISTINTAS FORMAS DE PAGO/CONTRATACIÓN 
A NIVEL MUNDIAL, SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS
El gasto en salud en Colombia equivale al 7.3% del producto interno 
bruto ( p ib ) ,  (Estudio M inisterio de Salud (M iN S A L U D )-U n iv e rs id a d  de 
Harvard), cifra bastante elevada para un país en vías de desarrollo si se 
compara con otros países de la región cuyo promedio fluctúa entre 4% 
y  5% del p ib ,  o  con países de la Organización de Cooperación y  Desarro­
llo Económicos (OCDE), que gastan aproximadamente 7% a 9% del p i b . Al 
otro extremo está el caso de los Estados Unidos que gasta 14% del p ib  en 
salud (Banco Mundial, 1993b).
Existe una mezcla compleja de factores relacionados con la deman­
da y la oferta que contribuyen al incremento inflacionario en el gasto en 
salud. En lo que respecta a la demanda se presentan factores como edad 
(más viejos), incremento en el ingreso real e incremento en el uso de 
seguros universales (mayor cobertura). Estas variables explican solamen­
te una pequeña porción del gasto. Entre los factores relacionados con la 
oferta, se destaca el desarrollo de nuevas tecnologías, incremento de 
personal e instituciones de salud, e incremento en los precios de salud. 
En resumen, todos estos factores producen incentivos que favorecen 
principalmente a los proveedores y no a los consumidores. En gran parte, 
estos alicientes son resultado de la asimetría en la información entre el 
proveedor y  la parte pagadora. Frente a las decisiones sobre las transac­
ciones en servicios asistenciales en salud, el paciente o demandante está 
por lo general menos informado que el oferente de los servicios. Depen­
diendo de la naturaleza de los incentivos y el contexto institucional y del 
mercado, estos estímulos pueden desplazar o inmovilizar las tendencias 
hacia la eficiencia, equidad y calidad de los servicios. Por esto, los me­
canismos de pago se consideran como fundamento central en el éxito de 
una reforma financiera en salud (Oxley y  MacFarland, 1994).
El sistema de pago que se adopte tendrá claras incidencias sobre la 
calidad y los costos de los servicios. Las experiencias mundiales mues­
tran que no existe un solo método de contratación óptimo para el pago 
de los proveedores (Bamum, Kutxin y Saxenian, 1994); todas las formas 
generan acicates adversos y ventajosos que afectan el volumen, calidad 
y  mezcla de los servicios. Lo que sí concluyen es que el éxito de cada
7 3 0  ENSAYOS SO BRE EL FIN A N CIA M IEN TO  DE LA SEG U RID A D  SO CIA L EN SA LU D
forma de pago está relacionado con el nivel de desarrollo y  organización 
del sistema. Adicionalmente, la provisión de servicios bajo un esquema 
competitivo mejora el desempeño de cualquier método de pago ya sea 
en el sector público o en el privado.
En la mayoría de los países industrializados y en vías de desarrollo, 
la provisión y financiamiento de la salud proviene del sector público. En 
este caso, el gobierno juega el papel de aseguradora y proveedor, por 
consiguiente la forma de pago más común es a través de presupuestos 
históricos. Estos sistemas presentan el problema de no generar las mo­
tivaciones adecuadas para lograr eficiencia administrativa y competiti- 
vidad.
En los últimos años se ha visto la tendencia a separar los compo­
nentes financiero y de provisión de servicios. La fuente de financiación 
puede ser pública o privada igual que el proveedor. Diferentes métodos 
de pago se pueden aplicar en las distintas instituciones de provisión o 
según el tipo de servicio. El reto está en el diseño de un sistema en donde 
se establezca un equilibrio entre los incentivos económ icos para el 
sobreuso y el subuso de servicios. Una manera de asegurar este 
equilibrio es a través del uso de varios métodos de pago. En cualquier 
caso, el control de costos es un requisito indispensable para garantizar 
la viabilidad económica del sistema de salud. Muchos países se han visto 
obligados a regular y controlar tanto la oferta como la demanda para 
garantizar una asignación eficiente del gasto. A fin de cuentas, cualquier 
crite rio  que se esco ja  lleva a la ca teg o rizació n  del m étod o de 
financiamiento: al recurso sigue al paciente o el paciente sigue al recurso.
A continuación se presentan las distintas opciones para las formas 
de pago. En general existen tres grandes categorías: pago prospectivo: el 
pago se hace antes de proveer el servicio; pago retrospectivo: el pago se 
hace después de proveer el servicio según la cantidad y el tipo de servicio; 
y pago híbrido o mixto: la combinación de varias formas de pago.
En la categoría del pago prospectivo, este trabajo revisa el presupues­
to global,1 el pago por caso o  d r g s  (Diagnostic Related Groups), y la capi­
tación, sus ventajas y desventajas. En la categoría del pago retrospectivo 
se revisa el pago por día y  el pago por servicio2 (fee for service), sus ventajas 
y desventajas. Finalmente, se revisa el pago híbrido o mixto.
1. Vale la pena anotar que en muchos países están utilizando el presupuesto global, 
por la flexibilidad que permite en la reasignación de recursos.
2. El pago por servicio es la forma m ás común para el sector privado, aunque la 
capitación es cada vez más frecuente.
LA REFO RM A A L FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SA LU D  EN  CO LO M BIA 7 3 1
A . P a g o  p r o s p e c t iv o
1. Presupuesto global
El pago por presupuesto global consiste en una suma fija agregada por 
un período de tiempo definido, normalmente un año. Este tipo de remu­
neración solamente se aplica a los proveedores institucionales (hospita­
les, clínicas, centros de salud, etc.), y ha sido el sistema de pago predo­
minante para los hospitales públicos en los países de la o c d e  y también 
en Colombia. El monto se fija mediante dos mecanismos: tomando el 
presupuesto histórico de la entidad o sobre la base de la demanda pro­
yectada, la cual tiene en cuenta las necesidades de la población objetivo.
El efecto directo del presupuesto global está en el control de costos, 
lo que incentiva la reducción en la cantidad de inputs utilizada. En el 
largo plazo, la fortaleza y dirección de los incentivos dependen de la 
fórmula implícita o explícita para asignar recursos; su asignación según 
la experiencia histórica crea inercia institucional, mientras que su asigna­
ción con criterio de desempeño depende de los indicadores específicos 
utilizados. Por ejemplo, en Hungría los presupuestos se determinaban 
sobre la base de la tasa ocupacional hospitalaria; esto llevaba a un exceso 
de estadía hospitalaria.
Los presupuestos globales generalmente no incentivan la calidad ni 
la eficiencia, por eso, si se utilizan, es importante construir un sistema de 
recolección de información sobre la calidad y  establecer los indicadores 
correspondientes. Igualmente importante es el desarrollo de mecanismos 
reguladores a través del gobierno o asociaciones profesionales. Por lo 
general, bajo este esquema los costos administrativos son bajos en rela­
ción a otras formas de pago. La evaluación periódica del desempeño y 
la proyección del presupuesto es tal vez el costo más alto en que puede 
incurrir la empresa administradora, por lo tanto es necesario contar con 
un buen sistema de información para el manejo de cuentas financieras, 
el control sobre los servicios prestados, y  la revisión y ajuste de los 
presupuestos. Finalmente, el pago por presupuesto global tiene algunos 
riesgos asociados tales como la demanda inconstante y la intensidad y 
costos del tratamiento hospitalario, riesgos que asumen el proveedor y 
sus clientes. En lo que se refiere a la tecnología, la utilización de una
7 3 2  ENSAYOS SO BRE EL EIN A N CIAM IEN TO DE LA  SEG U RID A D  SO CIA L EN SALUD
forma de presupuesto prospectivo garantiza que ésta sea escogida con 
criterios de eficiencia, buscándose una buena relación costo-beneficio. En 
el caso del presupuesto histórico no existe ningún tipo de incentivo para 
el control de costos ni para prestar un mejor servicio y, en general, tales 
presupuestos son neutros frente a la adquisición de tecnología porque 
depende de la disponibilidad de recursos.
2. Pago por caso o DRG
A través del pago por caso o los denominados d r g  — pago por episo­
dio— , el mecanismo de pago depende del diagnóstico del paciente, el 
cual tiene un costo fijo, y  comprende todos los servicios realizados du­
rante un episodio hospitalario. Desde 1983, este método ha sido utilizado 
para los pacientes de Medicare en los Estados Unidos y  de manera gra­
dual en otros países de la o c d f . (Bodenheimer y  Grubach, 1994), Brasil 
y  Hungría (Bamum, Kutzin y  Saxenian, 1994). Medicare asume el riesgo 
por el número de admisiones que hace, pero el hospital asume el riesgo 
por los recursos utilizados durante la estadía. El tiempo de estadía no 
afecta a Medicare, en cambio para el hospital una estadía larga y  costosa 
significa pérdidas, mientras que una estadía corta produce rendimientos.
El uso de un sistema como el d r g  requiere una contabilidad unifor­
me y un sistema nacional de historias clínicas, y sus costos administra­
tivos son altos para la aseguradora y el proveedor. La complejidad en 
definir el costo de cada caso hace que este sistema sea difícil de poner 
en práctica. Cada d r g  basa su ponderación en el diagnóstico y los pro­
cedimientos, que a su vez determinan el nivel de reembolso. Este tipo de 
pago se puede aplicar con mayor facilidad a los sistemas de salud de 
integración vertical, o en instituciones hospitalarias donde se conoce de 
forma muy exacta cuáles son los costos y  las posibles complicaciones que 
puede implicar cada enfermedad o tratamiento.
Uno de los problemas identificado por Medicare bajo este esquema 
de pago es el denominado  d r g  Code Creep. Esto significa que el diag­
nóstico del paciente o su condición se altera, causando su entrada a un 
grupo de más complejidad que incrementa el pago del episodio. Se estima 
que en los Estados Unidos el incremento anual por este concepto es del 
1% (Coulam y Gaumer, 1992). A pesar de los problemas mencionados, 
Medicare ha tenido éxito en la reducción del gasto sin afectar la calidad.
LA REFORM A AL FIN AN CIA M IEN TO D F LA SA LU D  EN  COLOM BIA 7 3 3
En Colombia, la ley 100 introdujo el concepto de los pagos globales 
por diagnóstico, denominados pagos integrales por diagnóstico atendido 
(p id a s ). La form a  de operación de este sistema de contratación, p a g o  y  
facturación implica que el proveedor de los servicios establece un costo 
estándar global por diagnóstico atendido, por ejemplo, un parto o una 
apendicectomía. Para el comprador de los servicios es más transparente 
la forma de pago y el proveedor se ve obligado a minimizar el costo en 
el diseño y operación de sus diversos servicios.
3. Capitación
A diferencia de la contratación por presupuesto global o servicio presta­
do (fee for service), este sistema asigna recursos independientemente de 
la oferta o la demanda. Se basa en el concepto de enfermo potencial y 
no en el de la enfermedad sentida. Cada prestadora de servicios tiene a 
su cargo la atención de un conjunto de personas determinado. Por cada 
persona inscrita, la administradora recibe una suma fija mensual, trimes­
tral o anualmente para financiar un paquete definido de servicios, inde­
pendiente del número de veces que estos individuos acudan a una pres­
tación; por lo tanto, una de las ventajas de este sistema es la motivación 
para controlar costos y proveer servicios costo-efectivos. Dado que los 
riesgos financieros los asumen generalmente las prestadoras de servicios, 
éstas se ven obligadas a enfatizar el lado preventivo de la medicina. 
Igualmente, el hecho de que el riesgo recaiga sobre el prestador deter­
mina la calidad del servicio y la adquisición de tecnología.
Una de las debilidades o peligros de este sistema de pago es que 
puede incentivar a las administradoras a seleccionar usuarios de bajos 
riesgos con el fin de reducir los costos de tratamiento, limitando la can­
tidad y calidad de los servicios. Si los pagos por capitación no son ajus­
tados por riesgo, las aseguradoras pueden ejercer el cream skimming 
que básicamente es la selección de riesgos preferidos (Van de Ven y  Ven 
Vliet, 1992). Como resultado de ello, la población más vieja y  los más 
enfermos o quedan fuera del sistema o terminan usando el sistema 
público de atención, lo que a su vez produce consecuencias deletéreas 
sobre la equidad y eficiencia del sistema. Una manera de contrarrestar 
este efecto es establecer primas ajustadas por riesgo y la afiliación abierta 
cada año; así el riesgo se distribuye mejor. Países como Alemania y
7 3 4  ENSAYOS SO B R E EL FIN AN CIA M IEN TO D E LA SEG U RID A D  SO C IA L EN SA LUD
Holanda han aplicado un pago ajustado por riesgo y Colombia lo intro­
dujo en la ley 100.
Los costos administrativos de un sistema de pago por capitación 
son potencialmente más bajos que aquellos de un sistema retrospectivo; 
sin embargo la presión en el manejo administrativo es mayor, por lo que 
requiere monitoreo de los diferentes actores, negociar contratos con pro­
veedores y establecer los pagos ajustados de capitación. Sin la capacidad 
administrativa para realizar estas actividades existe un gran riesgo para 
la aseguradora, por consiguiente es importante el reaseguro a fin de 
evitar pérdidas catastróficas. Finalmente, su implementación debe ser 
gradual; el cambio de una economía central a una más competitiva trae 
sus obstáculos.
6 . P a g o  r e t r o s p e c t iv o
1. Pago por día
Se denomina pago por día al sistema mediante el cual se establece un 
precio estándar por día por cama ocupada, multiplicado por el número 
de días. Países como Holanda, Noruega y los Estados Unidos han utili­
zado este método de pago desde los años setenta (Aas, 1995), pero es­
pecialmente países con sistemas públicos de financiación y una mezcla 
público/privada en la provisión de servicios (Oxley y MacFarland, 1994).
El pago por día estimula el uso de los hospitales con altos índices 
de ocupación y capacidad expandida de camas; sin embargo, el hospital 
no recibe dinero adicional por ejecutar procedimientos costosos. Al pro­
longarse la estadía hospitalaria los primeros días son los más costosos 
(iniciación del tratamiento) y luego los días finales menos costosos, re­
sultando en un costo promedio bajo por día y un costo promedio alto por 
admisión. Al pagador de este mecanismo no le concierne cuántos servi­
cios o procedimientos se hacen por día; esta preocupación fiscal se trans­
fiere al hospital. Lo crucial para el pagador es controlar la estadía del 
paciente en combinación con una política de admisión, para ejercer el 
control de costos. En este caso, el pago por día ofrece pocos incentivos 
para contener costos sobre todo si el objetivo es que el recurso o dinero 
siga al paciente.
LA REFORMA AL FINANCIAMIENTO DE LA SALUD EN COLOMBIA 7 3 5
2. Pago por servicio (fee fo r  service)
El pago por servicio, con o sin tarifas fijadas, es el mecanismo de pago 
retrospectivo más común en los países industrializados y en vías de de­
sarrollo. Países como Alemania, Corea, Francia, Japón, Suiza y Zimbabwe 
utilizan esta forma de pago, pero disponen de alguna manera de nego­
ciar tarifas entre aseguradoras y proveedores que ayuda hasta cierto 
punto a controlar su efecto inflacionario. En los Estados Unidos el 
pago por servicio es totalmente desregulado, sin embargo las asegurado­
ras no pagan más de lo que consideran tarifas razonables y usuales por 
ciertos servicios.
Bajo este esquema de pago, el control macro es débil pues requiere 
que el gasto se contenga con otras medidas, mientras que el sector de la 
oferta incrementa cantidad, calidad y precios. En los Estados Unidos esta 
forma de pago ha contribuido a la competencia entre los proveedores 
sobre la base de calidad y uso de alta tecnología y no sobre la base de 
precios. Esto deriva muchas veces en la creación de monopolios entre los 
prestadores de servicios.
El pago por servicio promueve el uso excesivo de los mismos sobre 
todo por la asimetría en la información que afecta al consumidor; por lo 
tanto, el proveedor induce a la demanda de servicios. Existen consumi­
dores que piensan que mientras más servicios se utilicen o mientras más 
sofisticada sea la tecnología, mejor será la calidad del servicio. El pago 
por servicio ha sido asociado con el uso de servicios innecesarios y 
peligrosos como en el caso de Brasil, donde los incentivos económicos a 
los médicos para realizar cesáreas en lugar de partos vaginales, incre­
mentaron los riesgos para las madres y recién nacidos por causa de 
infección y uso de anestesia general (Banco Mundial, 1993). No obstante 
esta forma de pago es la más utilizada para remunerar a los médicos 
especialistas, para el pago de medicamentos y para los servicios de diag­
nóstico. Los médicos y hospitales la prefieren pues su remuneración 
depende directamente del volumen de los servicios prestados. Bajo este 
mecanismo no existe ningún incentivo para reducir costos o disminuir la 
frecuencia de uso de tecnología de punta, los costos administrativos son 
altos y se requieren registros detallados sobre la cantidad de los servicios 
prestados y  sus costos. Todas estas consideraciones llevan a pensar que
7 3 6  ENSAYOS SOBRE EL FINANCIAMIENTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
si bien el pago por servicio teóricamente implica un sobreuso de los 
servicios, esto se puede corregir mediante otros mecanismos de segui­
miento y control, y que contribuyen a la calidad (Oxley y  MacFarland,
1994).
3. Pago híbrido o mixto
La mayoría de los sistemas de pago son híbridos o mixtos; se adoptan 
por razones prácticas y para neutralizar los efectos adversos de los sis­
temas puros mientras conservan sus efectos positivos. Ningún sistema 
está libre de efectos indeseables y tanto la experiencia institucional como 
el análisis detallado confirman las ventajas de adoptar sistemas mixtos. 
Los diferentes mecanismos de pago pueden ser mezclados en distintas 
dimensiones, por ejemplo, para diferentes categorías de proveedores. Los 
hospitales pueden recibir un pago por caso mientras el médico general 
recibe el pago por capitación. Otra alternativa es que el pago total al 
proveedor puede ser dividido en varios esquemas; a los hospitales se les 
paga parcialmente por un presupuesto global para los costos fijos y pago 
por servicio para los costos variables. Finalmente, el método puede o no 
variar dependiendo de la provisión de servicios, es decir, a un hospital 
se le puede pagar por un paquete de servicios a través de la capitación 
y los servicios complementarios a través de un pago por servicio, como 
se practica en los Estados Unidos y Uruguay.
La selección del sistema mixto que se utilizará es fundamental e 
influye sobre los incentivos de manera positiva o negativa. Cualquiera 
que se escoja tiene que ser apropiado para el contexto del país. Un 
ambiente macroeconômico estable es importante para que todos los 
mecanismos de pago mantengan su valor durante el período de reembol­
so, debido a que los pagos prospectivos son especialmente sensibles a la 
inestabilidad macroeconômica. El fomento de un ambiente competitivo 
y la educación de los consumidores son indispensables para controlar los 
monopolios. En el sector de la salud, específicamente, se requiere como 
mínimo la organización administrativa, un sistema contable adecuado y 
un sistema de información para aplicar con eficiencia cualquier mecanis­
mo de pago.
LA REFORMA AI. FINANCIAMIENTO DE LA SALUD EN COLOMBIA 7 3 7
III. PRINCIPALES FORMAS DE PAGO/CONTRATACIÓN EN 
COLOMBIA, ANTES Y DESPUÉS DE LA REFORMA
En Colombia, la información disponible sobre las formas de pago o 
contratación en salud es relativamente limitada, a diferencia de lo que 
ocurre en otros países como se pudo apreciar anteriormente. Sólo existe 
la legislación reglamentaria sobre las formas de pago a los médicos por 
parte de las instituciones y de éstas a terceros. Antes de la reforma de 
1993 y  hasta hace poco, no existían análisis sobre las implicaciones de las 
diferentes formas de pago o contratación y cómo éstas afectan la calidad, 
los costos o el uso de tecnología. Tal situación es idéntica para los sec­
tores público y privado.
A partir del proceso de negociación política de la reforma y después 
de la aprobación de la ley 100, comenzó a surgir el interés en la forma 
cóm o se relacionan  (pago y /o  contratación) las EPS y las ips. Se realizó un 
estudio que ofrece una visión de las condiciones de pago y/o contrata­
ción en el país, a fin de conocer la estructura del pasado y abonar el 
terreno para avanzar en la organización de los sistemas de salud en el 
país (Gutiérrez y otros, 1994). Como resultado de dicho estudio se obser­
va que en Colombia existe una tendencia a contratar por salario a los 
médicos generales (que actúan com o “gatekeepers) y  por pago por servido 
a los médicos especialistas. El sistema de facturación de pago por servi­
cio o acto médico, que se ha convertido en un incentivo perverso al 
sobrecosto en el diseño y prestación de los servicios hospitalarios, sirve 
además de acicate a la corrupción institucional que deriva de la sobre- 
facturación por servicios no prestados. El mencionado método de pago, 
instrumentado además por sistemas tarifarios d e los diversos servicios, 
insumos y actos médicos, permite que los oferentes tiendan a multiplicar 
el número de prestaciones. Los servicios hospitalarios y de diagnóstico 
se pagan igualmente por pago por servicio y las ip s imponen las tarifas, 
salvo en los contratos del Instituto de Seguros Sociales (iss).
En casos aislados, en los cuales se presta la atención a poblaciones 
dispersas, se paga  por capitación. A los médicos especialistas del sector 
público que tienen contrato exclusivamente con una institución se les 
remunera por salario. En las instituciones de índole privada, en donde 
los médicos ejercen libremente su profesión, se les paga por honorarios
7 3 8  ENSAYOS SOBRE EL FINANCIAMIENTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
y en otros casos por salario y pago por servicio. No es frecuente que 
administradoras de servicios privados contraten con ip s  hospitalarias pú­
blicas, debido a las dificultades administrativas, excepto en casos aisla­
dos cuando la administradora tiene que cubrir poblaciones dispersas. 
Adicionalmente, para remunerar a los médicos en algunas instituciones 
se utiliza el sistema de valoración estándar de los servicios, similar a los 
r b r v s  (resource based related value scale) que se emplean en el sistema 
Medicare en los Estados Unidos.
La posibilidad de ofrecer servicios médicos por pago por caso es 
factible para casos puntuales en el país, pues no existen los sistemas de 
información adecuados sobre costos unitarios ni intervenciones o proce­
dimientos estándar requeridos, lo que implica un alto riesgo de fracaso. 
En general, las formas de pago o contratación se utilizan por su sencillez 
administrativa o por tradición.
Los honorarios son negociados entre las eps, las ips y los médicos, 
con algunas excepciones como los anestesiólogos, cardiólogos y otras 
especialidades minoritarias quienes forman monopolios y imponen sus 
propias tarifas. Cuando estos mismos trabajan con el ISS se someten a 
grandes diferencias de pago, pues las tarifas se fijan de forma unilateral. 
No está claro si estas diferencias se deben a los costos, al tipo de pobla­
ción atendida, a la tecnología, a la calidad, a la cobertura o a la forma 
de contratación, o si existen otras variables más significativas, pues se 
sabe que el iss es la administradora que realiza aproximadamente el 60% 
de la contratación total en el país e impone sus propias tarifas para los 
servicios que presta y obviamente contrata.
El poder del mercado incide sobre la concertación de precios en la 
contratación. Por ejemplo, cuando una administradora de servicios contra­
ta con instituciones de nivel III, son éstas quienes deciden las tarifas. Si el 
contrato se hace directamente con los médicos, es la administradora quien 
impone la tarifa, con excepción de los médicos especialistas. En la presta­
ción de servicios hospitalarios o quirúrgicos, la institución prestadora 
impone sus tarifas cuando no forma parte de un sistema integrado.
De todas maneras, el estudio demuestra que las formas de pago o 
contratación en Colombia no se habían desarrollado suficientemente 
antes de la reforma de 1993. Al implantarse la nueva ley se conocen 
algunos de los insumos y obstáculos dignos de tener en cuenta, como el 
poder de ciertos monopolios o simplemente el grado de gestión de los 
actores principales.
LA REFORMA AL FINANCIAMIENTO DE LA SALUD EN COLOMBIA 7 3 9
A continuación se presenta la situación colombiana en términos de 
formas de pago y  contratación entre las EPS y  las ip s  a partir de su puesta 
en práctica en 1993 y  hasta la fecha. Se señala también si el sistema de 
pago o contratación que se ha ido adoptando en estos últimos años está 
teniendo incidencia sobre la cobertura, la calidad y  el costo de los ser­
vicios.
La aparición de las EPS supone el fin de los monopolios en el pro­
ceso de afiliación y  la separación entre los sistemas de financiamiento y  
los de provisión de servicios, siendo las IPS las que se encargan de este 
último. Las e p s  son instituciones intermediarias que cumplen las funcio­
nes de gestión del aseguramiento y  protección de la salud, es decir, 
fomentan la prevención y  subcontratan el resto de los servicios. La 
Unidad de Pago por Capitación (u p c )  es la cuota o precio de venta 
anual que permite a las e p s  proteger la salud de cada beneficiario durante 
un año, a través de un Plan Obligatorio de Salud (p o s ) . Ellas recaudan 
periódicamente las contribuciones de los afiliados, por delegación del 
Fondo de Solidaridad y  Garantía; de este monto se descuenta el valor de 
las u p c  fijadas para el p o s . La cotización obligatoria que se aplica a los 
afiliados del régimen contributivo es como máximo del 12% del salario 
básico y  no inferior al salario mínimo. Las e p s  reciben copagos y  cuotas 
moderadoras como ingresos adicionales. En términos cuantitativos de 
capacidad socioeconómica se estima que el 70% de la población podría 
estar vinculado al régimen contributivo.
Las e p s  son las que determinan si Colombia logra o no los objetivos 
de la reforma: solidaridad, universalidad, calidad y  eficiencia. Ellas 
incentivan la afiliación al sistema: la universalidad-, recaudan el 12% de la 
cotización para lograr la solidaridad entre ricos y  pobres; promueven la 
eficiencia haciendo competir a los proveedores y  ofrecer precios más bajos, 
y  mediante las formas de pago para controlar costos. Esa misma compe­
tencia debe mejorar también la calidad de los servicios.
¿Se están logrando dichos objetivos? Se sabe que el mercado de la 
salud en Colombia está extremadamente activo. A diciembre de 1995 la 
afiliación a las EPS creció (26 EPS), pero ella se concentra en las grandes 
ciudades del país. Existe una aprobación al funcionamiento de las e p s , 
pero en la realidad ello se traduce en una cobertura geográfica de esas 
entidades y no representa necesariamente una expansión de la afiliación. 
No obstante, se infiere que el sector salud colombiano está logrando su 
transformación a un sistema impulsado por la demanda. Los trabajadores
7 4 0  ENSAYOS SOBRE EL FINANCIAMIENTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
independientes sólo constituyen una pequeña proporción de afiliados 
(13%) y los que se afilian mayoritariamente son los más necesitados de 
atención médica costosa, selección adversa. Problema que surge con 
los seguros de salud privados cuando el asegurado puede ocultar in­
formación al asegurador y éste queda imposibilitado de realizar una 
distribución eficiente de riesgos; o bien, cuando la rentabilidad de to­
dos los riesgos no es similar y no existe un esquema de seguros soli­
dario o de prim a de riesgo com unitario que garantice al asegurado 
una adecuada cobertura ante ciertos riesgos. Actualmente, los afiliados 
son los mismos del sector formal que en el pasado estaban cubiertos 
por el iss y seguros privados. El iss, la ep s más grande en Colombia, no 
tiene un número confiable de afiliados por falta de un sistema de in­
form ación que perm ita identificarlos y, por lo tanto, no contribuye 
consistentemente al Fondo de Solidaridad y Garantía. Por otra parte, 
las personas afiliadas a las e p s  subdeclaran sus salarios poniendo en 
riesgo la solidaridad del sistema.
En cuanto a la aplicación de la competencia regulada para el 
control de costos, la mayoría de las formas de pago a los médicos y 
hospitales que se aplican son el pago por servicio, la capitación (nivel I 
de atención), salario, una mezcla de capitación y pago por servicio y, en 
algunos casos, las ep s pagan primas a los médicos generales por remitir 
pacientes a otros niveles de atención. Sin embargo, las ep s no están uti­
lizando procesos competitivos de contratación o negociación para indu­
cir la competencia a nivel de tarifas o calidad. El año pasado el iss inició 
el pago a hospitales sobre la base de paquetes de diagnóstico, en vez 
de facturar por servicio prestado. Esto incentiva la eficiencia y control del 
uso de servicios.
Vale la pena anotar que el pago por capitación — a través de la 
u p c —  a los médicos generales o a los proveedores de atención primaria, 
es ajustado por edad y sexo según estipula la ley. Cuando se paga por 
servicio prestado (fee for service) a los médicos generales, especialistas 
y hospitales, el pago se basa en el sistema tarifario establecido por el iss y 
el seguro obligatorio de accidentes de tránsito, s o a t ,  los cuales responden 
al concepto de desagregación de costos por procedimiento y servicios de 
apoyo, y no al del costo. Éste es uno de los obstáculos más sentidos de 
la reforma, mientras no existan los estudios técnicos necesarios para 
determinar el costo estándar de la atención, las ips deben recurrir a su 
propia contabilidad de costos y tomarla como base de pago, lo cual
I.A REFORMA AL FINANCIAMIENTO DE LA SAI.UD EN COLOMBIA 741
r e p r e s e n t a  u n  c a m b i o  r a d ic a l  e n  la s  r e la c io n e s  c o n t r a c t u a l e s  e n t r e  l a s  EI’S 
y  l a s  IPS.
Algunas ip s  no están dispuestas o no son capaces de contratar con 
EPS por varias razones: carecen de la capacidad administrativa para con­
tratar con e p s  o simplemente no entienden las implicaciones de la ley; 
además, muchos hospitales y especialistas claramente no quieren parti­
cipar en la nueva reforma, de hecho, la sociedad científica ha sido muy 
enfática en su resistencia a la ley 100 y ha creado pequeños carteles de 
especialistas. Igualmente, las i p s  no están de acuerdo con las tarifas que 
ofrecen las EPS dadas las restricciones impuestas por la u p c . En resumen, 
después del primer año de aplicación de la competencia regulada se 
puede decir que existe competencia entre los médicos generales para 
obtener contratos con EPS, pero se advierte poca competencia entre el 
nivel II y III de atención.
Las EPS han d isp u esto  m ecan ism os  para el control de la calidad 
m édica. Por ejem plo, hacen visitas periódicas a las ip s , dem andan 
auditorías de los registros médicos y realizan entrevistas con pacientes. 
Algunas ep s exigen a las ips reportes sobre la calidad de los servicios que 
entregan, no obstante tal información no está disponible para el público. 
Cuando se cancela un contrato con una ips la razón más frecuente es la 
falta de calidad.
El producto final que entregan las EPS no es homogéneo, pues se 
ofrecen planes adicionales al p o s  en la forma de planes complementarios3 
y medicina prepagada, que se diferencian de los servicios ofrecidos por la 
selección de proveedores y primas. Las listas de proveedores exhibidas 
por las EPS pueden ser una estrategia para la atracción o no de potencia­
les afiliados según la segmentación de la población. De acuerdo a las 
listas, es fácil determinar si son hospitales de alta o baja calidad. Dentro 
del contexto de la ley se considera ilícito ofrecer planes complementarios 
sin ofrecer el p o s ,  sin embargo, muchas e p s  están permitiendo la compra 
de un plan complementario sin subscribirse al p o s . Antes de la reforma 
existían entidades de Medicina Prepagada, y muchas de ellas se han 
convertido en EPS para ofrecer los servicios del p o s  y algunos otros adi­
cionales. Aunque los venden como planes complementarios, en realidad 
no son complementarios al p o s  sino alternativos a éste. Mucha gente,
3. Estos planes incluyen tratamientos y cirugías estéticas, odontología, tratamiento de 
enfermedades crónicas, trasplantes, drogas no cubiertas en el POS, etc.
7 4 2  ENSAYOS SOBRE EL FINANCIAMIENTO DE LA SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
sobre todo los independientes, siguen afiliados a este sistema que a su 
vez está generando incentivos para evadir la cotización del 12%. No se 
sabe bien si esto está propagando una segmentación en el mercado y 
limitando la competencia debido a que el producto deja de ser estándar, 
pero sí implica que los estratos más altos de la sociedad colombiana 
tienen acceso a servicios de mayor calidad que aquellos que utilizan 
solamente el POS.
Generalmente, las ep s están contratando los servicios de nivel III 
con hospitales que atienden gente menos pobre. En el nivel I de atención, 
las ep s contratan con instituciones privadas y , hasta el momento, no están 
contratando servicios con el iss, lo cual podría indicar que las instalacio­
nes del iss tienen copada su capacidad. A la fecha, el iss no ha hecho la 
separación de financiación y provisión de servicios, lo que no contribuye 
a la creación de un mercado competitivo.
En la siguiente sección se analizan los resultados de las encuestas 
de aproximadamente diez e p s  e ip s ,  tanto públicas como privadas, sobre 
las experiencias particulares que han tenido con las formas de pago adop­
tadas y el funcionamiento general del sistema.
IV. RESULTADOS DE LAS ENCUESTAS
A . L o g r o s  e n  1996
La aplicación plena de la reforma no se inició sino hasta finales de 1995. 
A continuación se presenta un breve análisis en lo que se relaciona con 
los objetivos de universalidad, oferta de servicios y financiación del sis­
tema en 1996. La información proviene de diferentes fuentes como el 
Ministerio de Salud (m in s a l u d ) ,  resoluciones expedidas por la Super­
intendencia Nacional de Salud, informes al Congreso Nacional de Seguri­
dad Social y, en algunos casos, artículos de los principales periódicos 
del país. Esta posición se contrasta con los resultados obtenidos en las 
encuestas a las e p s  e ip s ,  punto de especial importancia, ya que gobiernos 
y organizaciones nacionales e internacionales siguen con interés el pro­
ceso de reforma debido a las enseñanzas que éste puede proporcionar.
Es importante mencionar que la información disponible resulta 
muchas veces incompleta tanto cuanto a la suministrada por el usuario
LA REFORMA AL FINANCIAMIENTO DE LA SALUD EN COLOMBIA 7 4 3
como a los antecedentes técnicos proporcionados por las eps e ips. Esta 
última, en particular, además de ser insuficiente no se ciñe a un método 
unificado que permita un seguimiento integral del sistema (Esguerra, 
1996).
Entre los problemas que ha tenido el nuevo sistema de seguridad 
social se destaca el caso del iSS, que al ser la EPS más grande ocasiona 
vacíos de información importantes para el sistema en general. La ley 100 
ordena la separación entre la financiación y la provisión de los servicios 
de salud, separación que no se ha hecho en el iss, y que geneTa un mo­
nopolio en el mercado al no existir la libre competencia entre todas la EPS. 
En este momento, las eps contratan con IPS públicas y privadas que for­
man parte de las ips del ISS; sin embargo ninguna clínica ni hospital del 
ISS especifica en sus contratos que se suministre información sobre varia­
bles financieras, de afiliación, utilización, recursos humanos e historias 
clínicas de los pacientes. A raíz de esto, la Superintendencia Nacional de 
Salud ha impuesto al iss un severo plan de ajuste que terminó a finales 
de septiembre. El sector entero está a la expectativa de los resultados.
Un avance extraordinario se ha registrado en el objetivo de la uni­
versalidad, pues casi la mitad de los colombianos están afiliados al Sis­
tema de Seguridad Social. Para dar una idea, el régimen subsidiado 
cuenta con aproximadamente 5 millones de afiliados y el régimen con­
tributivo con cerca de 13 millones de personas. En estos datos subsisten 
algunas dudas respecto al régimen contributivo originadas por la falta de 
información del ISS, pues no es posible establecer qué proporción de esas 
afiliaciones proviene de personas que estaban en el iss y por lo tanto no 
son nuevas para el sistema. Sí se sabe que los trabajadores independien­
tes constituyen una pequeña porción de los afiliados, pues constituyen 
sólo el 13% y representan más de la mitad de la fuerza laboral en Co­
lombia. El iss, la eps más grande del país, no tiene cifras confiables sobre 
el número de afiliados, sin embargo las metas que se propuso el gobierno 
en cuanto a la afiliación a los diferentes regímenes no solo se han cum­
plido, sino que se han superado como se puede observar en el siguiente 
gráfico.
7 4 4  ENSAYOS SO BRE EL FIN A N CIA M IEN TO  DE LA SEG U RID A D  SO C IA L EN SA LU D
G r á f ic o  1
AFILIADOS AL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD
14
12 
10 
8
Afiliados
(m illones) 6
4
2 
0
J  9 9 4  1 9 9 5  1 9 9 6
Año
Proyectado 
I  Ejecutado
Fuente: Ministerio de Salud - Universidad de Harvard, Report on Colombia Health Care Reform and 
Proposed Master Implementation, 1996.
El régimen contributivo tiene 26 e p s  aprobadas que cubren aproxi­
madamente el 50% de los municipios colombianos, donde reside aproxi­
madamente el 70% de la población (Ministerio de Salud/Universidad de 
Harvard, 1996). A pesar de las buenas noticias con respecto a la afiliación, 
éstas se deben interpretar con cautela pues la afiliación es el primer paso 
y no implica necesariamente que se estén ofreciendo servicios. A veces 
en un municipio grande puede ocurrir que exista cobertura para una 
parte de la población, mientras que otra no la recibe. Adicionalmente la 
afiliación a las e p s  se está concentrando en las grandes ciudades.
En cuanto al financiamiento del sistema, éste parece estar en un 
punto de equilibrio, es decir, los recursos del Fondo de Solidaridad y 
Garantía y sus cuatro subcuentas (Compensación de Régimen Contribu­
tivo, Solidaridad, Promoción, y Riesgos Catastróficos y Accidentes de 
Tránsito) tuvieron un incremento entre 1994 y 1995 motivado por el inicio 
del sistema, que en 1996 ha experimentado un leve descenso en los re­
cursos. Esto se puede explicar en parte porque existe un vacío de infor­
mación financiera por parte del iss. No se sabe cuánto requiere el iSS en
LA RHFORMA A L FIN A N CIA M IEN TO  UE LA SA LU D  EN CO LO M BIA 7 4 5
compensación o cuánto le debe girar a la subcuenta de compensación. En 
el caso de que fuera la primera posibilidad, la subcuenta entraría en 
bancarrota creando una crisis muy grave para el sector. Igual sucede con 
el Instituto de Salud de las Fuerzas Armadas que tampoco está compen­
sando y que según algunos cálculos es deficitario en cerca de $15.000 
millones anuales, agravando aún más la situación del sector (Esguerra, 
1996). Otra brecha peligrosa es la desarticulación entre los costos de los 
servicios de salud, la Unidad de Pago por Capitación (u p c ) y las tarifas 
del SOAT, que cumplen una función reguladora desde el punto de vista 
del equilibrio financiero y pueden ocasionar problemas en la calidad y 
en el acceso a los servicios. Son muy pocas las instituciones hospitalarias 
que cuentan con sistemas de costos que permitan establecer con certeza 
el impacto que esta situación produce sobre las entidades.
A través de la breve reseña presentada en los párrafos anteriores, se 
puede apreciar que aunque el nuevo sistema de seguridad social cumple 
apenas un año de aplicación plena (octubre de 1996), los resultados en 
algunos casos son satisfactorios y  en otros requieren especial atención. 
En la parte siguiente de esta sección se analizan los resultados de la 
encuesta aplicada a las diferentes e p s  e ip s  y  se señalan los logros y  
problemas observados desde el punto de vista de la realidad particular 
que ellas están viviendo en el sector.
B. A n á l is is  d e  i .a s  e n c u e s t a s
La principal fuente para el análisis de esta sección se obtiene de la en­
cuesta/cuestionario a los ejecutivos (directores y/o vicepresidentes) de 
10 diferentes e p s  e i p s . La mayoría de las e p s  en Colombia tienen su sede 
principal en la ciudad de Bogotá y el mencionado estudio se concentró 
en este lugar. Las encuestas se enviaron a e p s / ip s  de diferente índole: e p s  
con y sin fines de lucro, Medicinas Prepagadas convertidas en EPS, EPS 
que originalmente eran Cajas de Compensación, y Cooperativas creadas 
bajo el nuevo sistema de seguridad social. Cabe anotar que aproximada­
mente el 60% de los cuestionarios enviados fueron respondidos.
La encuesta se organizó en cinco secciones:
1. Aspectos institucionales de las e p s / ip s ,  que busca conocer 
su perfil, su organización administrativa y su actitud fren­
te a la ley 100 de 1993.
ENSAYOS SOBRE EL FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SEG U RID A D  SO C IA L EN  SA LU D
2. Proceso de contratación, que pretende determinar sus 
diferentes formas de contratación y los problemas en­
frentados.
3. Mecanismos de pago, que explora los impactos financie­
ros de las diferentes formas de pago y algunas de las 
características que determinan el mecanismo de pago 
seleccionado.
4. Calidad, que identifica el impacto de las diferentes for­
mas de pago sobre la calidad del servicio prestado.
5. Tecnología, que determina la gravitación de las formas de 
pago sobre la tecnología utilizada.
1. Observaciones puntuales sobre los aspectos institucionales
La mayoría de las e p s  cambiaron de estructura organizacional a raíz 
de la aplicación de la ley 100. En algunos casos se aumenta la planta 
de personal, el capital de la entidad y el tamaño de los proveedores 
para contratar el p o s . En el caso particular del 1SS, se agrega el es­
pacio para la creación de la ip s  adicional a la e p s ,  Pensiones y a r p  
(Administradora de Riesgos Profesionales).
Todas las EPS se consideran más competitivas bajo el nuevo esquema 
de la reforma, sobre todo en lo que se refiere a la captación de 
afiliados, pues compiten con otras f.p s  privadas y  con el Estado. 
Curiosamente, el iss se considera menos competitivo bajo el nuevo 
esquema porque se duplica el número de sus afiliados debido a la 
cobertura familiar.
La asimilación de la ley 100 ha sido un problema grave para la 
mayoría de las f.p s ,  los usuarios y los proveedores, pues se considera 
que, a raíz de un período inactivo con el inicio del nuevo gobierno, 
se creó desconcierto y se despertaron muchas dudas. Reinaba gran 
confusión sobre temas como los relacionados con la reducción de la 
upc, los copagos, las cuotas moderadoras y la cobertura familiar. 
Estas contradicciones y la falta de claridad del sistema en general 
generó dudas hacia el interior de las EPS y en la aplicación de la 
ley 100. La capacidad de gestión o de administrar eficientemente 
los recursos y garantizar la calidad ha sido prácticamente nula. El 
ISS considera sumamente peligroso el matrimonio e p s - i p s  y está
LA  REFO RM A  a l  f i n a n c i a m i e n t o  d e  l a  s a l u d  e n  c o l o m b i a 7 4 7
consciente de que la transformación del Instituto determinará hasta 
qué punto se puede lograr una competencia justa para cumplir con 
los objetivos no sólo de la competencia regulada, sino de la reforma: 
la eficiencia y la calidad. Otros problemas que realmente se convier­
ten en retos son la falta de pago o del pago oportuno y el control 
del gasto médico, para que la u p c  alcance a cubrir toda la operación 
de la EPS de manera eficiente.
La regulación del Estado ha sido inexistente o no ha servido, y se 
considera como una de las más grandes debilidades del nuevo sis­
tema. Los hospitales y los profesionales de la salud enfrentan graves 
problemas financieros por las bajas tarifas reguladoras del mercado 
(iss, SOAT, p o s ) ,  que muchas EPS han convertido en tarifas para con­
tratación con profesionales e ip s . Mientras exista un exceso de oferta 
de servicios las e p s  pueden imponer sus tarifas. Claro está que, en 
la medida que la oferta y la demanda se nivelen, los prestadores de 
servicios tendrán más fuerza a la hora de negociar. Un sistema de 
tarifas bien establecido incentiva el buen comportamiento de una 
i p s , pues el tarifado determina su estabilidad financiera e influye 
sobre la calidad de sus servicios. Por ejemplo, si la tarifa no cubre 
el costo total de un servicio hospitalario, el hospital puede quebrar; 
por el contrario, si la tarifa es muy generosa puede incentivar ser­
vicios inapropiados o innecesarios. Los hospitales no tienen siste­
mas contables de costos uniformes y la mayoría de las EPS entre­
vistadas dicen no poseer sistemas de información adecuados para 
hacer el seguimiento a la población afiliada u obtener información 
sobre gastos y recobros.
2. Observaciones sobre el proceso de contratación 
y los mecanismos de pago
Si bien se ha intentado introducir diferentes modalidades de pago 
que fueron descritas en la segunda sección del estudio, en Colombia 
sigue prevaleciendo el pago por servicio con todos sus incentivos 
perversos. La capitación está tomando fuerza cada día, pero sobre 
todo en el nivel I de atención. En este período de transición de un 
esquema de oferta a uno de demanda, seguirá predominando el 
pago por servicio. Una vez que Colombia establezca un sistema de
7 4 8  ENSAYOS SO BRE EL FIN A N CIA M IEN TO  DE LA SEG U RID A D  SO C IA L EN SA LUD
costos unificado y  competitivo se abrirá el espacio para introducir 
otras modalidades de pago. Esta parte de la encuesta es tal vez la 
más pertinente al motivo del estudio, y  pone énfasis en los proble­
mas que han enfrentado las diferentes EPS e  i p s .
La contratación de la prestación de servicios se hace con proveedores 
individuales, asociaciones de médicos, hospitales, centros de diag­
nósticos y  centros propios. Algunas e p s  alquilan consultorios con la 
unidad básica de atención o de nivel í, donde existe una capacidad 
resolutiva de aproximadamente 80% (véase el gráfico 2).
G rá fic o  2  
NIVELES DE RESOLUCIÓN
Esta unidad orienta luego a los usuarios hacia los especialistas 
dentro de la misma unidad. El resto de los servicios, tales como de apoyo 
diagnóstico y de niveles IT y ITT, se contratan con IPS particulares (véase 
el gráfico 3).
LA REFO RM A AL FIN A N CIA M IEN TO  DE LA SA LU D  EN CO LO M BIA 749
G r á f ic o  3  
UNIDADES DE ATENCIÓN BÁSICA
• Esta modalidad de contratación es muy atractiva para muchas e p s  
porque permite contener costos y fortalecer y enfatizar el papel del 
médico general; sin embargo desde el punto de vista del especialista 
la situación se agrava, porque el sistema se desplaza hacía los 
generalistas. La mayoría de los servicios que se proveen en el nivel 
I de atención se hacen por capitación (u p c  ajustada por edad y sexo) 
y los servicios de nivel II y III se hacen por servicio prestado o pago 
por servicio, según unos precios negociados entre los médicos y las 
administradoras. En los centros de diagnóstico se hace por capita­
ción y en algunos casos por servicio prestado.
• Muchas e p s  confirman que la principal razón de utilizar estas for­
mas de pago es por tradición o, recientemente, porque la capitación 
ayuda a contener costos y es más eficiente. Además, al resolver la 
mayoría de los problemas en el nivel I a través de la capitación se 
evitan la remisión de los pacientes. Casi todas las e p s  utilizan 
gatekeepers para todos los servicios, es decir, consultas, hospitaliza­
ción, consultas con especialista y exám enes de laboratorio. Sin 
embargo, con algunos contratistas las e p s  s í  han tenido problemas 
para evitar la alta remisión. En ciertos casos, el método de pago de
7 5 0  ENSAYOS SOBRE EL FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SEG U RID A D  SO C IA L EN  SA L U D
capitación ha incentivado a los médicos a formar asociaciones, sobre 
todo para el manejo de altos volúmenes de pacientes. Las ep s expli­
can que a través de la capitación se ha visto un cambio particular 
en la reducción de costos por paciente/día, más que en estancia 
hospitalaria, capacidad hospitalaria o en costos administrativos del 
hospital, con la excepción del ISS donde no se ha podido evaluar el 
impacto. El rss inició un sistema de pago b a s a d o  en  p aqu etes  d e  
diagnóstico (estilo d r g  s )  y  a la fecha tienen más de 6 0  definidos. 
En esta institución el pago del servicio a través de paquetes y no por 
servicio prestado ha contribuido a incrementar la eficiencia y  a 
controlar la utilización.
• Todas las formas de contratación implican un riesgo, es decir, la 
posibilidad de asumir un costo inesperado. Se hizo esta pregunta a 
todas las e p s  e ip s  y en su mayoría respondieron que a través de la 
capitación el riesgo es casi siempre compartido, salvo que en algu­
nos casos pueden ser las e p s ,  si la u p c  es incorrecta, y en otros casos 
las ips ,  quienes asumen el riesgo financiero por sus ineficiencias 
administrativas internas.
• En la gran mayoría de las EPS entrevistadas los contratos se hacen 
por un año, con excepción del iss donde los contratos pueden durar 
entre dos y 12 meses. Razones para la cancelación de contratos son: 
quejas de los usuarios, mala calidad en la prestación del servicio, 
irregularidades en el pago o recobro, y excesivas remisiones.
• Casi todos los contratos ofrecidos contienen servicios similares: Plan 
Obligatorio de Salud (p o s ) ,  Planes Complementarios (p a c ) y en al­
gunos casos planes para el régimen subsidiado. Las EPS compiten 
entre ellas por captar afiliados a través de la libre escogencia, y 
mediante el contenido de los planes complementarios. Vale la pena 
anotar que existen muchos vacíos en la reglamentación del p a c , por 
lo cual no es explícito el contenido del paquete. Muchos planes 
complementarios se diferencian por la prima, el contenido,4 el grado 
de escogencia entre los proveedores, y la red propia de proveedores. 
La medicina prepagada, que dominaba el mercado privado antes de 
la reforma, se sigue ofreciendo a estratos altos de la población; por
4. Tratamientos cosméticos y cirugías, ortodoncia, tratamiento de enfermedades cró­
nicas, trasplantes, m edicamentos especiales y equipamiento especial (silla de ruedas,
muletas, etc.).
LA REFO RM A  A L FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SA LU D  EN  CO LO M BIA 7 5 1
consiguiente, no existe una distinción explicita entre los planes y la 
medicina prepagada. Además, con la existencia de tantos paquetes, 
muchas ep s consideran que se pone en peligro el principio de alcan­
zar un paquete universal; el riesgo es que se vuelvan paralelos 
con el p o s  y se pague dos veces por el mismo contenido. El is s  ofrece 
solamente el p o s.
Muchas e p s  se quejan de que han tenido problemas con la contra­
tación de algunos servicios en ciertas zonas del país donde en la 
práctica no permiten el funcionamiento de la ley 100 y por lo tanto 
oponen mucha resistencia. Servicios como anestesia, neurocirugía, 
medicina nuclear y en algunas instancias servicios de urgencia, se 
encuentran entre los más difíciles de contratar. Esto se debe a la 
escasez en la oferta de servicios sobre todo en pequeñas ciudades, 
ya sea por la mala calidad de la prestación o por malas tarifas.
Al problema de las malas tarifas se le suma el de la Unidad de Pago 
por Capitación ( u p c ) que no alcanza a cubrir los gastos de las e p s , 
asunto que se halla sobre la mesa del gobierno desde la aprobación 
de la nueva reforma. Según el sector de las e p s , persisten varias 
distorsiones del tema que han quedado sin resolver, por ejemplo: 1) 
el gobierno no ha controlado los insumos a través de las normas de 
unificación pertinentes; 2) el gobierno impuso una rebaja a la u p c  
sobre la establecida en un comienzo, debido más a problemas en la 
subcuenta del Fondo de Solidaridad y Garantía, que a la razón 
técnica de que el plan de salud tenga ese valor real, pero a la fecha 
no se le ha hecho el ajuste técnico necesario a la u p c ,  y; 3) el aumen­
to de la u p c  en el porcentaje de la inflación no se compadece con 
el incremento en el índice de precios del sector.
El i s s  ha terminado contratos con ip s  que discriminan a sus afiliados. 
Estas mismas ips no reconocen las tarifas del is s  e insisten en el pago 
de las tarifas s o a t  que suelen ser más costosas (más adelante vere­
mos el problema que se está generando en el sector por la falta de 
un sistema unificado de tarifas). Las tarifas is s  y s o a t  tienden a 
exceder los costos promedio de los servicios. El conjunto de EPS 
entrevistadas utilizan las tarifas s o a t ,  pero en muchos casos tratan 
de establecer sus propias tarifas y se pagan por servicio prestado. 
Una de las El’S entrevistadas relató que muchas de las ip s  públicas 
no contratan servicios con ellos porque perciben como inadecuadas 
las tarifas del iss  y del s o a t ;  por consiguiente, estas ep s prefieren
ENSAYOS SO BRE EL  FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SEG U RID A D  SO C IA L EN  SALUD
c o n t r a t a r  l o s  s e r v i c io s  c o n  ip s  p a r t i c u l a r e s  o  p r i v a d a s  y  n e g o c i a n  s u s  
p r o p i a s  ta r i fa s .
Aparte del problema con las tarifas, para las e p s  es más fácil con­
tratar los servicios con particulares porque no tienen que enfrentar­
se con obstáculos c o m o  la burocracia, la falta de sistemas de costos 
y , a veces, de una contabilidad sencilla. Muchas EPS utilizan cuotas 
moderadoras y copagos, con la excepción del iss por una decisión 
política interna de este instituto. E llo  ha  g en erad o  un am bien te  de 
malestar entre las EPS privadas y el iss, porque consideran que este 
último siempre tendrá ventaja mientras siga siendo el que financia 
y provee ios servicios. Debido a eiio muchas e p s  no contratan con 
el iss porque estiman que no existe una competencia justa. El iss no 
hizo comentarios con respecto a este cargo. Vale la pena mencionar 
que estas cuotas moderadoras y copagos no han sido regulados en 
su totalidad y están creando problemas a las EPS. No existe claridad 
sobre los montos previstos originalmente por la ley 100, las cate­
gorías para las cuotas y copagos no han sido simplificadas y no se 
ha establecido un régimen de cuotas y copagos para quienes reali­
cen deportes peligrosos o no adopten conductas de autocuidado de 
la salud; por tal motivo las e p s  han asumido gastos innecesarios 
ante la falta de claridad. Además, las EPS perciben una competencia 
desleal en el sector debido a la ausencia de vigilancia de la 
Superintendencia Nacional de Salud, pues esta entidad no ha esta­
blecido reglas claras sobre la capacidad máxima de afiliación ni 
sobre el contenido de los contratos que se elaboran o el contenido 
de los planes complementarios mencionados anteriormente.
El presidente de la asociación de hospitales, representante de las ip s , 
con  qu ien  s e  so s tu v o  una entrevista, in form ó  que sí se percibe un 
cambio evidente en cuanto a la capacidad de las ip s ,  caracterizado 
especialmente por el esfuerzo de todas las entidades por tener una 
mejor información administrativo-financiera, lo que les h a  p erm iti­
d o  tomar decisiones con mayor seguridad. También es evidente el 
esfuerzo por mejorar su dotación de equipos y la presentación de 
sus instalaciones, todo con el fin obviamente de poder competir 
mejor. Con este mismo propósito la mayoría de las instituciones 
acomodaron sus sistemas administrativos y financieros y su perso­
nal ha tomado una actitud competitiva. A pesar de esto, las ip s  
opinan que de ninguna manera se ha logrado una competencia justa
entre las e p s  y las i p s . En gran parte el problema se debe a que el 
Ministerio no ha establecido tarifas justas en el caso del s Oa t  ni en 
el de todas aquellas ob ligato rias, y que la v ig ilan cia  de la 
Superintendencia Nacional de Salud ha sido injusta, pues se ha 
dedicado a fiscalizar principalmente a las i p s , manteniendo un con­
trol muy parcial sobre los demás componentes del sistema. Las EPS 
son mucho más fuertes y el Estado de cierta manera ha ayudado a 
ese desequilibrio, porque la ley permite que las e p s  presten servicios 
directamente y la vigilancia sobre ellas ha sido menos drástica que 
sobre las ip s ,  no obstante que las EPS, ostentan mayor poder econó­
mico. La circunstancia que más afecta las ire es que la carencia de 
un sistema uniforme de contabilidad de costos en las instituciones, 
y lo que es peor, la mayoría de sus administradores no perciben la 
importancia de tener dicho sistema, lo que podría llevar a la ban­
carrota a muchas de ellas.
Los ingresos económicos de las ip s  se han visto afectados principal­
mente por las tarifas s o a t  que perjudican al sector de la salud en 
su totalidad. Por ejemplo, en los primeros meses de 1996 las IPS 
atravesaron por una situación de iliquidez, que ha llevado a poster­
gar pagos a los proveedores de medicamentos e insumos. También 
se han presentado graves demoras en el pago de los servicios por 
parte de la mayoría de las E re , de manera que la cancelación opor­
tuna a 30 días, es realmente una rareza. Entretanto, la mayoría de 
las obligaciones de las IPS son inaplazables, sobre todo las de índole 
laboral. Según el entrevistado, el desfase entre las tarifas y el au­
mento de costos para hospitales y clínicas sobrepasa el 30% en este 
año. Dadas estas condiciones, las i p s  consideran urgente abordar el 
tema de las tarifas s o a t ,  convertidas por muchos en las tarifas guías 
de todo el sistema. El problema reside en que éstas no sólo se han 
convertido en un mecanismo de remuneración, sino que están regu­
lando todo el sistema de seguridad social.
3. Observaciones sobre la calidad y la tecnología
El tema de la competencia nos lleva hacia el estado de la calidad 
bajo estas nuevas modalidades de contratación y pago. Para muchas 
E re la calidad se mantiene desde antes de la reforma, sin embargo
LA r e f o r m a  a l  f i n a n c i a m i e n t o  d e  l a  s a l u d  e n  c o l o m b i a  7 5 3
7 5 4  ENSAYOS SO BRE EL FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SEG U RID A D  SO C IA L EN SA LU D
la introducción de la competencia regulada al sector ha hecho que 
las organizaciones se modernicen y  se armen de elementos básicos 
de eficiencia técnica. El gobierno no ha establecido los estándares 
mínimos de calidad porque no está claro a quién le corresponde, si 
al nivel local, regional o nacional. Las e p s  han establecido sistemas 
para el manejo de quejas a fin de proteger al consumidor y  poder 
dar so lu cion es  inmediatas. En muchos casos, las EPS están utilizan­
do sistemas de credenciales y  reclutamiento para asegurar la cali­
ficación de los médicos y proteger al usuario. Para la mayoría de las 
e p s  entrevistadas, el costo administrativo de las entidades se ha 
incrementado a fin de poder asegurar una mejor calidad de aten­
ción al consumidor. Este incremento ha sido a costa de los médicos, 
ya que muchas veces por mejorar la calidad de servicios se le exige 
mucho más al médico, pero sin ninguna compensación remunera­
tiva. Desde el punto de vista de los médicos entrevistados, no existe 
ningún incentivo para la entrega de una provisión de servicios de 
alta ca lidad . Tampoco existe evidencia d e  que los médicos estén 
utilizando tratamientos o procedimientos más costo-efectivos bajo 
estas modalidades de pago. Algunas e p s  están iniciando protocolos 
de atención para que los médicos cumplan con un estándar míni­
mo de calidad.
Para muchos profesionales la dignidad médica se ha visto consi­
derablemente menoscabada en su oferta laboral, sin que hayan sido 
tenidos en cuenta en la formulación de la nueva ley. El médico 
comienza a compensar volumen con tiempo; el trato humano, la 
atención integral y la preocupación por aspectos diferentes del sín­
toma principal, se convierten en lujos innecesarios. Ellos consideran 
que los consultorios, los equipos e incluso los pacientes se rotan 
entre varios médicos para maximizar utilidades de las e p s . Las ac­
tuales formas de pago no incentivan la preparación invertida ni la 
experiencia adquirida,5 los médicos no se sienten partícipes de las 
empresas, que no velan por la protección de sus intereses. En 
muchas instancias los médicos consideran que están regalando su
5. Según un pediatra entrevistado, por una consulta médica con medicina prepagada 
se ¡e  pagaba $18 000 y  co n  e¡ p os  se paga $6 400. S e  está  a fe c ta n d o  la  tecnología, pues 
muchas E P S no invierten en aparatos especiales. Los pagos s e  demoran por fallas en el 
sistema. Una ginecóloga entrevistada contó que por asistir un parto le pagan $18 000.
LA REFO RM A A L FIN AN CIA M IEN TO D E LA SA LU D  EN COLOM BIA 7 5 5
trabajo, especialmente si los beneficiados no son pacientes de bajos 
recursos sino, según ellos, empresas burocráticas. Desde su punto 
de vista, cada día se deteriora más la calidad de vida de los profe­
sionales de la medicina y se amenaza el futuro de la salud de los 
colombianos. Estiman que la calidad y la adecuada remuneración 
de los servicios prestados son dos puntos que requieren la máxima 
atención y deben ser preocupación de todo el sistema. Muchos 
médicos han optado por plegarse al cambio, asociándose y consti­
tuyendo pequeñas o medianas IPS con grandes inversiones en tec­
nología, asumiendo que los ingresos del laboratorio clínico, de las 
imágenes diagnósticas o de los tratamientos ricos en tecnología 
compensan los ingresos perdidos por la consulta médica.
• Las e p s  han creado juntas de aprobación para controlar los altos 
costos de la tecnología y así no comprometer la calidad. Curiosa­
m ente, m uchas e p s  no han establecido criterios para evaluar o 
priorizar la necesidad de nuevas tecnologías. Hasta el momento es 
difícil concluir si la adquisición de nueva tecnología está sujeta a la 
UPC, aunque todas las e p s  entrevistadas consideran que no es sufi­
ciente para nuevas inversiones en tecnología. Finalmente, dado que 
la forma de pago a las ip s  sigue siendo el pago por servicio, esto ha 
causado un incremento en ciertos procedimientos tecnológicos.
V. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Esta sección presenta las conclusiones del estudio y las recomendaciones 
más importantes que provienen de la evaluación de los logros y los 
problemas encontrados entre las e p s  y las ip s .
Se observa que la aplicación de la reforma no está aún madura para 
poner en práctica complejas formas de contratación o mecanismos de 
pago, por lo tanto el gobierno debe concentrarse en cultivar las condi­
ciones mínimas para desarrollar el modelo de competencia regulada que 
introdujo la ley 100. Para que la reforma tenga éxito existen algunos 
requerimientos que se deben cumplir, como:
7 5 6  ENSAYOS SOBRE EL FIN A N CIA M IEN TO  D E LA SEG U RID A D  SO C IA L EN SA LUD
1. La existencia de adecuados sistemas de información para realizar
un seguimiento de la utilización, costos y calidad de los servicios prestados
Es necesario reducir la cantidad de requerimientos innecesarios y dupli­
cidad de información de las ire y de las e p s . El sistema necesita urgen­
temente un sistema uniforme a nivel nacional de contabilidad de costos 
e información clínica, al igual que la revisión completa de las tarifas del 
soa t y del iss, utilizando costos conñables y  de alta calidad. Según las ire 
entrevistadas, existen sistemas de información para facturación, nómina, 
contabilidad y registros clínicos, pero la mayoría son manuales y no 
computarizados. Al no ser así, las ips  seguirán contratando los servicios 
de nivel II y III por servicio prestado y el objetivo de contenimiento de 
costos y uso raciona] no se cumplirá. Asimismo, el M inisterio y la 
Superintendencia de Salud deben fortalecer sus sistemas de información 
para que la regulación del sistema y la fijación de la u p c  funcionen. Los 
criterios para la fijación de la u p c  deben ser transparentes con el fin de 
establecer un buena relación entre las El’s, ire y el Estado.
2. Una mayor capacidad de gestión y de organización para que las
EPS y  las IPS puedan operar eficientemente
Aunque las ip s  están demostrando algunas capacidades de preparación 
para el n u ev o  m o d e lo  d e  atención , siguen  ca rec ien d o  d e  asistencia téc­
nica. Por ejemplo, los administradores de las ips  necesitan entrenamiento 
en contratación, es decir, las ip s  necesitan herramientas gerenciales, pla­
nes estratégicos y conocimiento sobre el mejoramiento de la calidad.
3. Fortalecimiento del papel regulador del Estado
En este momento su ausencia es evidente, lo cual ha permitido que existan 
asimetrías en la información, no sólo entre las e p s  e ips  sino entre las e p s /  
ips  y  los usuarios; por consiguiente, se está favoreciendo el desarrollo 
desigual de las fuerzas del mercado de salud. Las normas que s e  les han  
impuesto a todas las e p s  se deben aplicar también al iss, asegurando la 
competencia leal entre las E re.
LA REFO RM A A L  FIN AN CIA M IEN TO D E LA SA LU D  EN CO LO M BIA 7 5 7
Sin embargo, sí se están aplicando determinados mecanismos para 
introducir paulatinamente las diversas formas de pago con el fin de que 
la salud se convierta en un mercado más competitivo. Como conclusión 
convincente, se observa que las EPS están utilizando diversas formas de 
la competencia regulada, especialmente para contener costos. En ciertos 
casos, algunas e p s  están construyendo sus propios centros ambulatorios 
o de atención primaria en donde existe una provisión de los servicios y 
un sistema de referencia y contrareferencia a los especialistas y hospita­
les. Por otro lado, otras Ere contratan los mismos servicios con grupos de 
médicos o asociaciones, conservando la función de gatekeepers. Se observa 
comúnmente el pago por servicio, la capitación, el pago por salario y, en 
algunos casos, una mezcla de la capitación y el pago por servicio. Esto 
ofrece ventajas para la puesta en ejecución de formas de contratación 
más eficientes en el mediano y largo plazo, y está acorde con las reali­
dades del país y la actual capacidad institucional.
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